Países como Mozambique, Ghana, Etiopía y Angola estaban llevando a cabo luchas de liberación o, después de la independencia, formaban parte del Movimiento de Países No Alineados
Wall Street International Magazine(R.Savio) — Este escrito no va a ser académico o conceptual, sino un largo artículo. He pensado que mi mejor aporte es dar un testimonio vivido en el triple proceso: de descolonización, del Movimiento de No Alineados y del Grupo de los 77, en los cuales he participado activamente. Creo ser hoy uno de los pocos sobrevivientes de la conferencia de Bandung (1955) y que comunicar la vivencia del proceso de la creación y desarrollo del tercer mundo, su visión y sus valores, puede ser lo más útil que yo pueda hacer.
El mundo que emergió de la Segunda Guerra Mundial tenía una gran parte del Sur en estadio de colonias. Basta mirar a la creación de las Naciones Unidas que, hay que recordar, es un término acuñado por el presidente Roosevelt, al convocar en enero de 1942 una conferencia de 26 naciones, para reafirmar el compromiso de luchar en contra del Eje Alemania, Italia, Japón hasta al final.
Los Países Aliados (Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido y China), se juntaron en 1944, desde agosto hasta octubre, en Dumberton Oaks, Estados Unidos, para preparar los estatutos y el diseño de las futuras Naciones Unidas, que se presentaron en una Conferencia en San Francisco en 1945, con 50 países participantes, que aprobaron la Carta de las Naciones Unidas. La organización entró formalmente en vigor el 24 de octubre de 1945, una vez que Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Unión Soviética y China ratificaron el tratado.
Es importante subrayar que solo los vencedores de la Guerra Mundial fueron miembros fundadores. Y que los Cinco Grandes retuvieron un poder de veto, como súper vencedores.
También es relevante señalar que Asia tuvo apenas dos países participantes: China e India (que en realidad ganaría su independencia el 15 de agosto del 1947). África, dos: África del Sur y Etiopía. Mientras América Latina 19 países, obviamente aliados con Estados Unidos y por lo tanto considerados ganadores.
América Latina había ganado su independencia al comienzo del siglo XIX. Pero casi toda África y Asia habían quedado al margen de la creación de Naciones Unidas.
18 Cumbre de los jefes de Estado de los países no alineados
Las colonias habían formado unidades militares para los ejércitos de la «madre patria», cuyos hombres, terminado el conflicto, volvían a ser ciudadanos de segunda clase.
En las colonias, todas las posiciones de poder en la economía, en la enseñanza, en la sanidad, en la administración, eran ocupadas por hombres blancos que venían de la potencia colonial.
Pero algo nuevo se iba desarrollando, especialmente en las elites nacionales, buena parte de las cuales habían tenido acceso a estudios superiores, frecuentemente en la metrópoli: un creciente sentido de dignidad, de frustración y de injusticia.
El colonialismo había evitado invertir en la educación, sobre todo la superior. Se calcula que cuando Libia obtuvo su independencia de Italia, el total de personas con nivel universitario era de 28 hombres y ninguna mujer. Los estudios, además, eran una repetición de los en uso en la metrópoli, sin ningún esfuerzo para incluir elementos de la identidad cultural de la colonia, de su geografía o de su entorno natural.
El senegalés Leopold Senghor, que con el martiniqués Aimé Cesar y el guyanés Léon Cartron Damas creó en 1934 la revista L’Etudiant Noir, se mofaba de que los maestros franceses enseñaban a los niños que «nuestros ancestros, los galos, tenían ojos azules, eran rubios y bien altos», en contra de toda evidencia.
Creo que en América Latina no se ha entendido lo traumático que fue el proceso de descolonización. Si no se entiende el sentimiento de frustración y de rebelión de las elites de las colonias, no se puede entender el nacimiento de los no alineados.
Antes que la dimensión de no alineamiento, fue fundamental la dimensión Norte-Sur, que fue la que creó un sentido de identidad y destino común en pueblos que no habían tenido ninguna relación entre ellos, de realidades tan diferentes como África y Asia y, cabe recalcar, profundamente divididos en el mismo continente, según el sistema colonial en el cual se encontraban. No había ninguna comunicación entre África francófona, anglófona o portuguesa.
Las comunicaciones eran verticales con la metrópoli. América Latina vivió esta experiencia hasta las guerras de independencia, ya que los varios virreinatos y capitanías no podían intercambiar entre ellos y todo comercio se tenía que desarrollar a través de España.
El primer vuelo entre una ciudad francófona, Dakar, y una anglófona, Nairobi, fue con Air France en 1956, o sea casi en tiempos contemporáneos.
Fue en la metrópoli que se formaron y se encontraron los artífices de la independencia colonial. Recuerdo con qué emoción Lyndey Pindling (que obtuvo la independencia de Las Bahamas en 1973) narraba sus días de estudiante en Oxford, con muchos de los padres de la independencia de las colonias inglesas.
Entre ellos hablaban de sus países como un mundo fantástico para los demás, que nunca habían salido de su colonia. Y que se empeñaban, con un gran sentido de solidaridad, en ganar debates y competiciones con los ingleses, que los trataban con un gran sentido de superioridad: «Éramos pocos, pero descubrimos que no éramos inferiores. Y allá todos juramos que, a la vuelta, llevaríamos nuestros pueblos a la misma libertad que veíamos en Inglaterra».
Los intentos de crear organismos de integración son numerosos, y todos han fracasado en una cambiante relación de fuerzas políticas
Pero la descolonización fue un proceso largo, conflictivo y muchas veces sangriento. Varios de sus líderes fueron asesinados.
De hecho, la pérdida de la India y su división con el Pakistán, en 1947, fue el acontecimiento que dio a Inglaterra la conciencia de que el proceso era inevitable.
Francia tuvo conflictos muy dramáticos, como los de Indochina (1954) y Argelia (1962). Portugal se resistió hasta la caída del régimen de Oliveira Salazar (1974).
El proceso descolonizador en Asia y África duró desde 1956 hasta la década de los 70, con el Caribe en los 80.
La conferencia de Bandung, que abrió un cambio fundamental en las relaciones internacionales, se realizó en abril del 1955, cuando el proceso de colonización estaba lejos de terminar. A Bandung acudieron 29 países, la mayoría de nueva independencia: el 54% de la población mundial, en ese momento (1,500 millones).
La conferencia fue de solidaridad afro-asiática y de lucha en contra del dominio colonial. En Bandung no se habló de la creación del no alineamiento. El tema era la denuncia del sistema colonial y establecer cómo, por primera vez una alianza de países que hasta hace poco no existían, podían trabajar juntos: algo totalmente nuevo en la historia.
Había conciencia de representar a la mayoría de la humanidad y de que este era solo el comienzo de un proceso de dignidad y de libertad que, durara lo que durara, cambiaría al mundo para siempre.
Yo llegué a Bandung el 10 de abril, ocho días antes de la apertura de la conferencia. Estaba registrado como periodista, a mis 21 años, para la revista de la Unión Nacional de Estudiantes (UNURI).
Mi contacto era la Unión de Estudiantes de Indonesia, que miraba a la conferencia con orgullo, como una afirmación del papel internacional que su país asumía, a los diez años de independencia. En realidad, casi nadie sabía algo sobre países africanos participantes, como la Costa de Oro, Liberia o Sudán.
Tal como ellos no tenían idea de Indonesia, Nepal o Camboya…
En la conferencia había escasas medidas de seguridad y el debate entre todos era muy fluido. Iraq y Arabia Saudí presentaron una resolución para condenar a la Unión Soviética, por su opresión con sus poblaciones musulmanas, pero este debate se evitó, sobre todo por la intervención de China, que hasta 1960 mantuvo una alianza con la URSS.
Lo que pasó finalmente fue una resolución que «condenaba al colonialismo en todas sus manifestaciones», que muchos consideran como el comienzo del movimiento de no alineados. En realidad, Bandung fue una reunión sobre el colonialismo.
La ausencia de delegaciones de América Latina seguramente imposibilitó una visión más global. Estaban presentes también personalidades como Tito, Ho Chi Minh, Sihanouk y U Thant, pero en sus discursos también se concentraron sobre el tema del colonialismo y del imperialismo.
Pero Bandung fue fundamental para el nacimiento del Movimiento de los No Alineados (MNOAL), porque permitió el encuentro de líderes que tenían una visión que iba más allá de la descolonización. Zhou Enlai, en una conferencia de prensa que dio a los periodistas presentes, juntó el colonialismo con el imperialismo y la necesidad de luchar contra los dos, obligando a Nehru a hacer lo mismo.
Entre los dos había una competencia abierta. Nehru tenía desconfianza hacia el comunismo y se consideraba el símbolo de la descolonización, por el tamaño de India y su primacía en el proceso. Zhou Enlai fue mucho más modesto y había una gran simpatía hacia él.
Estaba vivo solo porque había cambiado de vuelo al último minuto, probablemente por compromisos de trabajo. El avión en que estaba oficialmente anunciado explotó en el aire por un sabotaje de la CIA. En el vuelo murió un periodista austriaco con el cual teníamos planeado dividir gastos para visitar el país después de la conferencia.
Lo que en realidad conecta Bandung con todo el proceso posterior es que se adoptó por unanimidad una declaración para la paz y la cooperación, de diez puntos, la Dasasila.
Esta declaración, basada en la Carta de las Naciones Unidas, fue adoptada después por el MNOAL, y sigue siendo un documento de identidad hasta hoy. Allí se habla por primera vez de la Cooperación Sur-Sur, que sería uno de los puntos estratégicos del Grupo de los 77.
El tema de la unidad de América Latina está ausente en las preocupaciones de sus ciudadanos
Dos años después hubo en Beijing, durante el Gran Salto Adelante, una conferencia de la Unión Internacional de Estudiantes, que reunía las organizaciones estudiantiles del bloque socialista y aliados. Algunos países europeos decidimos participar. Cuando terminé mi intervención, Zhou Enlai me mandó a llamar.
No sé si me había reconocido. Me preguntó qué pensaban los estudiantes italianos de China. Le dije que no se sabía nada, ya que el país no estaba abierto a visitantes. Entonces él me ofreció un viaje a lo largo de su país, para contar lo que había visto de vuelta en Italia.
Esta es la razón por la cual estoy vivo. Todos los demás dirigentes tomaron un vuelo para Nom Pen, que se estrelló al salir del espacio aéreo chino.
Al volver a Beijing después de un mes de viaje, pedí agradecer al compañero canciller. Me recibió y me pidió decir en muy pocas palabras mi impresión. Un enorme país de hormigas trabajadoras, todas vestidas igual, de 600 millones de personas, no era para pocas palabras. Respondí que era una experiencia transformadora venir de tan lejos y ver una revolución como la china.
Zhou Enlai me fijó su mirada, con sus ojos laser, bajo sus espesas cejas, sin decir nada por un periodo interminable. Y finalmente me dijo: «¿Tan lejos de dónde?». Esto destruyó para siempre todos mis etnocentrismos. Gracias a él soy lo que soy hoy: un ciudadano global.
Es cierto que de Bandung vino la creación del Movimiento de No Alineados. Pero, a mi entender, en realidad esto fue el año después (1956), en la isla de Brioni, en la costa dálmata, donde Tito tenía su casa.
El convidó a Nehru y Nasser a una reunión de dos días, donde por primera vez se pasó del tema del colonialismo y del imperialismo al amplio diseño de crear un movimiento que abarcara a todo el tercer mundo, incluida América Latina. La reunión tuvo un carácter muy personal.
Los pocos periodistas que estábamos teníamos una carpa en el jardín, y al final de sus reuniones los tres líderes venían para una conversación más que una conferencia de prensa. Tito era el más enfático, Nehru el más conceptual y cauteloso y Nasser el más radical. Pero el mensaje era: no hay paz sin seguridad global, y esto significa el fin de la dominación de un país sobre los otros.
Tito había roto con la URSS en 1948 y un colega de la agencia Tanjug me comentó, muy en privado, que en Yugoslavia se veía el activismo de Tito con el tercer mundo (había hecho un largo viaje en India y Birmania en 1954), como una manera de salir del aislamiento en que lo había colocado su expulsión del Comintern.
Su insistencia para equiparar Moscú y Washington fue muy explícita, mientras Nehru fue mucho más cauto. Lo máximo que pudimos sacarle, entre muchas generalidades diplomáticas, fue cuando Claude Julien, de Le Monde Diplomatique, le preguntó si eran iguales de peligrosos para la paz, y Nehru contestó: «quien quiere dominar, se mete en la misma categoría».
Nasser era muy directo y el más duro con la crítica a la dominación del mundo y dio el ejemplo del Canal de Suez, parte del territorio egipcio explotado por Francia e Inglaterra.
No se podía intuir que iba a nacionalizarlo el año siguiente… La reunión terminó sin un documento y a causa de ello la cobertura periodística fue de poca profundidad. La Declaración de Brioni salió poco después y representa, a mi entender, el verdadero momento del nacimiento de los No Alineados, aunque se suele colocarlo en la conferencia de Belgrado, en 1961.
Belgrado fue el acto formal del nacimiento de los NOAL. Participaron 24 países y las presencias de una excolonia europea, como Chipre, y un país de América Latina, Cuba, dieron una dimensión global al movimiento.
Tito hizo todos los esfuerzos posibles para que la conferencia tuviera apoyo logístico, protocolar y de seguridad para el máximo éxito. En todos los que estábamos en Belgrado había la conciencia de participar a un momento histórico de la marcha de la humanidad, para un camino de paz, de reducción del peligro nuclear y de un mundo más justo y más libre.
Desde allí, el MNOAL tomó su largo camino hasta el día de hoy. A pesar de haber participado en varias de sus conferencias, en las cuales se iban incorporando más países de América Latina, creo que para la región vale recordar el ascenso y el declive de Cuba en el Movimiento.
Castro se había convertido en una de las principales figuras de los No Alineados, gracias a su papel en la defensa de la independencia de Angola contra la invasión de África del Sur. En la cumbre del MNOAL de La Habana, en septiembre de 1979, Castro había eclipsado a todos los otros líderes.
Las figuras históricas ya no estaban: Nehru había muerto en 1964 y Nasser en 1970. Tito no pudo participar por estar seriamente enfermo (moriría en 1980). Castro no era considerado por muchos, un alineado con Moscú. Pero, poco después de la Conferencia de La Habana, la URSS invadió Afganistán, que era un país miembro del movimiento.
La Asamblea General de las Naciones Unidas condenó la invasión. Una gran mayoría, 59 países no alineados, votaron en contra de la URSS y solo nueve a favor (con 29 abstenciones). Entre los nueve estaba Cuba. A partir de entonces Castro perdió mucho de su prestigio y en el movimiento nunca reapareció una figura catalizadora.
Y, cabe destacar, el NOAL no fue un camino particularmente movilizador en América Latina. La componente afroasiática fue siempre su columna histórica.
18 Cumbre de los jefes de Estado de los países no alineados
El Grupo de los 77 (G77) tuvo una identidad mucho más latinoamericana.
No solo porque las delegaciones de esos países jugaron un papel fundador en Ginebra, en 1964, sino porque Raúl Prébisch tomó a la organización en sus manos, después de su gran experiencia en la CEPAL.
Recuerdo que los países que no querían seguir juntándose con el grupo occidental o con el campo soviético se contaron: y eran 77.
En esa reunión tampoco había muchos que pensaban que participaban en un momento histórico.
Yo, por mi parte, salí convencido de que era hora que todo este mundo que nacía tuviese su propia voz, ya que el sistema informativo internacional estaba concentrado en las manos del Norte, que no tenía ni interés ni comprensión del desarrollo del tercer mundo.
Cuatro agencias de prensa, las dos estadounidenses, UPI y AP, la francesa AFP y la inglesa Reuters, controlaban el 92% del tráfico internacional de noticias.
Así nació Inter Press Service, como una cooperativa internacional de periodistas sin finalidades de lucro, donde por estatuto los socios tenían que ser en dos terceras partes del Sur, y los del Norte no podían trabajar fuera del Norte.
IPS fue creciendo progresivamente, pasó a ser el carrier del grupo de agencias de los No Alineados. Fue la secretaría de ASIN, el sistema regional de intercambio de los países de América Latina y el Caribe, con servicios en siete idiomas, casi tres mil usuarios, y la creación de un servicio analítico que las otras agencias no tenían, ya que competían sobre noticias.
Su mensaje era dar la voz a los que no la tenían y los esfuerzos del sistema transnacional para acallarla no tuvieron éxito.
Se debe al G77 que se materializara una vieja aspiración que venía del proceso de descolonización: la idea de rebalancear el sistema económico internacional, que era totalmente vertical entre el Norte y el Sur, para tener por primera vez una dimensión horizontal: la idea de un Nuevo Orden Económico, basado en una mayor justicia internacional, la paz, la cooperación y el respeto de los derechos de los países en desarrollo.
Este proyecto visionario de un plan de gobernabilidad mundial fue aprobado en la Asamblea General de la ONU de 1974. Por un tiempo, los países industrializados aceptaron los compromisos económicos y políticos que el NEOI significaba. Este momento fue el más alto de la historia de Naciones Unidas y del multilateralismo.
Todo este mundo vio el inicio de su desaparición en la Cumbre Norte-Sur de Cancún, de 1981. Yo había sido llamado para cooperar en la parte informativa por el presidente de México, José López Portillo, copresidente de la cumbre con el canadiense, Pierre Trudeau. Entre los 22 jefes de estados participantes estaba Ronald Reagan, recién elegido presidente de Estados Unidos.
Reagan, con el entusiasta apoyo de la premier británica, Margaret Thatcher, pasó a enunciar que: 1) el sistema de democracia en que se basaba Naciones Unidas se había convertido en una camisa de fuerza para Estados Unidos, que tenía que aceptar decisiones tomadas por una serie de países que no eran mínimamente comparables al peso económico, militar y demográfico de su país; 2) el comercio y la iniciativa privada tenían que ser la base de las relaciones internacionales y que él consideraba la ayuda al desarrollo un derroche económico y una mala costumbre para los receptores: «Trade, not Aid»; 3) eran los ciudadanos los que tenían que actuar, y no los Estados que él consideraba un obstáculo para la iniciativa privada, la única que funcionaba de verdad; 4) estaba en contra de la adopción de cualquier plan de acción, ya que no reconocía a nadie tomar decisiones por cuenta de su país, que era el único capaz de determinar cuáles eran los intereses norteamericanos.
El primer ministro de la India, Nehru, y el presidente Kwame Nkrumah de Ghana en la Cumbre de NAM en 1960
De todo esto se hizo eco todavía más radical Margaret Thatcher y el silencio de un Kurt Waldheim, que no sabía cómo reaccionar, no ayudó a François Mitterrand en la defensa de la Cumbre.
Así, las intervenciones de los presidentes del tercer mundo fueron totalmente ignoradas. En un coffee break, un indignado Julius Nyerere dijo en altísima voz a una muy molesta Indira Gandhi: «Aquí se ha reunido lo peor del colonialismo con lo peor del imperialismo, y la historia vuelve atrás…».
En realidad, no era solo la historia que volvía atrás. Tres jinetes del Apocalipsis se lanzaron casi simultáneamente a cambiar el mundo.
Uno fue la caída del Muro de Berlín, que autorizó a los vencedores a considerar que el mundo sería solo y definitivamente capitalista y se podían desmantelar todas las trabas a su libre desarrollo, impuestas por la existencia de un campo «socialista».
En una conferencia en Milán, en 1995, el director general de la Organización Mundial del Comercio, Renato Ruggiero, afirmó que, con la desaparición del comunismo, el mundo se reuniría progresivamente en un único mercado común; que habría una sola moneda, el dólar, y se eliminarían para siempre las guerras.
El otro jinete fue el Consenso de Washington, entre el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que traspasaba todas las responsabilidades económicas y sociales al mercado, con dramáticas consecuencias en los campos de la educación, la salud y todo gasto público.
El tercero fue la teoría de la Tercera Vía, lanzada por Tony Blair, apoyada por Bill Clinton y recibida por todos los líderes socialdemócratas de la época.
Ya que la globalización neoliberal era imparable (TINA, there is no altenative), la función de la izquierda era aceptar la teoría económica neoliberal, pero darle una cara humana, manteniendo medidas de carácter social.
A partir de allí, empieza la deserción progresiva de los trabajadores desempleados y de los menos favorecidos que, afectados por la globalización, emigran hacia una derecha que se presenta como la verdadera fuerza antielites, que rechaza a los inmigrantes que roban los puestos de trabajo, a los acuerdos y los organismos internacionales que han sido creados por las elites, utilizando la xenofobia, el nacionalismo y el populismo.
Durante este periodo terminó la Guerra Fría, y es significativo que los famosos «dividendos de la paz», de los cuales tanto se había hablado por el movimiento pacifista, no aparecieron en ningún lado. La reducción de los gastos militares (muy inferior a lo esperado), en lugar de ir a la cooperación internacional para la paz y el desarrollo, fue integralmente a ajustes presupuestarios.
Llegamos así al nuevo siglo, con un cambio en la cultura política fundamental. Los valores que acompañaron al mundo desde el fin de la Guerra Mundial, que habían llevado a la creación de Naciones Unidas, de la Unión Europea; los valores de la cooperación internacional, de la paz, de la solidaridad, de la justicia internacional, de la búsqueda de un pacto social inclusivo y participativo se van esfumando, para dar vida a un nuevo conjunto de valores: los valores del individualismo, de la codicia, de un capitalismo sin límites.
El mercado pasa a ser el valor sobre el cual fundar la sociedad. «La codicia es buena, porque ayuda a conseguir la riqueza» (Reagan). «La sociedad no existe, existen solo individuos» (Thatcher). «Son los árboles los que contaminan, no las industrias» (Reagan). «La riqueza lleva riqueza, la pobreza lleva pobreza, no hay que tasar a los ricos» (Reagan).
Los valores del desarrollo son substituidos por los del crecimiento y de la globalización. Solo que el objetivo del proceso de desarrollo era permitir a un hombre ser más de lo que era. El de la globalización es para que tenga más. Es un cambio de paradigma.
La crisis del 2008, aunque vivida como un asunto del sector de la banca, en realidad es el punto de inflexión de este cambio de paradigma. Ya hay suficientes datos para saber que una globalización neoliberal sin límites ha aumentado el desempleo, las desigualdades sociales.
Lo público ha sido cortado con un hacha a favor de lo privado. Todo lo que no da rédito es improductivo. El recorte en los presupuestos de educación, sanidad e investigación es continuo. Como demuestran muchos economistas, el capital aumenta a cuesta del trabajo. Y el miedo sobre un futuro incierto, utilizado por políticos populistas, cambia radicalmente la percepción de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes.
Antes de la crisis del 2008, en toda Europa había un solo partido de extrema derecha con cierta vigencia: El Frente Nacional de Le Pen en Francia.
Pocos años después irrumpen en todos los parlamentos partidos de extrema derecha. Emblemático es el caso de los Países Nórdicos y Holanda: eran los llamados like minded countries, los más solidarios con los países en desarrollo; los únicos en haber volcado el 0.7% de su Producto Nacional Bruto a la cooperación internacional, un compromiso adoptado por todos los países de la OCDE y nunca cumplido.
En pocos años, partidos de extrema derecha entran al gobierno o se convierten en una fuerza decisiva. Dinamarca, un modelo de civismo, llega a confiscar todas las joyas de los inmigrantes. Holanda, refugio de perseguidos religiosos en la historia, aprueba una ley para quitar la nacionalidad a 82 niños nacidos en el Califato islámico, porque han crecido en una atmósfera de terrorismo.
El presidente Nasser de la República Árabe; el presidente Sukarno de Indonesia y el presidente Tito de Yugoslavia en la Cumbre de NAM en 1960
Una fuerte corriente de historiadores sostiene que la codicia y el miedo son dos importantes motores de cambio de la historia. La codicia parte con la caída del muro de Berlín, y dos décadas después llega el miedo, con la crisis del 2008, y estamos en la segunda década…
Todo este cambio de paradigma está acompañado por varios fenómenos que están fuera de control. Las finanzas, por ejemplo, ya no son parte de la economía como en el pasado. Han tomado vida propia. Hoy, el total de un día de transacciones financieras es 40 veces el total de la producción de bienes y servicios, o sea del trabajo del hombre.
No hay ningún instrumento de regulación de las finanzas. El uso comercial de Internet ha creado gigantescas redes sociales, también sin ninguna regla. Los logaritmos que las rigen buscan mantener la atención del lector, privilegiando todo lo que es excepcional y llamativo, muchas veces fake news.
Y empujan a los lectores a colocarse en sitios virtuales donde reagrupan a personas con los mismos gustos y costumbres. El diálogo e intercambio de ideas se van reduciendo siempre más, aumenta el sectarismo y la red es un espacio de insultos, de las teorías y rumores más inverosímiles.
Los usuarios han pasado de ciudadanos a consumidores, y ahora de consumidores a objetos: datos que se venden a empresas y partidos políticos. Es dramático leer los estudios que demuestran como los jóvenes tienen un espacio de atención siempre más reducido, leen siempre menos y registran un nivel de cultura general cada año más bajo. Estamos entrando en una era de barbarie.
En todo esto, la llegada de nuevas tecnologías, desde la inteligencia artificial a la infotecnología y la nanotecnología, va a crear enormes cambios en la producción y el empleo. Todo esto en una amenaza existencial, que es la amenaza climática.
Se puede, con mucha lógica, argumentar que problemas paradigmáticos solo tienen soluciones globales. Pero la experiencia de la pandemia nos indica todo lo contrario. A la mitad del segundo año, los países ricos han asegurado el 86% de las vacunas, mientras los países pobres el 2.1%. Y es obvio para todos que una pandemia no se vence hasta cuando todos, ricos o pobres, estén vacunados.
Vivimos en un mundo cada día más fragmentado, sea a nivel político que cultural.
Es lo que el Papa Francisco llama «una Tercera Guerra Mundial fragmentada». La nunca superada raíz de superioridad del Occidente ha llevado a la patética idea de que, eliminando un régimen, llegaba automáticamente la democracia de estilo occidental. La lección de Afganistán no ha frenado a los fracasos de Iraq, Libia, Siria: todos estos conflictos se internacionalizan por el número de aspirantes a poder local, regional y global.
En este momento, hay en Siria ocho potencias extranjeras que están dispuestas a luchar hasta el último sirio. Lejos están los tiempos en que Kissinger declaraba: «La globalización es el nuevo término para la hegemonía americana».
En este mundo fragmentado, barbarizado, que ha perdido valores internacionales y códigos de comunicación, vuelven con fuerza tres antiguas trampas que la historia había depositado en el trastero: en Nombre de Dios, en Nombre de la Nación y en Nombre del Dinero.
Estos son los nuevos motores de las relaciones internacionales. Y emergen los hombres fuertes, los Salvadores de la Patria. Los Erdogan, los Al Sisi, los Orban, los Kacynski, los Modi, los Duterte… todos quieren jugar un rol internacional. Desde las confrontaciones del siglo pasado, Estados Unidos continúa con sus pretensiones hegemónicas. Rusia no se resigna a su declive económico y militar, y sigue actuando con una política de gran potencia.
Pero, en tan poco tiempo, ha surgido un nuevo actor que ya está acercándose al nivel de Estados Unidos: China. Su llegada ha cambiado el tablero internacional.
China tiene un modelo político propio, que por décadas el Occidente miró como primitivo, que con el crecimiento habría inevitablemente evolucionado al modelo del capitalismo occidental. En unas décadas, China ha logrado sacar de la pobreza a 700 millones de campesinos y tener una tasa de crecimiento económico varias veces superior a la del Occidente.
Se calcula que en pocos años superará per cápita, sobre la base al valor del poder adquisitivo, a Estados Unidos. Su tamaño hace imposible una guerra con los Estados Unidos. En general pocos conocen su historia milenaria, como Mao supo identificar al secretario del Partido Comunista con la memoria histórica de los emperadores chinos, y reparar la dignidad ofendida de un gran pueblo, tras las invasiones extranjeras.
La humillación de la primera Guerra del Opio (1838), que llevó los ingleses al control del país para obligarlo a comprar la droga, que ellos vendían para subsanar el gran déficit comercial que tenían con la China, está todavía grabada en la psiquis nacional. Yo vi, en 1957, un jardín en el centro de Beijing, con un cartel que decía: «No dogs and Chinaman admitted».
Mao fue el liberador de la despiadada ocupación japonesa. Y el Partido Comunista ha asegurado, desde Deng, el ingreso a la prosperidad cada año a millones de personas. Es un pacto social que ningún país ha podido realizar.
La segunda Guerra Fría, de que tanto se habla en los medios, no tiene nada que ver con la primera. Es una competición política, económica, tecnológica, no ideológica.
El mundo no está dividido en dos bloques, sino cada día más fragmentado. Estados Unidos ya no se puede presentar como un modelo, ya que antes de todo debe solucionar muchos problemas internos, con extremos como Trump, que siguen vigentes.
La lógica es que China y Estados Unidos vayan compitiendo todo lo que puedan, pero tendrán un límite insuperable: el uso de la fuerza. Y tendrán que cooperar en asuntos planetarios, como la tragedia del clima.
Obviamente, en esta competición, se buscarán alianzas, para tener más poder. No serán por afinidades ideológicas, como pasó en el siglo pasado. Será por conveniencias económicas o militares. Y en este sentido, Estados Unidos parte con la ventaja de todo un sistema creado por él, desde la OTAN hasta el USMCA (o TLCAN 2.0).
China está rápidamente construyendo otro, desde la Ruta de la Seda al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, creado como alternativa al sistema de Bretton Wood. No es lejano el momento en que China libere el yuan como moneda internacional, reduciendo los privilegios del dólar como divisa de reserva internacional.
¿En esta situación, como se coloca América Latina? Está firmemente en los mecanismos interamericanos, o sea con la tutela de Estados Unidos, desde la Organización de Estados Americanos al Banco Interamericano de Desarrollo (donde Trump colocó un halcón de su confianza), pasando por la Organización Panamericana de la Salud, a un sin fin de acuerdos regionales, muchos de tipo militar.
Es de prever que, con el aumento de la confrontación con China, Estados Unidos apriete la tuerca, para asegurarse el control de la región.
De aquí nace una pregunta fundamental: ¿le conviene a América Latina quedar en esta camisa de fuerza de la tutela de Estados Unidos? Lógico sería que la región se mantenga lo más alejada de la disputa y atenta a defender sus propios intereses, para el bien de sus pueblos, en una nueva fórmula de no alineamiento.
El problema es que América Latina no está todavía en un real progreso de integración, y no funciona con una lógica regional. Los intentos de crear organismos de integración son numerosos, y todos han fracasado en una cambiante relación de fuerzas políticas.
El golpe de Estado en Chile, 1973, condujo al abortamiento del Pacto Andino, nacido de la inspiración del canciller Gabriel Valdés en 1969, y rechazado por el naciente neoliberalismo por el tratamiento a la inversión extranjera. El péndulo también ha oscilado en sentido contrario.
Así, el 2005, en la Conferencia de Mar del Plata, la presencia de líderes latinoamericanos progresistas puso una virtual lápida al Área de Libre Comercio de las Américas, el asimétrico tratado que impulsaba Washington.
Emblemático es que hoy los presidentes de las dos mayores economías, Brasil y Argentina, no tienen diálogo. El tema de la unidad de América Latina está ausente en las preocupaciones de sus ciudadanos. En el Foro Social Mundial, desde 2001, se han juntado más de un millón de activistas de la región.
Se han tenido centenares y centenares de paneles, sobre los temas más variados. No recuerdo ni uno sobre la integración regional. Mientras que, en los foros de África y Asia, este tema era frecuente, siendo América Latina inmensamente más homogénea como región…
El camino pasa por una educación que asuma una visión identitaria regional. Estamos muy lejos de esto. Es tiempo de que el mundo académico e intelectual asuma este reto.
Este tipo de hallazgos no son extraños. En la foto, monedas encontradas en 2020 en Israel.
DW(afp)(H.Mund) — Un tesoro de la Edad del Bronce con unas cincuenta joyas y reliquias de por lo menos 2.500 años de antigüedad fueron descubiertos en Suecia por un caminante, anunciaron las autoridades este jueves (29.04.2021).
El tesoro, considerado «espectacular» y en «fantástico» estado de conservación, fue descubierto por casualidad a principios de abril en un bosque cercano a la localidad de Alingsås, en el suroeste de Suecia, explicaron las autoridades locales.
Las joyas se encontraban al aire libre, frente a unas rocas. Posiblemente fueron desenterradas por animales. «Parecía basura de metal. Al principio, me dije que era una lámpara», contó Tomas Karlsson, el hombre que descubrió las reliquias.
Este aficionado a las carreras de orientación estaba actualizando un mapa cuando, al agacharse, encontró un collar y adorno, contó al diario Dagens Nyheter. «Todo parecía tan nuevo que al principio pensé que era falso», explicó. Tras haber informado del hallazgo, un equipo de arqueólogos acudió a examinar la zona.
Según Johan Ling, profesor de Arqueología en la Universidad de Gotemburgo, «la mayoría de los objetos encontrados son de bronce y están asociados a una mujer de alto rango de la Edad del Bronce». Los objetos, entre los que se incluyen collares, cadenas y broches muy bien conservados, datan de entre el año 750 a.C y 500 a.C.
Tesoros arqueológicos del año 2020
Valle de los Reyes de Egipto
La antigua necrópolis egipcia de Sakkara, a unos 30 kilómetros al sur de El Cairo, es uno de los sitios de excavación más importantes de Egipto, junto con el Valle de los Reyes y las Pirámides de Giza. En 2020, estuvo en los titulares internacionales con varios hallazgos espectaculares: Ya en septiembre y octubre, los científicos encontraron allí ataúdes de madera magníficamente decorados.
Coloridos sarcófagos de 2500 años de antigüedad
En noviembre, docenas de sarcófagos fueron descubiertos de nuevo en la necrópolis de Sakkara. Los ataúdes de madera pintados tienen más de 2500 años de antigüedad, explicaron los científicos. Los investigadores abrieron cuidadosamente la tapa de algunos de los sarcófagos para examinar el interior más de cerca. Los hallazgos en Egipto fueron la sensación arqueológica del año 2020.
Inscripción en rocas de Aswan, la frase más antigua del mundo
En 2020, egiptólogos de la Universidad de Bonn descifraron una inscripción en una roca de más de 5000 años de antigüedad. Fue descubierto en el Wadi Abu Subeira, al noreste de Aswan. En cooperación con el Ministerio de Antigüedades de Egipto, que supervisa las excavaciones de todos los equipos de investigación, los científicos descubrieron que es un antiguo signo de topónimo del 4º milenio a.C.
Lo que el Vesubio no pudo destruir totalmente
Durante décadas, los sitios de excavación de la ciudad romana de Pompeya, al sur de Nápoles, han brindado sorpresas arqueológicas. Durante la histórica erupción volcánica del Monte Vesubio en el 79 d.C., el barro, la lluvia de cenizas y la lava fundida enterraron el lugar, matando a personas y animales. No fue hasta el siglo XVIII que los restos antiguos fueron redescubiertos por los arqueólogos.
Thermopolia, el restaurante para comidas rápidas
Justo antes de Navidad, los arqueólogos de Pompeya revelaron su hallazgo más espectacular del año: un «thermopolia», un antiguo restaurante de carretera con un mostrador pintado. Los huecos contenían contenedores para mantener la comida caliente, sospechan los científicos. Platos de pato, pollo y otros fueron ofrecidos a la venta aquí a los habitantes de Pompeya.
Una muralla de los tiempos del rey Herodes
Después de años de excavaciones en el área de la actual Jerusalén, un equipo de investigadores, dirigidos por el arqueólogo alemán Dieter Vieweger, descubrió partes de la antigua muralla de la ciudad que se remontan al período bizantino y a la época del rey Herodes. Esto deja claro que la Jerusalén histórica era mucho más pequeña de lo que se pensaba.
Un pueblo del siglo II en el centro de Jerusalén
Los conflictos políticos y religiosos continúan a fuego lento en Jerusalén hasta el día de hoy. Las diversas capas arqueológicas contienen miles de años de historia multicultural. En la primavera de 2020, se excavaron los restos del muro de un pueblo del siglo II en el centro de Jerusalén. Los rastros de la vida cotidiana proporcionan información sobre los asentamientos de este período.
Grecia: cabeza de un dios en la alcantarilla
Mientras trabajaban en las alcantarillas de Atenas, los trabajadores de la construcción se encontraron con la enorme cabeza de una antigua escultura. Al examinarla, resultó ser un valioso bien cultural: la cabeza de mármol del dios Hermes que data, según el Ministerio de Cultura griego, del siglo III o incluso IV a.C.
El misterio de las piedras de Stonehenge
Aún no está claro si Stonehenge es un templo, un antiguo lugar de sacrificio o un observatorio celestial. Según un estudio reciente, las piedras, que pesan toneladas, proceden de las colinas circundantes de Westwoods. Pero, ¿cómo fueron transportadas si tienen hasta 7 metros de altura? Esto sigue siendo un misterio.
Curiosidades/BBC News — La orina, ese líquido transparente y amarillento de característico aroma, la desechamos todos los días en repetidas ocasiones sin pensar un instante en lo útil que puede ser.
No sólo nos puede servir para detectar infecciones y enfermedades, sino que además puede venir a mano a la hora de cultivar plantas, conducir un auto o incluso ir al espacio.
Al menos así lo ha probado la ciencia en repetidas ocasiones.
La orina, tiene muchos usos, algunos que ni siquiera se te pasarían por la cabeza y seguramente ni intentarías probar. Hoy queremos contarte los usos de la orina más extraños a lo largo de la historia.
Blanqueador dental
Una sonrisa blanca que se vea desde lejos es la aspiración de muchos, pero ¿qué tanto estás dispuesto a hacer para lograrlo? En la antigua Roma se utilizaba la orina para elaborar un enjuague bucal muy especial.
Si bien suena algo asqueroso, sí tenían algo de razón, El amonio, uno de los componentes de la orina, sirve como agente blanqueador, aunque por suerte hoy existen métodos más sofisticados y menos asquerosos.
¿Dientes de orina?
Puede parecer ciencia ficción, pero en China científicos lograron crear dientes a partir de células madre encontradas en la orina.
Investigadores del Instituto de Biomedicina y Salud de Guangzhou publicaron recientemente un estudio en la revista Cell Regeneration donde explican cómo habían creado estructuras parecidas a un diente con pulpa, dentina y esmalte.
El problema estaba en que no eran tan duros como los naturales.
Sin embargo, el trabajo abona el camino para un día utilizar las células de la orina en la regeneración de dientes.
Tras publicarse el trabajo, el odontólogo John Comisi, de la Academia General de Odontología de Estados Unidos, le dijo a la cadena estadounidense CBS que al tratarse de un desecho del cuerpo humano, en la orina hay células, «por lo que tiene sentido que se puedan utilizar de esta forma».
Ablandar el cuero
Esa chaqueta de cuero que tanto te gusta usar seguramente es blanda y cómoda, pero ¿cómo llegó a serlo? Un par de siglos atrás, solía usarse orina para ablandar el cuero. Gracias a su PH alto, se lograba romper el material orgánico, haciéndolo más suave y maleable.
En ese entonces, se solía sumergir el cuero de los animales en orina, no sólo para ablandarlo, sino también para separar cualquier resto de carne que quedara.
Detergente líquido para ropa
Ahora lo compras en el supermercado, pero en la antigua Roma solían utilizar la orina para lavar la ropa.
El amonio, presente en la orina, era ideal para remover tierra y grasa. Al ser ligeramente ácidos, eran neutralizados por el amonio.
Si había manchas difíciles, una persona entraba a una especie de bañera con orina diluida en agua y movía dentro la ropa sucia, tal como una máquina de lavar muy arcaica pero, al parecer, bastante efectiva.
Hacer pólvora
Tener buena pólvora, era necesario en tiempos donde las personas contaban con sus rifles y pistolas para defenderse.
La pólvora es una mezcla de azufre, carbón y nitrato de potasio. Para obtener este último, se revolvía la orina con cenizas y hojas dentro de un pozo.
Cada semana, se añadía un poco más de orina y, finalmente, una vez que el líquido sobre la mezcla se evaporaba, se obtenía el nitrato que llegaba a la superficie. Todo ocurría ya que el amonio de la orina estancada reaccionaba con el oxigeno formando un nitrato.
De la vejiga al cultivo
En la localidad de Brattleboro, en Vermont, Estados Unidos, más de 100 voluntarios donan su preciado líquido para la ciencia.
Allí opera el Rich Earth Institute, donde se cultivan lechugas, zanahorias y se mantiene el pasto verde y sano con la orina, una práctica extendida en Asia.
El proyecto, que empezó en el 2011 y cuenta con el apoyo de la Universidad de Michigan, está probando que nuestra agua residual es un excelente fertilizante que además ayuda a gastar menos agua.
Según los especialistas, la mayoría de los agricultores utilizan fertilizantes de nitrógeno y fósforo sintéticos.
La orina está llena de estas sustancias.
Eso sí, no se trata de usar los cultivos como inodoros.
La Organización Mundial de la Salud recomienda almacenar el líquido antes de ser usado en cultivos de alimentos.
En las directrices se explica que si se trata del huerto de una casa, el tiempo de almacenamiento debe ser de un mes para eliminar cualquier agente que pueda ser dañino para la salud.
Mientras que se se trata de uso industrial, entonces la espera debe ser de al menos seis meses.
Cargadores de celulares y otros dispositivos
«Uno de los productos que podemos estar seguros de un suministro infinito es nuestra orina«, dijo el doctor Ioannis Ieropoulos, del Laboratorio de Robótica de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, cuando hace unos años explicaba cómo había desarrollado una forma de cargar los teléfonos celulares con orina.
Y él no ha sido el único en volcarse en la orina para aprovechar energía de este desecho humano.
Recientemente, investigadores de la Universidad de Bath, también en Inglaterra, desarrollaron una célula de combustible en miniatura que puede generar electricidad a partir de la orina.
Esto, según los expertos, puede ser una solución para ofrecer energía asequible y renovable.
Una célula de combustible microbiana utiliza procesos eléctricos biológicos naturales de las bacterias para convertir materia orgánica -sí, como nuestro líquido amarillo- en electricidad.
Otra ventaja es que según los investigadores, estas baterías son económicas (cada dispositivo cuesta unos US$1,5) eficientes y producen casi cero residuos en comparación con otros métodos de generación de electricidad.
Estas baterías permiten cargar -al menos en laboratorio- teléfonos celulares y otros dispositivos eléctricos.
No hay que pararse al baño
En la universidad de Ohio, Estados Unidos, la científica Gerardine Botte se ha especializado en convertir la orina en combustible de hidrógeno.
La premisa parece simple. Si la orina contiene dos compuestos que podrían ser fuente de hidrógenos (amoníaco y urea), si se coloca un electrodo en el agua residual para aplicar una corriente suave, el gas de hidrógeno que se produzca podría usarse para alimentar una celda de combustible.
Según el diario británico The Guardian, la tecnología que ha desarrollado esta profesora de ingeniería química y biomolecular tiene un sistema que opera de manera muy similar a la electrólisis del agua, «un proceso que se utiliza para producir hidrógeno».
La ventaja del sistema de Botte está en que el amoníaco y la urea de la orina utilizan menos fuerza para mantener los átomos de hidrógeno, por lo que se necesita menos energía para separarlos.
De lograr producir suficiente combustible con la orina de seres humanos, ¿significará que cuando viajemos en auto no habrá que parar para ir al baño?
Pipí embotellado en el espacio
Esta quizás sí la sepas.
Para hidratarse, los astronautas se toman su propia orina -y la de sus colegas- en la Estación Espacial Internacional.
Cuando se está a medio camino de la Tierra y la Luna, conseguir una fuente de agua potable es una tarea muy cuesta arriba.
Allá arriba, el astronauta canadiense Chris Hadfield explicó que el 93% del agua que se utiliza, se reutiliza.
Aprovechan cuanto líquido puedan, incluyendo el sudor y la orina.
«Sabe a agua embotellada«, le dijo a Bloomberg Layne Carter, del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA.
Eso sí, hay que superar el «trauma» psicológico de pensar que te estas tomando tus residuos.
Bien, estos son algunos de los usos de la orina más raros que hemos rastreado en el pasado. Sin embargo, pasaron los siglos y la orina sigue utilizándose de forma poco convencional, pero efectiva, ya sea para generar electricidad o diagnosticar enfermedades.
¿Qué otro uso extraño de la orina conoces actualmente?
Muy Interesante(L.Marcos/S.Romero) — Muchos personajes famosos de la historia –debido a su cuna, sus hazañas, o ambas– han destacado por poseer una vida privada un tanto polémica, excéntrica o escandalosa. Algunos, por mostrar una crueldad sin límites, (como el emperador Calígula, famosísimo por su crueldad o por nombrar cónsul a su caballo); otros, por presentar comportamientos incluso hilarantes (como el ejemplo del monarca Felipe V, quien se creía una rana). Estos datos fueron recogidos por historiadores de la época, pero algunos de ellos ni siquiera fueron coetáneos; o incluso estaban contaminados por su odio hacia dichos gobernantes. Por tanto, es preciso tomar con cautela las afirmaciones de característica locura que se han hecho, con el fin de ser justos con aquellos a los que la historia ha juzgado.
Por ejemplo, hoy sabemos que la creencia de que Calígula hizo cónsul a su caballo es probablemente incierta; además de que aquellos considerados locos tradicionalmente pudieron ser víctima de un ‘mal diagnóstico’, o incluso, de una conspiración, como Juana I de Castilla (apodada ‘La Loca’), motivo por el cual ella no se encuentra en este listado.
En efecto, el adjetivo ‘loco’ se ha utilizado tanto para los crueles como para los incomprendidos; y también para aquellos que padecían algún trastorno no identificado en la época (Calígula es probable que padeciera esquizofrenia; a Felipe V se le ha atribuido un trastorno bipolar). Además, no pocos monarcas con comportamientos saludables, pero extravagantes, también han pasado a la historia como mentalmente inestables.
La circunstancia de la locura era convenientemente aprovechada por herederos o regentes en potencia para deponer al monarca en cuestión. La historia está llena de conspiraciones, traiciones y decisiones irracionales.
Hoy queremos recordar a algunos de los reyes más ‘locos’ de la historia; emperadores y monarcas que destacaron, no por su brillantez en asuntos de estado, sino por sus excentricidades.
Luis II, el Loco
Der Verrückte König Ludwig nació el 25 de agosto de 1845 y falleció el 13 de junio de 1886. Fue un excéntrico rey de Baviera desde 1864 a 1886 y admirador mecenas del compositor Richard Wagner. Llevó sus territorios al recién fundado Imperio Alemán (1871), pero, en lugar de preocuparse por asuntos de estado, prefirió una vida de reclusión cada vez más morbosa y desarrollando una fijación por extravagantes proyectos de construcción.
Decepcionado con el Imperio Alemán, alarmado por el entusiasmo pangermano de la población bávara y cansado de pelear con sus ministros por sus movimientos para fortalecer la Iglesia, se retiró cada vez más de la política, dedicándose cada vez más a sus actividades privadas. El rey adoraba el teatro y la ópera, y en adelante se dedicó casi exclusivamente a sus esfuerzos artísticos, desarrollando una extravagante manía por construir en las montañas bávaras que amaba.
A principios de la década de 1880, el rey se retiró de la sociedad casi por completo. Finalmente, el 10 de junio de 1886, un panel de médicos lo declaró loco y su tío, el príncipe Luitpold, se convirtió en regente. El psiquiatra Bernhard von Gudden lo trasladó a Schloss Berg, cerca de la sede de Starnberger, y se ahogó en el lago el 13 de junio. Gudden también murió tratando de salvar la vida del rey.
Carlos VI, el Bienamado
Rey de Francia cuyo largo reinado (1380-1422) fue en gran parte una figura decorativa; en primer lugar, porque aún era un niño cuando tomó el trono y, en segundo, debido a sus periódicos ataques de locura.
Coronado el 25 de octubre de 1380 en Reims a la edad de 11 años, Carlos permaneció bajo la tutela de sus tíos hasta su declaración de gobernar solo en 1388.
En 1392, Carlos enfermó de fiebre y convulsiones, el primero de sus 44 ataques de locura. Los ataques duraban de tres a nueve meses y fueron intercalados con períodos de cordura de tres a cinco meses por el resto de su vida.
Calígula
Con el nombre de Cayo César, fue emperador romano del año 37 al 41 después de Tiberio. Se le considera uno de los gobernadores más locos, despiadados y depravados, pero los relatos del reinado de Calígula por parte de los historiadores antiguos están tan sesgados en su contra que la verdad es casi imposible de desentrañar.
Estuvo gravemente enfermo siete meses después de comenzar su reinado. Después de esto, restauró los juicios por traición, mostró gran crueldad y se involucró en un salvaje capricho despótico: ordenada muertes con carácter arbitrario y violaciones a mujeres. Se veía a sí mismo como una divinidad.
Mostraba un ‘afecto’ extravagante por sus hermanas, y se dice que las agredió sexualmente en varias ocasiones. Sentía fijación, especialmente, por Drusilla, quien a su muerte fue consagrada Diva Drusilla, primera mujer en Roma en ser tan honrada.
Muchos pensaron que tras su enfermedad se volvió loco, sin embargo muchas pruebas de esto son sospechosas y algunas, (por ejemplo que hizo cónsul a su caballo) son falsas. Es posible que padeciera epilepsia.
Christian VIII
Fue rey de Dinamarca durante el auge de la oposición liberal al absolutismo en la primera mitad del siglo XIX.
Era famoso por sus múltiples excentricidades; entre ellas, la de frecuentar burdeles y practicar la masturbación en público, no importa quién estuviera delante.
Christian VIII murió en 1848, en plena agitación liberal y fiebre nacionalista.
Justino II
Emperador bizantino desde el año 565 cuyos intentos de mantener la integridad del Imperio Bizantino contra las invasiones de los ávaros, persas y lombardos fueron frustrados por desastrosos reveses militares.
Sobrino y consejero cercano del emperador bizantino Justiniano I, comenzó su reinado con una nota de resolución y sentido común. En marzo de 571, sin embargo, inauguró una política de persecución y emitió un extenso credo antimiafísico que todo el clero debía firmar bajo pena de prisión.
Los persas, sin embargo, no solo rechazaron a los bizantinos, sino que invadieron el territorio bizantino, capturando varias ciudades importantes, incluida Dara, que cayó en noviembre de 573. Al enterarse de la caída de Dara, Justino se volvió loco y en 574 la emperatriz Sofía, actuando en su nombre, inició negociaciones de paz. A partir de entonces, vivió retirado hasta su muerte.
Erik XIV
Rey de Suecia (1560-1568) que expandió los poderes de la monarquía y siguió una política exterior agresiva, llevó a la Guerra de los Siete Años del Norte (1563-1570) contra Dinamarca.
Sucediendo a su padre, Gustav I Vasa, en 1560, Erik pronto obtuvo la aprobación de los Artículos de Arboga (1561), reduciendo los poderes de sus medio hermanos, a quienes Gustavo I había concedido grandes ducados. Consolidó su autoridad estableciendo una corte real de apelación e instalando una nueva constitución (1562) que definía las obligaciones militares de la nobleza.
Su miedo a la traición hizo que su juicio se derrumbara en 1567, y ordenó el asesinato de los principales miembros de la poderosa familia Sture. El duque Juan (más tarde el rey Juan III), que fue liberado en 1567, se unió a su hermano, el futuro Carlos IX, y depuso al rey en 1568. Erik, finalmente, murió en prisión.
Felipe V
Una representación de los Borbones, famosos por sus locuras, no podía faltar en este listado.
El duque de Anjou, nacido el 19 de diciembre de 1683 en Versalles, fue rey de España desde 1700 a agosto de 1724 y fundador de la dinastía borbónica en España. Durante su reinado, España recuperó gran parte de su antigua influencia en los asuntos internacionales.
Felipe tenía pocos amigos íntimos; sus principales intereses eran la religión, la caza y la música. Durante los últimos años de su reinado, a menudo caía en períodos de locura y su esposa controlaba en gran medida los asuntos públicos. Se dice que padecía un trastorno bipolar; sufría alucinaciones, en algunas de las cuales creía ser una rana; y apenas se aseaba, dado que iba siempre con la misma camisa.
Ibrahim I
İbrahim, fue un sultán otomano cuyo carácter inestable lo hizo presa de las ambiciones de sus ministros y parientes y de su propia autocomplacencia; como consecuencia, el estado otomano se vio debilitado por la guerra, el desgobierno y la rebelión durante su reinado (1640-1648).
Habiendo pasado su vida temprana en confinamiento, Ibrahim era mentalmente inestable y estaba cada vez más bajo la influencia de las mujeres del harén y sus ministros de la corte. Sus excentricidades y extravagancias requirieron la imposición de nuevos impuestos, lo que provocó descontento en Constantinopla y las provincias periféricas. Fue depuesto el 8 de agosto de 1648 por un levantamiento jenízaro apoyado por los ulama (notables religiosos) y fue ejecutado diez días después.
Iván el Terrible
Gran príncipe de Moscú (1533– 1584) y el primero en ser proclamado zar de Rusia (desde 1547). Su reinado vio la finalización de la construcción de un estado ruso administrado centralmente y la creación de un imperio que incluía estados no eslavos. Iván participó en guerras prolongadas y en gran parte infructuosas contra Suecia y Polonia y, al tratar de imponer disciplina militar y una administración centralizada, instituyó un reino de terror contra la nobleza hereditaria.
Iván utilizó el terror para centralizar el estado ruso, y su desastrosa participación en la guerra de Livonia casi llevó a la bancarrota a su imperio recién establecido. También promovió la Iglesia Ortodoxa y orientó la política exterior rusa hacia Europa.
Jorge III de Hannover
Jorge III fue rey de Gran Bretaña e Irlanda (1760-1820) y luego rey (1814-1820) de Hannover, durante un período en el que Gran Bretaña ganó un imperio en la Guerra de los Siete Años pero perdió sus colonias americanas y luego, después de la lucha contra Revolucionarios y La Francia napoleónica surgió como una potencia líder en Europa. Durante los últimos años de su vida manifestó periodos intermitentes de locura, y su hijo, el futuro Jorge IV, actuó como regente.
Gran parte de la vida del rey fue una muerte en vida. La muerte de su hija menor, la princesa Amelia, en 1810 fue un duro golpe. En 1811 se reconoció que estaba violentamente loco. Los médicos continuaron esperando la recuperación, pero el Parlamento promulgó la regencia del príncipe de Gales (el futuro Jorge IV) y decretó que la reina debería tener la custodia de su esposo. Permaneció loco, con intervalos de lucidez senil, hasta su muerte en el castillo de Windsor.
Zhu Houzhao
Zhu Houzhao ascendió al trono en 1505, y su gobierno tomó el nombre de reinado Zhengde. Dedicado por completo a la búsqueda de placer, su corrupción se volvió desenfrenada.
Debido a que los eunucos que dominaban el gobierno eran en su mayoría norteños, las provincias del sur no tenían representación y su situación era particularmente mala. Allí eran frecuentes las rebeliones y un gran número de personas se dedicaba al bandidaje.
Finalmente, en 1510, el emperador Zhengde se dio cuenta de la corrupción y ordenó la ejecución del eunuco principal, Liu Jin, cuya casa se encontró llena de joyas raras, oro y plata. Cientos de funcionarios que criticaron su excéntrico comportamiento fueron torturados, asesinados o degradados.
El joven emperador se ahogó cuando su barco de recreo volcó. Fue sucedido en el trono por su primo, Zhu Houcong, quien gobernó como el emperador Jiajing.
Farouk I
Fue rey de Egipto de 1936 a 1952. Aunque inicialmente fue bastante popular, el las rivalidades internas de su administración y su alienación de los militares, sumadas a sus crecientes excesos y excentricidades, llevaron a su caída y a la formación de una república.
Después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Farouk intentó mantener la neutralidad, a pesar de la presencia de tropas británicas en Egipto, pero en 1942 los británicos lo obligaron a nombrar como primer ministro al líder del Wafd Muṣṭafā al-Naḥḥās Pasha.
El nacionalismo egipcio sufrió una derrota aplastante a manos del recién creado estado de Israel (1948) y el fracaso en poner fin a la ocupación militar británica de Egipto. La derrota militar enfureció especialmente a muchos oficiales del ejército egipcio, que veían la corrupción y la incompetencia de Farouk como la causa principal.
Sus actividades se volvieron intolerables en 1952, y los Oficiales Libres, dirigidos por Gamal Abdel Nasser, derrocaron a su régimen y lo obligaron a abdicar.
Reyes adictos al sexo
Se entiende por adicción aquella dependencia de sustancias o actividades nocivas para la salud o el propio equilibrio psíquico del individuo, así como la afición extrema a alguien o algo. En este caso, la adicción al sexo, también conocida “donjuanismo”, tiende por norma general a practicar sexo perentorio y es un tipo de dependencia que hemos visto en muchos personajes a lo largo de la historia.
La conducta se realiza de forma repetitiva y con frecuencia tiene una naturaleza compulsiva. Siempre con un único objetivo: practicar sexo. Como se produce una activación directa general del sistema de recompensa cerebral, ha podido llegar a socavar la voluntad de reyes que han descuidado incluso su mandato por tener que obedecer a esos impulsos completamente incontrolables.
Si a eso le sumamos una personalidad con poco autocontrol, tenemos a un monarca más predispuesto o inclinado a desarrollar una posible adicción al sexo.
¿Qué provoca que una persona se vuelva adicta al sexo? Sea noble o no, las causas son muy variadas pero todas ellas tienen aspectos en común como por ejemplo, formar parte de una familia desestructuada o problemática, haber sufrido abusos en la infancia o incluso la propia personalidad del rey o reina marca el camino al desarrollo de este tipo de adicción.
Muchos famosos de nuestra época actual han afirmado haber luchado contra la adicción sexual y, según la Asociación Estadounidense para el Matrimonio y la Terapia Familiar, muchos de ellos han perdido sus matrimonios por las tentaciones que les ofrece su intensa vida. Tal es el caso de personajes como el rapero Kanye West, el actor Colin Farrell, el también actor Michael Douglas, el humorista y actor Russell Brand, la cantante y modelo Lindsay Lohan, el actor Rob Lowe, la modelo y actriz Amber Smith o el actor David Duchovny.
Sin embargo, la historia está plagada de monarcas que han sentido este apetito sexual desmedido que fue reconocido como trastorno mental en 1983 y que puede venir acompañado de conflictos neuróticos, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo, estructuras masoquistas, ansiedad, manipulación, baja empatía y personalidad narcisista o depresión.
Rey Salomón
El tercer y último monarca del reino unido de Israel no solo era un hombre sabio; también era adicto al sexo. Salomón reinó durante cuarenta años durante los cuales, según el Antiguo Testamento, «amó a muchas mujeres extrañas», incluidas 700 esposas y hasta 300 amantes. 1.000 mujeres en 40 años, con un promedio de poco más de dos semanas para cada una de las féminas, desde el noviazgo hasta el matrimonio, pasando por la luna de miel y la búsqueda de la siguiente consorte. Sin duda, tuvo una vida sexual muy ocupada.
Ramsés II
El gran faraón de Egipto, adorado como un dios, tenía que mantener la línea de sangre como tal, lo más pura posible, por lo que se fomentaba el sexo con parientes cercanos. El tercer rey de la decimonovena dinastía de Egipto, tuvo el segundo reinado más largo de la historia egipcia. Tuvo dos esposas «principales» y luego se casó con su hermana menor Henutmire y las tres mayores de sus cuatro hijas, Bin-tameth, Meritamen y Nebettawi. Pero su deseo sexual no quedaba aquí: más de doscientas concubinas pasaron por su lecho, con las que engendró 96 hijos y 60 hijas.
Calígula
El famoso emperador de Roma es un hedonista conocido. Además de casarse con cuatro mujeres y casi acostarse con sus hermanas, Calígula era conocido por seducir a las esposas de los senadores justo en frente de ellos, llevar prostitutas a casa y tener aventuras con actores de pantomima (específicamente con alguien llamado Mnester). Es uno de los emperadores romanos que peor fama ha cosechado. Según el historiador Suetonio, Calígula “practicaba el incesto con todas sus hermanas y las hacía sentar consigo a la mesa en el mismo lecho, mientras su esposa ocupaba otro».
Nerón
Nerón no solo se ganó la reputación inmerecida como pirómano, sino también como un desviado incestuoso. Sus supuestas travesuras sexuales con su madre Agrippina le otorgaron un sitio en la historia entre los personajes más depravados. Su madre, le instruía a menudo en los placeres de la carne pero, finalmente, el emperador romano acabó ordenando el asesinato de su progenitora. Nerón era un excéntrico a nivel sexual (y a todos los niveles en general). Aparte de sus esposas, fue el primer emperador romano en casarse con otro hombre (Esporo). Amante de las orgías que podían durar hasta una semana, destacaba por ser insaciable y excéntrico.
Heliogábalo
Emperador de la dinastía Severa que reinó desde 218 hasta 222, fue el primer transexual de la historia. Su breve reinado se destacó por el escándalo sexual extremo. Fue un personaje muy excéntrico que ejercía la prostitución y castraba a sus amantes. Su abanico de perversiones sexuales no tenía límite o, más bien, los rebasaba todos. Escogía amantes atractivos y con miembros grandes, a los que designaba para altos cargos imperiales algo que, lógicamente, no sentaba nada bien a los senadores. Su apetito era el mismo tanto por mujeres como por hombres. Se casó con ellos y con ellas. Se vestía como las meretrices y daba consejos a las mujeres sobre cómo ser más hábiles en las artes amatorias. Le encantaba maquillarse e incluso pidió a los médicos que investigaran si era médicamente posible someterse a un cambio de sexo.
Tiberio
Otro emperador romano repleto de perversiones. Según el historiador Suetonio, Tiberio mandó construir una villa en Capri con el objetivo de albergar lo más profundos deseos sexuales. Allí tenían lugar todo tipo de prácticas sexuales sadomasoquistas y pederastas. «Un grupo elegido de muchachas, de jóvenes y de disolutos, inventores de placeres monstruosos, y a los que llamaba sus maestros de voluptuosidad, formaban allí entre sí una triple cadena, y entrelazados de este modo se prostituían en su presencia para despertar, por medio de este espectáculo, sus estragados deseos», escribió el historiador romano. Así, les obligaba a copular en filas de tres mientras él observaba la escena. También, según Suetonio, “había adiestrado a niños de tierna edad, a los que llamaba pececillos, a que jugasen entre sus piernas en el baño, excitándole con la lengua y los dientes”.
Carlos II de Inglaterra
Mujeriego es el adjetivo que mejor le sienta a este monarca. El rey Carlos II, que gobernó Inglaterra desde 1660 hasta su muerte en 1685, recibió el apodo de «Viejo Rowley» en honor a un viejo caballo de carreras que se convirtió en un famoso semental. También era conocido como el «Feliz Monarca» y, según parece, su vida sexual estuvo a la altura de tales apelativos. A pesar de que durante su reinado tuvo lugar el gran incendio de Londres o la gran plaga, sus prioridades eran más… mundanas. Carlos II era adicto al sexo y por ello, tuvo una sucesión interminable de amantes mientras estuvo casado con la reina Catalina de Braganza. Una de sus amantes favoritas fue Barbara Villiers, quien dio a luz a seis de sus hijos, que aceptó como propios. Por desgracia la reina Catalina nunca logró engendrar ni un solo un heredero pues sufrió tres abortos espontáneos. De entre todas sus amantes, el rey tuvo hasta 14 hijos. Para él, este séquito de amantes era una expresión de virilidad.
Felipe V de España
El Animoso,el primer monarca borbónico de España, fue un niño malcriado en Versalles que fingía su propia muerte, deliraba creyendo que era una rana y mostraba una palpable adicción al sexo. Su afición por el sexo era desmedida. Se entregaba al desenfreno y no podía pasar ni un solo día sin practicarlo. De hecho, los que le rodeaban afirmaban que la lujuria dominaba al rey y que dominaba toda clase de posturas y técnicas amatorias. Se hizo adicto al orgasmo múltiple, por lo que practicaba el onanismo sin parar. Había días que no salía de su habitación. Luego, se confesaba por su sentimiento de culpa y remordimiento. Lo curioso es que se mantuvo en el trono hasta 46 años, el reinado más largo de España.
Juan V de Portugal
La combinación del catolicismo y el sexo conforman el sello de identidad de este rey de Portugal, que reinó entre 1706 y 1750. Solía acostarse con monjas, normalmente con miembros del Convento de Odivelas, por lo que nacieron varios hijos ilegítimos, conocidos como «los hijos de Palhava», en honor al palacio de Lisboa donde crecieron.
Alfonso XIII de España
Gracias a su poder, pudo mantener todas las relaciones sexuales que deseaba y, de nuevo, estar casado no era ningún impedimento para protagonizar todos los escenarios sexuales posibles. Eso sí, sus amantes tenían que comulgar con su profunda halitosis, algo que probablemente no fuese del agrado de ninguna de ellas. Además, Alfonso XIII de Borbón se convirtió en el primer gran promotor de cine porno en España. De hecho, la Filmoteca Valenciana custodia en sus archivos tres cintas pornográficas encargadas por el monarca a principios del siglo XX. Son las únicas que se conservan de su vasta colección erótica. Son películas mudas, en blanco y negro y con contenido pornográfico increíblemente explícito.
Enrique I de Inglaterra
Rey de Inglaterra entre 1100-1135 su apetito sexual era tal que dejó más de 20 hijos ilegítimos. Enrique I solo se casó dos veces en su vida, primero con Matilda de Escocia y luego, después de su muerte, con Adeliza de Lovaina. Tuvo dos hijos con Matilda y ninguno con Adeliza. Pero, como vemos, su linaje estaba más que asegurado gracias a numerosos romances con mujeres fértiles. Una de sus amantes más longevas fue Sibyl Corbet.
Enrique IV de Francia
La fidelidad tampoco era una de las cualidades de este regente. Era conocido por deshacerse de sus ejércitos para ir a disfrutar de alguna de sus muchas amantes (como Charlotte de Sauve o Gabrielle d’Estrées). La gonorrea casi acaba con él. Es más, se cree que los reyes Francisco I y Enrique III de Francia, así como el emperador Carlos V, padecieron esta enfermedad.
Qianfei de China
El emperador Qianfei de la dinastía Liu Song no solo destacó por un reinado breve y sanguinario. También encontraba en el sexo un pasatiempo singular. Dormía con su tía y la mantenía como concubina. Hacía que las princesas imperiales participaran en orgías bajo pena de que mataran a sus hijos e incluso a las damas de compañía solía ordenarles participar en juegos de «persecución de besos» desnudos. Lo curioso es que este adicto al sexo sediento de sangre fue asesinado en una ceremonia de “asesinato de fantasmas”.
Eduardo VII de Reino Unido
Reinó de 1901 a 1910 y muchos lo llamaban el “rey playboy”. Banquetes, juergas, orgías… todo parecía ser poco para este monarca que diseñó un instrumento para mantener relaciones sexuales con más de una mujer a la vez. Se trataba de un “sillón del amor”, o más bien, un sillón sexual que, recostado sobre él, podía satisfacer a dos mujeres al mismo tiempo (el sillón sexual forma parte de la colección del Museo de Orsay, en París). Sus amantes fueron incontables y sus coqueteos sexuales aún más. Entre sus amantes se encontraban la bella actriz Lilly Langtry, así como a Jennie Jerome (quien más tarde se convirtió en la madre de Winston Churchill). Su última amante «oficial» fue Alice Keppel, a quien conoció por primera vez en 1898.
Augusto II de Polonia
Apodado «el Hércules sajón» y «Mano de hierro» este rey ocupa un lugar destacado en esta lista pues engendró aproximadamente 365 hijos bastardos y un heredero legítimo. Sus amantes son incontables por lo que es complicado tener el número exacto de hijos no legítimos. Y, al parecer, se acostó con al menos una de sus propias hijas. Su esposa Eberdine sentía vergüenza de la escandalosa vida sexual de su marido, por lo que se negó a poner un pie en Polonia durante los años que duró su reinado.
Enrique VIII de Inglaterra
El segundo monarca de la casa Tudor, Enrique VIII se casó seis veces y, por supuesto, también fue un rey muy mujeriego. Se acostó con la hermana de su segunda esposa, María Bolena y es posible que algún o algunos hijos fueran suyos. Antes de eso, se convivió con Elizabeth Blount, quien se quedó embarazada de un hijo, Henry Fitzroy, a quien el rey reconoció. Según el historiador Kelly Hart, el rey tuvo al menos 12 amantes o más.
Luis XV
Los reyes borbones de Francia eran conocidos por su incansable vida sexual, pero la de Luis XV fue la más asombrosa de todas. Su burdel personal era colosal, dispuesto para atender las necesidades de un solo hombre con gran apetito sexual y estaba ‘abastecido’ con un suministro constante de féminas, pero también se inclinaba por las más pequeñas, apenas desde los 14 años. El motivo era igualmente grotesco: pensaba que si mantenía relaciones sexuales con mujeres muy jóvenes reducía el riesgo de contraer alguna infección.
Fatafehi Paulah
El capitán James Cooke, en su tercer viaje en 1777, visitó la isla de Tonga en el Pacífico, donde conoció al rey Fatafehi Paulah, trigésimo sexto gobernante de la dinastía Tu’i Tonga. El rey, un robusto octogenario, informó a Cook que era su deber real desflorar a todas las doncellas de la isla. Aparentemente, su apretada agenda requería que actuara entre ocho y diez veces al día, todos los días de la semana, y nunca se habría acostado dos veces con la misma mujer. Se estima que, teniendo en cuenta las vacaciones y la enfermedad, el rey Fatafehi Paulah habría mantenido relaciones sexuales con aproximadamente treinta y siete mil ochocientas vírgenes durante su reinado.
Guillermo IV de Reino Unido
El último monarca Hannoveriano de Gran Bretaña, o «cabeza de piña» como se le conocía, gracias a su cabeza de forma extraña, fue un hombre un tanto peculiar en cuanto a hábitos sexuales. Guillermo IV tuvo diez hijos ilegítimos, cinco hijos y cinco hijas, de su amante, la actriz irlandesa Dorothea Jordan, y uno de una prostituta londinense, Polly Finch.
Adolf Hitler y Hermann Göring. El jerarca del Reich creó la policía secreta para perseguir disidentes el 26 de abril de 1933
Infobae(M.Bauso) — Hacía tres meses que Adolf Hitler era el canciller alemán. En su gabinete de ministros sólo tenía dos hombres que le respondían totalmente.
Uno de ellos ni siquiera tenía una cartera a su cargo, era itinerante. Pero ese hombre no era uno más. Hermann Göring había acompañado a Hitler desde sus inicios. Y tenía una ambición inmensa. No le alcanzaba con ese cargo ejecutivo ni con su evidente influencia en el canciller.
Acumuló con sigilo diversos cargos. Uno de ellos fue el de Ministro de Interior de Prusia. Allí una de sus primeras medidas fue la de aprovechar estructuras ya existentes para crear una Policía de Seguridad. O al menos así la llamaron.
Ese cuerpo especial tenía como fin que la paz se impusiera en las calles luego de meses de revueltas. Sin embargo, la primera misión que se le asignó, su finalidad original, fue la persecución de los comunistas.
Puso a cargo a Rudolf Diels, un antiguo funcionario policial, que no era de origen nazi, pero fiable, con tendencia al oficialismo y gran capacidad de trabajo. Como nombre le pusieron la Gestapo.
Ese modelo de policía secreta con velocidad, pero casi imperceptiblemente, dejó de ser regional y se nacionalizó. Heinrich Himmler llevó esa esquema a cada región del país que estaba dominio. La Gestapo se convirtió en la principal institución estatal para controlar, callar, perseguir y matar disidentes.
La Gestapo fue un Golem que creció desmesuradamente que logró expandir el terror y disciplinar. Se suele creer que sus miembros eran cientos de miles, que en cada cuadra había un agente haciendo su trabajo.
La Gestapo creó un sistema macabro y efectivo de terror que se hizo carne en la población. Un estado de delación masiva y permanente. Se generó una trama de miedo y persecución que provocaba que la gran mayoría de la gente estuviera dispuesta a delatar a familiares, amigos y vecinos
La organización consiguió que cada ciudadano alemán estuviera convencido de que el estado los observaba y escuchaba. En parte era cierto.
Sin embargo su estructura nunca fue demasiado voluminosa. Antes de la guerra contaba con 5.000 efectivos. En 1944, el momento en que más personal tuvo, eran 32000. Pero se cree que más de la mitad de ellos eran administrativos, que dejaban asentada y clasificaban la información que traían los agentes que estaban en las calles.
Con estas cifras se demuestra imposible que tal como se pensó durante años, la Gestapo tuviera en cada esquina de Alemania uno de sus empleados.
Lo que sucedió fue más complejo. Un sistema macabro y efectivo de terror que se hizo carne en la población. Un estado de delación masiva y permanente. Se generó una trama de miedo y persecución que provocaba que la gran mayoría de la gente estuviera dispuesta a delatar a familiares, amigos y vecinos.
El investigador Frank McDonough en su libro La Gestapo (Crítica) brinda estadísticas sorprendentes sobre esta cuestión. Establece que sólo el 15 % de las investigaciones se iniciaban por el procedimiento de los agentes de la Gestapo. El resto eran denuncias de civiles.
De esos denunciantes una mayoría estrepitosa eran varones, casi el 80%. Por lo general de clase baja, obreros o empleados de comercio. Los maridos casi no denunciaban a sus esposas. Pero la mayoría de las presentaciones hechas por mujeres eran contra sus cónyuges.
Por lo general el móvil de estas era vengar infidelidades, evitar nuevos casos de violencia doméstica o maltratos. Que estas mujeres fueran violadas, golpeadas o maltratadas no era motivo para la intervención oficial, pero sí que alguno de estos victimarios se expresara domésticamente en contra del régimen.
Muchas denuncias eran también devoluciones por conflictos personales entre amigos, vecinos y compañeros de trabajo. Hubo quienes fueron apresados, en medio de la contienda bélica, por hacer comentarios derrotistas en un bar.
La imagen de propaganda nazi muestra a un miembro de la Gestapo alemana con una parte del tesoro serbio en el monasterio de Ostrog (hoy Montenegro) en abril de 1941
El discurso único se imponía. Un padre de familia o una ama de casa temían hacer una observación contra alguna medida del gobierno por temor a que alguna rencilla familiar o consorcial terminara con ellos en un interrogatorio de la Gestapo.
Hubo casos en que ciudadanos fueron detenidos por haber criticado la vestimenta de algún jerarca o de la esposa de éste en una reunión social, otros por hablar bien de algún escritor considerado un enemigo del régimen.
O caso tan disparatados como el de un hombre que se autodenunció para ser detenido unos meses y de esa manera poder luchar contra su adicción al alcohol.
Los interrogatorios eran célebres por su dureza y falta de humanidad. No se cumplía con ninguna norma y los apresados carecían de cualquier mínimo derecho. Sólo estaban ahí para brindar más información o para ser castigados físicamente por una supuesta falta de lealtad.
Las torturas eran habituales y de una crueldad manifiesta, de la que los oficiales alemanes solían vanagloriarse.Submarinos, testículos apretados con una morsa, picanas, golpes en la cara, asfixias prolongadas, huesos fracturados. Todo era válido para obtener una confesión o una delación. Algunos podían salvar su destino sin necesidad de confesar sus faltas; para eso estaban obligados a entregar a varios ciudadanos comunes.
Paul Schneider era un pastor evangélico protestante que vivía en Pfersdfeld, un pequeño pueblo rural de Renania. Criticó desde su púlpito a las autoridades nazis y terminó en un campo de exterminio
Aunque no siempre era necesaria la tortura. La manera en que la Gestapo vejaba a sus víctimas una vez detenidas estaba tan difundida que las personas hablaban antes de llegar a la tortura.
Naturalmente que esa regla conocía excepciones. Paul Schneider era un pastor evangélico protestante que vivía en Pfersdfeld, un pequeño pueblo rural de Renania.
En 1933 criticó desde su púlpito a algunas de las nuevas autoridades nazis porque creían que iban a hacer triunfar una revolución sin proponer ni buscar una renovación espiritual del pueblo alemán.
Alguien informó a las autoridades eclesiásticas de su mensaje y fue apercibido. Él siguió con su prédica discreta. Un año después, la Gestapo había conseguido que no lo dejaran oficiar servicios religiosos en otros dos pueblos rurales vecinos.
Fue detenido y por la protesta de su grey fue puesto en libertad.
Pero algunos vecinos siguieron alertando a las autoridades de su conducta.
Definamos “su conducta”: sin demasiado énfasis pero con firmeza, Schneider criticaba al partido gobernante por su vocación unanimista, por la restricción evidente de las libertades. Para 1937 acumulaba una docena de denuncias. La Gestapo le prohibió vivir en Renania, una especie de exilio interior, y también lo proscribió de la actividad religiosa.
Las autoridades eclesiásticas asistían a la persecución en silencio. En 1938 dio otro sermón crítico. Para ese momento ya tenía su propio agente de la Gestapo vigilándolo. Luego de esa homilía lo detuvieron. Un breve paso por una cárcel y luego el traslado al campo de concentración de Buchenwald.
Lo maltrataron, lo torturaron pero lo único que obtuvieron de él fue una censura por el modo de actuar de los captores. Él seguía intentando que sus torturadores se comportaran cómo correspondía. No consiguió la redención de ninguno, sólo los enfureció más.
El jefe del campo decidió liberarlo pero bajo condición de que jurara no volver a predicar en ninguna parroquia alemana. Schneider agradeció la oferta pero la rechazó: no podía dejar de cumplir con su misión. Al día siguiente, el 18 de julio de 1939 fue ejecutado en la enfermería de Buchenwald con cinco inyecciones letales de estrofantina.
Otro de los religiosos perseguidos por la Gestapo fue Martin Niemöller. Fue un pastor luterano que se opuso con firmeza a la nazificación de las iglesias alemanas. Eso provocó que se convirtiera en objetivo de la Gestapo. Fue detenido y acusado de actividades contra el estado. Un juez lo liberó pero la Gestapo lo volvió a detener porque consideró que debía ser castigado.
El pastor Martin Niemöller escribió: “Primero vinieron por los socialistas / Y yo no dije nada porque no era socialista / Luego vinieron por los sindicalistas / Y no dije nada porque yo no era sindicalista / Luego vinieron por los judíos / Y yo no dije nada porque yo no era judío,/ Luego vinieron por mí / Y no quedó nadie para hablar por mí”
Desde ese momento hasta el final de la guerra estuvo detenido en campos de concentración.
De una alocución de Niemöller de 1946 surgió el famoso poema que suele atribuirse erróneamente a Bertolt Brecht:
“Primero vinieron por los socialistas
Y yo no dije nada porque no era socialista
Luego vinieron por los sindicalistas
Y no dije nada porque yo no era sindicalista
Luego vinieron por los judíos
Y yo no dije nada porque yo no era judío,
Luego vinieron por mí
Y no quedó nadie para hablar por mí”.
Los motivos por los cuales los ciudadanos eran perseguidos eran diversos.
Si la Gestapo tuvo como principal impulso inicial la eliminación de los comunistas y de los opositores políticos más recalcitrantes, luego se dedicó a ir tras cualquier disidente o cualquiera que pudiera afectar o amenazar el discurso único imperante.
Así fue que los religiosos, los homosexuales, los otros “marginados sociales” (cómo se los llamaba) y disidentes varios estuvieron en el elenco estable de las víctimas de la Gestapo.
Mientras la Alemania Nazi atacaba a los otros países europeos, el enemigo interior era combatido por esta organización.
Se suele creer que quienes eran llevados al cuartel general de la Gestapo no salían más. Otra vez McDonough prueba que no es así. La gran mayoría de las investigaciones se cerraban sin resultados y los detenidos eran liberados. Pero los casos más resonantes y violentos hacían que el ejemplo se difundiera.
Además los que eran liberados resultaban muy útiles para el diseño del terror. Divulgaban las torturas y en la silla de los tormentos habían brindado nombres para que la rueda persecutoria no se detuviera.
No todos los agentes de la Gestapo eran, en su inicio, nazis. Al principio trabajaron con los policías que ya venían desempeñándose. Con el correr de los años, se fueron radicalizando y su métodos y motivaciones se volvieron cada vez más arbitrarios.
Otto Wachter (izq) con Heinrich Himmler, quien también dirigió la Gestapo con mano dura
El imaginario identifica a los hombres de la Gestapo con largos abrigos de cuero. En realidad, la mayoría vestía de civil. Debían pasar desapercibidos para obtener información y confundirse con la población.
Esos sacones estaban de moda. Pero el manual de estilo, las instrucciones que recibían los obligaban a vestir ropas propias y a no llevar documentos encima. También había un manual para los interrogatorios y el trato de los detenidos. Debían nombrar un abogado, dar intervención a un juez y asegurar la integridad del interrogado.
Sin embargo, en la realidad, pocas veces eso ocurría. No había sanción alguna para los que violaban las garantías de los detenidos. Es más, parte del poder de intimidación de la Gestapo se fundaba en esa falta de apego por las normas.
En los primeros tiempos, la Gestapo se ocupó de la destrucción de los opositores políticos y religiosos. Pero con bastante celeridad también se sumó a la persecución racial. Fue quién se ocupó, bajo el paragua de estar cumpliendo la normativa vigente de que se aplicaran las Leyes de Nuremberg.
Su red de información fue vital para ubicar a los judíos que pretendían escapar o esconderse. Las Leyes de Nuremberg funcionaron casi como la excusa perfecta para el actuar fuera de control de la organización.
Eso no constituía un secreto para nadie, el corresponsal del diario inglés The Times lo consignó: “Las Leyes de Nuremberg se están utilizando para justificar todo tipo de indignidad y persecución, no por parte de individuos, sino por las autoridades”. Las oportunidades (para el mal) que ofrecían estas leyes eran casi ilimitadas. Y la Gestapo las aprovechó.
Reinhard Heydrich. Obediente, violento y cruel, su ambición asesina no conoció límites. Se convirtió en un engranaje vital de la barbarie nazi.
Reinhard Heydrich describió cuál era la función de la Policía Secreta que él lideraba con rigor: “Nuestra responsabilidad es salvaguardar el Volk alemán como un ser total, su fuerza vital e instituciones de todo tipo de destrucción y desintegración.
Debe repeler los ataques de todas las fuerzas que puedan de alguna manera debilitar o destruir la salud de la fuerza vital de la nación”
Otra de las características que define casi por sí sola a la Gestapo es que tres de las más sanguinarios y despóticos jerarcas del Reich estuvieron involucrados en su fundación y expansión: Göring, Himmler y Heydrich.
De hecho los dos primeros fueron capaces de dejar de lado sus habituales diferencias y tensiones, para conseguir que el organismo se consolidara.
Pero fue Heydrich, mano derecha de Himmler, quien con su mano dura, con su falta de matices, su astucia y su impudicia estableció el cariz inclemente de la Gestapo tal cual lo conocemos.
Reinhard Heydrich fue uno de los más temibles hombres del Tercer Reich. Obediente, violento y cruel, su ambición asesina no conoció límites. Se convirtió en un engranaje vital de la barbarie nazi.
Adolf Hitler confiaba en él; le encargaba las peores tareas. Y él las cumplía con exactitud. Era un tecnócrata criminal. Nada lo amedrentaba.
Escaló posiciones con celeridad. Integrante de las SS, fue ganando lugar. Dirigió las fuerzas de seguridad que integraban las SS, la Gestapo y la SD. Participó de la Noche de los Cuchillos Largos y él mismo asesinó al General Strasser. Fue quien coordinó la Noche de los Cristales Rotos.
Dirigió, también, la Conferencia de Wansee en la que los jerarcas nazis pusieron en marcha la Solución Final. Fue el creador de las Einsatzgruppen, los comandos especiales nazis responsables de al menos un millón de muertes.
Por su juventud -al momento de la muerte tenía 38 años- y su osadía inescrupulosa era vista como el posible sucesor de Hitler. Cuando el Führer sintió que Checoslovaquia se había convertido en un territorio hostil, lo envió a Heydrich a poner orden. Heydrich lo hizo de inmediato.
Hitler, con parte de su plana mayor, jerarcas de la SS y la Gestapo
El Verdugo, el Carnicero, la Bestia Rubia, El Genio Malvado de Himmler, El Carnicero de Praga. Esos fueron algunos de los apodos que se ganó en su vertiginosa carrera.
Él prefería el que le proporcionó Hitler en persona: El Hombre con Corazón de Hierro. Ese fue el hombre que afianzó a la Gestapo y que la convirtió en esa temible máquina de perseguir, torturar y matar.
La Gestapo tuvo una vida breve. Fundada como dependencia estatal por Göring el 26 de abril de 1933 fue disuelta por el general norteamericano Eisenhower el 7 de mayo de 1945, apenas caído el Tercer Reich.
En ese lapso fue otra de las macabras instituciones nazis dedicadas a sembrar el terror y la muerte.
ACyV — ¿La maldad es congénita o adquirida? ¿El hombre es un lobo para el hombre o es la sociedad la que le convierte en tal? En Estados Unidos es bien conocida la historia de Ted Kaczynski, o ‘el Unabomber’, responsable de varios atentados o cartas bomba que mataron a tres personas y mutilaron a 23, y por las que actualmente cumple condena. Era, además, superdotado y genio en matemáticas.
Nacido en Chicago, Ilinois, desde niño comenzó a despuntar en matemáticas, lo que provocó que se saltase un curso en el colegio donde estudiaba y así terminar dos años antes de lo esperado el bachillerato.
Su carácter introvertido y su inteligencia superior le llevaron a sufrir burlas desde niño, pero finalmente se graduó en Harvard y se doctoró en Matemáticas por la Universidad de Michigan. Con tan solo 25 años era profesor ayudante en Berkeley, California.
Pero de repente, algo se torció. Kaczynski abandonó su carrera para irse a vivir como un ermitaño a un bosque de Montana, y se dedicó a luchar contra la sociedad industrial mediante el envío de cartas bomba a las universidades o las aerolíneas.
El FBI le puso el sobrenombre de Unabomber («University and Airline Bomber»). ¿Qué provocó un cambio así en una persona brillante? La revista ‘Psychology Today’ hace mención a algo fundamental en la vida del genio y asesino: durante su segundo año en Harvard, en 1959, fue reclutado para un experimento psicológico que, sin que él lo supiera, duraría tres años.
Durante su segundo año en Harvard, en 1959, fue reclutado para un experimento psicológico que, sin que él lo supiera, duraría tres años
El experimentó involucró tormento psicológico y humillación.
Tenía como objetivo la deconstrucción psíquica de los individuos (en este caso estudiantes), humillándolos y provocando que experimentaran un estrés severo.
La fijación antitecnológica de Kaczynski tenían algunas raíces en el plan de Harvard, y antes de su arresto exigió a periódicos como ‘The Washington Post’ o ‘The New York Times’ a publicar manifiestos en los que hablaba de que la Revolución Industrial había sido la fuente de la esclavitud humana.
“El sistema no existe ni puede existir para satisfacer las necesidades humanas”, escribió. «En cambio, es el comportamiento humano el que debe modificarse para adaptarse a las necesidades del sistema». Promovía el regreso a lo que él llamaba la naturaleza salvaje.
Durante 18 años, utilizando artefactos explosivos caseros, aterrorizó a quienes consideraba ‘agentes de tecnología antihumana’, especialmente, como señalábamos al principio, a los asociados con universidades o aerolíneas. Cuando fue arrestado en su remota cabaña de Montana en 1996, Kaczynski dejó un rastro de caos.
El hombre que llevó a cabo el experimento de humillación que probablemente cambió la vida de Kaczynski, fue un brillante y complejo psicólogo llamado Henry A. Murray.
Durante 18 años, utilizando artefactos explosivos caseros, aterrorizó a quienes consideraba ‘agentes de tecnología antihumana’
Aunque su fama ha disminuido tras su muerte, fue uno de los científicos más importantes de su época y pionero de las pruebas de personalidad y las evaluaciones psicológicas. De hecho, no sería exagerado decir que la psicología contemporánea sería muy diferente sin sus contribuciones.
Asistió a las mejores escuelas como Groton y Harvad y obtuvo un doctorado médico en Columbia y otro en bioquímica de la Universidad de Cambridge.
Sin embargo, dejó la medicina y las ciencias por la psicología después de leer a Carl Jung y, como curiosidad, antes de la Segunda Guerra Mundial el gobierno de EEUU le pidió que hiciera un perfil psicológico de Hitler.
En la década de 1950, se utilizaba la prueba de personalidad de Murray, la prueba de apercepción temática, o PAT, para evaluar a los estudiantes de Harvard.
Los experimentos llevados a cabo por Murray y subvencionados por la CIA formaban parte del programa secreto MK Ultra, para la experimentación con seres humanos. Se cuentan muchísimas cosas de este programa, con el que, aparentemente, se buscaba desarrollar nuevas técnicas para interrogar y torturar a los individuos, debilitándolos para así conseguir que confesaran sus crímenes.
No está claro de qué forma llegó el profesor hasta Kaczynski, pero el experimento aumentó la inestabilidad del joven, que ya había sufrido problemas desde niño debido a su alto CI.
Se sabe poco de los experimentos porque los archivos se destruyeron, pero según el mismo Murray eran ‘demoledores y abusivos’
Al parecer, durante los experimentos, los sujetos se encontraban atados a unas sillas y conectados a una serie de electrodos que monitorizaban sus reacciones.
Un estudiante de derecho, entrenado para la ocasión, mantenía una conversación con ellos en la que los ridiculizaba y atacaba la filosofía de vida de cada uno de los participantes. Se sabe en realidad muy poco de los experimentos, pues los archivos se destruyeron, pero el mismo Murray los definió como ‘demoledores y abusivos’.
Lo más curioso es que hasta la fecha nadie sabe qué buscaba realmente Murray con estos experimentos en los que minaba la autoestima de las víctimas. Sea como fuere, tuvieron un enorme impacto en Kaczynski y cambiaron su vida para siempre.
Tras ser detenido, fue condenado el 4 de mayo de 1998 a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. ¿Tuvo algo que ver el escalofriante experimento o, desde el principio de su vida, el germen de la maldad se había apoderado deKaczynski?
Al fin y al cabo, hubo muchos sujetos que participaron en las pruebas de Murray, y solo uno se convirtió en un asesino. Es imposible afirmar que la manipulación pudiera tener algo que ver en el desarrollo del joven, pero quizá sí fue lo que prendió la llama que activaría esa bomba que más tarde todos conocerían como Unabomber, en un contexto histórico complicado como fue el de la Guerra Fría.
Gracias a la conexión wifi, podemos conectarnos a la red sin necesidad de cables.
BBC News — Para muchos, la palabra wifi se ha convertido en una de las primeras en pronunciar cuando entramos por primera vez a un sitio.
Ya sea la casa de amigos, un restaurante o una sala de espera, preguntar si hay wifi y cuál es su clave es casi una nueva rutina para asegurarnos de que en todo momento podamos estar conectados a internet.
¿Pero te has preguntado de dónde viene esta palabra, que originalmente se escribía como Wi-Fi, y que con el tiempo y el uso se transformó en el sustantivo común wifi?
Aunque por su similitud con Hi-Fi (la abreviatura en inglés de High Fidelity o alta fidelidad, en español) uno podría pensar que el término se deriva de Wireless Fidelity, es decir, de la fidelidad de la señal inalámbrica, la palabra wifi es un invento que no tiene nada que ver con ello.
Según reveló en 2005 Phil Belanger, uno de los miembros fundadores de Wi-Fi Alliance, la compañía que dio origen al wifi, la palabra no significa absolutamente nada: nació simplemente como resultado de una estrategia de marketing.
Hoy dìa son numerosos los dispositivos que se pueden conectar por wifi.
El término Wi-Fi, así como el logo en blanco y negro similar al símbolo chino de ying yang, fueron creados por la agencia de mercadeo Interbrand, que se encargó del lanzamiento de la marca y que presentó ante la Wi-Fi Alliance 10 nombres posibles para que eligiesen uno.
«Necesitábamos algo que fuera un poco más pegadizo que ‘IEEE 802.11 b Direct Sequence», explicó Belanger.
La confusión en cuanto al significado del nombre de este estándar de comunicaciones inalámbricas parece haber surgido a raíz de que la empresa añadió al principio en sus promociones la línea «El estándar para la fidelidad inalámbrica», ya que los miembros del consejo directivo no confiaban en usar un nombre inventado que no estuviese asociado a ningún significado.
Más tarde reconocieron que añadir este texto había sido un error, dice Belanger, y eliminaron esta frase explicativa.
Invención relativamente nueva
La Wireless Ethernet Compatibility Alliance (hoy Wi-Fi Alliance), que dio origen al wifi, se conformó en septiembre de 1999, con seis empresas. En la actualidad son cerca de 800 las que forman parte del grupo.
Además de actriz, Lamarr era una inventora con una mente brillante.
Pero antes de que naciera este sistema que transmite información por ondas de radio (que utiliza frecuencias de entre 2 y 5 gigahertz del espectro electromagnético), hubo otros inventos y esfuerzos que hicieron que esta forma de comunicación fuese posible.
Uno de los esfuerzos más notable nació del esfuerzo e inteligencia de Hedy Lamarr, una aclamada estrella de Hollywood de los años 40 que además de fingir el primero orgasmo en una película, fue un genio de la tecnología.
Durante la II Guerra Mundial, la actriz desarrolló un sistema de torpedos guiados por radio que impedía que fuesen detectados por el enemigo, y la tecnología de espectro ensanchado por salto de frecuencia que terminó dando lugar al primer estándar de conexión wifi (el IEEE 802.11) en 1997.
El wifi utiliza al igual que otras tecnologías ondas de radio.
Otro paso importante para el establecimiento de esta tecnología tuvo lugar a comienzos de los años 70, cuando se creó una red inalámbrica llamada ALOHAnet, que demostró que se podían enviar datos de forma inalámbrica entre las islas de Hawái.
Y, en 1991, según explica la revista New Scientist, la corporación NCR y AT&T, crearon el precursor del wifi como una forma de conectar cajas registradoras, llamado WaveLAN.
Esta tecnología -cuyo potencial no fue apreciado de forma inmediata en sus inicios- se tornó tan popular, que el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE, por sus siglas en inglés) creó el estándar 802.11 que hoy día llamamos wifi y que resulta crucial para las comunicaciones.
L.B.V.(G.Carvajal) — El distrito de Ilave es uno de los cinco que conforman la provincia peruana de El Collao, situada al sur del país en el departamento de Puno. Allí, a medio camino entre las ciudades de Ilave y Juli y cerca del lago Titicaca y la frontera con Bolivia, se encuentra una estructura rocosa que desde hace unas pocas décadas viene suscitando la imaginación de muchos.
Se la denomina Puerta de Aramu Muru, y también de Hayumarca (en quechua), y aunque no tiene nada de paranormal ni sobrenatural, sí que alberga un pequeño misterio, pues no se sabe lo que los incas (o quienes lo esculpiesen) quisieron representar aquí ni por qué quedó inacabada.
Se trata de un relieve arquitectónico tallado en un afloramiento rocoso, con una especie de puerta ciega, que tiene la forma de un cuadrado de 7 metros de lado. La supuesta puerta tiene una altura de 1,98 metros. Se descubrió a comienzos de la década de 1990, parece que por un guía turístico llamado Jorge Luis Delgado Mamani, y desde entonces es uno de los principales atractivos de la zona.
Zona que es conocida como Valle de los Espíritus y también como Bosque de piedra, y está llena de formaciones rocosas de formas caprichosas que parecen asemejarse a animales, edificios y otras estructuras, pero que son de origen natural. Por ello la puerta podría tener igualmente un origen natural en vez de humano. El caso es que nunca se ha realizado ningún análisis arqueológico.
Por supuesto no faltan las leyendas al respecto. Parece que los nativos ya consideraban sagrado el lugar y hablaban de una puerta a las tierras de los dioses. Pero la que más éxito tiene es bastante reciente, aparecida en un libro hace pocas décadas, en la que se cuenta que un sacerdote inca huyó de los españoles con un disco de oro conocido como la llave de los dioses de los siete rayos, encontró la puerta y con un ritual mágico pudo cruzar al otro lado abriéndola con el disco.
Los amantes de las teorías paranormales y portales cósmicos son capaces de señalar con exactitud la brecha donde el supuesto sacerdote insertó el disco que se había llevado del Coricancha, el principal templo inca cuyas ruinas todavía pueden verse en la ciudad de Cuzco. Hay algún escritor de este tipo de temas que incluso asegura haber cruzado la puerta, cosa ciertamente difícil de creer.
Hoy desde las localidades cercanas se organizan excursiones y visitas guiadas al curioso portal, y sitios como Instagram están llenos de fotos de turistas que se aplastan contra el hueco de la roca, intentando imitar al singular sacerdote Inca, cuyo nombre por cierto, debía ser Aramu o Amaru, de ahí la denominación del lugar.
Sputnik — Prender una vela cuando hay apagón quizá sea una de las mayores utilidades que le podemos dar a estas pequeñas piezas cilíndricas de cera. Pero si pensamos en lo que inhalamos cuando las apagamos… lo utilitario puede convertirse en una experiencia amarga.
El problema está cuando las velas arden, porque casi todo de lo que están hechas, va al aire. La cera está hecha de hidrógeno y carbono, y cuando se quema, se combinan con el oxígeno del aire para convertirse en dióxido de carbono y vapor de agua. La mayor parte de la materia de la vela acaba siendo estos dos gases.
Y ya sabemos que el dióxido de carbono —y el agua— en exceso no son seguros, pero en niveles bajos no hay problema, son elementos que normalmente encontramos en el aire. Según escribió en The New York Times el físico estadounidense Randall Munroe, la cantidad de cada gas producida por una vela es pequeña, e incluso es comparable a la que podría exhalar otra persona en la habitación.
«Las velas, en los hogares en los que no se fuma, son una de las fuentes más potentes de partículas en interiores, seguidas de la cocina», dijo Aneta Wierzbicka, científica de la Universidad de Lund (Suecia) que estudia la contaminación del aire en interiores y ha realizado varios experimentos para medir las emisiones de partículas de las llamas de las velas.
Pero la exposición constante a estas diminutas partículas puede provocar enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Aunque para las personas que queman velas ocasionalmente, el riesgo de incendio es probablemente una preocupación mayor que la contaminación del aire.
En las horas siguientes, a medida que el aire de la habitación se intercambia con el aire del exterior, las moléculas de la vela escaparán de la habitación y comenzarán a dispersarse en la atmósfera. Al cabo de un año, los átomos de la vela se habrán dispersado por todo el mundo.
Lo cierto es que si quemas muchas velas a diario, sería conveniente que tomaras medidas para minimizar la exposición a las partículas en el aire. Según Wierzbicka, podrías asegurarte de que la habitación está bien ventilada y utilizar velas blancas y limpias sin demasiados aditivos o ingredientes, ya que todo lo que contiene la vela acaba en el aire.
La científica también menciona que prestes atención a las velas electrónicas, ya que en el último tiempo han mejorado bastante y a primera vista, «algunas pueden incluso engañar a un experto en velas».
ElConfidencial(E.Zamorano) — «Todos tus psiquiatras mediocres te están dando electroshock / ellos dicen que así podrás vivir en casa, con mamá, con papá / en lugar de en un manicomio / pero cada vez que intentas leer un libro es imposible pasar de la página 17 / porque inmediatamente olvidas dónde estabas, así que no puedes ni siquiera leer / no sabes que ellos estarán dispuestos a matar a tus hijos / no sabes que matarán a tus hijos».
Con estas palabras tan crudas directas Lou Reed, el más ilustre poeta maldito del rock, relataba su experiencia con la terapia electroconvulsiva en su canción ‘Kill Your Sons’ (1974).
Sin duda, ya por el título tan descarnado y violento del ‘track’, se intuye una ‘venganza poética’ con los que fueran sus progenitores cuando le pusieron en manos de un psiquiatra para tratar sus depresiones desde muy temprana edad.
Reed siempre había sido un bicho raro al que no le gustaba participar de la vida familiar y social, abusando de las drogas y del alcohol cuando no era más que un adolescente.
Años más tarde, llegó a afirmar que sus padres aprobaron la terapia de electroshock para tratar su bisexualidad, aunque un inspirado texto de su hermana, Merrill Reed Weiner, que salió a la luz al poco de la muerte del artista neoyorkino, sirvió para desmentir estas duras afirmaciones, dando por hecho que a pesar de haber crecido junto a él en el seno de una familia judía y conservadora, sus progenitores le sometieron a este tratamiento a causa de la desesperación que sentían por no encontrar forma de curar ni reconducir al joven.
El testimonio que Lou Reed dejó del electroshock en sus canciones se puede encontrar a lo largo de todo su largo repertorio –sin ir más lejos, ‘White Light White Heat’ (1967), uno de sus grandes éxitos junto con The Velvet Underground, ya hace referencia en el propio título a ser atravesado por los voltios–. Pero afortunadamente, el electroshock ya no es lo que era antes.
«Realizamos unas 30 o 50 terapias de electroshock al año solo en nuestro hospital y gracias a ellas salvamos la vida a los pacientes»
«Cuando la gente me pregunta si todavía se sigue practicando el electroshock yo les digo que no», afirma Mikel Urretavizcaya Sarachaga, psiquiatra de prestigio y de amplia trayectoria en el Hospital Universitario de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), a El Confidencial.
«Evidentemente, les digo que no porque ya no es lo que era antes, ha cambiado mucho. En la actualidad, realizamos unas 30 o 50 terapias al año solo en nuestro hospital. Es como si dices que estás operando como en el año 38, pues claro que no. Ahora, en el TEC hay anestesia y está computerizado para ofrecer una terapia totalmente personalizada al paciente, entre otros muchos avances».
Como admite el psiquiatra, la práctica del electroshock solo está reservada a pacientes con depresiones resistentes a los que ya los fármacos no hacen efecto, así como también a esquizofrénicos, maniacos y enfermos con trastorno bipolar.
Pero en ningún caso comporta ningún peligro para la integridad física y psicológica del paciente como evidentemente sí lo hacía hace años, cuando se practicaba sin anestesia y con cargas eléctricas mucho más potentes. En España, se realizan al menos 3.000 tratamientos de este tipo al año, «un dato inferior respecto a otros países de Europa o Estados Unidos», como refiere Urretavizcaya.
«Tan pronto como se introducía la corriente, el paciente reaccionaba con una sacudida y los músculos de su cuerpo se agarrotaban»
«La mortalidad viene a ser de 2 por cada 100.000 pacientes, y como efectos secundarios a largo plazo se contempla una pérdida de memoria leve solo relativa a los periodos cortos de tiempo en los que se realizan las sesiones. Normalmente, se recupera a los seis meses después de haber acabado con el tratamiento», recalca el doctor. Una de las muchas razones por las que el TEC está tan estigmatizado, como veremos a continuación, es por la forma en la que empezó a aplicarse el tratamiento y a los grupos poblacionales a los que se les indujo la terapia durante su expansión.
Años 30: los cerdos y el electroshock
«Fui al matadero. Colocalaban en las sienes de los cerdos unas grandes pinzas metálicas que estaban conectadas a la corriente eléctrica (125 voltios). Los cerdos quedaban inconscientes, agarrotados, y unos segundos más tarde se agitaban como consecuencia de las convulsiones.
Sentí que podíamos aventurarnos a probarlo en personas». Así explica en un testimonio de la época el propio inventor del electroshock, el neurólogo italiano Ugo Cerletti; la forma en la que se dio cuenta de cómo las convulsiones epilépticas podían tranquilizar a los cerdos y cómo, en abril de 1938, decidió en colaboración con su compañero Lucio Bini aplicarlo a una persona diagnosticada de esquizofrenia.
Con esta técnica «se podrían limpiar las mentes de los enfermos para que vuelvan a empezar de cero, imprimiéndoles una nueva personalidad»
«Tan pronto como se introducía la corriente, el paciente reaccionaba con una sacudida» y los músculos de su cuerpo se agarrotaban; después, quedaba tendido en la cama sin perder la conciencia«, explica Cerletti en una cita recogida por el libro ‘Modelos de locura’, escrito por psiquiatras de todo el mundo para acercarse a la historia de los cuadros esquizofrénicos y maniacos y publicado en español en 2006.
«Se propuso que deberíamos dejar descansar al paciente durante un cierto tiempo y repetir el experimento al día siguiente. De repente, el paciente, que evidentemente había seguido nuestra conversación, dijo claramente y con solemnidad, sin las incoherencias que decía habitualmente: ‘¡Otra vez no! ¡Es mortal!'».
Como el lector habrá podido intuir, hay cierta perversidad en el tono de las palabras del neurólogo italiano. En sus escritos reconoce que su idea preliminar era que a través de esta técnica «se podrían limpiar las mentes de los pacientes enfermos para que vuelvan a empezar de cero, imprimiéndoles una nueva personalidad», como recoge una interesante entrada del escritor Darío Cavacini en el diario argentino ‘Marcha’.
Demasiada coincidencia que el electroshock fuera inventado en uno de los periodos más oscuros de la historia de Italia: el fascismo de Mussolini. Para más inri, seguramente fuera fruto de las locas (y protofascistas) alucinaciones del ‘Manifiesto Futurista’ que años antes publicó el poeta Marinetti en el que primaba el discurso maquinal, industrial y bélico en su ideal tecnológico futurista.
«Hay que tener en cuenta que no había fármacos para estos trastornos y que la humanidad estaba viviendo sus horas más oscuras»
«La primera sesión de electroshock se realizó en Roma en el año 1938», corrobora el doctor Urretavizcaya por su parte. «Apareció en mal momento, en mitad del fascismo. Los neurólogos observaron que algunos enfermos mentales mejoraban si les inducían convulsiones eléctricas.
Se aplicaba en esquizofrénicos, pero también en personas con trastornos de conducta, que al ser sometidos a crisis epilépticas parecían tranquilizarse. Hay que tener en cuenta que en esa época no existían fármacos para tratar estos trastornos, además de que la humanidad estaba viviendo sus horas más oscuras».
Pronto, las ideas de Cerletti y Bini se dieron a conocer entre las revistas científicas de la época dando cuenta solamente de sus beneficios pero no de los efectos secundarios que el paciente acababa sufriendo como resultado de tan mal viaje.
Al igual que los científicos nazis de Hitler estaban realizando experimentos con humanos, los fascistas de Mussolini dejaron esta aportación a la medicina psiquiátrica para la posteridad. Y evidentemente, como volvemos a recordar, a día de hoy resulta muy útil para tratar la depresión severa, pero en aquel momento y en las décadas posteriores fue efectivamente usada con fines no tan benévolos, como explicaremos a continuación.
Años 50: mujeres y homosexuales en el ojo de la diana
«Era un verano extraño, sofocante, el verano en el que electrocutaron a los Rosenberg y yo no sabía qué estaba haciendo en Nueva York».
Así comienza la más célebre novela de la escritora estadounidense Sylvia Plath, ‘La campana de cristal’, haciendo una inmediata referencia al electroshock en su primera línea.
Bajo el álter ego de Esther Greenwood, la autora relata con dureza sus síntomas depresivos y los TEC a los que fue sometida. «Les tengo manía a las ejecuciones», prosigue en el libro. «La idea de ser electrocutada me pone mala, y eso era lo único que podía leer en los periódicos, titulares que como ojos saltones me miraban fijamente en cada esquina y en cada entrada al Metro, mohosas e invadidas por el olor de los cacahuetes.
No tenía nada que ver conmigo, pero no podía evitar preguntarme qué se sentiría al ser quemada viva de la cabeza a los pies».
«En los años 50, si eras hombre podías ser rebelde. Si eras mujer, tu familia te encerraba»
Era el comienzo de la década de 1950, cuando aún no existían fármacos para tratar las depresiones severas y los TEC se realizaban sin control. A Plath la primera sesión se la realizaron sin anestesia después de un primer intento de suicidio ocurrido el 23 de agosto de 1953.
Más adelante, según narra ella misma, le suministraron una segunda sesión, esta vez con anestesia general y relajantes musculares, de una forma más parecida a como se hace actualmente.
No sabemos con exactitud cuánto tiempo pasó desde la primera a la segunda sesión, pero lo que es evidente es que en ese periodo ya comenzaron a implementarse las nuevas medidas de seguridad al tratamiento para que este no resultara tan nocivo.
Sylvia Plath en una playa de Benidorm en 1955.
Otra de las incógnitas más discutidas en el ámbito literario y académico sobre la vida y obra de la autora es si la campana de cristal a la que se refería metafóricamente respondía a la propia depresión que sufría o al TEC.
Lo que sí que es cierto es que en aquella época el electroshock se utilizaba de manera coercitiva, especialmente a grupos de población que por esos años estaban oprimidos o silenciados, como vienen a ser las mujeres y los homosexuales.
Así lo narra también Gregory Corso, poeta de la generación beat, cuando le preguntaron por sus experiencias en el manicomio: «Hubo mujeres, estaban allí, yo las conocí, sus familias las encerraban en manicomios y se las sometía a tratamiento por electroshock.
En los años 50, si eras hombre podías ser rebelde, mientras que si eras mujer tu familia te encerraba», tal y como viene recogido en el libro ‘Beat Attitude’, una antología sobre las mujeres de la generación beat silenciadas por la historia publicada por primera vez en España en 2018.
«El 70% de la veces que aparece el TEC en las películas es para infligir daño al paciente o para forzar una confesión, además sin anestesia»
«Está claro que cuando el electroshock se expandió empezó a aplicarse de manera coercitiva», admite Urretavizcaya. «Sobre todo en Italia y en Estados Unidos.
Esta es una de las razones por las que ahora el tratamiento está tan estigmatizado, ya que se ha ido transmitiendo en el inconsciente colectivo la idea de que solo se aplica para castigar las conductas que no son normativas.
De hecho, es lo que dio pie a que haya un sector dentro de la propia profesión de psiquiatras que esté tan en desacuerdo con el TEC. Pero basta con recurrir a la información científica para demostrar que es un tratamiento seguro y eficaz y que a muchos enfermos les ha salvado la vida».
Otra de las causas del estigma es la forma en la que aparece en las películas y series de televisión. Seguro que el lector recuerda ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ (1975) en el que un espectacular Jack Nicholson encarna a un hombre subversivo y libre al que someten al electroshock.
«Leí un estudio muy interesante que reflejaba que más o menos el 70% de la veces que se habla del TEC en las películas y series es para conseguir que los protagonistas hagan una confesión o como método de tortura. Por no hablar de que en todas se realiza sin anestesia y sin consentimiento del paciente», recalca Urretavizcaya.
No, definitivamente, el electroshock de ahora no se practica así.
Curiosamente, el personaje que encarnaba Nicholson era un hombre, cuando después de haber atendido a lo que explicaba Corso sobre su experiencia en manicomios habría sido más realista para la historia que el papel lo hubiera encarnado una mujer, o al menos un homosexual.
En este sentido, tanto Plath como Reed eran parias en su propio tiempo que tuvieron la mala fortuna de caer en manos de psiquiatras locos e irresponsables que no entendían el amor entre personas del mismo género o que una mujer pudiera decidir su destino al margen de un marido o de una familia conservadora y religiosa.
De hecho, en muchos fragmentos de ‘La campana de cristal’ la escritora advierte la dolorosa traición de la doctora Nolan que la atendía en el psiquiátrico, guardándole (al parecer) más rencor que a su homólogo masculino, el doctor Gordon.
«No era el electroshock lo que me dolía tanto, sino la abierta traición de la doctora Nolan«, escribe en otro pasaje del libro. «Me caía bien, la quería, le había dado mi confianza en bandeja de plata».
De 1999 al presente: homogeneización y regulación
Urretavizcaya es uno de los muchos psiquiatras que redactaron y aprobaron el Consenso Español sobre la Terapia Electroconvulsiva en 2017, el cual recoge todos los datos que hemos ido desgranando a lo largo del artículo y las medidas homogeneizadas que existen para llevar a cabo el tratamiento de una manera segura y eficaz.
«Las guías y procedimientos están completamente regulados desde hace 20 años, eso quiere decir que voy a Alemania o a Estados Unidos y se practica de la misma forma que aquí», explica el doctor.
«Esto nos permite compartir experiencias e ir mejorando la terapia».
«Cuando el paciente viene a una nueva sesión dice: ‘Vengo a que me pongas las corrientes'»
Apenas son cuatro los segundos que dura la descarga eléctrica en el paciente, que permanece en anestesia general durante todo el proceso.
Mientras, un gran ordenador monitorea su actividad cardiaca y cerebral para personalizar la terapia y evitar efectos secundarios.
Una vez va despertando, un equipo de psiquiatras y enfermeras le alojan en una habitación durante una hora y media más o menos hasta que recupera del todo la consciencia y comienza a beber, hablar y a andar, tal y como explica Urretavizcaya en conversación telefónica.
«Existe un doble estigma entre los pacientes: por un lado, el miedo a reconocer su trastorno, y por otro el hecho de admitir que está siendo tratado con terapia electroconvulsiva», concluye el paciente.
«Hace unos años, vinieron unos reporteros de televisión a hacer un reportaje y pidieron que los enfermos pudieran salir con la cara sin pixelar para que así tuviera más credibilidad su testimonio. Al final, no se pudo hacer porque ninguno quiso aparecer.
El TEC es a día de hoy un tratamiento completamente normal que no se parece en nada a lo que era antes», concluye el doctor, a lo que agrega con locuacidad y humor: «cuando vienen a una nueva sesión dicen: ‘Vengo a que me pongas las corrientes'».
Infobae — El debut de Winston Churchill como primer ministro del Reino Unido coincidió con los 57 días de bombardeo nocturno incesante de la Alemania de Adolf Hitler sobre Londres, seguidos por una serie de incursiones nocturnas durante los seis meses siguientes.
Aquel año inaugural de su gobierno, del 10 de mayo de 1940 al 10 de mayo de 1941, Churchill no era la figura enorme en la que hoy se piensa cuando se pronuncia su nombre. Era un hombre que no sabía qué hacer para que lo que parecían unos ataques esporádicos no se convirtieran en un desfile de nazis invasores triunfantes en Trafalgar Square.
Pero estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario.
Ese año horrible es el tema de The Splendid and the Vile (Lo espléndido y lo vil), de Erik Larson. Hitler ya había arrasado Europa continental y los Estados Unidos todavía no habían entrado en la Segunda Guerra Mundial: Inglaterra estaba sola.
A diferencia de la biografía definitiva de Churchill —los ocho tomos que produjo Martin Gilbert—, el nuevo libro de Larson no aspira al todo sino a los detalles: “Cómo Churchill y su círculo abordó la supervivencia en lo cotidiano: los momentos oscuros y los luminosos, las uniones románticas y las debacles, las penas y la risa, y los pequeños episodios inusuales que revelan cómo se vivía la vida bajo la tempestad de acero de Hitler”, definió el autor de los best sellers El diablo en la ciudad blanca, Lusitania y En el jardín de las bestias.
Este nuevo libro sobre Churchill cuenta cómo abordó la supervivencia desde el plano de lo cotidiano, con sus momentos oscuros y también con los luminosos.
“Este fue el año en el que Churchill se convirtió en Churchill, el bulldog fumador de cigarros que todos creemos que conocemos, cuando hizo sus mejores discursos y le mostró al mundo cómo es ser valiente y ser líder”, escribió Larson en la “Nota a los lectores” que abre su libro.
El año en que Churchill dijo, y sonó heroico aunque estaba desesperado: “Lucharemos en las playas, lucharemos en las pistas de aterrizaje, lucharemos en el campo y en la calle, lucharemos en las colinas. ¡Jamás nos rendiremos! Y los combatiremos con botellas de cerveza rotas si eso es todo lo que tenemos”.
¿Un libro más sobre Churchill?
Es difícil encontrar alguna reseña de The Splendid and the Vile que no se pregunte si valía la pena otro libro sobre Churchill. Citan desde The Last Lion, la trilogía de William Manchester, hasta The Churchill Factor, del actual primer ministro británico, Boris Johnson, pasando por Churchill: Walking with Destiny, de Andrew Roberts.
Y todos los artículos coinciden en que ninguna había hecho el trabajo que hizo Larson.
Es el primer libro que mira a la familia y la intimidad de un personaje intenso e inusual, y que trabaja, por ejemplo, con los diarios de Mary, la hija de Churchill que cumplió 18 años ese 1940, algo que solo otro historiador había hecho.
Larson también leyó un tesoro de los diarios de británicos comunes: accedió a los materiales del Mass Observation Program, una organización fundada antes de la guerra que contrató a cientos de personas para que hicieran un registro cotidiano de sus vidas ordinarias, y entonces comenzó el Blitz.
Todos los diarios se convirtieron en testimonios de la que se llamaría la Batalla de Inglaterra.
Hay un elemento particular de Larson que también justifica el sentido de esta obra: es un trabajo de investigación histórica pero, como sus libros anteriores, se lee como un thriller, con momentos de estudio sociológico, novela de amor o perfil psicológico.
El propio Larson advirtió a los lectores: “Aunque a veces no lo parezca, esta es una obra de no ficción”. No sólo los textuales provienen de documentos como diarios, cartas o memorias —agregó— sino que “cualquier referencia a un gesto, una mirada o una sonrisa o cualquier otra expresión facial sale del relato de alguien que fue testigo”.
Incluso el título está en deuda con los hechos: John Colville, segundo secretario privado de Churchill, escribió en su diario luego de haber mirado por la ventana a la hermosa noche de Londres, sólo para verla desvanecerse bajo el fuego nazi: “Nunca existió un contraste tan grande entre el esplendor natural y la vileza humana”.
Bailes bajo la lluvia de bombas
La familia Churchill está en el centro de la saga, en particular la esposa, Clementine, y el hijo Randolph, cuyo matrimonio se venía abajo por su alcoholismo y su adicción al juego, que los había endeudado tanto a él y a su esposa, Pamela, como a su padre, algo que dañaba su carrera política.
Pero Mary Churchill, la menor de los cuatro hijos sobrevivientes de Churchill —la última, Marigold, había muerto de septicemia antes de cumplir tres años— se roba el escenario.
A Mary se le agitaba el corazón cuando salía a pasear con los pilotos de la Royal Air Force y mientras las bombas caían quería seguir viviendo su vida. Fue a su baile de debut social en el Salón Reina Charlotte y, mientras el ruido de la metralla antiaérea competía con la orquesta, siguió bailando.
Al salir con sus amigas y los muchachos que las acompañaban fueron al Café de Paris, que encontraron volado en pedazos. Siguieron de largo en busca de otro after hour. Se enamoró, se comprometió, rompió el compromiso. Y por fin terminó por participar ella misma en los esfuerzos militares contra los bombardeos.
Llegó a dirigir una batería de 230 mujeres.
Mary era “bastante efervescente”, según la describió un contemporáneo.
Hablaba con ironía de otros hijos de politicos que aceptaban posiciones dudosas en el Ministerio de Relaciones Exteriores, con “tareas que nunca se definen” y seguía las noticias: “Mientras Mark y yo bailábamos alegremente y desatentos esta madrugada, en el frío amanecer gris Alemania se abalanzó sobre otros dos países inocentes, Holanda y Bélgica.
La bestialidad del ataque es inconcebible”, escribió en su diario el día en que Neville Chamberlain, en jaque por el Parlamento, presentó su renuncia y anunció que el rey Jorge VI había nombrado a Churchill como el primer ministro que lo sucedería.
1940 «fue el año en el que Churchill se convirtió en Churchill, el bulldog fumador de cigarros que todos creemos que conocemos, cuando hizo sus mejores discursos y le mostró al mundo cómo es ser valiente y ser líder”, escribió Larson.
Documentos de Jorge VI también alimentan el relato, como de otros personajes entre los que se destacan Colville, el ministro de producción aeronáutica, Lord Beaverbrook, y los enviados estadounidenses Harry Hopkins y Averell Harriman.
También se citan los de la dirigencia nazi, entre ellos de Rudolf Hess, Hermann Göring y Joseph Goebbels, quien detestaba al político británico con dedicación. “¿Cuándo se va a rendir finalmente este Churchill? ¡Inglaterra no puede aguantar para siempre!”, escribió en su diario.
Al ministro de propaganda nazi acaso le daba un poco de envidia la manera en que Churchill se comunicaba con los británicos, y llegó a penalizar a los alemanes que los siguieran: “Escuchar esas emisiones representa un acto grave de sabotaje”.
El Horror frente a los ojos
La Batalla de Inglaterra dejó 44.652 muertos (de ellos, 5.626 eran menores) y 52.370 heridos. Y las descripciones de Larson recrean el miedo y el horror que precedieron a esos desenlaces: el sonido de los motores de la Luftwaffe en la oscuridad, el arrojo de los bomberos que trataban de controlar los daños, la gente apretada en los refugios, un perro que corría por la calle con el brazo de un niño en la boca.
Luego de que Gran Bretaña declarase la guerra a Alemania, el 3 de septiembre de 1939, después de la invasión nazi a Polonia, se esperaban las acciones de Hitler.
“Los campanarios de las iglesias se callaron en todo el país”, escribió Larson. “Si se escuchaban campanas, significaba que se habían visto tropas de paracaidistas cerca. Sobre esto un panfleto instruía: ‘inutilice su bicicleta y destruya sus mapas’.
Si alguien tenía un automóvil: ‘Quítele el distribuidor y los cables y vacíe el tanque de gasolina o quítele el carburador. Si no sabe cómo hacerlo, averígüelo en la estación de servicio más cercana”.
La Batalla de Inglaterra dejó 44.652 muertos y 52.370 heridos.
En las ciudades y en los pueblos se quitaron las señales de la vía pública y sólo podía comprar un mapa quien tuviera un permiso policial; el gobierno repartió 35 millones de máscaras de gas a los civiles, que había que mantener a mano uno todo el tiempo, incluso al dormir; los buzones de Londres se pintaron con un amarillo que cambiaba a otro color en caso de detectar gas venenoso.
The Splendid and The Vile encuentra en el polvo de Londres —ladrillo, roca, yeso, argamasa— un testigo del pasado que se destruía bajo el fuego nazi: “Polvo de la época de Cromwell, Dickens y la reina Victoria”. También transmite la sensación de falta de horizonte en plena guerra cuando cita la respuesta de un niño al que le preguntan qué quiere ser cuando crezca: “Quiero estar vivo”.
El impacto perenne del primer año de Churchill
A la vez titular de defensa y primer ministro, Churchill también recorría las calles como un ciudadano más: “Comprendía el poder de los actos simbólicos”, observó Larson al contar cómo lo recibieron los vecinos durante una caminata por el East End: “¡Winnie querido! Pensamos que vendrías a vernos. Nos viene bastante bien».
En su propia casa mostraba la misma convicción de que el futuro de la civilización en ese momento dependía de los súbditos de la corona:
—Si vienen los alemanes, cada uno de ustedes mata a uno —preparó a su familia.
Churchill, Roosevelt y Stalin en la Conferencia de Yalta: el final de la Segunda Guerra Mundial.
—No sé usar un arma —protestó su nueva, Pamela.
—Puedes ir a la cocina y tomar un cuchillo de trinchar —le respondió.
Pero sobre todo buscaba energizar a Franklin D. Roosevelt, al otro lado del océano, para que fuera algo más que “un aliado en espíritu”: sin la ayuda de los Estados Unidos, creía, Gran Bretaña tenía pocas chances de sobrevivir. Él mismo llevaba una cápsula de cianuro “en la tapa de su lapicera fuente” para no ser capturado con vida.
Larson citó algo que Churchill diría años más tarde, cuando la guerra ya había terminado: “Nunca un amante estudió cada capricho de su amada como yo hice con el presidente Roosevelt”. Y el hombre en la Casa Blanca parecía corresponderle, pero nunca daba un paso concreto.
“Recuerde, señor presidente, no sabemos qué tiene usted en mente, o exactamente qué van a hacer los Estados Unidos, pero nosotros estamos luchando por nuestras vidas», es escribió en un telegrama.
Churchill estaba convencido de que sólo la industria y los efectivos estadounidenses podrían asegurar que el nacional-socialismo desapareciera de la faz de la Tierra.
Pero Roosevelt se preparaba para ser elegido primer mandatario por tercera vez —todavía no existía la vigésimo segunda enmienda de la Constitución estadounidense que limitaba los periodos a dos— y no quería problemas de política interna.
Churchill logró que Roosevelt impulsara la Ley de Préstamo y Arriendo, que permitió el envío de alimentos y material militar al Reino Unido —»Esta ley debe ser aprobada», apoyó el presidente en Capitol Hill, “¡que fracaso se vería ante la historia si no lo fuera!»—, y luego el ataque japonés a Pearl Harbor sellaría la alianza entre los dos países.
Un hombre desnudo no tiene nada que ocultar
Churchill no fue el primer candidato a reemplazar a Chamberlain: sus pares lo consideraban extravagante e impredecible.
Jorge VI tenía otro candidato en mente para reemplazar a Chamberlain, Lord Halifax. Pero la idea del secretario de Relaciones Exteriores, apaciguar a Alemania, había fracasado en mayo de 1940. Así llegó al poder “el inglés indomable”, como lo consideraban sus pares, según citó The Splendid and the Vile.
Al comienzo parecía que sólo el chofer de Churchill estaba feliz del nombramiento: los observadores políticos lo consideraban “extravagante, eléctrico y totalmente impredecible”, además de “caprichoso y entrometido, dado a la acción dinámica en todas las direcciones al mismo tiempo”.
Y así fue: voló a Francia en una misión peligrosa, se trepó a los techos de Londres para verificar los daños, trabajó en su oficina sin límite horario. Pero a la vez ese estilo lo hacía en extremo popular.
Larson aseguró que no era una pose y contó una anécdota para probarlo. La primera vez que Churchill visitó la Casa Blanca acababa de salir de la ducha cuando escuchó que golpeaban a la puerta de su habitación.
“¡Adelante!», invitó, y cuando se asomó desnudo vio que Roosevelt entraba en su silla de ruedas. “Pase, pase. Como ve, no tengo nada que ocultar”, le dijo, para salir del paso, y así mantuvo la reunión.
Churchill y el coronavirus
En una entrevista Larson se animó a especular qué habría hecho Churchill si hubiera estado vivo en la crisis del COVID-19.
El libro de Larson está en el cuarto lugar de la lista de no ficción de The New York Times y en el puesto 25 de todos los libros vendidos en Amazon. Algunas reseñas lo atribuyen al desasosiego que causa el COVID-19, por el cual la gente podría leer historias de resistencia aunque sean tan diferentes como la Segunda Guerra Mundial.
Y hay algunos pasajes de The Splendid and the Vile que hacen pensar en eso, como cuando el Ministerio del Interior Británico estimó que por el Blitz “los fabricantes de ataúdes necesitarían 465 hectáreas de ‘madera para ataúdes’, una cantidad imposible de proveerles”, por lo cual se enterró a mucha gente en cartón y hasta en papel maché.
O como cuando Churchill rechazó la adulación de un amigo: “Yo no les di coraje a los ciudadanos, logré hacer que se concentraran en el suyo”.
Y, no obstante, Larson no está de gira de presentación. Como casi todo el mundo, quedó encerrado en su casa por el SARS-CoV-2, que hizo del mundo un escenario extraño en el que puede haber pérdidas comparables a las de una guerra, tanto en vidas como en destrucción económica y en traumas.
Fue casi inevitable que en las entrevistas le preguntaran, como hizo Rolling Stone, por la pandemia en relación a la capacidad de liderazgo del personaje de su libro:
—¿Pensó alguna vez, si Churchill hubiera estado vivo en esta crisis, qué hubiera dicho o hecho?
—Lamentablemente, ha sido una especie de pregunta central —respondió—. Churchill hubiera conocido hasta el último detalle del coronavirus y su aparición en China y se hubiera abocado a él mucho antes, aunque sólo fuera porque tuvo la sabiduría de nombrar como asesores a personas que no le iban a decir sí a todo.
La historia especulativa es siempre un ejercicio inútil, pero creo que con Churchill al timón hubiéramos tenido la sensación de que, si bien esta cosa se desarrollaba violentamente, había mentes sabias trabajando para detenerla.
Infobae — Mildred Matheny apenas salía de la casa donde vivía con su hermana. La mujer de 78 años tenía demencia y necesitaba ayuda para elegir su ropa. Pero el 27 de abril de 1985, la enfermera jubilada desapareció. Los testigos dijeron haberla visto cerca de un Burger King, subiéndose a un auto Oldsmobile con un hombre que dijo ser un vecino que la llevaba a casa.
La encontraron desnuda en un camino de tierra, golpeada y ensangrentada, con su pijama rosa y su dentadura postiza esparcidos por los alrededores. Murió en un hospital.
Durante más de 35 años, su asesinato en el sur de Florida quedó impune. Su hijo dijo que había perdido la esperanza, incluso cuando las autoridades dijeron que estaban trabajando en el caso sin resolver. Pero el viernes pasado, la policía dijo que el ADN del kit de asalto sexual de la víctima había coincidido con el de un hombre de 61 años en Boynton Beach, Florida.
Richard Curtis Lange está ahora acusado de secuestro, violación y asesinato, según anunció la oficina del sheriff del condado de Palm Beach. Tenía 25 años en el momento de los supuestos crímenes.
“Treinta y cinco años. Treinta y cinco años ahí fuera”, dijo el hijo de la víctima, Gary Matheny, de 88 años, ahora jubilado en Monticello, Ark. En una entrevista el sábado, dijo que estaba agradecido por la perseverancia de los detectives, pero también lamentó las décadas sin respuestas.
“Las fuerzas del orden no saben el daño que puede haber causado en sus comunidades”, dijo sobre Lange. Lange se declaró inocente el viernes y está detenido sin fianza, según los registros judiciales. Su abogado dijo que Lange “niega vehementemente” las acusaciones contra él.
Pistas del crimen tomadas por la policía. (La oficina de la policía de Palm Beach County)
“Esperamos desafiar agresivamente las pruebas forenses atribuidas al señor Lange”, dijo el abogado Scott Skier en un comunicado. “Nada en el pasado del señor Lange indica una propensión a un comportamiento tan abominable”, agrega.
El avance de esta semana surgió de un perfil de ADN masculino recuperado de los hisopos vaginales de la víctima, dijo la oficina del sheriff. En marzo, un científico forense introdujo ese perfil en una base de datos nacional de ADN llamada Sistema Combinado de Índices de ADN (CODIS), aprovechando “la reciente aparición de la tecnología de procesamiento de ADN” de la que dispone su laboratorio criminalístico, dijo la agencia.
Los investigadores obtuvieron una orden para tomar una muestra directa de ADN de Lange en su casa el jueves, dijo la oficina del sheriff en un comunicado, y esa muestra confirmó rápidamente su coincidencia.
“Lange negó conocer o tener alguna participación en el asesinato de la víctima”, dijo la agencia.
Se trata de una de las muchas investigaciones antiguas que han dado un salto adelante gracias a los nuevos análisis genéticos, aunque los departamentos de policía han tenido a veces dificultades para garantizar que las pruebas de los casos enterrados desde hace tiempo y sin salida se beneficien de la tecnología moderna.
El asesino en serie más mortífero de la historia de Estados Unidos, Samuel Little, fue encerrado de por vida tras décadas de asesinatos gracias a los resultados del ADN. La policía afirma haber encontrado al infame “Asesino del Estado Dorado” y a muchos otros gracias a una técnica relativamente nueva llamada “genealogía genética”, que compara el ADN de la escena del crimen con el de posibles parientes del sospechoso en bases de datos en línea más utilizadas para la investigación del árbol genealógico.
La oficina del sheriff del condado de Palm Beach no respondió el sábado a las preguntas sobre su trabajo en el asesinato de Matheny y otros casos sin resolver.
Una fotografía del sospechoso y del auto en el que la anciana se subió. (La oficina de la policía de Palm Beach County)
Lange ha sido arrestado en múltiples ocasiones a lo largo de los años, según los registros del condado y de Florida, acusado de delitos que incluyen asalto agravado. Más recientemente, en el condado de Palm Beach, en 2012, fue condenado por llevar un arma de fuego oculta; poseer marihuana con intención de venderla; y ser un delincuente en posesión de municiones.
Skier, su abogado, dijo que dada “la edad, la salud y el escaso historial delictivo de Lange, argumentaremos que debería ser puesto en libertad con arresto domiciliario” antes de un juicio.
Gary Matheny espera asistir.
“Es un crimen terrible, y hay que tener en cuenta lo que hizo pasar a mi madre”, dijo. “La ley no lo permite”.
Su madre era una “pequeña dama maravillosa”, dijo: elocuente, talentosa y ahorrativa. Se rió al recordar las camisas de octavo grado que le hizo con sacos de pienso para cerdos. “Podía cortarlos y hacerme una camisa tan buena como cualquier otra que se pudiera comprar”, dijo.
Mildred Matheny nació en Arkansas, no muy lejos de donde vive ahora su hijo. Su madre la crió a ella y a otros cinco hijos sola después de que su padre muriera de un ataque al corazón “en la época en que no había Cruz Roja ni Medicare, ni Medicaid, ni nada”, contó Gary.
Mildred trabajó durante más de 40 años como enfermera psiquiátrica en una institución mental de Little Rock, según su hijo. Cuidó de su hermano cuando su estado mental empezó a deteriorarse, y luego se enfrentó a sus propias luchas a los 70 años, dijo. Así que se fue a vivir con su hermana en Lake Worth, Florida.
Gary Matheny recuerda haber corrido a Florida después de que su madre fuera atacada. Cuando fue a verla al hospital, recordó, estaba “negra y azul”, golpeada en la cabeza con un objeto contundente, según las autoridades. Murió a los pocos días.
Su hijo dice que no puede entender la idea de que un joven de 25 años agreda a una mujer de 78 años. El crimen todavía le confunde.
Pero ahora, al menos, tiene un nombre.
“Ese libro está cerrado”, se maravilló el sábado. “Está realmente cerrado”.
ACV(E.Zamorano) — En 1985, un aficionado al submarinismo japonés llamado Kihachirō Aratake inició una expedición en el interior de la costa frente a las islas Ryūkyū, al sur de Japón, cuando se topó con un descubrimiento sorprendente: a medida que descendía hasta el fondo, divisó una serie de grandes escalones en ángulo recto,perfectamente tallados, con un aspecto similar a las majestuosas pirámides mayas a juzgar por las fotos de las que disponemos ahora.
A día de hoy, no hay unanimidad entre la comunidad arqueológica de si el monumento Yonaguni se trata de una estructura natural o realmente hay detrás un trabajo artificial y humano.
A simple vista, parece que efectivamente fue construida por el hombre, pues este gran mgalito de 50 metros de largo por 20 de ancho es uno de los sitios submarinos más inusuales del mundo que destaca por estar compuesto de escalones y paredes completamente rectas, lo que hace suponer que alguien lo edificó hace muchísimos años y luego fue tragado por el mar.
Masaaki Kimura, geólogo marino, sostiene que se trata de una estructura natural que fue modificada por el hombre hace al menos 10.000 años
El megalito tiene una forma de pirámide rectangular y se cree que lleva ahí más de 10.000 años. Lo primero que se tiende a pensar es que pertenecía a la civilización Mu, la cual habitaba las islas niponas desde el año 12.000 a. C., descubierta por el escritor y viajero del siglo XIX Augusto Le Plongeon,
La teoría contrapuesta asegura que sus orígenes son completamente naturales, al guardar mucha semejanza con otras construcciones que también parecen ancestrales y artificiales, como la Calzada del Gigante de Irlanda del Norte, formada por una erupción volcánica hace millones de años.
¿Artificial o natural?
Masaaki Kimura, geólogo marino de la Universidad de Ryūkyū, quien pasó más de dos décadas estudiando la zona, sostiene que se trata de una estructura natural que fue modificada por el hombre hace al menos 10.000 años, lo que quiere decir que es una de las primeras grandes edificaciones de la historia de la humanidad, junto con las grandes construcciones de Egipto o Mesopotamia.
Así lo recoge una interesante entrada de el escritor Francisco Javier Tostado en su blog, quien también menciona la teoría del geólogo Robert Schoch de la Universidad de Boston, partidario de que las estructuras de Yonaguni son cien por cien naturales.
Según los estudios de Schoch, la formación contiene numerosos planos paralelos estratificados bien definidos, además de que la zona es muy propensa a terremotos que pudieron ocasionar que las piedras tomaran estas formas tan rectas.
Yonaguni «contiene planos de estratificación paralelos numerosos y bien definidos, a lo largo de los cuales las capas son fácilmente distinguibles», explica el geólogo de Boston en su trabajo de investigación.
«Las rocas de este grupo también están atravesadas por numerosos conjuntos de líneas paralelas y verticales respecto a la horizontal, y se encuentran en una región propensa a los terremotos. Los movimientos sísmicos tienden a fracturar las rocas de una manera regular».
Kimura, por su parte, advierte que existe una grieta en mitad de estos grandes escalones que podría servir de pasadizo de acceso al interior de la construcción cuando esta no estaba bajo el agua.
Esta grieta, además, está compuesta de piedra calcárea, la cual no es natural en esa región de Japón, lo que le induce a pensar que efectivamente la mano humana estuvo detrás.
El investigador japonés cree que el objetivo de tal superestructura era almacenar agua, también en base a dos orificios circulares de dos metros de profundidad que se encuentran en el centro del monumento.
Otra de las teorías que intentan aproximarse al origen de las estructuras Yonaguni es a del geólogo Teruaki Oshī, quien asegura que proceden del final de la era glacial.
De acuerdo a su hipótesis, el área del monumento era una especie de ‘puente’ geológico que unía las islas de Taiwán, Ryūkyū y Japón con Asia en tiempos de la última glaciación, dado que el nivel del mar era más bajo que el actual a causa de una acumulación de hielo en las zonas templadas.
Así, según su teoría, sus orígenes serían muchísimo más remotos que las civilizaciones egipcia o mesopotámica, en torno al IV milenio a. C.
BBC News(A.Llorente) — «Durante un lapso de tiempo, el hombre abusó excesivamente del chocolate«.
Esta es una frase llena de redundancias, de palabras de las que podríamos prescindir porque repiten ideas ya expresadas por otras.
Para ser más económicos en el uso del lenguaje y en aras de la corrección, la oración debería ser: «Durante un tiempo el hombre abusó del chocolate».
La de evitar las redundacias es una lección que se nos enseña en la escuela, pero ¿son todas erróneas?
«Bajar abajo» y «subir arriba»
Quizás las expresiones «bajar abajo» y «subir arriba» sean los ejemplos más comunes de este fenómeno en el español.
Y son, probablemente, identificadas como redundantes por la mayoría de nosotros.
«Pero en cambio no nos dijeron nada sobre bajar al sótano, aunque a menudo también lo sea (redundante), pues no hay muchos sótanos a los que se pueda subir», analiza Javier Bezos, miembro de la Fundación del Español Urgente (Fundéu), en el blog de la organización.
«Nos enseñan que las redundancias son malas porque hay un grupo (de estas) que proviene del desconocimiento del significado de las palabras y demuestra incultura», le dice a BBC Mundo Susana Guerrero Salazar, catedrática en Lengua española y profesora en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Málaga, España.
Esta frase puede ser un ejemplo de ello: «Ha muerto de una hemorragia de sangre». Y es que todas las hemorragias lo son: se trata del flujo de sangre que se da por la rotura de vasos sanguíneos.
También esta otra: «Le ha practicado la autopsia a un cadáver». La autopsia siempre se practica a un cadáver, «sino sería un asesinato», aclara la profesora.
¡Desafío!
Encuentra las siete redundancias en este párrafo. Al final de este artículo encontrarás las respuestas. Puedes usar el diccionario (no muerde ☺).
«Habíamos quedado para almorzar a mediodía, pero, por una casualidad imprevista, nos ocurrió un accidente fortuito. Nuestro coche chocó contra un camión y quedó sumergido bajo el agua. Juan y yo, encerrados en el vehículo, no podíamos salir al exterior. Nunca antes habíamos pasado tanto miedo».
(Fuente: el texto es un fragmento del trabajo «Las redundancias en español: un medio para pulir la lengua en los niveles de perfeccionamiento» de Susana Guerrero Salazar.)
¿A qué se deben las redundancias?
El uso de las redundancias puede deberse al desconocimiento del significado exacto de las palabras.
Como ejemplo, Bezos menciona en su blog de la Fundéu la repetida expresión «accidente fortuito» —si es un accidente es porque fue fortuito o casual— y «multa económica». Si es una multa, implica que hay que pagar.
«¡Fue un accidente fortuito, te lo juro!».
Pero también puede ser intencional: para que el discurso parezca más extenso —aunque en realidad con muchas palabras se termine diciendo poco—, o para impresionar o cautivar a la audiencia.
Esto es común en el ámbito de la publicidad.
«Es absolutamente gratis», «esto es totalmente gratis». Si costara un céntimo, dejaría de ser gratis ¿no?
«La estrategia de la publicidad es intentar venderte algo y convencerte que no hay trampa, que no te van a cobrar por ninguna otra parte. Son redundancias que vienen a subrayar», aclara Guerrero Salazar.
Es un recurso del que también se suele echar mano en el ámbito deportivo. Es común escuchar al relator de un partido de fútbol decir que el jugador metió «un zurdazo fuertísimo». El sufijo -azo es aumentativo, ya indica que fue fuerte.
Y si hay un medio en el que abundan las redundancias es el político, «porque el lenguaje político muchas veces es de hablar y no decir muchas cosas», enfatiza la profesora.
«El acuerdo de extradición ha sido un esfuerzo común de todos«, dijo el entonces presidente de España José María Aznar en un debate televisivo en televisión pública en mayo de 1998.
La frase «esfuerzo común de todos» es una redundancia, aunque ha ido cobrando fuerza con el tiempo y suele aparecer cada vez más en el discurso público.
«Por que el esfuerzo común de todos…».
¿Otros ejemplo de redundancias de uso frecuente?
«Grandes cantidades económicas de dinero». Es una expresión redundante porque lo económico se refiere al dinero.
O este otro: «Las relaciones bilaterales de los dos países». Si son bilaterales son de dos partes.
¿Son todas las redundancias incorrectas?
Sin embargo, existen situaciones en las que el uso de las redundancias no es incorrecto. Es más: hay otras en las que es un error no utilizarlas.
Si decimos «thriller de suspenso» —un thriller es una película o narración de intriga y suspense— «es porque (consideramos que) la persona con la que hablamos no va a entenderme si no sumo la palabra suspenso. Entonces, se convierte en una nota aclaratoria. En este contexto la redundancia no es negativa», ejemplifica Guerrero Salazar.
Tampoco lo son las redundancias expresivas, aquellas que utilizamos porque queremos llamar la atención.
«Lo he visto con mis propios ojos»o «lo he tocado con mis propias manos» son dos ejemplos de ello. Nadie puede ver de otra manera que no sea con sus ojos o tocar con otras manos.
Incluso hay un momento en el que las redundancias son necesarias.
«Hay algunas redundancias morfológicas que están en el sistema lingüístico: (en la frase) ‘Le di a ella un regalo’, ‘le’ y ‘ella’ es redundante. Bastaría con decir ‘di a ella un regalo’, o ‘le di un regalo'», explica la profesora que estudió ampliamente el uso de redundancias en el español.
«Le di a ella un regalo…» y su cara lo dijo todo.
Mientras, en el caso del género gramatical se va concertando en cada palabra: «la niña guapa». «Esa redundancia es propia de la lengua española», describe.
Y luego está el pleonasmo, el uso consciente de la redundancia con un efecto expresivo, como el título de la canción de Fito Páez y Joaquín Sabina «Llueve sobre mojado».
La redundancia y la economía lingüística
Las redundancias son contrarias a la economía lingüística, la tendencia del lenguaje a la simplificación y a minimizar el esfuerzo.
«La economía lingüística es el argumento que muchos utilizan contra el uso del lenguaje inclusivo, como cuando se dice ‘buenas tardes a todos y a todas'», dice Guerrero Salazar.
«Sin embargo, cuando hacemos estudios de análisis del discurso nos damos cuenta de que no somos para nada económicos. Hay muchas expresiones que son extensas y que adoptamos por cortesía», añade.
Ya no se habla de «viejos» sino de «personas mayores» o «personas de la tercera edad».
«Lo vi con mis propios ojos».
Pero al hablar no nos solemos fijar tanto en la economía lingüística, sino que buscamos comunicar de forma efectiva, por lo que la redundancia aparece casi de forma natural.
Incluso nos acostumbramos a ella y no nos suena mal cuando la escuchamos en frases como «es una réplica exacta». Todas las réplicas son exactas, por eso son réplicas.
O cuando oímos «los principios básicos…», si son principios, son básicos.
«Hay redundancias que se convierten en clichés. Y de tanto escucharlas nos cuesta mucho eliminarlas», concluye Guerrero Salazar.
Así que muchas veces no está mal decir: ¡Valga la redundancia!
¿Identificaste las redundancias? Aquí las respuestas correctas:
Almorzar a mediodía. Almuerzo, en una de sus acepciones, significa «comida del mediodía o de primeras horas de la tarde».
Casualidad imprevista. La casualidad es la «combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar». El participio de prever es previsto y su antónimo imprevisto.
Accidente fortuito. Un accidente es, entre otras cosas, un «suceso eventual o acción de que involuntariamente resulta daño para las personas o las cosas». Por tanto, todo accidente es fortuito.
Chocar contra. La preposición está incluida en el verbo chocar. Todo lo que choca, obviamente choca contra algo, por lo tanto, para evitar la redundancia, lo correcto sería chocar con.
Sumergir bajo. De nuevo un caso en el que el aporte significativo de la preposición está incluido en el verbo, pues sumergir significa «meter una cosa debajo del agua o de otro líquido».
Salir al exterior. Salir significa «pasar de dentro a fuera» y el adverbio fuera «a o en la parte exterior de cualquier espacio o término real o imaginario».
Nunca antes. El adverbio nunca significa «en ningún tiempo», por tanto, incluye al adverbio antes (también incluye a después).
FayerWayer(A.Sandoval) — Para comprender quienes somos y hacia donde vamos es sumamente importante conocer nuestro pasado. Por lo tanto los paleontólogos, arqueólogos y astrónomos intentan comprender el origen de nuestra creación. De esta manera se puede establecer un patrón de comportamiento no solo de nuestra raza, sino también de nuestro planeta. Bajo esta firme afirmación los científicos estudian cualquier característica que revele información como el caso de una cueva, que otorgó datos nunca antes registrados.
La cueva se llama Wonderwerk Cave, y queda en el desierto de Sudáfrica, detalla Slash Gear. La identificación que le colocaron significa “Milagro” en afrikáans. Y dicen los que la estudian que tienen registros arqueológico que abarcan millones de años. Asimismo, los investigadores la señalan como la ocupación de cueva más antigua de la que se tenga registro en la historia de la humanidad.
Según cada rincón y detalle que han estudiado de esta cueva, hay evidencias que sugieren las primeras interacciones con el uso del fuego y las primeras herramientas. Algo que los científicos pueden decir con total seguridad, según lo reseña el portal citado, es que los humanos que vivieron en esta cueva hacían herramientas simples de Oldowan con la piedra como material principal. Explican que tienen reliquias en este tipo de artículos prehistóricos.
Asimismo, los cálculos realizados detallan que toda esta actividad sucedió hace aproximadamente 1.8 millones de años. Las herramientas o armas de Oldowan tiene data de haber sido creada hace aproximadamente 2.6 millones de años. Sin embargo, la mayoría de los ejemplares hallados han sido en territorios al aire libre y no en cueva.
La cueva Wonderwerk del desierto de Kalahari.
Oldowan en cueva, hace 1.8 millones de años
Insisten los investigadores en que esta evidencia les da la seguridad de relatar cómo vivían estos humanos. “Ahora podemos decir con confianza que nuestros antepasados humanos estaban fabricando herramientas de piedra de Oldowan simples dentro de la Cueva Wonderwerk hace 1.8 millones de años. Wonderwerk es único entre los sitios antiguos de Oldowan, un tipo de herramienta que se encontró por primera vez hace 2.6 millones de años en África Oriental, precisamente porque es una cueva y no un hecho al aire libre”, dijo el profesor Ron Shaar del Instituto de Ciencias de la Tierra de HU, según Phys.org.
Hilda Kruger en una película en la que actuó en México
Infobae/ElPaís(J.M.Ahrens) — El título de una de sus películas fue “Adulterio”. Casualmente, la alemana Hilda Krüger se hizo famosa en México por ser amante de un reconocido político: el ministro del Interior, Miguel Alemán Valdés, quien llegaría a ser Presidente.
Los ojos azules de Hilda Krüger (1912-1991) adoraron al más negro de los imperios. Actriz mediocre en una Alemania bárbara, su carrera habría acabado en el olvido si no fuera por su íntima connivencia con el Tercer Reich. Por su causa abandonó a su marido judío y por su causa alcanzó un papel estelar, mucho más que el de sus películas, trabajando para su servicio de espionaje.
Fue esta veneración hacia Hitler la que empujó a esta perturbadora artista a tejer en Estados Unidos y en México una tupida red de conexiones con la oligarquía económica y política que le permitió entregar puntualmente a la Abwehr información confidencial de primer nivel.
Como espía no tuvo reparos en usar su cama o lo que fuera para obtener su mercancía.
Nunca logró éxito en la pantalla grande, pero su vida es como una película: de aspirante a actriz en su natal Alemania, pasó a ser amante del ministro de Propaganda de Adolfo Hitler, Joseph Goebbels, después fue a estudiar inglés a Reino Unidos, tuvo una incipiente carrera en Hollywood donde fue amante de un magnate petrolero y novia del heredero de una importante empresa cervecera de ahí llegó a México donde también intentó dedicarse al mundo del cine y se involucró con dos importantes hombres del gobierno federal.
Hilda Krüger en la película Adulterio
Más allá de sus intentos fallecidos en el cine y sus aventuras amorosas, esta mujer jugó un papel muy importante en la fuga de información secreta y estratégica del gobierno mexicano y el de Estados Unidos relacionada con los suministros de hidrocarburos a los países del Eje (Alemania, Italia, Japón) durante la II Guerra Mundial y la venta de materias primas y armas a EEUU.
Rubia, curvada y valquirial, en sus brazos cayeron personajes como el multimillonario Jean Paul Getty y el futuro presidente de México, Miguel Alemán, a la sazón todopoderoso ministro de Interior.
Una jugosa biografía (editorial Debate) del especialista Juan Alberto Cedillo reconstruye el esplendor y miseria de Krüger y da un repaso al poco conocido juego de espías que se libró en el México de los años cuarenta.
«Es pieza fundamental del engranaje que mueve el espionaje y las actividades de los nazis en México. Nos hace darnos cuenta que el papel de México durante guerra no fue menor a pesar de la supuesta neutralidad que teníamos: el combustible que desde aquí se enviaba a Alemania era el que le permitía volar a la flota aérea de Hitler; también se exportaba mercurio que le daba a los alemanes las posibilidades de hacer armamento«, dijo a Infobae, Juan Alberto Cedillo, autor del libro Hilda Krüger. Vida y obra de una espía nazi en México.
Al menos así lo revelan documentos del gobierno estadounidense desclasificados en 1985, donde se señala que en la primera década de los 40 México era un nido de espías.
Carrera poco prometedora
La cara que conquistó a políticos y empresarios
Katerina Matilda Krüger, nació en Berlín, Alemania en 1912. Desde muy niña demostró cualidades histriónicas y por ello su familia la apoyó siempre para que siguiera una carrera en el teatro.
Ya mayor se involucró en el cine, que en la década de los 30 estaba muy ligado al Tercer Reich con el que empezó a simpatizar y por el cual no le importó abandonar a su marido, de origen judío.
En ese ambiente conoció a Goebbels, quien la ayudó a multiplicar su participación en el cine, gracias a la relación amorosa que habían iniciado. El romance fue descubierto por su esposa, quien como condición para no desatar un escándalo lo obligó a que sacara a la actriz de Alemania.
Hilda embarcó a Reino Unido donde vivió algunos meses, antes del estallido de la guerra.
El único documento que existe de Hilda en el Archivo de la Nación
Después de haber estudiado inglés, Goebbels la envió a San Francisco, en Estados Unidos, donde el cónsul alemán tenia instrucciones de recibirla y presentarla en los más altos círculo sociales.
Trató de iniciar carrera en Hollywood, pero «sus problemas fuero su pobre inglés y que rechaza participar en películas en contra del nazismo», afirmó Cedillo.
El adiós a Europa fue el inicio de su aventura. En la efervescencia de Los Ángeles buscó el papel de su vida. No lo encontró. Pero tampoco importó mucho.
Rápidamente destacó en las fiestas y cócteles de la urbe californiana. Simpática y seductora, sobre ella cayeron los ojos voraces del multimillonario petrolero Jean Paul Getty. De su brazo áureo entró en el universo de las portadas y de grandes plutócratas como los Rhodes y los Hastings.
Convertida en habitual de sus reuniones, con puntualidad germana, empezó a filtrar todo lo que veía al servicio de inteligencia. “Hilda se convirtió en un enlace que proveía de información difícil de obtener fuera de esos selectos círculos, aunque también a veces se sacaba de los lugares tradicionales como cabarets, confesionarios y, más ocasionalmente, de la cama”, señala Cedillo en su obra.
En esos cenáculos, la alemana escuchó a William Rhodes Davis decir que desde 1938 compraba inmensas cantidades de petróleo para enviarlo a la Alemania nazi.
Jean Paul Getty
Y que en la operación participaban, a través de subsidiarias, Getty y Rockefeller. Ahí fue cuando México y su petróleo entraron de lleno en el tablero del Tercer Reich. En febrero de 1941, Hilda Krüger cruzaba el río Bravo rumbo a la capital mexicana.
También mantenía un romance con Gert Von Gontard, el heredero de la cervecera Budweiser, quien según Cedillo, alguna vez quiso casarse con ella.
En 1941, recibió de Goebbels la instrucción de mudarse a México, a donde llegó en auto a través del estado de Tamaulipas.
Su misión, para el Führer, tenía trascendencia histórica. El régimen nazi, obsesionado en la ultrasecreta Operación Barbarroja, se preparaba para invadir la Unión Soviética. Iba a ser el mayor despliegue militar de la historia y el que, a la postre, marcaría el principio del fin del poderío alemán.
La necesidad de asegurar el combustible era vital. México era un productor neto. Y su Gobierno, después de la nacionalización decretada por Lázaro Cárdenas, mantenía la distancia con Estados Unidos.
Además, una nutrida comunidad filonazi habitaba en el país, y en las élites, el brillo de la uniformidad hitleriana y su discurso de hierro, causaba estragos. Los servicios de espionaje mexicanos eran conscientes de esta efervescencia y temían que, en caso de guerra con Japón, el conflicto pudiese alcanzar tierras americanas. La quinta columna alemana empezó a ser atentamente vigilada.
La entrada en la escena mexicana de Krüger recibió un doble apoyo.
La Abwehr, a través de sus contactos, le preparó el acercamiento a altos funcionarios del Gobierno del general Manuel Ávila Camacho (1940-1946). Y el millonario Getty la presentó en sociedad. Las puertas se abrieron de par en par. “Fue una agente vocacional y nazi, pero se sabía mover en los círculos intelectuales y escribió tres libros sobre mujeres, La Malinche, Sor Juana y Elisa Lynch”, recuerda Cedillo.
Hilda en México
Su primer éxito fue seducir a Ramón Beteta, que había sido subsecretario de Exteriores y estaba vinculado al banco central. Con él deambuló por pulquerías y cabarets, y se sumergió, según el libro, en el lumpen feroz del México de los años cuarenta.
En sus horas íntimas, Beteta le confesó la admiración que sentía el presidente Ávila Camacho por Hitler y también que la disposición de México a vender crudo al Tercer Reich se enfrentaba a la oposición frontal de Estados Unidos.
Hilda Krüger en su juventud.
Un obstáculo para el que dio un remedio: que los empresarios estadounidenses lo comprasen a nombre de terceros y que a través de sociedades pantallas de otros países lo exportasen a Europa.
A inicios de los años 40, con el cambio de gobierno, México había dejado de vender petróleo a Alemania, que no era productor, y que en medio de la guerra necesitaba el hidrocarburo más que nunca.
«El gobierno alemán quería que el petróleo siguieran fluyendo, era fundamental y necesitaba abrir el círculo de nuevo, entonces decidieron utilizar a Hilda como una Mata Hari que se metiera a la cama de quien fuera necesario para que obtuviera secretos», señaló Cedillo.
Tras este primer paso, Hilda buscó ascender otro escalón. Esta vez, su víctima fue el amigo de Beteta, el secretario de Gobernación, Miguel Alemán Valdés.
Descrito en el libro como “un macho insaciable”, no fue difícil tender puentes. Alemán enloqueció ante aquella perdición rubia y dio rienda suelta a sus apetitos.
En su frenesí combinaba detalles de petimetre (como dejar una rosa a la entrada de habitación de su amante o beber vino francés sólo en cristalería porfiriana) con un salvajismo de alcoba que le llevaba a “tratar a las mujeres como los proxenetas a sus prostitutas”.
«Ella era muy agradable, muy dulce, se sabía todos los corridos mexicanos habidos y por haber de la Revolución… Yo había visto ahí (en su departamento) a Beteta y Alemán cenar, pero no me consta que hayan tenido relaciones o no, guardaban todas las apariencias de unos invitados. Sí me decía muchas veces ‘va a venir el coche de Beteta por mi'», comentó en el documental «La Red Nazi en México», Ida Rodríguez, una de sus amigas en Ciudad de México.
Los dos hombres eran una fuente jugosa de información para la mujer, quien mandaba a Alemania todos los datos que recolectaba, principalmente la relacionada con los suministros de materias primas a Estados Unidos.
En sus tiempos de actriz en su natal Alemania
«Lo que ella obtuvo fue fundamental para el gobierno alemán. El ser amante del ministro del Interior le permitió trabajar bajo el amparo del gobierno mexicano y obtuvo documentos sobre los movimientos navales y militares que hacía el gobierno en la frontera, y a través de México obtuvo información de estrategias militares de Estados Unidos«, dijo Cedillo.
Informes de inteligencia del gobierno estadounidense consultados por Cedillo ubican a Miguel Alemán llegando casi todos los días a la casa de Krüger a las 23:00 horas y saliendo a las 4:00 del día siguiente.
Krüger, hitleriana hasta la médula, soportó la humillación (otra más) y con ello logró abrirse paso en las más altas instancias del Gobierno mexicano. Como amante del ministro de Interior, pudo relacionarse con generales y funcionarios y proporcionar datos estratégicos sobre la producción petrolera y de metales. Ese fue el momento estelar del servicio de espionaje hitleriano en México. Su ocaso no tardaría en llegar.
El 8 de diciembre de 1941, después del ataque japonés a Pearl Harbour, Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial. Lo que hasta entonces habían sido presiones se transformaron en obligaciones. Washington, cuyos agentes de inteligencia no se habían quedado quietos, exigió la expulsión de los cabecillas de la quinta columna nazi: 22 nombres entre los que figuraba Hilda Krüger.
En marzo de 1942, el gobierno de Estados Unidos ordenó la detención de Hilda y otros espías alemanes en México, incluso Roosevelt presionó al entonces presidente Manuel Ávila Camacho para que alejara a su ministro del Interior de los intereses teutones y en caso de no hacerlo, amenazó con boicotear económicamente al país.
El presidente Ávila Camacho aprobó su detención. Una tras otro fueron cayendo. Hilda se libró por un último favor de su amante.
El golpe supuso su fin como espía. México se apartó para siempre de la Alemania hitleriana.
Y la vida, aunque en un mundo en llamas, siguió su curso. Miguel Alemán se convirtió en presidente en 1946, y su amigo Beteta, en ministro de Hacienda. La actriz intentó rehacer su carrera con un par de películas en México y contrajo matrimonio con el dandy Nacho de la Torre, emparentado con la familia del expresidente Porfirio Díaz.
Presuntamente estaba interesada en la historia del país que la había acogido y empezó a asistir a la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de México donde conoció a el historiador Edmundo O’Gorman y al cómico Mario Moreno Cantinflas.
Como actriz, en México logró filmar sólo cuatro películas, presuntamente se involucró en redes de tráfico de arte, su matrimonio duró poco, regresó a Estados Unidos y se casó con un empresario venezolano con el que tampoco estuvo mucho tiempo.
Se divorció y volvió a casarse. Nada le funcionó. Abandonó México e incluso trató en 1958 de reactivar su carrera en Suiza con otro filme. Pero sin los apoyos de antaño, no tuvo éxito. A paso lento se fue apagando hasta quedar en el olvido. Nadie la condenó nunca y sólo una vez regresó a México para descubrir que nada era como antes.
El 8 de mayo de 1991 murió en Lichtenfels (Baviera). Su memoria es ahora parte de la historia de la infamia.
Reich pasó de promesa, a hazmerreír, luego a visionario… todo por sus teorías sobre la energía vital de los orgasmos.
De entre toda la larga lista de personajes científicos y de letras que poblaron el siglo XX, uno de los más carismáticos, influyentes y pioneros a la hora de entender la psique humana fue sin duda Wilhelm Reich.
Encapotado bajo la alargada sombra del que es considerado el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, mentor y después rival en lo concerniente a sus planteamientos, desde muy joven eclipsó a los discípulos del psiquiatra austríaco por su carácter vital y enérgico, ejerciendo la psiquiatría y tratando a pacientes bajo la supervisión del propio Freud a los 24 años. Su origen judío e ideas marxistas le llevaron al exilio en Estados Unidos cuando Hitler llegó al poder, y allí continuó investigando, redactando libros y estudios, realizando experimentos que a día de hoy lo colocan en la heterodoxia científica, desde que a una precoz edad llegó a la conclusión de que la vida personal y social de todo individuo se regía por algo tan polémico en su día como es el orgasmo.
Este ‘mad men’ de mirada hierática y penetrante planteó teorías revolucionarias en el campo de la política, la sociología, la psiquiatría y la sexualidad para una época tan crítica como fue la Europa de entreguerras, asentando las bases de lo que décadas más tarde vendría a ser la revolución y libertad sexual, dejando un legado al mundo que aún perdura entre la escuela psicoanálitica y filosófica posterior.
Pero también figura su nombre en las páginas más alternativas de la historia, pues sus inventos y su desprecio a las instituciones le granjearon esta fama de hombre loco, atormentado por sus propios hallazgos, protagonizando hechos al final de su vida que le llevaron al ostracismo académico, como el día en que intentó captar toda la energía negativa del cosmos a partir de un portentoso aparato que llamó «cloudbuster» («rompenubes» o «cazador de nubes»).
El rompenubes de Reich.
«La salud mental de una persona se puede medir por su potencial orgástico». Esta es quizás la frase que mejor sintetiza todo el pensamiento de Reich, el cual pivota alrededor del término «orgón», una unión de las palabras «orgasmo» y «orgánico» que hace referencia a una «energía vital» que rige la naturaleza y todos los organismos vivos, la cual permanece reprimida y necesita ser liberada para alcanzar su máximo estado y esplendor y dotar al individuo de una paz mental, emocional y creativa que le ayuden a convivir consigo mismo y no ceder ante sus impulsos e instintos primarios.
El orgón, la energía de todo lo viviente
acumulador de orgón.
Mientras que su mentor Freud asociaba la neurosis a la emergencia de las pulsiones sexuales inconscientes, lo que llamó «líbido», siempre en permanente conflicto con lo social, Reich observó que esta se manifestaba a través del cuerpo mediante diversas somatizaciones, de ahí que estableciera que solo una vida sexual placentera podría librar al individuo de los episodios neuróticos.
De esta forma, comprendió el orgasmo como el instante en el que el sujeto descargaba toda esa energía vital y sexual que se hallaba reprimida, de ahí que instaurara el término «orgón» como algo que iba más allá de lo sexual y entraba en contacto con lo físico y lo mental, dando a luz a una técnica opuesta a la del psicoanálisis de Freud (centrada exclusivamente en lo mental y la palabra) a la que bautizó como la vegetoterapia-caracteroanalítica.
«Su figura ha sido muy caricaturizada. Su vida es impresionante.
No fue un hombre longevo, pero dejó un legado científico muy diverso y complejo»
Esta técnica sigue vigente a día de hoy en la terapia psiquiátrica y es estudiada y aplicada por diversos profesionales del mundo de la salud mental y física.
En España, el máximo experto, tanto en la vida y obra de Reich como en la vegetoterapia es Jerónimo Bellido, presidente del Instituto Wilhem Reich, nacido en Valencia en febrero del 2008 «con la pretensión de dar a conocer su vasta y compleja obra», tal y como reconoce en una breve conversación telemática con El Confidencial.
«Somos profesionales multidisciplinares que abarcamos varias áreas de intervención: sanitaria, educativa, didáctica, sexológica…».
«El Instituto es un centro de atención clínica y formación«, explica más ampliamente Ricardo Fandiño a este diario, psicólogo clínico y presidente de ASEIA (Asociación para a Sáude emocional na Infancia e a Adolescencia), quien también forma parte de este círculo en torno a la disciplina reichiana.
«En él, se realizan seminarios de formación permanente para profesionales del ámbito de la salud, lo educativo y lo social. Mi acercamiento a la obra de Reich viene del Instituto, en el que recibimos una sólida formación y orientación psicoanalítica con perspectiva psicosocial.
Analizamos a autores como Freud, Melanie Klein, Lacan, Spinoza, Bergson o Foucault, y estamos integrados en diferentes asociaciones de psicoterapia estatal, contando con distintas acreditaciones tanto nacionales como europeas y a nivel individual, así como también colaboramos con facultades de psicología en sus programas de prácticum».
Wilhelm Reich: ¿genio o loco?
Los acumuladores de orgón que inventó para extraer las energías negativas.
La mejor forma de acercarse a un autor siempre es leyendo sus obras, pero lo cierto es que sin estar familiarizado con algunos de los conceptos que se manejan en el psicoanálisis es ciertamente difícil adentrarse en un pensamiento tan vasto y complejo como el de Wilhelm Reich.
A lo largo y ancho de la red proliferan cientos de artículos sobre sus teorías heterodoxas y experimentos locos, como el acumulador de orgones o el ya mencionado cazador de nubes.
Por no hablar de sus perturbadores datos biográficos, que lo colocan como un hombre obsesionado con el incesto que en la época no dejaba de frecuentar prostíbulos, y al que le gustaba experimentar con los cuerpos de sus pacientes.
«Promovía temas tan tabú en su día como la masturbación, los métodos anticonceptivos o el libre desarrollo sexual para la paz mental»
«Creo que su figura ha dado para demasiada caricaturización», reconoce Fandiño.
«Su vida es impresionante. No fue un hombre longevo, pero dejó una trayectoria científica muy diversa y compleja con obras determinantes en muchos ámbitos.
Hay una fase psicoanalítica en su libro ‘El análisis del carácter’, que sigue siendo una obra de referencia en el estudio de los trastornos de personalidad y su tratamiento, otra social centrada en ‘Psicología de las masas del fascismo’ que ayuda a comprender los movimientos sociales contemporáneos, y por último la etapa del desarrollo de las terapias psico-corporales, en las que sin duda es el gran pionero, maestro de Frizt Pearls o Alexander Lowen, que después desarrollarían la Gestalt o la Bioenergética».
En lo referente a las afirmaciones que lo sitúan como un hombre obsesionado con el sexo y sus orientaciones hasta cierto punto amorales, Fandiño reconoce que «lo que frecuentaba burdeles no lo había oído nunca, pero supongo que es algo que harían los jóvenes de la Europa de entreguerras».
En cuanto a lo del incesto… «¿quién puede saber con qué fantaseaba un hombre hace un siglo?», se pregunta el psicólogo. «Esta afirmación parece una interpretación asilvestrada del complejo de Edipo teorizado por Freud».
Un pionero de la revolución sexual
En 1936 escribe ‘La revolución sexual’, en el que denuncia la represión sexual que había en la sociedad del momento y sus repercusiones en la salud física y mental de la población.
«Reich estuvo desde el principio trabajando en consultorios médicos, lo que hoy llamamos ‘atención primaria’, por lo que tenía información de primera mano sobre cómo vivía la clase obrera de la época y de las condiciones de miseria sexual en la que desarrollaba su día a día«, explica Fandiño.
Ahí es cuando nace su pensamiento marxista y empieza a estudiar las relaciones entre sexología e identidad política, que luego le llevarían al desprecio académico y al exilio.
Personal de la clínica ambulatoria psicoanalítica de Viena, 1922. Wilhelm Reich figura el cuarto de la fila de abajo contando desde la derecha.
Uno de los hechos más notables de su vida es cuando se trasladó a Berlín en 1930 y fundó el SexPol, quizás el primer centro de estudios dedicados a la sexología de la historia, habiendo tantos como hay ahora.
Estos eran centros de orientación sexual que llegaron a tener decenas de miles de usuarios, defendiendo el acceso de los adolescentes proletarios a una sexualidad saludable.
En él, promovía temas tan tabú como la masturbación, los métodos anticonceptivos, el libre desarrollo sexual y adolescente o la llamada social a practicar relaciones sexuales consentidas y satisfactorias para gozar de una buena salud mental.
Todas estas interpelaciones a la población para que disfrutase del sexo y de los afectos le valieron el desprecio de sus homólogos contemporáneos, que no vieron con buenos ojos esta exaltación del goce corporal, incluso entre los propios comunistas, que tacharon su obra de contrarrevolucionaria.
El acumulador de orgones y el rompenubes
Ya en Estados Unidos, continuó cosechando el recelo de la academia a raíz de sus polémicos inventos.
Uno de ellos, el acumulador de orgones, que consistía en una especie de cabina telefónica hecha de madera y metal que supuestamente absorvía los orgones negativos (Reich pensaba que enfermedades como el cáncer eran producidas por un alta concentración de malas energías), fue perseguido por la FDA norteamericana.
En 1947, fueron requisados y quemados 300 de estos dispositivos, alegando que el orgón no existía y que su inventor era un «completo estafador», tal y como cuenta Jean Michel Palmier en su libro ‘Introducción a Wilhem Reich’ (1970).
«El acumulador de orgones se solía utilizar en los años 50 y 60 en los círculos intelectuales y contraculturales de Estados Unidos»
Otro de los episodios más disparatados de su biografía es cuando inventó el ya famoso cazador de nubes. Al parecer, un agricultor del estado de Maine le pidió que por favor limpiara las malas energías del cielo para que llegara la lluvia y así salvar su cosecha.
Dicho instrumento consistía en dos filas de tubos de aluminio de unos 4,5 metros de longitud asentadas sobre una plataforma.
Ese día amaneció nublado y a los pocos minutos de ponerse manos a la obra junto con su hijo, Peter, comenzó a llover.
¿Tuvo suerte Reich o realmente inventó el primer dispositivo de geoingeniería? Así lo publicaron los periódicos de la época, dando fe a raíz de un testimonio anónimo de que su invento había funcionado.
Es cuando Reich comenzó a dejar de lado sus teorías sobre la revolución sexual y se abrió al cosmos.
Como si fuera un Sun Ra de la psiquiatría, empezó a obsesionarse con la vida en otros planetas, oscultando los cielos en busca de naves espaciales que venían de otras galaxias para infundir orgones negativos en la Tierra y sumirla en el más puro caos.
Incluso, hay teorías de la conspiración que aseguran que contaba con el respaldo de Dwight Eisenhower para investigar estas teorías ufológicas. ¿Qué quedan de estos experimentos e ideas tan disparatadas hoy en día?
«Hoy en día ya no vivimos en la era de la represión sexual que vivió Reich, sino en la de la banalización de la sexualidad»
«Nunca he usado ningún acumulador de orgones en mis prácticas psicoterapéuticas», afirma Fandiño. «Por lo que he podido leer, en las décadas de los 50 y 60 en Estados Unidos se utilizaban bastante en algunos ambientes intelectuales y contraculturales, por lo que solo han quedado ecos que pudieron llegar a Europa y a España en los 70 u 80.
Yo personalmente no conozco a ningún profesional que los use a día de hoy». En cuanto a las teorías extraterrestres de Reich, Fandiño reconoce que no se sorprende, pues en esa época la ufología no solo pertenecía al imaginario popular como ahora, sino que los gobiernos estaban muy interesados en financiar proyectos para investigar tales circunstancias.
«He visto fotografías del rompenubes y leído algunos textos sobre su ‘capacidad para hacer llover’ en el desierto», admite el experto.
«Hay un libro de Peter Reich, su hijo, titulado ‘Libro de ensueños’, en el que aborda esta etapa de la vida de su padre.
Esta historia está explicada en el libro y ha inspirado a grandes temas de la música popular como el ‘Cloudbusting’ de Kate Bush o la canción ‘Birdland’ de Patti Smith, incluida en el mítico ‘Horses’.
Sí que diría que la idea del rompenubes se apoya en la hipótesis de que la acción del hombre influye de manera determinante en el medio ambiente, y esa visión, que no hoy nos parece muy natural en la lucha del cambio climático, en los años 40 y 50 no era muy avanzada.
La comprensión de la Tierra como un ser vivo era algo característico de Reich. Luego, otros autores como James Lovelock la desarrollaron, dando lugar a la hipótesis Gaia».
¿Qué opinaría Reich del mundo actual?
Pasadas ya varias décadas desde la revolución sexual llevada a cabo en Estados Unidos y posteriormente en España, cabe preguntarse qué opinaría el psiquiatra del mundo en 2020, si efectivamente sus teorías e ideas sirvieron para algo más allá de su proyecto de fomentar una sexualidad sana y satisfactoria entre la población.
En un contexto como en el que estamos sumergidos como es el de una pandemia que ha obligado a todo el mundo a limitar el contacto físico e incluso tenerle cierto pavor o recelo, sería más que curioso poder tener una máquina del tiempo para traerle de vuelta y conocer su peculiar visión del momento histórico que nos concurre.
«No fue un hombre de instituciones. Tal vez se sentía muy limitado por ellas. No se relacionaba bien con las estructuras de poder»
«La coyuntura sanitaria de la pandemia implica medidas relacionadas con el no contacto, es cierto», asume Fandiño. «Y debemos ser conscientes de que esto tiene consecuencias a nivel anímico y sexual. En los adolescentes esto va a ser especialmente importante.
Veremos qué es lo que ocurre de prolongarse esta situación y en qué medida perviven los nuevos hábitos sanitarios, cuáles quedan como medida profiláctica y cuáles desaparecen».
La banalización de la sexualidad
Sin embargo, hay que tener en cuenta no solo un hecho ‘fortuito’ en la historia como es la irrupción de una pandemia, sino el punto en el que nos encontramos en relación a la libertad sexual y nuestra relación con el sexo desde la perspectiva de Reich.
A diferencia de su época, «ahora la sexualidad circula abiertamente por todos los medios, pero es una sexualidad descarnada y banalizada», opina el experto.
«Vivimos un tiempo en el que la igualdad y la diversidad sexual se ha abierto paso de una manera muy significativa. Marcuse, quien lo cita muchísimo en sus obras, acuñó el término de ‘desublimación represiva’ para explicar cómo en los sistemas sociales capitalistas el sexo termina convirtiéndose en un elemento comercial, quedando despojado de su profundidad humana y convirtiéndose en banalización.
Hoy ya no vivimos en la era de la represión sexual que vivió Reich, ni en la del tabú, sino en la de la banalización. Los mecanismos de control sobre la sexualidad y por ende, de la conducta social son otros».
Placa recordatoria en la casa de W. Reich en Berlín, donde residió desde 1931 hasta 1934.
¿Qué queda a día de hoy de Wilhelm Reich? ¿Cómo ha terminado pasando a la historia en base a su legado y sus posiciones críticas?
«Su visión del ser humano y su enfoque científico está más inspirado en Spinoza, Bergson o Schopenhauer y los románticos en general, que en el modelo cartesiano y aristotélico en el que nos movemos actualmente», concluye Fandiño.
«No fue un hombre de instituciones. Tal vez se sentía exclusivamente limitado por ellas.
No ocurre lo mismo con el psicoanálisis, ya que lo institucional y la ortodoxia científica han tenido un peso fundamental que se mantiene hasta nuestros días.
Pero eso es porque Freud puso mucho empeño en ello y Reich no, sino que fue un hombre centrado en el saber y que no se relacionaba bien con las estructuras de poder.
Que a la luz del paso del tiempo la revisión de su obra nos haga pensar que haya aspectos en los que estaba más acertado y otros en los que estaba muy errado es lógico, pero cuando se intenta reducir su trabajo a una mera caricatura o charlatanería me parece reduccionista e injusto».
Yorokobu(G.Lozano) — Las redes sociales han favorecido el bum de la astrología entre los más jóvenes. Ahora no hace falta llevar túnicas brillantes ni gafas del revés. Ni poner velas negras. Hay que estar en TikTok y en Instagram y mostrar la carta astral con un meme o mientras te pegas un baile
Ha vivido épocas mejores y peores, pero la astrología nunca perdió del todo su poder de seducción. En los años de menos auge, se mantuvo firme en las columnas que diarios y revistas le reservan en sus últimas páginas. Y en las madrugadas televisivas.
Ahora el horóscopo vive una nueva edad de oro gracias a los medios digitales. Redes sociales y apps congregan ahora a muchos de los que ven en los astros la respuesta a lo que les puede deparar el futuro o el porqué de algunas de las peculiaridades de su carácter.
Hace ya un tiempo que las millonadas invertidas por firmas de capital riesgo de Silicon Valley en aplicaciones como Sanctuary y Co-Star comenzaron a certificar la buena salud de estas disciplinas. Y la astrología no hizo más que consolidarse con la pandemia: términos como carta astral y astrología se dispararon en 2020, según Google Trends.
Que en la era digital y de la información sean muchos, sobre todo jóvenes —los de la generación mejor preparada de la historia—, los que se lancen al consumo de este tipo de contenidos no es un contrasentido en opinión del filósofo, antropólogo y modernólogoIñaki Domínguez.
Más bien lo contrario: «El interés por lo misterioso e irracional es una vía de escape en sociedades hiperracionalistas y tecnificadas como las nuestras. Como ocurre con la religión, se trata de ofrecer respuestas inmediatas a problemas complejos saltándose todo cálculo, investigación, etc.
El apetito por lo irracional sigue vivo en el ser humano. Es parte de su misma constitución psicológica. Este tipo de enfoques mágicos nos han acompañado desde el origen de los tiempos».
Adrián Ballester, de la consultora generacional mazinn, también encuentra cierta relación entre el auge de la astrología entre milenials y generación Z y la desafección religiosa de la mayoría de sus miembros: «Gran parte de nuestra generación piensa que muchos de los valores que promulgan las religiones se han quedado obsoletos en distintas cuestiones, sobre todo sociales.
Ahí se explica el auge de la astrología. Pero también de la ciencia».
Aunque Ballester sospecha que en el consumo de este tipo de contenidos hay más razones relacionadas con el ocio que con la espiritualidad: «Al vivir en una cultura tan ecléctica y transgeneracional, el horóscopo puede verse como algo cool y que define tu yo.
Lo cual está muy relacionado con una de las características de nuestra generación: la tensión que se genera al tratar de definir un yo único y reconocible versus la aceptación social».
Iñaki Domínguez tampoco cree que los jóvenes se vean condicionados o acepten a pies juntillas lo que les dicen los astros: «Yo diría que quieren creer, pero que, en el fondo, no lo acaban de hacer del todo. El tarot o la astrología pueden servir como un juego para el autodescubrimiento».
Para Domínguez, por muy aleatorio que sea lo que digan las cartas o los astros, siempre se pueden extraer conclusiones para «aprender o reflexionar sobre nuestras vidas».
«Puede que el discurso escrito por el astrólogo de una revista sea completamente arbitrario, pero siempre podemos interpretar sus palabras de acuerdo con nuestras propias circunstancias».
Es lo que psicología se conoce como efecto Forer, descrito en 1948 por el psicólogo Bertram R. Forer, y que se refiere al fenómeno por el que una persona puede llegar a sentirse plenamente identificada con una descripción genérica que, en realidad, puede aplicarse a cualquier otro individuo.
Herramientas de Observación y socialización
Preguntamos a Paula, comunicadora, profesora de yoga y milenial, si lo que dicen los astros condiciona o no a los usuarios de estos contenidos. Paula se remite a su caso personal: «No lo consulto para saber qué me va a pasar. No lo pongo por encima de mi razonamiento interno o mi intuición.
Pero considero que si astros como la Luna son capaces de influir en las mareas, ¿por qué estas energías y movimientos no pueden influirnos también a nosotros?».
Paula entiende esta información como «una herramienta de observación»: «No creo que por ser Capricornio me vayan a pasar determinadas cosas. Pero sí creo que existen energías que pueden ser favorables o desfavorables a determinadas cosas. Si eres consciente y sabes identificar estos patrones, puedes beneficiarte de ello».
Irene también anda por la treintena. Ella y sus compañeras de piso son asiduas a este tipo de cuentas. No las consultan todos los días, pero sí les proporcionan buenos ratos: «Nos pasamos buena parte del tiempo analizando a los demás por su horóscopo.
Si alguna tiene cita en Tinder, lo primero que preguntamos es qué signo es, y eso nos da pie para analizar o entender muchas cosas. Tipo, “¡ah, vale!, es Acuario (sociable, pero no esperes sacarle de su mundo misterioso)” o “aries con aries, va a ir genial en el sexo pero muchas broncas después por lucha de egos”, ja,ja».
Tiene claro que no son una excepción. La astrología o el tarot son temas que interesan a la gente de su generación: «Mi amiga, que ha vivido un tiempo en Argentina, me decía que allí lo primero que solían preguntarle, antes incluso de la procedencia o la profesión, era por su signo del zodíaco».
Astros en tiempos de incertidumbre
Si bien es cierto que raro es el momento histórico al que no le venga bien el apellido convulso, las crisis que venimos encadenando en las últimas décadas no se lo están poniendo fácil a las nuevas generaciones. La incertidumbre es generalizada entre milenials y zetas.
Y la sobreinformación no ayuda a canalizarla, precisamente: «Estamos creciendo en una sociedad que cambia más rápido que en ningún otro momento de la historia. Pero, paradójicamente, la conectividad nos produce más confusión y más ansiedad al someter a nuestros cerebros a miles de impactos cada día».
Ballester considera que esta ansiedad empuja a los jóvenes, por un lado, a buscar una guía que ponga «algo de orden». Pero también cierto relajo en la tensión que genera el tener «mucha información, pero pocas respuestas a cuestiones trascendentales».
Aunque lo de refugiarse en la astrología no es algo exclusivo de los jóvenes de ahora. «En los 70 hubo un revival de la espiritualidad y el irracionalismo, junto con un interés por formas alternativas de entender el mundo», recuerda Iñaki Domínguez.
El Horóscopo en memes
Sea cual sea la razón que lleva a los jóvenes a la astrología, lo que está claro es que la manera de acceder a estos contenidos nada tiene que ver con la de hace unos años. Pocos se fían ya de lo que dicen las revistas sobre los horóscopos. «Yo, de pequeña, leía esta sección en las revistas, pero no me creía nada», nos explica Paula.
Y nos explica parte del porqué de esa desconfianza: «Un compañero periodista se encargaba de redactar los textos cuando era becario».
Por eso prefiere recurrir a sitios especializados y tan en boga como Mia Astral. «Esta me gusta especialmente porque es muy didáctica».
Llamar a un número de teléfono para hacer una consulta o esperar el programa de TV nocturno del vidente de turno no es algo propio de las nuevas generaciones. Estas son más de recurrir a apps, a Instagram o a TikTok. Algo que muchos de los astrólogos de los de toda la vida no han pasado por alto.
Es el caso de Esperanza Gracia, que cuenta con presencia en las principales redes sociales. O Rappel, que no prescinde de memes a la hora de hacer sus predicciones.
Aunque son los astrólogos nativos quienes mejor uso hacen de estos medios y del lenguaje que mejor cala entre sus coetáneos.
Una de ellas es Chacastrology. Desde su cuenta de Instagram muestra a sus seguidores qué personaje de La isla de las tentaciones son en función de su signo del zodíaco o qué frase o momento de Federico Jiménez Losantos les identifica en función de su fecha de nacimiento.
Esta ibicenca de 25 años afincada en Barcelona se obsesionó con la astrología después de que un Escorpio le rompiese el corazón. Aunque en su familia ya había antecedentes: «Mi abuela, de hecho, es astróloga de verdad. Y desde que era pequeña consulta el horóscopo en revistas».
Pero la forma con la que ella se dirige a sus seguidores poco o nada tiene que ver a como lo hacía su abuela: «La astrología ha sabido amoldarse a los jóvenes. Creo que los curas tiktokers quizás no han conseguido el mismo efecto que se consigue con un Power Point sobre el signo del chico que te gusta.
En mi caso, hablo tal cual me expreso en mis memes. No es algo forzado y creo que es algo que se nota; de ahí la cercanía con el público».
Carlota C., responsable de @Carlotydes, no hace memes, «aunque me hacen mucha gracia y también los comparto». Ella prefiere recurrir a las ilustraciones. Estudiante de último curso de Arquitectura, hace unos meses comenzó a compartir sus dibujos astrológicos en redes sociales y comprobó la buena acogida de este tipo de contenidos.
«Siempre me ha causado mucho interés tanto la cultura clásica, la mitología y el arte medieval. También los manuscritos alquímicos, tratados astrológicos y otros documentos antiguos. A raíz de eso, comencé a investigar más sobre astrología y magia. También en tarot porque siempre me ha fascinado su simbología».
Carlota no sabe explicar el porqué de la buena acogida de estas disciplinas, pero sí es testigo en primera persona del fenómeno: su primer libro sobre el tema, Constelaciones, apenas acaba de publicarse y ya va por su segunda edición.
Bill Cosby tiene 83 años y fue sentenciado a diez años de prisión por abuso sexual en 2018
Infobae(M.Funes) — Bill Cosby se niega a asistir a los grupos de rehabilitación para agresores sexuales que ofrece el Correccional de Máxima Seguridad de Phoenix donde cumple sentencia a diez años desde 2018 por drogar y violar a la ex basquetbolista Andrea Constand.
“No tengo que tomar ningún curso, porque soy inocente. Hacerlo sería una admisión de culpabilidad”, le dijo a su vocero, Andrew Wyatt, el único visitante al que el comediante recibe en la cárcel.
Es otra determinación en la que, quien en los años 80 logró que la historia de una familia negra de clase media se convirtiera en el show más visto de la televisión durante cinco temporadas consecutivas, no parece dispuesto a claudicar: no quiere que la suya –su mujer por 57 años, Camille, y sus hijas, Erika, de 55, Erinn, de 54, y Evin, de 44– lo vea degradarse dentro de su uniforme de presidiario.
Amado durante décadas por millones que llegaron a conocerlo como el “padre de América”, a los 83 años, el actor tampoco renuncia al ejercicio de ese supuesto rol paternal.
No solo no asiste a las clases contra la violencia sexual que son requisito para que pueda aspirar a la libertad condicional desde septiembre de este año, cuando cumpla tres de prisión efectiva: es él quien imparte charlas. Cosby, que siempre se presentó a sí mismo como un modelo de progreso para los afroamericanos, encontró en la cárcel un público ideal y cautivo para su mensaje.
Son centenares los que ya lo han escuchado en los encuentros motivacionales del programa Mann Up para empoderar hombres negros, donde es un asiduo orador.
La mayoría se convenció de que es un preso político, pero también de que su supuesto martirio sirvió para que pudiera cumplir una misión superior: hablarles de la importancia de la familia y la educación, de cómo ser buenos ejemplos para sus hijos, y prepararlos para enfrentar los avatares de la vida después del encierro: de consejos para buscar trabajo, a cómo mantenerse alejados de las drogas.
Una de las últimas fotos que se vieron de Bill Cosby, que posó sin el barbijo en el State Correctional Institution de Phoenix, Pennsylvania, donde está detenido
“Nunca quise que me pusieran en un pedestal, pero es un privilegio”, dijo hace un año en una entrevista telefónica con BlackPressUSA que duró exactamente quince minutos: el tiempo que tienen los internos para hacer llamadas.
En esa misma nota aseguró que estaba preparado para cumplir toda su sentencia porque, “cuando sea el momento de la audiencia por mi libertad condicional, no van a escucharme decir que estoy arrepentido.
Yo estuve ahí. No me importa que venga un grupo de personas y hable de esto cuando no estuvo ahí. Ellos no saben.”
Pero aunque, por los tiempos de prescripción, Cosby solo pudo ser juzgado por atacar sexualmente a Constand después de drogarla en su casa de Philadelphia en 2004, la cantidad de mujeres que en efecto denunciaron “haber estado ahí” supera hoy la escalofriante suma de 60.
En todas partes de los Estados Unidos y desde 1965, cuando ganó su primer Grammy como comediante, había abusado de sus víctimas con el mismo método.
Si alguna vez Bill Cosby fue un ícono de la cultura pop que representaba valores tan positivos como el ascenso social y la integración racial, la tapa de la revista New York en la que, en 2015, 35 mujeres lo acusaron públicamente y se animaron a contar sus historias de abuso, lo reveló como emblema de otra cara de esa cultura: la que las había silenciado y les había dado la espalda durante cinco décadas.
Esa portada se convertiría a su vez en un símbolo del cambio de época, un signo de la unión de las mujeres que alzaban su voz en todo el mundo. Las víctimas, decía el título de la nota de Noreen Malone, habían dejado de tener miedo.
Un año antes, un pasaje del show del standupero Hannibal Buress en el que hablaba de Cosby se había vuelto viral: “Va a la tele y nos dice a las personas negras: ‘Súbanse los pantalones… Les puedo hablar desde arriba porque tuve una sitcom exitosa.’ See, bueno, pero violás mujeres, Bill Cosby, así que bajá la locura un par de decibeles…
Supongo que solo quiero que les resulte raro ver las reposiciones de The Cosby Show. ¡La imagen de ese tipo es de teflón! Es una mierda, pero cada vez que digo esto, el público cree que lo estoy inventando…”.
Buress no estaba diciendo algo nuevo, solo lo estaba diciendo en otro momento: hacía ya una década que 14 mujeres habían acusado al comediante de violación.
Constand –que conoció a Cosby cuando trabajaba en el departamento de atletismo de la Universidad de Temple, de la que él era consejero– lo denunció por primera vez ante las autoridades por drogarla y penetrarla con los dedos en 2005. Cuando su testimonio se hizo público, una abogada californiana se presentó en el programa Today y dijo que Cosby le había hecho lo mismo treinta años antes.
Siguieron las revelaciones de otras doce mujeres que contaron historias similares. Pero la opinión pública las recibió con escepticismo. Se llegó incluso a decir que nada de lo que decían podía ser cierto, simplemente porque eran “inviolables”.
Durante el juicio por el caso Constand, el comediante admitiría que drogaba mujeres –en muchos casos, jóvenes modelos con problemas financieros– con Quaalude, un potente ansiolítico con efectos hipnóticos e inmovilizantes. No lo consideraba peor que invitarlas con unas copas, ni pensaba que eso pudiera tratarse siquiera de un abuso: si habían aceptado encontrarse con él, sugería su declaración, tenía derecho sobre ellas.
Las acusaciones contra Cosby también tardaron años en salir a la luz porque a veces hasta el propio entorno de las víctimas coincidía con la mirada del agresor: si habían ido a su casa, eran responsables. Como él mismo le repetía a cada una: “¿Quién te va a creer?”
La ex basquetbolista Andrea Constand logró que el juez la escuchara: fue drogada y violada por el actor y por su caso Cosby fue condenado
Para 2014, la impunidad en la que Cosby había confiado siempre parecía un hecho irreversible: pese a las acusaciones públicas, tenía un especial de stand-up y hasta planes de una nueva comedia familiar por la cadena NBC.
Pero algo se quebró cuando el país entero –junto a millones de fans que crecieron con el personaje de Dr. Heathcliff Huxtable en todo el mundo– comenzó a procesar en las redes sociales que uno de sus grandes ídolos nacionales había violado mujeres durante décadas, prácticamente a la vista de todos, sin consecuencias, y mientras se daba el lujo de dar lecciones de moral.
Hasta el entonces presidente, Barack Obama, se refirió al caso en 2015: “Si le das a una mujer –o a un hombre, da igual– una droga sin que lo sepa, y después tenés sexo con esa persona sin su consentimiento, eso es una violación.”
No era cómodo aceptar que la encarnación misma del sueño americano, un modelo de superación que había sufrido en carne propia la tragedia racial –en 1997, cuando su único hijo varón fue asesinado a los 27 años a la vera de una ruta mientras cambiaba una rueda de su auto–, había sido capaz de sostener semejantes atrocidades toda su carrera sin repercusiones.
Que el “padre de América” fuera un depredador sexual también encerraba un profundo mensaje que el feminismo había intentado demostrar desde los años sesenta, la misma época en que Cosby comenzó su raid criminal: que la mayoría de las violaciones no ocurrían en la calle ni eran eventos fortuitos de inseguridad.
El agresor podía ser una figura querida y familiar, incluso sentarse en el living de tu casa todas las noches y ser el preferido del prime-time.
Había sido el primer afroamericano en protagonizar un drama televisivo, con su papel en la serie I Spy, de la NBC, en 1965. Y fue el primero en hacer de una comedia sobre una familia negra el programa más visto de los Estados Unidos, entre 1984 y 1992. El 25 de septiembre de 2018, se convirtió también en la primera estrella de Hollywood condenada por abuso en la era del #MeToo.
La prisión donde Cosby pasa sus días y da «charlas motivacionales» a otros internos
“Llegó el día del juicio final”, dijo al escuchar la sentencia la abogada feminista Gloria Allred, que representó a las mujeres que testificaron contra el actor.
Con cuarenta años de experiencia en causas contra Donald Trump, Tiger Woods y OJ Simpson, entre otros, veía difícil lograr una condena judicial en el caso de Cosby, debido a los tiempos de prescripción. “Lo más importante en un caso contra un famoso, es conseguir que le crean a las mujeres –explicó en una entrevista con El País de España–.
Me parecía que si solo testificaba Andrea Constand, una mujer que no es famosa, podían no creerle frente a un hombre tan famoso y querido durante décadas, que se declara no culpable. Siempre pensé que la clave era que otras mujeres pudieran testificar”.
Es que el movimiento #MeToo cambió la mirada de las fiscalías y los juzgados en los Estados Unidos. En el primer juicio contra Cosby, Allred presentó 33 testimonios de mujeres que lo acusaban, pero el juez solo escuchó a una.
El caso terminó en juicio nulo, pese a que había decenas de testimonios coherentes sobre el mismo patrón de comportamiento, porque el jurado no fue capaz de decidir si creía la acusación o no.
En el segundo juicio, Allred presentó 19 testigos. El juez permitió 5, pero esta vez, esos testimonios fueron escuchados. “La base de esta condena es que por fin le creyeron a las mujeres –dijo entonces Allred–. Ahora las víctimas le están diciendo las verdades al poder. Y el poder las tiene que escuchar”.
La imagen de Cosby con las esposas puestas es un momento cumbre en la historia reciente del movimiento de mujeres.
Hay otra más reciente en la que se lo ve sonriente y con el barbijo bajo, para mostrarle a “su familia y sus seguidores” que se encuentra bien, pese a la pandemia.
Ciego a causa del glaucoma, y sin el apoyo de las pocas celebridades que en un principio lo consideraron una víctima del racismo, como la actriz Whoopi Goldberg y el director Spike Lee, cuenta al menos con el respeto de los internos.
Muchos de ellos sí le creen cuando, en sus charlas semanales, les repite que fue su lucha por la igualdad la que lo puso tras las rejas. “Soy como los grandes presos políticos –les dice–, como Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela”.
BBC News(C.Olona) — La ñ no entró en el diccionario de la Real Academia Española hasta 1803. Pero el origen de esta letra, genuinamente española, se remonta casi 1.000 años atrás.
Para conocer cómo surgió esta icónica letra hay que retroceder a la Edad Media.
En latín, ni la letra ni el sonido correspondiente a la eñe existían.
Pero a medida que el latín evolucionó y empezaron a surgir las lenguas románicas, como el castellano, el francés o el italiano, apareció este sonido nasal (el aire sale por la nariz) palatal (al pronunciarlo el dorso de la lengua se apoya contra el paladar) que identificamos como «eñe».
Al no existir en el alfabeto latino, los escribas tuvieron que inventar formas de reproducir ese sonido en los textos de las lenguas romance.
Así, desde el siglo IX, los copistas empezaron a transcribir el sonido de la eñe de tres formas diferentes:
«En un mismo texto podíamos encontrar las tres variaciones fonéticas de la eñe, según la procedencia del copista. No había una norma generalizada», le dice José J. Gómez Asencio, catedrático de la lengua española en la Universidad de Salamanca, a BBC Mundo.
Los escribas que optaban por usar la doble ene (o ene geminada) empezaron a abreviar esta forma, dejando una solaene y poniendo una vírgula encima (el sombrerito tan característico de la ñ).
«Esto fue una solución para ahorrar pergamino y facilitar el duro trabajo de los monjes escribanos. Es por eso que el uso de abreviaturas era muy común en la época», recalca Gómez Asencio.
Los monjes eran de las pocas personas que sabían leer y escribir en la Edad Media, y para ahorrar tiempo y pergamino, simplificaron la doble n
Y es que los monjes eran prácticamente las únicos que sabían leer y escribir en la Edad Media, por lo que la mayor parte de la cultura antigua se transmitió a través de la labor de estos copistas.
La victoria de la ñ
El uso generalizado de estas tres formas de reproducir el sonido de la eñe en un mismo texto generó una situación caótica, en la que en un mismo texto se podían encontrar las tres variantes -ñ, gn y ni más vocal- sin que hubiese ningún tipo de uniformidad.
Esto fue así hasta que en el siglo XIII, la reforma ortográfica del rey Alfonso X el Sabio, que buscaba establecer las primeras normas del castellano, se decantó por la ñ como la opción preferente para reproducir ese sonido.
Durante el siglo XIV la eñe se extendió en su uso y Antonio de Nebrija la incluyó en la gramática de 1492, la primera del castellano.
La reforma ortográfica del rey Alfonso X el Sabio estableció que el sonido eñe se representaría solamente con la letra ene con vírgula.
El español y el gallego optaron por la ñ (España) pero cada lengua románica adoptó su propia solución gráfica para el sonido palatal nasal. Así el italiano y el francés se quedaron con la gn (Espagne, Spagna), el portugués con la nh (Espanha) y el catalán con la ny (Espanya).
¿Qué otras lenguas la utilizan?
Tanto la letra ñ como el sonido (o fonema) de la ñ no son exclusivas del español.
En la Península Ibérica, el gallego y el asturiano usan esta letra. En América Latina muchas lenguas indígenas como el mixteco, el zapoteco, el otomí, el quechua, el aymara, el mapuche y el guaraní también cuentan con la eñe.
Pero, ¿cómo llegaron a incorporar esa letra tan castiza a sus abecedarios?
«Muchas lenguas amerindias no tenían escritura en el siglo XVI, cuando los españoles llegaron al continente. Las lenguas que tenían ese sonido fuerte, palatal y nasal, tomaron la ñ del español», le dice a BBC Mundo Julio Calvo, profesor de la Universidad de Valencia, en España.
De hecho, los sistemas de escritura de las lenguas indígenas fueron implementados en la mayoría de los casos por lingüistas del reino de España.
La letra y el fonema de la eñe no son exclusivos del español.
«Hubo una directiva que, para facilitar a los indígenas el manejo tanto de su lengua como del español, señalaba que debían seguir el sistema del español», le cuenta Klaus Zimmermann, catedrático de lingüística románica de la Universidad de Bremen, en Alemania, a BBC Mundo.
«Por un lado se puede decir que (la eñe) fue un préstamo del español y por otro que fue una imposición, ya que la directiva no fue decretada por los mismos indígenas sino por lingüistas o indígenas obedeciendo a un raciocinio pedagógico propuesto por la cultura y política hispana», dice Zimmermann.
Otras culturas que también tuvieron contacto con el español cuentan con la ñ, como el papamiento de Curazao, el tagalo y el chabacano de Filipinas, el bubi de Guinea Ecuatorial o el chamorro de Guam.
Internet, enemigo de la ñ
El español es una de las lenguas más extendidas del mundo.
Según las cifras de este año del Instituto Cervantes, hay casi 472 millones de hispanohablantes nativos en el mundo, lo que sitúa al español como la segunda lengua materna más hablada del mundo, justo después del chino mandarín.
A pesar de esto, la ñ encontró obstáculos en la era digital.
En 1991, la entonces Comunidad Económica Europea propuso comercializar teclados sin la letra ñ, una iniciativa rechazada por políticos e intelectuales hispanohablantes, entre ellos Gabriel García Márquez.
¿Por qué ese rechazo a esta letra tan icónica?
«El problema es que el inglés es la lengua dominante y no tiene ni esa letra ni ese fonema, y todo lo que no tenga el inglés parece extraño en el mundo», dice el profesor Calvo a BBC Mundo.
A pesar que en 1993 el gobierno español consiguió salvar la ñ acogiéndose al Tratado de Maastricht, uno de los tratados fundacionales de la Unión Europea y que admite excepciones de carácter cultural, aun no podemos usar direcciones de correo electrónico que contengan la eñe.
Porque no es lo mismo Mariño que marino, ni Peña que pena, ¿verdad?
ElConfidencial(efe) — El Gobierno de Nueva Zelanda anunció este viernes que la misión de control espacial para el rastreo global de la emisión en el sector agroganadero del metano, un gas de efecto invernadero que producen las vacas al eructar, tendrá su sede permanente en el país oceánico.
«Además de los estudios de las emisiones agrícolas, el equipo neozelandés trabajará con su par estadounidense que lidera la misión científica en las (investigaciones de) emisiones de metano del sector petrolero y gasístico», dijo en un comunicado la ministra de Ciencia e Innovación de Nueva Zelanda, Megan Woods.
Nueva Zelanda, en donde el 43,5% de sus emisiones contaminantes provienen del metano (que casi en su totalidad es producido por el sector agrícola), financia parcialmente el proyecto MethaneSat que investiga la emisión de este gas contaminante, el cual es gestionado por el Fondo de Defensa Ambiental estadounidense.
El Centro de Operaciones de la Misión de MethaSat para medir el metano, responsable de un 23% del calentamiento global, será operado por la empresa estadounidense Rocket Lab durante un año, antes de transferirlo a la Universidad de Auckland.
El Instituto Espacial Te Pūnaha Ātea-Auckland, de la Universidad de Auckland, además será la sede permanente de esta misión, precisó el comunicado.
Los datos recolectados por este satélite, que será lanzado en 2022 y girará alrededor de la Tierra a una velocidad que supera en 28 veces la de la luz, también se compartirán con los investigadores de la Universidad de Harvard, el Smithsonian Astrophysical Observatory y otras organizaciones científicas.
La líder del equipo científico neozelandés, Sara Mikaloff-Fletcher, dijo recientemente al diario local ‘Stuff’ que Nueva Zelanda es un lugar perfecto para que el MethaneSat haga sus investigaciones dado que el país tiene un buen registro sobre los eructos que emiten los cinco millones de reses y otro tipo de rumiantes.
beautifultrendstoday.com – El final del siglo XIX fue un momento romántico.
En unos pocos años, la tecnología y la sociedad habían cambiado drásticamente, y las familias reales que gobernaban el mundo desde los palacios de toda Europa luchaban por adaptarse, algunas con más éxito que otras.
Para muchos, la caída de una familia en particular simboliza el final de una era de príncipes, princesas, castillos y reyes. Su trágica historia conlleva implicaciones para todo el mundo, pero gracias a su amor por la fotografía, podemos vislumbrar no sólo su estilo de vida real y su caída en desgracia, sino también momentos reconocibles de humanidad, humor, compasión y amor.
A más de 100 años desde la ejecución de la familia real rusa, los Romanoffs, cuya dramática historia aún cautiva la imaginación de las personas de todo el mundo hacemos un pequeño repaso para descubrir quiénes fueron los últimos monarcas del Imperio ruso, cómo vivieron y cómo enfrentaron al mundo a medida que las cosas cambiaban a su alrededor.
Nicholas II de Rusia
fotografía del zar Nicolás II tomada después de su abdicación en marzo de 1917
El último zar de Rusia, el zar Nicolás II, o Nikolai, como lo conocían sus amigos, nació en San Petersburgo el 18 de mayo de 1868.
Su padre, el zar Alejandro III, era un líder duro y conservador, pero Nikolai era un niño sensible. Mientras crecía, viajaba al extranjero con frecuencia, conociendo a parientes reales en sus hogares en Dinamarca, Alemania, Grecia e Inglaterra, donde también conocería a su futura esposa, que entonces era conocida como la Princesa Alix.
Buen Tipo, Mal Gobernante
Nicolás II con su hijo en un bote de remos en el Alexander Park (1911)
Con los años, Nicolás II fue responsable de varias tragedias dentro de las fronteras de Rusia, y supervisó una guerra perdida con los japoneses.
Era impopular y, a menudo visto como un gobernante incompetente, -pero gracias a sus diarios, así como a su afición por la fotografía, en la que su amable personalidad y amor por su familia son evidentes-, es difícil no verlo como un hombre comprensivo.
Desafortunadamente, ser un «buen tipo» no es suficiente cuando eres el gobernante del tercer imperio más grande del mundo, y el gobierno de Nicolas II finalmente le costó su trono, su familia y su vida.
La Nobleza Europea
Aquí, pueden verse a ambos monarcas uno al lado del otro, usando uniformes militares alemanes en Berlín.
El zar Nicolás II de Rusia estaba estrechamente relacionado con las familias reales de Europa, tanto así que era casi idéntico al gobernante del otro gran imperio de Europa: su primo, el rey Jorge V del Reino Unido.
Alexandra Feodorovna
Alexandra Feodorovna, Emperatriz de Rusia, nació como Princesa Alix de Hesse y por Rin en Darmstadt, Alemania, el 6 de junio de 1872. Hija de la casa de Hesse, que gobierna el Reino Unido hasta nuestros días, era nieta de la Reina Victoria.
Alix creció a la luz de la tragedia. Su madre y una de sus hermanas murieron en una epidemia cuando era una niña pequeña, y el trauma la afectó profundamente.
Conociendo a Nikolai
Fotografía oficial de compromiso de Nicolás II y Alexandra, abril de 1894
Después de su pérdida, Alix creció cerca de sus parientes británicos, y pasó largos períodos de tiempo visitándolos. Se decía que era la nieta favorita de la reina Victoria, y que la reina esperaba que algún día Alix fuera la reina de Inglaterra. Alix rechazó esta opción después de que conoció, y se enamoró, de su primo segundo, Nicolás II, en una visita a San Petersburgo.
El padre de Nikolai se opuso a la unión, ya que era bastante hostil a Alemania, pero finalmente cedió y, en su lecho de muerte, aceptó a Alix en su casa.
Para casarse con Nicolás II, a Alix se le exigió convertirse a la Iglesia Ortodoxa. Tras la conversión, fue rebautizada Alexandra Feodorovna, y se convirtió en zarina, la emperatriz de Rusia.
OTMA
Gran Duquesa Olga, Tatiana, María y Anastasia en un retrato formal tomado en 1916
El zar Nicolás II y Alexandra Feodorovna tuvieron cinco hijos, de las cuales las primeras cuatro eran niñas. A pesar de que el zar pertenecía a una larga línea de monarcas rusos, y su esposa pertenecía a la realeza alemana, ambos tenían conexiones con la realeza británica, y con la reina Victoria, que era la abuela de Alexandra, en particular. Debido a esto, sus hijas, aunque eran completamente rusas, se habían criado bilingües y hablaban un inglés fluido entre ellas.
La relación entre ellas las llevó a adoptar un nombre de grupo, compuesto por un acrónimo de sus nombres en el orden de su nacimiento:
Olga, Tatiana, Maria y Anastasia … es decir, OTMA. A menudo firmaban sus diarios usando su apodo de grupo, así como tarjetas postales para familiares y amigos.
La Gran Fiesta
Gran Duquesa Tatiana (izquierda) y Olga Nikolaevna, vestidas con traje de corte, ca. 1904
De las cuatro hermanas Romanoff, las dos mayores eran conocidas como la Pareja Grande, y la pareja más joven, la Pareja Pequeña.
Olga y Tatiana, las dos hermanas mayores, habían crecido juntas como mejores amigas, compartiendo habitación y, durante la Primera Guerra Mundial, trabajaron juntas como voluntarias en la Cruz Roja, junto a su madre.
Gran Duquesa Olga Nikolaevna de Russia
Retrato del Tercentario de 1913 publicado en postales en numerosos países antes de la Primera Guerra Mundial
La gran duquesa Olga Nikolaevna de Rusia, nacida en San Petersburgo el 15 de noviembre de 1895, era la mayor de los hermanos Romanoff. Conocida por su agudo ingenio, gran compasión y temperamento rápido, Olga a menudo asumía roles de responsabilidad dentro de la familia, cuidando a su hermano más pequeño y enfermizo, Tsesarevich Alexei.
Lectora voraz, Olga era una chica sensible y malhumorada, pero también muy patriótica. Durante la Primera Guerra Mundial, su patriotismo la llevó a ella y a su hermana, Tatiana, a ser voluntarias en la Cruz Roja, para que pudieran tratar a los soldados rusos heridos.
Gran Duquesa Tatiana Nikolaevna (1897-1918)
La gran duquesa Tatiana Nikolaevna de Rusia, nacida en San Petersburgo el 10 de junio de 1897, fue la segunda hija del zar y su esposa.
Considerada excepcionalmente hermosa, Tatiana fue cortejada en gran medida por los pretendientes tanto de Rusia como del extranjero. Al que sus hermanas y hermano, Tatiana se crió modestamente, durmiendo en catres duros sin almohadas y tomando baños fríos todas las mañanas. Estaba acostumbrada a ser llamada por su primer nombre, y cuenta una historia que cuando la Baronesa Sophie Buxhoeveden, la llamó «Su Alteza Imperial», Tatiana la golpeó por debajo de la mesa y le susurró «¿Estás loca por hablarme así?»
Práctica y sensata, Tatiana sobresalió en su trabajo en la Cruz Roja, y encabezó un comité que lleva su nombre, y que trabajó para la ayuda y el alivio de los refugiados durante la Primera Guerra Mundial.
La Pequeña Pareja
Maria y Anastasia, que compartían habitación y que a menudo iban vestidas con ropa similar, eran conocidas como la Pequeña Pareja.
Las grandes duquesas María y Anastasia haciendo caras para la cámara en Tsarskoye Selo, alrededor de 1917
Gran Duquesa María
Nacida en San Petersburgo el 26 de junio de 1899, María, la tercera hermana de Romanoff, era conocida por ser especialmente amable y bondadosa. Ella a menudo se culpaba por las travesuras de sus hermanas. Particularmente amorosa con su padre, cuando era niña a veces se escapaba «con Papa» y le besaba en un pequeño retrato antes de irse a dormir.
Gran Duquesa Anastasia Nikolaevna
La primera Romanoffs nacida en el siglo XX, fue la gran duquesa Anastasia Nikolaevna de Rusia, quien nació en San Petersburgo el 18 de junio de 1901. Conocida como traviesa y enérgica, la más joven del grupo OTMA era un personaje pintoresco que se hacía notar en los terrenos del palacio . A menudo le jugaba bromas al personal del palacio y era una actriz ávida y talentosa.
Hoy, Anastasia quizás sea mejor conocida por Anastasia, la película animada de Animation Studios de 20th Century Fox, que muestra una representación ficticia de cómo podría haber sido su vida después de la Revolución Rusa.
Ha Nacido un Varón
Nicolás II y su familia en una fotografía formal, tomada con motivo del bautizo de Tsarevich Alexei, c. 1904
A pesar de su gran amor por sus hijas, Nicolás II estaba muy ansioso por engendrar un heredero varón. Su ansiedad era tan grande que, cuando nació Anastasia, el zar tuvo que dar un largo paseo para recomponerse antes de visitar a Alexandra y a su hijo recién nacido.
El nacimiento de Alexei Nikoalevich el 12 de agosto de 1904 fue, por lo tanto, una gran fuente de alivio para el emperador ruso.
Alexei Nikoalevich
Alexei (derecha) con su cuidador marinero Andrei Dereven’ko a bordo del yate imperial Standart (1908)
Alexei era un niño brillante, y todas las esperanzas y los sueños de toda la familia se proyectaron en él. Sus padres y hermanas lo adoraban, y sus tutores decían que el estado de ánimo de todo el palacio cambiaría… cuando se sintiera bien. Desafortunadamente, eso no sucedía a menudo.
Nicolas II, Alexei, Tatiana y Nikita
Gran Duquesa Anastasia Nikolaevna y Tsarevich Alexei Nikolaevich de Rusia en el Palacio de Livadia
Hemofilia
Alexei nació con un trastorno genético que es frecuente en todas las familias reales de Europa; él era hemofílico. Se cree que le fue transmitido a través de su madre, cuyo hermano mayor había muerto por complicaciones relacionadas con la hemofilia cuando era un niño. Alexei tuvo que llevar una vida bajo protección cercana, ya que cualquier lesión, sin importar lo pequeña que ésta fuera, podría ser potencialmente mortal.
Como heredero del imperio ruso y único hijo varón del zar, las consecuencias de cualquier cosa que le pasara a Alexei hubieran sido desastrosas.
Pero Alexei, al igual que cualquier otro niño, era curioso y dinámico. Pero como mantenerlo a salvo de raspones y magulladuras era una tarea importante, el zar pronto encontró una solución original.
Officer-Nannies
Alexei Nikolaievich de Rusia y el contramaestre Derevenko en una bicicleta en Friedberg, Hesse. 1910
Para evitar que se lastimara, el zar y la zarina asignaron a dos marineros de la Armada Imperial, el suboficial Andrei Derevenko y el marinero Klementy Nagorny, para vigilarlo en todo momento.
Lo llevaban en bicicleta, ya que Alexei tenía prohibido montar una, y a veces lo llevaban en sus brazos de un lugar a otro.
Debido a la precaria posición de Alexei como heredero, su condición médica era un secreto militar, y sólo unas pocas personas cuidadosamente seleccionadas fueron informadas al respecto.
Una de estas personas resultaría ser clave en la eventual caída del Imperio ruso…
Ra-Ra-Rasputin
A principios del siglo XX, el tratamiento de la hemofilia era difícil y poco eficiente. Varias veces, Alexei estuvo hospitalizado y al borde de la muerte debido a lesiones menores, una realidad que a su madre, Alexandra, que había sufrido la muerte de su familia cuando era niña, le sobrepasó.
Así que cuando Grigori Rasputin, -un misterioso místico y sanador en base a la fe proveniente de los páramos congelados de Siberia-, llegó a San Petersburgo para tratar a algunos de los parientes lejanos de los Romanoff, Alexandra le brindó una oportunidad.
¿Milagro o Charlatanería?
Rasputin con Alexandra Feodorovna, sus hijos y la enfermera Maria Ivanova Vishnyakova
Increíblemente, los métodos de Rasputin parecieron funcionar. Alexei había sufrido una lesión, los médicos de la realeza estaban seguros de que sería su fin, pero Rasputín oró por el niño y le prometió a la zarina que viviría. Un día después, Alexei se había recuperado milagrosamente, y la zarina se convirtió instantáneamente. A partir de ese momento, Rasputín se convirtió en un compañero cercano de la familia real y en una importante fuente de influencia sobre el zar y su esposa.
El Tutor Pierre Gilliard
Pierre Gilliard con Olga y Tatiana en 1911
Rasputín estaba lejos de ser el único miembro de la corte real. Junto al místico sanador de ojos desorbitados, un grupo de médicos, cocineros, lacayos y otro personal –todos leales- siguieron a los Romanoff donde se dirigían, asegurándose de que sus vidas estuvieran cómodas y permitiéndoles concentrarse en sus deberes imperiales.
Una de las personas más cercanas a la Familia Real fue Pierre Gilliard, el tutor de francés de los niños.
Este académico de origen suizo ayudó a criar a los hijos del zar y la zarina, y fue una figura paterna adicional para todos ellos.
Estuvo tan cerca de la familia que cuando finalmente fueron depuestos, los siguió voluntariamente al exilio.
Pero para los niños de Romanoff, monsieur Gilliard, no sólo era su instructor de lecciones de francés.
Creciendo En El Palacio
Grandes duquesas Tatiana, María y Olga en un retrato formal tomado en 1900
Los niños Romanoff crecieron principalmente en el Palacio de Alejandro en Tsarskoye Selo, a unos 24 kilómetros al sur de San Petersburgo.
La familia llevaba una vida sorprendentemente modesta en el espléndido edificio. En un intento de mantener un crecimiento modesto, los niños recibieron eran llamados por sus nombres por parte del personal de la casa y de los visitantes, dormían en catres de estilo militar y se les exigía tomar baños de agua fría todas las mañanas. Cuando no tenían invitados, la familia se reunía alrededor de una mesa común y comía de manera informal, sin que los sirvientes no le atendieran.
Aún así, OTMA no tuvo exactamente una infancia normal …
Viendo el Mundo
la Gran Duquesa Tatiana (izquierda) y Olga (centro) con Anna Vyrubova, la dama de honor de su madre y su mejor amiga, durante un crucero de verano en Finlandia, ca. 1908.
A diferencia de la mayoría de los niños de su edad para ese momento, los Romanoff viajaban frecuentemente al extranjero.
Príncipe Nicolas Conociendo el Mundo
La realeza viajaba con frecuencia, y los hijos de Nicolás II visitaron muchos lugares de Europa durante sus vidas. Pero antes de convertirse en zar, Nikolai emprendió una gira mundial y viajó extensamente incluso para los estándares actuales.
El viaje del futuro zar lo llevó a Egipto, India, Singapur, Bangkok y Japón, donde vio extensas partes de la nación insular. Incluso recibió un tatuaje de dragón en su brazo derecho, pero el viaje fue interrumpido cuando un desquiciado oficial de policía japonés lo atacó e intentó matarlo, en lo que luego se conocería como el Incidente de Ōtsu.
El Rey y Yo
La visita de Nicolás II al Lejano Oriente no fue unilateral.
Cuando el rey Chulalongkorn de Siam visitó Europa en 1897, se aseguró de reunirse con Nicolás II en San Petersburgo.
Un Hobby Poco Común
Además del privilegio de poder ver el mundo, los niños de Romanoff tenían algo más que la mayoría de los niños generalmente no tienen: sus propias unidades militares.
Tatiana, por ejemplo, recibió el rango honorario de coronel y se le asignó un regimiento de soldados: los Húsares Vosnesensky. Se la puede ver usando el uniforme del regimiento en esta fotografía de 1912.
A Olga, también, se le asignó una unidad propia, y las unidades militares de Big Pair les proporcionaban un pasatiempo inusual…
Inspeccionando las Tropas
En esta fotografía, tomada en 1911, se pueden ver con Pavel Voronov, un oficial del que Olga se enamoró, pero que finalmente se casó con otra mujer.
A la Gran Duquesa Olga (izquierda), Tatiana (derecha) y Maria Nikolaevna (centro) les encantaba inspeccionar sus unidades militares y conversar con los soldados.
Corazón Roto
El zar Nicolás II de Rusia, la gran duquesa Tatiana Nikolaevna de Rusia y los oficiales Rodionov y Pavel Voronov en el archipiélago finlandés, el parque imperial de tenis Virolahti, ca. 1912. Olga se enamoró de Voronov y se entristeció cuando éste se casó.
Hobbies
Cuando no estaban viajando o cumpliendo deberes imperiales oficiales, los Romanoff llevaban una vida sencilla. Aquí, se puede ver a Anastasia con su madre Alexandra, mientras hacía su trabajo de bordado.
Personalidades Diferentes
Aunque a las hermanas de Romanoff se las considera como un grupo cohesionado – OTMA – cada una de ellas tenía una personalidad clara y distinta.
Aquí se puede ver a la tranquila e introspectiva Gran Duquesa Olga leyendo un libro, mientras su activa y enérgica hermana, la Gran Duquesa Anastasia, observa de frente.
Olga era una lectora tan voraz, que a menudo leía libros que su madre compraba antes de que su madre tuviera la oportunidad de hacerlo, y bromeaba diciendo que lo hacía para asegurarse de que los libros fueran aptos para ser leídos por la zarina.
Fiebre Tifoidea
En esta fotografía de 1914, se puede ver a Tatiana pasando tiempo con su madre. El cabello de Tatiana apenas comienza a crecer después de que ella se recuperara de su enfermedad.
En 1913, OTMA tuvo que afeitarse el pelo, después de un ataque de fiebre tifoidea.
El Yate Imperial Standart
Una de las formas favoritas de viajar de la familia era a bordo del Imperial Dade Standart construido en Dinamarca.
Aquí, se puede ver a la Gran Duquesa Tatiana a bordo del Standart durante el crucero de verano de la familia de 1912 en los skerries finlandeses.
Pero los viajes en velero a bordo del yate no siempre estuvieron acompañados de buenas experiencias…
Comienzo del Final
Gran Duquesa Olga, Tatiana y María a bordo del yate imperial en 1914
Dos años más tarde, en 1914, mientras la familia estaba de vacaciones en el yate, recibió la noticia del asesinato de Franz Ferdinand y el inicio de la Primera Guerra Mundial.
Ayudando a los Heridos
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, la patriótica familia Romanoff no se quedó de brazos cruzados.
La zarina Alexandra y sus dos hijas mayores, Olga y Tatiana, se entrenaron con la Cruz Roja y comenzaron a ofrecerse como enfermeras en San Petersburgo, tratando a los soldados rusos que habían sido heridos en la guerra.
En esta foto, tomada alrededor de 1916, se ve a la gran duquesa Olga Nikolaevna vistiendo su uniforme de enfermera y sentada con su hermana Anastasia y con su madre, zarina Alexandra.
El Paciente Ruso
El trabajo como enfermera fue bastante difícil para la sensible Olga, mientras que para la Gran Duquesa Tatiana fue algo natural.
Mientras Olga realizaba tareas administrativas en el hospital, Tatiana realizaba procedimientos médicos cada vez más complejos e insistía en hacer «el trabajo sucio» junto a las enfermeras con las que trabajaba.
Aquí, se puede ver a Tatiana usando un uniforme de enfermera de la Cruz Roja. Sentado en la silla de ruedas está el soldado Dmitri Yakovlevich Malama, de quien Tatiana se enamoró, y el cual murió al final de la guerra.
Tiempos de Guerra
El zar Nicolás II y su familia durante la Primera Guerra Mundial, ca. 1916.
Visita Real
Las Grandes Duquesas Anastasia, Tatiana, María y Olga con la Emperatriz Alexandra en una visita oficial a Sebastopol en 1916.
TEl Fin de la Inocencia
Aunque Tatiana y Olga ayudar y no dudaron en ensuciarse las manos para intentar curar las heridas de los soldados heridos, hasta ese momento aún tenían vidas bastante protegidas.
Eran tan protegidas en algunos aspectos de su vida, que de hecho, tanta ingenuidad podía pasar por ignorancia.
Un día, cuando el conductor regular quiso recoger a Tatiana y Olga de su trabajo voluntario en el hospital y llevarlas de vuelta a casa fue reemplazado por un sustituto; entonces, las dos hermanas decidieron aprovechar la oportunidad para ir de compras a la ciudad.
Sin embargo, a pesar del hecho de que la cara de su padre aparecía en las monedas rusas, las niñas nunca antes habían usado dinero, y no sabían cómo comportarse en las tiendas.
Sin embargo, esta encantadora ignorancia de la vida cotidiana práctica no duraría mucho.
Una Moneda de Rublo de Plata Moneda del emperador Nicolás II, fechado en 1898, con el escudo imperial en el reverso. La inscripción rusa dice: «Por la gracia de Dios, Nicolás II, Emperador y Autócrata de Todas las Rusias».
Nicolás II en el Frente de Batalla
Mientras que las dos hermanas mayores trabajaban como enfermeras, Maria y Anastasia, -que no tenían la edad suficiente para participar en operaciones médicas-, trabajaban como voluntarias en hospitales, entretenían a los soldados heridos y ayudaban a levantar el ánimo.
Mientras tanto, siguiendo la recomendación de Rasputín y la insistencia de Alexandra, después de que el místico entablara una discusión con el Jefe de Estado Mayor del ejército, el zar Nicolás II se dirigió al frente y tomó el mando del ejército del Stavka como nuevo comandante en jefe. Alexei, el joven príncipe (vestido con el uniforme del regimiento Jaeger de la familia Imperial en esta foto) pronto se unió a él, para aprender sobre el comando militar.
Desafortunadamente, mientras el zar estaba en el frente de batalla, los problemas iniciaban en casa…
Arresto Domiciliario
En marzo de 1917, al final de la Revolución de Febrero, los revolucionarios rusos marcharon hacia el palacio real, y el zar Nicolás II fue obligado a abdicar, por temor a la vida de él y de su hijo.
La familia fue puesta bajo arresto domiciliario en su palacio en Tsarskoe Selo.
Fotografía de las Grandes Duques María, Olga, Anastasia y Tatiana Nikolaevna de Rusia en cautiverio en Tsarskoe Selo en la primavera de 1917.
Esta es una de las últimas fotografías conocidas de las hijas del Zar Nicolás II
La Vida en Cautiverio
Gran Duquesa Tatiana cargando basura durante el cautiverio en Tsarskoe-Selo 1917
Mientras que algunos de los miembros de la familia consideraron que los trabajos físicos de la vida en cautiverio eran demasiado difíciles de soportar, Tatiana, que siempre había sido práctica y sensata, se las arregló bastante bien.
Ella se hizo cargo de la familia, e incluso se le ocurrió un plan ingenioso.
Grandes Duquesas Tatiana y Anastasia y su perro Ortipo en cautiverio, en la primavera de 1917.
Nicholas y Alexei cortando leña en cautiverio en Tobolsk durante el invierno de 1917.
Las Joyas de la Familia
Tatiana había cosido piedras preciosas y joyas en el forro de la ropa de la familia, con la esperanza de que si lograban escapar, al menos parte de su fortuna estaría con ellos y los ayudaría a salir adelante.
Petición de Asilo
El gobierno provisional permitiría que los Romanoff abandonaran el país, y Nicolás II había pedido asilo en el Reino Unido, pero los sentimientos revolucionarios estaban despertando.
Para mantener segura a la familia, el gobierno provisional la trasladó a Tobolsk, donde continuaron viviendo con relativa comodidad.
Pero en 1918 los bolcheviques y Lenin habían ascendido al poder, y el destino de la familia Romanoff ya estaba sellado.
Caída de la Dinastía
El 17 de julio de 1918, la familia Romanoff fue llevada al sótano de la Casa Ipatiev en Ekaterimburgo a la que habían sido trasladados y allí fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento.
En esta foto, tomada en 1919, puede verse cómo el muro había sido destrozado por los investigadores en busca de balas y otras evidencias. Las puertas dobles que conducen a un almacén habían sido cerradas durante la ejecución.
No Estuvieron Solos
Los Romanoff no fueron dejados solos por sus amigos y súbditos leales.
Los tutores Catherine Schneider y Pierre Gilliard, el consejero imperial conde Ilya Tatishchev, la condesa Anastasia Hendrikova y el príncipe Vasily Dolgorukov siguieron a la familia real hasta Tobolsk, pero no se les permitió unirse a los Romanoff en la casa Ipatiev.
Todos menos Gilliard fueron asesinados posteriormente por los bolcheviques.
Después de la Caída
Durante años, la Casa Romanoff, su caída y la muerte de sus integrantes, fueron temas prohibidos en la Unión Soviética.
Ellos eran vistos como símbolos de resistencia al gobierno soviético, y cualquier relato histórico que de alguna manera les fuera favorable, había sido censurada.
Aún así, la atracción de la familia y su herencia permanecieron, y la Casa Ipatiev se convirtió en un sitio de peregrinaje.
No dispuesto a aceptar esto, el gobierno soviético finalmente demolió la casa en la década de 1970, pero los peregrinos siguieron llegando. Se colocó una simple cruz de madera sobre las ruinas y escombros de la casa demolida, y ésta era reemplazada continuamente cada vez que se derribaba.
Finalmente, después de la caída de la Unión Soviética, comenzó la construcción de una iglesia que conmemora el sacrificio de la familia.
Hoy, la Iglesia de Todos los Santos en Ekaterimburgo es un lugar de peregrinaje cada vez mayor para cientos y miles de fieles creyentes ortodoxos rusos que, desde la década de 1980, consideran a toda la familia Romanoff como santos.
Pruebas de ADN
Gran duquesa Anastasia Nikolaevna y Tsarevich Alexei Nikolaevich de Rusia en el Palacio de Livadia
Años después de la ejecución de Romanoffs, se descubrió el sitio de entierro de la familia y se mantuvo en secreto ante el gobierno comunista de Rusia. En 1991, después de la caída de la URSS, se desenterró la tumba de la familia y las pruebas de ADN mostraron que contenía 9 cuerpos: el zar y la zarina, 3 de las hermanas de Romanoff, y 4 miembros de su séquito… pero no hubo rastro de Tsarevich ni de una de sus hermanas.
Esto, junto con los rumores de la fuga de Anastasia y Alexei, había despertado la esperanza de algunos miembros de la familia podría haber sobrevivido de alguna manera. Sin embargo, en 2007, se encontró una tumba adicional, y las pruebas de ADN mostraron que los cuerpos de un niño de alrededor de 13 años y una niña de alrededor de 17 que habían sido exhumados, tenían relación cercana con el resto de la familia Romanoff.
Alexei y Anastasia ahora descansan con el resto de su familia en la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo.
Grabado incluido en la obra «La vida y aventura de Alexander Selkirk, el auténtico Robinson Crusoe. Una narración basada en hechos reales», publicada en 1837
HistoriaHoy(O.L.Mato)/NationalGeographic(N.Sadurni) — Muchos sueñan con alejarse del mundanal ruido y vivir en una isla desierta como lo hizo el célebre personaje de la novela Robinson Crusoe. Pero la mayoría desconoce la verdadera historia en la que tal vez se basó el autor inglés para escribir una de las novelas más emblemáticas de la literatura de aventuras.
Y es que, al parecer, la historia de Crusoe se inspira en las vivencias de un marino escocés que sí existió en realidad, llamado Alexander Selkirk.
Alexander Selkirk nació en 1676 en Escocia, más precisamente en Fife, en Lower Largo, un pueblo pesquero a orillas del Mar del Norte. Poco se sabe de Alexander durante estos primeros años, tan solo que era el séptimo hijo de un zapatero y que debió huir de su pueblo por ser acusado «de conducta indecente en una Iglesia» (dejando librado a la imaginación qué pudo haber hecho este joven como para verse obligado a abandonar su pueblo natal).
Sin muchas otras opciones, Selkirk se metió en la marina, uno de los oficios más duros que se pueda concebir, donde la mayor parte de los marinos debían ser secuestrados para servir en una nave.
Sus primeros años sirvió en un barco corsario que lo llevó al Pacífico en tiempos de la guerra de sucesión española. El 11 de septiembre de 1703 se unió a una expedición comandada por William Dampier, en la nave corsaria llamada «Cinque Ports». Alexander era el segundo de a bordo.
Su capitán era Thomas Stradling. Después de combates, abordajes y tratar de saquear el puerto de Santa María en Panamá, la nave se dirigió al archipiélago Juan Fernández (a 600 km de Chile), y atracó en la isla conocida como Más a Tierra.
La tripulación del Cinque Ports saqueó el puerto de Santa María, en Panamá, y tras ello la nave puso rumbo al archipiélago de Juan Fernández, situado a 600 kilómetros de Chile, donde fondeó en una isla llamada Más a Tierra.
Allí se desató una discusión entre el propio Selkirk y Thomas Stradling. Selkirk afirmaba que la nave necesitaba una buena reparación antes de continuar el viaje, mientras que Stradling opinaba que no era necesario.
Convencido de que el barco corría un grave peligro de hundirse, Selkirk pidió quedarse en tierra firme, a pesar de que el lugar era una isla desierta. Stradling no intentó persuadirlo. Pidió a la tripulación que proveyera a Selkirk con algunos elementos básicos para su supervivencia (un mosquete, pólvora, un cuchillo, un hacha, unas manta y una Biblia), y ordenó dejarlo en tierra.
Para matar las horas de ocio le dejó una Biblia. Ninguno de ellos pensó que tendría 4 años para leerla una y otra vez.
Selkirk aprendió a sobrevivir en soledad. Vivió comiendo peces, nabos silvestres, crustáceos, carne y leche de cabras salvajes que vivían en el interior de la isla, adonde debió mudarse cuando la playa fue invadida por leones marinos en época de celo. Con las herramientas construyó dos casas y usando los cuernos de animales que mataba confeccionó nueva ropa.
El principal peligro que afrontó fueron las ratas y los españoles. A las primeras las controló con gatos salvajes que domesticó y de los segundos se escondió para evitar ser hallado, ya que no sabía que tan tolerantes serían con el corsario que los había combatido.
Una vez no pudo evitar ser descubierto y fue perseguido, aunque logró escapar. Si hubiera sido capturado por los españoles muy posiblemente hubiera sido condenado a muerte por su condición de corsario escocés.
En el ínterin leía una y otra vez la Biblia y entonaba salmos que había aprendido en su infancia. Lo hacía a todo pulmón. Sabía que nadie se habría de quejar por el ruido o la afinación.
Cuatro años después, el 2 de febrero de 1709, llegaron a la isla dos fragatas, la Duke y la Duchess, al mando del futuro gobernador de las Bahamas, Woodes Rogers.
El piloto era un antiguo conocido de Selkirk, William Dampier. Cuando las fragatas atracaron en el archipiélago de Juan Fernández para aprovisionarse, vieron con asombro que venía a recibirles un hombre que vestía pieles de cabra y al cual le costaba mucho expresarse.
Este óleo de Jean-Antoine Gudin representa el abordaje de un navío español frente a la costa de las Bahamas. Los piratas y corsarios fueron una de las grandes amenazas que enfrentó el Imperio español en sus dominios caribeños durante el siglo XVIII.
Selkirk se dio a conocer, y le informaron de que el Cinque Ports había naufragado y los supervivientes, entre los que se encontraba el capitán Stradling, habían sido capturados y hechos prisioneros por los españoles.
Un sorprendido Rogers declaró: «Uno puede ver que la soledad y el retiro del mundo no es un estado de vida tan insufrible como la mayoría de los hombres. imagínense, especialmente cuando a la gente se la llama justamente o se la lanza inevitablemente, como lo fue este hombre «.
Selkirk fue rescatado y retomó su antiguo «oficio» de corsario a las órdenes de Woodes Rogers. Uno de sus «golpes» más sonados lo dio en Guayaquil (Ecuador), cuando se hizo con el oro y las joyas que varias mujeres adineradas escondían entre sus ropas mientras intentaban escapar de la ciudad sitiada.
Selkirk también participó en la captura del galeón español Nuestra Señora de la Encarnación y Desengaño, al cual renombraron como Bachelor. Actuó como maestro de navegación de este galeón al mando del capitán Thomas Dover. A bordo del Duke, Selkirk logró asimismo completar un viaje alrededor del mundo a través del cabo de Buena Esperanza.
Vuelto al Reino Unido, Selkirk gozó de cierto prestigio cuando se difundió su historia que el escocés contaba a quien quisiera escucharlo, entre ellos un escritor llamado Daniel Defoe, quien dio forma al relato con algunas libertades literarias, que convierten a Robinson Crusoe en una de las novelas de aventuras más famosas de la historia.
Daniel Defoe era un panfletista político que apoyó distintos movimientos en Inglaterra. Por la irreverencia de sus escritos se ganó una permanencia en la picota. Compuso el «Himno a la Picota» que entonó mientras sufría el castigo. El público congregado le lanzó flores y lo asistió en lugar de burlarse como solían hacer.
Ilustración de la nave escocesa Duke que en 1709 llegó a la isla Juan Fernández encontrando a Alexander Selkirk tras cuatro años de absoluta soledad.
Después fue encarcelado en Newgate de donde salió gracias a la ayuda del conde de Oxford. En 1719, después de escuchar la historia de Selkirk, se «adueñó» de las aventuras del corsario en una isla desierta (aunque en lugar de 4 años son 28 en la novela y la isla era en la desembocadura del Orinoco y no en el Pacífico).
Esta obra le ganó el prestigio que lo llevó a escribir otras obras como La Gran Plaga de Londres, una novela picaresca llamada Moll Flanders, sobre una mujer de dudosa reputación, y la historia del criminal Jonathan Wild. Después de escribir Historia política del Diablo (según Defoe, el diablo realmente «metía la cola» en la historia de la humanidad), muere en 1731 tras haberse pasado toda una vida huyendo de sus acreedores.
Mientras tanto, Selkirk dicen que se casó con una viuda, aunque también se sabe que esta relación no fue obstáculo para continuar metiéndose en problemas de faldas. Y nuevamente se hizo a la mar como corsario, aunque esta vez con menos suerte, ya que murió de fiebre amarilla..
La historia del marino abandonado, además de crear innumerables versiones literarias y cinematográficas, le ha dado su nombre al «Síndrome de Insularidad y aislamiento», el hombre frente a la ambigüedad de la soledad que se reconforta en volverse amo y señor del territorio donde le toca habitar.
La soledad y soberbia se mezclan en estos individuos que involuntaria o voluntariamente se aíslan de la sociedad, una paradoja analizada por autores como Heidegger, Derrida, James Joyce y Eduardo Galeano, quienes señalan la ambigüedad de la naturaleza humana, en la vida de un hombre que elige la soledad como fuente de fortaleza, con los miedos y los peligros que esa decisión puede conllevar.
¿Realidad o ficción?
Primera edición de La vida y las sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, en 1719.
En 1719, Defoe publicó La vida y las sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe, novela que fue recibida con gran entusiasmo por el público. Pero ¿realmente se basó Defoe en la vida de Selkirk para escribir su novela?
Una de las mayores expertas en literatura inglesa del siglo XVIII, Paula Backscheider, profesora de la Universidad de Auburn y autora del libro Daniel Defoe: His Life (Daniel Defoe: su vida) no lo cree así.
En su obra, la autora considera que es incorrecto considerar a Selkirk como una de las fuentes principales de Robinson Crusoe.
De hecho, Backscheider afirma que existen diferencias entre los casos de ambos personajes: Selkirk vivió en una isla localizada en un archipiélago del Pacífico y Defoe sitúa la isla donde naufraga el protagonista de su novela en el Caribe.
En Robinson Crusoe, el protagonista permanece en la isla veintiocho años y no totalmente solo, sino en compañía de un indígena al que llamará Viernes. Selkirk, por su parte, permaneció cuatro años en su isla en absoluta soledad. Además, Selkirk decide quedarse en la isla por voluntad propia, y el protagonista de Defoe es un náufrago.
Sea como fuere, el 13 de diciembre de 1721, William Selkirk, el «Robinson Crusoe» de la vida real, murió víctima de la fiebre amarilla mientras llevaba a cabo una patrulla contra los piratas a bordo del HMS Weymouth. Su cuerpo, como marcaba la tradición marinera, fue lanzado al océano.
En 1966, y como homenaje a esta increíble historia, el gobierno chileno rebautizó la isla Más a Tierra como isla Robinson Crusoe y a la isla vecina como isla de Alexander Selkirk (a pesar de que que ésta nunca fuera visitada por el marino escocés).
En febrero de 2005 tuvo lugar una excavación arqueológica en la isla Robinson Crusoe, cerca del Mirador de Selkirk, lugar donde se cree que vivió el famoso náufrago.
Allí se localizó parte de un instrumento náutico datado a finales del siglo XVII o principios del XVIII. Tal vez constituyó una de las pocas pertenencias que los hombres del Cinque Ports dejaron a Selkirk cuando se hicieron a la mar y lo dejaron allí…
Vista de los 7,34 metros que tiene el Libro de Isaías, el rollo más completo de los manuscritos y el analizado en esta investigación.
ElPaís(M.A.Criado)/DW — Un grupo de investigadores ha podido confirmar, con la ayuda de un sistema de inteligencia artificial, que el principal pergamino de los Manuscritos del Mar Muerto fue redactado por dos escribas diferentes. A pesar de que su estilo de escritura era casi idéntico, encontraron sutiles diferencias que dividen en dos uno de los textos religiosos más antiguos.
Aunque la identidad concreta de los autores no pueda saberse, las máquinas han abierto un nuevo camino en el estudio de unos documentos que atestiguan, se sea creyente o no, una de las bases de la cultura occidental.
Los Manuscritos del Mar Muerto son también conocidos como los Rollos de Qumrán, en referencia a una zona ribereña del desierto de Judea (Cisjordania) donde fueron hallados.
Los primeros los descubrieron en 1947 uno beduinos en una de las cuevas de la región. Y aún siguen apareciendo. Para muchos son uno de los mayores descubrimientos del siglo XX. Escritos en hebreo, arameo y unos pocos en griego, los de contenido religioso son la base de la Biblia hebrea y del Antiguo Testamento de los cristianos.
Su hallazgo supuso retrasar en mil años las versiones más antiguas, que eran de la Edad Media. Escritos entre el siglo III antes de Cristo y II de esta era, la mayoría están muy fragmentados. Se ha estudiado su contenido, sus implicaciones para las versiones canónicas de las distintas biblias y hasta el material donde fueron escritos. Sobre sus autores casi nada se sabe.
Mladen Popovic, director del Instituto Qumrán de la Universidad de Groninga (Países Bajos), intenta identificarlos por su forma de escribir. Este paleógrafo lleva dos décadas estudiando los manuscritos.
Empezó durante su doctorado dirigido por el español y experto mundial en los rollos, Florentino García Martínez. Desde 2015, Popovic dirige un proyecto financiado por el Consejo Europeo de Investigación.
Combinando inteligencia artificial, paleografía y la datación por carbono 14, el nombre del plan lo dice todo sobre sus intenciones: Las manos que escribieron la Biblia. Y para identificarlas, Popovic ha confiado en las máquinas.
“Hemos descubierto que no uno si no dos escribas copiaron el Gran Rollo de Isaías”, cuenta Popovic. Este rollo es una de las joyas de Qumrán. Es el manuscrito bíblico más largo, con 7,34 metros de pergamino, el mejor conservado de todos y el único casi completo, en este caso del Libro de Isaías.
El carbono 14 y las pruebas paleográficas señalan que lo debieron de escribir en el siglo II a.C. “Compartían un estilo de escritura muy similar, lo que dificultaba al ojo humano distinguirlos a lo largo de un rollo tan grande”, añade Popovic.
La distinción la han hecho con varias capas de inteligencia artificial que han ido desde lo más general, distinguir el trazo del sustrato de piel animal, hasta lo más pequeño, detectar las casi imperceptibles diferencias al escribir cada una de las letras.
Las máquinas crearon mapas de colores de las letras del alefato hebreo (aleph y bet en la imagen) para comparar variaciones de estilo, trazo o curva. La consonante aleph aparece en el rollo estudiado 5.011 veces.
“Nosotros no podemos ver las 5.000 versiones de un carácter, el aleph [la primera letra del alefato hebreo], por ejemplo, y comparar si hay uno o más grupos”, explica Popovic. Eso se lo dejaron a las máquinas, que escanearon todas las formas en las que aparecían las letras del texto. Por ejemplo, estudiaron las 5.011 veces que aparece aleph.
“Otra ventaja de usar la computadora como un asistente inteligente es que puede hacer todo tipo de cálculos de píxel que nosotros no podemos y eso sobre la premisa simple, pero fundamental, de que la escritura se basa en el movimiento muscular específico de la persona y como tal puede cuantificarse”, completa Popovic.
Todos los detalles, resultados y conclusiones de este trabajo aparecen en la última edición de la revista científica PLoS ONE.
El rol de la inteligencia artificial
Uno de los expertos, Lambert Schomaker, profesor de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, lleva tiempo trabajando en técnicas que permiten a los computadores leer la escritura a mano y ha investigado cómo afectaría la escritura de un texto dependiendo de la forma en que alguien sostiene un bolígrafo o un lápiz óptico.
El primer paso fue entrenar un algoritmo para separar el texto (tinta) de su fondo (el cuero o el papiro) y se desarrolló una red neuronal artificial que mantiene intactos los trazos de tinta originales realizados por el escriba hace más de 2.000 años. El experto destacó la importancia de esta característica, pues los antiguos trazos de tinta se relacionan directamente con el movimiento muscular y son específicos de cada persona.
Los análisis de las características texturales y alográficas demostraron que «las 54 columnas de texto del Gran Rollo de Isaías se dividían en dos grupos diferentes que no estaban distribuidos al azar en el rollo, sino que estaban agrupados, con una transición alrededor de la mitad».
El profesor de inteligencia artificial e ingeniería cognitiva de la Universidad de Groninga Lambert Schomaker y su pupilo Maruf Dhali fueron los encargados de poner una copia digital de un texto de hace casi 2.200 años ante unas máquinas del siglo XXI. Su misión era distinguir las diferencias, si las había, de trazo, de fuerza al escribirlo, de distancia entre las letras o la curvatura de cada carácter.
“Nuestro estudiante de doctorado Dhali observó que las nubes de puntos de datos se agrupaban en dos”, relata Schomaker. “Estas regiones parecen corresponderse aproximadamente con la primera y la segunda parte de la serie de columnas que forman el texto”, añade. El manuscrito del libro de Isaías está escrito en 54 columnas y es a partir de la 27 cuando los estilos difieren.
“Usando otro método descomponiendo las letras en fragmentos y comparándolos con una tabla de referencia, pude confirmar que había una transición en torno a la mitad de las series”, detalla Schomaker. Para estar seguros, sometieron las imágenes a una tercera prueba, introduciendo modificaciones aleatorias.
“Volvimos a confirmar los resultados: aún se detectaba la diferencia entre izquierda y derecha en la serie. Estos resultados fueron entregados al profesor Popovic”, termina Schomaker.
Popovic aclara que ya se conocía esta separación codicológica, “pero ahora hay pruebas concretas de que también hubo un cambio de escribas a partir de este punto”.
El paleógrafo añade: “El hecho de que dos escribas escribieran de forma tan similar nos cuenta [aspectos] sobre su formación o su origen”. Además, este trabajo va más allá de cuántos escribieron este manuscrito. Para el paleógrafo “es solo el primer paso, hemos abierto la puerta al micronivel de escribas individuales; esto abrirá nuevas posibilidades para estudiar a todos los escribas de los Rollos del Mar Muerto”.