BBC News(N.Tassell) – Los Olímpicos comenzaron hace más de 2.700 años en Olimpia, en el Peloponeso, en Grecia.
Cada cuatro años, unas 50.000 personas del mundo griego acudían al gran evento que además era una fiesta religiosa celebrada en honor a Zeus, el rey de los dioses.
No había medallas de oro, plata y bronce. Los ganadores recibían una corona de olivo y la bienvenida a casa de un héroe.
Los atletas competían por la gloria de su ciudad y se consideraba que los vencedores habían sido tocados por los dioses.
¿Te imaginas haber podido asistir?
Pues te invitamos a los Juegos Olímpicos de 436 a.C.
He aquí una guía para que aproveches al máximo un viaje imaginario a este antiguo carnaval deportivo.
¿Cómo se llega a Olimpia?
Muchos espectadores habrán viajado desde toda la cuenca del Mediterráneo, así que prepárate para enfrentarte a un tráfico intenso (y retrasos) en tu camino a Olimpia.
Habrá quienes se verán obligados a viajar a través de zonas en guerra y estados griegos rivales.
Si bien la tregua olímpica está teóricamente vigente durante la duración de los Juegos, es posible que las batallas en curso no se suspendan en ciertas áreas y regiones.
Eso significa que hay una posibilidad razonable de toparse con enfrentamientos en el camino a los Juegos, así que ten mucho cuidado mientras viajas.
Y recuerda: a ninguna mujer casada se le permitirá entrar en Olimpia durante los Juegos. ¡Son sólo para hombres y mujeres solteras!
¿Dónde quedarse?
Decenas de miles de personas llegarán a la sede, que, al ser un santuario religioso en lugar de una ciudad en pleno funcionamiento, ofrece poca infraestructura.
Desafortunadamente, Olimpia actualmente cuenta con un solo hotel, el Leonideo, que está más allá del presupuesto de la mayoría de los espectadores olímpicos, así que tiende a reservar sus habitaciones para dignatarios y funcionarios.
El Leonideo en el sitio de los Juegos Olímpicos Antiguos en Olimpia en Grecia.
El alquiler de carpas y pabellones de lona es posible, pero nuevamente estos resultan muy populares, además de ser muy costosos.
La mayoría de los espectadores traen sus propias tiendas de campaña para acampar, pero también hay muchos que se conforman con un pedazo de suelo cómodo donde recostar la cabeza, durmiendo bajo las estrellas.
¿Qué comer?
Todo tipo de comida está disponible en los terrenos fuera del estadio y el hipódromo, pero ten cuidado, algunos vendedores sin escrúpulos pueden cobrar precios exorbitantes. Y asegúrate de llevar suficiente dinero en efectivo.
Dicho esto, deja algo de espacio en tu estómago para el tercer día de los Juegos, cuando tradicionalmente se sacrifican 100 bueyes como ofrenda al dios del cielo y el trueno, Zeus.
Ese día, programado alrededor de la Luna llena, se convierte efectivamente en una barbacoa masiva.
Aunque parte de la carne está reservada para Zeus, el resto se reparte entre los 50.000 espectadores y nadie pasa hambre.
¿Qué ver?
Por supuesto, nadie va a los Juegos por el alojamiento o la comida: ¡todos están aquí para los deportes! Entonces, ¿cuándo y dónde puedes ver tus eventos favoritos?
Día 1
El primer día es en gran parte una ocasión ceremonial.
Es el momento en que los atletas hacen sus primeras apariciones, principalmente para tomar los juramentos que exigen que respeten las reglas, una tradición que ha asegurado que los Juegos sean el mejor evento multideportivo del mundo conocido.
Y no solo los atletas juran lealtad al juego limpio: los jueces también deben comprometerse a mantener los Olímpicos libres de corrupción.
Una vez hechos todos los juramentos, se llevan a cabo concursos para decidir qué trompetistas tendrán el honor de dar una serenata. Luego se decide quiénes serán los heraldos, es decir, las personas que anunciarán los nombres de los atletas y darán el principio a cada carrera y pelea.
Día 2
En el hipódromo, los deportes ecuestres, siempre populares, dan inicio a los procedimientos del día.
Hay todo tipo de eventos, incluida la cuadriga (una carrera emocionante y de alta velocidad en la que cuatro caballos tiran de cada carro), carreras de caballos montados y carreras de carros para caballos más jóvenes.
Pero recuerda: por muy hábiles que sean los conductores de carros o los jinetes, los verdaderos ganadores son los dueños de los caballos. Después de todo, ellos son los que reciben el botín.
Por la mañana, caballos…
Por la tarde, tiene lugar el famoso pentatlón, la medida definitiva de la condición física y la capacidad deportiva de un atleta.
En el transcurso de unas pocas horas, los competidores se enfrentan a cinco eventos diferentes: disco, salto de longitud, jabalina, carrera y lucha.
Quien sea coronado campeón conservará su título por los próximos cuatro años.
Día 3
Este es un día de descanso y alegría general, sin eventos deportivos.
El sacrificio de los 100 bueyes es el tema principal de la agenda.
Día 4
Hoy, las distintas carreras a pie comienzan en el estadio.
La carrera de estadio es uno de los eventos más explosivos y, por lo tanto, más populares: un sprint intenso que se lleva a cabo en una sola longitud del estadio, una distancia de aproximadamente 192 metros.
Otro de los eventos populares es la carrera con armadura, en la que los atletas compiten llevando escudos, cascos y grebas.
Después del almuerzo, tienen lugar los deportes de combate.
Estos incluyen boxeo y lucha, así como pancracio, una especie de combinación de los dos. Las multitudes siempre son grandes para estos eventos, así que asegúrate de llegar temprano.
Y ten en cuenta que estos eventos no son para los blandos de corazón.
El pancracio es particularmente brutal, con muy pocas reglas que frenen a los competidores. Las únicas restricciones son que los luchadores no deben morder a sus oponentes, perforar sus ojos, meterles los dedos en la nariz o apuntar a los genitales.
Aparte de eso, ¡todo vale!
Día 5
El último día de los Juegos ofrece a los presentes la oportunidad de aplaudir a los campeones.
Al ganador de cada evento se le presenta la taeria (la cinta de lana roja que denota un campeón olímpico), y es coronado con una corona ceremonial de hojas de olivo.
El resto de la jornada se dedica a celebrar las demostraciones de esfuerzo deportivo y gloria que los asistentes han presenciado en los últimos días.
Los ganadores de los Juegos están invitados a un banquete exclusivo al que también asisten los jueces, así como una variedad de políticos y dignatarios.
¡A celebrar!
Consejos para sobrevivir
Los Juegos tienen lugar en pleno verano, lo que hace que el riesgo de insolación sea muy real. Por eso es crucial hidratarse lo más posible, aunque debido a los bajos niveles del río Cládeo, el agua potable es un bien escaso.
Se espera que en algún momento en el futuro se construyan un acueducto y una fuente para proporcionar agua potable fresca a Olimpia. Por ahora, lo único que fluye sin cesar es el vino resinado.
Hay que advertir además que con el río tan bajo en esta época del año, no hay oportunidades para bañarse durante las festividades.
Esto, combinado con las altas temperaturas y decenas de miles de espectadores viviendo temporalmente muy cerca unos de otros, significa que el aroma de Olimpia está lejos de ser agradable.
Ruinas de los baños de Cládeo, Olimpia.
La sombra también es difícil de conseguir, así que si logras encontrar un lugar bajo uno de los olivos, trata de quedarte ahí todo el tiempo posible.
Incluso sin las temperaturas abrasadoras y la falta de refrescos líquidos, el solo estar de pie hasta 16 horas al día para ver la acción también desgasta.
En el estadio hay muy pocos asientos, y son dominio exclusivo de dignatarios y políticos.
Así que aprovecha cualquier oportunidad que se te presente de quitar el peso de tus piernas.
¡Ah! y ten cuidado: la zona para acampar fuera del estadio está abarrotada de oportunistas -carteristas, adivinos, astrólogos y demás- que quieren quedarse con tu dinero.
No te pierdas…
En una nota más positiva, hay algunas vistas increíbles que los Juegos tienen para ofrecer.
Durante unos días, Olimpia se transforma en una ciudad temporal donde se pueden ver concursos de belleza, maravillarse con los devoradores de fuego, ser deslumbrados por malabaristas y disfrutar de lujosos tratamientos de masajistas.
Además de deportes, había poesía, filosofía, historia y hasta demagogia.
También hay una gran cantidad de placeres auditivos.
En el campamento, los poetas recitan versos, los políticos dan discursos, los filósofos comparten sus enseñanzas y los historiadores están disponibles para informar y educar.
De hecho, a menudo se puede encontrar a Herodoto, el autor de «Las historias» y posiblemente el historiador más famoso de la época, dando conferencias improvisadas desde el porche trasero de uno de los famosos templos de Olimpia.
¿Hacer trampa?
Aunque los jueces no tenían ninguna tecnología sofisticada para atrapar a aquellos que infringían las reglas, eran extremadamente estrictos y podían ser despiadados y brutales en los castigos que administraban.
Los castigos corporales eran frecuentes incluso por infracciones comparativamente leves, como una salida en falso, que podía merecer latigazos (y los atletas competían desnudos en muchos eventos).
Tales medidas eran necesarias para disuadir las trampas, lo cual no era infrecuente.
Hubo, por ejemplo, varios casos notables de boxeadores que aceptaron sobornos y perdieron deliberadamente sus combates.
Para delitos más graves había multas, y el dinero recaudado financió la construcción de los Zanes de Olimpia, una serie de estatuas de bronce de Zeus.
Los pedestales sobre los que se apoyaban estas estatuas estaban inscritos con los nombres de los tramposos que habían sido obligados a hacer «la donación», un recordatorio permanente de sus crímenes.
Las estatuas estaban ubicadas a lo largo de un pasillo que llevaba a los competidores al estadio, como una advertencia a cualquiera que esperara obtener una ventaja injusta.
The New York Times(V.Safronova) — Un jueves de junio por la tarde, pocos días antes del solsticio de verano, la escena en el parque del río Hudson parecía sacada de un cuadro de Thomas Cole: abejas y mariposas bailando en el aire, el agua brillando en la distancia, sus partes menos atractivas suavizadas por el sol del mediodía.
Muchas parejas se aprovechaban de ello, como si hubieran visto las fotos de los tabloides de los besos en los labios de Bennifer como una señal del universo de que volver a ser cariñoso, romántico y feliz en público estaba bien.
Una pareja bajo un árbol juntaba sus caras, girando hacia un lado y otro para hacerse selfis. A pocos metros, dos cuerpos se entrelazan en el suelo, con las cabeza ocultas por una camisa de franela. Otros dos yacían uno al lado del otro, contemplando las ramas y hojas de un frondoso árbol.
Alrededor de las 7:30 p.m. en Brass Monkey, en el Meatpacking District, la escena era menos cariñosa y más sexi. Los tres pisos del establecimiento estaban repletas de gente que iba por su segundo o tercer trago. Dos días antes, se habían retirado prácticamente todas las restricciones en los bares y restaurantes de Nueva York.
Los grupos de amigos estaban a escasos centímetros unos de otros, pero permanecían encerrados en sus círculos, como grupitos en un baile de secundaria. Una mujer, segura de sí misma y con experiencia en citas, susurraba que había olvidado cómo entablar una conversación con un desconocido.
Pero según las observaciones de Marisol Delarosa, socia gerente del Brass Monkey, no tardaron en formarse atascos en el bar, creados por “gente tan enamorada que no se da cuenta de lo que ocurre a su alrededor”. En junio, dijo, la voracidad entre los clientes del bar era de otro nivel.
“Cuando reabrimos con restricciones en abril, todavía había mucho de, ‘¿Cómo hacemos esto? ¿Nos damos la mano?’”, dijo Delarosa. “Desde que se han borrado las restricciones, es como si se hubiera abierto un grifo. Los titubeos desaparecieron”.
“Todo el mundo ha rebajado un poco su nivel de exigencia, o quizá ha ampliado su idea de lo que considera atractivo”, añadió Delarosa. Hace poco escuchó a una clienta decirle a una amiga: “Me besaría con él. Antes de la pandemia, probablemente no”.
Delarosa, al igual que sus clientes, siente la tensión entre una reapertura total y la posibilidad de que una de las nuevas variantes del coronavirus pueda volver a cerrar todo.
“Hay que vivir la vida ahora”, dijo. “La gente está a tope devorándose las bocas los viernes y los sábados por la noche”.
Aquella tarde, las calles del Bajo Manhattan estaban tan llenas de gente que un visitante podría justificadamente pensar que había olvidado una fiesta nacional. (Para ser justos, era el Mes del Orgullo).
Una fila serpenteaba por la calle West Fourth, hasta llegar a la entrada del Cubbyhole, un bar gay. En la avenida Greenwich, la multitud salía de Fiddlesticks Pub, y la masa de cuerpos sudaba en el aire aún caliente. En el Greenwich Treehouse, donde quedaba un poco de espacio para respirar, apareció una bandeja cubierta de tragos de gelatina, y con ella, una sensación de renacimiento indecente y ostentoso.
En algún momento entre las 11 p.m. y la medianoche, en Union Pool, en Williamsburg, Brooklyn, al menos dos parejas se besaban febrilmente, una pareja en un banco, sentada junto a una fila de gente, y otra cerca del puesto de tacos. Cerca de allí, un hombre y una mujer se acercaban a la salida desde un lugar cercano a unas latas de cerveza abandonadas, con sus ojos recorriendo los cuerpos del otro y sus manos rozando a ratos los codos del otro, y otras curvas.
En casi cualquier noche de junio, parecía que se producían escenas similares de renacimiento de la vida nocturna en toda la ciudad de Nueva York. A mediados de mes, la gente podía mezclarse en la mayoría de los bares, salones y clubes como no lo había hecho desde marzo de 2020.
Metropolitan, un bar gay de Williamsburg, reabrió su pista de baile y recuperó su horario de cierre nocturno el 31 de mayo. Una semana después, en una sofocante noche de sábado, la longitud y la anchura de la pista de baile podían medirse por el número de pechos expuestos y torsos desnudos que se deslizaban de un lado a otro, uno contra el otro, al compás del ritmo.
Boom Boom Room, una institución del centro de la ciudad conocida por sus veladas posteriores a la Gala del Metro y su clientela de famosos, reabrió sus puertas a finales de junio con una fiesta para 600 personas y actuaciones musicales en directo de artistas como Madonna, Kaytranada y Honey Dijon. La gente se tocaba, se abrazaba, se movía en la pista de baile, y más.
“Hubo una buena cantidad de besos en las esquinas”, dijo Amar Lalvani, director ejecutivo de Standard International, propietaria del hotel Standard, High Line de Nueva York, en cuya cima se encuentra Boom Boom Room y su primo menos snob, Le Bain. “Había parejas que iban a la escalera y subían a la terraza. Era una fiesta de proximidad, una fiesta feliz”.
Hace tres meses la gente era mucho más tímida, dijo Lalvani. Pero desde principios de junio eso ha empezado a quedar atrás. “La gente necesita ahora un poco de permiso para decir que está bien, y no solo está bien, sino que es bueno”, dijo.
marcianosmx.com — Quien iba a suponer que un pequeño restaurante nacido en el estado de California en la década de los 40 se convertiría en la cadena de comida rápida más exitosa del mundo, con franquicias que superan los 33,000 restaurantes y 2 millones de empleados que sirven a más de 64 millones de personas en 119 países alrededor del mundo todos los días.
En 1940, los hermanos Dick y Mac McDonald abrieron un restaurante en San Bernardino, California, en los Estados Unidos.
El restaurante era llamado McDonald Bar-B-Q, y ofrecían alrededor de 40 platillos distintos en el menú.
Durante sus primeros años, McDonald’s ofrecía una amplia variedad de platos además de sus especializadas hamburguesas que lo volvieron tan famoso: la elección de servir comida rápida se dio a partir de una reforma que se produjo en 1948, cuando sus fundadores entraron en cuenta del potencial de lucro en la venta de este tipo de alimentación.
Sin embargo, la historia que culminó con esta red internacionalmente conocida hasta nuestros días se empezó a escribir de manera efectiva a partir de la década de 1950.
Ray Kroc
En 1954, en una visita al restaurante para venderle licuadoras, el vendedor Ray Kroc se enteró que los hermanos fundadores querían abrir una franquicia: emprendedor nato, Kroc les propuso a estos una franquicia con el nombre de la familia para la apertura de otro restaurante, que funcionaria de la misma manera.
Con la aceptación de su propuesta de negocio, el exvendedor de licuadoras inauguró su primer restaurante en Des Plaines, en el Estado de Illinois, todavía en 1954.
La idea era servir comidas de calidad bajo el concepto de servicio rápido, ideales que ha mantenido desde entonces en todas sus tiendas.
Así comenzaba una revolución en la industria y en la historia de la alimentación mundial.
Su concepto de negocio propuesto a los hermanos McDonald tuvo tanto éxito que, en 1955, Kroc era propietario de más de 20 restaurantes en todo el territorio de los EE.UU. En la década siguiente, el mismo Kroc compró la parte de los hermanos McDonald de la compañía, convirtiéndose en dueño totalitario de la red de restaurantes.
A partir de entonces McDonald’s fue imparable.
Curiosidades de McDonald’s.
Ronald no fue la primera mascota de McDonald’s. Speedee, un cocinero que aparecía en los carteles luminosos de la marca, fue creado en 1955, pero, al tener el mismo nombre que el personaje de la marca de efervescentes americana Alka-Seltzer, fue renombrado como Archie McDonald y sustituido.
A finales de los 60 McDonald’s consideró la creación de un parque temático, pero los ejecutivos llegaron a la conclusión de que el proyecto desviaría fondos del restaurante y, en cambio, la red optó por invertir en pequeñas áreas de juego para los niños en sus propios restaurantes.
El primer McDonald’s de América Latina fue inaugurado en Copacabana, Rio de Janeiro, en 1979. Brasil fue el país anfitrión número 25 en recibir un restaurante.
También en 1979 comenzó a vender la Cajita Feliz, la famosa caja de comida que viene con un juguete.
El primer McDonal’s empezó a operar en México el 29 de octubre de 1985 en la zona del Pedregal, en la Ciudad de México. Se tenía prevista una inauguración en fechas más tempranas pero el terremoto del mismo año afecto sus planes de apertura.
La primera propaganda nacional McDonald’s apareció en la revista americana Life, el 5 de octubre de 1962.
Ronald McDonald, el personaje principal de la cadena, fue creado en los EE.UU. en 1963. Willard Scott fue el primer actor que se caracterizó como Ronald. El personaje llevaba un sombrero hecho con una bandeja y una taza por nariz.
La primera tienda internacional abrió sus puertas en Canadá en 1969, en la ciudad de Richmond.
El primer McDonald’s con servicio drive-thru fue inaugurando en el año 1975 en la ciudad de Sierra Vista, en Arizona, EE.UU., para servir a los soldados que se encontraban en una base cercana y a los que no se les permitía salir de sus coches con ropa del ejército.
En 1949 las papas fritas, como se venden en la actualidad, entran al menú en sustitución de las papas chips.
En 1958, la cadena de comida rápida McDonald’s vende su hamburguesa número 100 millones.
Vassili Zaitsev (400 muertes de soldados alemanes): El francotirador fue la llave para acosar y desmoralizar el ataque de las fuerzas alemanas. La película ‘Enemigo a las puertas’ estaba basada en sus hazañas como tirador. ecibió dos veces la Orden de Lenin y fue nombrado Héroe de la Unión Soviética.
lavozdigital.es/abc(M.P.Villatoro)/unsigloenguerra.com — Entre escombros, explosiones, suciedad y un incesante fuego de fusilería. Así es como combatieron las tropas alemanas y soviéticas que, a partir de 1942, se enfrentaron en la U.R.S.S. por el control de la ciudad de Stalingrado. Por ella, nazis y soviéticos lucharon casa a casa y de forma desesperada pues.
Y es que, para unos -los soldados de Hitler- vencer significaba acabar con el corazón de la resistencia enemiga y con la urbe que llevaba el nombre del líder enemigos. Por su parte, para otros -los hombres del Ejército Rojo– ser derrotados era sinónimo de ser pasados por el pelotón de fusilamiento por orden de su máximo jefe político y militar.
En los poco más de 100 kilómetros de largo y 10 de ancho con los que contaba esta ciudad lucharon más de tres millones y medio de soldados. La mayoría -en el caso de los soviéticos- pobres desgraciados que apenas sabían coger un fusil y que habían sido llevados hasta la zona en trenes desde toda la U.R.S.S.
Sin embargo, de entre todos ellos -e incluso por encima de las tropas más veteranas- se encontraban los «asesinos silenciosos» de Stalin: los temibles francotiradores del Ejército Rojo. Hombres con una puntería excelente y que, entrenados para camuflarse entre las ruinas de los edificios y la blanca nieve que caía sobre la región, causaban verdadero pavor entre los alemanes.
«En edificios semidestruidos por toda la ciudad, los francotiradores ocultos […] podían mantener un fuego preciso sobre y debilitador contra casi cualquiera que se moviera en casi cualquier parte.
Las acciones contra los francotiradores se convirtieron en parte del mito de Stalingrado, ya que descubrirlos era costoso y difícil», explica el historiador Andrew Roberts en su obra «La tormenta en la guerra». Los francotiradores soviéticos, que solían actuar en binomio o en pequeños grupos, se ganaron a pulso una temible leyenda.
Y no solo porque podían acabar con los servidores de las ametralladores pesadas de los alemanes (las conocidas MG-42, capaces de acabar con una unidad rusa entera gracias a sus entre 1.200 u 1.800 disparos por minuto), sino porque no tenían piedad ni con los enemigos, ni con los supuestos traidores a Rusia.
«Cuando los alemanes convencían a niños rusos muertos de hambre para que rellenasen sus cantimploras de agua en el Volga a cambio de un trozo de pan [para evitar a los tiradores rusos], los francotiradores del Ejército Rojo mataban a aquellos traidores a la Madre Patria cuando regresaban del río», añade el experto en su obra.
Uno de estos soldados de élite era, precisamente, el conocido Vassili Zaitsev.
Un pastor de los Urales (como bien recordó la película de los 90 «Enemigo a las puertas», en la que se narraba su vida) nacido el 23 de marzo de 1915 que, gracias a su puntería y a las enseñanzas que su abuelo y su padre le ofrecieron durante las horas que había dedicado a la caza en su infancia- logró convertirse en un maestro de francotiradores.
Algo totalmente literal, pues se le acabó encomendando la misión de entrenar a un grupo de tiradores expertos capaces de sembrar el pánico entre los soldados enemigos.
Su historia como soldado, que hemos resumido en el vídeo que precede a estas líneas, acabó además con un épico duelo a muerte contra un oficial germano, que le hizo ganarse multitud de medallas tras la Segunda Guerra Mundial. Hoy, repasamos sus enseñanzas mediante algunas de sus frases más famosas.
Las enseñanzas, secretos y frases de un maestro
1-«Dispara apuntando con firmeza y mira a los ojos a tu presa» (se la dijo su abuelo cuando era pequeño).
2-«Usa cada bala a conciencia. Aprende a disparar y no yerres nunca» (se la dijo su padre durante su infancia, posteriormente él se la transmitió a sus alumnos).
3-«Pongamos que queremos echarle un vistazo a una cabra, para ello, hay que camuflarse de tal modo que el animal nos mire como si fuéramos un arbusto o una brizna de heno. Hay que permanecer inmóviles, sin respirar ni pestañear». (enseñanza de cazador que aplicó en el campo de batalla).
4-«Disparar sobre un soldado que está construyendo una trinchera es como jugar al billar. Siempre tienes que pensar cuál será la jugada siguiente. Si disparas ahora, mientras te da la espalda, él y la pala caerán al foso. Pero si esperas y le das cuando está de cara, la pala se quedará arriba, a este lado del terraplén. Así, cuando su compañero vaya a recogerla, podrás abatirle a él también».
5-«Por lo general, los francotiradores nazis toman posiciones dentro de sus propias líneas defensivas, mientras que los nuestros se apostan en el límite de la línea del frente».
6-«Con la experiencia aprendí dos cosas esenciales: observar atentamente y tener templanza».
7-«Si malgastamos balas con la pescadilla los peces gordos nunca asomarán la cabeza».
8-«Sabes si se ha afeitado, puedes ver la expresión de su rostro, canturrea. Y mientras tu hombre se frota la frente o inclina la cabeza para ponerse bien el casco, buscas el mejor punto para que la bala haga impacto; no tiene ni la menor idea de que le quedan solo unos segundos de vida». (sobre el momento en el que hacía los disparos).
El duelo más épico entre un francotirador nazi y uno soviético
En la Segunda Guerra Mundial lograron destacarse desde los determinantes carros de combate alemanes, hasta los militares soviéticos que combatieron valerosamente en la primera línea del frente.
Sin embargo, esta contienda también dejó escritos para la posteridad nombres como el de Vasili Záitsev, un soldado que –armado únicamente con un fusil de precisión- logró sembrar el caos entre los nazis a pesar de luchar desde retaguardia.
Su misión: acabar con los oficiales enemigos generando así el desconcierto en el enemigo que trataba de conquistar Stalingrado. Tantos quebraderos de cabeza causaron sus bajas en el oponente, que el propio Hitler envió a un tirador de élite a acabar con su vida, lo que generó uno de los duelos entre francotiradores más épicos jamás recordados.
La estepa rusa vio nacer a Vasili Grigórievich Záitsev, uno de los francotiradores más destacados de la U.R.S.S., el 23 de marzo de 1915. La región en la que vino al mundo fue el pueblo de Yeléninskoye, en los montes Urales, una zona situada al sur este del país cuyo frío extremo curtió a este soviético desde su infancia.
Último eslabón de una larga familia de cazadores, no tuvieron que pasar muchos inviernos hasta que nuestro protagonista empezó a ser instruido en el arte del disparo y del camuflaje por su abuelo, Andréi Alexéievich. Con todo, la edad a la que realizó su primer disparo es una total incógnita, pues no informa de ello en sus memorias.
En ellas se limita a señalar que su infancia terminó cuando le pusieron un arco en las manos. «Dispara apuntando con firmeza y mira a los ojos a tu presa, ya no eres un chiquillo», le dijo por entonces su mentor.
Desde ese momento, ya fuera mediante flechas o cartuchos de escopeta, el pequeño «Vasia» empezó a entrenarse en el arte de «hacerse invisible» (como él mismo afirmaba) para acechar y acabar con sus presas.
Su pequeña estatura y su escasa envergadura le ayudaban a tal fin y pronto se hizo un verdadero maestro de la caza. «Pongamos que queremos echarle un vistazo a una cabra, para ello, hay que camuflarse de tal modo que el animal que nos mire como si fuéramos un arbusto o una brizna de heno.
Hay que permanecer inmóviles, sin respirar ni pestañear. Si lo que queremos es acercarnos a la madriguera de un conejo, tendremos que reptar en la dirección del viento, para bajo nuestro peso no cruja ni una sola hebra de hierba», explica el propio Záitsev en su obra «Memorias de un francotirador en Stalingrado».
En los años siguientes, Vasili aprendió las reglas de todo buen cazador, trucos que, posteriormente, puso en práctica cuando se hizo francotirador.
Aunque, en esos casos, matando fascistas en lugar de ciervos. Con apenas diez años, adquirió la capacidad de interpretar las huellas de los animales como aquel que lee un libro y consiguió construir escondrijos tan bien camuflados que pasaban desapercibidos hasta para su abuelo.
Aprendió tan rápido que, cuando tan sólo tenía doce años, Andréi le regaló su primera escopeta de caza. «Me puse firmes y me la colgó al hombro. Yo era tan bajito que la culata de la escopeta tocaba el suelo, pero por lo menos ya no era un niño», añade Záitsev.
Ese también fue el día en que su padre le dio un consejo que jamás olvidaría en Stalingrado: «Usa cada bala a conciencia, Vasili. Aprende a disparar y no yerres nunca».
Además de aprender a disparar como un auténtico experto, Vasili se fue curtiendo poco a poco en los montes Urales hasta tal punto que, con 13 y 14 años, solía pasar varias noches fuera de su casa acechando a una presa.
En una ocasión, por ejemplo, durmió dos noches a la intemperie para acabar con un lobo que, tras caer en una de sus trampas, había huido.
Todo ello, con la única ayuda de su escopeta, sus perros y una fogata que impidió que las fieras acabaran con él tras la llegada de la oscuridad. Cuando regresó a casa con el cadáver de su víctima a hombros, sus familiares no solo no le felicitaron por la captura, sino que no giraron ni siquiera la cabeza. Para ellos, aquello era algo totalmente normal.
El niño se hace soldado
Las estaciones fueron pasando y, a los 22 años, Vasili fue llamado a filas tras haber cursado estudios superiores en contabilidad. A pesar de su corta estatura, fue aceptado como marinero y pudo ponerse la codiciada telniashka, la camisa propia de los militares destacados en el mar.
«Durante cinco años lucí la telniashka con orgullo. Me prepararon para combatir en mar abierto… aunque finalmente me destinaron a luchar en tierra firme», añade Záitsev.
Por entonces no le quedó más remedio que cambiar el ancla por el fusil, pues Adolf Hitler acababa de romper el pacto de no agresión firmado con la U.R.S.S. tras la conquista de Polonia y había invadido las tierras de Stalin en el marco de la «Operación Barbarroja».
Hacían falta, por lo tanto, cuántos más soldados mejor para hacer frente a los miles de alemanes que atravesaban Rusia a pasos agigantados.
«La guerra había estallado un año antes. Después de mucho solicitar que me enviaran al frente, me incluyeron por fin en una lista de marineros que iban a ser transferidos a infantería», determina nuestro protagonista. «Vasia» fue entonces subido a un tren con rumbo a Stalingrado, donde se libraba una cruenta batalla entre los soviéticos (dispuestos a defender la ciudad que llevaba el nombre de su «camarada supremo» a costa de cuantas bajas hicieran falta) y los nazis (empeñados en tomar el enclave para infringir un tremendo golpe moral a sus enemigos).
«Al frente. ¡Por fin! Durante el viaje, largo y tedioso, las ruedas no dejaron de tabletear. Yo no veía la hora de llegar a mi destino, y la lentitud del tren me exasperaba. Nuestro país estaba en peligro ¡a toda máquina!», completa el soldado.
Pero, para desesperación de Záitsev, aún les quedaba una última parada por realizar en las afueras de Stalingrado antes de entrar en plena refriega.
En ella, todos los soldados aprendieron unas técnicas poco ortodoxas de combate cuerpo a cuerpo mediante «armas» como las palas de combate (ideadas para cavar zanjas), las clásicas bayonetas del fusil Mosin-Nagant e, incluso, sus propias manos.
A su vez, la unidad de marineros de la que formaba parte Vasili aprendió a lanzar granadas a una posición enemiga. La máxima de los comisarios políticos soviéticos era que en la ciudad se acometía al enemigo metro a metro, y no serían pocas las ocasiones en las que tendrían que hacer uso de esas nuevas formas de matar. No andaban nada desencaminados.
La llegada a Stalingrado
El 22 de septiembre de 1942, la 284 División de Fusileros (en la que se encuadraba Záitsev) llegó hasta el río Volga. En la orilla contraria se hallaba su objetivo: la ciudad de Stalingrado.
Por entonces, el enclave no guardaba nada de su antiguo esplendor, pues los múltiples edificios habían sido derribados por las más de 1.000 toneladas de bombas lanzadas por la fuerza aérea alemana (la «Luftwaffe»). Los soviéticos, por su parte, luchaban calle por calle contra las tropas de Hitler, ansiosas de conquistar cada uno de los edificios.
Casi se podía decir que no había frente de batalla, sino pequeños reductos diseminados de resistencia soviética que debían ser reforzados constantemente con grupos como el de Vasili para poder seguir dando guerra a los nazis. «La ciudad parecía un infierno de llamas y azufre, los edificios quemados brillaban como tizones y los incendios consumían a los hombres», añade nuestro protagonista.
Aquella noche, Vasili cruzó como un soldado más el Volga junto a sus compañeros.
Sin embargo, este trayecto fue bastante diferente a la que narra la película «Enemigo a las puertas» (la producción hollywoodense que cuenta sus vivencias).
Y es que, mientras que en el largometraje se explica que el barco en el que viajaba recibió un fuego incisivo de la «Luftwaffe», la realidad es que fue un camino tranquilo sólo interrumpido por el temor de que la susodicha barcaza se fuera a pique debido a su ingente cantidad de agujeros.
Tampoco es exacta la película al mostrarnos su primer día en la ciudad, pues tuvo que esperar toda una jornada para entrar en combate.
Su primer combate
El primer disparo que realizó Záitsev en Stalingradose sucedió en la mañana del 23 de agosto. Fue entonces cuando su unidad recibió la orden de tomar una fábrica (cuya localización no se detalla en sus memorias) ubicada cerca de varios depósitos de carburante.
Toda la zona estaba defendida por un grupo de nazis cuyos miembros contaban con artillería ligera y varias ametralladoras MG-42. El ataque soviético estuvo precedido por varias andanadas de misiles enviados por los lanzacohetes katiusha.
«Pudimos ver como los katiushas pulverizaron las baterías de morteros de los “boches” [nazis] y como los alemanes salían despedidos con cada cohete que tocaba el suelo. Era impresionante ver las llamas amarillas de las explosiones y a los hombres saltando en pedazos en todas direcciones», explica Vasili.
Tras la andanada de cohetes, nuestro protagonista se preparó para combatir. «El teniente se levantó, alzó la pistola y gritando “¡En nombre de la patria!” corrió hacia los depósitos de gasolina dónde se habían apostado las ametralladoras alemanas», añade Záitsev.
Acto seguido, y como respuesta al asalto de la infantería soviética, las MG-42 empezaron a tabletear con el clásico «Tac-tac.-tac» que indicaba el inicio de los disparos. En medio del ataque masivo, y entre la lluvia de balas, Vasili recibió un difícil encargo: «El teniente me ordenó que corriera hacia unos edificios medio derruidos y que atacara los nidos de ametralladoras con granadas».
Sin pensar en que recibir el impacto de uno de aquellos cartuchos significaría la muerte, Záitsev se dirigió a través de las balas y cayó, según explica en sus memorias, una posición enemiga ubicada en uno de los flancos de los alemanes (cerca de los depósitos de combustible).
El acto permitió a sus compañeros avanzar, pero lo peor estaba por llegar. Y es que, al ver que la unidad de marineros empezaba a romper las defensas que habían establecido, los «boches» ordenaron disparar a los morteros que habían logrado sobrevivir a los katiushas.
«Las bombas incendiarias de los alemanes provocaron un gran fuego y los tanques de gasolina comenzaron a estallar», explica el cazador de los Urales. El fuego se empezó a propagar entre su ropa impregnada de combustible, por lo que los soviéticos no tuvieron más remedio que quedarse en cueros y asaltar al enemigo… ¡Desnudos!
Sea como fuere, terminaron logrando su objetivo a pesar de sufrir múltiples bajas. Así acabó el primer combate del futuro francotirador más famoso de Stalingrado. «Nos parapetamos entre las pequeñas casas que flanqueaban la calle. Alguien me lanzó una lona para que me cubriera. Nos quedamos así, desnudos hasta que nos trajeron nuevos uniforme. Aquel grupo de soldados rusos desnudos acababa de superar su bautismo de fuego», completa Záitsev.
Tras aquel extraño combate, Vasili vivió como cualquier otro soldado anónimo en Stalingrado. Eso implicaba sufrir la privación de la comida (escasa en aquella orilla del Volga) y del sueño (pues el enemigo no se tomaba descansos).
Vladimir N. Pchelintsev (Abatió a 456 soldados alemanes): Según sus propias memorias: En enero de 1943, debido en mi lucha llevaba ya ciento cincuenta y dos alemanes caidos y con ciento cincuenta y cuatro tiros. Durante la guerra, esta cifra ascendió a cuatrocientos cincuenta y seis. El fusil empleado por Vladimir Pchelintsev, se encuentra en el Museo Estatal de Historia de Leningrado.
A su vez, pudo entender de primera mano lo que era defender aquella ciudad maldita en la que se luchaba no ya por cada calle, sino por cada habitación de un edificio.
De hecho, no era raro que –por ejemplo- nazis y soviéticos pasaran la noche en la misma fábrica debido a que cada bando había logrado conquistar una parte. «Algunas veces podíamos escuchar las ventosidades del enemigo al otro lado de la pared», explica Záitsev en sus memorias.
De soldado anónimo, a francotirador
Los meses siguieron pasando y Záitsev continuó combatiendo sin ser conocido por nadie más que sus compañeros. Esto no tardaría en cambiar cuando, casi por azar, demostró su puntería.
Según explica Vasili, corría una mañana de octubre cuando su unidad se hallaba descansando cerca de las ruinas de un edificio. En ese momento, y totalmente de improviso, una ametralladora pesada enemiga ubicada a unos 600 metros empezó a escupir ráfagas contra ellos.
Era necesario acabar con los alemanes que la manejaban si no querían morir bajo sus balas, por lo que el cazador de los Urales decidió poner a prueba su puntería a costa de arriesgar su vida. «Empuñé el fusil y, casi sin apuntar, disparé. El tirador cayó.
A los pocos segundos aparecieron otros dos, pero logré abatirlos rápidamente de un único disparo», añade nuestro protagonista.
Esta increíble muestra de habilidad dejó impresionado al coronel Batiuk (uno de sus oficiales) quien ordenó que Vasili fuera ascendido a francotirador y que le fuera entregado un fusil Mosin-Nagant equipado con una mira telescópica. «-Camarada Záitsev- me dijo –ya lleva usted tres. Siga la cuenta a partir de aquí-.
Aunque las circunstancias no me permitieron incrementar la lista ese mismo día.
En primer lugar, porque las bajas provocadas por los francotiradores deben verificarse mediante la cumplimentación de unos formularios en los que había que describir la situación y estampar la firma tanto del tirador como de un testigo, y yo todavía no estaba familiarizado con el proceso», completa el soldado en sus memorias.
Fuera como fueses, ese fue el comienzo de uno de los tiradores de élite más famosos de toda la historia.
Simo Häyhä (Abatió a 505 soldados rusos): Conocido como ‘La muerte blanca’, fue un francotirador nacido en Finlandia en 1906. Solía ocultarse bajo la nieve y esperaba pacientemente a tener el objetivo a tiro. Utilizaba el fusil M28 Pystykorva, variante finlandesa del fusil soviético Mosin Nagant. Prefería no usar mira telescópica. Su corta estatura, 1,52 m, también le resultó de gran ayuda a la hora de pasar inadvertido en el combate.
Ya como francotirador, Záitsev no tardó en sembrar el pánico entre sus enemigos haciendo uso de todo lo que había aprendido de su abuelo. Su especialidad era acabar con los soldados enemigos con una sola bala, y hacerlo en el fragor de la batalla y bajo el ruido de los disparos para evitar ser descubierto.
Pronto se hizo famoso por camuflarse de una manera tan perfecta que, incluso, lograba engañar a los ojos más entrenados.
En una ocasión, de hecho, uno de sus compañeros pasó varias veces cerca de él sin encontrarle. Los soldados tampoco tardaron en entender lo importante que era tener cerca a un tirador experto que, llegado el momento, pudiera acabar con los servidores de ametralladoras pesadas (algo que les facilitaba sumamente el avance sobre una posición enemiga).
Vasili era tan efectivo –y los francotiradores soviéticos tan escasos- que los mandos le solicitaron que entrenara a un grupo de tiradores de élite con los que sembrar el desconcierto entre los enemigos.
Como los recursos no eran especialmente abundantes en lo que se refiere a hombres, los oficiales limitaron su «reclutamiento» a militares que hubieran sido heridos en combate.
Así se unieron a sus filas combatientes como Mijaíl Ubozhenco, Nikolái Kúlikov o el gigantesco Alexánder Griázev (quien, en lugar de portar el clásico Mosin-Nagant para francotiradores, solía acudir a la batalla con un fusil anti-carro de unos 20 kilogramos de peso).
Todos ellos, y otros tantos, se convirtieron poco a poco en el terror de los nazis, quienes sabían que asomar el casco por encima de la trinchera podía acabar en una muerte segura.
A sus nuevos pupilos, Vasili les intentó enseñar todo aquello que él había aprendido siendo un niño. Tampoco faltaron los consejos sobre cómo acabar con los nazis de la forma más eficiente.
En una de las primeras clases que Záitsev dio a Ubozhenco, por ejemplo, le explicó cómo dejar fuera de combate a dos enemigos teniendo únicamente un poco de cuidado a la hora de apretar el gatillo. «Disparar sobre un soldado que está construyendo una trinchera es como jugar al billar.
Mihail Ilyich Surkov (Acabó con 702 soldados alemanes en la II Guerra Mundial): De la 4 División de Rifles, es según algunas fuentes el francotirador soviético más letal de la historia.
Siempre tienes que pensar cuál será la jugada siguiente. Si disparas ahora, mientras te da la espalda, él y la pala caerán al foso. Pero si esperas y le das cuando está de cara, la pala se quedará arriba, a este lado del terraplén. Así, cuando su compañero vaya a recogerla, podrás abatirle a él también», explicó el tirador a su alumno.
A su vez, les explicó que, a pesar de que un francotirador necesita apenas dos segundos para disparar y segar una vida, los preparativos hasta llegar a ese punto llevan horas.
Y es que, previamente era necesario dedicar varias horas a reconocer el terreno, hacer un croquis en su libreta con las defensas nazis y la distancia a la que se hallaban, construir una posición para pasar desapercibidos y, finalmente, tener la paciencia necesaria para acabar únicamente con el blanco al que se va a buscar (usualmente, un oficial o un servidor de ametralladora).
Tampoco olvidó decirles que un militar con su misión debía estar bien descansado para «trabajar» de la manera más eficiente, aunque esa era una premisa que no solían cumplir.
En una ocasión, tanto Vasili como sus alumnos estuvieron varias noches sin dormir debido a los cruentos combates que tuvieron que soportar en la colina Mamáyev (una posición sobre la que se dominaba casi toda Stalingrado y que, por lo tanto, estaba constantemente bajo ataques de uno y otro bando).
Primeros duelos
Además de acabar con la vida de decenas de soldados enemigos (los números oficiales dicen que entre 220 y 245 objetivos) Vasili se hizo pronto famoso por dar buena cuenta de los francotiradores enemigos.
Una tarea nada sencilla, pues requería de una dedicación completa. Y es que, además de reconocer el terreno -como hacía siempre para abatir a un enemigo-, Záitsev tenía que realizar todo tipo de indagaciones para descubrir dónde se encontraba su objetivo.
Para empezar, debía hablar durante horas con múltiples heridos para saber si los agujeros que tenían en el cuerpo habían sido hechos o no por tiradores de élite.
Viendo sus heridas y averiguando posteriormente la región en la que habían sido disparados, podía discernir el lugar exacto en el que se hallaba su oponente.
Detectar a su contrincante sabiendo su emplazamiento tampoco era sencillo, y Záitsev solía hacerlo valiéndose de señales tan minúsculas como el reflejo de la óptica de su fusil, la llama de su mechero o, si el nazi era muy torpe, el humo del cigarrillo que se encendía para calmar los nervios.
Lyudmila Pavlichenko (Acabó con 309 soldados alemanes, incluyendo 36 tiradores): Nació en una pequeña aldea de Belaya Tserkov en Ucrania el 12 de Julio de 1916. En 1943 recibió la Estrella de Oro como Héroe de la Unión Sovietica, terminó su carrera de historiadora.
Si el cazador de los Urales no encontraba a su enemigo de esta guisa, solía poner señuelos para que su contrario disparase y desvelase su posición. Entre ellos, el que más utilizaba era ubicar en una posición determinada un maniquí ataviado con ropa soviética para que pareciese un francotirador.
Todo ello, a sabiendas de que la forma de actuar de los alemanes era bien diferente a la de los soviéticos «Por lo general, los francotiradores nazis tomaban posiciones dentro de sus propias líneas defensivas, mientras que los nuestros se apostaban en el límite de la línea del frente.
Además, los “boches” dejaban muchos señuelos, lo que hacía aún más difícil encontrar el objetivo correcto. Con la experiencia aprendí dos cosas esenciales: observar atentamente y tener templanza», señala Záitsev.
«Vasia» tuvo uno de sus primeros duelos contra un francotirador nazi en la colina Mamáyev. Su oponente fue un soldado que había acabado días antes con uno de sus compañeros.
Tras investigar la zona, el ruso se percató de que, muy probablemente, el «boche» había hecho fuego desde el interior de una caja de munición ubicada entre varios arcones similares. La posición se hallaba tras una gran planicie y algunos metros detrás de las trincheras alemanas.
Conociendo el lugar, ya sólo quedaba esperar en su pozo de tirador a que el enemigo hiciera un movimiento en falso. Sin embargo, harto de esperar, tendió una trampa a su presa junto con su compañero.
«Kúlikov retrocedió y con un palo levantó un casco unos centímetros por encima del terraplén en el que estábamos. El alemán disparó un tiro que atravesó el casco.
Me sorprendió que hubiera picado el cebo. […] Observé por la mira como el tirador alemán acercaba la mano a la recámara y recogía el casquillo vacío. Recoger los cartuchos vacíos era el procedimiento habitual cuando se daba en el blanco.
Al hacerlo, levantó la cabeza ligeramente de la mira. Eso dejaba a la vista los pocos centímetros de cuero cabelludo que yo necesitaba para apuntar… y en ese instante sonó mi disparo. La bala le dio en el nacimiento del pelo, el casco le cayó sobre la frente y el rifle quedó inmóvil, con el cañón en el interior de la caja», destaca en sus memorias Záitsev.
No menos impactante fue el combate que mantuvo con un francotirador alemán en la fábrica Octubre Rojo (en el centro de la ciudad). Aquel día, Záitsev fue requerido para acabar con un enemigo que había herido a tres soldados y a un teniente.
Francis Pegahmagabow (Acabó con 378 soldados en la I Guerra Mundial): Soldado pertenciente al grupo de nativos canadienses que peleó durante la Primera Guerra Munidal en las Batallas de Monte Sorrel y Passchendaele en Bélgica y Scarpe en Francia
En palabras de nuestro protagonista, el alemán era astuto, pues actuaba detrás de sus compañeros y camuflaba el sonido de sus disparos con el de las ráfagas de las ametralladoras. Era imposible saber dónde se hallaba, por lo que Vasili y su compañero (un novato apellidado Gorozháev) tendrían que emplearse a fondo.
Para ello, se ubicaron tras uno de los muros del edificio y esperaron a que el enemigo disparase primero para poder descubrirle.
Záitsev decidió solicitar la ayuda de un capitán que sabía alemán para lograr desesperar a su oponente. Así pues, dijo a su superior que gritara insultos en germano con un altavoz. El plan funcionó a medias, porque un bombardeo interrumpió al oficial y éste, debido al sobresalto, tuvo que soltar su megáfono.
Con todo, parece que sí logró hartar al enemigo, pues cuando el agitador trató de recuperarlo, el francotirador disparó desvelando su posición. No obstante, éste no se limitó a lanzar tan sólo un cartucho. «Sonó otro disparo, la bala pasó volando junto a mi oreja.
En efecto, se había apostado frente a nosotros y buscaba la confrontación. Dos disparos más, uno tras otro. El nazi disparaba con rapidez y decisión. Me tenía acorralado tras los ladrillos, bastaba moverme un poco para que una bala explosiva pasara silbando junto a mi cabeza», destaca Vasili.
Al verse arrinconado, «Vasia» decidió dejar pasar unas horas y, finalmente, puso en práctica un curioso plan: ordenó a su compañero que buscase un espejo y dirigiese la luz del sol hacia los ojos de su enemigo.
Cuando todo estuvo preparado, Gorozháev cumplió su cometido y, mediante esa distracción, dio a Záitsev un espacio de unos segundos para poder escapar del punto en el que estaba acorralo. A su vez, remató el plan ubicando un maniquí en su lugar y poniéndose a cubierto.
La trampa estaba lista. Tras eludir el molesto reflejo, el alemán disparo contra el muñeco, desveló su posición de nuevo y el binomio soviético acabó con su vida. Otra muesca más en la culata del Mosin del cazador de los Urales.
El reto definitivo
A pesar de haber acabado con decenas de enemigos expertos, a Záitsev todavía le quedaba un último reto al que enfrentarse: un «superfrancotirador» (así le conocieron los mandos soviéticos) que había sido enviado por la plana mayor alemana para darle caza.
«Al interrogar a un prisionero, supimos que los mandos de la “Wehrmacht” estaban seriamente preocupados por los daños infligidos por nuestros francotiradores, y que un tal mayor Konings, director de la Escuela de Francotiradores de la “Wehrmacht”, en las afueras de Berlín, había sido enviado a Stalingrado con el propósito de liquidar al, en palabras del prisionero, “gran conejo ruso”», explica Vasili.
Ivan Nikolayevich Kulbertinov (Acabó con 487 alemanes en la II Guerra Mundial): En julio de 1942, con 25 años, llegó al frente de batalla. Su pericia como cazador en su juventud le ayudó a convertirse en uno de los mejores francotiradores de la historia. Fue condecorado con la Orden de la Bandera Roja de la Fama
La noticia no pareció preocupar demasiado a los oficiales rojos. «Un mayor es pan comido para nuestros chicos. Tendrían que haber enviado al Führer en persona», dijo un coronel al saber la noticia.
A pesar de la calma mostrada por sus superiores, la noticia no gustó demasiado a Záitsev.
Y más le inquietó cuando, tras unos breves combates en los días posteriores, Konings logró herir a dos de los francotiradores más experimentados de la unidad soviética. «El maestro», como comenzaban a conocer al alemán, sería un blanco difícil de abatir.
Como primera medida, Vasili se dirigió junto con Kúlikov a la zona en la que el nazi había vencido a sus dos compañeros. Allí, su enemigo les dio la bienvenida a su modo. «El día estaba terminando. De repente, apareció un casco que se movía despacio por la trinchera. ¿Debíamos disparar? No, era una trampa: la inclinación del casco era muy poco natural.
Lo movía el ayudante del francotirador, mientras este esperaba a que yo me delatase. De modo que permanecimos inmóviles hasta la noche», completa nuestro protagonista. La caza había comenzado, y solo la paciencia determinaría quien sería el vencedor.
En los siguientes días, el binomio soviético escudriñó con suma cautela las trincheras enemigas buscando al «maestro», pero fue en balde.
Por su parte, Konings no mostró los dientes hasta la tercera jornada. Su aparición la hizo cuando un comisario político llamado Danilov llegó a la trinchera para saludar a Záitsev y afirmó que había descubierto desde una posición de retaguardia donde se hallaba el enemigo.
Al levantarse para señalar el lugar, el alemán le disparó un tiro perfecto que hirió al oficial. «Sólo un francotirador de élite era capaz de hacer un disparo como ese, sólo un especialista podía haber disparado con semejante rapidez y precisión. Sin duda, el alemán era un experto en el arte del camuflaje», afirma «Vasia».
Ese disparo permitió a Záitsev determinar la zona aproximada desde la que operaba su enemigo y, en base a ello, establecer una serie de lugares en los que probablemente se escondería.
Así pues, intuyó que la más probable sería un escondrijo que había detrás de unos cuantos ladrillos apilados y una chapa metálica. Hasta ese momento, el lugar había pasado desapercibido, por lo que era sin duda un nido de francotirador perfecto.
Heinz Thorvald (456 bajas confirmadas): es el nombre de un supuesto oficial alemán con graduación de comandante y director de la escuela de francotiradores de las SS en Zossen. El SS-Standarteführer Heinz Thorvald se dice que fue asignado por el propio SS-Reichsführer Heinrich Himmler para matar al francotirador soviético Vasili Záitsev.
Para corroborar su presentimiento, Vasili ordenó a su compañero que alzara un guante militar atado a un palo por encima de la trinchera y… ¡premio, Konings disparó! «Ahí tenemos a nuestra serpiente», afirmó por su parte Kúlikov.
El binomio sabía dónde estaba su oponente, pero la caza debería esperar, pues cayó la noche y, con ella, los bombardeos de la «Luftwaffe». La pareja decidió que la mañana siguiente tampoco sería apropiada, pues la inclinación del sol podría haber hecho que las miras de sus fusiles resplandecieran al sol, lo que habría delatado su posición.
La trampa llegó después de la hora de comer. «Kúlikov se quitó el casco y lo levantó despacio, tentando una finta que solo un tirador experto era capaz de ejecutar.
El enemigo disparó. Kúlikov se puso en pie, gritó y fingió desplomarse», completa Vasili. Konings cayó en la trampa y, a continuación, alzó la cabeza por encima de la plancha de hierro para corroborar si había dado a su presa. Záitsev, por su parte, estaba preparado. «Apreté el gatillo y la cabeza del nazi desapareció», finaliza el cazador de los Urales.
Caída la noche, Záitsev y Kúlikov acudieron a la posición enemiga para recoger el cadáver de Konings y, finalmente, entregaron su documentación a sus mandos como prueba. El resto, como se suele decir, es historia. Tras la liberación de Stalingrado, Vasili fue condecorado como Héroe de la Unión Soviética y recibió dos órdenes de Lenin y dos órdenes de la Bandera Roja (entre otras tantas).
Finalmente, este héroe de la U.R.S.S. falleció en 1991, con una lista de entre 220 y 245 objetivos abatidos a sus espaldas. Curiosamente, sus palabras más recordadas fueron «Yo sólo sirvo a la Unión Soviética». Esta fue la frase de un soldado cuyas hazañas, a día de hoy, son criticadas por no pocos historiadores que afirman que sus vivencias fueron exageradas por los mandos de Stalin para lograr crear un héroe artificial.
Duelo de francotiradores en la Segunda Guerra Mundial: la «destructora» rusa contra el nazi más letal
Pavlichenko, a la izquierda; a la derecha, una fotografía de un francotirador germano sin identificar de la Segunda Guerra Mundial
La propaganda fue una de las armas más efectivas y peligrosas de la Segunda Guerra Mundial. El mismo Joseph Goebbels, ministro de esta especial durante el Tercer Reich, solía afirmar que una mentira repetida mil veces se podía transformar en realidad.
Sabía bien lo que decía; no en vano, los nazis se convirtieron en auténticos maestros de la comunicación de masas. Pero lo que se suele pasar por alto es la importancia que tuvo en el bando Aliado y, especialmente, en la URSS. El mismo país donde, según la constitución, había libertad de prensa siempre que «coincidiese con los intereses de los trabajadores».
En ella Iósif Stalin organizó, cual director de orquesta, a los reporteros a su antojo durante la contienda bajo una premisa concreta: hallar soldados que sirvieran de ejemplo a sus compatriotas.
La URSS se convirtió, así, en una máquina de ensamblar héroes; y muchos de ellos artificiales. Sin embargo, de entre todos los combatientes escogidos para ser alzados hasta el Olimpo soviético durante la Segunda Guerra Mundial hubo unos que causaron verdadera sensación entre las tropas: los tiradores de élite.
Según la historiadora e investigadora Lyuba Vinogradova (autora de «Ángeles vengadores: las francotiradoras soviéticas en la Segunda Guerra Mundial», Pasado y Presente, 2017) la razón resulta evidente: causaban pavor entre los militares alemanes y eran un grupo de élite «del que presumir» por su gran efectividad.
Así fue como combatientes de la talla del mítico Vasili Záitsev forjaron su fama. Gracias a sus gestas y a un pequeño empujoncito de la propaganda de Stalin.
El suyo fue el caso más conocido, sí, pero hubo otros tantos que han sido olvidados por no haber sido llevados a la gran pantalla. El más sangrante, quizá, fue el de Lyudmila Pavlichenko. Joven, estudiante de historia y letal (recibió pronto su diploma de «Destructuroa»), se convirtió en una auténtica estrella en la URSS tras haber acabado (presuntamente) con 309 enemigos durante la Segunda Guerra Mundial.
Su pasado, no obstante, se mueve entre algunos claros y muchos oscuros. Valga como ejemplo que sus memorias albergan sangrantes errores de datación y que, durante su gira por medio mundo, se negó a hacer demostraciones de tiro.
Aunque, más allá de las presuntas exageraciones que sobrevuelan sus vivencias, lo que es innegable es que atrajo todos los focos sobre sí después de haber despachado a un francotirador enemigo en 1942, durante el asedio de Sebastopol.
Su historia guarda muchas similitudes con la del mismo Záitsev. Ambos empezaron su carrera como fusileros y, tras demostrar su valor y sus capacidades en combate, se ganaron un puesto como francotiradores. Los dos dirigieron pelotones de soldados de élite que causaron terror entre las tropas enemigas.
Ivan Mihailovich Sidorenko (Acabó con 500 soldados alemanes en la II Guerra Mundial): Entre 1941 y 1944 Sidorenko abatió a 500 soldados enemigos (muertes confirmadas) ivan02y entrenó a 250 francotiradores, su lema de «Un disparo, un muerto» se hizo famoso en todo el mundo y fue explotado hasta la saciedad por la propaganda comunista.
Y, por último, tanto uno como otra fueron encumbrados tras mantener un duelo a muerte contra un enemigo que había provocado un sin fin de bajas entre los soviéticos. ¿Mera casualidad o una ficción bien orquestada? Todo apunta a lo segundo.
Al fin y al cabo, a día de hoy (años después de que terminara la Segunda Guerra Mundial) todavía se duda de la identidad del enemigo de Vasili. Algo parecido sucede con Lyudmila, quien llegó a criticar en sus memorias los exagerados artículos que la prensa oficial había elaborado sobre aquel enfrentamiento.
Empieza la Segunda Guerra Mundial
En todo caso, lo que parece innegable es que el duelo -exagerado o no- sí llegó a darse. Aunque entender las repercusiones que tuvo requiere que retrocedamos en el tiempo hasta el verano de 1941, la misma época en la que Adolf Hitler rompió el pacto que mantenía con Stalin y atacó (previo avance de su Luftwaffe) la Unión Soviética en la Operación Barbarroja.
Por entonces, la nacida como Lyudmila Mikhailovna en 1916 era toda una jovencita que estudiaba historia en la Kiev State University y ya había demostrado sus buena puntería en la asociación deportiva cuasi militar Osoaviajim. Ese año accedió al ejército, como ella misma explicó en sus memorias (editadas en español bajo el título de «Liudmila Pavlinchenko. La francotiradora de Stalin», Crítica, 2019), cuando el alto mando ruso todavía no había llamado a las mujeres a la lucha.
Su historia, ya en estos primeros instantes, parece poco creíble para Vinogradoba (quien duda en su obra de la forma en la que arribó al Ejército Rojo).
La versión más oficial, sin embargo, afirma que los instructores le permitieron vestir el uniforme gracias a su buena puntería. Parece que sus dotes la llevaron pronto hasta un fusil de precisión.
«Me gradué con matrícula de honor en la escuela de francotiradores de la Osoaviajim en Kiev», explicó Lyudmila en una ocasión a su superior cuando este se quedó asombrado por su puntería. Eso afirmó ella en sus memorias, aunque apenas dedica unos pocos capítulos al inicio de la obra para explicar el tema.
En donde no escatima palabras es en el asedio de Odessa, una contienda en la que las fuerzas de Rumanía (por entonces del lado del Tercer Reich) cercaron durante más de dos meses la mencionada región.
Allí, siempre según sus memorias y la prensa de la época, consiguió sus primeras bajas como tiradora y se ganó los galones de sargento primero. Sus números la avalaban, pues logró acabar con 187 enemigos en apenas diez semanas, aunque a costa de dos conmociones cerebrales y una herida menor.
Vasilij Kvachantiradze (Se le atribuyen 534 bajas enemigas, pero ‘sólo’ 215 muertes confirmadas): Un granjero nacido en 1907 en la aldea de Gurianta, que se alistó en 1941 y que fue destinado al 259º Regimiento de Fusileros. se convirtió en el francotirador más condecorado del Ejército rojo.
En esa región fue también donde perfeccionó su técnica y supo que, para hacerse respetar como mujer, debía demostrar su carácter.
«Os advierto de que la sargento es una persona seria y poco amiga de las payasadas. Al mínimo malentendido, acabaréis con un cuchillo en el pie», solía afirmar uno de sus capitanes.
Tras la caída de Odessa, el Ejército Marítimo Independiente -en el que se encontraba encuadrada Pavlichenko- fue trasladado hasta Sebastopol, donde la francotiradora lideró durante meses un pelotón de tiradores de élite que se convirtió (siempre según sus memorias) en la pesadilla de los alemanes.
Su objetivo, así como el de sus camaradas, era el de resistir el asedio de las odiadas tropas del Tercer Reich.
Y digo ‘odiadas’ porque la rusa dedicó varias líneas en sus memorias para expresar su aversión hacia el enemigo.
«No puede haber perdón para los invasores por sus actos salvajes, por el asesinato absurdo de habitantes pacíficos.
Su destino era arder en el infierno. Había que darles caza y aniquilarlos por todos los medios».
Así fueron pasando las jornadas hasta que recibió una petición de ayuda.
Preparativos del enfrentamiento
Fue en enero de 1942 cuando Lyudmila recibió la llamada de dos superiores, el mayor Matusievich y el coronel Alekséi Stepanovich. Las noticias no fueron halagüeñas: un francotirador alemán había provocado cinco bajas, todas ellas de un certero disparo en la cabeza, en el sector de la hondonada de Kamishli (a las afueras de Sebastopol).
Aunque desconocían el emplazamiento desde el que hacía fuego, todo parecía indicar que su escondrijo se hallaba en los restos del puente de metal y madera que unía dos colinas sobre un arroyo. Una estructura que había sido dinamitada poco antes de que empezara el asedio.
«Desde él se denominaba la zona. Un lado ofrecía una excelente panorámica de las posiciones de primera línea y la retaguardia de nuestras fuerzas […] desde el lado sur se divisaban las posiciones alemanas», escribió la sargento.
En pleno invierno, con temperaturas que bajo cero, le ordenaron abandonar sus habituales misiones de vigilancia para acabar con él. «Dicen que eres la mejor francotiradora de la División Chapáyev Lyudmila. He visto tu fotografía en el cuadro de honor de la división», la tentó el coronel.
La francotiradora sabía que sería una tarea difícil. «La suya es una posición muy ventajosa, sobre todo si encuentra un lugar en uno de los tramos que quedan en pie y se oculta entre los restos metálicos. Es posible dar en el blanco desde una distancia de 600 y 800 metros», añadió.
Sabedora de que sería un enfrentamiento largo y peligroso, escogió como su vigía al sargento Fiódor Sedi, uno de sus alumnos más aventajados. Así comenzó una cacería para la que nuestra protagonista eligió como arma el clásico fusil Mosin-Nagant, en lugar del SVT-40 (capaz de disparar varias veces sin ser amartillado, pero menos fiable).
En palabras de Pavlichenko, en enero de 1942 ya era habitual encontrar a francotiradores alemanes en el frente. La razón era sencilla: la guerra de posiciones convertía su aportación en determinante, pues eran capaces de acabar con los soviéticos.
Antes no habían podido participar en el enfrentamiento debido a los rápidos avances de las operaciones y de sus compañeros. «No nos molestamos en especular acerca quién podía ser mi adversario. Mi marido me rogó que fuera con cuidado y que estuviera alerta. […]
Solamente sabíamos el lugar donde podía estar el escondite del alemán, y no con demasiada exactitud. No teníamos la menor idea de cuántas posiciones más habría preparado previamente», afirma la sargento en su obra.
A finales de ese mismo mes, la pareja de francotiradores abandonó por última vez la seguridad de la retaguardia y, en automóvil, viajó hasta las cercanías del puente de Kamishli. Allí les esperaba el mismo Potapov, oficial al mando de la unidad que protegía el paso y que estaba atemorizada por aquel fantasma alemán.
Nikolai Ilyin (Acabó con 494 soldados alemanes en la II Guerra Mundial): Llegó al frente en febrero de 1942 para formar parte como francotirador del Ejército en el Regimiento de Fusileros de la Guardia 50a. Se convirtió en uno de los mayores francotiradores en el frente de Stalingrado.
El coronel solicitó a Pavlinchenko un informe de cómo iba a acabar con él.
Esperaba seguridad, pero lo cierto es que nuestra protagonista desconocía si el germano volvería a posicionarse en el puente o si, por el contrario, preferiría acomodarse en otro lugar para sorprender a sus contrarios.
-«¿Tú elegirías esa misma posición?».
-«Probablemente lo haría, es un punto muy bueno. El sueño de cualquier francotirador».
-«En ese caso, ¿cómo abatirás al enemigo?».
-Al viejo estilo ruso: con astucia, insistencia y paciencia.
Poco después, la pareja de francotiradores fue escoltada, al abrigo de la oscuridad, hasta una posición seleccionada por ellos para acabar con el alemán.
Allí, a hurtadillas, Sedi y Pavlichenko construyeron (con la ayuda de varios zapadores soviéticos) dos trincheras protegidas por el bosque.
La primera, de 80 centímetros de profundidad y 10 metros de longitud, frente a las líneas defensivas nazis.
La segunda (conectada a su hermana a través de un corredor), era «amplia y profunda» y estaba protegida por una «estructura metálica plegable» cubierta con «ramas y nieve».
La obra de arte se completó con un señuelo ideal para engatusar a los menos precavidos: un maniquí ataviado con uniforme del Ejército Rojo al que colgaron un fusil en la espalda y unos binoculares en la mano. La idea era sencilla: que el teutón hiciese fuego tarde o temprano sobre él y desvelase así su posición.
Duelo en el puente
La cacería comenzó ese mismo día. Bajo un frío gélido, Pavlichenko decidió que harían guardias por turnos hasta descubrir al germano. Lo hizo sin demasiada convicción, pues no imaginaba a un supuesto maestro de francotiradores volviendo a la misma posición otra vez.
«Me rondaba la idea de que nuestras fuerzas hubieran acabado con él en algún lugar del bosque después de emprender el camino hasta allí en busca de una nueva presa», escribió. Sedi, por su parte, sí era partidario de que aparecería. Así pasaron nada menos que dos jornadas.
«Me estaba quedando en cuclillas con el hombro apoyado en la pared de la trinchera […]. De pronto, el sargento me tocó el hombro con el dedo y señaló el puente», afirmó. Era la señal. A toda velocidad, sacó los binoculares de su zurrón y vio como la silueta de un sujeto armado se dirigía hacia los restos metálicos del puente.
Todavía era de madrugada, pero todo parecía indicar que la mañana siguiente sería la definitiva.
«¡Por fin te tengo, nazi cabrón, después de tanto tiempo sentada un frío de muerte!»
El 23 de enero amaneció silencioso. Casi como si «la guerra hubiera dado un paso a un lado». O como si toda Sebastopol esperara, con paciencia, el desenlace de aquel duelo. La función estaba en marcha. En primer lugar, Sedi salió de la seguridad de la trinchera y colocó el maniquí en tierra de nadie.
Debía dar la impresión de que era un francotirador que oteaba el horizonte en busca de su presa. Cuando estuvo a salvo, un silbido alertó a Pavlichenko de que había finalizado su tarea. Ella respondió, más para alertar al nazi que como confirmación.
«¿Picaría el alemán con un viejo truco que ya se había usado en la Primera Guerra Mundial?», añadía la sargento. Lo hizo… Minutos después, desde el puente se escuchó un disparo «apagado», «como si hubieran golpeado un tablón de madera con una vara metálica». Un leve brillo delató la posición del autor del tiro: una madriguera rodeada de vigas de metal.
«¡Por fin te tengo, nazi cabrón, después de tanto tiempo sentada un frío de muerte! Por el visor de la mira telescópica vi su cabeza. El fritz tiró del cerrojo de su fusil, recogió el casquillo usado, se lo metió en el bolsillo y miró fuera de su escondite», escribió la soviética. Era su momento.
Antes de disparar, recordó el mandamiento de su maestro: «Nunca creas que tu disparo será el último y no seas demasiado curiosa!». Acto seguido contuvo la respiración y, tras apuntar, disparó el gatillo. La bala cortó el viento. Si fallaba, tendría que enfrentarse a la puntería de su enemigo.
Por suerte, el germano se desplomó. Y tras él lo hizo su fusil: un Mosin-Nagant con mira telescópica que había arrebatado a un tirador ruso en otro duelo. Aquello hizo saber a nuestra protagonista que no era el primer enfrentamiento de aquel sujeto.
Aunque sabía que estaba muerto, Pavlichenko acudió hasta el lugar donde se hallaba el cadáver para registrar su uniforme. Así se percató de que contaba con varias condecoraciones (entre ellas, la Cruz de Hierro) y que había acabado con decenas de compañeros antes.
En palabra de la soviética, lo descubrió gracias a que el germano llevaba, como ella, su particular cuenta de bajas en una pequeña libreta. El total era de 215 soldados y oficiales abatidos en Francia y Dunquerke. Por entonces, Liudmila contaba 227, solo diez más. Era un combatiente de élite.
En el cuaderno halló también su identidad. «Helmut Bommel, 121er Regimiento de Infantería, 50ª División de Infantería de Brandemburgo, Oberfeldwebel». «Es un pez gordo», se limitó a confirmar nuestra protagonista a su camarada.
El duelo, explicado de esta guisa por Pavlichenko, fue utilizado por la propaganda soviética como bandera. Desde el alto mando se enviaron decenas de periodistas para escuchar de boca de la francotiradora cómo había sucedido.
En realidad, la sargento primera había protagonizado otros tantos actos heroicos más destacables que aquel, pero fue este el que la catapultó a la fama. Con todo, ella misma se quejó en sus memorias de que el suceso fue exagerado por los medios de comunicación.
De Bommel se dijeron mil mentiras. Que era «gordo como un sapo», que había acabado «con 500 soviéticos» y que había disparado varias veces a Lyudmila hasta que ella pudiera cazarle. Todo falacias que, por desgracia, siguen rondando todavía por la red. El más repetido a día de hoy es el artículo escrito para el periódico «La madre patria»:
«Y pasaron el día y la noche sin moverse. Por la mañana, al salir el sol, Liuda vio, oculto detrás de un tronco de árbol falso, un francotirador avanzando a empellones apenas perceptibles. Cada vez estaba más cerca. Entonces ella fue a por él, sosteniendo el fusil con el cañón apuntando y el ojo puesto en la mira telescópica. Un simple segundo parecía una eternidad. De repente, Liuda vio a través de la mirilla unos ojos apagados, un pelo amarillo y una mandíbula pesada. El francotirador enemigo también la observaba, sus miradas se cruzaron. Una mueca deformó el tenso rostro del alemán: ¡se había dado cuenta de que su oponente era una mujer! La vida se iba a decidir en un instante; ella amartilló el fusil. Por un misericordioso segundo de diferencia, Liuda se adelantó al enemigo».
Francotirador alemán Josef Allerberger
Josef Allerberger nació el 24 diciembre de 1924, Estiria (Austria) muere el 2 de marzo del 2010. Este famoso francotirador fue hijo de un carpintero que pasó su niñez con normalidad como cualquier pequeño. Para cuando tenía 18 años trabajaba con su padre fue debido a la Anexión de Austria y el estallido de la Segunda Guerra Mundial que su mundo cambió.
Fue uno de los tiradores más letales de la Segunda Guerra Mundial, con 257 bajas acreditadas en su hoja de servicios. Solo superado por su amigo del ejército Matthaüs Hetzenauer y por varios francotiradores soviéticos.
Reclutamiento
Allerberger ingresa al ejército alemán en diciembre de 1942, una vez completada su instrucción es enviado al 2º batallón del 144º regimiento de la 3ª División de Montaña (Gebirgsjäger), inicialmente fue encargado de una ametralladora.
Herido en combate en enero de 1944 mientras terminaba de recuperarse enviado a la armería de la división donde entre todas las armas le llamó poderosamente la atención un rifle de francotirador Mosin Nagant.
Un extracto de su libro que describe su rifle:
«Por supuesto, era una señal del destino que entre las armas de ese tipo, me encontrara con un fusil de francotirador ruso.
Nada más verlo, me apresure a preguntarle al sargento de armas si era posible practicar con él.»
Cuando por fin le dan de alta regresa al frente con su rifle causando 27 muertos entre ellos muchos oficiales. tal fue el asombro de sus oficiales que fue enviado a una escuela de francotiradores, luego de 9 meses regresa al frente manejando varios fusiles y siendo letal a una distancia no mayor a 500 metros.
Algunos de sus consejos
“Elección de la posición ideal para el disparo, la capacidad para salir de dicha posición con rapidez y seguridad, tener otra posición en caso de que la primera no pudiera ser utilizada, varias vías de escape, abatir un blanco de un sólo disparo, máximo dos, si se falla, dejarlo, el camuflaje, esencial y por supuesto, unido a una sangre fría, coraje, precaución y saber elegir el blanco adecuado.”
Sangre Fría
Su técnica era excelente pero de nada le serviría sin poseer una sangre fría, prueba de eso es una descripción de su técnica:
«Yo no prestaba atención a las primeras filas de enemigos que se abalanzaban a la carga contra nuestras posiciones, pobremente defendidas, sino a los soldados que avanzaban detrás de dichas líneas.
Les disparaba al estómago, caían al suelo dando espantosos gritos. Sus compañeros que marchaban en retaguardia sentían pánico al ver a sus camaradas caídos en el suelo desangrándose, mientras las primeras líneas, al escuchar los alaridos a sus espaldas, perdían el ímpetu de la carga y solían detenerse.
Entonces disparaba a la primera línea de soldados enemigos a la cabeza o al corazón. En ese momento el miedo se apoderaba de los rusos y sólo deseaban huir lo más rápido posible, abandonando a veces incluso a los heridos.
Así he detenido cargas soviéticas, aunque los gritos de los heridos eran espantosos y me acompañarán para siempre.
Es el horror de la guerra y mi alma en ese momento era de piedra, amoldada a las circunstancias terribles que me tocaron vivir.
Además, sabía de sobra lo que nos esperaba a los soldados alemanes que caían prisioneros de los rusos. Eso me hacía tener menos piedad de ellos.»
En el año del 2005, escribió un libro autobiográfico, Sniper on the Eastern Front: The Memoirs of Sepp Allerberger, Knight’s Cross.
Sus condecoraciones fueron: Cruz de Hierro de 2ª Clase Cruz de Hierro de 1ª Clase Insignia Asalto de Infantería Insignia de Herido (plata) Placa de Francotirador (Oro) Cruz de Caballero
Conocida también como «la crisis de los balseros», el «Maleconazo» provocó un aperturismo económico de la isla.
BBC News(J.C.Cueto) — Verano de 1994. Pleno período especial. La economía cubana se desangra. Escasean la comida y las medicinas. Los apagones son constantes. Muchos se hartan.
El 5 de agosto cientos de personas salen a protestar por el Malecón de La Habana en el acto de protesta contra el gobierno más masivo desde el triunfo del castrismo en 1959. Algunos rompen escaparates, saquean negocios y se enfrentan a palos contra la policía.
Horas más tarde, Fidel Castro acude en persona a apaciguar la revuelta y exhorta a la gente a «derrotar a los apátridas» que protestan.
Poco después, el líder comunista abrió las puertas del país. Decenas de miles de cubanos aprovecharon la oportunidad, se jugaron la vida y se lanzaron en balsas precarias hacia Estados Unidos.
La situación se calmó con un progresivo aperturismo económico y nuevos acuerdos migratorios con EE.UU. A aquella crisis se la llamó el «Maleconazo».
Cerca de tres décadas después, miles de personas se lanzaron a la calle en varios puntos del país gritando «¡Abajo la dictadura!» y «Libertad» contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Para muchos, las escenas vividas estuvieron cargadas de simbolismo porque recordaron a las marchas que tuvieron lugar en el Malecón y otras calles del centro de La Habana en 1994, cuando también se reportaron disturbios, incluidos saqueos y rotura de escaparates.
Este domingo en las redes sociales se denunció la represión policial, mientras el gobierno aseguró que un sector de las protestas «delinque» y pretende «fracturar la unidad del pueblo cubano».
Muchos de los problemas de Cuba hoy son parecidos a los del 94: falta de comida y medicinas, y una crisis energética, monetaria y sanitaria. Esta vez todo agravado por la pandemia.
Y como entonces hizo Castro, Díaz-Canel también se plantó en San Antonio de los Baños, poblado donde se originaron las protestas, y pidió en televisión que sus seguidores «enfrentaran» a los «contrarrevolucionarios».
Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, en San Antonio de los Baños.
Los manifestantes responsabilizan al gobierno comunista de la situación en la isla, mientras que este echa la culpa al embargo económico impuesto por Estados Unidos, a quien acusa de estar detrás del estallido.
Este tipo de movilizaciones son inusuales en Cuba porque la oposición al gobierno no está permitida.
BBC Mundo contactó con el Centro de Prensa Internacional -la única institución del gobierno autorizada a dar declaraciones a medios extranjeros- para solicitar una entrevista con las autoridades de Cuba y conocer su posición, pero no tuvo respuesta inmediata.
Entonces ¿son comparables estas protestas con las ocurridas durante el «Maleconazo» de 1994?
Las redes sociales provocaron que las manifestaciones se extendieran por todo el país y no se limitaran al punto de origen.
Motivos parecidos, salidas diferentes
Las formas y motivos de las protestas recuerdan en efecto al «Maleconazo», le dice a BBC Mundo Michael Bustamante, profesor de historia de América Latina y especialista en Cuba por la Universidad Internacional de Florida, en EE.UU.
«Este también ha sido un movimiento espontáneo producto de las penurias económicas del momento. Aunque en mi opinión la crisis entonces era peor que la de ahora«, explica Bustamante.
A la crisis de comienzos de los 90 se la conoce como el período especial y fue consecuencia del colapso de la Unión Soviética, entonces el mayor sustento económico de Cuba en el extranjero.
En 1994, cientos de cubanos salieron por el Malecón habanero para protestar por las penurias económicas del período especial.
Fueron años difíciles en los que la isla llegó a perder un tercio de su PIB, se disparó la inflación y el total de calorías consumidas por habitante se redujo drásticamente.
«El Maleconazo fue la protesta más grande en la historia de la revolución hasta entonces, aunque se controló con bastante rapidez cuando Castro abrió las fronteras», añade el académico.
«Es improbable que ahora se opte por ese mecanismo, que Castro solía usar cada vez que había revueltas. EE.UU. ya no tiene la misma política de migración y no aceptaría cubanos como lo hacía entonces», dice Bustamante.
Después de que Castro abriera las fronteras a todos los «descontentos», decenas de miles de cubanos se echaron al mar rumbo a EE.UU., amparados por la Ley de Ajuste Cubano, que les acogía si llegaban a territorio estadounidense aunque fuese ilegalmente.
Este éxodo es conocido como la «crisis de los balseros», a la que la administración de Bill Clinton puso fin en 1995 con la llamadapolítica de pies secos/pies mojados, que restringía el asilo sólo a los cubanos que consiguieran poner pie en suelo estadounidense.
Si los interceptaban en el mar, los devolvían a Cuba.
Dicha política estuvo vigente hasta 2017, cuando fue suprimida durante la presidencia de Barack Obama, tras un acuerdo entre Washington y La Habana por el que el gobierno cubano accedió a aceptar el retorno de sus ciudadanos que participaron en el Éxodo del Mariel de 1980.
La crisis del «Maleconazo» se aplacó con la apertura de fronteras. Miles de cubanos embarcaron hacia Estados Unidos.
La crisis del 94 también propició una serie de medidas económicas, como la dolarización de la economía, la apertura de negocios particulares y la autorización de envío de remesas.
Pero Bustamante no cree que se puedan aplicar ese tipo de medidas en este momento.
«Sacar el manual de 1994 para aplacar la crisis es imposible ahora y las medidas económicas recientes han llegado muy tarde. La gran incógnita del momento es ver si las protestas continuarán», opina el académico.
A Bustamante le parece llamativo que «esta vez las protestas no se originaron en La Habana. Las redes sociales han sido muy importantes. La chispa se encendió y movió rápidamente a todo el país. Esto era imposible en 1994», puntualiza.
Otra diferencia destacable en ambas crisis, señala el experto, radica en el liderazgo presente en el país.
«Fidel Castro tenía entonces un peso histórico que no tiene el actual mandatario. Díaz-Canel tiene un gran reto para lidiar con esta generación. Muchos ni siquiera estaban vivos en el Maleconazo y no han conocido otra Cuba que la de las crisis de mayor o menor intensidad».
¿Cómo se llegó al punto de crisis actual?
La escasez de alimentos, medicinas y divisas es un problema endémico en Cuba.
Durante décadas, muchos cubanos han dependido de las remesas y el mercado negro para abastecerse ante los salarios oficiales que muchos juzgan insuficientes.
Pero el hartazgo ha crecido en los últimos meses.
Los casos, hospitalizaciones y muertes por coronavirus se han disparado en las últimas semanas a pesar de la campaña de vacunación y de haber controlado el avance de la pandemia en un principio.
Esto se ha mezclado con el endurecimiento del embargo estadounidense durante la administración de Donald Trump y polémicas medidas económicas que han dificultado el día a día de los cubanos.
«Muchos de los que salieron a protestar creen que el bloqueo es una excusa del gobierno cubano, pero negar los perjuicios de las sanciones de Trump me parece incorrecto», dice Bustamante.
Más repercusión
El descontento es más visible en 2021 que en 1994 por el poder de movilización que permiten las redes sociales.
Los casos de cubanos que denuncian la falta de cuidados médicos por el colapso sanitario se multiplicaron en las redes en los últimos días y, durante el fin de semana, se viralizaron las etiquetas #SOSCuba y #SOSMatanzas para pedir ayuda internacional y una «intervención humanitaria».
Pese a que durante el gobierno de Fidel Castro el acceso a internet estuvo restringido, Raúl Castro promovió una apertura que conllevó a una mayor conectividad.
Ahora los cubanos utilizan estos medios para denunciar su incomodidad con el gobierno con frecuencia.
Varios denunciaron en redes sociales actos de represión policial contra participantes en las protestas.
El acceso a internet también ha llevado a la aparición de numerosos medios independientes que reportan temas que no solían aparecer en medios oficiales.
Artistas, periodistas e intelectuales reclamen sus derechos y convocan protestas también a través de las redes.
En noviembre pasado tuvo lugar otra manifestación que se organizó a través de las redes sociales luego de que la policía irrumpiera en la vivienda de unos jóvenes artistas que realizaban una huelga de hambre.
agcrivelli.com — A diferencia de otros inventos, descubrimientos o avances de la humanidad, en el caso del periódico es muy complejo adjudicar a una sola persona o colectivo la invención de este medio de comunicación. O lo que es lo mismo, no se sabe quién inventó el periódico.
Más bien nació o apareció de “forma natural” como una evolución lógica de los sistemas de comunicación que se venían empleando hasta la fecha de la aparición de los primeros periódicos.
Se puede considerar que el primer periódico o la primera publicación periodística impresa tuvo lugar en Viena en el año 1529.
Era una hoja de noticias (también llamados “mercurios”) en la que se solicitaba a los ciudadanos ayuda para poder enfrentarse y derrotar a los turcos, que peligrosamente estaban acechando las puertas de la ciudad imperial.
Más tarde, en 1580 se publicó el primer periódico o diario tal y como lo entendemos en la actualidad. Era el Mercurius Gallobelgicus, que vio la luz en la ciudad alemana de Colonia.
Este periódico sirvió de modelo e inspiración a todos sus predecesores, incluido el que se considera primer periódico inglés: el English Mercurie, creado en el año 1588.
La primera publicación moderna de periodicidad regular apareció en la ciudad belga de Amberes en 1605: el Nieuwe Tijdinghen, iniciativa del impresor Abraham Verhoeven. La idea gustó tanto que fue imitada rápidamente.
Así, en 1609 aparecían en Alemania un par de semanarios: uno publicado en Estrasburgo, el Die Relation aller fürnemmen-und gedenk würdigen Historien, en cuyo número 37 se hablaba de un invento de la época: el telescopio de Galileo.
En 1611 ya existía en Londres una oficina de mensajes periódicos. Más tarde La Gazette, del francés Teofrasto Renaud, institucionalizó este tipo de servicio.
El periódico inglés Mercurius Britannicus de 1632 fue el primer periódico en ser censurado por la autoridad, que prohibía publicar noticias extranjeras en sus páginas. Hubo una querella que ganó la prensa en 1641, aboliéndose la sorprendente prohibición inglesa de imprimir noticias alusivas a países extranjeros: el juez falló de la siguiente manera: “La libertad de prensa es nuestra libertad”.
Muchos años después, en Argentina, el primer periódico fue LaGazeta de Buenos Ayres, fundada el 2 de junio de 1810 por la Primera Junta de Gobierno (primer gobierno patrio de la Argentina), mediante un decreto que establecía que «el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes«.
Su primer número apareció el jueves 7 de ese mes, fecha que luego fue elegida como el Día del Periodista por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba en 1938.
La Gazeta publicaba las resoluciones oficiales, decretos y otros documentos oficiales, ofrecía noticias de actualidad tanto del extranjero como locales y contenía también los ideales del gobierno.
Su lema era la frase «Tiempos de rara felicidad,/son/ aquellos en los cuales se puede sentir lo que se desea y es lícito decirlo«, del historiador romano Cornelio Tácito.
En su primera edición se afirmó:
«¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema?
¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?…
Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gaceta de Buenos Aires».
Mariano Moreno, Gaceta de Buenos Aires del 07 de junio de 1810.
El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con quien miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos.
El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal. Para logro de tan justos deseos ha resulto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de Buenos Aires.»
La Gazeta tuvo un rol decisivoen la formación de opinión de la sociedad. A través de la misma, Moreno enfatizaba dos postulados democráticos: la libertad de pensamiento y la publicidad de los actos de gobierno.
Durante los días festivos y después de oficiada la misa su lectura fue declarada obligatoria para los curas hacia sus feligreses.
Desapareció el 12 de septiembre de 1821, cuando Bernardino Rivadavia decidió sustituirla por el Registro Oficial.
L.B.V.(V.R.Villar)/BBC(S.Evans) — Las dos Guerras Mundiales devastaron los países implicados en ellas y están consideradas como los conflictos más sangrientos de la historia.
Sin embargo todos estos períodos bélicos sirvieron de inspiración y acicate para que inventores y empresas visionarias sacaran a la luz una serie de productos y artículos que hoy nos parecerían tan comunes como si toda la vida hubieran existido. Aquí están 10 de los más famosos.
Fideos instantáneos
El nombre de Momofuko Ando no parece que sea familiar a nadie. Sin embargo, este taiwanés, nacido en 1910 y exiliado en Japón durante la ocupación de la isla durante la II Guerra Mundial, tuvo la idea de elaborar industrialmente y a un precio económico un producto rompedor: la sopa de fideos instantáneos.
Su empresa, Nissin Productos Alimenticios, fue la que puso en las tiendas la llamada Chicken ramen a la que siguió años después la sopa Cup Noodle.
Patatas fritas de McDonalds
J.R. Simplot fue el encargado de proveer al ejército de los Estados Unidos un producto rompedor como las patatas y verduras liofilizadas.
Al tener un período de consumo preferente más grande, sus vegetales congelados ayudaron a las tropas a sobrevivir en sus misiones en Europa. Tras el final de la II Guerra Mundial y terminar su contrato con los militares firmó un contrato con Ray Kroc para ser su proveedor de patatas fritas congeladas.
Con el paso del tiempo, el emporio Simplot, que ha sido el causante de la asociación Idaho-patata, se convirtió en el proveedor de más de la mitad de las patatas fritas de McDonalds en todo el mundo.
Fertilizantes químicos
Tras el final de la II Guerra Mundial la maquinaria industrial que había sido utilizada para fabricar municiones en masa a través de la síntesis del nitrógeno se recondujo para producir fertilizantes químicos.
Gracias a este producto, la agricultura comenzó a ser rentable y las cosechas comenzaron a crecer de modo exponencial en virtud de la relación entre los niveles de nitrógeno en las tierras y el rendimiento de los cultivos.
Teflón
Los científicos aliados se empeñaron en perfeccionar el armamento militar un paso por delante del de los fascistas.
El teflón fue accidentalmente descubierto en 1938 por Roy J. Plunkett a partir de una investigación para encontrar un material que resistiera a los componentes volátiles de las primeras bombas atómicas. Se desarrolló dentro del Proyecto Manhattan que lamentablemente acabó con la destrucción de Hiroshima y Nagasaki.
Después de esto, el teflón tuvo un nuevo uso: como revestimiento antiadherente en ollas y sartenes, además de cómo un revestimiento resistente a las manchas de la ropa.
Sacarina
El substituto del azúcar fue descubierto por el químico Ira Remsen en 1879, aunque también se afirma que Constantin Fahlberg un año antes.
Sin embargo, no fue hasta la I Guerra Mundial cuando comenzó a utilizarse como edulcorante. Y no lo era por cuestiones de pérdida de peso sino porque el azúcar empezó a estar racionada al no poder garantizarse su suministro.
Lo mismo ocurrió durante la II Guerra Mundial, pero en 1957 Benjamin Eisenstadt, que había sido el inventor de los sobres de azúcar, y su hijo Marvin Eisenstadt, combinaron dextrosa y sacarina en un revolucionario producto llamado Sweet’n’Low.
Esta sacarina granulada que venía empaquetada en sobrecitos de color rosa sobrevivió al regreso del azúcar a la dieta de los norteamericanos.
Horno microondas
Antes de su fabricación como electrodoméstico indispensable en cualquier cocina, el concepto de microondas no era más que un efecto secundario de los emisores de radar de la II Guerra Mundial.
Percy Spencer, un ingeniero autodidacta que investigaba los magnetrones, se dio cuenta que el calor que éstos desprendían se podían utilizar en la cocina. Después de esto, los primeros hornos microondas se comenzaron a fabricar en 1955.
Cinta americana
La cinta americana empezó a utilizarse durante la II Guerra Mundial. Los soldados norteamericanos necesitaban un material flexible, resistente al agua que pudieran usar para reparar cualquier cosa.
La compañía Johnson And Johnson fue la encargada de fabricar para las tropas unos rollos de cinta médica que tenía un lado autoadhesivo.
Tras la guerra este producto únicamente militar comenzó a ser demandado por el resto de la población: había nacido la cinta americana.
Jeringuillas desechables
Durante la Guerra Civil Americana y la I Guerra Mundial los soldados que eran heridos en combate sufrieron lo indecible recurriendo solamente a la morfina para calmar sus dolores.
En la II Guerra Mundial las jeringuillas tradicionales de vidrio y metal fueron sustituidas por un nuevo producto llamado ‘syrette’, compacto y desechable.
Entonces venían precargadas con una dosis única de morfina y fueron distribuidas entre los destacamentos médicos de los ejércitos. Fue el precedente de las actuales jeringuillas de material plástico.
A partir de entonces ya casi nadie se acordaría de aquellas viejas jeringuillas que había que hervir para esterilizarlas.
Toallas sanitarias
Un material llamado ‘celucotton’ ya había sido inventado por la pequeña empresa estadounidense Kimberly-Clark (C-K) antes de que la guerra estallara.
El responsable de investigaciones de esa firma, Ernst Mahler, y su vicepresidente, James C. Kimberly, habían hecho un recorrido por las plantas de pasta de papel en Alemania, Austria y Escandinavia en 1914.
Allí descubrieron un material cinco veces más absorbente que el algodón y que, producido en grandes cantidades, se podía fabricar por la mitad de precio.
Por eso se lo llevaron de vuelta a Estados Unidos para comercializarlo.
Cuando Estados Unidos entró en la guerra en 1917 comenzaron a producir el forro de algodón para la vestimenta de los profesionales sanitarios, a un ritmo de unos 150 metros por minuto.
Pero las enfermeras de la Cruz Roja en el campo de batalla se dieron cuenta de que ese material tenía otro posible uso durante su menstruación.
Este uso no oficial fue lo que, finalmente, forjó la fortuna de aquella compañía.
«El final de la guerra en 1918 trajo como consecuencia una suspensión temporal del negocio de algodón de K-C porque sus principales clientes –el ejército y la Cruz Roja- ya no necesitaban sus productos», asegura la compañía, que aún existe.
Por eso recompró el excedente al ejército para crear un nuevo mercado.
«Después de dos años de estudio intensivo, experimentos y pruebas de mercado, el equipo K-C creó una toallita sanitaria hecha de ‘celucotton’ y gasas finas.
«En 1920 dentro de una pequeña estructura de madera en la ciudad de Neenah, Wisconsin, las empleadas de la empresa comenzaron a producir las toallas sanitarias a mano», según informa hoy la empresa.
El nuevo producto, llamado Kotex (la abreviatura de «cotton texture», textura de algodón en inglés), se vendió por primera vez al público en octubre de 1920, menos de dos años después del armisticio.
…y pañuelos de papel
Poner en el mercado las toallas sanitarias era una tarea complicada, en parte porque las mujeres eran reticentes a comprar el producto de manos de los hombres que atendían en los comercios.
La empresa propuso a esos negocios que les permitieran comprarlas, sencillamente, poniendo el dinero en una caja. Las ventas de Kotex se elevaron después de esta iniciativa, pero no tanto como Kimberly-Clark pretendía.
Así que la empresa buscó un nuevo uso para el mismo material.
A principios de 1920, C.A «Bert» Fourness tuvo la idea de planchar el material de la celulosa para hacer un pañuelo suave y fino. Tras mucha experimentación, el famoso «Kleenex» nació en 1924.
Lámparas solares
En el invierno de 1918 se estimaba que la mitad de los niños en Berlín sufrían de raquitismo, una enfermedad en la que los huesos se reblandecen y se deforman. Por entonces, la causa exacta era desconocida aunque se asociaba a la pobreza.
Un doctor de la ciudad, Kurt Huldschinsky, notó que sus pacientes estaban muy pálidos.
Decidió llevar a cabo un experimento en cuatro de ellos. Les aplicó lámparas de cuarzo y mercurio que emitían luz ultravioleta.
Con el paso del tiempo Hudschinsky notó que los huesos de sus jóvenes pacientes se hacían más fuertes. En mayo de 1919, cuando llegó el sol del verano, les puso también a tomar el sol en la terraza.
Cuando fueron publicados, los resultados de su experimento se acogieron con gran entusiasmo.
Muchos niños de toda Alemania fueron tratados con luz. En Dresden, los servicios sanitarios infantiles lograron incluso desmantelar las luces de la calle para que reciclaran en lámparas para el tratamiento de los niños.
Más tarde la ciencia conoció que la vitamina D es necesaria para la creación del hueso con calcio y este proceso se estimula con la luz ultravioleta.
Cambio de hora
La idea de atrasar los relojes en primavera y adelantarlos en otoño no era nueva cuando comenzó la Primera Guerra Mundial. Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, lo había sugerido en una carta al diario Journal de París en 1784.
Se desperdiciaban muchas velas en las noches de verano porque el sol se ponía antes de que las personas se fueran a dormir, explicaba en la misiva.
Además, la luz del sol no se aprovechaba en las primeras horas de la mañana porque la gente aún dormía.
Ideas similares fueron expuestas en Nueva Zelanda en 1895 y en Reino Unido en 1909, pero no dieron resultados concretos.
La Primera Guerra Mundial fue un acicate para ese cambio. Al enfrentar una severa escasez de carbón, las autoridades alemanas decretaron que el 30 de Abril de 1916 todos los relojes que marcaban las 23:00 deberían de dar las 24:00. Así se aseguraba una hora más de luz a la mañana siguiente.
Lo que comenzó en Alemania como una idea para ahorrar carbón para calefacción y luz se extendió rápidamente a otros países.
En Reino Unido la idea se puso en pie solo tres semanas más tarde, el 21 de mayo de 1916. El 19 de marzo de 1918 el Congreso de Estados Unidos estableció distintos husos horarios.
Una vez la guerra hubo terminado, la iniciativa fue abandonada pero sus beneficios ya eran conocidos y en los años posteriores se volvió a implantar.
Bolsas o «bombas» de té
Las bolsas de té no se inventaron para resolver ningún problema derivado de la guerra.
Fue un comerciante de té estadounidense quien, en 1908, comenzó a mandar té en pequeñas bolsas a sus clientes.
Fueron ellos quienes, sea por accidente o por el diseño, decidieron introducir las bolsas en el agua…y el resto es historia.
Esa es la explicación que da la industria.
Una compañía francesa, Teekanne, copió aquella idea en tiempo de guerra. La desarrolló para proporcionar a las tropas té en pequeñas bolsas de algodón. Las llamaban «bombas de té».
El reloj de pulsera
No es cierto que los relojes de pulsera fueran inventados específicamente para la Primera Guerra Mundial, sin embargo su uso creció exponencialmente durante este periodo histórico.
Después de la guerra era la manera más común de dar la hora.
Hasta finales del siglo XIX y principios del XX los hombres que necesitaban saber la hora y los que tenían el dinero suficiente para poder comprar un reloj, lo utilizaban de bolsillo.
Por algún motivo fueron las mujeres las pioneras. La reina Isabel I de Inglaterra tenía un pequeño reloj que se adhería a su brazo.
El tiempo adquirió mayor importancia en la guerra, por ejemplo para sincronizar la hora de los bombardeos. Así, los fabricantes desarrollaron relojes que dejaran las manos libres a las tropas en el calor de la batalla.
Los aviadores también necesitaban ambas manos libres…y así, ellos también tuvieron que tirar por la borda el reloj de bolsillo.
La empresa H. Williamson, que hacía relojes en Coventry, Inglaterra, anotó en su informe anual de 1916: «Se dice que uno de cada cuatro soldados utiliza reloj de pulsera y los otros tres quieren adquirir uno lo antes posible».
Salchichas vegetarianas…o «salchichas de la paz»
Uno podría pensar que las salchichas de soja fueron inventadas por algún hippy, probablemente en los años 60 en California. Pero no. Las salchichas de soja fueron idea del primer canciller de la República Federal Alemana después de la Segunda Guerra Mundial.
Durante la Primera Guerra Mundial Adenauer era alcalde de Colonia y cuando el bloqueo británico se impuso sobre Alemania el hambre comenzó a pesar en la ciudad. Adenauer tenía una mente ingeniosa e investigó maneras de sustituir los productos que faltaban, como carne, por otros de los que no había tanta escasez.
Comenzó utilizando una mezcla de harina de arroz, cebada y harina de maíz para hacer pan y así sustituir al trigo.
Después de su pan experimental continuó en búsqueda de una nueva salchicha sin carne. Así se logró la de soja, que fue conocida como «la salchicha de la paz».
Adenauer solicitó obtener una patente de su nuevo alimento en la Oficina Imperial de Patentes en Alemania pero le fue denegada.
Al parecer el contenido de la salchicha era contrario a la regulación alemana para este producto, o sea, si no contenía carne no se le podía considerar salchicha.
Tuvo más suerte al intentarlo en Reino Unido, enemigo de Alemania en aquel tiempo. El Rey Jorge V le dio la patente de la salchicha de soja el 26 de junio de 1918.
Cremalleras
Desde mediados del siglo XIX varias personas habían estado trabajando en varias combinaciones de ganchos, broches y hebillas para lograr un cierre rápido y fluido de las prendas de ropa que aislara del frío.
Fue Gideon Sundback, un sueco que emigró a Estados Unidos, quien dio con la actual fórmula de la cremallera.
Se convirtió en el diseñador jefe de la compañía Universal Fastener Company y concibió el «cierre sin anclaje».
El ejército estadounidense los incorporó a sus uniformes y botas, especialmente para las de la marina. Después de la guerra fueron los civiles quienes tomaron este testigo y lo generalizaron en su vestimenta.
Acero inoxidable
Harry Bearley, de Sheffield, Inglaterra, es el responsable de la invención del acero que no se corrompe.
Según aparece en los archivos de esa ciudad «en 1913, Harry Brearley desarrolló lo que es considerado el primer acero sin óxido, un producto que revolucionó la industria metalúrgica y se convirtió en uno de los mayores componentes del mundo moderno.
El ejército británico estaba intentando encontrar un metal mejor para sus armas. El problema era que los cañones de esas armas se deformaban después de varios disparos por la fricción y el calor de las balas.
El ejército le pidió Brearley, que era metalúrgico en una empresa local, que encontrara una solución a este problema y con aleaciones más duras.
La leyenda dice que después de probar a añadir cromo al acero Bearley desechó algunos de sus experimentos por considerarlos fracasos. Los echó, literalmente, al montón de la chatarra.
El metalúrgico notó que después de un tiempo esos experimentos no se habían oxidado.
Había descubierto el secreto del acero inoxidable. Durante la Primera Guerra Mundial fue utilizado en algunos de los nuevos motores aéreos. Luego se generalizó en el uso de cubertería y material quirúrgico del que muchos hospitales dependen.
Comunicación con los pilotos
Antes de la Primera Guerra Mundial los pilotos no tenían modo de comunicarse entre ellos o con tierra.
Al comenzar la Gran Guerra los ejércitos aún necesitaban de cables para hablar entre sí, pero estos eran a menudo cortados por la artillería o los tanques.
Modos alternativos de comunicación como corredores, banderas y palomas mensajeras fueron utilizadas pero no resultaron ser útiles.
Los aviadores tenían que confiar en gestos y gritos…era necesario encontrar una solución. La comunicación sin cables era la respuesta.
La tecnología por radio estaba ya en funcionamiento pero tenía que ser desarrollada y esto sucedió durante la Primera Guerra Mundial.
Para finales de 1916 se tomaron pasos decisivos. «Los primeros intentos para incluir teléfonos en los aviones tuvieron que ser descartados por el ruido de fondo.
Este problema fue resuelto inventando un casco en el que se instalaron los auriculares con un micrófono, que bloquea la mayoría del ruido.
Disney
Disney no nació como empresa de entretenimiento en la II Guerra Mundial. Sin embargo, por entonces el gobierno americano, ante una posible bancarrota de la empresa fundada por Walt Disney, le encargó la realización de una serie de películas de animación para propagar la cultura latinoamericana y con ello frenar la popularidad del Fascismo en la población de países sudamericanos como Brasil o Chile. Es entonces cuando Disney se convirtió en la superpotencia del espectáculo que ha llegado hasta nuestros días.
Ambientum(C.Fresneda/ElMundo) — Un total 25 megaciudades (23 de ellas en China) son responsables del 52% de las emisiones urbanas de CO2, según un estudio publicado en Frontiers in Sustainable Cities y dirigido por el profesor Shaoquing Chen, de la Universidad Sun Yat-sen de Guanzhou. El informe se ha realizado a partir de datos de 167 ciudades en 53 países y revela la altísima contribución de las superpobladas ciudades chinas, aunque la emisiones per cápita siguen siendo superiores en Europa, Norteamérica y Australia.
“Hoy por hoy, más del 50% de la población mundial vive en ciudades, que son al mismo tiempo responsables del 70% de las emisiones”, recalca Shaoquing Chen. “Las ciudades tienen pues una gran responsabilidad para la descarbonización de la economía, pero los métodos usados hasta ahora son muy variables y hacen que sea muy difícil evaluar los progresos de mitigación en el espacio y en el tiempo”, puntualiza.
Handan, Shanghai y Suzhou encabezan la lista de las emisiones causadas por las megaciudades, con Pekín en quinto lugar, Wuhan en el octavo puesto y Hong Kong en el 23. Las únicas ciudades fuera de China entre las 25 primeras son Moscú (que hace la séptima) y Tokio (la número 17). Se estima que las mayores 50 ciudades del mundo emiten en su conjunto el equivalente a 2.600 megatoneladas del CO2 al año, superadas tan solo a nivel nacional por China, Estados Unidos e India.
Emisiones
El informe de Frontiers in Sustainable Cities destaca las sustanciales reducciones de emisiones per cápita en ciudades como Oslo, Houston, Seattle y Bogotá, en contraste con el aumento en Johanesburgo, Río de Janeiro o Curitiba, considerada hasta ahora como la ciudad más sostenible de Brasil. El estudio incluye las ciudades españolas, pero ni Madrid ni Barcelona figuran en la “lista negra” de las 50 mayores emisoras, donde sí están Nueva York (número 26), Frankfurt (33), Londres (43) o Ciudad de México (49).
Se estima que el 60% de la emisiones proceden de la generación de energía para uso residencial, comercial e industiral, y en torno al 30% es atribuible al transporte por carretera, mientras que las emisiones del ferrocarril, la aviación o la navegación es menor al 15%. La proporción varía notablemente según los países: la alta contribución de las megaciudades chinas se explica sobre todo por la existencia de más de mil centrales térmicas de carbón en todo el país.
Un total de 113 de las 167 ciudades estudiadas han fijado objetivos claros para la reducción de emisiones, y 40 tienen en el horizonte la meta de la neutralidad de carbono. El estudio concluye sin embargo que los objetivos son del todo insuficientes para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y evitar un aumento de las temperaturas superior a 1,5 grados.
Fijar objetivos más ambiciosos
“Las ciudades deben fijarse objetivos más ambiciosos de reducción de emisiones y poner en marcha estrategias más efectivas para medir y lograr la mitigación”, sostiene el profesor Chen.
“El primer paso ha de ser la identificación de los sectores clave, incluida la gestión de los residuos urbanos, que hasta ahora no ha sido tenido suficientemente en cuenta. Necesitamos también inventarios de emisiones de gases invernadero con una metología común a todas la ciudades. Y finalmente hay que subir el listón, avanzar hacia objetivos absolutos de mitigación y alcanzar la neutralidad global de carbono en el 2050”.
El informe de la Universidad de Sun Yat-sen no entra a evaluar el papel que tendrán en el futuro las megaciudades de más de 10 millones de habitantes, que podrían llegar al medio centenar en todo el mundo en el 2030.
El grupo de ciudades por el clima C40 -impulsado por el ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg– ha presentado recientemente el informe Climate Action in Megacities 2.0, con una llamada global a la acción en terrenos como la economía circular, la renaturalización o la movilidad, como la implantación de sistemas como el Bus Rapid Transit (BTA) que se está propagando por la ciudades suramericanas.
La NASA ha puesto también su grano de arena con el lanzamiento del Megacities Carbon Project, dirigido por los científicos Riley Duren y Charles Miller. El objetivo es desarrollar sistemas de monitorización de las emisiones homologables en las grandes ciudades del mundo: Los Angeles y París serán los laboratorios de experimentación en una primera fase, que se extendería después a Suramérica y Asia.
Anfrix — Las tormentas del continente helado son tan severas y violentas que poseen su propio sistema de catalogación. El mismo se basa en las distintas condiciones problemáticas que la tormenta puede causar en los miembros de una expedición.
Condiciones
Las condiciones son las siguientes:
A.- Velocidad del viento superior a los 50 nudos (más de 100 kilómetros por hora). B.- La temperatura del viento es menos igual a -73ºC. C.- La visibilidad es inferior 30 metros.
Si la tormenta cumple cualquiera de éstas condiciones será catalogada como de Condición 1, si cumple con dos de éstas condiciones de Condición 2 y así hasta llegar a condición 3.
¿Cuán severo es el invierno antártico? simplemente es imposible para la vida humana a menos que se cuente con un gran nivel de ayuda tecnológica. Es decir, gran cantidad de ropa, de provisiones y demás. En el pasado, habitar la Antártica era una tarea casi imposible, con un alto nivel de bajas y enfermos de gravedad. No obstante, en el presente las bases elevadas especiales y las ropas que no se congelan han ayudado a extender la calidad de vida en el continente helado.
Permaneciendo en la intemperie durante una tormenta en la Antártida con ropas invernales comunes, por ejemplo, llevaría al literal congelamiento de la vestimenta a los 20 minutos. Es por esto que los primeros exploradores que iban con ropas de algodón y lana debían guarecerse dentro de sus barcos la mayor parte del tiempo, ya que las ropas que vestían se convertían en su mayor enemigo al cabo de un tiempo cuando salían a la intemperie.
Hoy en día, además, las raciones de comida vienen especialmente diseñadas para suministrar el contenido a nivel de calorías adecuado al personal antártico. En el pasado, no obstante, se solían consumir latas de anchos y duraznos. Es decir las provisiones comunes que llevaba un barco de exploración al continente blanco. Consumir siempre lo mismo y en las mismas personas no solo causaba un desequilibrio a nivel de nutrición para los exploradores, sino que el daño psicológico y moral era incluso aun mayor.
Si bien en el presente las condiciones del personal antártico han mejorado notablemente, habitar este continente sigue siendo una tarea que muy poca gente puede soportar. Tanto a nivel físico como moral.
La Vanguardia(J.M.Parra)/maravillasdelmundo.com/National Geographic — La peculiar forma de las tumbas de los reyes egipcios del Reino Antiguo y del Reino Medio no se alcanzó de buenas a primeras, sino a través de una evolución que se inició en la época predinástica, antes del nacimiento del Estado.
Netjerkhet (o Djoser, 2667-2648 a. C.) construyó, tras modificar cinco veces su mastaba original, la primera pirámide del mundo, la Escalonada de Saqqara. Esnefru (2613-2598 a. C.), el padre de Khufu (Keops para los griegos), levantó la pirámide romboidal en Dashur, tornó en pirámide de caras lisas la de Meidum y construyó luego la primera “pirámide” verdadera, la Roja de Dashur. Khufu (2589-2566 a. C.) erigió la Gran Pirámide, con 230 m de base cuadrada y 146 m de altura, aunque la de su hijo Khaefre (o Kefrén) solo es tres metros más baja y tiene sillares media tonelada más grandes.
No cabe duda de que, entre todos los cementerios con pirámides, el que más llama la atención por su posición aislada y por el tamaño de sus monumentos es el de la meseta de Giza. Allí se encuentra la Gran Pirámide, la más grande jamás construida. Esta tumba y los edificios anejos son el perfecto compendio de la relevancia de este tipo de construcciones para la sociedad egipcia, así como de todo lo que nos falta por saber de ellas. En la Gran Pirámide hay mucho por descubrir, aunque, eso sí, ningún “misterio”. Estas son 8 curiosidades sobre la pirámide de Khufu:
En el siglo XIX, el astrónomo escocés Charles Piazzi Smyth se inventó que, si se medía la Gran Pirámide utilizando una “pulgada piramidal” por él descubierta, las dimensiones de la tumba de Khufu demostraban ser un calendario universal, que recogía eventos del pasado y del futuro.
Entonces ya se sabía que la pulgada piramidal no existe.
En 1880, un joven Flinders Petrie, el futuro “padre” de la arqueología moderna, fue a Giza a medir la pirámide con total precisión.
Estaba convencido de que Piazzi Smyth tenía razón y pretendía demostrarlo.
Sin embargo, lo que descubrió fue ¡justo lo contrario!
La pirámide solo era una tumba, y no un depósito de conocimientos perdidos.
La pirámide de Khufu no destaca entre todas solo por sus dimensiones, sino también por las peculiaridades de su estructura interna.
No se parece a ninguna de las construidas antes o después, en especial porque es la única que tiene la cámara funeraria en el centro de la masa del edificio, y no a la altura de la base.
En el siglo IX, el califa Al-Mamun decidió que quería saber más del monumento y ordenó a sus hombres que excavaran un pasillo hasta el centro de la pirámide, cosa que consiguieron. El agujero de Al-Mamun, al ser más alto y cómodo que el original, es el utilizado hoy como entrada para los turistas.
Hablemos de cifras. Unos 4.000 hombres, entre obreros de canteras, acarreadores y constructores, trabajaron durante casi treinta años en la construcción de esta pirámide. Cuando se concluyó, pesaba aproximadamente seis millones de toneladas. La Gran Pirámide está formada por 2.300.000 bloques de piedra, cada uno con un peso medio de 2,5 t, aunque los había de mayor tamaño.
La Gran Pirámide original medía 146 m, pero se redujo por el robo de piedras a sus actuales 137 m. Fue el edificio más alto del mundo hasta la construcción de la catedral de Lincoln (Gran Bretaña, en la imagen) en el año 1300 (160 m).
El número Pi
Un ejemplo de los supuestos “misterios” sería la presencia del número pi en el edificio. Es cierto que, si se divide el perímetro de la pirámide por el doble de su altura se obtiene 3,142. La cifra se parece a pi, pero no lo es.
Aparece como resultado de una casualidad geométrica, debida al uso del seked de cinco palmos y medio utilizado por los arquitectos egipcios. El seked era una unidad de medida que permitía comprobar que la inclinación del edificio fuera siempre la adecuada.
De hecho, en todas las pirámides que tienen el mismo seked aparece una cifra parecida a pi. Como se aprecia en los libros matemáticos egipcios, como el Papiro Rhind (en la imagen), aprender a manejar el seked y calcularlo era parte de la formación de los escribas egipcios.
Hace algunas décadas, Robert Bauval, un ingeniero belga, postuló que las pirámides de Giza podían estar repartidas por la meseta de tal forma que se correspondieran con las tres estrellas centrales de la constelación de Orión. Bauval sostiene que las pirámides copian sobre el terreno la constelación con una precisión sobrehumana. En realidad, esta teoría es falsa.
¿Cómo se explica la distribución de las pirámides por la meseta de Giza? Parece evidente que están colocadas de un modo que no resulta aleatorio; no hay más que verlas para darse cuenta de ello. Un elemento que aclara esa disposición es su orientación.
La Gran Pirámide, con su cara septentrional orientada con gran precisión al norte, hacia las estrellas circumpolares y la ciudad sagrada de Letópolis, fue el punto de referencia para situar las otras dos.
A pesar de que el acceso a las estancias superiores quedó obturado por bloques de granito tras el entierro de Khufu, los trabajadores que ayudaron a cerrarlo desde la gran galería (en la imagen) no quedaron atrapados en la pirámide.
Se excavó a modo de pasadizo secreto una salida de emergencia, el llamado pozo de los ladrones: un corredor casi vertical desde el vestíbulo de la gran galería hasta la entrada a la cámara subterránea. Desde allí, los obreros no tenían más que subir por el túnel descendente para salir de la pirámide.
Su entrada quedó sellada inmediatamente después, para ser luego cubierta y disimulada tras un bloque del revestimiento.
La puerta del Califa.
La Gran Pirámide, la pirámide de Khufu en la meseta de Giza, no destaca entre todas las demás únicamente por sus dimensiones, sino también por las peculiaridades de su estructura interna. Esta no se parece a ninguna de las construidas antes o después, en especial porque es la única que tiene la cámara funeraria en el centro de la masa del edificio, y no a la altura de la base. Tras ser uno de los monumentos más visitados de Egipto durante toda la Antigüedad, en un momento dado la entrada de la pirámide quedó tapada y fue imposible el acceso.
En el siglo IX, el califa Al-Mamun decidió que quería saber más del monumento y ordenó a sus hombres que excavaran un pasillo hasta el centro de la pirámide, cosa que consiguieron. En realidad, la entrada original se encuentra desplazada unos metros al este del centro de la cara norte del edificio, a unos quince metros de altura, cerca del agujero de Al-Mamun, que, al ser más alto y cómodo que el original, es el utilizado hoy como acceso para los turistas.
El corredor descendente de entrada tiene unas dimensiones de un 1 metro de ancho y 1,20 de alto, y se termina 105 metros después, tras haber alcanzado 30 de profundidad en la meseta. Unos metros más allá se encuentra la primera habitación del edificio, la cámara subterránea, de unos 8,3 por 14 m, con una altura de 5, que parece haber quedado sin terminar, puede que a propósito.
El acceso al resto de la pirámide se encuentra, en realidad, en el techo del corredor descendente, a 20 m de la entrada. Allí comienza el corredor ascendente, cuyo extremo inicial está obturado con bloques de granito, para que nadie pudiera alcanzar nunca la cámara funeraria. El corredor (1,05 m de ancho por 1,20 de alto) termina 37 m más arriba, justo al comienzo del vestíbulo horizontal de 6 m de largo que es el inicio de la gran galería.
Mientras esta se eleva en ángulo hasta la cámara funeraria, el tramo horizontal continúa por debajo de ella con unos 38 m de longitud. Se trata del corredor de acceso a la cámara de la reina, que tiene la misma anchura y altura que el corredor ascendente. La cámara de la reina mide 5,23 por 5,76 m y cuenta con un gran nicho en falsa bóveda en su pared este. Sus paredes se alzan en vertical hasta 4,69 m para después continuar en forma de techo a doble vertiente.
De hecho, la habitación le debe su nombre a este techo, porque allí no fue enterrada ninguna esposa de Khufu; como los primeros hombres en la época moderna que la visitaron fueron árabes y las tumbas de sus mujeres tienen tejados a doble vertiente, estos consideraron que estaba destinada a una reina.
En el punto medio de las paredes norte y sur de la cámara, a casi un metro del suelo, comienzan dos pequeños canales estelares cuadrados de 20 cm de lado. La gran galería es una maravilla arquitectónica de 46,71 m de largo, cubierta mediante una bóveda por aproximación de hiladas que se eleva hasta los 8,5 m de altura.
Con un banco corrido a cada lado, donde a intervalos regulares hay excavado un agujero cuadrangular de función desconocida, se termina en un corto vestíbulo horizontal, más allá del cual se encuentra la cámara funeraria. No obstante, antes hay que atravesar una pequeña habitación que antaño estuvo obturada con tres grandes rastrillos de granito, destinados a impedir el acceso a la sala en que reposaba el faraón.
La cámara funeraria de Khufu, el último elemento de la pirámide, es una habitación situada a 100 metros de altura, de granito rojo, con unas dimensiones de 10,49 por 5,25 m y una altura de 5,85 m, con el lado largo orientado de este a oeste. Está cubierta por un techo horizontal formado por nueve enormes losas de granito rojo (se calcula que cada una pesa unas 45 toneladas).
Por encima de ellas hay cuatro grupos consecutivos de losas, que a su vez quedan cubiertos por una bóveda a dos aguas, formando todo ello lo que se conoce como cámaras de descarga. Cerca de la pared occidental de la cámara funeraria se encuentra el sarcófago de piedra, también de granito, cuyas dimensiones (2,27 m de largo por 0,98 m de ancho y 1,051 m de alto) demuestran que fue introducido en la cámara mientras esta se estaba construyendo.
Al igual que en la cámara de la reina, en las paredes norte y sur de esta habitación también hay canales estelares, esta vez situados a 2,60 m de la pared este y a poco más de 90 cm del suelo, con una sección cuadrada de unos 20 centímetros.
Una salida para los obreros
A pesar de que el acceso a las estancias superiores quedó obturado por bloques de granito tras el entierro de Khufu, los trabajadores que ayudaron a cerrarlo desde la gran galería no quedaron atrapados en la pirámide. Eso habría supuesto alcanzar el más allá acompañando al faraón, algo inimaginable.
Para evitarlo, se excavó a modo de pasaje secreto una salida de emergencia, el llamado pozo de los ladrones: un corredor casi vertical desde el extremo inferior del vestíbulo de la gran galería que desembocaba en un nicho excavado justo antes de la entrada a la cámara subterránea. Desde allí, los obreros no tenían más que subir por el corredor descendente para salir de la pirámide. Su entrada quedó sellada inmediatamente después, para ser luego cubierta y disimulada tras un bloque del revestimiento.
Cámara del rey, con el sarcófago, en la Gran pirámide.
Pirámide de Kefren
Pareciendo dominar la famosa meseta de Guiza, donde hay otras dos pirámides, la de Kefren es en realidad un poco más pequeña que la de su padre Keops, pero esta impresión proviene del hecho de que está construida sobre un pezón rocoso, por lo que la cima es más en altura, pero la pirámide de Kefren es hermosa y mucho más pequeña que 3 m de la de su padre, Keops.
Inicialmente medía 143 m de altura para una base cuadrada de 215 m, y es la pieza central de un complejo funerario bastante comparable al de su padre. La Esfinge está asociada con Kefren, a la que habría prestado sus rasgos. Pero la Esfinge es un monumento único, cerca del complejo de Kefren pero distinto de él.
En el orden cronológico de construcción de las pirámides, estaba primero la pirámide de Zoser, la primera pirámide en la historia egipcia. Es un monumento a 6 grados, construido por etapa. Zoser fue el primer faraón de la Tercera Dinastía, una dinastía que vio el nacimiento de las pirámides como un monumento funerario de los faraones.
Los sucesores de Zoser construyeron cada uno su pirámide, pero pocos lo lograron por completo. Algunos nunca fueron completados en sus términos, otros fueron construidos, pero más tarde se derrumbaron. Luego hubo un período llamado pirámides provinciales, pirámides dispersas en varias áreas del Valle del Nilo, lo suficientemente lejos de la capital, Memphis. Eran pequeñas pirámides, que culminaban entre 15 y 25 m, pero eran principalmente borradores para el futuro.
Los primeros faraones de la Cuarta Dinastía intentaron varias veces hacer pirámides perfectas con caras suaves. Le tomó varios intentos al Faraón Snefrou, padre de Keops, para lograrlo: la pirámide romboidal es el ejemplo, su pendiente tuvo que ser revisada hacia abajo a lo largo del curso de la construcción. La pirámide roja de Snefru fue la primera perfecta. Las técnicas adquiridas durante este tiempo sirvieron para la siguiente etapa: La edad de las pirámides gigantes.
Las pirámides gigantes son pocas en número, la de Kefren es la última. Son pirámides grandes, como lo indican sus nombres, tienen más de 100 m de altura. Antes de Kefren, estaba el de Keops, su padre. Entre los dos había otro faraón, también hijo de Keops, pero mucho menos conocido: Djedefrê. Este último también lanzó la construcción de su tumba durante su reinado, pero desafortunadamente fue breve y su pirámide nunca se completó.
Geográficamente, la pirámide de Kefren se encuentra al suroeste de la de Keops, a unos cientos de metros de distancia. Se encuentra en la meseta de Guiza, una meseta de piedra caliza al sureste de El Cairo hoy en día casi rodeada por la aglomeración de El Cairo.
¿Quien era Kefren?
Kefren fue el 3er faraón de la 4ta Dinastía, el que construyó las 3 grandes pirámides de Guiza. Hijo de Keops, gobernó entre -2518 y -2492. Estas fechas son aproximadas, por supuesto, los especialistas no necesariamente están de acuerdo entre ellos.
Filtra solo una pequeña información sobre el reinado de este faraón distante. Sin embargo, parece que su reinado fue bueno y que el rey fue apreciado, pero este estado de cosas es solo el resultado de la deducción de los diversos descubrimientos arqueológicos realizados durante este período. Por lo tanto, es bastante poco confiable, da una tendencia positiva a la vida durante este período.
Generalidad
El complejo funerario de Kefren es similar al de Keops y Micerinos. Consiste en una pirámide (en rojo), el elemento principal, un recinto (en gris), un templo alto que está cerca de la pirámide (en azul), un templo bajo, varios cientos de metros. desde allí (en púrpura), y una calzada que conecta los dos templos (en amarillo).
El complejo también tiene una pirámide anexa (en verde) y hay un vínculo importante entre este complejo funerario y el de la Esfinge, que también tiene un templo casi unido al templo inferior de Kefren y además del mismo tamaño.
Además, la parte superior del complejo estaba protegida por dos recintos concéntricos, uno cerca de la pirámide, el otro que abarca la pirámide del anexo.
El templo alto no está pegado a la pirámide, hay una brecha entre los dos. El templo inferior se encuentra en muy buen estado de conservación para un edificio tan antiguo. Cabe señalar que este complejo tiene una sola pirámide cuya utilidad aún no se ha encontrado.
Parece que ella solo tenía un papel de culto, pero también es posible que la tumba de una de las reinas de Kefren.
Finalmente, la pirámide de Kefren tiene 5 pozos con barcos solares, dispuestos como los de Keops. Desafortunadamente, y a diferencia de la de su padre, no se encontró ningún barco en el interior.
El interior de la pirámide de Kefren se ofrece como un conjunto de galerías simples, muy cerca de lo que existe en el de Keops.
Tiene 3 entradas: la principal está en la cara norte, a 12m90 de altura y 12m45 del eje de simetría, hacia el este. Es una entrada normal, sin especificidad específica. La segunda entrada estaba oculta bajo el pavimento del patio, en el eje de la primera entrada. Finalmente, la tercera entrada es más alta que la entrada principal, es una manguera que fue excavada por ladrones.
Desde la entrada principal desciende una galería en una pendiente de aproximadamente 26 °, tallada en el macizo. Sus paredes están hechas de bloques de granito pesados ricamente decorados. Treinta y siete metros más allá, un portcullis bloqueó el paso.
Era un elemento defensivo importante, una grada pesada que se anclaba profundamente en el suelo. Con 1 m83 en 37 cm de espesor, estaba equipado con molduras con patrones repetitivos. Por último, la grada abre un corredor horizontal de un metro de 78 de alto y 11 m de largo que conduce a una intersección de corredores.
Si la galería continúa en línea recta, también es posible tomar otras dos galerías que van hacia abajo.
El primero se bloquea casi de inmediato, un poco como si el trabajo se hubiera detenido voluntariamente para hacer el segundo, que se hunde de nuevo, más profundo en el suelo.
La cámara funeraria de Kefren fue descubierta en 1818 (exactamente el 2 de marzo) por un italiano, Giovanni Belzoni.
En ese momento, la arqueología no era tan atenta como lo es hoy en día, por lo que, por orgullo de haber hecho este descubrimiento, inscribió una mención en la habitación, en sus paredes. Incluso hoy podemos leerlo.
El pueblo de los trabajadores
Para poder trabajar en el sitio, era necesario alojar y alimentar a los empleados.
Era el papel de la aldea de los trabajadores, también llamada «ciudad de los trabajadores».
Es una ciudad a 500 m al este de la pirámide, al sur de los muelles del templo inferior.
Este lugar estaba separado del resto del sitio de construcción por un muro alto y albergaba a la población de trabajadores con todo lo que era necesario para su vida allí: panadería, herrero (o, mejor dicho, artesanos que trabajan con cobre), médico, etc.
Esta aldea fue descubierta recientemente y ha sido objeto de estudios que demuestran que eran trabajadores libres y bien alimentados. Parece que solo los artesanos estaban alojados en esta ciudad de clase trabajadora. Los campesinos, que pasaban por el sitio, estaban alojados en campamentos de lona al pie de la pirámide.
Sin embargo, es posible que este lugar fue construido después de la construcción de la pirámide de Keops, tal vez fue durante la construcción de la de Kefren.
En lo que respecta a la comida, debes saber que la meseta de Guiza no se veía igual en ese momento, en comparación con la de hoy. En 2650, la naturaleza circundante era bastante similar a la sabana. Los pastores guardaban bandadas que venían del delta del Nilo, varias docenas de kilómetros al norte, en tierras más adecuadas para la agricultura.
Estas manadas alimentaron el pueblo y todas las personas que trabajan en este sitio. No podemos estar seguros, pero es probable que las condiciones de vida en el sitio sean mejores que las de un agricultor común que trabaja en sus campos cerca del Nilo.
Pirámide de Micerinos
La pirámide de Micerinos es la tercera pirámide de la meseta de Guiza. Mucho más pequeño que Keops y Kefren, marca el final de la era de las pirámides gigantes. Si parece menos interesante que los otros dos, también introduce una serie de elementos arquitectónicos innovadores que serán asumidos por sus hijos.
Esta pirámide fue construida aproximadamente entre 2532 y 2515, durante el reinado del faraón Micerinos. Fue un faraón de la Cuarta Dinastía. Estamos aquí en medio del antiguo imperio.
Recuerde que la antigüedad egipcia tiene una historia en varias fases, que tiene lugar durante varios milenios. Al final del período neolítico, 6000 aC, comenzaron los períodos pre-dinásticos (-6000 a -3400), luego llegó el período protohistórico (-3400 a -2900).
Fue solo a su final que se contaron las dinastías, a partir de un nuevo período llamado el Período Thinite (-3150 a -2650). El Período Thinite y Protohistory son los más a menudo mezclado. El período Thinite ve la unificación del alto y bajo Egipto y el establecimiento de una administración centralizada en el faraón.
Como entonces, alrededor de -2650, el antiguo imperio.
El antiguo imperio duró hasta 2200, cuando el poder central, demasiado débil, se dividirá en una multitud de poderes locales que hacen desaparecer la noción de unidad territorial. Este será el «1er período intermedio». Luego estaba el Imperio medio, un segundo período intermedio, luego el nuevo Imperio, un tercer período intermedio, y entramos en el período bajo, luego en los tiempos de la antigüedad como los conocemos: período griego , Romana, bizantina y arabe.
Las pirámides de Egipto aparecieron sobre la base de las mastabas del período Thinite. El primero fue el de Zoser, fue una pirámide escalonada. Luego, la arquitectura evolucionará hacia las pirámides con caras suaves, pero no sin dificultad: al comienzo de la Cuarta Dinastía se hicieron varios intentos antes de alcanzar la primera pirámide exitosa, la pirámide roja de Snefrou.
Luego comenzó el período de las pirámides gigantes, que terminó con la de Micerinos, que representa el final de este período, con una pirámide mucho más pequeña que la de su padre Kefren y su abuelo Keops.
Es en este contexto histórico donde se construyó la Pirámide de Micerinos.
Micerinos también se llama Menkaure. El primer nombre es griego, el segundo es egipcio. Él era el hijo de Kefren y también decidió construir su tumba junto a la de su padre y su abuelo.
Arquitectónicamente hablando, el complejo funerario de Micerinos no es diferente de los de estos predecesores. También se compone de una pirámide central rodeada por un muro alto, un templo alto, un pavimento, un templo bajo y pirámides auxiliares, con el esquema clásico de un templo alto unido a la pirámide, un pavimento que desciende a al templo bajo que sirvió no solo como templo sino también como muelle.
Todo el complejo funerario de Micerinos se encuentra al suroeste de Kefren.
La pirámide de Micerinos tiene varias peculiaridades. Primero, es la primera de una nueva serie de pirámides, cierra las pirámides gigantes de sus predecesoras y anuncia cuáles serán las pirámides futuras de los faraones.
Luego, contiene muchas decoraciones en frente de palacios, un patrón inédito en una pirámide, todos los períodos combinados. Estos conjuntos son rectángulos geométricos que dibujan puertas falsas anidadas una dentro de la otra.
Era un motivo bastante común, se encuentra, por ejemplo, como una decoración de la pared del complejo funerario de Keops, construido 50 años antes.
Otra especificidad es la estructura interna de la cámara de entierro, que será una escuela para las pirámides futuras. Es un modelo basado en una cámara funeraria rectangular con un pequeño pasillo que da servicio a una sala anexa que contiene varias tiendas, que a su vez contienen coronas de faraón y frascos canópicos que contienen las vísceras del cuerpo.
Esta distribución ya se había implementado en Keops, pero Mykérinos hará el primer plan interno que será reutilizado por sus sucesores.
La calzada también es especial, ya que a diferencia de los otros dos de la meseta de Guiza, la de Mykérinos no se une a los dos templos. La calzada no comienza en ninguna parte hoy, pero probablemente un muelle que desapareció en ese momento, pasa por alto el templo inferior por la cara oeste antes de subir al templo alto.
Vista aérea de la pirámide de Micerinos.
La gran Esfinge de Gizeh
Al inicio de la historia de Egipto, las esfinges representaron la fuerza y la sabiduría del rey. Entre todas ellas destaca la Gran Esfinge de Gizeh, erigida en tiempos de la dinastía IV, la época más gloriosa del Imperio Antiguo.
Cuerpo de león y cabeza humana. Este extraño ser híbrido, al que conocemos con el término de esfinge, de origen griego, es uno de los más llamativos del arte egipcio. Los antiguos egipcios lo denominaban Shesep-ankh, «imagen viviente», nombre que daban a las estatuas reales.
Simbolizaban la idea de fuerza y poder, y generalmente se representaba al faraón bajo esta forma. Así lo indica el hecho de que las esfinges portaran el pañuelo real nemes, el ureo (representación de la diosa cobra Uadyet) y a menudo la barba postiza ritual, signos característicos de los soberanos egipcios.
En Egipto, desde tiempos predinásticos y posiblemente antes, la figura del león se asoció a los jefes tribales y más tarde a los faraones. El rey era el guardián y protector de su pueblo, al que conducía victorioso al combate contra sus enemigos.
Es por ello natural que, en el pensamiento de aquellos pueblos primitivos, la figura de este vigoroso y bello animal fuera asimilada al monarca. Por sus características, los egipcios imaginaron el león como un poderoso guardián, y por ello se lo representaba en amuletos, muebles y también en las puertas de los templos, en relieve o esculpido.
Asimismo, algunos relieves del Imperio Nuevo muestran un león domesticado que acompaña al monarca en las batallas o en ceremonias religiosas. Es muy probable, pues, que la imagen de la esfinge surgiera en la mente de los egipcios como una manera de fundir la belleza y la ferocidad del león con la sabiduría del rey.
Puesto que normalmente constituyen representaciones del monarca, las esfinges son consideradas masculinas, aunque a partir del Imperio Nuevo también hay esfinges femeninas que representan a las reinas.
Habitualmente las esfinges están en actitud yacente, con laspatas delanteras extendidas, si bien también se las puede encontrar representadas andando sobre sus cuatro patas o, más raramente, sentadas.
Pero existen también esfinges en actitud oferente, cuyas patas delanteras se sustituyen por antebrazos y manos humanas que sostienen vasos como ofrenda.
La primera representación de esfinge con forma de león y cabeza humana data de mediados del III milenio a.C. y corresponde a la dinastía IV, que marca el apogeo del Imperio Antiguo egipcio. Se halló en Abu Rawash, en el complejo funerario de Didufri, hijo y sucesor del faraón Keops, y pertenece a la princesa Hetepheres II, medio hermana y esposa de Didufri.
Este rey también fue representado como una esfinge, de la que sólo ha llegado hasta nosotros la cabeza esculpida en arenisca, que se conserva en el Museo del Louvre. A mediados de la década de 1970, en la meseta de Gizeh, frente al complejo funerario de Kefrén (el sucesor de Didufri), se halló una pequeña esfinge de la época de este faraón.
La Gran Esfinge de Guiza en El Cairo (Egipto) sobe 1918 y en la actualidad
Es en tiempos del Imperio Medio, a finales del III milenio a.C., cuando estas imágenes aparacen con más profusión.
Los ejemplos descubiertos en Tanis, pertenecientes a Amenemhat III, de la dinastía XII, ofrecen la paticularidad de que la parte humana de la esfinge se reduce al rostro del faraón, mientras que la melena, las orejas y el resto del cuerpo son de león.
Desde inicios del Imperio Nuevo, a mediados del II milenio a.C., aparecen esfinges más desarrolladas, con los rasgos de animal más suavizados; sobre el nemes o pañuelo real ostentan nuevos tocados y adornos, como la doble corona del Alto y Bajo Egipto o la corona atef (la corona blanca del Alto Egipto con dos plumas de avestruz).
También llevan amplios collares, e incluso alas plegadas o el cuerpo cubierto de plumas, seguramente en relación con el dios halcón Horus. Ahora la esfinge se identifica con el dios Amón-Re, lo que da lugar a una nueva esfinge con cuerpo de león y cabeza de carnero, el animal sagrado de Amón.
Por la gran cantidad y variedad de representaciones halladas, se podría decir que la figura de la esfinge alcanza su apogeo a mediados de la dinastía XVIII, la época más gloriosa del Imperio Nuevo.
Más tarde, en época grecorromana, desde el siglo IV a.C., la iconografía de la esfinge se enriquece con la de tipo griego, normalmente femenina y casi siempre con alas, aunque con un simbolismo completamente distinto: para los griegos, la esfinge era un monstruo malicioso.
Pero la más sobresaliente de todas estas representaciones es la Gran Esfinge de Gizeh, que la mayoría de estudios atribuyen a Kefrén, pese a que no existen documentos explícitos del Imperio Antiguo que así lo atestigüen.
Esculpida hace más de 4.500 años aprovechando la forma de un montículo de roca caliza, no solo contaba con una magnífica nariz de un metro de ancho, sino que su rostro debía lucir unos vivos colores rojizos. El nemes, ahora deteriorado, que cubre su cabeza, un tocado exclusivo del faraón, mostraría sus tradicionales tonos azules y amarillentos (tal y como se aprecia en la máscara mortuoria de Tutankamon).
Y lo que son las cosas. La famosa barba, atributo del rey de Egipto, expuesta en el British Museum, no formaría parte de su look inicial, sino de un añadido posterior.
Son muchos los misterios que rodean esta imponente presencia de cuerpo de león y cabeza de faraón, de 20 metros de alto y 70 de longitud. Se desconoce, por ejemplo, qué rey le prestó el rostro. Muchas teorías apuntan a Kefrén, cuyo templo del valle se encuentra justo al lado, alineado a su pirámide.
Aunque otras apuestan por su padre Keops. También sigue siendo una incógnita su verdadera función. ¿Era una simple guardiana de la tumba real?
De lo que no cabe ninguna duda es de su majestuosidad y de su capacidad de causar pavor a quien la observa detenidamente desde su pequeñez. Asombró y fue admirada en su tiempo e incluso fue venerada como un dios en épocas posteriores. Su nombre local en árabe no deja de ser significativo: Abu el-Hol, es decir, padre del terror.
Pero mucho miedo no infligió a los ladrones de tumbas, o supieron cómo hacerle frente, que saquearon las pirámides ya en tiempos históricos. Ni tampoco a quien osó mutilarle la nariz.
Popularmente se atribuye tal fechoría a los soldados de Napoleón. Pero nada más alejado de la realidad. La campaña de Bonaparte en Egipto incluía una importante tropa de sabios cuyo objetivo era documentar la geología, la biología y la historia del país y cuyo trabajo dio como resultado la magnífica obra La description de l’Égypte.
Él mismo, atraído por la fascinante civilización y sus leyendas, pasó una noche a solas en el interior de la pirámide de Keops. Para su exoneración definitiva, existe una prueba fehaciente de que la esfinge ya carecía de nariz cuando la visitó: unos grabados realizados por el danés Frederik Ludwik Norden 61 años antes de su llegada.
También se ha hablado de los mamelucos, aunque la teoría más avalada es la del historiador árabe Muhammad al-Husayni Taqi al-Din al-Maqrizi, del siglo XV, que en su libro más importante, Mawaiz wa al-’i’tibar bi dhikr al-khitat wa al-’athar (acerca del estudio de El Cairo y sus monumentos), cuenta que la esfinge sufrió un ataque iconoclasta orquestado por el líder sufi Sa’im al-Dahr en 1378 al comprobar que los habitantes del lugar todavía realizaban ofrendas a la imagen para atraer buenas cosechas.
El fanatismo del religioso no quedó impune. Fue juzgado y condenado a muerte. La esfinge era mucha esfinge para tolerar actos vandálicos, y sigue siéndolo. Aunque quizás, en realidad, el inexorable paso del tiempo sea el responsable último de su aspecto actual.
Ashton Kutcher cuando testificó en el juicio del asesino serial Michael Gargiulo
“La cagué”, aseguró Ashton Kutcher durante el juicio contra Michael Gargiulo, un asesino serial conocido como “El destripador de Hollywood”, que fue condenado a muerte en el estado de California por el asesinato de dos mujeres a principios de la década del 2000, incluida una ex novia del intérprete, con quien el actor iba salir en la noche del crimen.
Entre las víctimas de Gargiulo se encuentra Ashley Ellerin, quien fuera novia del actor. El 22 de febrero de 2001 fue encontrada sin vida en su casa de Los Ángeles con 47 puñaladas. La noche anterior Gargiulo – que era vecino de la joven- la había matado a sangre fría. En su testimonio ante la corte en 2019, Kutcher admitió que se retrasó dos horas para la cita que tenía con la joven, lapso de tiempo en que tuvo lugar el aberrante asesinato.
El actor declaró que conoció a Ashley a través de un amigo unos meses antes de la cita pactada entre los dos. Explicó que para él la relación no llegó a más de “simples conocidos”, aunque confesó que le pasó por la mente la idea de iniciar un romance con la fallecida.
Kutcher, que en ese momento protagonizaba “That 70′s Show”, fue a buscarla esa noche para llevarla a una fiesta de los Grammy, pero nadie contestó cuando llamó a la puerta.
El actor testificó en el juicio que llegó tarde para recoger a Ashley, pero la había estado llamando repetidamente para hacerle saber que estaba retrasado. Cuando finalmente llegó a su puerta, ella no respondió y él se fue pensando que ella lo había plantado.
“Llamé a la puerta y no hubo respuesta“, relató el intérprete. “Volví a llamar y, una vez más, no obtuve respuesta. En este punto asumí que se había ido molesta porque yo llegué tarde”, dijo el actor, que fue uno de los 100 testigos que declararon en el juicio.
“El destripador de Hollywood”, Michael Gargiulo, que asesinó de 47 puñaladas a la ex novia de Ashton Kutcher fue condenado a pena de muerte
Gargiulo ya había asesinado a la estudiante de moda de 22 años. En la tarde noche de ese día, Ashley habló con Kutcher a las 8:30 de la noche para confirmar sus planes. Él la llamó a nuevamente a las 10:15 p.m. para avisarla que estaba llegando tarde, pero ella no atendió.
La llamó cuatro veces más y no pudo localizarla, pero asumió que era un mal servicio telefónico. “Hace 18 años el servicio celular no era lo que era hoy”. Y aclaró que no le dejaba mensajes cada vez que llamaba para no “parecer ansioso”.
A las 10:45 p.m., el actor finalmente llegó a la puerta de su casa pero ella nunca respondió.
Kutcher se fue pensando que lo había plantado. Antes de irse, miró a través de una ventana y vio lo que pensó que era manchas de vino tinto derramado en el piso.
El cadáver mutilado de Ashley fue hallado a la mañana siguiente por la compañera de piso.
“Creemos que acababa de salir de la ducha y se estaba preparando para salir con el Sr. Kutcher cuando fue atacada por la espalda”, dijo Dan Akemon, el fiscal adjunto del distrito del condado de Los Ángeles durante las declaraciones iniciales del juicio en 2019.
Según Akemon, la cronología aportada por Kutcher redujo el tiempo del crimen a “una diminuta oportunidad para que alguien se metiera en la casa y la asesinara”.
“Recuerdo que al día siguiente, después de enterarme de lo sucedido, fui a la policía y les dije: ‘Mis huellas están en la puerta’“, testificó Kutcher. “Me estaba volviendo loco”.
Llamado como testigo por la fiscalía, Kutcher dijo que había revisado el informe policial que había entregado el día después del asesinato, para refrescar su memoria. En un momento, se le pidió que ubicara la ventada por donde vio lo que creyó que eran manchas de vino, pero en realidad se trataba de sangre.
Fue interrogado brevemente y sus respuestas no fueron cuestionadas. Visiblemente afectado, el actor se retiró del estrado.
Ashton Kutcher testifica durante el juicio del asesino serial Michael Gargiulo
Los fiscales a cargo del caso aseguraron que el “asesino psicosexual en serie”acechó y luego apuñaló brutalmente a sus desprevenidas víctimas, todas mujeres jóvenes que vivían cerca de él. Lo apodaron el “vecino asesino” y la prensa lo llamó “Hollywood Ripper”.
Akemon aseguró que agredía a mujeres que vivían cerca de él y esperaba pacientemente el momento de atacar. Se trató de “asesinatos cuidadosamente planeados”, dijo. “Su pasatiempo era planear la oportunidad perfecta para atacar a las mujeres”.
En tanto, el juez de la Corte Superior de Los Ángeles, Larry P. Fidler, calificó los crímenes de Gargiulo, de 45 años, de “depravados y aterradores” al dictar la sentencia. “Dondequiera que el señor Gargiulo iba, la muerte y la destrucción lo seguían”, afirmó.
Por su parte, el condenado volvió a declararse inocente ante el tribunal y se quejó de que sus abogados le impidieran subir al estrado en su defensa. “Voy a ir al corredor de la muerte injustamente. Quería declarar, pero me hicieron callar”, dijo Gargiulo.
Se espera que Gargiulo sea extraditado a Illinois para ser juzgado por el asesinato en 1993 de Tricia Pacaccio, de 18 años. El padre de la víctima encontró a la joven desangrada en la puerta de su casa, con las llaves de la casa todavía en la mano, de acuerdo a medios locales.
Las víctima de Michael Gargiulo
Fue condenado en agosto de 2019 por el asesinato en 2001 de Elleriny el asesinato en 2005 de Maria Bruno, de 32, a quien le cortó los senos y le sacó sus implantes. También fue declarado culpable de intento de asesinato de Michelle Murphy, quien fue brutalmente atacada en su apartamento de Santa Mónica en 2008. La víctima logró escapar. En su cuerpo se encontró sangre que coincidió con el ADN de Gargiulo. La mujer fue el testigo clave en el juicio.
En su cuerpo se encontró sangre que coincidió con el ADN de Gargiulo. La mujer fue el testigo clave en el juicio.
Fue condenado en agosto de 2019 por el asesinato en 2001 de Ashley Ellerin, de 22 años, y el asesinato en 2005 de Maria Bruno, de 32, a quien le cortó los senos y le sacó sus implantes. Fue hallada mutilada con 17 puñaladas. También fue declarado culpable de intento de asesinato de Michelle Murphy, quien fue brutalmente atacada en su apartamento de Santa Mónica en 2008.
El fiscal Dan Akemon aseguró que agredía a mujeres que vivían cerca de él y esperaba pacientemente el momento de atacar. Se trató de “asesinatos cuidadosamente planeados”, dijo. “Su pasatiempo era planear la oportunidad perfecta para atacar a las mujeres”.
En tanto, el juez de la Corte Superior de Los Ángeles, Larry P. Fidler, calificó los crímenes de Gargiulo, de 45 años, de “depravados y aterradores” al dictar la sentencia. “Dondequiera que el señor Gargiulo iba, la muerte y la destrucción lo seguían”, afirmó.
Por su parte, el condenado volvió a declararse inocente ante el tribunal y se quejó de que sus abogados le impidieran subir al estrado en su defensa. “Voy a ir al corredor de la muerte injustamente. Quería declarar, pero me hicieron callar”, dijo Gargiulo.
Se espera que Gargiulo sea extraditado a Illinois para ser juzgado por el asesinato en 1993 de Tricia Pacaccio, de 18 años. El padre de la víctima encontró a la joven desangrada en la puerta de su casa, con las llaves de la casa todavía en la mano, de acuerdo a medios locales.
Samuel Scott, La captura de «Nuestra Señora de Covadonga» por el «Centurión», c. 1743
Wall Street Journal(E.E.Cauich)/El Mundo(J.A.Rioja) — El galeón llegó a ser el barco más grande jamás construido hasta esa fecha. Llegaba a pesar hasta 1,700 toneladas y podía transportar hasta 1,000 pasajeros.
El intercambio ha existido desde la domesticación de plantas y animales y, por tanto, desde el nacimiento de la agricultura.
El nacimiento de la agricultura ha sido estudiado en numerosas ocasiones, las cuales la han situado en el periodo neolítico, hace aproximadamente 12,000 años.
Sin embargo, la revista Plos One, en una investigación publicada en 2015, menciona el descubrimiento de «proto-hierbas» e intentos de escala pequeña de cultivos de cereales salvajes en campos cercanos al mar de Galilea, Israel; lo que sitúa temporalmente al nacimiento de la agricultura 11,000 años antes de lo pensado.
Con las sociedades primitivas, esta se convirtió en la principal actividad de cambio de productos para subsistencia. Friedrich Engels ubica a la etapa de la Historia en donde comienza el intercambio en la «barbarie», describiendo como rasgo distintivo de esta la domesticación y cría de animales y el cultivo de las plantas.
Sin embargo, menciona las diferencias de las condiciones naturales entre continentes, lo que generaría desarrollos particulares de cada región continental.
Friedrich Engels, en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, describe tres estadios prehistóricos de la cultura basándose en la clasificación de Lewis Henry Morgan: Salvajismo- período en que predomina la apropiación de productos que la naturaleza da ya hechos; las producciones artificiales del hombre están destinadas, sobre todo, a facilitar esa apropiación. Barbarie- período en que aparecen la ganadería y la agricultura y se aprende a incrementar la producción de la naturaleza por medio del género humano.
Monumento conmemorativo al Galeón de Manila-Acapulco en la plaza de México de Manila (Filipinas).
Civilización- período en el que el hombre sigue aprendiendo a elaborar los productos naturales, período de la industria, propiamente dicha, y del arte.
En la Edad Antigua, en el continente europeo, se comienzan a fabricar monedas de oro y plata (500 a. C.), lo que estandarizó el comercio entre regiones.
En cambio, para el área oriental, la actividad comercial se dio gracias a tratados que favorecieron las relaciones mercantiles.
Durante el comienzo de la siguiente etapa histórica, la Edad Media, la organización feudal como régimen político en Europa propició un ligero estancamiento en las relaciones comerciales, debido a que estas se daban únicamente dentro del feudo mismo.
En la parte oriental, la actividad comercial se consolidó fuertemente durante estos años, por la caída de imperios conquistadores de esta zona y por el florecimiento de otros más.
Durante la última parte de la Edad Media en Europa, el comercio comenzó a incrementarse e, incluso, a expandirse, creando rutas mercantiles a larga distancia, lo que impulsó el intercambio entre continentes y la llegada de productos que generaron artículos, alimentos e instrumentos nuevos.
Por otro lado, en América se consolidaba el trueque como ocupación comercial principal, manifestación cultural que posibilitaba el intercambio de mercancías y que permitía la autonomía y la interculturalidad de los pueblos.
Para más información sobre el trueque y los espacios de realización, véase el escrito de esta autora llamado «Mercados y tianguis: dos espacios de intercambio mercantil y convivencia social».
Este método comercial funcionaba perfectamente en la región del Anáhuac, incluso, los españoles quedaron sorprendidos al ver las dimensiones de los espacios en donde se llevaba a cabo.
Con la llegada e instauración de los europeos en Mesoamérica, el comercio y el intercambio de mercancías tuvo cambios que engendraron nuevos rumbos y vías de acceso a regiones lejanas. Así mismo, existieron tratados, como el de Tordesillas, que repartían el espacio marítimo y las zonas de navegación con el fin de extender sus conquistas y las relaciones económicas con otros continentes.
El Tratado de Tordesillas es un documento propuesto por España y Portugal en 1494, compuesto por una serie de acuerdos entre el rey Fernando II de Aragón y la reina Isabel I de Castilla, por una parte, y el rey Juan II de Portugal por otra, en virtud de los cuales se establece una nueva línea de demarcación entre las dos coronas, que corre de uno a otro polo, 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde.
En la época colonial:
…el comercio entre España y la Nueva España se efectúo principalmente a través de la Casa de Contratación de Sevilla… Adicionalmente tenía otras atribuciones como armar embarcaciones, planear y autorizar las expediciones y flotas que partían para América, investigar, enseñar y difundir conocimientos marítimos y de navegación, vigilar y reglamentar el tráfico transmarino, imponer y recabar los impuestos y derechos que el tráfico originaba, así como controlar y fiscalizar el comercio y la navegación entre España y las Indias.
Así, la formalización del comercio de España con sus colonias, comenzó con la expedición de las reales cédulas de 1509, 1514, 1531 y 1535, que legitimaban el monopolio mercantil de esta con los territorios recientemente conquistados (Editorial, 2017).
Durante la segunda mitad del siglo XVI se inició la ruta mercantil del Galeón de Manila5 o, más comúnmente conocida, como Nao de China, entre Acapulco y Manila en Filipinas, región oriental que también fue conquistada por España.
El galeón llegó a ser el barco más grande jamás construido hasta esa fecha. Llegaba a pesar hasta 1,700 toneladas y podía transportar hasta 1,000 pasajeros.
Modelo de Galeón de Manila a finales del siglo XVI.
El recorrido tenía que hacerse por el Mar del Sur hacia el Oriente. En el siglo XVI, las costas del océano Pacífico eran conocidas como mar del Sur.
Esta ruta, se vio «aceleradamente» creada por la necesidad de obtener especias y materias primas provenientes de esta región, debido a la repartición de tierras y espacios marítimos en el Tratado de Tordesillas (el cual favorecía a Portugal), así como al tráfico y aumento en el precio de la pimienta.
Si bien el viaje de ida era largo, pero relativamente sencillo, el de vuelta tenía muchos problemas y retrasos que generaban pérdidas materiales, económicas y humanas; situación que originó varias exploraciones para encontrar el mejor camino de regreso y así evitar desastres.
En 1565, el fraile Andrés de Urdaneta, después de un tiempo de vivir en Filipinas y conocer sus condiciones geográficas y climáticas, descubrió el llamado «tornaviaje»; en el cual se facilitaba la navegación y se evitaban inconvenientes relacionados con las pérdidas ya mencionadas.
«Desde las Filipinas, dirigiendo la proa hacia el norte, hasta muy cerca de las costas de Japón, encontró la corriente de arco que lo condujo hasta el litoral californiano, luego de 118 días de navegación» (Smithers, 2007).
La ruta del tornaviaje era: Manila-Acapulco, por tierra seguía hacia Veracruz y ahí zarpaba a España.
Esta última ruta era conocida como Ruta de las Indias. Por mar continuaba hacia el virreinato del Perú.
En el camino de la Nueva España hacia Manila se llevaban mercancías de origen americano como la plata y las monedas acuñadas, camote, piña, jitomate, jícama, maíz, calabaza, pimiento, cacahuate, papaya; telas como las jergas y los sarapes; colorantes como la grana cochinilla; así como productos de origen europeo tales como la caña de azúcar, vacas y caballos.
Las mercancías que viajaban y eran vendidas e intercambiadas de Manila a Acapulco eran especias como clavo y canela; frutas, hierbas y verduras como cilantro, perejil, mango, sandía, plátano y tamarindo; productos para el clero como cálices, tabernáculos y tallas de marfil de Cristos y vírgenes; entre otros.
Como dato curioso, las rejas internas de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México provienen de Manila y se han conservado desde que fueron instaladas.
«La ruta llegó a ser tan popular y tan beneficiosa para los comerciantes de Manila que los de Sevilla elevaron una queja al rey, Felipe II de España, sobre sus pérdidas. Lograron la creación de una ley que limitaba los viajes a solo dos barcos navegando por año» (Rioja, 2015).
Este acto propició el contrabando y la piratería, por lo que, en Acapulco, se erigió el Fuerte de San Diego, edificación que intentaba resguardar a los galeones que arribaban al puerto.
Los viajes de los galeones españoles terminaron en 1815, época en la que comenzó la emancipación de las ciudades americanas conquistadas por los europeos. No así, la mezcla de sabores y productos que más adelante forjarían las naciones que hoy en día conocemos.
Ruta del tornaviaje
El Galeón de Manila, la empresa que enriqueció al Imperio español
Los conocimientos sobre cartografía y astronomía del religioso agustino, Andrés de Urdaneta, permitieron a los españoles comerciar durante 250 años con Asia y América mediante el llamado tornaviaje que ofrecía una conexión económica y cultural entre dos mundos tan diferentes como desconocidos entre sí. El descubrimiento de esta ruta de regreso de Manila a Nueva España a través del océano Pacífico supuso una de las hazañas más importantes de la historia de la Marina Española.
Los españoles fueron los primeros que se atrevieron a cruzar y sobre todo, explorar, el océano Pacífico, ofreciendo al mundo el conocimiento de nuevas islas y países que engrandecieron la cartografía universal. Fue Vasco Núñez de Balboa el primero en navegar por sus aguas en el año 1513.
La línea marítima desde Manila a Acapulco comenzó ocho años después del descubrimiento del tornaviaje por parte de Urdaneta. El denominado Galeón de Manila o Nao de China se encargaba de los intercambios comerciales de especias y plata mexicanas y de porcelana y seda chinas.
La ruta comenzaba de Manila a Acapulco, continuaba por tierra hasta Veracruz y de ahí en barco hasta el puerto de Sevilla. Una vez situados en el archipiélago filipino, los españoles comerciaban con China, Japón, las islas Molucas, Camboya, Malasia y la India.
Un barco capaz
Con tales limitaciones era lógico que el navío tuviera las dimensiones más grandes posibles, llegando a ser el tipo de barco más grande jamás construido hasta la fecha. En el siglo XVI, se fabricaban con madera de Filipinas y llegaban a pesar una media de 1700 toneladas, pudiendo transportar un millar de pasajeros. Entre tan imponentes galeras destacaba La Concepción (con una eslora de 43 a 49 metros) y la Santísima Trinidad (con 51.5 metros de largo).
Las ilustres embarcaciones transportaban especias (pimienta, clavo y canela) porcelana, marfil y laca y elaboradas telas como sedas o terciopelos. También comerciaban con artesanía China (jarrones de la dinastía Ming) espadas japonesas y alfombras persas.
Se requería de cuatro meses para realizar el viaje entre Acapulco y Manila a través del océano Pacífico. Los galeones se convirtieron en el medio de transporte principal entre Filipinas, el actual México y la misma España. Navegaron por el océano durante casi tres siglos, proporcionando a los españoles artículos de lujo, intercambio cultural y beneficios económicos.
The Conversation(D.F.Villa) — ¿Se imagina a un antepasado nuestro tomándose un batido détox después de atiborrarse a mamut? ¿O inyectándose bótox para parecer más joven que el de la caverna contigua? Habría sido digno de ver, ¿verdad? Ahora bien, ¿y si hubiesen tenido Instagram para compartirlo con el resto del mundo?
La preocupación por nuestro físico ha ido evolucionando con nosotros como si de otra especie se tratase, pero no ha sido hasta nuestro tiempo cuando han convergido la exposición constante a ese canon ideal, por ejemplo, en redes sociales, y la capacidad científico-técnica para alcanzarlo. De este modo, ya son varios los estudios que relacionan la irrupción en nuestras vidas de estas aplicaciones con un aumento en la preocupación por nuestro aspecto, el número de operaciones estéticas realizadas y, lo realmente grave, el número de casos de depresión debidos a la no-autoaceptación.
Ante este escenario que se nos plantea, el ácido hialurónico se presenta como un remedio milagroso contra el envejecimiento, pero ¿por qué es tan deseado? ¿Funciona realmente? ¿Qué otros usos podemos darle? ¡Descúbralo a continuación!
El ácido hialurónico: las tres claves de su éxito
El ácido hialurónico es, posiblemente, uno de los pocos ácidos que nos gustaría echarnos a la cara. Su estructura poco tiene que ver con la de otros ácidos famosos, como el clorhídrico. Para imaginárnoslo, el ácido hialurónico sería como una esponja de baño cortada en forma de tallarines, aunque a escala molecular. En este sentido, posee una gran afinidad por el agua, propiedad conocida como hidrofilia, y es capaz de absorberla y dejarla retenida. Es así como el ácido hialurónico que tenemos en las capas más internas de la piel aporta volumen y turgencia a nuestras facciones, por la presión que genera dicha agua.
¡Pero, ojo! Hay que tener en cuenta que la piel es la primera barrera de protección que tenemos contra el exterior y se podría comparar con un escurridor de pasta. Los “tallarines” de hialurónico son demasiado grandes y enmarañados como para atravesar los pequeños poros de “nuestro escurridor natural”. Por tanto, el ácido hialurónico de la mayoría de las cremas antiedad quedará en la superficie, donde aportará hidratación y suavidad, pero no turgencia, para lo cual serían necesarias inyecciones o añadirlo en forma de partículas lo suficientemente pequeñas como para atravesar dichos poros, distinguiendo nanopartículas hechas de este compuesto, las que lo llevan en su superficie y las que lo encapsulan en su interior (Figura 1).
Además de en la piel, podemos encontrar hialurónico en nuestras articulaciones, donde gracias a sus propiedades mecánicas cumple dos funciones muy importantes. Por un lado, en condiciones “suaves” se comporta como un lubricante. De esta forma, cuando flexionamos el codo, el líquido de la articulación se acomoda para evitar que los huesos del brazo se rocen y haya dolor, que es lo que ocurre en la artrosis o la artritis.
Por otro lado, en condiciones “intensas”, el ácido hialurónico es capaz de absorber impactos. Por eso no nos duelen las rodillas al aterrizar después de saltar. Todo esto hace que se prescriba desde hace años en forma de inyecciones intraarticulares para aliviar los síntomas de estas enfermedades articulares.
Por último, el hialurónico es un compuesto natural que nuestro cuerpo produce y elimina y, por tanto, no va a detectar como extraño. Por ello, también se usa para recubrir dispositivos médicos como catéteres o implantes que podrían generar un rechazo. Por ejemplo, la adición de pequeñas cantidades de ácido hialurónico en lentillas no solo permite que no generen inflamación, sino que, además, conserva mejor la humedad por la captación de agua, mejorando la experiencia de uso.
Un vistazo al futuro desde el presente
En los últimos años, el interés por el ácido hialurónico está creciendo de forma exponencial. Los casos anteriores son algunos ejemplos que ya se comercializan en nuestro día a día, pero ¿en qué otras aplicaciones se está trabajando? Los dos ejemplos siguientes son el resultado de las últimas investigaciones que estamos llevando a cabo en el grupo de Biomateriales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, grupo en el que trabajo.
Un GPS contra el cáncer
Dirigir fármacos anticancerígenos (quimioterapia) específicamente contra el tumor, y no contra el resto de nuestro cuerpo, es una de las líneas principales en la lucha contra el cáncer. Para ello, hay que hacer uso de las pequeñas diferencias que presentan los tumores con respecto a las partes sanas de nuestro organismo.
Por ejemplo, en algunos tipos de cáncer, solo una pequeña porción del tumor es la que presenta malignidad, siendo la responsable de las metástasis o de su multiplicación incontrolada. ¿Y qué caracteriza a esta población tumoral? Una mayor adhesión al ácido hialurónico en comparación con el resto de nuestras células.
Por este motivo, nanopartículas como las anteriormente mencionadas, recubiertas de este compuesto, se están cargando con quimioterapéuticos para mejorar la puntería de nuestros tratamientos. Así, el ácido hialurónico sería como un GPS que guiaría el vehículo con la medicina en su interior directamente hasta el tumor.
¿Y con células madre?
El uso de células madre para regenerar tejidos dañados es un campo “bastante” incipiente. Aunque ya se han realizado ensayos clínicos para distintas enfermedades, en muchos casos se ha comprobado que estas células son eliminadas demasiado rápido y, con ellas, sus efectos. Para solventarlo, en el grupo preparamos formulaciones de hialurónico y quitosano, un producto similar que se encuentra en las cáscaras de las gambas, que, cuando se ponen en contacto, gelifican, atrapando las células en su interior y prolongando sus efectos.
Como vemos, el ácido hialurónico es mucho más que un tratamiento de belleza. En apenas 1 000 palabras hemos abarcado desde sus implicaciones a nivel psicológico hasta su posible uso a nivel oncológico, pasando por su aplicación en traumatología u oftalmología. ¿Qué le depara el futuro? ¿Hasta dónde se podría llegar? El verdadero límite… la inversión en ciencia.
El daguerrotipo fue un invento que se dio a conocer en 1939
Era el año 1842 y apenas hacía tres que se había dado a conocer al mundo el daguerrotipo, el primer proceso fotográfico, ideado por el francés Louis Daguerre. El fotógrafoJoseph-Philibert Girault de Prangey se encontraba de viaje por los países mediterráneos y paró en Roma. Allí, mientras visitaba un mercado, realizó la que se da por hecho que es la foto de un animal más antigua conocida.
El arte se ha centrado en bestias de todo tipo a lo largo de la historia. Durante milenios se las ha utilizado para mostrar escenas de caza, para representar dioses o como símbolos de las victorias de los humanos. Fascinados por este tipo de imágenes, los primeros fotógrafos inmortalizaron escenas en las que no podían faltar todo tipo de animales, desde pájaros, mariposas y peces hasta leones, hipopótamos y elefantes.
Estas vacas serían los primeros animales fotografiados de la historia
Pioneros como Hill & Adamson (los fundadores del primer estudio fotográfico escocés), Alois Auer, Giacomo Caneva, J.D. Llewelyn, Martin Munkacsi o Edward Steichen han abordado esta temática mientras registraban su entorno, sus viajes y sus actividades de ocio favoritas. Pronto se descubrió que la fotografía era una poderosa herramienta de observación científica que acercaba a los principales centros culturales europeos las realidades de remotos lugares.
Circle of Giacomo Caneva (Italian, 1813-1865)
Reclining goat in Rome, 1850s
Los científicos del siglo XIX, además, utilizaron el nuevo medio para avanzar en el conocimiento y descubrir los secretos de la naturaleza. La popularidad de las fotografías de animales a finales de este siglo creció con el surgimiento del jardín zoológico público en las grandes ciudades de Europa. Estos primeros zoos ofrecieron a las personas la oportunidad de ver de cerca animales raros y salvajes por primera vez en vivo y en directo.
Peter Nissen (German)
Circus animals, goat pulling a tiger in a cart, with two dogs from Carl Hagenbeck’s Zoologischer Circus, 1891
La casa de exhibiciones Hans P. Kraus Jr. Fine Photographs programó a finales de 2019 una exposición llamada By Hoof, Paw, Wing or Fin: Creatures in Photographs que recorría las imágenes de todo tipo de criaturas desde 1845 hasta 2009. Los primeros practicantes de este arte estaban tan interesados en la química y la óptica como en la estética de sus imágenes.
William James Stillman (American, 1828-1901)
Dog in Crete, 1865-1868
La fotografía más antigua con la que iba a contar la muestra era una impresión de sal de 1845 del equipo escocés formado por David Octavius Hill y Robert Adamson que presenta a un grupo de mujeres contemplando la selección de pescado para su venta. También había una imagen hecha por Giacomo Caneva en 1850 donde se veía a una cabra reclinada en unas escaleras de Roma.
Edward Bierstadt (American, 1824-1906)
«Jumbo», 1882
Bueyes en la nieve (daguerrotipo de la década de 1850), un cocker spaniel mirando al fotógrafo (1879), el legendario elefante Jumbo (Edward Bierstadt, 1882) o varios animales del Circo de Carl Hagenbeck (Peter Nissen, alrededor de 1891) también aparecían en la exposición.
Poco antes de inaugurar el certamen, que abrió el pasado 17 de septiembre de 2019, la galería de Nueva York recibió un inesperada y sorprendente regalo. Era un daguerrotipo de Joseph-Philibert Girault de Prangey, el francés que capturó las primeras fotos (al menos las que han sobrevivido) de países como Grecia, Palestina, Egipto, Siria y Turquía.
Lumière Brothers Studio (French)
Still life with fish, circa 1907
La imagen, titulada Roma, Foro, Boeufs, muestra a unas vacas recostadas entre los carros que tiraban en un mercado en la capital italiana. Stephen C. Pinson explica en su libro Monumental Journey: The Daguerreotypes of Girault de Prangey que el fotógrafo se detuvo en la ciudad eterna en un viaje por el Mediterráneo de abril a julio de 1842, lo que la convierte “posiblemente en la primera fotografía firmemente fechada de cualquier animal”, afirmaron desde Hans P. Kraus Jr. Fine Photographs.
Psicología y Mente(N.M.Rubio) — En nuestro entorno más cercano siempre hay alguien que se vale del chantaje emocional y todo tipo de estratagemas para conseguir que las personas quienes dicen que quieren hagan por ellas lo inimaginable.
Los manipuladores emocionales son personas que, pese a ser muy inseguras por dentro, usan las debilidades y puntos débiles de los demás para ganar una posición de dominio e influir en otras personas para que pongan por delante sus prioridades para satisfacer sus egoístas deseos, usándolas como marionetas.
A continuación vamos a ver exactamente qué es un manipulador emocional, cuáles son sus principales características y qué hacer para hacerle frente.
El manipulador emocional: ¿cuáles son sus características?
Los manipuladores emocionales son personas que se valen de estrategias de chantaje emocional para conseguir que los demás hagan lo que ellos quieren, como si fueran sus marionetas.
Convencen e influyen valiéndose de su gran oratoria, siendo capaces de dar la vuelta a las cosas a su conveniencia y usando trucos psicológicos, además de la explotación emocional, para controlar la voluntad del otro.
La manipulación emocional se da cuando la persona manipuladora trata de persuadir a los demás para que hagan cosas que le convienen solo a ella, no a quienes le pide el favor.
Este comportamiento se diferencia de la influencia social en que esta conducta, que es sana, es un comportamiento normal entre las personas y forma parte del dar y recibir propio de toda interacción humana socialmente constructiva. En cambio, en la manipulación psicológica una persona obtiene provecho a expensas de su víctima.
Dentro de la manipulación psicológica puede haber todo tipo de comportamientos poco apropiados socialmente. Entre ellos está conocer y aprovechar las debilidades psicológicas de su víctima, para así poder determinar las tácticas más efectivas para conseguir su propósito. Quien ejerce la manipulación no tiene ningún reparo en causar daño físico o emocional en su víctima ni tampoco en mostrar un alto nivel de crueldad para conseguir lo que se proponga.
La persona manipulada acaba siendo víctima de una situación que le ha llevado a dejar de ser la dueña de su propia vida. No puede hacer lo que desea y pone por encima a la otra persona frente a las propias necesidades e intereses personales. Su autoestima acaba siendo muy baja, su autorrespeto es inexistente y son personas inseguras que sienten gran tristeza e insatisfacción. Y lo peor de todo es que en muchas ocasiones justifican las conductas de su manipulador o, incluso, llegan a sentirse culpables de su situación.
Señales distintivas para detectarlo
Son varias las características que caracterizan a las personas que ejercen la manipulación emocional.
1. Pocos escrúpulos
Los manipuladores emocionales son personas que no suelen tener demasiados escrúpulos para conseguir aquello que se proponen. Una vez que detectan el punto débil de su víctima no tendrán reparo alguno en sacarle provecho apelando a los más intensos miedos y temores de su manipulado. Al conseguir su objetivo, irán poco a poco haciendo que la víctima caiga en una dinámica en la que acabará renunciando a sus necesidades y valores, sacrificándose para poner por delante los de la persona que lo manipula.
2. Inseguros
A pesar de que pueda parecer justo lo contrario, lo cierto es que las personas manipuladoras son muy inseguras y tienen una muy baja autoestima. Hacen todo lo posible para que no se vea esta debilidad, ocultando sus temores, sus flaquezas e inseguridades.
Para ello se valen de un amplio repertorio de comportamientos egoístas y dominantes, mostrándose como superiores ante los demás, y asegurándose de que a quien quieren manipular los vea como alguien que posee la verdad absoluta. Nadie debe saber cómo de inseguros son porque, en caso de que se sepa, su influencia caerá cual castillo de naipes.
3. Poca asertividad
La inseguridad del manipulador hace que tenga serios problemas de asertividad. Les cuesta decir las cosas claramente, aunque también esto es un punto que lo usan a su favor, puesto que no decir lo que quieren de primeras, usando eufemismos y haciendo rodeos, influye en quienes logran manipular. Usan medios sutiles para conseguir que los demás hagan lo que desea.
4. Poca tolerancia a la frustración
No toleran para nada la frustración y no aceptan un “no” por respuesta. A la más mínima que experimentan esta emoción o que perciben que hay algo que pone en riesgo su posición construida por medio de mentiras y exageraciones y su estatus de dominio se ponen en alerta o atacan desde la más extrema intolerancia y la crítica más cruel y destructiva para desautorizar.
5. Victimismo
Recurren al victimismo usando todo tipo de conductas exageradas y reprochando cosas que no han pasado o que no son para tanto. Exageran problemas de salud, muestran dependencia y, si ven que la persona manipulada intenta liberarse de sus cadenas, se hacen la víctima más indefensa y delicada. Pueden llegar a decir que su mundo se derrumbará si la persona a quien manipulan se va de su lado.
6. Alto nivel de exigencia
Como característica final de los manipuladores emocionales tenemos que su nivel de exigencia es altísimo. El manipulador siempre quiere más, sin límite. Solo piensa en sí mismo y de forma poco proporcionada, queriendo satisfacer su propio ego a través de la manipulación de su víctima, sin pensar por un momento qué es lo que siente o desea aquella persona a la que le pide favores. Se siente poderoso porque es como si tuviera un esclavo.
¿Cómo enfrentarse a un manipulador emocional?
Lo primero que debemos hacer para hacerle frente a unmanipulador emocional es tomar consciencia de que tenemos derechos y que nosotros mismos somos personas que estamos por delante de los demás en nuestra lista de prioridades.
Esto no se debe interpretar como que debemos comportarnos como manipuladores emocionales, pero sí comprender que tenemos deseos, derechos y necesidades que van por delante de las de cualquier otra persona. Antes de ayudar a los demás debemos hacer lo que queremos nosotros.
Merecemos respeto y dignidad.
Estamos en nuestro derecho a expresar nuestras opiniones, sentimientos y deseos siempre y cuando no sean de forma hiriente y agresiva. Si no queremos hacer algo, estamos en nuestro derecho a decir clara y rotundamente “no”, no debemos sentirnos culpables por ello. Como ya hemos dicho, la persona manipuladora puede reaccionar ante esto de forma muy mala, pero deberá entender que es lo que hay. Si lo que nos pide supone un gran sacrificio para nosotros, o incluso nos perjudica, no está mal no hacerlo.
Es importante desarrollar nuestra asertividad:
preguntándole claramente qué es lo que quiere. Los manipuladores emocionales no son nada directos en sus peticiones, haciendo rodeos que nos marean y que nos capturan en su red de engaños. Debemos hacerle preguntas claras sobre lo que quiere, intentar aclarar al máximo cuáles son sus intenciones, qué es lo que quiere de nosotros y para qué nos quiere cerca. Si no nos pide algo de forma clara y explícita, no se lo concedamos. Si quiere algo, que lo diga, pero que no se valga de su influencia, no le demos ese placer.
Con el paso del tiempo, el manipulador emocional verá que sus técnicas no da resultados con nosotros, y lo más efectivo es que tenga que hacer peticiones directas. Estas son mucho más sencillas de rechazar y menos frustrantes para nosotros en caso de que no estemos de acuerdo. Si no queremos hacerlo, debemos expresarlo de forma clara y explícita.
Si ya nos ha manipulado pero nos hemos dado cuenta después, algo que nos enfadará, lo podemos usar en nuestro propio beneficio. Las situaciones en las que los manipuladores emocionales se valen de sus trucos suelen ser muy parecidas, así que podemos aprender de aquella en la que ha conseguido lo que se había propuesto. Así, podemos ir pensando en una respuesta para la próxima vez que lo vuelva a intentar y usarla para confundirlo.
La presencia de una tercera persona puede impedir al manipulador emocional conseguir su objetivo.
El manipulador sabe que su comportamiento es socialmente incorrecto, y no tendrá la valentía de hacerlo frente a una persona que no conoce. De hacerlo, se arriesga a recibir una dosis de realidad, quedar en ridículo, mostrar su inseguridad y demostrar cómo de mal trata a sus seres queridos. Si ni con estas el manipulador emocional deja de intentar manipularnos, al menos tendremos la opinión objetiva de una tercera persona, a quien podremos pedirle su consejo y usar como punto de apoyo para liberarnos.
Por último, la mejor manera de evitar que nos manipulen es la más radical y obvia, aunque también la más delicada. Se trata de confrontar a la persona que nos manipula, diciéndole claramente que estamos hartos de que abuse de nosotros, y que se ha acabado. La mejor manera de hacer esto, de confrontar a una persona manipuladora emocional, es hacerlo desde la calma, usando argumentos lógicos y, si simplemente no atiende a razones, irse, poner distancia.
Nunca debemos recurrir a la violencia, ni física ni verbal, puesto que de hacerlo tendrá motivos a posteriori para intentar manipularnos y usar la muletilla de “pero recuerda lo que me hiciste”. No le daremos esa satisfacción, y mucho menos cuando él o ella ha hecho todavía más daño hacia nosotros.
nuestras charlas nocturnas.
Referencias bibliográficas:
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Van Dijk, T. (2006). Discurso y manipulación: discusión teórica y algunas aplicaciones. Revista Signos, 39(60): 49-74.
Braiker, Harriet B. (2004). Who’s Pulling Your Strings ? How to Break The Cycle of Manipulation. ISBN 978-0-07-144672-3.
Simon, George K (1996). In Sheep’s Clothing: Understanding and Dealing with Manipulative People. ISBN 978-1-935166-30-6.
LaMenteEsMaravillosa/ara(C.P.Cruz)/ethic(J.Bruder) — ¿Te imaginas ir de un sitio a otro sin establecerte de forma permanente? Las comunidades nómadas lo hacían y hay algunas que continúan con este estilo de vida, pero cada vez se les hace más difícil debido a procesos como la industrialización. Sin embargo, con los cambios también ha surgido un nuevo grupo de personas que se dedican a esta vida: los nómadas del siglo XXI.
Pero, ¿cuál es la diferencia con los nómadas que conocíamos? Los “nuevos nómadas” o nómadas del siglo XXI no suelen llevar este estilo de vida como comunidad. Es más bien una situación personal o familiar que deriva de diversos factores.
¿Cómo son?, ¿qué hacen?, ¿qué los lleva a adoptar este estilo de vida? Todas estas preguntas trataremos de resolverlas a lo largo de este artículo.
Tipos de nómadas el siglo XXI
Hay diversos tipos de nómadas en el siglo XXI, dependiendo del contexto en el que se encuentren y, sobre todo, del motivo por el cual han emprendido este estilo de vida.
Nómadas por mantener su cultura o nómadas tradicionales
Se trata de las comunidades que son nómadas por sus códigos, tradiciones, prácticas, conductas y sistema de creencias. Son los nómadas clásicos por llamarlo de alguna manera. Además, dentro de este tipo de nómadas cabrían los nómadas estacionarios, que cambiarían de lugar en función de la estación.
Se ha disminuido el número de comunidades “nómadas clásicas” debido a los cambios que ha generado la industria, la explotación respondiendo a intereses particulares de los recursos naturales y a las leyes y políticas que les obligan de cierta forma a permanecer en un lugar. Entonces, estos grupos de nómadas se han visto amenazados con los nuevos cambios.
Sin embargo, aún existen alrededor de 40 millones de nómadas de este tipo. Se encuentran en países como: Chile, Colombia, Venezuela, México, España, Filipinas, Kenia, entre otros.
Nómadas por interés personal
Se trata de esas personas a las que les llama la atención conocer el mundo, y para ello se mueven por él sin reparo.
Es decir, cambian de un sitio a otro para conocer, pero sin contar con un lugar fijo.
Pueden ser personas a las que les encante viajar por placer, por conocer, por aprender… ¡Hay millones de motivos!
Lo seguro es que quieren liberarse de las ataduras de vivir en un lugar fijo, y se lanzan a la aventura de ir cambiando de sitio.
Puede la forma de trasladarse no sea tan cual como la de los nómadas clásicos, pero al menos temporalmente optan por el traslado constante como estilo de vida.
También puede tratarse de Knowmads o nómadas del conocimiento. Se trata de personas que cuentan con la habilidad de desarrollar nuevos conceptos a partir del gran conocimiento que poseen y pueden trabajar con cualquier persona y en cualquier lugar prácticamente.
Nómadas a la fuerza
Se trata de los nómadas que han adquirido esta condición por necesidad. Un claro ejemplo es el del desplazamiento forzado. Según el Banco Mundial, el término desplazamiento forzado se refiere al traslado que realizan las personas que dejan su hogar o huyen debido a los siguientes factores:
Violaciones de los derechos humanos.
Conflictos.
Persecuciones.
Violencia.
Se diferencian de los migrantes, ya que estos pueden decidir cambiar de país en busca de mejores condiciones, bien sea económicas, de seguridad, o climáticas, entre otras.
Hay diversas investigaciones acerca de ello. En algunas se habla del desplazamiento forzado como los nuevos nómadas, que han surgido a partir de situaciones de violencia que han movido a las personas de “sus nichos naturales y los transformó en colonos en nuevas tierras, en tugurianos de las nuevas ciudades”. Así lo sugiere Hernán Henao Delgado, director del Instituto de Estudios Regionales INER.
En su artículo “Los desplazados: nuevos nómadas”, Henao Delgado nos muestra reflexiones condensadas acerca de esta situación. Nos habla del fenómeno, de la víctima, y la desestabilización que produce la presión externa. Además, enriquece su texto mostrando algunos testimonios.
Nómadas del siglo XXI, características
Por su puesto, las características de los nómadas del siglo XXI van a depender del tipo de estos. Veamos algunas de ellas según cada cual:
Nómadas tradicionales
Los nómadas tradicionales suelen ser cazadores, recolectores, pastores de ganado o viajeros que se desplazan en búsqueda de suministros. Se caracterizan por:
Ser grupos móviles. Por ejemplo, de cazadores y recolectores.
Contar con organización. Política, administrativa y económica, aunque algunas veces menos elaborada que la de las comunidades que son sedentarias.
Poseer valores culturales. Cuentan con arte, música, tradiciones y conductas. Además, muchos tienen una inclinación por naturaleza, especialmente por protegerla porque saben que en un futuro pueden necesitarla.
Usar el desplazamiento en busca de recursos. Bien sea en busca de alimentos para ellos, para sus animales, para recolectar lo que han cultivado en otras tierras, etc.
Nómadas por interés personal
Los nómadas por interés personal suelen ser personas que ven cada momento como una oportunidad de aprendizaje. Además, se caracterizan por:
Dinamismo. Son personas activas, que actúan a través de la innovación y la transformación.
Adaptación. Los nuevos nómadas por interés personal tienen la capacidad de desenvolverse en cualquier ambiente. Son flexibles, lo que les permite desenvolverse asertivamente en cualquier lugar en el que estén.
Creatividad. Son personas que están constantemente generando ideas, ya sea de sus viajes o proyectos.
Empatía. Se ponen en la piel del otro, lo que les permite relacionarse de una mejor manera.
En el caso de los Knowmads, son profesionales que cuentan con un gran conocimiento en su área, junto a la disponibilidad y valor para trabajar casi en cualquier lugar y con cualquier persona. Además, se dedican a y trabajos que les apasionan, dominan las nuevas tecnologías, incluyendo la gestión de las redes sociales.
Nómadas a la fuerza
El desplazamiento forzado del que hablamos se caracteriza según Henao Delgado por:
Espontaneidad. Ya que es un asunto que no se planifica, la presión obliga a las personas a abandonar sus hogares y a ir cambiando de sitio conforme la situación los lleve a ello.
Dispersión. Cada cual opta por el camino que piensa que le garantizará la supervivencia.
Semiclandestinidad. Al ser víctima del terror, y estar bajo una situación de amenaza, los desplazados de este tipo tienden a ocultar su condición.
Invisibilidad. Más allá de que las víctimas traten de ocultarlo, porque también se trata de un problema que ha sido silenciado.
¿A qué se debe esta tendencia?
Esta tendencia se generó gracias a la globalización y a la industrialización. Gracias a los cambios que trajeron estos fenómenos se ha generado, mantenido o modificado este estilo de vida. Por un lado, algunos nómadas tradicionales han debido cambiar algunas de sus dinámicas para adaptarse a las nuevas condiciones. Otros, han logrado mantener sus costumbres, pero cada vez se ven más amenazados.
Por otro lado, los nómadas por desplazamiento forzado han surgido gracias a los conflictos, con tintes de guerra civil, que existen en algunos países.
Además, los nómadas por interés personal gracias a un mundo que les permite movilizarse con mayor facilidad, y a que actualmente con las nuevas tecnologías pueden desarrollar diversas nuevas formas de empleo, se adaptan a distintos lugares y realizan su trabajo desde ellos, o aprovechan para recorrer el mundo sin depender de un lugar específico.
Los nómadas del siglo XXI tienen algo en común, quieran o no se han adaptado a las nuevas condiciones que ofrece el mundo actual. ¿Seguirán existiendo?, ¿se formarán nuevos grupos? Cada contexto trae consigo cambios que su vez influyen en los estilos de vida que conocemos y llevamos.
Por motivos y circunstancias varios, muchos norteamericanos optan por vivir en furgonetas y caravanas sin una residencia fija. Se trata de una subcultura que ha crecido debido a los precios desorbitados de la vivienda en las grandes ciudades y el impacto de la pandemia
Es difícil saber cuántos son, pero lo que descubrió Carol Meeks es que “existe toda una subcultura de personas que vive de esta forma”. Es decir, en furgoneta, sin una residencia fija y de viaje. Son los nómadas del siglo XXI. Cada uno tiene sus motivos y circunstancias para hacerlo, pero la pandemia ha llevado a unos cuantos a la carretera.
Meeks, que tiene 68 años y está jubilada, admite que la avergüenza reconocer que “pensaba que las únicas personas que viven así eran depravados, delincuentes, personas en los márgenes de la sociedad”. ¿Las hay? “Sí, pero no creo que sean la mayoría”, concluye.
Nomadland, protagonizada por Frances McDormand, y ganadora del Globo de Oro a la mejor película dramática, explica de forma casi documental los pros y contras de estos nómadas contemporáneos. McDormand encarna a Fern, una mujer que, tras perder a su marido y su trabajo, se lanza a vivir en una modesta furgoneta.
Allí cocina, duerme y defeca. Sobrevive y se descubre. Hace del vehículo una vivienda, mientras trabaja aquí y allá con contratos temporales y hace amigos en el camino. La suya es una de las posibles realidades de esta subcultura, que la película ha puesto en primera plana.
El impulso del teletrabajo
La realidad de JennaLynn Self, de 32 años, es, como ella admite, la de los privilegiados. Salió de Washington el 1 de octubre del año pasado. Comparte estrecheces con su marido, Corey, y su perro, Franklin. Ambos trabajan como consultores del gobierno federal, un empleo que la pandemia convirtió en telemático.
Entre permanecer en un pequeño y caro apartamento en la capital estadounidense o cambiarlo por los paisajes de Estados Unidos como patio trasero de su nueva vivienda la pareja ni se lo pensó. De lunes a viernes se aseguran estar en una zona con buena conexión y aprovechan la tarde para explorar. “Cuanto más al oeste nos vamos, más temprano empiezan nuestros días”, explica desde el desierto de Sonora, en Arizona.
En cambio, para Phyllis Bickford, de 72 años, la furgoneta fue la solución al vacío vital que llegó con la jubilación. Pensó en irse a vivir a Sudamérica, estuvo a punto de construir una casa con su hermana, pero internet le abrió los ojos a la vida en una furgoneta y se compró una.
“Es una como la que podría utilizar un electricista para trabajar”, explica. Humilde, sencilla, pero suficiente para hacerla habitable con unos pocos apaños. Y es que, admite, “las prioridades y valores cambian”. Para Bickford el valor lo daba antes el precio del producto. Ahora el argumento es más básico: “Si no puedes usarlo, no tiene valor”.
Los precios desorbitados de la vivienda a las grandes ciudades, pero también los cambios laborales derivados de la pandemia, están detrás de la motivación de algunos nómadas. Los precios desorbitados de la vivienda en las grandes ciudades, pero también los cambios laborales derivados de la pandemia, están detrás de la motivación de algunos nómadas.
“En mis tiempos”, reflexiona Carol Meeks, “estabas atada a una mesa, a un lugar concreto. Eso ya no es así y ahora, con la covid hay mucha gente que no va a volver”. JennaLynn Self está de acuedo: “Mientras podamos seguir trabajando de forma remota, creo que seguiremos viviendo de esta forma”.
Admite, eso sí, que también podría suceder que se enamoren de una ciudad en el camino y decidan asentarse. Pero defiende que “hay otras formas de vivir, que quizá se consideran poco convencionales”, pero con las que se identifican “millennials y generaciones más jóvenes”.
Más veterana, Phyllis Bickford tiene día a día más claro que ni casa ni ciudad. “Cada vez me siento más incómoda en ellas”, confiesa.
La libertad absoluta
El impulso de muchos nómadas está vinculado a una idea muy estadounidense: la de la libertad absoluta, la de la autonomía y autogestión sin esperar nada a cambio del Gobierno.
Pero también es, en cierto modo, una enmienda al concepto del American dream, del sueño americano de la casa en un barrio residencial, con su jardín, el coche y los niños. Phyllis, contundente, apunta: “Si sigues creyendo en el sueño americano es que estás dormido”.
Menos tajante, para JennaLynn Self su nueva vida es “una redefinición de qué es el sueño americano”. Un sueño cuya realidad le ha demostrado que con poco es suficiente. “Me siento realmente libre por no estar atada a nada”. Por ello cree que es importante no seguir la inercia y preguntarse si lo que uno quiere es vivir como lo hicieron sus padres. “Si eso es lo que quieres, también está bien”, admite.
Por debajo de la idea romántica del nomadismo hay historias duras que guían una forma de vida profundamente solitaria para muchos, incluso de purgación. “Hay mucha gente que está huyendo de la violencia doméstica”, apunta Bickford.
“Muchas personas que se han separado de su familia por abuso de las drogas y el alcohol”. Por ejemplo, uno de sus mejores amigos: “Quemó todos los puentes con su familia y amigos, se convirtió en un ermitaño durante cuatro años y se alejó todo lo que pudo de la gente”, cuenta Phyllis, que lo conoció en una reunión de nómadas.
En una de ellas le confesó que “había sido una persona terrible, pero que había podido recuperar su vida” tras lanzarse a la carretera.
Para Javi y Nuria, a quienes les gusta el contacto con la naturaleza, al viajar en caravana dicen que tienen “muchos chalets con parcelas y vistas por toda España”. Sin olvidar la vida en familia que hacen junto a sus hijos, Alejandra y Roberto, durante 24 horas en nueve metros cuadrados, “experiencias que van a recordar y de las que creemos que aprenden”, cuentan. Ninguno de ellos esconde el lado de negativo de viajar de esta manera: los deficitarios servicios que hay en España para que puedan vaciar y llenar los depósitos de sus vehículos, el cansancio, el aseo y la falta de privacidad.
El interior de estos habitáculos recuerda a los camarotes de un barco y a los compartimentos de un vagón en un tren cama, ejercicios de diseño pioneros en la optimización del espacio. Aunque para sitios reducidos bien aprovechados ya están las habitaciones de los transbordadores que ocupan los astronautas durante sus misiones espaciales.
Al respecto de viajar con un vehículo de este tipo, esta pareja apunta que, a priori, “parece más barato, pero haciendo cómputo de gastos no lo es”. Al alto consumo de gasolina y mantenimiento del coche se suma el hecho de que “con una caravana tiendes a salir más, fines de semana y todos los puentes, por lo que el gasto en viajar se dispara. Además, en los últimos años los precios de los campings han subido mucho, ya no es como antes”, señalan.
Marianne y Gaetan (y sus hijos) viven en un antiguo camion de bomberos que les costó €30.000
Desde los campos de remolacha de Dakota del Norte hasta el programa CamperForce de Amazon en Texas, los empleadores estadounidenses han descubierto un nuevo grupo de mano de obra barata. Sin protección social y ahogados por las hipotecas, decenas de miles de temporeros adultos, víctimas invisibles de la Gran Recesión, viven en vehículos recreativos, remolques de viaje y furgonetas. En ‘País nómada: supervivientes del siglo XXI’ (Capitán Swing), Jessica Bruder sale a la carretera para conocer de cerca a los ‘workampers’.
Mientras escribo estas líneas, se hallan dispersos por todo el país. En Drayton (Dakota del Norte), un extaxista de San Francisco de sesenta y siete años trabaja en la recolección anual de remolacha azucarera. Su jornada comienza al amanecer y acaba tras la caída del sol.
Con temperaturas que descienden bajo cero, participa en las tareas de descarga de los camiones que transportan toneladas de remolacha desde los campos de cultivo. Por las noches duerme en la furgoneta que ha sido su hogar desde que Uber lo desalojó del sector del taxi y pagar el alquiler se convirtió en un empeño imposible.
En Campbellsville (Kentucky), una antigua contratista de obras de sesenta y seis años recorre kilómetros sobre el suelo de cemento de una nave industrial de Amazon durante el turno de noche empujando una carretilla mientras va clasificando y almacenando las mercancías.
Es una tarea monótona, pero se esfuerza en concentrarse para no confundir los códigos de barras, con la esperanza de eludir el despido. Por la mañana regresa a su minúsculo remolque, aparcado en uno de los parques de caravanas que Amazon alquila para albergar a trabajadoras y trabajadores nómadas como ella.
En New Bern (Carolina del Norte), una mujer que ahora vive en un minirremolque ovoide —tan minúsculo que puede acoplarse a una moto— está acampada en casa de una amiga mientras busca trabajo. Pese a contar con un máster universitario y a los centenares de solicitudes enviadas durante el último mes, esta joven de treinta y ocho años, oriunda de Nebraska, sigue sin conseguir un empleo.
Sabe que están contratando gente para la recolección de la remolacha, pero tendría que cruzar medio país y no dispone de dinero suficiente para costearse el viaje. Uno de los motivos por los que ahora vive en un remolque fue la pérdida del puesto de trabajo en una organización sin ánimo de lucro, hace ya varios años. Cuando se agotó la subvención que sufragaba su contrato, no pudo seguir pagando el alquiler junto con la devolución del crédito suscrito para financiar sus estudios.
En San Marcos (California), una pareja en la treintena instalada en una autocaravana GMC Motorhome de 1975 vende calabazas junto a la carretera desde un tenderete anexo a una instalación de feria con animales vivos que han montado en apenas cinco días en un terreno baldío. Dentro de pocas semanas, comenzarán a vender árboles de Navidad.
En Colorado Springs (Colorado), un hombre de setenta y dos años que habitualmente reside en una furgoneta se hospeda con familiares mientras se recupera de la fractura de tres costillas a resultas de un accidente sufrido mientras realizaba tareas de mantenimiento en una zona de acampada.
Siempre ha habido poblaciones itinerantes, trabajadores ambulantes, vagabundos, espíritus inquietos, pero ahora, en el segundo milenio, está surgiendo un nuevo tipo de tribu nómada. Personas que jamás imaginaron que podrían llevar una vida itinerante se han lanzado a la carretera.
Han renunciado a vivir en casas y apartamentos tradicionales para instalarse en lo que algunos llaman «viviendas sobre ruedas» —camionetas, autocaravanas de segunda mano, autobuses escolares, furgonetas adaptadas, remolques o simplemente viejas berlinas—, huyendo de las disyuntivas imposibles a las que debe hacer frente la antigua clase media.
Tales como verse en la tesitura de tener que decidir entre: ¿Comer o un tratamiento odontológico? ¿Pagar la hipoteca o la factura de la luz? ¿Pagar los plazos del coche o comprar medicinas? ¿Pagar el alquiler o el crédito suscrito para sufragar los estudios? ¿Comprar ropa de abrigo o pagar la gasolina para desplazarse hasta el lugar de trabajo?
Mucha gente optó por lo que de entrada parecía una solución radical: ya que no podían subirse el sueldo, tal vez podrían suprimir el gasto más importante y renunciar a una vivienda de ladrillo para vivir sobre ruedas. A veces se las califica como «personas sin hogar». Las y los nuevos nómadas rechazan esta etiqueta.
Dado que disponen de cobijo y a la vez de un medio de transporte, han acuñado otro calificativo. Se autodenominan simplemente «personas sin casa», «sin una vivienda fija».
Vistas de lejos, en muchos casos sería fácil confundirlas con despreocupadas o despreocupados caravanistas jubilados. Cuando ocasionalmente se regalan una sesión de cine o una cena, no des- tacan entre el resto de espectadores o comensales. Por su aspecto y sus ideas, son mayoritariamente gente de clase media.
Lavan la ropa en lavanderías de autoservicio y se apuntan a gimnasios para poder usar las duchas. En muchos casos, se lanzaron a la carretera cuando la gran recesión consumió sus ahorros. Para llenar el estómago y el depósito de gasolina, trabajan duramente largas jornadas en pesadas tareas manuales.
En una época de salarios estancados y aumento del coste de la vivienda, se han liberado de los grilletes del alquiler y las hipotecas como una estrategia para ir tirando. Son supervivientes.
Linda Chesser en su autocaravana con la que recorrió EEUU para escribir su libro ‘País nómada’.
Pero —como todo el mundo— no se conforman con sobrevivir tan solo. Por eso, lo que comenzó como un último intento desesperado se ha convertido en la reivindicación de algo más significativo.
Ser humano, ser humana significa anhelar algo más que la mera subsistencia. Además de alimento y cobijo, necesitamos esperanza.
Y la vida en la carretera ofrece esperanzas. Es un subproducto de un impulso de progreso. La intuición de una oportunidad, tan amplia como lo es el país.
Una convicción profundamente arraigada de que el futuro deparará algo mejor. Una oportunidad que aguarda a la vuelta de la esquina, en la población siguiente, en el próximo trabajo temporal, en el próximo encuentro casual con una persona desconocida.
De hecho, algunos de esos desconocidos, esas desconocidas, también son nómadas. Y a partir de esos encuentros —en las redes o en un lugar de trabajo o acampando en un sitio apartado— comienzan a formarse tribus. Esas personas comparten un lenguaje común, una afinidad.
Cuando a alguien se le avería la furgoneta o la autocaravana, pasan la gorra. Entre ellas circula una percepción contagiosa. Algo grande está ocurriendo.
El país está cambiando muy deprisa, las antiguas estructuras se están desmoronando y ellas y ellos se encuentran en el epicentro de algo nuevo.
Por la noche, alrededor de una hoguera compartida, parece vislumbrarse el destello de una utopía.
Escribo estas líneas en otoño. Pronto llegará el invierno y comenzarán los despidos habituales en los empleos de temporada. Las y los nómadas desmontarán el campamento y regresarán a su verdadero hogar: la carretera.
Volverán a circular como glóbulos sanguíneos por las venas y las arterias del país.
Jessica Bruder
Se pondrán en marcha en busca de amistades o familiares, o simplemente de un lugar donde no haga frío. En algunos casos, cruzarán todo el continente.
Todas y todos contarán los kilómetros que se irán desplegando como un rollo de película. Cantinas de comida rápida y centros comerciales.
Campos dormidos bajo la escarcha. Concesionarios de automóviles, megaiglesias y cantinas abiertas toda la noche. Llanuras uniformes. Corrales de engorde, fábricas desocupadas, parcelaciones y grandes bloques de almacenes. Montañas nevadas.
Los paisajes que flanquean la carretera se van sucediendo a lo largo del día y mientras cae la noche, hasta que les vence la fatiga. Con ojos soñolientos, buscan un lugar donde detenerse a descansar.
En los aparcamientos de los grandes hipermercados Walmart. En las calles tranquilas de los barrios del extrarradio.
En las áreas de descanso para camiones, acunados por el ronroneo de motores ociosos. Luego, de madrugada —antes de que nadie advierta su presencia—, vuelven a la carretera. Siguen adelante, reconfortados por una certeza.
Un aparcamiento es el único espacio libre y gratuito que aún queda en Estados Unidos.
Franz Xaver Winterhalter, Retrato de la Reina Victoria
Wall Street International Magazine(M.A.M.Nieves)/canonesdebelleza.wordpress — Para toda mujer la belleza es símbolo de poder, respeto y confianza en sí mismas; su imagen es su carta de presentación hacia el exterior.
Motivadas por la necesidad de siempre verse bellas a lo largo de la historia, se han encargado de practicar diferentes técnicas de maquillaje, peluquería, mejoramiento de la piel, entre otras, con el objetivo de realzar su feminidad. Aunque no lo crean, algunas veces eran capaces de maltratarse con tal de ser consideradas como «la mujer perfecta».
Con el propósito de conmemorar el mes de la mujer, es propicio realizar un recorrido histórico por las diferentes técnicas de embellecimiento que utilizaban las féminas en diversos lugares del mundo, así como también conocer cómo han sido los cánones de belleza en cada época hasta la actualidad.
La Prehistoria(40.000-5000 a.c.)
En la época prehistórica y mas concretamente en la Edad de Piedra ya existía un canon de belleza sobre las mujeres, puesto que en aquellos tiempos lo mas importante para las personas era la supervivencia y el crecimiento de los asentamientos nómadas.
Gracias a ciertas muestras escultóricas que han pervivido de aquellos tiempos hoy podemos decir que posiblemente los hombres escogían mujeres con los órganos reproductores muy marcados (pechos, vientre, caderas anchas…) para que a la hora del alumbramiento les resultase mas fácil y no muriesen durante el parto ni la mujer ni el niño.
Aunque quizás eran estas mujeres las que escogían con que hombres querían formar una familia.
Esto se sabe gracias a los estudios y los descubrimientos arqueológicos de las diferentes esculturas denominadas Venus o diosas de la fertilidad femenina que se han encontrado en numerosos descubrimientos arqueológicos, una de estas esculturas donde podemos apreciar todos estos rasgos anatómicos es en la Venus de Willendorf o el relieve de la Venus del Cuerno.
Belleza egipcia
El busto de Nefertiti refleja el estilo clásico del arte egipcio, desviándose de las «excentricidades» del estilo artístico de Amarna, que se desarrolló en el reinado de Akenatón
La civilización egipcia fue una de las primeras en aprovechar el ámbito de la cosmética.
Recurrentemente, las mujeres se aplicaban cremas y ungüentos que favorecían el cuidado de la piel dejándola protegida contra las altas temperaturas.
Los mencionados productos también podían ser a base de pulpa de albaricoque o de caracoles cuando se quería prevenir la aparición de las arrugas.
Para iniciar con su maquillaje, las egipcias empleaban en sus ojos una mascarilla elaborada con hollín y amoníaco conocida con el nombre de Kohl.
Como regla que señalaban los cánones de belleza de la época, los ojos debían estar delineados en colores negro y verde.
Asimismo, recurrían a compuestos de óxido de hierro con ocre rojo para pintarse los labios.
Los conceptos de manicura al igual que pedicura también comenzaron a utilizarse en este lado del planeta al igual que la depilación con cera, preparados a base de gomas o cenizas.
Para ellos, esta última técnica era una de las más importantes en su camino al embellecimiento, puesto que un cuerpo sin vellos podía ser considerado «perfecto».
La reina Cleopatra ha sido descrita como una de las mujeres más hermosas de Egipto, para lograr una piel más suave y elástica esta tomaba baños de leche de burra con miel.
Para los antiguos egipcios, el canon de belleza no era el mismo que tenemos en la actualidad. Para ellos la belleza consistía en armonía, perfección, frontalidad…
El cuerpo humano debía estar armónicamente proporcionado, utilizaban el puño como unidad de medida, así codificaron la estatura perfecta de las personas en 18 puños: 2 para el rostro, 10 desde los hombros hasta las rodillas y los 6 restantes para las piernas y los pies.
En consecuencia, una mujer o un hombre eran “bellos” si medían 18 veces su propio puño y estaban debidamente proporcionados como establecía el canon.
Según el canon de belleza egipcio una mujer debía ser delgada, con pequeños miembros pero de caderas anchas y pechos pequeños y torneados, solían ensalzar su belleza mediante joyas y bisutería.
Su preocupación por mantener el cuerpo lo mas perfecto posible, les llevo a conocer muy bien la naturaleza para obtener de ella todos aquellos productos que les ayudase a conseguirlo.
Los egipcios no se preocupan por su cuerpo ni más ni menos de lo que lo hacemos hoy en día. La higiene corporal era un sinónimo de belleza, por lo que dada la climatología del país se duchaban varias veces al día, lo que llevaba consigo un ritual de belleza antes, durante y después del baño mediante la utilización de aceites y ungüentos.
Dadas las altas temperaturas del país los problemas de transpiración estaban muy presentes entre la población lo que les llevo a la utilización de desodorantes.
Las preocupaciones estéticas, tanto en mujeres como en hombres, por el paso del tiempo (arrugas de la piel) podemos encontrarlas en este pueblo ya que ellos trataban de combatir este hecho mediante la utilización de diferentes cremas que ellos mismos realizaban mezclando diferentes ingredientes naturales y aplicándolos sobre la piel.
No solo trataban de conseguir la belleza corporal mediante los cuidados del cuerpo sino que utilizaban diferentes métodos para decorarlo.
En este pueblo podemos encontrar los primeros indicios del maquillaje. Estos maquillajes rústicos los utilizaban tanto mujeres como hombres sobre todo en lo que se refiere a los ojos (perfilados de negro), no solo lo hacían para verse más guapos, sino también para hacer alusión al dios Horus.
Los egipcios también ponían excesivo cuidado a la hora de vestir sobre todo las mujeres para las que la ropa evoluciona con el paso de los años, al principio de la dinastía IV la mujeres vestían vestidos de tirantes anchos largos hasta los tobillos pero con el paso del tiempo estas prendas van permitiendo que la anatomía femenina se marque mas incluso en algunas ocasiones se muestren ciertas partes de su cuerpo.
Entre las clases bajas también se daban algunos de estos rituales de belleza, aunque no podían alcanzar el nivel de los ricos en cuanto a este tema, si que trataban de imitarlos en todo lo que podían.
Muchas de estas tradiciones y rituales de belleza hoy en día siguen realizándose, sobre todo entre los egipcios arraigados en el centro de esta civilización. El hecho de perfilarse los ojos de negro sigue siendo una práctica de belleza muy usada en todo el mundo, pero es en estas civilizaciones donde siguen siendo muestra de algo más que un simple hecho estético
¿Qué hacían los griegos y romanos?
Tanto hombres como mujeres griegos y romanos se peinaban, depilaban y maquillaban por igual ya que, para ambos sexos, la belleza era de gran importancia.
Los cánones de la antigua Grecia respondían a patrones armónicos además de matemáticos.
Para ellos, los cuerpos eran perfectos cuando gozaban de gran simetría.
Según el escultor Policleto: un cuerpo debe medir por siete veces la cabeza para ser considerado «ideal».
Por si fuera poco, las mujeres debían tener los senos pequeños, caderas anchas, cabello ondulado y nariz afilada para ser tomadas como referencias en materia de belleza.
Por su parte, las mujeres romanas utilizaban el ácido tartárico obtenido de las sobras del vino para los procedimientos de peeling químico.
Cabe destacar que, entre las ocupaciones de ciertos esclavos romanos, se encontraba el embellecimiento de sus amos, por lo que estos debían ser especialistas en maquillaje, así como también en peluquería.
En esta civilización ya se hablaba de cirugías estéticas, las cuales tenían un valor reconstructivo. Las mujeres se sometían a ellas cuando necesitaban hacerse un retoque de ojos, labios, dentadura o nariz. Este último caso era el de aquellas adulteras o ladronas, a quienes ordenaban quitarles la nariz como castigo.
Grecia(S. VIII – I a.C.)
La Afrodita de Milo (en griego, Αφροδίτη της Μήλου), más conocida como Venus de Milo
La teoría más prematura de belleza puede ser encontrada con los trabajos filósofos griegos a partir del período presocrático.
La escuela Pitagórica vio una fuerte conexión entre las matemáticas y la belleza.
En particular, notaron que los objetos que poseen simetría son más llamativos.
La arquitectura griega clásica está basada en esta vista de simetría y proporción. La investigación moderna también sugiere que las personas cuyos rasgos faciales son simétricos y poseen la proporción preferida son más atractivas que aquellas cuyos rasgos no los son.
El ideal estético del mundo clásico se fraguó en la antigua Grecia a partir sobre todo de la escultura.
La belleza se concebía como el resultado de cálculos matemáticos, medidas proporciones y cuidado por la simetría.
Es hasta cierto punto lógico que esto se diera así en Grecia, pues en ese contexto es donde nacen otras disciplinas como la filosofía entendida como conocimiento del mundo, de la ética y del hombre para ser más feliz.
En Grecia se entendía al cuerpo humano como el ideal de belleza en el que todas las partes deben guardar una proporción armónica entre ellas.
Este canon de belleza establece que el cuerpo humano para ser perfecto debe medir siete veces la cabeza (Policleto S.V a.C.) En el siglo IV pasa de siete a ocho cabezas.
Estos cánones de Belleza se demuestran sobre todo a través de la escultura la cual sufre diferentes evoluciones a través de los tres periodos artísticos griegos (Arcaico, Clásico y Helenístico)
Un cuerpo es considerado como bello cuando todas sus partes están proporcionadas a la figura entera, tanto en las mujeres como en los hombres cuya belleza se basaba en la simetría. Claro esta que a pesar de esto, hay algunas diferencias entre el ideal femenino y el masculino debidas, claro está, a la concepción cultural.
Las esculturas de las mujeres, aunque proporcionadas, representan a mujeres más bien robustas y sin sensualidad, los ojos eran grandes, la nariz afilada, boca y orejas ni grandes ni pequeñas, las mejillas y el mentón ovalados, pues daban un perfil triangular; el cabello ondulado detrás de la cabeza, y los senos pequeños y torneados.
En cambio el ideal masculino estaba basado directamente y exclusivamente en los atletas y gimnastas, puesto que a los atletas y a los dioses se les atribuían cualidades comunes: equilibrio, voluntad, valor, control, belleza.
Algunos de estos rasgos los podemos encontrar en esculturas como el Doríforo de Policleto, El Apolo de Belvedere y la Venus de Milo que nos sirven como ejemplos del ideal artístico y de la concepción de lo bello.
Con el paso del tiempo se observa que algunas de estas esculturas están dotadas de un movimiento excesivo (Época Helenística) contra el hieratismo reinante del inicio del imperio (época Arcaica) a través de esta representación del movimiento se observan también como los músculos de estas esculturas se marcan todavía mas, y comienzan a observarse figuras con el pelo mas largo e incluso con barba y bigote (el Laoconte) lo que nos hace sospechar en ese periodo algunas modas habían cambiado.
El canon de belleza griego será adquirido del mismo modo en el Imperio Romano durante cuatro siglos aproximadamente. Esto se ha sabido a través de la estatoria Romana que guarda las mismas características que encontrábamos en las griegas y en muchos casos son simples copias.
Las fundaciones de artistas, griegos y romano, también han suministrado el estándar para la belleza masculina en la civilización occidental.
El romano ideal fue definido como alto, musculado, de piernas largas, con una cabeza llena de pelo fuerte, la frente alta y amplia (un signo de inteligencia) ojos de juego amplio, una nariz fuerte y el perfil perfecto, una boca pequeña, y una de mandíbula poderosa.
Esta combinación de factores, produciría “una magnífica” mirada impresionante de hermosa masculinidad. Con las excepciones notables de peso de cuerpo y estilos de moda, normas de belleza son bastante constantes con el tiempo y el lugar.
Cristianismo vs belleza
Durante la Edad Media las mujeres no se preocupaban por su aspecto físico debido a que, según los ideales del cristianismo, la fémina solo debía enfocarse en la salvación de su alma en lugar de la frivolidad que representaba la moda.
Con el paso del tiempo, la coquetería volvió a tomar auge con la influencia de la cultura musulmana, puesto que ellos sí le daban real importancia a su aspecto personal.
Este tipo de mujeres brindaban un importante cuidado a sus rostros aplicando carmín tanto en sus mejillas como en los labios además de delinear sus ojos con Kohl. Para salir a cualquier lugar cubrían sus rostros con velos largos de variados colores.
También se mantenían perfumadas con aromas muy finos, cuidaban sus uñas y adornaban sus manos con diferentes clases de joyas. De igual forma, se realizaban varias sesiones de masajes relajantes para el cuidado de su piel. Es así como la belleza volvió a tomar la importancia que merecía durante esa época.
Rostros no tan blancos para el renacimiento
Durante el Renacimiento, el canon de belleza en el que se inspiraban las mujeres de la época se basaba en la proporción y armonía. Un ejemplo de este estilo a nivel femenino era la Venus de Milo, una de las estatuas más memorables del período helenístico.
Para que una mujer fuera considerada hermosa o perfecta en esa época debía tener las siguientes características:
Cabello rubio
Delgada
Ojos claros y grandes
Cuello largo
Senos pequeños
Manos cortas además de delgadas.
En esta época se recurría al uso de cremas con aroma o perfumes para ocultar los malos olores producto de la suciedad o falta de baño.
Con respecto al maquillaje, las féminas usaban polvo de arroz para una mayor palidez en su rostro. A su vez se le daba una mayor viveza con colorete en las mejillas y Kohl para delinear los ojos.
Quienes padecían de alguna enfermedad optaban por utilizar más maquillaje de lo normal, de esa manera ocultaban dicho padecimiento.
Por el contrario, en el Barroco la tendencia era exagerar las facciones, motivo por el cual se hizo más frecuente la mezcla entre el azafrán y el polen hasta obtener un color azul que se aplicaba tanto en la frente como en las manos para dar una mayor pronunciación a las venas de esos lugares.
De igual forma se colocaban lunares y pelucas. Los primeros podían pintarse de negro o ser de terciopelo para disimular las marcas que quedaron en sus rostros producto de la viruela. También estuvo de moda el uso de los corsés; con ellos se acentuaban las curvas de las féminas.
Edad Media(S. V – XV)
La belleza dependía de la intervención de Dios como consecuencia del auge del cristianismo. De modo que, si se consideraba bello algo, es porque había sido una creación divina.
La belleza material era externa, física o sensible y es una cualidad que se marchita con el tiempo, al contrario que la belleza espiritual no se marchita con el tiempo, sino que permanece en el interior de las personas, algunas de estas cualidades son: la bondad, el amor, la simpatía, etc.
En la Edad Media, nos encontramos con un ideal de belleza impuesto por las invasiones bárbaras, las cuales mostraban la belleza nórdica de ninfas y caballeros, como podemos apreciar en la pintura.
La fe y la moralidad cristianas impusieron un recato en las vestimentas y la práctica desaparición del maquillaje, que se consideraba contrario a la moral cristiana en cuanto que desfiguraba lo que Dios había creado, lo que contrasta con el uso de maquillajes excesivos utilizados en épocas anteriores como la egipcia.
El cristianismo tenia tanto poder en la Edad media que aplico una censura a la hora de representar cuerpos desnudos lo que propicio que cuando tenían que mostrarse, como en la Caída de Adán y Eva o El Juicio final, los cuerpos se esquematizaran al máximo para quitarles cualquier matiz de sexualidad.
El ideal de belleza de la época, a sido tantas veces pintado, que nos resulta ya muy conocido, la mujer medieval muestra blancura en la piel, cabellera rubia y larga pese a que el pelo suele estar recogido, rostro ovalado, ojos pequeños pero vivos y risueños, nariz pequeña y aguda, labios pequeños y rosados, torso delgado de complexión ósea como corresponde a las nórdicas (caderas estrechas, senos pequeños y firmes, y manos blancas y delgadas).
La blancura de la piel era un símbolo de belleza muy importante ya que era un indicador de la pureza de la mujer y al mismo tiempo un símbolo de la procedencia del norte de Europa.
Las vírgenes medievales presentan también estas mismas características.
En cuanto a los hombres, eran representados como caballeros guerreros del mismo estilo que los que nos encontramos en las novelas románticas: Pelo largo un indicador de fuerza, virilidad y libertad, que llevaban los pueblos del norte de Europa para desafiar a sus reyes.
La descripción responde a la de un caballero con armadura, alto y delgado, fuerte y vigoroso, esbelto; pecho y hombros anchos para aguantar la armadura; piernas largas y rectas como señal de elegancia y porte; manos grandes y generosas como símbolo de habilidad con la espada y de masculinidad.
El Renacimiento (S. XV – XVI)
El Renacimiento tiene un canon de belleza semejante al del mundo clásico, donde tenía su principal fuente de inspiración estética, de este modo es que se basa sobre todo en la armonía y en la proporción.
En esta época Italia pasa a se el referente artístico de todo el continente ya que todas las artes reflejaron este canon de belleza del mismo modo.
Dentro de las producciones artísticas, han quedado como emblemáticas en la historia el David de Miguel Ángel como canon de belleza masculina (aún hoy referente publicitario) y El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli en cuanto al femenino.
Las características femeninas son bien conocidas: piel blanca, sonrosada en las mejillas, cabello rubio y largo, frente despejada, ojos grandes y claros; hombros estrechos, como la cintura; caderas y estómagos redondeados; manos delgadas y pequeñas en señal de elegancia y delicadeza; los pies delgados y proporcionados; dedos largos y finos; cuello largo y delgado; cadera levemente marcada; senos pequeños, firmes y torneados; labios y mejillas rojos o sonrosados.
En la época tan solo usaban maquillaje como el colorete y el carmín para esos tonos rosas de la cara. Aunque donde si encontramos diferencias con épocas anteriores es en el vestido ya que es bastante ostentoso.
A pesar de eso a los renacentistas, en su afán por mostrar la perfección corporal, les gustaba mostrar la desnudez de los cuerpos en muchas de sus obras.
En cuanto al ideal de belleza masculino todo el mundo tiene en mente, la fabulosa escultura del David de Miguel Ángel, tan sólo se le podría añadir como otras características los cabellos largos y relucientes, las cejas pobladas y marcadas, una mandíbula fuerte y unos pectorales anchos. Este canon esta aplicado por lo general a figuras jóvenes.
No podríamos hablar de la belleza renacentista sin dedicar un breve espacio a Leonardo da Vinci quien dedicó buena parte de su Tratado de pintura a expresar las proporciones más armónicas entre todas las partes del cuerpo con el hombre de Vitruvio.
En él, el ombligo era el punto central natural del cuerpo humano y el centro de la circunferencia y del cuadrado en el que se inscribe el cuerpo del hombre extendido.
En este dibujo Leonardo Da Vinci representa las proporciones que podían establecerse en el cuerpo humano, la proporción áurea que viene representada por el número 1’618.
Esta proporción refleja la máxima belleza y perfección, es decir la belleza divina. Para Leonardo, el hombre era el modelo del universo y lo más importante era vincular lo que descubría en el interior del cuerpo humano con lo que observaba en la naturaleza.
El Barroco (S. XVII – XVIII)
La época del Barroco estuvo caracterizada por se la edad de la apariencia y la coquetería. Las cortes europeas enfatizaron su poder mediante el arte de la apariencia y la fastuosidad.
La Ilustración del siglo XVIII puso fin a estos hechos e impuso la sobriedad en las formas, aunque a pesar de esto no abandonaron muchos de estos hábitos adquiridos. Un ejemplo de esto, es el uso de las pelucas tanto para los hombres, como para las mujeres.
Aunque lo que mas destaca de esta época el uso y abuso tanto de perfumes, carmines, lunares postizos o pintados y peinados muy pomposos, como el uso por prendas de vestir como corsés muy ceñidos al cuerpo, encajes, ropas suntuosas, zapatos de tacón, y espejos y joyas. En definitiva se puede clasificar a este periodo como la época del abuso de la coquetería y la pomposidad al fin y al cabo.
No en vano, nació la palabra “maquillaje” y se extendió por varias lenguas, en muchas ocasiones era un sinónimo de truco y engaño. Por lo que puede clasificarse el ideal de belleza femenino, como bastante artificial.
En cuanto al aspecto físico, se pueden adivinar bajo los ropajes unos cuerpos más rellenitos que en épocas anteriores, pechos más prominentes resaltados por el uso de los corsés, caderas anchas y cinturas estrechas, hombros estrechos y brazos redondeados y carnosos, la piel blanca sigue siendo un referente de belleza.
De los hombres destaca mucho el pelo (muchas veces con peluca), la piel muy blanca y las mejillas rosadas y, por encima de todo, unos trajes suntuosos de infinitas capas.
Belleza oriental
En Japón las geishas fueron otro estándar de mujer perfecta. Ellas se dedicaban a la práctica de danzas tradicionales, canto, literatura, ejecución de instrumentos musicales, poesías, entre otros artes que utilizaban para entretener a sus clientes en los diferentes banquetes o eventos sociales.
Para su maquillaje estas usaban cera binsuke como base, al igual que lápices de pétalos de cártamo aplastados para pintar sus labios, cada una de ellas se encargaba de cuidar su maquillaje debido a que se trata de una pieza fundamental para su trabajo.
La belleza china
En China, continúan siendo la imagen representativa de la mujer local, las cuatro mujeres más bellas y famosas de la antigua China (Xishi, Wang Zhaojun, Diaochan y Yang Yuhuan).
El que siga siendo un referente de belleza para las mujeres de hoy en día se debe, no sólo a su apariencia física, sino también a su inteligencia y sus virtudes, ya que es así como alcanzan su prestigio pues poseían cualidades sumamente respetadas por toda la población china: rectitud, amabilidad y encanto personal,
Para la mentalidad de la población tradicional china, las cualidades morales de una dama tienen un mayor peso a la hora de calificarlas como bellas, el ideal de belleza responde por tanto a una combinación entre la virtud y la apariencia física.
En la obra Libro de canto (recopilación de poesías escritas hace 2.700 años) se lee el siguiente verso: “La hermosa y simpática doncella, es la mejor cónyuge que contrae el caballero”
Al hablar de belleza, la población china menciona con frecuencia a dos mujeres de estaturas totalmente diferentes: Zhao Feiyan esbelta y Yang Yuhuan corpulenta. Las dos mujeres, en su condición de “primeras damas” de las dinastías Han (siglo I) y Tang (siglo VIII), sabían cantar y bailar, además de ser extraordinariamente hermosas.
Ambas mujeres, pese a su diferencia de tamaño, pasaron a la historia de la población china como la imagen de la belleza clásica.
Antes y durante la dinastía Han, la estrecha estatura de la mujer estaba de moda. En las obras literarias aparecen descripciones como “la cintura es tan flexible y estrecha como un suave pañuelo”.
Durante la dinastía Tang la población vive una época de prosperidad y riqueza, caracterizada por la apertura de la sociedad y la mezcla de las culturas china y occidental.
La belleza de frente ancha, cara redonda y complexión fuerte estaba de moda y la norma para justificar la belleza era la elegancia y el buen estado de salud, contrariamente a la dinastía Han.
Entonces se consideraba a las mujeres fuertes y de cintura flexible, como símbolo de belleza.
¿Qué imagen tenía la belleza de entonces? Hay un refrán popular que describe la apariencia de la belleza antigua de la siguiente forma:
“Cejas estrechas y largas como la hoja del sauce, ojos grandes como la nuez del albaricoque y boca tan pequeña como la cereza”
Sin embargo, en un documento de la corte de la dinastía Han se alude a los modales, la voz y la apariencia, el pelo, la piel y el modo de andar de una concubina del emperador Huandi, así como otros detalles de su cuerpo: estatura 164 cms, ancho de hombro 37 cms, brazo 62 cms, mano 9,2 cms, pierna 74 cms y pie 18 cms.
Existían diez puntos comunes para calificar la buena apariencia de la mujer pese a que varían de generación a generación:
El pelo debe ser negro y brilloso y las patillas, ligeras y bien formadas como el ala de la cigarra.
Moño atado en la cabeza; peinado con el que la mujer exaltaba su nobleza. Se dice que Zhao Feiyan siempre lo exhibía para contrarrestar su pequeña estatura.
Las cejas largas y negras, debían estar pintadas y adornadas. En la dinastía Tang, algunas mujeres se depilaban las cejas y se las pintaban a su gusto. La forma de las cejas enfatizaba la belleza de las féminas.
Ojos grandes y brillosos que expresan el mundo interior.
Los labios rojos y los dientes blancos y ordenados se consideraban una señal de buena salud.
En los tiempos antiguos, los dedos finos y tiernos eran símbolo de la belleza. Los brazos debían ser blancos y de piel suave.
Cintura estrecha y cutis blanco. Yang Yuhuan, una de las cuatro bellezas, tenía una cintura gruesa y fuerte, pero a la gente le gustaba más la cintura estrecha y el cutis blanco.
Pies pequeños y pasos ágiles que se refiere a los pies relativamente pequeños con los que se dan pasos ágiles.
Saber maquillarse y pintarse de manera apropiada era un símbolo de belleza.
La que tuviera un aroma corporal podía ser considerada la belleza. Una concubina del emperador de la dinastía Qing obtuvo el título de “concubina perfumada” por el perfume que exhalaba. Dicen que Xishi era la única que despedía aroma corporal entre las cuatro bellezas.
Desde la antigüedad a las mujeres chinas se les realizaban de forma tradicional, modificaciones corporales en los pies para impedir su crecimiento, estos se denomina lirios o pies vendados.
Este acto se llevó a la práctica durante 10 siglos aproximadamente hasta que en 1911 se prohibiera definitivamente, ya que se califico como una práctica machista altamente cruel y dolorosa que puede comportar graves peligros de salud.
El proceso para su realización empezaba cuando las niñas entre 4 y 7 años. Se ponían los pies en remojo con una mezcla de hierbas y sangre animal para eliminar las posibles infecciones de la piel.
Entonces su propia madre le rompía los 4 dedos más pequeños del pie y los aprisionaba contra el talón para luego vendarlos con seda o algodón.
Este ritual se repetía cada dos días con vendas limpias durante 10 años.
despues de los dos primeros años ambos pies medían aproximadamente 10 cnt y estaban prácticamente muertos causando con ello un terrible hedor. El dolor no cesaba debido a que cada vez las vendas se ponían más prietas, además de que era muy habitual que el proceso causara graves infecciones.
Este canon de belleza impedía caminar a las mujeres y puede que respondiera a un método de control machista para que sus esposas no pudieran visitar al vecino.
Es cierto que este tipo de fenómenos culturales pueden parecer “atroces” para la mirada occidental, pero estas alteraciones no eran puramente machistas, sino que respondía a cánones de belleza de la época, buscaban satisfacer ideales no solamente estéticos sino también eróticos.
La belleza en el antiguo Japón
Ciertos cánones de belleza femenina, en el Japón feudal se caracterizaban sobre todo por las mujeres cultivadas en oscuros palacios, cuyas blancas pieles nunca habían visto el sol, y sus cuerpos escuálidos ocultos bajo pesados kimonos, portaban una enfermiza carga erótica.
En especial para curtidos hombres de campo intrigados por la exclusividad de la vida de palacio.
El arte japonés de la época, alimentaba la tendencia de tratar a la mujer como sutiles personajes ausentes, de una lúgubre fragilidad representativa.
Sin embargo estas mujeres solo eran una elitista minoría que poco tenía que ver con el estereotipo real de la mujer.
Aunque a pesar de esta minoría, las frondosas mujeres de pieles quemadas, por el duro trabajo en el campo, rebosantes de vitalidad y de cuerpos bastos forjados por el quehacer diario; poco tenían que hacer a la hora de competir en encantos, con la fragilidad de esas otras mujeres, cautivas en oscuras habitaciones de aire enrarecido.
En ese paraíso orgiástico, (época de la Montaña Mágica de Thomas Mann), la belleza tuberculosa de trémulas mujeres de pieles frágiles, con unos cuerpos salidos de ultratumba, causaba estragos entre aquellos románticos turbados por el calavérico erotismo de la época.
Mujeres que al igual que sus contemporáneas japonesas, compartían ese brillo venoso surgido de entre translúcidas pieles salidas de fetales profundidades en donde no llega el sol.
Sin embargo, el cautiverio de estas mujeres resultaba una independencia intelectual, que quizás, era lo que realmente cautivaba a los hombres que rondaba las clases altas. Estas mujeres eran ávidas lectoras de pliegos sedosos como sus cuerpos, las mujeres japonesas de palacio crearon por primera vez una cultura de género en un mundo eminentemente masculino.
Leyendo y aprendiendo a hurtadillas, la culta lengua china oficialmente sólo apta para hombres. Ante sus ojos pasaron lejanos mundos literarios inconcebibles en aquel confinamiento de palacio, pero que fueron antídotos con los que combatir la cruel tiranía de vivir cautivas, en claustrofóbicas jaulas de oro.
En las horas de tedio, las mujeres adaptaron con sus trazos suaves y delicados la antigua trascripción fonética del manyogana, para escribir obras maestras de la literatura en el silabario hoy conocido como hiragana, accesible a todas las clases sociales.
A día de hoy, el antiguo canon japonés de física fragilidad se ha extendido a la intelectualidad, aunque el prototipo de mujeres descerebradas y sumisas mantiene algunas características antiguas como pieles vírgenes de sol.
Sin embargo, multitud de cánones surgidos de oscuras fantasías masculinas y alimentados por los mass media, han terminado por distorsionar la imagen de clásica belleza de la mujer japonesa, el nuevo modelo ideal de belleza consta de algunas contradicciones con el canon clásico, como pechos rollizos, dientes imperfectos resemblando caras de adolescentes, o piernas deformadas que poco tienen que ver con el esbelto caminar de la mujer madura, pero que en su torpeza parecen traer el recuerdo de inocentes niñas que por primera vez calzan los zapatos de tacón de su madre.
Estas características no hacen más que degradar la imagen de la mujer, que pasa a concebirse como una mujer demasiado maleable, cuya identidad se pierde en esta sociedad eminentemente machista.
En la actualidad los japoneses siguen siendo muy cuidadosos protegiéndose del Sol, están muy concienciados con que el Sol es malo para la salud y además según los estándares de belleza japoneses cuanto más blanco sea el color de la piel, mejor.
En la actualidad, en los meses de verano, la gente va con parasoles por la calle, las chicas llevan protección del 50 o más por defecto incluso en invierno al igual que muchos chicos incluso hay gente que se pone guantes para no coger moreno en verano.
Belleza victoriana
Durante el mandato de la Reina Victoria, las mujeres se sometían a dolorosos procedimientos para verse bellas.
Quienes eran mayores de 30 años podían realizarse el maquillaje de la época; este consistía en ocultar el color natural del rostro volviéndolo completamente blanco. Posteriormente, se procedía a realizar delineados con tiza o mercurio. Por si fuera poco, solían tomar baños de azufre para mejorar la calidad de la piel, este también es beneficioso para las uñas y el cabello.
Las mujeres que lo practicaban debían tener mucho cuidado, ya que si inhalaban esta sustancia podían morir envenenadas.
Durante esta época se encontraban de moda las «grandes melenas» que podían ser pelucas o hacerse con el cabello natural. Aquellas que gozaban de una cabellera rubia quemaban algunos mechones para obtener mayor volumen.
En vista de la acción reiterativa, las féminas de la época utilizaban grasa de los osos pardos para evitar la caída del cabello y también para suavizarlo. Esta acción provocó la extinción de estos animales.
A medida que avanzaba su edad, se visualizaban más arrugas; para eliminarlas tomaban baños con agua y sal. Posteriormente se realizaban leves descargas eléctricas.
Durante esta época, las mujeres se veían obligadas a seguir estos patrones de belleza para ser vistas como «la mujer perfecta».
¿Cuál ha sido el canon de belleza en los últimos años?
Con la llegada del nuevo milenio los cánones han cambiado rápidamente ya que ahora los cuerpos de las mujeres deben ser delgados, la estatura elevada, busto grande, abdomen plano, cabelleras lisas u onduladas.
El físico sigue teniendo una gran importancia, haciendo que algunas deseen realizarse cirugías estéticas sin importar los riesgos que puedan correr para convertirse en ejemplo de belleza.
Además de la mejor apariencia, tanto la calidad humana como el intelecto han cobrado una mayor relevancia, es decir, al igual que un cuerpo escultural, la mujer perfecta también debe tener ideales sólidos, seguridad en sí misma e incluso vocación al servicio de la sociedad.
Por más que cambien las técnicas de maquillaje o de belleza en general, nunca pasará de moda la necesidad de verse y sentirse bellas para enfrentar mejor todos los retos de la vida.
BBC Mundo(J.Tidy) — ¿Cuántos detalles personales publicas en las redes sociales? ¿Nombre, lugar de residencia, edad, puesto de trabajo, estado civil, foto de perfil?
La cantidad de información que compartimos y cuán cómodos nos sentimos haciéndolo varía de un usuario a otro.
Pero la mayoría aceptan que todo lo que sale a la luz en un perfil público es de dominio general.
Entonces ¿cómo te sentirías si un hacker recopilara toda tu información disponible y la incluyera en una enorme hoja de cálculo junto a los datos de millones de usuarios para venderla en internet al mejor postor?
Eso es precisamente lo que hizo el mes pasado quien se hace llamar «Tom Liner«. Compiló en una base de datos la información de 700 millones de usuarios de LinkedIn de todo el mundo y la puso a la venta por unos US$5.000. Y lo hizo «por diversión».
El incidente, y otros casos similares del denominado scrapingen las redes sociales han provocado un feroz debate sobre si la información básica que compartimos públicamente en nuestros perfiles debería estar mejor protegida o no.
Fue a las 8:57 am, hora de Reino Unido, cuando el post apareció en un conocido foro de hackers.
Era una hora extrañamente civilizada para los piratas informáticos, pero, por supuesto, no tenemos idea de en qué zona horaria vive el hacker que se hace llamar Tom Liner.
«Hola, tengo 700 millones de registros de 2021 de LinkedIn», escribió.
En la publicación se incluyó un enlace a una muestra de un millón y una invitación para que otros hackers lo contactaran en privado y le hicieran ofertas por la base de datos.
«Clientes satisfechos»
Es comprensible que la venta haya causado sensación en el mundo de los hackers. Tom me dice que está vendiendo su botín por unos US$5.000 a «múltiples» clientes.
No revela quiénes son o por qué quieren esa información, pero dice que es probable que los datos se utilicen para otros hackeos maliciosos.
La noticia también ha causado revuelto en el mundo de la seguridad y la privacidad cibernética y generado un debato sobre si deberíamos preocuparnos por esta creciente tendencia de scraping a gran escala.
Al scraping se le conoce también como «raspado web».
Estas bases de datos no se crean al irrumpir en los servidores o sitios web de las redes sociales.
En gran parte, el scraping o raspado web se hace «raspando» la superficie pública de las plataformas que utilizan programas automáticos para tomar cualquier información que esté disponible sobre los usuarios.
En teoría, la mayoría de los datos se pueden encontrar simplemente seleccionando perfiles individuales de redes sociales. Aunque, por supuesto, se necesitaría muchísimo tiempo para recopilar todos los datos que son capaces de seleccionar los piratas informáticos.
En lo que va del año, ha habido otros tres incidentes importantes descraping:
En abril, un hacker vendió otra base de datos de unos 500 millones de registros extraídos de LinkedIn.
En la misma semana, otro hacker publicó una base de datos de información extraída de 1,3 millones de perfiles de Clubhouse en un foro de forma gratuita.
También en abril, se recopilaron 533 millones de datos de usuarios de Facebook a partir de una mezcla de scraping antiguo y nuevo antes de ser entregados en un foro de piratería pidiendo donaciones.
Facebook también ha sufrido un incidente de scraping, con 533 millones de datos de usuarios recopilados.
El hacker responsable de esa base de datos de Facebook fue también «Tom Liner».
Hablé con Tom durante tres semanas por Telegram. Algunos mensajes e incluso llamadas perdidas se hicieron en mitad de la noche y otras en horario laboral, por lo que no tenía ni idea de su ubicación.
Las únicas pistas sobre su vida fueron cuando me dijo que no podía hablar por teléfono porque su esposa dormía, y que tiene un trabajo durante el día y la piratería es su «pasatiempo».
«Un trabajo muy complejo»
Tom me dijo que creó la base con datos de 700 millones de registros de LinkedIn usando «casi exactamente la misma técnica» que utilizó para crear la lista de Facebook.
«Me tomó varios meses hacerlo. Fue muy complejo. Tuve que piratear la API de LinkedIn. Si haces demasiadas solicitudes de datos de usuario al mismo tiempo, el sistema te veta permanentemente», dijo.
API corresponde a Interfaz de Programación de Aplicaciones y la mayoría de las redes sociales venden asociaciones de API que permiten a otras empresas acceder a los datos de la plataforma, por ejemplo, para marketing o creación de aplicaciones.
1,3 millones de datos de usuarios fueron obtenidos de Clubhouse usando scraping.
El sitio de seguridad digital Privacy Shark, que descubrió por primera vez la venta de la base de datos, examinó la muestra gratuita y descubrió que incluía nombres completos, direcciones de correo electrónico, género, números de teléfono e información de la industria.
«No fue una filtración de datos»
LinkedIn dice que sus investigaciones sugieren que Tom Liner no usó su API, pero confirmó que el conjunto de datos «incluye información extraída de LinkedIn, así como información obtenida de otras fuentes».
«No fue una filtración de datos de LinkedIn y no se expusieron los datos privados de ningún miembro de LinkedIn. La extracción de datos de LinkedIn es una violación de nuestros Términos de servicio y trabajamos constantemente para garantizar que la privacidad de nuestros miembros esté protegida», agregó la empresa.
Facebook hizo unas declaraciones similares respecto al incidente de abril.
Sin embargo, el hecho de que los piratas informáticos estén ganando dinero con estas bases de datos preocupa a algunos expertos cibernéticos.
«Preocupante»
El fundador y director ejecutivo de SOS Intelligence, Amir Hadzipasic, recorre los foros de hackers en la red oscura día y noche. Tan pronto como se difundió la noticia de la base de 700 millones de datos de LinkedIn, él y su equipo comenzaron a analizarla.
«Los robos a gran escala como este son preocupantes dado el intrincado detalle en algunos casos de esta información, como ubicaciones geográficas o direcciones de correo electrónico y números privados de teléfono».
«Para la mayoría de la gente, es una sorpresa que haya tanta información en estos servicios», dijo el especialista.
Tom Liner dice que sabe que es probable que su base de datos se utilice para ataques maliciosos.
Dice que eso «le molesta», pero no explica por qué sigue realizando estas operaciones de scraping.
¿Deberían proteger mejor las redes sociales los datos públicos de sus usuarios?
Amir sostiene que los hackers que compran datos de LinkedIn podrían usarlos para lanzar campañas de piratería específicas en objetivos de alto nivel, como directivos de empresas, por ejemplo.
También dice que hay valor en la gran cantidad de emails activos en la base de datos que se pueden usar para enviar campañas masivas de phishing por correo electrónico.
«Los datos son públicos»
Al experto en seguridad cibernética Troy Hunt, quien ha pasado la mayor parte de su vida laboral analizando el contenido de bases de datos pirateadas, no le preocupan tanto los recientes incidentes de scraping y dice que debemos aceptarlos como parte del hecho de que nuestro perfil es público.
«Definitivamente, no se trata de infracciones. La mayoría de estos datos son públicos de todos modos».
«La pregunta que debe formularse en cada caso es cuánta de esta información es de acceso público por elección del usuario y cuánta no se espera que lo sea».
Troy está de acuerdo con Amir en que los controles de las redes sociales deben mejorarse y dice que no podemos ignorar estos incidentes.
«No estoy en desacuerdo con la postura de Facebook y otras empresas, pero creo que la respuesta de ‘esto no es un problema’, aunque puede que sea técnicamente precisa, pierde la noción de cómo son estos datos y tal vez minimiza su papel en la creación de estas bases de datos».
Es probable que Tom sea demandado por robo de propiedad intelectual o infracción de derechos.
Pero cuando se le pregunté si le preocupaba que lo arrestaran me dijo que nadie podría encontrarlo, y terminó nuestra conversación diciendo «pásela lindo».
Domestika.org(R.Jornet) — Que el arte esté a disposición de toda la población no es una máxima universal: se nos ocurrió hace apenas unos siglos
Tendemos a pensar que todo lo que nos rodea siempre estuvo ahí, como si fuese algo natural. Los museos, encargados de preservar y difundir el legado del arte y la cultura de todas las épocas, se han convertido en una parte tan central de las vidas de muchos de nosotros que casi es imposible imaginar un mundo en el que no existan.
Pero lo cierto es que todo tiene su origen, y los museos no son una excepción. Permitir que todo el mundo, sin importar su procedencia o capacidad económica, tenga acceso al arte no es una noción tan antigua: apenas tiene unos siglos, y la difusión de los museos jugó un papel esencial en esta democratización de la cultura.
Es difícil establecer cuál fue, literalmente, el primer museo de la historia, pero sí existen ciertos hitos que nos permiten hablar de cómo la consideración popular del arte ha ido variando a lo largo de los siglos. Estos son algunos de los museos que cambiaron la historia.
El museo de Ennigaldi-Nanna
No lo intentes: hoy en día, es imposible visitar el que es considerado por muchos arqueólogos como el primer «museo» de la historia. De la colección privada de la princesa Ennigaldi, hija del último rey del imperio neobabilónico, solo quedan algunas ruinas. Y es normal: se calcula que el museo se construyó en torno al año 530 a. C.
Por aquel entonces, solo gente poderosa como el último rey mesopotámico se podía permitir recopilar y estudiar artefactos antiguos y de gran valor como los que contenía el museo de su hija. Por supuesto, las instalaciones no eran de entrada libre, y solo podía acceder la élite de la sociedad, aquellos escogidos por los dueños de la colección. Una colección que Ennigaldi utilizaba para intentar reconstruir la historia de sus ancestros, y que contenía piezas que databan, según las investigaciones, de hasta 20 siglos antes de Cristo.
Yacimiento arqueológico del Museo de Ennigaldi-Nanna
Pero, si en aquella época era habitual que los poderosos recopilasen artefactos históricos de valor, ¿qué diferencia al museo de Ennigaldi de otras colecciones privadas? La respuesta es tan fascinante como mundana: Ennigaldi fue la primera en colocar rótulos explicativos junto a las piezas. Cilindros de barro que detallaban la procedencia e historia del objeto en cuestión, y que son los antepasados más antiguos de los actuales carteles descriptivos.
Los Museos capitolinos
Entre el museo de Ennigaldi-Nanna y la institución del museo público moderno tal y como lo conocemos hoy en día pasaron no ya cientos, sino miles de años. Durante la mayor parte de este tiempo las colecciones de arte y objetos preciosos siguieron casi exclusivamente en manos de familias pudientes y figuras destacadas del mundo de la historia y el arte.
Reyes, nobles, aventureros que consiguieron hacer fortuna viajando por el mundo… personajes singulares que organizaban sus colecciones de forma desordenada y caótica, sin atender a taxonomías ni reglas científicas. Pero estos «gabinetes de las curiosidades» irían dejando paso poco a poco al museo tal y como lo entendemos hoy en día.
Así lucía el Museum Wormiamun, gabinete de las curiosidades del erudito danés Ole Worm
Los primeros museos de la historia en pertenecer no a un individuo sino a una institución pública (en este caso, a la ciudad de Roma) fueron los Museos capitolinos. Visitables hoy en día, albergan la colección de arte pública más antigua del mundo, distribuida entre el Palacio de los Conservadores y el Palacio Nuevo.
Diseño de Miguel Ángel para la Plaza del Capitolio, sede de los Museos capitolinos
El origen de la primera colección de los Museos capitolinos se dio en 1471, cuando el Papa Sixto IV donó a la ciudad varios bronces que decidió exponer en el Palacio de los Conservadores y la Plaza del Capitolio; posteriores Papas ampliaron una colección, que, eso sí, seguía sin estar abierta a todo el mundo aunque fuese de titularidad pública. Ya en 1734, el Papa Clemente XII, movido por los aires democratizadores de la Ilustración, decidió abrir los museos al público general.
Galería en el Palazzo Nuovo
El Museo Ashmolean
Entre los siglos XV y XVIII, diferentes museos de titularidad pública fueron surgiendo a lo largo de Europa para saltar también a otras partes del mundo posteriormente. Eran, como en el caso de los Museos capitolinos, públicos, pero no estaban abiertos a todo el mundo. Por ejemplo, cuando se inauguró el British Museum en 1759, la entrada solo estaba permitida a pequeños grupos y tenía que pedirse el permiso por escrito, justificándola.
La Revolución Francesa intentó democratizar el arte abriendo el Louvre a toda la población, permitiéndoles acceder en 1793 a las impresionantes colecciones de arte amasadas por la familia real durante siglos, y así el museo francés se convirtió en un agente de cambio imprescindible.
‘La Toma de la Bastilla’, por Jean-Pierre Houël
Pero mucho antes del Louvre, el londinense Museo Ashmolean, la primera institución museística universitaria, había abierto sus puertas a toda la población. Más concretamente, en 1683. Allí se guardaba la colección de objetos preciosos de Elias Ashmole, fascinante científico y místico que había donado sus riquezas unos años antes a la Universidad de Oxford.
Entre los siglos XIX y XX, con la aparición del derecho al ocio y el entretenimiento, la difusión de la educación obligatoria y los derechos humanos y la emancipación de las clases populares, los museos se convertirían en la institución abierta a todo el mundo que conocemos hoy en día.
The New York Times(V.Barbara)/S.Paulo, Brasil — La hidroxicloroquina no tiene efectividad contra la COVID-19. No. Definitivamente no.
Pero los brasileños todavía no están seguros. Después de todo, apenas hace unos días el primo de un amigo reenvió por WhatsApp una noticia que afirmaba que las camas de cuidados intensivos en la ciudad de Miracatu están vacías porque el alcalde adoptó el “tratamiento preventivo” contra la COVID-19 del presidente Jair Bolsonaro: hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina. Bueno, en Miracatu no hay ningún hospital.
Pero, de todos modos: ¿cómo podemos estar seguros?
Esta es solo una de las decenas de noticias falsas sobre los tratamientos para la COVID-19 que circulan en las redes sociales, incluido uno que aboga por la hidroxicloroquina “nebulizada”, la nueva obsesión de Bolsonaro.
Trascurrido más de un año de la pandemia, las afirmaciones falsas todavía se multiplican. ¿Es cierto que los cubrebocas reducen el flujo de oxígeno a los pulmones y pueden provocar cáncer? ¿El coronavirus es un arma biológica creada por China? ¿Qué hay sobre el involucramiento de Bill Gates, Mark Zuckerberg y George Soros? (Los verificadores de datos han estado muy ocupados).
Incluso ahora, después de la muerte de medio millón de ciudadanos, los brasileños difunden afirmaciones delirantes de que los hospitales están vacíos y se entierra viva a la gente para inflar las estadísticas del coronavirus.
El año pasado, cuando se disparaban las muertes diarias, abundaban las historias sobre ataúdes vacíos y entierros simulados.
Es casi como si los brasileños no pudieran (o no quisieran) aceptar que las cosas pueden estar en verdad tan mal y se refugiaran en la paranoia, la sospecha y la conspiración. En esto, por supuesto, tienen un guía: Bolsonaro ha buscado difundir mala fe y desinformación en cada oportunidad.
Tal vez esto les resulte familiar. Después de todo, ¿no son las noticias falsas y la negación de la COVID-19 problemas globales? Pero Brasil tiene algo especial. Un grupo interdisciplinario de investigadores brasileños descubrió que este país no solo es uno de los que más afirmaciones falsas tienen en el mundo —solo en India y Estados Unidos hay más—, sino que, además, en Brasil la desinformación está bastante aislada de la de otros países.
Los investigadores concluyen que esto podría ser “una prueba fehaciente de que el país se está distanciando del debate científico actual”.
Parece bastante acertado. En Brasil, algunas falsedades han estado por encima del sentido común y no hay nada que podamos hacer al respecto. Por ejemplo, cada vez que vas a un supermercado, una tienda o incluso a un consultorio, alguien te mide la temperatura con un termómetro para la frente, pero lo apunta a la muñeca.
Esto se debe a triunfo aplastante de una noticia falsa que afirmaba que los termómetros infrarrojos pueden dañar la glándula pineal del cerebro.
Si esa es la política oficial, imagínense lo que ocurre en casa. Al principio de la pandemia, mi padre compartió con timidez un video (acompañado de un “me pregunto si será verdad”) en el que se afirmaba que el vinagre detenía mejor el virus que el desinfectante de manos (pensé que, al menos, el olor delataría a los negacionistas).
Otro pariente le tenía mucha fe a hacer gárgaras con agua con sal después de asistir a eventos sociales porque supuestamente evita que el virus se aloje en la boca y luego baje a los pulmones. Algunos brasileños se preguntaban si el coronavirus podía tratarse con aspirinas.
Otros se negaban uno de los grandes placeres de la vida: evitaban reventar las burbujas del plástico de embalaje proveniente de China, con el argumento de que hacerlo liberaría aire cargado de virus.
Como era de esperarse, en los últimos meses ha proliferado la desinformación sobre las vacunas: al parecer, las vacunas pueden causar diez tipos de cáncer, infertilidad, enfermedades autoinmunes, pensamientos suicidas, ataques cardíacos, reacciones alérgicas, ceguera y “homosexualidad”. Pueden alterar nuestro código genético.
Vienen con un microchip (o nanobots) para recabar datos biométricos. Y suelen fabricarse con células de fetos abortados.
Personalmente, me encanta la afirmación de que las personas que han completado su cuadro de vacunación pueden conectarse a las redes wifi o sincronizarse con dispositivos Bluetooth, o que las vacunas vuelven magnética a la gente. (¿La evidencia? Videos de gente que se pega monedas a los brazos). De hecho, la palabra “COVID” podría ser un acrónimo de Certificado Internacional de Vacunación con Inteligencia Artificial (no funciona en ningún idioma).
Mi Lucha, el libro que Adolf Hitler escribió en prisión y que llegó a vender casi 13 millones de ejemplares en la Alemania Nazi
Infobae(M.Bauso) — Posiblemente sea el libro más abyecto del Siglo XX. Fue escrito en la cárcel y tuvo escasa repercusión inicial. Cuando tomó el poder fue un boom de ventas que llegó a los 13 millones de ejemplares a través de distintos recursos del estado nazi. Hitler ganó fortunas con él. Después de muerto fue prohibido, pero hoy-insólito- existen nuevas ediciones.
“En cumplimiento del fallo que había dictado el Tribunal Popular de Munich, el 1 de abril de 1924 debía comenzar mi reclusión en el presidio de Landsberg, sobre el Lech”. Así empieza, con esa prosa gris, el libro más polémico del Siglo XX.
Un libro del que se habló (y todavía se lo hace) mucho, que circuló más todavía pero que muy pocos leyeron. 800 páginas farragosas. De su contenido basta con saber que es un amasijo de antisemitismo, ideas con ambiciones imperiales, mensajes de odio y autobiografía acomodada.
La obra de un alucinado que le mostró al mundo que pensaba hacer una década después y al que nadie tomó en serio hasta que fue muy tarde. Un texto destinado a sus seguidores, que pretendía dar una visión edulcorada del pasado del líder y contener el ideario del movimiento del nacionalsocialismo.
Hitler escribió la primera parte del texto, en 1924, en su celda de la prisión de Landsberg. La reclusión no fue en condiciones de escasez ni de rigidez carcelaria. Tenía una celda muy amplia, dividida en dos ambientes, amueblados. No sentía el rigor penitenciario.
Recibía visitas, su régimen de actividades era libre y no regulado como el de los reclusos normales, y sus comidas eran más variadas y abundantes. Dentro de las facilidades, en una parte de la celda tenía un lugar de trabajo con su máquina de escribir.
El mito sostiene que mientras él caminaba y dictaba como poseído el texto, Rudolf Hess, su secretario, escribía a máquina. Investigaciones recientes parecen demostrar que fue el mismo Hitler quien tipeó el texto.
La segunda parte la escribió ya fuera de la cárcel. Lo hizo en una cabaña retirada que pertenecía a un matrimonio amigo. La dictó a diferentes amanuenses. Aunque se supone que gran parte del trabajo lo realizó Hertha Frey, que a partir de ese momento se convertiría en su secretaría.
Se suele sostener que Adolf Hitler dictó el texto del libro a Rudolf Hess en la cárcel. Estudios recientes lo desmienten y afirman que Hitler fue el que tipeó esas páginas
El título original del libro era pretencioso y representaba mejor el estilo literario del autor: Cuatro años y medio de lucha contra las mentiras, la estupidez y la cobardía.
El editor logró convencerlo de la modificación y pasó a llamarse: Mein Kampf, Mi Lucha.
El mismo editor quedó muy desilusionado con el manuscrito original. Creyó que el texto sería una descripción detallada del fallido golpe de estado, aventuras políticas y chismes del poder, pero se encontró con pensamientos desbordados, que giraban sobre sí mismos, invectivas a veces incoherentes. Era un texto rígido, que tropezaba en cada página.
En sus primeras páginas Hitler sostiene que muchos le reclamaron que escribiera esa obra y que el libro sería muy útil para la causa nacionalsocialista.
Anuncia que además de contar los hechos pasados de su vida expondrá los fines de su partido, pero también los caminos que va a tomar para desarrollarlo, lo que ve para el futuro de su movimiento (“delinear también un cuadro de desarrollo”, dice con su escritura alambicada).
El libro estaba destinado a los convencidos, a los miembros de su partido. No tenía como móvil la seducción de los indecisos o captar la atención de los rivales. Hitler conocía los límites y los alcances de su obra. Afirma que “el progreso de los grandes movimientos en el mundo se han debido en general a los grandes oradores, sin embargo es imprescindible que la doctrina quede expuesta en su parte fundamental”.
En esas líneas está explicitado el fin instrumental de Mi Lucha (el otro era que se vendiera bien y contar con otra fuente de ingreso para no tener que depender de aportes y donaciones de terceros).
Al inicio del texto aparecen los mártires del movimiento, los nombres de 16 caídos en el fracasado Putsch. Como todo texto con pretensiones litúrgicas, es decir de plantar una doctrina, de pontificar a sus fieles, establece su santoral. Sin embargo esos nombres fueron olvidados con velocidad. En el nazismo no había lugar para adorar otra figura que no fuera el Führer.
Una primera edición firmada por el autor fue subastada en Londres en 2005
Mi Lucha tiene dos partes. La primera es autobiográfica (a pesar de que ese recuento de su vida este repleto de imprecisiones, falsedades y tergiversaciones), la segunda es la descripción de sus objetivos políticos y de su trayectoria política entre 1920 y su detención.
Esta descripción hace parecer al libro como una obra armónica y articulada. Pero no es así. Sven Felix Kellerhof autor de Mi Lucha. La Historia del Libro que Marcó al Siglo XX, el mejor estudio sobre este texto y su circulación, afirma: “Es un libro caótico y sumamente repetitivo.
La enorme cantidad de digresiones y divagaciones merma su estructura. En general lo único que queda claro son dos aspectos fundamentales: su radical antisemitismo, con fantasías de aniquilación, y su sensación de estar llamado a asegurar el futuro del pueblo alemán a través de la conquista de espacio vital en el Este, lo que se conseguiría a través de lograr el tan anhelado (pero poco realista) entendimiento con Gran Bretaña”.
El primer volumen -lo que hoy se conoce como la primera parte-, se publicó en 1925. Su recepción no fue demasiado entusiasta. Aunque logró vender unos 10.000 ejemplares durante ese primer año. En los años siguientes las cifras fueron bajando, hasta parecer que el interés se había extinguido definitivamente.
Respecto al origen de sus ideas, a aquellos que lo inspiraron, el historiador Christian Hartmann escribió: “Hitler bebió de muchas fuentes, en su mayoría poco claras. Sus ideas apenas tenían nada de original. La originalidad de su obra, estiba, en realidad, en cómo combinó lo que había leído, lo que le había quedado del pensamiento del siglo anterior y de principios del XX”.
Cita, naturalmente, el panfleto apócrifo Los Protocolos de los Sabios de Sión y El Judío Internacional, la obra flagrantemente antisemita de Henry Ford.
Las partes autobiográficas tienen mucho de invención. “Prácticamente cada página tiene errores demostrables, malentendidos y otras incorrecciones. (…) Lo más interesante no son los errores sino los pasajes en los que Hitler llevado por el deseo de provocar un determinado efecto en su público, falsea conscientemente la realidad para embellecerla”, cuenta Kellerhoff en su libro.
Todas estas deliberados desajustes con el pasado son lo más entendible del texto. Es comprensible que alguien distorsione y acomode su propio pasado, ¿qué autobiografía no lo hace?
Ni siquiera se puede afirmar que Hitler mintió acerca de su vida anterior más que otros memorialistas en la historia; lo que sucede es que su vida fue inspeccionada de manera tan detallada en los años posteriores a su suicidio, ha tenido tantos biógrafos atentos que no han dejado ninguno de los documentos existentes sin inspeccionar, que ese escrutinio dejó en evidencia cada mentira.
Apenas apareció, las primeras críticas fueron lapidarias. En algunos diarios hasta se burlaron del autor: “Tonterías más o menos patéticas”, “fórmulas huecas”, “repleto de trivialidades bien triviales”. Todos coincidían en que Hitler no había aprovechado su tiempo en prisión para realizar un acto de conciencia.
El periodista Stefan Grossman se sorprendía por la obsesión con los judíos y vio lo evidente: “Tengo ciertas dudas sobre la integridad mental del autor”, escribió.
Sven Kellerhoff escribió el mejor estudio sobre este texto: Mi lucha Historia del Libro que marco el Siglo XX
Cuando a fines de 1926 salió la segunda parte, la prensa se mostró indiferente. El anterior volumen no había cumplido con las expectativas, nada nuevo había sido dicho, no se habían enterado de las circunstancias íntimas del fallido golpe.
Para colmo el segundo tenía una vocación más doctrinaria; aunque en realidad era una serie de vómitos de odio y delirios de grandeza y ánimos de invasión y sometimiento hacia cualquier estado vecino, proponiendo a la fuerza como ley rectora.
El otro aspecto a tener en cuenta es que eran libros caros. 12 marcos de la época. El entusiasmo por Mi Lucha (si es que había existido hasta ese momento) parecía extinguido. Se vendían un par de miles de ejemplares al año. Pero en 1930 todo cambió.
La gran crisis, la convulsión social y el ascenso de Hitler en la consideración pública influyeron. Aunque pareciera que el factor clave fue que pusieron en la calle una nueva edición, sin tapa dura, con los dos tomos anteriores unificados en un solo volumen y a un precio mucho más accesible: poco más de 7 marcos.
Decenas de miles libros vendidos por años, hasta que en 1934 con la llegada de Hitler al poder se produjo la explosión de ventas. Un millón de ejemplares en un año. Si el libro se difundía también tenía consecuencias económicas: Hitler, su autor, se convertía en millonario gracias a los derechos.
Hasta ese año había cobrado lo que le correspondía por contrato pero no había pagado los impuestos correspondientes. La deuda con el fisco de su país era muy abultada. Pero ese no fue problema. Las autoridades fiscales alemanes decidieron indultar a su líder y, de paso, eximirlo de por vida del pago de cualquier tipo de tributo.
A partir de ese año el ritmo fue sostenido. Siempre los números daban por arriba del millón. Eso duró casi doce años. La gente se paseaba por la calle mostrando el mamotreto, como un signo de pertenencia. Se distribuyó por todo el país, se hicieron llegar decenas de copias a cada biblioteca.
Martin Bormann dio una orden precisa: “La máxima difusión de Mi Lucha es la obligación más urgente de todos los órganos del partido”. La intención era que algún día cada familia alemana, aún las de más bajos recursos, tuviera un ejemplar del libro en su casa.
Así el estado compró un gran lote para repartirlo entre los ex combatientes con algún tipo de discapacidad o mutilación.
Y se impuso una extraña costumbre: se lo regalaban a cada persona que se graduaba en la universidad y a cada matrimonio en el día de su boda. Cada título universitario y cada libreta matrimonial venía con un ejemplar de Mi Lucha de regalo (regalo que pagaban los contribuyentes alemanes).
Como si se tratara de la verdad revelada, del texto que debía regir sus nuevas vidas. Y eso es lo que el estado pretendía que fuera: la Biblia del Nazismo.
En 1941 el estado nazi pagó una edición especial en papel biblia (casi una redundancia). La intención era que el libro ocupara menos espacio y pudiera ser llevado por los soldados en sus mochilas. Si se trataba de un texto sagrado, no debía faltar en el frente de combate.
Las primeras críticas fueron lapidarias. En algunos diarios hasta se burlaron del autor. El periodista Stefan Grossman vio lo evidente: “Tengo ciertas dudas sobre la integridad mental del autor”, escribió.
Sólo en 1944 se detuvo el flujo de reediciones. El acecho del enemigo y la escasez de papel se encargaron de eso. Alemania había dejado de producir una gran cantidad de productos de uso cotidiano para privilegiar los materiales bélicos y de primera necesidad.
Sin embargo la producción de Mi Lucha siguió su ritmo sin modificaciones hasta que ya no hubo ni tinta ni papel en todo el territorio. La última edición registrada fue la número 1031 (sí, mil treinta y uno) con un total de casi trece millones de ejemplares.
Hasta hubo una versión en braille que requirió largas negociaciones, subsidios estatales, diseñadores que achicaran el proyecto original que ocupaban 11 tomos (entraron finalmente en 6) y hasta participación directa del Führer. Todo para 500 potenciales lectores.
El libro no fue sólo leído en Alemania. Tuvo traducciones a muchos idiomas. En Inglaterra apareció como My Struggle mientras que la primera edición norteamericana se tituló My Battle (Mi Batalla). La primera en español fue de 1935. Algunas de esas traducciones fueron parciales.
Las que aparecieron antes de la guerra debieron salir del mercado ante el pedido de la embajada alemana de esos países porque violaban el derecho de autor de Hitler. Al principio, en el extranjero no se tomaron muy en serio el texto. Pero la mayoría no eran más que los lamentos algo alucinados de un presidario amargado.
La evolución de los hechos los hizo cambiar de parecer, y muchos se abocaron a la lectura para tratar de entender el pensamiento del tirano.
Cuando la avanzada nazi ya se vislumbraba como inevitable proliferaron las versiones en Estados Unidos y en el resto de Europa. Algunas hasta salieron en fascículos semanales. Sus lectores se dividían entre los que querían saber cómo pensaba el líder enemigo, ese hombre con infinito afán conquistador; y los que tenían filiación nazi o proto nazi.
Tras la muerte de Hitler, Mi Lucha dejó de estar en las librerías y también en muchas casas. Se prohibió su reedición en Alemania y muchos destrozaron sus ejemplares. Sin embargo, fueron tantos los millones de libros que fueron puestos en la calle en su momento que muchos siguieron circulando.
Con el tiempo aparecieron ediciones piratas. Ya en tiempos de internet, conseguirlo fue muy sencillo. Muchos de los que lo difunden son nazis fuera de tiempo o neo nazis.
Adolf Hitler se hizo millonario con las ventas del libro. El fisco lo exceptuó del pago de impuestos con lo que su fortuna se acrecentó.
En Alemania no se lo reeditó durante 70 años. Sin embargo siguió siendo el libro alemán más vendido de la historia. Más de 12 millones de copias entre el momento de su aparición y 1944. En sentido estricto podría decirse que no estaba prohibido.
La ley no castigaba la circulación de los ejemplares antiguos. Los derechos- entregados por los Aliados al final de la guerra- pertenecían al estado federal de Baviera. Pero en 2015 entraron en el dominio público.
En 2016, liberados los derechos, se publicó una versión anotada del texto. Dos tomos, más de 3.500 notas, 6 académicos involucrados, tapas duras, una pulcra tapa blanca y tipográfica, 5.5 kilos de peso. Los 4.000 ejemplares de esa edición se agotaron de inmediato.
Tardó varias semanas en reponerse. Eso generó sospechas. Muchos creyeron que se quería evitar generar un fenómeno y que el libro circulara una vez más. Pero provocó el efecto contrario. La espera aumentó las ansias de tener el libro. Las siguientes reediciones se agotaron con velocidad. Estuvo varias semanas en la lista de best sellers: vendió alrededor de 85.000 ejemplares.
En estos tiempos, prohibir Mi Lucha, con las posibilidades técnicas de reproducción y de su circulación inmediata a través de internet, parece algo ridículo.
Algunos estudiosos que intentan comprender una época creen que sin importar las facilidades que otorga la vida moderna, no debe pesar sobre el libro ninguna restricción. Eso propone, por ejemplo, el historiador Ernst Piper: “¿Qué texto podría ser más apropiado que Mi Lucha para demostrar la brutalidad y el desprecio hacia el ser humano que caracterizan a la ideología nazi?”.
En 1920, un mono pondría de cabeza el destino de Grecia; el Rey Alejandro I de los Helenos fue atacado por un pequeño primate, causándole a los pocos días una dolorosa muerte.
Alejandro I se encontraba paseando por las fincas del Palacio Totoi con su perro, un bonito pastor alemán, cuando repentinamente un simio rabioso se lanzó contra la mascota del Monarca.
Sin pensarlo dos veces, éste acudió al auxilio de su fiel amigo peludo. Y en el intento de apartar a la alborotada criatura, fue alcanzado por un horrible mordisco, lo que le causaría sepsis y una inevitable y dolorosísima muerte días más tarde.
La exótica pero rabiosa mascota murió por un disparo; sin embargo el gran problema no había hecho más que comenzar tras caer el Monarca gravemente enfermo.
La línea de sucesión al trono ya había sido alterada un par de años antes a causa de las disputas ideológicas entre el Rey Constantino I -padre de Alejandro I y partidario de la Triple Alianza– y el primer ministro Vanizelos -defensor de la Triple Entente-.
De esta manera, con la invasión de Atenas por los franceses -aliados del político- se obligó a marchar al exilio al Rey padre y a su primogénito por su posición progermánica. Se le impuso al joven Alejandro la corona «de prestado», impidiéndole gobernar más allá de sus asuntos ordinarios.
De esta manera, cuando las fiebres y el delirio acabaron con la vida del Rey de los helenos, invitarían al benjamín de Constantino I: Pablo I. No obstante, el Príncipe -que conocía el calvario que vivió su hermano como Rey cautivo- declinó el gesto de coronarle.
De esta manera, Vanizelos perdería las elecciones; y con ello fue condenado al destierro. Al final, no le quedó otro remedio que asumir el retorno su archienemigo.
Exótica, pero rabiosa mascota
Todo sucedió a causa de una imprudencia del administrador de las fincas del Palacio Tatoi; al dejar suelto a su mascota, un pequeño pero fúrico primate. Ambos paseantes -el Rey Alejandro y su perro- tuvieron que enfrentarse a las dentadas letales del mono, el cual transmitiría al Rey la sepsis.
El Monarca rápidamente fue asistido por los trabajadores de los viñedos; estos dispararon al mono y le realizaron las curas aparentemente convenientes en la pierna donde recibió la mordedura. Alejandro pidió máxima discreción sobre el infortunio, continuando así su jornada malherido por el salvaje animal.
No obstante, al caer la tarde, la fiebre comenzaría a manifestarse peligrosa. La herida se había gangrenado. Sin embargo, ningún médico se sentía lo suficientemente valiente para cargar sobre sus espaldas la mutilación a un miembro de la realeza. De esta manera, al no amputarle la pierna, la salud de Alejandro quedaba a la espera de un milagro, que nunca ocurrió.
Durante un poco más de dos semanas, no hubo evolución y tampoco se le permitió a su familia -la cual se encontraba exiliada- asistir a los últimos momentos de Alejandro, quien moriría solo. Además, durante su entierro solo pudieron estar presentes su abuela, Olga de Grecia, y su amada esposa Aspasia Manos -también desterrada, por tratarse de un matrimonio morganático-.
«Cisma nacional», la división de un Reino
El Rey Constantino I y la consorte Sofía de Prusia provenían de la realeza germana. De esta manera al estallar la Primera Guerra Mundial, la Monarquía se declaró neutral.
No obstante el fervor del primer ministro Eleftherios Vanizelos por participar junto a la Triple Entente (Reino Unido, Francia y Rusia), le hizo arremeter políticamente contra el Soberano; acusándolo de favorecer a la Triple Alianza (Imperio alemán, austro-húngaro e Italia).
Y con estas duras críticas ayudaría a despertar la cólera republicana en un movimiento que llevaría el nombre de este cargo: el venezilismo.
«La oportunidad de conseguir lo que Grecia sola nunca hubiera logrado contra Turquía, se presentó con la Primera Guerra Mundial, en la que un ansioso Venizelos consiguió que su país participara previa promesa franco-británica de recompensas territoriales -incompatibles, por otro lado, con lo igualmente prometido a Italia con el mismo fin- y a pesar de la oposición de su Rey Constantino I de Grecia, que se vio obligado a abdicar en el regicida año de 1917», explicó Jesús Laínz Fernandez en su libro «Desde Santurce a Bizancio: El poder nacionalizador de las palabras».
Republicanos y conservadores dividieron el país en dos centros de gobierno, uno en Salónica y el otro en Atenas. En el primero Vanizelos ejecutaría las «decisiones de Estado» y desde donde se tomaría la libertad de declararle la guerra a Alemania y Bulgaria; y en el otro, Constantino I trataba inútilmente de mantener el orden y la paz.
La Corona prestada
En medio del «cisma nacional» donde la población estaba divida por el odio y la bipolaridad ideológica entre Venizelos y Constantino I. Al Rey le quedaban los días contados en Grecia. Fue obligado a renunciar al poder junto a su primogénito Jorge -quien después sería rey tras el segundo destierro de su padre-.
Sin embargo, ninguno de los dos abdicaría al trono. De esta manera, se obligaba al joven Alejandro a representar a la Monarquía pero sin el derecho legítimo -es decir, le prestaron temporalmente la Corona-; porque tanto el padre como el hermano, tenían la esperanza de regresar y poder así gobernar.
La coronación fue más bien traumática, sin ceremonia y con el cruel recordatorio de Constantino I, sobre quien era el verdadero rey.
Por si fuera poco durante los tres años que hizo un triste papel, ni siquiera pudo ser soberano ni de su corazón ni de su casa. Vanizelos enseguida reorganizó al personal del Palacio Tatoi; y ordenó quitar todos los cuadros de la familia real. Y para hacerlo más desgraciado, pretendía casarlo con una mujer que no amaba: la Princesa María del Reino Unido, para fortalecer el vínculo con la potencia aliada.
Anfrix/Paseando por la Historia/Mindon Min, penúltimo rey de Burma, fue ciertamente un gran amante de la lectura, y ésta pasión, así como su interés por el budismo de la rama Theravāda, lo impulsaron a crear el libro de mayor tamaño en el mundo.
Tras realizar varios viajes a Occidente y traer consigo nuevas tecnologías y métodos que modernizaron a Burma considerablemente, mejorando a su vez de manera notable la calidad de vida de la población, Mindon Min quizo además engalanar la pagoda dorada de Kuthodaw hallada en la colina de Mandalay con una gran y monumental obra en honor al budismo Theravāda.
Con lo anterior en mente y tras una serie de reuniones con distintos especialistas, Min comanda a sus escribas a escribir el tipitaka, es decir el cuerpo de doctrinas del canon Pali y fundación del budismo Theravāda, en una serie de placas de roca.
Vista aérea de la pagoda dorada de Kuthodaw. Vemos las estupas conteniendo las placas formando una serie de círculos a su alrededor.
Cada placa, de dimensiones que iban entre metro y medio de largo por poco más de un metro de ancho, reflejaría dos de las más de mil cuatrocientas páginas del canon, y a su vez vez los textos estarían grabados en oro.
La tarea requirió de algunos años para ser finalizada ya que el mármol para las placas no sólo debía ser traído en bote desde una cantera ubicada a 32 kilómetros, sino que además cada escriba encargado con copiar los textos en la roca tardaba unos tres días por placa y luego cada artesano encargado con picar el mármol y pintarlo trabajaba a una velocidad de 16 líneas diarias.
Exterior de la Pagoda de Kuthodaw.
Una vez copiado todo el texto en las placas cada una de las mismas fue puesta bajo el resguardo de una estupa, estructura muy común en el budismo utilizada para almacenar reliquias, junto a una gema.
Éstas 729 estupas a su vez se encontraban distribuidas de manera uniforme alrededor de la pagoda ya mencionada.
Siendo su organización no aleatoria, sino que las mismas se distribuyeron en grupos circulares que deben ser recorridos comenzando desde las filas más cercanas al interior y en sentido de las agujas del reloj.
El monumento fue abierto en el año 1868, y, si todo sale acorde a los deseos de Mindon Min, el mismo deberá existir por cinco mil años para así haber cumplido con su tarea. Es decir, el mantener vivo al cuerpo fundacional del Theravāda.
HISTORIA
Mindon Min (1808-1878) fue el penúltimo rey de Burma (actual Myanmar). Su amor por la lectura y por el budismo Theravada hizo que crease el libro más grande y más pesado del mundo.
Mindon Min viajó en varias ocasiones a Occidente, donde conoció nuevas tecnologías que modernizaron su país y mejoraron de manera notable la calidad de vida de la población. Quiso, además, dotar a la Pagoda Dorada de Kuthodaw de una monumental obra dedicada al budismo Theravada.
Encargó a sus escribas la tarea de copiar el tipitaka (las doctrinas del budismo Theravada) en una serie de placas de roca. Cada una de las placas, con dimensiones de metro y medio de largo por algo más de un metro de ancho, reflejaría dos de las más de 1.400 páginas del tipitaka y los textos estarían grabados en oro.
Mindon Min
El mármol para las placas había que traerlo de una cantera que distaba 32 kilómetros y cada escriba encargado de copiar los textos tardaba unos tres días por placa.
Luego los artesanos encargados de pintar el mármol trabajaban a una velocidad de 16 líneas diarias, por lo que el trabajo se alargó durante varios años.
Cuando estuvo copiado todo el texto en las placas cada una fue puesta bajo una estupa, una estupa es una pequeña construcción dedicada como relicario.
En la pagoda, están rodeadas de 730 losetas de mármol cubiertas por ambos lados de una densa escritura. 729 de las losetas contienen el texto y la restante explica la creación al completo, que fueron distribuidas de manera uniforme alrededor de la pagoda.
Todas juntas, exponen el canon del Budismo Theravada, su tipitaka, que significa “tres cestas”, lo que es una referencia a las cestas donde se guardaban las enseñanzas originales del budismo.
Cada una de las losetas tiene metro y medio de altura y casi 13 centímetros de ancho.
Cuando se terminaron las losetas, cada línea de la escritura tallada en el mármol se rellenó con tinta de oro, y el conjunto se decoró con piedras preciosas, como rubíes o diamantes. Por desgracia, la invasión británica del país a finales de siglo produjo saqueos y robos en toda la zona, por lo que hoy en día no queda nada de aquella hermosa decoración.
En cualquier caso, este libro gigantesco sigue en pie, y la escritura ha sido vuelta a rellenar con tinta negra, para que, aunque la antigua opulencia haya desaparecido, el mensaje de la escritura se mantenga vivo para las futuras generaciones.
El monumento fue inaugurado en 1868 y según los deseos de Mindon Min deberá existir durante 5.000 años. Sólo pasado este tiempo podrá darse por finalizada su tarea.
VerdeyAzul(J.L.Ferrer) — Muchos países celebran el 22 de abril el Día de la Tierra. Pero ¿cuál es exactamente su objetivo y cuándo empezó a celebrarse?
Todo comenzó en 1970, cuando el senador estadounidense Gaylord Nelson instauró esta fecha para crear una conciencia global sobre los problemas de superpoblación, contaminación, destrucción de la biodiversidad y otras adversidades medioambientales. También es un día para rendir homenaje al planeta y reconocerlo como nuestro hogar común y nuestra madre, tal y como lo han expresado numerosas culturas a lo largo de la historia.
La primera celebración multitudinaria del Día de la Tierra tuvo lugar el 22 de abril de 1970, bajo el impulso de Gaylord Nelson, y con el objetivo concreto de pedir al Gobierno de EE UU la creación de una agencia de protección ambiental que se encargara de velar por la preservación de los recursos naturales.
Esta fecha se eligió por estar situada en el calendario en un periodo libre de vacaciones o actividades escolares que pudieran restar participación a las manifestación, y tampoco entraba en conflicto con fiestas religiosas o nacionales. Se eligió un miércoles, día alejado del fin de semana y que aseguraba una importante movilización de los estudiantes.
Imagen del Día de la Tierra de 1970 en EE UU
Ya el 21 de marzo el alcalde de San Francisco, Joseph Alioto, lanzó la primera proclama y se realizaron varias celebraciones tanto en esta ciudad como en Davis (California) durante varios días.
A la convocatoria de ese primer Día de la Tierra del 22 de abril de 1970 se sumaron 2.000 universidades, 10.000 escuelas y centenares de colectivos sociales.
Fue con esta tremenda presión (participaron varios millones de personas a lo largo y ancho de EEUU) que logró crear la actual Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y varias leyes para la preservación del medio natural.
Esta experiencia siguió consolidándose en los años sucesivos y propagándose por el resto del planeta en unos años en que las reivindicaciones ecologistas empezaban a hacerse oír.
Hay cierta controversia sobre el autor de la denominación Día de la Tierra. Uno de los posibles creadores del término podría ser, según Wikipedia, John McConnell, que presentó ante la Unesco, en la Conferencia de Medio Ambiente, la idea de una celebración mundial con ese nombre.
Sin embargo, también parece posible que fuera el propio senador Gaylord Nelson quien bautizara la jornada de ese modo, siguiendo el consejo, a su vez, de un amigo suyo que trabajaba como ejecutivo de publicidad.
Sea como sea, el Día de la Tierra se ha consolidado a lo largo de los años como una efeméride en la que alzar la voz por los problemas que sufre el planeta y, al mismo tiempo, reconocer la necesidad de actuar para preservarlo.
Mensaje de la ONU para el Día de la Tierra 2021
La ONU, ante el Día de la Tierra 2021, ha lanzado el siguiente mensaje:
Restaurar nuestra Tierra
La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales y las inundaciones, así como una temporada de huracanes en el Atlántico que ha batido récords, han afectado a millones de personas.
Ahora nos enfrentamos al COVID -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema.
El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos (enfermedades zoonóticas).
De acuerdo con el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada 4 meses. De estas enfermedades, el 75% provienen de animales. Esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental.
Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar nuestros ecosistemas dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva.
El Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, que se lanzará oficialmente el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), nos ayudará a prevenir, detener e invertir la degradación de los ecosistemas en todos los continentes y en todos los océanos. Pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.