¿Cómo prevenir el abuso de alcohol en adolescentes? …

La mente es maravillosa(G.J.Pajares) — El abuso de alcohol en adolescentes es una situación que se presenta a menudo y que va en aumento. De hecho, junto con el tabaco y la marihuana, son las tres drogas que más consume esta población en el mundo. Sin lugar a dudas, es algo que genera preocupación y que obliga a implementar mecanismos para prevenirlo.
En ese sentido, se desarrollan programas que le ofrecen a la juventud y sus familias diferentes alternativas para contrarrestar los efectos nocivos del alcohol. Estos se caracterizan por suministrar información sobre el tema y brindar apoyo a los adolescentes y a los miembros de su núcleo familiar, quienes son bastante relevantes en el proceso.
En este artículo nos hacemos eco de algunas de esas iniciativas que permiten enfrentar al abuso de alcohol en adolescentes, así como recordar algunas de las implicaciones y motivos que se relacionan con el consumo excesivo de esta sustancia.
– ¿Qué implica el abuso de alcohol?
El alcohol es una molécula fácilmente soluble en agua que actúa deprimiendo el sistema nervioso central. Abusar de tal sustancia puede desarrollar diversas lesiones en áreas cerebrales, como el cuerpo calloso, los cuerpos mamilares o el tálamo.
En consecuencia, tal y como lo plantea un artículo publicado en la revista Pensamiento Psicológico, el consumo de alcohol es una acción que tiene repercusiones en la salud pública, así como en las relaciones familiares y sociales.
Aparte, se ha corroborado que, incluso en dosis pequeñas, esta sustancia altera funciones importantes, como la autocrítica y la percepción del entorno, además de modificaciones en las funciones motrices normales y en la capacidad perceptiva.
En el caso de los adolescentes, los riesgos son mayores si tenemos en cuenta que en esta etapa se produce un proceso de maduración de estructuras cerebrales, como el córtex prefrontal y el sistema límbico. Es más, en un artículo de la revista Pediatría Atención Primaria se indica que el hipocampo es otra de las áreas afectadas con la ingesta.

– ¿Por qué consumen alcohol los adolescentes?
De acuerdo con un estudio publicado en Psicología Iberoamericana, en el cual se realizaron varias preguntas abiertas a 550 jóvenes, se encontraron los siguientes motivos que impulsan el consumo de alcohol en este grupo etario:
- Afrontamiento: se relacionan con aspectos como la evitación de los problemas, una disminución de las preocupaciones o sentirse con mayor confianza o seguridad.
- Hedónicos: hacen referencia a aspectos como la búsqueda de sensaciones, a través de los efectos del alcohol, además de relacionarse con reacciones de gusto o energía al consumirlo.
- Afectivos: corresponden a emociones positivas que se asocian con el consumo, así como con sensaciones de relajación. No obstante, también se hallaron relaciones con emociones de otra naturaleza, como la depresión, la ansiedad o el estrés.
- Sociales: tienen que ver con dinámicas que se llevan a cabo de manera grupal, como pueden ser las celebraciones o eventos de diversa índole. De igual manera, se vinculan con el hecho de sentir que el alcohol desinhibe y otorga la sensación de que facilita la socialización.

– La prevención como antesala al tratamiento
Durante años, los expertos han reflexionado que es mejor prevenir que curar. ¿Cómo prevenir estas conductas antes de que sea demasiado tarde? ¿Cómo adelantarnos a que ocurra una adicción al alcohol? En este sentido, se desarrollan muchas intervenciones, de las cuales, a continuación, mencionaremos las más importantes.
.Programas generales de prevención
Estos tienen su base en la premisa de que «saber es poder». Así, dichas iniciativas tratan de potenciar la información que tienen los adolescentes sobre el alcohol y sobre las consecuencias que implica su abuso.
También inciden en los factores de riesgo de desarrollo del alcoholismo y ofrecen alternativas saludables de ocio que sustituyan a esta sustancia nociva. Destacan los siguientes programas:
- Life Skills Training: es multimodal, es decir, abarca más sustancias aparte del alcohol. Como tal, es una capacitación que dota a los adolescentes de habilidades que les permiten resistir presiones sociales y los ayudan a fortalecer su autogestión individual y social.
- Programa de fortalecimiento familiar: es para padres y jóvenes, consta de siete sesiones condensadas en una semana, las cuales tienen una duración de dos horas cada una. Se desarrolla de manera conjunta con padres y adolescentes, siguiendo un modelo de tipo biopsicosocial.
- STARS: Start Taking Alcohol Risks Seriously es una intervención que se lleva a cabo en el contexto familiar y escolar, dirigido a jóvenes de 11 a 15 años. El objetivo es posponer el alcohol hasta la vida adulta, motivando la revisión de estadísticas significativas y factores de riesgo para disminuir la vulnerabilidad que el consumo de estas bebidas produce en menores.
La eficacia de estas intervenciones la avalan sus efectos. Por ejemplo, al reducir el consumo, se registra menor tasa de accidentes de tráfico que involucran jóvenes. Además, también son eficaces cuando se aplican en contextos escolares y comunitarios.

.Intervenciones focalizadas en las familias
Los problemas de los jóvenes a menudo surgen y se explican por su contexto. En este sentido, las familias juegan un papel importante al trazarse como objetivo disminuir el abuso de alcohol en adolescentes. De hecho, se ha comprobado que la intervención familiar ofrece mejores resultados que cuando hay un tratamiento exclusivo con el menor.
Por tanto, existen algunas pautas que los padres deben tener presente para llevar a cabo con sus hijos ante esta problemática. Entre ellas se resaltan las siguientes:
- Educar en valores relacionados con la salud.
- Promover conductas de ahorro y buen uso del dinero.
- Fomentar la puesta en marcha de objetivos o metas educativas que ofrezcan un porvenir.
- Ofrecer tiempo de calidad, por medio de actividades o aficiones que generen satisfacción a los miembros de la familia.
- Actuar como modelos de conductas positivas y de autocontrol ante bebidas embriagantes o demás sustancias perjudiciales.
- Hablar con los hijos en los momentos en los que estén receptivos sobre las consecuencias del consumo excesivo de alcohol.
– Un compromiso de todos
El abuso de alcohol en adolescentes es una realidad con la cual parece que nos estamos acostumbrando a vivir. Por ende, debemos encender alarmas y recordar los diferentes riesgos que esta situación acarrea. De hecho, según información del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism en EE. UU., en el año 2019, 2 de cada 100 adolescentes de entre 12 y 13 años informaron que consumieron alcohol.
Ten en cuenta que, además de los programas e intervenciones mencionados, también es posible desarrollar actividades o proyectos que permitan a los jóvenes enfocarse en otros ideales de orden deportivo, artístico, laboral, etc.
En suma, es cuestión de reunir esfuerzos, hacer hincapié en la importancia de prevenir esta situación y de enseñar a los menores que no hay porqué refugiarse en esta sustancia cuando existe todo un futuro por delante.
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Las razones por las cuales vivir en el espacio está lejos de ser una realidad …

Infobae(F.Marin) — La NASA ha invertido significativamente en su programa Artemis con el objetivo de que los astronautas vuelvan a pisar la Luna en los próximos años.
Al mismo tiempo, empresas como United Launch Alliance y Lockheed Martin están diseñando infraestructuras para la habitabilidad lunar. Incluso Elon Musk ha prometido colonizar Marte con SpaceX.
Sin embargo, ¿es realista o si quiera viable cualquiera de estos planes? ¿Será posible vivir fuera del planeta Tierra?
La periodista científica, y colaboradora de Popular Science, Sarah Scoles, exploró los obstáculos aparentemente insuperables a la idea de establecer una presencia humana permanente en el espacio.
– Los desafíos médicos del espacio exterior
Una de las principales razones por las que la vida en el espacio se presenta como una tarea casi imposible es el impacto que tiene en la salud.

Si bien el cuerpo humano ha evolucionado durante millones de años para adaptarse a las condiciones de la Tierra, su exposición a las condiciones del espacio exterior,supone la posibilidad de enfermedades graves que no puede enfrentar.
El riesgo de cáncer es una preocupación importante debido a la exposición a los rayos cósmicos, partículas altamente energéticas que se originan en el espacio profundo. Estas partículas pueden dañar el ADN y aumentar significativamente las posibilidades de desarrollar dicha enfermedad.
Además, la micro gravedad en el espacio genera la pérdida de masa muscular y ósea, debilitamiento del sistema inmunológico y trastornos circadianos.
Por otro lado, los vasos sanguíneos que llevan sangre al cerebro se vuelven más rígidos en microgravedad, lo que podría causar problemas cardiovasculares a largo plazo.
También se ha observado un envejecimiento acelerado del sistema inmunológico en el espacio, lo que hace que los astronautas sean más susceptibles a enfermedades y daño tisular.

La salud mental también se ve gravemente afectada en el espacio exterior. Un artículo publicado en 2021 en revista Clinical Neuropsychiatry expone los riesgos psicológicos a los que se enfrentan los astronautas.
“Mala regulación emocional, aumento de la ansiedad y la depresión, problemas de comunicación dentro del equipo, trastornos del sueño y disminución del funcionamiento cognitivo y motor provocados por el estrés” son algunos de los padecimientos.
– Radiación y sus peligros inminentes
Los astronautas están expuestos a radiación solar, que puede dañar gravemente el ADN y causar problemas de salud graves durante tormentas solares.
“Eso podría ponerte muy, muy enfermo y provocarte un síndrome agudo de radiación”, afirma Dorit Donoviel, profesora de la Facultad de Medicina Baylor y directora del Instituto de Investigación Traslacional para la Salud Espacial (TRISH)
A medida que los astronautas pasan más tiempo en el espacio, su exposición a la radiación cósmica aumenta significativamente, haciéndolos más propensos al cáncer y otros problemas de salud.

Por otro lado, la radiación también puede afectar los sistemas electrónicos y de comunicación de las naves espaciales, lo que añade complejidad y peligro a las misiones de larga duración.
– Retos económicos
Las misiones al espacio exterior, especialmente las que tienen como objetivo establecer una presencia humana sostenible en otro planeta, requieren inversiones colosales y es un precio que no todos estarían dispuestos a pagar, según Matthew Weinzierl, profesor de Harvard Business School.
La realidad, según el investigador, es que solo un número limitado de personas con recursos económicos necesarios, está dispuesto a vivir en lugares como Marte en lugar de disfrutar de un breve paseo por encima de la atmósfera terrestre.
Por otro lado, está el real interés de las personas en visitar otros planetas. Históricamente las encuestas han mostrado que la mayoría de personas no considera prioritarios los viajes espaciales tripulados.

Una encuesta realizada en 2020 por Morning Consult reveló que sólo entre el 7% y el 8% de los encuestados consideraba una prioridad enviar seres humanos a la Luna o a Marte.
De hecho, “A lo largo de la década de 1960, la mayoría de los estadounidenses no creían que Apolo mereciera la pena, con la única excepción de una encuesta realizada en el momento del alunizaje del Apolo 11 en julio de 1969″, escribió el historiador Roger Launius en un artículo para Space Policy.
– Cuestiones éticas y ambientales
Brian Patrick Green, de la Universidad de Santa Clara, ha planteado cuestiones éticas fundamentales relacionadas con la financiación de los viajes al espacio. Green plantea una pregunta ética clave: “¿Por qué lo hacemos?”.

Señala que, si bien los viajes espaciales pueden servir para demostrar las capacidades humanas, estos beneficios filosóficos deben sopesarse frente a costos más concretos, como el financiamiento que se desvía de otros proyectos, como la investigación científica terrestre o garantizar viviendas asequibles en el planeta tierra,ya habitado.
Sin embargo, no solo se debe considerar la ética en relación con los astronautas. También es necesario reconocer los riesgos que corren los cuerpos celestes y los que podrían ser impactados con la llegada del hombre si no se toman precauciones.
La contaminación microbiana terrestre podría afectar a la Luna, Marte u otros destinos, lo que plantea serias preocupaciones de protección inter planetaria.
Del mismo modo, la posibilidad de microbios extraterrestres dañinos regresando con los astronautas es un riesgo para el planeta que debe abordarse cuidadosamente.
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Hijos únicos: qué dice la ciencia realmente sobre el impacto que tiene en los niños no tener hermanos …
BBC News Mundo(L.Plitt) — Egoístas, mandones, torpes socialmente, celosos, acostumbrados a salirse con la suya y, por si fuera poco, bastante malgeniados.
Su mala fama los precede. Sin embargo, numerosos estudios muestran que estas no son características asociadas necesariamente a los hijos únicos, y que estos, en muchos sentidos, no son particularmente diferentes de aquellos niños que tienen hermanos.
“La evidencia, en general, no apoya la idea de que los niños que crecen como hijos únicos tienen una especie de déficit en sus hablidades sociales, comparados con los niños que crecen con hermanos”, dice a BBC Mundo Alice Goisis, profesora asociada de Demografía del Centro de Estudios Longitudinales del University College de Londres.
Estos niños son “comparables en términos de personalidad, relación con sus padres, logros, motivaciones y adaptación personal con niños que tienen hermanos”, añade la investigadora.
Un estudio llevado a cabo por Goisis y sus colegas, revela que son otros los factores de mayor peso que influyen en el desarrollo de los niños como, por ejemplo, la situación socieconómica de la familia o los recursos emocionales de los que disponen los padres.
Si bien algunas investigaciones muestran diferencias, Goisis señala que los motivos detrás de las discrepancias se deben al contexto y no al hecho de ser hijo único per sé.
“Encontramos, por ejemplo, que en Reino Unido, donde un hijo único es un indicador de haber crecido en una familia relativamente aventajada, estos niños tenían más tarde en la vida una salud igual o mejor en comparación con niños que tenían hermanos”.
“Mientras que en Suecia, donde prevalece la norma de tener dos hijos y los hijos únicos tienden a provenir de familias en una peor situación económica, estos últimos tienen una peor salud más adelante en su vida”, señala Goisis.
Es decir, la importancia del contexto y la enorme variedad que hay entre los hijos únicos hace que esta no puede considerarse como una categoría en sí misma.
– Ventajas
Si bien el impacto en términos cognitivos o de sociabiliad puede no ser significativo, y se debe en mayor medida al contexto en el que crece ese niño, esto no significa que no podamos observar diferencias.
Cada posición dentro de la familia –ya sea en el rol de hijo mayor, del de medio o el más pequeño- tiene sus ventajas y desventajas, le explica a BBC Mundo Linda Blair, psicóloga clínica basada en Reino Unido.
Y esta situación más o menos ventajosa no es diferente en el caso del hijo único, aunque “este es el grupo familiar que más ha cambiado en los últimos 40 o 50 años”, (y que se ha vuelto más común, como resultado de una elección).
Una de las ventajas observadas por Blair en más de 40 años de experiencia, es la excelencia lingüística que suelen tener los hijos únicos.
“Esto ocurre por el aporte lingüístico de los padres, que no se ve interrumpido por el de otros niños, que tampoco proviene de sus pares, y que es necesario para el desarrollo del cerebro en los primeros 24 o 36 meses de vida”.
Esto le da a los niños una gran ventaja académica, añade.

Por otro lado, suelen ser muy buenos organizando y empleando su tiempo libre, ya que al no tener hermanos o hermanas, tienen que encontrar y decidir qué hacen con él.
Finalmente, señala Blair, “se vinculan con más facilidad con personas de más edad, porque hacen eso todo el tiempo”.
– Desventajas
Del otro lado, no tener hermanos puede colocar al niño en una situación más desventajosa.
“Hay investigaciones que muestran que los hermanos pueden tener un efecto protector cuando hay en el hogar una relación disfuncional de los padres, en cuyo caso esta situación tiende a diluir el impacto negativo de estos estresores”, le explica a BBC Mundo Adriean Mancillas, psicóloga estadounidense y autora de “Challenging the Stereotypes About Only Children: A Review of the Literature and Implications for Practice” (“Desafiando los estereotipos sobre los hijos únicos: una revisión de la literartura e implicaciones para la práctica”, en español).
Por esta razón, Mancillas destaca la importancia de, en esos casos, considerar la búsqueda de apoyo más allá de las figuras parentales, como pueden ser los amigos cercanos o miembros de la familia extendida.
Una carencia notada por Blair es la falta de la llamada “inteligencia de calle” (street smart, en inglés) en los hijos únicos. Blair se refiere a esa suerte de inteligencia intuitiva y práctica, “que te permite reconocer rápidamente qué es lo que alguien va a hacer y que realmente no puedes aprender sino convives con gente de una edad similar”.
Otra característica, añade, es que como pasan gran parte del tiempo solos, o con adultos, no se sienten tan cómodos en el caos.
Blair insiste en que se trata de características generales, y que, como mencionamos en un principio, no existen una serie de reglas que permitan describir al hijo único.
Pero si la ciencia da por tierra con los prejuicios en torno a los hijos únicos que los pintan con colores muy poco halagadores, ¿por qué esta noción es tan difícil de erradicar y cómo surgió en primer lugar?
– “Una enfermedad en sí misma”
Los estereotipos negativos alrededor del hijo único se remontan a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, cuando la psicología infantil fortalecía sus bases como campo de estudio académico.
G. Stanley Hall, psicólogo estadounidense y pionero en este área de estudio, publicó una serie de textos en los que describe a los niños sin hermanos con muchas de las características que hoy día les atribuye la cultura popular.
Hall llegó a describir al hijo único como “una enfermedad en sí misma”.
Poco tiempo después, el psicólogo estadounidense Eugene Bohannon, aportó su grano de arena: según su análisis, la atención exclusiva de los padres al hijo único hacía que estos fueran “altamente sensibles”, “menos arriesgados”, “precoces” y “desconsiderados”.
Sin embargo, otro psicólogo mucho más ampliamente conocido que Hall, tuvo una mayor influencia en perpetuar los estereotipos negativos en torno a los hijos únicos: el austriaco Alfred Adler, argumenta Mancillas.
“Adler fue el primer psicólogo que examinó y escribió en profundidad sobre el orden de nacimiento y cómo la estructura familiar afecta el desarrollo de los niños”, le dice a BBC Mundo.
“En los escritos de Adler sobre sus propios casos de estudio, describe a los hijos úncos que trató clínicamente de una manera extremadamente negativa, y aseveró que estos no solo eran niños mimados, sino que los padres que elegían no tener más hijos estaban infligiendo un daño psicológico a su único hijo”, añade.
– Aires de cambio
Pese a que los métodos de investigación de estos investigadores fueron más tarde cuestionados y sus teorías refutadas por numerosos estudios posteriores, se trata de un mito difícil de erradicar
Goisis cree que se debe a que todavía prevalece como típica la familia conformada por dos niños, con lo cual el hijo único sigue siendo algo fuera de la norma y, por tanto, se asume como diferente (y objetable).
Aún así, la actitud hacia los hijos únicos está cambiando dramáticamente, debido a los cambios en el modelo de familia actual, sostiene Blair.
Mientras que en el pasado ser hijo único era una anomalía, “hoy día la situación es muy diferente. En Reino Unido, por ejemplo el 40% de las familias tienen un solo hijo, y se estima que para 2030, será la mitad de las familias”, señala Blair.
Para Mancillas, discutir estos temas y llevar investigaciones e información precisa al público es la manera de, eventualmente, hacer que los puntos de vista cambien.
“Esto es cierto para cualquier prejuicio o estereotipo”, dice.
“Cuando los prejuicios implícitos se vuelven explícitos, ahí es cuando podemos cambiarlos para corregir el pensamiento sesgado y estereotípico que, de otro modo, dañaría a otro individuo o grupo”.
“Cuando aplicamos esto a los hijos únicos y a los padres, esto significa asegurarnos de que haya información ampliamente disponible para que los padres puedan sentirse seguros en su decisión de tener un solo hijo”, concluye Mancillas.
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¿Puede el Dinero ser una Religión? …

Psicología y Mente(J.Soriano) — El dinero, desde tiempos inmemoriales, ha sido un componente fundamental en la vida y las sociedades. Entendido como un motor, una herramienta de comercio, una medida de valor y, para muchos, un objetivo constante. Y es que es innegable la valía que socialmente se ha asociado al dinero y su posesión.
El dinero tiene un impacto profundo en nuestras vidas, moldeando nuestras relaciones, nuestros sueños y nuestras aspiraciones de formas sorprendentes. En ocasiones, el dinero parece adquirir un significado que trasciende su forma física y su valor en billetes y monedas.
Como comentamos, se ha otorgado un estatus especial a la posesión de dinero, valorando de forma más positiva a estas personas y desplazando otros valores y creencias arraigadas. En principio, parece que cualquier millonario pudiese hacer lo que se le viniese en gana que, aunque incumpliese leyes y derechos humanos, por tener dinero no recibirá un castigo tan severo.
Esto nos lleva a preguntarnos: ¿puede el dinero ser una religión? La relación entre el dinero y la religión es compleja y multifacética. Mientras que la religión tradicionalmente ha estado ligada a lo espiritual y lo trascendental, el dinero parece ser puramente material y terrenal.
Sin embargo, en el curso de la historia y en nuestra vida cotidiana, encontramos indicios de que hemos desarrollado socialmente de un tipo de culto hacia el dinero y al valor social que este proporciona.
A través de un análisis crítico y reflexivo, en este artículo buscaremos explorar esta relación intrigante entre el dinero y la religión. Buscaremos comprender si este culto al dinero puede ser beneficioso para nuestras sociedades o, por lo contrario, un peligro.
El dinero como poder y significado
Empezaremos por entender qué es dinero y qué significados sociales se le han sido otorgados en relación con el estatus y el poder.
El dinero, en su forma más básica, es un medio de intercambio y una unidad de medida de valor.
Pero, a medida que exploramos más a fondo su papel en nuestras vidas, nos damos cuenta de que el dinero trasciende su utilidad económica y adquiere un poder y un significado que van más allá de los números en una cuenta bancaria o los billetes en nuestro bolsillo.
En la sociedad moderna, el dinero a menudo se convierte en un símbolo de poder y estatus.
Aquellos que acumulan riqueza significativa a menudo son vistos como exitosos y respetados, mientras que la falta de dinero puede llevar a la marginación y la exclusión.
Esta conexión entre dinero y poder se remonta a siglos atrás, cuando los reyes y emperadores medían su grandeza por la cantidad de oro y plata en sus tesoros. Las personas con más dinero son entendidas como fuera de la mundanidad, hasta cierto punto más alejadas incluso de la ley o los derechos humanos que las personas con menor riqueza.
Socialmente, el dinero también ha evolucionado para representar diferentes significados. Para algunas personas, representa seguridad y estabilidad, la capacidad de proporcionar un hogar, educación y atención médica para sus familias. Para otras, el dinero es la llave para cumplir sus sueños y aspiraciones, permitiéndoles viajar, explorar el mundo o emprender proyectos creativos.
Sin embargo, el significado del dinero no se limita a lo que podemos adquirir con él. Para muchos, el dinero se convierte en un objetivo en sí mismo, una medida de éxito y valía personal.
La acumulación constante de riqueza puede llevar a una búsqueda incesante de más dinero, a menudo en detrimento de otras áreas de la vida, como la salud, las relaciones personales y el bienestar emocional o, en general, sin miedo a dañar a otras personas o derechos siempre que se acabe por conseguir la riqueza.
Esta obsesión por el dinero como fuente de poder y significado se asemeja en algunos aspectos a la devoción religiosa. En la búsqueda de riqueza, las personas pueden hacer sacrificios significativos, trabajar largas horas y tomar decisiones que van en contra de sus valores personales. El dinero se convierte en un objetivo que guía sus vidas de manera similar a cómo la religión puede influir en las acciones y decisiones de los creyentes.
Psicología del dinero y la riqueza
La relación entre el dinero y la psicología humana es un tema fascinante y complejo.
¿Por qué las personas a menudo persiguen el dinero con tanta dedicación y pasión?
¿Cómo puede el dinero llegar a ocupar un lugar tan central en la mente y el corazón de muchos individuos?
Para comprender mejor esta dinámica, es esencial explorar la psicología detrás de la obsesión por la riqueza y cómo se compara con la devoción religiosa.
1. Dinero como fuente de seguridad
En primer lugar, el dinero puede ser visto como una fuente de seguridad y estabilidad. La capacidad de cubrir las necesidades básicas y tener un colchón financiero para emergencias brinda una sensación de tranquilidad y control sobre la vida. Esta seguridad financiera a menudo se asocia con la paz mental y la reducción del estrés, lo que lleva a muchas personas a esforzarse por acumular una cantidad significativa de dinero.
2. Dinero como parte de la identidad
Sin embargo, la psicología del dinero va más allá de la mera seguridad. Para algunos, la acumulación de riqueza se convierte en una búsqueda de identidad y autoestima. El dinero puede servir como una medida de éxito y valía personal. Las personas pueden sentir que su valía como individuos está directamente relacionada con la cantidad de dinero que poseen o ganan. En esta búsqueda constante de acumulación de riqueza, el dinero se convierte en una fuente de logro y reconocimiento social.
3. Dinero como objetivo vital
La obsesión por el dinero también puede estar relacionada con la búsqueda de significado y propósito en la vida. En un mundo cada vez más materialista, la idea de que la riqueza y el éxito financiero son los principales indicadores de una vida exitosa puede llevar a una dedicación inquebrantable a la acumulación de dinero. Algunas personas pueden encontrar un sentido de propósito en la búsqueda constante de riqueza y en la competencia por superar a otros en términos financieros.
4. Dinero como religión
La comparación entre la obsesión por el dinero y la devoción religiosa radica en la profundidad de la dedicación y el compromiso que cada uno puede inspirar. Al igual que la religión puede guiar las acciones y decisiones de los creyentes, el dinero puede influir en las decisiones financieras y de estilo de vida de las personas de maneras que a veces parecen ir más allá de la lógica puramente económica.
La religión del consumismo
En nuestra exploración sobre si el dinero puede ser considerado una forma de religión, es esencial analizar el fenómeno del consumismo, que a menudo se presenta como una manifestación palpable de esta posible «religión del dinero».
El consumismo no es solo el acto de comprar bienes y servicios, sino también una filosofía de vida que coloca la adquisición de objetos materiales y la búsqueda del placer material en el centro de la existencia.
En este sentido, el consumismo puede considerarse una forma de adoración materialista que se asemeja a la devoción religiosa en varios aspectos.
1. Esfuerzo y dedicación
El consumismo promueve la idea de que la adquisición constante de bienes y la búsqueda del placer material son objetivos dignos de esfuerzo y dedicación. Las personas a menudo persiguen la acumulación de posesiones materiales y la búsqueda del último modelo de teléfono, automóvil o ropa de moda con un fervor que recuerda a la devoción religiosa. Las tiendas y centros comerciales se convierten en lugares de peregrinación modernos, y las compras en sí mismas se convierten en rituales repetitivos que proporcionan satisfacción temporal.
2. Exposición constante al dinero
La publicidad y el marketing desempeñan un papel fundamental en la promoción de esta «religión del consumo». A través de técnicas persuasivas y a menudo emocionales, se nos insta constantemente a comprar y a asociar la adquisición de bienes con la felicidad, el éxito y la realización personal. Los productos se presentan como objetos de deseo que prometen llenar vacíos emocionales y proporcionar un sentido de pertenencia y aceptación social.
3. Impacto en sociedad y medio ambiente
El consumo excesivo y el descarte constante de productos contribuyen a la explotación de recursos naturales y generan residuos que afectan negativamente al planeta. Esta forma de adoración materialista puede llevar a un ciclo interminable de insatisfacción y búsqueda constante de más, lo que a menudo resulta en un agotamiento emocional y una sensación de vacío.
Conclusiones
En conclusión, la relación entre el dinero y la religión es compleja y multifacética.
A lo largo de este artículo, hemos explorado cómo el dinero puede convertirse en una forma de poder, significado y obsesión similar a la devoción religiosa.
El consumismo, en particular, ha emergido como una manifestación tangible de esta posible «religión del dinero».
Aunque el dinero en sí mismo no es una religión en el sentido tradicional, su influencia profunda en nuestras vidas y valores es innegable.
En última instancia, la reflexión sobre nuestra relación con el dinero es esencial para encontrar un equilibrio más saludable entre nuestras aspiraciones materiales y nuestras necesidades espirituales.
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Pornografía sintética no consentida: “Hoy para una mujer solo existir es un peligro” …
Infobae(M.Funes) — El caso conmueve a España: son por lo menos veinte niñas desnudas y en imágenes eróticas para las que nunca posaron.
Alumnas menores de edad de varios colegios de la localidad de Almendralejo, en Badajoz, que fueron víctimas de la manipulación de fotografías que no eran íntimas: ellas mismas las habían publicado en sus cuentas de redes, eran sus fotos de perfil, las tomas casuales e inocentes hechas en un cumpleaños o en sus casas.
Fueron menores también los que utilizaron tecnología de inteligencia artificial (IA) de fácil acceso público para crear –sin su consentimiento– imágenes pornográficas hiperrealistas en base a esas fotos que nunca pretendieron serlo, lo que los expertos definen como “pornografía sintética”.
Menores que luego extorsionaron a sus víctimas, porque ya no hace falta que la pornografía –ni nada– sea verdad, alcanza con que lo parezca y los resultados son los mismos: niñas avergonzadas como si fueran culpables, niñas cada vez más expuestas y con menos defensas, porque si no se tiene la pollera corta alguien puede ocuparse de acortarla con IA para que hasta eso de igual.
Marta Peirano es una periodista española especializada en Tecnología y Poder que hace más de veinte años trabaja sobre derechos digitales, ciberseguridad y privacidad, y es una de las voces que hoy echan luz sobre una cuestión difusa, que surge de un vacío legal que es sólo la punta del iceberg, porque como ella dice, ese vacío legal se apoya en el machismo estructural y las perjudicadas vuelven a ser las mujeres, que son amplia mayoría entre las víctimas.

—¿Cómo definirías a la pornografía sintética?
— Llamamos sintéticos a todos los contenidos generados por IA, por lo que la pornografía sintética es la pornografía generada por IA. En el caso de Almendralejo, además de ser pornografía sintética es no consentida. Eso implica que el protagonista o la protagonista de esa pornografía –que en general es una mujer– no ha consentido protagonizar esa pornografía generada con su cara o partes de su cuerpo.
En este caso, además, las protagonistas ni siquiera tenían conocimiento del hecho, que es algo exclusivo de esta clase de pornografía sintética: generalmente, para distribuir pornografía no consentida, antes necesitabas un video de una persona –las famosas sex tapes–, ahora ya no hace falta ni que haya una cinta verdadera, por eso lo llamamos pornografía sintética no consentida.
—Tradicionalmente las mujeres cubriendo Tecnología no han sido tantas, en ese sentido tu mirada es doblemente interesante porque te preocupan temas que a veces los varones tienden a soslayar.
— Yo he sido periodista de Tecnología toda mi vida y, en mi círculo, que está más vinculado a la ciberseguridad y a la legislación de la Tecnología, las mujeres no son mayoría, pero sí cada vez más.
Estos son temas que están muy vinculados a las intersecciones de la Tecnología con espacios legislativos o normativos que surgen a partir de las posibilidades que se generan en casos como este, donde de repente un niño de catorce años accede a una herramienta con la que hace cosas que hasta hace dos días solamente se podían hacer en un estudio de postproducción de una gran productora, y sea capaz de hacer algo que en teoría no debería poder hacer, que es manejar pornografía.
— Y eso excede lo puramente tecnológico.
— Sí, porque se dan un conjunto de circunstancias que también tienen que ver con que la normativa no está siendo efectiva a la hora de que los menores no tengan acceso a la pornografía a través de sus móviles, que las empresas que hacen modelos de IA como los que pueden cambiar el cuerpo de una modelo de porno por el de una niña no están haciendo su trabajo… Se dan muchas circunstancias especiales.
— ¿Qué implicancias puede llegar a tener el caso, que al ser tan extremo, generó una repercusión y un debate tanto más profundo incluso fuera de España?
— El caso de Almendralejo nos parece único porque todas esas circunstancias lo hacen tituloso, sumado a que sean tantas niñas en una comunidad tan pequeña, algo que nos enfrenta a la gravedad de lo que ocurre. Que cinco colegios hayan sido anfitriones de ese tipo de actividad es muy llamativo, y lo que lo que nos dice es lo fácil que es el acceso a estas herramientas, lo obvio que es utilizarlas exactamente para eso, y lo poco preparada que está la legislación para gestionar ese problema.
Aquí son muchas niñas, menores de edad, ¡la más pequeña de ellas tiene 11 años! Y los propios perpetradores también son menores. Entonces hay una cadena de responsabilidades que se disuelve, como la responsabilidad de las compañías de móviles que permiten que un usuario menor de edad tenga acceso a pornografía, la de la empresa de IA que permite que las fotos de una niña se intercambien o se crucen imágenes pornográficas, la cuestión de los padres…
¿por qué las niñas se enteraron antes que los padres de que sus hijos estaban haciendo estas cosas?

— En esa cadena de disolución de responsabilidades está la dificultad de determinar que el daño es real pese a que las imágenes, aunque sean hiperreales, no lo son en verdad. Es sorprendente (o no tanto), porque parece que es mucho más fácil entender el nivel de daño cuando el deep fake es sobre cuestiones políticas que cuando las víctimas son mujeres como Rosalía o Luisana Lopilato. Que también le ocurra a niñas es tremendo, pero a la vez hace más difícil que miremos para otro lado o culpemos a las víctimas.
— Claro, es mucho más tangible porque son muchas y son menores y además están todas en una comunidad pequeña. Pero si fueran dos niñas en el mismo pueblo que en vez de tener once años tuvieran dieciséis o diecisiete, el efecto sería muy diferente: lo más probable es que lo vivirían en la clandestinidad total, pasarían mucha vergüenza y acabarían yéndose del colegio. Serían ellas las expulsadas de la institución educativa en lugar de los perpetradores.
— Serían ellas las avergonzadas por lo que debería darle vergüenza a quienes manipularon sus imágenes.
— Exacto: lo único que pasaría es que ellas tendrían que agachar la cabeza, esconderse y exponerse a que haya fotos de ellas aparentemente en situaciones inapropiadas que las perseguirían por el resto de su vida. En el fondo, las niñas de Almendralejo, dentro de la desgracia de lo que les ha pasado, tienen la suerte de ser menores y de alguna manera estar más protegidas que las mujeres adultas, y también de ser muchas, que facilita el escándalo en lugar de la vergüenza personal en secreto que suelen pasar las víctimas de este tipo de pornografía.
Y coincido cuando dices que hablamos mucho de los deep fakes políticos y no lo suficiente de estos, ¡parte de un prejuicio tan descarado! Porque sabemos que la mayoría prácticamente absoluta del uso del deep fake es para generar pornografía no consentida de mujeres menores y mayores.

— ¿Y por qué creés que pasa esto?
— Yo después de romperme mucho la cabeza pensando en por qué es así, di con una académica estadounidense que se llama que Sophie Maddocks, que lleva estudiando hace muchos años el tema de la ciber violencia contra las mujeres, y la conclusión que ella saca, que a mí me parece muy acertada, es que nos preocupa el deep fake político porque pone en crisis el establishment, la institución, mientras que el deep fake pornográfico, lo que hace es reforzarla.
— Claro, es mantener el statu quo de la violencia machista. No hay nada en jaque.
— No hay fundaciones sociales que se rompan, sino más bien al contrario: es un instrumento de control de la mujer que hace que nos lo pensemos dos veces antes de participar en la vida pública. En este caso, el colegio es el primer espacio de participación en la vida pública al que accedemos.
— O sea que ya no alcanza con cuidarse de no hacer videos o fotos íntimas o de no compartirlas con una pareja, directamente hay que cuidarse de existir en redes sociales, porque basta con mi cara para crearlos
— Es así, puedes tomar precauciones y no salir de casa, no ir al colegio, no ir a comprar, no hacerte fotos el día de tu cumpleaños ni en momentos especiales en tu vida (se ríe).
— ¿La legislación vigente en Europa, por ejemplo, puede protegernos? ¿Qué debería tenerse en cuenta al diseñar leyes contra la pornografía sintética?
— Sin ser yo ni especialista en leyes ni en ordenanzas públicas, percibo que hay mucha legislación que es aplicable a este caso, como el Derecho al Honor, o las leyes que restringen el acceso a la pornografía por parte de menores de edad.
Hay una serie de legislaciones que están que están ya diseñadas para protegernos de este tipo de cosas, lo que no hay es una legislación específica para, por ejemplo, la generación de pornografía sintética que es tan evidente que debería existir que en el primer boceto de de la Ley de Servicios Digitales que es la nueva ley europea para Internet, había una prohibición expresa y manifiesta de generar pornografía sintética sin permiso y, sin embargo, esta legislación se cayó en el proceso de debate de la ley.
Ahora esperamos que con este ejemplo que ha sido tan resonante desde el punto de vista mediático, España que tiene ahora la presidencia del Parlamento Europeo empuje o presione para que ese tipo de actividades estén más vigiladas.

— ¿Cuáles son los países que más han avanzado con legislación en este sentido?
— Alemania es el país que tiene la ley más restrictiva con respecto a este tipo de cosas, y no se refiere a la generación de contenidos –como en este caso, donde se generaron contenidos pornográficos con la imagen de menores–, sino a la distribución de contenidos que son descaradamente ilegales.
Ellos tienen una ley que establece que las plataformas digitales como Google o Facebook deben eliminar en el término de 24 horas los contenidos descaradamente ilegales, como la pornografía infantil –algo que en este caso aplica sin ningún debate–, y luego seis días para eliminar contenidos que no son descaradamente ilegales pero también lo son, como las infracciones al copyright.
El resto de Europa no tiene esa clase de jurisdicción porque responsabiliza a las plataformas digitales de los contenidos que hay en sus servidores.
— ¿Cómo podemos hacer para generar conciencia sobre el alcance y nivel de daño cuando todavía es tan difícil incluso entenderlo con la difusión de material íntimo real?
— Es evidente que este no es un problema técnico, es una manifestación todavía más extrema y acelerada de un problema social, o de una estructura social de una jerarquía que se impone con este tipo de castigos a un colectivo que en realidad tampoco es un colectivo porque es más de la más de la mitad de la población.
Es una jerarquía de control, una metodología de control: no es pornografía, lo que es en realidad es propaganda de esa jerarquía o ese régimen que mantiene a las mujeres bajo control para que no se salgan de su papel establecido.
Y el caso de Almendralejo es un extremo muy descarado, porque empieza desde el colegio: un grupo de niños utiliza pornografía para humillar a un grupo de niñas en su entorno escolar, que es lo mismo que ocurre cuando un grupo de trabajadores utiliza un vídeo o fotos íntimas de una o varias trabajadoras para humillarlas en el contexto laboral.
Esto ocurre con mucha frecuencia y muy a menudo provoca suicidios. La diferencia en este caso es que son tantas y tan pequeñas que tanto la ley como la mirada pública están a su favor.
— No es lo que pasa por ejemplo con las trabajadoras o otras mujeres adultas que además de la violación de su intimidad después cargan en general con una mirada pública que las humilla y re-victimiza.
— Claro, cuando le pasa a una mujer suele ocurrir lo contrario; decimos “Ah, pues de no haber distribuido fotografías picantes o de no haberle mandado un vídeo o de no haberse dejado grabar…”, que es como decir que grabar un vídeo íntimo con una persona que en ese momento es tu pareja o mandarle fotos un poco más íntimas a alguien con quien mantienes una relación merece ese castigo, el castigo de ser humillada públicamente en un espacio laboral o social o familiar.
¿Cómo podemos hacer para concienciar? Pues yo pienso que hay que empezar a corregir el régimen, no la tecnología, porque estas son tecnologías que ahora están en manos de todos y volver a meter el genio en la botella una vez lo hemos sacado es bastante difícil. Tiene más sentido educar en torno al machismo y la misoginia que lleva a este tipo de comportamientos en colegios y espacios laborales, porque aquí no se trata de perseguir determinadas herramientas tecnológicas, aunque la ley debería aplicarse también a este tipo de herramientas, sino de perseguir comportamientos misóginos destinados a humillar a la mitad de la población.
nuestras charlas nocturnas.
Eroticosas: Hablemos de sexo …
– Apuntes sobre la eyaculación femenina
Jot Down(A.Miller) — Todos conocemos el semen. El esperma. La semilla. En definitiva, ese líquido blanquecino y pegajoso que brota durante la eyaculación masculina. Una autopista de espermatozoides que entre codazos y zancadillas intentan fecundar vaginas, ojos, culos, caras, bocas. En mi imaginación toman la forma de una multitud de señoras mayores rabiosas durante las rebajas.
O tal vez los veo encarnados por una jauría de furiosos guerreros en las Tierras Altas escocesas que luchan con armas de inconcebible filo por salvar la vida. Por crear la vida.
Cómo me gusta andarme por las ramas. En realidad esta quería ser una mera introducción para el desconocido protagonista de nuestra historia: el squirting. Muchos lo toman por una invención pornográfica, la mayoría duda de la existencia de la eyaculación femenina. Solo las que lo hemos vivido sabemos que está ahí, como un fantasma que nos acecha durante nuestras relaciones sexuales.
En mi caso la eyaculación aparece de manera espontánea y sin que haya demasiada contribución por mi parte. A veces es un chorrillo y otras veces una auténtica explosión, pero nunca he conseguido controlar mi expulsión de ambrosía a voluntad. Lo que resulta un absoluto fastidio cuando te toca cambiar las sábanas después de crear un charquito de placer.
Otras mujeres saben controlar esta eyección de fluidos de manera magistral, muchas eyaculan cada vez que tienen relaciones sexuales o cuando son estimuladas de una manera concreta, pero las estadísticas nos dicen que la mayoría de mujeres nunca han experimentado lo que es un squirt.
Por este motivo vamos a dar un rápido repaso a los conceptos básicos.
Las culpables de esta lluvia son las glándulas de Skene, situadas cerca de la uretra y calificadas como «la próstata femenina».
Cuando la mujer alcanza el orgasmo estos agujeritos segregan un liquido de textura y consistencia variadas: desde cremoso y blanquecino a inodoro y transparente.
A veces, cuando las glándulas rebasan su capacidad, el fluido se expulsa sin que medie ningún orgasmo de por medio.
Es decir, se puede tener un squirting gigantesco y esto no tiene por qué significar que la señorita en cuestión haya paladeado la petite mort.
Como siempre que hablamos de cuestiones sexuales, no todos los cuerpos siguen un mismo patrón. A veces el líquido expulsado es casi imperceptible, pero en ocasiones la catarata de placer puede llenar vasos y bocas, como nos ha enseñado la pornografía.
Pero ¿cómo se consigue? Estimulando el mal llamado punto G, situado en la pared anterior de la vagina. Y es que este supuesto punto en realidad es una región relativamente amplia, rodeada de carne esponjosa que se hincha cuando estamos excitadas. Los tejidos que lo componen tienen el mismo origen biológico que el tejido prostático masculino, así que son sensibles y erógenos en extremo.
Primero y antes de nada hay que estar muy relajada, sin tensiones ni listas de la compra en la cabeza. Sirve de ayuda el colocar almohadones debajo de la pelvis y mantener las piernas levantadas y abiertas, respirar de la manera más tranquila posible y no obsesionarse con llegar a la eyaculación (practicar ejercicios de Kegel tampoco está de más).
Examina las reacciones de tu cuerpo y ve poco a poco masturbándote tal y como lo haces normalmente para pasar a introducir los dedos dentro de la vagina.
En este punto no está nada mal tener un buen acompañante que te ayude: es mucho más fácil mantener la calma cuando estás guiando a otra persona que mientras estás luchando por tener una respiración pausada, la pelvis en alto, las piernas abiertas y media mano dentro del coño.
Que ponga una de sus manos libres en la zona baja de la tripa, creando presión desde fuera para que los dedos alcancen mejor su objetivo.
Los movimientos han de ser rítmicos, seguros y firmes, cada vez más rápidos pero sin imitar a una taladradora. En algún momento, si todo está saliendo bien, sentirás una opresión en el bajo vientre, semejante a la que tienes cuando necesitas hacer pis.
Continúa con los movimientos dentro de la vagina, pero en vez de intentar retener la sensación relaja la pelvis y haz presión hacia fuera con los músculos de tu suelo pélvico. ¡Voilà! ¡Squirting!
Ya que no todo es tan simple como parece y entender la teoría no significa que podamos llevar los ejercicios a la práctica, siempre recomiendo hacer una visita a alguien que pueda orientarnos. Y es que dentro de nuestro país se dan bastantes seminarios y workshops que nos ayudan a liberarnos de los bloqueos y para abrazar la eyaculación femenina con amor y confianza.
Recuerdo al gran José Toirán (quien me enseñó a mi, por cierto), Diana Pornoterrorista y Erotic Canela, pero estoy segura de que hay más.
También sé que, por mucho que os jure con solemnidad sobre el Mapa del Merodeador, habrá escépticos que no me creerán. Y es que los estudios sobre este tema son confusos, contradictorios y bastante limitados. Ni siquiera dentro de mi industria hay consenso acerca de qué es exactamente o de dónde proviene este manjar de dioses.
Recordemos que a lo largo de la historia el placer de la mujer ha sido castigado y solo desde hace muy poco tiempo se nos ha permitido explorar nuestros cuerpos y nuestra sexualidad de forma relativamente libre. La naturaleza sexual femenina ha sido rechazada, aceptada únicamente como una herramienta para la procreación.
Afortunadamente nuestras mentalidades y el contexto social han cambiado desde entonces, pero todavía queda mucho camino por recorrer y muchos tesoros que descubrir. Abramos nuestras mentes y nuestros cuerpos y recibamos con gusto los nuevos conocimientos.
– Entrene su cuerpo para el placer anal
Parece el título de una serie de DVD educativos, ¿verdad? «Sphincter training, ahora con el doble de capacidad rectal garantizada». Meta un puño por su recto, hurgue dentro de lo más profundo de sus entrañas. ¡Descubra cuántos dildos caben en su ano!
Los lectores y lectoras que busquen respuesta a todas estas preguntas estarán decepcionados porque hoy mi labor es enseñarles, simplemente, cómo dilatar apropiadamente sus esfínteres. Esos delicados anillos que se encargan de mantener ciertos desechos del aparato digestivo dentro de su cuerpo pero que estimulados adecuadamente pueden llevarle a tocar con las puntas de los dedos el más vibrante de los orgasmos.
La gran pregunta ha llegado. ¿Cómo practicar sexo anal sin morir en el intento? Viendo el fervor y entusiasmo popular que existe por dominar los intríngulis de esta práctica, aquí tenéis mi guía básica de ejercicios para dilatar el ano:
Paso 1: Ponte cachonda. Muy cachonda. Yo uso mi querido Hitachi Magic Wand (ese vibrador enorme con forma de micrófono que hace más ruido que un Boeing 747 despegando) para estimular mi clítoris hasta que estoy que me subo por las paredes. Importante: ¡no te corras! Quieres estar cachonda para que te entren ganas de penetrar ansiosamente y con fruición todos tus agujeros.
Paso 2: Usa lubricante. Mucho, tanto como necesites.
Yo utilizo Backslide, de ID Lubricantes, pero puedes lubricar con lo que te apetezca (¿has visto El último tango en París?). La idea es que no haya ninguna fricción innecesaria y dolorosa.
Paso 3: Hazte con un par de buenos plugs anales. Yo uso el small size y el medium size de la marca The Cork, comercializados por el sex shop Malicieux.
¡Y estoy supercontenta!
Os cuento las características que a mi parecer debe tener un buen dildo anal, para que no os den gato por liebre y os acabéis sacando los intestinos:
—Material suave y ligeramente flexible. Estos que uso son de silicona, lo que permite que sean fáciles de lavar.
¡Y no retienen olores! (No, no queremos dildos que huelan a culo).
—Forma de cono, que aumenta de tamaño suavemente, in crescendo. Muchos plugs tienen aspecto de bola o cono ancho y suelen ser más complicados de introducir.
—Base en forma de «tira», no de «círculo». Intentaré explicar esto: por algún motivo que desconozco todos los fabricantes de plugs anales se han puesto de acuerdo para fabricar dildos con base de forma circular.
Para el coño no hay ningún problema, porque no tienes pensado ir a la compra con un consolador entre las piernas (¿o sí?), pero ¿y si quiero llevar puesto mi plug mientras hago cosas?
Algo muy recomendable para que tus músculos se relajen y se acostumbren a esta sensación. En ese caso, todos los plugs anales que acaban en bolitas, brillantes, pedrería, círculos, engarces, cadenas, colas de caballo, látigos de siete puntas y demás mamarrachadas resultan tan cómodos como llevar un palo de escoba metido por el culo.
No te puedes sentar, te rozan las cachas mientras caminas. Para entendernos: lo notas constantemente, como cuando te pones mal un tampón.
Y este es el motivo principal por el que estos dos que os recomiendo me en-can-tan. La base tiene forma de tira, se acomoda en la raja de tus nalgas sin ningún problema. Y así los puedo mantener dentro de mi cuerpo casi olvidándome de que los llevo.
Aprovecho este espacio para hacer un llamamiento a todas las mujeres y hombres del mundo para que uséis plugs anales mientras realizáis vuestras rutinas diarias: id a la universidad, salid a hacer la compra, tumbaos a leer o pasad la fregona mientras vuestro ano se dilata.
¿Y por qué uso dos dildos, y no solo uno? Para poder ir expandiendo las fronteras de mis esfínteres despacio, sin brusquedades.
Primero te introduces el más pequeño, que suele resbalar sin problemas hasta el final. Después de un rato con él puesto (¿horas? ¿minutos? Depende del cuerpo y la capacidad de cada uno) y cuando te sientas cómoda, ve a por el mediano. A veces cuesta, así que hay que ir con cuidado y usar buenas cantidades de lubricante.
No está mal marcarte tiempos de «entrenamiento» cada día en caso de que tus esfínteres sean estrechos y quejicas, como los míos. Pongamos que hablo de Historia de O.
Empieza llevando el dildo una hora al día y ve aumentando los periodos hasta que veas que el terreno empieza a ensancharse hasta el punto que tú quieras.
Sé paciente y no intentes meter más de lo que puede entrar, te harás daño; la sensación de meterte cosas por el culo es muy diferente a cualquier otra, no tiene nada que ver con el sexo vaginal, así que date tiempo para acostumbrarte a la sensación hasta que consigas encontrarla placentera.
Recuerda que tu ano cuenta con dos esfínteres: el exterior se relaja a voluntad, pero el interior se contrae de forma automática. Así que aunque mentalmente estés relajada, puede que no consigas que entre nada. Tómatelo con calma. A veces ayuda «hacer presión» hacia fuera, como si fueses a dejar un pino plantado sobre el consolador.
Y ya que estoy hablando de caca, hay que hacer una mención especial al uso inherente que la naturaleza dio a la zona donde la espalda pierde su casto nombre. O dicho de otra manera: quien hurga en la olla encuentra lentejas. Jugar con culos a veces implica tropezar con mierda. Don’t panic.
Puedes utilizar antes una lavativa, o simplemente limpiarte bien y seguir. Y si la cosa se escapa a tu control, aparca los dildos y déjalo para mañana. Tranquilos, aquí acaban mis comentarios escatológicos. Damas y caballeros, disfruten de sus anos.
– El arte del blowjob
Los que entráis en este artículo buscando algún truco mágico e infalible para complacer los deseos carnales de vuestro amante quedaréis decepcionados con lo que vengo a contaros. Y es que no existe un botón mágico, una posición ni un movimiento de lengua en tres sencillos pasos que asegure a ciencia cierta un orgasmo de dimensiones estelares.
En la vida real los trucos de la Cosmopolitan y los consejos de las webs «para mujeres» son anecdóticos, referencias con las que puedes acertar o meter la pata hasta el fondo. Y ahora que este concepto ha quedado claro, es cierto que hay una serie de puntos que en mayor o menor medida suelen funcionar.
La disposición. Las mamadas hechas con desgana nunca funcionan, y es que la felatriz ha de disfrutar tanto o más que su amante en esta celebración del placer. Esto ha de convertirse en un ir de la mano (o de la boca) en busca de los campos del edén, los fuegos artificiales, la petite mort.
En el momento en el que uno camina hacia el orgasmo mientras el otro pone cara de circunstancias algo está saliendo muy pero que muy mal.
Un buen francés tiene que ser generoso, desinteresado, elaborado con la calma y la precisión que pone el relojero en arreglar cada una de sus piezas. Haz que la carne de tu amante vibre, se ensanche y crezca hasta que no quede ni un resquicio seco en la tela de tus bragas. Disfruta del calor infinito dentro de la boca, sabiendo que eres tú la que lleva el control de la situación. Cuando la polla esté tan hinchada que parezca que va a explotar, para.
Solo durante unos milisegundos, los suficientes como para poner cara de hija de puta, guiñarle un ojo para que sepa que puedes hacer que se corra en cuanto te dé la gana, y cuando su cara se retuerza en una mueca de «¿no irás a parar ahora, verdad?» le haces una buena garganta profunda. Hondo, que te den arcadas. Que las babas le resbalen por los huevos.
Dejar el orgasmo casi a punto unas cuantas veces te asegurará una corrida épica. De las que atraviesan el cuarto y se quedan colgando de la pantalla de la tele. Una de esas que te jode el tapizado del sofá de la salita. Digna de enmarcarla y enseñársela a tus amigos cuando vengan a casa de visita: «Mira, mira, aquí fue donde Eusebio dejó plasmado todo su amor. Su estirpe. Su virilidad. La sábana santa de nuestra vida sexual».
Ay, que me voy por las ramas. Yo estaba hablando de cómo hacer una buena mamada.
Punto uno: ponle mucho interés. Punto dos: pierde el miedo al pene. El pene es tu amigo, está aquí para darte gustito, así que nada de cogerlo como si estuvieses sosteniendo un jarrón de la dinastía Ming. Agárralo con ganas.
Hay chicos a los que les gustan las embestidas fuertes presionando la polla como si no hubiese un mañana y otros que prefieren que les rechupetees como si te comieses un Calippo. Para gustos colores, así que ante la duda es mejor preguntar. O si te da un arrebato de vergüenza inesperado, ve probando cosas diferentes (a ser posible de menor a mayor intensidad, no empieces con un mordisco en el prepucio) y analiza las reacciones de tu compañero.
Lo que me lleva al punto tres: utiliza la empatía. Observa si algo le está gustando o no por los gestos, los gemidos… Si te grita con cara de dolor es momento de parar. Si tiene espasmos en las piernas y sus ojos miran hacia el cielo al estilo del éxtasis de santa Teresa es que vas por el buen camino.
En general la zona del frenillo suele ser la más sensible, y a muchos chicos les vuelve locos que les pases la lengua por los testículos. Otros lo odian, así que hay que ser precavida.
Lo que les suele gustar a todos por igual es que succiones la polla mientras practicas un movimiento de torsión.
Comprime tus mejillas hasta que parezcas Mario Vaquerizo y aspira todo el aire que puedas tener dentro de la boca.
La idea es que parezcas una aspiradora que gira sobre sí misma —pese a mis descripciones todo esto se puede hacer de forma muy elegante, lo prometo—.
Las gargantas profundas siempre son el triple-hit-combo de la cuestión, pero su buen hacer se merece un artículo aparte.
Si tienes dudas en cuanto a la teoría, deja que la intuición y el sentido común sean tus aliados.
Punto cuatro: la humedad. No es cuestión de crear una inundación ni de encharcar la cama a base de babas, pero en general nunca es mala idea un poco de saliva que sirva de lubricación natural. Tocar un pene a palo seco es el equivalente a que te metan tres dedos sin lubricante. Raspa. Duele.
Punto cinco: el espectáculo. Si quieres que tu compañero te diga que haces el amor igual que una estrella del porno (ja) tienes que aprender a hacer un buen show. El juego de las miradas suele ser muy efectivo: en lugar de cerrar los ojos concentrada mantén su mirada mientras te metes la polla en la boca, deja que los hilos de saliva cuelguen de tus labios y míralo fijamente paseando tu lengua por su glande con movimientos imposibles.
Las opciones son infinitas, así que dale caña a la imaginación: busca posturas que le dejen observar las formas más excitantes de tu cuerpo, usa un conjunto de ropa interior que te guste, mastúrbate mientras le comes. La cuestión es crear un contexto que tenga como fin la excitación.
Y por último, el ansiado punto seis: la corrida.
Siempre he dicho que los penes son bastante más interactivos que las vaginas. Sin contar con aquellas afortunadas que hacen squirtings, el hombre tiene un atributo que a mi gusto suma una cantidad maravillosa de posibilidades al arte de la felación: poder elegir dónde correrse. En el fondo me da envidia, y sé que Freud tendría mucho que decir sobre esto.
Cara, boca, tetas, culo, coño… Lo que debemos recordar a la hora de hacer que tu amante eyacule es no apretar demasiado, aprender a parar en el momento adecuado y no cambiar repentinamente el ritmo. Todo irá de perlas si además añades el show: miraditas, jugueteo y diversión.
Y ahora que has leído todo esto, haz lo que te dé la gana; no soy nadie para darte consejos. Hablad entre vosotros y decidáis lo que decidáis, poneos a ello. Ahora, mientras acabáis de leer este texto. Y me contáis qué tal en los comentarios.
(Este artículo está redactado desde mi punto de vista, como mujer, y por tanto los pronombres usados son los femeninos. Insto a los lectores a que sustituyan los pronombres por él, ello, ellx, ell@ o la opción que más les apetezca).
– Hablando con la boca llena: el cunnilingus
«Cómo comer bien un coño» encabeza todos los años la lista de asuntos más buscados en Google, y es que los órganos genitales femeninos siguen siendo ese gran desconocido al que todo el mundo quiere complacer.
Hay una primordial diferencia que impide deleitar a los coños con la simplicidad con la que te comes una polla: están ocultos. Tienen recovecos, pliegues, superficies irregulares que solo puedes llegar a conocer mediante la práctica sobre el terreno y el conocimiento del medio en cuestión.
No se hace gozar a un coño de forma obvia; con los penes basta con rechupetear, pero con los chichis hay que ser preciso, minucioso. Aquellos que han aprendido a bucear en los placeres de la carne femenina y saben sumergirse en nuestros bosques de olores y fluidos han descubierto el encaje de bolillos de la sexualidad.
Aun así hay que decir que el principal enemigo del buen cunnilingus no es la lengua inexperta, sino la desinformación. La mayoría de estímulos que llegan a nosotros (¡incluyendo el porno!) nos enseñan que a las chicas nos gusta fuerte, duro. Que nos peguen lengüetazos de vaca por todos los resquicios de nuestro sexo mientras nos taladran manualmente a toda potencia.
Y como hay muchas chicas a las que esto les encanta y otras (como una servidora) que lo detestan, la mejor manera de resolver estas diferencias es la comunicación. Pregunta si lo estás haciendo bien, o tantea sus gustos probando cosas nuevas estando muy atento a sus reacciones.
Lo que sí tienen en común los coños y los penes es que son todos diferentes. Los hay más anchos, más estrechitos, con los labios prácticamente inexistentes o tan grandes que tendrás que hablar con la boca llena.
Esa vulva perfecta que te venden en los libros de anatomía como si fuese lo más normal del mundo es uno de los miles de modelos que encontrarás durante tus andanzas. Cada uno tiene su punto: los más anchos te permiten hacer fistings, dobles penetraciones y otras cosas no aptas para contar en horario infantil.
Los pequeñitos producen más fricción pero pueden ser un suplicio a la hora de ser penetrados por miembros de tamaño pornográfico.
Hay algunos que se reducen a una simple rajita que rompe la carne.
Otros son voluptuosos y sobresalen por la ropa interior como queriendo explotar de placer.
Los hay tan peludos y mullidos que unen su vello con el de las piernas, y los hay depilados al estilo teenager.
Y todos, ¡absolutamente todos! están bien.
Centrémonos: lo mejor es comenzar con movimientos suaves, muy despacio y con la lengua plana mientras recorres los labios y el clítoris.
La mirada (una vez más) siempre es importante; no hay nada más excitante que ver la lengua de tu amante sumergida en tu cuerpo mientras te mira fijamente. Que se hunda bien en la carne mientras acaricias los muslos y las zonas cercanas a la vulva.
Una vez la chica comience a excitarse y notes tu lengua cada vez más pringosa con su lubricación, pasa a realizar movimientos rítmicos y constantes en la zona del clítoris; primero despacio para, poco a poco, aumentar la intensidad.
Los movimientos de succión ligera suelen ser efectivos, pero no intentes comerte el clítoris como si sorbieses por una pajita. Duele. Tampoco es cuestión de pegar lametones a diestro y siniestro. El buen comedor de coños sabe el punto exacto donde tiene que chupar: el clítoris, o en caso de chicas muy sensibles, el capuchón que lo cubre. Tampoco te pases con la velocidad, el ritmo lo marca ella: basta con interpretar las reacciones que provocas en su cuerpo.
Ve variando los lametones alrededor de la vulva y los labios para volver a centrarte en el clítoris, es la mejor forma de no aburrir a tu amada ni hacer que pierda sensibilidad.
Meter la lengua por la vagina puede dar mucho morbo pero no es una explosión de placer. Mi pensamiento cada vez que alguien lo intenta es «¿qué haces ahí, hijo mio?». Intentar imitar los movimientos de la penetración con la lengua, sacándola y metiéndola por el coño como si de un pene se tratase no tiene ningún sentido.
Aunque las pelis nos han enseñado que las chicas nos corremos gracias a las embestidas brutales de los sementales, la experiencia (y la estadística) afirma que la mayoría de nosotras somos clitorianas.
Dicho esto, y aunque puede que esté malversando las estrictas escrituras del comedor de coños, hay que mencionar la opción de meter los deditos. Recuerda: no hurgues. No se trata de rebañar el bote de la mermelada, meter el puño hasta los nudillos ni intentar hacer movimientos absurdos. Olvídate de las estrategias maravillosas y los trucos que te hayan contado. Las mejores posiciones son:
—Introducir dos dedos (anular y corazón) y hacer movimientos suaves hacia arriba, «tirando» suavemente hacia el ombligo. Muchas chicas preferirán que les metas más dedos, pero mi recomendación es que esperes a que sea ella quien te lo pida, o tantees tú mismo cómo de ancho es el campo de juego. Si intentas embutir cuatro dedos de golpe muchas sentiremos que estás intentando meter un tren muy ancho por un túnel demasiado estrecho. Mal.
—Sacar y meter los dedos, siempre creando una presión hacia arriba. Perfecto para conseguir el ansiado squirting y bañar a tu amante en litros de ectoplasma sexual.
Si mientras tanto usas la mano que te queda libre para apretar en la zona baja del vientre, éxito asegurado. La idea es que los dedos que tienes ya dentro creen más fricción contra la zona del punto G. Eso sí, no pongas todo tu peso en su tripa. No quieres hacerla vomitar, solo aportar un poco de presión.
No nos metáis prisa. Repetir incesantemente «¿te vas a correr?», «¿cuánto te queda?», «¿ya?» solo sirve para arruinar el orgasmo. Tómatelo con calma y cuando menos te lo esperes tendrás su cuerpo temblando de placer entre tus brazos. Aquí (¡importante!) has de mantenerte firme y no apartar la boca.
Ella se debatirá, peleará, te pondrá los pies en la espalda hasta hacerte contracturas de primer nivel, pero ¡ay de ti si separas tus labios de los suyos! Espera hasta que la última contracción se haya disipado y, solo entonces, apártate. Déjala tranquila hasta que recupere la respiración.
Por último, no olvides rebañar bien el plato: es de mala educación dejar comida en la mesa.
nuestras charlas nocturnas.
Los Korowai, la tribu caníbal que se come a los criminales …

marcianosmx.com — En lo profundo de un exuberante bosque en Papúa Nueva Guinea, en Oceanía, habitan los Korowai. Una tribu que permanecía aislada del mundo moderno hasta hace relativamente poco tiempo. Los Korowai, cuya existencia se reveló al mundo en 1974, han vivido durante generaciones en armonía con la naturaleza.
Con un estilo de vida y tecnología propios de la Edad de Piedra. Aunque, lo que destaca a este pueblo es la sorprendente revelación de una práctica ritual caníbal.
Una tradición que desafía las expectativas y plantea serias preguntas sobre la diversidad de las tradiciones humanas. El aventurero Drew Binsky se adentró en la tierra de los Korowai y compartió su experiencia con el mundo. Conforme Drew se empapó de sus costumbres y forma de vida, quedó claro que los Korowai vivieron sin establecer contacto con otros pueblos en la Tierra hasta 1974.
Esto cambió cuando fueron “descubiertos” por el mundo exterior, revelando una cultura que se mantenía ajena a la globalización y la interconexión moderna.
Rituales caníbales y justicia para los Korowai.
La cultura de los Korowai es rica en tradiciones que están profundamente arraigadas en sus creencias y formas de vida. Uno de los aspectos más sorprendentes es la práctica de rituales caníbales. Aunque, antes es fundamental comprender el contexto detrás de esta costumbre para evitar juicios precipitados. Aunque a primera vista podría parecer aterrador, los Korowai no consumen carne humana por placer ni por necesidad alimentaria.

De hecho, ven los rituales caníbales como una forma de castigo. Específicamente a aquellos individuos de la tribu a los que se sorprende robando. Por otro lado, los Korowai también creen en la presencia de un espíritu maligno llamado Khakua. Una entidad metafísica con capacidad para poseer a los miembros del grupo.
Entonces, para proteger a la comunidad, consideran que aquellos poseídos por Khakua deben sacrificarse en rituales caníbales. Es una tradición que forma parte de su sistema de justicia, en el que la venganza y la protección de la tribu tienen un papel fundamental.
– Tradiciones extrañas.
Conforme Drew Binsky exploró la vida de los Korowai, logró establecer una conexión significativa con ellos. Por supuesto, esto solo resultó posible gracias a la colaboración con miembros de tribus vecinas. Uno de sus guías, un hombre llamado Kornelius de la tribu vecina Momuna, relató para Vice cómo se ganó la confianza de los Korowai. Cierta noche, le dieron un trozo de carne y le dijeron que era de humano. Si la comía, le permitirían quedarse con la tribu, de lo contrario lo echarían sin contemplaciones. “Me comí la carne y me volví muy cercano a ellos”, dijo.

Estos vínculos permitieron a Drew no solo presenciar estos rituales desde una perspectiva respetuosa, sino también captar la complejidad de la cultura Korowai y la importancia que atribuyen a sus tradiciones.
Algunos antropólogos afirman que los Korowai dejaron practicar el canibalismo durante las últimas dos décadas, aunque en término históricos hablamos de un episodio muy reciente. A raíz de esto, en el año 2006 un grupo de periodistas se aventuró en la selva para registrar la vida de lo que se conocía como los “últimos caníbales”.
“Ya sabes, si tienes un problema, cómetelo” es una frase de la película Donde viven los monstruos (2009) que resumen, literalmente, el sentido de justicia de esta tribu. La historia de los Korowai nos recuerda la diversidad cultural que ha forjado el ser humano por todo el mundo.
Aunque sus prácticas pueden parecer barbáricas desde nuestra perspectiva, es esencial abordarlas con respeto y comprensión. Pues solo reconociendo el contexto cultural se puede apreciar la singularidad de su ancestral forma de vida.
nuestras charlas nocturnas.
¿Ciberfeminidades subversivas o feminidades tradicionales? …
The Conversation(C.C.Piqueras) — Una mañana, mientras desayunaba y miraba las notificaciones de mi teléfono, me apareció un titular sobre la influencer Jessica Goicoechea. Parece que realizó una publicación con la que consiguió “incendiar las redes”. Cuando entré en Instagram, en la fotografía aparecía desnuda y riendo en una pose desenfadada.
Sabía que no era un robado, pero nos venden la espontaneidad. Esta es una característica que se repite en los contenidos subidos en las cuentas de las instagrammers de moda. Las imágenes se retocan manteniendo un equilibrio para que resulten casi casi naturales.
Las medidas del cuerpo tonificado de Goicoechea y su bronceado se ajustan perfectamente a los cánones de belleza. Según la publicación, se encontraba en Maldivas. Encontré también etiquetado un resort de lujo en la foto y, por supuesto, el enlace a Instagram de su marca de ropa.
Parece que se trataba de una estrategia de marketing. Jessica pretendía crear interés sobre su línea de ropa de baño que salía a la venta. Sin embargo, el producto no aparecía y se creaba interés a través de la exhibición de su cuerpo.
Esta estrategia posiblemente busca poner en marcha lo que se ha denominado lovemarks –capacidad de una marca de atraer a un público objetivo–, estimulando el deseo por el producto y creando un enganche emocional entre los consumidores y las marcas. La idea sería “compra mi ropa”, pero dando un paso más: “Compra mi vida”.
Según el portal Statista, entre las influencers con más seguidores en España se encuentran Paula Echevarría (@pau_eche), Aida Domenech (@dulceida), María Pombo (@mariapombo), Alexandra Pereira (@alexandrapereira), Paula Gonu (@paulagonu), Laura Escanes (@lauraescanes) Jessica Goicoechea (@goicoechea) y Rocío Osorno (@rocio0sorno).
Solo con observar las fotos de perfil de estas mujeres ya podemos inferir unas características comunes.
Tienen cuerpos normativos, que encajan en el ideal de belleza occidental, la mayoría heterosexuales, blancas, delgadas, atributos y genitalidad femeninos que resalten, sin discapacidad. Todas son jóvenes y son presentadas como mujeres de éxito, atractivas, ricas y felices.
Diferencias entre ‘influencers’ mayores y más jóvenes
Las mayores suelen ofrecer una imagen más sofisticada.
Para ello, los fondos de las fotografías que suben están mucho más cuidados y reflejan sus viajes a grandes ciudades o a destinos exóticos.
Por ejemplo, Alexandra Pereira aparece en multitud de ubicaciones.
Sus poses son más estudiadas que las de las más jóvenes, que aparecen como “espontáneas”.
Así, en sus publicaciones Paula Gonu realiza gestos desenvueltos y en ocasiones aniñados, como morderse los labios, sacar o morderse la lengua, expresiones de sorpresa o lanzar besos.
En las publicaciones, sobre todo en las más jóvenes, aparece la fragmentación de los cuerpos. Las bocas y los ojos entreabiertos son frecuentes en todas las edades. Aparecer casi desnuda y de espaldas, taparse la cara con el pelo o con un sombrero, creando un efecto despersonificador es otro recurso frecuente.
En múltiples ocasiones, las influencers cuelgan contenidos en los que muestran su embarazo, a su pareja o a sus hijas/os. Estas imágenes familiares son tan idílicas como los viajes o el resto de eventos de sus vidas. Se muestran niños o niñas guapísimos y dulces en su cotidianidad.
Las fotografías en pareja manifiestan un amor mitificado, encontrándose elementos tradicionalmente relacionados con el romanticismo, como los besos en la playa, las miradas cómplices y mágicas, las velas y los ramos de flores.
Teniendo en cuenta estas cuestiones, hay posiciones que consideran que las instagramer representan modelos tradicionales de feminidad y reproducen estereotipos. Apoyándose en el mito de la belleza de Naomi Wolf (1990) y en los trabajos de Gloria Steinem, infiltrada como conejita Playboy, tratarían de reflejar que utilizar la propia sexualidad supone también un alto precio. Es más, la feminidad hipersexual supondría una nueva domesticación, en tanto nos hemos transformado en la fantasía sexual masculina que beneficia al neoliberalismo.
¿Están empoderadas?
Otras posturas consideran que la profesión influencer puede ser empoderadora e incluso subversiva. Al realizar el paralelismo entre las influencers actuales y las denominadas celebrities o modelos que trabajaban a finales de los 90, se observa que tanto unas como otras han conseguido una promoción social.
La cosmética y la publicidad son mercados que tradicionalmente han sido ocupados por mujeres, que se han beneficiado económicamente. Estas profesiones ofrecerían autonomía a mujeres que son responsables de su propia sexualidad, poniendo en valor su capacidad para explotar su belleza.
En suma, los argumentos y las lecturas sobre las imágenes y representaciones de las influencers en las plataformas digitales son diversas. ¿Ciberfeminidades subversivas o tradicionales? ¿Empoderamiento o sometimiento? Posiblemente ambas. Ahí reside su gran paradoja.
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La influencia de la Luna en las plantas: un bulo similar al terraplanismo …

The Conversation(M.P.Lorca/L.Monje) — En estos días de lunas y superlunas, una de las preguntas más recurrentes entre los visitantes a los jardines botánicos se refiere a la influencia de la Luna sobre el crecimiento de los árboles. Mi respuesta es siempre negativa.
– El mito de la influencia lunar en las plantas
A pesar de que los postulados de La Vida Secreta de las plantas, un superventas de 1973, han sido contundentemente rechazados por artículos científicos como The Not-So-Secret Life of Plants o Plant primary perception, proliferan cada vez más los textos que, tomándolos como referentes, sostienen propiedades esotéricas y metafísicas de las plantas.
La atracción gravitatoria de la Luna y su influjo en las mareas, que sí es ciencia, es la base para que la cultura popular le atribuya influencia sobre fenómenos que, como los cambios demográficos, nada tienen que ver con la ciencia y sí con lo mágico. Uno de los mitos más extendidos es la influencia de la Luna en el crecimiento de las plantas.

– El nacimiento del bulo
En 1928, el zoólogo Harold Munro Fox publicó un pequeño volumen que fue el punto de partida de las muchas leyendas sobre la influencia selenita en la fisiología de animales y plantas que perduran hasta hoy. De hecho, si se teclea en un buscador “agricultura y fases lunares”, se cosechan más de 600 000 entradas.
El uso de las fases de la Luna como un almanaque para organizar las prácticas agrícolas arranca en la Historia Natural de Plinio el Viejo, quien escribió sobre las mareas explicando que la Luna:
“repone la tierra; cuando se acerca, llena todos los cuerpos, mientras que cuando se aleja los vacía”.
La Luna ocupa desde entonces un lugar importante en leyendas populares que persisten entre nosotros como la relación entre las fases lunares con el fotoperiodo y la iluminancia, y el movimiento de la savia al ritmo de las oscilaciones mareales.
Esta interpretación de la influencia lunar es uno de los pilares de la desacreditada “agricultura biodinámica”, un sistema de gestión agropecuario de raíces antroposóficas que elabora calendarios de actividades agrícolas basados en que la intensidad lumínica y la atracción gravitatoria lunar influyen en el crecimiento de las plantas.
Con esos antecedentes, cabe preguntarse cuál es la influencia real sobre las plantas de los dos grandes procesos (fuerza gravitatoria e iluminancia) implicados en los cambios determinados por las fases lunares.
– Luna, atracción gravitacional y mareas
El calendario lunar ejerce dos efectos principales sobre la Tierra: las oscilaciones mareales y los cambios en la iluminancia.
El efecto de la gravedad lunar (Gl) sobre la Tierra se puede calcular mediante la expresión Gl = Gm/r² , siendo G la constante de gravitación universal, m la masa de la Luna y r la distancia Tierra-Luna, de donde se deduce que la fuerza gravitatoria de la Luna en la superficie terrestre es 288 000 veces menor que la propia gravedad terrestre y, por tanto, despreciable.

Aplicando el mismo razonamiento, la fuerza gravitatoria que ejerce el Sol sobre nosotros es unas 1 600 veces menos intensa que la que ejerce la Tierra. En consecuencia, la gravedad solar (Gs) sobre la Tierra es 177 veces mayor que la lunar.
Aunque la gravedad que ejerce el Sol sobre la Tierra sea mayor que la de la Luna, como las mareas dependen de la inversa de la distancia al cubo (1/r³), su efecto es menor porque la distancia que nos separa del Sol es mucho mayor.
Como las fuerzas gravitatorias dependen del tamaño del objeto al que afecten, las personas, y menos aún una planta, carecen de la altura suficiente para que la Luna les afecte, ya que su efecto gravitatorio sobre una persona sería 0,002 veces menor que el producido por una calabaza de 1 kg colocada a 1 m sobre su cabeza.
– Iluminancia lunar
Según la tabla de iluminancias, el mínimo de luz solar en un día medio es de 32 000 lux y el máximo de 100 000, es decir, la iluminación máxima de la Luna llena en una noche clara es 128 000 veces menor que el mínimo de la luz solar en un día promedio o 400 000 veces menor que el máximo.
El efecto de la iluminancia lunar sobre la Tierra es, pues, despreciable con respecto a la del Sol, no tiene ningún efecto en la activación de la fotosíntesis y, en consecuencia, en el crecimiento de las plantas.

– Factores que influyen en el crecimiento y desarrollo de las plantas
El crecimiento y desarrollo de las plantas está regulado por factores endógenos (fitohormonas) y exógenos. Los primeros están exclusivamente determinados por componentes genéticos. Sólo algunos factores externos podrían verse afectados por la potencial influencia lunar.
En cuanto a las mareas, teniendo en cuenta que hay dos altas y dos bajas cada día, en el hipotético caso de que causaran algún efecto en una planta deberían producirse dos subidas y bajadas de savia diarias y ninguna que dependiera de las fases lunares como sostienen los manuales de agricultura biodinámica.
Con luna llena las mareas son un poco más fuertes debido a la alineación del Sol y la Luna, pero sus efectos son simétricos, es decir, siempre hacen que el agua suba, lo que es absolutamente contradictorio con asignarles efectos opuestos, según los cuales la luna llena llevaría la savia hasta las hojas y la luna nueva hasta las raíces.
Por su parte, la iluminancia, el único factor que varía con las fases lunares, no genera ninguna fuerza que pueda provocar el movimiento de la savia y, aún en el caso más favorable (luna llena en una noche despejada), su efecto es irrelevante en comparación con la solar.
La consecuencia lógica de tales evidencias es que ninguno de estos efectos aparece en los textos académicos y deberían ser refutadas como ideas acientíficas sin más fundamento que el que pudiéramos adjudicar al terra-planismo o al movimiento antivacunas.
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Opinión: ¿Cuál es la peor canción de la primera década de los años dos mil? …
La entrada en el año dos mil resultó francamente decepcionante. Ni las máquinas se volvieron tarumbas por el efecto 2000 y sometieron a la humanidad, ni el fin del mundo tuvo lugar tras la nochevieja del 99. Para compensar, en el terreno musical estábamos a punto de padecer una nueva década repleta de catástrofes de todo tipo.
Alejandro Sanz, una de nuestras grandes apuestas al trono de la década previa, se compró unas pulseritas en un puesto de hippies y durante seis minutos se volvió superurbano en tonos sepia. Creed continuó sacando cancioncillas genéricas sin que nadie los detuviera. Shakira abrazó la licantropía mucho antes de descubrir que los futbolistas son lo más perro que hay.
El eurodance se hizo fuerte entre las discotecas con menos pudores. Las autoridades no arrestaron a Gwen Stefani cuando decidió introducir el canto tirolés en el mundo del pop. A M-Clan les suplicaron que dejasen de sacar versiones y los muy cabritos lanzaron «Sopa fría». Y el declive gradual de las otrora exitosas boybands provocó que los productores contraatacasen arrancándole un esqueje a un miembro de Backstreet Boys, para plantarlo en la industria y alumbrar al recientemente desaparecido Aaron Carter.
El National Recording Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos es una colección de grabaciones sonoras seleccionadas cuidadosamente para su preservación por ser «cultural, histórica o estéticamente significativas».
Un archivo donde se custodian registros sonoros, la mayoría musicales, que van desde el discurso de Martin Luther King Jr. en 1963 hasta canciones y álbumes legendarios como el Live at the Regal de B. B. King, el Nevermind de Nirvana o el tema «Cry Me a River» entonado en 1955 por Julie London.
En abril de 2023, el National Recording Registry decidió añadir a su catálogo la «Gasolina» que Daddy Yankee miccionó en 2004, reconociendo con ello oficialmente al reguetón como un acontecimiento de importancia cultural e histórica en el terreno de la música. Y este hecho nos ha llevado a sentarnos muy serios para meditar sobre el asunto con los nervios templados.
Propiciando que hoy planteemos una nueva encuesta, un sondeo que busca responder a la pregunta ¿cuál es la peor canción de la primera década de los dos mil? La competencia es dura, los seleccionados pisan fuerte, y la caja para votar se encuentra al final de esta ristra de atentados musicales dosmileros.
También recordamos a los lectores y lectoras que, en caso de que su favorita no figure entre las aquí mentadas, disponemos de una hermosa sección de comentarios abierta para recibir aquellas sugerencias sobre horrores musicales que se nos hayan pasado por alto. O para preguntar por qué el pesado de Melendi no aparece en la lista.
- Baha Men – «Who Let the Dogs Out»
El llanto de un bebé, un teléfono sonando y los ladridos de un perro. La santa trinidad de los sarpullidos sónicos, los tres soniquetes que proporcionan mayores estados de irritabilidad en el tímpano humano. Introducir alguno de esos elementos en una canción popular, que por su propia naturaleza ha de ser pegadiza, está universalmente considerado como terrorismo melódico. Y por extensión, imitar ladridos en un estribillo machacón se situaría a niveles similares de sadismo inhumano.
Pero eso es exactamente lo que Jonathan King, productor y cantante, descubrió que había hecho en 1998 un señor llamado Anslem Douglas con el tema «Doggie (Who Let the Dogs Out)», una pieza que la civilización había decidido ignorar por completo para conservar los puntos de cordura. King decidió que aquella exquisita melodía tenía muchísimo potencial, y perpetró junto a su banda Fat Jakk and His Pack of Pets una nueva, y muy chillona, versión de la canción titulada simplemente «Who Let the Dogs Out».
Poco después, otro productor llamado Steve Greenberg escuchó la reinterpretación de King e intuyó que aquel era el tema perfecto para lanzar a la fama a unos muchachotes que tenía en su agenda, los Baha Men. Y en defensa de dicho grupo es justo apuntar que, al escuchar la cantinela, lo primero que espetaron aquellos chicos de las Bahamas fue, textualmente, un «Ni de coña vamos a cantar eso».
Desgraciadamente, a la larga Greenberg los convenció, solo dios sabe cómo, para que grabaran su propia versión de la pieza perruna. Y así, tras saltar de una víctima a otra como el vídeo maldito de The Ring, «Who Let the Dogs Out» acabó convirtiéndose en el gran (y único) éxito de Baha Men.
Las televisiones más insensatas emitieron sin parar el videoclip oficial, filmado con la siempre elegante lente de ojo de pez, y en cuestión de semanas la cancioncilla de los huevos ya era algo tan omnipresente como para colarse en películas infantiles (Rugrats en París), en prácticamente todos los eventos deportivos de Estados Unidos, y en las pesadillas de la humanidad. Guau.
- Las Ketchup – «Aserejé»
Es cierto que, de entrada, un grupo bautizado como lo primero que alguien ha visto al abrir la nevera causa cierto rechazo. Pero también es verdad que considerando dicho rango de opciones la cosa podría haber sido mucho peor, porque podríamos estar hablando ahora mismo de «Las Chimichurri», «Las Chopped Campofrío» o «Las Corazones Humanos en Formol».
Sea como fuere, este trío/cuarteto de hermanas (Lola, Pilar y Lucía Muñoz inicialmente, con la reincorporación de Rocío más adelante) se presentaron el verano de 2002 con un «Aserejé» ideado para emular el bombazo de la «Macarena», coreografía a medida incluida.
No llegaron a replicar el éxito del monstruo ensamblado por Los del Río, pero tampoco se quedaron demasiado lejos: «Aserejé» coronó los primeros puestos de las listas de éxitos en todo el mundo, a excepción de Estados Unidos y Croacia. Y lo logró con un estribillo ininteligible, que simulaba el modo erróneo en el que un rastafari afrogitano colocadísimo de farlopa canturreaba el «Rapper’s Delight» de Sugar Hill Gang.
En su momento, la ubicuidad chiringuitera de «Aserejé» hizo que fuese fácil pillarle tirria al tema. Pero lo verdaderamente divertido ocurrió cuando en Latinoamérica comenzó a extenderse el rumor de que su letra indescifrable escondía una elegía a Satán, un asunto tan serio como para que algunas emisoras dejasen de emitir la canción por miedo a que a sus oyentes les crecieran cuernos.
En Wikipedia, la entrada de «Aserejé» hasta tiene el detalle de incluir una sección sobre sus supuestas lecturas demoníacas. Al otro lado del charco, la gente sigue encontrando interpretaciones satánicas absolutamente delirantes a los versos. Y desde esta humilde redacción aplaudimos todo lo anterior mientras dudamos si realmente la criatura de Las Ketchup merece militar entre las peores canciones de la década. Porque hay pocas cosas más sinceras que una canción del verano que hace creer a la gente que al bailarla se está invocando al Maligno.
- King África – «La bomba»
Hay que ser muy, pero que muy, cabrón y tener las gónadas del tamaño de dos pelotas de playa para rimar «bomba» con «bomba» durante tres minutos seguidos. Porque esto va más allá del pecado habitual de la rima de «coche» con «noche», como hacía Cristina y los Subterráneos, El Columpio Asesino y mil artistas más.
E incluso adelanta al bochorno infinito que producía Raúl al engarzar «boca» con «loca». Esto está a un nivel superior, el de la pereza extrema, el de considerar que la asonancia se puede regatear a golpe de copypaste, cascando por el camino versos tan zonzos que ni siquiera lo intentan: «Todas las mujeres lo bailan / Todos los hombres lo bailan».
Pero lo peor del asunto es que todo, absolutamente todo, era una gran mentira, la falacia musical definitiva: ni King África tenía sangre real, ni era africano, ni ese esperpento titulado «La bomba» era creación suya. En realidad, King África era una agrupación musical liderada por el argentino Alan Duffy.
Y aquella «La bomba» era la versión de un tema con el que el grupo boliviano Azul Azul había torturado a Latinoamérica dos años antes, un dato que a su vez funcionaba como prueba definitiva de la colosal dejadez de Duffy. Porque el tío, que tenía pinta de vestirse con la ropa que rechazaban en los circos, ni siquiera se molestó en extirpar de la letra el nombre del grupo original, esputando versos tan delatores como aquel «Y aquí se viene Azul Azul con este baile que es una bomba».
Para rematar, todo ese despropósito lírico llegó acompañado de la melodía más desaborida posible, una que parecía estar ahí solo porque la lógica dicta que en una canción debería de sonar algo de fondo. Y envuelto en el irritante empaque de la voz del cantante, la única persona en este mundo que parece estar ahogándose y gritando al mismo tiempo.
- Melody – «El baile del gorila»
En 2011, el vídeo de un joven gorila llamado Zola efectuando marchosos movimientos sobre un charco se convirtió en un éxito viral. Seis años después, el mismo Zola volvió a conquistar los corazones de internet con otro clip donde chapoteaba feliz en una bañera.
Ante el consenso general, sin base alguna, de que aquel animal estaba bailando las melodías que resonaban en su cabeza, algunos le añadieron música al nuevo metraje y comenzaron a demandar un remake de Flashdance protagonizado por primates peludos. Pero todos aquellos sueños se habían construido sobre una mentira, porque Zola no estaba bailando, tan solo estaba haciendo el canelo con el agua.
En algún momento de su vida, la psicóloga Adena Schachner decidió sentarse ante cinco mil vídeos de animales bailando en YouTube, para acotar cuántos de ellos representaban realmente a criaturas efectuando coreografías conscientes.
Las conclusiones fueron devastadoras, de entre los millares de clips tan solo treinta y nueve mostraban a animales contoneándose a propósito al ritmo de la música, la mayoría de ellos eran loros o cacatúas, y el resto (cuatro para ser exactos) elefantes. Es decir, ni un solo gorila a vista en la pista de baile. Que no, Melody, que los gorilas no bailan, y menos así.
- Nickelback – «Photograph»
Lo de la banda canadiense Nickelback es un fenómeno inexplicable. En teoría, estos tipos no deberían diferenciarse demasiado de cientos de miles de artistas similares dedicados a parir canciones formulaicas de rock tan potentes como un pedo de mosca.
En la práctica, parecen haber sido moldeados por las deidades antiguas del Desprecio y la Indiferencia, porque esta tropa posee el curioso superpoder de hacer que todos y cada uno de sus singles resulten inanes y provoquen un rechazo inmediato.
Unos Maná de Canadá que se presentaron irritando a medio mundo con «This Is How You Remind Me» en 2001 y acabaron, cuatro años más tarde, besando el techo de la (in)fam(i)a gracias al risible videoclip de «Photograph» que los convirtió oficialmente en un meme de ocho patas.
Probablemente, cualquiera de sus canciones, y no solo la de la instantánea enmarcada, podría estar listada en este hueco. Porque las malas lenguas dicen que son todas la misma. Y los buenos oídos no se han molestado en comprobarlo.
- James Blunt – «You Are Beautiful»
La firma de bebidas Lactofree realizó una encuesta en 2006 entre más de dos mil adultos del Reino Unido con el objetivo de acotar las cien cosas más irritantes de la vida cotidiana. Los resultados de dicho sondeo colocaron en un meritorio primer lugar a las llamadas telefónicas comerciales, en segunda posición a las caravanas, en tercera a la gente que se cuela en las colas de espera, y en la cuarta a James Blunt.
Un guapete exoficial del ejército británico reciclado como cantante que por entonces se había acomodado en las listas de éxitos con el tema «You Are Beautiful».
Aquella cancioncilla que todo el mundo interpretó como hermosa oda romántica, cuando en realidad narraba cómo un tío hasta el culo de drogas se comportaba de manera muy turbia en el transporte público: «’You Are Beautiful’ no es una de esas putas canciones románticas suavecitas», aclaraba el propio Blunt, «Trata de un tipo que está drogadísimo en el metro, acechando a la novia de otra persona que tiene enfrente. Alguien que debería ser arrestado por pervertido».
El tema resulta fascinante porque, de entrada, no tendría que ser tan espantoso, pero en combinación con la voz de helio del cantante, y con lo mucho que lo hicieron sonar en las emisoras, se ha encumbrado universalmente como una de las tonadas más molestas del pop.
En la mencionada encuesta sobre las cien cosas más irritantes, el pobre Blunt estaba situado por delante de las resacas, de cortarse con un papel, de la diarrea, de la gente que aparca en plazas para minusválidos, de los exfumadores, de pisar una caca de perro, de los testigos de Jehová, DE LA GENTE QUE ESCRIBE EN MAYÚSCULAS, de la cerveza caliente, de los mosquitos o de los vecinos ruidosos.
Entretanto, en la emisora de radio Essex FM se vieron obligados a dejar de programar la canción tras recibir una cantidad inusual de llamadas de los oyentes suplicando que dejasen de pincharla. Para ser justos, habría que mencionar que Blunt en realidad mola bastante.
En Twitter se dedica a trolear a los que le trolean, en la televisión se ha troleado a sí mismo canturreando tras inhalar helio, y en su momento, cuando contempló los resultados de aquel sondeo sobre cosas irritantes, declaró: «Estaba devastado cuando leí lo de la encuesta, pensaba que aquel cuarto lugar era realmente injusto.
¿Quién ha sido capaz de ganarme? Creo que merecía el primer puesto. El próximo año voy a hacerlo mejor, voy intentar quedar por lo menos entre los tres primeros».
- The Black Eyed Peas – «My Humps»
The Black Eyed Peas, ese grupete que en los primeros dosmiles estaba compuesto por Fergie, un norteamericano y un filipino que no tienen claro cómo escribir sus nombres, y otro tío que baila raro e hizo de Vega en esa peli de Street Fighter II que no vio nadie.
Unos cansinos de la radio fórmula que se encumbraron en 2005 con la vergonzosa «My Humps» por todos los motivos equivocados.
Supuestamente ideada como parodia consciente de las canciones sexploitation chuscas y baratejas, «My Humps» apostaba tan fuerte en su empresa como para convertirse exactamente en aquello de lo que hacía burla.
En el tema, Fergie se vanagloriaba de utilizar las tetas y el culete para conseguir lo que quería, encadenando símiles sexuales tan cutres que, por comparación, elevaban las pintadas del váter de cualquier instituto a estatus de literatura del Siglo de Oro.
The New York Times sentenció que el single «viviría en la infamia» eternamente y «My Humps» se convirtió en el chiste que se volvía contra sí mismo, el equivalente musical a la gente que se autodefine como «irónica» en los perfiles de redes sociales sin ser consciente de la ironía implícita.
Afortunadamente, internet todo lo arregla: la versión con Teletubbies que algún desinteresado ser de luz ha subido a YouTube no solo parece más digna, sino que además incluye más culos de felpa.
- Coyote Dax – «No rompas más»
Es probable que el lector recuerde a Billy Ray Cyrus entonando «Achy Breaky Heart» en los noventa. Aunque también es cierto que el cerebro es un órgano extremadamente sabio que tiende a acordonar y eliminar aquellas experiencias traumáticas que puedan poner en peligro la estabilidad de sus neuronas.
Sea como fuere, por estos lares sí que tenemos en mente a menudo al padre de Hannah Montana, y por eso mismo consideramos su ofensa como una eminente favorita al título de peor canción noventera. Desafortunadamente, en España tuvimos que lidiar en dos épocas diferentes con el contagio y propagación de aquella cancioncilla.
Y eso es algo que erosiona el alma de cualquier sociedad, como salir de una pandemia para comprobar que viene otra idéntica detrás, como enfrentarse a un COVID II with a Vengeance, cuando creías que el peligro estaba lejos. La culpa la tuvo un venezolano bautizado artísticamente como Coyote Dax y disfrazado de cowboy de outlet.
El hombre que nos hizo padecer «No rompas más», la perversión en castellano del tema «Achy Breaky Heart» que, por si no fuese suficiente maligna por sí sola, llegó acompañada de una coreografía para que todo el mundo pudiera sentir lo que se siente al ser camarero en el Ribbs.
- Miguel Bosé – «Morenamía»
Miguel Bosé no siempre fue el carismático villano de dibujos animados al que todos hemos aprendido a amar, aquel que se ha ganado nuestro respeto hablando de sí mismo en tercera persona y recitando en voz alta las últimas conspiraciones pandémicas que ha leído en un blog de Los Pistoleros Solitarios y Librepensadores de Murcia.
Porque, antes de moldear boinas de papel de plata, Bosé vivió épocas oscuras como adorador confeso de Satán, como el Indiana Jones de tu corazón y, sobre todo, consumando ese atentado contra la poesía erótica llamado «Morenamía».
O una canción con síndrome de Barrio Sésamo emperrada en ensamblar en una cuenta del uno al diez una colección de ripios con sensualidad marca blanca, y mención a los infiernos incluida.
Para avivar la ofensa, el tema era algo que el propio Bosé se tomaba muy en serio: «’Morenamía’ es posiblemente la canción con más carga erótica de todo mi repertorio», aseguraba el Bowie de rebajas, «diría incluso más. En varios momentos roza lo porno. Es porno.
La sensualidad que desprende alcanza muchos grados Celsius, casi tantos como los que alcanza la lava en el corazón de un volcán. Es muy caliente, arde». Entretanto, quienes ardían eran los oyentes al comprobar que alguien podía atreverse con una alegoría lírica del nivel de «que nadie como tú me sabe hacer el café» a la altura de 2002.
- Cualquiera de Operación triunfo – «Canción random»
Habrá quien argumente que resulta injusto agrupar en un cajón de sastre a las camadas de artistas alumbrados en las ediciones de Operación Triunfo. Habrá quien opine que los subproductos surgidos de aquellos platós cultivaban diferentes estilos y deberían de ser juzgados individualmente.
Pero en el fondo, los triunfitos son tan indistinguibles entre sí como los miembros de esas exóticas razas de color amarillo y altura escasa: los minions y los petisos carambanales.
Porque los participantes de OT forman un colectivo que funciona como la Aldea Pitufa, con cada individuo definiéndose por sus características básicas: el de los ricitos y las cabriolas que saluda a los máquinas, el obrero de la construcción que no es Superman, la que quedó penúltima en Eurovisión, la que está de vuelta cuando tú vas, el de Triana de los ojitos azules, o la que ha cantado en inglés pero necesitaba subtítulos cuando hablaba en español.
Operación Triunfo se convirtió en la cosa más aburrida e insoportable que le pudo ocurrir a la industria musical, una churrería de voces prefabricadas cuyos aceites guarrearon el panorama musical de los dos mil con baladas, ese maléfico subgénero que ya olía a caducado veinte años antes, y canciones pop perezosas.
En el fondo, meter todo OT en un mismo saco es como hacerles un favor, porque esta encuesta se supone que va de músicos y no de cantantes de karaoke.
- El Canto del Loco – «La madre de José»
Dani Martín, el exlíder de dos de las formaciones más temidas de nuestro país, la Banda del Bate y El Canto del Loco, ya no nos cae mal después de haberse disculpado públicamente por lo de doblar Escuela de rock y de haber colaborado con Ginebras.
Pero incluso tras su redención, nos resulta difícil no señalar que dedicarle un tema a explicar cómo le das mambo a la madre de un colega fue algo que estuvo, así en general, bastante feo.
Aunque lo cierto es que ni siquiera el propio cantante defiende aquella oda a la milf casquivana: «Es una gilipollez de canción, lo reconozco». Dani, hemos aprendido a quererte.
- Sisqó – «Thong Song»
Habría que partir de la base de que alguien que se tiñe el pelo con un espray de pintura metalizada para coches no puede ser de fiar. Pero lo de Sisqó iba más allá de una estética capilar cuestionable.
Porque estamos hablando de un artista que, a finales de los noventa, se arrimó a los talentosos productores Tim & Bob en busca de bases instrumentales con ecos a Michael Jackson y fichó al violinista Bruce Dukov para elaborar una sección de cuerda, inspirada por la versión que Wes Montgomery hizo del «Eleanor Rigby» de The Beatles.
Alguien que decidió combinar toda esa interesante amalgama de talentos y musas para terminar dedicándole una canción a los tangas, las bragas tirachinas, el indispensable de la estirpe choni. «Thong Song» iba a culo descubierto desde su propio título, sabiéndose babosa y rastrera, pero eso no aligeraba el dolor de tener que escuchar cosas como «Let me see that thong, c’mon / Baby, girl, I know you wanna show, da na da na / That thong th-thong, thong, thong».
Lo fascinante es que la canción resulta innecesariamente dramática, e incluso suena a R&B tierno si uno no tiene ni papa de inglés. Lo terrible es que Sisqó explicaba que la pieza nació para evocar la primera vez que su cerebro se reseteó al ver un tanga, un hecho que, según el cantante había provocado que el pelo se le volviera blanco de golpe, «como a Charlton Heston en Los diez mandamientos».
- Crazy Town – «Butterfly»
En 2017, el magazine musical Spin elaboró una lista de las mejores canciones de nu metal, presuntamente asumiendo que algún porcentaje de sus lectores serían hombres blancos de mediana edad que aún vestían de chándal.
En dicha clasificación, «Butterfly» apareció acomodada en decimotercera posición, y etiquetada como la «power balada del nu metal», una frase donde cada palabra ya causaba escalofríos. «Butterfly», el único éxito de Crazy Town, fue el más certero y espantoso resumen de la ñoñez musical de principios del milenio.
Un logro alcanzado gracias a un vídeoclip de colorinchis con FX patateros, una letra escrita con mermelada, y los espasmos de unas vainas humanas que hospedaban todos los tópicos del adolescente californiano genérico: tintes de pelo pollo, joyería chatarrera, perillas optimistas, gomina, piercings aleatorios y esos tatuajes de estrellitas que se estamparon todos los chavales de la West Coast para sentirse únicos e inimitables.
Por si fuera poco, lo único salvable de la canción ni siquiera era una creación propia, sino un hurto acordado: el pegajoso punteo que caracterizaba a «Butterfly» había sido sisado (con permiso) del «Pretty Little Ditty» de Red Hot Chili Peppers. En la actualidad, Crazy Town todavía son noticia de tanto en tanto por protagonizar otro tipo de hits con menos mariposas y buen rollito, pero con más pajaritos y nudillos.
- Carlos Baute y Marta Sánchez – «Colgando en tus manos»
«Colgando en tus manos» es el equivalente musical al villano de slasher de serie B. La confirmación de que el mal jamás muere definitivamente y siempre acecha latente.
Carlos Baute, el venezolano que declamaba amores desde el quicio de la ventana de una vivienda okupa, y Marta Sánchez, estrella del Blade Runner patrio que fue Supernova, ya deberían de haber sido recuerdos allá por el 2008, meras reliquias pop de eras más oscuras.
Pero ambos no solo se negaron a morir, sino que reaparecieron exudando más saña, cantando a dúo sobre misivas pastelosas que prometían arrumacos.
Su «Colgando en tus manos» también daba la impresión de ser un pernicioso artefacto inmortal al reaparecer una y otra vez, hasta en siete ocasiones diferentes a lo largo de 2009, en la primera posición de esa lista de crímenes contra la humanidad llamada Los 40 principales.
Veintinueve semanas estuvo el mamoneo de Baute y Sánchez encabezando el número uno de iTunes en España, es decir, doscientos dos días más de los que una mente sana puede soportar exponerse a ello.
- Avril Lavigne – «Girlfriend (Spanish Version)»
A finales de los noventa el punk no estaba muerto, peor aún, estaba zombificado.
Extirpadas todas las implicaciones políticas, el mainstream punki ya no era el campo de batalla de alimañas humanas antitodo que moldeaban sus crestas con alquitrán y bebían litronas de pis, sino la etiqueta que utilizaba como refugio el adolescente al que sus padres le habían prohibido ver la Cartoon Network de noche y se compraba las pulseras de pinchitos en el H&M.
La industria musical recicló la estética punkarra, que por entonces era un colorido folclore, para producir un nuevo estilo chicle-punk, popero pero inofensivo.
En 2007, Avril Lavigne, la punki de centro comercial por excelencia, se pilló una tarde una buena chuza y escribió en diez minutos «Girlfriend» a modo de chiste, según reconoció ella misma. Aquella cogorza resultó más que rentable, con el single convirtiéndose en un tremendo superventas en Estados Unidos.
Lo enternecedor es que para el mercado internacional, Lavigne tuvo el detallazo de grabar nuevas versiones cantando en diferentes idiomas, desde el francés hasta el portugués, pasando por el japonés y el chino mandarín.
Y, por supuesto, una embriagadora versión en español que es nuestra verdadera propuesta a mejor peor canción de su década: esa «Girlfriend (Spanish Version)» que entonada por la canadiense con el acento de Aznar cuando visita USA, convierte el chicle-punk en una verdadera caricia para los oídos y el alma.
- Tata Golosa – «Micromanía»
Romina Contiero. Los micrófonos. Cosas aleatorias. Los micrófonos. Base chusca. Los micrófonos. Muerte cerebral. Los micrófonos. Sexo cutre. Los micrófonos. One hit paja. Los micrófonos. Disco dance. Los micrófonos. Garrafón sonoro. Los micrófonos. La vergüenza. Los micrófonos. Gemiditos. Los micrófonos. Y ahora, los tambores.
- Counting Crows – «Big Yellow Taxi»
Counting Crows, la tropa de californianos que cantaron «Mr. Jones» en los noventa y cuyo frontman no sabe qué coño hacer con su pelo, decidieron que sería buena idea estrenar milenio destrozando un clásico setentero de Joni Mitchell y llevaron a cabo el crimen sin remordimiento alguno.
En 2002, el magazine cultural The Village Voice publicó una exquisita reseña de la canción, un texto que la propia página oficial de Joni Mitchell conservó orgullosa en sus archivos durante unos cuantos años.
Una crítica muy reposada que rezaba tal que así: «Adam, no sabemos si malinterpretaste el mensaje antiglobalización, anti industrialización y anti corporativo de la canción original, o si simplemente elegiste ignorarlo para tener frappucinos gratis de por vida.
Pero queremos mostrarte la dura realidad: ¿te suena el verso del tema que dice «Pavimentaron el paraíso y pusieron en su lugar un parking»? ¿Te suena esa línea que se pregunta cómo reemplazaron algo hermoso con algo tan frío, cruel y comercial? Pues ese eres tú. Tú eres el parking, hijo de puta».
- Crazy Frog – «Axel F»
Los teléfonos móviles no siempre han sido la maravilla tecnológica actual que nos permite tanto quedar con desconocidos para una sanísima tarde de picnic y cruising como asquearnos leyendo las políticamente incorrectas opiniones de conocidos en redes sociales de muchimillonarios divorciados.
Porque, tiempo atrás, los móviles eran los portadores del principal dolor y sufrimiento de nuestra sociedad, los politonos. Y Crazy Frog nació por culpa de ellos, con premeditación y alevosía: durante los últimos coletazos de los noventa, un adolescente se grabó imitando el sonido de un motor arrancando y el audio se volvió bastante popular en aquella internet prehistórica que se fascinaba con cualquier pollada.
Años después, un sueco ocioso, Erik Wernquist, rescató el molesto sonido para incorporarlo a un bichejo CGI que había moldeado en su ordenador y bautizado como The Annoying Thing (La cosa irritante).
El resultado, un vídeo del bichejo vocalizando el ruido del motor mientras arrancaba un vehículo invisible, llamó la atención de una compañía de politonos que adquirió los derechos del muñecajo, renombrándolo como Crazy Frog para disgusto de Wernquist: «Si hubiese sabido que iba a tener tanto éxito no les hubiese dejado ponerle ese estúpido nombre. Ni es una rana ni está especialmente loca», apuntaba muy serio su creador.
Y es que Crazy Frog no solo arrasó como tono de móvil, sino que levantó toda una franquicia a su alrededor con merchandising propio, un par de videojuegos esperpénticos y unos discos donde se combinaban sus gorgoritos motorizados con versiones eurodance de éxitos populares. «Axel F», el corte que utilizaba como gancho la pegadiza banda sonora de Superdetective en Hollywood, fue el que más atormentó desde aquellos canales de radio y televisión que carecían de ética o de sistemas morales.
Y a la hora de ilustrar el nivel de vileza al que jugaba la no-rana de los huevos, bastaría con apuntar que entre su setlist de horrores se encontraba una versión del «Who Let the Dogs Out» de Baha Men, retitulada como «Who Let the Frog Out», porque el mal siempre ha sabido retroalimentarse.
En abril del 2022, el gobierno de Ucrania subió a su cuenta de Facebook oficial un vídeo donde se puede ver a los tanques rusos siendo reventados por la artillería ucraniana mientras el «Axel F» de Crazy Frog suena de fondo. Y quizás ese sea el único lugar en el que la música de la cansina criatura tenga sentido: rodeada de devastación y sufrimiento inexplicable.
- O-Zone – «Dragostea din tei»
Esto nos pilló con la guardia baja. Nadie prestaba atención a Moldavia y desde allí aprovecharon para arrojarnos a O-Zone a traición. Ese trío de papanatas que logró que el planeta entero cantase en rumano las bondades del «Amor bajo el tilo» («Dragostea din tei»).
El videoclip oficial del tema se presentó mostrando una cabalgata de todos los horrores estéticos del eurodance, conformando una de esas cosas dantescas de las que es imposible apartar la vista aún a sabiendas de que lo que está ocurriendo es espantoso, como los accidentes de tráfico o los musicales de Nacho Cano.
En la pantalla, una letra pegajosa, en lugar de pegadiza, era aullada por tres chavales que compraban la ropa en New Yorker y tenían pintas de ser el camello del after, el yonki del after, y el tío al que sus colegas han arrastrado a un after por primera vez en su vida.
En España los Morancos parodiaron el tema con una versión, «Marica tú», que a golpe de «Fiesta, fiesta y pluma pluma gay» se convirtió en himno gay reivindicativo en varios países de latinoamérica.
Lo de defender la pluma es algo estupendo, pero lo de exportar a los Morancos es, como poco, un asunto espinoso. Bastantes desgracias les hemos hecho padecer ya a los del otro lado del charco.
- Daddy Yankee – «Gasolina»
El mal siempre tiene una historia de orígenes detrás. Y ser el pionero en algo no siempre supone una buena noticia.
En 2004, al portorriqueño Daddy Yankee se le ocurrió dedicarle una canción a los combustibles fósiles y aquello supuso la puerta de entrada del reguetón en nuestra, hasta entonces, civilizada existencia.
«Gasolina» popularizó mundialmente el trasvase de los ritos de reproducción caninos a la pista de baile, las metáforas sexuales baratas y el abuso de la puñetera misma base de percusión que utilizarían todos los temas de reguetón de ahí en adelante.
Y desde entonces no hemos tenido más que disgustos en las listas de éxitos. Eso sí, lo que verdaderamente da vértigo es asimilar que «Gasolina» lleva dos décadas perreando entre nosotros.
Y que haya indeseables en Spotify con el valor suficiente para crear listas de «Reguetón vintage». Reguetón. Vintage. Vamos a morir todos. Y a ella le gusta la gasolina.
- Otro atentado musical
Una década da para muchos dolores, y por eso mismo cualquier enumeración de aberraciones sonoras de la época siempre será una empresa incompleta.
Sirva este espacio para que el lector o lectora mencione a esas otras grandes obras que, a pesar de no aparecer en nuestra lista, se lo curraron muy fuerte para optar al galardón de peor canción dosmilera.
Y, por si fuese necesario, arrojamos aquí unas cuantas sugerencias: los uruguayos Chocolate batiendo «Mayonesa», el «Bad Day» de Daniel Powter y su pianito a lo Coldplay, «Duele el amor» de Ana Torroja y Aleks Syntek, «Hey Baby» de Dj Ötzi, cualquier cosa de La Quinta Estación o La Oreja de Van Gogh, la desgracia que hizo Limp Bizkit mancillando el «Behind Blue Eyes» de The Who, el «Let Me Out» de cuando los de Dover creyeron que era buena idea pasar del calimocho al electropop.
«Dale Don dale» de Don Omar, «Me muero por conocerte» de Álex Ubago, el cutrísimo chiste de instituto que fue «Because I Got High» de Afroman, «Stars Are Blind» de Paris Hilton, «She Hates Me» de Puddle of Mudd, esa «Te entiendo» que en Pignoise parecía que cantaban dormidos.
«She Bangs» de Ricky Martin, «Que la detengan» de un David Civera al que nadie detuvo a tiempo, lo de Ozzy y Kelly Osbourne despedazando el «Changes» de Black Sabbath en familia, o el «Cheekah Bow Bow» de Vengaboys protagonizado por el robot más Poochie de la historia de los videoclips cantando la letra más vergonzosa de la historia del eurodance, que ya es decir.
nuestras charlas nocturnas.
La hipótesis del emparejamiento selectivo: ¿escogemos personas que están «a nuestro nivel»? …

La mente es maravillosa(E.Sanz) — ¿Quién nos atrae y por qué? ¿En qué nos basamos para escoger una pareja? ¿Realmente hay personas fuera de nuestro alcance? Todas estas cuestiones suscitan un especial interés. Y es que es cierto que a todos nos agrada un físico hegemónico y suscita en nosotros reacciones y emociones positivas.
Sin embargo, la realidad es que personas de todas las formas, tamaños, orígenes y características se emparejan y se sienten plenamente satisfechas con sus vínculos, lo que puede deberse a la conocida hipótesis del emparejamiento selectivo de Walster.
Esta psicóloga social, una de las pioneras en la ciencia de las relaciones, propuso que las personas preferimos y tendemos a formar relaciones con compañeros que son similares a nosotros en cuanto a nivel de atractivo. Pero, ¿es esto realmente cierto? ¿Qué implicaciones tiene?

– La importancia de la apariencia física
Nuestro aspecto condiciona cómo nos ven los demás y la forma en que se dirigen a nosotros. En la vida diaria es sencillo observar un cierto privilegio que poseen las personas que se ajustan a los cánones de belleza en cuanto a la opinión que generan en otros. Y esto también ha sido respaldado por la ciencia en numerosas ocasiones.
Las personas tendemos a emitir juicios más positivos sobre las personas atractivas, y les asignamos cualidades extra (como la bondad, la simpatía o la buena intención) aun sin conocerlas. Por ejemplo, un experimento encontró que los participantes juzgaron de forma mucho más dura las travesuras de los niños menos atractivos y fueron más benévolos y optimistas respecto a los atractivos.
Igualmente, en otro experimento en que las personas debían juzgar un supuesto crimen de robo, recomendaron sentencias mucho menores cuando el criminal era atractivo, frente a cuando no lo era o se desconocía su aspecto.
Todo lo anterior nos ayuda a hacernos una idea de cuán relevante es la imagen para nosotros. Y, por tanto, no sería de extrañar que todas las personas escogiesen y prefiriesen a los sujetos más atractivos a la hora de formar pareja. Sin embargo, esto no siempre ocurre.

– La hipótesis del emparejamiento selectivo
De hecho, según Walster, es la similitud o el estar al mismo nivel en cuanto a atractivo físico lo que nos hace decantarnos por una persona y preferirla como pareja. Esta es la hipótesis que trató de probar en un estudio llevado a cabo en 1966.
En él participaron más de 700 jóvenes a los cuales se emparejó de manera aleatoria para asistir al baile. Todos evaluaron o calificaron cuánto les habían gustado sus parejas, y a los seis meses se hizo un seguimiento para comprobar quienes de ellos seguían saliendo.
Los resultados fueron algo sorprendentes, y no avalaron la hipótesis de Walster. Las personas más atractivas fueron las que obtuvieron mejores calificaciones, con independencia de si eran similares a sus parejas o no, e independientemente de otros rasgos de su personalidad. Sin embargo, a los seis meses, fueron las parejas más similares las que tenían más probabilidades de seguir saliendo. Lo cual sí apoyaría el emparejamiento selectivo.
Parece ser que la clave reside en la cantidad de tiempo que las personas tienen para conocerse. Y es que, en interacciones cortas, como puede ser el baile, el atractivo prima por encima de todo; no obstante, ante intercambios más largos, la similitud se impone.
Y es que varios años más tarde, en 1969, repitieron el estudio, pero esta vez permitieron que los participantes se reunieran previamente y también que pensaran en qué tipo de pareja les gustaría tener. En este caso, las parejas que eran más similares entre sí (en cuanto a aspecto físico) se sintieron más atraídas mutuamente.

– ¿Tenemos miedo al rechazo?
Finalmente, la hipótesis del emparejamiento selectivo ha sido probada en diversas ocasiones, mostrando que, de hecho, las personas tendemos a escoger como pareja a quienes están “a nuestro nivel”. Pero, ¿por qué lo hacemos?
La respuesta podría encontrarse en el miedo al rechazo; y es que ajustamos nuestras expectativas a lo que pensamos que tenemos para ofrecer. Tratar de acercarnos o emparejarnos con personas mucho más deseables socialmente nos coloca en una posición vulnerable que parecemos no estar dispuestos a asumir. Y es que en un estudio llevado a cabo por Huston en 1973 se observó que, cuando la probabilidad de rechazo era nula, los participantes escogían como pareja personas más atractivas que ellos.
Todavía no queda claro si esta es realmente la causa y es necesaria más investigación al respecto. Lo que sí puede decirse es que muchas veces el miedo y la baja autoestima nos limitan a la hora de demostrar todo nuestro potencial y que, si los venciéramos, tal vez se abrirían para nosotros nuevas y emocionantes posibilidades.
nuestras charlas nocturnas.
Alergias mortales, infartos o cólera: los devastadores efectos del calentamiento global en África …

La fuerza del viento que azota las ciudades de la provincia del Cabo Oriental, en Sudáfrica, es capaz de generar energía. Pero en un día seco y caluroso, esos vientos pueden acumular brasas y verterlas en la sabana y el bosque, secos como yesca, y destrozar cosechas, forrajes y hogares, además de cobrarse vidas.
Los incendios forestales crean sus propios sistemas meteorológicos y generan tormentas de fuego con efectos devastadores.
El calentamiento global aumentará el número de días de calor intenso, y esto creará unas condiciones idóneas para los incendios. En los últimos meses, el sur de Europa y el norte de África han experimentado temperaturas récord e incendios feroces con terribles efectos sobre las vidas humanas, el hábitat y el medio ambiente. El hemisferio sur será el próximo en vivir esta situación.
No obstante, la principal causa de muerte en todo el mundo es el calor, no el fuego.
Las temperaturas extremas registradas en Europa y EE. UU. auguran cambios futuros a escala mundial.
En los países de África meridional, algunas zonas de África oriental y Madagascar se prevé un rápido aumento de las temperaturas hasta finales de este siglo.
Soy antropóloga y académica en el ámbito de la salud pública y trabajo en Australia y en Sudáfrica.
Estos dos países se ven afectados de forma recurrente por El Niño-Oscilación del Sur y el consiguiente aumento del nivel del mar, con inundaciones, sequías y un aumento de la temperatura a su paso.
La combinación del calentamiento global y El Niño apunta a que en los próximos años los efectos devastadores serán cada vez mayores.
– Calor, calidad del aire y salud
Los informes de organismos multilaterales como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y de organismos nacionales como el Programa de Investigación sobre el Cambio Global de EE. UU., ponen de manifiesto que las altas temperaturas pueden ser mortales y que en todo el mundo hay vastas poblaciones vulnerables a esta situación.
Las altas temperaturas provocan insolaciones, golpes de calor, infartos, derrames cerebrales y otras enfermedades cardiovasculares.
En Sudáfrica se producirán más olas de calor, lo que aumenta la probabilidad de muertes relacionadas con este fenómeno. Las personas que son especialmente vulnerables al estrés por exceso de calor son aquellas que viven en asentamientos precarios y en edificios en mal estado y abarrotados.
Las ciudades también son puntos calientes: el calor que absorben las carreteras y los edificios provoca el efecto “isla de calor” urbano, al tiempo que un mayor uso de energía para la refrigeración aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero.
– Menos alimentos, menor nutrición
En el continente africano, la seguridad alimentaria se ve directamente amenazada por los fenómenos extremos, pero también, de forma más general, por el cambio climático y el calentamiento global.
En Sudáfrica, la sequía hace estragos de forma recurrente en la agricultura de subsistencia, la ganadería y los cultivos comerciales.
Esta situación ya ha despertado un interés por las estrategias locales para hacer frente a la inseguridad alimentaria.
El impacto de la sequía en la alimentación y la nutrición recaerá sobre los más vulnerables, como los bebés, los niños pequeños y las mujeres embarazadas, y sobre quienes ya viven en o por debajo del umbral de la pobreza.
En todo el continente, muchas personas dependen de la agricultura de subsistencia y, en ausencia de alimentos o agua, probablemente se producirá un aumento de las migraciones y de las crisis humanitarias.
En Sudáfrica, una gran parte de la población también depende de la agricultura de subsistencia o de otro tipo de agricultura a pequeña escala. Las malas cosechas y la sequía, junto con el aumento del coste de los alimentos por la alteración de los recursos alimentarios mundiales, nos acabarán perjudicando a todos.
– Cada gota cuenta
A los factores de riesgo anteriormente mencionados, se suma la escasez de agua. Los seres humanos necesitan una correcta hidratación para sobrevivir. La escasez de agua, combinada con el aumento de las temperaturas, aumenta el riesgo de fallo orgánico y muerte.
Además, el hecho de depender de un agua de mala calidad y contaminada tiene consecuencias en la higiene doméstica y personal, así como en las infecciones intestinales.
El vibrio cholerae –la bacteria que causa el cólera– está presente en los canales de agua de todos los países, tanto de renta alta como baja. La infección provocada por esta bacteria puede ser leve. Sin embargo, si no se interviene rápidamente para evitar una deshidratación grave, el aumento de la concentración de la bacteria puede ser letal. El brusco aumento del cólera y otras enfermedades diarreicas en todo el mundo está relacionado con el aumento de las temperaturas y la sequía.
– Enfermedades desatendidas
También es probable que otras enfermedades infecciosas víricas y bacterianas –especialmente prevalentes en África– aumenten con el calentamiento global. Las denominadas “enfermedades olvidadas de la pobreza” incluyen enfermedades parasitarias y víricas transmitidas por vectores, como la fiebre del valle del Rift, la malaria, la filariasis, la esquistosomiasis, el dengue, el chikungunya y la gripe, además de arbovirus, como los diferentes patógenos de la gripe.
El modo en que el cambio climático afectará a las distintas enfermedades transmitidas por vectores variará. Uno de los factores de riesgo son las aguas estancadas y contaminadas.
Cada vez hay más evidencias de la migración de mosquitos a mayores altitudes, que infectan a personas nunca antes expuestas.
Al mismo tiempo, hay cada vez más pruebas del cambio de comportamiento de los vectores y de su resistencia a los insecticidas en algunos entornos, como es el caso de la región de Ifakara, en Tanzania.
– ¿En qué situación nos encontramos?
Cuando en 1988 se creó el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, disponíamos de una alternativa para frenar el cambio climático y ralentizar el calentamiento global.
La globalización, las políticas nacionales y el capitalismo mundial nos han hecho fracasar y, 35 años después, nos enfrentamos a una crisis inevitable.
Esto no significa que no podamos hacer nada para detener la destrucción de vida en el planeta.
Se necesita un cambio urgente y radical de la forma en que se suministra y utiliza la energía, de la forma en que vivimos y de las condiciones de vida de aquellos que, por las circunstancias de su día a día, están más expuestos a los efectos letales del calentamiento global.
nuestras charlas nocturnas.
El Área 51 …
National Geographic(S.Combs)/BBC News Mundo — Cada año, la mitología del Área 51 atrae a turistas de todo el mundo. La gente acude la base aérea cerca de Rachel, Nevada (Estados Unidos), con la esperanza de ver extraterrestres.
La leyenda del Área 51, que lleva años desacreditada, se basa en hechos reales. Aquí te explicamos lo que necesitas saber sobre el Área 51.
– ¿Dónde está el Área 51?
A unos 193 kilómetros al noroeste de Las Vegas, entre las millas 29 y 30 de la «Autopista Extraterrestre» (o Autopista Estatal 375) de Nevada hay una carretera de tierra sin señalizar. Aunque no se ve ningún edificio desde el asfalto, el sendero conduce a Groom Lake o Homey Airport, el nombre que recibe en los mapas de aviación civiles.
Para los que están al tanto, lleva a una base militar con muchos nombres no oficiales: Paradise Ranch; Watertown; Dreamland Resort; Red Square; The Box; and The Ranch; Nevada Test and Training Range; Detachment 3, Air Force Flight Test Center (Det. 3, AFFTC); y Área 51.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, la zona de Groom Lake se empleaba para la minería de plata y oro. Cuando comenzó la guerra, el ejército se hizo cargo de esta zona remota y empezó a investigar, centrándose en ensayos nucleares y armamentísticos.
– ¿Por qué construir una base secreta en el desierto?
Cuando la CIA empezó a desarrollar aviones espía en la Guerra Fría, Richard Bissell, Jr., entonces director de la agencia de espionaje de Estados Unidos, se dio cuenta de que necesitaban privacidad para construir y probar los prototipos.
En 1955, él y Kelly Johnson, diseñador de aviones Lockheed, seleccionaron como sede el aeródromo apartado de Groom Lake. La Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos añadió la base al mapa del Emplazamiento de Pruebas de Nevada y denominó el sitio Área 51.
En ocho meses, los ingenieros desarrollaron el avión U-2, que podía volar a 70 000 pies, mucho más alto que cualquier otra aeronave de la época. Esto permitió a los pilotos volar por encima de los radares, misiles y aviones enemigos soviéticos.
Cuando un U-2 fue derribado por un misil antiaéreo soviético en 1960, la CIA empezó a desarrollar la siguiente generación de aviones espías en el Área 51: el A-12 de titanio. El A-12, casi indetectable para los radares, podía sobrevolar los Estados Unidos continentales en 70 minutos a 3540 kilómetros por hora. El avión también contaba con cámaras que podían fotografiar objetos de solo 30 centímetros de largo desde una altitud de 90 000 pies.

– Los alienígenas y los OVNIs pasan a ser parte de la leyenda del Área 51
El Área 51 quedó vinculada para siempre a los alienígenas en 1989, cuando un hombre que sostenía haber trabajado en el Área 51, Robert Lazar, dio una entrevista anónima a un medio de Las Vegas. Lazar alegaba que el Área 51 albergaba y estudiaba naves alienígenas y que su trabajo consistía en recrear la tecnología para su uso militar.
Sin embargo, enseguida desacreditaron las credenciales de Lazar: según los archivos universitarios, Lazar nunca asistió al Instituto Tecnológico de Massachusetts ni al Instituto Tecnológico de California, como él afirmaba. Sin embargo, por aquel entonces, los ingenieros del Área 51 estudiaban y recreaban aeronaves avanzadas, pero eran naves de otros países, no del espacio exterior.
Aun así, con tantos vuelos de alta tecnología saliendo del Área 51 —como los más de 2850 despegues de A-12—, se dispararon las noticias de objetos voladores no identificables en la zona.
«El cuerpo de titanio de la aeronave, que se desplazaba a la velocidad de una bala, habría reflejado los rayos del sol y así cualquiera pensaría que se trataba de un ovni», contaron las fuentes de la periodista Annie Jacobsen para su libro sobre el Área 51.

– ¿Está la verdad ahí fuera?
El gobierno reconoció formalmente la existencia del Área 51 por primera vez en 2013, cuando la CIA desclasificó los documentos sobre el desarrollo de los U-2 y los A-12. Antes, los lugareños sabían que pasaba algo raro en el desierto, pero los detalles eran escasos y difíciles de verificar.
El Área 51 sigue siendo una base activa que desarrolla tecnología militar de última generación. Los historiadores saben qué tipos de aeronaves se desarrollaban hasta los años 70, pero lo que vino después es máximo secreto. Pasarán como mínimo unas cuantas décadas hasta que la labor actual se desclasifique y se revele al público.
El lugar sigue siendo un pilar de la mitología alienígena de Estados Unidos. En 2019, una entrevista a Lazar en un popular podcast inspiró el evento del «asalto al Área 51», en el que unas 6000 personas se presentaron en el desierto para buscar evidencias de la presencia de extraterrestres (y acabó convirtiéndose en un festival para celebrar todo lo relacionado con alienígenas).
Incluso hoy en día, el Área 51 atrae a creyentes y escépticos que frecuentan la pequeña pero próspera ristra de museos, restaurantes, moteles, desfiles y festivales de temática extraterrestre, todos con la esperanza de descubrir que la verdad está realmente ahí fuera.
El campo de pruebas del Área 51 supera los 12.000 km2, y se cree que en ella trabajan unas 1.500 personas. ¿Qué enigmas guarda el Área 51 y por qué hay quienes creen que esconde pruebas de vida extraterrestre?
Guerreros silenciosos
Es poco lo que se sabe sobre esta zona, pero lo cierto es que antes de 2013 se sabía aún menos.
En ese año, el gobierno estadounidense desclasificó unos documentos en los que por fin confirmaba que existía el Área 51 y que se utilizaba como campo de pruebas y de entrenamiento de la Fuerza Aérea.
Su nombre se debe simplemente a que fue construida en un terreno demarcado por la Comisión de Energía Atómica, en una zona donde se realizaban pruebas nucleares.
Fue creada a mediados de la década de los 50, en plena Guerra Fría, como un laboratorio donde la Fuerza Aérea probó varias de las armas para un posible enfrentamiento con los rusos.
Fue ahí donde se puso a prueba el avión espía U-2, las aeronaves de reconocimiento A-12 OXCART y el SR-71 Blackbird, así como el sigiloso F-117.
Los encargados de esas misiones trabajaban con el mayor secretismo y con información limitada, incluso para ellos mismos.
«Éramos guerreros silencios», dijo en un documental de National Geographic T.D. Barnes, especialista en vuelos supersónicos que trabajó en el Área 51.
Los pilotos que participaron en esos entrenamientos secretos dicen que se identificaban con nombres en clave. Durante las reuniones no les permitían tomar notas y no tenían radio ni televisión.
Ni siquiera podían contarles a sus familias a qué se dedicaban. Uno de los pilotos, por ejemplo, le decía a su esposa que trabajaba reparando televisores.
Ni siquiera el presidente Bill Clinton pudo tener claridad de qué hacían exactamente los contratistas que trabajaban en la base, según escribió la periodista Annie Jacobsen en su libro «Área 51: Una historia sin censura de la base militar secreta de Estados Unidos».
– ¿Cómo surge el mito?
El ambiente críptico que rodeaba al Área 51 resultó ser el escenario perfecto para que surgieran toda clase de teorías conspirativas.
Los aviones que se probaban en la base volaban tres veces más alto que un avión comercial y a velocidad supersónica. Podían cruzar Estados Unidos de costa a costa en solo 70 minutos.
El coronel Hugh Slater, comandante de la base en la década de los 60, afirma que mientras estuvo al mando, solo el A-12 OXCART realizó 2.850 vuelos de prueba.
«¡Eso es un montón de avistamientos de ovnis!», dijo Slater en entrevista con el diario Los Angeles Times en 2014.
Slater se refería a que cuando los pasajeros y pilotos de aviones comerciales veían a los aviones supersónicos en acción, gritaban «como locos« y avisaban a la torre de control pensando que era un ovni.
Cuando aterrizaban, los estaban esperando autoridades que los hacían comprometerse a no decir nada de lo que habían visto.
Otro episodio que alimenta el mito es un famoso incidente registrado en 1947 en Roswell, Nuevo México.
En ese lugar, el hallazgo de los restos de un extraño artefacto generó toda clase de especulaciones.
En 1994, un informe de las Fuerzas Armadas concluyó que en realidad se trataba de un micrófono que se elevaba con un globo, relacionado con un proyecto secreto que buscaba detectar pruebas nucleares soviéticas.
Los teóricos de la conspiración, sin embargo, aseguraron que en realidad se trataba de una nave alienígena que tiempo después fue trasladada al Área 51 para ser investigada.
En 1989, un hombre llamado Bob Lazar dijo haber trabajado en el Área 51. Según su testimonio, ahí vio fotografías de extraterrestres y aseguró que el gobierno usaba las instalaciones para examinar ovnis.
Lazar, sin embargo, nunca presentó evidencias contundentes.
Y hay leyendas para todos los gustos.
Quienes creen que la llegada del hombre a la Luna fue un fraude, dicen que fue en el Área 51 donde se filmó todo el montaje. Otros dicen que la base está conectada por túneles subterráneos que llegan hasta Las Vegas.
Quienes trabajaron ahí niegan estas teorías, pero reconocen que su información es limitada.
Jim Freedman, quien fue administrador en la base, le dijo a National Geographic que llegó a escuchar que el Área 51 podría ser solo la fachada de un área aún más secreta, pero que no tiene manera de comprobarlo.
– ¿Y los extraterrestres?
Nadie tiene evidencia de que los extraterrestres hayan venido a visitarnos, pero los científicos que estudian los fenómenos ovni no tienen un interés particular en buscarlos en el Área 51.
«La comprensible necesidad de proteger información militar clasificada le da a los teóricos de la conspiración la munición que necesitan para afirmar que ahí esconden extraterrestres«, le dice a BBC Mundo el astrobiólogo Douglas Vakoch, presidente de Mensajes a Inteligencia Extraterrestre, una organización científica que trata de contactar señales de vida por fuera de la Tierra.
Según Vakoch, el secretismo de la base «les da una buena excusa para no ser capaces de proveer evidencia».
Para él, el caso de Roswell tampoco tiene sentido.
«Si unos extraterrestres pudieron viajar billones de kilómetros de manera segura para llegar a la Tierra, ¿por qué le fallarían los frenos en los últimos 100 metros?».
Seth Shostak, astrónomo en el Instituto de Búsqueda de Vida Extraterrestre Inteligente, sostiene que la evidencia de ovnis en el Área 51 es «pobre y anecdótica».
«Los testigos oculares son el peor tipo de evidencia que puede haber, es evidencia de calidad inferior«, afirmó en un video reciente de la organización.
– ¿Vale la pena ir?
El Área 51 está fuertemente vigilada y quienes la resguardan están autorizados a usar la fuerza letal contra quienes intenten sobrepasar los límites.
Las autoridades han recalcado que lo más importante es que nadie intente acercarse a la base.
El Área 51 «es un campo de entrenamiento abierto para la Fuerza Área de Estados Unidos», le dijo Laura McAndrews, vocera de la Fuerza Aérea, al diario The Washington Post.
«Desalentamos a cualquiera que intente ingresar al área donde entrenamos a las fuerzas armada estadounidenses. La Fuerza Aérea siempre está lista para proteger a EE.UU. y sus bienes».
Shostak lo advierte de manera más directa.
El día que alguien intente entrar al Área 51, puede ser «el último día» de esa persona, dice el científico.
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Estudio encuentra el número de personas que se necesita para colonizar Marte y mantener una estabilidad durante décadas …
La NASA, ESA, JAXA, SpaceX y cualquier agencia espacial que tenga la intención de colonizar Marte, a través de una misión tripulada, tiene que considerar todos los detalles antes de emprender el viaje.
Ir hacia otro planeta es algo que no se ha hecho nunca y Marte es el principal candidato para la travesía. Las condiciones son complejas, ya que los futuros astronautas se van a enfrentar a entornos diferentes al desarrollo de la vida tal y como la conocemos, que solo son naturalmente posible en la Tierra.
Entonces, un estudio de la Universidad George Manson, con colaboración de la Universidad de Cornell, encuentra el número exacto de personas que se necesita para colonizar Marte y mantenerse de forma estable durante décadas, en el planeta rojo.
El estudio hace énfasis en la cantidad de personas exactas y en la personalidad que deben tener, según reseña el portal Meteored. Sí, todos tiene que ser científicos en distintas áreas. La ingeniería, astrofísica, medicina y plantación son vitales para la misión.
Sin embargo, el tema psicológico se va por encima de todo, ya que para enfrentar los desafíos y adversidades de manera positiva en dichos entornos complejos, se necesita estar de manera óptima en la mente.

Pero no sólo estar bien psicológicamente. El estudio dice que aunque se esté bien de la mente hay tres personalidades que se la verían difíciles ante una adversidad en Marte, y una en específico tendría más facilidad en la resolución de problemas.
Basados en las cuatro personalidades de la psicología: agradable, sociales, neuróticos y reactivos, los agradables son el tipo de comportamiento que mantendrá la estabilidad en una futura colonia en Marte.
Estas personas son descritas como “individuos con el menor grado de competitividad, baja agresividad y sin fijación por la rutina estricta”, reseñó el sitio mencionado.
Aplicaron estos datos a un sistema de simulación en el que someten a los habitantes a diferentes problemas o accidentes con suministros como el agua, los alimentos o la electricidad. Los entornos fueron testeados unas cinco veces con cantidades de personas entre 10 y 170.
La simulación dio como resultado que el número perfecto para mantener la estabilidad es de 22 personas en Marte. Es la manera más óptima para operar en el planeta rojo por décadas, sin registrar mayores problemas entre los seres humanos que estén allá.
“El éxito psicológico de los equipos y los individuos en entornos extremos puede atribuirse en gran medida a la capacidad de afrontamiento, que definimos como la habilidad de las personas, las organizaciones y los sistemas, utilizando aptitudes y los recursos disponibles, para gestionar condiciones adversas, riesgos o catástrofes”, plasmó el trabajo de investigación.
nuestras charlas nocturnas.
La trampa de Rauw o cómo romper bien una relación no siempre es posible …
SModa(M.Alonso) — Mimamos el comienzo de las relaciones, descuidamos el durante y dinamitamos los finales.
Los motivos por los que el cierre se torna convulso son diversos: desde el miedo a poner fin a una relación hasta la entrada de terceras personas en la ecuación, una historia de amor bonita compuesta de bellos recuerdos puede verse manchada a causa de un final alargado y descuidado.
De ahí la importancia de conquistar el complicado arte de no prolongar demasiado los finales y de cuidar el necesario y doloroso adiós para conseguir que no devenga en un hasta nunca.
La ruptura de Rauw Alejandro y Rosalía ha sido tan tormentosa como misteriosa, pues en el momento en el que en la fórmula se infiltró la sospecha de terceras personas, la cantante se apresuró a negar cualquier atisbo de infidelidad sembrando la duda entre sus seguidores.
La sorpresa ha llegado cuando el puertorriqueño ha lanzado Hayami Hana, un tema repleto de mensajes dirigidos a su expareja.
“Por si acaso nunca volvemos a hablar y mis ojos favoritos no me vuelven a mirar, esta la hago pa’ cuando te quieras recordar del loquito tuyo que te quería de verdad. No vo’a hacerme el fuerte, yo no voy a frontear. Aquí to’ el mundo sabe que te voy a llorar y que te vo’a extrañar. Sí, aquí no hay nada que ocultar. Pero hay un par de cosas que del pecho me quiero sacar”, dice la letra del tema, con el que trata de construir un cierre bello para que su relación no quede así manchada en el recuerdo de la expareja.
En el caso de que el adiós tenga lugar al descubrir una infidelidad o una triangulación, esa despedida quedará irremediablemente dañada, aunque como explica Daniel Blasco, psicólogo y experto en Vivofácil, hay muchas formas de vivir una traición. “La principal es el enfado, pero hay quien siente tristeza o decepción.
En todos los casos se puede vivir con cordialidad siempre y cuando nos hagamos responsables de que nuestras emociones dependen de nosotros mismos y de la forma en la que las expresemos. Siempre se puede hacer con respeto. Por supuesto, respeto y cordialidad no es lo mismo que someterse a las necesidades del otro y hacer ver que sus actos, en este caso la traición, no tienen consecuencias emocionales”, dice.
“En mi opinión, la sinceridad tiene que ser un valor fundamental en la pareja incluso para romperla, pero por supuesto siempre con respeto y con empatía hacia lo que sienta y necesite la persona con la que has compartido intimidad y amor”, añade.
No solo es el punto final el que nos preocupa, sino que el otro final que termina por arañar los recuerdos de una relación feliz es ese que se alarga hasta el infinito y que hace que lo que tendría que ser un adiós amistoso devenga en una despedida repletos de recelos y reproches.

- La trampa de prolongar el adiós
¿Por qué nos cuesta tanto dejar una relación pese a que sabemos que ya ha vencido su fecha de caducidad? “Para algunas personas tendrá que ver con la necesidad de evitar a toda costa la soledad, de tener la sensación de no poder vivir la vida a solas y sentir que no serán capaces de gestionar su día a día si no están al lado de otra persona.
Para otras, tendrá más que ver con la creencia de que el amor lo puede todo y que si nos seguimos queriendo, hay que estar juntos incluso cuando la relación nos hace daño, porque el amor es más que suficiente. En realidad, el amor es necesario, pero hacen falta mucho más ingredientes para que la relación funcione.
Para otras tendrá que ver con la sensación de fracaso por poner fin a la relación, por sentir que no son capaces de mantener el concepto de familia que habían idealizado… Sea cual sea el motivo que tenga más peso en cada una de nosotras, una ruptura siempre será dolorosa y no sólo implica perder a la persona con la que has compartido parte de tu vida, sino que también implica renunciar a proyectos de futuro, a una vida social, a una estabilidad económica, a una vida que habíais construido juntos, a la persona que tú eras en esa relación…
Aceptar este cambio no es fácil, nos puede desestabilizar mucho emocionalmente y es sencillo optar por sostener una relación que no funciona tratando de evitar afrontar todos estos miedos y cambios”, explica Noemi Seva Vidal, trabajadora social especializada en violencia de género, coach y terapeuta transpersonal.
Silvia Congost, psicóloga experta en dependencia emocional, autoestima y terapia de pareja, asegura que alargar algo que es tóxico, que ya no nos satisface y con lo que, en consecuencia, nos sentimos mal, siempre es contraproducente. “Empeora nuestra salud y nuestro estado emocional. Nos desgasta, estanca nuestro crecimiento y a menudo nos lleva a que nos hagamos más daño con discusiones y reiterados conflictos frustrantes que no se solucionan.
Sin ninguna duda, cuando ya se tiene claro (al menos por una de las dos partes) que la relación ya no da más de sí, lo mejor es cortarla lo antes posible”, recomienda. Las consecuencias que puede tener alargar una relación que no está funcionando serán distintas en función del tipo de relación que tenemos. Noemi Seva Vidal explica que en el caso de que hablemos de una relación sana en la que se ha instalado la rutina, ya no habrá ilusión.
Sentiremos que la pareja ya no nos mueve, dejaremos de admirarla y seguramente estaremos cada vez más irascibles, molestándonos todo de la otra persona. “Incluso empezaremos a necesitar más espacio, a no compartir tiempo con la otra persona y puede que la otra parte se sienta rechazada, sienta que algo que ocurre y no entienda el porqué del cambio. Es difícil para las dos partes.
Para una parte, porque no se siente feliz y no se atreve a tomar decisiones, algo que nos apaga y nos hace sentir mal con nosotras mismas. Para la otra parte, porque siente el rechazo, siente que molesta y se cuestionará a sí misma, sintiendo que quizá hay algo que puede estar haciendo mal. Todo esto acaba teniendo un impacto en nuestra autoestima”, asegura.
En el caso de que se trate de una relación tóxica, donde las dinámicas que se han creado dentro de la relación nos hacen daño, el asunto es, por descontado, más delicado. “No podemos olvidarnos que son un tipo de relaciones donde se suele generar dependencia emocional y abuso emocional. Nos podemos ir aislando cada vez más de nuestro círculo de amigos y de nuestra familia, sentiremos que sin la otra persona no podemos vivir e idealizaremos al otro.
Todo esto nos puede llevar a seguir haciendo lo que sea para seguir al lado de esa persona, que nuestra autoestima esté cada vez más dañada y no nos sintamos capaces de salir de esa relación. Cuanto más tiempo pase, la sensación de no poder cada vez será más acusada”, señala.

- La última charla
Cuando descuidamos el final de las relaciones, no es raro intentar organizar una última charla en la que hablar de temas no resueltos y luchar por limar asperezas con la finalidad de tener una despedida que no manche el recuerdo de la relación. El problema es que siempre quedan cosas por decir y en ocasiones, esta charla toma un camino inesperado que hace que el adiós sea aún más truculento.
¿Cómo no obsesionarnos con el hecho de que esta conversación no haya funcionado y cómo dejar de pensar que quizás sea buena idea organizar otra charla, condenando a una despedida sostenida y eterna? Responde Noemi Seva Vidal: “Aceptando que la relación no ha dependido de esa conversación.
No hay nada seguramente que ahora puedas hacer o decir que vaya a cambiar la situación que hay. Hay que aceptar que a veces esperamos que la otra persona sea capaz de dialogar, que se muestre empático, que nos escuche, que pueda ver también nuestras necesidades y resulta que si somos honestas, tampoco hoy nos sorprende tanto cómo la persona está gestionando la situación, porque quizá durante la relación más o menos siempre se ha comportado de esta forma.
Así que cuidado con estar idealizando de nuevo a esa persona y no verla como es. La parte que hoy vemos y nos gusta, también forma parte de esta persona. Y por último, hay que entender que el cierre de la relación no lo tenemos que hacer con la otra persona, pues nosotras también podemos decirnos todo aquello que necesitamos saber y hacer el cierre con nosotras mismas”, explica.
En el caso de que haya terceras personas… ¿Es mejor decirlo a la hora de romper o es conveniente callar? “Esto debe valorarlo cada quien, en función de sus propios valores y lo que considera adecuado. Para descubrirlo, es bueno preguntarse: “¿Realmente el haber estado con una tercera persona ha sido el motivo principal por el que he decidido dejar la relación, o había más temas entre nosotros que no funcionaban? ¿Necesita mi ex saber que he estado con otra persona? ¿Esta información le va a servir para algo? ¿Va a poder hacer algo con ello? ¿Cómo le va a impactar, va a dañar su autoestima?
¿Puede sostener esta información en este momento? ¿Cómo quiero que le afecte y para qué? ¿Hay una parte de mí que desea hacerle daño, o hacerle reaccionar de algún modo? ¿Cómo me voy a sentir yo al confesarlo? ¿Para qué necesito hacerlo? ¿Qué busco con esa confesión?
A veces, en el fondo, lo que deseamos es sentirnos aliviadas quitándonos el sentimiento de culpa. Pero hay que tener cuidado y ser responsables afectivamente con el otro, teniendo en cuenta sus circunstancias personales y sus emociones, para evitar cometer un sincericidio. Habrá otros casos en los que la persona necesite saber que ha habido un tercero, para procesar la ruptura, y cuando así lo pide”, explica Ainoa Espejo, life coach.
Si la ruptura fue terrible, pero queremos arreglar ese mal sabor de boca organizando una última charla en la que aclarar cosas, ¿es mejor intentar que quien ha mentido confiese, enfrentándole a datos, o es mejor olvidar esas mentiras e intentar mantener cordialidad? “Sería bueno hacer introspección y preguntarse a una misma: “¿Para qué necesito volver a hablar del tema? ¿Acaso las veces anteriores hemos llegado a un entendimiento real? ¿Para qué necesito tener certezas?
¿Me va a servir para arreglar algo? ¿Me va a ayudar a sentirme mejor? ¿Es más importante la verdad, o mi salud mental? ¿Merezco paralizar mi vida por este engaño? ¿Acaso esta persona merece que yo destruya mi autoestima y mi paz mental? ¿Puedo permitirme seguir adelante a pesar del dolor?”.
Sufrir una traición es algo desgarrador y angustiante. No es raro creer que necesitamos confirmar nuestras sospechas para quedarnos tranquilas, sabiendo que no estamos locas, que teníamos la razón al desconfiar… Pero hay que tener cuidado de no quedarse enganchada en esa búsqueda, sufriendo, obsesionándose, forzando al otro a que confiese, poniendo en sus manos tu tranquilidad y dándole un enorme poder sobre ti que no le corresponde.
Que te haga sentir insegura y que sospeches firmemente que te está engañando, ya es motivo de peso para alejarte de esa persona.
Esa es la única certeza que necesitas: saber que mereces lo mejor y que puedes confiar en ti, porque te cuidas y te proteges de lo que te daña.
Date el cierre que mereces, no te tortures”, dice Ainoa Espejo.
Silvia Congost cree que es posible lograr un final feliz, aunque para lograrlo, ambas partes han de ser equilibradas, maduras y racionales.
“Las dos personas tienen que ser capaces de entender al otro y de conectar con sus necesidades y su inocencia, siendo conscientes del aprendizaje que hemos realizado con esa experiencia. Si la relación acaba de mutuo acuerdo, es perfecto y es cuando más fácil va a ser ese final feliz, pero no siempre es así y no siempre nos encontramos dos personas capaces de llevarlo con elegancia, educación y madurez”, advierte.
Como asegura Daniel Blanco, lo que hemos de buscar es, en realidad, un final en paz que no deje ningún asunto pendiente para que emocionalmente estemos preparadas para seguir experimentando otras relaciones que puedan volver a hacernos crecer individualmente y en pareja. Intentemos cuidar los finales, luchemos por aprender de ellos y dejemos de obsesionarnos con el final perfecto, pues obsesionarnos con cerrar una relación sin tropiezos puede conducir a que nos anclemos en una despedida eterna.
nuestras charlas nocturnas.
Lugares insólitos …
– El 9 en el mar de Barents, Noruega.
Esas cosas — Misterioso ‘9’ de 1.000 metros de largo Investigadores del fondo marino han descubierto varias extrañas formas en el fondo del Mar de Barents, al norte de Noruega.
Una de las formas es un gran ‘9 ‘de 1.000 metros de largo, 60 metros de ancho y ocho metros de profundidad en el lecho marino.
“Vimos corazones, formas semejantes a animales o caracteres arábigos y firmas ilegibles”, dijo Hanne Hodnesdal del proyecto MAREANO.
“El signo más evidente es probablemente el gran 9. También encontraron la forma de una enorme punta de flecha, cerca de la mitad del tamaño del sur de Noruega. Ten en cuenta también los “caminos”.
Hodnesdal hace dos años, cuando el gobierno puso dinero para la exploración de los fondos marinos, nunca pensaron que iban a ver algo extraño como esas formas.
“Esperábamos que el suelo sería relativamente plano”.
El suelo fue mapeado con la ayuda de pulsos de sonido.
La distancia a la superficie se determina midiendo el tiempo del retardo entre la transmisión de un pulso y la recepción del reflejo de ese pulso.
La cresta superior es de más de 170 metros de ancho y seis metros de altura.
No está claro cómo se ha formado la cordillera.
El enorme 9 se encuentra a 250 metros de profundidad, al noeste de la ciudad noruega de Vadsø, pero los oceanógrafos del lugar saben que no se trata de la caligrafía submarina de gigantes nórdicos.
“Los patrones son formados por icebergs”, según la experta en glaciares Lilja Run Bjarnadottir.
Cuando enormes pedazos de hielo se desprenden de los glaciares (debido a las corrientes oceánicas y al viento, los verdaderos “autores” de esta curiosa forma de escritura) y se mueven por el océano, van dejando marcas en zonas cuya profundidad es menor que la del lugar de donde el hielo se desprendió, formando así las extrañas marcas en el fondo del mar, hecho de sedimentos finos de arena y barro, las cuales conservan su forma incluso por miles de años.
El fondo es blando y consiste sobre todo en sedimentos de arcilla de grano fino que contiene principalmente grava.
– Anomalía del Mar Báltico
Se conoce como Anomalía del Mar Báltico a una formación con un aspecto similar al de un champiñón achatado de unos sesenta metros de diámetro, detectada en el fondo del Mar Báltico. También ha sido denominada como “el ovni del Mar Báltico”. La formación fue descubierta por rastreo sonar el 19 de junio de 2011. El hallazgo se produjo en algún lugar no desvelado del fondo del Mar Báltico entre las aguas fronterizas de Suecia y Finlandia.
Los responsables del descubrimiento Peter Lindberg, Dennis Åsberg y su empresa Ocean X Team, han recibido atención mediática en el pasado debido a que sus exploraciones del fondo marino permitieron el hallazgo de un bombardero B-17 estadounidense en 1992 o la recuperación de 2400 botellas sin abrir de Heidsieck & Co Monopoele Gôut Americain, un champán americano de 1907, que alcanzó precios récord al ser subastado en Christie’s y que es considerado el champán más caro del mundo.
Sin embargo, fue la inusual forma antes referida la que mayor atención mediática ha recibido, ya que invitó a una gran especulación sobre el origen sin ninguna evidencia clara, más allá de su forma y tamaño. Las exploraciones actuales se concentran en determinar de qué tipo de material está compuesta la anomalía.
. Detección
El 19 de junio de 2011, la Ocean X Team, una empresa de buceo con sede en Suecia dedicada a la caza de tesoros y reliquias bajo el mar, se hallaba explorando el fondo del Mar Báltico en la frontera marítima entre Suecia y Finlandia, buscando los restos de un naufragio de la Primera Guerra Mundial. En su lugar, detectaron una presencia inusual con una forma discoidal de 60 metros de diámetro y a 87 metros de profundidad. Tras una cuidadosa observación, se constató que en el fondo marino era posible atisbar una estela de zanjas que se extendían 400 metros hacia el objeto. Desde el primer momento se descartaron a las corrientes marinas del Báltico como causantes, ya que estas no son capaces de arrastrar objetos de tales dimensiones. Una segunda anomalía, encontrada a 182 metros de la primera,
ha permitido a los descubridores sugerir que las dos podían formar parte de una sola estructura, ya que ambas parecen haber seguido una misma dirección sobre el fondo oceánico.
. Hipótesis:
– Procedencia extraterrestre
El descubrimiento alentó a algunos ufólogos a afirmar que la anomalía podía corresponder a un ovni accidentado.
Los medios de comunicación pronto se hicieron eco de la noticia comentando el parecido de la anomalía con el Halcón Milenario de la película Star Wars.
En un comunicado de prensa del 8 de septiembre de 2011,Peter Lindberg señala que:
“Tenemos que saber qué es lo que hemos encontrado. Los medios de comunicación han estado especulando acerca de todo, desde ovnis a naves espaciales rusas. Lo que podemos afirmar por el momento es su tamaño y forma; también sabemos, basándonos en las imágenes de sonar, que existe una rastro de hendiduras, desde o hacia, la anomalía que abarca varios metros a lo largo del fondo oceánico. No podemos decir cuando se coloco en el Mar Báltico, si el objeto fue arrojado al mar o si se trata de un fenómeno natural.”
- Yacimiento arqueológico
Preguntándosele de nuevo a Peter Lindberg sobre cual creía él que podía ser la naturaleza del objeto, descarta la posibilidad de que se le considere un ovni y cree que puede tratarse de cualquier cosa, desde una formación geológica hasta un yacimiento arqueológico.
- Procedencia humana reciente
Algunos medios de comunicación han sugerido que podría tratarse de una construcción humana, como una torreta de cañones de un navío de la Segunda Guerra Mundial o una estación de seguimiento secreta de la Guerra Fría.
Volcánica: Algunos de los expertos sugieren que podría tratarse de una simple formación rocosa producida por expulsión de líquido o una formación de lava acojinada.
Depósito glacial: El profesor de geología, Volker Brüchert, afirma que lo más probable es que se trate de un depósito glacial, de ese modo, los glaciares que formaron el Mar Báltico habrían transportado dicha formación desde su lugar de origen.
De un modo similar a las grandes rocas en equilibrio que se encuentran en la cima de muchas montañas.
Meteorito: Con posterioridad a la segunda exploración, Peter Lindberg, admitió que podría tratarse de una formación geológica y especuló sobre la posibilidad de que se tratase de un meteorito que hubiese atravesado el hielo de la última glaciación, o que fuese, un volcán submarino.
La primera exploración se ve retrasada hasta el 06 de junio de 2012, ya que en verano las aguas del Báltico son menos turbias y la visibilidad es mejor.
La nueva descripción afirma que el objeto se asemeja a una estructura circular de suave hormigón de 4 a 8 metros de alto sobre el lecho marino con líneas a 90 grados, paredes rectangulares y, toda ella asentada sobre una estructura de menor tamaño, “como el corcho de una botella de champán”. Ocean X Team ha presentado varias fotografías. +En una de ellas, se puede apreciar una formación con forma de media burbuja sobresaliendo de la superficie y de unos pocos metros de diámetro, en otra, se puede apreciar un grupo de rocas vagamente ordenadas en círculo sobre la superficie y en la otra se puede apreciar un agujero de 25 cm de diámetro.
Respecto a esta última fotografía, se asegura que el agujero solo pudo ser registrado una vez y que no pudo ser encontrado de nuevo, pudiéndosele atribuir su origen a los propulsores de la cámara robótica submarina o algún tipo de corriente. Tras la segunda expedición Peter Lindberg, volvió a hacer nuevas declaraciones respecto a su origen:
“Si ha sido construido, de cualquiera de las formas que fuese, tiene que haber sido una construcción previa a la Edad de hielo. No ha sido producido por la Glaciación. […] No creo que [las rocas que se encuentran sobre el objeto] pudiesen llegar hasta ahí de no haber sido por el hielo.[…]No puedo decir que no sea un ovni, porque este objeto me ha sorprendido mucho.“
La expedición, recogió varias rocas que se encontraban en las inmediaciones de la formación. Dichas rocas fueron estudiadas en el laboratorio del profesor en geología, Volker Brüchert, de la Universidad de Estocolmo.
Volker Brüchert concluyó que en su amplia mayoría, las muestras se componían principalmente de granito, gneiss y arenisca. También afirmó su sorpresa por encontrar entre las muestras, una roca negra basaltica de tipo volcánico, recogida por el equipo precisamente por carecer de una cubierta de limo, pero que en cualquier caso, no era algo inusual y que podía haber sido transportada por los glaciares.
Con posterioridad, dicho profesor reprochó que se hubiese “generosamente ignorado” parte de sus conclusiones la hora de dilucidar el origen de la formación. Peter Lindberg, a su vez, afirmó que todavía no se habían extraído muestras de la formación misma y por lo tanto no era posible para nadie, dilucidar su origen.
– Alegaciones sobre anomalías
Durante la expedición, se detectaron fallos de transmisión con el teléfono satelital de la nave Ancylus, mientras se encontraba sobre la anomalía, recuperándose la comunicación, al distanciarse unos 100 metros del enclave. Los buceadores observaron una temperatura de -1°C en su ordenador de buceo, así como problemas de funcionamiento de la videocámara en las cercanías de la formación.
Al mismo tiempo, se experimentaban dificultades con el sonar del robot submarino, aunque su cámara funcionase con normalidad. Respecto a ellas, Peter Lindberg, afirma que no es algo a lo que haya darle demasiada atención, dado que siempre se han experimentado todo tipo de malfuncionamiento con el equipo en exploraciones anteriores al hallazgo.
– Detalles técnicos de la expedición
El coste aproximado de la expedición es de 7.000€ al día.
Debido a la baja visibilidad de la zona, solamente una pequeña parte de la anomalía ha sido explorada.
El equipamiento que usa la expedición se compone de: Multibeam echosonders, Blue View sonar y Cámara robótica submarina.
– Críticas
La baja resolución de imágenes, la ambigüedad de las declaraciones, la falta de muestras de la propia formación y el hecho de Ocean X Team, estuviese preparando visitas guiadas en submarino de recreo, ha hecho que algunos medios sugieran que se trata de una estafa.
Ocean X Team afirma estar preparando imágenes en 3D obtenidas con un sonar 3D Multibeam sonar, además de los resultados que esperan obtener de la tercera exploración.
– Segunda exploración
Una segunda expedición zarpó de nuevo en el 9 de julio de 2012, con la intención de recoger muestras de la estructura de la anomalía misma. Sin embargo, los responsables afirmaron que tal acción no había sido posible.
– Tercera exploración
Una tercera exploración, tuvo transcurso entre el 9 y el 14 de septiembre de 2012, sin embargo fue abortada, sin nuevos resultados debido a condiciones climáticas adversas.
El famoso «ovni del Báltico» no es más que un depósito glaciar, una formación rocosa arrastrada por el hielo hasta el mar hace miles de años.
A esa conclusión ha llegado Volker Brüchert, profesor asociado de Geología de la Universidad de Estocolmo, tras estudiar las muestras facilitadas por su descubridor, el cazatesoros Peter Lindberg, que no ha querido hacer ningún comentario al respecto.
Por supuesto, la localización exacta del objeto no ha sido revelada por Lindberg, que se garantiza así la exclusividad del (posible) hallazgo. Lo que sí ha dicho que el supuesto ovni se encuentra a unos 90 metros de profundidad en el fondo del golfo de Botnia, un estrecho brazo de mar de unos 700 km. de longitud situado entre Finlandia y Suecia.
– Formado en la Edad de Hielo
A finales de julio de 2016 los buceadores de Ocean X recabaron algunas muestras del objeto, y las enviaron para su estudio a Volker Brüchert. Y sus conclusiones fueron un jarro de agua fría para Lindberg: «Me encontré -dijo el investigador- con un mineral negro que podría ser muy bien una roca volcánica. Mi hipótesis es que este objeto, esta gran estructura, se formó durante la Edad de Hielo hace muchos miles de años».
Vamos, que el geólogo encontró una explicación a las primeras de cambio sobre la «misteriosa e inexplicable» naturaleza del objeto. La web de divulgación científica Life’s Little Mysteries se puso en contacto con el investigador, quien aseguró que no hay nada de misterioso en la «anomalía del Báltico».
«Es bueno que haya voces críticas sobre este supuesto “misterio del Mar Báltico”-asegura Brüchert- .
Lo que el equipo de Team X ignoraba por completo es que la mayor parte de las muestras que sacaron del fondo del mar eran granito, gneis (rocas con la misma composición que el granito) y arenisca».
Y esto, según el científico, es exactamente lo que esperaríamos ver en una cuenca glaciar.
El Mar Báltico entero es una gran cuenca glaciar, una región excavada por el hielo hace miles y miles de años.
Pero junto a esas rocas corrientes, los buceadores sacaron a la luz algo mucho más interesante: un fragmento de roca basáltica, un tipo de mineral que se forma al endurecerse la lava.
«Dado que todo el norte de la región del Báltico está enormemente influenciada por el deshielo de los glaciares, tanto la estructura (el supuesto ovni) como estas muestras de roca se formaron probablemente en íntima conexión con los procesos glaciares y post glaciares.
Y lo más probable es que esas rocas fueron transportadas por los glaciares».
En otras palabras, que el famoso ovni no sería más que un depósito glacial, una formación rocosa arrastrada al mar por los hielos (lo que, además, explica las marcas) hasta su posición actual. Por supuesto, ni Lindberg ni ningún otro miembro de Ocean X han querido hacer comentario alguno sobre los resultados de este análisis.
En cuanto a las fotografías, conviene recordar que la única de la que se dispone es la del escaneo por sonar original. Una clase de imágenes que resultan bastante difíciles de interpretar y de las que todos los expertos en la materia advierten que no hay que tomarse al pie de la letra.
Con todo, lo más seguro es que esta historia no haya escrito aún su último capítulo.
– Estructura en el mar de Galilea (Israel)
En su Cuaderno de Historias, Alfred López nos acerca la noticia sobre el descubrimiento de una milenaria construcción que yace en el fondo de un mar israelí. Recientemente, en el lugar en el que hoy en día se encuentra el mar de Galilea, un grupo de arqueólogos ha descubierto en su fondo una gigantesca y misteriosa estructura realizada con piedras y que, posiblemente, data del tercer milenio antes de Cristo.
El lugar por el que, según los escritos que aparecen en la Biblia, Jesús caminó sobre sus aguas ha estado escondiendo todo este tiempo esta monumental estructura realizada de piedras de basalto y cantos rodados y cuyas dimensiones tiene una superficie aproximada de 70 metros y diez metros de alto y su peso se calcula que estará en torno a las 60 mil toneladas. Algunos estiman que la estructura tiene más de 4.000 años de antigüedad, ya que varias de las estructuras megalíticas circundantes datan del tercer milenio antes de Cristo.
Recordemos que la superficie del mar de Galilea, se encuentra ubicado en una depresión a 210 metros bajo el nivel del mar Mediterráneo, y la zona donde ha sido hallada la estructura se encuentra próxima a la ribera occidental, lo que implica que la profundidad de la zona costera es de unos 10-12 metros, de manera que el vértice de la parte más alta de la estructura aparezca como un seco a unos dos metros de profundidad de la superficie.
Ahora cabe especular, por parte de los arqueólogos y especialistas que allí se encuentran, dirigidos por Yitzhak Paz (Universidad de Ben-Gurion, Israel), de qué se trata, qué se esconde bajo ese gran número de piedras y qué es lo que representa dicha estructura, la cual (y aparentemente) no sigue un patrón de construcción, pero que es muy afín a otro tipo de estructuras de la época encontradas en otros lugares no demasiado lejanos y de antigüedad similar.
Muy posiblemente, cabe la posibilidad de que la estructura se realizase para marcar lugares en el que se enterraba antiguamente, pero el hecho de que ese lugar ahora se encuentre cubierto de agua por ese gran lago que forma el mar de Galilea dificulta en parte las tareas de investigación y estudio, ya que debe realizarse a través de buzos e inmersiones.
El equipo de Yitzhak Paz está trabajando en la posibilidad de realizar una excavación arqueológica subacuática, con el fin de disponer de la máxima información posible que determine y dé respuestas a todas las incógnitas surgidas tras el hallazgo.
Cabe destacar que, si se confirma que la antigüedad de esta estructura corresponde al tercer milenio antes de Cristo, muy posiblemente se trate de algo muy relacionado con Khirbet Kerak (también llamada Beth Yerah) una de las ciudades más poderosas y fortificadas de la región, claro ejemplo de organización y trabajo colectivo, algo imprescindible para la realización en su día de este tipo de construcciones. Los resultados de este hallazgo (y mucho más) han sido publicados en el número de marzo de la prestigiosa revista científica International Journal of Nautical Archaeology. (Fotos Shmuel Marco).
Cabe destacar que no se encontró ninguna señal de disposición de paredes. Las rocas están desnudas sin maleza y contrastan con el terreno arenoso que lo rodea: Se caracterizan por tener una abundancia de peces Tilapia en torno a la estructura y entre sus bloques, ya que probablemente aprovechan los escondites y los refugios que ofrece, señala el reporte.
El descubrimiento fue examinado por primera vez en 2003 y se desarrolló una cartografía detallada de la morfología del fondo con avanzados sistemas de sonar y ecosonda, señala el reporte.
Las excavaciones arqueológicas submarinas siguen siendo necesarias para los científicos que buscan artefactos asociados para determinar la fecha posible de la estructura y su finalidad.
Yitzhak Paz, la Autoridad de Antigüedades de Israel y de la Universidad Ben-Gurion, cree que puede haber más de 4.000 años.
Se puede comparar a varios ejemplos de estructuras similares que se encuentran cerca del mar de Galilea, que serían la misma fecha. Uno de los más famosos es el Khirbet Beteiha, que está a 30 kilómetros de la sumergida estructura de piedra.
Incluso puede ser parte de las ruinas de una ciudad conocida como “Bet Yerah” o “Khirbet Kerak”, que era la más poderosa de la región y fortificada durante el tercer milenio antes de Cristo.
Para considerar esta datación, cree que la estructura megalítica estaría relacionada con la ubicación de la ciudad Khirbet Beteiha, que se encuentra a unos 30 Km al noreste de las estructuras sumergidas y que también comprende un sistema de tres círculos concéntricos de estructuras megalíticas, de los cuales el más exterior tendría 56 metros de diámetro.
Por tanto en opinión de Paz, las estructuras sumergidas formarían parte del complejo de la mítica ciudad “Bet Yerah” o “Khirbet Kerak.” que debería encontrarse a una milla al norte del hallazgo.
Pero esta estimación de Paz, no convence a muchos arqueólogos, ya que supondría afirmar que la inundación de la Ribera occidental se produjo en el tercer milenio antes de Cristo, cuando los datos correspondientes a la inundación datan de al menos 10.000 años o más. La otra opción sería entender que las estructuras de piedra fueron construidas y posteriormente transportadas allí. (3)
Volviendo a la hipótesis de Paz, la ciudad de “Bet Yerah” fue una de las mayores ciudades de la región en el tercer milenio AC. Albergaba una cultura compleja y socialmente desarrollada de unos 5.000 habitantes, y la ciudad estaba fortificada.
Dado que para la construcción de las estructuras monolíticas halladas era necesaria la intervención de ingentes cantidades de personas así como horas de trabajo, en una comunidad organizada y próspera comercialmente.
En el mismo sentido el arqueólogo Raphael Greenberg, describe en un capítulo de su libro “Daily Life, Materiality, and Complexity in Early Urban Communities of the Southern Levant” (Eisenbrauns, 2011), que la ciudad tenía 30 hectáreas fortificadas y una población de unos 5.000 habitantes, con estructuras civiles y sociales orientadas al comercio y a la defensa, argumento en el que Paz se apoya para su hipótesis de considerar que las estructuras megalíticas encontradas bajo el mar de Galilea, forman parte del complejo de “Bet Yerah” y en ese caso, su datación sería de unos 5.000 años de antigüedad.
En cualquier caso, serán necesarios posteriores estudios para determinar la naturaleza y datación de las aún misteriosas estructuras megalíticas encontradas bajo el Mar de Galilea. Paz, señala que todas las especulaciones aún son hipotéticas, hasta que un futura expedición desentierre completamente la estructura megalítica.
– La misteriosa estructura artificial que está sumergida en el Mar de Galilea
Sigue creciendo la expectación en torno al descubrimiento de una llamativa estructura artificial pétrea, de forma cónica, sumergida a gran profundidad en el Mar de Galilea. Las inspecciones denotan que esta singular estructura es el producto de habilidades sofisticadas de construcción.
Las costas del Mar de Galilea, un gran lago de agua dulce en el norte de Israel, albergan diversos yacimientos arqueológicos de gran importancia. Ahora, esta enigmática estructura submarina se une a ese patrimonio arqueológico.
La localización de esta misteriosa estructura del Mar de Galilea, conocido también como Lago de Titeriade, puedes ser la clave para determinar sus funciones.
Se encuentra a 500 metros del prehistórico sitio Ohalo y a unos 1,2 kilómetros al norte de puesto arqueológico de Bet Yerah.
En las cercanías, según el mismo reporte, hay varias estructuras de piedra. Una de ellas tiene siete metros de diámetro y dos metros de altura, compuesta por una pila de piedras.
En otro lugar, se encuentra una formación de piedra rectangular de 20 x 10 metros, y más al sur hay un semicírculo de piedras de basalto. Son sitios que aún están sin excavar y que se remontan a un período prehelénico.
El equipo de investigación cree que la estructura que se investiga en el lago no es natural, por lo que concluyen que fue hecha por el hombre, pero los sedimentos y la arena alrededor se habrían acumulados con el tiempo.
El equipo de Shmulik Marco, profesor del Departamento de Geofísica y Ciencias Planetarias en la Universidad de Tel Aviv, Israel, y Zvi Ben-Avraham, Moshe Reshef y Gideon Tibor, de la misma universidad, se topó con la estructura, de aproximadamente 70 metros (230 pies) de diámetro, 12 metros (39 pies) de altura, y un peso aproximado de 60.000 toneladas, mientras llevaba a cabo una inspección geofísica en el sector sur del Mar de Galilea.
Los resultados iniciales de la investigación indican que la estructura fue construida en tierra firme hace aproximadamente 6.000 años, y que luego se sumergió bajo el agua. El profesor Marco destaca el hecho singular de que las piedras que conforman la estructura fueron muy probablemente traídas desde más de un kilómetro y medio de distancia, y ensambladas de acuerdo a un plan de construcción específico.
Intrigado por la extraña señal en el sónar, el profesor Marco se sumergió y buceó hasta el punto misterioso para ver mejor qué había allí. Poder contemplar el sitio más de cerca reveló que la pila no era una acumulación casual de piedras sino una estructura construida a propósito, compuesta de piedras volcánicas de basalto de un metro de largo cada una.
Debido a que la fuente más cercana de ese tipo de piedras está a más de kilómetro y medio de distancia, Marco cree que fueron traídas hasta el sitio específicamente para construir esta estructura.
Imagen captada por Marco mientras buceaba con una cámara subacuática, en la que se aprecian varios de los muchos bloques de basalto que componen la estructura. (Foto: Shmulik Marco)
Con el fin de poder hacer una estimación lo bastante fiable de la edad de la estructura, los investigadores se centraron en la acumulación de arena alrededor de la base. Debido a la acumulación natural de la arena a lo largo de los años, la base está ahora de 1,80 a 3 metros por debajo del fondo del Mar de Galilea.
Teniendo en cuenta la altura de la capa de arena y la velocidad con que se acumula la misma, los investigadores dedujeron que el monumento tiene varios miles de años de antigüedad.
Los investigadores planean organizar un equipo especializado de excavación submarina para averiguar más cosas acerca de los orígenes de esta enigmática estructura. Lo que se descubra también puede ser de interés para los geólogos, teniendo en cuenta que la base de la estructura, que en su día estuvo en tierra firme, está por debajo de cualquier nivel del agua conocido en la historia del Mar de Galilea.

Pero esto no significa necesariamente que el nivel del agua del Mar de Galilea haya estado subiendo de manera constante. Debido a que el Mar de Galilea es una región tectónicamente activa, tanto el fondo del lago como la estructura pudieron experimentar en el pasado algún desplazamiento o desplazamientos, ocasionales pero significativos.
Durante una sequía en el invierno de 2002-2003, el lago expuso una isla en el extremo sur, por el bajo nivel de la aguas. Ahí se encontraron similares estructuras de piedra dispuestas circularmente de hasta tres metros de diámetro. Buzos encontraron otras en el fondo del lago, hacia el norte.
Una reconstrucción histórica realizada posteriormente descubrió que los niveles de las aguas en la parte de la desembocadura del río Jordán que da al Mar de Galilea, al norte de Bet Yerah, eran muchos más bajos que en el presente, lo que pudo permitir que la construcción del cono de piedra resultara ser en esa época, más cerca de la orilla.
El misterioso cono de piedra sumergido también se puede conectar a un sitio de la Edad de Bronce entre 3000 y 4000 años atrás, que está a 30 kilómetros más al noroeste. Ahí hay tres círculos concéntricos de piedra; el más grande es de 56 metros de diámetro.
Otro hallazgo mencionado es el anillo megalítico de Rogem Hiri, a 17 kilómetros de Khirbet Beteiha. Ahí se halló una tumba en su interior y el diámetro del lugar alcanza los 156 metros. En el valle del Jordán, además se hallan muchas estructuras megalíticas con círculos, menhires y dólmenes.
– Hujing
- La perplejidad de la antigua muralla submarina de Hujing en Penghu, Taiwán
Según los archivos del condado de Penghu uno lee: “si uno mira desde lo alto sobre Hujing, puede ver una extensión larga de muralla bajo el mar. Se denomina “La piscina profunda de Hujing”. En 1982, buzos profesionales encontraron el lugar preciso de la ciudad hundida de Hujing.
Esta antigua pared tiene forma de cruz. Mediciones a compás demuestran con precisión la posición norte-sur y dirección este-oeste en ángulo recto. El muro se construyó principalmente de piedra de basalto y tenía algas marinas en su superficie. Mide aproximadamente 160 metros de este a oeste y 180 metros de norte a sur.
Tiene 1,5 metros de espesor en la cima y aproximadamente 2,5 metros en el fondo. Algunas partes son desiguales debido a la erosión, sin embargo las conexiones entre las piedras son muy firmes. En el norte hay una construcción redonda en forma de plato. El diámetro de la pared exterior es de aproximadamente 20 metros, con una pared interna de unos 15 metros.
En ese momento, algunas personas pensaron que la ciudad hundida realmente era una extensión de Hujing en el mar. Sin embargo, investigaciones por geólogos indican que si el muro estuviera formado de roca natural, debería ser continuo y de una pieza. Por otro lado, si fuera artificial, debería tener las secciones separadas.
Es más, si la pared es muy larga y recta, es muy probable que sea artificial. Específicamente, las piedras son todas de tamaños similares, con los ángulos rectos y con relleno. Además, los huecos en el muro fueron hechos en forma de cruz, con el suelo y las uniones lisas. Esto está de acuerdo completamente con las normas de la construcción actual.
Graham Hancock, un escritor británico, es reconocido mundialmente por sus libros, como “Las huellas digitales de los Dioses”. En agosto de 2001, él y su esposa se unieron a investigadores chinos y japoneses para explorar esta área. Él explicó que las piedras del fondo del mar de la ciudad hundida son claramente diferentes de las estructuras de piedra natural, por lo cual probablemente sean de origen artificial.

Él dijo confiadamente: “La naturaleza no produce cosas así, contrariamente a las estructuras artificiales dónde se presta gran atención a tales detalles”. Al parecer, las piedras de la ciudad del fondo del mar de Hujing están ubicadas exactamente de norte a sur y de este a oeste. Además, estas piedras tienen las superficies muy planas y lisas. Están tan estrechamente unidas que sólo un cuchillo delgado podría encajar entre las juntas. La opinión de Hancock es que esto tiene que ser artificial y no puede ser producto de la naturaleza.
Se ha estimado que Hujing de la ciudad de Shenyang tiene una probabilidad de 7.000-10.000 años atrás.
nuestras charlas nocturnas.
Luchar o huir no son las únicas respuestas ante una violación …

The New York Times(J.Percy) — “Me quedé paralizada”, dijo la mujer, al recordar el día en que fue violada durante un ejercicio militar hace algunos veranos.
Había sido un largo y caluroso día de entrenamiento: marchar por las colinas, cargar mochilas pesadas, alimentarse de comida preparada. Su grupo había estado perfeccionando sus habilidades de navegación, averiguando cómo llegar de un lugar a otro lo más rápido posible con solo una brújula y puntos de referencia mientras evitaban emboscadas y serpientes.
Aquella noche se quedó dormida y despertó al sentir que junto a ella se había acostado un hombre, quien primero la penetró con el dedo y luego la violó. “Sentí que quería gritar o empujarlo”, me dijo. “Y ni siquiera sé por qué, pero mi cuerpo no reaccionó”.
En algún momento, después de que él terminó, ella pudo volver a moverse (la mujer pidió permanecer en el anonimato por temor a las represalias). El hombre se fue y ella volvió a dormirse, aunque no recuerda en qué momento. A la mañana siguiente, vomitó el desayuno tras comerlo.
No podía entender por qué no fue capaz de responder a la agresión. Sentía que todo su entrenamiento había sido inútil; todas esas horas aprendiendo cómo sobrevivir y luchar contra todo tipo de amenazas. Cuando era niña, su madre le decía: eres niña y eres pequeña, así que eres una blanco fácil. Ella escuchaba la advertencia de su madre y se enorgullecía de ser competitiva y atlética.
Jugaba baloncesto, béisbol, fútbol americano y balompié y corría a campo traviesa. A veces participaba en equipos masculinos. “Nadie espera encontrarse en una situación así. Pero todo el mundo imagina cómo reaccionaría y yo siempre había imaginado que lucharía y escaparía”, afirmó.
Se avergonzaba de sí misma por no haber hecho nada. “Porque yo no soy así”, aseveró. “Ni siquiera sé por qué, pero mi cuerpo no reaccionó”, recordó.
Las semanas que siguieron a la violación fueron agotadoras: a las exigencias del entrenamiento se sumó el estrés de la agresión. Entró en una espiral de depresión y bajó 9 kilos. Sus amigos tenían que darle pedazos de pan para asegurarse de que consumiera suficientes calorías. Le aterraba dormir. “Sentía que no podía confiar en mi propio cuerpo”, relató.
La mayoría de las noches sollozaba en posición fetal. Solía dormir siempre de lado, pero ya no se sentía segura en esa posición. Si se quedaba dormida, apenas conseguía hacerlo durante una o dos horas antes de volver a despertarse llorando. El corazón se le aceleraba y las sábanas quedaban empapadas de sudor.
Cuando sus amigos y mentores se enteraron de cómo había reaccionado durante la violación, se quedaron horrorizados y confundidos. ¿No hiciste nada? ¿No dijiste nada? ¿Te quedaste paralizada? “Ni siquiera sentí que pudiera hacer algo”, recordó. “Intenté gritar”, dijo. “Quería gritar. Trataba de gritar, pero sentía que no podía”.
Afirmó que era difícil de explicar. Esta experiencia la hizo cuestionarse si tenía la capacidad para ser líder. ¿Y si volvía a quedarse paralizada?
Sabía que necesitaba ayuda, pero tenía miedo de hablar con un psicólogo por el estigma que eso suponía en su programa dentro de la Marina. Así que por la noche, cuando no podía dormir, se iba al pasillo a leer artículos y libros sobre agresiones sexuales para tratar de entender su situación.
Se dio cuenta de que necesitaba algo más que libros y, meses después de la agresión, por fin habló con un terapeuta, que le explicó que “quedarse paralizada” podía ser una respuesta normal a la agresión. Pensó en un venado asustado ante las luces de un auto. Con el tiempo, sus amigos y mentores que mostraron escepticismo también lo entendieron y se disculparon.
En su programa de entrenamiento se hablaba mucho sobre la reacción de lucha o huida, pero ella no recordaba que se mencionara algo sobre paralizarse. Había oído hablar de soldados y líderes que se congelan en combate y sabía la vergüenza que aquello implicaba. “Tal vez es por eso que no suele hablarse ni mencionarse”, concluyó.
En una ocasión, tuvo una pesadilla. “Despertaba en el momento en que la agresión estaba ocurriendo, tal como sucedió, y tenía los labios pegados, cosidos”. Al principio, el sueño era extraño y confuso, pero luego se dio cuenta de que reflejaba exactamente cómo se sentía: “De verdad quería moverme. En mi cabeza, gritaba. Pero mi cuerpo no se movía”.
Existe un lenguaje común que las mujeres utilizan, palabras que se repiten para describir lo que experimentan y piensan durante una agresión sexual. Las variantes de “parálisis” suelen formar parte de ese vocabulario. Pero la palabra tiene tantos referentes en su uso coloquial que es difícil saber con precisión qué significa para cada persona que la pronuncia.
“Me quedé totalmente congelada”, dijo Brooke Shields en el documental Pretty Baby, al describir cómo se sintió cuando la violaron. “Y sólo pensé: mantente viva y sal de ahí”.
Cuando habló de su violación, la actriz y modelo noruega Natassia Malthe les dijo a los periodistas que “estaba como muerta”. En un artículo para Vice, la escritora Jackie Hong escribió sobre su violación: “Cuando empezó a bajarme los pantalones y la ropa interior, mi cuerpo pareció congelarse”.
En un episodio de la serie documental Lo que no ves de mí, Lady Gaga describe cómo fue violada a los 19 años: “Me quedé inmóvil”. Relató que, años después, su cuerpo aún recordaba la sensación y experimentó un “absoluto brote psicótico”.
“No suelo gritar”, dijo E. Jean Carroll en su testimonio ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Manhattan sobre cómo Donald Trump abusó sexualmente de ella en un probador de la tienda departamental Bergdorf Goodman. Declaró ante el tribunal que estaba “demasiado aterrada para gritar”.
Miriam Haley, una ex asistente de producción, testificó que cuando Harvey Weinstein la sujetó y la violó, “estaba tan conmocionada en ese momento que me desconecté de mi cuerpo”.
En 2019, una mujer de 48 años testificó ante un tribunal canadiense que se quedó “congelada” cuando un hombre la violó en la parte trasera de su auto después de su primera cita. La defensa cuestionó por qué no se resistió. “Me sentí muy asustada”, narró. “No estoy en buena forma física. No creía que pudiera huir”.
Este año, un masajista de Australia se declaró culpable en un caso de agresión sexual interpuesto por varias mujeres. En el estrado, una de las víctimas dijo que nunca olvidaría estar “casi desnuda y paralizada sobre una mesa de masaje”.
Cuando me puse en contacto con decenas de mujeres para preguntarles por su reacción ante una agresión sexual, también hablaron de su experiencia en términos de parálisis.
Andrea Royer me contó que, al principio, luchó y gritó para disuadir a su violador en Spearfish, Dakota del Sur, en septiembre de 2012, pero luego se “congeló” porque decidió que “congelarse” era la única manera de mantenerse con vida. Jenna Sorensen relató que cuando fue violada, dijo que no, pero luego se “congeló” para que todo terminara.
“Supongo que dejé que sucediera”, expresó. Joyce Short me contó que, en la universidad, se quedó “paralizada” cuando un hombre empezó a estrangularla antes de agredirla sexualmente. Dijo que se “paralizó” porque cuanto más forcejeaba ella, él le apretaba más el cuello.
Todas estas respuestas, que suelen hacer sentir avergonzadas o anormales a las mujeres que dicen experimentarlas, son comunes pero malinterpretadas. Cuando un tribunal estaba preparando la sentencia de Harvey Weinstein por delitos sexuales, una de sus víctimas, Jessica Mann, se esforzó por aclarar su propio relato de parálisis, porque, dijo: “Tantas mujeres, incluida yo, solo hemos podido encontrar palabras como ‘me di por vencida’ o ‘perdí el control’ y, en mi caso, ‘me congelé’”.
Mann citó un artículo de 2015 en la revista especializada The Harvard Review of Psychiatry sobre los comportamientos automáticos de defensa en humanos y animales. “La mayoría de la gente”, mencionó, “no ha entendido que estas respuestas no son algo que elegimos conscientemente al sentirnos coaccionados”.
Mann explicó que cuando Weinstein la violó, ella experimentó síntomas que corresponden a un fenómeno conocido como inmovilidad tónica. “Les pido que consideren los horrores de quedar inmovilizada por mi propia respuesta biológica”, declaró ante el tribunal.
¿Qué es la inmovilidad tónica? Es una respuesta extrema a una amenaza que deja a las víctimas literalmente paralizadas. No pueden moverse ni hablar. Durante más de un siglo, los científicos han estudiado fenómenos similares en animales y a lo largo de los años se les han dado nombres distintos: hipnosis animal, fingimiento de muerte, hacerse el muerto, muerte aparente y tanatosis, una antigua palabra griega que significa “dar muerte”.
La inmovilidad tónica es una estrategia de supervivencia que se ha identificado en muchas clases de animales (insectos, peces, reptiles, aves, mamíferos) y su fuerza evolutiva se debe a que muchos depredadores parecen estar predispuestos a perder interés en las presas muertas. Suele detonarse por la percepción de que es imposible escapar o de perder el control, como al estar en las fauces de un depredador.
Se ha demostrado que los seres humanos experimentan inmovilidad tónica en el contexto de la guerra y la tortura, las catástrofes naturales y los accidentes que ponen en peligro la vida, y hay estudios que sugieren que es frecuente en los abusos sexuales.
A principios de la década de 1970, las investigadoras estadounidenses Ann Burgess y Lynda Lyttle Holmstrom observaron este comportamiento, que pronto se denominó “parálisis inducida por violación”, en personas del Boston City Hospital.
A lo largo de un año, documentaron que 34 de los 92 pacientes diagnosticados con “trauma por violación” experimentaron inmovilidad, física o psicológica, durante el abuso y que algunos describían lo que ahora podría considerarse inmovilidad tónica.
“Me sentí débil, temblorosa y fría”, relató una mujer. “Me quedé sin fuerzas”. Otra dijo: “Cuando me di cuenta de lo que él iba a hacer, me quedé en blanco… intenté no ser consciente de lo que estaba pasando”.
Pocos años después, los psicólogos Susan Suarez y Gordon Gallup argumentaron en un artículo de 1979 en The Psychological Record que la inmovilidad tónica evolucionó en los humanos, al igual que en otros animales, como mecanismo de defensa contra los depredadores.
Entonces se dieron cuenta de la frecuencia con la cual las condenas de violación se venían abajo porque las víctimas no oponían resistencia. “Parece irónico”, escribieron, “que las víctimas deban ser castigadas por la justicia por mostrar una reacción que tiene tal valor adaptativo y puede estar firmemente arraigada en la biología de nuestra especie”.
Cuando a la gente se le pregunta cómo responden los humanos o los animales al peligro, la mayoría piensa que “luchan o huyen”, pero la popularidad de esa frase ha creado una falsa imagen del comportamiento de la víctima. En términos estadísticos, es poco frecuente que alguien se defienda físicamente durante una agresión sexual.
La resistencia verbal es más común, pero incluso esa respuesta a menudo es más pasiva de lo que la gente espera.
Jim Hopper, psicólogo clínico y profesor adjunto de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, ha estudiado el trauma y las agresiones sexuales, incluidos los aspectos neurobiológicos, durante más de 30 años.
“Los sobrevivientes deberían poder utilizar el lenguaje que quieran”, afirma Hopper, quien capacita con regularidad a terapeutas, investigadores policiales y universitarios, fiscales, defensores de víctimas y personal de enfermería que recaban las pruebas para el “kit de violación”.
“Pero si vamos a ser profesionales, necesitamos tener un lenguaje más preciso que se base en lo que realmente ocurre en el cerebro y cómo pueden desarrollarse estas cosas”.
Hopper enseña que la frase de “lucha o huida” es perjudicial, porque “puede hacer pensar a las víctimas que hay algo malo en ellas”. Ha dado lugar a suposiciones arraigadas sobre lo que la sociedad espera de las víctimas y lo que ellas esperan de sí mismas.
Explicó que las víctimas “sienten vergüenza; se reprenden a sí mismas por no luchar o huir”. Por eso ha dedicado la última década a desarrollar un mejor vocabulario para describir el comportamiento de las víctimas, basado en la neurociencia y la evolución.
“Si podemos entender cómo responde nuestro cerebro a la amenaza o al ataque”, dijo, “podemos ayudar a validar las respuestas de las víctimas a las agresiones sexuales y sus recuerdos con la credibilidad de la ciencia” (las organizaciones de defensa reconocen cada vez más estas reacciones, por lo que han ampliado la expresión “lucha o huida” para incluir otras palabras como “parálisis” y “adormecimiento”).
Casi siempre, la primera respuesta del cerebro humano ante el peligro es detenerse por completo para evaluar mejor la amenaza. En una fracción de segundo, se producen otros cambios fisiológicos que preparan al cuerpo para adoptar comportamientos que puedan salvar su vida.
A veces esto conduce a la lucha o a la huida, pero mucho más comúnmente en las víctimas de agresión sexual, esa parálisis continúa y en esos momentos, el cerebro evalúa la agresión mientras genera posibles opciones de respuesta. Las víctimas permanecen inmóviles, con un ritmo cardíaco lento y atentas a la amenaza.
En el habla cotidiana, el congelamiento suele confundirse con la inmovilidad tónica, pero no son lo mismo: la inmovilidad tónica es más extrema. La inmovilidad colapsada, otra respuesta extrema, implica una disminución precipitada de la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea, lo que provoca flacidez muscular, a diferencia de los músculos rígidos de la inmovilidad tónica.

Las víctimas suelen desmayarse o desplomarse y tardan en recuperarse porque su cerebro no ha recibido suficiente oxígeno. Hopper trabajó una vez en un caso en el que un hombre intentó obligar a una víctima a practicar sexo oral, pero ella no podía mantener la cabeza erguida. “Decía que tenía los músculos del cuello totalmente flácidos y que literalmente se le caía la cabeza”, explicó.
Las víctimas pueden describir la experiencia con frases como “me sentí mareada”, “me sentí débil” o “me sentí adormecida”. Algunas víctimas lo describen como una “laguna mental”, lo que puede llevar a los investigadores con poca formación a pensar que la víctima bebió demasiado alcohol.
Por lo general, la parálisis aparece al comienzo del ataque y las respuestas extremas tienden a venir después, pero pueden ocurrir en cualquier orden. Los cambios de un comportamiento a otro suceden en milisegundos. Y algunas personas amenazadas de violación logran tomar decisiones, como consentir, porque creen que eso les ayudará a evitar la muerte o lesiones físicas graves.
Algunas luchan o huyen, y otras no experimentan ninguna respuesta traumática. Pero todas estas reacciones pueden tener efectos profundamente diferentes en la conciencia y la memoria de las personas.
Los neurocientíficos suelen hablar del cerebro en términos de circuitos, conjuntos de áreas conectadas responsables de ciertas funciones. El circuito de defensa es uno de los mejor estudiados y básicamente funciona de la misma manera en todos los mamíferos: al detectar una amenaza, el circuito de defensa puede dominar de inmediato el funcionamiento del cerebro, con consecuencias importantes para el pensamiento, el comportamiento y la memoria.
El circuito de defensa tarda hasta tres segundos en golpear el córtex prefrontal con niveles suficientemente elevados de las sustancias químicas producidas por el estrés como para causar un daño grave, y una vez que el córtex prefrontal se calma, también lo hace nuestra capacidad de razonar. Nuestros centros del lenguaje se ven afectados. Nuestra atención cambia, al igual que la forma en que codificamos los recuerdos.
Amy Arnsten, neurocientífica de la Universidad de Yale, es una de las principales investigadoras sobre el modo en que el estrés afecta al córtex prefrontal. En un estudio del año pasado, su equipo descubrió que la exposición al estrés, aunque fuera leve pero incontrolable, deterioraba rápidamente el córtex prefrontal en humanos y animales.
“En situaciones de estrés, el cerebro se desconecta de sus circuitos de evolución más reciente y refuerza muchos de los circuitos primitivos, con lo que aparecen reflejos inconscientes muy antiguos”, me explicó por teléfono.
Arnsten describió que caminaba por un bosque de Vermont hace unos años cuando un oso cayó de un árbol. Sin pensarlo, se paralizó. El oso miró hacia donde ella se encontraba, pero no la vio. “Es solo un reflejo”, dijo.
“La mayoría de los animales ven movimiento y no el detalle, así que congelarse —en especial si estás en una situación en la que no puedes escapar— ha tenido un valor de supervivencia a lo largo de muchísimos años”.
Sin embargo, la parálisis y la inmovilidad tónica evolucionaron para mantenernos a salvo de los depredadores animales, no de los humanos. Los depredadores humanos no siempre pierden interés si su presa humana parece estar muerta.
Tras leer testimonios de víctimas de violación a lo largo de una década, Hopper observó que en ocasiones las víctimas experimentan lo que él denomina “congelamiento por conmoción”, cuando la mente de una persona se queda en blanco durante varios segundos; las víctimas pueden describirlo con frases como “no podía ni pensar” o “no tenía ni idea de qué hacer”.
Esa fase puede continuar y pasar a un estado de deliberación obstaculizada que él denomina “congelamiento sin buenas opciones”, cuando las víctimas ven que su capacidad para pensar con claridad está seriamente mermada. Quizá les cueste recordar información práctica, como el hecho de que hay gente cerca que podría escucharlas gritar.
Hopper también añadió un matiz crucial: en algún momento de la violación, la mayoría de las víctimas recurren a hábitos, que suelen ser pasivos o sumisos, condicionados por la cultura o los abusos. Por ejemplo, a muchas mujeres se les ha educado para ser amables con los hombres, para no ofender su ego y evitar represalias.
“Y estas son, en realidad, algunas de las respuestas cerebrales más comunes que tienen las personas cuando sufren una agresión sexual”, afirmó. “Por lo general, no pensamos en estos hábitos como involuntarios, pero, sin duda, lo son”.
En una ocasión, Hopper testificó en un juicio sobre la violación de una joven infante de Marina a manos de un oficial superior. La mujer dijo que su superior la atacó un sábado por la noche después de una fiesta, sujetándola y obligándola a quitarse la ropa. La defensa argumentó que el entrenamiento militar de la Marina haría imposible que ella fuera violada.
Hopper testificó que incluso los hábitos bien condicionados no necesariamente se trasladan de un contexto a otro. Por eso el Ejército gasta tanto dinero para entrenar a los soldados en entornos realistas. Hopper explicó que la víctima no estaba luchando contra un enemigo en un campo de batalla, por lo que su entrenamiento militar no surtió efecto.
En lugar de eso, respondió como siempre hacía cuando quería poner fin a las insinuaciones no deseadas de los hombres: le pidió que parara de manera educada.
Según Sunda TeBockhorst, una psicóloga que da consulta en Colorado y comenzó a investigar la inmovilidad tónica en el contexto de las agresiones sexuales hace más de 20 años, las víctimas que carecen de un lenguaje o marco para entender su inmovilidad tónica muchas veces tratan de entenderlo a través de narrativas de culpa.
La terapeuta suele ver las ramificaciones en su consulta clínica. Observó que algunas personas, en cuanto comenzaba la agresión, recordaban haberse preguntado qué dirían y pensarían los demás de ellas. La agresión sexual, me explicó, es el único tipo de incidente en el que ha visto a una víctima ser culpada por ser cómplice de ser aterrorizada.
Cuando Mariana Bockarova, quien imparte clases de Psicología en la Universidad de Toronto, no pudo moverse ni gritar durante un traumático abuso sexual, se culpó. Pero tuvo suerte, me contó, pues a diferencia de muchas mujeres, ella tenía una formación en investigación a la que podía recurrir para averiguar qué le había pasado.
“Te das cuenta de lo equivocada que está la población en general. Y de lo mucho que se culpa a la víctima debido a una narrativa dominante que no creo que se aplique a la gran mayoría de estos desafortunados casos”, señaló.
La primera vez que TeBockhorst supo de un caso de inmovilidad tónica fue alrededor del año 2000, cuando conoció a un hombre víctima de la violencia con armas de fuego mientras trabajaba como defensora profesional de víctimas. El padre soltero dijo que se despertó al oír disparos y pensó que alguien se había metido a la casa para matar a sus hijos.
Le contó que quería ayudar a sus hijos pero que no podía moverse ni gritar. Dijo que estaba paralizado. Tenía los ojos fijos en los números rojos de su despertador digital. Cuando por fin pudo volver a moverse, encontró a sus hijos, que estaban asustados pero vivos. El hombre comentó que nadie había entrado a la casa; habían disparado contra su vivienda pero él y su familia salieron ilesos.
La reacción del hombre le recordó relatos que había escuchado cuando, mientras aún era estudiante, trabajó como voluntaria en un centro de atención de casos de violación en Carolina del Norte. Muchas víctimas describían que no habían sido capaces de moverse o gritar, aun cuando lo habían intentado. Si tantas de ellas experimentaban parálisis involuntaria, ¿por qué nadie hablaba de ello?

Sobre el padre cuya salud mental se fue deteriorando tras experimentar la inmovilidad tónica, TeBockhorst dijo: “El significado que adquirió para él en las secuelas fue más sustancial que el trauma real de los disparos”. Nadie hablaba de la inmovilidad tónica y él se torturaba pensando que les había fallado a sus hijos.
En 2012, Rebecca Campbell, psicóloga de la Universidad Estatal de Míchigan, presentó un análisis de más de 12 años de datos sobre casos de agresión sexual que habían quedado fuera del sistema de justicia penal. Descubrió que el problema empezaba desde la policía: en seis jurisdicciones, un promedio del 86 por ciento de los casos denunciados no pasaban de la policía. Según Campbell, la respuesta de la policía en casi el 70 por ciento de esos casos fue que no se presentaran cargos.
Cuando Campbell entrevistó a la policía al respecto, se dio cuenta de que no eran malintencionados, sino que no entendían bien el comportamiento de las víctimas. A menudo desestimaban las denuncias de violación porque no comprendían las respuestas fisiológicas habituales al trauma y daban por sentado que las víctimas mentían. Los casos se cerraban antes de ser investigados a fondo.
Cuando Campbell le preguntó a un detective que había trabajado durante 15 años en una unidad de delitos sexuales qué ocurría cuando las víctimas denunciaban una agresión, él respondió: “Lo que dicen no tiene sentido”. Le dijo a Campbell que no siempre les creía a las víctimas y que se los hacía saber. Campbell consideró que las respuestas del detective eran comunes.
Sugirió que si los investigadores de verdad querían ayudar a las víctimas, debían comprender la ciencia cerebral que hay detrás de sus respuestas frecuentes.
Hopper es parte de un grupo cada vez mayor de profesores que ahora imparten ese tipo de capacitación. Se dio cuenta de que muchos profesionales querían adoptar esta formación, pero tenían dificultades para comprender la ciencia.
Ha diseñado y dirigido cursos y capacitaciones para policías y fiscales, investigadores y administradores de campus e importantes organizaciones como el ejército estadounidense, End Violence Against Women International (EVAWI, por su sigla en inglés) y la red Rape, Abuse & Incest National Network.
No se trata de enseñarles a diagnosticar, sino de ayudar a las personas que interactúan con víctimas de violación a comprender sus prejuicios. Como deja claro EVAWI en una de sus sesiones de capacitación: “Las respuestas y los recuerdos en sí no demuestran si se cometió o no la agresión”.
En 2019, Nancy Oglesby, fiscala de carrera, y Mike Milnor, ex agente de policía, buscaron la experiencia de Hopper para profundizar en la base científica de la capacitación que ofrecían a la policía y a los fiscales.
Oglesby y Milnor llevaban muchos años ocupándose de casos de agresión sexual y conocían las pautas de comportamiento de las víctimas, incluidos los comportamientos en apariencia contradictorios, como el congelamiento, la parálisis, la pasividad extrema y la cortesía. Pero al principio carecían de los conocimientos científicos para explicarlos.
Con frecuencia, la policía aplicaba una técnica de interrogatorio que les enseña a dar por hecho que cuando una declaración no es detallada, o si hay huecos o inconsistencias en el relato, la persona miente. Y los fiscales preferían evitar ir a juicio si sentían que no tenían argumentos sólidos. “Cuando había muchos ‘no sé’ o ‘no recuerdo’ en las declaraciones de abuso sexual, eso suponía que habría problemas de evidencia”, me contó Oglesby.
En su capacitación, Oglesby describe un caso que rechazó porque no entendía el relato. Una joven fue violada, durante una hora, en una habitación compartida. La víctima dijo que durante el tiempo que duró el acto, nadie tocó a la puerta. Cuando el detective habló con la compañera de cuarto, ella afirmó que había tocado y gritado.
El presunto culpable recordaba eso y describió los golpes en la puerta y los gritos exactamente como ocurrieron.
“¿Por qué la víctima no recordaría lo mismo?”, se preguntó Oglesby.
Con más conocimiento de cómo funciona el cerebro, lo pudo entender mejor.
Aprendió que algunas respuestas al trauma pueden cambiar aquello a lo que las personas prestan atención y, por tanto, el tipo de recuerdos que tienen de una experiencia.
Una víctima puede centrarse en detalles que los investigadores podrían considerar irrelevantes, pero que su cerebro procesa como importantes para la supervivencia, ya sea el color de una pared o una canción que suena en el pasillo o los patrones de las venas de una hoja en una planta a unos metros de distancia.
Sin embargo, puede suceder que la víctima no sea capaz de nombrar el color de la camisa que llevaba su agresor o incluso si usó un preservativo.
Oglesby comentó que ahora se sabe que la capacidad de las víctimas para explicar el suceso también va a estar más ligada a las percepciones sensoriales de las que fueron conscientes mientras se desarrollaba la agresión.
Las percepciones sensoriales serán diferentes en función de las respuestas al trauma: una víctima que entra en un estado de inmovilidad tónica, por ejemplo, puede tener los músculos rígidos o las extremidades temblorosas o puede sentir mucho frío.
Pero si, al mismo tiempo, se disoció, no recordará esos detalles porque no habrá tenido conciencia de lo que ocurría en su cuerpo en ese momento.
Milnor recuerda que, al principio de su carrera, los comportamientos como la parálisis y la inmovilidad tónica eran los más difíciles de entender. Recuerda a una mujer que dijo que no podía mover las piernas. Recordó a otra que decía que había tratado de gritar, pero no logró emitir sonido alguno. ¿Por qué no gritaban, sobre todo si había gente cerca? Se sintió culpable por pensar que las declaraciones de algunas mujeres eran demasiado disparatadas para ser verdad.
Milnor empezó a comprender la naturaleza de la inmovilidad cuando estuvo a cargo de informar a las personas sobre la muerte de un ser querido. Recordó la primera vez que llamó a una puerta para informar a una familia de que su hijo acababa de morir en un accidente automovilístico: “La mujer se quedó completamente inmóvil. Se quedó catatónica. Su marido y yo la pusimos sobre el sofá como a un robot. Era como si se hubiera ido, pero tenía los ojos abiertos”.
Ahora Milnor sabe que cuando una mujer dice que se quedó paralizada, puede significar muchas cosas. “‘Bueno, ¿me podría contar más sobre eso?’”, preguntaba. “‘¿Podría decirme qué sensaciones recuerda haber sentido? ¿Recuerda cómo sonaban las cosas? ¿Recuerda algún olor?’. Hacía un repaso por los cinco sentidos”, me explicó. Son estos detalles fisiológicos, sentimientos y sensaciones los que Milnor anima a buscar en las investigaciones.
Cuando los fiscales obtienen estos detalles del interrogatorio policial, pueden traer a un experto para que testifique sobre las respuestas fisiológicas al trauma psicológico. “Entonces tenemos algo que se puede argumentar ante el jurado”, me dijo Oglesby. “La defensa va a intentar argumentar que todos estos comportamientos significan que la persona está mintiendo”.
Lo mismo ocurre con los recuerdos. “Intentamos darle la vuelta al suceso”, puntualizó Oglesby. “Si están experimentando una de estas respuestas neurobiológicas, no van a ser capaces de contar paso por paso lo que sucedió durante la agresión, que tradicionalmente es cómo detectamos la credibilidad de la declaración de una víctima”.
En un estudio británico de 2009 a jurados simulados, Louise Ellison y Vanessa E. Munro observaron qué mitos sobre la violación pueden erradicarse mediante el testimonio de expertos sobre el comportamiento de la víctima.
Los miembros del jurado que escucharon explicaciones sobre ciertos comportamientos (que al relatar la agresión en el juicio la víctima no se mostrara angustiada, por ejemplo, o que tardara en denunciar el ataque) eran más proclives a preguntarse por qué esas reacciones eran relevantes para un caso. Pero el mito que parecía más arraigado era que las mujeres intentarían resistirse físicamente a la violación.
Ellison y Munro señalaron que, cuando este mito se arraigaba, los jurados se mostraban “poco receptivos” a las opiniones de los expertos.
En muchos estados, los fiscales todavía tienen que demostrar que el contacto sexual fue forzado o que hubo resistencia verbal o física de por medio para comprobar que la víctima no otorgó su consentimiento. Moriah Schiewe, abogada litigante en Oregón, comenta que la inmovilidad tónica sigue siendo “una laguna en el sistema judicial”.
“Si pensamos en oponerse como decir ‘no’ o resistirse”, me dijo Erin Murphy, catedrática de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, “la inmovilidad tónica no va a funcionar para describir un encuentro no consensuado, porque en esas circunstancias la ley no suele interpretar la parálisis física como un ‘no’”.
Murphy cree que todavía hay jurados que creen que las mujeres son responsables de la inmovilidad y que no pueden reconocer una violación a menos que haya habido resistencia física.
Catrina Weigel, asistente del fiscal de distrito en el condado de Boulder, Colorado, comentó que, cuando los abogados defensores carean a las víctimas, a menudo señalan que “no se defendieron de la persona: cómo no patearon, no mordieron, no gritaron”. Ella debe recurrir a expertos para que le ayuden a explicar la reacción de la víctima.
Veronique Valliere es una de ellas. Es psicóloga forense y a menudo la llaman para que ayude a explicar a jueces y jurados por qué las víctimas no se resisten o intentan escapar, incluso en casos de gran repercusión mediática como el juicio por violación contra Bill Cosby. “Tenemos que entender que la parálisis es involuntaria, desde una perspectiva médica y científica, para cambiar la percepción de que es un fallo de la voluntad”, me dijo.
“En términos de volición, la inmovilidad tónica no es diferente de tener cercenada la médula espinal, y eso ayudará a quitar el estigma, social y jurídicamente”.
Anne Munch fue abogada durante 30 años en Colorado antes de dedicarse a capacitar a policías y fiscales sobre la neurobiología del trauma. “Tenemos tantos prejuicios en torno al comportamiento de las víctimas”, indicó. “Tenemos tantas excusas en torno al comportamiento de los agresores”.
Subrayó que los fiscales tienen que entender las reacciones habituales de las víctimas para poder identificarlas en un lenguaje no especializado si llegan a aparecer en un informe policial. “Se necesita la colaboración de todos los organismos de justicia penal”, afirmó. Pero hay que empezar por la policía. “Yo le digo a la policía: ‘Tu respuesta a las víctimas hará o destruirá el caso y tú podrías ayudar o destruir a la persona’”.
Munch me habló de un informe policial que recibió al principio de su carrera. Una mujer de unos 20 años había quedado de verse con unos amigos en un bar y había bebido demasiado. Pidió un taxi para regresar a casa y el conductor la llevó a un lugar apartado, estacionó el auto, se pasó al asiento trasero y la violó. Cuando terminó, volvió al asiento del conductor y la llevó a casa. Ella pagó y él se fue.
Munch pensó que tenía que haber algo más, así que se reunió con la víctima para entrevistarla de nuevo. Hizo preguntas abiertas que le dieran a la mujer una sensación de control y se esforzó por desenterrar los recuerdos mediante preguntas relacionadas con los sentidos.
La mujer le contó que cuando el conductor subió a la parte trasera del taxi, ella supo que iba a violarla, así que giró la cabeza y se quedó mirando la puerta del taxi hasta que todo terminó. La víctima describió el material de la puerta con sorprendente lujo de detalle: vinil gris con un patrón de punzadas que formaban una especie de puntos suspensivos, una manija cromada con exactamente ocho pequeñas hendiduras de abajo hacia arriba.
Munch acababa de salir de la unidad de abusos sexuales a menores y sabía mucho sobre los niños y la disociación. Lo reconoció en cuanto lo oyó. “La mujer describía una respuesta disociativa típica”, comentó Munch. “Sus recursos normales para el trauma están desbordados. Sus estrategias normales de afrontamiento están saturadas.
Lo que está pasando es demasiado grande, demasiado feo, demasiado”. Envió a su investigador a la empresa de taxis con una orden de registro, y todo era exactamente como lo había descrito la víctima. Munch informó a la defensa que iba a recomendar a un experto en trauma para que hablara en el juicio. “Si este sexo es tan maravilloso y consensuado, entonces ¿por qué ella gira la cabeza y memoriza el interior del taxi?”, recordó haber dicho. El conductor se declaró culpable, lo que salvó a la mujer de ir a juicio.
“Fue entonces cuando realmente empecé a fijarme en aquello a lo que ponen atención los sobrevivientes y a preguntar siempre por los sentidos”.
Un día de primavera de este año, Oglesby y Milnor impartieron un curso sobre las investigaciones de agresiones sexuales basadas en el trauma a un grupo de unas 30 personas en la Academia de Formación de Justicia Penal de Shenandoah Central, en Weyers Cave, Virginia.
En la sala había policías adjuntos, agentes de policía universitaria, miembros de unidades de víctimas especiales, detectives, defensores de víctimas, trabajadores sociales, trabajadores de líneas de asistencia telefónica en caso de agresiones sexuales y agentes de la CIA.
Parte del curso se dedicó a enseñarle al grupo cómo crear la mejor atmósfera para interactuar con las víctimas, de modo que pudieran confiar en el entrevistador y sentirse lo suficientemente cómodas como para describir lo que les había ocurrido. La empatía era fundamental para obtener la declaración más precisa sobre sus experiencias. Milnor y Oglesby aconsejaron hacer preguntas abiertas.

No interrumpir. No esperar que el recuerdo sea lineal. Aceptar el silencio. Prestar atención a los detalles fisiológicos y a las sensaciones.
Le recordaron al grupo que la policía no necesita imponer ningún lenguaje clínico a las víctimas ni diagnosticarlas. Solo tienen que recopilar información (escuchar y documentar las respuestas cerebrales al trauma) y entregársela al fiscal. El fiscal puede entonces traer a un experto al tribunal, cuando proceda, para que ofrezca una explicación científica.
Cuando el grupo empezó a practicar las entrevistas, con actores de teatro que interpretaban a víctimas basadas en casos reales de violación, algunos policías intentaron adaptarse a esta nueva modalidad. Una policía estatal admitió que llevaba mucho tiempo intentando utilizar esta forma de interrogatorio, pero se sorprendió de lo difícil que era desaprender los malos hábitos. Lo único que conocía era el interrogatorio. “He estado revictimizando a mujeres”, reconoció, “y quiero mejorar”.
Los asistentes se conmovieron a menudo al pensar en los casos bajo esta nueva luz. Milnor dijo: “No creerás cuántas veces se me han acercado policías duros, experimentados y fornidos con lágrimas en los ojos para decirme que piensan en las víctimas a las que trataron mal, no por maldad, sino por ignorancia”.
Cuando todo el grupo volvió a reunirse, Milnor atenuó las luces y encendió un proyector. En una pantalla aparecían páginas del cuaderno de un investigador: la víctima habló durante cinco horas, dijo, y el detective lo anotó todo sin interrupción. Las notas parecían un mapa con archipiélagos de palabras y océanos de espacio vacío entre ellas, y docenas de flechas que conectaban las islas para formar un único relato. “Así es como quedará”, señaló. Todo esto se registró después de que el detective hizo una sola pregunta: ¿Qué puede contarme de su experiencia?.
En una ocasión, Milnor logró una condena en un caso en el que la víctima acudió a él 30 años después de haber sido agredida sexualmente por un familiar. La primera vez que habló con él, se desmoronó cuando empezó relatar a detalle lo sucedido, como si estuviera reviviendo la agresión. Pero cada vez que hablaban, él recogía más y más detalles, hasta que escuchó su relato completo.
Milnor hizo hincapié en que las preguntas de seguimiento podían ayudar a desentrañar las experiencias que se escondían tras las frases de “me quedé helada” o “no podía gritar” o “no sé por qué, pero no hice nada”. Esta estrategia les daba a las víctimas la oportunidad de describir sus agresiones sexuales de maneras que siempre les habían dicho que no eran importantes. Sin esto, las víctimas podrían sufrir un tipo de parálisis más prolongada e incluso más generalizada. “Creo que durante mucho tiempo, no quisimos aceptar que ésta era la forma en que contaban sus historias”, dijo Milnor.
La finalidad de la sesión era enseñar a la gente a desaprender sus malos hábitos sobre cómo piensan en las violaciones y sus efectos. “¿Cuántos de ustedes recuerdan que una víctima haya hecho algo que los haya hecho mover la cabeza y pensar: ‘Un momento, eso no tiene sentido’?”, preguntó Milnor en un momento dado.
Muchos asintieron y se removieron en sus asientos.
“¿Recuerdan cuántas veces juzgaron a una víctima porque no entendían su comportamiento? Tal vez le enviaron mensajes de texto a su agresor el día después de la agresión que decían: ‘Hola, ¿lo pasaste bien ayer?’”.
Más asentimientos.
Milnor aseguró al grupo que él también había hecho todo eso. Dijo que la forma en que alguna vez respondió a las víctimas le sigue quitando el sueño. “He revictimizado a mujeres y hombres por ignorancia y falta de formación”.
Sacudió la cabeza y cerró los ojos. “Ahora”, concluyó, “enseño a partir de mis errores”.
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Pacientes relatan experiencias de muerte tras paro cardiaco …

DW — Desde tiempos ancestrales, la humanidad ha buscado respuestas a la pregunta de lo que sucede cuando el latido de nuestro corazón cesa y la actividad eléctrica de nuestro cerebro se reduce a la nada. Sin embargo, esta interrogante es un enigma intratable, dado que aquellos que han cruzado el umbral de la muerte no pueden compartir sus vivencias con nosotros.
A pesar de esta dificultad, los científicos no se han rendido y persisten en desentrañar el enigma de la transición de la vida a la muerte en el ámbito cerebral.
En esta ocasión, un equipo de expertos en cuidados intensivos y médicos especializados, dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, se ha propuesto examinar los recuerdos y experiencias de pacientes que han sido sometidos a reanimación cardiopulmonar (RCP) en hospitales de Estados Unidos y el Reino Unido.

– Pacientes reanimados recuerdan haber experimentado la muerte
Según los resultados de su estudio, que busca ampliar investigaciones previas mediante una muestra más extensa y un enfoque modificado, algunos pacientes que fueron reanimados mediante RCP conservaban recuerdos vívidos de lo que ellos describen como una experiencia cercana a la muerte.
Sorprendentemente, estos recuerdos persistían incluso una hora después de que sus corazones hubieran dejado de latir, y sus cerebros mostraban patrones de actividad relacionados con el pensamiento y la memoria mientras se encontraban en un estado inconsciente.
Los investigadores han interpretado estas señales cerebrales como indicadores de «experiencias lúcidas y recordadas de la muerte», un fenómeno que, según el autor principal del estudio, Sam Parnia, profesor asociado de Medicina en NYU Langone Health, nunca antes se había documentado de manera tan concluyente.
Además, han propuesto una explicación coherente para este fenómeno, según afirmó Parnia.

– Experiencias de algún nivel de conciencia durante la RCP
De acuerdo con el comunicado de prensa de NYU Langone, a pesar de los esfuerzos médicos, menos del 10 por ciento de los 567 pacientes estudiados que recibieron RCP en el hospital lograron recuperarse lo suficiente como para ser dados de alta. Sin embargo, un sorprendente 40 por ciento de los sobrevivientes informaron haber experimentado algún nivel de conciencia durante la RCP, un detalle que no había sido captado por los métodos convencionales de monitoreo.
El estudio, publicado en la edición electrónica de la revista Resuscitation, reveló así que casi el 40 por ciento de estos pacientes mostraba una actividad cerebral que regresaba a la normalidad, o casi, incluso una hora después de haber sido reanimados. Esto se evidenciaba a través de electroencefalogramas (EEG) que registraban picos en diferentes tipos de ondas cerebrales, asociadas con una mayor actividad mental.
«Aunque los médicos han creído durante mucho tiempo que el cerebro sufre daños permanentes unos 10 minutos después de que el corazón deje de suministrarle oxígeno, nuestro trabajo ha descubierto que el cerebro puede mostrar signos de recuperación eléctrica mucho después de la reanimación cardiopulmonar», afirma Parnia.
«Éste es el primer estudio a gran escala que demuestra que estos recuerdos y cambios en las ondas cerebrales pueden ser signos de elementos universales y compartidos de las llamadas experiencias cercanas a la muerte», agregó.
– «Nuevas dimensiones de la realidad»
Según se lee en el comunicado, los investigadores, que sostienen que estas vivencias de la muerte son distintas de las alucinaciones, delirios, ilusiones, sueños o conciencia inducida por la RCP, plantean la hipótesis de que cuando el cerebro agoniza, suprime sus mecanismos inhibidores naturales, lo que abre la puerta a «nuevas dimensiones de la realidad», incluida la evocación lúcida de recuerdos desde la primera infancia hasta la muerte, analizados desde una perspectiva moral.
A pesar de que el propósito evolutivo de este fenómeno sigue siendo un enigma, el estudio arroja luz sobre una faceta poco comprendida pero fascinante de la conciencia humana que se manifiesta en el momento de la muerte.
Y aunque aún no es definitivo, el hecho de que el cerebro siga procesando señales ambientales, recuerdos y emociones durante la RCP podría proporcionarnos valiosas pistas sobre cómo nuestro sistema nervioso prioriza las funciones cognitivas y cómo afronta la amenaza de un apagón total.
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Cómo son las relaciones sexuales a los 50, 60 y 70 años …

El sexo, y las respuestas sexuales, cambian con la edad de las personas que pasan por sus 50, 60, 70 años o más. Lo cual no significa que las relaciones íntimas empeoren. Para algunos, se pone aún mejor.
“El sexo no tiene fecha de caducidad”, dice Joan Price, educadora sexual del norte de California, que ha escrito cinco libros sobre sexo para adultos mayores. “La idea es ampliar la idea de lo que es el buen sexo. Conozco a muchos adultos mayores que dicen que mantienen las mejores relaciones sexuales en su vida porque no tienen una definición estricta de lo que es el sexo. Hay muchas opciones para escoger.»
Las relaciones sexuales en la vejez pueden convertirse en algo complicado debido a problemas relacionados con la edad como la sequedad vaginal, los problemas de erección y la libido baja. También hay que tomar en cuenta las condiciones médicas como artritis, dolor de espalda y dolor en las articulaciones.
Pero los profesionales especializados en relaciones sexuales dicen que para casi todos los problemas hay una solución, y que una vida sexual satisfactoria puede durar toda la vida.

– El sexo después de los 50 años: una década crítica
Los problemas sexuales, como el coito doloroso y las dificultades con la erección, empiezan a aparecer a los 50 años, y si no se abordan y no se tratan pueden alterar el curso de tu vida sexual. «El sexo no se acaba cuando surgen las complicaciones», dice Joan Price, educadora sexual del norte de California.
«Este es el momento de empezar a hablar franca y abiertamente con tu pareja sobre tus necesidades sexuales y los cambios que estás experimentando», añade. «Si no, las cosas pueden complicarse, y los problemas de la relación pueden enturbiarse en silencio».
A los 50 años, la mayoría de los hombres siguen sintiéndose vigorosos, aunque pueden notar que su erección no es tan firme como antes y que la testosterona, una hormona fundamental, está disminuyendo.
Pero esta edad puede ser muy difícil para las mujeres que, en promedio, entran a la menopausia a los 51 años. La sequedad vaginal y la baja libido generalmente se convierten en problemas, lo que Price denomina «discrepancia en el deseo» de la pareja, que puede poner en peligro la intimidad sexual.
Casi el 90% de las mujeres posmenopáusicas experimentarán algún dolor al mantener relaciones sexuales con penetración, afirma la Dra. Marilyn Jerome, ginecóloga de Foxhall OB/GYN Associates de Washington D.C. ¿El motivo? La atrofia o sequedad vaginal, que es una dolencia tratable.
Un estudio publicado en Menopause en el 2019 mostró que casi el 71% de las mujeres de 40 a 55 años que aún no habían entrado en la menopausia experimentaban atrofia vaginal y un marcado descenso de la actividad sexual.
Jerome les recomienda a las mujeres mayores de 50 años que empiecen a utilizar lubricantes de venta libre cuando tengan relaciones sexuales; la crema de estrógeno vaginal que ella receta puede rellenar las paredes vaginales. Jerome dice que las mujeres que se preocupan por el cáncer de mama no deberían rechazar el estrógeno vaginal.
Las únicas pacientes a las que no se lo receta son las mujeres que reciben tratamiento por cáncer de mama y que toman inhibidores de la aromatasa.
Si entra en juego la falta de deseo, como ocurre frecuentemente a partir de los 50 años, Price sugiere practicar la excitación «receptiva», impulsada por el contacto físico en lugar de depender del deseo hormonal espontáneo.
«Si te permites disfrutar del placer de excitarte físicamente poco a poco cuando te tocan o mediante otro tipo de estimulación, el deseo seguirá. Y esto es algo que puedes tener toda la vida», agrega.

– El sexo después de los 60 años: acepta el reto
Si no se habla sobre ellos y no se atienden, los problemas sexuales que surgen de forma natural con la edad pueden arruinar la vida amorosa.
Tal como lo expresa la ginecóloga de California, Lisa Webb: «Si has dejado de hablar de sexo después de los 60, es probable que ya no lo tengas». Webb invita a las parejas a que sean «deliberadas» con respecto al sexo: «¿Qué necesitas? ¿Qué necesita tu pareja? La mecánica no importa realmente mientras te sientas satisfecho. El sexo y la intimidad pueden seguir siendo intensos y gratificantes». Este es el panorama sexual en esta década transformadora.
Después de los 60 años, muchos hombres se enfrentan a problemas de erección, lo que puede hacer que no muestren afecto. «No quieren empezar lo que no pueden terminar», dice el Dr. Abraham Morgentaler, urólogo y autor de The Truth About Men and Sex: Intimate Secrets from the Doctor’s Office.
Una solución frecuente: Viagra y sus competidoras, que Morgentaler califica de «las pastillas más estudiadas del planeta». Los medicamentos también pueden inyectarse directamente en el pene antes de las relaciones sexuales.
«Suena horrible, pero es realmente fácil», añade Morgentaler. Las erecciones normalmente duran entre veinte minutos y dos horas.
Otras opciones son los dispositivos de vacío, los procedimientos quirúrgicos y los nuevos tratamientos con energía de ondas sónicas y un inyectable de plasma rico en plaquetas.
La deficiencia de testosterona puede reducir la libido de los hombres a partir de los 60 años. La buena noticia es que en el 2019, la FDA aprobó la primera de las tres formas orales de testosterona. Hasta entonces, el tratamiento consistía normalmente en inyecciones o cremas tópicas.
Según la Dra. Marilyn Jerome, ginecóloga de Foxhall OB/GYN Associates de Washington D.C., casi el 90% de las mujeres posmenopáusicas experimentarán algún dolor al tener relaciones sexuales. ¿El motivo? La atrofia o sequedad vaginal, que es un trastorno tratable.
Jerome anima a las mujeres a utilizar lubricantes de venta libre; la crema vaginal de estrógenos, que puede rellenar las paredes vaginales, es la que ella receta. También puedes hablar con tu médico sobre los suplementos de estrógeno vaginal.
Si te falta el deseo, como puede ocurrir después de los 60 años, la educadora sexual californiana Joan Price sugiere practicar la excitación «receptiva» en lugar de confiar en el deseo «espontáneo» provocado por las hormonas.
«Si te permites disfrutar del placer de excitarte poco a poco haciéndote tocar como te gusta o utilizando otro tipo de estimulación, el deseo seguirá. Y esto es algo que puedes tener toda la vida», dice Price.

– El sexo después de los 70 años: un panorama cambiante
Muchas parejas mayores de 70 años encontrarán formas satisfactorias de tener relaciones sexuales que difieren de las que disfrutaban cuando eran más jóvenes.
«Si le preguntas a alguien de 70 años qué entiende por tener relaciones sexuales, a menudo dará ejemplos de sexo que no implican el coito», dice la educadora sexual del norte de California, Joan Price, de 79 años, que ha escrito cinco libros sobre el sexo entre los adultos mayores. «Elimina del sexo la meta del coito y verás que hay muchísimas formas de dar y recibir placer».
Más de dos tercios de los hombres de 70 años tienen dificultades con la erección, pero eso no significa que no puedan sentir orgasmos, afirma el Dr. Abraham Morgentaler, urólogo y autor de The Truth About Men and Sex. «Quizá las erecciones no sean tan firmes, pero se pueden tener orgasmos sin una erección», afirma. «La mayoría de los hombres no lo saben».
Los problemas de erección pueden hacer que los hombres mayores no muestren afecto. «No quieren empezar lo que no pueden terminar», dice Morgentaler. Algunas de las soluciones para esto son las pastillas, las inyecciones y los suplementos de testosterona con receta médica.
«He tenido muchos pacientes mayores de 80 y de 90 años que siguen teniendo relaciones sexuales», dice. «La sexualidad de los hombres y las mujeres debe celebrarse, sin importar la edad».
Según la Marilyn Jerome, ginecóloga de Foxhall-OB/GYN Associates de Washington D.C., casi el 90% de las mujeres posmenopáusicas experimentarán algún dolor al mantener relaciones sexuales con penetración como consecuencia de la atrofia vaginal.
Para tratarla, Jerome anima a las mujeres a utilizar lubricantes de venta libre cuando tengan relaciones sexuales. La crema vaginal de estrógenos que rellena las paredes vaginales es su receta de cabecera.
Jerome también les recomienda vibradores habitualmente a sus pacientes. «Está bien tener placer. Está bien que lo hagas tú solo. Puedes ser sexual hasta los 80 o los 90 años. Hay muchas maneras de tener intimidad».
A algunas parejas mayores les cuesta hablar de sexo porque crecieron en un ambiente en el que el tema se consideraba tabú. Pero Price dice que nunca es demasiado tarde para hablar con tu pareja sobre tus necesidades sexuales.
«Procura mantener la conversación para que te sientas cómodo diciendo. ‘Cambiemos de posición, me duelen las rodillas. Probemos algo diferente'», dice. «Las parejas que tienen la mejor vida sexual son las que tienen las mejores conversaciones».
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El ‘sentido de urgencia’ de los Rolling Stones …
The New York Times(J.Pareles) — En 2022, 17 años después de que los Rolling Stones lanzaran su álbum más reciente de canciones originales, Mick Jagger decidió que la banda había titubeado y procrastinado lo suficiente. Las sesiones habían ido y venido, y las canciones inacabadas se acumulaban. Charlie Watts, el baterista de toda la vida y piedra angular rítmica de la banda, había fallecido en 2021, pero la banda siguió de gira, sin material nuevo.
“Nadie cumplía el papel de capataz”, recordó Jagger. “Nadie decía: ‘Esta es la fecha límite’”. Así que el cantante hizo precisamente eso. El resultado es Hackney Diamonds, una colección ruidosa, arisca e irredenta de nuevas canciones de una banda que se niega a suavizarse con la edad.
Para el nuevo disco, la asociación compositora, en ocasiones conflictiva, entre Jagger y Keith Richards encontró una manera de realinearse. Cerca del final de las sesiones, incluso lograron terminar de escribir una canción, “Driving Me Too Hard”, juntos en una habitación, como lo habían hecho en sus primeros años.
“Somos una dupla rara”, dijo Richards en una entrevista en video desde la oficina de su mánager en la ciudad de Nueva York, rodeado de mercadería y recuerdos de los Rolling Stones.
Su cabello gris estaba recogido con una banda para la cabeza y la portada enmarcada del álbum de 1981, Tattoo You, con el rostro tatuado de Jagger, colgaba sobre él. “Lo amo con todo mi corazón y él a mí, y dejémoslo hasta ahí”.
Hackney Diamonds, que se lanzará el 20 de octubre, es al mismo tiempo una nueva explosión y una recapitulación. Profundiza en el estilo característico de los Stones: riffs de guitarra vigorosos, la voz orgullosamente destemplada de Jagger, fundamentos de blues y la interacción de una guitarra siempre improvisada.
“Ya sabes, es así, pero tal vez podría ir de otra manera”, explicó Richards. “Sin la improvisación, no sería nada en primer lugar. Me refiero a que no hay reglas para el rock ‘n’ roll. Es la razón por la que existe”.
En las nuevas canciones de la banda, Jagger canta sobre la frustración, el anhelo, el escape, la resistencia y la trascendencia. “Angry”, el tema que abre el disco, se mueve entre la conciliación y la exasperación.
El tema medio punk “Bite My Head Off” —en el que Paul McCartney toca un bajo distorsionado y punzante— es una reacción contra los intentos de alguien de controlarlo todo. Y la melancólica y algo country “Depending on You” lamenta un romance perdido: “Yo hacía el amor pero tú tenías otros planes”, canta Jagger.
Sin remordimiento alguno, las canciones son orgánicas y están tocadas a mano, no están cuantificadas en una computadora; aceleran y desaceleran con pulso humano. El álbum honra el estatus legendario de la banda, con apariciones especiales de McCartney, Stevie Wonder, Lady Gaga y Elton John.
Jagger se burló de la idea de que los Rolling Stones son una institución. “Es solo una banda”, afirmó.
Pero Ronnie Wood, el guitarrista que se unió en 1975, valora las seis décadas de continuidad de la banda. “Eso ha sido lo mío todos estos años, mantener mi institución en funcionamiento”, afirmó en una entrevista en video desde su departamento en Barcelona, España. “Cuando Mick y Keith se peleaban, hacía todo lo posible para que se reconciliaran, o al menos que hablaran y que los motores volvieran a rugir”.
El título del disco proviene de la jerga londinense. Hackney es un municipio del este de Londres que durante mucho tiempo tuvo una mala reputación, aunque últimamente se ha vuelto más sofisticado. Wood explicó que los “diamantes de Hackney” son fragmentos de vidrios rotos de los parabrisas de los automóviles después de que los robos los dejan, en una palabra, destrozados.
“Muchas de las canciones del álbum tienen esa explosión”, señaló Wood. “Este es un álbum que realmente te grita en la cara”.
Durante la creación del disco, la banda recuperó “un sentido de urgencia”, aseguró Jagger en una entrevista en video desde París, con pinturas de elegantes nobles franceses en la pared detrás de él. Por supuesto, los antiguos miembros de los Rolling Stones —Jagger, de 80 años, Richards, de 79 y Wood, de 76— no se estaban volviendo más jóvenes.
“Le dije a Keith: ‘Si no nos ponemos una fecha límite, nunca vamos a terminar este disco’”, contó Jagger. “Entonces dije: ‘La fecha límite es el Día de San Valentín de 2023. Y luego vamos a salir de gira para promocionarlo’. Eso es lo que solíamos hacer antes. Sabes, tienes que terminar Exile on Main Street porque tienes una gira planificada”.
Incluso sin discos nuevos, los Stones siguieron girando en las décadas de 2010 y 2020. La banda había ido a los estudios de vez en cuando para empezar a escribir canciones, pero nunca las terminaban. Al mismo tiempo, Jagger y Richards habían acumulado cada uno bastante material nuevo en varias etapas, escrito por separado pero a la espera de los toques colaborativos de la banda.
Jagger contó que también se había dado cuenta de que “necesitábamos involucrar a alguien que pudiera sacar el látigo”.
Ese alguien fue Andrew Watt, quien ganó un Grammy como productor del año en 2021. Watt, de 32 años, ha creado éxitos pop con Miley Cyrus y Justin Bieber y ha revolucionado álbumes de etapa final de la carrera de Ozzy Osbourne e Iggy Pop. Además, Watt es guitarrista y fanático de los Rolling Stones y ha estudiado todos los temas del catálogo de la banda.
Como productor, estuvo “orientado a los resultados”, dijo Watt. “Yo era el recién llegado. Así que no tenía todo el bagaje que viene con una banda que ha trabajado junta por más de 60 años. Hay mucha historia entre todas las personas en la sala, especialmente entre Mick y Keith. Así que la única manera que se me ocurrió de navegar mejor esas aguas fue moverme con rapidez”.
Después de años de sesiones inconclusas y de dudas acomplejadas, los Stones crearon Hackney Diamonds en lo que Richards llamó “una guerra relámpago”: en cuestión de meses en lugar de años.
“Trabajamos rápido, pero esa era la idea”, dijo, y agregó, riendo: “Aún me estoy recuperando”.
El ajustado calendario de grabación hizo a un lado las dudas, afirmó Jagger. “Nos gusta hacer cuatro o cinco tomas. Decimos, ‘OK’ y seguimos adelante”, relató. “Así que nadie tuvo tiempo de pensar en realidad: ‘Bueno, ¿es esta una buena canción? ¿Deberíamos haber grabado esta canción?’, porque me vuelvo introspectivo, ya sabes. ¿Es esta canción tan buena como la otra? ¿Es esta canción similar a otra que ya hice? Puedes descubrirlo luego. Sigamos avanzando”.
En las sesiones de grabación, Watt fue un oyente entusiasta y crítico. El disco se realizó en París, Nueva York, las Bahamas, Londres y, principalmente, Los Ángeles, un imán conveniente para las estrellas invitadas del álbum.
Todos los días, en el estudio, Watt usaba camisetas de giras de los shows de los Stones y sus bandas alternativas como X-Pensive Winos de Richards y New Barbarians de Wood. También adquirió equipos antiguos.
Una guitarra de plexiglás transparente Dan Armstrong, como la que Richards había tocado en “Midnight Rambler”, entrega el riff cáustico de “Whole Wide World”, mientras Jagger canta sobre cómo dejar atrás las malas opciones y declara: “Crees que la fiesta ha terminado / cuando apenas ha comenzado”.
Para los miembros de la banda, la parte más crucial del sonido de los Rolling Stones es lo que Richards llama “el trenzado”: la interacción siempre cambiante y espontánea entre los instrumentos, particularmente las guitarras. La banda grabó el núcleo de la mayoría de las canciones juntos en el estudio, interactuando entre ellos tal como lo harían sobre el escenario.
Para casi todas las pistas, Watt colocó las guitarras de Richards a la izquierda y las de Wood a la derecha, lo opuesto a lo que vería un público de un concierto, pero la forma en que la banda se escucharía a sí misma en el escenario. “Quería que sonara enorme”, dijo. “Porque son legendarios. Son los [improperio] Stones. Cuando escuches este disco deberías imaginarte a los Stones tocando en un estadio, porque eso es lo que son”.
Wood, que comparte la maraña de cables de guitarra con Richards y Jagger, dijo: “Una vez que la banda se reúne y esa magia comienza a fluir, ¿quién sabe hasta dónde podría llegar?”.
Se pospuso una gira, retrasada por las demoras en la fabricación de los vinilos y por los estadios que ya estaban reservados para las giras de Beyoncé y Taylor Swift. Pero el álbum se completó; de hecho, ya para el 14 de febrero estaba grabado, aunque no completamente mezclado.
Jagger dijo: “Creo que nos llevamos muy bien en este disco. Por supuesto que tenemos desacuerdos sobre cómo deberían ser las cosas, pero creo que eso es bastante normal. A veces siento que Keith piensa que me gusta todo demasiado rápido. Pero sé lo rápidos que deberían ser, porque soy una persona totalmente orientada al ritmo”.
También lo es Richards. “El ritmo es lo más importante en tu maldita vida”, aseguró Richards. “Mucho de lo que escuchas no es lo que escuchas, es lo que sientes. Y eso es una cuestión de ritmo”.
El ritmo de los Stones se fundó en Watts, quien falleció a los 80 años. “Habría habido unos Rolling Stones sin Charlie Watts, pero sin Charlie Watts no habrían existido Los Rolling Stones”, afirmó Richards. “Fue uno de los tipos más cordiales que conocí, muy tolerante con los demás. En realidad, evitó que yo asesinara a algunas personas. Ahorita que pensé en su nombre, comencé a sollozar. Gracias por hacerme llorar”.
El último álbum completo de Watts con la banda fue Blue & Lonesome, un conjunto de versiones de blues, en 2016. Pero la batería de Watts, de sesiones con el productor anterior de los Stones, Don Was, impulsa dos canciones de Hackney Diamonds. Una de ellas, “Live by the Sword”, también incluye al bajista original retirado de los Stones, Bill Wyman, y un piano honky tonk a dos puños de Elton John.
Cuando los problemas de salud de Watts impidieron que siguiera tocando, los Rolling Stones continuaron la gira con un nuevo baterista: Steve Jordan, que Watts le había recomendado a Richards en la década de 1980, cuando Richards fundó X-Pensive Winos.
“Charlie era como un espectáculo de fuegos artificiales y Steve es como un tren”, dijo Wood. “Con el fallecimiento de Charlie y el testigo entregado a Steve Jordan por parte de Charlie, fue un momento muy especial. Estábamos ensayando en Boston cuando Charlie falleció. Estábamos ensayando cuando nos enteramos, y teníamos un día libre.
Entonces pensamos: Charlie no querría que nos quedáramos sentados ahí todos deprimidos. Así que volvimos de inmediato al trabajo y continuamos, mantuvimos la llama encendida”.
Para los Rolling Stones, Hackney Diamonds es el comienzo de la siguiente fase de la banda. “Luego de que Charlie nos dejara, creo que necesitábamos dejar una nueva huella con Steve”, dijo Richards. “Era importante reiniciar la banda”.

Jagger afirmó: “No creo que este sea el último disco de los Rolling Stones. Ya tenemos listas casi tres cuartas partes del siguiente”.
Sin embargo, el último grupo de canciones de Hackney Diamonds insinúa una historia alternativa. Richards es el vocalista principal en “Tell Me Straight”, una balada introspectiva de voz cansada que contempla finales. “Necesito una respuesta /¿Cuánto tiempo puede durar esto?”, canta Richards. “No me hagas esperar /¿Está todo mi futuro en mi pasado?”.
Le sigue “Sweet Sounds of Heaven”, una canción cargada de gospel sobre la música como salvación, avivada por Stevie Wonder en los teclados. “Déjennos cantar, déjennos gritar / déjennos levantarnos orgullosos / Dejen que los viejos todavía crean que son jóvenes”, cantan Jagger y una exuberante Lady Gaga, empujándose mutuamente hasta una cima y luego, tras una pausa, reiniciando el ritmo como una improvisación de estudio que llega aún más alto: un clímax extático para el álbum.
Pero entonces viene un epílogo: un dúo Jagger-Richards sobre el blues de Muddy Waters que dio nombre a la banda: “Rolling Stone Blues”. Es sólo la voz y la armónica de Jagger y la guitarra de Richards, sin adornos en tiempo real, regresando al amor por el blues que los unió cuando eran adolescentes. Podría ser una posdata o una reafirmación de su carrera.
“Hubo seis tomas en total”, contó Watt. “La que está en el disco es la cuarta. Y a medida que avanzaban cada toma, se fueron acercando cada vez más. Más y más cerca”.
nuestras charlas nocturnas.
Queremos tiempo …

Igluu(C.Madrid) — Si, hace unos años, el debate público logró darle un nuevo significado a la sociedad de los cuidados, la próxima ola apunta con claridad al horizonte del tiempo. Ya sea bajo el nombre de la conciliación, el teletrabajo o la jornada laboral de cuatro días, las empresas tienen hoy que surfear un contexto en el que sus plantillas tienen claro que tan importante es ganar un buen sueldo como tener tiempo de calidad para disfrutarlo.
En el libro Timefulness: how thinking like a geologist can help save the world, un título a caballo entre las palabras time (tiempo) y mindfulness (prestar atención al momento presente), la geóloga Marcia Bjornerud desvela los ritmos del pasado profundo de la Tierra, esos ritmos que pocos conocemos o ni siquiera entendemos, ya que se acercan a los límites de nuestra comprensión.
Las explicaciones de sus páginas, aún sin traducción en castellano, nos sirven para ubicarnos mejor en nuestro contexto y comprender lo descolocados que andamos; para ponernos en perspectiva dentro de la larga línea de tiempo que, después de millones de años, nos ha traído hasta aquí. También para que, gracias a esa nueva visión, podamos y vivir mejor.
El punto de vista de Bjornerud es más que necesario en una era acelerada en la que tener tiempo para uno mismo es considerado un privilegio. Pero ¿no lo tenemos o, en cierta medida, nos lo están arrebatando?
Cuántas veces hemos oído o hemos pronunciado palabras como «no me da la vida» o «necesito vacaciones ya»; cuántos planes cancelados y cuántos cafés pendientes que siempre se posponen para una próxima semana que nunca llega. El motivo esgrimido suele ser, a menudo, el mismo: el trabajo.
El problema de vivir tan apresuradamente es que, aunque le hayamos otorgado el título de bien de lujo por su escasez, el tiempo es en realidad un bien de primera necesidad. Algo que todas las personas necesitamos y disfrutamos, lo dediquemos a lo que lo dediquemos.
Por eso, reivindicar no solo el tener tiempo sino el querer tener tiempo se ha vuelto una cuestión central en el discurso político y en la conversación social. De fondo, un debate profundo tiznado de cuestiones sobre el ocio, los cuidados, el derecho a la desconexión, el bienestar, el ritmo más lento de las cosas. Y, por supuesto, el tema central: el tiempo y el peso que el trabajo ocupa en nuestra vida.

Aunque los cambios de paradigma no suceden de un día para otro, en los últimos años la conquista del tiempo ha tenido en los más jóvenes sus principales abanderados: para las nuevas generaciones, habituadas a las crisis múltiples, triunfar no equivale necesariamente a alcanzar un puesto con un salario astronómico.
Para gran parte de ellos, el éxito reside en encontrar una ocupación que les permita vivir, les llene, les guste y, también, que no les robe mucho tiempo, como sostiene el estudio Valuing time over money predicts happiness after a major life transition: a pre-registered longitudinal study of graduating students, realizado por la universidad de Harvard hace unos años.
En él, se catalogaron las prioridades de un millar de alumnos de la Universidad British Columbia de Canadá, que tenían que escoger entre tener más tiempo libre o ganar más dinero y, después de dos años, decir cuánto de felices eran tras su decisión.
Los resultados fueron sorprendentes –o no–: aquellos que dieron más importancia al tiempo frente al dinero mostraban niveles más altos de felicidad.
– Lo imposible solo tarda un poco más
El contexto social favorable a esa reconquista del tiempo ha hecho que la cuestión se ponga en firme sobre la mesa de políticos, empresas y sindicatos.
Hay voces que manifiestan que estos son objetivos poco realistas o inalcanzables, pero sus defensores tienen claro el contraargumento: también lo eran hace poco más de un siglo las vacaciones pagadas, la jornada de ocho horas o el descanso en los días festivos.
Derechos laborales que ahora están completamente asumidos por (casi) todos. Quizá la iniciativa que más fuerza ha cogido en los últimos años es la jornada laboral de cuatro días.
Aunque en el planteamiento de algunas propuestas consiste únicamente redistribuir el tiempo de trabajo –en España, la jornada ordinaria recogida en el Estatuto de los Trabajadores es de ocho horas repartidas en cinco días, es decir, 40 horas; concentrando el tiempo laboral resultarían diez horas diarias a cambio de añadir un día más al fin de semana–, las corrientes mayoritarias optan por reducirlo. En concreto, en una horquilla que oscila entre las 32 y las 36 horas semanales.
Aunque pareciera que en España estamos aún muy lejos de asentarla, hay ciertos avances. En abril se aprobaron una serie de incentivos para pymes industriales de hasta 250 trabajadores que quisieran sumarse a esta experiencia piloto: las empresas solicitantes podrían optar a ayudas de hasta 200.000 euros si se comprometían a reducir las jornadas laborales de su plantilla en un 10% sin bajar el salario durante un mínimo de dos años.
En total, el Gobierno contemplaba una inversión estatal de casi diez millones de euros de los que se ejecutará poco más de una cuarta parte del presupuesto: apenas 41 empresas se han acogido a esta medida.

Con esas cifras en la mano, es cierto que el primer gran empujón para la adopción de la jornada laboral de cuatro días no ha tenido el éxito esperado, pero, si miramos fuera de nuestras fronteras, la tendencia parece inevitable a tenor de lo sucedido en países como Islandia o Reino Unido.
Este último caso es uno de los más citados y estudiados en cuanto a factores de incremento de la productividad, los beneficios económicos para las empresas y, por supuesto, el bienestar de los trabajadores.
Según un estudio realizado por la Universidad de Cambridge a setenta y una empresas de Reino Unido que implantaron la jornada laboral de 32 horas semanales, uno de los datos más relevantes fue la reducción drástica de las bajas por enfermedad.
Más concretamente, el 39% de los trabajadores manifestaron estar menos estresados y el 71%, menos agotados. En paralelo, el estudio también demostró una subida en torno al 1,4% de los ingresos de las empresas.

– Pero antes…
A pesar de su presencia en las conversaciones –y en los rifirrafes verbales de las campañas electorales–, siendo pragmáticos, la jornada de cuatro días aún está lejos de ser la realidad mayoritaria dentro del corpus empresarial español.
Sin embargo, hasta alcanzarla, sí se están dando pasos firmes para adaptarse a los nuevos vientos que soplan en materia laboral y que no solo pasan por trabajar menos, sino también por trabajar mejor.
Estas nuevas tendencias tienen en común, en su mayoría, una ruptura con la dinámica más tradicional del trabajo en la que impera una presencialidad obligatoria y unos horarios marcados que, si se saltan, son siempre para añadir horas extra.
Frente a eso, hoy la palabra clave es la flexibilidad, aplicada tanto al tiempo como al espacio de trabajo. Bajo su paraguas se esconden medidas que buscan una relación más fluida entre el trabajador y la empresa: acuerdos sobre el horario de entrada y salida, sobre los límites en cuanto a la disponibilidad o sobre la cantidad de días que se permite el teletrabajo.
Es indudable que la pandemia ha marcado un antes y un después.
Si antes de la llegada de la covid trabajar en remoto era un escenario de ciencia ficción, hoy sucede lo contrario: muchas empresas han adoptado oficialmente uno o dos días de trabajo para ahorrar costes, por compromiso ambiental o por gobernanza interna; muchas otras, porque no han tenido otro remedio frente a la presión de sus propios trabajadores.
Un estudio realizado por Prosperity Digital referido a trabajadores en el ámbito de la digitalización, recoge que ocho de cada diez profesionales se plantearían dejar su puesto si tuvieran que volver a la oficina a tiempo completo. Más de la mitad de ellos considera que son más productivos en casa.
Una vez conquistado ese punto, el horizonte laboral del futuro aún no está claro.
Cuestiones como el trabajo por objetivos –que deja libertad a los empleados para que sean ellos los que se organicen y cumplan con las metas marcadas, no con lo que dicta un horario fijo– o el trabajo asíncrono –con equipos que escalan sus tareas en distintos momentos del día, sin la necesidad de trabajar todos al mismo tiempo– son algunas de las vías.
Todas ellas requieren, eso sí, de una condición sine qua non: una relación entre jefe y trabajador basada en la confianza. Si se produce, se puede generar un entorno en el que las personas están más motivadas, son más productivas, eficientes y creativas, lo que redunda en el desarrollo de su talento y en su bienestar general.

Ver más a tus hijos que a tu jefe
La conciliación familiar –mejor dicho, su ausencia– es el tema central en la intersección entre los cuidados y el trabajo.
Ha sido el protagonista de infinidad de coloquios, medidas internas en las compañías, decisiones personales, noticias en prensa y el origen de movimientos tan icónicos como el de Malasmadres, con Laura Baena a la cabeza.
De él nació la asociación Yo no renuncio, enfocada en elaborar estudios y organizar campañas y jornadas de visibilización sobre la complicada situación que enfrentan las mujeres que tienen que elegir entre su familia y su carrera profesional.
Sin embargo, hoy la cuestión ha entrado en una nueva fase en la conversación social: conciliar no es solo reivindicar tiempo para poder cuidar de tu familia, sino reclamarlo para invertirlo en lo que tú quieras. Sea lo que sea.
Porque luchando por nuestro tiempo abrimos otras muchas ventanas. En el propio libro de Timefulness, Marcia Bjornerud cuenta que, gracias a entender el tiempo profundo de la Tierra, además de a apreciar más el nuestro, adquirimos una herramienta fundamental para salvar el planeta: la perspectiva del tiempo necesaria para crear un futuro más ecológico que nos ayude a salir de la crisis climática que atravesamos.

Para conseguirlo, es necesario un análisis profundo que aborde qué lugar ocupamos en la historia y por qué hoy vivimos acelerados, pero también a qué dedicamos nuestras horas, qué nos hace felices, cuáles son nuestros objetivos vitales y a qué precio.
Preguntas individuales que hoy han alcanzado un nuevo debate colectivo con el objetivo de poner el tiempo por encima del empleo. De pasar a hablar de las ventajas en materia de productividad y beneficios a hacerlo en términos de bienestar.
Porque priorizar el tiempo también es sinónimo de cuidarnos a nosotros mismos y a los que tenemos al lado. De reflexionar más, dedicar más espacio a nuestros intereses, dormir lo que necesitemos, no vivir corriendo.
También, claro, nos da la oportunidad de ser más felices. O, al menos, nos cede las horas para intentarlo.
nuestras charlas nocturnas.
Los hoteles más curiosos del mundo …

Meer(M.A.M.Nieves) — Se acerca la época de vacaciones y son varios los lugares del mundo en los que puedes encontrar hoteles increíbles en los que no solo disfrutarás de una habitación e instalaciones de lujo. Muchos de estos te deslumbrarán con su arquitectura, concepto y hasta por los servicios que ofrecen. En ellos además de tener la posibilidad de desconectarte del mundo, también podrás vivir experiencias diferentes o enriquecedoras. Para conocer ocho increíbles opciones, te invito a leer este nuevo artículo.
Marmara Antalya (Turquía)
Es el primer hotel giratorio en el mundo, cuenta con más de 200 habitaciones con diseño moderno, las mismas tienen vista al Mar Mediterráneo, la ciudad de Antalya y por supuesto, los Montes Tauro; también posee una piscina de 478 toneladas de agua. A determinados momentos del día, esta edificación gira 360 grados sobre su eje, ofreciendo a los huéspedes panorámicas increíbles. En su restaurante, es posible disfrutar de la alta cocina gracias a su amplia gama de sabores, así como refrescantes cocteles. Todos sus espacios son propicios para el entretenimiento.
Godiva Chocolate Suite (Nueva York)
Tal como su nombre lo indica, se trata de una suite hecha solamente de chocolate, esto quiere decir que todo lo que está en ella como, por ejemplo: cama, paredes, lámparas, mesa del comedor, cuadros y hasta obras de arte que se usan para decorar, son comestibles.
Para ello, se utilizan diversos tipos de esta golosina, incluyendo el chocolate blanco para los detalles.
Vale mencionar que, en su interior, los libros que hacen parte de la biblioteca están rellenos de trufas.
Desde el 14 de febrero de 2008, este lugar forma parte del Bryant Park Hotel. Fue una creación de Larry Abel, un diseñador conocido en la ciudad de Los Ángeles.
Entre las recomendaciones del lugar, destaca la de no pasar demasiado tiempo sentado en las sillas, debido a que el calor puede comenzar por derretir el chocolate.
Hotel Palacio de Sal (Bolivia)
En el Salar de Uyuni, específicamente a una altura superior a los 3.000 metros, se encuentra este hotel construido en su totalidad con más de un millón de bloques de sal, que fueron extraídos directamente de la superficie del salar. Para unirlos, se utilizó una pasta preparada con agua y sal molida.
Cada año, específicamente luego de la época de lluvia, el hotel se descompone en un 10%, pero inmediatamente, inicia un proceso de reconstrucción.
Aunque no lo creas, hasta varias camas y muebles están hechos a base de este mineral. En su decoración, suelen destacar los tejidos típicos de la región andina que pueden verse en alfombras o sábanas.
Sus instalaciones constan de una sala de estar, comedor, bar y 15 habitaciones, entre las cuales se destacan suites como Kay al cielo, Hanan Suite, Kay VIP y el Iglú de Sal. Asimismo, el hotel cuenta con un spa en el que los visitantes podrán realizarse todo tipo de terapias corporales. Para preservar su infraestructura, los usuarios tienen prohibido lamer las paredes.
Giraffe Manor (Kenia)
Si eres amante tanto de la naturaleza como de los animales, esta opción es para ti. Específicamente en Nairobi, Kenia, podrás ubicar el Giraffe Manor, un lujoso hotel con seis habitaciones.
El mismo está rodeado de 56 hectáreas de bosque autóctono, y una amplia variedad de fauna. Ni un segundo estarás solo, pues las jirafas te harán compañía; estas pueden aparecer en tu ventana en busca de atención o alimento. Algunas de ellas son de la especie Rothschild, la cual está en peligro de extinción.
De igual forma, podrás realizar otras actividades, como es el caso de conocer los alrededores del hotel, disfrutar momentos relajantes en el spa, e incluso realizar paseos a caballo por las inmediaciones del lugar.
Hotel de Vrouwe van Stavoren (Países Bajos)
Este particular hotel se ubica en el antiguo puerto de Stavoren, cuenta con 12 habitaciones, las cuales fueron construidas dentro de barriles de vino de 23.000 y 15.000 litros de capacidad.
Cada una tiene su respectiva sala de estar con Smart TV al igual que su cuarto de baño; pese a su pequeño tamaño, los cuartos son resistentes además de herméticos.
Aunque no lo creas, las barricas todavía guardan el aroma a vino Beaujolais que alguna vez almacenaron.
Debido a su ubicación, los huéspedes podrán disfrutar de los invernaderos además de la terraza del puerto, en la que existe un imponente espectáculo de diferentes barcos, incluso yates.
En el restaurante existe una amplia variedad de platos a disposición, estos van desde comidas tradicionales hasta una exclusiva selección de pescados.
Por si fuera poco, los visitantes tienen la posibilidad de practicarse hidromasajes, ir al jacuzzi o sauna para dos personas.
Hotel Marqués de Riscal (La Rioja, España)
¿Hotel u obra de arte? Este hotel de 5 estrellas es uno de los más extravagantes que existe en España. Lo reconocerás de inmediato debido a su particular arquitectura, la cual se destaca por sus paredes inclinadas y ventanas en zigzag. Esta obra del arquitecto canadiense Frank Gehry fue inaugurada en 2006 y se caracteriza por tener un estilo tanto vanguardista como neoclásico.
El recinto tiene 43 habitaciones y suites con elegantes diseños, las cuales cuentan con una importante vista a la ciudad medieval de Elciego, que a su vez posee un extenso viñedo desde 1858. De esta manera, Marqués de Riscal se ha convertido en la bodega más antigua de la región.
En vista de las tradiciones vinícolas, a cada huésped se le hace entrega de una botella de vino a su llegada sin coste adicional. De esta manera, tendrán la posibilidad de conocer todos los beneficios que tiene la Vid, además de todo sobre la producción de esta bebida por medio de las diferentes visitas guiadas que ofrece el lugar.
Asimismo, este recinto dispone de salones en los que es posible llevar a cabo toda clase de eventos como bodas, conferencias, entre otros.
The Literary Man Óbidos Hotel (Óbidos, Portugal)
Al lado del Castillo de Óbidos se ubica este hotel dedicado a la literatura.
Posee 30 habitaciones con diseños que se derivan entre lo tradicional y lo ecológico, debido a que hacen uso de materiales reutilizables o hechos a mano.
El lugar que fue levantado sobre un antiguo convento en el siglo XIX tiene «la mayor colección de libros conocida dentro de un establecimiento hotelero».
Cuenta con más de 20.000 ejemplares, entre los cuales se destacan obras portuguesas como es el caso de la trilogía de Stieg Larsson y muchos más.
Por este motivo, la UNESCO declaró ese lugar como Ciudad Literaria.
Vale destacar que, en cualquier época del año, los visitantes tendrán estos libros a su disposición, es decir, podrán leerlos, tomarlos prestados por un tiempo, comprarlos a un precio reducido e incluso intercambiarlos por otros.
Null Stern Hotel (Suiza)
¿Te imaginas visitar un hotel que no tenga paredes ni techo? El Null Stern Hotel tiene estas características con el objetivo de que los turistas disfruten de los Alpes suizos. También se le conoce como «Hotel sin estrellas».
En el lugar solo hay una habitación ubicada a más de 1.900 metros de altura en el valle de Safien, donde pueden verse las montañas de los Grisones, al este de Suiza.
El cuarto solo posee una cama debidamente preparada, mesitas de noche con sus respectivas lámparas además de un par de taburetes. Un aspecto en el que los huéspedes deben tomar sus previsiones es a la hora de ir al baño, pues el más cercano queda a diez minutos de la habitación.
Como sucede en cualquier hotel del mundo, los asistentes serán atendidos por un camarero en todo momento. Además, este sitio solo funciona durante el verano por motivos climatológicos. Así que, por lo general, su cierre se realiza a finales de agosto.
Los hermanos Patrik y Frank Riklin fueron los promotores de esta propuesta. Es preciso mencionar que ambos se han destacado por crear otros hoteles curiosos en espacios como un búnker o roca artificial.
Está claro que en cualquiera de estos hoteles puedes vivir experiencias inigualables. ¿Cuál de estos visitarías si tuvieras la oportunidad?
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La presión que sienten las adolescentes españolas para perder la virginidad cada vez más pronto …

SModa(M.Alonso)Basta con echar un vistazo a los estudios acerca de la edad a la que se pierde la virginidad en España para comprobar que, año tras año, esta se adelanta.
Mientras que los resultados de una encuesta puesta en marcha por la marca de preservativos Control en 2017 indicaron que en España de media se pierde la virginidad con 17,7 años (las chicas, por cierto, comienzan antes según los datos, pues el 49,3% de ellas tuvo su primera relación entre los 14 y los 17 años), un estudio realizado por la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña señaló en 2021 que la edad media de la primera relación sexual con penetración es de 13,8 años.
Marina Marroquí, educadora social y especialista en violencia de género, comenta a S Moda que si hace años las relaciones sexuales comenzaban alrededor de los 15 años, en la actualidad los jóvenes se inician hacia una media de 13 años. “Hay muchos factores que explican este adelanto, como la iniciación más temprana a la pornografía como educación sexual, pero me parece esencial señalar la entrada anticipada más temprana de los menores al instituto».
«Si antes se entraba a los 14 años, cuando la sociedad ya te socializa como adulto y crees serlo, por lo que las relaciones se solían tener al año de comenzar, ahora la entrada se ha adelantado a los 12 años, por lo que es al año siguiente cuando empiezan a iniciarse”, explica.
“Ahora la edad media ahora son 13 años. Estamos hablando de una preadolescente; muchas de estas niñas ni se han desarrollado y ni tienen siquiera el periodo. No están preparadas psicológicamente para mantener relaciones sexuales. Uno de los motivos es el acceso a internet, y no hemos de olvidar que la sexualidad va a llamar siempre la atención a los niños, pues genera intimidad.
Que no haya límites y que haya una herramienta como internet que no tenga control parental hace que todo el acceso a información que no es para esa edad se malinterprete. Si dieran clases de educación sexual y de gestión emocional, les explicaran por qué no deben acceder a cierta información o que si lo hacen, les digamos que pregunten a los adultos qué están viendo, sería diferente”, señala Mariona Gabarra, educadora sexual.

– El porqué del gran paso
La encuesta nacional sobre Estudio sobre sexualidad y anticoncepción realizada por Sigmados para la Fundación Española de Contracepción (FEC) indica que algunos de los motivos que alegan los adolescentes para mantener su primera relación sexual son la popularidad, el qué dirán y el hecho de que los demás lo haya hecho.
“Existe cierta presión social a la hora de perder la virginidad, pero esto pasa desde hace muchos años. Lo que ha cambiado es la edad. Antes, si tenías entre 18 y 20 años y eras virgen, podrías ser la rarita, pero hoy se considera raro a alguien que con 15 años sigue siendo virgen. Al final, entra en juego el sentido de pertenencia, y los adolescentes tienen esta necesidad muy acusada. El ser humano, y más un adolescente, tiene necesidad de pertenencia de grupo y si no cumple con las características del mismo, puede quedarse fuera”, comenta Gabarra.
Amabel Bardera Rojo, psicóloga general sanitaria, sexóloga y terapeuta de pareja, coincide en que las niñas soportan muchísima presión para conquistar el hito de “perder la virginidad” incluso darse un beso , hacer preliminares o tener algún tipo de interacción sexual con otras personas.
“La presión que reciben se relaciona con su contexto social, con las redes sociales y con conquistar determinadas características que en edades muy tempranas se asocian a la normalidad. Según mi experiencia como terapeuta, la presión por mantener relaciones sigue siendo muy grande. Muchas personas se sienten mal por no estar ‘aprovechando su juventud y sexualidad’ como su grupo de iguales o como que creen que es habitual».
«En terapia vemos muchas luchas internas con uno mismo frente a lo que creo que la sociedad espera de mí, miedo al rechazo y sentimiento de no pertenencia al grupo por cómo se desarrolla su propia sexualidad. Aun así, poco a poco veo que vamos aprendiendo a respetar más nuestras propias decisiones, caminos y a marcar mejor nuestros límites, y esto hace que el desarrollo de la sexualidad también esté mejorando”, indica.
– ¿Es el término ‘virginidad’ arcaico?
Por su parte Piero Cifelli, comadrón el el Hospital Sant Joan de Deu y en el CAP de Can Vidalet, asegura que respecto a hace unos años, hay una gran presión social para perder la virginidad.
“Las chicas se sienten más ‘obligadas’ y es algo que muchas veces les da miedo, porque no saben lo que les espera.
Por si fuera poco, todavía hay una idea muy patriarcal sobre la virginidad, y muchas veces, las mujeres pasan por una presión cultural muy fuerte que es difícil de erradicar”, señala.
“El concepto de virginidad es una construcción social, no una realidad médica: es el mandato patriarcal que crea graves consecuencias. Para acabar con este mandato y sus violencias asociadas, sería imprescindible crear políticas públicas que promuevan la educación afectivo-sexual”, explica.
Según una de las definiciones de la RAE, virgen es una «persona que no ha tenido relaciones sexuales”, y aquí habría que detenernos a explorar por qué todavía pensamos que la penetración es la que marca cuándo ha habido una interacción íntima. No hablamos únicamente del falo centrismo, sino al mismo tiempo, también de una sociedad sexo centrista en la que el sexo nos envuelve desde que tenemos uso de razón.
Los educadores sexuales no creen que la narrativa tradicional vinculada a la virginidad sea capaz de reflejar las experiencias íntimas de muchas personas, mientras que las personas queer aseguran que la noción de virginidad es heteronormativa. Por ende, no puede ser adaptada a muchas experiencias que se escapan de la heterosexualidad.
“Es un concepto en el que sin ir más lejos, las mujeres lesbianas no pueden verse identificadas ni representadas. Puede resultar muy confuso y frustrante no encontrar un lenguaje que te represente y con el que puedas narrar la historia de tu vida sexual. Incluso, a nivel de salud médica, en muchas consultas de ginecología no existe un protocolo adecuado a las lesbianas que permita evaluar su salud sexual de manera apropiada”, dice Ana Lombardía, colaboradora y experta en salud y bienestar sexual de Womanizer.
“La virginidad es un término que tiene sus orígenes en la religión y en la realización del coito para poder procrear. A día de hoy, el sexo no está relacionado únicamente con ello, sino también con el disfrute y las emociones. Por ello, da cabida a relaciones entre dos mujeres, relaciones en las que únicamente se estimulan los genitales femeninos por fuera para disfrutar y recibir placer. Queda más que anticuado el término en el momento en el que el sexo pasa a ser algo más amplio que simplemente el coito para la reproducción”, dice la sexóloga Mariona Gabarra, asesora de Gleeden.
Como refleja el estudio La sexualidad de las mujeres jóvenes en el contexto español. Percepciones subjetivas e impacto de la formación, llevado a cabo por el Instituto de las Mujeres, tanto si se es muy joven y no se tiene experiencia como si se es muy mayor y aún no ha sucedido; los comentarios referidos a la primera vez denotan cierta ansiedad, con el telón de fondo del miedo al rechazo y a la estigmatización.

El estudio desvela, sin embargo, algunos datos esperanzadores, como que aparecen entre las jóvenes claras señales de querer dejar atrás la mirada falo céntrica predominante en la sexualidad. Prueba de ello son los numerosos comentarios que alientan a desvincular el sexo de las relaciones amorosas de pareja, de la mirada y existencia de un otro (generalmente masculino), así como la insistencia en interpretar la sexualidad como una forma de autoconocimiento asociada al placer.
Pese a todo, la inercia de las viejas lógicas se mantiene, pues las cifras demuestran que la penetración es la práctica más habitual (74,6% ) entre las mujeres jóvenes, por encima de la autoestimulación (66,5%).
Hay sexólogos que aseguran que entender la experiencia como un ‘pérdida’ y no reconocer lo diversa que puede llegar a ser son nociones que deberían evolucionar, algo en lo que coincide Ana Lombardía.
“Es un concepto arcaico que nada tiene que ver con el placer y con el modelo de sexualidad positiva y placentera en el que debería basarse la sexualidad humana. Esa pérdida tiene que ver con un modelo económico en el que la mujer pierde valor cuando ‘ya ha sido estrenada’ por otro hombre. Por el contrario, en los hombres es algo a perder cuanto antes para aumentar su valor”, asegura. Amabel Bardera Rojo está de acuerdo.
“Cuando perdemos algo nuestro primer instinto es llorarlo, lamentarlo y vivirlo de forma traumática o desagradable. Nos referimos a ese primer momento como ‘perder la virginidad’, un concepto que me cuenta que hay algo de mí que ya no está, en vez de contarme que he añadido o ganado algo, que realmente es como sería sano que fuera, ¿no? Cuando decimos igualmente que ‘has entregado’, hablamos de una expresión que nos vuelve a dejar en una posición muy vulnerable ante una relación sexual”, explica.

– El suspenso de la educación sexual
Todos los expertos consultados coinciden en enfatizar la importancia de la educación sexual. El Informe del Instituto de las Mujeres Sexualidad de las mujeres jóvenes en el contexto español revela que aunque la mayor parte de las jóvenes (65,2 %) ha recibido algún tipo de formación sexual en su centro educativo, el 34,8% no ha tenido acceso a programas de educación sexual en sus lugares de estudio.
En cuanto a la educación sexual recibida en los centros de estudios, suspende con una insuficiente valoración media de 4,4, lo que sustenta la demanda de las jóvenes de una mayor y mejor formación afectivo-sexual, capaz de integrar sus necesidades formativas en torno a temas como las relaciones afectivas, el bienestar y la gestión emocional, la prevención de las ETS, la diversidad sexual, el placer o los métodos anticonceptivos.
“La educación sexual es clave para que entiendan que el sexo no forma parte del ocio, que lo socioafectivo no se puede separar y que tomar la decisión de perder la virginidad cuanto antes para quitártelo de encima no es banal, pues tiene influencia en el desarrollo de tu persona. Iniciar esas relaciones casi por imposición sexual tiene consecuencias en las chicas. En los chicos, las relaciones tienen un papel muy claro: su meta es hacer el mayor número de prácticas posibles con el mayor número de chicas posible. Cuando ellas, con 12 años, entran en el instituto, me encuentro con que los chicos de 14 y 15 años se las rifan”, dice Marina Marroquí, autora de Eso no es amor.
nuestras charlas nocturnas.
11 señales de que estás saliendo con un narcisista, según dos expertas en salud mental …

Business Insider(J.Pugachevsky) — Muchas personas han salido con una persona egoísta o emocionalmente inmadura en algún momento de su vida. Pero eso está muy lejos de enamorarse de un narcisista, lo que puede llevar a quedarse atrapado en un patrón de abuso o relación tóxica.
El verdadero narcisismo es un trastorno de la personalidad definido por la falta de empatía, explica a Business Insider Leah Aguirre, trabajadora social clínica licenciada en San Diego. Los escáneres cerebrales muestran incluso que los narcisistas tienen menos materia gris en el área del cerebro: esta sustancia está vinculada a la compasión.
Aguirre también señala que el verdadero trastorno narcisista de la personalidad es estadísticamente raro —afecta a alrededor del 0,5-5% de la población de Estados Unidos, por ejemplo— y que la etiqueta está «siendo sobreutilizada y la estamos sobre generalizando».
«Los hashtags de TikTok como #NarcTok generan miles de millones de visualizaciones cuando los usuarios enumeran rasgos o señales de advertencia de que alguien podría ser narcisista», apunta esta trabajadora social.
Dicho esto, aunque alguien no cumpla clínicamente la definición de narcisista, puede tener rasgos narcisistas. Y Aguirre sigue pensando que vale la pena prestar atención a estos rasgos, que deben ser vistos como grandes red flags. Detectarlos a tiempo ayuda a que las personas puedan salir de relaciones tóxicas con sus parejas.
Tanto Leah Aguirre como Darlene Lancer, terapeuta matrimonial y familiar especializada en codependencia, señalan cuáles son las principales señales de advertencia de que podrías saliendo con un narcisista o alguien con rasgos narcisistas.

1. Al principio, parecen personas perfectas para ti
Un rasgo muy característico de los narcisistas es el bombardeo amoroso, que consiste en colmar a una pareja potencial de atenciones, cumplidos y regalos.
Aguirre señala también que los narcisistas también suelen tratar de encarnar las cualidades que creen que quieres, en lugar de ser ellos mismos. Por ejemplo, si mencionas viajar una vez, puede que empiecen a hablar de todos los viajes que han hecho alrededor del mundo.
«A menudo puede parecer demasiada coincidencia. De repente, has encontrado a alguien a quien le gustan exactamente las mismas cosas que a ti, posiblemente incluso más que a ti».
Lo que hace que el narcisista parezca atractivo en todo esto es su confianza, dijo Aguirre. No se limita a crear una imagen basada en lo que a ti te gusta, sino que pinta un hermoso futuro juntos en el que te incluye en todos sus planes.
2. Siempre necesitan tener lo mejor de todo
Otra razón por la que una cita con un narcisista puede ser deslumbrante es que probablemente van a por todas.
Lancer explica que los narcisistas generalmente se sienten con derecho a «ir al mejor restaurante, querer la mejor mesa, tener que conducir el mejor coche». Naturalmente, las citas con ellos podrían ser emocionantes porque brindan una experiencia de lujo.
3. Ellos son el centro de todas las conversaciones
Otra gran señal de alarma de los narcisitas es que hablan solamente de sí mismos y nunca te hacen preguntas sobre ti. Pero como eso es algo que mucha gente no aguanta durante demasiado tiempo, muchos narcisistas pueden fingir interés en ti, más o menos.
Por ejemplo, pueden hacer preguntas genéricas como de dónde eres o a qué te dedicas. «Pero no parecen realmente interesados en conocer en profundidad quién eres», afirma Aguirre. La mayoría de las veces, se limitan a desviar la conversación hacia ellos mismos.

4. Son horribles con la gente a la que consideran inferior
Debido a que los narcisistas carecen de empatía y son inherentemente buscadores de estatus, «hay que fijarse en cómo tratan a los empleados del servicio» o a cualquiera que no pueda ayudarles a salir adelante, según Lancer.
Más allá de ser grosero con los camareros, dijo que este comportamiento también puede aparecer en la forma en que hablan de sus ex u otras personas. Típicamente, los narcisistas son muy críticos acerca de los demás de una forma muy rotunda. Todo es blanco o negro.
5. Los detalles sobre sus vidas no cuadran
Dado que a los narcisistas les encanta presumir e inflarse a sí mismos de logros y hazañas, es posible que pronto te des cuenta de que hay inconsistencias en sus historias o incluso una falta de pruebas de sus méritos, dijo Aguirre.
Se pintan a sí mismos casi como superhéroes: son lo suficientemente disciplinados como para ser los mejores en su campo, pero también tienen infinitos amigos y planes, y tiempo para hacer ejercicio durante tres horas todos los días.
«Realmente no hay una verdadera coherencia en su explicación de lo que hacen, de quiénes son», indica. «Da la sensación de ser muy grandioso, y suele ser demasiado bueno para ser verdad».

6. Te tratan como un símbolo de estatus, no como una persona
Lancer dijo que los narcisistas típicamente se sienten atraídos por alguien exitoso, talentoso y atractivo. «Alguien que se destaca porque quiere verse bien.»
Una vez que empiezan a salir contigo, trabajan para mantener el poder en cada situación y manejar su imagen. Así que aunque pueden empezar viéndote como un premio, el objetivo es mantenerte por debajo de ellos.
7. Nunca son flexibles ni transigentes
Las cosas con un narcisista pueden ir muy bien… hasta que pides más.
Lancer recalca que los narcisistas pueden tener dificultades para aceptar algo que no quieren hacer o algo fuera de su horario. También es posible que empiecen a alejarse a medida que usted da a conocer sus necesidades.
«No quieren que veas su verdadero yo, y no son buenos en eso», puntualiza.
Esta dinámica puede prolongarse si acabas cediendo a sus deseos cada vez. «Por lo general, las víctimas de narcisistas no ponen límites y no hablan», alerta Lancer.

8. Siempre te echan la culpa a ti
Uno de los mayores signos reveladores de un narcisista es, por desgracia, uno que podría no aparecer hasta después del período de luna de miel: su manejo del conflicto.
Según Aguirre, los narcisistas nunca asumen su responsabilidad de sus actos y decisiones. Si lo hacen, es siempre de una manera que te transfiere a ti la culpa, haciéndote luz de gas. Por ejemplo, si lo descubres coqueteando con otra persona, la culpa es tuya porque no le prestaste suficiente atención.
Es posible identificar este patrón por el acrónimo DARVO —por sus siglas en inglés—. «DARVO» significa Negar, Atacar e Invertir los papeles de Víctima y Ofensor. Antes de que te des cuenta, «tú has causado el problema y eres el agresor y acabas disculpándote», dice Lancer.
9. Sus disculpas no son sinceras
Si te niegas a ceder y realmente no quieren perder el estatus y los recursos que ven que les proporcionas, puede que cedan y se disculpen, destaca Aguirre.
Sin embargo, «en realidad es para callarte y será una disculpa general, por lo que no será muy específica y no será realmente auténtica o genuina», indica.
Algo como «Lo siento si te has sentido ofendido» es el patrón habitual que sigue un narcisista a la hora de pedir disculpas.
10. No tienen amigos cercanos
El abuso emocional de un narcisista puede hacerte creer que tú eres siempre el problema. Pero si necesitas más pruebas de que no lo eres, basta con mirar a su círculo íntimo.
Como los narcisistas no sienten empatía y no pueden admitir sus propios defectos, o bien no tienen realmente amigos, o solamente tienen una colección de conocidos superficiales, dice Aguirre. Puede que tengan amigos para irse de copas, pero carecen de verdaderos amigos con los que establezcan una relación profunda y sincera.

11. No tienen ningún interés en cambiar
Aguirre dice que no hace falta ser un narcisista de manual para tener problemas a la hora de admitir los errores o querer desesperadamente impresionar a la gente.
La diferencia clave es que los verdaderos narcisistas rara vez, o nunca, quieren cambiar. Como no tienen empatía, simplemente no pueden ver por qué ellos son el problema. De hecho, dijo que si alguien está realmente preocupado de que pueda ser un narcisista, ella está «99,99% segura» de que no lo es.
No es imposible que los narcisistas vayan a terapia, pero es raro, y por lo general esto solamente ocurre después de un revés importante, como un divorcio o el fracaso de un negocio.
Es por esta razón que Aguirre indica que siempre se debe dejar una relación con un narcisista, porque, realmente, nunca va a cambiar.
















































































