Aprovechemos la cercanía y no acumulemos abrazos postergados que después pueden hacernos falta
Recientemente estuvimos en cuarentena a raíz del contagio de una de mis hijas. Fueron para ella diez días de aislamiento en su cuarto ante la pesadumbre de mi nieto de cinco años por no poder tener contacto físico con su madre. El último día me preparé para filmar con mi móvil el postergado abrazo.
Finalmente llegó la esperada llamada con la noticia de los últimos resultados y la autorización para volver a la normalidad. Ella corrió hacia su hijo y ambos se enlazaron en un abrazo que fue capaz de condensar diez días en unos cuantos segundos que se hicieron eternos.
Yo me quedé paralizado y no pude filmar la escena en el móvil. Preferí registrarla en un rincón especial de mis recuerdos. ¡Cuánto amor, cuánta espera, cuánta angustia, cuánta felicidad en un abrazo postergado!
Wall Street International Magazine(G.Yepes) — Llama la atención que lo primero que hizo mi hija fue correr a abrazar a su hijo, buscar el contacto físico y allí no hubo palabras porque el lenguaje era otro, distinto, más directo. No existen palabras que puedan sustituir ese momento.
Esos pocos, pero intensos segundos, representaron para mí un punto de inflexión después de estos largos meses que nos han cambiado la vida. Me di cuenta de que la situación no es novedosa, que hay muchos motivos que nos llevan a postergar los abrazos y que, en algunos casos, la postergación es definitiva, sin esperanzas.
Los seres humanos necesitamos el contacto físico. Es impresionante el impacto que produce en nuestro organismo un abrazo, un apretón de manos, una palmada en el hombro, un beso, un ligero toque casual o premeditado, un golpe cariñoso.
Nuestro cerebro se activa y produce de inmediato sustancias químicas que están relacionadas con estados anímicos positivos, reducen la ansiedad y el estrés y mejoran nuestra autoestima, entre muchos otros efectos que han sido documentados por la ciencia.
Hace bastante tiempo vi un programa de televisión en el cual hicieron un «experimento social» que me pareció muy interesante. El actor salía de una cabina telefónica, ubicada en una transitada calle, después de dejar una cantidad de dinero a la vista y se retiraba.
Como es de esperarse, el próximo usuario tomaba el dinero y al salir era abordado por el actor quien le preguntaba si había encontrado un dinero en la cabina. Un porcentaje aproximado del 50% de las personas devolvía el dinero y el resto no lo hacía.
El experimento se repitió en las mismas circunstancias, con las mismas palabras y el mismo actor con el único añadido de que este, al abordar a la persona que salía de la cabina, lo tocaba ligeramente en el hombro al interrogarlo.
El resultado fue que casi la totalidad de las personas devolvía el dinero. Un ligero contacto corporal hacía la diferencia.
Después de ver ese programa, decidí, entre otras cosas, hacer énfasis en la bienvenida que daba a los participantes en mis cursos presenciales.
Como era usual, cuando ellos comienzan a llegar yo estaba listo para recibirlos, preguntarles su nombre y darles la bienvenida, y desde entonces agregué a mi rutina un leve contacto físico, un apretón de manos, una palmadita. El efecto es notable.
Se crea un puente de simpatía que ayuda a generar la confianza que es tan necesaria en una actividad de formación.
Diversas circunstancias alejan a las personas de sus seres queridos. Algunas de ellas son programadas y limitadas en el tiempo, como, por ejemplo, alejarse de la familia para un viaje de negocios o mudarse a otra ciudad para estudiar. En estos casos, los efectos no son tan traumáticos porque todos saben que es algo temporal y premeditado. Los abrazos volverán.
En otras circunstancias las separaciones son bruscas, inesperadas, obligadas por las circunstancias y matizadas por la incertidumbre.
¿Cuántas personas se lamentan por no haberle dado un último abrazo a un ser querido que se marchó de forma inesperada? Solo quienes han pasado por una situación similar saben por experiencia la importancia del contacto físico sin razones aparentes.
Hay incluso muchos testimonios de personas que postergan su partida del mundo material hasta despedirse en persona de un ser muy querido. Esto no lo sustituye una llamada o videollamada. Falta algo.
La pandemia que aún nos afecta ha traído innumerables casos en los cuales no ha sido posible ese último abrazo. El luto es más llevadero, si cabe decirlo, cuando hubo la oportunidad de despedirse, de darse ese último abrazo. Cuando las partidas son abruptas, como es el caso de un accidente, siempre queda ese amargo sabor de no haberse despedido.
En el caso de la pandemia, gran cantidad de familias se han visto imposibilitadas de estar con sus seres queridos en sus últimos momentos y esto deja huellas que pueden traer consecuencias psicológicas a largo plazo.
Es loable la labor de tantas personas, profesionales de la psicología en su mayoría, que se han dedicado a dar soporte, muchas de ellas de forma voluntaria, a personas que se han visto en esta situación.
Otro grupo, en el cual me incluyo, es el de aquellas personas que nos hemos visto obligadas a dejar nuestro país de origen, nuestras familias, propiedades, querencias, a causa de regímenes dictatoriales que se dan la gran vida a costa del sufrimiento de su pueblo y ante la mirada complaciente de la «comunidad internacional».
Yo he tenido la fortuna de coincidir en la misma ciudad con mis hijas y nietos, contrario a aquellos que están lejos de sus familias con pocas o ninguna esperanza de volverlos a ver, de volverlos a abrazar. Para la mayoría de migrantes, lejos quedaron los seres más queridos. Lejos en la distancia y lejos en ese contacto de pieles tan necesario.
No importa cuál sea la causa de la separación, la tecnología nos ha tendido una mano. Hoy los mensajes digitales y las videoconferencias han sustituido a los abrazos, al contacto físico. Las reuniones familiares o de amigos se han tornado en grupos donde abundan los emojis, los gifs, los memes y cualquier recurso audiovisual que emule a un abrazo, un beso, un «te quiero», un «te extraño».
No sé si la comunicación por medios electrónicos produce en nuestro cuerpo efectos similares al del contacto físico, pero tengo la certeza de que, a falta de abrazos, una conversación de verdad, un intercambio de voces a distancia, tiene que ser más saludable que un chat, por más imágenes que incluyamos. También estoy seguro que una videoconferencia, un intercambio de palabras y emociones expresadas en gestos supera a las anteriores.
Mientras tanto, aprovechemos la cercanía y no acumulemos abrazos postergados que después pueden hacernos falta.
The conversation(J.Campo) — A nadie se le escapa que el marketing digital ha cambiado la manera de comunicar de las organizaciones, sea cual sea su naturaleza (privada o pública). Las nuevas tecnologías de la información y comunicación han modificado el marketing de las empresas, en especial la variable de la comunicación.
La megatendencia Internet lo ha transformado todo, y los medios sociales constituyen en la actualidad un canal destacado para poder conectar con los consumidores y prosumidores. Y es en las redes sociales donde ha emergido con fuerza la figura de los influencers, los nuevos reyes de la publicidad.
Y las dos primeras preguntas que vienen a la mente de cualquier empresa o emprendedor son las siguientes: ¿Son esenciales los influencers para publicitarnos y comunicar en las redes sociales? ¿Cómo trabajo con un influencer?
Si bien para responder a estas preguntas podríamos escribir un libro de principio a fin, intentaremos desgranar algunas claves del fenómeno influencer.
Embajadores de una marca
Empecemos, como siempre, por el principio. Y aquí la cuestión clave radica en saber qué consideramos influencer. Pese a que parezca lo contrario, esta figura no es nueva. Desde antaño, se ha venido utilizando la personalidad de una celebridad como embajadora de marca.
Como hito para entenderlo, baste con nombrar a Marylin Monroe y su asociación con el perfume Chanel Nº5. Hasta Brad Pitt ejerció de influencer para Chanel Nº5. Y así podríamos seguir hasta el día de hoy.
Los líderes de opinión no son algo exclusivo de las redes sociales. Al fin y al cabo, la estrategia de marketing de influencer no es otra que la de asociar una marca con la figura pública de una personalidad famosa. La diferencia con estos nuevos influencers de las redes sociales es que provienen de unos medios que son relativamente nuevos, esas redes, y no de los medios masivos de siempre como la televisión, la radio, la prensa o la publicidad exterior.
Nuevos canales, nuevos actores, y nuevas dinámicas aunque, al fin y al cabo, estamos ejecutando la misma estrategia de siempre: utilizar una figura admirada por el público para asociar nuestra marca a la mente del consumidor y así persuadirle.
El rostro de Marilyn Monroe en un anuncio de champú de 1953.
El nuevo ecosistema digital
Si la estrategia de marketing de influencer en comunicación no es nueva, sí lo es el nuevo ecosistema digital. Por poner un ejemplo del sector de la moda, si bien la revista Vogue comunicaba e influenciaba las modas y las tendencias en su época, en la actualidad podríamos decir que Instagram es la nueva musa de la comunicación de la moda y la comunica a través de los influencers.
En este punto, y aunque es difícil establecer una única definición, sí podemos definir el fenómeno influencer como una persona que tiene cierta autoridad y relevancia y que, por tanto, es capaz de persuadir y cambiar el comportamiento y las decisiones de esta audiencia.
Y es que los datos de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) nos muestran que el 85 % de los usuarios de redes sociales siguen a influencers, que el 49 % de los usuarios confían en sus recomendaciones a la hora de realizar una decisión de compra y que el 60 % de los responsables de marketing ya disponen de una partida específica en sus presupuestos destinados al marketing de influencer. La ecuación perfecta: consumidores, influencers y empresas.
Es aquí donde, una vez profesionalizado el fenómeno, aparece lo que denominamos el marketing de influencers, que no deja de ser una estrategia de marketing digital y redes sociales de las muchas existentes que puede utilizar una empresa.
Baste decir que no todas las empresas deben o pueden utilizar estos perfiles en su estrategia, y que esta no será una estrategia válida para todas ellas. La estrategia de marketing adecuada siempre dependerá de la elaboración del plan de marketing digital que dé respuesta a los objetivos previos de la organización y de una exhaustiva investigación previa del macro y del microentorno.
De hecho, lo más efectivo sería lo que muy pocas empresas consiguen: que los influencers vayan a su marca, y no hacerlo a la inversa. La quimera es conseguir que la estrategia digital de la empresa sea tan irresistiblemente atractiva y potente que sean los propios influencers los que necesiten aparecer en la misma.
A partir de aquí, cada empresa debe seleccionar el perfil adecuado para sus objetivos estratégicos y sus valores de marca.
Hay perfiles de todo tipo y para todos los sectores. La herramienta de marketing de influencers Heepsy los clasifica en función de diferentes parámetros como sus seguidores, publicaciones, compromiso, el tipo de audiencia, la autenticidad…
Además, dependiendo de las fuentes, podemos encontrar a nanoinfluencers (entre 2K y 5K seguidores), microinfluencers (entre 5K y 100K seguidores), macroinfluencers (entre 100K y 500K seguidores), famainfluencers (entre 500K y un millón de seguidores) y megainfluencers (más de un millón de seguidores).
Para muchas empresas es más efectivo llevar a cabo una campaña con los microinfluencers que con cualquier otro influencer macro, fama o mega.
También es interesante acudir a los ranking de influencers y así podremos segmentar por red social (instagrammers, youtubers, tiktokers…) dependiendo de dónde se encuentre nuestro público.
Valores de la marca
El abanico donde seleccionar es inmenso, aunque lo importante siempre es identificar a aquellos influencers que encajen con los valores de cada marca. De lo contrario, es perjudicial establecer sinergias y conectar con aquellos que no estén alineados ni transmitan los valores de la organización. Nada peor que contratar al no adecuado, la identidad de marca puede verse resentida.
¿Y por qué es tan efectiva la técnica de los influencers? Además de todas las ventajas, como la publicidad nativa, la mejora de reputación, el aumento de fidelización y conversión y la mejora del SEO (por citar algunas), no hay nada más potente que asociar la marca en la mente del consumidor a través de alguien que admira.
La publicidad tradicional en la que se venden los valores del producto en sí ya no funciona en los nuevos medios. Los consumidores perciben el contenido de los influencers como más creíble y menos publicitario que la comunicación tradicional.
En este punto también es clave que cualquiera puede ser considerado influencer, ya que en la actualidad, con el uso masivo de las tecnologías y la popularización en masa de las redes sociales, todos somos capaces de influenciar a nuestros amigos, familiares o conocidos y a todos nuestros seguidores. Un rasgo principal de las redes sociales es que todo el mundo puede utilizarlas.
Como todo en la vida, y pese a su efectividad comprobada, no es oro todo lo que reluce, en muchos casos, por la publicidad engañosa que ejercen estas personas. En otros, porque incumplen las leyes o rozan la legalidad. Y los hay que son directamente fraudulentos: la compra de seguidores falsos, el bajo compromiso con los seguidores o el escaso o nulo ROI –retorno de la inversión– también están a la orden del día, aunque en la actualidad disponemos de potentes herramientas que nos permiten analizar todos estos parámetros con detenimiento.
Infuencers que no influyen
Todo ello representa importantes retos para la regulación publicitaria de este sector. Pese a que no sea la práctica habitual, podemos encontrar noticias como la de aquella megainfluencer que no consiguió ni vender 36 camisetas, o aquellos que teniendo millones de seguidores tienen muy pocos comentarios e interacciones.
Como siempre, todo es cuestión de perspectiva, y ya hay muchos influencers con propósito social, como el caso de los que dan visibilidad a la discapacidad. Pero, sin duda alguna, lo que sí esta claro, es que los influencers son los reyes de la publicidad del siglo XXI, con un margen de crecimiento y desarrollo todavía exponencial, ya que muchas marcas han aumentado y seguirán aumentando su presupuesto en influencers marketing.
La Ciclotimia — Debes saber, oh, príncipe, que en los años que los océanos engulleron a Elvis, a la música disco y al punk y hasta el alzamiento de Maluma y sus hordas de reguetoneros surgidas del infierno del perreo, hubo una edad de ensueño en la que los ejércitos del Metal se extendían sobre la tierra como un negro manto eterno.
Con el cabello largo, siempre de cuero negro y los elásticos bien apretados, dominaron las calles de ciudades de todo el mundo durante casi tres décadas. Tres décadas de cuero negro y tachas. De escaleras al cielo y autopistas al infierno. De guitarras afiladas y voces más afiladas aún.
Dejadme que os hable de esos tiernos días en que formaba parte de la milicia del Metal.
Arqueología metalera
Rastrear las raíces del Heavy Metal es un ejercicio de arqueología para el que se necesita tanta paciencia como falta de prejuicios. Pero antes de empezar tenemos que hacernos una pregunta clave: ¿qué define una banda como heavy o metalera? Difícil cuestión esta.
Las fronteras del reino del metal no han estado nunca claras, incluyendo en su perímetro a bandas que musicalmente están en las antípodas unas de otras. La etiqueta heavy o heavy metal ha servido durante décadas para meter en el mismo saco a grupos de lo más dispares que comparten una a dos características comunes.
Los que peinamos canas (y tenemos suerte de tener aún pelo) recordamos aquellos enormes espacios para soñar llamadas tiendas de discos, en cuya sección heavy podías encontrarte a bandas tan poco metaleras como AC/DC junto a bestias pardas como Slayer o Pantera.
Lo mismo ocurría en festivales donde un servidor, allá por la segunda mitad de los ochenta, vio juntos a grupos tan diferentes como Whitesnake y Helloween. Así pues, puestos a citar una serie de características del estilo ahí tenemos la primera: lo que llamamos heavy es una amalgama de estilos, subgéneros, clases y etiquetas que no hay dios que ordene.
Así que si eres un pureta o simplemente no soportas ver las cosas fuera de su cajón y ordenaditas te equivocas de artículo, busca algo de Marie Kondo.
Los orígenes
Jimmy Page con su mítica Gibson SG de dos mástiles.
A finales de los sesenta la escena musical era una amalgama de géneros y estilos afianzados en la efervescente fiebre creativa de la época.
Géneros tan efímeros y fruto del momento como el rock psicodélico y otros que se quedarían mucho tiempo como el hard rock o el blues eran el caldo de cultivo perfecto para que bandas de Reino Unido y USA experimentasen con su sonido en busca de algo diferente y nuevo.
En esa sopa primigenia surge Jimi Hendrix. Un guitarrista, cantante y compositor de carrera tan corta como influyente. En su figura, tristemente desaparecida demasiada pronto, se conjuga otra de las características del heavy: la omnipresente guitarra eléctrica y la distorsión.
Esa es la razón principal por la que este guitarrista ha sido siempre considerado una pieza clave en el largo camino hasta llegar a lo que llamamos heavy. Porque aparte de eso, nada puede estar más apartado del metal que el pop psicodélico y hormonado de Hendrix.
Lo que es cierto es que, viéndolo destrozar, machacar, lamer, quemar y casi violar a su icónica Stratocaster uno tiene claro porque su figura quedó grabada a fuego en el inconsciente de los músicos de largas melenas que vendrían tras él.
Cuando Steppenwolf usa por primera vez el término Heavy Metal en su archiconocida Born to be wild (1968) nadie era consciente de que se estaba fraguando un estilo nuevo.
Ya antes Iron Butterfly había dado un nuevo sentido el término metal pesado con In-A-Gadda-Da-Vida (1968) un tema de diecisiete minutazos no apto para todos los oídos, donde desgranaban muchos de los elementos que darían forma al estilo mucho antes de que este hubiese sido engendrado.
Pero ninguno de estas dos bandas cumple la premisa anterior, la guitarra tiene un papel secundario en ambas canciones.
Quienes sí tenían un guitarrista de dejar con la boca abierta eran Led Zeppelin. Eternamente enchufado a la teta del blues, Jimmy Page es el músculo que la banda británica necesitaba para alzarse a lo más alto de las lista de ventas, de donde no se bajarían hasta su disolución en 1980.
Pero además, la banda británica instaura una nueva característica dentro del estilo: un vocalista que canta como si la vida le fuera en ello y llena el escenario con su sola presencia: Robert Plant. A partir de ese momento, poseer una voz operística, dramática, que sale de las tripas y no de la garganta es una premisa que irá siempre ligada al rock en su vertiente más dura.
Pero por muy bueno que fuera Page (y lo era), Led Zeppelin se quedan a medias al hablar de guitarras, al menos en número.
Wishbone Ash es una de esas bandas que siempre suelen dejarse inexplicablemente de lado cuando se habla de los orígenes del heavy metal, y eso que ellos son los responsables de algo tan genuinamente heavy como doblar las guitarras. Un elemento que se aprecia desde su primer álbum homónimo de 1970. Porque ya se sabe: una guitarra nunca es suficiente.
Otros que aportan su granito serán Bloodrock, cuyas letras oscuras y cargadas de connotaciones eróticas no pueden ser más opuestas al buen rollismo hippie imperante a finales de los sesenta, sentando con ello las semillas de ese gusto por lo macabro tan unido al heavy metal.
1970, el año milagroso
Ritchie Blackmore, guitarrista y fundador de Deep Purple y Rainbow.
La década de los setenta se inicia con dos de los discos que marcarían un momento crucial para el género. Dos álbumes que siempre son citados como dos jalones fundamentales que llevarían al surgimiento del heavy metal tal y como lo entendemos hoy: In Rock de Deep Purple y Paranoid de Black Sabbath.
Ambas bandas surgen en la industrializada Gran Bretaña. Un aspecto no menor y a veces obviado, pese a que la relación entre el heavy metal y la clase trabajadora sea innegable.
Es de los grandes centros de la industria británica como Birmingham o Sheffield de donde surge la inspiración para ese sonido pesado y será de esa masa de trabajadores anónimos, frustrados y alienados donde broten las primeras bandas.
Un aspecto curioso dado el poco afán reivindicativo del género, que desde sus inicios se decantó por convertirse en música de pura evasión, tratando temas fantasiosos en muchas ocasiones.
Volviendo a 1970, el disco de Black Sabbath es una de esas obras clave para entender el género del metal. La misma idea de riff de guitarra nace con él. Es pesado, oscuro y tortuoso como un río cavernoso. La onmipresente guitarra de Iommi y la voz punzante y entonces en forma de Ozzy Osbourne lo convierten en escucha obligada para el fan.
Por su parte, tras varios discos sin pena ni gloria, Deep Purple dan a luz uno de esos álbumes indispensables de la historia de la música. Una mezcla de rock psicodélico, blues y música clásica que se apoyan en el virtuosismo de un teclista único como Jon Lord, en la guitarra de precisión cirujana de Ritchie Blackmore y en la voz épica de Ian Gillan.
Lo que sucedería después con ambas bandas es historia. Deep Purple sería una de esas bandas inmortales cuya discografía todo aficionado al género debía conocer, y Black Sabbath se convertiría en la gran referencia para músicos de de heavy de los ochenta. Pero no adelantemos acontecimientos y sigamos.
Eso sí, no perdáis de vista a estas dos bandas, porque a lo largo de los setenta, además de hacer grandes discos, formaron parte de un culebrón metalero del que luego hablaremos.
Un árbol de muchas ramas
A medida que la primera mitad de la década de los setenta avanza, decenas de bandas se van subiendo al carro y los melenudos van sumando efectivos a sus tropas.
Como un enorme árbol de muchas ramas, el sonido evoluciona, avanza se separa del tronco y va dando forma al género en una etapa de una creatividad desbordante.
En EE.UU. Vincent Damon Furnier adopta el nombre de batalla de la que fuera su banda, Alice Cooper, y conjuga música y teatro de un modo nunca antes visto y que influirá en toda una generación de músicos posterior.
Casi al mismo tiempo, pero en Inglaterra, Uriah Heep arrasan con su mezcla de rock duro de toques épicos y rock progresivo. El folk también se une a esta orgía de mixturas, y de la mano de Jehtro Tull coloca un instrumento tan poco rockero como la flauta en el Olimpo del rock progresivo.
Antes de convertirse en un fenómeno de masas unos novatos Queen aportan frescura y creatividad a un género que en ocasiones amenaza con convertirse en algo que se toma a sí mismo demasiado en serio. Sus tres primeros discos son puro heavy sin adulterar. Mercury y May en estado de gracia.
Estamos ya en 1975 y los ecos de este nuevo sonido llegan hasta Escocia, donde Nazareth produce una obra maestra llamada Hair of the dog y de paso se convierte en una de las bandas responsables del éxito del género.
Ese mismo año, mucho antes de convertirse en un fanático de las armas y seguidor de Trump, el ex guitarrista de The Amboy Dukes, Ted Nugent navega en solitario por aguas mucho más progresistas que las actuales (al menos musicalmente) y se saca de la manga un primer disco que marcara a toda una generación de músicos americanos.
El poder de este nuevo sonido llega incluso hasta una Alemania que aún se está recuperando del desastre de la II Guerra Mundial y cuya juventud ve en el rock una válvula de escape.
A finales de los sesenta dos de esos jóvenes nacidos tras el conflicto bélico, los hermanos Schenker (Rudolf y Michael) y el vocalista Klaus Meine, forman una banda destinada a ser parte de la historia, Scorpions. Tras abandonar sus inicios psicodélicos y experimentales, casi una década después lanzan Virgin Killer.
Con una portada imposible de imaginar en la actualidad (en este caso me atrevo a decir que afortunadamente), el álbum es uno de los discos de rock duro más esplendorosos jamás grabados. Para entonces hacía años que Michael Schenker había dejado la banda para formar parte de UFO.
Una banda de un solo hit (Doctor, doctor). Pero no os preocupéis, nos lo volveremos a encontrar en solitario en los ochenta.
Pero antes de eso toca hablar de la banda que colocó la última piedra en el edificio del metal y le dio la estética con la que acostumbramos a relacionarlo.
Los sacerdotes de Judas
Judas Priest.
En la siempre gris Birmingham, se forma a finales de los sesenta una banda de rock progresivo con uno de los mejores nombres jamás ideados: Judas Priest. Tras varios años de vagar por el desierto, a mediados de la década siguiente, y ya con la crucial incorporación del cantante Rob Halford, logran un contrato discográfico y registran su primer álbum: Rocka Rolla (1974).
Un disco cuya portada estaba originalmente diseñada para los Rolling Stones y que definitivamente le iba mejor en un LP de la banda de Keith Richards que a un disco de hard rock, (echad un vistazo en Google y veréis a lo que me refiero).
No obstante, el álbum ya incluía muchos de los elementos que conformarían el sonido de Judas Priest. Con su segundo LP, Sad Wings of Destiny (1976), se confirman como una de las bandas más importantes de la historia, además de sentar las bases musicales y estéticas del género.
Las guitarras afiladas de K. K. Downing y Glen Tipton sumadas a la voz aguda y particular de Halford hacen que Sad Wings of Destiny sea el primer disco de heavy metal de la historia y Judas Priest la banda a la que se le reconoce ese mérito.
Sin embargo, su etapa de mayor gloria llegaría en los ochenta, cuando se convertirían en una banda de mastodónticas giras mundiales. El particular look del grupo a base de tachas y cuero (sacado de una tienda de BDSM) acabaron por dar forma a una estética tan identificable como universal.
Así pues, para la segunda mitad de los setenta las piedras del edificio están asentadas y el cemento fraguado. El heavy metal es ya una realidad, pero aún queda mucho que decir de los fructíferos setenta.
Una ola que arrasa todo el planeta
Desde Detroit, Kiss.
Si habéis estado atentos habréis visto que tenemos entre manos un asunto que surge casi de modo exclusivo en Gran Bretaña. Pero a finales de la década de los setenta el heavy se extiende por todo el globo y llega a todos los rincones.
En la ciudad del motor: Detroit, Paul Stanley y Gene Simmons dan forma a una banda que entrará por méritos propios en los anales de la cultura popular y cuyo concepto de merchandising haría sonrojar al mismísimo George Lucas. Estoy hablando, por supuesto, de Kiss.
Su sentido del espectáculo los convierte en uno de los grandes, pero además sus primeros discos demuestran que eran algo más que una banda que se pintaba la cara. Dadle un tiento a Alive! (1975) o Destroyer (1976) para haceros una idea. Su estela la seguirían miles de músicos de todo el mundo.
En Boston nacería Aerosmith, una banda destinada a volar alto (perdón por el chiste). La clara influencia stoniana que se aprecia en su sonido no solo no empaña sino que engrandece la leyenda de sus primeras grabaciones a finales de los setenta. Rocks (1976) o Toys in the attic (1975) han quedado para la historia.
Posteriormente Steven Tyler y Joe Perry vivirían su particular odisea con las drogas que los llevarían a ser conocidos como los gemelos tóxicos. Reaparecerían en los ochenta para completar una de las carreras más apasionantes y ricas de la música.
En Irlanda el bajista Phil Lynott al frente de Thin Lizzy versiona el tema tradicional celta Whiskey in the jar y alcanzan el cielo en 1976 con un tema que es puro deleite guitarrero, The Boys are back in town. Las raíces irlandesas de su música impregnarán a un bisoño Gary Moore que las agregará a su sonido en los ochenta, antes de convertirse en un icono del blues.
Lemmy Kilmister, líder de Motörhead.
Mientras, en Londres el punk eclosiona en todo su esplendor y Lemmy Kilmister es expulsado de Hawkwind por sus abusos con sustancias recreativas ilegales (aunque él siempre defendió que le habían dado los polvos equivocados).
De un parto tan duro nace Motörhead, adalid del rock’n’roll frenético y cazurro, pero que a lo largo de su carrera se ganó el corazoncito de millones de fans que, como yo, ponían el límite de ruido que podían soportar en este trío.
Mucho se ha hablado de su influencia en subgéneros como el trash metal o el speed metal. Sea como fuere, Motörhead es por derecho propio una banda que ha de figurar entre las más grandes del género y Lemmy el icono que alumbró con su mal ejemplo a dos generaciones que vieron en él la personificación de un estilo de vida que desaparecía a medida que el siglo XX daba sus últimos coletazos. Si tenéis duda de lo que digo poneos su Overkill (1979) y flipad.
En la otra parte del mundo, Australia, los hermanos Young (Angus y Malcom) junto al cantante Bon Scott forman a mediados de la década una de las bandas más icónicas de la historia. AC/DC y su rock’n’roll acelerado y pasado de vueltas no dejará indiferente a nadie cuando se lancen a la conquista del mundo allá por 1977.
Un sonido básico que apenas ha cambiado en cuarenta años, apoyado en unos riffs sencillos y facilones. La imagen de su guitarra solista inspirada en Guillermo el travieso y unas letras vacilonas son fácilmente reconocibles por cualquier fan del género.
Elepés como High Voltage (1976), Let there be rock (1977) o Highway to hell (1979) explican porque llevan más de cuarenta años entre los más grandes. A comienzos de 1980 la muerte de su vocalista está a punto de acabar con ellos, pero se sobreponen y junto a Brian Johnson emprenden una nueva etapa que los llevaría a lo más alto.
Ronald James Padavona, su abuela y un culebrón heavy
Ronnie James Dio.
Ha llegado el momento de hablar de una de esas figuras fundamentales de la música y un cantante sin el que no se entendería el género. Nacido en 1943 y tristemente muerto en 2010, Ronnie James Dio (de apellido original Padavona) es al heavy metal lo que Orson Welles al cine.
No solo tenía una voz prodigiosa tan llena de matices que lo convirtieron en uno de los vocalistas del género más reconocidos, sino que era dueño de una personalidad que además de llenar el escenario por completo pese a su discreta estatura lo hicieron ser uno de los tipos más respetados y amados por el público y sus colegas.
Por si esto fuera poco, él solito (junto a su abuela) es el responsable de uno de los gestos más universalmente reconocibles y ligados al heavy:los cuernos. Dio siempre decía que había tomado prestado el gesto de su abuela materna de origen italiano, quien lo usaba para ahuyentar el mal fario. Pensadlo la próxima vez unáis los dedos medio y anular y alcéis vuestra mano al cielo.
Además de todo esto, Dio formó parte de algunas de las bandas más importantes del género antes de iniciar una larga y exitosa carrera en solitario. Y hablando de ello, ¿recordáis que antes os dije que no os olvidarais de Deep Purple y Black Sabbath y de la relación de culebrón que los unía? Pues es hora de meternos en ella. Ojito que es fácil perderse.
En 1973, en pleno éxito de Deep Purple, Ian Gillan deja el grupo para capitanear su propia banda a la que bautiza con el original nombre de Ian Gillan Band. La explosiva personalidad de Ritchie Blackmore está detrás de su salida y de la del bajista Roger Glover que es despedido sin ninguna explicación.
El guitarrista tiene ahora absoluta libertad para hacer y deshacer a su antojo. Para suplir a Gillan entra en la banda un jovencísimo y desconocido David Coverdale que estará al frente del grupo hasta 1975, cuando definitivamente Deep Purple se separa por diferencias entre sus componentes (estad tranquilos, volverían unos años después).
Tras ello Coverdale formará Whitesnake, cuyo nombre posee unas connotaciones sexuales que os explicaré otro día. Para entonces el culo inquieto de Blackmore ya había dejado el grupo y montado su propio proyecto junto a Dio con el nombre de Rainbow.
Entre 1975 y 1979 la banda se consolida como una de las más grandes del género, con álbumes como Rising (1976) y el directo On stage (1977) y con el tándem Blackmore/Dio entregado a la causa y escribiendo algunas de las canciones más memorables de esos años.
Pero en 1979, Dio deja la formación ante el giro comercial de la banda. Ese mismo año Ozzy Osbourne había sido expulsado de Black Sabbath. En un ejercicio de ironía sin par, Shanon Arden (futura esposa de Ozzy) recomienda a Dio para sustituirle.
Por su parte, la restructuración en Rainbow es casi completa y Blackmore recurre a Glover, el bajista de Deep Purple que él mismo había echado en 1973, ahora convertido además en productor de éxito.
Para rizar el rizo, en 1983 Dio deja Black Sabbath y su sustituto será Ian Gillan, que ya hemos dicho había dejado Deep Purple diez años antes. En fin, un culebrón digno de cualquier cadena latina.
Si os habéis perdido no os preocupéis, estoy seguro de que a ellos también les pasa.
El guitarrista que lo cambió todo
Eddie Van Halen.
A finales de los sesenta otra pareja de hermanos (y van unas cuantas), Eddie y Alex son poco más que dos adolescentes. Nacidos en Bélgica, los hermanos habían recalado unos pocos años antes en la soleada Los Ángeles donde la escena musical está en plena ebullición.
Bien pronto demuestran tener inquietudes artísticas y forman varios grupos con los que empiezan a tocar por clubs y locales de la zona angelina.
Tras un acertado intercambio de instrumentos (Eddie se había sentido inicialmente atraído por la batería y su hermano mayor por la guitarra) forman junto al vocalista David Lee Roth y el bajista Michael Anthony el grupo Mammoth, pero problemas con los derechos del nombre los obligan a cambiarlo por el apellido de los hermanos.
Así nace Van Halen, la banda que a finales de los setenta lo cambia todo en el mundo del rock.
En 1978 sacan al mercado su primer disco, de título homónimo. El disco es un éxito en pocas semanas. El carisma de Roth y su personalidad extravagante sumada a la solidez rítmica de Alex y Anthony convierten Van Halen en uno de los debuts discográficos más excitantes de la historia.
Pero si hay algo en el disco de lo que todo el mundo hablará tras su salida es la guitarra de Eddie Van Halen. Los afilados y rasposos riffs y los electrizantes solos de este mozalbete, junto a una nueva técnica bautizada como tapping, (consistente en usar los dedos de la mano derecha para golpear las cuerdas directamente sobre el mástil) hacen que la guitarra adquiera un estatus de instrumento mágico no visto desde Hendrix.
Con poco más de veinte años Eddie Van Halen inaugura él solito una nueva categoría de excelencia musical, la de guitar hero. La pista número dos del disco, Eruption demuestra porque Eddie lo cambió todo en el mundo del rock.
Tras él los solos de guitarra vertiginosos formarán parte indisolubles del heavy, y una legión de imitadores ansiosos por demostrar que pueden subir el volumen de sus amplificadores un poco más desembarcará en los ochenta.
(Años 80 (I). El éxito del género)
En los estrenados ochenta algunas de las bandas responsables de esa codificación del género continúan sus carreras, al tiempo que la escena ve el nacimiento de nuevos grupos que, apoyados en quienes les antecedieron, asaltan las listas de éxitos.
Esa será la gran característica que definirá al género en esta década, el éxito comercial. Las discográficas se dan cuenta del filón que supone el nuevo género y se lanzan a la caza del próximo número uno. Las listas de los discos más vendidas incluyen por primera vez grupos de rock duro y las giras llenan estadios cada vez más grandes.
El heavy metal se convierte en la gallina de los huevos de oro y su sobrexplotación hará que una generación de nuevos músicos se rebele contra el establishment a medida que los noventa se acerquen. Pero no adelantemos acontecimientos.
Viejos conocidos y algún recién llegado
Brian Johnson y Angus Young en San Francisco en 1982.
Dejábamos los setenta con Judas Priest como defensores y creadores del nuevo sonido y marcando el paso que cientos de bandas imitan siguiendo su estela. Así será en la primera mitad de la década, cuando las giras mundiales los aúpen a lo más alto.
British Steel en 1980 y Defenders of the faith de 1984 llegan al top five en varios países. Con Turbo (1986) experimentan con sintetizadores en busca de un sonido más comercial, pero los éxitos de comienzos de la década no volverán.
Motörhead logran su mayor éxito comercial en 1980 con Ace of spades, logro que repetirán dos años después con Iron fist.
Prácticamente sin variar su sonido y manteniendo la imagen de banda auténtica, la criatura de Lemmy Kilmister completó una exitosa carrera y se convirtieron en referencia de la ola de metal más rápido y potente que sacudiría los cimientos del género en la segunda mitad de la década.
La muerte de su cantante Bon Scott tras el enorme éxito de Highway to hell estuvo a punto de hacer que AC/DC se bajara de los escenarios para siempre. Lo que habría privado a cientos de miles de personas de ver uno de los directos más apabullantes de la historia y nos habría dejado sin obras maestras como Back in black (1980) o For those about to rock (1981).
Afortunadamente la banda australiana encontró en Brian Johnson el cantante perfecto con el que abordar la década de los ochenta y firmar con letras de oro en el libro de la historia del rock and roll.
La incorporación de Dio a Black Sabbath hace que el sonido de la banda de Tomy Iommi cambie, aportando la particular visión del genio del italoamericano a dos discos fundamentales: Heaven and hell (1980) y The mob rules (1981).
Después, ya lo decíamos en el artículo anterior, Dio dejaría la banda y sería sustituido por Ian Gillan quien también se iría en 1984 para reunirse con la banda con la que había tocado el cielo en los 70: Deep Purple.
Para entonces Rainbow ya ha dejado de ser la gran banda que era y navega sin alma por aguas más comerciales, quizá por ello Ritchie Blackmore firma la paz con Gillan, Lord, Page y Glover y la formación clásica de Purple da a luz al LP Perfect Strangers (1984).
Pero la tregua dura poco y a finales de la década los miembros ya andan a la gresca otra vez. Por su parte Dio inicia una carrera en solitario lanzando dos discos sin los que no se entendería el heavy en esta década. Holy diver (1983) y The last in the line (1984), no dudéis en darles un tiento si queréis saber cómo sonaba el mejor metal de la época.
Otro que tendrá una carrera brillante en solitario será Ozzy Osbourne, quien tras ser expulsado de Black Sabbath se marcará un puñado de discos para la historia. Diary of a mad man (1982) y Bark at the moon (1983) son un ejemplo de su mejor etapa, mucho antes de convertirse en una parodia de sí mismo y donar su intimidad a la MTV.
David Coverdale había formado Whitesnake en 1976, con la que había tenido un cierto éxito con su fórmula de hard rock y blues y discos como Come an’ Get It (1981), pero será en su segunda etapa, tras un parón, cuando se alzarán a lo más alto de las listas con su disco homónimo (conocido popularmente como el año en que salió, 1987) y Slip of the tongue (1989), donde la colorista guitarra de Steve Vai lleva a la banda a cimas de elegancia y virtuosismo nunca antes vistas.
Alice Cooper continuó con su particular rock horror y se reinventa subiendo a la ola del heavy con Constrictor (1986) y sobre todo Trash (1989) álbum que devuelve el rock conceptual a lo más alto y al bueno de Alice a la cumbre del éxito.
Paul Stanley y Gene Simmons siguen al frente de Kiss y en la nueva década se mantienen como una de las bandas americanas más exitosas con álbumes como Creatures of the night (1983). Después tendrán un breve periodo en el que se despojan de su icónico maquillaje al que volverán para concluir la década como una de las bandas más exitosas de los ochenta.
En irlanda Gary Moore aúna en su figura el rol de cantante solvente y virtuoso de las seis cuerdas, grabando para Virgin dos discazos titulados Corridors of power (1982) y Victims of the future (1983) que lo confirman como uno de los músicos más excitantes de la época.
En 1987 se descuelga con Wild frontier donde rinde tributo a la música de su Irlanda natal y a Phyl Lynott, su mentor, muerto el año anterior. Después se pasará al blues donde dejará poso con un puñado de discos sobresalientes.
La banda alemana Accept.
Desde Alemania, Accept se convierte en el gran antecedente del trash metal centroeuropeo. La introducción de Fast as a shark, un grito salido directamente de las tripas que ahoga una canción tradicional alemana, seguida por un aluvión de guitarras frenéticas, deja claro que estos teutones no hacían concesiones.
La voz rasgada de Udo Dirkschneider y una imagen agresiva hacen que conquisten con rapidez a la crítica y al aficionado. Restless and wild (1982) y sobre todo Balls to the wall (1983) son álbumes imprescindibles para entender lo que se estaba cociendo en el norte del continente y que acabaría por eclosionar unos pocos años después.
Otros alemanes que probarán las mieles del éxito está década son Scorpions, quienes con Blackout (1982) y sobre todo Love at first Sting (1984) se encaraman a lo más alto y emprenden giras mundiales que llenarán estadios de todo el planeta. Además, harán de la balada casi un subgénero, un asunto que abordaremos a su tiempo.
Para comienzos de la década, un miembro de la formación original de la banda alemana, Michael Schenker, ya ha conocido el éxito con UFO y se ha convertido en un icono de la guitarra con su eterna Gibson Flyng V, pero será con su propio proyecto en solitario con el que llegará a los corazones de metaleros y amantes de las seis cuerdas en general.
Michael Schenker Group dejará para la posteridad álbumes como MSG (1981) o Assault attack (1983) y canciones como Captain Nemo o Into the arena como auténticas odas al virtuosismo guitarrero.
Unos que quisieron que el rubio alemán se integrase en su formación fueron Aerosmith, quienes tras conocer el éxito a finales de los setenta bajaron a los infiernos de las drogas para reaparecer en la segunda mitad de la década siguiente con Permanent vacation (1987) y Pump (1989) con los que vuelven a lo más alto, reinventándose como una de las bandas más grandes de todos los tiempos.
NWOBHM
Los británicos Iron Maiden, capitaneados por Steve Harris.
A finales de los setenta, nacidos al mismo tiempo que la era Thatcher, surgen en Reino Unido un puñado de bandas llamadas a renovar los cimientos del género y a cambiar las normas.
Se conocerá como Nueva Ola del Heavy Metal Británico. Moviéndose en ambientes underground en sus comienzos, propiciando la publicación de fancines, y la creación de radios piratas y sellos independientes, no tardarán en llamar la atención de las multinacionales que empiezan a ver en el heavy metal un negocio al que hincarle el diente.
Formados por el bajista Steve Harris, Iron Maiden se convirtió rápidamente en uno de los grupos más exitosos de aquella ola, traspasando con los años las fronteras del género para formar parte de la cultura popular por méritos sobrados.
En los ochenta no se podía dar dos pasos sin toparse con alguien que llevara puesta una camiseta con la imagen de Eddie, su archiconocida mascota creada por el ilustrador Derek Riggs y que ha protagonizado algunas de las portadas más icónicas de la historia de la música.
Tras varias formaciones la banda halló en Bruce Dickinson el cantante y frontman definitivo. Con él grabarían tres de los álbumes más representativos de su época: The number of the beast (1982), Piece of mind (1983) y Powerslave (1984).
Avanzada la década experimentarían en busca de un nuevo sonido que nunca terminó de cuajar y que hizo que los caminos de Dickinson y la banda se separaran durante unos años.
Saxon es una de esas bandas de las que apenas nadie se acuerda, pese a que parecían destinados a ser muy grandes. En 1980 publican dos discos con cinco meses de diferencia, y un año más tarde sacan al mercado Denim and leather, todos ellos éxitos en su Inglaterra natal.
Crusader (1984) los coloca en el punto de mira del resto del continente y todo parecía estar listo para que la banda asaltase el planeta, pero tras firmar con EMI, su sonido se vuelve más americano, y empiezan a dejarse seguidores atrás, sin que sus nuevas canciones atraigan nuevos.
Con el tiempo se fueron diluyendo, dejando, eso sí, un buen ramillete de discos más que notables.
Def Leppard.
En el polo opuesto, Def Leppard encarna la banda de éxito sin paliativos. Responsables en gran medida del triunfo comercial del heavy, son la banda que en la primera mitad de la década cambió la industria e hizo que las multinacionales pusiesen sus ojos en la escena metalera del momento.
Pero como si el triunfo no pudiera ser sin sacrificio, el grupo de Sheffield ha visto como sus éxitos iban acompañados de reveses personales como la muerte de uno de sus miembros, el guitarrista Steven Clark, problemas con el alcohol que obligaron a despedir a varios de sus componentes o el accidente de su batería Rick Allen que perdió su brazo izquierdo y que desde 1986 toca con una caja de ritmos adaptada a su situación.
Tras dos álbumes relativamente bien en ventas, en 1983 lanzan con la producción de «Mutt» Lange el disco que los catapultaría al éxito. Pyromania vendió la friolera de 20 millones de copias en todo el mundo y por primera vez las emisoras de radio fórmula se fijaban en el heavy metal. Especialmente relevante es su éxito en Estados Unidos, donde cambiarán el paradigma de la industria musical.
Tras una pausa de dos años obligados por el ya citado accidente de Allen lanzan Hysteria (1987) con el que llegarían aún más lejos en las listas de discos. La segunda mitad de los ochenta la completarían con el mismo éxito y mastodónticas giras mundiales.
Otras bandas como Samson, Tigers of Pang Tang o Diamond Head han quedado relegados al olvido excepto para el fan incondicional, que encontrará en la producción de estos grupos británicos el santo grial del metal de comienzos de los 80.
El éxito
Los californianos Mötley Crüe.
Fomentados por las ventas de Def Leppard que había roto definitivamente el techo de cristal que impedía a las bandas de rock duro triunfar en radios convencionales, toda una oleada de melenudos irrumpe con el beneplácito de la industria musical.
Oleadas de grupos con un sonido comercial y fresco, letras con referencias a elementos de pura evasión y una estética de pelos cardados y ropas de brillantes colores surgen a lo largo de toda la geografía norteamericana convirtiendo un género que nacido en los suburbios de ciudades industrializadas inglesas en un fenómeno mainstream.
Atrás quedan los oscuros riffs de guitarra de Black Sabbath o las tachas sobre cuero negro de Judas Priest. Se trata de divertirse, de recordar que solo se es joven una vez y a ser posible de convertirse en millonarias estrellas de rock lo más rápido posible. Es lo que se conocerá como glam metal o hair metal.
Uno de sus primeros representantes de este estilo son los californianos Mötley Crüe que ejemplifican como nadie la pesadilla de cualquier padre de la primera mitad de los 80.
Como se puede ver en la peli The Dirt (Jeff Tremaine, 2019), disponible en Netflix, el sexo, el alcohol y las drogas formaban parte de la vida de la banda de modo indisoluble, pero también el rock and roll. Porque además de destrozar habitaciones de hotel y tener abono VIP en las mejores clínicas de desintoxicación de la soleada California, la banda de Nikki Sixxy Tommy Lee dejó para la historia excelentes discos como Shoot at the devil (1983) o Girls, girls, girls (1987).
Dee Snider, cantante de Twisted Sister, dijo una vez que alguien debería estudiar que se esconde tras el hecho apiñarse frente a un escenario junto a un centenar de sudorosos fans que como tú corean las canciones de unos tipos vestidos de mujer que ponen tus testículos apretados en licra a un palmo de ti.
Sea como fuere y psicología aparte, los neoyorkinos Twisted Sister no lo tuvieron fácil para llegar al éxito. Tardaron más de una década en tener su primer contrato, se les tildó de ser una mala copia de Kiss y cuando alcanzaron una cierta notoriedad fueron acusados de subirse al carro del glam metal cuando estaba de moda.
Pero lo cierto es que el metal de los 80 no podría entenderse sin ellos ni sin la figura de su carismático (y un poco bocazas) líder.
Bien sea por elepés como Stay Hungry (1984), por retarse a guantazos con Manowar por un quítame allá esa testosterona o por la defensa que ante un tribunal tuvo que hacer cuando el retrógrado Centro de Recursos Musicales para Padres (PMCR por sus siglas en inglés) incluyó su archiconocido We’re not gonna take it en lo que llamaron «Las asquerosas quince», una lista de quince canciones que según ellos debían de ser censuradas cuando no directamente prohibidas. Llegados a este punto es inevitable dedicar unas líneas a esta carca institución.
La PMCR fue una asociación de mujeres de congresistas americanos que pretendían erradicar lo que llamaban mala influencia en el mundo de la música. No es difícil imaginar que un género que se identifica por hablar sobre sexo y drogas sin tapujos, además de mostrar una marcada tendencia al travestismo no era muy de su agrado.
Por lo que el heavy metal fue pronto victima de esta caza de brujas. En la lista de «Las asquerosas quince» había nada menos que 9 bandas de este género por letras explícitas sobre sexo, drogas o satanismo que compartieron el honor junto a Prince, Madonna o Sheena Easton.
Chicos malos, chicos buenos
W.A.S.P.
Otros que sentirían las iras del PMCR serían los angelinos W.A.S.P., claro que con canciones con títulos como Animal Fuck like a beast (directa al n.9 de «Las asquerosas quince») estaba cantado que acabarían llamando la atención de los vigilantes de la moral. La banda, formada por el cantante y bajiista Blackie Lawless, aprendió la lección sobre escenografía que Alice Cooper y Kiss llevaban décadas impartiendo, pese a que musicalmente la banda angelina se fueron por vericuetos más metaleros que sus predecesores.
Discos como su debut W.A.S.P. (1984) o The last command (1985) sentaron cátedra. Con la misma imagen impactante y una puesta en escena igual de espeluznante que con la que se dieron a conocer la banda prosiguió su carrera con álbumes más reflexivos y maduros musicalmente y letras en las que no estaba exenta la crítica política.
En el otro lado del espectro musical y totalmente alejados de la macabra parafernalia de los de Lawless, Bon Jovi se convirtió bien pronto en una banda superventas con su cantante forrando carpetas y protagonizando sueños húmedos por todo el mundo, pero que nunca descuidó la música.
Discos como 7800º Fahrenheit (1985) y sobre todo Slippery when wet (1986) de la que vendieron 30 millones de discos, los colocaron en lo más alto gracias a una solvencia musical fuera de toda duda. Sus inicios de permanente y ropas de colores fueron sustituidos después por una imagen más serena y un sonido cada vez más lejano de lo que se cocía en el panorama metalero de finales de la década.
A pesar de ello la banda siguió cosechando éxitos incluso cuando ya en los 90 se cortaron el pelo y se revelaron como fervientes seguidores de la estrella de Bruce Springsteen (por algo, además de compartir estado de nacimiento, Jon Bon Jovi se refirió siempre al boss como su gran referencia). Claro que quién no lo tendría.
Y siguiendo con músicos con pinta de no haber roto nunca un plato es inevitable referirse a los suecos Europe cuyo The final countdown sonó hasta el hartazgo en 1986. Quizá por la envidia de que todas las chicas soñaban con Joey Tempest o porque sonaban hasta en la emisora del enemigo (Los 40 Criminales en el argot de la época), pero en aquellos despiadados ochenta, un heavy de verdad se habría cortado el pelo antes que escuchar entero uno de sus discos.
Lo que es innegable es que el tiempo dio la razón a la banda escandinava y los que la acusaban de ser un simple montaje para vender discos se tuvieron que comer sus palabras. Además, son un ejemplo perfecto de como la estética hair metal se extendió por todo el globo. Pero volvamos a USA.
Cuando Look what the cat dragged in salió en 1986 uno tenía sus dudas viendo la portada si Poison se trataba de una banda compuesta por féminas o por tipos vestidos de mujer.
La banda de Bret Michaels llevó el travestismo en el metal un paso más allá, y desde luego consiguieron lo que buscaban, colocar su rock and roll desenfadado y plagado de referencias sexuales en lo más alto de las listas.
Sus disco de debut se coló entre los tres más vendidos ese año y repitieron éxito con Open Up and Say… Ahh! (1988).
Para entonces se habían quitado un poco de maquillaje y dejado en el cajón las medias de rejilla.
Y es que en los dos años que transcurrieron entre su primer y segundo álbum un terremoto había sacudido los cimientos del rock.
El seísmo había tenido lugar en Los Ángeles, la ciudad que ejemplificaba mejor que ninguna otra ese paraíso del rock and roll que fueron los ochenta. Sunset Boulevard, el club Troubador, la sala Whiskey a gogo y la continua llegada de músicos de todo el país que buscaban en la ciudad californiana cumplir sus sueños de ser una estrella del rock.
Ese es el escenario del que surgió Guns N’ Roses. Su estética macarra y una actitud que no les iba a la zaga les convirtieron en la banda más peligrosa del planeta y encarnación del viejo axioma de vive rápido y muere joven. Pero tras este puñado de tópicos estaba una banda que grabó un primer disco que revolucionó el mercado musical.
Appetite for destruction (1987) se convirtió en el disco de un debutante más vendido en la historia, pero sobre todo es el legado de un grupo de músicos en un momento de gracia que no volvería nunca.
La gelidez de Izzy Stradlin a la guitarra rítmica, los solos sucios empapados en Jack Daniels de Slash y la precisión de Adler y McKagan a la batería y bajo respectivamente, junto a la voz afilada como una cuchilla de Axl Rose conformaron un álbum único e irrepetible.
Canciones como Welcome to the jungle, Mr. Brownstone o Paradise city se convirtieron al instante en clásicos. ¿Y qué decir de Sweet Child o’ Mine y su riff de guitarra repetido hasta la saciedad en tiendas de instrumentos de todo el planeta?
Después vendrían los cambios de formación y la expulsión de varios de sus miembros, los rifirrafes continuos, los conciertos que acababan en caos como los de Montreal y finalmente la disolución en lo más alto y con tan solo de tres álbumes publicados.
Guns N’ Roses murió de éxito, pero durante los años que la banda estuvo en activo revolucionó el mundo de la música. De la noche a la mañana se multiplicaron las bandas que lucían tatuajes y llevaban el pelo engrasado para parecer un auténtico chico malo.
Grupos honestos y reales como Dogs D’amour o The Quireboys y otros que parecían recién salidos de la factoría de la multinacional de turno y que es mejor no mentar.
Mientras en España
Leño, con Rosendo Mercado a la cabeza.
Aunque los laureles de los ochenta se los ha llevado la Movida madrileña, existió otra movida surgida en los barrios obreros formada por músicos que pusieron todo su empeño, poco dinero, coraje y talento por hacer que el heavy en español tomara forma.
Una labor similar a darse de cabezazos contra una pared debido a la indiferencia de una sociedad que aún tenía muy presente los caducos conceptos del franquismo. Llevar el pelo largo en aquella España de comienzos de la democracia se convierte en sinónimo de quinqui o delincuente, cuando no directamente en una ofensa contra la cacareada masculinidad de la época.
En lo tecnológico el país está igual de atrasado, con instrumentos que parecen de juguete, profesionales de sonido que brillan por su ausencia y estudios de grabación del año de la polca. No hablemos de las discográficas y las radio fórmulas cuyo único incentivo es el dinero.
Esto que suena a batallita del abuelo es algo que hay que tener muy presente a la hora de hablar de los pioneros del heavy metal en este país. Pero antes de ir al lío, es importante reseñar dos subgéneros exclusivos de España, que sin ser heavys por definición se adentran en terreno metalero en muchas ocasiones.
El primero surge en las ciudades, donde los hijos de esa generación que en los sesenta se desplaza a las grandes urbes desde el campo dan rienda suelta a su inconformismo a golpe de guitarra. Es lo que se dio en llamar rock urbano, de los que grupos como Mermelada, Burning, Leño o Barricada son sus grandes representantes.
El otro nace en el sur de la península. El llamado rock andaluz que al calor de un nacionalismo que se revela tras la muerte del dictador Franco prende en una juventud cansada de estereotipos. Bandas como Triana, Alameda o Medina Azahara, cuyo giro hacia el heavy metal a finales de los ochenta es más que evidente.
Ya puestos a rastrear en el árbol genealógico del metal patrio, hay que hablar de bandas como Tarkus, Storm o Lone Star que dan los primeros pasos a comienzos de los 70 y cuya semilla la recogerá una nueva generación que como ellos se embarcan en la difícil aventura de hacer rock duro en español.
Grupos como Asfalto, Cucharada o Bloque, que orbitan en torno al sello discográfico Chapa, creado por Zafiro, gran impulsor del heavy metal en suelo patrio.
Leño es una de las primeras bandas en lograr éxito a base de guitarras distorsionadas (aunque no mucho). De trayectoria corta pero longevo recuerdo, el trío capitaneado por Rosendo Mercado se convierte a comienzos de los 80 en un fenómeno de masas de esa España recién salida de la dictadura de Franco que ansía libertad.
Sus clásicos Corre, corre o Maneras de vivir forman parte del acervo cultural de este país. Después, todos lo sabemos, la formación se separará y Rosendo comenzará una etapa en solitario que durará varias décadas y que lo convierten en leyenda viva de la música en español.
Barón Rojo.
Otra banda que alcanzará los laureles del éxito son Barón Rojo. Formados por los hermanos Armando y Carlos de Castro tras la disolución de otra banda pionera, Coz, llegarán a tocar en festivales en toda Europa como Reading y a vender 125.000 copias de su Volumen brutal (1982), una cifra a la que las estrellas pop españolas del momento ni se acercaban.
El éxito del disco y su proyección internacional hizo que grabasen una versión en inglés que tuvo unas buenas ventas y críticas a nivel internacional. Como detalle de su éxito es reseñable que la primera vez que Metallica tocaría en Europa lo haría teloneando al Barón en Holanda.
Pero hablamos de la España de comienzos de los 80 y los planes internacionales del Barón se vieron truncados por la falta de peculio y la poca visión de negocio de los promotores del momento. En 1985 darían un cambio de rumbo a su sonido con En un lugar de la marcha donde se incluye Hijos de Caín, himno no oficial del heavy español.
Se mantendrían durante años como el gran referente del metal nacional hasta que aflorasen los problemas internos del cuarteto que hicieron que la banda quedara en manos de los hermanos de Castro.
Si el Barón supo conectar con las élites rockeras del continente, Obús siempre supo acercarse al fan nacional de heavy de un modo natural. Su estética macarra y sus letras impregnadas de lo que se suele llamar escuela de la calle y una honestidad a prueba de multinacionales les convirtió en el grupo del heavy de verdad.
Discos como Prepárate (1981) o Poderoso como el trueno (1982) (ambos producidos por Tino Casal), la apabullante voz de Fortu antes de convertirse en carne de reality, y unos directos en los que no escatimaban ni esfuerzo ni dinero les hicieron ser el otro gran grupo del género junto a Barón Rojo que se comió el mercado en la primera mitad de la década.
Ambos conquistarían Sudamérica y cabalgaron a la cabeza de esa gran ola de metal que arrasó España esos años.
Un poco por detrás de los dos grandes estaba Panzer, la banda del que fuera locutor de Radio 3, Carlos Pina, que demostraba que Halford también había sentado escuela en España.
Álbumes como Sálvese quien pueda (1983) o Toca madera (1985) contienen algunas de las canciones más legendarias de esos años.
Como Galones de plástico, himno contra el servicio militar obligatorio, verdadero drama para los chavales de la época y tumba de no pocas bandas de rock.
Ñu, o lo que es lo mismo, José Carlos Molina, es otro de los históricos.
Sin vender nunca muchos discos, pero llenando todo local por el que pasaban, la mezcla de influencias celtas, medievales y heavy del grupo les ha hecho ser merecedores de la etiqueta de los Jethro Tull castizos, pero lo cierto es que su sonido siempre fue mucho más duro que la banda de Ian Anderson y solo los une el utilizar la flauta como espina dorsal de su música.
Tras una primera mitad de década a medio camino entre el hard rock y el folk, sería con discos como el directo No hay ningún loco (1986) y El mensaje del mago (1987) cuando destaparían el tarro de las esencias para marcarse dos discos fundamentales para el género.
A medio camino entre Madrid y Barcelona, Banzai fue otra de las bandas esenciales de los inicios del rock duro nacional. Fundados por el guitarrista Salvador Martínez, el nombre de la banda proviene de una canción que el músico había escrito para Miguel Ríos.
Tienen un gran éxito con su primer álbum, Banzai (1981) con verdaderos himnos quinquis como Coche rápido en la noche, pero los constantes cambios de formación que buscaban aportar estabilidad y una mayor experiencia no lograron que la banda se separara tras solo dos discos de estudio.
El segundo álbum, Duro y potente (1984) ya contaba con el malogrado José Antonio Manzano a las voces, leyenda del heavy español. A finales de los 80 se reunieron para grabar un disco en directo y siempre se rumoreó sobre su vuelta.
Barricada, capitaneados por El Drogas.
Pero el heavy metal no solo prende en las grandes ciudades. En Pamplona, Barricada mezcla lo que se dio en llamar rock radical vasco, caracterizado por letras y actitud combativa, con las guitarras hard rock.
La mezcla funciona y tras dos discos editados por un sello local, Noche de Rock and roll (1983) y Barrio conflictivo (1984), este último producido por Rosendo Mercado llaman la atención de RCA gracias a la mediación del de Carabanchel.
Su paso por la multinacional dura solo un año, pero durante el mismo dan a luz a No hay tregua (1986) que les abrirá las puertas del mercado nacional. Lo que vendrá después será una carrera exitosa y cuajada de grandes canciones que ha quedado para la historia.
En Lasarte (Gipuzkoa) nace Ángeles del Infierno, banda que antes de grabar su primer álbum ya había teloneado a Motorhead, AC/DC, y Saxon. Semejante bagaje se refleja en Pacto con el diablo (1984) el disco con el que debutan de la mano de Warner.
El siguiente Diabolica (1985) los pone en primera línea del metal que se hacía en España. La voz acerada de Juan Gallardo y unas letras donde no renuncian a la crítica social y política los aúpan a esa posición. Con los años conquistarían México, donde siguen teniendo un estatus de estrellas.
Dentro de la corriente del glam metal que triunfaba en el resto del mundo destaca la figura de Sangre Azul, quizás el intento más serio por crear una banda española que pudiese tener repercusión internacional. Desgraciadamente se quedó solo en intento, pese a dejar tras de sí discos como Obsesión (1987) o Cuerpo a cuerpo (1987).
Otras bandas como Niagara o Tritón también lo intentaron con el mismo y frustrante resultado. No será hasta la llegada de los 90 que las bandas nacionales tuviesen un cierto éxito más allá de sus fronteras.
Atrás quedan un puñado de grupos que no caben en este artículo. Bandas como Bella Bestia, Sobredosis, Santa, Evo, Tarzen, Muro, Legión, Hiroshima, Lanzelot o Leize que aportaron su granito de arena, muchas veces ante la incomprensión y desprecio de un país atrasado y que recelaba de lo diferente y de una industria discográfica corta de miras.
Mientras, en el resto de mundo una nueva generación de músicos cargados de decibelios y actitud estaba a punto de desencadenar un maremoto. Hijo bastardo del metal y del punk, el trash metal y todas los subgéneros que parió se asomaban al panorama musical de la segunda mitad de la década.
Años 80 (II). Thrash metal y el lento declive
El glam metal triunfa en todo el globo y de debajo de cada piedra salía un puñado de un grupos listos para emular a sus ídolos. El hard rock es por primera (y única vez) un estilo mayoritario. Pero los fans más duros y rocosos del metal no se han quedado de brazos cruzados.
Durante toda este festival de pelos cardados, ropas de colores y videos de la MTV han permanecido fieles a sus ideales. Reuniéndose en locales pequeños, trapicheando con maquetas de escasa calidad y fanzines baratos. Afilando los colmillos. Alimentándose de bandas alejadas de los medios masivos y flirteando con el hardcore y el punk.
De esta sopa primitiva y ruidosa surgirá una criatura destinada a remover los cimientos del género.
Más rápido, más alto, más fuerte
Los alemanes Kreator.
El thrash metal nace casi al mismo tiempo en medio planeta. Desde el norte de Europa hasta las islas británicas, desde Estados Unidos a Sudamérica el objetivo es tocar más rápido, más alto y fuerte de lo que nadie ha hecho hasta entonces. Bandas como Venom en Inglaterra o Kreator en Alemania siguen la estela de Motörhead o Accept, verdaderos pioneros en esto de tocar al límite y subir el volumen de sus amplificadores en busca de un sonido más extremo y duro.
Pero la codificación del nuevo estilo se dará en un lugar concreto: la bahía de San Francisco, el mismo escenario al cual cantó Scott McKenzie recomendando llevar flores en el pelo.
Los tiempos del amor libre y el hipismo estaban muy lejanos a comienzos de los ochenta, cuando del idilio del hardcore estadounidense y el heavy metal de la NWOBHM saldrá un puñado de bandas que sentarán las bases del nuevo estilo.
Sin embargo, la banda encargada de dar su forma definitiva al thrash no nacerá en la ciudad del amor, sino en Los Ángeles (aunque se mudarán a la sombra del Golden Gate en 1983), donde Lars Ulrich y James Hetfield darán rienda suelta a su pasión por el metal formando una banda destinada a llegar a lo más alto: Metallica.
Tras varios cambios de formación, incluyendo la expulsión por la vía rápida de un personaje del que luego hablaremos, Dave Mustaine, encuentran en el bajista Cliff Burton y el guitarra Kirk Hammett las dos piezas que le faltaban para completar el rompecabezas.
Unas cuantas maquetas y recopilatorios después lanzan en 1983 Kill ´em all donde recogen toda la energía de la nueva escena. Con Ride the Lighting (1984) amplían sus horizontes musicales, aunque una parte de sus fans los criticará por ello, una constante en la historia de la banda, y que también los acompañará en 1986 cuando graben Master of Puppets, uno de los álbumes imprescindibles de la historia de la música.
Durante la gira de ese mismo disco un accidente de tráfico segará la vida de Burton y a punto está de acabar con la de la banda. Sin embargo se rehacen y con un nuevo bajista, Jason Newsted firmarán su siguiente álbum, …And justice for all (1988), ya con una multinacional que llevará a la banda a convertirse en una de las más grandes de todos los tiempos y azote de descargas ilegales.
Slayer.
El habitual gusto por lo macabro que ha acompañado siempre al heavy metal alcanzó cotas nunca vistas con la llegada del thrash metal. Como oposición al hard rock colorista y despreocupado que sonaba en las emisoras de radio fórmula, el satanismo, la glorificación de la violencia, el culto a la muerte y a todo cuanto la rodea prenden en el nuevo género con fuerza.
Expertos en estas lides son Slayer quienes a lo largo de las casi cuatro décadas que llevan dándole al ruido han sido acusados de ser nazis, satanistas, glorificar las drogas, ser supremacistas blancos e incluso de simpatizantes de la Yihad islámica. Un currículo inmejorable que se empezó a gestar cuando los guitarristas King y Hanneman se aliaron al bajista y cantante Tom Araya y al batería Dave Lombardo.
Dentro de la dinámica de autofinanciarse sus propios discos, muy común en los comienzos de un estilo tan marginal, sacan Show no mercy en 1983.
A él le seguirán, ya de modo menos amateur, Hell awaits (1985) y Reign in blood (1986) un disco que conviene no dejar al alcance de alguien con problemas de corazón debido a la rapidez con la que está tocado. Desde entonces Slayer ha cuajado una carrera más o menos continua que los ha convertido en leyenda viva del metal.
Paralelo al nacimiento del thrash surge otro estilo igual de extremo cuya premisa quedaba clara con su solo nombre, es el llamado speed metal. Las frontera que separaba esta sub-etiqueta del thrash era tan fina que en ocasiones hay que hacer un verdadero ejercicio de funambulismo para diferenciar ambos estilos.
Grupos como Overkill, Annihilator o Metal Church hacían del tocar deprisa un arte al alcance de unos pocos. De entre todo aquel puñado de bandas caracterizados por el gusto por los riffs veloces, el doble bombo y los punteos frenéticos, Anthrax ha llegado hasta nuestros días como uno de los grandes, gracias entre otras cosas a algunos elementos que los diferenciaban del resto.
Para empezar la banda formada por Scott Ian contaba con un vocalista que sabía cantar, el italoamericano con ascendía iroquesa Joey Belladonna. Por otro lado el grupo neoyorquino se alejaba de la temática macabra de otros grupos y se decantaba por una concepción más divertida de la vida, sin renunciar a la crítica social en sus letras, acercándolos al hardcore de bandas como Suicidal Tendencies.
Álbumes como Spreading the disease (1985) o Among the livings (1987) los alzaron a lo más alto entrando incluso en el top 100 de discos más vendidos en varios países. Además tienen el dudoso honor de ser los autores materiales de la indescriptible I’m the man, uno de los primeros intentos en fusionar rap y metal.
La expulsión de Dave Mustaine de Metallica, a la que antes nos referíamos, está entre las más crueles y ofensivas de la historia del rock.
Aunque es cierto que los excesos del guitarrista con el alcohol lo convertían en una especie de Mister Hyde, que aquellos a quienes consideras tus colegas te saquen de la cama aún sin recuperarte de los efectos etílicos de la noche anterior, te anuncien que estás fuera del grupo que has ayudado a formar y te metan en un autobús a casa sin dar más explicaciones no debe de ser agradable.
Quizá por ello la venganza de Mustaine empezó a fraguarse durante las casi 40 horas de viaje que tenía por delante. De ahí surgió la idea de Megadeth. La banda no solo se abrió camino entre la dura y competitiva escena thrash californiana, sino que acabó por consolidar una de las carreras más firmes en la historia del género.
Discos como Peace sells… but who’s buying? (1986) y So far, so good… so what! (1988) los encumbraron a lo más alto. Para los amantes de los culebrones, tras décadas de mal rollo declarado, finalmente Dave Mustaine y Metallica firmaron la paz en 2011.
No se puede concluir el repaso por este subgénero sin mencionar a bandas como Sodom, Nuclear Assault, Exodus, Testament, los ya citados germanos Kreator y Tankard o Sepultura, de Brasil, donde el thrash prendió a mediados de los ochenta para regalar al mundo un ingente número de bandas interesantes.
El thrash metal fue poco a poco perdiendo fuelle a medida que dejaba de ser algo fresco y nuevo y se convertía (demasiado a menudo) en una caricatura de sí mismo, pero dio a luz a toda una ramificación de subgéneros, etiquetas y estilos secundarios donde es fácil perderse.
El death metal de Morbid Angel y Napalm Death, el doom metal de Candlemass o el black metal de bandas como Gorgorotho Mayhem y que ha contribuido al PIB de Noruega tanto como el salmón ahumado. Bandas que han aportado a la historia de la música las voces guturales, letras oscuras y una miríada de logos de bandas indescifrables. El legado de un subgénero de corta existencia, pero que dejó una huella imborrable en toda una generación de rabiosos adolescentes.
Nuevos sonidos
Tesla
A espaldas de todo este submundo metalero, las grandes discográficas siguieron apostando por el heavy metal, sobre todo en Estados Unidos, donde el fenómeno estaba lejos finalizar y seguían surgiendo un aluvión de bandas.
Sin embargo, el embrujo del glam metal empezaba a decaer y se abrían paso nuevos sonidos, muchos de ellos trayendo del pasado elementos asociados al rock de los setenta como el blues, que se pone de moda a finales de la década. El maquillaje y la lentejuela dan paso poco a poco a producciones maduras que, sin embargo, seguían colándose en las listas de éxitos.
En Sacramento nace Tesla, una de esas bandas que hacen bueno aquello de que hay que honrar el pasado. La mezcla de hard rock y blues de la que siempre hicieron alarde y la carismática voz de Jeff Keith fueron responsables de que tuvieran una carrera fulgurante que cristalizó en la venta de más de 14 millones de discos y en un puñado de canciones para el recuerdo.
Aunque siempre fueron poco conocidos en Europa, discos como Mechanical Resonance (1986) o The great radio controversy (1989) son de lo más interesante y refrescante que se hizo en la segunda mitad de los ochenta. Ya en 1990 fueron pioneros en eso de los unplugged con Five man acustic jam, inaugurando una moda a la que la todopoderosa MTV sabría sacar rédito.
Otros que supieron traer al pasado un sonido setentero fueron Cinderella, cuyos inicios dentro del glam metal más ortodoxo no pronosticaban la enorme banda en la se convertirían. Por aquel entonces el superventas Night songs (1986) se situaba entre los tres discos más vendidos del año.
Pese a ello la prensa especializada los acusaba de ser una mala copia de AC/DC, una etiqueta injusta ya que las similitudes de ambas bandas empezaban y acababan en el parecido de las voces en falsete de Tom Keifer y Brian Johnson.
Con Long Cold Winter (1988) se sacaron la espinita y la crítica hubo de destaparse ante la evidencia de estar ante una de esas bandas destinadas a ser muy grandes. Por desgracia nos quedamos sin saber hasta dónde habrían llegado. Como la Cenicienta de la que tomaban nombre, a medianoche el carruaje se convirtió en calabaza con el cambio de década y su fama fue poco a poco evaporándose. Nos quedan cuatro discos irrepetibles para recordarlos.
Si eres de los que creen que el heavy metal suena siempre igual te invitó a que eches un vistazo a la discografía de Queensrÿche. Está repleta de discos arriesgados fruto de hondas reflexiones y un espíritu experimentador, donde el autoplagio no tiene cabida.
Tardaron en encontrar el éxito desde que se formaran en Seatle en 1981. No sería hasta el disco conceptual Operation Mindcrime (1988) que seguía la senda de discos míticos contadores de historias como The Wall de Pink Floyd o Tommy de The Who, si bien es cierto que sus dos anteriores álbumes fueron disco de oro en Estados Unidos.
Después llegaría Empire (1990) con el que se colarían en el top 50 de los discos más vendidos. Desde entonces se han convertido en una de las bandas en activo más longevas y si eres fan de las etiquetas apunta que se les suele llamar los padres de eso que se acabó llamando progressive metal, un terreno que abonaron y que luego transitarían grupos como Dream Theater.
Queensrÿche.
En Alemania la huella dejada por Accept es lo bastante profunda para que haga que brote toda una nueva hornada de bandas de thrash y al mismo tiempo influir en una panda de hamburgueses que estaban destinados a abanderar un nuevo subgénero.
El grupo formado por el guitarra y vocalista Kai Hansen resolvió cambiar su nombre original, Gentry, por el que serían conocidos en todo el mundo: Helloween. Además decide que tiene bastante con tocar la guitarra y deja lo de cantar a otros. En ese contexto la incorporación del jovencísimo cantante Michael Kiske es determinante para encontrar el sonido que los caracterizaría a partir de entonces.
Ritmos acelerados, ecos de música clásica e incluso folclore alemán y una atmosfera épica que transportaba al oyente a cualquier páramo salido de la mente calenturienta de Tolkien, o lo que es lo mismo, lo que luego se llamaría power metal y que tiene en la banda alemana a sus padres.
The keeper of the seven keys Part. 1 (1986) y su segunda parte de 1988 están entre las producciones más excitantes de la escena metalera del momento.
Un poco más al norte y ahondando en la temática de las artes oscuras y el satanismo tan presente en el género, el peculiar vocalista King Diamond, renace de las cenizas de los extintos Mercyful Fatepara reinventarse en un híbrido entre Alice Cooper y Rob Halford.
Dotado de una voz muy particular que le hace navegar sin problemas entre aguas tan opuestas como el sonido gutural y el falsete, Kim Bendix (nombre real) se sacó de la manga un puñado de discos en la segunda mitad de los ochenta que le hicieron merecedor de elogios por parte de fans y crítica. Abigail (1987) y Them (1988) son álbumes clave para entender el momento por el que pasaba el metal.
Su imagen a base de maquillaje estrafalario que le valió la amenaza de una amenaza de demanda por parte de los mismísimo Kiss, le han convertido en un icono fácilmente reconocible.
En la América de Reagan surgirá un nuevo estilo que se autocatalogará sin ningún rubor metal cristiano. Nacido para contrarrestar la manifiesta presencia del Maligno en el rock y el estilo de vida pervertido de tanto melenudo, seguía la tradición norteamericana de mezclar lo popular con lo sacro, o sea, la pasta y lo espiritual.
El subgénero, también llamado a veces heavenly metal, tiene en Trouble y Whitecross a dos de sus piedras fundacionales. Pero el éxito masivo de Stryper hace que sean la pieza más reconocible de este puzle de claro tufo republicano.
Su peculiar imagen a base de rayas horizontales amarillas y negras ha pasado a la historia con el grado de infamia que merece. Pero lo cierto es que la banda tiene un puñadito de discos de lo más aprovechables en lo musical. To hell with the devil (1986) e In God we trust (1988) demuestran que detrás del mensaje religioso anidaba una banda con las ideas claras.
Su manía de lanzar biblias al público no fue del agrado de todos los religiosos, quizá por ello en los 90 anunciaron que su fe andaba un poco de capa caída y dejaron atrás el rollo religioso… como diría Matías Prats: no estaban muy católicos.
Es imposible abarcar la totalidad de bandas que en aquella segunda mitad de los ochenta aportaron su granito de arena a que la burbuja del metal continuase creciendo. Bandas como Dokken, White Lion, Savatage, Y&T, Triumph, Warrant, Ratt, Skid Row o los inefables Manowar, imposibles de clasificar con esa pose de macho en plena sobredosis de testosterona.
Paralelo a toda esta escena, surge a comienzos de los 80 un estilo focalizado en oyentes más maduros y con letras que se alejaban de las habituales temáticas del género.
Es el Adult Oriented Rock o AOR. En realidad es un intento descarado por colocar a bandas que se alejan de la pose y discurso habitual del glam metal y atraer con ello a un público al que las canciones que hablan de dragones y demonios les pilla un poco talluditos, pero que se niegan a renunciar a la falsa sensación de eterna juventud que el rock ofrece.
Una suerte de coctel en el que se incluye grupos supervivientes de los setenta como Journey, Supertramp, Toto o Foreigner o recién llegados como Waysted o Brian Adams, cuyos primeros álbumes son imprescindibles para entender este subgénero.
A su éxito contribuye la popularización de la balada heavymetalera incluso en oyentes no habituales al estilo. Grupos como Whitesnake, White Lion o Europe colocan sus baladas en lo más alto de las listas, y pocos son los discos que no incluyen por lo menos un tema lento para dar gusto a orejas más amplias y de paso colarse en las emisoras de radio ajenas al metal.
De entre todos destaca Scorpions, que hicieron de los tempos lentos un arte que llevó a su discográfica a lanzar un par de recopilatorios que solo contenían las canciones más suaves del material de los alemanes.
Los héroes del hacha
El sueco Yngwie Malmsteen.
Un repaso a lo que dio de sí la década en lo que a metal se refiere no estaría completa sin los guitar heros. Una suerte de talentosos virtuosos y experimentadores natos que hicieron de la guitarra y los solos a toda velocidad los grandes protagonistas de sus producciones en la segunda mitad de los ochenta.
Está claro que en un género en el que la guitarra es el instrumento en torno al que se construye todo, los guitarristas han atraído siempre las miradas sobre el escenario.
Tras Hendrix la irrupción del recientemente fallecido Eddie Van Halen lo cambió todo y los solos de guitarra son a partir de él una parte fundamental de cualquier canción de heavy metal, y la excusa perfecta para que el guitarrista de la banda saque lo mejor de su bolsa de trucos para deslumbrar con su técnica.
El éxito comercial del heavy genera un verdadero tsunami de guitarristas que compiten por ser los más rápidos y los que más notas meten en un solo. Los pistoleros más veloces a este lado de la frontera.
De entre toda esta saturación de fusas y semifusas destaca bien pronto la figura de Yngwie Malmsteen. Este sueco de nombre impronunciable es el responsable de miles de casos de tendinitis de muñeca de los pobres incautos que creían poder emular la velocidad de su mano izquierda subiendo y bajando por el mástil de su Fender Stratocaster.
Fiel alumno de Blackmore ha fraguado una carrera a costa de ser un guitarrista hiper veloz que ha llegado a grabar un disco con una orquesta sinfónica y al que durante los primeros años de internet se le atribuía una inexistente colaboración con el mismísimo Paco de Lucía.
Sea como fuere, los seguidores de este maestro de las seis cuerdas le cuelgan la paternidad de algo que se dio en llamar neoclassical metalque fusionaba los ecos inmortales de Bach o Beethoven con la distorsión y la fantasía heroica.
Guitarras virtuosos como Vinnie Moore, Tony MacAlpine (quien acabaría virando hacia estilos más personales e interesantes), Paul Gilbert (que formaría Racer X y después los exitosos Mister Big junto al bajista Billy Sheehan), Uli Jon Roth (ex Scorpions), Jason Becker o Marty Friedman son buenos ejemplos de lo que sucede cuando la técnica y las escalas tocadas a velocidades cercanas a las de la luz coinciden.
Precisamente los dos últimos capitanearían un proyecto llamado Cacophony que llevaría el asunto de tocar con precisión y rapidez a niveles nunca ante
s vistos.
Ajeno a este género pero dueño de una carrera en solitario que sería la envidia de cualquier guitarrista sobresale Joe Satriani. Tanto en solitario como en cualquiera de sus proyectos grupales este neoyorquino ha convertido un simple trozo de madera, electrónica y metal en una herramienta capaz de transmitir cualquier emoción humana.
Su álbum Surfing with the alien (1987) consiguió colocarse como el disco instrumental más vendido de la historia en los EE.UU. Discreto y humilde es uno de esos tipos que se les ve realmente felices sobre un escenario y la naturalidad con la que parece hacer todo es un plus en un género tan dado al artificio.
Puede además presumir de haber sido profesor de músicos de la talla de Kirk Hammett (Metallica) y de nuestro siguiente protagonista.
Steve Vai comenzó su carrera con nada más y nada menos que Frank Zappa, un aval de que su excelencia musical estaba fuera de toda duda. Ya en 1983 lanza su primer disco en solitario que lo coloca bajo el foco de cualquier fan de la guitarra que se precie.
La técnica depurada, pero sobre todo la elegancia y afán experimentador del disco hace que se interesen por sus servicios David Lee Roth, quien acababa de abandonar Van Halen. El tándem deja para la historia dos álbumes irrepetibles, Skyscraper (1988) y Eat ‘em smile (1986), en cuya introducción la guitarra de Vai habla literalmente con Roth.
El éxito afianza al guitarrista como uno de los músicos más electrizantes de la escena metalera del mundo. Junto a Coverdale y sus Whitesnake grabaría el magnífico Slip Of The Tongue (1989) tras el cual se lanza a una carrera en solitario que lo convertirá en uno de los guitarristas más influyentes de la historia.
Por cierto, que se le puede ver interpretando al guitarrista del diablo junto a Ralph Macchio en la cinta Cruce de caminos(Walter Hill, 1986).
Las chicas también son rockeras
Warlock con Doro Pesch en el centro.
No sería justo concluir este repaso a lo que supuso la subcultura del heavy metal sin hacer aunque sea un breve inciso al papel de las mujeres en el género. Un rol menor en cuanto a cantidad, que no calidad, y que deja tras de sí el legado de un puñado de discos y canciones imprescindibles para cualquier amante del metal.
Si ellas nunca lo han tenido fácil en nada, un mundo tan cargado de testosterona como siempre fue la escena del heavy metal no iba a ser una excepción. La cosificación de la mujer en videoclips y portadas de discos y en general como parte de una iconografía en las que solo tenían cabida como meros objetos del deseo masculino con poca ropa no ayudó.
Para los fans del género las mujeres tuvieron siempre que demostrar que estaban sobre un escenario por razón de su talento, mientras que para sus detractores tuvieron que cargar con etiquetas que hoy parecerían poco más que de la edad media.
Pero lo cierto es que siempre hubo mujeres y grupos musicales compuestos por mujeres. Pioneras como las Girlschool o L7, víctimas de la moda del glam metal como Lita Ford o Vixen o los alemanes Warlock con Doro Pesch al frente; y sin ir muy lejos, en España la malograda Azuzena Dorado. Mujeres que dejaron claro que el talento no es una cuestión de género o sexo y allanaron el camino que siguieron una legión de mujeres después que reclamaron su lugar en el rock.
Y llegó el grunge
Nirvana
A finales de los ochenta el éxito del metal parecía no tener fin. Las bandas seguían vendiendo millones de discos, sus vídeos no dejaban de ser programados por la todopoderosa MTV a todas horas. Nada parecía presagiar lo que sucedería.
Pero lo cierto es que la llegada de la nueva década los gustos cambiaron. El interés del público fue progresivamente virando de la teatralidad del heavy metal hacia estilos menos dados al exceso y que hacían de la sencillez y la falta de técnica musical una virtud.
La irrupción del grunge cambió las reglas del juego. De repente los pelos cardados y las ropas de colores fueron sustituidos por las camisetas de leñador y los vaqueros raídos. Los conciertos en grandes estadios cargados de watios de luz y sonido dejaron paso a las salas pequeñas donde se daba una atmósfera intimista que hacía que regresara la química entre el músico y el espectador.
El nuevo paradigma capitaneado por Nirvana o Pearl Jam se llevó por delante la carrera de muchos de las bandas de las que hemos hablado durante estos tres artículos. Ya no importaba tocar mejor, sino transmitir. Era la democratización de la música. El derrumbe del mercado musical por parte de una industria que no supo adaptarse a la era de internet dio la puntilla a bandas que, pese a todo, se las han ingeniado para mantenerse en activo, algunas de ellas con cinco décadas a sus espaldas. ¿Podrán decir lo mismo los ídolos musicales actuales?
La estatua consagrada al general Charles De Gaulle, héroe de la resistencia francesa contra la ocupación nazi y líder en 1958 del nacimiento de la Quinta República en Champs Elysées
Infobae(A.Amato) — En Champs Elysee, a la altura de la plaza Clemenceau, donde París se abre un poco más al cielo, si eso es posible, hay una estatua consagrada al general Charles De Gaulle, héroe de la resistencia francesa contra la ocupación nazi y líder en 1958 del nacimiento de la Quinta República.
Es una estatua rara, una columna de bronce que parece retorcida y dibuja en cambio la figura estilizada del general, que parece en movimiento: la pierna derecha hacia adelante, con el taco apenas apoyado en el suelo, el peso cargado en el empeine del pie izquierdo, los brazos casi caídos al costado, las palmas abiertas a modo de ofrenda y plegaria, la cabeza alta, los ojos al frente: un soldado que camina hacia la gloria.
La estatua, que da espaldas al bellísimo Grand Palais, es el recorte de un instante histórico que hoy cumple setenta y siete años: el del Desfile de la Victoria, el 26 de agosto de 1944, al día siguiente de la liberación de París y de Francia del yugo nazi que duró cuatro años.
Los parisinos que intentan celebrar la liberación de su ciudad de la ocupación alemana mantienen la cabeza baja debido a que los francotiradores alemanes aún permanecen en la ciudad
La marcha abarcó el trayecto que va desde el Arco de Triunfo, tumba del soldado desconocido, hasta la catedral de Notre Dame, donde casi asesinan a De Gaulle y Francia se queda sin líder y sin liderazgo.
Es una historia no muy divulgada, tapada en parte por la euforia liberadora y por los otros atentados que De Gaulle sufrió aquella tarde de sábado en su larga marcha victoriosa.
Consciente de quién era, qué representaba y a qué aspiraba, De Gaulle se mantuvo en pie, inconmovible en las calles y en la catedral, mientras las balas de los francotiradores alemanes silbaban a su lado.
De Gaulle quería una París liberada por franceses.
Ni por las tropas estadounidenses que dirigía Dwight Eisenhowerdesde el desembarco en Normandía, el 6 de junio de ese año, ni por la resistencia encarada por el FFI, Fuerzas Francesas del Interior, liderada por los comunistas y en la que tomaban parte muchos miembros del ejército republicano español, vencido en la Guerra Civil en 1939.
Las tropas americanas, en competencia abierta con el Ejército Rojo que avanzaba desde el Este europeo, tenía en mente llegar a Berlín: ese era el objetivo principal del que París podía desviar tropas y consumir tiempo, ambos decisivos.
Ni Eisenhower, ni el primer ministro británico Winston Churchill, habían hecho buenas migas con De Gaulle, un tipo difícil, orgulloso e inclaudicable.
El general Charles De Gaulle (1890-1970) recorre París con los triunfantes trabajadores de la Resistencia durante la Liberación de París
Los anglo sajones (como los llamaba el francés con cierto irónico desprecio) pensaban en un AMGOT (Allied Military Government of Occupied Territories), un gobierno aliado para las zonas liberadas de Europa.
De Gaulle, que no estaba dispuesto a permitir que después de los nazis Francia fuese gobernada por militares aliados, se había adelantado en parte a esa decisión: había visitado los pequeños pueblos de la Normandía liberada y había nombrado a miembros de la resistencia como encargados de la administración civil, lo que impidió que esa responsabilidad cayera en manos aliadas.
Con la imagen de una capital liberada por franceses, De Gaulle decía que él tenía “cierta idea de Francia”, su plan de posguerra, que lo colocaba al frente del país, iba a evitar la injerencia extranjera y cualquier posibilidad de que el comunismo francés se adjudicara la victoria, a la que había contribuido con sangre y lucha.
Sólo había que convencer a Eisenhower de que desviara parte de sus tropas y entrara en París, junto con una división de tanques franceses. Fue un gaullista, Jacques Chaban-Delmas, el encargado de atravesar las líneas alemanas y llegar al cuartel de las tropas aliadas para hablar con Eisenhower.
La celebración de la liberación de París, el 26 de agosto de 1944. Enormes multitudes se reunieron alrededor del Arco de Triunfo el día después de que las fuerzas alemanas se rindieron ante los Aliados
La leyenda, ampliada por los escritoresDominique Lapierre y Larry Collins en su inolvidable ¿Arde París?, dice que Chaban-Delmas y otro miembro de la resistencia debieron atravesar una amplia tierra de nadie de unos doscientos metros entre la retaguardia alemana y la vanguardia estadounidense.
Y que, al atravesar un amplio descampado, con nidos de ametralladoras nazis y americanas a ambos lados, un ametralladorista alemán le preguntó a otro: “¿Los bajamos?”. Y la respuesta fue: “No, porque del otro lado nos van a caer con todo. Dejálos ir”.
Y así fue cómo Eisenhower destinó parte de sus tropas, que lideraba el general George Patton, a que liberaran París. De Gaulle envió entonces a Leclerc, al mando de la 2da División Blindada Francesa, con una frase paternal y magnánima que pinta su personalidad: “Leclerc, es usted un hombre de suerte: va a liberar a París”.
La batalla por París fue tremenda, casa por casa y puerta a puerta.
El 25 de agosto la ciudad quedó en manos aliadas: el general Dietrich von Choltitz, que tenía orden de destruirla antes de entregarla, desobedeció la orden de Adolf Hitler y se entregó a De Gaulle y a Leclerc en la estación ferroviaria de Montparnasse, donde hoy un museo recuerda aquellas jornadas.
General Dwight D. Eisenhower (1890-1969), Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en la invasión de Europa en 1944. Eisenhower fue elegido más tarde como el 34º Presidente de los Estados Unidos
Esa misma tarde del 25, De Gaulle se declaró Jefe del Gobierno Provisional de la República Francesa, llegó hasta el Ministerio de la Guerra, en la calle de Saint Dominique, y después fue al Hotel de Ville, a orillas del Sena, sede del ayuntamiento parisino, para dar un discurso a los emocionados franceses.
El discurso es célebre, casi tanto como su orador: “¡París ultrajada! ¡París destrozada! ¡París martirizada!
Pero París ha sido liberada, liberada por ella misma, liberada por su pueblo, con la colaboración de los ejércitos de Francia, con el apoyo y la colaboración de toda Francia, de una Francia que lucha, de la única Francia, de la verdadera Francia, de la Francia eterna”.
Ni una sola mención a los aliados, a los comunistas, a los socialistas, a los españoles republicanos. Cierta idea de Francia…
Además de los alemanes, acaso haya habido otras fuerzas deseosas de acabar a balazos con De Gaulle, incluidos los grupos fascistas de aquella “toda Francia”, que habían aceptado la ocupación nazi, colaborado con ella y sostenido a un gobierno títere encabezado por Pierre Laval, que sería fusilado luego por traición.
Si así era, y así fue ya que atentaron a balazos contra De Gaulle, la ocasión ideal era la del sábado 26 de agosto, durante el Desfile de la Victoria. La ciudad parecía controlada, pero estaba fuera de control.
Las tropas americanas lo sabían mejor que los franceses, incluido De Gaulle que disfrutaba del entusiasmo popular como si todo hubiese terminado. Pero en toda la ciudad había nidos de tiradores alemanes, y de fascistas franceses, que oponían resistencia pese a la rendición.
Un grupo de francotiradores alemanes se estableció en lo alto del Arco de Triunfo en París, y cuando se acercaba el Desfile de la Victoria abrieron fuego contra la multitud con ametralladoras. Los soldados estadounidenses se refugiaron detrás de sus vehículos y dispararon contra los atacantes
El primero que quiso poner orden fue el general americano Leonard Gerow, responsable del sector París y superior jerárquico del general Leclerc dentro del Primer Cuerpo de Ejército.
Gerow y Leclerc venían picados desde antes de la liberación. Ante la lenta marcha aliada hacia París, Leclerc se había sorprendido al ver al coronel Raymond Dronne donde no debía, por seguir órdenes de Gerow.
Según cuenta el historiador Anthony Beevor, Leclerc preguntó: “Dronne, ¿qué diablos hace aquí?”. “Mi general, cumplo las órdenes de replegarme”.
Y Leclerc: “No, Dronne. Diríjase a París y entre en la ciudad. No deje que nada lo detenga. Tome la ruta que quiera y avise al os parisinos y a la Resistencia, que no pierdan las esperanzas: mañana por la mañana estará con ellos la división completa”.
Gerow había tomado eso como lo que era, una insubordinación. Y ahora, horas antes del Desfile de la Victoria, envió un mensaje al cuartel general francés: “Ordeno al general Leclerc que su comando no participe, repito no participe, esta tarde en desfile, sino que siga realizando su actual misión de limpiar París y sus alrededores de enemigos.
Debe aceptar sólo órdenes mías. Facilítese acuse de recibo”. Fue, de nuevo, inútil. Para entonces, la emoción la euforia y los festejos callejeros habían desatado un carnaval en las calles y había ganado el ánimo de soldados y oficiales franceses y americanos.
Además, había que calmar a De Gaulle que lo único que quería era mostrarse para que toda Francia supiera quién estaba a cargo.
A De Gaulle y a su comitiva la tirotearon desde las ventanas de los arrabales del Barrio Latino; el fuego de los francotiradores fue respondido por los fusileros franceses y por las armas de mano que empuñaban los civiles.
La periodista Helen Kirkpatrick, del Chicago Daily News sintetizó: “La celebración casi se convirtió en una masacre por el intento de la milicia fascista de eliminar a los líderes franceses”.
La gente celebró en las calles la liberación, luego de cuatro años de sufrir la opresión nazi
De Gaulle decidió cubrir en auto el último tramo del desfile hasta Notre Dame, donde se iba a celebrar un acto religioso. Contó Kirkpatrick: “El general De Gaulle, Koenig, Leclerc y Juin encabezaron la procesión desde Etoile a Notre Dame en mitad de un tremendo entusiasmo. El coche de los generales llegó a las 4:15. Entonces sonó un disparo de revólver.
Parecía venir de detrás de una de las gárgolas de Notre Dame. En una fracción de segundo una ametralladora hizo fuego desde un lugar cercano. Las balas chocaron contra el pavimento”.
Fue el principio de una batalla breve e intensa, de no más de diez minutos. De Gaulle y su comitiva caminaron impávidos y erguidos por la nave central de Notre Dame y, luego de la ceremonia, caminaron de igual manera hacia sus autos, mientras aún sonaban los disparos a orillas del Sena.
“Una ametralladora ardía todavía en un techo cercano. Supe luego que los tiroteos en el Hotel de Ville, en las Tullerías y en el Arco de Triunfo y en Champs Elysees habían empezado de la misma forma y al mismo tiempo.
Fue un intento planeado, diseñado probablemente para matar a la mayor cantidad posible de autoridades francesas, crear pánico y provocar disturbios, después de lo cual, los locos cerebros de la milicia, instigados por los alemanes, esperaban retomar París”.
El general Charles de Gaulle estrecha la mano del general Dwight Eisenhower durante una reunión con los comandantes aliados en Francia
Los ataques de francotiradores alemanes cesaron ese sábado 26, como cualquier otro atentado de las milicias pro alemanas. Los aliados siguieron su carrera hacia Berlín, en París siguieron los festejos populares y De Gaulle emergió de ellos como un nuevo líder popular de la Francia libre y de la Francia liberada.
Gobernó el país durante más de un año, en alianza con las diferentes ramas de la resistencia, incluida la comunista. Se retiró luego de la vida política y regresó al poder en 1958 para establecer la llamada quinta República Francesa y ante un país casi al borde de los enfrentamientos civiles, después de derrota militar en Vietnam, que se llamaba entonces Indochina, y ante la lucha de los argelinos por declararse independientes.
Argelia fue independiente en 1962 luego de la firma de los tratados de Evian y, antes y después de esos acuerdos, De Gaulle sufrió varios atentados desatados esta vez por la OLAS (Organisation de l’Armée Secrete).
Jaqueado por los conflictos sociales, golpeado por la gigantesca movilización estudiantil de mayo de 1968 y con el resultado adverso de un referéndum sobre las regiones de Francia, renunció en 1969, se retiró de la política y se refugió en su casa de Colombey les deux Eglises. Allí murió el 9 de noviembre de 1970.
Los desastres naturales son fenómenos trágicos que suelen afectarnos de forma aleatoria y poco frecuente, pero no fue así para los habitantes del valle por donde atraviesa el río Huang He (popularmente referido como el Río Amarillo) en China.
En un lapso de poco más de medio siglo, entre 1887 y 1943, una cantidad cercana a los 10 millones de personas murieron ahogadas, en hambrunas o por enfermedades resultado de inundaciones catastróficas en este lugar.
Aunque apocalípticas, este tipo de inundaciones no eran novedad en el Huang He. Antes de la construcción de presas modernas que inició en 1943, los chinos habían registrado más de 1,500 inundaciones, lo que le valió a este sitio el mote de “el pesar de China”.
En varias partes del mundo es posible encontrar valles con una mayor densidad de población, como sucede en el Yangtsé, por ejemplo. Y hay ríos que se inundan con mucha mayor frecuencia, como el Nilo. Incluso están los que llevan un mayor caudal de agua, como el Amazonas. ¿Entonces, por qué el Huang He fue tan mortal?
El Río Amarillo, un perfecto desastre.
Inundación 1887
En las nacientes del Huang He se encuentra una extensa meseta cubierta por un polvo muy fino de roca arcillosa llamado loess, transportado por el viento desde el desierto de Gobi. El loess se erosiona relativamente fácil, por lo que las fuertes lluvias trasladan el material directo al río.
Esta combinación tan especial de geografía y geología convierten al Huang He en el río con más carga de sedimentos en el mundo. A 1,500 kilómetros de distancia el río se aplana y disminuye la velocidad. Aquí, la mayor parte de este sedimento es depositada en el lecho del río, elevando su nivel entre 3 y 6 centímetros cada año.
En un intento poco útil para intentar contener el río, los chinos construían diques sobre los márgenes del río. Y para mantenerse al día con el nivel del río en aumento, estos diques tenían que construirse cada vez más altos. Con el paso de los siglos, el lecho del río terminó rebasando el nivel de las llanuras circundantes, así como los diques.
En algunos puntos, el fondo del lecho del río se encontraba a 10 metros por arriba de la llanura aluvial circundante. Literalmente, el Huang He estaba suspendido en el cielo.
Las grandes tragedias.
Y así se mantuvo hasta el año de 1887, cuando una serie de lluvias record en primavera y la nieve derretida lo forzaron a rebasar los diques de más de 18 metros de altura.
El agua que fluía desde la parte posterior de los diques los erosionó rápidamente y permitió que todo el río, en ese punto con más de 1.6 kilómetros de ancho, se saliera hacia la llanura aluvial. La inundación terminó con la vida de decenas de miles de personas y los daños en los cultivos a las granjas cercanas se cobraron la vida de más de un millón de habitantes.
Inundación 1931
Este desastre hubiera sido el más mortífero (sin incluir la peste) en la historia registrada si no fuera por otra inundación que sucedió tan solo 44 años después. En 1931, el Huang He reclamó entre 850 mil y 4 millones de vidas en lo que sigue considerándose el peor desastre natural de la historia.
Pero el río no estaba satisfecho, apenas dos años después otra terrible inundación causó la muerte de 20 mil personas. Y, ya en 1938, las fuerzas nacionalistas chinas hicieron explotar los diques de forma intencional para frenar el avance de las tropas japonesas. El río volvió a provocar inundaciones masivas en el noreste de China y frenó el avance de los nipones. Aunque quizá fue un acierto militar, este acto terminó provocando la muerte de otro millón de ciudadanos chinos debido a la consecuente hambruna. Y cruelmente, ya sin limitaciones para recorrer un canal, el río volvió a inundarse en 1943 matando a millones de personas otra vez.
Domesticando un río.
Aparentemente saciada su sed de sangre, el Huang He se ha mantenido irregular entre los diques artificiales desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. En 1956, una presa obra de los soviéticos se empezó a construir en Sanmenxia, en lo que sería el primer intento de ingeniería moderna para domesticar al poderoso río.
Pero los diseñadores soviéticos tenían muy poca experiencia con las altas cargas sedimentarias, y cuando se dieron cuenta de su fracaso no les quedó otra que retirarse antes de terminar el proyecto. Apenas tres años después de terminado, el embalse en Sanmenxia estaba totalmente lleno de sedimentos.
En la actualidad, la inútil presa de Sanmenxia se mantiene tranquila, y sus turbinas sepultadas entre los sedimentos probablemente desaparecieron desde hace mucho.
Durante gran parte del año, el moderno Huang He ni siquiera alcanza su desembocadura. Los miles de kilómetros de diques, canales de alivio, presas y canales de irrigación socavan la letal fuerza del río.
Pero las fuertes lluvias o una primavera particularmente cálida pueden traducirse en peligro, como sucedió en 1968, cuando el flujo del Huang He literalmente se duplicó durante la noche. Millones de obreros chinos fueron enviados a vigilar los diques y a apilar bolsas de arena para evitar fugas.
El río se elevó algunos centímetros más antes de finalmente retroceder.
Nadie sabe con certeza cuando sucederá la próxima inundación en el Huang He, pero la ingeniería hace todo lo posible para evitar que vuelva a suceder. Aunque una cosa es cierta: el río tiene la capacidad para destrozar todos los dispositivos humanos que se han construido para controlarlo.
Por increíble que parezca, el riesgo de una inundación apocalíptica nunca ha sido mayor.
Después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, la población china duplicó su número y enormes metrópolis se han erigido en los márgenes del Huang He. En 1996, el nivel del río alcanzó un máximo histórico a pesar de que el caudal era mucho menor que en 1958.
De producirse una inundación generalizada, sería imposible actuar para evitar una catástrofe en gran parte del nordeste de China.
Lo único que podemos esperar es que las ciudades densamente pobladas ubicadas bajo el nivel del Huang He puedan evacuarse a tiempo.
marcianosmx.com — En los albores del siglo XIX, algunos individuos de la clase más pudiente de Europa practicaban una “moda” que consistía en cazar animales en diversos lugares del mundo y llevarlos a casa para usarlos como objetos de exhibición.
Lo macabro de esta práctica sucedió cuando un comerciante francés llevó a su lugar de residencia el cadáver de un guerrero africano.
Hace tres décadas el escritor holandés Frank Westerman encontró los restos del hombre en un museo español y decidió iniciar una investigación sobre los orígenes y hechos que lo llevaron hasta ese punto.
La fama de este personaje proviene de sus travesías póstumas, viajes que se extendieron durante más de un siglo y medio, como parte de las exhibiciones en museos de España y Francia. Varias fueron las generaciones de europeos que se maravillaron con su cuerpo semidesnudo, empalado como cualquier otro animal por un taxidermista.
Durante todos esos años se exhibió como un trofeo, quizá ninguno de los visitantes a través de 170 años se preguntó si ese hombre alguna vez había tenido un nombre. Lo que sigue a continuación es un relato de Westerman que forma parte del libro El Negro and Me.
En 1983, como estudiante universitario en Holanda, terminé ‘coincidiendo’ con él durante un viaje de aventón a España. Había pasado una noche en la región de Bañolas, una hora al norte de Barcelona. Y la entrada al Museo Darder coincidentemente se encontraba en la puerta de al lado.
“¿Sabías que era real?”, me gritó una chica del colegio.
“¿Quién es real?”.
“¡El Negro!”, su voz pudo escucharse por toda la plaza y vino acompañada por resoplidos y risas de sus compañeros. Instantes después, una mujer salió del recinto con una capa sobre los hombros. Abrió el museo, me vendió un boleto para entrar y señaló en dirección a la sección de los reptiles.
“Allí es”, me dijo. “Recorre las salas en sentido horario”.
Cuando me dirigía a la sala de Habitación humana, anexada a la Habitación de los mamíferos, me encontré con una pared repleta de monos y esqueletos de gorilas y, de repente, empecé a temblar. Allí estaba, El Negro de Bañolas, empalado. Con su mano derecha sostenía una lanza y con la izquierda el escudo.
Inclinado ligeramente y con los hombros levantados. Semidesnudo, solamente un taparrabos naranja lo cubría.
El Negro era un hombre adulto, su piel y sus huesos parecían intactos. Lo mantenían preso en una cabina de cristal tapizada con una alfombra blanca. Era un ser humano, exhibido como cualquier otra muestra en una colección de animales.
La historia apuntaba que el taxidermista había sido un europeo blanco, mientras que su “objeto” un negro africano.
La parte trasera era inimaginable.
Al ver la escena, la cara se me puso roja y sentí que las raíces de mis cabellos hormigueaban. Aquello me produjo una sensación difusa de vergüenza. La señora Lola no tenía una explicación. Ella guardaba un catálogo o libro con la historia de aquel hombre. Me entregó una tarjeta postal que apenas indicaba “El Negro” y en la parte trasera “Museo Darder. Bañolas. Bechuana”.
“¿Bechuana?”, le pregunté.
Dos décadas después, me decidí a escribir un libro sobre el extraordinario viaje de El Negro de Botsuana (Bechuana) hasta Bañolas y nuevamente de regreso.
La historia de El Negro de Bañoles.
En 1831, un comerciante francés llamado Jules Verreaux presenció el entierro de un guerrero en la región interior de África, al norte de Ciudad del Cabo, y regresó durante la noche para cavar sobre la tumba y robar la piel, el cráneo y algunos huesos.
Con ayuda de un cable metálico que hizo las veces de columna vertebral, trozos de madera que funcionaban como manos y piernas y periódico como envoltura, Verreaux preparó y conservó las partes del cuerpo robadas.
Después se embarcó con las piezas del africano hacia Paris junto con otros cuerpos de animales conservados. Ese mismo año el cuerpo de El Negro apareció en una exposición en el número 3 de la calle Saint Fiacre.
En un artículo, el periódico Le Constitutionnel lanzó elogios al “valiente Jules Verreaux, que debió haberse enfrentado a nativos que son tan salvajes como solo los negros pueden ser”. La publicación marcó la pauta y, de un día a otro, el “individuo del pueblo de Botsuana” estaba atrayendo a más multitudes que las hienas, jirafas y elefantes juntos.
“Es de talla baja, tiene la piel negra y su cabeza está cubierta por una capa de cabello crespo”, relataba el periódico.
Cinco décadas después, El Negro apareció en España, en el marco de la feria mundial que tuvo lugar en Barcelona en el año de 1888. El veterinario Francisco Darder presentó al hombre en uno de sus catálogos como “El Botsuano”, en una ilustración donde se le veía portando un taparrabos y sosteniendo una lanza y un escudo.
Lo llevaron a Bañolas ya en el siglo XX, a una pequeña ciudad situada a las faldas de los Pirineos donde los orígenes del hombre habían quedado en el completo olvido, hasta que simplemente lo fueron apodando “El Negro”.
En algún punto, el “revelador” taparrabos naranja que Jules Verreaux le había puesto fue removido por los administradores católicos del museo, quienes le pusieron una falda naranja mucho más recatada. También le pulieron la piel como si se tratara de un zapato y después de esto parecía mucho más negro de lo que realmente era.
De pie en su diminuta cabina de exhibición, levemente inclinado y con una mirada penetrante, El Negro condensaba de una forma angustiante y repugnante, los aspectos más oscuros del pasado colonial de Europa.
La figura confrontaba a los visitantes con la teoría de “racismo científico” (clasificar a las personas como inferiores o superiores basándose en parámetros como la medida del cráneo y otros supuestos completamente infundados).
Un pasado incómodo.
Alphonse Arcelin a la derecha.
A medida que avanzaba el siglo XX, El Negro se fue haciendo mucho más anacrónico.
No solo aumentó la conciencia sobre el hecho de que se había violado una tumba y un cuerpo humano, sino que se sembró la idea de que él, como artefacto europeo del siglo XIX, reflejaba un cúmulo de ideas que se habían hecho totalmente insostenibles.
El cambio empezó en 1992, cuando un médico español de ascendencia haitiana sugirió, en una carta para el periódico El País, que El Negro debía ser retirado del museo.
Los Juegos Olímpicos hacían sede en Barcelona ese mismo año y el lago de Bañolas era uno de los sitios para la competencia.
Con certeza, escribió Alphonse Arcelin, atletas y visitantes que llegaran al museo podrían sentirse ofendidos con la visión de un hombre negro empalado.
La solicitud de Arcelin recibió el respaldo de figuras importantes de la época, como la del pastor estadounidense Jesse Jackson y la del jugador de baloncesto Magic Johnson.
El ghanés Kofi Annan, en ese entonces asistente del secretario general de la ONU, condenó la exhibición calificándola de “repulsiva, bárbara e insensible”.
Sin embargo, debido a la resistencia de la comunidad catalana, que se aferró a “El Negro” como si fuera un tesoro nacional, hubo que esperar hasta 1997 para que desapareciera de la vista del público. Lo guardaron y, tres años después ya en el 2000, inició su último viaje de regreso a la tierra que lo vio nacer y morir.
De regreso a África.
Líderes religiosos locales acompañaron el ataúd de El Negro que era cargado por soldados botsuanos.
Después de extensas peticiones por parte de la Organización para la Unidad Africana, España finalmente accedió a repatriar los restos humanos a Botsuana para que se hiciera un nuevo entierro y ceremonia en suelo africano.
El primer paso de este viaje fue un recorrido nocturno en un camión a la ciudad de Madrid.
Una vez en la capital, El Negro fue “desmontado” y desprovisto de todo aquello “no humano” que había sido agregado, como sus ojos de cristal.
El cuerpo fue “deshecho” como si todo lo que Jules Verraux había hecho 170 años antes se hiciera en sentido contrario.
Sin embargo, su piel ya estaba muy dura y agrietada. Debido a estas condiciones y a que le habían aplicado polímero para zapatos, decidieron conservarla en España. Según un reportaje de la prensa, fue entregada al Museo Nacional de Antropología.
Así, en el ataúd que se dirigía a Botsuana solo iba el cráneo y algunos de los huesos de sus brazos y piernas. Estos restos fueron expuestos en Gaborone, donde alrededor de 10 mil personas asistieron a despedirlo. El 5 de octubre del 2000, fue sepultado en una pequeña parcela cercada en el Parque Tsholofelo.
Fue una sepultura cristiana. “Por el espíritu de Jesús”, dijo el sacerdote con la mano en la Biblia, “que también sufrió”. Un toldo, apoyado por dos postes, protegía a los presentes de las inclemencias del Sol.
“Estamos listos para perdonar”, dijo Mompati Merafhe, el entonces ministro de Relaciones Exteriores, a los presentes. “Pero no podemos olvidar los crímenes del pasado, para no correr el riesgo de repetirlos”.
Después de esta ceremonia siguieron bendiciones, canticos y danzas.
La tumba de El Negro fue dejada en el olvido durante varios años y el césped a su alrededor fue usado como campo de fútbol. Sin embargo, en los últimos años el gobierno de Botsuana restauró el lugar, lo transformó en una zona de recreación e hizo instalar varias placas donde se explica su importancia.
Sin embargo, aún en 2017 se ignora por completo la identidad de aquel “hijo de África”, su nombre o exactamente de dónde vino. Una autopsia realizada en un hospital catalán en 1995 arrojó un poco de claridad al misterio. El hombre que pasó a la historia con el mote de El Negro vivió hasta los 27 años.
Tenía una estatura de entre 1.35 y 1.41 m y probablemente murió a causa de la neumonía.
Una cerca decorativa realizada con cadenas y postes bajos señala el lugar de descanso de uno de los personajes más famosos y menos envidados de Botsuana: “El Negro”. Su tumba se ubica en un parque público en la ciudad de Gaborone, bajo el tronco de un árbol y una plancha de rocas que evoca la sepultura de un soldado desconocido.
En una placa de metal puede leerse el siguiente texto:
japonpedia.com — Okunoshima, conocida popularmente como la isla de los conejos, o Usagi Shima (isla conejo), perteneciente a la ciudad de Takehara, localizada en la prefectura de Hiroshima. Con tan sólo tiene 4 kilómetros cuadrados, cuenta con cientos de conejos en libertad, muchos más que habitantes tiene la isla.
Japón es un país de excentricidades donde se pueden encontrar lugares verdaderamente insólitos, como una isla plagada de gatos, otra rodeada de tiburones, una aldea de zorros e incluso una isla fantasma (Hashima). Okunoshima se suma a esta lista de lugares frikis y extraños de Japón que bien merecen la pena conocerlos.
Pero, ¿por qué hay tantos conejos en Okunoshima? ¿Cómo es la isla? ¿Se puede visitar?
Existen dos teorías respecto al origen de los conejos en Okunoshima (ninguna comprobada), aunque esta primera es la más aceptada.
Hasta 1925 Okunoshima era una isla olvidada del mundo donde sólo tres familias de pescadores vivían permanentemente.
Todo cambió hasta que el Ejército Imperial Japonés, decidiera destinar este lugar, para desarrollar un programa de investigación armamentístico secreto con la intención de producir armas químicas. En 1929 ya tenían operativa una planta que llegó a producir hasta 6 kilotones de gas lacrimógeno y gas mostaza.
Fábrica de Gas Venenoso de Okunoshima
Seleccionaron esta isla para el proyecto por estar alejada de grandes núcleos de población como medida de seguridad en caso de algún posible accidente.
El lamentable papel que jugaron los conejos en todo esto, fue para probar cómo de letal era el gas producido.
Según cuentan, con el final de la guerra la planta química cerró y los trabajadores liberaron en la isla a los últimos conejos que quedaban con vida, siendo estos los descendientes de los actuales.
La segunda teoría cuenta que en 1971, un grupo de escolares que se encontraba de excursión en Okunoshima, soltaron hasta ocho conejos antes de dejar la isla. Estos consiguieron sobrevivir por su cuenta, haciendo de ella su hábitat, y dando lugar al gran número de ejemplares que existe hoy día.
Sea como sea, la pequeña isla está plagada de conejos, habiéndose convertido hoy día en todo un reclamo turístico para suerte de sus habitantes.
¿Cuántos conejos hay en Usagi Shima?
Pero, ¿cuántos conejos hay en Okunoshima? Al bajar del ferry, en el puerto se puede ver un cartel donde pone que hay en torno a 1000 conejos, muchos más que número de habitantes. Simplemente diremos que hay veces donde no dejan ni andar.
Los conejos de Usagi Shima son bastante mansos, y de hecho, suelen rodear a todo aquel que se acerca con algo de comida.
Casi todos son de color gris o marrón claro, aunque suele haber alguno negro o blanco (cosas de la genética). En cuanto al tamaño, no son pequeños y además se ve que están muy bien alimentados.
Durante el tiempo en que la isla funcionó como planta química, muchos de sus habitantes tuvieron graves problemas de salud que se alargaron durante bastantes años. Décadas después de haberse cerrado la planta, y gracias a la ayuda económica del gobierno, los afectados pudieron recibir una ayuda económica para mitigar los daños causados.
Otra de las medidas que se tomaron llegó en 1988 con la creación del Museo del Gas Venenoso de Okunoshima, un lugar donde sensibilizarse para no volver a caer en los errores del pasado.
El creador del museo declaró al famoso diario New York Times, su esperanza de que al igual que se realiza la visita al Museo de la Paz de Hiroshima, también se haga con este para que la población sea conscientes de que los japoneses fueron tanto víctimas como agresores, y que de esta forma se valore siempre la importancia de la paz.
Museo del Gas Venenoso de Okunoshima
Hoy día aún se puede encontrar en Okunoshima las ruinas de la planta donde se fabricaba el gas venenoso. Sin embargo el acceso está está prohibido por razones de seguridad.
‘Bésame mucho’: la canción que reunió a artistas de todas las nacionalidades y géneros.
Infobae — En 1941 México escucho por primera vez el bolero romántico Bésame mucho, la canción que sería la cinta sonora del amor moderno. Su compositora, Consuelo Velázquez, la había comenzado a componer cuando apenas tenía 16 años, inspirada en la incertidumbre de las parejas que se separaron por la Segunda Guerra Mundial.
La romántica canción es la melodía mexicana más conocida e interpretada en el mundo: con más de mil versiones distintas, Bésame mucho ha sido traducida a 20 idiomas y ha sido utilizada en numerosas películas, series y álbumes, formando parte de la expresión artística mundial durante años por su facilidad para adaptarse a muchos estilos musicales.
No sólo fue un himno sensual y erótico al amor joven, sino también un antes y un después en la música, debido a su estructura. La balada retrata la forma tan característica de aferrarse a las relaciones fugaces pero intensas, que han sido comunes desde el siglo pasado.
Consuelo Velázquez, una prodigio de la música
«Consuelito» demostró ser una niña prodigio cuando tenía sólo cuatro años de edad.
Consuelo Velázquez Torres nació en Ciudad Guzmán, Jalisco, el 21 de agosto de 1916. Fue la menor de cinco hijas, nacidas de Issac Velázquez del Valle, un extraño resultado entre poeta y militar, y María de Jesús Torres Ortiz.
Los primeros juguetes de Consuelo fueron unas lindas muñecas de trapo, que terminó por desterrar de su vida, y un pequeño piano de un solo tono, que pronto se convirtió en el centro de la vida de la compositora.
A sus cuatro años, Velázquez interpretó, sin saber si quiera leer una partitura y sólo escuchando las notas, la melodía del Himno Nacional. Sus padres se dieron cuenta del impresionante talento de su hija, por lo que comenzó a estudiar música impulsada por sus familiares en sus primeros años de vida.
Así, bajo la dirección de los maestros Ramón Serratos y Aurora Garibay, en la Academia Serratos de Guadalajara nació una de las más grandes pianistas y compositoras en la historia de la música. A los seis años, Consuelo hizo su primer recital formal.
Su primer recital lo ofreció a los seis años, y su talento la llevó poco a poco a conocer las entrañas de la música de piano.
Muchos años después, la compositora siguió los pasos de sus maestros y se mudó a la capital del país, en donde obtuvo el grado de licenciatura de pianista con un concierto en el Palacio de Bellas Artes.
Gracias a su magistral talento para la ejecución musical, la pianista fue invitada a realizar un programa de música clásica a la radiodifusora XEQ, una de las primeras del país, donde conoció a quien le ayudaría a consolidarse como la leyenda que fue: Mariano Rivera Conde.
Durante años, “Consuelito” se metió a las cabinas de la radio a tocar el piano, y cuando alguien le preguntaba quién era el autor de aquella canción que interpretaba, simplemente respondía “Una amiga”.
Consuelo no quería que se supiera que muchas canciones exitosas del momento eran de su autoría.
Sin embargo, en 1940 tuvo que aceptar finalmente que todas aquellas tiernas y románticas composiciones eran de su creación por cuestiones de derechos de autor. En ese entonces lanzó sus primeras canciones: No me pidas nunca, Pasional y Déjame quererte.
Tan sólo un año después, revelaría finalmente al mundo el avasallador poema a la seducción, el erotismo y la desesperación romántica: Bésame mucho.
Bésame mucho, la canción en español más escuchada del mundo
Cualquier persona ha escuchado alguna versión de aquella tonada lenta y apasionada que representa Bésame mucho. Consuelo Velázquez vivió en una época donde las relaciones parecían un vínculo que, en cualquier súbito momento, podía desaparecer, pues las condiciones políticas y sociales del mundo obligaban a las parejas a separarse largas épocas, incluso para nunca volverse a ver.
A la pianista le impactó mucho la situación de las parejas durante la Segunda Guerra Mundial.
Es por eso que, cuando apenas tenía 16 años, entendió que un amor no podía durar para siempre, y mucho menos en tiempos de guerra. A pesar de que quizás “Consuelito” nunca había dado un beso, sabía desde entonces lo que una petición de ese estilo significaba: “Como si fuera esta noche la última vez”.
“Desde antes de los 18 traía la melodía en la cabeza, pero con el estallido de la Segunda Guerra Mundial (que comenzó en 1939), la idea de la canción ya tomó toda la forma y sobre todo la letra”, expresó Mariano Rivera, hijo mayor de la pianista, para La historia detrás del mito.
Mariano recordó las palabras de su madre: “A mi mamá le impactó muchísimo ver a todas las parejas y los matrimonios jóvenes que se tenían que separar con la posibilidad de que nunca se volvieran a encontrar”, relató.
Emilio Tuero fue la primer persona en la historia que interpretó la balada.
Después de un pequeño éxito local, en 1941 fue escuchada Bésame mucho por primera vez en México con Emilio Tuero, el cantante mexicano de origen español conocido como “El Barítono de Argel”, además de la versión de Chela Campos, “La dama del bastón de cristal”.
Estos cantantes, de talla mucho más grande, llegaron a los oídos de Andy Russell, el cantante estadounidense que, a partir de la traducción de este éxito, se dio a conocer como uno de los principales exponentes de la balada romántica.
Conforme iba siendo conocida, la letra de la canción resonaba en cada rincón del mundo: desde lugares de Europa, hasta Asia. A principios de 1950, la canción fue censurada en España por reclamos conservadores de la Liga de la Decencia del régimen franquista, quienes consideraban que era inapropiada.
El primer extranjero que cantó su propia versión de ‘Bésame mucho’ fue el cantante estadounidense Andy Russell.
Incluso se rumoró que en México fue prohibida durante el régimen del presidente y militar Manuel Ávila Camacho, que autoridades musicales como Armando Manzanero han desmentido, pues alegan que la canción nunca insinuó estrictamente una situación sexual, pues era más bien cosa de los cantantes y la manera de interpretarla.
Elvis Presley, Frank Sinatra y The Beatles: la canción mexicana que unió a grandes voces de la música
El famoso cantante norteamericano Elvis Presley, conocido como «El rey del rock and roll», interpretó ‘Bésame mucho’.
Para 1970, la canción había sido grabada en más de 700 versiones, y llegó a la cúspide de su mayor éxito durante esa época. Fue el jazzista Nat King Colequien tradujo por primera vez en su historia la balada en otro idioma.
Una de las versiones que más impresionó al público fue la de Elvis Presley, pues logró convertirla al rock n’ roll característico de la época, sin que la canción perdiera su esencia romántica e inocente.
También el cantante Frank Sinatra la grabó, volviéndola un elegante éxito lleno de erotismo y sensualidad, lo que, al mismo tiempo, tenía la marca del intérprete de Fly me to the moon.
Frank Sinatra volvió la balada muy a su estilo, una de las versiones favoritas en el mundo.
Sin embargo, la versión más controversial fue la del grupo The Beatles, quien sin duda convirtieron Bésame mucho en un arrollador éxito en Inglaterra. La primera vez que la tocaron fue en el famoso recinto The Cavern Club en Liverpool, y desde entonces en varios de sus shows empezaban cantando esa canción.
De hecho, esta interpretación fue una de las canciones que tocaron durante sus audiciones para la disquera EMI, con la cual firmaron su histórico contrato el 6 de junio de 1962. También fue usada como parte del repertorio de las mejores canciones de The Beatles.
Existe una canción de «The Beatles» que tiene mucha semejanza con ‘Bésame mucho’.
Incluso se llegó a decir que Bésame mucho fue la inspiración total del quinteto de Liverpool para componer su nostálgica canción Yesterday, pues la estructura armónica de la balada influyó mucho en Paul McCartney y John Lennon.
“Si uno compara las letras de Yesterday y de Bésame mucho, se encuentra uno con más de 150 coincidencias fonéticas”, reveló durante una entrevista el periodista y músico Jaime Almeida.
Por su parte, Mariano Rivera, también explicó un poco de la realidad de esta leyenda. “Yesterday, siendo una canción maravillosa, porque lo es, no hubiera podido ser compuesta sin el bolero detrás. Tiene la estructura del bolero y yo creo que, por lo menos a nivel subconsciente sí estuvo presente Bésame mucho en la gestación de Yesterday”, aclaró.
Para ‘The Beatles’, su versión de ‘Bésame mucho’ fue de suma importancia, pues fue una de las canciones que utilizaron para audicionar con la disquera que les abrió las puertas.
Años después de la muerte de Consuelo Velázquez, quien falleció en 2005 a la edad de 88 años, su hijo mayor recuerda sus palabras sobre el rotundo éxito de su canción. “Para mí es un misterio”, reveló Mariano años después que pensaba Consuelo. Sin embargo, en diversas entrevistas dejó en claro que adoraba cada una de las versiones de su melodía.
Bésame mucho fue interpretada por cantantes de diferentes nacionalidades, estilos y épocas, como Plácido Domingo, Pérez Prado, Sara Montiel, Thalía, Andrea Bocelli, Pedro Infante, Michael Bublé y Luis Miguel, además de grupos como Los Panchos, Soda Estéreo y Zoé.
También aparece en diversas películas como Los tres caballeros, A toda máquina, Sueños de Arizona, In the mood for love, La sonrisa de la Mona Lisa, Juno y Coco.
Fue así como Bésame mucho se convirtió en “El Estándar de Oro” de la música romántica.
Joseph Heintz il giovane. La processione del Redentore, 1648-1650
Wall Street International Magazine(P.Mayorga) — Venecia celebra sus 1600 años (421 – 2021) con una gran exposición en el lugar símbolo del poder y la gloria de la Serenísima como es el Palacio Ducal, en el corazón de la ciudad, la Plaza de San Marcos desde el próximo 4 de septiembre hasta el 25 de marzo 2022.
El mito de Venecia se sumerge en la leyenda de su fundación que coincide con la colocación de la primera piedra de la Iglesia el día de la Anunciación de la Virgen, una leyenda que llega hasta nuestros días a través de cronistas e historiadores venecianos que fueron mezclando las historias que se iban hilvanando en el transcurso de los siglos para engrandecer aún más el carácter extraordinario y el valor de Venecia.
Son más de 250 las obras maestras, antiguas manufacturas y documentos raros que ilustrarán los momentos, lugares y personajes que han marcado la historia de Venecia.
Alessandro Grevenbroch (attribuito) Battaglia di Chioggia, 1717
Curioso e innovador el punto de vista de los curadores de esta exposición, ya que no se han detenido solo en los fastos, sino también en los innumerables momentos de crisis y posterior renovación, que han ido marcando la existencia de la ciudad en una especie de gran novela ilustrada, un verdadero y sugestivo viaje en el tiempo de diversos siglos.
Por medio de las obras maestras de estos artistas que han trabajado en Venecia en el arco de casi un milenio, entre ellos Carpaccio, Bellini, Tiziano, Veronese, Tiepolo, Rosalba Carriera, Guardi, Canaletto, hasta Canova, Hayez, Appiani, Pollock, Vedova, Tancredi, Santomaso se podrán descubrir las etapas fundamentales de la historia e identidad de la ciudad, que muchas veces ha tenido, no solo que redelinear su futuro sino, sobre todo, pensar en su destino.
Francesco Guardi. L’incendio di San Marcuola, 1789
Entre las obras maestras presentes se podrán admirar cuadros monumentales como el Leon de San Marcos de Vittore Carpaccio (de más de tres metros de largo), el Retrato de familia de Cesare Vecellio y el monumental retablo de Jacopo Palma el Joven, Virgen con el Niño en Gloria, San Marcos coronando Venecia flanqueado por la Fe; también refinados manuscritos miniados, dibujos, un importante vaso de la dinastía Yuan del siglo XVI, por citar solo algunas de las obras expuestas.
También forma parte de esta espectacular reseña, la décima musa que también quiere rendir homenaje a los 16 siglos de «la Serenísima», entre triunfos y dominios de tierra y mar, grandiosidad y belleza, sin olvidar sus vicisitudes como incendios derrotas militares, peste, pestilencia, hasta la representación de uno de los dramas antiguos y actuales de la ciudad: el Agua Alta, representada simbólicamente en dos fechas emblemáticas, 1966 y 2019 en la obra The Raft (La Balsa), del famoso video artista estadounidense Bill Viola.
Luigi Querena. L’incendio della Scuola dei Morti a San Geremia, 1850
La última sala es un verdadero llamado a reflexionar sobre el futuro de la ciudad y como salvaguardar su gran patrimonio histórico: una instalación presenta una Venecia que se advierte tras un telón de fondo líquido en cada fase de su existencia, desde donde parten las voces de numerosas personas, entre ellas intelectuales, técnicos, estudiantes, que se interrogan, reflexionan, se intercambian ideas y estímulos para guardar «más allá» el futuro de la ciudad.
La precedente exposición no es el único homenaje a los 1600 años de Venecia: a comienzos de septiembre en los monumentales salones «Selva-Lazzari », en el primer piso de las Galerías de la Academia se inaugura un recorrido inédito e innovador dedicado a la pintura de Venecia y de toda la región véneta de los siglos XVII y XVIII.
Alessandro Varotari (detto Padovanino). Madonna con bambino e modello votivo del tempio della Salute, 1631
Se eligieron 63 obras hasta ahora nunca expuestas o que han sido restauradas especialmente para estas nuevas secciones.
Entre las obras maestras restauradas, el Castigo de las serpientes de Tiepolo, una tela de más de 13 metros proveniente de la iglesia veneciana de los Santos Cosme y Damián; también la espléndida obra Descenso de la Cruz, del napolitano Luca Giordano, expuesta por primera vez en la colección permanente.
Manifattura veneziana. Urna per votazioni Prima meta del sec. XVI
Asimismo, se podrá admirar Erminia e Vafrino descubren a Tancredi herido, de Gianantonio Guardi, la única de las 13 telas recuperadas por Italia del ciclo inspirado a la obra Jerusalén Liberada de Torcuato Tasso; la Parábola de las Vírgenes sabias y de las Vírgenes necias, de Padovanino, presentada por primera vez tal como fue realizada originariamente, es decir en el techo de la sala; Giuditta y Oloferne de la anticonformista y estupenda pintora veneciana, Giulia Lama, poco conocida como la mayor parte de las mujeres que se dedicaban a este arte.
La República Serenísima se derrumbó en 1797, pero Venecia sigue viva y muy consciente, no solo de su identidad, sino también de su frágil y, al mismo tiempo, potente unicidad, buscando continuamente un diálogo entre pasado y presente para caminar con seguridad hacia el futuro; lo que ha hecho desde hace 1600 años.
Manifattura muranese (Angelo Barovier). Coppa (detta Coppa Barovier), 1460-1470
Walraven van Hall, a la derecha, y su hermano Gijs, en los años ’30
Infobae(A.Serra) — El 5 de mayo de 1940, cuando las hordas nazis caen sobre Holanda y la ocupan a su modo (sangre, muerte, asesinatos en masa de judíos, hombres y mujeres obligados a trabajos forzados), no pueden encontrar un terreno menos hostil.
El Reino de los Países bajos no ha guerreado en los últimos ciento veinticinco años. Sus soldados son apenas un símbolo. Sus armas, viejas, sin memoria del contacto humano, recuerdan una línea de “Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla”, de Federico García Lorca: “Están los viejos cuchillos / tiritando bajo el polvo”.
Ergo, la derrota de su débil defensa es casi un trámite para el invasor: una fuerza criminal poderosa, fanática, lavado el cerebro de sus hombres por el delirio de La Nueva Alemania y el Nuevo Orden Mundial “para los próximos mil años”, como prometía el desaforado führer desde 1934.
Pero Holanda y su pueblo no eran sólo cuna de pintores geniales, de quesos mágicos, de costosos bulbos de tulipán por los que el mundo pagaba fortunas…
Ese pueblo eligió luchar por su libertad del único modo posible: sin armas –no las tenía–, con inteligencia, astucia, sin violencia, ejerciendo resistencia pasiva en cada rincón.
Empezó con pequeños actos de sabotaje: cortar el paso de los blindados alemanes con barricadas, desarmar a distraídos soldados de guardia, pintar paredes con consignas antinazis, dar refugio a los aviadores aliados caídos antes de que la tropa invasora los detuviera, oír la radio londinense, dejar desiertas las salas de cine –sigilosamente– en las que se proyectaban films de propaganda del Tercer Reich, publicar periódicos clandestinos…
El 29 de junio de 1940, cumpleaños del príncipe Bernardo de Lippe-Biesterfeld, marido de la reina Juliana I de los Países Bajos, y padres de Beatriz y Margarita. Una familia real… que huyó del país al primer taconeo de las botas germanas.
Y Bernardo, siempre bajo la sospecha de su conversión: en 1937 fue seducido por las juventudes hitlerianas, y siempre lo persiguió la sombra de que lavó ese pecado al casarse con Juana y renegar (¿convencido?) del brazalete con la cruz gamada…
Con el trono vacío, la resistencia quedó huérfana de apoyo. Pero no se rindió. Y urdió una jugada maestra sin más armas –créase o no– que papeles…
Sus cerebros fueron dos hermanos banqueros: El primero, con probada eficacia en el británico Lloyds Bank y en bancos neoyorkinos, volvió a su patria en 1931, y sucedida la ocupación nazi comprendió que la resistencia en cuentagotas era un riesgo sin sentido.
Era necesaria una jugada maestra: recaudar millones de dólares y ponerlos al servicio de la lucha… con un gigantesco fraude bancario: un delito patriótico de alto vuelo. Una sutil jugada de ajedrez contra la fuerza bruta del enemigo…
Amsterdam, tomada por los nazis
¿Cómo lo hizo? Primero creó un fondo de ayuda para pagarles a las familias de marineros que cumplían servicio en alta mar… sin cobrar. Y también para ayudar a familias de judíos refugiados o presos, y a miembros de la resistencia con sus bolsas agotadas.
En total, ciento cincuenta mil almas necesitadas de dinero como el aire que respiraban…
En poco tiempo recaudó decenas de miles de florines que, entre otras cosas, sirvieron para sostener una huelga ferroviaria que les cortara el paso a los alemanes.
El mecanismo: Walraven, presidente del Banco Holandés, ordenó falsificar los pagarés y las letras del Tesoro. El cajero general, C.W Ritter, retiró los auténticos, bien custodiados en la caja fuerte, y los reemplazó por los falsificados…
No sin riesgo: las copias falsas, por la carencia de materiales nobles (papel, tintas) no eran perfectas, y además, el banco estaba rigurosamente vigilado por los nazis.
Pero el jaque mate fue posible. Walraven y su hermano, dueños de millones falsos, los lanzaron al mercado para convertirlos en dinero líquido y auténtico, y destinarlo a las maniobras de la resistencia.
Y al mismo tiempo, los alemanes, que no advirtieron la jugada y contaban con los papeles auténticos para seguir financiado la ocupación…, quedaron con los bolsillos vacíos, ya que el Reich les cortó las remesas de dinero.
Monumento a la resistencia en la capital holandesa, en el lugar donde Walraven y otras 7 personas fueron ejecutadas el 12 de febrero de 1945
Una vez obtenido el dinero legítimo, ¿Qué hizo Walraven para que llegara a destino? Otra jugada brillante…
Creó una red de niños repartidores de bicicletas –insospechable–, que en poco tiempo hizo llegar millones de guilden (450 millones de euros de hoy) a familias sin recursos, gente que ocultaba judíos, artistas que se negaron a afiliarse al Nazi Kulturkamer (entidad para adoctrinamiento), parientes de prisioneros de guerra, y fabricación de documentos falsos y tarjetas de racionamiento para dos destinos: huir del país y su yugo, y asegurar más comida para los condenados a las misérrimas cuotas del enemigo.
Casi al final de la guerra, Walraven era un blanco inevitable para los esbirros nazis.
Su cabeza tenía precio. El 27 de enero de 1945, mientras llegó al puerto para ponerse a salvo –lo esperaba una barcaza–, delatado por uno de sus hombres, una patrulla lo capturó. Condenado a muerte, lo fusilaron el 4 de mayo en la ciudad de Haarlem.
Cruel ironía: un día después, retiradas las tropas del Reich, Holanda fue libre tras un lustro de opresión, deportaciones, asesinatos. Gijs, su hermano, de menos peso en la estructura del fraude, no fue encontrado.
Walraven fue honrado con la Cruz de la Resistencia, la Medalla de la Libertad, la Palma de Oro de La Haya, y el título de Justos entre las Naciones: la máxima distinción de Israel para quienes salvaron vidas de judíos.
Su cruzada y su sacrificio probaron, luminosos, el poder de la inteligencia sobre la barbarie.
El poder de unos papeles falsos sobre la metralla y los patéticos gritos ¡Heil Hitler!
Engaño criminal: el nazi holandés que prometió proteger a los judíos, les robó sus bienes y los mandó a las cámaras de gas
Si nos fueran dados la maravilla y la crueldad del Aleph, ese punto que según el cuento de Borges está en un escalón de una desvencijada casa de la calle Garay, y contiene todos los puntos, seres y objetos del universo –hasta cada grano de arena de cada desierto–, podríamos, en el espacio dedicado al Mal Absoluto, aterrarnos con Hitler, los nazis, su Tercer Reich y su plan de La Solución Final: el exterminio de todos los judíos de Europa, y más tarde, del entero mundo.
El diabólico proyecto llevó a su desiderátum las proverbiales eficacia y eficiencia alemanas.
Los judíos eran capturados, despojados de todos sus bienes, enviados a los campos de exterminio, y después de hacerlos trabajar hasta la extenuación con poca comida y mucho látigo, asesinados en las cámaras de gas y convertidos sus cuerpos en materia prima rentable: carne, grasa, huesos, oro de los dientes postizos…
No alcanzarían los nueve círculos de Dante, de su Divina Comedia, para el castigo eterno de los creadores y ejecutores de esa maquinaria.
Sin embargo, believe it or not, un personaje fue aún peor que el peor de esa factoría de degradación, dolor y muerte.
Andreas Riphagen
Su nombre: Andreas Riphagen. Su sobrenombre: Dries. Su nacionalidad: Holandés, nacido en Amsterdam el 7 de septiembre de 1909.
Undécimo hijo de padre alcohólico y de madre muerta antes de los cinco años de Andreas, fue un adolescente difícil, un díscolo cadete de la marina, un inmigrante ilegal en los Estados Unidos aprendiendo, entre otros oficios, el de matón a sueldo, y eligiendo como ídolo y modelo a Al Capone…
Y de vuelta en Holanda, a sus 18 años, antisemita, proxeneta, ladrón de autos y de joyas (sus pasiones…), estricto personaje de los bajos fondos, vio un nuevo amanecer cuando, en 1940, las hordas nazis ocuparon su país.
No tardó en jurar fidelidad al invasor y –a fuerza de delaciones y otras canalladas–, entrar en la temible y elitista SD (Sicherheitsdienst), servicio de seguridad alemán que operaba como apoyo de las SS, la más feroz de las fuerzas de choque del nazismo.
Pero aún faltaba la última –o penúltima– vuelta de tuerca…
Durante la requisa de una casa cuya familia escondía a Esther Schaap, judía, cuyo marido ya había sido deportado, Riphagen descubrió que la mujer ocultaba en su pelo una bolsita con diamantes. Un mínimo y dudoso reaseguro de las familias judías como vaga esperanza de eludir su muerte y comprar su fuga al mundo todavía libre…
Diamantes, anillos, collares, relojes, muchos de valor más sentimental que material, y frágiles esperanzas… Y en ese instante, ante la bolsita y algunos diamantes que cayeron al suelo, los ojos de Riphagen brillaron más que esas piedras.
Educado y casi dulce ante el terror y el temblor de la mujer, le dijo «Yo puedo ayudarla».
Fue su Sésamo, ábrete… El principio de un negocio que superaba en crueldad y cinismo a la habitual rutina de la Solución Final ordenada por Hitler y urdida por Adolf Eichman contra el pueblo judío.
Ante el estupor y la desconfianza de Esther, que le preguntó cómo y por qué quería y podía ayudarla a escapar del tiro en la nuca, el rito aplicado a quienes escondían bienes, Riphagen inventó una historia conmovedora: –Trabajo con los nazis, pero estuve casado con una judía… ¡y no pude salvarla! Eso me decidió a ayudarla. Y no sólo a usted…
La trampa fue de alta, altísima perversión. Anticipo de la célebre estafa urdida por el italiano Carlo Ponzi (1882–1949): la pirámide financiera de estrepitoso final que imitó con igual destino el norteamericano Bernard Madoff, hoy de 79 años, y condenado a un siglo y medio de cárcel…
La incauta y luego desdichada Esther Schaap, previo pago de unos pocos diamantes, lograría protección y casa hasta el fin de la guerra, y debía presentarle a Riphagen, para el mismo fin, otras familias judías que, siempre con previo pago, estarían a salvo y bajo techo… en casas vacías y amuebladas ya incautadas por los nazis, y cuyos habitantes sufrían o habían muerto en los campos cuyo mayor y más atroz modelo fue Auschwitz.
Para que el negocio pareciera aún más serio y confiable, Riphagen se hacía fotografiar con las familias protegidas, y les entregaba recibos por los valores entregados… que les serían devueltos al acabar la pesadilla bélica. Y por si fuera poco, el espantoso benefactor solía tomar el té con todos ellos…
Entretanto y usando lo contrario, la extorsión y la amenaza de pena de muerte, logró que Bette Wery, una joven mujer que militaba en la resistencia antinazi, entregara a sus compañeros a cambio de que Riphagen no ordenara matar a su familia, refugiada en Polonia…
Ya cerca del fin de la guerra, Riphagen le puso el broche trágico a su plan. Mientras en un banco de Luxemburgo sus cajas de seguridad apenas podían contener tantas joyas y rollos de dinero, en un coupe de foudre, un rayo, delató a todos sus judíos protegidos –tenía sus nombres y sus fotos– y los mandó a morir en las cámaras de gas.
Y ante los primeros cañonazos aliados, huyó de modo novelesco: abandonó Amsterdam oculto en el ataúd de un coche fúnebre, un ex agente secreto, Frits Kerkhoven, lo ayudó a pasar a Bélgica, y en bicicleta por una de las rattenlinien (las Rutas de las Ratas por la que muchos criminales huyeron de Europa a Sudamérica), este doble Judas llegó a España.
Preso por no tener documentos, Kerkhoven vuelve a ayudarlo.
Le compra ropa, le consigue documentos falsos, y unos diamantes escondidos en los tacos de sus zapatos completan la fuga: el siniestro Riphagen llega –¡oh casualidad!– a la Argentina, no tarda en acercarse y ganar la amistad de Juan y Eva Perón, y más aún: como tantos de los criminales de guerra amparados bajo la bandera azul y blanca y el escudo peronista, fue un factótum para organizar los servicios secretos del peronismo.
Por ejemplo, la siniestra Sección Especial, donde volvió a funcionar la picana eléctrica creada por el execrable hijo del poeta fascista Leopoldo Lugones, y donde verdugos como el comisario Cipriano Lombilla, y los oficiales José González, José Faustino Amoresano y Salomón Wasserman molían a golpes –eléctricos o de puño– a los contreras nombre genérico de todo antiperonista.
Golpes que, por supuesto, violaban las reglas establecidas para ese deporte por John Douglas, noveno marqués de Queensberry y padre de lord Alfred, amante, dicha y desdicha de Oscar Wilde.
Entre otros intelectuales, uno de los atormentados en la Sección Especial fue el historiador Félix Luna.
Según una anécdota que ya es leyenda, Luna le dijo a Perón:
– En su gobierno hay torturadores, general.
– Por favor, Luna, no macanee… ¿A quién torturaron?
– A mí, general.
En 1988 llegó al país un pedido internacional de captura para Riphagen. Demasiado tarde. En 1977, a sus 63 años, murió de cáncer en una clínica de Suiza.
Post scriptum. Un día de 1953 la Sección Especial –o tres de sus esbirros, por lo menos– llegó a mi casa. Fui testigo lúcido, no un niñito bobo: tenía 14 años y cursaba el tercer ciclo del secundario. Por leer «de corrido» a los cuatro años se acortó mi ciclo primario…
Los hombres se parecían a los burdos y amenazantes dioses que Borges describe en su brillante pieza Ragnarök, de su deslumbrante libro El Hacedor. Cito: «El lugar era la Facultad de Filosofía y Letras (…) Elegíamos autoridades (…) Bruscamente nos aturdió un clamor de manifestación o de murga. Alaridos humanos y animales llegaban desde el Bajo.
Una voz gritó: ¡Ahí vienen! Y después ¡Los Dioses! ¡Los Dioses! Cuatro o cinco sujetos salieron de la turba y ocuparon la tarima del Aula Magna. Uno sostenía una rama (…) Otro extendía una mano que era una garra (…) Todo empezó por la sospecha (tal vez exagerada) de que los Dioses no sabían hablar (…)
Frente muy bajas, dentaduras amarillas, bigotes ralos de mulato o de chino y belfos bestiales publicaban la degeneración de la estirpe olímpica. Sus prendas no correspondían a una pobreza decorosa y decente sino al lujo malevo de los garitos y de los lupanares del Bajo.
En un ojal sangraba un clavel; en un saco ajustado se adivinaba el bulto de una daga. Bruscamente sentimos que jugaban su última carta, que eran taimados, ignorantes y crueles como viejos animales de presa y que, si nos dejábamos ganar por el miedo o la lástima, acabarían por destruirnos.
Sacamos los pesados revólveres ( de pronto hubo revólveres en el sueño) y alegremente dimos muerte a los dioses».
Hombres como esos preguntaron por mi abuelo Justo, obrero ferroviario, y le dijeron que el gobierno peronista sufría muchas amenazas y conspiraciones, y que por eso recurrían a vecinos antiguos y respetables: para que delataran cualquier reunión o cosa rara que descubrieran en el barrio (Núñez, para más datos).
Mi abuelo no necesitó que de pronto hubiera revólveres en el sueño. Entró a su pieza, sacó de su caja de cedro el Orbea de cinco tiros que trajo desde Aragón en su atadito de inmigrante, y apenas vieron relucir su caño cromado… ¡los dioses huyeron como ratas!
Por estas y muchas cosas ni siquiera vale la pena preguntarse porqué ese gobierno protegió a criminales nazis. O porqué fueron sus amigos y guardaespaldas otros atroces alemanes y croatas.
O porqué fueron protegidos por el peronismo y vivieron a sus anchas nazis como Adolf Eichmann, Walter Kutschmann, Edward Roschmann y hasta estuvieron de paso, y con documentos legales entregados por el peronismo, monstruos como Klaus Barbie y Josef Mengele.
O porqué, en mis primeros años de periodismo, colegas que me doblaban en edad se reían cuando yo, o algún otro joven, mencionaban ese primer e histórico encuentro de Perón y Eva en el verano del 44, Luna Park, festival para lograr fondos de ayuda a las víctimas del terremoto de San Juan. Recuerdo las exactas palabras de uno de ellos, que acompañó a Perón en casi todo su periplo madrileño:
–Pibe, ésa es la estampita… Perón y Eva se conocieron antes en la embajada alemana en Buenos Aires. Tenían mucho que ver con esa gente. Negocios, ¿sabés?…
Una corte alemana juzgará a un hombre de 100 años como cómplice de 3.518 muertes en un campo nazi
Los prisioneros uniformados con insignias triangulares se reúnen bajo la guardia nazi en el campo de concentración de Sachsenhausen. Sachsenhausen, Alemania, 1938.
Un tribunal alemán juzgará a partir de octubre próximo a un centenario ex guardia de las SS acusado de complicidad en el asesinato de 3.518 prisioneros del campo de concentración nazi de Sachsenhausen, cerca de Berlín, informan hoy la edición dominical del diario “Welt”.
La Audiencia Provincial de Neuruppin ha admitido a trámite la acusación presentada por la Fiscalía en febrero pasado contra esta persona, que no ha sido identificada, por complicidad en los asesinatos de prisioneros entre enero de 1942 y agosto de 1944 y entre diciembre de 1944 y febrero de 1945 durante su actividad como guardia del campo de concentración.
Está previsto que el centenario comparezca ante el tribunal de dos a dos horas y media por día, precisó su presidente, Frank Stark, a “Welt”.
La historiadora Stephanie Bohra, colaboradora científica del centro de documentación berlinés Topografía del Terror, celebró la próxima apertura del procesó al señalar que “el asesinato no prescribe”, por lo que también los más mayores deben comparecer ante la justicia.
“Se trata del esclarecimiento de crímenes y los antiguos prisioneros tienen la oportunidad de relatar lo que ocurrió allí”, agregó.
Para el abogado Thomas Walther, que representa hace años a la parte civil en los procesos más recientes contra el nazismo y participará también en el de Neuruppin, considera necesario este juicio.
Sachsenhausen
“Sachsenhausen fue para la cúpula nazi escenario, a las puertas de Berlín, de su delirio de control sobre la vida y la muerte”, dijo, y agregó que muchos de los que integran la parte civil “tienen la misma edad que el acusado y esperan que se haga justicia”.
El acusado, que no fue nombrado de acuerdo con las leyes de los medios alemanes relativas a los sospechosos, habría trabajado como guardia del campo de 1942 a 1945 en Sachsenhausen.
Alrededor de 200.000 prisioneros estuvieron internados en el campo de concentración de Sachsenhausen, de los cuales unos 20.000 fueron asesinados.
Aunque el número de sospechosos de crímenes nazis es cada vez menor, los fiscales siguen tratando de llevar a los individuos ante la justicia.
Una condena histórica en 2011 allanó el camino para más procesamientos, ya que por primera vez se consideró que trabajar en un campo de concentración era motivo de culpabilidad sin pruebas de un crimen específico.
Sachsenhausen
Los horrores de Sachsenhausen
El campo de concentración y exterminio de Sachsenhausen se construyó a las afueras de Berlin en 1936 y funcionaba como un lugar de trabajos forzados, además de ser conocido por los experimentos médicos que se llevan a cabo ahí.
También era considerado un modelo para el uso de las cámaras de que gas, de las que fue precursor, uno de los instrumentos de tortura más usados por el régimen Nazi para llevar a cabo su plan de exterminio a escala industrial de millones de individuos, especialmente judíos, pero también considerados “impuros” por alguna discapacidad física, cognitiva o por su condición sexual.
Las cámaras de gas fueron utilizadas en otros infames campos de concentración Nazi como Auschwitz, en lo que hoy es Polonia.
El campo de Sachsenhausen albergaba principalmente a presos políticos, así como a judíos, romaníes y homosexuales.
Es el último individuo en ser acusado de manera similar fue imputado el año pasado. Bruno D., de 93 años, fue declarado culpable de 5.230 cargos de cómplice de asesinato en el campo de concentración de Stutthof. Y la semana pasada, los fiscales acusaron a Irmgard F., de 95 años, secretario del campamento de Stutthof , de cómplice de asesinato en 10.000 cargos.
esascosas.com — La ciudad de Marib, conocida también como Al Mahwit, está situada al este del Yemen, rodeada de altas montañas y valles, y no muy lejos del desierto.
Marib, que data de hace más de 3.500 años, es la ciudad más famosa y antigua del Yemen.
Su situación estratégica fue de gran importancia durante la época de las caravanas, ya que por ella pasaban los traficantes de especias, que venían de Oriente hacía Occidente.
Uno de los monumentos más conocidos es el templo del Sol, el de mayor tamaño y el más importante del complejo. Su forma elíptica lo hace único, y sus columnas de diez metros de altura le dan un aspecto majestuoso. En él se ofrecían sacrificios a la Luna y al Sol, dioses de gran culto entre los habitantes de Marib.
El trono de Bilquis es otro de los templos de la antigua Mahram. Fue dedicado al dios Almaqa (Luna) y también se cree que se rindió culto al Dhat Hameen (Sol). El templo fue descubierto por arqueólogos belgas.
Mahram Bilqis (templo del refugio, este monumento remontaría al año 400 a. C. aproximadamente; fue conocido al principio bajo el nombre del templo de Awwan, en Yemen. No es un santuario ordinario sino un lugar haram (prohibido o sagrado).
Las personas perseguidas encontraban allí refugio, hasta lo peor de los criminales podía resguardarse allí temporalmente.
Hace 3200 años se desarrolló la Ruta del Incienso por mar y por tierra y con ella empezaron a crecer los reinos en el sur de Arabia.
El más importante fue el reino de Saba, entre el 1000 y el 500 aC, que estaba en el actual gobernorado de Marib. De esta civilización quedan restos como los del templo de Bilqis (Mahram Bilqis), el templo de la Luna (Ras Bilqis) o la Gran presa en el Wadi Adhana. Los sabeos dominaron a otros reinos de la ruta comercial como Awsan, Ma’in, Hadramut y Qataban.
En 1951 Wendell Phillips, realizó las primeras excavaciones en el templo de Mahram Bilqis (templo de la luna) en las cercanías de Marib y dedicado al dios Almaqah.
Por motivos de enfrentamientos militares en los que su vida y la de su equipo corrían peligro, tuvo que abandonar precipitadamente la excavación.
Posteriormente su hermana, Merilyn Phillips, patrocinó una nueva excavación en 1998, con el arqueólogo William Glanzman, de la Universidad de Calgary.
Entre los elementos del santuario, destaca sus ocho pilares de piedra caliza, un peristilo y frente a ellos se abre un recinto ovoidal de más de 100 metros de ancho.
Junto al templo de Mahram Bilqis, también conocido como templo de Awam, se encuentra un cementerio sabeo utilizado desde el siglo VIII aC hasta el IV dC. Las tumbas principales tienen inscripciones monumentales con nichos de alabastros y en los ajuares funerarios hallados destacan objetos en miniatura de la vida cotidiana.
Escritura antigua en la piedra en el Bilqis Temple Ancient escritura sobre piedra en el templo Bilqis ruinas en el valle de Saba. Uno de los sitios arqueológicos más famosos de Yemen, que una vez fue la capital del Reino de Saba (Saba)
Otro de los templos alrededor de Marib es el de Bar´an, en la lengua vernácula «arsh Bilqis” o Trono de Bilqis, conocido por sus cinco pilares monumentales.
A lo largo de su historia se sucede la superposición de cuatro construcciones templarías.
En su estrato más bajo, el primer templo se asocia a una construcción anterior al siglo X o IX aC y el cuarto templo se realizó durante el siglo V aC.
De este último se conserva sus formas básicas, podio, y peristilo. En las galerías del patio hay bancos y bajorrelieves de alabastro con figuras de antílopes y cabras monteses.
Trono de Bilqis-Marib-Yemen: Al-Amadi, el Trono de Bilqis o Templo de Bar’an es un templo Sabeo dedicado a Almaqah, dios de la luna. El templo se supone que fue construido en el s. X a.d.C. en la epoca de Bilqis, Reina de Saba. Tenía 6 columnas de 12 metros de altura, hoy solo 5 y la sexta rota.
El Idioma desconocido de Perú
El descubrimiento de una carta de 400 años de edad, escrita por un autor español desconocido ha puesto de manifiesto una lengua peruana desconocida.
La carta fue encontrada en las ruinas de una antigua iglesia colonial española en el norte de Perú en 2008, pero hasta ahora los lingüistas descubrieron que la escritura de la carta tiene las claves de un idioma completamente nuevo escrito en el lado opuesto de la carta.
Unos arqueólogos descubrieron que una serie de símbolos de una carta hallada en una excavación de ruinas del siglo XVII contenía un idioma hasta ahora desconocido hablado por pueblos indígenas, en La Libertad.
Un grupo de arqueólogos internacionales encontró la misiva debajo de unos ladrillos de adobe entre los restos de una iglesia ubicada cerca de la ciudad de Trujillo, a 560 kilómetros al norte de Lima. El complejo fue habitado por frailes dominicos durante dos siglos.
«Nuestra investigación determinó que este pedazo de papel contiene un sistema numérico en un idioma que estuvo perdido por cientos de años», dijo Jeffrey Quilter, arqueólogo del Museo de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard en Estados Unidos.
Una fotografía de la carta mostrada recientemente por los arqueólogos mostró una columna de números escritos en castellano y traducidos a un idioma que según los expertos está extinto.
«Descubrimos una lengua de la que nadie había escuchado o visto desde los siglos XVI o XVII», agregó Quilter, quien precisó que parece haber tenido influencia del quechua, lengua ancestral hablada por millones de personas en los Andes.
Según el arqueólogo, también podría tratarse de la versión escrita de una lengua de la época colonial catalogada por escritos históricos como pescadora, en honor a los pescadores de la costa norte de Perú que lo hablaban.
Hasta el momento no existe evidencia del mismo.
La carta, enterrada en las ruinas de la iglesia Magdalena de Cao Viejo en el complejo arqueológico El Brujo en el norte peruano, fue descubierta en 2008.
Pero Quilter dijo que decidieron mantener su descubrimiento en secreto hasta que las investigaciones fueron divulgadas este mes en la revista American Anthropologist.
«Creo que muchas personas no tienen conciencia de la cantidad de idiomas que se hablaban», dijo Quilter. “Lingüísticamente, la relación entre los colonizadores españoles y los indígenas fue sumamente compleja», acotó.
El mapa de Ptolomeo
El mapamundi de Ptolomeo es un mapa que se basó en la descripción del mundo recogida en el libro Geographia de Ptolomeo, escrito hacia el año 150.
A pesar de que nunca se hayan encontrado auténticos mapas de Ptolomeo, la Geographia contiene miles de referencias a varias partes del mundo antiguo con coordenadas para la mayor parte de él, lo cual permitió que los cartógrafos pudieran reconstruir la visión ptolemaica del mundo cuando sus manuscritos fueron redescubiertos alrededor del año 1300.
La obra de Claudio Ptolomeo, quien vivió en Alejandría y trabajó en el siglo II de nuestra Era en su mítica biblioteca, es una de las más influyentes en el pensamiento occidental, y por casi 15 siglos el Almagesto (denominado así por los árabes en el siglo IX; Almagesto o Al Magisti significa “El más grande”) se convirtió en canon incontrastable e irrefutable del universo que nos rige.
Uno de los tomos de aquel opus magnum fue denominado Cosmographia (algunos lo llaman Geographia) y contiene una mirada detallada de la tierra y su entorno geográfico, tal como era conocida en aquel entonces. También contiene las bases geométricas para la su construcción cartográfica.
El aporte más importante de Ptolomeo y sus mapas posiblemente sea el primer uso de líneas longitudinales y latitudinales, así como también la especificación de sitios terrestres mediante observaciones de la esfera celeste.
Cuando su Geographia fue traducida del griego al árabe en el siglo IX y, posteriormente, al latín en Europa Occidental al comienzo del siglo XV, la noción de un sistema de coordenadas global revolucionó el pensamiento geográfico del Islam y la Europa medievales, y depositó sus bases científicas y numéricas.
El mapa diferencia dos grandes mares cerrados: el primero se trata del mar Mediterráneo y el segundo es el océano Índico (Indicum Pelagus), que se extiende hasta el mar de China (Magnus Sinus) al Este.
Los principales lugares geográficos son Europa, el Oriente Medio, India y una Sri Lanka (Taprobane) demasiado grande, la península del Sureste Asiático (Aurea Chersonesus o «península dorada»), y China (Sinae).
La Geographia y los mapas derivados de ella probablemente hayan tenido un papel importante durante la expansión del Imperio romano hacia el Este.
El comercio en el océano Índico fue intenso desde el siglo II, y se han identificado varios puertos comerciales romanos en India. Desde aquellos puertos, los romanos habrían establecido embajadas en China, las cuales aparecen en documentos históricos chinos aproximadamente a partir del año 166.
No es en realidad una clave o en cifra, pero un misterio similar que debe ser «descifrado» para responder a un misterio histórico de las antiguas ciudades de Alemania, que debieron haber sido encontradas por los romanos, donde se encuentran actualmente.
Los romanos encontraron muchos alemanes, pero donde están los lugares donde los encontraron? Este sigue siendo un misterio ya que nadie ha sido capaz de equiparar las 96 ciudades que aparecen en el mapa histórico de Alemania, con un mapa moderno.
Escritura epiolmeca
La escritura epiolmeca o escritura ístmica es uno de los sistemas de escritura de Mesoamérica utilizado en la región del istmo de Tehuantepec en el marco de la Cultura epiolmeca, desde aproximadamente el 500 a.C. hasta el 500 d.C., aunque existen desacuerdos sobre estas fechas.
La escritura epi-olmeca es estructuralmente similar a la escritura maya, empleando un conjunto de caracteres para representar logogramas y otro conjunto para representar sílabas, mostrando inscripciones epigráficas fechadas, así por ejemplo el texto de la Estela de Chiapa de Corzo contiene la inscripción más antigua conocida en el sistema de cuenta larga, que usualmente se asocia con los mayas del clásico (Pérez de Lara y Justeson, 2007).
Esta inscripción corresponde al año 36 a. C., en el Preclásico Tardío Mesoamericano.
Las inscripciones epigráficas fueron posibles debido a que la cultura epiolmeca desde época temprana comenzó a utilizar un conjunto de signos calendáricos a largo plazo, siendo los textos más detallados de esta época en Mesoamérica.
De acuerdo con Justeson (1986: 447), el sistema de escritura conocido como epi-olmeca o istmiano es una derivación del antiguo sistema empleado por los Olmecas, emparentado con otros sistemas de escritura empleados en el sureste de Mesoamérica, incluidos la escritura clásica maya y las escrituras izapanas.
Joh Justeson y Terrence Kaufman, en un artículo publicado en 1993, afirmaron haber logrado un desciframiento parcial de la escritura epiolmeca de la estela de La Mojarra.
De acuerdo con este intento de desciframiento la lengua de esas inscripciones parece ser una lengua mixe-zoque, de hecho podría ser un descendiente directo del proto-mixe-zoque reconstruido pero anterior a la separación de estas lenguas en dos ramas, los actuales idiomas mixe y zoque.
En 1997, los mismos epigrafistas publicaron un segundo texto sobre la escrita epi-olmeca, en el que afirmaban haber descifrado una nueva parte de la estela de la Mojarra.
El silabario epi-olmeca propuesto por Justeson y Kaufman (2001) ha sido criticado por autores como Stephen Houston y Michael D. Coe, quienes, basándose en la propuesta de Justeson y Kauffman no pudieron descifrar un texto epi-olmeca de la máscara de estilo teotihuacano descubierta por ellos y desconocido por estos dos últimos autores.
Los cuatro textos epi-olmecas más extensos son:
La estela 1 de La Mojarra.
La estatuilla de Tuxtla.
La estela C de Tres Zapotes.
Una máscara de estilo teotihuacano descubierta por Coe y Houston.
Otros textos serían:
Algunos glifos en cuatro estelas muy deterioradas (las número 5, 6, 8 y 15) del Cerro de las Mesas.
Aproximadamente 23 glifos en la «máscara O’Boyle», un objeto de barro de una colección privada, de origen desconocido.
Un pequeño número de glifos en un fragmento de cerámica de Chiapa de Corzo. A este fragmento se le atribuye la mayor antigüedad: 450 a 300 a.C.
Máscara con inscripciones Istmicas o Epi-olmecas.
Estatuilla de Tuxtla
La Estatuilla de Tuxtla es un pequeño objeto de aproximadamente 16 centímetros tallado en nefrita (una piedra verde similar al jade, aunque no tan dura). Fue encontrada en 1902 por un agricultor en el piedemonte occidental de la Sierra de los Tuxtlas (sureste del estado mexicano de Veracruz). El Instituto Smithsoniano la adquirió poco tiempo después.
Se trata de una pieza redondeada que representa a una persona en cuclillas.
El rostro humano tallado en la piedra es calvo, parece tener ojos orientales y grandes orejeras redondas.
El rasgo más llamativo es que, en lugar de boca, la estatuilla tiene un largo pico que le llega hasta el pecho.
Este pico se identificó como el de la garza cucharera, un ave local que abunda a lo largo de Tabasco y la costa sur del Golfo de Veracruz.
Las alas o capa de forma alada envuelven el cuerpo, y los pies están tallados en la base.
Sobre ella se esculpieron alrededor de 75 glifos de escritura epiolmeca. La pieza constituye uno de los pocos ejemplos conocidos de este antiguo sistema de escritura mesoamericano. Los glifos incisos en la superficie corresponden a marzo de 162 d. C.
En la actualidad se encuentra en Dumbarton Oaks (Washington, D.C.).
Escritura Meroítica
La escritura meroítica posee un alfabeto originado del jeroglífico y del demótico egipcio que fue usado en el idioma meroítico del Reino de Meroe y posiblemente en el idioma nubio de los posteriores reinos nubios.
El Reino de Meroe o de Kush fue uno de los estados tempranos organizados en el Subsahará africano. Siendo inicialmente alfabéticos, los escritos se representaban de un modo bastante diferente de los jeroglíficos egipcios.
Algunos especialistas, p.ej. Haarman (1998), creen que el alfabeto griego jugó un papel en la formación del meroítico, principalmente debido a que el meroítico tiene vocales, aunque en otros aspectos no se encuentra mucha más semejanza con el griego.
La escritura meroítica fue esencialmente alfabética, pero con una vocal por defecto (la /a/) asumida si no se escribía otra vocal.
No había ninguna manera de distinguir una consonante individual de una consonante más una /a/. Así, m representaba tanto la sílaba /ma/ como la consonante /m/, mientras que mi era únicamente la consonante /mi/.
En este sentido es reminiscente de los alfabetos indios abugida que surgieron aproximadamente en la misma época.
Muchas consonantes de final de sílaba, como la /n/ o la /s/, fueron a menudo omitidas.
Estela funeraria de Waleye, hijo de Kadite, escrita en jeroglíficos meroíticos.
En el primer milenio antes de Cristo, el reino de Kush floreció alrededor de las dos grandes curvas del río Nilo entre Abu Simbel y Jartum, en lo que hoy es Sudán.
Kush es la palabra egipcia para Nubia. La historia del antiguo Reino de Kush se puede dividir en dos fases, la napatiense y la meroítica.
La etapa napatiense (aprox 750-300 a.C.) tenía todavía una fuerte imprenta egipcia. Se sepultaba al rey en la necrópolis de Napata. A partir de 300 a.C. empezaron a sepultar a los monarcas en Meroe, lo que marca el cambio de los períodos.
El Reino de Meroe emergió entonces como uno de los más importantes estados del África. En el 712 a.C., los reyes de Kush conquistaron Egipto y fueron aceptados como su 25ª dinastía.
Los «Faraones Negros» gobernaron durante casi 70 años, hasta que la guerra contra los asirios los forzaron a regresar a su patria en el 656 a.C.
Los jeroglíficos meoríticos, datan después de esta fecha, a partir de la derrota: los faraones de Kush utilizaron jeroglíficos egipcios, pero a partir del 3 ª siglo a.C. aparecieron junto a éstos, cada vez más, una nueva lengua indígena.
Al igual que en Egipto (por ejemplo, en la Piedra de Rosetta), hay dos formas: jeroglífica, que se utilizó en los monumentos, en los que habían signos pictográficos, y cursivas del diario vivir, ambos muchas veces mezclados.
Hay 23 símbolos en cada forma de Meroítico. En ese sentido, se asemeja a un alfabeto moderno – a diferencia de los jeroglíficos egipcios, que utilizan cientos de símbolos.
Alrededor del 1911, Francis Llewellyn Griffith, un egiptólogo de la Universidad de Oxford, descifró los valores fonéticos de ambos: Meroítico y Egipcio.
Las palabras meoríticas, por consiguiente, se pueden «leer», como las etruscas.
Frustrante es, sin embargo, que éstas no pueden entenderse, porque el idioma Meorítico es desconocido. Nombres propios pueden ser descifrados, y unas pocas docenas de otras palabras, como Tenke (oeste) y ATO (agua), se pueden adivinar a partir de sus contextos, pero eso es todo.
Griffith siempre creyó que el Meroítico iba a ser descifrado con el tiempo.
Pero a pesar de décadas de comparaciones entre las palabras meoríticas y las antiguas y modernas palabras de las lenguas africanas de la región, no parecen convincentes.
Muestra de jeroglíficos meroíticos.
El sistema de escritura meroítico es mixto, como el egipcio, y fue usado desde el siglo I a. C. al III-IV d. C.
El sentido de la escritura es de derecha a izquierda.
El sistema tiene dos formas, una jeroglífica y otra cursiva.
En la mañana de ayer el servicio de metro se vio entorpecido debido a que fue temporalmente cerrada la Línea 1
Es recomendable hablar cada tanto con su compañero de trabajo
Aparecida el 15 de mayo de 1997 en el «Süddeutsche Zeitung», Alemania
Múnich, 15/5/97. Los directivos de una empresa de publicidad intentan averiguar por qué nadie se percató de que uno de sus empleados estuvo muerto sentado en su mesa de trabajo durante cinco días sin que nadie se interesara por él ni le preguntara qué le ocurría.
Michael Messerschmitt, de 54 años de edad, quien trabajaba como revisor de estilo en una empresa de Múnich desde hacía treinta años, sufrió un paro cardíaco en la oficina que compartía con otros veintisiete trabajadores.
El lunes por la mañana llegó a trabajar y discretamente se ubicó como siempre lo hacía en su cubículo reservado, pero nadie notó que no se marchó nunca, hasta que el sábado por la mañana el personal de limpieza se preguntó qué hacía trabajando el fin de semana.
Su jefe, Karl Weinachst, declaró: «Michael siempre era el primero en llegar por la mañana y el último en marcharse por la noche, por lo que a nadie le pareció extraño que estuviera continuamente en su sitio sin moverse y sin decir nada. Era bastante reservado y su trabajo le absorbía».
Un examen post mortem reveló que llevaba muerto cinco días tras sufrir un infarto, aparentemente el mismo lunes en que llegó a la oficina.
Como era solo, nadie llamó durante toda la semana para averiguar algo sobre su suerte. Por tanto, nadie cobrará su seguro de vida.
Original protesta
Aparecida el 6 de febrero de 2001 en el «ThaiRath», Tailandia
Bangkok, 6/2/01. Una pareja de esposos —el Sr. Monthathip Komutcharoenkul, 29 años, y la Sra. Phuket Shinawatra, 26 años— habiendo sido víctimas de una estafa, según manifestaron a prensa y curiosos que no podían creer lo que veían, se encerraron en un ascensor a hacer el amor como original método de protesta.
La pareja hizo saber que la empresa financiera Bangkok Insurances and Financial Business, filial local de la multinacional Universal Insurances Corporation Ltd. con sede en Atlanta, Estados Unidos, los estafó con 30,000 dólares depositados en una cuenta de ahorro especial un año y medio atrás.
Al momento de querer retirar sus fondos se encontraron con que ello no era posible, contraviniendo lo originalmente pactado. Según dijeron a ThaiRath, tras dos meses de infructuosos reclamos donde no encontraron respuesta positiva ni en la compañía ni en los juzgados pertinentes, decidieron provocar un escándalo que permitiera hacer público el hecho.
Fue así que en horas de la mañana del jueves 5 de febrero montaron el ascensor del edificio donde está ubicada la empresa financiera —una torre de 32 pisos— y ante los ojos atónitos de otros usuarios que entraban y salían del mismo, se amarraron con cadenas a sus agarraderas, se desnudaron y comenzaron a mantener relaciones sexuales.
La medida provocó indignación en algunos e hilaridad en otros. Los medios de comunicación llegaron más rápido que la policía quien, finalmente, los detuvo por escándalos e inmoralidad en lugares públicos. De todos modos, la empresa aludida se vio forzada a reaccionar ante la denuncia de la pareja, y al momento del cierre de esta edición había pagado la fianza para sacarles de la comisaría donde los esposos habían sido conducidos, comenzando a negociar «en términos amigables».
Ya no se sabe quién es quién
Aparecida el 18 de octubre de 2002 en «Le Quotidien», Senegal
Dakar, 18/10/02. La noche del miércoles 17 del corriente, en el destacamento de policía del barrio de Seuil Bordon de esta capital, fue presentada una insólita denuncia. Doudou Ndiaye, varón transformado en travesti, de 23 años de edad, se presentó ante las autoridades policiales exhibiendo fuertes golpes en diversas partes del cuerpo para denunciar que su conviviente, la Srta. Nafi Ngom Keïta, de 24 años, le había maltratado.
El ofendido (u ofendida, como en todo momento pretendió que se le tratara) manifestó que desde hace un año vive con Nafi, una joven enfermera especializada en manejo de pacientes psiquiátricos, y de quien dijo «le da mala vida, la cela continuamente, la engaña con otras, y además de todo eso, le pega».
Según expresaron fuentes policiales que pidieron el anonimato, fue todo un problema redactar el acta de la denuncia presentada por Doudou Ndiaye. Le Quotidien tuvo acceso a la misma y, efectivamente, pudo constatarse que había una serie de enmiendas cada vez que debía emplearse una marca de género. Finalmente, el escribiente policial optó por poner a/o para cada terminación, a fin de ahorrarse problemas.
El/la ofendido/a dijo estar decidido/a a no regresar más a su hogar en compañía de el/la agresor/a, a no ser que un juez fijara taxativamente las responsabilidades de cada uno/a. E igualmente exigió que Nafi Ngom Keïta fuera apercibida/o, so pena de ser detenida/o si incurría nuevamente en cualquier tipo de agresión.
En el momento mismo de firmarse el acta por parte de el/la denunciante en dependencias de la policía, se presentó al lugar la/el agresora/or quien, ramo de flores en mano, intentó infructuosamente convencer a su pareja que retirara la demanda. Si bien llegaron a una amistosa componenda, la denuncia no fue levantada por parte de el/la Sr./Srta. Ndiaye, retirándose ambos/as de la comisaría con lujo de enamoramiento ante la atónita mirada de los funcionarios policiales.
No se sabe si fue accidente o suicidio. Y si fue suicidio, fue por error
Aparecida el 11 de noviembre de 2004 en «El Universal», Venezuela
Caracas, 11/11/04. En la mañana de ayer el servicio de metro se vio entorpecido debido a que fue temporalmente cerrada la Línea 1, ocasionando ello un caos vehicular de enormes proporciones en las calles caraqueñas.
Alrededor de las 06:30 am, hora pico en que se desplazan grandes cantidades de personas comenzado su jornada laboral, en la Estación Capitolio cayó a las vías el ciudadano de origen colombiano Ángel Gaitán Chávez, de 44 años, siendo arrollado por un tren y muriendo en el acto.
Los bomberos tuvieron que trabajar por espacio de casi una hora para poder retirar el cadáver.
No están claras aún las circunstancias del hecho. Testigos presenciales afirman que el amontonamiento sobre el andén hizo que Ángel perdiera pie al ser empujado casualmente por alguien cuando llegaba el tren.
Pero según declaraciones dadas a este diario por una persona de sexo femenino que dijo conocer al occiso, vecina de él en el barrio 23 de enero y quien pidió el anonimato para brindar su testimonio, el Sr. Gaitán se quitó la vida tras haber recibido el resultado de una prueba de VIH-SIDA.
Aparentemente, según las declaraciones que este periódico pudo recoger, un mes atrás varios vecinos del referido sector se sometieron a esta prueba diagnóstica, y la ahora víctima fatal habría salido con resultado positivo. Ante la desesperación, y sabiendo que la Empresa de Metro paga un seguro de vida a la viuda supérstite, habría optado por suicidares, dejando así asegurados a su mujer y a sus cuatro hijos.
Reporteros de El Universal continuaron la investigación en el transcurso del día y encontraron que el centro diagnóstico donde el Sr. Ángel Gaitán se realizara la prueba habría tenido un error, intercambiando los nombres de los examinados, cosa que jamás aceptó reconocer el personal del laboratorio. Por lo tanto, de haber sido un suicidio, el mismo habría tenido lugar por error.
Estudiantes antes de tomar un examen en Barcelona en junio de 2021
MADRID — Parciales, finales, globales, orales, escritos, de recuperación, control, reválida… La escuela española ama los exámenes por encima de todas las cosas. Un estudiante pasa por cientos de pruebas antes de graduarse y enfrentarse —oh, sorpresa— a un nuevo examen.
En la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU), un maratón de un par de días para acceder a la educación superior, un mal día puede truncar sueños profesionales y enviar al médico vocacional a estudiar periodismo. ¿Pasaste el corte? Estás de suerte: empiezan otros cuatro años de interminables exámenes.
La obsesión nacional por los exámenes es parte de un sistema educativo roto y anclado en el pasado. La octava ley educativa en cuatro décadas, que empieza a implementarse con el nuevo curso, no servirá para arreglarlo. La norma pretende restar rigidez y añadir innovación, pero le falta ambición y nace condenada por falta de consenso.
España no necesita más reformas, sino una revolución total del sistema educativo.
El modelo de evaluación de los estudiantes puede resultar anecdótico, pero es un buen lugar por donde empezar. Los exámenes actuales se han mostrado inútiles para dotar a los estudiantes de los conocimientos necesarios, prepararlos para un mercado laboral moderno o inculcarles la cultura del esfuerzo que reclaman padres y profesores.
Se limitan a amargar la experiencia escolar, desmotivar a los estudiantes y envenenar su relación con los docentes, sometidos a una carga de trabajo que podrían emplear en promover la innovación, la creatividad o el pensamiento crítico.
Toda esa práctica examinadora no ha logrado evitar que los estudiantes suspendan masivamente unos tests que se han convertido en comida rápida de materias que se vomitan y olvidan, según la apta descripción de la doctora en Economía por la Universidad de Yale Caterina Calsamiglia.
Detrás de esa fascinación por las notas hay una idea perniciosa: el empeño en decirle a un buen número de estudiantes que están fracasando, cuando son los responsables educativos los que llevan décadas haciéndolo.
España tiene el segundo mayor índice de abandono escolar de la Unión Europea, solo por detrás de Malta. El porcentaje de alumnos que repiten curso antes de los 15 años es alrededor de 25 puntos mayor que en el Reino Unido o Finlandia. Y, sin embargo, siguen siendo varias las voces que reclaman más dureza como solución a los problemas de la educación.
¿Qué tiene que pasar para que nos demos cuenta de que más exámenes, deberes y suspensos no hacen mejor un sistema educativo? No se trata de recordar a los estudiantes para qué no sirven, sino de buscar sus talentos individuales y potenciarlos.
La exigencia, la disciplina y el respeto a los profesores, desaparecido de las aulas, deben ser recuperadas en un entorno motivador. Los críticos con el sistema español llevan años apuntando a Finlandia como solución.
Pero aun siendo el país nórdico un ejemplo de éxito, con una estrategia innovadora que va desde una evaluación personalizada al diseño de sus escuelas, no hace falta irse tan lejos para encontrar inspiración en la transformación educativa.
Portugal, sin apenas hacer ruido, ha renovado su modelo y dado la vuelta a los malos resultados que sus estudiantes solían lograr en los informes que comparan la educación de diferentes países, donde ahora destacan favorablemente.
Los portugueses son una mejor guía, además, porque sus problemas eran parecidos a los nuestros hoy: un sistema de evaluación demasiado punitivo, un acercamiento homogéneo de la educación, un profesorado desmotivado —se invirtió en formación y se les dio más autonomía—, un currículo demasiado amplio y, para algunos, desactualizado…
La nueva ley aprobada por el gobierno español tiene carencias y sin duda es mejorable, pero da un vuelco hacia un aprendizaje menos memorístico y más ajustado a las necesidades actuales.
El nuevo currículo busca sustituir una acumulación de datos fácilmente accesibles en internet por la capacidad de utilizar y analizar toda esa información de forma práctica. Ofrece más libertad a los centros para decidir su camino, añade una necesaria asignatura de Valores Cívicos y Éticos y establece nuevos métodos, muchas veces explicados de forma ambigua o aderezados con dosis de corrección política (como el caso de las matemáticas con “perspectiva de género”) que no aportan nada.
Las propuestas del gobierno han sido ridiculizadas, unas veces con razón y otras injustamente, por la oposición. Cualquier iniciativa educativa, desde hace años, se convierte inmediatamente en una pelea ideológica.
Los partidos políticos, incapaces de llegar a un pacto, imponen su modelo nada más llegar al poder, generando discontinuidad y confusión en padres, alumnos y profesores.
Pagan esa polarización los estudiantes, que asisten al interminable debate sobre si la religión debe contar para las notas, mientras se les hurtan conocimientos clave en nuevas tecnologías, debate público, inglés o capacidad de análisis del mundo en el que viven.
La Unión Europea considera que se necesitan doce años para que las medidas educativas empiecen a tener efecto.
La disfuncionalidad de la política española, con un parlamento fragmentado en 16 partidos, sumado a que esos plazos no reportan inmediatos beneficios electorales a los partidos, desincentivan los acuerdos y retrasan los cambios. Y, sin embargo, no tenemos tiempo que perder.
Cada retraso supone una nueva condena a la precariedad para otra generación de jóvenes españoles atrapados en un círculo vicioso de fracaso escolar, empleos inestables, casi siempre ligados a los servicios y el turismo, y falta de proyecto de futuro.
La revolución educativa no tiene por qué implicar la total erradicación de exámenes y tareas, que pueden servir para valorar el momento en el que se encuentran los alumnos. Pero pruebas como la que ahora da acceso a la universidad se han convertido en un obstáculo.
Muchas escuelas abandonan novedosos y exitosos programas de aprendizaje utilizados en primaria para preparar a los alumnos para la EvAU, cuyo porcentaje de aprobados es erróneamente empleado para valorar los centros.
La supresión de este y otros muchos exámenes innecesarios sería un primer paso, pero insuficiente.
Terminar con la mediocridad en la que están instalados los alumnos obligará a apoyar y formar continuamente a los profesores, renovar de forma más ambiciosa el currículo escolar, acabar con la cultura de la repetición de curso, erradicar la endogamia en institutos y universidades y liberar a los centros de corsés educativos que impiden la innovación.
El objetivo debe ser acabar con una cultura que se explica mejor con la anécdota que me relató un estudiante universitario de ingeniería. El profesor llegó un día con una sonrisa entre los labios y anunció satisfecho que solo uno de los alumnos había aprobado. ¿No se daba cuenta de que el que había fracasado era él?
Se vendieron más de 30 millones de copias del álbum «Nevermind» de Nirvana en todo el mundo.
BBC News — Es una de las portadas de álbumes más icónicas del rock.
En ella se ve a un bebé desnudo en una piscina, tratando de atrapar un billete de un dólar que pende de un hilo de pescar frente a sus ojos.
El bebé es Spencer Elden, quien tenía cuatro meses cuando fue retratado para la tapa del disco Nevermind de Nirvana.
Ahora, a sus 30 años, el joven está llevando a juicio a la banda alegando explotación sexual.
Según dice, sus padres nunca firmaron un documento que autorizara el uso de su imagen en el álbum.
También alega que la imagen desnuda constituye pornografía infantil.
«Las imágenes expusieron la parte íntima del cuerpo de Spencer y mostraron lascivamente los genitales de Spencer desde que era un bebé hasta la actualidad», afirman los documentos legales presentados en California.
Las fotos no sexualizadas de bebés generalmente no se consideran pornografía infantil según la ley de Estados Unidos.
Sin embargo, el abogado de Elden, Robert Y. Lewis, sostiene que la inclusión del billete de US$1 (que se superpuso después de que se tomó la fotografía) hace que el menor parezca «un trabajador sexual».
El caso legal también sostiene que Nirvana había prometido cubrir los genitales de Elden con una calcomanía, pero el acuerdo no fue respetado.
«Daños de por vida»
Elden alega que su «verdadera identidad y nombre legal están para siempre ligados a la explotación sexual comercial que experimentó cuando era menor de edad (a causa de la imagen) que ha sido distribuida y vendida en todo el mundo desde que era un bebé hasta la actualidad».
La imagen de la portada del disco es conocida en todo el mundo.
El joven afirma que «ha sufrido y seguirá sufriendo daños de por vida» como resultado de la obra de arte, incluida «angustia emocional extrema y permanente», así como «interferencia con su desarrollo normal y progreso educativo» y «tratamiento médico y psicológico».
Él está pidiendo daños y perjuicios de al menos US$150.000 de cada uno de los 15 acusados, que incluyen a los miembros sobrevivientes de la banda Dave Grohl y Krist Novoselic; el administrador de la propiedad de Kurt Cobain; la exesposa de Cobain, Courtney Love; y el fotógrafo Kirk Weddle.
Los representantes de Nirvana y sus sellos discográficos aún no han respondido.
Ambivalencia
Elden recreó la portada del álbum varias veces cuando era adolescente y adulto, siempre vistiendo bañador, para conmemorar los aniversarios 10, 20 y 25 del álbum Nevermind.
Sin embargo, en ocasiones ha expresado ambivalencia sobre la sesión de fotos. En 2016, le dijo a la revista Time que «se molestó un poco» por su notoriedad a medida que crecía.
«Me desperté de repente ya siendo parte de este gran proyecto», dijo. «Es bastante difícil, sientes que eres famoso por nada».
«Es difícil no enojarse cuando escuchas de cuánto dinero se trataba», continuó. «[Cuando] voy a un juego de béisbol y pienso: ‘Hombre, todos en este juego de béisbol probablemente han visto mi pene de bebé’, siento que me revocaron parte de mis derechos humanos».
Kurt Cobain, Chad Channing y Krist Novoselic de la banda Nirvana, en 1989.
En otras entrevistas, se ha mostrado más optimista con la imagen.
«Siempre ha sido algo positivo y me ha abierto las puertas», le dijo al periódico británico The Guardian hace seis años. «Ahora tengo 23 años y soy artista, y esta historia me dio la oportunidad de trabajar con Shepard Fairey durante cinco años, lo cual fue una experiencia increíble. Es un gran conocedor de la música: cuando escuchó que yo era el bebé Nirvana, pensó que eso era genial».
En 2008, el padre de Spencer, Rick, relató la sesión de fotos a la cadena de radio estadounidense NPR, y dijo que Weddle, que era un amigo de la familia, le había ofrecido US$ 200 para participar.
«¡Acabábamos de tener una gran fiesta en la piscina y nadie tenía idea de lo que estaba pasando!»
La familia se olvidó rápidamente de la sesión de fotos hasta que, tres meses después, vieron la portada del álbum Nevermind en la pared de Tower Records en Los Ángeles.
Dos meses después de eso, el artículo de NPR decía: «Geffen Records le envió a Spencer Elden, de un año, un álbum de platino y un osito de peluche».
El álbum, que incluía los éxitos Smells Like Teen Spirit, Come As You Are y Lithium, vendió 30 millones de copias en todo el mundo.
En marzo de este año fue cuando supimos por primera vez de A-74, uno de los icebergs más grandes que se ha desprendido de la Antártida. Provocó una kilométrica grieta y por aquel entones no estaba claro si se quedaría encallado o comenzaría a desplazarse. Ha sido lo segundo, y casi provoca un iceberg mayor.
Durante todo este tiempo el satélite Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea ha estado rastreándolo. Con una noche de casi 24 horas debido al invierno en el Hemisferio Sur, las imágenes satelitales son esenciales para monitorizar el estado del hielo en el área.
En este último mes y debido aun fuerte viento a principios de Agosto en la zona, A-74 comenzó su andadura.
Según ha publicado la Agencia Espacial Europea, el enorme iceberg ha comenzado a desplazarse. Al hacerlo, ha rozado de cerca la plataforma de hielo Brunt de la que se desprendió. En las imágenes satelitales podemos ver la ruta que ha seguido.
Brunt, en sus últimas
De haber impactado con suficiente fuerza contra la plataforma de hielo, la ESA dice que el iceberg habría roto la plataforma de hielo Brunt. En este caso la habría hecho añicos o probablemente habría provocado un iceberg aún más grande de unos 1.700 km2. La plataforma ya tiene una grieta importante y se espera que tarde o temprano acabe desprendiéndose.
La plataforma de hielo Brunt sólo está tenuemente unida al fondo marino de la Antártida. Las diferentes grietas y abismos que tiene avisan de que la plataforma está en sus últimas y pronto se convertirá en otro iceberg más. Una vez eso ocurra, lo más probable es que se desplace hacia regiones más calientes y al final acabe derritiéndose. Es lo que se espera también de A-74 y es lo que ocurrió con A-68.
Además del problema medioambiental que esto supone, también hay otras cosas en riesgo. Por ejemplo, la base científica británica British Antarctic Survey y su estación de investigación Halley VI. Se encuentra en esta plataforma de hielo y ya en 2017 decidieron moverla para adentrarse unos 32 km y evitar ser víctimas de un desprendimiento. Quizás pronto haya que overa de nuevo.
Dicho esto y a pesar de que a Antártida está experimentando un aumento de temperaturas debido al cambio climático, los científicos no creen que A-74 se haya dado debido al cambio climático. Laura Gerrish, una investigadora del British Antartic Survey, indicó en mayo que estos eventos son por ciclos naturales y esperados.
Orígenes de cosas que crees vienen de un lugar equivocado
L.B.V.(G.Carvajal)/marcianosmx.com — ¿Te parece extraño llevar un sombrero panamá mientras te comes una galleta de la suerte en una fila india para subirte a una montaña rusa? Quizá te parezca que el mundo está excesivamente globalizado, pero en realidad existen multitud de malos entendidos que involucran a personas, objetos, historias y lugares que no son como hemos venido creyendo.
La fila india.
Si tuviéramos que hacer justicia, el nombre correcto sería “fila nativo americana”, pues esta característica de andar en grupos formados en filas se observó inicialmente entre los indígenas de los Estados Unidos.
Según consta en los relatos históricos, los guerreros indígenas se desplazaban por el bosque pisando la huella del que iba frente a ellos para no dejar rastro de sus ataques grupales.
La locomoción en fila se utilizó como estrategia de ataque por el ejército estadounidense en la Guerra de Independencia, de 1775 a 1783, contra los ingleses.
La montaña rusa.
Según se puede constatar en los registros, el primer informe que se tiene de vagones en fila asegurados a vías de alta velocidad con fines recreativos proviene del París de 1812. Aquel juego mecánico tenía el nombre de Las Montañas Rusas de Belleville.
Y es que dicha atracción había tomado inspiración de un juego ruso del siglo XVII, que en realidad asemejaba más a un tobogán sobre una ladera de nieve. Irónicamente, en ruso el nombre del juego es Montaña americana (amerikanskiye gorki), como una referencia al país que perfeccionó el juego en el siglo XIX.
Galleta de la fortuna.
Un japonés llamado Makato Hagiwara abrió un salón de té en la ciudad de San Francisco en el año de 1907. En ese lugar, Hagiwara solía consentir a sus clientes con galletas dulces y huecas que contenían notas de agradecimiento en el interior.
Como sucede con todas las buenas ideas, los dueños de los restaurantes del barrio chino copiaron la idea, pero en lugar de notas de agradecimiento empezaron a imprimir predicciones y proverbios.
La gaita, el whisky y los kilts.
La gaita de fuelles apareció en Medio Oriente cientos de años antes de nuestra era y no llegó a territorio escocés sino hasta el siglo XV. El whisky surgió en China y esas típicas faldas masculinas (kilts) son una invención de los irlandeses. Pero a esta nación le debemos la fotografía a color, la hipnosis y los neumáticos inflables.
Números arábigos.
Los números que empleamos en nuestro día a día (1, 2, 3… etc.) surgieron en la India, en torno al año 500 d.C. Allá por el siglo IX, se esparcieron entre los árabes y los persas. Al llegar a Europa, en el siglo XII, el nuevo sistema de numeración sustituyó los números romanos (inútiles para hacer cálculos) y erróneamente los bautizaron como números arábigos. En árabe, los números arábigos se conocen como números indios.
Conejillo de Indias.
La especie Cavia porcellus (que en México conocemos como cuyo) no es un conejo y tampoco viene de la India. La confusión geográfica surge porque el animal es originario de las Indias Occidentales, nombre que los europeos utilizaban para referirse al Caribe al menos hasta el siglo XVII. Además de conejillo, también le llaman “cerdo” o “chancho” y se cree que se debe al sonido que emite cuando tiene hambre.
Sombrero panamá.
¿Qué sería de Sean Connery sin un sombrero panamá? El sombrero blanco de fibra de palmera con una franja negra, que se popularizó por toda Europa en el siglo XIX, solía fabricarse en Ecuador. Sin embargo, en aquella época lo exportaban empresas panameñas.
La fotografía de Theodore Roosevelt vistiendo el sombrero mientras visitaba las obras del canal de Panamá terminó por completar la confusión. La franja negra se agregó como homenaje al deceso de la reina Victoria, en 1901.
Champaña.
Sería el inglés Christopher Merret responsable por la creación del método champenoise, una segunda fermentación típica en los vinos espumosos. Sí, las uvas provenían de la región francesa de Champagne, pero Merret registró la adición de azúcar en 1662, mucho antes de que el monje francés Pérignon se llevara toda la fama.
Además de no ser el inventor del vino espumante, de hecho, Pierre Pérignon buscaba una forma de eliminar las burbujas producidas en la fermentación.
Cosas que existen sin que sepas el motivo
Existen cosas tan comunes en nuestro día a día que sencillamente terminamos acostumbrándonos sin pensar en su verdadero propósito. Otras veces ni siquiera nos damos cuenta de que están ahí. Sin embargo, todo esto tiene un por qué y lo sabrás a continuación.
La “tira” en el respaldo de la camisa.
En aquellos tiempos donde un guardarropa o closet eran artículos exclusivos para gente acaudalada y los ganchos no eran más que una leyenda, las camisas de vestir eran prendas sumamente usadas por la población. Esa pequeña tira sobre el doblez en el respaldo de la camisa servía para que pudieran colgarse de clavos sin dañarlas. En inglés recibe el nombre de locker loop.
El “cilindro” en el cable del cargador.
Esta pequeña pieza tiene como función evitar las variaciones y los picos de energía en las corrientes que pasan por el cable. Su verdadero nombre es “núcleo de ferrita”, y sin él la radiación emitida por el cable podría ocasionar interferencia con otros objetos del entorno.
El diminuto agujero en la ventana del avión.
Para fabricar los cristales de las ventanas de un avión se utilizan dos placas de acrílico, pues por sí solo el vidrio interior podría romperse debido a la diferencia significativa entre la presión de la cabina y la del exterior. Este diminuto agujero permite que el aire se desplace entre los dos paneles, igualando así la presión entre ellos.
La parte azul de un borrador.
La intención inicial del fabricante nunca fue borrar los trazos de bolígrafo, si no eliminar las manchas más oscuras en papeles ásperos. Mientras que la parte más blanda del borrador no podía remover marcas en papeles gruesos o las manchas más oscuras, la parte azul ofrecía buenos resultados.
Sin embargo, las personas empezaron a intentar borrar los trazos de bolígrafo y la novedad se esparció rápidamente. Así, los fabricantes se apropiaron del nuevo propósito y la moda se quedó.
Los ojales de botón horizontales de una camisa.
¿Has notado que los ojales para los botones de tu camisa son mayoritariamente verticales, con excepción del primero y el último que son horizontales, así como los de las mangas? Esos son los sitios donde es más probable que se desabotonen.
Los hoyuelos extras en los tenis.
No tienen otro objetivo que servir como refuerzo extra en la atadura de las agujetas en torno al pie del atleta para evitar que se lastime. Aquí hay un video donde te muestran cómo usarlos
El agujero en la cuchara para espaguetis.
Aunque no lo creas, no lo hicieron para escurrir el líquido del espagueti, sino para medir la porción individual de pasta y no exagerar con la cantidad.
El bolso pequeño de los jeans.
Este bolso diminuto no se hizo para portar monedas, sino relojes. En los años 1800, los vaqueros solían llevar sus relojes en cadenas atadas a sus chalecos. Para evitar que se rompieran, la marca Levi’s introdujo estos bolsillos donde podrían mantener a salvo sus relojes”.
El agujero en la parte superior de una tapa de bolígrafo.
Como seguramente lo mencionamos en algún post de curiosidades, esa abertura en la punta de la tapa sirve para que fluya el aire en caso de que a alguien se le atore en la garganta – evitando una desgracia mayor –, aunque tragarse una tapa de bolígrafo ya es una pequeña desgracia.
Trozos de tela y botones que vienen con la ropa.
Como seguramente adivinaste, sirven para remendar la tela o sustituir un botón perdido tras una buena dosis de pozole. La mayoría de las prendas vienen con los botones cosidos en partes ocultas de la pieza textil.
Dichos con significados diferentes a los que piensas
El fin de los proverbios, refranes y dichos es transmitir sabiduría a las personas, ayudándoles a comprender ciertos aspectos de la sociedad y del mundo.
Algunas de estas oraciones guardan lecciones e información que es bueno tener en cuenta, mientras que otras que solemos utilizar en nuestra vida cotidiana guardan significados muy distintos a lo inicialmente previsto. Échales un vistazo.
La curiosidad mató al gato.
Originalmente: “la atención mató al gato”.
Este refrán sirve como una advertencia para el bien de aquellos que son demasiado curiosos. Sin embargo, la frase que conocemos hoy se originó a partir de “la atención mató al gato” (the care kills the cat), donde la palabra “atención” significaba “tristeza” o “preocupación” en el idioma inglés.
El refrán aparece por vez primera en “Every Man in His Humour”, una pieza teatral de 1598 obra de Ben Johnson. Se cree que la pieza fue escenificada por un grupo de actores entre los que se incluía William Shakespeare. Después, y sin ningún tipo de escrúpulo, Shakespeare tomó la frase para su propia obra de teatro “Mucho ruido y pocas nueces”.
En 1898, la expresión original “la atención mató al gato” todavía estaba vigente cuando fue definida en el Brewer’s Dictionary of Phrase and Fable. Sin embargo, ese mismo año la frase fue impresa como “se dice que la curiosidad mató al gato” en el periódico The Galveston Daily News. En el momento en que apareció en la obra “Diff’Rent” de Eugene O’Neill, en 1924, el refrán ya se había trasformado en la expresión que conservamos hoy.
La sangre es más espesa que el agua.
Originalmente: “la sangre de la alianza es más espesa que el agua del útero”.
El dicho “la sangre es más espesa que el agua” muchas veces se utiliza para referir que los lazos familiares son más importantes que cualquier otra cosa, por ejemplo, que las relaciones temporales con los amigos. Sin embargo, su significado actual no tiene nada que ver con lo que la frase significó en sus orígenes.
La versión original hacía referencia a que el vínculo entre compañeros soldados era más fuerte que la lealtad familiar. La palabra sangre se refería a la sangre que se derrama en la batalla.
El dicho también fue usado como referencia a los “pactos de sangre” que las personas hacían compartiendo la sangre de un animal o incluso cortándose unos a otros y mezclando su propia sangre. El pacto unía a los individuos y significaba que estaban comprometidos unos con otros más allá del compromiso que, por ejemplo, tenían con sus propios hermanos.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Originalmente: “aprendiz de mucho”.
El refrán “Aprendiz de mucho, maestro de nada” (en inglés “Jack of all trades, master of none”) es una analogía de otro que usamos mucho en México: “el que mucho abarca poco aprieta”. Se originó a partir de la frase en inglés “Jack of All Trades” que no tenía connotación negativa. Simplemente se le daba a una persona capaz de hacer muchas cosas.
Lo más interesante es que el nombre que aparece en la expresión inglesa (“Jack”) no se refiere a una persona específica sino a un término genérico empleado para describir a un hombre promedio de la Edad Media. Los “Jacks” medievales eran hombres de poco estatus social que se ganaban la vida a través de profesiones propias de los “Jacks”, así nacieron los lumberjacks (leñadores) y los steeplejacks (deshollinadores).
En el Medioevo, probablemente no existía un solo comercio que no empleara algún tipo de Jack (un nombre que también fue común para objetos usados en profesiones como la carpintería). Fue en 1612 que la frase “Jack of All Trades” entró de forma oficial a la lengua inglesa, cuando Geffray Minshull escribió sobre su experiencia en una prisión en el libro “Essayes And Characters of a Prison and Prisoner”. La parte de la frase que reza “maestro de nada” llegó hasta finales del siglo XVIII.
El diablo está en los detalles.
En nuestros días, el dicho alerta sobre los errores que pueden ser cometidos en los pequeños detalles de un proyecto. Sin embargo, una versión más antigua de la frase significaba que la atención en las pequeñas cosas de la vida traía recompensas significativas.
No está del todo claro quién acuñó la frase “Dios está en los detalles”. El dicho se atribuye a muchas figuras influyentes, entre ellas Miguel Ángel. Lo más común es leer que la expresión provino del arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohe.
Aunque muy probablemente la frase no se originó con él, se encuentra en su obituario de 1969 en el New York Times. La frase también fue utilizada por el historiador de arte Aby Warbug, aunque su biógrafo se mostró renuente a decir que el término fue inventado por él.
Una versión aún más remota del dicho, “el buen Dios está en los detalles”, generalmente se le atribuye al escritor francés Gustave Flaubert.
Carpe diem.
Originalmente: “Carpe diem, quam minimum credula postero”. (Aprovecha el día, no confíes en el mañana).
Muchas veces esta locución latina se traduce como “aprovecha el día” y es usada para justificar las acciones espontaneas, con el fin de aprovechar al máximo la vida. Sin embargo, la frase original es más larga y profunda significando algo parecido a “saca el máximo provecho del día, confiando lo menos posible en el futuro”.
Es decir, no se refiere a que haya que aprovechar el día como si no hubiera mañana, sino a hacer lo más que se pueda ahora para cosechar los resultados en el futuro.
La frase fue acuñada por el poeta romano Horacio y apareció en Odas, I, 11, donde se muestra el uso de metáforas agrícolas para exhortar a los individuos a aprovechar el día.
Horacio era seguidor del epicureísmo, una forma de filosofía instruida por Epicuro que concluyó que el placer y las cosas más importantes de la vida se alcanzaban a través de una existencia simple.
La expresión “Carpe diem” fue usada por Lord Byron en 1817, y más tarde popularizada por la película La sociedad de los poetas muertos (1989). Hoy, su significado original prácticamente se ha perdido y anima a las personas a tomar las oportunidades sin tomar en cuenta el futuro.
El dinero es la raíz de todos los males.
Originalmente: “el amor al dinero es la raíz de todos los males”.
Según el proverbio “el dinero es la raíz de todos los males”, toda clase de inmoralidad y maldad que atestiguamos en el mundo son provocadas por el dinero. Sin embargo, la frase es una cita errónea de la Biblia, dado que la original es “porque el amor del dinero es la raíz de todos los males” (1 Timoteo 6:10).
Es decir, los problemas surgen cuando las personas pasan a amar el dinero y a dejarse controlar por él, y no por el dinero en sí.
La verdad los hará libres.
Originalmente: “la verdad los hará libres”, pero con otro sentido.
Actualmente esta frase es muy socorrida para incentivar a las personas a decir la verdad, presumiblemente después de haber mentido, con el fin de que sientan paz.
La expresión, como la anterior, también viene de la Biblia (Juan 8:32), y hay diferentes variaciones, según cada traducción. Sin embargo, en su contexto original no está directamente relacionada con la mentira. En realidad la frase es una instrucción religiosa. La “verdad” representa al cristianismo, Dios o Jesús, mientras que “libertad” se aplicaría sobre cualquier impedimento, como el pecado o la ignorancia.
Así, “la verdad los hará libres” originalmente significaba que, si te convertías al cristianismo, la verdad (Jesús) te libertaría de la esclavitud del pecado.
13 micronaciones de las que probablemente no has oído hablar
¿Qué es una micronación? Se trata de pequeñas entidades constituidas como país, pero que no tienen el reconocimiento de los gobiernos mundiales ni de los organismos internacionales. Algunos cuentan con un territorio físico, otros existen solo en internet o en la mente de sus creadores, pero muchos emiten moneda, expiden pasaportes y tienen hasta reyes y príncipes.
El fenómeno de las micronaciones data del siglo XIX, asociadas al oportunismo como el Reino de la Araucania fundado en 1860 por Orélie Antoine de Tounens. Pero sería a partir del siglo XX cuando proliferarían, en ocasiones como resultado de errores u omisiones en tratados históricos, en otras como proyecto personal de un individuo o familia.
La lista de micronaciones que han existido o existen todavía es larga y extensa. Estas son algunas de las que se pueden considerar más serias, es decir, aquellas que no reclaman territorios imaginarios o ficticios, planetas o simplemente carecen de territorio, y tienen una actividad actual que podría hacer que se las considerase, en algún momento y con mucha suerte, naciones de facto.
Akhzivland
El Museo de Akhzivland
Fundada en la costa israelí entre Nahariya y Líbano en 1972, su creador Eli Avivi fue detenido y puesto a disposición de la justicias. Sin embargo el juez lo puso en libertad ya que el delito de crear un país sin permiso no estaba contemplado en las leyes israelíes.
Hoy parece que incluso el Ministerio de Turismo de Israel promociona el lugar como reclamo turístico, donde se ubica un museo de excentricidades.
Imperio de Atlantium
Bandera de Atlantium
No confundir con el Principado de Nueva Atlántida. El Imperio de Atlantium está situado en Australia, rodeado por el estado de Nueva Gales del Sur. Su emperador lleva el nombre de George II. En octubre de 2015 tenían censados 3.000 habitantes.
Imperio de Austenasia
Lugares que forman el Imperio de Austenasia
Fundada en septiembre de 2008 en el Reino Unido, funciona como una monarquía constitucional y comprende dieciocho propiedades que se han declarado independientes. Cuenta con página web y amplia presencia en redes sociales.
República de la Concha
El aeropuerto de Key West da la bienvenida a la República de la Concha
Fundada en 1982 en la ciudad de Key West, Florida, celebra incluso su propio día de la independencia el 23 de abril. El 20 de septiembre de 1995 un batallón del ejército estadounidense llevó a cabo maniobras de asalto e invasión en el lugar.
Ante la queja de las autoridades de la República de la Concha el comandante del batallón se disculpó, y al día siguiente se celebró una ceremonia de rendición. Por ello la república mantiene un batallón de artillería permanente, una armada de 10 barcos y unas fuerzas aéreas de una docena de aparatos.
Reino de Elleore
Mapa del Reino de Elleore
Establecido en 1944 en la isla del mismo nombre en el fiordo danés de Roskilde, es una de las micronaciones más antiguas del mundo. Curiosamente tiene su propio horario oficial, que va doce minutos por detrás de la hora oficial danesa. Contando el actual ha tenido seis monarcas a lo largo de su historia. Y el libro Robinson Crusoe está prohibido.
Gran Ducado de Flandrensis
Senadores de Flandrensis
Fundado por el belga Niels Vermeersch, reclama cinco islas próximas a la Antártida basándose en el argumento de que el tratado antártico prohibe a los estados reclamar territorios allí, pero no a los individuales.
A pesar de que en realidad no cuenta con territorio de facto la incluímos porque es una de las más activas participando en reuniones y congresos, con moneda propia, periódico, constitución, himno nacional y partidos políticos.
Su creador la define como una aventura ecológica para llamar la antención contra el cambio climático.
República Libre de Alcatraz
Jacopo Fo
Consiste en un área de territorio de propiedad privada cerca de Perugia, en Italia. Fue fundada por Jacopo Fo, el hijo del premio Nobel Dario Fo. Cuenta con una universidad, la Universidad Libre de Alcatraz, que ofrece cursos de baile, exposiciones, conferencias, festivales musicales y otros eventos.
República de Mijat Tomic
Logotipo de la República de Mijat Tomic
Es una micronación autoproclamada en Bosnia-Herzegovina, que incluye 3 kilómetros de territorio montañoso en el interior del parque natural Blidinje. Su capital es un motel. Posee constitución propia, moneda y emite pasaportes.
Principado de Hutt River
Situación de Hutt River
Es la micronación más antigua de Australia, que cuenta con un buen puñado de ellas. se fundó el 21 de abril de 1970 y, por supuesto, sigue sin estar reconocida por Australia ni por ningún otro país del mundo. Está situada a unos 517 kilómetros al norte de Perth, cerca de la ciudad de Northampton en el estado de Australia Occidental.
Principado de Isla Verde
Situación del Principado de Isla Verde
Está situado en la costa canadiense de Quebec. Proclamó su soberanía en 2013, basándose en que no está incluida en el tratado firmado entre Francia y Canadá en 1972 que establecía las zonas de soberanía de ambos paises.
Real República de Ladonia
Ladonia
Ladonia fue fundada por Lars Vilks, un artista sueco-letón que la creó como una instalación artística en la costa de Suecia. Tiene un kilómetro cuadrado de territorio y forma parte de la reserva natural de Kullaberg.
El problema es que Vilks construyó las esculturas en 1980 sin autorización en un lugar protegido, y el gobierno pidió que fueran retiradas.
El famoso artista Joseph Beauys las compró en 1984. En 1996 Vilks declaró la Real República de Ladonia en el lugar como protesta. Y ahí siguen las esculturas.
República de Saugeais
Situación de la República de Saugeais
Una de las más micronaciones más longevas es la República de Saugeais, situada en el departamento francés de Doubs, en la frontera con Suiza. Comprende once municipios y su capital Montbenoit.
Se creó en 1947 y cuenta actualmente con presidenta, primer ministro, doce embajadores y más de 300 ciudadanos honoríficos. En 1987 incluso el servicio postal francés emitió un sello conmemorativo de la república.
Principado de Aigues-Mortes
Situación de Aigues-Mortes
Se trata de una pequeña ciudad en la costa de Provenza, Francia, con un bonito castillo medieval, que emite incluso su propia moneda, el flamingo.
Está considerada la micronación más exitosa del mundo. Se basa en la creencia de que la ciudad fue donada por Luis IX, rey de Francia, en su lecho de muerte a uno de sus sirvientes, nombrándole príncipe de Aigues-Mortes. Se fundó en 2010, pero reclaman existir desde 1270.
curiosfera — Gracias a los espejos hoy en día somos perfectamente conscientes del aspecto que tenemos, gracias a su fiel reflejo. Conocemos nuestra cara y hemos visto cómo íbamos creciendo y cambiando, pero este hecho tan habitual ha sido excepcional durante mucho tiempo.
Para conocer los orígenes de los espejos debes saber que un espejo bien hecho es algo relativamente difícil de conseguir, por lo que al principio se tenían que contentar con el reflejo obtenido de una capa de algún metal bien aplanado.
Hemos encontrado espejos en el antiguo Egipto hechos con láminas de cobre o de algún otro metal bruñido. No eran perfectos, pero iban mejor que mirar sobre la superficie del agua.
Espejos primitivos realizados solo con metal
En todo caso, se trata de espejos de tocador, y no de los grandes espejos de que actualmente podemos disfrutar.
Y lo mismo sucedió en la civilización griega y en el gran imperio romano, hasta que llegó el siglo XVI.
Se puede afirmar que los inventores del espejo fueron los venecianos (Italia) en el siglo XVI.
En esta ciudad existían verdaderos maestros en el arte de trabajar el vidrio.
Descubrieron la manera de hacer espejos de vidrio de tamaños más grandes y de mucha mejor calidad.
Con estos nuevos espejos más grandes y hechos de metal cubierto con vidrio el invento se fue extendiendo rápidamente por toda Europa primero, y posteriormente a Asia y América.
Actualmente, los espejos de las casas tienen una capa muy fina de metal y una cubierta de vidrio encima. Este vidrio protege el metal y evita en parte la oxidación.
Pero, de espejos, hay otros tipos aparte de los que tenemos en el lavabo. Muchas tecnologías dependen de la luz y, por tanto, disponer de buenos espejos resulta imprescindible.
Por ejemplo, cuando hablamos de telescopios, solemos pensar en grandes lentes de cristal, pero ahora la mayoría de los telescopios trabajan con espejos.
Podemos conseguir una imagen ampliada desviando los rayos de luz con una lente, pero también podemos hacerlo con un espejo.
Y el espejo ofrece más calidad y menos problemas.
Otros espejos con una historia curiosa son los que dejaron los astronautas de las misiones Apolo cuando fueron a la Luna.
Ahora podemos medir exactamente la distancia entre la Tierra y la Luna gracias a aquellos espejos.
Se envían haces de luz láser que se reflejan en los espejos. Como conocemos la velocidad de la luz, podemos medir con mucha precisión cuánto tarda la luz a devolver, y con este dato es fácil calcular la distancia. Algo muy similar sucede con los radares.
Y también hay espejos de gran calidad. Los que tenemos en casa parecen muy buenos, pero en realidad pierden mucha luz al reflejar los rayos. En un espejo perfecto, toda la luz que llegara saldría reflejada.
De hecho, no sólo la luz, sino todas las radiaciones electromagnéticas. Y es que a menudo no recordamos que la luz no es más que una radiación de determinada longitud de onda.
En la práctica, esto es muy complicado. De todos modos, sí se han conseguido materiales que reflejan un porcentaje muy alto de la luz que les llega, y también materiales que lo hacen aún mejor, pero sólo para algunas longitudes de onda.
Cada tipo de espejo de estos tiene sus aplicaciones, que no son precisamente mirarnos la cara por la mañana. Las aplicaciones de estos “superespejos” van desde las comunicaciones hasta los sistemas de guía de misiles o las técnicas de microcirugía con láser.
En realidad, hay días que de buena mañana se agradece que el espejo de toda la vida no sea perfecto. De hecho, tal vez podría absorber un poco más la luz y ahorrarnos algún disgusto.
La Cafetera:
Hoy en día, basta con apretar un botón de tu cafetera y en pocos segundo tienes preparado un sabroso café.
Si lo pides en una cafetería en un minuto te lo sirven, todo gracias a este electrodoméstico.
La historia de la cafetera es, como muchos otros inventos, algo imprecisa, ya que durante el siglo XIX y principios del siglo XX ven la luz una serie inventos, sistema y patentes sobre este electrodoméstico.
Por este motivo vamos a tratar de ser lo más rigurosos posibles en nuestra explicación. Pero vaya por delante que los historiadores no acaban de ponerse de acuerdo en establecer cuál fue en realidad la primera cafetera del mundo.
El inventor de la cafetera es Sir Benjamin Thompson (1753 – 1814), más conocido como Conde de Rumford. Un inventor y físico británico que nació en Estados Unidos.
Pasó gran parte de su vida en Inglaterra y en Alemania. Inventó y mejoró un sinfín de máquinas, chimeneas, hornos industriales, utensilios de cocina y, como no, la cafetera por goteo a finales del siglo XVIII.
Tal y como hemos comentado en el punto anterior, el inventor de la cafetera, Benjamin Thompson paso gran parte de su vida como inventor entre Alemania e Inglaterra.
Por este motivo no se sabe con certeza en cuál de los dos países es donde se inventó la cafetera.
Otra cafetera más perfeccionada y la que se llevó todo el éxito y reconocimiento sería inventada a principios del siglo XIX por el farmacéutico de Rouen (Francia) François Antoine Descroisilles, en 1802.
El invento recibió el nombre de cafeolette: constaba de dos recipientes superpuestos separados por un filtro, a través del cual se conseguía un café más puro, libre de posos y solajes.
Años después, el también francés químico A. Cadet hizo cafeteras de porcelana. El diseño y la técnica se aplicaron a perfeccionar la cafetera mientras la ciencia médica se manifestaba en contra de su consumo.
Como de costumbre, los médicos se enfrentaban a la opinión general y aguaban la fiesta a los amantes de lo bueno.
Acaso el triunfo del café esté en la oposición que le hicieron los médicos del siglo ilustrado; cuando a Federico I de Prusia le quiso privar su médico de tomar café, el monarca contestó condescendiente: ‘Descuidad, ya bebo menos, doctor, pues he bajado a seis tazas por la mañana y una jarra entera a la hora de la comida’.
Como todo, el café evolucionó, y con él la cafetera. El café instantáneo no tardó en aparecer, y a todos pareció que aquello acabaría con la cafetera.
Ya en 1905 Ludwig Roselius había inventado un procedimiento para descafeinarlo.
Pero el invento de mayor trascendencia en el mundo del café fue el café Express en 1946.
Para él se diseñó la cafetera llamada Moka Express en 1932 en Italia, fruto del ingenio de Renato Biachetti y Alonso Biachetti.
Aquella máquina funcional y de bella apariencia hizo del hecho sencillo de preparar el café matinal una costumbre sugestiva.
La cafetera se incorporaba al mundo del diseño artístico, al llamado art déco, de la época.
Doce o trece años después, en 1946, otro italiano, Achilles Gaggia, creó la máquina que lleva su nombre.
Y, aunque el café expreso existía desde finales del XIX, este invento hizo posible la difusión del café a escala universal.
Ya entonces se decía en España, México, Argentina, Colombia y otros países de Suramérica que el buen café lleva en su nombre las cualidades que debe tener: caliente, amargo, fuerte, escaso.
A continuación puedes ver un resumen de la historia de la cafetera en forma de cronología o línea del tiempo (timeline):
Año 1800: El francés Jean Baptiste de Belloy, arzobispo de París, inventa la primera cafetera. Se añade agua caliente en la parte superior y ésta se cuela poco a poco a través del café molido hasta el recipiente inferior. Este sistema se llama de percolación.
Año 1825: Un alemán llamado Loeff inventa una cafetera formada por dos globos de vidrio unidos, con el café en el superior y el agua en el inferior. Cuando el agua hierve sube a través de un filtro al recipiente superior y se mezcla con el café. Al apagar el fuego, vuelve a bajar. Esta cafetera se llama Cona.
Año 1844: Louis Gabet inventa una cafetera en que los recipientes se hallan uno al lado del otro. Se denomina siphon balancier. Un escocés llamado Napier inventa un sistema parecido pero más simple que se hará servir en Gran Bretaña.
Año 1866: El norteamericano William Edson reinventa la cafetera Cona. Dos años después, el alemán Julius Petcsh y el ruso Stephen Buymtzky mejoran el invento dándole una forma asimétrica al recipiente superior, de manera que una vez lleno del agua con café, bascula para dejar caer el líquido de nuevo en el inferior y apaga el fuego. Una vez vacío, vuelve a bascular y golpea un timbre avisando de que el café está hecho.
Año 1873: Primera patente en EE.UU. de una cafetera de émbolo.
Año 1895: Primeras cafeteras italianas de presión de vapor. El agua atraviesa el café en forma de vapor, luego condensa y desciende.
Año 1908: Invención de la cafetera de filtro de papel a partir de una idea del ama de casa alemana Melitta Benz, que dio nombre a este sistema.
Año 1933: El italiano Caliman pone a punto la verdadera cafetera de émbolo, con un ajuste que impide que los posos se mezclen con el café
Año 1940: El alemán Peter Schlunbohm, emigrado a Estados Unidos, perfecciona la Melitta con vidrio Pyrex.
Año 1948: El italiano Achille Gaggia perfecciona la cafetera expreso inventada a principios de siglo por Luigi Bezzera. El agua hirviendo atraviesa a presión un recipiente con el café molido por percolación.
Año 1972: Primera cafetera automática de filtro. Funciona según el principio de percolación y a la vez de infusión con vapor calentando el agua mediante resistencias eléctricas.
Leyendas aparte, el café se bebía en Siria y Turquía no antes del año 1420.
En Europa no hubo noticia de esta sustancia hasta 1591, año en el que un botánico italiano describió una planta que decía haber visto crecer en un jardín de El Cairo.
A Europa fue traída por los venecianos en 1615, si bien es cierto que el viajero español Pedro Teixeira, de vuelta de un viaje que hizo a Turquía, habla del café en 1610 en estos términos: ‘Una bebida que llaman allá el kaoah, de simiente hendida, tostada y negra como la pez’.
En Europa hubo sus más y sus menos al respecto de la conveniencia de beber tan novedoso brebaje. Algunos incluso aseguraban que tal vez no fuera lícito adoptar por bebida algo propio de los países infieles.
Sin embargo, el papa Clemente VIII, disipó aquella duda bebiendo él mismo ante la Curia de cardenales y ante quienes quisieran verlo, una buena taza de café mientras decía socarrón: ‘No siempre todo lo de los infieles es cosa mala, hijos carísimos’.
Parece que la primera cafetería se abrió en Londres hacia 1650, aunque los primeros en hacer negocio con el café fueron dos hermanos armenios que abrieron sendas cafeterías en las calles parisinas de Saint-Germain y De Bussy, y no contentos con su clientela habitual, ante la acogida y favor dispensado a la bebida del momento, fletaron una tropa de vendedores ambulantes que llevaban el líquido de moda por toda la ciudad al grito de “prueben la bebida del día”‘.
Tanto gustó que en 1693 ya había en París más de trescientas cafeterías y otras muchas en Marsella, donde al parecer se inventó el carajillo, es decir, añadir ron al café. Aquellos carajillos o café fuerte eran cada vez más ron que café, como cabía esperar de la marinería, clientela habitual de los bares del viejo puerto mediterráneo.
De Marsella café y carajillo viajaron por todo el mundo.
En las primeras décadas del XVIII el café se vendía también en las farmacias.
Lo había puesto de moda el embajador turco ante la corte de Luis XIV.
No agradó, sin embargo, el aspecto oscuro de brebaje extraño que tenía, pero la novedad era la novedad, y un ejército de esnobistas atentos a lo insólito y a lo nuevo, a lo extravagante y especial adoptó el café en fiestas públicas y banquetes privados haciendo de esta bebida objeto de tono y prestigio social, y el pueblo —allá va la soga donde va el caldero— se apuntó a la nueva moda.
Pero lo que más potenció el uso del café a escala popular y consolidó su uso en las casas fue el invento de la cafetera a finales del siglo XVIII.
Como tantas otras cosas, este invento fue obra del enigmático conde de Rumford, devoto de Baco antes de consagrarse al apostolado del café. Sobra decir que con la invención de la cafetera esta bebida cobró un gran auge.
La Chimenea:
La chimenea es una solución arquitectónica de aparición relativamente tardía. Los griegos, aunque tuvieron una palabra para ella, no la conocieron realmente.
A lo más que llegaron fue a practicar un agujero en el techo para dar salida al humo del hogar, abertura que en Grecia se llamó kapnodeia.
Si bien se ha traducido por chimenea era un mero respiradero en el techo que solía cerrarse mediante una válvula.
Por lo general, como muestra el teatro antiguo, si se acumulaba el humo se le hacía salir por las ventanas.
Tampoco Roma, que tenía el término caminus para denominar una cosa parecida a la chimenea, conoció esta solución constructiva, aunque avanzaron algo más, ya que en algunas fraguas y hornos se llegaron a instalar tubos de salida de humos; también en las minas.
Era natural: la calefacción griega y romana no necesitaba chimenea ya que el hipocausto y las glorias caldeaban el ambiente a través del pavimento, por la parte de abajo, y contaban asimismo con braseros de mano. No se generaba humo. A su vez, las antiguas cocinas estaban habitualmente instaladas a cielo abierto.
Vitruvio, arquitecto romano del siglo I a. C. se hace eco en su Tratado de arquitectura de las constantes quejas que provoca la acumulación de humo en las estancias y desaconseja, al hablar de la decoración de las habitaciones, colgar cuadros de sus paredes y sugiere que cornisas, molduras y zócalos fueran lisos para poder limpiar fácilmente los estragos que en ellos causa el humo.
La ausencia de verdaderas chimeneas hacía que las habitaciones estuvieran situadas hacia el sudoeste, del lado donde el sol de invierno da durante más horas a lo largo de la tarde, que eran las de la comida principal.
Lo que puede considerarse como la chimenea más antigua de la historia se halló en Pompeya y data del siglo I: es una construcción cuadrada formada por cinco tubos que se unen en uno único que sale al exterior por encima de la casa.
Tal y como las conocemos en la actualidad, las chimeneas surgieron en el siglo XII.
Eran muy sencillas, sin jambas ni dintel: solo una simple campana sobre el fuego para tirar hacia arriba el humo. Las chimeneas medievales tuvieron una evolución lenta.
Pero la gran revolución se dio a partir del siglo XIII con la aparición de las chimeneas de planta circular con tubos de salida de humos empotrada en el muro.
Y, campana semicónica sostenida por patas elevadas.
En el siglo XIV se construyeron en forma rectangular, y el fondo o trashogar se protegió con tejas o una placa fundida para proteger del fuego el muro de la casa.
El manto o protección periférica se hacía con grandes piedras o dovelas que formaban un arco curvo o dintelado, mientras la campana cónica se transformó en piramidal.
Durante el Renacimiento, que no desaprovechaba espacio para plasmar su vocación artística, las chimeneas llegaron a ser elementos decorativos preferidos por los artistas.
No estaban necesariamente adosadas al muro, sino que a menudo dominaban el centro de la estancia noble constituyendo un elemento decorativo de primer orden.
Sobre ellas se colocaban los escudos nobiliarios, los trofeos y panoplias, y se adornaban de bajorrelieves, sobre todo a finales del siglo XIV, en que comenzaron a arrimarse a las paredes o muros de la estancia principal.
Sobre todo en Inglaterra y Francia, a partir del siglo XV se comenzó a ubicar la chimenea en el centro de la pared más larga del salón o recinto principal. Por entonces ya había chimeneas en todas las casas nobles europeas, donde eran construidas de ladrillo o granito.
Los artistas italianos del Renacimiento cambiaron la forma primitiva de la chimenea. En cuanto a España, donde primero aparecieron fue en Castilla en el siglo XIII, y su uso se generalizó en el XIV.
En aquella época surgió un estilo de chimenea. Tanto en España como en Italia o Francia la chimenea dominó el paisaje urbano a partir del Renacimiento, como muestra el conocido cuadro del veneciano Vittore Carpaccio: La curación del loco (1495).
Por entonces, la chimenea ya no era de uso exclusivo de la nobleza y la burguesía. Formaba parte de usos y costumbres del pueblo.
Además, había dejado de existir el impuesto con que se gravaba al poseedor de chimenea en su tejado, cosa que estuvo considerada un lujo, así como el de poseer balcones y ventanas en la vivienda.
Las chimeneas del siglo XVII y XVIII en Francia y España comenzaron a sustituir la piedra por el mármol; de esa época data la moda de colocar espejos sobre las amplias lejas donde se alineaban mil objetos variados que servían de adorno: candelabros, relojes, vasos.
Pero hacer chimeneas era además de una técnica un arte de trascendencia y responsabilidad grandes. Incluso los maestros en el arte se veían en la necesidad de rehacerla hasta encontrar el punto de tiro del humo. Asunto que a menudo presentaba dificultades de orientación.
Todos sabemos que la chimenea ha quedado relegada a un papel decorativo. Debido al uso de la calefacción central, estufas eléctricas y otros medios de acondicionamiento las casas la han reducido a mero papel romántico en las ciudades. Aunque todavía se defiende en los pueblos. Más importante es el papel folclórico que aún conserva.
En cuanto al repertorio supersticioso, ciertamente nutrido en relación con este objeto, se cree que cuanto se relaciona con ella tiene repercusiones. Hay una serie de creencias peregrinas que sigue firme en el ánimo de la gente.
Por ejemplo:
Si una paloma blanca se posa en una chimenea habrá llanto en esa casa.
Al estrenarse una chimenea hay que hacer tres cruces sobre su umbral o poner el sello de Salomón con los dedos índice y corazón de la mano diestra. Y, arrojar tres granos de sal.
El primer fuego no se debe encender en viernes. Hay que utilizar madera de espino, abeto o ciprés, ya que su olor aleja influencias negativas.
Soñar que se sube a lo alto de la chimenea anuncia éxito.
Por otra parte, el hollín gozó de prestigio: servía para predecir lluvia.
Aunque en la Castilla del siglo XVI el de deshollinador fue oficio mal visto, se habló de “la suerte del deshollinador”, es decir: la suerte que daba verlo trabajar.
El deshollinador barruntaba cosas buenas visto sobre el tejado con las piernas cruzadas. En muchos lugares la gente se quitaba el sombrero y lo saludaba. E incluso se llegaba a contratar un deshollinador para que se dejara ver por los recién casados a la salida de la iglesia.
Por último la palabra chimenea llegó al español a través del francés cheminée, deriva del griego káminos. En castellano el vocablo aparece a finales del siglo XIV, ya que con anterioridad a esa fecha, la palabra castellana empleada fue fumero o humero.
lavozdigital.es(M.P.Villatoro) — Calabazas, disfraces y jolgorio. Lo que hoy en día se conoce como Halloween (las costumbres que nos han llegado empaquetadas desde Estados Unidos gracias a las películas) poco tiene que ver con la fiesta de la que proviene Y es que, el origen de esta celebración se encuentra en el Samhain o Samagín.
Una conmemoración celta milenaria en la que los druidas de la antigua Britania pedían por las almas de los fallecidos al dios de la muerte; se encendían gigantescas fogatas para ahuyentar a los espíritus malvados y, además, se llevaban a cabo sacrificios humanos para ver el futuro.
La barbaridad a la que llegó fue tal que, cuando los romanos arribaron a las islas, prohibieron parte de las actividades.
Con todo, los orígenes de la fiesta se han difuminado en el tiempo provocando que las interpretaciones sobre qué diablos se hacía en aquella celebración sean muchas. De hecho, se desconoce el momento exacto en el que se empezó a suceder.
Tan solo se sabe que tenía como protagonistas a los hechiceros britanos y que ya se practicaba antes de la conquista romana de las islas. Una campaña militar que comenzó con Julio César en el año 55 a.C. y que se empezó a materializar definitivamente en el 43 con Claudio. Independientemente de la fecha concreta, todas las fuentes coinciden en que el Samagín giraba alrededor de los druidas, los sacerdotes del pueblo celta.
«El pueblo céltico vivió en el norte de Francia y las Islas Británicas. Practicaba las artes ocultas y adoraba a la naturaleza, a la que atribuía cualidades animísticas o sobrenaturales», explican los autores John Ankerberg y John Weldon en su libro « Facts on Halloween».
Por su parte, el arqueólogo e historiador decimonónico Henri Hubert explica en su obra «Los celtas y la civilización céltica» que este pueblo se mantenía unido gracias -entre otras tantas cosas- a los druidas, a los que se daba gran importancia como encargados de contentar a los dioses.
«Eran una clase de sacerdotes expresamente encargados de la conservación de las tradiciones», determina el experto.
Samagín y Belenus
Como pueblo que basaba una buena parte de su existencia en la naturaleza, los celtas daban una importancia suma a los ciclos estacionales. Para ellos, el año se dividía en dos grandes épocas: el invierno y el verano. La primera, asociada con la muerte; la segunda con la vida.
Y, para conmemorar el paso de una a otra, celebraban dos fiestas en honor a los respectivos dioses a los que asociaban cada una de ellas. «Los celtas adoraban al dios sol (Belenus) especialmente en Beltane, el primero de mayo. Y adoraban a otro dios, Samagín, el dios de la muerte o de los muertos, el 31 de octubre», determinan los autores en su obra.
De la segunda fiesta que se llevaba a cabo en honor de esta deidad es de la que proviene el actual Halloween.
Según afirman la mayoría de las fuentes, el festival de Samagín duraba tres días y tres noches y en él se conmemoraba el «inicio de la estación muerta del año, en la cual campos y seres vivos dormían a la espera de la próxima primavera» (tal y como explica la doctora en historia Margarita Barrera Cañellas en su tesis « Halloween, su proyección en la sociedad estadounidense»).
Podría parecer que esta fiesta era entendida una celebración de segunda categoría, pero nada más lejos de la realidad. Al fin y al cabo, los propios druidas consideraban a su civilización y al pueblo britano descendientes del dios de la muerte.
Con todo, tan cierto como esto es que existen autores partidarios de que Samagín era únicamente el nombre que se le dio a la festividad, y no el de ninguna deidad. «De los 400 nombres de dioses celtas conocidos, el que más se menciona es el de Belenus. Samagín, que es nombre específico del señor de la muerte, es incierto.
No obstante, es posible que fuera la principal deidad druídica», explican Ankerberg y Weldon.
Las creencias
Las creencias de los druidas afirmaban que, en la noche del 31 de octubre, Samagín convocaba a los muertos para que pasasen «al otro lado».
Es decir, del mundo de los fallecidos, al de los vivos.
Sin embargo, estos espíritus podían llegar al «más acá» de dos formas diferentes atendiendo a si habían sido «buenos» o «malos» durante los últimos meses.
Si el dios consideraba que no habían cumplido con sus deberes, hacía que se reencarnasen en animales tras el ocaso.
Por el contrario, aquellos que habían obrado acorde a lo que quería la deidad eran libres de visitar a sus familiares con su forma humana y pasar unas horas en sus antiguos hogares antes de regresar al limbo.
Además, la noche del 31 era considerada especialmente esotérica por los druidas. «Creían que el velo existente entre el presente, el pasado y el futuro caía, siendo esta la razón de que se considerase como el momento más propicio para todas las clases de artes mágicas y, en especial, las adivinatorias y de predicción sobre el nuevo año», completa la experta en su tesis.
Era, en definitiva, una jornada mágica en el sentido más literal de la palabra en la que el miedo a los muertos se mezclaba con la esperanza de recordar a un familiar que hubiese dejado este mundo.
Sacrificios y hogueras
Durante las celebraciones, los celtas practicaban varios rituales. Uno de los más básicos era apagar todos los fuegos que hubiese encendidos en las casas con dos objetivos. El primero era evitar que los espíritus errantes (los malvados) entrasen en las viviendas al considerarlas frías.
El segundo, simbolizar la llegada de la estación «muerta» y oscura del año. De esta forma, los diferentes pueblos se quedaban totalmente a oscuras y solo eran iluminados por una cosa: las hogueras gigantescas que los druidas encendían en las colinas.
«Los druidas o clase sacerdotal celta encendían nuevos fuegos centrales en las colinas como símbolo del renacimiento de la Naturaleza y de la vida durante la noche de Samhain. En estos nuevos fuegos se quemaban principalmente ramas de roble, árbol sagrado para los celtas, y ofrendas de frutos, animales e incluso seres humanos.
Al día siguiente en las cenizas y restos de huesos calcinados los druidas leían el futuro de la comunidad en el nuevo año que comenzaba», completa la doctora en historia en su obra
Estas fogatas eran encendidas con todo tipo de objetos que los jóvenes reunían en los días previos a la celebración.
¿Cómo lo hacían? Mediante una tradición que se mantiene en la actualidad: pidiendo materiales de casa en casa para la gran hoguera.
Los fuegos eran un elemento central de la celebración, pues se creía que con ellos se lograba espantar a los espíritus malignos que, enfadados por haber sido castigados por el dios de la muerte, se dedicaban a hacer tretas a los vivos.
«La gente se ponía grotescas máscaras y danzaba alrededor de la gran fogata pretendiendo que eran perseguidos por los malos espíritus», completan los autores ingleses.
Con todo, las gigantescas fogatas y las máscaras no era lo único que primaba durante esta festividad. Además de todo ello, esta fiesta era considerada un momento propicio para pedir por los espíritus de los fallecidos y para practicar la magia y las artes adivinatorias.
Esta última praxis era realizada por los druidas, quienes consideraban que podían averiguar el futuro usando vegetales… o sacrificando seres humanos a los dioses. Una barbaridad que, a día de hoy, ha caído en el olvido durante la noche de Halloween.
Prohibida y cambiada
La barbarie de Samagín continuó hasta el siglo I d. C., cuando los romanos llegaron hasta Britania de manos de Claudio y sus legiones Augusta, Hispana, Gemina y Valeria Victrix. Después de pisar tierras isleñas, estos «civilizaron» la festividad erradicando los sacrificios humanos. En su lugar, cambiaron a los condenados por efigies.
Posteriormente, y en un intento de romanizar todavía más la celebración, la cambiaron por el festival de Pomona (en honor de la diosa de las manzanas y el otoño).
La fiesta aceptada, pero el pueblo jamás olvidó sus creencias.
Con el paso de los años, y usando como vía de entrada la civilización romana, la Iglesia Católica trató de dar una vuelta de tuerca más al festival para acabar definitivamente con las creencias celtas.
Así fue como, en el año 610, el Papa Bonifacio IV instauró la fiesta de los «Mártires Cristianos» el 13 de mayo.
«Esta medida no tuvo mucho éxito, por lo que en el siglo VIII d.C. el Papa Gregorio III, implantó la fiesta de los Mártires Cristianos el día 1 de Noviembre, haciéndola coincidir de esta forma con la fecha de la celebración de Samhain, y más adelante, el Papa Gregorio IV amplió esta celebración a todos los santos del panteón cristiano», añade la experta.
En esos años fue cuando se cambió el nombre del festival a «All Hallow’s Eve», término que derivaría posteriormente en el actual Halloween.
Medicinenet/marcianosmx.com — Comúnmente creemos que una persona antisocial es aquella que cuando llega el viernes prefiere quedarse en casa y hacer una maratón televisiva que salir a divertirse con sus amigos en el lugar de moda de la ciudad.
Sin embargo, en términos psiquiátricos y psicológicos el espectro antisocial es mucho más amplio. Para ser directos, lo que estás a punto de conocer se denomina trastorno de personalidad antisocial.
De forma simple, el comportamiento antisocial se caracteriza por que algunas personas se sienten incómodas o diferentes cuando entran en contacto con individuos desconocidos, eventos sociales, multitudes y cosas por el estilo. Cuando se ve ante este tipo de interacción, el individuo antisocial se siente alarmado, perseguido y angustiado.
En ciertos casos, el comportamiento antisocial se extiende a cuestiones más amplias, que es cuando la persona experimenta un profundo temor a los crímenes, desorden público, peleas y a la perturbación del orden, además de sentir una falta de confianza en los sistemas vigentes de seguridad.
Un poco más allá.
Un antisocial no solamente es una persona que se queda en casa buscando las últimas novedades en Netflix, sino que también termina adoptando comportamientos arriesgados y rebeldes; por ejemplo, recurriendo a prácticas como el vandalismo y el graffiti.
Muchas veces, este patrón de comportamiento se caracteriza por la hostilidad hacia los demás.
En este sentido, los antisociales tienden a desafiar a la autoridad, romper las reglas y cometer actos fuera del margen legal como asaltos, vandalismo y faltas a la moral.
Este tipo de comportamiento es detectable ya en la infancia, en niños a partir de los tres años de edad. Cuando no pasa por un control adecuado, puede agravarse con el paso del tiempo y transformarse en un disturbio crónico del comportamiento.
En la infancia, las señales de un comportamiento antisocial pueden presentarse a través de actitudes agresivas de los niños en relación a los padres, hermanos, profesores, amigos u otras personas de su entorno. Por ejemplo, los niños que disimulan actos de robo o vandalismo, pueden ser antisociales. En la adolescencia y en la adultez, el comportamiento antisocial también incluye el abuso de drogas y alcohol, así como la práctica de actividades riesgosas.
Ejemplos de comportamiento antisocial.
Una sensación constante de incomodidad.
Prácticas de vandalismo.
Uso de alcohol y otras drogas en la vía pública.
Daños al entorno
Prácticas relacionadas a la prostitución.
Uso indebido de explosivos y fuegos artificiales.
Uso imprudente de vehículos.
Hostilidad hacia los demás.
Necesidad de aislamiento.
En relación a las diferencias de percepción del patrón antisocial en niños, lo que se sabe es que existen pocos estudios hechos en niñas y muchas incidencias en niños que se encuentran en la pubertad, momento en que tienden a desarrollar acciones más agresivas, tanto verbales como físicas.
En las niñas el comportamiento antisocial se manifiesta en las relaciones, cuando actúan de una forma manipuladora y nociva, sin dar muchas señales de ello.
También se sabe que los hombres desarrollan este tipo de comportamiento más temprano que las mujeres. Los niños que presentan un patrón de comportamiento antisocial tienden a mantenerlo en la adolescencia, y el 75% de los adolescentes lleva dicho patrón hasta el comienzo de la fase adulta.
La explicación para este tipo de comportamiento puede encontrarse en el ambiente familiar y escolar, pues cuando se presentan agresiones y violencia se contribuye para que el niño o adolescente se desarrolle con ideas inconscientes de violencia y reclusión social.
Influencia y tratamiento.
Entre otros factores que influencian el desarrollo del comportamiento antisocial se encuentra el temperamento del individuo y su propensión a la irritabilidad, así como aspectos de su capacidad cognitiva, nivel de implicación con otras personas, exposición a la violencia y déficit de habilidad para resolver problemas.
También es importante resaltar que el comportamiento antisocial está relacionado con condiciones como la hiperactividad, la depresión, déficit de aprendizaje y la impulsividad. Además, existen indicios de que el comportamiento antisocial también es una predisposición hereditaria – factores como el uso de drogas durante el embarazo, dificultades en el parto, peso bajo en el nacimiento, daños cerebrales prenatales y lesiones en la cabeza también tienen una relación con el desarrollo del espectro antisocial.
Influencias externas, como juegos y programas de televisión con mucha violencia, también pueden contribuir al desarrollo del comportamiento antisocial, así como la convivencia con personas agresivas. Cuando las características de violencia y hostilidad aparecen con frecuencia, es necesario dar un seguimiento médico y terapéutico, pues es perfectamente posible tratar estos casos.
Entre más tiempo predominan estos patrones del comportamiento, más persistentes se vuelven, por eso es realmente importante buscar asistencia médica, mucho mejor si se hace durante la infancia o adolescencia, aunque nunca es demasiado tarde para buscar ayuda.
Minuto1/marcianosmx — Hasta ahora, la historia que se contaba era que 150 años atrás un destilador de alcohol ilegal, Dan Call, le había enseñado a su joven aprendiz, Jasper Newton «Jack» Daniel, cómo trabajar en su destilería de Tennessee para obtener whisky de una calidad superior a la media.
Pero parece que la marca está finalmente lista para admitir la verdadera versión de los hechos, después de que se supiera que no era Dan Call, sino un esclavo llamado Nearis Green, el que enseñó el método de destilación a Daniel.
Quizá nunca has escuchado hablar de Nearis Green, un esclavo negro propiedad de una destilería en los Estados Unidos a mediados del siglo XIX.
Muy pocos sabían que Nearis fue quien enseñó todo a Jack. De forma gradual la verdadera historia del whiskey más vendido del mundo (y una de las marcas de mayor prestigio en los Estados Unidos) va revelando que quién estaba detrás de esta receta y de las técnicas de destilación de Jack Daniel’s era un esclavo.
Hasta hace poco, el mérito era otorgado al reverendo Dan Call, propietario de la destilería donde Nearis era esclavo. Pero sucede que Call, como en la mayoría de los casos, no hacía nada más que poseer la propiedad; el responsable del trabajo y de entender de whiskey era Nearis – fue él quien le enseñó todo a Jack.
El papel central de Nearis en la construcción de la marca no era lo que se dice muy secreto, dado que fue mencionado desde la década de 1960, pero como toda contribución proveniente de un esclavo, terminó siendo minimizada con el paso del tiempo, y solo fue reafirmada hasta ahora.
De acuerdo con una biografía de 1967, «El legado de Jack Daniel’s», Call le dijo a su esclavo que le enseñase a Daniel todo lo que sabía.
La esclavitud en los Estados Unidos terminó en 1865 con la ratificación de la 13ª Enmienda.
Fue un año más tarde que Daniel abrió su propia destilería, en la que empleó a dos de los hijos de Green, el esclavo que le había enseñado el método.
Una foto tomada entonces muestra a un hombre negro, que se cree es uno de los hijos de Green, sentado junto a Daniel y sus trabajadores.
La fotografía es significativa ya que por lo general, en aquel entonces los empleados negros eran obligados a ubicarse en la parte posterior. Aunque claro, este no habría sido cualquier esclavo. .
Phil Epps, director global de la marca, quien fue dueño de la destilería durante 60 años, insiste en cuanto a la versión del «robo» de la fórmula y ocultamiento de la verdadera versión, en que no fue una «decisión consciente» omitir los Greens de la historia del whisky.
Pero en un momento en que la destilería estaba tratando de que Jack Daniel´s se impusiera como marca en los Estados Unidos y con el sur segregado, también es poco probable que hubieran admitido la participación de los Greens.
Otros acusan a la marca de utilizar este «giro social» como estrategia de márketing.
En el marco del 150 aniversario de la empresa, el director global de Jack Daniel’s admitió que, pese a que no fue una decisión consiente, la acción de “minimizar” a Nearis en la historia de la marca sucedió – y que, antes de un hito como su 150 aniversario, la marca se vio en la posición de querer hablar sobre su propia historia – incluyendo la participación de Nearis como algo de lo que están orgullosos.
El nombre de Nearis empezó a ser citado de forma oficial en los tours y en las redes sociales de la marca como el hombre tras la receta y las técnicas de preparación de la bebida.
Aunque llegue tarde, e ilustre como los horrores del racismo afectaron muchos más aspectos de lo que creíamos, el sabor de la justicia siempre es puro y delicioso como un buen bourbon.
La precedente ilusión óptica recibe el nombre de «ilusión de extinción de Ninio» o simplemente “ilusión de Ninio”.
Consiste de un entramado de rayas grises donde se ubican una docena de puntos negros distribuidos de forma equidistante a través de toda la imagen; sin embargo, la mayoría de las personas no logra verlos de forma simultánea, pues el cerebro “elimina” algunos de estos puntos.
Esta ilusión óptica es una variante de la “ilusión de la cuadricula centelleante” publicada en 1994 y que, a su vez, se inspiró en una de 1870 llamada “Ilusión de la cuadrícula de Hermann”.
El grupo de ilusiones aprovecha la inhibición lateral de la retina, cuando los receptores de luz de nuestros ojos interfieren con los receptores circundantes, provocando que veamos cosas que no están en ese lugar o que no veamos cosas a pesar de que están allí.
“Cuando los círculos negros de la cuadricula centelleante son reducidos de tamaño y contorneados en negro, tienden a desaparecer. Una persona solo ve unos cuantos a la vez, en grupos que se mueven de forma errática por la página.
Donde no son divisados, las líneas en gris parecen continuas, dando lugar a cruces en gris que no están realmente presentes. Algunos puntos negros pueden ser apreciados en estos cruces donde no existe un disco en blanco. Esta ilusión también funciona en un contraste inverso”, explica el francés Jacques Ninio, el creador de la ilustración.
El debate en Internet es que, mientras algunas personas solo pueden visualizar dos o cuatro puntos de una sola vez, otras afirman ser capaces de ver los 12 puntos negros de forma simultánea. ¿Cuántos logras ver tú?
La tumba original de San Nicolás, la inspiración histórica para Santa Claus, en las ruinas de una antigua iglesia turca del siglo IV.
marcianosmx.com/Historia de nuestra historia(F.Casanova)/elpais.com — Unas antiguas ruinas de una iglesia bizantina en la localidad de Demre, Turquía resguardan lo que se cree es la tumba original de San Nicolás, el obispo del siglo IV cuyo nombre sirvió de inspiración para el mito de Santa Claus o Papá Noel.
Los actos milagrosos y caritativos de San Nicolás fueron ampliamente difundidos en su época. Se dice que solía hacer donaciones anónimas de monedas de oro a familias pobres con el objetivo de salvar a sus hijas de una vida de esclavitud y prostitución. Una tradición medieval se alimentó de esta historia, conduciendo a la entrega de regalos en la víspera de San Nicolás el día 5 de diciembre.
Los marineros difundieron el culto a Nicolás por todo el mundo. Un siglo después de su muerte ya era adorado como santo, dando su nombre a cientos de puertos, islas y ensenadas, y miles de bebés varones. Se convirtió en uno de los santos más queridos de toda la cristiandad, tanto en las tradición oriental como occidental.
En otra leyenda, un carnicero solía atraer pequeños a su casa para asesinarlos, cortarlos en trozos y venderlos en grandes sacos como comida durante una época de hambruna.
Cuando un ángel comunicó a San Nicolás que se estaban llevando a cabo estas atrocidades, el obispo se apareció en la casa del carnicero justo a tiempo para salvar la vida de tres pequeños que estaban listos para servir como alimento.
Aunque su nombre jamás se incluyó en los registros, la historia asegura que el bondadoso obispo fue asistente del Concilio de Nicea en el año 325. Aparentemente lo expulsaron después que abofeteó al hereje Arrio.
Tras su muerte, generalmente aceptada el día 6 de diciembre de algún año entre el 330 y 352, San Nicolás fue enterrado en la misma iglesia donde sirvió, en un lugar que entonces se llamaba Myra (por eso se le conoce como San Nicolás de Myra).
Se hizo conocido como el santo patrón de los ladrones, los marineros, los viajeros y los niños. Los cristianos hacían peregrinaciones de diversos puntos para visitar su tumba.
Como era uno de los santos más populares en el mundo cristiano, el cadáver de Nicolás era particularmente atrayente.
Los cuerpos de santos y mártires eran muy importantes para el cristianismo desde su comienzo: las primeras iglesias se construyeron sobre las tumbas de los santos.
Se pensó que las partes corporales de los santos funcionaban como walkie-talkies espirituales: se podía comunicar con poderes superiores a través de ellos, y ellos, a su vez, podían manifestar fuerzas santas en la Tierra. Podían curarte, protegerte e incluso realizar milagros.
A veces, los milagros se refieren a los propios cuerpos de los santos. Sus cadáveres no se descomponían, exudarían un fluido misterioso o comenzarían a gotear sangre que misteriosamente se solidificaría y luego volvería a licuarse.
Lo mismo sucedió con Nicolás: en algún momento después de su muerte, sus restos comenzaron a secretar un líquido llamado maná o mirra, que se decía que olía a rosas y que poseía potentes poderes curativos.
Tumba del santo en la Basílica de San Nicola en Bari.
La aparición del maná se tomó como una señal de que el cadáver de Nicolás era especialmente sagrado, y los peregrinos comenzaron a congregarse por miles en su tumba en la ciudad portuaria de Mira (ahora llamada Demre). En el siglo XI, otras ciudades comenzaron a ponerse celosas.
En ese momento, las ciudades y las iglesias a menudo competían por reliquias, ya que daban poder y prestigio.
Originalmente, el comercio de reliquias se había nutrido de las catacumbas de Roma, pero cuando la demanda superó a la oferta, los mercaderes, e incluso los monjes, se deslizaron por las criptas de las iglesias para robar algunos huesos santos.
Tales robos no eran vistos como un pecado; la santidad de los restos superaba cualquier preocupación ética. También se pensaba que las reliquias tenían sus propias personalidades; si no querían que las robaran, no lo permitirían. Como la espada del rey Arturo en la piedra, solo podían ser sustraídos por la persona adecuada.
En 1087 su sarcófago fue abierto por la fuerza, sus restos fueron hurtados por unos mercaderes italianos tras el ataque de invasores musulmanes que damnificaron la iglesia. Los ladrones llevaron sus huesos hasta la catedral de Bari (por esto motivo también lo llaman San Nicolás de Bari), Italia, donde creían que estarían a salvo.
Así fue como Mira perdió a San Nicolás. Los culpables fueron un grupo de mercaderes y marineros de la ciudad de Bari, ubicada en el talón de la bota de Italia. Querían competir con los venecianos, sus rivales comerciales al norte, que eran conocidos por robar los huesos de San Marcos de Alejandría en el 827.
Sepulcro original de San Nicolás en Turquía
Según un relato escrito poco después del robo, tres barcos zarparon de Bari al puerto de Mira en la primavera de 1087.
Cuarenta y siete bareses bien armados desembarcaron y entraron en la iglesia de San Nicolás, donde pidieron ver el la tumba de santo.
Los monjes, que no eran idiotas, sospecharon y preguntaron el porqué.
Los bareses no se detuvieron, ataron a los monjes y se abrieron paso hasta el sarcófago de Nicolás.
Encontraron sus restos y olieron un perfume celestial.
Actualmente las reliquias de San Nicolás están en exhibición. Parte de una mandíbula y algunos pequeños huesos están a la vista del público en la Basílica de San Nicola en Bari. Un líquido aceitoso que brota del lugar conocido como Maná di S. Nicola o santa maná, se dice que proviene de él.
Es muy apreciado por sus supuestas propiedades medicinales, y es extraído con una ceremonia una vez al año cada 9 de mayo.
Aunque sus huesos fueron devueltos hace mucho tiempo a Mira, al sur de Turquía, los peregrinos siguen acudiendo a Bari para venerar a san Nicolás y para recoger el aceite, conocido como ‘maná de san Nicolás’.
En los años posteriores a la muerte de san Nicolás de Mira en el 346, se decía que su tumba en Mira desprendía un olor dulce y que supuraba un líquido que curaría a aquel que lo tocara.
En general, se creía que este maná —descrito por los antiguos registros como un aceite, pero que más recientemente ha resultado ser agua— curaba todo tipo de dolencias. Durante cientos de años, el maná se ha seguido recolectando y, mezclado con agua bendita, se embotella en pequeñas ampollas de cristal con iconos del santo, que se venden a los peregrinos.
Los huesos y la producción de maná continuaron como un milagro constante hasta 1953, cuando las obras de restauración de la basílica exigían mover las reliquias. Se permitió la realización de un estudio dirigido por Luigi Martino, profesor de anatomía humana de la Universidad de Bari.
El sagrado maná
Cuando abrieron la tumba, descubrieron que el esqueleto incompleto reposaba en un charco superficial de líquido.
Los estudios desvelaron que los huesos pertenecían a un hombre delgado de unos 70 años, lo cual coincidía con la historia tradicional de san Nicolás, que fecha su muerte a los 74 años.
Las reliquias fueron depositadas en una sábana de lino, donde se siguió acumulando humedad durante la realización del estudio.
Al final de las obras en 1957, los huesos fueron devueltos a su osario, donde continuaron supurando maná.
Sin embargo, el aceite milagroso se hizo tan famoso, con unas botellitas de maná que llegaban a todos los rincones del mundo cristiano, que llegó a servir como una tapadera para un tipo de líquido muy diferente, destinado a matar y no a sanar.
En el siglo XVII, una mujer siciliana llamada Teofania de Adamo desarrolló un veneno que vendía en el mercado negro, sobre todo a mujeres que buscaban una salida fácil a matrimonios desastrosos.
De Adamo logró eludir a las autoridades y vertió en secreto el veneno en pequeñas botellitas con la imagen de san Nicolás.
La ponzoña, conocida como Acqua Toffana (nombre derivado de la autora del veneno) supuestamente era una mezcla de arsénico, plomo y belladona.
“Se vendían viales de este sigiloso veneno a las señoras de Roma y Nápoles con intenciones de despachar a maridos inapropiados”, señala Atlas Obscura.
Varias botellas utilizadas para conservar el ‘sagrado maná’
“Antes de ser ahorcada por sus crímenes —acusada de ayudar a matar a unas 600 personas—, supuestamente pasó la receta mortal a su hija, que continuó distribuyendo el veneno camuflado en inocentes ampollas de delicado cristal decoradas con imágenes de san Nicolás de Bari”.
De hecho, la sustancia venenosa también llegó a conocerse como ‘Manna di San Nicola’, según Wikipedia.
Nicolás de Mira se convirtió en Nicolás de Bari
Los ladrones se hicieron famosos, y durante siglos sus descendientes recibieron un porcentaje de las ofrendas ofrecidas en el día de la fiesta del santo. La gente de Bari construyó una nueva basílica para contener los restos, lo que atrajo a miles de peregrinos a lo largo de la Edad Media.
Pero Bari no es el único lugar que se jacta de albergar los huesos de San Nicolás. Si le preguntas a los venecianos, dirán que sus marineros visitaron Mira durante la Primera Cruzada y robaron los restos del santo, que han estado en Venecia desde entonces. Durante siglos, tanto Bari como Venecia han reclamado la titularidad del esqueleto del santo.
En el siglo XX, los científicos entraron en escena. Durante la reforma de la basílica de Bari en 1953, los funcionarios de la iglesia permitieron que el profesor de anatomía de la Universidad de Bari, Luigi Martino, examinara los restos. Martino encontró los huesos, frágiles y fragmentados, y muchos de ellos faltaban.
Llegó a la conclusión de que habían pertenecido a un hombre que murió a los setenta años, aunque como al experto le dieron poco tiempo no pudo decir nada más.
Unos años después, Martino y otros científicos también estudiaron los huesos venecianos. Llegaron a la conclusión de que esas reliquias y las de Bari provenían del mismo esqueleto, y teorizaron que los marineros venecianos habían robado lo que quedaba en Mira después de que los bareses hubiesen asaltado la tumba.
En cuanto a Demre, todo lo que tienen es una tumba vacía. Y quieren recuperar sus huesos. En 2009, el gobierno turco dijo que estaba considerando una solicitud formal a Roma para la devolución de los restos de Nicolás.
Aunque los huesos tienen poca importancia religiosa en una nación que es 99% musulmana, en Turquía aún existe la sensación de que el robo secular fue una violación cultural.
Su restitución sería sin duda un beneficio económico: según los funcionarios locales, los turistas en Demre con frecuencia se quejan de la tumba vacia. A pesar de que Santa se ha convertido en un icono cultural internacional, su mito todavía está enraizado en un conjunto de huesos lejos de casa.
Los resultados de los análisis de carbono de un fragmento de hueso establecen que la fecha de las reliquias es del siglo IV, del tiempo en que los historiadores sitúan la muerte del santo (alrededor del año 343), explicó la universidad en un comunicado.
«Los resultados sugieren que los huesos podrían ser en principio auténticos y pertenecer al santo», afirmó Oxford en un comunicado publicado este miércoles
Las reliquias de San Nicolás están en la basílica homónima de la ciudad italiana de Bari desde 1087. Se cree que el santo vivió y fue obispo de la ciudad de Mira, hoy turca, en Asia Menor.
La leyenda le atribuye al santo una gran generosidad, un rasgo que lo acabó convirtiendo en uno de los símbolos de la Navidad, el del hombre que trae regalos a los niños.
«Muchas reliquias que estudiamos acaban resultando ser de un periodo posterior a lo que sugeriría la atestación histórica», explicó el profesor Tom Higham, de la Universidad de Oxford.
«Este fragmento de hueso, en contraste, sugiere que podríamos estar posiblemente ante los restos del mismo San Nicolás», añadió.
Siglos después de su muerte en Mira, los restos de San Nicolás fueron trasladados a Bari por unos marineros italianos.
Una pequeña parte de sus huesos está en Venecia, y ahora los científicos quieren probar que ambos restos corresponden a la misma persona, algo posible con análisis de ADN, dijo el profesor Georges Kazan, otro de los autores del estudio.
«Es increíble pensar que estas reliquias, que datan de tiempos tan antiguos, podrían ser genuinas», explicó Kazan
Este santo murió el 6 de diciembre del año 345, es por esta razón que en esta fecha se celebra su festividad. En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron a Turquía, un grupo de católicos sacó de allí, en secreto, las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia.
Hoy en día existen miles de tradiciones en todo el mundo para celebrar a este santo y, sin duda alguna, es el favorita de todos los niños.
Nota: el nombre de Santa Claus se derivó de Sinterklaas, el nombre holandés de San Nicolás.
El “AZVHATA”, árbol sagrado en la India, símbolo del conocimiento y del Ser Supremo y que luego se convertiría en al árbol “BO” de los antiguos budistas.
Si nos remontamos al lejano oriente, en la leyenda de Buda, cuando se coloca en el Punto Inmóvil bajo el Árbol de la Iluminación, el Creador de la Ilusión del Mundo, Karma-Mara (Deseo de la Vida y Temor a la Muerte), se acercó para amenazar su posición.
Pero Buda tocó la tierra con los dedos de su mano derecha y entonces “la poderosa tierra atronó con cien, mil, cien miles rugidos diciendo: ¡te pongo por testigo! Y el demonio huyó” (Jataka).
Entonces, alcanzó al Iluminación esa noche y permaneció absorto en éxtasis durante siete veces siete días en el transcurso de los cuales se levantó una terrible tempestad y un poderoso rey serpiente llamado Muchalinda, saliendo de su morada debajo de la tierra, envolvió con sus anillos el cuerpo del Buda siete veces y dijo “que ni el frío ni el calor, ni los mosquitos, ni las moscas, ni el viento, ni el sol, ni las criaturas que se arrastran se acerquen al Bendito” (Maha-vagga)
Y cuando todo acabó, Muchalinda se desenroscó y tomando forma humana, puso sus manos en la frente y veneró al Buda.
En la tradición y la leyenda de Buda, la idea de liberación de la muerte recibió una interpretación psicológica nueva, que si embargo, no cambia el espíritu de la representación mítica anterior. Los viejos temas se elevan a un plano superior y se les da una nueva inmediatez a través de su asociación con un personaje histórico verdadero, que había ilustrado su significación a través de su vida.
Así, en esta leyenda, en el árbol cósmico, predomina una atmósfera de acuerdo sustancial en donde la diosa y su esposo la serpiente ayudan a su benemérito hijo en la búsqueda de la liberación respecto de las limitaciones innatas, la enfermedad, la vejez y la muerte.
Para los Budistas el BO ó Bodhi es un árbol sagrado ya que Gautama Buddha meditaba sentado bajo sus ramas cuando descubrió el nirvana, y el árbol Bayan es adorado por los Hindúes que creen que Bahma se transformó en él, como un árbol cósmico, igual que el Boddhi, bajo el cual Buda alcanzó la plena iluminación, por lo que desde entonces representa al mismo Buda en la iconografía primitiva.
Árbol hebreo
El árbol de la vida es uno de los símbolos cabalísticos más importantes del judaísmo. Está compuesto por 10 esferas (sefirot) y 22 senderos, cada uno de los cuales representa un estado (sefirá) que acerca a la comprensión de Dios y a la manera en que él creó el mundo.
La Cábala desarrolló este concepto como un modelo realista que representa un «mapa» de la Creación. Se le considera la cosmología de la Cábala.
Algunos creen que este «Árbol de la Vida» de la Cábala corresponde al Árbol de la Vida mencionado en la Biblia (Génesis 2, 9).
Este concepto gnóstico fue adoptado más tarde por algunos cristianos, hermetistas, y aun paganos.
Cuenta una leyenda hebrea que:
Moisés se enamoró de una joven llamada Séphora (hija de Jethró, un gran mago), una vez que la vio se enamoró de ella y la pidió en matrimonio.
Ella le contestó:« no sabéis el peligro que corréis al hacerme esta proposición, puesto que mi padre tiene por costumbre el mandar, a todos los que me pretenden, que vayan, antes de saber su contestación, a arrancar cierto árbol maravilloso, el cual mata a cuantos a él se acercan con aquel propósito.»
«Como Moisés le preguntara entonces, con incredulidad, qué clase de árbol era aquel de tal poder dotado, explicó la joven que sin duda él ignoraba que Dios, en el sexto día de la creación del mundo, creó también una vara que, como bastón o cayado, entregó a Adán; que al morir éste, pasó la vara sucesivamente a manos de Enoc, de Noé, de Sem, de Abraham, de Isaac, de Jacob y de José, y como este último se la llevó a Egipto, la gente del pueblo, al morir él, la dejó en el palacio del Faraón.
—«Mi padre —añadió la joven—, que era entonces uno de los principales magos del monarca, adivinó en seguida lo que significaba aquella vara. La llevó a su jardín, la plantó en la tierra y bien pronto echó raíces, llenándose de flores y de frutos. Desde aquel día data la costumbre de mi padre de mandar a los que quieren casarse conmigo que arranquen aquel árbol, y en cuanto a él se acercan quedan muertos.»
»No hizo caso alguno Moisés del consejo de Séphora, y resolvió probar fortuna. Fue a visitar al padre; le pidió a su hija en matrimonio; recibió la acostumbrada respuesta, y, sin inmutarse lo más mínimo, fue al jardín, arrancó el árbol, y llevándolo en la mano, volvió a presentarse a Jethró, quien, quedándose asombrado y lleno de temor, acudió en seguida a sus sortilegios para saber qué significaba la derrota que acababa de sufrir ante aquel extranjero.
Lo que sacó en claro fue que tal hombre estaba destinado a causar graves males a Egipto, y así había que acabar con él cuanto antes mejor.
Mandó, pues, que le prendieran y le arrojaran a un profundo foso.
Allí se hubiera muerto de hambre a no ser por el secreto auxilio de Séphora, que, entre compadecida y enamorada, estuvo manteniéndole nada menos que ¡durante siete años! ………
En las enseñanzas esotéricas de los hebreos, la Cábala, se habla del árbol invertido como descripción del proceso descendente de la Creación.
El Árbol Sefirot es una imagen de la creación, un diagrama de los principios que rigen todo el universo.
Representa el descenso de las energías divinas en el mundo material y su nuevo ascenso.
En lo más alto del árbol se encuentra la Corona, Kether. Es la unidad de la cual surgen las otras nueve emanaciones de lo Divino, los Sefirot, las Esferas de Dios.
Los Sefirot son atributos, fuerzas y posibilidades de lo divino, los cuales nacen de la energía primordial, y escalón tras escalón, descienden en la materia, es decir, encarnan.
El Árbol Sefirot está formado por tres columnas verticales. En la cúspide del que se ubica en el centro se encuentra Kether; en lo más alto del pilar derecho, Chochma, el principio masculino primordial; y en la cúspide del pilar izquierdo se encuentra Binah, el principio femenino primordial. Chochma y Binah representan así la primera dualidad, y los tres primeros Sefirot juntos (Kether-Chochmah-Binah) forman la Tríada Cósmica.
La columna central, en cuya punta se encuentra Kether, termina en Malkuth, el Reino. Malkuth es la corona del árbol invertido, la manifestación realizada y materializada, o sea, el mundo físico que nos rodea.
El Arbol de Jesé
Árbol de Jesé, representa el árbol genealógico de Cristo.
Este tema iconográfico tiene sus raíces en el Antiguo Testamento, en la profecía de Isaías 11:1-2 «Una rama saldrá del tronco de Jesé, una flor surgirá de sus raíces. Sobre el reposará el espíritu de Yave…» Jesé era el padre del Rey David y según las profecías el Mesías procedería de la Casa de David.
La genealogía de Cristo nos aparece en la Biblia en Mateo 1:1-17 y en Lucas 3:23-38; en ambas genealogías, los evangelistas tratan de conectar a Jesús con David por la profecía mesiánica, pero en ambos se hace la conexión a través de José, el cual solo era «padre putativo*» pero la ley judía acepta este hecho como de pleno derecho genealógico y conexión a la familia del progenitor adoptivo. J
esús mismo en el Apocalipsis de San Juan dice (Ap 22,16) «Yo soy la raíz y retoño de David» incluyéndose dentro de los descendientes de David.
Por otro lado, la tradición con los Padres de la Iglesia y los teólogos medievales, identifican la genealogía de Jesé con la Virgen Maria, y este hecho viene dado por la forma de interpretar la traducción de la Biblia de San Jerónimo; San Jerónimo nos dice «et egredietur virga de radices Jesse, et flos de radice egredietur» (y una vara saldrá de la raíz de Jese, y una flor de la raíz de éste saldrá)
Virga puede ser traducido tanto como vara como virgen. Así se identificó la vara-rama como la Virgen y la flor como Jesús.
En las representaciones más primitivas Cristo siempre aparece en majestad rodeado de siete palomas, que representan los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, prudencia, fuerza, piedad, conocimiento y temor de Dios; como podemos verlo en el Arbol de Jesé de St. Denis .
A veces aparece Jesús Crucificado coronando el árbol, y esta vertiente iconográfica de este mismo tema procede de una tradición medieval por la cual el árbol muerto de la vida, solo volverá a ser verde otra vez con Cristo atado a el como un injerto que lo revive con su sangre: esto hace una clara referencia a la resurrección de los muertos y a la eucaristía, en donde la carne y sangre de Cristo se convierte en alimento espiritual, pan de vida.
Posteriormente y a medida que se desarrolla el culto mariano la Virgen sustituye a Cristo, primero con la Virgen con el niño en brazos (Virgen=rama, Jesús=flor) y luego con la Virgen sola, convirtiéndose a partir del XVI en un tema mariano, estando estrechamente unido a la doctrina de la Inmaculada Concepción de la Virgen.
Jesé aparece casi siempre acostado, aunque también se le ve sentado o de pie, siendo en estos casos en muchas ocasiones por cuestiones del espacio en donde ha de estar localizada la obra.
El tronco suele salir de su costado, del estómago (como este árbol en Vielle-Louron), aunque también puede salir del corazón (mirar este libro de horas francés), de su boca o de la cabeza. Jesé se representa anciano y tocado con el gorro puntiagudo de los hebreos o con corona, aunque esta representación o es anacrónica (porque jamás fue rey) o en vez de representar a Jesé a quien muestra es al Rey David.
El número de antepasados representados suele ser muy variable, aunque lo mas normal es que se represente a doce, y en ellos no solo se representan a los antepasados consanguíneos, sino también a los profetas.
La representación del Árbol de Jesé también derivó en otras representaciones iconográficas; como ya hemos dicho en una representación mariana, y dentro del tema mariano, como genealogía de la Virgen se representa a veces a la Virgen con Santa Ana.
Las órdenes religiosas también utilizaron este tema iconográfico en sus representaciones, pero en vez de ser Jesé la raíz del mismo, es el fundador de la orden el que apareciendo tumbado le sale de las entrañas el árbol, y en cada rama aparecen santos de la orden o los miembros mas destacados de la comunidad; como el «Stammbaum» de los dominicos en el Instituto Staedel de Frankfurt por Hans Holbein el viejo, o los árboles de Jesé pintados en los claustros sudamericanos como el de los Franciscanos en Zinacantepec.
En la imagen de la derecha podéis ver el árbol de la reforma de Villacreces; al ser un tema franciscano, tiene coronando al mismo una imagen de la inmaculada, el de Holbein no he podido localizarlo, pero al ser un tema dominico dudo que el árbol esté coronado por una Inmaculada Concepción de Maria, pues estaban en contra del dogma. (Si alguien localiza ese cuadro, me gustaría poder verlo).
El árbol de Jesé también esta relacionado con la celebración del Adviento, por el cual en un árbol de navidad le van poniendo durante esta estación adornos relacionados con la Parusía y se leen pasajes de la Biblia etc.
Esta representación en concreto del árbol de Jesé es un icono griego del XVII, muchos de vosotros lo habéis atribuido a Cimabue, lo cual tiene cierto sentido, y aunque entre la realización de esta obra y el tiempo de Cimabue hay 4 siglos de diferencia, la razón es que la pintura tradicional ortodoxa esta estancada estilísticamente en los modelos iconográficos bizantinos.
Estos iconos hoy en día siguen estas pautas estilísticas; es muy difícil identificar el periodo en concreto de los mismos (tantos siglos pintando sin prácticamente evolucionar…), a menos que seas un verdadero experto en la materia. Mas información sobre esta obra en concreto la podéis encontrar aquí, una página parte del magnífico website del Ministerio de Cultura Griego.
También hay que citar:
[…] gran arco central, presidido por Santiago Apóstol, muestra el Árbol de Jesé (genealogía de Cristo), los Evangelistas, justos y ángeles, sobre los que se hayan diestramente […]
El Árbol del Conocimiento
El árbol del conocimiento del bien y del mal, también llamado árbol de la ciencia del bien y del mal, es presentado como el instrumento de la caída de Adán.
A diferencia del árbol de la vida (ver más adelante) que se presenta como unidad, el árbol del conocimiento del bien y del mal presenta una dualidad.
El mayor conocimiento adquirido fue la capacidad moral: los seres humanos comenzaron a juzgar si los hechos eran buenos o malos (como la desnudez natural) y se dieron cuenta de las consecuencias de sus actos (se sintieron avergonzados). El acto de desobediencia abrió los ojos de Adán y Eva al mal.
Gordon y Rendsburg han sugerido que la frase «טוֹב וָרָע», traducida como bien y mal, es un merismo, una figura retórica en la cual un par de opuestos son usados juntos para crear una idea de totalidad (como en la frase «soy Alfa y Omega», que significa que lo es todo).
Ellos conjeturan a partir de esto que árbol del conocimiento del Bien y el Mal significa Árbol del Conocimiento Total. Este significado puede también verse en traducciones alternativas como Árbol del conocimiento, tanto del bien como del mal.
En el libro de Enoc, Enoc hace una descripción del paraíso, con numerosos árboles, entre ellos menciona al «árbol del conocimiento del bien y el mal» con el nombre del «árbol de la sabiduría».
El árbol estaba ubicado al lado del Paraíso de Justicia, en un lugar con árboles numerosos en exceso y grandes, diferentes unos de otros, en donde destaca un árbol distinto de todos los demás, muy grande, bello y magnífico, el árbol de la sabiduría.
El árbol es descrito tan alto como un abeto, sus hojas se parecen a las del algarrobo y su fruto es como un racimo de uvas, muy bonito; y con una fragancia que penetra hasta muy lejos, Igualmente se menciona que los que comen de su fruto aprenden gran sabiduría. En esta descripción, Remiel le menciona igualmente a Enoc que:
Es el árbol de la sabiduría, del cual comieron tu primer padre y tu primera madre y aprendieron la sabiduría y sus ojos se abrieron y comprendieron que estaban desnudos y fueron expulsados del jardín del Edén.
El Árbol maya de la vida
En un principio sólo había cielo y mar, pero Hunab Ku, el creador, decidió dar vida al ser humano.
Tuvo que hacer varios intentos antes de poner fin a su obra; primero lo creó de barro, pero carecía de utilidad y fue eliminado; después de madera, pero no sabía adorar a los dioses, así que desapareció tras un diluvio.
Entonces ideó el actual, fruto del maíz, alimento vital.
El universo maya se concibe como un bloque cúbico con trece cielos superiores y nueve regiones inferiores.
Entre el firmamento y el submundo está la Tierra, donde viven los humanos.
Este complejo cósmico se sostiene gracias a una Ceiba, el Yaxche, árbol sagrado de la vida que atraviesa todos los espacios uniéndolos entre sí.
En las esquinas de este cubo del mundo están los Bacabes, que sujetan el cielo sobre la Tierra, y los Pauauhtunes, que aguantan la Tierra sobre el inframundo.
Los Oxlahuntikú guardan los cielos y los Bolontikú, las regiones inferiores. En lo más profundo está el Mitnal, infierno maya, donde mora Ah Puch, que recibe a las almas en pena. El sol, Quetzalcoatl, es la máxima divinidad y está representada por una serpiente emplumada.
Tal visión del cosmos ha llegado a nuestros días a través de la interpretación de los códices y grifos de esta cultura milenaria. Y sobre todo, del Popol Vuh o libro de la comunidad, del año 1550; el Chilar Balam de la época colonial, y del libro Relación de las cosas de Yucatán del siglo XVI.
La región maya abarca los actuales territorios de Chilapas, la Península del Yucatán, Belice, Guatemala, el norte de Honduras y el Salvador.
1 – La Ceiba, que representa el recorrido del sol, es el árbol sagrado que sostiene el universo maya, una cultura que nació hace más de 4.000 años y de la que apenas quedan 6 millones de descendientes.
2 – Cuatro gigante sostienen el cielo, cada uno de ellos aguanta una esquina del mundo. Son conocidos como los bacab y se relevan para representar el año en curso.
3 – El mundo subterráneo se asocia a diversos animales, los más frecuentes son el cocodrilo, la serpiente, la iguana, la tortuga y el sapo.
4 – La pirámide invertida, motivo recurrente en los bajorrelieves mayas, constituye una vía de acceso al mundo subterráneo.
5 – El inframundo es a la vez el lugar a donde va el alma cuando el cuerpo se muere y la fuente misteriosa desde donde brota la vida. Está repartido en nueve estratos, en el noveno se encuentra la región de Xibalbá.
6 – Las raíces del árbol sagrado de la vida afloran en los estratos inferiores.
Se entiende que los mayas no solos observaban las posiciones extremas del Sol en los Solsticios, sino también los equinoccios.
Además del Paso Cenital mencionado antes, observaciones de eclípticas y más.
Los mayas tenían un componente lunar en sus inscripciones calendaricas.
En el Arte Maya esta representada la Eclíptica como una Serpiente de Dos Cabezas.
La eclíptica es el camino del sol en el cielo, que esta marcado por las constelaciones de estrellas fijas.
Aquí la luna y los planetas se pueden hallar porque se limitan, como la Tierra, a la orbe del sol.
A esto se le llama también el zodíaco y son las constelaciones visibles en la eclíptica.
La Vía Láctea se veneró mucho. Ellos la llamaron el Árbol del Mundo, que se representó por un alto y majestuoso árbol florece árbol, la Ceiba.
La Vía Láctea era también llamó el Wakah Chan. Wak significa «Seis», «Ascender» o «Derecho»; Chan o K’an significa «Cuatro», «Serpiente» o «Cielo.»
Así podríamos interpretarlo como «La Regla del Cielo» o «La Serpiente Ascendente».
El Árbol del Mundo estaba erecto cuando Sagitario era bien encima del horizonte. En este momento la Vía Láctea subió arriba del horizonte y subió sobre la cabeza en el Norte.
Las estrellas y nebulosas le dan forma al ojo humano de un «árbol de la vida»: la Vía Láctea de donde toda vida proviene. Sagitario es la constelación más cercano, al centro de nuestra galaxia, desde la perspectiva de la Tierra.
El fenómeno en el que la constelación de Sagitario es más resplandeciente durante las primeras horas del atardecer es durante el 25 de Julio, día que los Europeos conocen como la Fiesta del Camino de Santiago, pues es cuando la Vía Láctea (el Camino de Santiago) es más notorio de oriente a occidente tras del atardecer en Francia, España y Portugal.
Un elemento mayor del Árbol del Mundo incluye al Mounstro Kawak (la Tormenta que arrasa todo) representado por una cabeza del gigante con un kin en su frente.
Este monstruo estaba a la vez una montaña o monstruo un monstruo de la tierra. Un cuenco sacrificatorio en su cabeza contiene una hoja del pedernal representar sacrificio, y el glifo de Kimi (la muerte).
A veces como se representa una barra el eclíptica que cruce el eje mayor del árbol mundo, creando una forma muy similar a la Cruz de cristianismo.
Sobre el Árbol Mundo hallamos un pájaro que se ha llamado, la deidad Principal de las Aves, o Itzam Ye; este era un pájaro de fuego y luz inmortal, que renovaba su propia existencia y la del Árbol del Mundo al encenderse un fuego ceremonial.
Hay evidencia también ése muestra la aparición del Dios Sol sobre Árbol del Mundo durante Invierno Solsticio.
Durante los meses de invierno, la Vía Láctea domina el cielo, y le se llamaba «los Huesos de la Serpiente Blanca». Esta parte de la Vía Láctea pasa sobre el Zenit durante las noches la estación de sequía.
No está tan brillante por las nubes que domina el cielo al Norte del ecuador como durante los meses de verano, pero los observadores de localidades oscuras vea fácilmente la luz.
Aquí la Eclíptica cruza la Vía Láctea de nuevo, cerca de la constelación de Géminis que era la ubicación aproximada del Sol durante Solsticio del Verano. Está era posible que las mandíbulas de la Serpiente Blanca que era representó por la cabeza del monstruo Kawak.
tentulogo.com — Lacoste es una empresa francesa con sede en Troyes, especializada en la fabricación de prendas para hombres y mujeres de alto standing. La marca es asociada con deportes como el tenis y el golf, aunque recuerda mucho a la moda que se llevó regularmente en los años 70s y 80s.
Desde 1933, la historia de Lacoste se asemeja a la de su fundador, René Lacoste, la leyenda del tenis francés que revolucionó el vestuario cotidiano. En la emoción de los locos años veinte, el joven y talentoso tenista se inspiró en su elegante juego, su sentido del juego limpio y su originalidad, para crear su firma.
Antes de convertirse es un exitoso empresario, el francés René Lacoste fue una superestrella del tenis. En el año de 1926 clasificó como el número uno del mundo y durante su carrera como tenista salió victorioso en siete torneos del Grand Slam.
Pero estaba convencido de que la vestimenta tradicional del deporte era incómoda y limitaba los movimientos: camisas blancas abotonadas de mangas largas, pantalones largos y una corbata.
A Lacoste le preocupaba que la camisa se adaptara a los movimientos naturales del deporte. En un artículo publicado en 1979 por la revista People, se escribió:
“Cierto día noté que mi amigo, el marqués de Cholmondeley, había llevado una camisa polo a la cancha”, recuerda René. “Qué idea tan maravillosa, pensé para mis adentros”. De hecho, resultó algo tan práctico que René le encargó a un sastre inglés la fabricación de algunas camisas en lana y algodón. “En poco tiempo todo mundo las estaba usando”, sonríe.
Henri Cochet y René Lacoste, en esta foto (sin fecha) ya es posible apreciar el mítico cocodrilo del tenista sobre su chaqueta.
Fundó La Chemise Lacoste en 1933 con André Gillier, el propietario y presidente de la mayor firma francesa de fabricación de prendas de punto en ese momento.
Comenzaron a producir la revolucionaria camiseta de tenis que Lacoste había diseñado y usado en las canchas de tenis con el logotipo de cocodrilo bordado en el cofre.
Aunque la compañía afirma que este es el primer ejemplo de una marca que aparece en el exterior de una prenda de vestir, el logotipo de “Jantzen girl” ya había aparecido en el exterior de los trajes de baño de Jantzen Knitting Mills en 1921.
Además de las camisetas de tenis, Lacoste produjo camisas para golf y vela.
Tras retirarse del tenis en 1930, inició su empresa La Chemise Lacoste con su amigo André Gillier, en esa época presidente de la mayor empresa francesa de prendas de punto, para producir y vender camisas con el cocodrilo estampado.
La camisa de tenis de Lacoste se abrió camino hasta los Estados Unidos en 1952 y fue cuidadosamente presentada como “símbolo del estatus del deportista competitivo”, en un intento de establecer la marca Lacoste en las altas cúpulas de la sociedad.
Los especialistas atribuyen la invención de la camisa polo a una solución para las necesidades de los jugadores británicos en la India del siglo XIX. El estilo después sería imitado en los Estados Unidos por John Brooks, nieto del fundador de la Brooks Brothers, después de ver a los jugadores de polo portando las camisas en Inglaterra a finales del siglo XIX.
En esa misma época, los fanáticos de Lacoste y los medios empezaron a llamarlo “El Cocodrilo”. Las razones del apodo no son del todo precisas, pero se especula que quizá por su agilidad atlética, su nariz puntiaguda o por una apuesta.
Dicen que la prensa estadounidense le dio el mote de “alligator” en 1927, después de haber apostado un bolso de piel de cocodrilo con el capitán del equipo francés de la Copa Davis. Cuando regresó a Francia, el “alligator” pasó a ser “cocodrilo”, y supuestamente Lacoste se hizo conocido para siempre como “El Cocodrilo”.
De este famoso apodo surgió el primer y más icónico logo de la marca Lacoste, el cocodrilo, que fue diseñado por el artista Robert George en 1927. El cocodrilo es conocido como el “caimán gigi verde” o el “cocodrilo Charles”, y ha estado presente en casi todos sus productos desde su creación.
Asimismo, durante muchos años el eslogan oficial de la marca fue “Un Peu d’Air sus Terre” (Un poco de aire en la tierra), hasta que en 2010 fue reemplazado por “Unconventional Chic” (Chic no convencionales), por la nueva etapa de Lacoste en la que se intenta llegar a una audiencia más joven y dinámica.
En 1951, la compañía comenzó a expandirse ya que se ramificó y pasó del “tenis blanco” a las camisas de colores, a los que siguieron los polos a rayas y finalmente, en 1958, Lacoste `presenta su colección especial para niños.
René Lacoste en 1927
En 1952, las camisetas se exportaron a los Estados Unidos y se anunciaron como “el símbolo de estatus del deportista competente”, influyendo en las elecciones de ropa de la clase alta.
Lacoste se vendió en Brooks Brothers hasta fines de la década de 1960.
Todavía es una de las marcas más populares en los Estados Unidos.
En 1963, Bernard Lacoste se hizo cargo de la gestión de la empresa de su padre René.
Se observó un crecimiento significativo de la compañía bajo su mando. Cuando se convirtió en presidente, se vendían alrededor de 300.000 productos de Lacoste anualmente.
La marca Lacoste alcanzó su apogeo en los EE.UU. durante la década de 1970 y se convirtió en el artículo de guardarropa “preppy” de la década de 1980, incluso se menciona en el Official Preppy Handbook de 1980 de Lisa Birnbach.
La compañía también comenzó a introducir otros productos en su línea: pantalones cortos, perfumes, lentes ópticos y de sol, zapatillas de tenis, zapatos de cubierta, zapatos para caminar, relojes y diversos artículos de cuero.
La marca se hizo famosa en los Estados Unidos como Izod Lacoste (Izod era el nombre de una marca textil con la que se había asociado Lacoste en los Estados Unidos), y al principio parecía ser un rotundo fracaso: no existía un mercado amplio en la década del 50 para una camisa polo costosa (en ese entonces cada camisa costaba unos US$ 8, aproximadamente US$71 en la actualidad) con un pequeño cocodrilo bordado en el pecho.
Pero Vincent De Paul Draddy, que originalmente licenció el nombre de Lacoste a Izod, tuvo una idea brillante.
Obsequió los productos Izod Lacoste a algunos de sus amigos famosos, entre ellos Bing Crosby y John F. Kennedy, y desde ese momento la camisa despegó, y se hizo fácil encontrarlas en las tiendas departamentales. A las personas les encantaba usarlas, especialmente si los ricos y famosos la usaban también.
En los Estados Unidos de los años 70s y 80s, Izod y Lacoste a menudo se usaban indistintamente porque a partir de la década de los 50s, Izod producía ropa conocida como Izod Lacoste bajo licencia para su venta en los Estados Unidos.
Esta asociación terminó en 1993 cuando Lacoste recuperó los derechos exclusivos de Estados Unidos para distribuir camisas bajo su propia marca.
En 1977, Le Tigre Clothing se fundó en un intento de competir directamente con Lacoste en el mercado estadounidense, vendiendo una variedad similar de ropa, pero con un tigre en lugar del cocodrilo Lacoste.
Entre la década del 70 y el 80 las Izod, como se hicieron conocidas las camisas, alcanzaron a todas las generaciones. Los adolescentes, especialmente aquellos que querían lucir una apariencia formal, adoptaron el nuevo estilo.
A comienzos de la década de 1990 la tendencia se fue desvaneciendo, Izod y Lacoste se separaron en 1993. Lacoste optó por un camino elitista, mientras que Izod presentó productos más accesibles con precios moderados, abandonando a su viejo amigo el cocodrilo.
Más recientemente, la popularidad de Lacoste ha aumentado debido al trabajo del diseñador francés Christophe Lemaire para crear un aspecto más moderno y exclusivo. En 2005, casi 50 millones de productos Lacoste se vendieron en más de 110 países.
Su visibilidad ha aumentado debido a los contratos entre Lacoste y varios tenistas jóvenes, incluyendo las estrellas estadounidenses de tenis Andy Roddick y John Isner, el veterano francés Richard Gasquet y el medallista de oro olímpico Stanislas Wawrinka.
Lacoste también ha comenzado a aumentar su presencia en el mundo del golf, donde el dos veces campeón del Torneo de Maestros, José María Olazábal, y el golfista escocés Colin Montgomerie, han sido vistos luciendo camisetas de Lacoste en los torneos.
Bernard Lacoste enfermó gravemente a principios de 2005, lo que lo llevó a transferir la presidencia de Lacoste a su hermano menor y colaborador más cercano durante muchos años, Michel Lacoste. Bernard murió en París el 21 de marzo de 2006.
En junio de 2007, Lacoste presentó su primer sitio de comercio electrónico para el mercado de EE.UU. En 2009, Hayden Christensen se convirtió en el rostro de la fragancia Challenge para hombres y en septiembre de 2010, Christophe Lemaire renunció, dejando a Felipe Oliveira Baptista como gerente creativo de la marca.
En marzo de 2016, la compañía abrió una nueva tienda insignia en Fashion Street, Budapest y en 2017, el tenista Novak Djokovic fue nombrado embajador de la marca, lo cual incluyó un contrato de cinco años con apariciones en diversas campañas publicitarias.
A pesar de tener como símbolo un cocodrilo, gracias a su sintetización y a la simpleza de la tipografía, se logra en el conjunto de la marca una apariencia moderna, limpia, distinguida.
Si bien lo más llamativo suele ser el cocodrilo, la tipografía es esencial en la apariencia final de la identidad de la marca de Lacoste, denotando (como en muchos otros casos), la trascendental importancia de contar con diseñadores expertos para la parte no sólo del símbolo sino también para la tipografía.
Aunque muchos consideren que la marca ha perdido su estatus sin poder evitarlo, el ícono de Lacoste siempre seguirá presente en la moda mundial. Es una empresa que a pesar de haber tenido algunos problemas para reinventarse, ha logrado sobrevivir y seguir compitiendo en un mercado ahora más complicado.