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John Dewey: el primer pedagogo moderno …


Jonh Dewey, considerado el más grande educador de los Estados Unidos
Jonh Dewey, considerado el más grande educador de los Estados Unidos

Meer(J.J.Antillón) — Nació en Burlington, Vermont, Estados Unidos, en 1859 y falleció a los 92 años en Nueva York en 1952. Provenía de una familia de comerciantes, desde niño se dedicó solo a los estudios. Se graduó en educación en la Universidad de Vermont y continuó su formación en filosofía en la Universidad John Hopkins. Se considera que fue, aparte de un gran pedagogo, un eminente filósofo y psicólogo, sin dejar atrás sus aportes a la democracia.

Es considerado el más grande educador de los Estados Unidos, e incluso el filósofo más importante de esa nación en la primera mitad del siglo XX. Lo interesante es que no se destacó de joven en los estudios y dos veces se le negó una beca para estudiar filosofía; sin embargo, llegó a ser, aparte de un gran psicólogo y filósofo norteamericano, el primer pedagogo moderno. Lo cual, como todo en la vida, lo logró a base de esfuerzo, estudio y perseverancia.

Escribió varios tratados sobre educación, democracia, filosofía, ética, etc. Se adhirió profesionalmente a una corriente filosófica del “pragmatismo”, que busca las consecuencias prácticas del pensamiento en su eficacia y valor, como una tesis de su trabajo en la vida.

Pero, antes que él, Charles Peirce, famoso filósofo de la Universidad de Harvard e introductor del pragmatismo, decía que el hombre es una parte interesada que se vale del conocimiento como un instrumento, probablemente el más importante de todos para sobrevivir.

Dewey opinaba que Peirce, ese gran filosofo, había presentado el pragmatismo como una teoría del significado y posteriormente William James lo hace como una teoría de la verdad, sosteniendo que una afirmación o una teoría son ciertas cuando responden de forma adecuada a lo que se espera de ellas, al mismo tiempo que se adecuan a los hechos conocidos. Dewey se encaminó por esta segunda.

John Dewey es considerado además el “filósofo de la educación”, con lo señalado se entiende eso. Para él, la filosofía es una reflexión cuyo contenido verdadero y último tiene que ver con educar a las personas. Aparte de filósofo, tenía gran fe en la ciencia. Creía que los grandes avances en la adquisición del saber sucedieron especialmente en este campo.

La ciencia es más fiable que otras disciplinas y sin duda la más práctica, ya que gracias a ella se vive en una sociedad mucho más avanzada. Él la consideraba muy importante porque la ciencia es una modalidad del conocimiento enormemente crítica y metódica, basada en un esquema lógico, de manera que puede aplicarse sin problemas a cualquier otro campo del saber.

Dewey fue uno de los primeros en apoyar el método científico. Decía que el primer paso en una investigación consiste en formular un problema, presentándolo lo más claro posible, luego en buscar una solución, y si se encuentra tratar de probarla desde un punto de vista experimental. Si los resultados la refutan, volver atrás a buscar otra, pero si la experimentación la corrobora, el problema se habrá resuelto.

John Dewey, el educador más importante de Estados Unidos

Publicó dos libros sobre eso: Lógica, teoría de la investigación y Reconstrucción en filosofía, que fueron muy populares.

Por lo anterior, se considera fundamental su participación en el campo educativo en Estados Unidos para modificar los antiguos métodos de enseñanza.

Y lo principal fue que él defendió un sistema educativo basado en la resolución de problemas prácticos, esto es, una enseñanza práctica, ya que esta fomenta el desarrollo imaginativo del alumno tanto en el plano teórico tradicional como en el práctico.

Es bien sabido que, en el campo de la medicina, la educación está basada sobre todo en la enseñanza práctica, algo fundamental en cirugía y enfermería.

Dewey por supuesto aceptaba lo anterior, pero decía que el aprender-haciendo también era indispensable para lograr destreza y experiencia en otras áreas, como la educación y en cualquier profesión.

Señalaba que en su tiempo, en muchos lugares, la educación se concebía como la imposición, mediante una severa disciplina, de una serie de conocimientos teóricos al alumno. Nota del Autor: En la actualidad más de un educador piensan igual.

Pero John Dewey vio que el tiempo le ha dado la razón y en muchos colegios y escuelas universitarias de gran categoría se propuso lo que él señalaba que era: encauzar la predisposición y capacidades naturales de cada alumno con el objeto de desarrollarlas al máximo y alcanzar resultados extraordinarios. Por eso se le ha catalogado como el primer gran pedagogo moderno.

En el libro Escuela y Sociedad señala como fundamental para la enseñanza, por ejemplo, el papel del profesor como guía y compañero, y no imponiéndose sino convenciendo; que el sistema escolar gire alrededor del estudiante y no al revés, y, además, la convicción de que todo proceso educativo debe basarse en los propios intereses del estudiante.

Se señala en sus libros que el aprendizaje tradicional se basa en la imposición de una serie de contenidos al alumno, el cual tiene un papel puramente pasivo, como mero receptor, cuando en realidad debería ser el verdadero artesano de su conocimiento. Para Dewey, la educación del carácter de los niños se basa en la adquisición de “hábitos”.

El fin de la educación es mejorar la sociedad, por lo tanto, adquirir buenos hábitos es mejorar la sociedad. La educación es una construcción social, por lo que el currículum debe reflejar una parte de la comunidad y de la sociedad donde se educa al niño.

Dewey señaló que el individuo es un producto de la sociedad en la misma medida que la sociedad es un producto del individuo. Con eso él dejaba ver la enorme importancia que tiene lo aprendido, o sea, la herencia social sobre los niños y jóvenes, aparte de la herencia biológica.

Maestra y alumna en situación de aprendizaje. Para Dewey, el profesor debe servir como guía y compañero de sus estudiantes

Ellos están expuestos a costumbres, convencionalismos, lenguajes, ideas y tradiciones existentes; listos para abalanzarse sobre el niño recién nacido, a fin de moldearlo de acuerdo con la imagen del pueblo y sus costumbres, en el medio del cual vive.

De ahí la importancia de una buena educación para corregir las fallas que haya tenido en el proceso educativo en el hogar y su contexto.

John Dewey sostenía que la democracia, más que una organización política, es una forma de vida.

En el orden político esta es sólo un medio para que mediante el sufragio universal se escoja a los gobernantes, pero también conlleva gran responsabilidad ante los electores por tratar de resolver en la mejor forma los problemas existentes en un país.

Por otro lado, es democrática una sociedad que no sólo tiene elecciones políticas, sino que permite a todos, dentro de lo posible, participar en iguales condiciones en lo que la sociedad tiene de bueno, por ejemplo, dar servicios de educación y de salud para todos.

Para él, el fundamento de la democracia es la fe en la capacidad de los seres humanos que conforman una sociedad democrática para colaborar en resolver los problemas que se presentan y mostrar solidaridad, ofreciendo la contribución de que es capaz para mejorar.

El pensamiento es fundamentalmente una herramienta que permite actuar sobre la realidad que rodea a una persona, a la vez que se nutre de ella. Por eso, el conocimiento es el resultado de las experiencias con el mundo.

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Historias de mujeres …



– Una enfermera en el frente, Edith Appleton (1877-1958)

mujeresenlahistoria.com(S.F.Valero)La magnitud que tomó la Primera Guerra Mundial movilizó a millones de soldados pero también a un número ingente de personal de apoyo logístico y sanitario. Entre ellos, enfermeras que se trasladaron a zonas cercanas a las trincheras para curar las heridas de los soldados.

Su historia ha quedado velada durante mucho tiempo pero es gracias a testimonios como el de Edith Appleton que podemos acercarnos al duro día a día de estas mujeres que convivieron con la tragedia de la guerra.

Edith Elizabeth Appleton nació el 9 de junio de 1877 en la localidad inglesa de Deal, en el condado de Kent. Edith era la octava de una extensa familia de once hermanos. Su padre, Edward Appleton, era miembro de la marina inglesa que se ahogó en Dungeness cuando Edith tenía veinte años y dejó a Eliza, su madre, sola con su amplia prole.

Edith Appleton mantuvo un diario durante los cuatro años que estuvo en el frente en el que plasmó sus experiencias y se convirtió en un valioso testimonio de la Gran Guerra. 

Tres años después, Edith se trasladó a Londres para estudiar enfermería en el Hospital de San Bartolomé donde permaneció hasta 1904 cuando continuó su formación en una escuela de enfermería privada. Así que, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Edith estaba preparada para formar parte de uno de los operativos sanitarios que se trasladaría al continente.

Edith se unió al Queen Alexandra’s Imperial Military Nursing Service Reserve y llegó a Ostende en octubre de 1914. Desde entonces y hasta el final de la guerra, Edith Appleton trabajó en el frente de manera incansable en los distintos lugares a los que fue destinada.

Su experiencia como enfermera de guerra la plasmó en un diario que mantuvo vivo durante cuatro años en el que plasmó su rutina diaria, explicando sus sentimientos y relatando los momentos duros y los que encontró para intentar evadirse de la dura realidad del frente.


Su labor le valió la conmemoración en 1917 de la Royal Red Cross por su «devoción y competencia excepcionales».

Al finalizar la guerra aún permaneció un tiempo en la zona de conflicto curando a los muchos soldados heridos que empezaban a regresar a sus casas. Finalmente, fue desmovilizada a finales de 1919. De vuelta a Inglaterra, Edith continuó con su labor como enfermera en el Bedford College de Londres hasta que en 1923 compró una casa con una de sus hermanas en la Isla de Wight que terminó convirtiéndose en el punto de encuentro de la familia Appleton. Tres años después se casó con John Bonsor Ledger, con quien no tuvo hijos y falleció una década después.

Eddie Appleton falleció el 6 de febrero de 1958 en su hogar, a los ochenta años de edad. Sus diarios permanecieron custodiados por la familia Appleton durante décadas hasta que algunos de sus sobrinos nietos empezaron a compartir con el mundo las memorias de su tía abuela.

– La primera española en registrar una patente, Fermina Orduña (Siglo XIX)


En 1865, el registro de patentes recogía un invento más de los muchos que se registraban cada año. Pero en aquella ocasión fue distinto porque era la primera vez que era una mujer la que hacía la petición de que se le concediera lo que entonces se conocía como «privilegio industrial».

Poco o casi nada sabemos de Fermina Orduña, una mujer que vivía en Madrid y se hacía cargo de las tareas domésticas, entre las que se incluían el cuidado del ganado. El 20 de mayo de 1865 Fermina consiguió un privilegio industrial, una patente, para un carro que había inventado para poder distribuir la leche fresca de sus animales.

El invento, patentado como un «carruaje caballeriza para la conducción higiénica de burras, vacas o cabras de leche para la espendición pública» era algo así como un servicio a domicilio de leche fresca. El animal viajaba en el carro en el que se le ordeñaba para que el producto final fuera entregado a los clientes al momento. El invento incluía una campana de aviso, un «ordeñador mecánico» y una caldera para mantener la leche caliente.

Fermina Orduña consiguió su patente y demostró que las mujeres eran tan capaces como los hombres a la hora de ingeniárselas para hacer sus labores de manera más ágil y eficaz.

– La dama de la nieve, Josephine Peary (1863-1955)

En 1893, en las lejanas y gélidas tierras cercanas al Polo Norte, una dama americana daba a luz a su hija. La niña fue bautizada como «el bebé de las nieves». Su madre era la esposa del conocido explorador Robert Peary, a quien acompañó en sus expediciones a las nieves perpetuas del casquete polar, apoyando sus proyectos y formando parte de su equipo. Josephine Peary fue mucho más que «la esposa de». Fue una mujer valiente, aventurera, que le valió el reconocimiento de la comunidad internacional.

Josephine Cecilia Diebitsch Peary nació el 22 de mayo de 1863 en Maryland, hija del militar prusiano, Hermann Henry Diebitsch, y su esposa, Magdalena Augusta Schmid. La familia Diebitsch vivía en una granja que fue destruida durante la Guerra Civil americana, por lo que se trasladaron a Washington, donde Josephine y sus tres hermanos pequeños crecieron. Tras estudiar en una escuela de negocios, Josephine empezó a trabajar en la Smithsonian Institution, donde su padre ejercía de profesor.

Josephine Peary se convirtió en la primera mujer en participar en una expedición al Ártico. 

En 1888, Josephine se casó con el explorador Robert Peary a quien se unió en sus expediciones al norte, a pesar de las críticas de algunos compañeros de Robert que no veían con buenos ojos que una mujer viajara hacia aquellos lugares inhóspitos. Ella, lejos de amedrentarse, se ganó la confianza de los hombres y se convirtió en un miembro más del equipo ayudando en la cocina, con la intendencia e incluso cazando cuando era necesario.

El primer viaje de Josephine fue a Groenlandia, en 1891, convirtiéndose en la primera mujer en participar en una expedición al Ártico. Su experiencia fue plasmada en el primer libro que Josephine Peary publicaría poco después de regresar de las nieves perpetuas, Mi diario ártico. Un año entre hielos y esquimales.

Dos años después, su avanzado estado de gestación, estaba embarazada de ocho meses, no le impidió subirse de nuevo a un barco y viajar al norte donde, a treinta grados bajo cero, dio a luz a su hija, Marie, que sería bautizada por la prensa como Snow Baby, el «bebé de la nieve», nombre con el que también titularía su segundo libro, publicado en 1901. Era el primer bebé occidental que nacía entre esquimales. En 1897 regresó al Ártico donde, de nuevo, convivió con los inuits.

Josephine Peary dio a luz a su hija Mairi en el Ártico, convirtiéndose en el primer bebé occidental en nacer en aquellas tierras perpetuas. Fue conocida como Snow Baby

Con el cambio de siglo, Josephine se encontraba en Washington cuando conoció la noticia de que su marido había sufrido la congelación de sus pies y le habían tenido que amputar ocho dedos. No se lo pensó dos veces y decidió ir en su búsqueda acompañada de Marie.

Por desgracia, el Windward, el barco en el que viajaban, sufrió un accidente con un iceberg y tuvieron que permanecer durante el invierno en Ellesmere, Groenlandia. Fue allí donde recibió otra dura noticia. Su marido tenía una relación con una mujer inuit con la que llegó a tener dos hijos. A pesar del terrible golpe para Josephine convivió con Alaka y asumió la situación sin abandonar a Robert.

En 1909, Robert Peary conseguía el objetivo que había perseguido durante toda su vida, alcanzar el Polo Norte. La bandera de los Estados Unidos que plantó Robert había sido un regalo de Josephine.

Robert y Josephine tuvieron otro hijo, Robert Jr., y continuaron juntos hasta la muerte de Robert en 1920. Desde que se retirara, vivieron a caballo entre Washington e Eagle Island, donde construyeron un hermoso hogar. Todo el tiempo que Josephine Peary vivió como la viuda del explorador, no dejó de defender su hazaña de alcanzar el Polo Norte, que fue cuestionada por muchos.

En 1955, la National Geographical Society le otorgaba a Josephine la Medalla al Logro por su implicación incondicional al mundo de las expediciones árticas. Pocos meses después, el 19 de diciembre de 1955, fallecía a los 92 años de edad. Sus restos reposan junto a su marido en el cementerio de Arlington.

– Esculpiendo rostros, sanando almas, Anna Coleman Ladd (1878-1939)

Las guerras provocan miles de muertos. Los que consiguen salvar sus vidas, no siempre regresan a casa indemnes y las heridas o mutilaciones suponen un trauma difícil de superar. Durante la Primera Guerra Mundial, una joven norteamericana que vivía con pasión el arte de la escultura, no dudó en utilizar su genio para reconstruir los rostros deformados de los soldados heridos en el frente. Su labor no salvó vidas, pero sí sanó decenas de almas al devolver a aquellos hombres un rostro al que mirarse sin horror.

Anna Coleman Watts había nacido en la localidad norteamericana de Bryn Mawr, en el estado norteamericano de Pensilvania, el 15 de julio de 1878. Sus padres, John y Mary Watts, alentaron el espíritu artístico de Anna, quien estudió escultura en Europa durante su juventud.

Casada en 1905 con un doctor llamado Maynard Ladd, con quien tuvo una hija, Anna continuó formándose y desarrollando su arte en el Museum School de Boston, localidad en la que se había instalado la pareja. La obra de Anna recibió el reconocimiento de la comunidad artística, exhibiendo sus esculturas en distintas exposiciones y siendo aceptada en el Gremio de Artistas de Boston.

En 1915, exhibió en una exposición en San Francisco una pequeña escultura de bronce bautizada con el nombre de «Bebés tritones» y que en la actualidad se encuentra en una fuente de Boston.


Anna era un espíritu inquieto que desarrolló su arte no sólo esculpiendo, también escribió y pintó. Llegó a publicar dos novelas y, cosas del destino, escribió una obra en la que una escultora marchaba a la guerra. También despuntó como pintora. Fue una de las pocas personas que consiguió retratar a la actriz italiana Eleonora Duse y algunos de sus lienzos aún hoy se subastan.

Anna no curaba heridas físicas, pero devolvía la confianza en unos hombres mutilados por las armas. 

Para Anna, como para millones de personas en todo el mundo, el estallido de la Primera Guerra Mundial supuso un freno en su vida. En 1917, su marido Maynard decidió trasladarse a Francia para dirigir la Oficina Infantil de la Cruz Roja Americana. Anna le acompañó a Europa.


En París, Anna conoció a Francis Derwent Wood, un artista inglés demasiado mayor para servir como soldado pero que, lejos de quedarse en su hogar, había viajado a Francia para participar en un proyecto de reconstrucción facial de los heridos en el frente. Anna aprendió de Francis y empezó a colaborar con él en un estudio parisino.

Su labor fue pionera en la ciencia de la anaplastología

Con una fotografía del herido previa y una posterior, Anna comparaba el rostro que moldeaba con arcilla o yeso. Este molde serviría de base para construir una prótesis de latón que se completaba con pintura que igualara el color del resto de la cara y un mostacho si el paciente lo requería. Anna fijaba la máscara con cuerdas o lentes.

Cada una de ellas era una auténtica obra de arte que requería de mucho tiempo y dedicación. Pero todas ellas fueron la salvación para más de cien hombres que pudieron volver a contemplarse en un espejo y no sentir el rechazo de los demás. Anna no curaba heridas físicas, pero devolvía la confianza en unos hombres mutilados por las armas. Su labor fue, además, pionera en la ciencia de la anaplastología.

Su labor le valió ser honrada con el título de Caballero de la Legión de Honor de Francia y la orden de San Sava serbia.

Cuando finalizó su labor en la guerra, Anna y Maynard regresaron a los Estados Unidos donde participó en la construcción de un memorial por los caídos en el frente. En 1936 se marchó a California con su marido donde vivió retirada los últimos años de su vida. Falleció el 3 de junio de 1939.

LA ÚNICA EMPERATRIZ CHINA, WU ZETIAN (624-705)

En el siglo VII, una concubina china decidió dar un golpe de estado y hacerse con el poder en la tradicional China. Que una mujer decidiera ostentar el poder era una osadía en un mundo patriarcal en el que el llamado «sexo débil», tenía un papel más que secundario. Wu Zetian decidió romper con las normas establecidas y demostró ser una emperatriz competente.

Sin embargo, la leyenda negra, puso su acento en los errores que cometió, dejando en un segundo plano las reformas que llevó a cabo.

Wu nació el 17 de febrero de 624 en un lugar desconocido de la provincia china de Shanxi, aunque existen opiniones que la sitúan en la capital, donde por aquel entonces reinaba el emperador Gaozu, de la dinastía Tang. Su padre, Wu Shihou, era canciller al servicio del emperador, mientras que su madre descendía de la poderosa familia Yang.

Wu creció rodeada de lujos y se le facilitó un acceso poco habitual en las jóvenes, a la educación. Con una mente despierta, Wu aprovechó la oportunidad que le brindaban y aprendió música, literatura, artes y se sumergió en la lectura de textos políticos e históricos.

Cuando tenía catorce años, la joven fue escogida para formar parte del amplio harén imperial del emperador Taizong quien pronto se dio cuenta de las capacidades intelectuales de su nueva concubina quien se convirtió en una suerte de secretaria y empezó a descubrir los entresijos del poder.

Casi una década después, en 649, fallecía el emperador Taizong, al que le sucedió su hijo con el nombre de Gaozong. Algunas fuentes, aseguran que antes de la muerte del padre, Wu había mantenido una relación secreta con el hijo, razón por la cual permaneció en el harén con el cambio de emperador.

Era habitual que las concubinas que no habían dado hijos al soberano abandonaran el harén a la muerte de este y se recluyeran a vivir en un monasterio. No se sabe con certeza si Wu llegó a abandonar el palacio para regresar de nuevo, pero lo cierto es que escandalizó a las mentes más tradicionales que veían con muy malos ojos que una mujer fuera concubina de dos emperadores.

Wu Zetian había nacido en una sociedad patriarcal. Desde que el confucionismo legitimara el poder de los hombres sobre las mujeres, estas fueron perdiendo las pocas libertades que tenían, como escoger libremente un marido o participar en la vida pública. 

Wu ascendió en la jerarquía del harén y empezó a influenciar cada vez con más fuerza en cuestiones de gobierno a pesar de las continuas desavenencias con la emperatriz Wang. En el año 654, Wu había dado a luz a una hija del emperador que falleció prematuramente. La propia Wu acusó ferozmente a la emperatriz Wang de haber asesinado a su hija, ayudada de otra concubina que al parecer también odiaba a Wu.

La única emperatriz china: Wu Zetian (624-705) | NoticiasNet - Informacion  de Rio Negro, Patagones y la costa.

Algunas voces acusaron a la propia Wu de haber terminado con la vida de su hija para urdir una trama que la llevó a relegar a Wang en el papel de emperatriz consorte y conseguir que Wang y la concubina que supuestamente la había ayudado en el asesinato fueran torturadas hasta la muerte.

Con un emperador inexperto y enfermizo, Wu empezó a tomar las riendas del poder. Los afines a la emperatriz fueron asumiendo los puestos clave en la administración mientras que los críticos fueron eliminados. Cuando en 683 falleció el emperador Gaozong, los rumores de envenenamiento por parte de su esposa sobrevolaron el palacio.

Uno de los hijos del emperador y Wu, Zhongzong, subió a un trono que continuó estando controlado por la mujer que había pasado a ejercer el papel de emperatriz viuda y regente. Hasta que, en 690, decidió dar un paso más en su ambicioso camino hacia el poder dando un golpe de estado y proclamándose emperatriz de una nueva dinastía que ella misma bautizó como dinastía Zhou.

Las mujeres no podían ser educadas ni tener ningún papel relevante en la sociedad china, por lo que fueron muchos los que se negaron a aceptar a una mujer como emperatriz titular. 

Durante más de una década, la emperatriz Wu demostró ser una hábil gobernante que ayudó a expandir el territorio del imperio, mejorar la educación, las infraestructuras y el ejército.

Mientras tanto, sus detractores no aceptaron que fuera una mujer la que decidiera los designios de la China imperial y empezaron a difundir historias acerca de asesinatos, purgas y orgías que dibujaron la leyenda negra sobre ella. Wu Zetian había nacido en una sociedad patriarcal.

Desde que el confucionismo legitimara el poder de los hombres sobre las mujeres, estas fueron perdiendo las pocas libertades que tenían, como escoger libremente un marido o participar en la vida pública. Desde hacía siglos, las mujeres no podían ser educadas ni tener ningún papel relevante en la sociedad china.

Por lo que fueron muchos los que se negaron a aceptar a una mujer como emperatriz titular. Wu Zetian se apoyó en el budismo, declarado religión oficial en 691, para legitimar su poder.

A principios del año 705, cuando Wu ya era una anciana de más de ochenta años, sus detractores consiguieron apearla del trono imperial que volvió a ser ocupado por su hijo Zhongzong. Antes de finalizar el año, el 16 de diciembre de 705, fallecía la que fuera la única emperatriz de China.

– La monja detrás de la computadora, Mary K, Keller (1913?-1985)

A pesar de que las mujeres han alcanzado logros importantísimos en las últimas décadas, continúan existiendo ámbitos de la sociedad considerados «típicamente masculinos». Uno de ellos, la informática, un sector en el que, curiosamente, algunas mujeres fueron clave en su desarrollo.

Tales fueron los casos de Ada Lovelace o Hedy Lamarr. Otro de estos nombres propios fue una monja norteamericana que no dudó en compatibilizar sus rezos con los números.

Mary Kenneth Keller fue una religiosa que en 1932 había ingresado en la congregación de las Hermanas de la caridad de la Virgen María, en la que se ordenó como monja ocho años después. De su vida anterior no he conseguido encontrar nada, incluso su fecha de nacimiento oscila entre los años 1913 y 1914.

Lo que está claro es que la hermana Mary no iba a dedicar todo su tiempo a la vida contemplativa. Apasionada de los números, estudió en varias universidades, entre ellas la Universidad de Dartmouth, que rompió con una larga tradición de casi dos siglos de vetar su acceso a las mujeres.

En 1958, tras licenciarse en matemáticas y obtener un máster en la misma disciplina y en física, Mary rompió otro techo de cristal al ingresar en el laboratorio de Ciencias de la Informática en el que participó en el desarrollo del lenguaje de programación BASIC, un lenguaje que permitiría acercar la informática a amplios sectores, entre ellos estudiantes de informática.

La hermana Mary Kenneth Keller se implicó en este proyecto porque creía en la necesidad de acercar la informática a la educación. En este sentido, años después participó en la creación de la Association Suporting Computer User in Educations que trabajó para acercar el uso de los ordenadores a las escuelas.

La hermana Mary compaginó su vida religiosa con su pasión por la informática y trabajó para acercar los ordenadores a las escuelas y abrir las puertas de la ciencia a las mujeres. 

En 1965 volvió a hacer historia al convertirse en la primera persona en obtener en los Estados Unidos un doctorado en Ciencias Informáticas con su tesis «Inferencia inductiva de patrones generados por computadora».

Mary Kenneth Keller defendió la necesidad de que las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a las ciencias en general y a la informática en particular. Falleció el 10 de enero de 1985 tras una vida dedicada a la oración y alabanza a Dios y al estudio de los números.

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La Cruzada de los Niños: miles de niños marcharon a Tierra Santa para no volver …


Portada - La Cruzada de los Niños”, 1905 (Wikimedia Commons)
“La Cruzada de los Niños”, 1905

Ancient Origins — La Cruzada de los Niños fue uno de los acontecimientos más extraordinarios acaecidos en la Europa medieval. En el año 1212, decenas de miles de niños desarmados, autoproclamándose “cruzados”, partieron del Norte de Francia y Alemania Occidental para reconquistar Jerusalén, por aquel entonces en manos de los musulmanes.

Al no llegar a obtener en ningún momento la aprobación oficial de las autoridades de la época, la Cruzada así emprendida acabó en desastre. Ninguno de los niños llegó a Tierra Santa, se dice que muchos fueron vendidos como esclavos y miles de ellos no regresaron jamás.

Entre los siglos XI y XIII, los cristianos emprendieron siete Cruzadas desde Europa contra los musulmanes, que ocupaban por aquel entonces Tierra Santa. Además de estas campañas a gran escala encaminadas a reconquistar Jerusalén, la Iglesia Católica autorizó numerosas cruzadas de menor entidad contra sus enemigos.

Entre ellas destacan la Cruzada Albigense (1208-1241), cuyo objetivo era erradicar la herejía Cátara del sur de Francia, y las Cruzadas Bálticas (1193–1290) dirigidas contra los paganos del norte de Europa. Aun así, el más extravagante episodio en la historia de las Cruzadas es, con toda probabilidad, la llamada “Cruzada de los Niños” que al parecer tuvo lugar en 1212. 

De acuerdo con una fuente del siglo XIII, la Chronica regia Coloniensis (‘Crónica Real de Colonia’), la Cruzada de los Niños dio comienzo en torno a la Pascua de Pentecostés de 1212:

Muchos miles de niños y muchachos, de edades que iban desde los seis años hasta la plena madurez, abandonaron sus carros y arados, sus rebaños y todo aquello que estuvieran haciendo en aquel momento para marchar a Tierra Santa. Eso hicieron pese a la voluntad de sus padres, parientes y amigos, que intentaban sin éxito que cejaran en su empeño. De repente, se veía a alguno correr detrás de otro para hacerse con la cruz. Y así, en grupos de veinte, cincuenta o cien, enarbolaban sus estandartes y partían con rumbo a Jerusalén.

“La partida: Episodio de la Cruzada de los Niños del siglo XIII”, óleo por Joanna Mary Boyce (Wikimedia Commons)
La partida: Episodio de la Cruzada de los Niños del siglo XIII, óleo por Joanna Mary Boyce

Los muchachos proclamaban que era la voluntad divina la que les empujaba a emprender esta Cruzada. No obstante, su expedición no mantuvo este entusiasmo hasta el final: “Algunos dieron media vuelta en Metz, otros en Piacenza, algunos incluso en Roma. Aun así los hubo que llegaron hasta Marsella, más se desconoce cómo acabaron o siquiera si se embarcaron con rumbo a Tierra Santa”. El autor finaliza su escrito con una nota lúgubre: “ Una cosa es segura: que de los muchos que partieron, muy pocos regresaron”.

Versiones más recientes de esta historia sugieren que hubo en realidad dos grupos diferentes de niños involucrados en esta Cruzada. El primero partió de Francia, y estaba dirigido por un joven campesino llamado Étienne de Cloyes, que aseguraba que Jesucristo se le había aparecido en un sueño y le había entregado una carta enviada desde los cielos. 

Étienne reclutó un grupo de jóvenes seguidores en la ciudad de Vendôme, marchando después a Saint-Denis, en las afueras de París, donde pretendía comunicar el contenido de su “carta” al rey francés, Felipe II. El rey, sin embargo, no se mostró muy interesado en el joven cruzado.

No se molestó siquiera en concederle audiencia y aconsejó a los “cruzados” que volvieran a sus casas. Aunque algunos de ellos siguieron el consejo, muchos otros les reemplazaron. Se dice que el grupo de Étienne llegó a contar con 30.000 niños y alcanzó Marsella, donde tenían pensado embarcarse para cruzar el Mediterráneo con rumbo a Tierra Santa.

"La Cruzada de los Niños”, grabado de Gustave Doré (Wikimedia Commons)
La Cruzada de los Niños, grabado de Gustave Doré

Al mismo tiempo otro “ejército” de niños cruzados se estaba formando en Alemania. Su líder era un muchacho de Colonia llamado Nicolas  y se tiene noticia de que atrajo en torno suyo a unos 50.000 seguidores. Al contrario que Étienne, Nicolas incluía un pequeño grupo de adultos en “su ejército”, aunque con toda probabilidad no estaban al mando.

Estos cruzados atravesaron Alemania e Italia cruzando los Alpes, llegando hasta Roma donde fueron recibidos por el Papa . Éste elogió a los muchachos por su valor, pero también les dijo que eran demasiado jóvenes para comprometerse en semejante empresa. Con todo ello, la mayoría de los cruzados regresó a Alemania, aunque muchos murieron por el camino.

Unos pocos jóvenes más decididos se embarcaron con rumbo a Tierra Santa, para después desaparecer por completo de la historia.

“La Cruzada de los Niños” (Wikimedia Commons)
“La Cruzada de los Niños”

Aunque hay referencias a la Cruzada de los Niños en más de 50 crónicas del siglo XIII, muchos ponen en tela de juicio la veracidad de su contenido, sospechando que puedan tratarse de versiones idealizadas de lo que ocurrió realmente.

La Cruzada de los Niños no fue, de hecho, una cruzada en sentido estricto, ya que en ningún momento fue proclamada ni autorizada por el Papa. Más bien fue un movimiento popular cuyos detalles no conocemos en profundidad, espoleado por el fervor religioso y el fanatismo de la época  y que, por desgracia, tuvo como resultado miles de muertes.

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Mastro Titta, verdugo de los Estados Pontificios …


Ejecución por Mazzatello

Historias de la historia(J.Snaz) — Giovanni Battista Bugatti fue el verdugo de los Estados Pontificios desde 1796 hasta 1865, cuando se jubiló a los 85 años.

También llamado maestro di Giustizia, del que deriva su apodo Mastro Titta.

Y digo lo del peor médico de la historia porque él mismo llamaba pacientes a sus víctimas y cuando aplicaba sus tratamientos… todos morían.

Oficialmente, su trabajo era el de pintor de paraguas, pero en realidad era el verdugo del Estado Pontificio, el “maestro de la justicia”. De allí deriva el término Mastro, mientras que Titta es un diminutivo de su nombre.

Bugatti tuvo una larguísima trayectoria: comenzó a los 17 años con el papa Pío VI, y se jubiló a los 86 años, con el papa Pío IX.

El verdugo anotaba meticulosamente en un cuaderno sus ejecuciones, siendo un total de 514, más dos que no fueron directamente ejecutados por él: uno fue fusilado, y el otro, ahorcado y descuartizado por su ayudante.

Con total profesionalidad, mataba a los condenados con distintas técnicas: la que más usó fue el hacha, la horca y, cuando las tropas napoleónicas entraron en Roma, en 1798, trayendo con ellas la famosa Guillotina, Mastro Titta no se pudo resistir a ella.

El verdugo vivía muy cerca del Vaticano, a dos pasos del Castel Sant´Angelo, en el «Vicolo del Campanile» pero las ejecuciones se realizaban al otro lado del Tíber, generalmente en la Piazza del Popolo o en el Campo dei Fiori.

El día que le tocaba una ejecución se levantaba muy temprano al alba, se ponía su capa roja y atravesaba el río a través del puente para llegar al cadalso. La gente al verlo corrían la voz por toda la ciudad gritando “Mastro Titta pasa el puente”, y todos, grandes y pequeños, corrían a ver el “gran espectáculo”.

Quién fue Giovanni Battista Bugatti, el verdugo oficial del Papa?

En aquella época generalmente se llevaba a ver estas crueldades a los niños, como amonestación de lo que les podría pasar si no caminaban por “buen camino”. En la famosa película italiana “El Marqués de Grillo” se puede ver una escena muy «familiar» de una ejecución romana de la época.

Después de cumplir con su trabajo, volvía a su barrio, al otro lado del puente, y de allí no salía, porque le estaba prohibido por razones de seguridad, ya que su profesión le hacía ganarse muchos enemigos. De allí nace un famoso proverbio romano “Boia nun passa Ponte” (El Verdugo no pasa el puente), que significa que cada uno debe respetar su propio lugar:

«… Un domingo por la mañana (el 8 de mayo) decapitaron aquí a un hombre. Había atacado nueve o diez meses antes a una condesa bávara que peregrinaba a Roma […] le robó cuanto llevaba y la mató a palos con su propio cayado de peregrina. El hombre se había casado hacía poco y regaló algunos vestidos de la víctima a su esposa, diciéndole que se los había comprado en una feria. Pero la mujer había visto pasar por el pueblo a la condesa peregrina y reconoció algunas prendas.

El marido le explicó entonces lo que había hecho. Ella se lo contó a un sacerdote en confesión, y cuatro días después del asesinato apresaron al hombre. No hay fechas fijas para la administración de la justicia ni para su ejecución en este país incomprensible; y el hombre había permanecido en la cárcel desde entonces. […]

La decapitación estaba fijada para las nueve menos cuarto de la mañana. Me acompañaron dos amigos. Y como sólo sabíamos que acudiría muchísima gente, llegamos a las siete y media. […] Era un objeto tosco [el patíbulo], sin pintar, de aspecto desvencijado y unos diez palmos de altura, en el que se alzaba un armazón en forma de horca, con la cuchilla (una masa impresionante de hierro, dispuesta para caer), que resplandecía al sol matinal cuando este asomaba de vez en cuando tras una nube.

Dieron las nueve y las diez y no pasó nada. […] Dieron las once y todo seguía igual. Recorrió la multitud el rumor de que el reo no se confesaría; en cuyo caso, los sacerdotes le retendrían hasta la hora del avemaría (el atardecer); pues tienen la misericordiosa costumbre de no apartar hasta entonces el crucifijo de un hombre en semejante trance, como el que se niega a confesarse y, por lo tanto, es un pecador abandonado del Salvador.

La gente empezó a retirarse poco a poco. Los oficiales se encogían de hombros y se mostraban dubitativos. […] Se oyó de pronto ruido de trompetas. Los soldados de a pie se pusieron firmes, desfilaron hacia el patíbulo y lo rodearon en formación. La guillotina se convirtió en el centro de un bosque de puntas de bayonetas y de sables brillantes. La gente se acercó más, por el flanco de los soldados. Un largo río de hombres y muchachos que habían acompañado al cortejo desde la prisión desembocó en el claro.

Tras una breve demora, vimos a unos monjes que se encaminaban hacia el patíbulo desde la iglesia; y por encima de sus cabezas, avanzando con triste parsimonia, la imagen de un Cristo crucificado bajo un doselete negro.

Lo llevaron hasta el pie del patíbulo, a la parte delantera, y lo colocaron allí mirando al reo, que pudo verlo al final.

No estaba en su sitio cuando él apareció en la plataforma descalzo, con las manos atadas y el cuello y el escote de la camisa cortados casi hasta los hombros.

Era un individuo joven (veintiséis años), vigoroso y bien plantado. De cara pálida, bigotillo oscuro y cabello castaño oscuro.

Al parecer se había negado a confesarse si no iba a verle su mujer, y habían tenido que mandar una escolta a buscarla; esa era la razón de la demora.

Se arrodilló enseguida debajo de la cuchilla. Colocó el cuello en el agujero hecho en un travesaño para tal fin y lo cerraron también por arriba con otro, igual que una picota. Justo debajo de él había una bolsa de cuero, a la que cayó inmediatamente su cabeza. El verdugo la agarró por el pelo, la alzó y dio una vuelta al patíbulo mostrándosela a la gente, casi antes de que uno se diera cuenta de que la cuchilla había caído pesadamente con un sonido vibrante.

Cuando ya había pasado por los cuatro lados del patíbulo, la colocó en un palo delante: un trozo pequeño de blanco y negro para que la larga calle lo viera y las moscas se posaran en él. Tenía los ojos hacia arriba, como si hubiera evitado la visión de la bolsa de cuero y mirado hacia el crucifijo. Todos los signos vitales habían desaparecido de ella. Estaba apagada, fría, lívida y pálida. Y lo mismo el cuerpo.

Había muchísima sangre. Dejamos la ventana y nos acercamos al patíbulo, estaba muy sucio; uno de los dos hombres que echaba agua en el mismo se volvió a ayudar al otro a alzar el cuerpo y meterlo en una caja, y caminaba como si lo hiciera por el fango. Resultaba extraña la aparente desaparición del cuello. La cuchilla había cercenado la cabeza con tal precisión que parecía un milagro que no le hubiera cortado la barbilla o rebanado las orejas; y tampoco se veía en el cuerpo, que parecía cortado a ras de los hombros.

Nadie se preocupaba ni se mostraba afectado en absoluto. No vi ninguna manifestación de dolor, compasión, indignación o pesar. Me tantearon los bolsillos vacíos varias veces cuando estábamos entre la multitud delante del patíbulo mientras colocaban el cadáver en su ataúd.

Era un espectáculo desagradable, sucio, descuidado y nauseabundo; no significaba nada más que carnicería aparte del interés momentáneo para el único desdichado actor. ¡Sí! Un espectáculo así tiene un significado y es una advertencia. […] El verdugo, que no se atrevía, por su vida, a cruzar el puente de Sant’Angelo más que para cumplir su cometido, se retiró a su guarida, y el espectáculo acabó.

Mastro Titta

Famosos escritores de la época, como Alexander Dumas, George Byron y Charles Dickens, llegaron a asistir a alguna de sus ejecuciones. Este último dijo al respecto: “En la Semana Santa de 1845, hubo una decapitación frente a San Juan Decapitado (¡irónicamente!) de la cual lo que me afectó no fue ni el acto ni la conducta del verdugo, sino el comportamiento de la gente que habían acudido para verlo: no estaban turbados y ni siquiera lo lamentaban, sino que lo veían como un normal acto de la vida cotidiana”.

En 1865, el Papa Pío IX lo jubiló con una pensión mensual de 30 escudos.

El Vaticano aplicó la pena de muerte hasta el siglo XIX, bajo el papado de Pío IX, pero no se llevó a cabo ninguna ejecución desde 1929. La pena de muerte, limitada a la horca, fue abolida en 1967 por el papa Pablo VI, pero se mantuvo como pronóstico legítimo en el texto del Catecismo de la Iglesia Católica.

Solo con el Papa Juan Pablo II y su Encíclica Evangelium Vitae de 1995, el Vaticano pasó a convertirse en un decidido abolicionista, y con la revisión que entró en vigencia el 22 de febrero de 2001, el Vaticano abolió definitivamente la pena de muerte del texto de la Ley Fundamental (el equivalente de la Constitución de cualquier estado secular), que data de 1929, la fecha de nacimiento del actual Estado del Vaticano.

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Las 15 leyendas urbanas más espeluznantes de todo el mundo …


Gjenganger se traduce esencialmente en "muertos vivientes".
Gjenganger se traduce esencialmente en «muertos vivientes».

Bussines Insider(G.Shaw) — Cada rincón del planeta tiene su propia leyenda urbana. Aunque algunas historias, como la del Bigfoot originaria de Washigton, han entrado en la cultura popular de medio mundo, otras sin embargo no han acabado siendo tan famosas, como la de la chica envenenada del Centennial Hall de Nebraska, también en Estados Unidos.

Existen leyendas urbanas en todo el mundo y hemos recorrido el planeta para encontrar las más espeluznantes y llamativas, desde Nessie, que vive en las profundidades del Lago Ness, hasta una ciudad del Siglo XIX de la India cuyos residentes se esfumaron en el aire.

– Se dice que el Yeti, o el Abominable Hombre de las Nieves, deambula por el Himalaya como un sherpa.

Presuntas huellas de Yeti en 1951.
Presuntas huellas de Yeti en 1951.Eric Shipton

Los sherpas son un grupo étnico nepalés. Según la CNN, la palabra se traduce como «gente del Este». Son más conocidos como escaladores aparentemente sobrehumanos que ayudan a otros a ascender el Monte Everest.

En este sentido, tienen una amplia cultura e historia, entre la que destaca la leyenda de los Yeti. Según la BBC, hay unos cuantos relatos sobre estos y sobre qué son exactamente. La descripción generalmente aceptada de esta criatura es la de «un hombre mono enorme, peludo, con pies enormes y dientes agresivos». Se dice que llega hasta los tres metros de altura, y deja huellas que miden alrededor de 22 centímetros de largo.

Ciertos rumores señalan que un pueblo de Sherpas estaba siendo atormentado por un grupo de Yetis, así que decidieron engañarlos para que se emborracharan y pelearan entre ellos. Los supervivientes se vengaron, subieron a las montañas, y bajaron periódicamente para aterrorizar al citado grupo étnico.

A lo largo de los años, los exploradores han acudido en masa al Himalaya para tratar de encontrar alguna evidencia de la bestia. En 1921, un periodista llamado Henry Newman entrevistó a los lugareños que le informaron sobre la existencia de un «metoh-kangmi», que significa «sucio hombre-oso de la nieve», según LiveScience. Newman tradujo mal la parte de «metoh» que significaba «sucio», y decidió usar la palabra «abominable» en su lugar.

Y así nació el Abominable Hombre de las Nieves.

– El homólogo americano del Yeti no es otro que el Bigfoot.

Una supuesta foto de Bgfoot.
Una supuesta foto de Bigfoot.

La leyenda del Bigfoot comienza en 1958, cuando el periodista Andrew Genzoli publicó una carta de un lector del periódico en el que trabajaba. La carta detallaba las grandes huellas misteriosas que los madereros del norte de California habían encontrado. «Tal vez tengamos un pariente del Abominable Hombre de las Nieves del Himalaya», escribió Genzoli, según History.com.

Desde entonces, el país ha estado tratando de ver a esta gigantesca criatura, particularmente en el noroeste del Pacífico, donde los supuestos avistamientos han sido los más frecuentes. Ha habido docenas de películas, libros, podcasts y artículos escritos sobre el Bigfoot.

Como ya escribió Insider, ha sido descrito como una «bestia feroz que ataca a los leñadores y excursionistas, o como un gigante gentil que quiere que lo dejen en paz».

– El pueblo indio de Kuldhara parece haber sido abandonado de la noche a la mañana y nadie sabe el motivo, aunque hay algunas teorías espeluznantes.

Cómo es Kuldhara hoy en día.
Cómo es Kuldhara hoy en día.

Hay estructuras en la ciudad de Kuldhara que datan del Siglo XIII, pero nadie ha vivido allí desde 1825, cuando todos sus residentes aparentemente se desvanecieron.

Según la historia local 1.000 aldeanos abandonaron completamente su hogar durante la noche, sin dejar rastro. Nadie sabe por qué se fueron, adónde se marcharon, ni siquiera los vieron salir.

Las teorías de por qué se retiraron hablan de pozos envenenados, de un gobernante codicioso que cobraba altos impuestos y de un suministro de agua cada vez más escaso, aunque ninguna de ellas explica por qué los habitantes se fueron tan repentinamente.

Se preguntarán por qué nadie ha tratado de reasentar la ciudad, ahí es donde entra la leyenda. Se dice que el jefe de la aldea maldijo la tierra: aparentemente, cualquiera que intente vivir allí morirá.

La Sociedad Paranormal India pasó una noche allí, y reportó que «los susurros, gritos y ruidos sobrehumanos son comunes en las horas oscuras. Muchos de nuestros miembros han sido testigos de apariciones, han escuchado pasos, han experimentado toques inusuales, etc.», según Gulf News.

– En los Emiratos Árabes Unidos, los ciudadanos tienen miedo del genio Umm Al Duwais.

Ten cuidado con los extraños.
Ten cuidado con los extraños.

La palabra «genio» es la versión inglesa de la palabra árabe «jinn». Los jinas pueden ser seres buenos o malévolos.

Umm Al Duwais es uno de los jinns más famosos de los Emiratos Árabes Unidos. Incluso fue inmortalizado en una película en 2013. Su historia es simple: al principio, aparece como una bella mujer para atraer a los hombres. Pero tan pronto como los seduce, se convierte en una figura aterradora que se come a los hombres.

Aunque puede ser una historia de miedo para contar a los niños para advertirles sobre el peligro de los extraños, hay un video que dice ser una grabación de uno de ellos.

– Existen rumores de que el Puente del Puerto de Sídney es la tumba de tres trabajadores que están enterrados en su interior.

El Sídney Harbour Bridge está situado cerca del emblemático teatro de la ópera.
El Sídney Harbour Bridge está situado cerca del emblemático teatro de la ópera.

Oficialmente, 16 personas murieron durante la construcción del famoso Puente del Puerto en Sídney, que se terminó en 1928. Sin embargo, cuenta la leyenda que debería haber tres hombres más que se sumarían al número de víctimas mortales.

Según estos rumores, tres hombres murieron durante la construcción. Con todo, como eran empleados migrantes, y como las leyes laborales no parecían tan estrictas en ese momento, no se notó su desaparición durante semanas. Aparentemente, la recuperación de los cuerpos habría sido demasiado difícil, por lo que habrían sido enterrados allí eternamente.

– El primer ataque del «chupacabras» del que hay constancia fue en Puerto Rico en 1995. Desde entonces, ha habido supuestos avistamientos en Norteamérica.

Una representación artística de un chupacabras.
Una representación artística de un chupacabras.

La palabra «chupacabra» significa «chupador de cabras» en español. De hecho, se cree que los chupacabras son criaturas vampíricas con forma de reptil que drenan la sangre de las cabras y otros animales pequeños.

El primer avistamiento de un chupacabras fue en marzo de 1995 en Puerto Rico, cuando ocho ovejas fueron encontradas muertas y desangradas, con tres pequeñas heridas punzantes en el pecho. Cinco meses después, hasta 150 animales de granja fueron encontrados sin vida de la misma manera.

La leyenda se extendió, y hubo más avistamientos de este tipo en América Latina y en el sur de Estados Unidos, aunque también han habido episodios similares en el norte de Maine.

En la década de 2000 el chupacabra resurgió, pero se veía algo diferente. Según la BBC, «fue descrito como un animal sin pelo, como un perro que camina sobre cuatro patas», y «de aspecto bastante horrible: sin vello, con una apariencia demacrada y la piel quemada«.

Cuando aparecieron supuestos cuerpos de estas criaturas, el ADN de los científicos los analizó, identificándolos como animales normales que estaban afectados por la sarna sarcópica: se les había caído el pelo y la piel.

Por el contrario, la leyenda se mantiene.

– La escalofriante historia del autobús fantasma de Pekín seguramente desanimará a algunas personas a usar el transporte público.

No todas las paradas de autobús son así de espeluznantes.
No todas las paradas de autobús son así de espeluznantes.

Como tantas leyendas urbanas, esta comienza en una noche oscura y tormentosa. Eso sí, hay más de una versión sobre la historia, como el número de la ruta. Sin embargo, el rumor común suele comenzar así: Un autobús hace su trayecto de la medianoche y es el último. Después, dos hombres hacen señas al vehículo y, aunque el conductor es reacio a recogerlos ya que no están en una parada, acepta y los deja subir. Hasta ahora, todo bien.

Pero resulta que en realidad son tres hombres. Los dos están sosteniendo a otro que parece estar en mal estado. De igual modo, los tres tienen la tez extraordinariamente pálida y llevan vestidos de la dinastía Qing (que duró desde 1644 hasta 1911). El conductor del autobús busca la explicación de que son actores que no tuvieron tiempo de cambiarse después de hacer alguna función.

A medida que el autobús se va quedando vacío, se quedan un hombre joven y una persona mayor. De la nada, la persona de más edad se pelea con el joven, alegando que le robó la cartera para obligarle a bajarse en la siguiente parada e ir a la policía. Al dejar el transporte le dicen al joven que la pelea fue un ardid para ayudarles a bajarse: aparentemente los tres hombres no habían tocado el suelo, sino que flotaban. Algunas versiones afirman que no tenían piernas. Los dos van a la policía a denunciar a estos supuestos espíritus, pero no son tomados en serio.

Sin embargo, a la mañana siguiente se enteran de que el autobús nunca completó su ruta. Algunas versiones afirman que nunca lo encontraron, mientras que otras afirman que se halló días después con tres cuerpos gravemente descompuestos en su interior.

– El Monstruo del Lago Ness de Escocia es quizás la leyenda urbana más famosa de todos los tiempos.

Una supuesta foto del legendario monstruo del Lago Ness.
Una supuesta foto del legendario monstruo del Lago Ness

Nessie, como la han apodado cariñosamente, supuestamente nada en las profundidades del Lago Ness, el segundo más profundo de Escocia. Según la Enciclopedia Británica, los avistamientos de su viaje de ida y vuelta se remontan a tiempos remotos: se han descubierto esculturas de piedra de un «misterioso animal con aletas» realizadas por el Pict («la gente antigua que vivía en el este de Escocia»).

Los avistamientos realmente comenzaron a incrementarse en 1933, después de que se construyera una carretera que ofrecía a los visitantes una vista sin obstáculos del Lago Ness. Una pareja afirmó haber visto algún tipo de criatura marina gigante, y el alboroto creció.

Aunque la famosa fotografía ha sido revelada como un engaño, no ha impedido que los cazadores de monstruos abarroten Escocia. Se calcula que Nessie aporta a Escocia 40,7 millones de libras esterlinas (45 millones de euros) para el turismo al año.

– En Europa, Papá Noel tiene un clon malvado: Krampus.

Un juerguista disfrazado de Krampus para el desfile de las Criaturas de Krampus.
Un juerguista disfrazado de Krampus para el desfile de las Criaturas de Krampus.

Puede que hayas oído hablar de la película de comedia/horror de 2015, pero la verdadera historia de Krampus es tan aterradora como esperabas. National Geographic describe a Krampus como «mitad cabra, mitad demonio. Una bestia horrible».

Krampus es la versión maligna de Santa Claus. Mientras que el barbudo del norte les da regalos a los niños, Krampus intenta asustar a los niños traviesos para que se comporten mejor golpeándolos con ramas de abedul o llevándolos al infierno en sacos.

Es principalmente una figura alemana y austríaca, aunque otros países tienen sus propias versiones, y tradicionalmente se presenta el 5 de diciembre, en el día que se conoce como «Krampusnacht» (Noche de Krampus).

Pese a que nadie lo sabe con certeza, se cree que esta tradición comenzó cuando los árabes asaltaron ciudades europeas, secuestrando a los lugareños y vendiéndolos como esclavos.

– No querrás encontrarte con los manifestantes nocturnos de Hawái.

Manténgase alejado de los manifestantes.
Manténgase alejado de los manifestantes.

Los manifestantes nocturnos, o huaka’i pō en hawaiano, son los espíritus de antiguos guerreros del la región que una vez, en vida, protegieron a la gente más asustada de las islas. Estas personas eran tan sagradas que a los plebeyos no se les permitía mirarlos y, si lo hacían, los mataban. Estos no estaban allí para molestar a nadie, simplemente hacían su trabajo, por lo que viajaban cuando caía el Sol para evitar demasiadas miradas indiscretas.

Continúan deambulando por Hawái de noche como espíritus y la leyenda dice que si miras directamente a uno de ellos te marcará para matarte. Si te encuentras en medio de una procesión, se supone que debes recostarte en medio del camino para mostrar respeto.

– Cuando la Piedra Sangrante de Grecia fue destruida, una maldición cayó aparentemente sobre la ciudad de Tesalónica.

Una vista de la calle de donde solía estar el Hipódromo.
Una vista de la calle de donde solía estar el Hipódromo.

La Piedra Sangrante fue erigida por los antiguos ciudadanos de Tesalónica para conmemorar a los miles de ciudadanos que fueron brutalmente asesinados en el lugar por el emperador bizantino Teodosio. Se creía que sangraba cada año en el aniversario de los asesinatos.

Sin querer que se recordara la masacre cada año, se ordenó que se destruyera la piedra. Desde entonces, una maldición ha caído sobre lo que ahora se conoce como la Plaza del Hipódromo. Como escribe Greece Is, «casi todos los edificios que se construyeron en la zona, específicamente cualquier edificio cuyos inquilinos no reconocían la historia sagrada del lugar, fueron, según la leyenda local, asesinados violentamente».

La maldición hizo su magia malvada hasta 1978, cuando un terremoto provocó el derrumbe de un edificio, causando la muerte de 29 personas. En su lugar se construyó el edificio Billi, que alberga los archivos de Salónica, con mucha información sobre la masacre y se cree que esto ha generado la maldición.

– Pinky Pinky hizo que las chicas de Sudáfrica tuvieran miedo de ir al baño.

Baños públicos.
Baños públicos.

Mientras que los niños estadounidenses tenían a Bloody Mary para aterrorizarlos si iban al baño solos, las niñas en Sudáfrica tenían a Pinky Pinky, un demonio con el pelo escandalosamente rosado que se dirigía a las mujeres que sólo intentaban usar el servicio.

Según The South African, a Pinky Pinky no le gustan las chicas que usan ropa interior rosa, y las atacaba, violaba, o incluso asesinaba.

Sin embargo, los hombres pueden respirar tranquilos porque sólo se les aparece a las chicas.

– Los padres egipcios saben que la manera de hacer que sus hijos se comporten bien es amenazarlos con Abu Regl Masloukha.

Escucha a tus padres.
Escucha a tus padres.

Aunque las descripciones de lo que Abu Regl Masloukha hace en realidad son vagas, su apariencia está bastante consensuada: tiene una pierna quemada. Algunos padres amenazan a sus hijos diciendo que el demonio les robará una de sus piernas si se portan mal para reemplazar la suya.

– El gjenganger escandinavo es como un híbrido fantasma-zombi que persigue a los vivos.

¿Zombies o gjengangers?
¿Zombies o gjengangers?LedyX

La traducción literal de gjenganger significa «caminar después de la muerte». Tradicionalmente, un gjengagner es una especie de híbrido entre un fantasma y un zombie, en el sentido de que tiene una forma corpórea (como un muerto viviente), pero todavía posee su mente y sus recuerdos (como un fantasma).

Los Gjengangers se crean cuando una persona muerta tiene asuntos pendientes, o si fueron asesinados violentamente, por asesinato o suicidio. La creencia en ellos se remonta a los vikingos, cuando se pensaba que los gjengangers eran relativamente comunes.

La leyenda más actual tiene más conexión con los zombies: los gjengangers pueden infectar a los vivos pellizcándolos. Comúnmente, pellizcará a alguien mientras duerme y la persona será marcada para enfermar y morir.

– Los bebés del agua pueden ser encontrados en los Estados Unidos, concretamente en Utah e Idaho.

Lago de Utah.
Lago de Utah.Johnny Adolphson

Los bebés del agua, según la tradición de los nativos americanos, se pueden encontrar en el Parque Estatal de Massacre Rocks en Idaho y en el Lago de Utah, aunque la primera leyenda es claramente más perturbadora.

Se cree que los bebés del agua de Idaho son los fantasmas de niños pequeños que la gente hambrienta de la tribu Shoshone ahogó en el río, eligiendo esta muerte antes de que murieran de hambre. Se dice que si te sientas en las rocas, todavía puedes oír sus gritos. Mientras que algunas historias afirman que los bebés simplemente se ahogaron, otras afirman que se adaptaron, desarrollaron branquias y juraron vengarse de los vivos.

En Utah, se cree que los bebés de agua son otro tipo de criatura. Según Weird US, estos bebés de agua eran un tipo de enano que vivía en el lago y que imitaba los sonidos de los bebés llorando para ahogar a personas desprevenidas.

Diferentes leyendas sobre los bebés de agua se pueden encontrar también en Nevada y California. La comunidad de estos bebés parece estar atrayendo a la gente al lago para que se ahoguen

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Romeo y Julieta: No es una Historia de Shakespeare Después de Todo …


Romeo y Julieta por Ford Madox Brown, 1870

Ancient Origins(R.Stone) — La obra de William Shakespeare renombrada en todo el mundo Romeo y Julieta (escrita en algún momento entre 1591 y 1595) figura en el registro histórico como una de las más grandes historias de amor escritas jamás. Es de lo más interesante, pues, descubrir que Romeo y Julieta no fue, en realidad, verdaderamente una creación suya, sino más bien una variante de cierta historia contada en numerosas ocasiones desde principios del siglo XV en adelante.

Centrada en el tema de los amantes a los que el Destino impide realizar su amor y tomada como préstamo de poetas tan antiguos como los de la antigua Grecia, el relato de Romeo y Julieta ya se narraba por lo menos un siglo antes de que Shakespeare lo escribiera. Este artículo tiene la intención de repasar brevemente estos relatos precedentes, que con el paso del tiempo culminarían en la celebrada obra del Poeta.

La primera narración que conocemos a ciencia cierta de las penas de Romeo Montesco y Julieta Capuleto proviene del autor italiano Masuccio Salernitano (1410-1475).

Publicada un año después de su muerte, el 33º capítulo de su Il Novellino nos habla de Mariotto y Giannoza, dos amantes que proceden de las familias rivales Maganelli y Saraceni respectivamente. En esta versión, su historia de amor tiene lugar en Siena, Italia, y no en Verona, y se cree que sucedió en la propia época en la que vivió Salernitano. De manera muy parecida a como ocurre en la obra de Shakespeare, Mariotto y Giannoza se enamoran y se casan en secreto ayudados por un fraile Agustino.

Poco tiempo después, Mariotto tiene algo más que palabras con otro miembro de la nobleza de la ciudad—en este caso no es el primo de su amada—y acaba por matar al noble, con lo cual se ve obligado a huir de la ciudad para eludir la pena capital. Giannoza, desconsolada, se siente confortada solo por el hecho de que sabe que Mariotto tiene familia en Alejandría, en Egipto, y de hecho es allí donde él encuentra refugio.

Sin embargo, el propio padre de Giannoza —ignorante de su casamiento con Mariotto—decide que ya es hora de que ella tome marido, colocándola así en una posición terriblemente difícil. Con la ayuda nuevamente del fraile que la había casado con Mariotto, Giannoza bebe una poción adormecedora para aparentar su propia muerte y así salir en secreto de Siena para reunirse con su marido.

Por supuesto este plan acaba fallando terriblemente, pues la carta en la que explicaba su plan a Mariotto nunca llega a su destino, aunque sí las noticias de su (supuesta) muerte. Mientras ella viaja a Alejandría para finalmente reunirse con él, Mariotto regresa a Siena poniendo en riesgo su vida para ver a su amada, ahora muerta, por última vez.

Es en este momento cuando es capturado y llevado ante la justicia para ser ejecutado por sus crímenes pasados, siendo decapitado tres días antes de que la propia Giannoza regrese a la ciudad. Ella, al enterarse, con el corazón destrozado, se deja morir de tristeza, para al final, supuestamente, reunirse con su marido en los Cielos.

Como en el pasaje de Shakespeare en el que Romeo encuentra a Julieta dormida y la cree muerta, la historia más antigua de Salernitano contiene una escena en la que Mariotto descubre a Giannoza sumida en un profundo sueño y cree que ha muerto
Como en el pasaje de Shakespeare en el que Romeo encuentra a Julieta dormida y la cree muerta, la historia más antigua de Salernitano contiene una escena en la que Mariotto descubre a Giannoza sumida en un profundo sueño y cree que ha muerto

Como se puede ver hay muchos elementos similares entre el relato de Shakespeare y el de Salernitano. Las familias enfrentadas, el amor prohibido, la poción adormecedora, y el terrible malentendido que les aboca a un mortal final paralelo.

Escrito sólo unos cien años atrás, Shakespeare pudo bien haberse encontrado con la obra de Salernitano, o con alguna otra de sus múltiples variantes escritas antes de que el relato llegara al tintero del Poeta.

Luigi da Porta, en la década de 1530 escribió una versión similar de Romeo Montecchi y Julieta Cappelleti, trasladando el escenario de sus andanzas de Siena a Verona, y fue de ahí de donde Shakespeare tomaría más tarde la idea para su obra.

En la versión de da Porta la pareja se casa de nuevo en secreto ayudada por un fraile sólo para acabar golpeados por la desgracia después de matar Romeo accidentalmente al primo de Julieta y morir ambos amantes poco más tarde: Romeo por una poción adormecedora que le había dado Julieta y Julieta conteniendo la respiración para poder morir con él.

Romeo y Julieta son casados por un fraile en la obra de Luigi da Porta
Romeo y Julieta son casados por un fraile en la obra de Luigi da Porta

A continuación de da Porta llega Matteo Bandello (1480-1562), un monje y autor literario que llevó los relatos de da Porta y Salernitano aún más lejos.

Es el autor italiano a quien se atribuye más directamente haber influenciado a Shakespeare, ya que Bandello introduce muchos de los temas específicos que hacen que la obra dramática de Shakespeare  sea tan bien conocida a día de hoy. La versión de Bandello, aunque en muchos aspectos es comparable al texto de Salernitano, aporta los bien conocidos apellidos de Montesco y Capuleto a los dos protagonistas.

Bandello también añadió el elemento del baile de disfraces, en el cual Romeo y Julieta se conocen, y también el oportuno momento en el que Julieta se mata brutalmente utilizando la daga de su amante para así poder reunirse con Romeo en el otro mundo, en lugar de simplemente consumirse como hizo Giannoza.

El relato de Bandello se cree ampliamente que fue seguido muy de cerca por el autor francés Pierre Boaistuau, cuya versión fue más tarde traducida al inglés en 1562. Fue esta traducción el texto que llegó hasta el escritorio de Shakespeare.

Romeo y Julieta se conocen en un baile de disfraces, al igual que los jóvenes amantes de la historia de Bandello.
Romeo y Julieta se conocen en un baile de disfraces, al igual que los jóvenes amantes de la historia de Bandello.

Muchos estudiosos de Shakespeare, bien informados de estos tesoros literarios anteriores, también han recopilado pruebas de que el Poeta podría haber tomado los personajes de Romeo y Julieta de su propia experiencia vital.

Un mecenas de Shakespeare, Henry Wriothesley, tercer Conde de Southampton, se piensa que pudo inspirarle el personaje de Romeo en su versión de la historia, con más razón si tenemos en cuenta que la madrastra del conde descendía del Vizconde Montagu.

Henry Wriothesley también mantenía una relación prohibida con Elizabeth Vernon, no en vano cuando la noticia de su casamiento llegó a oídos de la reina Isabel I de Inglaterra, ésta les metió a ambos en prisión alegando que su unión constituía una amenaza política para el reino.

A diferencia de los verdaderos Romeo y Julieta—en todas sus versiones—el Conde y Vernon acabaron viviendo “felices por siempre” fuera de prisión, pero aun así esta unión políticamente indeseable se considera que pudo influir en gran medida en los escritos del Poeta.

Henry Wriothesley y Elizabeth Vernon - ¿inspiró su historia a Shakespeare?
Henry Wriothesley y Elizabeth Vernon – ¿inspiró su historia a Shakespeare?

Pese a las numerosas versiones de la historia de Romeo y Julieta que precedieron a la de William Shakespeare, no se puede negar que fue su trabajo el que transformó esta historia de amor en una de las obras más grandiosas conocidas.

El Poeta pudo haber tomado ideas descaradamente de Salernitano, Bandello y Brooke, pero la audiencia a la que presentó su obra grabó la historia en sus corazones y la difundió a lo largo y lo ancho de la Inglaterra Isabelina hasta el punto que los nombres de sus protagonistas acabaron siendo sinónimos del mantra “hechos el uno para el otro”.

La pasión inmortal de Romeo Montesco y Julieta Capuleto y sus posteriores suicidios han hecho de su historia de amor algo inmortal, y sigue siendo a día de hoy una de las mayores inspiraciones para la moderna literatura romántica.

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Donald Mastick, el químico que ingirió plutonio accidentalmente con 21 años y vivió para contarlo…hasta los 87


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El personal del Proyecto Albert. Mastick es el primero por la derecha de la tercera fila

L.B.V.(J.Álvarez) — El 8 de septiembre de 2007 fallecía en la localidad californiana de Santa Bárbara (EEUU) el dueño y fundador de Foliage Plant Systems, una empresa dedicada a la decoración paisajística de interiores que desde su fundación en 1971 había alcanzado éxito suficiente para extenderse desde su sede original de Saddle River, Nueva Jersey, a siete estados del país, recibiendo elogios incluso de la Casa Blanca.

La cosa no parecería tener mayor trascendencia de no ser porque ese hombre se llamaba Donald Francis Mastick, era doctor en Química y había sido condecorado por su trabajo en el Proyecto Manhattan, en el que se desarrolló la primera bomba atómica.

El Proyecto Manhattan, iniciado en 1942 bajo la dirección del general Leslie Groves, era en realidad una continuación de Tube Alloys, un programa británico-canadiense para intentar fabricar armas nucleares y que finalmente se integró en el estadounidense -antes conocido como Distrito Manhattan para simular que se trataba de una empresa de ingeniería-, por un acuerdo entre sus respectivos gobiernos, con vistas a acelerar los resultados por temor a que la Alemania nazi se adelantase.

Aunque hubo una veintena de centros de trabajo, el más importante fue el Laboratorio Nacional Los Álamos, construido ad hoc en Albuquerque (Nuevo México) a sugerencia del físico que iba a dirigir el equipo, Robert Oppenheimer, porque tenía un rancho cerca.

Su designación como director fue una sorpresa, ya que se le tenía por izquierdista y, por ello, poco fiable; además, algunos de los científicos que le iban a acompañar habían ganado el premio Nobel, lo que en principio parecía hacerlos más apropiados para el puesto.

No era el caso de Donald Mastick, quien cuando se incorporó al Proyecto Manhattan apenas acababa de licenciarse en Química por la Universidad de Berkeley, California.

Donald Mastick cuando se incorporó al Proyecto Manhattan

Y es que sólo tenía veintitrés años, pues nació en 1920 en aquel mismo estado, en la localidad de Santa Helena.

Poco antes de terminar la carrera el país entró en la Segunda Guerra Mundial y, ya con su título bajo el brazo, Mastick se vio con las manos libres para aportar su granito de arena.

La idea inicial era alistarse, pero uno de sus profesores, Wendell Mitchell Latimer, un prestigioso químico descubridor del tritio en 1933 (aunque se le adjudicó a Ernest Rutheford un año más tarde), le ofreció una alternativa más interesante.

Latimer sabía que EEUU estaba trabajando en un proyecto secreto y pensó que aquel joven podría aportar algo de utilidad porque había estado investigando el carbono radiactivo, así que le presentó a Oppenheimer, quien le contrató con la misión de hacer una lista de los equipos que iban a ser necesarios para dotar a los laboratorios del Proyecto Manhattan, que todavía se hallaban en construcción.

A comienzos de 1943, una vez terminadas y dotadas del material requerido esas instalaciones, Mastick se incorporó a Los Álamos, siendo asignado a la división química; allí tuvo como compañeros a Robert Wilson, John Williams, Robert Serber y Edwin McMillan.

Un químico junto a cuatro físicos -todos mayores que él- para estudiar las propiedades del plutonio, un elemento transuránico y radiactivo con un isótopo muy estable y una vida de miles o incluso millones de años, tiempo suficiente para garantizar pequeñas cantidades en la naturaleza.

El problema está en que dichas cantidades resultan microscópicas, y de forma artificial hay que obtenerlo como producto de fisión nuclear y hasta 1940 no se pudo sintetizar un isótopo, el plutonio-238, bombardeando uranio-238 con deuterio. Lo hizo un equipo del que precisamente formaba parte McMillan.

El plutonio se perfilaba, pues, como fundamental para la fisión nuclear (reacción nuclear en cadena al ser golpeado un átomo por un neutrón, liberando energía), así que el laboratorio de Hanford Site (Washington) tenía como finalidad la producción de plutonio, mientras que Oak Ridge (Tennessee) se dedicaría a enriquecer uranio y Los Álamos se centraría en la fabricación de una bomba con todo ello.

La primera entrega de plutonio llegó un año después, en abril de 1944, y entonces ocurrió un accidente que pudo resultar trágico para Mastick.

El laboratorio de Hanford Site

Estaba trabajando con su compañero Arthur Wahl (quien siendo doctorando había colaborado con el equipo que aisló el plutonio) cuando, al manipular un vial que contenía diez miligramos de cloruro de plutonio disueltos en una solución de ácido clorhídrico, el recipiente explotó debido al calor generado por la acumulación de gases en su interior durante la noche.

Mastick sufrió la fatalidad de que parte del contenido que saltó fuera a parar a su rostro e incluso dentro de su boca, ingiriéndolo.

Rápidamente corrió a ver al doctor Louis Hempelmann,, un físico especializado en radiología que era responsable de la seguridad y salud de los miembros del personal.

Hempelmann limpió minuciosamente la cara del accidentado, donde calculó que cayó un microgramo de plutonio.

Asimismo le dio un enjuague bucal a base de citrato trisódico, componente habitual en colirios y ungüentos, que al mezclarse con el plutonio formaría un líquido soluble que luego se solidificaría usando bicarbonato de sodio, siendo así más fácil de extraer haciendo un lavado gástrico.

El doctor Louis H. Hemplemann

Efectivamente, con ese ingenioso método se extrajeron sesenta nanogramos de plutonio del organismo de Mastick, aunque obviamente era imposible limpiarle completamente.

De hecho, los detectores de ionización estuvieron marcando máximos varios días al medir el aliento del paciente, incluso a casi dos metros de distancia, y los análisis de orina revelaban que había quedado un microgramo de plutonio en el cuerpo, aproximadamente; treinta años más tarde todavía seguirían indicándolo.

Aquello hizo extremar las medidas de seguridad y Hempelmann introdujo análisis médicos rutinarios para los científicos, descubriendo que otras cuatro personas habían resultado contaminadas por plutonio en otras circunstancias, todas con más de un microgramo, que era la cantidad máxima considerada segura.

Entre las decisiones adoptadas estaba la de alejar a Mastick del trabajo de laboratorio por prudencia, así que Oppenheimer le nombró asistente del comandante Frederick Asworth.

Este piloto de la Armada, veterano de varias campañas en el Pacífico contra los japoneses, se encargaba de supervisar y coordinar el trabajo de los ingenieros en las pruebas de componentes de bombas que se estaban desarrollando en Los Álamos.

Era director de operaciones del Proyecto Alberta -o Proyecto A-, una sección del Manhattan que tenía como misión diseñar y fabricar una bomba atómica, lo cual implicaba preparar su carcasa y también la forma de transportarla y lanzarla.

En ese sentido, Mastick no se limitó a tareas administrativas sino que, comisionado como alférez en junio de 1945, trabajó en la adecuación de los aviones para ello y en el adiestramiento de las tripulaciones, en una misión que en código se denominaba Silverplate.

Aunque inicialmente se consideró emplear el modelo británico de bombardero Avro Lancaster, que parecía el más apropiado por su amplia bodega, finalmente razones logísticas decantaron la elección hacia el B-29 Superfortress por razones logísticas.

Mastick viajó hasta el aeródromo de Tinian (Islas Marianas), donde el 509th Composite Group llevó a cabo el ensamblaje de las bombas, bautizadas como Thin Man y Fat Man en alusión no sólo a sus respectivos aspectos (alargado el de la primera, rechoncho el de la segunda) sino también al título de una novela de Dashiell Hammett (El hombre delgado) y al personaje de otra (Syndey Greenstreet en El Halcón Maltés).

Una vez terminada, Thin Man se probó en Utah, pero sin carga porque aún no había suficiente plutonio, tomándose notas de pros y contras para acometer el siguiente paso: armas atómicas operativas.

Eso se plasmó en otra bomba que llevaba el nombre de Little Boy. Como es sabido, sería la primera en emplearse en la guerra, sobre la ciudad japonesa de Hisroshima, arrojada desde el B-29 Enola Gay al mando del capitán Paul Tibbets tras armarla en pleno vuelo para prevenir un accidente de proporciones catastróficas si el avión se estrellaba.

No fue la primera detonación nuclear porque antes tuvo lugar la de Trinity, el 16 de julio, aunque tenía una diferencia: Trinity sí usó plutonio mientras que Little Boy era de uranio, como Fat Man, que finalmente se usó contra Nagasaki.

Plutonio radiactivo en el Questacon Museum de Canberra, Australia

Con ellas acabó la Segunda Guerra Mundial y se puso fin al Proyecto Alberta, que abandonó el Pacífico. El Manhattan todavía continuó un tiempo y en el verano de 1946 llevó a cabo dos nuevas pruebas nucleares en el atolón Bikini con las bombas Able y Baker, popular y respectivamente conocidas como Gilda Helena de Bikini.

Era la llamada Operación Crossroads, que tenía la misión de analizar el efecto de las explosiones en buques de guerra, razón por la cual se colocó casi un centenar de barcos como objetivo. Pese a que hubo bastante oposición a esa operación, sobre todo entre científicos, la prensa fue invitada a asistir.

Luego, entre finales de 1946 y mediados de 1947, El Proyecto Manhattan cedió su sitio a la recién creada United States Atomic Energy Comission («Comisión de Energía Atómica de EEUU»), que por ley se ocuparía del uso civil de la energía nuclear frente a la Armed Forces Special Weapons Project («Proyecto de Armas Especiales para las Fuerzas Armadas»), que se ocuparía del uso militar. Había empezado, sin duda, una nueva era y el átomo iba a tener protagonismo en ella.

Explosión de Baker (Helena de Bikini) durante la Operación Crossroads

Buena parte del personal de Manhattan, tanto militares como contratistas y científicos, fue condecorado; Mastick, en concreto, recibió la Bronze Star Medal, que se otorga a servicios heroicos.

Cuando se licenció de la Armada había alcanzado el grado de teniente en grado menor, categoría que tuvieron también ilustres personajes como el astronauta Neil Armstrong, los actores Kirk Douglas y Henry Fonda, los expresidentes John Fitzgerald Kennedy y George Bush (padre), el escritor Ron Hubbard o el jugador de la NBA David Robinson, entre otros.

Mastick regresó entonces a la universidad, doctorándose en 1950 e iniciando su vida profesional como jefe de la sección de Investigación Radioquímica del Naval Radiological Defense Laboratory, uno de los primeros laboratorios militares creados para estudiar los efectos de la radiación y las armas nucleares (de hecho, se ocupó de la descontaminación y/o eliminación de las naves que sobrevivieron a la mencionada Operación Crossroads).

Al año siguiente ingresó en la citada Comisión de Energía Atómica, en la que ejerció de asesor científico pero también fue director de la División de Aplicaciones Militares.

Su currículum siguió engordando con la vicepresidencia de General Precision Equipment, una industria de tecnología espacial y de defensa, y la dirección de investigación de Stauffer Chemical, empresa química dedicada a la fabricación de pesticidas agrícolas. En 1971 se reconvirtió a emprendedor y fundó la ya reseñada Foliage Plant Systems; también había emprendido la aventura conyugal y familiar, casándose y teniendo una hija.

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La banda favorita de Homer Simpson …


Grand Funk Railroad

JotDown(E.J.Rodríguez) — Pobre Homer. Conduce su automóvil tranquilamente para llevar a sus hijos y a los amigos de sus hijos al colegio. En la radio empieza a sonar Shinin On. Sacude la cabeza feliz: la vida, a veces, es bella. Sin embargo, los niños no parecen disfrutar tanto como él y —para su sorpresa y disgusto— le piden que cambie de emisora. Homer apenas puede creer que nunca hayan oído hablar de su banda favorita:

“¿No conocéis a Grand Funk Railroad? ¿Las Letras descamisadas de Mark Farner? ¿El bajo aplastante de Mel Schacher? ¿La habilidad a la batería de Don Brewer?”

La cara de tristeza de Homer Simpson lo dice todo. Incluso les recomienda a los chavales —mientras ellos salen corriendo del automóvil y huyen hacia la escuela para no oír más su antediluviana música y sus batallitas de abuelo Cebolleta— que busquen información sobre Grand Funk Railroad en la biblioteca. Lo que decía: pobre Homer. El mundo ha cambiado en torno a él y no puede entenderlo.

Resulta inevitable sentirse como Homer bastante a menudo. Grand Funk Railroad fueron una de las bandas de rock más grandes de América durante los setenta. No sólo en cuanto a calidad, sin también en popularidad. Uno de los primeros grupos en llenar estadios durante sus giras. Sus diez primeros álbumes —¡los diez!—vendieron millones, fueron como mínimo disco de oro cada uno de ellos (lo repito, ¡hablamos de diez álbumes!) e incluso en alguna ocasión múltiple disco de platino.

Grabaron un buen puñado de temas que ayudaron a definir el sonido de los años setenta y en el escenario podían medirse con prácticamente cualquiera sin ningún tipo de complejo. Fueron uno de los puntales del rock de aquella época. Mark Farner era un fantástico cantante, un gran guitarrista y un “frontman” extraordinariamente carismático sobre las tablas. Mel Schacher creaba líneas de bajo que se te clavaban en el cerebro reptiliano y te hacían mover los pies. 

Don Brewer era uno de los baterías más anfetamínicos y espectaculares de su tiempo. Pero ninguno de los fenómenos de revival que han resucitado a grandes grupos de rock de los setenta (generalmente británicos: Led ZeppelinThe WhoDeep PurpleBlack Sabbath, etc) han servido para reivindicar el papel de los Grand Funk ante el gran público, aunque como digo no tienen demasiado que envidiar a estos y otros nombres consagrados.

Por algún motivo, defender a alguna de aquellas antiguas bandas se ha convertido en síntoma de modernidad, pero los Grand Funk siguen siendo «música de carrozas». Por momentos parece que ya sólo nos gusta a los Homer de este mundo.

Aunque no son completamente desconocidos, ni siquiera hoy. Por lo general, a la gente le suena su éxito We’re an american band, que ha aparecido a menudo en películas y anuncios, y que curiosamente era uno de los pocos temas que no cantaba Farner, sino el batería.

Pero eso parece poca cosa para un grupo que fue tan enorme, que congregaba multitudes y vendía discos a paletadas. Miles de DJ’s —al menos en España— son capaces de rescatar a los Sonics e ignorar por completo al trío/cuarteto estadounidense que protagoniza el presente artículo.

La verdad es que nunca enciendes la televisión y te encuentras a Farner bailoteando al ritmo de Footstompin’ music. Es algo que sencillamente no ocurre, así que resulta lógico que Homer Simpson termine viendo programas de demoliciones de edificios y anuncios de la teletienda. No le dejan otra opción; si programasen conciertos de Grand Funk, ése sería el programa que él vería.

Grand Funk Railroad comenzaron su andadura a finales de los sesenta, con un formato inicial de tres miembros (con los años añadirían un teclista) inspirados por power tríos como los británicos Cream. Aunque su estilo no estaba tan anclado en el medio tiempo de blues o en la psicodelia, era más punzante y dinámico, con más nervio que el legendario grupo de Clapton.

De hecho, Grand Funk sonaban como si Cream tuviesen prisa por terminar un concierto y además alguien les hubiese vertido combustible en el café. Eran rápidos y enérgicos; puro rock repleto de testosterona, no se andaban con demasiadas contemplaciones. Aunque su música no era exactamente monolítica, sino que recogían multitud de matices aparentemente alejados de su contundente fórmula en plan locomotora.

Ya en su primer LP, On time, mostraban sus credenciales: un ruidoso hard rock pero con muchas pinceladas soul camufladas entre guitarrazos a todo volumen y desbocados desarrollos instrumentales.  Su mezcla entre rock atronador y ritmos negroides tiene una buena explicación: procedían de Michigan —más concretamente de Flint, la ciudad natal de Michael Moore— así que compartían aquella particular mezcla de sonidos blancos y negros con varias bandas de la vecina Detroit, como los MC5.

Los primeros discos de Grand Funk pueden englobarse perfectamente en ese sonido Detroit, caracterizado por amplificadores con el volumen al máximo, pero también por el amor hacia el soul que grababan los artistas negros de su ciudad, sede de la famosa Motown.

En aquel su primer disco, Grand Funk combinaban el rock-soul de Are you ready con furiosas ráfagas de ametralladora como la sarcástica T.N.U.C. (“cunt” escrito al revés, o sea, “coño”) y su atómico solo de batería. Son sólo un par de ejemplos, pero como mínimo todos sus numerosos álbumes publicados entre 1969 y 1975 son imprescindibles, porque están repletos de muchas otras joyas que constituyen perfectas muestras de su energía.

Mark Farner
«Las descamisadas letras de Mark Farner»

Además, podían apoderarse de canciones ajenas con una facilidad sorprendente haciendo que pareciesen realmente canciones propias, como Feelin’ Alright de Traffic (se han hecho muchísimas versiones de este tema, pero la de Grand Funk suena como si la hubiesen compuesto ellos) o Gimme Shelter de los Rolling Stones.

O cómo no, la famosa The Loco-Motion, a la que hicieron retornar a las listas de éxitos.

Pero todos sus logros discográficos casi palidecían en comparación con el poder que eran capaces de desarrollar en directo.

Sonaban potentes como los Zeppelin o los Purple, pero tenían ese deje típicamente americano, ese groove indefinible tan difícil de imitar por bandas de allende el Atlántico.

En definitiva, esa esencia de Detroit bañada de música negra.

O dicho de otro modo, eran dinamita envuelta en papel de regalo.

O chocolate bañado en nitroglicerina.

Estaban mucho más arraigados y constreñidos en el rhythm & blues y el soul que la mayor parte de las grandes bandas británicas de hard rock, quienes siempre mostraban un ramalazo pop.

Quizá es una de las razones por la que su música no ha sido rescatada por el público actual; era difícil que Grand Funk crearan escuela. Aunque —como para cualquier grupo de los sesenta— una buena parte de sus influencias provenía de bandas británicas, había poco Beatles en la música de Grand Funk, y sí muchas raíces norteamericanas, mucho vinilo polvoriento y mucha radio de Detroit escuchada en algún sótano.

No cabe duda de que su mejor música, escuchada hoy, suena añeja, lo cual no es malo en absoluto, pero sí los aleja de los gustos actuales. En sus años de gloria, la faceta pop del grupo era más bien residual: no había una Stairway to heaven fácilmente tarareable, ni siquiera estructuras maquinales fáciles de recordar como en una Smoke on the water. El sonido de Grand Funk era muy orgánico, muy pantanoso, muy crudo.

La banda conoció siete años de gloria entre el 69 el 75, fue muy prolífica en estudio y muy activa en directo, gozando de un éxito ininterrumpido en su país natal. Como dejamos entrever más arriba, señalar sólo algunos discos sería inútil: durante aquel periodo no publicaron nada que no mereciese la pena.

Pero en la segunda mitad de la década, agotados tras una actividad incesante y con bastantes problemas de entendimiento y convivencia entre los tres miembros (bueno, para entonces cuatro con la inclusión de un teclista permanente) decidieron separarse.

No fue una disolución definitiva, ya que tuvieron que grabar un par de discos más, uno por exigencias contractuales y otro porque Frank Zappa, gran fan de la banda, insistió en ejercer como productor en un nuevo trabajo. Pero el éxito les había abandonado —tampoco los trabajos posteriores a 1975 eran ya de tanta calidad como los de sus años dorados— y además Mark Farner quería lanzarse en solitario.

Posteriormente han conocido varias reuniones con diversa suerte. En los 80 volvieron a publicar otro par de discos, pero su momento había pasado y no tuvieron demasiado impacto.

Live 2

Sin embargo, una gira de reunión a finales de los 90 sí gozó de un considerable éxito en los Estados Unidos, no sólo porque existía un numeroso público nostálgico deseando volver a verlos sobre el escenario, sino porque la banda —especialmente Farner— demostró seguir en buena forma.

Pero aquella reunión no duró demasiado, entre otros motivos porque retornaron las dificultades personales entre el cantante y sus compañeros. Hasta hoy en día, Brewer y Schacher han seguido girando bajo el nombre Grand Funk Railroad con otros músicos acompañándoles, pero Mark Farner ya no está en el grupo y actúa por su cuenta en solitario.

El bonito tributo que se les rindió en The Simpsons fue como el reconocimiento que la industria moderna les ha negado —si no me equivoco, aún no han entrado en el Rock ‘n Roll Hall of Fame, mientras que nombres tan rockeros como un villancico sí han sido incluidos— y curiosamente ha sido la mejor manera de que al menos una pequeña parte de los espectadores se haya interesado por ellos.

Yo podría decir que es uno de mis grupos favoritos de aquellos años, pero es poco probable que nadie me hiciera caso. Sin embargo, el ser la banda favorita de Homer Simpson es un Honor con H mayúscula y un dato a ser tenido muy en cuenta.

Sirva la sacrosanta opinión de Homer, y no la mía, como fundamento para homenajear con estas líneas a un grupo que era capaz de sonar así sobre un escenario. Y ya sabéis, si vuestros hijos os piden que quitéis su música de la radio del coche, por descontado ¡¡negaos en redondo!!

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Antiguos signos en el cielo: hizo un meteorito cambiar el curso del Cristianismo hace 2.000 años …


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Ancient Origins(L.Leafloor) — Ha podido un antiguo meteorito impactado cambiare tanto la vida de los testigos de la época, hasta que dieron forma a una religión y alterando así el curso de la historia. Los astrónomos teorizan que puede haber sido la explosión de un meteoro el flash y el oído que hicieron convertir el Apóstol Pablo.Ancient-origins.es Newest

En la Biblia cristiana, está escrito que un hombre llamado Saúl experimentó un acontecimiento tan extremo y repentino que cambió de su punto de vista, y se convirtió en uno de los Evangelistas más influyentes en el Cristianismo primitivo.

Parece que Saúl había sido un vehemente perseguidor de los seguidores de Jesús y viajaba en busca de ellos para castigarlos. En los Hechos de los Apóstoles el quinto libro del Nuevo Testamento, está escrito que Saúl estaba en el camino de Damasco, Siria, cuando apareció una luz brillante en el cielo. Tan intensa era la luz que lo cegó durante tres días. Lo que oyó fue descrito como un gran sonido aplastador o una voz divina.

Él y sus compañeros se han tirado al suelo por la fuerza del evento. La experiencia fue tan profunda en Saúl que le hizo cambiar hasta su nombre por el de Pablo, donde empezó viajes misioneros a través del Mediterráneo, con el papel decisivo en la difusión del Cristianismo.

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La conversión de San Pablo – Pablo y sus compañeros se tiran al suelo debido a una explosión y la luz brillante. ¿Fue un meteorito la causa de este antiguo evento?

William Hartmann, co-fundador del Instituto de Ciencia Planetaria en los EE.UU., ha conectado la experiencia de Pablo con cuentos similares de meteoritos que estallan, como el meteorito de Chelyabinsk que cayó sobre Rusia en 2013, hiriendo a más de 1.500 personas. Las descripciones de testigos oculares y reacciones físicas de los meteoritos o de las bolas de fuego en el cielo tienen paralelos con lo que se registra con Paul.

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Pista de meteoritos sobre Chelyabinsk, Rusia.

Si eso es cierto, entonces es posible que un acto de la naturaleza puede haber contribuido a la propagación y evolución del Cristianismo en sus primeros días, y por lo tanto forma el curso de la historia.

En un estudio publicado en la revista Meteoritics and Planetary Science, Hartmann cita grandes eventos como los meteoritos o de asteroides como en Chelyabinsk, Rusia y Tunguska, Siberia, ofreciendo «oportunidades para comparar las reacciones de los testigos modernos a testimonios de posibles eventos de bolas de fuego antiguas.»

Hay unos elementos comunes entre los muchos relatos en las descripciones bíblicas de la experiencia de Pablom que se asemejan a los acontecimientos modernos conocidos, informa NewScientist.

En los relatos bíblicos Pablo fue cegado por tres días debido a la intensa luz del cielo: «más brillante que el sol, que brilla toda a mi alrededor», según el texto. Esto coincide con el meteorito Chelyabinsk, ya que se calcula que ha brillando tres veces más fuerte que el sol.

Pablo y sus compañeros han sido golpeado al suelo, y esto también corresponde a la onda de choque generada por el poderoso meteoro Chelyabinsk, ya que fue crítico por las ventanas, derribó la gente, sacudió coches y edificios y levantó techos.

La voz divina que dice haber oído en aquellos momentos, que retumbó como un trueno, pone en duda el comportamiento de Pablo (se debate el sonido exacto). Los meteoros crean grandes explosivos y rugidos que pueden ser aterradores o dolorosos incluso para aquellos que saben lo que están experimentando.

Para los antiguos los acontecimientos celestes naturales eran increíbles y desconocidos, y fueron interpretados según los entendimientos culturales del aquel día – es decir, se les consideraba divinos o condenatorios.

El meteorito Chelyabinsk despedía pequeñas cantidades de radiación, lo suficiente como causar quemaduras y ceguera temporal en los testigos. Hartmann sugiere que Pablo pudo haber sufrido fotoqueratitis, una ceguera temporal causada por la radiación ultravioleta intensa, y esto explicaría  el regreso de su vista después de la curación.

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Pablo, después de ser cegado por una luz celestial que podría haber sido un meteorito.

Hartmann dijo al NewScientist, «Todo lo que están describiendo en esas tres historias en el libro de los Hechos son exactamente la secuencia que hay con una bola de fuego.»

IBTimes escribe que el texto de los Hechos de los Apóstoles describe tres eventos de luces brillantes «del cielo», que tuvieron lugar en torno a Damasco, durante los años 30 aC. Si los meteoritos podrán encontrarse en Siria, y ser fechados con precisión a los plazos pertinentes, eso podría dar apoyo a las teorías publicadas.

El objetivo de la investigación de Hartmann no es para desacreditar el Cristianismo, sino para demostrar cómo la interpretación de los acontecimientos antiguos puede haber dado forma a lo que creemos hoy, espiritual y culturalmente.

Este no sería el primer meteorito en la historia en haber inspirado potencialmente un culto o actuado como un agente de cambio. En la antigüedad los meteoritos fueron considerados como mensajes de los dioses, o profundos presagios, y muchas culturas vio caer meteoritos, y los usó como iconos religiosos para ser adorado, o como objetos de protección. Se ha creado también joyería y un arte a partir de las rocas espaciales.

Cada año los musulmanes devotos hacen la peregrinación a La Meca en Arabia Saudita, dando vueltas a la Kaaba, la piedra negra, y se cree que hacerle un guiño o darle un beso, eso quedaría dentro de la Gran Mezquita. El culto de la Piedra Negra se remonta a los santuarios pre-islámicos, cuando las culturas semíticas utilizaban piedras inusuales para señalizar sitios de reverencia. Según la creencia musulmana, la piedra tiene su origen en la época de Adán y el profeta islámico Mahoma estableció que la Piedra Negra está en su lugar después de que cayó del cielo.

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Una ilustración del 1315 inspirada en la historia de Mahoma y de los ancianos de los clanes, que elevan la Piedra Negra en su lugar en la Meca. ¿La Piedra Negra fue un meteorito venido del espacio?

Hay un ejemplo más moderno: después del dramático acontecimiento sobre Rusia, en Chelyabinsk en 2013, alguien creó la “Iglesia del Meteorito”, y los seguidores celebrar los ritos en las orillas del lago Chebarkul, donde cayeron trozos de la roca espacial.

Algunos científicos consideran especulación la teoría de la conversión de Pablo, pero parecen dar la bienvenida a otras pruebas.

Bill Cooke, jefe del Meteoroid Environment Office de la NASA dijo a NewScientist, «Está bien grabado que los impactos extraterrestres han ayudado a dar forma a la evolución de la vida en este planeta. Si fue una bola de fuego como en de Chelyabinsk la responsable de la Conversión de Pablo, entonces, evidentemente, eso tuvo un gran impacto en el crecimiento del Cristianismo”.

De hecho, «Algunos estudiosos llaman Pablo como el segundo fundador del Cristianismo», dice Justin Meggitt, historiador de las religiones en la Universidad de Cambridge. Sin la bola de fuego, y sin la conversión de Pablo, tal vez el Cristianismo sería diferente de lo que es hoy.

«El cristianismo probablemente sería muy diferente sin él», concluye Meggitt.

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Obra del 1450 que representa la conversión de Pablo – la luz brillante y el sonido vendrá del cielo. El evento fue capaz de hacer convertir Pablo, y puede haber cambiado la historia.

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La palabra más larga de la literatura universal aparece en una comedia de Aristófanes escrita en 391 a.C. …


La palabra más larga de la literatura universal aparece en una comedia de Aristófanes  escrita en 391 a.C.
Melpómene, musa del teatro 

L.B.V.(G.Carvajal) — Atenas había perdido la Guerra del Peloponeso frente a Esparta, rindiéndose en el año 404 a.C. Durante un breve período de tiempo la ciudad fue gobernada por los Treinta Tiranos impuestos por los espartanos, aunque tan solo un año más tarde, en 403 a.C. Trasíbulo logró expulsarlos y restablecer la democracia.

Siguieron años difíciles en que Atenas, aliada ahora con sus antiguos enemigos Corinto, Argos y Tebas, se oponía al dominio espartano e intentaba recuperar la hegemonía en el mar. La ciudad estaba empobrecida, los campos destruidos y la explotación de las minas interrumpida.

Por ello el pueblo era partidario de la guerra, que les permitía subsistir, mientras que los ricos se oponían, ya que les exigía desembolsos cada vez mayores. En este ambiente de angustia social y política escribe el comediógrafo Aristófanes su obra Las asambleístas en el año 391 a.C., apenas 13 años después de la derrota ateniense.

Representación de una obra teatral, en un cuadro de Frederic Leighton (1886)

La obra, que pretende criticar al gobierno ateniense de la época, cuenta como las mujeres asumen el control e instauran reformas que prohiben la propiedad privada, imponen la igualdad sexual de jóvenes, viejos y feos, y la colectivización de campos, negocios, hijos y esposas.

… tendremos especial cuidado en dar copiosamente de todo a todos; de manera que cada cual se retirará del banquete ebrio con su corona y su antorcha. Entonces las mujeres os saldrán al encuentro, cuando volváis del festín, diciendoos: «Ven acá, tenemos una hermosa muchacha.» Aquí hay una, hermosa y blanca como la nieve -les gritará otra desde un piso alto-, pero antes es preciso que compartas mi tálamo.»

Los hombres feos seguiréis a los jóvenes gallardos, exclamando: « ¡Eh, tú! ¿A qué tanta prisa? No has de conseguir nada por mucho que corras; la ley nos ha concedido a los feos el derecho de prelación; mientras tanto podéis entreteneros en el vestíbulo, jugando con las hojas de higuera y haciéndoos… caricias.» Vamos, dime, ¿no te agrada este sistema?Aristófanes, Las asambleístas (Traducción de Federico Baraibar y Zumarraga)

Busto de Aristófanes

La obra finaliza con un banquete, el primero organizado por el nuevo sistema político, con el que las mujeres tratan de contentar a todos los asistentes. Para ello elaboran un plato que se compone de numerosos ingredientes diferentes y dispares, con el fin de gustar a todos. Aristófanes emplea aquí un recurso que pretende resaltar de manera humorística ese intento de instaurar la paridad también en la comida, y se inventa el nombre del plato:

… Marchad vosotras, ligera y acompasadamente. Pronto se va a servir lopadotemajoselajogaleokranioleipsanodrimipotrimmatosilfiokarabomelitokatakejimenokijlepikossifofatoperisteralektrionoptekefaliokinklopeleiolagoiosiraiobafetraganopterigón. Ya lo sabéis: pronto, amigas mías, coged un plato, sin olvidaros del vaso, y a comer.Aristófanes, Las asambleístas (Traducción de Federico Baraibar y Zumarraga)

En griego el nombre del plato es λοπαδοτεμαχοσελαχογαλεοκρανιολειψανοδριμυποτριμματοσιλφιοκαραβομελιτοκατακεχυμενοκιχλεπικοσσυφοφαττοπεριστεραλεκτρυονοπτοκεφαλλιο­κιγκλο­πελειο­λαγῳο­σιραιο­βαφητραγανοπτερύγων, y ocupa 6 versos y medio con un total de 171 letras y 78 sílabas.

La plataforma de los oradores en la colina ateniense de Pnyx, lugar de reunión de la asamblea

Desde hace siglos se la considera la palabra más larga de toda la literatura universal (y de la lengua griega), con el añadido de que se encuentra en una obra teatral y por tanto se supone que el actor que interpreta al personaje que la pronuncia debe memorizarla.

No obstante algunas traducciones de la obra de Aristófanes optan por ponérselo más fácil a los actores y sustituyen la palabra por una traducción de los elementos que la componen, más o menos fiel.

El teatro de Dioniso al pie de la Acrópolis de Atenas

En el caso de la traducción de Federico Baraibar y Zumarraga, publicada en 1880, se sustituye por ostras, cecina, rayas, lampreas, sesos en salsa picante, silfio, puerros empapados en miel, tordos, mirlos, palominos torcaces, palomas, crestas de gallo asadas, chochas, pichones, liebres cocidas en arrope y sustancia de alones.

La traducción literal es muy parecida: plato de rodajas de pescado con raya restos de cabeza de tiburón popurrí picante con silfio cangrejo de mar con miel derramada tordo sobre mirlo de mar torcaz paloma cabeza de gallo asada zambullí pichón liebre cocida en vino y crujientes aletas.

Todo ello delicatessen que posiblemente formaban parte de la gastronomía ateniense con el consiguiente toque irónico de Aristófanes.

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Los eclipses en la prehistoria que no acabaron con el mundo …


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Representación solar en un petrograbado de Aspeberget, Suecia.

The Conversation(A.L.Galicia) — El 8 de abril, millones de personas observarán un eclipse de Sol, principalmente en Norteamérica. Y aunque hoy somos una población informada y con grandes avances tecnológicos, este evento astronómico ha provocado cierto pánico en parte de la población.

El miedo no es nuevo. Desde la prehistoria, los eclipses se han considerado malos presagios. El mundo no va a acabar el día 8. Eclipse tras eclipse, el mundo no ha acabado nunca.

– Sobre el Sol y la Luna

Arte rupestre que muestra a a la mujer sol y al hombre luna.
Arte rupestre aborigen australiano, Parque Nacional de Ku-ring-gai Chase, Nueva Gales del Sur. Fotografiado en 1982. Los investigadores especulan que este grabado rupestre representa a la ‘mujer sol’ y al ‘hombre luna’ durante un eclipse. 

Temidos, pero también celebrados por la humanidad a lo largo del tiempo, los eclipses exaltaron las creencias y las cosmovisiones de muchas culturas.

A menudo acompañados con ofrendas, rituales o ceremonias, como una forma de dar sentido a sus mitos, a sus tradiciones orales y a un orden social.

Estos impactantes fenómenos han quedado registrados en el arte rupestre, en códices, en libros y en tradiciones orales.

Diversas investigaciones han señalado eclipses pintados o grabados en el patrimonio rupestre mundial.

Un ejemplo de ello es en el arte rupestre del Parque Nacional de Kur-ring-gai Chase, en Nueva Gales del Sur (Australia).

El astrónomo Duane Hamacher y el astrofísico Ray Norris revisaron en su trabajo sobre la astronomía de los aborígenes australianos 50 relatos relacionados con eclipses.

Por ejemplo, en la mayoría de las culturas aborígenes el Sol es femenino y la Luna es masculina. Para el pueblo Yolngu de la Tierra de Arnhem, un eclipse solar era un acto de cópula entre el Sol (mujer) y la Luna (hombre).

Dice Duane:

“Cuando ocurre un eclipse, ella alcanza y ataca al ‘hombre luna’, al que llaman Bahloo”.

El grabado en piedra de dos figuras humanas y una media luna podría estar representando la contemplación de un eclipse. La imagen es muy dinámica y podría parecer una ceremonia durante el llamado “tercer contacto”, el comienzo del eclipse total, cuando la superficie lunar entra completamente dentro de la umbra terrestre.

Hamacher y Norris detallan que, en las tradiciones orales de los aborígenes australianos, los eclipses anunciaban un cambio aterrador que interrumpía la armonía del cosmos. Los Arrernte o Wardaman entendieron que algo cubría el Sol, pero lo explicaron como un gran pájaro negro o los efectos de una magia maligna.

– La coincidencia en las fechas

Los grabados rupestres prehistóricos de Aspeberget, en Suecia, se han estudiado durante más de un siglo sin un consenso general sobre su significado. Entre ellos se encuentra una representación solar sostenida por dos figuras femeninas. Este petrograbado, según estudios de arqueoastronomía, se corresponde con un eclipse que sucedió el 23 de octubre de 1067.

Petrograbado de Aspeberget, Suecia. 

Hay una figura muy similar en el Cañón de Chaco, en Estados Unidos. Este conjunto pictórico se ha propuesto como el eclipse de julio de 1907. Incluso se pintó la llamada corona o anillo solar que se proyecta cuando la Luna cubre la luz brillante del Sol. Según el astrónomo McKim Malville, de la Universidad de Colorado Boulder, experto en arqueoastronomía, quien descubrió el petroglifo en 1992, “no parece simbolizar un momento temible”.

Petroglifo. Piedra del Sol. Podría representar una ceremonia ante un eclipse.

– Festividades para honrar al Sol

En tiempos prehispánicos y antes de la llegada de los europeos, culturas como los nahuas o los mayas contaron eclipses. En lengua nahua se le describía como Tonatiuh qualo, “el Sol es comido”, y en maya, Pa’al K’in, “Sol roto”. El Sol era devorado, comido o moría.

Un gran número de culturas prehispánicas desarrollaron herramientas, métodos y conteos calendáricos que les permitían hacer predicciones de fenómenos celestes. Los mayas acertaron en la predicción de eclipses hasta en un 55 % de la ocasiones.

Alfonso Torres, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH (México), ha realizado un profundo estudio sobre la observación astronómica en Hidalgo, México. Torres detalla ceremonias como las que se observan en pinturas rupestres elaboradas por pueblos otomíes y nahuas vinculadas a los eclipses, así como la inscripción calendárica del eclipse sucedido en el año de 1508.

En este conjunto también hemos sugerido una especie de ritual con elementos lunares asociados a las mujeres, además de otros símbolos calendáricos como guerras sagradas.

Posible fecha calendárica donde ocurrió el eclipse solar de 1508 en el valle del Mezquital, Hidalgo, México. 

A pesar de que los eclipses fueron sinónimo de momentos funestos, en muchas culturas la unión del Sol y la Luna ha simbolizado el origen de la humanidad. Donde lo femenino con lo masculino se entrelazaban y donde los eclipses, como piensan hasta hoy los aymaras, debían suceder para que la vida continuara.

– Nada que temer y quizás sí celebrar

No podemos afirmar al cien por ciento si estas iconografías del pasado fueron evocaciones de eclipses, pero sí tenemos registros de predicciones de los eclipses, de conteos calendáricos, conocimientos de los movimientos del Sol y la Luna, así como saberes de momentos de sequías o de períodos del año ideales para la caza y la recolección, claves para la supervivencia humana y el equilibrio del planeta.

El 8 de abril el Sol y la Luna volverán a encontrarse. El mundo no va a terminar, pero será, para los afortunados que puedan observarlo, un acontecimiento astronómico que quedará para siempre registrado en la memoria colectiva.

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«El problema de los 3 cuerpos»: la extraña trama de asesinato detrás de la serie …


A man in a black sweater and white T-shirt sits at a conference room desk behind a silver laptop.
Lin Qi gastó millones en comprar los derechos de una novela china de ciencia ficción titulada El problema de los tres cuerpos, pero fue asesinado antes de que se lanzara como serie de televisión.

The New York Times(D.Pierson)El multimillonario que ayudó a lanzar el éxito de ciencia ficción, ahora adaptado por Netflix, murió envenenado a manos de un ejecutivo contrariado. Esta es la historia.

Lin Qi era un multimillonario con un sueño. El magnate de los videojuegos quería convertir una de las novelas de ciencia ficción más famosas de China, El problema de los tres cuerpos, en un éxito mundial. Había empezado a trabajar con Netflix y los creadores de la serie de HBO Juego de tronos para llevar la saga de la invasión alienígena al público internacional.

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Pero Lin no vivió para ver el estreno de El problema de los 3 cuerpos en Netflix el mes pasado, que atrajo a millones de espectadores.

Murió envenenado en Shanghái en 2020, a la edad de 39 años, a manos de un colega descontento, en un asesinato que conmovió a los círculos tecnológicos y de videojuegos del país, donde había sido una destacada estrella en ascenso. Ese colega, Xu Yao, un antiguo ejecutivo de 43 años de la empresa de Lin, el mes pasado fue condenado a muerte por asesinato por un tribunal de Shanghái, que calificó sus acciones de “extremadamente despreciables”.

El tribunal ha hecho públicos pocos detalles concretos, pero el asesinato de Lin fue, a decir de un medio de comunicación chino, “tan extraño como una superproducción de Hollywood.” Los medios chinos, citando fuentes de su empresa y documentos judiciales, han descrito una historia de ambición y rivalidad empresarial con un toque macabro.

Al parecer, Xu, marginado en el trabajo, se vengó con una planificación meticulosa, incluso probando venenos en pequeños animales en un laboratorio improvisado. (No solo mató al Lin, sino que también envenenó a su propio sustituto).

Lin había gastado millones de dólares en 2014 en la compra de derechos de autor y licencias relacionadas con el libro original chino de ciencia ficción, El problema de los tres cuerpos, y otros dos de una trilogía escrita por el autor chino Liu Cixin. 

El problema de los tres cuerpos cuenta la historia de un ingeniero, llamado por las autoridades chinas para investigar una oleada de suicidios de científicos, que descubre un complot extraterrestre. Lin quería crear una franquicia mundial de programas de televisión y películas similares a La guerra de las galaxias y centrada en las novelas.

Lin acabaría uniéndose a David Benioff y D.B. Weiss, los creadores de la serie de televisión Juego de tronos, para trabajar en el proyecto de Netflix. La empresa de juegos de Lin, Youzu Interactive, conocida como Yoozoo en inglés, no es ajena al éxito de HBO; su lanzamiento más conocido es un juego de estrategia en línea basado en la serie llamado Game of Thrones: Winter Is Coming.

In an image from a television show, a crowd is gathered in front of a stage framed by Chinese characters against a red background.
Una escena de la serie El problema de los 3 cuerpos, que se emite ahora en Netflix.

El destino de Lin cambiaría cuando en 2017 contrató al Xu, un abogado, para dirigir una filial de Yoozoo llamada The Three-Body Universe que tenía los derechos de las novelas de Liu. Pero poco después, Xu fue degradado y su salario recortado, aparentemente debido a un bajo rendimiento. Se puso furioso, según la revista china Caixin.

Mientras planeaba su venganza, Xu construyó un laboratorio en un distrito periférico de Shanghái donde experimentó con cientos de venenos que compró en la web profunda, probándolos en perros, gatos y otros animales domésticos. Según Caixin, Xu estaba fascinado e inspirado por la exitosa serie de televisión estadounidense Breaking bad, sobre un profesor de química enfermo de cáncer que aprende solo a fabricar y vender metanfetamina, convirtiéndose finalmente en un capo de la droga.

Entre septiembre y diciembre de 2020, Xu empezó a añadir cloruro de metilmercurio a bebidas como café, whisky y agua potable y a llevarlas a la oficina, informó Caixin, citando documentos judiciales. Los detalles del informe no han podido ser confirmados de forma independiente.

Las llamadas a Yoozoo y al tribunal de Shanghái no obtuvieron respuesta. Netflix no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

“La trama es tan extraña como una superproducción de Hollywood, y la técnica es lo suficientemente profesional como para ser llamada la versión china de Breaking bad”, dijo el mes pasado Phoenix News, un medio de noticias chino.

Según un reportaje de The Hollywood Reporter en enero, Benioff dijo que el asesinato era “ciertamente desconcertante”. “Cuando trabajas en este negocio, esperas que surjan todo tipo de problemas. Que alguien envenene al jefe no suele ser uno de ellos”, se le citó.

La policía detuvo a Xu el 18 de diciembre de 2020, según informó el Tribunal Popular Intermedio nro. 1 de Shanghái en su cuenta oficial de WeChat al anunciar el veredicto y la sentencia. Al parecer, Xu se negó a confesar el crimen y no reveló qué veneno había utilizado, lo que complicó los esfuerzos de los médicos por salvar la vida de Lin.

El tribunal declaró que Xu había planeado envenenar a Lin y a otras cuatro personas por una disputa de oficina. El comunicado incluía una foto de Xu con gafas en la sala del tribunal, vestido con un suéter beige de gran tamaño y rodeado de tres agentes de policía. Según el comunicado, más de 50 personas, entre ellas familiares de Xu y Lin, asistieron a la sentencia.

The Three-Body Universe, filial de Yoozoo, no respondió a la petición de comentarios, pero su director ejecutivo, Zhao Jilong, publicó en su cuenta de WeChat: “Se ha hecho justicia”, según los medios estatales chinos.

Antes de su prematura muerte, Lin era una celebridad en el mundo de los jóvenes empresarios chinos. Había construido su fortuna a principios de la década de 2010, aprovechando la ola de popularidad de los juegos para teléfonos celulares. Su apuesta por popularizar las novelas de Liu fue un raro intento de exportar la cultura popular china, algo que no ha logrado China cuando su gobierno anhela ejercer el mismo poder blando que Estados Unidos con sus películas, música y estrellas del deporte.

El problema de los 3 cuerpos: Conoce el extraño asesinato que marcó la serie  de Netflix | Cine PREMIERE

Seis años después de la publicación inicial de El problema de los tres cuerpos, en 2008, salió a la venta una versión en inglés traducida por Ken Liu, que fue muy aclamada. El libro ganó el Premio Hugo, importante galardón de ciencia ficción, a la mejor novela. Entre sus fans se cuentan Barack Obama y Mark Zuckerberg.

Aunque Netflix no está disponible en China, la serie ha provocado una rección negativa entre los espectadores chinos que han podido acceder a la plataforma utilizando redes privadas virtuales, o que han visto versiones pirateadas de la serie. Los usuarios de las redes sociales chinas expresaron su enfado porque la adaptación de Netflix occidentalizaba aspectos de la historia, y afirmaron que la serie trataba de demonizar a algunos de los personajes chinos.

Incluso el ala de propaganda del Ejército Popular de Liberación se ha pronunciado sobre la serie. En un editorial publicado el sábado en su sitio web, China Military Online, calificó la serie de Netflix como un ejemplo de la “hegemonía cultural” estadounidense.

“Se puede ver claramente que después de que Estados Unidos se apoderó de esta popular propiedad intelectual con su fuerza de superpotencia, quiso transformarla y rehacerla”, decía el editorial. “El propósito era eliminar en la medida de lo posible la reputación de la China moderna”.

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Mitos y Leyendas …


Portada-ruinas-Hazor

– Josué y la destrucción de Hazor: del mito a la realidad

Ancient Origins(J.Black) — Josué, cumpliendo los mandatos de “Dios”, se encargó de destruir a todos los incrédulos, con el uso de poderosas armas. Una de las ciudades que fue destruida fue Hazor, la actual Tell el Qedah.

  “Y Josué hizo con ellos como el SEÑOR le había mandado: desjarretó sus caballos y quemó sus carros a fuego. 10Por ese mismo tiempo Josué volvió y se apoderó de Hazor e hirió a espada a su rey; porque Hazor antes había sido cabeza de todos estos reinos. 11E hirieron a filo de espada a todas las personas que había en ella, destruyéndo las por completo; no quedó nadie con vida, y a Hazor le prendió fuego.” Josué 11:10”

Pero, ¿esta historia fue mito o realidad? Sabemos que la destrucción de Jericó, vinculada a Josué, sucedió realmente tal y como demostró el descubrimiento de las ruinas de Jericó. Por tanto, la destrucción de Hazor también deberíamos tomarla como cierta tras haberse descubierto sus ruinas, junto con alguna notable evidencia, además, de cómo sucedieron los hechos.

Hazor fue una gran e importante ciudad cananea, construida cerca del lago Merom, estratégicamente ubicada en los caminos de las antiguas rutas comerciales. Era, sin duda alguna, una ciudad aún más importante que Jericó. Sin embargo, la coalición de reyes cananeos, con el monarca Jabín, rey de Hazor, al frente, fue derrotada por Josué, quien quemó la ciudad y arrasó con todos.

Hazor fue investigada por primera vez en 1928. Fue un arqueólogo británico quien comenzó una serie de excavaciones que prosiguieron, a intervalos, a lo largo de todo el siglo XX y comienzos del XXI hasta que en el año 2012 se encontró la acrópolis de Hazor con sus fortificaciones, ciudadela, almacenes, casas, sistema de aguas y gran variedad de objetos como estatuas, joyas e, incluso, artefactos egipcios.

Las evidencias arqueológicas han demostrado que un violento incendio destruyó el palacio aproximadamente hacia el siglo XIII a. C. El fuego fue tan intenso que las temperaturas llegaron a doblar los grados que suelen darse en cualquier incendio normal, hasta alcanzar unos impresionantes 1300 grados Celsius. Este fuego derritió por completo las vasijas de arcilla y los ladrillos de barro de las paredes.  ¿Quién lo provocó y cómo sucedió?

La respuesta a tales preguntas, combinando lo que se nos dice en la Biblia junto con lo que proponen las hipótesis científicas actuales sería la siguiente: la combinación de la gran cantidad de madera utilizada para la construcción y del aceite de oliva almacenado en viviendas y almacenes, se unió a los fuertes vientos y a los actos llevados a cabo por los Israelitas, bajo el mando de Josué.

Otra hipótesis defiende que Hazor no fue destruida por los hijos de Israel, sino por una revuelta protagonizada por sus propios ciudadanos contra sus gobernantes. Sin embargo, en la actualidad no existe referencia de una revuelta así en el antiguo Oriente en ninguno de los textos que nos ha llegado.

Una última hipótesis sugiere que el faraón egipcio Ramsés II y su ejército destruyeron Hazor. Hipótesis que se basa en la batalla documentada de Ramsés contra los Hititas en Siria. Sin embargo, de ninguna de las dos últimas hipótesis existen pruebas, por lo que la historia de Josué continúa siendo la principal candidata como explicación de la destrucción de Hazor. Tras su destrucción, la ciudad permaneció deshabitada durante unos 200 años.

Josué, según la Biblia, siguiendo las instrucciones de Dios destruyó muchas ciudades. ¿Por qué y cómo es posible que un Dios amoros ordenase tales destrucciones? O bien es una historia verdadera o «Dios» se utilizó como excusa para permitir a Josué expandir a su discreción el reino de Israel.

– Buscando los Orígenes de una Antigua Misteriosa Reina de Etiopía

(DHWTY) — Según la tradición local, la caída del Reino Aksum de Etiopía, a finales del siglo X d. C., es atribuida a una reina que lo invadió desde el sur. Se cuenta que esta reina habría devastado la ciudad y los campos de Axum, destruyendo iglesias y monumentos, usurpando el trono del rey de Axum y tratando de eliminar a los restantes miembros de la familia real. Sin embargo, dicha reina es un gran misterio y los comentarios sobre ella varían de un erudito a otro.

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Para empezar, parece tener diferentes nombres. Aunque es conocida como Gudit, Judit, Yodit o Judith (que son similares), es también nombrada como ‘Esato en Amhárico y Ga’ewa en Teltal. Pero es que, además de tales diferencias, existen otros problemas rodeando al personaje de Gudit.

Por ejemplo, la tradición etíope sugiere que pertenecía a la fe judía, adoptada de su marido. Esto ha sido cuestionado en el momento en que se sugirió que la reina se adhirió a una forma de religión indígena radicada en África y Etiopía. Por lo tanto, su resentimiento hacia el Reino de Aksum puede interpretarse como una reacción contra la invasión de sus territorios por parte del reino cristiano.

Otra interpretación sugiere que Gudit no era ni judía, ni pagana, sino una mujer cristiana etíope. De hecho, también se dice que pertenecía a la familia real de Aksum y que poseía derechos legítimos para ocupar el trono y que logró alcanzarlo al luchar por la sucesión. La representación tradicional de la reina como ‘judía’ pudo haber sido metafórica, más que literal. En otras palabras, Gudit pudo haber sido dada por judía basándose simplemente en sus acciones, consideradas  «anticristianas», como la quema y la destrucción de iglesias.

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La arquitectura típica de Aksum, el monasterio de Debre Damo . Según la tradición este lugar fue saqueado y quemado por Gudit.

Una de las muchas interpretaciones de Gudit deriva de la obra de un escritor árabe coetáneo, Ibn Hawqal. Según él, una reina ya gobernaba Etiopía desde hacía 30 años cuando escribió su ūrat al-‘Ar  (La faz de la tierra) en el 977 D.C. Esta reina no sólo gobernó las tierras de Etiopía, sino que también lo habría hecho sobre algunas de las tierras vecinas al sur y al oeste del Reino.

Ibn Hawqal afirma también que la reina envió regalos al gobernante ziyadita de Yemen, Abu al-Jays, con el fin de cultivar relaciones amistosas. Así  la tradición que indica que Gudit sólo gobernó parte de Etiopía y su propio país (generalmente se cree que fue Damot, en el sur o suroeste de Etiopía), contradice la declaración de Ibn Hawqal.

Claro que surge un problema al leer a  Ibn Hawqual: en su narración sobre la reina etíope no menciona su nombre en absoluto. Sin embargo, el hecho de que Ibn Hawqal probablemente escribiese durante la época de Gudit, hace posible que la reina etíope no identificada en su crónica y Gudit, sean la misma persona.

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Campo de estelas de Gudit, Axum, Etiopía. Llamado así tras la Reina Gudit

Independientemente del origen de Gudit, su reinado supuso el comienzo de la dinastía Zagwe, que gobernó Etiopía durante unos 300 años. Si Gudit formaba parte de esta dinastía, o fue su fundadora, es otra cuestión. La dinastía Zagwe llegó a su fin en el siglo XIII, cuando su último rey fue derrocado por Yekuno Amlak, que afirmaba ser un descendiente del último rey de Aksum.

Según la tradición, el nombre del último rey Zagwe fue Za-Ilmaknun,  que significa ‘el desconocido, el que se esconde’. En otras palabras, la nueva dinastía habría eliminado la memoria de este rey a través de un acto de damnatio memoriae. Es posible que este acto se extendiese también al fundador de la dinastía Zagwe, Gudit, y de ahí su imagen negativa en las tradiciones orales.

– Los extraños Wolds de Yorkshire: dentro del misterioso triángulo de Wold Newton

(C.Christian) — «Pliegue sobre pliegue de las envolventes colinas, amontonadas ricas y doradas», así es como la escritora (conocida por su novela póstuma de 1936, South Riding) Winifred Holtby describió a los Wolds de Yorkshire. Ochenta años después, así es como una pareja de guías turísticos describen el área:

El hermoso y encantador paisaje de los Wolds de Yorkshire. ¿Qué historia extraña y misterios se encontrarán allí?

Pero este campo misterioso también tiene su lado oscuro.

Es un lugar donde diversos reyes construyeron hospicios para proteger de los lobos (y hombres lobo) a los viajeros cansados; un lugar donde los monjes recluidos registraban cómo los zombis, vampiros y alienígenas devoraban a inocentes; un lugar lleno de setos, tumbas, túmulos y montículos correspondientes a ancestrales enterramientos que eran evitados por los lugareños supersticiosos que temían un encuentro con las hadas que allí moraban.

Fue aquí donde, en tiempos prehistóricos, los primeros colonizadores utilizaron máscaras construídas a base de cráneos de animales y donde adoraban a los monolitos de piedra. Y tiempo después, la aristocracia rural del condado pudo comprobar cómo los lamentos de una intranquila calavera interrumpían la mascarada

Sin comparación en toda Inglaterra, los muchos mitos y leyendas de Wold también incluyen a hadas de piel color verde, fantasmas sin cabeza, viejos caudillos de guerra, sacerdotes hacedores de milagros, un río que desaparece, una reina avara, un esqueleto negro, un dragón, serpientes marinas, abundantes pavos, los edificios más antiguos de Inglaterra, formas cambiantes, pozos encantados, monolitos gigantes y líneas ley.

Los Wolds tienen fama de tener hadas y espíritus sobrenaturales. S.T.
Los Wolds tienen fama de ser territorio de hadas y espíritus sobrenaturales.

Aún resulta más extraño que también sea un lugar asociado con algunos de los héroes y villanos más grandes de la prensa sensacionalista actual, del crimen y de la ciencia ficción, según el concepto literario concebido por el escritor de ciencia ficción Philip Jose Farmer (1918-2009).

Y todo esto ocurrió antes de que la paz de los Wolds de Yorkshire fuese interrumpida por el impacto de un meteorito gigante que cayó del cielo en el centro de lo que he denominado el Triángulo de Wold Newton.

  • ¿Dónde está el Triángulo de Wold Newton?

El lado oeste del Triángulo de Wold Newton sigue ampliamente el camino de la vía B1249 a través de los Wolds de Yorkshire del este de Inglaterra, desde Driffield al sur, y luego baja hacia  Staxton Hill y llega al Valle de Pickering.

Mapa

El lado este del Triángulo está limitado por el Mar del Norte, cubriendo el camino costero A165 desde Gristhorpe y Filey Brigg a lo largo de Flamborough Head y Bridlington Bay. El lado sur del Triángulo va en paralelo con la antigua vía Woldgate Roman, la cual se dirige desde Bridlington y atraviesa lo que solía llamarse el East Riding de Yorkshire hacia Stamford Bridge y York.

Pero, ¿por qué un lugar así, tan remoto y escasamente poblado durante toda su historia, sirve de ubicación a tantos fenómenos extraños? ¿Es pura coincidencia o existen otros factores en juego que hacen que esta parte de los Wolds de Yorkshire tenga una conexión con lo esotérico, lo inusual y lo extraño?

En cuanto a las explicaciones posibles, hay dos que sobresalen del resto: las Líneas Ley y el río Gypsey Race.

  • Las líneas Ley

 Si aceptamos que las líneas ley existen, entonces Rudston, que está en el corazón de los Wolds, es uno de los lugares más místicos y mágicos del país, pues es el punto final (o nodo primario) no sólo para una, sino para cinco líneas ley, entre las que destaca una de las tres «Alineaciones Básicas» del país. Esto es, la ley de Rudstone hasta Wardstone Barrow en Dorset, la cual atraviesa las otras dos Alineaciones Básicas (la ley de Lands End hasta Hopton y la de la isla de Wight a la isla de Man) en el Beckhampton ‘Adam’ Longstone (menhir), cerca de Avebury.

Intersección de los Wolds de Yorkshire con Chalkland Way.
Intersección de los Wolds de Yorkshire con Chalkland Way. 

También, extendiéndose a partir del monolito, surge la ley del Rudston hasta Helvellyn, la del Rudston hasta islas Scilly, Rudston hasta Prescelly (o las montañas Preseli: la fuente de las piedras azules gigantes utilizadas para construir el círculo interno de Stonhenge) en Pembroke, y la de Rudston hasta Harwich.

Harwich también se halla sobre otra línea ley que atraviesa Prescelly y cruza la ley del Rudston hasta Wardstone en el monolito King Stone: parte del complejo de menhires de Oxfordshire. Juntas, estas tres líneas ley forman también los tres lados de un triángulo con Rudstone en la cima, el cual, si se acepta el significado místico de las leys, le añade aura y poder al monolito Rudston.

Monolito Rudston, East Riding de Yorkshire, Inglaterra.
Monolito Rudston, East Riding de Yorkshire, Inglaterra. La piedra mide casi 8 metros y está al lado de la Rudston Parish Church of all Saints. Está  construído a base de un conglomerado de gravilla de brezal del Periodo Neolítico Tardío. Esta piedra puede encontrarse en Cleveland Hills, en el interior de Whitby. Vista de su lado que mira hacia el noreste. 

Pero podría haber otra explicación.

  • Las aguas de los lamentos

Con el paso de los siglos, se ha ido desarrollando cada vez más una leyenda que afirma que el Río Race Gypsey es precursor del mal y que sólo fluye antes de que una gran desgracia o un evento tumultuoso golpee la tierra («batalla, plaga o hambruna», como afirman los ancianos del lugar), así el arroyo ha pasado a ser conocido como «las aguas de los lamentos.»

Aparentemente, el Gypsey Race comenzó a fluir años antes de las hambrunas que llegaron con «la anarquía» de la guerra civil surgida en el siglo XII entre el Rey Stephen y la Emperatriz Matilda; antes de la Muerte Negra, la estrella de la Guerra Civil Inglesa, la ejecución del Rey Charles I, la Restauración del Rey Charles II, la Gran Plaga de 1665 y el Incendio de Londres; la llegada del Príncipe Guillermo de Orange y la estrella de la Gloriosa Revolución, el año de las malas cosechas en 1861, la Gran Tormenta del Mar del Norte en 1888, en los años antes del comienzo de las dos Guerras Mundiales, así como los gélidos inviernos de 1947 y 1962, cuando muchas aldeas de los Wolds quedaron bajo una capa de nieve de 3.6 metros por varios días.

Y la aparición de Gypsey en 1795 se dice que fue seguida casi de forma simultánea por el meteoro de Wold Newton que impactó la tierra.

Meteorito de Wold Cottage
Meteorito de Wold Cottage. Una condrita que cayó cerca de la Granja Wold Cottage, cerca de Wold Newton en 1795. En exhibición en el Museo de Historia Natural de Londres. 

– Antigua Leyenda Griega Parece Describir un Lugar del Perú: ¿Contacto Ancestral?

En el siglo VIII a. C., el poeta griego Hesíodo describió en su «Teogonía» un lugar en los confines de la Tierra en el que moran las Gorgonas, en el que el dios Atlas se muestra como una montaña gigantesca y donde un gran abismo contiene a los traicioneros mares.

La descripción de Hesíodo parece referirse a las misteriosas ruinas del laberinto de Chavín de Huántar en los Andes peruanos, según el Doctor Enrico Mattievich, profesor retirado de Física de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Brasil. El Doctor Mattievich escribió un libro titulado «Viaje al Infierno Mitológico,» en 2011 en el que sugiere que el viaje realizado por el héroe griego épico de «La Odisea» al inframundo, en realidad, fue un viaje a Sudamérica.

Parte de este libro explora las semejanzas entre las descripciones de Hesíodo y Chavín de Huántar. No sólo es que encajen las descripciones geográficas escritas por Hesíodo, sino que las leyendas locales también son similares al mito griego y los objetos del templo, además, parecen corresponderse.

Portada-Ruinas de Chavín de Huántar en Perú, emplazamiento que según un investigador podría haber sido el mítico hogar de la antigua Górgona griega. (Sharon odb/Wikimedia Commons)
Ruinas de Chavín de Huántar en Perú, emplazamiento que según un investigador podría haber sido el mítico hogar de la antigua Gorgona griega.

– Similitudes geográficas

Hesíodo escribió así del lugar donde moran las Gorgonas: «… Sombrío y húmedo y aborrecido incluso por los dioses – este abismo es tan grande que, una vez delante de sus puertas, uno no alcanza a ver su fondo ni en el curso de un año completo, pero es sacudido por fuertes vientos tempestuosos…”

Mattievich se pregunta si en realidad está describiendo la desembocadura del Amazonas. O, tal vez la travesía del peligroso viaje oceánico hasta Sudamérica, seguida del viaje por el Amazonas hasta las puertas de Pongo de Manseriche, un profundo y estrecho desfiladero que parece estrangular al Río Marañon.  A menudo se forman peligrosos remolinos en el curso superior del Marañon.

Hesíodo escribió: «Allí también se alza la  sombría Casa de la Noche, nubes terribles la envuelven en la oscuridad. Ante ella [la Casa de la Noche] … [el Atlas] se erige imponente»

Chavín de Huántar es un palacio construido en las alturas de los Andes. ¿Se tratará de  «la Casa de la Noche», morada de la Gorgona? ¿Es «el Atlas» uno de los montes de los Andes?

Chavín de Huántar, Perú. (Martin St-Amant/Wikimedia Commons)
Chavín de Huántar, Perú.

Una escultura de una horrible divinidad, situada en medio de las ruinas del laberinto de Chavín de Huántar, sería la mítica Gorgona según Mattievich.

– Las esculturas

La escultura de la «Gorgona» se describe encadenada en medio del laberinto subterráneo, sobre un pilar de, aproximadamente, 15 pies (4,5 metros) de alto. El palacio está rodeado de grotescas cabezas de piedra, quizás representando a los testigos petrificados del poder de la mítica Gorgona.

La escultura de la “Górgona” en Chavín de Huántar, tal y como aparece representada en la página 67 del libro del Doctor Enrico Mattievich, "Viaje al Infierno Mitológico, el Descubrimiento de América por los Antiguos Griegos." (Cortesía de Enrico Mattievich)
La escultura de la “Gorgona” en Chavín de Huántar, tal y como aparece representada en la página 67 del libro del Doctor Enrico Mattievich, «Viaje al Infierno Mitológico, el Descubrimiento de América por los Antiguos Griegos.»

Por encima de «la Gorgona» existe un pequeño espacio para sacrificios desde el que era vertida  la sangre de las víctimas en la boca de la deidad. Mattievich escribió lo siguiente acerca de su experiencia al visitar el lugar: «Afronté el imponente pilar de piedra… traté de imaginarme lo horrible que debía ser verlo cubierto por la sangre. Si el sufrimiento y la angustia pudieran dejar sus huellas sobre la materia, aquel pilar seguramente contendría todas las lamentaciones del Infierno.»

Según Mattievich, la escultura se parece a representaciones artísticas de gorgonas descubiertas en Europa, y para probarlo, cita a otros que han advertido también dichas semejanzas. Por ejemplo, en 1926, el antropólogo José Imbelloni comparó la escultura de Chavín de Huántar con la cabeza de gorgona, del siglo VI, del santuario de Siracusa, en Sicilia. Imbelloni no llegó a afirmar que la escultura peruana fuera de origen griego, pero realmente encontró tantas similitudes que le parecía imposible que la gente de Perú pudiera haber creado una estatua, tan parecida, por pura casualidad.

Imágenes de górgonas americanas y mediterráneas (1. Atenas, 2. Colombia, 3. Sicilia (Italia) y 4. Perú), según aparecen representadas en la página 69 del libro del Dr. Enrico Mattievich "Viaje al Infierno Mitológico, el Descubrimiento de América por los Antiguos Griegos (Cortesía de Enrico Mattievich)
Imágenes de gorgonas americanas y mediterráneas (1. Atenas, 2. Colombia, 3. Sicilia (Italia) y 4. Perú), según aparecen representadas en la página 69 del libro del Dr. Enrico Mattievich «Viaje al Infierno Mitológico, el Descubrimiento de América por los Antiguos Griegos

La antigüedad de Chavín de Huántar no se conoce con precisión. Mattievich explica que una valoración provisional podría remontar sus partes más antiguas hasta, aproximadamente, el año 1.300 a. C. La propia cultura Chavín está datada hacia el año 1.600 a. C.

– ¿Mitos andinos que coinciden con una leyenda griega?

El posterior mito de Chavín  sobre el dios Huari sería una versión peruana del mito griego de Perseo, según afirma Mattievich. Según se cuenta, los habitantes del lugar habrían invitado a Huari a un banquete, planeando atraparlo y matarlo. Sin embargo, Huari advirtió su estratagema y los convirtió a todos en piedra. El banquete y la petrificación consiguiente habrían tenido lugar en Chavín de Huántar.

En el mito correspondiente griego, Polidectes conspira contra Perseo por haberse interpuesto entre él y su amor. De este modo, Polidectes decide celebrar un banquete en el que todos los invitados deberán traer caballos como regalos. Perseo no tenía ningún caballo para regalar, así que se comprometió, a cambio, a traer lo que Polidectes le indicase.

Éste aprovechó para poner a Perseo en terrible peligro al solicitarle que le trajera la cabeza de la gorgona Medusa. Tras un largo curso de acontecimientos varios, Perseo tuvo éxito y consiguió la cabeza, disponiendo así del poder de convertir a los demás asistentes al banquete en piedra.

Perseo contempla la cabeza de Medusa en una escultura del año 1801 de Antonio Canova. (Wikimedia Commons)
Perseo contempla la cabeza de Medusa en una escultura del año 1801 obra de Antonio Canova.

nuestras charlas nocturnas.


Cómo transformar el horror del campo nazi de Ravensbrück en «el mayor burdel del III Reich» …


Foto: Mujeres en el campo de concentración de Ravensbrück en 1945. (Getty/Gamma-Keystone/Keystone-France)
Mujeres en el campo de concentración de Ravensbrück en 1945.

El confidencial(I.Eschebach/P.Bos)/BBC — La exdirectora del Memorial de ese campo de concentración para mujeres y una experta en Holocausto analizan la controvertida novela de Fermina Cañaveras sobre una supuesta presa española prostituida allí

Aprincipios de 2024, la editorial española Espasa publicó una «novela de no ficción» titulada El Barracón de las Mujeres, de Fermina Cañaveras, que retrata el campo de concentración de mujeres de Ravensbrück como «el mayor burdel del Tercer Reich».

Una vez más, este campo se está utilizando como pantalla de proyección de fantasías sexuales sin tener en cuenta los hechos históricos. La pornografización de Ravensbrück y la tesis asociada de que las prisioneras compraron su supervivencia mediante servicios sexuales alcanza otro clímax despreciable con el libro de Cañaveras. 

Es cierto que había prostíbulos en el sistema de los campos de concentración nazis. Pero contrariamente a lo que frecuentemente se afirma, estos burdeles no estaban a disposición de las SS, ni siquiera de la Wehrmacht, sino de los detenidos varones «arios» de los campos de concentración.

El hecho de que los hombres acudieran a los servicios sexuales de mujeres que, como ellos, sufrían las penurias de la cautividad en los campos de concentración parece tan insólito que hasta nuestros días este hecho no ha trascendido a la memoria pública. Es mucho más fácil imaginar, como Cañaveras lo hace de manera desmesurada, que eran soldados alemanes o miembros de las SS quienes esclavizaban sexualmente a las detenidas. 

En realidad, estos prostíbulos se establecieron en los campos de concentración para los prisioneros varones y sirvieron como incentivo: a los «prisioneros más trabajadores» había que «facilitarles acceso a mujeres en burdeles» como una especie de recompensa.

Según este planteamiento del jefe de las SS Heinrich Himmler, el rendimiento laboral de los presos varones en los trabajos forzados se podría aumentar mediante un sistema de primas que, además de alivios penitenciarios, el permiso de llevar corte de pelo militar y de comprar tabaco, incluía también visitas a los burdeles.

Como se suponía que los trabajadores forzados debían contribuir con su esfuerzo a que «el pueblo alemán lograra una gran victoria, […] debemos preocuparnos por el bienestar de los prisioneros», escribió Oswald Pohl, jefe de la Oficina Principal de Administración Económica de las SS, en octubre de 1943. 

Hasta finales de la guerra se habían creado prostíbulos para prisioneros varones en un total de diez campos de concentración: primero en los campos de Mauthausen y Gusen en 1942, luego en el campo principal de Auschwitz I y en el subcampo de trabajo Auschwitz III Monowitz, así como en Buchenwald en 1943, Sachsenhausen, Flossenbürg, Neuengamme y Dachau en 1944. En último lugar, a principios de 1945 se abrió un burdel en el campo de concentración de Mittelbau-Dora.

Las SS reclutaron en total a unas 200 mujeres para el «destacamento de trabajo en el burdel», principalmente en el campo de concentración de mujeres de Ravensbrück, pero también en el campo de mujeres de Auschwitz. La mayoría de ellas eran de origen alemán. Otras mujeres procedían de Polonia, Ucrania, Bielorrusia y los Países Bajos. 

No hay constancia de ninguna mujer española en este contexto. Según documentos de las SS, ninguna de las prostitutas forzadas era de origen judío.

Fotografía de una supuesta superviviente de Auschwitz con el tatuaje 'Feld-Hure' (Puta del campo) en el pecho. (Paul Goldman)
Fotografía de una supuesta superviviente de Auschwitz con el tatuaje ‘Feld-Hure’ (Puta del campo) en el pecho. 

– La «puta de campo»

La imagen de una mujer con tatuaje de la palabra «puta de campo«, complementada con un número de prisión, por encima de los pechos cobra un papel destacado en la novela de Fermina Cañaveras y en la atención publicitaria que la rodea, incluso en las entrevistas que Cañaveras ha concedido sobre el libro. Ella afirma que esa foto muestra a una «esclava sexual» de Ravensbruck y que se la había cedido una superviviente.

En consecuencia, parece una prueba irrefutable de que lo que describe Cañaveras ocurrió realmente, en ese campo y de esa manera. Sin embargo, la investigación científica realizada precisamente acerca de este tipo de historias sobre la prostitución forzada de prisioneras para los soldados nazis y las SS en los burdeles de los campos revela una historia muy diferente de esta fotografía. 

Los rumores sobre la esclavización sexual de las prisioneras por parte de los nazis para los SS y los soldados de la Wehrmacht eran comunes después de la Segunda Guerra Mundial. Las historias empezaron a circular entre antiguos prisioneros de campos como Auschwitz, que tenían prostíbulos para uso de los reclusos «arios».

En algunos casos, estos mismos barracones burdel de prisioneros también eran utilizados por guardias ucranianos de las SS. Como es posible que muchos prisioneros no conocieran el «sistema de recompensas» de los burdeles para lor prisioneros varones privilegiados y vieran a los guardias entrar en estos edificios, esto puede haberles hecho creer que las SS y la Wehrmacht esclavizaban sexualmente a las mujeres para elllos.

La mayoría de las reclusas no eran conscientes de la diferencia y algunas contaban erróneamente historias de soldados nazis que utilizaban a mujeres prisioneras como esclavas sexuales en estos burdeles. Este tipo de relatos provocó que en la posguerra se generara un clima de desconfianza hacia las supervivientes, de las que se suponía que habían colaborado y «comprado su libertad» mediante favores sexuales a los SS o a los soldados de la Wehrmacht. Tales acusaciones eran tremendamente perjudiciales, pero no tardaron en calar en la prensa popular.

Un superviviente polaco judío, Ka-Tzetnik (1909–2001, de nombre real Yehiel De-Nur), intentó rectificar esta imagen de la prostituta judía voluntaria mediante su obra semiautobiográfica Bet ha-bubot (La Casa de las Muñecas), publicada en Israel en 1953.

En esta obra presenta la historia de Daniella, la hermana de la protagonista, inocente y pura a pesar de haber sido brutalmente violada por los nazis en un campo de concentración que se había creado a propósito para la prostitución forzada de mujeres. Supuestamente ella y las otras mujeres fueron marcadas con un tatuaje aplicado mediante un «sello eléctrico» como Feld-Hure, o sea «puta de campo».

El libro se comercializó como literatura seria de memorias, pero sus explícitas descripciones de sexo y violencia lo convirtieron rápidamente en un inesperado éxito de ventas. Con la intención de explotar este éxito, se rediseñó la portada del libro y, a partir de 1955, aparece la representación visual de una mujer con el tatuaje «puta de campo». Este diseño se volvió a utilizar en todas las demás ediciones de bolsillo a nivel internacional de este superventas. 

Ravensbrück, el campo de concentración para mujeres del que nadie quería  hablar
Campo nazi de Ravensbrück

La portada de La Casa de las Muñecas y la fotografía de una mujer marcada como «puta de campo» muestran una asombrosa similitud. La fotografía fue tomada por el fotógrafo de prensa israelí Paul Goldman y fue redescubierta tras su muerte entre un gran archivo de negativos.

El pie de foto indica que la retratada era una superviviente del campo de concentración de Auschwitz, fotografiada en el kibutz Nahalel en 1945, pero en esa fecha aún no había supervivientes de Auschwitz. En 1946 sólo había allí cuatro supervivientes del Holocausto, pero ninguno de ellos llevaba un tatuaje con el término «puta de campo».

De hecho, no existe ninguna otra fuente histórica según la cual los prisioneros de los campos de concentración fueran tatuados con palabras. Más bien parece que la foto de Goldman se hizo como simulacro de la portada del libro de Ka-Tzetnik, de buena fe, ya que él también creía que la obra era autobiográfica. 

Sin embargo, desde 2004, cuando la exposición fotográfica de Goldman fue reseñada por primera vez en Internet, la foto ha empezado a circular por la red sin ninguna atribución original. Es probable que así llegara a manos de Cañaveras.

Estos antecedentes hacen que la reivindicación de veracidad histórica que hace Cañaveras en su novela, y su autocalificación de historiadora, resulten profundamente preocupantes. Cañaveras utiliza la foto de Goldman como argumento central de su novela y la presenta como una foto de una superviviente de Ravensbruck cuya historia supuestamente narra, aunque una rápida búsqueda de imágenes revela que esto no es correcto.

Incluso la descripción que ofrece en su novela de las espantosas experiencias vividas parece basada en La casa de Las Muñecas de Ka-Tzetnik, en lugar de recurrir al importante corpus de investigación pertinente que se ha publicado en los últimos veinte años y que aclara tanto la historia real de estos prostíbulos como la del campo de Ravensbruck. 

Pero, ¿a qué fines sirve la descripción sensacionalista de Cañaveras? Tanto las supuestas víctimas como los autores están muertos, y el régimen nazi hace tiempo que se está desmantelando y desacreditando. Cañaveras utiliza su relato «histórico» inventado de Ravensbruck para apoyar su agenda actual contra la prostitución y, además, se promociona a sí misma como una heroína por descubrir una supuesta «historia oculta».

Con esta invención, se explota y oscurece aún más la historia real de la esclavitud sexual forzada de algunas mujeres de Ravensbruck y Auschwitz en prostíbulos para reclusos, así como la más general de la violencia sexual durante el Holocausto.

Campo de concentración de Ravensbrück - Wikipedia, la enciclopedia libre

– Ravensbrück

En numerosos casos el histórico campo de concentración de mujeres de Ravensbrück, junto con Auschwitz, sirve una vez más como pantalla de proyección para fantasías sexualizadas y desenfrenadas. En realidad, los hombres no tenían acceso al campo de mujeres. Sobre las supuestas violaciones de prisioneras en Ravensbrück no hay constancia ninguna; la miseria en este campo tuvo muchas otras caras —las terribles epidemias, el despiadado sistema sancionador y punitivo, el hambre, los experimentos médicos y un total de unos 28.000 muertos

La sexualización retrospectiva de las prisioneras se evidencia, entre otras cosas, en la extensa literatura de memorias escrita por prisioneras supervivientes: muchas de ellas se vieron acusadas de haberse prostituido en los campos cuando regresaron en 1945 de su cautiverio en los campos de concentración: al fin y al cabo, sólo habrían podido sobrevivir porque se habrían entregado al personal de las SS.

«Los vecinos venían corriendo a ver a la ‘deportada’. Yo era la atracción del barrio», cuenta Micheline Maurel (1916–2009), describiendo su llegada de vuelta a Toulouse. «Las preguntas que me hacían eran siempre las mismas. ¿Y a usted también la violaron? (…) ¿Y cómo es que usted no murió?».

En contra de esta percepción, que también se manifiesta en numerosas películas, se pronunció, por ejemplo, Primo Levi en 1978, describiendo «lo fraudulento y lo mentiroso que es el negocio que inunda todas las pantallas con una avalancha de películas de sexo nazi«. Éstas no reflejarían en absoluto «la situación real de las mujeres en los campos».

«No, las deportadas no eran objetos sexuales, en el mejor de los casos eran explotadas como animales de trabajo y en el peor se convertían en ‘piezas de basura’ de corta vida».

Levi se refiere aquí a la mencionada película El portero de noche, que se había estrenado cuatro años antes y que, como señala Johanna Kootz, contribuyó a que el interés público por los testimonios femeninos se focalizara en la violencia sexual en los campos: «Las supervivientes se veían retratadas de forma desvergonzada e indigna y explotadas por los medios ante los cuales eran indefensas». 

Hoy en día, son los hijos y nietos de las supervivientes quienes luchan contra la instrumentalización fantasmagórica del campo de concentración de mujeres de Ravensbrück. 

Por ello, al final de este artículo caben las palabras de la presidenta del Comité Internacional de Ravensbrück, Ambra Laurenzi: «Soy hija y nieta de mujeres que fueron deportadas a Ravensbrück y no puedo evitar pensar en lo que mi madre y otras deportadas siempre me han contado sobre su regreso tras el final de la guerra, cuando su esperanza era encontrar un hogar y alivio, pero en cambio se toparon con burlas y reproches porque, según la opinión común, todas habían sido vendidas a los nazis.

En consecuencia, su trágica experiencia de deportación fue considerada en la mayoría de los casos como una culpa, encerrándolos en un silencio que duró más de 50 años».

– El campo de concentración nazi del que no se habla

Nombres de campos de concentración nazis

Auschwitz-Birkenau, Treblinka, Dachau… nombres familiares que retumban por haber sido campos de trabajo, concentración o exterminio del Tercer Reich alemán que quedaron fijos en la conciencia humana por las atrocidades cometidas a manos de la que se consideraba una nación civilizada.

Aunque no todos son tan famosos, hay uno en particular que es casi desconocido: Ravensbrück.

A pesar de que fue uno de los primeros en instalarse -en 1939, poco antes de que empezara la guerra, a 80 kilómetros de Berlín, en un escenario idílico en la costa báltica- y el último en ser liberado -en 1945-, este campo de trabajo y, al final, de exterminio ha permanecido en los márgenes de la historia.

Ravensbrück era específicamente para mujeres.

A finales de la Segunda Guerra Mundial, 130.000 habían pasado por las puertas.

Entre 30.000 y 50.000 murieron, de hambre, de agotamiento, de frío, o por las balas o el gas administrados por las guardas nazis.

Las mujeres de Ravensbrück
La historia de las mujeres de Ravensbrück quedó tras las Cortina de Hierro.

Aunque algunas de las internas eran judías, la mayoría no lo eran. Había prisioneras políticas, gitanas, enfermas mentales o «asociales», es decir prostitutas o cualquier mujer considerada «inútil» por los nazis.

«Ravensbrück era una historia con la que me había topado y me di cuenta de que era casi desconocida», le dice a la BBC Sarah Helm, cuyo libro sobre Ravensbrück acaba de publicarse.

El título que escogió fue «Si esto es una mujer», haciendo eco a la célebre obra de Primo Levi «Si esto es un hombre», que describe su arresto por ser miembro de la resistencia antifacista italiana y su encarcelamiento en el campo de exterminio Auschwitz.

«Así como Auschwitz fue la capital del crimen contra los judíos, Ravensbrück fue la capital del crimen contra las mujeres», declara Helm.

«Estamos hablando de crímenes específicos de género, como abortos forzados, esterilización, prostitución forzada».

«Es una parte crucial de la historia de las atrocidades nazis», insiste.

«En la fase final del campo, mucho después de que se hubiera suspendido el uso de cámaras de gas en el este, se construyó una en Ravensbrück. Incluso trajeron partes de las cámaras desmanteladas de Auschwitz, así como algunos de los exterminadores de allá. Hasta esa exterminación -en la que murieron 6.000 mujeres y fue la última exterminación masiva de la historia nazi- ha sido en gran medida pasada por alto».

– Trabajo esclavo

Detalle de pancarta en ceremonia para recordar a las mujeres de Ravensbrück
Detalle de pancarta en ceremonia para recordar a las mujeres de Ravensbrück.

Selma van der Perre fue una de las internas y le contó a la BBC cómo eran los días en ese lugar.

«Nos levantaban a gritos a las cuatro de la mañana, luego teníamos que responder al llamado de lista y paso seguido nos daban café. Nos dejaban ir al baño y a eso de las 05:30 teníamos que ir trabajar a la fábrica de Siemens, donde pagaban por las prisioneras: no lo recibíamos nosotras, se lo daban a las SS», recuerda.

«Trabajabamos 12 horas y después volvíamos al campo de trabajo, y a eso de las ocho de la noche nos daban un plato de sopa y nos dormíamos».

Esto, salpicado de casos de crueldad de los cuales se ha hablado poco.

Tragedias que, al escucharlas de boca de sobrevivientes, llenaron de lágrimas los ojos no sólo de Helm sino de sus traductores, como la descripción de una francesa sobre cómo dejaban a los bebés morir de hambre deliberadamente.

O testimonios de que «hacían que las mujeres se pararan casi desnudas en la nieve hasta que morían» y sobre cómo «gérmenes de sífilis eran inyectados en la médula espinal».

– Coraje en medio de la desesperación

Crematorio en Ravensbrück
«Ignorar Ravensbürg no sólo es olvidar la historia del Ravensbrück fue el último campo en ser liberado y el escenario del último exterminio con gas nazi.

Pero Helm también destaca las historias de valentía y solidaridad, como la de los 77 «conejas», que encapsula lo mejor y lo peor de Rovensbrück.

Desde 1942, las prisioneras fueron usadas como conejillos de indias. En «operaciones especiales» les cortaban los músculos de la piel y les insertaban vidrio, madera y tierra en las heridas. Algunas no recibían tratamiento y otras sí, con distintos tipos de drogas. Los experimentos fueron repetidos pero cuando llegó el momento de remover la evidencia y matar a las «conejas», todo el campo conspiró para esconderlas.

«Los experimentos no probaron nada para la ciencia -escribe Helm- pero sí para la Humanidad».

Pero, ¿por qué se sabe tan poco sobre este campo de mujeres?

Estatuas en Ravensbrück
«Ignorar Ravensbürg no sólo es olvidar la historia del campo de concentración mismo sino también la de las mujeres», dice Helm.

«Una de las razones principales es que después de los juicios por crímenes de guerra, que vinieron inmediatamente después del fin de la II Guerra Mundial, empezó la Guerra Fría, la Cortina de Hierro cayó y Ravensbrück quedó al otro lado -en el oriental- de manera que en gran parte quedó escondido de Occidente, inaccesible», señala Helm.

«Los que estaban en el este no olvidaron a Ravensbrück, pero lo presentaron como un centro de resistencia comunista, de manera que el recuerdo de las mujeres occidentales y las judías desapareció por completo de la historia. También desapareció la historia de las alemanas que estuvieron ahí al principio, que es una de las más olvidadas de todas».

Mujeres como la austríaca defensora de los derechos de la mujer, miembro de la Resistencia y socialdemócrata Rosa Jochmann; o de Läthe Leichter, la más destacada feminista socialista de la Viena Roja en la entreguerra; y la de la alemana Elsa Krug, una prostituta de BDSM que se rehusó a golpear a las otras prisioneras.

«Ignorar Ravensbürg no sólo es ignorar la historia del campo de concentración mismo sino también la de las mujeres», concluye Helm.

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La Princesa «ultra» de Beira: el azote olvidado del carlismo contra la España que buscaba la libertad …


María Teresa de Berganza, en una imagen tomada a finales de la década de 1860
María Teresa de Berganza, en una imagen tomada a finales de la década de 1860 

Aunque hoy ha caído en el olvido, María Teresa de Braganza fue una de las figuras más famosas del movimiento reaccionario español surgido tras la Constitución de 1812. Una mujer con una influencia inusual en la época que quería frenar los avances democráticos y sumir de nuevo al país en la Edad Media

Maria Teresa de Braganza nació en el Palacio Real de Lisboa en abril de 1793. Hija del rey de Portugal Juan VI y hermana de Maria Francisca de Braganza, primera esposa del pretendiente Don Carlos .

Se casó en 1810 en Río de Janeiro con su primo Pedro Carlos de Borbón, almirante de la Marina portuguesa, con el que tuvo un hijo, el Infante Don Sebastián. Enviudó en 1813. Acompañó a su hermana María Francisca en la corte española, hasta que fueron expulsadas de ésta por Fernando VII, junto al Infante Don Carlos, al estallar el conflicto dinástico. Se establecieron en Portugal, hasta que tuvieron que escapar hacia Inglaterra, acosados por los liberales portugueses.

Su hermana María Francisca murió en septiembre de 1834, cuando el pretendiente se acababa de unir a sus tropas en territorio vasco. Maria Teresa mantuvo correspondencia con su cuñado desde la Corte austríaca donde residía y se ocupaba de la educación de sus sobrinos, hasta que en febrero de 1838 se casaban en secreto y por poderes en Salzburgo.

Tras un complicado viaje en el que contó con la ayuda de un famoso contrabandista, Ganix de Macaye, para cruzar la frontera pirenaica, la princesa de Beira se reunió con Don Carlos para ratificar su matrimonio en Azpeitia en octubre del mismo año.

Tras el Convenio de Bergara Maria Teresa acompañó a su marido en el exilio, primero en Bourges y luego en Trieste done enviudó en 1855.

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La Princesa de Beira jugó un papel fundamental a la hora de sustituir como Pretendiente a Juan III por su hijo Carlos, Carlos VII para los carlistas, sin duda el más carismático de los pretendientes de esta dinastía.

Cuando tras la muerte de Carlos VI, Conde de Montemolín en 1860, fue sucedido por su hermano Juan, se produjo una profunda crisis en las filas carlistas porque éste último resultó ser excesivamente liberal para sus seguidores.

La Princesa de Beira asumió el papel de matriarca de la familia imponiendo la renuncia a Juan a favor de su hijo Carlos, decisión que certificó con su famosa «Carta a los Españoles» de 1864. En ella renovó el concepto de legitimidad para justificar este cambio en la dinastía.

Maria Teresa de Braganza murió en Trieste en enero de 1874, en plena Segunda Guerra Carlista, cuando su elegido Carlos VII luchaba por conquistar el trono español.

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El más valiente de la RAF no pilotó ningún avión …


Pask durante un experimento de inmersión. Fotografía: Newcastle University
Pask durante un experimento de inmersión.

JotDown(J.R.Alonso) — Edgar Alexander Pask nació en Derby el 4 de septiembre de 1912. Consiguió una beca para estudiar Ciencias Naturales en el Downing College de Oxford y continuó sus estudios de Medicina en Londres. Tras formarse dos años más como residente en el London Hospital, se incorporó en 1930 a trabajar en el único departamento de anestesiología que existía en Inglaterra, en Oxford, con el profesor Robert Macintosh.

Macintosh era un neozelandés que había pasado su infancia en Argentina y había sido un as de la aviación en la I Guerra Mundial. Se había hecho famoso por fugarse repetidas veces de los campos de prisioneros en Alemania tras haber sido derribado dos veces en el continente.

Macintosh, que fue el primer catedrático de Anestesiología fuera de los Estados Unidos, envió a Pask al Royal Sussex Hospital para ayudar con los heridos evacuados de las playas de Dunquerque y posteriormente propuso a la Real Fuerza Aérea, la RAF, que le llevaran a trabajar con ellos en el Laboratorio de Fisiología que tenía el ejército en Farnborough.

Allí realizó un amplio número de experimentos, singulares por el peligro que entrañaban y porque, al contrario que Sigmund Rascher y los otros médicos alemanes denunciados en Nuremberg, hizo los experimentos sobre sí mismo.

Los militares de la RAF tenían muchos problemas pero el principal es que el número de pilotos era muy escaso y perdían muchos no solo por las balas alemanas sino también por los ambientes hostiles en los que se movían si eran derribados.

Como escribió Pask en su tesis que presentó después de la guerra, él «tenía cierta experiencia en la práctica clínica y experimental de la anestesia y creía que los métodos usados en dicha práctica podían ser empleados con utilidad en la solución de los problemas en consideración».

Figure 1 from The big ideas of Edgar Alexander Pask (1912–66) | Semantic  Scholar

El primer problema eran los saltos en paracaídas desde gran altitud. Los americanos habían prestado a la RAF en 1941 una serie de aviones B17, las famosas «fortalezas volantes». Estos bombarderos volaban a gran altura y supuestamente podían lanzar sus bombas con exactitud, de día y desde esa distancia.

Los tripulantes, no obstante, tenían que volar en una fina carcasa de aluminio, sin presurizar, a una altura superior al Everest y sufrían un frío terrible y una grave falta de oxígeno. En el vuelo a gran altitud, la hipoxia se desarrolla gradualmente, los pilotos sentían que se les iba la cabeza, fatiga, cosquilleos en las extremidades y náuseas.

Al recibir el cerebro menos oxígeno de lo necesario, empezaban a sentir ataxia (dificultad para coordinar los movimientos), desorientación, alucinaciones, fuertes dolores de cabeza y un nivel reducido de consciencia. Si se prolongaba un minuto más aparecía la cianosis, la bradicardia, la caída de la presión arterial y la muerte.

Si el bombardero era derribado o tenía algún problema y los tripulantes tenían que saltar en paracaídas la situación era casi letal. Pask y otros cuatro jóvenes médicos realizaron diecisiete experimentos simulando ellos mismos que se lanzaban a gran altura, metidos en una cámara de descompresión y respirando mezclas pobres en oxígeno —menos del 7%— que les dejaban al borde de la asfixia.

También lo probaron mientras estaban colgados de un andamio en un arnés de paracaídas. Los registros de los experimentos que se conservan recogen ansiedad, desvanecimientos, obstrucciones de la laringe y la faringe, charcos de sudor, calambres y pérdidas de memoria. Aquella información se usó para dar instrucciones a los pilotos que vieran su avión fatalmente averiado sobre la altura a la que tenían que descender antes de poder abandonar el avión con alguna posibilidad de salir con vida.

El segundo problema era la respiración artificial. Los pilotos que eran derribados sobre el Canal de la Mancha eran recogidos con lanchas rápidas pero a menudo estaban ya medio ahogados. Los tripulantes de las lanchas, que incluían personal sanitario, intentaban maniobras de resucitación, pero no era nada fácil en una lancha que se movía en mar abierto a toda velocidad.

Los médicos solicitaban a los marinos que se detuvieran pero eso exponía a todos los de la lancha al fuego alemán y no era una petición muy popular entre los tripulantes. Pask decidió buscar otro método de resucitación que fuera más sencillo que el de Schafer, que era el que todo el mundo utilizaba en la época. 

Primero probaron en cadáveres y en voluntarios conscientes pero aquello no daba una idea clara, así que Pask dijo que lo anestesiaran con éter hasta que tuviera una apnea y entonces lo intubaran y lo fijaran a un tambor ahumado para medir los volúmenes de aire y, finalmente, con esa anestesia profunda, lo tirasen a una piscina.

Pask, que fumaba dos cajetillas diarias, no lo pasó nada bien pero consiguió encontrar un nuevo método, el «tablero mecedor de Eva», rotar a los pacientes sujetos a una camilla, que daba mejores resultados y que fue rápidamente adoptado por el ejército y la marina.

Fotografía: Newcastle University

El tercer tema importante para Pask fueron los chalecos salvavidas. La idea era buena, un piloto inconsciente que cayera en el mar podía ser mantenido a flote hasta que llegara el rescate. El problema es que muchos aviadores aparecían boca abajo y ahogados. Pask hizo que le anestesiaran, le generasen una parálisis farmacológicamente y le pusieran un tubo en la boca para que pudiera respirar y le fueran probando distintos tipos de chalecos y trajes de agua en la piscina. 

Uno de los más famosos era el chaleco Mae West, llamado así por los soldados que decían que una vez hinchado recordaba el poderío pectoral de esta actriz. Los experimentos eran dramáticos y se filmaron para poder mostrar a los aviadores que «algo se estaba haciendo».

Tras cada experimento, tenían que llevar a Pask al hospital para que se recuperara y frecuentemente los diseños de chalecos no funcionaban bien y se hundía entero, lo que aumentaba el riesgo de aspirar agua, pero nunca dejó de hacerlo. Probaron los diseños con agua dulce y con agua salada y, para ver qué tal funcionarían en una mar agitada, fueron a unos estudios de cine, los Elstree Studios, que tenían una piscina que simulaba el oleaje en las películas de batallas navales y repitieron las pruebas.

El cuarto tema era la hipotermia. Los pilotos que caían al agua, en particular en el mar del Norte, solo aguantaban vivos unos minutos por la temperatura del agua. La hipotermia genera una excitación del sistema nervioso simpático: temblores, hipertensión, taquicardia, taquipnea, vasoconstricción y liberación de glucosa del hígado, las medidas primeras para conservar calor.

Al poco tiempo se produce una confusión mental y los vasos sanguíneos se contraen aún más para intentar mantener el poco calor en los órganos vitales, cerebro y corazón. El sujeto tiene entonces una palidez extrema y los labios, oídos y dedos están azulados.

Finalmente, cae el ritmo cardíaco y respiratorio y la presión sanguínea, surgen las dificultades para hablar, el pensamiento enlentecido y la amnesia, le resulta imposible manejar las manos y es posible que aparezca un estupor o un comportamiento irracional. Finalmente, fallan los órganos principales y el piloto muere.

Pask probó una serie de materiales y diseños para hacer un traje de vuelo que fuera confortable, mantuviera el calor y fuese estanco. Los probaron al típico estilo Pask: lanzándole en paracaídas al mar en invierno al norte de las Shetland. Vio que el traje era demasiado caluroso pero el experimento tuvo que detenerse porque los espectadores que le esperaban en un bote para sacarle del agua estaban muriendo de frío.

Edgar Alexander Pask—a hero of resuscitation

El quinto y último problema en el que trabajó Pask es el más surrealista: los famosos puros de Winston Churchill. Churchill —que fumaba entre ocho y diez puros al día— no podía dejar el tabaco ni cuando viajaba y eso se convirtió en un problema cuando tuvo que hacer largos vuelos para reunirse con otros líderes mundiales con el objetivo de coordinar el esfuerzo bélico.

Para evitar los cazas alemanes, el avión del primer ministro, a menudo un bombardero American Liberator, viajaba a gran altitud, lo que requería usar máscaras de oxígeno a todos los tripulantes.

El problema es que con la máscara era imposible fumar un buen habano y Churchill pidió una solución a la RAF que, a su vez, se lo encargó a Pask.

La leyenda dice que hicieron para él un agujero en la máscara que le permitiera fumar, pero no parece ser cierto, pues un buen fisiólogo como Pask sabría los riesgos de combinar fuego y oxígeno en la proximidad de la nariz del primer ministro.

Cuando Edgar Pask murió en 1966, con solo cincuenta y tres años, entre sus posesiones se encontró una máscara de goma verde, de un aspecto extraño y degradándose a ojos vista. Era una máscara del ejército americano con la marca «BLB» y fabricada en torno a 1942.

El uso del oxígeno como terapia para los enfermos aquejados de una insuficiencia respiratoria se conocía desde hacía tiempo pero su aplicación era problemática, así que se usaba una tienda que cubría al paciente y la mayor parte de la cama. El problema es que eso hacía más difícil la observación y el tratamiento del paciente y gastaba mucha cantidad de un gas —el oxígeno— que era caro.

Tres médicos de la Clínica Mayo, Walter BoothbyRandolph Lovelace II y Arthur Bulbulian inventaron la máscara «BLB» (las iniciales de sus apellidos), que cubría solo la nariz y permitía que los pacientes hablaran, comieran y bebieran al mismo tiempo que recibían oxígeno.

Los tres eran reservistas del ejército en la II Guerra Mundial e introdujeron la máscara para uso de los aviadores para evitar el problema de la hipoxia por el vuelo a gran altitud.

¿Por qué Pask guardó aquella vieja máscara? ¿Es posible que fuera un recuerdo de aquella ocasión que estuvo con Winston Churchill, usaron la máscara BLB de las que había en el avión y consiguió que el primer ministro siguiera fumando sus marcas favoritas de habanos, los Romeo y Julieta y los Aroma de Cuba?

¿La verdad? Nunca lo sabremos.

nuestras charlas nocturnas.


Piratas sanguinarios …


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François l’Olonnais detestaba la paella.

JotDown(I.Ramos/P.L.Orosa) — El juramento había sido promulgado: “De aquí en adelante no daré cuartel a ningún español en absoluto”.

Palabra escrita, clavando el desprecio en cada letra trazada, para justificar una vida y muertes innumerables.

La vida, la del único superviviente que el pirata conocido como François l’Olonnais (para los españoles, El Olonés) había tenido bien a tolerar con el fin de que llevara aquel desafiante mensaje hasta la vista del gobernador de La Habana.

Las muertes, en declaración de principios, las del resto de la tripulación enviada por este último para rescatar la pequeña población de Los Cayos del inminente ataque que sobre ella preparaban El Olonés y sus hombres.

El pirata obligó el desfile de todos aquellos soldados bajo el filo de su espada, y no de cualquier manera. Con toda la parsimonia y sangre fría, los decapitó. Era la consolidación de un sobrenombre extendido por el Mar Caribe y Francia a mediados del siglo XVII a base de empeño, valentía y crueldad. Le Fléau des Espagnols (El azote de españoles).

Lo cierto es que El Olonés (nacido Jean-David Nau en Sables-d’Olonne sobre 1635) había engendrado aquel resentimiento hacia lo español mucho antes.

Incluso en origen, como parte de su propia identidad nacional durante una era en que los reinos de España y Portugal se habían repartido casi la totalidad del Nuevo Mundo y todas las riquezas que este albergaba, dejando así con un palmo de narices, entre otros, a ingleses y franceses.

Esto motivó que el saqueo marítimo se elevara a límites hasta entonces desconocidos, especialmente por culpa de filibusteros de estas nacionalidades, que en múltiples casos además eran avalados por los mismos reyes mediante patentes de corso. Asesinos y ladrones al otro lado del Atlántico, héroes entre sus compatriotas.

De forma más específica, L’Ollonais ya llevaba un tiempo combatiendo contra los españoles, una vez que después de algunos años como sirviente en Martinica obtuviera su libertad y se uniera a la comunidad de los bucaneros para acabar ganándose con despiadados ataques un justo nombre de pirata brutal entre las diversas colonias costeras.

Lo que nos lleva hasta el episodio previo al incidente en Los Cayos -y que en cierta manera lo propició- cuando tras naufragar el francés con su barco en las cercanías de Campeche (Península de Yucatán) fue descubierto por soldados españoles de la zona, que aprovecharon la ocasión para lanzar una eficaz ofensiva que acabó con gran parte de su tripulación y con nuestro protagonista herido, consiguiendo finalmente escapar haciéndose pasar por muerto tras embadurnarse con la sangre de sus propios compañeros caídos.

Desatada su inquina como nunca antes, desde aquel momento sólo llegó a encontrar alivio para la misma a través del asesinato más cruel y la tortura más salvaje de cuanto español se encontrara en su estela de terror y codicia.

En 1667, aquella estela ya borbotaba tras la flota de ocho barcos y más de seiscientos hombres que El Olonés lideraba rumbo a Maracaibo. Barcos abordaron y sustanciosos botines obtuvieron en aquella ruta hacia la tierra donde acabarían perpetrando algunos de sus más cruentos y exitosos asaltos.

Primero con la captura del Castillo de San Carlos que servía de defensa de la propia ciudad de Maracaibo, luego tomando esta sin resistencia por la huida de una población que ya los esperaba. Allí se establecieron durante dos semanas y con la paciencia del que no tiene nada que perder fueron capturando a aquella pobre gente por las zonas aledañas para que confesaran donde escondían sus mayores riquezas.

Para disuadirlos, L’Olonnais, maestro de la tortura, llegó incluso a trocear a uno de los cautivos ante los ojos del resto. Desde aquel lugar avanzaron hacia la más rica y por ello mejor pertrechada ciudad de Gibraltar, que en cualquier caso acabaron conquistando con un balance de quinientas bajas españolas por apenas cuarenta entre los piratas.

Por un mes arrasaron todo aquel territorio para acabar obteniendo un botín de más de 260.000 monedas, joyas y otros artículos de valor. Antes de abandonar aquellas tierras arrasadas aún les quedaron arrestos de volver a Maracaibo para obtener 20.000 monedas y 500 cabezas de ganado como pago para que no volvieran a atacarla. Toda la avaricia de aquellos seres venía a rellenar su falta de escrúpulos.

Olones Torture
Nada como una buena tortura a media mañana

Aquel mismo año y también el siguiente, otras expediciones muy numerosas se sucedieron.

Primero con el fallido viaje hacia el Cabo Gracias a Dios, que como remedio devino en el robo y destrucción de incontables aldeas indígenas a lo largo de la costa de Honduras.

Más tarde, con la conquista de Puerto Caballos, donde según nos cuenta de primera mano el mayor cronista de la piratería de aquel siglo, Alexandre Olivier Exquemelin en su libro Bucaneros de América: “Asimismo muchos habitantes fueron tomados prisioneros y sobre ellos fueron cometidas las más inhumanas crueldades jamás creadas por los paganos, sometiéndolos a las más atroces torturas que pudieran imaginarse o concebirse.

Era la costumbre de L’Olonnais que, si habiendo atormentado a cualquier persona aún esta no había confesado, instantáneamente los destrozaba con su gancho y les arrancaba la lengua; deseando lo mismo, si era posible, a todo español en el mundo”.

Desde allí se dirigieron hasta la población vecina de San Pedro, en cuyo camino fueron víctimas de embocadas por parte del ejército español, llegándose a la resolución, ante las abundantes bajas infringidas, de encontrar un camino alternativo como fuera.

Según Exquemelin, la respuesta una vez más estaba en los prisioneros: “Habiéndoles preguntado a todos, y descubriendo que no le mostrarían otro camino, creció en L’Olonnais una vehemente indignación; hasta tal punto que desenvainó su sable, y con él le sajó el pecho a uno de esos pobres españoles, y sacándole el corazón con sus sacrílegas manos, comenzó a morderlo y desgarrarlo con sus dientes como un lobo hambriento, diciendo al resto: «Os despacharé de la misma manera si no me enseñáis otro camino»”.

Finalmente San Pedro sería tomado, pero para entonces sus habitantes habían huido y puesto sus bienes salvo, por lo que el botín fue exiguo y no compensó la elevada pérdida de hombres.

Pareciera así que la época de opulencia de El Olonés y su hombres había llegado a su fin, especialmente cuando tras otros desalentadores y costosos asaltos, éste, en un intento de huida hacia delante, se obsesionó con la conquista de Nicaragua, un plan que la mayor parte de su flota rechazó, separándose como consecuencia en varios grupos y dejándolo sólo con un puñados d sus fieles.

El capitán francés había caído en desgracia y un infortunado banco de arena que hizo encallar su barco vino a poner final a su desdicha, cuando avanzando tras muchas penurias en un bote por la costa de Cartagena encontró su justo destino: «Pero unos días después de su llegada los indios lo tomaron prisionero y lo despedazaron vivo, lanzando su cuerpo miembro a miembro al fuego, y sus cenizas al aire, con el propósito de que no quedara ni rastro ni memoria de tan infame e inhumana criatura»

François L’Olonnais, uno de los piratas más sanguinarios de la historia acabó de forma inevitable golpeado por la muerte de la misma manera que él había golpeado la vida. El azote había cesado para siempre.

Roche1

Con creciente preocupación el gobernador de Campeche arrastró la mirada por entre aquellas últimas palabras: «Y debiera tener cuidado en como es usada esa gente que tiene en su custodia.

Pues en caso de que les sea causado daño alguno, le juramos no dar cuartel a ninguna persona de la nación española que cayera en nuestras manos.»

La amenaza remataba la nota como un tajo, a la firma cierto grupo de piratas que se anunciaba en las inmediaciones de la ciudad preparados para poner en jaque lo previsto: la horca para Roche Brasiliano y todos sus hombres, confinados en aquel momento en los más hediondos calabozos tras ser apresados hacía escasas fechas cuando preparaban un asalto en las lindes costeras.

¿Podía ciertamente rechazarse aquella advertencia y consumar por encima de ellas la necesaria justicia?

La realidad era que Campeche y otras poblaciones circundantes llevaban ya demasiado tiempo siendo devastadas por los ataques piratas, por lo que resultaba mas que una osadía una desfachatez desdeñar la magnitud de los daños que pudieran ser causados en aquel conflicto. Entre la conveniencia y los remordimientos, meditada fue la decisión.

Finalmente el gobernador, resignado, accedió a liberar a aquellos indeseables no sin antes exigirles el juramento de que abandonarían la piratería para siempre, y además, como sello de lo prometido, aceptarían ser enviados como pasajeros o marineros comunes en los galeones con destino hacia España.

 Roche Brasiliano comulgó con aquella impuesta alternativa como uno más, con la única salvedad de que como en otras muchas ocasiones había acabado con las manos manchadas de sangre junto a sus compañeros, en aquella, sin embargo, era el único que lo había hecho con las mismas manchadas de tinta.

Aquella que junto a papel y pluma se había ingeniado en conseguir mediante alguna suerte de chantaje o artimaña para una vez escrito lo cavilado en reclusión y oscuridad conseguir que aquella nota saliera de allí encubierta por alguna mano cómplice con dirección al gobernador de Campeche. El más brillante ardid para asegurar la vida y la libertad había funcionado.

 Es este un pasaje sin dudas digno de ser destacado por particularmente revelador en la comprensión de cuan taimado podía llegar a ser aquel pirata conocido como La Roca Brasiliano, cuyo nombre real quedara enterrado para siempre bajo el seudónimo de una adoptada condición brasileña, cuando tras nacer en Groningen (por entonces una de las siete provincias unidas de los Países Bajos) sobre el 1630, emigrara con sus padres a la colonia holandesa que mucho después se convertiría en la actual ciudad de Recife.

Allí fue que creció hasta que fue forzado a abandonarla tras la conquista del territorio por parte de los portugueses. Apátrida, buscó su porvenir en el afamado Port Royal (Jamaica) donde se uniría a la Sociedad Pirata y tras ganarse poco a poco el respeto de sus iguales y mostrando virtudes dignas de un líder acabó por comandar un motín que le alzaría definitivamente como capitán de barco.

 Como tal ganó renombre, especialmente tras el abordaje de un barco proveniente de Nueva España cuyo botín contenía gran cantidad de plata, pero de manera indefectible su figura siempre estuvo zarandeada por dos pujantes corrientes. Una la de reputado y temido pirata cuyas habilidades le hacían capaz de sobreponerse a cualquier adversidad.

Como aquella en que tras una violenta tormenta que hizo naufragar su barco cerca de las costas de Campeche, se dirigió penosamente con parte de su tripulación, y lo poco que pudieron salvar, hasta más allá de Golfo Triste, a una base habitual de corsarios donde estos solían hacer sus reparaciones, pero donde nada más llegar y afligidos por el hambre y la sed, fueron a toparse con una tropa española formada por un centenar de hombres a caballo que les había seguido la pista en su trayecto.

Un barco francés y piratas de Berbería (c 1615) de Aert Anthoniszoon

Fue entonces que Roche haciéndose cargo de la crítica situación alentó a los poco más de treinta hombres que le acompañaban con un grito descarnado pero a la vez embriagador: «Compañeros, sería mejor elegir morir luchando bajo nuestros brazos como los hombres de valor que somos que rendirnos ante los españoles, quienes en caso de que nos venzan nos arrebatarán la vida con crueles tormentos».

Insuflados de valor y empujados por la imprudencia de los que no tienen nada que perder, consiguieron con la gran destreza de sus mosquetes imponerse finalmente a la caballería y escapar de aquel terrible encuentro con tan sólo un par de bajas. Por el contrario la otra corriente que dominaba a Brasiliano era la del miserable borracho incapaz de gobernarse a si mismo y fuente de las más gratuitas mezquindades.

Como aquellas en que tras abusar de la bebida recorría las calles espada en mano para enfrentarse, y eventualmente dañar, a cualquiera que le saliera al paso. U otras aún más reseñable en crueldad como la ocasión en que decidió quemar vivos a unos campesinos españoles por la simple razón de no confesar donde escondían el vino; así como siempre generoso en fechorías que marcaran el odio que sentía por la nación española y que tanto predominaba entre los piratas de la época.

También reseñable episodio por conjugar a la perfección tal bipolaridad, —por otra parte propia de la idiosincrasia de gran parte de los piratas— fue aquel en que tras conseguir junto a sus hombres tomar con éxito un barco con rumbo a Maracaibo y destriparle una importante suma de monedas de a ocho pusieron rumbo directo a Jamaica para derrochar en pocos días la totalidad del botín por cualquier indigna taberna de la ciudad.

Era en ocasiones de desenfreno como aquellas en que el Brasiliano más desatado surgía para disfrutar con uno de sus pasatiempos preferidos: ese que le llevaba a comprar todo un barril de vino o cerveza, plantarse en medio de la calle y comenzar a regar con alcohol a cualquiera que por allí pasara fuera hombre o mujer, para en un momento dado obligarlos a beber con él incluso si era necesario a punta de pistola.

Todo aquello, la vida de un pirata en su expresión más honesta y brutal, pareció acabar para siempre rumbo a España en aquel forzado destierro para salvar la vida. ¿Pero qué tierra o palabra podría mantener a La Roca alejado de su Mar Caribe por mucho tiempo?

Sabe Dios que ninguna, y fue por ello que en cuanto él y sus compinches consiguieron reunir lo necesario decidieron poner rumbo de nuevo hacia Port Royal, donde a poco le compró un barco a su amigo François L’Olonnais y zarpó de nuevo para continuar sembrando de robos y crueldades aquellas costas, —como no podía ser de otra manera con especial dedicación hacia el odiado poblador español—, e incluso más adelante llegando a navegar bajo el mando del célebre Sir Henry Morgan.

Así fue hasta que un día de 1671, aquel brasileño impostado hecho a golpe de abordajes pirata inveterado, desapareció sin dejar ningún rastro, quién sabe si retirado en algún lugar donde sólo le alcanzó el olvidó o hundido en el fondo de los mares junto a su último barco. Para entonces, sea como fuere Roche Brasiliano ya era pétrea leyenda.

– Burla Negra: historia del último gran pirata del Atlántico

De Soto chasing the Morning Star
Burla Negra, el barco de Benito Soto, persiguiendo al Morning Star

Veinte presas
hemos hecho,
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

El 25 de enero de 1830, con la connivencia del rey Fernando VIIBenito Soto fue ajusticiado por las autoridades británicas en Gibraltar. Sus espaldas, dicen que fuertes y angulosas, cargaban oficialmente con setenta y cinco asesinatos y una decena de saqueos. Quién sabe cuántos fueron en realidad.

Durante meses, quizá los últimos en los que Europa conoció el terror de la Jolly Roger, el Burla Negra se convirtió en el barco más temido del Atlántico. No hubo taberna de marineros entre isla Ascensión y A Costa da Morte en la que no se ondearan las historias del último gran pirata de este lado del mundo.

Apenas cinco años después de su ejecución en el Peñón, José de Espronceda ya había convertido a Benito Soto en leyenda. Aunque no lucía diez cañones por banda el bergantín ni fueron veinte los barcos sometidos por el pillaje de su bandera negra, cuentan que fueron sus hazañas las que inspiraron el personaje del Temido para la célebre «Canción del pirata».

Pero tan proclive como ha sido siempre la España que duele a olvidar a sus mitos, por muy sanguinarios que estos hayan sido, la historia del Burla Negra y su legendario capitán pronto dejó su sitio a otros relatos pavorosos entre los cuentos con los que asustar a los niños y encorajinar bravatas de barra de bar. No han hecho con su vida una superproducción cinematográfica —al menos sí un espectáculo teatral— y apenas algunas páginas de literatura.

Ha sido, como casi siempre, la propia gente quien ha reivindicado su legado: hace más de un siglo que la peña Los Anticuarios canta en los Carnavales de Cádiz la copla del Tío de la Tiza, «aquellos duros antiguos / que tanto en Cai / dieron que hablá», después de que en junio de 1904 las playas de la ciudad se llenaran de «viejos, niños y suegras» para hacerse con el millar y medio de monedas acuñadas en México en el siglo XVIII, el último botín del Burla Negra descubierto por casualidad por los trabajadores de una almadraba al abrir una zanja para enterrar los desperdicios de los atunes.

De un tiempo a esta parte tampoco hay año en el que el Entroido de Pontevedra no le dedique una noche pirata a su ilustre vecino.

Hasta Arturo Pérez-Reverte ha asegurado guardar una carpeta con la historia de Benito Soto, cuyo final ya avanzó en 2006: «Y colorín colorado: esta es la historia de Benito Soto Aboal, el español que, fiel a las esencias nacionales, empezó como truculento pirata y acabó —aquí todo termina igual— en chirigota gaditana».

Pero vayamos por partes.

– Los años perdidos: de A Moureira a Ohué

Séptimo hijo de una familia de catorce de A Moureira, el barrio de marineros que hizo florecer el puerto de Pontevedra con la venta de sardina y la exportación de vino, a Benito Soto nunca le sobró de nada.

Ni siquiera hambre.

No sabía leer, pero sí cómo ganarse la vida.

Todavía imberbe, y tras desertar de la matrícula del mar —el sistema de reclutamiento de la Armada española—, pone rumbo a Cuba con cierta experiencia ya como contrabandista.

Nada se sabe a ciencia cierta de lo que sucedió durante su años en el Caribe. Hay quien dice que navegó en barcos corsarios españoles. T

ambién en buques negreros. Quizás incluso fue uno de los piratas de isla Tortuga. A finales de 1827 —hay autores que lo sitúan en 1823— figura ya como segundo contramaestre de El dDefensor de Pedro, un bergantín de siete cañones de bandera brasileña autorizado para «andar en corso contra la República de Buenos Aires y emplearse igualmente en mercancía donde le convenga y lícito fuese».

Aunque las presiones británicas habían obligado al recién independizado Imperio de Brasil a prohibir formalmente el tráfico de esclavos al norte de la línea del Ecuador, el negocio de la trata de persona florecía de la mano de las grandes familias brasileñas.

Uno de aquellos hombres era el armador José Botelho de Sequeira, quien estaba haciendo fortuna con los buques negreros que traían esclavos al nuevo continente.

Para la misión de El Defensor de Pedro eligió una tripulación experimentada: el capitán, un oficial jubilado de la Armada Imperial brasileña, Pedro Mariz de Sousa Sarmiento, y el piloto, un viejo marino portugués experto en aquellas aguas, Manuel Antonio Rodríguez.

El resto de hombres, una retahíla de buscavidas de mar entre los que se encontraban tres gallegos, Miguel Ferreira, Nicolás Fernández aka «Juan Caro» y un Soto que se hacía llamar Benito Barredo, y un vasco de Mundaca al que todos conocían como «el Vizcaíno».

El Defensor de Pedro tenía como destino el enclave portugués Sao Jorge de Mina, en la bahía de Ohué, el más importante de los puertos esclavistas del África atlántica. El lugar donde se hacían los grandes negocios con la trata de personas. El único inconveniente era que se encontraba cinco grados por encima del Ecuador, lo que autorizaba a la Royal Navy a perseguirlos.

Mientras se acercaban a la costa de oro, Soto se fue ganando la confianza del resto de marineros, especialmente la de un grupo de franceses desertores de un buque inglés a los que convenció con la idea de hacerse con el bergantín una vez estuvieran los esclavos a bordo para después venderlos en Cuba.

Al parecer hubo quien se fue de la lengua al tiempo que el capitán negociaba con los líderes tribales a los que llevaba aguardiente, oro, algodón y fusiles como agasajo, lo que obligó a adelantar el motín nada más atracar en Ohué.

Dice la leyenda que al grito de «abajo los portugueses», Benito Soto izó la bandera negra.

– La inquina a los ingleses

 

El sangriento gallego que se convirtió en el último gran pirata del  Atlántico

Sin esclavos con los que comerciar, Soto tuvo que cambiar de plan. El Defensor de Pedro puso rumbo a la isla Ascensión, un pequeño refugio en el Atlántico sur, a medio camino entre África y América, a la espera de abordar los mercantes que doblaban el cabo de Buena Esperanza repleto de las mejores alhajas del Índico. Durante el trayecto el capitán Soto ajustició a todos los que dudaron de su mando, entre ellos el ferrolano Ferreira.

Las primeras voces sobre la sucedido en Ohué, donde los amotinados dejaron en tierra al capitán Sousa Sarmiento, habían comenzado a correr por el Atlántico, por lo que Soto decidió coger la pintura de las bodegas y darle un nuevo aspecto al bergantín. Fue el inicio de la leyenda del Burla Negra.

Unas semanas después, a mediados de febrero y no muy lejos de isla Ascensión, el mercante de bandera inglesa Morning Star —nada que ver con el barco pirata de La isla de las cabezas cortadas— se cruza en el camino del Burla Negra. Cuentan los historiadores que trataron de engañarlos ondeando la bandera de la Union Jack primero y la azul y blanca de las Provincias Unidas del Río de la Plata después.

Lo cierto es que el Morning Star trató de escapar, pero como todos los barcos dedicados a la trata —igual que un siglo después las planeadoras del narcotráfico— El Defensor de Pedro era más rápido y no tardó en alcanzarlo, iniciando una de las matanzas más sangrientas de la historia de la piratería atlántica.

Comandados por un extravagante marinero francés, ataviado con una pamela de mujer con cintas azules, tomaron el mercante que volvía de Ceilán con maderas nobles, especias y café. Los piratas del Burla Negra, como fue conocido ya internacionalmente desde entonces, acabaron el asalto ya borrachos.

Entretanto, violaron a las mujeres a bordo y golpearon salvajemente a un soldado recién licenciado que al ser sordo no entendía sus órdenes. Al resto de hombres, aquellos a los que no habían matado todavía, los encerraron en una bodega con la intención de hundir el barco abriendo dos agujeros en el casco. A Benito Soto no le gustaban los testigos.

Pero la impericia de sus hombres dejó a flote el mercante y con vida a algunos tripulantes del Morning Star, que fueron rescatados por otro barco inglés. Pronto toda la marina británica los estaría buscando. Así que el Burla Negra emprendió a toda prisa su particular ruta del pillaje.

La fragata norteamericana Torpaz, que volvía de Calcuta hasta los topes de joyas, piedras preciosas y sedas orientales, fue la segunda víctima conocida de los saqueos del Burla Negra: apenas dejaron un superviviente después de prenderle fuego. Habían aprendido la lección.

Horas más tarde, a pocas millas de Cabo Verde, avistaron las velas de un bergantín, presumiblemente el Unicorne, que había observado lo ocurrido con el Torpaz. Y aunque ya sabemos que a Benito Soto no le gustaba dejar testigos, cuentan que el Unicorne fue el único barco que logró escapar jamás del Burla Negra.

Con solo dos abordajes intentó el capitán Soto convencer a sus hombres de que era el momento de retirarse. Habían conseguido más riquezas de las que necesitaban y la amenaza de que la Armada británica estuviera tras ellos eran motivos aparentemente suficientes para dar por terminada la ruta del pillaje.

Sin embargo varios de sus hombres, recelosos de lo que Soto había hecho con otros de sus marineros, optaron por intentar derrocarlo. El motín no salió bien, pero el Burla Negra ya no sería nunca más un barco bien avenido.

Solo una semana más tarde, siguiendo el rumbo norte y ya a la altura del archipiélago canario, Soto y sus piratas asaltan el brickbarca inglés Sumbury que navega a Saint Thomas y a cuya tripulación acribillan. En pocos días caen también el Cessnok y otros dos barcos portugueses, entre ellos el Melinda (o Ermelinda según algunas fuentes) que había salido también de Río de Janeiro abarrotada de café, té y azúcar.

Relatan algunos historiadores que el trato a las tripulaciones bajo bandera portuguesa fue siempre más decoroso. Como si Benito Soto quisiera vengar, a su manera, la derrota de España en Trafalgar. Así, los tripulantes de su última víctima, al bergantín inglés New Prospect, fueron también brutalmente aniquilados.

– Los papeles de A Coruña y los arrecifes de la isla de León

Benito Soto Aboal, ¿el último Pirata de Europa? | Guíate Galicia

Las versiones solo coinciden en la fecha. A principios de abril de 1828 el Burla Negra arriba en la ría de Pontevedra.

Algunos testimonios apuntan a que era rojo y volvía a llamarse El Defensor de Pedro.

Otras que lo habían pintado de amarillo y rebautizado como Buen Jesús.

En lo que la historia parece coincidir es que fue el tío materno de Soto, José Aboal, quien les ayudó a descargar y vender parte del botín.

En Pontevedra circula todavía la leyenda de que Soto escondió dos cofres con oro, plata y piedras preciosas que nunca han sido encontrados. En 1926, el diario ABC anunciaba el «Hallazgo de un tesoro» durante unas obras en el barrio de A Moureira. «Encontró enterrada a gran profundidad un arca de hierro de gran tamaño conteniendo un tesoro (…) suponiendo algunos que se trata de uno de los baúles cargados de oro y pedrería que en Pontevedra enterró en 1828 el famoso pirata gallego Benito Soto».

Aunque la más afamada de las teorías, novelada por Alberto Fortes en Amargas han sido las horas, es que el tesoro acabó en algún lugar de A Casa das Campás, el edificio civil más antiguo de la ciudad, hoy vicerrectorado universitario. Francisco Javier Bravo, un hombre de la alta sociedad local con contactos en Portugal, la habría escondido allí a cambio de ayudar a Soto a vender el resto del botín para retirarse al sol de la Berbería.

El plan pasaba por deshacerse de las sedas en el puerto de A Coruña. Bravo consiguió unos papeles falsos con los que pasar la aduana, ya transformado de nuevo en El Defensor de Pedro bajo pabellón brasileño. Soto, quien se había engalanado para la ocasión con las ropas del capitán Mariz, fingió una avería provocada por una gran tormenta para engañar a las autoridades locales.

Aunque encontraron más dificultades de las previstas para deshacerse del botín, el 5 de mayo de 1828 el Burla Negra puso rumbo al sur. Soto disponía de un permiso —conseguido por Bravo— para atracar en Lisboa y hacer efectivos cerca de veinticinco mil pesos en letras de cambio. Pero el plan del pirata era otro: pasar a cuchillo a todos los marineros que no le eran afines, encallar la Burla Negra cerca de Tarifa para después cruzar a Gibraltar, cobrar el dinero y retirarse con su parte.

Pero el plan, quién sabe si adrede, se torció cuando su barco encalló cinco días después junto al Ventorrillo del Chato, apenas a unos kilómetros de Cádiz. Habían confundido la punta de Tarifa con los arrecifes de la isla de León.

– «¡Adiós a todos, la función ha terminado!»

Las autoridades españolas no tardaron en presentarse, pero sobornadas por los piratas hicieron la vista gorda. Y estos decidieron celebrarlo: la jarana por las tabernas de Cádiz fue tal que acabó por obligar a la policía a detenerlos «por sospechas vehementes» de su actividad criminal. Para colmo, ocurrió lo que Benito Soto siempre temió.

Algunos pasajeros del Morning Star habían sobrevivido y llegado a Londres para denunciar la masacre, convertida ya en afrenta nacional para la corona inglesa. Fue su testimonio, tras un fugaz viaje a Cádiz, lo que permitió identificar a diez de los tripulantes del Burla Negra.

No a Soto, quien había aprovechado las filtraciones de las autoridades para escapar a Gibraltar no sin antes tratar de persuadir a sus hombres con todo lo que tenía a mano, oro o cuchillo, para que no le delataran en el juicio. Las notas del mismo, recogidas en 1892 por Joaquín María Lazaga en su obra Los piratas del Defensor de Pedro. Extracto de las causas y proceso, subrayan, sin embargo, el gran fracaso del pirata gallego: son sus propios hombres quienes le cargan la crueldad de los saqueos.

El rey Fernando VII, para el que la ciudad de Cádiz sería siempre una infesta cuna de liberales, maniobró para que los diez tripulantes del Burla Negra fueran ahorcados en plaza pública, ante las Puertas de la Tierra, para después descuartizar los cadáveres y dejar sus cabezas cortadas durante varios días por distintos puntos de la ciudad. Para que el miedo macerase el despertar colectivo.

De Benito Soto dejó que se encargaran los británicos, quienes lo atraparon pocas semanas después en una fonda del Peñón. Cuentan las crónicas que llevaba encima un sombrero y un puñal de los que se había apoderado en el Morning Star y un pasaje a Ceilán. Fue condenado a la horca culpable de setenta y cinco asesinatos y del saqueo de diez barcos.

BENITO SOTO: EN BUSCA DEL ÚLTIMO PIRATA DEL ATLÁNTICO

El 25 de enero de 1830, «un día de lluvia que no impidió a la multitud amontonarse en torno al reo», Benito Soto fue llevado ante la horca. Dicen que rezó fervientemente durante un cuarto de hora aferrado al Cristo que le prestó un sacerdote anglicano. También que fue él mismo quien ayudó al verdugo a prepararla, subiéndose al ataúd para meter bien la cabeza en la soga.

«Escucha la sentencia, leída en inglés y en español, con aire indiferente y los brazos cruzados y, una vez terminada, cuentan, echa una gran carcajada mirando a la muchedumbre reunida y se despide»:

¡Adiós a todos, la función ha terminado!

Pero no lo había hecho. Todavía tuvo el verdugo que ahondar el suelo con una pala para que sus cinco pies y dos pulgadas dejaran este mundo tras una lenta agonía y el regocijo de la muchedumbre.

Para la historia ya solo faltaban unas monedas de plata de ocho reales y una chirigota en Cádiz.

nuestras charlas nocturnas.


La evolución humana: Proceso de hominización …


Evolución humana

sobrehistoria.com(L.Barrera) — El ADN de los seres humanos solo se diferencia del ADN de los chimpancés en un 1,24%. Es decir, compartimos el 98,76% de nuestros rasgos genéticos.

La gran diferencia entre los chimpancés y los humanos que supone este pequeño porcentaje se explica a través de la evolución humana y de los principales procesos de hominización que ha sufrido nuestra especie a lo largo de lo que conocemos como prehistoria, cuando nuestros antepasados eran cazadores y recolectores: los cambios en el esqueleto asociados a la posición erguida, el aumento de la capacidad craneal y el nacimiento de crías inmaduras.

– Diferencias entre humanización y hominización

Lo primero para entender este tema y aprender acerca de la evolución humana es diferenciar entre hominización y humanización, porque son dos conceptos distintos:

  • La hominización es el proceso por el cual nos convertimos en humanos. Este es un proceso muy largo, un proceso biológico evolutivo que lleva millones de años.

  • La humanización  incluye un proceso, que también es un proceso evolutivo, pero no biológico. Es un proceso social que aprendemos a través de factores como el idioma y la cultura.

– Teorías de la evolución humana

África está considerada la cuna de la humanidad. Es allí donde aparecieron los primeros Homos y también los primeros Homo Sapiens. Concretamente hay que trasladarse hasta Tanzania, a la garganta de Olduvai.

Otros yacimientos fundamentales para conocer cómo se ha ido produciendo la homonización son Laetoli, Peninj, Isimila.

Los primeros homínidos comenzaron alimentándose únicamente de vegetales pero, posteriormente, fueron incluyendo la carne a su dieta. Este cambio en su alimentación creen que tendría que ver con el aumento del tamaño del cerebro.

El estudio de la evolución humana comienza en 1859 y la realidad es que continúa hoy día, a pesar de que no siempre se destine dinero para la investigación y recuperación de fósiles y hallazgos.

Hace ya muchos años, comenzó a estar en boca de todos la evolución debido a la publicación de “El origen de las especies” de Charles Darwin, donde expone su Teoría de la Evolución, basándose en tres premisas fundamentales:

  • Las diferentes especies tienen su origen en la evolución de una especie anterior.

  • Esta evolución está regida por el principio de Selección Natural. Evolucionan solamente aquellas especies que mejor se van adaptando a los cambios.

  • El ser humano tiene su origen en especies ya extinguidas descendientes de los primates.
Evolucion humana

En 1870 Gregor Mendel aportó las Leyes de Mendel, explicando los factores que tienen influencia a la hora de buscar la herencia genética. Gracias a las teorías de Darwin y a las Leyes de Mendel, comenzaron a desarrollarse las teorías sobre la evolución humana.

El hombre es un homínido, más concretamente un homo, perteneciente a la rama hominoidea de los primates superiores. Esta sería nuestra catalogación desde el punto de vista zoológico.

Desde el punto de vista evolutivo, el árbol de la evolución humana más aceptado en la comunidad científica es el siguiente:

Cuadro de características:

*Millones de años

El largo proceso evolutivo que recoge tanto el árbol de la evolución como el cuadro de características es conocido como el proceso de hominización, que transformó los primates hasta dar lugar al Homo Sapiens.

– Características de la hominización

El proceso de hominización es un proceso evolutivo que recoge tanto los cambios anatómicos como la evolución cultural de estas especies, ya que unos están íntimamente ligados a los otros. Este proceso recoge la evolución del ser humano y todas las características específicas que nos diferencian del resto de los primates.

Estas características son: bipedismo, posición erguida, aumento del tamaño del cerebro, disminución de las mandíbulas y lenguaje simbólico.

– Cambios en el esqueleto asociados a la posición erguida

El Australopithecus fue la primera especie que adoptó una posición erguida. Esto llevó aparejado una serie de modificaciones importantes en el esqueleto:

  • Las extremidades inferiores, preparadas para la vida en los árboles, se van  alargando y se va apoyando el pie de forma completa, colocándose el dedo gordo en el mismo plano que el resto, facilitando así la posición erguida. Al mismo tiempo, las extremidades superiores se van acortando y las manos se vuelven más cortas y anchas, además de pasar a tener un pulgar oponible.

    • La columna vertebral pasa a tener forma de S, lo que facilita que el cráneo se inserte en la columna por su base para soportar el peso de la cabeza.

    • La pelvis pasa a ser más estrecha y más fuerte, para soportar el peso de las vísceras (intestinos) y facilitar la musculación de glúteos y piernas.

      La teoría más aceptada en relación al porqué de este cambio explica que es una consecuencia de la adaptación a la vida en la sabana africana. El clima árido de este entorno obliga a la especie a erguirse con el objeto de recibir menos sol y menos calor al alejarse del suelo. Cumpliendo al mismo tiempo la función de poder ver por encima de la vegetación.

      – Aumento de la capacidad craneal

      La capacidad craneal se ha triplicado durante el proceso de hominización. El cerebro recoge y procesa toda la información que recogemos a través de los sentidos y determina la respuesta que vamos a ofrecer a los estímulos que recibimos. La capacidad craneal  fue aumentando en la medida en que éstos hacían un uso mayor del cerebro.

      – Nacimientos fetos inmaduros

      El estrechamiento de la pelvis, asociada a la posición erguida provocó que el canal de nacimiento, también se estrechara, de tal modo que el feto tuvo que expulsarse antes de su maduración definitiva. Esto permitió una larga crianza y un largo proceso de aprendizaje del lenguaje, la cultura y las herramientas necesarias para la adaptación y la supervivencia.

      – Cuáles son los cuatro factores de hominización

      Estos son los factores que nos han permitido llegar a los seres humanos.

      – Dieta

      Al principio, éramos cazadores e incluso carroñeros, ya que no siempre era posible cazar o hacerse con animales de gran tamaño. Luego, aprendimos a plantar y recolectar, lo que hizo que no fuera necesario estar todo el día cazando, y nos volvimos omnívoros. No solo fue aprender a plantar y recolectar, sino que consiguieron adiestrar y manejar animales para poder hacer los primeros prototipos de granjas.

      – Cráneo

      Hemos podido observar una tremenda evolución de nuestro cráneo, llegando a tener casi el doble de tamaño. Nuestro cerebro, que cada vez era mas eficiente, necesitaba un tamaño mayor del cráneo.

      – Eficacia

      Por ejemplo, la eficacia a la hora de cazar, gracias a las herramientas que fuimos capaces de hacer, llegamos a cazar piezas o presas más grandes; tardábamos menos tiempo en hacerlo y no se perdían tantos miembros de las tribus. No solo eso, sino que la eficacia a la hora de ser capaces de crear fuego u otros elementos, como la rueda; nos hizo crecer bastante mas rápido.

      – Lenguaje

      El lenguaje es la clave de nuestra evolución, hasta el punto de que en la actualidad el lenguaje es muy diferente en cada uno de los diferentes lugares del planeta y podemos emplearlo de modo escrito y oral. Hemos pasado de comunicarnos mediante gestos y señas hasta ponerle nombre a cada una de las cosas que nos rodea y ser capaces de expresar con precisión todo aquello que queremos, necesitamos o sentimos.

      – Procesos de hominización

      – Australopithecus

      El Australopithecus Anamensis, el más antiguo, era vegetariano y sin capacidad para construir herramientas, con una capacidad cerebral de 300cc. Era vegetariano pero comenzó con la ingesta de carne y tenía la capacidad de fabricar herramientas muy simples. Su capacidad cerebral estaba en torno a los 450cc.

      – Homo habilis

      El Homo Habilis existió hace 2,5 millones de años, fue el primero omnívoro que fabricaba herramientas de forma regular. Las abandonaba después de usarlas, principalmente para la caza y el despiece de los alimentos. Se cree que ya poseían un lenguaje rudimentario. Siendo de un tamaño similar al Australopitecos, su capacidad cerebral es casi el doble, 650cc.

      – Homo ergaster

      El Homo Ergaster existió hace 1,8 millones de años y, al igual que el su predecesor, fabricaba herramientas para la caza, entre otras. Se cree que consumía más carne que los anteriores homo y tenía mayor capacidad craneal. De él se han encontrado fósiles en Asia, el norte de África y Europa.

      – Homo erectus

      El Homo Erectus vivió hace 1,6 millones de años. Tenía la capacidad para fabricar herramientas y utensilios para la caza; dominaba el fuego y era capaz de conservarlo. Se cree que ya tenía un lenguaje primitivo que le permitía comunicarse.

      – Homo antecessor

      El homo Antecessor vivió hace más o menos 900 mil o 1 millón de años, eran omnívoros y cazadores habituales. Fabricaban y conservaban sus propias herramientas, que iban mejorando con el uso y eran capaces de conservar el fuego. Disponían de capacidades organizativas y un lenguaje más avanzado.

      – Homo neanderthalensis y homo sapiens

      El Homo Neanderthalensis y el Homo Sapiens, fueron capaces de crear herramientas más especializadas, hacían rituales mortuorios, tenían expresiones artísticas y capacidades de organización y comunicación, más avanzadas en el caso del Homo Sapiens, lo cual le permitió adaptarse mejor y sobrevivir en cualquier clima o entorno.

      Junto con el aumento de la capacidad craneal, el cambio de dieta de vegetariano a omnívoro provocó cambios en la mandíbula, menos saliente y en la dentadura, para adaptarla a la nueva dieta.

      – Homo sapiens sapiens

      Apareció hace 160 mil años y es el homínido moderno. Su capacidad craneal llegó casi a los 2000 cc, llegó a fabricar herramientas más elaboradas y utensilios de piedra, también de madera e incluso de hueso. En su orden social creó tribus, tenía un lenguaje más complejo y apareció el arte.

      nuestras charlas nocturnas.


      Hans Asperger y la historia del síndrome que lleva su nombre …


      Historia Hoy(O.L.Mato) — No hay honor mayor para un médico que su nombre se eternice en  la denominación de una enfermedad o síndrome. Uno de ellos fue el Dr. Hans Asperger, quien hizo la detallada descripción de una variedad clínica del espectro autista.

      Sin embargo, en su caso como en el otro profesionales que adhirieron a la ideología nazi y llevaron adelante sus investigaciones conducentes hacia una biocracia (racismo, eugenesia y la eliminación de los menos aptos) debemos tener en cuenta sus errores éticos para no olvidarlos ni volver a caer en ellos.

      Johann “Hans” Friedrich Karl Asperger nació en Viena (Austria) el 18 de febrero de 1906. Fue un joven callado y retraído, interesado en la literatura y con un talento especial para los idiomas. Su dificultad para relacionarse y su costumbre a referirse a sí mismo en tercera persona ha creado la idea de que podría haber tenido el mismo Hans Asperger el síndrome que en un futuro llevaría su nombre.

      Hans perteneció a un grupo juvenil católico y conservador, “uno de los movimientos más nobles que florecieron dentro del espíritu germano” afirmó años más tarde. Estudió medicina en la Universidad de la ciudad de la que era oriundo graduándose 1931. Se dedicó a la pediatría que práctico en el Hospital Universitario, servicio del que llegaría a ser director.

      En 1934, después que Hitler asumió el puesto de Canciller del Tercer Reich, Asperger se unió al Partido austro facista. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como oficial médico en el frente yugoslavo. Casi al final de la guerra, con la asistencia de religiosas, abrió un colegio para niños, pero fue bombardeado y con su destrucción se perdieron muchos de sus primeros trabajos.

      En 1944, siguiendo la descripción clínica que había realizado la psiquiatra infantil soviética Grunya Sukhareva había realizado en 1925, identifica en cuatro niños un cuadro de falta de empatía, dificultad para relacionarse y una marcada inclinación a concentrarse en un tema en particular.

      Uno de esos niños fue profesor de astronomía y se destacó por haber detectado errores en los cálculos de los trabajos originales de Newton. Otra de las niñas fue la escritora Elfriede Jelinek, laureada con el premio Nobel de Literatura (Jelinek no fue personalmente a la entrega del premio del año 2005 y envió un video a la Academia donde hace referencia a su fobia social y tendencia paranoide).

      Otro médico austríaco, Leo Kanner, antes de establecerse en Estados Unidos, había descrito a 11 niños de alto coeficiente intelectual pero una fuerte inclinación a estar solos.

      Hans Asperger volvió a la Universidad de Viena después de la guerra y dirigió el servicio de pediatría por 20 años. En 1977, fue nombrado profesor emérito y 3 años más tarde falleció.

      El nombre de Asperger, virtualmente desconocido en el mundo, fue popularizado por la investigadora británica Lorna Wing, quien tradujo los artículos publicados por el pediatra en 1981 y diez años más tarde fue la psicóloga Uta Frith quien difundió los trabajos de Asperger, bautizando a este síndrome con su nombre, dejando de lado los trabajos de Kanner y Sukhareva.

      En 1994, es decir 50 años después de la publicación de los trabajos originales este cuadro con el nombre del médico austríaco, el síndrome fue incluido por la American Psychiatric Association, el en el manual del DSM-IV, donde se clasifican oficialmente las patologías psiquiátricas.

      En la historia de la medicina, muchísimas veces hubo cuadros clínicos de paternidad compartida pero en el caso de Asperger no sólo se debe tener en cuenta este detalle, sino que durante la Guerra, siguiendo el ideario nazi de pureza racial y eugenesia, Asperger envío a varios niños con distintos trastornos físicos y mentales a la clínica infantil Am Spiegelgrund donde muchos de estos jóvenes fueron asesinados con gases venenosos o inyecciones letales. En este servicio se conservaron los cerebros de 800 víctimas para su estudio, en el marco del programa Aktion T4.

      Asperger visitó dicho centro y estaba al tanto de lo que ocurría con los niños que ingresaban allí. En su trabajo de 1944 recomendó que se practicase la eutanasia en aquellos casos de autismo que estaban en “el extremo del espectro”.

      El pediatra que identificó el síndrome de Asperger colaboró con el programa  de eutanasia nazi

      Por lo menos 5000 niños murieron en este centro según las investigaciones de Edith Sheffer .

      Asperger no fue el único ni el más notable de los que participaron de esta práctica.

      Casi el 70% de los médicos alemanes y austríacos estaban afiliados al partido nazi asegurándose así una fuente de trabajo en los hospitales públicos, de donde habían sido desplazados sus colegas judíos .

      Es vergonzoso reconocer que el Holocausto no hubiese sido posible sin la colaboración de médicos no sólo como Joseph Menghele, sino otro profesionales de nota cuyos nombres se han eternizado en distintos síndromes como Hans Eppinger, Yusuf Ibrahim, Hans Reiter y Friedrich Wegener, quienes amparados en la Ley de Médicos de 1935, podían decidir sobre la vida o muerte de sus pacientes sin el consentimiento necesario a fin de convertirse en “funcionarios biologicos” del Estado.

      La mejor manera de honrar a las víctimas del Holocausto, afirma el doctor Robert Jay Lifton (autor del libro The Nazi Doctor) y confrontar las condiciones de la “normalidad del mal” que empujó a médicos como Asperger a tomar la vida de sus pacientes bajo los perversos criterios biocráticos de un régimen totalitario.

      El 18 de febrero fue consagrado el Día del síndrome que esperamos nunca más sea recordado bajo el nombre del médico que lo describió.

      nuestras charlas nocturnas.


      Cien años de Marlon Brando: nueve miradas en torno al mito …


      La Tecera(G.Valdivia) — El coronel Kurtz de Apocalipsis Ahora, el Vito Corleone de El Padrino y el Terry Malloy de Nido de Ratas son algunos de los personajes con los que el legendario actor quedó inmortalizado en la pantalla grande. A raíz de su natalicio, que se cumple este miércoles 3, un grupo de cineastas y críticos convocados por Culto escribe sobre la dimensión de ellos y su preponderancia en su carrera.

      – Un tranvía llamado deseo (1951)

      (Ana Josefa Silva, crítica de cine)

      Era muy joven, era apenas su segunda película, pero la huella que Marlon Brando dejó en Un tranvía llamado deseo marcó a toda una generación de actores. Venía de interpretar al mítico personaje de Stanley Kowalski en Broadway (al igual que varios de los actores y actrices de la película).

      ¡Qué más se podía soñar un director que una temporada en Broadway a modo de “ensayo general” del filme! Eso sí, Jessica Tandy, que encarnaba a Blanche DuBois, fue reemplazada para la versión cinematográfica por Vivien Leigh. Su popularidad tras Lo que el viento se llevó (1939) lo aconsejaba.

      Esa fue la razón, pero lo que no llegaron a imaginar los productores terminó siendo lo fundamental: el verdadero “ensamblaje” que allí se produjo entre los protagonistas fue milagroso para un filme profundamente atmosférico. Y es que, a la inversa de Brando, Vivien Leigh (que también había encarnado a Blanche en el teatro, en Londres) era una estrella que ya iniciaba su descenso y su salud mental era frágil.

      Así, aunque esa temporada los Oscar y premios varios fueron para ella y no para él, esa potencia y fiereza de Brandon/Kowalski se enfrentaron a la fragilidad y pretendida superioridad de Vivien/Blanche, tal como lo describiera Tennessee Williams en su obra.

      La camiseta ajustada en el cuerpo sudado de este hombre rudo y primitivo, en medio del calor de Nueva Orleans, falsamente despreciado por la altanera y decadente Blanche, se volvieron inolvidables. Esa reprimida y renegada tensión sexual entre la mujer pretendidamente aristocrática y un macho violento siempre a punto de estallar no ha tenido parangón.

      – Apocalipsis ahora (1979)

      (Elisa Eliash, cineasta)

      El capitán Kurtz de Brando es un ejemplo brillante de lo que la dramaturgia llama un “personaje referido”. Prácticamente toda la trama de Apocalipsis ahora se alimenta de las distintas versiones que los demás personajes tienen del –estrictamente ausente– héroe de guerra, traidor, bárbaro, genio, gurú, poeta, etc. La idea de Kurtz es el motor del viaje a las entrañas de la violencia bélica, pero ¿cómo se llena ese espacio de características mitológicas cuando, en los minutos finales de la película, este aparece?

      Solo un año antes, Brando ya había demostrado que su portento actoral podía, en pocos minutos, dar espesor a esos diálogos ridículos en esa escenografía de papel aluminio como el padre de Superman, Jor-El.

      Pero la autenticidad de su método y de su estilo son, en Apocalipsis ahora, la primera capa de una operación mucho más compleja, porque Brando entiende el dispositivo cinematográfico como pocos y es capaz de pactar con el contrapicado y sus 130 kilos para lucir como un gigante, además de hacerse uno con el claroscuro.

      La frase “mi cuerpo es una escenografía” –que se le atribuye– es fiel reflejo de su comprensión profunda de este lenguaje. Y es que los paisajes sangrientos de un pueblo enloquecido en un montaje más afectivo que lineal son también parte de la psiquis del personaje, en una dialéctica diseñada para representar el malestar de una generación y en donde la actuación es sólo un engranaje donde, de hecho, menos es más.

      La improvisación desde espacios biográficos oscuros que tanto fascinó –y que hoy parece imposible– fue la llave para abrir la puerta de la irracionalidad de la guerra. Kurtz es el corazón de las tinieblas de una época y Brando lo interpreta además con la vulnerabilidad y el titubeo que constituyó su sello como actor, y que en este caso dio forma a la perplejidad contemporánea, tan horrorosa como natural.

      Apocalipsis ahora (1979) (Cristián Jiménez, cineasta)

      Una interpretación mítica, muy breve. De acuerdo a la leyenda, Brando improvisó la mayor parte de sus diálogos y acciones en la película de Coppola. Como en otros roles, la presencia en el cuadro es impresionante, pero acá esa aura juega un rol incluso más relevante, porque, al mismo tiempo, hay escasa acción.

      Esos breves destellos tienen que venir a justificar el viaje que conduce hacia él. El cráneo completamente afeitado le otorga un marco increíble a los ojos. Y aunque es paradigmáticamente el actor de método, acá pasa algo vinculado al estar ahí, presente, en el encuadre, que conecta este rol a la idea –opuesta al método– de un actor de cine como el modelo de una pintura que señala Bresson.

      – Nido de ratas (1954)

      (Miguel Littin, cineasta)

      Marlon Brando no actuaba, vivía el momento. Brando crea un instante único en la historia del cine, tal es el momento en Nido de ratas, dirigida por Elia Kazan. El director de origen armenio encontró en el actor no sólo el instrumento para expresar sus emociones, sino la emoción misma, desarrollando frente a sus ojos y al ojo del cíclope, que es la cámara, un momento único en la historia del cine.

      Me refiero a la secuencia en Nido de ratas, donde el joven estibador Terry Malloy habitado por Brando, avanza rodeado de los estibadores del puerto, cuyo sindicato es manejado por las mafias neoyorkinas. Terry camina, ha sido brutalmente golpeado, está a punto de caer y mira. Sus ojos se convierten en la proyección de la imagen de los demás, son ellos quienes lo observan, uno a uno, mostrando sus emociones. A través de ellos lo vemos caminando apenas, en dolorosa agonía, su dolor es la dignidad recobrada de todos.

      En la imagen vista por sus ojos, trastabilla, la cámara también, el cine es él. Brando traspasa las convenciones y a través de su “memoria emotiva”, une fragmentos de emociones diversas de su propia vida y construye frente a nuestros ojos un momento de vida auténtico que compartimos todos, he ahí su magia ontológica que dota al cine de una posibilidad distinta de las demás artes. Sólo a través de la profunda relación de un maestro sin ataduras como Elia Kazan, ambos logran alcanzar la gloria y reinventar el lenguaje.

      Tanto Marlon Brando como Elia Kazan adoran al mismo dios: Stanislavski, el maestro ruso autor del famoso método de actuación, que había trasformado el teatro.

      En el caso de la secuencia mencionada, Brando mediante su “monólogo interior” trasforma el cine, ya que lo objetivo (que no existe) se convierte en subjetivo y cambia las voces del relato y el tiempo, de manera que la definición de Pasolini: “El cine es la fragmentación del tiempo y del espacio”, en este caso muestra como la alteración del tiempo objetivo se transforma en una multiplicidad de tiempos subjetivos y no ya, nunca más, la mirada del director a su arbitrio en relación a la proyección de emociones, ni la del director de fotografía y, menos aún, la de la operación mecánica de una cámara o un lente.

      El cine, pareciera decir Brando, son tus ojos, es tu mirada la que convierte una escena de acciones ya previstas, en un momento único e irrepetible. He ahí a mi juicio la magia de este actor-autor: los cien años de Marlon Brando marcan en su agónico final al cine que conocemos.

      – El salvaje (1953)

      (Alejandra Pinto, crítica de cine)

      “¿Contra qué te rebelas?”, pregunta una de las chicas que se acercan a Johnny Strabler, el mismismo Brando, en El salvaje. “¿Qué tienes?”, responde él. Es un rebelde frente a todo y nada, ante a un sistema que lo agobia con un status quo al que no quiere (ni puede) responder.

      Sus compinches le siguen a todos lados, aunque en varias ocasiones, los espectadores no sepamos muy bien por qué. Brando es alguien cuya presencia en pantalla nos obliga a observar sin poder sacar los ojos de ella y, de pasada, a convertirnos a nosotros también en sus incondicionales.

      Aunque muchos conocimos a Marlon Brando a través de otros roles, me gusta pensarlo como este sujeto vestido con chaqueta de cuero, boina y anteojos oscuros, corriendo por la carretera en su motocicleta sin un rumbo conocido, y emergiendo sorpresivamente en medio de los créditos de la película. Un rudo que parece impenetrable, pero que de a poco va mostrando todas sus facetas.

      Desde ahí, lo más interesante de Brando es precisamente lo que más tarde lo iría modelando como un ícono: la posibilidad de expresar las múltiples felicidades y tormentos de sus personajes con un solo gesto que haría que, a lo largo de su carrera, sus espectadores nos involucráramos con él creyendo en todo lo que quisiera contarnos.

      En El salvaje nos enfrentamos a una constante de lo que vendrá más adelante, porque convengamos que, aunque esta película forme parte de sus inicios, Brando jamás pudo evitar ser un gigante.

      El salvaje (1953) (Andrés Nazarala, crítico y escritor)

      Una carretera vacía. Unos motoqueros avanzan a toda velocidad. La música estridente brinda tensión. Enfundado en cuero, Marlon Brando lidera la pandilla. Su nombre en los créditos le cubre el rostro. Así comienza El salvaje, de László Benedek, película que el mismo actor consideraba como una suerte de declaración de principios sobre su propia rebeldía, a pesar de que el objetivo de sus creadores estaba lejos de elogiar a la juventud salvaje de los 50.

      La grandeza de Brando es que pudo contrarrestar la moralina sensacionalista del filme a fuerza de carisma, mucho estilo y los artificios propios del método interpretativo que fue puliendo con los años.

      El salvaje –en la que también brilla el gran Lee Marvin– está lejos de imponerse como su mejor película, pero es la que mayor repercusión tuvo en la cultura popular. Dicen que Elvis se dejó crecer las patillas luego de verla y se sabe que subculturas juveniles como la de los Teddy Boys o los Hell’s Angels moldearon sus principios visuales gracias a ella. Ni hablar del cine.

      La producción fue el puntapié inicial de un subgénero que se extiende a clásicos como Rebelde sin causa (1955) o apuestas menos recordadas como Devil’s angels (1967), con un joven John Cassavetes replicando las enseñanzas del pionero en materia de actuación, estilo y displicencia cool.

      Brando definió los códigos de la insubordinación y no la abandonaría jamás. Repudiaría a la industria, se recluiría, faltaría a los Oscar, rechazaría los estereotipos, borraría su propia huella icónica engordando, como si esa fuese la última barrera por cruzar en los superficiales y abusivos territorios de Hollywood.

      El padrino': la transformación de Marlon Brando en Vito Corleone

      – El Padrino (1972)

      (Joel Poblete, crítico de cine)

      Sólo 40 minutos de las casi tres horas totales de la cinta y muy puntuales apariciones le bastan al actor para desarrollar no sólo uno de sus personajes más emblemáticos, sino que además uno de los más legendarios de la historia del cine.

      Imitada y homenajeada hasta el día de hoy, medio siglo después su caracterización sigue siendo un referente ineludible si se aborda la representación de la mafia en la pantalla grande, a tal nivel que incluso es conocida por quienes nunca han visto la película de Coppola.

      Si cuando se anunció el elenco alguien pensaba que a sus 47 años era aún joven para un rol como este, las dudas quedaron totalmente disipadas, porque su Vito Corleone no es sólo un producto del maquillaje: a través de su corporalidad, las sutilezas y detalles en la gestualidad y la manera de modular y pronunciar sus frases, nos creemos en todo momento que estamos ante un veterano capo mafioso.

      Ya desde su estreno, y más aún con el paso del tiempo, este Don Corleone pasó a ser percibido como un arquetipo, alguien que corresponde a lo que los estadounidenses llaman “larger than life”, pero una de las cosas que fascina en cómo lo aborda Brando es que, pese a ser alguien que impone respeto y simboliza y representa tanto poder y autoridad, a la vez tiene una presencia austera, sencilla y ajena a grandilocuencias, lo que ayuda a que se lo sienta humano y no como una máquina o una simple caricatura.

      – El último tango en París (1972)

      (Francisca Alegría, cineasta)

      Uno de mis amores platónicos del cine de los 50 y los 60 fue Marlon Brando. No sé si ha nacido otro actor tan colosalmente talentoso y magnético. Al menos eso pensaba antes de enterarme de lo sucedido en El último tango en París, donde Brando (48 años en esa época) encarna a un hombre en duelo por la muerte de su esposa y “cae” en una férvida relación sexual con una mujer 20 años más joven, caracterizada por Maria Schneider (19 años).

      En la película hay una escena de violación, la cual fue maquinada por Bernardo Bertolucci y Brando, sin contarle a Schneider. Al momento de grabar la escena, la actriz no tuvo posibilidad de reaccionar ni defenderse, y la humillación que se ve en cámara no es actuada, sus lágrimas fueron reales, según sus propias declaraciones.

      Cuando supe de este abuso, la colosal imagen de éste ídolo se me comenzó a derrumbar. ¿Puedo hablar de Brando solamente como un gran actor, sin mencionar que es también un gran abusador, o al menos uno que quiso dejar esa violencia registrada en la pantalla grande? La respuesta es no.

      Me pidieron homenajear a Marlon Brando y no puedo hablar de las puras luces. No en esta época. “El duque en sus dominios” (Truman Capote lo apoda así en Retratos) tiene un lado tan oscuro como otros tantos ídolos que nos encantaron con su genialidad hasta sacarnos lágrimas.

      – La jauría humana (1966)

      (Felipe Blanco, crítico y profesor de historia del cine, Universidad Mayor, Universidad Diego Portales)

      La jauría humana es uno de los grandes fracasos en la carrera de Brando, pero es también una compleja película coral y un retrato pesimista sobre las redes de influencia en torno a una poderosa familia en un pequeño poblado de Texas, aterrada ante la fuga de prisión de un condenado injustamente por homicidio y su inminente ajuste de cuentas con ese clan.

      Arthur Penn –un año antes de Bonnie & Clyde (1967) – filmó este relato intenso y brutal que descubre las miserias morales y humanas de ese pequeño grupo de patriarcas adinerados, que funciona a la perfección como micromundo de las presiones de clase en cualquier contexto. En ese entorno Brando encarna al sheriff Calder, personaje bisagra que cree en la inocencia del convicto y precisamente por eso recibe, en el último tercio del filme, una paliza que es sin duda el momento más recordado de su trabajo en él.

      Probablemente por esa intensidad, y por la dura mirada a la elite económica en los años inmediatos al asesinato de Kennedy, este filme estupendo y sobrecogedor fue despreciado durante décadas y revalorado junto al desbordante trabajo que Brando logra en él, a pesar de que Penn renegó de su autoría y que el actor ni siquiera lo menciona en sus memorias publicadas a mediados de los 90.

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      4 historias de mujeres …


      CONTRA LOS TOTALITARISMOS, MILADA HORÁKOVÁ (1901-1950)

      Mujeres en la historia(S.F.Valero) — Pocas personas llegan a ser capaces de arriesgarlo todo para defender sus ideales.

      Enfrentarse a los gigantes de la injusticia a pesar de saber que su vida corre peligro. 

      Milada Horáková protagonizó una de esas historias extraordinarias de coraje y valor.

      También de profundo dramatismo. Pagó con su vida por enfrentarse al régimen comunista después de haber sufrido el nazismo y haber sobrevivido a un campo de concentración. Milada creía que hombres y mujeres debían ser libres para escoger su destino y se negó a aceptar que una única idea, el comunismo, se impusiera en su recién creado país, Checoslovaquia. Pagó muy cara su osadía.

      Milada Králová nació en Praga el 25 de diciembre de 1901 en el seno de una familia sencilla. Milada tenía tres hermanos, Marta, George, quienes fallecieron durante la Primera Guerra Mundial, y Vera, quien sería un gran apoyo a lo largo de su vida. Desde joven, creció en Milada un sentimiento de solidaridad hacia los más necesitados y de lucha contra las injusticias.

      Durante la Primera Guerra Mundial, cuando estudiaba en un instituto, fue expulsada del centro por participar en manifestaciones pacifistas. Milada continuó estudiando hasta graduarse en derecho en la universidad en 1926.

      Un año después se casaba con Bohuslav Horák, con quien tendría una hija, Jana. Durante varios años trabajó en el departamento de ayudas sociales de la ciudad de Praga, colaboró con la Cruz Roja y empezó a implicarse en organizaciones feministas. En 1929 se incorporaba a la actividad política como miembro del Partido Nacional Socialista Checoslovaco.

      Cuando Alemania invadió Checoslovaquia en 1939, Milada y su marido se unieron a la resistencia. Un año después, la Gestapo los descubría y ambos fueron trasladados a distintas cárceles. Milada llegó a pasar un tiempo en el campo de concentración de Terezín. No fue hasta el final de la guerra, con la llegada de las tropas estadounidenses, que Milada pudo reencontrarse con su marido y su hija, que había quedado al cargo de su hermana Vera.

      Lejos de dejar su vida comprometida, Milada volvió a la escena política y consiguió ser elegida en el parlamento de su país. La paz duraría poco. En febrero de 1948, los comunistas se hacían con el poder en el conocido como «Golpe de Praga». Milada se negó a aceptar la situación y, como protesta, dimitió de su escaño en el Parlamento.

      Milada Horáková pagó con su vida su osadía de querer luchar por un mundo libre de imposiciones ideológicas

      Milada era una figura conocida y popular entre la población y se convirtió en un elemento incómodo para los líderes comunistas que poco a poco fueron purgando las instituciones de personas que no eran afines a ellos. Muchos políticos habían huido del país pero Milada continuó trabajando para restablecer la libertad y la democracia en Checoslovaquia.

      El 27 de septiembre de 1947, Milada era detenida y acusada de espiar para Occidente y trabajar para desestabilizar el régimen comunista. Tras sufrir un duro encierro y terribles torturas, fue sometida a un juicio controlado por responsables soviéticos que culminó el 8 de mayo de 1950 en el veredicto de culpabilidad y de condena a muerte.

      Importantes personalidades como Eleanor Roosevelt, Winston Churchill o Albert Einstein intentaron pedir clemencia para Milada pero el presidente de la Checoslovaquia comunista no se apiadó de la que sería la única mujer de más de doscientas víctimas del régimen en ser ejecutada. El 27 de junio de 1950, Milada Horáková perdía la vida ahorcada en la cárcel de Pankrác. Su familia no tuvo siquiera el consuelo de poder enterrar sus restos. Fue incinerada y sus cenizas desaparecieron.

      Su marido había conseguido huir a los Estados Unidos, desde donde luchó hasta el final para conseguir liberar a su amada esposa. Jana permaneció varias décadas junto a su tía Vera hasta que en 1968 pudo reencontrarse con su padre.

      Personalidades como Eleanor Roosevelt, Winston Churchill o Albert Einstein intentaron en vano pedir clemencia para Milada

      El denso Telón de Acero consiguió ocultar el terrible genocidio que supuso la expansión del comunismo en Europa Oriental. No fue hasta la caída del muro de Berlín y los distintos regímenes comunistas que historias como la de Milada pudieron empezar a salir de su largo letargo.

      Ya en 1968, tras la Primavera de Praga, el veredicto de su juicio y el de sus compañeros ejecutados fue anulado. En la década de los noventa su memoria fue recuperada y desde 2004, cada 27 de junio, fecha de su ejecución, se recuerda a las víctimas del régimen comunista.

      Un año después salían a la luz las cintas del juicio en el que Milada Horáková, lejos de reconocer lo que bajo tortura pretendieron que declarara, reclamó su derecho a pensar por sí misma y a defender la libertad. «Nadie en este país – dijo Milada – debería morir por sus ideas».

      – Una sufragista en patinete, Florence Norman (1883-1964)

      UNA SUFRAGISTA EN PATINETE, FLORENCE NORMAN (1883-1964)


      Durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX fueron muchas las mujeres que se unieron a la causa sufragista para defender el derecho al voto femenino. Cada una de ellas escondía una vida propia, un camino distinto, que confluía en un anhelo común, alcanzar la igualdad ante la ley.

      Muchas de aquellas mujeres nos han dejado anécdotas más o menos curiosas, como esta incansable inglesa que fue inmortalizada con un artilugio que hoy nos parece muy moderno pero que ya entonces, a principios del siglo pasado, empezaba a circular por las calles de las grandes ciudades.

      Florence Priscilla había nacido en 1883. Era la cuarta hija de un barón, Sir Charles Benjamin Bright, y su esposa, Laura Elizabeth Pochin. En su familia se respiraba un ambiente de apertura de miras; su madre había sido sufragista y dos de sus hermanos eran políticos del partido liberal como su marido, el periodista y político Sir Henry Norman, con quien se casó en 1907.

      Sir Henry había defendido en el parlamento las ideas feministas en favor del derecho al voto de las mujeres y por supuesto apoyaba la labor que hacía su esposa a la que en un cumpleaños le regaló un patinete motorizado para que pudiera trasladarse con más comodidad a su trabajo.


      Florence trabajó activamente en distintas organizaciones como la Liberal Women’s Suffrage Union y la Women’s Liberal Federation. Como muchas otras sufragistas, con el inicio de la Primera Guerra Mundial, Florence dejó de lado sus reivindicaciones feministas y se marchó con su marido a Francia para colaborar en un hospital de guerra, por cuya labor sería condecorada.

      De vuelta a Inglaterra, Florence se unió al recién fundado Imperial War Museum para trabajar en un comité dedicado a recopilar documentación sobre el papel de las mujeres en la Gran Guerra. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial también se volcó en ayudar a la causa bélica, esta vez en el Women’s Voluntary Service de Londres.

      Hasta su muerte, el 1 de marzo de 1964, Florence Norman continuó con su labor de visibilizar a las mujeres en zonas de conflicto en el Imperial War Museum.

      – La heroína de la Coruña, María Pita (1564-1643)


      En la primavera del año 1589, un año después de la empresa fallida de la Armada Invencible en costas inglesas, Inglaterra estaba preparada para materializar su venganza. En aquellos últimos años del siglo XVI, España e Inglaterra, dos potencias internacionales, pugnaban por el dominio de los mares y la hegemonía en medio mundo y en el tablero, miles de peones iban a sufrir las consecuencias.

      Cuando las tropas inglesas arribaron a las costas gallegas, sus gentes no se lo iban a poner fácil. Hombres, pero también mujeres, se situaron al frente de la resistencia. De todas ellas, destacó por su coraje y valentía María Pita.

      La historia de María Pita se enmarca en esa enorme batalla que lidiaban españoles e ingleses en distintos frentes. Su nombre real era Mayor Fernández da Cámara Pita pero un malentendido con la muerte de su hermana María la convirtieron en María Pita. Había nacido en una fecha indeterminada alrededor del año 1564 en el seno de una familia sencilla.

      María se casó en cuatro ocasiones. Su primer marido, carnicero, la dejó con una hija y la herencia de unas tierras y varias propiedades que le permitieron vivir de manera relativamente holgada. Su segundo marido, el que forma parte de la leyenda de María Pita, falleció durante el ataque inglés a La Coruña.


      Corría el año 1589 y ahora Isabel I, con su corsario Francis Drake a la cabeza, se disponía a poner en jaque a su enemigo Felipe II. No sólo iba a devolverle la «visita» a sus tierras, sino que se disponía a arrebatarle la corona portuguesa que el rey Prudente se había apropiado en 1580 aduciendo razones dinásticas. Junto a Drake viajaba don Antonio, prior de Crato, nieto de Manuel I de Portugal, que reclamaba para sí el trono que entonces ostentaba su primo lejano Felipe II.

      La Coruña movilizó a hombres, mujeres y niños que se atrincheraron en la plaza. En un primer momento, las mujeres ejercían labores de apoyo y aprovisionamiento a las tropas pero la situación desesperada en la que derivó el asedio obligó a todos sus habitantes a luchar contra el enemigo.

      Cuando las fuerzas empezaban a disminuir y el ánimo de los coruñeses se desvanecía, María Pita mató al alférez inglés y le arrebató su bandera. Dicen algunos que fue por la rabia sentida tras el asesinato de su segundo marido en pleno asedio que María agarró una lanza, un arcabuz o un cuchillo, según las versiones, y terminó con su vida.


      María Pita se erigió entonces en abanderada de los suyos al grito de «Quien tenga honra que me siga». Convertida en heroína, continuó luchando hasta que los ingleses se retiraron de sus costas y pusieron rumbo a Lisboa donde tampoco conseguirían su objetivo de destronar del trono luso a Felipe II.

      El valor de María Pita fue reconocido por el rey quien le concedió una pensión y le fue dado el título de «soldado aventajado». El mismo año del asedio en el que había perdido a su segundo marido, María volvió a casarse por tercera vez, esta vez con un capitán de infantería con quien tuvo otra hija. Y de nuevo volvió a quedarse viuda, en 1595.

      Cuatro años después se casó por cuarta vez con un funcionario de la Real Audiencia de quien enviudó en 1613. Desde entonces, María no volvió a casarse por expreso deseo de su último marido quien puso como condición para que su esposa pudiera gozar de su herencia que no volviera a contraer matrimonio.

      María Pita, la heroína de La Coruña, falleció el 21 de enero de 1643, habiendo superado, si aceptamos su fecha de nacimiento en 1564, los ochenta años de edad.

      – La enfermera asesinada, Florence Nightingale Shore (1865-1920)

      El 12 de enero de 1920, en el vagón de un tren que viajaba en dirección a Sussex, tuvo lugar un terrible asesinato.

      Una mujer fue encontrada brutalmente herida en uno de los compartimentos; la habían golpeado en la cabeza y estaba inconsciente.

      A pesar de que fue trasladada a un hospital, no sobrevivió.

      Esta escena, que bien podría formar parte de una novela negra al más puro estilo de Agatha Christie, fue el último capítulo en la vida de una enfermera inglesa que dedicó su vida a sanar a los enfermos, siguiendo el ejemplo de su famosa tía, Florence Nightingale.

      Había heredado de ella no sólo su pasión por la enfermería, también su nombre. Se llamaba Florence Nightingale Shore y era ahijada de la enfermera que revolucionó y modernizó el mundo de la enfermería. Había nacido el 10 de enero de 1865 en Stamford, Lincolnshire en el seno de una familia acomodada.

      Florence disfrutó de una infancia y adolescencia feliz, pudo estudiar y viajar por Europa, pero en 1881 su padre se declaró en bancarrota y poco después su madre, cansada de las infidelidades de su marido y los problemas económicos, decidió separarse de él.

      Florence intentó continuar con su vida y terminó sus estudios en Bélgica, tras lo cual decidió dejar Inglaterra para lanzarse a la aventura en la lejana China, hasta donde se trasladó para trabajar como institutriz.

      De vuelta a casa, en 1893, Florence empezó a trabajar como aprendiz de enfermera en el Edinburgh’s Royal Infirmary. Fue allí donde conoció a a Mabel Rogers, una enfermera que se convertiría en su amiga incondicional.

      El asesinato de Florence Nightingale Shore, ahijada de la famosa enfermera Florence Nightingale, continúa sin resolver

      Mabel y Florence se separaron temporalmente cuando esta se marchó a Dublin para continuar sus estudios pero en 1897 volvieron a encontrarse en el Queen Victoria Jubilee Institute de Londres. Ambas trabajaron juntas durante años en la Sunderland District Nursing Association. En 1900 dejaron Inglaterra para servir como enfermeras en la segunda guerra de los Bóers.

      Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Florence se unió al Queen Alexandra’s Imperial Military Nursing Service y viajó al continente para ejercer como enfermera hasta 1919. De vuelta a Inglaterra, después de años dedicados a la enfermería, su vida terminaría de manera dramática y prematura.

      En enero de 1920, después de despedirse de su querida Mabel, con la que se había ido a vivir, Florence se subió a un tren en la Estación Victoria de Londres en el que fue brutalmente atacada. La enfermera no sobrevivió a los golpes y fallecía días después ante la consternación de las autoridades que abrieron una investigación que nunca llegó a buen puerto. El caso de Florence Nightingale Shore continúa aún sin resolver.

      nuestras charlas nocturnas.


      Batalla de Guadalete …


      El rey Don Rodrigo arengando a sus tropas en la batalla de Guadalete, de Bernardo Blanco, 1871

      Historias de la historia(J.Sanz) — La batalla de Guadalete (rí­o), próximo a la actual Jerez, tuvo lugar en el año 711 y enfrentó al ejército del rey visigodo Don Rodrigo y a los musulmanes (en su mayorí­a bereberes) del Norte de África capitaneados por Tarik, lugarteniente del gobernador Muza.

      En el año 710 fallece el rey visigodo Witiza, se produce un enfrentamiento entre dos facciones de los visigodos: por un lado Ágila, hijo de Witiza, apoyado por sus hermanos y su tí­o Oppas, arzobispo de Sevilla, descendientes de Wamba, y por otro lado Don Rodrigo, duque de la Bética, descendiente de la familia de Chindasvinto.

      Las guerras civiles eran frecuentes entre los godos, ya que su monarquí­a era electiva y no hereditaria. Tras un breve batalla vencen las huestes de Don Rodrigo, proclamándose rey en Toledo.

      En este punto, tenemos que hacer un paréntesis para intercalar algo de «leyenda» . Existen dos leyendas en torno a los antecedentes de la entrada de los musulmanes en la pení­nsula.

      • Primero:

      El conde Don Julián, gobernador de la plaza de Ceuta, mantení­a a raya a los musulmanes en el Norte de África. Tení­a una hija llamada Florinda, la Cava para los musulmanes, que envió a la corte de Toledo para su educación. En Toledo Don Rodrigo se prendó de ella, pero como no fue correspondido, la forzó. Florinda, ultrajada, volvió a Ceuta donde contó lo ocurrido a su padre, éste juró venganza contra el rey.

      Contactó con Muza y le propuso la entrega de la plaza y facilitar el acceso a la pení­nsula con barcos de transporte. El gobernador musulmán lo comunicó a Damasco, capital del califato Omeya, y el califa le ordenó hacer una incursión antes de lanzarse a la conquista. Se envió a Tarif con un pequeño grupo en 2 barcos godos – desembarcaron en Tarifa, de ahí­ su nombre-, el resultado de la incursión confirmó todo lo contado por Don Julián.

      También contactaron con Ágila, enemigo de Don Rodrigo, para que se implicase en este complot a cambio del trono toledano.

      • Segundo:
      Batalla de Guadalete - Wikipedia, la enciclopedia libre
      La batalla de Guadalete, de Salvador Martínez Cubells.

      Existí­a un cueva en Toledo en la que, según la tradición visigótica, cada nuevo monarca debí­a añadir un candado para que no fuese profanada, ya que en su interior albergaba una maldición.

      La curiosidad de Don Rodrigo pudo más que la tradición y ordenó abrir la cueva para comprobar lo que contení­a.

      Para sorpresa de todos, no existí­a tesoro alguno o reliquia, sólo habí­a un arcón enterrado. En su interior, un pedazo de tapiz en el que se mostraban unos guerreros a caballo, ataviados como los musulmanes, cortando cabezas y arrasando todo.

      En el margen inferior una leyenda «quien ose profanar este arcón será el culpable de la pérdida del reino».

      Se ordenó cerrar el arcón y taponar la entrada a la cueva.

      Unidos por el complot Don Julián, Ágila y Muza deciden que ha llegado la hora de la incursión (en principio). En el año 711 Muza enví­a un grupo de unos 12.000 hombres, en su mayorí­a bereberes, al mando de Tarik. Cruzan el estrecho con las naves de Don Julián y desembarcan en Gribaltar (Chabal Tarik, «roca de Tarik»).

      Don Rodrigo está en el Norte sofocando la enésima revuelta de los vascones, cuando es avisado del desembarco. Cruza la pení­nsula a uña de caballo reclutando por el camino todas la tropas que puede, incluidos los partidarios de Ágila y Sisberto (hermano de éste). El número de las tropas godas era cercano a los 40.000 hombres.

      Se encuentran en las cercaní­as del rí­o Guadalete, cuando Tarik ya ha conquistado alguna plaza. Confiado en su superioridad numérica Don Rodrigo lanza su caballerí­a pesada contra los musulmanes y deja las alas del ejército al mando de Ágila y Sisberto.

      En un principio la caballerí­a goda hace retroceder a los invasores, pero tras unos momentos de euforia, la caballerí­a de Tarik, más ligera y maniobrabable, logra zafarse de su enemigo. El rey ordena el ataque de las alas de su ejército, pero para su sorpresa, los partidarios de Ágila abandonan el campo de batalla.

      La venganza de Don Julián estaba tomando cuerpo. Los arqueros a caballo musulmanes empiezan a hacer estragos en las filas godas y tras varios dí­as de batalla el rey es derrotado. Se cree que Don Rodrigo falleció en el combate aunque su cuerpo nunca se encontró, pero quien pudo escarpar fue Pelayo (en otra historia hablaremos de él).

      Los musulmanes obtuvieron la victoria y un preciado botí­n, el tesoro real. Ágila y los suyos ya se frotaban las manos pensando en recuperar el trono, ya que el acuerdo consistí­a en que Tarik y los suyos tomarí­an el preciado botí­n y tras alguna escaramuza más regresarí­an al Norte de África.

      Pero Muza tení­a otros planes, conquistar la pení­nsula y llegar hasta Damasco rodeando el Mediterráneo.

      nuestras charlas nocturnas.


        El porno naif del último proyeccionista X …


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        JotDown(B.González) — Se perdió la última proyección del cine porno en el que llevaba más de treinta años trabajando porque tenía un bautizo en el pueblo. Pero la noche anterior hizo su particular despedida.

        «Cuando acabó la sesión, nos juntamos en plan familia debajo de la pantalla, como una especie de última cena, y después de ver el documental Paradiso, que se rodó aquí, compartimos una cervecita para hacer esa despedida que se merecía el cine», dice Rafael Sánchez, operador de cinematógrafo y maestro de ceremonias del madrileño cine Alba.

        Al día siguiente volvieron a poner Damas caseras echan una cana al aire seguida de Espero que no sea tu hija. Y el último cine porno que quedaba en Madrid cerró.

        A aquella sala X, tan emblemática como el puesto de lotería de doña Manolita, la precedía un pasadizo largo, oscuro, que llevaba a un cine en el que, de pequeños, imaginábamos hombres con gabardina y gafas de sol, disfraces torpes al estilo del inspector Gadget, disfrutando del onanismo.

        Era en aquella antesala donde Rafael Sánchez colgaba los carteles que dibujaba él mismo para atraer al público. Letras coloreadas con lunares y rayas y acompañadas de simpáticos personajes anunciaban a Rocco Siffredi en Sé con quién lo hicisteis el último veranoEnsalada en colegio femenino. Que no falte el pepino o Negras, amarillas y blancas quieren las mejores trancas.

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        Las imágenes guarras, sin más, no eran una opción. La normativa prohíbe la exhibición de material promocional de películas porno. Así que el dueño del Alba encargó al operador de cinematógrafo hacerlo de manera discreta. Y en eso, Rafael Sánchez era un auténtico as: mientras viajaba cada tarde en el cercanías de Fuenlabrada al centro de Madrid, pensaba en qué tipo de letras y personajes aparecerían en el cartel de Polvos de otro planeta.

        Y en qué colores usaría para promocionar Me fui al baño y me hicieron un apaño. O en qué frase de su cosecha podía añadir a Ya es primavera y sin embargo, nieva. Después, cuando llegaba al cine Alba, tras la charla de rigor con Luisa, la taquillera, subía a la planta superior, se metía en el pequeño cuarto gris de paredes descascarilladas que estaba junto al ambigú, y allí, con los gemidos de Harry Reems o Christy Canyon como sonido de fondo, creaba aquellos carteles entre el art brut y el naif que formaron parte del paisaje urbano de Madrid durante décadas.

        Ahora, una selección de aquellos carteles puede se vio en La Factoría de Papel en una exposición de marzo, adelantándose unos días a la Semana Santa y cogiendo ventaja para celebrar su propia Semana de Pasión. También podrá verse online a través de la plataforma de la galería de arte Gunter Gallery.

        Por eso estos días Rafael Sánchez anda en plena faena, recopilando reliquias de aquel cine que ayuden a ambientar la exposición. Una antiquísima linterna de acomodador, una fotografía suya con cuarenta años menos junto a tres compañeros, entradas del cine Alba, fotogramas de películas…

        Mientras repasa el material que dará contexto a la exposición habla de arcos voltaicos, de carbones, de ojos de gato, de bobinas. «Soy un enamorado del cine artesanal», dice. Según él, la pantalla no debería discriminar a nada ni a nadie. Tampoco a un formato como el cine X, que entiende como cultura —«hombre, aprender se aprende algo», comenta con una sonrisa pícara—.

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        • El clítorís de Lovelace y otros misterios

        Se sacó el carné de operador de cinematógrafo al acabar la mili, allá por el setenta y tantos, poco antes de recabar en el cine Alba. Aunque hace tiempo que ya no hay rollos de bobina que proyectar, él se define como operador de cinematógrafo. También como una mezcla de Totò y Alfredo, los personajes de Cinema Paradiso.

        O como «un loco soñador de otro siglo. Como me decía Luisa, la taquillera, soy Pepito el fantástico», dice. El último de sus sueños fue llegar a un acuerdo con el dueño del edificio para recuperar el cine de sesión continua de programación convencional. «A la gente le encantaría ir a un cine que le dijera algo, en el que antes de empezar la película te quedaras observando y te encantara el sitio. Que sonara un timbre cuando la película empezara y se abrieran las cortinas. Entonces rugiría el león de la Metro», dice.

        Según cuenta, todo eso, excepto lo del león, se mantuvo intacto en su cine de sesión continua. Así que antes de que Linda Lovelace descubriera que tiene el clítoris en su garganta o de que Ginger Lynn se enamorara del jardinero pobre, Rafa Sánchez hacía sonar el timbre.

        La diferencia con el cine convencional es que la película era lo de menos. Aunque Sánchez intenta combatir la idea de que todas las películas X son iguales —«algunas tienen más desarrollo, se las han currado más, han gastado más en vestuario dentro de que no sale mucha ropa…

        Un director que se llamaba Marc Dorcel sí cuida mucho esos aspectos, no era aquí te pillo, aquí te mato»—, luego reconocerá que tampoco él las veías enteras. La película solo era la excusa.

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        También lo recuerda así Laura Martínez Lombardía, una fotógrafa que comenzó en 2008 a plasmar en imágenes los últimos años del Alba. «Era una mezcla entre el hogar del jubilado y lo que te imaginas de un cine porno. Para mucha gente servía como refugio. Era el sitio donde encontraban con quien charlar, aunque eso no significa que no hubiera relaciones.

        Los clientes también iban a buscar contacto físico porque para ver porno sin más, te quedas en tu casa. Lo curioso es que se entrelazaban las dos caras perfectamente. Estabas charlando en el ambigú tranquilamente, contándole a Rafa o a cualquiera de los clientes fieles que acababas de hacer una tortilla de papas buenísima, mientras escuchabas de fondo el «¡Fóllame, fóllame!» de la actriz porno de la película», recuerda.

        Cuenta esta fotógrafa que cada vez que acudía allí a trabajar tenía la sensación de que algo estaba pasando todo el tiempo. Las puertas abatibles de la sala, las de los baños y también las escaleras no hacían más que enfatizar esa sensación: gente entrando, gente saliendo, gente subiendo al piso de arriba, gente bajando.

        «Era como un baile de sombras. Y efectivamente, algo estaba pasando. Existen unos códigos muy directos con los que se dicen todo. Si entrabas al baño no era raro encontrarte con alguna sorpresa. Entonces decías: «Sigan ustedes a lo suyo, que yo ya me iba», y ya está. Porque lo que sí había era mucho respeto. Y mucho cariño, las dos cosas», recuerda.

        Rafa Sánchez también habla de esa cortesía. «He visto de todo. Pero lo que pasa de puertas para adentro es como lo de Las Vegas, que se queda en Las Vegas. De eso no se comenta nada. Para mí es como el secreto de confesión», dice el cura de esta particular iglesia. Aunque sigan quedando fieles, su templo ya ha cerrado. Quizá algún día abra otro. «Nunca se sabe», dice con una sonrisa.

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        nuestras charlas nocturnas.


        La increíble vida del hombre que nació con 3 piernas y el secreto de su cuerpo del que nunca quiso hablar …


        Somos Cosmos on X: "Frank Lentini (1889-1966), el hombre que tuvo 3  piernas, 4 pies, 16 dedos, 2 penes y 4 testículo completamente funcionales.  https://t.co/dbHz5HcbBo" / X

        Infobae(M.Jasovich) — A fines del siglo XIX y comienzos del XX, había una serie de circos en la costa de Coney Island en las afueras de una Nueva York que comenzaba a convertirse en una gran ciudad.

        Allí no había animales, pero si personas con alguna mutación genética que los hacía diferentes.

        Así, se exhibía en la enorme carpa sobre la costa del mar una mujer barbuda y un chico que había nacido con un problema en las manos y pies que simulaba las pinzas de una langosta, entre otros llamados freaks.

        A ese mundo cruel y cargado de morbo de un público que pagaba por ver cada fin de semana una atracción nueva llegó Francesco Lentini.

        De familia italiana, fue llamado como el hombre de las tres piernas. Así, luego de una infancia pobre y segregado de la vida social, pudo hacerse un lugar como atracción de los circos freaks que, además de instalarse en Nueva York, recorrían todo Estados Unidos en sus carromatos tirados con caballo o con los primeros autos que se fabricaron en ese país.

        – La infancia de Francesco

        Francesco, que luego fue conocido como Frank, había nacido en Rosolini. Sicilia, Italia, en mayo de 1889. Era el quinto de 12 hermanos. Pero algo malo ocurrió durante el parto. Su madre siempre contaba el asombro de la partera que la atendió en su casa de Sicilia. Durante esa primavera europea, sin chances de anestesia, el bebé nació por en forma natural, luego de más de 12 hora de trabajo de parto de su madre.

        Su padre, en tanto, aprovechó la situación para irse al bar del pueblo a tomar grappa con sus amigos pescadores durante todo el tiempo que tardó Francesco en nacer.

        Su mamá ya sabía que iba a ser un varón. O, al menos, lo presentía por cómo se movía el bebé en su panza. Al final, cuando Francesco llegó al mundo lo hizo llorando como todos los chicos, pero generó un grito de sorpresa y horror de la partera. Es que Lentini se había fagocitado a su gemelo en el útero de su madre y nació con tres piernas, 16 dedos y dos genitales completos.

        Su pierna extra brotaba del costado de su cadera derecha con un cuarto pie sobresaliendo de su rodilla.

        Su condición fue el resultado de un segundo embrión que comenzó a desarrollarse en el útero pero que finalmente no pudo separarse de su gemelo. Así, uno llegó a dominar al otro.

        A los cuatro meses, Lentini fue llevado a un especialista. Su familia evaluaba la posibilidad de amputarle la pierna adicional, pero la amenaza de parálisis o incluso de muerte impidió que el médico realizara el procedimiento.

        Así, el chico creció escondido en su casa de Rosolini.

        Su madre dedicó toda su vida a cuidar de Francesco en esos primeros años de vida. Lo atendía todo el tiempo y no lo dejaba nunca solo. Sus hermanos, en tanto, se sentían opacados por la atención de la mujer con el chico de las tres piernas. El padre, en tanto, se pasaba la vida entre la pesca en el Mediterráneo y el bar del pueblo.

        En la localidad del sur de Italia, muy pocos vecinos habían logrado ver al chico. Sin embargo, ya le habían puesto apodos. Francesco se hizo conocido como “pequeño monstruo” en su ciudad natal. En consecuencia, la familia de Lentini lo envió a vivir con una tía para evitar una mayor desgracia. De esta manera, arrancaba la nueva vida del chico en Estados Unidos.

        – Rumbo a “hacer la América”

        El chico Lentini fue acompañado por su padre en el barco que lo llevaría a Estados Unidos. Fueron más de 2 meses en los que, el chico no salió de su camarote de tercera clase sin ventana y con escasa ventilación. Su padre le negaba el cariño y apenas le hablaba. Así, en ese mundo de adultos crueles y desalmados, Francesco comenzaba a hacerse fuerte.

        Ya en Nueva York, los Lentini se cruzaron en pleno puerto, apenas llegados a América, con Giuseppe Magnano, un productor de espectáculos que incluían mujeres barbudas u hombres de escasa altura, por ejemplo. Apenas, el nene se asomó a la nueva vida pública ya recibía una oferta laboral. Su padre abrió bien grandes los ojos a escuchar las cifras que se manejaban en ese mundo.

        Frank Lentini, el 'showman' con tres piernas

        El idioma en común alcanzó para que los dos adultos italianos se pusieran de acuerdo en pocos minutos.

        Magnano vio al nene y enseguida lo imaginó sobre el escenario de su espectáculo.

        Francesco, en tanto, volvería a sufrir los murmullos de horror y risas. Igual que lo había escuchado la primera vez cuando lo agarró la partera siciliana por primera vez.

        En esas jornadas de circo se haría duro para poder enfrentar las miradas.

        Así, en poco tiempo Lentini ya vivía con su tía en un suburbio de Brooklyn y todas las noches se presentaba en el espectáculo de variedades en Coney Island.

        En apenas un año, Frank fue catalogado como uno de los artistas más importantes del famoso circo Ringling Brothers.

        – El éxito de Lentini

        Casi siempre era el encargado de cerrar los shows y el locutor se esforzaba cada noche por encontrarle un nuevo apodo para alargar la espera y generar la expectativa del público. Así, fue señalado como “El siciliano de tres patas”, “El único jugador de fútbol del mundo con tres patas”, “La mayor maravilla médica de todos los tiempos” o, a veces, simplemente como “El gran Lentini”.

        Lentini aparecía en el escenario y miraba al público desafiante. De fondo, siempre algún borracho se burlaba de él. Tras unos minutos que dejaba ver su cuerpo, el joven realizaba hazañas con su tercera pierna como patear una pelota de fútbol, saltar una cuerda, patinar o andar en bicicleta.

        Además de su capacidad atlética, Lentini también era ingenioso y divertido. A lo largo de toda su carrera, dio entrevistas para promocionar su show freak, mientras usaba su miembro extra como bastón para apoyarse.

        Frank Lentini, el hombre que nació con tres piernas | Luz Noticias

        Francesco no se callaba nada a la hora de hablar con la prensa. Siempre el humor para reírse de si mismo y evitar las burlas. Un periodista le preguntó, por ejemplo, si era difícil comprar zapatos en un juego de tres. Lentini respondió que compró dos pares y le dio “el extra a un amigo con una sola pierna”.

        Tenía una habilidad especial para el autodesprecio encantador y era conocido por bromear diciendo que era el único hombre que no necesitaba una silla porque siempre podía confiar en su tercera pierna para apoyarse sobre ella.

        Durante el tiempo que viajó por los Estados Unidos, Lentini aprendió a hablar inglés y era conocido por su descarado orgullo por su deformidad. Así, hizo una fortuna como estrella de los circos freaks. Cuando este tipo de espectáculos decayeron, siguió ofreciendo sus habilidades en forma individual en presentaciones que atraían a miles de personas.

        – Los amores de Francesco

        A pesar de su carrera profesional poco convencional, Lentini pudo usar su carisma para cortejar a una joven actriz llamada Theresa Murray. Los dos se casaron en 1907 y tuvieron cuatro hijos; Josephine, Natale, Franceso Jr. y Giacomo. Todo el mundo sabía que Lentini tenía dos penes. Sin embargo, el artista freak siempre respondía con una broma sobre ese tema para salir airoso de la situación.

        Nunca lo usó en sus espectáculos. Sus rutinas estaban relacionadas más con las destrezas físicas que podía lograr pese a tener una tercera pierna. Lentini se sobrepuso a todo y caminaba, andaba en bicicleta y hasta podía jugar al fútbol. El tema de sus dos genitales completos rondaba en sus shows, pero él nunca se refería a ese tema.

        Tras casi 30 años casados, Lentini y Theresa se separaron en 1935. La mujer quedó a cargo de los chicos y Francesco inició un nuevo romance con Helen Shupe, una mujer que había conocido en uno de sus shows.

        La increíble vida del hombre que nació con 3 piernas y el secreto de su  cuerpo del que nunca quiso hablar Francesco Lentini ya había c... |  Instagram

        Pese a los pronósticos médicos que le daban pocos años de vida, Franceso murió de insuficiencia pulmonar a los 77 años en 1966.

        Para esa época todavía se mantenía vigente en los espectáculos de variedades.

        Siempre acompañado por Helen. Solían retirarse juntos y abrazados entre el público que le pedía un autógrafo.

        En las últimas entrevistas que dio, antes de su muerte, Francesco resume cómo intentó vivir y cómo se hizo fuerte, pese a su condición física.

        “Nunca me quejé. Creo que la vida es hermosa y disfruto vivirla”.

        Desde su último hogar en Florida con vista al mar y la compañía de Helen, uno de sus grandes amores, Francesco siempre recordaba los murmullos del público cuando subía al escenario.

        Solía reírse solo de esos momentos y de cómo había triunfado pese a la crueldad a la que había sido sometido.

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