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Hallado un campamento neandertal con restos de caza de ciervos de hace 60.000 años …


Restos hallados en el yacimiento Abric Romaní.

Sinc — Hace 60.000 años en el entorno del pueblo de Capellades (Anoia) un grupo de poblaciones neandertales estuvieron buscando alimentos. Los restos de lo que comieron, y otras actividades cotidianas que realizaron en este lugar, han sido documentados este verano durante la campaña anual de excavaciones que ha llevado a cabo en el Abric Romaní un grupo de 27 arqueólogos y arqueólogas bajo la dirección del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y del Àrea de Prehistòria de la Universitat Rovira i Virgili (URV).

El objetivo de esta campaña ha sido excavar en extensión del nivel R que corresponde a un campamento neandertal especializado en la caza de ciervos y donde durante la campaña anterior se recuperó los restos parciales de un cráneo de Neandertal de 60.000 años de antigüedad.

Por este motivo, la campaña se ha centrado en la excavación del nivel Rb, uno de los más singulares de los que se han intervenido en los últimos años. En este estrato se registra el final de un período glacial, el momento más frío documentado hasta ahora en el depósito de más de 10 metros de profundidad excavado en el Abric Romaní.

Se han localizado los restos de al menos cuatro ciervos machos, de los cuales tres se han encontrado apilados en una misma área fragmentos de cuerno y otros elementos esqueletos, lo que nos indica que se trata de un evento muy singular. Esta ocupación se dio durante el otoño ya que los cuatro animales presentan astas de grandes proporciones sin desmogar y se les suelen caer en otoño o principios de invierno.

Esparcidos por toda la superficie se han localizado los restos del esqueleto postcraneal de los mismos animales que fueron fracturados por los propios neandertales, ya que los rompían para obtener el tuétano, un nutriente importante que era fuente de grasa y proteínas para las poblaciones cazadoras y recolectoras prehistóricas.

Junto a los fragmentos de fauna, las herramientas de piedra que se han identificado también son abundantes. Están elaboradas principalmente en sílex local, pero también sobre cuarzo, caliza y el gres como materias primas predominantes.

Equipo de investigadores en el yacimiento Abric Romaní.

M. Gema Chacón, codirectora de la excavación, investigadora del IPHES-CERCA y profesora asociada de la URV destaca: «En el nivel Rb hemos observado una gran diversidad de métodos de talla empleados por los grupos neandertales.

Además, hay un gran número de restos retocados, que son exclusivamente denticulados, herramientas de piedra con bordes similares a los cuchillos actuales de sierra. Estos instrumentos polivalentes están relacionados con la amplia diversidad de tareas que se desarrollaron durante la ocupación de este estrato».

Asimismo, Josep Vallverdú, codirector de la excavación, investigador también del IPHES-CERCA y profesor asociado de la URV, comenta que este año se han encontrado hasta 10 hogares. «Esto es muy habitual en el registro del Abric Romaní y aporta importante información sobre el espacio que ocuparon en este yacimiento las comunidades neandertales y su distribución».

Otro aspecto que ha remarcado Vallverdú es que “este año se han extraído y preparado para su conservación los negativos de madera descubiertos en años anteriores, algunos de los cuales se plantea la posibilidad de que se trate de herramientas elaboradas. Habrá que esperar a que finalicen los trabajos de conservación y restauración para confirmar o no esta hipótesis.

Y es que el alto contenido de carbonato cálcico en el agua de la zona de Capellades hizo que los elementos vegetales quedaran rodeados del carbonato y una vez la materia orgánica se podría conservar la huella de la rama o tronco”.

Palmira Saladié, codirectora de la excavación, investigadora del IPHES-CERCA y profesora asociada de la URV, añade: «La conservación de negativos de madera es uno de los rasgos más singulares de éste del Abric Romaní, ya que las herramientas elaboradas con este material son escasas en el registro fósil del paleolítico del mundo”

– El campamento del Neandertal del Abric Romero

El nivel de ocupación Rb que se está excavando corresponde al mismo nivel al que se recuperaron los restos humanos neandertales durante la campaña anterior. Aunque los trabajos de investigación en este nivel apenas se encuentran en su fase inicial.

En este sentido, habrá que esperar a los trabajos de las próximas campañas de excavación para poder conocer con más profundidad cuál es la interpretación que hacen los investigadores e investigadoras de todo este material.

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Breve historia del insomnio y de cómo nos obsesionamos con el sueño …


The Conversation(P.Marthyr) — La escritora francesa Marie Darrieussecq escribe en sus memorias de 2023 Sleepless:

El mundo se divide entre los que pueden dormir y los que no.

El insomnio es una preocupación bien documentada a lo largo de la historia que incluye la dificultad tanto para conciliar el sueño como para permanecer dormido. Suele venir acompañado de angustia y ansiedad durante el día.

Hay muchas y variadas razones por las que la gente padece insomnio. Entre ellas se incluyen cambios biológicos a medida que envejecemos o debidos a nuestras hormonas, problemas de salud física o mental, los medicamentos que tomamos, así como la forma y el lugar en que vivimos y trabajamos.

– El insomnio como forma de tortura

La privación del sueño es, literalmente, una forma de tortura. Y el cónsul romano Marco Atilio Régulo es supuestamente la primera persona de la historia que murió de insomnio. Alrededor del año 256 a. e. c. fue entregado a los enemigos de Roma, los cartagineses, que al parecer lo torturaron hasta la muerte. Para ello, le amputaron los párpados y le obligaron a mirar fijamente al Sol.

Lo cierto es que la leyenda no se sostiene: no existen relatos fiables de cómo murió Regulus. Pero aunque la tortura de privación de sueño no le matase, se sigue utilizando en muchos países hoy en día.

Cuenta la leyenda que el cónsul romano Régulo murió de insomnio. Pero las pruebas no se sostienen.

Una de las mejores descripciones tempranas del insomnio la realizó el clérigo inglés Robert Burton en su libro The Anatomy of Melancholy (1628).

Burton sabía que el insomnio era a la vez causa y síntoma de la depresión. También recomendaba evitar comer col, que “causa sueños molestos” y no acostarse inmediatamente después de cenar.

– Luego vino la industrialización

En los países no industrializados, el insomnio es bastante raro: sólo lo padece alrededor del 1-2 % de la población. Nada que ver con el Reino Unido moderno, donde las tasas de insomnio estimadas son del 10-48 %, dependiendo del estudio, o con Australia, donde el 14,8% de las personas presentan síntomas que cumplen los criterios del insomnio crónico (de larga duración).

En España, algo más de un 20 % de las personas tiene problemas para dormir, un porcentaje inferior al de los vecinos Francia o Portugal, donde roza el 30 %.

El cambio al trabajo en fábricas con máquinas también modificó nuestros hábitos de sueño.

Para entender las diferencias hay que remontarse al comienzo de la industralización. En el momento en que pasamos de trabajar en el campo a hacerlo mayoritariamente en fábricas, usando máquinas, las cosas que ahora asociamos con el insomnio pasaron a formar parte de la vida de la gente. Entre ellas la iluminación artificial y los relojes. También aumentó el ruido ambiental, se produjeron cambios significativos en la dieta y en la vivienda. Como consecuencia de esta nueva forma de trabajar y de vivir, nuestros hábitos de sueño cambiaron.

Más o menos al mismo tiempo, la era de la Ilustración de las nuevas ciencias florecientes a finales del siglo XVIII nos regaló el término “insomnio” y donde hay “insomnio”, tiene que haber “insomnes”. Así que “insomnes” se convirtió en un término de diagnóstico para las personas con problemas de sueño.

– El mal común de los escritores

Esta caricatura de 1910 juega con nuestra larga búsqueda del sueño.

En el siglo XIX comenzaron a difundirse curas médicas para el insomnio, algunas de ellas probablemente eficaces. En Australia, por ejemplo, se anunciaban los “cigarrillos indios” de Grimault & Co, que contenían cannabis. Fue también en ese siglo cuando surgieron las ideas médicas modernas sobre la ansiedad, que ahora sabemos que puede causar insomnio.

Tantos escritores y artistas modernos famosos tuvieron insomnio que ya es casi un cliché. Tanto Victor Hugo como Franz Kafka, Marcel Proust o Ernest Hemingway lucharon contra el insomnio.

En el relato corto de Hemingway Now I Lay Me, su narrador, soldado y alter ego, dice:

“Yo mismo no quería dormir porque llevaba mucho tiempo viviendo con la certeza de que si alguna vez cerraba los ojos en la oscuridad y me dejaba llevar, mi alma saldría de mi cuerpo”.

Veronal era uno de una gama de nuevos fármacos que prometían un sueño fácil. Science Museum, London

Tampoco es casualidad que los primeros fármacos barbitúricos se descubrieran en esta época. El barbital, comercializado como Veronal, fue sólo uno de una serie de nuevos fármacos que prometían un sueño fácil a quienes tenían dificultades.

Estos fármacos relajaban y adormecían a las personas activando el sistema del ácido gamma-aminobutírico (GABA) del organismo. Esta parte de nuestro sistema nervioso inhibe procesos corporales que, de otro modo, nos mantendrían despiertos. El problema es que, en exceso, pueden frenar demasiado estos procesos: los suicidios y las muertes accidentales por sobredosis de somníferos se hicieron tristemente comunes en las décadas siguientes.

Por su parte, la famosa enciclopedia para la vida doméstica Enquire Within Upon Everything ofrecía una cura que sonaba científica para el insomnio:

“Las personas nerviosas, aquejadas de vigilia y excitabilidad, suelen tener una fuerte tendencia de la circulación sanguínea hacia el cerebro, con las extremidades frías. La presión de la sangre en el cerebro lo mantiene en un estado estimulado o de vigilia […] levántese y frótese el cuerpo y las extremidades con un cepillo o una toalla, o frótese inteligentemente con las manos para favorecer la circulación, y retire la excesiva cantidad de sangre del cerebro, y se dormirá en unos instantes. Un baño frío, o un baño de esponja y frotar […] ayudará a igualar la circulación y promover el sueño.”

Ahora bien, la “higiene del sueño” significa algo diferente a tomar un baño frío. Se refiere al proceso de aquietar el cuerpo y la mente antes de acostarse.

– Cafeína, portátiles y teléfonos móviles, una combinación fatal

En el siglo XXI, la vida occidental ha añadido dos nuevos perturbadores del sueño a la mezcla. Bebemos enormes cantidades de cafeína. También nos acostamos con dispositivos portátiles, con sus luces brillantes y constantes descargas de dopamina que nos estimulan y nos impiden dormir.

Nuestros problemas de insomnio no muestran signos de desaparecer. Esto se debe, en parte, a que nuestra economía se organiza cada vez más en torno a un trabajo que priva del sueño. En Estados Unidos, los trabajadores del sector de la producción son los que más probabilidades tienen de padecer trastornos del sueño, posiblemente debido al trabajo por turnos. En el Reino Unido, los jugadores profesionales de fútbol abusan de los somníferos para relajarse tras el subidón de adrenalina de un partido.

En Australia, el coste económico de dormir mal se estima en 26 000 millones de dólares australianos al año, principalmente por la pérdida de productividad o los accidentes. Esto indica que hay un buen incentivo económico para abordar el problema.

Y si nos guiamos por el mercado mundial del insomnio, éste se ha convertido es un tremendo negocio, cada vez más grande. Se prevé que alcance los 6 300 millones de dólares en 2030, impulsado en gran medida por el aumento de los diagnósticos y las terapias, así como por el uso de ayudas para dormir, como las aplicaciones para dormir.

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14 señales de que tu pareja podría ser infiel …


La mente es maravillosa(V.Sabater) — Pensar que tu pareja podría ser infiel es una sombra aterradora que a todos nos persigue en algún momento. Es cierto que una relación se edifica con el lazo de la confianza. Pero, a veces, descubres pequeñas señales que abren el umbral de la duda, del desconcierto y la incómoda posibilidad de una traición. ¿Qué aspectos hay que atender en estas situaciones?

Una dimensión que siempre es necesario analizar son los cambios en su conducta. El pasar mucho tiempo fuera de casa justificándose con excusas vagas podría ser un indicador. No obstante, ten en cuenta que esas variaciones en el comportamiento tal vez se deben a varias causas. El diálogo es lo más importante en este contexto. A continuación, te damos más datos sobre el tema.

– ¿Cómo saber si tu pareja podría ser infiel?

Hay muchos tipos de relaciones, pero si en la tuya se pactó un vínculo afectivosexual con base en la exclusividad, las traiciones no son permisibles. A pesar de ello, la infidelidad es un hecho que siempre navega en forma de temor en el universo mental de la pareja. Y el coste de este comportamiento, es inmenso, hasta el punto de edificar los cimientos de un trauma psicológico.

El doctor John Gottman, experto en el campo relacional, explica algo interesante en su libro The science of couples and family therapy (2018). Antes de obsesionarte con una posible traición, hay que centrarse en cómo va la relación. Ese es un indicador que vale la pena considerar. Toma nota de las señales más comunes.

1. Cambios importantes en la rutina

Para detectar a la pareja infiel no hay señal más llamativa que las alteraciones en su rutina. Es cierto que las personas, de vez en cuando, modificamos nuestros hábitos en un intento por mejorar la calidad de vida. Lo ideal es comprender primero si hay una razón que justifique dichas variaciones. Estos son los cambios más usuales que deberías atender:

  • De pronto trabaja más horas.

  • Empieza a volver más tarde a casa.

  • Tiene viajes durante los fines de semana.

  • De un día para otro tiene más amigos con los que quedar.

2. Altibajos en sus emociones

Un trabajo publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health destaca que, si bien en ocasiones aparecen algunas transgresiones triviales y fáciles de perdonar, las que se alzan como una auténtica traición quizás conducen a la ruptura. Esta es una realidad que nadie quiere vivir en piel propia, pero, a veces, sucede.

Un área esencial de atender para intuir que tu pareja podría ser infiel, tiene que ver con la esfera emocional. Los cambios drásticos de humor o un mayor nivel de estrés son posibles indicadores. Algo así podría deberse a múltiples causas, aunque también al malestar de ocultar algo.

3. Los instantes de intimidad ya no son iguales

Puede que la frecuencia o calidad de las relaciones sexuales haya disminuido sin una razón aparente. Pero no solo eso. La intimidad también tiene que ver con la complicidad cotidiana y con todo ese caleidoscopio de pequeños gestos que construyen el vínculo afectivo. Te listamos algunos ejemplos.

  • Percibes menos empatía en él/ella.

  • Apenas tiene detalles bonitos contigo.

  • Cancela casi todos los planes en común.

  • Te comparte pocas anécdotas cotidianas.

  • No te habla de sus preocupaciones y pensamientos.

  • No muestra demasiado interés en saber cómo te ha ido el día.

4. Vigila más su teléfono móvil

Algo que percibes es que se guarda el teléfono móvil y se esconde a la hora de usarlo. Si tu pareja se vuelve de pronto más protector o protectora con su dispositivo, procura preguntarle la razón y analizar cómo responde. Es más, en algunos casos adquiere otro nuevo: el que ya conoces y uno más para su posible relación.

5. Variaciones en la comunicación

Tal y como señala en un estudio, divulgado en Frontiers in Psychology, la comunicación es el corazón en una relación de pareja. Es ese componente que armoniza el vínculo, que lo edifica y lo enriquece. Por ello, es frecuente que la pareja infiel demuestre ciertas señales en el área comunicativa que no te pasarán desapercibidas:

  • Conversaciones evasivas: si intentas hablar sobre ciertos temas, tu pareja podría evadir las preguntas o evitar profundizar en la conversación.

  • Mentiras o contradicciones: una señal de que tu pareja podría ser infiel está en el uso de las mentiras. También aparecerán contradicciones en sus historias.

  • Menos interacción en línea contigo: si antes existía una interacción constante a través del WhatsApp y en redes sociales, pero de repente disminuye, es un indicador de que es mejor hablar.

  • Excusas constantes: si tu compañero/a empieza a darte excusas constantes para no pasar tiempo contigo o cancela planes previstos usando justificaciones sin sentido, es un hecho sospechoso.

  • Cambios en la comunicación emocional: es común que de pronto se vuelva más distante o frío/a, hasta el punto de evitar el contacto visual. Apreciarás un menor interés, una escucha deficiente y la sensación de que, aunque esté a tu lado, su mente está muy lejos de ti.

  • Cambios en el lenguaje no verbal: observa si hay cambios en el lenguaje corporal de tu pareja durante las conversaciones, como nerviosismo, inquietud o evitación del contacto físico y visual. Es un signo más de distancia afectiva de la que conviene comprender el origen.

6. Mejora repentina en su aspecto físico

Es cierto que todos, en algún momento, queremos mejorar un poco nuestra imagen. Hechos como cambiar el corte de pelo, comprar ropa nueva o acudir al gimnasio, con el fin de tener una mejor figura, son conductas normales. Pero son dinámicas que parten de un contexto y que no siempre aparecen de un día para otro.

Si ves cómo tu pareja se obsesiona mucho con su físico y gasta más en trajes o perfumes, intenta comprender la razón. Analiza, sobre todo, la forma en que se justifica cuando le plantees la pregunta.

7. Actitud defensiva

En el Journal of Sex Research abordan una cuestión llamativa. A menudo, la infidelidad es una dimensión predecible, si no se atienden factores interpersonales como la satisfacción en la relación, el amor, el deseo, etc. Es decir, hay áreas que se deben cuidar de forma conjunta y constante para evitar posibles traiciones. Pero, a veces, hasta esta ecuación falla.

Si te acompaña este temor ahora mismo y necesitas saber si tu pareja podría ser infiel, analiza sus reacciones. Una actitud defensiva, como evitar hablar de ciertas cosas o responder con ira, revelaría una señal más. Es un mecanismo de autoprotección cuando se esconde algo.

8. Cambios financieros inexplicables

¿Notas gastos inusuales o inesperados en las cuentas conjuntas o tarjetas de crédito compartidas? Cuando aparece esto, es decisivo mantener una conversación con tu compañero/a. Elige el momento más idóneo y plantéale la cuestión de manera relajada, con tranquilidad. Evita hacer acusaciones apresuradas.

9. Te hacen gaslighting (luz de gas)

Esta es una dinámica que suele aparecer en ciertos casos; pero no en todos. Cuando le planteas a tu pareja la posibilidad de que es infiel, te puede llamar paranoico/a. Con el gaslighting se busca invalidar las emociones y preocupaciones del otro haciéndole cuestionar su realidad. Esto es algo que aparece con frecuencia en los contextos de infidelidad.

Te hará sentir culpable por albergar tales sospechas, te devaluará y te tachará de loco/a. En lugar de usar una comunicación respetuosa para aclarar las cosas, en ocasiones, se aplica esta conducta agresiva para defenderse.

10. Desaparece de pronto

Es posible que tu pareja se definiera por ser siempre sincera a la hora de decirte dónde está. Te respondía al segundo por mensaje y te avisaba de que iba a llegar tarde. La infidelidad también se demuestra desapareciendo de forma súbita sin dar ninguna explicación. Ejemplo de ello es ir a hacer una compra y tardar medio día en volver.

11. Pérdida del romanticismo

El romanticismo es el lenguaje cotidiano del afecto que se inscribe en los pequeños detalles. Es sorprender al otro con una cena o un viaje de fin de semana inesperado. Es también un mensaje cariñoso al mediodía, acordarse de los aniversarios y practicar el idioma de las caricias en casi cualquier lugar.

Si percibes que ya no hay magia en el día a día y que todo gesto parece forzado, procura comprender la razón. Lo cierto es que, detrás de ello, no siempre debe haber una infidelidad, pero sí el peso de la rutina o un problema no abordado.

12. Aparición de amigos misteriosos

De pronto, tu pareja te habla de nuevos compañeros de trabajo, esos con los que empieza a salir. En caso de que le plantees que los invite a casa a cenar para conocerlos, usa excusas de lo más rocambolescas. Te da tantas justificaciones, que empiezas a sospechar que esas figuras, quizás, no existan.

13. El juego de la proyección

Este es un mecanismo psicológico algo enrevesado, pero que surge más de una vez en estos contextos. La pareja infiel puede acusarte a ti de ocultar cosas o de comportarte de manera diferente. Por ejemplo, si les comentas que siempre se esconde a la hora de usar el móvil, opta por increparte a ti que te pasas el día con el WhatsApp hablando con «a saber quién».

14. Tu propia intuición

Conoces a tu pareja, sabes cómo se comporta de forma habitual, sabes leer sus gestos, sus emociones y hasta sus necesidades. Confiar en la intuición para detectar una posible infidelidad es un factor válido y aceptable. Siempre y cuando, eso sí, corrobores tus sospechas con hechos factibles.

Pero es un buen punto de partida, porque no deja de ser esa llamada de atención interna ante algo que, a tu parecer, no es normal. Sentir que algo no está bien en la relación, aunque no tengas pruebas concretas, te insta a la acción.

– ¿Cómo abordar esta preocupación?

Es importante recordar que las señales aquí descritas no son por sí solas pruebas definitivas de una infidelidad. Con frecuencia, suelen tener otras explicaciones. No obstante, lo más adecuado en todos los casos es propiciar un contexto de diálogo sincero y abierto, desde el cual clarificar dudas y saber qué está sucediendo en la relación. Te explicamos qué pautas seguir:

  • Elige el momento adecuado: busca el instante propicio para tener esa conversación. Uno en el cual haya calma, tu pareja esté receptiva y sin posibilidad de interrupciones.

  • Sé honesto y cuidadoso: comienza la conversación con sinceridad explicando tus inquietudes y preocupaciones, de forma serena, sin recurrir a la acusación o el rencor.

  • Escucha activa: cuando tu pareja se comunique contigo para responder tus cuestiones, escucha de forma activa. Procura no interrumpir y, sobre todo, controlar tus emociones.

  • Regula tus emociones: esta situación resulta difícil, pero lo más adecuado es regular tu ansiedad y miedos para evitar conductas impulsivas o palabras de las que puedas arrepentirte. Ejercita la templanza.

  • Expresa tus necesidades y expectativas: comunica lo que necesitas y esperas de tu pareja para seguir adelante, ya sea la búsqueda de terapia de pareja, mayor compromiso o cualquier otro cambio en la relación.

  • Terapia de pareja: este contexto relacional es muy propicio dar el paso y solicitar ayuda profesional. Un estudio divulgado en Journal of Marital and Family Therapy describe, en concreto, los beneficios de la terapia integrativa conductual de pareja (IBCT).

  • Aclara dudas, pide respuestas sinceras: una relación de pareja se sostiene con el ejercicio de la verdad y esto es lo que debes pedirle a la otra persona sin miedo a lo que te pueda decir. De tal modo se podrán tomar las decisiones más maduras, tanto si ha habido infidelidad como si no.

– El miedo a la traición, una angustia común

Desde el momento en que amas a alguien, el sutil miedo a la traición siempre estará presente. Es algo comprensible. Lo adecuado en todos los casos es no convertirlo en una obsesión y confiar en el ser amado. No obstante, en caso de que veas señales sospechosas de que tu compañero/a te es infiel, abórdalo/a cuanto antes. No lo dejes pasar y comunica tu inquietud.

Manejar estas situaciones de forma asertiva, directa y respetuosa facilitará las cosas. El diálogo honesto es un ejercicio de dignidad que toda persona merece para tomar decisiones. Tanto si existió el engaño, como si no, es recomendable valorar en qué punto se encuentra ese vínculo y decidir qué hacer a partir de ese instante. Apóyate en los tuyos.

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Ensayo: Somos polvo (comodidades que son como una corona de clavos) …


Samuel Smith; La cuna vacía (grabado basado en la pintura de Mc Ian), c. 1846

Meer(C.D.Mena) — Hay amores que se guardan en silencio, que guarda en secreto tu nombre. Un nombre que discute con el viento y que lleva el sabor de las amargas notas de tu ausencia. Un amor que te esperó con paciencia en el tiempo para que llegaras, para que me eligieras. Dicen que los bebés en el cielo eligen a sus padres. Tú no nos elegiste a nosotros.

Cada mancha roja mes a mes era la evidencia de tu sombra y caricia de tu olvido. Era la muestra irrefutable de tu negativa a llegar. Cada pulso, cada retortijón, cada cólico era una nueva rajadura. Eran negativas. Otra vez, no. Amor que sufre, que calla y llora. Es fácil imaginar lo que provoca esa gota de sangre con tan solo mirarla.

Es horrible sentir ese golpe de realidad. Verla sobre la tela blanca lastima la vista, derrumba al corazón. El recuerdo parece un retrato casi sepia. Al contemplarlas —en todas las ocasiones fue igual, siempre igual—, me quedaba con los ojos redondos, separados, empequeñecidos, húmedos.

Otro intento como un barco que encalla sobre el peñasco que esconden las olas. ¿Dónde está la promesa cumplida de que, si deseas algo con fuerza y trabajas por ello, lo vas a obtener? Puras payasadas. Hubo amor, trabajo, perseverancia. Unos lo podrán llamar necedad, ignorancia, inocencia.

Tenía al hombre que amaba. Lo tenía en mis brazos, en mi cuerpo, lo tenía conmigo. Juan Gerardo era el hombre que busqué por todos los rincones el mundo, ese que marcó los sueños de la niñez y la ilusión juvenil que me perseguía. Era el que había amado desde antes de nacer, desde que mis padres se tocaron para concebirme, el que se reveló entre los fragmentos de otros hombres.

La brillantez del Ultra, la generosidad de Pedro, las inteligencias de Ángel, el cuerpo de Antonio, la saliva de Humberto, la fugacidad de Sergio, todos llegaron unidos y reunidos en él. Fue la fuerza y el dinamismo de Juan Gerardo.

Y, todo estaba ahí, todo estaba en él: cara tan bonita como la de los ángeles de Botticelli, cuerpo tan bien cincelado como el David de Miguel Ángel, hombre fuerte de ideas poderosas como las del Aquiles de Homero. Yo lo necesitaba. Tenía sed y él se dejaba beber.

Nos mordíamos con hambre que creíamos insaciable. Juan Gerardo era un hombre ardiente, con una fuerza mayor. Era todo un bloque candente, con mayor sensualidad que ninguno de mis cariños anteriores. Era el Paris de Helena, era el Odiseo de Circe. Era sabio al tocar, era maestro al pronunciar el susurro preciso. Ardíamos.

Sus pies caminaban sobre los míos. Manos, labios, brazos, piernas, luz, flor, aire éramos calor de tantas formas. Este amor de hombre atrofiaba mi estabilidad y me llenaba tanto de alegría como de desasosiego.

Fue fácil amarlo. También fue espinoso. Juan Gerardo es un sube y baja, es un columpio que te lleva arriba y abajo, es una resbaladilla de caracol. Se muestra dadivoso, ofrece al mundo su alegría, su goce por la comida, su generosa conversación llena de palabras y tonos tan agradables al oído, sus manos hábiles y rasposas.

Nos retorcíamos y nos estirábamos. Nos acoplábamos y nos confundíamos. Esa energía que como vendaval me entraba al cuerpo y me dejaba despeinada. ¿Cómo no rendirme a la ilusión de una vida juntos? Nuestras familias estuvieron más que encantadas con nuestra decisión. Tañidos de campanas, marcha nupcial y pastel de bodas.

Te digo que fue fácil amarlo y, sin duda fue espinoso. De pronto, un miedo intenso de abandono se manifestó. Cuando uno está enamorado no nota el patrón de relaciones intensas e inestables. Yo misma lo padecí. De repente, pasé de ser idealizada a ser la fuente que engendraba todos los males. Juan Gerardo dejó de mostrar interés. Fue cruel. Los cambios se dieron muy rápido, de repente.

¿Sabes? Pronto, muy pronto, el amor enmudece y no dice nada. Amor que se convierte en la eterna lluvia que lucha por disimular lágrimas. No supe qué fue lo que desató en él esa agitación por ser padre. De haber sabido, tal vez, habríamos tomado mejores decisiones. Es muy fácil unir los puntos cuando sabes dónde estás y a dónde quieres llegar.

De otra manera, nada más hay tachones, rayones y espirales infinitas. Nuestras vidas fueron un constante dar de palos con los ojos vendados. Los golpes duelen siempre.

Yo quería una familia, sí que lo quería. Pero en él se fue transformando en un conjunto de ansiedades, sudores, temores, gritos, culpas, recriminaciones y descontentos. Ese fue Juan Gerardo, el hombre al que se le turbó la mirada. Un hilacho que se asoma por la ventana esperando a que algo o alguien pase por la calle que oculta la cara y en silencio llora de rabia.

Se combinaban los períodos de paranoia relacionada con el estrés de saber si ahora sí, el tratamiento había pegado. Las pérdidas fueron mellando nuestra pasión. Nunca salimos victoriosos.

Cada visita al médico era una apuesta, cada vez más ir a la clínica de fertilidad era una especie de comportamiento impulsivo y riesgoso, imprudente. Una ola de gastos, atracones o abusos. Solo Dios sabe cuál era el sabotaje del éxito. Amar ya no era espontáneo, se convirtió en una bitácora de horarios, tiempos y movimientos.

El deseo se mudó de lugar. Las caricias fueron atornillamientos; el meneo fue entrechoques; los desmayos, nervios; los estremecimientos se enfriaron; los olfateos se acabaron. Las efusiones se estrangularon. En el tubo de ensayo, siempre quedaban los óvulos fertilizados. En mi cuerpo las hormonas preparatorias que jamás dispusieron mis entrañas para dar vida.

En la tela, el manchón rojo; ese maldito semáforo que tarde o temprano paraba en seco nuestros sueños de ser padres.

La vida de azucarera dejó todo eso que hoy nosotros estamos tratando de que no se caiga porque realmente es una vida que está muy destruida. Se despeñó hace tantos, tantísimos años. Es como una ciudad desolada por una guerra en la que tú no quisiste participar. Tú, hijo mío, te reusaste a llegar.

Y, aunque hay un grupo de gente tratando de reconstruirla, es difícil, muy difícil. Seguimos en ruinas. Nos derrumbamos después de muchos intentos y por fin llegar a la conclusión de que ese no era el camino para la maternidad. Al menos, no para nosotros.

Sé que Juan Gerardo siempre me culpó, aunque en la clínica nos dijeron que la esterilidad era cosa de los dos: de la pareja. Pero, siempre tuvo la certeza de que era yo la de las entrañas marchitas. Pensé que era su forma de afirmar su masculinidad. No era eso. Era otra cosa.

Él lo supo, se lo dijo su madre. A mí me dejaron en la sombra. Ha pasado tanto tiempo que ya olvidé cuánto. El cuerpo envejeció rápido, la piel se arrugó y la lozanía huyó a un mejor destino.

Ahora que sé lo que sucedió, pienso que la mía es una posibilidad muy complicada porque en una sociedad con una moral conservadora; nosotras somos siempre las que cargamos la loza completa. Ahora quedamos demasiado abiertos, somos un libro expuesto en el que muchos ya han leído y repasado nuestras hojas.

Y aquella es una mujer como de este tiempo, con mucho éxito, mucho mundo. Y ahí tenemos muchos cruces de trenes, por eso te digo que esto es un cuento trenzado con muchas voces, tantas que ya no puedo ni quiero escuchar. Muchas que ni saben, pero que siguen hablando sobre temas que no les conciernen, que debieran ser del padre y madre que no quisiste favorecer. Porque si los bebés escogen a sus padres, ¿por qué no nos elegiste?

Ya ves, hijo que no existes. Tengo que luchar contra esos fantasmas, que me obsesionan en muchos momentos del día y de la noche. A mí, a tu padre, a esa otra mujer con la que sí pudo concebir un hijo, a las abuelas, al abuelo y, en una de esas, hasta a ese otro ser humano que no tiene un rostro conocido y sobre el que todos piensan nos estalló la vida. A ese bebé lo regalaron para que la vida de sus padres no se marchitara. Se marchitó. Se secó la de ellos y la mía de paso.

Mírame desde tu inexistencia. Mira a tu padre. Cuando parece estar divirtiéndose en los cafés y en las fiestas es cuando más vacío lo siento. Esta lucha fue, yo digo, incendiaria porque, por un lado, Juan Gerardo puede rendirse y plegarse o puede combatir, buscar más opciones. Pero, aquí sigue.

Ya dejamos de intentar hace muchos años. Creo que Juan Gerardo la ha buscado y se van a encontrar en el Café Levante. No sé mucho de la madre de su único hijo. Sé que ninguno de los dos ha sabido nada de él. Sé que es una mujer exitosa. Cualquiera podría decir lo mismo de mi marido o de mí y ya ves. Somos polvo.

Es una maravilla que no hayas querido ser nuestro hijo y que hayas decidido ser un simple tubo de ensayo porque así no te cansas. Cuando piensas que la vida va por un lado, agarra por otro. Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres: una mujer iracunda y perpleja que siente que se está sofocando en el nido vacío y otra que se precipita a la acción: vamos a esta clínica, visitemos a este doctor, intentemos con esta probeta, pidamos un tubo de ensayo más.

Todo como si fuera un escenario, disimulando las verdaderas emociones porque son evidencia de mi voluntad debilitada, la impotencia de ser madre, la desesperación de la infertilidad, de la falta de coraje por dejar esa puesta en escena y reinventar una mejor oportunidad. Es más cómodo presentar al mundo solo una sonrisa. Claro que hay comodidades que son como una corona de clavos.

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Las Adicciones en la época vacacional …


Psicología y Mente — En muchos aspectos, romper con la rutina y dejar atrás nuestras responsabilidades laborales es necesario para disfrutar de una buena salud mental. Sin embargo, esta cambio de aires también nos expone a ciertos riesgos, algunos de los cuales tienen que ver con las adicciones.

Vemos en qué consiste esta relación entre los trastornos adictivos y las vacaciones.

– Las adicciones y la pausa por vacaciones

Durante las vacaciones, las personas contamos con más tiempo libre para dedicar a nuestros pasatiempos, al ocio, a visitar a amigos y familiares; en definitiva, a actividades que solemos dejar de lado en el frenesí del resto del año.

La recreación en este período es de suma importancia para descansar y recargar energías, pero también para conectarnos con nosotros mismos, reflexionar sobre aquello que nos importa verdaderamente y evaluar hacia dónde queremos dirigirnos en nuestras vidas.

Lamentablemente, algunas actividades de dispersión se enmarcan en espacios donde ciertas sustancias nocivas para la salud se encuentran más disponibles, tales como el alcohol, la marihuana o el tabaco, como podría ser en una fiesta o reunión con amigos.

Las adicciones son consumos y/o hábitos perjudiciales para la salud que, como veremos más adelante, de las que no podemos prescindir por factores tanto psicológicos como fisiológicos.

El problema reside en que durante las vacaciones las personas frecuentamos estos espacios con más frecuencia y, de cumplirse ciertas condiciones, existe la posibilidad de que caigamos en conductas potencialmente adictivas.

Esto no sólo se reduce al consumo de sustancias. Como tenemos más tiempo libre, también podríamos permanecer largas horas pegados a las pantallas de nuestros teléfonos móviles, enganchados al vaivén de vídeos efímeros en redes sociales, o pasar noches enteras sin dormir por jugar videojuegos.

Teniendo esto en cuenta, en este artículo ahondaremos en el motivo por el cual muchas personas tienden a recurrir a este tipo de conductas, específicamente en la época vacacional, y qué es posible hacer al respecto.

– Adicciones a sustancias: qué sabemos de ellas

Sabemos que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una adicción a una sustancia química implica el consumo repetido de esta hasta el punto que el consumidor se intoxica periódicamente, le resulta muy difícil interrumpir o modificar el consumo de la sustancia, y experimenta impulsos a llevar a cabo comportamientos que son perjudiciales pero no puede controlar.

Deben cumplirse determinadas condiciones individuales —pero también otras a nivel social y cultural— para que un sujeto sea propenso a recurrir a una sustancia. Además, existen distintos motivos por los cuales alguien acude a las mismas.

Por ejemplo, en tanto el consumo suele ir acompañado de la obtención de un amplio abanico de sensaciones placenteras a corto plazo, desde la relajación hasta el éxtasis, algunas personas pueden utilizar ciertas sustancias como un mecanismo ineficiente para apaciguar emociones muy dolorosas.

– Un mecanismo poco útil y con muchos riesgos

Decimos ineficiente no porque no consiga reducir el malestar —de hecho, las drogas son sumamente eficaces para cumplir ese cometido—, sino porque la gratificación que éstas proveen es momentánea.

Todo lo que sube, tiene que bajar: tras el consumo, la persona no sólo se topará con que el malestar reaparece (a fin de cuentas, la droga no resuelve la emoción interna y/o situación externa que se intenta evitar), sino también con que aumentará la frecuencia con la que llevará a cabo esa conducta problemática a posteriori.

Esto último es debido a la activación de los sistemas de recompensa de nuestro cerebro. La neurocientífica española Lucía Hipólito utiliza la metáfora de un cartel luminoso para explicar esto de forma sencilla.

Cuando las personas ejecutamos conductas útiles para nuestra supervivencia, como alimentarnos o relacionarnos con los demás, en una región de nuestro cerebro llamada núcleo accumbens es como si se activase un cartel luminoso que indica: “Esto es importante para la supervivencia”.

Esto instalará una tendencia a repetir esa conducta. El problema con las adicciones es que éstas “encienden el cartel” como si fueran necesarias para sobrevivir, puesto que consumir es un comportamiento que genera un placer intenso, pero que, sin embargo, es sumamente dañino a largo plazo.

El costo de recurrir a las drogas de forma prolongada en el tiempo es muy alto, ya que afecta negativamente en la salud física de la persona, pero también incide en su salud mental y demás áreas vitales: los vínculos interpersonales, los estudios, el trabajo…

La persona puede ser consciente de cuán perjudicial es para su bienestar el hecho de que presente un consumo problemático, también para su círculo de amigos y familia, pero esto no suele ser suficiente para erradicar el hábito de consumo.

– Cómo prevenir las adicciones en vacaciones

El riesgo de comenzar o recaer en este tipo de comportamientos podría ser más habitual en vacaciones que durante el resto del año. Si bien no se reduce a ella, la vida nocturna es un ámbito en el cual las personas son más propensas a consumir drogas.

Esto podría ser producto de la presión social que experimentan las personas a consumir, en especial los adolescentes, quienes se encuentran en un estadío del desarrollo en el que la pertenencia a un grupo es vital para la elaboración de la propia identidad.

También, el consumo podría asentarse sobre la ilusión de que solo así se divertirán, o que ese es el único recurso disponible para distraerse de sus problemas personales.

Ahora bien, no se trata de vetar las salidas de noche o las reuniones con amigos por parte de los adultos hacia los adolescentes si lo que se desea es prevenir el consumo de drogas.

En cambio, el principal factor protector es propiciar espacios de diálogo con ellos, hablar sobre el tema, exponer las consecuencias negativas a largo plazo (incluso de prácticas muy normalizadas como emborracharse hasta el punto de perder el conocimiento), pero permitiendo al adolescente sacar sus propias conclusiones, compartir su visión al respecto y expresar qué es lo que observa en su círculo cercano.

Esto fortalecerá los lazos paterno-filiales, lo cual no sólo prevendrá el consumo de drogas, sino también traerá consecuencias positivas en el vínculo entre ambos en general.

– Adicciones digitales en vacaciones: el caso de los videojuegos

Hasta ahora, hemos descrito el riesgo del consumo de drogas durante vacaciones, aunque nos resta señalar que la adicción no se limita a hábitos que involucran la ingesta de sustancias químicas.

Si bien el abordaje de este tema presenta una gran complejidad, decíamos que, a grandes rasgos, una adicción implica la persistencia de una conducta problemática que difícilmente se puede abandonar.

Por esa razón, manuales actuales de diagnóstico contemplan que las personas pueden sufrir una adicción a otro tipo de conductas, como al juego —bajo el argumento de que las conductas de juego activan sistemas de recompensa similares a los que activan las drogas y producen algunos síntomas conductuales comparables a los producidos por sustancias— o a los videojuegos en línea.

Respecto a esto último, si bien durante vacaciones está bien ser más flexibles con los horarios, mantener cierta regularidad en ellos es una estrategia útil para evitar caer en comportamientos que podrían ser problemáticos.

Esto no quiere decir que tener el hábito vacacional de desvelarse jugando videojuegos necesariamente suponga una adicción, aunque sí que se trata de un comportamiento perjudicial para la salud y bienestar, y que podría entrañar una forma poco eficaz de enfrentarse a las emociones difíciles y problemas cotidianos.

Por tal razón, siempre es necesario destacar la importancia de consultar con un profesional de la salud mental en caso de detectar en uno mismo la posibilidad de llevar a cabo conductas adictivas en la época vacacional.

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Gaslighting, la forma de abuso más sutil y corrosiva …


La mente es maravillosa(R.L.Rodríguez) — Imagina una relación en la que uno de los involucrados le confiesa al otro que durante una conversación pasada se sintió herido por ciertos comentarios. Sin embargo, la respuesta del segundo miembro es desconcertante: niega de forma rotunda haber dicho algo que causara ese dolor, incluso insinúa que la persona está inventado todo.

En ese momento, y de forma inesperada, se sembró un componente en la dinámica de la relación: la semilla de la duda. En este juego sutil de manipulación emocional, el gaslighting ha hecho su entrada. Tras su aparición, una posible víctima confundida que cuestiona su propia percepción de la realidad. Analizamos a fondo qué es el gaslighting, cómo reconocerlo y qué hacer en una situación de este tipo.

– ¿Qué es el gaslighting?

De acuerdo con la Asociación Norteamérica de Psicología (APA), el gaslighting es una estrategia de manipulación para hacer que una persona dude de sus percepciones, experiencias o comprensión de los acontecimientos. Se trata de una forma de abuso psicológico, uno que se distingue de otros tipos de manipulación porque es más difícil de distinguir.

Resulta pertinente matizar desde ya qué no es gaslighting. Tal y como advierte un trabajo reciente publicado en Frontiers in Psychology, el concepto es diferente a los siguientes fenómenos:

  • El ghosting (cese de la comunicación y el contacto con una persona).

  • El bullying (uso de la fuerza, las burlas o las amenazas para abusar, dominar o intimidar a un individuo).

  • Los chantajes (presión o amenaza que se le hace a alguien para actuar de determinada manera, casi siempre relacionado con la divulgación de información personal).

  • Los insultos (ofensas o provocaciones con palabras o acciones con la finalidad de irritar).

  • Los desacuerdos, las intimidaciones y las mentiras.

Contrario a todo esto, el gaslighting es más sutil. Por supuesto, puede incluir elementos de los anteriores, pero siempre de forma casi imperceptible. Como consecuencia, quien recibe la manipulación asimila todas las acusaciones sin darse cuenta de que están jugando con su mente de forma malévola.

Aunque muchos piensan que se trata de un término académico, en realidad su empleo es coloquial.

De hecho, los profesionales de la psicología y otras ciencias sociales lo evitan, en principio, por su ambigüedad.

– Origen del gaslighting

El término se usó por primera vez en una obra teatral británica de 1938 llamada Gas Light.

Dicha obra se adaptó en una película de 1944, con Ingrid Bergman y Charles Boyer como protagonistas.

La versión cinematográfica es la que se tiene como punto de referencia para la descripción y categorización del fenómeno.

La trama es muy simple: un hombre aparentemente gentil emplea mentiras y manipulación para aislar a su esposa y persuadirla de que está perdiendo el juicio para poder robarle el patrimonio que acaba de heredar.

No fue hasta principios 1950 que el nombre de la película se utilizó como verbo: gaslighting. A partir de la década de los sesenta, se empleó como alusión a un tipo de manipulación. Durante los últimos años ha cobrado relevancia, en especial en redes sociales e Internet. Tanto así, que en 2018 Oxford University Press la incluyó en su lista de palabras más populares de ese año.

Características del gaslighting

Pese a que en la práctica el fenómeno es muy variable, el gaslighting suele seguir un patrón de tres etapas:

  • En sus inicios, la víctima se enfrenta al manipulador.
  • Luego, empieza a dudar de sus propias certezas.
  • Finalmente, adopta la versión del agresor como verdad.

Las características o tácticas que el gaslighting puede involucrar son las siguientes:

. Conversaciones distractoras

En su etapa inicial, cuando la víctima le hace frente, el abusador opta por cambiar el tema o redirigir la conversación hacia tópicos diferentes. Lo hace para evadir una acusación, para restarle importancia o para contrarrestarla.

. Negación constante de la realidad

El manipulador niega de forma repetida los hechos o las acciones de la víctima. Así, siembra la duda en esta última sobre su propia percepción de la realidad.

. Desvalorización de sentimientos y emociones

Quien ejerce el gaslighting opta por despreciar o minimizar los sentimientos de su víctima. Le hace sentir que sus preocupaciones y emociones no tienen valor alguno. También, que son demasiado sensibles frente a ciertas acciones.

. Convicción gradual

El agresor emplea diferentes estrategias, como interrogantes o frases gaslighting, cuya intención es modificar la impresión de los hechos de su víctima. Lo hace de forma gradual, sutil y con perspicacia. Dado que la manipulación es escalonada, quien la recibe no se da cuenta de la red que tejen a su alrededor.

. Tergiversación de la realidad

Los manipuladores distorsionan la verdad presentando hechos fuera de contexto o malinterpretando los resultados. Esto lleva a la víctima a cuestionar su propia memoria y percepción. Para ello, suelen valerse de mentiras flagrantes.

. Intimidación sutil

Aunque rara vez implica violencia física, el gaslighting suele acompañarse de intimidación psicológica, lo que dificulta que la víctima se defienda.

. Ocultamiento de objetos o simulación de eventos

En caso extremo, el agresor puede esconder objetos o crear situaciones que hagan que la víctima dude de lo que ha hecho o experimentado. A través de esta táctica, convence a la persona de que es él quien tiene la razón.

De acuerdo con American Sociological Review, estas tácticas se construyen sobre estereotipos basados en el género y las desigualdades estructurales e institucionales de las víctimas. Las mujeres, los inmigrantes, las personas homosexuales y demás son quienes están en mayor riesgo de ser objeto de él.

– 7 consecuencias del gaslighting en las víctimas

El gaslighting es una forma de violencia psicológica que, según una revisión de la Uaricha Revista de Psicología, puede tener una serie de consecuencias graves para la víctima.

Recopilamos las más importantes:

1. Erosión de la autoestima

El hecho de que el agresor haga dudar a la víctima de sus propias percepciones, hechos y acciones se traduce en un impacto directo en la autoestima.

Después de todo, parte de ella se basa en la autoevaluación de las propias capacidades. Si estas se ven cuestionadas, la autoestima también.

2. Inculpación y desgaste emocional

Al dudar de forma constante de sí misma, la víctima puede comenzar a culparse y sufrir un desgaste emocional que hace que se perpetúe el ciclo de la violencia psicológica.

3. Confusión mental

La víctima puede sentirse confundida y desorientada, lo que puede generar problemas en la toma de decisiones y la capacidad de discernir la verdad.

4. Aislamiento social

Es frecuente que quien recibe la manipulación se aísle de los demás. La víctima puede sentirse cada vez más sola y vulnerable. Por paradójico que parezca, encuentra en su agresor el único apoyo y consuelo disponible.

5. Inseguridad en las relaciones

Después de una experiencia de gaslighting, la víctima puede tener dificultades para relacionarse con otras personas y establecer relaciones saludables. En parte porque su percepción de la realidad puede seguir alterada; en parte porque teme ser objetivo de episodios similares.

6. Trastornos mentales

La constante manipulación y el sentimiento de estar atrapado en una realidad distorsionada puede desencadenar trastornos mentales como la ansiedad, la depresión o el trastorno de estrés postraumático (TEPT). El trauma psicológico no es menor, aunque las secuelas dependen mucho de las características de cada manipulación recibida.

7. Impacto en la vida cotidiana

Por ejemplo, en el trabajo la persona puede presentar desafíos para concentrarse y desempeñarse de una manera efectiva. Así como debilitar su funcionalidad, vitalidad y bienestar en las actividades del día a día.

Es importante destacar que todas las consecuencias varían en función de la duración e intensidad del abuso. Reconocer las señales y buscar apoyo profesional son cruciales.

Perfil de los involucrados en el gaslighting

De manera general, quien recurre a esta técnica no lo hace por el propio acto de manipular. Al contrario, lo que desea es ejercer el poder y el control sobre alguien que asimila como inferior. En el proceso, busca la participación o la cooperación de la víctima; con ello esta no siente que dicha persona ejerce el dominio.

. Características del agresor

Como ya se expuso, el término no se emplea en contextos académicos debido a que da lugar a confusiones. Pese a ello, algunos investigadores han identificado las tácticas del gaslighting dentro del modus operandi de ciertos trastornos.

Por ejemplo, y de acuerdo con un trabajo divulgado en Journal of Autoethnographyel procedimiento a menudo se inserta dentro de la coerción y la manipulación que efectúan las personas narcisistas. Tanto es así, que en lengua inglesa se utiliza el término gaslighting narcissist para aludir a las personas con el trastorno que se valen de manera predominante de dichas estrategias.

Con todo, también se ha relacionado con la psicopatía, la sociopatía, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno de personalidad antisocial y otros similares. Por tanto, el perfil de alguien que practica el gaslighting se puede ajustar al siguiente:

  • Inseguridad: pese a que en público manifiestan confianza de sí mismos y altivez, en el fondo son individuos inseguros que manifiestan un modo de ser que dista mucho del que en realidad poseen.

  • Aparente amabilidad: tienden a presentarse como personas cordiales y gentiles. Esta fachada dificulta que la víctima detecte sus tácticas manipuladoras.

  • Fantasías de control y poder: y no solo ligadas al éxito de ciertos objetivos de vida, sino también a fantasías que se materializan en relación con quienes los rodean.

  • Sentimientos de superioridad: los cuales pueden o no estar justificados. En general, suelen subestimar su valía real frente a las acciones o habilidades que tienen (su belleza, su importancia, sus logros y demás).

  • Empatía reducida: suelen no comprender las emociones y los sentimientos de los demás así como carecer de inteligencia emocional.

  • Alteración de las ideas éticas y morales de la sociedad: relacionado con el aspecto anterior, muchos de los que ejercen la manipulación con gaslighting tienen una ética y una moral que no se corresponden con las de la sociedad donde viven. Esto es, practican sus propias ideas al respecto.

Por supuesto, este es un perfil general del agresor. En la práctica, puede diferir con el comportamiento del manipulador. No es infrecuente que estos tengan tras de sí un historial de mentiras, engaños, fraudes o demás en cuanto a sus relaciones interpersonales (trabajo, familia, amigos y sociedad en general).

Características de las víctimas

Existen características de la personalidad que hacen a una persona más susceptible al gaslighting. Recopilamos algunas:

  • Carencia de afecto: esto se debe a que tienden a idealizar al manipulador, interpretando sus acciones como muestras genuinas de cariño.

  • Inseguridad y baja autoestima: dado que el componente central de esta manipulación es la duda, quienes ya guardan ciertas vacilaciones sobre sí mismos son más vulnerables a ella.

  • Necesidad de aprobación: esta vulnerabilidad emocional puede llevar a quienes la padecen a ceder ante las manipulaciones gaslighting, incluso a costa de cuestionar su propia percepción y realidad. Además, la baja autoestima asociada a esta necesidad puede contribuir a que las personas duden de sí mismas y acepten las afirmaciones del manipulador como verdad.

Además de todo esto, es posible que la persona en cuestión ya haya experimentado manipulaciones de este tipo en el pasado. Por ejemplo, en la dinámica familiar. Así, la tendencia a convivir frente a las tácticas y las estrategias mencionadas puede ser un hábito que se puede rastrear hasta el hogar. 

– ¿En qué contextos aparece el gaslighting?

Ya sea de manera consciente o inconsciente, esta técnica de manipulación aparece en contextos diversos. Te dejamos con tres ejemplos que ilustran muy bien por qué se trata de una forma de abuso psicológico silencioso.

. En las relaciones de pareja

Dado el nivel de intimidad y confianza, el gaslighting es común en las relaciones de pareja. Con base en él, un individuo socava la confianza y la percepción de la realidad de su compañero. A menudo, utiliza la tergiversación de hechos y la negación constante. Esta negación puede encubrir problemas como la infidelidad o el abuso doméstico.

. En las relaciones parentales

Como ya mencionamos, el gaslighting también ocurre en las relaciones parentales. Puede manifestarse en áreas como el rendimiento escolar, la identidad de género y el respeto a las reglas familiares. Sea como fuere, los padres que emplean esta manipulación psicológica lo hacen para invalidar emociones, dudar de las valías o tratar de modificar creencias de sus hijos.

. En entornos instituciones

Se puede usar para ocultar información o recriminar a los trabajadores. También, para reducir la opinión o los derechos de alguien que disfruta de un servicio. Por ejemplo, y de acuerdo con un estudio divulgado en Social Science & Medicine, es un tipo de manipulación frecuente en obstetricia para negar las realidades de las madres.

En paralelo con los contextos anteriores, existe una manifestación diferente de este abuso emocional: el autogaslighting o self gaslighting. Ocurre cuando el perpetrador es la propia persona, lo que se traduce en una dinámica circular que deteriora el bienestar. Con frecuencia, sucede debido a que se está tan habituado a lidiar con el fenómeno que se asimilan sus estrategias de forma inconsciente.

¿Qué puedes hacer ante el gaslighting?

Para contrarrestar el gaslightinglo primero que tienes que hacer es identificar que alguien impone en ti este abuso y manipulación psicológica. Las señales que hemos indicado hasta el momento te servirán de referencia, también esta guía para saber si eres víctima de gaslighting. Dicho esto, te dejamos con algunas ideas para actuar ante este fenómeno:

  • Confía en tu intuición: si algo te parece extraño, no lo ignores. Escucha tu voz interior.

  • Mantén límites firmes: no permitas que el sospechoso de manipulación cruce tus límites. Exprésate con claridad si sientes que lo está haciendo.

  • Conversa con familiares y amigos: habla con ellos los hechos y las conversaciones en los cuales te ha hecho sentir que has perdido el juicio. Escucha qué tienen que decir y valora sus consejos y recomendaciones.

  • Recopila pruebas: esto puede parecer algo extraño, pero todas ellas te ayudarán a comprobar que te están manipulando. Fotos, capturas de pantalla de conversación, fechas, grabaciones y demás te darán un indicio objetivo de que las cosas sucedieron como en efecto así lo piensas.

  • Enfócate en tu autocuidado: el desgaste psicológico puede hacerte experimentar síntomas de ansiedad, depresión y estrés crónico. Crea un espacio en tu agenda para cuidar de tu bienestar: haz ejercicio, sal con amigos, escribe un diario de emociones, practica yoga y meditación y todo aquello que alivie tu mente.

  • Consulta con un profesional: la consulta con un psicólogo puede reportar beneficios incalculables durante y después de la manipulación. Por tanto, no cierres la puerta a esta opción.

Alejarse de las personas manipuladoras es fundamental para recuperar la perspectiva y sanar. En muchos casos, es la única opción posible para salir del círculo vicioso del abuso. De esta manera, considera dar un paso atrás y tomarte un tiempo de esa persona si su comportamiento sigue desgastando tu salud emocional y física.

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Finales (etapas, ciclos y cierres de capítulos) …


Meer(A.R.Salazar) — Los finales son cierres, de etapas y ciclos, culminaciones de capítulos y escenas de películas, pero también de la vida real. También se refieren a rupturas de relaciones y por supuesto, también los finales son la muerte como la conclusión de la vida, pero tratamos de no usar esta palabra porque se ha convertido en sinónimo de miedo, como si al evitar mencionarla dejara de existir o fuera algo ajeno a nosotros, y nada más lejos de ello.

Existen muchos tipos de finales que son como muertes, en estos tiempos de exacerbación de la levedad de la vida, es un buen momento para empezar a sacarlas a la luz, a mirarlas y a comprenderlas, porque cuando sepamos abrazar la muerte, podremos asumir los duelos con normalidad para establecer finales y cerrar conscientemente los ciclos existenciales.

Aceptar los finales e incluso establecerlos haciendo los correspondientes cierres nos permitirá vivir en plenitud, sabiendo que el final es parte esencial y natural de la vida. Como la muerte misma, pues desde que nacemos lo único que tenemos asegurado es que algún día vamos a morir.

El final de la vida y los finales de ciclos es lo único absolutamente seguro que tenemos todos los seres humanos desde que nacemos, sin distinción de razas, género o condición social.

La muerte, como final definitivo, es una certeza que hace parte de la dualidad y complementariedad de la vida, como el día complementa a la noche, son dos polaridades que conforman una unidad armónica y perfecta. Y eso es así, ¿por qué tenemos tanto miedo de mirar la muerte o de poner puntos finales?

Quizás la ciencia materialista con su énfasis en la racionalidad para explicar la vida, sumada a la modernidad y la postmodernidad han contribuido a crear sociedades que valoran al máximo la juventud y la belleza como si nunca fuera a terminar o tuvieran un final.

Sin darnos cuenta nos hemos alejado de las costumbres ancestrales y de la sabiduría popular que honra, conoce, huele, abraza y acepta los finales como procesos existenciales y naturales de los que no solo hacemos parte esencial, sino que nos nutren para celebrar y vivir la vida.

Los finales que podemos asociar a la muerte no son solamente los físicos o materiales, pues existen muchos tipos de cierres definitivos: de ciclos, relaciones, trabajos, lugares e incluso de formas de vida. ¿Cuántas veces miramos al pasado para darnos cuenta de que dejamos de identificarnos con lo que fuimos?

Observamos relaciones con seres a quienes en algún momento amamos, pero ya no resonamos con ellos o directamente rompimos para seguir distintos caminos. Hemos vivido muchos finales sin que les hayamos hecho duelos, quizás para evitar el dolor o por inconsciencia del cierre que estamos haciendo.

Omitir los duelos y los cierres conscientes hacen que dejemos huellas energéticas, memorias activas, que son como libros abiertos o páginas con puntos suspensivos que sin saberlo nos siguen marcando en el momento presente. Esto es evidente cuando dejamos relaciones de pareja, cuya experiencia positiva o negativa nos influye en las que establecemos en el presente.

Lo mismo sucede con los lugares o las personas que añoramos o quizás detestamos, en el primer caso se manifiestan con suspiros que salen de los más profundo del corazón, al recordar lo que dejamos; y en el segundo, repetimos la emoción de rabia o dolor, como si se tratara de episodios que se repiten en un bucle que nos ata, dejándonos suspendidos igual que puntos a los que no pusimos finales.

Por otro lado, tenemos historias de finales en las familias, como las rupturas de pareja y divorcios que dejan heridas en todos los integrantes del clan que sin hacer cierres siguen repitiendo el mismo guion que pasa de generación a generación.

Lo mismo sucede con los parientes perdidos que salieron a buscar su «futuro», con las desapariciones inexplicables, los accidentes que truncaron vidas y las muertes por largas enfermedades dolorosas y largas agonías, así como por las guerras ajenas que se hicieron propias.

Estos sucesos pueden dejar heridas abiertas, porque no existieron finales explicables o aceptables y por tanto los duelos quedaron resonando como dolores del inconsciente colectivo e incluso es información del ADN que se transmite con la epigenética, cual marcas invisibles que nos definen sin que seamos conscientes de ello.

Asumir los finales es sanador o liberador, porque al reconocer los episodios que quedaron abiertos por la ausencia de duelos o por dolores tan profundos que marcaron la historia personal o familiar, se puede poner el debido y necesario punto final para continuar escribiendo nuevos capítulos libres de cargas. Es como emprender el viaje sin anclas y ataduras, permitiendo que el equipaje sea ligero.

Todo tiene su tiempo y ciclo. Ver y asumir los finales puede ser un proceso bonito, cuando se asume como algo natural y normal en la vida. Es bueno saber que todo termina, que tiene un final, porque implica transformación, aprendizaje y la posibilidad de renovación.

Quizás eso nos lleva a comprender que lo importante no es solo lo material, ya que existen factores invisibles que nos afectan e incluso determinan, como los afectos, sentimientos y las emociones que permiten hacer los duelos sin vergüenza, para expresar la tristeza cuando alguien se va o cuando somos los que dejamos un lugar o una relación, pues podemos hacer cierres de ciclos sanos y liberadores.

Los finales conscientes son una forma de enterrar los pasados para sembrar futuros y facilitar que retoñe el eterno presente, en el ahora de una vida plena, sabiendo que algún día tendremos un final definitivo, porque moriremos como muere todo.

Los finales son cierres de ciclos, como los del otoño que permite el descanso del calor mientras prepara la tierra para el invierno, o la primavera en la que retoña la vida, cual oda de la naturaleza nos muestra los finales e inicios que se complementan formando la rueda de vida y muerte permanente.

De los finales hemos de aprender a vivir la vida plenamente, como la famosa frase de vive cada día como si fuera el último, que más que un final invita a vivir en el ahora consciente. Menos mal existen los finales y la misma muerte, porque imagínate que sería la vida si fuera eterna.

A mi me resultaría agotador y aburrido, además es inevitable que llegue un momento en que el cuerpo físico quiera y necesite descanso, igual que el alma podrá estar lista para elevar anclas, como lo escribió el poeta colombiano Porfirio Barba Jacob en su bella canción de la vida profunda:

Mas hay también ¡Oh Tierra! un día… un día… un día… en que levamos anclas para jamás volver… Un día en que discurren vientos ineluctables ¡un día en que ya nadie nos puede retener!

Del final que es la muerte aprendí de mi madre, que es una sabia pasadora a otros planos o acompañante de almas en el proceso de la muerte, a no tenerle miedo, a mirar a los ojos a quienes están enfermos terminales, a acompañarles y manifestar el amor, tomarles de la mano y decirles que morir es parte de la vida, que se puede agradecer todo lo vivido, soltando las culpas que atan al dolor y limitan la posibilidad de honrar la experiencia de todo lo vivido para poder poner el punto final para el buen partir.

Es bueno saber que la energía que somos no muere, simplemente se transforma. Esto no es una creencia espiritual, sino una de las leyes de la física que a todos nos enseñaron y aún sabiéndola la negamos.

Morir es una transición a otros planos, igual que las transiciones que hacemos cuando dejamos de ser niños y empezamos a ser adolescentes, cuando dejamos de serlo para ser jóvenes y cuando dejamos de ser tan jóvenes para ser llamados señores o señoras, seres con canas que tenemos arrugas y con fortuna vamos cuidando y viendo como nuestro cuerpo va evolucionando, acercándose al encuentro con un final. El final de ciclo de la vida.

Ese día, cuando reconozcamos la dualidad complementaria de la vida y la muerte, entonces estaremos listos para vivir nuevas experiencias debidas.

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Masculinidad Frágil: ¿los hombres deben deconstruirse? …


Psicología y Mente(J.Soriano) — La masculinidad, entendida como la asociación a un rol de género masculino concreto, ha sido durante mucho tiempo un tema de estudio, debate y reflexión. A lo largo de la historia, la masculinidad se ha asociado con una serie de características y expectativas que han definido lo que para muchas personas “significa” ser un hombre, pese a ser una definición muy abstracta y basada en estereotipos y expectativas sociales.

En los últimos años, estas concepciones tan inestables han sido puestas en discusión y debate, dando lugar al concepto de la masculinidad frágil. Este cuestiona la noción convencional de lo que el aprendizaje social ha definido como ser un hombre.

Hace referencia a la tendencia de algunos hombres a sentirse amenazados por cualquier cosa que se aparte de los roles y expectativas tradicionales de género, dejando entender que el concepto de masculinidad se presenta como muy frágil cuando se cuestiona.

Estos hombres con una masculinidad frágil pueden experimentar la obligación social de mostrarse siempre fuertes, dominantes y emocionalmente reservados, lo que a menudo los lleva a reprimir sus emociones y enfrentando dificultades para expresar su vulnerabilidad.

Cuestionar y ser crítico con la masculinidad permite liberarse de roles tan rígidos y abrir la puerta a comprensiones de la masculinidad desligadas de estas concepciones tradicionales y excluyentes.

En este artículo, nos adentraremos en el concepto de la masculinidad frágil, explorando sus raíces históricas, sus efectos perjudiciales en la salud mental y relaciones, y la importancia de deconstruir estas nociones que tanto nos limitan y tantas barreras construyen entre nosotros.

– ¿Qué es la masculinidad frágil?

Para comprender la noción de masculinidad frágil y su impacto en la sociedad contemporánea, es esencial comenzar por definirla y explorar sus características más sobresalientes. La masculinidad frágil es un concepto que ha emergido en los últimos años como resultado de una creciente conciencia de cómo las expectativas tradicionales de género han moldeado las actitudes y comportamientos de los hombres.

La masculinidad frágil se refiere a la fragilidad de la identidad masculina tradicional. Implica la creencia arraigada de que los hombres deben adherirse a ciertos estereotipos de género, tales como la fortaleza emocional, la agresividad y la independencia a toda costa. Cuando un hombre no cumple con estos estándares tradicionales, puede sentir que su masculinidad está siendo amenazada, lo que a menudo resulta en ansiedad, inseguridad y un miedo a ser percibido como «menos hombre».

La masculinidad frágil puede manifestarse de diversas maneras en la vida cotidiana. Algunas de las características y comportamientos asociados con este fenómeno incluyen:

  • Supresión de emociones: Los hombres pueden sentir la presión de ocultar sus emociones, especialmente las consideradas «débiles» como la tristeza o el miedo, para mantener una fachada de fortaleza.

  • Competitividad excesiva: La necesidad de competir constantemente y demostrar superioridad sobre otros hombres puede ser una característica de la masculinidad frágil.

  • Rigidez en los roles de género: La adhesión estricta a los roles de género tradicionales, como el proveedor principal de la familia o el protector, puede limitar la expresión individual y las oportunidades de crecimiento personal.

  • Resistencia al cambio: Los hombres que se aferran a la masculinidad frágil pueden ser reacios a adaptarse a un mundo en constante cambio en términos de género y diversidad.

  • Rechazo de la vulnerabilidad: Mostrar vulnerabilidad o pedir ayuda puede ser visto como una debilidad, lo que puede llevar a problemas de salud mental y dificultades en las relaciones personales.

– Orígenes y evolución de la masculinidad

La masculinidad frágil no es un fenómeno nuevo; tiene profundas raíces en la historia y ha evolucionado a lo largo de los siglos. Para comprender cómo hemos llegado a esta noción de masculinidad, es esencial explorar su desarrollo histórico y las influencias que han contribuido a su formación.

. La construcción histórica de la masculinidad

En muchas culturas a lo largo de la historia, la masculinidad se ha asociado con la fuerza física, la valentía en la guerra y la capacidad para proveer y proteger a la familia. Estos estereotipos de género surgieron en parte debido a las realidades de la vida en sociedades antiguas, donde la supervivencia dependía de habilidades específicas.

Sin embargo, a medida que las sociedades evolucionaron y se industrializaron, los roles de género comenzaron a cambiar. La masculinidad se convirtió en un concepto más complejo, pero al mismo tiempo, se desarrollaron presiones para que los hombres mantuvieran una imagen de fortaleza constante y control emocional.

La Revolución Industrial, por ejemplo, dio lugar a la idea del «hombre proveedor» que debía trabajar largas horas para mantener a su familia, lo que a menudo llevaba a una separación emocional.

. Influencias culturales y sociales

Las influencias culturales y sociales han tenido un papel significativo en la construcción y perpetuación de la masculinidad frágil. Los medios de comunicación, incluyendo la televisión y el cine, han desempeñado un papel importante al retratar a los hombres como fuertes, valientes y raramente emocionales. Los estereotipos de género también se han transmitido a través de la publicidad, la literatura y la música.

Las presiones sociales para conformarse a estas normas de masculinidad pueden ser abrumadoras. Los hombres pueden temer el rechazo o el ostracismo si se desvían de estas expectativas tradicionales de género. Como resultado, pueden reprimir sus emociones y perpetuar la masculinidad frágil en un esfuerzo por encajar. Afortunadamente, en las últimas décadas, la conversación sobre la masculinidad ha evolucionado.

Movimientos como el feminismo y la creciente conciencia sobre la diversidad de género han llevado a un mayor cuestionamiento de los roles tradicionales de género y a un llamado a la deconstrucción de la masculinidad frágil.

Efectos de la masculinidad frágil

La masculinidad frágil no es un fenómeno aislado y tiene efectos significativos en la vida de los hombres y en la sociedad como conjunto. Algunos de los impactos perjudiciales que esta concepción tiene son:

1. Salud mental

Uno de los efectos más notables de la masculinidad frágil es su influencia en la salud mental de los hombres. La presión constante para reprimir emociones y mantener una fachada de fortaleza puede dar lugar a problemas como la ansiedad, la depresión y el estrés.

Los hombres pueden sentir que no tienen el espacio ni la capacidad para buscar apoyo emocional cuando lo necesitan, lo que puede llevar a un aislamiento emocional perjudicial. Negar la vulnerabilidad emocional puede llevar a comportamientos autodestructivos, como el abuso de sustancias o la agresión, para lidiar con la frustración y el dolor emocional.

2. Relaciones interpersonales

La masculinidad frágil también puede tener un impacto negativo en las relaciones personales de los hombres. La dificultad para expresar emociones y conectar de manera profunda con los demás puede conducir a relaciones superficiales y distantes. Los hombres pueden temer que mostrar vulnerabilidad los haga parecer «menos masculinos» en los ojos de sus parejas, amigos o familiares. En las relaciones románticas, esta falta de comunicación emocional puede generar malentendidos y conflictos, ya que las parejas pueden sentir que no están siendo comprendidas o apoyadas adecuadamente.

3. Impacto social

A nivel social, la masculinidad frágil puede contribuir a la perpetuación de las desigualdades de género y la discriminación. Cuando los hombres sienten la necesidad de mantener una apariencia constante de fortaleza y control, pueden ser menos propensos a apoyar la igualdad de género y a desafiar los roles tradicionales. Esto puede dificultar el progreso hacia una sociedad más justa e igualitaria para todas las personas, independientemente de su género.

La deconstrucción de la masculinidad

La deconstrucción de la masculinidad frágil es un paso esencial para liberar a los hombres de las restricciones y presiones asociadas con los estereotipos tradicionales de género. Este proceso no implica negar la propia identidad masculina, sino más bien cuestionar y reevaluar las nociones limitantes de lo que significa ser un hombre en la sociedad actual. Conseguir deconstruir la masculinidad y reorientar estos roles hacia nuevos caminos es muy positivo para reducir las presiones de los hombres por mantener estos roles tan rígidos, y a nivel social para disminuir las desigualdades causadas por el género.

Algunas estrategias para comenzar este proceso incluyen:

  • Autoconciencia: Reflexiona sobre tus propias creencias y comportamientos en relación con la masculinidad y toma conciencia de la forma en que representan valores anclados en el pasado que debes restaurar.

  • Educación: Infórmate sobre masculinidad, género y diversidad y el impacto negativo de estos roles tan estrictos. La educación es fundamental para comprender las construcciones sociales que dan forma a la masculinidad.

  • Comunicación abierta: Fomenta la comunicación abierta y honesta con amigos y seres queridos. Compartir tus pensamientos y sentimientos puede ayudar a romper la barrera de la masculinidad frágil.

  • Buscar apoyo: Busca apoyo de terapeutas, consejeros o grupos de apoyo que se centren en la salud mental y la deconstrucción de la masculinidad. A veces, es útil contar con el apoyo de profesionales.

  • Promoción de la igualdad: Aboga por la igualdad de género en tu vida cotidiana y en tu comunidad. Participa en conversaciones y acciones que promuevan la equidad de género.

– Deconstrucción para avanzar

En conclusión, la masculinidad frágil es un fenómeno arraigado en la historia y la cultura, con efectos perjudiciales en la salud mental y las relaciones. La deconstrucción de estos estereotipos es esencial para liberar a los hombres de estas presiones limitantes y para promover la igualdad de género.

A medida que más hombres se comprometen en este proceso, contribuyen al desarrollo de una sociedad más saludable y equitativa para todos, independientemente de su género. La deconstrucción es un paso crucial hacia la construcción de una masculinidad más auténtica y completa.

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¿No vives en una ‘zona azul’? De igual manera, estos seis consejos te ayudarán a vivir más tiempo …


AARP(T.Apello) — Desde hace décadas, Dan Buettner, de 63 años, se ha dedicado a investigar las llamadas “zonas azules” —lugares caracterizados por la longevidad de sus habitantes, con la mayor concentración de centenarios— y a divulgar sus hallazgos en exitosos libros y, ahora, en una serie de Netflix, también muy exitosa, titulada Live to 100: Secrets of the Blue Zones (en inglés).

En esta serie, Buettner viaja a lugares exóticos para entrevistar a personas extraordinariamente resistentes a la vejez. A medida que él comparte la comida y las historias de estas personas, el espectador empieza a sentirse como en casa.

En el 2008, AARP ayudó a poner a prueba las tácticas que, según lo que concluyó Buettner a raíz de sus investigaciones, podrían alargar la vida.

En el AARP/Blue Zones Vitality Project, realizado en Albert Lea, Minnesota, los participantes en su conjunto perdieron miles de libras de peso y, de acuerdo con los cálculos de Buettner, aumentaron su expectativa de vida en 2.9 años. Buettner escribió en un artículo para AARP (en inglés).

“Todos afirman sentirse más sanos, tanto en lo físico como en lo emocional”. El Dr. Walter Willett, epidemiólogo y profesor de Nutrición de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, dice que los resultados son “asombrosos”.

En su programa de Netflix del 2023, Buettner dice: “En mis viajes por las zonas azules, me enteré de lo que hacían las personas más longevas para vivir mucho tiempo. Comían de forma inteligente, se movían de forma natural, tenían la perspectiva ideal y sabían cómo relacionarse con los demás”.

La serie de Buettner es tan entretenida como Parts Unknown, presentada por Anthony Bourdain, pero la información que ofrece no solo sirve para el turismo. Buettner quiere ayudarte a vivir más tiempo, y para ello te muestra cómo los centenarios lo han logrado.

Aquí se señala lo que él aprendió de algunas de las personas más sabias y de mayor edad del mundo.

Para no morir, mejora tu dieta

En todas las zonas azules que Buettner encontró, la gente comía de manera inteligente: en Icaria, Grecia, a ocho millas de la costa turca; en Okinawa, Japón; en la región de Ogliastra, en Cerdeña, Italia; en la península de Nicoya, en Costa Rica; en Singapur; y en Loma Linda, California. La mayoría de estos lugares se encuentran aislados de los estilos de vida modernos y poco saludables, pero ¿cómo fue que una ciudad de California se colocó en esta lista?

El secreto de Loma Linda radica en que cuenta con la mayor población de seguidores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en todo Estados Unidos. Más de un tercio son veganos o vegetarianos, y solo aproximadamente el 5% de sus calorías provienen de carnes, aves y pescados. El consumo promedio en Estados Unidos, según Buettner, es al menos tres veces esa cifra.

Los adventistas procuran comer tal como lo hacían Adán y Eva, en la Biblia: granos, hojas verdes y otras verduras, nueces. Según Buettner, el consumo de aproximadamente una taza de frijoles por día se asocia con un aumento de cuatro años en la expectativa de vida. Y en una investigación en la que se dio seguimiento a la salud de 103,000 adventistas durante 30 años, se descubrió que estos viven unos siete años más que el resto de la población. Además, pesan unas 20 libras menos que quienes consumen carne.

Buettner añade este consejo: “Los habitantes de Okinawa tienen una ingeniosa expresión —‘Hara hachi bu’— que aconseja dejar de comer una vez que se sientan llenos en un 80%».

Ernest Zane, de 95 años y habitante de Loma Linda, le contó a Buettner que ha vivido 30 años más que su padre. “Él no tenía ninguna noción de la salud; bebía y fumaba. Si hubiera seguido los pasos de mi papá, con mi estilo de vida y otras cosas, ya no estaría vivo”.

Los adventistas no son los únicos que se benefician de su religión. Los habitantes de Cerdeña y Costa Rica, también de mucha longevidad, son mayoritariamente católicos. Y en Okinawa, los antepasados son objeto de veneración y oraciones.

“Las personas que asisten a servicios religiosos más de una vez por semana pueden aumentar su expectativa de vida en siete años”, afirma Buettner. “No importa cuál sea tu religión. Lo importante es que formes parte de una comunidad religiosa y que participes”.

Encuentra tu tribu

La cohesión social es la clave de la longevidad en las zonas azules. Para los okinawenses, no es solo cuestión de dieta. También se debe a que comen entre familia, expresan su gratitud antes de comer y, por el hecho de estar conversando, consumen sus alimentos saludables a un ritmo más lento. Según lo que ha descubierto Buettner, gozarás de mejor salud si estás cerca de personas que viven de manera saludable.

En Costa Rica, Buettner conoció a una mujer de 109 años cuyo hijo, de 85, montaba en bicicleta cada día para ir a su casa, y cuyos hijos pasaban a ayudarla con sus pollos. En Estados Unidos, según Buettner, las estadísticas sobre la soledad son preocupantes: hace 100 años, el 70% de las personas viudas pasaban a vivir con sus familiares; hoy día, el 70% de ellas viven solas.

Y cuando fallece el cónyuge, las probabilidades de morir en los próximos tres meses aumentan en aproximadamente dos tercios. Además, según Buettner, “si tu padre o madre, ya de edad avanzada, ingresa a una residencia para jubilados, su expectativa de vida se reduce en entre dos y seis años”.

En Singapur, el Gobierno ofrece una subvención especial para que las personas puedan comprar un apartamento a poca distancia para que en él vivan sus familiares mayores. “Hay algo ingenioso en esta idea de que no obligas a tus padres a vivir cerca de ti, pero los incentivas a que vivan cerca, lo cual no solo es bueno para la familia. Eso aumenta la expectativa de vida”, dice Buettner.

Por otra parte, los habitantes de zonas azules suelen ofrecerse como voluntarios para ayudar a los demás, aunque estos no sean sus familiares, lo cual amplía su tribu. “Las personas que realizan trabajo voluntario tienen menores tasas de enfermedades cardíacas”, dice Buettner. “Pesan menos y sus costos de atención médica son perceptiblemente menores”.

Haz ejercicio, sin dejar de divertirte

Según Buettner, el gran problema con las intervenciones de salud es que las personas no continúan los buenos hábitos, en muchos casos porque no es nada divertido. Sin embargo, él conoce a personas que hacen fiestas donde los asistentes, que van desde los 14 hasta los 94 años, pasan toda la noche bailando.

“Una hora de correr y una hora de bailar son aproximadamente equivalentes en cuanto a calorías quemadas”, afirma Buettner, “pero bailar durante una hora es de lo más divertido. Hemos solido asociar el ejercicio con el sufrimiento: ‘sin dolor no hay beneficio’. Pero la actividad física puede dar mucha alegría; la gente no deja de reírse. ¡Y la risa es buena para las arterias! Creo que las zonas azules nos enseñan que la longevidad puede ser alegre”.

Los costarricenses a los que conoció Buettner no son miembros de gimnasios, pero el ejercicio simplemente forma parte de su vida. “Todo lo hacen a mano. No tienen las comodidades mecánicas que los ayudan con las tareas domésticas y el trabajo en el patio. Usan machete para cortar el césped.

Para mantener la casa limpia, y para reunir y preparar los alimentos, hay que realizar movimientos inconscientes, lo cual bien podría implicar más actividad física que lo que suele llamarse ejercicio”. Los costarricenses tienen la menor tasa de mortalidad en la mediana edad y la segunda concentración más alta de hombres centenarios.

Además, una investigación realizada por la Universidad de Stanford determinó que su edad biológica es aproximadamente 10 años menor de lo que sugiere su edad cronológica.

A fin de cuentas, tal vez puedas permitirte un poco de alcohol, siempre y cuando lleves una vida sana en general

Buettner sabe bien que las recientes investigaciones indican que cada gota de alcohol es perjudicial. Sin embargo, considera que las personas que beben en cantidades moderadas, en el contexto de un estilo de vida saludable, están en una mejor situación que la persona típica en Estados Unidos que consume alcohol.

Buettner señala: “Los coreanos han estado tomando el mismo vino desde hace más de 100 generaciones, y viven más tiempo que nadie, unos siete años más que la población en Estados Unidos”. Y los coreanos, según él, tenían la mitad del índice de enfermedades cardiovasculares, y nunca conoció a nadie en Corea que padeciera demencia entre los 60 y 79 años.

Cuando visitó la zona azul donde, de acuerdo con la mitología griega, nació el dios del vino, Buettner encontró resultados similares. “Para mí ese vínculo es suficiente para que me permita disfrutar de mi copa de vino al final de la noche”. Sin embargo, la dieta mediterránea probablemente es un factor más importante en la longevidad de los griegos.

Nunca es demasiado tarde para llevar una vida sana

Buettner conoció a un estadounidense de origen griego que, a los 66 años, recibió un diagnóstico de cáncer terminal de pulmón, por lo que se mudó a Icaria, Grecia, para pasar sus últimos días.

“Pero en los seis meses siguientes, empieza a respirar el aire, a tomar el vino de Icaria. Se reencuentra con sus amistades. Siembra un viñedo. Y piensa: Bueno, no voy a vivir suficiente tiempo para ver estas uvas. Pero mi esposa sí las verá”. A los 102 años, no solo sigue vivo, sino que está cosechando sus uvas.

“Como soy periodista, le pregunté: ‘¿Cuál es su secreto?’. Y se encoge de hombros y dice: ‘No lo sé. Supongo que se me olvidó morir’”.

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4 datos que muestran la magnitud de la gigantesca esfera inaugurada en Las Vegas con un concierto de U2


BBC News Mundo — Sphere, una gigantesca esfera que promete redefinir el mundo del entretenimiento, fue inaugurada el fin de semana en Las Vegas.

Ubicada junto al famoso Strip de la ciudad de Nevada, es la estructura esférica más grande del mundo. Tiene 112 metros de alto —más que la Estatua de la Libertad o el Big Ben— y 157 metros de ancho.

Después de un retraso de dos años en la construcción por la pandemia de covid, la esfera abrió sus puertas el 26 de septiembre con un concierto de U2.

La banda irlandesa de rock presentará su show “U2: UV Achtung Baby Live at Sphere” —un homenaje a su disco de 1991— durante 25 fechas hasta mediados de diciembre.

U2, la emblemática banda que inauguró la esfera, tiene casi medio siglo de historia.

Sphere también estrenó este viernes 6 de octubre una película del aclamado director neoyorquino Darren Aronofsky (conocido por “El cisne negro” o “La ballena”, entre otras) hecha específicamente para ese auditorio e integrando toda la tecnología disponible para crear una experiencia inmersiva inédita.

“Es un viaje de ciencia ficción a las profundidades de nuestro futuro”, afirmó el director sobre Postcard From Earth (Postal desde la Tierra), la película que se presentará en el interior de la esfera durante al menos un año y medio.

BBC Mundo te cuenta 4 datos que dan cuenta de la magnitud de este nuevo templo del entretenimiento:

La pantalla interior tiene resolución 16K.

1. Una pantalla led de 54.000 m2, la más grande del mundo

La cubierta exterior de la esfera está completamente iluminada por una pantalla led de 54.000 m2, una superficie que equivale a cerca de 8 canchas de fútbol.

Cuenta con 50 millones de luces led, que estarán encendidas todos los días y todas las noches. Se iluminó por primera vez para celebrar el 4 de julio de este año.

La pantalla interior, la que ven los asistentes a los espectáculos dentro de la esfera, tiene 15.000 m2

Con 173 millones de píxeles, es la pantalla de mayor resolución en todo el mundo. Y va desde el suelo hasta los 76 metros de altura.

Una firma de Zaragoza, liderada por el arquitecto Miguel Montgivel, estuvo detrás del diseño y la ingeniería de las dos pantallas.

Imagen del interior de la esfera durante el concierto de U2.

2. Aforo para 17.500 asistentes

Esa es la capacidad del auditorio, aunque puede llegar a recibir hasta 20.000 personas, si se incluye público de pie.

10.000 de los asientos están equipados con tecnología háptica, es decir que pueden vibrar para hacer sentir táctilmente al asistente lo que ocurre en la pantalla. También pueden crear efectos de viento, temperatura y olor.

La obra se detuvo completamente durante la pandemia de covid-19.

3. Unos 167.000 altavoces

El sonido de Sphere está diseñado utilizando una tecnología conocida como Wave Field Synthesis, que utiliza una gran cantidad de altavoces controlados electrónicamente para que la interferencia de sus ondas produzca una experiencia acústica muy similar desde cualquier lugar en la sala.

Algunos asistentes a la inauguración también reportaron que el aislamiento acústico es sorprendente; es decir, que afuera de la sala se escucha poco o nada de lo que pasa adentro.

Los asistentes al concierto de U2 pudieron vivir una experiencia inmersiva.

4. Un costo de US$2.300 millones

En 2019, se estimaba que el costo total del proyecto sería de US$1.200 millones.

No obstante, algunos cambios en el diseño, la crisis en la cadena de suministros que se produjo como consecuencia de la pandemia y el aumento de la inflación en el último tramo de la construcción terminaron casi duplicando la inversión en Sphere.

Es el auditorio más caro de Las Vegas, por encima incluso del Allegiant Stadium, que cuadriplica la capacidad de Sphere.

Las Vegas recibe unos 40 millones de visitantes al año.

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«Negging»: cuando los halagos negativos se usan para ligar …


La mente es maravillosa(V.Sabater) — A la hora de ligar, hay quien es todo un artesano para encandilar desde el respeto y enamorar con las palabras. Luego, están esas personas que usan la frívola táctica de dejar por los suelos la autoestima del otro. Es lo que se conoce como negging o insulto disfrazado de halago. Se trata de un tipo de comunicación manipulativa que busca crear inseguridad.

Utilizar cumplidos ambiguos mediante el sarcasmo es una dinámica frecuente en las relaciones de pareja. No solo se aplica durante el cortejo, sino que se convierte en una práctica del día a día muy aniquilante. Es una estrategia sutil que, si bien al principio parece algo inocente, cala en el bienestar psicológico de la víctima. Te proponemos saber más, a continuación.

Negging, qué es y cómo se aplica

Una de las formas de abuso verbal más frecuentes en las interacciones afectivas es el negging (golpe o comentario negativo). 

Consiste en expresar una forma de halago que, en realidad, esconde un desprecio, una crítica o un insulto. 

Disfrazar una ofensa en el interior de un piropo es, en todos los casos, un tipo de comunicación violenta con serias secuelas.

De acuerdo con un estudio publicado en SSRN Electronic Journal, la práctica de los elogios ambiguos es muy común.

Reúnen un elogio aparente mezclando una comparación con un estándar negativo. Por ejemplo: «Tu discurso fue muy bueno para ser una mujer».

Son expresiones que encuentras en cualquier ámbito y generan confusión en el receptor. Dado que es importante reconocerlos, te los describimos en dos de los escenarios más frecuentes.

. La práctica de la negación en las citas

Quien utiliza esta dinámica en las citas tiene como propósito lograr una posición de poder. Lo complejo es que no siempre te será fácil ver dicha técnica porque estarás pendiente de varios factores. Aún no conoces a esa persona, buscas gustarle y los nervios del momento dificultan detectar los hilos de la manipulación. Toma nota de cómo aparece:

  • Halagos que minan tu confianza: la persona doctorada en el presente recurso busca que sientas inseguridad. Para ello, te dirá frases como: «Tu vestido es precioso, pero ¿no crees que es algo atrevido para alguien como tú?».

  • Piropos que esconden críticas: este tipo de halagos confunden y obligan a estar un tiempo pensando en lo que te acaban de decir. Son sibilinos y mordaces, porque combinan algo positivo entremezclado con un desprecio. Ejemplo de ello: «Me encanta tu camisa. Se la he visto a muchos chicos, debe estar de moda».

  • Comentarios insidiosos: esta práctica emplea una comunicación no verbal positiva, como sonrisas y gestos amables. Pero cuidado, pues al poco aparecen comentarios agudos que resultan dolorosos cuando los analizas: «Con la edad que tienes y lo atractivo que eres todavía; no sé cómo aún estás soltero».

  • Exageración de los propios logros: quien practica este tipo de comunicación también exagera sus propias virtudes para negar las tuyas y obtener poder. Es más, una publicación en Journal of Aggression, Conflict and Peace Research describe que, con el negging, algunos hombres buscan minar la autoestima femenina para ganar atractivo.

. La práctica de la negación en las relaciones interpersonales

Este concepto lo acuñó, en los años 90, el coach de la seducción Erik von Markovik. Estábamos en una época en la cual las técnicas para ligar o para mantener una relación daban por válido y permisible el hundir la autoestima del otro. Todo ello para volverlo más manipulable y obtener cierto dominio sobre él.

Algo así, desde la perspectiva actual, nos parece del todo irracional y patológico. Sin embargo, hay un hecho indudable y es que tal práctica aún se aplica y es frecuente observarla en las relaciones de pareja. Estas son, por término medio, las características más definitorias que puedes experimentar:

  • Te comparan con los demás.

  • Minimizan tus virtudes y tus logros.

  • Niegan tus emociones y las ridiculizan.

  • Te humillan mediante el sarcasmo y la ironía.

  • No apoyan tus ideas e infravaloran tus ambiciones.

  • Hacen bromas pesadas con las que ponerte en evidencia.

– ¿Cómo puedo identificar el negging?

En la práctica clínica se ven muchos pacientes con la autoestima e identidad fragmentadas a causa del abuso verbal de sus parejas. El negging es una técnica de comunicación abusiva que se tolera y ante la cual no todos reaccionan. Aparecen en las citas y se cronifica durante la relación. Mira cómo identificarla:

  • Usan comparativos: la persona que tiene como costumbre compararte con otras figuras, aplica esta técnica abusiva de manipulación. Mantente alerta y no dejes pasar este recurso que, de permitirlo, es muy destructivo.

  • Recuerda en qué consiste la manipulación: la revista Journal of Personality recuerda en un artículo que entre las principales técnicas en este ámbito está la degradación. Rebajarte y menospreciarte es algo que nadie merece ni debe tolerar.

  • Te hacen dudar de ti: si después de estar con esa cita o si tu propia pareja te hace dudar de tus valías, de tu físico, competencias e identidad, toma conciencia de que tal dinámica es una forma de abuso. Nadie puede atacar tu autoconcepto. Quien te ama, debe respetarte, validarte y hacerte sentir bien.

  • Analiza cómo te sientes: ninguna forma de comunicación es inocua y las palabras pueden doler tanto como un golpe físico. Cuando converses con esa persona que estás conociendo durante una cita, analiza cómo te hacen sentir sus comentarios. Si te generan confusión e incomodan, es necesario actuar y poner límites.

Estrategias para no caer en este estilo de abuso psicológico

La negación es un recurso abusivo con el cual una persona busca ganar poder y control en una relación. Tal estratagema te la puede aplicar cualquier figura, incluso esa mujer u hombre tan atractivo que acabas de conocer y con quien vas a citarte.

No solo es esencial reconocer tales dinámicas, saber responder reforzará tu autoestima y te mantendrá a salvo. Apunta lo siguiente:

  • Detecta las señales: cuando tomes conciencia de este tipo de comunicación dañina, no la dejes pasar. No importa cuánto te atraiga esa persona o lo que sientas por ella. Si no actúas, esa conducta escalará mucho más.

  • Establece límites claros: a quien use un lenguaje desagradable con intención de minar tu autoconcepto, expresa al instante de manera firme que no aceptas ese tipo de comportamiento y que pondrás distancia si se repite. Demanda cambios.

  • Sé asertivo/a y reacciona rápido: lo ideal es no dejar pasar ni un solo comentario que tenga como propósito negarte y minar tu autoestima. Para ello, avisa de que esas palabras no te agradan y te hacen sentir mal. Pide que no vuelvan a repetirse.

  • Confía en tu intuición: parece una tontería, pero no lo es. Si alguien te hace sentir incómodo en una relación o sospechas que te manipula, confía en tu intuición. Esta dimensión cumple un fin y es darte una información rápida a partir de todas tus experiencias pasadas. Esa voz te dirá si algo no está bien.

  • Fortalece tu autoestima: ten en cuenta que este constructo psicológico no es estable y que puede debilitarse durante tus interacciones con los demás. Trabájala, potencia la confianza en ti. Cuanta más seguridad sientas en quien eres y en tus propios valores, menos vulnerable serás a los intentos de manipulación.

– Para ligar y convivir, exige siempre una comunicación respetuosa

Cuando tengas una cita activa siempre tus alarmas internas y recuerda algo muy básico. Las relaciones saludables se basan en el respeto mutuo, en la comunicación abierta, la confianza y la empatía. Si estás en una situación en la que aparece el negging, valora si vale la pena iniciar una relación con esa persona o si lo ideal es alejarse antes del postre.

Por otro lado, y no menos importante, si convives con una pareja que ejecuta de forma constante esta dinámica, pregúntate cómo te encuentras. Estás ante una práctica que socava por completo la autoestima y el bienestar emocional. En estos casos, será de gran ayuda contar con un profesional especializado para abordar la realidad en la que vives. Mereces sentirte bien.

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¿Cómo evitar que mis Hijos normalicen el Alcoholismo? …


Psicología y Mente — La crianza de los/as hijos/as es una de las responsabilidades más importantes que enfrentan padres y madres. Siempre se quiere lo mejor para ellos/as, deseando verlos/as crecer y prosperar en un mundo que a menudo presenta complicados desafíos. En esta travesía de la crianza, aparece un problema y peligro creciente que no debe pasarse por alto: la normalización del alcohol entre adolescentes y jóvenes.

En nuestras sociedades, el alcohol y su consumo a menudo se presenta como una parte integral de la vida social, y es crucial que padres y madres estén alerta y preparados para abordar abiertamente este tema con sus hijos e hijas. La normalización del alcohol en edades tempranas puede tener graves repercusiones en la salud física, mental y emocional y no debe considerarse en ningún caso un problema aislado.

En este artículo, exploraremos en profundidad los factores que contribuyen a esta normalización y, lo que es más importante, proporcionaremos estrategias prácticas y conversaciones abiertas que pueden ayudarnos a evitar que nuestros hijos/as caigan en esta trampa peligrosa.

– El problema del alcoholismo

Es común la consideración del alcoholismo como un problema de salud pública, pero, sin embargo, el alcohol se encuentra libre de cualquier legislación prohibitiva y es una de las sustancias más presentes en nuestro día a día. 

El alcohol y su consumo forma parte de la socialización y, hasta cierto punto, parece imposible no consumirlo durante la adolescencia y juventud para pertenecer de forma más cercana al grupo de iguales. La normalización del alcoholismo se refiere al proceso mediante el cual el consumo excesivo y problemático de alcohol se convierte en algo común o aceptable en la vida de los jóvenes.

En otras palabras, cuando nuestros hijos empiezan a considerar el consumo excesivo de alcohol como una parte normal de la vida cotidiana, estamos ante un problema grave. Esto va más allá de una ocasional copa en una celebración; implica la incorporación del alcohol en su estilo de vida y su identidad, a menudo sin ser conscientes de los riesgos asociados.

. Factores de riesgo

Para abordar eficazmente la normalización del alcoholismo entre los jóvenes, es crucial comprender los factores de riesgo que contribuyen a este fenómeno. Estos factores son como señales de advertencia que debemos reconocer y abordar de manera proactiva. Algunos de los factores de riesgo más comunes incluyen:

1. Influencia de los medios de comunicación y la cultura popular

Los medios de comunicación, incluyendo películas, programas de televisión y redes sociales, a menudo retratan el consumo de alcohol de manera glamurosa y frecuente.

2. Presión de grupo

La necesidad de pertenecer a un grupo o ser aceptado por amigos puede llevar a los jóvenes a participar en el consumo de alcohol, incluso si no están seguros o cómodos con ello.

3. Acceso al alcohol

Si los jóvenes tienen un fácil acceso al alcohol en casa o a través de amigos mayores, es más probable que experimenten con él.

4. Falta de educación

La falta de educación adecuada sobre los riesgos y las consecuencias del consumo excesivo de alcohol puede llevar a los jóvenes a subestimar los peligros.

5. Dinámica familiar

Los patrones de consumo de alcohol en la familia pueden tener un impacto significativo en los jóvenes. Si los padres consumen alcohol de manera excesiva o normalizan su consumo irresponsable, los hijos pueden asumir que este comportamiento es aceptable.

6. Estrés y problemas emocionales

Los jóvenes que experimentan estrés, ansiedad u otros problemas emocionales pueden recurrir al alcohol como una forma de escape o autotratamiento. ##Cómo prevenir la normalización del alcoholismo

– Cómo prevenir la normalización del alcohol en jóvenes

La prevención de la normalización del alcoholismo entre los jóvenes es un compromiso fundamental que los padres pueden asumir. A continuación, presentamos algunas estrategias clave que pueden ayudarte a proteger a tus hijos/as de este riesgo:

1. Comunicación abierta y honesta

El diálogo abierto es la base para abordar cualquier problema con tus hijos. Habla con ellos sobre los riesgos del alcohol de manera franca y sin juicios. Anima las preguntas y la discusión, y escucha sus preocupaciones. Esto les permitirá acudir a ti cuando tengan dudas o enfrenten situaciones difíciles relacionadas con el alcohol.

2. Educa sobre el alcohol

Proporciona información precisa y basada en evidencia sobre el alcohol y sus efectos en el cuerpo y la mente. Explícales los riesgos asociados con el consumo excesivo de alcohol, como daños a la salud, problemas académicos y legales.

3. Fomenta la toma de decisiones informadas

Ayuda a tus hijos a desarrollar habilidades de toma de decisiones críticas. Enséñales a evaluar las consecuencias potenciales de sus acciones y a considerar cómo el consumo de alcohol podría afectar sus objetivos a largo plazo.

4. Establece límites claros

Es importante establecer reglas claras en relación con el alcohol y hacer que se cumplan. También puedes establecer reglas sobre el consumo responsable y la importancia de no conducir bajo los efectos del alcohol.

5. Modela un comportamiento responsable

Los padres son modelos a seguir para sus hijos/as. Si consumes alcohol, hazlo de manera responsable y demuestra autocontrol. Evita el consumo excesivo y las situaciones peligrosas relacionadas con el alcohol.

6. Supervisa y mantén una presencia activa

Conoce las amistades de tus hijos/as y supervisa sus actividades. Mantén una presencia activa en su vida para que se sientan respaldados y apoyados. Estar presente y disponible puede ser fundamental para prevenir la normalización del alcoholismo.

7. Busca ayuda profesional si es necesario

Si sospechas que tu hijo/a está lidiando con problemas relacionados con el alcohol, no dudes en buscar la ayuda de un profesional de la salud mental o un consejero especializado en adicciones. Cuanto antes se intervenga, mejor.

– Conclusión

En resumen, la prevención de la normalización del alcoholismo en los jóvenes requiere un enfoque multifacético que incluye la comunicación abierta, la educación, el establecimiento de límites y el modelado de un comportamiento responsable. Al seguir estas estrategias, podemos desempeñar un papel activo en la protección de nuestros hijos/as y ayudarles a tomar decisiones informadas y saludables en relación con el alcohol.

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Ensayo-Opinión: La lucha contra las barbas: una perspectiva histórica …


JotDown(A.Aumaitre) — Les confesaré una cosa: no me gustan las barbas.

Nada. Ni un poquito.

Tranquilos, no se asusten, no se vayan tan rápido.

Soy tolerante en lo que a una descuidada barbita de tres días se refiere.

Lo que no soporto es la invasión de las barbas tupidas, de semanas, ¡meses incluso! a la que nos vemos sometidos últimamente.

Pueden imaginarse que con la fiebre barbuda que coloniza nuestra sociedad de un tiempo a esta parte, por la cual se ha negado a las mujeres el derecho a conocer el rostro de quien las corteja, mi postura no es especialmente popular. 

Barbas con flores, artículos sobre por qué enamorarse de un hombre con barba, material y más material online sobre cómo cuidar, recortar, acicalar y mantener perfecto el peludo accesorio nos acechan por todas partes, y aquellos felices años en los que la imagen del hombre atractivo incluía siempre un perfecto afeitado se alejan tristemente hacia el pasado.

Dadas las circunstancias, parece que la lucha contra la invasión velluda podría ser propia de unos cuantos pognófobos exaltados (pognofobia: persistente, anormal e injustificado miedo a las barbas). ¿Pero y si les digo que nombres tan importantes para la historia como pudieron serlo Alejandro MagnoEnrique VIII de Inglaterra, o el zar Pedro I el Grande fueron también simbarbistas, y gobernaron en consecuencia? Les invito a hacer conmigo un repaso de la historia y a conocer a quienes pusieron su granito de arena por conseguir una sociedad afeitada.

Comencemos nuestro recorrido por la cuna de nuestra civilización: la antigua Grecia. Pero antes de observar directamente a sus habitantes, hagamos un pequeño rodeo para ver qué encontramos por el Olimpo. Es cierto, Zeus era quien manejaba el cotarro y poseía sin duda una frondosa barba.

¿Pero se pararían ustedes ante una estatua suya, salivando ante su abrumador atractivo? Quiero pensar que no. ¿Y si les hago esta misma pregunta, pero sustituyendo a Zeus por Apolo? ¿A qué entonces cambian las cosas? Díganme ahora… Este tal Apolo, ¿lleva barba? Exacto.

El dios de la belleza masculina de la antigua Grecia lucía un perfecto afeitado. Y ahora, dejemos tranquilos a los dioses para volver al mundo terrenal.

La barba era común en la sociedad griega, donde su existencia se consideraba un símbolo de sabiduría, y su ausencia una señal de afeminamiento. Los grandes sabios y filósofos de la época solían llevar largas barbas, y en ocasiones, se utilizaba el afeitado como castigo para los delincuentes, al ser este visto como una forma de humillación.

Las tornas comenzaron a cambiar ante la aparición del primer sin barbista de la historia: el gran conquistador Alejandro Magno.

El soberano macedonio, a quien al contrario que a sus antecesores siempre vemos representado afeitado, fue entre muchas otras cosas el fundador del sinbarbismo, al hacer que todo su ejército se armase… de navajas de afeitar.

Alejandro consideraba que el vello facial podía poner a sus soldados en situación de desventaja en las batallas, ya que si sus enemigos tiraban de sus barbas en pleno combate cuerpo a cuerpo esto distraería la atención del combatiente, y podría ser aprovechado para asestar un golpe mortal.

Espero que si usted está leyendo esto mientras se atusa la barba, corra raudo y veloz a su proveedor de cuchillas de afeitar más cercano. Recuerde: es por su seguridad, estar afeitado no solo le hará más guapo, sino que alargará su vida.

Existen muchas similitudes entre la cultura griega y la romana, pero precisamente las barbas fueron uno de los símbolos que los habitantes del Imperio romano utilizaron para diferenciarse, y es que en Roma el hecho de ir afeitado pronto se convirtió en un signo de ser ciudadano romano y no griego. 

Esto no fue así desde el principio, sino que debemos agradecer tal cambio a Publius Cornelius Scipio Aemilianus Africanus (Escipión el Joven para sus amigos), conocido por haber sido elegido cónsul por aclamación pese a ser demasiado joven según la legalidad vigente («que las leyes duerman por esta noche», se dijo entonces), y por haber llevado a cabo la conquista de Cartago.

Su verdadero legado para la historia, sin embargo, no es otro que el de haber sido en el siglo II a.C. el primer cónsul que se afeitaba a navaja a diario.

Pronto se impuso la sensatez, y Escipión no hizo sino crear una tendencia que duraría siglos, hasta que el emperador Adriano (casualmente un tipo tirando a feo cuya cara estaba repleta de cicatrices), que gobernó el Imperio entre el 117 y el 138 , decidió volver a la barba, imponiendo con esto una nueva moda que permanecería durante casi dos siglos. 

Señal de que los romanos eran simbarbistas de corazón es la anécdota que nos cuenta que, cuando el senador M. Livius volvió a Roma tras años retirado de la ciudad, solo fue autorizado a entrar en el Senado cuando se hubo librado de su aspecto poco higiénico y, por supuesto, de su barba.

Uno de los argumentos más repetidos por los amantes de las barbas hoy en día, es que el vello facial contribuye a dar a quien lo porta un aspecto más masculino que si llevase el rostro al descubierto. Sin embargo, en la sociedad romana se sostenía todo lo contrario, siendo tradición el que los adolescentes dejasen crecer su barba hasta el momento de proclamar su entrada en la edad adulta.

El pelo recortado era entonces ofrecido a los dioses, y el nuevo afeitado se interpretaba como un símbolo de masculinidad. En esta línea está también la tribu germánica de los Catti, cuyos jóvenes no estaban autorizados a afeitarse hasta haber matado a su primer enemigo y ser verdaderos adultos.

Recapitulando: la ausencia de barba aumenta la esperanza de vida, hace que los hombres sean más apuestos, da un aspecto limpio y, es además, señal de masculinidad.

Es hora de avanzar en el tiempo hasta la Inglaterra del siglo XVI, y concretamente hasta la corte de Enrique VIII. El monarca inglés ha pasado a la historia por haberse casado con hasta seis mujeres, separando la Iglesia anglicana de la católica de Roma por el camino. Sin embargo, los libros de historia tienden a olvidar que fue el primer soberano en establecer un impuesto sobre las barbas.

Ya en 1447 Enrique VI había impuesto la prohibición de los bigotes, decretando el afeitado obligatorio del labio superior al menos una vez cada dos semanas, pero no sabemos si esta ley aplicaba al resto del vello facial. Es en 1535 cuando Enrique VIII, pese a ser portador de una frondosa barba, establece una sumptuary law por la cual se imponía una sanción monetaria a los ciudadanos que se negaran a afeitarse.

Medallón simbarbista

Esta ley seguirá vigente hasta ser derogada en el año 1560, ya durante el reinado de Isabel I, aunque se desconocen los motivos por los que dejó de aplicarse.

El impuesto más famoso que conocemos en contra de las barbas se estableció en la Rusia de principios del siglo XVIII.

Su artífice fue el zar Pedro I, el Grande, quien se ganó este sobrenombre no solo por su altura (medía dos metros y cuatro centímetros), o por haber occidentalizado en gran medida su país durante su zarato, sino sobre todo por la expansión de la cultura simbarbista a lo largo y ancho de su imperio.

En 1697, el soberano ruso emprendió un viaje de incógnito por Europa con el objetivo de buscar aliados contra el Imperio otomano. Su empresa como tal fue un fracaso, ya que los países del oeste europeo estaban por aquel entonces entretenidos con la Guerra de Sucesión española, y tampoco les convenía renunciar a la paz establecida con el sultán otomano.

Sin embargo, el viaje fue fructífero ya que propició que el Zar entrase en contacto con las más avanzadas costumbres occidentales, entre las que se contaba, cómo no, el afeitado regular. Así, a su regreso, ordenó a toda su corte afeitarse sus largas barbas, para que tuvieran un aspecto más europeo.

Esta medida fue aceptada en su mayoría sin protestas, salvo por parte de los boyardos, que estaban al parecer muy orgullosos de ir por la vida con felpudos en la cara. Entra así en vigor el primer impuesto simbarbista del zarato, que gravaba con cien rublos anuales a los boyardos que quisieran guardar sus barbas.

En 1705, Pedro decide ir más lejos, y exige que todos los hombres se afeiten y se vistan de modo occidental. Esto disgusta profundamente a un grupo de fieles tradicionalistas, más conocidos como los viejos creyentes, que comienzan a referirse a él como «Pedro Belzebubovich»: Pedro, hijo del diablo, y se niegan a afeitarse.

Lejos de echarse hacia atrás, Pedro comienza a poner en práctica una serie de medidas para quitar poder a la Iglesia ortodoxa, lo que enfada aún más a los viejos creyentes. Tras años de disputas, en 1722 se establece finalmente un impuesto anual para todo aquel que quisiese continuar llevando barba; que obligaba además a quienes lo pagasen a llevar un medallón con la inscripción «las barbas son ornamentos ridículos».

Patente de la maquinilla de afeitar.

Nos acercamos ya hacia nuestros días, y al evento que supuso la democratización del afeitado: la invención a finales del siglo XIX de la maquinilla de afeitar por King Camp Gillette.

Hasta entonces, los hombres que deseaban afeitarse debían hacerlo utilizando navajas, lo cual requería especial destreza y podía provocar más cortes de los deseados.

En el año 1901 se crea la American Safety Razor Company (posteriormente Gillette Safety Razor Company) y se comienzan a popularizar las primeras maquinillas.

Durante la Primera Guerra Mundial, el ejército americano llega a comprar hasta tres millones y medio de maquinillas, y treinta y dos millones de cuchillas de afeitar.

A partir de este momento, asistimos a grandes campañas de marketing que promocionan la imagen del hombre afeitado, y las barbas descienden en popularidad, comenzando a relacionarse solo con sectas y grupos marginales.

Héroes de películas, grandes estrellas, políticos y otros referentes de la sociedad lucían un perfecto afeitado.

La sociedad había visto la luz.

Casi un siglo más tarde, y pese a la irrupción de grandes avances como el acero inoxidable o las cuchillas de hoja múltiple en el mercado de las maquinillas, las barbas amenazan con volver.

Pero estemos tranquilos. Siempre habrá un simbarbista esperando para luchar contra las tinieblas de la Oscuridad Velluda.

nuestras charlas nocturnas.


La común geografía de River y Boca (Argentina) …


Historia Hoy(H.M. de León) — Los clubes más populares de la Argentina (River Plate y Boca Juniors) compartieron, como buenos mellizos, la gran incubadora del puerto de Buenos Aires que, para el momento de los respectivos alumbramientos, estaba en “la boca” del Riachuelo.

Varias circunstancias contribuyeron a potenciar el prestigio de esas modestas instituciones hasta transformarlas en el sello de un clásico de fama mundial: el puerto, el ferrocarril, los súbditos británicos y los inmigrantes italianos del golfo de Liguria.

Deberíamos agregar la influencia siempre esquiva, soterrada e ineludible de los masones. Pero hay que ir despacio por esas conjeturas; la heurística aporta más datos que la hermenéutica. Es necesario no pedir pruebas donde no las hay y aceptar los mejores indicios en detrimento de la mitología.

Desde su fundación, la ciudad de Buenos Aires creó un vínculo simbiótico con el Río de la Plata. El gran estuario, producto de la confluencia del Paraná y del Uruguay, tiñe de rojo su curso a partir del limo del río Bermejo. La masa de barro forma el Delta, en un proceso de superficie en el que afloran nuevas islas; la elevación del fondo forma bancos que entorpecen la navegación.

Además, los arroyos de la región metropolitana desaguan con enorme dificultad y, cuando el viento azota con las sudestadas, anegan irremediablemente la dilatada ribera de Norte a Sur.

Recién a mediados del siglo xix, se construyó la primera red de agua (Plan Coghlan,1867). Luego se construyó una red más amplia, con una estación potabilizadora y sistema de bombeo a tanques elevados (Plan Bateman, fines de dicho siglo), que aún puede verse frente a la cabecera Norte del Aeroparque.

Foto del estadio de Boca antes de su inauguración (1924)

Desde la época colonial, Buenos Aires admitía al Riachuelo como el desagote natural del metabolismo ciudadano: una cuenca de 80 kilómetros de largo que recorre tambos, villas de emergencia, fábricas y basurales, a través de la cual se trasportan anualmente un millón de toneladas de mercaderías.

La Vuelta de Rocha fue el primer puerto hasta que, mediante un diseño del arquitecto inglés Edward Taylor, en 1855, se levantó la Aduana Nueva. En 1872 se construyó el muelle Las Catalinas, frente a la Iglesia y Convento de Santa Catalina de Siena, que entraba 500 metros sobre el río.

Una línea ferroviaria circulaba por este, para la carga y descarga directa, rumbo a los depósitos que se hallaban en la costa. Ese fue uno de los muelles que sirvió de desembarcadero a los buques de inmigrantes durante las dos décadas inmediata mente anteriores a la construcción del Puerto Madero.

El barrio de La Boca, con casas tipo lacustre, se instaló en la zona de juncales y bañados cercana al Riachuelo. Ya en el siglo xx, se construyó el Puerto Nuevo (1911-1926), luego las piletas y el balneario públicos de Núñez y, más tarde, la Usina de la zona Sur y la Ciudad Deportiva.

La historia de la línea del río en su encuentro con la orilla, según afirma el Arquitecto Luis Alberto Costa, es la del permanente fracaso de los intentos por establecer una costa “definitiva”. Un buen ejemplo es el de la Costanera Sur. Por mucho tiempo fue orgullo de la cuidad, equipada con confiterías, instalaciones para bañistas y paseos arbolados. Hoy la Reserva Ecológica la alejó definitivamente del agua.

La Isla Demarchi es un sector en el extremo Sur de Puerto Madero. Allí se encuentran varios astilleros, depósitos portuarios y la Central Costanera. Oficialmente, es parte del barrio de La Boca y recientemente ha sido mencionada como un lugar apto para el desarrollo de un polo audiovisual.

Antiguo estadio de River ubicado en la manzana delimitada por las calles Pinzón, Caboto, Aristóbulo del Valle y P. de Mendoza, 1920.

Aunque la isla existía de forma natural, cuando fue propiedad de los hermanos Antonio, Marcos y Demetrio Demarchi (hijos del barón ítalo-suizo Silvestre Demarchi), fue rellenada al construirse el Puerto Madero. La última expansión sirvió para la instalación de la Central Costanera, inaugurada en 1966.

Los Demarchi, de origen suizo, emigraron a la Argentina en 1820. Tuvieron un fabuloso éxito comercial como fundadores y accionistas del Banco de Italia y Río de la Plata, y como socios propietarios de la farmacia La Estrella, la Compañía Primitiva de Gas y la empresa Bagley.

En esta isla fue en donde River Plate tuvo su precaria primera cancha, detrás de la carbonera Wilson.

  • La carbonera Wilson en el origen de River

La economía argentina creció sobre la base de combustible importado. Los densos bosques de las provincias norteñas proporcionaron solo 15 % de la energía consumida en el país hacia 1913, mientras que el carbón mineral, proveniente de los yacimientos de carbón del Sur de Gales, proveyó casi todo el resto.

Favorecido por la industria naviera británica, que ofrecía bajos costos de flete en los buques con destino a nuestro país, el carbón galés cubrió 90 % de las importaciones argentinas. Estas se incrementaron al compás del crecimiento del sector ferroviario, que llegó a consumir 70 % del carbón importado.

Vista panorámica del barrio de la boca. Se puede apreciar, al fondo, el estadio de Boca Juniors, 1954.

A comienzos del siglo xx, Wilson era una proveedora de carbón galés con intereses en Europa y en varios países de Latinoamérica. En aquel entonces, hubo una empresa holandesa que iniciaba su derrotero en el negocio del petróleo y le ofreció asociarse. Wilson desistió de esta oferta. Aquella empresa se hizo mundialmente famosa con el nombre de Royal Shell.

Sin embargo, a la carbonera no le fue nada mal. Wilson & Son´s es hoy uno de los operadores más voluminosos de servicios portuarios, marítimos y logísticos de Brasil.

La carbonera Wilson no era un simple depósito de carbón, sino el punto visible de una gran empresa de aprovisionamiento de los buques en tránsito, para lo que necesitaban rápidos y eficaces servicios de carboneo, aguada y víveres, así como astilleros y varaderos.

Tenía presencia en varios puertos argentinos, como los de Rosario y de Bahía Blanca. La empresa matriz, Wilson & Ocean Merthy Ltd., tenía negocios en diversos puertos de África, América Latina y Madeira, y poseía minas de carbón en el País de Gales, con las cuales abastecía a las navieras.

La historia de River Plate comenzó en el año 1904 cuando, en la casa del señor Jacobs (subgerente de la carbonera Wilson), se reunían los domingos familiares y amigos ingleses que trabajaban en la empresa a pasar el tiempo, y frecuentemente practicaban fútbol. Se entiende que en aquella época las diversiones de los empleados no fueran múltiples pero, suponer que no hubiera nada más interesante que ir a la casa del subjefe, sugiere que fuera otra la intencionalidad.

Pero la cuestión admite otro sentido si se tiene en cuenta que el señor Jacobs era masón y que los masones suelen celebrar reuniones dominicales con los jóvenes aspirantes. Llevan el nombre genérico de “Tenidas”, como lo describe el escritor español Ignacio Merino, líder de la masonería de su país:

Aspecto que presentaba el estadio de River el día de la inauguración (20 de mayo de 1923).

En las Tenidas se celebran rituales `secretos para el profano´ y se canaliza la reflexión de los individuos hacia el bien común, como en una Reunión de estudiosos. Los masones celebran también las Tenidas Blancas en las que, despojado el rito de algunos de sus símbolos, se invita a profanos, especialmente familiares y amigos, a que participen”.

De acuerdo con dicha descripción, habría sido en una de esas Tenidas Blancas en que el señor Jacobs convocó a los jóvenes de dos equipos barriales: los miembros de Santa Rosa y los jugadores de otro equipo amateur, La Rosales.

El objetivo era fundar un verdadero club de fútbol. No había consenso para elegir el nombre. Algunos preferían Santa Rosa, otros La Rosales; más aún, se propusieron nombres como Forward y Juventud Boquense. Al final, como es sabido, el jugador Pedro Martínez propuso el nombre River Plate, que prendió entre sus pares.

No parece haber nada oscuro en la intencionalidad del señor Jacobs, excepto el negro explícito del producto que vendía. Luis Merino desmitifica esta sociedad rodeada de misterios: “Para lo que los masones siempre se han reunido en secreto es para sacarle más jugo a la vida. Por eso, Casanova era masón”.

Un testigo calificado, Juan Antonio Farenga (Nosotros Boca), distorsiona la historia al confundir la carbonera Wilson con el frigorífico del mismo nombre, que empezó a operar después de 1913. Ese ingenuo anacronismo no invalida la frescura de su relato, pero oscurece el decisivo papel que cumpliera aquella empresa proveedora de carbón.

El 24 de marzo de 1905, la nueva institución se afilió a la Argentine Football Association, anotando un equipo en Tercera División (categoría más o menos equivalente a la Primera C actual). Por ese entonces, los clubes importantes de Primera División eran Lomas Athletic, Alumni y Belgrano Athletic, de neta prosapia británica.

Vista general de la Dársena Sur y el estadio de River (c. 1918).

River Plate, conformado por ciudadanos nativos, debutó en el campeonato de Tercera el 30 de abril de 1905, jugando en su campo de la Dársena Sud contra Facultad de Medicina. Fue derrotado por 3 a 2.

En ese momento, hacía apenas 27 días que Boca Juniors había nacido a pocas cuadras de ahí (el 3 de abril, en la Plaza Solís), gracias a la decisión de un grupo de vecinos, entre ellos los hermanos Juan Antonio y Teodoro Farenga, Esteban Baglietto, Juan Brichetto, Alfredo Scarpatti y Santiago Pedro Sana.

La burguesía refinada había empezado a practicar los deportes que traían los británicos afincados en el país. Durante bastante tiempo, el polo, el tenis y el cricket habían ocupado su atención pero, a partir de la década de los 90 del siglo xix, el fútbol –que se propagaba de forma imparable– había pasado a ser su entretenimiento principal.

Las clases más humildes observaron de qué se trataba (mezcla de habilidad y rudeza que les veían ensayar a los “ingleses locos” y a los “niños bien”) y comenzaron a practicarlo esmeradamente. La costumbre inglesa de formar clubes también se arraigó en ellos. Y así, por lo sencillo que resultaba y aprovechando los terrenos baldíos como canchas, fundaron muchos pequeños clubes, algunos de existencia efímera, ora más ricos, ora más pobres. La Boca fue cuna de varios de ellos.

Pero también comenzaron los problemas con las autoridades que controlaban el movimiento portuario, de mucha relevancia para esa época. No querían un estadio en donde se produjeran movimientos continuos de personas. Esto implicaba disturbios, peleas y una lista de nuevas preocupaciones para quienes debían asegurar la libre circulación de los transportes de mercaderías desde y hacia el puerto boquense.

“A fines de 1906 –señala Gustavo Yarroch–, el Ministerio de Agricultura ordenó el desalojo de la cancha que River tenía en Villafañe y Caboto, en la Dársena Sur, a metros de la carbonera Wilson. Y River se trasladó a un predio de Sarandí, propiedad de los almacenes navales Dresco. Un tal José Bernasconi, director de los almacenes, cedió el lote y allí se armaron los arcos, el alambrado, una tribuna de madera y una casilla para los vestuarios”

Boleterías e ingreso al estadio por la calle Brandsen (1928)

Pero Sarandí era un lugar poco amigable para los hinchas de River. No porque allí los trataran mal, sino porque –decían muchos de ellos– les quedaba incómodo para llegar. Los dirigentes del club tomaron nota y llegaron a la conclusión de que lo mejor sería una nueva mudanza. Pero ¿adónde? Alguien les dijo que el terreno de las carboneras donde habían nacido seguía desocupado, y un año más tarde decidieron volver a La Boca.

En su paso por Sarandí, River jugó en Segunda División, en 1906. Al año siguiente, perdió la final por el ascenso a Primera por 1 a 0 ante Nacional, un equipo de empleados de la firma Gath y Chaves. La base de ese equipo llegó a Primera en 1908.

Los dirigentes, después de la mala experiencia en Wilde, decidieron volver a La Boca y hacer la cancha allí, en Ministro Brin y Senguel, donde funcionaba un galpón que una fábrica de blocks de piedras artificiales utilizaba para su almacenamiento. En ese lugar, el 25 de mayo de 1916, se inauguró el nuevo estadio, el que precedió a la hoy mítica Bombonera.

Una vez instalados, arribó un directivo de la Asociación de Fútbol, para comprobar que la nueva sede cumpliera con los requisitos reglamentarios. Tener baños en condiciones era uno de los principales y esenciales requisitos para autorizar el funcionamiento del club. Pero River, en Sarandí, contaba solo con una casilla que oficiaba de baño, precaria y sin instalación de agua.

Con picardía, habitual en el fútbol, invitaron al inspector a abrir la canilla de la ducha y a comprobar su correcto funcionamiento. El agua salió a chorros por la regadera. Lo que el veedor Williams nunca supo fue que había un embudo en el techo por el que dos muchachos arrojaban el agua con un balde cuando giraban la canilla. Gracias a esa avivada, River consiguió la habilitación

Por esas condiciones precarias de los baños y el difícil viaje hacia allí de sus simpatizantes, un año después volvió a La Boca, en la manzana situada entre las calles Aristóbulo del Valle, Caboto, Pinzón y Pedro de Mendoza.

Vista general del viejo estadio de River, desde Tagle hacia Austria (1932).

Boca Juniors tuvo su primera cancha en Pedro de Mendoza y Colorado, para luego establecerse en la Isla Demarchi, en los aledaños de la carbonera Wilson (aproximadamente, donde antes Santa Rosa había tenido su potrero). La cercanía de Boca Juniors con River Plate era evidente en lo geográfico, pero no en lo deportivo a nivel institucional.

Pese al empeño de sus dirigentes, no logró afiliarse inmediatamente a la Argentine Football Association y tuvo que conformarse con participar en ligas independientes, entre ellas la de Villa Lobos. Recién en 1912 jugaron su primer partido, de carácter amistoso y a beneficio, por un premio de 11 libras esterlinas.

El primer clásico de la historia, según lo descubierto por los historiadores, se jugó el 15 de diciembre de aquel año y ya generaría los primeros enojos: cuando estaban 1 a 1 y faltaban diez minutos para terminar el partido, los jugadores de Boca se retiraron del campo de juego disconformes con los fallos del árbitro. River fue considerado el vencedor y ganó la recompensa.

Con los dos clubes boquenses en la categoría principal, chocaron por primera vez de manera oficial el 24 de agosto de 1913, en la cancha de Racing, por el campeonato, siendo local Boca Juniors. Ganó River 2 a 1.

Varios jugadores se tomaron a golpes de puño durante el desarrollo del partido, desnudando el principio de una rivalidad que pronto trascendería la cancha y el café para asentarse en el propio seno de los hogares de La Boca.

Actual estadio de Boca Juniors (La Bombonera)

Una tormenta había desmantelado las instalaciones de River Plate. Tras la catástrofe, una medida terminante de la Dirección de Puertos sentenció que el club evacuara definitivamente el predio de la Dársena Sud. Fue así como, en 1914, actuó de local en la cancha de Ferrocarril Oeste.

Pero, el 16 de mayo de 1915, inauguró la que sería la cancha más grande de las existentes en la Capital Federal para ese tiempo. Estaba ubicada en la manzana comprendida por las calles Pinzón, Gaboto, Aristóbulo del Valle y Pedro de Mendoza; de nuevo en el barrio de su nacimiento, aunque solo fuera por unos años más.

Por su parte, Boca Juniors debió irse a Wilde. Cuando regresó a La Boca, se instaló a tres cuadras de los pagos de River Plate, entre las calles Sengüel (Benito Pérez Galdós), Gaboto, Tunuyán ( Juan M. Blanes) y Ministro Brin. Estrenó la nueva cancha –que tenía menos capacidad que la de su vecino– el 25 de mayo de 1916.

En esa época, River era el club que aglutinaba al proletariado boquense, mientras que Boca era el representante de la clase media. La rivalidad entre ambos crecía de modo incontenible.

Las sedes sociales se encontraban en la avenida Almirante Brown, pero la vida partidaria de todos los días se concentraba en dos bares de la misma arteria: Las camelias, reducto de los riverplatenses; y La alegría, fortín de los auriazules. En los atardeceres del domingo era cuando más se exteriorizaba la recíproca hostilidad, según el resultado de los partidos que habían protagonizado. Y cuando se enfrentaban entre sí, el rencor llegaba a su punto más alto.

Actual estadio de River (el monumental)

Hasta se disponía un velatorio con todos los recaudos formales (la capilla ardiente y el ataúd con los despojos mortales de un muñeco amortajado con los colores del derrotado, conducido en cortejo fúnebre) que concluía, por lo general, en una batalla campal entre los simpatizantes de un equipo y otro.

Durante la década de 1910, River Plate obtuvo supremacía deportiva sobre su rival. Para 1918 había vencido en cinco de los ocho partidos oficiales disputados hasta ese momento. El choque llamaba la atención de toda la barriada y se había convertido en el “clásico de La Boca”, como siguió conociéndose hasta la década de los 40, cuando ya por su importancia pasó a ser el “clásico de los clásicos”.

El “darsenero” se clasificaba mejor que su rival en los campeonatos, había conquistado la Copa de Competencia en 1914 y lo había eliminado de este torneo las dos veces que se habían enfrentado. Pero, el 18 de agosto de 1918, en cancha de Racing, siendo River local y con el arbitraje del señor Cook, Boca triunfó por 1 a 0, con gol de Brichetto a los 64 minutos. Al finalizar el partido hubo disturbios, acaso los primeros de envergadura en el clásico

Todavía radicado River Plate en La Boca, el encuentro se realizó en una oportunidad más, en 1919: fue empate a cero. Pero ese año se produjo la segunda escisión de la entidad rectora, por lo que, hasta 1927, al jugar en asociaciones diferentes, los dos clubes no se vieron la cara. Cuando lo hicieron, River Plate ya se había afincado en Palermo desde 1923, aunque su sede permaneció en la avenida Almirante Brown 1331 por muchos años más.

nuestras charlas nocturnas.


¿Qué es ser Sapiosexual? La atracción por la inteligencia …


La mente es maravillosa(F.S.Franco) — Todos hemos oído hablar de la sapiosexualidad o de esa atracción por la inteligencia ajena. Sin embargo, ¿qué hay detrás de dicha fascinación, excitación, obsesión y deleite? Lo que está claro es que, en estos casos, el atractivo físico queda en segundo lugar y, por una vez, parece que la clásica idea de que el amor entra primero por los ojos queda en desuso.

Lo cierto es que hasta no hace mucho el término de la sapiosexualidad entraba solo en el campo de la cultura popular. No existían investigaciones científicas y trabajos académicos sobre este tema. Sin embargo, en los últimos años van apareciendo referencias.

En este artículo exploraremos en profundidad que significa ser sapiosexual y conoceremos sus principales características. Además, expondremos algunos datos interesantes derivados de una investigación científica.

– Encontrando el amor en el interior

La sapiosexualidad se ha puesto de moda para describir una circunstancia que ha existido desde siempre: la atracción sexo-afectiva por la inteligencia

Aunque el término es nuevo, la relación entre inteligencia y mente como factores de atracción interpersonal data desde de las escrituras del filósofo Platón, ya en el año 380 a.C.

Las personas que se sienten identificadas con este tipo de sexualidad se dejan seducir a través de la palabra. 

Les gusta tener calidad en las conversaciones y ser parte de diálogos que los estimulen.

No obstante, ser sapiosexual no quiere decir que no se tengan en cuenta otros parámetros como el físico o la personalidad.

La sapiosexualidad es un aspecto más a incluir junto al resto de criterios que utilizamos para elegir con quién nos gustaría estar. En definitiva, si pretendemos pasar tiempo con alguien, más vale que nos aporte conversaciones interesantes y sea capaz de mantener el misterio y el deseo.

El amor es como una escala de gradación que empieza con la belleza del cuerpo, para después acercarse hacia las ideas y a la gente que muestra una inteligencia privilegiada

Platon

– Qué significa ser sapiosexual

Este concepto se emplea para designar a aquellas personas que consideran a la inteligencia como el principal factor de atracción sexual. El origen de este término procede de la palabra sapiens, que significa ‘sabio o juicioso’.

Este tipo de sujetos se activan emocionalmente ante estímulos novedosos y prestan poca atención a lo que les resulta repetitivo. Poseen un rasgo que la psicología de la personalidad define como apertura a la experiencia. Por esto, en la seducción se sienten atraídos por las conversaciones que abran su mente. Esta activación, que en principio es solo mental, se acaba extendiendo a otros niveles, como el físico, el afectivo y el erótico.

. Características de las personas sapiosexuales

Entre las cualidades más destacadas de estos individuos encontramos:

  • Valoran las habilidades cognitivas de los otros. La inteligencia es el factor de mayor relevancia para ellos.

  • Aprecian los diálogos y las discusiones intelectuales profundas y significativas. Esto hace que se sientan más conectados a la otra persona.

  • Tienen un deseo genuino de comprender el mundo, son curiosas y abiertas al conocimiento.

  • Experimentan mayor conexión e intimidad con quienes tienen pasión por el saber.

  • Admiran la belleza, pero no es lo más importante para ellos a la hora de sentirse atraídos por alguien.

  • Tienden a ser un poco selectivos al establecer relaciones íntimas, ya que la inteligencia es un factor crucial en sus vínculos románticos.

  • Aprecian el humor inteligente.

  • Suelen buscar estimulación mental de manera constante, mediante la lectura, el aprendizaje, etc.

La sapiosexualidad puede comprender cualquiera de los géneros. Aunque no hay estudios que lo sostengan, se estima que hay más mujeres que varones sapiosexuales.

– Por qué la inteligencia es tan excitante para algunas personas

Si nos preguntamos por qué la inteligencia es tan excitante, la respuesta puede ser polémica. Esa atracción por el cociente intelectual (CI) estaría más allá de cualquier género o identidad sexual. No obstante, también se defiende la idea de que dentro de nuestra propia orientación sexual, se busca sobre todo personas brillantes.

Ahora bien, la ciencia aún no tiene respuestas concluyentes al respecto de si estaríamos o no ante una identidad de género más. A pesar de eso, un estudio de la revista Intelligence encontró que la mayoría de los participantes de la muestra analizada se sentían atraídos por personas inteligentes y que esta atracción se correlacionaba positivamente con la inteligencia.

Los resultados también mostraron que la atracción hacia la inteligencia no está asociada con la edad, el género o la orientación sexual. Individuos de todas las edades, géneros y orientaciones informaron sentirse atraídos por la inteligencia. 

Por otra parte, los autores se preguntaron si la inteligencia demasiado elevada era también considerada atractiva. Así, descubrieron que la relación entre el cociente intelectual y el atractivo es curvilínea. Es decir, alcanza su punto máximo al llegar al CI de 120, pero decae al llegar a 135. Curioso, ¿verdad?

. Cuando la mente de una persona resulta excitante

La excitación sexual no es figurada ni parte de una moda. Se trata de un mecanismo biológico auténtico por el que alguien experimenta fascinación, excitación y deseo por este factor en concreto y no por otros. De hecho, antes de que apareciera el término «sapiosexuales» solía usarse la palabra «ninfobrainíacos».

Lejos de tener algún componente patológico, revelaría una particular respuesta de atracción hacia personas con elevadas dotes intelectuales. Un ejemplo, se dice que Marilyn Monroe  sintió siempre una elevada fascinación por Albert Einstein. La foto del célebre científico la acompañó siempre en todas sus casas.

. La infancia como explicación

No faltan quienes señalan que una de las razones de por qué la inteligencia es tan excitante estaría en nuestra niñez. Por un lado, están quienes advierten que haber tenido un progenitor muy inteligente y carismático hace que a lo largo de nuestra vida busquemos en nuestras parejas esas mismas facultades.

Por otro lado, también se afirma que buscamos en los demás aquello que anhelamos para nosotros mismos. A la mayoría nos agradaría disponer de vastos conocimientos y también de esas habilidades comunicativas capaces de embelesar, seducir y fascinar a través de la palabra.

– La personalidad de un sapiosexual

¿Qué distingue a estas personas de los demás? Psicólogos de la personalidad apuntan a un alto nivel en el rasgo de personalidad conocido como «apertura a la experiencia». Se corresponde con sujetos que son curiosos, tienen imaginación y son de mente abierta. En general, aprecian el arte y les gusta escuchar ideas innovadoras.

Los sapiosexuales, al ser de mente abierta, no solo se sienten atraídos por la inteligencia, sino que también valoran la diversidad de pensamiento. Son propensos a escuchar con atención y respeto las ideas de los demás, incluso si son diferentes de las suyas.

– La sapiosexualidad y la evolución

Esta nueva forma de sexualidad parece desconcertar de alguna manera, dado que entra en juego la variable psicológica enfrentada con las teorías de corte evolutivo o biologicista.

Estas tendencias clásicas hablan del poder atracción marcado por una tendencia meramente perpetuadora. Es decir, los hombres tienden a escoger mujeres con atributos asociados a la maternidad e inmadurez (nariz pequeña, grandes pechos, caderas anchas, y ojos y boca grandes).

Por otra parte, las mujeres buscan rasgos característicos de dominancia o cuidado de la prole (mandíbula grande, fuerza muscular o tendencias de ayuda a los demás).

Es obvio que el criterio de búsqueda pareja marcado por la salud y la supervivencia ha quedado obsoleto, por lo que surgen nuevas corrientes científicas que transforman las hipótesis clásicas al compás de los tiempos actuales.

Ser sapiosexual es un cambio de enfoque

La sapiosexualidad refleja el cambio de perspectiva en la atracción en un mundo interconectado, donde el intercambio de información cobra cada vez más relevancia.

Dado este contexto, no es extraño que se valore más la inteligencia de los demás.

Es esencial recordar que, como todas las formas de atracción, ser sapiosexual es solo uno de los muchos matices que conforman la sexualidad humana. 

Al final del día, lo fundamental es hallar una conexión genuina, ya sea basada en la inteligencia, la pasión compartida o cualquier otra característica.

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Por qué encontrar vida extraterreste ya no es una utopía sino “sólo una cuestión de tiempo” …


Europa, una de las lunas heladas de Júpiter es el lugar de nuestro Sistema Solar con más posibilidades de albergar vida extraterrestre.

BBC News mundo(P.Ghosh) — Muchos astrónomos ya no se preguntan si habrá vida en otras partes del Universo.

La pregunta que tienen en mente es: ¿cuándo la encontraremos?

Muchos son optimistas en cuanto a la posibilidad de detectar signos de vida en un mundo lejano durante nuestras vidas, posiblemente en los próximos años.

Y un científico, que dirige una misión a Júpiter, ha llegado incluso a decir que sería «sorprendente» que no hubiera vida en una de las lunas heladas del planeta.

El Telescopio Espacial James Webb (JWST, por sus siglas en inglés) de la NASA detectó recientemente tentadores indicios de vida en un planeta fuera de nuestro Sistema Solar, y tiene muchos más mundos en la mira.

Numerosas misiones que están en marcha o a punto de comenzar marcan una nueva carrera espacial hacia el mayor descubrimiento científico de todos los tiempos.

«Vivimos en un Universo infinito, con infinitas estrellas y planetas. Y para muchos de nosotros ha sido obvio que no podemos ser la única vida inteligente que existe«, asegura la profesora Catherine Heymans, astrofísica del Real Observatorio de Edimburgo.

«Ahora tenemos la tecnología y la capacidad para responder a la pregunta de si estamos solos en el cosmos».

– La ‘zona Ricitos de Oro’

Los telescopios ahora pueden analizar las atmósferas de los planetas que orbitan alrededor de estrellas distantes en busca de signos de sustancias químicas que, al menos en la Tierra, sólo pueden ser producidas por organismos vivos.

El primer indicio de tal descubrimiento se produjo a principios de este mes con la posible señal de un gas producido por organismos marinos simples en la Tierra en la atmósfera de un planeta llamado K2-18b, que está a 120 años luz de distancia.

K2-18 b orbita alrededor de la fría estrella enana K2-18 lo suficientemente lejos de ella como para que la temperatura admita vida.

Ilustración de K2-18 b, que orbita alrededor de una estrella enana fría (en rojo) lo suficientemente lejos como para que su temperatura admita vida.

El planeta se encuentra en lo que los astrónomos llaman «la zona de Ricitos de Oro»: a la distancia adecuada de su estrella para que la temperatura de la superficie no sea ni demasiado caliente ni demasiado fría, sino la justa para que haya agua líquida, que es esencial para sustentar vida.

El equipo espera saber dentro de un año si las tentadoras pistas que han obtenido se confirman o desaparecen.

El profesor Nikku Madhusudhan, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Cambridge, que dirigió el estudio, afirma que, si se confirman los indicios, «cambiaría radicalmente la forma en que pensamos sobre la búsqueda de vida».

«Si encontramos signos de vida en el primer planeta que estudiamos, aumentará la posibilidad de que la vida sea común en el universo«.

Incluso si no se encuentran señales de vida en K2-18b, el equipo tiene 10 planetas Ricitos de Oro más en su lista de estudio y posiblemente muchos más después de esos.

El profesor Madhusudhan predice que en cinco años se producirá lo que él describe como «una transformación importante» en nuestra comprensión de la habitabilidad planetaria y la vida en el Universo.

«Para entonces habremos tenido la oportunidad de estudiar media docena de planetas como K2-18b o ligeramente más calientes.

«Es posible que estemos cerca de lograr la primera detección. Por otro lado, que no se produzcan detecciones en ninguno de ellos también proporcionaría información importante sobre la posibilidad de vida en tales planetas».

Pero por muy poderoso que sea JWST, también tiene sus límites. El tamaño de la Tierra y su proximidad al Sol le permiten albergar vida. Pero JWST no podría detectar planetas lejanos tan pequeños como la Tierra (K2-18b es ocho veces más grande) o tan cercanos a sus estrellas madre, debido al resplandor.

De esta forma, la NASA está planificando el Observatorio de los Mundos Habitables (HWO, por sus siglas en inglés), previsto para la década de 2030. Utilizando lo que en realidad es un protector solar de alta tecnología, minimiza la luz de la estrella que orbita el planeta.

Eso significa que podrá detectar y tomar muestras de las atmósferas de planetas similares al nuestro.

Ilustración del Observatorio de los Mundos Habitables, que coloca un protector solar frente a la estrella para ver más claramente los planetas que la rodean.

También entrará en funcionamiento a finales de esta década el Telescopio Extremadamente Grande (ELT, por sus siglas en inglés), que estará en tierra, contemplando los cielos cristalinos del desierto chileno.

Tiene el espejo más grande jamás construido, de 39 metros de diámetro, por lo que puede ver mucho más detalle en las atmósferas planetarias que sus predecesores.

Estos tres telescopios de análisis de la atmósfera utilizan una técnica, utilizada por los químicos durante cientos de años, para discernir las sustancias químicas que se encuentran dentro de los materiales a partir de la luz que emiten.

Y tanto el JWST como el HWO son tan increíblemente poderosos que pueden hacerlo desde el pequeño pinchazo de luz de la atmósfera de un planeta que orbita una estrella a cientos de años luz de distancia.

– Cerca de casa

Mientras algunos buscan planetas distantes, otros restringen su búsqueda a nuestro propio patio trasero, a los planetas de nuestro propio Sistema Solar.

El hogar más probable para la vida es una de las lunas heladas de Júpiter, Europa.

Es un mundo hermoso con grietas en su superficie que parecen rayas de tigre. Europa tiene un océano debajo de su superficie helada, desde el cual se arrojan al espacio columnas de vapor de agua.

Las rayas atigradas de Europa son causadas por grietas en su superficie helada.

Las misiones Clipper de la NASA y el Explorador de las lunas heladas de Júpiter (Júpiter Icy Moons Explorer, Juice, en inglés) de la Agencia Espacial Europea (ESA) llegarán allí a principios de la década de 2030.

Poco después de que se aprobara la misión Juice en 2012, la profesora Michelle Dougherty, científica principal de la misión europea, aseguró que «sería sorprendente que no hubiera vida en una de las lunas heladas de Júpiter».

La NASA también va a enviar una nave espacial llamada Dragonfly (libélula) para aterrizar en una de las lunas de Saturno, Titán.

Es un mundo exótico con lagos y nubes formadas por sustancias químicas ricas en carbono que le dan al planeta una misteriosa neblina anaranjada. Se cree que, junto con el agua, estos productos químicos son un ingrediente necesario para la vida.

Una vista de Titán tomada por el módulo de aterrizaje Huygens de la ESA mientras descendía a su superficie.

Marte es actualmente demasiado inhóspito para los organismos vivos, pero los astrobiólogos creen que el planeta alguna vez fue exuberante, con una atmósfera espesa y océanos y capaz de albergar vida.

El rover Perseverance de la NASA está recogiendo muestras de un cráter que se cree que en algún momento fue un antiguo delta de un río. Otra misión en la década de 2030 traerá esas rocas a la Tierra para analizarlas en busca de posibles microfósiles de formas de vida simples que ya no existen.

Estas son sólo algunas de las muchas misiones que están en marcha o previstas para los próximos años en busca de signos de vida en los planetas de nuestro Sistema Solar; otras buscan mucho más lejos, en el espacio profundo.

– Vida inteligente

¿Podría haber extraterrestres en algún lugar intentando contactarnos?

Algunos científicos consideran que esto pertenece al ámbito de la ciencia ficción y se trata de una posibilidad remota, pero la búsqueda de señales de radio de mundos extraterrestres ha continuado durante décadas, sobre todo por parte del Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (Seti).

El espacio es un lugar enorme para buscar, por lo que sus búsquedas han sido aleatorias hasta la fecha.

Pero la capacidad de los telescopios, como el JWST, para identificar los lugares más probables para que existan civilizaciones alienígenas significa que Seti puede centrar su búsqueda.

Y esto le ha inyectado un nuevo impulso, según Nathalie Cabrol, directora del Centro Carl Sagan para el estudio de la vida en el universo, que pertenece a Seti.

Conjunto de radiotelescopios Allen de Seti.

El instituto ha modernizado su conjunto de telescopios y ahora está utilizando instrumentos para buscar comunicaciones de potentes pulsaciones láser de planetas lejanos.

Como astrobióloga altamente cualificada, Cabrol entiende por qué algunos científicos se muestran escépticos con la búsqueda de señales de Seti.

Pero los distintivos químicos de atmósferas lejanas, las lecturas interesantes de sobrevuelos lunares e incluso los microfósiles de Marte están todos abiertos a interpretación, sostiene Cabrol.

Buscar una señal «podría parecer el más inverosímil de todos los métodos para encontrar signos de vida, pero también sería el más inequívoco y podría ocurrir en cualquier momento».

«Imagínese que tenemos una señal que realmente podemos entender», asegura Cabrol.

Hace treinta años, no teníamos pruebas de planetas que orbitaran otras estrellas. Ahora se han descubierto más de 5.000, que los astrónomos y astrobiólogos pueden estudiar con un detalle sin precedentes.

Todos los elementos están a punto para un descubrimiento que será más que un simple avance científico increíble, según Subhajit Sarker, de la Universidad de Cardiff, miembro del equipo que estudia K2-18b.

«Si encontramos señales de vida, será una revolución en la ciencia y también será un cambio descomunal en la forma en que la humanidad se ve a sí misma y su lugar en el universo».

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Vivir hasta los 120 años se está convirtiendo en una perspectiva imaginable …


Infobae(Till Lauer/The Economist) — ¿Quiere vivir más? Durante siglos, el intento de frenar el envejecimiento ha sido cosa de charlatanes que pregonaban los beneficios del mercurio y el arsénico, o de surtidos de hierbas y píldoras, a menudo con efectos desastrosos. Sin embargo, tras años de intentos fallidos, la idea de un auténtico elixir de la longevidad está tomando vuelo.

Detrás de ella hay una camarilla de científicos fascinados y ambiciosos y de multimillonarios entusiastas e interesados. Cada vez son más los ciudadanos de a pie que creen que un comportamiento adecuado y los fármacos adecuados podrían añadir años, o incluso décadas, a sus vidas.

Vivir hasta los 100 años no es algo insólito, pero sigue siendo raro. En Estados Unidos Gran Bretaña, los centenarios representan alrededor del 0,03% de la población. Si los últimos esfuerzos por prolongar la vida alcanzan su potencial, vivir hasta los 100 años podría convertirse en la norma; llegar a los 120 podría convertirse en una aspiración perfectamente razonable.

Y lo que es aún más emocionante, esos años adicionales serían saludables. Hasta ahora, los avances en la prolongación de la vida se han logrado combatiendo las causas de la muerte, sobre todo las enfermedades infecciosas. Aún no se ha frenado el propio proceso de envejecimiento, con sus males concomitantes, como la demencia. Esta vez, esa es la intención.

La idea, como exponemos en nuestro Technology Quarterly, es manipular procesos biológicos asociados al envejecimiento que, cuando se amortiguan en animales de laboratorio, parecen prolongar su vida. Algunos de ellos son conocidos, como restringir drásticamente el número de calorías que consume un animal en el marco de una dieta equilibrada.

Llevar una vida tan restringida en calorías es demasiado pedir para la mayoría de la gente, pero los fármacos que afectan a las vías biológicas pertinentes parecen dar resultados similares. Uno de ellos es la metformina, cuyo uso está aprobado contra la diabetes de tipo 2; otro es la rapamicina, un inmunosupresor utilizado en los trasplantes de órganos.

Los pioneros están empezando a tomar estos fármacos “sin etiqueta”, por su cuenta o firmando lo que vienen a ser contratos de servicios con una nueva clase de empresas de longevidad.

Otra vía consiste en desarrollar fármacos que eliminen las células “senescentes” que el organismo ya no necesita. Los medios naturales para deshacerse de estas células, al igual que otros mecanismos de reparación, se debilitan con la edad. Echarles una mano no es sólo una cuestión de orden. Las células senescentes provocan todo tipo de disfunciones en sus vecinas sanas.

Los fármacos “senolíticos” que las atacan plantean riesgos evidentes: es difícil acabar con un tipo de célula sin afectar a otras. Pero la promesa es clara.

Para los verdaderos creyentes esto es sólo el principio. Grupos de investigadores académicos y comerciales estudian cómo rejuvenecer células y tejidos cambiando los marcadores “epigenéticos” de los cromosomas, que indican a las células qué genes deben activar.

Estos marcadores se acumulan con la edad; si se eliminan, las células de un cuerpo de 20 años podrían estar dentro de un cuerpo de 65 años. Imitar la restricción calórica y eliminar las células senescentes retrasaría el envejecimiento. Los partidarios del rejuvenecimiento epigenético afirman que podría detenerlo o invertirlo.

Un motivo de preocupación es el cerebro de las personas. Retrasar el envejecimiento corporal no cambiará el hecho de que el cerebro tiene una capacidad finita y, presumiblemente, está adaptado por selección natural a los periodos de vida convencionales. Esto no tiene nada que ver con la demencia, causada por enfermedades específicas.

La sociedad tendrá que encontrar formas de adaptarse al envejecimiento normal de los cerebros: los centenarios, por ejemplo, pueden encontrarse cada vez más ocupados haciendo preguntas a sus asistentes de diario para las que antes habrían recordado la respuesta.

Lo más preocupante es que ninguna de estas ideas se ha probado aún en personas. Esto se debe en parte a que las agencias de aprobación de medicamentos aún no reconocen la vejez como una enfermedad tratable, lo que dificulta el registro de los ensayos.

Por su propia naturaleza, estos ensayos deben hacer un seguimiento de miles de personas durante muchos años, lo que aumenta su coste y complejidad. La falta de ensayos también se debe en parte a que muchas de las propuestas iniciales utilizan moléculas sin patente que interesan poco a las empresas farmacéuticas.

No obstante, ya hay algunos ensayos en marcha. El ensayo Targeting Ageing with Metformin (tame) hará un seguimiento de 3.000 estadounidenses de entre 60 y 70 años para ver si el fármaco ayuda realmente a la supervivencia en general. Estos estudios requieren tiempo. Pero se necesitan más, y los gobiernos deberían ayudar a realizarlos.

Cualquier avance que haga que la gente viva más tiempo con buena salud y aproveche mejor lo que el mundo ofrece es motivo de alegría.

Algunos, al observar el interés de los multimillonarios por las startups que promueven la longevidad, temen que los beneficios vayan a parar principalmente a los ricos, dando lugar a una clase de Übermenschen longevos que se enseñoreen de la gente corriente de corta vida.

Pero las tecnologías tienen un historial de difusión y abaratamiento.

Es difícil imaginar un privilegio más propenso a desencadenar una rebelión que una clase dirigente que acumula tratamientos contra la edad para escapar del gran nivelador.

El hecho de que mucha gente viva mucho más tiempo tendría amplias ramificaciones. Lo más evidente es que la vida laboral se alargará, como ya ha ocurrido con el aumento de la esperanza de vida, y posiblemente aún más en el caso de las mujeres, que perderán menos tiempo de su carrera por tener hijos, lo que podría reducir la desigualdad en el lugar de trabajo. Con el tiempo podría haber cambios más profundos. 

Las personas que viven más tiempo pueden preocuparse más por amenazas más lejanas, como el estado del mundo en 2100. La longevidad permite la acumulación paciente de capital, factor de aparición de una clase media. Y las épocas en las que el poder político es ejercido principalmente por hombres jóvenes, como la Edad Media en Europa, tienden a ser más violentas que cuando prevalecen las cabezas más frías y de más edad.

Las familias abarcarán aún más generaciones y, presumiblemente, mayores redes de ex, medios hermanos y primos cuartos. ¿Los atomizará o los unirá? ¿El exceso de centenarios marginará a los jóvenes, creará un culto a la juventud o ambas cosas?

  • Por los siglos de los siglos

La gente aprovechará el elixir de la vida si está disponible.

A la selección natural no le interesa la longevidad indefinida per se: los rasgos que mejor se propagan son los que hacen que los organismos sean aptos en la flor de la vida; los que les ayudan a seguir viviendo cuando la reproducción es un recuerdo lejano deben funcionar a través de hijos y nietos.

Sin embargo, el impulso visceral de aferrarse a la vida es el rasgo más básico de todos. De hecho, prevalece hoy en día, con un efecto tentador.

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¿Cómo aprender a gestionar mis enfados?. Estrategias psicológicas que funcionan …


Psicología y Mente(L.G.Martínez) — Todas las personas sentimos enfado en algún momento. A veces por diferentes motivos pero cualquier persona lo siente. Es algo normal y habitual. Como todas y cada una de nuestras emociones tiene una función. Y aunque pueda resultar desagradable, viene a decirnos algo. Así, si aprendemos a utilizarla a nuestro favor nos ayudará a la descubrir lo que nos molesta y no nos gusta y poder poner límites.

Entonces, si es normal y nos ayuda a poner límites, ¿dónde está el problema? Pues que simplemente a veces no sabemos qué hacer con nuestro enfado. Es decir, me he enfadado ¿y ahora qué hago? Podemos elegir entre actuar bien o mal y es que el enfado es una emoción difícil de controlar. Algunas personas saben mantenerla bajo control, pero sin embargo otras se ven arrastradas por ella con todo lo que conlleva.

– ¿Cuándo tendríamos que hacer algo?

Si vemos que el motivo que nos ha enfadado nos hace reaccionar de forma desproporcionada y lo sentimos con mucha intensidad. También nos puede llamar la atención si lo sentimos con mucha frecuencia y por cosas pequeñas. Cuando expresamos nuestro enfado de manera inapropiada, perdiendo el control, o haciendo o diciendo cosas que después nos hacen sentirnos mal con nosotros mismos.

Cuando constantemente nos genera problemas en nuestras relaciones interpersonales. Por más desagradable que sea, el objetivo no es no sentirlo nunca, porque eso no es algo posible, sino aprender a gestionarlo.

  • Aprende a entender lo que viene a decirte tu emoción. ¿Por qué me he enfadado? ¿Tengo motivos? A veces si lo pensamos bien, quizás no tengamos motivos para estar enfadado o, al menos, para darle tanta importancia.

  • Trata de calmarte interiormente: Deja que los sentimientos pasen.

  • No te quedes con tu enfado dentro y exprésalo, pero no de cualquier manera vale: Con firmeza, pero sin agresividad es la manera más sana de gestionarlo. El objetivo cuando estamos enfadados es dejar claras cuáles son nuestras necesidades y cómo cubrirlas sin hacer daño a los demás. La clave está en poder respetarse a ti mismo y a los demás. Esto también ayudará a que tus relaciones mejoren.

  • Habla de ti en primera persona: Y no señales con el dedo a la otra persona, ya que esto hace que la otra persona se ponga a la defensiva porque lo siente como un ataque y muchas veces solo sirve para aumentar la tensión. Esto ayuda a ser claro y a la vez respetuoso y estás hablando de ti y de tus sentimientos con lo que hace la otra persona.
  • Elige el momento y el lugar: Vemos que expresar nuestro enfado es la forma sana de hacerlo, pero también tenemos que entender cuando puede ser un buen momento tanto para nosotros como para la persona que se lo vamos a expresar y las circunstancias que rodean la situación. A veces puede estar bien alejarse un poco de ello y retomarlo en otro momento donde ambas personas estéis abiertas y receptivas al diálogo y la escucha, si no, no habrá servido de nada expresarlo.

  • Atiende el lenguaje no verbal: Nuestro cuerpo también habla así que aunque sintamos que nuestro enfado ya no es tan intenso quizás nuestra cara, gestos o posturas aún hagan ver que seguimos enfadados. Hacer algo que tengamos la certeza de que nos ayudará, como caminar, cocinar, darnos una ducha, leer… puede a ayudar a eliminar por completo signos del enfado en nosotros.

  • Piensa en qué necesitas: Si realmente quieres acabar de gestionar tu enfado, busca qué necesitas verdaderamente, qué crees que te aliviaría y haz algo; hablar con esa persona, tomar una decisión, descansar, decirle a tu jefe que no puedes seguir quedándote más horas, a tu pareja que no quieres ir todos los domingos a comer a casa de su familia y hacer algo vosotros solos o a tu amigo que no te gusta hacer ese plan. Porque hay veces que nuestro enfado viene de gotitas que han ido llenando un vaso y haciendo o diciendo algo a tiempo podemos evitar llegar a ese punto.

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”- Aristóteles-

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Conejitas, orgías “asquerosas” y depredadores sexuales: cómo la muerte de Hugh Hefner destapó todas las perversiones …


Hugh Hefner había montado un imperio, el de la revista estadounidense Playboy y sus negocios concurrentes, y había montado la Mansión Playboy que era domicilio personal y el de las chicas estrellas de la revista, antro de orgías por las que desfilaron personalidades de casi todos los ámbitos de la cultura y la política americanas

Infobae(A.Amato) — Cuando murió, estalló un escándalo que reveló al mundo lo que el mundo ya sabía, intuía o sospechaba. El tipo era una calamidad, una especie de depredador sexual que había hecho una fortuna con los desnudos femeninos, había montado un imperio, el de la revista estadounidense Playboy y sus negocios concurrentes, había montado una mansión conocida como Mansión Playboy.

Era domicilio personal y el de las chicas estrellas de la revista, antro de orgías por las que desfilaron personalidades de casi todos los ámbitos de la cultura y la política americanas, cuna de grandes fiestas en las que reinaban el alcohol y la droga y centro de perversión tolerada por esa misma cultura que durante más de sesenta años había tolerado, aplaudido, ensalzado y premiado al inventor del gran negocio.

Cuando Hugh Hefner murió, a los noventa y un años, el 27 de septiembre de 2017, quién sabe si era consciente de que los vientos habían cambiado y que lo que le había sido consentido ya no lo era. A su muerte, aparecieron varias memorias de sus “conejitas” “playmates”, como se conocieron y se conocen a las chicas de tapa, que aparecían desnudas en el interior de la revista y en la página central, desplegable, impresa en mejor papel que el resto.

Esas memorias, secuela de unos pocos testimonios anteriores, reflejaron el horror que siempre había rodeado al emporio Playboy y, también, la mansedumbre, la condescendencia y hasta la comprensión que avalaron durante décadas el negocio de Hefner, y sus extravíos sexuales.

Hugh Hefner en 1999 en la Mansión Playboy, donde en las fiestas corría el alcohol y las drogas

Hefner había nacido en 1926, en Chicago. Fue a la escuela, como todo buen hijo de un hogar rígido, estricto, religioso y conservador; hizo la primaria en la Sayro School y la secundaria en la High School de Steinmentz; a los diecinueve años, como buen muchacho americano, se enlistó para combatir en el Pacífico en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.

Después, estudió psicología en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, dos pequeñas ciudades vecinas unidas por los claustros universitarios, a poco más de doscientos kilómetros de Chicago.

En 1953 era editor de circulación de Children’s Activities, una revista que incluía artículos para chicos, historias de infancia, poemas, historietas, con una tapa ilustrada con dibujos: ese mundo naif se terminaba. La guerra, y la posguerra, habían cambiado para siempre a Estados Unidos. O Hefner lo supo, o tuvo suerte.

Soñaba con editar una revista a la que iba a llamar Stag Party, algo así como una fiesta sólo para hombres. Consiguió el capital, reunido entre amigos generosos, y se largó a la aventura con un ojo de pirata y unos ánimos que hacían juego.

En esos años, los desnudos femeninos estaban relegados a revistas pornográficas clandestinas y marginales. Hefner se propuso hacer del desnudo femenino todo lo contrario: exhibirlo, ampliado y en detalle, impreso a todo color, en buen papel y en una publicación al alcance de todo el mundo.

Era, también, una nueva mirada sobre la sexualidad de los americanos, sobre el erotismo gráfico y, si se quiere, sobre el hedonismo. No era el hedonismo griego lo que Hefner tenía en mente, sino el hedonismo de Chicago, que había sido la tierra de Al Capone y no la de Aristipo de Cirene.

Hugh Hefner con una de sus playmates en una fiesta en 2002, cuando toda la sociedad sabía de los abusos pero se miraba para otro lado

La sociedad de la época era entonces bien diferente a la de hoy. Para 1953, cuando apareció el primer número de Playboy, que así se llamó lo que iba a ser Stag Partyun estudio del Instituto Gallup reveló cómo era la vida entonces en Estados Unidos. Es un documento histórico de irrecuperable inocencia.

Los maridos opinaban que la cualidad más apreciable en una esposa eran sus condiciones para regentear de forma tranquila y ordenada un hogar. Y la mayoría, el cincuenta y cinco por ciento, creía que las mujeres estadounidenses estaban “demasiado consentidas”.

Ninguna voz, decía el informe Gallup, se había elevado para protestar contra la tradicional discriminación entre los sexos. Las esposas creían que los hombres bebían demasiado y que uno de sus principales defectos era “que no prestan bastante atención”.

El tipo medio de mujer afirmaba que prefería el matrimonio a una carrera profesional; exigía que se suprimiera el término “obedecer” de la fórmula matrimonial, pero en otros aspectos “aceptaba el criterio moral que otorga más libertad al hombre que a la mujer”.

Por ejemplo, agregaba el Instituto Gallup: “El sesenta y uno por ciento de todas las mujeres convinieron en que una esposa jamás debía abrir el correo de su marido, aunque hubiera alguna carta perfumada y escrita con trazo femenino”.

Y cuatro de cada cinco mujeres contestaron “por supuesto” cuando les preguntaron si debía castigarse con más severidad el adulterio femenino que el masculino.

El primer número contenía una nota sensacional: una foto, vestida en tapa, desnuda en el interior, de la diosa sexy del cine americano: Marilyn Monroe

En ese mundo estalló Playboy. El primer número contenía una nota sensacional: una foto, vestida en tapa, desnuda en el interior, de la diosa sexy del cine americano: Marilyn Monroe. Era una foto antigua, de los tiempos duros en los que Marilyn daba sus primeros pasos en la gran pradera del cine de Hollywood.

Hefner la había comprado al fotógrafo que la atesoraba, y la publicó como la primera gran lámina desplegable de su revista. La edición incluía un editorial de Hefner en los que explicaba cuál sería la filosofía de la publicación. En la segunda edición, apareció el que sería símbolo de la revista de por vida: el perfil de un conejo, dibujado por Art Paul, que lucía moñito y unas orejotas altas y alertas.

Hefner dijo que lo había elegido por su simpática connotación, a buen entendedor ni hablarle, y porque se lo veía juguetón, coqueto y elegante. También esa era la filosofía de Playboy.

La revista expuso una nueva forma de ver la sexualidad americana, y de cómo podían tratarla, reconsiderarla y ejercerla sus lectores.

A su modo, Hefner fue un adelantado en el mundo del erotismo gráfico y en amasarlo con una mezcla de un periodismo bien escrito, que en aquellos años dio cabida a escritoras feministas, y que no eludía cuestiones sociales en crisis en Estados Unidos: Hefner defendió la igualdad racial, en llamas en los años 60, y los derechos civiles de la población negra; apoyó a los activistas de los derechos humanos y a los pacifistas contrarios a la guerra de Vietnam.

La fiesta de los 74 años de Hugh Hefner en la disco de Nueva York Studio 54

Playboy fue un extraordinario éxito de ventas en un mundo masculino que había sobrevivido a la guerra y con hijos nacidos en el “baby boom” posterior que tendrían quince años en 1960 y serían la mayor fuerza de consumo de Estados Unidos: en noviembre de 1972, Playboy alcanzó su record de ventas: más de siete millones de ejemplares.

Todo giraba alrededor de la visión de la sexualidad que esgrimía Hefner que había armado un emporio que dirigía con su uniforme de guerra: una bata roja de andar por casa y tirado en la cama de la Mansión Playboy que también era su hogar en Chicago.

Era dueño de una cadena de clubes nocturnos, atendidos todos por mujeres vestidas como “conejitos”, un pompón cosido en la espalda de una malla estrecha, bajo la cintura y una tiara ajustada en la frente que terminaba en grandes orejas alertas.

Eran las “bunnys”, las “conejitas” de Playboy. Hefner extendió su negocio a casinos y hoteles, y hasta se metió en el mundo de la televisión para llevar adelante una serie, “Playboy’s Penthouse” en la que colaboraron muchos de sus famosos amigos, entre ellos el cómico Lenny Bruce y la gran Ella Fitzgerald.

El empuje de Hefner parecía imponerse al puritanismo americano, y su apuesta contaba con el apoyo de toda, o casi toda, la cultura americana.

Todo giraba alrededor de la visión de la sexualidad que esgrimía Hefner que había armado un emporio que dirigía con su uniforme de guerra: una bata roja de andar por casa y tirado en la cama de la Mansión Playboy que también era su hogar en Chicago

Playboy enriqueció sus ediciones con una serie de reportajes extraordinarios firmados por grandes escritores, o grandes plumas de la prensa americana. Alex Haley, el autor de “Raíces”, entrevistó a Miles Davis y a Martin Luther King tres años antes de su asesinato y ya con el Nobel de la Paz en sus manos. Y James McKinley reporteó luego al asesino de Luther King, James Earl Ray. Marlon Brando se confesó ante Lawrence Grobel y John Lennon y Yoko Ono lo hicieron ante David Sheff.

Y aún hoy, quien quiera adentrarse en las entrañas del sangriento régimen nazi y en la tortuosa personalidad de uno de sus jerarcas, debe recurrir al extraordinario reportaje que Eric Norden hizo a Albert Speer, arquitecto y jefe de producción de guerra del Tercer Reich. Playboy también entrevistó a Fidel Castro, a Salvador Dalí, a Jean Paul Sartre, a Cassius Clay cuando no era aún Muhammad Ali, a Yasser Arafat, a Orson Welles, a Bertrand Russell y a Malcom X, que sería asesinado en 1965.

Con esos hallazgos periodísticos, Hefner decía que el buen periodismo y la literatura no estaban reñidos con el hedonismo, aunque fuese el de Chicago.

De alguna manera, Playboy también abrió la sexualidad a la mujer. A su estilo y muchos años antes de que se revelara su condición de predador sexual, Hefner, que se decía feminista, dio una nueva voz, o intentó darla, a aquellas mujeres que juzgaban que era peor el adulterio de ellas que el de ellos, y que no abrirían jamás la correspondencia de él aunque llegaran sobres perfumados.

Hugh Hefner en la Mansión Playboy, cuando la revista ya se había convertido en una negocio millonario, donde no solo se publicaban fotos de mujeres desnudas, sino también reportajes extraordinarios firmados por grandes escritores, o grandes plumas de la prensa americana

Dos ex “playmates”, Miki García y Alexandra Dean dijeron hace un par de años a Infobae: “Las mujeres estaban tratando de descifrar qué era la libertad, qué era el empoderamiento; y para muchas mujeres estar orgullosas de su cuerpo, tener con él una relación libre y ser igualmente libre con su sexualidad, era parte de ese poder.

Playboy vendía muy bien ese sueño a las mujeres; un desnudo hermoso en esa revista implicaba una movida poderosa. Ignorar eso, es subestimar la experiencia de esas mujeres. Muchas se sentían poderosas. Lo duro era ser parte del imperio de Hefner y ser llevadas a ese mundo tipo secta, donde muchas veces terminaban convirtiéndose en su juguete sexual”.

En su momento, figuras del feminismo militante como Susan Brownmiller pensaban lo contrario: consideraban a Hefner un enemigo que lo único que había normalizado eran la misoginia, la cosificación y la explotación sexual de las mujeres. Los testimonios de las ex “conejitas” de Playboy terminarían por darle la razón a Brownmiller.

Hugh Hefner en la piscina de su Mansión rodeado de sus conejitas. El creador de Playboy era visto como un “bonvivant”, un millonario que disfrutaba de la vida y del sexo

Hasta entonces, Hefner fue visto siempre como un “bonvivant”, un millonario que disfrutaba de la vida y del sexo. Para ser sinceros, la historia del editor y el que era su presente en los años 70, 80 y 90, no llevaban a pensar que Hefner hubiera hecho un voto de castidad, ni que hubiera adherido al difícil compromiso de la abstinencia. Más bien lo contrario.

Y quien pensara que la Mansión Playboy, que en 1974 se mudó a Los Ángeles, era un ámbito propicio a la meditación, al examen de conciencia, acaso al estudio de la influencia del inglés antiguo en la moderna literatura estadounidense, corría el serio riesgo de ser tomado por ingenuo. Lo de Hefner era un burdel.

De lujo, festejado por una sociedad que celebraba también cierta vecindad con la decadencia. Pero era un burdel. Y su dueño se pavoneaba casi a diario en su bata roja de andar por casa, habano o pipa en la boca, una “conejita” aferrada por cada uno de sus brazos y una sonrisa algo bobalicona que parecía ser su marca registrada: un excéntrico, un loco lindo, un pícaro mujeriego.

La Mansión Playboy de Los Ángeles era la Acrópolis del hedonismo: una gigantesca construcción de dos mil metros cuadrados con cine privado, grandes salones, saunas, tres jacuzzis exteriores, pileta de natación, court de tenis, zoológico privado, órgano de iglesia, bodega subterránea, gruta con cascada y bosque. Kitsch, es verdad, pero esa era y es la estética del club de esos millonarios: el zoo privado es de manual.

Hugh Hefner y las conejtias de Playboy en la fiesta después del Super Bowl que organizó la revista en 2005 en Florida

Casi todas las celebridades de Estados Unidos pasaron por allí, y no a meditar, sino a participar de las tremendas fiestas que daba Hefner, en las que corrían el champán y la droga y bullía el sexo detrás de las puertas, y que no figuran en ninguna de las memorias dictadas o por dictar de esas celebridades.

La leyenda dice que un complejo sistema de túneles comunicaba con las mansiones de grandes actores de Hollywood, que llegaban a las orgías de Hefner sin hacerse notar. En ese castillo levantado en Holmby Hills, un barrio del distrito de Westwood, vecino a Beverly Hills vivía Hefner con sus novias oficiales, casi siempre eran tres y en simultáneo, una especie de petit harén lindante con las pasiones árabes más que con el hedonismo griego.

El resto de la troupe Playboy, las conejitas que no eran elegidas, vivían en la Bunny House, a pocos metros de la mansión.

Hefner se casó tres veces. Con su primera esposa, de la que se divorció en 1958, tuvo dos hijos, Christie y David; en 1988, después de una larga relación con Barbi Benton, casó con Kimberley Conrad a la que celebró con noventa y tres páginas de desnudos en Playboy: él tenía sesenta y tres años y ella veinticinco.

Tuvieron dos hijos, Marston y Cooper y se separaron en 1998. En 2010 estaba comprometido con Crystal Harris, el ochenta y un años, ella veintiuno, pero en junio de 2011 ella puso fin a la relación. Sin embargo, ambos se casaron cuando Hefner tenía ochenta y seis años y Crystal veintiséis.

En el medio de sus matrimonios, y durante ellos, el señor Playboy mantuvo decenas de romances con “conejitas” y aspirantes a “conejitas”, sólo, en trío, en cualquier otra conformación de ensamble, o en orgías que fueron denunciadas años después, con lujo de detalles de los que estas líneas van a prescindir por reiterados y tediosos.

Hugh Hefner y su tercera esposa, la conejita Crystal Harris,. Cuando el magnate murió ella aseguró que él había tomado tanto Viagra que se había quedado sordo

Crystal, viuda de Hefner, juró que su marido había tomado tanto Viagra en su vida que se había quedado sordo. Un aparte, acaso innecesario, para echar un poco de luz sobre esta afirmación. Es muy probable que, dada la edad de Hefner cuando Crystal lo conoció, ochenta y uno, y ochenta y seis cuando se casaron, la vejez hubiera hecho ya algunos estragos en él, entre ellos el de la disminución auditiva, sin que esa leve discapacidad pueda ser atribuida como contraindicación de esa medicina que Hefner consumía con fruición, y que está destinada a incrementar el placer sexual, o al menos a alcanzarlo.

Cuando en los años 70 el imperio Playboy empezó a decaer frente a la competencia de revistas más audaces, Hustler entre ellas, editada por Larry Flint, con páginas que obligaron a la justicia americana a trazar, centímetro a centímetro, los límites entre lo que era pornografía y lo que no lo era, Hefner cedió las riendas del negocio a su hija Christie que extendió la línea comercial al mundo del cine, el video y la computación.

Hugh Hefner con plas playmates Kendra Wilkinson, Bridget Marquardt y Holly Madison. Tras la muerte del dueño de Playboy, las tres denunciaron las «asquerosas» orgías y los terribles abusos a los que fueron sometidas

El costado oscuro de Hefner fue revelado por muchas de sus “conejitas”, por empezar por su viuda Crystal, que escribió su testimonio en “Only Say Good Things: Surviving Playboy And Finding Myself – Solo digo buenas cosas: Sobrevivir a Playboy y encontrarme a mí misma”. 

En esas páginas contó que había congelado sus óvulos con la esperanza de ser madre, esperanza hasta hoy frustrada, y confesó que Hefner era “un maniático controlador, me obligaba a usar los mismos tonos de esmalte de uñas rosa, pálido y transparente; me daba golpecitos en la cabeza cuando se me empezaban a ver las raíces del pelo (…) 

Al anochecer esperaba que participase de sus encuentros de sexo en grupo. Era vergonzoso. No sé cuánta gente había en nuestro dormitorio, pero era mucha. Bastante. Era algo así como: ‘Oh, ahora es tu turno’. Nadie realmente quería estar allí, pero creo que en la mente de ‘Hef’ todavía pensaba que estaba en sus cuarenta años…”.

Años antes, en 2006 y con Hefner todavía vivo, la playmate Izabella St. James contó más o menos lo mismo en su libro: “Bunny Tales: Behind Closed Doors at the Playboy Mansion – Cuentos de Conejitas: Detrás de las puertas de la Mansión Playboy”.

Las memorias pasaron inadvertidas, pero la modelo revelaba lo que había detrás de aquello que parecía ser “un Disney World para adultos”. Dijo que Hefner esclavizaba a las mujeres con un pago semanal de mil dólares, drogas y champagne Dom Perignon, para someterlas en fiestas sexuales en las que se negaba a usar preservativos, mientras esperaba que “las grandes dosis de Viagra que tomaba hicieran efecto”.

Holly Madison, Hugh Hefner y Bridget Marquardt durante la celebración de los 81 años del dueño del imperio de sexo en The Playboy Club en Las Vegas. Ambas contaron detalles de las orgías que, a razón de dos por semana, se celebraban en la mansión

Estos testimonios, y otros muchos, figuran en la serie documental “Secretos de Playboy”, dirigida por Alexandra Dean. Entre ellos figura el de Jane Saginor, hija del médico personal de Hefner, que fue criada en la mansión y también publicó su autobiografía: “Todo era oscuro y siniestro. Me enseñaron a ver a las mujeres como mercancía. Eso era degradar, no darle poder. Incluso había algo degradante en el apodo ‘conejitas’’.

También dieron su testimonio las ex playmates y “novias oficiales” de Hefner, Holly Madison y Bridget Marquardt, que relataron las orgías que, a razón de dos por semana, se celebraban en la mansión. Bridget tenía veintiocho años cuando fue a vivir con Hefner y fue invitada de inmediato a participar de un encuentro sexual en su dormitorio.

La propuesta le fue hecha por una “playmate” ya retirada a quien conocían con el revelador apodo de “La Reclutadora”: “Aquello era como un pijama party –relató Bridget– Había música a todo volumen, ‘toneladas’ de refrigerios disponibles y vibradores esparcidos a lo largo y ancho de la cama”.

La muchacha le dijo a la “reclutadora” que no quería participar de todo eso, sólo aceptaba mirar. Pero la mujer le contestó que si no formaba parte de la orgía, Hefner no la llamaría nunca más. 

Holly Madison, quien fue novia de Hefner de 2001 a 2008, también reveló cómo había sido su primera orgía: “Estaba oscuro en la habitación, había una pantalla gigante de cine porno. Todo era muy mecánico y robótico. Fue realmente asqueroso para mí cómo Hef no quería usar protección. El impacto que tuvo en mí fue muy fuerte”.

La serie documental sobre los secretos de Playboy también recordó la muerte por sobredosis de la playmate Adrienne Pollack, en 1973, el suicidio de la asistente de Hefner, Bobbie Arnstein en 1975 y el asesinato de Dorothy Stratten a manos de su marido y manager, Paul Snider.

Hugh Hefner murió el 27 de septiembre de 2017 en la Mansión Playboy. Tenía 91 años

Stratten había conocido en la mansión al director Peter Bogdanovich y ambos se habían enamorado. Bogdanovich había sido invitado por Hefner a una de sus grandes fiestas para celebrar un acuerdo extrajudicial entre ambos.

Crystal Harris, viuda del señor Playboy, a quien conoció a sus veintiún años, evocó su infancia sacudida cuando intentó encontrar una razón a su vida junto a Hefner: “Cuando tu familia se rompe, sentís que ya no perteneces a ningún sitio. Dependés de la buena voluntad de los demás y tratás de encajar en cualquier lado. Así era yo cuando conocí a ‘Hef’. Él vivía a lo grande y vos sentís: ‘Yo también podría ser parte de esto’.

Al principio, la Mansión Playboy se veía como un santuario. Pero no era un santuario. Cuando te das cuenta, o lo aceptás, o te vas. Y yo no sentía que tuviera otro sitio adonde ir. Hoy, con una visión del mundo más sana, estoy segura que, de tener una hija a ella no le pasaría lo mismo. Si venís de una infancia feliz y llena de amor, no terminás al lado de alguien que ya tenía sesenta años cuando vos naciste”.

Playboy dejó de salir en 2020. El CEO de la compañía editora, Ben Kohn, anunció entonces que la edición de primavera de ese año, con el mundo golpeado por la pandemia de Covid, sería la última impresa en Estados Unidos. La compañía, dijo Kohn, preparaba entonces una “remodelación de su línea de negocios”.

Las denuncias, revelaciones, confidencias y acusaciones contra Hefner fueron hechas siempre por mujeres. De todos los hombres que pasaron por el mundo Playboy, y fueron muchos, nunca nadie dijo nada.

nuestras charlas nocturnas.


A veces no puedo con todo… y no pasa nada …


La Mente es maravillosa(V.Sabater) — A veces no puedo con todo, a veces no alcanzo, no llego, no tengo bastantes manos, ojos y tiempo para todos y todo…. pero no pasa nada. En realidad no importa, porque saber dónde están mis límites y dónde terminan mis ganas es bueno y es saludable. Entender que yo también me necesito y que tengo derecho a decir “no puedo más” responde a la necesidad de no perder el aliento.

Puede parecer irónico, pero si hay un estado al que muchos hemos llegado es a “sentirnos cansados de estar cansados”. Es una experiencia vital abrumadora, no hay duda, porque no solo quedamos cautivos de un cuerpo que se siente agotado, sino que además en nuestra mente se baten dos voces nerviosas que se gritan al unísono.

La primera no hace más que repetir aquello de “no te pares ahora, tienes muchas cosas que hacer”, mientras la otra, insiste en forma de letanía “pero si ya no doy más de mí”.

En estas situaciones de no puedo con todo no sirve de nada cantar el “Let It Go” de Frozen, ni pintar mandalas, ni tomarnos una tarde libre, ni desconectar de todo durante unas horas imaginando que somos los únicos habitantes de la Tierra, que estamos solos y que nada ni nadie requiere nuestra atención inmediata. 

Son tiritas temporales ante una herida más profunda, anestésicos que en cortan al hemorragia… pero difícilmente cicatrizantes que curan o reparan.

Porque lo creamos o no, hay cansancios que reflejan problemas subyacentes, procesos de estrés y ansiedad muy debilitantes. Lugares en los que nos topamos con la árida imposibilidad de pensar con claridad, de aunar adecuadas estrategias para afrontar un estado de ánimo que puede apagar nuestra vitalidad y hacer que caigamos enfermos.

– Me siento “cansado de estar cansado”, agotado de no poder con mis responsabilidades

Para entender la complejidad de estas situaciones te pondremos un sencillo ejemplo en el que reflexionar. Carolina trabaja todos los días de 9 a 5 de la tarde. Cuando termina su jornada laboral se ocupa de su madre con Alzheimer.

Todos los meses guarda una parte de su salario para poder pagarle un máster a su hermana pequeña, algo que su marido, actualmente desempleado, no sabe. Carolina quiere lo mejor para todos, desea atender bien a su madre, ofrecerle un buen futuro a su hermana y dar una imagen de normalidad ante su pareja.

El nivel de agotamiento físico y mental al que ha llegado de forma gradual nuestra protagonista es extremo. Hay días en que baraja otras opciones, quizá pagar a una persona para que le ayude con su madre, pero sabe que eso supondría no poder ahorrar para los estudios de su hermana.

Es entonces cuando quedamos inmovilizados, cuando nuestra química cerebral cambia y la mente se convierte en un laberinto sin salida donde quedamos atrapados en el “haga lo que haga todo va a salir mal”. El corazón se acelera, las hormonas pierden su equilibrio y el demonio del miedo nos domina.

Ese ciclón interno que todo lo arrasa sume a nuestra mente y a nuestro cuerpo en un estado tan intenso de sobre-activación, que el cansancio se instala en cada átomo, en cada fibra, en cada tendón y en cada parpadeo… Carolina en ese momento piensa en el no puedo con todo y eso la paraliza.

– A veces no puedo con todo, pero no pasará NADA

“Tengo tantas cosas que hacer que no sé por dónde empezar, pero si no empiezo ya, luego será peor”. “Mi jefe me va echar si no termino esto”. “Mis padres se van a decepcionar si no voy esta tarde”… Si pensamos en esta y otras frases que orlan nuestro lenguaje, nos daremos cuenta de que vivimos enraizados en la inflexión del eterno condicional: si no hago esto es posible que…

Vivir en base a suposiciones asociadas casi siempre a lo catastrófico agota la mente y aniquila el ánimo, así de simple. Asumir con firmeza que en esta vida no se puede con todo es un principio de salud, de higiene emocional, porque quien lo carga todo sobre su espalda tarde o temprano acaba sin fuerzas. Por ello, te proponemos que reflexiones por un momento en las siguientes dimensiones, estamos seguros de que te servirán de ayuda.

. ¿Cansado de estar cansado? Es momento de cambiar el enfoque

Aunque sea duro admitirlo, a veces, somos nosotros los que caemos en nuestra propia trampa. Decirnos aquello de que “podemos con todo” es un sesgo muy peligroso, un error que corregir de forma adecuada integrando esquemas de pensamientos más integrativos, más auto-respetuosos. Estos serían algunos de ellos:

  • Cada día cuando te levantes, recuerda esta sencilla frase: “estoy haciendo lo mejor que puedo en este momento dados los recursos de los que dispongo y el estado en el que me encuentro”.

  • Evita esas trampas en las que a menudo caemos con nuestro lenguaje o pensamiento. En lugar de “no lo bastante bien, debo trabajar más duro para llegar a todos”, sustitúyelo por “voy a dar lo mejor de mi cada día y en cada instante, pero sin descuidar mi propia persona”.

  • Cuando te sientas agotado/a, cuando percibas que tu cuerpo no da más de sí… a pesar de haber descansado lo suficiente, analiza tus pensamientos. En ocasiones, lo que más desgasta es el propio desánimo, son los pensamientos rumiantes, el “no voy a llegar”, el “haga lo que haga no sirve de nada”.

Por último, y no menos importante, es esencial que cuides y atiendas tus ritmos circadianos y tus rutinas. Tener tiempos de descanso, disponer de unas horas del día para ti, no significa ni mucho menos que rindas menos o que le falles a alguien: es salud, es equilibrio y es bienestar.

Asimismo, tener la valentía de decir en voz alta que tienes límites, que no puedes más o que te niegas a asumir más responsabilidades, tampoco supondrá ninguna catástrofe, no se acabará el mundo, no caerán las estrellas del cielo, ni se marchitarán las flores…

Si lo pruebas, si te atreves a ponerlo en práctica descubrirás que no pasará NADA… Todos en algún momento hemos pensado en ese “no puedo con todo”. Pero el no puedo con todo puede afrontarse poniendo límites saludables.

nuestras charlas nocturnas.


La extraordinaria historia de Tony Osornio, la primera mujer paracaidista de México (y cómo superó el salto que casi le quita la vida) …


Tony fue Campeona Panamericana de Paracaidismo en Salto de Precisión.

BBC News Mundo(L.Morris/I.Rakusen) — La mexicana Tony Osornio ha sido una apasionada del paracaidismo.

Su amor por este deporte de riesgo la llevó a ganar varios campeonatos e, incluso, a alcanzar el grado de subteniente en el ejército de su país, cuando no había mujeres soldados.

Pero en 1984, sufrió un accidente que cambió su vida para siempre.

Esta nota es una adaptación de la entrevista que le dio Tony al programa de radio BBC Outlook sobre su increíble historia.

Nací y crecí en un hogar muy tradicional en San Juan del Río, Querétaro, a unas dos horas de Ciudad de México.

Soy la más joven y la única mujer de 4 hermanos. Siempre fui tan inquieta que mi papá decía que tenía la energía de mis tres hermanos juntos.

Con mi mamá tuve problemas porque ella decía que las mujeres pertenecíamos a la casa y que los hombres eran los que tenían que salir a la calle. Nunca me dejó ir a estudiar en la ciudad de Querétaro.

Yo sentía que, en vez de acercarme, me alejaba con tantas exigencias. Incluso me golpeaba por desobedecer. Pero, aun así, yo me escondía de ella para hacer el trabajo de mis hermanos, jugar fútbol con ellos y mojarme en la lluvia, todo lo que se suponía que no debía hacer.

Me sentía como en una prisión. Llegó un punto en el que no podía soportarlo más. Si mi mamá no me dejaba salir, entonces tendría que encontrar la forma de escapar.

Resolví que me iría con el primer hombre que se quisiera casar conmigo.

Antes de que cumpliera 17, mi primer y único novio me propuso matrimonio. Yo le dije que sí, si me permitía estudiar y salir y tener más libertad.

Mi papá el que intentó convencerme de que no lo hiciera. Incluso me dijo que me compraría un carro si me quedaba hasta terminar la secundaria.

Pero yo estaba decidida. Quería casarme para salir de allí.

Me casé realmente emocionada de tener esa libertad, de tener una aventura.

Mi marido estaba en el ejército, así que sentía que estaba entrando en un mundo nuevo. Le encantaban los pasatiempos llenos de adrenalina, como conducir carros rápidos y motos y también el paracaidismo.

La verdad es que al principio mi matrimonio fue muy divertido. Nos gustaban las mismas cosas y aprendí mucho de él porque era 11 años mayor que yo. El día que me casé no estaba enamorada, pero con el tiempo me enamoré y los dos nos queríamos mucho.

Luego llegó mi primera hija, Mariela. Fue algo hermoso y maravilloso pero también muy difícil para mí. Mi marido seguía en el ejército y viajaba mucho, a veces por meses.

Fue abrumador sentir que yo tenía que estar ahí con ella y cuidarla. Sentí que esa bebé se interponía en mi camino.

– El día que encontré mi pasión

Tony escribió su historia en el libro “Salto de amor por la vida”, que fue adaptado al cine.

Mi marido dirigía una escuela de paracaidismo.

Yo sentía que era mi obligación ayudarlo. Pero en realidad estaba harta de viajar todos los fines de semana para acompañarlo.

Hasta que un día un amigo de mi marido le dijo: “Deberías involucrarla más para que no se aburra y se canse tanto de venir aquí. Déjala dar un salto con nosotros”.

Entonces mi marido me preguntó: “¿Quieres saltar?”.

“Por supuesto que no. No voy a hacer eso”, le respondí.

“Tienes miedo”, me retó. Él sabía que yo era orgullosa.

Entonces dije: “No, no, no. Apúntame para el próximo salto”.

No era un salto cualquiera. Era parte de una competencia de paracaidismo.

Y llegó el día. Me subí al avión, fui viendo cómo uno por uno los demás saltaban y llegó mi turno. Me acerqué sigilosamente a la puerta abierta. Y salté.

Sentí el aire en la cara y sentí que flotaba. Fue una maravilla sentirme conectada con el cielo, con el aire, con una libertad que no puedo describir con palabras. Una sensación tan profunda como la de ser uno con el todo.

Y supe que ese era el lugar al que pertenecía.

Fue un shock total para mí. Fue un placer que no puedo describir completamente. Fue maravilloso, maravilloso, maravilloso. Y lo único que vino a mi cabeza fue que tenía que hacerlo de nuevo.

Gané el segundo puesto en ese concurso. Fue toda una sorpresa porque descubrí que tenía esas habilidades.

Me resultaba muy fácil enfrentar la altura, mantener el equilibrio y encontrar la distancia exacta al punto de aterrizaje. Se me daba bien.

El trofeo fue lo de menos en comparación con las sensaciones que sentí y que me acompañaron durante toda la semana. Mientras lavaba los platos o conducía o cocinaba, revivía lo que había experimentado.

– Una mujer en el ejército

Como paracaidista militar, Tony logró el grado de subteniente.

Seguir saltando no fue fácil porque no es un deporte barato.

Pero mi marido era comandante de la brigada paracaidista, así que solía hacer saltos militares con el ejército.

Le pregunté si podía saltar con él del avión militar cada vez que él saltara. Podría ponerme un uniforme. Nadie se daría cuenta y no costaría nada.

Me dijo que estaba loca. Luego de un mes de insistencia, cedió.

Yo escondía mi cara debajo del casco y no miraba a nadie. Hasta que un día hubo una exhibición ante el Secretario General y el Presidente del Ejército.

Pensamos que como estábamos lejos nadie se daría cuenta, así que salté y todo fue perfecto. Fui la primera en aterrizar, quitarme el overol y ponerme en formación saludando a la bandera.

¿Por qué hay una mujer aquí? No hay ninguna mujer en el ejército”, preguntó el Secretario General.

Fue una situación rara. Mi marido podía terminar fusilado por haber roto las reglas.

Así que aproveché la oportunidad y pedí enlistarme en el ejército. Todo el mundo me miraba como si estuviera loca.

“Con tu apoyo, te prometo que seremos un grupo de paracaidistas que llevará en alto el nombre de México”, le dije al Secretario.

Para convertirme en soldado y recibir el mismo trato que los demás, iba a tener que superar unas duras pruebas físicas. Una de ellas consistía en correr 20 kilómetros, llevando una gran mochila.

La primera vez que lo intenté, solo logré correr cinco y me vomité. Los demás reclutas me ridiculizaron y me enfurecí.

Pero no me rendí. Entonces, antes de llevar a mi hija al colegio, corría por todo el barrio. Pasaron meses antes de que pudiera demostrar que las mujeres también podíamos hacerlo.

Empecé a ver la belleza de estar en el ejército y defender a tu país. Por otro lado, era doloroso porque muchos hombres se burlaban de mí y hablaban de mí a mis espaldas.

Había noches en las que llegaba a casa y me pasaba la noche llorando y pensando que no iba a poder con todos esos hombres.

Un día me enfadé muchísimo y les grité: “Cuando puedan hacer los saltos que yo hago y tengan todos los trofeos que tengo, entonces aceptaré su juicio, pero no antes”. Me gané su respeto.

El paracaidismo deportivo tuvo un gran apogeo en la década de 1970 gracias a la invención de un sistema de liberación rápida del paracaídas.

El salto que cambió mi vida

Recuerdo que mi papá me decía: “Chiquita, ya viviste campeonatos, saltos militares, saltos libres. Por favor, cuídate. No puedo dormir de la preocupación”.

Pero yo le decía que sin el paracaidismo me moriría.

Incluso cuando estaba embarazada de mi hijo Paco, seguí saltando. Iba a competir en un campeonato en París, así que no quería divulgarlo.

Pero luego casi lo pierdo en un salto. Esta pasión me llevó al límite de ser irresponsable. Lo fui. Lo único que quería era tener un avión en frente y poder saltar y saltar y sentir esa sensación, esa adrenalina.

Ahora que han pasado los años, me cuestiono cómo me atreví a todo eso.

En ese momento, sentía que estaba en la mejor faceta de mi vida, más enamorada de mi marido que nunca, con dos hijos preciosos, un buen sueldo y haciendo el deporte que me apasionaba.

Un día, en febrero de 1984, todo cambió.

Llegó la oportunidad de hacer un salto frente al entonces Presidente de México, Miguel de la Madrid.

La noche antes de ese salto, sentí algo que nunca había sentido antes. Me sentí rara, como si no quisiera saltar.

Había mucho viento. Y el viento para los paracaidistas es lo más peligroso, así que pidieron que participáramos solo los más experimentados.

Una vez abordé el helicóptero, le dije a mi esposo: “No quiero hacerlo”.

Él me respondió: “¿Tú? ¿Que siempre quieres saltar y hoy no? ¿Hoy, cuando el presidente está mirando? No podemos fallarle. Ya estamos en el aire. Es demasiado tarde”.

Le pedí un beso, y saltamos.

Teníamos que engancharnos para crear una bandera mexicana en el aire, y luego desengancharnos.

Creamos la bandera perfectamente, pero el viento empezó a halarnos. Sentí que iba a estrellarme encima del Presidente y que me iba a llevar a todo el público por delante.

Como era la más liviana, el viento me halaba con más fuerza. Halé el freno con toda la fuerza que pude.

Pero en ese entonces, si frenabas así de fuerte, se rompía el paracaídas. Y así fue.

Aterricé tras una caída libre de 25 metros. No tuve tiempo para abrir el paracaídas de emergencia.

– Un dolor de otro mundo

Tony sufrió su accidente a los 29 años. Hoy tiene 69.

Sentí el crujido de todos mis huesos.

Luego, una sensación muy extraña: no sentía mi cuerpo en absoluto, solo mi cabeza.

Durante unos instantes, vi todo en cámara lenta e iluminado por una luz blanca brillante, algo muy bello.

Pero de repente un intenso dolor en mi cuello me trajo de nuevo a mi realidad.

Estaba tendida en el suelo y todo mi cuerpo, flácido como un trapo.

No podía mover absolutamente nada.

La primera reacción de la gente a mi alrededor fue sacarme del lugar, porque la ceremonia debía continuar.

Pero el presidente, a cuyos pies caí, dijo: “no, no, no, llévenla en mi helicóptero directamente al hospital militar”.

Fue la primera vez que reconocí la importancia de la respiración, porque sentía que no podía respirar.

Trataba de tomar aire, pero no lo sentía.

Paco, mi hijo, tenía cuatro años y me vio saltar esa vez.

Recuerdo que lo vi y pensé: “Tienes que aguantar porque él está aquí”. Verlo me dio las fuerzas para continuar. Estaba al borde de la muerte. Mientras me llevaban, logré hacerle un guiño.

Ese fue el momento exacto en el que mi vida dio un drástico giro de tenerlo todo a no tener nada.

Pasé tres años mirando al techo. Me taladraron tres clavos en el cráneo para sujetarme a algo llamado halo ortopédico. Tuve que soportar un peso de más de 18 kilos en la cabeza para tratar de alinear mi cuello con la columna vertebral.

Reconstruyeron mi cuello con un trozo de hueso de mi cadera porque se había desmoronado totalmente. Tuve que soportar mucho dolor, mucha desesperación, hasta el punto de la locura.

Durante las primeras semanas, estuve casi inconsciente. Los médicos no creían que fuera a sobrevivir.

Mi diagnóstico fue cuadraplejia. Dijeron que nunca más iba a poder mover del cuello para abajo.

Tampoco controlaba mis funciones corporales. Tenía que usar un catéter y pañales.

Mentalmente, me fui a un lugar muy oscuro. Estaba atrapada sin poderme mover ni sentir. Tenía llagas en todo el cuerpo por tanto estar quieta que se infectaban y apestaban. Me sentía como un trapo inútil.

Y entonces mi marido me dejó por una enfermera.

Contra los pronósticos de sus doctores, Tony pudo volver a ponerse de pie.

– El infierno

Yo digo que, si existe el infierno, yo lo viví y mis hijos lo vivieron conmigo. Pero también eso nos fortaleció. Mis hijos fueron el motor que me impulsó a seguir. Eso, y la rabia que le tenía a mi ex.

Estaba devastada. Sentía que estaba en lo más profundo de la oscuridad y que me estaba perdiendo en mis pensamientos de que sería más fácil si estuviera muerta.

Cuando volví a casa, mis hijos saltaban de alegría, pero yo estaba destrozada por la depresión.

Fue tan triste para mis hijos descubrir que tenían una mamá tan enojada y demandante; estaba fuera de mí. A veces hay tanto dolor interno que no sabes dónde ponerlo. Me desquité con ellos.

Mariela dejó de hablar. Sus profesores me dijeron que se quedaba en un rincón durante el recreo completamente muda.

Paco se metía en peleas con otros niños siempre que tenía el chance. Lo expulsaron de 7 colegios. Así que sí, nuestras vidas cambiaron mucho cuando salí del hospital.

Yo realmente creía que iba a salir caminando del hospital, así que no poder hacerlo me enfadó y me deprimió muchísimo.

Pensaba: “¿De qué les sirvo a mis hijos si al volver del colegio se encuentran con una madre tumbada sin control de esfínteres y sin comida en la mesa para ellos?”

Yo no quería limosnas de nadie. Era demasiado orgullosa para recibir ayuda.

Empecé a vender cosas por teléfono. Luché por mi pensión y por encontrar la manera de sobrevivir. Pero seguía hundiéndome en la oscuridad y la depresión.

Llegué a un punto en el que pensé que era mejor dejar a mis hijos sin madre que tener que soportar esto. Ya ni quería abrir los ojos. Había decidido suicidarme. Llevaba varios días sin comer. Me estaba desvaneciendo.

– El milagro

Desde 1997, Tony ayuda a personas en condición de discapacidad en su fundación Fhadi.

Fue ahí cuando conocí a Martha, mi terapeuta.

Cuando hablé con ella, sentí algo muy especial en sus ojos, sentí que me hablaba desde el corazón.

Y recuerdo perfectamente que me dijo: “He visto personas que mueven su cuerpo, pero no se mueven interiormente. Tú tienes un volcán dentro”.

Creo que, tan pronto como empiezas a sanar tu alma internamente y empiezas realmente a creer que es posible, entonces puede mejorar tu salud.

Mi cuerpo era lo de menos para mi curación real.

No fue sino hasta que enfrenté con toda esa desesperación, esos celos, esa intolerancia, que mi cuerpo empezó a moverse. Muy poquito al principio. Pero luego más y más.

Fue un milagro. Los doctores que vieron mis radiografías no podían creer lo que estaban viendo. Con mi diagnóstico, se suponía que solo podía mover los ojos y nada más. Pero he ido recuperando más y más movimientos.

Lo que más me cuesta es mover las manos. Pero puedo sentir mi cuerpo. Lo siento incluso más intensamente que cuando caminaba.

En ese camino, llegó un día que estaba meditando en mi jardín y sentí una iluminación, una sensación de dicha que nunca había sentido en mi vida, ni siquiera durante mis mejores saltos. Me sentí abrumada por tanta energía y tanto placer. Incluso pensé que la silla de ruedas, que tanto odiaba usar todos los días, había sido mi mejor maestra.

Entonces fui a buscar a Martha, mi terapeuta, y le dije que quería compartir lo que había aprendido en mi proceso con otras personas en condición de discapacidad. Y así fue como encontré la misión de mi vida.

Con su ayuda, creé la Fundación Humanista de Ayuda a Discapacitados, o Fhadi, para ayudar a otros mexicanos con discapacidad motriz.

En estos más de 25 años, hemos encontrado personas en estado de abandono muy graves: No tenían una silla de ruedas. Los dejaban en el suelo, indefensos, con solo 23 o 28 años. Fue muy triste descubrir que todo esto existe.

Pero ahora uno de los mayores tesoros de mi vida es ver a estas personas crecer y prosperar, como yo lo hice. Me da mucho placer y satisfacción.

Ahora soy más libre que nunca. Y lo logré estando presente en mi propia vida, en cada momento de la manera más sencilla y natural.

Aún necesito fisioterapia y ayuda porque no puedo mover las manos. Pero saboreo la vida más profundamente y me siento incluso mejor que cuando caminaba. Me siento feliz.

nuestras charlas nocturnas.


La línea que separa la Desconfianza de la Celotipia …


Psicología y Mente — En un restaurante, Valeria acaba de terminar de cenar junto a su pareja. Él se dirige al baño. Al rato, Valeria comienza a percatarse de que Fabián está tardando más de lo normal.

Imagina que un restaurante no es un buen lugar para ser engañada, por lo que sabe que no debería guiarse por esa desconfianza que lleva arrastrando desde el final de su última relación, pero su novio se ha dejado el teléfono en el abrigo. Bien. Eso significa que no la está engañando ahora, pero podría asegurarse de que no lo ha hecho en el último tiempo.

Toma el teléfono, pispea los últimos chats y no encuentra nada; pero pronto suspende la revisión porque por el rabillo del ojo ve a Fabián acercarse a la mesa. Lejos de traerle calma, después de revisar el teléfono se inquieta todavía más.

Cuando están yéndose, Fabián saluda con cortesía a la camarera del restorán, y Valeria, quien había estado elaborando una narrativa complejísima en su mente sin siquiera darse cuenta acerca de cómo su novio podría estar engañándola, explota contra él. Y no es la primera vez que algo así ocurre.

Quizás a muchas personas les resulte familiar este tipo de situaciones en las que la desconfianza y los celos toman el mando, ya sea desde el lado de la pareja o desde la primera persona. También es cierto que los celos no necesariamente emergen en la pareja, sino que esta emoción puede aparecer frente a la posibilidad de pérdida de una persona amada, sea cual fuera.

En cualquiera de los casos, muchas personas experimentan altas cuotas de sufrimiento por lo que comenzó siendo desconfianza y, finalmente, mutó en celotipia, es decir, en celos incontrolables que acaban mermando sus vínculos interpersonales.

En este artículo veremos cuál es el motivo por el cual las personas experimentamos celos, qué función cumplen, y qué podemos hacer al respecto para no caer en la celotipia.

– La función de los celos

Los celos son una emoción y, como todas las emociones, son normales, universales y cumplen la función de brindarnos información acerca de nosotros mismos, de nuestras circunstancias o del mundo que nos rodea.

Las personas experimentamos celos cuando queremos poseer de manera exclusiva a una persona con la que tenemos un vínculo afectivo, como podría ser una pareja, un padre o una hermana, pero consideramos que existe la posibilidad de perderla.

Regresando al ejemplo de la situación en el restaurante, a pesar de que todos podemos empatizar con el dolor de Valeria —por no poder controlar esos celos— y con el de Fabián —en tanto los celos de su pareja inciden en él de forma negativa—, no pretendemos demonizar los celos como emoción.

A nivel evolutivo, los celos han sido útiles para garantizar el vínculo de pareja, la reproducción y la descendencia en pos de la supervivencia de la especie. Pero hoy en día, contrario a lo que podría creerse, también pueden ser útiles. Las personas, al involucrarse en vínculos afectivos, establecemos idealmente una serie de pautas que determinan qué esperamos del otro mientras mantenemos una relación, qué conductas serán aceptadas por ambas partes y cuáles no.

Por lo tanto, los celos podrían cumplir la función de informar a una persona que quizás los acuerdos de la pareja no están siendo cumplidos, o que es necesario revisarlos en conjunto. Sin embargo, lo más habitual es que las personas que sufren por celotipia no estén “en riesgo” de ser engañadas, ni sus parejas estén siempre al borde de violar sus acuerdos.

En otras palabras, todos sentimos celos —en tanto son parte de nuestra naturaleza humana— y éstos pueden ser adaptativos en algunas ocasiones, pero lo que distingue a las personas con celotipia de las que no es que las primeras tienden a organizar su conducta con el fin de asegurarse y reasegurarse que no están siendo engañadas, sin concebir que estos comportamientos podrían traerles consecuencias negativas en el largo plazo.

– ¿Qué distingue a la celotipia de la desconfianza?

Si vamos a un plano de análisis concreto, la realidad es que es imposible tener la certeza absoluta de que nuestras parejas no nos están engañando.

Como bien adelantábamos, podríamos incluso argumentar que la desconfianza, en alguna medida, podría ser útil y no tenemos por qué luchar contra ella.

A veces puede aportarnos información valiosa sobre el entorno.

Las personas que no presentan celotipia pueden desconfiar de los demás o experimentar celos, pero no obstante tienen las habilidades necesarias para decidir cómo quieren actuar frente a ellos.

Esto supone, en muchas ocasiones, tolerar la incertidumbre propia de la desconfianza cuando ésta no es congruente con los hechos de la realidad.

Por su parte, del otro lado de la línea, el de la celotipia, una persona podría guiarse por la necesidad de confirmar que el otro le está siendo fiel y preguntarle, insistentemente, “¿dónde has estado?” o revisarle el teléfono móvil.

– ¿Cómo afecta la celotipia a la vida de una persona?

No existe una causa unívoca capaz de determinar por qué algunas personas presentan una relación conflictiva con sus celos mientras que otras no. Lo que sí sabemos es que las primeras tienden a presentar niveles más bajos de autoestima, lo cual podría ser tanto una causa de los celos pero también consecuencia de guiarse por ellos repetidamente a lo largo del tiempo.

También podemos sostener que las personas que se comportan de forma desadaptativa cuando sienten celos son, a fin de cuentas, las más afectadas. Es desgastante intentar obtener un sello que determine que no está siendo engañada, incluso cuando el otro asegure su fidelidad de forma explícita y con total honestidad.

Las personas no podemos apagar nuestros pensamientos a nuestra merced como si de un control remoto se tratase.

Cuando una persona reconoce que está del lado de la celotipia y está dispuesta a sanar, es probable que, al menos en un primer momento, siga experimentando celos y pensamientos que la tientan a llevar a cabo conductas perjudiciales para ella misma y su pareja, como hizo Valeria en el restaurante.

Decimos que estas conductas son perjudiciales porque la persona, aunque en el corto plazo obtenga alivio (se asegura que no está siendo engañada), en el largo plazo tiene consecuencias peores (encuentra una nueva situación ante la cual comportarse de una forma que no le gustaría, acaba explotando frente a su pareja).

Afortunadamente, existen tratamientos psicológicos capaces de ayudar a las personas a superar la celotipia y a encarar una mejor relación con sus celos, por lo que de estar sufriendo a causa de esta problemática, la consulta con un profesional de la salud mental podría ser de gran utilidad.

nuestras charlas nocturnas.


«Hic habitat felicitas», memorias del falo …


Joseph Tailor

Jot Down(A.Thiferet/J.Lapidario) — En la entrada de una panadería de las ruinas de Pompeya se encontró el relieve de un pene acompañado de la leyenda: HIC HABITAT FELICITAS («aquí se encuentra la felicidad»)… Parece un auspicioso punto de partida para analizar en Jot Down el vigésimoprimer dedo masculino.

Hablar de falos se presta a censuras absurdas y a casposas batallas dialécticas entre hombres que interiorizan el mantra de Tom Cruise en Magnolia («Respetar la polla y domar el coño») y mujeres que disertan sobre las maldades del sexo PIV (penis-in-vagina).

Nosotros mantendremos una cierta neutralidad peneana analizando la cuestión desde cuatro ángulos complementarios: estética, tamaño, potencia y espiritualidad. Y hablo en plural porque este texto ha sido escrito excepcionalmente a cuatro manos y un pene, es decir, en colaboración con Ana Thiferet, la única mujer que respondió al reto con el que acabó el artículo sobre vulvas.

  • 1. Estética: es bonito, pero ¿es arte?

«No hay nada tan ridículo como un hombre desnudo». Jane Asher

¿Es hermoso un pene?

Depende de a quién se le pregunte.

Sylvia Plath la visión de unos genitales masculinos le recordó «al cuello arrugado y la molleja de un pavo viejo», lo que no parece muy alentador.

Más entusiasmo muestra la escritora Erica Jong cuando hace que uno de sus personajes se intrigue por «su fantástico diseño abstracto, al estilo de Kandinsky, de gruesas venas azules y púrpuras».

Usando terminología artística, la sexóloga Betty Dodson clasifica los penes como clásicos (simétricos), barrocos (con pliegues y venas abundantes) o modernos al estilo danés (con líneas rectas y limpias).

Esta parece una buena vía de investigación: el pene como objeto artístico.

A diferencia de la vulva, tradicionalmente oculta en el arte, resulta sencillo encontrar centenares de penes en diversos grados de erección.

Un buen punto de partida podría ser esta galería de representaciones artísticas de miembros no circuncidados, desde la Antigüedad clásica hasta la era moderna.

De las imágenes podemos deducir varias cosas interesantes… Por ejemplo, que los griegos no consideraban obsceno el pene, pero sí la visión del glande descubierto.

En el gimnasio mantenían los glandes ocultos atándose fuertemente una banda de cuero llamada kynodesme alrededor del prepucio, lo que suena ligeramente doloroso.

En cuanto a los genitales renacentistas, resulta interesante la precisión anatómica de pintores cuidadosos que, como Leonardo Da Vinci, se preocupan de mostrar el testículo izquierdo ligeramente mayor y más hundido que el derecho (algo habitual por la anatomía del cordón espermático).

El arte tradicional japonés, en cambio, no se preocupaba por el realismo. En los grabados eróticos shunga los penes se representaban desproporcionadamente enormes, monstruos palpitantes dignos de un hentai pasado de rosca.

En un libro de almohada nipón del siglo XVIII puede leerse: «Siempre dirás de su miembro viril que es enorme, magnífico, mayor que ningún otro, mayor que el que le veías a tu padre cuando se desnudaba para bañarse. Y añadirás: “ven a llenarme, oh maravilla”».

Shunga.

Durante el siglo XX se vivió la edad dorada del pene como figura artística en sí misma.

Esta bonita galería muestra muchos ejemplos; en particular, las mejores fotografías del gran Robert Mapplethorpe.

Tal vez esta sea la más explícita, aunque alguna otra podría figurar perfectamente como portada de algún catálogo de moda masculina.

Por su parte, Joseph Tailor optó por sacar moldes realistas de penes en 100 y colgarlos en la pared: la respuesta masculina a la Great Wall of Vagina de Jamie McCartney.

Algunas obras juegan con la disonancia que produce en el espectador la visión inesperada de unos genitales… Son bastante graciosas al respecto la parodia-homenaje El origen de la guerra, de la artista ORLAN; o el pene de 60 metros que pintó el grupo revolucionario de street-art Voina en el puente frente a las oficinas de la FSB, sucesora de la KGB.

En cuanto a la arquitectura, es fácil ver el fantasma del falo tras la obsesión por obeliscos, rascacielos, pilares y columnas; no hace falta ser Freud para adivinar un pene tras la forma de (por ejemplo) la torre Agbar de Barcelona.

Antiguamente la influencia era más explícita: en la isla griega de Delos, allá por el siglo III, se edificó una avenida flanqueada de columnas de enormes erecciones montadas en gruesos testículos.

Quedaría para otro artículo hablar de la guerra de sexos en literatura, pero parece pertinente mencionar al menos la penis-waving literature, que vendría a ser no tanto la respuesta masculina a la chick-lit como una forma de englobar obras que «exudan masculinidad por cada poro», libros de autores como Nick HornbyPhilip Roth o Ernest Hemingway, con su eterna pose de macho-man literario.

Y eso sin entrar en la literatura fálico-militar (amor viril, legión tebana) de cómics/películas como 300.

Bien: hemos comprobado someramente que el pene tiene presencia en las artes, pero no hemos contestado a la pregunta de si es hemoso o no… Tal vez la respuesta esté no solo en los ojos del observador, sino en cómo hace sentir un pene a su dueño. Esto lo expresó tiernamente el gran Richard Brautigan en El poema hermoso:

Quedaría para otro artículo hablar de la guerra de sexos en literatura, pero parece pertinente mencionar al menos la penis-waving literature, que vendría a ser no tanto la respuesta masculina a la chick-lit como una forma de englobar obras que «exudan masculinidad por cada poro», libros de autores como Nick HornbyPhilip Roth o Ernest Hemingway, con su eterna pose de macho-man literario. Y eso sin entrar en la literatura fálico-militar (amor viril, legión tebana) de cómics/películas como 300.

Bien: hemos comprobado someramente que el pene tiene presencia en las artes, pero no hemos contestado a la pregunta de si es hemoso o no… Tal vez la respuesta esté no solo en los ojos del observador, sino en cómo hace sentir un pene a su dueño. Esto lo expresó tiernamente el gran Richard Brautigan en El poema hermoso:

Me voy a dormir en Los Ángeles pensando en ti.

Meando hace un momento miré hacia abajo, a mi pene
cariñosamente.

Saber que ha estado dentro de ti, hoy, un par de veces, me hace
sentir hermoso.

  • 2. Tamaño: enlarge your penis

«Mi polla es de un tamaño estándar, incluso pequeña, si hay que ponerse biológico. Es pequeña, delgaducha, simpaticona. A mí —no sé a otros— mi polla me cae muy bien». Diego MedranoEl clítoris de Camille.

París, años 20. En la terraza de un café, Scott Fitzgerald pregunta a su amigo Ernest Hemingway con voz quebrada: «¿Crees que mi pene es demasiado pequeño?».

Durante el transcurso de una discusión, su esposa Zelda le había gritado que jamás proporcionaría placer a una mujer debido a la escasa dotación de su miembro.

Hemingway se lo lleva al lavabo de caballeros y, tras una inspección visual, declara que a cualquiera le iría bien ese tamaño… Una frase ambigua tras la que, según Sydney Franklin, se esconde el hecho de que el propio Hemingway tenía un pene diminuto.

Salvador Dalí habló en sus Confesiones inconfesables de su «pequeño, patético y blando pene». A Montgomery Clift le preocupaba su homosexualidad en una mala época para salir del armario, pero también su micropene que le hizo ganarse el apodo de Princess Tinymeat («Princesa pequeño-trozo-de-carne»). 

Enrique Iglesias comentó ante sus atónitos fans que tenía el pene más pequeño del mundo; desde entonces mantiene que fue una broma, rechazando incluso una jugosa oferta de un millón de dólares a cambio de anunciar los productos XXS de Lifestyle Condoms.

En el lado opuesto del espectro, el de los penes gargantuescos, tenemos a Charles Chaplin (el apodo de «Octava Maravilla del Mundo» no lo ganó con sus dotes interpretativas), Frank Sinatra y sus extravagantes calzoncillos a medida, Porfirio Rubirosa (playboy internacional a lo Tony Stark que calzaba treinta centímetros y sedujo a Ava GardnerMarilyn Monroe o Rita Hayworth)…

Y, de forma notoria, el futbolista Piqué y su famoso piquetón.

O, entrando en el campo de las leyendas urbanas: se supone que este monstruo es el pene de Rasputín, amputado durante su accidentado asesinato y conservado en formol en el Museo del Erotismo de San Petersburgo, aunque su autenticidad es dudosa.

En los años 60, una groupie con inquietudes artísticas llamada Cynthia Plaster Caster convenció a Jimi Hendrix para que se dejara sacar un molde de su enorme miembro. Fue el primero de muchos en una larga trayectoria artística que llevó a Cynthia a sacar decenas de moldes de penes famosos.

No es una idea tan extraña: hoy en día se pueden comprar dildos fabricados a partir de moldes de Ron JeremyJohn Holmes o Nacho Vidal.

Dicho esto: un pene gigante no está exento de inconvenientes. Por meras circunstancias hidráulicas, un tamaño excesivo dificulta lograr y mantener una erección rígida, especialmente a partir de cierta edad.

Louise Bourgeois –

Dejando de lado los extremos: ¿cuánto mide un pene estándar? Muchos estudios confían en las automedidas y (ejem) los encuestados tienden a añadirse un par de centímetros… El Kinsey Institute fijó la media entre 13 y 15 centímetros, Durex apuntó 15,5 centímetros y el Definitive Penis Survey 16 centímetros.

Pero cuando Lifestyle Condoms midió 300 penes erectos en condiciones controladas de laboratorio, la media bajó a 12 centímetros. Separar los resultados por raza o país es un asunto espinoso: muchos mapas arrojan medidas menores en los países asiáticos y particularmente largas en África y Centroamérica… Corea del Norte y Congo como extremos.

En realidad todos los penes humanos son enormes comparados con los de cualquier primate: gorilas y chimpancés no llegan los cinco centímetros. No está claro por qué el pene humano es cuatro veces mayor de lo biológicamente necesario: probablemente esté relacionado con el paso al bipedismo, que desplazó la vagina obligando al pene a crecer en correspondencia.

Se cree que los homínidos primitivos tenían micropenes, dato que puede chafar al lector cinéfilo las tórridas escenas de sexo neandertal de En busca del fuego de Jean-Jacques Annaud.

El tamaño de los testículos no depende del bipedismo, sino de cuántas parejas sexuales tienen las hembras. Los cojones de los gorilas son diminutos: al disponer de un harén de tres a seis hembras, no se enfrentan a una «competición de esperma» que les obligue a un eyaculado frecuente.

En cambio los chimpancés y bonobos, con elevadísima frecuencia de coitos variados, deben producir mucho esperma y tienen testículos enormes en relación con su peso… El ser humano, ni del todo promiscuo ni del todo monógamo, se sitúa en un cojonil punto medio.

Este tren de pensamiento podría llevar a pensar que los hombres con grandes testículos y abundante producción de esperma y testosterona tienden a la promiscuidad… Con lo que quien busque hombres monógamos debería comprar un orquidómetro.

Por concluir estas reflexiones sobre el tamaño: en los años 70, Masters y Johnson concluyeron tras un buen número de encuestas que el tamaño no era el factor principal en la satisfacción sexual femenina. O, por citar a Alex Comfort en el fundacional The joy of sex: «la intensidad del orgasmo femenino no depende de cuán profundamente se entra en la pelvis».

Pero no es tan sencillo: a las mujeres que prefieren los orgasmos vaginales frente a los clitorianos (si es que existen diferentes orgasmos, lo que amerita artículo propio) sí les puede ir mejor un pene largo.

Quizá lo más adecuado sea recordar la frase frecuentemente atribuida al altísimo Abraham Lincoln pero que también puede imaginarse en labios del enano Tyrion Lannister: «las piernas de un hombre deberían ser lo suficientemente largas como para llegar al suelo».

  • 3. Potencia: tras la pastilla azul

«Dios le dio al hombre un pene y un cerebro, pero no la suficiente sangre como para que funcionen ambos a la vez». Robin Williams.

Una erección es un extraño milagro de la hidráulica… Al ser excitado sexualmente, el hombre segrega productos químicos que permiten que entre sangre extra en el tejido eréctil, que a su vez presiona las venas manteniendo esa sangre ahí (así funcionan los anillos constrictores).

Pero lo que convierte en extraña la erección es su impredecibilidad: no solo depende del grado de excitación, sino de centenares de factores de salud física y mental, la mayoría incontrolables. Reflexionando sobre la imposibilidad de darle órdenes al pene, Marcial escribió en un Epigramacrede mihi, non est mentula quod digitus («créeme, la polla no es como un dedo»).

Eso es cierto para todos los hombres excepto para el director Jean Cocteau, de quien su amigo Ned Rorem escribió: «En algunas fiestas se tumbaba desnudo boca arriba y, rodeado de amigos aplaudiendo, lograba que su miembro se pusiera erecto y eyaculara sin ningún tipo de fricción o manipulación».

Para los menos afortunados, el temido gatillazo es siempre una posibilidad. En la antigua Roma un hombre solo era un hombre (vir) estando en erección. Dice Pascal Quignard en El sexo y el espanto: «el hombre no tiene el poder de permanecer erecto, está condenado a la alternancia incomprensible e involuntaria entre potentia e impotentia, entre pene (mentula) y falo erecto (fascinus).

Por eso el poder es el problema masculino por excelencia, porque su fragilidad específica y la ansiedad le preocupan a todas horas». De ahí también el tradicional miedo a la vagina dentata y la mujer como «devoradora de hombres»: en la vagina el pene entra erecto y poderoso y sale lánguido y derrotado.

La impotencia era el mayor miedo romano, como prueban los insultos que dirige Ovidio a su pene en el Libro III de los Amores tras un fracaso sexual: «¡Tú, la parte de mí más despreciable (pars pessima nostri), no tienes vergüenza! Has traicionado a tu dueño. ¿Es que te burlas de mí?».

La búsqueda de métodos para provocar erecciones a voluntad ha sido una de las principales obsesiones masculinas a lo largo de los siglos.

Los asirios se frotaban el pene con un aceite rico en limaduras de hierro; algunos romanos, bajo indicaciones de Plinio el Viejo, untaban la base del miembro en excremento de caballo; según supersticiones del siglo XIX, mear a través del anillo de boda o del cerrojo de una iglesia puede sanar la impotencia… aunque te enemiste con el cura.

Ya en pleno siglo XX, Freud y Yeats se vasectomizaron para revigorizar sus erecciones, siguiendo una extraña teoría del austríaco Steinach.

Nada parecía garantizar resultados hasta que llegó al rescate la ciencia.

En 1983 el profesor Giles Brindley logró grandes éxitos en el tratamiento químico de la impotencia, e hizo públicos sus resultados durante una convención de urólogos en Las Vegas.

La presentación fue espectacular: tras una serie de diapositivas mostrando su propio miembro en diversos grados de tumescencia, Brindley se bajó los pantalones y mostró una firme erección a la horrorizada audiencia, revelando que se había inyectado papaverina en el pene minutos antes de empezar la charla.

No contento con eso, descendió de la tarima y se acercó a los espectadores, ofreciendo soñadoramente su lanza a quien quisiera comprobar la dureza de la erección. Cuando cuatro o cinco mujeres se echaron a gritar, Brindley volvió en sí, se metió la polla en los pantalones y terminó su presentación sin más incidentes… He aquí un método revolucionario para animar los Power Point aburridos.

La pastilla mágica no llegaría hasta 1998, con el lanzamiento del Viagra («virilidad»+«Niágara»). Aproximadamente media hora después de ingerir la pastilla azul (no la de Matrix, cuidado), un 70-80% de hombres experimenta una potente erección.

Entre los posibles efectos secundarios está la muerte por colapso cardíaco si se tiene una cierta edad o se padece alguna enfermedad del corazón, pero no se puede hacer una tortilla sin romper (nunca mejor dicho) un par de huevos.

Baculum de oso

Para muchos animales este engorroso asunto resulta más sencillo. Los machos de varias especies de mamíferos disponen de un hueso en el pene llamado baculum, que les facilita alcanzar y mantener la erección.

Generalmente es de pequeño tamaño excepto en el caso de osos polares, leones marinos o morsas, cuyo baculum puede medir hasta sesenta centímetros y es usado por los esquimales como cachiporra.

No está claro por qué los humanos perdimos este hueso, aunque dejo caer dos teorías. Richard Dawkins especula con un mecanismo evolutivo por el que la dependencia de las erecciones del sistema vascular en lugar de un hueso daría ventaja a los progenitores con buena circulación.

La segunda teoría afirma que el hueso que Dios extrajo a Adán para crear a Eva no fue una costilla sino el hueso del pene, lo que explicaría sin duda muchas cosas.

  • 4. Espiritualidad: el As de Bastos

«Carior est ipsa mentula («Mi pene es más precioso que mi vida»)». MarcialEpigramas

Las religiones rebosan de símbolos fálicos: el menhir, el árbol, la montaña, la varita, el león, el unicornio, el cuerno de caza, la daga ceremonial (athame), el sol, la flauta, la flecha, el rayo de Zeus, las columnas de Baal, los bastos del Tarot…

Los testículos son representados frecuentemente como rocas: en la Edad Media las promesas se juraban «con una mano sobre la piedra sagrada».

En la mitología griega Crono emplea una hoz (¡bon cop de falç!) para arrancar de cuajo los genitales de Urano.

De las gotas de «blanca espuma» derramadas en el mar nace Afrodita, diosa del amor, la lujuria y la belleza…

Abundan los mitos que recurren a la (ouch) castración: ya se habló en el artículo sobre el sexo oral de cómo el pene amputado del dios Osiris fue devorado por los peces, por lo que su esposa Isis tuvo que recurrir a un falo de barro cocido al que insufló vida con la boca.

Sin movernos de Egipto, el dios de la fertilidad Min era representado erecto y presidía cada nueva coronación, cuando el Faraón debía demostrar ante el pueblo ser capaz de eyacular.

En la antigua Chipre (y más tarde en Atenas) se veneraba a una divinidad con rasgos femeninos pero un pene bajo la falda: Afrodito, más tarde Hermafrodito. Este dios/diosa lunar podría considerarse patrón del travestismo: según Filóstrato, en las fiestas en su honor hombres y mujeres se intercambiaban las ropas.

Priapo

Príapo, hijo de Afrodita y Dionisio, era un dios fálico de la fertilidad y las cosechas, representado en perpetuo estado de erección.

Fue adoptado por los romanos como Liber Pater, quedándose con el dominio de la embriaguez y la libertad.

En las Liberalia de marzo, fiestas en honor a Liber, los jóvenes romanos celebraban con estilo su entrada en la vida adulta.

Durante un desfile que paseaba un fascinus (falo) gigante por el campo para bendecir las cosechas, jóvenes de ambos sexos se dirigían insultos sexuales y groseros sarcasmos (el fálico Liber es el dios de la libertad de expresión).

En ocasiones los hombres se disfrazaban de macho cabrío y se ataban a la cintura un enorme ólisbos (consolador).

Los falos erectos tenían función apotropaica, es decir, protegían contra el mal de ojo y la invidia universal.

Los romanos decoraban sus casas con falos, cocinaban pasteles fálicos en los festivales y llevaban amuletos con forma de pene, a veces con un ojo pintado en el glande: una versión temprana del «ojo que todo lo ve». El digitus impudicus (vamos, la peineta) se consideraba un insulto o un gesto protector según las circunstancias.

Templo de Mara Kannon

En Japón aún sobreviven hoy en día dos procesiones fálicas. En la ciudad de Komaki se celebra cada quince de marzo el Hounen Matsuri, durante el que se saca en procesión un pene de madera de doscientos ochentakilos y dos metros y medio de largo.

Al llegar al templo de destino el enorme miembro es agitado furiosamente, tras lo que se lanzan blancos pastelitos de arroz sobre la multitud; todo muy sutil.

Durante el Kanamara Matsuri de Kawasahidaishi se sacan dos gigantescos falos a pasear: uno de metal negro y otro rosa.

Y ya que estamos en Japón: es imprescindible una visita al templo de Mara Kannon, a donde peregrinan cada año cientos de hombres y mujeres en busca de curas sagradas de las disfunciones eréctiles o la infertilidad. Allí puede encontrarse una magnífica colección de esculturas de penes de todos los tamaños, y los rezos se escriben, por supuesto, en pequeños falos de madera.

En el hinduismo, el lingam es el falo y la forma masculina de la energía, el pilar cósmico de fuego (ejem) del que, según el Vidyeshwar Samhita, surgió el dios Shiva.

Su complementario femenino es el yoni, y la unión tántrica de lingam y yoni representa el origen de toda vida, como se explica por ejemplo en el muy recomendable Metafísica del sexo de Julius Evola.

Lingams

La religión cristiana ha tenido sus propios encontronazos con el pene, como la controversia sobre el prepucio de Jesucristo. El Evangelio de Lucas afirma que el niño Jesús fue circuncidado: ¿qué ocurrió pues con el pellejo?

Durante siglos se trató el Santo Prepucio como una reliquia dudosa (llegó a haber más de veinte) que pasó de mano en mano… o de boca en boca: la monja Agnes Blannbekin engulló más de cien veces el «dulcísimo pellejo» durante una intensa visión.

A finales del siglo XVII el teólogo León Alacio escribió en De Praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba que el Prepucio ascendió al cielo junto al cuerpo de Jesucristo; una creencia popular afirmaba que los anillos de Saturno eran ese fragmento de piel. 

En 1900 la Congregación para la Doctrina de la Fe decretó que «toda persona que hable, escriba o lea sobre el Santo Prepucio será considerada despreciable, aunque tolerada», con lo que el culto decayó… Excepto en el pueblo italiano de Calcata, donde aún se veneraba hasta 1983.

Y nos despedimos con una bonita plegaria de agradecimiento extraída de El clítoris de Camille, de Diego Medrano: «A veces le doy las gracias a mi polla. (…) Ella que nunca protesta por nada. Ella que está de acuerdo con todo. Ella que vive adosada a mí como una estatua, como un pincel en busca del color, y no hace tanta gimnasia, ni mucho menos, como quisiera o estaría realmente dispuesta a hacer».

nuestras charlas nocturnas.


¿Cuál es el secreto de Mafalda? Una pregunta con múltiples respuestas …


Infobae(P.Zunini) — ¿Cuántas tiras hacen falta para enamorarse de Mafalda? ¿Tres, cinco? Todos los que leímos los libritos maravillosos que compilaban las historietas —idea del editor Jorge Alvarez— nos volvimos fanáticos. Y aquí una de las claves de Mafalda: el presente de las tiras es de la década del 60, hace más de medio siglo, y siguen funcionando. ¿Cuál es su secreto?

Star+ y Disney + estrenaron, en su oportunidad, el documental Releyendo Mafalda, con dirección de Lorena Muñoz. Son cuatro capítulos que podrían ser cuatrocientos de alrededor de media hora cada uno, en los que, a partir de testimonios y material de archivo, se reconstruye la historia de Quino y Mafalda, a la vez que se intenta responder el interrogante.

“Mafalda es un círculo, un cuadrado y un rectángulo”, dice Alberto Montt mientras dibuja la cabeza, el cuerpo y las piernas en una tablet. La simpleza de las formas es una característica de Quino, quien, sin embargo, tenía la destreza de hacer de cada personaje un ícono.

– El mundo de Mafalda

En el documental, habla una infinidad de personalidades: desde Juan Sasturain hasta Alex de la Iglesia, desde Raquel Riba Rossi hasta Gabriela Sabatini, desde Kuki Miller hasta Federico D’Elia, pasando por Cecilia Roth, Agustín PichotRepKemchsLiniersTuteEmanuel Ginóbili.

En un punto, el efecto de que haya tantos testimonios hace que los vuelva anónimos, en otras tantas voces que se suman a los fanáticos. Sin embargo, un lugar predominante en esa serie de nombres queda ocupado por Felipe Pigna y no porque tenga un rol protagónico ni mucho menos; son más bien pocas sus intervenciones.

Pero cuenta una anécdota que despierta una envidia inmediata: él, que era vecino de Quino, lo acompañó a la juguetería a comprar el modelo del Citroën 2CV que iba a ser el auto del papá de Mafalda.

La tira comenzó a salir en 1964 y terminó en 1973. Apenas nueve años necesitó Quino para marcar a los lectores de todo el planeta. Traducida a más de treinta idiomas —italiano, griego, inglés, japonés— no perdió, sin embargo, su condición argentina. “Pinta tu aldea y pintarás el mundo”, decía Tolstoi.

Y, si bien casi no hay menciones explícitas a los dirigentes del momento, es claro que Quino escribía con el calor de las noticias.

Él también, como Arlt, podría haber dicho que escribía en redacciones estrepitosas. Con la particularidad de que tenía que metaforizar y codificar el humor para evitar la censura.

La sopa, entonces, se convirtió en la cifra que denunciaba el abuso de poder. Otra vez sopa, como la clave de los golpes de Estado que hacían los militares.

En ese sentido, es notable cómo Quino abandona la sutileza el día que Onganía voltea a Illia. Ese día la tira muestra a una Mafalda llorosa en primer plano que sólo alcanza a decir “Entonces, todo lo que me enseñaron en la escuela…”.

Esa viñeta, la de la pintada con la frase “basta de censu” y la del famoso palito de abollar ideologías son claros ejemplos de cómo Quino no dejaba de pensar en clave social y político.

– Mafalda y el mundo

El universo de Mafalda se compone por su mamá (Raquel) y su papá (sin nombre), pero tiene como eje central a sus amigos: FelipeManolitoSusanitaMiguelito. Cada uno de ellos cumplía un rol magistral que estiraba el estereotipo hasta romperlo.

Y así como Felipe era el soñador, Manolito —que, además, era el único que trabajaba— tenía la ambición por el dinero y Miguelito era el egocéntrico perfecto porque era egocéntrico a pesar de sí mismo.

Susanita era la figura que se oponía a Mafalda por antonomasia: clasista, chismosa, tradicionalista, más interesada en el matrimonio que en el amor.

Fue un personaje que se hizo tan popular que se volvió un concepto: “Quino inventó una palabra”, dice Cecilia Roth en el documental.

No debe haber aspiración mayor para un artista que intervenir así en la cultura.

El clan se completa con Guille, el hermanito que empieza a dejar a Mafalda del lado de los grandes, y con Libertad, que, como dice Rodrigo Fresán, con sus planteos más rebeldes y revolucionarios, la deja finalmente del otro lado.

La profundidad de cada personaje está en que de cada uno podemos mencionar como mínimo un par de viñetas icónicas sin que esté Mafalda: Felipe enamorado que cruza la plaza, Libertad dándole de comer a la tortuga Burocracia, Manolito pasando las vacaciones en la pileta de lavar la ropa, Guille escribiendo las paredes. 

Una cuestión muy hermosa de Releyendo Mafalda es que cada entrevistado elige su historieta favorita: esos pasajes se miran muertos de risa.

Y, cómo olvidarlo, hay otro personaje más en la tira: el mundo. Mafalda lo cuida, lo acuesta, lo acaricia, le baja la fiebre. ¡Y también la música! ¿Se habrán enterado PaulJohnGeorge y Ringo de su admiradora más famosa?

Umberto Eco, que escribió un ensayo sobre Peanuts en Apocalípticos e integrados, se dio el gusto de escribir el prólogo a la edición italiana de Mafalda.

Decía Quino que Mafalda había nacido por el encargo de una casa de electrodomésticos —y en el documental, Norman Brinsky, que trabajaba en la agencia de publicidad, lo confirma— y también decía que dejó de hacerla cuando sintió que empezaba a repetirse.

La última tira salió el 25 de junio de 1973. Hace cincuenta años. Parece que fue ayer.

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