Cómo las cartas que escribió Van Gogh apuntan a que sufría trastorno bipolar …

BBC News Mundo — Es bien sabido que el artista holandés Vincent van Gogh tuvo problemas de salud mental.
Es muy famoso el episodio en que se cortó la oreja izquierda, y dos años después (en 1890) se suicidó.
Pero ha habido mucho debate sobre la naturaleza exacta de su trastorno.
Diagnosticar a un paciente que lleva décadas muerto es una tarea complicada. Sin embargo, hay muchas teorías sobre qué enfermedades padecía Van Gogh.
Han circulado muchas teorías diferentes sobre el diagnóstico psiquiátrico exacto del artista en los años previos a su suicidio, pero una de las más convincentes es que Van Gogh tenía trastorno bipolar.
Esta teoría fue originalmente expuesta en un libro alemán de 1938, pero un estudio de 2020 realizado por académicos holandeses se propuso dilucidar esta especulación utilizando cientos de sus cartas como evidencia.
Antes del Día Mundial del Trastorno Bipolar, que se celebra cada año en su cumpleaños (30 de marzo), la BBC habló con uno de los autores del estudio.
«Tuvimos suerte de haber estudiado casi mil cartas que Van Gogh escribió a su hermano y a otros, y en las que basamos nuestras conclusiones», dice el profesor jubilado de Psiquiatría Willem Nolen, de la Universidad de Groningen en los Países Bajos.
Nolen le dijo a la BBC que las cartas dieron a su equipo la oportunidad de examinar la evidencia de los síntomas con el objetivo de hacer un diagnóstico.

La intención de los autores era llevar a cabo una «amplia entrevista diagnóstica» de Van Gogh, el paciente, a través de sus cartas, para así analizar su situación psiquiátrica, aunque reconocen que el pintor no estaba escribiendo para un médico y es posible que no siempre haya sido completamente honesto en sus descripciones.
«Es posible que haya exagerado sus síntomas en sus cartas a su hermano porque necesitaba más dinero y más apoyo.
Pero también cabe imaginar que cuando escribía una carta a otros miembros de la familia, incluida su madre, tal vez hacía que los síntomas sonaran menos graves», señaló el profesor Nolen.
Qué es el trastorno bipolar
- Se trata de una enfermedad mental que afecta los estados de ánimo y se caracteriza por un cambio dramático de un extremo a otro.
- Es una condición relativamente común, que se estima afecta a alrededor de una de cada 100 personas.
- Hay diferentes tipos de trastorno bipolar. Aquellos con el tipo I experimentan períodos de altibajos maníacos y depresivos. Aquellos con el tipo II experimentan depresión severa y episodios maníacos leves, conocidos como hipomanía, que duran un período de tiempo más corto. Aquellos con ciclotimia experimentan cambios de humor menos severos, pero pueden durar más tiempo.
- Hombres y mujeres de todos los orígenes tienen la misma probabilidad de desarrollar trastorno bipolar, y aunque puede ocurrir a cualquier edad, las personas en su adolescencia tardía son particularmente vulnerables, ya que a menudo se desarrolla entre los 15 y 19 años.
- Cada episodio extremo de trastorno bipolar puede durar varias semanas (o incluso más).
Los tratamientos incluyen:
- Medicamentos a largo plazo conocidos como estabilizadores del estado de ánimo para prevenir el inicio de episodios de manía y depresión.
- Medicamentos para tratar los síntomas cuando ocurren.
- Tratamiento psicológico para ayudar a lidiar con la depresión.
- Consejos de estilo de vida, como hacer ejercicio regularmente, mejorar la dieta y dormir más.
Fuente: Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS del Reino Unido).
– 6 volúmenes de cartas

¿Cómo podemos estar seguros de que tenía este trastorno en lugar de sufrir otros como esquizofrenia, neurosífilis o envenenamiento?
La respuesta radica en las pruebas que dejó.
El profesor Nolen revisó los seis volúmenes de cartas.
Tres historiadores del arte diferentes del Museo Vincent van Gogh en los Países Bajos, todos expertos en la vida y obra del pintor, fueron entrevistados para el estudio.
La conclusión a la que llegó el estudio realizado por investigadores en la Revista Internacional de Trastorno Bipolar fue que Van Gogh había desarrollado trastorno bipolar, con rasgos de trastorno de personalidad límite, y que «probablemente empeoró debido al consumo de alcohol combinado con desnutrición».
Durante su vida, Van Gogh mismo dio muestras de no entender completamente lo que le sucedía. Escribió sobre una «fiebre mental o nerviosa o locura». «No sé exactamente qué decir o cómo nombrarla», contó. Al principio, posiblemente para tranquilizar a su familia, describió su mal como «un simple ataque de locura de un artista».
Pero los autores del estudio encontraron evidencia de que sufrió depresión durante la adolescencia, cumplió con los criterios para un trastorno de personalidad límite, bebió mucho y se autolesionó. Son las indicaciones de que pasó por fases distintas de depresión y manía las que apuntan más claramente a un trastorno bipolar.
«No está completamente claro qué forma de trastorno bipolar padeció, porque aunque sus episodios de depresión eran claramente muy graves no podemos determinar a partir de las cartas si sufrió el lado maníaco», explicó el profesor Nolen.

Sabemos por su producción artística que hubo momentos en la vida de Van Gogh, especialmente hacia el final, en los que fue muy productivo, pintando retratos y autorretratos, campos y flores, y el asilo de Saint-Remy, donde estuvo durante más de un año.
El profesor Nolen dice que es posible que Van Gogh pintara más cuando estaba en un estado hipomaníaco, y esta fase del trastorno bipolar a veces se asocia con episodios de extrema creatividad.
Varios personajes famosos actuales han hablado abiertamente sobre sus propias experiencias con el trastorno, como Mariah Carey, Demi Lovato, Selena Gomez y Bebe Rexha, y una gran cantidad de músicos, actores y artistas, vivos y muertos, han descrito síntomas muy similares a los que cursan en el trastorno bipolar.
Hay igualmente indicios de la fase depresiva del trastorno en las cartas y en el arte de Van Gogh, dice el profesor Nolen.
Tuvo «al menos 10 episodios depresivos, si no más, y la cosa se volvió más grave a pesar de que estuvo hospitalizado en un hospital psiquiátrico durante más de un año».

Según Van Nolen, drante los episodios graves y depresivos, Van Gogh no pintaba tanto; a veces ni siquiera lo hacía durante largos períodos o solo pintaba obras «muy tristes».
Vincent van Gogh tuvo una vida dura y llena de lucha, tanto como artista (solo vendió una pintura en vida) como con su salud mental, pero el profesor Nolen cree que lsu historia probablemente hubiera sido diferente hoy día.
«Probablemente habría sido diagnosticado, se le habrían dado consejos para dejar beber y tal vez no caería en episodios depresivos y maníacos».
«Si tendría o no un efecto en su calidad de pintor, es muy difícil decirlo, pero probablemente no se habría suicidado».
nuestras charlas nocturnas.
Leyendas urbanas …

– Leyendas uruguayas: el charrúa Miterrand, el apéndice de Chaplin y Sinatra
Entre quienes más ha trabajado el tema de las fábulas y las tradiciones, se encuentra el psicólogo Néstor Ganduglia. “Toda comunidad humana atesora una tradición oral de extraños relatos llenos de poesía que le dan un encantamiento especial a la realidad, y son el soporte de la memoria e identidad de los pueblos. Montevideo tiene un universo de leyendas y mitos que desafían nuestra racionalidad y la imagen que nos hemos creado de ciudad gris y monótona.
Casas encantadas, animales extraordinarios, esquinas y sitios mágicos, ángeles de barrio, curaciones imposibles, relatos del mar, apariciones, sucedidos y alquimias descubren una ciudad desconocida que sólo late en las voces de la gente, y que fueron documentadas durante una década de trabajo en todos los barrios.
El viejo dicho de que somos esa “Suiza de América” donde campea la razón y la modernidad globalizada del siglo XXI, no ha impedido que nuestra gente conserve sus relatos mágicos -y reales a la vez- y que esté mucho más cerca de los conjuros populares que de la fría lógica mercantil y utilitaria”, dice el investigador en su libro Historias de Montevideo mágico (Ed. Planeta, 2006).
Hace algunos años, una leyenda montevideana tomó fuerza a raíz de la difusión que dio la dirección del Hospital Maciel. Una vez más, se volvió a contar la historia del apéndice de Chaplin. La idea de instalar este relato pertenece fue del entonces director del Hospital, Alvaro Villar, como forma desarrollar otros aspectos, en este caso culturales, del centro sanitario más antiguo de la ciudad.
Según la información distribuida por el Maciel en aquel momento, “un ‘vagamundo’ en Montevideo. Charles Chaplin, aquel hombrecito de bombín y bigotito, nacido en el fondo del mundo, el barrio más pobre de Londres el 16 de abril de 1889, pudo haber dejado su apéndice en Montevideo. Es una historia probable pero no imposible”.
El médico e historiador de la medicina Juan Gil Pérez explica, con entusiasmo, detalles de lo que se comenta. Según en declaraciones a La República, “la tradición oral tomó más fuerza en los últimos diez o quince años de vida de Chaplin, ya que según las anécdotas, el doctor Osvaldo Bello conoció a Chaplin allá por los años setenta y este habría corroborado la historia de su operación en Montevideo. “Lo que recuerdo bien -le habría dicho Chaplin a Bello- es que cuando vino el cirujano a verme yo no sabía si me iba a operar con la nariz o con un bisturí’”.”
La leyenda indica que el médico era un cirujano de cierto prestigio en la época, el Dr. Horacio García Lagos, cuya nariz se destacaba por su tamaño. Una vez extirpado el apéndice, éste habría sido enterrado bajo la magnolia que hoy está en el patio del Hospital Maciel, cuenta el Dr. Gil.
El Chaplin que habría venido a Montevideo era un desconocido integrante de una troupe de circo. Habría visitado la ciudad entre febrero de 1909 a diciembre de 1910. La operación se habría realizado en el Hospital Extranjero, hoy Hospital Británico, ubicado en la calle Lindolfo Cuestas muy cerca del Maciel.
La periodista Sofi Richero recordó, en una nota en Brecha, que César di Candia escribió, a partir de una entrevista aparecida en Búsqueda (1997) que “la versión de que Charles Chaplin estuvo en nuestro país y fue operado de apendicitis ha circulado siempre aunque nunca se ha podido comprobar.
La referencia que más se aproxima a su veracidad la dio el doctor Federico García Capurro, ministro de Salud Pública de Batlle Berres, y de Educación y Cultura primero, y Defensa después, en el gobierno de Pacheco Areco, y miembro del Consejo de Estado de la Dictadura: ‘Una noche vinieron a buscar a papá porque un saltimbanqui de una compañía que estaba dando funciones estaba muy enfermo en una pensión que estaba mirando la plaza Independencia (…) Papá lo fue a ver, diagnosticó apendicitis y lo hizo llevar al Hospital Inglés, que estaba en la calle Lindolfo Cuestas, donde lo intervino con éxito.
Chaplin era aún desconocido y a papá ni su nombre le quedó en la memoria. Muchos años después, los rotarios uruguayos Joaquín Serratosa y Mario Real de Azúa, que habían ido como delegados a un congreso muy importante en Londres, encontraron allí a Chaplin y éste les relató el episodio mencionando incluso el nombre de papá. Quien después fuera el actor más famoso del mundo trabajaba, como saltimbanqui en un circo, haciendo piruetas en la plaza Independencia para llamar la atención de la gente y hacer que ésta concurriera al circo’”.
Más allá de los testimonios, ninguno de los datos que consignen la presencia de un tal Charles Chaplin y de su internación, pueden comprobarse. Aunque hace algunos años, en un programa de televisión, el tema estuvo presente.
Que nunca falte era nombre de un programa emitido por TV Ciudad, conducido por el escritor Mauricio Rosencof, entre 2001 y 2004. Algunos cuentos de los que se generaron allí, están recogidos en un libro de la periodista Virginia Arlington, productora del programa, editado en 2005 (Ed. Aguilar). En uno de los programas, Rosencof, junto a los escritores Milton Fornaro y Mario Delgado Aparaín se dedicaron, con creatividad delirante, a abonar, aun más, la leyenda de Chaplin y otras que circulan o ellos mismos, quizás, han inventado.
“Con la compostura que exige la academia, consigna Arlington, Rosencof, Fornaro y Delgado Aparaín “aseguraron que el apéndice de Charles Chaplin estaba enterrado en el patio del Hospital Maciel, al os pies de un limonero. Aquella fugaz visita del legendario actor a Uruguay fue fermental, tuvo una hija ilegítima con una nurse. La niña es hoy una vieja y reconocida actriz de la Comedia Nacional. Sus nietas van mensualmente a dejar una modesta ofrenda de flores a los pies de aquel limonero. EL limonero que esconde el apéndice de Chaplin, su abuelo. Fornaro, blandiendo su índice, agradece a José Pedro Barran el rescate de esta historia.”
Consultados por Jaime Clara, Rosencof y Fornaro, declinaron dar más detalles sobre el asunto y mantuvieron un enigmático silencio. “Tanta gente cree y habla de cosas que no ve, como las religiones, así que difícilmente se puedan desmentir estos detalles”, respondió el conductor del programa.

En aquel recordado (¿y fantasioso?) programa, cuenta Arlington que “Delgado Aparaín se emociona y congratula al conductor del programa por rescatar esas historias `que nos están esperando` y todos coinciden en que los historiadores no han sabido recoger y elaborar los datos que nos rodean para dar a la luz nuevos relatos.
Como el obvio parentesco que hay entre Francois Mitterrand y Guyunusa, nuestra última charrúa. Resulta que la hija que concibió con Tacuabé -la misma que Toulouse-Lautrec inmortaliza en uno de sus cuadros- logró que el mismísimo Conde de Mitterrand cayera prendado ante sus encantos.
De esa unión nació Francois. Y ahí está, parecido a Vaimaca con carácter firme, reconcentrado y taciturno, como cualquier charrúa de nuestra penillanura. Delgado Aparaín revela entonces un dato hasta ahora desconocido del ex presidente galo: debido a una costumbre ancestral de su abuela, la de agacharse para prender los fuegos de cada campamento, cada vez que prendía un cigarro se agachaba.
Singular costumbre la de Francois, que le debe haber traído no pocos inconvenientes. Los escritores se preguntan desconcertados qué se puede hacer con la intelectualidad francesa, tan reticente a aceptar ese capítulo de su historia.”
– Sinatra y Gardel
El escritor Carlos Maggi, gran amigo de Rosencof, también hizo su aporte a una leyenda inventada, divertida, que como las anteriores, se les fue de las manos y forma parte de la cultura popular: Frank Sinatra, medio hermano de Carlos Gardel. El “Pibe” Maggi y el “Ruso” Rosencof inventaron un viaje del Coronel Carlos Escayola, padre de Gardel, a Nueva York.
Dieron detalles increíblemente precisos, como por ejemplo, que Escayola se alojó en una pensión frente a donde vivía Greta Garbo, donde conoció a una italiana, limpiadora de la pensión. El Coronel y la empleada tuvieron un breve pero fogoso romance hasta el regreso del hombre a Tacuarembó.
Al despedirse ella le preguntó a Escayola qué pasaría si quedaba embarazada, a lo que respondió “Sólo te pido que le pongas el nombre de mi padre, Francisco.” Escayola y la mujer jamás volvieron a hablar. Ella se casó con un inmigrante italiano de apellido Sinatra. Nació un hijo que se llamó Frank, que también fue cantante.
En su momento, el escritor tacuaremboense Tomás de Mattos y el historiador José Pedro Barrán, siguieron la broma y el dislate se transformó en algo verosímil.
Ciertas o no, estas historias existen porque alguien las inventó, quién sabe cuándo, otro las recreó y más de uno las repitió. Como dijo Galileo Galilei -y esto se dice que es verdad, aunque nadie pueda asegurarlo a ciencia cierta- “digamos que existen dos tipos de mentes poéticas: una apta para inventar fábulas y otra dispuesta a creerlas.”
– Leyendas parisinas
- En la tumba del fundador del espiritismo

Si alguna vez ha paseado por el cementerio del Père-Lachaise, es posible que le haya sorprendido una intrigante tumba en forma de dolmen. Esta tumba está considerada como la más florida del cementerio. A veces incluso habrá presenciado escenas extrañas: visitantes que intentan tocar la parte trasera del busto o la parte trasera del dolmen. Extraño, extraño…
Puede que entonces no lo supiera, pero éste es el lugar de descanso final de Allan Kardec. Pero, ¿Quién es exactamente? Ni más ni menos que el fundador del espiritismo. Su obra más conocida, El libro de los espíritus, es uno de los libros más leídos del mundo después de la Biblia.
Según la leyenda, Allan Kardec dijo en vida: «Después de mi muerte, si viene a verme, ponga la mano en el cuello de la estatua que dominará mi tumba y pida un deseo.Si tu deseo se cumple, vuelve con flores». Aún hoy, los visitantes intentan pedir un deseo en su tumba, y las numerosas plantas colocadas allí mantienen viva la leyenda. Tanto es así que un cartel en la parte trasera del dolmen niega la superstición e insta a la gente a no entregarse a este ritual.
- Regala tu fortuna a la persona que te acompañará en la muerte
Siempre en el Père-Lachaise, un enorme mausoleo domina las tumbas vecinas de la 19ª división. En esta majestuosa tumba reposa Elisabeth Alexandrovna Strogonoff-Dominoff, condesa de origen ruso. Sin embargo, tras la belleza de este monumento funerario se esconde una oscura leyenda urbana.
Se dice que en un testamento que depositó ante un notario parisino, la condesa indicó que legaría una fortuna equivalente a dos millones de rublos a quien aceptara pasar 365 días y 366 noches en su bóveda. Durante este periodo, la persona tendría que permanecer cerca del ataúd y no abandonarlo bajo ninguna circunstancia. «No le disgustaba que la gente comiera bien y leyera libros divertidos a su lado. Pero no debía separarse de ella ni un segundo. Era una condición expresa de su generosidad».
Las almas aventureras habrían probado suerte, pero ninguna habría conseguido cumplir este plazo sin volverse loca. Según algunos oscuros rumores, esta tumba contenía en realidad una entrada directa al… infierno.
El hombre rojo de las Tullerías
Puede que la capital francesa sea una de las ciudades más bellas del mundo, pero su tumultuosa historia no está menos llena de escalofriantes tragedias. Por eso no es de extrañar que desde hace siglos circulen por París historias de fantasmas.
Una de las más conocidas es probablemente la delhombre rojo de las Tullerías. Esta leyenda está estrechamente ligada a la historia del Palacio de las Tullerías, hoy desaparecido, y a la de Catalina de Médicis, Reina de Francia. Se cuenta que, cuando vivía en esta residencia real, mandó asesinar a Jean, apodado el desollador, que trabajaba en un matadero cercano, con el pretexto de que conocía secretos de la realeza. Se dice que, antes de morir, predijo a su asesino que volvería. Entonces apareció su fantasma, bañado en su sangre, lo que le valió el sobrenombre del Hombrecillo Rojo de las Tullerías.
Cada una de sus apariciones presagiaba una tragedia. Se dice que el astrólogo de Catalina de Médicis predijo que la construcción de las Tullerías conduciría a la caída de la reina. A lo largo de los siglos, también se habría aparecido a otros personajes célebres, como María Antonieta y Napoleón I, anunciándoles su perdición. La leyenda continuó hasta la destrucción del palacio de las Tullerías, con la que desapareció.
– 10 leyendas urbanas sobre la Torre Eiffel

Desde su creación, la Dama de Hierro ha sido el centro de numerosos rumores y leyendas. Hemos recopilado y descifrado para usted las leyendas más descabelladas sobre la Torre Eiffel.
Desde proyectos de ampliación, hasta fotografías nocturnas ilegales, pasando por la venta de la Torre… Algunas de estas leyendas son puras invenciones, mientras que otras esconden parte de verdad.
¿Cómo puede mantenerse de pie una torre de 330 metros de altura y que pesa más de 10 000 toneladas? Hay numerosas leyendas que han intentado dar respuesta a esta pregunta: la primera de ellas afirma que la Torre reposa sobre gatos hidráulicos, lo que le conferiría cierta flexibilidad frente a los elementos. Sin embargo, se trató de un dispositivo temporal durante la construcción de los pilares y el primer piso.
La Torre tampoco tiene los pies en el agua, como se suele decir. Se apoya sobre cimientos de mampostería que están anclados en el suelo seco, sin contacto con el Sena.

– En 1967, la Torre Eiffel tenía que viajar a Montreal
Con motivo de la Exposición Universal de Montreal de 1967, el alcalde de la ciudad, Jean Drapeau, quiso transportar la Torre Eiffel a su ciudad para exponerla durante el evento. Es cierto que se envió una solicitud oficial a Francia y a la ciudad de París, pero no medró.
– La forma de la Torre representa un liguero o una A
Ciertas creencias nos llevan a suponer que la Torre Eiffel tiene forma de «A» en homenaje a una mujer de la que Gustave Eiffel se habría enamorado y cuyo nombre empezaba por A, otras afirman que el ingeniero deseaba representar un liguero al revés. Estas significados, por románticos que resulten, son falsos.
Si la Torre Eiffel tiene una forma particular es únicamente para proporcionarle una buena estabilidad, gracias a su muy escasa resistencia al viento.

– El proyecto de ampliación de la cima
En 2008, los medios de comunicación difundieron masivamente un proyecto arquitectónico de ampliación de la cúspide de la Torre Eiffel con una asombrosa forma de corola. Sin embargo, este proyecto, bautizado «ADN Eiffel» por la empresa Serero Architectes, no había sido solicitado ni previsto por la Société d’Exploitation de la Tour Eiffel, y se había llevado a cabo de forma totalmente hipotética.
– ¿Es ilegal fotografiar la Torre por la noche?
En absoluto: es perfectamente legal fotografiar la Torre Eiffel por la noche y conservar en la memoria ese momento único en el que se puede ver el faro que domina París y las luces que iluminan la estructura de la Torre, así como inmortalizar los 5 minutos mágicos durante los que refulge. Está permitido fotografiar y compartir a título personal fotos de la torre Eiffel, tanto de día como de noche.
Esta norma difiere para los profesionales, ya que las iluminaciones y los destellos están protegidos por derechos de autor. La explotación de la imagen de la Torre Eiffel de noche requiere una autorización previa y puede estar sujeta a un pago de tasas. Rogamos a los profesionales que se pongan en contacto con la Société d’Exploitation de la Tour Eiffel, que les indicará las condiciones de explotación de dichas imágenes.

– Es posible observar el Mont Blanc desde la Torre Eiffel, o contemplar esta última desde Londres
Por supuesto, es imposible ver el Mont Blanc desde la cima de la Torre Eiffel. Desde el 3er piso de la Torre Eiffel (276 metros), se ha calculado la distancia del horizonte a un poco menos de 60 km. Aunque es cierto que la contaminación atmosférica con frecuencia imposibilita ver tan lejos, esto no altera en absoluto las vistas espectaculares que ofrecen semejante altitud.
En un día claro, hasta puede disfrutar de unas vistas incomparables de la Colina de Montmartre, el Bosque de Boulogne, el Mont Valérien, y muchos otros puntos más allá de la circunvalación de París.
Hay otra leyenda urbana reciente según la cual es posible ver la torre Eiffel desde el London Eye de Londres gracias a una reducción de la contaminación, que ofrece vistas más claras. Esta creencia es también falsa; no se trata de la Torre Eiffel, sino de una inmensa antena de teletransmisión de forma similar situada en los suburbios londinenses.
– El apartamento secreto de Gustave Eiffel en la cima
En su época, Gustave Eiffel había convertido la cima de la Torre Eiffel en un apartamento personal utilizado como laboratorio para sus experimentos y como despacho para recibir a sus invitados de honor.
Al ser inaccesible al público, este lugar fue durante mucho tiempo objeto de fantasías y muchos rumores lo etiquetaban de apartamento secreto.
En la actualidad, solamente una parte del apartamento se ha conservado; el resto de la superficie está ocupado por locales técnicos. Los visitantes pueden contemplar, desde el exterior, una reconstitución del despacho con estatuas de cera de Gustavo y su hija Claire recibiendo a Thomas Edison.

– Creación de una mezquita en el 1er piso
Desde 2011, circula un rumor sobre la existencia de un proyecto de construcción de una mezquita en el 1er piso de la Torre. Sin embargo, no se ha previsto nunca ningún proyecto de este tipo.
– Los Estados Unidos obsequiaron la Torre Eiffel a Francia
Según algunas creencias, los EE.UU. regalaron la Torre Eiffel a Francia a cambio de la Estatua de la Libertad, pero no es así. Aunque sí es cierto que existe un vínculo estrecho entre la Torre Eiffel y Estatua de la Libertad, concebida al 100% en Francia.
La Estatua de la Libertad, inaugurada en Nueva York en 1886, fue un obsequio de filántropos franceses a los EE.UU. en homenaje al centenario de la Declaración de la Independencia estadounidense. Fue diseñada por el escultor Auguste Bartholdi. Su estructura interna fue creada y construida por Gustave Eiffel en sus talleres de Levallois Perret, algunos años antes de que emprendiese el proyecto de construcción de su torre de 300 metros.

– El hombre que vendió la torre Eiffel
En los años 20 del siglo pasado, Victor Lustig vendió la torre Eiffel a André Poisson, un hombre poco seguro de sí mismo que deseaba abrirse hueco en el mundo de los negocios. Esta transacción era un timo minuciosamente preparado y resultó un éxito para el estafador, que se esfumó una vez concluido el trato.
Un mes después, Lustig no vaciló en repetir el fraude, pero esta vez no salió como había previsto: fue desenmascarado por un comprador menos crédulo. Más sobre a quién pertenece realmente la torre Eiffel. Y efectivamente, ¡no está en venta!
– Mitos y leyendas de Chile
De norte a sur, Chile destaca por su gran riqueza de relatos. #PorqueHayChileParaTodasyTodos, aquí te dejamos algunos que echarán a volar tu imaginación.
Los mitos y leyendas de Chile han sido inspiración de incontables obras, con diversidad de relatos que cuentan los orígenes tanto de los áridos desiertos del norte como de los verdes bosques del sur.
En Chile es Tuyo te dejamos una serie de relatos para que te sumerjas en historias impactantes y te empapes de la cultura del país.
– Ño Carnavalón, el muñeco del Altiplano
Característico del Altiplano, el Ño Carnavalón es un muñeco de trapo que representa la fertilidad y prosperidad en los cultivos.
Al muñeco se le desentierra una vez al año, en una ceremonia que da paso a un carnaval de música, bailes y juegos por las calles de San Miguel de Azapa en Arica antes de su posterior entierro. Es tradición entregar ofrendas al Ño Carnavalón para pedirle favores, usualmente relacionados con la prosperidad de las familias y del pueblo.

– Chiu Chiu: El Paso del Diablo y la Laguna Ojo de Mar
En el poblado de Chiu Chiu, a orillas del Río Loa existe una zona conocida como el Paso del Diablo. Según testimonios de habitantes de esta zona ubicada a 30 km al oeste de Calama, quien transite la zona después de medianoche se encontrará con el diablo, quien estará bailando con un cuchillo en la boca y llevándose a quien lo vea.
En la misma localidad se emplaza la laguna Ojo de Mar. Se dice que, en ocasiones, aparece una corriente de viento tan fuerte que arrastra a todo quien esté cerca de ella. Esa corriente sería la personificación del diablo para tomar a todos los que se acerquen y arrastrarlos al fondo de la laguna.
– La ciudad fantasma: Tololo Pampa
En el Valle del Huasco, la leyenda cuenta que el pueblo de Tololo Pampa aparece para los viajeros perdidos, con luces, comida y bohemia para que tengan un descanso. Hay quienes relatan incluso haber bailado y comprado regalos para sus seres queridos, para luego despertar tendidos en la arena y viendo que el pueblo ya no está.
Se cuenta que los habitantes de Tololo Pampa están penando luego de haber sido víctimas de un aluvión. También se cree que este lugar encantado es resguardado por Pata Larga, también conocido como el gigante minero, quien tiene enormes pies y que busca regalos para la princesa del pueblo.
– La flor de Añañuca
Un hermoso y triste relato es el que rodea a la flor de Añañuca, según el cual una joven llamada Añañuca se enamoró de un minero que había llegado a Monte Rey (hoy Monte Patria) a buscar una veta de oro.
El hombre aseguró que un duende de la montaña le mostró la ubicación de la veta de oro en un sueño, por lo cual salió a buscarla. Aunque le prometió a Añañuca que regresaría, el hombre nunca volvió. La tristeza se apoderó de la doncella, quien murió de amor y fue enterrada en un día de inusual lluvia, tras el cual florecieron hermosas flores rojas que en honor a la joven fueron bautizadas como añañucas.

– Cueva de la Quintrala
En la Región de Coquimbo, uno de los atractivos turísticos de la playa de Pichidangui es la Cueva de la Quintrala, ubicada en el sector de Punta Quelén, con cerca de 100 metros de longitud y salida al mar. El origen del nombre de la cueva se remonta a la Colonia, cuando el terreno pertenecía a la Hacienda de Longotoma, encabezada por doña Catalina de Los Ríos y Lisperguer, más conocida como la Quintrala.
Distintas leyendas y relatos rodean a la Quintrala, quien se cuenta que maltrataba a sus peones y que tenía tratos con el diablo. Se dice que esta mujer tuvo numerosos enamorados que luego llevaba a la cueva para torturarlos y lanzarlos al mar.
– La Laguna del Inca
A pocos kilómetros de Santiago se ubica el centro de ski Portillo, donde se enceuntra una laguna color esmeralda conocida como la Laguna del Inca. La leyenda narra que el inca Illi Yupanqui se enamoró profundamente de la princesa Kora-Ilé, amor que se selló en un matrimonio en una de las cumbres que rodean la laguna. Durante el descenso, la novia resbaló por la ladera del cerro y cayó al vacío.
Luego de encontrar a su amada fallecida, Illi Yupanqui decidió que ninguna tumba estaría a la altura de Kora-Ilé y ordenó depositar su cuerpo en el centro de la laguna. A medida que el cadáver se hundía, la laguna adoptó el color de los ojos de la princesa y se tornó esmeralda. Hasta el día de hoy se dice que la laguna está encantada y que el alma de Illi Yupanqui sigue llorando la ausencia de su amor.
– Los relatos de Isla Mocha
En la Región del Biobío, frente a la costa de Tirúa se emplaza la Isla Mocha, lugar que encanta a los amantes de la fotografía por sus hermosas postales y su flora y fauna nativa.
En la isla se da un fenómeno que ocurre en muy pocos lugares del planeta. En algunos lugares del mar se puede prender fuego debido a las altas concentraciones naturales de gas metano, formándose una escena única que ha inspirado distintas leyendas.

La isla constituye un sitio sagrado para la religión mapuche, destacando la tradición de los trempulcahue, cuatro ballenas encargadas de llevar las almas de los muertos hasta el Ngill chenmaywe.
Acá también vivió el cachalote Mocha Dick, que motivó un relato del explorador Jeremiah N. Reynolds, que a su vez fue fuente de inspiración para la reconocida obra literaria de Herman Melville, Moby Dick.
– Las serpientes Treng Treng y Kai Kai Vilu
Reconocida es la leyenda mapuche de la gran lucha entre Kai Kai y Treng Treng Vilu, las serpientes de agua y de la tierra.
Según el relato, Kai Kai ordenó a las aguas invadir la tierra, ante lo cual Treng Treng llamó a los hombres huir hacia los cerros para salvar sus vidas. Así comenzó una lucha donde la cordillera se elevaba cada vez más.
Se dice que quienes no lograron escapar, fueron alcanzados por las aguas y se transformaron en peces y lobos. Finalmente, Treng Treng pidió a los hombres que realizaran un sacrificio para calmar la furia de Kai Kai, con lo cual descendieron las aguas y los mapuche volvieron a poblar la tierra.
– Pillán: espíritus volcánicos
Según el pueblo mapuche, se cree que en cada volcán existen espíritus de gran poder llamados Pillán, que están bajo la tutela de los espíritus superiores llamados Ngen. Uno de los relatos conocidos de estos espíritus es el de la guerra entre Rucapillán y el Quetrupillán.
El enfrentamiento terminó cuando Rucapillán tomó desprevenido a Quetrupillán, quien confiado creía que había ganado la batalla. De un solo soplido arrasó con su cabeza, dejándolo sin cráter y sin la cresta que lo coronaba.
Desde entonces que el Quetrupillán es conocido como el volcán “Mocho”, por la forma de su cono mutilado, y ha permanecido inactivo debido a la vergüenza ocasionada por la derrota. En contraste, el Rucapillán es ahora conocido por todos como Volcán Villarrica, el más destacado y hermoso de la zona.
– Piedra Bruja
Nos movemos a Futrono para encontrar la Isla Huapi, en cuyo borde occidental se encuentran dos grandes bloques de basalto conocidos como la Piedra Bruja. Según la leyenda, quien cruce por el túnel tendrá una larga vida, pero quien no lo haga tendrá una vida más corta.
La Piedra Bruja fue refugio de los mapuches de la isla durante la conquista española y se dice que sus espíritus aún rondan en la zona.

– La Cueva de Quicaví
Reconocidas e incontables son los mitos y leyendas de la Isla de Chiloé. El Trauco, la Pincoya y el Caleuche son conocidos del folklore nacional y en Chile es Tuyo ya les dedicamos un artículo.
En esta ocasión queremos trasladarnos hasta la comuna de Quemchi, específicamente hasta la localidad de Quicaví. Allí se encuentra una cueva también conocida como Casa Grande, donde las narraciones ubican al Supremo de los Brujos.
La cueva está resguardada por el Invunche, criatura deformada que tiene una pierna pegada al cuello y que perdió la facultad de hablar, por lo que solo se comunica con ruidos o gruñidos.
Los relatos cuentan que dentro de la cueva hay distintos objetos de brujería. Entre ellos el Macuñg, chaleco luminoso que permite volar a los brujos y que está confeccionado de piel humana.
– El dedo del indio Patagón

De las estatuas más conocidas de Punta Arenas. Ubicada en la Plaza de Armas, se dice que besar su dedo gordo entrega protección y suerte en cada viaje.
¿El origen de la leyenda? Cuentan que un marino español se fascinó tanto con la estatua del indio, que se la tatuó en el pecho.
Frente al espejo, el marino le preguntó a su tatuaje si sus aventuras serían exitosas, viendo para su sorpresa como el dedo gordo del pie del indio se movió afirmativamente. De esta manera emprendió un viaje, del cual regresó con éxito y sano y salvo, por lo que le contó a todos lo que le había sucedido.
Bibliografía: Historia Hoy(J.Clara)/sortiraparis.com/toureifel.paris/chileestuyo.cl
nuestras charlas nocturnas.
La tragedia de Hillsborough …

Historia Hoy(M.A.Hernández) — El 15 de abril de 1989, miles de hinchas del Liverpool F.C. llegaron a las tribunas ya abarrotadas del estadio Hillsborough, en la ciudad de Sheffield. Se jugaba la semifinal de la FA Cup, entre su equipo y el Nottingham Forest. El desastre pudo evitarse, pero una sucesión de decisiones y acontecimientos convergieron en la peor tragedia relacionada con el deporte en la historia de Inglaterra: 96 muertos y 776 heridos.
En la década del 80, los “hooligans” (los hinchas desbocados, los barrabravas ingleses) asolaban los estadios ingleses y sus alrededores. El fútbol era un pretexto para la violencia y los delitos. Ya en la cancha, producían avalanchas y saltaban al campo de juego a producir desmanes. Pero en este caso no fue el “hooliganismo” la causa del desastre. Casi podría decirse que el temor a los hooligans por parte de la policía fue uno de los factores que más contribuyó a la tragedia.
La primera cuestión determinante fue que la policía de Sheffield decidió que los aficionados de cada equipo llegaran a la ciudad cada uno por un acceso diferente: cada uno llegaría por el acceso más cercano a la ciudad de donde provenían. También y en consecuencia de ello, dispuso que entraran al estadio por puertas ubicadas en sectores opuestos del estadio.
Pero ocurrió que la tribuna asignada a los hinchas de Liverpool (llamada Leppings Lane) tenía bastante menos capacidad (14.000 personas) que la asignada al ingreso de los hinchas del Nottingham Forest (21.000), a pesar de que la cantidad de hinchas de Liverpool duplicaba tranquilamente (o más) la de sus rivales.
El segundo problema se presentó en el trayecto: no había autopista entre Liverpool y Sheffield, había obras en las rutas y un accidente en la misma, lo cual retrasó bastante la llegada de muchos hinchas. Además, a la entrada de la ciudad, la policía detenía a los autos para revisarlos, a la búsqueda de armas y alcohol. También buscaban prevenir problemas por entonces habituales, ya que los hinchas del Liverpool tenían por entonces la fama de ser los más revoltosos de Inglaterra.
Como consecuencia de esto, muchísimos hinchas del Liverpool llegaron a las puertas del estadio bastante tarde; a pesar de eso, ya la tribuna Leppings Lane estaba casi repleta. La aglomeración de hinchas impacientes en las puertas del estadio generó larguísimas colas y la paciencia se agotó rápido… sobre todo la de la policía, que quiso evitar aglomeraciones peligrosas de forasteros inquietos en las puertas del estadio, ubicado cerca del centro de la ciudad.
Así que no tuvo mejor idea que abrir la puerta de ese sector del estadio (la puerta C) para que los hinchas dejaran de estar en la calle y entraran, aún los que no tenían ticket de ingreso. Para evitar un amontonamiento de gente en las puertas, simplemente decidió que se amontonaran dentro del estadio.

Luego de ingresar, desde la puerta se caminaban unos 30 metros hasta el ingreso a un túnel de unos 20 metros que daba al centro de la tribuna. Y allí se produjo la primera aglomeración fatal. El túnel colapsó, la gente estaba tan apretada que no podía mover ni sus brazos, pero la gente seguía llegando. A su vez, los que lograban acceder a la tribuna a la salida del túnel, aplastaban a los aficionados que ya estaban allí.
Además, la tribuna había sido dividida en compartimientos separados por vallas; parecían como grandes jaulas adyacentes entre sí, con vallas también entre la tribuna y el campo de juego. Eso no era usual y fue preparado para recibir a los hinchas del Liverpool, dada su fama previa. Tanto la tribuna como el túnel, ambos totalmente colapsados, se convirtieron en trampas mortales.
La gente pedía a la policía que abrieran las vallas para poder descomprimir el desastre saltando al campo de juego, pero eso no ocurrió. O mejor dicho, ocurrió cuando ya era tarde. Algunos fueron rescatados desde la tribuna superior alzándolos desde sus brazos extendidos; esos lograron salvarse.
Finalmente la situación explotó por sí sola, y la policía finalmente (tarde) abrió las compuertas que habilitaban el acceso desde la tribuna al campo de juego. El partido ya había comenzado, iban 6 minutos del primer tiempo. Los jugadores no entendían nada, el referee los mandó a todos al vestuario. La situación era un caos.

La policía, que no estaba en la tribuna, seguía creyendo que lo que ocurría era a causa del hooliganismo. Finalmente llegaron muchas ambulancias, pero la policía no las dejaba entrar al estadio. Los hinchas, muchos de ellos ya en el campo de juego, sacaban los carteles de publicidad para usarlos como camillas; la solidaridad de los hinchas fue tan notable como la inactividad policial.
En el vestuario, los jugadores escuchaban gritos. Después de diez minutos de permanecer ahí, Kenny Dalglish, capitán del Liverpool salió del vestuario y comprobó lo que ocurría.

Debido a la asfixia y el aplastamiento murieron 94 personas ese día, una al día siguiente y una más después, y 776 resultaron heridas, muchas de ellas gravemente.
Fue una tragedia nacional. Inicialmente, el gobierno y la clase política culparon a los hooligans. La investigación a cargo de Lord Justice Taylor (sí, Justice es el nombre) determinó en 1990 que la causa principal de la tragedia fueron los errores en el accionar de la policía y la pésima organización. Sin embargo, las muertes fueron calificadas como “muertes accidentales”.
A partir de las conclusiones de dicha investigación, desde entonces los estadios ingleses eliminaron las vallas en las tribunas por completo (treinta años después, en Argentina algunos clubes empiezan a hacer eso, aunque por su propia cuenta), aumentaron notablemente el porcentaje de asientos (ídem) y establecieron una legislacón para control de accesos a los estadios.


El jefe de policía de Sheffield, David Duckienfeld, aceptó los errores cometidos. Sin embargo, no hubo ninguna indemnización para las víctimas o sus familias.
La conmoción que esta tragedia produjo en Liverpool puede sentirse aún hoy en día. En la entrada de la catedral de Liverpool, una enorme baldosa de piedra dice “Hillsborough – 1989 – You’ll never walk alone”.
La frase “You’ll never walk alone” (“Nunca caminarás solo”) es la frase-emblema histórica del Liverpool F.C., la que su hinchada canta en cada partido, y está escrita en letras doradas en la cabecera de la entrada principal de su estadio, Anfield.
Al lado de la entrada, en paredes de mármol, está el “Liverpool Memorial”, dos paredes en ángulo en las que están escritos cada uno de los nombres y apellidos de las víctimas de la tragedia y la edad que tenían.
Cruzando la calle, enfrente de Anfield, hay un pequeño local llamado “Hillsborough Justice Campaign”; en él se vende todo el merchandising del Liverpool, claro, además de muchos artículos conmemorativos de la tragedia. Esos artículos (pins, escudos, recuerdos) se venden muchísimo. La gente de Liverpool no quiere olvidar lo que ocurrió.


nuestras charlas nocturnas.
Los mayores genocidas de la historia (hasta ahora) …
Historias de la historia(J.Sanz) — Si hacéis una búsqueda por la red de los mayores genocidas de la historia, con algún baile de cifras dependiendo de las fuentes e incluso algún cambio de posición en el escalafón sanguinario, los nombres se repiten: Mao Zedong, Stalin, Hitler, Leopoldo II de Bélgica, Pol Pot…
El colonialismo, las Guerras Mundiales, el fascismo y los regímenes comunistas -en conjunto- han sido responsables de más de 120 millones de personas.
Aun siendo cifras que asustan, son insignificantes ante el número de muertes del mayor genocida de la historia que, además, sigue entre nosotros: 52.000 millones de personas del total de 108.000 millones que han existido a lo largo de la historia de la Tierra.
El historiador Timothy C. Winegard estima en su último libro, The Mosquito: A Human History of Our Deadliest Predator («El mosquito: una historia humana de nuestro depredador más mortífero»), que las hembras de los mosquitos del género Anopheles y Aedes han matado a casi la mitad de la humanidad.
La malaria o paludismo se transmite entre los seres humanos a través de mosquitos hembras del género Anopheles, y las del género Aedes trasmiten la fiebre amarilla y los virus de Zika, de la fiebre chikungunya y del dengue. La fiebre amarilla se registró por primera vez en 1793, y la malaria ha estado presente durante miles de años.
En el transcurso de la historia el daño provocado por estos minúsculos insectos ha determinado el destino de imperios y naciones, paralizado actividades económicas y decidido el resultado de guerras decisivas.
La malaria detuvo a las puertas de Roma a Aníbal y a Atila; disuadió a Genghis Khan cuando se planteó invadir Europa Occidental; fue determinante en la derrota de los ingleses a manos de Blas de Lezo en Cartagena de Indias; guarniciones británicas enteras sucumbieron ante la malaria en la Guerra de Independencia de los EEUU; más de 10.000 muertes registradas por malaria durante la Guerra Civil EEUU; la fiebre amarilla diezmó las tropas francesas (más de 20.000 muertos) que intentaban sofocar la rebelión de los esclavos de 1802 en Haití que, finalmente, conseguiría la independencia.
Los estadounidenses terminaron y se hicieron con el Canal de Panamá después de que los franceses lo abandonaran debido a la epidemias de fiebre amarilla y de malaria que sufrieron los trabajadores; en la campaña francesa en Madagascar en 1895 murieron 13 hombres en combate y más de 4.000 a causa de la malaria; durante la Primera Guerra Mundial, la malaria inmovilizó a los ejércitos durante 3 años en Macedonia.
Cuando el general al mando del ejército francés recibió la orden de atacar, respondió: «Lo lamento, pero mi ejército está en el hospital con malaria»-; en la Segunda Guerra Mundial, el general Douglas MacArthur dijo: «¡Será una guerra larga si por cada división que mando a luchar contra el enemigo, debo contar con una segunda división en el hospital con malaria y una tercera división convaleciente de esta enfermedad debilitante!»… y muchos casos más.
nuestras charlas nocturnas.
Así era la vida cotidiana en algunos paises involucrados en la segunda guerra mundial …

Muy Interesante(M.Adana/L.Manzanera)/JotDown(J.Bilbao) — Durante los cuatro largos años que los franceses permanecieron bajo la ocupación nazi, las condiciones de vida de sus habitantes empeoraron notablemente y propiciaron el aumento de la llamada Resistencia, que jugaría un papel crucial en la victoria aliada.
El 14 de junio de 1940 la Wehrmacht entró en París.
La ciudad estaba desierta y acongojada; miles de sus ciudadanos vagaban por las carreteras en un gran éxodo.
¿Cómo era la vida diaria? Extrema, no podía ser de otra forma. Golpeada duramente por el hambre y la escasez, si por un lado hasta las personas de clase media rebuscaban en la basura para hacerse con las sobras, por otro la vida cultural seguía efervescente, “por muchas razones, incluida la francofilia de muchos alemanes.
Sartre, Camus, Picasso y muchos otros pasaron toda la guerra allí y las fiestas que hacían acababan en inmensas borracheras. Lo cuenta muy bien Simone de Beauvoir: como había toque de queda, se quedaban toda la noche bebiendo”, explica Alan Riding.
Una tras otra, las ciudades fueron arrasadas, sus habitantes huyeron y el hambre hizo estragos. Incluso Gran Bretaña, que había logrado evitar la invasión alemana, acusó un duro golpe; especialmente el sur del país, con Londres convertido en el principal blanco de las bombas V2 alemanas. Quienes podían evacuaban a sus hijos para enviarlos a localidades más al norte, fuera del alcance de Hitler.
– Trabajo y ocio
Muchos hombres jóvenes estaban ausentes, bien luchando en el frente o bien recluidos en campos de trabajo alemanes. Eso condujo en Gran Bretaña a que las mujeres entrasen en las fábricas y se encargasen de manufacturar toda clase de equipamientos bélicos, mientras que en Francia fueron ellas y los ancianos quienes hubieron de sacar adelante las cosechas.
El racionamiento y el frío (era un invierno de grandes heladas) asolaban la Ciudad de la Luz. No obstante, tampoco la creatividad de las firmas de moda parisinas se detuvo con la guerra, ni la tentación –incluso en el verano de 1944– de marcharse de vacaciones o a la playa, exactamente igual que en tiempos de paz.

– Rebelión y venganza
A lo largo de 1944, creció la presión contra las fuerzas de ocupación alemanas en Francia y en Bélgica, y los civiles –tanto los resistentes como los colaboracionistas– quedaron atrapados entre dos fuegos. En ese mismo año, aumentó la Resistencia en Francia. Para atajarla, la propaganda del gobierno de ocupación daba cuenta de las ejecuciones de los guerrilleros.
Pero, una vez que los alemanes se fueron, se volvieron las tornas y aquellos que habían colaborado con el enemigo se convirtieron en el blanco de la venganza de los franceses. La traición se pagaba con la muerte. A las mujeres que habían mantenido relaciones con soldados alemanes se les afeitó la cabeza para humillarlas y, en algunos lugares, se las desnudó en público para avergonzarlas.

– ¡Viva París!
El 25 de agosto de 1944 todas las tropas alemanas habían evacuado París o habían sido detenidas. Así que los alemanes no tuvieron otra opción que rendirse. El general Dietrich von Choltitz firmó la rendición en la estación de Montparnasse donde estuvieron presentes el general Leclerc y el coronel Rol Tanguy.
El mismo día, en el Hotel de Ville, el general Charles de Gaulle se dirigió a los franceses y dijo: “¡Deseo simplemente desde el fondo de mi corazón decirles: Viva París! (…). Estamos aquí en París – París, que se levantó para liberarse. París oprimida, pisoteada y martirizada, pero sigue siendo París – libre ahora, liberada por las manos de los franceses, la capital de la lucha francesa, Francia la gran eterna”.

– La vida de los británicos durante los bombardeos de la Alemania nazi
Según escribo estas líneas, seres humanos sumamente civilizados me sobrevuelan intentando matarme. No sienten ninguna enemistad personal hacia mí, ni yo hacia ellos. La mayoría, no me cabe duda, son hombres bondadosos, respetuosos con las leyes, que jamás soñarían con cometer un asesinato en su vida privada.
Pero si uno de ellos consigue hacerme pedazos con una bomba bien lanzada no dormirá peor. Están al servicio de su país, que tiene plenos poderes para absolverlo de todo mal». Lo escribió en septiembre de 1941 un vecino de Londres. Se llamaba Eric Blair, aunque firmaba sus artículos como George Orwell, uno de los grandes escritores del siglo XX.

No sabemos si el resto de habitantes se mostraban tan comprensivos como Orwell, pero sí que cuando este hizo la reflexión, la Luftwaffe llevaba un año bombardeando la capital británica. Eso sí, los ingleses lo vieron venir.
Cuando Gran Bretaña y Francia accedieron a que la Alemania nazi se anexionase los Sudetes checoslovacos con la vana esperanza de frenar su expansión, el Gobierno británico había repartido 38 millones de máscaras antigás entre la población. Un año más tarde, el 3 de septiembre de 1939, tras la declaración de guerra a Alemania y mientras se desarrollaba la batalla del Atlántico, en Londres se oyó una sirena y los niños fueron evacuados.
Pese a la alarma, los temidos ataques aéreos germanos se hicieron esperar. A finales de la primavera de 1940 la gente ya no cargaba sus máscaras de gas y muchos refugios abandonados se habían inundado.
Tras la caída de Francia el 14 de junio de 1940 los británicos aguardaban una ofensiva aérea sin precedentes. «Un banquete de 14.000 aviones oscureciendo los cielos se abatirán sobre nosotros muy pronto», anunció el recién nombrado primer ministro: Winston Churchill.
– Londres: ejemplo de resistencia
El 7 de septiembre de 1940 a las 04:43h, el cielo del sureste de Inglaterra se ensombreció y se oyó el rugido de los motores de los aviones en dirección Londres. La sirena apodada «el lamento de Winnie» se dejó oír con fuerza. Las bombas incendiarias cayeron sobre los muelles y las bodegas junto al Támesis fueron pasto de las llamas.
Los fuegos sirvieron de faro a los pilotos para una segunda oleada de bombas. La zona pasó a ser un amasijo de licor ardiendo, cereales chamuscados y azúcar derretido. Las ratas huían despavoridas en todas direcciones y los bomberos a duras penas avanzaban, pues las botas se enganchaban en el suelo pegajoso.

Aunque en un principio la población civil no era el objetivo de los alemanes, los elevados «daños colaterales» resultaron inevitables, en gran parte porque los empleados vivían cerca de muelles y fábricas.
A las 6:30h los bombarderos ya estaban en Francia de regreso. Se avisó de que el peligro había pasado, pero apenas hubo tiempo de respirar. A las dos horas los aparatos volvieron y las bombas se extendieron desde el puente de Londres a lo largo de unos once kilómetros. El East End se quedó sin agua, sin gas, sin electricidad y sin teléfono.
En aquella primera gran ofensiva participaron más de 900 aviones, entre bombarderos y cazas, una cifra jamás vista hasta entones. Unas 450 personas perdieron la vida y 1.600 resultaron heridas.
Hubo un antes y un después de aquello. La tormenta de bombas sobre Londres se tornó rutina y prosiguió durante 57 noches consecutivas. «Hitler ha encendido un fuego que arderá hasta que quememos los últimos vestigios de la tiranía nazi». Las palabras de Churchill habían resultado proféticas y, mientras la tiranía era vencida, las bombas transformaron radicalmente el paisaje de la capital.

Aunque para Navidad hubo una fugaz tregua, el 29 de diciembre la Luftwaffe reincidió con un nuevo destino: la City, el distrito financiero. Casi de golpe llovieron 300 bombas alrededor de la catedral de san Pablo, que se salvó gracias al dispositivo de protección desplegado por bomberos y voluntarios.
No corrió la misma suerte la Cámara de los Comunes y sus señorías tuvieron que mudarse a una iglesia cercana. Las bombas alcanzaron de pleno el Museo Británico, la abadía de Westminster y el palacio de Saint James. Un artefacto impactó en el elegante Café de París y los saqueadores no tardaron en hacer acto de presencia. Buscaban carteras y joyas que arrebatar a los cadáveres.
Parecía imposible que los británicos pudiesen resistir. Las escuadrillas del Reich aparecían a cualquier hora y descargaban su mortífera carga en los lugares más inesperados: hospitales, escuelas, orfanatos, iglesias… Calles repletas de cadáveres, charcos de sangre en las aceras, familias sin hogar y escombros por doquier transformaron Londres en un escenario dantesco. Numerosas empresas cesaron su actividad y otras tantas tiendas cerraron. Los londinenses solo pensaban en sobrevivir, un milagro ante las bombas y la escasez de alimentos y medicinas.

– Refugios improvisados
La ciudad solo contaba con unas 90 defensas aéreas y apenas refugios, así que hubo que improvisar. La mayoría de londinenses se escondía en refugios de hierro en sus jardines o en otros públicos de ladrillo, así como en lugares oficialmente destinados, normalmente sótanos de edificios de oficinas.
Otros lo hacían bajo puentes y muchísimos escogieron estaciones de metro. Aunque la política oficial prohibía refugiarse en ellas, nadie lo impedía. Ya en la primera noche de bombardeos, presos del pánico, los habitantes del East End compraron billetes para hacer viajes cortos y se negaron a salir a la superficie. Para las autoridades era obvio que obligarles a cumplir la prohibición provocaría enfrentamientos y una bajada de moral que no podían permitirse.
Unas ochenta estaciones proporcionaron cobijo a miles de personas que esperaban a que pasase el peligro hacinadas, con frío y en condiciones insalubres. El 14 de octubre de 1940, una bomba impactó en la de Balham y murieron 68 personas, bastantes de ellas ahogadas en aguas cloacales. Ni siquiera bajo tierra la salvación estaba asegurada.
Había que animar a la población como fuese, sobre todo a los más jóvenes. Una promoción en el periódico Daily Herald alentaba a los padres a «mantenerse en calma y joviales» durante los ataques por el bien de sus hijos. Y con el fin de intentar quitar hierro al asunto, proliferaban los juegos de bombardeos y los pequeños jugaban a ser socorristas entre las ruinas.

Una noche, los oyentes de la BBC escucharon un fuerte estruendo. Una bomba había alcanzado la sede de la corporación. El presentador exhibió nervios de acero al hacer una brevísima pausa y seguir como si nada. Y es que el boletín de noticias de las 21h era indispensable para los londinenses, necesitados más que nunca de información.
Mantener la calma resultaba extremadamente difícil. Churchill lo sabía y quiso predicar con el ejemplo. Se negó a trasladar su despacho, en un sótano vulnerable del Whitehall, la sede del Gobierno, a un lugar más seguro. Tuvo suerte y ninguna bomba impactó en el edificio.
Por contra, una de las alas del palacio de Buckingham quedó considerablemente afectada sin que ningún miembro de la familia real resultase herido. Es más, quedarse en Londres fortaleció su imagen. Una frase de la reina consorte Isabel lo dejaba claro: «Mis hijos no se irán sin mí, y yo no me iré sin mi marido, que por supuesto permanecerá en Buckingham».
Habría otros bombardeos sobre Londres, pero el último contundente tuvo lugar el 10 de mayo de 1941. Cuando Hitler volvió la vista hacia el este pensando en invadir Rusia, el ataque aéreo contra el Reino Unido llegó a su fin.
– Coventry: Operación Sonta Claro de Luna
El Blitz de Londres quedaría en el recuerdo no solo como la batalla aérea más espectacular de todos los tiempos, sino también como uno de los episodios más crueles llevados a cabo por los alemanes durante la guerra. Aun así, las bombas no se limitaron a castigar la capital. La Luftwaffe extendió sus blancos por toda la isla: Birmingham, Portsmouth, Plymouth, Southampton, Newcastle, Glasgow, Cardiff…
El 14 de noviembre de 1940, Coventry aguantó estoicamente 150.000 bombas en solo doce horas. Aquel ensañamiento tenía su razón de ser. Se trataba de un enclave estratégico por acumular la mayor parte de la industria de guerra británica. El problema era que las fábricas estaban tan cerca de los edificios civiles que desde el aire no podían distinguirse. El resultado fue una Coventry arrasada y una cifra de víctimas mortales sin precedentes en una sola noche: 568.

El ataque, con el nombre en clave de Operación Sonata Claro de Luna, resultó tan decisivo que Joseph Goebbels, jefe de la propaganda nazi, acuñó el verbo coventrate (coventrizar), «devastar por medio de un fuerte bombardeo», para hablar de destrucciones parecidas en otras urbes inglesas.
Años después del brutal bombardeo de Coventry se propagó la sospecha de que Churchill sabía de antemano que este iba a ocurrir. Según el capitán F. W. Winterbotham, que trabajó para la inteligencia militar británica durante el conflicto, lo hizo gracias al desciframiento de los códigos de la máquina Enigma con la que los nazis transcribían sus mensajes. Así lo plasmó en su libro The Ultra Secret. Según este oficial, el primer ministro habría callado para que los alemanes no sospechasen que sus comunicaciones habían sido interferidas.
Su teoría cuenta con detractores. Entre ellos Peter Calvocoressi, jefe de la sección aérea en Bletchley Park, encargada del desciframiento de las comunicaciones de la Luftwaffe. En su opinión, en la información de Enigma no aparecía Coventry y, aunque Churchill estaba al tanto de un ataque inminente, ignoraba el objetivo y creyó que sería Londres.

Coventry padecería aún nuevas ofensivas aéreas. La última, el 3 de agosto de 1942. Pero para aquel momento nadie dudaba de que Gran Bretaña no se iba a doblegar ante Alemania.
– Bristol, Manchester y Liverpool
Diez días después de Coventry, le tocó el turno a otra ciudad histórica: Bristol. Aunque el plan alemán era destruir el puerto, donde se fabricaban y reparaban buques de guerra, así como la Bristol Airplane Company, los mayores estragos fueron en el centro medieval.
Bristol vivió seis bombardeos. En total, alrededor de 1.300 personas perdieron la vida. Mildred Ford, que entonces era una niña, declararía a la BBC que pasó aquella noche «en un gran armario bajo las escaleras». Y que, durante un parón, salió al jardín con un casco de hojalata en la cabeza y vio llamas en la iglesia de la Santa Natividad. «Era un sentimiento extraño: emocionante y aterrador al mismo tiempo», reconocería. Como «aterrador» fue para Eric Tyley, bombero voluntario. Él y sus colegas no fueron del todo conscientes del peligro al que se enfrentaban. Tanto es así que se dispusieron a recoger los proyectiles con palas.
A medida que se acercaba la Navidad de 1940, las bombas arrasaron el centro de Manchester. En la noche del 22 de diciembre, el llamado «Christmas Blitz» mató a cientos de personas y sembró de ruinas la ciudad. Durante el ataque, la gente quemaba muebles viejos en el jardín para calentarse y aprovechaba para cocinar. Más de uno y más de dos se vieron obligados a beber agua de la cisterna porque las tuberías habían sido dañadas.

Otra ciudad en la diana de los bombardeos nazis fue Liverpool, el centro de control de la batalla del Atlántico. En el condado del que es capital, Merseyside, se contaron ochenta ataques aéreos, concentrados en mayo de 1941.
Los muelles de Liverpool permanecieron inoperativos una semana y aunque el número de muertos fue bastante menor que en otros casos (unos 2.500), más de 70.000 personas se quedaron sin casa. Y es que la mitad de los edificios quedaron demolidos. Entre ellos, la iglesia de san Lucas, cuya fachada se ha conservado como símbolo de resistencia.
– La vida sigue…
«Cuando irrumpieron los alemanes y vi los docks [muelles] ardiendo pensé que nadie podía contemplar esos enormes fuegos sin pensar que eran el fin de una época, que habría inmensos cambios en la sociedad, pero ese sentimiento era equivocado. Para mi asombro las cosas han vuelto a la normalidad, gracias a la inmensa solidaridad de la gente corriente», escribió Orwell.
Efectivamente, la vida en Londres y en el resto de ciudades bombardeadas siguió. Atrás quedaron las carreras, las taquicardias, los llantos… Pero los daños provocados por el Blitz difícilmente podrían olvidarse. Los del patrimonio artístico son incalculables, no así los de las víctimas humanas: 43.000 civiles en toda Gran Bretaña (20.000 solo en Londres), más de cien mil heridos y un millón de familias sin vivienda.
– La vida cotidiana en la Alemania nazi

“Médico de 52 años, ario puro, veterano de la Batalla de Tannenberg, con intención de instalarse en el campo, desea progenie masculina mediante matrimonio civil con aria sana, virgen, joven, modesta, ahorradora, acostumbrada al trabajo duro, ancha de caderas, que no use tacones altos ni pendientes y, si es posible, también sin propiedades”.
Este anuncio de contactos —publicado en el periódico alemán Neueste Nachrichten en pleno Tercer Reich— leído hoy en día resulta un tanto peculiar, pero en su tiempo era uno de tantos otros. Su autor simplemente daba valor a lo que la gente de su entorno, la radio, los carteles y las autoridades valoraban. Lo normal, lo que todo el mundo debía hacer. ¿Y qué era por entonces lo normal?
Desde que Adolf Hitler resultase designado canciller en enero de 1933, el objetivo del nazismo fue lo que denominaron como Gleichschaltung. El significado inicial de este término —procedente de la ingeniería— era el de la conversión de la corriente eléctrica alterna en continua. En un sentido más amplio podría traducirse como “coordinación” o “alineamiento”.
De lo que se trataba era de nazificar la sociedad alemana, ahormar según el ideario nacionalsocialista todas las costumbres, asociaciones, creencias, leyes, actividades culturales, relaciones personales, entretenimientos… Según explicaba un alemán de la época asociando el concepto a su sentido originario: “la misma corriente ha de fluir a través del cuerpo político del pueblo”.
Se trató de un espectacular proceso de ingeniería social, gigantesco aunque gradual a lo largo de los años treinta, revolucionario en unos aspectos y conservador en otros, que fue impuesto desde el Estado pero que contó con la colaboración entusiasta de muchos alemanes y la aceptación pasiva de la mayoría.
Como sabemos, los peor parados fueron los judíos (seguidos de comunistas, homosexuales y gitanos), pero no es intención de este artículo describir una vez más el Holocausto. Ya ha sido suficientemente tratado y me gustaría centrarme más en la vida del 99% restante de la población alemana. Precisamente eso es algo que resulta curioso, la escasísima cantidad de judíos que realmente habitaban Alemania: en torno a los 600.000 sobre una población de 65 millones.
Si añadimos que se concentraban en grandes ciudades como Berlín o Hamburgo, tenemos que muchos nazis llegaron a odiar furiosamente a los judíos y responsabilizarlos de todas sus desgracias aunque nunca alcanzaran a ver uno. Quizá eso ayude a explicarlo.
Pero antes de meternos en harina aprovecho para recomendar Por qué creemos en cosas raras de Michael Shermer. Ante la proliferación que ha traído internet en los últimos años de toda clase de ideas conspiranoicas y estrafalarias, entre ellas el negacionismo, no hay nada mejor que información precisa sobre el Holocausto como la que proporciona sobre ese y otros asuntos este divulgador, que tal como acostumbra a decir hay que tener la cabeza lo suficientemente abierta como para aceptar nuevas ideas, pero no tanto como para que se nos salga el cerebro.
– Mujeres, familia, sexo…
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F221%2Fada%2Fed9%2F221adaed97825772f44b388f9ea6c054.jpg)
La liberación de las costumbres sexuales así como la disminución de la natalidad y del número de matrimonios durante la República de Weimar fue considerada a ojos del nazismo como un claro síntoma de decadencia. De acuerdo a su visión del mundo, la mujer debía estar apegada a las tres k: kinder, kirche, küche (niños, iglesia, cocina).
El propio Hitler afirmó en cierta ocasión que los derechos de las mujeres en el Tercer Reich consistirían en que toda mujer encontraría marido. El Ministro de Propaganda Joseph Goebbels, por su parte, indicaba que “la mujer tiene el deber de ser hermosa y traer hijos al mundo, y esto no es tan vulgar y anticuado como a veces se cree.
La hembra del pájaro se embellece para su compañero e incuba sus huevos para él”. Un ideario que contaba con la aprobación de muchas de ellas —decía el que fue corresponsal español en Berlín Manuel Chaves Nogales en aquel tiempo— puesto que:
“Las mujeres, a las que la crisis ha echado a la calle, tienen que patear y luchar a brazo partido con los hombres en medio del arroyo. Las pobres, en esa lucha, llevan la peor parte, naturalmente, y si de pronto aparece un guardia que dice autoritariamente: “¡Basta; a la cocina!”, la mujer se va muy contenta, porque supone que, efectivamente, hay una cocina a la cual se puede ir a cocinar”.
Si las mujeres debían dedicar su vida a criar a los hijos, darles una educación universitaria era entonces un desperdicio de recursos, así que una de las primeras medidas que adoptaron fue restriingir su acceso a la universidad, estableciendo un máximo de un 10% sobre el total del alumnado. Asimismo, se les prohibió ejercer como jueces y fiscales dado que “no pueden pensar lógicamente ni razonar objetivamente, puesto que se rigen por sus emociones”.
La estricta separación por sexos que estableció el régimen y la expulsión de las mujeres de casi cualquier ámbito público (acorde a la estructura del Partido, íntegramente masculina) no facilitaba precisamente la tarea de encontrar pareja.
En regiones como Breslau se decretó que las menores de 18 años que acudieran a una sala de baile sin la compañía de un adulto irían a un reformatorio, posteriormente la Ley para la Protección de Menores prohibía a los menores estar en la calle desde el momento en que oscureciera, y después de las 9 de la noche únicamente podían ir al cine, sala de baile o restaurantes en compañía de un adulto.
Pero como decían en Parque Jurásico la vida siempre se abre camino, así que durante el gran mitin de Nuremberg de 1936, que contó con 100.000 asistentes de las Juventudes Hitlerianas y de su equivalente femenino, la Unión de Jóvenes Alemanas, 900 chicas menores de 18 años regresaron del evento embarazadas.
En más de la mitad de los casos no se pudo determinar quién fue el padre. En ciudades como Hamburgo se popularizó una moda de cierta rebeldía —aunque el régimen nunca llegó a verlo como una amenaza real— llamada “movimiento swing”, en el que jóvenes de ambos sexos acudían a fiestas privadas vestidos al estilo moderno de ingleses y americanos (y ellas muy maquilladas, con faldas cortas y actitudes provocadoras) para bailar música jazz, prohibida al estar vinculada a los negros. Hay una película al respecto protagonizada por Christian Bale y que lleva por título Rebeldes del swing.
La anteriormente mencionada Unión de Jóvenes Alemanas, que ocupaba el tiempo de sus integrantes con pruebas gimnásticas y adoctrinamiento ideológico, tenía una sección para las chicas de 17 a 21 años llamado Fe y Belleza. En ella se inculcaban nociones de economía doméstica y moda nacional, que consistía en blusa blanca, falda recatada hasta el tobillo y zapatos gruesos.
La vestimenta que debía tomarse como referencia era el Dirnl, el típico traje tradicional alemán que tantas veces hemos visto en imágenes del Oktoberfest y similares. La mujer alemana debía ser austera y rehuir cualquier reclamo sexual, tal como veíamos en el anuncio del comienzo. Hacerse la permanente era castigado con afeitado de la cabeza, ya que las jóvenes debían llevar dos trenzas rubias a cada lado o bien una corona de trenzas llamada gretchen.
Si bien eran populares las marcas de champú que les permitían tener un pelo más rubio, el maquillaje se consideraba una moda extranjera totalmente inapropiada y en Berlín se dieron casos en los que mujeres que iban muy maquilladas eran insultadas al grito de putas y traidoras y algunos Camisas Pardas (miembros de las SA) regañaban a aquellas que veían por la calle con los labios pintados o las cejas depiladas.
Pero este acoso no logró erradicar la costumbre y se popularizaron maquillajes que proporcionaban un aspecto natural. Respecto a los materiales y la fabricación, el régimen fomentó las fibras artificiales nacionales y la ropa hecha en casa como vía hacia la autarquía, aunque finalmente en este sector, como en otros, lo que generó finalmente fue la creación de un mercado negro.

Para evitar que ninguna mujer se quedase para vestir santos las autoridades pensaron que, una vez concluida la guerra, los soldados que hubieran demostrado más valentía en el campo de batalla podrían casarse con dos mujeres.
Un plan que no pudo ponerse en práctica debido al curso de la historia que ya conocemos.
Pero lo que sí se llevó a cabo fueron los Lebensborn (Fuente de Vida), hogares para mujeres solteras que eran fecundadas por los sementales considerados más racialmente idóneos de las SS, las tropas de elite dirigidas por Heinrich Himmler.
Los sacrificados patriotas que adquirieron esta responsabilidad lograron embarazar en total a 8.000 candidatas.
El protocolo en estas fábricas de superhombres era el siguiente, según un testimonio de una de las jóvenes que pasaron por allí:
“En el hostal de Tegernsee, esperé hasta el décimo día, después del comienzo de mi menstruación y fui examinada médicamente, a continuación me acosté con un hombre de las SS que tenía que cumplir también su obligación con otra chica. Cuando se diagnosticó el embarazo, pude elegir entre volver a casa o entrar directamente en un hogar de maternidad (…) El parto no fue fácil, pero a ninguna mujer alemana que se precie se le ocurriría hacerse dar inyecciones artificiales para aminorar el dolor”.
Si por el contrario lograban encontrar un prometido, para poder casarse la pareja debía contar con la aprobación del Tribunal de Salud Hereditaria. Su finalidad era impedir la procreación a “individuos inferiores y asociales, enfermos, deficientes mentales, locos, tullidos y delincuentes”. Aunque su aplicación fue escasa, quienes no lograban superarla se enfrentaban a la esterilización forzosa.
Una vez logrado el visto bueno la boda podía celebrarse, aunque no era lo más habitual, mediante un ritual neopagano. Tenía lugar bajo un retrato de Hitler —y si el esposo contrayente además era de las SS recibía como regalo una edición de lujo del Mein Kampf—, en el altar se depositaba un cuenco metálico con runas (antiguos signos germánicos que representaban un alfabeto rudimentario) grabadas en un lateral, mientras que en su interior debía arder un fuego sagrado.
El fuego era de hecho uno de los elementos fundamentales en la cosmovisión nazi, bien fuera realizando desfiles nocturnos con antorchas, saltos sobre el fuego como rito de iniciación en las Juventudes Hitlerianas o en el uso de una antorcha con la que encender un pebetero en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 (rito éste que como vemos ha perdurado hasta hoy).
Una vez concluido el rito los recién casados entonces podían solicitar un préstamo sin intereses del Estado por valor de 1.000 marcos, siempre que la mujer se comprometiese a no trabajar. Como hemos visto, su función debía ser otra.
Hitler atribuía a la natalidad un valor patriótico-militar: “también la mujer tiene su campo de batalla; con cada niño que trae al mundo y ofrece a la nación participa en la lucha por el bien de ésta”. De esa manera se conseguirían más soldados para una guerra que se veía próxima, y posteriormente esa nueva generación podría colonizar el llamado “espacio vital alemán” que se habría logrado conquistar en ella.
De hecho durante la guerra se popularizó la expresión “he donado un hijo al Führer” cada vez que una mujer quedaba embarazada o daba a luz. Curiosamente algunas parturientas rechazaban cualquier anestesia, prefiriendo en su lugar gritar “Adolf Hitler”, lo que se consideraba que tenía propiedades analgésicas.
Dado que fomentar la natalidad era prioritario, se restringió la venta de anticonceptivos y se prohibió el aborto, aunque no para las mujeres judías. El acto de follar pasó a ser conocido humorísticamente como rekruten machen (hacer reclutas) mientras que las mujeres estériles pasaron a ser llamadas despectivamente bevölkerungspolitische blindgänger (fracasos demográficos).
El 12 de agosto de cada año, coincidiendo con el cumpleaños de la madre de Hitler, el propio Führer otorgaba a las mujeres más prolíficas la Cruz de Honor de la Mujer Alemana. De bronce para quienes tenían más de cuatro hijos, de plata para las que tenían más de seis, y de oro para quienes superaban los ocho hijos.

Asimismo, el décimo hijo de una mujer pasaba a ser apadrinado por él y tenía que recibir el nombre de Adolf.
Una vez nacía un niño, era costumbre anunciarlo en un periódico local, como vemos en este ejemplo publicado en el Dresdner Anzeiger el 27 de julio de 1942:
“Volker ψ 21-7-1942. En la época suprema de Alemania, a Thorsten le ha nacido un hermanito.
Con alegría teñida de orgullo, Else Hohmann y Hans-Georg Hohmann, Untersturmführer de las SS en la res. Dresde, General Wever-Strasse”.
Aparte del paganismo del símbolo de la Runa de la Vida, resulta llamativa esa mezcla de solemnidad patriótica y cercanía familiar. Respecto al nombre del hermano, era también típicamente nazi, puesto que se sustituyeron los tradicionales de origen cristiano por los presentes en sagas germánicas como Sieglinde, Edeltraud, Günther o Ekke-Hard, así como aquellos que incluyeran un guión como Bernd-Dietmar o Dietmar-Gerhard, que al parecer eran más genuinamente alemanes.
Por cada niño se otorgaban ayudas estatales en forma de reducción de impuestos y condonación de la cuarta parte del préstamo de 1.000 marcos que antes mencionábamos. Asimismo, los gobiernos locales otorgaban diversas ayudas como uniformes escolares o una reducción en las facturas de agua y electricidad.
Se incrementó la construcción de viviendas sociales destinadas a familias numerosas, en las que además el marido tenía preferencia para obtener un empleo en ciertos sectores. Las familias también contaban con el apoyo del Servicio de Madres del Reich, dependiente de la Asociación Nacionalsocialista de Mujeres, que daba cursos para enseñar a cocinar, coser y cuidar de recién nacidos.
Visto hoy en día, esos seis, ocho o diez hijos son realmente es mucha descendencia, pero seguían siendo pocos a los ojos de los especialistas en higiene racial que dirigían las instituciones. Como Fritz Lenz, quien estimaba que cada mujer debía tener a lo largo de su vida 15 hijos y cualquier cifra menor sería debido a “causas no naturales o patológicas”. La exigencia de dejar descendencia no se limitaba a una propaganda martilleante, sino que en ciertos trabajos era un requisito indispensable también para los hombres. Un memorando del Ministerio del Interior de 1937 explicaba que:
“Todos los aspirantes solteros a un ascenso en el cuerpo de funcionarios deben hacer una declaración escrita exponiendo por qué no se han casado y cuándo se proponen hacerlo. Todo funcionario casado y sin hijos que lleve por lo menos dos años de matrimonio debe exponer los motivos por los que no tiene hijos antes de recibir el nombramiento definitivo (esta declaración deberá incorporarse a su expediente personal).”

Sin embargo, esta obsesión por la natalidad se veía en parte contrarrestada por la esterilización. Los higienistas nazis más entusiastas aspiraban a esterilizar al 20% de la población, aunque las cifras acabaron siendo bastante menores.
El respeto por los veteranos de guerra tullidos entraba en conflicto con esa tendencia a repudiar a quienes no fueran considerados saludables, pero por otro lado los criterios de aplicación de categorías tan ambiguas como “asociales”, “alcohólicos” o “débiles mentales” hacían que en la práctica aquellos sobre los que se aplicaron fueran principalmente gente de clase baja como prostitutas y mendigos.
Para medir la inteligencia de los sujetos juzgados por los Tribunales de Salud Hereditaria se realizaban preguntas como quiénes eran Bismark y Lutero, por qué las casas tenían más altura en la ciudad que en el campo o qué forma de Estado era la vigente. Aunque algunos médicos del Partido expresaron su recelo ante estos cuestionarios, ya que consideraban que habría Camisas Pardas incapaces de superarlos.
Por otra parte, en esta época la esterilización forzosa era una práctica vigente en países como Dinamarca, Suecia, Noruega (donde llegaron a aplicarla a 40.000 personas) y Estados Unidos.
Respecto a la Ley de Protección de la Sangre y Honor Alemanes de 1935, también conocida como Leyes de Nuremberg, prohibía tanto las relaciones sexuales como el matrimonio entre judíos y arios, aunque acorde con la mentalidad nazi casi siempre castigaba a los hombres, al considerar a las mujeres un sujeto puramente pasivo en una relación, exceptuando el caso de algunas judías. De esa manera también fue castigada la homosexualidad, aunque no el lesbianismo.
No obstante, el culto del nazismo a la camaradería masculina, la prolongada y estrecha convivencia entre jóvenes en campamentos de organizaciones como las Juventudes Hitlerianas y la restricción en el contacto con mujeres, eran un caldo de cultivo bastante propicio para que se produjeran relaciones que las autoridades mantenían ocultas en unos casos y castigaban enviando a los culpables a campos de concentración, donde su tasa de mortalidad era del 60%.
De hecho, la ejecución del dirigente de las SA Ernst Röhm, durante la Noche de los Cuchillos Largos, fue explicada por Himmler con el argumento de que había intentado establecer una dictadura homosexual que habría llevado a Alemania al desastre.
– Chistes, saludos, vigilancia mutua…
El 26 de junio de 1943, una empleada de una planta industrial armamentística fue condenada a muerte por contar a una compañera de trabajo el siguiente chiste:
“Hitler y Göring están de pie, en lo alto de un radiotransmisor. Hitler dice que quiere dar a los berlineses un poco de alegría. Göring le replica: “¿Entonces por qué no saltamos desde la torre?”.
Al régimen desde luego no le hizo ninguna gracia, ni ese ni ningún otro. Según una ley del 20 de diciembre de 1934, pasó a ser considerado delito realizar “declaraciones de odio”, una categoría en la que estaban incluidos los chistes contra dirigentes del Partido y contra el régimen en su conjunto. La Ley contra rumores maliciosos por su parte, castigaba cualquier comentario mínimamente crítico.

A pesar de ello, según una encuesta posterior realizada por el investigador Eric A. Jonson, el 27% de los habitantes de Colonia (un porcentaje que podría extenderse al resto de Alemania) contó un chiste ilegal a lo largo del Tercer Reich. Un oficial de policía escribió en 1937:
“Hace algún tiempo que inventarse y contar chistes políticos se ha expandido de tal manera que se ha convertido en una verdadera plaga.
Dado que estas bromas son la expresión de un estado de ánimo y son inofensivas, no se les puede objetar nada como han subrayado repetidamente las más altas instancias del gobierno. Pero si su contenido es injurioso, no se puede tolerar que circulen por razones de seguridad.”
Aparte de que hacer una gracia sobre algo prohibido resulta más tentador, era también un recurso en un régimen que había asfixiado cualquier otra forma de oposición. Además el nazismo daban mucho juego con todas sus obsesiones, como en este chiste:
“—¿Qué te parece si contribuyésemos en algo a la perpetuación de la raza, Roswhita?
—No tan deprisa, cariño. Recuerda que el abuelo tenía diabetes.”
Pero la principal diana de todos los comentarios burlescos fue siempre Goebbels. Su omnipresencia en radio y prensa, su baja estatura, su cojera y sus frecuentes infidelidades eran terreno abonado para todo tipo de chascarrillos. La corrupción generalizada del régimen, que favorecía sistemáticamente a los miembros del Partido, y más adelante las penurias que sufría la población en tiempos de guerra también se sobrellevaban con humor.
Por su parte, también los propios nazis contaban con cierto humor sarcástico, como llamar “la comidita de los judíos” al Zyklon B (que venía en latas parecidas a las de conservas) o poner señales de tráfico con la advertencia “Curvas peligrosas. Los judíos pueden ir a 120 kilómetros por hora”.
No obstante, la población aprendió pronto a distinguir dónde y ante quienes podían realizar según qué clase de comentarios. Por ejemplo en 1933, el 75% de los comentarios críticos que fueron denunciados en Augsburgo habían sido escuchados en tabernas y bares, apenas dos años después el porcentaje cayó al 50% y unos años después ya sólo el 10%.
En esos locales nunca se sabía quién podría llegar a escucharte, así que el círculo de confianza fue estrechándose más y más. “Ya no hay carta, conversación telefónica, o palabra dicha en la calle que no pueda ser objeto de denuncia. Todos temen que el otro pueda ser un traidor o un espía” señalaba en su diario el escritor judío Victor Klemperer en 1933.
Una costumbre esta, la de escribir diarios, que también podía ser peligrosa. Durante la guerra escribir en el diario personal dudas o críticas pasó a ser considerado “subversión de la propia persona”. Un ejemplo digno de mención es el del aristócrata Friedrich Reck-Malleczewen, quien tenía un diario en el que describía a los nazis como “hordas de simios viciosos” y respecto a Hitler no parecía ser partidario:
“Esquizofrénico borracho de poder (…) te he odiado cada hora de mi vida, te odio tanto que daría gustosamente mi vida para que murieras. Me dirigiría gustosamente hacia la perdición y me sumiría en las profundidades si supiera que puedo arrastrarte”.
Consciente de que escribir estas cosas aunque nadie las leyera podría acarrearle riesgos, acostumbraba a esconder el diario cada noche en algún lugar del bosque que formaba parte de su propiedad. Hasta que por desgracia finalmente fue detenido y murió en el campo de concentración de Dachau.
Así que ese temor fundado a expresarse libremente incluso en ambientes muy reducidos y aparentemente de confianza llevó a convertir en una coletilla la frase “tú también has dicho unas cuantas cosas”, cada vez que dos amigos se despedían después de haber estado un rato hablando. Otra expresión popularizada era el “vistazo alemán”, cuando dos amigos se encuentran y echan un rápido vistazo a su alrededor para asegurarse de que nadie los escucha.

Era una alusión irónica al “saludo alemán”, como se denominaba al clásico “Heil Hitler” con el brazo en alto que tantas veces hemos visto en las películas.
Aunque inicialmente sólo era obligatorio para los funcionarios, pronto pasó a generalizarse entre la población como una forma de mostrar adhesión al régimen.
De hecho, una forma de oposición entre los desafectos consistía en realizar el saludo levantando el brazo solo a medias.
La causa última de todas estas precauciones era la Gestapo, la temida policía política del régimen. Y sin embargo… la ciudad de Colonia, con 750.000 habitantes, tenía en 1939 un total de 99 agentes de este cuerpo. Lo que supone unos 7.500 ciudadanos por agente. Otro ejemplo es Krefeld, que tuvo un máximo de 14 agentes para vigilar a 170.000 habitantes. En el resto del país la proporción era similar.
Es decir, lejos de ser un servicio de control y espionaje todopoderoso resultaba en realidad bastante limitado en sus recursos. Además a esto hay que añadir que a partir de 1933, una vez fueron erradicados los opositores comunistas y socialistas, los esfuerzos de la Gestapo se centraron en el control y persecución de minorías como testigos de Jehová, gitanos, homosexuales y —muy especialmente— judíos.
Es decir, los ciudadanos corrientes en principio tenían poco que temer siempre que aceptasen las consignas oficiales y no dieran problemas. Y eso es lo que hicieron. En Krefeld menos del 1% de la población fue detenida o interrogada por este cuerpo. De hecho, según el estudio anteriormente mencionado de Eric A. Jonson, el 75% de los alemanes nunca temió ser detenido por la Gestapo.
¿Entonces de dónde provenía el miedo a hablar delante de cualquier extraño e incluso conocido que anteriormente señalábamos? Sencillamente de que si bien este cuerpo policial era pequeño, todos los ciudadanos tenían derecho a recurrir a él para denunciar sospechosos. Y así lo hicieron muchos. El 26% los denunciantes eran alemanes corrientes, frente al 17% llevado a cabo por denuncias de la Policía Criminal.
La Gestapo era utilizada por los ciudadanos, en unos casos nazis convencidos, en otros quizá simples oportunistas que aprovechaban esta herramienta puesta a su alcance para vengarse de vecinos, compañeros de trabajo o parientes a los que querían ver castigados por algún agravio personal.
En Colonia la relación entre denunciantes y denunciados a la Gestapo era de vecindad en un 26% de todos los procedimientos. Es interesante indicar que había un 3% que denunciaba a sus jefes y un 4% a su cónyuge. Hay relaciones de pareja que pueden acabar bastante mal…
En conclusión, si tenemos en cuenta todas las cifras de detenidos por la Gestapo eran —pese a la colaboración ciudadana— bastante bajas respecto al total de población. En Lippe, por ejemplo, con 176.000 habitantes, a lo largo de los doce años que duró el Tercer Reich hubo en total 292 denuncias.
Basta arremeter contra unos pocos para atemorizar al conjunto. A esto se le podría añadir lo que se conoce en psicología como disonancia cognitiva, que es el rechazo que nos provoca vivir en una contradicción. Es decir, viviendo en un entorno nacionalsocialista, con su propaganda, sus símbolos omnipresentes, con esas pequeñas “cositas nazis” que se introducían en la vida cotidiana como hemos estado viendo (y seguiremos haciéndolo en la continuación)…
En ese contexto, decíamos, mantener unas ideas opuestas creaba una fractura con el entorno que para muchos no fue intelectual o moralmente soportable y prefirieron dejarse llevar.

“Cuando un opositor dice: “no me acercaré a vosotros”, yo le respondo sin inmutarme: “tu hijo ya nos pertenece”.” Adolf Hitler, 6 de noviembre de 1933.
Como escribió el corresponsal estadounidense William L. Shirer tras asistir a un gran acto del Partido Nazi: “está devolviendo boato, color y misticismo a las vidas grises de los alemanes del siglo XX”.
Las espectaculares concentraciones del partido con cientos de miles de participantes y su fastuosa decoración e iluminación con reflectores antiaéreos, sus desfiles de precisión milimétrica, sus ritos paganos y su monumentalidad, su reivindicación de la fuerza, camaradería, épica y acción, la oportunidad que ofrecía al individuo de disolverse en el grupo, la evocación de un pasado legendario junto a la promesa de un futuro radiante… todo ello atrajo a muchos alemanes, pero eran ingredientes que encajaban como un guante especialmente en la mentalidad y el carácter de los más jóvenes.
Nada valoraba más el nazismo que la juventud, como herramienta y como ideal, opuesta a la que consideraban decrépita República de Weimar, con un anciano Hindenburg a su frente. De hecho la media de edad de todos los integrantes del partido al llegar al poder era de apenas 28 años. Así que la educación de los jóvenes era un asunto de importancia vital para Hitler:
«El chico alemán del futuro debe ser delgado y flexible, rápido como un galgo, resistente como el cuero y duro como el acero Krupp. Debemos educar un nuevo tipo de ser humano, hombres y mujeres absolutamente disciplinados y saludables. Nos hemos comprometido a dar al pueblo alemán una educación que comienza en la infancia y nunca termina.»
Por ello, poco más de tres meses después de la toma del poder, el nuevo Ministro de Interior Wilhelm Frick estableció el 9 de mayo de 1933 en el Diario General de los Profesores Alemanes que la enseñanza objetiva de la historia era una falacia del liberalismo. Los nuevos principios que la escuela debía enseñar eran:
1) La vida es una lucha constante donde la raza y la sangre son primordiales.
2) La importancia del coraje en la batalla y el sacrificio del individuo por un fin superior.
3) Admiración por el liderazgo del Führer.
4) Odio a los enemigos de Alemania.
Las diferentes asociaciones de profesores fueron absorbidas por una ya existente, la Liga Nacionalsocialista de Maestros, de la que llegaron a ser miembros el 97% de todos los profesores. Ellos debían liderar el cambio a un nuevo sistema educativo. Solo un día después de este manifiesto del ministro, los estudiantes universitarios hicieron hogueras con libros de autores judíos, izquierdistas y en general de cualquier tipo que no encajase en la doctrina del nuevo régimen.
Las bibliotecas escolares fueron también rápidamente depuradas y los libros de texto de los alumnos, aunque inicialmente eran los mismos de la época de Weimar, pasaron a ser reescritos y complementados con nuevas publicaciones cargadas de doctrina nazi a partir de 1936.
El retrato de Hitler pasó a ser omnipresente tanto en las aulas como en los libros de texto, y los niños debían realizar el saludo alemán en la escuela, el “Heil Hitler” con el brazo en alto, entre 50 y 100 veces al día. El recurso al castigo físico se incrementó sobre aquellos jóvenes poco aplicados, revoltosos o que no caminasen erguidos.
Las clases eran interrumpidas de vez en cuando para escuchar discursos de Hitler retransmitidos por radio y ocasionalmente se llevaba a los alumnos al cine a ver películas como Qex, de las Juventudes Hitlerianas. A los más pequeños se les hacía memorizar versos como éste:
¡Mi Fürher!
Te conozco bien y te quiero como a mi madre y a mi padre.
Te obedeceré siempre como hago con mi padre y mi madre.
Y cuando crezca, te ayudaré como ayudo a mi padre y a mi madre.
Y estarás satisfecho conmigo

A los más mayores se les enseñaba el poema La sangre es sagrada y sacrosanta:
Mantén pura tu sangre,
No es tuya nada más,
Te llega de muy lejos,
Y más lejos se va.
De mil antepasados
El rastro aún conserva
Y contiene el futuro.
Ella es tu vida eterna.
Los niños que comenzaban en la escuela aprendían a leer y escribir con abecedarios en los que por ejemplo a la H le correspondían Hitler, Himmler y Hess y a la K, kriegerpilot (piloto de combate), Kiel (base naval) y Kamerad (camarada).
Entre los más mayores se popularizaron los concursos de caligrafía con letra gótica, que el régimen estableció como la oficial y genuinamente aria.
Unos concursos que se promocionaban en revistas bajo eslóganes como “sienta alemán, piense alemán, hable alemán, sea alemán en la escritura también”.
A partir de los nueve años los niños ya debían aprender los hechos más significativos de la 1º Guerra Mundial y también recibían un curso sobre el Kampfzeit, el periodo de lucha por el poder del Partido Nazi durante los años 20. Uno de los libros que se estudiaban en primer curso de secundaria era Pueblo sin espacio de Hans Grimm, cuyo título da una cierta idea de su contenido.
Se pedía a los alumnos redacciones en torno a temas como “Yo soy alemán, una expresión de orgullo y deber”, “Hitler como garante de la unidad alemana” o “la revolución nacionalista como comienzo de una nueva era”. En los ejercicios de matemáticas se calculaban trayectorias de disparos de artillería y se mostraban a los alumnos problemas a resolver como el siguiente:
«Se estima que la proporción de sangre de origen nórdico entre el pueblo alemán es de 4/5 partes de la población. Un tercio de éstos se pueden considerar rubios. De acuerdo con estas estimaciones, ¿Cuántos rubios hay entre los 66 millones de alemanes?»
Mientras tanto en la enseñanza universitaria se intentaron crear sin éxito unas “matemáticas alemanas”, centradas en la geometría y no en el álgebra, ya que la primera se ajustaba más a la armonía y proporción del cuerpo ario ideal. Las clases de religión se redujeron y se convirtieron en una asignatura opcional para el alumno.
Por el contrario, las de gimnasia pasaron de dos sesiones a la semana a cinco, acorde a la importancia fundamental que la salud y la actividad física tenían en el ideario nacionalsocialista. En las clases de geografía el Este de Europa se denominaba Lebensraum (Espacio vital alemán) y en las de latín se estudiaban textos en los que se justificaban las pretensiones de Mussolini sobre Etiopía.
Otra asignatura imprescindible para el ideario nazi era la biología, centrada en los conceptos de higiene racial, herencia y eugenesia. En la enseñanza secundaria se redujo el porcentaje de mujeres a un 30% y además del adoctrinamiento común a los chicos se potenciaba en ellas la enseñanza de ciencia doméstica, tal como podemos ver en este horario extraído de Michael Lynch Nazy Germany (Londres, 2004):
| Lunes | Martes | Miércoles | Jueves | Viernes | Sábado | |
| 8:00 | Alemán | Alemán | Alemán | Alemán | Alemán | Alemán |
| 8:50 | Geografía | Historia | Canto | Geografía | Historia | Canto |
| 9:40 | Estudio racial | Estudio racial | Estudio racial | Ideología | Ideología | Ideología |
| 10:25 | descanso | descanso | descanso | descanso | descanso | |
| 11:00 | Ciencia doméstica | Ciencia doméstica | Ciencia doméstica | Ciencia doméstica | Ciencia doméstica | |
| 12:10 | Salud y eugenesia | Salud y eugenesia | Salud y eugenesia | Salud y eugenesia | Salud y eugenesia |
Claudia Koonz, profesora de historia en la Universidad de Duke, recoge este cuento narrado en un libro para niños de la época:
«Un día antes de su emigración anual, la madre cigüeña llora mientras el padre, con el apoyo de las cigüeñas que los rodean, insiste en que su cría, que tiene dificultades para volar, debe quedarse allí. “¿No es eso cruel?”, pregunta un niño campesino que presencia el momento del abandono. “No lo es, hijo. ¿Por qué vamos a dejar que los enfermos pongan en peligro a los sanos?… las crías que sobran no sirven para nada. Sin esa conciencia, nuestro pueblo no podría seguir creciendo”.
Esa idea de los enfermos como una carga inasumible también se inculcaba en problemas de matemáticas, en los que los alumnos debían calcular los costes relativos para los contribuyentes de los hijos enfermos en comparación con los sanos. Asimismo, la Ley de Esterilización de 1934 obligaba a los profesores a identificar a aquellos alumnos que pudieran tener unas habilidades físicas o mentales limitadas para proceder a su esterilización.
Los psiquiátricos y asilos para discapacitados físicos pasaron a ser lugares de visita de excursiones escolares para que los niños tomasen conciencia de ese dispendio. Hay que decir que el Tercer Reich no se limitó a inculcar la teoría a los más jóvenes, ya que entre 1933 y agosto de 1941 asesinó a más de 70.000 discapacitados, lo que le permitió ahorrar 885 millones de marcos. Por su parte, los pedagogos animaban a los alumnos a aplicar esas ideas con sus propios compañeros más débiles —aunque, eso sí— con una actitud aséptica:
«Cuando dejan de burlarse de un niño desgraciado por haber hecho caso a las amonestaciones de sus padres, la educación materna se ha anotado un triunfo extraordinario. Pero, ¿Jugar con él?… En ese caso los niños actúan de acuerdo a un instinto básico que rechaza todo lo que es enfermo o débil o repulsivo»
En las escuelas alemanas los alumnos judíos eran una minoría muy escasa, especialmente a medida que el Tercer Reich se consolidaba en el tiempo, bien porque eran llevados a escuelas judías para evitar su discriminación, o porque emigraban con sus familias o únicamente ellos, enviados con parientes de otros países (recordemos que la deportación de judíos a campos de concentración fue a partir de 1941).
Para 1938 apenas quedaban unos 7.400 asistiendo a escuelas públicas en toda Alemania, por lo que la inmensa mayoría de los más de 300.000 maestros no tuvieron ninguno en sus aulas. Eran humillados con frecuencia tanto por otros niños como en ocasiones por los propios profesores, que mandaban a los escolares limpiar con agua y jabón el pupitre donde se había sentado su compañero judío. Aunque también hay testimonios de comportamientos opuestos, según una madre estadounidense que vivió en Hamburgo durante aquellos años:
«A muchos maestros les quedaba todavía algo de humanidad, pues en secreto abrazaban a los pequeños y les decían que no se preocuparan; de todos modos, no se atrevían a mostrarles afecto en público, ya que las consecuencias habrían sido graves.»
Una práctica muy frecuente no solo en los colegios sino también en las universidades fueron las excursiones al campo, con ejercicios marciales de 8:45 a 13:00 horas, y después de comer un tiempo de estudio con lecciones como “Alemania en la prehistoria” o “Tú y tus genes”. Llegada la noche se cantaban canciones en torno a hogueras como forma de fortalecer la camaradería entre los jóvenes.
Pero los retiros a entornos rurales, donde recibir adoctrinamiento político y vivir en comunidad, también se realizaban específicamente para los profesores. Más de dos terceras partes de todos ellos tuvieron que participar en los retiros de seis semanas de duración, que organizaba la Liga Nacionalsocialista de Maestros.
También los había para miembros de las SA, de las SS, del Servicio de Trabajo del Reich, de la Asociación Nacionalsocialista de Estudiantes, de las Juventudes Hitlerianas… al llevarlos al campo se extraía a sus participantes de sus entornos cotidianos, proporcionándoles un pretendido “ambiente de bravura militar” donde crear la ilusión de una comunidad nacional sin clases sociales y en comunión con la tierra alemana. Como reprochaba en 1934 un memorando de las Juventudes Hitlerianas de Hamburgo a algunos de sus miembros poco participativos: “Una vez más, estáis bajo el influjo del “yo” liberal marxista y negáis el “nosotros” nacionalsocialista”.
– Nuevas instituciones educativas

En 1932, las Juventudes Hitlerianas tenían apenas 20.000 miembros, una cifra muy reducida en comparación con otras organizaciones juveniles rivales.
Una vez eliminadas todas ellas (salvo las católicas) a finales de 1933 ya contaban con 2,3 millones de miembros.
Para 1939, cuando la inscripción en ellas era obligatoria para todos los niños a partir de 10 años, llegó a tener en torno a los 9 millones de miembros.
En ellas se realizaban frecuentes actividades campestres y deportivas, desfiles, se enseñaba el código Morse y a interpretar mapas.
También se les comenzaba a familiarizar con las armas, enseñándoles por ejemplo a lanzar granadas, aunque sin carga explosiva, o con el puñal que se les otorgaba en su ingreso.
Dado que los niños miembros de las Juventudes Hitlerianas iban al colegio con su propio uniforme, pronto esto se convirtió en una fuente de prestigio para ellos de cara a otros alumnos. Tan confiados en el espíritu marcial que se les inculcaba, algunos incluso llegaban a retar a sus profesores.
Según un testimonio de la época “ya no se puede hablar de la autoridad de los maestros, los pequeños mocosos insolentes de las Juventudes Hitlerianas deciden qué se hace en las escuelas, son ellos quienes están al mando”. Pero también hubo profesores que pudieron tenerlos a raya, castigándolos bajo el argumento de que un joven de dicha organización debía servir de ejemplo a los demás.
La pertenencia a esta organización juvenil abría las puertas a otras nuevas instituciones educativas que el Tercer Reich trajo consigo: las Napolas, las escuelas Adolf Hitler y los Ordensburguen. Las primeras eran escuelas bajo el control de las SS, daban educación de bachillerato a los futuros altos funcionarios y cargos del ejército y en ellas se ponía especial énfasis en las actividades deportivas —para ingresar se hacían exámenes de destreza y resistencia física— y al aire libre como la conducción de lanchas motoras y motocicletas, vela, tiro, remo, boxeo, juegos bélicos… así como periodos de hasta dos meses ayudando en tareas de campo, fábricas y minas de carbón.
Las escuelas Adolf Hitler también valoraban de forma especial la actividad física y estaban destinadas a formar a los líderes políticos del mañana. En ellas no eran los padres quienes solicitaban el ingreso de sus hijos, sino que seleccionaban a sus propios alumnos según su aspecto físico y las dotes de liderazgo que hubieran mostrado en las Juventudes Hitlerianas. Los alumnos dedicaban cinco clases diarias a las actividades físicas y apenas una y media a las intelectuales.
En lugar de exámenes tenían “semanas de logros”, en las que los alumnos competían en grupos. Los estudiantes que pasaban por aquí finalmente estaban destinados a ingresar, a partir de los 25 años, en los Ordensburguen, los Castillos de la Orden. En un estilo que imitaba a las órdenes de caballería medieval —donde cada alumno contaba con un criado— y situados en idílicos entornos naturales de montañas y lagos, se caracterizaban, quién lo iba a decir… por la importancia que daban a la actividad física. El de Vogelsang, por ejemplo, disponía del mayor gimnasio del mundo.
Por todo lo que llevamos viendo hasta ahora, pueden deducirse sin mucha dificultad un par de cosas: la sutileza no era una cualidad nacionalsocialista y el nivel educativo de los jóvenes, como era de esperar, descendió considerablemente en unos pocos años.
Así, según un informe de la Wehrmacht: “Nuestra juventud ha adquirido principios perfectamente correctos en la esfera física de la educación, pero con frecuencia se niega a extender esto a la esfera mental (…) muchos de los candidatos a oficiales muestran una falta de conocimientos elementales sencillamente increíble”.
Por ello, a comienzos de los cuarenta comenzaron a hacerse comunes en las universidades las clases de repaso de bachillerato. Pero el impacto del Tercer Reich en ellas no se limitó a esto, como veremos a continuación.
– Las universidades

Tal como dijo Hitler en noviembre de 1938: “cuando observo a nuestra clase intelectual, desgraciadamente, supongo, son necesarios; de otro modo podríamos, no lo sé, exterminarlos o algo por el estilo”.
Está claro que no era muy partidario, si viviera hoy en día probablemente usaría el término gafapastas.
¿Pero era mutua la animadversión?
La llegada de los nazis al poder trajo consigo la expulsión inmediata del 10% de los profesores universitarios.
Bien por judíos, izquierdistas o ambas cosas a la vez.
En un país que contaba con una formidable cantidad de ganadores del Premio Nobel de todas las disciplinas, el exilio de grandes figuras de las ciencias y las letras fue considerable: Thomas Mann, Theodor Adorno, Erich Fromm, Max Born, Albert Einstein…
Y sin embargo… el apoyo al nazismo entre la comunidad universitaria duplicaba a la media alemana.
Las rencillas laborales y académicas —Martin Heidegger no perdió ocasión de delatar a compañeros judíos—, la fuerte tradición nacionalista que existía en las universidades con grupos como la Sociedad Tule, la posibilidad de ocupar las plazas que habían quedado vacías, la expectativa de que el nuevo régimen trajera una mejora de la propia posición y del prestigio que el ideario nazi atribuía de la materia en la que estaban especializados (sobre todo entre filólogos, médicos y biólogos) y la simple adaptación para sobrevivir, hizo que las universidades alemanas distaran de oponerse al nazismo, con algunas excepciones como Kurt Huber, ejecutado por su activismo en el grupo de resistencia Rosa Blanca.
Como decíamos, las disciplinas afines tuvieron un auge considerable. La filología alemana o Germanistik se adaptó con facilidad al nuevo régimen, promoviendo el uso de términos de raíz nórdica en oposición a los de raíz latina, menos alemanes. Se crearon cátedras de folklore alemán y de las 23 universidades 12 de ellas pasaron a contar con institutos de estudios raciales.
Hasta un tercio del total de profesores universitarios eran de medicina, una carrera que al ser tan apreciada por el Tercer Reich se convirtió en la más solicitada por los estudiantes. El derecho corrió una suerte contraria, ante el desmantelamiento del Estado de Derecho llevado por el régimen y el descrédito creciente de los funcionarios, los estudiantes que optaron por esta carrera pasaron de un 19% en 1932 a un 11% en 1939.
Pero el anti-intelectualismo imperante, la preferencia por la carrera militar entre los jóvenes, la restricción del acceso a las mujeres y la bajada de la natalidad durante los años de la Primera Guerra Mundial (la generación que en los años 30 llegaría a la universidad), llevaron a que el conjunto de la población universitaria sufriera una notable bajada, de 104.000 en 1931 a solo 41.000 en 1939.
No obstante, pese a esa decadencia, dado que la universidad partía de un nivel previo tan elevado y a que la investigación científica se desarrollaba también en grandes empresas alemanas y en centros de investigación financiados por el Estado, el nivel científico-técnico de Alemania al comenzar la Segunda Guerra Mundial era tan alto que indudablemente contribuyó a sus éxitos iniciales.
También hizo posible que —cuando la situación comenzó a complicarse tras la derrota de Stalingrado— la población civil confiase en el mito de un arma secreta de los nazis tan poderosa que cambiaría el curso de la guerra. A popularizar esa y otras creencias contribuyeron los medios de comunicación alemanes, dedicados a pleno rendimiento durante el Tercer Reich al proceso de “educación que comienza en la infancia y nunca termina”.

Los carteles de propaganda política de la primera mitad del siglo XX ya fueran nazis, soviéticos, estadounidenses o de ambos bandos de la Guerra Civil española, no solo suelen ser muy atractivos estéticamente, también resultan enormemente interesantes por su carga semiótica, por la manera en que intentan expresar unas ideas.
Sobre estas líneas tenemos uno del Partido Nazi para las elecciones del Reichstag de julio de 1932.
El texto dice “Los trabajadores hemos despertado”, y como es costumbre en este partido está protagonizado por un supermacho alemán de mandíbula granítica, aquí representado como un auténtico gigante, con el brazo arremangado y el botón de arriba suelto para que veamos que está fuerte.
En esta ocasión, sin embargo, no mira solemnemente al horizonte embargado por alguna emoción patriótica, sino hacia unos enanitos a los que muestra una mueca de desprecio y actitud desafiante, con el puño cerrado dispuesto a romper cabezas.
El primero que tiene enfrente representa con su gorra roja al bolchevismo, y sostiene un cartel que dice “¡Barones de Hitler!; Decretos de emergencia; Acoso y calumnias; Los gerifaltes en el tocino, el pueblo en la miseria».
A su lado vemos a un judío susurrándole al oído. En otras ocasiones, según el discurso nacionalsocialista, controlaban el capitalismo internacional.
Así que los judíos podían mover los hilos de una cosa y de la contraria, bien. Tras ellos dos, vemos a un tipo con un puñal en la mano, tal vez un agitador socialista o un simple criminal. Finalmente asomando sobre el horizonte se eleva una colosal esvástica sobre un fondo rojo, que es también el color del texto.
De manera que según este cartel se mostraban como los auténticos rojos y los auténticos proletarios, no como esos enanos y bien alimentados bolcheviques y socialistas en quienes confiaban los trabajadores antes de despertar. Así es como el NSDAP quería mostrarse ante las elecciones, en un país en el que el 46% de la población era clase obrera. Y no le fue mal, dado que se convirtió en el principal partido, con 13,5 millones de votos.
Una vez que Hitler fue designado canciller, seis meses después de estas elecciones y en sintonía con esta proclamada cercanía a la clase trabajadora, se celebró por primera vez en Alemania el 1 de Mayo, rebautizado como Día Nacional del Trabajo. Aprovechando la estela de ese gesto propagandístico, al día siguiente los sindicatos fueron prohibidos.
También fueron ilegalizados el Partido Comunista y el Partido Socialista. Como sucesor de los sindicatos se instauró unos días después, el 10 de mayo de 1933, el Frente Alemán del Trabajo.
Estaba dirigido por uno de los nazis más influyentes, Robert Ley. Piloto durante la Primera Guerra Mundial, sufrió lesiones en el lóbulo frontal del cerebro en un aterrizaje forzoso, a lo que se atribuye su comportamiento inestable —como cuando propinó una paliza al ministro-presidente de Baden— y sus declaraciones en ocasiones pintorescas (que eran objeto de chistes entre la población alemana): “un barrendero echa mil microbios a la cuneta con un solo golpe de escoba; un científico se jacta de haber descubierto un solo microbio en toda su vida”.
Bajo su mando esta organización pretendía abolir los antagonismos entre patronos y trabajadores, alcanzar también aquí la unidad y la armonía prometidas para Alemania.
Pero si un ámbito de naturaleza tan conflictiva como es el de las relaciones laborales pasa a ser arbitrado por funcionarios de un régimen carente de transparencia, la consecuencia inevitable es que —tal como ocurrió— el Frente Alemán del Trabajo se convierta en la institución más corrupta del III Reich.
Las empresas pagaban sobornos y hacían regalos de forma sistemática a los encargados de dirimir las diferencias con sus empleados. Estos, lógicamente, no tenían capacidad de igualar la oferta. Según un testimonio de la época que recoge el historiador Richard J. Evans:
“En 1933, delante de la antigua sede de los sindicatos solía haber aparcados dos o tres coches privados. Pertenecían al Banco de los Trabajadores o a los sindicatos. Hoy en día, forman una fila, hay 50 o 60 coches cada día, y a veces más. Los chóferes del Frente de Trabajo disponen de cheques en blanco para gasolina, no tienen que rendir cuentas por ello. La corrupción en el Frente de Trabajo es vasta, y la moralidad es, en consecuencia, baja”.
Una de las iniciativas más vistosas del Frente Alemán del Trabajo y que mejor recuerdo dejó entre los alemanes que, una vez perdida la guerra, rememoraban esos años, fue la denominada “A la Fuerza a través de la Alegría”. Se trataba de una organización que proporcionaba actividades culturales y de ocio a los trabajadores, quienes debían financiarla entregando el 1,5% de su salario.
Ofrecía por precios muy asequibles excursiones al campo y actividades deportivas, entradas para el teatro, conciertos de música clásica, exposiciones… Aunque sin duda la parte más novedosa fue su intento de acercar el turismo a las masas, que vieron además incrementado el número de días de vacaciones pagadas respecto a Weimar.

Hasta dos semanas al año tenían los más afortunados. En este aspecto, el régimen estableció un nuevo calendario de días festivos adaptado a su ideario: el 30 de enero era el Día de la Toma del Poder; el 24 de febrero, aniversario de la fundación del NSDAP; el 20 de abril era el cumpleaños de Hitler; el 1 de Mayo como hemos visto era el Día Nacional del Trabajo; también contaban con el día de Reunión General del Partido (en Nuremberg) y finalmente había un Día del Solsticio de Verano y otro de Acción de Gracias por la Cosecha.
En 1936 comenzó la construcción en la isla de Rügen, en el Mar Báltico, de un gigantesco complejo turístico de cinco kilómetros de largo llamado Prora, que podría acoger simultáneamente a 20.000 personas por el módico precio de 20 marcos a la semana. Disponía de boleras, cines, piscinas climatizadas… un buen sitio al que ir que nunca llegó a ser inaugurado debido al estallido de la guerra.
Lo que sí llegaron a realizarse fueron los cruceros a Italia, España y Noruega. Aunque inicialmente estaban previstos para la clase trabajadora, resultaban demasiado apetecibles como para que funcionarios y miembros del Partido no quisieran una plaza, por lo que la presencia de la clase obrera no llegó a superar en algunos viajes el 10% del pasaje.
Según informes de la Gestapo en ocasiones junto a los pasajeros fueron detectadas algunas prostitutas, por lo que popularmente estos trasatlánticos eran llamados Bonzerbordell (el burdel de los peces gordos). Así que el nacionalsocialismo representó para algunos afortunados, literalmente, “barcos y putas”. En cualquier caso, A la Fuerza a través de la Alegría llegó a ser una de las creaciones nazis más apreciadas por la población, como decíamos. Las otras dos fueron la eliminación del desempleo y las autopistas.
– Empleo y economía
Para cuando Hitler llegó al poder Alemania ya había comenzado a recuperarse, arrastrada por la mejora de la situación internacional, pero quedaban aún 6 millones de parados. Prometió acabar con el paro en cuatro años, en lo que denominó con su habitual retórica militar “La Batalla por el Trabajo”.
Una de las primeras medidas fue la de favorecer la natalidad ofreciendo préstamos sin intereses a los recién casados de los que se condonaría ¼ por cada hijo, siempre que la mujer se comprometiese a dejar de trabajar. Hasta un total de 800.000 mujeres aceptaron este compromiso.
También jugó su papel la reinstauración del servicio militar (de dos años a partir de 1936) y el Servicio Laboral Voluntario, dedicado a tareas agrícolas, y en el que se inscribían de forma voluntaria o forzada un gran número de jóvenes, 422.000 en 1935.
Todo ello contribuyó inicialmente a reducir las cifras oficiales de desempleo, pero el impulso fundamental en la reactivación económica y la creación de puestos de trabajo (hasta el punto de que a finales de la década no había trabajadores suficientes, lo que reintegró a las mujeres al mercado laboral) estuvo en el incremento del gasto estatal en obras públicas y, muy especialmente, en el rearme de Alemania.
Los 3.870 kilómetros de autopista construidos durante el Tercer Reich emplearon en su momento de mayor apogeo a 160.000 trabajadores. Que tenían la obligación de aceptar ese empleo, pese al bajísimo salario que proporcionaba (por debajo de la pensión de beneficencia) y el elevado riesgo de accidentes.
Esas míseras condiciones se veían reflejadas en un chiste de la época, que narraba la historia de un trabajador que sufría estreñimiento crónico y el médico le recetaba laxantes cada vez más potentes, sin resultado alguno, hasta que finalmente le pregunta en qué trabajaba: “En la construcción de autopistas”, responde el paciente. El médico, aliviado por haber resuelto el enigma, le entrega una moneda y le dice “ya verá usted cómo le hace efecto el laxante en cuanto haya comido alguna cosa”.

Pero a pesar de sus condiciones de construcción fueron sin duda el orgullo del régimen, que las veía como una forma de unificar los territorios de Alemania, de fusionar modernidad y naturaleza —en su recorrido debía primar la observación del paisaje y se valoraban mucho las estaciones de descanso— y de propiciar la motorización del país.
Por supuesto, como todo lo que hizo el Reich desde 1933, también se valoró su posible utilidad para la guerra.
Inicialmente incluso se llegó a plantear que las autopistas estuvieran cubiertas de hormigón armado, para proteger a los tanques y al transporte de tropas de los ataques aéreos.
Respecto a la motorización, vino acompañada de la promoción de un coche que según los planes de Hitler debía costar menos de 1.000 marcos, para estar al alcance de todos.
Se trataba del célebre Volkswagen Sedán, de cuya fabricación debía encargarse el Frente Alemán del Trabajo.
Finalmente todo quedó en un acto propagandístico ya que el Escarabajo nunca llegó a fabricarse en serie durante el Tercer Reich. Así que en 1939 había apenas un coche por cada 44 habitantes, menos de la mitad de vehículos que en Francia o Gran Bretaña y a una distancia abismal de Estados Unidos, donde el 20% de su población ya tenía uno.
La razón de esto es que la producción industrial estuvo orientada hacia el rearme (“cañones antes que mantequilla” como decía Goering), de forma cada vez menos disimulada pese a las prohibiciones del Tratado de Versalles.
Los bombarderos que se fabricaban eran llamados en los informes “aviones comerciales”, los cazas eran “aviones de entrenamiento” y los tanques… tractores. Por ello, un chiste de aquel tiempo trataba sobre un empleado de una fábrica de coches que soñaba con tener uno propio, pero su elevado precio se lo impedía.
Así que cada día, disimuladamente, robaba algunas piezas para montarlo en su casa. Hasta el día que terminó el montaje y comprobó que en lugar de un coche tenía el tren de rodaje de una ametralladora.
¿Pero de dónde salía todo ese dinero? Teniendo en cuenta que los años fiscales comenzaban el 1 de abril, en el 33-34 los ingresos del Estado alemán fueron de 6.800 millones de marcos y los gastos de 8.900 millones. En el 38-39 los ingresos aumentaron considerablemente gracias a la recuperación económica, nada menos que 17.700 millones.
Pero los gastos del Estado habían pasado a ser de… 32.900 millones, de los que más de la mitad era gasto militar. La deuda total acumulada superaba los 41.000 millones de marcos. Una cifra fuera de control. Así que el incremento del gasto público había hecho posible la recuperación de la economía y el pleno empleo, pero la deuda amenazaba con llevar a Alemania de nuevo al colapso.

Cuando uno solo tiene un martillo todo son clavos, de forma que la solución acabó siendo la única que Hitler tuvo en mente desde que escribió el Mein Kampf en 1924 y para lo que, en definitiva, se había producido el rearme: una guerra de conquista y saqueo del Este de Europa. “Rusia es nuestra África” dijo en cierta ocasión.
Hasta el 70% de los ingresos del Estado alemán provinieron de los territorios ocupados.
Respecto a los trabajadores, la eliminación del paro supuso una mejora en sus sueldos, aunque sus horas de trabajo se incrementaron un 10% respecto a 1932.
El horario de trabajo estaba en 1939 en 49 horas semanales.
Pero la guerra trajo consigo nuevas exigencias, especialmente desde que el arquitecto de Hitler, Albert Speer, pasara a ser el nuevo Ministro de Armamentos en 1942.
Tecnócrata brillante y buen administrador, con él Alemania se volcó en una economía de guerra. De hecho, en sus memorias —una lectura absolutamente recomendable para conocer por dentro el Tercer Reich— se jacta de que según estimaciones hechas por analistas estadounidenses logró prolongar la guerra durante un año y medio o dos.
Da que pensar cuántas personas habrían podido vivir si se hubiera dedicado a pastorear cabras o a alguna otra cosa… Pero al margen de especulaciones, el caso es que Speer logró triplicar la producción de armamento y la productividad de cada obrero se dobló. Negarse a hacer horas extraordinarias pasó a estar penado con un año de cárcel, y si se faltaba trabajo en dos ocasiones sin justificación, te caían dos años.
En 1942 la jornada laboral era de 52 horas a la semana y poco después pasó a las 60 horas. Los empleados en industrias fundamentales para el desarrollo de la guerra, como la fabricación de aviones, llegaban a trabajar 72 horas a la semana. Para el final de la guerra había además unos 7 millones de trabajadores, la mayor parte esclavos, traídos a Alemania desde los países ocupados.
Al tratar este tema no puede dejar de mencionarse lo que se conoce como “arianización de la economía”, que consistió en expropiar aproximadamente unos 50.000 negocios —principalmente pequeños comercios— a sus propietarios judíos, para que pasasen a ser arios.
Se trata de una cifra considerable para una población de unos 600.000 judíos alemanes. Merece la pena hacer un pequeño inciso para recordar que desde la Edad Media para los descendientes de las doce tribus estaba prohibido tener propiedades en buena parte de la Cristiandad, así que encontraron su modo de subsistencia en las profesiones liberales —dado que la pericia profesional no puede expropiarse— y en el préstamo de dinero con interés, aprovechando que la usura era una actividad vedada a los cristianos por mandato bíblico.
Esto facilitó su acumulación de capital, dando lugar en la época moderna a algunas grandes empresas y a muchos pequeños negocios. Pero volviendo a lo nuestro, todos ellos fueron inicialmente boicoteados, las grandes compañías mediante anuncios en prensa (“Quien compra Nivea está apoyando a una empresa judía”) y las tiendas con pintadas en sus escaparates y miembros de las SA apostados a su entrada para disuadir a la clientela.
El proceso tuvo altibajos a lo largo de los años, con momentos álgidos de violencia como “La noche de los cristales rotos”, hasta que finalmente fueron completamente expropiados. En los países ocupados una vez comenzada la guerra el proceso fue más rápido, lo que supuso para Alemania un botín de 30.000 vagones de mercancías cargados con propiedades de judíos de toda Europa.
– Consumo, ocio, medios de comunicación…

Pero volvamos a comienzos de los años 30, cuando unos 10 millones de personas carecían de lo más indispensable por culpa de la crisis.
Para socorrerlos Goebbels anunció el programa Ayuda Invernal, por el que se servían sopas y se entregaban paquetes de comida y ropa en principio a todos los necesitados (de ascendencia aria, obviamente), aunque los miembros más antiguos del Partido gozaban de prioridad.
Un chiste contaba cómo dos veteranos nazis caminando por la calle encontraron una moneda y uno dijo ¿La entregamos a la Ayuda Invernal?, a lo que el otro respondió “Guárdatela, ¿para qué andarnos con rodeos?”. Más de un millón de voluntarios de las SA, de las Juventudes Hitlerianas y de la Unión de Jóvenes Alemanas recorrían las calles pidiendo donativos para este programa, en ocasiones a cambio entregaban una postal de Hitler.
La ubicuidad y la insistencia de estos voluntarios dio en ocasiones lugar a situaciones incómodas, como los Tablones de la Vergüenza que se ponían en pequeñas localidades con los nombres de quienes no habían realizado donativos.
O la ocasión en que al terminar la proyección de una película, un grupo de las SA bloqueó la salida e informó al público de que había varios traidores en la sala.
Para detectarlos pasarían las huchas para ingresar donativos…
Para evitar el acoso, muchos ciudadanos optaban por comprar placas para sus casas o pequeñas insignias de la organización para ponerse en el abrigo y lograr así una inmunidad temporal. Ayuda Invernal estableció una costumbre para todos los alemanes: un domingo de cada mes en cada casa se comía un plato único de guisado.
Eso simbolizaba que el dinero que ahorraba en lugar de comer algo más caro, sería destinado por esa familia al programa de ayuda. En ocasiones el acto era público, con personas de diferentes clases sociales comiendo juntos para representar la unidad de Alemania.
Los que tenían mayor poder adquisitivo se enfrentaban por su parte a la escasez de suministros y a colas en las tiendas debido a la autarquía promovida por el gobierno, mientras que la política de rearme requería tal cantidad de hierro que a partir de 1938 se ordenó requisar las vallas metálicas de todos los jardines del país, las Juventudes Hitlerianas debían recolectar chatarra casa por casa y en las nuevas viviendas las cañerías pasaron a ser de cerámica en lugar de metal.
Pero las carencias no se extendían a todos los ámbitos. Si el Volkswagen fue solo un sueño irrealizado, como decíamos anteriormente, la Volksempfänger (Radio del Pueblo) sí pudo llegar a muchos hogares alemanes. El modelo VE 3,31 con un coste de 76 marcos, logró vender millones de unidades desde su comercialización en 1933 e hizo que Alemania fuera el país con mayor número de receptores del mundo.
La radio permitía recrear la comunidad perdida, esa que la modernidad con sus grandes ciudades, sus fábricas, su individualismo… había disuelto y que el nacionalsocialismo tanto se esforzaba por volver a reavivar. Para que, según la aguda metáfora de Goebbels, el gusano pueda sentirse parte de un gran dragón.
Conscientes de las oportunidades que este nuevo aparato proporcionaba, llegaron a transmitir más de 50 discursos de Hitler al año, que eran escuchados no solo en las casas sino también en colegios, fábricas y restaurantes, donde —al menos en los años iniciales del régimen— toda actividad se paralizaba para escucharle.
De hecho, la guerra impidió llevar a cabo el proyecto de colocar 6.000 altavoces en lo alto de pedestales por todas las ciudades de Alemania para que nadie pudiera perderse sus discursos. Esta era por ejemplo la programación emitida durante el 20 de abril, que se celebraba el cumple de Hitler:
16:20 Concierto de orquesta.
17:00 La lucha por la nación.
17:30 Operetas clásicas.
18:20 Juramento a Hitler de las Juventudes Hitlerianas de todo el país.
19:00 Radionovela de Horst Wessel (un mártir del nazismo que murió en una lucha callejera con opositores marxistas en los años 20, por lo que era también el himno del Partido).
21:00 Concierto filarmónico.
Conscientes de que la información recibida no era de fiar, algunos ciudadanos adquirieron la costumbre de escuchar a escondidas emisoras extranjeras, cosa que desde el estallido de la guerra pasó a ser un delito de traición severamente castigado. Por otra parte, el paso de los años provocó cierto hastío de la población ante el adoctrinamiento radiofónico, así que el Ministerio de Propaganda decidió que fuera reduciéndose paulatinamente en beneficio de la música.

Curiosamente, con la prensa también ocurrió algo similar.
Con el asentamiento del Tercer Reich, a pesar de que la reducción del paro y la consiguiente mejora del poder adquisitivo, la venta de prensa lejos de incrementarse disminuyó en 1,5 millones de ejemplares diarios respecto al año anterior.
Así que en 1936 el régimen lanzó una campaña de fomento de lectura de periódicos, con eslogans como “Quien no lee periódicos vive en la luna” o “Quienes leen periódicos progresan más rápido”.
De poco valía tergiversar la información si luego resulta que nadie la leía.
El ejemplo más característico de prensa dedicada al adoctrinamiento era Der Stürmer, uno de los periódicos más leídos con medio millón de ejemplares en 1937, caracterizado por su furibundo antisemitismo.
Mostraba titulares como “Judío muerto: Fritz Rosenfelder entra en razón y se ahorca” o la portada que podemos ver sobre estas líneas.
Respecto a los libros, cada nueva publicación requería el Unbedenklichkeitsvermerk, una bonita palabra para definir la autorización de la Oficina del Partido.
Por último, la asistencia al cine sin embargo aumentó de forma espectacular, cuadruplicando el número de espectadores de 1933 a 1942.
Era, tal vez, la mejor forma de evasión y de hecho las películas más vistas eran románticas o comedias. Mickey Mouse adquirió una enorme popularidad en la Alemania nazi y también recibió una gran aceptación la versión de Disney de Los tres cerditos, esta última con gran satisfacción de los ideólogos del Partido.
Concretamente, debido a que en una escena el lobo feroz —en su empeño por entrar en la casa de uno de los cerditos— utiliza un disfraz de vendedor ambulante con una prominente nariz postiza, lo que interpretaron como una sátira de los judíos. Otro caso curioso protagonizado por una película de dibujos animados es el de The Mad Doctor, con un científico chiflado que intenta cruzar al bueno del perro Pluto con una gallina.
Una película que no logró pasar la censura del régimen… queda la duda de si fue porque la consideraron de una crudeza poco apropiada para los niños, o la interpretaron como una crítica a la eugenesia, tan apreciada por el nazismo.
Y con esto, damos aquí por concluida esta pequeña trilogía necesariamente incompleta sobre la Alemania nazi. Se podrían seguir diciendo muchas más cosas sobre este singularísimo sistema político —a cargo en última instancia de un reducido grupo de personas de gran astucia política y psicológica— que apenas fue aplicado 12 años en un país (sin contar anexiones ni conquistas), pero que bastó para provocar una guerra y un genocidio que causaron en Europa un total de 36,5 millones de muertos.
nuestras charlas nocturnas.
Para los mayas, los eclipses solares eran una señal de choques celestiales …

Vivimos en un mundo contaminado con luz, donde las farolas, los anuncios electrónicos e incluso la iluminación del patio trasero bloquean todos los objetos celestes excepto los más brillantes del cielo nocturno. Pero viaje a un área oficialmente protegida de «Cielo Oscuro», mire hacia el cielo y sorpréndase.
Esta es la visión de los cielos que la gente tuvo durante milenios. Las sociedades premodernas observaron el cielo y crearon cosmografías, mapas del cielo que proporcionaban información para calendarios y ciclos agrícolas. También crearon cosmologías que, en el uso original de la palabra, eran creencias religiosas para explicar el universo. Los dioses y los cielos eran inseparables.
Los cielos son de naturaleza ordenada y cíclica, así que obsérvalos y graba durante el tiempo suficiente y determinarás sus ritmos. Muchas sociedades pudieron predecir con precisión los eclipses lunares y algunas también pudieron predecir los eclipses solares, como el ocurrido en América del Norte el 8 de abril de 2024.
El camino de totalidad, donde la Luna bloqueará completamente al Sol, cruzará hacia México en la costa del Pacífico antes de ingresar a Estados Unidos en Texas, donde enseño historia de la tecnología y la ciencia, y se verá como un eclipse parcial a lo largo del tierras de los antiguos mayas.
Esto sigue al eclipse anular de octubre de 2023, cuando fue posible observar el “anillo de fuego” alrededor del Sol desde muchas antiguas ruinas mayas y partes de Texas.
Hace un milenio, dos eclipses solares de este tipo sobre la misma zona en seis meses habrían provocado un frenesí de actividad entre los astrónomos, sacerdotes y gobernantes mayas. He visto un frenesí similar –aunque por diferentes razones– aquí en el área de Dallas-Fort Worth, donde estaremos en el camino de la totalidad.
Durante este período entre los dos eclipses, me sentí privilegiado de compartir mi interés en la historia de la astronomía con los estudiantes y la comunidad.

– Astrónomos antiguos
Podría decirse que los antiguos mayas fueron una de las mayores sociedades de observación del cielo. Matemáticos consumados, registraron observaciones sistemáticas sobre el movimiento del Sol, los planetas y las estrellas.
A partir de estas observaciones, crearon un complejo sistema de calendario para regular su mundo, uno de los más precisos de los tiempos premodernos.
Los astrónomos observaron de cerca el Sol y alinearon estructuras monumentales, como pirámides, para rastrear solsticios y equinoccios. También utilizaron estas estructuras, así como cuevas y pozos, para marcar los días cenital: las dos veces al año en los trópicos donde el Sol está directamente sobre nuestras cabezas y los objetos verticales no proyectan sombra.
Los escribas mayas llevaban cuentas de las observaciones astronómicas en códices, libros plegables con jeroglíficos hechos de papel de corteza de higo. El Códice de Dresde, uno de los cuatro textos mayas antiguos que quedan, data del siglo XI. Sus páginas contienen una gran cantidad de conocimientos astronómicos e interpretaciones religiosas y proporcionan evidencia de que los mayas podían predecir los eclipses solares.
A partir de las tablas astronómicas del códice, los investigadores saben que los mayas rastrearon los nodos lunares, los dos puntos donde la órbita de la Luna se cruza con la eclíptica, el plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, que desde nuestro punto de vista es el camino de el Sol a través de nuestro cielo. También crearon tablas divididas en las temporadas de eclipses solares de 177 días, marcando los días en los que los eclipses eran posibles.
– Batalla celestial
Pero ¿por qué invertir tanto en rastrear los cielos?
El conocimiento es poder. Si llevaras cuentas de lo que sucedió en el momento de ciertos eventos celestiales, podrías estar prevenido y tomar las precauciones adecuadas cuando los ciclos se repitieran. Los sacerdotes y gobernantes sabrían cómo actuar, qué rituales realizar y qué sacrificios hacer a los dioses para garantizar que los ciclos de destrucción, renacimiento y renovación continuaran.

En el sistema de creencias mayas, las puestas de sol se asociaban con la muerte y la decadencia. Cada tarde, el dios del sol, Kinich Ahau, hacía el peligroso viaje a través de Xibalbá, el inframundo maya, para nacer de nuevo al amanecer. Los eclipses solares eran vistos como un “sol roto”, una señal de una posible destrucción cataclísmica.
Kinich Ahau se asociaba con la prosperidad y el buen orden. Su hermano Chak Ek, la estrella de la mañana, que ahora conocemos como el planeta Venus, estaba asociado con la guerra y la discordia. Tenían una relación de confrontación, luchando por la supremacía.
Su batalla podría ser presenciada en los cielos. Durante los eclipses solares, se pueden ver planetas, estrellas y, en ocasiones, cometas en su totalidad. Si se coloca correctamente, Venus brillará intensamente cerca del Sol eclipsado, lo que los mayas interpretaron como Chak Ek al ataque. Esto se insinúa en el Códice de Dresde, donde aparece un dios Venus sumergido en las tablas de eclipses solares, y en la coordinación de los eclipses solares con los ciclos de Venus en el Códice de Madrid, otro libro plegable maya de finales del siglo XV.

Con Kinich Ahau – el Sol – escondido detrás de la Luna, los mayas creían que estaba muriendo. Los rituales de renovación eran necesarios para restablecer el equilibrio y devolverlo al rumbo correcto.
La nobleza, especialmente el rey, realizaba sacrificios de sangría, perforaba sus cuerpos y recogía las gotas de sangre para quemarlas como ofrendas al dios sol. Esta “sangre de reyes” era la forma más elevada de sacrificio, destinada a fortalecer a Kinich Ahau.
Los mayas creían que los dioses creadores habían dado su sangre y la habían mezclado con masa de maíz para crear a los primeros humanos. A su vez, la nobleza donaba una pequeña porción de su propia fuerza vital para alimentar a los dioses.
– El tiempo se detiene
En el período previo al eclipse de abril, siento como si estuviera completando mi propio ciclo personal, devolviéndome a trayectorias profesionales anteriores: primero como ingeniera aeroespacial a la que le encantaban sus clases de mecánica orbital y disfrutaba de la astronomía en su patio trasero; y luego como estudiante de doctorado en historia, estudiando cómo persistió la cultura maya después de la conquista española.

Para mí, al igual que los antiguos mayas, el eclipse solar total será una oportunidad no sólo para mirar hacia arriba sino también para considerar tanto el pasado como el futuro. Ver el eclipse es algo que nuestros antepasados han hecho desde tiempos inmemoriales y lo harán en el futuro.
Es asombroso en el sentido original de la palabra: por unos momentos parece como si el tiempo se detuviera, cuando todos los ojos se vuelven hacia el cielo, y converja, mientras participamos en el mismo espectáculo que nuestros antepasados y descendientes.
Y ya sea que crea en los mensajes divinos, las batallas entre Venus y el Sol o en la belleza de la ciencia y el mundo natural, este evento une a las personas. Es humillante y también es muy, muy genial.
Kinich Ahau nos honró con su presencia en un cielo sin nubes y una vez más venció a Venus, que fue la estrella de la mañana el 8 de abril.
nuestras charlas nocturnas.
Camelar, currar y dar lache: las palabras del caló en el español

National Geographic(M.C.Pérez-The Conversation) — El cantante onubense Pitingo, referente del género musical de la soulería, tomó su nombre de la lengua caló, en la que significa “presumido”. En su Romancero Gitano (1928), Federico García Lorca hablaba de Antoñito el Camborio como “moreno de verde luna”. Para nada esta expresión era gitana –pues no fue hasta 1982 cuando Ataúlfo Barroso Jiménez tradujo la obra del granadino más universal al caló (el Camborio sería “esperjamó e vardoríchintrí”)– ya que la obra se había traducido a todas las lenguas menos a la de los propios gitanos.
el cantante onubense Pitingo, referente del género musical de la soulería, tomó su nombre de la lengua caló, en la que significa “presumido”. En su Romancero Gitano (1928), Federico García Lorca hablaba de Antoñito el Camborio como “moreno de verde luna”. Para nada esta expresión era gitana –pues no fue hasta 1982 cuando Ataúlfo Barroso Jiménez tradujo la obra del granadino más universal al caló (el Camborio sería “esperjamó e vardoríchintrí”)– ya que la obra se había traducido a todas las lenguas menos a la de los propios gitanos.
El caló (también conocido como calé, zincaló o romaní ibérico) es la lengua de los gitanos españoles y es el resultado de una situación de diglosia, mantenida a lo largo del tiempo, entre dos lenguas distintas, castellano y romaní. La diglosia, según el Diccionario del Centro Virtual del Instituto Cervantes es:
“Una situación social en la que una comunidad de habla utiliza dos variedades de una lengua (diglosia en sentido estricto) o dos lenguas distintas (diglosia en sentido amplio) en ámbitos y para funciones sociales diferentes”.
– Vocabulario romaní, gramática española
El caló es la lengua hablada por el pueblo gitano o roma en España, Portugal e Hispanoamérica. Es una lengua pararromaní, es decir, no es propiamente un dialecto romaní, sino una lengua nueva fruto del contacto entre la lengua romaní y el castellano. Su léxico es generalmente romaní, mientras que la gramática (la fonología, la morfología y la sintaxis) proceden de la lengua mayoritaria, que es el castellano.
Los primeros testimonios de la presencia de “egiptanos” en la península ibérica se remontan a los inicios del siglo XV. El rey Alfonso V de Aragón y, posteriormente, el rey Juan II de Castilla otorgaron salvoconductos que permitían viajar por sus territorios a grupos de personas lideradas patriarcalmente.
Estos grupos aparecen en crónicas independientes de diversas regiones europeas entre 1415 y 1430, lo que permite “reconstruir una emigración desde los Balcanes que comienza en el siglo XIV y alcanzará Europa occidental en el siglo XV”.
– Perseguidos y romantizados

Diferentes autoridades a lo largo de los tiempos buscaron erradicar ese idioma que parecía representar esa forma tan particular de los gitanos para llevar una vida en cierto modo independiente, diferente y resistente.
Sin embargo, esta lengua –y su imaginario– sedujo a románticos y tardorrománticos en el siglo XIX, que narraron sus aventuras reales o inventadas (por ejemplo, a través de la literatura del bandolerismo o literatura popular).
Surgen además en el siglo XIX en diferentes países varios diccionarios y vocabularios que pretenden, con mayor o menor acierto, reproducir el caló, a pesar de las dificultades que esto entrañaba (no es una lengua uniforme ni inmutable a lo largo del tiempo y la distribución del pueblo gitano se da por todos los territorios, entre otros factores).
– Una lengua en peligro de extinción
En la actualidad, el caló es, en España, una lengua en peligro de extinción, es decir, supone la pérdida real de patrimonio inmaterial.
En España, al no recogerse la etnia de las personas en los censos de población, es muy difícil cuantificar el número de habitantes gitanos. A partir de estudios sociológicos se calcula que viven unos 725 000 gitanos, alrededor del 1,57 % del total de la población española.
La pervivencia e interés por su lengua se mantiene, eso sí, no tanto en los hablantes sino en los diferentes estudios e investigaciones que de ella se han llevado a cabo tanto a nivel nacional como internacional por parte de estudiosos de diversas universidades.
La Carta europea de las lenguas minoritarias o regionales del Consejo de Europa, que se aplica a las lenguas regionales o minoritarias que se hablan tradicionalmente en una o varias regiones de un Estado, considera el caló como una lengua no territorial y no oficial, y la protege como única lengua no territorial en España.
– El caló en América y en España

En América, el caló también tiene su presencia, pues también hay gitanos hablantes del español, donde son frecuentes los gitanismos: “sandungueo” (gracia con que baila o anda una persona, en el español de Cuba); “chamullar/chamuyar” (hablarle a alguien con habilidad para lograr algo de él, en el español de Argentina); “gili” (persona cuyo comportamiento denota poca inteligencia, falta de viveza, ingenuidad, ridiculez, en el español de Colombia) o “chingar/chingarse” (no acertar, fracasar, frustrarse, fallar, en el español de Argentina y Chile).
En el caso de España, al igual que en el español de América, son frecuentes los gitanismos o el caló fundamentalmente en expresiones asociadas a lo coloquial o informal. Son muy variadas las expresiones que forman parte de nuestro día a día.
Algunas ya no se utilizan. Recordemos la expresión “chachi”, que utilizamos, incluso todavía, para calificar algo que es muy bueno o que nos gusta mucho y que no es más que el acortamiento del caloísmo “chachipén” con el significado de aprobación o verdad; o “nasti de plasti”, muy utilizada hace algunas décadas y que vendría a ser equivalente a un “no rotundo”. La palabra “nasti” es el adverbio de negación “no” del caló. Otras palabras, mucho más utilizadas y procedentes del caló serían chaval, cate, chalado, gilí o currar.
– El caló en el cine y en la música
El lenguaje sirve también como marca caracterizadora de los personajes y muchas expresiones del caló se pueden encontrar en producciones del llamado “cine quinqui”, donde se asocia más al léxico marginal y las bandas sonoras de estas películas, con canciones de Los Chichos, Los Chunguitos, Los Calis o Rumba Tres.
La música ha recogido y recoge bastantes palabras del caló. Lola Flores, en su éxito El Lerelé, canta:
“Vengo del templo de Salomón, traigo las leyes del faraón, me manda Undivé”. (“Undivé” es Dios en caló. Recoge el testigo Rosalía, cuando en su Malamente afirma)
“Aunque no esté bonita la noche, Undivé, voy a salir pa la calle”.
l “camelo” es un concepto fundamental dentro del vocabulario caló y así la Niña Pastori habla de “Tú me camelas, tú me camelas, me lo han dicho tus acais”. Camelar tiene el significado de “galantear” y los “acais” son los ojos. Ambas palabras son del caló.
Entre los jóvenes actuales se utiliza mucho la expresión “dar lache”, y “lache” es una palabra del caló que significa vergüenza. “Dar vergüenza” es lo que significa “dar lache”. Así lo canta La Húngara en Me da lache.
Pero quizá la palabra caló, caloísmo o gitanismo más utilizada sea “curro”, que significa “trabajo”. Investigadores contemporáneos opinan que la raíz con la que habría que relacionar el verbo es el romanó “kur”, de pegar o golpear, pero que en tiempos pretéritos se relacionaría con la acción del herrero que golpea el hierro con el martillo. De ahí vendría la asociación con la acción de trabajar, que es la que ha pasado hasta hoy.
– Uso cotidiano del Caló

En Andalucía son muchas las palabras del caló (lenguaje de los gitanos españoles, que es el fruto de la españolización del romaní, hijo a su vez éste del sánscrito) a pesar de que se prohibió su habla en muchas ocasiones a los largo de los 500 años de estancia gitana en España.
La conservación de voces caló en el habla popular indica una fuerte castellanización de los gitanos que abandonaron el nomadeo, con especial intensidad y con tremendas consecuencias culturales en Andalucía.
A menudo se confunde caló con lenguaje de germanía. La germanía es el lenguaje carcelario y de los delincuentes que los autores del Renacimiento y más tarde del Siglo de Oro utilizaron en su retrato de la picaresca española y que muchas veces estaban protagonizados por gitanos.
Una buena muestra de lo que digo son las Novelas Ejemplares de Cervantes, o más recientemente las del Capitán Alatriste de Arturo Pérez-Reverte. También en el Quijote son usuales. Por ejemplo la expresión «empiltrarse» (acostarse) se suele atribuir al caló, pero en realidad corresponde a una voz del francés antillano muy difundida en la cárcel. Lo mismo ocurre con payo, palabra latina que indica campesino rudo e ignorante, con lo cual esa distinción siempre es peyorativa.
Sin más dilación paso a indicar algunas palabras del caló muy usadas entre los andaluces. Advierto que no utilizo ningún manual y escribo de memoria, con lo que puedo cometer errores. Subrayo las que están recogidas por el diccionario de la RAE para que las puedan consultar.
Jindama: miedo.
Jiñar: cagar.
Menda: yo
Molar: gustar, parecer estupendo.
Calé: negros, por extensión gitanos.
Endiñar: dar un golpe o más generalmente dar.
Currar: trabajar.
Curro: trabajo.
Canguelo: miedo.
Chungo: feo. Actualmente utilizado como malo e incluso como peligroso.
Mangar: pedir. Usado en la actualidad como robar.
Mangón: pedigüeño. Actualmente ladrón.
Parné: dinero.
Jurdó, jurdeles: dinero.
Jalar:comer.
Gachí: mujer. Usado entre los gitanos como no gitano; gachón (hombre no gitano).
Grillao: del verbo grillarse, irse. Aquí como ido, por tanto loco.
Bajío: buenaventura o suerte. Tener mal bajío, tener mala suerte.
Camelar: querer.
Ronear: presumir.
Chalao:loco.
Gilipollas: de jilí, tonto; por tanto tonto pollas.
Pinrel: pie.
Julai: cabeza de familia, líder.
Chorar: robar.
Mollate: vaso.
Lumi: puta.
Majara: bendito.
A continuación detallo algunas palabras del caló muy usuales en las letras flamencas pero menos utilizadas en el habla cotidiana. Aunque en el romaní no existe la letra Q y todo se escribe con K, yo los transcribo totalmente castellanizado.
Undibel/Undibé: Dios.
Penar: Decir. Peno = digo.
Lache/lachi: vergüenza.
Naquerar: hablar.
Bata: madre
Batu: padre.
Chalorrito/a: pobrecito/a.
Telerar: tener, telero = tengo.
Diquelar: ver.
Duquelar: sufrir.
Duquelas: padecimientos.
Najarse: salir corriendo.
nuestras charlas nocturnas.
22 científicos famosos que cambiaron nuestra forma de ver el mundo y la visión del universo (2da. parte)…
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F813%2Fd36%2F5b9%2F813d365b9081b187616351b94a8a7229.jpg)
Bigraphyc(T.Piccotti) — Desde las primeras civilizaciones hasta la era moderna, los humanos nos hemos esforzado sin cesar por comprendernos mejor a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Para algunas de las mentes científicas más importantes del mundo, como Galileo , Nikola Tesla , Marie Curie y Albert Einstein , esta curiosidad condujo a inventos y descubrimientos que han dado forma a todas las facetas de la vida.
Ya sea un medicamento que ha salvado innumerables vidas o una ecuación que ayudó a impulsar la evolución de la energía y la tecnología, estos avances surgieron del método científico de observación y experimentación.
Aquí están los científicos más famosos desde el siglo XV hasta la actualidad y cómo sus contribuciones cruciales en muchos campos de estudio todavía nos impactan.

– Luis Pasteur
Químico y microbiólogo1822-1895
Pasteur utilizó sus observaciones de microorganismos para sugerir métodos higiénicos que hoy damos por sentado, como esterilizar ropa de cama, apósitos e instrumentos quirúrgicos. El proceso de tratar los alimentos con calor para matar patógenos, conocido como pasteurización, también lleva su nombre.
Sin embargo, podría decirse que el científico francés es más conocido por sus esfuerzos en la creación de vacunas para enfermedades como el cólera, la viruela, el ántrax y la rabia. Trabajó en la vacuna contra la rabia a pesar de sufrir un grave derrame cerebral en 1868.
Louis Pasteur nació el 27 de diciembre de 1822 en Dole, ubicada en la región francesa del Jura. Creció en la ciudad de Arbois y su padre, Jean-Joseph Pasteur, era curtidor y sargento mayor condecorado con la Legión de Honor durante las Guerras Napoleónicas. Pasteur, un estudiante promedio, era hábil en el dibujo y la pintura. Obtuvo su licenciatura en artes (1840) y su licenciatura en ciencias (1842) en el Royal College de Besançon y un doctorado (1847) en la École Normale de París.
Luego, Pasteur pasó varios años investigando y enseñando en Dijon Lycée. En 1848 se convirtió en profesor de química en la Universidad de Estrasburgo, donde conoció a Marie Laurent, la hija del rector de la universidad. Se casaron el 29 de mayo de 1849 y tuvieron cinco hijos, aunque sólo dos sobrevivieron a la infancia.
En 1849, Pasteur intentaba resolver un problema relacionado con la naturaleza del ácido tartárico, una sustancia química que se encuentra en los sedimentos del vino en fermentación. Los científicos utilizaban la rotación de la luz polarizada como medio para estudiar los cristales.
Cuando la luz polarizada pasa a través de una solución de ácido tartárico disuelto, el ángulo del plano de luz gira. Pasteur observó que otro compuesto llamado ácido paratartárico, que también se encuentra en los sedimentos del vino, tenía la misma composición que el ácido tartárico.
La mayoría de los científicos asumieron que los dos compuestos eran idénticos. Sin embargo, Pasteur observó que el ácido paratartárico no rotaba la luz polarizada en el plano. Dedujo que aunque los dos compuestos tenían la misma composición química, de alguna manera debían tener estructuras diferentes.

Al observar el ácido paratartárico con un microscopio, Pasteur observó que había dos tipos diferentes de cristales diminutos.
Aunque parecían casi idénticos, en realidad los dos eran imágenes especulares el uno del otro.
Separó los dos tipos de cristales en dos montones y preparó soluciones de cada uno.
Cuando pasó luz polarizada a través de cada una, descubrió que ambas soluciones giraban, pero en direcciones opuestas.
Cuando los dos cristales estaban juntos en la solución, se cancelaba el efecto de la luz polarizada.
Este experimento estableció que sólo estudiar la composición no es suficiente para entender cómo se comporta una sustancia química.
La estructura y la forma también son importantes y condujeron al campo de la estereoquímica.
En 1854, Pasteur fue nombrado profesor de química y decano de la facultad de ciencias de la Universidad de Lille. Allí trabajó en la búsqueda de soluciones a los problemas de la fabricación de bebidas alcohólicas.
Trabajando con la teoría de los gérmenes, que Pasteur no inventó pero desarrolló mediante experimentos y finalmente convenció a la mayor parte de Europa de su veracidad, demostró que organismos como las bacterias eran responsables de agriar el vino, la cerveza e incluso la leche.
Luego inventó un proceso mediante el cual las bacterias podían eliminarse hirviendo y luego enfriando el líquido. Completó la primera prueba el 20 de abril de 1862. Hoy el proceso se conoce como pasteurización.
Cambiando de enfoque, en 1865, Pasteur ayudó a salvar la industria de la seda. Demostró que los microbios estaban atacando huevos sanos de gusanos de seda, causando una enfermedad desconocida y que la enfermedad se eliminaría si se eliminaran los microbios. Finalmente desarrolló un método para prevenir su contaminación y pronto fue utilizado por productores de seda de todo el mundo.
La primera vacuna que Pasteur descubrió fue en 1879, con una enfermedad llamada cólera aviar. Después de exponer accidentalmente pollos a la forma atenuada de un cultivo, demostró que se volvieron resistentes al virus real. Pasteur continuó ampliando su teoría de los gérmenes para desarrollar causas y vacunas para enfermedades como el ántrax, el cólera, la tuberculosis y la viruela.
En 1873, Pasteur fue elegido miembro asociado de la Academia de Medicina. En 1882, año de su ingreso en la Academia Francesa, decidió centrar sus esfuerzos en el problema de la rabia. El 6 de julio de 1885, Pasteur vacunó a Joseph Meister, un niño de 9 años que había sido mordido por un perro rabioso. El éxito de la vacuna de Pasteur le dio fama inmediata. Esto inició una campaña internacional de recaudación de fondos para construir el Instituto Pasteur en París, que fue inaugurado el 14 de noviembre de 1888.
– Vida personal
Pasteur había estado parcialmente paralizado desde 1868, debido a un severo derrame cerebral, pero pudo continuar su investigación. Celebró su 70 cumpleaños en la Sorbona, a la que asistieron varios científicos destacados, entre ellos el cirujano británico Joseph Lister . En ese momento, su parálisis empeoró y murió el 28 de septiembre de 1895. Los restos de Pasteur fueron trasladados a una cripta neobizantina en el Instituto Pasteur en 1896.

– Sigmund Freud
Psicólogo1856-1939
Aunque su investigación se centró inicialmente en la neurobiología, Freud (que nació en lo que hoy es la República Checa pero creció en Austria) se hizo conocido por su teoría psicoanalítica de que las experiencias traumáticas pasadas causaban neurosis en los pacientes. También propuso las ideas del ello, el ego y el superyó como los tres fundamentos de la personalidad humana y que los sueños eran un método para afrontar conflictos arraigados en el subconsciente.
Freud nació en la ciudad austriaca de Freiberg, hoy conocida como República Checa, el 6 de mayo de 1856. Cuando tenía cuatro años, la familia de Freud se mudó a Viena, la ciudad donde viviría y trabajaría durante la mayor parte del resto de su vida. su vida. Recibió su título de médico en 1881. Como estudiante de medicina y joven investigador, la investigación de Freud se centró en la neurobiología, explorando la biología del cerebro y el tejido nervioso de humanos y animales.
Después de graduarse, Freud rápidamente estableció una práctica privada y comenzó a tratar diversos trastornos psicológicos. Considerándose ante todo un científico, más que un médico, se esforzó por comprender el viaje del conocimiento y la experiencia humanos.
Al principio de su carrera, Freud quedó muy influenciado por el trabajo de su amigo y colega vienés, Josef Breuer, quien había descubierto que cuando animaba a un paciente histérico a hablar sin inhibiciones sobre las primeras apariciones de los síntomas, estos a veces disminuían gradualmente.
Después de mucho trabajo juntos, Breuer terminó la relación, sintiendo que Freud ponía demasiado énfasis en los orígenes sexuales de las neurosis de un paciente y no estaba dispuesto en absoluto a considerar otros puntos de vista. Mientras tanto, Freud continuó perfeccionando su propio argumento.
La teoría psicoanalítica de Freud, inspirada por su colega Josef Breuer, postulaba que las neurosis tenían su origen en experiencias profundamente traumáticas que habían ocurrido en el pasado del paciente. Creía que los acontecimientos originales habían sido olvidados y ocultos a la conciencia.
Su tratamiento consistía en capacitar a sus pacientes para que recordaran la experiencia y la trajeran a la conciencia y, al hacerlo, la confrontaran tanto intelectual como emocionalmente. Creía que entonces uno podría descargarlo y deshacerse de los síntomas neuróticos. Algunas de las teorías más discutidas de Freud incluyeron:
- Ello, el ego y el superyó: estas son las tres partes esenciales de la personalidad humana. El ello es el inconsciente primitivo, impulsivo e irracional que opera únicamente según el resultado del placer o el dolor y es responsable de los instintos sexuales y de agresión. El ego es el «yo» que la gente percibe y que evalúa el mundo físico y social exterior y hace planes en consecuencia. Y el superyó es la voz moral y la conciencia que guía al ego; violarlo resulta en sentimientos de culpa y ansiedad. Freud creía que el superego se formaba principalmente dentro de los primeros cinco años de vida según los estándares morales de los padres de una persona; Continuó siendo influenciado hasta la adolescencia por otros modelos a seguir.
- Energía psíquica: Freud postuló que el ello era la fuente básica de energía psíquica o la fuerza que impulsa todos los procesos mentales. En particular, creía que la libido, o impulsos sexuales, era una energía psíquica que impulsa todas las acciones humanas; la libido fue contrarrestada por Thanatos, el instinto de muerte que impulsa el comportamiento destructivo.
- Complejo de Edipo: entre los tres y los cinco años, Freud sugirió que, como parte normal del proceso de desarrollo, todos los niños se sienten atraídos sexualmente por el padre del sexo opuesto y compiten con el padre del mismo sexo. La teoría lleva el nombre de la leyenda griega de Edipo, quien mató a su padre para poder casarse con su madre.
- Análisis de los sueños: en su libro La interpretación de los sueños , Freud creía que la gente soñaba por una razón: para hacer frente a problemas con los que la mente lucha subconscientemente y no puede afrontar conscientemente. Los sueños fueron alimentados por los deseos de una persona. Freud creía que al analizar nuestros sueños y recuerdos, podemos comprenderlos, lo que puede influir inconscientemente en nuestro comportamiento y sentimientos actuales.

Sin duda, las teorías de Freud estuvieron influenciadas por otros descubrimientos científicos de su época. La comprensión que Charles Darwin tenía de la humanidad como un elemento progresista del reino animal ciertamente influyó en la investigación de Freud sobre el comportamiento humano.
Además, la formulación de un nuevo principio por parte del científico Hermann von Helmholtz, que afirma que la energía en cualquier sistema físico dado es siempre constante, informó las investigaciones científicas de Freud sobre la mente humana. El trabajo de Freud ha sido elogiado entusiastamente y criticado acaloradamente, pero nadie ha influido en la ciencia de la psicología tan intensamente como Sigmund Freud.
La gran reverencia que más tarde se dio a las teorías de Freud no se hizo evidente durante algunos años. La mayoría de sus contemporáneos sintieron que su énfasis en la sexualidad era escandaloso o exagerado. En 1909 fue invitado a dar una serie de conferencias en Estados Unidos; Sólo después de la posterior publicación de su libro Cinco conferencias sobre psicoanálisis (1916) su fama creció exponencialmente.
– Libros
Freud ha publicado una serie de obras importantes sobre psicoanálisis. Algunos de los más influyentes incluyen:
– ‘Estudios sobre la histeria’ (1895)
Freud y Breuer publicaron sus teorías y hallazgos en este libro, que analiza sus teorías de que al enfrentar el trauma del pasado de un paciente, un psicoanalista puede ayudarlo a deshacerse de sus neurosis.
– ‘La interpretación de los sueños’ (1900)
En 1900, después de un serio período de autoanálisis, Freud publicó lo que se ha convertido en su obra más importante y definitoria, que postula que el análisis de los sueños puede dar una idea del funcionamiento de la mente inconsciente. El libro fue y sigue siendo controvertido y produjo temas como el complejo de Edipo. Muchos psicólogos dicen que este trabajo dio origen al pensamiento científico moderno sobre la mente y los campos de la psicología, la psiquiatría y el psicoanálisis.
– ‘La psicopatología de la vida cotidiana’ (1901)
Este libro dio origen al llamado “desliz freudiano”: el significado psicológico detrás del mal uso de las palabras en la escritura y el habla cotidianas y el olvido de nombres y palabras. Estos deslices, explicó a través de una serie de ejemplos, revelaron nuestros deseos, ansiedades y fantasías internas.
– ‘Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad’ (1905)
Si bien nadie morirá sin sexo, toda la humanidad moriría sin él; por lo tanto, el sexo impulsa los instintos humanos, creía Freud. En esta obra explora el desarrollo sexual y la relación entre el sexo y el comportamiento social sin aplicar su controvertido complejo de Edipo.
– Esposa e hijos
En 1882, Freud se comprometió para casarse con Martha Bernays. La pareja tuvo seis hijos; la menor de los cuales, Anna Freud, se convirtió en una distinguida psicoanalista.
– Muerte
Freud huyó de Austria para escapar de los nazis en 1938 y murió en Inglaterra el 23 de septiembre de 1939, a los 83 años, por suicidio. Había solicitado una dosis letal de morfina a su médico, tras una larga y dolorosa batalla contra el cáncer oral.

– Nikola Tesla
Físico y matemático1856-1943
Lo más probable es que estés leyendo esto en una habitación iluminada. Si es así, tienes que agradecerle a Tesla, nacido en Croacia. Diseñó el sistema eléctrico de corriente alternativa, o CA, que sigue siendo el principal método de electricidad utilizado en todo el mundo (su rival Thomas Edison creó un sistema de corriente continua).
Además, su bobina Tesla patentada utilizada en antenas de transmisión de radio ayudó a sentar las bases de la tecnología inalámbrica. El científico también ayudó a ser pionero en tecnología remota y de radar.
Tesla nació el 10 de julio de 1856 en la ciudad de Smiljan, del Imperio austríaco, que ahora forma parte de Croacia.
Era uno de cinco hijos, incluidos los hermanos Dane, Angelina, Milka y Marica. El interés de Nikola por los inventos eléctricos fue estimulado por su madre, Djuka Mandic, quien inventó pequeños electrodomésticos en su tiempo libre mientras su hijo crecía.
El padre de Tesla, Milutin Tesla, era un sacerdote ortodoxo serbio y escritor, y presionó para que su hijo se uniera al sacerdocio. Pero los intereses de Nikola estaban directamente en las ciencias.
Tesla recibió bastante educación. Estudió en la Realschule, Karlstadt (más tarde rebautizada como Johann-Rudolph-Glauber Realschule Karlstadt) en Alemania; el Instituto Politécnico de Graz, Austria; y la Universidad de Praga durante la década de 1870.
– Nikola Tesla y Thomas Edison
Después de la universidad, Tesla se mudó a Budapest, Hungría, donde durante un tiempo trabajó en la Central Telefónica. Fue mientras estaba en Budapest cuando a Tesla se le ocurrió por primera vez la idea del motor de inducción, pero después de varios años de intentar ganar interés en su invento, a los 28 años, Tesla decidió dejar Europa para ir a América.
En 1884, Tesla llegó a los Estados Unidos con poco más que la ropa que llevaba puesta y una carta de presentación para el famoso inventor y magnate de los negocios Thomas Edison , cuyos trabajos eléctricos basados en CC se estaban convirtiendo rápidamente en el estándar en el país. Edison contrató a Tesla y pronto los dos hombres trabajaron incansablemente uno junto al otro, mejorando los inventos de Edison.
Varios meses después, los dos se separaron debido a una relación empresarial-científica conflictiva , atribuida por los historiadores a sus personalidades increíblemente diferentes. Mientras que Edison era una figura poderosa que se centraba en el marketing y el éxito financiero, Tesla estaba fuera de contacto comercial y algo vulnerable. Su disputa seguiría afectando la carrera de Tesla.
En 1885, Tesla recibió financiación para Tesla Electric Light Company y sus inversores le encargaron desarrollar una iluminación de arco mejorada. Sin embargo, después de hacerlo con éxito, Tesla se vio obligado a abandonar la empresa y, durante un tiempo, tuvo que trabajar como trabajador manual para sobrevivir. Su suerte cambió dos años después, cuando recibió financiación para su nueva Tesla Electric Company.
– Inventos

A lo largo de su carrera, Tesla descubrió, diseñó y desarrolló ideas para una serie de inventos importantes, la mayoría de los cuales fueron patentados oficialmente por otros inventores, incluidos los dínamos (generadores eléctricos similares a las baterías) y el motor de inducción.
También fue pionero en el descubrimiento de la tecnología de radar, la tecnología de rayos X, el control remoto y el campo magnético giratorio, la base de la mayoría de las máquinas de CA. Tesla es más conocido por sus contribuciones a la electricidad de CA y por la bobina de Tesla.
– Sistema eléctrico de CA
Tesla diseñó el sistema eléctrico de corriente alterna (CA), que rápidamente se convirtió en el sistema de energía más importante del siglo XX y sigue siendo el estándar mundial desde entonces. En 1887, Tesla encontró financiación para su nueva Tesla Electric Company y, a finales de año, había presentado con éxito varias patentes para invenciones basadas en CA.
El sistema de CA de Tesla pronto llamó la atención del ingeniero y empresario estadounidense George Westinghouse , que buscaba una solución para suministrar energía a larga distancia a la nación. Convencido de que los inventos de Tesla le ayudarían a conseguirlo, en 1888 compró sus patentes por 60.000 dólares en efectivo y acciones de Westinghouse Corporation.
A medida que crecía el interés en un sistema de corriente alterna, Tesla y Westinghouse se pusieron en competencia directa con Thomas Edison , que tenía la intención de vender su sistema de corriente continua (CC) a la nación. Edison pronto emprendió una campaña de prensa negativa, en un intento de socavar el interés en la energía CA.
Desafortunadamente para Edison, se eligió a Westinghouse Corporation para suministrar la iluminación en la Exposición Mundial Colombina de 1893 en Chicago, y Tesla realizó allí demostraciones de su sistema de CA.
– Planta de energía hidroeléctrica
En 1895, Tesla diseñó la que fue una de las primeras centrales hidroeléctricas de CA en los Estados Unidos, en las Cataratas del Niágara. Al año siguiente, se utilizó para alimentar la ciudad de Buffalo, Nueva York, una hazaña que fue muy publicitada en todo el mundo y ayudó a impulsar el camino de la electricidad de CA para convertirse en el sistema energético del mundo.
– Bobina de Tesla

A finales del siglo XIX , Tesla patentó la bobina de Tesla, que sentó las bases de las tecnologías inalámbricas y que todavía se utiliza en la tecnología de radio en la actualidad. El corazón de un circuito eléctrico, la bobina de Tesla, es un inductor utilizado en muchas de las primeras antenas de transmisión de radio.
La bobina funciona con un condensador para hacer resonar la corriente y el voltaje de una fuente de energía a través del circuito. Tesla utilizó su bobina para estudiar la fluorescencia, los rayos X, la radio, la energía inalámbrica y el electromagnetismo en la Tierra y su atmósfera.
– Energía inalámbrica y torre Wardenclyffe
Obsesionado con la transmisión inalámbrica de energía, alrededor de 1900 Tesla se puso a trabajar en su proyecto más audaz hasta el momento: construir un sistema de comunicación inalámbrico global transmitido a través de una gran torre eléctrica que permitiría compartir información y proporcionar energía gratuita en todo el mundo.

Con financiación de un grupo de inversores que incluía al gigante financiero JP Morgan , Tesla comenzó a trabajar en serio en el proyecto de energía libre en 1901. Diseñó y construyó un laboratorio con una planta de energía y una enorme torre de transmisión en un sitio en Long Island, Nueva York. York, que pasó a ser conocida como Wardenclyffe.
Sin embargo, entre sus inversores surgieron dudas sobre la plausibilidad del sistema de Tesla. Mientras su rival, Guglielmo Marconi —con el apoyo financiero de Andrew Carnegie y Thomas Edison— seguía haciendo grandes avances con sus propias tecnologías de radio, Tesla no tuvo más remedio que abandonar el proyecto.
El personal de Wardenclyffe fue despedido en 1906 y, en 1915, el sitio había caído en ejecución hipotecaria. Dos años más tarde, Tesla se declaró en quiebra y la torre fue desmantelada y vendida como chatarra para ayudar a pagar las deudas que había acumulado.
– Rayo de la muerte
Después de sufrir una crisis nerviosa tras el cierre de su proyecto de energía inalámbrica, Tesla finalmente volvió a trabajar, principalmente como consultor. Pero a medida que pasó el tiempo, sus ideas se volvieron cada vez más extravagantes y poco prácticas. Se volvió cada vez más excéntrico y dedicó gran parte de su tiempo al cuidado de palomas salvajes en los parques de la ciudad de Nueva York . Tesla incluso llamó la atención del FBI con su discurso sobre la construcción de un poderoso «rayo de la muerte», que había despertado cierto interés por parte de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.
Pobre y solitario, Tesla murió de trombosis coronaria el 7 de enero de 1943, a la edad de 86 años en la ciudad de Nueva York, donde había vivido durante casi 60 años.

– George Washington Carver
Botánico y científico agrícolaCirca 1864-1943
Washington Carver es mejor conocido por su trabajo con la planta del maní. Nacido en esclavitud , el nativo de Missouri desarrolló más de 300 usos para él , incluyendo crema de afeitar, champú, plásticos y, por supuesto, recetas de alimentos como pan y dulces. Pero también cuidó de los agricultores enseñándoles técnicas de cultivo y cuidado del ganado. Washington Carver forjó amistades fructíferas con figuras importantes como el fabricante de automóviles Henry Ford , con quien trabajó para crear una alternativa al caucho a base de soja y una carrocería ligera experimental.
George Washington Carver probablemente nació en 1864 en Diamond, Missouri, durante los años de la Guerra Civil . Como muchos hijos de esclavos, se desconocen el año y la fecha exactos de su nacimiento. Fue uno de los muchos hijos de Mary y Giles, una pareja de esclavos propiedad de Moses Carver. Giles murió en un accidente antes de la llegada de su hijo.
Una semana después de su nacimiento, George fue secuestrado en la granja Carver, junto con su hermana y su madre, por asaltantes del vecino estado de Arkansas. Los tres se vendieron posteriormente en Kentucky. Entre ellos, sólo el infante George fue localizado por un agente de Moses Carver y devuelto a Missouri.
La conclusión de la Guerra Civil en 1865 trajo el fin de la esclavitud en Missouri. Posteriormente, Moses y su esposa, Susan, criaron a George, así como a su hermano mayor James, y le dieron su apellido.
En sus recuerdos posteriores, George se describió a sí mismo como un niño enfermizo cuyo cuerpo era débil y en «una guerra constante entre la vida y la muerte para ver quién ganaría el dominio». Como resultado, a menudo ayudaba a Susan con las tareas domésticas en lugar de trabajar en el campo y aprendió a cocinar y bordar.
Mientras vivía allí, George desarrolló una fascinación por las plantas y coleccionó especímenes de los bosques cercanos, un pasatiempo que presagiaba sus logros más adelante en la vida.
Debido a que ninguna escuela local aceptaba estudiantes negros en ese momento, la madre suplente de Carver, Susan, le enseñó a leer y escribir. La búsqueda de conocimiento siguió siendo una fuerza impulsora durante el resto de la vida de George.
Cuando tenía entre 11 y 12 años, dejó la casa de los Carver para viajar a una escuela para niños negros a unas 10 millas de distancia, en la ciudad de Neosho. Aunque George nunca volvió a vivir en la granja Carver, se mantuvo en contacto con Moses y Susan y con frecuencia regresaba a visitarlos.
Mientras estaba en la escuela en Neosho, Carver vivió con Mariah y Andrew Watkins, una pareja negra que le ofreció alojamiento a cambio de ayuda con las tareas del hogar como lavar la ropa. Al conocer a Mariah, el niño se presentó como «George de Carver», como lo había hecho toda su vida en referencia a su anterior dueño y cuidador. Mariah le dijo que de ahora en adelante debería referirse a sí mismo como «George Carver».
Años más tarde, Carver adoptó la inicial del segundo nombre “W” para distinguirse de otro hombre llamado George Carver, pero no representaba ningún nombre en particular. Una vez un periodista le preguntó si la inicial significaba «Washington» y él respondió: «¿Por qué no?». Sin embargo, Carver nunca usó el nombre Washington y firmó cartas simplemente como George Carver o George W. Carver.
Mariah fue una gran influencia para Carver, ya que le presentó la Iglesia Episcopal Metodista Africana y fomentó sus hábitos estudiosos. «Debes aprender todo lo que puedas, luego regresar al mundo y devolver tu aprendizaje a la gente», le dijo .
Carver asistió a una serie de escuelas antes de recibir su diploma en Minneapolis High School en Minneapolis, Kansas. Inicialmente aceptado en Highland College en Highland, Kansas, a Carver se le negó la entrada una vez que los administradores de la universidad se enteraron de su raza. En lugar de asistir a clases, se apoderó de un reclamo, donde realizó experimentos biológicos y compiló una colección geológica.

Si bien estaba interesado en la ciencia, Carver también estaba interesado en las artes. En 1890, comenzó a estudiar arte y música en el Simpson College de Iowa, desarrollando sus habilidades de pintura y dibujo a través de bocetos de muestras botánicas. Su evidente aptitud para dibujar el mundo natural llevó a un profesor a sugerir que Carver se inscribiera en el programa de botánica del Iowa State Agriculture College (ahora Iowa State University).
Carver se mudó a Ames y comenzó sus estudios de botánica al año siguiente como el primer estudiante negro en Iowa State. Destacó en sus estudios. Al finalizar su licenciatura en ciencias en 1894, los profesores de Carver, Joseph Budd y Louis Pammel, lo persuadieron de quedarse para realizar una maestría, que completó en 1896.
Sus estudios de posgrado incluyeron un trabajo intensivo en fitopatología en la Estación Experimental de Iowa. En estos años, Carver estableció su reputación como un botánico brillante y comenzó el trabajo que desarrolló a lo largo de su carrera.
Después de graduarse de Iowa State, Carver se embarcó en una carrera de docencia e investigación. Booker T. Washington , el fundador del Instituto Tuskegee, contrató a Carver para dirigir el departamento de agricultura de la escuela históricamente negra en 1896.
Washington atrajo al joven y prometedor botánico al instituto de Alabama con un salario considerable y la promesa de dos habitaciones en el campus, mientras que la mayoría de los profesores vivían con un compañero de cuarto. El estatus especial de Carver surgió de sus logros y reputación, así como de su título de una institución prominente que normalmente no está abierta a estudiantes negros.

El departamento de agricultura del Instituto Tuskegee (ahora Universidad Tuskegee) alcanzó renombre nacional bajo el liderazgo de Carver, con un plan de estudios y una facultad que él ayudó a dar forma. Las áreas de investigación y capacitación incluyeron métodos de rotación de cultivos y el desarrollo de cultivos comerciales alternativos para los agricultores en áreas fuertemente plantadas con algodón. Este trabajo ayudó en condiciones difíciles, incluida la devastación del picudo del algodón que comenzó en 1892.
El desarrollo de nuevos cultivos y la diversificación de sus usos ayudaron a estabilizar los medios de vida de los sureños estadounidenses, incluidos muchos ex esclavos que tenían antecedentes similares a los de Carver. Además, la educación de los estudiantes afroamericanos en Tuskegee contribuyó directamente al esfuerzo de movilización económica entre los negros.
Además de la educación formal en un aula tradicional, Carver fue pionero en un aula móvil para llevar sus lecciones a los agricultores. El aula era conocida como el “carro Jesup”, en honor al financiero neoyorquino y donante de Tuskegee, Morris Ketchum Jesup.
Carver se convirtió en un destacado experto científico y uno de los afroamericanos más famosos de su tiempo. Carver alcanzó fama internacional en los círculos políticos y profesionales. El presidente Theodore Roosevelt admiraba su trabajo y buscaba su consejo sobre asuntos agrícolas que afectaban a los Estados Unidos. En 1916, Carver se convirtió en miembro de la Real Sociedad Británica de las Artes, un honor poco común para un estadounidense. También asesoró al líder indio Mahatma Gandhi en cuestiones de agricultura y nutrición.
El educador utilizó su celebridad para promover causas científicas durante el resto de su vida. Escribió una columna en un periódico y realizó una gira por el país, hablando sobre la importancia de la innovación agrícola y los logros en Tuskegee.
– ¿Qué inventó George Washington Carver?
El trabajo de Carver al frente del departamento de agricultura del Instituto Tuskegee incluyó investigaciones innovadoras sobre biología vegetal, muchas de las cuales se centraron en el desarrollo de nuevos usos para cultivos como maní, batata, soja y nueces.
En ese momento, la producción de algodón estaba disminuyendo en el Sur y la sobreproducción de un solo cultivo había dejado muchos campos agotados y estériles. Carver sugirió plantar maní y soja, los cuales podrían restaurar el nitrógeno del suelo, junto con batatas. Aunque estos cultivos crecieron bien en los climas del sur, hubo poca demanda. Los inventos y las investigaciones de Carver resolvieron este problema y ayudaron a los aparceros en dificultades del Sur a encontrar un terreno sólido.
Los inventos de Carver incluyen cientos de productos, incluidos más de 300 de maní (leche, plásticos, pinturas, tintes, cosméticos, aceites medicinales, jabón, tinta y tintes para madera), 118 de batatas (melaza, pegamento para sellos postales, harina, vinagre). , y caucho sintético), e incluso un tipo de gasolina.
– ¿George Washington Carver inventó la mantequilla de maní?
Contrariamente a la creencia popular, Carver no inventó la mantequilla de maní . Sin embargo, investigó mucho sobre usos nuevos y alternativos del maní.
Incluso llegó a ser conocido como el «Hombre del maní» después de pronunciar un discurso ante la Asociación de Productores de Maní en 1920, dando fe del gran potencial del maní. Al año siguiente, Carver testificó ante el Congreso en apoyo de un arancel sobre el maní importado, que el Congreso aprobó en 1922.
– Defensa racial y vida personal
Más allá de la ciencia, Carver habló sobre las posibilidades de armonía racial en Estados Unidos. De 1923 a 1933, realizó una gira por universidades blancas del sur para la Comisión de Cooperación Interracial.
Sin embargo, Carver permaneció en gran medida fuera de la esfera política y se negó a criticar abiertamente las normas sociales predominantes. Así, la política de acomodación, que Carver y Booker T. Washington defendieron, contrastaba marcadamente con la de los activistas que buscaban un cambio más radical. No obstante, la erudición y la investigación de Carver contribuyeron a mejorar la calidad de vida de muchas familias de agricultores, lo que convirtió a Carver en un ícono tanto para los estadounidenses blancos como para los negros.

El destacado científico desarrolló muchas amistades a lo largo de su vida, incluso con figuras notables como el magnate automovilístico Henry Ford . Interesado en desarrollar alternativas a la gasolina, Ford se sintió atraído por el trabajo de Carver con la soja y el maní. Trabajaron juntos en numerosos proyectos, incluido un reemplazo exitoso del caucho que crearon en 1942 utilizando la planta de la vara de oro. Ford incluso instaló un ascensor en el dormitorio de Carver para que pudiera acceder a su laboratorio más fácilmente durante sus últimos años.
Carver nunca se casó y no se sabe que haya tenido hijos. A menudo más centrado en su trabajo que en sus relaciones, rechazó los intentos de emparejamiento de sus amigos. Aún así, alrededor de los 40 años, comenzó una relación de tres años con Sarah Hunt , profesora del programa de escuela nocturna del Instituto Tuskegee. La autora Christina Vella sugiere en su biografía de 2015 titulada George Washington Carver: una vida que Carver era bisexual.
En 1935, cuando su salud empeoraba, Carver contrató a un asistente llamado Austin W. Curtis. Curtis ayudó a Carver con sus investigaciones y escritos e incluso lo acompañó en sus viajes. Curtis también realizó algunas de sus propias investigaciones durante este tiempo. “Me parece más un hijo que una persona que acaba de venir a trabajar para mí”, dijo Carver sobre Curtis, quien incluso comenzó a llamarse a sí mismo “Baby Carver”.
Carver murió tras caer por las escaleras de su casa el 5 de enero de 1943, alrededor de los 78 años.
Fue enterrado junto a Booker T. Washington en los terrenos del Instituto Tuskegee. El epitafio de Carver dice: «Podría haber añadido fortuna a la fama, pero sin preocuparse por ninguna de las dos cosas, encontró la felicidad y el honor en ayudar al mundo». Se llevó a cabo un funeral para Carver en la capilla de Tuskegee.
– Legado: museo, monumento nacional y más
Antes de la muerte de Carver, el primer museo que lleva su nombre se inauguró en 1941. El Museo George Washington Carver, ubicado en el campus del Instituto Tuskegee en Alabama, exhibió gran parte del trabajo de su vida, incluidos especímenes científicos y algunas de sus pinturas y dibujos.
Carver, que había vivido una vida frugal, ayudó a financiar el museo al igual que su amigo y colaborador Henry Ford . El científico también creó la Fundación George Washington Carver en Tuskegee, con el objetivo de apoyar futuras investigaciones agrícolas.
En diciembre de 1947, se produjo un incendio en el museo George Washington Carver que destruyó gran parte de la colección. Una de las obras supervivientes de Carver es una pintura de una yuca y un cactus que se exhibió en la Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893. Desde 1977, el Servicio de Parques Nacionales es propietario y opera el museo.

Antes de su muerte también se inició un proyecto para erigir un monumento nacional en honor de Carver. El entonces senador Harry S. Truman de Missouri patrocinó un proyecto de ley a favor de un monumento durante la Segunda Guerra Mundial . Los partidarios del proyecto de ley argumentaron que el gasto en tiempos de guerra estaba justificado porque el monumento promovería el fervor patriótico entre los afroamericanos y los alentaría a alistarse en el ejército. El proyecto de ley fue aprobado por unanimidad en ambas cámaras.
En 1943, el presidente Franklin D. Roosevelt dedicó 30.000 dólares al Monumento Nacional George Washington Carver en Diamond, Missouri, el sitio de la plantación donde Carver vivió cuando era niño. Es el primer monumento nacional dedicado a un afroamericano. El complejo de 210 acres incluye una estatua de Carver, así como un sendero natural, un museo y un cementerio.
Carver apareció en sellos postales conmemorativos estadounidenses en 1948 y 1998, así como en una moneda conmemorativa de medio dólar acuñada entre 1951 y 1954. Numerosas escuelas llevan su nombre, al igual que dos buques militares de los Estados Unidos. En 2005, el Jardín Botánico de Missouri en St. Louis abrió un Jardín George Washington Carver, que incluye una estatua de tamaño natural del famoso homónimo del jardín.
Estos honores atestiguan el legado perdurable de Carver como ícono de los logros afroamericanos y del ingenio estadounidense en general. La vida de Carver ha llegado a simbolizar el potencial transformador de la educación, incluso para aquellos nacidos en las circunstancias más desafortunadas y difíciles.

– Marie Curie
Físico y químico1867-1934
Curie, originaria de la actual Polonia, fue la primera mujer en ganar un Premio Nobel —en física— y también se convirtió en la primera persona en ganar dos premios Nobel .
El científico, con la ayuda de su marido Pierre Curie , descubrió la radiactividad y los elementos polonio y radio. También defendió el uso de máquinas portátiles de rayos X en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial. Curie murió de anemia aplásica, probablemente causada por su exposición a la radiación.
Maria Sklodowska, más tarde conocida como Marie Curie, nació el 7 de noviembre de 1867 en Varsovia (actual Polonia). Curie era la menor de cinco hermanos, después de los hermanos Zosia, Józef, Bronya y Hela.
Ambos padres de Curie eran profesores. Su padre, Wladyslaw, era profesor de física y matemáticas. Cuando tenía sólo 10 años, Curie perdió a su madre, Bronislawa, a causa de la tuberculosis.
Cuando era niña, Curie se parecía a su padre. Tenía una mente brillante y curiosa y sobresalía en la escuela. Pero a pesar de ser una de las mejores estudiantes en su escuela secundaria, Curie no pudo asistir a la Universidad de Varsovia, solo para hombres. En cambio, continuó su educación en la «universidad flotante» de Varsovia, un conjunto de clases clandestinas e informales que se impartían en secreto.
Tanto Curie como su hermana Bronya soñaban con ir al extranjero para obtener un título oficial, pero carecían de recursos económicos para pagar más estudios. Sin inmutarse, Curie llegó a un acuerdo con su hermana: trabajaría para mantener a Bronya mientras estaba en la escuela, y Bronya le devolvería el favor una vez que completara sus estudios.
Durante aproximadamente cinco años, Curie trabajó como tutora e institutriz. Utilizó su tiempo libre para estudiar, leyendo sobre física, química y matemáticas.
En 1891, Curie finalmente llegó a París y se matriculó en la Sorbona. Se volcó en sus estudios, pero esta dedicación tuvo un coste personal: con poco dinero, Curie sobrevivía a base de pan con mantequilla y té, y su salud se resentía en ocasiones a causa de su mala alimentación.
Curie completó su maestría en física en 1893 y obtuvo otra licenciatura en matemáticas al año siguiente.
– Matrimonio con Pierre Curie
Marie se casó con el físico francés Pierre Curie el 26 de julio de 1895. Fueron presentados por un colega de Marie después de que ella se graduara de la Universidad de la Sorbona ; Marie había recibido el encargo de realizar un estudio sobre diferentes tipos de acero y sus propiedades magnéticas y necesitaba un laboratorio para su trabajo.
Se desarrolló un romance entre la brillante pareja y se convirtieron en un dúo científico dinámico completamente devotos el uno del otro. Al principio, Marie y Pierre trabajaron en proyectos separados. Pero después de que Marie descubrió la radiactividad, Pierre dejó de lado su propio trabajo para ayudarla con su investigación.

Marie sufrió una tremenda pérdida en 1906 cuando Pierre murió en París después de pararse accidentalmente delante de un carro tirado por caballos. A pesar de su tremendo dolor, asumió su puesto docente en la Sorbona, convirtiéndose en la primera profesora de la institución.
En 1911, la relación de Curie con el ex alumno de su marido, Paul Langevin, se hizo pública. Curie fue ridiculizada en la prensa por romper el matrimonio de Langevin, y la negatividad se debió en parte a la creciente xenofobia en Francia.
– Niños
En 1897, Marie y Pierre dieron la bienvenida a una hija, Irène. La pareja tuvo una segunda hija, Ève, en 1904.
Irène Joliot-Curie siguió los pasos de su madre y ganó el Premio Nobel de Química en 1935. Joliot-Curie compartió el honor con su marido, Frédéric Joliot, por su trabajo en la síntesis de nuevos elementos radiactivos.
En 1937, Ève Curie escribió la primera de muchas biografías dedicadas a su famosa madre, Madame Curie , que se convirtió en largometraje unos años más tarde.
– Descubrimientos cientificos
Curie descubrió la radiactividad y, junto con su marido Pierre, los elementos radiactivos polonio y radio mientras trabajaba con el mineral pechblenda. También defendió el desarrollo de los rayos X tras la muerte de Pierre.
– Radioactividad, Polonio y Radio
Fascinado por el trabajo de Henri Becquerel, un físico francés que descubrió que el uranio emite rayos más débiles que los rayos X descubiertos por Wilhelm Conrad Röntgen, Curie llevó su trabajo unos pasos más allá.
Curie realizó sus propios experimentos con los rayos de uranio y descubrió que permanecían constantes, sin importar la condición o forma del uranio. Los rayos, teorizó, procedían de la estructura atómica del elemento. Esta idea revolucionaria creó el campo de la física atómica. La propia Curie acuñó la palabra «radiactividad» para describir el fenómeno.
Tras el descubrimiento de la radiactividad por parte de Curie, continuó su investigación con su marido Pierre. Trabajando con el mineral pechblenda, la pareja descubrió un nuevo elemento radiactivo en 1898. Llamaron al elemento polonio, en honor al país natal de Curie, Polonia.
También detectaron la presencia de otro material radiactivo en la pechblenda y lo llamaron radio. En 1902, los Curie anunciaron que habían producido un decigramo de radio puro, demostrando su existencia como elemento químico único.

– Desarrollo de rayos X
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, Curie dedicó su tiempo y recursos a ayudar a la causa. Ella defendió el uso de máquinas portátiles de rayos X en el campo, y estos vehículos médicos se ganaron el apodo de «Pequeños Curies».
Después de la guerra, Curie utilizó su fama para avanzar en su investigación. Viajó a los Estados Unidos dos veces (en 1921 y en 1929) para recaudar fondos para comprar radio y establecer un instituto de investigación del radio en Varsovia.
– Premios Nobel
Curie ganó dos premios Nobel, de física en 1903 y de química en 1911. Fue la primera mujer en ganar un premio Nobel, así como la primera persona (hombre o mujer) en ganar el prestigioso premio dos veces. Ella sigue siendo la única persona honrada por sus logros en dos ciencias distintas.
Curie recibió el Premio Nobel de Física en 1903, junto con su marido y Henri Becquerel, por su trabajo sobre la radiactividad. Con su victoria, los Curie desarrollaron una reputación internacional por sus esfuerzos científicos y utilizaron el dinero del premio para continuar su investigación.
En 1911, Curie ganó su segundo Premio Nobel, esta vez en Química, por su descubrimiento del radio y el polonio. Si bien recibió el premio sola, compartió el honor junto con su difunto esposo en su discurso de aceptación.
Por esta época, Curie se unió a otros científicos famosos, incluidos Albert Einstein y Max Planck, para asistir al primer Congreso Solvay de Física y discutir los numerosos descubrimientos innovadores en su campo.
– ¿Cómo murió Marie Curie?
Curie murió el 4 de julio de 1934 de anemia aplásica, que se cree que fue causada por una exposición prolongada a la radiación.
Era conocida por llevar tubos de ensayo con radio en el bolsillo de su bata de laboratorio. Sus muchos años trabajando con materiales radiactivos pasaron factura a su salud.

– Albert Einstein
Físico1879-1955
Además de su cabello rizado y su disgusto por usar calcetines, Einstein se hizo famoso por su teoría de la relatividad , sugiriendo que el espacio y el tiempo están entrelazados . Y, por supuesto, la famosa ecuación E=MC², que demostró que incluso las partículas más pequeñas pueden producir grandes cantidades de energía.
El científico alemán también fue un defensor de los derechos civiles , y una vez llamó al racismo una “enfermedad”. Se unió a la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color en la década de 1940.
Albert Einstein nació el 14 de marzo de 1879 en Ulm, Württemberg, Alemania. Creció en una familia judía secular. Su padre, Hermann Einstein, era un vendedor e ingeniero que, junto con su hermano, fundó Elektrotechnische Fabrik J. Einstein & Cie, una empresa con sede en Munich que producía equipos eléctricos en masa. La madre de Einstein, la ex Pauline Koch, dirigía la casa familiar. Einstein tuvo una hermana, Maja, nacida dos años después que él.
Einstein asistió a la escuela primaria en el gimnasio Luitpold de Munich. Sin embargo, allí se sintió alienado y luchó con el rígido estilo pedagógico de la institución. También tenía lo que se consideraban problemas del habla. Sin embargo, desarrolló una pasión por la música clásica y tocar el violín, que lo acompañaría hasta sus últimos años. Lo más significativo es que la juventud de Einstein estuvo marcada por una profunda curiosidad e indagación.
Hacia finales de la década de 1880, Max Talmud, un estudiante de medicina polaco que a veces cenaba con la familia Einstein, se convirtió en tutor informal del joven Einstein. Talmud había presentado a su alumno un texto científico para niños que inspiró a Einstein a soñar sobre la naturaleza de la luz. Así, durante su adolescencia, Einstein escribió lo que se consideraría su primer artículo importante, «La investigación del estado del éter en los campos magnéticos».
Hermann trasladó a la familia a Milán, Italia, a mediados de la década de 1890, después de que su empresa perdiera un contrato importante. Einstein se quedó en la pensión de un pariente en Munich para completar sus estudios en Luitpold.
Ante el deber militar cuando cumplió la mayoría de edad, Einstein supuestamente se retiró de las clases, utilizando una nota del médico para excusarse y alegar agotamiento nervioso. Cuando su hijo se reunió con ellos en Italia, sus padres entendieron la perspectiva de Einstein, pero estaban preocupados por sus perspectivas futuras como desertor escolar y evasor del servicio militar obligatorio.
Einstein finalmente pudo ser admitido en el Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich, específicamente debido a sus excelentes calificaciones en matemáticas y física en el examen de ingreso. Todavía tenía que completar primero su educación preuniversitaria y, por lo tanto, asistió a una escuela secundaria en Aarau, Suiza, dirigida por Jost Winteler. Einstein vivió con la familia del maestro de escuela y se enamoró de Marie, la hija de Winteler. Más tarde, Einstein renunció a su ciudadanía alemana y se convirtió en ciudadano suizo en los albores del nuevo siglo.
– El coeficiente intelectual de Einstein
Se estimó que el coeficiente intelectual de Einstein era de alrededor de 160, pero no hay indicios de que alguna vez haya sido evaluado.
El psicólogo David Wechsler no publicó la primera edición de la prueba cognitiva WAIS, que evolucionó hasta convertirse en la prueba WAIS-IV comúnmente utilizada en la actualidad, hasta 1955, poco antes de la muerte de Einstein. La puntuación máxima de la versión actual es 160, con un coeficiente intelectual de 135 o superior que se sitúa en el percentil 99 .
La columnista de la revista Marilyn vos Savant tiene el coeficiente intelectual más alto jamás registrado: 228 y apareció en el Libro Guinness de los Récords Mundiales a finales de los años 1980. Sin embargo, Guinness suspendió la categoría debido a debates sobre la precisión de las pruebas. Según Parade , entre las personas que se cree que tienen un coeficiente intelectual más alto que Einstein se encuentran Leonardo Da Vinci , Marie Curie , Nikola Tesla y Nicolaus Copernicus .
– Secretario de patentes
Después de graduarse de la universidad, Einstein enfrentó grandes desafíos en términos de encontrar puestos académicos, habiendo disgustado a algunos profesores por no asistir a clases con más regularidad en lugar de estudiar de forma independiente.
Einstein finalmente encontró un trabajo estable en 1902 después de recibir una recomendación para un puesto de empleado en una oficina de patentes suiza. Mientras trabajaba en la oficina de patentes, Einstein tuvo tiempo de explorar más a fondo las ideas que se habían arraigado durante sus estudios universitarios y así consolidó sus teoremas sobre lo que se conocería como el principio de la relatividad.
En 1905, considerado por muchos como un “año milagroso” para el teórico, Einstein publicó cuatro artículos en Annalen der Physik , una de las revistas de física más conocidas de la época. Dos de ellos se centraron en el efecto fotoeléctrico y el movimiento browniano. Los otros dos, que delineaban E=MC 2 y la teoría especial de la relatividad, fueron decisivos para la carrera de Einstein y el curso de sus estudios de física.

– Invenciones y descubrimientos
Como físico, Einstein hizo muchos descubrimientos, pero quizás sea más conocido por su teoría de la relatividad y la ecuación E=MC 2 , que presagió el desarrollo de la energía atómica y la bomba atómica.
– Teoría de la relatividad
Einstein propuso por primera vez una teoría especial de la relatividad en 1905 en su artículo «Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento», que llevó a la física en una nueva y electrizante dirección. La teoría explica que el espacio y el tiempo en realidad están conectados, y Einstein llamó a esta estructura conjunta espacio-tiempo.
En noviembre de 1915, Einstein completó la teoría general de la relatividad, que explicaba la relación de la gravedad con el espacio-tiempo. Einstein consideró esta teoría la culminación de la investigación de su vida. Estaba convencido de los méritos de la relatividad general porque permitía una predicción más precisa de las órbitas planetarias alrededor del Sol, algo que se quedaba corto en la teoría de Isaac Newton . También ofreció una explicación más amplia y matizada de cómo funcionan las fuerzas gravitacionales.
Las afirmaciones de Einstein fueron confirmadas mediante observaciones y mediciones realizadas por los astrónomos británicos Sir Frank Dyson y Sir Arthur Eddington durante el eclipse solar de 1919, y así nació un ícono científico global. Hoy en día, las teorías de la relatividad sustentan la precisión de la tecnología GPS, entre otros fenómenos.
Aun así, Einstein cometió un error al desarrollar su teoría general, que predijo que el universo se expandiría o se contraería de forma natural. Einstein no creyó inicialmente en esta predicción, sino que se aferró a la creencia de que el universo era una entidad fija y estática. Para tener en cuenta esto, incluyó una «constante cosmológica» en su ecuación.
Sus teorías posteriores contrajeron directamente esta idea y afirmaron que el universo podría estar en un estado de cambio. Entonces, el astrónomo Edwin Hubble dedujo que efectivamente habitamos en un universo en expansión. Hubble y Einstein se reunieron en el Observatorio Mount Wilson, cerca de Los Ángeles, en 1931.
Décadas después de la muerte de Einstein, en 2018, un equipo de científicos confirmó un aspecto de la teoría general de la relatividad de Einstein: que la luz de una estrella que pasara cerca de un agujero negro sería estirada a longitudes de onda más largas por el abrumador campo gravitacional.
Al rastrear la estrella S2, sus mediciones indicaron que la velocidad orbital de la estrella aumentó a más de 25 millones de kilómetros por hora a medida que se acercaba al agujero negro supermasivo en el centro de la galaxia, y su apariencia cambiaba de azul a rojo a medida que sus longitudes de onda se estiraban para escapar de la atracción de la gravedad.
– E de Einstein=MC²
El artículo de Einstein de 1905 sobre la relación materia-energía propuso la ecuación E=MC²: la energía de un cuerpo (E) es igual a la masa (M) de ese cuerpo multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado (C²). Esta ecuación sugería que pequeñas partículas de materia podían convertirse en enormes cantidades de energía, un descubrimiento que presagiaba el poder atómico.
El famoso teórico cuántico Max Planck respaldó las afirmaciones de Einstein, quien se convirtió así en una estrella del circuito de conferencias y del mundo académico, asumiendo diversos cargos antes de convertirse en director del Instituto Kaiser Wilhelm de Física (hoy conocido como Instituto Max Planck de Física). de 1917 a 1933.
En 1921, Einstein ganó el Premio Nobel de Física por su explicación del efecto fotoeléctrico, ya que sus ideas sobre la relatividad todavía se consideraban cuestionables. De hecho, no recibió el premio hasta el año siguiente debido a una decisión burocrática, y durante su discurso de aceptación optó por hablar de la relatividad.

Einstein se casó con Mileva Maric el 6 de enero de 1903. Mientras asistía a la escuela en Zurich, Einstein conoció a Maric, un estudiante de física serbio. Einstein continuó acercándose a Maric, pero sus padres estaban fuertemente en contra de la relación debido a su origen étnico.
No obstante, Einstein continuó viéndola y ambos desarrollaron una correspondencia a través de cartas en las que él expresaba muchas de sus ideas científicas. El padre de Einstein falleció en 1902 y la pareja se casó poco después.
Einstein y Mavic tuvieron tres hijos. Su hija, Lieserl, nació en 1902 antes de su boda y más tarde podría haber sido criada por los familiares de Maric o haber sido dada en adopción. Su destino final y su paradero siguen siendo un misterio. La pareja también tuvo dos hijos: Hans Albert Einstein, que se convirtió en un conocido ingeniero hidráulico, y Eduard “Tete” Einstein, a quien le diagnosticaron esquizofrenia cuando era joven.
El matrimonio de los Einstein no sería feliz, ya que los dos se divorciaron en 1919 y Maric sufrió una crisis emocional en relación con la separación. Einstein, como parte de un acuerdo, acordó darle a Maric todos los fondos que pudiera recibir si pudiera ganar el Premio Nobel en el futuro.
Durante su matrimonio con Maric, Einstein también había iniciado algún tiempo antes un romance con una prima, Elsa Löwenthal . La pareja se casó en 1919, el mismo año del divorcio de Einstein. Continuaría viendo a otras mujeres durante su segundo matrimonio, que terminó con la muerte de Löwenthal en 1936.
– Diarios de viaje
A los 40 años, Einstein viajó mucho y escribió un diario sobre sus experiencias. Algunos de sus pensamientos privados sin filtrar se comparten en dos volúmenes de Los diarios de viaje de Albert Einstein .
El primer volumen , publicado en 2018, se centra en su viaje de cinco meses y medio al Lejano Oriente, Palestina y España. El científico inició un viaje por mar a Japón en Marsella, Francia, en otoño de 1922, acompañado de su segunda esposa, Elsa. Viajaron a través del Canal de Suez y luego a Sri Lanka, Singapur, Hong Kong, Shanghai y Japón. La pareja regresó a Alemania vía Palestina y España en marzo de 1923.
El segundo volumen , publicado en 2023, cubre tres meses que pasó dando conferencias y viajando por Argentina, Uruguay y Brasil en 1925.
Los Diarios de viaje contienen análisis poco halagadores de las personas con las que se cruzó, incluidos chinos, habitantes de Sri Lanka y argentinos, una sorpresa viniendo de un hombre conocido por denunciar con vehemencia el racismo en sus últimos años. En una entrada de noviembre de 1922, Einstein se refiere a los residentes de Hong Kong como “gente trabajadora, sucia y letárgica”.
– Convertirse en ciudadano estadounidense
En 1933, Einstein aceptó un puesto en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, Nueva Jersey, donde pasaría el resto de su vida.
En ese momento, los nazis, liderados por Adolf Hitler , estaban ganando prominencia con propaganda violenta y vitriolo en una Alemania empobrecida después de la Primera Guerra Mundial. El Partido Nazi influyó en otros científicos para que etiquetaran el trabajo de Einstein como «física judía».
A los ciudadanos judíos se les prohibió trabajar en la universidad y otros trabajos oficiales, y el propio Einstein fue objeto de asesinato. Mientras tanto, otros científicos europeos también abandonaron regiones amenazadas por Alemania y emigraron a Estados Unidos, preocupados por las estrategias nazis para crear un arma atómica.
Poco después de mudarse y comenzar su carrera en la IAS, Einstein expresó su aprecio por la meritocracia estadounidense y las oportunidades que tenía la gente para el libre pensamiento, un marcado contraste con sus propias experiencias al llegar a la mayoría de edad. En 1935, a Einstein se le concedió la residencia permanente en su país de adopción y cinco años después se convirtió en ciudadano estadounidense.
En Estados Unidos, Einstein se dedicó principalmente a trabajar en una teoría de campo unificado, un paradigma abarcador destinado a unificar las diversas leyes de la física. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en sistemas de armas basados en la Marina e hizo grandes donaciones monetarias al ejército mediante la subasta de manuscritos por valor de millones.

En 1939, Einstein y su colega físico Leo Szilard escribieron al presidente Franklin D. Roosevelt para alertarlo sobre la posibilidad de una bomba nazi y para impulsar a Estados Unidos a crear sus propias armas nucleares.
Estados Unidos eventualmente iniciaría el Proyecto Manhattan , aunque Einstein no tomaría parte directa en su implementación debido a sus afiliaciones pacifistas y socialistas. Einstein también fue objeto de mucho escrutinio y gran desconfianza por parte del director del FBI, J. Edgar Hoover .
En julio de 1940, la oficina de Inteligencia del Ejército de EE. UU. le negó a Einstein una autorización de seguridad para participar en el proyecto, lo que significó que a J. Robert Oppenheimer y a los científicos que trabajaban en Los Álamos se les prohibió consultar con él.
Einstein no tenía conocimiento del plan estadounidense de utilizar bombas atómicas en Japón en 1945. Cuando se enteró del primer bombardeo en Hiroshima, supuestamente dijo: “¡Ach! El mundo no está preparado para ello”.
Einstein se convirtió en un actor importante en los esfuerzos por limitar el uso de la bomba atómica. Al año siguiente, él y Szilard fundaron el Comité de Emergencia de Científicos Atómicos y, en 1947, a través de un ensayo para The Atlantic Monthly , Einstein se comprometió a trabajar con las Naciones Unidas para mantener armas nucleares como elemento disuasivo de conflictos.
– Viaje en el tiempo y teoría cuántica
Después de la Segunda Guerra Mundial, Einstein continuó trabajando en su teoría del campo unificado y en aspectos clave de su teoría general de la relatividad, incluidos los viajes en el tiempo, los agujeros de gusano, los agujeros negros y los orígenes del universo.
Sin embargo, se sintió aislado en sus esfuerzos ya que la mayoría de sus colegas habían comenzado a centrar su atención en la teoría cuántica. En la última década de su vida, Einstein, que siempre se había considerado un solitario, se alejó aún más de cualquier tipo de foco de atención, prefiriendo permanecer cerca de Princeton y sumergirse en el procesamiento de ideas con sus colegas.
– Vida personal
A finales de la década de 1940, Einstein se convirtió en miembro de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP), al ver los paralelismos entre el trato a los judíos en Alemania y a los negros en Estados Unidos. Mantuvo correspondencia con el académico y activista WEB Du Bois , así como con el artista Paul Robeson , e hizo campaña por los derechos civiles, calificando el racismo de “enfermedad” en un discurso de la Universidad Lincoln de 1946.
Einstein era muy exigente con su horario de sueño y afirmaba que necesitaba 10 horas de sueño al día para funcionar bien. Su teoría de la relatividad supuestamente se le ocurrió en un sueño sobre vacas electrocutadas. También era conocido por tomar siestas con regularidad. Se dice que sostenía objetos como una cuchara o un lápiz en la mano mientras se dormía. De esa manera, podría despertarse antes de pasar a la segunda etapa del sueño, un proceso hipnagógico que se cree estimula la creatividad y captura ideas inspiradas durante el sueño.
Aunque dormir era importante para Einstein, los calcetines no lo eran. Era famoso por negarse a usarlos. Según una carta que le escribió a su futura esposa Elsa, dejó de usarlos porque le molestaba que el dedo gordo del pie atravesara el material y creara un agujero.

Una de las fotografías más reconocibles del siglo XX muestra a Einstein sacando la lengua al salir de la fiesta de su 72 cumpleaños el 14 de marzo de 1951.
Según Discovery.com , Einstein salía de su fiesta en Princeton cuando un enjambre de reporteros y fotógrafos se acercó y le pidió que sonriera. Cansado de hacerlo toda la noche, se negó y rebeldemente sacó la lengua a la multitud por un momento antes de darse la vuelta. El fotógrafo de UPI, Arthur Sasse, capturó la fotografía.
A Einstein le divirtió la imagen y encargó varias copias para regalarlas a sus amigos. También firmó una copia de la fotografía que se vendió por 125.000 dólares en una subasta de 2017.
– Muerte y palabras finales
Einstein murió el 18 de abril de 1955, a los 76 años, en el Centro Médico Universitario de Princeton. El día anterior, mientras trabajaba en un discurso en honor del séptimo aniversario de Israel, Einstein sufrió un aneurisma de la aorta abdominal.
Lo llevaron al hospital para recibir tratamiento, pero rechazó la cirugía, creyendo que había vivido su vida y estaba contento de aceptar su destino. “Quiero ir cuando quiera”, afirmó en ese momento. “Es de mal gusto prolongar la vida artificialmente. He hecho mi parte, es hora de irme. Lo haré con elegancia”.
Según la BBC, Einstein murmuró algunas palabras en alemán en el momento de su muerte. Sin embargo, la enfermera de turno no hablaba alemán, por lo que su traducción se perdió para siempre.
En una entrevista de 2014 , el fotógrafo de la revista Life , Ralph Morse, dijo que el hospital se vio invadido por periodistas, fotógrafos y espectadores una vez que se corrió la voz de la muerte de Einstein. Morse decidió viajar a la oficina de Einstein en el Instituto de Estudios Avanzados, ofreciendo alcohol al superintendente para poder acceder. Pudo fotografiar la oficina tal como la dejó Einstein.
Después de una autopsia, el cadáver de Einstein fue trasladado a una funeraria de Princeton esa misma tarde y luego llevado a Trenton, Nueva Jersey, para una ceremonia de cremación. Morse dijo que fue el único fotógrafo presente en la cremación, pero el editor jefe de Life , Ed Thompson, decidió no publicar una historia exclusiva a petición del hijo de Einstein, Hans.
– El cerebro de Einstein
Durante la autopsia de Einstein, el patólogo Thomas Stoltz Harvey había extraído su cerebro, supuestamente sin el consentimiento de su familia, para su preservación y estudio futuro por parte de doctores en neurociencia.
Sin embargo, durante su vida, Einstein participó en estudios del cerebro y al menos una biografía afirmó que esperaba que los investigadores estudiaran su cerebro después de su muerte. El cerebro de Einstein se encuentra ahora en el Centro Médico de la Universidad de Princeton. De acuerdo con sus deseos, el resto de su cuerpo fue incinerado y las cenizas esparcidas en un lugar secreto.
En 1999, los científicos canadienses que estudiaban el cerebro de Einstein descubrieron que su lóbulo parietal inferior, el área que procesa las relaciones espaciales, la visualización 3D y el pensamiento matemático, era un 15 por ciento más ancho que el de las personas con inteligencia normal. Según The New York Times , los investigadores creen que podría ayudar a explicar por qué Einstein era tan inteligente.
En 2011, el Museo Mütter de Filadelfia recibió finas rodajas del cerebro de Einstein de manos de la Dra. Lucy Rorke-Adams, neuropatóloga del Hospital Infantil de Filadelfia, y las exhibió. Rorke-Adams dijo que recibió las diapositivas del cerebro de Harvey.

– Niels Bohr
Físico1885-1962
Bohr estudió y jugó fútbol en la Universidad de Copenhague en Dinamarca antes de embarcarse a Inglaterra para trabajar con JJ Thomson , quien descubrió el electrón. Bohr propuso un modelo del átomo completamente diferente, en el que los electrones pueden saltar entre niveles de energía. Esto ayudó a allanar el camino para la mecánica cuántica.
Bohr también fue un contribuyente clave al Proyecto Manhattan, en el que Estados Unidos desarrolló una bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial. Bohr trabajó con el director del proyecto J. Robert Oppenheimer , tema de la película biográfica Oppenheimer de 2023 .
Niels Bohr nació el 7 de octubre de 1885 en Copenhague, Dinamarca, de madre Ellen Adler, que formaba parte de un exitoso clan bancario judío, y de padre Christian Bohr, un célebre académico de fisiología. El joven Bohr finalmente asistió a la Universidad de Copenhague, donde recibió su maestría y doctorado en física en 1911. Durante el otoño del mismo año, Bohr viajó a Cambridge, Inglaterra, donde pudo seguir el trabajo del científico JJ Thomson en el Laboratorio Cavendish.
En 1912, Bohr se casó con Margrethe Nørlund. La pareja tendría seis hijos; cuatro sobrevivieron hasta la edad adulta y uno, Aage, también se convertiría en un conocido científico de la física.
La propia investigación de Bohr lo llevó a teorizar en una serie de artículos que los átomos emiten radiación electromagnética como resultado de los electrones que saltan a diferentes niveles de órbita, partiendo de un modelo previamente sostenido por Ernest Rutherford. Aunque el descubrimiento de Bohr eventualmente sería modificado por otros científicos, sus ideas formaron la base de futuras investigaciones atómicas.
Después de enseñar en la Universidad Victoria de Manchester, Bohr se instaló nuevamente en la Universidad de Copenhague en 1916 con un puesto de profesor. Luego, en 1920, fundó el Instituto de Física Teórica de la universidad, que dirigiría por el resto de su vida.
– Gana el Premio Nobel
Bohr recibió el Premio Nobel de Física en 1922 por su trabajo sobre las estructuras atómicas y continuaría ideando teorías revolucionarias. Trabajó con Werner Heisenberg y otros científicos en un nuevo principio de la mecánica cuántica conectado con el concepto de complementariedad de Bohr, que se presentó inicialmente en una conferencia italiana en 1927.
El concepto afirmaba que las propiedades físicas a nivel atómico se verían de manera diferente dependiendo de los parámetros experimentales. , explicando así por qué la luz podría verse como una partícula y una onda, aunque nunca como ambas al mismo tiempo.
Bohr llegaría a aplicar esta idea también filosóficamente, con la creencia de que la evolución de los conceptos de la física afectaba profundamente las perspectivas humanas. Otro físico, llamado Albert Einstein, no estaba de acuerdo con todas las afirmaciones de Bohr, y sus charlas se hicieron reconocidas en las comunidades científicas.
Bohr pasó a trabajar con el grupo de científicos que estuvieron a la vanguardia de la investigación sobre la fisión nuclear a finales de la década de 1930, al que contribuyó con la teoría de las gotas líquidas. Más allá de sus ideas pioneras, Bohr era conocido por su ingenio y calidez, y su ética humanitaria informaría su trabajo posterior.
– Huyendo de Europa
Con el ascenso al poder de Adolf Hitler , Bohr pudo ofrecer refugio a los físicos judíos alemanes en su instituto de Copenhague, lo que a su vez llevó a muchos a viajar a los Estados Unidos. Una vez que Dinamarca fue ocupada por las fuerzas nazis, la familia Bohr escapó a Suecia, y Bohr y su hijo Aage finalmente se dirigieron a los Estados Unidos.
Luego, Bohr trabajó con el Proyecto Manhattan en Los Alamos, Nuevo México, donde se estaba creando la primera bomba atómica. Debido a que le preocupaba cómo podría usarse la bomba, pidió un control internacional de armas en el futuro y una comunicación activa sobre el arma entre las naciones, una idea que encontró resistencia por parte de Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt .
– Átomos para la Paz
Después del final de la guerra, Bohr regresó a Europa y continuó abogando por aplicaciones pacíficas de la energía atómica. En su «Carta Abierta a las Naciones Unidas», fechada el 9 de junio de 1950, Bohr imaginó un modo de existencia de «mundo abierto» entre países que abandonaron el aislacionismo en favor de un verdadero intercambio cultural.
Ayudó a establecer el CERN, un centro de investigación de física de partículas con sede en Europa, en 1954 y organizó la Conferencia Átomos para la Paz de 1955. En 1957, Bohr recibió el Premio Átomos para la Paz por sus teorías pioneras y sus esfuerzos para utilizar la energía atómica de manera responsable.
– Muerte
Bohr fue un escritor prolífico con más de 100 publicaciones a su nombre. Tras sufrir un derrame cerebral, murió el 18 de noviembre de 1962 en Copenhague. El hijo de Bohr, Aage, compartió con otros dos el Premio Nobel de Física de 1975 por su investigación sobre el movimiento de los núcleos atómicos.
Continúa …
nuestras charlas nocturnas
¿Qué rol asumió la Catedral de Jaén durante la Guerra Civil? …

Muy Interesante(J.A.M.Beltrán) — Cuando observamos de cerca los muros interiores de la Catedral de Jaén nos encontramos con grafitos hechos por diferentes manos, en distintas etapas históricas, que buscan dejar memoria de sus nombres.
En algunas partes, como el caso de las habitaciones del interior del coro, hay varias inscripciones en las que podemos leer: «En la habitación de la izquierda estuvieron prisioneros los Srs. de Villanueva de la Reina durante la Revolución de 1936». Se trata de los nombres de las personas encerradas en la Catedral de Jaén durante el conflicto de 1936-1939, por ser «desafectas» a la República .
La Catedral de Jaén no solo será prisión durante la Guerra Civil, también almacén de obras de arte de la provincia, controlado por la denominada «Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico de Jaén».
– La Catedral de Jaén en los albores de una Guerra Civil
En Jaén capital, antes del golpe de Estado del 18 de julio de 1936, registramos una serie de choques violentos entre las organizaciones obreras y la patronal giennense.
En el caso de la Catedral de Jaén, el 31 de octubre de 1932, el ayuntamiento de la ciudad trató de prohibir el uso de las campanas por motivos anticlericales, lo que originó el denominado «pleito de las campanas», con la victoria favorable para la Iglesia en los tribunales.
Al tiempo, en 1935 nos encontramos con una serie de medidas que pretendían difundir y conservar el patrimonio del templo, como la creación de un «museo-tesoro» en la sala capitular. Sin embargo, este esfuerzo es empañado por los trágicos sucesos de la guerra.
En la capital, el «levantamiento» es frustrado por la movilización de las fuerzas obreras pero, ante el vacío de poder estatal, los encargados de controlar las ciudades son los diferentes comités políticos y revolucionarios.

El 20 de julio de 1936 se produce el denominado «Asalto al convento de la Merced», que es acometido por la muchedumbre en la búsqueda de armas y del supuesto enemigo armado.
La manifestación acaba con el asesinato de cinco religiosos claretianos y la muerte, por error, de un camarero.
A partir de ese momento, todo edificio religioso de la ciudad quedó incautado por orden del Frente Popular.
Así, el 3 de agosto de 1936, la Catedral de Jaén es transformada en un anexo de la prisión provincial.
Por la cárcel habilitada en la Catedral de Jaén pasan más de 800 personas.
En el interior, los presos gubernamentales son organizados en secciones de 100 personas, divididas en grupos por las capillas y coro del templo. La cocina se levanta en una de las capillas de la Catedral de Jaén, la enfermería en la sacristía, en un banco se organiza el servicio de información, el Sagrario funciona como sede del tribunal popular, el panteón de canónigos como polvorín y las galerías altas como parte de los servicios de la DECA (Defensa Antiaérea Contra Aeronaves).
En agosto de 1936 son sacados de la catedral un total de 565 presos, con la idea de trasladarlos a la prisión de Alcalá de Henares. Estas expediciones son conocidas como «los trenes de la muerte», debido a que gran parte de los reclusos de Jaén serían fusilados por grupos milicianos de Madrid.
En el mismo mes de agosto, los milicianos se encargaron de trasladar a comisaría algunas piezas de plata procedentes de la parroquia de El Sagrario: por un lado, de septiembre a octubre de 1936, una comisión de metalúrgicos, por orden del Frente Popular, desmonta los tubos del órgano grande y del realejo para usarlos como «material de guerra», por otro lado una comisión de empleados de la Banca se encargaba de requisar las piezas del tesoro catedralicio , sobre todo los «milagros de plata», como el Relicario de la Santa Espina, el Relicario de San Eufrasio, la custodia procesional de Juan Ruiz «el Vandalino» y el relicario del Santo Rostro, entre otras.

A estos bienes se les dió diversos usos, algunos fueron fundidos con la idea de obtener lingotes de plata, el Santo Rostro apareció en un suburbio de París, al finalizar la guerra, tras ser enajenado de los bienes del Banco de España en Valencia y el Relicario de Santa Cecilia emprendió la misma ruta que las colecciones del Museo Nacional del Prado, tras ser incautado a la Caja de Reparaciones por la Junta Central del Tesoro Artístico.
Sin duda, una de las grandes tragedias en vidas humanas es el bombardeo de Jaén capital, descrito como un «Guernica Andaluz», y los posteriores fusilamientos de presos en venganza por estos bombardeos.
Seis trimotores Junkers 52, cedidos por el ejército nazi a la fuerza aérea franquista, lanzan sobre la capital 36 bombas y 3 explosivos para cumplimentar la orden del general-jefe del Ejército del Sur, Queipo de Llano, en represalia por el bombardeo gubernamental sobre Córdoba.
El ataque tiene lugar sobre parte del antiguo arrabal de San Ildefonso, cuyo templo, muy cercano a la Catedral de Jaén, es dañado parcialmente por los explosivos y la metralla. En total se contabilizan unas 159 víctimas civiles (65 menores de edad, 37 mujeres y 57 hombres) y alrededor de 200 heridos.
A esto, le tenemos que sumar las «sacas» de presos perpetradas en abril de 1937, por iniciativa de las autoridades del Frente Popular, en venganza por el ataque aéreo.
Los encarcelados en la Catedral de Jaén se amotinaron, al enterarse del objetivo de estos traslados, y fabricaron cuchillos de madera con los muebles y bancos del templo. Tras el bombardeo, la delegación municipal organiza una comisión encargada de construir el mayor número posible de refugios antiaéreos y establecer un sistema de alarma contra los aviones enemigos.

Entre mediados de 1937 y principios de 1939 son construidos cerca de 35 refugios antiaéreos públicos.
En este aspecto, la Catedral de Jaén era un edificio clave para la defensa de la capital puesto que, en sus cubiertas, se colocaron observatorios de guerra, con servicios de ametralladoras, la sirena y un refugio antiaéreo.
Asimismo, en el castillo y en una de las torres de la propia catedral se colocaron los tubos del órgano, con la idea de simular que la ciudad contaba con baterías contra los aviones.
El 7 de noviembre de 1937, la Catedral de Jaén deja de ser prisión.
A partir de este momento, la Junta Delegada realiza el inventario de los bienes muebles del templo para tratar de velar por su patrimonio escultórico y pictórico; un ejemplo es la correcta conservación de las pinturas barrocas del pintor Sebastián Martínez Domedel.
No obstante, la Junta va a tener que convivir con los sargentos de artillería encargados del polvorín y con los del cuerpo de guardia, dedicados a los servicios de vigilancia aérea.
El 9 de julio de 1938, los vocales de la Junta tienen que presentar una denuncia al gobernador al ver golpeados los precintos y las puertas de las estancias en las que trabajaban. Por fortuna, no se produjeron daños graves y la situación no se estabilizó hasta el final del conflicto.
nuestras charlas nocturnas.
«Desde muy pequeña sentía pasión por la violencia»: la historia de Nishimura Mako, la única mujer que logró ser miembro de la mafia japonesa yakuza …

BBC News Mundo(A.Amerise) — Solo los hombres pueden pertenecer a la yakuza.
Este es uno de los principios inquebrantables que rigen en la mafia japonesa, compuesta por más de una veintena de sindicatos criminales de todo el país asiático.
En sus más de tres siglos de historia, solamente hay registros de una mujer que haya completado el ritual de pertenencia a la yakuza.
Se trata de Nishimura Mako, quien mostró desde muy joven una rebeldía inusual que la llevó a unirse a pandillas de motociclistas conocidas como bōsozoku.
Su encuentro con un joven miembro de la yakuza marcó un punto de inflexión en su vida: fascinada por el mundo del crimen organizado, pronto se involucró en las actividades ilícitas de esta mafia.
La frágil apariencia de Nishimura, que hoy tiene 57 años, contrastaba con su inclinación por la violencia: “Era muy buena peleando, nunca perdí contra un hombre”, confesó en una ocasión a Martina Baradel, investigadora de la Universidad de Oxford que se ganó su confianza tras años de estudiar a la yakuza desde adentro.
Su historial delictivo -que incluía desde palizas a rivales hasta tráfico de droga o de mujeres para prostituirlas- y su carácter despiadado le abrieron unas puertas hasta entonces cerradas para las mujeres. La decadencia de la yakuza en las últimas décadas y circunstancias personales (es madre de dos hijos) llevaron a Nishimura a abandonar el hampa e iniciar una vida normal.
Hoy gestiona una organización benéfica que se dedica a ayudar a otros antiguos miembros que, como ella, desean reinsertarse en la sociedad. Fascinada por la historia de Nishimura y la yakuza en general, Martina Baradel (Trieste, Italia, 1988) ha tejido una red de contactos con personalidades del crimen organizado de Japón.

Esto le ha permitido entablar una estrecha amistad con Nishimura Mako, a la que visita con frecuencia. BBC Mundo entrevistó a la investigadora italiana horas después de que ésta mantuviera un encuentro con la exmiembro de la yakuza en Gifu, a 270 kilómetros al oeste de Tokio.
¿Cómo sabemos que Mako es la única mujer que ha pertenecido a la yakuza?
Si hubiera habido otra, se conocería. La policía tiene los registros de los miembros de la yakuza. Muchas mujeres han ayudado o apoyado a la mafia de forma informal, pero no hay nadie más como ella.
Fue por su jefe, que tomó la decisión inédita de hacerla miembro del grupo. Y está probado que es integrante de pleno derecho, ya que tiene fotos de su ceremonia de sakazuki, que simboliza la lealtad y el compromiso con la mafia japonesa.

¿Cómo llegaste hasta ella?
Mi fascinación por la yakuza comenzó en mi licenciatura, cuando conocí por casualidad a miembros de la yakuza en una playa en Japón. Ese encuentro inicial despertó un interés profundo en mí que me motivó a dedicar mi carrera académica al estudio de esta institución.
El colectivo que estudia a la yakuza es bastante pequeño, así que fui conociéndolos a todos, desde periodistas hasta investigadores, y mi senpai (mentor) me dijo que iba a conocer a Nishimura, así que nos presentó.
¿Y cómo fue aquel primer encuentro?
Había un evento de caridad para la reintegración y rehabilitación de expresidiarios y ella estaba allí con la gente de su grupo. Fuimos a cenar y luego al karaoke. Ella no bebe, no fuma y la primera vez se mostró cautelosa. Luego fui otra vez a verla para hablar un poco más, y más adelante seguí conociéndola y desarrollamos una relación a medida que profundizábamos en nuestras conversaciones.
¿Qué llevó a Mako a entrar en la yakuza?
Ella me confesó que desde muy pequeña sentía pasión por la violencia y realmente disfrutaba las peleas. Comenzó saliendo con pandillas de motociclistas y a tener encuentros violentos con otras personas, algo que le fascinaba. Y luego se dio cuenta de que tenía una fuerza inusual para su complexión física, ya que mide poco más de un metro y medio, y pesa 45 kg.
¿Por qué se amputó el meñique?
Lo hizo cuando era bastante joven, al principio de su carrera, cuando tenía unos 20 años. Ella asumió la responsabilidad por un problema que ocurrió. Se perdieron drogas o algo así. Y luego también pensó que se vería bien en combinación con los tatuajes, ya que son los dos símbolos más visibles de la estética yakuza.
Además, ella asegura que no siente dolor y no le importó amputarle también el meñique a los compañeros que no querían hacerlo por sí mismos. Su habilidad en el ritual de yubitsume, que consiste en la amputación de la falange final del dedo meñique, le valió el apodo de «maestra del corte de dedos».
¿Cómo interactuaba en la sociedad japonesa siendo parte de la yakuza?
Ella dejó la yakuza por primera vez cuando quedó embarazada. Tenía un título de cuidadora y quería encontrar un empleo normal, pero la sociedad japonesa la rechazó, principalmente por sus tatuajes, que sugieren la pertenencia a la mafia. Ella siempre intentaba ocultarlos usando mangas largas, pero al final sus compañeros se dieron cuenta y fue despedida de dos trabajos.
¿Y esto la hizo regresar a la mafia?
Efectivamente. Estaba muy molesta, porque trataba de ser madre, tener un buen trabajo y dejar esa vida atrás, pero le cerraban puertas por ser diferente. Pensó que era muy injusto, así que se volvió aún más radical. Ahí fue cuando se hizo los tatuajes completos hasta las puntas de sus dedos y se resignó a su suerte. Antes de regresar estuvo casada por un tiempo con un miembro de la yakuza que se convirtió en jefe, así que también desempeñó el rol de esposa del jefe.

Ya de mayor la abandonó definitivamente. ¿Es fácil dejar la yakuza?
Si tu jefe está de acuerdo, tal vez tengas que pagar algo o a veces incluso nada si al jefe le parece bien que te vayas. Hay una variedad de circunstancias, pero la mayoría de las veces puedes irte sin demasiados problemas.
Es sorprendente, tratándose de una mafia.
Sí, es una mafia, pero realmente no tienes muchos secretos que contar. La estructura es conocida y la policía ya sabe quién es tu jefe, conoce tu dirección y puede ir y encontrarse con quien quiera. No es como, por ejemplo, en Sicilia, donde los mafiosos podían estar escondidos hasta por 30 años. Además, quienes se van no delatan al resto, ya que es un comportamiento deshonroso para la yakuza.
¿Cómo se comparan la yakuza y los carteles del crimen organizado en Italia, América Latina y otros países?
Lo que tienen en común es que ofrecen protección privada y tienen un control establecido sobre el territorio, lo que les permite gobernar mercados tanto ilegales como legales. La yakuza tiene una dimensión de gobernanza que puede mantener a lo largo del tiempo, similar a la mafia en Italia y Rusia, ofreciendo servicios de resolución de disputas y controlando los mercados para recibir dinero proveniente de la protección.

Teniendo en cuenta que Nishimura es una excepción, ¿cuál suele ser el rol de las mujeres en la yakuza?
Suele ser a través de una relación o matrimonio. Aunque no son miembros oficialmente, sí suelen hacer algún tipo de trabajo. Por ejemplo, si eres la esposa de un jefe no puedes limitarte a vivir una vida ostentosa, y se espera que medies entre el jefe y miembros más jóvenes.
Y, por supuesto, también está la explotación, porque la yakuza opera en el ocio nocturno, la prostitución y las industrias del sexo y el porno. Ella (Nishimura Mako) también hizo eso: compró, vendió y explotó a mujeres.
¿Qué has aprendido de los miembros de la yakuza?
Veo que pueden haber cometido algunos errores, por supuesto, porque están haciendo actividades criminales, pero no los veo como malas personas.
Simplemente buscaban algo que no tenían. Muchos de ellos vienen de un entorno sin muchas oportunidades. En Japón, si no tienes una educación o una familia que te apoye, es muy difícil conseguir un trabajo y salir adelante. Entonces, entiendo que intentaran encontrar un sentido de comunidad y un propósito en algo que no es legal.
Y, para la mayoría, es mejor ser parte de la yakuza que de una pandilla informal, porque la yakuza tiene cierto control sobre sus miembros y también una especie de agenda ideológica.
Llevas nueve años investigando sobre la yakuza, mezclándote con ellos. ¿No implica algunos riesgos?
No demasiados. Los sindicatos criminales que componen la yakuza en realidad no son ilegales, a diferencia de en Italia con la mafia. En Japón no es ilegal formar parte de un grupo yakuza, por eso tienen oficinas y se los distingue en la sociedad.
Al no ser invisible ni ilegal, no es tan arriesgado. Además, generalmente nos presenta una tercera persona, lo que implica la responsabilidad mutua de comportarse correctamente. Y como soy extranjera y mujer, eso juega a mi favor, ya que sería muy malo para ellos que me pasara algo.
nuestras charlas nocturnas.
22 científicos famosos que cambiaron nuestra forma de ver el mundo y la visión del universo (1ra. parte)…
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F813%2Fd36%2F5b9%2F813d365b9081b187616351b94a8a7229.jpg)
Biographyc(T.Piccotti) — Desde las primeras civilizaciones hasta la era moderna, los humanos nos hemos esforzado sin cesar por comprendernos mejor a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Para algunas de las mentes científicas más importantes del mundo, como Galileo , Nikola Tesla , Marie Curie y Albert Einstein , esta curiosidad condujo a inventos y descubrimientos que han dado forma a todas las facetas de la vida.
Ya sea un medicamento que ha salvado innumerables vidas o una ecuación que ayudó a impulsar la evolución de la energía y la tecnología, estos avances surgieron del método científico de observación y experimentación.
Aquí están los científicos más famosos desde el siglo XV hasta la actualidad y cómo sus contribuciones cruciales en muchos campos de estudio todavía nos impactan.

– Nicolás Copérnico
Astrónomo y matemático1473-1543
Durante siglos, la gente creyó erróneamente que la Tierra era el centro del universo. Copérnico teorizó lo contrario, con la creencia de que el tamaño y la velocidad de la órbita de un planeta dependían de su distancia al sol centralizado.
Sin embargo, en lugar de ser un gran avance, las hipótesis de Copérnico generaron controversia porque se desviaban de las creencias de la Iglesia Católica Romana. La Iglesia incluso prohibió por completo su colección de investigación, Sobre las revoluciones de las esferas celestes , en 1616, mucho después de la muerte del científico alemán.
Alrededor de 1508, Nicolás Copérnico desarrolló su propio modelo celeste de un sistema planetario heliocéntrico. Hacia 1514 compartió sus hallazgos en el Commentariolus . Su segundo libro sobre el tema, De revolutionibus orbium coelestium , fue prohibido por la Iglesia Católica Romana décadas después de su muerte el 24 de mayo de 1543 en Frombork.
– Temprana edad y educación
El famoso astrónomo Nicolás Copérnico (Mikolaj Kopernik, en polaco) vino al mundo el 19 de febrero de 1473. El cuarto y más joven hijo de Nicolaus Copernicus padre y Barbara Watzenrode, una acomodada familia de comerciantes de cobre en Torun, Prusia Occidental, era técnicamente de herencia alemana. Cuando nació, Torun había cedido su territorio a Polonia, convirtiéndolo en ciudadano de la corona polaca. El alemán fue el primer idioma de Copérnico, pero algunos estudiosos creen que también hablaba algo de polaco.
A mediados de la década de 1480, falleció el padre de Copérnico. Su tío materno, el obispo de Varmia Lucas Watzenrode, asumió generosamente un papel paternal y se encargó de garantizar que Copérnico recibiera la mejor educación posible. En 1491, Copérnico ingresó en la Universidad de Cracovia, donde estudió pintura y matemáticas. También desarrolló un creciente interés por el cosmos y comenzó a coleccionar libros sobre el tema.
– Establecido como Canon
A mediados de la década, Copérnico recibió un nombramiento como canónigo de la catedral de Frombork, puesto que mantuvo por el resto de su vida. Fue un golpe afortunado: el puesto de canónigo le brindó la oportunidad de financiar la continuación de sus estudios durante el tiempo que quisiera. Aún así, el trabajo exigía gran parte de su agenda; sólo podía dedicarse a sus intereses académicos de forma intermitente, durante su tiempo libre.
En 1496, Copérnico se despidió y viajó a Italia, donde se matriculó en un programa de derecho religioso en la Universidad de Bolonia. Allí conoció al astrónomo Domenico Maria Novara, un encuentro fatídico, ya que los dos comenzaron a intercambiar ideas y observaciones astronómicas y finalmente se convirtieron en compañeros de casa.
El historiador Edward Rosen describió la relación de la siguiente manera: «Al establecer un estrecho contacto con Novara, Copérnico conoció, quizás por primera vez en su vida, una mente que se atrevió a desafiar la autoridad de [el astrólogo Claudio Ptolomeo], el escritor antiguo más eminente de su historia. campos de estudio elegidos.»
En 1501, Copérnico estudió medicina práctica en la Universidad de Padua. Sin embargo, no permaneció el tiempo suficiente para obtener un título, ya que la licencia de dos años de su puesto canónico estaba a punto de expirar. En 1503, Copérnico asistió a la Universidad de Ferrara, donde realizó los exámenes necesarios para obtener su doctorado en derecho canónico.
Se apresuró a regresar a Polonia, donde retomó su puesto como canónigo y se reunió con su tío en un palacio episcopal. Copérnico permaneció en la residencia Lidzbark-Warminski durante los siguientes años, trabajando y atendiendo a su tío anciano y enfermo y explorando la astronomía.
En 1510, Copérnico se mudó a una residencia en el cabildo de la catedral de Frombork. Viviría allí como canónigo durante toda su vida.

– La teoría de Copérnico: el sistema solar heliocéntrico
Durante todo el tiempo que pasó en Lidzbark-Warminski, Copérnico continuó estudiando astronomía. Entre las fuentes que consultó se encontraba la obra del siglo XV Epítome del Almagesto de Regiomontano , que presentaba una alternativa al modelo del universo de Ptolomeo e influyó significativamente en la investigación de Copérnico.
Los estudiosos creen que alrededor de 1508, Copérnico había comenzado a desarrollar su propio modelo celeste, un sistema planetario heliocéntrico. Durante el siglo II d.C., Ptolomeo había inventado un modelo planetario geométrico con movimientos circulares excéntricos y epiciclos, desviándose significativamente de la idea de Aristóteles de que los cuerpos celestes se movían con un movimiento circular fijo alrededor de la Tierra.
En un intento por reconciliar tales inconsistencias, el sistema solar heliocéntrico de Copérnico nombró al Sol, en lugar de a la Tierra, como el centro del sistema solar. Posteriormente, Copérnico creyó que el tamaño y la velocidad de la órbita de cada planeta dependían de su distancia al sol.
Aunque su teoría fue considerada revolucionaria y generó controversia, Copérnico no fue el primer astrónomo en proponer un sistema heliocéntrico. Siglos antes, en el siglo III a. C., el antiguo astrónomo griego Aristarco de Samos había identificado el sol como una unidad central orbitada por una tierra giratoria.
Pero una teoría heliocéntrica fue descartada en la era de Copérnico porque las ideas de Ptolomeo fueron mucho más aceptadas por la influyente Iglesia Católica Romana, que apoyaba firmemente la teoría del sistema solar basado en la Tierra. Aún así, el sistema heliocéntrico de Copérnico demostró ser más detallado y preciso que el de Aristarco, incluyendo una fórmula más eficiente para calcular las posiciones planetarias.
En 1513, la dedicación de Copérnico lo impulsó a construir su propio y modesto observatorio. Sin embargo, sus observaciones lo llevaron en ocasiones a sacar conclusiones inexactas, incluida su suposición de que las órbitas planetarias se producían en círculos perfectos. Como demostraría más tarde el astrónomo alemán Johannes Kepler, las órbitas planetarias tienen en realidad forma elíptica.
– Contribuciones
Alrededor de 1514, Copérnico completó una obra escrita, Commentariolus (en latín, «pequeño comentario»), un manuscrito de 40 páginas que resumía su sistema planetario heliocéntrico y aludía a fórmulas matemáticas futuras destinadas a servir como prueba.
El boceto establece siete axiomas, cada uno de los cuales describe un aspecto del sistema solar heliocéntrico:
1) Los planetas no giran alrededor de un punto fijo; 2) La tierra no está en el centro del universo; 3) El sol está en el centro del universo y todos los cuerpos celestes giran alrededor de él; 4) La distancia entre la Tierra y el Sol es sólo una pequeña fracción de la distancia de las estrellas a la Tierra y al Sol; 5) Las estrellas no se mueven, y si lo parecen es sólo porque la propia Tierra se está moviendo; 6) La Tierra se mueve en una esfera alrededor del Sol, provocando el movimiento anual percibido del Sol; y 7) el propio movimiento de la Tierra hace que otros planetas parezcan moverse en dirección opuesta.
Commentariolus también describió en detalle la afirmación de Copérnico de que sólo 34 círculos podrían ilustrar suficientemente el movimiento planetario. Copérnico envió su manuscrito inédito a varios amigos académicos y contemporáneos, y aunque el manuscrito recibió poca o ninguna respuesta entre sus colegas, comenzó a generar revuelo en torno a Copérnico y sus teorías poco convencionales.

– Controversia de cortejo con la Iglesia católica
Copérnico generó una buena cantidad de controversia con Commentariolus y De revolutionibus orbium coelestium («Sobre las revoluciones de las esferas celestiales»), y el segundo trabajo se publicó justo antes de su muerte.
Sus críticos afirmaron que no logró resolver el misterio del paralaje (el aparente desplazamiento en la posición de un cuerpo celeste, cuando se lo observa a lo largo de diferentes líneas de visión) y que su trabajo carecía de una explicación suficiente de por qué la Tierra orbita alrededor del Sol.
Las teorías de Copérnico también indignaron a la Iglesia Católica Romana y fueron consideradas heréticas.
Cuando se publicó De revolutionibus orbium coelestium en 1543, el líder religioso Martín Lutero expresó su oposición al modelo heliocéntrico del sistema solar.
Su subordinado, el ministro luterano Andreas Osiander, rápidamente hizo lo mismo y dijo de Copérnico: «Este tonto quiere poner patas arriba todo el arte de la astronomía».
Osiander incluso llegó a escribir un descargo de responsabilidad afirmando que el sistema heliocéntrico era una hipótesis abstracta que no debía verse como verdad. Añadió su texto al prefacio del libro, lo que llevó a los lectores a suponer que el propio Copérnico lo había escrito. En ese momento, Copérnico estaba enfermo y no era apto para la tarea de defender su trabajo.
Irónicamente, Copérnico había dedicado De revolutionibus orbium coelestium al Papa Pablo III. Si su homenaje al líder religioso fue un intento de eliminar la recepción más suave de la Iglesia católica, fue en vano. La iglesia finalmente prohibió De revolutionibus en 1616, aunque el libro finalmente fue eliminado de la lista de material de lectura prohibido.

– Galileo Galilei
Físico y astrónomo1564-1642
Galileo cambió la forma en que literalmente vemos el mundo al tomar los primeros telescopios y mejorar su diseño. El científico italiano fabricó lentes capaces de aumentar veinte veces los objetos .
Cuando Galileo utilizó sus herramientas para mirar hacia los cielos, descubrió las cuatro lunas más grandes de Júpiter, ahora nombradas en su honor , y estrellas lejanas en la Vía Láctea que no son visibles para el ojo humano. Sus hallazgos sentaron las bases de la astronomía moderna.
Galileo Galilei nació en Pisa en el Ducado de Florencia, Italia, el 15 de febrero de 1564.
Galileo fue el primero de seis hijos de Vincenzo Galilei, un conocido músico y teórico de la música, y Giulia Ammannati. En 1574, la familia se mudó a Florencia, donde Galileo comenzó su educación formal en el monasterio Camaldulese de Vallombrosa.
En 1583, Galileo ingresó en la Universidad de Pisa para estudiar medicina. Armado de una inteligencia y un empuje prodigiosos, pronto quedó fascinado por muchas materias, en particular las matemáticas y la física.
Mientras estuvo en Pisa, Galileo estuvo expuesto a la visión aristotélica del mundo, entonces la principal autoridad científica y la única sancionada por la Iglesia Católica Romana.
Al principio, Galileo apoyó esta visión, como cualquier otro intelectual de su tiempo, y estaba en camino de ser profesor universitario. Sin embargo, debido a dificultades financieras, Galileo abandonó la universidad en 1585 antes de obtener su título.
Galileo continuó estudiando matemáticas después de dejar la universidad, manteniéndose con puestos docentes menores.
Durante este tiempo comenzó su estudio de dos décadas sobre objetos en movimiento y publicó The Little Balance , describiendo los principios hidrostáticos del pesaje de pequeñas cantidades, lo que le dio cierta fama. Esto le valió un puesto docente en la Universidad de Pisa, en 1589.
Mientras estuvo allí, Galileo llevó a cabo sus legendarios experimentos con objetos que caían y produjo su manuscrito Du Motu (Sobre el movimiento) , una desviación de las opiniones aristotélicas sobre el movimiento y la caída de objetos. Galileo desarrolló una arrogancia respecto de su trabajo y sus estridentes críticas a Aristóteles lo dejaron aislado entre sus colegas. En 1592 no se renovó su contrato con la Universidad de Pisa.
Galileo encontró rápidamente un nuevo puesto en la Universidad de Padua , enseñando geometría, mecánica y astronomía. El nombramiento fue afortunado, ya que su padre había muerto en 1591, dejando a Galileo a cargo del cuidado de su hermano menor.
Durante sus 18 años en Padua, dio entretenidas conferencias y atrajo a grandes multitudes de seguidores, aumentando aún más su fama y su sentido de misión.

– hijas e hijo
En 1600, Galileo conoció a Marina Gamba, una mujer veneciana, que le dio tres hijos fuera del matrimonio: sus hijas Virginia y Livia, y su hijo Vincenzo.
Nunca se casó con Marina, posiblemente debido a preocupaciones financieras y posiblemente por temor a que sus hijos ilegítimos amenazaran su posición social.
A Galileo le preocupaba que sus hijas nunca se casaran bien y, cuando fueron mayores, las hizo ingresar en un convento.
En 1616, en el Convento de San Mateo, Virginia cambió su nombre por el de María Celeste y Livia se convirtió en Sor Arcángela, cuando se hicieron monjas.
María Celeste se mantuvo en contacto y apoyó a su padre a través de cartas hasta su muerte.
No sobrevive ninguna carta de Arcángela. El nacimiento de su hijo finalmente fue legitimado y se convirtió en un músico de éxito.
– Telescopio
En julio de 1609, Galileo conoció un telescopio sencillo construido por fabricantes de gafas holandeses y pronto desarrolló uno propio. En agosto, lo mostró a algunos comerciantes venecianos, quienes vieron su valor para la navegación y el avistamiento de barcos. Los comerciantes le dieron a Galileo un salario para que fabricara varios de ellos.
La ambición de Galileo lo impulsó a ir más allá y, en el otoño de 1609, tomó la fatídica decisión de orientar su telescopio hacia el cielo. Utilizando su telescopio para explorar el universo, Galileo observó la luna y descubrió que Venus tenía fases como la luna, lo que demostró que giraba alrededor del sol, lo que refutó la doctrina aristotélica de que la Tierra era el centro del universo.
También descubrió que Júpiter tenía lunas giratorias que no giraban alrededor del planeta Tierra. En 1613 publicó sus observaciones sobre las manchas solares, que también refutaban la doctrina aristotélica de que el sol era perfecto.
– Libros
Galileo publicó varios libros a lo largo de su carrera, entre ellos:
Las operaciones de la brújula geométrica y militar (1604), que reveló las habilidades de Galileo con experimentos y aplicaciones tecnológicas prácticas.
The Starry Messenger (1610), un pequeño folleto que revela los descubrimientos de Galileo de que la Luna no era plana ni lisa, sino una esfera con montañas y cráteres.
Discurso sobre los cuerpos en el agua (1612), que refutaba la explicación aristotélica de por qué los objetos flotan en el agua, diciendo que no era por su forma plana, sino por el peso del objeto en relación al agua que desplazaba.
Diálogo sobre los dos principales sistemas mundiales (1632), una discusión entre tres personas: una que apoya la teoría heliocéntrica del universo de Copérnico, otra que argumenta en contra de ella y otra que es imparcial. Aunque Galileo afirmó que Diálogos era neutral, claramente no lo era. El defensor de la creencia aristotélica aparece como un simplón que queda atrapado en sus propios argumentos.
Two New Sciences (1638), un resumen del trabajo de toda la vida de Galileo sobre la ciencia del movimiento y la resistencia de los materiales.

– ¿Qué descubrió Galileo?
Además del telescopio y sus numerosos descubrimientos matemáticos y científicos, Galileo construyó en 1604 una balanza hidrostática para medir objetos pequeños.
Ese mismo año, también perfeccionó sus teorías sobre el movimiento y la caída de los objetos, y desarrolló la ley universal de la aceleración, a la que obedecieron todos los objetos del universo. También ideó un tipo de termómetro sencillo.
– Termómetro
Galileo no inventó un simple termómetro de bombilla de vidrio conocido como termómetro Galileo, sino que se basó en su comprensión de que la densidad de los líquidos cambia según su temperatura.
Un termoscopio que Galileo diseñó (o ayudó a diseñar) es similar a los termómetros modernos. Dentro del termoscopio, un líquido sube y baja en un tubo de vidrio a medida que la temperatura del líquido sube o baja.
– Galileo y la Iglesia
Después de que Galileo construyera su telescopio en 1609, comenzó a reunir un conjunto de pruebas y a apoyar abiertamente la teoría copernicana de que la Tierra y los planetas giran alrededor del Sol. La teoría copernicana, sin embargo, desafió la doctrina de Aristóteles y el orden establecido por la Iglesia católica.
En 1613, Galileo escribió una carta a un estudiante para explicarle cómo la teoría copernicana no contradecía los pasajes bíblicos, afirmando que las Escrituras fueron escritas desde una perspectiva terrenal e implicaba que la ciencia proporcionaba una perspectiva diferente y más precisa.
La carta se hizo pública y los consultores de la Inquisición de la Iglesia declararon herética la teoría copernicana. En 1616, se ordenó a Galileo que no “sostuviera, enseñara o defendiera de ninguna manera” la teoría copernicana. Galileo obedeció la orden durante siete años, en parte para hacer la vida más fácil y en parte porque era un católico devoto.
En 1623, un amigo de Galileo, el cardenal Maffeo Barberini, fue elegido Papa Urbano VIII. Permitió que Galileo continuara con su trabajo sobre astronomía e incluso lo animó a publicarlo, con la condición de que fuera objetivo y no defendiera la teoría copernicana. Esto llevó a Galileo a publicar Diálogo sobre los dos principales sistemas mundiales en 1632, que defendía la teoría.
La reacción de la Iglesia fue rápida y Galileo fue convocado a Roma. Los procedimientos de la Inquisición de Galileo duraron desde septiembre de 1632 hasta julio de 1633. Durante la mayor parte de este tiempo, Galileo fue tratado con respeto y nunca encarcelado.

Sin embargo, en un último intento por doblegarlo, Galileo fue amenazado con tortura y finalmente admitió que había apoyado la teoría copernicana, pero en privado sostuvo que sus declaraciones eran correctas. Fue declarado culpable de herejía y pasó el resto de sus años bajo arresto domiciliario.
Aunque se le ordenó no recibir visitas ni imprimir ninguna de sus obras fuera de Italia, ignoró ambas cosas. En 1634 se publicó una traducción al francés de su estudio de las fuerzas y sus efectos sobre la materia y, un año después, se publicaron copias del Diálogo en Holanda.
Mientras estaba bajo arresto domiciliario, Galileo escribió Dos nuevas ciencias , publicado en Holanda en 1638. Para entonces, Galileo se había quedado ciego y tenía mala salud.
Sin embargo, con el tiempo la Iglesia no pudo negar la verdad en la ciencia. En 1758, levantó la prohibición de la mayoría de las obras que apoyaban la teoría copernicana. No fue hasta 1835 que el Vaticano abandonó por completo su oposición al heliocentrismo.
En el siglo XX, varios papas reconocieron el gran trabajo de Galileo, y en 1992, el Papa Juan Pablo II lamentó cómo se manejó el asunto Galileo.
– Muerte
Galileo murió tras sufrir fiebre y palpitaciones del corazón el 8 de enero de 1642 en Arcetri, cerca de Florencia, Italia.
La contribución de Galileo a nuestra comprensión del universo fue significativa no sólo por sus descubrimientos, sino también por los métodos que desarrolló y el uso de las matemáticas para probarlos. Desempeñó un papel importante en la Revolución Científica y se ganó el título de «El padre de la ciencia moderna».

– Robert Hooke
Astrónomo, físico y biólogo1635-1703
El inglés Hooke acuñó el término “célula”, ahora conocida como la unidad estructural básica de todos los organismos, en su libro Micrographia de 1665 después de observar las paredes celulares en rodajas de tejido de corcho. Pero sus estudios no se limitaron a la biología.
Es famoso por la Ley de Hooke, que establece que la fuerza necesaria para comprimir o extender un resorte es proporcional a la distancia de compresión o extensión. También ayudó a rediseñar los edificios de Londres destruidos por el «Gran Incendio» de la ciudad en 1666.
Robert Hooke nació en la ciudad de Freshwater, en la Isla de Wight, Inglaterra, el 18 de julio de 1635. Sus padres fueron John Hooke, quien se desempeñó como coadjutor de la parroquia de la iglesia local, y Cecily (de soltera Gyles) Hooke.
Inicialmente un niño enfermizo, Hooke creció hasta convertirse en un aprendiz rápido, interesado en la pintura y experto en la fabricación de juguetes y modelos mecánicos. Después de la muerte de su padre en 1648, Hooke, de 13 años, fue enviado a Londres como aprendiz del pintor Peter Lely. Esta conexión resultó ser breve y, en cambio, se fue a estudiar a la Escuela Westminster de Londres.
En 1653, Hooke se matriculó en el Christ Church College de Oxford, donde complementó sus escasos fondos trabajando como asistente del científico Robert Boyle. Mientras estudiaba materias que iban desde la astronomía hasta la química, Hooke también hizo amigos influyentes, como el futuro arquitecto Christopher Wren.
– Docencia, investigación y otras ocupaciones
Hooke fue nombrado curador de experimentos de la recién formada Royal Society de Londres en 1662, puesto que obtuvo con el apoyo de Boyle. Hooke se convirtió en miembro de la sociedad en 1663.
A diferencia de muchos de los caballeros científicos con los que interactuó, Hooke necesitaba unos ingresos. En 1665, aceptó un puesto como profesor de geometría en el Gresham College de Londres. Después de que el «Gran Incendio» destruyera gran parte de Londres en 1666, Hooke se convirtió en topógrafo de la ciudad. Trabajando con Wren, evaluó los daños y rediseñó muchas de las calles y edificios públicos de Londres.

– Principales descubrimientos y logros
Un verdadero erudito, los temas que Hooke cubrió durante su carrera incluyen los cometas, el movimiento de la luz, la rotación de Júpiter, la gravedad, la memoria humana y las propiedades del aire. En todos sus estudios y demostraciones, se adhirió al método científico de experimentación y observación. Hooke también utilizó los instrumentos más modernos en sus numerosos proyectos.
La publicación más importante de Hooke fue Micrographia , un volumen de 1665 que documenta experimentos que había realizado con un microscopio. En este estudio innovador, acuñó el término «célula» mientras analizaba la estructura del corcho. También describió moscas, plumas y copos de nieve, e identificó correctamente los fósiles como restos de seres que alguna vez estuvieron vivos.
La publicación de 1678 de las Lectures of Spring de Hooke compartió su teoría de la elasticidad; En lo que se conoció como «Ley de Hooke», afirmó que la fuerza necesaria para extender o comprimir un resorte es proporcional a la distancia de esa extensión o compresión. En un proyecto relacionado en curso, Hooke trabajó durante muchos años en la invención de un reloj regulado por resorte.
– Vida personal y muerte
Hooke nunca se casó. Su sobrina, Grace Hooke, su compañera y ama de llaves desde hace mucho tiempo, así como su eventual amante, murió en 1687; Hooke estaba inconsolable por la pérdida.
La carrera de Hooke se vio empañada por discusiones con otros científicos destacados. A menudo se enfrentaba con su compatriota inglés Isaac Newton , incluida una disputa en 1686 sobre la posible influencia de Hooke en el famoso libro de Newton Principia Mathematica .
En su último año de vida, Hooke sufrió síntomas que pudieron haber sido causados por la diabetes. Murió a la edad de 67 años en Londres el 3 de marzo de 1703.

– Señor Isaac Newton
Físico y matemático1643-1727
Probablemente conozca las tres leyes del movimiento de Newton, incluida la de que los objetos permanecerán en reposo o en movimiento uniforme a menos que se actúe sobre ellos. ¿Pero sabías también que su teoría de la gravedad permitió al inglés calcular la masa de cada planeta y las mareas oceánicas de la Tierra? Aunque Albert Einstein mejoraría más tarde algunas de sus teorías, Newton sigue siendo una de las mentes más importantes de la historia.
Dato curioso: la madre de Newton intentó sacarlo de la escuela a los 12 años para convertirse en granjero. Parece bueno que el plan fracasara. Newton nació el 4 de enero de 1643 en Woolsthorpe, Lincolnshire, Inglaterra. Utilizando el «antiguo» calendario juliano, la fecha de nacimiento de Newton a veces se muestra como el 25 de diciembre de 1642.
Newton era el único hijo de un próspero granjero local, también llamado Isaac, que murió tres meses antes de que él naciera. Newton, un bebé prematuro que nació pequeño y débil, no se esperaba que sobreviviera. Cuando tenía 3 años, su madre, Hannah Ayscough Newton, se volvió a casar con un ministro acomodado, Barnabas Smith, y se fue a vivir con él, dejando al joven Newton con su abuela materna.
La experiencia dejó una huella indeleble en Newton, que luego se manifestó como una aguda sensación de inseguridad. Se obsesionaba ansiosamente con su obra publicada, defendiendo sus méritos con un comportamiento irracional. A los 12 años, Newton se reunió con su madre después de la muerte de su segundo marido. Trajo consigo a sus tres hijos pequeños de su segundo matrimonio.
– La educación de Isaac Newton
Newton se matriculó en la King’s School de Grantham, una ciudad de Lincolnshire, donde se alojó en la casa de un boticario local y conoció el fascinante mundo de la química.
Su madre lo sacó de la escuela a los 12 años. Su plan era convertirlo en granjero y que él cuidara la granja. Newton fracasó estrepitosamente porque consideraba que la agricultura era monótona. Newton pronto fue enviado de regreso a King’s School para terminar su educación básica.
Quizás sintiendo las habilidades intelectuales innatas del joven, su tío, un graduado del Trinity College de la Universidad de Cambridge , persuadió a la madre de Newton para que lo ingresara en la universidad. Newton se inscribió en un programa similar a un trabajo y estudio en 1661 y posteriormente sirvió mesas y se hizo cargo de las habitaciones de los estudiantes más ricos.
– Revolución científica
Cuando Newton llegó a Cambridge, la Revolución Científica del siglo XVII ya estaba en plena vigencia. La visión heliocéntrica del universo, teorizada por los astrónomos Nicolás Copérnico y Johannes Kepler, y posteriormente perfeccionada por Galileo , era bien conocida en la mayoría de los círculos académicos europeos.
El filósofo René Descartes había comenzado a formular un nuevo concepto de la naturaleza como una máquina intrincada, impersonal e inerte. Sin embargo, como la mayoría de las universidades de Europa, Cambridge estaba impregnada de la filosofía aristotélica y de una visión de la naturaleza basada en una visión geocéntrica del universo, que abordaba la naturaleza en términos cualitativos más que cuantitativos.
Durante sus primeros tres años en Cambridge, a Newton le enseñaron el plan de estudios estándar, pero quedó fascinado con las ciencias más avanzadas. Todo su tiempo libre lo dedicaba a leer a los filósofos modernos. El resultado fue una actuación no tan estelar, pero comprensible, dado su doble curso de estudio.
Fue durante este tiempo que Newton mantuvo un segundo conjunto de notas, titulado «Quaestiones Quaedam Philosophicae» («Ciertas cuestiones filosóficas»). Las «Quaestiones» revelan que Newton había descubierto el nuevo concepto de naturaleza que proporcionó el marco para la Revolución Científica. Aunque Newton se graduó sin honores ni distinciones, sus esfuerzos le valieron el título de erudito y cuatro años de apoyo financiero para su educación futura.
En 1665, la peste bubónica que asolaba Europa había llegado a Cambridge, obligando a cerrar la universidad. Después de una pausa de dos años, Newton regresó a Cambridge en 1667 y fue elegido miembro menor del Trinity College, ya que todavía no se le consideraba un erudito destacado.

En los años siguientes, su fortuna mejoró. Newton recibió su Maestría en Artes en 1669, antes de cumplir 27 años. Durante este tiempo, se topó con el libro publicado de Nicholas Mercator sobre métodos para tratar con series infinitas.
Newton rápidamente escribió un tratado, De Analysi , exponiendo sus propios resultados de mayor alcance. Compartió esto con su amigo y mentor Isaac Barrow, pero no incluyó su nombre como autor.
En junio de 1669, Barrow compartió el manuscrito no acreditado con el matemático británico John Collins. En agosto de 1669, Barrow identificó a su autor ante Collins como «el Sr. Newton… muy joven… pero de un genio y una competencia extraordinarios en estas cosas».
El trabajo de Newton llamó la atención de la comunidad matemática por primera vez. Poco después, Barrow renunció a su cátedra lucasiana en Cambridge y Newton asumió la cátedra.
– Los descubrimientos de Isaac Newton
Newton hizo descubrimientos en óptica, movimiento y matemáticas. Newton teorizó que la luz blanca estaba compuesta de todos los colores del espectro y que la luz estaba compuesta de partículas.
Su trascendental libro sobre física, Principia , contiene información sobre casi todos los conceptos esenciales de la física excepto la energía, lo que en última instancia le ayudó a explicar las leyes del movimiento y la teoría de la gravedad. Junto con el matemático Gottfried Wilhelm von Leibniz, a Newton se le atribuye el desarrollo de teorías esenciales del cálculo.
– Inventos de Isaac Newton
El primer logro científico público importante de Newton fue el diseño y la construcción de un telescopio reflector en 1668. Como profesor en Cambridge, se le pidió a Newton que impartiera un curso anual de conferencias y eligió la óptica como su tema inicial. Usó su telescopio para estudiar la óptica y ayudar a probar su teoría de la luz y el color.
La Royal Society solicitó una demostración de su telescopio reflector en 1671, y el interés de la organización animó a Newton a publicar sus notas sobre la luz, la óptica y el color en 1672. Estas notas se publicaron más tarde como parte de Newton’s Opticks: Or, A Treatise of the. Reflejos, Refracciones, Inflexiones y Colores de la Luz .

– El mito de la manzana
Entre 1665 y 1667, Newton regresó a casa del Trinity College para realizar sus estudios privados, ya que la escuela estaba cerrada debido a la Gran Plaga. Cuenta la leyenda que, en esta época, Newton experimentó su famosa inspiración de la gravedad con la manzana que caía. Según este mito común, Newton estaba sentado bajo un manzano cuando una fruta cayó y lo golpeó en la cabeza, lo que lo inspiró a idear repentinamente la teoría de la gravedad.
Si bien no hay evidencia de que la manzana realmente golpeara a Newton en la cabeza, sí vio una manzana caer de un árbol, lo que lo llevó a preguntarse por qué cayó hacia abajo y no en ángulo. En consecuencia, comenzó a explorar las teorías del movimiento y la gravedad.
Fue durante esta pausa de 18 meses como estudiante que Newton concibió muchas de sus ideas más importantes (incluido el método de cálculo infinitesimal, los fundamentos de su teoría de la luz y el color y las leyes del movimiento planetario) que eventualmente lo llevaron a la publicación de su libro de física Principia y su teoría de la gravedad.
– Leyes del movimiento de Isaac Newton
En 1687, después de 18 meses de trabajo intenso y eficaz, Newton publicó Philosophiae Naturalis Principia Mathematica (Principios matemáticos de la filosofía natural) , más conocido como Principia .
Se dice que Principia es el libro más influyente sobre física y posiblemente sobre toda la ciencia. Su publicación inmediatamente elevó a Newton a la prominencia internacional.
Principia ofrece una descripción cuantitativa exacta de los cuerpos en movimiento, con tres leyes de movimiento básicas pero importantes:
. Primera ley
Un cuerpo estacionario permanecerá estacionario a menos que se le aplique una fuerza externa.
. Segunda ley
La fuerza es igual a la masa multiplicada por la aceleración, y un cambio de movimiento (es decir, un cambio de velocidad) es proporcional a la fuerza aplicada.
. Tercera ley
A cada acción le corresponde una reacción igual y opuesta.
– Newton y la teoría de la gravedad
Las tres leyes básicas del movimiento de Newton descritas en Principia le ayudaron a llegar a su teoría de la gravedad. La ley de gravitación universal de Newton establece que dos objetos se atraen entre sí con una fuerza de atracción gravitacional proporcional a sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre sus centros.
Estas leyes ayudaron a explicar no sólo las órbitas planetarias elípticas sino casi todos los demás movimientos del universo: cómo los planetas se mantienen en órbita gracias a la atracción de la gravedad del sol; cómo la luna gira alrededor de la Tierra y las lunas de Júpiter giran alrededor de ella; y cómo los cometas giran en órbitas elípticas alrededor del sol.
También le permitieron calcular la masa de cada planeta, calcular el achatamiento de la Tierra en los polos y el abultamiento en el ecuador, y cómo la atracción gravitacional del Sol y la Luna crean las mareas de la Tierra. En la explicación de Newton, la gravedad mantuvo el equilibrio del universo, lo hizo funcionar y unió al cielo y la Tierra en una gran ecuación.
– Isaac Newton y Robert Hooke

No todos en la Royal Academy estaban entusiasmados con los descubrimientos de Newton en óptica y la publicación en 1672 de Opticks: Or, A Treatise of the Reflections, Refractions, Inflexions and Colors of Light . Entre los disidentes se encontraba Robert Hooke , uno de los miembros originales de la Real Academia y un científico destacado en diversas áreas, incluidas la mecánica y la óptica.
Mientras Newton teorizó que la luz estaba compuesta de partículas, Hooke creía que estaba compuesta de ondas. Hooke rápidamente condenó el artículo de Newton en términos condescendientes y atacó la metodología y las conclusiones de Newton.
Hooke no fue el único que cuestionó el trabajo de Newton en óptica. También plantearon objeciones el renombrado científico holandés Christiaan Huygens y varios jesuitas franceses. Pero debido a la asociación de Hooke con la Royal Society y a su propio trabajo en óptica, sus críticas fueron las que más perjudicaron a Newton.
Incapaz de soportar la crítica, se enfureció, una reacción a la crítica que continuaría durante toda su vida. Newton negó la acusación de Hooke de que sus teorías tuvieran deficiencias y argumentó la importancia de sus descubrimientos para toda la ciencia.
En los meses siguientes, el intercambio entre los dos hombres se volvió más enconado y pronto Newton amenazó con abandonar la Royal Society por completo. Sólo permaneció allí cuando varios otros miembros le aseguraron que los becarios lo tenían en alta estima.
La rivalidad entre Newton y Hooke continuaría durante varios años. Luego, en 1678, Newton sufrió una completa crisis nerviosa y la correspondencia terminó abruptamente. La muerte de su madre al año siguiente hizo que se aislara aún más y durante seis años se retiró del intercambio intelectual excepto cuando otros iniciaban correspondencia, que siempre mantuvo breve.
Durante su pausa de la vida pública, Newton volvió a su estudio de la gravitación y sus efectos en las órbitas de los planetas. Irónicamente, el impulso que puso a Newton en la dirección correcta en este estudio provino de Robert Hooke.
En una carta de correspondencia general de 1679 a los miembros de la Royal Society solicitando contribuciones, Hooke escribió a Newton y planteó la cuestión del movimiento planetario, sugiriendo que una fórmula que involucrara los cuadrados inversos podría explicar la atracción entre los planetas y la forma de sus órbitas.
Los intercambios posteriores se produjeron antes de que Newton rápidamente rompiera la correspondencia una vez más. Pero la idea de Hooke pronto se incorporó al trabajo de Newton sobre el movimiento planetario, y de sus notas parece que rápidamente había sacado sus propias conclusiones hacia 1680, aunque guardó sus descubrimientos para sí.
A principios de 1684, en una conversación con sus compañeros miembros de la Royal Society Christopher Wren y Edmond Halley, Hooke defendió la prueba del movimiento planetario. Tanto Wren como Halley pensaron que había descubierto algo, pero señalaron que se necesitaba una demostración matemática.
En agosto de 1684, Halley viajó a Cambridge para visitar a Newton, que salía de su reclusión. Halley le preguntó distraídamente qué forma adoptaría la órbita de un planeta si su atracción hacia el Sol siguiera el cuadrado inverso de la distancia entre ellos (teoría de Hooke).
Newton sabía la respuesta, debido a su trabajo concentrado durante los últimos seis años, y respondió: «Una elipse». Newton afirmó haber resuelto el problema unos 18 años antes, durante su pausa en Cambridge y la plaga, pero no pudo encontrar sus notas. Halley lo persuadió para que resolviera el problema matemáticamente y se ofreció a pagar todos los costos para que las ideas pudieran publicarse, como así fue, en los Principia de Newton .
Tras la publicación de la primera edición de los Principia en 1687, Robert Hooke inmediatamente acusó a Newton de plagio, afirmando que había descubierto la teoría de los cuadrados inversos y que Newton le había robado su trabajo. La acusación era infundada, como sabían la mayoría de los científicos, porque Hooke sólo había teorizado sobre la idea y nunca la había llevado a ningún nivel de prueba.
Newton, sin embargo, estaba furioso y defendió firmemente sus descubrimientos. Retiró todas las referencias a Hooke en sus notas y amenazó con retirar por completo la publicación de la edición posterior de Principia .
Halley, que había invertido mucho de sí mismo en el trabajo de Newton, intentó hacer las paces entre los dos hombres. Si bien Newton aceptó a regañadientes insertar un reconocimiento conjunto del trabajo de Hooke (compartido con Wren y Halley) en su discusión sobre la ley de los cuadrados inversos, eso no hizo nada para apaciguar a Hooke.
A medida que pasaron los años, la vida de Hooke comenzó a desmoronarse. Su querida sobrina y compañera murió el mismo año en que se publicaron los Principia , en 1687. A medida que la reputación y la fama de Newton crecieron, las de Hooke declinaron, lo que provocó que se volviera aún más amargado y aborrecible hacia su rival.
Hasta el final, Hooke aprovechó cada oportunidad que pudo para ofender a Newton. Sabiendo que su rival pronto sería elegido presidente de la Royal Society, Hooke se negó a retirarse hasta el año de su muerte, en 1703.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fb46%2F49d%2F643%2Fb4649d6434da15a1b98f4df0bc37411c.jpg)
– Newton y la alquimia
Tras la publicación de Principia , Newton estaba preparado para un nuevo rumbo en la vida. Ya no se sentía satisfecho con su puesto en Cambridge y se estaba involucrando cada vez más en otros asuntos. Ayudó a liderar la resistencia a los intentos del rey Jaime II de restablecer la enseñanza católica en Cambridge, y en 1689 fue elegido para representar a Cambridge en el Parlamento.
Mientras estuvo en Londres, Newton conoció a un grupo más amplio de intelectuales y conoció al filósofo político John Locke . Aunque muchos de los científicos del continente continuaron enseñando el mundo mecánico según Aristóteles , una generación joven de científicos británicos quedó cautivada por la nueva visión de Newton del mundo físico y lo reconoció como su líder.
Uno de estos admiradores fue Nicolas Fatio de Duillier, un matemático suizo con quien Newton trabó amistad mientras estaba en Londres.
Sin embargo, al cabo de unos años, Newton sufrió otra crisis nerviosa en 1693. La causa está abierta a especulaciones: su decepción por no haber sido nombrado para un puesto más alto por los nuevos monarcas de Inglaterra, Guillermo III y María II, o la posterior pérdida de su amistad con Duillier; agotamiento por exceso de trabajo; o quizás envenenamiento crónico por mercurio después de décadas de investigación alquímica.
Es difícil saber la causa exacta, pero la evidencia sugiere que las cartas escritas por Newton a varios de sus conocidos y amigos de Londres, incluido Duillier, parecían trastornadas y paranoicas, y los acusaban de traición y conspiración.
Por extraño que parezca, Newton se recuperó rápidamente, escribió cartas de disculpa a sus amigos y volvió a trabajar a los pocos meses. Emergió con todas sus capacidades intelectuales intactas, pero parecía haber perdido interés en los problemas científicos y ahora favorecía la profecía, las Escrituras y el estudio de la alquimia.
Si bien algunos podrían ver esto como un trabajo por debajo del hombre que había revolucionado la ciencia, podría atribuirse más apropiadamente a que Newton respondió a los problemas de la época en la turbulenta Gran Bretaña del siglo XVII.
Muchos intelectuales estaban lidiando con el significado de muchos temas diferentes, entre ellos la religión, la política y el propósito mismo de la vida. La ciencia moderna era todavía tan nueva que nadie sabía con seguridad cómo se comparaba con las filosofías más antiguas.
– Estándar dorado
En 1696, Newton pudo alcanzar el puesto gubernamental que había buscado durante mucho tiempo: director de la Casa de la Moneda; tras adquirir este nuevo título, se trasladó definitivamente a Londres y vivió con su sobrina, Catherine Barton.
Barton era la amante de Lord Halifax, un funcionario gubernamental de alto rango que contribuyó decisivamente a que Newton ascendiera, en 1699, a maestro de la Casa de la Moneda, cargo que ocuparía hasta su muerte.
Como no quería que se considerara un mero puesto honorario, Newton abordó el trabajo con seriedad, reformando la moneda y castigando severamente a los falsificadores. Como maestro de la Casa de la Moneda, Newton trasladó la moneda británica, la libra esterlina, del patrón plata al patrón oro.
– La sociedad real
En 1703, Newton fue elegido presidente de la Royal Society tras la muerte de Robert Hooke. Sin embargo, Newton nunca pareció entender la noción de la ciencia como una empresa cooperativa, y su ambición y su feroz defensa de sus propios descubrimientos continuaron llevándolo de un conflicto a otro con otros científicos.
Según la mayoría de las versiones, el mandato de Newton en la sociedad fue tiránico y autocrático; Pudo controlar las vidas y carreras de científicos más jóvenes con poder absoluto.

En 1705, en una controversia que se había estado gestando durante varios años, el matemático alemán Gottfried Leibniz acusó públicamente a Newton de plagiar su investigación, afirmando que había descubierto el cálculo infinitesimal varios años antes de la publicación de los Principia .
En 1712, la Royal Society nombró un comité para investigar el asunto. Por supuesto, como Newton era presidente de la sociedad, pudo nombrar a los miembros del comité y supervisar su investigación. No es sorprendente que el comité concluyera la prioridad de Newton sobre el descubrimiento.
Ese mismo año, en otro de los episodios de tiranía más flagrantes de Newton, publicó sin permiso las notas del astrónomo John Flamsteed. Parece que el astrónomo había recopilado una enorme cantidad de datos durante sus años en el Observatorio Real de Greenwich, Inglaterra.
Newton había solicitado un gran volumen de notas de Flamsteed para sus revisiones de los Principia . Molesto cuando Flamsteed no le proporcionó más información tan rápido como quería, Newton utilizó su influencia como presidente de la Royal Society para ser nombrado presidente del cuerpo de «visitantes» responsable del Observatorio Real.
Luego trató de forzar la publicación inmediata del catálogo de estrellas de Flamsteed, así como de todas las notas de Flamsteed, editadas y sin editar. Para colmo de males, Newton hizo arreglos para que el enemigo mortal de Flamsteed, Edmund Halley, preparara las notas para la prensa.
Flamsteed finalmente pudo obtener una orden judicial que obligaba a Newton a suspender sus planes de publicación y devolver las notas, una de las pocas veces que Newton fue superado por uno de sus rivales.
– Ultimos años
Hacia el final de su vida, Newton vivió en Cranbury Park, cerca de Winchester, Inglaterra, con su sobrina, Catherine (Barton) Conduitt, y su marido, John Conduitt.
En ese momento, Newton se había convertido en uno de los hombres más famosos de Europa. Sus descubrimientos científicos fueron indiscutibles. También se había hecho rico, invirtiendo sabiamente sus considerables ingresos y otorgando importantes donaciones a la caridad.
A pesar de su fama, la vida de Newton estuvo lejos de ser perfecta: nunca se casó ni hizo muchos amigos, y en sus últimos años, una combinación de orgullo, inseguridad y viajes secundarios en investigaciones científicas peculiares llevó incluso a algunos de sus pocos amigos a preocuparse por su salud mental. estabilidad.
Cuando cumplió 80 años, Newton padecía problemas de digestión y tuvo que cambiar drásticamente su alimentación y su movilidad.
En marzo de 1727, Newton experimentó un dolor severo en el abdomen y se desmayó, para nunca recuperar el conocimiento. Murió al día siguiente, el 31 de marzo de 1727, a la edad de 84 años.
– Legado
La fama de Newton creció aún más después de su muerte, ya que muchos de sus contemporáneos lo proclamaron el genio más grande que jamás haya existido. Quizás sea una ligera exageración, pero sus descubrimientos tuvieron un gran impacto en el pensamiento occidental, lo que llevó a comparaciones con personajes como Platón , Aristóteles y Galileo.
Aunque sus descubrimientos estuvieron entre muchos realizados durante la Revolución Científica, los principios universales de gravedad de Newton no encontraron paralelos en la ciencia de la época.
Por supuesto, se demostró que Newton estaba equivocado en algunas de sus suposiciones clave. En el siglo XX, Albert Einstein revocaría el concepto del universo de Newton, afirmando que el espacio, la distancia y el movimiento no eran absolutos sino relativos y que el universo era más fantástico de lo que Newton había concebido jamás.
Es posible que Newton no se sorprendiera: en su vida posterior, cuando se le pidió una evaluación de sus logros, respondió: «No sé cómo puedo aparecer ante el mundo; pero para mí mismo me parece haber sido sólo como un niño jugando». en la orilla del mar, y divirtiéndome de vez en cuando para encontrar un guijarro más liso o una concha más bonita que lo normal, mientras el gran océano de la verdad yacía por descubrir ante mí».

– Carlos Darwin
Biólogo1809-1882
Al crecer en Gran Bretaña, Darwin se crió en una familia cristiana y tenía creencias creacionistas. Eso no es lo que cabría esperar del hombre cuyo histórico libro de 1859 Sobre los orígenes de las especies mediante la selección natural proporcionó una descripción detallada de la teoría de la evolución.
En sus escritos, describió su concepto de selección natural, según el cual las especies que evolucionan y se adaptan a su entorno prosperan mientras que las demás mueren.
Darwin nació el 12 de febrero de 1809 en la pequeña ciudad mercantil de Shrewsbury, Inglaterra. Darwin, un niño rico y privilegiado al que le encantaba explorar la naturaleza, era el segundo más joven de seis hermanos.
Darwin provenía de una larga línea de científicos: su padre, el Dr. RW Darwin, era médico y su abuelo, el Dr. Erasmus Darwin, era un botánico de renombre. La madre de Darwin, Susanna, murió cuando él sólo tenía ocho años.
En octubre de 1825, a la edad de 16 años, Darwin se matriculó en la Universidad de Edimburgo junto con su hermano Erasmus. Dos años más tarde, se convirtió en estudiante del Christ’s College de Cambridge .
Su padre esperaba que siguiera sus pasos y se convirtiera en médico, pero la vista de la sangre hizo que Darwin se mareara. Su padre le sugirió que estudiara para ser párroco, pero Darwin estaba mucho más inclinado a estudiar historia natural.
– HMS Beagle
Mientras Darwin estaba en Christ’s College, el profesor de botánica John Stevens Henslow se convirtió en su mentor. Después de que Darwin se graduara en Christ’s College con una licenciatura en artes en 1831, Henslow lo recomendó para un puesto de naturalista a bordo del HMS Beagle .
El barco, comandado por el capitán Robert FitzRoy, debía realizar un viaje de reconocimiento alrededor del mundo durante cinco años. El viaje sería la oportunidad de su vida para el joven naturalista en ciernes.
El 27 de diciembre de 1831, el HMS Beagle emprendió su viaje alrededor del mundo con Darwin a bordo. A lo largo del viaje, Darwin recopiló una variedad de especímenes naturales, incluidas aves, plantas y fósiles.
A través de la investigación y la experimentación prácticas, tuvo la oportunidad única de observar de cerca los principios de la botánica, la geología y la zoología. Las islas del Pacífico y el archipiélago de Galápagos eran de particular interés para Darwin, al igual que América del Sur.
A su regreso a Inglaterra en 1836, Darwin comenzó a escribir sus hallazgos en el Journal of Researches , publicado como parte de la narrativa más amplia del Capitán FitzRoy y posteriormente editado en Zoology of the Voyage of the Beagle .
El viaje tuvo un efecto monumental en la visión de Darwin de la historia natural. Comenzó a desarrollar una teoría revolucionaria sobre el origen de los seres vivos que iba en contra de la visión popular de otros naturalistas de la época.

– Teoría de la evolución
La teoría de la evolución de Darwin declaró que las especies sobrevivieron a través de un proceso llamado «selección natural», donde aquellas que se adaptaron o evolucionaron con éxito para satisfacer los requisitos cambiantes de su hábitat natural prosperaron y se reprodujeron, mientras que aquellas especies que no lograron evolucionar y reproducirse murieron.
A través de sus observaciones y estudios de aves, plantas y fósiles, Darwin notó similitudes entre especies de todo el mundo, junto con variaciones basadas en ubicaciones específicas, lo que lo llevó a creer que las especies que conocemos hoy habían evolucionado gradualmente a partir de ancestros comunes.
La teoría de la evolución de Darwin y el proceso de selección natural más tarde se conocieron simplemente como «darwinismo».
En ese momento, otros naturalistas creían que todas las especies surgieron en el comienzo del mundo o se crearon a lo largo de la historia natural. En cualquier caso, creían que las especies permanecían prácticamente iguales a lo largo del tiempo.
– ‘Origen de las especies’
En 1858, después de años de investigación científica, Darwin presentó públicamente su revolucionaria teoría de la evolución en una carta leída en una reunión de la Sociedad Linneana . El 24 de noviembre de 1859 publicó una explicación detallada de su teoría en su obra más conocida, Sobre el origen de las especies mediante la selección natural.
En el siglo siguiente, los estudios del ADN proporcionaron evidencia científica a favor de la teoría de la evolución de Darwin. Sin embargo, la controversia en torno a su conflicto con el creacionismo (la visión religiosa de que toda la naturaleza nació de Dios) todavía existe entre algunas personas hoy en día.
– Darwinismo social
El darwinismo social es una colección de ideas que surgieron a finales del siglo XIX y que adoptaron la teoría de la evolución de Darwin para explicar cuestiones sociales y económicas.
El propio Darwin rara vez comentó sobre las conexiones entre sus teorías y la sociedad humana. Pero al intentar explicar sus ideas al público, Darwin tomó prestados conceptos ampliamente comprendidos, como el de “supervivencia del más fuerte” del sociólogo Herbert Spencer.
Con el tiempo, a medida que la Revolución Industrial y el capitalismo del laissez faire se extendieron por todo el mundo, el darwinismo social se ha utilizado como justificación del imperialismo, los abusos laborales, la pobreza, el racismo, la eugenesia y la desigualdad social.
– Muerte
Después de toda una vida de devota investigación, Charles Darwin murió en la casa de su familia, Down House, en Londres, el 19 de abril de 1882. Fue enterrado en la Abadía de Westminster .
Más de un siglo después, el ornitólogo de Yale Richard Brum intentó revivir la teoría menos conocida de Darwin sobre la selección sexual en La evolución de la belleza .
Si bien se criticaron los intentos originales de Darwin de citar las elecciones estéticas femeninas de apareamiento como una fuerza impulsora de la evolución, Brum presentó un argumento eficaz a través de su experiencia en aves, lo que le valió la selección de The New York Times en la lista de los 10 mejores libros de 2017.

– Ada Lovelace
Matemática e informática1815-1852
¿Un informático en el siglo XIX? Sí, las notas e instrucciones de Lovelace sobre el “motor analítico” de su mentor Charles Babbage se consideran un gran avance en el camino hacia las computadoras modernas. Por ejemplo, Lovelace, nacido en Londres, fue el primero en teorizar sobre un proceso que ahora se llama bucle, en el que los programas de computadora repiten una serie de instrucciones hasta alcanzar el resultado deseado.
Aunque sus contribuciones no fueron reconocidas hasta el siglo XX , su legado quedó cimentado para siempre en 1980, cuando el Departamento de Defensa de Estados Unidos nombró al nuevo lenguaje informático Ada en su honor.
Ada Lovelace, nacida como Augusta Ada Byron el 10 de diciembre de 1815, fue la única hija legítima del famoso poeta Lord George Gordon Byron . El matrimonio de Lord Byron con la madre de Lovelace, Lady Anne Isabella Milbanke Byron, no fue feliz.
Lady Byron se separó de su marido sólo unas semanas después del nacimiento de su hija. Unos meses más tarde, Lord Byron abandonó Inglaterra y Lovelace nunca volvió a ver a su padre. Murió en Grecia cuando Ada tenía 8 años.
Lovelace tuvo una educación inusual para una niña aristocrática a mediados del siglo XIX. Ante la insistencia de su madre, los tutores le enseñaron matemáticas y ciencias. Temas tan desafiantes no eran algo común para las mujeres en ese momento, pero su madre creía que dedicarse a estudios rigurosos evitaría que Lovelace desarrollara el temperamento impredecible y de mal humor de su padre.
Lovelace también se vio obligada a permanecer quieta durante largos períodos de tiempo porque su madre creía que eso la ayudaría a desarrollar el autocontrol.
Desde temprano, Lovelace mostró talento para los números y el lenguaje. Recibió instrucción de William Frend, un reformador social; William King, médico de la familia; y Mary Somerville, astrónoma y matemática escocesa. Somerville fue una de las primeras mujeres admitidas en la Royal Astronomical Society.

Alrededor de los 17 años, Ada conoció a Charles Babbage, matemático e inventor. La pareja se hizo amiga y Babbage, mucho mayor, sirvió como mentor de Lovelace. A través de Babbage, Lovelace comenzó a estudiar matemáticas avanzadas con el profesor Augustus de Morgan de la Universidad de Londres.
Lovelace estaba fascinada por las ideas de Babbage. Conocido como el padre de la computadora, inventó el motor diferencial, destinado a realizar cálculos matemáticos. Lovelace tuvo la oportunidad de mirar la máquina antes de que estuviera terminada y quedó cautivada por ella. Babbage también creó planes para otro dispositivo conocido como motor analítico, diseñado para manejar cálculos más complejos.
Más tarde se le pidió a Lovelace que tradujera un artículo sobre el motor analítico de Babbage que había sido escrito por el ingeniero italiano Luigi Federico Menabrea para una revista suiza. No sólo tradujo el texto original en francés al inglés, sino que también añadió sus propios pensamientos e ideas en la máquina. Sus notas terminaron siendo tres veces más largas que el artículo original. Su trabajo fue publicado en 1843, en una revista científica inglesa. Lovelace utilizó sólo las iniciales «AAL», de Augusta Ada Lovelace, en la publicación.
En sus notas, Lovelace describió cómo se podrían crear códigos para que el dispositivo maneje letras y símbolos junto con números. También teorizó un método para que el motor repita una serie de instrucciones, un proceso conocido como bucle que los programas de computadora utilizan hoy en día. Lovelace también ofreció otros conceptos con visión de futuro en el artículo. Por su trabajo, a menudo se considera que Lovelace es la primera programadora informática.
El artículo de Lovelace atrajo poca atención cuando ella estaba viva. En sus últimos años, intentó desarrollar esquemas matemáticos para ganar en los juegos de azar. Desafortunadamente, sus planes fracasaron y la pusieron en peligro financiero. Lovelace murió de cáncer de útero en Londres el 27 de noviembre de 1852. Fue enterrada junto a su padre, en el cementerio de la Iglesia de Santa María Magdalena en Hucknall, Inglaterra.
– Vida personal
En 1835, Lovelace se casó con William King, quien se convirtió en conde de Lovelace tres años después. Luego tomó el título de Condesa de Lovelace. Compartían el amor por los caballos y tuvieron tres hijos juntos. Según la mayoría de las cuentas, apoyó los esfuerzos académicos de su esposa. Lovelace y su esposo socializaron con muchas de las mentes interesantes de la época, incluido el científico Michael Faraday y el escritor Charles Dickens .
Sin embargo, la salud de Lovelace se vio afectada después de un ataque de cólera en 1837. Tenía problemas persistentes de asma y de su sistema digestivo. Los médicos le recetaron analgésicos, como láudano y opio, y su personalidad empezó a cambiar. Según los informes, experimentó cambios de humor y alucinaciones.
Legado
Las contribuciones de Lovelace al campo de la informática no se descubrieron hasta la década de 1950. Sus notas fueron reintroducidas al mundo por BV Bowden, quien las volvió a publicar en Faster Than Thought: A Symposium on Digital Computing Machines en 1953. Desde entonces, Ada ha recibido muchos honores póstumos por su trabajo. En 1980, el Departamento de Defensa de Estados Unidos nombró a un lenguaje informático recientemente desarrollado «Ada», en honor a Lovelace.

– Gregor Mendel
Genetista1822-1884
Mendel, de Austria, se convirtió en monje agustino y educador, en lugar de hacerse cargo de la granja de su familia como deseaba su padre. Sus habilidades de cultivo dieron sus frutos, ya que Mendel utilizó plantas de guisantes para estudiar la transmisión de rasgos hereditarios. Sus hallazgos de que los rasgos eran dominantes o recesivos y se transmitían independientemente unos de otros se convirtieron en la base de los estudios genéticos modernos.
Gregor Johann Mendel nació como Johann Mendel el 20 de julio de 1822, hijo de Anton y Rosine Mendel, en la granja de su familia, en lo que entonces era Heinzendorf, Austria. Pasó su primera juventud en ese entorno rural, hasta los 11 años, cuando un maestro de escuela local, impresionado por su aptitud para el aprendizaje, recomendó que lo enviaran a la escuela secundaria en Troppau para continuar su educación.
La mudanza supuso una carga financiera para su familia y, a menudo, una experiencia difícil para Mendel, pero destacó en sus estudios y, en 1840, se graduó de la escuela con honores.
Después de graduarse, Mendel se matriculó en un programa de dos años en el Instituto Filosófico de la Universidad de Olmütz. Allí volvió a distinguirse académicamente, especialmente en las materias de física y matemáticas, y daba clases particulares en su tiempo libre para llegar a fin de mes.
A pesar de sufrir profundos episodios de depresión que, en más de una ocasión, le hicieron abandonar temporalmente sus estudios, Mendel se graduó del programa en 1843.
Ese mismo año, en contra de los deseos de su padre, que esperaba que él se hiciera cargo de la granja familiar, Mendel comenzó a estudiar para ser monje: ingresó en la orden de los agustinos en el monasterio de Santo Tomás de Brno y recibió el nombre de Gregor.
En ese momento, el monasterio era un centro cultural para la región, y Mendel estuvo inmediatamente expuesto a la investigación y enseñanza de sus miembros, y también obtuvo acceso a la extensa biblioteca y a las instalaciones experimentales del monasterio.
En 1849, cuando su trabajo en la comunidad de Brno lo agotó hasta el punto de enfermarse, enviaron a Mendel a ocupar un puesto temporal de profesor en Znaim. Sin embargo, al año siguiente reprobó un examen de certificación de enseñanza y, en 1851, fue enviado a la Universidad de Viena, a expensas del monasterio, para continuar sus estudios de ciencias.
Mientras estuvo allí, Mendel estudió matemáticas y física con Christian Doppler, de quien lleva el nombre el efecto Doppler de la frecuencia de onda; Estudió botánica con Franz Unger, quien había comenzado a utilizar un microscopio en sus estudios y era un defensor de una versión pre-darwiniana de la teoría de la evolución.
En 1853, al finalizar sus estudios en la Universidad de Viena, Mendel regresó al monasterio de Brno y le dieron un puesto de profesor en una escuela secundaria, donde permanecería durante más de una década. Fue durante este tiempo que inició los experimentos por los que es más conocido.
– Experimentos y teorías
Alrededor de 1854, Mendel comenzó a investigar la transmisión de rasgos hereditarios en híbridos de plantas. En la época de los estudios de Mendel, era un hecho generalmente aceptado que los rasgos hereditarios de la descendencia de cualquier especie eran simplemente la mezcla diluida de cualquier rasgo que estuviera presente en los «padres».
También se aceptaba comúnmente que, con el paso de las generaciones, un híbrido volvería a su forma original, lo que implicaba que un híbrido no podía crear nuevas formas. Sin embargo, los resultados de tales estudios a menudo estuvieron sesgados por el período de tiempo relativamente corto durante el cual se llevaron a cabo los experimentos, mientras que la investigación de Mendel continuó durante hasta ocho años (entre 1856 y 1863) e involucró a decenas de miles de plantas individuales.
Mendel eligió utilizar guisantes para sus experimentos debido a sus muchas variedades distintas y porque se podía producir descendencia rápida y fácilmente.

Fertilizó de forma cruzada plantas de guisantes que tenían características claramente opuestas (altas con bajas, lisas con arrugadas, las que tenían semillas verdes con las que tenían semillas amarillas, etc.) y, tras analizar sus resultados, llegó a dos de sus conclusiones más importantes: la Ley de Segregación, que estableció que hay rasgos dominantes y recesivos transmitidos aleatoriamente de padres a hijos (y proporcionó una alternativa a la herencia mixta, la teoría dominante de la época), y la Ley de Surtido Independiente, que estableció que los rasgos se transmitían independientemente de otros rasgos de padres a hijos.
También propuso que esta herencia seguía leyes estadísticas básicas. Aunque los experimentos de Mendel se habían realizado con plantas de guisantes, propuso la teoría de que todos los seres vivos tenían esos rasgos.
En 1865, Mendel pronunció dos conferencias sobre sus hallazgos en la Sociedad de Ciencias Naturales de Brno, que al año siguiente publicó los resultados de sus estudios en su revista, bajo el título Experimentos sobre híbridos de plantas .
Sin embargo, Mendel hizo poco para promover su trabajo y las pocas referencias a su trabajo de ese período indicaron que gran parte de él había sido malinterpretado. En general, se pensaba que Mendel había demostrado sólo lo que ya era conocido en aquel momento: que los híbridos acaban volviendo a su forma original.
En gran medida se pasó por alto la importancia de la variabilidad y sus implicaciones evolutivas. Además, los hallazgos de Mendel no fueron considerados de aplicación general, ni siquiera el propio Mendel, quien supuso que sólo se aplicaban a determinadas especies o tipos de rasgos. Por supuesto, su sistema finalmente demostró ser de aplicación general y es uno de los principios fundamentales de la biología.
– Vida posterior, muerte y legado
En 1868, Mendel fue elegido abad de la escuela donde había estado enseñando durante los 14 años anteriores, y tanto sus deberes administrativos resultantes como su visión gradualmente debilitada le impidieron continuar cualquier trabajo científico extenso. Viajó poco durante este tiempo y quedó aún más aislado de sus contemporáneos como resultado de su oposición pública a una ley fiscal de 1874 que aumentaba el impuesto a los monasterios para cubrir los gastos de la Iglesia.
Gregor Mendel murió el 6 de enero de 1884, a la edad de 61 años. Fue enterrado en el cementerio del monasterio y su funeral contó con una gran asistencia. Sin embargo, su obra era todavía en gran medida desconocida.
No fue hasta décadas después, cuando la investigación de Mendel informó el trabajo de varios genetistas, botánicos y biólogos destacados que realizaban investigaciones sobre la herencia, que su importancia se apreció más plenamente y sus estudios comenzaron a ser conocidos como las Leyes de Mendel.
Hugo de Vries, Carl Correns y Erich von Tschermak-Seysenegg duplicaron cada uno de forma independiente los experimentos y resultados de Mendel en 1900, descubriendo después, supuestamente, que tanto los datos como la teoría general habían sido publicados en 1866 por Mendel.
Surgieron preguntas sobre la validez de las afirmaciones de que el trío de botánicos no estaba al tanto de los resultados anteriores de Mendel, pero pronto le dieron prioridad a Mendel. Incluso entonces, sin embargo, su trabajo fue a menudo marginado por los darwinistas, quienes afirmaban que sus hallazgos eran irrelevantes para una teoría de la evolución.
A medida que la teoría genética continuó desarrollándose, la relevancia del trabajo de Mendel perdió popularidad, pero sus investigaciones y teorías se consideran fundamentales para cualquier comprensión del campo y, por lo tanto, se le considera el «padre de la genética moderna».
Continúa …
nuestras charlas nocturnas.
La historia del descubrimiento y pérdida de los Cuernos de oro de Gallehus, creados en la Edad del Hierro germánica …

L.B.V.(G.Carvajal) — La historia de los impresionantes y extraordinarios Cuernos de oro de Gallehus, de su creación, descubrimiento y pérdida final, es quizá una de las más tristes de la arqueología europea y más concretamente danesa.
Ambas piezas, que se encontraron por separado, fueron reconocidas desde el mismo momento de su hallazgo como descubrimientos excepcionales, y el hecho de que hoy no podamos admirar nada más que reconstrucciones de los originales constituye una gran pérdida.
Se trataba de dos cuernos hechos de láminas de oro que fueron descubiertos al norte de la localidad de Møgeltønder, en el sur de la península danesa de Jutlandia. Uno apareció el 20 de julio de 1639, encontrado por una niña llamada Kirsten Svendsdatter, que escribió al rey Christian IV de Dinamarca para entregárselo. Recibió una falda como pago.

Y el otro casi un siglo más tarde, el 21 de abril de 1734, hallado por Erik Lassen a apenas 20 metros del lugar donde Kirsten había descubierto el otro cuerno. Lassen se lo dio al conde de Schackenborg, quien a su vez lo entregó al rey Christian VI, que envió 200 táleros como pago a Lassen. Ambos acabaron, por tanto, en la Real Cámara de Arte en el palacio de Christiansborg en Copenhague.
No estaban completos, ya que a ambos les faltaban partes. El hallado en 1639 era el más largo de los dos, con siete segmentos decorados y unos 3 kilogramos de peso, mientras que el otro tenía solo seis, cinco decorados y uno más estrecho en el que había una inscripción rúnica, pero pesaba aproximadamente lo mismo.
Los investigadores desconocen si los cuernos se utilizaban para beber o para producir sonido soplando a través de ellos, aunque se inclinan por lo primero por su carácter de objetos fabricados con metales preciosos. En lo que están de acuerdo es en que debieron se fabricados hacia el año 400 d.C., todavía en la Edad del Hierro germánica (aunque en el sur de Europa ya estaba prácticamente finalizando la Antigüedad).

Ambos estaban hechos con dos capas de láminas de oro, la interior de menor calidad y amalgamada con plata, y la exterior de oro puro. Esta estaba formaba por una serie de anillos cubiertos con figuras de fundición soldadas a ellos que mostraban representaciones de seres humanos, animales y criaturas fantásticas. El segundo de los cuernos, el más corto, contenía una inscripción rúnica en nórdico antiguo identificando a su creador: ᛖᚲᚺᛚᛖᚹᚨᚷᚨᛊᛏᛁᛉᚺᛟᛚᛏᛁᛃᚨᛉᚺᛟᚱᚾᚨᛏᚨᚹᛁᛞᛟ, que significa Yo Hlewagastiz Holtijaz hice el cuerno.
En algún momento del siglo XVIII ambos cuernos fueron trasladados al Rigsarkivet, los Archivos Nacionales daneses, que a principios del siglo XIX se encontraban instalados cerca del edificio de la Cancillería. El 4 de mayo de 1802, un orfebre y relojero llamado Niels Heidenreich procedente de la pequeña localidad de Foulum (que luego sería famosa por él), consiguió acceder al almacén donde se guardaban usando llaves maestras.
Heidenreich se llevó ambos cuernos a su casa y, para desgracia de estudiosos y arqueólogos, los fundió para obtener el oro. Con él hizo monedas indias falsas que intentó vender a sus colegas orfebres.

Pero el gran maestre del gremio de orfebres, Andreas Holm, se percató de que las monedas no solo eran falsas sino que estaban hechas con oro de mala calidad, mezclado con latón. Denunció a Heidenreich, al que había visto deshacerse en el foso de la ciudad de planchas de monedas, y el ladrón fue detenido el 27 de abril de 1803.
Tres días más tarde confesó y el 10 de junio fue condenado a prisión, de la que no salió hasta 37 años después, en 1840. Fallecería en 1844.
No quedaba otra que intentar reconstruir los cuernos. A finales del siglo XVIII se había hecho un juego de moldes de yeso de ambos, para un cardenal de Roma, pero por desgracia se perdieron en un naufragio frente a la costa de Córcega y no pudieron usarse.

En su lugar se recurrió a dibujos y bocetos realizados por los estudiosos que habían examinado los cuernos originales tras su descubrimiento y posteriormente en el palacio real durante los siglos XVII y XVIII. Uno de esos bocetos fue realizado por el anticuario Olaus Wormius, quien en 1641 escribió un tratado sobre el primero de los encontrados.
Se realizó una reconstrucción de los cuernos en 1860, que estuvieron durante décadas expuestos en el Museo Nacional. Sin embargo, análisis realizados en 1940 determinaron que ese primer conjunto de reconstrucciones era incorrecto, y se elaboraron otros nuevos en 1945 y en 1979, ambos más precisos en relación con los dibujos y medidas originales.
Existen también juegos de reconstrucciones de los cuernos en el Museo Moesgaard en Aarhus, en el Museo Sønderjylland, y otra más en Museo Kongernes Jelling.

Las reconstrucciones de 1945 son propiedad de la Casa Real danesa, y se guardan en el castillo de Gråsten. Otra versión de 1945 se expone en el museo de Malmö.
Las copias del museo Moesgaard fueron sorprendentemente robadas, igual que habían sido los originales, en 1993. Y las del Kongernes Jelling en 2007. Ambas copias fueron posteriormente recuperadas intactas, ya que no están hechas de oro sino de bronce dorado.
Los cuernos de oro de Gallehus son hoy símbolo nacional danés, identificados con su glorioso pasado perdido. Pero ¿qué ocurrió con el oro? Heidenreich no solo había hecho monedas con el oro de los cuernos, también joyas, principalmente pendientes. Un ejemplar de estos fue donado por su bisnieta al museo de Ringe en Funen, donde hoy se conservan los últimos 10 gramos de los cuernos de oro.
nuestras charlas nocturnas.
Leyendas urbanas …

– Tres leyendas urbanas de Buenos Aires (Argentina)
. El laberinto sin salida de Parque Chas
Queda terminantemente prohibido dirigirse a la manzana de las calles Berna, Marsella, La Haya y Ginebra. Si alguien se animara a dar la vuelta completa, aparecerá en cualquier otro lugar del barrio Parque Chas, menos en el que debería.
Cuenta la historia que en 1957 un grupo de exploradores franceses aceptaron el desafío y, luego de intentarlo, aparecieron en Villa Urquiza, un barrio ubicado a 3 kilómetros. Otra vez, unos urbanistas catalanes formaron dos equipos y caminaron en dirección opuesta con la idea de que se encontrarían en la mitad. No fue así: después de unos largos minutos, uno de los grupos apareció caminando detrás del otro.
La leyenda nació en un cuento del escritor Alejandro Dolina, quien habla de este barrio característico por su difícil trazado de calles circulares y concluye diciendo: “En realidad, conviene no acercarse a Parque Chas”.
. La maldición de la Facultad de Ingeniería
No todo lo que brilla es oro y no todas las obras monumentales guardan historias felices. La actual Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires comenzó a construirse en 1912 bajo las órdenes del reconocido ingeniero Arturo Prins. Detallista y obsesivo, apuntaba a construir el edificio neogótico más sorprendente de la ciudad.
Todo comenzó muy bien hasta que en 1938, cuando ya había finalizado la primera etapa de construcción, misteriosamente se frenó el trabajo. Algunos hablaron de que los costos habían superado lo presupuestado y otros que los planos tenían un error de cálculo que, de continuar la obra, este terminaría en un derrumbe.
Prins murió un año después y las malas lenguas afirman que decidió suicidarse por no haber soportado el error cometido. En los años 50, un estudiante quiso retomar el proyecto y armó una tesis para continuarlo. No sólo no lo llevó a cabo sino que además jamás se recibió. A partir de ese momento, nadie más se animó a continuar el edificio que está en la avenida Las Heras, en el barrio de Recoleta, imponente e inconcluso.
. El monstruo de la Reserva Ecológica
Una misteriosa criatura vive en este espacio verde de 350 hectáreas y nadie sabe cuándo volverá a aparecer. Diferentes historias a lo largo de los años hablan de un mamífero con tamaño de perro y características de rata.
Dicen que es un coipo, el animal similar a la nutria que vive en las costas del río. La primera vez que se oyó hablar de él fue en 1986, días después de que se inaugurara la Reserva. Entre tanta flora y fauna resulta difícil reconocer todas las especies y nadie se anima a realizar un diagnóstico acabado. Así nació la leyenda de “Reservito”, que según diferentes testimonios, se alimenta de carne humana y persigue a quienes caminan tranquilamente.
Grupos de jóvenes se han organizado más de una vez para enfrentarlo, pero nunca han tenido éxito. Sin hallazgos de cadáveres ni desapariciones inexplicables, “Reservito” hizo lo suficiente como para aparecer y desaparecer sin que fuera documentado.
– Las 10 mejores leyendas urbanas de España
El término “leyenda urbana” lo acuñó el folklorista Richard Dorson en 1968 para referirse a una historia que se tenía como cierta pero que, en realidad, nunca había ocurrido.
A veces, la base de la leyenda urbana es verdadera, pero a medida que se transmite de forma oral se van añadiendo elementos nuevos, generalmente rocambolescos, fruto de la superstición y la fantasía populares.
La mayoría de leyendas urbanas no tienen patria; primero, porque pocas veces se conoce dónde se originaron exactamente y, segundo, cuentan con diferentes versiones alrededor del mundo.
A pesar de ello, es cierto que algunas tienen su inicio en un lugar más o menos concreto, además de extenderse por una determinada área geográfica. En este artículo daremos un repaso a varias de las leyendas urbanas de España más conocidas.
La rumorología popular española cuenta, como es habitual en este tipo de folklore, con una buena dosis de historias de miedo, pero también se conocen muchas leyendas urbanas más bien cómicas que a buen seguro nos han sacado una sonrisa en algún momento. Vamos a narrar brevemente algunas de las leyendas urbanas españolas más conocidas.
1. La chica de la curva
No podíamos empezar este recopilatorio de leyendas urbanas españolas de otro modo; probablemente, se trate de la historia más popular de las últimas décadas que, además, cuenta con versiones adaptadas a casi todas las partes del globo.

Los elementos básicos de esta leyenda son tres: un viajero que conduce su vehículo de noche, una carretera peligrosa y una muchacha que aparece de repente. En el caso español, existen varias ubicaciones para esta leyenda: la más conocida son las Costas del Garraf, en Cataluña (probablemente porque se trata de un tramo de carretera muy angosto donde se producen muchos accidentes), pero la historia también ha sido ubicada en Mallorca y en la Carretera de l’Arrabassada, en Barcelona.
La leyenda cuenta que un hombre está conduciendo por una peligrosa carretera una noche de tormenta. De repente, ve parada en el arcén a una chica vestida de blanco, toda empapada por la lluvia. Extrañado por la presencia de la joven, el conductor detiene el auto y la invita a subir.
Ella se sienta en el asiento del copiloto y apenas contesta a las preguntas que el hombre, asombrado, se empeña en hacerle. En un momento del viaje, cuando están a punto de encarar una curva muy cerrada, la chica le dice al hombre que vaya con cuidado, que se trata de un tramo muy peligroso. Él le agradece el interés, a lo que ella responde: “Es mi obligación avisarte, aquí fue donde me maté hace 25 años”. Tras haber pronunciado estas palabras, la joven de blanco desaparece sin dejar rastro.
2. Los troncos del Brasil
Esta leyenda se extendió hace algunos años, con tanto “éxito” que muchas de las personas que tenían en su casa la planta “tronco del Brasil” se deshicieron de ellas, presas del miedo.
La leyenda contaba lo siguiente: una chica le regaló un tronco de Brasil a su madre (o a su tía o a su abuela) por su cumpleaños (según otras versiones, por su santo). La mujer se mostró muy complacida con el presente, y exhibía orgullosa la bonita planta a todo quien quisiera contemplarla.
Un día, observó que el tronco se movía, y que del interior de la planta emergían unos extraños ruidos. Alarmada, llamó a la policía, que le conminó a que se deshiciera de ella, puesto que lo que se movía dentro del tronco eran las crías de una araña oriunda del Brasil que solía poner los huevos en este tipo de planta, y cuyas crías, en solo unas horas, crecían hasta alcanzar el tamaño de un puño. Podemos pensar que los criaderos donde se cultivaban troncos de Brasil no hicieron mucho negocio ese año…
3. La apuesta del cementerio
En esta ocasión, la protagonista es una joven muy tímida (o un muchacho; de nuevo, todo depende de la versión). La localidad no se menciona en la leyenda, por lo que puede ubicarse en cualquier cementerio de España.
Una noche de Halloween, sus compañeros retaron a la joven que demostrara su “valentía” entrando en el cementerio de noche. Para hacer constar que, efectivamente, había estado en el camposanto, debía dejar una nota en la última tumba del recinto, en la que constara la frase “yo estuve aquí”. A pesar de que le aterraba la idea, la chica accedió, pues no quería quedar mal delante de sus amigos.
Así que, esa noche, la joven saltó el muro y penetró en el cementerio. Caminó con paso rápido, muerta de miedo, por entre las tumbas, hasta que finalmente llegó a la última lápida del recinto. Con mano temblorosa pinchó la hoja con una chincheta para dejar constancia de su proeza. Pero, cuando ya iba a retirarse corriendo, la falda se le enganchó con algo extraño…
Al día siguiente, la muchacha no había regresado todavía a su casa.
Extrañados y un poco asustados, sus compañeros fueron al cementerio a buscarla. Y cuál fue su sorpresa al descubrir el cadáver de la joven sobre la tumba… la falda se le había quedado prendida de la chincheta, y ella, creyendo que era algo sobrenatural lo que la agarraba, había muerto de puro miedo.
4. El terrorista agradecido
Esta leyenda urbana cuenta con muchas ubicaciones, casi tantas como atentados terroristas se han cometido. Sin embargo, la base de la historia es siempre la misma: una mujer da limosna a un hombre que pide en la calle, y este, agradecido por el gesto, le dice que, como ha sido bondadosa, se lo pagará advirtiéndole que no acuda al lugar X el día Y. El lugar y el día varían dependiendo de la versión; unas veces es un centro comercial; otras, el transporte público…
5. La niña y el perro

Esta escalofriante leyenda circuló en España durante varios años a principios de los 2000. Como suele suceder en este tipo de historias, el argumento presenta variables, pero los protagonistas son siempre un perro y su dueño, que podía ser un adulto, un niño o una niña.
Una de las versiones que más se comentaron fue la de una niña que dormía siempre con su perro al lado de la cama. El can se acomodaba en el suelo y, cuando la chiquilla sentía miedo, le lamía cariñosamente el brazo que ella le extendía.
Una noche, la niña escuchó ruidos y arañazos, y supuso que era el perro que estaba haciendo de las suyas. Extendió el brazo y, al notar la lengua del animal, se relajó y se durmió. Al día siguiente, al despertar, se encontró horrorizada el cadáver ensangrentado del perro, y una frase en la pared que decía: “Entonces, ¿quién te lamió anoche?”.
En otras de las versiones, la niña no puede dormir por el repiqueteo de la lluvia. El perro, como siempre, la lame para calmarla. Pero cuando ella se levanta al día siguiente y acude al cuarto de baño, descubre espeluznada que lo que creyó que eran gotas de lluvia era en realidad la sangre del perro que chorreaba, pues alguien lo había matado y lo había colgado de la bañera…
6. Pechos que explotan
Esta leyenda es hija de una época en que los implantes de mamas empezaban a hacer furor. La historia es siempre la misma, aunque la protagonista varía según el país: en España le tocó a la presentadora y actriz Ana Obregón, pero en Italia el rol recayó sobre Brigitte Nielsen y, en Estados Unidos, en Pamela Anderson. La historia es que cualquiera de ellas subió a un avión y, cuando este volaba a considerable altura, uno de sus pechos explotó debido a la presión.
7. El perro, la mermelada y Ricky Martin
Los perros son unos habituales en las leyendas urbanas, pero no siempre relacionados con temáticas terroríficas. Famosísima es la leyenda urbana que circuló en el año 1999 en España acerca del cantante Ricky Martin y una fan suya; la historia tuvo tanta fuerza que el programa televisivo implicado en el bulo tuvo que desmentirlo públicamente, e incluso la policía y la Fiscalía del menor investigaron el asunto que, en realidad, nunca ocurrió.
Pero ¿qué contaba la leyenda para que levantara tanto revuelo? La trama gira en torno al programa de televisión Sorpresa, ¡sorpresa!, que se emitía en aquellos años en España y que gozaba de enorme éxito de audiencia. Cada día, se preparaban sorpresas en las que personajes famosos visitaban a sus fans.
Pues bien; en esta supuesta emisión del programa, el cantante Ricky Martin habría estado escondido en el armario de la habitación de una chica para saludarla en cuanto llegase. Y sí, la adolescente llegó; pero antes de que el cantante pudiera hacer nada, la joven se tumbó en su cama, se untó mermelada en sus partes íntimas… y llamó a su perro para que lamiera. En algunas versiones, en lugar de mermelada es chocolate o foie gras. Parece ser que esta leyenda llegó de Estados Unidos, pero en España caló tan profundamente que aún hoy en día existen personas que afirman haber visto la escena en televisión…
8. El fantasma del Hospital Materno Infantil de Granada
Quizá es una de las pocas leyendas urbanas con localización exacta: el Hospital Materno Infantil de la ciudad de Granada. Cuentan que, en 1985, una mujer preguntó en recepción por su madre, que había sido operada de un tumor. La recepcionista, solícita, le dio un pase y le indicó en qué habitación se encontraba.
Al cabo de unos minutos, la joven volvió a aparecer, y solicitó hablar con el médico. La recepcionista la mandó con la anestesista, pero al poco rato la joven apareció de nuevo en recepción, insistiendo en que no había sido atendida. Intrigada, la recepcionista llamó a la anestesista, que le confirmó que la chica estaba arriba, con ella.
Muy confusa, la anestesista hizo esperar en la sala de espera a la joven que estaba atendiendo y cerró con llave. Por su parte, la recepcionista volvió a enviar a la joven que estaba con ella al despacho de la anestesista. Nunca llegó. Cuando las dos abrieron la puerta de la sala de espera para desentrañar el misterio, la otra tampoco se encontraba dentro.
Hasta aquí, la historia ya es bastante perturbadora. Pero todavía hay más. Al día siguiente, la anestesista visitó a la señora que había sido operada y, de buen humor, le dijo que su hija les había gastado una buena broma. Y cuál fue su sorpresa cuando se enteró… que la joven había fallecido en un accidente de tráfico dos años antes.
9. Los fantasmas del metro de Madrid

Las leyendas urbanas españolas relacionadas con el metro son bastante usuales en las grandes ciudades. Sucede, por ejemplo, con la estación de metro barcelonesa de Rocafort, donde dicen que, por la noche, cuando ya está cerrada, se mueve gente y se escuchan ruidos. Otro caso conocido es el del metro de Madrid, escenario de esta leyenda urbana no muy conocida.
Una joven subió al último tren del día. En el vagón no había nadie más que ella y, enfrente, una mujer que la miraba fijamente, acompañada de dos hombres. La chica sintió un poco de miedo, pero intentó serenarse. En la siguiente parada subió un hombre que se sentó junto a ella. De repente, le susurró al oído que no mirara a la mujer y que se bajara inmediatamente con él en la parada siguiente. La chica así lo hizo, y al preguntarle por qué le había pedido aquello, el hombre le confesó ser médium, y que las tres personas que se sentaban ante ella estaban todos muertos.
10. La mercería de la calle Pelai (Barcelona)
Esta leyenda urbana es bastante antigua; se remonta a la década de 1970 y supuestamente sucedió en Barcelona. Parece ser que, en la calle Pelai (cerca de Plaza Cataluña), había una famosa mercería, en la que se rumoreaba que desaparecían clientas. La leyenda urbana sostenía que en los probadores existía un mecanismo que hacía que, cuando entraban a probarse lencería, el cubículo giraba por entero y la mujer quedaba atrapada. Parece ser que, luego, eran destinadas al harén de un jeque árabe…
El rumor fue tan insistente que hasta la policía tuvo que intervenir. Finalmente, se descubrió que era sólo un bulo, probablemente lanzado por tiendas de la competencia…
– Las historias más extrañas de EE.UU.
Estados Unidos de América es un país inmenso donde se pueden vivir experiencias únicas e inolvidables. Muchas de ellas están rodeadas de misterio y eso es lo que las hace tan especiales e irrepetibles. Este país es famoso por contar con numerosas leyendas urbanas y lugares enigmáticos repartidos a lo largo de todo el territorio nacional, desde Nuevo México hasta Pennsylvania, pasando por Oregon, Washington y Oklahoma.
– Roswell (Nuevo México)
Desde hace décadas se cree que en Roswell se estrelló un platillo volante, cuyos tripulantes fueron recogidos por militares estadounidenses. Se dice que en julio de 1947 un objeto desconocido cayó del cielo en las cercanías de la ciudad de Roswell, ubicada en el desierto de Nuevo México, para luego ser recuperado y ocultado por la Fuerza Aérea. Millones de personas acuden anualmente a este sitio para intentar ver más objetos voladores y constituye un lugar de culto obligado para los amantes de la ufología.
– Oregon Vortex (Oregon)
Esta atracción está emplazada al sur del estado de Oregon y según cuenta la leyenda, en una tierra considerada prohibida por los indígenas nativos de la zona. Se inauguró en 1930 y desde entonces los visitantes reportan que los objetos ruedan por las laderas de las montañas en sentido contrario, es decir, hacia arriba, y que se aprecian cambios en cuanto a la diferencia de estatura de dos personas dependiendo del lugar exacto en el que se paren. Estos fenómenos visuales desafían todas las leyes de la física y le confieren un aire de misterio a todo el lugar.
– Estelas rúnicas de Heavener (Oklahoma)

Estas piedras con inscripciones rúnicas son casi exclusivas de los países escandinavos debido a los asentamientos vikingos entre los siglos IV y XII, por lo que se cree que las estelas rúnicas de Oklahoma demuestran el paso de los vikingos por este estado sureño hace más de mil años. Estos vestigios no solo constituyen parte importante de la historia, sino que también permiten el contacto con la naturaleza, pues se encuentran ubicados en un hermoso parque boscoso lleno de árboles, ríos y cascadas.
– Mel’s Hole (Washington)
Según la leyenda urbana, hay una fosa muy cerca de Ellensburg, Washington que tiene una característica muy peculiar: carece de fondo. La descubrió un hombre llamado Mel Waters quien dijo originalmente que el agujero tenía una profundidad infinita y que tenía la capacidad de resucitar animales muertos. Hoy en día la búsqueda de este sitio sigue siendo de interés para muchos exploradores curiosos.
– Ringing Rocks Park (Pennsylvania)
Este parque se encuentra en Upper Black Eddy, un pueblo de Pennsylvania ubicado a orillas del río Delaware y casi en el límite con Nueva Jersey. Este peñasco de casi dos hectáreas de extensión contiene rocas con cualidades musicales, pues suenan a frecuencias que son perceptibles para el oído humano. Este misterioso espectáculo puede ser apreciado en el parque, pero si decide llevarse las piedras a casa, perderán todo el encanto que han venido deleitando a millones de visitantes desde el siglo XIX. Para explorar el área plenamente, le recomendamos alquilar un coche en Pennsylvania y explorar pueblos cercanos como Bethelehem y Allentown.
En su próximo viaje a Estados Unidos, si se encuentra en alguno de los estados mencionados anteriormente y quiere dedicarse a la investigación de fenómenos paranormales, vale la pena que visite alguno de estos lugares y viva una experiencia de otro mundo.
– Las 10 mejores leyendas rusas

Hablar de Rusia es hablar del país con mayor extensión geográfica del mundo, el cual ha sido escenario de una gran cantidad de importantes acontecimientos a lo largo de los tiempos.
Se trata pues de un país con una larga historia, el cual cuenta con sus propios mitos, leyendas y costumbres. Es por ello que a lo largo de este artículo vamos a hablar de una pequeña selección de los mitos, cuentos y leyendas rusas más conocidas.
1. La leyenda de la Matrioshka
Dice la leyenda que había una vez un humilde carpintero llamado Serguei el cual necesitaba madera para trabajar. Un día en que estaba teniendo dificultades para hallar una madera válida, halló un tronco perfecto el cual se llevó a casa.
Serguei no sabía qué hacer con él, hasta que un día le vino a la mente la idea de hacer una muñeca. La hizo con tanto amor y tan bella que tras acabarla no quiso venderla, y le dió el nombre de Matrioshka. El joven saludaba a su creación todos los días, pero un día y de manera sorprendente esta le devolvió el saludo.
Poco a poco fueron estableciendo una comunicación y buena relación, pero un día la muñeca le indicó su tristeza porque todas las criaturas tenían hijos, menos ella. El carpintero le dijo que si la quería debería sacar la madera de su interior, algo que ella aceptó.
Serguei hizo una copia de menor tamaño, a la que llamó Trioska. Pero con el tiempo Trioska tuvo también ganas de tener hijos, con lo que con parte de su madera hizo otra versión más pequeña: Oska. La situación se repitió con ella, con lo que Serguei elaboraría una muñeca más, esta vez con bigote y con aspecto masculino para que no tuviera instinto maternal. A este último le pondría de nombre Ka. Entonces, metió a cada uno de los muñecos dentro de su progenitora. Días después, sin embargo y para desesperación de Serguei, Matrioshka y toda su prole se marcharon y desaparecieron sin más.
2. Baba Yaga
Una de las criaturas más conocidas de las leyendas rusas y eslavas es la bruja Baba Yaga, una anciana mujer (si bien otras versiones la consideran una diosa) que habita los bosques. La leyenda dice que este ser, del que se dice que se alimenta de niños, dispone de dientes de hierro con los que fácilmente puede desgarrar la carne.
Sin embargo algunas de sus representaciones no son siempre negativas. Se dice que guarda las aguas de la vida y de la muerte, y habita en una casa la cual se desplaza con enormes piernas de pato y en cuya empalizada pueden verse numerosos cráneos humanos. También que rejuvenece cada vez que toma un té hecho con rosas azules, recompensando a quien se las trae. Se la considera la representante del límite entre la vida y la muerte.
3. El fantasma de Zhuzha
Una relativamente reciente leyenda rusa, centrada en Moscú, nos habla del amor y la muerte.
La leyenda nos habla de Zhuzha, una mujer que durante años había estado enamorada de un millonario. Un día, cuando paseaba por Kuznetski Most, oyó a un niño que repartía periódicos gritar que su amado se había quitado la vida. Justo cuando bajó de su carruaje y fue a buscar más información, fue arrollada y murió.
Sin embargo, pasaron los días y el chico que vendía los periódicos apareció muerto y estrangulado con una media de mujer, la que llevaba Zhuzha el día de su muerte. Al poco también murieron quienes habían publicado la supuesta muerte del millonario. Desde entonces han habido varios testimonios de en fantasma que recorre Kuznetski Most, en Moscú. Se dice sobre quien la ve que posiblemente tendrá la pérdida de una persona masculina cercana.
4. La leyenda de la dama de las nieves
Al igual que otros muchos pueblos que hacen frente a temperaturas gélidas, los rusos también tienen una leyenda que hace referencia al frío. En su caso además hace referencia a la infidelidad y a la traición. Se trata de la leyenda de Sgroya.
Esta en apariencia joven y atractiva mujer es un espíritu furioso que odia al género masculino debido al engaño que sufrió por parte su pareja, aunque en otras versiones es una deidad que castiga los actos de infidelidad.
Sgroya se aparece en los caminos ofreciendo sus atenciones a los varones que se cruzan con ella, seduciéndolos. De aceptar sus invitaciones y besarla, ella se volverá un témpano de hielo y llevará a su víctima a la muerte por congelación, o bien la hará enloquecer.
5. La leyenda de la ciudad de Kítezh

Algunas leyendas rusas nos hablan de la invasión que sufrieron en la antigüedad por parte de los mongoles. Concretamente, una de ellas hace referencia a la desaparición de la ciudad de Kítezh.
Según la leyenda, el príncipe Vladimir fundó dos ciudades, una llamada Maly Kitezh y otra que recibiría el nombre de Bolshói Kitezh. Sin embargo los mongoles invadieron la primera de ellas, haciendo durante el proceso prisioneros los cuales acabaron confesando cómo llegar a la segunda.
Una vez llegaron a sus cercanías contemplaron que esta ciudad no tenía ninguna muralla ni estructura defensiva, ante lo que atacaron de inmediato. Los desesperados ciudadanos rezaban por su salvación. Sin embargo, antes de que los asaltantes arribaran a la ciudad, está fue engullida ir las aguas, sumergiéndose en el lago Svetloyar y salvándola del ataque, además de hacerla invisible. Desde entonces se dice que solo los más puros pueden encontrar esta ciudad.
6. El príncipe Iván y Koschei el Inmortal
Cuenta la leyenda que el príncipe Ivan Tsarevitch prometió a sus padres, antes de morir, que buscaría esposo para sus tres hermanas. Estas son pretendidas por el Águila, el Halcón y el Cuervo, con los cuales se acaban casando y yendo a vivir.
Con el paso del tiempo el príncipe, solo, decide emprender un viaje con el fin de visitar a sus hermanas y cuñados. En su camino se encuentra con los restos de un ejército aniquilado, el cual había caído ante el poder de la guerrera Marya Morevna. El príncipe se encontró con dicha mujer, enamorándose y con el tiempo casándose y yendo a vivir al hogar de esta.
Sin embargo con el tiempo estalló una guerra en la que Marya Morevna decide participar, dejando al príncipe en su casa con la advertencia de que no abra su armario al existir en él un secreto que debe permanecer allí. Sin embargo el príncipe, curioso, decidió abrir dicho armario. En él encontró a un hombre encadenado llamado Koschei, el cual le pidió agua. Tras dársela, de pronto rompió sus cadenas y se desvaneció mágicamente, tras lo cual secuestró a la esposa del príncipe.
El príncipe decide ir en su busca, pasando en su camino por las casas de sus hermanas y cuñados y dejando tras de sí diversos objetos. Encontró el castillo de Koschei y se llevó a su amada, pero fue atrapado por el hechicero y su veloz caballo. Este vuelve a llevarse a Marya Morevna, perdonando al príncipe dado que le había saciado la sed cuando estaba encadenado.
El príncipe volvió a repetir el rescate dos veces más, siendo siempre atrapado por el brujo, y en la receta ocasión este terminó descuartizándole y lanzándole al mar.
Sin embargo, los cuñados de Iván observaron que los objetos que este les dejó, de plata, se oscurecieron, a lo que acudieron y posteriormente lograron devolverle a la vida gracias a las aguas de la vida y la muerte. El príncipe acudió entonces a Baba Yaga para que le otorgara un caballo más rápido que el de Koschei, a lo que la bruja decide que si consigue vigilar a sus yeguas tres días se lo daría, aunque en caso contrario lo mataría.
Este logró, con la ayuda de varios animales (los cuales le habían prometido ayudarle si no se los comía), su cometido a pesar de que la bruja lo había amañado. Sin embargo ella quería matarlo igualmente, algo que hizo que Iván robara el caballo y huyera.
Conseguido el corcel, Iván rescata a su esposa y durante la huida mata a Koschei con una coz de su caballo. Tras ello descuartiza el cuerpo y prende fuego a los pedazos. Ya libres, la pareja pudo volver a su hogar y vivir felices.
7. Los siete gigantes de los Urales
Una de las consideradas como maravillas naturales de Rusia es Man-Pupu-Nyor, la cual también tiene su propia leyenda.
Cuenta la leyenda que el pueblo mansi vivía en esas montañas.
El líder del pueblo tenía dos hijos, una de las cuales era una muchacha de la cual se enamoró uno de los gigantes de la zona, de nombre Torev.
Este le pidió al padre de ella joven su mano, pero el padre se negó.
Furioso, el gigante llamó a cinco hermanos y junto con ellos intentó raptar a la joven y empezó a atacar el poblado. Los habitantes huyeron, pidiendo ayuda a los espíritus. Al día siguiente el otro de los hijos del líder comandó un grupo de guerreros para hacerles frente, llevando el joven una espada mágico otorgada por los espíritus y un escudo.
El joven levantó la espada, y de ella surgió una luz que convirtió a los seis gigantes en piedra, pero por contra su uso implicaba que su portador también lo haría. Esto explica por qué son siete los montículos observables en los Urales.
8. La leyenda de la novia fantasma
Es probable que muchos de los lectores de este artículo hayan visto la película “La novia cadáver”, de Tim Burton. Lo que seguramente muchos no sabrán es que su historia está basada en gran medida en una leyenda o cuento ruso. Y este a su vez está basado en los asesinatos de mujeres judías cuando iban camino a su boda ya vestidas con el traje nupcial, así como el hecho de que existía la tradición de enterrar a los muertos con las ropas con las que habían muerto (con lo que estas mujeres asesinadas eran enterradas en sus vestidos de novia).
Dice la leyenda que un día un joven que iba a casarse viajaba junto a un amigo al pueblo donde se encontraba su futura esposa, encontrándose con una rama que se asemeja a un dedo. El joven y su amigo, jugando, colocaron el anillo de compromiso en la rama y posteriormente hicieron los votos y ensayaron los bailes nupciales. De pronto, la tierra se movió dejando ver que la rama en el fondo era un dedo, que formaba parte de un cadáver vestido de novia.
Este cadáver los miró expectantes y, observando que habían celebrado la boda, dijo que quería reclamar sus derechos como esposa. Ambos huyeron al pueblo de la futura esposa, acudiendo a los rabinos para preguntarles si el matrimonio era válido. Mientras los rabinos debatían, la muerta llegó junto a ellos y volvió a reclamar a su marido.
En ello llego también la novia viva del hombre, la cual se enteró entonces de la situación y lloró ante la posible pérdida de su pareja y sus hijos. Poco después los rabinos salieron, determinando que la boda era válida, pero también que los muertos no podían reclamar a los vivos. Fue ahora la novia cadáver la que lloró y sollozó su imposibilidad de formar una familia.
Pero la novia viva, compadeciéndose, se acercó y la abrazó, prometiéndole que viviría su sueño y tendría muchos hijos que serían de ellas dos además de del marido. Ello tranquilizó al espíritu, el cual terminó por descansar en paz y feliz a la par que la pareja pudo volver a casarse y con el tiempo tener descendencia, a quien contarían la historia del espíritu.
9. La isla de Buyan
La idea de un paraíso terrenal no es exclusiva de una o dos religiones sino que son compartidas por gran número de ellas, incluyendo rusos y otros eslavos
En este sentido, una de las leyendas más conocidas es la de la isla de Buyan. Esta isla sirve de refugio al Sol y a los vientos, así como a los viajeros. Además podemos encontrar también en esta isla las aguas curativas generadas gracias a la piedra Alaturi y a la doncella Zarya, la cual cose las heridas.
En la isla también guarda su alma Koschei el Inmortal, quién separó su alma de su cuerpo y la colocó en una aguja dentro de un huevo el cual está dentro de un plato que está dentro de un conejo, que a su vez está en un baúl que está enterrado en las reaoces de un árbol. Si alguien se hace con dicho huevo o aguja, tiene poder casi absoluto sobre el hechicero, dado que si fuera dañado Koschei moriría.
10. La leyenda de Sadko

Una de las leyendas rusas que hacen referencia a un período histórico aún anterior a la creación de Kiev es la bylina de Sadko, una antigua epopeya rusa y generalmente transmitida en verso.
La historia nos narra cómo un joven guslar (músico que toca el gusli, un antiguo instrumento tradicional ruso) procedente de Novgorod se ganaba la vida tocando, algo que hacía con gran habilidad. Sin embargo, llegó un momento en que otros músicos llegaron a la zona y poco a poco Sadko empezó a perder clientela, hasta el punto de dejar de ser contratado. Un día, entristecido por su pobreza y ante el hecho de que nadie le contrataba, empezó a tocar a orillas del lago Ilmen.
Tras acudir varias veces a tocar al Ilmen, un día se le apareció el dios de las aguas del lago. Este le dijo que le había escuchado tocar y quería ayudarle en su difícil situación. Le propuso que la próxima vez que fuera a la ciudad y le llamarán para trabajar, debía asegurar que en el lago existían peces con aletas de oro, y apostar con los mercaderes sobre que estos existían. El joven así lo hizo, y para sorpresa de todos cuando el joven y los que habían apostado en su contra zarparon en una barca para pescar encontraron que, efectivamente, al recoger las redes consiguieron coger una gran cantidad de peces de oro.
Con los peces y las ganancias obtenidas por la apuesta, el joven no tardó en hacerse un mercader de gran riqueza. Sin embargo una noche que volvía en barco, el joven volvió a tocar su música. Las aguas se agitaron, furiosas y apunto de hundir el barco. Sadko pensó que el dios de las aguas quería que compartiera sus ganancias (gracias a él ganadas), por lo que arrojó diversos barriles con riqueza sin que ello tuviera ningún efecto. Los marineros repusieron qué tal vez el dios quería un sacrificio humano, y tras sortearlo en varias ocasiones siempre le tocó a Sadko.
El joven se arrojó al agua y se encontró con el dios, que quería que tocara para él en su palacio. Allí, la música de Sadko hacía bailar al gigante con gran frenesí. Mas un día llegó un anciano al palacio mientras el joven tocaba, y le indicó que el poder del baile del dios estaba provocando grandes marejadas. Sadko decidió dejar de tocar para evitarlo, rompiendo las cuerdas como forma de justificarse.
Tras ello pidió al dios volver a su tierra, a lo que el dios terminó por ceder. En algunas versiones el dios del lago intenta ofrecerle una esposa para que se quede, a lo que tal y como el anciano le advirtió puedo zafarse escogiendo a la última y más joven de sus hijas, con la cual no consumó y tras lo que la deidad lo liberó de su servicio.
– Las 10 mejores leyendas chinas (y su significado)

Oriente siempre ha sido para los occidentales una tierra misteriosa y bella, de hermosos parajes y culturas muy diversas y antiguas. Uno de los países que en este sentido siempre ha despertado mayor fascinación y que a su vez ha tenido mayor impacto y relación con Europa a través de la historia es China, ya desde tiempos de Marco Polo e incluso desde la Edad Antigua.
Este país tiene una cultura milenaria en la que a través de los tiempos se han elaborado grandes mitos y tradiciones. De cara a ejemplificar esta riqueza y comprender un poco más de su idiosincrasia a lo largo de este artículo vamos a ver varias leyendas chinas, con su explicación.
1. La leyenda del Rey Mono
Una de las grandes leyendas de China, y probablemente de las más conocidas a nivel mundial, es la leyenda del Rey Mono. Este personaje tiene una historia muy amplia, la cual nos habla de la búsqueda de la inmortalidad.
El Rey Mono Sun Wukong nació de una piedra mágica, procedente del caos, en las montañas Huāguǒ-shān. Tras unirse a un clan de simios, Sun Wokong demostró su valor lanzándose por una cascada y hallando tras ella un nuevo hogar para los monos, los cuales le nombraron rey. Sin embargo, el Rey Mono se hizo consciente tras la muerte de un semejante que algún día le llegaría la hora, con lo que decidió partir en búsqueda de la inmortalidad, disfrazándose con ropas humanas.
Tras partir encontraría a un gran maestro budista, el cual pese a sus reticencias iniciales termina por acogerle, darle su nombre y mostrarle grandes habilidades como la capacidad de transformarse o de dar impresionantes saltos de casi un centenar de kilómetros.
Pero un día, y tras ver cómo el Rey Mono utilizaba sus dones como un espectáculo, el maestro decidió echarlo del templo. Tras acabar su formación este ser realizó numerosos viajes con el fin de alcanzar la inmortalidad. Entre ellos destaca el viajar al Palacio del Rey Dragón del Mar del Este, de donde robaría la vara Ru Yi Bang que mantenía el equilibrio de los mares que posteriormente se convertirá en su arma (algo que generó graves cataclismos) y con la cual obligó a los grandes Reyes Dragón a darle equipamiento mágico. También viajó al Inferno para tachar su nombre y el.del resto de monos del libro de la vida y la muerte.
Es entonces cuando para intentar controlarle el emperador de Jade decide llevarlo otorgarle un título nobiliario. Primero le otorga el título de Protector de los Caballos de los Establos Imperiales, pero tras un conflicto decide agregarle el de Guardián del Huerto del Durazno de la Inmortalidad. Aún así, cuando le es negado el acceso a un banquete en honor a la Emperatriz Sun Wukong enfurece y decide robar los duraznos de la inmortalidad y las píldoras de la inmortalidad del señor Daoista Laozi, destruyendo también el huerto.
Luego, el emperador envía cien mil guerreros para detenerle, pero el Rey Mono logra derrotarlos. Finalmente es capturado y se ordena su ejecución, pero tras consumir las píldoras y duraznos de la inmortalidad, nada podía matarlo. Sun Wukong fue encerrado en el Horno de los Ocho Trigramas, donde ardió hasta que el instrumento explotó. Pero ello no bastó para acabar con él.
El emperador solicitó la ayuda de Buda, quién desafío al Rey Mono y apostó con él que era incapaz de saltar más allá de la palma de su mano. Si lo lograba sería nombrado emperador, y si no, sería encerrado. Sun Wukong aceptó la apuesta y saltó, hasta lo que él creyó era el fin del Universo en la que sólo podía ver cinco columnas. Orinó en ellas para marcar hasta donde había llegado. Al bajar, sin embargo, descubrió que esos pilares eran los dedos de Buda; había perdido su apuesta. Intentó escapar, pero Buda lo selló en la Montaña de los Cinco Elementos por toda la eternidad.
Siglos más tarde sería liberado por el monje Tang, a quien ayudaría en su viaje para recuperar las sagradas escrituras para China (eso sí, y con la ayuda de una banda a mágica que hacía que el monje pudiera generarle gran dolor en caso de necesidad).
2. La leyenda de la perla del dragón
Los dragones son criaturas muy admiradas en China. En este país suelen ser criaturas de gran poder pero también de gran sabiduría, a menudo vinculados con el clima. Sin embargo también pueden encontrar placer en las posesiones materiales, algunas de las cuales han sido codiciadas por el hombre. Tal y como ocurre en esta leyenda.
Dice la leyenda que hubo una vez un dragón que habitaba en la isla Kinabalu, el cual era generalmente pacífico y que quería y jugaba lanzando al aire y recogiendo una enorme perla la cual era su más valiosa posesión.
Esta era codiciada por muchos, y llegó un momento en que el emperador quiso incorporarla a su tesoro. Para ello encargó a su primogénito la tarea de hacerse con ella, embarcándose junto a su tripulación. El joven príncipe elaboró un plan para hacerse con la perla, solicitando a sus hombres que le hicieran una cometa capaz de soportar el peso de en hombre adulto y una linterna.
Cuando dicha cometa estuvo construida, el príncipe esperó a que fuera de noche para que el dragón se durmiera y con la ayuda del cometa pudo volar hasta la posición del dragón e intercambiar la perla por la lámpara. Tras ello fue recogido por la tripulación. Empero, el dragón pronto despertó y hecho una futura se abalanzó sobre el barco del príncipe con el fin de reclamar su posesión.
El príncipe y sus marineros, desesperados ante el ataque de la sierpe, decidieron cargar los cañones y disparar. Con el primer tiro el dragón pensó que estaban arrojando su perla, con lo que corrió a atraparla, pero el peso de la bala le arrastró hacia abajo, cayendo al mar. El príncipe logró volver a su hogar con la joya, que se convirtió en parte del tesoro imperial, y con el tiempo se volvería el nuevo emperador.
3. La leyenda de los amantes mariposa
Algunas de las leyendas existentes en China nos hablan de una visión más moderna de la tradicional para la época en que se escribieron.
Nos hablan de la búsqueda del amor verdadero por encima de imposiciones familiares, así como de la búsqueda del saber en una población que por aquel entonces no tenia permitida la escuela: la mujer.
Dice la leyenda que hubo en la antigüedad una joven de nombre Zhu Yingtai la cual tenía el profundo deseo de aprender, tener una educación y obtener conocimiento.
Pero por aquel entonces la mujer no tenía permitido el acceso a la educación más allá de la recibida en el hogar paterno, con lo que la inteligente muchacha decidió disfrazarse como un hombre para poder cumplir su sueño.
De este modo y con el consentimiento de su progenitor la joven pudo iniciar sus estudios. Durante su formación conoció a otro joven, Liang Shanbo, con el que compartiría habitación durante años y con el que iniciaría una amistad que poco a poco se haría cada vez más profunda. Tanto, que Zhu Yingtai terminó por enamorarse.
Sin embargo un día Zhu Yingtai recibiría la noticia de que su padre había enfermado y que había de volver a casa. La joven entregó a una de sus formadoras un abanico con el propósito de que llegado el momento se lo entregara a Liang Shanbo y le contara que deseaba casarse con él.
Tras ello, la joven se dispuso a volver a casa, y Liang Shanbo la acompañó. Zhu Yingtai intentó por el camino hacerle ver quién era realmente, sin éxito. Sin saber que hacer, la joven le intentó convencer de casarse con una supuesta hermana gemela. El joven terminó aceptando conocerla tiempo después, y tras haber acompañado un trecho a Zhu Yingtai se separó de ella para volver a sus estudios.
Al llegar al hogar la joven vio que su padre estaba recuperado. Pero también halló una mala noticia: su padre había concertado un matrimonio para ella. Tiempo después Liang Shanbo recibió el abanico y adivinó quien era Zhu Yingtai, con lo que acudió raudo a visitar a Zhu Yingtai y su familia. Sin embargo allí la joven le contó lo sucedido. Ambos lloraron y se juraron amor eterno, ante lo que el padre terminó por echar al joven. Liang Shanbo volvió a su hogar y al cabo de poco tiempo enfermó y murió.
Cuando llegó la fecha Zhu Yingtai tuvo que prepararse para su boda concertada, y mientras la llevaban en palanquín al lugar donde se oficiaria la comitiva encontró una tumba. Una tumba con el nombre de Liang Shanbo. La mujer se acercó y lloró por el amor perdido, pero de pronto la tumba se abrió a la par que apareció una gran tormenta. Zhu Yingtai sonrió y se lanzó al interior de la fosa.
Cuando lo hubo hecho la repentina tormenta amainó, y los miembros de la comitiva nupcial pudieron ver cómo de la tumba surgían dos hermosas mariposas, en las que habitaban las almas de Zhu Yingtai y Liang Shanbo, que se alejaron volaron juntas por siempre jamás.
4. La creación del Universo
Uno de los tipos de mitos que podemos observar en casi todas las mitologías y culturas hacen referencia a algo que ha despertado la curiosidad de la humanidad desde el principio de ella tiempos: cómo se formó el universo. La mitología china nos ofrece en este sentido la leyenda de Pangu o P’an-Ku como posible explicación.
Dice la leyenda que al principio sólo existía el caos, estando cielo y tierra Unidos y concentrado el universo en un huevo negro. Dentro de él dormía un único ser, Pangu o P’an-Ku. Cuando esté ser despertó se encontró atrapado en el huevo, con lo que procedió a romperlo. Ello hizo que parte del huevo, la más ligera y clara, saliera despedida y conformidad el cielo, mientras que la parte inferior y más oscura conformaría la Tierra. El gigantesco ser tendría la cabeza en el Cielo y los pies en la Tierra, y con el paso de los milenios ambos se irían agrandando.
Tras ello, nacieron también cuatro seres: el Dragón, el Feng Huang (semejante al fénix), la Tortuga y el Qilin. Uniendo fuerzas con Pangu, formaron las estaciones y los cinco elementos.
Pero P’an-Ku no era inmortal, y llegó un momento en que murió. Su muerte daría luz a una gran cantidad de elementos del mundo: de su aliento surgió el viento y sus ojos se tornarían el Sol y la Luna. Su barba las estrellas y sus huesos los minerales. Sus extremidades configurarían los pilares que separan el Cielo y la Tierra, y su sangre los mares.

5. Nüwa y la creación del hombre
En la antigüedad China poseía también una serie de antiguos dioses creadores, a menudo relacionados con la jerarquía imperial. Una de ellas es Nüwa, la primera deidad, un ente femenino que entre sus múltiples atribuciones algunas leyendas consideran la creadora de la humanidad.
Dice la leyenda que una vez creado el universo y las estrellas, los mares y las montañas, los bosques y los animales, nació también la primera diosa, Nüwa. Se trataba de un ser de torso hacia arriba humano y de torso hacia abajo dragón con la habilidad de transformarse. Esta deidad viajó por el mundo, asombrándose ante sus maravillas.
Sin embargo, la deidad consideró que al mundo le faltaba vida, hasta el punto que ella misma se sintió sola tras un tiempo. Tras pararse delante de un río, pudo ver sobre al agua su reflejo y empezó a pensar en crear seres semejantes a ella misma. Empezó a extraer barro y darle forma hasta lograr algo una forma que le gustara. Le dio piernas y brazos, y cuando por fin culminó su obra decidió insuflarle vida. Así nació el primer ser humano.
La diosa empezó a crear más y más personas, pero viendo que necesitaría muchas para poblar el mundo decidió colocar una caña de mimbre con el fin de remover el barro, para que cuando se extrajera surgieran pequeños fragmentos que a su vez se transformarían en otras personas. Asimismo, y dado que no les había dado el don de la inmortalidad, creo al hombre y la mujer para que pudieran concebir y generar más seres con los que poblar el mundo.
6. La leyenda de Gun y Yun y la gran Inundación
La cultura China, al igual que otras muchas de gran antigüedad, poseen leyendas que nos hablan de una gran inundación a nivel universal. Originalmente se consideraba que la Tierra era plana mientras que el Cielo era esférico, siendo sujetado el segundo por cuatro pilares que permitían el equilibrio y funcionamiento de ambos mundos. En base a esto existe una leyenda que nos habla de Gun, el héroe que robó la tierra, y su descendencia.
Dice la leyenda que hubo una vez una gran guerra en los Cielos entre el dios del agua Gong Gong y el dios del fuego Zhuan Xu, siendo el primero derrotado y en su rabia dándole un poderoso cabezazo a una montaña el cual llegó a derribarla. Pero esta montaña era una de los cuatro pilares que sostenían el cielo, lo que provocó una inclinación tal de este que afectó a las aguas del mundo. Ello condujo a una inundación que anegó toda la tierra conocida y provocó graves problemas para la subsistencia humana.
Viendo esto el emperador Yao ordenó a Gun intentar parar los efectos de la gran inundación, para lo que le quitó al dios del Cielo el secreto del xirang (suelo sagrado que crecía y se multiplicaba por sí mismo). Gun usó dicho poder para crear en los terrenos inundados embalses, gracias a que la tierra crecía a la misma velocidad que el agua hasta el punto de bloquear su paso. Pero el dios del Cielo reclamó el xirang y ordenó al dios Zhu Rong recuperarlo. Gun recogió todo el terreno que había creado (con lo que las aguas volvieron a anegar las áreas antes salvadas) y lo escondió. Tras casi una década intentando sin éxito parar a inundación con este método, y con la llegada de un nnuevo emperador, Gun fue encarcelado en el monte Yu Shan y finalmente fue ejecutado.
Sin embargo tras tres años su cuerpo permanecía incorrupto, algo que provocó que Zhu Rong le abriera un tajo en el vientre para ver qué ocurría. De allí surgió Yun, hijo de Gun. A él se le asignó también el mismo deber que a su padre, pero en su caso acabó comprendiendo que no bastaba con parar las aguas: generó con la ayuda de varios seres celestiales canales que permitieron drenar las aguas y tras trece años (en los cuales no visitó su casa por el miedo a perder la concentración) logró lo que su padre no había podido.
7. La leyenda de la Dama Serpiente Blanca

El amor prohibido es otra de las temáticas que puede verse en muchas leyendas chinas, siendo una de las más conocidas la de la Serpiente Blanca. Además también nos habla de no generalizar nuestras creencias, a partir de la visión de una serpiente benévola y amorosa.
Dice la leyenda que en el monte Emei vivían dos grandes serpientes, una blanca y una verde, las cuales contaban con poderes mágicos. Con ellos se transformaron en mujer y exploraron la región. Un día Serpiente Blanca, tomando el nombre de Bai Suzhen, encontró a un joven llamado Xu Xien en el camino. El contacto entre ambos dio lugar a un profundo amor, casándose ambos en poco tiempo y abriendo una botica entre ambos.
Pero un día, un sacerdote llamado Fa Hai le indicó a Xu Xien que su esposa era un demonio serpiente. Inicialmente no le creyó, pero durante unas celebraciones la mujer accedió a beber vino para no disgustar a su marido. Ello le hizo perder el control, algo que provocó que corriera a su habitación y allí se tranformara. Cuando Xu Xien entró y la vió como Serpiente Blanca, murió de terror. Ello hizo que la gran Serpiente empezará la búsqueda de hierbas mágicas capaces de devolverle a la vida, unas hierbas que el dios de la longevidad le concedió al compadecerse de su situación.
Vuelto a la vida, Xu Xien inicialmente pensó que había vivido una alucinación, pero acabo por acudir al templo de Fa Hai y hacerse sacerdote. Bai Suzhen acudió con su hermana a buscar a su marido, algo que tras negarse Fa Hai desencadenó un combate mágico en el que las damas hicieron que las aguas anegasen el templo a la par que el monje generaba tierra que impedía que ello sucediera. Estando la Serpiente Blanca embarazada y sus fuerzas menguadas, las Damas Blanca y Verde se retiraron.
Pero llegó el tiempo en que Bai Suzhen dió a luz y Xu Xian decidió visitarla y conocer a su hijo. Allí la mujer le confesó a su marido la verdad. Aprovechando el momento Fa Hai lanzó un hechizo que hizo que la Dama Blanca quedase atrapada en un recipiente de oro, arguyendo que su unión con un mortal estaba prohibida.
Sin embargo, con el paso del tiempo la hermana de la Dama Blanca, la Dama Verde (su forma humana llamada Xiao Qing) consiguió un mayor poder y logró liberar a su hermana y que el sacerdote fuera devorado por un cangrejo. Con ello la pareja pudo volver a reunirse, esta vez aceptándose y amándose tal cual eran.
8. La leyenda de Jing Wei
Algunas leyendas chinas tienen un fondo triste, pero que a su vez nos hablan de esfuerzo y perseverancia. Ejemplo de ello es la leyenda de Jing Wei, un ser mitológico que aprendió a aborrecer el mar e intenta secarlo por todos los medios.
Cuenta la leyenda que hubo una vez una joven princesa llamada Nu Wa (en honor a la deidad), hija del emperador Shen Nong. La joven amaba el mar y navegar por sus aguas, algo que hacía con habilidad y pasión y con la confianza de que nada malo le habría de pasar en ellas. Pero un día la corriente se llevó su barca, con tal suerte que estalló una tormenta y las grandes olas le provocaron hundirse y morir.
Sin embargo, su alma volvió al mundo en forma de Jing Wei, una hermosa ave en la que el antiguo amor por el mar se había transformado en un profundo odio al haberla matado. Y quiso vengarse. Acudió al mar y le comunicó que tenía intención de acabar con él, algo de lo que este se burló.
El ave se dirigió entonces a tierra firme, y allí recogió todo lo que pudo para arrojarlo a las aguas y de este modo llenar el mar de tal modo que nadie más pudiera ahogarse, dispuesta a emplear todo el tiempo que fuera necesario, aunque fueran miles de años. Y ello es algo que la joven sigue haciendo día a día, llevando y arrojando con gran perseverancia todas las piedras, ramas y elementos que puede para lograr secarlo.
9. La leyenda de los cuatro dragones
El dragón es un animal mitológico de gran popularidad en China, siendo un ser profundamente asociado a la cultura y vinculado a las lluvias y al río. Además de la leyenda de la perla del dragón estos seres forman parte de otras muchas, incluyendo algunas que hacen referencia al origen de los principales ríos de China.
Dice la leyenda que antiguamente no existían ríos ni lagos en China, sino únicamente el mar. En él vivían cuatro grandes dragones: el Negro el cual adoraba volar por el aire, el Perlado el cual era dueño del fuego, el Amarillo enfocado en la tierra y el Gran Dragón que adoraba el agua.
Estos seres volaban y eran felices, hasta que un día vieron como en la tierra los seres humanos suplicaban a los dioses por la lluvia, sin la cual no podrían obtener cosechas para alimentarse. Los dragones, apenados, decidieron acudir al Emperador de Jade y le pidieron que hiciera llover. Este se irritó por su intromisión, pero prometió hacer llover al día siguiente y les dijo que volvieran al mar.
Sin embargo ni al día siguiente ni muchos días después cayó una sola gota de lluvia, algo que aumentó la desesperación de la humanidad. Los dragones se entristecieron ante la falta de actuación del emperador y su despreocupación para con el hombre. Visto que el emperador no iba a hacerlo, los dragones decidieron pasar a la acción. El Gran Dragón propuso tomar el agua del mar y arrojarla desde el cielo para regar los campos, algo que los cuatro hicieron con premura.
Pero el dios del mar avisó al emperador de Jade, que se enfureció al no haber contado con su permiso y mandó apresar a los dragones. El emperador ordenó al dios de las montañas que pusiera una montaña sobre cada uno de ellos con el fin de aprisionarlos por siempre. No arrepintiéndose de sus actos, los dragones se transformaron los ríos Yangtzé, Heilongjiang, Huanghe y Zhujiang.

10. La leyenda de las lágrimas de Meng Jiang Nü
Una famosísima leyenda tradicional china nos habla del poder del amor y la rabia ante la muerte de los seres amados, además de hacer referencia a las duras condiciones y los riesgos que corrieron los constructores de la Gran Muralla China.
Dice la leyenda que en la época en que la dinastía Qin ostentaba el poder en China y la Gran Muralla estaba en construcción, dos familias fueron separadas por esta: Los Meng y los Jiang. Estas, de cara a simbolizar su amistad, plantaron dos plantas trepadoras (una por cada lado) para que estas se encontraran arriba. Una vez unidas las plantas, ambas familias vieron que dicha unión había producido un enorme fruto.
Ambas familias discutieron de quien era, pero decidieron partirlo por la mitad de manera equitativa. Sin embargo, dentro del fruto encontraron una niña, que decidieron criar de manera conjunta con el nombre de Meng Jiang Nü. Esta chica creció y se hizo mujer, y un día conoció a un hombre de nombre Wan Xiliang el cual estaba siendo perseguido para ser ejecutado (dado que un sabio le había dicho al emperador que sacrificar a diez mil hombres evitaría el derrumbe de partes de la muralla, y el nombre Wan significa precisamente diez mil). Tras contarle la situación ella decidió ocultarle en su caso, pero con el paso del tiempo ambos se enamoraron y finalmente se casaron.
Pero precisamente el día de la boda Wan Xiliang fue capturado. En principio se le obligó a realizar trabajos forzados: participar en la construcción de la Gran Muralla China. Meng Jiang Nü no perdió la esperanza y esperó que su esposo volviera a ella. Sin embargo, al llegar el invierno este no regresó. La mujer procedió a tejer ropa para que su marido pudiera resguardarse del frío, para a continuación llevarla al lugar de la Gran Muralla en que en principio debía estar Wan Xiliang.
Sin embargo al llegar le esperaba una muy mala noticia: durante la construcción, el hombre había muerto y había sido enterrado en algún lugar de la Gran Muralla. La mujer lloró y lloró durante tres días y noches con tal fuerza que la Muralla se apiadó de ella, dejando que alrededor de 400 kilómetros de esta se hundieran. Entre ellos se encontraba el lugar donde Wan Xiliang estaba enterrado, algo que permitió que la mujer pudiera volver a ver a su amado.
(Bibliografía: Página de Turismo Buenos Aires – Psicología y Mente(S.R.Comas/O.C.Mimenza) – Hertz .
nuestras charlas nocturnas.
Arqueólogos en India Descubren Antiguas Lapides de Héroes que cuentan Épicas batallas y Honorables fallecidos…

En toda la India se encuentran piedras intrincadamente talladas de héroes antiguos. Estos marcadores de piedra decorados sirven como monumentos para muertes honorables, en conmemoración de los héroes caídos y feroces guerreros que se sacrificaron con el fin de proteger la vida y la tierra.
Arqueólogos en Andhra Pradesh han encontrado dos piedras de héroes que datan del noveno y décimo siglo a.d. y que todavía se utilizan en el culto local durante las fiestas.
Las análisis de las piedras ha sido comunicadas a Ancient Origins por el asistente arqueólogo Konudula Ramakrishna Reddy del Servicio Arqueológico de la India, que pasó tiempo en Chagalammari, Distrito de Kurnool, durante la realización de investigaciones sobre las prácticas políticas y culturales de las sociedades antiguas.

K. Reddy y el equipo de investigación encontraron, examinaron y fotografiaron dos piedras de los héroes; una en un campo al este de la aldea Gotlur, y la otra en el centro del pueblo de Nelampadu.
La tradición de conmemorar con “Rocas de los Héroes” (Veera Sila, o Virgal) en la India data entre el siglo III antes de Cristo y el siglo 18 de nuestra era. Estas estelas de piedra son adornadas con una variedad de tallas, incluyendo figuras e inscripciones, y con frecuencia tienen también una narración de una batalla épica.
Fueron colocadas en memoria de monarcas, jefes, soldados, santos del pueblo y miembros respetados de la sociedad, especialmente a los que habían muerto en hechos concretos: durante las redadas de ganado, en el tiempo que protege la virtud femenina, en el seguimiento de las órdenes de un líder, o durante la defensa de su tierra. Las piedras también cuentan de marineros que lucharon ferozmente, y de viudas que cometieron la inmolación de Sati.
La batalla de un héroe es narrada por lo general a través de una imagen y el texto tiene un formato multi-panel.
Escribe The British Library, «Una piedra de los héroes se suele dividir en tres paneles, pero a veces, si la historia lo justificaba, en cuatro o cinco. El panel superior representaría el tema de adorar a una deidad, por lo general una linga de Shiva, el panel central suele representar el héroe que está soportado al cielo por apsaras o ninfas celestiales, a veces sentados en un palanquín o un santuario, y los paneles inferiores mostrarían escenas de batalla o robos de ganado (con cabezas de ganado). «
Las piedras pueden ser encontradas solas o en agrupaciones.
La piedra de un héroe en Gotlur fue localizada en un campo al este de la aldea junto a un depósito de agua. K. Reddy informa que la comunidad Boya (los Boyas eran cazadores y guerreros en la antigüedad) adoraba la piedra cada mes de octubre, durante el festival Dussera, haciendo ofrendas de cabras, ovejas y pollos.

El único guerrero de la piedra es nombrado como Onti Verudu por los lugareños. Esta talla de piedra arenisca muestra la figura de pie de un guerrero masculino, adornado con «una diadema, pendientes, y collares», informa K. Reddy.
El guerrero sostiene una daga en la mano izquierda; en la derecha esgrime un arma con doble extremo, con cuchillas curvas individuales. Un cuchillo pequeño se ve atado en su cintura y se ven claramente los pliegues decorativos de sus vestidos más bajos. La parte de la piedra por debajo de los tobillos de esta figura es ocultada debajo de la tierra.
Los investigadores han determinado las características iconográficas del estilo de material y de la ropa, los ornamentos y el armamento, que resalen a la fecha entre los siglos IX y X dC, durante la dinastía Chola Renati que gobernó esta área en ese período.

A tan sólo tres kilómetros del pueblo Gotlur, otra escultura ha sido encontrada en Nelampadu. En esta losa de pizarra, las tallas no han resistido y los detalles no se distinguen tan fácilmente.
«El héroe se ve montado en un caballo al galope; él controla el caballo con la mano derecha y tiene un arma en la izquierda «, dice K. Reddy.

El caballo se alza con patas delanteras levantadas. Una palmera se puede ver detrás del caballo y también las hojas de una palma se observan por encima de la cabeza del caballo. El piloto se sienta en una silla de montar y sus piernas están en estribos. K. Reddy sugiere que la representación de la silla y del freno son una adición interesante a la talla. A continuación hay una figura que parece ser un perro.
Los arqueólogos creen que en base a las características estilísticas, al vestido del jinete, y al uso de la silla y del freno en el caballo, esta piedra es del mismo período de la piedra Gotlur – alrededor del siglo IX y X dC, durante el reino feudal Renati Chola.
Los caballos y los perros no son características poco comunes en las piedras con gente honorable. El autor Upinder Singh señala en «A History of Ancient and Early Medieval India» que en las piedras se les dió un lugar de honor a los animales que perdieron sus vidas heroicamente.
«Una inscripción de Gollarahatti está escrita en memoria de un perro de caza llamado Punisha, que murió después de matar a un jabalí, mientras que otra en Atkur conmemora la muerte de un perro llamado Kali, muerto luchando contra un jabalí durante una cacería. Una inscripción del siglo 12 en Tambur llora la muerte del loro de un rey de la dinastía Kdamba de Goa. El loro fue comido por un gato en el palacio y la inscripción nos dice que el rey estaba tan lleno de dolor por este evento que se suicidó», escribe Singh.

K. Reddy concluye que es muy notable el hecho de que la población local todavía sigue adorando las piedras durante las fiestas.
Además de sus hermosas tallas e ilustrativos, estas piedras de la India ofrecen la oportunidad de aprender mucho acerca de las creencias, las tradiciones y la cultura de las sociedades antiguas.
nuestras charlas nocturnas.
¿Conoces la historia del monasterio de Santa María Guadalupe? …

Muy Interesante(G.A.Caballero) — El monasterio de Santa María de Guadalupe es, sin duda, la casa religiosa más célebre que ha tenido la orden de San Jerónimo. A lo largo de los siglos, los frailes de esta orden engrandecieron un santuario mariano con un complejo monástico de gran poder económico y político y un enorme valor espiritual y artístico que le mereció ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993.
La importancia del monasterio de Santa María de Guadalupe solo se puede entender conociendo su historia y la estrecha relación que siempre mantuvo con la realeza. Sin embargo, la primera causa de la relevancia del santuario de Guadalupe es anterior a la existencia del propio monasterio jerónimo, y radica en la devoción popular a la advocación de Santa María de Guadalupe.
Si bien, hoy día, es un centro urbano considerable, a finales del siglo XIII la zona del río Guadalupe o Guadalupejo (que desemboca en el Guadiana) era un lugar relativamente recóndito y despoblado, donde los pastores de localidades como Cáceres o Trujillo llevaban su ganado a pastar, en una tierra no muy alejada de la peligrosa frontera con el mundo musulmán.

Pero, este paraje adquiere notoriedad cuando, según cuenta la tradición, un pastor recibió allí la aparición de la Virgen María, encargándole llevar el mensaje de que se desenterrara su imagen, oculta allí por siglos, desde que unos clérigos la escondiesen tras la invasión islámica.
A principios del siglo XIV ya existía un modesto santuario con la imagen de la Virgen María, que despertaba gran devoción entre los extremeños y allende Extremadura.
Con el discurrir de los siglos, este santuario se convertiría en uno de los centros de peregrinación más importantes de toda la península ibérica.
Y, no es casualidad que los misioneros y conquistadores que marcharon a América (muchos de ellos oriundos de aquella región) llevaran esta devoción al Nuevo Mundo, de manera que dio nombre a una de las primeras y mayores devociones marianas de la América Hispana: la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, en México.
Por lo tanto, la importancia del santuario de Guadalupe se debió, en primer lugar, a la devoción popular.
– Orígenes del monasterio de Santa María de Guadalupe
Pero el monasterio de Santa María de Guadalupe no habría podido alcanzar la significación histórica que tiene sin el apoyo incondicional de la realeza.
El rey Alfonso XI de Castilla (1312- 1350) fue el primer rey en manifestar gran devoción a Santa María de Guadalupe, apoyando la reconstrucción del templo y dotándolo de sustento económico. Esta devoción se vio muy reforzada cuando, en 1340, el rey se encomendó a la Virgen de Guadalupe antes de acudir a hacer frente a la ofensiva islámica del emir de Granada y el sultán meriní de Marruecos.
Alfonso XI pudo derrotarlos en la decisiva batalla del Salado y no dudó en adjudicar la victoria a la intercesión de Santa María, en su advocación de Guadalupe. Alfonso pidió, entonces, al papa la creación de un priorato secular (un centro eclesiástico llevado por capellanes bajo la autoridad de un capellán principal o prior) que estuviese bajo el Patronato Real, lo que significaba que el rey podía intervenir activamente en la elección del prior y en los asuntos del priorato.

Desde el punto de vista religioso, el centro dependería del arzobispo de Toledo.
El papa concedió estas gracias eclesiásticas y Alfonso XI procedió a engrandecer el templo y proveyó al monasterio de Santa María de Guadalupe de grandes extensiones de tierras de dehesas, a costa de los concejos de Trujillo y Talavera.
De este modo, el priorato podría gozar de una gran independencia económica respecto a los dominios circundantes.
Con el discurrir de los años, este patrimonio se agrandó con donaciones, permutaciones y ,sobre todo, compras de tierras por parte de los responsables del monasterio de Santa María de Guadalupe.
El rey también creó la Puebla de Guadalupe, el centro urbano en torno al santuario donde acudirían a vivir personas dedicadas al mantenimiento del lugar y la atención de los peregrinos.
El hijo de Alfonso XI, Pedro I (1350-1369), también mostró devoción al santuario y continuó concediéndole dádivas y privilegios. En aquellos años surgió, en Castilla, un movimiento de eremitas, hombres que decidían apartarse del mundo e ir a vivir en regiones silvestres y remotas para dedicarse a la oración y la meditación. Su modelo era el Padre de la Iglesia de San Jerónimo, que había llevado siglos atrás una vida retirada en Palestina.
Un noble próximo al rey Pedro I, Fernando Yáñez de Figueroa, abandonó los honores de la corte castellana y se entregó a esta vocación. Junto a otros, formaron la orden de San Jerónimo cuando el papa les concedió vivir en comunidad bajo la regla de San Agustín.
Yáñez de Figueroa aprovechó las conexiones con la realeza y la nobleza castellanas para promover la fundación de monasterios y la extensión de la orden. La orden de los jerónimos conocería, de este modo, un rápido crecimiento en toda la península ibérica.
Pedro I, tras una cruenta guerra civil, muere en 1369 a manos de su hermanastro Enrique de Trastámara, quien se coronó como Enrique II (†1379). Pero este cambio no afectó al monasterio de Santa María de Guadalupe ya que, tanto Enrique como sus descendientes también manifestaron su aprecio al mismo, confirmando y ampliando los privilegios y donaciones.
Además, con el siguiente monarca, Juan I (1379-1390), se dio un hito esencial en la historia de Guadalupe, y es la conversión de este priorato en un monasterio jerónimo. En efecto, Juan Serrano, último prior secular del santuario, consideró que sería mejor que este quedase bajo el cuidado de una orden religiosa y sugirió al rey que se lo concediera a los jerónimos, lo que sucedió en el año 1389.
Entre finales del siglo XIV y el siglo XV, los frailes fueron adaptando el lugar a las necesidades monásticas y levantaron el claustro mudéjar, con su icónico templete central que hoy día es uno de los elementos más icónicos del monasterio.
Los priores anteriores habían levantado la iglesia, las torres que la flanquean todavía hoy y un hospital para la atención de peregrinos y enfermos. Los jerónimos ampliarían todas estas estructuras, haciendo del hospital y la botica del monasterio de Santa María de Guadalupe un auténtico centro de investigación y enseñanza en medicina que alcanzó su cénit en el siglo XVI.
– Llegada de la Inquisición al monasterio de Santa María de Guadalupe

En las últimas décadas del siglo XV las posturas intolerantes hacia los judíos y los conversos se acentuaron en Castilla.
Los jerónimos, por lo general, se opusieron a dicha actitud, como demuestran los casos de fray Alonso de Oropesa o el confesor de Isabel I, Hernando de Talavera.
Por ello la orden fue un refugio para muchos conversos y esto atrajo la acción de la Inquisición.
En Guadalupe, fray Diego de Marchena fue acusado de judaizante y condenado a muerte.
Cosas parecidas ocurrieron en otros monasterios de la orden.
En el monasterio de San Isidoro de Sevilla hubieron de huir varios monjes, entre ellos Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera que, ya en el exilio, se convirtieron al luteranismo y son los autores de la traducción de la Biblia conocida como Reina-Valera, que aún hoy es la referencia para los evangélicos de habla hispana.
– La devoción por Santa María de Guadalupe llega a América
El monasterio de Santa María de Guadalupe también quedaría asociado a la gran empresa colombina. Los reyes ordenaron a los vecinos de Guadalupe a sufragar uno de los barcos de la expedición de Cristóbal Colón, devoto de la advocación de Guadalupe a la que se encomendó antes de su viaje y en honor a la cual bautizó una de las islas descubiertas en las Antillas.
En 1496 Colón regresó al monasterio de Santa María de Guadalupe y allí los reyes fueron padrinos de bautismo de algunos indígenas americanos llevados a Castilla, con el fin de instruirlos para favorecer la evangelización en América. Aparte de la gran advocación de Guadalupe en México, muchos fueron los templos y lugares de América que se erigieron bajo la advocación de Guadalupe.
– Relación de los reyes de Castilla con el monasterio de Santa María de Guadalupe
En el siglo XV, el monasterio de Santa María de Guadalupe ya había adquirido gran notoriedad en toda la península ibérica y se convirtió en una escala habitual de los reyes de Castilla en sus viajes por las tierras del sur de sus reinos.
Por otro lado, los reyes también realizaron viajes de peregrinación. Por ejemplo, cuenta la crónica de Juan II de Castilla que en 1434 el rey visitó el monasterio de Santa María de Guadalupe junto a su hijo (el futuro Enrique IV) y su esposa María de Aragón, siendo magníficamente recibidos por el prior fray Juan de las Cabañuelas, que se convertiría en el confesor de la reina.
Tal fue la devoción de la reina por su confesor y el monasterio de Santa María de Guadalupe que, a su muerte, dispuso generosas limosnas y se hizo enterrar en el templo, donde reposa hasta el día de hoy.
En aquellas visitas el rey Juan II (1406-1454) conocería a fray Gonzalo de Illescas, que también fue prior del monasterio de Santa María de Guadalupe. Fray Gonzalo no solo se convertiría en consejero y confesor del rey, sino en uno de los principales personajes de la política de Castilla, pues llegó a ser regente del reino, junto al dominico Lope de Barrientos, en los últimos tiempos del reinado de Juan II, tras la ejecución del famoso privado del rey Álvaro de Luna, que se había encargado en buena medida de las tareas de gobierno.
Como recompensa por sus servicios, fray Gonzalo fue nombrado obispo de Córdoba y aprovechó esta ventajosa situación para engrandecer aún más al monasterio de Santa María de Guadalupe. A él se debe, por ejemplo, el edificio de la librería, donde se albergaron muchos y valiosos manuscritos, por lo que el monasterio de Santa María de Guadalupe también se fue convirtiendo en un centro cultural de primer orden.
Enrique IV (1454-1474) también fue muy devoto del monasterio de Santa María de Guadalupe, donde se hizo enterrar cerca de su madre, la mencionada reina María. Ejerció mucha influencia sobre él fray Alonso de Oropesa, el General de la orden de los jerónimos, quien le prestó grandes servicios y abogó siempre por la resolución pacífica de los conflictos.

Por ejemplo, se opuso a la instauración de la Inquisición por la que muchos abogaban. Esto no pudo impedir que, años después, se crease el Tribunal del Santo Oficio, cuya acción llegó al mismo monasterio de Santa María de Guadalupe donde, en 1485, un monje fue quemado acusado de judaizante junto a cincuenta personas más de la Puebla de Guadalupe.
Otras muchas personas, que habían muerto o huido, fueron condenadas simbólicamente y otros recibieron penas menos severas. Quizá, el hecho de que el monasterio de Santa María de Guadalupe fuese un centro religioso y político tan importante hizo que se tomasen medidas tan duras, con el fin de limpiar su imagen.
En efecto, los Reyes Católicos eran muy asiduos al monasterio de Santa María de Guadalupe erigiendo, dentro del mismo, un palacio (hoy desaparecido). Allí se darían hechos políticos de gran relevancia, como la firma por parte de Fernando el Católico de la Sentencia Arbitral de Guadalupe, para dar fin al conflicto entre los campesinos y los nobles catalanes.
Hieronymus Münzer, quien viajó por toda la península en aquellos tiempos, dijo que «la reina gusta sobre manera de este monasterio, al que llama su paraíso, y cuando reside en él reza todas las Horas canónicas en su magnífico oratorio, construido sobre el coro».
En el año 1516, Fernando el Católico murió cerca de Guadalupe y en el mismo monasterio se decidió encargar la regencia de Castilla al cardenal Cisneros. Años después, Carlos I pasaría por el monasterio al llegar de Flandes y su hijo Felipe II también acudió, como devoto cristiano, al monasterio de Santa María de Guadalupe, pero también se trasladó allí para estar al tanto de las operaciones militares contra los moriscos sublevados en Granada.
En 1576 se reunió allí con el rey Sebastián de Portugal y, tras la trágica muerte del mismo, el rey Felipe volvería al monasterio de Santa María de Guadalupe a ser jurado como rey de Portugal. A este respecto, hay que decir que Guadalupe había sido lugar de encuentro entre los reyes de Castilla y Portugal desde, al menos, la época de Enrique IV.
Por último, Felipe II hizo sacar del monasterio de Santa María de Guadalupe a muchos y valiosos frailes, para que ocupasen el nuevo monasterio de San Lorenzo de El Escorial. El resto de miembros de la Casa de Austria también visitaron el santuario, pero la presencia de los reyes se fue haciendo menor, y más aún con el cambio de dinastía, ya que ninguno de los reyes de la Casa de Borbón acudió al monasterio de Santa María de Guadalupe en el siglo XVIII.
Guadalupe había ido perdiendo relevancia en esta centuria y el golpe final al monasterio de Santa María de Guadalupe se dio con la desamortización en 1835: los frailes fueron expulsados y el lugar pasó a ser una parroquia, sufriendo graves pérdidas de su patrimonio. No sería hasta el año 1907, con la llegada de la Orden de San Francisco, cuando comenzase de nuevo la recuperación del monasterio de Santa María de Guadalupe de una manera continuada y hasta nuestros días.
nuestras charlas nocturnas.
Hey Joe: la rocambolesca historia de la canción sin dueño …
JotDown(E. de Gorgot) — Pocas canciones han tenido una historia tan enrevesada antes de llegar al éxito y convertirse en un clásico como Hey Joe. Es una de las melodías más versionadas de la música moderna y seguro que ha sido interpretada en el escenario, en fiestas o en su propia casa por decenas, centenares de miles de individuos.
Casi cualquier guitarrista del planeta reconoce instantáneamente su inconfundible secuencia de acordes, que probablemente habrá practicado alguna vez. En realidad es difícil pensar que alguien, sea músico o no, nunca haya escuchado esta canción.
Supongo que la mayoría de los lectores está más o menos familiarizado con esta grabación, la versión más conocida: Jimi Hendrix obtuvo tanto éxito con ella que hoy está indisolublemente asociada a su nombre e incluso se la usa para homenajearle pese a que él no la escribió y tampoco fue el primero en grabarla. Mucha gente sigue en el error de pensar que Hendrix es el autor de la canción.
El impacto de la versión de Hendrix —fue el primer single de su carrera— es comprensible si nos situamos en la Inglaterra de 1966: allí nadie estaba preparado para la aparición de un guitarrista revolucionario recién aterrizado desde la orilla opuesta del Atlántico y además poca gente conocía Hey Joe.
Pero la canción ya había ido pasando de un intérprete a otro en Estados Unidos, porque muchos músicos habían intuido que el tema era un diamante en bruto y que podría convertirse en un éxito, si no en un clásico.
Cuando el zurdo de Seattle la transformó en un hit mundial no faltaron quienes quisieron atribuirse el mérito de haberla descubierto antes que Hendrix o de haber inspirado directamente su versión; incluso hubo quien se empeñó en discutir quién era el verdadero autor de la canción para intentar apropiársela, lo cual produjo una total confusión respecto a los orígenes de la “murder ballad” por excelencia.
La historia de Hey Joe es tan curiosa y accidentada que terminó generando aura de leyenda, como si la canción tuviese vida propia porque estudiando sus orígenes, a veces parece que nadie hubiese sido el verdadero creador, que la pieza hubiese surgido de la nada como por arte de magia.
- Hey Joe, ¿a dónde vas con esa pistola en la mano?
—Hey, Joe, ¿a dónde vas con esta pistola en la mano?
—Voy a matar a mi mujer. He descubierto que está con otro hombre.
Y yo le dije:
—Joe, he oído que has matado a tu mujer.
Y él me dijo:
—Sí, lo he hecho; la he matado porque la pillé con otro hombre.
—Hey, Joe, ¿a dónde irás ahora? Dios mío, ¿a dónde irás ahora?
—Me voy al sur, a México, donde puedo ser libre. Nadie se meterá conmigo allí. Ningún verdugo me pondrá una soga alrededor del cuello; puedes creerme.
—Hey Joe, será mejor que huyas.
—Me marcho hacia el sur. Adiós a todos.

Esta es la historia que se cuenta en la versión más conocida de la canción, la de Jimi Hendrix; un diálogo entre el narrador y el mítico Joe, el hombre que ha asesinado a su mujer y se propone huir a México para no ser ejecutado por su crimen.
Una letra sencilla, pero poderosa, que parece el argumento de algún oscuro western; lo escabroso de la temática, lo apropiado y ajustado de la melodía y el formato musical típicamente folk hicieron sospechar que pudiera tratarse de una canción tradicional.
Es tan buena y su sencilla letra resulta tan poderosa y expresiva que solo escuchándola, podría intuirse que se trata de la típica canción que ha sido perfilada a lo largo de siglos, pasando por las manos de incontables intérpretes anónimos, mejorando de boca en boca, como Amazing Grace (por citar algún ejemplo notorio de tonada compuesta por un autor incierto: se dice que Amazing Grace nació del arrepentimiento que sentía el antiguo capitán de un barco de transporte de esclavos) pero que después fue esculpida por el pueblo).
Además, dado que la letra de Hey Joe habla de la pena de ahorcamiento y de una huida a México, parece evidente que su argumento está ambientado en la Norteamérica del siglo XIX. Algunas de las versiones que circulan hablan incluso de un revólver Colt 44, de uso común en los años del “Salvaje Oeste”.
No es extraño que muchos sostuviesen en su día —y algunos incluso lo siguen sosteniendo hoy; es posible encontrar esta información dudosa en bastantes lugares— que Hey Joe podría tratarse de una canción contemporánea a los hechos que cuenta, es decir, escrita a finales del siglo XIX. Una balada sobre un crimen que podría haber ido de guitarra en guitarra o de violín en violín por las aldeas perdidas de los Apalaches.
Pero no. Lo cierto es que la primera noticia documentada de la existencia de Hey Joe no se remonta a ningún pueblucho polvoriento del viejo Oeste. La prueba tangible más antigua de su existencia la encontraremos en el registro de propiedad intelectual de 1962. Esto es, apenas cuatro años antes de que Hendrix la grabara (aunque, como están a punto de ver, pueden pasarle muchas cosas a una canción en solamente cuatro años).
Fue registrada por un cantante folk de origen sureño llamado Billy Roberts. No la plasmó en vinilo, aunque ya la interpretaba en directo por entonces y un productor amigo suyo aseguraba que existía una grabación realizada en algún bar durante 1961; sin embargo, nunca nadie ha escuchado esa grabación ni se ha tenido otra noticia de su existencia. Por lo que parece, esa cinta, es que existió, se ha perdido para siempre.
De todos modos, la entrada en el registro de propiedad intelectual está ahí. “Ah, bueno, entonces la autoría de la canción está clara”, podríamos decir. Pero no, no está tan clara. Roberts es el autor legal, sí, pero hay mucha tela que cortar. Sorpresas incluidas, aunque las dejaré para el final del articulo.
A principios de los 60, Roberts era poco conocido —en realidad siguió siéndolo: haber escrito Hey Joe es lo único que le ha dado cierto renombre— que actuaba en pequeños garitos de California. Uno de tantos músicos que pisaba el escenario a cambio de unos pocos dólares o, con suerte, telonear a alguna banda conocida.
En la efervescente escena musical californiana de aquellos años no demostraba ninguna característica especial que lo pudiese distinguir entre tantos otros músicos. Excepto porque cantaba esa canción. Y esa canción tenía algo.
- The Leaves: la primera grabación de un clásico
En una de tantas actuaciones de Roberts ante un público reducido, un tal David Crosby escuchó por primera vez Hey Joe y quedó inmediatamente prendado de ella. Hoy conocemos bien a Crosby; militó en The Byrds y Crosby, Stills & Nash, aquel fabuloso trío de voces al que en ocasiones se unía Neil Young.
Es un personaje muy famoso en Estados Unidos, le hemos visto aparecer hasta en The Simpsons, en el mismo episodio en el que también salía George Harrison. A principios de los sesenta, sin embargo, todavía no era una estrella, pero ya podía presumir de haber sido el primer individuo que pensó que Hey Joe era un éxito en potencia.
Crosby se obsesionó con la canción. En 1964 entró a formar parte como guitarrista en un nuevo grupo, The Byrds, liderado por Roger McGuinn. Se empeñó en que tenían que grabar Hey Joe cuanto antes, porque aquello era un diamante en bruto. Pero ni McGuinn ni el resto de miembros del grupo se mostraron muy entusiasmados.
No le veían nada especial a la melodía y se negaron a editarla; hay que tener en cuenta que por entonces una grabación precisaba de bastante dinero y recursos, no era como hoy, donde cualquiera puede grabar una maqueta en su casa.
Crosby no se rendía. Seguía poniéndose pesado con la dichosa cancioncita. Finalmente, para que se callase un poco, la incorporaron a su repertorio de directo, donde era Crosby, y no McGuinn, quien la cantaba.
La popularidad de The Byrds en la incipiente escena hippie de Los Angeles empezó a crecer; como tenían más público que el desconocido Billy Roberts, Hey Joe empezó a recibir atención. en directo.
No sabemos a ciencia cierta qué tipo de versión hacía cada uno de ellos al principio.
Por lo que se pudo escuchar más adelante, cuando por fin la grabaron unos y otros, cabe suponer que los Byrds ya hacían una versión rápida, más pop-rock, y que Roberts interpretaba una versión más lenta y melancólica, más folk.
En 1965, miembros de uno de tantos grupos locales —The Leaves— asistieron a un concierto de The Byrds y descubrieron la canción.
Como le había pasado a Crosby, se enamoraron de ella y se convencieron de que su potencial comercial era enorme.
Sin pensárselo demasiado, hicieron lo que ni Roberts ni The Byrds habían hecho: grabarla en un estudio y editarla como single. The Leaves fueron así el primer grupo que plasmó el clásico inmortal en vinilo. El lanzamiento no tuvo éxito —por falta de una buena promoción, seguramente— pero contribuyó a desatar un festival de carambolas sobre la autoría del tema.
En el single de The Leaves no se atribuía Hey Joe a Billy Roberts, sino ¡a un tal Dino Valenti! Cabe suponer el asombro del propio Roberts cuando se enteró.
Dino Valenti era otro músico de la escena de Los Angeles, que en el futuro formaría parte de uno de los buques insignia de la movida hippie, Quicksilver Messenger Service. También había estado interpretando Hey Joe en sus conciertos, aunque tampoco existen grabaciones suyas.
Cuando supo que The Leaves se disponían a grabarla, aseguró que los derechos de autor le correspondían a él. Se las arregló para que lo creyesen, por lo que la etiqueta del disco decía “Hey Joe (Dino Valenti)”. Billy Roberts, preocupado, consultó a un abogado. Se produjo un periodo de enorme confusión legal porque, para terminar de embrollar el asunto, la canción también apareció firmada por John Beck, uno de los miembros de The Leaves.
Hey Joe acababa de nacer y el asunto de su autoría ya se estaba transformando en un verdadero caos. Finalmente los tribunales terminarían dándole la razón a Roberts, quien recuperó legalmente la paternidad de Hey Joe, y por ello en versiones futuras aparecería como el autor. Eso sí, aún circulan como piezas de coleccionista ejemplares del single con la firma de Dino Valenti o incluso de John Beck.
Sin embargo, la resolución judicial no apagó otra de las fuentes de confusión: los eternos rumores que siempre han rodeado la historia de Hey Joe. Ya entonces circulaba la historia de que Billy Roberts y Dino Valenti habían sido amigos, y que Roberts había cedido la autoría como favor personal.
Dino solía tener problemas con la ley y se comentaba que durante uno de sus encarcelamientos Roberts le otorgó —aunque sólo de palabra— los derechos del tema, para que pudiese recibir algún dinero de royalties mientras estaba entre rejas.
Algo similar harían Quicksilver Messenger Service durante otra de las estancias carcelarias de Valenti: grabaron una canción titulada Dino’s song, cuyos derechos de autor estarían destinados a su bolsillo. Dino Valenti debía de ser un tipo carismático, sin duda, porque todo el mundo le hacía favores.
De todas maneras, fuera cierto o inventado aquel supuesto acuerdo verbal, no existía prueba documental alguna. Roberts siguió siendo el único autor reconocido por la ley.
- De músico en músico
Aunque The Leaves no obtuvieron ninguna repercusión con la primera versión grabada, ignorada por el público, decidieron no darse por vencidos. Sabían que muchos músicos de Los Angeles pensaban que la canción tenía algo especial y que varios de ellos la habían agregado también a su repertorio de directo: Hey Joe era ya como la hija predilecta de la escena musical angelina.
Decidieron volver a intentarlo, grabándola por segunda vez. De nuevo fracasaron. El segundo single tampoco se vendió. Parecía pesar un maleficio sobre el tema.

The Surfaris era una banda de surf, también originaria de Los Angeles, que había obtenido un resonante éxito con el célebre instrumental Wipe out, canción que sin duda todos ustedes han escuchado, aun sin saberlo.
Pues bien, vieron a The Leaves tocando Hey Joe en un concierto.
Decidieron grabarla también, en un estilo parecido al de los propios Leaves, aunque la editaron de forma modesta, como cara B de un single, no como lanzamiento principal.
También le cambiaron el título, llamándola Hey Joe, where are you going?
Dada la escasa repercusión de los anteriores singles de The Leaves y dada la confusión sobre las fechas de lanzamiento que era tan propia de aquellos años, mucha gente creyó (y algunos han seguido creyendo) que los Surfaris habían sido los primeros en grabar Hey Joe.
Pero no sólo no fueron los primeros, sino que su versión casi coincidió en el tiempo con ¡una nueva versión de The Leaves!
Pese a que las dos anteriores tentativas habían caído en saco roto, es de admirar la fe que aquella banda tenía en la canción y la cabezonería con que insistieron en darla a conocer, cuando muchos otros grupos ya lo hubiesen dejado por imposible.
A mediados de 1966 acudieron al estudio, la grabaron y la editaron por tercera vez. Y, ¡milagro! Su fe fue recompensada: su tercer lanzamiento de Hey Joe se convirtió (¡por fin!) en un éxito a nivel nacional durante el verano de 1966. Por fin, lo habían conseguido.
La noticia de este éxito llegó a David Crosby, que había pasado mucho tiempo presionando a The Byrds para que la grabasen. Al ver que The Leaves triunfaban con la que él consideraba casi “su” canción —no la había escrito pero sí la había descubierto, la había dado a conocer entre sus colegas y había sido el primero en pensar que debía ser explotada comercialmente—, se enfureció con sus compañeros de grupo, que llevaban tres años negándose a plasmarla en vinilo.
Ellos, viendo su tremendo enfado, accedieron finalmente a grabar una versión titulada Hey Joe (Where you gonna go), de ritmo rápido y cantada por el propio Crosby (muy bien cantada añadiría yo, aunque sus compañeros ¡no opinaron lo mismo!). Sin embargo, a pesar de que The Byrds eran cada vez más famosos, su versión no triunfó como se esperaba, lo cual sólo consiguió agravar el cabreo de Crosby, que no dejaba de pensar que ellos podrían haber sido los primeros.
El éxito de The Leaves dio a conocer Hey Joe en todo el país, y se convirtió en una de las canciones más interpretadas durante 1966, tanto por bandas conocidas como por grupos anónimos perdidos en algún garaje. En Los Angeles, de hecho, era un auténtico “standard” para casi cualquier banda que pisara los escenarios locales, como si fuese un éxito de The Beatles o de The Kinks.
Aparecieron nuevas grabaciones. The Standells editaron una versión en la misma onda que la de The Leaves, The Music Machine cambiaron el registro y grabaron una interpretación lenta, con una voz lacrimógena y un sonido etéreo y reverberante, en la antesala de lo psicodélico.
También el grupo Love hizo su propia versión: su guitarrista Bryan MacLean había trabajado como “pipa” de The Byrds un par de años atrás y había conocido la canción por mediación de David Crosby.
Pero, para mayor enredo, algunos decían que había sido el propio Bryan MacLean quien había presentado la canción a The Leaves y que se estos se le habían adelantado con la idea de grabarla. De repente, todo parecía una competición para decidir quién se había subido antes al caballo del amigo Joe.
- ¿Una canción tradicional?
En 1966 había ya un considerable galimatías en torno a la paternidad de una canción que no tenía ni media década de existencia, cuando otro par de grabaciones complicaron todavía más la cuestión. Aunque Billy Roberts podía estar contento por la repentina repercusión de la canción (y de los cheques que, como autor legal, empezaban a llegarle), empezaron a surgirle dolores de cabeza inesperados.
Apareció de la nada un músico de folk británico llamado Len Partridge, diciendo que años antes había actuado junto a Billy Roberts en diversos bares de Escocia y que le había ayudado a escribir la canción, por lo cual debería ser reconocido como coautor. Su reclamación, sin embargo, no llegó a ninguna parte dado que carecía de pruebas escritas o fonográficas.

Más surrealista fue el caso de Tim Rose, que grabó su propia interpretación, pausada y con un logrado tono dramático, que evidentemente sirvió de inspiración directa para lo que después hizo Hendrix.
La versión de Rose era muy buena, pero eso quedó en su segundo plano cuando el cantautor se empeñó en que la canción no era de Billy Roberts, sino una balada tradicional.
Según Rose, un tipo desconocido la había cantado en una feria rural y él, siendo un niño, había quedado impactado por la fuerza del tema.
Emperrado en no pagar derechos de autor por lo que juraba a diestro y siniestro era realmente una tonada popular, el asunto llegó a los tribunales.
Tim Rose no pudo demostrar que Hey Joe fuese una melodía tradicional.
No se encontró rastro de posibles versiones anteriores a 1962, fecha en la que Billy Roberts la había registrado.
En Estados Unidos existían organismos oficiales que ya por entonces llevaban décadas preocupándose por salvaguardar la riquísima tradición musical del país, muchas de cuyas canciones nunca habían sido pasadas a soporte físico y corrían el riesgo de perderse.
La Biblioteca del Congreso, una de esas instituciones, había hecho una gran labor recopilando el repertorio folclórico —fueron, por ejemplo, los primeros en registrar la voz de un joven Muddy Waters—, pero no tenían noticia alguna de la existencia de aquella canción, ni de ninguna otra lo bastante parecida como para ser considerada una versión primitiva.
Tim Rose tuvo que pagar derechos de autor, claro, pero jamás se bajó del burro en cuanto a que había ercuchado Hey Joe durante su infancia. Es más, ya en los años 90, como para reafirmarse en su teoría, la volvió a grabar con un título totalmente distinto, Blue Steel 44, con el que evidentemente quería desmarcarse de la idea aceptada de que se trata de una melodía compuesta en los años 60.
Billy Roberts debía de debatirse en un mar de sentimientos contradictorios: por un lado, su canción estaba adquiriendo un prestigio enorme, pero por otro, en cuanto se descuidaba, a la canción le salían padres, padrastros y padrinos de debajo de las piedras. Constantemente planeaba sobre él la amenaza de que alguno de ellos se la arrebatase para siempre.
Y eso terminó sucediendo, no en términos legales ni de derechos de autor, pero sí en términos de memoria colectiva.
- La versión de The Jimi Hendrix Experience
A pesar de tanto revuelo legal y de que la canción se había diseminado por los repertorios de músicos del todo el país, la única versión realmente exitosa seguía siendo la de The Leaves.
Un grupo que, podemos consensuar, no dejó una estela como la de los Beatles. La canción podría haber quedado como una oscura rareza de los 60 si no hubiese saltado el charco y se hubiese hecho popular en Europa.

En aquel mismo 1966, el inglés Chas Chandler —antiguo bajista de los británicos The Animals— estaba de viaje por Estados Unidos.
Después de la separación de su grupo, Chandler quería convertirse en manager y productor; buscaba en América algún artista desconocido y prometedor de cuya carrera hacerse cargo.
Como le había sucedido a otros músicos antes, se obsesionó con Hey Joe en cuanto la escuchó.
Descubrió la canción cuando veía un concierto de Tim Rose en uno de los garitos más “hipster” de Nueva York, el Cafe Wha, donde actuaron muchos importantes nombres de la “movida” de segunda mitad de la década y que estaba muy de moda entre los modernos.
Cuando Rose cantó Hey Joe, el inglés captó el enorme potencial comercial de la canción.
Pensó que cuando encontrase un artista al que apadrinar, podría utilizar Hey Joe como tarjeta de presentación en Inglaterra, dado que la canción aún no era conocida en las Islas Británicas.
A Chandler le encantaba que la música y la letra de Hey Joe fuesen tan genuinamente americanas, algo que no hubiese podido salir de la imaginación de los Beatles o los Rolling Stones, que se pasaban el tiempo imitando el folklore norteamericano e incluso cantando con falso acento americano.
Chandler no tuvo que ir demasiado lejos para encontrar a su nuevo protegido. Poco tiempo más tarde, en el mismo Cafe Wha, entró en estado de shock al contemplar la actuación de un guitarrista completamente desconocido, un tal Jimi Hendrix, que no se parecía a nada que hubiese visto antes.
No solamente le dejaron atónito —como a todos los demás músicos— lo que Hendrix podía hacer con su instrumento o la espectacularidad de su puesta en escena, sino el hecho de que el guitarrista comenzase su actuación tocando, precisamente, ¡la propia Hey Joe!
Chandler vio inmediatamente el filón: convenció a Hendrix para que le acompañase a Inglaterra, donde le presentó a dos músicos británicos con los que formaron el trío The Jimi Hendrix Experience para hacerle la competencia a los Cream del entonces reinante Eric Clapton.
Rápidamente grabaron y editaron Hey Joe como su primer single. El lanzamiento, ayudado por la creciente fama que Hendrix estaba ganando en Londres como fuerza de la naturaleza en el escenario, se convirtió en un gran éxito en las Islas Británicas y obtuvo, además, inmediata repercusión en buena parte del resto de Europa.
Cuando en 1967 Jimi Hendrix volvió a su país para tocar en el festival de Monterey —al que pudo acudir gracias a la intervención de sus famosos colegas británicos, puesto que aún no era una estrella en su propio país— Hey Joe ya era una parte fundamental de su repertorio de directo, y su forma de interpretarla hizo que la gente olvidase rápidamente las versiones anteriores, algunas de las cuales podían ser mejores en uno u otro aspecto, pero cuyo trabajo de guitarra no podía competir con el de Hendrix.
La interpretación de la Experience no era especialmente novedosa; de hecho se parecía mucho a la de Tim Rose… excepto en lo referente a la instrumentación: desde el fraseo inicial de guitarra (basado en el blues, y, esto sí, aportación genuina de Hendrix) que servía como presentación y hacía el tema instantáneamente reconocible, hasta el solo en mitad de la canción, o los contratiempos de la batería jazzística de Mitch Mitchell.
Casi tres años después de que Hey Joe hubiese conocido su primera versión en disco, tras un par o tres de éxitos moderados y cientos de artistas tocando el tema por todo Estados Unidos, finalmente la muy americana Hey Joe se convirtió en un clásico… pero había tenido que hacerlo desde Inglaterra, desde el exilio, como el también muy americano Jimi Hendrix.
A raíz del éxito de Hendrix muchas más bandas grabaron Hey Joe, aunque por lo general se basaban en lo que Hendrix había hecho. Durante décadas, decenas de artistas han rescatado la canción, aunque no siempre con el mismo éxito: algunas versiones comercialmente célebres y conocidas de todo el mundo fueron, por citar dos ejemplos separados en el tiempo, la de Deep Purple o la que Willy DeVille hizo con logrados interludios en plan mariachi.
Ponernos a enumerar todas las versiones que se han editado en disco (y no digamos todas las veces que ha sido interpretada en directo) sería una tarea interminable. Sólo cabe repetir lo que decíamos al principio del artículo: en el imaginario popular, Hey Joe ha pasado a pertenecer a Jimi Hendrix y su grabación es la base de casi todas las revisiones posteriores. ¿Es esto una injusticia para el pobre Billy Roberts? Lo parece, pero…
- ¿…a quién debemos agradecerle la canción?
Supongo que Roberts ha estado gozando de los royalties durante todos estos años, así que nunca le habrá faltado su cheque mensual, pero nunca ha conseguido ser un músico de éxito. Después de la explosión de Hendrix, grabó su propia versión de Hey Joe, claro, pero pasó desapercibida. Y todavía tenía que lidiar con la habladuría de que podría tratarse de una canción tradicional (aunque, repito, nunca existió la más mínima prueba de ello) además de contemplar cómo la leyenda de Hendrix lo devoraba por completo.
Pero una historia tan rocambolesca como la de Hey Joe no podía terminar así, sin más. El tiempo y la curiosidad de la gente acerca de este tipo de historias terminan sacando a la luz sorpresas inesperadas.
Era como si la gente se resistiese a creer que Roberts se había sacado semejante joya de la manga. Durante años se barajaron diversas posibilidades sobre qué podría haber inspirado a Billy Roberts para escribir su gran obra.
Por ejemplo, teníamos un éxito country de los cincuenta llamado precisamente Hey Joe, cuya letra también está estructurada en forma de diálogo y que quizá en ese sentido podría haber sido una influencia… aunque la verdad, ni la temática ni (sobre todo) la música tienen nada que ver con la Hey Joe de Billy Roberts, por lo que no podemos considerarla un verdadero antecedente.
También se la ha comparado con la famosa Cocaine Blues, que fue popularizada por Johnny Cash, y que a su vez era la revisión de Little Sadie, una canción tradicional —esta vez sí— que hablaba de un hombre que escapaba tras haber asesinado a su esposa por haber descubierto que le era infiel. Aunque tampoco en este caso la melodía se parece a la de Hey Joe y, más allá de la historia que cuenta, no hay otro paralelismo.
Ninguna de estas canciones, ni otras que se hubiesen podido barajar, constituían un antecedente demasiado claro. Eso sí, ante las dudas que siguió despertando el posible origen de Hey Joe, algunos no han cejado en su afán detectivesco. Y sus hallazgos, que los terminó habiendo, no pudieron revelarse más sorprendentes.

Resulta —redoble de tambores— que Billy Roberts había tenido una novia a principios de los sesenta.
Como todo el mundo, claro. Pero dicha novia, llamada Niela Miller, era una cantante folk.
No puede decirse que tuviera una garganta privilegiada —será cuestión de gustos, pero a mí, Miller me recuerda a Joan Baez tras haberse bebido doce cafés—, pero admito que sus canciones no estaban mal.
O por lo menos una de ellas.
Niela Miller tenía un mérito oculto por el que ahora, probablemente, sí pasará a la historia aunque sea como digna nota a pie de página.
Sus olvidadísimas grabaciones estuvieron acumulando polvo en baúles y sótanos durante mucho tiempo, y seguramente no hubiesen merecido mayor atención si no fuese porque un buen día alguien descubrió un detalle llamativo en ellas.
Y, claro, observando la biografía de la señorita Miller y viendo que había sido novia de Billy Roberts, ese alguien empezó a atar cabos.
La pobre Niela no grabó una canción sobre un hombre que mata a su mujer, pero sí una tonada llamada Baby don’t go downtown, en la que no hay crímenes pasionales ni amenazas de ahorcamiento, pero… ¡voilà! Si uno escucha los primeros acordes y el arranque de la melodía, ¿qué es lo que uno escucha?
Pues muy sencillo: ¡uno escucha Hey Joe! Obviamente las dos canciones no son idénticas, pero habría que ser muy torpe para no captar al instante que Billy Roberts le robó la frase principal a su antigua novia y la convirtió en una nueva canción, con una letra y temática diferentes, pero con idéntica melodía.
Un robo que Niela Miller, por otra parte, siempre había denunciado cuando alguien se molestaba en prestarle algo de atención, cosa que, la verdad, sucedía pocas veces.
No, Billy Roberts no mató a su chica como el protagonista de la canción… se limitó a fusilar impunemente su trabajo. Un plagio no demasiado romántico del que nació uno de los mayores clásicos del siglo XX, que como mínimo debería figurar en los discos como “Hey Joe (Miller/Roberts)”, ya que con toda justicia se puede considerar que es una obra conjunta.
Ella escribió la melodía, él la letra. Quizá sea la propia justicia poética de la que tanto se habla la que hizo que Jimi Hendrix, sin pretenderlo, se haya convertido casi en el “autor oficioso” de la canción, en detrimento de Roberts, quien a su vez se la había robado a su ex-pareja. No hay pena de horca para Roberts, pero así son las cosas: se le ha negado la inmortalidad.
Este podría ser el final de la historia; sólo nos queda saber qué ocurre con Joe, el protagonista de la canción.
¿Consigue llegar a México? ¿Es capturado justo antes de atravesar la frontera y despide sus días en el cadalso, pendiendo de una soga? ¿Abre una taberna en algún pueblo perdido en el desierto y pasa el resto de su vida ahogando sus remordimientos en alcohol? ¿Se convierte en mercenario y termina ante el paredón durante alguna revolución mexicana? ¿Le encuentran sus antiguos cuñados y en venganza por la muerte de su hermana le abaten a tiros en algún callejón polvoriento?
No se sabe ni se sabrá nunca. Pero yo, por mi parte, espero ansioso el próximo capítulo del culebrón: que aparezca un viejo bluesman ciego de ciento cinco años, que tras haber pasado su vida cargando carbón en la cuenca del Mississippi, decida reivindicar también su pequeña parcela de gloria y salga a la luz diciendo “Niela Miller me robó mi canción”.
Por qué no. Cosas más raras se han visto.
nuestras charlas nocturnas.
La cultura hacha de batalla: La era de los cráneos aplastados …

Mirar hacia las etapas de desarrollo de las culturas neolíticas de la vieja Europa siempre ha sido una tarea difícil para los arqueólogos y académicos. Llegar tan atrás en el tiempo con la esperanza de armar una imagen detallada es una tarea que implica décadas de trabajo dedicado.
Comprender los secretos enigmáticos de la cultura Hacha de batalla, que prosperó en las zonas costeras del sur de Escandinavia y se considera una de las culturas calcolíticas más importantes e intrigantes de Europa, puede ayudarnos a comprender mejor la migración indoeuropea y su reemplazo de las antiguas culturas europeas.
Se extendió lentamente hacia el norte y llegó a las costas de Escandinavia, esta cultura trajo consigo muchas innovaciones y nuevos rasgos culturales que fueron icónicos de los indoeuropeos. Pero, ¿cuál era su relación con los habitantes nativos de estas regiones? ¿Y la Cultura del Hacha de Batalla definió el futuro de los pueblos germánicos?

– Orígenes antiguos de la cultura del hacha de batalla
La Cultura hacha de batalla se considera una rama de la cultura más amplia de Ware con cable. Este último se considera uno de los horizontes arqueológicos más cruciales de Europa. Surgió a finales del Neolítico (finales de la Edad de Piedra), floreció en la Edad del Cobre y disminuyó a principios de la Edad del Bronce. Un aspecto característico de la cultura Ware es la gran franja de tierra sobre la que se extendió. En su apogeo, abarcaba la mayor parte de Europa Central, del Norte y del Este.
En términos históricos y arqueológicos, la cultura de Ware es crucial. Surgió como una rama de la cultura Yamnaya, que hoy se considera la fuente de los proto-indoeuropeos y su idioma. Por lo tanto, a medida que la cultura de Ware se extendió hacia el este y hacia el norte, desplazó a las poblaciones proto-indoeuropeas de Europa y trajo consigo un nuevo idioma y tecnología avanzada. A través de estas migraciones se creó un nuevo mundo que cambiaría el curso de la historia.

La cultura del hacha de batalla se formó lentamente en las regiones del sur de la península escandinava, alrededor del año 2.800 a.C. Su origen radica en la cultura Corded Ware. Es fácil visualizar cómo podría haber ocurrido este desarrollo: después de llegar al Báltico, estos pueblos podrían haber navegado a Escandinavia, donde a través de un aislamiento parcial habrían desarrollado una cultura ligeramente diferente a la Corded Ware original. Inicialmente, los pueblos de hacha de batalla reemplazaron la cultura anterior de Funnelbeaker que prosperó en el centro-norte de Europa durante mucho tiempo.
La cultura de Funnelbeaker estuvo marcada por su cerámica distintiva y la cría de animales, junto con complejos rituales religiosos. Hoy se acuerda que era de origen protoeuropeo, a diferencia de la cultura migratoria de hacha de batalla. Es casi seguro que la asimilación de la cultura Funnelbeaker fue un proceso relativamente rápido, que tardó tal vez un siglo y nada más.
Si bien las migraciones masivas y el desplazamiento genético gradual ciertamente desempeñaron un papel importante en este proceso, algunos estudiosos, especialmente la famosa Marija Gimbutas, declararon que una relación política entre los nativos y los intrusos contribuyó a una «morfosis» cultural más rápida en el Hacha de batalla más amplia cultura.

Una idea clave sobre la abrumadora difusión e influencia de la cultura de hacha de batalla es su convivencia con otra cultura nativa de Escandinavia: el Pitted Ware. Esta última era una cultura en gran parte pacífica de sociedades de cazadores-recolectores, que florecía junto a la costa y dependía de los recursos marítimos.
Se las arregló para coexistir con la cultura hacha de batalla durante aproximadamente tres siglos o más, antes de finalmente ser abrumado y asimilado.
– ¿Qué hizo que la cultura hacha de batalla fuera tan única y exitosa?
La cultura del hacha de batalla siempre ha sido un tema de gran interés en el mundo de la arqueología, y en particular para los académicos suecos que han dedicado mucha investigación a este período. Una de las principales contribuciones en el campo fue presentada en 1933 por el investigador de Lund John Elof Forssander, cuya disertación doctoral introdujo los principales factores definitorios sobre el tema.
Fue durante este período que aparecieron los nombres distintivos de la cultura: la cultura hacha de batalla y hacha de barco. ¿Pero de dónde vienen estos nombres?
La respuesta se puede encontrar en la forma distintiva de las cabezas de hacha asociadas con esta cultura. Hasta la fecha, se han descubierto más de 3.000 cabezas de hacha en Escandinavia, muchas de ellas descubiertas en sitios de entierro. Estos ejes son, con mucho, el aspecto más característico de esta cultura y su rasgo de identificación.
La mayoría de las veces están hechas de piedra de pedernal pulida, trabajadas hábilmente en una forma precisa y curva que se asemeja a un bote. Las cabezas de las hachas, a pesar de que están hechas de piedra, muestran una inmensa cantidad de habilidad artesanal y son una idea clara de las tecnologías avanzadas que esta cultura trajo consigo.

Las cabezas del hacha son casi exclusivamente de doble cabeza y algunos ejemplos muestran una gran atención al detalle. Es probable que estas cabezas tuvieran un significado ritual y sin duda un símbolo de estatus dentro de la sociedad. Las cabezas de hacha rituales que se han encontrado a menudo se trabajan a partir de piedra negra con lados angulares y un labio pronunciado, junto con un extremo aplastante redondeado.
Los ejes fueron depositados en entierros como objetos funerarios, y podrían haber tenido un significado ritual o funerario, además de ser un símbolo de estatus para el usuario. Tales hachas fueron definitivamente un arma mortal que le dio a la cultura una ventaja en la guerra: numerosos entierros de la época muestran heridas catastróficas y aplastantes en la cabeza, dando lugar al nombre de «Edad de los Cráneos Aplastados».
Otro aspecto por el que se conoce la cultura hacha de batalla son sus costumbres funerarias. Alrededor de 250 entierros distintos se han descubierto hasta la fecha en Escandinavia, todos ellos comparten rasgos idénticos asociados con esta cultura. Los fallecidos fueron colocados en pequeñas tumbas planas sin el uso de carretillas.
Se siguió una orientación específica, de norte a sur, claramente debido a un significado ritual, con entierros masculinos y femeninos diferentes: las mujeres fueron colocadas en su lado derecho, mientras que los hombres estaban en su lado izquierdo. El fallecido fue acompañado por numerosos artículos funerarios, de los cuales, por supuesto, el más importante es una cabeza de hacha de batalla.
Además de esto, había herramientas de piedra como cinceles y hachas de trabajo, cuentas de ámbar y armas de asta y puntas de flecha, así como restos de vida silvestre. Los vasos de cerámica también fueron un bien funerario popular, con muchos hallazgos documentados.

– Explorando la era de los cráneos aplastados
A partir de estas costumbres funerarias, los investigadores han podido discernir una diferencia significativa entre la gente de hacha de batalla y la gente de Funnelbeaker. La razón principal de esto es el hecho de que la característica definitoria de la cultura Funnelbeaker era el megalitismo.
Hasta el momento de la llegada de los indoeuropeos, los pueblos de Funnelbeaker levantaron estructuras megalíticas complejas: piedras altas que tenían un significado ritual importante. Muchos de estos eran dólmenes, tumbas de paso de piedras levantadas, en las que se realizaban entierros colectivos.
Esto significaba que había muchos muertos en un solo lugar (dolmen), con numerosos artículos funerarios. Esto apuntaba a una sociedad colectiva que vivía en gran medida al unísono. Donde la cultura de hacha de batalla difiere es en su claro énfasis en entierros simples y simples dentro de tumbas individuales.
Una vez que tengamos en cuenta un elemento claro de guerra, como los ejes de batalla, podemos deducir que la cultura de hacha de batalla era mucho más individualista, quizás incluso tribal en gran medida.
Cuando se trata de asentamientos asociados con la cultura de hacha de batalla, las cosas se vuelven más complicadas. Hoy se conocen menos de 100 asentamientos excavados, muchos de ellos sin una calidad sustancial de preservación. Esto se debe al hecho de que la mayoría de estos restos se encuentran en tierras de cultivo, con un arado continuo que los disipa.
No obstante, se puede identificar un cierto patrón: la mayoría de estos asentamientos se encuentran tierra adentro en el sur de Escandinavia, y muy pocos se encuentran en la costa. Esto nos dice que o bien la costa estaba habitada por los pueblos de la cultura Pitted Ware, o la gente del Hacha de batalla prefería tierras más fértiles ubicadas tierra adentro.
Además, la mayoría de los asentamientos de hacha de batalla se pueden denominar como del tipo de comunidad agrícola, y a menudo están estrechamente relacionados con los lugares de entierro. Algunos ejemplos incluso muestran que las casas estaban ubicadas alrededor de un cementerio.
Esto quizás indica una fuerte cultura de culto ancestral, que era universal en toda Europa en ese momento.

Pero, aun así, la cultura hacha de batalla disfrutó de ciertas similitudes con las culturas que encontró. También se basó en gran medida en las prácticas agrícolas establecidas y la dominación de la ganadería. Múltiples descubrimientos arqueológicos han confirmado que el trigo y los cereales similares se cultivaron en pequeñas parcelas individuales, y que los asentamientos tendieron a moverse, debido al cultivo de estos cultivos, así como al pastoreo de ganado.
Un aspecto en el que los investigadores están de acuerdo es la clara evidencia del comercio. Parece que la cultura hacha de batalla no era del todo guerrera, y se dedicaba al comercio con los pueblos del norte, donde intercambiaban los productos resultantes de la cría de animales por diferentes bienes materiales. También dominaron el uso de caballos y carros tirados por bueyes, al igual que los pueblos de la cultura Funnelbeaker.
Una cosa que es crucial para la cultura de hacha de batalla, y el impacto que tuvo en el futuro de Escandinavia, es la navegación. Las características distintivas de esta cultura se extendieron rápidamente, y esto aparentemente se debe a sus habilidades en la navegación. En ese momento, los niveles del mar eran más altos, lo que les permitía utilizar las vías fluviales y los mares como rutas fácilmente navegables a través de las cuales difundir y realizar el comercio.
Esto se convirtió en una cultura parcialmente marítima que impulsó su expansión geográfica en Escandinavia y ayudó a expandir su economía a través del comercio. Esto se confirma aún más por los numerosos y generalizados petroglifos (grabados en roca) que datan de este período, que representan barcos.

– La semilla ancestral de los pueblos germánicos
Con mucho, el papel más crucial de la cultura hacha de batalla es el papel que desempeñó como progenitor de los pueblos germánicos. A su llegada a Escandinavia alrededor del año 2.800 a.C., estos pueblos trajeron consigo los distintos aspectos culturales de los indoeuropeos, así como el idioma indoeuropeo.
Tras su absorción de las culturas nativas, y su fusión con ellas, se combinaron diferentes aspectos culturales. Este fue un componente necesario que ayudó a empujar a Escandinavia a la Edad de Bronce Nórdica.
Hoy, la Edad de Bronce nórdica se considera la era civilizatoria ancestral de los pueblos germánicos. Un detalle interesante podría ser fácilmente el eslabón perdido entre la Cultura del Hacha de Batalla y la identidad posterior de la edad de bronce nórdica: el símbolo del hacha de batalla.
Su forma distintiva, y su uso ritual obvio, podría significar que la cabeza del hacha era un símbolo de una deidad, al igual que Thor, cuyo símbolo principal era una cabeza de martillo o, a veces, incluso una cabeza de hacha, o la deidad eslava Perun, o incluso el Finnic dios Ukko. ¿Podría ser que los ejes de la cultura hacha de batalla fueran un símbolo de una forma temprana de un dios del trueno?
Se llevaron a cabo varios estudios genéticos complejos en los dos restos ubicados en un entierro de hacha de batalla para confirmar su identidad y aprender más sobre la genética de los indoeuropeos migratorios. Gracias a estos estudios de ADN se dedujo que el hombre del entierro portaba el haplogrupo R1a.
El grupo R1a es el haplogrupo paterno más común de las diversas culturas de Corded Ware y se atribuye ampliamente a los cazadores-recolectores orientales mesolíticos.
– El destino siempre cambiante de la vieja Europa
El tiempo es despiadado cuando la historia está en cuestión. Es fácil escribir sobre la desaparición de una cultura y la aparición de otra. Pero para los pueblos de esa época lejana, las cosas eran diferentes.
Estos fueron procesos que tardaron cientos de años en completarse, y los pueblos primitivos más débiles a menudo se enfrentaron a la desaparición y la asimilación, lo que nunca es algo agradable.
Pero tal era la forma de vida en la antigüedad que se caracterizaba por las migraciones masivas de pueblos tecnológicamente avanzados, cuyas innovaciones y habilidades a menudo trajeron un cambio abrupto y dramático en las vidas de las culturas que se habían desarrollado pacíficamente durante cientos de años.
Y así fue que la rápida expansión de los indoeuropeos trajo un cambio imparable para la vieja Europa. Las culturas neolíticas originales tuvieron que fusionarse con los invasores, intentar resistir o desaparecer por completo. Y así el futuro fue forjado y cementado, un siglo a la vez.
nuestras charlas nocturnas.
Apolonio de Tiana, el «Jesús pagano» a quien se le atribuían milagros y el ser divino e inmortal …

BBC News Mundo(D.Ventura) — Durante el primer siglo de nuestra era, en el oriente del Imperio romano, un hombre atractivo, con barba y pelo largo que solía vestirse con una túnica de lino, atraía a multitudes allá a donde iba. Algunos se le acercaban pues sabían de su milagroso nacimiento, o porque su carisma invitaba a escuchar sus enseñanzas: los instaba a vivir por lo espiritual, no lo material.
Además, sanaba a los enfermos, exorcizaba demonios y hasta resucitaba muertos. Sus discípulos estaban convencidos de que era divino. Pero también tuvo enemigos, quienes lo entregaron a las autoridades romanas, que lo sometieron a juicio. Al final de su vida en la Tierra, ascendió al cielo, pero luego regresó para mostrarles a los fieles que seguía viviendo en el reino celestial.
Se llamaba Apolonio y era descendiente de una familia antigua y rica de la ciudad griega de Tiana, Capadocia (hoy Kemer Hisar, Turquía). Y sí, mucho de lo contado sobre él se parece a lo relatado sobre su contemporáneo Jesucristo. Tanto que durante siglos se discutió qué historia tomó prestados detalles de la otra, sin llegar a un consenso.
En cualquier caso, no es inusual que los credos se inspiren entre ellos y tomen prestados elementos, hasta deidades, particularmente en esa época y esos lugares, en los que convivían diferentes cultos y figuras como Jesús y Apolonio proliferaban.
Quizás más relevante en este caso fue que esas similitudes se usaron para compararlos en un momento en el que el cristianismo crecía en tamaño y poder, prediciendo su inminente dominio. Apolonio fue presentado como una alternativa a Jesús para las masas por aquellos que temían la extinción de creencias antiguas, y también para impedir el avance del cristianismo.
El filósofo neoplatónico sirio Porfirio, en su «Adversus Christianos«, cuestionó la divinidad de Jesucristo y aseguró que los logros de Apolonio eran similares. Más tarde, Sossianus Hierocles, filósofo y gobernador de Bitinia, presentó a Apolonio como prueba para los cristianos de que no debían reclamar la divinidad de Cristo basándose en sus milagros.
Una consecuencia del debate entre cristianos y paganos fue que la leyenda de Apolonio recobró su popularidad dos siglos después de su muerte, como señala el autor y filósofo Keven Brown.
«El culto en el templo de Asclepio en Egas, donde Apolonio había servido como sanador de cuerpos y almas, comenzó a florecer nuevamente (al igual que muchos otros templos erigidos en su honor), hasta que el emperador Constantino hizo que lo destruyeran en 331 d.C.». No sería la última vez que Apolonio sería motivo de controversia. De hecho, lo sigue siendo.
Pero, ¿qué sabemos de él?
– Inspirado en una historia real

A ciencia cierta, no se sabe mucho.
La única fuente con un relato completo de su vida que sobrevivió es la biografía «La vida de Apolonio de Tiana», escrita por el sofista griego Filóstrato de Atenas. Se la encargó la emperatriz siria Julia Domna, esposa de Septimio Severo en el 217 d.C., y la terminó en 238 d.C.
Según Filóstrato, la escribió en base al material que recogió en ciudades y santuarios dedicados a él, así como sobre lo que se había dicho sobre él, como un libro sobre la juventud de Apolonio escrito por Máximo de Tiro, y unas cartas que el propio Apolonio escribió.
«Pero mi información más detallada la he obtenido de un… hombre llamado Damis que… se convirtió en discípulo de Apolonio y dejó un relato de los viajes de su maestro, en los que afirma haberlo acompañado, y también un relato de sus dichos, discursos y predicciones…».
Mucho de lo que escribió, sin embargo, ha sido puesto en duda por los expertos, incluso la existencia de Damis, que algunos creen fue un invento del autor. No obstante, hay consenso en que Apolonio existió pues, aunque no muchos, otros escritores de la antigüedad lo mencionan, incluido el respetado historiador romano Dion Casio, contemporáneo de Filóstrato.
El problema es que la «Vida de Apolonio» es como una novela que si fuera publicada hoy llevaría la aclaración «Inspirada en una historia real». En su narración, Filóstrato entretejió leyendas, como la de que cuando la madre de Apolonio estaba embarazada, se le apareció un ser divino.
«Ella no se asustó pero le preguntó cómo sería el hijo que tendría. Y él contestó: ‘Como yo mismo’. ‘¿Y quién eres tú?’, preguntó. ‘Proteo, el dios de Egipto'». Y cuenta que «la gente del país dice que justo en el momento del nacimiento, un rayo pareció caer a la tierra y luego elevarse en el aire y desaparecer en lo alto; y creo que los dioses indicaron con ello la gran distinción que el sabio alcanzaría».
El autor, sin embargo, se esfuerza por retratar a Apolonio como un erudito más que un dios; el que pudiera hacer lo que otros mortales no, explica Filóstrato, era el resultado del «conocimiento que Dios revela a los sabios». Incluso después de relatar uno de sus más famosos milagros, en el que resucitó el día de su entierro a una muchacha de una prominente familia de Roma que había muerto justo en la hora de su boda, comenta:
«Si detectó en ella alguna chispa de vida, que los que la cuidaban no habían notado, pues se dice que aunque en aquel momento llovía, un vapor subía de su rostro, o si realmente la vida se había extinguido, y la restauró con la calidez de su tacto, es un misterioso problema que ni yo ni los presentes pudimos resolver«.
– Un sabio errante

Ahora que somos conscientes del origen de los detalles conocidos de la vida de Apolonio, retomemos el relato cuando tenía 16 años y decidió vivir bajo las rígidas reglas de la escuela pitagórica. Como otros partidarios de la filosofía neopitagórica, se dejaba crecer el cabello y nunca acercaba una navaja a su rostro.
No tomaba vino ni comía carne, pues condenaba el sacrificio de animales, particularmente como ofrendas a los dioses, como señala el orientalista británico Frederick Cornwallis Conybeare (1856 – 1924), quien tradujo «La vida de Apolonio». Por eso no usaba zapatos de cuero y sólo usaba ropa de lino, pues era impuro que la piel de un animal muerto tocara a la persona.
Abogaba por una vida ascética y sencilla como la que él llevaba, y predicaba la castidad. Creía en un Dios supremo, al que se llegaba por medio de la razón y la meditación, no con rezos, rituales o sacrificios, pero aceptaba todos los credos como diversas expresiones de una religión universal.
Además de ser místico, era un matemático y científico que apoyaba la opinión de que la Tierra giraba alrededor del Sol. Fue un filósofo políticamente activo que luchó contra la tiranía. Según Filóstrato, sabía todos los idiomas sin haberlos aprendido nunca, conocía los pensamientos más íntimos de las personas que guardaban silencio, y comprendía el lenguaje de los pájaros y los animales.
Además, tenía el poder de predecir el futuro, y no porque fuera un hechicero, señala el autor, refutando la acusación que algunos habían hecho en su contra, sino gracias a «la verdadera sabiduría, que practicó como sabio y sensato», de la misma manera que Sócrartes y Anaxágoras, quienes «sabían las cosas de antemano».
Todas esas facultades le permitían no sólo sanar enfermos sino también liberar de plagas a ciudades enteras, lo que se interpretaba como milagroso, aunque su biógrafo aseguró que era resultado de su conocimiento científico. Cuando fue a la ciudad de Egas, se instaló en el templo de Esculapio, y pronto adquirió tal reputación de santidad que los enfermos acudían a él pidiéndole que los sanara.
Al alcanzar la mayoría de edad, entregó su patrimonio a sus parientes y se propuso pasar cinco años en completo silencio, y atravesar Asia Menor sin abrir nunca los labios. El voto de silencio realzó aún más su reputación de santidad, y su mera aparición en escena fue suficiente para silenciar el ruido de las facciones en guerra en las ciudades de Cilicia y Panfilia, cuenta Frederick Cornwallis Conybeare .
Y viajó muchísimo.

En India aprendió de los brahmanes; en Egipto conoció a los gimnosofistas o filósofos desnudos. En Alejandría mantuvo largas conversaciones con el emperador Vespasiano y su sucesor Tito, poco después del asedio y captura de Jerusalén por este último.
En Roma provocó la ira de Nerón, y su ministro Tigelino, a quien el emperador le había dado «el poder de la vida y la muerte», empezó a espiarlo sospechando que «ridiculizaba al gobierno». Se salvó gracias a un eclipse acompañado de un trueno, y una clarividencia: «Habrá algún gran acontecimiento y no habrá».
Al principio, nadie comprendió el significado de las palabras de Apolonio, pero tres días después se supo que durante el eclipse, Nerón estaba comiendo y «un rayo cayó sobre la mesa y partió en dos la copa que tenía en las manos cerca de sus labios».
El que hubiera escapado la muerte por tan poco le dio sentido a lo que dijo: «Un gran acontecimiento debería suceder y, sin embargo, no debería suceder». Tras enterarse, Tigelino comenzó a temer a Apolonio como alguien que era sabio en asuntos sobrenaturales y sintió que sería mejor no presentar cargos contra él.
No corrió con la misma suerte después de la muerte de Tito, cuando sí fue arrestado, esta vez por el emperador Domiciano, acusado de fomentar la sedición. Aunque Filóstrato parece haber reconstruido la escena del juicio con cuidado, su final es mágico: Apolonio se esfumó de la corte «de manera divina e inexplicable».
Así lo narró Eusebio de Cesarea en su «Tratado contra la vida de Apolonio de Tiana»:
«…fue llevado a juicio ante el emperador Domiciano, y leemos que fue absuelto de los cargos, y que después de ser absuelto, con curiosa inoportunidad, según me parece, gritó en el tribunal exactamente lo siguiente:
«‘Dame también, si quieres, la oportunidad de hablar; pero si no, entonces envía a alguien para que tome mi cuerpo, porque mi alma no puedes tomarla. No, ni siquiera puedes tomar mi cuerpo, porque no me matarás, ya que te digo que no soy mortal‘»
«Y luego, después de esta famosa declaración, se nos dice que desapareció de la corte».
Los detalles de su vida luego son vagos pero, según Filóstrato, vivió más de 100 años y hasta el final conservó su vigor y su forma, y un aspecto aún más agradable que en su juventud.
Al morir, según la tradición popular, ascendió corporalmente al cielo, acompañado de un inesperado canto de voces de doncellas.
nuestras charlas nocturnas.
Personajes de la 2da Guerra mundial …

Historias de la 2da guerra mundial — A finales de 1942, los aliados emprenden una campaña de bombardeos contra objetivos enemigos en Europa.
Las fuerzas alemanas son aún muy fuertes y provocan un gran número de bajas entre los aparatos que están destinados a realizar estas misiones.
Son momentos complicados en los que el poderío alemán aún no ha entrado en declive y la propaganda del régimen se esfuerza en resaltar los desastres aliados y en enaltecer a sus hombres.
Este número de bajas cae como una jarra de agua fría sobre los tripulantes y componentes de las flotas aliadas y es en ese momento cuando el Coronel Stanley T. Wray, comandante del grupo de bombardeo pesado 91 de la USAF, decide servirse de aquellos errores que cometen sus hombres y que no tienen graves consecuencias para elevar su moral con un tono humorístico.
Hasta ahora, estos errores se escribían en las hojas de servicio como castigo por su poca pericia.
– Dando forma a la Orden del dedo extendido
Desde aquel momento, serían premiados. ¿Y cómo se premiarían?, pues muy fácil. Wray impulsó la creación de una orden llamada “Orden del dedo extendido” (Order of the Rigid Digit), la cual sería la encargada de “endulzar” con un tono humorístico estos episodios. Cuando un piloto o tripulante cometía algún acto digno de ser condecorado era nominado para pertenecer a la orden.
Si finalmente se consideraba que era merecedor de tal honor, se le imponía una condecoración diseñada por Wray en una ceremonia en la que se leía el siguiente texto “A la vista del gran desprecio hacia su propia seguridad y la de sus pasajeros, y para vergüenza y descrédito de su servicio como militar, esta medalla se concede a…” y a continuación se decía el nombre del afortunado.
Durante el día de la ceremonia, el homenajeado debía lucir la condecoración original, que luego era sustituida por una réplica personalizada. En un principio, el propio Coronel Wray costeó las primeras 10 copias, las cuales eran de un tamaño inferior al de la medalla original y estaban fabricadas por John Bull Silversmiths, un joyero de Bedford. La condecoración era una medalla de plata que pendía de una cinta de color azul celeste que simbolizaba la inocencia infantil.

En el anverso figuraba inscrita en la parte superior la frase “Wray’s Ragged Irregulars” en alusión al nombre que tenía la unidad de Wray.
Justo debajo estaba la frase “My God, Am I Right?” (“Dios mío, ¿lo he hecho bien?”) que era un juego de palabras del lema utilizado por la Casa Real Inglesa “My God, and My Right” (“Dios y mi derecho”).
En la parte central hay una figura representada de una mano que tiene el dedo corazón extendido, y en la parte inferior figura la frase que da título a la orden “Order of the Rigid Digit” (“Orden del dedo extendido”).
En el reverso se inscribía el nombre del afortunado y debajo de éste una descripción del motivo que había impulsado su condecoración.
Nadie estaba exento de ser condecorado, y como prueba de ello es que tres de los generales de más graduación en la Fuerza Aérea de los EEUU son integrantes: Ira Eaker, Carl Spaatz y James Doolittle.
El Teniente Coronel Baskin Lawrence fue otro de los galardonados al replegar el tren de aterrizaje en lugar de los flaps mientras aterrizaba su A-20.
Y hasta el propio Coronel Wray tomó de su propia medicina y fue galardonado con ella.
Mientras estaba ejerciendo de copiloto junto al capitán William Clancy, su avión acabó en un barranco al no haber frenado a tiempo durante la maniobra de aterrizaje.
En un principio, se había nominado al capitán para el galardón, aunque un miembro de su unidad se enteró y cambió el nombre del capitán por el del coronel, justificando el premio por haber permitido que el capitán no frenase a tiempo.
– El soldado Emile Corteil y su fiel perro Glen están enterrados en el cementerio de Ranville War, en Normandía

El soldado Emile Corteil tenía 19 años cuando saltó en paracaídas junto a su fiel perro Glen la noche del 5 de junio de 1944 en la localidad de Cabourg, en el marco de la operación Overlord.
Glen era un pastor alemán que había sido entrenado como perro mensajero, y la misión que tenían encomendada era la de interrumpir accesos y comunicaciones, como apoyo al grueso de tropas del desembarco.
Aterrizaron en una zona bastante alejada de su objetivo, que los alemanes habían inundado para evitar la llegada de planeadores y paracaidistas.
Después de una marcha nocturna por zona pantanosa, contactan con su superior en la población de Varaville a primera hora de la mañana del Día-D.
Cuando lograron reunirse unos 40 hombres, el General de Brigada James Hill decide desplazarse hacia la posición del 9 Batallón, el cual se encontraba a varios kilómetros de distancia.
Fue durante ese desplazamiento cuando se produjo un ataque aéreo del que sólo salieron ilesos 2 hombres: El General y un soldado.
Todo el resto fueron gravemente heridos o fallecieron.
Emile y Glen fallecieron y fueron enterrados juntos en una tumba del cementerio de Ranville War en Normandía, a instancias del comandante de su unidad, que creyó que la relación tan especial que los había unido en vida no debía ser rota.
– Douglas Bader fue uno de los mejores pilotos de RAF durante la Segunda Guerra Mundial pese a volar con la limitación de haber perdido sus piernas en un accidente de aviación previo a la guerra
El piloto de la RAF Sir Douglas Robert Stewart Bader nace el día 21 de febrero de 1910 en el barrio londinense de Saint-John’s Wood. Hijo de Frederick Roberts Bader y de Jessie Bader, pasó sus primeros dos años en la Isla de Man, mientras su padre, que era ingeniero, presta servicio en la India.
Posteriormente la familia regresa a Inglaterra en 1913 y se establecen en Londres. En el año 1916 estalla la Primera Guerra Mundial, y Frederick se alista, siendo enviado a Francia, donde fallece al año siguiente, en 1917, debido a las heridas sufridas en la cabeza a causa de la metralla.
Su madre contrae segundas nupcias con el reverendo E.W. Hobbs y posteriormente, Douglas se va a vivir con sus tía Hazel y el marido de ésta,Cyril Burge. Cyril era teniente y trabajaba en la escuela de pilotos de la RAF de Cranwell.
Es indudable que esta nueva relación y el ambiente que se vivía en su nueva residencia le predestinan hacia el mundo de la aviación.
En 1928 logra ingresar en la escuela de Cranwell y se gradúa en 1930, siendo destinado al 23 Escuadrón de caza en Kenley, donde empieza a volar con aparatos biplanos Gloster Gamecock, aunque posteriormente son cambiados por Bristol Bulldog.
El día 14 de diciembre de 1931, Douglas realiza un vuelo junto a otros dos pilotos entre los aeródromos de Kenley y Woodley.
Cuando llegan a Woodley, Douglas conversa sobre acrobacias aéreas junto a otros jóvenes pilotos, los cuales le solicitan que les realice una demostración.

En un principio les comenta que no posee la suficiente experiencia para realizarla a los mandos de los Bulldog, pero posteriormente despega y intenta hacer una maniobra denominada “tonel”.
En la recta final de la maniobra, no consigue enderezar el avión y sufre un aparatoso accidente, cuyo resultado es la pérdida de las dos piernas tras varias operaciones.
La recuperación fue lenta y dolorosa, pero finalmente es enviado al Hospital de la RAF en Uxbridge,donde conoce a los hermanos Dessoutter.
Uno de ellos, Marcel, había perdido una pierna en un accidente aéreo (era ingeniero aeronaútico) y a resultas de ello había fundado una empresa que se dedicaba a la fabricación de prótesis de aluminio.
Douglas le encarga las prótesis y va rehaciendo su vida, adaptándola a su nueva situación. Como ejemplo diremos que jugaba a golf o conducía su automóvil, adaptado a sus circunstancias. En el mes de junio de 1932, coincide un fin de semana con Sir Phillip Sasson, alto cargo del gobierno en el ministerio del aire y logra hacer una prueba de vuelo a bordo de un aparato de entrenamiento Avro 504 en el aeródromo de Lympe.
La prueba salió tan bien, que le dieron una licencia para poder realizar prácticas del vuelo, aunque con limitaciones. Posteriormente, en 1933, se le comunica que es apartado definitivamente del servicio activo en la RAF y se le concede una pensión de invalidez total.
Una vez que abandona la RAF, consigue trabajo en las oficinas de la compañía petrolera Shell y contrae matrimonio con Thelma Edwards.
El estallido de la SGM en 1939 aviva los deseos de Douglas de volver a pilotar, y mediante un contacto en el Ministerio del Aire y de un antiguo superior, realiza una prueba para reingresar en la RAF y la supera, pilotando diferentes aparatos hasta que finalmente en 1940 es destinado al 19 Escuadrón de caza y dos meses más tarde a la 222ª Escuadrilla de Caza,donde es nombrado Comandante.
En el mes de junio de 1940 es destinado a cubrir la retirada de las tropas de Dunkerque, y logra su primera victoria sobre un Messerschmitt Bf 109. En junio de 1940, es nombrado jefe de la 242 Escuadrilla de Caza canadiense. Esta unidad había quedado muy tocada anímicamente después de la batalla de Francia, en la que había sufrido muchas bajas en combate.
Como anécdota comentar que cuando lo vieron bajar de su avión con las piernas ortopédicas, la imagen que tuvieron fue de total desolación, aunque después de una demostración aérea de 30 minutos, quedaron todos muy impresionados al ver como un piloto con esa limitación podía volar de aquella manera.

Uno de sus mayores temores era que el peso de sus prótesis lo hundieran en un hipotético derribo en el Canal de la Mancha,por lo que ideó un sistema para evitarlo.
Preparó a su unidad para entrar en combate y participaron en la Batalla de Inglaterra, donde desarrolló la táctica “Big Wing”, por la que varias escuadrillas de aviones despegaban y iban al encuentro de los bombarderos alemanes antes de que llegaran a sus objetivos.
La idea era la de romper sus formaciones y realizar el mayor número de bajas posible antes de sus ataques.
Esta táctica supuso un éxito rotundo.
En marzo de 1941 es nombrado Comandante del aeródromo de Tangmere y pone en práctica la “táctica de los cuatro dedos”, donde forma patrullas de 4 aviones.
El día 9 de marzo de 1941, mientras cumplía una misión en Francia, tuvo un encuentro con 3 aviones alemanes. Derribó a dos de ellos, pero el tercero le alcanzó y tuvo que saltar en paracaidas, teniendo la mala suerte que en la maniobra perdió las prótesis.
Una vez en tierra fue hecho prisionero, y cuando el as de la Luftwaffe Adolf Galland se enteró de la noticia, hizo que un coche fuera a buscarle para tener una entrevista con él y se produjo uno de los hechos más insólitos de la SGM, cuando Galland intercedió por él para poder mejorar su calidad de vida mientras estuvo prisionero.
Tras varias tentativas fallidas de fuga,fue trasladado al famoso Castillo de Colditz, donde fue liberado en 1945 por el I Ejército Americano. Os dejamos enlace de una anécdota acontecida durante su estancia. En ese momento, viaja hasta París, donde solicita volver a luchar con la RAF, aunque debido a su fama, se le prohibe puesto que se le considera una leyenda de la aviación y no están dispuestos a perderlo.
El día 15 de septiembre de 1945 se pone el frente del desfile aéreo de la Victoria,donde sobrevuela Londres llevando la formación de 300 aviones.
– Posguerra

Tras la guerra,la RAF le propone que siga con ellos, aunque Douglas ve claro que la RAF que él conoce, no será la misma de la posguerra, por lo que acepta una oferta de la compañía Shell para volar por todo el mundo con un avión privado.
En el año 1976 recibe el nombramiento de Sir por parte de la Reina Isabel II.
Finalmente fallece el día 5 de septiembre de 1982 y deja como legado una fundación que lleva su nombre.
Desde el momento en que acabó la guerra hasta su muerte, Douglas Bader y Adolf Galland mantuvieron una gran amistad, que incluso se trasladó a sus familias.
En una ocasión, cuando le preguntaron a Galland cómo era posible el haber mantenido una amistad surgida de la guerra, respondió: “Bueno… nos conocimos intentando matarnos. A peor no podíamos ir” .
– Relato de Indro Montanelli sobre el personaje de un «general» que se negaba a colaborar con el ejército alemán
A continuación os comparto el relato íntegro que hace Indro Montanelli del General Della Rovere, un personaje muy particular sobre el que Roberto Rossellini realizó una película en 1959 titulada «El General de la Rovere».
Comienza mi historia un día de marzo de 1944 en que su excelencia, el general Della Rovere, íntimo amigo del mariscal Badoglio y consejero técnico del general británico Alexander, fue llevado a la prisión de San Vittore y colocado en una celda próxima a la mía.
El movimiento subterráneo italiano se dedicaba por entonces a desorganizar la corriente de reservas alemanas que marchaban al frente del sur. Según supe, el general había sido capturado por los nazis en una provincia del norte al momento en que lo ponía en tierra un submarino aliado, para asumir allí la función de comandante de las operaciones de guerrilla.
Me causó impresión el porte aristocrático del hombre. Hasta Franz, el brutal inspector germano de la prisión, se cuadró en actitud militar de atención ante él.

De todas las «fábricas de confesiones» que tenían los alemanes en Italia, la peor era la de San Vittore.
Allí se llevaba a los prisioneros del movimiento secreto italiano que habían resistido el primer interrogatorio «de rutina».
Allí el comisario Mueller, de la Gestapo, y un puñado de especialistas de la SS (valiéndose de métodos celebrados en los anales de la tortura refinada) arrancaban generalmente la información deseada hasta a los más obstinados.
Seis meses habían corrido desde el día que me arrestaron. Había sido «interrogado» varias veces y me hallaba ya exhausto y desalentado, siempre pensando hasta cuando podría resistir.
En tal situación estaba cuando un día, uno de los guardias italianos, Ceraso, descorrió el cerrojo de la celda y me dió una sorpresa anunciándome que el general Della Rovere deseaba verme.
La puerta de la celda del general estaba, como de costumbre, sin traba alguna. Además, el distinguido prisionero disponía de un catre, en tanto que nosotros dormíamos en tablas desnudas. Inmaculadamente vestido y con su monóculo en el ojo derecho, el general me saludó cortésmente:
-¿El capitán Montanelli? Ya sabia antes de desembarcar que lo encontraría a usted aquí. El gobierno de su majestad se interesa profundamente por la suerte de usted. Confiemos en que, aun al caer delante del pelotón alemán de fusilamiento, usted sabrá cumplir con su deber, el más elemental de sus deberes como oficial. Pero, por favor, no se incomode usted.
Solo entonces me di cuenta de que había permanecido ante él en posición de firmes.
-Nosotros, los oficiales, vivimos vidas provisionales ¿no es así?- me dijo el general -. Un oficial es, como dicen los españoles, un novio de la muerte.
Se detuvo aquí mientras lo veía pulir el monóculo con un pañuelo blanco, pensé que en ocasiones los apellidos reflejan la personalidad de quien los lleva. Della Rovere significa »del roble». Y este hombre, claramente, era de madera muy sólida.
-A mí ya me han sentenciado- continuó el general -. ¿A usted también?
-Todavía no, excelencia- contesté casi como si quisiera excusarme.
-Ya lo condenarán- dijo-. Los alemanes son rígidos cuando esperan arrancar una confesión, pero también son caballeros en su estimación por los que se niega a confesar.
Usted no ha hablado. ¡Muy bien hecho! Eso significa que se le hará el honor de fusilarlo de frente y no de espaldas. Le pido que persista en el silencio. Si se le somete a la tortura, no pongo en duda su fortaleza moral, pero la resistencia física tiene sus límites, le insinúo que les de un nombre: el mío. Sea cualquiera el acto que haya usted ejecutado, dígales que procedía en cumplimiento de ordenes mías… A propósito ¿Cuáles son los cargos que tiene?
Se lo conté todo, sin reserva ninguna. Su excelencia me oía como me oiría un confesor. De vez en cuando movía la cabeza en señal de aprobación.
–Su caso es tan claro como el mío- dijo en cuanto hube terminado-. A ambos se nos sorprendió mientras cumplíamos órdenes superiores. El único deber que me resta por cumplir es morir luchando en el campo del honor. No ha de ser difícil, creo yo, morir decorosamente.
Cuando Ceraso me encerraba otra vez en mi celda le rogué que me mandara un barbero al día siguiente.
Y aquella noche doblé con cuidado mis pantalones y los realcé al pliegue longitudinal con el listón de la ventana antes de tenderme a dormir sobre mi camastro.
Durante los días siguientes vi que muchos prisioneros visitaban la celda del general.
Al salir, todos parecían como erguidos; ninguno se mostraba ya abatido.
El ruido y el desorden en nuestro aislado sector habían disminuido.
El numero 215 dejo de dar los desgarradores gritos con los que se lamentaba por la suerte de su mujer y sus hijos, y mostró gran compostura cuando lo llamaron al interrogatorio.
Ceraso me contó que después de hablar con el general casi todos solicitaban un barbero y pedían peine y jabón.
Los guardas de la prisión dieron en afeitarse a diario y aun trataban de hablar en italiano castizo en vez del dialecto napolitano o siciliano. Hasta el mismo Mueller, cuando pasaba revista a la sección encomiada, refunfuñaba a la mejora general en cuanto a disciplina y decoro.
Lo mejor de todo era que la “fábrica de confesiones” ya no las producía. Los prisioneros persistían en su obstinado silencio. Della Rovere les daba a todos fuerzas para resistir, como si las sacara de la gran provisión de su valor. Y su experiencia de prisionero le permitía darles, además, valiosos consejos.
-Las horas mas peligrosas suelen ser las primeras de la tarde- les prevenía -. El sólo anhelo de distracción puede hacerles confesar.
O bien les decía:
–No se queden ustedes con la vista fija en las paredes. Cierren los ojos de cuando en cuando y las paredes perderán el poder de ahogarlos.
Censuraba a quienes descuidaban el arreglo de la persona. -La limpieza, les decía, influye sobre la moral. Sabía que las formulas militares que usaban con él,les afirmaban el orgullo. Por último, nunca dejó de recordarles sus deberes hacia Italia.
Alguno inquirió prudentemente cual había sido la actitud del general durante el interrogatorio. El general se echó a reír y le contestó:
–Me interrogó mi viejo amigo, el mariscal de campo Kesselring.
Mi tarea era cosa sencilla porque Kesselring sabía de antemano todo lo que había que saber, con excepción, eso si, de que me hallaba yo en un submarino británico cuando me cogieron.
–¿Y realmente usted se fiaba de los ingleses?- dicen que le había preguntado Kesselring.
–¿Por que no?- le había contestado-. ¡Si nosotros nos hemos fiado antes de los alemanes!
En general parecía gozar mucho recordando la escaramuza.
Después de poco tiempo comenzó a correr por la prisión el rumor de que el tal general era un contraespía, un delator al servicio de los alemanes. Los guardas de la prisión, aunque salidos de la escoria del régimen de Mussolini, sintieron que ya eso traspasaba los limites de la humillación. Acordaron entre sí vigilar al general constantemente; si resultaba ser el felón que se decía, estaban resueltos a estrangularlo.
En la mañana siguiente Della Rovere recibió al numero 203, un comandante a quien se tenía por sabedor de infinidad de datos, pero que no había soltado palabra ninguna. Ceraso se quedó junto a la puerta de la celda y los otros guardas italianos vigilaban de cerca.
–Van a someterlo a extremas torturas– oyeron que le decía el general al comandante -. No confiese nada. Trate de no pensar; hágase fuerza para convencerse de que no sabe nada. El simple hecho de pensar en un secreto que usted guarda lo expone a que le salga de los labios.
El comandante escuchaba, pálido del rostro, lo que el general le aconsejaba, como me había aconsejado a mi.
–Si se ve obligado a hablar, dígales que cuanto hizo lo realizó en cumplimiento de órdenes mías.

Aquella misma tarde, y como para darle satisfacciones, Ceraso le llevó a su excelencia unas pocas rosas, regalo de los guardas italianos de la prisión. El general acepto cortésmente las flores; no pareció tener la menor idea de que se había desconfiado de él.
Una mañana se presentaron en la prisión los alemanes a llevarse a los coroneles P. y F. Antes de ser conducidos al patio, se les permitió satisfacer su último deseo: decirle adiós al general. Los ví cuadrados a la puerta de la celda. Aunque no oí lo que el general les decía, ví que ambos oficiales sonrieron.
El general les estrechó la mano, cosa que nunca le había visto hacer. Entonces, como si de repente se hubiera dado cuenta de la presencia de los alemanes, se cuadró, levantó la mano y saludó. Los prisioneros le devolvieron el saludo, y girando sobre los talones marcharon a recibir la muerte. Supimos después que ambos, ya ante el pelotón de fusilamiento, gritaron »¡Viva el rey!»
Aquella tarde fuí sometido a un nuevo exámen. El comisario Mueller me dijo que mi suerte dependía del resultado de este interrogatorio. Que si persistía en mi silencio… Me quedé mirándolo con ojos desmesuradamente abiertos, y, sin embargo, no podía oír nada, ni siquiera podía verle distintamente. En vez de su imagen se me representaban los rostros pálidos y tranquilos de los coroneles P. y F., y la cara sonriente del general.
Oía una voz tranquila que me susurraba al oído: novio de la muerte… deber elemental de un oficial morir luchando en el campo del honor. En vano me sometieron los alemanes a un interrogatorio de dos horas. No se me hizo sufrir tortura alguna, pero si así hubiera sucedido habría sido capaz, creo, de mantenerlo oculto todo. De regreso a mi celda le pedí a Ceraso que me dejara detenerme en la celda del general.
Este hizo a un lado el libro que hallaba leyendo y fijó en mí su mirada investigadora, en tanto que yo permanecía militarmente cuadrado. Entonces, antes que yo hablara, se expreso así:
–Si; así esperaba que procedería usted. No podría haber obrado de otra manera.- Se levanto de su asiento y continuó. -No tengo palabras para expresar todo lo que quisiera decir, capitán Montanelli, pero puesto que no hay nadie más que tome nota de nuestro comportamiento, que sea este honrado guarda italiano testigo de lo que decimos en nuestros últimos días. Que escucha cada una de nuestras últimas palabras. Estoy bien satisfecho, capitán. Estoy verdaderamente contento. ¡Bravo!
Aquella noche me sentí realmente sólo en el mundo. Pero mi amada patria me parecía más cerca, más cara a mi corazón y más real que nunca. No volví a ver más al general. Solamente después de la liberación tuve noticias de su fín. Uno de los supervivientes de Fossoli me relató la historia.
Fossoli era un notorio campo de exterminio en donde los medios de dar la muerte eran complejos y muy diversos. Cuando se trasladó allí al general Della Rovere con centenares de prisioneros de un tren blindado, mantuvo él siempre su dignidad. Iba sentado sobre un montón de morrales que los demás habían juntado para que pudiera descansar.
Se negó a levantarse cuando un funcionario de la Gestapo inspeccionaba el tren. Aun cuando el nazi le dio una bofetada y le gritó: »Yo te conozco, grandísimo cerdo, Bertoni», permaneció inmutable. ¿Para qué explicarle a este ignorante alemán que su nombre no era Bertoni, sino Della Rovere, que era general de un cuerpo de ejército, intimo amigo de Badoglio y consejero técnico de Alexander? Sin alterarse recogió su monóculo y se lo puso de nuevo. El alemán se marchó maldiciendo.
Una vez en Fossoli, el general no volvió a disfrutar de los privilegios que se le concedían en San Vittore. Lo alojaron en un cuartel común con todos y le pusieron a trabajar como a los demás. Sus compañeros de prisión trataban de ahorrarle el desempeño de los oficios mas bajos y se turnaban para reemplazarlo; pero él nunca trataba de evadirse de cumplir su tarea, por difícil que fuera para un hombre que ya no era joven.

Por las noches les recordaba a sus camaradas que ya no eran delincuentes, sino oficiales militares. Y ellos, mirando el relumbrante monóculo y oyendo la voz del general, sentían el ánimo más levantado.
La carnicería que se hizo en Fossoli el 22 de junio de 1944 pudo haber sido una represalia por las victorias aliadas cerca de Génova. Sea como fuera, por órdenes recibidas de Milán se sacaron 65 hombres de un total de 400 prisioneros. A medida que un tal teniente Tito leía la lista, el condenado, al oír su nombre, daba un paso al frente de la formación.
Cuando llamó »Bertoni» nadie se movió. ‘‘¡Bertoni!», rugió el teniente mirando fijamente a Della Rovere. Su excelencia no se dió por notificado. ¿Quería Tito mostrar indulgencia hacia el sentenciado? Nadie podría afirmarlo. En todo caso, sonrió de pronto. »Muy bien, muy bien», dijo, »Della Rovere, así me gusta».
Todos se quedaron conteniendo el aliento mirando al general, quien sacando el monóculo del bolsillo y limpiándolo con notable fuerza en la mano, se lo aplicó al ojo derecho, y con toda calma le contestó al oficial: »General Della Rovere, si hace el favor», y se unió al grupo.
Se les acerrojó con esposas a los 65 destinados al suplicio, y en seguida se les condujo hasta el pie de la muralla. A todos se les vendaron los ojos, menos al general, que porfiadamente rechazó la venda y obtuvo que se accediera a su deseo. Mientras se colocaban cuatro ametralladoras en la posición correspondiente, su excelencia dió unos pasos adelante de la fila, y con ademán altivo y resuelto y en voz firme y sonora, habló así: »Señores oficiales: en los momentos en que arrastramos el último suplicio, vayan nuestros pensamientos de fidelidad a la amada patria. ¡Viva el rey!».
Tito ordenó ‘‘¡Fuego!»; y las ametralladoras dejaron cumplida la orden. El cuerpo del general fue sacado en su féretro, siempre portando su monóculo.
La verdadera historia del general Della Rovere, que viene a conocerse después de su muerte, es una serie de episodios, casi increíbles, de heroísmo y sustitución de personas. Porque es lo cierto que el ídolo de San Vittore no era tal general. Ni Badoglio ni Alexander oyeron hablar de él jamás. Y no se llamaba Della Rovere.
Era un tal Bertoni, natural de Génova, ladrón y estafador, huésped presente de la cárcel. Los alemanes lo habían arrestado por un delito de menor importancia, pero durante el interrogatorio de rigor habían llegado a descubrir que el hombre tenía soberbias dotes naturales de actor. Por su falta de escrúpulos y sus dispocisiones de comediante lo creyeron ideal como agente para embaucar a guerrilleros presos y obtener de ellos informes útiles.
Bertoni se mostró listo para celebrar el trato. Procedería como se le pedía a cambio de un tratamiento de preferencia en la prisión y de que se le pusiera pronto en libertad. Los alemanes inventaron la historia de Della Rovere y le enseñaron bien el papel que debía representar.
Una vez enviado Bertoni a San Vittore pidió, y se le concedió, un corto plazo con el fin de ganarse la confianza de los hombres a quienes iba a hacer víctimas. Pero Bertoni era más astuto de lo que los nazis creían; iba resuelto a no engañar si no a los mismo alemanes.
Y ocurrió entonces la sorprendente transformación. Bertoni, desempeñando el papel de Della Rovere, se convirtió en Della Rovere de verdad. Emprendió una tarea sobrehumana: hacer de San Vittore una prisión a prueba de confesiones y de inspirar a los allí reunidos fortaleza para hacer frente a su destino. Y por su presencia imponente, su impecable pulcritud, por los altos quilates de su valor y su fe, trajo un nuevo sentimiento de dignidad y de propia estimación de esos pobres seres allí encarcelados.
Pero al fin comprendió que el plazo convenido llegaba a su fin. El comisario Mueller iba mostrándose más y más impaciente con tanta demora. ¿Por que no aparecían las confesiones? Cuando “Della Rovere” me habló aquel ultimo día en su celda y le pidió al guardia que fuera testigo de sus palabras, sabía que todo había terminado, que ésta era la única manera de que el mundo del que los separaba esos muros pudiera conocer algún día su historia; el único medio de que Italia supiera que había sido fiel a su patria.
El 22 de junio de 1945, primer aniversario de la carnicería de Fossoli, de pie en la catedral de Milán observaba yo al cardenal (príncipe arzobispo de esa archidiócesis) consagrar los ataúdes de los héroes sacrificados en esa prisión. El cardenal sabía de quién era el cuerpo que yacía en el féretro marcado Della Rovere. Sabía también que nadie tenia mejor derecho al titulo de general que el ocupante de esa caja, el antiguo ladrón y huésped de cárceles.
– Un perro australiano llamado Horrie se convirtió en un personaje conocido debiado a su participación durante la Segunda Guerra Mundial

Nos encontramos en Egipto, en el año 1941, cuando el ejército australiano tiene destacadas sus tropas para luchar contra el Afrikakorps de Rommel.
Entre los soldados que prestan servicio, se encuentra Jim Moody, adscrito a un pelotón de señales del 2/1 Batallón de Ametralladoras, encuadrado en la 6ª División de Infantería.
Un día, Jim se encontró a un cachorro de terrier blanco en las afueras de Alejandría y se lo llevó consigo al campamento.
A partir de ese momento, se entabló una relación especial entre Horrie (este fue el nombre que Jim decidió dar a su nuevo compañero) y los componentes de su Batallón, los cuales lo consideraron uno más de los suyos y lo adoptaron como mascota, acompañándoles en todos los desplazamientos que realizaron.
El siguiente destino que conoció fue Grecia, donde viajó dentro de la mochila de Jim.
Allí desarrolló una habilidad que fue de gran ayuda para sus compañeros, puesto que cuando gracias a su afinado sentido del oído detectaba que se acercaban aviones enemigos, daba la voz de alarma aullando muy fuerte.
Las cosas no pintan muy bien en la península Griega y en abril de 1941, las tropas australianas son evacuadas hacia Creta ante el avance alemán. Horrie es embarcado junto al Batallón en el buque de transporte “Costa Rica”, el cual es hundido después de sufrir un ataque por parte de la Luftwaffe el día 27 de abril.

Sobrevive, aunque está a punto de morir aplastado entre dos botes salvavidas en la maniobra de salvamento y Jim y él, son recogidos junto a los demás supervivientes por el destructor HMS Defender.
Una vez en Creta, en mayo de 1941,el ejército alemán lanza una ofensiva aerotransportada llamada operación Mercurio y tras arduos combates, las tropas aliadas se desplazan hacia el sur de la isla, donde son evacuadas a Palestina.Horrie fue herido por metralla durante esa retirada.

Es ascendido a Cabo Primero Honorario del ejército Australiano y acompaña al comandante del Batallón en los desfiles en los que participan, e incluso sus compañeros le confeccionan un uniforme con sus galones para protegerlo del frío invierno Sirio.

En el mes de febrero de 1942, el Batallón regresa a Australia, y Jim toma la decisión de llevarse consigo a Horrie antes que dejarlo en Palestina. El problema es que Horrie tiene que viajar de forma ilegal, puesto que las leyes australianas de cuarentena son muy estrictas y no permitían la entrada en el país de animales.
Así pues, Horrie viaja escondido en una mochila y tiene más suerte que otras dos mascotas que también son embarcadas ilegalmente. Las autoridades descubren a un gato y una perra que eran mascotas de otras unidades y son sacrificadas cumpliendo la ley de cuarentena.
El barco llega hasta el puerto de Adelaida y Jim es destinado a Nueva Guinea, aunque decide que Horrie ya tiene bastantes aventuras a sus espaldas y lo deja viviendo en casa de su padre en Melbourne durantes 3 años, hasta que finalmente, en febrero de 1945 es licenciado y regresa para vivir en Sydney y se lleva a Horrie consigo.
Lo que tenía que haber sido ya un retiro tranquilo y placentero, se convirtió en una pesadilla por culpa de un incidente desafortunado cometido por Jim. La Cruz Roja estaba recaudando fondos en un club canino al cual pertenecía, y se le ocurrió la idea de utilizar a Horrie para recaudar más fondos.
Las autoridades sanitarias australianas empezaron a indagar y a pedir papeles y finalmente enviaron a Jim una orden de decomiso del perro puesto que había entrado de forma ilegal en el país y había vulnerado la ley de cuarentena, por lo que debía ser sacrificado.

Jim envió un escrito de descargo en el que justificaba que Horrie había pasado una revisión veterinaria en Tel-Aviv antes de embarcar y que había prestado sus servicios en el Ejército Australiano, aunque de nada sirvió y tuvo que entregarlo, siendo sacrificado de un disparo en la cabeza el día 12 de marzo de 1945.
Este hecho tuvo una gran repercusión mediática. Jim intentó realizar una campaña pública para salvar a Horrie. Escribió cartas a medios de comunicación, entidades y políticos. Muchas personas escribían cartas condenando el hecho y se personaban en una tumba vacía en el cementerio de Sydney para llevarle flores.

Pero Horrie no podía acabar su vida de esta manera. El perro que alertaba de los ataques aéreos, que salió airoso de un naufragio y que sufrió heridas de metralla en la retirada de Creta no fue el perro sacrificado por las autoridades.
En el año 2003, dos hijos de Jim confesaron que su padre había entregado un perro callejero que compró por 5 chelines engañando a las autoridades, mientras que Horrie era trasladado a una propiedad que tenía Jim en el estado de Victoria, donde pasó el resto de sus días alejado de la fama y la polémica que se había generado en torno a su figura.
– Matvey Kuzmich Kuzmin fue un se convirtió en un símbolo al llevar a un grupo de soldados alemanes a una emboscada, motivo por el que se le concedió el título de Héroe de la Unión Soviética póstumamente

Matvey Kuzmich Kuzmin nace en el pueblo de Kurakino, en la región de Pskov (Rusia) el 21 de julio de 1858.
Es una persona solitaria, que vive en una cabaña en el bosque, y que se dedica a recoger leña, a pescar y a cazar para subsistir y al que sus vecinos le llaman “Biriuk” (lobo solitario), debido a su carácter.
El día 13 de febrero de 1942, a sus 83 años de edad, se encontró con un batallón de la 1ª División de montaña del ejército alemán.
El comandante tiene órdenes de llegar hasta la localidad de Pershino para hacer neutralizar a un grupo de tropas soviéticas, y cuando se encuentra con Matvey, le ofrece dinero, combustible, comida, y también un rifle de caza a cambio de que los guíe a través de los bosques hasta su destino.
Matvey acepta el trato, pero logra enviar a su nieto (aunque algunas fuentes dicen que era su hijo) Vasiliy para que avise al ejército soviético de su marcha guiando a los alemanes, indicando a su vez un punto para realizar una emboscada a los alemanes en la población de Málkino.
Tras varias horas de marcha por la nieve, en las que los lleva por la ruta más complicada para poder debilitarlos, llegan al punto indicado por Matvey, en el que el ejército rojo mata a más de 50 soldados y se hace con 20 prisioneros. Durante la refriega, el comandante alemán se da cuenta de que ha caído en una trampa y dispara a Matvey, matándolo antes de caer muerto.
Posteriormente, un periodista del periódico Pravda llamado Boris Polevoy, publicó un artículo titulado “El último día de Matvey Kuzmin”, en el que se narraba la historia. Este artículo no sólo dio a conocer lo sucedido, sino que hizo que la historia se convirtiera en un cuento infantil.
El 8 de mayo de 1965, recibió el título de Héroe de la Unión Soviética de forma póstuma.
– Noor Inayat Khan fue una agente reclutada por el SOE, cuya misión era la de ser el enlace entre la resistencia francesa y la inteligencia británica haciendo de operadora de radio para la red “Prosper” en la Francia ocupada.
Nació el 1 de enero de 1914 en Moscú, concretamente en el Kremlin. El padre de Noor, fue invitado por Rasputin a la corte del zar Nicolás II para compartir sus doctrinas espirituales. Inayat Khan, era descendiente de Fateh Ali Tipu, un Sultán indio de creencia musulmana que murió luchando contra los británicos. Su madre, Ora Ray Baker ,era originaria de Nuevo México y a su vez, sobrina de Mary Baker Eddy, fundadora de Ciencia Cristiana.
El ambiente en Rusia no hace presagiar nada bueno, y poco antes de la Revolución de 1917 abandonan el país y se establecen en Inglaterra. Al cabo de pocos años, emigran a Francia, a la localidad de Suresnes, cerca de París. Estudia psicología infantil en la Sorbona y música en el conservatorio de París. Empieza redactar cuentos infantiles que son emitidos por Radio París. Los alemanes invaden Francia, y la familia se ve obligada a volver a Inglaterra en junio de 1940.

Poco después de llegar a Londres, el 19 de noviembre de 1940 se alista como Auxiliar Femenina de la Real Fuerza Aérea.
Empieza un entrenamiento exhaustivo como operadora de radio y debido a su estancia en París y a su conocimiento del idioma se le propone ir como enlace a la Francia ocupada, donde llega a París el 16 de junio de 1943.
Noor recibe el alias de “Madeleine” y es emplazada como operadora de radio en una red de la resistencia llamada Prosper.
Un mes y medio después de llegar, varios miembros de la red caen en manos de la Gestapo, aunque ella se las ingenia para evitar su arresto, desplazándose en bicicleta y cambiando de domicilio, identidad y aspecto mientras continúa enviando información a Londres.
Llega un momento, en el que la red queda tocada de muerte debido al gran número de arrestos sufridos, y queda como único enlace entre la red y Inglaterra, momento en el que sus superiores le recomiendan que abandone Francia y regrese a Londres.
Ella no acepta la propuesta y decide seguir con sus compañeros de la resistencia con el propósito de reconstruir la red y seguir sirviendo de enlace.
Su buena estrella se apaga cuando en el mes de octubre es traicionada por la novia de uno de sus compañeros en la resistencia que la denuncia a la Gestapo. Es detenida y conducida a la sede de la Gestapo en la Avenida Foch en París donde es retenida varias semanas y de donde intenta escapar en dos ocasiones.
Aunque se niega a colaborar y delatar a sus compañeros, los alemanes obtienen copia de todos los mensajes y códigos enviados desde su aparato de radio, y los utilizan para establecer contacto con Londres y solicitar el envío de más agentes. Los Británicos siguen enviando agentes y éstos van siendo detenidos nada más llegar al destino asignado.
Debido a la negativa de Noor a colaborar, en noviembre de 1943 es trasladada primero a Karlruhe y posteriormente a la prisión de Pforzheim en Alemania, en la que se le dispensó un régimen severo siendo encadenada y torturada, esperando de esta manera que revelase la información que anteriormente se había negado a facilitar.
En vista que tampoco revelaba nada, el 12 de septiembre de 1944 fue enviada junto a otras agentes al campo de concentración de Dachau donde fueron fusiladas al día siguiente de su llegada.
nuestras charlas nocturnas.
El Lazarillo de Tormes más desconocido …

JotDown(F.G.Martos) — Lazarillo de Tormes es más que un clásico de la literatura, es un símbolo y una referencia cultural de España. Su historia se ha llevado al cine y a la televisión, a la radio y a podcasts, a escenarios de teatro, música y baile, incluido el break dance, a cuadros de pintores como el mismísimo Goya, aparece en todos los niveles de enseñanza y se ha publicado en libros adaptados para niños y para quienes aprenden español como lengua extranjera. ¿Qué tiene la historia del Lazarillo de Tormes para que haya cuajado tanto en la cultura y la sociedad?
Tiene, en primer lugar, una calidad y complejidad literaria que hace que los expertos en la materia continúen día tras día hablando sobre el pequeño librito en monografías científicas, revistas de investigación, tesis doctorales, seminarios universitarios y congresos académicos alrededor del mundo.
En segundo lugar, tiene la virtud de estar escrita con claridad, lo que unido a su gracia y frescura la convierten en una historia resistente al paso del tiempo. Por último, el personaje del pícaro, encarnado en aquel que sin recursos usa el ingenio para ganarse el pan, está muy reconocido en la sociedad española.
Coincide con lo que muchos experimentaron durante el largo periodo de dictadura que sumió al país en la miseria en un contexto global de modernización; y coincide también con el estereotipo del español en buena parte del mundo, sobre todo en países como Francia o Alemania, lugares a los que muchos españoles llegaron con poco y se apañaron con trabajos menores, como hacían los pícaros de antaño.
En cierto modo, las sucesivas crisis de los últimos años y sus consecuentes flujos migratorios han hecho que esa situación se haya repetido.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo eso con el texto original del Lazarillo de Tormes? Probablemente, menos de lo que creemos. La obra se publica y se discute mucho, pero, en realidad, es poco lo que se sabe de ella, y eso que es bien breve. Sin ir más lejos, no se conoce al autor ni la fecha ni el lugar de publicación exactos.
Y hay interpretaciones del texto para todos los gustos, desde aquellos que ven una historia real detrás de la ficción hasta quienes creen que la vida del Lazarillo no es más que un símbolo del arte mismo de escribir. Sí hay, no obstante, algunas certezas entre tanto desconcierto.

Lo paradójico aquí es que esas certezas se conocen menos y casan mal con la imagen más extendida del Lazarillo. La historia de este es, básicamente, la de un hombre orgulloso porque su mujer le pone los cuernos. Es por eso por lo que escribe una carta en la que cuenta las hazañas de su vida, para justificar por qué lleva los cuernos con satisfacción.
Lázaro nació pobre en una familia marginal, su padre era morisco y ladrón, su madre ejerció la prostitución. No le quedó nada mejor que servir a clérigos, ciegos y nobles que no lo sacaron, ni mucho menos, de la pobreza. ¿Cómo no aceptar el matrimonio con una mujer que se acuesta con un arcipreste, si a cambio del acuerdo el miserable obtiene comida y casa? Esa es la pregunta principal que se le plantea al lector del Lazarillo, al menos en su versión original.
Esa versión original, sin embargo, se mantuvo escondida durante mucho tiempo. La censuró la Inquisición, que permitió solo y después de muchos años una versión que, por estar mutilada, se conoció como Lazarillo castigado. Expurgado quedó, por ejemplo, el capítulo en el que Lázaro se juntaba con un fraile que, amén de «otras cosillas» que no se quieren contar, mantenía relaciones vergonzosas con varias mujeres.
Este Lazarillo castigado fue el que, todavía décadas después, se comenzó a relacionar con otros textos pertenecientes a lo que se conoce como literatura picaresca. La relación del Lazarillo original con el género picaresco, por tanto, no hay que darla por hecho fácilmente. Entre uno y otro pasó más de medio siglo, tiempo suficiente para que se transformaran, entre otros, los gustos literarios y la corte de los reyes.
El autor del Lazarillo ya habría fallecido cuando su texto, metamorfoseado por el Santo Oficio, comenzó de repente a cobrar vida en una corte, la madrileña, muy distinta a la toledana que él había conocido. En definitiva, la novela que se conoce como el santo y seña de la literatura picaresca no contiene la palabra pícaro por ninguna parte y bien puede considerarse como ajena a ese género literario.
Eso sí, durante todo ese tiempo los cuernos se siguieron luciendo por las calles, sobre todo por las de la corte real, como nos recuerdan los poetas de la época. El argumento principal del Lazarillo, pues, conservaba su vigencia y resultaba del todo coherente con la España del Siglo de Oro, al que Quevedo denominó «Siglo del Cuerno».
Piénsese que, en aquel tiempo, arrastrar cornamenta era todo un oficio y existía la figura del «cornudo paciente», perseguido por las autoridades igual que el texto del Lazarillo. Entonces, ¿cometía Lázaro un delito al permitir el adulterio de su esposa? Sí, pero ya se las arregló él en su carta, que constituye el texto de la novela, para culpar al arcipreste y hacerse pasar él por víctima. He ahí el arte de escribir, de defender un argumento y convencer al lector.

De hecho, para escapar de la persecución y seguir disfrutando de los bienes derivados del consentimiento, en España existió un texto legal conocido como «carta de perdón de cuernos», que aparentemente no acarreaba consecuencias para la mujer. Lazarillo de Tormes puede así entenderse como una versión literaria de esa fórmula jurídica.
Por otra parte, la imagen de un Lázaro que consiente la infidelidad de su cónyuge es asimismo coherente con las teorías que se barajan sobre la autoría del Lazarillo, pues Diego Hurtado de Mendoza, a quien se viene atribuyendo la obra casi desde el principio, también trató el tema en sus sonetos y en su poema «En loor del cuerno», en el que reivindicó con gracia simpar la figura del macho astado, ya que el cuerno servía para ascender socialmente:
Solo él basta a sanar de la pobreza,
por él vemos que muchos abatidos
vinieron a subir a grande alteza.
Finalmente, hay que recordar que entre las novelas que se publicaron en esa época de florecimiento de la picaresca se cuenta una publicada por un tal Juan de Luna, y que no es otra que la Segunda parte del Lazarillo de Tormes. Aquí no hay dudas sobre quién escribió la obra. ¿Por qué? Porque el autor renunció del catolicismo y publicó en París, entre protestantes, un texto que hubiera sido más que castigado por la Inquisición de haber caído en sus manos.
Esta segunda parte nos confirma el argumento —el «caso»— de la primera, pues buena parte de esta continuación se centra en los desajustes entre Lázaro, su mujer y el arcipreste, llegando los tres a compartir cama a un mismo tiempo. Lázaro se ve repetidamente desplazado e incluso su lugar de marido consentido es ocupado por otro hombre, un nuevo cornudo.
Confirmado que la prole de su esposa no es suya sino del arcipreste, el protagonista sale desterrado de Toledo y encuentra nuevas aventuras, otra vez entre clérigos y frailes, en orgías clandestinas y mujeres que casi acaban por cortarle el pajarito, que así lo llaman.
Esta secuela literaria sobre la vida de Lázaro, a pesar de estar traducida a más de una docena de lenguas distintas, ha sido infravalorada por la academia española y lleva casi cuarenta años sin reeditarse en castellano; de hecho, las mejores valoraciones del texto se deben a investigadores franceses, alemanes y norteamericanos.
La novela contiene, no obstante, un humor y un nivel de subversión no muy lejano al de la primera parte. Al fin y al cabo, las dos partes denuncian desigualdades sociales y perversiones eclesiásticas de las que el consentimiento córneo celebrado en Lazarillo de Tormes no es más que una consecuencia.
nuestras charlas nocturnas.
¿Qué es la Orden de San Jerónimo y hasta dónde llegó su influjo? …

Muy Interesante(M.H.Vela) — Durante los últimos siglos de la Edad Media tuvo lugar un proceso de reforma religiosa, que comenzó con la crisis producida por la relajación de las costumbres del clero y, consecuentemente, de todos los niveles sociales, afectando al sistema feudal y a la economía.
Entre los franciscanos y dominicos comenzaron a aparecer las congregaciones de observancia, con el fin de volver a los objetivos iniciales. Pero también hubo un importante resurgimiento del fenómeno eremítico, considerado como un movimiento social en respuesta a la corrupción evidente de la Iglesia; una corrupción derivada de la relajación moral, la extremada pobreza, los abusos de los abades comendatarios, su incapacidad para gobernar y la búsqueda del beneficio propio y de sus familias.
La Orden de San Jerónimo en la península se fue gestando en este contexto, a lo largo de la segunda mitad del siglo XIV, condicionada por los principales acontecimientos históricos que tuvieron lugar en la península ibérica, especialmente en la Corona de Castilla donde los considerados principales impulsores y fundadores, Fernando Yáñez de Figueroa (†1412) y Pedro Fernández Pecha (h. 1326-1402), procedían de familias que habían ostentado importantes cargos en la corte de los reyes Alfonso XI (1312-1350) y Pedro I (1350-1369).

Fernando Yáñez de Figueroa fue capellán mayor de reyes, renunciando a sus cargos y beneficios durante el reinado de Pedro I para retirarse con un grupo de ermitaños en El Castañar, término de Mazarambroz (Toledo).
Pedro Fernández Pecha, seguramente el más destacado, trabajó en la cámara del rey Alfonso XI, probablemente en la de Pedro I y, brevemente, en la de Enrique II (1366-1379).
La muerte de su esposa y de una de sus hijas le condicionaron para renunciar a su vida en la corte y retirarse al foco eremítico, en torno a la ermita de Nuestra Señora de Villaescusa en Orusco de Tajuña (Madrid).
En este espacio se encontraron ambos eremitas y comenzaron una andadura conjunta cuyas necesidades los llevaron hasta la localidad de Lupiana (Guadalajara) donde, en torno a la ermita de San Bartolomé, se instalaron definitivamente con el beneplácito del tío de Pedro Fernández Pecha, Diego Martínez de la Cámara, quien les facilitó tierras para su sustento y clérigos para asistirlos espiritualmente; todo ello autorizado por el arzobispo de Toledo, Gómez Manrique (1362-1375).
– Una nueva orden religiosa bajo la advocación de San Jerónimo
A partir del año 1372, los clérigos incitaron a estos ermitaños a congregarse y a ceñirse a una de las grandes reglas canónicas para vivir en comunidad. A partir de entonces entra en escena uno de los personajes clave en la gestación de la Orden de San Jerónimo: Alfonso Fernández Pecha, hermano de Pedro, que había sido obispo en Jaén y que, tras retirarse junto a los ermitaños, emprendió un viaje a la corte papal de Avignon.
En Avignon conoció a santa Brígida de Suecia, convirtiéndose en su confesor y consejero, cuyas visiones y revelaciones místicas influyeron de tal modo en el obispo que se las transmitió al papa Gregorio XI (1370-1378) con el fin de retornar la curia pontificia a Roma.
Sin duda, Alfonso Fernández Pecha facilitó a Pedro Fernández Pecha y a Pedro Román una entrevista con el papa, donde se les concedió constituirse en orden religiosa bajo la advocación de San Jerónimo, siguiendo la regla de San Agustín, además de una serie de constituciones, ceremonias y costumbres que procedían del monasterio de Santa María del Santo Sepulcro de Florencia.

Todo ello venía recogido en la bula Sane Petitio (Salvatoris humani generis), entregada el día de San Lucas de 1373, en la que se concedía, como primera fundación, la ermita de San Bartolomé de Lupiana para convertirla en monasterio y, por petición de Pedro Fernández Pecha, la facultad para fundar cuatro monasterios bajo el título de San Jerónimo, así como la designación del principal mandatario de cada uno de ellos, que recibiría el nombre de prior.
Fray Pedro fue el primero de ellos, nombrado de manos del papa Gregorio XI quien también determinó la forma del hábito de la nueva Orden de San Jerónimo: todo de lana, con la túnica de encima blanca y cerrada hasta los pies y mangas de un tamaño proporcionado. Sobre la túnica se colocaba el escapulario, que era de color pardo. De este color eran, también, la capilla o capucha y el manto.
Fray José de Sigüenza, uno de los primeros historiadores de la Orden de San Jerónimo, relataba en su obra publicada a principios del siglo XVII que, tras recibir la bendición del papa, fray Pedro Fernández y Pedro Román fueron al monasterio de Santa María del Santo Sepulcro de Florencia para observar el modo de vida y tomar las constituciones, de las que escogieron doce; estas fueron muy importantes en el desarrollo de la orden en siglos venideros, sufriendo continuas adiciones y haciéndose más complejas a lo largo de los capítulos generales.
La primera fundación, por tanto, tuvo lugar en San Bartolomé de Lupiana, a la llegada de los ermitaños. A partir de ahí comenzó la creación del convento, con sus diferentes cargos y establecimiento de los votos principales que guardan todas las órdenes: pobreza, castidad y obediencia. Para el cumplimiento de estos, se ordenó la clausura y unos horarios estrictos que marcaban la vida del monje.

El padre Sigüenza indicaba que en el claustro había celdas para el recogimiento, capillas para decir misas, cementerio para enterrarse y otra serie de dependencias necesarias para la vida de los monjes.
Es probable que este primer monasterio, que tomaba diferentes características de la tradicional arquitectura monacal, fuera en el que se inspiraran el resto de monasterios de la orden de San Jerónimo.
Y, aunque no se especifica en ningún lugar la forma de cómo debían ser los edificios en planta, poco a poco todos fueron tomando una unidad arquitectónica, pues en todos ellos primaba la funcionalidad y la similitud de formas.
A partir de este momento, comenzaron a fundarse nuevas casas y la orden de San Jerónimo se expandió por toda la península.
La corona también comenzó a hacer donaciones y desde el reinado de Juan I (1379-1390), hijo de Enrique II, se llevó a cabo una labor de protección a las primeras fundaciones, a través de la concesión de varios privilegios como mercedes, tercias, juros… que, confirmados por sus sucesores, se convirtieron en los principales pilares que sustentaban la orden de San Jerónimo.
Ello condujo a la obtención de más poder, a su presencia en el ámbito político y a la adquisición de gran importancia dentro de la península. De manera similar, también un gran número de nobles, muchos de ellos cercanos a la Corona, contribuyeron a la orden de San Jerónimo mediante el mismo tipo de donaciones.
– Periodo inicial de la orden de San Jerónimo
No todo fueron luces durante el periodo inicial de la Orden Jerónima. Hoy sabemos que uno de sus primeros monasterios, el de Santa María de Aniago en Tordesillas, apenas se mantuvo en pie durante unos años.
Esto es debido a que su congregación, encabezada por el prior Gonzalo de Compostela, se mostró contraria a la decisión del rey Juan I de someter el reino al gobierno del antipapa Clemente VII .
La comunidad fue expulsada del cenobio, que pasaría a manos de cartujos, y sus monjes decidieron trasladarse, al completo, hasta la ciudad de Génova.
Una vez allí, con la ayuda del exobispo de Jaén Alonso Fernández Pecha, construyeron un monasterio en el barrio de Quarto dei Mille. En su iglesia, que aún puede visitarse a las afueras de Génova, mandó enterrarse el propio Alonso Pecha, bajo una sencilla inscripción.
– Impacto de las donaciones para la orden de San Jerónimo
Pedro Fernández Pecha comenzó la labor de fundación de la segunda casa de la Orden Jerónima gracias a la buena relación que mantenía con el arzobispo primado Gómez Manrique, que en las cercanías de Toledo donó a la orden la ermita que se llamaba de Nuestra Señora de La Anunciación, en el año 1374, aunque posteriormente fue conocida como de Nuestra Señora de La Sisla.
Allí, fray Pedro levantó el primer edificio cuyo claustro y refectorio fueron patrocinados por el maestre de Calatrava, Pedro Girón, así como la capilla mayor del templo, financiada por la familia de Fernando Álvarez de Toledo y Teresa Ayala que pagaron más de 100.000 maravedís para su construcción.
Los privilegios y mercedes principales que ostentó este monasterio fueron donados por los reyes Juan I, Enrique III, Juan II y los Reyes Católicos confirmados, todos ellos, por sus sucesores. Uno de los focos eremíticos más potentes fue el que se encontraba en las cuevas de la cercana localidad de San Martín de Valdeiglesias, junto a la Cañada Real, en el término de Guisando perteneciente al obispado de Ávila. En este espacio tuvo lugar la fundación del monasterio de San Jerónimo de las Cuevas de Toros de Guisando.
Las primeras edificaciones que se construyeron allí se hicieron gracias a la donación de una propiedad de Juana Fernández, aya de la reina Juana Manuel, esposa de Enrique II. La reina compró dos partes de ese lugar y las donó a la Orden de San Jerónimo.

Posteriormente, Juan I compró la otra parte para cederla también al nuevo monasterio, acción muy importante ya que permitió la construcción del primer edificio y consolidación de los eremitas.
La cuarta fundación está relacionada con el anterior monasterio de Guisando, pero en este caso tuvo lugar en Toledo, junto a la ribera del Tajo, y fue conocido como el de San Jerónimo de Corralrubio. El monasterio se construyó en un lugar insalubre, por lo que en el cuarto capítulo general se acordó que este monasterio se hiciera anexo al de La Sisla, junto con los monjes y todos sus bienes muebles, dejando el edificio prácticamente a estrenar, ya que la iglesia, según Sigüenza, nunca se utilizó.
Las siguientes fundaciones tuvieron lugar tras el traslado de fray Fernando Yáñez de Figueroa, junto con un grupo de treinta y dos religiosos, al santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, atendiendo la llamada del entonces obispo de Segovia, Juan Serrano. La compleja instalación de la orden en este lugar hace que sea excepcional, convirtiéndose, en pocos años, en el más poderoso de la Orden de San Jerónimo.
Así se iniciaba la primera etapa fundacional de la Orden Jerónima, un momento en el que los jerónimos fueron reconocidos en la península, multiplicando sus casas prácticamente por toda la Extremadura castellana.
De forma similar, aunque con sus peculiaridades, también se fueron desarrollando una serie de monasterios en la Corona de Aragón, especialmente en el levante, en las cercanías de Jávea, impulsados por fray Jaime Juan Ibáñez y, posteriormente en Portugal, por el tan reconocido religioso fray Vasco de Sousa.
A estas alturas, el germen de la Orden de San Jerónimo había sido plantado y en los años siguientes su poder crecería de forma exponencial. No en vano, llegaría a convertirse en una de las órdenes más poderosas de la península ibérica y una de las favoritas de la monarquía hispana, que llegaría a convertir su monasterio insignia, El Escorial, en su propio panteón dinástico.
nuestras charlas nocturnas.
La caída de Pedro I de Castilla …

Meer(A.P.Yegros) — Atravesamos la meseta, recorriendo llanuras del color del trigo y parajes labriegos; aquí el tiempo pareciera galopar a otra marcha, ajeno a las prisas impuestas por las multitudes. A cielo abierto, la figura del eterno hidalgo cabalga incesante en compañía de su escudero, con quienes el forastero itinerante se cruza aquí y allá en una suerte de omnipresencia celebrada. A lo lejos, nos observan los molinos centenarios.
Llegamos al caer la tarde a un lugar de La Mancha, de cuyo nombre hoy quiero acordarme, Montiel, en donde el recuerdo de Pedro I de Castilla retumba a gritos entre sus muros y se hace carne para revivir de nuevo aquellos últimos días de su leyenda que, aunque han pasado de largo para la historia, para un pueblo han supuesto su identidad.
Pero ¿quién es Pedro I de Castilla? Conocido por sus detractores como el Cruel y por sus acólitos como el Justiciero, Pedro I de Castilla fue el último rey de la casa Borgoña, rey de Castilla desde 1350 hasta 1369, en el núcleo de una convulsa Edad Media, de traiciones, afrentas, intereses y juego sucio, que conformaban un contexto irremediablemente feroz, despiadado, salvaje, guerrero.
Pedro I nace cuando ya ha muerto su hermano Fernando, quien hubiera sido el heredero al trono. Hijo de Alfonso XI y María de Portugal, cuyo matrimonio se debía, como tantas veces, a un pacto entre Castilla y Portugal; un enlace que no evitó que el rey alternara esta relación con la que ya mantenía con Leonor de Guzmán, de la que vendrían al mundo diez vástagos.
Pedro había sido relegado de la corte para vivir en Alcázar de Sevilla, junto a su madre, sobre la que recayó toda la responsabilidad de la crianza y educación; la corte había quedado reservada para Leonor y sus hijos, quienes se granjearon numerosos títulos y privilegios a lo largo de ese tiempo.
Hasta 1350, en que Alfonso XI muere durante el asedio a Gibraltar (puede que de peste negra) y Pedro pasa a ocupar su puesto como soberano. Se trata de un momento complejo debido a cuestiones económicas y militares diversas, que no hacen sino empeorar al irse desbaratando las numerosas redes de influencia que Leonor de Guzmán había gestado en los últimos años.
Durante el primer año, se alcanzó una relativa estabilidad en el reino derivada de acciones como firmar la paz con nazaríes y benimerines o el encarcelamiento de Leonor, que impide que lleve a efecto tretas en favor de sus propios intereses.
Sin embargo, las tensiones son continuas por el descontento que imperaba por parte de los hijos bastardos de Alfonso, dispuestos siempre a la rebelión. Una lucha encarnizada, en ciernes, entre los que aspiraban a hacerse con el poder, de la que germinaban negocios en los que los matrimonios convivían con las amantes, y los hijos naturales se superponían a los ilegítimos, cuyo premio final eran los pactos territoriales.

Con Enrique de Trastámara (su medio hermano) a la cabeza del bando contrario, los ataques a Castilla y a Aragón se sucedían.
El número de hombres de los ejércitos se engrosada de arqueros y mercenarios gracias al apoyo que proporcionaban los aliados, a cambio de la promesa de títulos y riquezas, en un constante devenir de ataques y retiradas.
A la espera de ayuda que llegase de Londres, el ejército de Pedro I iba camino de Alcántara, con el objeto de socorrer Toledo y evitar que capitulase, cuando es sorprendido por Enrique.
El cerco se estrecha irremediablemente y Pedro I sucumbe en la batalla de Montiel, el 14 de marzo de 1369.
Aunque se guarece durante nueve días en el castillo de la Estrella, una fortaleza poco preparada para tal caso, finalmente, el 23 de marzo, por medio de engaños, se ve cara a cara con su hermano que, tras matarle, sube al trono de Castilla como Enrique II (desde entonces, el Fratricida), primero de la casa Trastámara.
Han transcurrido más de seis siglos desde aquello, pero sigue presente en la memoria de los vecinos, sabedores de que a las puertas de sus casas, un día se disputó quién se hacía con el poder, una lucha a vida o muerte.
Con frecuencia, hablar de Montiel o de La Mancha, conduce a algunos lugares comunes que no pasan de Cervantes, las lagunas de Ruidera y ciertas personalidades del mundo del espectáculo. Es preciso adentrarse más para conocer la grandeza de su historia y lo hermoso del sitio.
Cada año, desde 1975, Montiel retrocede en el tiempo, engalana sus calles y se viste de época para conmemorar el aniversario de tan señalado acontecimiento, en el que el rey sería dado muerte a manos de su hermano mientras la sangre oscura, que manaba de sus heridas mortales, ensuciaba sin remedio las tierras fértiles.
Durante tres días (siempre próximos el 23 de marzo) se desarrollan las Jornadas de Recreación Histórico-Medieval o, lo que es lo mismo, Montiel Medieval.
El pregón por parte del alcalde correspondiente da inicio oficialmente al evento, que abarcan desde la llegada de Pedro a Montiel hasta el mismo entierro. Entre tanto, pasacalles, música y danzas, talleres artesanales, ordenación de caballeros y damas, espectáculos de cetrería, visitas al castillo, cena medieval o tiro con arco serán algunas de las actividades de las que se podrá disfrutar, sin olvidar la gastronomía.

El único requisito es hacerse con un traje de época para no desentonar.
Son varias las batallas que se libran en diversas localizaciones del pueblo.
En todos los casos, se trata de profesionales que se han desplazado desde distintos puntos de dentro y fuera de España, que se dedican a ofrecer este tipo de espectáculos, para lo cual están entrenados, ataviados con armadura, casco, cota de malla, escudo y armas que pueden alcanzar un peso de hasta 50 kilos.
Para darle más realismo, todos estos caballeros se alojan, como no podía ser de otra forma, en el campamento medieval a las afueras del pueblo, cuya visita acercará más aún, si cabe, a lo que podía haber sido esa forma de vida.
La noche del viernes, para ir entrando en situación, en el auditorio se celebra la cena medieval.
Los comensales, colocados en largas mesas corridas desde donde poder divisar a los anfitriones (Pedro y su séquito, representados por el alcalde y compañía) en lo alto de la tarima, serán agasajados de una comida, si no propia del Medievo, al menos sí típica de la zona.
Es también reseñable la representación teatral del sábado, en la que absolutamente todos los actores son los propios montieleños.
El pasado año fue María de Padilla, la reina, de Emilio Pacheco, que evoca el transcurso de la vida, matrimonios y devaneos de Pedro I, en paralelo a los amores con María de Padilla y los sucesivos alumbramientos de esta.
Aunque el papel de esta mujer fue complejo, dado que no le quedó otra que vivir en la sombra, no por ello perdió ocasión de sacar tajada, consiguiendo cargos importantes para los hombres de su familia.
Tras la muerte de María, en 1361, Pedro convocó cortes en Sevilla con el objeto de declararla reina y legitimar la descendencia que con ella había tenido, hecho hasta entonces inaudito.
Más tarde, el mismo sábado, un cortejo fúnebre, acompañado por antorchas, se dirigirá en procesión desde la plaza al cementerio, donde será el sepelio.

Por último, el domingo, el colofón final, que pone el lazo a las jornadas, es la recreación de la batalla final a campo abierto: un numeroso grupo de guerreros, integrarían los ejércitos de ambos bandos, a caballo y a pie, hace posible un espectáculo que no deja de ser grandioso, aunque el desenlace sea ya conocido por todos.
Tras ello, nos dirigimos al Llano de la Fuente, lugar del combate cuerpo a cuerpo entre los dos hombres, donde hoy, ante las amplias praderas, se erige un monolito a modo de homenaje.
Allí se depositará la corona de laurel, como ofrenda a Pedro I, y se hará la proclamación de Enrique II.
De esta manera finalizan un año más estas jornadas conmemorativas que pretenden enaltecer lo que es un acontecimiento único.
Los propios vecinos, orgullosos de su tierra, nos cuentan de un modo singular, que han convertido en tradición, aquello que sucedió hace tanto tiempo en sus confines.
Así nos regalan una parte de la historia que quizás desconociéramos, un viaje en el tiempo hasta el siglo XIV y la visita a un entorno fabuloso de La Mancha, ese paisaje árido que se extiende campo a través a lo largo de cosechas de heno y encinas, y molinos centenarios que ven detenerse a los viajeros para contemplar lo mismo que mucho tiempo atrás contemplara Cervantes.
Llegados a este punto, lo único que falta para concluir es mencionar que en el presente 2024, Montiel Medieval se festejará los días 12, 13 y 14 de abril. No se me ocurre un motivo para no querer estar.
¡El rey ha muerto, larga vida al rey!
nuestras charlas nocturnas.
“Las brujas de la noche” el temible (y único) escuadrón de mujeres piloto que combatió por la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial …

BBC News Mundo — Los soldados alemanes aseguraban que el sonido del viento en las alas de sus aviones se asemejaba al barrido de una escoba, y empezaron a llamarlas “las Brujas de la noche”.
Eran muy jóvenes, en su mayoría adolescentes voluntarias que tuvieron que superar no solo la dureza de la guerra, sino el escepticismo y machismo de la época, que no confiaba en que un escuadrón formado solo por mujeres fuera a tener éxito.
Pero las aviadoras del 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno lograron lanzar más de 23.000 toneladas de bombas sobre las posiciones alemanas y llegaron a convertirse en una pieza clave para la victoria soviética sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
“Al principio, los hombres se reían de nosotras”, relataba en una entrevista en 1993 la matemática y física rusa Irina Rakovólskaya, que lideró el regimiento durante un tiempo.
Luego, sin embargo, “vieron cómo volábamos y los hombres del regimiento de bombarderos nocturnos empezaron a llamarnos ‘hermanas’, y los de infantería nos decían ‘criaturas celestiales’, mientras que los alemanes nos llamaban ‘brujas de la noche’”, recordaba la antigua aviadora.
Las políticas de la Unión Soviética, que otorgaba la misma educación a niños y niñas, permitieron que muchas chicas aprendieran a volar, como explicó Debbie Land, que estudia a mujeres aviadoras en la Colección Shuttleworth para la serie “The Documentary” del Servicio Mundial de la BBC.
En aquella época existía en la URSS un programa, parecido al de los Scouts, al que podían ir tanto chicos como chicas a aprender a volar, de forma completamente gratuita, explicó Land: por eso, “cuando los alemanes invadieron y arrasaron con las tropas rusas, estas chicas estaban listas”.

– Lideradas por una heroína
Muchas estudiaban física, astronomía, geografía, matemáticas o química en la universidad cuando Alemania atacó la Unión Soviética el 22 de junio de 1941 y el Estado movilizó a los hombres. Ellas no quisieron quedarse atrás.
Un gran número de estas jóvenes empezaron a escribir cartas a Marina Raskova, ya entonces una piloto famosa en la Unión Soviética y que se convertiría en la clave de la formación del escuadrón. Marina Raskova había sido la primera mujer en la URSS en conseguir el diploma de piloto profesional, y se convirtió en Héroe de la Unión Soviética cuando consiguió batir el récord de larga distancia de vuelo sin escalas en 1938.
En aquella ocasión, Raskova no participó como piloto sino como navegante en el vuelo, en una tripulación también integrada por otras dos mujeres. El viaje fue muy accidentado y la navegante tuvo que saltar en paracaídas antes del aterrizaje de emergencia, por lo que pasó 10 días en la taiga siberiana sola, sin comida ni apenas agua, buscando el avión.
Esta aventura y el libro que escribió después con sus vivencias la llevaron a la fama en la Unión Soviética. Las jóvenes pilotos que querían combatir por su país. pero a las que solo daban la oportunidad de participar en puestos de apoyo en oficinas o como enfermeras, tuvieron claro a quién tenían que acudir.
Raskova se dirigió entonces al líder soviético Josef Stalin, que era admirador suyo, y le pidió poder formar su propio escuadrón de pilotos integrado únicamente por mujeres. Stalin accedió, y Raskova formó tres regimientos femeninos: el 586º Regimiento de Combate Aéreo, el 587º Regimiento Aéreo de Bombarderos y el 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno, que acabarían siendo popularmente conocidas como las “Brujas de la noche”.

La Unión Soviética se convirtió así en la primera nación en permitir oficialmente que las mujeres participaran en combate.
“Había muchas pilotos, pero apenas había navegadoras o mecánicas capacitadas, así que tuvieron que formar a mujeres en todo ese tipo de cosas y tuvieron que aprender esas habilidades desde cero”, explicó al programa Reina Pennington, profesora de historia rusa y militar en la Universidad de Norwich, un colegio militar privado en EE.UU.
– Aviones precarios
Las mujeres del nuevo escuadrón también tuvieron que acostumbrarse a los biplanos Polikarpov Po-2, unos anticuados aviones diseñados en 1928 como aviones de entrenamiento y de fumigación.
Estaban fabricados con madera contrachapada y lona, y eran muy vulnerables, pero también ligeros. La cabina estaba abierta, por lo que las pilotos no tenían ningún tipo de protección contra las gélidas noches de invierno.
“No se podía hacer gran cosa con ellos a la luz del día porque eran muy vulnerables. No tenían protección ni ametralladora, y tampoco serviría de mucho contra sus Messerschmitt. Así que no podían hacer nada excepto volar de noche, pero eso, a pesar de que solo podían llevar un puñado de bombas, era mejor que nada”, explicó Pennington.
Sin equipamiento para afinar el tiro, las pilotos del 588º Regimiento tenían que realizar una operación peligrosa: cuando se acercaban al objetivo, apagaban el motor para desplazarse en silencio. En ese momento, encendían una baliza para que la navegadora pudiera ver dónde soltar la bomba. Pero la llama también advertía de su posición a los alemanes.

La piloto tenía que mantener la estabilidad del avión para que la navegadora pudiera apuntar, algo que resultaba muy complicado porque los alemanes utilizaban unos potentes fotos que las cegaban, además de las ametralladoras antiaéreas. Pero los Polikarpov Po-2 no contaban con ninguna protección, por lo que a veces los aviones se prendían fuego y ardían como una caja de cerillas.
El papel de las “Brujas de la noche” no era tanto el de lanzar bombas y sembrar muerte y destrucción, explicó Debbie Land, sino “perturbar a los alemanes, que habían estado todo el día haciendo maniobras. Así que se trataba más de no dejarles dormir y hacerles trabajar toda la noche para que al día siguiente estuvieran agotados”.
A diferencia de sus homólogos hombres, el regimiento femenino no paraba para fumar un cigarrillo o tomar una taza de té entre vuelo y vuelo. Apenas aterrizaban, cargaban nueva munición y volvían a despegar, en ocasiones hasta 15 veces cada noche, más que los hombres.
La táctica de apagar los motores al acercarse al objetivo no fue inventada por ellas, sino que era ampliamente utilizada en la fuerza aérea. Pero donde realmente se destacaron, describió Pennington, fue en la forma en que lograron realizar más vuelos cada noche que casi cualquier otra unidad, gracias a sus innovaciones en el mantenimiento y rearme de los aviones, y en la forma en que entrenaron a los reemplazos”.

Su comandante, Yevdokía Bershánskaia, ideó una forma innovadora de hacer repostar a los aviones. En lugar de dejar que cada avión tuviera un equipo de mantenimiento y repostaje, Bershánskaia instaló un sistema de cintas transportadoras con equipos especializados en diversas tareas, como llenar los depósitos de combustible, o en rearmar al avión.
“De esta forma, podía tener un avión listo en apenas 10 minutos” y se aumentaba el número de viajes por noche, explicó la profesora de la Norwich University. En reconocimiento a sus logros, se otorgó al 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno el rango de Guardias, y pasó a llamarse 46.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos de la Guardia.
También ganó la Orden de la Bandera Roja y muchas “brujas de la noche” recibieron también condecoraciones individuales. 23 de ellas recibieron el título de “Héroe de la Unión Soviética”, la más alta distinción del país.
nuestras charlas nocturnas.
¿Desde cuándo existe la declaración de la renta? …

Muy Interesante(F.Navarro) — La historia de la declaración de la renta es la historia de la capacidad de los estados para dotarse de medios administrativos y escritos que le permitieran investigar los ingresos de su población.
“Declarar” implica poner de manifiesto las cosas.
A lo largo de nuestro pasado, estas declaraciones se han hecho por escrito y han ido tomando formas concretas regidas por la administración con el fin de calcular los impuestos a recaudar para hacer frente a los gastos del estado.
La palabra “impuesto” deja claro el carácter de obligación al que es sometida la población.
Pero, de manera general, aceptamos que los servicios públicos de los que nos beneficiamos necesitan una financiación.
Una de las principales fuentes de recaudación de los países es el impuesto sobre la renta. ¿De dónde viene esta práctica? ¿Desde cuándo se lleva a cabo en España?
– Un método despreciado
“Lo que antes se inició como pillaje, asumió luego el elegante nombre de recaudación”.
Esta cita del político, escritor y filósofo británico Thoma Paine no es más que una de las muchas muestras de desprecio hacia el pago de los impuestos que la población ha mostrado a lo largo de la historia.
Desde que existen los estados, formados durante la Edad Antigua, parte o toda la población ha tenido que dedicar un porcentaje de sus beneficios al pago de impuestos. La variación de estas prácticas, con sus aumentos o descensos del porcentaje en cuestión, ha respondido a las coyunturas que los estados han tenido que hacer frente a lo largo del tiempo.
Las triquiñuelas y controversias generadas por estas recaudaciones no son, ni mucho menos, debates actuales de “youtubers” tributando en Andorra o en España, sino que los problemas para mantener el control por parte estatal y para pagar menos por parte de los tributarios se remontan a las civilizaciones de la antigua Grecia y Roma.
– Un invento inglés
En el caso del impuesto sobre la renta tal y como la entendemos hoy día, su origen guarda relación con otra actividad constante en la historia de los estados: la guerra. En 1798, el Reino Unido estaba en guerra contra Francia. Los conflictos siempre han supuesto un agujero para las arcas de los países contendientes, que ven cómo sus reservas económicas se gastan a velocidades preocupantes.
En este contexto y para hacer frente a los gastos de la guerra, William Pitt, el primer ministro británico se afanó en buscar una solución para aumentar los ingresos y equilibrar el gasto militar.
Pitt propuso gravar los bienes de lujo como carruajes, caballos, relojes y sirvientes. El primer ministro pensaba que la población accedería con tal de aupar su país hacia la victoria. Pero, claro, la propuesta había que defenderla en el Parlamento, donde los bienes suntuarios abundaban entre las posesiones de los presentes. A William Pitt se le atribuyen las siguientes palabras:

«El plan debería ser difundido tan ampliamente como sea posible; debería ser regulado tan justa y equitativamente como sea posible, sin que se haga necesario investigar las propiedades, cosa que las costumbres, maneras y aspiraciones de la gente encontrarían odiosa y vejatoria».
En un principio pareció que las intenciones de Pitt caerían en saco roto, pero la situación extrema llevó al Parlamento a aprobar la propuesta del primer ministro.
Pero el resultado no fue el esperado y la recaudación no fue suficiente para apaciguar los ánimos contrarios a una práctica considerada por muchos como una imposición inútil.
El ministro británico tuvo que buscar alternativas más eficaces y se decidió por gravar todos los ingresos de la población al completo, es decir, la renta.
El 9 de enero de 1799 se aprobó en el Parlamento británico, por primera vez en la historia, el impuesto sobre la renta tal y como lo entendemos hoy. Una constante: las voces contrarias nunca callaron y el problema llegó con el final de la guerra en 1802. El impuesto fue revocado en cuanto el Reino Unido dejó de estar envuelto en un conflicto militar.
– A pesar de las reticencias, terminó expandiéndose a todos los países
Fue una paz que apenas duró un año y, en cuanto el país volvió a estar en guerra, el aumento de la recaudación volvió a ser necesaria. En esta ocasión Henry Addington era el nuevo primer ministro. Evitando llamar a su propuesta “impuesto sobre la renta”, logró volver a instaurar el sistema que había propuesto William Pitt.
No sería la última vez que el impuesto sería derogado y reestablecido posteriormente. Pero el sistema fue visto con buenos ojos por el resto de países y su uso se fue expandiendo progresivamente a medida que los estados se vieron inmersos en contextos de emergencia. En Estados Unidos llegó con la guerra civil. Italia los implantó en 1864, durante su unificación.
En 1914 se aprobó en Francia coincidiendo con el inicio de la Primera Guerra Mundial. En España se instauró mediante la Ley de 20 de noviembre de 1932, bajo el gobierno de Manuel Azaña, en la Segunda República.




