Amante, aventurero, diplomático, escritor y espía -entre otras muchas facetas-, Giacomo Girolamo Casanova parece un personaje sacado de una novela. Y lo cierto es que vivió como si lo fuera, aunque fue una persona de carne y hueso y es digna de estudio la pregunta de cuánto hay de real y cuánto de fantasioso en sus memorias.
Casanova aspiró durante toda su vida a dejar su nombre en la historia y al final lo logró, aunque no de la manera que habría deseado: sus obras de éxito fueron precisamente las autobiográficas, mientras que la mayoría de su copiosa producción -que incluía desde traducciones de clásicos como la Ilíada hasta tratados de muy variados temas- fue recibida sin demasiado entusiasmo.
Fue un hombre que se enamoró de su propio mito, que había creado para hacerse un lugar en el mundo, hasta terminar sometido a él.
Juventud impetuosa
Giacomo Casanova nació el 2 de abril de 1725 en Venecia, en el seno de una familia bienestante pero no perteneciente a la nobleza.
El sentirse excluido de la esfera más alta de la sociedad por razón de nacimiento fue siempre un gran peso para él, tanto que llegó a afirmar ser fruto de una aventura que había tenido su madre con un miembro de los Grimani, una de las familias más importantes de la aristocracia veneciana.
Aunque nunca pudo probar esta afirmación, parece que no estaba falta de fundamento puesto que, al quedarse huérfano de padre, los Grimani le ofrecieron su protección.
Placa en la calle Malipiero (antigua calle della Commedia) en la que nació Casanova.
Tras cursar estudios de derecho en Padua empezó a trabajar al servicio de abogados y diplomáticos, lo que le ofrecía una oportunidad de viajar por toda Europa.
En esos viajes empezó a cultivar la fama de libertino que le acompañaría toda la vida, demostrando a menudo que le interesaban más las mujeres que los asuntos que le habían traído al lugar y protagonizando escándalos de cierta magnitud: tuvo amoríos con mujeres casadas, se enamoró de una cantante que se hacía pasar por castrato para ganarse la vida y dio cobijo en la residencia de un cardenal a una chica que se había fugado de casa, por citar algunas de sus aventuras más célebres.
El problema de Casanova no eran tanto estos hechos cuanto el hecho de no llevarlos con discreción; en otras palabras, exhibir una conducta considerada sumamente indecente y que podía incitar a otros a imitarle.
Esto le valió muchos enemigos y denuncias anónimas hasta que en 1755, cuando tenía treinta años, fue arrestado por los inquisidores venecianos bajo la acusación de “libertinaje” y encerrado en los calabozos del Palacio Ducal de Venecia, llamados Piombi -Plomos- porque el techo estaba fabricado con este material.
Su cautiverio no duró mucho: en compañía de otro preso, escapó de la celda a través de un agujero practicado en el techo de su celda, escaló hasta el tejado y se coló en el interior del palacio por una buhardilla.
Una vez dentro, actuó como si fuera un invitado que se había perdido entre las habitaciones y consiguió que un empleado les dejara salir, subieron a una góndola y desaparecieron en medio de la noche. Muchos años después, Casanova relató esta aventura en Historia de mi fuga de las prisiones de la República de Venecia, llamadas los Plomos.
Los Piombi constituían el «piso noble» de las prisiones venecianas. Situados justo debajo del techo, eran menos húmedos y gozaban de luz natural.
Una vida a la fuga
Los inquisidores, que no podían consentir una burla semejante, se lanzaron a su búsqueda y captura obligando a Casanova a huir fuera de las fronteras de la República de Venecia.
No fue hasta dieciocho años después que se le concedió un indulto, pero el aventurero ciertamente no los desaprovechó. Viajó por toda Europa y a pesar de ser un hombre perseguido raramente pasó penurias, más bien al contrario.
Si un don tenía Giacomo Casanova era el de la actuación, tal vez aprendido de sus padres, actores ambos, pero unido a un innegable magnetismo personal.
A lo largo de sus años de exilio conoció a todo tipo de personalidades como Voltaire, Wolfgang Amadeus Mozart, Benjamin Franklin, el papa Clemente XIII, el rey prusiano Federico el Grande y la zarina Catalina la Grande.
La relativa facilidad con que conseguía ser recibido en las más altas esferas resulta especialmente notable si se tiene en cuenta que, por mucho que lo reivindicara, él no pertenecía a la aristocracia y era además un prófugo.
Por una parte es indudable que Casanova tenía gran carisma personal, una vasta cultura y una vida repleta de aventuras y anécdotas que sabía explicar de manera brillante. Por otra, sabía utilizar su polémica fama a su favor para despertar la curiosidad de la gente, tenía un don especial para brillar en sociedad y regularmente podía conseguir invitaciones que le permitían aumentar su red de contactos.
Finalmente, hay que mencionar su adhesión a la masonería como un movimento estratégico –así lo afirmaba en sus memorías– que le permitía acceder a personajes importantes que también formaban parte de ella.
Es innegable que a veces utilizaba su carisma para aprovecharse de la gente, especialmente de algunas mujeres.
Así le sucedió por ejemplo a la marquesa de Urfé, una noble francesa con la que mantuvo una larga relación durante su estancia en París: la marquesa, locamente enamorada de él, puso a su disposición grandes sumas de dinero para inventir en proyectos como una lotería nacional o una manufactura de tejidos que fracasó estrepitosamente.
Por otro lado, es igualmente cierto que en más de una ocasión Casanova usó sus contactos y su ingenio para ayudar a sus amistades a salir airosas de situaciones complicadas.
Él mismo reconocía en sus memorias: “Comienzo declarando al lector que, en todo cuanto he hecho en el curso de mi vida, bueno o malo, estoy seguro de haber merecido elogios y censuras, y que, por tanto, debo creerme libre”.
En 1774 le llegó finalmente el indulto y Casanova pudo regresar a su Venecia natal tras 18 años exiliado. Sorprendentemente, una de las primeras cosas que hizo fue acudir ante los inquisidores para ofrecerles sus servicios como espía, un “trabajo” que ya había ejercido durante el exilio.
Resulta sin duda extraño que se ofreciera como informante a la misma institución que lo había apresado y perseguido, y es muy probable que quisiera simplemente sacarles dinero.
Las informaciones que conseguía no eran muy comprometedoras, una ineficiencia muy sospechosa para alguien con su talento y carisma; seguramente los inquisidores pensaron lo mismo puesto que terminaron prescindiendo de él por “escaso rendimiento”.
Su carácter transgresor le jugó una última mala pasada cuando, ofendido por uno de los Grimani, la familia que le había dado protección, decidió vengarse públicamente: publicó un pamfleto en el que, bajo una pátina mitológica, reivindicaba ser el hijo natural de Michele Grimani y que quien le había ofendido era fruto de una infidelidad.
Fuese cierto o no, una familia de tanto renombre no podía perdonar una ofensa así y en 1783 Casanova fue condenado al segundo y definitivo exilio.
Se instaló primero en Viena y después en Dux (actual Duchkov, en la República Checa), trabajando como bibliotecario en el castillo del conde de Walstein, donde murió el 4 de junio de 1798. Para añadir una última pátina de misterio a su vida, no se sabe con certeza donde fue enterrado.
El castillo de Duchkov, última residencia de Casanova.
Memorias de un seductor
Los últimos años de Casanova fueron tristes y vacíos de la aventura que había gobernado su vida. Para compensar el hastío que sentía se dedicó a una intensa actividad literaria, aprovechando la gran cultura que había adquirido en sus viajes por Europa.
Pero lo cierto es que la mayoría de sus obras pasaron sin pena ni gloria, a excepción de aquellas de carácter autobiográfico, en las que narraba su vida aventurera y libertina, y que forjaron su imagen para la posteridad. Entre muchos textos dedicados a episodios concretos, como su fuga de la prisión de los Piombi, destaca su autobiografía Memorias de J. Casanova de Seingalt escritas por él mismo, más conocida como Historia de mi vida.
Las memorias de Casanova causaron un gran escándalo, no solo por lo que explicaban sino porque implicaban a muchas figuras de la alta aristocracia que, aunque a menudo disfrazadas con seudónimos, eran fácilmente reconocibles por la cantidad de detalles que se daban en la narración.
No se publicaron hasta 1825, más de dos décadas después de su muerte y en una versión muy censurada; y no fue hasta mediados del siglo XX cuando se publicó la versión integra. Durante décadas, todas las obras de Casanova se incluyeron en el Índice de libros prohibidos por la Iglesia.
Resulta difícil decir cuánto hay de verdad en todo lo que Casanova narra en sus memorias, cuánto de exageración voluntaria y cuánto de apego a su propio mito.
Del estudio de su obra se ha podido deducir que en ocasiones no solo exageró sino que se inventó algunas de sus aventuras porque vio que vendían bien y, al fin y al cabo, lo que publicaba suponía un valioso complemento a su sueldo de bibliotecario.
En particular, hoy en día la mayoría de estudiosos de Casanova consideran que exageró su fama de seductor y seguramente no tuvo las más de 120 amantes que afirma en su biografía; además, con varias de sus compañeras mantuvo relaciones duraderas y de sincero afecto.
Es posible que quisiera, además de grabar su nombre en la historia, revivir y embellecer los recuerdos de su juventud perdida.
Lo cierto es que, a pesar de que se relacionó con la alta sociedad y las mentes más ilustres de su época, Giacomo Casanova siempre se sintió parcialmente excluido. En vida nunca obtuvo reconocimiento por sus publicaciones, que abarcaban una gran variedad de temas, ni se le reconoció su reinvindicación de ser hijo de la aristocracia. En sus memorias, al menos, podía dejar su mito personal para la posteridad.
Casanova, el cómplice de las mujeres
Era alto, con unas facciones suaves y simétricas, bien dotado sexualmente. Su presencia imponía dentro y fuera de la cama, pero el esplendor de su figura no explica su éxito por completo.
Según sus amantes, Giacomo Casanova sabía escuchar a las mujeres, y tenía que estar convencido de que, al menos en ese momento, amaba a su pareja y que su amor era correspondido.
No obstante, el enamoramiento se le pasaba muy pronto, y desvanecidos sus efímeros efectos salía a cazar a la siguiente.
Pero Giacomo Casanova (1725-1798) fue algo más que un simple rompecorazones. El veneciano, hijo de comediantes, sedujo a 132 mujeres, según cuenta él mismo en su libro “Historia de mi vida”, memorias que escribió después de cumplir 60 años por prescripción médica.
Leer sus memorias es una experiencia única, divertida, didáctica. Gracias a su lectura se conoce a un ser extraordinario, gran ejemplo del siglo XVIII, hijo de actriz, huérfano de padre a los nueve años, fundador de la lotería en Francia y adicto al juego, además de eclesiástico, músico, médico, economista y traductor de la ‘Ilíada’ al veneciano.
Llama la atención sobre el año en que Casanova interrumpe el relato de su vida, 1774, cuando estaba a punto de cumplir los cincuenta. Si hubiera seguido adelante, explica el prologuista, el célebre seductor tendría que haber cambiado radicalmente el tono de su narración, pues su vejez estuvo marcada por los achaques y las soledades, lo contrario de la vida alegre de su juventud y madurez, y era esa alegría llena de aventuras y conquistas la que él quería transmitir al lector.
El contrario a don Juan
Giacomo Casanova (1725-1798) Dibujo por Mary Evans.
Casanova tenía su propia ética de la seducción.
Prefería que le sedujeran y aceptaba de buen grado las ocasiones que se le presentaban. Nunca se aprovechó de una mujer ebria y con frecuencia se convirtió en amigo y protector de sus antiguas amantes. «Muchos casanovistas lo han subrayado: el veneciano es el anti-Don Juan, su contrario y enemigo.
Allí donde el aristócrata sevillano, infectado por la teología, se muestra vengativo, psicópata, misógino y engañador, en ese mismo lugar luce el burgués veneciano cómplice de las mujeres, su secuaz y su salvador en más de una ocasión».
A Casanova le interesa más la coquetería que la pornografía. No es el marqués de Sade, otro imprescindible del siglo XVIII, y ni siquiera llega a la maldad de Chordelos de Laclos en ‘Las amistades peligrosas’.
Pero tampoco era un santo. El gran seductor aprovechaba las ausencias de padres, maridos y tíos para acostarse con hijas, esposas y sobrinas, a la que prometía amor eterno, aunque tuvo la suficiente inteligencia como para darse cuenta de que no siempre le creían y que ellas también le utilizaban para su placer.
Esta abundante actividad sexual, y la escasez de condiciones sanitarias de la época, explican que entre los 17 y los 41 años el veneciano cogiera cuatro blenorragias, cinco chancros blandos, una sífilis y un herpes prepucial.
Los tiempos le complicaron la salud y le facilitaron sus conquistas. La sociedad ilustrada del XVIII perdonaba con facilidad las relaciones fuera del matrimonio. Tener una amante era para los aristócratas un signo de distinción, y para sus mujeres, una prueba de que ellas no se iban a quedar mirando.
L’amore frivolo, Nicolas Lavreince, ca.1780 .
Casanova fue democrático y buscó el elemento femenino en toda la escala social, desde las prostitutas a las marquesas. Los embarazos suponían una lacra dentro de ese desmadre, pero el gran seductor también fue aquí un caballero, un hombre cuidadoso que puso todos sus medios para que sus conquistas no pagaran las consecuencias.
El cazador terminó cazado. En una posada conoció a Henriette, una mujer francesa que viajaba vestida de hombre con un oficial húngaro, y que se dedicaba a jugar a las cartas y a desplumar a los ingenuos. Casanova se enamoró de ella. En sus memorias no aparecen sus juegos sexuales y sí largos elogios sobre las cualidades de esta mujer.
La relación duró cuatro meses. Cuando viejo y solo, en el castillo checo de Duchov, apuraba sus últimos días, aún se acordaba de ella. Según la leyenda, Casanova expiró musitando esta frase: «He vivido como un filósofo, pero muero como un cristiano».
The Conversation(B.Vazquez-Calvo/M.J.Estables) — ¿Qué es ser friki? A menudo se asocia con ser un “pringao”. Es cierto que la fascinación inicial que suscitaban ordenadores y pantallas quizás pudo representar una vía de escape para personas especialmente introvertidas. Sin embargo, la realidad actual dista mucho del estereotipo.
Una de las muchas maneras de entender el frikismo pasa por otro -ismo: el fanatismo. Ismo, frikismo, fanatismo… todo suena a burda obsesión. Pero con cuatro preguntas clave que bien podríamos hacernos al escuchar “cultura fan” o “cultura friki”, entenderemos mejor qué es ser un friki.
Una de ismos: frikismo o fanatismo
Geek y friki se refieren a aquellos individuos que sienten una fascinación especial por lo tecnológico. Al menos, es la explicación más cercana a los orígenes de los términos en inglés y en español, que se remontan a los inicios de la era Internet y más atrás.
En inglés, “freak” se refería originalmente a personas con malformaciones o con conductas inusuales para las convenciones sociales del momento. No tiene que ver con nuestra concepción actual de “friki”.
En cambio, “geek” se refería a esas personas con un ávido gusto por la tecnología y que, de manera peyorativa, algunos identifican con alguien tímido o asocial.
En español de España, se castellaniza “freak” a “friki” y se comienza a usar para referirse a personajes de la cultura popular televisiva que aparecen en tertulias nocturnas (videntes, transformistas, cantantes con canciones hit del verano, etc.).
Con el tiempo, friki se populariza de tal forma que engloba a todo aquel que, por sus aficiones e intereses, se sale de lo canónico.
Podemos considerar que la versión española “friki” y la palabra geek en inglés son ahora casi sinónimos. Esto es así, porque los valores que como hablantes atribuimos a las palabras van cambiando.
Pongamos por caso a Mark Zuckerberg, fundador de Facebook y una de las personas más ricas del planeta. En esencia, él bien podría ser un geek, un friki. Alguien que, con amigos de la universidad, creó una de las más potentes empresas tecnológicas en un garaje. También es una friki, para algunos, aquella vecina, tímida y videojugadora, que sufría acoso escolar y se la etiquetaba de rarita. Hay frikis exitosos y frikis excluidos socialmente. Hoy nos centraremos en las connotaciones positivas de lo friki.
La digitalización de la sociedad ha popularizado lo friki y ha neutralizado las connotaciones negativas.
En realidad, si lo reflexionamos, todos somos un poco frikis. Hoy todos seguimos una plataforma de streaming, con reality shows, series o telenovelas de éxito. Seguir contenidos audiovisuales y de otro tipo es ser un fan que, con frecuencia, usa las tecnologías para su afición. De ahí se extrae la conexión entre lo friki y lo fan.
Los ‘memes’: interactuar de otra manera
Hoy lo friki y lo fan no se entienden sin la tecnología, pero no solo para consumir contenido. Por ejemplo, los amantes de la literatura pueden leer un libro en papel, pero también pueden comprar un audiolibro o tener una versión en un dispositivo digital, con facilidades para personas con necesidades especiales o simplemente para anotar en las páginas de manera editable.
Los amantes de la cultura audiovisual pueden ver series, películas, docuseries y reality shows, pero también pueden comentarlos e interactuar con gentes de todo el planeta con intereses similares. Aquí interesa el poder del hashtag o las etiquetas (#), que conectan a las personas con intereses compartidos.
Además de estar conectados con personas a escala global y local, los friki-fans pueden generar conversación acerca de lo que siguen, ven, leen y analizan. Se han convertido en críticos literarios, audiovisuales, culinarios, etc. Son comentaristas políticos. Estos y otros roles sociales antes estaban limitados a unos pocos autores con acceso a los medios de publicación. Con redes sociales y apps de mensajería, los friki-fans y los usuarios de Internet publican y comparten opinión y contenido con mayor facilidad.
Un ejemplo del cambio de forma de comunicarse es el empleo de memes, esas imágenes y fotografías con texto superpuesto que incitan a conectar dos universos inicialmente separados: el de la imagen y el del texto. El juego entre lo que se dice, lo que se ve y lo que se interpreta da sentido al meme, un sentido que va desde la crítica social hasta el humor.
En definitiva, gracias a las tecnologías y a que todos somos un poco friki-fans (aunque es cierto que algunos más que otros), hoy nos comunicamos de manera diferente: más dinámica, interactiva y audiovisual. Pero este cambio en la manera de entender el consumo cultural y la manera en que nos comunicamos en sociedad nos incita también a convertirnos en productores de contenido.
Creación de contenido en el siglo XXI
Hoy consumimos tanta cultura de tanto tipo y tenemos un hambre voraz por más cultura que, a veces, se nos agota el repertorio de aquello que nos motiva e interesa más. Y aquí los friki-fans más comprometidos a veces crean contenido propio e inspirado en sus intereses personales, para que toda la comunidad de friki-fans y toda la sociedad en general se beneficie de ello.
Ejemplos en este sentido los hallamos por millones, pero por poner algunos muy gráficos, citaremos a los videojugadores que ofrecen su experiencia de juego en streaming, en vivo. Se graban mientras juegan, comentan las jugadas e interactúan en los chats con los que asisten atentos a las jugadas en las plataformas típicas de vídeo y streaming como YouTube o Twitch.
Otro ejemplo muy gráfico y creativo es el de la youtuber @Miree_Music. Miree, una joven catalana que participa en mis investigaciones, traduce y canta canciones pop japonesas y coreanas al español y al catalán. Luego sube sus vídeos a YouTube. Consigue traducciones muy logradas y celebradas por friki-fans de todo el planeta, que están encantados de tener una versión en español o catalán de canciones que estiman, pero que quizás no entienden en su globalidad por estar en lenguas tan lejanas como el japonés o el coreano. Una de sus canciones más aclamadas y vistas es la versión en español de la canción Fake Love de la banda coreana BTS.
Implicaciones sociales
Los frikis, los geeks y los fans han venido para quedarse. Tanto es así que muchos de nosotros somos un poco o muy frikis con algo que nos apasiona.
Los frikis, los geeks y los fans han contribuido a trastocar maneras de comunicación y a dar valor a otros recursos para comunicarnos, como la imagen en los memes o el vídeo.
Los frikis, los geeks y los fans nos hacen la vida mejor, pues expanden el repertorio de contenido con productos que ellos mismos crean.
En resumen, si alguna vez nos han llamado frikis o geeks por alguna afición o pasión que tengamos, esta es mi recomendación: enorgullezcámonos y cantémoslo al viento. Somos parte de un grupo selecto de personas que aprendemos mucho de aquello que nos gusta y que protagonizamos e influimos en parte de los cambios sociales y culturales de la era contemporánea.
¿Qué significa ser friki?
El Día del Orgullo Friki se celebra el 25 de mayo desde hace 15 años. La esencia de esta festividad sigue estando muy viva pero, ¿cómo nace este día tan del gusto de la cultura popular?
Si nos remontamos en el tiempo y en el espacio, a una galaxia muy muy lejana, en concreto, al 25 de mayo de 1977, esa fue la fecha en que se estrenaba en Estados Unidos Star Wars. Episode IV: A New Hope, la primera película de la prolífica saga de La Guerra de las Galaxias.
Además, desde el año 2001, todos los 25 de mayo se celebra el Día de la Toalla, un homenaje al escritor de Guía del autoestopista galáctico, Douglas Adams, quien falleció dos semanas antes. Y es que, en esta divertida novela de ciencia ficción, la toalla supone un acompañamiento fundamental para cualquier buen autoestopista galáctico que se precie. Por tanto, si ven hoy por las calles a alguna persona con una toalla encima, no se extrañen, y sobre todo “don’t panic”, y déjense llevar por esta simpática performance.
A estas dos celebraciones también se añade otra, que está protagonizada por los seguidores de la saga Discworld del autor Terry Pratchett. En concreto, celebran El Magnífico 25 de mayo, en homenaje a la 29ª novela de este mundo narrativo llamada Night Watch.
Primer cartel del Día del Orgullo Friki.
Origen español
De este modo, estos hitos tan importantes para millones de fans de la ciencia ficción y de la cultura popular fueron los elegidos por un grupo de foreros encabezados por el bloguero español, Germán Martínez, Señor Buebo, para reivindicar que la ciencia ficción, la fantasía, los cómics y todos los productos de ficción de la cultura popular merecen la pena ser celebrados, dejando así atrás el estigma que muchas veces está detrás de lo freak.
Durante estos 15 años que se ha venido celebrando la fiesta más geek, algunas franquicias han aprovechado el día 25 para dar más difusión a sus mundos narrativos. Dos ejemplos de ello los encontramos en 2019: en la misma semana que se conmemoraba el Día del Orgullo Friki, se estrenaron los episodios finales de las series Juego de Tronos y Big Bang Theory, dos de las ficciones de televisión que han contado con multitud de comunidades de fans en todo el mundo.
Origen de lo friki
Si nos centramos en cuestiones semánticas, el Diccionario de la Real Academia Española recoge las siguientes acepciones sobre lo que es un friki, no exentas de cierto carácter peyorativo:
adj. coloq. Extravagante, raro o excéntrico.
m. y f. coloq. Persona pintoresca y extravagante.
m. y f. coloq. Persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición.
A nivel etimológico, la voz inglesa freak, de la cual proviene la palabra friki, se empezó a utilizar en el siglo XIX para denominar a las personas que sufrían malformaciones en su cuerpo y que solían trabajar en los circos ambulantes. Además, el filme La parada de los monstruos, en inglés Freaks, dirigida por Tod Browning en 1932, popularizó todavía más el término freak, que acabó derivando en español en las voces friki o friqui.
Fanáticos patológicos sin criterio
En las diversas comunidades de fans o fandoms de la ciencia ficción y la fantasía, el estigma que se asocia al concepto de friki, o también a otro muy relacionado, el de geek, han suscitado debates. De hecho, el propio Día del Orgullo Friki nació con la idea de trascender dicho estigma, y normalizar un modo de vivir y sentir los relatos de la cultura popular de la ciencia ficción y la fantasía. En otras palabras, surge para reivindicar la pasión hacia la idea de vivir otras vidas y otros mundos narrativos.
Póster de la primera película de la saga de Star Wars.
Además de en los fandoms, el interés por este concepto ha transcendido a las comunidades académicas en diversas disciplinas. No obstante, hasta la llegada de los llamados Fan Studies o Estudios de Fans a comienzos de los años 90 del siglo XX, los textos dedicados a la figura de los fans, o todavía entonces denominados fanáticos, se centraban en cuestiones psicológicas y sociológicas con una clara vertiente patologizante. Los frikis como personas obsesivas, psicóticas y sin carácter crítico eran algunas de las visiones hegemónicas sobre este tipo de personas.
El fin del estigma
Hasta la llegada de algunos textos considerados actualmente como clásicos no se empieza a ver a los aficionados a la ciencia ficción y la fantasía como personas con pensamiento crítico e incluso combativo contra las esferas de poder. Así, encontramos libros como Enterprising Women: Television Fandom and the Creation of Popular Myth (1991) de Camille Bacon-Smith o Textual Poachers: Television Fans and Participatory Culture (1992) de Henry Jenkins que exploran estas ideas.
Desde esta visión más contracultural de los fans y frikis, los estudios han ido explorando nuevas vertientes que han ido evolucionado con el paso del tiempo: colaboración entre las industrias culturales y los frikis; los análisis de textos y producciones realizados por fans, o el análisis de identidades diversas.
Todos quieren a los frikis
Desde las industrias culturales cada vez existe un mayor interés por querer contar con los frikis: evolución del merchandising, interacción con los mundos narrativos, parques temáticos, convenciones, etc.
Dicho de otro modo, esa obsesión que caracterizaba a los frikis es explotada cada vez más por las industrias culturales para conseguir mayores beneficios. De hecho, la saga de Star Wars, una de las efemérides del Día del Orgullo Friki, es una de las franquicias de ciencia ficción más rentables de la historia.
Sin embargo, no deja de ser irónico que el carácter peyorativo del concepto siga estando presente aunque todo el mundo quiera contar con los fans y frikis.
El lugar de los hechos. Las cámaras se instalaron con premeditación en el lugar donde los autores de las grabaciones sabían que hombres y mujeres acudirían por la escasez de urinarios públicos. Los hombres fueron borrados.
XL Semanal(D.Méndez)/El Ciudadano(P.Pérez) — Un centenar de mujeres descubrieron que su cara y sus partes íntimas estaban colgadas en páginas porno. Habían sido grabadas, sin saberlo, mientras orinaban en la calle durante las fiestas en un pueblo de Galicia. El juez acaba de sobreseer el caso. ¿Qué ha pasado? Su historia reabre el debate sobre el derecho a la intimidad.
“Mi primera reacción fue un enfado monumental. Después atraviesas otras fases: vergüenza, tristeza…”.
“No me lo creía, aunque lo estuviera viendo con mis propios ojos”.
Hablan Andrea, Ylenia, Lidia…
Pero a través de sus voces resuena el eco de un centenar de mujeres que, como ellas, fueron grabadas hace cerca de dos años en las fiestas de A Maruxaina, en la localidad lucense de San Ciprián, mientras orinaban en la calle. Había varias cámaras escondidas: en los bajos de un coche aparcado, en la salida de agua de un canalón…
Instaladas con premeditación en el lugar donde los autores de las grabaciones sabían que hombres y mujeres acudirían a hacer sus necesidades ante la gran aglomeración que se produce cada año en las fiestas del pueblo y la escasez de urinarios públicos.
Cuestionable lo de miccionar en la calle, sí. Pero indignante -y mucho más preocupante- lo que ocurrió después: las grabaciones terminaron colgadas en páginas web de contenido pornográfico. Cerca de seis horas de vídeos donde se distinguen con nitidez tanto sus partes íntimas como sus rostros.
Los vídeos han sido editados para borrar los momentos en que aparecen hombres. Las víctimas lo descubrieron por casualidad y hoy luchan por que se retiren los vídeos y se dé con él o los responsables de las grabaciones.
Fuegos artificiales en las fiestas de A Maruxaina, en San Cibrao (archivo)
La primera reacción de las mujeres afectadas al conocer la existencia de los vídeos (el pasado verano, un año después de que fueran registrados) fue acudir a comisaría a denunciar.
A partir de ahí se puso en marcha un juicio y hace unas semanas el juez emitió su veredicto: «Se procede a acordar el sobreseimiento provisional de la presente causa», rezaba el auto. ¿Cómo es posible? ¿Realmente pueden grabarnos en cualquier ámbito público y que esas imágenes se difundan sin nuestro consentimiento?
Mar España -directora general de la Agencia Española de Protección de Datos- responde con un rotundo no. «No es legal instalar cámaras en la vía pública. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado son los únicos que pueden hacerlo. Y las personas que han instalado las cámaras, ya sea en el caso de las mujeres de Galicia o en cualquier otro, no gozan de impunidad».
Y, efectivamente, es ya recurrente la aparición de noticias sobre detenciones por grabar en la calle sin consentimiento.
Hace algunos meses, la Policía Nacional detuvo a un individuo en el madrileño parque del Retiro: había instalado dos cámaras en su bicicleta y con ellas realizaba grabaciones a jóvenes por la calle, tratando de captar sus partes íntimas. A finales de abril, la Policía de Aragón detuvo a un hombre de 59 años por grabar por la calle a menores.
Tenía antecedentes y orden de alejamiento de bibliotecas y centros deportivos por el mismo motivo. Otra práctica habitual es el llamado ‘upskirting’, es decir, la toma de imágenes íntimas por debajo de la falda.
Un hombre fue detenido en León por grabar… con una cámara camuflada en el zapato. Entretanto, en las playas, en la calle o en el autobús proliferan las cámaras. No hace falta disponer de sofisticados dispositivos. Basta con sacar el móvil y disparar una foto.
El debate tuvo un momento álgido durante el estricto confinamiento que provocó la pandemia: muchos vecinos se lanzaron a grabar a otros que se saltaban las normas. Sin embargo, publicar esas grabaciones en las redes sociales infringe el derecho a la intimidad de la persona que ha sido grabada, incluso saltándose la ley.
Andrea Rodríguez, 34 años: “Yo fui la primera en saberlo”.
«Me llamó un amigo. Vi los vídeos y fui llamando a las chicas que conocía. En uno incluso se oye la voz de los que graban, con comentarios sobre las chicas. ‘Vaya tanga más feo’ o ‘para cogerla en un portal, qué más da’. ¡Están pensando en violaciones! ¡Cuántas mujeres habrá por ahí que lleven años expuestas en vídeos similares y no lo sepan!».
Lidia Álvarez, 23 años: “Acudí a denunciarlo con mi pareja”.
«Fue muy incómodo. Me tocó ver todos los vídeos y esperar a que saliera el mío. Parece mentira que sigan pasando cosas así en pleno siglo XXI. Tenemos que seguir luchando para que se nos haga caso. Si no hacemos ruido para evitar que vuelva a ocurrir lo mismo a otras generaciones, todo va a seguir igual. Y esto está tan organizado que da miedo».
Sheila Delantero, 29 años: “También hay menores”.
«Fui de las primeras en enterarme porque a unos amigos les apareció un spam sobre unos vídeos de las fiestas de A Maruxaina. Y, claro, al ser del pueblo, los vieron. Nos pusimos a ver los vídeos y a tratar de localizar al mayor número de personas posible. ¡Son seis horas de vídeo! Creo que no se le está dando la importancia que realmente tiene. Eso sí, te planteas de todo y a veces te preguntas si al darle tanto bombo no estarás dando ideas a otros para que hagan cosas parecidas».
El juez valora que asumieron un riesgo
Entonces, ¿por qué el auto del juez considera que no hay ilícito penal en el caso de las fiestas de San Ciprián? La respuesta radica en que el magistrado considera que las mujeres realizaron una conducta que las exponía en la calle, un ámbito público. Entiende que asumieron un riesgo.
La resolución judicial hace referencia al artículo 197 del Código Penal, el cual establece que, para que haya delito, la captación de la imagen debe producirse en lugares cerrados al conocimiento externo. Como una casa o un despacho, por ejemplo.
El juez aplicó el Código Penal a raíz de las denuncias de las afectadas y de la asociación Mujeres en Igualdad Burela (Bumei), que ejerce la acusación popular. Sin embargo, «no todo tiene que ser juzgado por la vía penal», como recuerda Mar Carrasco, catedrática de Derecho Penal en la Universidad de Alicante.
Y añade que este «es un caso interesante porque se encuentra en el límite entre la tutela civil y la tutela penal. El juez descarta esta última por haber sido captado en la calle. Pero lo cierto es que la utilización de los artificios de grabación ha sido muy insidiosa. Aunque no es lo habitual, podría llegar a valorarse de otra manera».
Recuerda también la catedrática que la presencia de menores en las grabaciones «puede constituir pornografía infantil en cuanto que las imágenes constituyan representación de los órganos sexuales con fines principalmente sexuales».
Las penas ascienden a cinco años de prisión, o nueve si tuviesen menos de 16 años. Sin embargo, «no consta por el momento una relación oficial de menores afectadas en el procedimiento», explica José Manuel Oliveros, el abogado que representa a algunas de las denunciantes. «Es otro de los motivos por los que pensamos que el caso no debe cerrarse».
Cientos de personas se han manifestado en el pueblo con las mujeres afectadas
Por tanto, esta sentencia no quiere decir que cualquiera pueda grabarnos en la calle, o en una playa, y difundir esas imágenes. «El derecho a la intimidad y la protección de datos, entre los que figuran las imágenes, es de los que cuentan con un mayor nivel de tutela en nuestro sistema jurídico», sostiene la catedrática.
Y añade que «en España no estamos menos protegidos que en otros países de nuestro entorno. La normativa de protección de datos es europea. Y en algunos casos vamos por delante». En Italia, por ejemplo, no están tipificados los llamados ‘delitos de sexting’.
El Código Penal español lo incluyó a raíz de un célebre caso, el de la exconcejala toledana Olvido Hormigos, quien vio como se archivaba su denuncia por la difusión de un vídeo de contenido sexual. Grabado con su consentimiento, pero difundido sin permiso. Fue muy polémico en 2012, pero quedó impune. Más tarde, a raíz del debate suscitado, se modificó el texto legal para dar cabida a este tipo de delitos.
Volviendo a la gran pregunta que sobrevuela este reportaje – ¿qué podemos hacer si alguien nos graba sin nuestro consentimiento en la vía pública y difunde esas imágenes?-, evaluemos las opciones a nuestro alcance. Si se descarta la vía penal, nos quedan dos alternativas: la administrativa y la civil. Esta última se sustenta en la Ley Orgánica de Protección Civil del Honor, la Intimidad y la Propia Imagen.
«Es la que emplean los famosos para frenar la difusión de imágenes de paparazis, o de menores…», explica el abogado Iñaki Parente, quien fuera entre 2012 y 2016 director de la Agencia Vasca de Protección de Datos. «Pero es una ley anticuada, del año 82, que no ha tenido mucho desarrollo normativo posterior. Y para recurrir a un juzgado civil necesitas un abogado, un procurador…
Es decir, implica gastos y es un proceso largo», añade este abogado, fundador del despacho Dayntic Legal y especializado en derecho digital. Aunque es, desde luego, una vía para dar con los responsables y lograr que reciban un castigo que en absoluto hay que descartar.
Paloma Maseda, 36 años: “Se me veía hasta la cara”.
«Cuando vi el vídeo, se me revolvió el estómago. ‘Ostras, estoy colgada en varias páginas pornográficas’, pensé. Y alguien se está lucrando con esto. Da mucho miedo. Estaba perfectamente preparado. Queremos que se investigue. Es un negocio tremendo y, si no tiene consecuencias legales, estás dando un mensaje muy peligroso».
Alba Álvarez, 28 años: “¿Pueden hacer con mi imagen lo que les dé la gana?”.
«Yo sé que si estoy en la calle me expongo a que me veas, pero tú con tus propios ojos, no a que me grabes y lo difundas. Ahora estoy a tope luchando. Ahora que las empresas te hacen firmar temas de protección de datos con todo lujo de detalles, ¿cómo puede venir una persona y grabarme?».
Ylenia Hinestrosa, 37 años: “Deben encontrar a los responsables”.
«No me lo creía, aunque lo estuviera viendo con mis propios ojos. Sentí como si me acabaran de robar algo. Somos conscientes de que orinar en la calle está mal. Pero mucho peor lo que nos han hecho. Al principio piensas que lo ha hecho un vecino para darnos un escarmiento. Pero no. Son profesionales de este tipo de vídeos. Hemos visto similares en festivales de Alemania. Y muchas de esas chicas que aparecen seguramente ni lo sepan. Lo primero que buscamos es que se retiren estos vídeos cuanto antes».
Un presente plagado de cámaras
Cabe, además, la vía administrativa: recurrir a la Agencia Española de Protección de Datos. Una opción que puede coexistir con las otras dos y que hoy por hoy es la manera más rápida de conseguir la retirada de contenidos delicados. Este organismo público puso en marcha hace un par de años el llamado Canal Prioritario para denunciar la publicación en Internet o redes sociales de contenidos sensibles, sexuales o violentos.
El año pasado recibieron 358 peticiones que fueron analizadas de manera urgente, tras su análisis se atendió por vía prioritaria a medio centenar de las peticiones.
El 86 por ciento fue eliminado en menos de 72 horas. En paralelo a este procedimiento de urgencia para lograr la retirada, la agencia tiene la potestad para abrir una investigación que puede saldarse con sanciones que llegan hasta los 20 millones de euros.
Si el responsable está fuera de España, se complica aún más, pero hay recursos, según explica a XLSemanal la directora de la agencia, Mar España: «Podemos solicitar medidas cautelares para la retirada de contenidos también a empresas de otros países, incluso fuera de Europa».
Porque casos como el de las mujeres grabadas en San Ciprián distan mucho de ser una excepción en este presente plagado de cámaras y dispositivos de grabación: los llevamos en el móvil, nos observan desde cámaras de videovigilancia, vuelan en drones…
Las cámaras son cada vez más pequeñas y sofisticadas. Un artilugio de apenas siete centímetros de largo y una lente del tamaño de una chincheta puede grabar con plena nitidez incluso de noche.
Este tipo de cámaras, similares a las que probablemente usaron para grabar a las mujeres que hoy se organizan bajo el hashtag #xustizaMaruxaina, no son caras. «Las venden en Amazon y cuestan 90 euros con sensor de movimiento. Son cada vez mejores y más baratas», cuenta el inspector jefe de la Brigada Móvil de la Policía Nacional en Málaga, Antonio Arcos.
A comienzos del año pasado estuvo al frente de una investigación que se saldó con la detención de un hombre y su sobrina por instalar cámaras en cuartos de baño de restaurantes de comida rápida en la provincia. Tenían 71.080 vídeos con horas de grabaciones en cuartos de baño de Málaga, Fuengirola, Benalmádena, Torremolinos…
Y la Policía sabe que el detenido vendió algunos de los dispositivos de grabación que preparaba meticulosamente. «Entendemos que existe alguna red de contactos entre las personas que se dedican a esto. A través de ella debieron de localizarle. También tenía 120 vídeos de pornografía infantil que había comprado».
Entretanto, las afectadas no tiran la toalla.
Han recurrido la decisión judicial porque consideran que sí existe delito contra su intimidad y que no se ha considerado lo suficiente el evidente ánimo de lucro de las imágenes grabadas sin permiso, visibles en páginas pornográficas de pago.
Al cierre de esta edición, los vídeos siguen colgados en la Red. Y ellas han visto otros similares, grabados en festivales en Alemania o en otros pueblos gallegos. «Queremos que se llegue hasta el final. Que se sepa el negocio que hay detrás de estas grabaciones -dicen-.
Y no lo hacemos solo por nosotras, sino por todas aquellas que han pasado por situaciones similares y quizá ni lo sepan. Y por las que vendrán. No vamos a parar».
Molka, el delito de grabar a mujeres en su intimidad sin que ellas lo sepan
Se conoce como “molka”, una práctica que surgió hace algunos años en Corea del Sur y actualmente está causando estragos, al exhibir en línea la intimidad femenina.
Evidentemente, es un delito y consiste en grabar a las mujeres en su intimidad sin que ellas lo sepan. Para ello, un creciente ejército de voyeristas se vale de cámaras de espionaje, que pueden esconderse en baños, relojes, zapatos, prensas de vestir, entre otros objetos.
Las imágenes que captan suelen ser difundidas en masa y, en algunos casos, comercializadas en sitios de Internet, sin el consentimiento de las mujeres. Hasta 2016, este delito reportaba al menos un incremento de 1.000 a 6.000 casos, de acuerdo con un trabajo especial de la agencia AFP.
Quienes colocan estas cámaras son personas con vidas “normales”, jóvenes y hombres con trabajos regulares de todos los estratos sociales.
Respeto por los derechos de la mujer
Para rechazar esta morbosa práctica, unos 30.000 activistas salieron a las calles de Seúl para exigir respeto por los derechos de las mujeres y mostrar su indignación frente a la industria pornográfica de las cámaras escondidas.
La movilización se convirtió en la más grande en la historia de Corea del Sur y sirvió, además, para repudiar el doble estándar con el que los policías hombres investigan y condenan el referido delito.
Los manifestantes portaban pancartas con mensajes como “Mi vida no es tu porno”, “Quiero poder bajar la guardia cuando entro al baño”, entre otros, según reseña El Espectador.
Cazadores de cámaras ocultas
En el país asiático existe un bloque de búsqueda denominado “Cazadores de cámaras ocultas”, encargado de revisar con detectores de metales los baños públicos para ubicar los pequeños aparatos con que las graban. Sin embargo, las víctimas alegan que el Gobierno ha fallado a la hora de protegerlas.
En Corea del Sur quienes incurren en este delito enfrentan multas de hasta 9.000 dólares o una sentencia máxima de prisión de cinco años. No obstante, algunos delincuentes terminan pagando multas muy bajas y, en la mayoría de los casos, el delito queda impune.
En un esfuerzo por atender las peticiones, el presidente Moon Jae-in pidió castigos más severos para los responsables, mientras que los activistas exigen a la policía a investigar adecuadamente todas las acusaciones de “molka”.
Un combate difícil
A pesar del apoyo del Gobierno, las autoridades de ese país niegan neglicencia a la hora de abordar los casos que investigan. Wee Eun-jin, directora del Comité de los Derechos de las Mujeres en «Abogadas para una Sociedad Democrática», dijo: “Hay casos en los cuales no se inició ninguna acción contra un sospechoso porque las grabaciones eran de las piernas o las nalgas cubiertas de las víctimas, y los jueces creyeron que esto no podría haber causado sentimientos de humillación”.
En una entrevista con el Korea Exposé, el Instituto de Criminología de Corea denuncia que no son solo videos de relaciones sexuales, “hay videos de mujeres haciendo sus necesidades en baños públicos, fotos de mujeres en bikini o caminando desnudas en sus casas”.
En este contexto, se debe tener en cuenta que Corea del Sur es un país que se muestra muy orgulloso de sus avances tecnológicos, pues alrededor del 90% de sus 50 millones de habitantes tiene un teléfono inteligente, una de las tasas más elevadas del mundo y un aspecto que juega a favor de los delincuentes que recurren a estos artilugios para saciar su morbo.
Quo(B.Pérez) — El uso de los drones suicidas con inteligencia artificial en la guerra extiende su potencial tecnológico. Son ya las armas más temidas del mundo.
Según un informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el año pasado un dron militar pudo haber atacado de forma autónoma a humanos en Libia. Es la punta de un iceberg.
El quadcopter Kargu-2 está armado con una carga explosiva y puede atacar de forma autónoma. Los drones suicidas ya son el arma de guerra más temido.
Los drones suicidas son un híbrido de tecnología de drones y misiles que tienen elementos autónomos y parcialmente autónomos, y se lanzan como un misil, vuelan como un UAV (vehículo aéreo no tripulado), y una vez que identifican un objetivo, vuelven a atacar como un misil. Se trata de vehículos aéreos no tripulados que explotan en forma de bombas automáticas.
Turquía comenzó a producir drones armados operados por humanos y se informa que los ha utilizado cientos de veces en el noroeste de Siria . Estos cuadricópteros de 7 kilogramos están destinados a ser utilizados como parte de un enjambre cooperativo.
Turquía ha llevado al nivel avanzado esta tecnología empezando de cero. Estos drones armados se han probado en operaciones en Siria, Irak y Libia.
Los drones armados Kamikaze Kargu-2 de pequeño tamaño, incorporan un software de reconocimiento facial. Además, están programados para que la IA decida por si sola eliminar a sus objetivos, incluidos los humanos.
Según el informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el año pasado por primera vez un dron militar pudo haber atacado de forma autónoma a humanos en Libia. El informe no detalla si hubo víctimas, pero confirma el uso en guerra de estas armas letales, a pesar de los esfuerzos internacionales por prohibirlas.
Un dron STM Kargu-2 de fabricación fue utilizado, según el informe, para «perseguir y comprometer remotamente» a los soldados en retirada
Los enjambres de drones son una tendencia popular en las industrias de alta tecnología. STM, la tecnológica que nutre al ejército turco, es la mayor productora de munición de merodeo y drones de vigilancia, y mantiene su investigación sobre los drones enjambre, especialmente en lo que respecta a las aplicaciones militares.
Pruebas recientes demuestran el último logro de STM con respecto al concepto de enjambre de drones, en el que más de 20 plataformas de munición inteligente KARGU realizan un ataque conjunto contra un objetivo proporcionado por un único GCS.
Israel denunció el ataque de Hamás con drones
Este vídeo muestra el ataque conjunto de drones suicidas formando un enjambre
En la reciente ronda de hostilidades entre Israel y Hamás, Israel tuvo que enfrentarse a una creciente amenaza de drones desde la Franja de Gaza.
Israel denunció que Hamás ha adquirido una tecnología similar que permite a la organización utilizar drones cargados de explosivos. Estos drones llevan un módulo GPS comercial para guiarlos hasta su objetivo.
Israel interceptó seis aviones no tripulados armados por diversos medios. Varios de ellos fueron interceptados por aviones de combate de la FAI, mientras que uno fue interceptado por el sistema Cúpula de Hierro en vuelo.
Estos drones suicidas llevaban unos cinco kilogramos de carga explosiva y pretendían evitar el sistema de defensa Cúpula de Hierro, a diferencia de los cohetes interceptados regularmente.
Estos drones se asemejan al dron militar iraní Ababil. El HESA Ababil iraní está diseñado principalmente como un dron de tiro con capacidades rudimentarias de vigilancia y la capacidad de ser utilizado como munición de merodeo (drones “suicidas” o “kamikazes”).
El uso de drones suicidas en conflictos armados está enormemente extendido como el nuevo arma para la guerra.
Una foto difundida por el correo español que muestra una serie de sellos postales con tonos de piel, parte de una campaña contra el racismo que salió mal.
The New York Times(R.Minder) Madrid — Una nueva campaña del correo español que pretendía condenar el racismo ha resultado contraproducente y ha terminado por ofender a mucha gente. La iniciativa consistía en una serie de sellos postales en distintos tonos de piel: cuanto más claro es el tono, más valiosa es la estampilla.
Los “Equality Stamps” se emitieron esta semana coincidiendo con el aniversario del asesinato de George Floyd, el hombre negro cuya muerte a manos de un agente de policía en Mineápolis avivó la indignación en las calles estadounidenses y dio lugar a amplios llamamientos para luchar contra el racismo en Estados Unidos y fuera de él. El lanzamiento de las estampillas coincidió también con el Mes Europeo de la Diversidad.
Moha Gerehou, autor de un nuevo libro sobre el racismo en España, dijo en Twitter que entendía que el servicio postal tenía buenas intenciones, pero que había errado gravemente.
Es “una contradicción enorme”, escribió, “una campaña que para mostrar el igual valor de nuestras vidas pone en circulación sellos con un valor desigual según el color. El mensaje es un absoluto desastre”.
El precio de los sellos comienza en 0,70 euros (85 centavos de dólar) para el color más oscuro, y a medida que el tono se va aclarando, el valor va subiendo hasta 1,60 euros.
El servicio postal dijo en Twitter que el precio había pretendido reflejar “una injusta y dolorosa realidad que no debería existir”, y que esperaba que la campaña diera “voz a una generación comprometida con la igualdad de derechos y la diversidad”.
Pero algunos críticos dijeron que este mensaje se perdió y que la campaña jugó a favor de Vox, el partido de extrema derecha que se convirtió en el tercer grupo más grande en el Parlamento español después de las elecciones de finales de 2019.
Gerehou, el escritor, un español de ascendencia gambiana, dijo que el correo español se unía a un impulso corporativo contra el racismo que se había extendido a España desde Estados Unidos. Pero dijo que tales esfuerzos debían ir “acompañados de cambios profundos”.
La campaña fue diseñada con la ayuda de SOS Racismo, una organización antirracista, y promovida en un video por El Chojín, un rapero.
SOS Racismo defendió los sellos como “una forma muy visual de denunciar el racismo que sufren miles de personas en el Estado español”.
El grupo dijo que la campaña también ponía de manifiesto problemas más amplios como el aumento de la xenofobia en Europa y la difícil situación de los inmigrantes que intentan hacer el peligroso viaje desde el norte de África y Oriente Medio hasta España a través del Mediterráneo.
Carlos Gardel con sus guitarristas: Angel Riverol, Julio Vivas y Guillermo Barbier
Siempre se especuló con la fortuna de Gardel, aunque lo cierto es que para 1932 su situación económica era ajustada. En enero de 1932 le escribió a Defino «… aguantando un poco de tiempo por aquí espero saldré de mis deudas y estaré tranquilo».
Recién en abril de 1935 pudo saldar la hipoteca que pesaba sobre su casa de Jean Jaures 735: Tras la normalización de sus cuentas Gardel comenzaba a pensar en su futuro desde una visión empresarial, proyectando dedicarse al cine y la radio.
Tras las tensiones que se habían generado con Razzano por inconvenientes sobre el manejo del dinero, Gardel revoca el 16 de enero del año 1933, el poder general de administración general de todos los bienes que le había otorgado a José Razzano y solicita ayuda a Armando Defino, quien en otras ocasiones ya había colaborado con él, en distintos temas jurídicos. El 22 de octubre de ese año le otorga un Poder General de administración, y este comienza a poner en orden las cuentas.
El panorama va cambiar a partir de 1934, cuando firma contrato con la Paramount para filmar sus dos primeras películas americanas, «Cuesta Abajo» y «El Tango en Broadway» en esta ocasión él era el protagonista, esto no solo le permitiría lucirse, sino ganar mucho mejor.
(Correspondencia de Gardel-Defino)»…se acabaron las incertidumbres y angustias, encauzándose las cosas en una era de prosperidad y trabajo. Hemos fundado una sociedad de producción… de la cual soy el director… A mí me darán por dos películas la cantidad firme de 25.000 dólares y e1 25% de las ganancias…»
De todos modos, estas expectativas no parecen haberse concretado en una gran fortuna, pero suficiente para poder darle tranquilidad.
Carta de Armando De fino, 21 de mayo 1935: …»En nuestras conversaciones hablamos mucho de eso, tú lo recordaras: «habrá que joderse dos o tres años y después tomar el trabajo como distracción con el consiguiente beneficio» …si tú crees, como yo también creo que será éste el momento, no hay más que ponerlo en práctica. Tu situación es ahora muy distinta a la de hace tres años.
No tienes deudas un pequeño capital susceptible de aumento, con comodidad fácilmente. Por todo ello comprenderás que estoy muy de acuerdo con tu manera de pensar, sobre todo que viene a confirmar el afán de estos últimos años.
-Por otra parte, éstas son de las cosas que uno puede retractarse sin desmedro, vale decir, que mañana se te ocurriera hacer otra incursión por los distintos países, dependerá de ti, la elección, sin la obligación de pensar en asegurar un futuro como has tenido que hacerlo hasta el presente. Y felizmente que podemos pensar así hoy día.»
Carlos Gardel y José Razzano en la fiesta del Programa Vino Toro.
Carta de Gardel a Armando, Barranquilla junio 4 de 1935:… «Como te decía en mi carta anterior, estoy decidido de la manera más firme a no trabajar más en teatro y así tenés que hacérselo saber a Ricardo a quien le escribo por este mismo correo.
Yo no estoy ya para estos trotes de cantar todos los días y después de esta gira me cortaré para siempre la coleta en materia de presentaciones personales. Es demasiado trabajo, demasiado poner la voz y, en fin, ya no es para mí. Me limitaré a radio, discos y cine.
Acerca de los contratos de radio trata de tener las cosas con el mismo entusiasmo hasta que yo llegue para decidirnos por lo mejor y más rendidor.
Creo a mediados de setiembre estaré en esa e iré desde Europa. A Ricardo podés decirle que le hubiera complacido con mucho gusto pero que yo no quiero trabajar ya en teatro porque pienso que mi verdadero porvenir y conveniencia está en el cine.
Haciendo películas por mi cuenta o por cuenta ajena, conviene no dar la lata frente al público. Pero sobre todo te aseguro que cada día se me hace más dura esta cuestión de vestirme y de cantar hasta desgañitarme. En la radio es otra cosa y en las películas con dos o tres semanas de trabajo y cinco canciones estoy del otro lado…»
Gardel había decidido ordenar su vida, no podía seguir con ese ritmo de trabajo. A partir de sus últimas dos películas, no solo el éxito le sonreía, éste iba acompañado de dinero; en varias cartas enviadas a Defino se describe esta situación.
El mismo día que el destino le jugara la peor de las partidas, Armando Defino estaba firmando el mejor contrato Radial de la historia argentina.
Esta historia se conocería años más tarde, en una nota publicada en la revista Radiolandia del 26.6.1937, dirigida al amigo personal de Gardel de toda la vida, el señor José A. Zatskin, en aquel momento director de las emisoras de la calle Bolívar, quien había rehuido siempre el reportaje en torno a esa amistad y al referirse al contrato que lo unió a Gardel, descubre algunos perfiles curiosos en la fisonomía de quien fuera ídolo indiscutible de la República.
Ultima carta de Gardel a Armando desde Bogotá, junio 20 de 1935: «…Vuelvo a ratificarte mi idea acerca del trabo teatral. Se acabó. Ya no estoy para estos trotes y la sola idea de ponerme las prendas gauchas me hace caer el pelo.
Voy a dejar las botas y lo demás para los innumerables Pettorossis de ocasión que rascan por el mundo. La radio si me seduce por su comodidad y descanso y a eso y a las películas me dedicaré. Yankelevich me cablegrafió desde Hollywood preguntándome donde estaría a fin de mes.
Le contesté que en La Habana y el soru no dio más señales de vida. Cuando llegue a esa ya veremos con que estación nos decidimos, sin tener en cuenta milongas sentimentales. Ya me la han contado demasiado para que agarre viaje a estas alturas…»
PRIMER GRAN SUELDO RADIAL
José A. Zatskin -«Creo que el que le pagó Radio América fue el primer gran sueldo abonado en nuestra radiotelefonía a artista alguno» -comienza diciéndonos el señor Zatskin-. Regresaba Gardel de París -donde filmara- «Luces de Buenos Aires» -y su apoderado fue a verme a Radio América.
El propio Carlitos había querido, en primer término, que la oferta se me hiciera a mí. Y el contrato fue brevísimamente conversado:
-¿Cuánto vale Carlitos mensualmente?
-Ocho mil pesos.
-Aceptado.
-No tenía -sigue el señor Zatskin- ni anunciador ni proyecto alguno. Pero el nombre de Gardel valía por todos los factores en contra. Su actuación posterior me dio la razón, pues fue brillantísima, como todas las suyas. Cantaba una hora diaria, sin interrupción.
Más o menos doce o catorce canciones consecutivas. Hay un detalle, en dicha actuación, que merece contarse, porque indica el espíritu simple y el corazón enorme del cantor.
Uno de los míticos retratos del cantante.
La publicidad en aquellas audiciones de Gardel la había contratado una firma vendedora de vinos, que puso como condición se le cantara un tango alusivo a la bebida, como característica final de cada día.
Y lo que es peor, debía cantarlo el propio Gardel.
Saberlo Carlitos y negarse rotundamente fue todo uno.
-¿Pero cómo querés que cante eso, si es malísimo… ¿Y, además, en mi vida he tomado ese vino…
-Por favor, canta como quieras, pero canta. Es una condición indispensable del contrato.
-Mirá Zatskin. Como buenos amigos rompemos el contrato, te prometo no ir a ninguna otra radio, pero ese tango yo no lo canto.
-Pasaron varios días -nos cuenta el ex director de Radio América- y ya a dos días del fijado para comenzar la serie de audiciones, me decidí a jugar el todo por el todo.
Fui a verlo a su casa, vivía entonces con su señora madre y estaba todavía en la cama:
-Vengo a verte -le dije- porque estoy en una situación difícil. Renuncié a Radio América y quiero que vos mismo lo sepas en primer término. Había empeñado mi palabra de que cantarías el dichoso tango, y como no puedo menos que romper el contrato me voy de la broadcasting.
-Y bueno, qué embromar. He cantado tantos tangos malos en mi vida que por uno más no se terminara el mundo. A ver si por un capricho mío vas a terminar con tu carrera en la radio… El corazón enorme del zorzal criollo se había antepuesto a su amor propio herido.
-Y cantó diariamente la canción del caso -termina el señor Zatskin-. Las cosas que hizo mientras la interpretaba no se las imaginarán nunca quienes no conocieron íntimamente a Gardel. Era un muchacho grande del que se conseguía cualquier cosa. Era un niño siempre, pero su corazón era el de un hombre fuerte. Que por la amistad hubiese dado jirones de su propia vida.»
El dato histórico dice que, del contrato de dos meses, Gardel cantó por la radio solo uno. Son desconocidos los detalles de lo que sucedió a solo un mes del debut, pero es probable que la disconformidad de Gardel con el jingle fuese el motivo.
EL CONTRATO QUE NO FUE
Por treinta audiciones Cafiaspirina que iba a pagar 45.000 pesos. Transacción que, justamente, se realizaba en las oficinas de Radiolandia el 24 de junio de 1935, a las seis de la tarde. En la dirección de nuestra revista conversaban en torno al contrato, ya listo para firmarse,
Armando Defino, apoderado de Gardel, y el señor Evaristo J. Boria, jefe de publicidad radial de «Farmaplatense». Todos los detalles estaban ultimados. Y se comenzaba a planear la presentación publicitaria de Gardel, mientras la ciudad entraba ya en las sombras, como presintiendo la catástrofe.
Eran los últimos instantes de aquella conversación. Ya los sombreros en la mano y las diestras estiradas en el apretón cordial, que sellaba el contrato más grande de todos los realizados hasta entonces en nuestra radiotelefonía.
Izq. foto autografiada por Carlos Gardel a su amigo y hermano Armando Delfino. Der. Armando Delfino
De pronto, con la brevedad de las malas noticias, vibró en la emoción de toda la información cablegráfica. Había muerto Gardel. Y un nudo de angustia se hizo en los corazones. Nunca más se revivió el instante trágico de aquella tarde porteña, en que en plena calle Corrientes se estaba forjando una nueva etapa de la vida brillante del astro.
Hemos querido ahora, al cabo de dos años, que uno de sus intérpretes hablara de Gardel. Que el propio señor Boria nos dijera algunos detalles de aquel contrato fabuloso para entonces.
Y haciendo un alto en su afanosa labor diaria, rodeado de empleados que aguardaban sus órdenes, en el ambiente febril de su oficina, ha pausado esa tarea y renueva sus impresiones de aquel 24 de junio de 1935.
-Confieso que experimentaba entonces una íntima y enorme satisfacción. Había conseguido del directorio de la firma por la que trabajo, la conformidad por la cifra que pagaríamos al cantor.
Se había hecho justicia a sus méritos de embajador auténtico e incomparable del cancionero nacional. (nos aprestábamos para iniciar las publicidades de sus audiciones, ya aceptado por ambas partes el contrato, rodeando a Gardel con el afecto y la seriedad que merecía y que usamos siempre con nuestros artistas.
Jamás se había planteado una campaña publicitaria con tanto celo. Hasta en los mínimos detalles. Gardel iba a estar con su pueblo, en todas las aristas brillantes de su personalidad múltiple. Era el artista ideal – y en esto perdonen al publicista- para el producto que iba a difundir con su popularidad extraordinaria.
Sabíamos que si tres millones de personas pueden escuchar radio, el noventa y cinco por ciento de los mismos sintonizarían sus audiciones. La catástrofe de Medellín dio por tierra con su vida y con todas nuestras esperanzas. Y eran, tantas ellas, que ni en buscar emisora nos habíamos ocupado.
Sabíamos cabalmente que por cualquier onda que actuara, el éxito de Gardel sería el mismo. Hasta entonces ha hablado el hombre de negocios, el experto en publicidad que vive en nuestro reporteado. Después habla el hombre, admirador del ídolo.
-Cuando supe su muerte, como todos quienes estábamos aquella tarde en Radiolandia, se produjo en mí una emoción incontenible.
Triunfaba la muerte allí donde planeábamos la vida futura del gran muchacho que fue Gardel.
No he olvidado el instante, ni lo olvidaré nunca.
Quizás por eso, cada vez que lo he visto animado en el lienzo de algún cinematógrafo, me ha parecido revivir el sabor amargo de aquel crepúsculo, en que flotando en la sala donde había sido el tema invariable y grato quedó el dolor de su pérdida.
Una pérdida irreparable para la radio, para la canción y para todo el arte popular de este país.
Gardel había creado en EEUU su propia productora «Exito Producciones», a efecto de dedicarse al cine y a los programas radiales, tal como se describe en sus últimas cartas, Gardel ya no era solo un cantante ni un gran actor, era un gran empresario, el primer gran empresario del espectáculo argentino.
Solo el destino pudo truncar esa gran carrera, y así destruir la ilusión de millones, como una de las grandes oportunidades para la Argentina.
En el año 1030, Carlos Gardel reclamaba judicialmente por los derechos de la difusión de sus discos. Es decir, se anticipaba al histórico hecho que se plasmaría tres años más tarde con la promulgación de la Ley 11.723, impulsada por el entonces diputado nacional Roberto Noble (Ley Noble), fundador del diario «Clarín».
Dicha ley establece el derecho de propiedad de los creadores e intérpretes sobre sus obras y les otorga la facultad de disponer libremente de las mismas.
Ante el reclamo de «El morocho del Abasto», los jueces de la Cámara Civil 1» de la Capital Tobal, Campos y De Vedia y Mitre, resolvieron por unanimidad que: «.La adquisición de discos fonográficos no autoriza la difusión de los mismos por radiotelefonía si no media consentimiento de sus intérpretes.
Carlos estaba acompañado en su demanda por dos intérpretes de su misma talla, Ignacio Corsini y José Razzano, y así se refería el Juez Tobal acerca de ellos: «Los señores Gardel, Corsini y Razzano, cotizados intérpretes en su género, deducen estas actuaciones solicitando se suspenda en distintas «broadcastings» la transmisión de discos interpretados por ellos…».
Garlos Gardel y Josep Plaja (detrás),
Vale aclarar que el juez de la primera instancia había desestimado el pedido de «El Oriental» fundándose en que «Al imprimirse un disco fonográfico y entregarlo a la circulación, los autores se desprenden de sus derechos con respecto a ejecuciones de esa clase, juzgando en consecuencia que quien los compra, adquiere la facultad de ejecutarlos indefinidamente, inclusive por radio, porque el hecho de retransmitirse por radio está consentido tácitamente al ponerlos a la venta».
Argumento refutado por Tobal, en esta segunda instancia, cuando dice:
«Como se ve, estos autos plantean cuestiones novedosas: la de si asiste derecho a los ejecutantes para oponerse a que se transmitan sus discos por estaciones emisoras de radiodifusión sin el previo pago de sus derechos (…) Sostener que quien adquiere un disco puede reproducirlo por todos los medios, inclusive la transmisión a distancia, al público que pueda.»
Tras la muerte de Gardel, se funda Sadaic, Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música; creada el 9 de junio de 1936 tras la fusión de dos sociedades de autores, el Círculo Argentino de Autores y Compositores de Música y la Asociación de Autores y Compositores de Música.
Carlos Gardel, su principal asociado, que en el mejor momento de su carrera, y por cuestiones del destino, no llegó a disfrutar nada de la época de bonanza, que le empezaron a generar las regalías de su trabajo, una gran fortuna, pero todo esto forma parte de otra nueva gran historia, de la historia sin fin de Carlos Gardel.
La herencia olvidada del «Zorzal Criollo»
Muy pocas veces, o casi nunca, desde la muerte de Gardel y luego su madre, la gente se ha preguntado, que fue de su herencia, la mayoría recordaba como último sucesor a Armando Defino, su amigo y albacea, y el heredero de su herencia, es por esos que creemos que es importante que la gente conozca esta historia contada por una de las protagonistas, y como este patrimonio permaneció oculto durante 70 años.
-¿Cómo nació el vínculo con Armando Defino?
-Nuria: Para esto tenemos que remontarnos a la llegada de mi familia a Buenos Aries. Mi abuelo materno, Ramón de Fortuny, llegó de Cataluña, España, con su familia, integrada por su esposa Armonía y sus tres hijas: mi madre -Nuria- y sus hermanas Elena y Gladys, la menor, a la que llamábamos Ninota, que nació en Montevideo en 1922 y hoy vive en España; es la única sobreviviente de esa generación.
Mi abuelo Ramón, por mandato de la Compañía Belga de Electricidad, fue transferido en el año 1925, de la planta de Montevideo construida 3 años antes, a montar el equipamiento de la usina eléctrica de Buenos Aires. Mi abuelo era oriundo de Barcelona, de una familia noble.
Su madre en España tenía entre su personal doméstico a Adela Blasco, una chica joven de origen humilde que quería emigrar en busca de un mejor porvenir. Adela logró viajar a Buenos Aires y consiguió trabajo en la Compañía Inglesa de Telefonía.
Tras haber perdido todo contacto con su familia y conocidos en España; al igual que todos los inmigrantes en Buenos Aires, solían reunirse con sus comunidades. De esta forma mi abuelo se reencontró con Adela, que ya estaba en pareja con Armando Defino, en el café Soviet de la Avenida de Mayo.
Desde entonces entablaron una profunda amistad; Adela con mi tía Armonía y mi abuela y Armando con mi abuelo Ramón.
En 1940 mi familia compró una quinta en la localidad de Castelar en donde nos solíamos reunir. Un año más tarde Armando compró una quinta a pocas cuadras; luego mi abuelo vendió la suya y todos comenzamos a frecuentar la quinta de Armando casi todos los fines de semana.
Varios años antes del accidente trágico, Carlos Gardel le había pedido a Armando que se ocupara de su madre -Doña Bertha- si le sucediera algo. Seguramente debe haber intuido entre tanto viaje, que algo podría ocurrirle. Tras producirse la muerte de Gardel en 1935, Armando junto a Adela y su madre Doña Pepa, se mudaron a la casa de doña Bertha, en la calle Jean Jaurés 735, cumpliendo con el pedido de Carlos y fue Adela quien se encargó de cuidar a las dos mujeres.
Casa de verano en barrio Loza, Río Ceballos, Córdoba, 1936, donde se hallaron preciados recuerdos de Gardel.
Cuando Doña Bertha se enfermó (de cáncer de útero, esto provocó que pasara sus últimos años postrada en una cama), mi padre, que era médico, la comenzó a atender a pedido de Armando; esto hizo que frecuentáramos asiduamente la casa de Jean Jaurés.
Yo era muy chiquita, entre dos y tres años de edad, y recuerdo vagamente a una señora postrada en cama.
En julio de 1943 falleció Doña Bertha y pocos meses después murió Doña Pepa; decidimos seguir viviendo en la misma casa hasta el año 1946, donde se desocupó nuestra casa de la calle Saavedra 222 que habíamos alquilado precisamente cuando fuimos a vivir en ella.
Nos mudamos a Saavedra, la casa era mucho más chica, así que la mayoría de los muebles y los objetos personales de Gardel y Bertha fueron llevados a la casa que mi abuelo había comprado en Río Ceballos; y alquilamos, a su vez la de Jean Jaures en $330 pesos mensuales y en el año 1949 fue vendida al mismo inquilino.
En un viaje a Río Ceballos, mi abuelo había conocido al Doctor Ordoñez, que tenía una casa muy linda, que parecía un castillo. Como Ordoñez estaba muy enfermo le ofreció a mi abuelo venderle la casa, con la condición de que cuide a Clarita, su hija adoptada.
Mi abuelo aceptó la compra con las condiciones pactadas y ésa pasó a ser la casa de veraneo de toda la familia. Tras la venta de Jean Jaurés que hizo Armando, quedaron muchos muebles y una gran cantidad de objetos que habían pertenecido a Gardel y a Bertha; todo eso se llevó a la casa de Río Ceballos, Córdoba.
GARDEL Y DEFINO SE CONOCEN
El hermano de Armando era agente teatral, y él presentó a Gardel con Defino. En ese tiempo Gardel atravesaba dificultades financieras y necesitaba a alguien que pusiera en orden sus cuentas. Armando fue esa persona y se hizo cargo a partir de ese momento como administrador y organizador de sus bienes y más tarde se convirtió en el albacea de Carlos Gardel.
A partir del accidente fatal en Medellín, Armando fue apoderado por Bertha para realizar los trámites de repatriación y también se ocupó de todos los bienes de Carlos Gardel en el exterior.
MI PADRE, MI MADRE Y LA HERENCIA
Mi padre había sido médico en Cataluña y allí trabajó en un laboratorio muy famoso llamado De Belarden, donde se descubrió la vacuna contra la tuberculosis.
Emigró a la Argentina como exiliado político y en el Casal de Cataluña de Buenos Aires conoció a un compatriota catalán que lo ayudó enviándole pacientes hasta tanto revalidara su título para ejercer la medicina en Argentina en forma legal.
Ese compatriota español -que más adelante sería mi abuelo- pensaba que su hija estaba tuberculosa debido a su extrema delgadez, y acudió a mi padre por estudios. El diagnóstico dio negativo. Mi futura madre sólo padecía de un cuadro de desnutrición y debía aumentar de peso.
Un cambio de hábitos alimenticios y de clima era lo indicado. Una granja en Río Ceballos, Córdoba, fue la solución y al cabo de tres meses regresó a Buenos Aires completamente repuesta, mucho más gordita y con otro semblante.
Como cortesía por no haberle cobrado los estudios y las consultas, mi abuelo invitó al médico catalán a una fiesta en el casino de la usina donde trabajaba. Allí el médico encontró a mi madre y al verla quedó prendado de ella. Allí se enamoraron y se casaron el 6 de enero de 1940. Un año más tarde nací yo, luego mi hermano y después mi hermana.
La abuela materna, Armonía González; Nuria de Fortuny, Armando Defino, Adela Blasco, Francisco Javier Cortada, Nuria Cortada de Fortuny.
A Delfino le encantaban los niños, pero no había podido tener hijos.
Se encariñó con nosotros, siendo yo la preferida.
Desde entonces, Armando y Adela me llevaban a todos lados, a los teatros, al cine e incluso a los teatros de revista a escondidas de mi mamá.
Cuando nos quedábamos en la casa de Armando por las noches, siempre teníamos cine de Gardel.
En 1953 Armando se enfermó. Tuvo un infarto al que sobrevivió, pero ya no pudo seguir trabajando. Al no contar con ahorros y ningún otro recurso económico más que el trabajo, vendió la casa quinta Yaraví y mis padres les ofrecieron que se mudaran con nosotros.
Armando falleció en junio de 1962, cuando yo tenía 21 años. Adela quedó sola y allí comenzó la polución, el desfile de gente que venía a pedirle pertenencias de Gardel.
A nosotros nos daba rabia toda esa gente; le venían a quitar o robar los recuerdos. Adela tenía un armario lleno de discos de prueba de Gardel.
Esa gente le lloraba y ella les regalaba discos hasta que no quedó ninguno. Le tomamos bronca al mundo del tango por culpa de esas personas, unos atorrantes que venían a despojar a una pobre mujer. Armando nunca quiso lucrar con Gardel; era un hombre muy honesto, con mucha integridad, y lo que percibió de derechos por Gardel tan solo le alcanzaba para vivir.
Pocos años después de la muerte de Armando, yo me había recibido, me casé y mi padre estaba muy enfermo. La casa era muy grande para ellos y mi mamá decidió mudarse.
Vendieron la propiedad de la calle Galileo pero fueron estafados. Con el dinero que nos dieron, mis padres compraron una casa en la calle Laprida al 1700. En la planta baja vivía Adela y mi mamá tenía allí su consultorio; en la planta alta había un living, un dormitorio y una cocina.
Al poco tiempo mi padre sufrió un infarto y murió en una cirugía en el Hospital Italiano.
En el año 2000 mi madre era una señora de edad avanzada y nos propuso, a mi hermana y a mí; que dejáramos todo arreglado en vida, para no tener que hacer una sucesión.
Desde aquel momento hasta la muerte de mi madre en el año 2008, mi hermana y yo no quisimos tocar nada; recién entonces, ya fallecida fuimos a ver la casa de Río Ceballos, para poder venderla.
Allí nos encontramos con todas las pertenencias de Bertha y de Gardel. A medida que íbamos extrayendo esos objetos nos íbamos dando cuenta de la importancia de todo aquello. Sólo supimos que había que preservarlo para el futuro; era lo que más nos importaba.
Siempre tuvimos conciencia clara en la familia de que éramos los herederos de Gardel, por consiguiente de Bertha y de Armando Defino.
Por otro lado, nosotras estábamos avocadas a nuestras vidas; mi hermana como farmacéutica y yo con mi profesión de bioquímica; mis hijos se radicaron en los EEUU y tienen su vida, al igual que nuestros nietos y es por eso que decidimos ceder a favor de Walter Santoro la titularidad y herencia de todo aquello que recibimos de Gardel, de Bertha y de Armando.
Creemos que él va a poder llevar adelante los deseos de Armando, como alguna vez nos dijo: «No quiero lucrar con Gardel sino mantener vivas su memoria y su obra.» y eso coincide plenamente con nuestros deseos.
Armando Defino conoció a Gardel en 1931 y en muy poco tiempo paso a ser su albacea y amigo.
Conocimos al señor Walter Santoro a razón de un conflicto que se estaba orquestando por la falta de mantenimiento y abandono de la Bóveda de Carlos Gardel en el cementerio de Chacarita, él nos solicitó poder intervenir en el conflicto a favor de defender a Carlos Gardel y para ello, nos solicitó un poder que nos represente, para poder actuar en forma oficial.
Con mi hermana vimos el trabajo que él venía realizado en defensa de nuestra historia y nuestro patrimonio, y decidimos realizar un cesión de todos los derechos a su favor, en forma gratuita, con el cargo y su compromiso de resguardar la obra y su imagen para el futuro de todos los argentinos y el mundo.
LA HERENCIA
Hasta la fecha, la historia de Carlos Gardel, así como su legado artístico fue pasando a través de varias generaciones, sustentado en un fuerte sentido de identidad porteña y con una proyección internacional alcanzada por muy pocos de sus contemporáneos, en el mundo; pero existe una sucesión, hereditaria que pasamos a explicar.
Para entender esta historia, hay que remontarnos a la época en la que Carlos Gardel conoce a Armando Defino, (año 1931) quien en muy poco tiempo paso a ser su albacea y amigo. Algunos años mas tarde, Gardel le plantea a Defino la necesidad de dejar un testamento, en esa misma conversación, le solicita que si le ocurriera algo, que cuide a su madre -Doña Bertha Gardes-.
Tras el accidente trágico, el 24 de junio 1935, Armando junto a Adela y su madre Doña Pepa, se mudaron a la casa de doña Bertha, en la calle Jean Jaurés 735, cumpliendo con el pedido de Carlos, y fue Adela quien se encargó de cuidar a las dos mujeres, hasta su muerte ocho años más tarde.
Carlos Gardel, deja bajo testamento del 7 de noviembre de 1933, a su madre Bertha Gardes, como heredera universal de todos sus bienes y derechos. Mediante testamento de fecha 2 de julio de 1942, Bertha Gardes nombra único y universal heredero de los bienes heredados de Carlos Gardel a Armando Vicente De Fino.
Mediante testamento de fecha 7 de febrero de 1960, Armando De Fino, nombra como única y universal heredera a su esposa Adela Blasco de De Fino de todos sus bienes y derechos, aclarando que en caso de que ésta falleciera primero o en caso de muerte simultánea, luego de legar ciertas propiedades a su sobrino, y en el remanente de bienes nombra como única y universal heredera a Nuria Eulalia de Fortuny de Cortada (a quien como «nuestra hija en el afecto»), pidiendo a la misma que «siga atendiendo como lo hemos hecho siempre mi esposa y yo, el monumento y la bóveda en Chacarita, donde reposan los restos de mi querido e inolvidable Carlos Gardel y los de su señora madre Bertha Gardes».
Con fecha 27 de octubre de 2000, mediante cesión de derechos, la señora Nuria Eulalia de Fortuny de Cortada, dona gratuitamente a sus hijas Nuria Eulalia Andrea Cortada de Fortuny y María Ana Inés Cortada de Fortuny todos los derechos de propiedad y las acciones inherentes a esos derechos respecto de todas las cosas y bienes y objetos materiales o inmateriales que pertenecieron en vida a Carlos Gardel, a su madre Doña Berthe Gardes y a los sucesores de ésta Armando Vicente De Fino y doña Adela Blasco de quien la cedente es la única y universal heredera.
Mediante cesión de derechos de fecha 16 de agosto de 2018, las señoras Nuria Eulalia Andrea Cortada de Fortuny y María Ana Inés Cortada de Fortuny, ceden, en forma gratuita al Sr. Walter Santoro, todos los derechos de propiedad y las acciones inherentes a esos derechos respecto de todas las cosas y bienes y objetos materiales o inmateriales que pertenecieron en vida a Carlos Gardel, a su madre Doña Berthe Gardes, con el compromiso que custodiar su memoria e historia.
En cumplimiento de ese compromiso, el sr. Walter Santoro, decide crear para tal fin la Fundación Internacional Carlos Gardel, dando comienzo de esta manera a una nueva historia.
Kris Kristofferson fue el protagonista de «Heaven’s Gate» (La puerta del Paraíso) que el director Michael Cimino estrenó el 19 de noviembre de 1980. Tenía todo para ser un éxito, se convirtió en el peor fracaso de la historia de Hollywood
Infobae(M.Bauso) — Una película escrita y dirigida por el hombre del momento, por el último premio Oscar; un reparto con grandes nombres; un estudio legendario detrás; grandes locaciones; millones de dólares de presupuesto; una gran campaña publicitaria. Nada podía fallar. O eso parecía. Heaven’s Gate, la película de Michael Cimino, estrenada hace cuarenta años, se convirtió en uno de los grandes desastres de la historia de Hollywood.
Una película que se excedió más de diez veces de su presupuesto original y que consiguió reunir las peores críticas de la historia, derrumbar varias carreras, llevar a la quiebra a United Artists, enterrar al western y hacer que los directores, los grandes protagonistas de los setenta, perdieran su preeminencia.
Heaven’s Gate más que una película fue un desastre épico. Posiblemente se trate del film que mayores consecuencias (nefastas) provocó.
United Artists (UA) había sufrido varios cimbronazos. Algunas malas decisiones, dos o tres fracasos -nada que no le pasara a otro estudio- y un cambio súbito de comandancia. Arthur Krim había abandonado la dirección del estudio luego de años de manejarlo. Sería una figura difícil de reemplazar.
Para colmo junto a otros cuatro jerarcas no se marchó para jubilarse ni para reposar bajo el sol, sino para crear otro estudio, Orion, que sería competencia directa de UA.
Pero nadie podía poner en duda la salud de UA. Tenía dos de las franquicias más poderosas de la industria: James Bond y la Pantera Rosa. Y con Rocky estaba construyendo la tercera. Como si eso fuera poco había ganado los tres últimos Oscar a la mejor película: Rocky, Atrapado sin salida y Annie Hall.
Además tenía a dos de los más grandes directores del momento preparando grandes obras para ellos: Scorsese estaba en preproducción con Toro Salvaje y Francis Ford Coppola terminaba después de años de batalla Apocalypse Now.
El Francotirador, el gran film de Michael Cimino
Alguien les dijo que tenía una bomba entre manos. Le ofrecían un contrato por varias películas con Michael Cimino, el próximo gran director.
Los ejecutivos de UA (Steven Bach era uno de ellos y contó todo este proceso en Final Cut, un gran libro), nuevos en sus puestos de poder, no comprendían la oferta. Cimino no aquilataba antecedentes deslumbrantes. Solo había dirigido una (buena) película de acción con Clint Eastwood y Jeff Bridges, Thunderbolt and Lightfoot, y había sido el guionista de una de las de la serie de Harry, el Sucio y de La Rosa.
Pero en el momento de la oferta estaba dirigiendo una película para otro estudio de la que no se sabía demasiado. Solo que la protagonizaba Robert De Niro y que el presupuesto estaba excedido. Pero la socia de Cimino insistió e hizo viajar a los directivos de UA hasta Nueva York para hacerles una pasada secreta del film.
Cuando los hombres de negocios vieron ese rústico primer corte de El Francotirador supieron que estaban frente a una obra maestra. De inmediato firmaron un contrato para asegurarse al director. Estaban seguros de que se trataría de la nueva estrella de Hollywood, alguien que venía a sentarse en la misma mesa de Coppola, Scorsese, Spielberg, Lucas y Bogdanovich (que ya estaba declinando).
Lo que no pensaron en ese momento fue el motivo por el cual el estudio para el que filmó esa película, no se desvivía por retenerlo. Preferían dejar pasar la oportunidad de que creara obras maestras para ellos que volver a sufrir con sus demoras, exigencias, caprichos y dispendios innecesarios.
En ese momento, los directivos de UA no se percataron de esto debido a la habilidad negociadora de Cimino. Las exigencias eran altas y muy estrictas. Y cada vez que parecían llegar a un acuerdo, el director sumaba una nueva. El temor a que firmara con otro estudio los hizo ceder en cada oportunidad.
Cimino quería filmar una adaptación de El Manantial, la novela de Ayn Rand. Lo convencieron de que eso no era factible y en el mismo momento sacó un viejo guion que había tratado de filmar desde 1971. Se llamaba The Johnson County War. Una especie de western que contaba una historia oscura, que había tenido lugar a fines del siglo XIX en Missouri, en la que se enfrentaban inmigrantes de Europa Oriental con ganaderos locales, que contrataban mercenarios y sicarios para liquidar a los recién llegados.
UA quería una gran película para fines de 1979 ya que para 1980 los esperaban la vuelta de La Pantera Rosa (Peter Sellers moriría antes), una nueva Rocky y Moonraker. Así que apuraron los papeles, las negociaciones se tensaron y el guion no fue estudiado ni trabajado en profundidad.
Luego llegó el estreno de El Francotirador. Cimino era el director del momento. Tapa de revistas, éxito de taquilla, 4 Oscars (entre ellos mejor película y mejor director). Y un módico suceso personal: le ganó la carrera a Coppola y consiguió estrenar su película bélica, su visión de Vietnam, antes que él.
Michael Cimino era el director del momento: había ganado cuatro Oscars y la crítica lo aplaudía. Su ego y su difícil personalidad llevarían al fracaso de su nueva película
Las condiciones que puso para firmar con UA fueron diversas. Exigió que Kris Kristofferson fuera el protagonista y que Christopher Walken hiciera el otro papel masculino.
También exigió un salario muy alto y viáticos elevados. Corte final y una cláusula que no tenía antecedentes: Cimino podía excederse todo lo que quisiera del presupuesto siempre y cuando la película fuera estrenada en la navidad de 1979. UA aceptó para tener su tanque para fin de año y un candidato obvio para los Oscars del año siguiente.
A los pocos días exigió una addenda al contrato. Su nombre debía figurar en los afiches con el mismo tamaño que el título de la película: Michael Cimino’s Heaven´s Gate sería el nombre que leería el público (una costumbre que había iniciado Stanley Kubrick).
El estudio se puso firme y exigió que la actriz fuera Jane Fonda o Diane Keaton. Pero ellas no aceptaron. Y Cimino impuso a Isabel Huppert, una actriz francesa que en ese momento era desconocida. Los directivos se opusieron pero como en todo el proceso, meses después fueron vencidos por el director.
El elenco se completó con nombres sólidos como Sam Waterston, William Dafoe, Jeff Bridges, John Hurt y Joseph Cotten.
Las declaraciones públicas de Michael Cimino luego del suceso de El Francotirador no ayudaban. Polémico, nada amable, soberbio y algo descentrado paseaba su ego por los medios.
El presupuesto que calcularon antes de la firma era de 4 millones de dólares. Pero al momento de iniciar la preproducción ya lo habían ajustado a 11 millones.
En Hollywood, en ese tiempo, se creía que nunca una película era lo suficientemente cara si luego se convertía en un éxito. Pero a medida que pasaban los días, los números crecían. El presupuesto final terminó siendo de 44 millones de dólares. Una cifra que a valores actuales supera los 130 millones.
En la fecha señalada, Cimino empezó su película. El cronograma era ajustado pero realista.
El corte final se preveía para septiembre de 1980. Tenían tres meses de margen para estrenar en navidad.
A los doce días de rodaje, el atraso ya era notorio.
Estaban desfasados diez días del plan original. Eso además significaba que el presupuesto original se agotó en la tercera semana.
Al mes y medio los directivos del estudio se enfrentaron a la verdad, ya no podían hacer como que todo estaba bien.
Fueron al set, bien temprano, a presentarle un ultimátum a Cimino. El director los esquivó por la mañana y luego les dijo que estaba muy ocupado. Así los directivos tuvieron que pasar todo el día en el set.
A medida que pasaba el tiempo su enojo era cada vez mayor. La morosidad de Cimino, camuflada en un perfeccionismo enfermizo, conseguía que cada toma llevara horas, exigencias de modificación de decorados, contratación súbita de decenas de extras y que un plano se repitiera más de veinte veces. Solo en película gastaba 200.000 dólares por jornada.
Cuando se dio por terminado el día, los dos hombres del estudio, furiosos y agobiados por el tedio, se abalanzaron sobre Cimino. Este con un gesto le pidió que lo siguieran. Los tres más algún asistente se dirigieron a una sala improvisada en la que pasaron escenas filmadas los días anteriores.
Los ejecutivos quedaron pasmados por la belleza y complejidad de lo que veían. “Las nubes en los lugares exactos, como dibujadas, los cielos rosas, las escenas grupales, el Oeste como nunca se había visto. Eso era Poesía Americana”, escribió Steven Bach, uno de los ejecutivos en su libro.
Cuando se encendieron las luces, saludaron a Cimino y con amabilidad (y admiración) le pidieron que, dentro de lo posible, no se atrasara tanto y que gastara un poco menos. Los dos hombres se fueron esa noche a sus casas convencidos de que tenían una obra maestra entre manos.
Pero al tiempo los problemas volvieron a aparecer. El rodaje cada vez se atrasaba más. Eso traía todo tipo de problemas más allá del evidente que cada día extra significaba mucho dinero.
Cambiaban las condiciones climáticas del lugar, los actores tenían otros compromisos (John Hurt debía partir a protagonizar El Hombre Elefante) y el clima de trabajo cada vez era peor. Ya nadie soportaba el trato despótico del director.
La morosidad de Cimino, camuflada en un perfeccionismo enfermizo, conseguía que cada toma llevara horas, exigencias de modificación de decorados, contratación súbita de decenas de extras y que un plano se repitiera más de veinte veces. Solo en película gastaba 200.000 dólares por jornada
Cimino ordenaba crear nuevos decorados, para minutos después de verlos en pie mandar destruirlos. Contrataba 100 extras, luego exigía 200 pero tampoco se conformaba y a los gritos obligaba a que fueran 500. Y había que conseguir la ropa de época, los sombreros, los guantes y cada accesorio para ellos.
Hizo trasladar cientos de kilómetros una locomotora que descansaba en un museo porque la que había conseguido la producción no le parecía lo suficientemente linda. Podían esperar horas a que las nubes adquirieran la forma por él imaginada o que la sombra de un árbol se reflejara con nitidez.
Y después de todo eso, la obsesión por repetir cada toma decenas de veces. Kris Kristofferson se llegó a subir 52 veces a un caballo hasta que a Cimino le pareció que todo estaba como debía ser.
El estudio analizó sus opciones. La opción 1 era la variante que ellos llamaban Cleopatra, por el desastre épico protagonizado en los sesenta por Liz Taylor: dejar que el rodaje siga hasta su fin con el mismo ritmo, financiando cada gasto y rezar.
La opción 2 era la Apocalypse Now: intervenir en la producción, controlar gastos, negociar con el director ya que eso habían hecho con Coppola y les había resultado; pero Cimino no se mostraba permeable: luego de la última charla con un ejecutivo y después de haber aceptado las condiciones, a la mañana siguiente mandó un telegrama prohibiéndole la entrada al set y negándole para siempre la palabra.
La tercera opción era dar por terminada la producción, asumir las pérdidas y no ver a Cimino nunca más en la vida: UA no podía darse el lujo de perder tantos millones de dólares.
Al poco tiempo encontraron una cuarta opción: buscar un socio y vender un porcentaje de la película a otro estudio; como en Hollywood todo se conoce, esto fue imposible: nadie quiso asumir el riesgo.
Alguien acercó la opción 5: echar al director; pero quien hizo esa sugerencia aclaró: “antes de hacerlo tengan contratado el reemplazante”. Una vez más el casting les fracasó. Los ejecutivos negociaron con nombres muy importantes pero ninguno quiso ser parte del desastre inminente.
Con este panorama decidieron dar un (nuevo) ultimátum a Cimino quien se comprometió a apurarse. Eso sí, antes exigió que instalasen un sistema de riego en las tierras porque para varias escenas necesitaba un césped bien verde. El objetivo de llegar a estrenar en la Navidad de 1979 se había olvidado hacía mucho tiempo.
Christopher Walken en una de las escenas de Heaven’s Gate
El final del rodaje finalmente llegó. Cimino utilizó el triple del tiempo que se había estimado. Luego la preproducción fue también trabajosa. Tenía entre manos cientos de horas de película para realizar el montaje final.
En el medio, sucedió algo que también produjo daño a la reputación del film. Sus problemas de producción llegaron a los medios. Las revistas escribían largas notas contando las idas y venidas, los millones tirados, los caprichos del director, los enojos de los ejecutivos. Eso también preparó el terreno para lo que vino.
El estreno se estipuló para el 19 de noviembre de 1980. Antes se programaron tres funciones de preestreno a las que se invitaron celebridades e importantes críticos. En el intervalo de la primera de ellas, el director vio que nadie hablaba, ni siquiera tomaban el champagne importado que ofrecía el estudio, y que muchos abandonaron la sala para no volver.
“No toman el champagne. ¿No les gusta?”, preguntó Cimino a un asistente. “Lo que no les gusta, Michael, es la película. Es más, la están odiando”, le respondió.
La respuesta de la crítica fue feroz. Posiblemente el rechazo y la virulencia tuvo una contundencia nunca vista. Vincent Canby, el crítico del New York Times, influyente y que con unas pocas líneas podía entronizar a alguien o demoler para siempre una carrera, escribió: “Uno sospecha que Cimino vendió el alma al diablo para conseguir el éxito de El Francotirador, y que ahora el diablo vino a cobrarse su deuda. Esta película es un desastre indescriptible”. El resto de las críticas siguió esta línea. Las otras funciones de preestreno se suspendieron.
En una decisión sin precedentes, ocho días después del estreno, el estudio retiró la película de los cines. Cimino entró de nuevo a la sala de montaje.
Un año después se estrenó una versión con una hora menos (la original tenía casi cuatro horas) pero el daño era irreversible. La película tuvo un costo de 44 millones de dólares y solo pudo recuperar poco más de 3 millones en la taquilla.
Este fracaso estrepitoso tuvo muchas consecuencias y ninguna fue buena. La carrera de Kris Kristofferson como actor se derrumbó. La futura estrella no llegó a consolidarse en el cine aunque permaneció su prestigio y suceso como cantante. Los anteriores sucesos de Convoy y Nace una estrella no le sirvieron para levantar este desastre.
También sufrió el western como género. Durante los ochenta y principios de los noventa, casi desaparecieron las películas situadas en el Lejano Oeste, se convirtió en un género tóxico y espantapúblico. Hasta Los Imperdonables las excepciones fueron escasas (El Jinete Pálido, Silverado y no muchas más).
La película provocó la caída en desgracia de la figura de Michael Cimino. Su megalomanía desaforada en un mundo de megalómanos fue considerada demasiado peligrosa. No importó el talento sino su falta de confiabilidad
Los ejecutivos principales de UA fueron despedidos. Pero lo peor fue que significó el colapso de la mítica productora. Este film desbocado logró arrastrar en su caída al estudio que habían fundado Charles Chaplin, D.W. Griffith, Mary Pickford y Douglas Fairbanks.
Y por el que habían pasado las más grandes estrellas y directores. El año anterior habían conseguido grandes éxitos con Apocalypse Now, Manhattan, Rocky II, Moonraker y La Jaula de las Locas. Pero el delirio de Heaven’s Gate la arrastró al abismo.
La otra consecuencia natural fue la caída en desgracia de la figura de Michael Cimino. Su megalomanía desaforada en un mundo de megalómanos fue considerada demasiado peligrosa. No importó el talento sino su falta de confiabilidad. Pareció que podía renacer en 1984 con Footloose pero a los cuatro meses fue despedido. Luego filmó Manhattan Sur, El Siciliano y Horas Desesperadas entre otras.
Sin embargo la consecuencia más evidente fue el cambio de época. A partir de este film, los estudios volvieron a tomar el control de las producciones.
La era de los directores había quedado atrás. No se puede culpar solo a Cimino. Contemporáneos a Heaven’s Gate fueron 1941 de Spielberg, New York, New York de Scorsese, One From the Heart de Coppola, varios desastres de Altman, Reds de Warren Beatty o los Blues Brothers. Producciones enormes, con presupuestos ridículamente desfasados, que siguieron los caprichos del director y, pese a los disímiles méritos artísticos, que fracasaron en la taquilla. Era una nueva era: los directores dejaban de tener el control.
Es cierto que Cimino y su film fueron el ejemplo extremo. O quizá solo el caso final, el detonante. Este cambio se produjo porque la situación se le había ido de las manos a los estudios en más casos de los que deseaban.
Peter Biskind elige el film de Cimino para terminar su libro sobre el cine de los setenta. Ahí recoge dos testimonios reveladores. Scorsese dijo: “Heaven’s Gate nos debilitó a todos. Esa película marcó el final de algo. Supe que algo había muerto”.
Por su parte, Francis Ford Coppola expresó: “Lo que vino después de Heaven’s Gatefue como un golpe de estado encabezado por Paramount. Los estudios recuperaron el control indignados por cómo crecían los presupuestos y por cómo aumentaban nuestros salarios”.
En junio de ese año, la crítica Pauline Kael había visto venir la tormenta: “Nadie tiene control de las grandes producciones. Todo depende del director sin importar si es inseguro, descuidado o loco. El potencial megalómano del cine está más descontrolado que nunca”, había escrito en el New Yorker.
El paso de los años hizo que la respuesta crítica respecto al film cambiara. Las nuevas revisiones de Heaven’s Gate valoran la belleza de muchas de las escenas, los planos elaborados de Cimino y las actuaciones del trío protagónico. Pero la película cada vez que es vista soporta el peso de su leyenda negra, de su producción caótica, de la ambición descomunal (y algo querible) de su director.
marcianosmx.com/matadornetwork.com/National Geographic — La historia de este ser se remonta unos 12,000 años, en el corazón de la civilización maya. En 1949 el arqueólogo Alberto Ruz de L’huiller descubrió en un templo, bajó una escalera de cuarenta y cinco escalones, un sello oculto que daba a una gran piedra triangular. Alberto Ruz de L’huiller comprendió que iniciaba un verdadero descubrimiento.
En la parte inferior observó una zona rellena de pedruscos y cal, al abrir dicho hueco pudo asomarse y ver lo que contenía la espaciosa cámara: una espectacular cripta con una gigantesca lápida tapando el sarcófago donde yacía el señor Pakal.
La lapida tenía unas medidas de 3.80 metros de largo, 2.20 metros de ancho y un espesor de 25 centímetros, con un peso aproximado de 5 toneladas.
Es posible imaginar la emoción del arqueólogo, después de tantos meses de trabajo y de sortear dificultades de todo tipo, al contemplarla, teniendo en cuenta que era el primer hombre que, luego de siglos, tenía acceso a ella.
“Ahau” es la forma en que los mayas nombraban a su gobernante y el templo está asentado sobre una estructura piramidal escalonada de 16 metros de altura.
Pakal fue un rey maya que ascendió al trono ¡con tan sólo doce años de edad!
El Castillo del Palenque(1863)
Su lápida mide 3.80 metros de largo, 2.20 metros de ancho y tiene un espesor de 25 centímetros, con un peso aproximado de 5 toneladas. Pero a continuación viene lo más emocionante: en la losa se hallan unos grabados muy particulares que han dado pie a innumerables enfrentamientos entre investigadores y arqueólogos, y sobre los cuales se han llegado a elaborar las teorías más increíbles.
Lo interesante de este descubrimiento es el magnífico trabajo realizado en el relieve de la tapa labrada. En efecto, en ella se reproduce la figura de un hombre con atuendo maya, en una posición semiacostada en una especie de silla con cinturón de seguridad y con los pies apoyados en unos pedales y controles al frente y una gran cantidad de tornillos, resortes, caños, tableros y palancas de mando.
Pero los mayas enterrados en templos eran normalmente celebridades. ¿Qué hizo pensar a los mayas que el señor Pakal era una celebridad? Todo eso hace pensar que este individuo era un ser extraterrestre que aterrizó en territorio maya y compartió con ellos distintos conocimientos, hasta el punto de ser considerado una deidad.
El científico soviético A. Katsantsev no tiene ninguna duda que se trata de un navío espacial y así lo ha atestiguado en diversas publicaciones e infinidad de conferencias. Es más, han dibujado un cohete asimilándolo al relieve de la lápida y las coincidencias son sorprendentes.
En 1969 la NASA encontró 16 puntos coincidentes entre el dibujo de la lápida y el módulo de mando de una cápsula espacial contemporánea. Para muchas personalidades no cabe duda de que la imagen esculpida es la representación de un astronauta dentro de un módulo espacial fuera de la atracción de la atmósfera terrestre, controlado o dirigido por un ser.
Vista del corredor de acceso a la Tumba de Pakal (c.1952)
Incluso afirman que el autor de este relieve tuvo que tener un modelo, o seguir las instrucciones de alguien que conocía perfectamente ese artefacto esculpido en la piedra.
El 8 de noviembre de 1949, elevada dicha losa a 1.12 metros, Alberto Ruz de L’huiller pudo observar con comodidad el interior: una tapa perfectamente pulida, de la que sobresalían dos secciones, como orejas. Dicha tapa se encontraba labrada a la manera de una forma humana, en un solo bloque; retiró cuatro tacos de madera que cubrían orificios realizados en la misma, y la levantó.
El interior estaba pintado de rojo, y en el fondo yacía un esqueleto humano cubierto de joyas. Su talla era de 1.70 metros y su cabeza se hallaba guardada por lo que fuera una mascarilla de jade, lamentablemente rota. Cuando fue reconstruida, pudo contemplarse en todos sus detalles, una verdadera obra de arte.
Sus restos difieren totalmente de las características físicas del pueblo Maya. Los antiguos Mayas eran personas que medían alrededor de 1.50 metros, lo que hace pensar que no era Maya comparada con el hombre de Palenque. Otra prueba de la identidad no Maya de Pakal es que como símbolo de belleza los mayas se incrustaban piedras preciosas en los dientes, y éste carecía de ellas. La cantidad y calidad de las joyas encontradas daban una idea de la elevada alcurnia de quien allí yacía, manos delgadas, dedos alargados cubiertos de anillos, y su cráneo no se encontraba deformado, práctica usual entre este pueblo.
Los mayas enterrados en templos eran normalmente celebridades. No hay pruebas de la existencia de cacique, chamán o rey con tal descripción en ninguna inscripción de algún otro monumento.
Retrato de Alberto Ruz L’Huillier en la cripta funeraria de la Tumba de Pakal, bajo la lápida. Templo de las Inscripciones. (c. 1952).
La única explicación para los servicios fúnebres de tal magnitud en este individuo es que él haya sido considerado como un dios o semidiós. En la autenticidad del conjunto concuerdan todos los arqueólogos americanos, recordando además que los análisis realizados con carbono 14 sobre los restos óseos encontrados dieron una antigüedad de 2,000 años.
Es que lo que parece estar inscripto en la lápida tiene grandes similitudes con una nave espacial moderna, así es, el grabado de la lápida muestra al gran Pakal sentado en algo que parece ser una nave en pleno vuelo…
Otros afirman que tal vez se trate de un viajero del tiempo, un hombre con la tecnología para poder avanzar y retroceder a la época que quiera y que, por alguna razón, se quedó a vivir entre los mayas.
Otras teorías afirman que sólo representa a Pakal en un altar iniciando su viaje al inframundo, ya que los mayas creen en tres mundos distintos:
1. El nivel de los nueve cielos.
Es la parte superior de la lápida y se aprecia una criatura mitad serpiente y mitad pájaro sobre una cruz central. Esto representa el intermedio entre los cielos y la Tierra. Debajo de ella existen dos representaciones del Sol.
2. El mundo de los vivos.
En la parte central hay un árbol sagrado con una serpiente de dos cabezas, de cuyas bocas salen el Dios Llamarada y el Dios Bufón. El Ahau Pakal aparece sentado en su descenso hacia el inframundo.
3. El inframundo o Xilalbá
Sobre lo que se sienta Pakal sería, nada más y nada menos, que el Monstruo de la Tierra, con su sombrero presidido por cuatro pétalos. La nariz del monstruo es la de un mono araña, que junto al signo KIN de su cabeza componen una clara referencia al Sol. Todo ello encaja en las fauces de dos serpientes descarnadas que sostienen la figura de Pakal y la del Monstruo de la Tierra en su descenso al Mundo de los Muertos.
Lápida de Pakal in situ, Templo de las Inscripciones (c.1952).
Pero más allá de entrar en el debate de si lo que hay en las representaciones es un cohete o un simple altar me gustaría centrarme un poco en el propio Pakal, ya que un velo de misterios también rodea a su persona.
Comencemos por aclarar que de acuerdo a lo descubiertok, Pakal fue un gobernante muy estimado y respetado por su pueblo, quien tenía una visión de Pakal muy peculiar. Se lo veía como un dios o semidiós y, además, su templo funerario es el único templo conocido de esta parte de América en el que se ha encontrado una cripta con restos mortales. Los mayas jamás levantaron templos en calidad de monumentos funerarios.
Supuestamente, según teorías oficiales, Pakal falleció a los 80 años, después de 68 años de reinado. De ello cabría esperar haber encontrado unos restos óseos que encajasen con la descripción de un hombre anciano.
Por el contrario, los restos aparecidos en el sarcófago real tras el hallazgo del Dr. Alberto Ruz corresponden anatómicamente a una persona de unos 40 o 50 años de edad, que además tiene una talla muy por encima de la media que alcanzan los mayas. Los antropólogos también han resaltado que los restos del difunto Pakal corresponden a un varón robusto y bien proporcionado. Desde luego, nada que ver con un anciano maya octogenario.
La antigüedad de la tumba también puede ser cuestionada, pues en el momento de su apertura la cripta se encontraba cubierta de estalactitas y estalagmitas. El proceso de formación de estos elementos geológicos es extremadamente lento, apenas unos pocos milímetros cada 1.000 años, por lo que cuesta imaginar su presencia en una cripta con una supuesta antigüedad de 1.300 años aproximadamente.
Además, la altura que tenía Pakal no era natural de los mayas, ya que, según los restos funerarios recogidos, tenía una altura de 1,70 metros y esto difiere totalmente con las características físicas de los hombres del pueblo maya, quienes son personas que miden alrededor de 1,50 metros. Esto hace pensar que Pakal no era maya.
Otra prueba esgrimida a favor de la identidad extranjera de Pakal es que, como símbolo de belleza, los mayas se incrustaban piedras preciosas en los dientes. Pakal, sin embargo, carecía de ellas. La cantidad y calidad de las joyas encontradas daban una idea de la elevada alcurnia de quien allí yacía, manos delgadas, dedos alargados cubiertos de anillos, y su cráneo no se encontraba deformado, práctica usual entre los mayas.
Osamenta de Pakal, vista (1952)
Los mayas enterrados en templos eran normalmente celebridades. No hay pruebas de la existencia de cacique, chamán o Ahau con tal descripción en ninguna inscripción de algún otro monumento maya.
La única explicación para los servicios fúnebres de tal magnitud en este individuo es que él haya sido considerado como un dios o semidiós. En la autenticidad del conjunto concuerdan todos los arqueólogos, recordando además que los análisis realizados con carbono 14 sobre los restos óseos encontrados dieron una antigüedad de 2.000 años.
Pakal poseía un avanzado conocimiento astronómico, conocía las órbitas de Marte, los movimientos de la Tierra y podía predecir los eclipses lunares.
¿Quién era Pakal realmente?
Todo parece indicar que no era maya y eso nos lleva a no creer tan descabellada la idea de que tal vez se trate de un visitante de otras tierras o de otro mundo y ¿por qué no? tal vez de otra época.
Esta es la máscara funeraria y estas son las joyas de Pakal el Grande, el rey maya de Palenque, quien fue entronizado durante la adolescencia y, según parece, gobernó hasta una edad avanzada. La máscara está formada por cientos de teselas de jade de varias tonalidades, además de fragmentos de concha para la esclerótica y dos discos de obsidiana para las pupilas.
El caballete nasal le llega al entrecejo, se advierte un cierto estrabismo, premeditado o impremeditado, y en la boca entreabierta hay una pieza de jade que simboliza el viento húmedo y el aliento del espíritu, es decir, el alma.
De sus orejeras sobresalen unas piezas tubulares que imitan el pistilo de la flor y también luce collares de cuentas. Con este rostro de jade, absolutamente deslumbrante, se presentó Pakal en el inframundo.
Con estos ornamentos se enfrentó a los señores de la muerte y renació como dios del maíz. Desde el año 683, fecha de su muerte, hasta 1952, nadie interrumpió el reposo del gran señor maya, nadie quebrantó su tumba en el Templo de las Inscripciones.
Alberto Ruz, su descubridor, un arqueólogo naturalizado mexicano, relató el hallazgo con unas palabras conmovedoras: «Entré a la misteriosa cámara con la extraña sensación de ser el primero que pisaba los escalones de la entrada en mil años.
En 2016 el hallazgo de un complejo sistema de canales bajo la cámara mortuoria del señor Pakal II, en el Templo de las Inscripciones de Palenque, el edificio más importante de esa zona arqueológica mexicana, cambia la teoría original sobre la construcción de esa pirámide, el titular del Proyecto Arqueológico Palenque (Chiapas) explicó, tras una conferencia de prensa a la que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) convocó con carácter de urgente, que por ubicarse bajo el espacio mortuorio más importante de todo Mesoamérica, ese sistema de canales de agua representa un hallazgo que varía la historia.
El contexto indica que entre el ajuar con que fue ataviado Pakal «El Grande» al llegar su muerte hace mil 333 años, se encontraba un par de orejeras con epígrafe que narra cómo, para ser recibido por el dios del inframundo, el difunto debía sumergirse en el agua del dios Chaac. Hasta hoy, la tumba descubierta en 1952 poco había revelado adicionalmente.
El especialista comentó que con el reciente hallazgo de un sistema de canales en el subsuelo del Templo de las Inscripciones, mismo que también corre bajo la cámara funeraria del gobernante palencano, esta metáfora podría tener una interpretación mucho más compleja, dando nuevos datos sobre la construcción y el uso de esa gran pirámide.
Por su cercanía a la cámara funeraria, a 1.70 metros por debajo del umbral de su pared norte, este sistema hidráulico posiblemente reproducía de manera simbólica el sinuoso camino que condujera a K’nich Janaab’ Pakal a las aguas del inframundo.
El hallazgo cambia la tesis del arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier hasta ahora sostenida como buena.
Esa tesis señala que la cámara funeraria de Pakal II, la cual descubrió Ruz en 1952, sería el punto de partida de los nueve cuerpos que componen el Templo de las Inscripciones. Ahora la evidencia sustenta que su centro debió estar dado por la clara existencia de un manantial del que aún queda una compleja red de canales, de acuerdo con el hallazgo.
Esa red, dispuesta a diferentes niveles y orientaciones, debió ser diseñada mucho antes que se proyectara la pirámide misma, en las primeras décadas del siglo VII. El origen de esta corriente de agua, la cual aún fluye por el canal principal, fue punto de partida desde el cual se erigió el edificio y cuyo fin era asociar a Pakal II, gran señor de Palenque, con estos acuíferos.
K’nich Janaab’ Pakal fue el sabio que proyectó este plan arquitectónico, y fue durante su reinado (615-683 d.C.) cuando comenzó la construcción del Templo de las Inscripciones, una edificación funeraria que concluyó su primogénito, K’nich Kan B’ahlam, en el lapso que duró en el trono de Lakamha’ («Lugar de las Grandes Aguas»), nombre original de la ciudad maya, entre los años 683 y 702.
La cabeza estucada, de tamaño y estilo naturalista, formó parte de algún decorado arquitectónico, probablemente a modo de mascarón (una cara deforme o fantástica que se usa como adorno arquitectónico). «El hallazgo fue realizado en el patio este de la Casa E, la sede del poder político y administrativo de la antigua ciudad de Palenque. El patio funcionó en algún momento como un estanque de agua y posteriormente fue inhabilitado y se continuó la construcción de edificios en esta parte de El Palacio»
En 2018 se descubre una cabeza modelada en estuco que representaría a K’inich Janaab’ Pakal, conocido como Pakal el Grande, el célebre gobernante maya de Palenque, fue hallada junto a otros objetos que conformaban una vasta ofrenda durante unas excavaciones realizadas en el patio este de la Casa E del conjunto arquitectónico conocido como El Palacio, en la Zona Arqueológica de Palenque, en Chiapas, en la región suroeste de México, según reveló a finales de agosto el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.
«La cabeza pudo formar parte de las decoraciones que se encontraban en las pilastras, en los frisos o incluso en la crestería de algún edificio del interior de El Palacio y, de acuerdo con los rasgos fisonómicos que presenta, se trata de un personaje de edad avanzada; la realización de un análisis iconográfico y estilístico para conocer su identidad nos llevó a proponer al gobernante K’inich Janaab’ Pakal como la posibilidad más fuerte«, explica Benito Venegas Durán, uno de los arqueólogos responsables del descubrimiento, a National Geographic España. «Este mascarón de estuco es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años, ya que desde los años 40 y 50 no se había localizado otro similar y en tan perfectas condiciones de conservación y, por supuesto, es aún más importante por la información que nos brinda el contexto tan interesante en el que fue ubicado», añade.
Infobae(N.Mavrakis) — El 26 de mayo de 1976, “después de un agradable despertar por la mañana”, anota el biógrafo Rüdiger Safranski, uno de los más grandes filósofos del siglo, Martin Heidegger, se adormeció otra vez y a los 87 años murió.
Dos días antes había escrito sus últimas palabras, un saludo para Bernhard Welte, un teólogo nacido en la misma ciudad alemana que él, Messkirch, no muy lejos de la Selva Negra, donde menciona una de las cuestiones por las que el pensamiento heideggeriano, a través del tiempo y la distancia, sigue entre nosotros: “Es necesaria la reflexión acerca de cómo puede existir todavía una patria en la época de la civilización del mundo uniformemente tecnificada”.
Esta preocupación por el impacto de la técnica en la existencia acompañó a Heidegger durante toda su vida.
En 1910, con apenas 21 años, ya le reprochaba a la modernidad su “sofocante atmósfera, el hecho de ser un tiempo de la cultura exterior, de la vida rápida, de una furia innovadora radicalmente revolucionaria, de los estímulos del instante, y, sobre todo, el hecho de que representa un salto alocado por encima del contenido anímico más profundo de la vida y del arte”, recuerda Safranski.
¿Y acaso esta condena al vértigo provocado por la técnica (la tecnología, diríamos ahora) no suena parecida a la que cualquier crítico contemporáneo hoy le reprocha a lo que internet hace con nuestras vidas?
Si pensamos en filósofos actuales de la técnica como el surcoreano-alemán Byung-Chul Han, el italiano Franco “Bifo” Berardi o el francés Éric Sadin, el trazo grueso de sus advertencias contra una civilización digitalizada converge en lo mismo: a la sombra de las ideas de Heidegger, a su modo todos repiten con fórmulas como “la sociedad del rendimiento y la transparencia”, “tormenta de infoestimulación” o “siliconización del mundo”, que la humanidad aún es despojada de su esencia por el avance de la técnica (bajo la forma de redes sociales, algoritmos y pantallas), motivo por el cual nos convertimos en poco más que eslabones inertes de un mecanismo de pura explotación mercantil.
Es este “olvido del Ser”, en las palabras de Heidegger, lo que en pleno siglo XXI aún establece las coordenadas del conflicto entre el hombre y la máquina.
Para entenderlo del modo más simple posible, nada mejor que las palabras del ensayista argentino Eduardo Grüner en La obsesión del origen (Ubu Ediciones): lo que la pregunta heideggeriana por la técnica revela es “una lógica cuya finalidad es la sustitución de la Verdad del Ser por un Saber mecanicista que hace del mundo una imagen eficiente, pero despojada de fundamento y valor profundo”.
Byung-Chul Han, Franco “Bifo” Berardi y Éric Sadin
El frenesí de la técnica desenfrenada
Si Heidegger marca todavía la raíz de las grandes inquietudes provocadas por los dispositivos tecnológicos que rodean nuestra existencia, es porque las computadoras, la televisión y los teléfonos celulares ocupan de manera creciente gran parte de nuestro tiempo “y la técnica presenta este hecho como un triunfo del espíritu”, explica el ensayista argentino Oscar del Barco en El estupor de la filosofía (Biblioteca Internacional Martin Heidegger).
De hecho, la injerencia de la técnica incluso en la intimidad de la vida es presentada como lo que “salva”, escribe del Barco, en el sentido de que, tal como nos indica la lógica exhibicionista de las redes sociales, “la transparencia total es exhibida como felicidad”.
El punto clave está en que este proceso conduce a un mundo cada vez más anulado, rígidamente racional “y simultáneamente desprovisto de razón”, subraya del Barco.
Y aún así, lo que el actual salto tecnológico digital hoy nos demuestra de manera cotidiana, Heidegger lo percibió antes (y mejor) bajo la idea de una naturaleza que se convierte en un objeto de cálculo, de manera que también el hombre empieza a mirarse a sí mismo como si se tratara de una cosa entre cosas.
En términos heideggerianos, el Ser, es decir, la esencia humana que debería “desocultarse” para que pueda acontecer la verdad, resulta “velado” por la técnica.
Algunas obras del autor alemán
Pero la diferencia entre lo que estas ideas significaron para Heidegger y lo que hoy significan para sus acólitos quedó marcada por el singular contexto histórico del gran pensador alemán.
A comienzos de los años treinta, cuando en el apogeo de su carrera Heidegger ya era rector de la Universidad de Friburgo, la tecnificación de la existencia era disputada por dos grandes poderes antagónicos en lo ideológico pero idénticos en lo modernizador: el comunismo y el capitalismo.
Y ante “este mismo siniestro frenesí de la técnica desenfrenada y de la organización sin raíces del hombre normatizado”, como escribió Heidegger, fue entonces que con sus promesas de recuperación de los valores del suelo y la tradición, el nacionalsocialismo de Adolf Hitler sedujo al filósofo como una opción superadora.
Pensar antes y después del nazismo
De las perspectivas conjugadas durante décadas para entender la raíz filosófica del vínculo entre Heidegger y el nazismo, una de las más interesantes es la que encuentra el punto clave en el carácter de “revolución conservadora” del Tercer Reich.
En tanto signo de aborrecimiento de lo moderno, por lo tanto, la decisión de Heidegger en favor del nazismo (al que se afilió y acompañó en público como académico hasta 1934, cuando renunció al rectorado de Friburgo) podría pensarse como una toma de posición humanística y, a la vez, antidemocrática, “replegada en los valores de la tradición y las raíces representados por el Führer”, como explican los franceses Luc Ferry y Alain Renaut en Heidegger y los modernos.
Según esta explicación, lo que Heidegger habría valorado en el proyecto de poder nazi es un retorno ideal a un “universo premoderno”, capaz de establecer en nombre de la identidad y la tradición germánicas un límite impenetrable a la avasallante tecnificación de la esencia humana (entre cuyos efectos estaba el fracaso de la democracia, ya que esta sólo reproduce la voluntad del poder técnico bajo la ilusión del voto).
Aunque el entusiasmo duró apenas hasta 1934, lo interesante de esta perspectiva es que, a su manera, vuelve a plantear un dilema actual. ¿Es posible limitar el desarrollo tecnológico? ¿Acaso el siglo XXI no se pregunta todavía qué tanta internet es positiva y qué tanta es negativa? Y si ese límite fuera mensurable y se fijara en nombre de una tradición o una utopía, ¿quién lo establecería y cómo lo haría cumplir?
Martin Heidegger
Desde ya, ninguna explicación sobre la relación entre Heidegger y el nazismo puede soslayar la contradicción entre los caminos abstractos del pensar y los rieles de acero que llevaron a millones de judíos a los campos de exterminio (de los que el filósofo se enteró después de 1945).
Sin embargo, afirmar que Heidegger fue antisemita es inconsecuente con su vida privada o pública.
En tal caso, si su romance con Hannah Arendt, la brillante filósofa judía que conoció en Marburgo cuando era apenas una estudiante, suele mencionarse como prueba de que Heidegger, evidentemente, no practicaba ningún “nazismo biológico” (como también lo prueba el vínculo tutelar con Leo Strauss, Karl Löwith o Emmanuel Levinas), su rechazo a viajar durante la guerra a los países ocupados como representante oficial del pensamiento alemán marca sus claras reservas como “nazi político”.
En este sentido, el retiro oficial de los profesores judíos en Friburgo, por ejemplo, fue una política racial de la burocracia nazi a la que Heidegger (a pesar de sus a veces caricaturescos comentarios antisemitas en los Cuadernos negros) nunca dio una palabra pública de apoyo.
Serenidad ante las cosas y apertura al misterio
Concluida la Segunda Guerra Mundial y extinguido el Tercer Reich, se daría inicio a un largo debate académico (que durante unos años mantendría a Heidegger impedido de dar clases en las universidades) acerca de si se debía “cancelar” o no al autor de Ser y tiempo como filósofo o si, en el mejor caso, él mismo debía ofrecer el mea culpa de rigor que le permitiera rehabilitarse oficialmente como pensador.
Contra lo más previsible, sin embargo, Heidegger sostuvo un sólido silencio sobre su etapa como simpatizante nazi que, con el correr de los años, fue llenándose con la abierta admiración de su obra por parte de nuevos y agradecidos difusores, en especial franceses, como Jean-Paul Sartre, Jacques Lacan, Michel Foucault y Jacques Derrida, entre otros.
Alrededor de la misma época, el pensamiento de Heidegger daría un giro (o un “retorno ahondado de lo mismo”, como apunta Grüner) hacia una versión más ligada al acontecimiento poético del Ser y su historia, movimiento con el cual retomará la pregunta por la técnica del modo en que todavía circula entre los filósofos del presente.
Este proceso tuvo lugar durante los años en que, proscripto en los ámbitos universitarios, Heidegger siguió con sus seminarios y conferencias entre un público muy distinto: la burguesía de Bremen y Múnich, ciudades en las que trabajó gracias a la ayuda de viejos alumnos a pesar de que los empresarios, los comerciantes y las amas de casa que asistían a sus lecciones en clubes y salones no tenían la formación filosófica para entenderlo del todo.
En 1953, a pesar de esto, Heidegger pronunció en Múnich una de sus conferencias más importantes, La pregunta por la técnica.
«El estupor de la filosofía», de Oscar del Barco; «Fragmentar el futuro», de Yuk Hui, y «El placer de la transgresión», de Renata Salecl
Pero fue en 1955 en su Messkirch natal donde Heidegger habló sobre la “serenidad”, un concepto con el que ofreció una respuesta propia al avance del engranaje de la tecnificación que marca, también hasta hoy, la paradoja en la que se deslizan quienes denuncian con espanto una sociedad digitalizada frente a la que tampoco es viable una actitud de negación o fuga.
Esta “serenidad”, explica Heidegger, requiere una “actitud de simultáneo sí y no al mundo técnico con una palabra antigua: desasimiento de las cosas”, por lo que deberíamos dejar a los objetos técnicos “dentro de nuestro mundo cotidiano y a la vez afuera”.
Por supuesto, la “serenidad” remite a la disposición a un nuevo destino (que al ocurrir aclare “la esencia del Ser”) antes que a una práctica concreta y calculada sobre los aparatos que nos rodean. Mientras tanto, debemos asumir “serenidad ante las cosas y apertura al misterio”.
Un incandescente legado filosófico en favor y en contra
Martin Heidegger no sólo tiene rigurosos adeptos entre los más populares autores de la filosofía actual (en La sociedad paliativa, el nuevo libro de Byung-Chul Han, se alude incluso a su concepto de “tierra” como lo que se oculta contra la “curiosa penetración calculadora”), sino que aún un marxista tan ajeno a sus ideas como Slavoj Žižek lo menciona (también en su nuevo libro, Como un ladrón en pleno día) tanto para subrayar la importancia de un pensar dispuesto a avanzar contra sí mismo como para recordar qué significa “el fin de la naturaleza” en manos de la biogenética.
La misma estela recorre a autores argentinos como Eduardo Grüner y Oscar del Barco, capaces de iluminar los últimos debates en torno a Heidegger, aunque también es palpable en otras líneas de análisis que, a partir de las premisas de su filosofía de la técnica, ofrecen ideas propias para pensar el presente. Es el caso de La imprevisibilidad de la técnica (UNR editora), de Margarita Martínez e Ingrid Sarchman.
«La obsesión del origen», de Eduardo Grüner; «La imprevisibilidad de la técnica», de Margarita Martínez e Ingrid Sarchman, y «La sociedad paliativa», de Byung-Chul Han
A la luz de discípulos díscolos de Heidegger como el francés Gilbert Simondon o el alemán Peter Sloterdijk, las autoras trazan una relación con las máquinas del siglo XXI que escapa de la “histeria antitecnológica” que se niega a asumir, precisamente bajo el peso de los preceptos heideggerianos, que la naturaleza humana es “el resultado de la técnica circundante”.
A partir de ahí, sus discusiones abordan asuntos tan distintos como el significado del término “deconstrucción” (acuñado por Derrida antes de resurgir en las disputas de género mediante una reapropiación de los conceptos de Heidegger sobre el lenguaje técnico) o procesos urbanos como la “gentrificación”, que permite entender cómo funciona ese “espectro de la melancolía” que renueva en clave vintage la fascinación por los discos de vinilo o los cassettes, objetos cuya extinción se tiñe con los mismos tonos sepia con los que Instagram exhibe nuestra última selfie.
Y es otra vez sobre el territorio digital, entonces, que nuestras imágenes virtuales se (y nos) tensionan entre “el develamiento y la ocultación”.
Por lo demás, la presencia de Heidegger continúa entre quienes apuestan por pensar dentro de las universidades como entre quienes, por el contrario, lo hacen más allá de las aulas.
Es por esta razón que, aún si los académicos que analizan los pormenores más detallados de su obra siguen publicando y discutiendo nuevos libros año tras año, al mismo tiempo su nombre reaparece tanto en la obra de un autor novel como el chino Yuk Hui, que en Fragmentar el futuro (Caja Negra) intenta “ir más allá del discurso de Heidegger sobre la tecnología”, como en los artículos de la eslovena Renata Salecl, cuya crítica a la “obsesión por la eficiencia” en El placer de la transgresión (Ediciones Godot) es deudora de las mismas intuiciones realizadas hace más de cien años por uno de los más grandes y polémicos filósofos del siglo XX.
Wall Street International(S.F.Illanes) — El análisis de las constituciones en Latinoamérica, y en particular en Chile, está de plena actualidad, debido a las distintas propuestas de gobernabilidad a ser decidas en las elecciones del presente año. Entre sus temas prioritarios, está la relación entre dos disciplinas jurídicas, el Derecho Internacional y el Derecho Constitucional, la que generalmente no ha sido amistosa.
Pese al avance de ambas, en ocasiones, se aprecian como contradictorias y pocas veces complementarias. Suele ser así, pues no solo atienden campos diferenciados en su aplicación y vigencia, el externo y el interno, sino que su naturaleza también difiere. Lo internacional es esencialmente evolutivo, y el constitucional, lo más permanente posible.
No es la única causa para el pretendido antagonismo, pues casi todas las ramas legales propias de un país, integran su dominio reservado.
Los temas constitucionales se consideran prioritarios, ligados a la soberanía e independencia política, superiores, reglamentarios del orden público, y contrapuestos a un Derecho global, extraterritorial, de fuentes foráneas, destinado a regir entre actores externos, y en los respectivos ordenamientos legales de los países; un tema todavía no completamente resuelto.
El desarrollo progresivo y codificación del internacional, ahora presenta irregularidades y complicaciones derivadas de la fragmentación y parcialización, sobre todo, porque ya no representa el principal ideal jurídico de la comunidad de naciones.
Se ve reflejado en la dinámica codificadora de la Comisión de Derecho Internacional (CDI), así como en instancias similares. Lo evidencia, la escasa o ninguna elaboración de tratados multilaterales recientes de alcance universal; como la práctica extendida de retrasar, indefinidamente, la manifestación del consentimiento en obligarse, sin expresar oposición, pero tampoco aprobación.
Ello ha permitido que la principal fuente, se centre en los propios organismos internacionales según sus competencias. La mayor parte, prosigue su tarea de elaborar múltiples instrumentos de carácter no vinculante, como meras recomendaciones.
Algunos de los cuales y en condiciones particulares, llegan a transformarse en obligatorios, como «legislación internacional». Se puede mencionar como ejemplo significativo, los variados Convenios Internacionales incorporados en anexos de resoluciones de organismos, adoptadas como tales, no obligatorias, ante la falta de tratados multilaterales propiamente tales.
Una fórmula original, que facilita su aprobación como una costumbre internacional, si se cumplen sus requisitos de tiempo y opinio iuris, esta vez escrita, que no requiere prueba; un paliativo que ha resultado sumamente práctico.
Los derechos constitucionales enfrentan nuevas características, pues reflejan instituciones, ideologías, doctrinas políticas, administrativas y jurisdiccionales, en concordancia con situaciones imperantes en cada Estado, por sobre aquellas de largo plazo.
Fragilizan estas Cartas Fundamentales, privándolas de su proyección duradera, y arriesgan que se redacten al servicio de una corriente política transitoria, y no de una gobernabilidad permanente. Si cambia, la Constitución ya no es representativa y debe ser reemplazada.
En el mundo interrelacionado, las disciplinas que conforman el ámbito internacional están más presentes y condicionan la necesaria armonía jurídica global. Se ha incrementado la incidencia de las relaciones internacionales, las políticas exteriores, la diplomacia, y la actividad siempre politizada de los organismos, por citar las más trascendentes, entrelazadas y dependientes las unas de las otras.
Pueden producir contradicciones, superposiciones, por sobre las certezas de una convivencia mundial, basada en el Derecho y la legalidad internacional como requisito aglutinador. No lo critico, es una nueva constante, producto de la natural evolución de ellas dentro de sus competencias.
Eso sí, debemos saber mantener los objetivos buscados. Sus márgenes de penetración son más difusos y menos acotados, y dificulta el cumplimiento de las normas de convivencia, en las constituciones y el Derecho Internacional general.
Son opiniones no solo basadas en la observación de la realidad, sino en mi caso, en una larga dedicación a estos asuntos, su práctica por razones académicas, diplomáticas y haber pertenecido 45 años al Servicio Exterior nacional. He podido constatar los cambios interdisciplinarios anotados.
Aumentan las diferencias ideológicas entre los países, incluidas las grandes potencias, sin una crisis de la paz y seguridad internacionales, afortunadamente, pero tampoco, hay una era de colaboración efectiva. Baste recordar la carencia de vacunas, denunciada en la pandemia actual.
Hay constituciones políticas que olvidan o reducen su vinculación con el Derecho Internacional. La chilena, pese a constituir la adhesión a este Derecho una reiterada constante de nuestra política exterior, lo menciona dos veces, y de manera tangencial, a propósito de los tratados y las reservas y declaraciones interpretativas.
No hay alusión a otras fuentes, ni al Ius Cogens, su más alta categoría. Menos, a la costumbre y fuentes auxiliares, como las decisiones judiciales y las doctrinas de los publicistas; las que no tienen valor probatorio en nuestro Derecho interno. Una muestra de reduccionismo, o poca actualización de nuestra Carta al Derecho actual.
Tenemos ejemplos en sentido opuesto. Hay constituciones extensas que enumeran normas internacionales (Ecuador, Bolivia); otras, incluyen un listado que priorizan el internacional sobre el interno (Argentina, Alemania); o solo los relativos a derechos humanos (Austria, Brasil).
En Europa, contienen normas sobre los derechos transferidos por los miembros a los órganos con poder decisorio de la UE, de manera total o parcial, aplicables directamente en lo interno por el Derecho Comunitario. Las hay extensas y declamatorias, como escuetas y con pocas enmiendas. Cada país tiene la propia, sin reglas generales aplicables.
Hay textos que dan un valor supremo a la soberanía del Estado. Enfatizan la independencia política, no intervención en asuntos internos, igualdad jurídica, y principios similares, resaltados al extremo. A veces, solo repeticiones que buscan protección. Pero también, se invocan como barrera insalvable para la aplicación del Derecho Internacional.
Lamentablemente, proliferan situaciones de incumplimiento del Derecho y la práctica multilateral, como la elección en importantes órganos de la ONU de países sindicados como violadores de los derechos, que por mandato deben cautelar. Priman las posiciones ideológicas.
Los mismos que se parapetan en su soberanía suelen ser los primeros en invocarlo, cuando se sienten agredidos o amenazados, o acuden al Consejo de Seguridad clamando su intervención. Un ejemplo de que el Derecho Internacional, no solo tiene un papel preponderante en la defensa de los atributos constitucionales, sino en ocasiones, es el utilizado para amparar la institucionalidad.
En Chile, con miras a la elección de constituyentes, actualmente en curso, que redactarán una nueva Constitución, han proliferado las iniciativas, inclusive las que proponen cambios radicales.
El Secretario General, ha celebrado el 24 de abril, el Día Mundial de la Diplomacia y el Multilateralismo, revalidando el Derecho Internacional. Hay materias que deberían figurar en una Constitución; como el acceso y seguridad electrónica, incorporado en nuestra sociedad interconectada, nacional y mundial.
Un medio indispensable para los seguidores de las redes, con un inmenso poder de crítica y pertenencia individual o colectiva. El derecho a Internet, es un derecho digital de toda persona, para ejercer y disfrutar como libertad de expresión, según la Declaración de la ONU (junio 2011).
Tampoco debemos olvidar la educación, inclusive remota y por plataformas, actualmente generalizada. Situaciones emergentes que ninguna Constitución, hasta ahora, ha considerado dentro de sus respectivos derechos y campo de aplicación.
El mundo se ha sorprendido por estos requerimientos, y hay que reglamentarlos, para evitar el imperio de quienes lo detentan y aquellos que no lo alcanzan, equilibrando derechos con obligaciones correlativas.
Resulta difícil diferenciar con nitidez, el constitucionalismo y el Derecho Internacional, y demás factores que la práctica ha mezclado definitivamente. Solo nos resta atender la nueva realidad, y buscar que el Derecho impere, para orientarlo, protegerlo, y garantizar su justo cumplimiento.
FayerWayer(P.García) — Estos días no importa la red social que visites: Instagram, Twitter, TikTok, Facebook, encontrarás cosas relacionadas con las vacunas por todos lados.
Podrás ver muchas selfies de personas recién vacunadas, o mensajes de alivio reconociendo que alguno de sus familiares se vacunó.
Pero también podrás toparte con todo tipo de información falsa y que llama a evitar que te inmunicen, alegando que las vacunas son dañinas de alguna manera.
Aunque llaman la atención algunos videos o fotografías en las que se señala que las vacunas tienen unos extraños efectos magnéticos en el cuerpo.
Magnetismo antivacunas
En muchos de los videos que circulan en redes sociales o servicios de mensajería instantánea como WhatsApp y Telegram, se pueden ver personas haciendo “pruebas” en las que se colocan algún objeto metálico en el sitio de la vacuna y este se queda “pegado”.
Los protagonistas de esos videos ponen cerca de su hombro, en sus brazos todo tipo de objetos: celulares, cucharas, piezas de metal o incluso imanes, que aparentemente permanecen ahí, atraídos por una “fuerza misteriosa”.
Quienes lo hacen dicen haber sido vacunados recientemente y toman esto como una “evidencia” de que las vacunas contienen cosas que tienen un efecto magnético.
Que las vacunas contienen metales pesados, o que se inocula con ellas algún tipo de dispositivo electrónico o diminutos imanes: son algunas de las “explicaciones” que dan estas personas ante tal efecto.
Los videos que muestran eso, tienen miles de reproducciones y comentarios: muchos de los cuales señalan lo inverosímil que son, pero muchos otros indican que esto no es más que otra muestra de que las vacunas tienen cosas muy extrañas en su composición.
En la mayoría de los casos van acompañados de publicaciones que llaman a que la gente no se vacune contra el coronavirus.
Además de que muchos de ellos son compartidos en grupos abiertamente antivacunas.
No, las vacunas no tienen nanoimanes
Si ya te aplicaron una vacuna contra el coronavirus y pensabas que ahora en tu brazo tienes los poderes de Magneto, lamento desilusionarte.
Si no te han vacunado, viste uno de estos videos y temes volverte un mutante con la vacuna, tampoco te tengo buenas noticias.
Así es: ni tu brazo, ni otra parte de tu cuerpo tiene o tendrá la capacidad de sostener un celular, ni otra cosa metálica. Ni antes, ni después de la vacuna.
Si alguna vez te han puesto una inyección intramuscular sabes que en general las agujas son muy pequeñas y delgadas: entonces para que algún componente metálico como un chip o un imán pudiera pasar por ahí, debería ser muy, muy diminuto.
Para que se pudiera notar un efecto necesitarías una dosis muy, muy grande de esos “componentes magnéticos” dentro de ti: las dosis de las vacunas contra el coronavirus son de apenas un mililitro, o menos.
Si realmente fuera cierto que las vacunas tienen imanes diminutos esos componentes se dispersarían por todo tu torrente sanguíneo: no quedarían localizados en un solo lugar.
¿Qué está pasando?
Quienes producen o comentan esos videos también mencionan que es porque algunas vacunas tienen en su composición “metales pesados”.
Es cierto que en la formulación de otras vacunas se usan cantidades muy pequeñas de compuestos de aluminio.
Por un lado, en las vacunas actuales contra el coronavirus no se usan compuestos de aluminio y por otro, ese elemento metálico ni siquiera tiene propiedades magnéticas.
¿Qué es lo que estamos viendo entonces? Para empezar puede ser que los videos que vemos sean una edición, pero también puede ser que esas cosas realmente se estén quedando pegadas en la piel.
Nuestra piel a veces puede ser “pegajosa” naturalmente por la grasa que secretamos, lo cual podría ser suficiente para sostener cosas pequeñas unos instantes.
Ojalá pronto este tipo de información quede en la anécdota, pero por ahora su difusión puede causar mucho daño: habrá quienes realmente pueden decidir no vacunarse al ver algo así.
Así que si ven un video así: no lo compartan, mejor suban una selfie mientras los vacunan.
Ancient Origins(Mariló T.A./A.O-Stokes) — «Que una antigua raza o razas de gigantes alguna vez existió en todo el mundo, desde China hasta América del Norte, es un asunto atestiguado no solo en los registros escritos de varias civilizaciones sino también en el registro arqueológico. Como señalan Jason Jarrell y Sarah Farmer, la gran cantidad de gigantescos restos esqueléticos humanoides excavados solo en la región de América del Norte hace que sea estadísticamente altamente improbable que los interpretemos a todos como anomalías genéticas, como a menudo hacen los estudiosos convencionales.
Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la faz dela tierray les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que prefirieron de todas ellas. Entonces dijo Yahvé: «No permanecerá para siempre mi espíritu enel hombre, porque no es más que carne; que sus días sean ciento veinte años». Los nefilim aparecieron en latierrapor aquel entonces (y también después), cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y éstas les dieron hijos: estos fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos»(Génesis 6,1-4)
Los Nefilim: Gigantes Bíblicos Hijos de los Ángeles Caídos
Los nefilim o nephilim (en hebreo נְּפִלִים, un plural, que viene de nafál: «caer» y de ahí “los caídos” o “los que hacen caer», aunque también se ha traducido como “gigantes” o “titanes”) son unos seres que se mencionan varias veces en la Biblia -así, por ejemplo, se usa el mismo término para referirse a unos gigantes que habitaban en Canaán en el momento de la conquista israelita (Números 13,33)- aunque también se les nombra en otros libros, tanto canónicos como apócrifos, como por ejemplo en el Libro de Enoc. Según el Génesis serían los descendientes de los «hijos de Dios» y las «hijas de los hombres» que vivían antes del diluvio universal (Génesis 6,4).
Orígenes
Existe un intenso y amplísimo debate acerca de los nefilim pero en una primera versión nos encontramos con que tanto los nefilim bíblicos como los nombrados en otros escritos religiosos judíos y cristianos ancestrales vendrían a ser un pueblo de gigantes surgidos por el deseo de algunos ángeles rebeldes de mantener relaciones sexuales con las mujeres terrestres
“La caída de los ángeles rebeldes”, obra de El Bosco, está basada en Génesis 6,1–4
Sin embargo, el término hebreo Nefilim no implica tanto la idea de una gran estatura como la de un carácter feroz, audaz, impío y temerario. Además, ciertas traducciones bíblicas identifican a los Nefilim con “los poderosos”. Por su parte, quienes rechazan la tesis de que sean una raza fruto de relaciones sexuales entre mujeres y ángeles, tanto en el ámbito judío como en el cristiano, se basan en que los ángeles son descritos en la Biblia como «espíritus», sin capacidad de reproducción porque no habrían sido creados por Dios para tal fin. Pero la Biblia hebrea sí refiere casos en los que determinados ángeles se materializaron en ocasiones y hasta realizaron funciones biológicas corporales, comiendo y bebiendo con los seres humanos. (Génesis 18,8).
¿Por qué habrían hecho los ángeles (o demonios) tal cosa? La Biblia no responde a nuestra pregunta, pero teniendo en cuenta que los ángeles rebeldes –también conocidos como ángeles caídos o demonios- son seres malvados y sibilinos, una posible explicación podría ser la de querer contaminar la sangre humana para evitar la posterior encarnación de Jesucristo: Dios había prometido que el Mesías nacería del linaje de Eva (Génesis 3,15) quien heriría a la serpiente (Satanás) en la cabeza. Así que, tal vez, los demonios intentasen impedirlo haciendo imposible que un día naciera un Mesías sin pecado original.
En otro orden de cosas, también existen quienes sostienen la opinión de que los Nefilim eran, simplemente, hombres malvados como Caín –y sus descendientes-, que vagaron por la tierra hasta que fueron aniquilados en el Diluvio Universal. Asimismo, hay quienes aseguran que los Nefilim podían haber sido descendientes de Set e, incluso, existe otra versión que los relaciona con supuestos extraterrestres, ya que según defienden numerosos ufólogos, habrían sido fruto de una hipotética intervención extraterrestre en la antigüedad. Esta hipótesis se basa en que el término “Nephila” o “Nefila” era empleado por los arameos para referirse a la constelación de Orión y, por tanto, los Nefilim procederían de dicha constelación.
Nebulosa de Orión. Una de las hipótesis acerca del origen de los Nefilim asegura que proceden de Orión.
Una de las principales referencias bíblicas acerca de los Nefilim se encuentra en el famoso Libro de Enoc. Este libro, perteneciente al canon de las Iglesias Copta y Ortodoxa Etíope, no es un texto canónico para la Iglesia Católica ni aparece en la Biblia. En él se indica que el propósito del diluvio universal fue, precisamente, acabar con los Nefilim (Enoc 10,1-9), quienes no habían sido creados según los planes de Dios (Enoc 10,15-16) ni tenían capacidad espiritual y, por lo tanto, desconocían la resurrección. Una historia que es complementada por el Libro de los Jubileos, otro texto admitido por la iglesia etíope.
Asimismo, en el Libro de Baruc, texto canónico bíblico, podemos leer: «allí nacieron los famosos gigantes de antaño, de gran estatura y diestros en la guerra. Pero no los eligió Dios ni les enseñó el camino de la ciencia, y perecieron por no tener prudencia; por su locura perecieron» (Baruc 3,26-28).
En cuanto al conocido Libro de la Sabiduría bíblico, en él se menciona lo siguiente:
«ya en los comienzos, cuando los soberbios gigantes perecían, la esperanza del mundo se refugió en una balsa que, pilotada por tu mano, legó al mundo una semilla de vida» (Sabiduría 14,6).
Por último, en el Eclesiástico se indica que «no perdonó a los antiguosgigantes, que se rebelaronsegurosde sufuerza» (Eclesiástico 16,7).
La Reina-Valera, también llamada Biblia de Casiodoro de Reina o Biblia del Oso, es una de las primeras traducciones de la Biblia al castellano a partir de la traducción de los textos originales en hebreo y griego y fue publicada en Basilea, Suiza, el 28 de septiembre de 1569. Su traductor fue Casiodoro de Reina, religioso español convertido al protestantismo
Civilizaciones Nefilim
Según la tradición rabínica, los anakim o anaquitas, los refaim o refaítas y los emim o emitas, eran pueblos pertenecientes a la misma raza nefilim. De hecho todos los términos citados se traducen por “gigantes”.
Los refaítas eran una antigua tribu cananea que vivía en las colinas de Judá y en la llanura filistea (Hebrón, Debir, Anab, Gaza, Gath y Ashdod). Antiguos habitantes de Canaán, ocupaban el Líbano y el área del Monte Hermón y construyeron una serie de ciudades fortificadas al norte de las costas de Siria y Transjordania. Vivían en la región que, posteriormente, ocuparon los moabitas y los amonitas. A los primeros les llamaron emitas y a los segundos zomzomeos. En la parte occidental de Palestina se aliaron y se cruzaron con los caftorim, que habían llegado desde Creta, estableciéndose en áreas costeras y siendo conocidos, posteriormente, como filisteos y fenicios. Así, el filisteo Goliat, quien murió al lanzarle David una piedra con su honda, era refaíta.
Como ya hemos señalado, anak o anac significa gigante y en el Midrash judío se explica que los anaquitas llevaban cadenas al cuello. Anac, su líder, era hijo del refaíta Arba. A su vez, Anac tuvo tres hijos: Sesai, Aiman y Talmai, todos ellos cabezas de los clanes arameos. Finalmente, los anaquitas fueron derrotados por Caleb.
Goliat, el gigante filisteo vencido por David, era refaíta: uno de los pueblos de origen Nefilim. Óleo sobre lienzo de Guillaume Courtois (1650 – 1660).
En cuanto a los emitas, sólo nos consta lo que el Pentateuco dice de ellos: “cuando Yahvé dio la tierra de Moab a los hijos de Lot, se dice que esa tierra había sido habitada por los emitas, pueblo grande, numeroso y corpulento como los anaquitas» (Deuteronomio 2,10).
¿Qué Sucedió con los Nefilim?
Tal y como indicamos anteriormente, los Nefilim fueron una de las razones principales por las que Yahvé envió el gran diluvio en tiempos del patriarca Noé. Por tanto, en teoría los Nefilim fueron exterminados a causa del diluvio, igual que el resto de seres vivos a excepción de Noé, su familia y los animales refugiados en el arca. Y decimos “en teoría” porque si analizamos detenidamente el Libro de los Números, que narra la marcha de los israelitas por el desierto durante el éxodo de Egipto, veremos que no fue así, ya que en dicho texto se deja clara constancia de que muchos de los Nefilim sobrevivieron al diluvio: «Hemos visto también gigantes, hijos de Anac, de la raza de los gigantes. Nosotros nos veíamos ante ellos como saltamontes, y eso mismo les parecíamos a ellos» (Números 13,33).
En todo caso, lo que sí parece cierto es que los israelitas los destruyeron por completo durante su invasión de Canaán: «Por entonces fue Josué y exterminó a los anaquitas de la montaña, de Hebrón, de Debir, de Anab, de toda la montaña deIsrael: los consagró al anatema con sus ciudades» (Josué 11,21).
Pese a ser supuestamente aniquilados, la fama de los Nefilim y el temor que inspiraron se prolongó en el tiempo constituyendo la base de muchas mitologías paganas que se esparcieron por toda la tierra creando historias únicas, personajes irrepetibles y colosales aventuras.
Pese a su total desaparición a manos de los israelitas, el recuerdo de los Nefilim, su gran poder y el temor que provocaban permanecieron incólumes con el paso del tiempo, inspirando a numerosos personajes mitológicos posteriores. Recreación artística de un gigante.
Los gigantes estaban aquí. Sin embargo, esta observación nos lleva inmediatamente a otra pregunta problemática: si los gigantes, como raza o razas, alguna vez existieron en la antigüedad, ¿por qué no existen ahora? ¿Que les pasó a ellos? ¿Qué factores llevaron a su extinción?
El registro arqueológico en gran parte, aunque no del todo, no nos responde a estas preguntas. Esto es particularmente evidente en el trabajo realizado en civilizaciones gigantes en América del Norte. Los arqueólogos y antropólogos norteamericanos han realizado un trabajo increíble al abordar las características culturales únicas de Hopewell y Adena, pueblos precolombinos que eran gigantes o descendientes directos de una raza de gigantes anterior. Al mismo tiempo, la arqueología norteamericana se esfuerza por explicar la repentina desaparición de ambas civilizaciones en algún momento alrededor del año 500 DC.
Ahora utilizaremos un método antropológico alternativo para determinar el destino de los antiguos gigantes. En lugar de intentar interpretar la evidencia arqueológica escasa e inconclusa, sugiero que los estudiosos recurran a textos antiguos y las tradiciones mitológicas / religiosas que contienen. Como señala Erik Von Daniken, la literatura antigua, si bien altamente mitológica, a menudo conserva los hechos en su núcleo.
Colosal estatua del gigante Appenino.
Además, como también señala Von Daniken, muchas de las narraciones contenidas en textos antiguos son mucho más literales de lo que los académicos modernos del siglo XXI les dan crédito. Cuando se toma en consideración este material, sugiere que muchas de las antiguas civilizaciones gigantes fueron violentas y opresivas en su cultura y que eventualmente fueron destruidas por sus propias tendencias y acciones violentas.
La descripción de gigantes en la literatura antigua
Como señala Xaviant Haze en su reciente trabajo Ancient Giants, los cuentos y las historias de gigantes son un fenómeno universal que se encuentra en casi todas las culturas humanas a lo largo de la historia humana registrada. Cuando se examinan estos diversos relatos, surge un tema común, a saber, que los gigantes y las civilizaciones que crearon fueron definidos por la violencia y el derramamiento de sangre. Si bien un examen exhaustivo de los gigantes en las antiguas tradiciones orales y escritas está más allá del alcance de este artículo, es posible limitar nuestro enfoque aquí al tratamiento de los gigantes dentro de una cultura particular y su cuerpo de literatura.
Como alguien con experiencia en estudios bíblicos, los antiguos israelitas inmediatamente vinieron a la mente como los mejores candidatos para tal examen. A diferencia de muchas otras sociedades antiguas del Cercano Oriente, la historia del antiguo Israel está muy bien documentada tanto en fuentes bíblicas (es decir, la Biblia del Antiguo Testamento / hebreo) como extrabíblicas.
El «Libro de los Gigantes» cuenta la historia de los orígenes pre-diluvianos del mal y el destino de los Vigilantes y sus descendientes gigantes.
Una de las primeras referencias a los gigantes en Israel proviene del relato yahvista del gran diluvio encontrado en Génesis capítulo 6. (El Yahwista es uno de los cuatro autores o fuentes del material en los primeros cinco libros del Antiguo Testamento comúnmente referido como la Torá o el Pentateuco. La teoría de las cuatro fuentes se popularizó a finales del siglo XIX en la obra del famoso erudito bíblico alemán Julius Wellhausen.) Aquí están vinculados a los «hijos de Dios» (en hebreo: bene ‘elohim) que con fuerza tomar a las «hijas de los hombres» (banot ‘anashim) como esposas.
La traducción latina del pasaje de Génesis 6 dice:
Gigantes autem erant super terram en diebus illis: postquam enim ingress sunt filii Dei ad filias hominum illaeque genuerunt isti sunt potentes a saeculo viri famosi
Pero los gigantes estaban sobre la tierra en aquellos días. Porque después de que los hijos de Dios entraron en las hijas de los hombres y estas (mujeres) dieron a luz. Estos son los poderosos de hace mucho tiempo, los hombres famosos. (Génesis 6: 4)
El Antiguo Testamento comparte historias sobre gigantes que toman mujeres humanas.
Aunque el relato de la inundación sugiere que los gigantes fueron exterminados con el resto de los habitantes de la tierra, sin Noé y su familia, aparecen nuevamente mucho más tarde en la línea de tiempo bíblica en lo que los estudiosos llaman la historia de Deuteronomio. (En estudios bíblicos, la historia de Deuteronomio se refiere al material de Josué a 2 Reyes en el Antiguo Testamento. La historia comienza con la entrada de Israel en la Tierra Prometida y termina con la destrucción del Reino del Sur, Judá, en el 586 a.C.)
Dentro de esta historia es, sin duda, el relato más famoso de un gigante en la literatura bíblica y posiblemente en la cultura occidental: el encuentro (violento) entre el israelita David y el gigante Goliat de Gat (1 Samuel 17).
Cabe señalar que tanto en la historia del Deuteronomio como en la fuente Yahwist anterior, los gigantes están asociados con una mayor violencia. Como sugiere el término hebreo laqach, toman por la fuerza (es decir, asalto sexual) las «hijas de los hombres» que conducen al nacimiento de una descendencia híbrida, superhumana, que la tradición extrabíblica identifica con los dioses y héroes griegos. (En el primer volumen de sus Antigüedades de los judíos, el historiador judío Josefo del siglo I DC vincula a los gigantes del Génesis con los semidioses griegos como Hércules).
En encuentros posteriores entre los gigantes e Israel, el resultado siempre es violento y conduce a la guerra y al derramamiento de sangre entre los dos grupos. Es esta característica particular de los gigantes lo que nos da una idea de lo que les pudo haber sucedido no solo en el antiguo Israel sino en todo el mundo.
La destrucción de los gigantes
Se nos proporciona una cuenta explícita sobre el destino de los gigantes prediluvianos en la literatura extrabíblica. En el libro apócrifo de Eclesiástico, incluido en el canon católico, pero no protestante del Antiguo Testamento, encontramos la siguiente declaración.
No exoraverunt pro peccatis suis antiguos gigantes qui destructi sunt confidentes suae virtutis.
Los antiguos gigantes, que fueron destruidos por confiar en sus propias fuerzas, no fueron exonerados por sus pecados. (Eclesiástico 16: 8)
Se sugieren dos cosas en esta declaración de Eclesiástico. Primero, que los antiguos gigantes tenían un poder y una fuerza extraordinarios. En segundo lugar, su destrucción se produjo porque confiaban demasiado en este poder.
En Eclesiástico afirma que los gigantes fueron deshechos por la violencia.
En terminología bíblica, «confiar en el poder propio» tiene un significado tanto religioso como secular. En el contexto anterior, se refiere a descuidar (en opinión de los autores bíblicos) el poder de Dios a favor de asumir que el poder y la fuerza propios son suficientes.
En este último contexto, siempre se usa en referencia al abuso de poder, generalmente a través de la opresión física violenta. Sin embargo, el texto no indica si los gigantes se mataron entre sí o fueron destruidos por sus víctimas y finalmente se alzaron contra ellos.
Se puede encontrar más información sobre la cuestión de los gigantes y su destino final al recurrir al texto hebreo del Antiguo Testamento. En el relato de la inundación de Yahwist en Génesis 6, el autor señala repetidamente que debido a los gigantes la tierra estaba llena de violencia (hebreo: hamas). Como se señaló en el diccionario hebreo de Strong, el término hamas se usa a menudo en referencia a la violencia autodestructiva, que significa actos de violencia física dirigidos no solo a los demás, sino en última instancia hacia uno mismo y los tratos con miembros de su propia comunidad.
La Biblia insinúa la destrucción de los gigantes a través del diluvio.
En otras palabras, Hamás es un tipo de violencia casi suicida y autoconsumo, y su asociación con los gigantes aquí sugiere que incluso antes del evento de inundación real, estaban en peligro de exterminio al matarse entre ellos. Incluso se podría concluir, basado en el uso de hamas en Génesis 6, que los gigantes fueron destruidos a través de algún tipo de guerra civil.
Tal comprensión del destino de los gigantes correspondería bien con la evidencia arqueológica y las tradiciones orales en todo el mundo que tratan con los gigantes, particularmente en América del Norte. En la región del medio oeste de los Estados Unidos, dos civilizaciones precolombinas, Hopewell y Adena, parecen haber desaparecido misteriosa y rápidamente después de lo que los arqueólogos infieren que fue una batalla repentina y masiva entre los dos grupos.
Esto es paralelo al tipo de violencia autodestructiva que se describe en relación con los gigantes en el Antiguo Testamento. Por otro lado, existen tradiciones entre varias tribus nativas americanas de un conflicto violento entre sus antepasadosy las antiguas razas de gigantes en América del Norte.
Por ejemplo, los indios Pauite se refieren a una antigua raza de gigantes hostiles y violentos conocidos como los Si-Te-Cah. Como en el relato bíblico, los gigantes oprimieron a estos antepasados que finalmente se levantaron en una revuelta contra ellos y los exterminaron.
Conclusión sobre el destino de los gigantes
Las huellas literales y los restos de civilizaciones pobladas y habitadas por razas de gigantes ahora extintas se encuentran en todo el mundo. En este artículo, he intentado proporcionar una posible explicación de por qué estos gigantes ya no existen basándose en tradiciones y narraciones preservadas en la Biblia hebrea y del Antiguo Testamento.
Los textos bíblicos sugieren que los gigantes no solo eran de naturaleza violenta, sino que fueron destruidos por esta violencia autoconsumo. Este destino para los gigantes parece estar respaldado por la evidencia arqueológica (por ejemplo, la destrucción aparentemente inmediata de los pueblos Hopewell y Adena), además de varias tradiciones orales de los nativos americanos. Cuando se tiene en cuenta esta evidencia, tal vez pueda servir de guía para los arqueólogos y antropólogos modernos que luchan por explicar la repentina desaparición de estas fascinantes, aunque aparentemente brutales, gigantescas razas.
Infobae(M.Bauso) — El presidente de los Estados Unidos y la actriz más deseada del mundo habían comenzado su romance oculto solo tres meses antes. Ella deseaba seducirlo para siempre a pesar de que él le había dicho que jamás sería la Primera Dama Por eso, quería brillar y deslumbrarlo en el Madison Square Garden. El vestido, cosido sobre su cuerpo, hizo aullar a la multitud mientras cantó el “Happy Birthday Mr. President”. La reacción de Kennedy, la gala cargada de erotismo y el final de una prenda icónica.
Fue la noche del 19 de mayo de 1962. El Madison Square Garden de Nueva York estaba repleto. Más de 15 mil personas que habían pagado entre 100 y 1000 dólares por su ubicación. Era una gala para recaudar fondos para el Partido Democráta. La atracción principal era el presidente Kennedy quien cerraría el evento con un discurso. Antes decenas de prestigiosos artistas animarían la noche. Ella Fitzgerald, Maria Callas, Judy Garland, Henry Fonda, Harry Belafonte, Bobby Darin y Danny Kaye entre otros. La conducción estaba a cargo de Jack Benny y de Peter Lawford.
Alguien lo describió como hecho de piel y lentejuelas. Aunque no tuviera ninguna de las dos cosas es una imagen bastante precisa para ese vestido. Color piel, o nude, y 2500 cristales Swaroski cosidos a mano. Marilyn Monroe presentándose desnuda, aunque vestida, ante el presidente de su país, John Fitzgerald Kennedy en una escena de un erotismo imperecedero. Una escena íntima frente a miles de espectadores.
No fueron más de 90 segundos. Apenas un minuto y medio. Fue más largo el tiempo de espera desde que la llamaron hasta que apareció, que el que estuvo sobre el escenario. No importó. Electrizó la noche. Marilyn puso magia y hechizó a la audiencia
Pero entre todas esas estrellas, una brilló con más estridencia que el resto: Marilyn Monroe. Se trató de uno de esos raros momentos en que el que lo está viviendo sabe que está siendo testigo de algo memorable. Esas 15 mil personas supieron de inmediato que la irrupción de Marilyn en el escenario sería inmortal.
No fueron más de 90 segundos. Apenas un minuto y medio. Fue más largo el tiempo de espera desde que la llamaron hasta que apareció, que el que estuvo sobre el escenario. No importó. Electrizó la noche. Marilyn puso magia y hechizó a la audiencia.
Peter Lawford, el cuñado presidencial, formal, rígido, con esa solemnidad tan típica del galán clásico de cine, la anunció. Cuando giró para recibirla, mientras la orquesta musicalizaba la entrada y un seguidor se encendió en la boca del escenario, nadie entró. Con oficio, Lawford, giró nuevamente hacia el micrófono, hizo dos o tres chistes breves y la volvió a presentar. Esta vez con una broma dirigida a ella. Buena, eficaz e ingeniosa, pero que tomaría otro cariz apenas tres meses después: “Mr. President, the late Marilyn Monroe”. Late en inglés significa tanto “demorada” como “muerta”. Ese doble sentido que causó gracia en ese instante se tornaría premonitorio.
Iluminada y eterna, entró dando cortos y rápidos pasos sobre sus tacos de una decena de centímetros. El pelo platinado y una tapado blanco de piel cubriendo su torso. Peter Lawford le quitó el tapado y la dejó sola. Al ver el vestido, al ver su imagen, la multitud aulló. Parecía desnuda.
Marilyn interpreta el cumpleaños feliz. Estira cada sílaba. Le pone sexo a cada sílaba. El destinatario es el presidente de Estados Unidos, al que sindican como su amante, y a ella parece importarle poco
Se la percibe divertida, radiante. Se pone la mano sobre los ojos, hace pantalla para que las luces no la encandilen y poder ver al destinatario de su siguiente movimiento. Toma el micrófono de pie, sube sugestivamente su mano por el cuello de este, y comienza a cantar el Feliz Cumpleaños. En el piano la acompaña Hank Jones, eximio músico de jazz. La orquesta la dirige el compositor Richard Adler (quien en los ensayos pidió que se abortara el número porque le parecía procaz). Pero nadie escucha más que esa voz.
Marilyn interpreta a una crooner melosa y enigmática.Estira cada sílaba. Le pone sexo a cada sílaba. El destinatario es el presidente de Estados Unidos, al que sindican como su amante, y a ella parece importarle poco.
En las grabaciones se escucha de fondo el ulular del público, conmocionado por la presentación. Hay una atmósfera de erótica energía. Un momento que sólo alguien nacido con un toque mágico puede lograr. En otro hubiera sido un espacio para la parodia, lo burdo o el ridículo. Luego engancha con otro tema popular, Thanks for the memories, pero con la letra modificada para la ocasión con un mensaje para Kennedy.
Enseguida ingresa una torta enorme, de varios pisos y se convoca al escenario al presidente. JFK dará un largo discurso. Una alocución típica de las suyas, con humor, excelente dicción, ideas y transmitiendo vigor y esperanza. Pero no importa demasiado Todos saben que lo mejor ya pasó. Que ese momento eléctrico que provocó esa joven de 35 años fue la cumbre de la noche. También lo sabe Kennedy que apenas se acomoda en el atril hace referencia a lo que acaba de escuchar: “Me puedo retirar ya de la política después de que me cantaran el Feliz Cumpleaños de un modo tan dulce”.
Ese día no era el cumpleaños de JFK. Faltaban todavía diez días para que llegara a los 45 años. Pero eso, tampoco, interesa demasiado.
Jackie no estuvo presente en aquella inolvidable gala en el Madison Square Garden, pero el affaire clandestino con Marilyn era un secreto a voces
Una de las hipótesis más firmes del motivo por el cual Marilyn aceptó cruzar el país para llegar a la gala es la que sostiene que la actriz no se resignaba a ser una mera amante de JFK. Ella quería su amor, a pesar de que Kennedy le había dicho que jamás sería la Primera Dama. Marilyn pensaba (anhelaba) que esa noche del 19 de mayo era una gran oportunidad para tratar de enamorarlo.
La aventura romántica había empezado tres meses antes. Los había presentado Peter Lawford en una cena privada. Luego hasta hicieron un pequeño viaje juntos protegidos por la seguridad presidencial y la ausencia de Jackie Kennedy.
Marie Irvine, la maquilladora de Marilyn, contó que pocas veces la vio tan ansiosa y nerviosa como esa noche. “Estuvo practicando todo el día en su pequeño piano y cantando con el director musical, ‘Feliz cumpleaños, señor Presidente’. Sólo paró para que la peinen y para que yo la maquille. Pero luego siguió practicando. Quería estar perfecta. Escuché tantas veces la canción ese día”, dijo Irvine.
Esta intención de querer conquistar definitivamente a JFK no necesariamente colisiona con el hecho de que el acompañante que la actriz eligió para que llegara con ella al cóctel posterior al evento del Madison Square Garden, al que podían acudir muy pocas personas, fue su ex suegro, Isidore Miller, padre del dramaturgo Arthur Miller. Isidore soñaba conocer a JFK y Marilyn le cumplió el deseo. Varios testigos de esa velada aseguran que cuidó de él con devoción, y que también encontró su momento para charlar a solas y lejos de miradas inquisidoras con Kennedy.
Por esos días, Marilyn se encontraba en Hollywood filmando (para ser más preciso: intentando filmar) Something got to give. Los productores estaban enojados con ella. Se ausentó de la mitad de los días de rodaje sin avisar, las jornadas a las que acudía se la notaba dispersa, sin poder retener la letra. El protagonista masculino, Dean Martin, estaba furioso con ella. Sin embargo, Marilyn abandonó una vez más el set y cruzó todo el país, para mostrarse radiante en el Madison Square Garden. Era una ocasión a la que no iba a faltar. Tal vez en eso influyera su atracción por JFK.
Esa noche Marilyn quería enamorar para toda la vida a John Kennedy, aunque él ya le había dicho que nunca sería Primera Dama
Encargó un vestido. Dicen que lo pagó 12 mil dólares.Una pequeña fortuna para la época. Le dijo al diseñador Jean Louis que se esmerara, que tenía que ser el mejor vestido que alguna vez hubiera hecho.
No era un encargo sencillo. Porque la vara de Jean Louis estaba altísima. Había vestido a la realeza británica y tenía un par de Oscars en su haber. Sus creaciones conjugaban sensualidad, elegancia y belleza. Su magia residía en hacer combinar el impacto con la clase. Suyo había sido el vestido negro de Rita Hayworth en Gilda. También el traje de baño de Deborah Kerr en De aquí a la eternidad y algunas prendas para Jayne Mansfield.
Jean Louis con cada una de sus creaciones textiles lograba jugar con la imaginación de los espectadores en una época en la que el Código Hays impedía cualquier osadía en la pantalla. El diseñador francés corría esos límites y hacía ver desnudez en cuerpos obligatoriamente tapados.
El vestido, color piel y repleto de cristales, de Marilyn parece tallado sobre su cuerpo.No es casualidad. El modisto se lo terminó de coser con el vestido puesto para que estuviera más ceñido.Marilyn no usó ropa interior. La tela del vestido debía estar adherida a su piel, no vislumbrar ninguna imperfección.
Era una pésima temporada de la actriz. Una temporada que terminaría en su muerte el 5 de agosto de ese año.
Amores fallidos, drogas, incumplimientos contractuales, despidos (en la película que estaba filmando fue reemplazada por Lee Remick). Sus demonios personales ganaban la partida. Sus 35 años parecían muchos más. Pero todavía podía brillar. Ahí está minuto y medio inmortal que lo prueba. En medio de luminarias, estrellas y poderosos, ella es la que sobresale, su participación es la que permanece indeleble.
El vestido, muchos años después, se subastó. Pujaron varios por quedárselo. El millonario que se lo quedó pagó 1.300.000 dólares. En noviembre de 2016 volvió a salir a remate. Esta vez la cifra fue de casi 5 millones de dólares. Y se convirtió en el vestido más caro del mundo superando a otra prenda de Marilyn: el vestido blanco que se levanta con el aire de la boca del subte en La Comezón del séptimo año. El comprador fue la cadena de museos de rarezas y cultura popular Aunque usted no lo crea de Ripley (Ripley’s believe it or not).
La prenda reluce en el museo de Hollywood y cada tanto hace muestras itinerantes por las restantes sedes de Estados Unidos. Las incrustaciones de los Swaroski encandilan y el diseño provoca admiración. Pero cada uno de los que se enfrenta a él queda con un gusto amargo; sabe que lo más importante, aquello que lo hizo refulgir, no está allí y que ya no podrá volver.
El indio Srinivasa Aiyangar Ramanujan se crió en un hogar pobre de la provincia de Madrás
El País(A.Timon/A.Córdoba)/infobae(M.Bauso) — Srinivasa Aiyangar Ramanujan, el genio matemático indio, está otra vez enfermo. Internado en Putney, barrio a unos diez kilómetros de Londres, lo visita su mentor y protector Godfrey Harold Hardy, uno de los grandes matemáticos británicos.
–Vine en taxi –le dice–. Como siempre jugamos con los números, anoté su matrícula: 1729. Pero te defraudé: me parece un número intrascendente.
–No. Es un número muy interesante. Es el número más pequeño expresable como la suma de dos cubos de dos maneras diferentes, que puede ser expresado de dos maneras distintas como suma de dos números elevados al cubo: 1729 = 1³ + 12³ = 9³ +10³.
No fue el único asombro del severo, ateo, férreo, concentrado profesor Hardy, estrella matemática del Trinity College de la Universidad de Cambridge. Ni la única fisura entre él y el joven Ramanujan, profundamente religioso, alimentado con hierbas y granos, y horrorizado ante el clásico british breakfast: salchichas, pescado, pan, manteca, dulces…
Pero, ¿qué hace un indio nacido en Erode, provincia de Madrás, bajo el dominio británico? ¿Cómo ha llegado a Cambridge y pretende que algún día su retrato cuelgue de la pared de la monacal Royal Society, cerca de Newton, Darwin, Fleming, Volta, y no muy tarde el mismo Hardy?
Sin contar, además, con el prejuicio: choque cultural, color de piel, religión.
Por caso: para Hardy, una compleja ecuación bien resuelta es el resultado de la inteligencia, sin intervención de otros factores. Para Ramanujan, lo mismo…, pero viendo en esos números y signos la voz de Dios.
Su llegada a Londres, en abril de 1914, a sus 27 años, y a tres meses de los fuegos, la sangre y la muerte de la Primera Guerra Mundial, no ha sido poca peripecia…
Hijo de padres brahmanes pobres: un vendedor de tienda y un ama de casa cantante de templo, ambuló entre ellos, abuelos, tíos, otros tantos techos, y una mala salud que empezó durante una epidemia de viruela que mató a miles, pero lo perdonó.
Sus tres hermanos murieron. Uno a los tres meses, y los otros en plena infancia.
La escuela lo aburría. Pero a los 10 años aprobó aritmética con el puntaje más alto de todo el distrito.
Primer martillazo de la forja…
Un año después, por azar y prestado, llegó a sus manos un libro de trigonometría avanzada escrito por Sidney Luxton Loney. Lo devoró; lo exprimió hasta la última gota, y empezó a urdir sofisticados teoremas. Y lo mismo sucedió con otros. Para sus compañeros, galimatías. Para Ramanujan, como leer en el agua clara…
Para entonces dominaba la geometría, las series infinitas, las ecuaciones cúbicas. Sus compañeros, asombrados, decían:
–Rara vez lo entendemos, pero sentimos por él un temor respetuoso.
Soplaron malos vientos. Pobreza extrema en la familia. Ramanujan, casi muerto de inanición. Signos como velas que le dictaban su partida a Londres…
En julio de 1909, a sus 22 años y según ancestral costumbre, se casó con Srimati Janaki, de apenas 10.
Y más enfermedades: hidrocele, operable, pero postergada dos años hasta que un cirujano usó, gratis, su bisturí. Y más penurias económicas: empleado de bajo sueldo, ayudante de cátedra ad honorem, y de noche y a solas, su romance con los números. Integrales elípticas, series hipergeométricas, y una teoría propia: series divergentes.
Por fin, una carta de su profesor de matemáticas llega a Londres. Dice, en síntesis: «Es un joven de capacidad excepcional en matemáticas«.
Carta que cae, por fin, en las manos del profesor Hardy.
Ramanujan tenía la capacidad de captar las estructuras subyacentes de los números. No tenía una mente matemática típica: prefería centrarse en los ejemplos significativos antes que en construcciones más generales, obviando las demostraciones rigurosas. Esto chocó con la metodología de Hardy, a quien no le bastaba con ver, sino que necesitaba la cadena de silogismos que exige el método deductivo. Hardy conocía suficientes ejemplos de conjeturas ilustradas con pocos casos que luego resultaban falsas.
Las primeras relaciones no son fáciles. Según el gran maestro, «las ecuaciones de Ramanujan son desprolijas, apresuradas, escritas al voleo, impresentables, como si le resultara imposible hacerlas de otra manera».
Ramanujan , en el centro, junto a académicos británicos
Pero así y todo, las mandó a otros altos matemáticos, con un juicio aventurado –por los naturales prejuicios de los cráneos coronados– pero no dictado por la amistad: «Considero a Ramanujan un 100 en la escala matemática de 1 a 100, cuando yo mismo me adjudico 25«.
Pese a no disponer de formación académica (hecho que fue fuente de los ataques de sus colegas más conservadores, como bien retrata el biopic), la intuición aritmética de Ramanujan le permitía observar cancelaciones ocultas, patrones y simetrías en series numéricas, construir fórmulas, identidades y cálculos. Su visión algebraica y combinatoria y sus habilidades de manipulación de series, algoritmos, fracciones continuas estaban por encima de la mayoría de los matemáticos. Durante los cinco años que estuvo en Cambridge publicó veintiún artículos de investigación.
Entre sus obsesiones, y a partir de un sueño, flota el número pi, que lo seguirá como una sombra hasta su último día en la tierra.
Trabaja sobre ese símbolo que apenas recordamos de nuestros días en la escuela, pi: 3,14,16…, etcétera, y logra cientos de formas diferentes para calcular valores aproximados a ese fetiche (Nota: gracias a esos cimientos, poderosas computadoras calcularon los primeros… ¡10 billones de decimales del número pi.)
Pero ninguna hazaña rompe el racismo y el desprecio de muchos sectores de la sociedad hacia «ese indio, ese ser inferior» –la estupidez humana iguala al infinito…– A tal punto, que los primeros trabajos originales de Ramanujan aparecen publicados con la firma de Hardy, y debajo, como ayudante, para no irritar a los grandes bonetes, la de su admirado y protegido…
Pasarán años antes de que sea aceptado por la Sociedad Científica. Pero no alcanza a ver su retrato entre los colosos de la sabiduría: muere antes, el 26 de abril de 1920, apenas a sus 32 años.
Aquella salud golpeada desde niño, y bajas las defensas por la soledad, el abismo cultural, la distancia y la nostalgia que lo separan de su esposa-niña, le asestan el último golpe: tuberculosis y amebiasis hepáticas se lo llevan después de una larga agonía, pero al menos en su tierra: Kumbakonan, Tamil Nadu, todavía bajo dominio británico.
Muchas de las aportaciones de Ramanujan fueron enunciados y no demostraciones.
Esta es una de las tensiones que se presentan en el film. Él alcanzaba resultados novedosos sin apoyarlos en demostraciones formales, lo que era inaceptable para Hardy y para el método científico occidental: el resultado debía de ser replicable (es decir, otro matemático debía poder seguir la demostración).
En abril de 1914 , a los 27 años, Ramanujan llega a Londres
Sus dos cuadernos (que registró en Madrás) contienen cientos de fórmulas, el primero, con 351 páginas; el segundo, con 56 páginas; y el tercero con 33 páginas; años después se descubrió un cuarto cuaderno.
En la película se da una visión algo distorsionada de la intuición de Ramanujan, da a entender que no necesitaba demostraciones porque “veía” las verdades matemáticas iluminado por la diosa hindú de su familia.
Sin embargo, es más posible que en India desarrollara las demostraciones en pizarra, pero no las anotara porque el papel era muy caro; o porque el estilo de los libros con los que había estudiado era de esta manera; o simplemente porque guardaba sus resultados por interés personal, sin más pretensiones.
Lo cierto es que no pudo terminar las demostraciones completas de sus anotaciones por falta de tiempo: falleció con tan solo 32 años. Sin embargo, sus cuadernos inspiraron numerosos trabajos de matemáticos posteriores, que trataron de demostrar sus enunciados.
Sus ideas tienen más implicaciones que las que se observan a primera vista, e incluso han abierto nuevas direcciones de investigación.
Suyas son fórmulas que incluyen intrigantes series infinitas para pi, que de hecho se siguen usando hoy en día para aproximar el valor de este número, ya que convergen extraordinariamente rápido (el resultado aproximado se acerca al valor de pi con un número relativamente pequeño de iteraciones).
Su legado, ahora retratado por Hollywood, va más allá del exotismo de su figura, y supone un pilar de la teoría de números moderna.
Alguien lo llora además de los de su sangre: Hardy.
Y quedan, para el mundo matemático y sus apasionados, tres verdades y tres desafíos para quienes intenten refutarlas: la Suma de Ramanujan, la Constante de Landau-Ramanujan, y la Constante de Ramanujan-Solder.
Y por cierto y por las noches, su diálogo secreto con los nobles fantasmas de Newton, de Darwin, de los que cambiaron el mundo.
Según el estudio difundido en Nature Communication, hay un aspecto de la longevidad humana que puede ser crucial si se quiere alcanzar el máximo potencial, y no tiene que ver con la enfermedad o con la elección de un estilo de vida. Está relacionado con la resiliencia de las células de las personas, y su predisposición genética
Infobae — Cuando se piensa en la extensión de la longevidad, la imaginación vuela a creer que los seres humanos van a estar conservados en cámaras de frío por mucho tiempo. Sin embargo, un estudio que fue publicado ayer en la revista Nature Communications señala que el aumento de la longevidad hasta los 150 años o más sería posible.
El estudio combina datos de análisis de sangre e información sobre el ejercicio físico para identificar una nueva medida de “edad biológica”. Los resultados sugieren que hay un aspecto de la longevidad humana que puede ser crucial si se quiere alcanzar el máximo potencial, y no tiene que ver con la enfermedad o con la elección de un estilo de vida.
“Lo que decimos aquí es que la estrategia de reducir la fragilidad, es decir, reducir la carga de la enfermedad, sólo tiene una capacidad incremental para mejorar la vida”, explicó Peter Fedichev, el autor principal del estudio e investigador del Instituto de Física y Tecnología de Moscú. El científico es cofundador de la empresa de longevidad Gero.
De acuerdo con Fedichev y su equipo, la humanidad podría ir más allá del tratamiento de las enfermedades. Sostiene que si sus resultados se validan por otras investigaciones, hay chances de que los seres humanos puedan llegar a vivir durante décadas más que el máximo de vida que determinaron: 150 años.
El estudio identifica patrones de envejecimiento y morbilidad para extraer la máxima “edad biológica” posible de los humanos. Reunieron los datos de los análisis de las muestras de sangre de 544.398 participantes y los combinaron con los datos provistos por el uso de relojes inteligentes de otro subconjunto más pequeño de personas.
Los autores del trabajo en la revista Nature Communications señalan que hay que abordar la edad biológica de las células como una manera de ir más allá de solo tratar las enfermedades que las personas tienen con el paso del tiempo
Luego, los investigadores utilizaron los datos para predecir la aparición de diversas enfermedades y para determinar patrones sobre cómo la “edad biológica” de las personas parecía cambiar con el tiempo. La “edad biológica” es esencialmente la edad de las células de su cuerpo, en lugar de su edad cronológica. Para aumentar la esperanza de vida, es necesario disminuir la edad biológica en comparación con la edad cronológica.
¿Cuáles son las opciones de estilo de vida que pueden marcar la diferencia? Si se empieza a fumar tabaco, se inicia un nuevo régimen de ejercicio o incluso si se mudas a una zona más rural, la edad biológica puede disminuir y aumentar con el tiempo. No se mantiene constante. En el nuevo estudio, los investigadores descubrieron que un factor parecía impulsar las fluctuaciones individuales de la edad biológica. Es un valor que los investigadores denominan “indicador cuantitativo dinámico del estado del organismo”.
Explicaron que, a medida que se envejece, el ritmo de recuperación del estrés (ya sea una enfermedad, la falta de sueño o incluso un duro entrenamiento) se ralentiza. Es decir, cada vez se tarda más en recuperar el nivel básico de resiliencia. Así, la resiliencia de los individuos al estrés es la clave para determinar su longevidad. “Si no se ataca la pérdida de resiliencia, cualquier intervención médica fracasará”, escriben los investigadores en el estudio.
El estudio podría tener un impacto sobre el abordaje de las enfermedades. Si la medicina avanza hasta el punto de poder curar las enfermedades del envejecimiento, los investigadores calculan que los seres humanos podrían envejecer hasta incluso más de la vida máxima que determinaron sin abordar la resiliencia, entre los 120 y los 150 años.
Más allá de ese rango, la capacidad de recuperación se deteriora más allá del punto de no retorno. Incluso, los individuos más sanos que viven más tiempo y resisten la aparición de enfermedades crónicas no pueden esperar vivir más allá de esta edad porque su resiliencia se habría agotado por completo.
El enfoque que proponen los investigadores es encontrar una manera de abordar la resiliencia. Hay problemas que vienen con la edad y que afectan a los seres humanos como organismos. En otras palabras, a nivel individual, los factores relacionados con el estilo de vida no siempre explican por qué una persona vive o no hasta una edad avanzada. Pero la resiliencia sí puede hacerlo.
La actividad física como la buena alimentación son claves para resguardar la buena salud. Los investigadores quieren ir aún más allá y encontrar claves para aumentar la resiliencia de las células después de que se viven diferentes momentos de estrés, como las enfermedades
Fedichev y sus coautores no quieren conformarse con los aumentos incrementales de la vida media que puedan surgir de las mejoras en la salud. Remarcó que está confirmado que la gente vive más tiempo si sigue una buena alimentación, hace ejercicio con regularidad, es capaz de evitar las enfermedades y si tiene un estatus socioeconómico alto. Pero subrayó que hay personas que viven hasta edades extraordinarias y también pueden ser portadoras de ciertos genes que las predisponen a la longevidad. Tal vez esos genes afecten a la resiliencia. Para los investigadores, si se puede aumentar la resiliencia, se podría prolongar la vida más allá del máximo.
El equipo de investigadores desarrollaron una aplicación, llamada GeroSense, que puede calcular la edad biológica utilizando los datos proporcionados por los usuarios. Esperan utilizar la información recopilada para medir la resistencia y, en última instancia, encontrar una solución para detener el envejecimiento. Entre los factores que quieren analizar más detenidamente están las elecciones de estilo de vida en cuanto a suplementos, dietas, y marcadores genéticos.
The Conversation(E.Aguado Bloise) — No ha hecho falta más que una pandemia para devolvernos de nuevo el reflejo de una realidad cotidiana que todavía fundamenta la organización social de los cuidados en las mujeres como responsables principales familiares. El estricto confinamiento y la posterior ‘nueva normalidad’ está mostrando a la sociedad con rotundidad la vigencia tanto de la ‘revolución estancada’ como de la aún pseudonormalizada y disimulada ‘doble presencia’ de la mujer en los hogares, algo que persiste en la segunda década del siglo XXI.
Como han mostrado las evidencias empíricas en diferentes investigaciones, durante el confinamiento (y tras él), la pandemia ha reafirmado e intensificado la brecha de cuidados entre hombres y mujeres en el seno de las unidades familiares, donde la responsabilidad principal de los cuidados (en su amplia acepción) recae sobre las mujeres (sean madres, hijas, hermanas, sobrinas y un largo etcétera en femenino).
Una gran pobreza de tiempo propio para las mujeres
Una buena parte de las prácticas cotidianas de cuidados conlleva un uso diferencial del tiempo entre hombres y mujeres y en especial una gran pobreza de tiempo propio para estas últimas.
En la más reciente Encuesta de Usos del Tiempo disponible para el Estado español (2009-2010) las mujeres dedicaban el doble de tiempo a las tareas de cuidado que los varones. Además, se observa que esta realidad trasciende a la posición laboral ocupada y pone sobre la mesa realidades tan escandalosas como que «el tiempo dedicado a hogar y cuidados en los hombres parados es inferior al que dedican a estos menesteres las mujeres con empleo».
Indudablemente el género es la variable sociodemográfica con mayor significado para el análisis de la distribución del tiempo de las actividades de trabajo, de cuidados y de ocio.
Desde el punto de vista de la distribución de los tiempos de las actividades la diferencia entre géneros es superior a la originada por otros criterios de jerarquización social, como el origen étnico o la clase socioeconómica.
Durante el confinamiento, la artificial y artificiosa división entre los ámbitos públicos y privados quedó diluida y solapada en muchos hogares como consecuencia de la conjunción (y superposición) espacial y temporal.
Con la entrada del teletrabajo en el espacio privado-doméstico, a la que se añadió la suspensión de la actividad presencial en los centros educativos y de cuidado de menores y la supresión de actividad en los centros de día y de atención a personas dependientes, se produjo un drástico incremento de la carga de trabajo reproductivo concentrada en los hogares.
Un aumento de necesidades que tuvo que compatibilizarse con el empleo. Fue en esta superposición de espacio y tiempo en diálogo disonante entre el trabajo ‘productivo’ y el ‘reproductivo’ donde se detectó el crecimiento en la brecha de género del trabajo reproductivo.
Con frecuencia, la situación vivida en las unidades familiares durante el confinamiento guarda relación con la preexistente en cada uno de los hogares, aunque la confluencia de nuevos factores durante la pandemia ha servido, por lo general, de elemento amplificador de las diferencias y desajustes preexistentes.
En aquellas familias donde ya se partía de una situación desigual, por lo general se reforzó la brecha de género en el trabajo reproductivo, y esto a pesar de que a veces los hombres pasaran a desarrollar más tareas que antes.
Mayor carga de trabajo para madres teletrabajadoras
El confinamiento incrementó la carga global de trabajo de las mujeres madres teletrabajadoras a partir de muchos de los mecanismos patriarcales de socialización presentes en la cultura: el mayor vínculo con las criaturas, la ética del cuidado o el sentimiento de culpa, factores más marcados con diferencia entre las mujeres.
Como pudimos observar en las manifestaciones de las personas entrevistadas, la educación y el cuidado de las criaturas ha recaído principalmente sobre las madres, de modo que han sido ellas las que han sufrido mayoritariamente las interrupciones continuas en su jornada laboral mediada por el teletrabajo. Este factor ha provocado un elevado grado de agotamiento, insatisfacción y cansancio en estas mujeres, por sentir que están todo el día trabajando.
Una tarea pendiente
Alcanzar la ruptura en la división sexual del trabajo en el ámbito privado-doméstico es todavía una tarea pendiente, incluso entre las parejas jóvenes, educadas, con empleos cualificados y con vocación de familia igualitaria.
Se ha conseguido identificar claramente cómo los cuidados están en el centro de la desigualdad de género y también cómo esta desigualdad, a pesar de ser diagnosticada, no siempre cuenta con políticas públicas suficientes que compensen el conglomerado de factores generadores y perpetuadores de estas desigualdades.
Desafortunadamente, vistas en su conjunto, las intervenciones públicas han adolecido de falta de sensibilidad a las importantes desigualdades en la división sexual del trabajo, al tiempo que la respuesta frente a los factores mencionados es claramente mejorable.
El presente se alza incierto y desafiante para las mujeres que ya protagonizaron la mayor tasa de activación en la primera crisis del siglo XXI, aunque esa incorporación al empleo se produjese de manera segregada sectorial y ocupacionalmente y, por ende, en empleos mayoritariamente de baja calidad.
Durante el confinamiento, el mal llamado “teletrabajo” ha aportado evidencias acerca de cómo la presencia de la mujer en el hogar puede comportar trampas y riesgos a través del refuerzo de su doble presencia.
En los resultados de la investigación referida se observa que ellas son el recurso flexible frente a la necesidad de cuidados, un hecho que se asienta en el factor explicativo de la socialización en una ética de cuidados diferenciada.
Haría falta democratizar una socialización cuidadora a la que incorporar a los hombres, a las organizaciones y a las instituciones a través de un cambio de cultura global e interseccional.
Por otro lado, se hace necesario la visibilización y el reconocimiento de la “economía del cuidado” en su conjunto, que comprende tanto el trabajo que se realiza de forma no remunerada en el seno de los hogares como el realizado de forma remunerada en el mercado laboral.
Actuando de este modo, esto es, al relacionar la manera en que las sociedades organizan el cuidado de sus miembros con el sistema económico, se vincula el concepto del cuidado con el valor económico que el conjunto de las actividades de cuidado genera, con lo que propiciamos la visibilización de todas las personas que las protagonizan: Mujeres (in)visibles.
20minutos — Al contrario que sucede con otros animales de compañía, algunos gatos no muestran sus sentimientos de cariño efusivamente, por lo menos, no de forma tan habitual. Sin embargo, solo es cuestión de fijarse en algunos gestos que pueden pasar desapercibidos y que, según los expertos, son muestras de afecto y confianza.
Así lo indican desde la revista alemana especializada en animales, Ein Herz Für Tiere, donde establecen, concretamente, dos gestos que hacen los gastos y que demuestran amor, cariño y confianza por parte del animal a su dueño.
El primero de estos gestos es el parpadeo lento, una muestra de confianza hacia el dueño. Esto es debido a que los animales nunca cerrarían los ojos ante alguien que pudiera ser peligroso para ellos o pudieran suponer una amenaza.
Por ello, hasta los grandes felinos se miran entre sí parpadeando lentamente como señal de relajación y confianza, un gesto que puede repetirse con el gato, mirándole con calma a los ojos, cerrándolos y abiéndolos poco a poco. El felino comprenderá este gesto como un símbolo de confianza.
Por otro lado, un gesto de cariño más común, aunque a veces incomprendido por las personas, es cuando el gato se frota contra el humano. Cuando el gato hace este gesto, distribuye feromonas propias, lo que indica que quiere «marcar territorio» y aceptar a la persona como parte de su familia.
Así, esta es una de las mejores muestras de afecto que puede recibir el dueño de su gato. Para responder al gesto de cariño, hay que dejar que el gato se frote contra el cuerpo y acariciarlo por ello. Incluso, si el gato es afable, se puede frotar la cabeza contra él también.
Infobae(M.Bauso)/LaVanguardia(T.Amiguet) — Habían pasado 13.068 días. Casi 36 años. Si la huida había sido furtiva, el regreso atrajo la atención de toda Inglaterra. Los diarios ya lo tenían en sus portadas desde hacía días.
El peso temeroso, lleno de cautela: cada pie tanteaba con lentitud el escalón siguiente. Una de las manos envejecidas se aferraba a la baranda de la escalera; la otra se entregaba al bastón.
Algo encorvado, con canas, muchas arrugas y motricidad menguada. Ronnie Biggs no era el mismo que se fue. Ni siquiera el que los medios mostraron durante décadas, exultante, desafiante desde Copacabana.
El 7 de mayo de 2001, hace veinte años, el ladrón más conocido del mundo arriaba las banderas. Volvía a Londres para morir. Ya nada quedaba del playboy que provocaba a las autoridades inglesas, a Scotland Yard y a Interpol desde los medios.
Ronald Biggs se convirtió, desde su exilio brasileño, en una figura del mundo pop. El ladrón bueno y divertido, el que había vencido al sistema, el que se había salido con la suya.
Sin embargo, no todo es lo que parece. Su plan en el robo no fue tan central como solía proclamar, sus años cariocas no siempre fueron alegres y confortables y tuvo, entre otras cosas, manifestaciones de apoyo al nazismo.
8 de agosto de 1963. El Gran Robo al Tren. Un tren postal con periplo de Glasgow a Londres. Una banda de quince hombres, que con perfecta planificación, lo asalta en medio de la noche.
El tren que fue asaltado por la banda que integraba Biggs hacía el recorrido entre Londres y Glasgow
Cada uno tenía un rol, cada actividad estaba cronometrada. Una bolsa impresionante: la mayor hasta el momento en un robo de este tipo. 2.600.000 Libras Esterlinas. Un golpe rápido y sin sangre, un gran botín y la promesa de una vida despreocupada.
Cuando se convirtió en una figura global romantizada por músicos, escritores y periodistas, Biggs solía atribuirse la autoría del plan. Investigaciones posteriores parecen desmentirlo.
Alguno vez contó que después de una temporada en prisión por robo de propiedades y de autos y falsificación se puso a trabajar como carpintero. Una tarde le pidió a un viejo conocido de sus días en prisión 500 libras para terminar de pagar la casa familiar.
Biggs se había casado y ya tenía dos hijos. Su amigo le dijjo: “Para que deber 500 cuando podés robar 500.000”. Según él ese fue el punto de partida.
Sin embargo con los años brindó muchas versiones diferentes sobre el origen de la idea de la acción delictiva que lo haría famoso.
El plan estaba bien diseñado. Aunque en este tipo de robos nunca se llegue a conocer de verdad cada paso imaginado: a veces algunas ayudas externas son olvidadas en el relato final.
La gracia, uno de los motivos de la fascinación que provocan, es la ilusión del golpe perfecto, de que alguien tuvo en cuenta cada aspecto de la situación, que previó toda eventualidad que pudiera surgir.
Los ladrones detuvieron al tren alterando las señales. El abordaje fue veloz y preciso. Llevaron hasta motorman sustituto para que reemplazara a los originales una vez que ellos lo hubieran maniatado. El ingreso a la locomotora se complicó. Jack Mills, el que manejaba la formación se resistió.
Detectives examinan el tren correo de Glasgow tras ser asaltado el 8 de agosto de 1963 en Buckinghamshire.
Lo redujeron con un brutal fierrazo en la cabeza. Después lo esposaron junto a los otros hombres que iba en el central (Mills nunca se pudo recuperar del trauma del suceso y no retomó la actividad plena; murió unos años después aquejado por leucemia).
Luego fue cuestión de revisar y seleccionar entre miles de sacas de correspondencia y encontrar el dinero. Las cifras como siempre en estos casos son inciertas. Pero algunos hablan que la banda se hizo con 2.600.000 millones de Libras de la época, algo así como 55 millones actuales.
Sin embargo, algo falló. La policía encontró la casa en la que la banda había preparado el robo y en la que se había repartido el botín. Huellas dactilares en envases de bebidas y cubiertos facilitaron la identificación. La precaución que habían tomado de borrar los rastros en el tren y los vehículos de fuga, la olvidaron en la guarida.
La gran mayoría tenía antecedentes (nadie debuta con un gran golpe). Así fueron cayendo de a uno. Sólo tres permanecieron en el anonimato. Un juicio rápido -no tenían demasiada defensa ni atenuantes que esgrimir- y una condena a treinta años de prisión.
En el proceso se demostró que el cerebro y cabecilla de la banda criminal fue Bruce Reynolds y que Biggs ocupó un rol de reparto.
Los fajos de 500 libras esterlinas que fueron robados por la banda. Algunos aseguraron que la cifra fue de 2.600.000 de la moneda británica.
Todo el plan se había fraguado en el cerebro de Reynolds, hijo de un activo sindicalista de la Ford en el Reino Unido. El joven, metido en rencillas varias desde los 14 años y ávido de sensaciones, decide protagonizar un gran golpe, el definitivo, aquel que le llevará a la fama y resolverá al fin sus problemas monetarios.
El botín asciendía a 2’6 millones de libras, el más cuantioso hasta la fecha. Meticulosamente planea el golpe, haciéndose con información confidencial sobre el traslado de dinero del servicio postal.
Recabados todos los datos forma una banda, cuyos miembros selecciona cuidadosamente de acuerdo a sus habilidades. Y en la fecha elegida acomete el asalto. El éxito es rotundo.
Tras el atraco, Reynolds se esconde junto a unos catorce de sus cómplices en Leatherslade una granja al sur de Inglaterra cercana a Oakley con el botín millonario. Aburridos, se dedican apasionadamente a jugar al ‘Monopoly’. Los billetes del juego, sustituidos por su reciente adquisición pasan de mano en mano.
Cinco días más tarde, la policía da con la granja. El juego de mesa será su delator. Las huellas dactilares de los fugitivos impresas en él permiten a los agentes, al mando del detective, Jack Slipper, detener a varios miembros de la banda en una redada en enero de 1964 menos de seis meses después del atraco.
En el juicio, todos los implicados son declarados culpables y condenados a treinta años de prisión, entre ellos destacan Charles Wilson Arthur Field, Buster Edwards, que logran cumplir solo la mitad de sus condenas, al beneficiarse de premios por buena conducta y programas de libertad condicional.
Buena parte del dinero fue recuperado por Scotland Yard. El escondite fue descubierto y los ladrones dejaron allí numerosas huellas.
El destino de todos ellos será infausto: Wilson morirá asesinado en Marbella, Field fallecerá en un accidente de tráfico, y por último Edwards se suicidará en 1994. El ex ladrón al frente de un puesto de flores en la estación de Waterloo, se ahorca tras varios intentos de suicidio.
Su trágica existencia inspira en 1988 la película Buster protagonizada por Phil Collins que popularizaría su tema Two hearts (Dos corazones).
Pero dos de los asaltantes alcanzarán la popularidad, dos antiguos compañeros carcelarios, Bruce Reynolds y Ronnie Bigs.
Ronnie Biggs estuvo recluido en el penal de Wandsworth. No aguantó demasiado. A los 15 meses se fugó. El método fue sencillo. Una escalera de sogas construida por él mismo lo ayudó a pasar el paredón. También es factible que las libras obtenidas hayan ayudado a que varios guardias no vieran nada.
En ese momento comenzó su fuga de 13.068 días. Su primera parada fue en París. Allí gastó casi un tercio de su fortuna mal habida en cirugías estéticas para cambiar su aspecto.
Luego consiguió, de alguna manera, llegar hasta Australia. Los sobornos destinados a atravesar fronteras, los documentos falsificados y el traslado de su familia consiguieron que el resto de su dinero se esfumara.
Pero en Australia estaba en libertad y dispuesto a iniciar una nueva vida, con nuevo nombre y nueva cara.
Excepto tres ladrones, todos cayeron. Biggs permaneció preso 15 meses y se fugó.
Se desempeñó en diferentes labores. Cuando trabajaba en el departamento de escenografía de un importante canal televisivo de Melbourne, tuvo que volver a iniciar su larga fuga.
Biggs solía decir que recibió una carta anónima que lo alertó que Interpol y Scotland Yard sabían de su paradero. Pero lo cierto es que un tiempo antes, él se había puesto en contacto con el diario sensacionalista The Sun para vender su historia.
Deseaba que los honorarios fueran puestos en una especie de fideicomiso en Inglaterra a nombre de sus hijos. Quería asegurarles algún dinero. The Sun exigió que esas hojas mecanografiadas que narraban el Robo del Siglo y el escape posterior estuvieran firmadas y con la huella dactilar impresa para cerciorarse de su autenticidad.
Para cotejar la validez de esto, un periodista del diario se puso en contacto con la policía que se dispuso a cazar al ladrón en Oceanía. Pero el aviso llegó antes. Biggs atravesó medio planeta para recalar en Brasil. Era 1970.
Allí vivió durante un tiempo sin ser descubierto pero con el corazón roto. En 1971, su hijo menor de 10 años murió en Australia tras un accidente de tránsito. Él estaba en libertad pero no pudo despedir a su hijo. Tiempo después, por segunda vez, pero no por última, un tabloide inglés aparece de manera determinante en su vida.
El Daily Express envió un equipo a Brasil para investigar si era cierto que Biggs se había radicado en Río de Janeiro. Tras unas semanas de pesquisa, Colin Mackenzie lo encontró. El hallazgo causó sensación. Las autoridades inglesas exigieron la inmediata detención y extradición del delincuente.
Pero Biggs tenía una sorpresa guardada. Alegó que la extradición era imposible porque Brasil no extraditaba personas a países que no tuvieran tratado de reciprocidad con el país, pero principalmente que él no era pasible de extradición porque era el padre de un futuro ciudadano brasileño.
Su novia, una chica que se ganaba la vida haciendo strip tease en clubes nocturnos, estaba embarazada de él. Eso le otorgó la protección definitiva. Una vez más Biggss lograba eludir a la justicia, burlar a sus perseguidores.
Ronald Biggs con su novia brasileña Raimunda, con la que tuvo un hijo.
En ese momento llegó el momento de la celebridad. La justicia brasileña determinó que si bien no era extraditable, al ser un convicto con pena a cumplir en otra jurisdicción tenía ciertas limitaciones que debía cumplir a riesgo de ser expulsado del país. No podía trabajar, entrar en bares, ni estar fuera de su casa después de las 10 de la noche (su propio toque de queda).
En Brasil nadie se preocupó demasiado en controlar el cumplimiento de estas normas. Biggs, una vez más, encontró un resquicio en el que, a fuerza de picardía y la interpretación laxa de las limitaciones, pudo usufructuar su creciente fama. En los negocios de souvenirs de la ciudad se vendían remeras y tazas con su cara y su nombre.
Además montó una especie de restaurante clandestino en su casa, atendido por su esposa, en el que por el pago de una importante cifra los turistas cenaban comida típica mientras él en persona, sentado en la misma mesa que ellos, relataba las peripecias del Robo del Siglo.
En las entrevistas pontificaba sobre cómo debía ser el robo ideal. A Enrique Symns le dijo que debía tener tres características. No tiene que haber sangre, tiene que haber mucho dinero para que valga la pena, y tiene que ser poco previsible para los policías.
Ronnie Biggs disfrutaba de su fama. Opinaba sobre todo, era una de las atracciones turísticas de la ciudad, visita casi obligada. Sus entrevistas aparecían con constancia en los medios europeos. La escenografía siempre la misma: la playa, el mar, el cielo luminosos, los cuerpos tostados y su sonrisa triunfante. Es probable que su desparpajo haya hartado a las autoridades inglesas.
En 1981 su vida de aventuras sumó un nuevo capítulo. Un grupo de ex militares y policías británicos lo secuestró y lo sacó de Brasil. La intención era hacerlo aparecer en Inglaterra para que fuera detenido de nuevo. Sin embargo una avería los hizo hacer escala obligada en Barbados.
El caso se filtró y, para desgracia de los captores, Barbados tampoco tenía tratado de extradición vigente con el Reino Unido. La presión internacional obligó a que los captores se resignaran y que Biggs fuera devuelto a Brasil. Una vez más había escapado. Eso, como si algo más faltara, alimentó aun más su leyenda.
Los policías británicos veían con estupor imágenes como esta: Biggs en medio de una playa de Río de Janeiro, donde vivió hasta 2001.
Nunca se pudo determinar con certeza quienes fueron los instigadores del secuestro. Si sólo se trató de un grupo de mercenarios experimentados, de cazarecompensas; o de una operación encubierta de algún organismo oficial inglés que no se hizo cargo una vez producido el desastre mediático.
Todo alimentaba la leyenda de Biggs. Él en cada entrevista brindaba una versión más sofisticada del atraco al tren. Decía que la plata estaba bien guardada, que uno de los grandes éxitos fue que la policía no había podido recuperar casi nada.
Pero lo cierto es que la gran mayoría de los participantes se gastó su parte en abogados, escapes, sobornos y algunos gastos superfluos. Ninguno llegó al final de sus días en una cómoda posición económica.
Biggs solía hacer la analogía con El Viejo y El Mar, la novela de Hemingway, en la que un viejo pescador lograba cazar un tiburón enorme, el más grande de todos, pero que durante el viaje de regreso la presa fue consumida por otros peces y el mar desatado. la victoria se transformó en derrota.
Ronald Biggs grabó, por pedido de Malcolm McLaren con lo que quedaba de los Sex Pistols en The Great Rock ‘n’ Roll Swindle. Creyendo que Martin Borman, el jerarca nazi, todavía vivía intentaron contactarlo para participar. Biggs escribió un tema en homenaje a Borman y minimizó los crímenes del nazismo. Tiempo después grabó también con Die Toten Hosen y con los argentinos Pilsen.
La fama parecía gustarle a toda la familia. Su hijo Michael, el que nació en Brasil, fue una estrella televisiva infantil. Participó del programa Balao Magico.
Pero con la fama no basta para vivir. Brasil, sus playas y su aire de libertad, su garantía de impunidad, todo eso también ofició de prisión para Biggs. No podía volver a su país. Cuando el tiempo pasó, su figura fue perdiendo encanto, sus ingresos a decrecer y su salud se resquebrajó sintió la necesidad de volver a su tierra.
Dijo que quería caminar de nuevo por las calles londinenses y entrar a un pub y tomarse una pinta acodado en la barra. Pero lo cierto es que parecía estar buscando tratamiento médico gratuito para un cuerpo que ya no respondía. Durante el año 2000 había sufrido tres pequeños ACV.
Ronald Biggs llega en silla de ruedas al aeropuerto internacional de Río de Janeiro, antes de partir hacia Inglaterra en 2001.
Una vez más aparece en escena un tabloide, de nuevo The Sun. Cómo había hecho tres décadas antes, Biggs recurrió al diario para conseguir una buena cantidad de dinero para que oficiara de herencia anticipada para su familia. Su hijo Michael, el brasileño, fue el enlace.
Biggs volvería a Inglaterra en un avión privado que pagaría el diario sensacionalista. Además, por la exclusiva, Biggs se aseguró varias decenas de miles de libras. The Sun explotó la situación al máximo. Durante cinco días el anciano ladrón de bancos ocupó la portada.
Primero con el anuncio del regreso, luego con la despedida de Brasil en la playa y con el Cristo Redentor de fondo, después con el abordaje del avión y por último con la detención por parte de la policía al pie de la escalera en la pista de aterrizaje.
Ronald, ‘Ronnie’ vuelve a Inglaterra, han pasado 38 años desde que acometiera junto a sus cómplices el denominado ‘robo del siglo’. Siempre animoso, el ahora playboy brasileiro afirma que su retorno obedece a su añoro de tomar una pinta de cerveza negra.
Convertido en una leyenda, el fugitivo más buscado a la par que admirado del Reino Unido, atracción turística en Río, inicia una nueva etapa vital en el país que le vio nacer.
En el 2001,el célebre ladrón volvió a Inglaterra en compañía de Michael, su benjamín brasileño. Biggs contaba 71 años y padecía graves problemas de salud.
El avión en el que regresó a su país fue fletado por el rotativo sensacionalista británico The Sun. Para burlar la letra del código ético de la prensa británica, no los recibió el fugitivo, sino su hijo brasileño, Michael.
Biggs, preso en el aeropuerto de Heathrow
El gobierno británico lo ingresó en una residencia. Dos años después presentaba en Londres, su nueva autobiografía Odd Man Out: The Last Straw. Incombustible.
Reynolds, por su parte había huido ocultándose en México y Canadá hasta que, al quedarse sin dinero cinco años después volvió al Reino Unido donde fue rápidamente capturado.
Tras cumplir una condena de diez años de prisión fue liberado en 1978, pero en los años 80 sería de nuevo detenido por tráfico de anfetaminas.
Convertido en una leyenda, tres años después participaría brevemente como asesor durante el rodaje de la mencionada Buster, una de las múltiples películas dedicadas al famoso asalto, basada en la vida de su malogrado compañero Buster Edwards.
En cambio Ronald Biggs fue puesto en libertad por su precaria salud el 7 de agosto del 2009, dos días antes de su cumpleaños por motivos humanitarios.
Biggs parecía otro y no por las cirugías estéticas. El tiempo había marcado su cara, los pelos blancos, la mirada vencida, el bastón; no había nada que inspirara fortaleza en su imagen.
Ronalds Biggs y sus abogados confiaban en que la justicia lo dejara salir rápido en virtud de sus problemas de salud. Pero los jueces británicos estaban dispuestos a que cumpliera con los más de 28 años que debía de su condena. Durante años rechazaron una a una cada presentación que invocaba motivos médicos y humanitarios.
Recién en el 2009 fue liberado. Fue dos días antes de cumplir los 80 años. Estaba muy enfermo, el deterioro era evidente.
Sus apariciones públicas mermaron. En 2013 concurrió a las exequias de Bruce Reynolds, otro de sus secuaces y el cerebro en el Gran Robo. Estaba en sillas de ruedas y ya no podía hablar. Se comunicaba a través de una pizarra.
Murió en Inglaterra el 18 de diciembre de 2013. Tenía 84 años.
Ya se había convertido en una leyenda que él se había dedicado a esculpir con voluntad, impunidad y desenfado.
Donna Summer, Beyonce, Prince, Yoko Ono, Stevie Nicks, Axl Rose, Jane Birkin y Britney Spears, parte de los artistas que grabaron canciones con orgasmos
Infobae(M.Bauso) — Son muchas las canciones que hablan de sexo, de sus prácticas. Que cuentan historias de affaires prohibidas, de noches repletas de lujuria, de encuentros secretos.
Es una de los grandes temas de la música moderna. Pero hay una especie de sub género que es el de los temas con sonidos sexuales. En los que a la música y a la letra, los acompañan jadeos, respiraciones quebradas, gemidos.
Y orgasmos, fingidos o reales. Y la grabación de esas canciones muchas veces genera grandes historias o, al menos, leyendas que merecen ser contadas. Los que siguen son algunos (pocos) ejemplos de ellos.
Hace 45 años la Música Disco llegaba para quedarse durante un buen tiempo y poner nerviosos a los rockeros. Fue casi un lustro de dominio de charts y de las pistas.
El baile lo era todo. Terminó con tomatazos en la tapa de las revistas, rotura masiva de discos y desprestigio para quienes habían transitado el género. La reivindicación tardó varias décadas. Pero mientras duró fue muy divertido.
Uno de los primeros grandes éxitos globales fue un tema que llegó a tener casi 20 minutos y 23 orgasmos.Love to love you baby no estaba destinado a ser un suceso. Y mucho menos la plataforma de lanzamiento de dos de las personas que definieron el género.
Donna Summer y su voz (y su actitud), y Giorgio Moroder con su producción futurista, el hombre de las neuronas danzarinas.
Donna había grabado algunos simples y actuaba en obras musicales en Alemania y Austria. Estaba lejos de ser una figura mundial. Cuando esta mujer nacida en Boston entró al estudio, estaba casada con un actor austríaco y tenía una hija de tres años. Su estilo era grandilocuente, imitaba a las divas de Broadway.
Nunca pensó que esa sesión rutinaria le iba a cambiar la vida. Los productores Moroder y Pete Bellotte cortaron rápido el tema y lo hicieron circular entre los Djs europeos. Lo de siempre. La canción se pasaba en las discos y nadie sabía quién cantaba ni quién la había escrito. Pero con este tema pasó algo diferente.
El dueño de la compañía discográfica, Casablanca Records, quedó prendado de esta canción. En sus fiestas (muy habituales) pasaba el disco todo el tiempo. Apenas terminaba, volvía la púa al principio. Era una actividad algo desgastante.
Para no tener que hacerlo le pidió a los productores que volvieran a entrar al estudio y lo extendieran. Debía durar lo mismo que una cara de un LP. Bellotte, Moroder y Donna Summer regresaron y la canción pasó a tener más de veinte minutos y 23 orgasmos. Una especie de orgía disco.
El título incorporó, en este proceso, una palabra que haría todo más sugerente: el Baby final. Ahora era Love to Love You Baby.
Cuando la canción se convirtió en un hit global y disparó la carrera de Donna Summer hasta convertirla en la Reina de la Música Disco, todos se preguntaban cómo había hecho Donna. Y no se referían a su vocalización.
En cada entrevista le preguntaban por sus gemidos y jadeos. Querían saber si había tenido sexo con alguien en el estudio o si se había masturbado. Ella, con picardía, respondía que se había tocado: que mientras cantaba con su mano derecha acaricia su rodilla, era un tic que tenía.
Lo cierto es que el día en que debían registrar la canción, el estudio estaba lleno de gente. Luego de dos tomas, ella se dio cuenta que no iba a poder hacerlo. Se sentía incómoda, ridícula y expuesta. Los sonidos sexuales le salían torpes, sin gracia. Giorgio Moroder desalojó el estudio. Pero aún así seguía sin funcionar.
Apagaron las luces y la cosa iba mejorando. A Bellotte se le ocurrió prender velas y algún sahumerio para darle clima al estudio pero Donna continuaba algo tensa, no lograba soltarse. Hasta que se le ocurrió acostarse en el piso. Los productores acomodaron los micrófonos, volvieron a apagar las luces y salieron del estudio.
En ese momento todo fluyó. Con los ojos cerrados, olvidando a la cantante de comedias musicales que vocalizaba fuerte, casi a los gritos, Donna Summer grabó Love to Love You Baby. Los expertos contaron 23 orgasmos (fingidos) a lo largo del tema. Un récord de clímax para una canción. Donna Summer empezaba a reinar.
Casi tres décadas después, Beyoncé la homenajeó. En Naughty Girl utilizó el tema de Summer. Hay respiraciones fuertes y entrecortadas, jadeos y el Love to Love You Baby escuchado de fondo, persistente, en toda la canción.
Cuando entraron a aquel estudio alemán, Moroder y Bellotte no sólo tenían un sonido en la cabeza. Querían remedar la atmósfera profundamente sexual de un tema que había sido hit unos años antes. Una canción orgásmica, que levantaba la temperatura de cualquier lugar en que sonara: Je T’aime… moi non plus de Sege Gainsbourg y Jane Birkin.
Gainsbourg había compuesto y grabado el tema en 1967. Su compañera había sido Brigitte Bardot, el mayor sex symbol de su tiempo (y tal vez de todos las épocas). La canción rebosa transpiración y sexo. Pero eso que para algunos puede ser una virtud, para otros es un problema grave.
Por ejemplo, para Gunther Sachs, multimillonario marido en ese entonces de Bardot, que prohibió la difusión del tema (una confesión a los gritos de infidelidad) bajo el castigo de retirarle de por vida toda asistencia económica a la actriz.
Dos años después, Gainsbourg tuvo una nueva posibilidad de desempolvar la canción. Conoció a la actriz Jane Birkin, 18 años más joven que él en el set de la película Slogan. Ella poseía una belleza arrobadora y venía de filmar Blow Up.
La pareja se encerró en una diminuta cabina de grabación para cantar el tema. Se abrazaron y fijaron la pista vocal más caliente de la historia.
Con el tiempo, Jane Birkin contó que en medio de la grabación Serge se alejó de ella, la soltó y comenzó a dirigir sus entradas con leves movimientos de las manos como un director de orquesta.
Esta declaración dinamitó fantasías, leyendas y versiones sobre lo que había ocurrido en esa estrecha cabina de grabación. Gainsbourg, una vez pasada la polémica, dijo: “Por supuesto que no hubo sexo en el estudio. De haberlo habido en vez de un simple, hubiera sido un disco doble”.
Je T’aime… moi non plus llegó a la cima de los charts de Inglaterra y de muchos otros países.
Una canción caliente que disparaba las fantasías de los oyentes y que lo enloquecía con esos gruñidos, voces sugerentes, versos lúbricos (El amor físico es un callejón sin salida/ Voy y vengo/ Entre tus riñones/ Voy y vengo/ Te espero) y los gemidos finales de Jane Birkin.
Para crear algo más de expectativa, en la portada de los simples aparecía la leyenda: Prohibido para menores de 21 años. En muchos países, la canción no fue resistida y la censura hizo su aparición.
Fleetwood Mac tiene una historia de tórridos amores internos, infidelidades cruzadas y escándalos sexuales. La grabación de Tusk en los años setenta con las dos parejas rompiéndose John y Christine McVie, Stevie Nicks y Lindsey Buckingham, sumada a la relación paralela entre Stevie y Mick Fleetwood, fueron el paisaje para las sesiones más turbulentas de la historia del pop y para un disco que en medio del caos logró transformarse en un obra maestra.
Fleetwood Mac alcanzó el estrellato pero las tensiones terminaron por detonar el grupo. A mediados de los ochenta se volvieron a reunir: demasiados viejos éxitos todavía vivos como para desperdiciarlos.
Pero también grabaron material nuevo. Tango in the Night no llegó a tener la estatura de sus trabajos anteriores pero es un disco más que digno. Everywhere, Seven Wonders y Little Lies están ahí para atestiguarlo. También Big Love, el primer corte.
La canción, compuesta por Lindsey Buckingham, estaba destinada a integrar el tercer álbum solista del músico. Pero la ofreció al grupo para esa nueva reunión.
La segunda mitad del tema es una contienda de gemidos y jadeos. Uh Ah, Uh Ah. Un hombre y una mujer. La intensidad va aumentando.
El clima toma altísima temperatura hasta que se produce el estallido a dúo. Muchos creyeron que la canción significaba un reencuentro entre Lindsey y Stevie que se habían separado en pésimos términos en la época de Tusk. Nada de eso. Una vez más la imaginación del público fue más frondosa que la realidad. Aunque sorprenda, ambas voces están hechas por Buckingham.
Prince fue un experto en calentar sus canciones. Desde la temática, la actitud escénica, la música y el juego de respiraciones agitadas y gemidos. Get Off, Cream, Come, Head. Relaciones, masturbaciones, felaciones, el sexo siempre estuvo presente en sus creaciones.
Debe ser la estrella con mayor cantidad de canciones lúbricas. El tema final de su álbum Come brinda lo que su título promete. Orgasm es breve. Hay ruido de olas rompiendo, la voz sensual de Prince incitando a una mujer a acabar, alguna guitarra distorsionada que se apaga para que sólo quede esta chica alcanzando un orgasmo estruendoso.
En el booklet del CD, Prince la agradece a la mujer que llama “She Knows” (Ella Sabe). Los fanáticos del de Minneapolis están convencidos que la chica del tema no estaba fingiendo y que Prince grabó la relación para poder usarla en su CD.
El otro ícono pop de los ochenta (y de las décadas posteriores) que siempre tuvo una relación desprejuiciada con el sexo fue Madonna. Provocadora y desafiante, no tuvo problema en hacer papeles cinematográficos con varias escenas eróticas, editar un libro con sus desnudos o realizar coreografías más que sugerentes. Naturalmente tiene su festival de gemidos grabados: Justify my Love.
Britney Spears, otra que reinó en el pop, y gustó de la controversia hasta que las tormentas personales, familiares y mediáticas la destrozaron, tuvo su certamen de respiraciones agitadas, percusivas, en I’m a Slave 4 You.
Rocket Queen de Guns & Roses esconde una buena historia. En la mitad del tema que cierra el disco con el que la banda se dio a conocer al mundo, aparecen unos gemidos femeninos que van ganando en intensidad. Cuando llegan a su pico se mezclan con un torbellino de guitarras y la demoledora batería de Steve Adler, uno de los baluartes de la canción.
La historia detrás de esos gemidos se conoció con el tiempo. Adriana Smith tenía 19 años y era novia del baterista de la banda.
Pero en una interrupción de la grabación, la chica intercambió palabras (y fluidos) con Axl Rose. Los dos, tapados de sustancias y ahogados de alcohol, habrían creído que los refugiaba la oscuridad de la sala de grabación. El ingeniero de sonido tomó registro de la actividad sexual.
Y un fragmento de eso es lo que se escucha en el tema. Adriana confirmó hace unos años la historia (no sabemos ya si porque era cierta o porque prefirió habitar la leyenda): “Lo hice por la banda y por una botella de Jack Daniels”, sostuvo.
Tampoco se conoce si la energía con la que Adler acomete sus parches está relacionada con que estuviera enterado del affaire entre su novia y su amigo. Otra versión indica que la grabación del sexo estuvo planificada y que duró alrededor de media hora.
Que Axl y Slash querían sonidos orgásmicos en media de su canción y no querían que fueran fingidos. Hasta se dice que en medio de la sesión, uno de los ingenieros de sonido entré al estudio para acomodar mejor los micrófonos.
La Rocket Queen que inspiró la letra, sin embargo, fue otro chica. Barbi von Greef tenía 18 años y era protagonista de la escena underground de Hollywood y fascinaba a Axl Rose, que le dedicó esta furiosa canción de amor.
En Double Fantasy, el último disco de John Lennon, lanzado pocas semanas antes de su asesinato, las canciones se alternan, a uno de John le sigue una de Yoko. La primera de ella fue un módico éxito. Siempre experimental, adelantada a sus días, Kiss Kiss Kiss es un tema incómodo pero pegadizo que figuraba en la cara B del primer single.
La canción finalizaba con un estridente orgasmo de ella. La grabación de esa sección del tema adquirió ribetes legendarios. En algunas de las entrevistas les preguntaron cómo lo hicieron ante la ola de rumores que sostenían que era fruto del registro de un acto sexual de la pareja o de una práctica masturbatoria de Yoko.
John con su picardía habitual para responder las consultas contó que nadie sabía bien qué había sucedido ya que vaciaron el estudio y pusieron un biombo entre la cabina de grabación y la sala. Sólo quedaron él y el productor quienes nada más podían escuchar a Yoko, oculta detrás del biombo.
Ella, por el contrario, decía que sólo se trató de una actuación, que para eso era una artista.
A fines de la década del 80, el DJ norteamericano Lil Louis tuvo un tremendo hit dance con un largo tema de casi diez minutos. Se llamó French Kiss.
La primera mitad eran bases electrónicas, la cadencia típica del tecno. Pero en un momento se deja escuchar una mujer jadeante. Con sus gemidos, la base va cambiando, se acomoda al ritmo de la mujer jadeante.
Se acelera, se ralentiza, entra en una meseta. la base se agita y la respiración ahogada femenina gana protagonismo y ya domina el tema hasta que alcanza el orgasmo.
directoajapon.com — En Japón el diseño de las tapas de alcantarilla es todo un arte. Cada ciudad tiene sus propios diseños, a veces varios, y algunos son simplemente espectaculares. En este artículo te traemos una recopilación de diversas alcantarillas que nos hemos ido encontrando a lo largo de nuestros viajes a Japón, en diferentes ciudades de la geografía japonesa.
Las publicaremos agrupadas por ciudades, en orden alfabético. Si tienes alguna foto de una tapa de alcantarilla que eches en falta en este listado puedes enviárnosla por cualquiera de nuestros medios de contacto (correo electrónico o por redes sociales) y haremos mención al autor. ¡Y no olvides indicarnos a qué lugar pertenece!
Y sin más dilación, comencemos con nuestra pequeña gran colección de tapas de alcantarilla japonesas (y derivados):
Aizu-Wakamatsu
Esta ciudad no es solo conocida por ser la «ciudad samurái» sino que además es famosa por su arroz y el agua de máxima calidad que baja desde sus montañas.
Beppu
Como no podía ser de otra manera, las tapas de alcantarilla de Beppu nos recuerdan que sus onsen son su patrimonio más importante.
Bessho Onsen
Estos simpáticos muñequitos nos recuerdan que estamos visitando un típico pueblo rural japonés.
Chiba
Situado al oeste de Tokio, en Chiba podemos encontrarnos alcantarillas como ésta:
Fujinomiya
Como no, el Monte Fuji es el elemento central de la ciudad y tiene su espacio hasta en las alcantarillas.
Hakodate
El calamar es el plato más típico de esta ciudad ubicada al sur de la fría Hokkaido.
Hikone
El Castillo de Hikone es el punto turístico clave de la ciudad, y eso lo vemos reflejado en la aparición de su foso en esta alcantarilla.
Himeji
La imagen de la ciudad de Himeji, como no podía ser de otra manera, es la de su castillo. Lo explotan en todo tipo de merchandishing y, sí, también en los dibujos de sus alcantarillas.
Alcantarilla de la garza blanca, símbolo de Himeji (se dice que el castillo se parece a una garza blanca a punto de alzar el vuelo)
Alcantarilla del Castillo Himeji
Kakegawa
Ubicada en la prefectura de Shizuoka, esta ciudad es conocida por sus plantaciones de té y por su espectacular castillo, el cual puedes ver en sus tapas de alcantarilla.
Kamakura
En Kamakura podrás disfrutar de distintos diseños entre templos y santuarios
Kanazawa
Otra preciosa ciudad, cuyo plato fuerte es el Jardin Kenrokuen. La imagen de un farolillo a los pies del lago de este jardín es su imagen más famosa, la cual explotan hasta en las alcantarillas.
Alcantarilla con motivo del famoso farolillo del Jardín Kenrokuen de Kanazawa
Karuizawa
Hogar de una de las últimas temporadas del famoso reality de Netflix «Terrace House», además de unos espectaculares paisajes nevados.
Kioto
Sorprendentemente apenas tenemos fotos de Kioto, y las que tenemos son porque nos las han facilitado amigos y lectores. Quizá ésta sea una buena excusa para volver…
Alcantarilla de Higashiyama-Ku – Hanami Koji
Kitakata
Un curioso diseño en la ciudad del ramen.
Kumagaya
Y aquí traemos a la ciudad representante de la prefectura de Saitama.
Kurashiki
Preciosa ciudad muy cercana a Okayama, que destaca por sus canales en el casco antiguo. En Kurashiki nos encontramos con un montón de alcantarillas diferentes:
Alcantarilla para bomberos
Kurihama
Esta ciudad, pese a ser una desconocida, tiene una gran importancia en la historia de Japón.
Alcantarilla para bomberos
Mitaka
No podía faltar nuestro homenaje a la ciudad que acoge a nuestro querido Museo Ghibli.
Alcantarilla ubicada dentro del Museo Ghibli
Murakami
Creo que viendo estas tapas de alcantarilla es fácil adivinar por lo que es famosa la ciudad de Murakami,
Nagoya
Otra fantástica ciudad, gran desconocida para el turista general. No suele entrar en los planes de ruta de un primer viaje pero desde aquí te recomendamos que, si tienes la oportunidad, le dediques uno o dos días.
Castillo Kiyosu
Nara
Otra de las ciudades estrella en cuanto a turismo en Japón es Nara. Te dejamos la foto de una preciosa alcantarilla con motivos del Parque Nara
Odawara
Muchos son los que pasan por esta ciudad de camino a Hakone, pero no todos se paran a visitar su conocido castillo.
Okayama
Sorprendentemente desconocida, en Okayama se encuentran los jardines Korakuen, uno de los tres más bellos de Japón.
Alcantarilla para bomberos
Osaka
Osaka es una de las grandes ciudades de Japón. Curiosamente nos hemos dado cuenta de que apenas tenemos alcantarillas de esta ciudad, y es que con tanto que ver casi no te paras a mirar al suelo.
Shibata
Esta ciudad de la prefectura de Niigata no es que tenga mucho atractivo más allá de poder ver su castillo, pero al menos sus tapas de alcantarilla están bien.
Shimonoseki
La ciudad donde se encuentra el puente que une las islas de Kyushu y Honshu. ¿Sabías que también puedes ir de un extremo al otro a través de un túnel subterráneo?
Shirakawago
Perdida entre los Alpes Japoneses, en la preciosa aldea tradicional de Shirakawago podemos encontrarnos estas alcantarillas.
Alcantarilla con motivo de las famosas casas de techo inclinado de Shirakawago
Tokio
Alcantarilla de Chiyoda.
Barrio de Miyamakiritsuma.
Ueda
Ciudad de la prefectura de Nagano en la que, entre otras cosas, se encuentra una de las academias de ISI Japanese Language School.
Yokohama
Nuestra querida y romántica Yokohama. Y es que dar un paseo al atardecer por el paseo marítimo viendo a lo lejos el puente y las luces del Minato Mirai enternecen a más de uno.
Copiapoa cinerascens, un cactus, en el Parque Nacional Pan de Azúcar, en el desierto de Atacama de Chile.
The New York Times(R.Nuwer) — Andrea Cattabriga ha visto muchos cactus donde no debían estar. Pero nunca había visto nada parecido a la Operación Atacama, una redada realizada el año pasado en Italia. Experto en cactus y presidente de la Asociación para la Biodiversidad y la Conservación, Cattabriga suele ayudar a la policía a identificar algún que otro espécimen incautado a los turistas o interceptado en el correo.
Esta vez, sin embargo, Cattabriga se enfrentó a un despliegue impresionante: más de 1000 de algunos de los cactus más raros del mundo, valorados en más de 1,2 millones de dólares en el mercado negro.
Casi todas las plantas protegidas procedían de Chile, país que no las exporta legalmente, y algunas tenían más de un siglo de antigüedad. La operación —que tuvo lugar en febrero de 2020, pero que se hace pública ahora debido al reciente regreso de los cactus a Chile— fue probablemente la mayor incautación internacional de cactus en casi tres décadas. También pone de manifiesto la cantidad de dinero que los traficantes pueden estar ganando con el comercio.
Ver los cactus recolectados produjo una profunda tristeza a Cattabriga.
“He aquí un organismo que ha evolucionado durante millones de años para poder sobrevivir en las condiciones más duras que se pueden encontrar en el planeta, pero que termina su vida de esta manera: como un objeto para ser vendido”, dijo.
Al igual que el mercado de los huesos de tigre, el marfil, las escamas de pangolín y el cuerno de rinoceronte, existe un floreciente comercio mundial ilegal de plantas. “Casi todas las plantas que se puedan imaginar son objeto de algún tipo de tráfico”, dijo Eric Jumper, agente especial del Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. Los cactus y otras suculentas están entre los más buscados, junto con las orquídeas y, cada vez más, las especies carnívoras.
El tráfico puede tener consecuencias graves. Más del 30 por ciento de las casi 1500 especies de cactus del mundo están en peligro de extinción. La recolección sin escrúpulos es la principal causa de este declive, que afecta a casi la mitad de las especies en peligro. Sin embargo, esta área del comercio ilegal suele pasarse por alto, lo que constituye un ejemplo de “ceguera vegetal”, es decir, la tendencia humana a ignorar ampliamente esta importante rama del árbol de la vida.
“El funcionamiento básico del planeta se paralizaría sin las plantas, pero la gente se preocupa más por los animales”, afirma Jared Margulies, geógrafo de la Universidad de Alabama que estudia el tráfico de plantas. “Muchas especies vegetales no reciben la atención que recibirían si tuvieran ojos y caras”.
Sin embargo, el tamaño de la Operación Atacama podría ser una notable excepción. También es el mayor ejemplo conocido de cactus robados de la naturaleza que se repatrían para reintroducirlos en su hábitat nativo.
Los expertos también esperan que el caso pueda ser un punto de inflexión en la forma en que los países, los coleccionistas, los conservacionistas y la industria abordan el espinoso tema del tráfico internacional de cactus.
“La sociedad en su conjunto no puede seguir teniendo una visión ingenua de este problema”, afirma Pablo Guerrero, botánico de la Universidad de Concepción, en Chile.
Pasión por la rareza
Los investigadores italianos de la Operación Atacama prepararon un espécimen de Copiapoa solaris para enviarlo a Chile desde un invernadero en Milán, Italia.
Los cactus y otras suculentas están de moda. Se han convertido en los favoritos de las redes sociales, promovidos por influentes de plantas de interior por su aspecto extravagante y porque requieren poquísimos cuidados. La pandemia no hizo más que aumentar su popularidad, y las tiendas luchan por mantener algunas especies disponibles.
La colección de cactus del hípster promedio solo incluye especies comunes propagadas en viveros. Pero para algunos coleccionistas especializados —que suelen ser hombres de mediana edad o mayores— la afición es mucho más seria.
“Mucho de lo que impulsa el interés y la pasión por estas plantas es su singularidad y rareza”, dijo Bárbara Goettsch, copresidenta del Grupo de Especialistas en Cactus y Plantas Suculentas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Muchas especies de cactus están muy localizadas, y se encuentran, por ejemplo, solo en ciertos acantilados calcáreos escarpados de México, o en una única mancha de arena de menos de 2,5 kilómetros cuadrados en la costa de Perú. También tienden a crecer muy lentamente. Los ejemplares más grandes, que son los más buscados, pueden tener décadas o incluso cientos de años. Estas características hacen que los cactus sean especialmente sensibles a la sobreexplotación, pero también especialmente atractivos para los coleccionistas interesados en la exclusividad.
Sin embargo, la compra legal de especies raras puede ser difícil o imposible. Todos los cactus y muchos otros tipos de suculentas requieren permisos para su comercio internacional, si es que pueden comercializarse legalmente. La mayoría de los países también prohíben la recolección de algunas o todas estas especies en estado silvestre, incluido Estados Unidos.
“En el caso de todos los cactus, no se pueden recolectar en terrenos públicos, y punto”, dijo Jumper. “Atrapar a gente en el campo por sacar cactus requiere bastante suerte, porque los recogen en algunas áreas extensas”.
Una vez que los cactus se extraen de la naturaleza, el comercio ilícito se realiza a menudo a cielo abierto. Las tiendas de plantas de lujo de Japón exhiben especies protegidas y recolectadas en estado salvaje, mientras que los vendedores de todo el mundo las anuncian en eBay, Instagram, Etsy y Facebook.
Los anuncios en línea suelen ir acompañados de advertencias de que los cactus no cuentan con los permisos necesarios para el comercio legal, y los saqueadores furtivos a veces transmiten en directo videos desde el terreno, en los que preguntan a los clientes qué plantas quieren.
Los traficantes rara vez son detenidos o procesados. Aunque los coleccionistas estadounidenses, británicos, europeos y japoneses han impulsado tradicionalmente el comercio ilegal, más recientemente el interés se ha extendido también a China, Corea del Sur y Tailandia.
Aunque no existen cálculos sobre el alcance del comercio ilegal de cactus, muchos expertos creen que va en aumento. “Hace 20 años era un problema mucho menor, pero ahora es grande”, dijo Jeff Pavlat, presidente de la Sociedad Estadounidense de Cactus y Suculentas. “Poblaciones enteras están siendo arrancadas”.
El manual de un saqueador
Copiapoa cinerea.
En febrero de 2020, la policía italiana, respondiendo a una denuncia, visitó la casa de Andrea Piombetti, un conocido coleccionista y vendedor de cactus en Senigallia, una ciudad de la costa adriática. En un invernadero improvisado, los agentes descubrieron alrededor de 1000 especies chilenas protegidas de Copiapoa y Eriosyce, de tamaños que iban desde el de una pelota de béisbol a una de playa. Los policías incautaron las plantas, junto con el celular y el pasaporte de Piombetti.
No era la primera vez que Piombetti, quien no respondió a las solicitudes de entrevista y ahora está a la espera de juicio, era acusado de tráfico de cactus. La policía también le incautó un cargamento de 600 cactus chilenos en 2013. Pero el caso no llegó a procesarse por los retrasos burocráticos, y el plazo de prescripción pasó.
“Muchos delitos ambientales en Italia tienen este problema: no pueden ser castigados después de cuatro o cinco años”, dijo el teniente coronel Simone Cecchini, jefe de la división de vida silvestre del departamento de policía local, quien dirigió las investigaciones de 2013 y 2020. “Esta vez, nuestro fiscal dijo que intentaremos ser muy rápidos, porque quiere evitar lo que ocurrió en 2013”.
Piombetti aún no ha presentado su defensa ante el tribunal.
Cattabriga y otros expertos llevaron a cabo una serie de exámenes analíticos para confirmar que las plantas no habían sido cultivadas en casa, sino que fueron recolectadas en el desierto de Atacama en Chile. Cecchini y sus colegas descubrieron que Piombetti había hecho siete viajes a Chile, el último en diciembre de 2019, donde dicen que sacó furtivamente los cactus de ese desierto, que está cerca del Parque Nacional Pan de Azúcar.
Después de recoger los cactus, la investigación de Cecchini reveló que Piombetti supuestamente envió las plantas a direcciones en Grecia y Rumania, donde las aduanas internacionales son más laxas que en Italia. Debido a su resistencia, los cactus pueden sobrevivir a largos viajes por correo sin tierra, agua o luz.
Cecchini encontró muchos registros de ventas ilegales de cactus en el teléfono de Piombetti, incluidos los recibos de una empresa japonesa que parecía hacer grandes pedidos mensuales. Basándose en los precios indicados en los textos, la policía calculó que los cactus incautados tenían un valor de más de un millón de euros.
“En Italia necesitamos penas mayores para este tipo de delitos medioambientales”, dijo Cecchini.
Un insólito regreso a casa
Un ejemplar de Capiapoa conglomerata recuperado por la Operación Atacama
Tras la incautación, Cattabriga dispuso que las plantas, muchas de las cuales estaban en muy mal estado de salud, fueran trasladadas al Jardín Botánico Città Studi de Milán para su cuidado temporal. A medida que avanzaba la investigación, la cuestión de qué hacer con ellas se hacía más urgente.
Los cactus confiscados por las autoridades italianas normalmente se destruyen o, si son especies raras, se envían a jardines botánicos. Pero con la Operación Atacama, “fue muy diferente”, dijo Cattabriga. El número de cactus era muy grande, y algunos eran especies en peligro crítico de extinción con necesidades muy especializadas que se encontraban en zonas de Chile que abarcaban solo unos pocos kilómetros cuadrados. Mantener los cactus en el jardín era una probable sentencia de muerte.
Al principio se habló de enviar las plantas a otros jardines botánicos de Italia y Europa. Pero Cattabriga, Cecchini y Guerrero insistieron en que se devolvieran a Chile con fines de conservación y también simbólicos.
En colaboración con Goettsch y otras personas, pasaron gran parte de 2020 navegando por la burocracia italiana, chilena e internacional para conseguir el permiso para enviar las plantas a casa. “Es la primera vez que esto ocurre, así que nadie tenía muy claro cómo hacerlo”, dijo Guerrero.
Las autoridades finalmente aceptaron el traslado a finales de 2020. Pero ni Chile ni Italia pagarían los aproximadamente 3600 dólares de gastos de envío.
Goettsch consiguió que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza aportase tres cuartas partes de los fondos, y el jardín botánico de Milán también colaboró. El resto lo aportó Liz Vayda, propietaria de B. Willow, una tienda de plantas de Baltimore que hace donaciones regularmente a grupos ecologistas.
Finalmente, a finales de abril, 844 cactus hicieron el viaje de vuelta a Chile. Otros 100 habían muerto, y 84 se quedaron en Milán para su estudio.
Cattabriga ha estado haciendo videollamadas diarias para intentar asegurarse de que las plantas son cuidadas adecuadamente mientras están en cuarentena. Según Bernardo Martínez Aguilera, jefe del departamento de inspección forestal de la Corporación Nacional Forestal de Chile, el objetivo final “es que la mayoría de estos ejemplares vuelvan a su entorno natural, del que nunca debieron salir”.
Incentivos y amenazas
Cactus del género Copiapoa en el Parque Nacional Pan de Azúcar
La Operación Atacama es, con mucho, la mayor redada de la historia reciente, pero hay otros indicios de que las fuerzas del orden empiezan a tomar nota de los cactus. Seis hombres fueron condenados a una serie de penas tras recientes condenas federales relacionadas con una red de tráfico de cactus que sacaban furtivamente miles de rocas vivas del suroeste de Texas para su contrabando a Europa y Asia. En California y Arizona se han producido otras acciones judiciales relacionadas con cactus.
Sin embargo, aunque el refuerzo de la aplicación de la ley es bienvenido, varios expertos creen que la prohibición, por sí sola, no detendrá el tráfico. En su lugar, son partidarios de satisfacer la demanda mediante la recolección sostenible de semillas o injertos de plantas silvestres, que podrían utilizarse para la propagación artificial en invernaderos certificados.
La venta de estas plantas de origen legal podría ayudar a compensar el comercio ilegal. Preferiblemente, los ingresos irían directamente a las comunidades que viven junto a las especies, dicen los expertos, creando incentivos para protegerlas. El comercio de cactus y suculentas es “un gran negocio, pero la mayor parte de ese dinero no se centra en los países de origen”, afirma Margulies. “Creo que debería haber un impulso para involucrarse en esto más desde el punto de vista de la justicia social”.
Sin embargo, la legislación interna de muchos países prohíbe este tipo de actividades, al igual que las estrictas leyes de comercio internacional y la burocracia. El resultado, según Cattabriga, es un sistema que “desalienta la reproducción de plantas raras en cautividad, y tiene el efecto secundario de exacerbar el comercio ilícito”.
Guerrero espera que con la Operación Atacama se inicie el debate sobre cómo reformar la legislación para hacerla más susceptible de soluciones.
Mientras tanto, algunos entusiastas de las plantas se esfuerzan por cambiar la cultura de la recolección de cactus. Vayda, de B. Willow, por ejemplo, está en conversaciones con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza sobre la posibilidad de establecer normas en el sector de las plantas de interior para certificar que los invernaderos utilizan plantas de origen legal, de forma similar a las etiquetas de alimentos orgánicos o de comercio justo. “Ahora mismo, tengo que preguntar específicamente a un cultivador: ‘¿De dónde proceden tus plantas?’”, dijo.
La Sociedad Estadounidense de Cactus y Suculentas intenta alejar a sus miembros de la tentación de las plantas de procedencia irregular mediante charlas educativas, artículos que publica y otros medios. La sociedad también prohíbe a los cultivadores que presenten ejemplares en exposiciones y concursos especializados que los miembros no podrían adquirir legalmente hoy en día.
“No se puede hacer que una Copiapoa recolectada en Chile en los años 70 obtenga el premio, y luego decir a los miembros: ‘No, no puedes tener esa planta, tienes que empezar desde la semilla y en 200 años podrás tenerla’”, dijo Pavlat. “Tenemos que reajustar los objetivos y las expectativas de la gente”.
marcianomx.com — En la región de Asia Menor, al sudeste de Turquía, sobre un área remota y salvaje que se extiende cientos de kilómetros encontramos la ancestral ciudad de Çatalhöyük (se pronuncia Cha tal uy uk). En la planicie de Konya y al margen de un río que se secó hace más de mil años, el inusual asentamiento es fuente de toda clase de misterios y enigmas.
Desapareció de los registros históricos hace muchos siglos y seredescubrió en 1958 cuando, accidentalmente, el arqueólogo James Mellaart buscaba huellas de ocupación humana en la región. El descubrimiento de fragmentos de vasijas antiguas sugería que se trataba de un hallazgo importante. Sin embargo, el equipo responsable de las excavaciones no tuvo una idea concisa de lo que había descubierto hasta que desenterraron las primeras ruinas.
La ciudad más antigua del mundo.
Lo que encontraron en ese lugar era mucho más antiguo y extraño de lo que podían imaginar. Poco a poco, los trabajos de excavación revelaron muros, artículos y restos de una civilización que habitó este rincón aislado del planeta en una época donde la propia humanidad era muy joven. Aquella ciudad desconocida no sólo figuraba como una joya de la antigüedad y el extraordinario escenario de un pasado remoto, también supuso un desafío a todo lo que se creía sobre los pueblos prehistóricos.
El aspecto más inusual de Çatalhöyük es, sin duda, la dimensión del asentamiento. Según los arqueólogos, la ciudad estaba habitada durante el período Neolítico, en algún punto del 7500 a.C. En las proximidades del lugar, las ruinas romanas construidas más de 6000 años después, resultan mucho más modernas en comparación. De hecho, la famosa Necrópolis de Guiza, en Egipto, se construyó en el 2700 a.C.
Tras el descubrimiento, inmediatamente Çatalhöyük pasó a considerarse uno de los asentamientos organizados más antiguos de nuestro planeta, recibiendo el título de “La ciudad más antigua del mundo”. Sin embargo, lo realmente extraño es que en esa época la mayor parte de la humanidad se organizaba en tribus nómadas.
Agricultura y ganadería en Çatalhöyük.
En los límites del complejo habitacional, los investigadores encontraron indicios de que la tierra se empleó para la agricultura, práctica revolucionaria para aquella comunidad de cazadores-recolectores. Una actividad prácticamente desconocida por los otros humanos de la época. Por si fuera poco, las excavaciones revelaron multitud de osamentas provenientes de ovejas, caballos, cabras, conejos, cerdos, perros y otros animales domésticos.
Arte rupestre en Çatalhöyük.
Esto sugiere que los habitantes de Çatalhöyük no sólo sabían domesticar animales, también los reproducían y criaban en cautiverio. En lugar de cazar animales salvajes, se dedicaban a la crianza para el sustento de la comunidad. Esta ciudad es un testimonio de la transición que hizo el nombre de un estilo de vida basado en la caza y recolección hacia la agricultura y domesticación de especies animales. Probablemente, este lugar fue escenario de la transición del hombre de nómada a colono, un hito en la evolución humana.
Estructura urbana compleja.
Sin embargo, los impresionantes hallazgos en la ciudad quedaron opacados por revelaciones aún más sorprendentes. A medida que la investigación avanzaba, Mellaart y otros arqueólogos encontraron que la estructura urbana de Çatalhöyük era extremadamente compleja. En primer lugar, la ciudad no contaba con calles normales: los habitantes solían transitar por muros de barro de baja altura y sobre los tejados de las casas. Las edificaciones se construyeron a base de ladrillos y yeso, sin ventanas ni puertas, con entradas en la parte superior.
Recreación de una vivienda típica en Çatalhöyük.
El plano de la ciudad asemejaba a una colmena, incluyendo una red de laderas y rampas que conectaban los edificios y permitían a los habitantes desplazarse por encima de las construcciones donde también existían áreas comunes. Se desconoce si los habitantes manejaban el concepto de propiedad. De hecho, la organización social de Çatalhöyük es muy distinta a lo que se ha descubierto antes.
El arte de los habitantes en Çatalhöyük.
Por si fuera poco, al interior de cada vivienda se encontraron elementos artísticos que las diferenciaban entre sí, características que probablemente reflejaban el gusto personal de los ocupantes. Pinturas, diseños geométricos y glifos complejos son evidencia de que estos humanos reflexionaban sobre el mundo que los rodeaba.
Recreación de una pintura encontrada en una vivienda de Çatalhöyük.
Los cráneos de animales, especialmente toros y bueyes, se apreciaban y exponían en nichos sobre las paredes. El interés por estas piezas no es particularmente inusual en muchas culturas; sin embargo, para los habitantes de Çatalhöyük eran elementos relevantes. La inclinación artística de estas personas también se demuestra a través de huesos pulidos y fragmentos de obsidiana tallada. Dedicaban tiempo y esfuerzo a construir figuras y estatuas.
Una ciudad adelantada a su época.
Los arqueólogos también se sorprendieron por hallazgos anómalos en la ciudad, como un mural donde se retrata una vista aérea o panorámica de la ciudad y el monte Hasan, a unos 12 kilómetros de distancia. Para muchos, este mural es el mapa más antiguo del mundo pues revela la posición relativa de la ciudad y sus alrededores.
Otro hallazgo anómalo es una pieza de arte, la representación de una cabeza humana construida de yeso y piedra con ojos de obsidiana. Este artículo no se desechó, se encontraba cuidadosamente dispuesto en una urna de piedra tallada que depositaron en un nicho al interior de una casa, como si la hubieran guardado.
Muchas casas estaban equipadas con una especie de chimenea rudimentaria que les permitía mantenerse calientes y preparar alimentos. Además, cada propiedad contaba con una especie de ventana o extractor que mantenía el ambiente fresco y protegido del polvo. Los habitantes de Çatalhöyük llevaban una vida completamente distinta a otros humanos de la época, gozaban de seguridad y tenían comodidades únicas.
Otro aspecto exclusivo de esta civilización fue la forma en que disponían de sus muertos. Al comienzo, los arqueólogos no encontraron indicio alguno sobre la existencia de cementerios comunales, lo que llevó a suponer que los muertos eran sepultados en el desierto o cremados en algún lugar distante. Algo así indicaría que a los habitantes de esta ciudad no les interesaba tratar a los muertos con devoción.
La cultura de la muerte.
Sin embargo, estas suposiciones estaban completamente equivocadas. Los habitantes de Çatalhöyük no sepultaban a sus muertos en cementerios, sino en los cimientos de sus casas, probablemente como una forma de mantenerlos cerca.
Osamenta encontrada en Çatalhöyük: enterraban a sus muertos en los cimientos de las viviendas en posición fetal.
El tratamiento dado a los cadáveres también es digno de mención. En varios casos se observó el cráneo removido y sepultado posteriormente, probablemente como parte de un ritual. En las tumbas encontraron indicios de que algunos cráneos desaparecieron o los llevaron a otros sitios, tal vez al interior de las propias viviendas.
Siguiendo la lógica de que utilizaban los cráneos de animales como adornos, es de suponer que algunas familias quisieran conservar los cráneos de sus seres queridos al interior de sus casas. Se mantenían exhibidos, a la vista de todos, hasta que regresaban a las sepulturas con los otros restos. Se desconoce el significado de esta práctica, pero, la costumbre se extendió por muchas generaciones. Tal vez la consideraban una forma de mantener a los seres queridos en sus vidas, aunque nos resulte un poco extraño imaginarlo.
Salud e higiene.
Más allá de esta peculiar costumbre, los ciudadanos se preocupaban mucho de la higiene pues existe evidencia de que la basura y el desperdicio se quemaba o enterraba. En las construcciones también se observan señales claras de restauración y mantenimiento preventivo. Por eso, no es de extrañar que los habitantes de Çatalhöyük mostraran estándares de salud muy superiores a los observados en el Neolítico. La expectativa de vida de estas personas era casi 15 años mayor a la de cualquier otro lugar en el mundo.
En pleno auge, Çatalhöyük albergó al menos 10 mil habitantes, lo que también la convierte en la ciudad más grande de la época. En aquel último período de la Edad de Piedra, una ciudad de ese tamaño sería equivalente a una metrópolis, como Nueva York, en la actualidad.
La utopía de Çatalhöyük.
Además de enorme, la ciudad era muy antigua. En las excavaciones se encontraron al menos 18 capas de ocupación humana, por lo que se había construido y reconstruido durante miles de años agregando toda clase de mejoras. Las estimaciones más conservadoras apuntan a que este lugar estuvo habitado al menos mil años, mientras otros sugieren que su existencia se extendió durante más de dos milenios.
Aunque no existe ningún tipo de registro, el análisis de los restos humanos reveló muy poca diferencia en la calidad de vida que tenían hombres y mujeres, además que las viviendas eran similares y en algunos casos prácticamente idénticas. Esto nos habla de una sociedad igualitaria con pocas divisiones sociales.
Tampoco se encontró indicio alguno de gobierno o centro administrativo encargado de regular la vida de los ciudadanos. Aparentemente, todos los habitantes tenían la misma importancia, nivel de salud, y acceso a los productos, lo que ilustra una auténtica utopía alcanzada en la prehistoria.
Aunque las hipótesis de los arqueólogos defiendan la existencia de una sociedad igualitaria en Çatalhöyük, ciertos indicios nos muestran que la ciudad no era completamente libre. Los habitantes estaban obligados a vivir bajo un control social muy estricto y, si se negaban, los expulsaban de la ciudad. Para que la sociedad funcionara en Çatalhöyük, se necesitaba cierta homogeneidad. Estas personas conservaron con tenacidad sus costumbres durante generaciones, y cualquier desvío se consideraba inaceptable.
Decadencia en Çatalhöyük.
La pregunta obvia: ¿si existía tanto equilibrio, por qué una ciudad como Çatalhöyük terminó desapareciendo? ¿Por qué una ciudad ocupada durante más de dos mil años quedó abandonada por familias que vivieron en total paz y tranquilidad durante generaciones?
Diversas teorías pretenden resolver esta cuestión, pero ninguna parece definitiva. Probablemente una serie de conflictos internos, motivados por la acumulación de riquezas, fue la causa del rompimiento entre los sectores de la población. Las viviendas más “nuevas” eran más grandes y revelan la posibilidad de que algunos habitantes se volvieran «más importantes» o «más ricos» que otros.
Disputas sociales y religiosas.
Otra teoría para la desaparición de Çatalhöyük culpa a la aparición de diversas religiones, cada una con sus propios dogmas y principios. En las excavaciones se encontraron varias estatuas de índole religioso. Las más antiguas son representaciones de una diosa de la fertilidad, ilustrada por la imagen de una Gran Madre que provee vida. Sin embargo, pareciera que estas imágenes se abandonaron en favor de otras deidades, la mayoría antropomórficas. Sobre todo, una deidad con una cabeza de toro que se volvió muy popular.
Una antigua diosa de la fertilidad adorada por los habitantes de Çatalhöyük.
Es posible que la llegada de estas nuevas deidades causara un rompimiento en la armonía de esta ciudad. La construcción de al menos dos templos “recientes” en honor a ese dios Toro sugiere que las religiones en ascenso empezaron a demandar porciones cada vez más importantes de la ciudad. Esta teoría está reforzada por los hallazgos de objetos lujosos decorando la indumentaria de sacerdotes, que construyeron una clase social independiente.
Es imposible afirmar con certeza que este fue el principal motivo para la caída de esta ciudad, aunque tiene sentido. A lo largo de la historia, las disputas motivadas por diferencias ideológicas y religiosas se han convertido en un factor de turbulencia social. Y parece que en el Neolítico las cosas no eran distintas.
Probablemente algún día sepamos lo que sucedió con aquella gran ciudad. En la actualidad, una pequeña fracción de Çatalhöyük está desenterrada y es posible que las respuestas para todos estos enigmas se encuentren bajo tierra.
Franz Xaver Winterhalter, Retrato de la Reina Victoria
Wall Street International(M.A.Montiel Nieves) — Para toda mujer la belleza es símbolo de poder, respeto y confianza en sí mismas; su imagen es su carta de presentación hacia el exterior. Motivadas por la necesidad de siempre verse bellas a lo largo de la historia, se han encargado de practicar diferentes técnicas de maquillaje, peluquería, mejoramiento de la piel, entre otras, con el objetivo de realzar su feminidad. Aunque no lo crean, algunas veces eran capaces de maltratarse con tal de ser consideradas como «la mujer perfecta».
Con el propósito de conmemorar el mes de la mujer, es propicio realizar un recorrido histórico por las diferentes técnicas de embellecimiento que utilizaban las féminas en diversos lugares del mundo, así como también conocer cómo han sido los cánones de belleza en cada época hasta la actualidad.
Belleza egipcia
La civilización egipcia fue una de las primeras en aprovechar el ámbito de la cosmética. Recurrentemente, las mujeres se aplicaban cremas y ungüentos que favorecían el cuidado de la piel dejándola protegida contra las altas temperaturas. Los mencionados productos también podían ser a base de pulpa de albaricoque o de caracoles cuando se quería prevenir la aparición de las arrugas.
Para iniciar con su maquillaje, las egipcias empleaban en sus ojos una mascarilla elaborada con hollín y amoníaco conocida con el nombre de Kohl. Como regla que señalaban los cánones de belleza de la época, los ojos debían estar delineados en colores negro y verde. Asimismo, recurrían a compuestos de óxido de hierro con ocre rojo para pintarse los labios.
Los conceptos de manicura al igual que pedicura también comenzaron a utilizarse en este lado del planeta al igual que la depilación con cera, preparados a base de gomas o cenizas. Para ellos, esta última técnica era una de las más importantes en su camino al embellecimiento, puesto que un cuerpo sin vellos podía ser considerado «perfecto».
La reina Cleopatra ha sido descrita como una de las mujeres más hermosas de Egipto, para lograr una piel más suave y elástica esta tomaba baños de leche de burra con miel.
El rostro de la Venus de Milo expresa pasividad pues está colocado de perfil, y el pelo está realizado de una forma simple, con leve trabajo al trépano, pues aparece recogido
¿Qué hacían los griegos y romanos?
Tanto hombres como mujeres griegos y romanos se peinaban, depilaban y maquillaban por igual ya que, para ambos sexos, la belleza era de gran importancia.
Los cánones de la antigua Grecia respondían a patrones armónicos además de matemáticos. Para ellos, los cuerpos eran perfectos cuando gozaban de gran simetría. Según el escultor Policleto: un cuerpo debe medir por siete veces la cabeza para ser considerado «ideal».
Por si fuera poco, las mujeres debían tener los senos pequeños, caderas anchas, cabello ondulado y nariz afilada para ser tomadas como referencias en materia de belleza.
Por su parte, las mujeres romanas utilizaban el ácido tartárico obtenido de las sobras del vino para los procedimientos de peeling químico. Cabe destacar que, entre las ocupaciones de ciertos esclavos romanos, se encontraba el embellecimiento de sus amos, por lo que estos debían ser especialistas en maquillaje, así como también en peluquería.
En esta civilización ya se hablaba de cirugías estéticas, las cuales tenían un valor reconstructivo. Las mujeres se sometían a ellas cuando necesitaban hacerse un retoque de ojos, labios, dentadura o nariz. Este último caso era el de aquellas adulteras o ladronas, a quienes ordenaban quitarles la nariz como castigo.
El busto de Nefertiti refleja el estilo clásico del arte egipcio, desviándose de las «excentricidades» del estilo artístico de Amarna, que se desarrolló en el reinado de Akenatón
Cristianismo vs belleza
Durante la Edad Media las mujeres no se preocupaban por su aspecto físico debido a que, según los ideales del cristianismo, la fémina solo debía enfocarse en la salvación de su alma en lugar de la frivolidad que representaba la moda.
Con el paso del tiempo, la coquetería volvió a tomar auge con la influencia de la cultura musulmana, puesto que ellos sí le daban real importancia a su aspecto personal.
Este tipo de mujeres brindaban un importante cuidado a sus rostros aplicando carmín tanto en sus mejillas como en los labios además de delinear sus ojos con Kohl. Para salir a cualquier lugar cubrían sus rostros con velos largos de variados colores.
También se mantenían perfumadas con aromas muy finos, cuidaban sus uñas y adornaban sus manos con diferentes clases de joyas. De igual forma, se realizaban varias sesiones de masajes relajantes para el cuidado de su piel. Es así como la belleza volvió a tomar la importancia que merecía durante esa época.
Rostros no tan blancos para el renacimiento
Durante el Renacimiento, el canon de belleza en el que se inspiraban las mujeres de la época se basaba en la proporción y armonía. Un ejemplo de este estilo a nivel femenino era la Venus de Milo, una de las estatuas más memorables del período helenístico.
Para que una mujer fuera considerada hermosa o perfecta en esa época debía tener las siguientes características:
Cabello rubio
Delgada
Ojos claros y grandes
Cuello largo
Senos pequeños
Manos cortas además de delgadas.
En esta época se recurría al uso de cremas con aroma o perfumes para ocultar los malos olores producto de la suciedad o falta de baño.
Con respecto al maquillaje, las féminas usaban polvo de arroz para una mayor palidez en su rostro. A su vez se le daba una mayor viveza con colorete en las mejillas y Kohl para delinear los ojos.
Quienes padecían de alguna enfermedad optaban por utilizar más maquillaje de lo normal, de esa manera ocultaban dicho padecimiento.
Por el contrario, en el Barroco la tendencia era exagerar las facciones, motivo por el cual se hizo más frecuente la mezcla entre el azafrán y el polen hasta obtener un color azul que se aplicaba tanto en la frente como en las manos para dar una mayor pronunciación a las venas de esos lugares.
De igual forma se colocaban lunares y pelucas. Los primeros podían pintarse de negro o ser de terciopelo para disimular las marcas que quedaron en sus rostros producto de la viruela. También estuvo de moda el uso de los corsés; con ellos se acentuaban las curvas de las féminas.
Belleza oriental
En Japón las geishas fueron otro estándar de mujer perfecta. Ellas se dedicaban a la práctica de danzas tradicionales, canto, literatura, ejecución de instrumentos musicales, poesías, entre otros artes que utilizaban para entretener a sus clientes en los diferentes banquetes o eventos sociales.
Para su maquillaje estas usaban cera binsuke como base, al igual que lápices de pétalos de cártamo aplastados para pintar sus labios, cada una de ellas se encargaba de cuidar su maquillaje debido a que se trata de una pieza fundamental para su trabajo.
Belleza victoriana
Durante el mandato de la Reina Victoria, las mujeres se sometían a dolorosos procedimientos para verse bellas.
Quienes eran mayores de 30 años podían realizarse el maquillaje de la época; este consistía en ocultar el color natural del rostro volviéndolo completamente blanco. Posteriormente, se procedía a realizar delineados con tiza o mercurio. Por si fuera poco, solían tomar baños de azufre para mejorar la calidad de la piel, este también es beneficioso para las uñas y el cabello.
Las mujeres que lo practicaban debían tener mucho cuidado, ya que si inhalaban esta sustancia podían morir envenenadas.
Durante esta época se encontraban de moda las «grandes melenas» que podían ser pelucas o hacerse con el cabello natural. Aquellas que gozaban de una cabellera rubia quemaban algunos mechones para obtener mayor volumen. En vista de la acción reiterativa, las féminas de la época utilizaban grasa de los osos pardos para evitar la caída del cabello y también para suavizarlo. Esta acción provocó la extinción de estos animales.
A medida que avanzaba su edad, se visualizaban más arrugas; para eliminarlas tomaban baños con agua y sal. Posteriormente se realizaban leves descargas eléctricas.
Durante esta época, las mujeres se veían obligadas a seguir estos patrones de belleza para ser vistas como «la mujer perfecta».
¿Cuál ha sido el canon de belleza en los últimos años?
Con la llegada del nuevo milenio los cánones han cambiado rápidamente ya que ahora los cuerpos de las mujeres deben ser delgados, la estatura elevada, busto grande, abdomen plano, cabelleras lisas u onduladas. El físico sigue teniendo una gran importancia, haciendo que algunas deseen realizarse cirugías estéticas sin importar los riesgos que puedan correr para convertirse en ejemplo de belleza.
Además de la mejor apariencia, tanto la calidad humana como el intelecto han cobrado una mayor relevancia, es decir, al igual que un cuerpo escultural, la mujer perfecta también debe tener ideales sólidos, seguridad en sí misma e incluso vocación al servicio de la sociedad.
Por más que cambien las técnicas de maquillaje o de belleza en general, nunca pasará de moda la necesidad de verse y sentirse bellas para enfrentar mejor todos los retos de la vida.
Un grupo de amigos en Los Ángeles. Los científicos debaten cuántas amistades puede mantener una persona.
The New York Times(J.Gross) Londres — ¿Cuántos amigos puede tener una persona?
En un estudio realizado en 1993, Robin Dunbar, un antropólogo británico, teorizó que los humanos no podían tener más de unas 150 relaciones significativas, una cifra que se volvió conocida como el número de Dunbar.
Sin embargo, investigadores de la Universidad de Estocolmo publicaron recientemente un artículo en el que ponen en duda esa cifra, al descubrir que las personas pueden tener muchos más amigos si se esfuerzan.
“Somos capaces de aprender miles de dígitos de pi y, si nos relacionamos con mucha gente, mejoraremos nuestras relaciones con mucha gente”, afirma Johan Lind, autor del estudio y profesor asociado de la Universidad de Estocolmo.
El trabajo se ha publicado en la revista Biology Letters.
En su investigación original, Dunbar estudió a monos y simios y determinó que el tamaño del neocórtex, la parte del cerebro responsable del pensamiento consciente, se correlacionaba con el tamaño de los grupos en los que vivían. El neocórtex de los humanos es aún mayor, por lo que extrapoló que su tamaño ideal de grupo era, de media, de 150.
En el nuevo estudio, Lind dijo que él y su equipo utilizaron conjuntos de datos y métodos estadísticos actualizados y descubrieron que el tamaño del neocórtex no limitaba el número de conexiones que las personas eran capaces de mantener.
El número de Dunbar, dijo, “ha sido criticado durante mucho tiempo”.
El equipo de Lind descubrió que no se podía establecer con precisión un número máximo de amigos.
En una entrevista, Dunbar, profesor de psicología evolutiva en la Universidad de Oxford, defendió su investigación. El nuevo análisis, dijo, “es descabellado, completamente descabellado”, y añadió que los investigadores de la Universidad de Estocolmo realizaron un análisis estadístico defectuoso y malinterpretaron tanto los matices de sus análisis como los de las conexiones humanas. “Me maravilla su aparente incapacidad para entender las relaciones”.
Dunbar define las relaciones significativas como las que tienes con aquellas personas que conoces lo suficientemente bien como para saludarlas sin sentirte incómodo si te las encuentras en la sala de espera de un aeropuerto. Ese número suele oscilar entre 100 y 250, con una media de alrededor de 150, dice.
Al nacer, comienza con uno o dos. Las amistades alcanzan su punto más alto al final de la adolescencia y al principio de los 20 años. A los 30 años, la gente tiende a tener unas 150 conexiones, y ese número se mantiene estable hasta que la gente llega a finales de los 60 y principios de los 70, cuando su número de conexiones, dijo Dunbar, “empieza a caer en picada” y, “si vives bastante, se vuelve a ser uno o dos”.
En su libro How Many Friends Does One Person Need, Dunbar señaló ejemplos históricos y modernos para respaldar su investigación. Alrededor del año 6000 a.C., el tamaño de los pueblos neolíticos de Oriente Medio era de 120 a 150 personas, a juzgar por el número de viviendas.
En 1086, el tamaño medio de la mayoría de los pueblos ingleses registrados en el Domesday Book era de 160 personas. En los ejércitos modernos, las unidades de combate contienen una media de 130 a 150 personas, dijo.
En 2007, cuando la agencia tributaria sueca se estaba reestructurando, un estratega propuso que cada una de las nuevas oficinas tuviera entre 100 y 150 empleados, y citó la investigación de Dunbar.
Los empleados, ya descontentos con la reestructuración, se enteraron del plan y se quejaron de que se les comparaba con monos. (El número de Dunbar no desempeñó, al final, ningún papel en la reestructuración de la agencia, según tres funcionarios implicados en los planes).
Aunque puede ser reconfortante pensar que hay un número óptimo de personas con las que deberíamos rodearnos, en realidad no hay una regla que se aplique a todos, dijo Louise Barrett, profesora de psicología de la Universidad de Lethbridge, en Canadá. “La vida humana es realmente complicada”, dijo.
Barrett, antropóloga biológica que no participó en el nuevo estudio y que anteriormente estudió con Dunbar, dijo que el análisis parecía sólido. “Tenemos que repensar y ajustar nuestra interpretación e hipótesis a la luz de estos nuevos datos”, dijo.
El debate sobre las relaciones se produce en un momento en el que la gente se está replanteando qué amistades quiere volver a cultivar después de que la pandemia redujo los círculos sociales y en el que las empresas están diseñando espacios de trabajo pospandémicos.
Dunbar planteó su teoría hace décadas, en los primeros días de internet y mucho antes de que las redes sociales cambiaran la forma de comunicarse de las personas. “Esta cifra tendría sentido si todavía dependiéramos de una agenda y de hablar con la gente, pero ese no es el mundo en el que vivimos”, afirma Angela Lee, profesora de la Columbia Business School.
Las herramientas de creación de redes como LinkedIn han hecho posible aumentar el número de conexiones que podemos mantener, y esto es importante porque las investigaciones demuestran que las personas que se encuentran en el borde exterior de nuestras redes son a menudo las que acaban siendo más útiles para avanzar en la carrera o generar ideas creativas, dijo.
Dunbar sostuvo que su teoría sigue siendo viable, incluso en el mundo hiperconectado de hoy, ya que la calidad de las conexiones en las redes sociales suele ser baja. “No son relaciones personalizadas”, dijo.
¿Qué significará la pandemia para reconstruir conexiones significativas, ya sea en el trabajo o en nuestra vida social? Probablemente sea demasiado pronto para decirlo, pero Dunbar predijo que los mayores efectos en las redes se producirán en las personas mayores. “Sus círculos de amistad ya estaban disminuyendo y esto los empujará aún más hacia abajo en esa pendiente”, dijo.
Dunbar dijo que, aunque intenta no analizarse a sí mismo, calculaba que tenía unos 150 amigos.
“Es bastante evidente para la mayoría de la gente, cuando se pone a pensar en ello, que así es como está organizada su red social”, dijo. El número de Dunbar, dijo, desaparecerá.