Cuatro pistas sobre el romance entre la moda y la generación Z…

igluu.es(M.Sadoc) — Una pandemia, unas cuantas crisis económicas, crecer con toda la información del mundo a un par de clics y en un mundo en el que las distancias no existen porque se salvan con una pantalla… Con tantos cambios, lo raro sería que nuestro comportamiento fuera el mismo que hace cincuenta años.
La brecha generacional siempre ha existido, pero la sensación es que se agranda mientras el mundo gira cada vez más rápido. Escuchar qué preocupa e interesa a los jóvenes y que estos entiendan y se impliquen en las dinámicas que mueven la sociedad puede ser una forma de comenzar a acompasar el ritmo.
A medida que la Generación Z –formada por aquellas personas nacidas entre 1994 y 2010– crece y se incorpora al ciclo del consumo, las normas van cambiando.
Las investigaciones los dibujan como personas que tienen nuevos intereses, nuevas herramientas y, sobre todo, muchas ganas de romper con lo establecido: son conscientes de los desafíos globales que como sociedad afrontamos y no dudan en abanderar diferentes causas como la sostenibilidad, el feminismo o la libertad de que cada persona sea quien quiera ser y lo exprese de la manera que desee.
Una de las formas de canalizar esa expresión es, por supuesto, la moda. Nuestra imagen siempre ha sido una manera de exteriorizar nuestro interior, de canalizar el cómo queremos que nos vean los demás y qué valores pueden asociar con nosotros. Y, en el caso de los más jóvenes, no iba a ser diferente.
Así lo analizan en La Generación Z y la moda: la relación entre los jóvenes españoles y la moda en un mundo fisital,un estudio elaborado por Mazinn y Zetalab que se centra en cómo los zeta intentan transmitir gracias a la ropa una nueva forma de ver el mundo. O cómo, al menos, comienzan a hacerlo. Y hoy queremos resumírtelo en unas cuantas claves.

– Pista uno: El gran escaparate (y la tienda) de las redes
Más allá de los memes, del doomscrolling y de la posibilidad de contactar y ligar con otras personas, las redes sociales son una ventana al mundo exterior.
También, una forma de comunicación que ha resignificado el papel de los medios tradicionales: ahora podemos saber lo que sucede en la otra punta del mundo gracias al contenido que generan millones de usuarios de Instagram o TikTok y, por supuesto, también podemos conocer las tendencias gracias a ellos sin necesitar la prescripción o los consejos de las revistas.
Según el estudio de Mazinn y Zetalab, el 66% de los zetas guarda contenido de TikTok con tips o consejos sobre moda y el 63% usa esta plataforma como fuente de inspiración, siguiendo a influencers de moda o lifestyle. Así, gracias a las redes se consume contenido, pero también otras cosas.
Los bazares de las revistas de moda se han transformado en stories de perfiles como los de Chiara Ferragni (@chiaraferragni) o Sara Baceiredo (@sarabace), haciendo que la publicidad más efectiva para las nuevas generaciones se haya alejado, desde hace años, de la televisión o la prensa.

Así, las principales pasarelas ahora son en streaming y basta con tocar la pantalla del móvil para hacer un pedido y recibirlo en casa en apenas un par de días.
Teniendo acceso a absolutamente todo a golpe de click, para las nuevas generaciones el valor añadido está en la creación de un buen contenido: si este es auténtico, transparente y coherente con los valores que transmite quien lo crea, es mucho más efectivo que empapelar el centro de Madrid.
– Pista dos: Gender fluid o la ruptura total con las etiquetas
Decir que una camiseta es de chico o de chica es un poco boomer… Para los zeta ya no hay normas ni etiquetas: ponte lo que quieras y como quieras. Sabedores de ello, hace años que las marcas apuestan por las colecciones gender fluid, que no diferencian entre lo masculino o lo femenino. Por ejemplo, Zara ya lo hizo en 2016 con una primera colección genderless.
Lejos de cerrarse a lo que hace años se consideraba «socialmente aceptable», para los más jóvenes la ropa ya no tiene género. Hoy, lo oversized también es femenino y los chicos lucen abdominales con crop top. Sus ídolos tampoco entienden de roles y estereotipos: que Bad Bunny se pinte las uñas o Harry Styles se ponga falda ya no es algo tan fuera de lo normal como piensa tu cuñado.
Además, en paralelo a estas tendencias, también cuestionan los cánones de belleza y los hábitos poco saludables que en muchas ocasiones se promueven a través de las redes sociales e incluso los medios de comunicación. Lo normativo ya no está de moda, y los influencers y tendenciaslo reflejan.
Prueba de todo ello fueron los outfits de la Met Gala 2022, en la que personalidades como Christine Baranski, Melissa King o Janicza Bravo apostaron por el esmoquin, mientras que Bad Bunny o Jordan Roth se decantaron por vestidos.
En resumen, los zeta defienden que un outfit vale más que mil palabras y si lo que vistes no es coherente con tus valores, no eres tan trendy.
Prueba de ello es el movimiento fur free, que dice ‘no’ al uso de pieles y al que ya se han unido algunas de las marcas de lujo más icónicas del sector como Gucci, Burberry, Versace, Armani o Prada, impulsadas por la negativa de la opinión pública ante este tipo de producción.
Según las estadísticas de Euromonitor International, todo apunta a que esta tendencia continuará creciendo: solo en 2020 la producción global de pieles y productos hechos con ellas cayó en un 13,3 por ciento.
– Pista tres: Nos pasamos al pre-loved
La moda de segunda mano es otra de las apuestas clave de la generación Z. ¿Las razones? Es accesible, económica, sostenible y, si sabes buscar, una auténtica mina de oro para vestir con personalidad sin gastar demasiado dinero.
Plataformas como Vinted o Wallapop nos permiten dar una segunda oportunidad a prendas que todavía tienen muchas historias que contar. También hacen posible que otros sigan disfrutando de aquello que nosotros, por un motivo u otro, hace tiempo que descartamos.
Las aplicaciones de productos de segunda mano albergan auténticos tesoros y los zeta han logrado poner al algoritmo a su favor para encontrarlos. De hecho, según el estudio de Mazinn y Zetalab, más allá de una plataforma de compra-venta de moda y accesorios, Vinted, que ya cuenta con 6 millones de usuarios en España, se ha convertido «en un canal de entretenimiento digital» para las nuevas generaciones.
El auge de la economía circular en un entorno tan contaminante como la moda –responsable de más de un 10% de las emisiones a nivel mundial– nos hace tener la esperanza de un cambio de paradigma hacia la dirección más consciente. Eso sí, independientemente de que sea un artículo de primera, segunda o tercera mano, no es recomendable ni sostenible consumir de forma compulsiva.

– Pista cuatro: pienso… pero luego no actúo
La última pista es quizá la más crítica de todas. Al igual que ha sucedido con otras generaciones, el dilema siempre ha estado ahí y, ahora, sobre los zeta encontramos uno muy evidente: la brecha entre lo que piensan y lo que hacen.
Dicho de otra forma, a pesar de estar concienciados a nivel social y medioambiental, la Generación Z también es presa de la velocidad de las tendencias y consume de forma constante para intentar seguirles el ritmo. Si todo va más rápido, la moda también… pero el planeta no puede permitirse vivir en modo sprint.
La actividad de la industria de producción textil generará 1.588 megatoneladas de CO2 en 2023 si no se toman medidas, según estima Statista (2022). Este dato supondría un incremento del 50% en comparación con las emisiones de 2019, y sitúa a la industria de la moda en el ranking de industrias más contaminantes del mundo según la ONU: el 8% de los gases de efecto invernadero son responsabilidad del sector.
Las nuevas generaciones avanzan a pasos agigantados, son conscientes del problema y ya están exigiendo cambios a las organizaciones. De hecho, según el informe ZShot de sostenibilidad elaborado por Mazinn y Marcas con Valores en 2021, el 63% de los Z valoran de forma positiva que las marcas tengan valores más allá del producto y del precio. ¿El próximo paso? Lograr que todo esto se traduzca en decisiones de compra o de no compra. Ese es el camino.
nuestras charlas nocturnas.
De Howard el pato a Simba: las escenas de sexo más extrañas de Hollywood …
Esquire(J.Coscaron) — Si contamos las experiencias personales, la escena de sexo más incómoda que seguramente hayas visto nunca fue cualquiera que hayas visto en el cine o la televisión junto a tu madre o tu suegra (aquí tienes una guía para que no te vuelva a pasar).
En nuestro caso fue Salsa rosa, con Juanjo Puigcorbé y Maribel Verdú, pero ya volveremos a ella, a Maribel, más adelante.
Está claro que en la historia del séptimo arte hay muchas escenas de sexo en las películas que son de lo más extraño, independientemente de la edad que tengas o del miembro de la familia con el que las veas.
Extrañas, pero intrigantes de un modo que se te queda grabado en el cerebro por mucho tiempo que pase y por muchas películas que sigas viendo.
Porque en algún momento de los últimos 20 años, Hollywood perdió el interés en las escenas de sexo. Quizá solo sea impresión nuestra o quizás coincidas con nosotros en esta apreciación.
Las secuencias de dos rombos, un elemento fijo de la experiencia cinematográfica durante gran parte de los años 70 y 80, cuando se rompieron muchos tabúes, y sobre todo en los 90, cuando llegó el auge de los thrillers eróticos, son cada vez más difíciles de encontrar.
¿Es por la moda de las castas superproducciones de superhéroes para todos los públicos o por la (alarmante) disponibilidad de pornografía en Internet? Sea por la razón que sea, es difícil defender que vivimos un momento de abundante pasión cinematográfica.
Lejos quedaron ya aquellas escenas de sexo de cine que afectaron a tu adolescencia. También, como en Anticristo o Shortbus, son difíciles de imaginar ahora las mejores de sexo no simulado de la historia de Hollywood. Ahora apenas nos queda conformarnos con las escenas de sexo de series y películas de Netflix que son mucho mejores que el porno y siéntete libre de pulsar en ese último link si no nos crees.
Por eso nos parece importante celebrar algunas de las escenas de sexo más extravagantes, originales, impactantes y sí, en algunos casos hasta incómodas, que nos ha regalado la gran pantalla.
La lista que estás a punto de leer no es exhaustiva (¿cómo podría serlo con un tema tan amplio?), pero comprende gran parte de los momentos que se han quedado grabados en nuestra memoria mucho después de que se enciendan las luces y salgamos de la sala de cine pisando sobre los restos de palomitas en el suelo.
Obviamente todo es bastante NSFW a partir de ahora, así que busca un lugar discreto para disfrutar de este artículo como se merece.
1 – Fue la mano de Dios (2021)

Ingredientes para una escena de sexo extraño a la italiana: un murciélago, un cepillo y una septuagenaria con clase que quiere enseñar al protagonista de 17 años un par de cosas sobre cómo complacer a una mujer.
Fue la mano de Dios, la aclamada historia semiautobiográfica del maestro Sorrentino, sigue a un artista en ciernes durante un periodo tragicómico de su juventud.
En un momento dado, su vecina del piso de arriba le pide que recoja un murciélago que ha entrado volando en su apartamento eróticamente iluminado.
Vestida con un camisón, le invita a entrar en su dormitorio y le guía en los encuentros en la tercera edad, como cantaba Siniestro total.
2 – La bestia (1975)

El espinoso tema de las relaciones entre humanos y animales se ha tratado en varias películas, como en Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar de Woody Allen con una oveja o Max mon amour, con un chimpancé. Sí, también con un pato, como veremos después.
Pero la representación más escandalosa es la de La bestia, del rey del arte erótico Walerian Borowczyk.
En esta cinta, una joven americana hereda una fortuna a condición de casarse con un extraño aristócrata y criador de caballos francés cuyos antepasados tuvieron una singular relación con una enorme bestia priápica que vive en el bosque.
Las necesidades sexuales de esta criatura pronto se hacen terriblemente evidentes…
3 – Y tu mamá también (2001)

Una escena de sexo genuinamente caótica, romántica y cómica protagonizada por nuestra bellísima y sensual Maribel Verdú y dos jóvenes enamorados de ella, Tenoch y Julio, interpretados por Diego Luna y Gael García Bernal, con los que emprende un viaje por carretera.
Ella se acuesta con los dos en un intento de aliviar el ambiente hormonal de tensión y competición, haciendo las delicias de todos los chavales que han tecleado alguna vez MILF en una pagina de porno en Internet.
Pero en la escena culminante, cuando los tres se reúnen para hacer un trío en la habitación de un motel, ella se escabulle, dejando a los dos chicos besándose apasionadamente y regalándonos un inesperado final amoroso.
4 – El Rey León (1994)

Disney no es especialmente conocida por su erotismo, pero un momento de este clásico animado aludía claramente a la vida sexual del protagonista, Simba.
Tras ser engañado y convertido en huérfano por las artimañas de su malvado tío Scar, el leoncito escapa al exilio, donde se convierte en león y se reencuentra con su amiga de la infancia, Nala, que ahora es una atractiva leona.
Se enamoran y retozan al ritmo de la canción Can you feel the love tonight… y no nos digas que estamos solos en esto o nos mandarán de nuevo a terapia.
5 – Demolition Man (1993)

Aunque ya sepas que su debut en el cine fue en el ocio para adultos, la mera idea de ver a Sylvester Stallone participando en un acto sexual nos resulta difícil de imaginar.
Hay algo intrínsecamente poco erótico en la icónica estrella de acción.
Tal vez sea porque muchos de nosotros todavía relacionamos las películas de Stallone con verlas junto a nuestros padres en el sofá. Pero en Demolition Man, nos enfrentamos al concepto de Stallone como ser sexual.
Cuando el policía del futuro John Spartan es descongelado tras décadas de criogenización, el mundo es muy diferente: Taco Bell es la única comida, el papel higiénico ha sido sustituido por tres conchas marinas y el sexo ya no es lo que era, como lo demuestra su inquietante encuentro en realidad virtual con Sandra Bullock…
6 – Moonraker (1979)

En uno de sus papeles más recordados como 007, Roger Moore regresó triunfante a la Tierra tras salvar el planeta de los malvados planes intergalácticos de Hugo Drax, interpretado por Michael Lonsdale, y los peces gordos de los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos se enteraron de lo que ocurría en su nave espacial a través de una conexión de vídeo en directo, para descubrir a Bond practicando sexo en gravedad cero con la científica de la NASA Holly Goodhead, interpretada por Lois Chiles.
«Dios mío, ¿qué está haciendo Bond?», balbucea un diplomático. «Creo que está intentando la reentrada, señor», responde Q, en uno de los gags finales más celebrados de la historia del agente secreto.
7 – Equipo América: Policía Mundial (2004)

Esta es sin duda la que muchos consideran la mejor escena de sexo con marionetas de la historia o simplemente la mejor escena de sexo de la historia. Sea como sea, sin duda es una de las más explícitas. Y extrañas.
En esta película de los gamberros creadores de South Park, un sensible actor de Broadway es reclutado por el grupo de fuerzas especiales para infiltrarse en una célula criminal internacional utilizando sus poderes de empatía teatral.
Lisa es la bella psicóloga que diseña las sofisticadas estrategias antiterroristas del Team America. Los dos tienen sexo salvaje, en una escena que si la has visto, no habrás olvidado fácilmente.
8 – El resplandor (1980)

El paisaje infernal del icónico hotel Overlook, azotado por el viento y cubierto de nieve, probablemente no se preste exactamente a escenas de sexo, pero no sería una adaptación de Stephen King de los 70/80 sin algún inquietante componente psico-sexual.
Mientras la Wendy de Shelley Duvall recorre los largos pasillos del hotel donde se desarrolla El resplandor con un cuchillo en la mano, se cruza con un hombre que recibe una relación de otro hombre vestido con un traje de oso, en lo que sería el sueño de cualquier furry psicótico.
Los dos miran a Wendy y ella huye. Como todo lo relacionado con una de las obras maestras de Kubrick, el momento ha inspirado innumerables análisis e interpretaciones, pero, como imagen, por sí misma sigue conservando un poder misterioso y potente.
9 – La fiesta de las salchichas (2016)

Pocas risas más estruendosas se habrán escuchado en una sala de cine que durante la escena final de La fiesta de las salchichas.
Aunque había mucha tensión sexual entre varios de los personajes animados de la película, como Frank el Perrito Caliente (Seth Rogen), Brenda el Bollo (Kristen Wiig) y Teresa el Taco (Salma Hayek), lo que empieza como una salchicha introduciéndose en un bollo se convierte en una deliciosa y salvaje orgía de comida, que ríete tú de las orgías de Elvis y compañía en el Hollywood dorado…
10 – Howard: un nuevo héroe (1986)

La primera incursión de Marvel en el cine fue por todo lo alto, con uno de los mejores patos de ficción de todos los tiempos.
La primera película de su catálogo estuvo protagonizada por Howard el Pato nada menos. En ella, un sarcástico y plumífero humanoide es arrastrado por el tiempo y el espacio hasta la Tierra, donde debe salvarnos de una espantosa invasión alienígena con la ayuda de un científico empollón y una cantante de rock en apuros.
Hay muchas cosas locas en esta peli, pero sin duda sobresale la que puede ser una de las escenas eróticas más extrañas de la historia de Hollywood. ¡Por eso está en este artículo!
Puede que La forma del agua fuera poco convencional, pero al menos nadie intentó hacer nada raro con un pene en espiral, a diferencia del personaje de Lea Thompson, la adorable protagonista de Los líos de Caroline.
«Sex appeal: algunos tíos lo tienen y otros no», reflexiona Howard, al que se sexualiza durante toda la película. Ya en una de las primeras escenas, incluso se desnuda y hojea literatura caliente sobre patas con una sola mano…
nuestras charlas nocturnas.
Historia de Instagram, el pequeño experimento que se transformó en una marca de 1000 millones …

Instagram es una aplicación móvil que permite a los usuarios subir contenido y compartir sus vidas a través de fotos y videos. En muchos aspectos, la plataforma de intercambio de fotos de Instagram ha sido única desde el principio, quizás por eso se ha vuelto tan popular.
Una vez que un usuario toma una foto, él o ella pueden elegir un filtro para personalizar la imagen y capturar el momento perfectamente.
El propósito de los filtros es transformar una foto móvil aficionada o mediocre en una imagen artística y de aspecto profesional y, aunque realmente no siempre se logra ese cometido, el hecho de poder editar las fotos justo antes de publicarlas y con opciones muy sencillas e intuitivas, fue en parte el secreto del éxito de esta plataforma.
Ahora, quizás el mayor valor de Instagram sea la posibilidad de plasmar momentos en tiempo real, es algo así como el “momento Kodak” pero aún más instantáneo pues no hacía falta revelar la foto para que otros pudieran verla, de manera que el factor “tiempo real” jugó mucho a su favor.
Esto le confirió humanidad y realismo a la red social en sus primeros años; era lo que la gente estaba buscando… ¿Pero cómo nació esta idea? Lee más adelante para enterarte:
– Historia y evolución de la aplicación
La tecnología para Instagram empezó a desarrollarse en la ciudad de San Francisco, cuando los programadores de carrera Kevin Systrom y Mike Krieger eligieron enfocar su proyecto Burbn, de check-in HTML5 (lenguaje web básico) con múltiples funciones, en la fotografía móvil.
Burbn se hizo demasiado similar a Foursquare (un servicio basado en localización web aplicada a las redes sociales), y ambos se dieron cuenta de que habían ido demasiado lejos.
Burbn fue entonces pivotado para centrarse más en compartir fotos y fue así como nació Instagram, nombre que se trata de un “portmanteau” (juego de palabras) entre los términos “cámara instantánea” y “telegrama”.

Estamos hablando del año 2009; para entonces, el concepto no parecía tan novedoso pues la compartición de fotos era un elemento clave en todas las redes sociales, que ya estaban empezando a dominar la actividad en internet y estaban encabezadas por un servicio tan “completo” como lo era Facebook.
Pero Instagram tenía algo que Facebook, MySpace, Twitter o Hi5 no tenían y era esa conexión instantánea entre la cámara del teléfono y el medio de difusión.
Era como tener una cámara Polaroid más barata con un Photoshop elemental integrado…La idea era suculenta y claro que atraería muchísimos inversores.
El 5 de marzo de 2010, Systrom cerró una ronda de financiación de 500.000 dólares con Baseline Ventures y Andreessen Horowitz mientras trabajaba en la plataforma (aunque en ese momento todavía no se llamaba Instagram, pues ese nombre surgió prácticamente justo antes de su lanzamiento).
Con ese dinero, se pudo contratar a más personal: Josh Riedel se unió a la compañía en octubre como community manager, Shayne Sweeney se unió en noviembre como ingeniero en sistemas, y Jessica Zollman se unió como community evangelist en agosto de 2011.

El caso de Jessica Zollman es muy especial, pues fue la protagonista de una operación de marketing que ayudó muchísimo a Instagram al principio. Ella, una fotógrafa, era la encargada de captar a otros fotógrafos para que abrieran cuentas y colgaran su material, material que sabían atraería a mucha gente, sobre todo el hecho de que podrían replicarlo con los filtros.
Ella reclutó a un montón de fotógrafos que ahora son estrellas de la plataforma y que ayudaron en su momento a promocionarla entre el público en general porque a ellos también les interesaba que la gente viera lo que hacían.
Kevin publicó la primera foto de Instagram, en la cuenta personal que creó para iniciar las prácticas de la plataforma, el 16 de julio de 2010. La imagen muestra a un perro tomado desde una perspectiva superior y mejorada con un filtro X-PRO2; el pie de foto, que fue escrito por su novia, dice que la foto fue tomada en México.
Instagram era muy primitiva en aquel entonces y poco a poco se le fueron añadiendo características como hashtags, filtros nuevos, opciones de video, etc.

El 6 de octubre de 2010, Instagram lanzó su aplicación oficial para el sistema iOS mientras que, para el sistema Android, se lanzó el 3 de abril de 2012; sólo ese día tuvo más de un millón de descargas.
– Actualizaciones
Instagram se ha convertido en una red social casi tan completa como otras en cuanto a mecanismos de interacción se refieren, además de su concepto original sobre la captación de momentos de forma instantánea, pero, evidentemente no siempre ha sido cómo lo es ahora. Veamos a continuación cómo ha sido la evolución de sus actualizaciones:
La aplicación oficial de Instagram se lanzó el 6 de octubre de 2010, para el sistema iOS y el 3 de abril de 2012, se lanzó para Android. En el caso de este día en particular, en un par de horas tuvo más de un millón de descargas.
En noviembre de 2012, Instagram lanzó perfiles de sitios web en el dominio instagram.com, permitiendo a cualquiera ver los feeds de los usuarios desde sus PCs. Sin embargo, la interfaz del sitio estaba limitada en funcionalidad, con omisiones notables, incluyendo la falta de una barra de búsqueda, un feed de noticias o la imposibilidad de subir fotos. Esta web tuvo mejoras en 2013 y 2015 con los cambios en la interfaz gráfica, pero aún sigue teniendo limitaciones con respecto a la aplicación móvil.
A finales de 2013, agregó el servicio privado de chat para que los seguidores pudiesen comunicarse entre sí. Antes de esto, el único medio de comunicación a través de Instagram era completamente público, a través de “likes” y comentarios.
La aplicación de Instagram para Android recibió una actualización exclusiva en marzo de 2014: redujo el peso de descarga a la mitad y agregó mejoras significativas en el rendimiento y la capacidad de respuesta en una amplia variedad de dispositivos, esto debido a que el poder de Android para procesar gráficos siempre ha sido más deficiente que el de iOS, sobre todo en equipos que no se venden en Estados Unidos.
Desde el lanzamiento de la aplicación, Instagram había utilizado la tecnología de API Foursquare para el etiquetado de ubicación y nombres, pero en marzo de 2014, Instagram comenzó a usar Facebook Places.
En junio de 2016, Instagram pasó de un feed de noticias estrictamente cronológico a un nuevo feed basado en algoritmos de preferencia. El cambio recibió protestas generalizadas, pero los ejecutivos de Instagram afirmaron que la función ayudaría a los usuarios a descubrir cosas que de otra manera no verían; afirmaron que “podrían sorprenderse al saber que la gente se pierde en promedio el 70% de sus feeds. A medida que Instagram ha crecido, se ha vuelto más difícil mantenerse al día con todas las fotos y videos que comparten las personas, lo que significa que a menudo no ves los mensajes que más te importan”.
También en el 2016 se integraron a la plataforma las famosas «historias». Este concepto no era novedoso, era de hecho algo propio de Snapchat que, al incluirse a Instagram, terminaría terminando de hundir a la primera. En las historias que tienen duración de 24 horas, puedes agregar filtros divertidos, música, stickers, GIFS, encuestas, preguntas y un sinfín de funciones que fascinaron a los usuarios. ¿Y qué tanto les gustó? Solo diremos que al salir al aire esta opción, el tiempo que los usuarios pasan en Instagram ascendió de 24 minutos a 58 minutos diariamente.
En abril de 2017, agregó un modo sin conexión exclusivo para Android, en el que el contenido previamente cargado en el feed de noticias estaría disponible sin conexión a Internet, y los usuarios podrían comentar, guardar medios y dejar de seguir a otros usuarios, y estas acciones se harían efectivas una vez que volviera la señal de internet.
En el primer trimestre del 2020 se agregó el formato «reels», lo que sería la competencia directa de Tik Tok. Esta nueva opción que ofrece Instagram le permite a los usuarios crear micro vídeos bonitos y llamativos con opciones súper sencillas e intuitivas. Los reels se han convertido en poco tiempo en la herramienta favorita sobre todo de los influencers y bloggers.
Durante el Nokia World 2013 celebrado en Abu Dhabi, Systrom confirmó el lanzamiento de Instagram para Windows Phone. La aplicación se lanzó como una versión beta el 21 de noviembre de 2013 sin la capacidad de grabar y subir videos, aunque un vocero de Instagram declaró: “No la hemos terminado y nuestro equipo la continuará desarrollando para seguir liberando funciones y ofreciendo el mejor Instagram posible”.
A partir de 2016, la aplicación para Windows se fue pareciendo cada vez más a la de Android y iOS; sin embargo, el fracaso del sistema operativo hizo que los esfuerzos de Instagram por mejorar en este aspecto fueran cada vez menos rentables.

– Financiamiento
Normalmente, cuando un capitalista de riesgo va a poner dinero en una startup, no lo hace para obtener beneficios de inmediato, pues puede estar consciente de que incluso podrán pasar hasta 10 años hasta que pueda recuperar toda su inversión (si después de ese tiempo no la ha recuperado, se puede decir que ha tenido una inversión fallida).
Un capitalista de riesgo se fija en las perspectivas de futuro pero, sobre todo, en la cantidad de personas que conocen el producto y, para 2011, Instagram ya se estaba convirtiendo en una sensación en los Estados Unidos; era natural que entonces pudiera conseguir mucho dinero en sus dos únicas rondas de financiamiento. Veamos cómo fueron:
En febrero de 2011, se informó que Instagram había recaudado siete millones de dólares en fondos en una primera ronda de financiamiento que incluyó a los inversionistas Benchmark Capital, Jack Dorsey, Chris Sacca y Adam D’Angelo. El acuerdo valoró a la empresa en alrededor de veinte millones de dólares
En marzo de 2012, The Wall Street Journal informó que Instagram estaba planteando una nueva ronda de financiamiento que valoraría a la compañía en alrededor de 500 millones de dólares, un salto astronómico en tan poco tiempo. Estos detalles se confirmaron en abril de ese año, cuando dicha ronda ya se había llevado a cabo y de la cual Instagram sacó unos 50 millones de dólares.
Para algunos resultaría muy extraño que un servicio gratuito como éste haya obtenido tanto capital de riesgo en sus primeros dos años de funcionamiento, siendo además sus creadores personas poco influyentes en el ámbito de la inversión (a diferencia de lo que pudo haber sido en su momento un Elon Musk). Lo natural es que, aunque se presente a los inversionistas un plan de rentabilización a futuro, un servicio gratuito es menos atractivo que un servicio de ventas o por suscripción.
En este caso, Instagram nació justo en el corazón del boom de las redes sociales y eso jugó un papel crucial para captar personas que convirtieron a esta red social en algo super masivo. Que tanta gente te conozca te da un vasto potencial de ventas aunque tu servicio no cueste ni un centavo, y ya entonces, con la entrada de Sheryl Sandberg a Facebook se planteó por primera vez la posibilidad real de que las redes sociales utilizaran mecanismos publicitarios para generar dividendos.

– Facebook: el nuevo amo y señor
En la búsqueda de más poder en el ámbito de las redes sociales, Facebook le hizo a Instagram una oferta que no pudo rechazar: 1000 millones de dólares en efectivo y acciones, con el derecho a mantener cierta independencia administrativa, a cambio de la propiedad total de la empresa.
Recordemos que en aquel momento, el valor de mercado de Instagram superaba a duras penas los 500 millones de dólares y en un contexto así, 1000 millones es el paraíso.
El 22 de agosto de 2012, la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos cerró su investigación antitrust (un proceso habitual en operaciones grandes como ésta) y, no hallando ninguna irregularidad en el proceso, permitió que el acuerdo prosiguiera y fue así como el 6 de septiembre de 2012, Instagram comenzó a formar parte de Facebook Inc. De acuerdo con la revista Wired, el acuerdo compensó a Kevin Systrom con cuatrocientos millones de dólares.

Esta operación no estuvo exenta de críticas, pues si bien el gobierno no había hallado aparentemente ninguna irregularidad en el proceso, era notable su sobreprecio y la arbitrariedad de la oferta; pudiésemos comparar esto con transacciones similares como la compra de Flickr por parte de Yahoo!
En 2005. Además, también fue muy criticado el hecho de que Facebook no ha permitido la autonomía administrativa que prometió a Instagram, cosa que se puede ver en las actualizaciones que dieron posteriormente a la compra; aunque ni Systrom ni ninguno de los otros ejecutivos parece que se ha quejado al respecto.
– Logo y otros diseños
El 11 de mayo de 2016, Instagram renovó su diseño, agregando un tema en blanco y negro para la aplicación y un icono más abstracto, “moderno” y colorido. Los rumores de un rediseño comenzaron a circular en abril de ese año, cuando la revista The Verge publicó una captura de pantalla de un pronosticador.
Un vocero de Instagram simplemente dijo a la publicación que eso era “sólo una prueba de diseño”. Sin embargo, no se trataba de una prueba; la imagen salió…

Y sí, lo sabemos, muchos odiaron el nuevo logotipo de Instagram. Adweek lo llamó “una parodia”, la revista GQ lo llamó “un cambio que nadie quería”. Pero esto no fue sólo un capricho. Llevó al equipo de Instagram nueve meses para perfeccionar y tomó sólo cinco minutos para que la gente lo destruyera. Pero comencemos por el principio:
Kevin Systrom, fue responsable del diseño más temprano, una cámara Polaroid, antes de que fuera rediseñado por Cole Rise. A Systrom le gustó este diseño que Cole había hecho sobre la base de una cámara Bell & Howell de 1940, el cual estuvo totalmente listo después de seis meses de refinamiento.

Basado en los logos, es dolorosamente obvio que el ecosistema de Instagram era un poco inconexo. Un buen icono esqueumórfico (cuando las herramientas en un nuevo medio se diseñan de manera que incorporen algunas de las características de las versiones anteriores) contra otros tres iconos planos que representaban a las tres aplicaciones adaptables a Instagram: Hyperlapse, Layout y Boomerang.
La más reciente actualización del logo los reúne y presenta un frente fuerte que podría influir en los usuarios para que descarguen estas cuatro aplicaciones y las utilicen de forma intercambiable como otros hacen con Adobe o Microsoft Office.

En un post, Ian Spalter, el jefe de diseño de Instagram, se esforzó en explicar el razonamiento lógico detrás del cambio y explicó que el arcoiris, el visor y la lente eran los elementos visuales más fuertes.
El equipo mantuvo estos elementos mientras intentaba inventar algo flexible y escalable, cuyo resultado es lo que tenemos ahora. Ah, y también, todo en la aplicación es ahora blanco y negro, para que las imágenes se destaquen.
Adicionalmente, Instagram ha tenido una wordmark, es decir, un logo hecho por la palabra «Instagram» que también ha venido evolucionando con los diferentes cambios de imagen.
Esta wordmark no se utiliza para mercadeo, sólo para la interfaz, aunque algunas veces se le suele ver unida al logo principal.
Ahora, ¿podríamos decir que este logo rediseñado combina con la más reciente interfaz gráfica de la plataforma?
Pues no, por eso no lo podemos ver regularmente cuando estamos en ella, vemos es su versión en blanco y negro.
Lo que nos lleva a otra pregunta: ¿Podríamos considerarlo un logo exitoso? […]
A nuestro entender, el nuevo logo cuenta con unos colores y simpleza que lo hacen ver moderno, actual, fue un cambio muy positivo, aunque al ser tan radical, llevó un tiempo la asimilación de sus usuarios. La tipografía también ha evolucionado adecuadamente, más simple y con letras más «simpáticas», manteniendo el lado manuscrito que le aporta humanidad.
Ahora bien, el estilo del símbolo y el de la tipografía no terminan de encajar, motivo por el cual probablemente lo usen por lo general de manera independiente. Digamos que dentro de la aplicación es el lado personal, el lado humano, íntimo de cada usuario, y en el lado externo, el icono de la app, el marketing, todo lo que busque atraer a nuevos usuarios, utiliza el otro símbolo, más sintético, colorido y moderno.
Una apuesta arriesgada, innovadora en el uso de la identidad de marca, que en principio parece irles bien, pero que consideramos más una especie de arraigo a lo anterior, de que no quisieron romper demasiado con sus orígenes, y que por ello buscaron el modo de mantener algo de esa primera esencia, a riesgo de partir de un modo peligroso su identidad de marca.
¿Quiénes utilizan Instagram y qué tipo de negocio puede aprovechar esta plataforma?
Para finales de 2017, Instagram anunciaba a través de un comunicado que habían alcanzado la asombrosa cifra de más de 800 millones de usuarios activos por mes y más de 500 millones activos por día. Cantidad que por supuesto ha incrementado enormemente desde entonces y que es situada en más de 1000 millones de usuarios activos acuerdo al portal web especializado en estadísticas, Statista.
Esto indica que esta plataforma cuenta con una de las tasas con más rápido crecimiento anual y, a diferencia de lo que muchos puedan pensar, la mayoría de sus usuarios (más del 80%) se encuentran fuera de los Estados Unidos.
Las estadísticas indican que los adolescentes y adultos jóvenes entre 18 y 29 años son los que más utilizan la plataforma (un 64%) en Estados Unidos, seguidos de un 40% por parte de adultos entre 30 y 49 años.
En cuanto al resto del mundo, el mayor uso lo obtienen los jóvenes entre 18 y 24 años (31%) seguido muy de cerca por adultos cuyas edades están comprendidas entre los 25 y 34 años (30%). Además, los usuarios que predominan en Instagram son mujeres con un 40%.
En todos los casos el público está mayormente compuesto por Millenials, la Generación Z (que la considera su red social favorita) y ya en el segundo puesto los pertenecientes a la Generación X.

– Algunos consejos para tus publicaciones en Instagram
- El conocimiento es poder: la base conceptual de Instagram se cimienta en el conocimiento y la educación. Cuanto más aprendemos, más sabemos. Seguramente no somos los únicos que nos hemos encontrado con algo que antes no conocíamos, simplemente desplazándonos a través de nuestros feeds de Instagram, y eso nos dice que darles a las personas cosas que les resulten nuevas es una idea que cala bastante.
- Inspirar nos garantiza el amor de terceros: Instagram siempre se esfuerza por mostrarte el contenido que parece que te gusta más, y no siempre acierte en su propósito, casi siempre lo hace y esto es con el fin de mantener siempre tu motivación en alto, que siempre estés feliz y explorando activamente. Por eso, la gente ama muchísimo esta plataforma, porque en cierta forma les supone una escapatoria a sus problemas. Además, la sensación que tienes cuando alguien comenta que tu publicación o interactuó contigo de alguna u otra manera implica un momento de satisfacción que justifica el tiempo que gastas en Instagram. Te recuerda que dar se siente muy bien y que compartir lo que te apasiona también es importante.
- Todo lo que necesitas está allí: Estamos seguros de que no somos los únicos en notar que cuando necesitamos un consejo, un empujón en la dirección correcta, algo de inspiración o simplemente para que nos recuerden que no estamos solos, Instagram nos lo pone todo a la mano. El suministro de noticias tiene una capacidad mágica para producir aquella frase que necesitas o aquella imagen que repondrá tu ánimo, exactamente en el momento correcto. Tal vez es porque seguimos a personas en situaciones similares a nosotros, o personas de las cuales buscamos inspiración. De cualquier forma, es un agradable recordatorio de que si te preocupas lo suficiente, algo te mostrará el camino y siempre funcionará al final.
- Lo “armado” vende: Algo que es importante recordar es que cuando uno se desplaza por los feeds de Instagram estos no muestran una verdadera representación de la vida de la gente, sino sus momentos más destacados o construcciones ficticias de esos momentos. Nadie va a publicar voluntariamente fotos que piense que pueda perjudicarle, por eso la gente se esmera siempre en salir “armada”, es decir, bonita y feliz (aunque no siempre lo logren). Este postureo es un código que Instagram promovió desde un principio con sus famosos filtros, pues le proporcionaba a los momentos algo de fantasía que los hacía más especiales.
- Lo “bello” (estandarizadamente hablado) es lo seguro: Particularmente para las chicas, desplazarse a través de su feed de Instagram a menudo significa un flujo interminable de mujeres hermosas. Personas modelando ropa, en destinos tropicales paradisíacos, modelos de fitness o simplemente mujeres publicando sus magníficos selfies (la mayoría de seguidoras de Kim Kardashian son mujeres). Lo que esto quiere decir es que los cánones comunes lo son todo en Instagram y la estética lograda se premia, algo que debemos tener en presente para lo que sea que estamos vendiendo: que se vea bien.
- Haz uso del storytelling: Este es el método de venta más eficaz para lograr crear una comunidad fiel en Instagram. Lo cierto es que no importa qué tan bueno sea el producto o servicio que ofreces, si no logras cautivar a tu target group y hacer que se sientan identificados con tu marca, no lograrás que se queden a tu lado.
Tener una cuenta en Instagram es ahora más que un lujo, algo eventualmente necesario para aquellos que quieren darse a conocer, para aquellos que tienen una marca personal o comercial.
Eludir Instagram es negarse a estar en un vasto mundo de potenciales clientes que están todo el tiempo interactuando y buscando cosas nuevas, por eso es tan interesante. ¿Pero qué opinas tú sobre esta red social, piensas que puede ser prescindible?
nuestras charlas nocturnas.
Pócima medieval efectiva contra bacterias en el laboratorio …
marcianosmx.com(Hery) — La medicina libra una batalla constante con las bacterias a medida que nuevas cepas adquieren resistencia a los antibióticos contemporáneos. Actualmente, es uno de los problemas de salud pública más graves que enfrentan los humanos.
Por eso resulta tan sorprendente que una receta bactericida empleada hace cientos de años, en la Edad Media, resulte clave para que salgamos bien librados de esta situación.
En Inglaterra, un grupo de especialistas en áreas que van desde la microbiología hasta el análisis de textos antiguos, puso a prueba una combinación de sustancias descritas en un libro de pociones que data del siglo X. Y los resultados se mostraron prometedores en el combate al Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA).
Algunas estimaciones señalan que, hasta el año 2050, 10 millones de personas morirán cada año infectadas por microorganismos resistentes a los antibióticos conocidos. Por eso, cualquier ayuda es vital.
Fármaco milenario.
La pócima en cuestión se utilizó en el pasado para tratar el orzuelo o perrilla, una leve infección bacteriana en el borde del párpado. Los ingredientes y el método de preparación se describen en el manuscrito anglosajón Medicinale Anglicum, también conocido como “libro de cura de Bald” en referencia al autor del que sólo se conoce el nombre. Este manuscrito es uno de los compendios más famosos de medicina medieval.
La preparación requiere de ajo, cebolla o puerros (en el inglés arcaico se empleaba la misma palabra para ambos productos), vino y bilis de vaca. El manuscrito señala que la preparación debe hacerse nueve noches antes de la aplicación y la mezcla debe almacenarse a temperatura media.
Para los estándares médicos actuales, esta lista de ingredientes parece una broma. Sobre todo, si tomamos en cuenta que la expectativa de vida en esa época no era precisamente alta como para justificar la efectividad de los farmacéuticos anglosajones. Sin embargo, esta poción, a diferencia de otros remedios compilados en el manuscrito, presenta un notable efecto antiséptico en condiciones de laboratorio.
Curando con medicina de la Edad Media.
La historia de estos experimentos inició en 2015, cuando otro estudio del mismo equipo demostró que la receta resultaba efectiva en el combate al MRSA.
La efectividad de la sustancia se observó tanto en placas de Petri con microorganismos cultivados junto a células humanas, como en ratones infectados que sanaron al poco tiempo de recibir la sustancia.
En un nuevo artículo publicado en Science Advances, los científicos demostraron que la pócima también es efectiva en el combate a otros cinco tipos de bacterias que poseen cepas resistentes a los antibióticos comunes: Stenotrophomonas maltophilia, Acinetobacter baumannii, Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes y Staphylococcus epidermidis.
La prueba requirió que los investigadores fabricaran varios lotes de la poción en el laboratorio. Las preparaciones contenían cebolla o puerros, para despejar la duda de una vez por todas.
Biopelículas.
Las bacterias antes mencionadas tienen la peculiaridad de organizarse en biopelículas. También denominado biofilm, no es otra cosa que comunidades con cientos de miles de microorganismos desarrollándose en superficies húmedas, desde un inodoro hasta la mucosa humana.
En estas biopelículas, las bacterias están recubiertas por sustancias que producen ellas mismas y las protegen del ambiente circundante adverso, como los antibióticos.
La poción descrita en Medicinale Anglicum resulta efectiva por su capacidad para desintegrar esta biopelícula, aunque los investigadores desconocen el proceso químico que produce esta magia medieval. Los ingredientes ya se probaron por separado, y no resultan eficaces. Algo en esa mezcla potencializa el efecto de todas alguna de las partes.
Durante las pruebas, los investigadores aplicaron la sustancia en biopelículas formadas sobre muestras de tejido humano. Es importante recordar que se trata de pruebas preliminares, pues cuando se experimenta con ratones humanos la práctica adquiere múltiples grados de complejidad. Entonces, no deberías reproducir esta receta en casa para tratar alguna infección. Lo mejor que puedes hacer es acudir al médico.
Especificaciones.
El equipo encontró los resultados más prometedores en infecciones bacterianas y heridas en pies y piernas de personas con diabetes. A menudo, estos casos se vuelven tan difíciles de tratar que terminan con la amputación del miembro para evitar que las bacterias afecten al resto del cuerpo.
“Como la mezcla no produjo mayor daño a las células humanas en laboratorio, es posible desarrollar un tratamiento bactericida seguro y eficaz a partir de eso”, señaló Freya Harrison, la principal autora del estudio. “La mayoría de los antibióticos empleados en la actualidad se derivan de compuestos naturales, pero nuestro trabajo destaca la necesidad de explorar no sólo compuestos individuales, sino la mezcla de productos naturales para el tratamiento de infecciones por biopelículas”.
Antes de terminar el artículo, lo volvemos a repetir: los experimentos se hicieron en ratones de laboratorio y no en humanos. Los investigadores creen que, si esta receta es eficaz para los humanos, debería actuar sólo en casos específicos. En otras palabras, no quieras curarte con un té de ajo y cebolla en casa. Mejor busca ayuda profesional.
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¿Volveremos a ver un cielo con estrellas? …

igluu.es(P.Paz) — La constelación de Orión, cuyo nombre proviene de la mitología griega, es una de las más populares y fáciles de reconocer en el cielo nocturno. Según apuntan los estudios, el conocido como cinturón de Orión posee unas de las estrellas más brillantes del universo nocturno.
Pero, como apunta un estudio de la revista Science, la contaminación lumínica del mundo está ahogando a esta y a otras constelaciones: hoy vemos menos de la mitad de las estrellas que veíamos hace 18 años.
El desaparecido brillo del cielo nocturno es el síntoma perceptible de la contaminación lumínica, un problema que causa graves efectos en el medio ambiente y en nuestra salud. Es este resplandor de luz al que se refieren los investigadores el responsable de la erosión de nuestra capacidad para ver las estrellas.
El atlas mundial del brillo artificial del cielo, publicado en 2016, ya mostraba cómo el 80% de los habitantes del planeta vivía bajo cielos nocturnos contaminados. Al menos un tercio de la población mundial no puede ver la Vía Láctea, porcentaje que se dispara hasta casi el 100% en zonas como Europa o EEUU.
Estas investigaciones se suman a las crecientes preocupaciones sobre cómo la luz artificial daña también la vida silvestre. El brillo del cielo, que aumenta cada año alrededor de un 9,6%, es capaz de conducir a ciertas aves migratorias a la muerte al interrumpir las interacciones depredador-presa, alterar sus hormonas e interferir con otros procesos biológicos, según señala otro estudio publicado en la revista Science.
Hay muchas especies que se ven afectadas por la contaminación lumínica, sobre todo aquellas que tienen hábitos nocturnos. Cuando los humanos hacemos que la noche se convierta en día, sus procesos biológicos se ven alterados.
Por ejemplo, en el caso de las luciérnagas, la luz blanca dificulta el encuentro sexual entre el macho y la hembra, ya que realizan este mediante señales luminosas y, si este no se produce, se reducen las poblaciones de luciérnagas. Pero la especie humana también sufre sus consecuencias.
– Cuando las ciudades no duermen, nosotros tampoco
«Si nuestro reloj biológico percibe que la luz del día permanece, extendiéndose hacia la noche, se vuelve loco, produciéndose lo que se conoce como cronodisrupción y que puede derivar en enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras dolencias», señala Coque Alcázar, ingeniero y autor conceptual de la filosofía Slow Light, una joven asociación española que promueve el uso responsable de la luz y promulga los principios básicos esenciales para una nueva cultura de iluminación.
Un cambio de enfoque necesario hacia la sostenibilidad global que permita recuperar la noche en las ciudades respetando el medio ambiente.
Los peligros de la luz blanca no solamente afectan a los animales, sino que también tienen graves consecuencias en la salud humana. Según un estudio publicado en Pubmed, la luz artificial en la noche reduce la producción de melatonina, una hormona que, entre otros, frena el desarrollo de células cancerígenas en determinados tipos de cáncer.
Cuando hay luz, la melatonina no se segrega, con lo que se pueden producir desequilibrios en nuestro organismo. «La contaminación lumínica es una gran desconocida. La ciudadanía no es consciente de que el uso de una iluminación artificial en la noche, aunque sea en pequeñas dosis y poca intensidad, es algo no natural que distorsiona el medio y nuestra propia salud», recalcan desde Slow Light.

No es un problema actual, pero sí es una situación que se ha agravado en las últimas décadas. Con la popularización de la electricidad a finales del s. XIX, la luz comenzó a usarse como un elemento de progreso y desarrollo que la convirtió en un agente contaminante.
Proteger la oscuridad de nuestro cielo es imprescindible no solo para el medio, sino también para nuestra propia salud y la de las especies.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible tienen la meta de conseguir mejores ciudades a través de la luz, contribuyendo a reducir el grave problema medioambiental de la contaminación lumínica, favoreciendo la transición energética hacia una descarbonización de la economía y un uso responsable de los recursos.
Con ese fin, iniciativas como Slow Light cuentan con ingenieros y otros perfiles técnicos para dar asesoría y que el alumbrado público de las ciudades, las personas y las empresas privadas cambie. «La noche es uno de los elementos olvidados de la gestión pública. Es hora de pensar en nuestro espacio nocturno.
Porque hicimos la luz, pero perdimos la noche. Algo que además, puede ser un gran atractivo turístico si somos capaces de recuperarlo», señala Coque.
Culturalmente, la oscuridad siempre ha tenido connotaciones negativas, como el miedo o la inseguridad, cuando en realidad, también lleva consigo belleza, calma, momentos de reflexión y recarga en lo oscuro. «Tenemos un miedo innato a la oscuridad. Cuando tenemos todo iluminado, esto nos produce una sensación de seguridad. No se trata de apagar las ciudades, se trata de hacer un uso de la luz más sostenible y racional», comenta la ambientóloga Alicia Pelegrina.
Determinar qué, cómo y cuándo iluminar es la clave para terminar con la contaminación lumínica. El objetivo final es que volvamos a ver las estrellas en nuestro cielo. Algo que dábamos por hecho y que, sin darnos cuenta, prácticamente ha desaparecido.
¿Conseguiremos que vuelvan a brillar?
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La nueva cueva de Platón: ¿por qué tanta gente cree que vivimos en Matrix? …

ACV(A.Nuño)Sin duda, está todo inventado. Hace unos cuantos años, Platón hizo una alegoría que quedaría marcada en la historia de la filosofía para siempre: vivimos en una cueva, encadenados, observando las sombras que se reflejan en la pared, creyendo que ese es el mundo real.
Si alguno de los prisioneros se libera de sus cadenas y accede al exterior, quedará cegado por la luz en un principio, pero acabará adaptándose al mundo real.
Eso sí, cuando volviese a la cueva y tratase de convencer al resto de sus compañeros para que le acompañasen, estos se negarían. ¿Nos gusta vivir engañados?
La famosa alegoría se trató después en Matrix. Lo curioso es que, aunque no deja de ser una alegoría, cada vez más personas parecen coincidir en esa idea de que vivimos en una simulación.
O, lo que es lo mismo, que estamos encadenados en nuestra propia cueva sin saberlo. Para entender la reflexión habría que remontarse en el tiempo, a ese momento en el que Enrico Fermi, durante una comida de colegas en el Laboratorio Nacional de Los Alamos en 1950 realizó una serie de cálculos para estimar la prevalencia de tecnología similar a la humana en el Universo.
Basándose en esos cálculos, llegó a la conclusión de que la Tierra ya debería haber sido visitada por extraterrestres, y entonces preguntó: ¿Dónde están? Hay una clara contradicción entre la (aparente) evidencia de vida extraterrestre, estadísticamente hablando, y la imposibilidad de dar con ella.
Surgieron así algunas hipótesis sobre qué podía haber pasado con nuestros vecinos del Universo. Quizá están demasiado lejos para escucharnos, somos los primeros, nos observan sin que lo sepamos como si viviéramos en una especie de zoo, sobreestimamos el deseo de cualquier forma de vida de querer ponerse en contacto con nosotros o, simplemente, estamos solos.
Y entre esas variables también se encontraba la idea de que vivimos en una especie de simulación. Quizá somos la creación de una civilización más avanzada que ha creado una simulación computarizada, y somos individuos con inteligencia artificial. No podríamos saber que vivimos en ella, por lo que solo nos queda continuar, sin conocer nunca las verdaderas respuestas.
En 2003, el filósofo de Oxford Nixk Bostrom ya mencionaba esta idea en un artículo, alegando que vivíamos en una simulación por ordenador. Esto iría de la mano con las ideas del multiverso, en las que cada vez que se toma una decisión se crea una nueva línea de tiempo, señalando que la realidad podría ser digital en lugar de física.
Ahora bien, ¿quién está detrás de la simulación? La idea de los extraterrestres sigue siendo una de las más aceptadas, aunque Bostrom señalaba una posible civilización post-humana tecnológicamente muy avanzada, que habría creado simulaciones ancestrales de nosotros mismos. El número total de antepasados simulados sería muy superior al número total de ancestros reales, y podrían haber sido realizadas por versiones futuras de nosotros mismos.

¿Muy complicado? Por loco o contraintuitivo que parezca, cada vez es discutido con más seriedad por académicos, físicos, filósofos o Elon Musk (que no es ninguna de las tres cosas), que apareció en los titulares hace unos años, señalando que la probabilidad de que vivamos en la realidad básica y no en una simulación sería de una entre miles de millones.
Nada que no dijera Descartes cuando estableció el dualismo mente-cuerpo, razonando que si hubiera un demonio maligno y astuto que engañara nuestros sentidos, podríamos equivocarnos creyendo que el cielo, el aire o el sol son reales.
Eso le llevó a la conclusión que todos conocemos: cogito ergo sum. Solo podemos estar seguros de que no sabemos nada, pero que pensamos, luego existimos.
Indica ‘The Spectator’ que John Wheeler, uno de los gigantes de la física del siglo XX que trabajó en Princeton, ideó una de sus famosas frases para reflejar esta realidad: ‘It from bit’.
Wheeler afirmó que lo único que se puede encontrar cuando abres todas las muñecas rusas anidadas que componen la materia es una serie de respuestas a preguntas de sí o no.
Los llamados ‘bits’ en informática. ‘It from bit’ significa que cualquier cosa que parezca un objeto físico es en realidad una serie de bits de información y no es físico en absoluto.
Lo que nos dice la mecánica cuántica es que la naturaleza del mundo solo puede ser visible cuando se observa.
Este fenómeno se denomina ‘efecto del observador’, o principio de incertidumbre de Heisenberg, y nadie ha sido capaz de explicar qué significa. Una posible explicación está los videojuegos; solo renderizamos aquellas partes del universo que están siendo observadas por los jugadores.
Las únicas partes de la simulación que necesitan «existir» son las que se perciben. Puede que no haya absolutamente nada dentro de una caja, hasta que la abras.
– ¿Necesitas pruebas?
¿Algunas pruebas de que vivimos en una simulación? El efecto Mandela sería un buen ejemplo. No solo hay gente que recuerda haberle visto morir en la cárcel, sino que hay estadounidenses que recuerdan con detalle ‘Shazaam’, una supuesta película de los 90 que nunca existió.
El cosmólogo del MIT Max Tegmark ha señalado las estrictas leyes de la física de nuestro universo como posible evidencia de que vivimos en un videojuego y para algunos los eventos paranormales no serían tal cosa, sino fallos del juego. Algo así como los déjavu.
¿El problema? No se puede demostrar que no vivamos en una simulación, pero parece aún más difícil demostrar que, efectivamente, vivimos en una.
¿Vivimos en una supuesta simulación que se encuentra en la supuesta cúspide del caos ambiental porque en realidad somos una simulación ancestral que ayudará a nuestros creadores a resolver las crisis energéticas?

Según los físicos teóricos Zohar Ringel y Dmitry Kovrizhi no, porque —explicaban— desarrollar una simulación por ordenador de un fenómeno cuántico específico que ocurre en metales es imposible. Descubrieron, según relataban en Science Advances, que la complejidad de la simulación se incrementaba exponencialmente con el número de partículas que se simulaban.
Si la complejidad crecía de forma exponencial, la tarea se convertía en imposible de afrontar: solo almacenar información sobre 200 electrones requeriría una memoria de ordenador que físicamente necesitaría más átomos de los que existen en el universo. Por tanto, a día de hoy y con la tecnología actual parecía difícil, aunque quién sabe en el futuro.
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El pueblo noruego donde está prohibido morirse, en contra partida el pueblo americano que los muertos superan sus habitantes…

abc(J.P.Jofré)/Viajestic(I.PIcazo)El archipiélago noruego de Svalbard, un grupo de islas en el océano Glacial Ártico, frente a Groenlandia , esconde numerosas peculiaridades tras sus escarpadas y blancas montañas.
Longyearbyen es el nombre de la capital del archipiélago en el que sólo tres islas están habitadas: la isla del Oso (Bjørnøya), Hopen y Spitsbergen .
En esta última –la mayor de las tres– se encuentra Longyearbyen y sus poco más de dos mil habitantes presumen de vivir en el pueblo más septentrional del planeta.
Durante más de cuatro meses no ven la luz del sol y la vida se desarrolla tranquila, sin más sobresalto que toparse con uno de los miles de osos polares que pueblan la zona.
Pero quizá lo más llamativo de este enclave es que en él está prohibido morir. Una ley que rige en Longyearbyen desde 1950 obliga a emigrar antes de pasar a la otra vida, debido a que los cuerpos no se descomponen en un hábitat en el que el frío puede alcanzar los 46 grados bajo cero y la máxima de las últimas dos décadas no alcanza los 18 grados en junio.
Los cementerios están prácticamente vacíos desde hace 68 años. En el caso de que a un habitante se le diagnostique una enfermedad terminal o se tema por su vida, debe ser trasladado. Incluso la ley recomienda que las embarazadas se trasladen al sur, a la península, a lugares más cálidos de Noruega , para dar a luz.
El problema de los cuerpos que no alcanzan la descomposición radica en la propagación de los virus. El temor de que los cadáveres diseminen enfermedades no es infundado.
En 1998 un equipo de investigadores exhumó varios cuerpos de marineros y encontró en ellos virus de una epidemia mortal de gripe que arrasó esta localidad minera en 1918. El lado positivo fue que la exhumación sirvió para crear una vacuna contra esta gripe .
El problema de que los muertos no se descompongan afecta en realidad a casi todos los países nórdicos, sin embargo en Svalbard es especialmente extremo. Para los románticos que busquen el descanso eterno en su ciudad, existe la posibilidad de incinerarse fuera del archipiélago y esparcir luego las cenizas por las laderas blancas del pueblo.
En estas islas, descubiertas por el holandés Willem Barents en 1596, también rigen otras leyes curiosas. Como hogar de miles de osos polares, una ley obliga a los habitantes a portar rifles para poder defenderse si se aventuran fuera de los poblados.
Longyearbyen recibe cada temporada a numerosos jóvenes, puesto que alberga un centro de estudios, la UNIS (Universitetssenteret på Svalbard), donde se imparten clases de geología, geofísica, tecnología (ingeniería) y biología.

En 1950, el cementerio local dejó de aceptar nuevos cadáveres ya que se temía que los cuerpos enterrados y congelados bajo tierra aún pudieran contener restos de la gripe española, la pandemia de 1918. Aunque la gripe española fue erradicada, se corría el riesgo de que pudiera volver a brotar si eran desenterrados o descongelados, por lo que se decidió prohibir por ley que los habitantes mueran en la isla.
– Colma (California/EEUU)

Que en una ciudad que apenas tiene 2000 habitantes haya más de un millón de muertos es algo que llama poderosamente la atención, no es que se mueran varias veces, es que los 17 cementerios de Colma acogen a los muertes de la enorme urbe de San Francisco ¿la razón?
La prohibición por parte de las autoridades de San Francisco de la construcción de cementerios en el terreno de la ciudad; se construyeron en Colma (la prohibición data de 1912 y la fundación de Colma de 1924); durante muchos años la mayor parte de la población de Colma vivía del trabajo generado por los cementerios y solo a partir de los años 80 la situación empezó a cambiar y surgieron otras oportunidades de trabajo en el sector terciario (comercios al por menor, servicios…).
Aun así Colma mantiene todavía apodos como ‘La Ciudad del Silencio‘ por aquello de que los muertos no hablan o uno un tanto más tétrico ‘La ciudad que espera para morir‘… (y no solo por su gran número de cementerios sino porque está situada en una posición peligrosa sobre la falla de San Andrés); también hay quien ha puesto un toque de humor al asunto y apodado a Colma de otro modo: ‘Es grande estar vivo en Colma‘.
Una curiosidad más de Colma: en realidad hay 18 cementerios, no 17… el número 18 es para animales domésticos.
– Pueblos en España donde morirse estuvo prohibido

Manuel Blas Gómez recuerda bien aquel excepcional bando municipal que dio en julio de 2002 en Darro con el título «Prohibido morirse» . Apenas llevaba unos meses con el cargo de alcalde que aún ostenta, cuando tomó la decisión de vetar la muerte en esta localidad granadina de 1.500 habitantes.
«Los vecinos lo tomaron bien», dice sin esbozar ni un ápice de esa retranca con la que seguro que muchos recibieron la ordenanza.
El cementerio viejo ya no tenía más suelo útil y aunque la anterior corporación había adquirido un terreno para construir uno nuevo, las arcas municipales no disponían de los siete millones de pesetas que se necesitaban para las obras. Blas Gómez (PP) sorprendió entonces a sus vecinos con la insólita prohibición de morirse en Darro.
A casi 100 kilómetros de distancia, aunque en la misma provincia de Granada, Lanjarón había tomado la misma medida en 1999 ante la saturación de su cementerio. Su alcalde, el popular José Rubio Alonso, dictó el 25 de septiembre un bando en el que prohibía a sus 3.870 vecinos que «optaran» por el «eterno descanso» , «al menos hasta que este equipo de gobierno realice las gestiones necesarias para la adquisición de los terrenos idóneos para que nuestros difuntos se encuentren en la gloria ».
« Aquí no se muere nadie, porque Lanjarón es vida y salud », decía el alcalde en su protesta.
La falta de espacio en el camposanto de esta población al pie de Sierra Nevada, famosa por ser uno de los lugares de mayor longevidad del planeta, había llevado a las autoridades municipales a construir nuevos bloques en las zonas ajardinadas, e incluso encima de otras sepulturas.

«Fue un momento de dificultad. El cementerio se quedó pequeño y no podía ampliarse por la normativa de Sanidad que establecía que no debía estar a menos de 200 metros de la población», explica el actual primer edil de Lanjarón, Eric Escobedo, también del PP.
El polémico bando causó gran revuelo, dando pie a artículos como aquel de Antonio Burgos en el que decía «queden ustedes mucho con Dios, que me voy a Lanjarón» porque «tiene un alcalde que es un sol». El asunto llegó a salir hasta en «The New York Times», recuerda Escobedo.
La prohibición no impidió, sin embargo, que a los siete días uno de sus vecinos incumpliera la normativa , falleciendo por causas naturales en su domicilio. El primer infractor, muy a su pesar, fue un amigo del alcalde .
Un anciano de 91 años llamado José Lozano, conocido como «Chápiro», que como el mismo alcalde reconocía con cierta sorna, era un destacado simpatizante socialista y había querido «dejar claro que su servicio al partido que apoya está por encima de la amistad con su alcalde del Partido Popular».
«No hubo sanción alguna» , aclara Escobedo, por si había alguna duda. «Se hizo una excepción» y Chápiro fue enterrado en Lanjarón, así como los 4 ó 5 «infractores» más que se saltaron la prohibición antes de que se corrigiera la normativa de Sanidad por la vía urgente y se remodelara el cementerio.
En Darro, si alguien se incumplió la norma contaba con nicho propio en el cementerio y no ocasionó problema alguno, según recuerda Blas Gómez. Tampoco transcurrió mucho tiempo antes de que la Diputación Provincial de Granada concediera la subvención que sufragó las obras del nuevo camposanto.
– De Italia a Noruega

Morirse ya no es ilegal ni en Lanjarón ni en Darro, pero sí en el pequeño pueblo italiano de Sellia . En el año 2015, aquellos de sus 500 vecinos en esa época (el 60% con más de 75 años) que no cuiden su salud deben pagar más impuestos .
Su alcalde justifica esta provocativa ordenanza de difícil cumplimiento en que «la vida es un valor universal, pero en un pueblo pequeño cada uno debe hacerse cargo de su propia salud porque, además de tener un valor por sí misma, tiene un valor colectivo. Si un pueblo se hace pequeño, demasiado pequeño, no puede continuar en pie ».
También en Italia hace algunos años atrás el pueblo de Falciano del Massico , con 4.000 habitantes, vetó la muerte como protesta por la falta de fondos para construir otro cementerio .
En 2008 y 2007 fueron las localidades francesas de Sarpourenx (a 40 km de Pau) y Cugnaux (a 15 km de Toulouse) las que prohibieron morirse a sus habitantes y en 2010 en el pueblo brasileño de Biritiva Mirim se llegó a amenazar a los infractores con que «responderían por sus actos» .
Todas ellas lograron solucionar el problema y hoy cuentan con un cementerio remozado o nuevo.
nuestras charlas nocturnas.
Los nombres propios más populares del mundo…
marcianosmx.com/Medicos+(A.T.Ruíz) — Al nacer, todos tenemos derecho a una identidad. Una convención humana que se traduce en un nombre y apellido que nos acompañarán la vida entera. Los nombres alrededor del mundo están influenciados por la cultura, religión e idioma. Sin embargo, aunque un nombre resulte familiar en el lugar donde vives, no significa que pertenece a los más populares del planeta.
5. Mahoma.
Mahoma es un nombre árabe y la transliteración primaria de un término, al igual que otros dos que aparecen en esta lista. De los más de 7 mil millones de personas que habitan en el planeta, alrededor de 20 millones llevan por nombre Mahoma. De hecho, este nombre es extremadamente popular en Pakistán, donde cerca de 15 millones de personas se llaman así.
Mahoma es el nombre del último y más relevante profeta del islam. Muchos musulmanes alrededor del mundo son nombrados así por los padres, pues consideran que es una forma de honrar al profeta. Sin embargo, otros llaman a sus hijos Mahoma con la esperanza de que, al crecer, hereden un poco de la sabiduría de este personaje.
4. Mohamed.
En el mundo existen aproximadamente 23 millones de personas registradas con el nombre de “Mohamed”, y 6 millones viven en Egipto. Un dato interesante sobre este nombre es que, por lo general, se asocia a los varones. Sin embargo, alrededor de 28 mil mujeres pakistaníes llevan Mohamed como nombre de pila.
3. José.
La aparición de José en esta lista es lógica, sobre todo por el nombre que figura en el primer lugar. En el mundo entero hay más de 29 millones de personas registradas como José, un nombre propio extremadamente popular en Latinoamérica. Tan sólo en México, el 9.3% de los hombres se llaman así.
El nombre se originó del término hebreo Yosef, cuya traducción es “el que provee”, en referencia al Dios del cristianismo. Durante la Edad Media el nombre José se popularizó en la comunidad judía y, a diferencia de lo que sucede en la actualidad, no era muy socorrido por los cristianos. La popularidad de este nombre empezó con la veneración a San José al final de la Edad Media, principalmente en España e Italia.
2. Mohammed.
En el segundo puesto de los nombres más populares encontramos Mohammed. Y no se trata de una equivocación, es exactamente lo mismo que Mohamed, aunque con una diferencia en la escritura. Más de 41 millones de personas alrededor del mundo se llaman Mohammed, y la gran mayoría (31 millones) viven en Bangladesh. El nombre es extremadamente popular por ser una de las transliteraciones al árabe de Mahoma.
Se desconoce la etimología del nombre, aunque algunos análisis sugieren que apareció como transliteración de la raíz semítica H-D-M, cuyo significado es “alabado”.
1. María.
María es el nombre más popular de este planeta, y aproximadamente 67 millones de personas se llaman así (incluyendo a mi madre). En México es tan popular que el 21.5% de las mujeres lleva este nombre de pila. Al igual que el nombre anterior, se desconoce el origen exacto.
Sin embargo, se sospecha que se originó del nombre hebreo Miriam, cuyos significados son similares al de María: “señora soberana, “la pura” o “vidente”. La razón principal para la popularización de este nombre es que perteneció a la madre de Jesús, el personaje central del cristianismo. A partir del siglo XII, la cantidad de personas con este nombre no dejó de aumentar debido a la creciente devoción de las Marías.
Ni siquiera tengo que decirlo, seguramente ya te diste cuenta que toda la lista está íntimamente vinculada a las religiones del mundo. Esto es una muestra de los profundos efectos de la devoción y fe en nuestra sociedad. Irónicamente, existen personas que ni siquiera creen en un Dios, aunque llevan un nombre de pila influenciado por las doctrinas.
El nombre es uno de los rasgos más importantes de nuestra personalidad. Y es que siendo muchísimo más que un elemento que aparece en el documento de identidad, es algo que nos acompaña para siempre y que, en parte, define quiénes somos. Nuestro nombre es un aspecto que queda definido no únicamente por las preferencias de nuestros padres, sino por el legado histórico y cultural del país en el que nacemos.
En este contexto, dependiendo de su historia y cultura y a pesar de que los padres pueden decidir ponerlo a su hijo o hija el nombre que quieran, en cada país hay una serie de nombres que, por tradición y raíces del pasado, son especialmente comunes. Así, analizar cómo se distribuyen los nombres por el mundo nos ayuda a entender cómo son sus identidades.
De este modo, es frecuente que consultemos listas de cuáles son los nombres más populares en países específicos, tanto por curiosidad como por elegir un nombre para un futuro bebé. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cuáles son los nombres más populares no en país, sino en todo el mundo? Si quieres encontrar la respuesta a esta pregunta, estás en el lugar adecuado.
Y es que en el artículo de hoy, de la mano de los estudios estadísticos más recientes y prestigiosos, vamos a presentar el ranking de los nombres más frecuentes en el planeta, tomando las cifras de todos los países del mundo para conformar un TOP 100, viendo así cuáles son los nombres tanto de chico como de chica más repetidos en la Tierra. Descubrámoslos.
– La lista de los 100 nombres más populares del mundo

A continuación vamos a presentar el TOP 100 de los nombres más frecuentes en todo el mundo, mezclando tanto los de hombre como los de mujer. Para realizar este ranking, nos hemos apoyado en los datos y cifras publicadas por la página Forebears, el portal por excelencia en esta clase de análisis demográficos. Dicha página, tras analizar la incidencia de los cerca de 30 millones de nombres en su base de datos entre la población mundial, arrojó unos resultados muy interesantes que hemos rescatado para confeccionar este ranking.
1. Maria
Es el nombre más popular en todo el mundo. Con un total de 61.134.526 personas llamadas Maria, es el nombre más común en el planeta, pues 1 de cada 119 personas se llaman así.
2. Nushi
Con un total de 55.898.624 personas llamadas Nushi, es el segundo nombre más común en el mundo.
3. Mohammed
Mohammed es el tercer nombre más común en el mundo y el primero si juntamos sus distintas versiones. Un total de 45.652.154 personas se llaman Mohammed.
4. Jose
Con un total de 29.946.427 personas llamadas Jose, es el cuarto nombre más común en el mundo.
5. Muhammad
Con un total de 26,397,029 personas llamadas Muhammad, es el quinto nombre más común en el mundo.
6. Mohamed
Con un total de 24,517,684 personas llamadas Mohamed, es el sexto nombre más común en el mundo.
7. Wei
Con un total de 17,145,807 personas llamadas Wei, es el séptimo nombre más común en el mundo.
8. Mohammad
Con un total de 16,782,433 personas llamadas Mohammad, es el octavo nombre más común en el mundo.
9. Ahmed
Con un total de 14,916,476 personas llamadas Ahmed, es el noveno nombre más común en el mundo.
10. Yan
Con un total de 14,793,356 personas llamadas Yan, es el décimo nombre más común en el mundo.
11. Ali
Un total de 14,763,733 personas se llaman Ali en el mundo.
12. John
Un total de 14,323,797 personas se llaman John en el mundo.
13. David
Un total de 13,429,576 personas se llaman David en el mundo.
14. Li
Un total de 13,166,162 personas se llaman Li en el mundo.
15. Abdul
Un total de 12,163,978 personas se llaman Abdul en el mundo.

16. Ana
Un total de 12,091,132 personas se llaman Ana en el mundo.
17. Ying
Un total de 12,047,080 personas se llaman Ying en el mundo.
18. Michael
Un total de 11,471,765 personas se llaman Michael en el mundo.
19. Juan
Un total de 11,372,603 personas se llaman Juan en el mundo.
20. Anna
Un total de 11,350,336 personas se llaman Anna en el mundo.
21. Mary
Un total de 11,303,767 personas se llaman Mary en el mundo.
22. Jean
Un total de 11,024,162 personas se llaman Jean en el mundo.
23. Robert
Un total de 10,170,794 personas se llaman Robert en el mundo.
24. Daniel
Un total de 10,026,181 personas se llaman Daniel en el mundo.
25. Luis
Un total de 9,757,245 personas se llaman Luis en el mundo.
26. Carlos
Un total de 9,618,779 personas se llaman Carlos en el mundo.
27. James
Un total de 8,807,695 personas se llaman James en el mundo.
28. Antonio
Un total de 8,659,274 personas se llaman Antonio en el mundo.
29. Joseph
Un total de 8,630,833 personas se llaman Joseph en el mundo.
30. Hui
Un total de 8,516,339 personas se llaman Hui en el mundo.

31. Elena
Un total de 8,516,023 personas se llaman Elena en el mundo.
32. Francisco
Un total de 8,284,823 personas se llaman Francisco en el mundo.
33. Hong
Un total de 8,151,369 personas se llaman Hong en el mundo.
34. Marie
Un total de 8,017,245 personas se llaman Marie en el mundo.
35. Min
Un total de 7,958,072 personas se llaman Min en el mundo.
36. Lei
Un total de 7,902,269 personas se llaman Lei en el mundo.
37. Yu
Un total de 7,842,050 personas se llaman Yu en el mundo.
38. Ibrahim
Un total de 7,488,578 personas se llaman Ibrahim en el mundo.
39. Peter
Un total de 7,469,320 personas se llaman Peter en el mundo.
40. Fatima
Un total de 7,251,577 personas se llaman Fatima en el mundo.
41. Aleksandr
Un total de 7,089,849 personas se llaman Aleksandr en el mundo.
42. Richard
Un total de 7,055,991 personas se llaman Richard en el mundo.
43. Xin
Un total de 7,039,431 personas se llaman Xin en el mundo.
44. Bin
Un total de 6,940,030 personas se llaman Bin en el mundo.
45. Paul
Un total de 6,916,349 personas se llaman Paul en el mundo.

46. Ping
Un total de 6,878,245 personas se llaman Ping en el mundo.
47. Lin
Un total de 6,866,610 personas se llaman Lin en el mundo.
48. Olga
Un total de 6,624,899 personas se llaman Olga en el mundo.
49. Sri
Un total de 6,473,133 personas se llaman Sri en el mundo.
50. Pedro
Un total de 6,446,070 personas se llaman Pedro en el mundo.
51. William
Un total de 6,351,385 personas se llaman William en el mundo.
52. Rosa
Un total de 6,334,723 personas se llaman Rosa en el mundo.
53. Thomas
Un total de 6,330,952 personas se llaman Thomas en el mundo.
54. Jorge
Un total de 6,249,173 personas se llaman Jorge en el mundo.
55. Yong
Un total de 6,244,438 personas se llaman Yong en el mundo.
56. Elizabeth
Un total de 6,028,529 personas se llaman Elizabeth en el mundo.
57. Sergey
Un total de 5,790,403 personas se llaman Sergey en el mundo.
58. Ram
Un total de 5,743,068 personas se llaman Ram en el mundo.
59. Patricia
Un total de 5,611,684 personas se llaman Patricia en el mundo.
60. Hassan
Un total de 5,516,904 personas se llaman Hassan en el mundo.

61. Anita
Un total de 5,478,714 personas se llaman Anita en el mundo.
62. Manuel
Un total de 5,433,774 personas se llaman Manuel en el mundo.
63. Victor
Un total de 5,388,146 personas se llaman Victor en el mundo.
64. Sandra
Un total de 5,314,745 personas se llaman Sandra en el mundo.
65. Ming
Un total de 5,215,709 personas se llaman Ming en el mundo.
66. Siti
Un total de 5,116,165 personas se llaman Siti en el mundo.
67. Miguel
Un total de 5,070,739 personas se llaman Miguel en el mundo.
68. Emmanuel
Un total de 5,066,942 personas se llaman Emmanuel en el mundo.
69. Samuel
Un total de 5,008,096 personas se llaman Samuel en el mundo.
70. Ling
Un total de 4,968,957 personas se llaman Ling en el mundo.
71. Charles
Un total de 4,948,767 personas se llaman Charles en el mundo.
72. Sarah
Un total de 4,826,386 personas se llaman Sarah en el mundo.
73. Mario
Un total de 4,660,878 personas se llaman Mario en el mundo.
74. Joao
Un total de 4,627,252 personas se llaman Joao en el mundo.
75. Tatyana
Un total de 4,599,865 personas se llaman Tatyana en el mundo.

76. Mark
Un total de 4,592,330 personas se llaman Mark en el mundo.
77. Rita
Un total de 4,548,661 personas se llaman Rita en el mundo.
78. Martin
Un total de 4,495,126 personas se llaman Martin en el mundo.
79. Svetlana
Un total de 4,430,784 personas se llaman Svetlana en el mundo.
80. Patrick
Un total de 4,424,627 personas se llaman Patrick en el mundo.
81. Natalya
Un total de 4,393,973 personas se llaman Natalya en el mundo.
82. Qing
Un total de 4,378,170 personas se llaman Qing en el mundo.
83. Ahmad
Un total de 4,373,092 personas se llaman Ahmad en el mundo.
84. Martha
Un total de 4,232,701 personas se llaman Martha en el mundo.
85. Andrey
Un total de 4,128,819 personas se llaman Andrey en el mundo.
86. Sunita
Un total de 4,110,578 personas se llaman Sunita en el mundo.
87. Andrea
Un total de 4,098,556 personas se llaman Andrea en el mundo.
88. Christine
Un total de 4,083,973 personas se llaman Christine en el mundo.
89. Irina
Un total de 4,074,038 personas se llaman Irina en el mundo.
90. Laura
Un total de 4,071,463 personas se llaman Laura en el mundo.

91. Linda
Un total de 4,058,142 personas se llaman Linda en el mundo.
92. Marina
Un total de 4,049,298 personas se llaman Marina en el mundo.
93. Carmen
Un total de 4,019,198 personas se llaman Carmen en el mundo.
94. Ghulam
Un total de 4,017,275 personas se llaman Ghulam en el mundo.
95. Vladimir
Un total de 4,005,326 personas se llaman Vladimir en el mundo.
96. Barbara
Un total de 3,977,274 personas se llaman Barbara en el mundo.
97. Angela
Un total de 3,976,946 personas se llaman Angela en el mundo.
98. George
Un total de 3,950,011 personas se llaman George en el mundo.
99. Roberto
Un total de 3,910,712 personas se llaman Roberto en el mundo.
100. Peng
Un total de 3,907,617 personas se llaman Peng en el mundo.
nuestras charlas nocturnas.
La crisis no logra frenar la gran renuncia española: el aluvión de dimisiones continúa un año después …

Business Insider(I.Benedito) — La crisis no ha logrado frenar la oleada de dimisiones de trabajadores en España. Abril de 2022 fue el primer mes del año en el que saltaron las alarmas, y 2022 pasó a la historia como el año de la gran renuncia. Un año después, todo apunta a que el boom de dimisiones continúa en 2023.
En todo 2022 hubo más de 70.000 trabajadores que renunciaron a sus empleos en España, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Nunca en la historia se habían producido tantas dimisiones como ahora, y eso a pesar de la crisis de precios y la incertidumbre por las consecuencias de la guerra en Ucrania.
Hace un año, un informe de Hays avisaba de que más de la mitad de los españoles están desmotivados en su trabajo, pero no lo dejaban. Pero parece que eso está cambiando.
En el primer trimestre de 2023 hubo 21.405 personas que renunciaron a sus puestos de trabajo, un 95% más que en el primer trimestre de 2022. Hace un año, el número de bajas voluntarias a la Seguridad Social de empleados indefinidos fue de 10.996, más de la mitad.
Ni la inflación, ni la guerra en Ucrania, ni los temores a una recesión económica, ni la crisis bancaria. Ninguna de las turbulencias sufridas en los últimos meses han logrado frenar lo que parece una nueva tendencia en el mercado de trabajo.
Hace exactamente un año que las dimisiones se dispararon en España. De las más de 4.000 bajas voluntarias registradas por la Seguridad Social en marzo de 2022 se pasó a 7.997 en julio y 8.567 en agosto, alcanzando un récord histórico de renuncias en España.
Es la misma tendencia que sacudió el mercado laboral de Estados Unidos tras la pandemia, a la que bautizaron como la gran resignación, y que se tradujo en 50 millones de estadounidenses dejando su empleo en 2021.
La coincidencia, ahora, lanza la pregunta: ¿Estamos ante una gran renuncia a la española?
El Gobierno descarta que el mercado laboral español sufra este problema. «Quiero mandar un mensaje de tranquilidad. En España no hay un problema de renuncia», aseguraba la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a mediados de mayo del año pasado.
Pero lo cierto es que, a tenor de los datos, podría decirse que sí hay un fenómeno de dimisiones en España, pero por el momento no es alarmante. Un año después, sin embargo, la tendencia continúa prácticamente al mismo ritmo de los máximos registrados a finales de 2022.

Mes tras mes en 2022, España ha ido registrando la cifra de renuncias más alta jamás vista. Hasta el punto de que, para diciembre, en el acumulado del año ya se superaban las 70.000 dimisiones, un máximo histórico desde que comenzó la serie, en 2001.
En 2021, en cambio, se registraron 25.630 bajas voluntarias, lo que significa que las dimisiones se dispararon un 170% en un año, a pesar de la incertidumbre derivada de la guerra y la inflación.
– ¿Qué ha pasado? Un mercado laboral boyante
Presentarse en el despacho del jefe con una carta de dimisión porque aspiras a algo mejor suena muy bien, pero no es fácil. Sin alternativa laboral, una ventana de oportunidad rápidamente cobra el aspecto de un precipicio.
Pero, ¿qué ocurre cuando el mercado laboral va como un tiro?
Abril fue el primer mes del año en el que saltó la alarma de las renuncias. Casualmente, ese mismo mes España rompía la barrera de los 20 millones de afiliados a la Seguridad Social por primera vez en la historia.
Un año después y contra todo pronóstico, habida cuenta de la ralentización económica, España continúa creando empleo a toda velocidad. Ayer, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, avanzó que, en la primera mitad de 2023 España creará prácticamente tanto empleo como en todo 2022.
«Estamos hablando de más de 420.000 nuevos afiliados en lo que llevamos de año, es decir, prácticamente las mismas cifras que teníamos en el conjunto del año pasado», destacó Sánchez.
Pero no es una casualidad que, al mismo tiempo que el mercado laboral bate récords de afiliación, se disparen las dimisiones.
“Cuando las cosas van mal, la gente se agarra a su puesto de trabajo, pero en épocas expansivas se produce un fuerte repunte de renuncias, porque hay menor riesgo de quedarse en paro», explica Marta Martínez-Matute, doctora en Economía y profesora del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid.
Un año después, la fuga de empleados continúa. Ni siquiera en 2007, en plena euforia económica por la burbuja inmobiliaria, hubo tantas dimisiones como ahora.

En 2007, coincidiendo con la mayor época de expansión de la economía y el mercado laboral de España, el número de dimisiones y bajas voluntarias alcanzó un pico histórico con más de 43.194 casos de baja. Pero en 2008, con la crisis, esa cifra empezó a caer.
Esto significa que, lejos de ser un hecho puntual, las dimisiones podrían estar convirtiéndose en una nueva tendencia en el mercado laboral español, tal como ocurre con la gran renuncia en EEUU.
Pero conviene poner los datos en perspectiva. El aumento de renuncias en España es preocupante, pero está años luz de parecerse al drama de EEUU.
Si se compara con los más de 20 millones de ocupados en el mercado español, el dato no es muy significativo. Las dimisiones en 2022 apenas representarían el 0,3% de todos los ocupados.
La gran renuncia española está años luz de lo que está ocurriendo en EEUU. Si en España dimitieron 7.786 empleados en marzo, en EEUU fueron más de 4 millones cada mes durante todo 2021.
¿Gran renuncia a la española?
Como dijo la propia Díaz, en España no hay una gran renuncia o gran dimisión como en EEUU. Pero, ¿puede haber una gran renuncia a la española?
La principal diferencia entre EEUU y España, apunta Ansgar Seyfferth, colaborador de la Fundación Alternativas y director para España y Portugal de STAT-UP, es que «en España para mucha gente tener un buen trabajo es un activo que no se tira así como así por la borda. Esto en EEUU es otra historia. La estabilidad laboral como la conocemos aquí, allí apenas la hay».
En España, los derechos laborales aumentan en función de la antigüedad en la empresa. Como si de un programa de fidelización se tratara, el salario crece conforme pasas más años en la compañía y la indemnización por despido también es proporcional al tiempo de trabajo. Es una gran diferencia respecto a EEUU, donde el trabajador tiene muy poca protección en el empleo.
Otro factor que motiva la rotación laboral en EEUU es un paro en mínimos. En 2022, la tasa de desempleo se situó en el 3,5% en EEUU, lo que significa que, de hecho, hay sobreempleo y la demanda de trabajo supera a la oferta. En España, en cambio, el paro es el triple, el 12,6%.

Como en Estados Unidos el paro es muy bajo, es más fácil dimitir, porque uno sabe que vuelve y va a encontrar empleo. En España, en cambio, hay una tasa de paro mayor.
Tanto la protección en el empleo como la tasa de paro se resumen en una frase: hace mucho frío fuera del puesto de trabajo y eso disuade a personas que, aunque sientan frustración en su empleo, no la manifiestan de esta forma. De hecho, el número de desmotivados no deja de crecer:
En 2021, el porcentaje de trabajadores desmotivados en sus empresas se situó en el 47%, según Hays. A principios de 2022, esa cifra había escalado al 54% de los profesionales. Es lo que se ha popularizado como la renuncia silenciosa.
Que los trabajadores españoles hayan saltado estas barreras a la rotación y se hayan disparado las dimisiones deja claro un cambio de tendencia en la forma de concebir el trabajo y el mercado laboral.
«El dato de dimisiones de marzo es un magnífico diagnóstico de cómo está el mercado español y cómo lo perciben los trabajadores. Hay más movimiento porque crece la percepción de que pueden encontrar un empleo mejor, y eso es positivo», apunta Gonzalo Bernardos, profesor titular de Economía de la Universidad de Barcelona.
Según explica Bernardos, hay 3 grandes motivaciones para dejar un trabajo. Son el salario, un jefe o mayor flexibilidad: «Diría que en un país de salarios precarios como este, la principal causa del cambio es el salario».
En España, el sueldo medio bruto supera por poco los 26.000 euros anuales, un 26% menos que el salario medio de la eurozona. En términos relativos, de hecho, es menos de lo que se ganaba hace 20 años.
Sin embargo, no es la única. «La pandemia ha hecho reflexionar a la gente sobre el trabajo que tienen y qué es lo que valoran en el trabajo, y están tomando decisiones», añade Christopher Dottie, director general de la consultora Hays España y vicepresidente de la Cámara de Comercio Británica.
Este cambio de mentalidad fue precisamente el detonante de la gran renuncia en EEUU, según señala Marta Bengoa, catedrática de Economía Internacional en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Comercio Internacional y Finanzas de EEUU:
«En EEUU la mentalidad emprendedora, la tolerancia al riesgo y las oportunidades de trabajo han provocado que muchos trabajadores se plantearan su estilo de vida durante el pico de la pandemia (centrado en el trabajo, con largas horas, pocas vacaciones, alta productividad, mayor estrés…) y decidieran cambiarlo».

A principios de año, un informe de Hays avisaba de que más de la mitad de los españoles están desmotivados en su trabajo, pero no lo dejaban.
Por lo pronto, ni el estallido de la guerra en Ucrania, ni la escalada inflacionaria, ni los tambores de recesión parecen haber frenado la creación de empleo. Aunque todo podría cambiar si el mercado laboral termina pinchando.
nuestras charlas nocturnas.
Suspiros del alma (Cuando se derrama el envase de la consciencia)…

La ausencia de pensamiento no significa un vacío de consciencia. Tiene que haber una consciencia para conocer el vacío. El conocimiento y la ignorancia son de la mente; nacen de la dualidad. Pero el ser está más allá del conocimiento y de la ignorancia. Es la luz misma.
(Ramana Maharshi)
MEER(A.rodríguez) — Hay cosas que no se escriben, pero danzan como palabras, cosas que no se ven que deslumbran la mirada, que no se dicen, pero abrazan y aman. Hay música que no se escucha, que hace bailar las almas. Mas allá de los sentidos, se siente, más allá de estar, se es. Mas allá de la personalidad de cada uno, hay uno.
Mas allá del entender, hay un saber que no se entiende, y del querer, un amor que trasciende. Un mar que arropa todo. Una voz en silencio. Un aliento sin tiempo.
Algo se derramó allá adentro, que subió hasta los pozos de mis ojos y mi estar consciente, y se desbordó creando por un momento un mar continuo. Me sobrevino una sensación sin los sentidos, un darme cuenta sin pensamiento, una serenidad sin espacio y tiempo que era tan natural que solo era.
Duró instantes sin tiempo y, al salir de aquella realidad tan real, me di cuenta de las miradas intercambiadas durante toda una vida, del relacionamiento con los otros. Parte de ese esfuerzo que uno hace por entender qué es todo esto que nos rodea, y quién es el yo observador.
Este asomado escondido detrás de los ojos, cautivo en un cuerpo particular, con esta personalidad de cada uno. Expresando cultura, género, temperamento, asombro y terquedad en conjuntos únicos. Y son tantos los demás que uno ve pasar, tantos los cuentos e historias de los que han pasado, y tantos los sueños de los que pasarán.
Así vamos, enmarcando vida y universo, latencias de energía, ritmos de crecimiento y muerte. Infancia, juventud y vejez rodeados de seres queridos, de los «otros» y de la naturaleza vasta y diversa. Y, además, todo este contenido adentro de uno, de pensamientos, sentires, amores, miedos, conclusiones, confusiones, argumentos, creencias y conceptos.
Los cuales pueden dar lugar, por un lado, a una iniquidad que en un instante puede destruir lo concebido en el espacio, o generar una codicia y un egoísmo que socava la belleza de la vida y, por otro, lado liberar una generosidad y un sacrificio de amar, capaz de llevar a entregar la vida de uno por los demás.
Un amor universal invencible y deseos mezquinos incontenibles. Una contradicción constante y una sabiduría que siempre se nos va y siempre vuelve.
Al sentir aquella marejada transformadora de adentro, me vi a mí mismo en todos y a todos en mí. Traté de alcanzarme para alcanzarlos, pero de nuevo me perdí. Y me reí, en llanto profundo, me di cuenta de que estaba tratando de cantar canciones que aún no sabía, imaginando espacios inexistentes en mi mente.
Esta, desesperada, elucubraba pensamientos sin fin por segundo, buscando soñar con una explosión súbita de la consciencia, lanzando gritos de auxilio, en búsqueda de la comprensión de una serenidad perpetua. Suspiros de alma.
Explotaron los circuitos de neuronas que guardaban las lecturas sobre ciencia, cosmología, filosofía, misticismo e historia. Concluí que, en este momento de civilización, hemos alcanzado niveles de información, de desarrollo de instrumentos para observación, verificación y procesamiento de datos, para lograr integrar racionalmente el macrouniverso con el microuniverso.
Y nos hemos dado cuenta de la naturaleza sistémica y de la interconexión de todo.
Pero la mente racional no puede alcanzar la esencia de la existencia, no puede entender lo que está más allá del entendimiento y pertenece al ámbito de la experiencia.
Esta energía racional, de la verdadera ciencia, podría en conjunto con otros elementos de la naturaleza humana, como son la inspiración, la intuición y el amor, por lo menos incorporar en nuestra percepción de ser el concepto de unicidad como nuestra cosmovisión.
Pero en vez de lograr esta integración, hemos combinado el modelo racional con el egoísmo, la codicia y el hambre de poder, creando una sociedad de consumo y olvidándonos de la compasión, el amor y la unicidad, de la ternura y del amor.
Nos hemos olvidado de estas cualidades que forman parte esencial de nuestra humanidad, igual que la mente racional, y en vez de integrarlas a nuestra ecuación de ser, parece que nos estamos separando cada vez más de ellas.
Nuestra cosmovisión prevaleciente se basa en un materialismo científico fundamentalista y reduccionista, que nos impide ver adentro de nosotros mismos. Esto nos ha llevado a tener una visión fragmentada de la existencia, y a adoptar un sálvese quien pueda en el relacionamiento con los otros y con nuestro entorno.
Generando una indiferencia, a aquello que no consideramos parte de nuestro ego, familia, o grupo social o nacional, en lugar de ahondar en la percepción de que todos somos parte de este ser.
Toda la gama del universo que nos rodea, a través de una increíble danza, culminó en la forma humana, con redes neurales capaces de dar espacio a la mente, posibilitando la expresión de la consciencia plena.
La capacidad humana de darnos cuenta de que nos damos cuenta surgió a través del proceso evolutivo del universo, desde las estrellas donde se confeccionaron los elementos que hacen posible la vida; el oxígeno, el carbón, el nitrógeno, hasta el surgimiento de los planetas, la aparición de las proteínas, las células, los organismos multicelulares y nosotros.
Pensé en aquel momento de desbordamiento evanescente, de suspiros de alma, que la mente humana es el envase ensamblado por la vida para que la consciencia pueda enfocar plenamente en su propio descubrimiento, y darse cuenta de la existencia. Pero el envase se convirtió en obstáculo para la plena visión de la consciencia.
Y la vida, que hasta entonces había sido una aventura evolutiva, para ensamblar la complejidad del envase y llevar a la consciencia hasta el punto de saberse existencia, emprendió otra aventura para desensamblar el envase, como andamiaje de la consciencia, y dejar que esta se derrame y se percate de su existencia ilimitada.
Los momentos de revelación no están basados en pensamiento ni procesos lógicos, son experienciales. Y no pueden describirse con la mente porque están más allá del pensar, más allá del lenguaje. La experiencia es el verdadero conocimiento. El lenguaje es un código para transmitir la experiencia a los demás. La experiencia de un momento de revelación no puede codificarse en lenguaje.
Quizás con un abrazo, o con una mirada a otro, que en ese momento esté sensible y haya tenido la experiencia.
Incluso la transmisión de experiencias obtenidas a través de la percepción sensorial no se puede comunicar a través del lenguaje si la otra persona no ha tenido la misma experiencia. No se puede explicar un dolor de cabeza a alguien que nunca haya sufrido uno.
Y, aun así, siempre hay una diversidad, porque no todo el mundo percibe las cosas de igual manera. Por lo tanto, la comunicación a través del código del lenguaje no necesariamente comunica la misma experiencia entre dos o más personas que la tienen. Solamente podríamos decir que hay una aproximación.
«Es un día hermoso», puede comunicarle una persona a otra. Y la otra persona, sintiendo la belleza del día, asiente. Pero lo que cada uno experimenta es diferente. Se puede parecer, pero nunca es exactamente igual. Cada experiencia es única al particular punto de vista que la percibe.
Lo que resulta, entonces, es un consenso de la experiencia que están teniendo una o varias personas. Este consenso es la sumatoria de las percepciones individuales de cada uno. Pero, lo que cada uno ve o siente es lo que cada uno ve o siente, es único.
Cuando se combinan la calidad y atención prestada por los cinco sentidos de cada uno con la sensibilidad diferenciada interna que cada persona tiene, esto resulta en un sistema de percepción complejo, para integrar el contexto de lo percibido, de una manera absolutamente singular. Aunque se puede coincidir, en el consenso antes mencionado, nunca es idéntico para cada uno de los puntos de vista.
Y así, las diferentes personalidades con diferentes capacidades, culturas, maneras de ver lo que ven, condiciones fisiológicas y sociales diferentes, tienen distintas maneras de sentir adentro de sí mismo lo que son y lo que perciben.
Cada uno va interpretando y describiendo la vida, desde sus distintos puntos de vista, y fragmentando el continuo en bienes raíces de personalidad y ego, en pensamientos y deseos que reflejan el envase, desde distintos ángulos, pero no dan paso al fluir de la consciencia de la existencia.
El envase, el andamiaje de la mente filtra la experiencia. Solo cuando el envase de la mente se desgasta, al punto que se derrama su contenido de consciencia nos podemos dar cuenta de que somos, sin predicado, una sola existencia. Es el concepto de realización mencionado por los maestros de la espiritualidad.
Pero todos, en algún momento de la vida, experimentamos ese momento «ajá», de revelación, una suspensión momentánea donde uno se pierde en la existencia. Ahora que estoy en la antesala de salida de este salón de los espejos, cansado de rebotar la misma imagen desde distintas perspectivas, de vez en cuando siento que hay un lugar muy adentro desde donde se percibe el ser.

Ese ser que se encuentra más allá, y simultáneamente, en y entre, toda nobleza e iniquidad. Mucho más allá de teorías de la mente, de los deseos del cuerpo y las emociones del corazón. Sin embargo, íntimamente entretejido en ellos. Que subyace en lo más burdo y en lo más sublime, que es absolutamente independiente de la forma y el pensamiento, pero se manifiesta a través de estos.
Que canta en espacios musicales, y habla en poesía y rima, pero está en silencio todo el tiempo. Es misterio y a la vez claridad, que ase corazones y almas en un sentimiento indescriptible, más allá de impresiones y emociones, y suscribe cada acción, cada descanso.
Él, sin forma en su vestido invisible de siempre belleza, en su presencia siempre ausente, sostiene cada gota que cae y que surge, cada tiempo inexistente que hace tictac. Su fragancia lo impregna todo. A veces sientes su eco sin quererlo, en el momento más inapropiado e inesperado, como una extraña y delicada explosión dentro de tu pecho. Aférrate a él, ríndete a ella.
Clamé entonces por ese mar desparramado soñándose en gota perdida, con una escorrentía que me arrastrase hasta ahogarme en esa inmensidad inconcebible. ¡Queriendo ser abrazo para buscarme en tantos otros y encontrar la corriente que nos lleve a ese continuo donde solo se es!
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Crean un modelo matemático que asegura un orgasmo perfecto a los hombres …
DW(I.Escobedo/edit.) — La sexualidad ha sido un tabú durante muchos años, también en las ciencias. Es por esto que todavía se sabe relativamente poco sobre los mecanismos psicológicos y fisiológicos detrás de la excitación y el orgasmo.
Un equipo de matemáticos de la Universidad de Sussex en Reino Unido quiere arrojar una nueva luz sobre este tema y ha desarrollado el primer modelo matemático que describe cómo alcanzar el clímax sexual. «Hemos desarrollado el primer modelo matemático satisfactorio del rendimiento sexual», afirma el matemático Konstantin Blyuss, uno de los investigadores principales del trabajo publicado en la revista Chaos.
El estudio se enfocó en la actividad sexual de los hombres porque, en comparación con las mujeres, su ciclo de excitación es más simple. No obstante, los investigadores de Sussex quieren desarrollar también un modelo para la satisfacción femenina.
– Dos ecuaciones diferentes: psicología y fisiología
Los investigadores se inspiraron en modelos matemáticos utilizados para mejorar el rendimiento deportivo. Realizaron sus ecuaciones sobre el orgasmo masculino, analizando datos sobre las cuatro etapas del ciclo de excitación: excitación, meseta, orgasmo y resolución.
Como base de datos los matemáticos tomaron un famoso estudio de 1966 sobre la teoría Masters-Johnson del ciclo de respuesta sexual, que incluía datos de 10.000 actos sexuales entre 382 mujeres y 312 hombres realizados en el laboratorio. A continuación, el equipo comparó sus resultados con una investigación realizada en los Países Bajos en 2006.
A partir de todos estos datos, los investigadores elaboraron dos ecuaciones matemáticas diferentes: una sobre los factores psicológicos y otra sobre los fisiológicos. Como la actividad sexual implica estímulos tan diferentes en cada persona, los matemáticos usaron métodos estocásticos para poder incluir el fenómeno de la aleatoriedad en sus modelos estadísticos.

– La clave es no sobre-pensar
Y es que la excitación sexual sigue siendo algo muy individual y intentar aplicar una fórmula matemática en la intensidad del momento puede resultar difícil. Pero los científicos esperan por lo menos brindar algunos consejos con sus hallazgos, sobre todo para hombres que sufren de disfunción sexual.
La conclusión más importante: Una excesiva excitación psicológica al principio del acto puede dificultar llegar al orgasmo.
«Los resultados de nuestro modelo muestran que si un hombre se excita psicológicamente en exceso, ya sea debido a su nivel inicial de excitación psicológica antes o durante el sexo, esto puede ser perjudicial para sus posibilidades de alcanzar el orgasmo», escriben Blyuss y la coinvestigadora Yuliya Kyrychko para The Conversation.
«Una explicación para esto es que cuando alguien está demasiado excitado se centra demasiado en su rendimiento sexual o en alcanzar un orgasmo».
Por lo tanto, lo mejor para alcanzar un orgasmo sería no sobre pensar demasiado e intentar desconectar la cabeza – es decir, todo lo contrario que hacer cálculos matemáticos.
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Bombardeó nazis. 75 años más tarde, las pesadillas comenzaron …

The New York Times(M.Wilson) — La pesadilla sacudió al anciano, que ahora tenía más de 90 años. Soñó que caía del cielo. Se despertó sintiéndose impotente y asustado.
John Wenzel, un veterano de guerra, ejecutivo del sector automotriz, padre y abuelo, se había mudado recientemente a un apartamento para personas de la tercera edad en Brooklyn Heights, Watermark en Clark Street, un edificio nuevo, con comodidades, con vistas al horizonte de Manhattan. Pronto cumpliría 99 años y se convertiría en el residente de mayor edad.
Desde que su esposa, Alice, murió hace más de 10 años, se había acostumbrado a un ritmo tranquilo, solo con sus discos de jazz y su pintura.
Y de repente, de la nada, estas pesadillas. Temía haber sufrido una convulsión, pero sus signos vitales eran normales. Sus hijas adultas, Emily y Abby, también estaban preocupadas. Su padre siempre había sido tan constante y predecible y nunca fue propenso a este tipo de inquietud profunda.
Buscar su origen enviaría a Wenzel y sus hijas en un viaje de más de 70 años al pasado, a un tiempo y un lugar en el que había trabajado a propósito durante toda su vida adulta para dejar atrás, a la Segunda Guerra Mundial y los cielos sobre Italia.
Emily y Abby eran niñas cuando se enteraron de que su padre había luchado en la guerra. Recuerdan un día que la familia visitó la casa de su abuela y ella orgullosamente sacó cuatro cajas delgadas de un cajón. Dentro había varias medallas con cintas brillantes.
“Ella quería que las lleváramos a casa”, recordó recientemente Abby Wenzel, ahora de 63 años. Las niñas tenían una gran curiosidad, las medallas eran tan hermosas, pero la respuesta de su padre fue inmediata: “Él dijo: ‘Las obtuve en la guerra y no las quiero’”.
Y así las medallas permanecieron fuera de la vista, donde él las prefería, durante décadas.

Cada vez hay menos soldados, marineros, infantes de marina y aviadores que vivieron la Segunda Guerra Mundial. Cerca de 16 millones de estadounidenses sirvieron en la guerra; el 99 por ciento de ellos ya ha muerto.
Al igual que Wenzel, muchos de estos veteranos dejaron atrás la guerra. Mucho se ha escrito sobre “la Generación Grandiosa” y su valor en el extranjero, así como su humildad en casa. Esta narrativa enmascaró a los individuos y las cuotas personales que pagarían.
Con el paso de los años, las niñas llegaron a entender que su padre había sido piloto de combate y que había resultado herido en el trasero. Esto nunca dejaba de hacerlas reír. ¿Necesitaba pantalones especiales? ¿Una silla especial? Y él sonreiría y soportaría sus gentiles burlas. Era un hombre cálido y divertido, pero esa sonrisa fue todo lo que le sacaron sobre ese tema.
La familia vivía en Sea Cliff, en Long Island. Wenzel había trabajado en el Chase Manhattan Bank de Nueva York antes de incorporarse a Ideal Corporation, que fabricaba abrazaderas de acero inoxidable para automóviles y aviones en el este de Nueva York. Fue ascendiendo y llegó a ser presidente de la empresa.
Se jubiló y jugó mucho golf hasta que su cuerpo envejecido se lo permitió. Finalmente, en 2023, viviendo en Brooklyn y encorvado y ralentizado por una fractura de cadera, acercándose a su cumpleaños número 100, de repente se vio abrumado por el estrés al que sobrevivió cuando era más joven.
Las pesadillas enviaron a sus hijas de vuelta a esas cajitas rectangulares que habían visto por primera vez en casa de su abuela. Se las llevaron a su padre, junto con algunas notas mecanografiadas que había escrito en algún momento, y finalmente comenzó a hablar sobre su tiempo en la guerra.
Los escritos comienzan abruptamente. El 7 de diciembre de 1941, las noticias de última hora interrumpieron un juego de bridge en Lafayette College, una escuela de artes liberales en Pensilvania. “El tren vino de N.Y. con muchos tipos como yo”, escribió. “Me uní a ellos”
El ataque a Pearl Harbor hizo que Estados Unidos y millones de sus jóvenes se uniformaran. John Wenzel tenía 19 años cuando se alistó y fue enviado a la escuela de vuelo en Miami. Ni siquiera había estado nunca en un avión, pero emergió en 1944 como piloto de combate y fue enviado al frente italiano para luchar contra los nazis.
Volaba el cazabombardero P-47 Thunderbolt, el único ocupante de un arma de ocho toneladas cuando estaba completamente cargada.
“Nunca fui bueno marchando o saludando”, escribió, “pero me convirtieron en un piloto bastante bueno”.
El teniente Wenzel voló en misiones dispersas en el norte de Italia, cerca de Milán y justo al otro lado de la frontera con Austria, a principios de 1945. Sus bombas destruyeron vagones de ferrocarril del Eje y un gran camión de gasolina fuera de un depósito en Trento.
En febrero, bombardeó y ametralló más de una decena de vehículos enemigos con ametralladoras en Lienz, Austria. Cortó una vía férrea y disparó cohetes contra vagones de trenes enemigos estancados en Novara en marzo.
Pero todo fue solo un período previo a abril de 1945.

Para entonces, lucha era feroz en suelo italiano, con los Aliados dependiendo de los rugientes Thunderbolts que sobrevolaban cerca de Verona y a lo largo del río Po, al sur de Milán.
El teniente Wenzel volaba en varias misiones de ataque cada semana, guiando a su equipo a través del mal tiempo y, en la jerga de la Fuerza Aérea, “fuego antiaéreo persistente y preciso”. “La ironía”, escribió más tarde en sus notas, “es que estábamos trabajando más duro que nunca, volando algunas de nuestras mejores misiones, pero por primera vez hablamos abiertamente sobre la supervivencia”.
Evitó el fuego enemigo durante los primeros 13 días de abril.
El 14 de abril, el teniente Wenzel lideró un equipo de cuatro aviones de combate, brindando apoyo aéreo a las unidades que avanzaban hacia un centro ferroviario en la ciudad de Zocca. El teniente Wenzel anotó un impacto directo con sus bombas, destruyendo las armas enemigas.
Luego, un proyectil alemán estalló justo afuera de su cabina. Fragmentos atravesaron su avión y le desgarraron el uniforme. Sangrando por el cuello, dio la vuelta para otro ataque antes de guiar su avión, muy dañado, de regreso a la base.
Sus acciones ese día le harían merecedor de un Corazón Púrpura, pero antes, el teniente Wenzel volvió al aire.
“Las tropas alemanas estaban a ambos lados del río y golpeaban a nuestros muchachos con todo tipo de armas”, escribió más tarde el teniente Wenzel. Su equipo voló hacia una granja que tenía un nido de ametralladoras.
“En nuestro primer pase, había muchos rastreadores que venían hacia nosotros y me golpearon desde abajo”, escribió. “Sentí como si alguien me hubiera golpeado el trasero”.

Le pidió a otro piloto que volara debajo de su avión para observar el daño. Se ve bien, informó, incluso cuando el humo comenzó a llenar la cabina del teniente Wenzel y su paracaídas parecía estar en llamas. Llamó por radio a sus compañeros pilotos para coordinar otra pasada por la granja.
Un oficial se puso en la radio: “‘No seas idiota, John. Vete a casa’”. El oficial, Joseph Dickerson, era capitán y superaba en rango al teniente. “Pero no tenía conmigo un manual de disciplina militar”, escribió Wenzel. “Le dijimos que nos estábamos divirtiendo demasiado como para irnos a casa”.
El equipo atacó de nuevo su objetivo hasta que, satisfechos, giraron hacia Pisa y su base aérea. Pero los problemas del teniente Wenzel iban en aumento.
“Comencé a pensar que el viejo Joe tenía razón”, escribió. “El fuego había consumido la mayor parte de mi paracaídas, además del asiento de mis pantalones, y estaba empezando a quemar mi cinturón de seguridad, que ardía como la mecha de un petardo barato”.
No podía eyectarse sin un paracaídas, y abrir la cabina alimentaría las llamas con oxígeno. Su única opción era seguir adelante hasta Pisa.
Finalmente aterrizó, y una tripulación se apresuró a extinguir las llamas. Un médico “me sacó unas astillas de acero” y lo trató con un ungüento para quemaduras. Él bromeó: “Mi solicitud de un par de pantalones de reemplazo fue denegada”.
Ganar un Corazón Púrpura suele ser una fuente de gran orgullo, un testimonio de sobrevivir a una herida en combate. Ganar dos Corazones Púrpura en ocho días parecería colocar a un hombre en la compañía de los muy, muy afortunados.
El teniente Wenzel regresó a casa a fines de 1945. Se graduó de Swarthmore College, en Pensilvania, y se mudó a la ciudad de Nueva York. Encontró un apartamento en Macdougal Street, en Greenwich Village. Pero para un amigo o dos del servicio, estaba solo.
Le gustaba pintar en un estudio que alquilaba por 20 dólares al mes en el Lower East Side. Después de un día de pintar, caminaba hacia su casa, pero no llegaba del todo. Su primera parada, en cambio, era el Café San Remo, también en Macdougal.

El lugar, al igual que la ciudad circundante, habría estado repleto de jóvenes veteranos sin lazos ni compromisos como él, y Wenzel encontró consuelo en su compañía, “gente como yo”, diría más tarde, sin interactuar exactamente con ellos. Bebía mucho y era muy reservado.
Continuaría llamando a esto “los tiempos oscuros”, y una vez le dijo a un sobrino nieto que él era “un desastre” en ese entonces.
Con el tiempo, descubrió su instinto para los negocios. Conoció a una joven trabajadora social, Alice Newman, se casaron y formaron una familia. Se mantuvo ocupado y la guerra pasó a un segundo plano.
Y, durante más de 70 años, ahí quedó la guerra. Las pesadillas llegaron cuando se mudó a su apartamento de Brooklyn, tan vívidas que creyó que eran reales y regañó a la enfermera de su casa por no salvarlo. Los médicos no pudieron encontrar una causa física para el pánico. Un especialista en sueño le sugirió que hablara con un terapeuta.
Sus hijas lo pusieron en contacto con un consejero por Zoom, quien le recomendó que considerara abrirse más sobre su pasado. Y las historias se revelaron lentamente. Las hijas de Wenzel encontraron a su padre, muy distinto, ansioso por compartir.
A principios de marzo, poco antes de cumplir 100 años, Wenzel accedió a una entrevista, realizada en la sala de su casa. A su lado estaban sus medallas, la primera vez que las veía en décadas: una Cruz de Vuelo Distinguido, una Medalla Aérea, una Estrella de Plata, sus dos Corazones Púrpura. Con la vista y el oído mermados, hablaba con esfuerzo sobre haber permanecido tanto tiempo callado.
“No había lugar para hablar de eso, y no había forma de expresarme”, dijo. Miró hacia las medallas. “Durante muchos años, estas estuvieron escondidas. No teníamos muchas razones para sacarlas”.
Dijo que justo después de la guerra, incluso en un bar del centro lleno de otros soldados, parecía impropio buscar atención. “Nadie me preguntó sobre eso”, dijo. “Yo no lo mencioné”.
Se enteró de las reuniones de su antiguo escuadrón. Rara vez iba. “No vi por qué debería gastar mi tiempo…” Su voz se apagó.
Hace años, su esposa quería visitar Italia y, en particular, Venecia. No, gracias, dijo reflexivamente. No Venecia.
“Había ciertos lugares en los que no se suponía que debías bombardear o disparar”, explicó recientemente. “Venecia fue uno de ellos”.
Recuerda sobrevolar la ciudad intocable. “Los soldados alemanes habían ocupado Venecia y estaban disfrutando del sol y de cualquier otra cosa que tuvieran en Venecia”, recordó. Se enojó.
Finalmente, cedió y visitó la ciudad con Alice. “A ella le gustaba Venecia”, dijo. “A mí no”.
Él se rio. Dijo que esperaba que historias como la suya evitaran que la guerra fuera olvidada.
“Me temo que la gente lo tomará a la ligera, no debería tomarse a la ligera”, dijo. “Tienen sus propias guerras, y la Segunda Guerra Mundial se está volviendo cada vez más pequeña”.
La bravuconería que una vez había mostrado en sus escritos, “demasiado divertido para ir a casa”, lo abandonó hace mucho tiempo. Las medallas, durante años escondidas, han llenado ese espacio. “Me di cuenta de que necesitaba mirarlas”, dijo Wenzel. Las pesadillas han cesado.
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¿Es cierto que el poder cambia a las personas? …
La Mente es maravillosa(V.Sabatera) — Con frecuencia se escucha que el poder cambia a las personas.
También, que ostentar un cargo muy elevado se te sube a la cabeza y cierra el corazón. Es cierto que se arrastran algunos sesgos en cuanto a la influencia social y el poder.
Sin embargo, este es un fenómeno al que gana veracidad porque más de una vez hemos sido testigo del mismo.
Ejercer un cargo de relevancia requiere desarrollar nuevas estrategias y comportamientos.
Hay, por tanto, un cambio que tiene como propósito sustentar esa posición y articular un liderazgo capaz de lograr objetivos.
Ahora bien, el problema está en que, a veces, ese cambio trae consigo conductas y actitudes agresivas o carentes de empatía.
¿A qué se debe esa variación en el comportamiento? ¿Sucede en todos los casos o hay excepciones? Lo analizamos a continuación.
Es un hecho que el poder puede cambiar a las personas, tanto es así que, hasta la más mínima dosis de influencia en un entorno social, genera variaciones en el comportamiento. Por ejemplo, al ascender en una empresa a un compañero de trabajo, hay rasgos en sus dinámicas que se transforman de un día para otro como consecuencia de esa nueva posición.
En un artículo que publicó Journal of Management resaltan que, en efecto, el liderazgo y el poder cambia a quien lo ejerce en todo contexto organizacional. No obstante, aun no se comprenden por completo las secuelas que dichas variaciones pueden tener en aspectos como interacción con el entorno o en la forma de tomar decisiones.
Cabe señalar que, aunque ostentar una posición de relevancia transforma la conducta de la persona, esto no tiene por qué ser siempre negativo o amenazante. Tal y como apunta Daniel Goleman en su libro Leadership That Gets Results, hay hasta seis tipos de liderazgo y todos, con excepción del líder coercitivo o autoritario, son positivos; se refiere a los siguientes:
- Timonel.
- Afiliativo.
- Visionario.
- Democrático.
- Líderes de coaching.
En esencia, si es evidente que el poder cambia a las personas, esa modificación puede orientarse de manera enriquecedora para todo el entorno, con el fin de lograr objetivos comunes.

¿Qué es lo que cambia en el ser humano cuando ostenta el poder? ¿Son sus valores, sus propósitos, sus necesidades, sus emociones? Hay muchos componentes reformados en el individuo cuando asume un cargo relevante.
Dichos cambios están motivados por su necesidad de conservar esa posición, el logro de objetivos y mediar en su influencia social. En este orden, profundicemos a continuación en cómo el poder cambia a las personas.
– Dejan de atender factores emocionales
Hay una idea recurrente al respecto de las personas poderosas y es la relativa a que carecen de empatía. Esta no es una premisa que se pueda demostrar, pero sí se halla evidencia de una dimensión asociada. La Universidad de Liaoning, en China, detectó en una investigación que aquellos que ostentan el poder dejan de responder a los estímulos emocionales de los demás.
En otras palabras, un líder con elevado poder sí puede precisar y entender las emociones de los demás, pero no actúa respecto a ellas; a menudo, las pasa por alto. Esto le permite tomar decisiones drásticas, aunque con ellas, afecte de manera negativa a otras personas.
– Mayor impulsividad
Lo ideal es que todo líder evidencie una buena capacidad de reflexión, análisis, sentido crítico y paciencia cognitiva. Solo así se toman las mejores decisiones. No obstante, las personas poderosas terminan, en ocasiones, por demostrar comportamientos más impulsivos, lo cual hace que den pasos en falso o con un coste indeseado.
– Perspectivas más interesadas o egoístas
El poder encapsula a los individuos en perspectivas más instrumentales y egoístas. A raíz de este, se producen alteraciones de diferentes maneras y la más común es avanzar a una conducta interesada y focalizada en el interés propio, lo que con frecuencia deriva en acciones dañinas o perjudiciales para muchos colectivos.
– Reformulación de valores
Este fenómeno es común. Hay quien antes de alcanzar una posición elevada en un entorno organizacional defendía unos valores muy concretos: la amistad, el respeto, la solidaridad, la gratitud, el perdón. Pero al alcanzar el poder muchos principios éticos y hasta los propios valores se transforman. Se abren entonces a dimensiones como la independencia, el valor, la competitividad y el éxito, por ejemplo.
– El «síndrome de la arrogancia»
En algunos casos, el poder cambia a las personas de forma muy negativa. Esa alteración conductual y emocional podría culminar con el «síndrome de la arrogancia». Se trata de un patrón de personalidad definido por las siguientes características:
- Comunicación violenta.
- Excesiva confianza en sí mismo.
- Pérdida de sintonía con en el equipo de trabajo y en cualquier figura.
- Dejan de ver la realidad tal y como es. Viven en un mundo paralelo donde solo cuentan sus necesidades y metas personales.

– ¿A qué se debe ese cambio? ¿Todos somos propensos a tal variación?
La neurociencia ofrece una explicación de por qué el poder cambia a las personas. En un trabajo publicado en Journal of experimental psychology destacan que, si la influencia social se nos sube a la cabeza, se debe a una variación que aparece en nuestro cerebro.
Los responsables de este estudio realizaron una serie de resonancias magnéticas a personas que ejercían el poder y, también, a quienes carecían de una posición elevada. Fue así como descubrieron un dato llamativo: quienes tienen un cargo elevado presentan una menor resonancia motora. Este mecanismo neurológico se activa al interaccionar con los demás.
Al parecer, quienes llegan a escalas destacadas de la sociedad dejan de reaccionar ante las necesidades, emociones y comportamientos ajenos. Puede tratarse de una característica recurrente y que se explicaría por la visión instrumental de lograr objetivos a toda costa, pasando, incluso, por encima de las realidades emocionales del entorno.
– ¿El poder cambia a las personas por igual? ¡Cuidado con los narcisistas!
¿Me sucedería a mí? ¿Podría mi mejor amigo, a quien tanto admiro, cambiar si logra una posición de poder? La respuesta no es sencilla, pero podemos aclararla. El poder cambia a las personas, aunque no en todos los casos esa variación da forma a comportamientos negativos o poco éticos.
Aquellos hombres y mujeres con firmes valores humanos, nobles principios, con una sólida empatía e inteligencia emocional, se convierten en buenos líderes. La influencia social les hará cambiar algunos aspectos y serán figuras orientadas a objetivos, pero sus esencias serán las mismas.
Ahora bien, hay excepciones. En la sociedad hay individuos con rasgos narcisistas que, por su personalidad, parecen perfectos para ostentar el poder. Pero es una trampa, darles cargos de relevancia no sería lo conveniente.
Estamos ante presencias que se crecen en estos puestos y que, en muchos casos, derivan en conductas altamente dañinas para el clima emocional y personal de toda organización.
¿Qué podemos hacer para que el poder no nos cambie (demasiado)?
La vida da muchas vueltas y puede presentarse que, en algún momento, alcances un puesto de gran relevancia e influencia. ¿Qué hacer para que el poder no provoque estragos? Toma nota de las próximas claves:
- Recuerda tus orígenes y ten contacto frecuente con las raíces propias.
- Si el poder corrompe, mírate cada día en el espejo y pregúntate qué buena acción hiciste hoy. Valora si eres la persona que deseas ser.
- El principal defecto de la persona poderosa es su escasa conexión emocional con los demás. Procura entrenarte en inteligencia emocional, así esta valía no se desgasta o se pierde.
- Para que el poder no te convierta en alguien diferente, conviene tener cerca a alguien de confianza. Es de ayuda contar con personas que te conocen, demuestran buenos valores, sentido ético y asertividad para guiarte.
Por último, todos recordamos a Christian Bale en su papel de Patrick Bateman en American Psycho. Esa imagen es el extremo más adverso de lo que el poder hace a las personas. Está en ti crear mecanismos que filtren las personalidades aptas y adecuadas para liderar desde una pequeña empresa hasta un país.
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Opinión: «Te quiero, y ahora déjame en paz», qué es la amistad para los introvertidos …

The New York Times(C.Pearson) — Pocas cosas en la vida me satisfacen tanto como cancelar los planes sociales.
Como periodista que se dedica con frecuencia al tema de la amistad, conozco bien los beneficios de las relaciones platónicas. Sé, por ejemplo, que los estudios demuestran que las personas con fuertes lazos sociales viven más y están mejor protegidas contra el estrés.
Y estoy familiarizada con las pruebas que demuestran que un círculo social verdaderamente sólido abarca diferentes tipos de amistad, incluidos los amigos del trabajo (que pueden ayudar a que te sientas más comprometido y productivo a lo largo del día) y los “lazos débiles” (conocidos ocasionales que pueden ayudarte a aprender cosas nuevas y mejorar tu sensación diaria de bienestar).
Pero yo soy como soy: una introvertida que disfruta del tiempo a solas. Admito que rara vez me siento motivada para hacer nuevos amigos, o incluso para ver al pequeño pero apreciado grupo que ya tengo. Para mí, la tensión entre anhelar la camaradería, la conexión y todos los maravillosos beneficios de la amistad, y querer que me dejen en paz es real.
Y los consejos que se dan tan a menudo sobre cómo hacer amigos en la edad adulta (incluyendo los de mis propios artículos) muchas veces me hacen estremecer: ¿exponerme? No, gracias.
“Todas las personas tienen una necesidad fundamental de conexión”, comentó Kasley Killam, científica social, además de fundadora y directora ejecutiva de Social Health Labs, una organización sin fines de lucro que trabaja para crear soluciones contra el aislamiento y la soledad. “No es que los introvertidos no necesiten relaciones significativas. Pero lo que varía es cuánto y qué tipo de conexión”.
Pregunté a expertos que estudian la introversión —todos los cuales se identifican como introvertidos— sobre lo que queremos y necesitamos de nuestros vínculos platónicos, y cómo podemos hacer nuevos amigos sin contorsionar nuestra personalidad ni agotarnos por el esfuerzo.
– ¿Qué es la introversión y cómo moldea las amistades?
Los expertos no se ponen de acuerdo en una definición fija de introversión. Laurie Helgoe, profesora clínica asociada de la Universidad Augsburg de Mineápolis y autora de El poder de la introversión: tu vida interna es tu fuerza oculta, me la describió como una orientación hacia dentro o interna.
“Estoy pensando en el centro de control o laboratorio de una persona, el lugar donde resuelve las cosas”, me dijo Helgoe.
“Por ejemplo, si me preguntas cómo me está yendo, haré una pausa e iré a mi laboratorio interior, analizaré mi día y formularé mi respuesta. Mi marido, el extrovertido, dirá lo primero que le venga a la cabeza para mantener la conversación, porque su laboratorio está fuera, en la interacción”. (Las investigaciones sugieren que la población se divide casi a partes iguales entre introvertidos y extrovertidos, señala).

Otros tienden a definir la introversión más en términos de cómo se responde al estímulo social. “La característica clave de la introversión es que la energía social tiende a abrumarte más rápidamente, y necesitas más tiempo para restablecerte”, explicó Marisa Franco, autora de Platonic: How the Science of Attachment Can Help You Make — and Keep — Friends.
Aunque los términos “introvertido”, “tímido” e incluso “ansiedad social” suelen utilizarse de manera indistinta, no son lo mismo. La Asociación Estadounidense de Psicología define la timidez como la tendencia a sentirse incómodo o tenso durante las interacciones sociales.
El trastorno de ansiedad social, por su parte, es un trastorno de salud mental caracterizado por un miedo intenso y persistente a ser observado y juzgado por los demás, el cual se interpone en la vida cotidiana.
“Se confunde a los introvertidos con ser antisociales”, afirmó Susan Cain, autora de El poder de los introvertidos en un mundo incapaz de callarse. “En realidad son sociales de una manera distinta”.
Cain dijo que eso significa que, en general, los introvertidos “prefieren invertir su energía social en la intimidad, mientras que a los extrovertidos les atrae más ir al típico cóctel lleno de gente nueva por conocer”.
Killam añade que “los introvertidos tienden a hacer amigos de forma más gradual, mientras que los extrovertidos son más propensos a tener experiencias de ‘amigos a primera vista’”.
Sin embargo, cree que, aunque los introvertidos tienden a preferir pequeños grupos de amigos íntimos, también es saludable para ellos relacionarse con conocidos o mantener conversaciones amistosas con desconocidos.
“Todas las personas se benefician de esas interacciones casuales”, afirma Killam. “A muchos introvertidos que conozco, yo incluida, nos encanta pasar tiempo en cafeterías trabajando con nuestras computadoras portátiles o leyendo un libro, porque es una forma de estar rodeados de gente y tener esa sensación de sentirnos conectados a la comunidad”.
Y añade: “En general, es beneficioso para todos charlar con el mesero y saludar a tu vecino y cosas así”.
– Enfoques de la amistad que aprueban los introvertidos
Aunque el discurso público sobre la introversión se ha intensificado en la última década (ahora existe un Día Mundial del Introvertido no oficial), gran parte de la orientación sobre cómo hacer y mantener amistades aún se siente pensada como para los extrovertidos y su entusiasmo por la interacción social.
Cuando le comenté a Cain que el consejo de exponerme me hacía retroceder, me dijo que ella sentía lo mismo.
Afortunadamente, Cain y los demás expertos me aseguraron que una persona introvertida no tiene que convertirse en una mariposa social para tener amistades prósperas y sanas. Estas estrategias pueden ayudar.

– Toma la iniciativa
A los introvertidos no les suele gustar los encuentros espontáneos ni hacer planes sociales sobre la marcha, aseguró Helgoe.
Por eso, dar el primer paso es una táctica útil, afirma Franco. Mucha gente cree que los extrovertidos son más propensos por naturaleza a iniciar planes, pero se trata de una habilidad aprendida, no de un rasgo inherente a la personalidad.
“La iniciación significa que tienes el poder de elegir una actividad que se ajuste a tu forma de socializar”, afirmó Franco. “Si logras ser quien inicie las interacciones, aunque seas introvertido, podrás elegir la actividad que te resulte más reparadora”.
Si los planes al final se cancelan, ¡perfecto! Consigues un tiempo a solas inesperado, dijo Helgoe, que se alegra de los planes cancelados.
“Mi mejor amiga y yo bromeamos diciendo que somos muy comprensivas la una con la otra al respecto”, dijo riendo.
– Encuentra gente y lugares que te sean cómodos
Los introvertidos prefieren permanecer en su zona de confort, comentó Helgoe, y también les gusta pasar tiempo con “gente cómoda”, es decir, con amigos que no se sientan obligados a hablar todo el tiempo que estén juntos (o que esperen que ellos lo hagan). Las reuniones que giran en torno a una actividad pueden resultar más agradables que los actos sociales en los que solo se habla, agregó.
Una forma sencilla de saber si una persona te resulta “cómoda” es prestar atención a cómo te sientes después de pasar tiempo con ella.
“Los introvertidos pueden encontrar a un amigo realmente energizante”, señaló Killam. “Así que podrían pasar horas y horas con una persona determinada y no sentirse agotados en absoluto, a pesar de que, en general, pasar tiempo con otras personas les resulta agotador”.
Buscar personas cómodas en lugares cómodos es aplicable incluso si se está buscando nuevos amigos. En lugar de “regañar a los introvertidos para que abandonen sus zonas de confort, como si eso fuera un fin en sí mismo”, dijo Helgoe, es mucho más útil decirles que busquen amigos que se ajusten a sus ritmos e intereses actuales.
“¿Qué haces de forma natural y sencilla?” ella dijo. “¿Qué te emociona? ¿Cuidar de tus mascotas? ¿Correr o explorar la naturaleza? ¿Escribir? ¿Leer? ¿La pintura o fotografía? ¿Cocinar? Cualquier actividad, incluso las mayoritariamente solitarias, cuentan con espacios comunes”.
– Al hacer amigos, aprovecha tus habilidades naturales de “iniciador”
Las investigaciones sociales han descrito un grupo de personas llamadas “iniciadores”, dijo Franco, “que tienden a ser buenos en conseguir que la gente se abra”.
Los introvertidos suelen entrar en esa categoría: saben escuchar, hacen preguntas y prefieren desarrollar fuertes vínculos con un pequeño grupo de amigos.
Las investigaciones demuestran que los introvertidos tienden a experimentar un impulso mayor que los extrovertidos en los sentimientos de conexión social cuando participan en conversaciones íntimas.
“Mantener una conversación profunda y significativa puede significar mucho más para un introvertido”, afirmó Killam.
“A mí me sucede. Me encantan las largas cenas a solas con amigos”. Dijo que le parecen “muy nutritivas para el alma”.
“Creo que es una verdad general para los introvertidos”, añadió. “Tendemos a sentirnos llenos de energía con interacciones así, que van un poco más allá”.
Entonces, si bien la emoción de los planes cancelados nunca se desvanecerá para personas como yo, es alentador saber que no necesito ser el alma de la fiesta para cosechar los beneficios de la amistad.
“Creo que el mensaje para las personas introvertidas es: no vean su introversión como un impedimento”, dijo Franco. “En cambio, piensen en ello como un estilo de conectar con otros”.
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Ensayo: «La luz que proyectamos» …

MEER(J.Hidalgo) — Hacía pocos días que había estado inmersa en la lectura de Registros Akáshicos de David.
Aunque en el proceso de canalización se suelen abrir y cerrar los registros, desde mi experiencia os contaré que durante los días que voy trabajando en la lectura, aunque los registros estén cerrados, suelen sucederme cosas relacionadas con los mensajes que debo transmitirle a esa persona. Es un regalo que se me otorga al hacer de canal, de mediador o portavoz.
El aprendizaje, los sentimientos y la sabiduría final es una gran recompensa del trabajo que voy realizando durante días.
La conexión con el alma de David estaba siendo una experiencia muy bonita en la que sentí lo siguiente:
Es curioso que se sienta dentro aquello que se nos muestra desde lejos. Somos poderosos cuando se refleja el amor en nosotros.
Todo lo que reconozcas en ti lo encontrarás también en los demás. Es como una regla establecida, si deseas amar, si deseas encontrarlo al otro lado, debes admirar, sentir y saber que también está en tu interior. Ver a la gente como ese gran potencial que vas a ejercitar es lo que descubrirás. El simple hecho de descubrir algo ya lo hace nuestro, queda interiorizado.
Es asombroso asomarse y descubrir la inmensidad dentro de nosotros. Siente este momento asumiendo que lo que tienes enfrente supone ya un ejercicio de creación y evolución interior. Es por eso que solo ofrecemos aquello que ya llevamos dentro. El descubrimiento interior dará paso a la creación exterior.
Si observamos nuestro mundo interno, podremos reconocernos en todo. Es por eso que debes abrir bien los ojos sabiendo que su expresión supone el gozo de lo que nos rodea.
Camina despierto, no hay solo siluetas, son ellas las que están deseando que las veas. Son solo un reflejo de lo que llevamos dentro. Al observarlas despertarás todo ese potencial personal que se va a reflejar también para los demás.
A veces, los seres humanos nos mostramos como extraños, sin embargo, compartimos escenario y estamos aprendiendo unos de otros.
Eres feliz si así lo deseas, eres feliz si lo muestras, esa es la verdadera esencia, la que vas a ofrecer porque así es como seguirá en ti. No pierdes lo que entregas.
Después de escribir esto tras canalizarlo, una frase llegó a mí a través de redes sociales:
Hay dos maneras de difundir la luz… Ser la lámpara que la emite o el espejo que la refleja.
(Lin Yutang, 1895-1976)
Seguramente la había leído otras veces, pero ese día me paré y quise entenderla de verdad ya que sabía que tenía que ver con David y lo que me querían mostrar.
La primera parte de la frase me parecía fácil, emitir luz siempre es algo bueno, podríamos decir que emitir luz es ser uno mismo, mostrarse real y auténtico desde la confianza y la coherencia con lo que uno piensa, siente y hace.
Ahora pensemos en el resto: ser el espejo que la refleja, (la luz, claro). ¿Quiere decir esto que otros pueden verse en nosotros cuando nos miran? ¿Acaso somos idénticos? No acababa de comprender el mensaje.
Por la mañana, bien temprano, como cada día laborable, salí del parking conduciendo con las luces del coche encendidas. De frente, ante mí, dos niños totalmente iluminados. Las luces de mi coche enfocaban directamente hacia ellos.
Cómo era posible que brillaran tanto? Sus abrigos me devolvían, de manera impactante, la misma luz que yo desde mi posición emitía con el vehículo que dirigía. Claro estaba que no veía algo fuera de lo normal, sus abrigos estaban fabricados de tela reflectante, esa fue mi conclusión inmediata.
No había visto antes un abrigo así, al girar la calle, unos trabajadores con uniforme amarillo y líneas reflectantes me volvían a indicar que eso es lo que pasa cuando emites tu propia luz hacia otros que hacen de espejo. Un espejo que devolvía aquello que yo misma estaba proyectando al exterior.
Este suceso intentaba explicarme de forma práctica y cotidiana qué quería decir aquello de reflejar la luz de otros.
Reflejar la luz que otros emiten responde a valores como la empatía, la comprensión, el exaltar lo valioso, el sostener, el apoyar al otro, el reconocimiento y la validación.
Esto requiere fijarse en uno mismo, manteniendo a la vez, la mirada sobre lo que estamos compartiendo con otros.
En este proceso, la individualidad se une a lo común, confiando en uno mismo, actuando desde la libertad de elección y disfrutando así de lo que uno hace en conjunción con otros.
Decidir ser canal de la luz propia y de la de los demás englobaría el significado de la frase entera.
Iluminar a otros con sus propias cualidades es ayudarles a ver lo que hay en ellos. Descubrirse en el otro es uno de los propósitos de las relaciones sociales. La amistad es en esto el gran maestro.
Veamos ahora, otra forma de iluminar. Es muy posible que te hayan ofrecido alguna vez ayuda o consuelo, amor, al fin y al cabo, una vez que lo has aceptado, seguramente, decidirás volver a entregarlo.
Lo más frecuente es que esto se dé a una persona diferente a la que te lo entregó a ti, porque cuando te lo ofreció sabía que no perdería nada en su labor, al contrario, estaría expandiendo el bien para que así se haga mayor.
Este es el gran regalo, la gran cadena de favores. Cuando interiorizamos aquello que otro nos ofreció con desinterés, desde el corazón y sin condiciones, lo ofreceremos de la misma forma que se nos entregó.
Todos podemos ser faro, todos podemos ser lámpara y afortunadamente todos podemos reflejar la luz de otros para devolver la claridad que, a veces, olvidamos encender de forma automática.
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Qué es una “alucinación” de la inteligencia artificial y por qué es una de las fallas potencialmente más dañinas …
BBC News Mundo — El mes pasado, días antes de la coronación del rey Carlos III el 6 de mayo, una petición de semblanza hecha a ChatGPT arrojó un resultado llamativo.
El chatbot de inteligencia artificial (IA) de la firma OpenAI señaló en un párrafo:
«La ceremonia de coronación tuvo lugar en la Abadía de Westminster, en Londres, el 19 de mayo de 2023. La abadía ha sido el escenario de las coronaciones de los monarcas británicos desde el siglo XI, y es considerada uno de los lugares más sagrados y emblemáticos del país».
Este párrafo presentó lo que se conoce como una «alucinación».
En el entorno de la IA se le llama así a información arrojada por el sistema que, aunque esté escrita de manera coherente, presenta datos incorrectos, sesgados o plenamente erróneos.
La coronación de Carlos III ocurriría el 6 de mayo, pero por alguna razón ChatGPT llegó a la conclusión de que habría de darse el día 19 de mayo.
El sistema advierte que solo puede generar respuestas con base en información disponible en internet hasta septiembre de 2021, por lo que es posible que pueda caer en este tipo de problemas a la hora de ofrecer una respuesta a una consulta.
«GPT-4 todavía tiene muchas limitaciones conocidas que estamos trabajando para abordar, como los prejuicios sociales, las alucinaciones y las indicaciones contradictorias«, explicó OpenaAI en su lanzamiento de la versión GPT-4 del chatbot, el pasado marzo.
Pero no es un fenómeno exclusivo del sistema de OpenAI. También se presenta en el chatbot de Google, Bard, y otros sistemas de IA similares que han salido al público recientemente.
Hace unos días, periodistas de The New York Times pusieron a prueba a ChatGPT sobre la primera vez que el diario publicó un artículo sobre IA. El chatbot ofreció varias respuestas, algunas de ellas elaboradas con datos equivocados, o «alucinaciones».
«Los chatbots están impulsados por una tecnología llamada modelo de lenguaje grande, o LLM, que aprende sus habilidades analizando cantidades masivas de texto digital extraído de internet», explicaron los autores del texto para el Times.
«Al identificar patrones en esos datos, un LLM aprende a hacer una cosa en particular: adivinar la siguiente palabra en una secuencia de palabras. Actúa como una versión poderosa de una herramienta de autocompletar«, continuaron.
Pero debido a que la red está «llena de información falsa, la tecnología aprende a repetir las mismas falsedades«, advirtieron. «Y a veces los chatbots inventan cosas».
Tomarlo con cautela
Los algoritmos de IA generativa y de aprendizaje de refuerzo son capaces de procesar un cúmulo enorme de información de internet en segundos y generar un nuevo texto, casi siempre muy coherente, con una redacción impecable, pero que debe ser tomado con cautela, advierten los expertos.
Tanto Google como OpenAI han pedido a los usuarios que tengan esta consideración en mente.
En el caso de OpenAI, que tiene una alianza con Microsoft y su buscador Bing, señalan que «GPT-4 tiene la tendencia a ‘alucinar’, es decir, ‘producir contenido sin sentido o falso en relación con ciertas fuentes'».
«Esta tendencia puede ser particularmente dañina a medida que los modelos se vuelven cada vez más convincentes y creíbles, lo que lleva a que los usuarios confíen demasiado en ellos», aclaró la firma en un documento adjunto al lanzamiento de su nueva versión del chatbot.
Los usuarios, por tanto, no deberían confiar ciegamente en las respuestas que ofrece, principalmente en áreas que involucren aspectos importantes para su vida, como consejos médicos o legales.
OpenAI señala que ha trabajado en «una variedad de métodos» para impedir que las «alucinaciones» lleguen a ser arrojadas en las respuestas a los usuarios, incluidas las evaluaciones hechas por personas reales para evitar datos erróneos, sesgos de raza o género o difusión de noticias falsas.
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Elemental, mi querido Watson: Sherlock Holmes es inteligente y ChatGPT, no …
The Conversation(V.E.Ecenarro) — Dentro de las figuras lógicas literarias, el oxímoron implica contradicción. En efecto: cuando tantas veces hablamos de los “muertos vivientes” (o zombis) estamos estableciendo un concepto totalmente contradictorio. Pues bien: cuando leemos todos los días que una “inteligencia artificial” (IA) ha realizado un nuevo prodigio estamos introduciendo una evidente contradicción, porque dichas “inteligencias” no son inteligentes.
El concepto de inteligencia no está definido de forma unívoca, a pesar de que desde hace milenios gran número de especialistas en filosofía, fisiología, matemáticas, física, ciencias de la computación, neurociencia y psicología han tratado de explicar y acotar sus aspectos esenciales.
En cualquiera de los casos, algunos de los atributos principales de la inteligencia que reconocemos bien, como la consciencia o la capacidad de pensar, abstraer, inferir o comprender, nos permiten comparar en parte la inteligencia natural de las personas con la inteligencia artificial de las máquinas.
Debemos clarificar que las modernas IA son básicamente herramientas muy útiles para facilitarnos la realización de algunas de nuestras actividades, pero no son inteligencias, dado que incluso las características más básicas de la inteligencia que hemos enumerado no las incorporan en absoluto.
De los atributos anteriormente citados, quizás el más fácilmente implementable en una máquina mediante un algoritmo es la inferencia, puesto que la lógica es una de las sólidas ramas de las matemáticas, y por tanto es programable de múltiples maneras en un computador.

– El proceso de razonar: el ejemplo de Sherlock Holmes
Inferir es extraer un juicio o una conclusión a partir de un proceso de razonamiento lógico. La inferencia es algo que todas las personas efectuamos constantemente en nuestra vida cotidiana, y podemos preguntarnos si las IA también infieren de forma similar.
Para entender mejor este concepto, podemos recurrir al famoso detective literario Sherlock Holmes. En la primera novela de esta saga de Arthur Conan Doyle (Estudio en Escarlata en 1887), el Doctor Watson describe, en el segundo capítulo “la ciencia de la deducción” del protagonista. Realmente el razonamiento deductivo en ciencia parte de una hipótesis teórica, que precede a observaciones o experimentos y concluye con una confirmación (o no) de la hipótesis inicial.
Normalmente Sherlock Holmes utiliza el razonamiento inductivo, partiendo de observaciones que le permiten establecer una hipótesis y una teoría de los hechos que realmente ocurrieron.
Si vamos un poco más allá, en la segunda novela de la saga (El signo de los cuatro en 1890), en el sexto capítulo Sherlock Holmes hace una demostración y espeta a Watson: “¿Cuántas veces le he dicho que una vez eliminado lo imposible, lo que queda debe ser la verdad, por improbable que parezca?”. Este tipo de inferencia fue denominada «razonamiento abductivo», por el científico y filósofo Charles S. Peirce en 1878.
Este razonamiento, incorporado a la inteligencia natural humana, implica cuestionarnos constantemente por qué ocurre algo y formular hipótesis sobre causas plausibles para ello. Es muy llamativo que ninguna de las IA actuales ni siquiera se acerquen a realizar este tipo de razonamiento, tan común entre nosotros, y a lo sumo se utilizan grandes bases de datos y un cálculo estadístico para intentar remedar una inteligencia, pero sin ningún tipo de razonamiento lógico como los que hemos descrito.
– Comprender el significado de lo que se dice o el sentido de lo que ocurre
Ingredientes más complejos de la inteligencia, como nuestra capacidad de comprender, están completamente fuera de juego en las IA actuales.
A pesar de todo, muchas compañías nos anuncian frecuentemente “nuevas inteligencias artificiales generativas”, capaces de “crear” contenidos nuevos y originales, sin intervención humana.
Realmente ninguna de estas herramientas son inteligencias y ninguna de ellas crean algo sin intervención humana. Y, sobre todo, ninguna de ellas comprende la realidad ni lo que genera.
Su única característica importante es que estos programas pueden ayudarnos para mejorar textos, ilustraciones, sonidos o vídeos sintéticos empleando correctamente las herramientas, lo mismo que cuando usamos apropiadamente una cámara, un editor de fotografía, un micrófono o un lapicero. Rodar una buena película no consiste en pulsar un botón en una cámara, del mismo modo que hacer una ilustración no consiste en simplemente pedir a una IA una sorprendente imagen.
Una de las herramientas más conocidas en este contexto generativo es el popular ChatGPT, que es un chatbot (robot conversacional) que se basa en entrenamientos del computador mediante enormes enciclopedias de textos, sonidos, imágenes o vídeos.
Aunque ChatGPT es mucho más sofisticado que lo que vamos a referir a continuación, es ilustrativo recordar que en 1966 el matemático y profesor de ciencias de la computación en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Joseph Weizenbaum, creó en su laboratorio un programa llamado ELIZA capaz de realizar procesamiento de lenguaje natural y que hoy lo incluiríamos dentro de los chatbots.
Este programa aplicaba reglas de reconocimiento de patrones a los enunciados que recibía (buscando palabras clave en la frase del usuario) para generar sus respuestas y elegir una frase modelo de su base de datos.
Así, ELIZA era capaz de entablar una conversación con seres humanos simulando a una psicóloga empática. Weizenbaum modeló su estilo de conversación usando preguntas abiertas para animar a los “pacientes” a comunicarse más eficazmente con la “terapeuta” y le sorprendió que su programa fuera tomado en serio por muchos usuarios.
El propio autor se sintió horrorizado al darse cuenta de que buena parte del público interpretaba ELIZA como una inteligencia real e intentó durante toda su vida corregir estas ideas erróneas.
– Los admiradores de ChatGPT
ChatGPT tiene muchos admiradores actualmente, pero no es una inteligencia y no comprende nada de lo que dice. Entre otros muchos investigadores, el profesor de psicología y neurociencia Gary Marcus y el profesor de ciencias de la computación Ernest Davis, ambos de la Universidad de Nueva York, han estudiado las respuestas de ChatGPT para comprobar su capacidad de entendimiento y han demostrado que cualquier pregunta que requiera comprensión para responder correctamente puede dar lugar a respuestas falsas, incorrectas o directamente inventadas. Son llamativas las respuestas de ChatGPT a preguntas simples que incluyen ligero entendimiento, del tipo: «¿de qué color es el caballo blanco de Santiago?».
Usar bien las herramientas
Utilizar mal las herramientas puede ser peligroso. Mucha gente se siente tentada a pedir directamente a ChatGPT que escriba un trabajo escolar o un artículo periodístico sobre algún tema. Esto da lugar a un texto aparentemente correcto y con forma muy convincente. Usar grandes enciclopedias memorizadas y bien redactadas nos permite de esta forma obtener un texto aparentemente muy aceptable.
Sin embargo, este resultado no es un trabajo escolar decente ni un artículo periodístico profesional, sino que se parece más a un resumen de datos en formato texto que deberemos verificar, como cuando lanzamos una búsqueda de información en la web. Si queremos usar bien la herramienta para hacer un buen trabajo, toda la información que ChatGPT nos ha suministrado la debemos comprobar, revisar, comprender, corregir y volver a redactar.
Partir de toda la información buscada en el formato de un texto inicial convincente puede ser una ayuda, pero notemos que el esfuerzo que debe realizarse desde el texto generado automáticamente para transformarlo en un trabajo o artículo inteligente genuino puede hacer más recomendable estudiar en serio el tema y redactar desde cero, en lugar de desde un dudoso producto precocinado por una aparente IA.
El mal uso de las herramientas se ha extendido debido a la excitación producida por la propaganda de los vendedores de las IA y ello da lugar a grandes problemas y pérdidas en muchos ámbitos.
Por ejemplo, la conocida revista Clarkesworld, que publica, entre otros textos, excelentes relatos de ciencia ficción (que han ganado premios Hugo, Nebula y Locus, entre muchas otras notables menciones) ha debido cerrar la admisión de relatos por detectar creciente número de pésimos textos enviados a la editorial por autores que simplemente usan alguna IA tipo ChatGPT sin ningún tipo de pudor. Realmente este tipo de comportamiento es penoso y nocivo para la literatura.
Actualmente, muchas de las grandes empresas tecnológicas como Google, Microsoft o Meta, entre otras, están incorporando esta misma tecnología en sus productos.
El mal uso de las herramientas puede dar lugar a efectos indeseables como los provocados por el producto Tay de Microsoft en 2016 o Galactica de Meta en 2022, ambos de los cuales hubieron de ser retirados del mercado pocas horas después de sus lanzamientos. Podemos preguntarnos qué podría ocurrir si los buscadores web de Google o Bing de Microsoft incorporan además esta tecnología tipo GPT.
Si no se efectúan con prudencia, lo más probable es que las búsquedas web puedan ser muy convincentes y bien redactadas, pero incorrectas o llenas de desinformación. Esto puede ser realmente peligroso, porque actualmente ante una serie de páginas web que obtenemos de un buscador, nosotros mismos podemos evaluar y verificar la información, pero una respuesta del buscador en formato de un texto aparente, parte del cual es incorrecto, falso o inventado, no es fiable ni de utilidad.
Objetivamente las IA no son inteligencias, sino herramientas y, como cualquier utensilio, deben utilizarse con corrección.
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Personas Tímidas: cómo son, y sus 5 características …

Psicología y Mente(N.M.Martínez) — Cada persona posee un estilo particular que determina su forma de ser y actuar. Generalmente, nuestras experiencias vitales influyen notoriamente en la personalidad que vamos configurando con el tiempo.
No existen formas de ser mejores que otras. Sin embargo, la timidez suele ser el estilo menos popular. Quienes se identifican con este estilo más retraído suelen sufrir por el juicio al que les someten los demás, siendo habitualmente techados como inseguros, aburridos, altivos o desagradables.
No hay nada de malo en sentirse más a gusto en entornos con pocas personas. Sin embargo, la sociedad en la que vivimos nos ha convencido de que así es. Por ello, los individuos tímidos suelen hacer muchos esfuerzos por encajar y agradar a los demás a toda costa, renunciando a sus preferencias reales.
En este artículo hablaremos en detalle acerca de la timidez, las características de las personas tímidas y las situaciones más complejas que estas afrontan en su día a día.
– ¿Qué es la timidez?
Las personas tímidas son aquellas que prefieren desenvolverse en escenarios con poca gente o estar en soledad. Las situaciones sociales con muchas personas alrededor les resultan menos agradables y requieren para ellas un esfuerzo mayor. La timidez hace que las personas se muestren más reservadas al principio, con menos tendencia a tomar la iniciativa en las interacciones. La timidez se asocia con la prudencia y el gusto por grupos de amistades confiables y reducidos.
Siempre que se habla de timidez esta se asocia con la presencia de malestar psicológico. Sin embargo, esto no es necesariamente así. Hay personas tímidas que logran funcionar de forma adaptativa en su vida cotidiana y son capaces de aprovechar sus recursos para salir airosas de situaciones sociales sin vivir una gran ansiedad.
No obstante, es cierto que algunas de ellas pueden tener problemas a la hora de relacionarse con los demás, llegando incluso a evitar ciertos escenarios sociales por temor. En estos casos, el individuo puede llegar a estar bastante aislado, reduciendo notablemente su red social.
Es importante destacar que la timidez no es reconocida como un trastorno psicopatológico. Cuando el retraimiento empieza a suponer un problema y se asocia con malestar y dificultad para afrontar el día a día, se suele hablar de una fobia social. La timidez no implica temor hacia un escenario social, sino una preferencia por entornos con menos gente.
Por todo lo dicho, la timidez no implica que haya algo anómalo en la persona. De hecho, todos en la niñez atravesamos una fase entre los seis y los doce meses en la que prima el miedo a los extraños. Este representa un mecanismo adaptativo que permite a las crías humanas mantenerse cerca de sus cuidadores, alejando así posibles peligros.
En definitiva, lejos de ser un trastorno psicológico, la timidez puede ser una forma de entender el entorno y adaptarnos a él desde la prudencia y la tranquilidad.
– Características de las personas tímidas
Ahora que ya hemos definido qué entendemos por timidez, podríamos destacar algunas características propias de las personas tímidas.
1. Introversión
La timidez se relaciona con la tendencia al hermetismo. La persona no se abre plenamente hasta que logra confianza con alguien.
2. Dificultad para expresar los sentimientos
La timidez también se vincula con la dificultad para poder exteriorizar las emociones con espontaneidad.
3. Actitud discreta
Las personas tímidas no llevan nada bien ser el centro de atención, prefieren pasar desapercibidas y dejar el protagonismo a los demás.
4. Dificultad para ser asertivas
La timidez hace difícil poder comunicar a los demás las propias necesidades. Esto hace que la persona acabe desarrollando una actitud pasiva y sumisa, anteponiendo los deseos de los demás a los suyos propios.
5. Malestar en situaciones sociales
Las personas tímidas no suelen sentirse cómodas en entornos sociales con mucha gente. Prefieren pasar el rato a solas o con sus personas de confianza, ya que sólo así pueden sentirse plenamente calmadas.
– Situaciones que pueden ser complicadas para una persona tímida
Como venimos comentando, la timidez no es ni mucho menos un trastorno psicológico. Se trata de una característica de personalidad que no tiene por qué asociarse al sufrimiento o el malestar. Sin embargo, la tendencia al retraimiento puede hacer que algunas personas tímidas vean en situaciones cotidianas ciertos desafíos que pasan desapercibidos para los demás. A continuación, comentaremos algunos de estos retos de la vida diaria con los que lidian las personas tímidas.
1. Hablar con desconocidos
Puede que en alguna ocasión hayas tenido que pedir la hora, preguntar por una dirección, hacer una reserva telefónica en un restaurante… En todos estos casos nos vemos en la obligación de hablar con alguien desconocido. Estas cuestiones aparentemente irrelevantes pueden ser todo un dilema para alguien tímido. En su caso, tendrá que hacer un esfuerzo para dar el paso e iniciar la conversación, sin que pueda fluir de manera espontánea. Cuando la timidez empieza a ser un problema y se aproxima a la fobia social, es posible que la persona termine evitando esta clase de situaciones debido a la incomodidad que le generan.
2. Dar su opinión
Todos hemos estado en alguna conversación en la que se ha debatido un tema sobre el que cada persona opina. Si no eres tímido, es posible que expresar lo que piensas te resulte una tarea fácil. Sin embargo, una persona que sí lo es puede experimentar incomodidad al transmitir lo que opina a los demás. Esto se debe a que intervenir en la conversación supone convertirse en el centro de atención por unos segundos e incluso exponerse al juicio del resto de interlocutores.
3. Contar anécdotas
La situación típica en un grupo de amigos que está charlando da pie a que todos puedan compartir anécdotas divertidas. Sin embargo, cuando uno de ellos es tímido puede tener más dificultad a la hora de abrirse y tener su momento. En el curso de la conversación puede preferir ser quien escucha a los demás, pues este rol es más discreto.
4. Presentarse
Otra situación complicada para alguien tímido tiene que ver con el momento de las presentaciones. Conocer a una persona nueva y hablarle de sí mismo puede resultar abrumador.
5. Hacer compras
Ir de tiendas o hacer la compra en el súper son tareas cotidianas que todos hacemos. Sin embargo, para una persona tímida puede ser algo agobiante tener que pedir algo a los dependientes, preguntar por la disponibilidad de un producto o solicitar que se envuelva la compra para regalo. Incluso, reclamar una vuelta mal dada puede suponer un momento de tensión.

– El decálogo para saber cómo hablar con una persona tímida
Si tienes en tu entorno a una persona tímida, es posible que a veces tengas dudas acerca de cómo dirigirte a ella. Quieres hablarle y lograr que esté cómoda, pero tampoco deseas agobiar. Pues bien, para conseguirlo puede que ayude seguir el siguiente decálogo.
- No seas invasivo: Tratar de incitar a alguien tímido a soltarse con demasiada efusividad no es buena idea, ya que acabarás generando más agobio. Respeta su espacio y habla con él de manera natural, sin forzar ni atosigar.
- Toma la iniciativa: Las personas tímidas tienen dificultad para tomar la iniciativa, pero eso no significa que no disfruten de las conversaciones. Hazle la situación más fácil y sé tú quien inicie la interacción.
- Utiliza aquello que tenéis en común: Una forma de hacer que fluya la conversación con alguien tímido puede ser buscar puntos comunes. Si conoces sus intereses, utilízalos como tema de conversación para romper el hielo.
- Haz que se sienta importante: Aunque no le guste ser el foco de las miradas, sí que le ayudará sentirse valorado. Trata de recuperar cosas que te haya contado antes o preguntarle sobre temas que conozca bien, pues esto le hará sentirse más a gusto contigo.
- No insistas: Si observas que la persona está muy tensa a pesar de tus intentos, trata de no insistir y respetar sus tiempos.
- Llámale por su nombre: Si te diriges a esa persona por su nombre, enseguida crearás un clima cálido en la conversación, haciendo que le sea más sencillo abrirse.
- No juzgues: No hagas suposiciones sobre esa persona. Que sea tímida no tiene porqué significar que sea aburrida o desagradable. Dale tiempo para poder opinar.
- Utiliza las redes sociales: Si deseas conocer más a esa persona tímida, puedes usar a tu favor las redes sociales. Interactuar de esta forma es menos imponente que en persona, lo que puede facilitar las cosas al principio.
- No llenes el silencio: El silencio puede vivirse como algo incómodo cuando se trata de hablar con alguien tímido. Sin embargo, es peor tratar de llenar los silencios con conversaciones vacías.
- Haz preguntas abiertas: Las preguntas abiertas son aquellas que dan pie a una respuesta extensa. Si conviertes la conversación en un interrogatorio con preguntas cerradas que solo dan cabida a un sí o un no, no conseguirás una interacción fluida.
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Estrés de Minoría: ¿qué es y cómo afecta a las personas? …

Psicología y Mente(N.M.Martínez) — Se conoce como homofobia a la aversión hacia hombres y mujeres homosexuales, aunque este término también se ha aplicado para denominar el desprecio hacia otros miembros que también representan la diversidad sexual, como los bisexuales o transexuales.
Esta se asocia con una actitud degradante, discriminatoria, ofensiva o desfavorable hacia una persona por razón de su orientación sexual.
El odio y temor irracional que experimentan las personas homófobas hacia los individuos homosexuales es el motor de la violencia y la discriminación hacia este colectivo. Aunque en muchos países estas conductas de odio están penadas por la ley, aún hay lugares del planeta en los que lo que se castiga no es la discriminación, sino el hecho mismo de ser homosexual.
Si bien en el mundo occidental se han logrado avances importantes en materia de derechos para el colectivo LGTBIQ+, lo cierto es que aún queda mucho por hacer. Las personas pertenecientes a este grupo han venido recorriendo un sendero cuanto menos difícil, lleno de obstáculos y mucho dolor.
El activismo de los miembros del colectivo es el que ha permitido mantener una actitud firme y reivindicativa, sin la cual los derechos conquistados hoy seguirían siendo una utopía.
Gracias a este movimiento ha sido posible que las personas no heterosexuales puedan empezar a vivir sin pedir permiso ni dar explicaciones. Sin embargo, esto no significa que todo haya pasado y que ya no exista discriminación.
Son muchas las personas que siguen viviendo sin reconocer abiertamente quiénes son por miedo al estigma, que carecen de referentes a su alrededor o ni siquiera se sienten con el derecho a mostrar su amor por otra persona si esta es de su mismo sexo.
La discriminación es incompatible con llevar una vida plena y feliz. Y es que sentirse despreciado es una de las cosas que más pesan y duelen. Como seres sociales que somos, requerimos el apoyo de nuestro grupo.
Si este no aparece, nuestros niveles de estrés se disparan y vivimos en un estado de alerta permanente. Dicho fenómeno, conocido como el estrés de minoría, es el núcleo de este artículo.

– Historia reciente de la lucha contra la homofobia
Afortunadamente, hoy la violencia homófoba recibe una condena social que hace unos años era impensable. Sin embargo, el odio y la discriminación explícita contra las minorías sexuales es algo que ha empezado a erradicarse hace unos pocos años.
Aunque hoy nos parezca irreal, lo cierto es que en los sesenta la homosexualidad estaba recogida como un trastorno psiquiátrico en los manuales de referencia.
De hecho, la palabra homofobia fue empleada por primera vez en esta misma década por el psicoanalista George Weinberg, pionero en identificar la presencia de este tipo de violencia entre los profesionales de salud mental.
Hasta aquel momento, la homofobia ni siquiera había tenido nombre. No se consideraba un problema relevante, se ignoraba por completo el dolor que sobrellevaban cada día las personas del colectivo LGTBIQ+. Weinberg compensó aquel vacío y por ello su término comenzó a ganar rápidamente mucha popularidad, siendo empleado enseguida en todos los medios periodísticos, científicos y políticos.
Desde aquel momento, la conquista de derechos por parte del colectivo ha ido en aumento. Empezó a reconocerse que la homofobia no sólo abarca acciones violentas individuales, sino también discriminación por parte de gobiernos, estados y grandes organizaciones.
Ya en el inicio de los setenta, tuvo lugar un hecho clave conocido como la revuelta de los clientes del Stonewall Inn, en Manhattan. Allí se produjo por primera vez una rebelión explícita por parte de ciudadanos no heterosexuales, que reclaman los mismos derechos que el sistema opresor en el que viviían les había arrebatado.
A día de hoy, existen numerosas asociaciones LGTBIQ+ que trabajan de forma incansable para combatir la lacra de la homofobia. En este camino de reivindicación han existido muchos obstáculos, pero también se han alcanzado metas que hace unas décadas eran sueños imposibles. Ejemplo de ello es la legalización en muchos países del matrimonio homosexual, así como la penalización de ciertas conductas homófobas.
Esta lucha es extremadamente necesaria, ya que existir sufriendo violencia y discriminación es incompatible con vivir una vida con sentido, plena y feliz. Es por ello que las personas pertenecientes a minorías sexuales muestran un riesgo mayor que la población general de sufrir problemas de salud mental.
Aceptarse a uno mismo requiere necesariamente haber sido aceptados y amados de forma incondicional. Vivir sintiendo desprecio por lo que se es es un castigo que nadie debería sufrir. Los estudios acerca de esta cuestión han contribuido a dar forma al término “estrés de minoría”, que hace referencia a la respuesta emocional derivada de la discriminación sufrida por las personas del colectivo LGBTIQ+.

– ¿Qué es el estrés de minoría?
El término estrés es familiar para todo el mundo a día de hoy. A pesar de su mala fama, la respuesta de estrés es necesaria para nuestra supervivencia. Es gracias a ella que nos ponemos en alerta ante posibles peligros y reaccionamos para preservar nuestra seguridad. Sin embargo, cuando esta reacción se mantiene en el tiempo sin volver nunca a la calma, puede resultar devastadora para la salud.
Las personas que pertenecen al colectivo LGTBIQ+ parten de una situación de desventaja frente al resto de la sociedad. La discriminación que habitualmente sufren en muchos aspectos de la vida les hace sentir niveles de estrés más elevados y sostenidos de forma prolongada. Es por ello que se ha desarrollado un concepto específico para hablar de la respuesta de estrés en este grupo de la población.
Fue Ian Meyer el autor pionero que decidió hablar del impacto psicológico que la discriminación ejerce sobre las personas pertenecientes a minorías sexuales. Observó que estos individuos sufrían enormemente debido al rechazo, los prejuicios y la falta de derechos frente al resto de la población.
Meyer planteó su modelo teórico en el año 2003, con el objetivo de identificar aquellos factores estresantes que más inciden en el malestar psicológico de estas personas. Esto permitió entender de manera mucho más específica su dolorosa realidad, pues se trata de factores estresantes específicos que no ejercen ningún efecto sobre el resto de la población.
Experiencias estresantes asociadas al estrés de minoría
Meyer identificó algunas experiencias estresantes comunes a la mayoría de personas del colectivo LGTBIQ+. Vamos a verlas.
1. Discriminación
Las personas pertenecientes a minorías sexuales suelen estar familiarizadas con la discriminación. Han sentido el rechazo de otras personas, ya sea compañeros, amigos o incluso su propia familia. Esto genera un intenso sufrimiento asociado a emociones como la culpa o la vergüenza.
2. Expectativas negativas
Dado que sufren discriminación con frecuencia y en diversos escenarios, las personas del colectivo suelen acabar desarrollando una visión negativa de las relaciones, con expectativas claras de rechazo. Esto les hace difícil involucrarse al cien por cien en sus relaciones de cualquier tipo, pues temen que ese rechazo que ya han vivido antes se repita de nuevo.
El entorno se presenta como amenazante, poco confiable e incluso atemorizante.

3. Ocultación de la condición sexual
Las personas del colectivo se habitúan a vivir escondidas, ocultando quien realmente son por miedo a lo que pueda suceder si se exponen de verdad. Sus experiencias de discriminación les han enseñado que lo más seguro es mostrar una careta al exterior que encaje en lo que se espera de ellas. Sobra decir que una vida basada en la represión y el miedo no puede ser feliz ni plena.
4. Homofobia internalizada
Cuando las personas de alrededor, incluida la propia familia, muestran rechazo hacia la persona, es esperable que ella misma interiorice ese odio como propio. Esto se conoce como homofobia internalizada, una experiencia que lleva a que el individuo no acepte quien es, mostrando una relación muy negativa consigo mismo.
La homofobia internalizada puede ser tan intensa que lleva a la persona a odiar al colectivo LGTBIQ+, pues ve en él todo aquello de sí misma que asocia con el rechazo. También puede condicionar algunas decisiones graves, como tratar de modificar su condición sexual a través de pseudoterapias.
5. Incertidumbre, ambivalencia e indefensión aprendida
Las personas pertenecientes a minorías sexuales pueden mostrar una marcada ambivalencia, esto es, una duda permanente acerca de si mostrarse como son o no. Hagan lo que hagan, sienten que salen perdiendo. Si se exponen sin caretas, se arriesgan a ser rechazadas. En cambio, si optan por ocultarse, asumen una vida basada en el miedo y la represión.
Por ello, se desarrolla una especie de indefensión aprendida que les hace sentirse vulnerables e incapaces de controlar lo que sucede a su alrededor.
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Curiosidades: 8 cosas que jamás podrás hacer mientras sueñas …

Business Insider(A.N.T.Stock) — Cuando te hundes en los brazos de Morfeo, tu consciencia cambia de dial y te sumerges en un mundo enigmático, repleto de misterios que la ciencia todavía no ha podido explicar. Hay muchas teorías sobre los sueños: se dice que sirven para reparar el organismo y seguir la vida en condiciones óptimas.
Dicho de otro modo, los sueños pueden ser la forma que tiene el cerebro para desfragmentar el disco duro, organizando los datos. Sin embargo, descifrar o interpretar los materiales cognitivos que aparecen en nuestras aventuras nocturnas es muy difícil.
Y, curiosamente, hay algo común a todo ser humano: existen varias cosas que no puedes hacer en sueños, recopiladas por la web Grunge. Estás a punto de descubrirlas.
– Tener a mano un smartphone
Aunque hayas sido secuestrado por alienígenas o quieras saber si hará sol en tu destino paradisiaco en sueños, es muy improbable que tengas tu teléfono a mano.
Según Psychology Today, un estudio de 16.000 informes de sueños descubrió que los teléfonos inteligentes sólo aparecían en el 4% de los sueños. Se trata de un dato muy peculiar, especialmente teniendo en cuenta que es un objeto cotidiano que se ha vuelto omnipresente.
Como curiosidad, en el mencionado estudio el resto de aparatos tecnológicos también tenían una presencia muy residual en los sueños, como el ordenador, las películas o las cámaras de fotos.
En opinión de la experta en sueños Alice Robb, la razón reside en que los móviles son un invento relativamente reciente, mientras que los sueños son primarios y acceden a una parte de la mente humana muy primitiva y asociada a miedos, amenazas y a la emoción del dolor.
En este hilo de Quora, algunos usuarios que trabajan con el mundo de la programación sí que reconocieron la presencia de dispositivos electrónicos en sus sueños. Por el momento, son más la excepción que la norma.
– Sentir cosquillas
Seguramente ya te hayas dado cuenta de que no puedes hacerte cosquillas a ti mismo, ya que tu cerebro es un órgano muy inteligente que interpreta los estímulos táctiles propios como menos amenazadores que los externos. Además, tampoco puedes hacerte cosquillas a ti mismo en sueños, ni siquiera aunque seas capaz de tener sueños lúcidos.
En un estudio publicado en la revista Frontiers in Human Neuroscience, los investigadores trabajaron con soñadores lúcidos para saber si eran capaces de hacerse cosquillas a si mismos o a otras personas en su aventura onírica. Descubrieron que ambas respuestas eran negativas.
La principal hipótesis que los científicos manejan es que hay una parte del erebro que minimiza el grado en el que reaccionamos a los estímulos.
– Gritar
No puedes gritar en sueños, ni siquiera cuando estás teniendo una pesadilla o sufres un sueño angustioso, señala este artículo publicado en El Confidencial.
El motivo es que las áreas del cerebro que controlan las neuronas motoras —responsables de las construcciones musculares— están apagadas durante el sueño.
Además, las personas que padecen parálisis del sueño tampoco moverse ni hablar estando totalmente conscientes. Aunque la causa exacta es todavía desconocida, puede estar relacionada con no dormir lo suficiente, carecer de horarios regulares del sueño, estrés mental y dormir boca arriba, recoge Medline Plus.

– Leer cualquier cosa
La próxima vez que sueñes, fíjate en este detalle. Mira a un cartel de una tienda, a una señal de tráfico a la hoja de un periódico o a un libro: serás incapaz de leer su contenido.
El fenómeno lo explica en Inverse la profesora de psicología de la Universidad de Harvard Deirdre Barrett: eres incapaz de leer en sueños porque las partes del cerebro responsables de comprender e interpretar el lenguaje están en gran medida inactivas en tu descanso nocturno. Estas zonas se encuentran sobre todo hacia la parte posterior y media del cerebro.
De esta manera, no puedes establecer conexiones entre palabras, significados y estructura de las frases.
La capacidad para procesar el lenguaje también se ve alterada: es normal que no recuerdes exactamente los diálogos y otros tipos de contenido. Pero hay excepciones a la norma: los poetas pueden leer sistemáticamente en sueños debido a su relación más fluida y creativa con el lenguaje.
– Correr rápido
En los sueños es normal la sensación de bloqueo, de no poder correr aunque estés siendo perseguido por una presa. Y si corres, te parecerá que lo haces a cámara lenta, como si fuese a través del agua, incluso aunque en tu vigilia seas un deportista empedernido.
En un artículo publicado en The Bioneer por Adam Sinicki explica que en los sueños en realidad no caminas: simplemente aparentas lugares, o aceptas que te mueves junto a otra persona. Pero cuando llega el momento de correr, el cerebro debe simular el movimiento de las cuatro extremidades. Esto significa mantener una representación exacta de tu cuerpo en el espacio.
Esta teoría señala que el cerebro construye el mundo y los escenarios en cada sueño, por lo que el ritmo para construirlos debe ser compatible, y corriendo, no sería posible.
Además, cuando estás dormido, tu cerebro está activo pero los músculos están paralizados, lo que provoca un conflicto de señales. Además, la actividad de las ondas cerebrales es más lenta que cuando te encuentras despierto.
– Crear caras completamente nuevas
Muchas personas han tenido la duda de si toda la gente que aparece en un sueño se trata de rostros totalmente inventados, o personas que el cerebro ha visto y procesado con anterioridad.
Aunque comprobarlo científicamente es casi imposible, desde el Instituto de Neurociencias Wu Tsai de la Universidad de Stanford creen que los rostros que pueblan tus sueños están sacados del mundo real, aunque sólo sea una cara vislumbrada un rato en el metro o entre una multitud de personas.
Pese a que el cerebro es capaz de unir elementos de rostros para crear uno nuevo, esos elementos proceden de algún lugar del mundo real. No hay que olvidar que una de las principales funciones de soñar es consolidar los recuerdos y apuntalar la memoria a largo plazo.
– Experimentar olores
Si te paras a pensar en tus sueños, es muy atípico que el sentido del olfato esté presente en ellos. Oler esas flores, sentir el hedor de un cadáver o probar el sabor de la comida no es algo que la mayor parte de la gente sea capaz de hacer en las profundidades de su plano onírico.
Tal y como recoge un reportaje de la BBC, quienes sí pueden percibir olores en sus sueños son aquellas personas con un sentido del olfato muy fuerte o cuyo trabajo implica el contacto con aromas, como la elaboración de perfumes. Eso sí, exponerte a olores agradables antes de dormir se ha ligado en investigaciones a tener sueños más placenteros.
– Escuchar música
¿Eres capaz de recordar la banda sonora de tus sueños o qué sonaba en una fiesta o en un concierto una vez te has despertado? Resulta muy complicado, ya que la mayoría de las personas no sueñan con música.
Patrick McNamara, profesor asociado de Neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, tiene una teoría muy particular al respecto: el cerebro considera que la música repetitiva con coros y melodías pegadizas es «parasitaria» y que podría provocar un gusano que nunca desaparecería de la memoria a largo plazo. Eso sí, hay músicos que afirman soñar con música.
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Cómo protegerse de compañeros de trabajo tóxicos …
The Conversation(I.F.Suarez) — El trabajo puede ser un lugar difícil si se tiene como compañeros a personas tóxicas.
A veces lo son porque critican constantemente, y otras porque hacen sentir a los demás incómodos o no suficientemente buenos.
Cuando se está rodeado de personas tóxicas es fácil acabar sufriendo el síndrome de estar quemado en el trabajo, también conocido como burnout.
Se trata de un estado de agotamiento emocional y despersonalización que puede tener un efecto negativo en el bienestar emocional y en el rendimiento laboral.
Los compañeros tóxicos critican constantemente, hacen rodar chismes y rumores, hacen comentarios hirientes, no brindan apoyo ni están dispuestos a ayudar a otros cuando lo necesitan y, frecuentemente, perciben a sus colegas como una competencia en lugar de como compañeros de equipo.
Los motivos que rigen los comportamientos tóxicos son variados. Podemos hablar de inmadurez emocional, envidia, competitividad mal gestionada o incluso problemas en el diseño y organización de las tareas en el puesto de trabajo. Independientemente de su origen, resulta clave identificar cuanto antes este tipo de situaciones y actuar de forma veloz para minimizar su impacto tanto a nivel personal como empresarial.
– ¿Cómo sobrellevar a los compañeros tóxicos?
Si se está rodeado de compañeros tóxicos en el trabajo, hay algunas cosas que se pueden hacer para evitar el burnout. Aquí damos algunas ideas:
- Establecer límites claros con los compañeros tóxicos. Si alguien está siendo demasiado crítico con nosotros o nos hace sentir incómodos, debemos decirle que no aceptamos su comportamiento.
- Buscar apoyo de otras personas –en el trabajo o fuera de él–, no abandonar la vida personal y apoyarse en compañeros de trabajo que no sean tóxicos.
- Mantener las distancias con los compañeros tóxicos. No se trata de evitarlos por completo, pero si se intenta pasar el menor tiempo con ellos es menos probable sufrir los efectos negativos de su comportamiento.
- Enfocarse no solo en la presencia de compañeros tóxicos sino también en lo positivo que tiene el trabajo: tareas, personas, funciones… Una lista de lo bueno ayudará a tener una perspectiva más equilibrada.
- Aprender a manejar el estrés para mantener el bienestar emocional.
- Hablar con alguien, ya sea un amigo, un familiar o un profesional de la salud mental. Hablar puede ayudar a procesar los sentimientos y a encontrar soluciones para abordar la situación.
¿Qué pueden hacer las empresas?
Desde el punto de las organizaciones también se pueden llevar a cabo acciones para minimizar la incidencia de estas actuaciones:
- Establecer normas claras sobre el comportamiento que se espera de los empleados en el lugar de trabajo. Esto incluye políticas y procedimientos para abordar cualquier comportamiento tóxico, como el acoso o la intimidación.
- Tener bien definidas las funciones y las responsabilidades de los empleados minimiza las posibilidades de que surjan conflictos entre ellos. Las zonas grises son un caldo de cultivo para las personas tóxicas.
- Ofrecer formación a los empleados para ayudarles a desarrollar habilidades interpersonales y de comunicación efectivas: capacitación en habilidades de liderazgo, resolución de conflictos y trabajo en equipo.
- Fomentar la comunicación abierta y transparente entre los empleados y la gerencia. Se puede lograr mediante la creación de canales de comunicación formales e informales, como reuniones de equipo y encuestas de opinión, para que los empleados puedan compartir sus pensamientos y preocupaciones.
- Promover la diversidad e inclusión en el lugar de trabajo, asegurándose de que todos los empleados sean valorados y respetados por igual, mediante políticas de contratación inclusivas y capacitación para prevenir comportamientos sesgados.
- Ofrecer programas de bienestar para ayudar a los empleados a manejar el estrés y mantener una buena salud física y emocional. Esto puede incluir opciones para hacer ejercicio en el lugar de trabajo, asesoramiento y servicios de asistencia para la salud mental.
- Fomentar un ambiente de trabajo positivo mediante la celebración de logros y reconocimientos, ofreciendo oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional, y promoviendo la colaboración y el trabajo en equipo.
- Crear una cultura organizacional adecuada, fundada en valores de respeto.
En resumen, tener compañeros tóxicos en el trabajo puede ser difícil de manejar y puede quemar al trabajador afectado. Sin embargo, hay cosas que éste puede hacer para evitar, o aminorar, los efectos negativos: establecer límites claros, buscar apoyo, mantener una distancia saludable, poner el foco en lo positivo, aprender a manejar el estrés y hablar con alguien son algunas de las formas en que se puede proteger el bienestar emocional y evitar el burnout.
Sin olvidar que no está solo y que puede haber opciones para mejorar su situación en el entorno laboral.
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¿Existen las pastillas para la inteligencia? …

Psicología y Mente(C.C.) — En los últimos años el campo de las neurociencias ha experimentado avances más que notables. Esto ha permitido investigar y conocer cada vez más los mecanismos que subyacen a procesos psicológicos básicos, como la atención o la memoria.
En la actualidad, el aprendizaje y todos los cambios celulares, moleculares y sinápticos que se relacionan con él han dejado de ser una total incógnita. Así, los medios tecnológicos y la información que estos permiten obtener han favorecido un nivel de conocimiento amplísimo.
Gracias a ello, ha sido posible diseñar fármacos que alteran ciertos procesos y mecanismos cerebrales, los cuales sirven como tratamiento para diferentes patologías asociadas con el sistema nervioso.
Aunque a priori estos progresos son claramente positivos, lo cierto es que el uso de dichos fármacos no siempre es aquel para el que fueron diseñados. Hay quienes recurren a determinados medicamentos sin padecer patología alguna, buscando en ellos algún tipo de beneficio secundario.
En los últimos años se ha comenzado a hablar de las llamadas pastillas de la inteligencia. Este apodo es utilizado para nombrar medicamentos que, utilizados sin receta médica, pueden interferir en los procesos cerebrales y aumentar la capacidad de las personas para concentrarse y retener información.
En este artículo hablaremos en detalle acerca de estas sustancias, qué efectos producen y qué riesgos se asocian con su utilización.

– ¿Qué son las pastillas para la inteligencia?
En primer lugar, nos centraremos en definir qué son exactamente las pastillas para la inteligencia. Estas hacen referencia a sustancias empleadas habitualmente por estudiantes y personas que necesitan retener grandes cantidades de información en períodos cortos de tiempo. En algunos grupos se encuentra muy extendida su utilización en momentos críticos como épocas de exámenes, oposiciones o entregas de proyectos.
Estas pastillas actúan mejorando las capacidades mentales de las personas. Esto implica una mayor facilidad para integrar información nueva, extraer conclusiones correctas o recordar detalles y datos específicos. Es por ello que aquellos estudiantes que no logran retener toda la información que desean acaban por recurrir a estas pastillas.
Añadido a todo lo anterior, se trata de fármacos que reducen la sensación de fatiga y el estrés, permitiendo a quien los consume disponer de un chute de energía mental.
Lo cierto es que estos fármacos no fueron diseñados con esta función. En realidad, se fabricaron con el fin de brindar un tratamiento a personas con diferentes trastornos relacionados con el sistema nervioso, como por ejemplo el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Las dos variedades de estos fármacos más vendidas son aquellas que contienen anfetaminas y metilfenidatos.
Los estudiantes que recurren a este tipo de pastillas suelen hacerse con ellas a través de contactos o familiares que padecen algún tipo de trastorno.
– ¿Cómo actúan las pastillas para la inteligencia?
Cuando una persona consume este tipo de pastillas, las sustancias que contienen ejercen un efecto inmediato en las células nerviosas del cerebro.
Con ello, se envían mensajes a los neurotransmisores, sustancias que regulan el funcionamiento del sistema nervioso.
Se trata de medicamentos con un efecto estimulante, el cual altera y distorsiona el funcionamiento natural del organismo.
La secreción normal de los neurotransmisores se ve afectada, lo que da lugar a un incremento forzado de la atención y la concentración.
Sin embargo, una vez que estos efectos se desvanecen, la persona puede caer en el polo opuesto y ver reducida su actividad cerebral.
De esta manera, puede mostrarse letárgica, desmotivada e incluso deprimida.
Durante el tiempo que sus efectos perduran, la persona ve aumentado su nivel de alerta, siente más energía e incrementa su ritmo cardíaco y respiratorio. Aunque la posibilidad de aumentar nuestras capacidades cognitivas con sólo una pastilla es muy atractiva, la realidad es que este recurso puede poner en riesgo nuestra salud, por no hablar de todos los dilemas éticos que se plantean ante el uso “informal” de estos fármacos.
– Riesgos y dilemas en torno al uso de pastillas para la inteligencia
Como venimos comentando, el peligro de las llamadas pastillas para la inteligencia es más que relevante. A nivel físico, estos fármacos pueden poner en riesgo la salud al emplearse sin la existencia de una patología que los requiera. Recurrir a sustancias estimulantes puede potenciar temporalmente la capacidad cognitiva, pero también dañar nuestro cerebro y los procesos que en él tienen lugar.
En los casos más graves, estas sustancias pueden reactivar recuerdos traumáticos de la persona o mermar su capacidad cognitiva a medio y largo plazo.
Más allá de los peligros que entrañan para la salud, no cabe duda de que el uso de estas sustancias para mejorar el rendimiento es más que cuestionable. Al tratarse de un fenómeno reciente, aún no hay un marco regulador claro que ponga límites a esta práctica. No obstante, se está planteando un gran debate por el que se pone encima de la mesa la posibilidad de exigir la supervisión legal de estos medicamentos.
También se discute si el uso de estas sustancias puede considerarse engaño o trampa en pruebas y exámenes.
Incluso, se valora si en el futuro muchos profesionales con turnos largos de trabajo pueden llegar a verse forzados a recurrir a estas drogas por la presión de su entorno. Si compañeros o competidores parten de un funcionamiento cognitivo superior, es esperable que el resto quieran equipararse y no quedarse atrás.
Son varias las profesiones en las que parece que recurrir a estas pastillas es una práctica cada vez más extendida. Un ejemplo de ello son los militares, que en sus operaciones de combate requieren mantenerse activos y despiertos por períodos largos de tiempo. Tampoco se quedan atrás los profesionales sanitarios, como médicos y enfermeros, que de la misma forma deben lidiar con turnos interminables y exigentes.
Incluso, los pilotos de avión o los académicos pueden caer en la tentación de resolver sus dificultades con este tipo de fármacos.
De acuerdo con un estudio conducido por la investigadora en neuropsicología Bárbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge, alrededor del 17% de alumnos de las universidades estadounidenses recurren al estimulante metilfenidato (ideado para el tratamiento de niños con TDAH) para lidiar con sus estudios con una capacidad cognitiva amplificada.
Por ello, es evidente que se trata de un fenómeno peligroso que va en aumento y puede tener graves consecuencias si no se gestiona de manera adecuada.
En otras épocas, las drogas ya existían y se consumían como ahora.
Sin embargo, la mayoría de la gente tenía como objetivo poder evadirse, alejarse de la vida cotidiana, las presiones, las obligaciones, etc.
Sin embargo, hoy parece que las drogas están sirviendo a muchas personas para justamente lo contrario: poder centrarse más que nunca en todo aquello que deben hacer.
Esta tendencia que va en aumento nos dice mucho acerca de cómo funciona la sociedad actual. Nos obsesiona inflar nuestro ego, recibir el aplauso y las alabanzas del resto, impresionar y demostrar. Nos desconectamos de lo que somos y lo que nos gustaría ser y nos enfocamos en encajar en esas expectativas que nos dijeron que debíamos cumplir.
La conclusión que podemos extraer de este artículo es que, en efecto, las pastillas para la inteligencia existen. No se han diseñado para hacernos más inteligentes o capaces, sino para tratar enfermedades y trastornos asociados con el sistema nervioso.
Se trata de sustancias estimulantes que interfieren en los procesos cerebrales normales y la secreción de nuestros neurotransmisores. Su uso fuera de las pautas médicas se ha ido haciendo cada vez más popular, ignorando todos los riesgos, peligros y dilemas vinculados con ello.
Son muchas las profesiones en las que las pastillas para la inteligencia parecen estar ganando adeptos, especialmente aquellas en las que es necesario afrontar turnos largos y extenuantes, con condiciones físicas críticas y una necesidad de extrema concentración.
El uso de estos fármacos es cuanto menos atractivo, pues con una pastilla es posible ver amplificada la capacidad cognitiva. Sin embargo, no son pocos sus riesgos para la salud si no son consumidos bajo prescripción médica. A posteriori, estas sustancias pueden deprimir el sistema nervioso, deteriorando la función cognitiva y alterando los procesos de memoria.
Añadido a todos estos efectos colaterales, no cabe duda de que el uso de estas sustancias plantea numerosas cuestiones éticas. Los estudiantes que las emplean parten de una situación ventajosa, marcando la diferencia en pruebas clave como exámenes y oposiciones.
También es posible que con el tiempo muchos profesionales puedan verse presionados a utilizarlas, sencillamente para equiparar su rendimiento al de los demás compañeros.
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La guía definitiva del calzado para caballeros …
El Aristócrata(J.L.M.Galiacho) — A todos nos gustan los zapatos. A unos los de hebilla, a otros los de cordones y a otros, quizás, los botines. De hecho, aunque no tengamos ninguno a medida es posible que a lo largo de nuestra vida hayamos invertido más en ellos que en cualquier otra prenda de nuestro armario, incluido trajes a medida.
Dicho esto, lo cierto es que es difícil decidirse por solo un modelo, mucho más todavía cuando sientes debilidad por ellos. Además, cada zapato combina con un conjunto y mejor en unas ocasiones que en otras. Por ello, qué mejor que hacernos con todos sabiendo que todos, sin excepción, también tienen su momento y su lugar.

-La bota Chelsea. Todos los zapatos pueden vestirse con prácticamente cualquier conjunto, pero otra cosa es que se deban. Así pues, esta bota podríamos verla incluso acompañando al traje, aunque, no obstante, no es algo correcto o, mejor dicho, existen opciones más acertadas.
La bota Chelsea creada por el zapatero de la Reina Victoria, J. Sparkes-Hall, se hizo particularmente conocida en la zona Chelsea de Londres durante los años 50 y 60 cuando los pies de los mods, los Beatles y los Rolling vestían este modelo en su día a día. Como casi todo en la vestimenta del hombre, el que esta bota sea considerada como un zapato de sport tiene su porqué.
Y este no es otro que fue inventada para usarse al igual que el mocasín, es decir, dentro de casa. Para conseguir vestirse de manera rápida y sencilla se suprimen los cordones y se añade, además de unos elásticos laterales, un tirador en su parte trasera para con él introducir los pies más rápidamente.
Por todo esto su uso es muy similar al que se debería dar a los mocasines; sin corbata alguna de por medio.

-El mocasín. Hoy el zapato de sport por excelencia. Para nada más feo que un Oxford o un Derby pero sí de uso diferente. Creado para combatir los fríos suelos de las casas de campo inglesas y pensado inicialmente como zapato para no salir con él de casa, salió de esta en los pies de los estudiantes de los años 40 de la Ivy League.
Pero los amantes de la historia saben que fue Noruega y, en concreto, sus pescadores los verdaderos responsables de popularizar este modelo. Fue a principios de 1900 cuando se empiezan a producir los zapatos conocidos como Aurland (por el nombre del pueblo donde fueron fotografiados dichos pescadores con ellos).
También escritores como Hemingway o Scott Fitzgerald los pusieron de moda desde París. Si bien esos primeros mocasines eran más parecidos a las slippers, el zapatero de Maine, Bass, les añadió en los años 30 una tira de cuero en el empeine para hacerlos más resistentes adquiriendo el aspecto por todos conocidos hoy.
Unos años después, en los 50, la casa Alden incorpora como respuesta a la petición de Paul Lukas un juego de borlas colgando de dicho empeine. Hoy no hay casa de prestigio que no incorpore en su oferta al menos un modelo de mocasín habiendo muchos de preciosa factura.
Prohibidos con traje, por mucho que todavía se vean, con chinos o vaqueros son una de las mejores opciones con las que disfrutar del tiempo libre. Incluso, algunos modelos como los Tassel se pueden vestir con un buen conjunto de dos piezas. Su gran comodidad, más de escoger ciertas pieles les permite rivalizar con prácticamente cualquier zapatilla de paseo en los atuendos más de sport.
Aunque los hay con suela de goma, la suela de piel siempre es más elegante.

-El doble hebilla. Siendo el zapato más reciente en lo que se refiere a su incorporación al árbol de los zapatos formales – los que se pueden vestir con traje -, lo cierto es que también pudieran ser los más viejos de la lista. Muchos años antes de Cristo. Si los primeros monjes vestían sandalias, con los años cambiaron estas por un zapato muy parecido, pero ya sin tiras y que cubría enteramente el pie hasta el empeine.
Este lo cerraban con una hebilla y de usar dos, entonces la sandalia cerraba a la altura del tobillo. Verdaderamente eran como fundas para los pies sin apenas construcción. Hasta la suela se confeccionaba con la misma piel que el resto del zapato. Tanto el de hebilla simple como el de doble de aquella época nada tienen que ver con los que hoy vestimos.
Los actuales están cosidos y usan las mimas pieles que los oxfords o los derbys. Si no todas, muchas casas, tanto tradicionales como modernas, ofrecen modelos con hebilla; algunos de gran factura.
No obstante, los modelos que mejor han envejecido y que más han influido en los llegados en los últimos años han sido el John Lobb William y el Edward Green Westiminster, dos modelos obligatorios para los amantes de los zapatos de hebilla. Si parece claro que el mocasín requiere vestirse de sport y el Oxford liso formal con traje, sobre el monk la doctrina no es pacífica.
Si en la mayor parte de los países europeos se considera este zapato como menos formal que el Oxford pero mas que el derby, en Inglaterra, sobre todo en los círculos más conservadores, el zapato de hebilla, particularmente el de dos, se sitúa en formalidad incluso por debajo del derby.
De hecho, imposible será imaginar estos zapatos acompañando al traje de no ser los zapatos de color negro. Por la ya de por sí fuerte personalidad de este zapato, recargarlo con algún otro detalle, por ejemplo, un brogueado, pudiera resultar excesivo.
Aunque cierto que un estiloso doble hebilla quedará muy acertado con traje, quizás incluso lo haría mejor con un estiloso conjunto informal, más de ser marrón.

-El derby. Zapato en pleno retroceso. Si antes era hasta más corriente que el Oxford, por su mayor versatilidad, hoy se ha quedado a mitad de camino entre este y los modelos más informales. Aunque se puede seguir viendo en los pies de los verdaderos amantes de la alta zapatería y en los conjuntos más extendidos de campo, lo cierto es que su uso es cada vez menor.
Menos formal que el Oxford– años atrás solo apto para ocasiones de sport – se puede vestir indistintamente tanto con traje como con un conjunto de dos piezas o uno, si cabe, todavía más informal. Las claves, entre otras, estará en su color, el tipo de suela y la piel escogida.
Sus orígenes datan de las guerras napoleónicas, cuando los soldados escogían este tipo de cierre para poder ajustar sus botas lo máximo posible al pie. Con el tiempo, como ocurrió con otras muchas prendas que nacieron en el campo de batalla, lo que era una necesidad para los soldados se convirtió en un detalle estético en las principales capitales europeas.
En 1872 aparece el primer artículo sobre el zapato donde St Crispin lo define como: “The Derby or new tie shoe. Better than the Oxonian as the seam is not near the tender part of the foot. Especially good in Summer, allows the foot to swell”. Al igual que con el modelo oxford, el derby puede decorarse con diferentes tipos de brogueado y como ocurre con aquel, cuanto más dibujado esté el zapato menos formal será y viceversa.
Aunque escuchemos hablar de derby o blucher indistintamente son modelos diferentes. Mientras en el derby la carrilera se extiende por todo el lateral del zapato, en el blucher están cosidas para poder alojar solo a los cordones y, por tanto, son de un tamaño mucho más reducido.
Hoy el modelo derby goza de popularidad entre un cierto público apegado a las modas del momento. No obstante, estos modelos de suelas gruesas de goma, pieles brillante etc. nada tienen que ver con los derbys a los que aquí rendimos homenaje.

-El Oxford. Zapato formal por excelencia. Válido con casi todo, sobre todo de jugar con determinados brogueados, desde acompañar a un frac a, de ser de color chocolate y brogueado, unos jeans. Modelo que en 1860 empezó como zapato para el tiempo libre – recordemos que eran años donde las botas bajas y altas acompañaban al sombrero de copa -, se ha convertido en el zapato más serio que poder escoger; solo por detrás de las botas Balmoral.
El que pasaran de tener solo un pequeño hueco en el armario de verano a su actual popularidad se debe en parte a los estudiantes de Oxford quienes lo convirtieron en su zapato del día a día. Aunque el derdy sea apreciado por su versatilidad, cierto también es que la línea que el Oxford dibuja en el pie consigue una imagen más fina y estética del pie.
Sin embargo, como hemos apuntado, puede vestirse con conjuntos alejados del traje, lo cierto es que para aquellos encontramos mejores opciones y ninguna mejor que el Oxford para el traje. Tanto con trajes lisos, diplomáticos etc. el Oxford negro manda un mensaje de formalidad y seriedad de quien lo ha escogido.
De tratarse de trajes menos serios o de colores alejados al azul más oscuro, tanto los modelos full como semi-brogue añadirán una nota relajada a todo el conjunto. Un fino cosido en el comienzo de los dedos (toe cap) no resta formalidad al Oxford liso y sí, por el contrario, lo separa de tantos otros de ínfima calidad y aspecto.
Aunque con esmoquin las opera pumps son el calzado a escoger, en su defecto el Oxford, esta vez sí totalmente liso y en terminación brillante, será el zapato a vestir.

-Las slippers. Parece lógico pensar que si contamos con múltiples modelos para vestir en el trabajo y en nuestro tiempo libre, en casa, lugar donde también pasamos mucho tiempo, tengamos al menos un par específico para ella. Aunque el hombre desde que es hombre ha protegido sus pies al caminar – en los primeros tiempos con pieles de animales – también siempre ha buscado con su ropa beneficiar su aspecto exterior o mandar mensajes de poder o posición social.
Y las slippers ayudaban con ese objetivo. Además de proteger los pies en casa, ya en las primeras slippers se bordaban grabados con hilos y piedras preciosas. Esto se ratifica viendo las primeras slippers que se encontraron, concretamente en una tumba copta del S.II, con un grabado en hilo de oro.
Como curiosidad apuntar que hasta el S. XV las slippers tenían forma de babuchas y solo las mujeres y los mayordomos las vestían. Si las primeras lo hacían como muestra de su estatus, los segundos las tenían de aliadas para poder andar por las casas sin levantar ruidos al contacto con los suelos de madera. Fue entonces cuando el hombre cosió una suela de caucho, caucho que evita ruidos, y las zapatillas se hacen de seda o de una piel muy fina.
Combinarlas con su ropa de noche definía el color y el estampado de la seda de estas. Hoy las slippers se siguen vistiendo primordialmente en las casas de campo aunque el no contar con una no debería desanimarnos a hacernos con un bonito modelo. En ellas podemos coser nuestro pasatiempo preferido, nuestro animal o ese grabado que tanto nos gusta.
De los diferentes modelos disponibles el conocido como “Albert” es el más elegante pudiéndose encontrar tanto en piel como en infinidad de tejidos, desde Tweed hasta terciopelo. Mejor en casa que fuera de ella. Acompañar al esmoquin de primavera podría ser una de las pocas excepciones para sacarlas a pasear.

-El budapester. Y para terminar el zapato del entendido. Ni es el más bonito, ni el más estético, ni el más polivalente y, ni mucho menos, el más fino. Pero, sin embargo, es un modelo que ha marcado el saber hacer de los mejores zapateros de Europa central durante generaciones. Un modelo derby con doble costura, brogueado sobre una puntera vega y un largo tacón son lo que definen al budapester.
Dicho esto, seguramente sea su línea recta y su puntera redondeada lo que le de esa imagen de zapato algo tosco. En el S. XIX, momento álgido del conocido como impero austro-húngaro, imperio que lidera la producción de textiles, cerámicas y zapatería, los zapateros de Viena deciden dar su toque personal al blucher creando este zapato.
Los zapateros húngaros, con los que había una gran rivalidad, deciden diferenciar su modelo, además de por llamarlo karlsbaders, por trabajarlo solo en puntera vega y elevándola ligeramente, adquiriendo un toque claro diferenciador que con el tiempo se ha mantenido mejor que el budapester original de Viena.
Con seguridad de acudir a ese templo del calzado de Laszlo Vass encontraremos modelos de mucha más belleza. Sin embargo, no podemos abandonarlo sin llevar con nosotros un auténtico budapester. Como todas las cosas nicho, solo los entendidos sabrán diferenciar el budapester pero precisamente ahí radica su encanto.
De vestimenta claramente de sport, conviene escogerlo en colores como el vino o el marrón y vestirse con pantalones de tejidos puramente invernales. Recordemos que la suela del budapester es algo más gruesa que la del resto de los zapatos aquí tratados pensando en combatir la nieve y las bajas temperaturas del país que lo vieron nacer.
– The shoe wardrobe
Siempre he mantenido que la elegancia empieza por el calzado y que éste es, sin lugar a dudas, la parte más importante de la indumentaria masculina.
Como ya hemos establecido en más de una ocasión, el mejor traje de Henry Poole se puede ver arruinado por no vestir unos zapatos a la altura de éste o por no saberlos sencillamente combinar.
Del mismo modo, también puede ocurrir que un traje normalito se realce al descansar éste sobre unos zapatos bien escogidos y de calidad; aunque ni el más fino John Lobb podría hacer milagros en muchas ocasiones.
Unos buenos zapatos tratados con mimo pueden durarnos muchísimo tiempo.
Si nos propusiéramos adquirir un par de zapatos todos los años, podríamos llegar a tener un armario a lo largo del tiempo similar al que en la foto del encabezado exhibe orgulloso Mr. Adolphe Menjou.
A través del reportaje de este mes intentaremos establecer cuáles son esos modelos que no deberían faltar en el armario de todo Aristócrata.
Debido a que a la hora de vestir casual las opciones pueden ser interminables y además muy personales, nos centraremos siguiendo la línea editorial de nuestra página en las opciones más recomendable para vestir de forma formal.
Los que nos acompañáis desde el principio habréis observado que en elaristocrata.com no prestamos especial atención a las diferentes marcas. Preferimos hablar por el contrario, de ciertas telas, del corte bespoke, del correcto uso de las diferentes prendas etc.
A pesar de ésto, a la hora de comprar zapatos debemos siempre acudir a marcas reputadas. Y cuando digo reputadas no me refiero a las marcas de moda. Las centenarias casas de Northampson, o ciertas casas húngaras, francesas o americanas siguen siendo el referente.
Debemos por lo tanto huir de las marcas más “fashion” que en su afán de ganar cuota de mercado empiezan a ofrecer todo tipo de calzado.
Es increíble comprobar, sobre todo en nuestro país, como hay banqueros, políticos etc que visten trajes perfectamente cortados y luego por supuesta comodidad o sencillamente por desconocimiento visten los zapatos erróneos.
También es tristemente frecuente observar como muchos caballeros no dan importancia al calzado y se gastan la gran parte de su presupuesto en el traje, la camisa etc. dejando una parte mínima para los zapatos.
Esto debería ser justamente al contrario: primero tendríamos que escoger los zapatos y luego deberíamos pensar cómo repartir el resto de nuestro presupuesto.
Seguramente ninguno de nosotros vestiremos dos días consecutivos el mismo traje, por lo que tampoco parece muy conveniente ni correcto vestir dos días seguidos los mismos zapatos. Si a este hecho unimos una de las recomendaciones esenciales a la hora de cuidar nuestro calzado, esto es, dejarlos descansar al menos un día después de su uso, parece más que comprensible que poseamos más de un par. Esto que parece algo más que razonable desgraciadamente no siempre lo es y podemos contemplar como se produce una rotación de camisas, corbatas pero siempre vistiendo el mismo par de zapatos o en el mejor de los casos sólo se produce una alternancia entre dos.
Basta con cinco pares en nuestro armario correctamente escogidos para afrontar nuestro día a día. A éstos obviamente le tendremos que añadir aquellos zapatos que calzaremos una vez nos desprendamos del traje de chaqueta pero que en esta ocasión no vamos a tratar.
Oxford
Seguramente el modelo más clásico y más elegante de cuantos expondremos aquí. Es perfecto para ser vestido tanto con traje como con chaqué. Si sólo un par de zapatos pudiéramos permitirnos, éstos deberían ser sin lugar a dudas este clásico inglés que está en el armario de los caballeros ingleses desde 1830.
Una de las notas que diferencia unos buenos Oxford es su costura prusiana. Como establece B. Roetzel en la costura prusiana las dos partes de la pala que se juntan con los cordones están cosidas bajo la parte delantera del zapato y terminan en una lengüeta cosida bajo los cordones. El resultado suele ser un zapato muy formal ya que en él apenas se averigua la lengüeta.
Aunque el Oxford lo podemos encontrar cada vez en más tonalidades, su color por excelencia sigue siendo el negro.
Existen múltiples variedades del modelo Oxford. Desde el clásico plain con los obligados cinco pares de agujeros y con un fino pespuntado en la puntera hasta el semi-brogue con puntera y la línea de las orejas con perforaciones marcadas y contrafuerte en el talón hasta el más recargado y de uso más sport full-brogue.
El origen de las perforaciones en la piel de los zapatos proviene de los granjeros irlandeses quienes para facilitar el secado del interior de sus zapatos, hacían agujeros en la piel de la puntera y en las cañetas de su calzado.
En el Reino Unido, este tipo de zapato también se popularizó entre los guardas forestales. La burguesía que cazaba con éstos empezó también a vestirlos. A partir de entonces las perforaciones se fueron haciendo cada vez más finas para terminar siendo simplemente un adorno del zapato.

Más tarde y ya entrado el S. XIX los full-brogue empezaron a verse hasta en los campos de golf y eran considerados como zapatos deportivos.
El despegue de este modelo se debe al Príncipe de Gales, cuando sorprendió a la prensa internacional jugando al golf con zapatos full-brogue. Su particular estilo a la hora de vestir hizo que también se le viera vistiéndolos en varias ocasiones en recepciones de la alta sociedad de la época.
La principal diferencia entre el full-brogue y el semi-brogue está en la terminación de la puntera: en el caso del full-brogue, se trata de una puntera con terminación triangular, y en el del semi-brogue de una puntera con terminación recta.
Cuanto menos recargado sea nuestro Oxford más adecuado será para ser vestido formal. Esto no significa que el modelo plain sea siempre el más adecuado. Un semi-brogue o incluso un full es perfecto para ser calzado con por ejemplo, un traje de Tweed, unos pantalones de pana, de franela e incluso con un Príncipe de Gales. Los Brogue de ante, tan populares para vestirse con traje en Italia, pueden ser calzados desde con unos chinos hasta con unos vaqueros.
Derby
Los derby para los británicos y blucher para los americanos son otra opción que deberíamos tener en cuenta a la hora de confeccionar un buen armario.
La principal diferencia con el oxford es que en el derby la parte lateral del zapato va cosida por fuera de la parte delantera. La lengüeta en este caso se extiende desde el comienzo de la parte que cubre los dedos hasta el final del empeine.
Al igual que en el caso de los Oxford, según el grado de adorno los Blucher pueden recibir diversos nombres. Si no hay adornos se denominan plantip blucher; si lleva puntera nos encontraremos ante unos toecap bluchers, si llevan una puntera de ala similar al del full brogue en el Oxford lo llamaremos long wing blucher. El grado de adorno al igual que en los Oxford establece su formalidad.
Si nos decantamos por modelos con perforaciones marcadas tendrán que ser destinados a un uso rural. Los podremos lucir con chaquetas de tweed o incluso con trajes de lino. Los colores más frecuentes en los derby son los mismos que en el caso de su primo hermano, los Oxford: negros, marrones en sus diversas tonalidades, vino etc.
No obstante, no debemos pasar por alto que después de las seis de la tarde sólo el color negro es aceptado para ser vestido con un conjunto formal. En caso de que vistamos de forma casual podremos ampliar los colores a elegir; incluso después de esta hora.
Monkstrap
Este tipo de zapato recibe esta denominación por la utilización de hebillas para abotonar el zapato y porque recuerda a las sandalias de los monjes. La gran diferencia con los Oxford y con los Derby es que es la hebilla la que une las cañetas. En un lado encontramos la hebilla y en el otro, el trozo de piel que se une a ésta.
Los zapatos con hebilla son otro clásico que no puede faltar en ningún buen armario que presuma de tal. Podemos encontrarlo con una sólo hebilla o con una hebilla doble. Normalmente los zapatos de hebilla doble suelen ser más finos que los de hebilla sencilla aunque existen modelos como los savile de C&J que son de una gran belleza.
Su uso aún siendo muy formal no lo es tanto como el clásico oxford; de ahí que calzarlos con un chaqué no sea correcto. El chaqué sigue siendo propiedad del oxford plain o de las botas Balmoral.
Un zapato con hebilla da una gran variedad a nuestro armario. Unos oxfords y unos derby pueden ser confundidos por el ojo inexperto.
Esto no ocurre con unos monks. Su/s hebilla son un signo claro de identidad. Otra ventaja de los monks, que también gozan los modelos derby, es que suelen ser más cómodos que los oxfords. Su uso es particularmente agradecido por los caballeros de pie ancho o con un empeine pronunciado. Igualmente su cierre hace que nos olvidemos totalmente de comprobar si se nos han desatado los cordones.
Si bien sobre el uso de los oxfords hay un acuerdo sobre su idoneidad para ser calzados en la mayoría de las ocasiones, no ocurre lo mismo con los monks. Pocos modelos clásicos de zapatos levantan tantas discrepancias entre los caballeros que gustan de vestir de forma clásica.
No veremos al inglés más tradicional vistiendo estos zapatos. Esto tiene su justificación en el hecho de que el ancho del pantalón inglés es de generosas proporciones lo que puede producir que se enganche fácilmente en la hebilla y además que estropee la caída del pantalón. Si nos decantamos por este zapato deberemos escoger un corte más estrecho para nuestro pantalón.
Estos pueden ser destinados también a un uso más sport. Por ejemplo un zapato de doble hebilla con algún dibujo en color vino pueden ser perfectos para vestirlos hasta con unos jeans.
Con una bonita variedad de oxfords, derbys y monks tendremos sin lugar a dudas cubierto nuestro armario en lo que se refiere a nuestra vestimenta formal.
Para los que somos forofos de los zapatos seguramente estas opciones no nos hayan aportado nada nuevo al tener varios modelos de ellos en nuestro armario. Para éstos y para los que quieran ampliar su fondo de armario hay otros modelos que si bien podemos prescindir de ellos, tarde o temprano terminaran robando espacio a nuestro armario.
Los mocasines, también conocidos como loafers y en algún caso como slip on, deberían ayudar a completar nuestro shoe wardrobe. A pesar de que sea tristemente habitual en nuestro país ver hasta en los círculos más elitistas su uso con traje de chaqueta, los mocasines nunca se deben vestir con traje de chaqueta; sean el modelo que sean e independientemente de la casa que los fabrique.
No hay cosa más decepcionante que observar a un caballero con un traje bien cortado vistiendo unos sidney o incluso unos sebagos classic. Sin embargo, su uso si es correcto en una vestimenta semi-formal. Por ejemplo, una chaqueta azul marina y unos pantalones grises admiten perfectamente unos Tassel. También se pueden vestir con pantalones sport o con unos vaqueros.
Hay mocasines italianos que bien merecen también un hueco en nuestro armario, sobre todo en la época de verano.
Uno de los caprichos que si podemos permitírnoslo debemos sucumbir a él, son las botas Balmoral. Este modelo vió la luz ya en el S XIX. La bota la diseñó el zapatero de la Reina Victoria con el fin de que fueran vestidas por el Príncipe Alberto en su castillo de Balmoral. Más tarde fue utilizado como zapato de trabajo tanto por hombres como por mujeres.
Estas botas son perfectas para ser calzadas en las épocas más frías y son ideales sobre todo con nuestro morning suit.
Ya bien sea porque nos guste asistir al comienzo de las diferentes temporadas de la opera o porque solamos vestir black tie o white tie deberíamos tener en nuestro armario unas opera pumps.
Igualmente, si somos de los que disfrutamos pasando tiempo en nuestra casa de campo o simplemente en casa deleitándonos o de un buen libro tendríamos que adquirir cuanto antes un par de elegantes slippers.
Podríamos seguir hablando casi indefinidamente de todos los modelos que deberían estar en nuestro armario o que sencillamente nos gustaría algún día poder vestir pero, por esta vez, nos quedaremos con los aquí descritos, los cuales por otro lado nos dan una base muy sólida para poder afrontar con confianza cualquier atuendo y cualquier situación.
nuestras charlas nocturnas.
Ensayo: «Hay plástico en nuestro cuerpo …»
The New York Times(M.O´Connell) — Hay plástico en nuestro cuerpo; está en nuestros pulmones, en nuestros intestinos y en la sangre que fluye a través de nosotros. No podemos verlo, ni podemos sentirlo, pero está ahí. Está en el agua que bebemos y en los alimentos que comemos, incluso en el aire que respiramos. No sabemos, todavía, cómo nos afecta, porque hace muy poco que somos conscientes de su presencia.
Pero desde que nos enteramos, esta se ha convertido en una fuente de profunda y variopinta ansiedad cultural.
Tal vez no sea nada; quizá esté bien. Puede que este revoltijo de fragmentos —trozos de botellas de agua, neumáticos, envases de poliestireno, microesferas de cosméticos— nos recorra y no nos haga ningún daño en particular. Pero, aunque así fuese, seguiría estando el efecto psicológico de que haya plástico en nuestra carne.
A este conocimiento adquirido le atribuimos un cierto y vago carácter apocalíptico; nos da la sensación de que es una venganza divina solapada, astuta y poéticamente apropiada. Quizá este haya sido siempre nuestro destino: alcanzar la comunión final con nuestra propia basura.
La palabra que utilizamos cuando hablamos de esta inquietante presencia en nuestro interior es “microplásticos”. Es una amplia categoría, en la que cabe cualquier pieza de plástico de menos de 5 milímetros de longitud. Este material, aun siendo muy pequeño, es casi siempre visible a simple vista.
Puede que lo hayas visto en las fotografías que se usan para ilustrar los artículos sobre el tema: numerosos y diminutos fragmentos de muchos colores que se muestran en la yema del dedo, o en un montoncito vistoso en una cuchara. Pero también está lo que no se puede ver, más preocupante: los nanoplásticos, que son una fracción minúscula del tamaño de los microplásticos.
Pueden atravesar las membranas entre las células, y se ha detectado su acumulación en el cerebro de los peces.
Hace tiempo que sabemos que causan daños a los peces. En un estudio publicado en 2018, se demostró que los peces expuestos a los microplásticos tenían niveles más bajos de crecimiento y reproducción; también se observó que sus descendientes, aun cuando no habían estado expuestos, también se reproducían menos, lo que hace pensar que los efectos de la contaminación afectan a varias generaciones.
En 2020, otro estudio, realizado en la Universidad James Cook de Australia, demostró que los microplásticos alteran la conducta de los peces; unos mayores niveles de exposición suponen más riesgos para ellos y, por tanto, mueren antes.
El mes pasado, The Journal of Hazardous Materials publicó un estudio sobre los efectos de la ingesta de plástico en las aves marinas. Los investigadores presentaron indicios sobre una nueva enfermedad fibrótica a la que denominan “plasticosis”.
Decían que las cicatrices en el tracto intestinal causadas por la ingestión de plásticos hacían a las aves más vulnerables a infecciones y parásitos, y también perjudicaba su capacidad para digerir los alimentos y absorber ciertas vitaminas.
Lo que hace más preocupante esta información no es, por supuesto, el bienestar de los peces o las aves marinas.
Si a nosotros —y me refiero a la civilización humana— nos preocuparan los peces y las aves marinas, no estaríamos vertiendo cada año unos 11 millones de toneladas de plástico a los océanos, para empezar.
Lo verdaderamente perturbador es la posibilidad de que se estén produciendo procesos similares en nuestro cuerpo, que los microplásticos puedan acortar nuestra vida y volviéndonos, al mismo tiempo, más bobos y menos fértiles.
Por decirlo con las palabras de los autores del informe sobre la plasticosis, su investigación “suscita preocupación por otras especies afectadas por la ingesta de plásticos”, una categoría que incluye a nuestra especie.
Porque, del mismo modo que los peces tienen que nadar entre la nevasca de basura en que hemos convertido los mares, tampoco nosotros podemos evitarla. Uno de los elementos más inquietantes de esta situación con los microplásticos —en realidad no podemos llamarlo “crisis”, en este punto, porque desconocemos su nivel de gravedad— es su omnipresencia extrañamente democrática.
A diferencia de, por ejemplo, los efectos del cambio climático, no importa quién seas ni dónde vivas: también te afecta. Puedes vivir en un recinto seguro en el lugar más remoto —a salvo de los incendios forestales y del aumento del nivel del mar— y exponerte a los microplásticos durante un chaparrón.
Los científicos han encontrado microplásticos cerca de la cumbre del Everest y en la fosa de las Marianas, a casi 11.000 metros bajo la superficie del Pacífico.
En este contexto, la mayoría de los cambios que hacemos para tratar de protegernos de la ingesta de plásticos parecen bastante cosméticos.
Puedes, por ejemplo, dejar de darle agua a tu hija en una taza de plástico, y que con ello sientas que estás haciendo algo para reducir su nivel de exposición, pero solo hasta que empiezas a pensar en todas esas tuberías de PVC por las que el agua ha tenido que pasar para llegar hasta ella.
En un estudio realizado el año pasado, en el que un grupo de investigadores italianos analizó la leche materna de 34 madres primerizas sanas, los microplásticos estaban presentes en el 75 por ciento de las muestras.
Es una ironía particularmente cruel, dadas la relación que establecemos entre la leche materna y la pureza y lo natural y la intranquilidad de los padres respecto a calentar la leche en polvo en biberones de plástico. Esta investigación se produjo a raíz de la revelación, en 2020, de que se habían encontrado microplásticos en placentas humanas.
Parece haberse convertido en algo casi definitorio: ser humano es contener plástico.

Reflexionar sobre esta realidad es atisbar una verdad más general: que nuestra civilización, nuestro estilo de vida, nos está envenenando.
Aquí opera una extraña lógica psíquica: al llenar los océanos con los detritos plásticos de nuestras compras, al deshacernos sin ningún cuidado de las pruebas de nuestros inagotables deseos consumistas, hemos sido partícipes de algo que se asemeja a un proceso de represión.
Y, como recalcó Freud, los elementos de la experiencia que reprimimos —los recuerdos, las impresiones, las fantasías— permanecen “prácticamente inmortales”; tras el paso de las décadas, se comportan como si acabaran de ocurrir”. Este material psíquico, “inalterable por el tiempo”, estaba destinado a volver y a inocular su veneno en nuestra vida.
¿No es esto lo que está ocurriendo con los microplásticos? Al fin y al cabo, el sentido del plástico es que es prácticamente inmortal.
Desde el momento en que se convirtió en un componente de los productos de consumo masivo, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, su éxito como material siempre ha sido indisociable de la facilidad con que se puede fabricar y de su suma durabilidad. Lo que le confiere utilidad es precisamente lo mismo que lo convierte en un problema. Y seguimos fabricando más, año tras año, década tras década.
Pensemos en este dato: de todo el plástico fabricado desde que comenzó la producción a nivel industrial, más de la mitad se ha producido desde el año 2000. Podemos desecharlo, podemos engañarnos y pensar que estamos “reciclándolo”, pero no se irá para siempre. Volverá a aparecer en los alimentos que comemos y en el agua que bebemos.
Perseguirá a la leche que los bebés maman de los pechos de sus madres. Como un recuerdo reprimido, se mantiene ahí, inalterable por el tiempo.
En la década de 1950, cuando la producción de plástico a nivel industrial empezó a definir la cultura material de Occidente, el filósofo francés Roland Barthes observó que la llegada de este material “mágico” estaba provocando un cambio en nuestra relación con la naturaleza.
“La jerarquía de las sustancias ha quedado abolida; una sola las remplaza a todas: el mundo entero puede ser plastificado. Y también la vida, ya que, según parece, se comienzan a fabricar aortas de plástico”, escribió.
Prestar atención a lo que nos rodea es darse cuenta de la razón que tenía Barthes. Al teclear estas palabras, estoy pulsando con las yemas de los dedos las teclas de plástico de mi ordenador portátil; la silla en la que estoy sentado está acolchada con una especie de polímero de imitación de cuero; incluso la suave música de fondo que estoy escuchando mientras escribo llega directamente a mis cócleas a través de unos auriculares de plástico con Bluetooth.
Puede que estas cosas no sean una fuente inmediata y grave de microplásticos, pero algún tiempo después de haber agotado su utilidad, quizá los consumamos en minúsculos fragmentos a través del suministro de agua.
En el mar, casi todas estas partículas provienen de los polímeros de la pintura, mientras que en tierra la mayor proporción corresponde al polvo de los neumáticos y diminutas fibras de plástico de cosas como las alfombras y la ropa.
En 2019, un estudio encargado por la World Wide Fund for Nature reveló que una persona promedio puede estar consumiendo hasta 5 gramos de plástico semanales, lo que equivale, como dicen los autores del informe, a una tarjeta de crédito entera.
El redactado era un tanto ambiguo: si podemos estar consumiendo el equivalente a una tarjeta de crédito, podemos suponer igualmente que también podríamos estar consumiendo mucho menos.
Sin embargo, el informe tuvo mucha difusión mediática, y sus sorprendentes afirmaciones despertaron la inquieta imaginación pública. La elección de la tarjeta de crédito como imagen tenía su porqué: la idea de que nos estamos comiendo nuestro propio poder adquisitivo, de que podríamos estar contaminándonos con nuestro pertinaz consumismo, cala en el inconsciente como lo hace un concepto surrealista. Cuando lo pienso, no puedo evitar imaginarme echando mi tarjeta Visa a la batidora para añadírsela a mi smoothie.
Crímenes del futuro, la reciente película de David Cronenberg, comienza con una sobrecogedora escena de un niño pequeño agazapado en un cuarto de baño y comiéndose una papelera de plástico como si fuese un huevo de Pascua. La premisa de la película, o parte de ella, es que ciertos seres humanos han desarrollado la capacidad de comer y absorber el plástico y otras sustancias tóxicas.
Como dice uno de los personajes: “Es hora de que la evolución humana se sincronice con la tecnología humana. Tenemos que empezar a alimentarnos de nuestros propios residuos industriales. Es nuestro destino”.
A pesar de lo grotesco del argumento de la película, también es perversamente optimista: nuestra mayor esperanza podría ser un salto evolutivo que nos permita vivir en el desastre que hemos causado (aunque podría decirse que es solo optimista en el sentido en que lo es Una modesta proposición, de Jonathan Swift).
En las entrevistas que le realizaron con motivo del estreno de la película, Cronenberg expresó su preocupación por las recientes noticias sobre la presencia de microplásticos en el torrente sanguíneo humano: “Quizá el 80 por ciento de la población humana tenga microplásticos en la carne”, dijo en una entrevista. “Así que nuestro cuerpo es más diferente de lo que nunca ha sido el cuerpo humano en la historia. Y esto no va a desaparecer”.
Como padre, me debato entre el deseo de proteger a mis hijos de los microplásticos —junto con todas las demás cosas de las que quiero protegerlos— y la sospecha de que en gran medida podría ser un esfuerzo en vano. Una búsqueda rápida en Google reveló que estas preocupaciones son cada vez más comunes en los padres y que cada vez se le dedican más contenidos en internet.
En un artículo sobre la protección de los niños frente a los microplásticos, leí que hay que evitar que se abracen a los peluches en la cama, que esas bestias inesperadamente amenazantes deben ponerse a buen recaudo en el baúl de los juguetes, en vez de que se queden tiradas por ahí en la habitación o en la cama del niño (más adelante, en el mismo artículo, el científico medioambiental también aconseja no inculcar el miedo a nuestros hijos).
Por mucho que quiera reducir al mínimo las amenazas ambientales para mis hijos, tampoco quiero ser el tipo de padre que insiste en que los peluches se guarden en el baúl de los juguetes cuando no se están utilizando, porque, de todas las amenazas ambientales, la que más ansío contrarrestar es la de mi propia neurosis.
Y, si bien la preocupación por los microplásticos es obviamente compatible con los discursos generales del ecologismo y el anticonsumismo, no se circunscribe al interés de personas de izquierdas y liberales como yo. Joe Rogan, quizá el principal difusor de la masculinidad torpe, lleva varios años hablando del tema.

En un episodio de su pódcast del año pasado, Rogan expresó su preocupación por el alarmante efecto de los ftalatos, una sustancia química utilizada para aumentar la durabilidad de los plásticos, en el torrente sanguíneo humano: los bebés nacían con “manchas” más pequeñas (aclaró que la “mancha” es la distancia entre el pene y el ano).
No solo las manchas de los bebés menguaban a un ritmo alarmante: también los penes y los testículos. “Esto es una barbaridad, porque está cambiando el perfil hormonal y los sistemas reproductores de los seres humanos, y nos está haciendo más débiles, nos está haciendo menos masculinos”, dijo.
Un invitado señaló que había ciertas contrapartidas: vivir en el mundo moderno conlleva una exposición sin precedentes a dichas sustancias químicas, pero también más longevidad. “Algo así, pero vives mal”, dijo Rogan. Así como el cambio climático y la contaminación son tradicionalmente preocupaciones de la izquierda, los efectos demográficos del descenso de la natalidad son un motivo de inquietud para los conservadores.
En otras palabras: sea cual sea la hipótesis apocalíptica que prefieras, ahí estarán los microplásticos.
Los microplásticos se han instalado en el torrente sanguíneo cultural, y su prevalencia en el espíritu de la época se puede explicar en parte por nuestra incertidumbre sobre qué significa, desde el punto de vista patológico, que estemos cada vez más llenos de plástico.
Esta ambigüedad también nos permite atribuir toda clase de malestares, tanto culturales como personales, a esta nueva información sobre nosotros mismos.
Todo este asunto tiene una extraña resonancia alegórica. Nos sentimos psíquicamente desfigurados, corrompidos en nuestra alma, por una dieta constante de basura figurativa del tecnocapitalismo: por las inacabables pantallas de TikToks inanes y de grabaciones descerebradas, por los influyentes de Instagram que apuntan a cajas de texto mientras hacen bailecitos, por la infinita proliferación de contenidos basura generados por IA.
Sentimos que nuestra fe en el propio concepto del futuro se licua en general al mismo ritmo que los casquetes polares. La idea de que unos microscópicos trozos de basura atraviesen la barrera hematoencefálica parece una forma apropiada y oportuna de entrar en los anales del imaginario apocalíptico.
Y el aura de indeterminación científica que rodea el tema —quizá estas cosas estén causando daños inimaginables a nuestro cuerpo y nuestro cerebro; por otro lado, tal vez esté bien— le confiere un toque ligeramente histérico. No sabemos cómo nos afectan estos plásticos y, por tanto, los diversos malestares que podemos atribuirle de forma plausible son infinitos.
Quizá sean los microplásticos lo que te provoca depresión. Quizá sean los microplásticos lo que te causa un resfriado a partir de Navidad en adelante. Quizá sean los microplásticos los que impiden que tú y tu pareja puedan concebir, o lo que te provoca la pereza y la apatía, o el deterioro precoz de tu memoria. Quizá fueron los microplásticos los que te provocaron el cáncer de estómago, o el tumor cerebral.

Yo mismo soy susceptible a esta tendencia. Hace unos años, me diagnosticaron EEI (enfermedad inflamatoria intestinal), una enfermedad autoinmune crónica. Como suele ocurrir con este tipo de afecciones, surgió de la nada, sin causa conocida. No es mortal, pero ha habido periodos en los que me sentí lo suficientemente enfermo para no poder trabajar durante una o dos semanas seguidas, y en los que he estado tan cansado que apenas podía levantarme del sofá para irme a la cama por la noche.
Cada ocho semanas, me presento en la sala de infusiones, donde me enganchan a una bolsa que contiene una solución líquida de un anticuerpo monoclonal. (Estas bolsas, por supuesto, están hechas de algún tipo de polietileno, y, mientras te cuento esto, debes imaginarme encogiendo aparatosamente los hombros, como muestra de mis abundantes reservas de ironía estoica).
En 2021, en un estudio publicado en la revista Environmental Science and Technology, se descubrieron que los niveles de microplásticos hallados en las muestras de heces de las personas a las que se les había diagnosticado la EEI, aunque por lo demás sanas, eran considerablemente más altos respecto a las personas sin EEI.
No se estableció una causalidad directa, pero dado que en otros estudios anteriores con animales de laboratorio se ha determinado que la ingesta de microplásticos provoca inflamación intestinal, no parece descabellado suponer que pueda haber alguna relación.
Cuanto más tiempo pasaba documentándome para este ensayo, más me preguntaba si los microplásticos podían ser la causa originaria de mi enfermedad. Mi intención aquí no es hacer ninguna afirmación fáctica, ni en un sentido ni en otro, porque no sé lo suficiente para hacerlo.
De hecho, lo que quiero decir es precisamente que esa falta de certeza genera su propia y peculiar energía. Creo que es al menos posible que mi enfermedad se deba a los microplásticos, pero es igual de posible que no.
Y soy consciente de que esta ambigüedad es extrañamente seductora, de que es en este páramo epistemológico donde se erigen los grandes y tambaleantes edificios de las conspiraciones y las conjeturas.
Al menos hasta que sepamos bastante más de lo que sabemos ahora, hablar de los microplásticos puede hacerse raro, como hablar de los efectos nocivos de la radiación de los teléfonos móviles (si te gustaron las estelas químicas, ¡te encantarán los microplásticos!).
Llegará el momento, tarde o temprano, en el que sabremos cómo nos afectan los microplásticos, pero, hasta entonces, el tema seguirá siendo muy ambiguo y, por tanto, muy sugerente.
Pero ¿no es evidente que es un poco absurdo decir que no sabemos si nos perjudica que tengamos plástico en la sangre?
¿Qué medida del perjuicio es esta, que debemos esperar a los resultados de las pruebas para decidir hasta qué punto preocuparnos por los miles de pequeños fragmentos de basura que circulan por nuestras venas?
Sin duda, su presencia es ya lo bastante alarmante de por sí; y, sin duda, esta presencia, en cualquier caso, se registra con la misma intensidad tanto en el plano psíquico como en el fisiológico.
Entre las imágenes más imborrables y angustiosas del daño causado a la naturaleza por nuestro imprudente e incesante consumo de plásticos se encuentra una serie de fotografías del artista Chris Jordan, titulada Midway: mensaje del giro.
Cada una de esas fotografías muestra el cuerpo de un albatros en uno u otro estado de descomposición avanzada.
En el centro de cada uno de los cadáveres extendidos y disecados se encuentra el cúmulo de variopintos objetos de plástico que el ave había ingerido antes de morir. El horror de esas imágenes reside en la contraposición surrealista de los elementos orgánicos e inorgánicos, en el desconcertante volumen de plástico que contienen sus tractos digestivos.
Los cadáveres de estas otrora hermosas criaturas regresan lentamente a la tierra, pero la basura humana que los hizo enfermar permanece inviolable, inalterable por el tiempo: tapones de pasta de dientes y de botellas, encendedores enteros que parece que aún funcionarían perfectamente, muñecos diminutos y otros mil rastros inidentificables de nuestra productividad desquiciada y nuestros despreocupados deseos.
Todo este asunto de los microplásticos está tocado por una pesadillesca lucidez, porque lo entendemos como un síntoma de una enfermedad más grave. El inimaginable daño que le hemos causado al planeta —que se le hace al planeta, en nuestro nombre, en cuanto consumidores— está afectando, de esta surrealista y espeluznante manera, a nuestro cuerpo.
Cuando miramos los cuerpos en descomposición de esas aves llenas de basura, sabemos que no miramos solo lo que le estamos haciendo al mundo, sino también lo que nuestro mundo dañado nos está haciendo a nosotros.
















































