Huff Post — La isla del volcán Hunga Tonga-Hunga Haapai, que registró una erupción violenta el 15 de enero, con un gigantesco hongo de vapor, gas y ceniza, ha desaparecido en su práctica totalidad.
Esta área de tierra emergida en medio de Polinesia, creada por una erupción en diciembre de 2005, ya no existe, como se puede ver al comparar una imagen tomada por el satélite Sentinel 2 de la UE el 2 de enero, con otra del Sentinel 1 adquirida 12 horas después de la gran erupción, cuando la nube se disipó lo suficiente para observar la zona desde el espacio.
Ubicada a unos 45 kilómetros al noroeste de la capital de Tonga, Nuku’alofa, y con una longitud de 500 metros, la isla tomó forma entre dos islas anteriormente formadas por el volcán submarino Hunga Tonga después de que entrara en erupción en diciembre de 2015.
En las nuevas imágenes, solo quedan vestigios de aquellas dos islas iniciales. La isla estaba formada principalmente por la acumulación de roca magmática fragmentada.
La ONU ha advertido este lunes que falta “una imagen clara” de los daños causados por la erupción y el posterior tsunami. “No tenemos una imagen clara, nadie la tiene”, ha reconocido el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, en la rueda de prensa diaria. Este ha añadido que la ONU no tiene físicamente presencia en la isla ni el archipiélago del mismo nombre, y la más cercana es la de Fiyi, donde tienen un residente general que cubre desde allí varios estados insulares.
Por ello, toda la información que están recogiendo procede de “los colegas (del sector) humanitario”, y ha recordado que las comunicaciones de teléfono y de internet quedaron cortadas tras la erupción del volcán y solo se ha conseguido establecer alguna comunicación por satélite.
Una mujer británica de 50 años, Angela Glover, ha sido confirmada este lunes como la primera víctima mortal del tsunami provocado por la erupción del volcán en Tonga.
Grandes zonas del archipiélago que conforma la región se encuentran incomunicadas por los daños causados por la erupción y el tsunami, que provocó la alerta durante el fin de semana de Japón a Chile y de Alaska a Australia. Hasta el momento se habían confirmado dos bañistas muertas en Perú por el oleaje y daños materiales en Nueva Zelanda.
La última víctima, Glover, estaba intentando salvar a sus perros del gran oleaje provocado por la erupción cuando se soltó del árbol al que estaba agarrada y fue arrastrada por el agua, según informa la cadena británica Sky News, que cita a la familia de Glover. La mujer gestionaba un refugio para animales en Tonga junto a su marido, que ha sobrevivido.
El cuerpo de la mujer ha sido localizado, según ha explicado su hermano, Nick Eleini. “No tengo palabras para describir cómo nos sentimos en este momento. Es una terrible conmoción. Somos gente corriente. Cosas así no les pasan a personas como nosotros, pero ha sucedido”, ha declarado a Sky News desde la residencia familiar en Hove, Inglaterra.
“Nos lo han confirmado hace unas seis horas, cuando estaba en una escala en Dubái. Se formó un equipo de búsqueda y fue James ―marido de la víctima― quien encontró el cuerpo entre unos arbustos”, ha añadido.
Eleini ha destacado que su hermana trabajó en Londres, pero logró cumplir su sueño y vivir en el Pacífico sur. “Amaba los animales y en particular a los perros. Cuanto más feo el perro, más lo quería”, ha asegurado.
El marido de la víctima, James Glover, logró aferrarse a un árbol para evitar que el agua se lo llevara, pero Angela no consiguió agarrarse con la suficiente fuerza, ha relatado. Ambos vivían en Tonga desde 2015.
Vuelos de evaluación
Mientras, las autoridades de Nueva Zelanda y Australia han anunciado el despliegue de varios aviones de sus respectivas Fuerzas Aéreas para supervisar y monitorizar los daños provocados por un tsunami después de que un volcán submarino entrará en erupción junto a Tonga.
La erupción ha expulsado una fuerte columna de humo y ha contaminado el suministro de agua en el país, donde también se han visto cortadas las comunicaciones en un primer momento.
Este lunes, sin embargo, los vuelos se han podido reanudar en Nueva Zelanda y Australia, que ahora supervisarán el estado de las infraestructuras, como carreteras, puertos y cadenas de suministros. Los vídeos difundidos a través de redes sociales muestran a la población corriendo hacia zonas de mayor altitud.
Una comisión neozelandesa ha alertado de que se han registrado daños significativos a lo largo de la costa oeste del país, según informaciones del diario The New Zealand Herald.
El domingo, el Gobierno de Tonga, que ha convocado un gabinete de crisis para abordar la cuestión, pidió a la población utilizar mascarillas para lidiar con el humo y las partículas en suspensión.
El País(G.Belinchon) — Al inicio de la pandemia, en marzo de 2020, se hizo viral en Estados Unidos un vídeo en el que el escritor y guionista Max Brooks urgía a mantener la distancia social, especialmente con los ancianos, y a auto confinarse.
Lo hacía desde el jardín de la casa de su padre, la leyenda de la comedia Mel Brooks, que aparecía en el interior de la casa y saludaba a través de una puerta de cristal antes de apremiar a su hijo pequeño a que se fuera.
Sí, el director de Los productores, El jovencito Frankenstein o La última locura (Silent Movie), el creador de Superagente 86,uno de los pocos EGOT (artistas que han ganado los cuatro grandes: Emmy, Grammy, Oscar y Tony), estaba vivo. Y no solo protagonizaba vídeos: aprovechaba el confinamiento para escribir sus memorias, All About Me!, que se editaron en su país el pasado mes de diciembre.
All About Me! es Mel Brooks para lo bueno y para lo malo. Hijo pequeño de una familia de inmigrantes judíos, los Kaminsky, del barrio de Williamsburg, en Brooklyn, el neoyorquino reconoce que hasta los cinco años no recuerda “haber pisado el suelo”.
“Me lanzaban al aire, me besaban y me volvían a lanzar al aire”, recuerda. Su padre había muerto de tuberculosis, y sus hermanos mayores, su madre y sus numerosos tíos se volcaron en él. Esa sensación de que aún viva en su infancia feliz se proyecta en las 460 páginas del libro.
Brooks cumplió el pasado junio 95 años, pero tras haber presentado a los lectores a algunos de sus mejores amigos y colaboradores (otras leyendas de la comedia como Carl Reiner, intérpretes geniales como Madeline Kahn o Gene Wilder) escamoteaba sus fallecimientos.
“La risa es un grito de protesta contra la muerte, contra el largo adiós”, escribe. Y por ello prioriza el humor antes que sentimientos más complejos. Ni siquiera menciona a su primera esposa, Florence Baum, madre de sus tres hijos mayores.
O pasa de puntillas por la muerte de Anne Bancroft, el amor de su vida, su pareja durante 45 años. A veces Brooks se escuda en ese niño de cinco años para no ahondar en sus dolores.
En Brooks anida un único mandamiento: todo vale para hacer reír, y cuanta más grande sea la carcajada, mejor. Ahí se proyecta su necesidad de sentirse querido, de mantener el estatus de centro de atención que disfrutó en su infancia. Él no esperaba menos de la vida, y su talento le ha permitido ese triunfo. Talento y trabajo.
Solo valen los mejores chistes. Cuando en 2001 convirtió en musical de Broadway su película Los productores —la historia de un productor teatral y un contable timorato resueltos a hacerse ricos con una artimaña financiera creando el peor espectáculo, Primavera para Hitler, que jamás se haya visto—, Brooks disfrutó de la gira previa en Chicago antes de estrenar la obra en Nueva York: pulió chistes y eliminó bromas según la reacción del público, porque solo vale “lo que les impulsa de la butaca al suelo, a reírse hasta que les duela la tripa”.
Será un amante y genuino defensor de los pedos y todo tipo de bromas salvajes (cuenta que atracó —de verdad— dos veces a un colaborador en su etapa televisiva solo porque los sitios por los que paseaban eran óptimos para ello), pero también de trabajar arduamente en pos de la excelencia cómica.
Mel Brooks, como Bronski disfrazado de Hitler en ‘Soy o no soy (To Be or Not To Be)’.
Su All About Me! no es tan divertido como A propósito de nada, las memorias de Woody Allen, otro procer del humor neoyorquino, pero levanta acta de la metódica labor de toda una vida dedicada a la risa. Y de la apuesta de su autor del trabajo en equipo.
Su infancia, feliz, no estuvo exenta de privaciones de la gran depresión (”Todo fue muy bien hasta que cumplí nueve años y empecé a hacer deberes escolares”).
Su hermano mayor decidió que Mel no estudiara mecánica de aviación de adolescente porque sabía que “tenía algo especial”.
Y aunque su primer impulso fue ser batería (lo que le sirvió para absorber la importancia del ritmo y preferir las películas musicales a las comedias), acabó en el Borscht Belt, el circuito de resorts para judíos en las montañas Catskill, al norte de Nueva York, como reponedor de crema agria en el bufé, como pool tummler (el tipo que despertaba con humor a los clientes de la siesta vespertina en la piscina de los hoteles) y finalmente cómico.
El humor neoyorquino
Después de la Segunda Guerra Mundial (los cuatro hermanos Kaminsky volvieron milagrosamente a casa sanos y salvos finalizado el conflicto bélico) se convirtió con 21 años en parte del equipo de guionistas de Sid Caesar y sus programas, especialmente Your Show of Shows, durante una década el más visto de la televisión estadounidense.
Al final de esos años televisivos entraron como escritores de sketches otros dos grandes: Neil Simon y un adolescente superdotado para las navajadas verbales, Woody Allen. Brooks aprovecha para explicar: “No creo que en puridad mi humor sea judío.
Es neoyorquino, que va más allá del humor judío. Tiene un ritmo, una intensidad y una cadencia muy determinada. Lenny Bruce, Rodney Dangerfield, Jackie Mason, y los cómicos del stand-up como yo no somos simplemente judíos. Somos neoyorquinos. Y hay una gran diferencia”.
Anne Bancroft y Mel Brooks.
La carrera de Brooks ha sido un continuo in crescendo. Cuando la estrella de Caesar se apagó, grabó con Carl Reiner 2000 Year Old Man, una serie de discos que le hicieron famoso por sí mismo. El 5 de febrero de 1961 tuvo su primera cita con Anne Bancroft.
Y se lanzó a ganar dinero como fuera, con carambolas tan estupendas como poner voz a The Critic, un corto de animación que ganó el Oscar. En 1965 creó la serie Superagente 86, un terremoto que cambió la televisión.
“Pero hay una gran diferencia entre las películas y la televisión. El cine te permite como escritor todo el tiempo necesario para desarrollar personajes e historias […]. Y los filmes perduran para siempre, mientras que la tele se olvida a la semana de su emisión”.
Arranca el Brooks director de cine, el triturador de géneros y triunfador de taquillas con Los productores (1967), que iban a protagonizar Zero Mostel y Dustin Hoffman.
Pero Hoffman una noche le llama y le implora que rompa el contrato: le han llamado de Hollywood para protagonizar una película con un gran amigo de Brooks, Mike Nichols, y su esposa, Bancroft: El graduado.
Su sustituto se convertirá en el actor fetiche de Brooks: Gene Wilder. Así llegaron El misterio de las once sillas (1971), Sillas de montar calientes (1974), El jovencito Frankenstein (1974) —compra pañuelos para que el equipo técnico se los meta en la boca y deje de arruinar las tomas con sus carcajadas—, La última locura (1976) —película muda, parodia de Hollywood, en la que solo una persona habla: el mimo Marcel Marceau—, Máxima ansiedad (1977), La loca historia del mundo (1981)…
Hasta once comedias. En todas prima dinamitar el género satirizado y hacer reír a toda costa. All About Me! deviene en colección de anécdotas hollywoodienses, en relato de sus luchas contra productores reticentes de grandes estudios.
Brooks es también generoso en nombrar a todo el que participa en el esfuerzo colectivo que supone una película. Y confiesa que rodó Soy o no soy (1983), remake de clásico de Lubitsch Ser o no ser, por compartir pantalla por fin con su esposa y por volver a burlarse de Hitler, el personaje al que ha dedicado más tiempo y esfuerzos en su vida.
Hay una faceta del cómico poco conocida y de la que se enorgullece con justicia: su labor como productor con la empresa Brooksfilms. Con ella levanta proyectos más arriesgados: Fatso (que dirigió Bancroft), Frances, El hombre elefante, La mosca (de Cronenberg) o La carta final.
Y por supuesto, su pasión por la composición musical, que le lleva a aceptar el reto de convertir Los productores en un musical para Broadway, el inicio de su etapa teatral en la que se ha centrado en este siglo XXI, junto a recibir merecidos homenajes.
Y por su sempiterna búsqueda de una risa nacida del público en vivo, hasta la pandemia seguía actuando. “A veces me preguntan: ‘Mel, ¿cuál es el secreto de una vida larga?’. Siempre respondo: ‘No morir”.
Teri Garr, Gene Wilder y Marty Feldman en el rodaje de ‘El jovencito Frankenstein’ junto a Brooks. Tumbado, Peter Boyle, como el monstruo
Muy Interesante(SA.Toca) — El mundo está lleno de edificios extraños. Y si bien la naturaleza ya demuestra que tiene su parte de excentricidad y vetas extravagantes, los humanos tampoco se quedan atrás. El mundo ha visto muchas estructuras hechas por el hombre que son cualquier cosa menos habituales o normales.
Para algunas personas, la arquitectura es la madre de todas las artes: una disciplina que combina la belleza artística y la precisión científica como ninguna otra y define de manera única nuestro entorno y el espacio en el que vivimos. A veces, los arquitectos, desafían las formas convencionales de diseño y han producido algunos de los monumentos más emblemáticos que existen.
Hoy repasaremos algunas de ellas, pues no se puede negar que nuestro planeta está lleno de obras maestras y arquitecturas no tradicionales. Encontraremos templos extraños y únicos, museos inusuales, viviendas un tanto curiosas… Muchos arquitectos han creado innumerables estructuras artificiales y grandes edificios que no solo sorprenden a los visitantes, sino que también han ido más allá de los límites de la naturaleza por sus diseños únicos.
Hay maravillosos edificios de fantasía, como uno construido alrededor de rocas y otro que se asemeja a una casa Hobbit de las novelas de JRR Tolkien; son algunos de los edificios más extraños del mundo.
Desde el Coliseo de Roma hasta la Gran Muralla China, los grandes edificios suelen tener un gran impacto en las personas. ¿Dónde están estos lugares?
Hemos elaborado una lista de algunos de los edificios más extraños del mundo que quizás tengas que ver para creer. Algunos son divertidos, algunos son maravillosos y algunos son francamente extraños.
Upside Down House
Podemos encontrar muchas casas bajo el lema de Upside Down House a lo largo de nuestro planeta. La que vemos en la foto está situada en la colina Clifton en Niagara Falls, Ontario, Canadá, pero también podemos localizar otra en Polonia, por ejemplo. La de Polonia fue la primera de su tipo en Europa. Construida en 2007, esta casa es uno de los monumentos más emblemáticos del país y se ha convertido en una especie de atracción turística local.
Cube House (Países Bajos)
Situado en Rotterdam, este conjunto de casas inclinadas es obra del arquitecto Piet Blom. Los cubos de las casas convencionales se inclinan 45 grados y descansan sobre pilones en forma de hexágono. El propósito de este diseño es optimizar el espacio y tener una mejor distribución de las estancias.
Marina Bay Sands (Singapur)
Se trata de un gran resort integrado en Singapur propiedad de la corporación Las Vegas Sands. Sus elementos principales son tres torres de hotel de 55 pisos coronadas por una gran terraza en la azotea: el SkyPark. La construcción fue diseñada por el arquitecto israelí-canadiense Moshe Safdie.
Templo del Loto (India)
El majestuoso Templo del Loto se encuentra en Nueva Delhi. El edificio fue diseñado para parecerse a una flor de loto; está construido con mármol blanco procedente de Grecia y presenta 27 pétalos en forma de vela.
Wat Samphran (Tailandia)
Este espectacular dragón corona un templo budista en la provincia de Nakhon Pathom, a unos 40 kilómetros al oeste de Bangkok. Este templo budista es famoso por el edificio cilíndrico rosa de 17 pisos de altura con una gigantesca escultura de dragón enroscada a su alrededor.
The Crooked House (Polonia)
Este edificio situado en Sopot, Polonia, fue construido en 2004. Tiene aproximadamente 4.000 metros cuadrados de tamaño y forma parte del centro comercial Rezydent. Fue diseñado por Szotyńscy & Zaleski, que se inspiraron en las ilustraciones y dibujos de cuentos de hadas de Jan Marcin Szancer y Per Dahlberg.
Basket Building (EE. UU)
Situada en Ohio, se encuentra entre algunas de las estructuras extrañas del mundo que albergan la sede de Longaberger Basket Company. Es una imitación exacta de una cesta de la compra tradicional, completamente normal. Tiene un diseño espectacular que conserva todos los detalles.
Habitat 67 (Canadá)
Situado en Montreal, este raro edificio de apartamentos fue diseñado por el arquitecto Moshe Safdie. Es una combinación de 354 cofres de hormigón idénticos ensamblados de una manera agradablemente asimétrica. Hay 146 residencias, que varían en tamaño y configuraciones.
The Conversation(C.G.Schwentzel) — Una parte importante de los cómicos actuales son mujeres. Sin embargo, la risa ha sido durante mucho tiempo una prerrogativa masculina, como nos recuerda la historiadora Sabine Melchior-Bonnet en su ensayo, Le rire des femmes, une histoire de pouvoir (PUF, 2021).
Desde la Antigüedad, la risa ha sido considerada “contraria a la imagen de la mujer humilde y pudorosa”, escribe Melchior-Bonnet. Una mujer que se reía en público era a menudo equiparada con una prostituta o, más recientemente, con una loca histérica, mientras que un hombre que bromeaba, incluso de forma muy atrevida, no era objeto de la misma reprobación.
Las fuentes antiguas confirman esta discriminación a través de la risa, aunque nos ofrecen algunas figuras raras de mujeres humoristas. No se trata de personajes históricos, sino mitológicos. Sin embargo, demuestran que para los antiguos griegos o egipcios reír y hacer reír no eran privilegios exclusivamente masculinos.
La risa de Deméter
Una de estas primeras humoristas se llama Iame. Se la menciona en el Himno a Deméter homérico, una obra poética griega compuesta en el siglo VI a.e.c..
En esta obra nos enteramos de que la diosa Deméter está desesperada porque ha perdido a su hija Coré, que fue raptada por Hades, el dios del inframundo. Deméter ha tomado la apariencia de una anciana de luto. Vaga por la Tierra durante varios días antes de llegar a Eleusis, no muy lejos de Atenas.
Allí es recibida por Metanira, esposa del rey local, pero, paralizada por la pena, se niega a beber o comer.
Entonces interviene una doncella llamada Iambé: lanza a la diosa “mil palabras de alegría”, dice el texto. No se especifica la naturaleza de estas bromas, pero podemos adivinar que Iambé (cuyo nombre evoca la poesía yámbica, es decir, satírica), profiere chistes obscenos. Una obscenidad eficaz, ya que la diosa sale finalmente de su silencio y acepta la bebida que se le ofrece.
Estatuilla conocida como Baubo, terracota, siglos Iᵉʳ-IIᵉ d.C. Museo Rodin, Meudon.
Otro himno a Deméter, compuesto por un tal Filikos, conocido gracias a un papiro del siglo III a.e.c., desgraciadamente fragmentario, presenta a Iambé como una vieja campesina inculta y parlanchina, cuya asombrosa graciosidad atrae a la diosa.
La danza de la vulva
En otra versión de este mito, contada por los autores cristianos Clemente de Alejandría (c. 150-215), Arnobio (c. 240-304) y Eusebio de Cesarea (c. 265-339), la humorista de Eleusis se llama Baubo. Esta vez combina las palabras con la acción: se arremanga la túnica para mostrar su vulva a la diosa. Sorprendida por este inesperado espectáculo, Deméter encuentra en él un repentino consuelo y sale inmediatamente de su letargo.
Isis Baubo, terracota, siglos Iᵉʳ-IIᵉ.Ägyptisches Museum Leipzig
En su relato, Arnobe (Adversus Nationes V, 26) nos da algunos detalles sobre los gestos de Baubo: mediante una especie de truco de magia y danza del vientre, o más bien del bajo vientre, hace que su vulva depilada tome la forma de la cara de un niño.
¿Cómo lo hace? Tal vez haya dibujado una cara de bebé en su vulva, o justo encima de ella, con la ayuda del maquillaje. Luego, como una ventrílocua, emite sonidos, creando la ilusión de que es el bebé que tiene en la vulva el que habla o canta.
En cualquier caso, se subraya de nuevo la eficacia del gesto humorístico, pero también, para los tres autores que son cristianos, una oportunidad de ridiculizar la religión politeísta de los griegos. Así, Clemente de Alejandría ironiza: “¡Bellas gafas y adecuadas para una diosa!” (Protreptic II, 20).
Los autores cristianos reprochan a la mitología griega haber concedido un lugar, ciertamente muy limitado, pero un lugar de todos modos, a la risa femenina.
Obscenidad positiva
Si los polemistas cristianos no veían en ella más que indecencia, el mito de la humorista eleusina refleja la idea de una obscenidad apotropaica y catártica, capaz de aligerar a un ser sumido en las penas más profundas.
Es una forma de tosquedad positiva que transmite un mensaje muy serio: Baubo recuerda a la diosa el poder femenino representado por la vulva, la promesa de la futura maternidad. Por tanto, el espectáculo puede considerarse también un gesto de solidaridad entre mujeres.
Debido a su éxito, la doncella que lograba animar a Deméter era considerada a veces una verdadera deidad por los griegos. Una inscripción de culto encontrada en la isla de Naxos, que data del siglo IV a.e.c., menciona el nombre de Baubo en cuarto lugar, después de Deméter, su hija Core y Zeus. Una especie de deidad patrona de la risa benéfica.
Perrette y el diablo de Papefiguière. Ilustración de Charles Eisen.
Un mito universal
Se ha escrito mucho sobre la interpretación del mito de Baubo. Los historiadores y arqueólogos han vinculado el destape de la vulva con ciertas prácticas del culto a Deméter, que pueden haber incluido la manipulación de objetos sexuales, o con insultos que pueden haber sido proferidos ritualmente.
La humorista de Eleusis también atrajo la atención de los escritores. Probablemente Rabelais se acordó de ella cuando imaginó el episodio de Perrette, la mujer de Papefiguière que ahuyenta al diablo levantando su vestido (Pantagruel, Libro cuarto, XLVII).
Esta historia también inspiró a Jean de La Fontaine. En su cuento “Le Diable de Papefiguière”, una campesina llamada Perrette asusta a un demonio mostrando la “cicatriz” que le recorre los muslos.
Más tarde, Goethe devolvió a Baubo su antiguo nombre, antes de que Nietzsche y Freud, a su vez, se interesaran por esta inquietante figura.
El psicoanalista Georges Devereux incluso le dedicó un libro. Según él, la exhibición de la vulva es un puro “producto fantasmático del inconsciente humano”. Por eso, figuras comparables a Baubo se encuentran en otras culturas, fuera del mundo griego.
Elodie Yung como la diosa Hathor (Gods of Egypt, 2016).
En Egipto, la diosa Hathor, encarnación de la alegría y el erotismo, le enseña su vulva al dios del sol Ra, que a veces muestra signos de debilidad (Papyrus Chester Beatty I).
Ante el estriptis de la divinidad, el dios estalla en una poderosa y fértil carcajada que le permite recuperar todo su esplendor. Una vulva benéfica y la risa, como en el mito griego, salvo que el gesto de Baubo, destinado a una deidad femenina, no tenía la dimensión erótica de la leyenda egipcia.
En Japón, es la diosa Ame-no-Uzume la que descubre su cuerpo, provocando la hilaridad de su público divino y permitiendo al mismo tiempo, como Hathor, que los rayos del sol vuelvan a iluminar el mundo.
Estatuilla de una ‘mujer-vulva’ conocida como Baubo, de terracota, procedente del santuario de Deméter en Priene, Asia Menor, entre los siglos IVᵉ y IIᵉ a.C. Berlín
“Y cuando vieron su cuerpo robusto y lleno como el de una niña, el recocijo entró en los corazones de todos y se pusieron a reír”, escribe Paul Claudel en un poema en prosa inspirado en el mito japonés (“La délivrance d’Amaterasu”, Connaissance de l’Est, 1920).
Ame-no-Uzume, en versión manga.
¿Estatuillas de Baubo?
En 1898, unos arqueólogos alemanes que excavaban los restos del templo de Deméter en Priene, Asia Menor (actual Turquía), hicieron un descubrimiento desconcertante. Se descubrió una serie de asombrosas estatuillas de “vírgenes femeninas”. Ahora están en Berlín (Antikensammlung).
No tienen cabeza como tal: sus rostros están inscritos en sus vientres y sus vulvas en sus barbillas. ¿Era para representar el truco de magia de Baubo de hacer aparecer un niño sobre su vulva?
Baubo, época romana, estatuilla conservada en el Museo Rodin.
Otras estatuillas procedentes de Egipto, donde se fabricaron entre el siglo III a.e.c. y el III, muestran a mujeres embarazadas en cuclillas y tocando sus vulvas con la mano derecha. Por lo tanto, también se asocian con el mito de Baubo. Estas estatuillas se utilizaban probablemente como amuletos para proteger a las mujeres embarazadas en una época en la que muchas morían en el parto.
El Museo Rodin de Meudon cuenta con algunas de estas sorprendentes figuras que el escultor había adquirido.
Auguste Rodin, ‘Iris mensajera de los dioses’.
No es imposible que Rodin se inspirara o recordara estas estatuillas cuando realizó su “Iris, mensajera de los dioses”, a finales del siglo XIX.
En efecto, la diosa de Rodin centra la atención en su vulva, como Baubo en el mito antiguo, a través de su pose. Iris parece congelada mientras realiza una especie de danza de la vulva. Otra vulva benéfica que atrae nuestra mirada y nos distrae, al menos por unos instantes, de nuestra tristeza, de nuestras angustias y de las desgracias a las que nos enfrentamos.
The New York Times(J.Malesic) — Hace ocho años, tuve un gran empleo como profesor titular en una pequeña universidad en Pensilvania. Parecía que había logrado el éxito: tenía autonomía, seguridad, excelentes prestaciones e incluso un poco de prestigio. Sin embargo, después comencé a temer ir al trabajo.
La indiferencia de los alumnos ante lo que les enseñaba me parecía un insulto personal. Me ponía furioso ante pequeños incidentes con colegas y me enfrascaba en discusiones acaloradas en reuniones de profesores. Me estaba agotando.
Cuando llegaba a casa, me quejaba por teléfono con mi esposa, que comenzaba su propia carrera académica en una universidad a 322 kilómetros de distancia. No obstante, su paciencia al escucharme no fue suficiente para resolver el problema.
Tampoco lo solucionó un semestre de baja sin sueldo en el que vivimos con su salario. Cuando regresé al trabajo, mi desgaste continuó donde había quedado. Mi esposa terminó por rescatarme cuando le ofrecieron un empleo en Texas. Renuncié al mío y me fui con ella.
A pesar de mi alivio, me sentí como un fracasado no solo como académico, sino también como hombre. Aunque los roles de género parecen cada vez más flexibles y susceptibles al cambio, aún somos una sociedad en la que los hombres intentan demostrar su hombría a través de su desempeño en el trabajo. Y yo no podía cumplir con mi deber.
El intenso debate público sobre el desgaste durante la pandemia le ha puesto muy poca atención a la manera en que los hombres viven este problema. Los artículos sobre el desgaste de las madres superan por mucho los que abordan a los padres. Hay mucha preocupación social (con buena razón) por el desgaste de las enfermeras pero se ha prestado poca atención al problema entre los camioneros.
Los académicos y periodistas tienen buenos motivos para enfocarse en las mujeres. El “segundo turno” del cuidado de los niños sigue aplicando una presión desproporcionada sobre las madres que trabajan. Y hay evidencia de que las mujeres se desgastan a una tasa más alta que los hombres. Según un estudio nacional publicado en 2019, las médicas sufrían un riesgo de desgaste un 32 por ciento mayor que sus colegas varones.
Esa disparidad es un problema, pero en una profesión donde la tasa de desgaste es del 44 por ciento, aún hay cientos de miles de médicos varones que sufren y podrían poner a los pacientes en peligro.
Si queremos acabar con el desgaste, debemos abordar el problema de hombres y mujeres. Y para abordar el desgaste de los hombres en particular, hay que reconocer que, conscientemente o no, nuestra sociedad todavía iguala en gran medida la masculinidad con ser un proveedor estoico.
No todos los hombres se identifican con ese arquetipo, e incluso los hombres que no lo aceptan están expuestos al desgaste. No obstante, las investigaciones demuestran que hombres y mujeres suelen sufrir el desgaste de manera distinta. Los patrones distintivos en el desgaste de los hombres reflejan la ética del proveedor perdurable que ya no les hace bien a los hombres.
Los investigadores definen el desgaste como un síndrome con tres dimensiones: agotamiento, cinismo y una sensación de inefectividad. De acuerdo con un metanálisis publicado en 2010, las mujeres en promedio obtuvieron un mayor puntaje que los hombres en la escala del agotamiento, pero los hombres calificaron más alto en el cinismo.
El cinismo (también conocido como despersonalización) es el “distanciamiento emocional”; en otras palabras, es cuando ves a tus colegas, clientes o pacientes como objetos o problemas más que como personas.
Cuando daba clases de tiempo completo, mi cinismo se manifestaba como impaciencia con los estudiantes que aprendían lentamente y con los ensayos mal hechos. Estoy seguro de que mi actitud solo hacía que les resultara más difícil aprender.
Sin embargo, el cinismo comúnmente se interpreta como una señal de competencia. Como resultado, el gerente serio, el detective implacable y el médico brusco son arquetipos culturales codificados en la masculinidad.
Las figuras masculinas que demuestran apertura emocional aún no los han remplazado. Ted Lasso, un entrenador de fútbol ficcional, con sus sonrisas y reflexiones motivacionales, es gracioso porque se opone a ese paradigma. En realidad, es el férreo Bill Belichick, entrenador de los Patriotas de Nueva Inglaterra, cuyo mantra es “Haz tu trabajo”, quien ha ganado seis Supertazones.
El desgaste de los hombres como padres de familia también refleja la manera en que están condicionados por la ética del proveedor.
En un estudio, un grupo de investigadores de Bélgica reveló que, aunque las madres tenían puntajes más altos en la medida de desgaste parental, los padres manifestaban con más rapidez el desgaste y sus consecuencias negativas: fantasías de escapar, pensamientos suicidas y descuido de los hijos.
Es decir que, bajo el mismo nivel de estrés parental, los padres reaccionaban mucho peor que las madres, poniéndose a sí mismos y a sus hijos en mayor riesgo.
“Es posible que los padres sean más vulnerables a las exigencias derivadas de un rol que está arraigado en el género y que no se considera parte fundamental de ser un hombre”, escriben los investigadores belgas.
Un escéptico vería esto como evidencia de que los hombres son débiles y mimados. Pero los investigadores lo ven como una señal de que las sociedades necesitan preparar mejor a los hombres para compartir la responsabilidad de la crianza de los hijos.
Cuando los hombres enfrentan problemas en el trabajo o en otros aspectos de su vida, son mucho menos propensos que las mujeres a expresarlo, ya sea en público o en privado. Es difícil encontrar registros escritos de hombres que padecen desgaste.
Los hombres tienen aproximadamente un 40 por ciento menos de probabilidades que las mujeres de buscar terapia por cualquier motivo. Y la crisis bien documentada de las amistades entre hombres significa que muchos de ellos no tienen a nadie además de su pareja con quien sientan la confianza de expresar sus sentimientos.
Los hombres solteros no cuentan con nadie en absoluto; cuando se agotan, lo sufren en soledad.
Los problemas clave que distinguen el desgaste de los hombres —el cinismo característico, la falta de preparación para la crianza de los hijos y la renuencia hacia las dificultades en el trabajo y la paternidad— comparten raíces con la ética del deber estoico que nuestra sociedad les ha inculcado a los niños y a los hombres desde hace décadas: ponte a trabajar y no te quejes. Si puedes traer el pan a la mesa, entonces eres buen padre.
La ética del proveedor es una masculinización errónea de un ideal noble —de que incluso quienes no trabajan, merecen comer— que comparten tanto hombres como mujeres. Es una fuente de propósito para incontables personas que trabajan en condiciones difíciles para que sus hijos no tengan que hacerlo. También es difícil cumplir con ese ideal.
Esta mentalidad persistente ha sido devastadora para muchos obreros varones, que anclan su valor personal en la noción de que son los proveedores de su familia, aunque sus oportunidades laborales sean reducidas.
Los hombres de mediana edad y más jóvenes quizá piensen que esta ética es una reliquia de la época de sus padres o abuelos, cuando menos mujeres trabajaban de tiempo completo. Sin duda, yo creía que la había superado.
Sin embargo, como sociedad, no la hemos trascendido. En 2017, el Centro de Investigaciones Pew informó que el 71 por ciento de los estadounidenses creía que “ser capaz de mantener a una familia” era una característica importante para que un hombre fuera un buen esposo, en comparación con el 32 por ciento que dijo que era un rasgo importante para que una mujer fuera buena esposa.
Los encuestados más jóvenes se mostraron solo un poco menos convencidos de este ideal de hombría que el promedio; el 64 por ciento de los adultos de entre 18 y 29 años dijo que ser proveedor era un aspecto importante de ser un buen esposo, mientras que el 34 por ciento dijo que era importante para ser una buena esposa.
Mi desgaste disminuyó cuando nos mudamos a Texas. Como escritor independiente y profesor universitario de medio tiempo, ahora percibo una fracción de lo que gana mi esposa. Sé que no es mi culpa; el factor diferencial se debe a las condiciones laborales cada vez peores del periodismo y la academia.
Me interesa mi trabajo, pero ya no lo es todo para mí. No tenemos hijos, pero en casa, sé que contribuyo con lo que me corresponde.
A final de cuentas, para acabar con nuestra cultura de desgaste, no solo tendremos que mejorar las condiciones de trabajo, sino también crear nuevos ideales sobre el papel que tiene el trabajo en la prosperidad humana.
Eso implicará adquirir un compromiso con ideales de hombría que dependan menos de la productividad económica y más de virtudes como la lealtad, la solidaridad y la valentía, incluida la valentía para renunciar a un trabajo, criar a un hijo, o ambas cosas.
El Tiempo — Pueden incursionar en películas, programas de televisión, líneas de ropa, zapatos y zapatillas, electrodomésticos e incluso conciertos.
Cada vez más «estrellas» de TikTok salen de esa red social para realizar negocios en el «mundo real», el cual les genera enormes ganancias.
TikTok se ha convertido en una de las redes sociales favoritas de las nuevas generaciones, aunque en los últimos dos años se sumaron también personas de mediana edad.
Los «tiktokers» pueden mostrar su talento, «outfits» (atuendos, en castellano), tutoriales de maquillaje o simplemente compartir su vida personal en la plataforma. La moda y el maquillaje son los temas que van de la mano de estas estrellas de internet.
Las siete celebridades mejor pagadas de la plataforma de videos china (en su país de origen se la conoce como Douyin) recaudaron de forma conjunta 55,5 millones de dólares en 2021, un aumento del 200% con respecto al año anterior.
Así lo establece el ranking de los «tiktokers» mejor pagados de 2021 elaborado por Forbes y citado por la agencia ANSA.
Entre esos siete, tres mujeres muy jóvenes están en lo más alto del escalafón. Son las hermanas Charli y Dixie D’Amelio, de 17 y 20 años, respectivamente, seguidas de Addison Rae, de 21 años.
La menor de las D’Amelio, la estrella absoluta de TikTok gracias a los videos de sí misma bailando que comenzó a subir en 2019, recaudó 17,5 millones de dólares el año pasado. Con 133 millones de seguidores en la plataforma, amplió su negocio a una línea de moda y la promoción de todo tipo de productos.
Las hermanas Charli y Dixie D’Amelio, de 17 y 20 años
Pero el gran salto al público fuera de internet lo dio junto a su hermana con la serie de televisión, «The D’Amelio Show», producida por Hulu, estrenada en septiembre y renovada para una segunda temporada.
Se trata de un reality al estilo de las hermanas Kardashian les aportó unas ganancias conjuntas de 27,5 millones de dólares en 2021, frente a los siete millones que recaudaron en 2020.
La expansión de las celebridades de TikTok está superando los sueldos de directivos con miles de personas a su cargo. El salario medio de los directores ejecutivos de las empresas S&P 500 fue de 13,4 millones de dólares en 2020, según un análisis de datos de MyLogIQ para el diario The Wall Street Journal.
Pero la líder del ranking TikTok está por encima de directivos como Darren Woods de Exxon Mobil Corp. (15,6 millones en 2020), Kevin Johnson de Starbucks (14,7 millones) o Ed Bastian de Delta Air Lines (13,1 millones de dólares).
La tercera de la lista, Addison Rae, se mudó en 2019 desde su Luisiana natal a la Hype House de Los Angeles. Esta mansión protagoniza la recién estrenada serie de Netflix del mismo nombre, donde un grupo de creadores de contenido para TikTok convive mientras intentan mantener su éxito en la plataforma. También vivieron allí las hermanas D’Amelio.
Rae ganó 8,5 millones de dólares el año pasado.
Bella Poarch tiene 24 años y es cantante, aunque está cuarta en las ganancias de TikTok en el 2021, tiene el podio del video con más likes. El último año logró 376 millones de reproducciones y 32 millones de likes en solo un mes, y eso la cotiza.
Aunque el podio lo tienen las mujeres, Josh Richards también entra en el top 5. Josh, tiene 19 años y es cantante. A raíz de su éxito en TikTok, decidió iniciar su carrera actoral.
Kris Collins era peluquera en Vancouver, Canadá, y durante el confinamiento general se instaló TikTok a recomendación de su hermano. Subió videos de los bocetos, ilustraciones y grabados de humor en los que Collins interpreta a varios personajes bajados en algunos miembros de su familia, como su hermano y su madre. En la plataforma ya consiguió 41 millones de seguidores y otros 4,6 millones en YouTube.
Avanni Gregg, además de trabajar como socorrista, en verano de 2019 se hizo famosa por subir tutoriales de maquillaje profesional. Primero ingresó en Hype House, el colectivo de creadores de contenido de la red social que supuso un punto de inflexión en el crecimiento de Tiktok. Ahora está al lado de la actuación profesional al lograr un papel en la serie de televisión Chicken Girls además de su propio show en Snapchat Originals. Todos tienen algo en común: son muy, muy jóvenes.
15 minutos. — Las autoridades de Luanzhou, en el norte de China, anunciaron el comienzo de una campaña que recabará información sobre los solteros de la ciudad para establecer una base de datos que sirva para «las citas y el matrimonio» de los jóvenes, informaron en las últimas horas medios chinos.
Los solteros interesados tendrán que facilitar información, como su nombre, sexo, edad o situación económica, para formar parte de la «bolsa de solteros», como llaman a la base de datos china.
El Gobierno local respondió así a una petición de un ciudadano en un portal en línea que se lamentaba de lo reducido de los círculos sociales en los que se movía y de las «dificultades para conocer gente del sexo opuesto».
El autor del mensaje aseguraba que, si el Gobierno local resolviese este problema, los jóvenes podrían «concentrarse mejor en el trabajo».
La localidad, de 520 mil habitantes, designó 3 lugares en la ciudad para establecer «mercados de solteros». Allí, los solteros y más frecuentemente sus padres intercambian información con la esperanza de encontrar pareja. El fenómeno existe de manera informal en numerosos parques de ciudades chinas.
Además, la ciudad ha organizado 2 eventos con el propósito de que los solteros de la ciudad se conozcan.
Más hombres que mujeres
Se calcula que existen más de 200 millones de solteros en China. El país se encuentra en una difícil situación demográfica, pese a que este año el Gobierno permitió a las parejas tener 3 hijos.
La política del hijo único, abandonada en 2015, sumada a la tradicional preferencia china por los varones, ha provocado un importante desequilibrio entre sexos. En 2017 había 42 millones de hombres más que mujeres, según datos del Banco Mundial.
El año 2020 supuso el séptimo año consecutivo en el que el número de matrimonios cayó. Sin embargo, cabe destacar que en dicho año estalló la pandemia de COVID-19 que interrumpió, sobre todo en el primer trimestre, el funcionamiento normal de algunas oficinas públicas.
En ese año, la cifra de nacimientos en China se redujo por cuarto año consecutivo, con 12 millones frente a los 14,65 millones de 2019. La tasa de fertilidad quedó en 1,3 hijos por mujer, por debajo del 2,1 estimado por Naciones Unidas para mantener una población estable.
Muy Interesante(S.Romero) — Donde hay grandes montañas, hay valles, a menudo acompañados por los citados paisajes montañosos. Aunque muchas veces permanezcan ocultos por grandes montañas, los valles suelen esconder muchas sorpresas que podríamos calificar como fabulosas, como cascadas, lagos de aguas turquesas, diversidad de fauna y flora, maravillas geológicas y lugares pintorescos, cuanto menos.
La belleza nos rodea. Nuestro planeta es un lugar que rebosa hermosura por doquier. Si te detienes a mirar a tu alrededor, puedes ver belleza en casi cualquier cosa. Hay algunos lugares en el mundo que podríamos titular como “los más bellos” o “los más asombrosos”. Son las regiones donde puedes sentarte y mirar fijamente durante horas. Reflexionar sobre el mundo, sobre ti, sobre el silencio, la vida…
Aquí encontrarás una galería de algunos lugares con impresionantes vistas repartidas a lo ancho y largo del planeta. Algunas de las imágenes se acercan a recrear lo maravillosos que son estos lugares, pero es mucho mejor que lo veas con tus propios ojos, por lo que deberías intentar verlos en persona en algún momento de tu vida.
Con su entorno natural paradisíaco y lugares sagrados de peregrinación, muchos son destinos que inspira el alma: montañas boscosas, valles verdes, gargantas espectaculares, lagos prístinos y cascadas vertiginosas, llanuras salpicadas de animales salvajes… vivimos en un mundo grande y espectacular.
Si bien identificar todos los rincones espectaculares que nos ha dado la Madre Naturaleza podría llevar toda una vida, creemos que esta selección servirá para sobrecogerte e inspirarte.
A continuación te presentamos una selección de nuestros valles favoritos.
Valle de Kaghan, Pakistán
Con una elevación de 2.500 metros es, sin lugar a dudas, uno de los lugares más salvajes y bonitos de Pakistán. Es muy popular por sus lagos, arroyos y hermosas cascadas. En las aguas de este hermoso valle, que recibe mucha lluvia en los veranos y mucha nieve en los inviernos, podemos encontrar truchas y mahseers. Un rincón verde repleto de coníferas.
Valle de Waipio, Hawái
Ubicado en la Isla Grande de Hawái fue una vez la residencia permanente de muchos de los primeros Aliʻi hawaianos hasta la época del Rey ʻumi, hogar de los reyes hawaianos. Con bosques densos y verdes, cascadas que brotan por doquier y una playa de arena negra reluciente, es uno de los valles más bellos del mundo. Es una zona de difícil acceso a través de una empinada cuesta, pero merece la pena.
Valle de Jammu y Cachemira, India
Entre los grupos de montañas Karakoram y Pir Panjal, este precioso valle cuenta con unos 135 kilómetros de largo y 32 kms de ancho de preciosos paisajes y diversidad étnica. Con un complejo sistema de irrigación, vemos una zona salpicaba de cultivos de arroz y cebada junto con montañas y numerosos santuarios dedicados a la religión budista.
Valle de los Diez Picos, Canadá
Nombrado así por los diez picos que rodean al valle localizado en el parque nacional Banff, en Alberta, Canadá, no es un rincón que pase desapercibido. Es tan fotogénico, emblemático y pintoresco que puede costarte creer que algo tan bonito exista en nuestro planeta. Si tienes tiempo, no te olvides de pasar un buen rato en el lago Moraine alimentado gracias a un glaciar. Este lago es bastante famoso: ¿sabías que es una de las imágenes de vista previa del sistema Android?
Valle de Khumbu, Nepal
Situado al nordeste Nepal, donde la montaña más alta del mundo, el monte Everest, se eleva a desde el fondo del valle. Este lugar es muy popular en documentales y revistas de viajes, también por sus pueblos o el famoso monasterio budista de Tengboche, que fue construido en 1923 y que ha pasado por varios desastres que han obligado a reconstruirlo en distintas ocasiones.
Valle de Yosemite, Estados Unidos
Este valle glaciar situado en la parte centro-este de California es un espacio protegido desde 1864, un año antes del final de la Guerra Civil estadounidense. Famoso por sus cascadas, muchos visitantes descienden al parque para explorar las aguas torrenciales que caen en cascada sobre las rocas. También podrás disfrutar de exuberantes prados, secuoyas gigantes y una gran riqueza de vida silvestre.
Valle del Duero, Portugal
El Duero es uno de los principales ríos de la Península Ibérica, que fluye desde su nacimiento en la provincia de Soria a través del centro-norte de España y Portugal hasta su desembocadura en Oporto. Es una zona donde si buscas paz, tranquilidad y vistas fantásticas, lo encontrarás. Recuerda que el valle del Duero es Patrimonio Mundial de la Humanidad y una de las regiones vinícolas más antiguas del mundo.
Valle de Jiuzhaigou, China
Ubicado en la provincia de Sichuan en China, el valle de Jiuzhaigou se extiende a lo largo de 720 kilómetros cuadrados. Además de los valles, los picos nevados y muchas cascadas, el principal atractivo del valle lo representan sus coloridos lagos. Mención especial merece el “lago de las cinco flores”, un cuerpo de agua de color cian brillante que fluye sobre muchos troncos de árboles caídos.
Valle Lötschental, Suiza
Este valle se encuentra en los Alpes suizos. Es uno de los valles más grandes de este país, y este majestuoso lugar es conocido por el río Lonza y por el curioso carnaval de Tschäggättä. El valle se extiende unos 27 kilómetros, rodeado por montañas de 3.000 metros de altura. También fue declarado Patrimonio de la Humanidad Natural por la UNESCO en 2001.
Valle de Thórsmörk, Islandia
Con el nombre del dios nórdico Thor, ya podemos aventurarnos a imaginar que se trata de un lugar que nos dejará sin habla. Es una región del sur de Islandia formada por glaciares hace millones de años, que extiende su belleza árida entre los ríos Krossa, Markarfijot y Pronga. Si te apetece hacer senderismo, esta zona es la más visitada de Islandia, pues aquí podrás caminar durante horas entre rocas sueltas y sentirte como si vivieras en otro planeta.
Valle de Kalalau, Hawái
Se encuentra en la isla de Kaua’i en Hawái. Los altos acantilados salpicados de fauna rodean este valle, lo que significa que tendremos que caminar por el sendero Kalalau para llegar a este escondite aislado. El clima alterna entre una lluvia suave y un sol cálido, así que nos toparemos con muchas especies de flora y fauna. Junto a la playa de Kalalau, al final del sendero, crecen mangos, maracuyá y cerezas, mientras que las cascadas fluyen por el borde de las laderas del valle. Es un paisaje espectacular.
Pieter Brueghel el Viejo, Paisaje con la caída de Ícaro
Este lugar es un sueño. Solo quien duerme la considera real. La muerte llega como el amanecer, y te despiertas riendo de lo que pensabas que era sufrimiento.
(Rumi)
Wall Street Magazine(A.Rodríguez) — Estaba yo en medio de una fogosa pasión amorosa con mi compañera. Era todo tan sutil y liviano, pero sentía el cuerpo ardiendo y la energía en las manos. Recuerdo que era en la cima de una montaña, en una cabaña aislada, que de alguna manera habíamos construido para nuestro encuentro. La escenografía cambiaba de repente, de manera instantánea, pero parecían interminables los momentos.
El tiempo y el lugar estaban enmarañados, amalgamados. Por ejemplo, habíamos llegado hasta esa cima, en un salto propulsado por nuestro ardor y deseo.
En medio de nuestro abrazo intenso, sentí de momento que llamaban y salí en un santiamén. En ese entretiempo la cabaña creció, y se hizo de dos pisos. Busqué y llamé, pero no había nadie afuera. Era una noche estrellada y serena con una oscuridad profunda, que atravesaba todo, incluyéndome. Me aprestaba a ir de regreso a la cabaña, al aposento donde me esperaba mi amada soñada, pero, de alguna forma, tropecé con una roca insubstancial y me precipité hacia un abismo sin fondo.
Caía vertiginosamente, como piedra en el vacío, por una oscuridad impenetrable, y me sobrevino una gran ansiedad. Sufrí un pavor terrible al caer en ese espacio oscuro y sin fondo. Era una sensación de vértigo irremediable.
En mi mente entonces, recordé el nombre, de aquel amor de adentro, que una vez había sentido, y lo llamé varias veces. De repente, y sin alas, comencé a flotar, a sobrevolar grácilmente, sobre paisajes hermosos aparecidos debajo de mí.
Laderas verdes y floridas de pendientes suaves, paisajes de paraísos perdidos, sublimes, enmarcados en los cielos más azules que jamás hubiese visto, entrecruzados por corrientes de agua, por ríos plateados, reflejando un resplandor que bañaba todo con una luz de alborada.
Mi corazón daba vuelcos sobre sí mismo, en piruetas acrobáticas imposibles, mi consciencia en plena plenitud, en su esencia misma de ser. Ebrio, de este sobrevolar mágico, decidí alzar vuelo y regresar a la cabaña en la montaña, para contarle a mi amada lo que estaba viviendo.
Todo el apasionamiento, el ardor en el cual estaba enfrascado antes de caer, había desaparecido por completo de mi consciencia, ahora solo quería compartir aquellos paisajes sutiles, más allá de toda sensación.
Al llegar a la cabaña, encontré en vez de a mi amada, a mi hermana que estaba esperándome. Había venido de ninguna parte a visitarme, a ver cómo estaba, porque hacía tiempo que no sabía de mí. Me desplacé instantáneamente adonde ella estaba, emocionado, impaciente por contarle, lo que acababa de ver.
Y le dije, ven tengo que enseñarte algo, y la tomé de la mano para llevarla al borde del abismo y la invité a que saltáramos juntos.
Andrea Sacchi, Dédalo e Ícaro (detalle)
Pero ella se resistió, y yo me lancé solo, esta vez invocando al saltar, el nombre de aquel amor de adentro, e inmediatamente floté y comencé a planear como pájaro sobre los horizontes, por aquellas colinas de gráciles ondulaciones, verdes e interminables.
Y pasó quizás el tiempo, no lo sé. Pero de momento me vi en el suelo, rodeado por un paraje boscoso mágico, estaba dormido, inerte, con los ojos cerrados, inmóvil, pero sintiendo y viendo mi alrededor. Como muerto y vivo a la vez.
Entonces, en un tiempo sin tiempo, escuché la voz de mi hermana, quien me dijo; «por fin te encuentro, llevo tanto tiempo buscándote, desde que saltaste de la montaña, y no te encontraba, me tomó mucho localizar los caminos y abrir nuevos caminos a través de lugares totalmente silvestres, y ahora te encuentro, pero parece que no estás ahí, estás como muerto, ¿qué te pasa? Háblame». Sollozaba, mientras decía esto.
En ese momento, sentí que de mi boca se desprendió un aliento, un suspiro, una exhalación, y voló como un pequeño pájaro y se posó en la punta de una rama, de uno de aquellos majestuosos árboles que nos rodeaban.
Y allí sufrió una transformación, instantánea, pero en cámara lenta. Primero se transformó en una planta, que desdoblándose floreció, y una hermosa flor se irguió por un momento y luego se transformó, en una hermosa mariposa multicolor, que volando se remontó fuera de nuestro alcance.
Mi hermana quedó entristecida.
Yo, aparentemente difunto, mi amada abandonada, olvidada en la alcoba de la cabaña.
Todo era un amor de adentro, que al recordarlo tornaba caídas libres en vuelos de ángel, paisajes oscuros en escenas de resplandor y belleza, y un aliento, que yacía donde mismo residía aquel amor de adentro, y que al escaparse se volvía belleza de flor y mariposa, y se integraba al cuento de belleza que lo rodeaba todo.
En esas circunstancias acabó la vida que en ese momento conocía. Los tiempos y escenas súbitamente cambiantes, las emociones diversas, oscilando del miedo a la serenidad, de la pasión sensual a la plenitud espiritual. De caídas en el vacío y saltos gigantescos, a fragancias de flor y vuelos de mariposa.
Me desperté para seguir viviendo tiempos y escenas cambiantes, emociones diversas, entre miedo a plenitud, de pasión a espiritualidad, y a veces me preocupaba qué era todo esto y me preguntaba si solo había cambiado de un sueño a otro.
Escuché un susurro interior que intimó lo siguiente:
La imaginación es criatura solitaria. Vive en potencial en el corazón del Ser. Y estalla como un capricho de vez en cuando, o sea siempre, porque no hay tiempo antes de la imaginación. Y va inventando viajes inexistentes que resuenan incesantemente en ti y en mí, y en todos los demás imaginados.
El sufrimiento y la diversión ahí comienzan, a medida que las burbujas imaginadas se expanden y se hacen conscientes de lo imaginado; y el sueño explota en historias interminables, con tramas y subtramas. Y todos los sabores son degustados, todos los colores inventados; conspiraciones, heroísmos, romances, iniquidades. Son entretejidos exquisitamente, puntadas de espacio, tiempo, esperanza y desesperación. Es todo un sueño que hasta sueña soñando.
A veces se escuchan las voces del silencio original entre los trenzados de la burbuja imaginaria, como recuerdos antiguos de serenidad, de cómo sería todo «si el capricho no se hubiese expresado».
Pero el contexto y contenido de esa nada e ilusión, que nace de la imaginación, es el sustento mismo de la existencia eterna. Porque así es como el Ser manifiesta, su potencial de soñar, la infinitud de su capricho, —el amor de la unión, y el romance de estar separado.
En algún crepúsculo entre la calma y capricho, en el hiato entre la angustia imaginada y la epifanía de la realización de unidad, hay una forma que pertenece a alguien, en algún lugar, una criatura imaginada en los intersticios del tiempo.
Es una canción delicada y misteriosamente moldeada, una aparición, imaginada entre la serenidad del Ser y la convulsión de su capricho.
Ella, como yo lo hago también, junta sus manos en devoción y reconocimiento, inclinándose en una gratitud consciente a la causalidad única y a la unicidad de su propio Ser.
Y reza:
Nada Solo esta imaginación. Como cuento de hadas haciendo la vida.
Suspendido en el espacio. Sin querer. Pero estás tú, no solo yo.
Por eso celebro y doy gracias por cualquier cosa que surja de momento. Mientras vuelo en alfombra mágica a tu encuentro.
A donde tú me imaginas cómo te imagino yo.
Donde juntos imaginamos el mundo. Y somos. Nada. Todo, es así.
BBC News — Carismática y apasionada, cálida y sabia, la autora y poeta estadounidense Maya Angelou fue un modelo a seguir y una activista que registró y celebró la experiencia de ser negro en Estados Unidos.
Fue la primera mujer afroestadounidense en escribir y declamar un poema en la toma de posesión de un presidente de ese país —la de Bill Clinton en 1993— y ahora será la primera en ser conmemorada con una moneda.
El Departamento del Tesoro anunció que en honor a Angelou ha acuñado monedas de 25 céntimos de dólar, conocidas popularmente como quarter.
La Casa de la Moneda de EE.UU. planea emitir 20 monedas más de ese valor durante los próximos cuatro años, que representan a otras mujeres estadounidenses que desempeñaron papeles importantes en la historia del país.
Una infancia difícil
Nacida en Misuri en 1928 y fallecida en 2014, Angelou y su hermano Bailey fueron enviados de pequeños a vivir con su abuela en un pueblo de Arkansas.
Así terminó viviendo casi una década en una de las regiones más pobres de Estados Unidos y sufriendo de primera mano la segregación racial en el llamado sur profundo: una experiencia que ella contaría vívidamente en el primer volumen de su autobiografía «Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado», publicada en 1970.
A los 7 años, durante una visita a Saint Louis, fue violada por el novio de su madre. Tras contárselo a la familia, el hombre fue detenido, enjuiciado y liberado de prisión, aunque poco después murió asesinado.
Tras esa experiencia, ella no volvió a hablar durante los cinco años siguientes.
Una carrera extraordinaria
Pero, aunque no hablaba, sí leía vorazmente, lo que facilitó que un amigo de su abuela que reconoció su pasión por la poesía la convenciera de volver a hablar, argumentando que para poder disfrutarla plenamente los versos debían ser dichos en voz alta.
Angelou escribió «Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado».
Posteriormente, se mudó nuevamente con su madre a San Francisco, donde a los 15 años se convirtió en la primera conductora de tranvía de la ciudad.
A la edad de 16 años, dio a luz a su único hijo, un varón, después de una aventura de una noche sin amor emprendida en gran medida con un espíritu de investigación.
En poco tiempo se había embarcado en una carrera extraordinaria que incluía períodos como bailarina, camarera, prostituta y proxeneta. Se convirtió en actriz y cantante, grabó un álbum de canciones de calipso, apareció en Broadway y viajó a Europa en una producción itinerante de Porgy y Bess.
En el camino adquirió dos o posiblemente tres maridos (siempre fue un poco vaga sobre los hechos), y tomó su apellido del primero de ellos, un aspirante a músico griego llamado Enistasios Angelos.
Activismo social
En 1961 trabajó durante un tiempo como coordinadora del norte de la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur de Martin Luther King. Luego siguió al activista sudafricano, Vusumzi Make, a El Cairo, donde se convirtió en periodista.
Posteriormente se fue a Ghana, donde conoció al activista negro Malcolm X. Regresó a Estados Unidos en 1965 para trabajar con él, pero fue asesinado poco después. Unos años más tarde también fue asesinado Martin Luther King.
Angelou habló ante los delegados durante la segunda noche de la Convención Nacional Demócrata en 2004.
«Yo, junto con varios jóvenes en ese momento, estábamos desencantados, y nos sentimos enojados y protestamos por la desigualdad», le dijo más tarde a la BBC cuando recordó su tiempo con Martin Luther King y Malcolm X.
«Pero hasta que apareció el movimiento de derechos civiles, no había una forma clara de oponerse a las desigualdades», agregó.
Fue por esta época que su amigo, el escritor James Baldwin, ayudó a persuadirla para que escribiera el primer volumen de su autobiografía.
El texto fue un éxito de ventas y seis volúmenes más siguieron a lo largo de las décadas.
También comenzó a publicar poesía, escribió un guión cinematográfico, escribió y presentó una serie de televisión de 10 capítulos sobre el blues y la herencia africana de los estadounidenses negros, e interpretó a la abuela africana de Kunte Kinte en la innovadora serie de televisión Raíces, sobre la experiencia de la esclavitud.
En la década de 1980, se convirtió en académica y profesora de estudios estadounidenses en la Universidad de Wake Forest en Carolina del Norte, un prestigioso centro de estudios blanco.
A estas alturas, quizás era la escritora negra más conocida del mundo y una de las mujeres negras más conocidas de Estados Unidos.
Bill Clinton reconoció su estatus cuando le pidió que leyera un poema, titulado «En el pulso de la mañana», en su toma de posesión en 1993.
En 2010, Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el premio civil más alto de los EE.UU.
Recibió docenas de títulos honoríficos y escribió más de 30 best sellers.
El nuevo quarter representa a Angelou con los brazos abiertos y extendidos. Detrás de ella hay un pájaro volador y un sol naciente, que están «inspirados en su poesía y simbolizan la forma en que vivía», dijo el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El anverso de la moneda muestra el busto tradicional de George Washington, el primer presidente del país.
Yahoo Noticias(EFE)/Isla Rey Jorge (Antártida chilena) — Conocida en el imaginario colectivo como «el fin del mundo», la Antártida es a día de hoy el termómetro de la Tierra: un vasto territorio helado en el que los científicos investigan los efectos que produce el cambio climático y que tendrán consecuencias por todo el planeta.
A pesar de su lejanía, que obliga a los visitantes de la Isla Rey Jorge, la más cercana a Chile, a viajar dos horas en avión desde la austral ciudad de Punta Arenas y a celebrar la navidad en verano bajo un cielo casi perpetuamente iluminado, la influencia del «continente blanco» abarca fenómenos naturales en otras parte del globo que ni siquiera alcanzamos a imaginar.
«La temperatura del mar del Norte en Europa, el florecimiento de los cerezos en Japón o los aluviones en el norte de Chile» están marcados por procesos antárticos, explicó en una entrevista con Efe el director del Instituto Antártico Chileno (Inach), Marcelo Leppe.
«La Antártida tiene un poderoso rol regulador del clima del planeta, no solo por el albedo -la capacidad del continente blanco de reflejar la radiación solar-, sino también porque la corriente marina que la circunda produce una serie de interacciones en los mares de todo el mundo, lo que a su vez produce una relación océano-atmósfera muy interesante que condiciona parte importante del clima global», detalló Leppe.
Isla Rey Jorge, la entrada al fin del mundo
Para entender estos procesos, miles de investigadores visitan cada año sus heladas aguas y nevadas laderas negras salpicadas del color rojizo de la piedra volcánica y el tenue verde de los líquenes, con proyectos que analizan desde la radiación, los niveles de nutrientes de las aguas y hasta la manera en que la vida se abre paso en un contexto tan extremo.
Un paisaje de una bruta e inmensa hermosura que sirve como preámbulo al continente, ya que la Isla Rey Jorge es la isla más grande del archipiélago Shetland del Sur, en su extremo norte, el punto más cercano al continente americano.
Una especie de puerta de entrada hacia lo desconocido en la que tienen representación un grupo diverso de países como: Argentina, Chile, Rusia, Estados Unidos, Uruguay, China, Corea del Sur, Brasil y Perú.
En el caso de Chile existen dos bases situadas en la Villa de las Estrellas, la capital de Isla Rey Jorge, una militar con un aeródromo, la base Presidente Eduardo Frei Montalva, y una administrada por el Inach, la Profesor Julio Escudero, con una misión puramente científica.
Esta última rinde homenaje, desde su construcción en 1995, al jurista chileno artífice del decreto que fijó los límites del Territorio Antártico Chileno y es uno de los principales puntos de investigación del país, donde científicos destacados, operarios logísticos, cocineros, personal técnico y estudiantes de diversas materias conviven mientras dedican largas jornadas a la investigación, la observación y la perseverancia.
El reino helado de los microorganismos
Uno de ellos es el oceanógrafo español Juan Höfer, profesor en la escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, quien investiga la vida en las aguas costeras antárticas en busca especialmente del plancton, unos pequeños organismos capaces de florecer en las heladas aguas del verano gracias a la luz del sol.
«Las micro-algas que forman parte del plancton son lo que llamamos fitoplancton, las cuales tienen la capacidad de hacer la fotosíntesis (?) lo que les permite capturar grandes cantidades de Co2 provenientes tanto de la atmósfera como del océano y que se encuentran en el agua (?) lo que ayuda a reducir la cantidad de Co2 en el aire que es una de las causas del calentamiento global», indicó Höfer a Efe.
Para realizar sus investigaciones, el doctor en biología por la Universidad de Oviedo (España), necesita realizar salidas a terreno para recolectar muestras y filtrar el agua de distintas profundidades. Un trabajo que requiere de la ayuda de otros investigadores y equipos de logística de la Inach.
Gracias a ello, el biólogo español ha podido estudiar el impacto que tiene el derretimiento de los glaciares por culpa del cambio climático, un cambio sustancial en nuestra realidad planetaria ya que son los encargados de «devolver el 90 % de la radiación que nos llega a la Tierra de vuelta a la atmósfera» lo que evita que nos calentemos tan rápidamente.
«A medida que los glaciares retroceden, la Tierra o el mar que se expone capta mucha más energía y eso hace que se calienten más. Además, al derretirse, el agua dulce entra al océano y cambia su dinámica (?) Por eso es importante entender cómo estas micro-algas nos ayudan o no a frenar el cambio climático», finalizó Höfer.
Aún así, estos trabajos en terreno dependen de las llamadas «ventanas», oportunidades de buen tiempo que aparecen por períodos cortos de horas en el mejor de los casos, las cuales pueden no surgir, o cambiar rápidamente, y complicar todos los trabajos de investigación y de logística de la base.
Pero cuando resultan, éstas permiten descubrir enigmas ocultos en la inmensidad de la Antártida, incluso a escalas aún más microscópicas, como es el caso de la investigadora del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia, Léa Cabrol.
Cabrol se encuentra en este momento realizando un proyecto junto a la Universidad de Chile, en el Instituto de Ecología y Biodiversidad, centrado en la «biogeografía de la Antártida», es decir, «cómo se distribuyen las bacterias por los océanos australes».
«Las bacterias son microrganismos que producen y consumen metano y el metano es uno de los gases de efecto invernadero más potentes (?) y las estudiamos aquí porque en los polos, tanto en el ártico como en el antártico, son las zonas donde se dan mas cambios de temperatura actualmente. Y por lo tanto son las primeras zonas que van a responder a los efectos del cambio global», detalló la investigadora francesa a Efe.
Una idea compartida por Francisco Santa Cruz, jefe de la base Escudero e investigador de Inach en el programa de áreas marinas protegidas, quien indicó que la Antártica «es considerado como un sensor del cambio climático».
Por ello, continuó, la ciencia que se realiza en el continente es capaz de «monitorear el cambio climático de una manera distinta» y obtener información «única» que nos permite como humanidad asomarnos al futuro y entrever cómo estos cambios «van a repercutir en todo el planeta», porque en ese sentido, la «Antártida es como el corazón del mundo».
Un oasis de paz y ciencia
Para lograr este objetivo, existen un total de 42 bases permanentes en el territorio antártico, pertenecientes a 21 países, todas ellas reguladas por tratados internacionales que han creado un oasis nunca antes visto en la historia, en el que reina el respeto por la biodiversidad y la cooperación entre potencias mundiales.
Lo que lo convierte, a ojos de Leppe, en el «triunfo diplomático más grande de la historia» ya que ha sido el único con capacidad para «dedicar por completo un continente para los conceptos más altruistas: la paz y la ciencia».
Una victoria humana que puede servirnos de baluarte para enfrentar uno de los grandes retos que tenemos como especie: habitar un planeta que se encuentra en una nueva era climática en la que el promedio mundial de CO2 supera las 400 partes por millón.
Una realidad nunca antes vista, ya que la última vez que el planeta registró unas concentraciones similares fue durante el Plioceno, hace entre 5 y 3,5 millones de años, cuando aún no existían los seres humanos.
«Todo esto que estamos viviendo para nosotros es nuevo. Podemos encontrar muchos vestigios en la historia natural, incluso en los hielos de Antártica, que cuentan una turbulenta historia climática del pasado, pero nuestra capacidad para responder a esos cambios es lo que está en entre dicho y además tenemos conciencia de ser la especie que está provocando la parte más importante de este cambio», indicó Leppe.
La Antártida en el nuevo chile
De cara a enfrentar estas problemáticas mundiales, organismos como las Naciones Unidas han intentando sentar las bases para acuerdos mundiales a través de cumbres para el clima como la COP, de cara a limitar las emisiones de gases de efecto invernadero o eliminar el uso de prácticas contaminantes.
En este sentido, Chile se encuentra en un momento de grandes transiciones, con la reciente elección Gabriel Boric como presidente, un joven político de izquierdas con un fuerte mensaje ecologista, y en pleno proceso de redacción de la que puede ser la nueva Constitución del país.
Para el director del Inach, la responsabilidad que tiene la nueva Constitución es otorgar un «rol central a la Antártida» siempre en base a una fundamentación «basada en el conocimiento científico» primando «la necesidad de comprensión» de lo que ocurre en este territorio y «cuáles pueden ser sus influencias tanto en Chile como en el continente sudamericano y al revés».
Una visión a largo plazo que tiene raíces en el presente con iniciativas como la Feria Antártica Escolar (FAE), un encuentro nacional juvenil realizado por la Inach que invita a estudiantes de todo el país a presentar propuestas de investigación antártica que compitan por una plaza a una expedición al continente blanco.
Una oportunidad casi irrepetible que sirve para «transmitirles lo que es la ciencia antártica» y «ver si es el camino que ellos quieren recorrer», explicó Francisco Santa Cruz, porque «de lograrlo podemos garantizar una futura generación de científicos con una gran formación desde jóvenes».
Pero incluso si no logran atraerlos con la investigación, detalló Leppe, lo más importante es que cuando «vuelven a cada una de sus regiones lo hacen con un software distinto» que les permite generar una «conciencia social y ambiental muy grande» que los convierte, a muchos de ellos, en «líderes en sus distintas comunidades».
«La Antártida te toca y finalmente te quedas contagiado con una de las pandemias más bonitas del mundo, que es creer que la humanidad sí se puede poner de acuerdo para asegurar la existencia futura de cosas que van mucho más allá de lo económico. De valores que nos superan y nos reconectan con lo mágico de ser una especie biológica en un concierto en donde compartimos con millones de otras especies», concluyó Leppe.
DW — Científicos chinos han construido una «luna artificial» que simula entornos de baja gravedad, similar a la lunar, y servirá para ayudarles a preparar a los astronautas para futuras misiones de exploración, informa el South China Morning Post.
La luna artificial, que se pondrá en marcha oficialmente en los próximos meses, es una cámara de vacío de 60 centímetros de diámetro que utilizará un potente campo magnético para recrear el entorno de baja gravedad.
La habitación podrá aparentemente hacer «desaparecer» la gravedad «durante todo el tiempo que se quiera», declaró al periódico Li Ruilin, ingeniero geotécnico de la Universidad China de Minería y Tecnología.
Imanes que levitan ranas
El entorno simulado, que estará formado por rocas y polvo como el de la Luna, habría sido inspirado en una investigación anterior realizada por el físico ruso Andrew Geim que utilizaban imanes para hacer levitar una rana, según el medio chino.
El experimento le valió a Geim el Premio Ig Nobel de Física, un galardón satírico que se concede a investigaciones científicas poco habituales.
«Algunos experimentos, como las pruebas de impacto, solo necesitan unos segundos (en el simulador)», explicó Li. «Pero otros, como las pruebas de fluencia, pueden llevar varios días», agregó.
Probar equipos y herramientas en un entorno lunar
Aunque los 60 centímetros de diámetro no serán suficientes para que quepa un aspirante a astronauta, será lo suficientemente grande como para que los investigadores puedan probar ciertos equipos y herramientas para ver cómo reaccionan al entorno lunar, lo que podría evitar costosos errores.
«La levitación magnética no es ciertamente lo mismo que la antigravedad, pero hay una variedad de situaciones en las que imitar la microgravedad mediante campos magnéticos podría ser muy valiosa para esperar lo inesperado en la investigación espacial», dijo a la publicación.
China se ha fijado el objetivo de enviar astronautas a la Luna en 2030 y establecer una base en ella, en un proyecto conjunto con Rusia, para finales de esta década.
El Tiempo — El popular nombre de perro ‘Firulais’ con el que se suele llamar a estas mascotas en diversos países del continente latinoamericano y que incluso ha llegado a aparecer en programas de televisión como ‘Rugrats: aventuras en pañales’, al parecer puede venir del inglés.
Esta palabra es conocida ampliamente por personas de todas las edades y fácilmente se alude a los caninos. Sin embargo, muy pocos saben de dónde proviene.
A lo largo del territorio latino se han creado diversas teorías al respecto, aunque la más conocida, y quizá más probable, es que proviene de la adaptación de una expresión en inglés.
Al parecer, en el siglo pasado, las autoridades de Estados Unidos le pedían a los migrantes mexicanos que si iban a cruzar la frontera acompañados de perros, los animales debían estar ‘free of lice’, que, por su traducción al español, significa: libre de pulgas o piojos.
Esta frase fue modificada al argot popular debido a su pronunciación (fri of lais) y terminó adaptándose a firulais por los ciudadanos de México, quienes empezaron a usarla para llamar a los caninos.
Su popularidad cogió fuerza y cruzó fronteras haciéndose famosa en otros países del continente.
Payaso Firulais
A su vez, se cree que esta palabra cogió aún más popularidad gracias al mexicano Federico Ochoa, quien artísticamente en su labor de payaso se hacía llamar Firulais.
Según el libro ‘Las calles históricas de Guadalajara’ de Ramiro Villaseñor y Villaseñor, el hombre adoptó este apodo un día en el que paseaba por la calle con sus primos y junto a ellos pasó un perro corriendo, detrás de este había una muchacha llamando al canino y gritando: Firulais.
El hombre se quedó perplejo ante la presencia de la joven, por lo que sus familiares empezaron a bromear diciendo “ándale Firulais te hablan”, y desde aquel momento este se convirtió en su nombre de payaso.
as.com/biodiversidad mexicana/medico plus ciencia(B.Prieto)/National Geographic(L.Jakub) — La vida es muy frágil. Y es que tanto nosotros mismos como el resto de los seres vivos no dejamos de ser, pese al milagro biológico que representa nuestra existencia, trozos de materia orgánica que habitan un mundo lleno de peligros geológicos e incluso astronómicos.
Por ello, no es de extrañar que desde la aparición de la vida en la Tierra hace unos 3.500 millones de años, los seres vivos hayan tenido que vivir sucesos que los pusieron al borde de la desaparición. Por muy adaptados que estemos a nuestro mundo, no somos nada comparado con el poder de la naturaleza.
Y esta naturaleza, tanto por sucesos intrínsecos de la Tierra como por fenómenos astronómicos devastadores, ha sido responsable de, al menos, cinco grandes extinciones masivas. Estas extinciones fueron responsables de la muerte de millones de especies y algunas, incluso, estuvieron a punto de hacer desaparecer la vida de la faz de la Tierra.
En el artículo de hoy, pues, emprenderemos un viaje a lo largo de la historia, remontándonos unos 500 millones de años, para descubrir las causas y consecuencias de las cinco grandes extinciones masivas, unos sucesos que, en parte, hicieron posible que estés hoy aquí leyendo estas líneas.
¿Está comenzando una extinción masiva?
Biólogos de la Universidad de Hawái y el Muséum National d’Histoire Naturelle de París han detectado que la Tierra está viviendo la Sexta Extinción Masiva si se tiene en cuenta la desaparición de invertebrados. Así lo demuestran los datos de la investigación que han llevado a cabo y que han publicado en la revista científica Biological Reviews, donde además informan que esta extinción se debe en su totalidad a la acción humana.
Robert Cowie, autor principal de la investigación, asegura que «las tasas de extinción de especies aumentaron drásticamente y la disminución de la abundancia de muchas poblaciones de animales y plantas está bien documentada, pero algunos niegan que estos fenómenos equivalgan a una extinción masiva». Una negación que, en su opinión, «se basa en una visión sesgada de la crisis que se centra en los mamíferos y las aves e ignora a los invertebrados, que por supuesto constituyen la gran mayoría de la biodiversidad».
Extrapolando los resultados recogidos sobre los caracoles terrestres y las babosas, los autores de la investigación estiman que desde el año 1500 la Tierra habría perdido entre el 7,5 y el 13% de los dos millones de especies conocidas en el planeta. Es decir, habrían desaparecido entre 150.000 y 260.000 especies en 500 años. Esto, según los expertos, sería solo el inicio. «Incluir a los invertebrados fue clave para confirmar que efectivamente estamos presenciando el inicio de la Sexta Extinción Masiva en la historia de la Tierra», explica Cowie.
No obstante, no está sucediendo de la misma manera en todas las partes del mundo. La diferencia entre el océano y la tierra es grande (las especies marinas están amenazadas, pero no tanto como las terrestres), pero también varía en función de si las especies son insulares o continentales (las primeras están más afectadas) e incluso entre plantas y animales (la tasa de extinción de las plantas es menor).
Posturas dispares frente al problema
A pesar de las evidencias, algunos expertos dentro de la comunidad científica niegan que esta proceso esté sucediendo realmente. Otros lo consideran como parte de la evolución al opinar que los humanos solo están desempeñando su papel natural en la historia terrestre. Hay quienes, incluso, creen que la biodiversidad debe manipularse en beneficio de la humanidad.
Cowie señala que «los humanos son la única especie capaz de manipular la biosfera a gran escala». «No somos simplemente otra especie que evoluciona frente a las influencias externas. Por el contrario, somos la única especie que tiene una elección consciente con respecto a nuestro futuro y el de la biodiversidad de la Tierra«, advierte. Por último, concluye que «falta voluntad política» para acabar con este problema y que todas estas actitudes significan «una derogación de la responsabilidad común de la humanidad».
¿Qué es una extinción masiva?
Una extinción masiva es un fenómeno natural cuyo desarrollo culmina con la desaparición de un número importante de especies. En líneas generales, para hablar de extinción masiva, esta desaparición tiene que ser de, al menos, el 10% de especies en el transcurso de un año o de más del 50% de especies a lo largo de un periodo de tiempo entre uno y tres millones y medio de años.
Se habla de que actualmente estamos a las puertas de una sexta extinción masiva. Y esto, a pesar de que es totalmente cierto que la actividad humana está causando estragos en la supervivencia de otras especies (según la ONU, 150 especies desaparecen al día), sigue generando controversia dentro de la comunidad científica.
Y es que, ¿realmente los seres humanos somos tan poderosos como para causar una extinción masiva? La respuesta, seguramente, es que no. El impacto medioambiental de la actividad humana es horrible, sin duda, pero para estar ante una extinción masiva, solo las fuerzas más devastadoras de la naturaleza pueden ser las protagonistas.
Impactos de meteoritos, cambios climáticos, subidas y bajadas de los océanos, erupciones volcánicas masivas e incluso explosiones estelares de estrellas situadas a miles de años luz en forma de supernova.
A lo largo del Eón Fanerozoico (uno de los cuatro eones en los que se divide la historia de la Tierra desde 541 millones de años en el pasado hasta la actualidad) y según lo que hemos podido rescatar de la historia geológica y biológica de la Tierra, la vida ha pasado, como mínimo y que sepamos, por cinco periodos de extinción masiva.
Cada una de ellas tuvo lugar en un momento concreto de la historia, tuvo unas causas determinadas, tuvo un grado de devastación concreto y tuvo unas consecuencias también específicas. Empecemos, pues, nuestro apasionante viaje.
En la historia de la Tierra se han documentado por lo menos cinco extinciones masivas. La extinción más reciente ocurrió hace 65 millones de años al final del periodo Cretácico y acabó con el “Parque Jurásico”, es decir, con los dinosauros, además de muchas otras especies.
Las causas de las pasadas extinciones han sido identificadas como cambios dramáticos en el clima debido a actividad geológica. Varios investigadores consideran que los impactos actuales de las actividades humanas nos están llevando a la sexta extinción masiva.
Extinción
Hace millos de años
Causas
% Familias marinas extintas
% géneros marinos extintos
Otros
Cretácico-Terciario
65
Cambio climático, vulcanismo, asteroide
16
47
18% familias de vertebrados (dinosaurios)
Triásico (finales)
199-244
Vulcanismo, cambio climático
22
52
Pérmico-Triásico
251
Vulcanismo, cambio climático
53
84
70% especies terrestres
Devónico (tardío)
364
Desconocida
22
57
Ordovícico-Silúrico
439
Cambios en el nivel del mar
25
60
¿Cuáles han sido las grandes extinciones masivas?
Una vez entendido qué es una extinción masiva, podemos empezar ya nuestro recorrido a lo largo de la historia para dar con ellas. La primera gran extinción masiva tuvo lugar hace unos 445 millones de años, cuando la vida todavía se limitaba al mar. Y la última, seguramente la más famosa (pero también la menos devastadora), fue la que sucedió hace 66 millones de años y que puso fin a la era de los dinosaurios. ¿Quieres conocer los secretos de todas? Vamos allá. Indicaremos al lado el porcentaje de especies que desaparecieron.
1. Extinción del Ordovícico-Silúrico: 85%
La primera extinción masiva de la que se tiene constancia. Tenemos que remontarnos al Periodo Ordovícico, una edad de la Tierra que empezó hace 485 millones de años y que terminó con esta extinción. Pero no nos adelantemos.
En esta época, la vida solo existía en el mar y estaba limitada a braquiópodos, briozoos, trilobites, conodintes, graptolites, moluscos bivalvos, cefalópodos, los primeros peces vertebrados, etc. La vida estaba proliferando enormemente. Pero la naturaleza le demostró, por primera vez, su fuerza.
Pero, ¿qué pasó? ¿Qué fue lo que la provocó? Bueno, no hay constancia de ningún impacto de meteorito ni de una intensa actividad volcánica, pero sí hay indicios de una glaciación. Esta es la teoría más aceptada. Hay quien habla de que fue causada por la llegada a la Tierra de rayos gamma procedentes de una supernova, pero esta teoría tiene pocos defensores.
Esta glaciación, seguramente, surgió por los movimientos de las placas tectónicas, que arrastraron al supercontinente Gondwana al Polo Sur. Esto hizo que se formaran infinidad de glaciares en la superficie terrestre (donde todavía no había vida) y que, por lo tanto, al solidificarse tanta agua, los niveles de agua líquida en los océanos disminuyeran.
Esto provocó enormes cambios en las corrientes marinas, en la circulación de nutrientes y en la oxigenación de los océanos. Las especies empezaron a desaparecer sin control. Y las que sobrevivieron, tuvieron que enfrentarse a una nueva extinción (esta primera extinción masiva es la suma de dos extinciones) causada por el desplazamiento del supercontinente hacia zonas del Ecuador, cosa que provocó la desglaciación de los glaciares y una nueva subida del nivel del mar.
Estas fluctuaciones en el nivel del mar provocaron que, en un periodo comprendido entre 500.000 y 1 millón de años, el 85% de las especies de seres vivos desaparecieran, lo que hacen de esta extinción masiva la segunda más devastadora de la historia. Con ella termina el Periodo Ordovícico y empieza el Silúrico, de ahí su nombre.
2. Extinción del Devónico-Carbonífero: 82%
Tras esta primera extinción masiva, los supervivientes (solo el 15% de las especies que habitaban la Tierra) proliferaron y permitieron que la vida se abriera camino. El Periodo Devónico empezó hace 419 millones de años (después del Silúrico) y fue en esta edad en la que la vida llegó a tierra firme. Primero las plantas y después los artrópodos.
Pero en medio de esta era de explosión biológica, tuvo lugar el segundo gran batacazo para la vida. Hace 359 millones de años sucedió la segunda gran extinción masiva de la historia de la Tierra, que afectó sobre todo a especies marinas (como la primera), siendo especialmente devastadora para los arrecifes y muchos otros animales (peces, trilobites, cefalópodos, esponjas, braquiópodos, foraminíferos…) que habitaban los océanos, en especial los más templados.
No está muy claro qué suceso geológico impulsó esta gran extinción, pero existen distintas teorías. La del enfriamiento global es la más aceptada. Y es que se observa una proliferación de organismos adaptados a bajas temperaturas, los datos de oxígeno revelan que las temperaturas en esa época disminuyeron, hay cambios en el ciclo del carbono… Pero también hay indicios de una intensa actividad volcánica e incluso de impacto de meteoritos, aunque estos no coinciden exactamente con la época de la extinción.
Sea como sea, esta segunda extinción masiva, provocada seguramente por un enfriamiento de las aguas de los océanos, fue responsable de, en el transcurso de tres millones de años, de la desaparición del 82% de las especies de seres vivos, lo que la convierte en la tercera más devastadora. Marca la frontera entre el Periodo Devónico y el Carbonífero.
3. Extinción del Pérmico-Triásico: 96%
La extinción más devastadora de la historia de la Tierra tuvo lugar hace 250 millones de años. La vida estuvo a punto de desaparecer. Y es que solo el 3% de las especies que habitaban el planeta sobrevivieron a ella. Tras la segunda extinción masiva, la vida proliferó mucho.
De hecho, fue en el Periodo Pérmico (después del Carbonífero) que la vida en tierra firme empezó a crecer, expandirse y diversificarse. Surgieron los grandes anfibios y aparecieron los reptiles. Los animales terrestres colonizaron el mundo y los marinos seguían su expansión.
Pero hace 250 millones de años tuvo lugar la mayor extinción masiva de la historia, la cual es conocida como “La Gran Mortandad”. Su nombre lo dice todo. Por lo tanto, tuvieron que darse fenómenos climáticos devastadores.
Aunque las causas no están del todo claras, tenemos evidencia de que un meteorito masivo impactó sobre la Antártida en esa época, que tuvo lugar una intensa actividad volcánica y que se emitieron al mar grandes cantidades de sulfuro de hidrógeno, una sustancia altamente tóxica.
Estos tres sucesos, juntos, explican que, en el transcurso de 1 millón de años, el 96% de las especies de la Tierra desaparecieran, siendo especialmente devastador en los seres vivos de los océanos. La vida estuvo a punto de exterminarse por completo. Esta extinción pone fin a la Era Paleozoica y marca el inicio de la Mesozoica.
4. Extinción del Triásico-Jurásico: 76%
Tras esta devastadora extinción del Pérmico, la vida se recuperó y siguió proliferando. De hecho, las extinciones masivas son, en realidad, una oportunidad para los supervivientes de marcar el futuro biológico de la Tierra.
Fue precisamente en el Periodo Triásico, que empezó hace 251 millones de años, que surgimos tanto los mamíferos como los dinosaurios, que empezaron a establecerse como los animales dominantes de la Tierra. Paralelamente, Pangea formaba ya un único supercontinente.
Pero esta época de esplendor para la vida terminaría con la cuarta extinción masiva. Hace unos 200 millones de años, Pangea empezó a fragmentarse y a dividirse en los continentes actuales. Esto provocó cambios climáticos enormes que, junto a una edad de intensa actividad volcánica sumada al impacto de meteoritos, provocó la desaparición de una enorme cantidad de especies.
En el transcurso de 1 millón de años, desaparecieron el 76% de las especies de seres vivos, afectando tanto a los organismos terrestres como a los acuáticos. Por lo tanto, la fragmentación de Pangea, el vulcanismo y el impacto de meteoritos impulsó la cuarta gran extinción masiva, la que marcaría el fin del Periodo Triásico y el inicio del Jurásico.
5. Extinción del Cretácico-Terciario: 75%
Tras la cuarta extinción, la vida proliferó como nunca. Surgieron los grandes dinosaurios y se convirtieron en los reyes indiscutibles de la Tierra. El Cretáceo empezó hace 145 millones de años (después del Jurásico) y representó una edad de enorme diversificación biológica.
Pero todos los reinos tienen un final. Y el de los dinosaurios no iba a ser una excepción. Hace 66 millones de años, un meteorito de 12 km de diámetro impactó en lo que hoy sería el Golfo de México. Y a partir de aquí, el resto es historia.
Este impacto del meteorito provocó la quinta extinción masiva de la historia, responsable de la desaparición del 75% de especies de la Tierra y la total aniquilación de los dinosaurios. Pero sin ellos, los mamíferos tuvieron la oportunidad de proliferar. Que estemos hoy aquí es, sin duda, gracias al impacto de este meteorito. Si hubiera pasado de largo, ¿quién sabe qué sería de la vida hoy en día?
Sea como sea, no se sabe exactamente cuánto duró la extinción, pero sí sabemos que las consecuencias del impacto fueron devastadoras. La Tierra quedó cubierta por una nube de polvo que permaneció en la atmósfera durante 18 meses y que impidió que las plantas tuvieran luz solar para hacer la fotosíntesis.
Y partir de aquí, la cadena trófica se derrumbó (además de que las cantidades de dióxido de carbono y de oxígeno se vieron alteradas). Los herbívoros no tenían plantas de las que alimentarse, por lo que murieron. Y los carnívoros, lo mismo. Prácticamente ningún animal terrestre grande sobrevivió.
Por no hablar de que la temperatura media de la Tierra pudo aumentar hasta en 14 °C, lo que hizo que el nivel del mar (por deshielo de los glaciares) subiera más de 300 metros, cosa que no solo alteró las corrientes oceánicas y la circulación de nutrientes (dañando enormemente a la vida del mar), sino que dejó a gran parte de los continentes inundados.
Empezábamos el artículo diciendo que la vida era muy frágil. Y ahora, al llegar al final, quizás deberíamos modificar esta afirmación. Son los seres vivos los que somos frágiles. La vida no. No importa qué pase. Ella siempre encuentra un camino.
Algunos científicos creen que la Tierra ha sufrido más extinciones masivas de lo pensado
Quienes creen que las especies del planeta van encaminadas hacia un desplome suelen denominar esta crisis de biodiversidad la «sexta extinción masiva». Pero algunos científicos sostienen que nos enfrentamos a la séptima, no la sexta.
En 1982, los paleontólogos cuantitativos Jack Sepkoski y David Raup en la Universidad de Chicago hicieron balance de las peores extinciones masivas de la Tierra y las llamaron las «cinco grandes». Ese conjunto incluye la del Pérmico-Triásico, la mayor extinción masiva de todos los tiempos, que ocurrió hace casi 252 millones de años y erradicó al 95 por ciento de las especies marinas.
Entonces, la masacre del Pérmico-Triásico eclipsó otro evento de extinción que tuvo lugar solo ocho millones de años antes, al final de la época Guadalupiense. Sin embargo, en las tres últimas décadas, los geólogos han profundizado en el Guadalupiense y cada vez se acepta más que fue una crisis independiente. Ahora, algunos científicos sostienen que esta extinción prehistórica fue lo bastante grande como para figurar en el panteón de apocalipsis pasados y proponen llamar al grupo de grandes eventos de extinción los «seis grandes».
En la historia de la vida se han producido muchos desastres y reveses. Pero señalando y estudiando los más grandes, los geólogos pueden empezar a desentrañar patrones y buscar causas comunes. Cada vez más pruebas sugieren que muchas extinciones masivas globales estaban vinculadas a la disminución del oxígeno en los océanos, un síntoma de calentamiento por efecto invernadero, lo que tiene consecuencias preocupantes para los efectos actuales del cambio climático. La extinción de finales del Guadalupiense encaja en esta tendencia.
«Creo que aferrarse al número cinco resulta problemático», afirma Richard Bambach, paleoecólogo marino y profesor emérito de paleontología en el Instituto Politécnico de Virginia que revisó el estudio referente de Sepkoski y Raup. Si se tienen en cuenta los porcentajes, la extinción masiva del Pérmico-Triásico estuvo mucho más cerca de erradicar toda la vida. Pero sostiene que la extinción del Guadalupiense resultó asombrosamente perjudicial para la biodiversidad.
«Si se analizan las cifras brutas, la pérdida de taxones del Guadalupiense es mucho mayor que la del Pérmico», explica.
Un templo encaramado en el monte Emeishan, en la provincia de Sichuán, China. El campo circundante incluye el basalto de inundación de los traps de Emeishan, que marcan el fin de la época Guadalupiense.
Inundaciones de lava
El final de la época Guadalupiense se caracterizó por los traps de Emeishan del sudoeste de China, un monumento de una inundación de lava que erupcionó en el océano hace 260 millones de años y que discurrió a lo largo de un millón de kilómetros cuadrados. El fenómeno desencadenó columnas de metano y dióxido de carbono que causaron estragos en el clima y aniquilaron hasta un 60 por ciento de las especies marinas, la mayoría en aguas tropicales en torno al supercontinente Pangea.
Hay basaltos de inundación como los traps de Emeishan en lugares de todo el mundo y se ha demostrado que coinciden con las cinco grandes extinciones masivas. «Es una correlación unívoca», explica Michael Rampino, geólogo de la Universidad de Nueva York.
Pero los geólogos que estudian las extinciones masivas no siempre han buscado basaltos de inundación. A partir de los años 80, tras la hipótesis de Luis y Walter Álvarez de que el impacto de un meteoro acabó con los dinosaurios no aviares, los equipos de geólogos buscaron sin éxito evidencias de impactos de meteoros que pudieran explicar las otras extinciones masivas.
Con las manos vacías, Rampino enseguida recurrió a los basaltos de inundación e indicó que los traps del Decán indios se formaron en torno a la misma época en la que se produjo el impacto de Chicxulub y la extinción del Cretácico‑Paleógeno. La del Pérmico-Triásico también se caracterizó por los enormes traps Siberianos.
«Pasé de los impactos al vulcanismo», cuenta. Su investigación a lo largo de la última década se ha centrado en correlacionar los basaltos de inundación con las otras grandes extinciones masivas y también con periodos de disminución de oxígeno y acidificación en los mares.
En los 80, investigar dichas relaciones era complicado, ya que las tecnologías para datar fósiles y rocas eran menos fiables. Sin embargo, en los últimos cinco años, los métodos de datación radiométrica avanzados han proporcionado marcas temporales cada vez más precisas de los fenómenos geológicos. La datación uranio-plomo del circón ha remplazado la datación argón-argón mucho más imprecisa y los márgenes de error que solían abarcar millones de años ahora abarcan miles, lo que aumenta la resolución de los datos.
Con esta nueva especificidad, los geólogos pueden determinar con seguridad que la inundación de lava de finales del Guadalupiense ocurrió en un periodo de 100 000 años —un instante en términos geológicos— y que coincidió con la crisis de extinción documentada en el registro fósil.
En un estudio publicado en Historical Biology, Rampino y su coautor Shu-Zhong Shen, de la Universidad de Nanjing, recopilaron los datos más recientes sobre los traps de Emeishan y analizaron la gravedad ecológica de la extinción del Guadalupiense para defender su inclusión entre los grandes seis eventos de extinción.
Según el equipo, los cambios ecosistémicos de finales del Guadalipiense fueron drásticos. Los enormes arrecifes de corales y esponjas sufrieron un desplome generalizado, así como otros organismos que construían conchas con carbonato cálcico, que se habría disuelto en el agua acidificada. Los moluscos gigantes con conchas rebordeadas que parecían naves alienígenas desaparecieron para siempre. También se extinguieron muchas especies de cefalópodos llamados amonites.
Los paleontólogos tienen menos información acerca de las víctimas terrestres, pero entre ellas figuraba un grupo de protomamíferos grandes de cráneo robusto denominados dinocéfalos. Tras la crisis, los helechos sin semilla dominantes fueron remplazados por gimnospermas productoras de semillas como coníferas y gingkos.
Revisando el registro
Nuevos cálculos han esclarecido el momento de las primeras y últimas apariciones de especies en el registro fósil.
Los investigadores citan un estudio de 2016 que sostiene que, debido a la datación deficiente, muchas especies que se extinguieron en el Guadalupiense se atribuyeron por error a la extinción del Pérmico-Triásico.
Dicha datación otorgó a esta última un récord de un 95 por ciento de especies marinas extintas que probablemente esté más cerca del 80 por ciento.
Bambach tiene algunas dudas respecto a la evaluación de la gravedad ecológica de la extinción del Guadalupiense del estudio. Los niveles del mar globales alcanzaron su mínimo durante el Guadalupiense y aumentaron de nuevo tras la extinción masiva, lo que significa que quedaron relativamente pocos arrecifes del Guadalupiense preservados en rocas a las que puedan acceder los paleontólogos.
«Parte de la desaparición de los ecosistemas puede deberse simplemente al deterioro de la calidad —o cantidad— del registro preservado», afirma. Hay excepciones en China, donde Shen ha datado fósiles marinos del Pérmico y ha refinado el retrato biológico del Guadalupiense.
Con todo, Bambach coincide con Rampino y Shen en que es hora de añadir el Guadalupiense a las cinco grandes extinciones: «Sí que figura en la misma categoría que las grandes».
The Conversation(J.Jowitt) — Desde el comienzo de la pandemia, cualquiera que desee entrar en Australia ha tenido que enfrentarse a uno de los regímenes de inmigración y cuarentena más estrictos del mundo. Aunque los requisitos se han suavizado para los vacunados con visado, siguen existiendo normas estrictas para los no vacunados.
Naturalmente, los residentes australianos y otros de todo el mundo se sorprendieron cuando la estrella del tenis no vacunada Novak Djokovic anunció que iba a viajar a Melbourne para defender su título del Open de Australia, habiendo sido eximido de los requisitos de cuarentena.
Muchos pensaron que con la exención concedida a Djokovic las normas se estaban torciendo en beneficio de los ricos y poderosos de una manera que no habría ocurrido con un ciudadano común. El virus no le otorga un salvoconducto por ser un tenista de alto nivel, así que ¿por qué deberían hacerlo las autoridades de inmigración?
Aunque en el momento de escribir este artículo el desenlace de los problemas de visado de Djokovic sigue siendo incierto, el doble rasero de las normas plantea una cuestión mucho más importante sobre la filosofía del derecho: ¿puede la aplicación de una norma ser tan injusta que no tengamos ninguna razón válida para cumplirla?
La cuestión de “una norma para ellos y otra para el resto de nosotros” se plantea con frecuencia. En el Reino Unido, a lo largo de la pandemia los ricos y poderosos han afirmado –a menudo de forma increíble– que sus acciones estaban avaladas por normas que restringían el movimiento al común de los mortales.
Recordemos la afirmación del conocido asesor británico Dominic Cummings de que su viaje de ida y vuelta de 50 millas desde Durham a Barnard Castle durante el confinamiento era un “viaje local”, o las afirmaciones de los funcionarios de Downing Street de que sus encuentros nocturnos de queso y vino no eran fiestas, sino reuniones de trabajo.
Dominic Cummings se convirtió en el rostro de la doble moral para los poderosos.
Las consecuencias de un sistema en el que una norma parece aplicarse a unos pocos elegidos y otra a todos los demás fueron advertidas por el filósofo del derecho Gustav Radbruch. Dado su desempeño como ministro de Justicia alemán durante la República de Weimar y, posteriormente, como respetado académico del derecho, haríamos bien en inspirarnos en sus puntos de vista sobre cómo se hace y se mantiene la ley.
Radbruch sugirió que una norma que no trata todos los casos por igual podría ser tan injusta que socave la estabilidad de todo el sistema jurídico. Si la población en general piensa que una persona está exenta de una norma sin una buena razón, todos cuestionarían (con razón) el sentido de la norma. Pueden preguntarse por qué deben seguir cumpliéndola; si un número suficiente de personas hace esto, la razón para tener la norma desaparece por completo.
Siguiendo en el Reino Unido, el descenso real en el apoyo público a las directrices de la covid-19 tras el viaje de Cummings al castillo de Barnard es un buen ejemplo de ello.
Este fenómeno no solo es perjudicial para la norma en cuestión, sino para el sistema en su conjunto. Si los ciudadanos no confían en una norma individual, pueden ser más escépticos con respecto a otras normas y negarse a seguirlas también. Antes de que nos demos cuenta, podemos llegar a un punto en el que haya tanta inseguridad sobre qué normas deben seguirse y cuáles no que la sociedad se vuelva ingobernable.
Radbruch concluye que una norma que no trata igual casos similares no puede considerarse una ley. Esto se debe a que un requisito clave de un sistema legal es que necesita ser estable, lo que significa que la gente necesita saber cuál es la ley y cuándo se aplica.
Mandarlo a casa
Radbruch probablemente llegaría a la conclusión de que la exención de Djokovic al requisito de vacunación de Australia es ilegítima y debe ser rechazada. Tratar casos similares requiere que nos preguntemos solo si Djokovic está vacunado: como no lo está, el Gobierno australiano tendría razón al retirarle el visado.
Los fans de Djokovic podrían alegar que su reciente infección por covid significa que su inmunidad es equivalente a la de la vacunación y que esto debería ser suficiente, pero, independientemente de estos detalles, la percepción es claramente que Djokovic fue tratado de forma diferente a los demás visitantes. Por lo tanto, la validez de la norma es cuestionable.
El hecho de que el caso de Djokovic haya sido tan ambiguo significa que no podemos entender del todo cuál es la ley. La estabilidad del sistema jurídico depende de que quienes elaboran las normas sean transparentes con respecto a ellas, y a las razones que justifican cualquier excepción.
Las restricciones por culpa de la pandemia ya están siendo cuestionadas, y la situación de Djokovic las deteriora aún más. Los estudios de hace casi un año muestran que la gente ya empezó a incumplir las normas covid al ver que los más privilegiados se salían con la suya. Es probable que esta desilusión no haga más que aumentar a medida que la paciencia de la gente se agote.
Psicología y Mente — El ajetreado ritmo de trabajo en las sociedades modernas puede ocasionar verdaderos problemas de salud en muchas personas; es por eso que a veces necesitamos olvidarnos durante algún tiempo de responsabilidades y preocupaciones para conectar con nosotros mismos y volver a ser quienes éramos..
Encontrar destinos vacacionales donde poder relajarnos y recuperar el bienestar tanto a nivel físico o emocional es de gran importancia y en la actualidad existen varios lugares en diversas partes del mundo donde eso es posible.
Estos destinos especiales pueden estar vinculados a mitos, símbolos de espiritualidad o a una religión particular, o también pueden encontrarse en accidentes geográficos tan icónicos que han inspirado a diversas etnias durante siglos. En cualquier caso se trata de lugares donde es habitual que la gente acuda para relajarse y lograr restablecer su equilibrio emocional.
Destinos para relajarse que debes tener en cuenta
Aquí podrás encontrar los principales destinos internacionales más recomendables para lograr relajarse y desconectar de los problemas diarios.
Viaje a Egipto
Egipto es un lugar que, tanto por los paisajes que ofrece como por su Historia y áreas de interés antropológico y arqueológico, lleva tiempo siendo uno de los principales destinos para encontrarse a uno mismo. Los desiertos, oasis, zonas de rivera y las construcciones de la nación del Nilo ofrecen un espacio que parece surgido de otro mundo, perfecto para cambiar de perspectiva y replantearnos nuestra interpretación de la realidad.
No cabe duda de que este país es uno de los principales destinos turísticos de África, pero no todas las personas que van a pasar unos días a esta zona quieren «turistear» de manera convencional. Hay, por ejemplo, programas de retiros espirituales, de entrenamiento en meditación en un entorno que propicia este tipo de actividades, etc.
En este sentido, el equipo de coach e instructores «Viajes que cambian Vidas» ofrece la opción de acudir a los puntos clave de Egipto a lo largo de un itinerario de 8 días totalmente organizado y pensado para personas que quieran profundizar en la meditación y las técnicas de relajación. Un viaje ideal para cualquier persona que quiera alejarse de la rutina, aprender a comunicarse mejor consigo misma o identificar todo tipo de bloqueos que dañan su equilibrio emocional.
Ermita de Asís (Italia)
La famosa Ermita de Asís está ubicada en la región de Umbría, en el centro del país, y su ciudad es conocida principalmente por ser el lugar de nacimiento del religioso San Francisco de Asís y uno de los centros de peregrinaje religioso más importantes de la región.
Esta ermita se sitúa al lado de una casa de retiro ideal para encontrar un lugar de relajación durante unos días de descanso. En ella se pueden realizar sesiones de meditación guiadas y también paseos programados por los lugares más emblemáticos e históricos de la ciudad.
Monte Sinaí
El Monte Sinaí está ubicado en la región noreste de Egipto, y según la Biblia es el lugar exacto donde Dios entregó a Moisés las tablas con los Diez Mandamientos, motivo por el que es considerada una de las montañas sagradas más importantes de la tradición cristiana, así como también de gran relevancia para el judaísmo y el islam.
Las montañas sagradas de cualquier parte del planeta suelen ser lugares donde impera un clima de espiritualidad, silencio, equilibrio y calma, es por eso que son tan indicadas para relajarse durante unas horas y entrar en contacto directo con la naturaleza.
El Monte Sinaí alberga el Monasterio Ortodoxo de Santa Catalina, uno de los más antiguos de la cristiandad y en él se realizan visitas guiadas durante todo el año.
Montaña de Montserrat (España)
En la provincia de Barcelona se puede encontrar la Montaña de Montserrat, un macizo rocoso de gran importancia espiritual en la tradición católica cristiana tanto a nivel nacional como internacionalmente.
Esta montaña ha sido desde hace milenios un lugar de recogimiento y oración, así como un destino de peregrinaje para devotos católicos de todo el mundo debido a la presencia del monasterio dedicado a la Virgen de Montserrat, patrona de la región.
Además de su importancia como montaña sagrada, Montserrat es también un destino turístico y de relajación para millones de personas en todo el mundo tanto creyentes como no creyentes.
Lago Titicaca (Bolivia y Perú)
Los grandes lagos del mundo son lugares muy aptos para relajarse contemplando su inmensidad, disfrutando de la brisa, del clima que nos ofrece o bien navegando en ellos.
El Titicaca es el lago que se encuentra a mayor altitud del mundo y a lo largo de varios siglos ha sido contemplado por distintas civilizaciones precolombinas que han poblado dicha región.
En la actualidad se puede acceder a él en visitas turísticas guiadas con la cuales conoceremos todos los pormenores históricos de este gran lago ubicado en los Andes Centrales.
Vichy (Francia)
La ciudad francesa de Vichy está ubicada en la región central del país (Departamento de Allier) y es conocida en todo el mundo por sus manantiales y aguas termales.
Este destino es visitado anualmente por millones de personas en busca de un lugar tranquilo donde relajarse y principalmente por jubilados que deseen disfrutar de las propiedades de las famosas aguas termales de la región.
Monte Fuji (Japón)
El Monte Fuji es el pico más alto de Japón, está ubicado en la isla de Honshu y desde hace milenios constituye uno de los símbolos más emblemáticos de este país. En la actualidad es también uno de los principales destinos turísticos del archipiélago japonés.
Este famoso monte también está considerado como un lugar sagrado desde hace milenios y son muchos los visitantes que anualmente acceden a él para buscar paz espiritual, relajarse o realizar actividades como alpinismo o senderismo.
Lago Victoria
El Lago Victoria está ubicado en la región centro-oriental del continente africano, es el segundo lago más grande del mundo y está dividido entre los estados soberanos de Uganda, Tanzania y Kenia.
Se trata de uno de los lugares más visitados anualmente en dicha región y frente a él se puede disfrutar en un auténtico espectáculo de naturaleza viva en todo su esplendor en pleno corazón de África.
Pirámides de Teotihuacán (México)
En el noreste del Valle de México se encuentra una de las ruinas más importantes de Mesoamérica: la ciudad de Teotihuacán (Ciudad de los Dioses).
Se trata de una de las ciudades sagradas más destacadas de la región y en ella se puede contemplar un conjunto de más de 600 pirámides construidas en la época precolombina cuyo origen es aún desconocido.
Cataratas del Niágara
En la frontera entre Canadá y Estados Unidos encontramos las imponentes Cataratas del Niágara, una caída de agua de más de 51 metros formada por 3 grandes cataratas conocidas en todo el mundo.
Este lugar es uno de los más visitados de América del Norte cada año y en él podremos encontrar un retiro de relajación y paz enmedio de un escenario natural de gran impacto.
Mejores viajes para meditar
La meditación es una práctica cada vez más difundida en las sociedades occidentales, cuyos beneficios han sido ampliamente comprobados a la hora de reducir niveles elevados de estrés, ansiedad o nerviosismo.
Además de eso, también puede servir para mejorar la postura, la respiración, una gran variedad de procesos cognitivos y contribuye a lograr un estado de bienestar y equilibrio global en todos los niveles de la persona.
En la actualidad existen una gran variedad de viajes programados en grupo o de manera individual en diversos lugares muy aptos para la práctica de la meditación, que acostumbran a brindar en quienes participan una verdadera experiencia de crecimiento y aprendizaje personal muy profundo.
Bácor-Olivar
El centro Viajes Transformacionales ofrece un retiro de meditación de 3 días en una Casa Cueva de Cuevas de la Luz de Bácor-Olivar (Granada) para todas aquellas personas que quieran pasar el fin de año en un ambiente de meditación y relajación alejado de las preocupaciones diarias.
El viaje tiene un precio de 395 euros e incluye un alojamiento con todo incluido, además de actividades al aire libre, formación en diversas técnicas de meditación, actividades de grupo y también de transformación espiritual personal.
Las principales actividades que se llevan a cabo en este viaje son la meditación, el yoga, el senderismo, la celebración de año nuevo y un concierto sanador con cuencos tibetanos.
Retiro de Cuerpo y Mente en Gokarna
El portal Aventura en la India ofrece una salida grupal acompañada en el sur de la India, de 5 días de duración que puede realizarse de manera individual o en pareja.
Este viaje está orientado a personas que quieran formar parte de un viaje revitalizador y espiritual en un escenario natural donde practicar yoga meditación y otras actividades destinadas a mejorar el bienestar emocional y físico de cada participante.
El precio del viaje es de 995 euros e incluye pensión completa y traslados, asistencia 24 horas, sesiones de yoga y meditación, consulta ayurvédica y 3 masajes ayurvédicos.
Japón
El país del Sol naciente es uno de los lugares de referencia en la práctica del budismo zen y de la meditación, es por eso que se trata en la actualidad de uno de los viajes más recomendables para aprender dicha práctica.
La meditación es una parte muy importante en la vida de los japoneses y casi todas las actividades diarias están relacionadas tanto de manera directa como indirectamente con ella; desde la ceremonia del té hasta las artes marciales.
Los principales lugares donde se puede llevar a cabo la práctica de la meditación son los diversos templos que se encuentran repartidos por todo el país. Los más importantes son los templos Nara y Kamakura de Kioto o el templo Hokaiji de Tokio.
China
La sociedad china lleva milenios practicando el arte de la meditación con objetivos espirituales y de salud a partes igual. De hecho es el país por el cual llegó el budismo zen a Japón y Corea.
Los chinos son un pueblo muy interesado en todas aquellas prácticas saludables que puedan afectar positivamente tanto a su mente como a su pueblo, y la meditación es una de las más compartidas en todo el país.
Existen muchas formas de meditación en la cultura china, no obstante, una de las más importantes y antiguas es la meditación Quigong, cuya práctica se lleva a cabo habitualmente en grandes ciudades como Shanghai o Pekín, o bien en algunas de sus montañas sagradas (Emeishan, Wutaishan, Jiuhuashan o Putuoshan).
Tailandia
Tailandia es otro de los países con mayor población budista del mundo y es por eso que la espiritualidad y la meditación forma parte de la vida cotidiana de millones de personas.
Aquí también se puede encontrar una gran variedad de templos budistas en cuyo interior se llevan a cabo meditaciones guiadas a la manera en la que lo indica su antigua religión.
Son muchos los lugares donde se puede meditar en Tailandia per el más indicado para entrar de lleno en la cultura tailandesa y en su modalidad de meditación es la ciudad de Chiang Mai, donde hay una gran variedad de templos y monasterios que ofrecen cursos para principiantes.
Teide (España)
La isla de Tenerife, ubicada en el archipiélago de Canarias, alberga el volcán Teide, uno de los destinos turísticos más visitados de la región.
Este volcán es el pico más alto de España y en él se encuentra un imponente escenario natural de piedra volcánica, con una vista inmejorable de toda la isla. En definitiva, un ambiente muy apto para la meditación, la relajación y el recogimiento.
Stonehenge (Reino Unido)
El monumento megalítico de Stonehenge, ubicado en el sur de Inglaterra, se ha convertido desde su descubrimiento en la Edad Media, en uno de los lugares más mespeciales del planeta debido al enigma de cuál era su utilidad, cómo fueron erigidas las piedras y quién lo construyó.
Esta construcción fue declarada Patrimonio de la Humanidad en los años 80 y en la actualidad es visitada tanto por turistas como por personas que valoran su vertiente espiritual y desean meditar en contacto con la naturaleza del entorno.
Angkor Wat (Cambodia)
Angkor Wat es el complejo de templos hindúes más grande del mundo y fue construido durante el período de mayor esplendor de la Cambodia antigua (siglo XII).
Se trata de una de las construcciones más sorprendentes del planeta, ha sido el lugar de meditación de monjes budistas e hindúes durante siglos y cada año es visitada por millones de personas que disfrutan de un escenario de silencia, calma y espiritualidad.
Desierto del Sáhara
La mayoría de desiertos del mundo son lugares ideales para meditar o encontrarnos con nosotros mismos y podemos acceder a ellos mediante visitas guiadas en grupo o individualmente.
El Desierto del Sáhara es uno de los más grandes del mundo, ha sido poblado por diversos pueblos y tribus nómadas y ha formado parte imprescindible de la historia del continente africano a lo largo de milenios.
Las meditaciones pueden llevarse a cabo tanto de día como de noche y tomando las precauciones necesarias, así como seleccionando cuidadosamente las horas de menor frío o calor podremos encontrar un espacio de silencio y calma y equilibrio.
La boda de la médica Sheha Pfizer, en el centro, contó con mucha música y baile, como suele ocurrir en Kerala estos días. Su ceremonia incorporó influencias de toda India y de otros países, como el sufí, el punjabi, el hip-hop y el flamenco.
The New York Times(M.Mashal/S.Raj) Thissur, India — La novia ocupó el centro del escenario para el ensayo final con el aplomo y la confianza de una estrella experimentada antes de una gran actuación.
Los bailarines de reparto —una mezcla de familiares, amigos de la infancia y artistas profesionales— se colocaron a su alrededor. El coreógrafo, un hombre pequeño con una actitud relajada y pelo largo y ralo, dirigía el ensayo dando instrucciones en voz baja a través del accesorio típico de la era de la covid, dos cubrebocas: los movimientos debían ser más definidos, los dedos debían apuntar más alto, los hombros debían caer más.
Los familiares observaban desde el alféizar de la ventana a la sombra de los cocoteros; un tío mayor golpeaba el brazo del sofá con alegría. La canción punjabi, un éxito popular de Bollywood, sonaba en un pequeño altavoz mientras el grupo practicaba sus movimientos una vez más:
El lunar de tu barbilla
es como una mancha en la luna
Tus gafas oscuras
Tus gafas oscuras
Quedan muy bien en tu cara blanca.
Las bodas en el sur de India, sobre todo en el estado costero de Kerala, se han transformado en un festival de color y baile… mucho baile.
A diferencia de las bodas en el norte, las del sur solían ser eventos sobrios centrados en el banquete y que, a lo mucho, incluían una banda de música en vivo. Ahora, las ceremonias se inspiran en el último grito del entretenimiento indio, como los impresionantes ritmos rápidos de la música de baile tamil y télugu, y los coloridos trajes y tambores de Punyab.
La boda de la médica Sheha Pfizer tuvo algo extra. La novia se ha sentido cómoda ante las multitudes y las cámaras desde una edad temprana, pues ha participado en concursos de baile durante gran parte de su vida.
“Como ella baila, la gente espera un poco de magia”, dijo su madre, Nishi Pfizer.
Las ceremonias en Kerala se han vuelto tan llamativas que son la comidilla del lugar y objeto de discusiones virales en línea. Están los tambores punjabi dhol, muy solicitados, pero también hay grupos que hacen bailes egipcios, mexicanos y sufíes luciendo atuendos fastuosos. Se contratan percusionistas de agua, bailarines de barra y acróbatas.
La novia, Sheha Pfizer, al centro, ensayando un número de baile para la boda en su casa con sus bailarines de apoyo: una mezcla de familiares, amigos y artistas profesionales.
Pfizer celebró un ritual del haldi en su boda, típico de las festividades del norte de India, en la que se aplica cúrcuma para representar una bendición.
Aproximadamente del 60 al 70 por ciento de las bodas en Kerala ahora incluyen bailes con coreografía, comentó Mayjohn P.J., un excantante de bodas que hace una década abrió Melodía, una agencia de organización de bodas.
P.J. no tiene duda de qué ha motivado la transformación: las redes sociales. Las parejas encuentran inspiración para sus bodas en Instagram, YouTube y Pinterest, y luego van y publican sus propias fiestas en esas mismas plataformas.
Los organizadores de bodas, que forman parte de una industria que genera decenas de miles de millones de dólares cada año en India, ofrecen paquetes de video y fotografía hechos a medida para atraer la atención en las redes. Los paquetes, que suelen costar entre 2000 y 5000 dólares, incluyen un “tráiler para Instagram” y los “momentos estelares de la boda”, básicamente tu propia película de cinco a siete minutos de duración.
Los más ambiciosos incorporan los trucos narrativos de las telenovelas indias para conseguir un efecto emotivo, y despliegan tecnología de punta —cámaras fijas, drones y muchos efectos especiales musicales—para crear el clímax de un concierto de tecno.
“Cuando ven algo en las redes sociales, dicen: ‘mi boda también debería ser así’”, dice P.J. “Todo el mundo quiere convertirse en una estrella de cine”.
Aljo Johny, copropietario de la empresa de organización de bodas Melodia, revisa una tienda en Thrissur que alquila artículos decorativos como candelabros para las ceremonias de matrimonio.
Artículos de decoración en un almacén que abastece a bodas.
La prolongación de la pandemia también ha provocado cambios en las bodas del sur de India, donde la temporada alta es de diciembre a febrero. Las normas sanitarias limitan el aforo a 200 personas (antes de la epidemia llegaba a haber cinco veces más gente). Así que las familias las han convertido en eventos de varios días con ceremonias más pequeñas y un grupo distinto de invitados cada día, de modo que todos se sientan parte de la celebración.
Quizás el hombre más ocupado durante la temporada de bodas sea el coreógrafo Manas Prem.
Se le ha encargado la coreografía de 500 rutinas de boda en los próximos meses. La mayoría de ellas son pequeñas, y la COVID-19 ha hecho que gran parte de los ensayos se realicen en línea.
Su reto más común son los familiares mayores que se arrepienten cuando ven al público.
“Les da vergüenza y ya no quieren hacerlo”, comentó Prem. “Y entonces yo tengo que rellenar los huecos”.
Manas Prem, coreógrafo y profesor de danza, ha recibido esta temporada el encargo de 500 rutinas de boda.
Bailarines profesionales ensayando en el estudio del coreógrafo antes de la ceremonia de Pfizer.
Tanto Pfizer, de 25 años, como su esposo son musulmanes. Su boda fue una muestra de la diversidad bien integrada de Kerala.
Los amigos de la infancia que bailaron en la boda fueron una mezcla de hindús y cristianos. El ensayo final fue al mediodía del 25 de diciembre. Jobin Johnson, un bailarín profesional que creció con la novia, se perdió el primer almuerzo navideño de su nueva vida de casado para asistir. Aishwarya Ragesh, una amiga de la novia desde hace 15 años, agarró su bolsa y se fue corriendo para llegar al servicio de culto hindú de su familia apenas terminaron de ensayar.
Fue un antídoto enternecedor contra las divisiones renovadas en India azuzadas por la política de mayoría hindú, sobre todo en el norte. En la mañana del ensayo, los rotativos del país estaban dominados por noticias sobre monjes hindús extremistas que incitaban a la violencia en contra de musulmanes y sobre iglesias vandalizadas mientras la minoría cristiana celebraba la Navidad.
La danza corre por las venas de Pfizer. Su madre era bailarina. Una de sus abuelas era parte de un grupo de danza folclórica en los sesenta y setenta.
La novia comenzó a estudiar danza incluso antes de ir al jardín de niños bajo la batuta de Prem, con quien siguió aprendiendo durante mucho tiempo. Las paredes del pequeño estudio de danza del coreógrafo están adornadas con fotos de competiciones de cuando ella era más joven.
“Es una bailarina nata”, afirmó Prem.
En el video de la boda había muchos primeros planos de las manos de Pfizer decoradas con henna, que tardaron seis horas en ser pintadas.
Pfizer, en el centro, antes del sangeet. El sangeet, que significa música, es una fastuosa fiesta previa a la boda con varias actuaciones.
En los últimos años, su comunidad musulmana se ha vuelto más conservadora. Su padre tuvo que oponerse a los llamamientos para que la sacara de la danza a medida que crecía.
“Su padre les decía ‘está ganando competencias, que siga un poco más’”, recuerda su madre.
La danza también contribuyó a unir a la pareja.
Cuando era más joven, el novio, Roshan Salahudeen, de 29 años, había visto a su futura novia, que entonces una adolescente, en un espectáculo televisivo. Le dijo a su familia que se iba a casar con ella. Al crecer ambos se convirtieron en médicos, y él se enteró de que Pfizer era sobrina de uno de los compañeros de clase de su padre, y aprovechó esa conexión para pedir su mano.
Fue un matrimonio concertado, pero con elementos modernos: la pareja tuvo tiempo para conocerse y la novia pudo tomar la decisión final.
“Pasaron dos meses antes de que le diera el sí”, cuenta Pfizer. “Él entiende mi manera de ver el mundo”.
De cualquier manera, su boda principal fue más discreta: una oración breve del rito musulmán después de que firmaron los contratos matrimoniales, seguida de un delicioso almuerzo tipo bufé mientras un violinista tocaba los éxitos más recientes de distintas bandas sonoras de películas.
El punto culminante fue en la víspera de la boda, cuando unos 200 invitados se aglomeraron en un pequeño salón para ver un espectáculo de diversos números de baile. Cuando empezaron las celebraciones, Pfizer era a la vez la novia, la bailarina principal y la directora de su propio espectáculo.
Ella había entrado en calor con el ritual del haldi a primera hora de la tarde. Aunque el haldi es un ritual básico de las bodas en el norte en el que se untan cúrcuma como bendición, las novias modernas desdibujan cada vez más las diferencias regionales a fin de lograr un efecto llamativo en la era de Instagram.
Bailarines profesionales contratados para la ceremonia de Sheha Pfizer interpretando varias secuencias de baile de Bollywood y Malayalam.
Las actuaciones están pensadas para las redes sociales. Los paquetes de video y fotos, que suelen costar entre 2000 y 5000 dólares, incluyen un segmento de “momento estelar” de la boda: una película de entre cinco y siete minutos.
Un pequeño grupo de amigos y familiares se reunió bajo un dosel amarillo junto a una pequeña piscina, pero el público principal en realidad eran las cámaras, ya que este era el contenido para el video del “momento estelar” de la boda.
Al ritmo de los tamborileros, Pfizer llegó danzando a la orilla de la piscina. Bailó más y posó mientras las cámaras con estabilizadores corrían hacia ella para una toma de efectos especiales y luego retrocedían para hacer un paneo. Hubo muchos primeros planos de sus manos decoradas con henna, que tardaron seis horas en quedar pintadas.
Cuando se sentó bajo el dosel para que sus amigos y familiares le frotaran la cara con cúrcuma, se puso unas gafas de aviador y bailó en su asiento mientras el DJ ponía otra canción de moda desde el otro lado de la piscina, esta vez inspirada en Londres y el Big Ben, para homenajear la belleza.
Eres como nuestra propia Reina Victoria
Eres el reloj, el Big Ben
Cuando bailas
todo Londres baila contigo.
Conforme los invitados iban ocupando sus asientos en el salón para la ceremonia de la noche, el grupo de baile se cambió de vestuario varias veces, pues los números que interpretaron fueron muy variados: una entrada sufí con el novio, una danza bhangra tradicional del Punyab con una breve participación de la novia, una mezcla de los éxitos del momento en la que los bailarines hicieron gala de sus pasos de hiphop.
Otro grupo, formado solo por mujeres, interpretó una oppana (una danza tradicional musulmana de Kerala), un baile de hiphop en jeans y camisetas, y una coreografía inspirada en el flamenco.
Entre tanto, el espigado cantante de bodas, con un cuello de tortuga y unos lentes elegantes de armazón transparente, entretenía al público. Por fin, anunció la primera entrada de la novia.
Las cabezas se volvieron hacia la parte de atrás, donde Pfizer, rodeada por el grupo de bailarinas, resplandecía de emoción con un deslumbrante vestido verde océano complementado con joyas impresionantes. Los teléfonos celulares aparecieron para tomar fotos. La música sonaba mientras las bailarinas se movían y chasqueaban los dedos, abriendo paso para que la novia cruzara el pasillo.
Pero antes de que la novia subiera al escenario para ocupar su asiento, alguien se dio cuenta de que la cámara principal que filma el “momento estelar de la boda” para YouTube e Instagram no estaba montada todavía.
La novia y las bailarinas tuvieron que volver a su posición inicial en la entrada y hacerlo todo de nuevo.
La boda principal de la pareja siguió siendo discreta: una breve oración musulmana tras la firma de los contratos matrimoniales.
BBC News(M.N.López/L.R.Honrubia) — Claudia y Luis se conocieron muy jóvenes. Enseguida supieron que estaban hechos el uno para el otro. Su comienzo fue un arrebato, no podían dejar de pensar en el otro, de idealizarlo, y sus cuerpos se excitaban con solo rozarse. Necesitaban hacerse el amor con frecuencia.
Han pasado toda una vida juntos. Aunque ha habido algunos problemas de salud, se mantienen básicamente bien y se autogestionan. Pasan algunos ratos en el centro de día de su barrio, pasean y comparten las tareas de casa. De vez en cuando, se ocupan de sus nietos. ¡Y aún siguen atrayéndose! Ahora de manera diferente, disfrutando con su afecto y sus cuerpos. Es un amor de compañeros, de estar con quien se ama y disfrutarlo.
Sexualidad y sensualidad son aspectos diferenciales e inclusivos del hecho sexual humano. Presentes a lo largo de toda la vida, se aprende y perfila hacia el placer de lo cotidiano, del cuerpo, del humor y disfrute mutuo, del amor de compañeros.
Las personas mayores tienen, básicamente, las mismas necesidades de obtener placer y bienestar que los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, y aunque suelen estar peor cubiertas, especialmente en los que viven institucionalizados, no desaparecen con la edad.
Seguir siendo un ser sexual durante el proceso de envejecimiento debe considerarse un derecho fundamental y un predictor significativo de la calidad de vida.
La manera en la que cada persona se siente y se expresa como mujer o como hombre es un hecho biográfico que dura toda la vida, es su sexualidad.
La expresión de este hecho encaminada a obtener placer, con la participación del cuerpo a través de los sentidos, es su sensualidad, que se alimenta de deseos y habilidades para atraer a alguien, su erótica, y se manifiesta en innumerables conductas, a veces compartidas y otras en solitario, su amatoria.
El placer no disminuye con la edad
La mayoría de los adultos mayores permanecen sexualmente activos, el interés por el sexo y el placer no disminuyen con la edad.
Aunque la edad, por sí sola, no es motivo para cambiar prácticas sexuales que se han disfrutado a lo largo de la vida, es posible que deban asumirse adaptaciones, en su caso, a determinadas limitaciones físicas y a efectos de enfermedades o medicamentos.
Estos cambios serán menos pronunciados y la erótica sensual asociada menos afectada cuando se ha sido sexualmente activo. La imaginación, la estimulación sensorial y otras ayudas ambientales pueden incrementar la receptividad al placer y al encuentro.
Indagando en esas ayudas externas hemos recabado en tiendas eróticas respecto a las necesidades más frecuentes planteadas por personas mayores.
Entre los hombres son aspectos relacionados con la erección los más consultados, desde cremas de uso tópico a arneses peneanos. Entre las mujeres, aspectos relacionados con lubricación y fricción en relaciones coitales y estimuladores del erotismo como perfumes, lencería, masajeadores y juguetes.
No obstante, es necesario considerar que hay adultos que optan por no participar en actividades sexuales, y eso también es normal.
El efecto de enviudar
Los factores psicológicos y sociales que afectan la sexualidad a medida que se envejece son muy importantes. En muchas culturas, el sexo está vinculado a la juventud y es posible que las personas mayores se sientan menos deseables, pudiendo afectar negativamente su autoestima lo que, a su vez, impactaría sobre su desempeño sexual.
Por ejemplo, enviudar tiene numerosas implicaciones en lo que respeta a la salud emocional y sexual, ya que las personas que han estado en una relación durante la mayor parte de sus vidas pueden no saber cómo gestionar sus sentimientos sexuales a largo plazo.
De acuerdo con la información obtenida entre el alumnado de la Universidad de los Mayores (UCLM, Albacete 2020), la sexualidad es un componente muy importante para su bienestar (93%), y aunque disminuye la práctica de actividades sexuales genitales, como el coito, mantienen activo el deseo sexual (71%) y disfrutan con el afecto y la erótica (69%).
Lo que fue un amor intenso, apasionado, genitalizado, expectante bajo el efecto de la dopamina, es ahora un amor de compañeros, de estar con quien se ama y disfrutarlo, con gran implicación de los sentidos y las emociones, mediado por neurotransmisores (serotonina y oxitocina) cuyos efectos son más sosegados.
Desinhibición y entrega al placer
Estos cambios pueden reflejarse en la apertura emocional durante las prácticas sexuales (91%), la desinhibición y entrega al placer durante las relaciones (7 %) y la satisfacción con su estado de humor después de la actividad sexual (9 %).
Al tener en cuenta el género, se encuentran diferencias en su autopercepción, por ejemplo, respecto a la intensidad de la excitación sexual (54% hombres / 45% mujeres) o el equilibrio entre lo que se da y se recibe (63% hombres / 36% mujeres).
La querencia a los placeres se mantiene y amplía a lo largo de la vida. No debemos olvidar que, si no lo somos ya, todos seremos ancianos dentro de unos años y que querremos lo que todos querremos: disfrute, dignidad, privacidad y el cuidado atento de una persona, sin interferencias impertinentes.
GTD/Infobae(A.Amato/J.Zochi)/tve/El Confidencial/Muy Interesante/digitaltrends — Grigoriy Nelyubov, eliminado en la fotografía de la derecha y del grupo de los siete (luego seis, los Sochi Six) primeros astronautas de la URSS.
La pérdida de astronautas en el espacio (los llamados cosmonautas fantasma) forma parte de la leyenda -incluso de la conspiranoia- de la carrera espacial.
Todos los casos se refieren a astronautas soviéticos y su existencia, nunca reconocida por los soviéticos ni demostradas por otras fuentes, harían de Yuri Gagarin no el primer hombre en el espacio, sino el primer hombre en volver vivo, o al menos con éxito, del espacio.
Hay quien cree que en algún lugar en la vasta oscuridad del espacio, actualmente a unos 9.000 millones de kilómetros del Sol, se encuentra el primer humano a punto de alcanzar los límites del Sistema Solar.
Su cuerpo, perfectamente preservado, está congelado a 270 grados bajo cero; su pequeña cápsula lleva 50 años alejándose de la Tierra a casi 30.000 km/h. Sería el primer cosmonauta perdido en el espacio, cuando por un error en la propulsión nunca pudo regresar.
En “The Lost Cosmonauts” se recopila toda la información relativa a los trabajos de los hermanos Achille y Giovanni Judica-Cordiglia, dos radioaficionados italianos que en los primeros años de la carrera espacial fueron capaces de interceptar las comunicaciones procedentes del espacio desde su estación de Turín, zona de Europa occidental que era parcialmente sobrevolada por las naves soviéticas lanzadas para orbitar la Tierra.
Entre los años 50 y 60 los hermanos pudieron grabar comunicaciones procedentes de las misiones Sputnik y Explorer. La primera grabación significativa la obtuvieron el 28 de noviembre de 1960, cuando reconocieron un señal de socorro (SOS) procedente de un objeto en movimiento, alejándose de la Tierra.
Unos meses después, en mayo de 1961 registraron la voz de la que supuestamente habría sido la primera mujer en el espacio, Ludmila Tokovy, pero que en su última transmisión de regreso a Tierra informó que algo iba mal y que «se estaba quemando».
Dos días después de estas grabaciones los soviéticos informaron de un incidente con una nave no tripulada (la Sputnik 7 o Venera 1VA de 7,5 toneladas) que había ardido en la atmósfera durante la reentrada.
La transmisión en audio -y la transcripción en inglés- se puede escuchar en The First Woman in Space.
Según la lista en el artículo Soviet space program conspiracy accusations de Wikipedia (obviamente marcado como falto de neutralidad y veracidad) recoge una quincena de estos casos, además de otros tres casos de astronautas perdidos que de algún modo se han confirmado como falsos.
De todos los supuestos casos de cosmonautas que no existieron el más documentado -pero no por eso necesariamente veraz ni tampoco lo contrario- es el de Vladimir Ilyushin.
Cualquiera de estas historias o teorías deben tomarse como lo que son: leyendas urbanas e historias sin confirmar normalmente relatadas como ciertas por medios conspiranoicos y sensacionalistas como Fortean Times, de cuyo artículo Lost in Space procede la cita inicial.
En Internet también se pueden encontrar opiniones contrarias o páginas que analizan con escepticismo los datos disponibles en la página de los hermanos Judica-Cordiglia.
Por ejemplo, Notes on the space tracking activities and sensational claims made by the Judica-Cordiglia brothers concluye que, aunque el hackeo de radio de los hermanos efectivamente les pudo permitir captar señales procedentes de las primeras misiones espaciales, «por algún motivo [Achille y Gian] creyeron necesitar historias sensacionales para mantener candente su actividad; una vez que malinterpretaron algunas de las señales interceptadas y despertaron el interés se vieron atrapados en la necesidad de crear más historias conmovedoras […] que se han mantenido en la memoria de la gente a lo largo de los años, que es exactamente como comienzan y se perpetúan los mitos.»
– Pobre Krikalev, el cosmonauta que una URSS terminal abandonó en el espacio
El 4 de octubre de 1991 nadie vino a relevar al cosmonauta soviético Sergei Krikalev en la estación espacial Mir. Llevaba casi cinco meses a más de 300 kilómetros de la superficie terrestre y le habían avisado unos días antes desde la base de Kaliningrado de que habían tenido que posponer la llegada del hombre que debía sustituirle por escasez de fondos y una serie de tejemanejes burocráticos.
Y aunque él no lo sabía todavía, también porque a la Unión Soviética le quedaban dos telediarios —colapsó dos meses después— y el Gobierno tenía cosas más urgentes en agenda que traer a un cosmonauta de vuelta a la Tierra. Y así, Krikalev se quedó varado en el espacio.
Imagen de archivo del cosmonauta Sergei Krikalev.
En la última mitad de 1991, los acontecimientos políticos en la URSS se habían precipitado: si en junio de ese mismo año los rusos habían acudido a las urnas para elegir al presidente del nuevo Parlamento ruso, el 19 de agosto los medios de comunicación informaron del avance de tanques hacia la Plaza Roja en un intento de golpe de Estado para deponer a Mijaíl Gorbachov de la presidencia de la URSS y evitar que continuase el deterioro de la potencia comunista.
Y a pesar del fracaso del golpe, el intento alentó a los ‘soviets supremos’ de algunas repúblicas a declarar la independencia, clavándole la puntilla al gigante euroasiático: el 25 de diciembre de 1991, Gorbachov anunció su dimisión como presidente de la URSS, el Kremlin arrió la bandera de la hoz y el martillo y la sustituyó por la bandera tricolor con reminiscencias zaristas.
Y en pleno colapso, a más de 300 kilómetros de la superficie terrestre, Krikalev se convertía en el «último ciudadano soviético», «el hombre abandonado en el Cosmos», «el rehén del espacio».
Los astronautas Anatoly Artsebarsky, Helen Sharman y Sergei Krikalev en 1991.
Esta astracanada kafkiana es la inspiración de la película ‘Sergio y Serguéi’, del cubano Ernesto Daranas, que cuenta con la participación de Ron Perlman como actor y productor ejecutivo y que tras su paso por la XXI edición del Festival de Málaga ha aterrizado este fin de semana en la cartelera española. Pero, ¿cuánto hay de ficción y cuánto de realidad en este relato de intrigas internacionales, carreras espaciales y astronautas a la deriva?
Lo sentimos, no hay relevo
Krikalev había despegado el 19 de mayo de 1991 desde el cosmódromo de Baikonur —en la actual Kazajistán— junto a su compatriota —en ese momento— Anatoli Artsebarski y con la británica Helen Sharman, «la primera mujer no soviética o estadounidense que ascendía al espacio», según cuenta el escritor y periodista bonaerense Hugo Montero en ‘Perdidos en el espacio’.
Los tres volaron juntos hasta la Mir (cuyo nombre, en ruso, significa ‘paz’), una estructura cuyo módulo principal medía 15 metros de largo y pesaba 89 toneladas. «Contaba con otros cinco módulos acoplados, para sumar un total de 400 metros cúbicos de superficie.
Estaba en órbita desde febrero de 1986, exactamente un mes después de la tragedia del Challenger en cielo americano. Años después, el especialista Gregory Benett admitía: ‘Es un logro impresionante. Los rusos la mantuvieron funcionando con una economía tercermundista‘».
Pero Sharman, que sólo tenía la misión de llevar a cabo algunos experimentos médicos y agrarios, volvió a Tierra el 26 de mayo, apenas una semana después, a bordo de la Soyuz TM-11.
Por su parte, Artsebarski marchó en octubre en un viaje junto a una expedición internacional en la Soyuz TM-12 y se intercambió por Aleksandr Volkov, que a partir de entonces acompañó al desventurado Krikalev a quien conminaron a quedarse por un tiempo indefinido.
«Nadie le ordenó permanecer en el espacio, pero la verdad es que tampoco nadie puede decir que aceptase con gusto», reconoció el subdirector de Misiones Espaciales, Yuri Teplakov.
El presidente de Kazajistán N. Nazarbayev habla con la tripulación de Aubakirov en 1991
Contra Krikalev se habían juntado el hambre con las ganas de comer: por un lado, con el deterioro de la URSS el rublo valía lo que el papel mojado, y por otro, en el auge de los nacionalismos periféricos y de las negociaciones para sacar tajada del futuro muerto antes de que acabase de palmarla, el Gobierno del presidente Nazarbayev en Kazajistán subió el precio del alquiler de la base de Baikonur, lo que convirtió los gastos en inasumibles para la moribunda agencia espacial soviética.
La situación era tan límite que Moscú intentó vender la estación a sus archienemigos de la NASA para que se hicieran cargo de unos costes que ascendían a un millón de rublos al día. «¿El acuerdo con la NASA nos incluye a los cosmonautas en órbita?», preguntaba entre irónico y resignado Krikalev.
Para intentar recaudar fondos, la agencia espacial soviética incluso firmó un acuerdo con Coca-Cola para conseguir dinero a cambio de que en la Mir los astronautas aparecieran bebiendo sus refrescos. Según Montero, Nikolai Semyenov, integrante del Glavkosmos, una subsidiaria de la empresa espacia estatal, admitió ya entonces: «Tenemos dinero suficiente para poder pagar los salarios del personal, pero nada más.
La gran pregunta es qué pasará a finales de año, cuando se hayan agotado todos los suministros». Panorama negro, desde luego. Así que mientras en suelo firme intentaban sacar dinero de debajo de las piedras, Krikalev y Volkov pasaban el tiempo entrenando sujetos a unas cuerdas —ya que por cada mes en situación de ingravidez, el cuerpo humano pierde un 10 por ciento de masa muscular y un 1 por ciento de masa ósea— y hablando con radioaficionados de todo el mundo para mantenerse al día de las noticias.
La edición de papel del ‘New York Times’ del 26 de marzo de 1992.
A eso se sumó que en una videoconferencia, la esposa de Krikalev, Yelena, le confesó a su marido que su familia estaba pasando penurias económicas: «Sergei, el sueldo no nos alcanza para vivir«. El sueldo de cosmonauta, que en su momento había sido bastante respetable, «ahora se igualaba con el del personal de limpieza; era un poco menos que el de un taxista de Moscú y exactamente la mitad de lo que ganaban, por ejemplo, los mineros de Kuzbass», afirma Montero en su libro.
Al cambio de entonces suponía un sueldo de alrededor de 2.50 dólares al mes.
En una carta que el ex cosmonauta Vladimir Poliakov le hizo llegar a Krikalev, avisaba de que las cosas eran aún peores. «No sabes lo difícil que ha sido hallar los limones que te hemos mandado. No todos en este país ahora pueden tener un limón.
Comprendemos tu agotamiento, pero el propio presidente Yeltsin ha prometido tu retorno para el próximo mes de marzo, si bien ya sabes que no podemos confirmar nada…Dicen los psicólogos que tu depresión es debida al hecho de ver los cambios que están pasando en la nación, a que tu sueldo al partir era aún respetable y sin embargo hoy tu mujer ve cómo no alcanza para nada…
Unos dos meses tras la liberalización de precios se han cuadruplicado. El Gobierno dice que es la corrupción. Las primeras privatizaciones son un escándalo. Las mafias se apropian de todos los sectores. Tienen de todo y controlan todo, desde drogas y armas hasta el comercio de las naranjas o el caviar. Con ello te darás una idea de cómo está nuestra economía.
Disculpa que te cuente las preocupaciones de tus compatriotas, pero hay muchas amenazas y miedo a un golpe o estallido social».
Krikalev aterriza en Kazajistán el 25 de marzo de 1992.
Cuando finalmente cayó la URSS —recordemos, el 25 de diciembre de 1991— nadie tenía muy claro quién dirigía el antiguo programa espacial soviético y a quién había que exigirle responsabilidades. La nave estaba en condiciones penosas, sin apenas mantenimiento ni suministros, con filtraciones, apagones y abolladuras.
Krikalev había pasado más de doscientos días viendo cómo la noche y el día se sucedían cada 45 minutos, aproximadamente, teniendo en cuenta que la estación espacial daba 17 vueltas diarias al planeta.
El 25 de marzo por fin llegó la expedición de relevo, gracias a los 28 millones de dólares que pagó Alemania. Krikalev había estado 313 días varado en el espacio. ‘Tirado en el espacio: la disolución soviética provoca el retraso de la vuelta a la Tierra de un cosmonauta en órbita’, tituló el diario ‘Los Ángeles Times’ al día siguiente.
Nada más aterrizar, lo que hicieron las autoridades rusas fue sacar a un Krikalev desorientado y enclenque y taparle las banderas de la Unión Soviética que adornaban su traje.
Tras los más de 10 meses que había permanecido en la Mir, Krikalev se lo encontró todo muy cambiado.
«Su patria había dejado de existir como tal; el mítico centro de lanzamientos de cohetes enclavado en la estepa de Tyura Tam, mejor conocido como Baikonur, ahora pertenecía a la naciente república independiente de Kazajistán; su sueldo de 600 rublos no alcanzaba ni para comprar un kilo de carne; su ciudad natal ya no se llamaba más Leningrado sino San Petersburgo y su carnet de miembro del Partido Comunista carecía de toda validez porque esa agrupación estaba proscrita».
Como cuenta Chris Jones en su libro ‘Fuera de órbita’, cuando ese día un periodista le preguntó: «El año pasado te marchaste de la Unión Soviética. Ahora vuelves a Rusia. ¿Cómo te sientes con este cambio tan drástico?», no hubo respuesta.
– Ocho historias (sin épica) de la llegada del hombre a la Luna
Poner el pie en la Luna, uno de los mayores desafíos a los que se ha enfrentado la humanidad, no podía ser fácil. Las históricas imágenes del cohete Saturno despegando o de los primeros seres humanos dando saltos por la yerma superficie lunar esconden otra gran crónica de obstáculos, casualidades y una miríada de pequeñas historias interesantes pese a su aparente insignificancia.
La mayoría se han ido haciendo públicas a lo largo de los años. En castellano las ha compilado el ingeniero industrial y divulgador científico Rafael Clemente, en el libro Un pequeño paso para [un] hombre(Libros Cúpula). Hoy son llamativas anécdotas que también forman parte, con mucha menos dosis de épica, de una historia extraordinaria.
No pisó la Luna el hombre que más lo quería
La gran paradoja de la llegada del hombre a la Luna es que quien la pisó en primer lugar no era quien más lo quería y que terminó siendo segundo el que se moría de ganas de hacerlo. El caso es que Neil Armstrong no tenía interés personal en ser el primero en hollar nuestro satélite. Él estaba centrado en aterrizar con éxito, mientras que su compañero Edwin ‘Buzz’ Aldrin sí tenía la ambición de pasar a la Historia por este hito. Pero hubo varios factores, tanto premeditados como casuales, que no lo permitieron.
Edwin ‘Buzz’ Aldrin, en el interior del módulo lunar del Apolo 11, durante la misión de alunizaje.
Armstrong era, al fin y al cabo, el comandante de la misión y el más veterano. Se ha especulado con que la NASA prefería que el «pequeño paso para un hombre pero un gran salto para la humanidad» lo diera un astronauta de origen civil -Armstrong fue veterano en la guerra de Corea, pero no era piloto militar- porque aminoraría las críticas sobre la militarización de la llegada a la Luna.
Pero hubo una cuestión meramente práctica que condicionó quién sería el protagonista: el lugar en el que estaban sentados en la cápsula y la dirección en la que se abría la puerta. Armstrong se situaba a la izquierda, Aldrin a la derecha y la puerta por la que saldrían al exterior se abría de izquierda a derecha. Con el tamaño de la cápsula y los pertrechos que ocupaban el hueco, además de la escafandra, Aldrin no podría saltar por encima para salir en primer lugar aunque quisiera.
Los astronautas, contra su propio mito
Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins fueron la tripulación reserva del Apolo 8, así que les correspondía ser la titular del Apolo 11, tal como se había organizado el protocolo de los equipos. Fue esa azarosa circunstancia la que les llevó a integrar la misión que pondría el pie en la Luna, con un resultado menos mediático de lo que quizá la NASA hubiera deseado, porque la relación entre los tres astronautas era más bien fría, en comparación con la que tuvieron otras tripulaciones. Una vez acabada su histórica misión, cada uno siguió su propio camino y coincidieron en pocas ocasiones a lo largo de los años siguientes.
El expresidente de EEUU Barack Obama recibió en 2009 en la Casa Blanca a Buzz Aldrin, Michael Collins y Neil Armstrong, en el 40º aniversario del alunizaje del Apolo 11
Al terminar su carrera en la NASA, Armstrong desapareció prácticamente de la vida pública, y costaba contactar con él hasta para celebrar las efemérides. Armstrong no estaba dispuesto a que su vida privada fuera invadida por el acontecimiento por el que se convirtió en leyenda. Dejó la NASA, aunque siguió colaborando con la agencia, se mudó a una granja en su Ohio natal y se dedicó a dar clases en una universidad de segunda fila, como la de Cincinnati, porque no quería aprovecharse de su fama para pasar por delante de otros docentes más preparados.
Fue Aldrin quien adoptó un perfil mucho más público y mediático. Cambió su nombre legalmente y pasó de ser Edwin a ser directamente ‘Buzz’, su apodo familiar.
En buena parte, ni Armstrong ni tampoco Collins se sentían cómodos atrayendo el protagonismo de un logro tras el que estaba el trabajo de miles de personas y en el que ellos solo habían contribuido a una parte, aunque fuera la definitiva. En una entrevista a la NASA, Michael Collins, el piloto que se quedó sin pisar la Luna, afirmaba que ni él ni sus compañeros merecían realmente la Medalla de Honor del Congreso, porque no hicieron nada más allá de lo que era su deber.
Aldrin ‘santificó’ el alunizaje
Muestra de la comida que alimentó a los astronautas del Apollo 11.
Las comidas en el espacio no son un placer para los sentidos, sino una necesidad fisiológica que hay que satisfacer de manera limpia y sin que interfiera en los objetivos de la misión. Para ser más funcionales, vienen deshidratadas y en paquetitos. De hecho, las hoy conocidas como barritas energéticas se usaron por primera vez en el programa Apolo.
En el menú de Armstrong, Aldrin y Collins había dos opciones, concebidas más por su bajo residuo que por su equilibrio nutricional. El primero, propio de un desayuno: cubos de beicon, melocotón, galletitas de azúcar (tratadas para que no soltaran migas que flotaran por la cápsula), zumo de piña y pomelo y café; el segundo, más sustancioso: sopa de pollo, estofado de buey, pastel de dátiles y zumos de uva y naranja. El agua para beber salía como subproducto de las pilas de combustible del módulo de servicio a partir del hidrógeno y oxígeno con el que producían electricidad. La tenían fría y caliente, pero su proceso de formación poco natural tenía sus efectos secundarios en forma de molestias gástricas.
La bolsa y el cáliz que Aldrin usó para comulgar en la Luna.
Sin embargo, el primer alimento ingerido con el Eagle posado sobre la Luna no fue uno de los previstos, sino una eucarístía laica improvisada por ‘Buzz’ Aldrin, que en su petate al satélite había metido un pequeño cáliz de plata, un vial médico con vino y una oblea. Leyó un versículo del Evangelio de San Juan –«Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí, y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer» (Juan 15:5)- y comulgó.
La NASA no objetó nada a esta ceremonia, que Aldrin realizó como un acto estrictamente personal y de la que Armstrong no sabía nada. Años más tarde, en sus memorias, Aldrin dijo que quizá no debería haber realizado este gesto religioso, porque -consideraba- estaba representando a toda la Humanidad, con independencia de su credo.
¿Inteligencia aeronáutica? El bolígrafo más caro de la historia
Los astronautas necesitaban escribir en sus misiones, pero algo tan sencillo como usar un bolígrafo o un lapicero se complica cuando no hay gravedad. ¿Qué hacer si los bolígrafos no son capaces de soltar tinta en ingravidez? Los cosmonautas rusos usaban lápices, pero la NASA, haciendo gala de una prudencia extrema, temía que el grafito de una mina rota, que es conductor e inflamable, se colara en algún circuito y provocara un fallo eléctrico, por lo que investigaron para hallar uno que escribiera en cualquier situación.
A comienzos del proyecto Gemini, la NASA encargó a una empresa diseñar un lápiz retráctil y seguro. El prototipo que entregó esta empresa supuso una factura de 4.328,50 dólares por tan solo 34 unidades, lo que hacía que cada bolígrafo espacial saliera a 127 dólares de aquel entonces. El escándalo y las acusaciones de despilfarro salpicaron a la Agencia durante años.
Un bolígrafo de Fisher Space Pen en su estuche.
En la misma época, un fabricante de equipos de escritura, Paul Fisher, vio ahí una oportunidad y patentó un bolígrafo capaz de escribir boca abajo gracias a un cartucho de tinta presurizado con nitrógeno y tinta en gel. Convirtió su idea en un ‘pelotazo’, pero la NASA no quiso invertir en ello hasta que el producto empezó a comercializarse en la calle. Entonces encargaron unos cuantos centenares que costaron… cuatro dólares con descuento por cantidad. Hasta los rusos hicieron un pedido a Fisher Space Pen de estos bolígrafos que aún se venden en la tienda de recuerdos del Museo del Espacio en Washington y de los que ahora hay -cómo no- una edición conmemorativa.
Escatología espacial: cómo ir al lavabo rumbo a la Luna
Bolsa diseñada por la NASA para recoger los excrementos de los astronautas en sus misiones.
Épica aparte, un viaje de casi diez días de ida y vuelta por el espacio requería contemplar aspectos cotidianos menos brillantes, como la atención de las necesidades fisiológicas. Para resumir, las heces se guardaban a bordo, mientras que la orina se descargaba en el vacío exterior del espacio, donde se vaporizaba al instante tras dejar una breve nube de cristales que seguía a las naves como estela efímera.
Para miccionar, los astronautas empleaban mangueras con boquillas individuales, aunque no era nada simple el artefacto, puesto que el conducto tenía que ir con calefacción para que la orina no se congelase.
Otra cuestión eran las heces. «Para los astronautas, ir de vientre nunca resultó una experiencia satisfactoria. Las heces se recogían en unas bolsas de plástico con borde adhesivo que se sujetaba a las nalgas», escribe Rafael Clemente. La operación no era fácil (duraba entre 45 minutos y una hora), no se desarrollaba en la intimidad -la cápsula tenía un habitáculo único y reducido- y no estaba libre de escapes de material fisiológico que quedaba flotando en la cabina. Está documentado, pero no entraremos en detalles.
Baste añadir que la gestión de los residuos tampoco era sencilla. Las heces debían almacenarse de forma segura, en varios envoltorios, y tratadas químicamente con una pastilla germicida para evitar que fermentasen y los gases resultantes provocasen una explosión. A bordo del módulo lunar, que se posaba en la superficie de la Luna, el tratamiento era similar, salvo que las bolsas usadas acababan arrojadas al exterior junto con el resto de la basura. O sea, que no solo hay huellas de pisadas y banderas en la superficie de la Luna.
Lo primero que hicimos en la Luna fue tirar basura
Lo primero que hizo Armstrong antes de dar sus primeros pasos por la Luna y obtener las primeras imágenes fue tirar una bolsa de basura sobre el Mar de la Tranquilidad de nuestro satélite. De tal forma que prácticamente el primer acto del ser humano en el suelo de otro astro fue contaminarlo. Aldrin había entregado a Armstrong una bolsa cuando este estaba a punto de bajar la escalerilla, que se limitó a dejarla caer al suelo y mandarla de una patada debajo del Eagle.
La fotografía de Armstrong que mostró la bolsa de basura que tiraron sobre la superficie de la Luna.
Armstrong ni siquiera disimuló su acción y la primera fotografía obtenida por él mismo sobre la Luna muestra esa bolsa de basura, que contenía en su interior toallas de papel, objetos de higiene personal, envoltorios y otros artículos inútiles.
Cuando los astronautas abandonaron el satélite, dejaron sobre su superficie otros desperdicios: sus mochilas de oxígeno, cubrebotas, cámaras de fotos, desechos orgánicos y herramientas, objetos inservibles que dejaban hueco para transportar en la cabina del módulo más de veinte kilos de rocas y polvo lunar que traer a la Tierra.
La foto más famosa del Apolo 11 está manipulada
A la izquierda, la fotografía de Aldrin que tomó Armstrong; a la derecha, la versión retocada por la NASA que fue difundida.
Lo peor que le puede pasar a un hito como la llegada a la Luna, aún hoy cuestionado por delirantes teorías de la conspiración, es que su imagen más icónica esté manipulada. Pero así es.
No existen imágenes realmente buenas de los astronautas del Apolo 11 sobre la Luna. Muchas están duplicadas, otras se ven desenfocadas o no tienen un encuadre afortunado. La cámara de Armstrong estaba sujeta al pecho de su escafandra, así que no era fácil apuntar. La foto más divulgada de todo el programa Apolo es la AS11-40-5903, que tomó Armstrong a su compañero ‘Buzz’ Aldrin. Una imagen en la que se ve al astronauta recortado frente a la inmensidad negra del espacio y en cuya visera se reflejan su compañero, el módulo lunar e incluso la Tierra en un diminuto punto azul próximo al borde superior, una imagen que se descubrió muchos años después al procesar la foto eliminando el tono dorado del visor.
Detalle del reflejo del visor de ‘Buzz’ Aldrin, en el que se ve a Armstrong y como un pequeño punto en la parte superior, la Tierra.
Sin embargo, Armstrong no logró sacar a su compañero entero, le cortó algo de la parte superior y dejó un suelo lleno de pisadas pero poco vistoso, así que los editores gráficos de muchas revistas retocaron la imagen… y también lo hizo la NASA, que quitó de la fotografía que ellos mismos difundieron la pata del módulo lunar que sí estaba en la imagen original, añadieron en la parte superior más cielo negro -sin reparar en que la antena de la mochila no aparecía-, y recortaron por debajo y por los lados para centrar la imagen.
La propia NASA reconoció la manipulación en un artículo publicado en 2005 y asegura que es la única fotografía de la llegada del hombre a la Luna que retocaron.
Una larga cuarentena, por si acaso
Los astronautas reciben la visita del presidente Richard Nixon mientras están en cuarentena en el portaaviones USS Hornet.
El 24 de julio de 1969 el Apolo 11 regresó a la Tierra. Aunque todo el mundo creía que la Luna era un satélite sin rastro de vida, debido a sus condiciones extremas, ausencia de atmósfera y agua y la continua radiación solar sin filtrar, la NASA quería asegurarse al ciento por ciento de que la tripulación no traía de vuelta algún pasajero indeseado en forma de germen patógeno, así que sometió a los tres astronautas a una severa cuarentena.
Tras caer en el océano, Armstrong, Aldrin y Collins tuvieron que ponerse una escafandra hermética y una mascarilla de filtro antes de saltar a una balsa. Su cápsula fue pulverizada con antiséptico y ellos rociados con lejía. Se los llevaron uno a uno en helicóptero hasta un portaaviones, el USS Hornet, y un buceador cubrió con Betadine tanto la cápsula como la balsa que había recogido a los astronautas, que hundieron luego en el Pacífico.
El módulo de mando de la Apolo 11 es depositado en la cubierta del USS Hornet.
En el portaaviones, donde se encontraba el presidente estadounidense Richard Nixon, los astronautas fueron introducidos deprisa y sin ceremonia en un vehículo de cuarentena.
Un técnico rociaba de desinfectante todo el suelo que pisaron, por si acaso.
El habitáculo para la cuarentena era una especie de remolque de cámping modificado, con capacidad para cinco personas, que se convirtió en su hogar hasta que volvieron a Estados Unidos.
El portaaviones les llevó en esa caja hasta Pearl Harbor; de allí volaron en un avión de carga hasta una base militar próxima a Houston, y al llegar cambiaron el remolque por un alojamiento más cómodo hasta concluir un aislamiento de casi tres semanas.
Los análisis mostraron que no desarrollaron ninguna patología ni trajeron consigo ningún germen.
Pese a ello, las dos siguientes expediciones aplicaron un protocolo de cuarentena parecido, y cuando quedó claro que el peligro era inexistente, se dejó de aplicar a partir del Apolo 15, de modo que los astronautas pudieron dormir en su casa a los pocos días de regresar de la Luna.
– Cinco astronautas que hicieron historia (más allá de Armstrong y Gagarin)
¿Qué te vendría a la cabeza si te pidieran nombrar algún astronauta? Neil Armstrong, sin duda. Quizás Yuri Gagarin si tienes edad suficiente. Es cierto que ambos son protagonistas de hitos importantes; el ruso fue el primero en orbitar la Tierra, mientras que el estadounidense puso un pie en la Luna antes que ningún otro ser humano. Sin embargo, pese a la relevancia de sus hazañas, ellos no son los únicos que han hecho historia. Estos son cinco astronautas que debes conocer más allá de Armstrong y Gagarin.
Primera astronauta: Valentina Tereshkova
La rusa Valentina Tereshkova se transformó el 16 de junio de 1963 en la primera mujer en ir al espacio a bordo de la nave Vostok 6. Permaneció tres días fuera de la Tierra, periodo en el que completó 48 órbitas alrededor de nuestro planeta. Tereshkova, que antes de ser reclutada era trabajadora de una fábrica textil, ha sido la única mujer en completar una misión espacial en solitario.
Primer latinoamericano: Arnaldo Tamayo
Oriundo de Baracoa, Arnaldo Tamayo no solo fue el primer cubano en volar al espacio, sino también el primer latinoamericano y el primer afrodescendiente. Tras superar a 600 aspirantes, en marzo de 1978 Tamayo fue elegido para integrarse al programa Intercosmos de la desaparecida Unión Soviética junto a su compatriota José López, que era reserva. El 18 de septiembre de 1980, despegó a bordo de la nave Soyuz 38 que se acopló en la estación espacial Saliut 6. Tamayo realizó 21 experimentos, completó 128 órbitas a la Tierra y permaneció 7 días y 20 horas en el espacio.
Primer mexicano: Rodolfo Neri
Rodolfo Neri, con un sombrero gorro mexicano en la fila superior, junto al resto de la tripulación de la misión STS-61-B del transbordador Atlantis.
La noche del 26 de noviembre de 1985 el ingeniero Rodolfo Neri se convirtió en el primer mexicano y segundo latinoamericano en volar al espacio. Lo hizo como especialista de la misión STS-61-B del transbordador espacial Atlantis de la NASA, que tenía como misión poner en órbita tres satélites, entre ellos, el Morelos II de México. Permaneció en órbita durante 7 días, tiempo en el que realizó múltiples experimentos de científicos mexicanos.
Primera mujer afrodescendiente: Mae Jemison
La ingeniera y médica estadounidense Mae Jemison fue la primera mujer afrodescendiente en viajar al espacio. Jemison viajó en 1992 a bordo de la misión STS47 del transbordador Endeavour en la misión STS47 y permaneció 190 horas en el espacio. Jemison realizó experimentos sobre ingravidez y cinetosis.
Primer español: Pedro Duque
Aunque no fue el primer nacido en España en llegar al espacio, el ingeniero aeronáutico Pedro Duque fue el primero de nacionalidad española en lograrlo. En octubre de 1998, integró la misión STS-95 del transbordador espacial Discovery y durante nueve días supervisó el módulo experimental de la Agencia Espacial Europea (ESA). Cinco años más tarde participó en otra misión de 10 días en la Estación Espacial Internacional. Entre 2018 y 2021 ejerció como ministro español de ciencias.
Si embargo, el primer nacido en España fue Miguel Eladio López-Alegría, quien renunció a la nacionalidad española para adoptar la estadounidense. En 1995, López-Alegría orbitó durante 15 días y 21 horas la Tierra. Desde entonces ha participado en otras cuatro misiones.
– El curioso caso de Scott Kelly, el astronauta que volvió más joven después de 340 días en el espacio
Scott Kelly dentro de la Estación Espacial Internacional, a 400 kilómetros de la Tierra
A más de 50 años de la hazaña de la llegada del hombre a la Luna permite volver a recorrer las misiones espaciales que arrojaron resultados sorprendentes a los científicos. Y el caso de Scott Kelly es una de ellas.
Y, para entender todo, la palabra clave es Marte. Es que, a partir de 2030 la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) planea viajar regularmente al cuarto planeta del Sistema Solar. Para eso comenzó a trabajar en esta investigación que llamaron Twin Study (o Estudios de los Gemelos) que consistió en analizar de manera simultánea a dos hermanos mellizos, con ADN similar: uno en la tierra (Mark Kelly) y otro que fue lanzado al espacio (Scott Kelly) el 27 de marzo de 2015.
Scott Kelly pasó 340 días en el espacio
Un grupo de 80 investigadores de 12 universidades formaron 10 equipos con ese objetivo: analizar al detalle las modificaciones que sufría el ADN de una persona que permanece durante un tiempo prolongado en el espacio. Así, mientras le tomaban una muestra de sangre en la tierra a Mark Kelly, su hermano Scott enviaba el mismo estudio a través de cohetes Soyuz que llegaban a manos de los científicos en menos de 48 horas.
Una de las imágenes que tomó el astronauta durante sus paseos espaciales
Sí, el futuro llegó. Imagine a Scott Kelly como un náufrago que lanza «botellas con mensajes al mar» desde una estación ubicada a 400 kilómetros de la tierra (un avión comercial vuela a unos diez mil metros) y que orbita a una velocidad cercana a los 28.000 kilómetros por hora. La EEI da la vuelta al mundo en lo que dura un Boca-River (convencional): 90 minutos.
Lo más curioso fue que los resultados de los análisis de Scott sorprendieron a los propios científicos. Tanto, que siguen sin poder explicar ciertas modificaciones en su ADN.
Una toma por encima de las Bahamas, en la que Kelly aparece con medias
Hay una vida mejor, ¿y si es en el espacio?
Durante su estadía en la Estación Internacional, Scott Kelly fue sometido a un sinfín de condiciones anormales en su cotidianeidad: cambios en la dieta, mayor estrés por vivir encerrado y en un hábitat diferente al natural, mayor exposición a la radiación, micro gravedad…
A pesar de todo eso, en algunos aspectos, el viaje estelar resultó una especie de fuente de la juventud para SK. ¿Los cambios más importantes? Una de las transformaciones más notables que sufrió se vio en el extremo de los cromosomas llamados telómeros. ¿De qué se trata? Estos telómeros son una especie de amperímetro del envejecimiento. Es decir, a medida que vamos creciendo, esos cromosomas se van acortando por culpa del estrés que generan los años, lo que aumenta la chance de tener algunos problemas de salud que van desde un cáncer hasta inconvenientes cardiovasculares.
Scott Kelly es gemelo de otro ex astronauta, Mark Kelly
El hecho es que, durante su estadía en el espacio, los científicos observaron que los telómeros en sus glóbulos blancos se habían alargado. Dicho de otro modo, mientras giraba alrededor de la tierra a 8 kilómetros por segundo, Scott Kelly se volvía más joven.
Vale decir: algo así como el efecto Benjamin Button (aquel personaje interpretado por Brad Pitt que se hacía cada vez más joven) pero que desaparece una vez que se vuelve de la estratósfera. Y eso fue lo más curioso del comportamiento en los cromosomas de Scott: de regreso a la tierra, sus telómeros sufrieron un rápido retroceso. Incluso, por estos días son aún más cortos que antes de la misión.
Con los pies en la Tierra
Como es habitual, la NASA reveló los resultados de este trabajo a través de la revista Science. Allí la científica de la Universidad de Colorado Susan Bailey se mostró más que sorprendida por los resultados del estudio. En primer lugar porque esperaba un efecto inverso en el comportamiento de los telómeros (ella pensaba que se acortarían en el espacio). Y en segundo término porque, cuando regresó a su vida normal, muchos de los telómeros de Scott volvieron al tamaño que tenían antes de su viaje: el astronauta ahora tiene más telómeros cortos de los que contaba antes de la odisea su espacio.
El espacio donde dormía Kelly durante su estadía en el espacio
Pero también hay buenas noticias. En principio, que el ADN del mellizo que fue al espacio no se modificó dramáticamente. También que la vacuna contra la gripe funciona igual en la tierra que en el espacio. Además, los científicos encontraron cambios en la expresión genética, una especie de resiliencia del organismo que le permite producir energía extra ante los cambios en el ambiente espacial. En seis meses, más del 90 por cientos de esos genes volvieron a sus valores iniciales pero «un pequeño porcentaje de genes relacionados con el sistema inmunológico y la reparación del ADN no volvieron a sus niveles anteriores», dicen. Y confiesan: «Todavía no sabemos si esos cambios son buenos o malos».
Scott Kelly con fruta fresca a bordo de la Estación Espacial Internacional
La fórmula del globo ocular de Scott cambió en esos 340 días lo que afectó levemente su visión. Y el vuelo también incidió en un grupo de microbios (bacterias, virus y hongos) que afectan a la digestión y al metabolismo. Ese descubrimiento podría ser usado en investigaciones para mejorar la asimilación de los alimentos pero también a combatir el Alzheimer, Parkinson y el Autismo.
Ahora la carrera de los investigadores es tratar de entender qué es lo que ocurre en el ADN de Scott que en su regreso a su casa en Nueva Jersey ha acelerado su envejecimiento.
Kelly en la cúpula de la Estación Espacial. Su hermano Mark se quedó en Tierra para que la NASA pudiera estudiar físicamente los cambios en el espacio en personas con ADN idéntico
«A todos nos gustaría evitar las enfermedades que llegan con la vejez. Entonces, si sabemos qué es lo que cambia la longitud de los telómeros, quizá podamos desacelerar el envejecimiento», explica al científica Bailey.
El estudio al que fue sometido Scott Kelly demuestra que un futuro viaje a Marte quizá detenga cierta parte de nuestro envejecimiento. Eso sí, habrá que estudiar bien los efectos secundarios.
– 110 segundos para morir: la agonía de los tres astronautas de la Soyuz 11 cuando supieron que no iban a regresar vivos
Hace medio siglo, la Soyuz 11 viajó el espacio para consumar una hazaña. Tripulada por los cosmonautas Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Viktor Patsáyev, tenía como misión acoplar la nave a la primera estación espacial de la historia, la Salyut 1
Fue ideada para la hazaña. Y terminó en desastre. Todo anduvo mal, desde el principio. La URSS, en plena carrera espacial para igualar, y superar, a los Estados Unidos, que ya habían puesto al Hombre en la Luna, debió abortar la misión, empezar todo de nuevo, apiadarse hasta de sus yerros. Pudo más el orgullo, la necedad y la soberbia, que son la piedra fatal con la que tropiezan los Gobiernos totalitarios. Y los no totalitarios, también.
Hace medio siglo, la nave espacial Soyuz 11 viajó el espacio para consumar una hazaña. Tripulada por los cosmonautas Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Viktor Patsáyev, tenía como misión acoplar la nave a la primera estación espacial de la historia, la Salyut 1, entrar en ella, habitarla, reparar lo que hiciese falta, reorientar sus instrumentos, vivir la primera experiencia de vida humana prolongada en el espacio y volver para contarlo.
Soyuz 11 partió a la aventura el 6 de junio de 1971. Logró la hazaña que, dadas las circunstancias, tuvo características de milagro, y regresó a la Tierra el 29 de junio de hace hoy cincuenta años.
Soyuz 11 partió a la aventura el 6 de junio de 1971. Logró la hazaña que, dadas las circunstancias, tuvo características de milagro, y regresó a Tierra el 29 de junio de hace hoy cincuenta años
Cuando abrieron la cápsula espacial, los tres cosmonautas estaban muertos. Un escape de aire los había asfixiado con extraordinaria rapidez y precisión. No vestían traje espacial, que les hubiera salvado la vida, porque el experimento también consistía en saber qué pasaba con los astronautas que viajaban al espacio sin protección y sin oxígeno de emergencia. Además, los voluminosos trajes espaciales hubiesen reducido la tripulación a dos personas, y la idea era enviar al espacio a tres. Todo mal.
El fracaso de la Soyuz 11 retrasó en dos años el programa espacial de la URSS, obligó a rediseñar el proyecto y las naves Soyuz y condenó a muerte a la estación espacial Salyut 1, que fue desviada de su órbita, reorientada y obligada a caer en el mar.
Todo venía muy mal desde antes. La Soyuz 10 había fracasado en su misión de entrar a la Salyut 1. Se había acoplado, en abril de aquel fatídico 1971, pero su tripulación no pudo ingresar a la estación espacial. El sistema de acoplamiento se dañaba con una presión equivalente a 130 kilos, mientras que durante la maniobra de unión debía soportar entre 160 y 200 kilos. La pieza que se deformaba con el peso fue reforzada para la Soyuz 11. Esta vez, todo iba a salir bien.
Pero es que todo había empezado mal. Ni Vólkov, ni Dobrovolski, ni Patsáyev debieron haber tripulado la Soyuz 11. El equipo original estaba formada por otros astronautas: Aleksei Leónov, Valeri Kubásov y Piotr Kolodin. Pero el 3 de junio, días antes del viaje espacial, una radiografía de Kubásov mostró una mancha en uno de sus pulmones. Los médicos temieron tuberculosis y le prohibieron volar. Según las reglas del programa espacial soviético, si se descartaba a un cosmonauta, cualquiera fuese la razón, se descartaba a la tripulación entera. Así llegaron a la Soyuz 11 Vólkov, Dobrovolski y Patsáyev. Y así salvaron la vida sus tres camaradas.
Cuando abrieron la cápsula espacial, los tres cosmonautas estaban muertos. Un escape de aire los había asfixiado con extraordinaria rapidez y precisión. No vestían traje espacial, que les hubiera salvado la vida, porque el experimento también consistía en saber qué pasaba con los astronautas que viajaban al espacio sin protección y sin oxígeno de emergencia
Los tripulantes de Soyuz 11 se acoplaron a Salyut 1 el 7 de junio y de modo automático. La pieza rebelde que antes se deformaba, resistió y la primera parte de la hazaña estuvo cumplida. Los tres entraron a Salyut 1, encendieron el sistema de regeneración de aire y cambiaron un par de ventiladores que funcionaban a regañadientes. De inmediato sintieron un penetrante olor a humo y desde tierra se les aconsejó pasar esa primera noche en la nave espacial y no en la estación. Al día siguiente, el aire de Salyut era normal, los cosmonautas entraron como a casa, hicieron un par de maniobras de corrección orbital y orientaron los paneles de la estación hacia el Sol. En la Tierra, la prensa del mundo destacaba una nueva hazaña de la astronáutica soviética.
Sin embargo, a bordo de Salyut las cosas no iban bien. Vólkov, Dobrovolski y Patsáyev no siguieron el programa de entrenamiento imprescindible para paliar los efectos de la falta de gravedad. De modo que el 9 de junio, por el sistema de televisión que enlazaba la estación con el centro de control, se les “recordó” la necesidad de realizar esos ejercicios, con el abanico de matices que el régimen soviético adjudicaba a la palabra “recordar”. Pero el reto sirvió de poco. Lo que en el control de la misión sabían, y el resto del mundo ignoraba, es que las relaciones entre los cosmonautas eran pésimas.
El equipo de rescate hizo entonces lo que había pensado el comandante Dobrovolski: abrió la escotilla para alzar a los cosmonautas como a tres bebés, para llevarlos a los helicópteros y a la gloria. Pero los tres estaban muertos
El comandante, Dobrovolski, de 43 años con una enorme responsabilidad a cargo, entraba en fricciones constantes con Vólkov, un ingeniero de vuelos de 35 años que ya había participado de otra misión espacial, sentía que debía comandar esta y que, en cambio, había sido desplazado por un astronauta mayor, pero novato si se hubiese tenido en cuenta su propia experiencia. A las discusiones constantes entre los dos pilotos se sumaron algunos hechos extraños: el 16 de junio, un misterioso incendio en la estación Salyut 1 casi provoca una evacuación de emergencia. Y luego hubo algunas discusiones fuertes entre Dobrovolski y Vólkov por la avería del telescopio principal, con una tapa que funcionaba, como todo en aquella experiencia espacial, a tropezones.
La misión se acortó. Para frenar ese clima de trinchera, las autoridades ordenaron el regreso de la Soyuz 11 el 30 de junio, cuando la fecha inicial del retorno estaba prevista para el 7 de julio, un mes después del lanzamiento. Mientras, se adelantaba la partida de la Soyuz 12 para el 20 de julio.
Todo no dejaba de estar teñido de un irónico fatalismo, porque Soyuz, en ruso, significa unión. Y si algo no había en aquella tripulación, era unión. El principio de incendio en la estación espacial, y el peligro que implicaba, pareció haber serenado en parte los levantiscos ánimos de los cosmonautas. Lucharon juntos para controlar el fuego, apagaron el generador principal de oxígeno, conectaron el secundario, cambiaron los filtros del generador apagado y volvieron a encenderlo después de seis horas de peligro. El riesgo pareció unir a los astronautas. En los días siguientes, no hubo más incidentes, ni técnicos, ni humanos. Patsáyeb, otro ingeniero de vuelos de 38 años, hasta se dio el gusto de plantar algunas semillas en Salyut para dar origen al primer jardín espacial de la humanidad.
La batalla desesperada por intentar volverlos a la vida: respiración boca a boca, masaje cardíaco, una batería inútil de recursos médicos en el árido suelo kazajo: los astronautas estaban muertos desde hacía media hora
La única preocupación pasó a ser el estado físico de los astronautas. El 20 de junio evaluaron desde el control en tierra que la capacidad pulmonar de los tripulantes de la Soyuz 11 había disminuido en un treinta y tres por ciento y que los trajes Penguin de entrenamiento no funcionaban bien. Igual, los responsables de la misión decidieron el regreso de la Soyuz para que aterrizara entre el 27 y el 30 de junio porque había un récord a batir, el de permanencia en el espacio, que se cumplía, y se cumplió, el 25 de junio. Desde el 26 en adelante, todo se ciñó a los preparativos para el regreso a la Tierra.
La decisión de que los cosmonautas de la Soyuz 11 no llevaran trajes espaciales se debió, únicamente, a los desmedidos e innecesarios riesgos que adoptaron los directores del programa espacial de la URSS. Los pesados trajes habituales reducían la posibilidad de enviar al espacio a más de dos astronautas. En lugar de rediseñar las naves, decidieron eliminar los trajes, proveedores de oxígeno en caso de emergencia, entre otras cualidades.
La medida se había adoptado ya con éxito en las misiones Vosdoj y por primera vez se extendía al programa Soyuz. Le medida tuvo sus detractores, entre ellos el jefe de la Comisión de Industria Militar, Leonid Smirnov, el diseñador del sistema de control ambiental, Illiá Lavrov, y Nikolai Kamanin, jefe del cuerpo de cosmonautas soviéticos. Todos exigían que la tripulación de la Soyuz 11 llevara máscaras de oxígeno, vitales para el retorno a la Tierra. Perdieron la batalla y los tripulantes de Soyuz 11 viajaron sin máscaras y con trajes de entrenamiento.
El 29 de junio los tres cosmonautas dejaron la estación espacial Salyut 1 y se metieron en la nave Soyuz 11 para regresar a Tierra.
Al cerrar la escotilla un sensor dictaminó que el cierre no era hermético.
Desde el control de la misión aconsejaron repetir la operación, pero recién después de varios intentos el sensor dejó de lanzar su bip de advertencia.
La Soyuz se separó de Salyut e inició su descenso. Hubo tiempo incluso para una broma. El control en tierra advirtió a los pilotos que, dada su condición física y la pérdida de masa muscular por la ingravidez, no intentarían ponerse de pie al llegar a la Tierra: tendrían que ser cargados en brazos, como bebés. El comandante Dobrovolsky soltó: “Nos vamos a sentar y a dejar que ustedes hagan todo el trabajo”.
Todo sucedió, casi, según los planes. La Soyuz reingresó a la atmósfera y, a siete mil metros del suelo los paracaídas se abrieron y la nave se balanceó con elegante lentitud hacia el territorio que es hoy Kasajistán. A solo seis metros del suelo dos poderosos cohetes retropropulsores hicieron que la Soyuz se apoyara en tierra como una pluma. El equipo de rescate hizo entonces lo que había pensado el comandante Dobrovolski: abrió la escotilla para alzar a los cosmonautas como a tres bebés, para llevarlos a los helicópteros y a la gloria. Pero los tres estaban muertos.
Empezó entonces una batalla desesperada por intentar volverlos a la vida: respiración boca a boca, masaje cardíaco, una batería inútil de recursos médicos en el árido suelo kazajo: los astronautas estaban muertos desde hacía media hora. Los pequeños, aunque potentes, dispositivos explosivos que habían detonado en el espacio para separar la Soyuz de la Salyut, habían abierto dos pequeñas válvulas de un milímetro de diámetro, diseñadas para que no se abrieran jamás juntas. Pero sí se abrieron, con seis segundos de diferencia. El preciado aire dentro de la Soyuz empezó a escapar.Y empezó también la agonía de los tres cosmonautas.
El funeral de Estado para los tres tripulantes que fueron declarados héroes nacionales
Hasta entonces, todo marchaba normal dada la misión, a los tumbos y con buena suerte. En el momento de la separación de la nave con la estación espacial, las pulsaciones de los astronautas era normal: el comandante Dobrovolski estaba en 80 por minuto, Patsáyev en 100 y Vólkov en 120. Los tres se dieron cuenta de inmediato de la fuga de aire gracias al sonido que producía el escape, y sus pulsaciones se dispararon: los electrocardiogramas de Dobrovolski dicen que había pasado de 100 a 114 y las de Vólkov de 120 a 180.
Apagaron el sistema de radio para localizar la fuente del sonido y el sitio de la pérdida. La encontraron en la válvula ubicada sobre el asiento de Patsáyev. Las medidas de emergencia decían que, en veinte segundos, la pérdida debía estar controlada, pero en los entrenamientos los cosmonautas tardaban entre treinta y cuarenta segundos. La demora habría sido nada, si los cosmonautas hubiesen vestido un traje espacial que les proveyera el oxígeno faltante. Pero no, no lo tenían.
Las posteriores investigaciones calcularon que veinte segundos después de iniciada la pérdida, la presión en el interior de la nave había caído tanto que los astronautas debían estar ya inconscientes. A los cincuenta segundos, las pulsaciones de Pátsayev habían caído a 42 por minuto. A los ciento diez segundos, los corazones de los tres tripulantes se habían detenido.
Las estampillas en honor a los cosmonautas muertos en el espacio
La tragedia de Soyuz hizo que, en adelante, todos los astronautas soviéticos llevaran trajes espaciales durante el despegue y aterrizaje de sus naves. Para evitar tragedias similares se instaló una unidad de control de fugas de aire, lo que disminuyó el espacio en la cápsula y obligó a tripulaciones de dos pilotos. Para volver a la tripulación de tres astronautas, hubo que rediseñar las naves Soyuz, que no regresaron al espacio hasta 1973. El nuevo modelo, la Soyuz T, recién se lanzó en 1980. La estación Salyut 1 ya no pudo recibir más astronautas, incluso para que le suministraran combustible, y el 11 de octubre fue destruida en una entrada controlada a la atmósfera.
Dobrovolski, Patsáyev y Vólkov fueron declarados héroes nacionales de la URSS. Después de un funeral de Estado, fueron enterrados en el Kremlin.
– Los increíbles objetos que el hombre dejó en la Luna
La Luna no sólo tiene las huellas de Neil Armstrong, sino cientos de objetos dejados allí por los astronautas.
Cuando uno de ve el listado se asombra. Cualquiera que caminara por la Luna podría encontrar: bolsitas de comida, bolsitas con excrementos y orina, una bandera rígida, retrorreflectores, una placa con dibujos de la Tierra, una bolsa con una réplica de oro de una rama de olivo, un disco de silicona con mensajes de paz de Eisenhower, Kennedy, Johnson y Nixon, herramientas diversas , elementos pertenecientes a los trajes espaciales, una cámara fotográfica, varias bolsas para el mareo. Y así se podría seguir no hasta el infinito, pero sí hasta mencionar unas 300 cosas.
El primer objeto abandonado en la Luna fue una nave espacial lanzada por la Unión Soviética en 1959, la Luna 2.
Uno de los retrorreflectores abandonados
De allí en más, rusos, estadounidenses, chinos, indios, japoneses y países europeos han abandonado cosas costosísimas en la Luna.
¿Pero cuál es el motivo que se abandonen cosas en la Luna?
El primero y principal, aunque parezca increíble es: liberarse de peso.
Una foto del astronauta Charlie Duke, su esposa Dotty y sus hijos Charles y Tom, depositada en la Luna durante la misión Apolo 16, en 1972 (NASA).
Al recolectar las tripulaciones material de investigación como rocas y polvo para llevarlas a la Tierra debía hacerse espacio en las naves y tirar lo que ya no les servía.
El segundo motivo era sentimental.
Muchos de los objetos que se dejaron en la Luna son fotos y recuerdos. Un ejemplo de ello es la expedición Apolo 16 en 1972.
El astronauta Alan Bean dejó su insignia de plata de la NASA en un cráter (NASA).
Uno de sus astronautas, Charles Duke dejó sobre la superficie una fotografía de su familia protegida por una funda plástica. Con una escritura en el reverso: «Esta es la familia del astronauta Duke del planeta Tierra. Alunizada en abril de 1972».
Y están las firmas de los cuatro integrantes de la familia. No contento con la foto, también dejó una medalla conmemorativa de la United States Air Force que en 1972 celebraba su 25º aniversario.
El astronauta Alan Bean dejó su insignia de plata de la NASA. Esa insignia la reciben todos los astronautas que no viajaron a la Luna. Los que llegan a la Luna reciben la de oro.
La bandera rígida estadounidense en la Luna, una de las fotos más icónicas de las misiones Apolo (NASA)
Por eso Bean, sabiendo que a su retorno de la Luna recibiría la de oro, llevó la de plata (que lució durante seis años) a la Luna y la arrojó en un cráter. Y dijo: “¿Había un sitio mejor para dejarla que la Luna?».
El tercer motivo son una mezcla de apuestas y comprobaciones científicas.
El comandante del Apolo 14, Alan Shepard puso sus pies sobre la luna el 5 de febrero de 1971 y dijo: «Ha sido un largo viaje pero aquí estamos».
Alan Shepard se dio un gusto deportivo: jugó al golf en la Luna (Captura de video).
Y se dio un gusto deportivo: jugó al golf en la Luna. Con su Hierro 6, especialmente preparado para poderlo usar con los gruesos guantes, golpeó dos pelotas y según él «se alejaron miles de metros».
Durante este 2021, al cumplirse 50 años de la misión, dos fotos mostraron donde estaban las pelotas: a unos 30 metros de donde él les pegó.
Lo de la comprobación científica se dio con David Scott, comandante del Apolo 15 que dejó una pluma de oca y un martillo en la Luna.
«Aquí hombres del planeta Tierra pusieron por primera vez un pie en la Luna», dice esta placa dejada por la misión Apolo 11 (NASA).
Quiso demostrar con esos dos objetos la teoría de Galileo sobre la gravedad, mostrando que ante su falta, los dos objetos, independientemente de su masa, caerían a la misma velocidad.
Scott los dejó caer sobre la superficie de la Luna y ambos hicieron impacto al mismo tiempo.
En la Luna también se abandonaron varios retrorreflectores que tenían el objetivo de medir con precisión la distancia a la que, en un momento determinado, se encuentra la Luna de la Tierra.
Un recuerdo dejado en la Luna en honor a astronautas y cosmonautas fallecidos. La figura del astronauta caído fue creada por el artista belga Paul van Hoeydonck (NASA).
También hay tres vehículos Rover Lunar. Cada uno de ellos cuesta una fortuna y se presume que los tres podrían ponerse en funcionamiento y andarían perfectamente a pesar de los años que están estacionados en la Luna.
Y en la Luna también descansan varios módulos lunares.
El módulo lunar es el vehículo espacial diseñado para el alunizaje. Seis módulos de descenso reposan sobre la superficie mientras que la otra parte del módulo (seis fases de ascenso) se estrellaron, de forma controlada o no, contra la Luna.
En la Luna también descansan varios módulos lunares (NASA).
Y en la Luna hay ¡hasta una obra de arte! (según quien la mire).
Se llama Fallen Astronaut (El Astronauta Caído) y es una pequeña escultura de aluminio de un astronauta con traje espacial.
La realizó el belga Paul Van Hoeydonck que se la entregó al astronauta David Scott durante una cena y 1971 fue dejada en la Luna por la tripulación del Apolo 15 junto con una placa que muestra los nombres, ordenados alfabéticamente, de ocho astronautas y seis cosmonautasfallecidos en misiones espaciales o durante entrenamientos.
La pluma de halcón y el martillo dejadas en la Luna fueron usados por el comandante Scott para demostrar la teoría de Galileo (NASA).
El hombre, no contento con destruir de a poco la Tierra con basura, también la deja fuera de nuestro planeta. El problema es que el tratado de 1967 sobre la Luna no aborda temas ambientales y sólo prohíbe dejar armas o hacer experimentos con armas.
Lo increíble es que la superficie de la Luna es igual a la superficie de África y sólo han dejado esa enorme cantidad de basura en siete pequeños sitios.
Luna 2, la nave dejada por los soviéticos en 1959. El primer objeto abandonado en la Luna (NASA).
Lo terrorífico es que la humanidad apenas trajo 382 kilos de rocas lunares y mientras tanto ya dejaron 170.000 kilos de basura en la superficie lunar.
– Encuentran una antigua nave perdida en el espacio desde hace 50 años
En este mismo instante, una nave que un día estuvo tripulada se encuentra dando vueltas al Sol. Se trata de Snoopy, una de las dos cápsulas que formó parte del Apolo 10, la misión que sirvió de ensayo general antes del primer aterrizaje del hombre en la Luna. Junto con su compañera, Charlie Brown, debía escenificar el histórico momento, aunque sin el glorioso final que se produciría dos meses después.
Con todo todos los ojos puestos en los preparativos del Apolo 11, la tripulación del Apolo 10 -formada por el comandante, Thomas Stafford, junto a sus compañeros, los pilotos John Young y Eugene Cernan– pudo escoger el nombre de las dos naves que componían la misión: al módulo lunar lo llamaron Snoopy, y sería la sonda encargada de quedarse a pocos kilómetros de la superficie con dos astronautas dentro; al de control lo bautizaron como Charlie Brown, y supervisaría a la otra nave mientras se acercaba al satélite y serviría como transporte de regreso a la Tierra.
La nave Snoopy vista desde Charlie Brown – NASA
La tripulación escogió los personajes de la tira cómica de Peanuts porque, aparte de probar los instrumentos que luego Armstrong, Aldrin y Collins llevarían en la misión definitiva, su objetivo sería «husmear» la superficie lunar y, sobre todo, supervisar la zona de aterrizaje. A pesar de que el responsable de comunicación de la NASA puso el grito en el cielo por lo que entendía era un nombre poco serio, el 18 de mayo de 1969 las cápsulas Snoopy y Charlie Brown pusieron rumbo al espacio.
Y Snoopy acabó dando vueltas al Sol
Snoopy estaba preparado para acercar a Stafford y Cernan a tan solo 15 kilómetros de la superficie de nuestro satélite. Después, volvería al lugar donde estaba Charlie -el módulo de control-, se acoplaría a él y los astronautas regresarían a la sonda de regreso a la Tierra. En principio, Snoopy se quedaría como otras tantas naves en misión a la Luna: orbitando alrededor del satélite. Pero las perturbaciones gravitatorias de los mascones y de la Tierra provocaron que terminase en una órbita solar desconocida. Desde entonces, muchos aficionados se han afanado en encontrarla sin resultados. Hasta ahora.
Camino a la furgoneta que los llevará a la rampa, Stafford acaricia un peluche de Snoopy que sostiene Jamye Flowers, la secretaria de Gordon Cooper
Desde 2011, el astrónomo aficionado y miembro de la Royal Astronomical Society Nick Howes lleva buscando a Snoopy por el espacio. Ocho años después ha anunciado durante el Festival de Ciencia de Cheltenham (Reino Unido) que se encuentra un «98% convencido» de que la ha encontrado, según recoge Sciencealert. La búsqueda, en la que se han enfrascado astrónomos, voluntarios y estudiantes -y en la que colabora la propia NASA-, se ha llevado a cabo a través de varios terabytes de información recogida a lo largo de todo lo que lleva a la deriva la cápsula. Howes asegura que se ha descartado que sea una roca.
Acercarse para cerciorarse
Sin embargo, y a pesar del alto grado de fiabilidad que otorgan a su hallazgo, Howes y sus colegas no pueden decir con certeza si el objeto que han identificado es realmente la cápsula perdida de la NASA. «Hasta que alguien se acerque mucho a él y obtenga un perfil de radar detallado, no podemos estar seguros», explicó Howes a los asistentes asistentes al festival. «Tenemos que esperar algunos años para que vuelva, pero una vez que lo haga, la idea es obtener una imagen muy detallada. Sería un logro realmente fantástico para la ciencia».
La nave Snoopy de cerca – NASA
Los astrónomos ya han calculado la próxima vez que Snoopy se acercará a nosotros, lo que sucederá dentro de unos 18 años. Y Howe tiene algunas ideas, como subir con una nave de SpaceX y provocar su descenso directamente hacia la Tierra. «Como Eugene Cernan, miembro de la tripulación del Apolo 10 -y último hombre en pisar la Luna-, me dijo: ‘Hijo, si encuentras eso y lo derribas, ¿te imaginas las colas en el Smithsonian?‘», comentó en tono gracioso en su charla. Sin embargo, el astrónomo ha reconocido a través de su cuenta de Twitter que no sería una empresa fácil y costaría demasiado dinero para compensar su valor científico. Quién sabe cuánto tiempo más estará Snoopy dando vueltas alrededor del Sol.
Gizmodo(C.Zaumenszky) — Sabemos que hay muchos vuelos que vienen y van entre diferentes aeropuertos cada día. Incluso hemos llegado a ver imágenes que muestran los aviones que hay en el aire en un momento dado, pero probablemente no estábamos preparados para una visualización como esta.
El vídeo es obra del redditor Pedro Suárez, y simula las rutas de cada uno de los vuelos comerciales que hay entre Estados Unidos y Europa en un solo día. Son 24 horas de tráfico aéreo condensadas en fascinantes segundos. Este es el vídeo.
Para su simulación, se ha utilizado datos reales y oficiales de tráfico publicados por la agencia Eurocontrol bajo código abierto. El gráfico en sí ha sido diseñado usando PHP y una herramienta llamada Imagick.
A tenor del gráfico, el aeropuerto de Heathrow, en Londres, parace ser el que más vuelos recibe y desopacha, seguido de cerca por otras capitales con aeropuertos tan activos como Nueva York, Los Ángeles o Amsterdam.
Los datos, por cierto, corresponden a septiembre de 2018, un año antes de que el virus pusiera nuestra vida patas arriba. Probablemente a día de hoy no haya tantos vuelos, pero todos esperamos que algún día podamos volver a aquellos tiempos en los que no había que vivir con mascarilla, test y vacunas periódicas.
Vanity Fair — LELO, la marca sueca de bienestar sexual y juguetería erótica de lujo lleva más de 15 años revolucionando el sector de este tipo de productos. La última prueba ha sido el lanzamiento de su nuevo producto: el Soraya Wave.
Se trata de la nueva versión de su producto más icónico, de uno de sus productos más icónicos, el conejito vibrador Soraya. Muchas mujeres han caído ya rendidas a sus encantos, incluida la directora y guionista Leticia Dolera fan declarada de la marca que asegura que este tipo de productos ayudan a las mujeres a empoderarse y “han tenido un papel fundamental durante los últimos meses a la hora visibilizar la sexualidad de las mujeres, así como a darnos la posibilidad de explorar y conocer mejor nuestro propio cuerpo”.
El secreto del éxito de Soraya Wave radica en que proporciona una doble estimulación en la parte exterior del clítoris y en su raíz, (lo que conocemos como punto G) de manera que consigue hacerte experimentar sensaciones más intensas y, además, cuenta con la tecnología patentada y exclusiva de LELO WaveMotion™, que viene a ser el conocido movimiento «ven aquí» con su punta oscilatoria y generando vibraciones ultra potentes.
Soraya Wave está diseñado para adaptarse a todo tipo de cuerpos y hacer más sencillo su uso así que es la opción perfecta para las que se inician en el terreno de los juguetes eróticos. Su mango incorpora un asa que hace que sea fácil de sostener en el ángulo que mejor se adapte a tu cuerpo y cuenta con una sencilla interfaz para controlar la intensidad de las vibraciones o establecer el modo WAVE y sus diferentes patrones.
Tiene hasta ocho diferentes que se adaptan a todos los gustos y momentos. Otro factor definitivo es su silicona ultra suave, mucho mas higiénica y respetuosa con el cuerpo que otros materiales. Está disponible en tres elegantes colores: azul intenso, morado y negro y es totalmente sumergible por si quieres explorar en la ducha o el baño. Se recarga mediante USB y cuenta con un brazo externo totalmente flexible.
La experta en el tema, la sexóloga Valérie Tasso también recomienda el nuevo producto de LELO: “Este juguete es perfecto para que las mujeres tengan el placer en sus manos y tomen el control de su propio cuerpo, con estimulaciones efectivas para alcanzar el clímax. Como experta, lo recomiendo especialmente a mujeres curiosas que quieran explorar sus orgasmos o que prefieren probar cosas nuevas, ya sea a solas o en pareja”.
El nuevo Soraya Wave de LELO es un juguete erótico que aúna diseño y lujo y que promete convertirse en el nuevo objeto de deseo que terminará por conquistarte. Democratizar el placer es uno de los objetivos de LELO e invertir en un buen juguete es el mejor comienzo.
Los de la marca sueca reúnen todos los requisitos para convertirse en tu favorito: es funcional, un equipo de expertos ha pensado en todos los detalles para que su uso sea fácil y efectivo; es seguro y es bonito porque ¡el placer no debería esconderse en un cajón!
Infobae(A.Serra) — Entre los años 1975 y 2000, el autor de esta nota entrevistó a más de cuarenta autores notorios. Esta síntesis reflota aquellas charlas que, lejos de dormir en el desván, en algunos casos tienen sorprendente actualidad. Empezamos…
Tomás Abraham, 1997
«La tele me fascina porque es dinámica y reactiva. «¡No sabés como odio a Neustadt», dice un tipo que… ¡sigue a Neustadt desde hace veinte años! Además, hay algo más simple: es un entretenimiento y sirve para relajarse. Pero no niego que tiene algo de vicio: a veces hago tanto zapping que ni sé lo que veo. De pronto son las tres de la mañana, estoy viendo… no sé, Milan contra Tailandia, y me pregunto qué carajo hago… Pero le aseguro que la generación que se crió viendo tele no es más boluda que la que se crió leyendo historietas».
«Achicamiento, analfabetismo, devaluación cultural… ¿Quién tiene la culpa? Las dictaduras militares, la censura, la represión, la generación que se quedó, la generación siguiente y cómplice de la anterior, el Estado (que nunca le dio pelota a la cultura), el famoso «¿Para qué?», la falta de estímulo, el sistema educativo, el facilismo argentino, los discursos frívolos tipo «la universidad con ingreso irrestricto», el desprecio por la investigación científica, etcétera».
Marcos Aguinis, 1997
«El peronismo es un movimiento sin ideología clara. Puede ser Tercera Posición, liberal o izquierdista. Tuvo acólitos del nazismo y acólitos del marxismo-leninismo. Esa indefinición le da una notable capacidad de supervivencia. Después de un fracaso aparece un grupo y dice: «Nosotros somos el verdadero mensaje de Perón». Pero… ¿cuál es el mensaje? Porque hubo asesinatos recíprocos de derecha e izquierda, y las víctimas murieron gritando lo mismo: «¡Viva Perón!».
«Mi frase predilecta es de Eduardo Galeano: «Los funcionarios no funcionan. Los políticos hablan pero no dicen. Los votantes votan pero no eligen. Las escuelas enseñan a ignorar. Los jueces condenan a las víctimas. Las bancarrotas se socializan y las ganancias se privatizan». Todo eso es una hierba ponzoñosa que tenemos que arrancar, porque es el fondo de la tragedia argentina. El vacío espiritual, la ausencia de valores, la pérdida de ideales, el nihilismo, la promoción de modelos exitosos, pero corruptos y deletéreos: «Hacé la tuya, hacete rico, no le rindas cuentas a nadie, no pagues». Eso… ¡y la droga!».
Federico Andahazi, 1997
«Por edad, soy hijo de la guerra de las Malvinas y de la democracia. De la derrota y la iluminación. Pero no puedo soslayar los años 70. Porque nadie la sacó gratis. Tengo recuerdos tenebrosos de aquellos días: fui testigo de un secuestro, incluso. Por algo mi ideal de escritor es Rodolfo Walsh: la calidad literaria fabulosa junto con el compromiso político».
«¿Mis dioses literarios? Soy un lector caótico, asistemático. Atraso muchísimo. Pero Cervantes y su Quijote son todo: la fórmula madre, el H2O de la novela. En adelante no se inventó nada nuevo. ¿Querés algo más alejado del Quijote que La Naranja Mecánica, de Anthony Burguess? Sin embargo, tiene la estructura del Quijote… Después, Dostoyevsky (una marca pesada, terrible); Kafka (¡de su primera a su última línea; Borges (¡cómo no!); Jack London (me marcó a fuego), y la novela negra…».
Jorge Asís, 2000
«Al Partido Comunista me llevó la realidad. Todo estaba muy politizado y virulento. Eran los días de la muerte del Che Guevara, de las luchas obreras que desembocaron en el Cordobazo, del progresismo. Las señoras paquetas y los ricos tenían el sueño del obrero propio. Pero algo le agradezco al Partido Comunista: su discurso, opuesto a la guerrilla, me salvó de ser un violento, y tal vez de morir, como muchos amigos míos chupados o desaparecidos».
«El 83, la democracia, me sorprendió en el medio del río. No reconocido, cuestionado por la izquierda, prohibido por el alfonsinismo. Sin aparecer, sin publicar, sin tener un pretexto para afeitarme. En el 88, con el alfonsinismo ya derrumbado, tuve mi último trabajo polvoriento: diez días como columnista de Nuevediario. Siempre tuve una pronunciada tendencia al papelón, pero ninguno superó al que pasé entonces. Para colmo, dije que no había problemas militares… y a los dos días el Ñato Rico (Aldo) se descolgó con un levantamiento. Eso me llevó otra vez a la categoría de sospechoso, de vinculado a los servicios de Inteligencia, etcétera».
Adolfo Bioy Casares, 1986
«He viajado afuera después de quince años sin salir de Buenos Aires. Y al volver me sorprendí. Cuando yo era chico y viajaba, el barco paraba en ciudades que me parecían provincianas, irremisiblemente pobres, sucias… ‘Suerte que yo tomo el barco y sigo, me decía entonces. Pero ahora, al volver a Buenos Aires, he tenido esa ingrata sensación. Buenos Aires me pareció una de esas ciudades provincianas, pobres y sucias que el barco dejaba atrás».
«No creo que el ejercicio de la democracia deba ser un desaforado ejercicio de la pasión por lo político, por los hechos políticos de todos los días. Cuando la democracia funciona, la política no se nota. En cuanto a los políticos, nunca me hago demasiadas ilusiones. En primer lugar, están interesados en su destino personal. En segundo término, en el destino de su partido. Y el país es una preocupación ulterior: se ocuparán del país… cuando se arregle su destino y el de su partido».
Jorge Luis Borges, 1986
«¿Por qué en Ginebra? Porque quiero ser el hombre invisible. Nadie me pide autógrafos ni me llama don Luis. Además, Ginebra significa para mí la juventud, la adolescencia, momentos de amistad, de amor. De algún modo sigo siendo un viejo estudiante ginebrino… Volveré a Buenos Aires en abril, posiblemente. Antes tengo que ir a un desierto en África del Norte para ver el cometa Halley. Es una expedición. Tenemos que dormir entre camellos y beduinos. Por eso, entre otras cosas, es que no puedo morirme».
«¿Si la nostalgia genera literatura? Yo creo que sí. Es lo que pensaba Joyce. La nostalgia es, desde luego, lo que les pasaba a los judíos cuando Sion era un país como todos los demás, con problemas políticos y militares. Fue una lástima lo que pasó. Yo no soy sionista, y creo que es mejor así. Yo tengo sangre judía por parte de mi madre. Pero ya seguiremos hablando de eso en abril, cuando regrese, si le interesa…».
(N. de la R.: esta entrevista sucedió en febrero. Menos de cuatro meses después, el 14 de junio, Borges murió en Ginebra, y allí siguen sus huesos, a pesar de que muchas veces dijo que descansarían en la Recoleta)
Isidoro Blaisten, 2000
«Todo es lenguaje. Todo. Así como habla la gente, así es la gente. Pero mucho antes lo dijo la Biblia: ‘Habla si quieres que te conozca’. Conclusión: la Biblia se adelantó al psicoanálisis… Había una vez, cuando yo sacaba fotos por la calle y las vendía, una confitería que se llamaba Gambrinus. Mitología alemana. Pero entre el nombre y el dueño, un gallego (dicho sin ánimo peyorativo), había algo que no pegaba. Le pregunté por qué le había puesto ese nombre. Respuesta: ‘No le puse. La compré, y ya se llamaba Jambrinus, que era un dios que falleció, y que le gustaba mucho la cerveza’. Creo que al oír esa maravilla decidí ser escritor…».
«A veces bastan dos palabras para urdir el código secreto de una familia. Nosotros, los Blaisten, pasamos de tener mucho dinero a la mishiadura absoluta. Una de mis dos hermanas casaderas tenía un pretendiente: Bernardito. ‘Celina, convidále algo a Bernardito’, le dijo mi madre. En casa sólo había… ¡once galletitas de agua! Mi hermana, para calificarlas, para adornarlas, le dijo: ‘Sirvasé, joven. Son… sequitas’. La frase quedó para siempre en el lenguaje familiar. Así comiéramos faisán, caviar, isla flotante, decíamos ‘Son sequitas’, nos reíamos como idiotas, y la gente que nos rodeaba no entendía ni jota».
Abelardo Castillo, 1999
«Consejos para los jóvenes escritores. No adjetivar en orden decreciente: ‘Era una montaña titánica, enorme, alta’. No describir sino lo esencial: la posición de un pie, en casi todos los casos, es más importante que el color de los zapatos. La gente, en general, tiene cara, no rostro. No asciende por las escaleras: sube por ellas. No penetra en las recámaras: entra en los dormitorios. Hay que ahorrar: si lo que viene al galope es un jinete, no hace falta el caballo. La inversa no se cumple: la palabra caballo viene misteriosamente sin jinete. Tolstoi escribió siete veces Guerra y Paz, y Stendhal terminó Rojo y Negro en cincuenta días. El único problema es cómo se las arregla uno para ser Tolstoi o Stendhal.»
«La mejor lección de literatura no la recibí de un profesor ad hoc sino de un profesor de geografía. Tendría yo doce o trece años, intentaba escribir cuentos, y le mostré uno a ese profesor. Empezaba así: ‘Por el sendero venía avanzando un viejecito’. Leyó, hizo una pausa, me miró:
–Esto no está bien, Castillo…
Dolido, repliqué:
–Pero es mi estilo.
Y entonces, el mazazo:
–¿Sabe una cosa, Castillo? Antes de tener un estilo… ¡hay que aprender a escribir!
Fin de la historia».
Antonio Dal Masseto, 1994
«¿Por qué mi premio Planeta alegró a todos? Tal vez porque no formo parte de ghettos, de capillas literarias, o porque no ruedo de cóctel en cóctel, no entré en controversias de obras o escribas, no me interesan las modas. Encaro mi trabajo humildemente… entre comillas. Quiero decir ‘de modo muy personal y sin dejarme contaminar’. Siempre supe que, si tenía que hacer algo, iba a hacerlo apartado y en soledad. Desde luego, tengo amigos escritores. Pero la literatura es otra cosa…»
«Llegué a la Argentina a los doce años. Vine desde Intra, un pueblo del Piamonte. Vivíamos en Salto, un pueblo de provincia. Empecé a trabajar como repartidor de carne y aprendí el idioma jugando al fútbol con los chicos. El fútbol es un lenguaje simple y universal… Y a los diecisiete… ¡a Buenos Aires! Con plata para una semana, sin respaldo, y sin saber hacer nada. Los trabajos nacieron por pura necesidad. Me sometí a cualquier empleo: vendedor callejero, pintor, heladero, albañil… pero sin atarme. Un empleo para toda la vida me hubiera matado. Y allá por el 82 me dije que el camino eran los libros. No pasé miseria: sobreviví dignamente en días sin trabajo y sin un peso»
( N. de la R.: Dal Masseto ganó el premio Planeta –40 mil dólares– por su novela La Tierra Incomparable, inspirada en su viaje de retorno a su pueblo, en 1990)
María Esther De Miguel, 1998
«Le escribí una remota carta a Margarita Abella Caprile, del diario La Nación. Decía: ‘Soy entrerriana, soy fea, soy petisa, soy monja… Por favor, publique mi cuento’. Y tantos años después, ¡este premio! Como decía mi madre, escribo por puro cuentera. Lo que pasa es que en el campo tenemos más tiempo para hacer volar la imaginación, más tiempo para hablar al… pepe»
«En unas largas vacaciones escribí La Hora Undécima y gané el segundo premio Emecé 1961. Berretín: irme a Europa. Curriculum en mano fui a verlo a Luis Mac Kay, ministro de Educación de Frondizi, me gané una beca, viajé a Italia, estudié con Giuseppe Ungaretti, y al volver supe que, únicamente y para siempre, sería escritora. Cuando dejé de ser monja laica consagrada sólo me llevé un colchón y la máquina de escribir. ¿por qué mis temas son pura historia argentina? Porque es una historia con personajes terribles, fragorosos, arrasadores. Hay sangre, brutalidad, crímenes. En el 65 publiqué Los que comimos a Solís. ¡Mire qué historia tenemos! Porque los indios no se comieron un pollo del gallinero de mi mamá: se lo almorzaron al navegante…»
(N. de la R.: De Miguel ganó el premio Planeta por su novela El General, el Pintor y la Dama, inspirada en Urquiza, el pintor Blanes, y una mujer –al parecer–amada por los dos)
Umberto Eco, 1998
«Contra otros designios y futurología barata, vaticino que el libro no morirá jamás. Que el libro en CD es formidable cuando contiene enciclopedias, diccionarios y atlas. Que hoy se lee más que antes: ¿o no hay letras en las pantallas? En el futuro, el libro y la pantalla marcarán la diferencia de clases. Los patrones leerán, y los proletarios verán televisión. Pero cuando digo ‘diferencia de clases’ no hablo de poder económico: habrá proletarios ricos que sólo verán televisión, y no será la primera vez en la historia que tendremos ricos estúpidos»
«Escribí El Nombre de la Rosa porque ese día tenía ganas de matar a un cura… Es una novela de tema liviano, casi irrelevante: se pregunta cuál es el precio de la libertad, nada más… Detesto las entrevistas: me hacen preguntas que llevaría un siglo contestar, y quieren las respuestas en un minuto. Por ejemplo, odio especialmente que me pregunten con qué personaje de mis novelas me identifico más. Es un interrogante banal. Por eso contesto:
–Con los adverbios.
Muchos me dicen que El Nombre de la Rosa es una novela pesada. Puede ser: escribí las muy densas cien primeras páginas como un test contra los estúpidos. El que supera esas cien páginas, merece leerla»
Jorge Edwards, 2000
«Es cierto. Me echaron Fidel Castro y Pinochet. Por eso escribí Persona Non Grata, una crónica de mis días como diplomático en La Habana. El libro estaba listo antes del golpe de estado de Pinochet, pero lo frené. No podía hablar de la represión en Cuba… mientras en Chile se mataba y se quemaban libros. Le agregué un epílogo, una especie de elemento equilibrador. Pero eso no convenció a Castro ni a Pinochet. Ambos se parecen en el espíritu autoritario, claro. Pero hay una diferencia fundamental que explica muchas cosas: Fidel maneja muy bien el mundo de los medios –es totalmente mediático–, y Pinochet es, al respecto, un bruto total. Odia a la prensa, cree que todos los medios son comunistas –¡hasta el New York Times!–, y en las entrevistas no hablaba: ladraba».
«Los Edwards… El primero fue Jorge, un inglés que llegó a Chile en 1806 y en un barco posiblemente contrabandista. Era médico, y fue cirujano en el ejército de San Martín y O´Higgins. En la otra punta está Joaquín, el inútil de la familia: escritor, heredó una fortuna, la quemó en todos los casinos del mundo, y murió en un barrio pobre de gente venida a menos. Y el segundo inútil… ¡seguramente soy yo! ¡También soy escritor! Llegué a la diplomacia por error.
Creí que ese oficio me dejaría mucho tiempo libre para escribir, y me pasé media vida en oficinas, cócteles y aeropuertos. Mientras los escritores del boom latinoamericano iban a congresos literarios… ¡yo acompañaba a los políticos a comprar calcetines!» Pero no ser parte del boom, de aquella moda, no me perjudicó. Porque creo que el boom empezó mucho antes de lo que creen.
Empezó, para mí, con El Aleph… (Borges es un escritor colosal. También con El Señor Presidente, de Miguel Angel Asturias. Con la incomparable Pedro Páramo, de Juan Rulfo. Con algunos cuentos de Cortázar. Con La Casa Verde, de Mario Vargas Llosa. Con El Coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez…
Tal vez empezar tarde impidió mi decrepitud literaria… De Chile espero que recupere su gran libertad y su sentido del humor, y que vuelva lo mejor de su cultura. ¿Y de la Argentina? No sé… Es un país muy misterioso. Lo tiene todo, y sin embargo, cada vez que vengo, está en crisis. No entiendo…»
Carlos Fuentes, 2004
«Nadie se imagina cuánto le debo a Buenos Aires. En 1944, a mis dieciséis años, traído por el trabajo de mi padre, me instalé en una ciudad tan deslumbrante como inolvidable. La calle Lavalle y sus cines, casi uno junto al otro. Las películas y las estrellas argentinas de ese tiempo. Las letras de tango: a veces, alta fuente poética. La orquesta de Aníbal Troilo, que agoté noche a noche. La librería El Ateneo, donde descubrí a Lugones, a Borges, a Bioy Casares, a Pepe Bianco, a Ricardo Güiraldes…
Mi padre quiso inscribirme en una escuela, pero me negué porque el ministro de Educación, un tal Gustavo Martínez Zuviría, que firmaba sus novelas como Hugo Wast, era nazi, fascista y antisemita: todo lo que odio. Liberado de la escuela, fui libre y feliz. Aprendí algunos pasos de tango, viví mucho y dormí poco, ¡y descubrí el sexo!»
«Eso, sin contar que a los diez años, gracias a Sopena, una editorial argentina, leí en mi México el más grande de todos los libros: el Quijote. Me atrevo a jurar que mi temporada en Buenos Aires me convenció de que en esta ciudad –este país– estaban los mejores escritores del siglo veinte, y dos de las más grandes obras del siglo diecinueve: Facundo y el Martín Fierro. ¿Comprende, amigo, por que jamás puedo olvidar a Buenos Aires, la ciudad de mis ritos de iniciación?
¿Por qué jamás olvidaré a Cortázar, que para mí fue el Simón Bolívar de la literatura, el hombre que nos liberó de todas nuestras ataduras estéticas y formales y que, como dice Gabo García Márquez, fue el argentino que se hizo querer por todos?
Créame, amigo: mucho escribí y mucho mundo anduve, pero su ciudad y su país fueron una aventura que no cambiaría por nada del mundo»
(N. de la R.: esta curiosa entrevista monotemática fue elegida y guiada de ese modo por Fuentes, acaso el más universal de los escritores mexicanos. Fue hecha en el Hotel Alvear el 11 de noviembre de 2004, día en que cumplía 76 años. Prefirió la nostalgia feliz a cualquier pregunta. Y en el día de su cumpleaños, al hombre que ganó los premios Cervantes, Rómulo Gallegos y Príncipe de Asturias, no era justo negarle ese regalo»)
Doris Lessing, 1990
«Los verdaderos problemas de la mujer, los que nos aterraban hace cien años, persisten. En Pakistán todavía discuten por el velo, y no me extrañaría que en algunas culturas aun se dudara de la existencia del alma en la mujer… Hace poco leí cartas escritas por las pioneras de principios del siglo… ¿Sabe qué les aconsejaban a sus hijas?
Ponerse firmes y tener sólo… ¡doce hijos!, en vez de trece, catorce o quince… El único poder liberador de la mujer es el poder económico. Una mujer rica jamás, en ninguna época, tuvo que aceptar tener catorce hijos contra su voluntad».
«Detesto hablar del amor. Pero bien: el hombre y la mujer han amado y aman de modo diferente. Tratar de buscar coincidencias es estúpido, porque tienen diferente programación biológica. No coinciden en sus tiempos, en sus urgencias, en sus fatigas, en sus entusiasmos, en sus desencantos…
Caminan juntos, sí. Pero eso no significa que se amen. Si un hombre y una mujer logran amarse durante más de diez años, bueno: significa que el socialismo ha derrotado a la biología».
Pacho O´Donnell, 1997
«Manuel Belgrano murió en 1820. En 1903 abrieron su cajón. Sólo había polvo, pero los dientes estaban intactos. ¿Qué hicieron el ministro del Interior, Joaquín V. González, y el ministro de Guerra, Pablo Ricchieri? ¡Los robaron! El diario La Prensa publicó un artículo memorable: ‘Los despojos sagrados se los repartieron buena, criollamente, los dos ministros. Que devuelvan esos dientes al patriota que menos comió con los dineros de la Nación’. Tal fue el escándalo, que tuvieron que devolverlos…»
«La historia oficial muestra a Sarmiento como un hombre que nunca faltó a la escuela y como un fundador de escuelas. Eso es como compararlo con un maestro mayor de obras… Creo, en cambio, que es el más admirable signo de la modernidad. Vivió en un país con ochenta por ciento de analfabetos y en una Buenos Aires rodeada de indios.
En la barbarie. Pero, enamorado de la vocación de progreso de los Estados Unidos, soñó y luchó por una Argentina moderna. Una Argentina que en ese momento era atrasada, bárbara, y que para colmo estaba alejada del mundo. Hace poco vi una foto de Sarmiento muerto. Y hasta muerto era imponente».
«La bandera argentina tiene una historia real mucho más interesante que la estampita, que esa cursilería que dice: `El general miró el celeste cielo y las blancas nubes, y creó la bandera´. Nada de eso. Belgrano combatía contra los españoles, pero los dos bandos tenían una bandera igual: roja y amarilla.
Tuvo que crear otra, pero no quiso usar los colores de una España dominada por Napoleón. Entonces, por lealtad al rey Fernando VII, que estaba en la cárcel, usó los colores borbónicos: celeste y blanco, tal cual se ven en el cuadro de Goya».
Andrés Oppenheimer, 1998
«Fidel Castro vive y gobierna, pero la revolución se acabó. Hay empresas mixtas, economía negra, y capitalismo de Estado. Fue mi libro más traumático (N. de la R.: Castro. La hora final), pero me felicito por haberlo escrito. Sobre todo como respuesta a la hipocresía de muchos colegas. Si ataqué con furia a la dictadura argentina, a los militares derechistas de El Salvador, y al régimen de Pinochet, mal puedo defender el régimen de Castro, que jamás permitió la existencia de un diario o de una radio opositores.
Me da mucha rabia ver a los turistas argentinos de esa clase media frívola que van a Varadero y vuelven encantados. Ésa es la gran asignatura pendiente de la izquierda latinoamericana: no se puede ser democrático en el Chile de Pinochet y no democrático en la Cuba de Castro».
«¿Qué pienso de la revalorización del Che Guevara? En Cuba visité a la mujer del Che. Mientras hablábamos, llegó su hijo: un chico que usaba colita, un aro y una remera que decía USA. Le pregunté qué hacía: `Toco heavy metal rock´, me dijo. Le pregunté qué pensaba de la revolución y el comunismo. `Cosa de viejos´, me contestó».
(N. de la R.: periodista estrella del diario Miami Herald, el argentino Andrés Oppenheimer ganó el premio Pulitzer por su investigación y sus 54 artículos sobre el coronel Oliver North y su apoyo a `los contras´, grupo armado para derrocar el régimen sandinista de Nicaragua, y la venta de armas a Irán para su guerra con Irak).
Olga Orozco, 1989
«Nací en Toay, La Pampa, el 17 de marzo de 1920. ¿Qué es nacer en Toay? Es no tener, como la gente de la ciudad, la pared contra la nariz. Es contar con la eternidad. Se puede seguir la aventura de la lagartija, la aventura de las escapadas a la hora de la siesta, la aventura de subir a un árbol lleno de fruta verde… ¿Qué más? El circo, las romerías populares, las kermeses. Mirar los mirasoles de cerca.
Echar hojas y flores en una tina y esperar que la noche y la escarcha armen un herbario maravilloso. Esos son los amores del campo… ¿Los terrores? La lechuza. La noche interminable. La leyenda del monte que se traga a la gente. El pájaro negro que se queda con las almas. La solapa, la mujer del sol, que se roba a los chicos que se escapan a la hora de la siesta…»
«Fumaba como un escuerzo. Empecé a fumar a los trece años y escribí casi toda mi obra envuelta en una nube de humo. Dejé porque un brujo de Paysandú me dijo que estaba intoxicada y que me iba a quedar sorda. Cuando retomé la escritura, bueno…, escribía con un rosario en la mano, un alfiler de gancho que abría y cerraba con los dientes, y cuando me quedaba una mano libre me enredaba el pelo sobre la frente. Y con la máquina de escribir en las rodillas, como si domara un potro».
«Para mí, el tiempo mismo es la muerte. Uno nace llorando, y debe salir llorando hacia el otro lado, ¿no? En cuanto al deterioro, ¿cómo no va a preocuparme? Me gustaría que me sacaran fotos al lado del elefante del zoológico. Al lado del elefante, mis arrugas se notarían menos».
(N. de la R.: Olga Orozco, una gran poeta, fue temible por sus predicciones. Anticipó la muerte de su hermano y de un amigo: por eso dejó de tirar el tarot. Odiaba la vejez. A partir de sus 50 años no permitió que le tomaran fotos: a los periodistas que la entrevistan les entregaba una foto de su juventud, en blanco y negro. Eso, o no había entrevista)
Ricardo Piglia, 1997
«Sí, sí. Tuve un padre que se hizo peronista en el 45, el mismo 17 de octubre, acaso ante la convicción de que surgía algo nuevo. Pero el peronismo apareció en mi vida recién en el 55, a mis 14 años. Tras la caída de Perón, mi padre, como tantos, tuvo problemas, nos fuimos de Adrogué y nos instalamos en Mar del Plata. Una especie de miniexilio del que recuerdo reuniones en la cocina de hombres –pacíficos todos–que se preguntaban qué hacer.
Sin embargo, la política no fue para mí un elemento de posición personal. Pero la mudanza a Mar del Plata (llamarla «exilio» me parece exagerado) me sacó de la calle y de la infancia: el potrero, el billar, los vagos de la esquina…»
«¿Cómo nació Plata Quemada, mi premio Planeta? En el ´65, mientras escribía La Invasión (mi primer libro), una banda robó en San Fernando 700 mil dólares de un camión de caudales, huyó a Montevideo, mató a un vigilante que la descubrió, perdió sus contactos, quedó aislada en un departamento, y durante tres días resistió hasta morir.
Pero antes quemó 500 mil dólares… Pensé en Truman Capote y su A sangre fría. Estaba frente a un incidente policial mínimo, pero esos hombres atrapados en una ratonera, su resistencia loca y la quema de esa fortuna era tragedia, épica, ceremonia metafórica. Un material riquísimo. Empecé a escribir, pero en el 67 abandoné el proyecto, quizá porque estaba demasiado cerca de los hechos y no conseguía resolver algunos problemas.
Sobre todo, qué sacrificar. Mandé el material a la casa de mi hermano, en Mar del Plata, pasó años guardado en una caja, corrió el riesgo de perderse, pero lo recuperé, y ya con la distancia necesaria, volví a emprender el relato».
Abel Posse, 1989
«La verdadera enfermedad de los políticos argentinos es la carencia de imaginación y su desprecio por la cultura. Conrado Nalé Roxlo me dijo que el último presidente lector que tuvo la Argentina fue Arturo Frondizi. Perón tenía una cultura muy propia de él, pero también una idea de la cultura: leía en italiano, chapurreaba alemán, sabía lo que había que decir sobre las cosas…
Pero es muy difícil hablar con un político nativo sobre libros, filosofía, grandes temas de nuestro tiempo, política internacional… Hay una especie de provincianismo del dirigente. Ricardo Balbín, por ejemplo, se jactaba de no haber viajado nunca, de no conocer Europa».
«Los conservadores manejaron este país con conducción fuerte, pero su política era democrática y tenía como objetivo el bien común. Sarmiento pensaba en la educación. Roca en la organización nacional. La generación del 80 en un proyecto fuerte, pero sin cercenar la libertad individual. Algo que hoy y aquí, no existe.
Hay tarifazos, carestía, trampas financieras, apagones rentados por el usuario, sádicos trámites burocráticos, inestabilidad de valores, inseguridad. Y dictadores privados: el del mostrador, el del colectivo, el de la patota suburbana. No: ¡eso no es libertad! La Argentina es fascinante, pero… ¡quién la aguanta!».
Jesús Quintero, 1998
«Ciento cuarenta veces, en ciento cuarenta cárceles, oí ciento cuarenta historias: la condición humana… Fue un descenso al infierno. La experiencia más dura, más intensa, más clara que viví. Entrevisté a premios Nobel, a ricos, a famosos, a estrellas rutilantes, pero nada puede compararse a mi aventura en las cárceles. Nada.
Porque es la única forma de saber por qué un hombre mata, roba, trafica, engaña, hace todo lo que hace. Para saber, por ejemplo, por qué un torero célebre, Juan Belmonte, después de matar seis toros en una tarde de gloria, se quitó el traje de luces, se puso un albornoz… y se mató de un tiro».
«Queríamos un mundo mejor. Pero un día alguien dijo «Campaneros al campanario, obreros a las fábricas. Señores, la revolución ha fracasado». Y empezó el eclipse. Porque Franco fue un eclipse larguísimo donde todos estábamos a la deriva y sólo se nos imponía una condición: no pensar. Un funcionario me dijo: `Cuando llegue a la radio, olvídese de sus ideas´.
Olvidarlas, exactamente cuando había que recordarlas… ¿A qué conclusión llegué después de tantas charlas con condenados? Que los monstruos, cuando los conoces de cerca, no son tan monstruos. Que al ochenta por ciento de ellos los llevó allí el destino, la mala vida, la necesidad, el hambre, la mala suerte… Por supuesto, no hablo de los psicópatas, de los asesinos natos, de los locos. Pero el sitio de ellos no es la cárcel».
(N. de la R.: la inclusión del periodista sevillano Quintero en esta serie de notas responde a su único libro: Cuerda de presos, feroz recopilación de su larga experiencia en las cárceles. Además, sus entrevistas en radio y tevé vertidas en programas como El loco de la colina, El perro verde, El lobo estepario, están más cerca que lejos de una obra literaria)
Hernán Rivera Letelier, 1998
«Soy muy chileno. Mis padres, puros norteños, me tuvieron en Talca, puro sur. Fue un accidente espermático. Nací en invierno, once de julio, mientras llovía a baldes. Buen augurio, dicen… Todo lo bueno que puede ser cuando después se vive en un campamento salitrero. Tres calles de tierra, una pelota de trapo, y a buscar al diablo en los remolinos de arena.
Uno persigue el remolino, se mete en su centro, y abre los ojos. Si operó bien –dicen–, le ve la cara al diablo. Pero no yo… Lo único que conseguí fue estar una semana con los ojos colorados como ají. Pero con la Biblia me las arreglaba: era el único libro que había en mi casa, y tal vez en todo el campamento minero».
«Me crié solo. Mi viejo, minero y semianalfabeto, murió de silicosis, la enfermedad de las minas. Murió ahogado y azul. Y perdí a mi madre a los nueve años. De pronto estuve solo y en un campamento fantasma, porque cuando se agotan las minas, esos pueblos se mueren. Todo el desierto de Chile es un huesario de pueblos muertos…
Vendí diarios, lavé autos, hice de todo. Cuando el hambre me mordía, entraba a un restaurante, pedía una buena comida, y al llegar la cuenta me arremangaba y preguntaba:
–¿Cuántos platos hay que lavar?
Y en esos días escribí mi primer poema. ¿En qué me inspiré? En nada. Sólo hice la escuela primaria. Cultura cero. Y las manos quemadas de tanta pala y pala en la mina, desde las seis de la mañana hasta las dos de la tarde».
(N. de la R.: Rivera Letelier fue finalista del premio Planeta y ganador del premio Alfaguara de novela por su libro La reina Isabel cantaba rancheras. Es el prototipo de escritor autodidacta. En su casa, por razones religiosas, no se leían diarios, no se oía radio, y sólo había un ejemplar de la Biblia. También fue un éxito de librería El himno del ángel saltando en una pata)
Salman Rushdie, 1995
«Valiente… No sé, nunca hubiera usado esa palabra para definirme. No me siento muy especial. Soy un hombre enfrentado a una situación inusual. Punto. Creo que mi condena a muerte se está desvaneciendo. Que me cuidan más de lo necesario. Que me imponen seguridad. Pero mucho perdí desde entonces… Jamás podré vivir el crecimiento de mi hijo.
Nunca pude llevarlo a la plaza ni jugar con él. Y eso sí es terrible… La mayoría de los intelectuales me apoyaron. En especial los latinoamericanos: Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez. Hubo un par de actitudes que me decepcionaron, pero cuando uno está en guerra no puede pretender que todos lo ayuden».
«Si mañana se terminara mi condena… ¡echaría a la policía! Me tiene harto. Después tomaría el primer avión a la India y recuperaría lo más extraño, las cosas simples: ir de compras, o simplemente caminar por la calle. Pero mi literatura acerca del Islam, a pesar de todo, no será cautelosa.
Quiero volar, vivir atado al suelo. Es cierto, después de la amenaza me convertí al islamismo. Fue un error. Un momento de debilidad. Porque como cualquier texto sagrado, el Corán es contradictorio. Dice que no se debe forzar a la gente en cuestiones de religión, pero también… ¡que hay que matar a los no creyentes!»
«La familia de mi primera mujer era angloargentina. Su abuelo tenía una gran estancia que se llamaba Las petacas. Nunca fui, pero a través de ellos conocí mucho de su cultura: un fascinante mundo de gauchos y facones. Fascinante, sí, porque el campo argentino me sirvió para narrar el fenómeno británico después de la caída del imperio.
Vivían en inmensidades increíbles, y al volver a Gran Bretaña tenían que adaptarse a una isla. Fueron gigantes, y retornaban a su pequeña cajita. Ah, de paso, gracias, señor… –¿Gracias por qué?
–Por dejarme hablar un poco de literatura, y no sólo de musulmanes fanáticos que quieren ahorcarme o cortarme la cabeza con un alfanje…»
(N. de la R.: Rushdie fue condenado a muerte por el ayatollah Khomeini, feroz mandamás de Irán, a raíz de su libro Versos satánicos. Su cabeza fue puesta a precio: tres millones de dólares. El libro vendió cuatro millones de ejemplares. La entrevista sucedió en el sótano del hotel Plaza. A escondidas…)
Juan José Sebreli, 1991
«Soy un hombre de izquierda, no un marxista gorila que hoy apoya a Menem, como se dice. Soy un socialista con base marxista (pero de Marx, no de sus formas degeneradas), antiperonista, y creo que Menem está en lo único posible, hoy, para un país quebrado económicamente: el conservadorismo moderado. ¿Por qué soy antiperonista?
Todo se mezcla: lo ético, lo estético, algunos prejuicios. Pero ojo: me hice antiperonista a posteriori. Al principio sólo me interesaban la literatura, la filosofía y la sociología. Después, cuando empecé a estudiar a Marx, me convertí en algo extraño: un tipo de izquierda que apoyaba al peronismo».
«A los argentinos se les cayeron todos los mitos. Mito uno: `Los peronistas son pésimos administradores, pero por suerte después llegan los radicales, que administran muy bien. ¡Falso! Los radicales fueron pésimos administradores. Alfonsín quiso imponer la socialdemocracia (muy correcto: un capitalismo avanzado), pero fracasó porque en el fondo es un populista no demasiado diferente de los peronistas. Un poco más refinado, pero…
Mito dos: `Los peronistas y los radicales son un desastre, pero por suerte llegan los militares, que son ordenados y honestos´¡Falso! ¡Mire lo que fueron las dictaduras militares! Mito tres: `La economía no es importante. A la larga, todo se arregla´. ¡Falso! De los tres horrores que marcaron para siempre a la sociedad argentina –el terrorismo de ambos lados, la aventura de las Malvinas y la hiperinflación–, el horror económico es el peor: la híper, la gente con rifles en las terrazas, los saqueos, son imágenes que todavía aterrorizan. Una herida brutal».
Ernesto Sábato, 2000
«La gente está ávida de encontrar un sentido en medio de la catástrofe que estamos viviendo. Es muy duro soportar la pobreza y la injusticia. El ser humano necesita volver a las verdades más simples que lo saquen del caos y la violencia en que transcurren sus vidas cotidianas.
Cuando se llega a cierta edad, se sabe que ya no queda demasiado tiempo por delante como para desperdiciarlo en cosas menores. Por eso es que mis dos últimos libros, Antes del fin y La resistencia, suenan a testamento. Pero me veo en la obligación de advertir… ¡qué todavía pienso molestar unos años más!»
«Dejé la Física porque simplemente no podía sobrevivir más en ese ámbito. Fue una ruptura que se inició en París. Allí descubrí la amoralidad de la ciencia frente a la guerra, que ya era un hecho. De vuelta en la Argentina me recluí en las sierras de Córdoba para llevar a cabo una decisión que sentí irrevocable.
Son momentos graves, únicos, en los que se juega la vida del hombre: la traición o la fidelidad a lo que uno siente que está llamado a ser. Por lo demás, soy horriblemente ciclotímico. Paso de la mayor euforia a la más tremenda depresión. Y soy mi más implacable crítico. Por eso he quemado tantas páginas…»
Guy Sorman, 1991
«El liberalismo argentino es perverso. Es simplemente una ideología de clase dirigente. Pero eso no significa que todos los liberales argentinos lo sean, desde luego. Hoy, lo más inquietante es la desaparición absoluta de la elite soviética y la ausencia de alternativas. Los dirigentes soviéticos son incapaces alcohólicos. La inteligencia desapareció.
Todo el pueblo ruso está en manos de dirigentes tan inútiles como peligrosos. Se advierte en la calle. Me aterra tomar un avión ruso o recorrer Moscú en taxi. Es el mayor riesgo que corre mi vida de explorador…».
«No creo en la crisis norteamericana. Hay que entender bien su sistema: es muy, muy dinámico. Sí, en cambio, enfrenta un gran problema: la pobreza. Y a esa pobreza hay que darle su verdadero nombre: el problema negro. El 15 por ciento de los negros se integró y progresó, sobre todo en la administración pública.
Pero el 85 restante está en una situación relativa peor que hace medio siglo. Es una subclase. Hay más adolescentes negros en la cárcel que en la escuela. El 80 por ciento de los chicos negros nace sin padre e integra un esquema de vagancia, desocupación y violencia»
Mario Vargas Llosa, 2000
«Volvamos a Trujillo (Rafael Leónidas) y a mi libro La Fiesta del Chivo. Fue un monstruo. Tan monstruoso, que me costó mucho humanizarlo. Un enano con aire, ropajes y medallas de emperador. Un criminal en el extremo de la degradación. Desmesurado, extravagante, cruel, brutal, teatral, inmensamente huachafo (cursi).
Llegó a ser dueño de cada metro de su país y del alma y la voluntad de cada habitante. Su mujer no escribió una línea, salvo dos horribles libros que perpetró un periodista español y firmó ella, y sin embargo un grupo de intelectuales dominicanos… ¡pidió para ella el premio Nobel de literatura! Un dictador en estado puro, y una perfecta y espantosa síntesis de la historia de América Latina»
«Mi paso por la política fue una etapa muy negativa, pero muy instructiva. Porque aprendí cosas sobre mí que ignoraba. Aunque, a la hora de las sumas y las restas, el resultado fue muy traumático. Pérdida de ilusiones. Certeza de que la mayoría de los políticos, en la lucha por el poder, sacan a la luz lo peor de los seres humanos.
Certeza de que echan todo por la borda con tal de conquistar el poder… o de conservarlo. Conocimiento directo del terrorismo, la sangre, la muerte. Viví mi campaña entre atentados, asesinatos, terror perpetuo, y supe entonces que mi idea previa de la violencia era distante, intelectual si quieres…»
Álvaro Vargas Llosa, 2000
«Para escribir este libro, En el reino del espanto, fui un clandestino en mi propio país. Sí… Entrando de incógnito, protegido por agentes secretos del régimen… que sin embargo no responden al régimen. Disfrazándome con gorras, pelucas, anteojos, barbas. Y corriendo peligro. No había otro modo, porque la dictadura de Alberto Fujimori es, como dictadura, perfecta.
Todos desconfían de todos. El clima de espionaje y delación es continuo… Y mis informantes también corrieron riesgos inmensos. De muerte… Sobre todo el agente de Inteligencia que en la novela llamo Besitos… En definitiva, me convertí en un personaje de mi propio libro».
«Es cierto, las noticia que llegan desde Perú nunca hablan de horrores. La pregunta toca el nervio. Sucede que Fujimori representa al nuevo dictador. No el viejo gorila con uniforme y entorchados de los años 50 sino un hombre con una máscara civil y un sistema de formalidad democrática. Es un dictador tapado, velado por un sistema perverso.
Pero ese velo empieza a desgarrarse. Su régimen va a caer, porque entró en una etapa de ilegitimidad muy, demasiado grande. Mantuvo su máscara contra viento y marea, pero en la última y escandalosa elección se la quitó. La mentira quedó expuesta en carne viva».
(N. de la R.: Mario y Álvaro, padre e hijo, empezaron al mismo tiempo sus novelas sobre dos dictadores, siguiendo los ejemplos literarios de Miguel Ángel Asturias (El Señor Presidente), Augusto Roa Bastos (Yo, el Supremo), Gabriel García Márquez (El Otoño del Patriarca), y hasta José Mármol (Amalia, contra Juan Manuel de Rosas). Pactaron no leerse uno al otro hasta el final. Terminaron casi al mismo tiempo, y descubrieron que en ambas novelas había «coincidencias milimétricas).
Manuel Vázquez Montalbán, 1998
«Soy hijo de un Vázquez gallego y de una Montalbán murciana. Padres que emigraron a Cataluña porque perdieron la Guerra Civil, que conocieron la desocupación y la miseria de vivir en el barrio chino de Barcelona, pero que vieron mi extraño privilegio: en ese barrio fui el único que llegó a la universidad. Título: doctor en Filosofía y Letras y en Periodismo.
Y después, por ser de izquierda bajo Franco, la cárcel. Donde aprendí a cocinar para mis compañeros (presos políticos y delincuentes comunes) en un mechero hecho con latas de melocotones en almíbar. Y después de la cárcel, a buscar trabajo en el periodismo, pero siempre con el estigma del perseguido. Por eso tuve que escribir en revistas de decoración, de cocina, de ropa interior de señora, de cuanto te imagines…».
«¿Cómo nació Pepe Carvalho, el único detective célebre en lengua española? Más que nacer, fue armado. Es una especie de muñeco del doctor Frankestein, hecho con pedazos de otros. No me explico cómo pude escribir más de veinte novelas con él de protagonista en un cuarto de siglo, traducidas hasta al coreano, y ganar millones, cifras galácticas…
Recién a los 32 años tuve mi primer pasaporte. Pero algo me enseñó la dictadura, aunque lo recuerde con tristeza: me obligó a inventar un lenguaje capaz de filtrarse por la coraza de la censura. Me enseñó esa forma de astucia que al final conduce a un estilo».
«Pues sí, un día me mudé a Buenos Aires. ¿Por qué? Porque la conocí en el 84 y quedé fascinado. Sólo tenía una idea de ella a través de las películas de Sandrini y Mirtha Legrand. A pesar de que llegué en plena hiperinflación –cualquier argentino era un experto en dólares, plazos fijos, mesas de dinero: ¡increíble!–, me deslumbraron las librerías abiertas hasta la madrugada, la capacidad de debate de la gente, y hasta la existencia de un guerrillero de terrible leyenda, Firmenich… ¡que cree en la Virgen María!
Si con todo eso no escribes una novela, es porque no eres escritor… Amo a Baroja, a Valle Inclán, a Cernuda, a Vallejo, a Cortázar, a Gabo, al Vargas Llosa de sus primeras novelas, a Camus, a Sartre, a Pratolini, a Whitman, a Faulkner –¡ese encantador de serpientes!–, a Cervantes, a Shakespeare, y a tu Borges, que es la escritura. La Biblioteca Universal puesta encima. Lo que más me gusta de él es que siempre está mintiendo. Es, con la palabra, una especie de relojero invencible».
Oscar Hermes Villordo, 1993
«Mirá, tocáme el dedo mayor de la mano derecha. Tengo un callo viejo… Es que siempre escribí con tinta escolar y pluma cucharita. Eso te deja el dedo marcado y teñido de azul. En el hospital también escribía así… y usaba como pupitre un libro de actas. Ahora estoy escribiendo una novela por encargo: Ser gay no es pecado. Mezcla ficción con realidad, hechos autobiográficos con hechos ajenos. Pero los temas centrales son la homosexualidad y la marginalidad.
No es una redención de mi propia vida: jamás oculté lo que fui. Soy homosexual, fui promiscuo, y jamás lo negué. Hablo en pasado (fui), porque a los enfermos de sida nos sucede algo extraño: una vez que conocemos el diagnóstico se nos muere el sexo. No me refiero a erecciones y esas cosas. Es algo mucho más profundo. Es como si un telón negro y pesado cayera sobre el sexo, sus órganos, sus recuerdos, sus fantasías. Es… tabla rasa sobre la parte de debajo de nuestro cuerpo».
«Nunca quise disfrazar el sexo, nunca quise ponerle careta. Sabés a qué me refiero: jamás tomé precauciones. La culpa que me tiraba encima me impulsaba a dar placer. Ni siquiera a recibirlo. Dar, dar, dar: eso quería. Ponerle una careta a ese acto era mitigar el placer. Nunca fui feliz, no. Porque el homosexual arrastra una tragedia básica: quiere el amor de un hombre heterosexual, y lo quiere para siempre.
Quiere reemplazar a la mujer, y eso es algo absolutamente imposible. Ese hombre puede darle momentos, unos meses, hasta unos años, pero más tarde o más temprano se irá. Y entonces llegarán la soledad y la desesperación. Porque en definitiva el drama no es el sexo: es la soledad. Entonces llega el andar de noche, la lujuria, la promiscuidad… Pero nunca fui un marica con plumas ni manoteé braguetas. Perdoná la crudeza del lenguaje…».
(N. de la R.: esta entrevista sucedió en octubre de 1993. Villordo murió el primer día de enero de 1994)
Wall Street International Magazine(H.Sienra) — Nadie me advirtió, hasta que encontré en un tomo avanzado, la indicación de que no se admiten voluntarios, lo que acabó con mis pretensiones de aprendiz de brujo y que dejó bien claro que la única forma de ingresar al mundo de la adivinación y la brujería es solo siendo señalado por el «poder».
Tampoco estuve sobre aviso de que ese mismo poder sale a tu encuentro de la manera más abominable y monstruosa cuando detecta que intentas inmiscuirte, aunque sea con las mejores intenciones, en el mundo de los brujos sin haber sido invitado.
Hube de encontrar situaciones sacadas del infierno para al fin entender que no era bienvenido en su mundo; que solo había sido seducido por este, embelesado por pasajes descriptivos de increíble belleza y desbordada imaginación que además prometían poderes solo imaginados por los «humanos comunes», pero también, a cambio, la insondable y aterradora oscuridad donde moran seres abominables.
Supe, en carne propia, que el precio a pagar es demasiado alto si no se tiene «permiso» para abandonar lo humano (el tonal) antes de optar por algo tan oscuro y traído a la mala como lo es la brujería (el nagual).
Que pertenecer a ese mundo no es opcional ni volitivo y solo es señalado quien, por su constitución «aural» y ninguna otra cualidad distintiva es apto: lo es por la luz en forma de globo que emana de su cuerpo físico que puede ser doble o cuádruple; (solo los «cuádruples» pueden ser naguales: los «dobles» solo comparsa).
Los hombres «cuádruple» son líderes natos. La mayoría de los humanos tienen una sola luz, luz que es vista solo por ellos, los «llamados», y tal condición unitaria deja al resto fuera de la jugada.
Yo soy uno de ellos. Encontré que no estaba dispuesto a abandonar la seguridad que rodea la mortalidad común de los no elegidos; que no tenía lo necesario para enfrentar ese feroz viento que golpea la oscuridad sin sentir un terror que supera todos los miedos y que a la larga redunda en muerte.
Me di cuenta de que estaba tan inerme como una hoja en un vendaval circulando por los pasillos tétricos de lo desconocido y lo «diabólico».
Supe que deambular solo, como una oveja en terreno de lobos, encarando a los seres que ahí habitan equivale a suicidio espiritual para el hombre común, carente del propósito y constitución de los hechiceros en su secreta misión ultraterrena y milenaria.
La lectura a la que hago referencia es el recuento del aprendizaje, contenido en doce tomos, que narra en primera persona un antropólogo californiano quien cayó en manos de un anciano hechicero, indígena Yaqui de inexplicable poder y habilidad, habitante del desierto de Sonora, México.
Mediante ingeniosas tretas, fue engatusado por el nagual para fungir como aprendiz de hechicero, pues lo señalaba el poder, contra su voluntad, y sin que este se percatara de haber sido reclutado para engrosar las filas de aprendices bajo su tutela, la tutela del nagual, con la finalidad de convertirlo, a él mismo, en nagual sucesor.
Estos naguales lideran, instruyen y entrenan a grupos de aprendices indígenas mexicanos señalados por el poder, con cualidades distintas para lograr una meta común que reta a la muerte y los lleva a trascender la existencia.
Para ello han desarrollado técnicas prácticas que desafían el sentido común y la condición humana, perfeccionadas a través del tiempo, incluso desde mucho antes de la Conquista de México.
Durante siglos, estos estuvieron en búsqueda de una finalidad objetiva, pero desperdiciando el tiempo en prácticas viciosas para eludir a la muerte.
Esto los había llevado a un estancamiento (algunos aun llevan una vida lánguida después de 2,000 años vagando en busca de conservar el poder acumulado con ayuda de su séquito) sin ninguna ganancia tangible, ignorando a dónde los podía llevar el dominio de ese poder misterioso que no fuera permanecer en la Tierra, feneciendo eventualmente, debilitados, como cualquier mortal.
Pero, hace algunos siglos llegaron por fin los nuevos hechiceros con la buena nueva de un cambio de dirección.
Estos descubrieron que perpetuar la vida (aun a costa de vidas inocentes) no los llevaba a ningún lado, y que su práctica se había vuelto estéril y vacua; que habían llegado a un callejón sin salida donde no había ganancias tangibles que redundaran en un beneficio compartido, final y eterno.
Que debían modificar sus prácticas y objetivos si querían descubrir, por fin, qué secretos guardaba ese poder, de dónde provenía, de qué estaba hecho, y a dónde conducía.
Ello, los llevó a reenfocar sus propósitos y rituales. Confirmaron que la existencia en la tierra es efímera para toda forma de vida. Que sus logros no estaban a la medida de ese monumental poder. Que sus hallazgos hasta el momento eran fútiles y que no había futuro.
Ese cambio de dirección fue un «segundo aire» para los brujos. Descubrieron a través de la «ensoñación» que sus metas no eran terrenas, que sus alcances irían más allá. Encontraron que ese poder, equivale a lo que los humanos comunes llaman instintivamente Dios, pero, de acuerdo con ellos, un Dios estéril y quieto, mudo y ausente.
El contraste es abrumador con la interacción, más bien apabullante, que los adivinos tienen con él «a cada momento de sus vidas» y al cual llaman simplemente el poder, el cual «rige cada uno de sus movimientos» de manera drástica e inequívoca.
Lo entendieron (o vieron), e interpretaron, como: «un águila en pleno vuelo la cual contiene en un aletazo todo el registro del tiempo desde que hay vida». Encontraron también, que, mediante el esfuerzo común de todo el grupo, que por cierto se compone de varias nacionalidades y no solo la mexicana, podrían finalmente unirse al águila en su vuelo, lo cual se convirtió en un pasmoso descubrimiento y en su meta última.
Pero no es fácil. Es, de hecho, la actividad «humana» más precaria, riesgosa y rigurosa.
Deben seguir docenas de rituales y preceptos aplicados a procedimientos minuciosamente establecidos donde la concentración, el denuedo, el valor, la paciencia, el discernimiento y el sacrificio no tienen parangón en ninguna otra actividad mundana.
Estúpidamente, empecé a poner en práctica algunas instrucciones y rituales que interpreté como métodos de superación por su exigencia, rigidez, dificultad y riesgo, sin imaginar siquiera en lo que me metía.
No conozco algo más terrorífico, caótico y profundamente espantoso que lo que encontré cuando empecé a ver «resultados». Los «diablos» de las religiones son santos comparados con lo que se ve ahí afuera.
No recomiendo a nadie tratar de ponerse en contacto con ese poder. Mejor, seguir insistiendo con plegarias que a nadie hacen daño, aunque haya o no respuesta, pues las respuestas que vienen del poder son imposibles de soportar por quienes no han sido señalados.
Y aun los señalados. Deben ellos enfrentar todo ese horror, ese rigor, confrontar huestes demoníacas hasta domeñarlas en su beneficio, con el constante riesgo de fenecer, como sucede a menudo, pues de otro modo no podrían ser nunca «uno con el águila».
Y todo ello en el más absoluto secreto mientras discurren sus vidas como seres comunes entre la gente común, evitando toda sospecha, aun de sus familias, sobre sus íntimas maquinaciones, fraternidad oculta, aquelarres lubricados con peyote, (o mitotes) y todas las hazañas que conlleva el arte de «ver» o ensoñar.
Deben acatar los designios que el poder impone. Un poder invisible para el resto, pero inexplicablemente asequible para algunos; como si éste dijera: «Ahora que han descubierto que su naturaleza particular les permite ir a donde nadie debe ir, les dejo abierta la puerta bajo su propio riesgo a lo pasmoso, lo indecible, al horror que conlleva husmear donde se cocina la vida en los universos y volar junto a mí.
Los dejo hacer, pero mis condiciones son duras, y espantosas, y el riesgo es no solo perder la vida, sino el alma toda en el intento».
El Tiempo — Si bien es cierto que no existe una fórmula mágica para evitar el deterioro de la salud con el paso de los años, los especialistas enfatizan en la importancia de tener una alimentación balanceada, que saque provecho a todos los nutrientes que ofrecen las frutas, verduras y hortalizas.
De hecho, existen algunos alimentos que benefician la función cognitiva y ayudan a la memoria, en pocas palabras, son buenos para el cerebro, pues fomentan el buen flujo de la sangre.
Según estudios, los alimentos que benefician las salud del corazón también ayudan al cerebro.
«Se ha demostrado que muchos de los factores de riesgo cardiovascular son factores de riesgo de demencia, incluida la demencia debida a la enfermedad de Alzheimer«, explicó la doctora Francine Grodstein, profesora asociada de medicina en la Escuela de Medicina de Harvard y epidemióloga asociada en el Brigham and Women’s Hospital, en una publicación de la institución educativa.
Así las cosas, las dietas ricas en grasas saturadas y trans afectan la salud del corazón y el cerebro. ¿Por qué? porque las placas de colesterol también se pueden acumular en los vasos sanguíneos del cerebro, dañando el tejido cerebral.
«Las células cerebrales se ven privadas de la sangre rica en oxígeno que necesitan para funcionar normalmente, lo que puede comprometer el pensamiento y la memoria«, enfatiza la especialista.
Por lo tanto, las grasas mono y poliinsaturadas son las heroínas en este caso, pues incluirlas en el menú del día a día contribuyen a preservar la memoria. Aquí les contamos cuáles son los alimentos buenos para la salud del cerebro, según Harvard.
Vegetales
Las verduras, especialmente aquellas de hoja verde como la col rizada, las espinacas y el brócoli, pues tienen abundantes nutrientes que benefician al cerebro como la vitamina K, la luteína, el ácido fólico y el betacaroteno.
Los expertos aconsejan ensaladas con estos alimentos o, por ejemplo, sustituir la tortilla por alguna de estas hojas en el próximo ‘crepe’ que prepare.
Pescados ricos en omega 3
El salmón, el bacalao, el atún, los mariscos y el abadejo son pescados grasosos característicos por su contenido rico en ácidos grasos, omega 3 y grasas insaturadas saludables.
Lo recomendable es comer pescado al menos dos veces por semana, preferiblemente asado u horneado para obtener mayor sabor y nutrición.
Bayas
Las frutas como la fresa, la frambuesa, las zarzamoras y los arándanos son una excelente fuente de antocianinas, que ofrecen cualidades antioxidantes.
El consumo de estos alimentos, especialmente los de colores más oscuros, beneficia a la memoria. » Un estudio realizado por investigadores del Brigham and Women’s Hospital de Harvard descubrió que las mujeres que consumían dos o más porciones de fresas y arándanos cada semana retrasaban el deterioro de la memoria hasta en dos años y medio», asegura la institución.
Té y café
De acuerdo con varias investigaciones reseñadas por la prestigiosa universidad estadounidense, la taza de café o té de la mañana no solo ayuda a la concentración, también beneficia la función mental y ayuda a guardar nuevos recuerdos.
Nueces
Estos frutos secos tienen un alto contenido de alfa-linolénico, un tipo de ácido graso que reduce los niveles de colesterol y ayuda a regular la presión arterial, además de que limpia las arterias.
«Las nueces son excelentes fuentes de proteínas y grasas saludables, y un tipo de nuez en particular también podría mejorar la memoria«, enfatiza la publicación.
Las puede consumir para saciar el hambre en medio de las comidas o agregarlas a una avena, una ensalada un salteado de verduras.
La dieta que beneficia al cerebro: la mediterránea
Según Harvard, la dieta mediterránea contiene muchos de los alimentos que benefician la salud del cerebro, por ello, entrega un ejemplo de lo que podría consumir durante el día:
Desayuno – Granola integral con bayas frescas y almendras – 6 onzas de yogur griego cubierto con arándanos
Almuerzo – Ensalada griega con pollo a la parrilla – Pan árabe integral con 2 cucharadas de hummus y tomates
Cena – Salmón asado con salsa de tomate y aceitunas, espinacas salteadas con piñones y pasas, peras escalfadas – Pollo asado con ajo y limón, espárragos