Catturandi: cazadores de mafiosos …

Los Catturandi arrestaron al mafioso Giovanni Brusca en 1996…
marcianosmx.com/BBC News — La delincuencia organizada o mafia tal y como la conocemos en nuestros días surgió en torno al siglo XIX en Sicilia – una isla italiana dirigida por un gran linaje de invasores extranjeros, cuando los pobladores empezaron a integrar grupos para defenderse de aquellos conquistadores nuevos y a hacer justicia por mano propia.
La connotación del término “mafioso” no era negativa en la antigüedad. Lo que sucedió fue que, con el paso del tiempo, estos grupos empezaron a actuar como pequeños ejércitos y a extorsionar a cambio de protección, a medida que sus acciones se iban haciendo cada vez más violentas.
Ante esta situación, la policía se vio obligada a entrar en acción para hacer frente a la cosa nostra – momento en el que iniciaron los conflictos entre “los agentes del orden y los bandidos”.
Afortunadamente, la mafia siciliana no goza del mismo poder que tuvo hace dos décadas, y los integrantes de las famiglias saben que no pueden asesinar con la misma impunidad que antes.
Sin embargo, las actividades de estas facciones aún representan un gran problema para las autoridades en ese país, pues el sistema pasó a funcionar en base a una red de intereses que involucra a la política, las finanzas y la propia estructura de la sociedad en Sicilia.
Los Catturandi.

arresto de Bernardo Provenzano en 2006
Existe un código de conducta que deben seguir todos los miembros de las diferentes famiglias, y uno de estos implica guardar un secreto absoluto sobre las actividades de las facciones. Esto significa que, para que los peces gordos y el resto de integrantes sean capturados, la policía debe emprender verdaderas cacerías de mafiosos.
Y para lograrlo, las autoridades italianas cuentan con el respaldo de una unidad especial conocida con el nombre de Catturandi – derivada de la palabra capturar.
Según un artículo publicado por la BBC, que entrevistó a un valiente integrante de este escuadrón de élite, debido a la naturaleza de las operaciones los (menos de 20) policías que forman parte de la unidad son hombres sin nombre ni rostro y actúan como auténticos cazadores, manteniéndose al acecho y rastreando a sus presas hasta que el momento es propicio para capturarlas.
En la actualidad, las identidades de los hombres que integran la Catturandi se mantienen en secreto, y llevan a cabo las operaciones utilizando pasamontañas para garantizar que sus rostros no sean reconocidos. Las razones para tantas medidas de precaución son obvias, pero relativamente recientes.
Por ejemplo, durante la década de 1990, antes que se implementara el sigilo sobre la identidad de los policías en la unidad, era común que los integrantes recibieran amenazas directas y poco sutiles.
Un trabajo peligroso.

La mafia asesinó al juez Falcone, junto a su esposa y tres guardaespaldas
Estos “recados” eran enviados a través de cabezas cercenadas de animales o fotografías de las placas de los automóviles marcadas con cruces rojas enviadas a las viviendas de los policías – vivían un peligro constante de muerte.
Ante un panorama tan sombrío, pocos eran los italianos que se arriesgaban a enlistarse en los Catturandi, principalmente por el miedo a morir.
Además, una vez en la unidad, muchos amigos y conocidos empezaban a evitar a los integrantes del escuadrón – e incluso estaban aquellos que veían la profesión como una afrenta.
Por eso, no fue coincidencia que muchos hombres no resistieran la presión y terminaran abandonando el grupo.
En el caso del oficial entrevistado por la BBC, su familia creía que trabajaba en la división de pasaportes de la policía italiana.
Al paso de los años, ese riesgo de ser “dado de baja” por la mafia disminuyó bastante, y en la actualidad los policías que integran la Catturandi siguen a los criminales de cerca – a través de escuchas y otras artimañas – durante años y años antes de finalmente atraparlos.
Según lo relatado por uno de estos miembros, los oficiales se transforman en una especie de sombra de los mafiosos e incluso llegan a tener la sensación de que, en cierta forma, pasan a formar parte de sus vidas.
Lazos extraños.

Giovanni Brusca
Uno de los objetivos de esta unidad fue un médico de Palermo que colaboraba con la mafia, y el equipo terminó aprendiendo bastante mientras mantenía escuchas en su residencia. Los policías revelaron que era como escuchar un programa de radio educativo, y que todos se sentían fascinados por esa información, los modos y la creatividad del hombre – y confesaron que, a pesar de las pruebas contra el sospechoso, era difícil creer que él, en realidad, era un criminal.
Otro mafioso, el infame Giovanni Brusca, conocido con el alias de “El cerdo”, lloró como una niña cuando fue atrapado – hecho que parece bastante ridículo si tomamos en cuenta los crímenes que cometió.
Brusca fue responsable por un atentado a inicios de la década de 1990 que implicó una explosión en una calle terminando con la vida de un juez italiano que lideraba la guerra contra la mafia en ese momento.
Además, Brusca secuestró y torturó al hijo de 11 años de edad de otro mafioso hasta que lo mató porque el hombre lo había traicionado. Como si fuera poco, “El cerdo” ordenó que el cuerpo del pequeño fuera completamente disuelto en ácido para que la familia no pudiera sepultar el cadáver.
Sin embargo, pese a la naturaleza cruel y fría de algunos de estos hombres, el oficial de la Catturandi relató que las semanas previas a las aprensiones son algo extrañas. Después de todo, han pasado meses e incluso años formando parte de la vida íntima de estos mafiosos, y ese contacto diario, aunque a distancia, termina afectando psicológicamente a los policías, al grado que llegan a sentir nostalgia por los delincuentes, por muy extraño que parezca.
Desde hace 24 años las autoridades italianas buscaban a Matteo Messina Denaro, conocido con el alias de “Diabolik” – nombre tomado de un ladrón en los cómics que jamás fue atrapado. Messina Denaro era el jefe de jefes en la mafia siciliana y desde 1993 es perseguido por la policía.
Messina Denaro (Castelvetrano, 1962) es una sombra desde hace 28 en Italia, desde que optara con la clandestinidad para zafarse de las autoridades tras la ola de terror que provocó al frente de Cosa Nostra con decenas de asesinatos a sus espaldas.
Condenado en contumacia a varias cadenas perpetuas por varios atentados en 1993 en Florencia, Roma o Milán, la última le llegó en octubre de 2020, por el asesinato de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, y a sus escoltas en 1992.
El arresto de Messina Denaro, en la lista de los criminales más peligrosos del mundo de la Interpol, es el gran asunto de las autoridades italianas, que en los últimos tiempos han asestado varios duros golpes a su entorno de colaboradores.
Sobre todo porque se sabe que desde su escondite sigue impartiendo órdenes en Cosa Nostra, como prueban los «pizzini», los trocitos de papel con los que se comunican sus miembros, interceptados por la Policía italiana en los últimos años.

Messina Denaro ha sido condenado «in absentia»
De él y de su paradero se ha dicho de todo, como que se sometió a una operación para cambiar su rostro. La ex fiscal de Palermo, Teresa Principato, que durante años siguió su pista e investigó su red de protección, aseguraba en 2015 que «viajaban muchísimo».
En junio del 2020, la policía italiana detuvo a dos hombres próximos al capo y les acusó de asociación y extorsión mafiosas. Ambos formaban parte de un sindicato del crimen organizado en la provincia natal de Messina Denaro en Trapani, en el este de Sicilia.
Estas dos detenciones se produjeron en el marco de la llamada operación ‘Ermes’, contra los sospechosos vinculados a los mandatos de las mafias de Mazara del Vallo y Castelvetrano, «dedicados a preservar los intereses económicos, el control del territorio, las actividades y la comunicación con el fugitivo».
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Una ruta por 7 conventos abandonados en España …

descubrir.com(S.Pato) — Desgraciadamente, son muchos los ejemplos de abandono de patrimonio histórico que podemos encontrar en nuestro país tanto de conventos como monasterios y arquitectura civil. Incluso es posible consultar una Lista Roja en la que figuran los monumentos con mayor riesgo de desaparecer.
No obstante, la gran mayoría de ellos sigue conservando un encanto y una magia especial, por lo que vale la pena acercarse a conocerlos y tenerlos en cuenta para demandar su cuidado. Prueba de ello es esta ruta por siete conventos abandonados en España, en parajes únicos, los cuales todavía mantienen su singular belleza.
Convento ruinas de San Domingos

Comenzamos esta particular ruta por la península en su esquina noroeste: en Galicia. Y es que si hay un antiguo convento en ruinas precioso en las Rías Baixas es el que se alza en pleno centro de la ciudad de Pontevedra: las ruinas de San Domingos (Avenida Montero Rios, 1, 36002 Pontevedra), también conocidas como Santo Domingo.
Se trata de un edificio gótico del siglo XIII que comenzó a reconstruirse en el siglo XVIII pero que nunca se terminó. De tal manera, se conserva unicamente la cabecera de la iglesia con cinco ábsides y el muro lateral con el rosetón y la portada.
Pero aunque esté en ruinas, es uno de los mejores ejemplos sobre cómo se puede conservar y utilizar nuestro patrimonio para que no termine desapareciendo del todo. Y es que San Domingos forma parte de las sedes que el Museo de Pontevedra tiene por la ciudad.
En él se expone una estupenda colección arqueológica, con lapidas gremiales, estatuas y blasones en piedra. Una visita imprescindible.
Convento de San Antón (Castrojeriz)

Rumbo hacia el interior de la península, hallarás el convento de San Antón, en la localidad de Castrojeriz, perteneciente a la provincia de Burgos (Castilla y León). Este antiguo edificio, en pleno Camino de Santiago, se fundó en el año 1146, aunque fue objeto de diversas modificaciones posteriores.
Con la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX fue cayendo en el olvido hasta terminar en ruinas. Pese a todo, el convento de San Antón conserva parte su encanto y muchos son los peregrinos que aseguran que pasar por debajo de su arco gótico resulta sobrecogedor.
Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz

Hacia el sur se encuentra uno de los cenobios abandonados en uno de los sitios más espectaculares del país. Nos referimos al antiguo convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz.
Se localiza hacia el final del cañón de las Hoces del Duratón, en la localidad de Sebúlcor, provincia de Segovia (Castilla y León), en pleno Parque Natural de las Hoces del Duratón. Se trata de un edificio del siglo XIII cuyas ruinas fueron catalogadas como Bien de Interés Cultural, aunque hasta nuestros días solo se conserve en pie su fachada sur.
Convento de Nuestra Señora del Risco

Seguimos descendiendo hacia la provincia de Ávila (Castilla y León). Aquí hallarás el convento de Nuestra Señora del Risco, construido en el siglo XVI, en el mismo lugar donde se hallaba una antigua ermita. De hecho, en la zona es posible contemplar interesantes petroglifos, en una oquedad próxima al edificio.
El entorno en plena Sierra de Ávila resulta espectacular, en un entorno perfecto para el turismo activo. El convento de Nuestra Señora del Risco, en Amavida, también quedó abandonado tras la desamortización de Mendizábal. Se localiza a poco menos de 100 kilómetros de la ciudad de Salamanca, y a unos 40 minutos en coche del centro de Ávila.
Convento de San Antonio de Padua

Ya en la comunidad autónoma de Extremadura, se localiza el convento de San Antonio de Padua, en la localidad de Garrovillas de Alconétar, en la provincia de Cáceres. Este convento gótico, fundado a finales del siglo XV, está catalogado como Bien de Interés Cultural, aunque durante décadas quedó sumido en el abandono.
En el año 2020, sus propietarios lo donaron gratuitamente a la Junta de Extremadura.
La administración determinó este mismo verano los pasos a seguir para una primera intervención para su recuperación, en la que se efectuará la instalación de un vallado perimetral, la limpieza del área y la consolidación de los elementos más dañados para que no caigan. Si quieres verlo, lo encontrarás a media hora en coche de la ciudad de Cáceres.
Convento de la Santa Cruz

El renacentista convento de la Santa Cruz, también conocido como el convento de los Dominicos en Villaescusa de Haro, en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha) es la última de las paradas en esta particular ruta por algunos de los conventos en ruinas en España.
Fundado en el siglo XVI, el convento de la Santa Cruz (Pl. los Frailes, 6, 16647 Villaescusa de Haro, Cuenca) está catalogado como Bien de Interés Cultural. Su pasado es similar al de muchos otros edificios de este tipo. Pocas décadas después de la desamortización ya presentaba un estado de ruinas y abandono.
Durante muchos años formó parte de la Lisa Roja del Patrimonio, pero se retiró en el año 2010, después de que el Ministerio de Fomento invirtiera en su limpieza y conservación, así como en la excavación arqueológica de su entorno.
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El caso Theranos: de emprendedora modelo a estafadora …

Elizabeth Anne Holmes, exdirectora ejecutiva de Theranos.
DW(cp/ers) — Un pinchazo que salva vidas: así de convincente era la promesa de Elizabeth Anne Holmes, fundadora de la startup estadounidense Theranos, que la hizo surgir como emprendedora modelo, y también fue el motivo de su estrepitosa caída.
Unas gotas de sangre alcanzan, según anunciaba, con ayuda de un aparato desarrollado especialmente para eso, para determinar el nivel de hormonas y virus, así como descubrir anomalías y hasta detectar enfermedades peligrosas. El problema es que el aparato, que llevaba el ampuloso nombre de Edison, nunca funcionó.
A pesar de eso, Holmes se salió durante años con la suya. Durante más de 12 años convenció a empresas, ejecutivos y multimillonarios de que las posibilidades de Edison eran tantas, tan eficientes y rentables, que no solo aliviarían la extracción de sangre, sino que también reemplazarían pruebas de laboratorio complicadas y caras para siempre.
La cadena de farmacias Walgreen ofreció ese servicio, una supuesta revolución en la medicina, a 40 comercios en los estados de Arizona y California. Presuntamente cientos de miles de clientes obtuvieron así resultados de análisis de sangre inexactos, que incluso ponían en peligro sus vidas.
Acusaciones: fraude contra inversores, médicos y pacientes
La trampa tendida por Elizabeth Holmes fue descubierta gracias a John Carreyrou, un periodista investigativo del Wall Street Journal. Hace unos seis años, Carreyrou recibió una llamada de un exempleado que le hizo notar algunas irregularidades en su empresa. Sus investigaciones, entrevistas y publicaciones fueron esenciales para desenmascarar a Holmes.
Con la elección de los miembros del jurado comienza este martes (31.08.201) el juicio contra Holmes. Los abogados acusan a la mujer de 37 años de fraude contra inversores, médicos y pacientes. También el expresidente y jefe de operaciones de la compañía, Ramesh Balwani, que fue su pareja durante un tiempo, está en el banquillo de los acusados.
Si el tribunal los encuentra culpables, a ambos les esperan hasta 20 años de prisión y multas, para cada uno de ellos, por más de dos millones de dólares.

Logo de Theranos.
El cambio a una vida de lujos y una voz distorsionada
Una cuestión central en el proceso será comprobar si la empresa actuó con premeditación para obtener inversiones a través de engaños e informaciones fraudulentas a fin de ganarse la confianza de médicos y pacientes. Pero también el cambio a una vida de lujos, que supuestamente aumentó cada vez más la codicia de ambos, está en la mira.
Por eso los fiscales exigen detalles concretos e íntimos de la vida de Holmes. Sobre todo en lo concerniente a viajes privados en jets, giras de compras y visitas frecuentes a hoteles de lujo.
Pero no se puede negar que Holmes sabía muy bien cómo atraer a los inversores. En eventos con gran cantidad de público, en conferencias y reuniones, deformaba su voz a propósito para que pareciera más profunda. Su aparición recordaba a su gran ejemplo, el fundador de Apple, Steve Jobs, que también influyó en la elección de su vestimenta.
En su guardarropa solo había vestimenta y pulóveres de cuello alto de color negro.

Supuestamente un pinchazo «que salva vidas»: Elizabeth Holmes y su presuntamente revolucionario análisis de sangre.
«Sonaba como una alumna de Química»
Con su estudiado papel logró engañar a hombres pudientes. En el consejo administrativo de Theron había nombres como el del exministro de Relaciones Exteriores estadounidense George Shultz, el exministro de Defensa James Mattis y hasta Henry Kissinger.
Entre los inversores estaba el magnate de los medios Rupert Murdoch, el inversor de Silicon Valley Tim Draper y la familia Walton, fundadora de la cadena de supermercados Walmart. Todos ellos fascinados con el carisma de la exestudiante de Stanford.
Cegados por la visión de un gran negocio y sin verificar los libros contables, invirtieron más de 700 millones de dólares en la startup. En la cima de su éxito, en 2014, Theranos fue valorada en nueve millones de dólares. Un año más tarde, la revista Time consagró a Holmes como una de las 100 personas más influyentes del mundo.
Se la podía ver en la tapa de las publicaciones económicas más populares.
Lo que muchos no vieron -o no quisieron ver- fue para críticos como el periodista John Carreyrou, sin embargo, evidente a partir de determinado momento. Por ejemplo, que Edison, presuntamente un aparato mágico para análisis de sangre, estaba construido de manera extremadamente simple.
Prácticamente constaba solo de un brazo robótico y numerosas pipetas, todas colocadas dentro de una carcaza del tamaño de un cajón de cerveza. Realizar allí más de 200 análisis de sangre diferentes era simplemente imposible, por lo cual Theranos pasó a usar en secreto aparatos de la competencia.
Pero Holmes no dejó que eso se notara, y aseguraba todo el tiempo que estaba detrás de un gran descubrimiento y por eso no podía dar más detalles. Cuando hablaba del aspecto técnico del aparato «sonaba como una alumna de Química, y no como una académica que realmente hizo un gran descubrimiento científico, escribió Carreyrou en su libro «Bad Blood” (Mala sangre), en el que aborda el caso.

Ramesh Balwani, expresidente de Theranos y expareja de Holmes.
Un juicio que dará que hablar
Además, Holmes no parece entrar en razón. Hasta último momento presionó, con ayuda de los mejores abogados del país, a todos los que declaraban en su contra. A muchos los calificaba de «envidiosos”, mientras que ella «creía en una visión”.
«Eso es lo que pasa cuando trabajas para cambiar las cosas: primero piensan que estás loca, después te combaten, y luego, de pronto, cambias el mundo”, dijo Holmes en 2018 al canal CNBC.
El proceso contra Elizabeth Holmes no será fácil. Este fin de semana se dio a conocer que la mujer se presentará ante la corte como víctima de abusos durante décadas por parte del expresidente de la compañía y su expareja, Ramesh Balwani.
Según documentos publicados, Holmes planea contar con un experto que declarará sobre el abuso psicológico, emocional y sexual al que fue sometida por Balwani. Según Holmes, Ramesh Balwani la controlaba y la manipulaba.
Pero aún está por verse si esa táctica funciona. Holmes tuvo que asumir su responsabilidad ya varias veces y admitir una parte de culpa, por ejemplo, en 2018, cuando, para evitar un juicio en su contra por falsas informaciones sobre su producto, debió pagar 500.000 dólares y aceptar no dirigir ninguna empresa en bolsa durante los próximos 10 años. Lo que podría ahora, tal vez, estar a su favor es que acaba de dar a luz a su primer hijo.
Muchos, sin embargo, piensan que se trata de una movida inteligente: «Ser una madre primeriza puede ayudarla a ganarse la simpatía de los miembros del jurado”, dijo Danny Cevallos, analista legal de NBC News. «En caso de un veredicto, sus abogados pondrán su maternidad en primer plano ante los jueces, aun cuando las normas prevén una pena de prisión de acuerdo con las acusaciones”, señaló el jurista.
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La “Cultura del Estatus” y sus extraños efectos secundarios …

marcianosmx.com(L.Vascouto) — No es ninguna novedad que vivimos y nos alimentamos constantemente de la cultura del estatus – es decir, la cultura que pone en primer lugar las apariencias, pese a que no son un reflejo fiel de la realidad.
Basta abrir cualquier red social para observar a una buena cantidad de personas en una competencia sin descanso, en forma de actualizaciones de estado, sobre quien tiene a la mejor pareja, el mejor empleo, la mejor familia, las mejores fiestas, los mejores amigos, las mejores vacaciones y la mejor vida.
No es que diga esto para criticar a aquellos presumen (sutilmente o no) en Facebook la vida que tienen, incluso porque ni siquiera yo me salvo de caer en esto: por muy atenta y cuidadosa que sea una persona, en el momento menos esperado resbala y cae de bruces en la perversa práctica del “hacer para que los demás vean”.
Sí, es válido reflexionar hasta qué punto esta obsesión que lleva a maquillar la realidad está permeando en nuestras vidas, y hasta qué punto están dispuestas las personas a llegar para interpretar un determinado papel ante los ojos de los demás.
Yo podría equivocarme – y si no estás de acuerdo, eres totalmente bienvenido para manifestarlo en los comentarios -, pero creo que algunas peculiaridades de la vida moderna son consecuencia directa de esa cultura del estatus, donde las cosas, experiencias y sentimientos tienen que ser evaluados constantemente ante un auditorio. Peculiaridades como…
Los grandes gestos de amor.

Como lo mencioné antes, podría estar equivocándome, pero los grandes gestos de amor son una cosa relativamente nueva, ¿no?
Estoy hablando del tipo de gesto que implica tirarse de una avioneta sobre la casa de la enamorada para solicitarle matrimonio, o hacerle la propuesta frente a una multitud en un juego de baloncesto, o llevar una serenata romántica a un centro comercial – claro, todo debidamente grabado para subirlo después a YouTube y aparecer en programas televisivos de chismes y espectáculos.
Con excepción de un pequeño grupo de usuarios en Internet que está empezando a ver este tipo de acciones como una forma de coerción amorosa, la mayoría se emociona cuando ve un gran gesto de amor en acción (evidentemente, sólo cuando es correspondido.
De otra forma, se trata de un ser mal agradecido ante los ojos de esas personas). “Deben amarse demasiado”, es la idea que surge entre la multitud que ve el espectáculo, junto con una buena cantidad de envidia y admiración en partes iguales.

Una propuesta de boda …
Para la pareja se tiene reservado el gran premio – no precisamente el amor mutuo, sino ese trofeo que garantiza el estatus de pareja perfecta, amada y envidiada por la multitud. Un trofeo cuyos espectadores provienen de una selección de redes sociales diversas a su disposición, garantizándole la máxima divulgación del estatus recién adquirido.
Incluso cuando el amor no es tan verdadero, o tan correcto como debería, el gran gesto parece una forma de sacrificio y de conclusión definitiva que convence incluso al más indeciso de los amantes.
En estos casos, quien válida el amor es la multitud, aunque se trate de un amor inmaduro que quizá nunca llegue a realizarse. No es que todos los grandes gestos de amor sean farsas. Creo que el 99.9% de las personas que se involucran en un gran gesto de amor lo hacen con sinceridad, o por lo menos así lo creen.
Pero corresponde a esas mismas personas pensar porqué tienen la necesidad de incluir y tener la validación de una tercera parte – en este caso, de la multitud – en un asunto tan privado e íntimo. ¿Lo están haciendo por amor o por espectáculo? ¿Cuántas relaciones terminan y cuántos matrimonios se concretan para después desaparecer en nombre del espectáculo?
Los hijos como accesorios.

Mi esposo y yo estamos casados desde hace un año, 5 meses, 3 días y 6 horas y desde hace (por lo menos) un año, 5 meses, 3 días, 5 horas y 45 minutos nos preguntan constantemente sobre cuándo tendremos hijos.
Por supuesto, es algo natural y lo entiendo completamente.
El próximo paso después del matrimonio es la llegada de los hijos, siempre fue así.
Aun así, me incomoda un poco el hecho de que si nosotros decidimos que tendremos un hijo ahora, estoy segura que las personas van a celebrar en lugar de preocuparse por el hecho de que no tengamos condiciones financieras para criar un hijo en este momento. ¿Cómo se puede celebrar una decisión tan irresponsable?
Esto sólo demuestra lo fuerte que es el concepto de que una familia sólo puede definirse como tal (y por lo tanto, ser perfecta) con uno o dos diablillos desordenando la casa, y el hecho de encontrar esto normal nos muestra lo fuerte que es la programación martillada en nuestra cabeza desde la infancia: casarse y tener hijos.
Y aunque existan miles de razones diferentes para que una persona quiera un hijo, para algunos de estos individuos esta trayectoria predefinida debe seguirse para alcanzar el estatus de la “familia perfecta”. Es de este deseo por un determinado estatus asociado a la expectativa social antes mencionada que nace eso tan extraño que llamé “Hijos Accesorios”.
Los hijos accesorios son los niños que nacen para rellenar una familia y convertirla en algo digno de llamarse Familia (con F mayúscula, si se quiere) y presentarse en la iglesia o en la reunión de fin de año de la empresa. Los hijos accesorios generalmente son criados por las nanas o los abuelos y ven muy poco a sus padres.
Como cualquier accesorio, deben tener algún atractivo. Mientras son pequeños, por sí sola su existencia es suficiente, con sus pequeñas manos y pies rechonchos, pero a medida que crecen deben desarrollar alguna habilidad para que sus padres puedan presumirlos al mundo.
Por eso, no es raro encontrar que los hijos accesorios raramente tienen una tarde libre – y siempre están ocupados en clases de ballet, inglés, piano, fútbol, baloncesto, francés, mandarín, etcétera. Esencialmente, los hijos accesorios son una extensión más de la vida perfecta que los padres intentan mostrar al mundo.
Sin embargo, es importante recordar que los hijos accesorios crecen y no siempre se convierten en aquello que los padres esperaban.
Distracción generalizada.

Mira a tu alrededor. Cada día que pasa nos parecemos más a las tontas cucarachas, viendo el celular en lugar de conversar con la persona que tenemos al lado, tomando fotos a diestra y siniestra en lugar de apreciar el paisaje y anotando conquistas en lugar de conocer a nuevas personas.
Nuestros celulares y las redes sociales se hicieron demasiado poderosos y tomaron el control de nuestras vidas como un parásito inteligente y letal, como los horrorosos Parásitos Asesinos que aparecen en el programa de Discovery Channel.
En nuestro caso, nos agrupamos en las redes sociales porque son una vitrina de nuestra vida y, a través de un razonamiento totalmente idiota, creemos que la vitrina es más importante que vivir la falsa vida anunciada allí (creo que ya perdí el control de esta analogía, pero lo entendiste).
Esto nos conduce a una gran ansiedad por el estatus, y obviamente también a una distracción generalizada, donde la vida y las personas pasan como un telón de fondo mientras actualizas obsesivamente tu cuenta de Twitter.
Nada se aprovecha o absorbe realmente por la persona que padece distracción generalizada. Un paisaje es admirado por 3 segundos, el tiempo promedio que toma sacar el teléfono del bolsillo y tomar una foto para subirla a Instagram. Una conversación dura unos minutos hasta que alguien menciona una frase muy espiritual y la persona siente ansiedad por interrumpir la conversación para publicar la “cita” en Facebook.

Todo gira en torno al estatus divulgado, al de la propia imagen que va siendo estructurada actualización tras actualización, como un Frankenstein virtual que jamás vendrá a la vida, pues no es real.
Eso sin contar que el interés que la persona afectada por la distracción generalizada tiene por los otros va hasta el momento en que evalúa si los otros están mejor o peor que ella en el gran juego de la vida – y por lo general es una evaluación que no pasa de 2 minutos en Facebook.
Después de eso, sigue sacando fotos otra vez.
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Evolución del hombre …

Concepto.de — La evolución humana u hominización es el nombre que recibe el proceso gradual e histórico de cambio biológico de los ancestros más primitivos (Australopitecus sp.) del ser humano hasta la aparición de nuestra especie tal y como hoy la conocemos (Homo sapiens).
Este proceso tuvo inicio hace 5 a 7 millones de años en el continente africano, con el surgimiento del ancestro común entre el ser humano (las especies del linaje hominino) y los chimpancés (Pan troglodytes).
Estrictamente hablando, cuando se habla de seres humanos nos referimos exclusivamente a los Homo sapiens, aunque no seamos los únicos integrantes del género Homo.
Antes de nosotros (y algunas durante nuestra prehistoria) existieron numerosas especies que hoy se encuentran extintas pero que presentaban numerosas similitudes físicas, biológicas y comportamentales.
La evolución humana tuvo su punto inicial cuando una población de primates del noroeste de África se dividió en dos linajes que evolucionaron de modo independiente: uno de ellos permaneció en los árboles, mientras el otro migró a la llanura.
Debido a presiones ambientales, las generaciones siguientes de este último linaje aprendió a erguirse sobre sus patas anteriores, liberando así las posteriores que vendrían a ser luego manos, capaces de sostener herramientas.
El estudio de este proceso se dio gracias a la arqueología, paleontología, geología y otras ciencias semejantes, pero sobre todo gracias al surgimiento de los estudios de Charles Darwin y de la Teoría del origen de las especies, que vino a suplantar al creacionismo o a la generación espontánea como la mayor explicación humana respecto a sus orígenes.
Etapas de la evolución humana
La evolución humana comprende el surgimiento de las siguientes especies principales (existieron otras menores que no formaron parte vital del árbol evolutivo):
Australopithecus.

National Geographic — Primeros primates en caminar erguidos, fueron un grupo variado y exitoso de especies, que se enfrentaron a un cambio climático intenso en la sabana de su época, viéndose obligados a abandonar la dieta vegetariana y empezar a cazar, dando así origen al género Homo.
De esta especie se conservan esqueletos bastante completos, como la famosa Lucy (Australopithecus afarensis).
Un cráneo notablemente completo de hace 3,8 millones de años revela cómo era el rostro de la especie de australopitecos más antigua conocida hasta el momento, conocida como Australopithecus anamensis.
Los científicos hallaron el fósil en Woranso-Mille, Etiopía, y, por su morfología, creen que tenía rasgos distintos a la más famosa de todos los Australopithecus afarensis, Lucy, especie con la que habría convivido durante unos 100.000 años.
Situada en la región de Afar en Etiopía, a 550 kilómetros al noreste de la capital, Adís Abeba, y a 55 kilómetros de Hadar .-de donde proviene Lucy- Woranso-Mille, desde el año 2004 ha sido la cuna del descubrimiento de unos 230 fósiles de homínidos.
En dicha zona se desarrolla el trabajo conocido como proyecto WORMILL, que impulsado por el paleoantropólogo etíope Yohannes Haile-Selassie del Museo de Historia Natural de Cleveland y profesor en la Universidad Case Western Reserve, en Estados Unidos, integra un conjunto de hasta 85 yacimientos paleontológicos de vertebrados.
Australopithecus anamensis: los australopitecos más antiguos

Vista lateral del cráneo MRD-VP-1/1 Australopithecus anamesis es el miembro más antiguo del género australopitecos. Las similitudes con la dentición del cráneo fósil encontrado con los restos previos ya conocidos han permitido identificarlo como miembro de esta especie
En un lugar remoto de esta zona, de la que no existían datos geológicos, un trabajador local llamado Ali Bereino encontró en 2016 un cráneo fósil identificado como MRD-VP-1/1.
Se trataba de la mandíbula superior de un cráneo completo que sería encontrado con posterioridad.
Para conocer la edad y el ambiente en el que vivió el homínido al que pertenecía esta calavera se realizaron dos campañas, una en 2017 y otra en 2018.
Hoy, la revista Nature revela los resultados de esta investigación en dos estudios, uno sobre la descripción del fósil y otro sobre el contexto geológico y la edad del mismo.
Los autores de ambos trabajos asignan el cráneo a un individuo de la especie Australopithecus anamensis:, la especie de australopitecos más antigua conocida..
El fósil representa el único cráneo conocido de la especie, por lo tanto permite caracterizar a esta especie mejor. La datación del fósil en 3,8 millones de años nos indica que Australopithecus afarensis convivió en el tiempo con A. anamesis como mínimo durante 100.000 años.
Por lo tanto A. afarensis no es un descendiente directo de A. anamensis como se podría pensar”, explica a Sinc el geólogo Luis Gibert Beotas, investigador de la Universidad de Barcelona -UB- que participa en uno de los dos estudios y que se incorporó al proyecto WORMILL en el año 2010.
Un nuevo árbol familiar

Cráneo de ‘Australopithecus afarensis Hasta ahora, los especímenes más antiguos de este género extinto de homínidos, A. anamesis, –que datan de hace entre 4,2 y 3,9 millones de años–, era conocidos principalmente por fósiles de mandíbulas y dientes, mientras que las especies más jóvenes, A. afarensis (en la imágen) , –de hace 3,5 y 2 millones de años– estaban representadas por múltiples calaveras.
De esta forma, el hallazgo pone en duda las suposiciones sobre cómo evolucionaron estos antiguos parientes de los humanos y proporcionan nuevas ideas sobre los primeros australopitecos y sus orígenes.
“Este nuevo fósil indica que el modo de evolución de los australopitecos fue por cladogénesis -división- y no por anagénesis -transformación lineal- como se pensaba anteriormente”, declara a Haile-Selassie.
Stephanie Melillo, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania y coautora de ambos artículos, explica: «solíamos pensar que A. anamensis se convirtió gradualmente en A. afarensis con el tiempo.
Todavía pensamos que estas dos especies tenían una relación ancestro-descendiente, pero este nuevo descubrimiento sugiere que las dos especies realmente vivían juntas. Esto cambia nuestra comprensión del proceso evolutivo y plantea nuevas preguntas: ¿Competían estos animales por comida o espacio?”
Un nuevo rostro entre los homínidos

Yohannes Haile-Selassie con el cráneo de MRD “Este nuevo fósil indica que el modo de evolución de los australopitecos fue por cladogénesis (división) y no por anagénesis (transformación lineal) como se pensaba anteriormente.
Hasta ahora, los especímenes más antiguos de este género extinto de homínidos, A. anamesis, –que datan de hace entre 4,2 y 3,9 millones de años–, era conocidos principalmente por fósiles de mandíbulas y dientes, mientras que las especies más jóvenes, A. afarensis, –de hace 3,5 y 2 millones de años– estaban representadas por múltiples calaveras.
Australopithecus anamesis es el miembro más antiguo del género australopitecos.
Las similitudes con la dentición del cráneo fósil encontrado con los restos previos ya conocidos han permitido identificarlo como miembro de esta especie. Además, gracias a que los restos cráneofaciales están casi completos se han podido identificar características que no habían sido observadas anteriormente en esta especie.
Algunas eran compartidas con la especie descendiente A. afarensis, mientras que otras eran más propias de grupos ancestrales más primitivos como el Ardipithecus y el Sahelantropus.
“MRD tiene una mezcla de rasgos faciales y craneales primitivos y derivados que no se esperaba ver en un solo individuo”, argumenta Haile-Selassie. “Es bueno poder finalmente ponerle cara al nombre”, añade Melillo.
“Hasta ahora, teníamos una gran brecha entre los ancestros humanos más antiguos conocidos, de alrededor de 6 m.a. y especies como Lucy, que tienen de dos a tres m.a.. Uno de los aspectos más emocionantes de este descubrimiento es cómo se une el espacio morfológico entre estos dos grupos”, enfatiza.
Gibert Beotas concluye: “Una vez más lo que muestra este descubrimiento es que la evolución humana fue un proceso complejo, no lineal. Hace años los arboles evolutivos eran muy simples, una especia antigua era sustituida por otra más moderna. A medida que tenemos más fósiles y dataciones más precisas el árbol evolutivo se ramifica y complica”.
Homo habilis.

Prehistoria.fandom.com — El género Homo se caracteriza por su capacidad de desarrollo de herramientas de piedra, y el primero de ellos existió en África hace 2,2 millones de años. Su capacidad craneal no superaba los 800 cm3 y habría compartido época con el Homo rudolfensis, con el cual a menudo se considera una misma especie.
Homo habilis (del latín homo, ‘hombre’, y habilis, ‘hábil’) es un antecesor del hombre extinto que vivió en África desde hace aproximadamente 1,9 hasta 1,6 millones de años antes del presente, en las edades Gelasiense y Calabriense (principios a mediados del Pleistoceno).
El descubrimiento de esta especie se debe a Mary y Louis Leakey, quienes encontraron los fósiles en Tanzania, África, entre 1962 y 1964. Cuando fue descubierto se le consideró como la especie más antigua del género Homo, puesto ocupado después por Homo rudolfensis.
Es importante pues supone el desenlace final del proceso evolutivo comenzado durante la formación del gran valle del rift, es pues como su nombre indica «Hábil» es decir fue el primer ser vivo en la tierra que usó una herramienta con la intención de conservarla y mejorarla, hecho demostrado por descubrimientos posteriores.
Homo habilis no es un australopithecus u otro homínido como otros autores afirman, hecho comprobado por sus «avanzados» rasgos humanos que lo diferencian de hominidos mas basales y su capacidad para la manufactura de herramientas.
Estas son las características más resaltantes del Homo habilis.

Un cráneo más redondeado, incisivos espadiformes, Molares grandes y con esmalte grueso.
Ausencia de diastema. Foramen magnum (hueco occipital) ubicado más hacia el centro, Rostro menos prognato que los australopitecinos, Incisivos más grandes que los australopitecinos.
Cara corta, Dedos curvos de pies y manos: lo que indicaba que aún utilizaban los árboles.
La posición bípeda en las hembras provoca una reducción de la pelvis que tiene como consecuencia un adelanto de los partos (lo cual implica prematuración del neonato, un mayor tiempo dedicado a la crianza y así la necesidad de mantener vínculos sociales fuertes que potencialmente colaboran al desarrollo de una cultura), mayor capacidad craneal 650 cm³.
A diferencia de australopithecus la cabeza del fémur es más grande, corta y redondeada. También la pelvis tiene un aspecto más moderno.
Una investigación reciente demuestra que el tamaño del cerebro en los humanos se debe a que el hueso esfenoides de dobla, haciendo más espacio para un cerebro más grande, y cambiando la cara. Así surgieron las especies del género homo.
Homo habilis era un homínido altamente social, esto se debe al adelanto de los partos y prematuracion del neonato que requería más atención y protección, lo que incrementaba el lazo familiar presente.
En cuanto a la dieta de H. Habilis, consistía principalmente en carroña e insectos lo que le daba una importante fuente de proteínas que contribuía indirectamente con el desarrollo cerebral, la dieta a base de carne también le obligo a formar estrategias de cacería basadas en emboscadas y persecuciones lo que sentaría la base para la formación de los glúteos en especies posteriores (Homo ergaster & Homo erectus), la formación social era sumamente jerárquica en donde los machos más astutos y no el más fuerte ejercía el cargo de líder y protector del clan.

En el lapso de tiempo en que vivió H.habilis también lo hicieron diversos tipos de hominidos algunos cohabitaron con habilis (Homo ergaster, Paranthropus Boisei, Homo erectus y Homo rudolfensis) mientras que otros solo vivieron en la misma época pero en diferente lugar (Homo georgicus y Australopithecus). Uno de esos hominidos era Homo rudolfensis otro pariente cercano de habilis y muy similar en apariencia y comportamiento salvo por su mayor tamaño y preferencia por zonas arboladas.
La fauna de la época era muy parecida a la actual con animales reconocibles (rinoceronte blanco, búfalo cafre, ñus, impalas, gacelas, leones, hienas, leopardos y guepardos) y otros más excéntricos (Deinotherium, Dinofelis, Ancylotherium y Metridiochoerus). Como depredador de habilis resaltó el cocodrilo primitivo Crocodylus anthropophagus.
Homo ergaster.

meteorologiaenred.com — Esta especie humana fue la primera en salir de África hace 1,8 millones de años y colonizar otros territorios, gracias a lo cual sirvió a su vez de eslabón entre otras dos especies venideras: el Homo erectus (en China y extremo oriente) y Homo cepranensis u Homo antecessor (en Europa).
Se trata de un homínido que apareció en el continente africano hacer más o menos unos 2 millones de años.
Desde que se descubrieron los restos de estos seres humanos han existido una gran controversia entre los expertos.
Algunos consideran que esta especie junto con el Homo erectus son la misma especie, mientras que otros expertos afirman que son especies diferentes.
La teoría que predomina en la actualidad es que esta especie del ser humano fue el antecesor directo del Homo erectus. Se considera como el primer homínido que pudo salir del continente africano. La anatomía que tiene esta especie representa un salto evolutivo sobre otras especies anteriores.
De esta forma, destacamos una estatura qué podía alcanzar alrededor de 1.8 metros. Al igual que ocurre con otras especies, esta destaca especialmente por tener una gran capacidad craneal. Tenía esta capacidad muy por encima de la de sus ancestros.
Por ello, muchos autores consideran que el mayor consumo de carne explica el incremento de esta capacidad craneal.
Traducido, Homo ergaster significa hombre trabajador. Esta especie trajo consigo una gran mejora en la elaboración de las herramientas y sus utensilios comenzaron a ser más complejos. Al tener mejor calidad estos utensilios, se conseguía favorecer la técnica de la caza y el resto de otras actividades sociales.
Los estudios que se han realizado sobre este homínido hace que los expertos puedan considerar también como el sucesor del Homo habilis. Por otra parte, algunos autores no están de acuerdo del todo con ello y no existe un consenso absoluto. Son muchos los paleoantropólogos que piensan que podría haber sido una única especie.
La datación de los primeros restos de varios cráneos posiblemente femeninos tiene aproximadamente unos 1.75 millones de años de antigüedad.
Uno de los descubrimientos más destacados es el del año 1984. Se desenterró un esqueleto de un niño de 11 años y permitió el estudio de su anatomía. Entre los rasgos que más destaca la era su altura. Era de más o menos unos 1.6 metros de altura en la fecha de su muerte, por lo que podría haber llegado a medir 1.8 metros.

La capacidad del cráneo era de unos 880 centímetros cúbicos y su cuerpo tenía una estructura de todos los huesos muy parecida al del ser humano actual.
Este homínido hábito durante la época del Pleistoceno medio hace aproximadamente unos 1.9 millones de años. Los yacimientos que se han encontrado revelan que su hábitat natural donde se desarrollaba día y la vida se encontraba en Etiopía, Tanzania, Kenia y Eritrea.
En toda esta zona el clima predominante era muy árido y la sequía se prolongó durante unos 100.000 años.
Algunos expertos están de acuerdo con que el Homo ergaster fue el primer homínido que pudo abandonar el continente africano. Gracias a esta migración se pudo adaptar a otras áreas del planeta en las que predominaban otras características climáticas, vegetación y fauna.
Antes de salir del continente africano se expandió por el resto de este territorio dando el salto a oriente medio asiático hace entre aproximadamente unos 1.8 y unos 1.4 millones de años. Se sabe que llegó a ocupar zonas del Caúcaso. Se han encontrado algunos restos en España y en Italia de hace aproximadamente unos 1.4 millones de años.
Son muchos los expertos científicos que afirman que dio paso de forma rápida al Homo erectus como antecesor. Algunos científicos afirman que son la misma especie de lo que varía en su ámbito geográfico. En el ámbito de la genética encontramos diversidad en los genes en función del ambiente.

Si una especie se desarrolla en otro ambiente diferente es muy probable que desarrolle otras características evolutivas diferentes. Sin embargo, esto no significa que la especie sea diferente, sino que evoluciona a causa de otra serie de adaptaciones.
Vamos a ver cuáles son las características físicas que tiene este ser humano. Su cráneo tenía una visera supraorbital. La zona de las cejas era bastante menor que la de los antepasados, aunque algo más grande que la del ser humano actual. El peso que oscilaba era entre los 52 y 68 kg y eran totalmente bípedos.
Sus piernas eran alargadas y no existen algunas evidencias de dimorfismo sexual marcado. Esto explica que entre hombres y mujeres no había diferencias anatómicas. Entre ellos podrían realizar casi las mismas tareas fueran del sexo que fuera.
El aspecto de la cara estaba marcado por una nariz más protuberante y la mandíbula y los dientes más reducida que la del Homo habilis. El crecimiento cerebral fue propiciada por los cambios en la alimentación y su pecho se iba estrechando hacia los hombros, mientras que los huesos del muslo eran alargados.
Otros aspectos físicos que el produjeron un cambio importante la manera de regular la temperatura interior. Y es que pudo desarrollar la sudoración y provocó a medio y largo plazo que perdiera el pelo corporal. Apareció el pelo de la cabeza en los pulmones se desarrollaron más.
Hay que tener en cuenta que este ser humano cada vez se encargaba de realizar actividades más complejas, por lo que necesitaba mayor cantidad de energía y oxigenación para poder llevarlas a cabo.

La respiración deja de ser únicamente oral y también comenzó a respirar por la nariz. Es así como pudieron sobrevivir en la sabana abierta donde un aumento de la movilidad era esencial para poder escapar de los depredadores y cazar a sus presas.
Muchos expertos afirman que entre los comportamientos del Homo ergaster existe el dejar de usar los árboles para poder trasladarse. Es así como pudo abandonar de forma completa la condición arborícola de muchos de sus antepasados y vivió únicamente en el suelo.
Son homínidos más estilizados y su anatomía se ha adaptado a al entorno en el que habitaba. Viviendo en la sabana no era muy eficiente trasladarse desde los árboles. Se desplazaban de una forma similar al del ser humano actual.
Si nos vamos al aspecto social, establecían relaciones complejas en comunidades. Apareció el lenguaje oral aunque no todos los científicos están de acuerdo con esto.
Homo erectus.

Uno de los cráneos de ‘Homo erectus’ encontrados en la isla de Java
El País(D.Mediavilla) — Habitó en Asia hace 1,8 millones de años, hasta su extinción hace 300.000 años. Se cubría con pieles de animales y fabricaba diversas herramientas de piedra, además de cocer sus alimentos, pues habrían domesticado el fuego.
Esto imprimiría cambios profundos en su musculatura y su sistema digestivo, así como formas más complejas de socialización que habrían requerido entonces un lenguaje articulado.
Después de casi dos millones de años de existencia, los Homo erectus, la que probablemente sea la especie humana más longeva (los Homo sapiens llevamos sobre la Tierra 300.000 años como mucho), estaban pasando dificultades. El último grupo conocido de estos homínidos lo encontró un equipo holandés en los años 30 del siglo XX, en la isla indonesia de Java, cerca de la localidad de Ngandong.
En una terraza que se eleva veinte metros sobre el río Solo, W. F. F. Opeernoorth y sus colegas encontraron doce tapas del cráneo y dos tibias de un tipo avanzado de Homo erectus, con una capacidad cerebral mayor que la de otros de sus parientes. Ninguno de ellos tenía la base del cráneo y se especuló con que se hubiese arrancado, en un ancestral caso de canibalismo, para extirpar el cerebro.
El misterio no se ha resuelto, pero hoy, al menos, un grupo internacional de científicos publica en la revista Nature un trabajo que encuadra el momento en el que murieron aquellos “últimos erectus”. La dificultad de datación de los fósiles y las deficiencias de las técnicas paleontológicas de hace casi un siglo dejaban espacio a una incertidumbre excesiva sobre la edad de los restos.
Los erectus de Ngandong podían haber muerto hace tan poco como 25.000 años y tanto como 600.000. La reconstrucción del yacimiento original y su datación con la última tecnología, liderada por Rusell Ciochon, de la Universidad de Iowa (EE UU) y Kira Westaway, de la Universidad Macquarie en Sidney (Australia), sitúa los últimos días de los humanos del río Solo en un periodo entre hace 117.000 y 108.000 años.
Las nuevas fechas confirman que los Homo erectus vivieron durante casi un millón y medio de años en la isla de Java, en una región del planeta que, según apunta José María Bermúdez de Castro, codirector de los yacimientos de Atapuerca, “se convirtió en un laboratorio para la evolución humana”.
Las islas de Indonesia, donde también se encuentra Flores, el hogar de esos homínidos bajitos que se compararon con los hobbits, permanecían conectadas al continente cuando bajaba el nivel del mar.
Después, cuando subía, aquellos grupos humanos quedaban aislados y tomaban caminos evolutivos propios, incrementando su capacidad craneana, como los humanos de Solo, o disminuyendo su tamaño, como hacen muchos animales cuando viven en islas e hicieron los Homo floresiensis o los Homo luzonensis, otra especie de humanos pequeños que vivieron en la isla de Luzón, en Filipinas.
En la época en la que aquellos últimos Homo erectus conocidos vivían en la isla de Java, en la misma región del mundo convivían, probablemente, seis especies humanas distintas.
Los erectus eran el “pueblo originario”, indonesios desde hacía millón y medio de años, y junto a ellos se encontraban los que probablemente sean versiones suyas reducidas, luzonensis y floresiensis.
En el continente, los neandertales y sus parientes asiáticos cercanos, los denisovanos, tenían hijos entre ellos y también junto a los Homo sapiens, los últimos humanos en llegar y los únicos que sobreviven hoy.
Según cuenta Antonio Rosas, director del Grupo de Paleoantropología en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, la confirmación de que había Homo erectus en una época tan tardía puede acercarnos aún más a esta especie, no solo como ancestro evolutivo.
“La paleogenética nos ha enseñado sobre las hibridaciones entre neandertales y sapiens, entre denisovanos y sapiens o neandertales y denisovanos, pero en esos análisis genéticos, a veces aparece un componente genético de una especie arcaica desconocida, concretamente en análisis de restos encontrados en Papúa Nueva Guinea”, recuerda Rosas.
“Estas nuevas dataciones de Homo erectus dan más crédito a la suposición que hacíamos muchos de que esa tendría que ser la especie que aparecía en los análisis”, afirma.
En el sudeste asiático, los restos más antiguos de nuestra especie tienen unos 60.000 años, pero los nuevos descubrimientos en los yacimientos de la región no hacen descartable que ya hubiesen llegado cuando aún existían los erectus.
En este caso, como en gran número de extinciones de grandes animales y de especies humanas, los sapiens aparecen en las listas de principales sospechosos. Pudieron reproducirse con ellas antes de aniquilarlas.
Un estudio publicado en Nature en 2016 señalaba la sugerente coincidencia de que la extinción del hobbit de Flores coincidía con la llegada de nuestra especie a la isla. En el caso de los neandertales, Bermúdez de Castro señala que las últimas teorías plantean que la dureza del último periodo glacial había dejado tocados a aquellos humanos, con los que convivimos hasta hace menos de 40.000 años.

“Es posible que los neandertales se autodestruyeran y que los sapiens que salieron de África en aquella época se encontrasen una especie debilitada desde el punto de vista genético. Los análisis paleogenéticos nos dicen que tenían una uniformidad genética que es letal para una especie”, afirma el investigador del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH).
En cualquier caso, Bermúdez de Castro considera que “nosotros somos responsables de estar solos ahora mismo en el planeta”.
Rosas coincide en que es innegable que después de decenas de miles de años en las que coincidieron sobre el planeta varias especies humanas, hace unos 50.000, los sapiens se quedan solos.
“Yo me resisto a esa idea de la evolución lineal en la que pasamos de una especie inferior a otra superior con los Homo sapiens en la cúspide y la pervivencia de los Homo erectus mientras había sapiens sobre la Tierra contradice ese esquema”, apunta el investigador del CSIC.
“Sin embargo —concluye Rosas—, el hecho es que algo sucede, porque ahora solo estamos nosotros, y es algo que yo atribuyo a nuestra capacidad para sobrevivir y, sobre todo, para dejar más descendientes, y es una capacidad que atribuyo en última instancia a unas relaciones sociales que se establecen a partir de capacidades cognitivas nuevas”.
Homo antecessor.

Psicología y Mente(N.M.Rubio) — De mayor altura y cerebro todavía pequeño en comparación con el Homo sapiens, fueron el primer eslabón humano europeo, que sirvió de peldaño entre el Homo ergaster y el Homo heidelbergensis, y tal vez sea el único ancestro común entre los humanos modernos y el Homo neardenthalensis.
Atapuerca es una localidad española que se ha hecho famosa por haber sido escenario de uno de los mayores hallazgos de la historia de la paleoantropología. En el año 1994 se encontraron los restos del homínido más antiguo de Europa: el Homo antecessor.
Esta especie es de las primeras del género Homo, pero presentando algunas características que se pueden relacionar con especies posteriores, como el Homo heidelbergensis y el Homo sapiens actual.
A continuación descubriremos un poco más sobre su historia, su morfología, los principales hallazgos que se han hecho del Homo antecessor y el debate sobre si realmente es una especie independiente o si está dentro de otros homínidos.
El Homo antecessor es una especie extinta de homínidos considerada como la representante del género Homo más antigua de Europa y, probablemente un ancestro de la línea del Homo heidelbergensis y el Homo neanderthalensis. En base a los restos encontrados hasta el momento, se considera que debió vivir hará unos 900.000 años, en la edad Calabriense del Pleistoceno medio.
Este homínido se ha vuelto muy conocido dada su gran importancia para el campo de la paleoantropología, especialmente los restos hallados en Atapuerca. Es cerca de esta población burgalesa, en el yacimiento de la Gran Dolina que, desde el año 1994 se han ido encontrando restos del Homo antecessor, que han permitido comprender mejor la historia evolutiva del género Homo en Europa.
Se cree que los Homo antecessor adultos eran homínidos altos y fuertes, con un rostro de rasgos arcaicos y un cerebro más pequeño que el del Homo sapiens actual.
En base a los hallazgos, principalmente los de Atapuerca, este homínido presentaba unos rasgos muy primitivos en su aparato dental, rasgo el cual llevó a la comunidad científica a relacionarlos con homínidos africanos del Pleistoceno Inferior. Su altura debía rondar entre los 160 y 185 centímetros y pesaban entre 60 y 90 kilogramos.
Pero pese a su parecido con homínidos de épocas anteriores, la mandíbula del Homo antecessor presenta unas características que recuerda a la de ciertos homínidos posteriores del Pleistoceno medio.
Una de estas especies con las que se ha encontrado cierta similitud con los restos del Homo heidelbergensis, como los de la Sima de los Huesos, también en Atapuerca. Los huesos de Homo antecessor sugieren cierta gracilidad en comparación con los neandertales, también posteriores a ellos.
Al parecer, la cara del Homo antecessor era similar a la de los Homo sapiens actuales. Esta presentaba una orientación coronal y ligera inclinación hacia atrás de la placa infraorbital. El borde inferior de esta placa es horizontal y ligeramente arqueado y el arco superciliar es de doble arco.
La capacidad encefálica de estos homínidas, estimada a partir de un fragmento de hueso frontal, debía ser superior a los 1000 cm³. Como hemos comentado, este cerebro era más pequeño que el de los humanos actuales, con una capacidad de 1200–1850 cm³ en el Homo sapiens más moderno.
Además, se ha supuesto que el cerebro del Homo antecessor tenía menos circunvoluciones cerebrales, lo que indica que la superficie cerebral era reducida.
Yacimientos
Si bien el yacimiento con restos de Homo antecessor más famoso es el de Atapuerca, sí que se han encontrado más restos en otras partes del planeta, sugiriendo desplazamientos desde otras partes del globo. A continuación veremos los principales yacimientos, poniendo sus hallazgos en orden cronológico.
1. Gran Dolina (Atapuerca)
En 1994, gracias al equipo del arqueólogo Eudald Carbonell y el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga se descubrieron restos de Homo antecessor en el sitio fosilífero de la Gran Dolina, en la Sierra de Atapuerca.
Durante ese año y parte del siguiente se descubrieron más de 80 restos óseos de seis individuos, siendo los mejor conservados un maxilar superior y un hueso frontal de un individuo que debió fallecer entre los 10 y 11 años.

También se encontraron más de 200 herramientas hechas de piedra y 300 huesos de animales. Entre esas herramientas líticas se encontró un cuchillo tallado en piedra junto con antiguos restos de homínidos. La datación de estos restos es de al menos 900.000 años de antigüedad.
Otro de los hallazgos importantes del yacimiento de la Gran Dolina es una mandíbula femenina de Homo antecessor, de edad entre 15 y 16 años y que presenta similitudes muy claras con las del Hombre de Pekín, restos de Homo erectus. Esto sugiere un origen asiático del Homo antecessor.
2. Hombre de Ceprano
De forma casi simultánea a lo descubierto en Atapuerca, en Ceprano, Italia, se encontró en 1994 la parte superior del cráneo de un individuo perteneciente al género Homo con caracteres primitivos, con una datación entre 800.000 y 900.000 años de antigüedad.
Aunque en el año 2003 se propuso un nuevo nombre para estos restos y considerarlos como una nueva especie homínida, el Homo cepranensis, las características filogenéticas, cronológicas, arqueológicas y geográficas de estos huesos han llevado a que se consideren restos del Homo antecessor.

El que sean restos del Homo antecessor o un nuevo homínido sería fácilmente solucionable por medio de la comparación directa de ambos conjuntos de fósiles.
El problema es que esto no es posible dado que los huesos hallados en cada conjunto se corresponden a distintas partes anatómicas o a individuos de diferentes edades.
Igualmente, tanto los huesos de Atapuerca como los de Ceprano poseen en común rasgos intermedios entre las poblaciones de Homo primitivas de África y las más recientes de Homo heidelbergensis, en Europa.
Dado que el nombre de Homo antecessor fue planteado antes de que del Homo cepranensis, en caso de que ambos conjuntos óseos formen parte de la misma especie el término Homo antecessor tendría prioridad nomenclatural.
3. Restos de Norfolk
En 2011 se informó del descubrimiento de varias herramientas cerca de Happisburgh en Norfolk, Inglaterra. Estas herramientas debieron ser usadas por Homo antecessor y datan de hace unos 780.000 años.
En la playa de Happisburgh se han encontrado restos anteriores, además de numerosas huellas de pisadas dejadas por al menos cinco individuos, un adulto y varios jóvenes, sobre los sedimentos de fango de un estuario.
4. Homo sp. de la Sima del Elefante (Atapuerca)
En el año 2008 se dieron a conocer nuevos restos óseos, atribuidos inicialmente al Homo antecessor. Los restos se habían encontrado en el año 2007 en la Sima del Elefante, un lugar situado apenas 200 metros del yacimiento de la Gran Dolina en Atapuerca.
Este hallazgo consistía en parte de una mandíbula de un individuo de unos 20 años y 32 herramientas de sílice de tipo olduvayense, con una datación de 1,2 millones de años de antigüedad, haciendo retroceder considerablemente la presencia de homínidos en Europa.

El estudio detallado de la mandíbula fue bastante llamativo, dado que se encontró en ella una dentición y sínfisis que la aproximan a los homínidos más antiguos de África y de Dmanisi, en Georgia.
Sin embargo, en este caso se presentan algunos caracteres derivados, en la parte interna de la sínfisis, que han llevado a identificar estos restos como Homo sp, es decir, restos indudablemente homínidos pero que no se sabe exactamente a qué especie pertenecen.
Si bien de momento se consideran como posiblemente de Homo antecessor, no se ha descartado la idea de que sea una nueva especie descubierta de homínidos, aunque todavía por definir.
Debate
Al igual que ha sucedido a lo largo de la historia de la paleoantropología, cada vez que se descubre un nuevo tipo de homínido, o que se cree que se ha descubierto, hay debate, y el caso del Homo antecessor no iba a ser la excepción.
La controversia está especialmente relacionada con su clasificación taxonómica y las relaciones de parentesco con el resto de especies del género Homo.
Como no se ha encontrado un cráneo adulto completo y la mayoría de los restos óseos encontrados hasta la fecha representan a etapas juveniles, hay quienes consideran que es difícil asegurar que el Homo antecessor sea una especie aparte.
No ha sido posible comparar restos de Homo antecessor con otros homínidos de forma totalmente fiable, dada la ausencia de esqueletos completos de este homínido.

Además, la línea de pensamiento crítica con estos hallazgos sostiene que lo que se ha denominado Homo antecessor descubiertos en Europa podrían pertenecer, en realidad, a Homo heidelbergensis, que habitó en el continente hará entre 600.000 y los 250.000 años, en el Pleistoceno.
Igualmente, sus descubridores, junto con el respaldo de otros expertos, consideran que los restos que se han denominado Homo antecessor hasta la fecha son claramente una especie homínida diferente.
La hipótesis más aceptada es que se trata de un vínculo evolutivo, un eslabón entre el Homo ergaster, anterior a él, y el Homo heidelbergensis, más moderno. A su vez, el antecessor sería antepasado del Homo neanderthalensis, siendo probablemente el último ancestro común entre humanos y neandertales.
Homo heidelbergensis.

Cráneo de Homo Heidelbergensis
historiaweb.com — Surgida hace 600.000 años, poseían grandes cráneos de 1200 cm3 y mandíbulas salientes, mayor apertura nasal y, posiblemente, un primer lenguaje simbólico.
Sus primeros fósiles se hallaron cerca de la ciudad alemana de Heidelberg, y de allí su nombre.
Hace entre 780 000 – 500 000 años hay un vacío de restos humanos en la arqueología, por lo que no se puede explicar bien la evolución que se produce desde los homo ergaster-erectus hasta la nueva especie, los homo heidelbergensis.
Aunque eso sí, hay que tener en cuenta que no existe en el mundo registros arqueológicos mejor conservados y abundantes de Homo heidelbergensis que en la península Ibérica.
A partir de hace medio millón de años, comienza la existencia y proliferación de los Homo Heidelbergensis, con una gran variabilidad y éxito en su desarrollo y expansión europea. Principalmente, hay tres teorías que intentan explicar el origen del homo heidelbergensis: desciende del Homo Antecessor, procede de una forma derivada del homo ergaster africano o tiene un origen europeo indefinido derivado de las formas antiguas.
Los principales estudios acerca del tema nos indican que el homo heidelbergensis deriva de los ancestros europeos, pero también cuenta con aportes genéticos de los homo africanos.
Las dos poblaciones son muy evolucionadas, favorecidas por la genética. Hay una evolución paralela en Europa y África: en el continente africano tenemos el desarrollo de los humanos anatómicamente modernos (HAM), hace unos 200.000 años, aunque terminan de desarrollarse hace 130-120 años. Estos HAM son los humanos modernos, los de hoy en día.
En el continente europeo da lugar a un tipo humano muy evolucionado, los neandertales, con características cerebrales similares a los africanos, pero más diferentes a nivel físico que los humanos anatómicamente modernos africanos. Es la primera especie plenamente originada en Europa.

Homo Heidelbergensis tiene amplios registros arqueológicos, bastante diversificados según zonas. Su origen exacto no lo conocemos, pero hay estudios genéticos realizados que destacan que son formados por poblaciones erectus antiguas y por afluencia lenta y gradual de población heidelbergensis africana. Sus características básicas son:
- Capacidad endocraneal de entre 1125 y 1390 cc., además de una bóveda craneal de lados paralelos.
- Hueso occipital fuertemente inclinado.
- Reborde y torus occipital marcado y continuo.
- Torus supra orbital fuerte y continuo, además de una distancia inter orbital amplia.
- Aspecto corpulento, de 90-100 kilos de peso y una altura máxima de 1,70 m. Además, cabe destacar otros rasgos, como que no tenían mentón.
- Se alarga mucho la diferenciación sexual entre hombres y mujeres.

Tabla comparativa de cráneos
En cuanto al tema de la comunicación, tenemos que los homo heidelbergensis y los neandertales tienen unas muestras evidentes de producción y percepción del lenguaje hablado.
Cuentan con una alta eficiencia a la hora de escuchar y emitir sonidos por la boca.
Presentan una mayor rapidez, que se manifiesta por:
Una elevada encefalización que se vincula a un gran desarrollo de las áreas cerebrales de Broca y Wernicke, referentes a la parte comunicativa.
La distancia entre el vómer y el occipital se acorta bastante, consecuencia del habla. Al mismo tiempo, el hueso hioide, en la garganta, es similar al de los HAM en tamaño y morfología.
Acortamiento de la cavidad bucal y descenso de la laringe, ocupando un sitio bajo en el cuello.
Los Homo Heidelbergensis tienen dos registros principales en Europa: la población ancestral de erectus tardíos, y la población pre neandertal de los heidelbergensis que dominarán esta especie.
- El linaje evolutivo antiguo está representado por los restos del yacimiento de Bilzingsleben, en Alemania (350.000 años). En este yacimiento dominan los rasgos arcaicos plesiomórficos. Tiene éxito reproductivo en varios yacimientos de la península, en Francia, Grecia e Inglaterra.
- El linaje pre neandertal tiene dos periodos, con dos crono especies que cambian a lo largo del tiempo: los pre neandertales y los neandertalensis. El principal problema de este linaje son las apomorfías de los heidelbergensis. No es un continuidad genética, sino por múltiples migraciones. Tenemos el caso del yacimiento de Aragó (cráneo 21, 450.000 años), el yacimiento de Petralona (250.000 años, 1220 cc de capac. craneal), y el caso de Alemania e Inglaterra. Surgidos en torno a los 220-200.000 años, los neandertales acabarán con los heidelbergensis en torno a los 175.000 años.
La tecnología del fuego no se halla antes de hace unos 300 mil años. Como yacimiento más antiguo de fuego de Europa se encuentra el yacimiento de Beech Pit, en Gran Bretaña. Este yacimiento cuenta una industria lítica del modo 2, datada hace unos 414 mil años.
Las muestras que podrían evidenciar la presencia de fuego son los restos de fauna hallados, que parecen estar quemados. Estos primeros fuegos son estructuras muy primarias, donde se coloca encima de ellos madera, la cual sirve de combustible.
enían que prender el fuego varias veces, porque se apagaba.
Se desconoce el método más certero de encendido de los fuegos, pero se baraja las dos teorías más conocidas: el frotamiento en sentido directo e indirecto de un bastón de madera sobre una superficie del mismo tipo, para generar calor con la fricción, y alimentarlo con algo muy seco para que prenda; el brusco choque entre dos núcleos, con el objetivo de que saltasen chispas que pudieran encender un pequeño conjunto de maderas.

Principales yacimientos arqueológicos del Pleistoceno medio europeo con evidencias de fuego
Se cree que las utilidades del fuego, generalmente, eran:
1) Alimentación:
El fuego trajo consigo repercusiones en la paleonutrición, que conllevaron una mejora dietética.
Por ejemplo, el fuego es purificador, y al calentar al fuego la comida se libraba de impurezas y bacterias que pudieran ser nocivas para los humanos.
2) Calefacción e iluminación:
Ante el frío que hacía en el momento climático en que apareció el fuego, en el MIS 11, el fuego era un aliado fundamental para entrar en calor y dejar atrás el frío.
3) Mejora de la vida social:
El fuego hace que los humanos puedan vivir la vida nocturna, es una prolongación de la jornada diaria, lo que hace que tengan tiempo para llevar a cabo muchas más tareas, lo que también significa una reducción de sus hábitos de sueño y pernoctación.
Al haber alargado el día, el tiempo libre que tienen estos humanos crece, y con ello la socialización con los otros humanos de su clan. Es decir, en una noche en donde afuera hay total oscuridad, todos los humanos se reunirían en torno al fuego, con lo que sociabilizaban entre ellos mucho más.
4) Mejoras técnicas:
Desde un punto de vista técnico, el fuego les sirve para calentar el sílex, así como los huesos, lo que mejora estas materias primas a la hora de tallarlas o trabajarlas, y las hace más dóciles, a la vez que resistentes.
También sirve para calentar los colorantes que después se usarán en la pintura, para así obtener gamas de colores cálidos más amplias, sobre todo en la gama de los rojizos. Estas pinturas las usaban para decorar su cuerpo o su lugar de hábitat de cueva.
Homo rhodesiensis.

Lifeder(D.Rodríguez) — Surgido hace 600.000 años en África, poseía una capacidad craneal más elevada, entre 1280 y 1325 cm3, y rasgos comunes con el H. erectus, H. ergaster y H. antecessor.
Sin embargo, sus rasgos apuntan ya más al futuro H. sapiens que a las especies que le fueron contemporáneas, por lo que se trataría de nuestro antecesor directo.
El Homo rhodesiensis o hombre de Rhodesia adoptó su nombre gracias a los restos hallados en lo que era anteriormente Broken Hill, Rhodesia del Norte (hoy Kabwe, Zambia), a unas 150 millas al norte del rio Kafue.
Posteriormente, al estudiar los fósiles encontrados se determinó que se trataba de una nueva especie del género humano.
Esto sucedió en el año 1921, cuando un minero encontró un cráneo que parecía humano. El paleontólogo encargado de su estudio y posterior clasificación fue Arthur Smith Woodward, quien dictaminó que este nuevo hallazgo no se podía enmarcar dentro de las especies conocidas hasta el momento.
Sin embargo, desde aquellos días la polémica persiste, ya que muchos científicos desestiman a Woodward e insisten en que este espécimen fácilmente puede ser parte de especies ya conocidas, como lo son el Neanderthal y/o el Homo heidelbergensis.
Se estima que el hombre de Rhodesia existió hace 600.000 a 120.000 años en el Pleistoceno medio y solo en África. Siendo así, estuvo compartiendo en el mismo tiempo histórico con el que se piensa que es su descendiente directo y actual especie humana: el Homo sapiens.
No se tiene idea cierta de las causas de su extinción, pero se piensa que pudo ser una plaga o enfermedad que aniquiló a los miembros de esta especie.
Fue un minero suizo llamado Tom Zwiglaar quien el 17 de junio de 1921, mientras trabajaba una cueva perteneciente a una mina de hierro y zinc, dio con unos restos que parecían humanos.
Eran fragmentos de varios restos de huesos, pero lo más desconcertante era un cráneo casi completo, con rasgos bastante primitivos, que parecía tener mucha antigüedad.
Fue entonces cuando las autoridades contactaron al profesor Arthur Smith Woodward del departamento de Geología del Museo Británico, quien a finales de ese mismo año publicó el resultado de su estudio.
Algunas personas ligadas al medio científico ponen en duda la veracidad de su trabajo, alegando que Woodward solo anhelaba notoriedad ante sus pares.
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Fraude pasado
De hecho, la duda resultó ser razonable dado que el profesor Woodward estuvo implicado en un conocido fraude paleontológico que fue descubierto públicamente en 1953.
Este episodio se conoció como el caso del hombre de Piltdown, en el cual a través de pruebas falsas se pretendió haber hallado una suerte de eslabón perdido.
A través de los años otros especialistas han hecho observaciones muy bien argumentadas, en donde concluyen que en realidad las trazas evolutivas que presentan los restos hallados —apartando la mala reputación que pueda tener Woodward— no ameritan su clasificación como una especie aparte.
Características
El hallazgo en Broken Hill básicamente se limitó, además del cráneo, a una mandíbula superior de otro individuo, un sacro, una tibia y dos fragmentos de fémur.
También en el lugar se encontraban algunos huesos muy fragmentados que luego se determinó que podían ser de restos de algunos animales que probablemente este homínido depredaba.
Cráneo

Por esto, su estudio se circunscribe básicamente al cráneo en cuestión y a describir e intentar clasificar sus características morfológicas buscando los rasgos evolutivos más relevantes.
Lo que salta a la vista en primera instancia es el tamaño del mismo y su capacidad craneal.
También son notables el arco del maxilar y la mandíbula, así como la forma y tamaño de la dentadura. Las fosas oculares son particularmente protuberantes, lo que inclina la balanza hacia los que opinan que debe considerarse simplemente como un Homo neanderthalensis.
El tamaño del cráneo proyecta a un individuo robusto con cara y nariz anchas y su datación es también algo controversial, ya que el sitio del hallazgo no pudo ser conservado, por lo que es imposible aplicar la metodología de la datación geológica.
En cambio, se ha aplicado la racemización de ácido aspártico que arrojó como resultado que este fósil tiene una antigüedad que oscila entre 300 mil y 125 mil años.
Capacidad craneal
La capacidad craneal del hombre de Rhodesia se asemeja a la del Homo sapiens, siendo calculada en 1280 cc y se complementa la pieza craneal con una frente ancha pero inclinada, con órbitas oculares prominentes.
Presenta también lo que parecen ser ciertas deformaciones que algunos especialistas diagnostican como posible acromegalia.
El tamaño del cráneo de este espécimen lo acerca en la línea evolutiva al hombre actual, y aunque los estudios concluyen que no tenía capacidad de desarrollar un lenguaje elaborado, sí era capaz de emitir sonidos que, acompañados de señas, seguramente procuraban la comunicación.
Alimentación

De lo más destacable del hombre de Rodesia se tiene que la dentadura superior presenta 10 cavidades que conforman los dientes con caries con más antigüedad de los que se tenga noticia.
De hecho, se especula que una fuerte infección pudo ser motivo de la muerte del individuo, bien sea en la dentadura o en el aparato auditivo.
De esto se desprende que probablemente su dieta se basaba en proteína animal, cuyos restos en las piezas dentales son de mayor incidencia en la generación de caries, abscesos y en general daños dentales, que consumos de solo alimentos vegetales.
Algunos autores aseveran que, en colaboración con otros individuos, también era capaz de lograr piezas de caza de mayores tamaños que compartía con el clan. Para ello se valía de algunas armas rudimentarias hechas de piedra que usaba para atacar a sus presas.
Hábitat
El hallazgo del Homo rodhesiensis deja claro que esta especie habitaba en cuevas y que las usaba como refugio en donde resguardaba restos de pequeños animales que cazaba y luego consumía.
De esta especie debió desprenderse el linaje que dio origen al Homo sapiens, que probablemente se esparció luego por Galilea, según restos similares hallados posteriormente.
Otro asunto polémico alrededor del hallazgo de estos restos es que el cráneo presenta unos orificios sospechosamente redondeados y aún no está nada claro qué los originó. El caso es que el lateral derecho del mismo es atravesado por esta abertura de unos 8 mm, de circunferencia perfectamente redondeada.
Las hipótesis son variadas, pero algunas apuntan a daños muy recientes hechas posteriormente a los restos con armas mucho más modernas a las que existían antes de su extinción.
Homo neardenthaliensis.

prehistoria.fandom.com — El famoso “hombre de Neardental” habitó Europa, Oriente próximo y Asia central hace más o menos 230.000 y 28.000 años, y su extinción obedece a causas desconocidas.
Sin embargo, al haber compartido época con el H. sapiens, se piensa que la selección natural y la competencia habría favorecido a este último.
Aun así, muchos humanos de hoy en día poseen índices genéticos de H. Neardenthaliensis, por lo que el cruce entre especies no ha debido ser inusual.
El hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis o también llamado Homo sapiens neanderthalensis) es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230 000 hasta 28 000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio.
El examen de restos antiguos hallados en las cuevas de Châtelperron, en Francia, podrían indicar que convivió con el hombre de Cromagnon, primeros hombres modernos en Europa. La comparación del genoma de los neandertales y los humanos modernos apunta a un origen común de las dos especies y a una hibridación posterior entre ellas.
El cráneo se distingue por los arcos supraorbitarios prominentes, frente baja e inclinada, la ausencia de mentón y una capacidad craneal comparable o superior a la de los hombres modernos. Los estudios anatómicos y genéticos no han descartado que poseyeran la facultad del lenguaje hablado.
Eran muy fuertes y su cráneo era mas grande, vivían en distintos grupos organizados que estaban constituidos por 30 miembros enterraban a los muertos en hoyos y los enterraban con piedras, vivían en cuevas y tenían robustos extremadamente cortos.
En los yacimientos neandertales del Paleolítico medio se han encontrado herramientas de piedra y artefactos cuyo estilo se describe como cultura Musteriense. En los últimos tiempos de los neandertales aparece en el registro arqueológico el estilo Châtelperroniense, considerado como más «avanzado» que el musteriense.
Los neandertales eran omnívoros y posiblemente practicaban el canibalismo. En los yacimientos más tardíos se ha hallado evidencia de ceremonias fúnebres y sencillos objetos con posible valor artístico.
Se desconocen las causas exactas de su extinción; entre las hipótesis consideradas, varias guardan relación con la expansión de Homo sapiens sapiens en Eurasia, o por los cambios ambientales ligados a cambios de clima.

Mientras Homo sapiens evolucionó en África, desde donde migró hace entre 100 000 y 60 000 años hacia el resto del planeta, el hombre de Neandertal se supone que desciende del Homo heidelbergensi
El hallazgo del Homo antecessor en la Sierra de Atapuerca situado al norte de Ibeas de Juarros, en la provincia de Burgos (España) ha esclarecido el significado de la mandíbula aparecida en 1907 en Mauer, cerca de Heidelberg (Alemania), la cual coincide cronológicamente con los Homo erectus, pero difiere de éstos y de los Neandertales, concluyéndose que quizás fuera un estado intermedio entre Homo Erectus u Homo Ergaster y neandertales.
Un cráneo exhumado en Steinheim (Alemania) datado en 250 000 a. C podría corresponder a la misma especie de Homo heidelbergensis o preneandertaliense. En dichos casos hablamos de la glaciación de Mindel o del interglaciar Mindel-Riss, respectivamente.
El último de estos cráneos está más evolucionado aún que la mandíbula del primero, pero su capacidad craneal es baja (poco más de 1150 cc). El descubrimiento del genoma completo del neandertal ha ayudado a establecer de forma más exacta los tiempos de divergencia entre las distintas estirpes.
Los humanos se dividieron de los neandertales y de los denisovanos hace 571 000 años, mientras que los neandertales y los denisovanos se separaron hace 381 000 años.
En la península ibérica hay pruebas de su existencia desde hace unos 230 000 años) hasta hace aproximadamente 28 000 años, como indican estudios recientes
Población
Se ha estimado que la población neanderthal fue más o menos constante durante los 200.000 años que existieron y era sólo de unos 7.000 individuos en todo el continente europeo.
Extinción
El momento preciso de su extinción ha sido motivo de debate y en 2014, Thomas Higham de la Universidad de Oxford estableció que los últimos restos neandertales en Europa eran da tables por radiocarbono entre los 41 000 y los 39 000 años, coincidiendo con el inicio de un período de bajada de las temperaturas en el continente europeo, 5000 años después de que Homo sapiens sapiens iniciara su presencia en el mismo continente.
Recientes investigaciones abren la posibilidad de presencia de neandertales mucho más al norte del área de distribución habitual; como en la localidad rusa subártica de Byzovaya, en la que se han encontrado restos arqueológicos musterienses (Paleolítico Medio) datados entre hace 34 000 y 31 000 años.
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Se trataría de uno de los yacimientos neandertales más tardíos, cuando casi toda Europa ya estaba ocupada por las culturas del Paleolítico superior (Homo sapiens sapiens).
Los últimos reductos de neandertales, datados en unos 28 000 años, se encontraron en el sur de la Península Ibérica (España y Portugal), aunque las últimas dataciones con ultrafiltración y otras técnicas adelantan muchas de esas fechas al menos 10 000 años, proponiendo como fecha de extinción del neandertal hace entre 41 000 y 39 000 años.
Se han propuesto muchas explicaciones para la extinción de los neandertales, en relación o no con la expansión de los cromañones, con los que convivieron en Europa en los últimos milenios de su vida como especie. El paleobotánico José Carrión, de la Universidad de Murcia, propone una tesis de extinción por cambio ambiental ligado a los cambios climáticos.
Anatomía
Sus características definidoras, a partir de los huesos fósiles descubiertos hasta ahora (unos 400 individuos), son: esqueleto robusto, pelvis ancha, extremidades cortas y robustas, tórax en barril, arcos supraorbitarios resaltados, frente baja e inclinada, faz prominente, mandíbulas sin mentón y gran capacidad craneal —1550 cm³—, igual o incluso más grande que el de los hombres modernos.
Vivían en grupos sociales organizados, formados por alrededor de unos treinta miembros casi todos con parentesco (clanes), dominaban el fuego y podían fabricar herramientas rústicas que incluían huesos y piedras.
Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo congruente con la cuarta y última glaciación. Tenían un cráneo alargado y amplio, baja estatura y complexión robusta, y nariz amplia de aletas prominentes; rasgos que pueden denotar una adaptación a climas fríos, como se puede observar actualmente en las poblaciones del Ártico, y muy probablemente dueños de un olfato más desarrollado que el hombre moderno.
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Según otra interpretación, la morfología nasal neandertal es parte de los rasgos faciales asociados a la masticación. Un neandertal medio podía alcanzar unos 1,65 m, era de contextura pesada, dentadura prominente y musculatura robusta. Si bien su estructura ósea no los hacía corredores de larga distancia, sí podían hacer cortas y rápidas carreras persecutorias o escapistas; eran sobre todo caminantes de largas distancias.
Estudios anatómicos han determinado que el neandertal podía articular una fonética limitada respecto a la que actualmente posee el hombre moderno, debido a la ubicación de la laringe, situada más arriba que la de este. Otros estudios recientes indican que los neandertales podían dar grandes mascadas a su alimento gracias a una mayor apertura bucal.
La expectativa de vida de un miembro adulto en un medio ambiente tan extremo, riguroso y hostil no sobrepasaba los 40 años en los hombres y 30 en las mujeres.
Alimentación
Los neandertales eran recolectores-cazadores, existiendo pruebas de consumo de grandes animales como los mamuts. En la segunda década del siglo XXI se encontraron restos de consumo de marisco de hace unos 150 000 años de antigüedad en un yacimiento de España, actividad que hasta ese entonces se creía exclusiva del H. s. sapiens.
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Canibalismo
El canibalismo es algo probado en diferentes yacimientos neandertales, como Moula-Guercy o Vindija. Los restos óseos presentan marcas de corte realizadas con herramientas de piedra, y están muy bien conservados por haber sido eliminada de sus huesos toda la carne.
No era un canibalismo antropofágico, sino ritual, según se cree. Al parecer la carne se quitaba de los huesos para ser enterrada, y no para ser comida. Esto se sabe por comparación etnológica. Bajo un microscopio se nota la diferencia de los cortes realizados en animales de caza para ser comidos, y en los que se practican en huesos de los miembros fallecidos del grupo.
Esta sería una práctica que se habría realizado durante largos períodos y en diferentes regiones. Los yacimientos mencionados están uno en Francia y el otro en Croacia; el primero está datado en 100 000 años y el segundo en 30 000.
También se han encontrado evidencias de canibalismo ritual en El Sidrón (España), en Combe Grenal (Francia), en Krapina (Croacia) y en la cueva de Guattari (Italia).
Aunque en el caso de la cueva del Sidrón se cree que podría ser un canibalismo con fines alimenticios, debido a hambrunas. Al parecer, en los dientes de esos individuos se pueden ver períodos de hambruna, y los huesos están triturados como para quitarles el tuétano, es decir, «limpiados» con fines alimenticios, y no rituales.

Cultura
El estilo de herramientas líticas utilizadas en el Paleolítico medio por los neandertales se conoce como la cultura Musteriense, así llamada por haber sido encontradas por primera vez en el yacimiento arqueológico Le Moustier. La cultura musteriense está caracterizada por la utilización de la técnica de talla Levallois.
Estas herramientas fueron producidas usando martillos de percusión blandos, de hueso o madera. En los últimos tiempos de los neandertales aparece en el registro arqueológico el estilo Châtelperroniense, considerado como más «avanzado» que el musteriense.
Lenguaje
Es polémica la cuestión acerca de qué forma de comunicación manejaban los neandertales: si un lenguaje relativamente similar al moderno (con estructura compositiva y reglas gramaticales de modo que un número limitado de palabras se combina para crear un número ilimitado de frases posibles) o algunas formas menos desarrolladas y, en cierto sentido, más próximas al sistema de comunicación de los simios.
Entre los autores que consideran que los neandertales no usaban un lenguaje como tal está el arqueólogo Steven Mithen, de la Universidad de Reading, que defiende la teoría de que tenían un sistema de comunicación «Hmmmm» (es decir, holístico, manipulador, multimodal, musical y mimético).
Lieberman realizó un modelo coincidente con la opinión de Mithen: la situación del cuello adelantado y la disposición de la laringe parecerían haber dificultado un lenguaje articulado.
Sin embargo, otros estudios suponen que el hioides estaba lo suficientemente desarrollado y posicionado como para la emisión de fonemas discretos con capacidad simbólica, aunque de un modo mucho más tosco que en el Homo sapiens.
Por otro lado, en el ADN obtenido de restos neandertales se ha encontrado una variante del gen FoxP2 relacionado con el habla en H. s. sapiens, lo cual implica que, desde el punto de vista genético, estaban capacitados para el lenguaje.
Manifestaciones artísticas
El arte (musteriense) de los neandertales aún presenta controversias: André Leroi-Gourhan, entre otros, observó que podían, y de hecho solían, rendir homenajes a sus difuntos (elaborando sencillas tumbas), bastante tardíamente, cuando ya podrían haber entrado en contacto con H. s. sapiens.
Los neandertales parecen haber estado dotados de la suficiente habilidad como para copiar rudimentariamente el arte de los H. s. sapiens primitivos: en yacimientos correspondientes a neandertales se han hallado algunos pocos objetos de cuerno pulido que parecen haber tenido un valor estético e incluso una muy tosca máscara confeccionada con una basta placa de piedra a la cual se le practicaron dos oquedades a modo de ojos.
La cueva de Nerja alberga, según estudios de 2012, las que podrían ser las pinturas más antiguas de la humanidad. Si la datación es correcta, se considera muy probable que hayan sido realizadas por neandertales.

En junio de 2012, se hicieron públicos los resultados de una investigación científica llevada a cabo por investigadores británicos, portugueses y españoles, bajo la dirección de Alistair Pike, del Departamento de Antropología y Arqueología de la Universidad de Bristol, según la cual algunas pinturas de las cuevas del norte de España, Altamira, El Castillo, Tito Bustillo, entre otras, tendrían una datación de por lo menos 40 800 años.
Aparte de convertirlas en la manifestación pictórica más antigua de la humanidad (existen grabados más antiguos en África), también abre la posibilidad, según los antropólogos, a considerar seriamente que sus autores fueran neandertales.
Homo sapiens.

sobrehistoria.com(marimar) — El ser humano como lo conocemos surgió en dos tandas: la premoderna, cuyos cráneos no eran todavía del todo esféricos, con frente vertical y bóveda alta, aparecidos en África (Etiopía, Israel, Marruecos y Sudáfrica, principalmente) hace 315.000 a 100.000 años.
Y luego están los humanos modernos, dotados de comportamiento y fisionomía moderna, y cuyos primeros restos datan de hace 195.000 a 140.000 años.
Esta especie habría sido de tez oscura y habría lentamente conquistado el mundo entero, extinguiendo activa o accidentalmente al resto de las especies del género Homo y deviniendo en la humanidad que conocemos hoy.
El Homo Sapiens es una especie de primate perteneciente a la familia de los homínidos. Se consideran Homo sapiens de forma indiscutible a los que poseen tanto las características anatómica de las poblaciones humanas actuales como lo que se define como «comportamiento moderno» y entra dentro del proceso de hominización del hombre.
Los restos más antiguos de Homo sapiens son los de Omo I, llamados hombres de Kibish, (Etiopía) con 195 000 años. La evidencia más antigua de comportamiento moderno son las de Pinnacle Point (Sudáfrica) con 165 000 años.
El nombre Homo Sapiens significa «hombre sabio», y es el nombre de la especie a la que pertenecen todos los hombres que viven hoy en la Tierra. El Homo sapiens apareció por primera vez en África hace unos 195.000 – 200.000 años.
Por lo tanto, la datación precisa de los primeros especímenes de sapiens, colocados tradicionalmente hace unos 130.000 años, se ha retrasado en el tiempo, gracias a hallazgos recientes en Etiopía.
Hace 70 millones de años, entre los animales mamíferos, se desarrollaron distintos tipos de monos llamados primates. Los primeros primates eran de tamaño pequeño, de hábitos nocturnos y arborícolas, pero poco a poco fueron evolucionando, hasta llegar a conseguir unas características anatómicas, que en su conjunto, permiten identificarlos.

El Homo sapiens medía entre 160 y 170 cm de altura y tenía una constitución robusta y musculosa. Tenía una frente plana y baja, pequeñas cejas, una nariz y mandíbulas más pequeñas que sus predecesores, un mentón hundido y un rostro menos prominente.
Tenía manos y brazos fuertes y dientes muy fuertes para desgarrar carne y sostener objetos. Físicamente, por lo tanto, era bastante similar a nosotros.
Su estructura ósea, color de pelo y piel comenzó a diferenciarse para adaptarse a las diferentes condiciones ambientales, logrando así poblar toda la Tierra.
El Homo sapiens tenía un cerebro muy desarrollado, tan grande como el del hombre actual. Y es gracias a su inteligencia que pudo satisfacer mejor sus necesidades, incluso en un período de condiciones climáticas extremadamente hostiles como el de las glaciaciones.
En concreto, tenía un mayor volumen craneal de entre 1.500y 1.600 cm³, una frente más alta ya que carecían de arco supraorbital, la mandíbula corta, los dientes pequeños y la barbilla pronunciada, el aspecto del nuevo homínido era totalmente distinto del de sus antecesores y parientes.

Poseía ya una gran capacidad para la asociación de ideas y para el habla, derivada de su arquitectura craneal, y esto, sin duda, le dio cierta ventaja frente a las subespecies arcaicas de Homo sapiens con las que llegó a convivir y sobre las que, genéticamente, acabó imponiéndose.
Gracias a su capacidad de adaptación, a su superioridad cultural y a su evolucionada organización social, la población de Homo sapiens pronto comenzó a crecer y a expandirse con éxito por otras regiones de África y de Eurasia.
En Palestina, por ejemplo, existen restos de humanos modernos que datan de hace 100.000 años, y en Europa, las evidencias más antiguas, localizadas en el área de los Balcanes, son de hace unos 40.000 años.
Pero a diferencia del Homo erectus, que también había migrado a estas regiones casi un millón de años antes, el Homo sapiens abandonó por primera vez el Viejo Mundo y comenzó un periodo de colonización en tierras jamás pisadas por otro homínido, llegó a Oceanía hace unos 55.000 años e incluso el continente americano sobre unos 40.000 años aproximadamente.
En paleontología, las culturas desarrolladas por estas sociedades de hombres genéticamente modernos se encuadran en el llamado Paleolítico Superior, un período de la prehistoria caracterizado por la aparición de las primeras manifestaciones artísticas, por la creación de nuevos instrumentos líticos y óseos especializados, por la fabricación de herramientas compuestas y por el despertar de las creencias religiosas.

El Homo Sapiens posee una serie de características comunes a la rama de la que procede primate, vamos a enumerar cuales son las principales:
- Manos y pies con cinco dedos.
- Pies plantígrados.
- Pulgar oponible en manos y pies (algunas especies, como el hombre, han perdido la capacidad de oponer el pulgar del pie).
- Clavículas presentes.
- Uñas planas en lugar de garras.
- Visión a color.
- Articulaciones del hombro y del codo bien desarrolladas.
- Hemisferios cerebrales bien desarrollados.
- Visión binocular (en diferentes grados).
- Órbitas oculares rodeadas de hueso.
Siempre hemos escuchado el típico razonamiento «si los hombres vienen de los monos, ¿por qué los monos no han evolucionado como los hombres?. La respuesta es muy sencilla, los seres humanos no hemos evolucionado a partir de ninguna especie de “mono”.
Nuestro padre fue el homo antecessor, nuestro abuelo el homo ergaster, precedido por el homo habilis y, si nos remontamos lo suficiente en el tiempo, terminamos descubriendo que tenemos un antepasado que compartía características tanto humanas como de “mono” y que, según las estimaciones de los biólogos, tendría que haber vivido en África de hace 5 a 11 millones de años.
Este antepasado común es el famoso eslabón perdido, que ya está más o menos encontrado. El Nakalipithecus Nakayamai, descubierto por un grupo de arqueólogos japoneses en Kenia, con una antigüedad estimada de 10 millones de años. Tanto el lugar como la fecha coinciden con las estimaciones, así que hay razones sólidas para afirmar que este es el antepasado común entre el resto de simios y los humanos.

Nakalipithecus Nakayamai, restos de lo que se creé fue el eslabón perdido
Este posible antepasado común no era ni un mono ni un homínido, pero su población empezó a evolucionar en dos ramas diferentes, una que terminaría convirtiéndose en los actuales chimpancés, bonobos y gorilas, y otra totalmente distinta que terminó dando lugar a los humanos.
Vivió en Europa, en África y en Asia. Los hallazgos arqueológicos reflejan cambios importantes en el comportamiento de esta especie: utilización de instrumentos de piedra y hueso más trabajados, cambios en las formas de cazar, uso y dominio del fuego, empleo del vestido, aumento en el tamaño de las poblaciones, manifestaciones rituales y artísticas.
El representante del homo sapiens más antiguo es el hombre de Neanderthal (Alemania). Antigüedad: De 150.000 a 200.000 años.
Sus características físicas son las mismas que las del hombre actual. Su capacidad cerebral es de alrededor de 1.400 centímetros cúbicos. Se cree que apareció en Europa hace alrededor de 40.000 años.
El homo sapiens sapiens es el que protagonizó, a partir del año 10.000 a.C., cambios muy importantes en la organización económica y social, como las primeras formas de agricultura y domesticación de animales, y la vida en ciudades. Su representante mas fiel es el hombre de Cromagnon (Francia). Antigüedad: De 80.000 a 40.000 años.

Cuando los ancestros del Homo Sapiens, vivían en los árboles comiendo bayas, frutos y hojas, tan abundantes en vitamina C, probablemente, perdieron la capacidad metabólica que tienen el resto de mamíferos para sintetizar en su propio organismo dicha vitamina, tan necesaria para evitar entre otras enfermedades el escorbuto, aunque antes parecen haber perdido la capacidad de digerir celulosa.
Todo esto se debe a que la alimentación de los homínidos fue modificándose según se iba modificando su hábitat, las selvas originales se redujeron o bien resultaron superpobladas, por lo que los primeros homínidos se vieron obligados a recorrer importantes distancias, para obtener nuevas fuentes de alimento.
La pérdida de la capacidad de metabolizar ciertos nutrientes, como hemos visto antes, se vería compensada con una mutación que experimentaría el Homo Sapiens al metabolizar rápidamente el almidón transformándolo en energía, muy necesaria para desarrollar el cerebro.
La dieta del Homo Sapiens era muy nutritiva y equilibrada, ya que dominaban el fuego. La forma de vida del homo sapiensa los convertía en cazadores móviles, se alimentaban tanto de mariscos como de pescado, pasando por grandes mamíferos como los bóvidos, renos, mamuts o rinocerontes. Conocía la existencia de plantas para uso medicinal y curativas.
En periodos de hambruna se daba el canibalismo alimenticio apreciable en restos óseos, en el que se comía la carne, el tuétano e incluso el cerebro para así preservar el alma de los ancestros.
El lenguaje es el medio de comunicación entre los seres humanos a través de signos orales y escritos con un significado. Podemos decir, en sentido más amplio, que cualquier procedimiento que sirve para comunicarse, lo denominamos lenguaje. La definición de lenguaje según algunas escuelas lingüísticas es la capacidad humana que conforma el pensamiento o a la cognición.
Recientes investigaciones sobre los primates han demostrado que muchas de estas características no son sólo y exclusivas de los seres humanos. No obstante, se puede afirmar con cierta seguridad que el lenguaje humano posee características especiales.
Los seres humanos relacionan una serie limitada de unidades gramaticales y de signos separados para formar un conjunto infinito de oraciones, que bien pudieran no haber sido oídas, emitidas, leídas, escritas o pensadas con anterioridad.

Si observamos el comportamiento de los niños que todavía no han estudiado la gramática de su lengua, establecen sus propias reglas empleando su capacidad lingüística, así como los estímulos que reciben de la comunidad lingüística en la que han nacido.
Entendido el lenguaje como la producción y la percepción de un idioma, hay que decir que evoluciona en la medida en que progresa la especie humana. Como sistema de comunicación, puede ser utilizado con los sistemas de comunicación de otros animales.
Sin embargo el lenguaje humano tiene aspectos creativos e interpretativos que parecen marcar sus diferencias. Se cree que la comprensión de la lengua está ligada a la función que realiza una determinada zona del cerebro conocida como área de Broca.
Hasta que se produjo esa especialización fisiológica, se creía que no había diferencias entre el lenguaje humano y el sistema de comunicación utilizado por otras especies animales.
Al parecer fue en la era de Neandertal cuando se inició el lenguaje, pero hasta la aparición del Homo sapiens no se dio una evolución lingüística significativa.

El lenguaje humano puede contar con 30.000 ó 40.000 años de existencia. La enorme diversidad de lenguas que hay en el mundo demuestra que una vez que apareció el lenguaje se produjeron los cambios a gran velocidad.
No es posible saber si hubo una primera y única lengua, ni cuáles fueron sus sonidos, gramática y léxico. La lingüística histórica, que se encarga de descubrir y describir cómo y por qué surgieron las lenguas, apenas puede sugerir algunas hipótesis para explicar esta evolución.
Los chimpancés tienen la mandíbula mucho más larga que la laringe, esta circunstancia les impide hablar, pero lleva aparejadas otras aptitudes como que son perfectamente capaces de tragar y respirar al mismo tiempo, lo cual es una habilidad común a todos los mamíferos que los homo sapiens disfrutan al nacer, pero van perdiendo conforme se desarrollan.
El paleontólogo Ignacio Martínez lo explica muy gráficamente «El precio que pagó la especie humana a la naturaleza a cambio de conseguir la facultad de hablar fue la posibilidad de morir atragantado».
Pero saber cómo surgió el lenguaje es una de las más fatigosas y complicadas tareas a las que se pueden enfrentar los investigadores que centran su trabajo en el pasado.
No sabemos cómo se comunicaban nuestros ancestros, se supone que la manera en que se comunican hoy chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes puede parecerse a las formas de comunicación que usaban algunos de nuestros ancestros antes del surgimiento del lenguaje.
En la actualidad se siguen métodos y técnicas muy diversas procedentes de diferentes disciplinas, desde estudios sobre comportamiento de primates actuales, hasta estudios de registro de la actividad de nuestro cerebro para ver qué partes son las responsables de nuestro lenguaje.
Otras estudian cómo adquieren los niños la lengua materna, cuáles son las características del lenguaje de signos de las personas sordas, en qué se parecen y difieren las distintas lenguas del mundo…etc.
Todavía no se sabe cómo y cuándo empezaron a hablar nuestros ancestros. Hay muchas hipótesis, algunas hacen hincapié en el surgimiento del complejo aparato fisiológico que nos permite articular palabras habladas, otras en la complejidad cognitiva que hay detrás de la palabra hablada y que podría haberse expresado originalmente mediante gestos.
Pero todas se enfrentan a la escasez de datos fidedignos, es que no existe un origen del lenguaje, sino varios orígenes. El lenguaje no es una capacidad única y singular, sino una compleja articulación de capacidades diversas que nuestra evolución acertó a combinar de una manera singular.
Es por eso que para hablar de la aparición del lenguaje humano tal y como lo conocemos, primero hay que saber que el primer lenguaje fue simbólico, el lenguaje humano simbólico tiene sus antecedentes en momentos y cambios morfológicos previos a cambios importantes dentro de la estructura del sistema nervioso central.
Así por ejemplo, los chimpancés pueden realizar un esbozo de lenguaje simbólico basándose en el lenguaje de comunicación para mudos.
Para que una especie tenga la capacidad de articular sonidos se necesitarán más modificaciones morfológicas. En los mamíferos, por ejemplo, la orofaringe y la laringe, se encuentra en la parte alta de la garganta, de modo que la glotis puede cerrar la tráquea de forma estanca al beber e ingerir comida.
Sin embargo en el Homo Sapiens, por lo tanto el hombre actual, la laringe se ubica más abajo, por lo que permite a las cuerdas vocales la producción de sonidos más claros y nítidos, sin embargo al no cerrarse de forma estanca la tráquea, la respiración y la ingesta de alimento deberán alternarse para no ahogarse.
La elevación de la bóveda del paladar facilitan el lenguaje oral.
Estudios realizados en la Sierra de Atapuerca (España), evidencian que Homo antecessor, hace unos 800 000 años, ya tenía la capacidad, al menos en su aparato fonador, para emitir un lenguaje oral lo suficientemente articulado como para ser considerado simbólico, aunque la frecuente fabricación de utensilios (por toscos que fueran) por parte del Homo habilis hace unos dos millones de años, sugiere que en éstos ya existía un lenguaje oral articulado muy rudimentario pero lo suficientemente eficaz como para transmitir la suficiente información o enseñanza para la confección de los toscos artefactos.

Homo Sapiens – Herramientas
Para solucionar sus problemas y sus necesidades (cazar, cavar, cortar, defenderse, resguardarse del frío …), el homo sapiens perfeccionó los conocimientos adquiridos por el hombre Ergaster e inventó herramientas nuevas y cada vez más refinadas, utilizando todos los materiales que el ambiente que le ofrecía.
De este modo, el Homo Sapiens llegó a utilizar herramientas de piedras complejas antes de lo que se pensaba y lo más importante es que transmitió este conocimiento a sus descendientes, lo que implica una capacidad de pensamiento ya complejo.
El hallazgo en un yacimiento de Sudáfrica de unas pequeñas cuchillas de piedra tallada, de menos de 50 mm, utilizadas probablemente en la elaboración de utensilios, lanzas o flechas, indican que el humano moderno disponía ya de la habilidad necesaria para diseñar herramientas complejas.

La tecnología empleada consistía en producir largas y finas hojas de piedra que eran romas en un lado para poder ser acopladas a ranuras esculpidas en madera o piedra. Con ello se fabricaban armas ligeras que podían ser utilizadas como proyectiles, tales como flechas en un arco o propulsores de dardos (atlatl), que dan una gran ventaja sobre otras armas manuales ya que aumentan el alcance del tiro, disminuyendo el riesgo de resultar herido.

En la fabricación de estos objetos fue necesario tratar las piedras con fuego, las herramientas descubiertas debieron de ser «esenciales» en la migración que condujo a los Homo Sapiens fuera de África, así como en su mayor supervivencia en comparación con los neandertales.
Estas herramientas reflejan mejor la capacidad de los humanos modernos para desarrollar ideas complejas y transmitirlas a sus descendientes, algo que probablemente se hacía a través del lenguaje.
El Homo sapiens trabajaba huesos y cuernos de animales para hacer agujas para coser ropa de cuero; arpones y anzuelos para pescar.
También construyó canoas con troncos de árboles ahuecados para navegar por los ríos.
Con madera aprendió a hacer arcos, flechas y propulsores (un instrumento que usaba para lanzar la lanza más fuerte y más lejos). Gracias a estas herramientas, los hombres podían derribar presas grandes mientras permanecían a una distancia segura.
También hizo collares con conchas, dientes y piedras de colores, o colgantes de hueso y marfil para adornar la ropa.
nuestras charlas nocturnas.
Del tronco común de los primates, surgieron dos ramas de monos:
LOS SIMIOS
Chimpancés y bonobos: Son omnívoros y sociales, sus cerebros tienen una tercera parte de la masa del nuestro, a pesar de ésto se puede decir que tienen cierta inteligencia.
Son animales muy pequeños, por lo que no podrían llegar a cazar presas grandes que le proporcionaran las proteínas necesarias para desarrollar el cerebro, son animales que no se organizan para salir a cazar, por lo tanto, animales que son incapaces de trazar estrategias, por lo que tampoco ejercitarían su inteligencia.
El pariente común a partir del cual se separaron como ramas independientes y que daría lugar a una evolución de forma distinta, hasta llegar a la especie que ahora conocemos, fueron los Sahelanthropus tchadensis, una especie de homínido extinto cuyos fósiles fueron hallados en el desierto del Djurab.
Gorilas: Son herbívoros, su peso oscila entre los 135 y 180 kg. Son capaces de usar herramientas y tienen una fuerza tremenda. Tienen una dieta estrictamente vegetariana, lo que significa que, como son tan grandes, tienen que pasarse prácticamente todo el día comiendo hojas para poder conseguir las calorías necesarias para vivir.

Sahelanthropus tchadensis
Pasar tanto tiempo comiendo impide que pueda desarrollar la inteligencia, ya que para conseguir fabricar utensilios más complejos, requiere de meditación y pruebas o ensayos de eficacia. El último pariente que compartieron los primeros homínidos y los gorilas fue el Nakalipiteco (Nakalipithecus), género extinto de mamífero primate de la familia Hominidae que vivió a principios del Mioceno superior (hace unos diez millones de años) en lo que hoy en día es Kenia.
LOS HOMÍNIDOS
Como hemos visto la familia de los homínidos, surge como división del grupo de los primates, los homínidos comenzaron su evolución hace 15 millones de años hasta el hombre actual, mientras que la familia de los orangutanes, gorilas y chimpancés no ha sufrido apenas cambios.
Las especies que representaron verdaderos saltos evolutivos, es decir, verdaderos momentos de cambio.
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Curiosidades (VI) …

6 historias de autos abandonados que valen millones
La mayoría de los automóviles de nuestros días están fabricados para servir como un medio de transporte – y nada más. Sin embargo, hace algunos años las cosas no eran así: algunos automóviles pasaban por un proceso de producción digno de las obras de arte, ya sea que estuvieran destinados a las calles o a los circuitos.
Fue en esa época que alguien adquirió uno de esos autos y, por motivos cualesquiera – que van desde piezas rotas o simplemente para que formaran parte de una colección – abandonaron sus autos en un cobertizo y los dejaron allí durante varios años.
Décadas después, alguien terminó descubriendo estos automóviles – generalmente bajo una capa considerable de polvo y atacados por el óxido – con el objetivo de regresarles sus años de gloria y esplendor. En el argot de los estadounidenses entusiastas de los automóviles estas piezas se conocen como barn finds, los “descubiertos en el granero” – y algunos tienen historias muy interesantes.
6 – Un Ferrari enterrado.

Aunque no sea un barn find en el sentido estricto del término, la historia tras el descubrimiento de este Dino 246 GTS de 1974 es muy curiosa. En 1978, un grupo de niños cavaba un agujero en el patio de una residencia en Los Angeles, Estados Unidos, cuando toparon con algo: era el techo de un automóvil.
Llamaron a la policía y, con todo el cuidado del mundo, removieron la tierra alrededor del vehículo. Al final terminaron descubriendo que no se trataba de un automóvil cualquiera: era un Ferrari. Sin embargo, cómo (y por qué) fue a parar en ese hoyo era un gran misterio.
Tras décadas de preguntas e investigación, algunas personas descubrieron que el “entierro” del Ferrari, en diciembre de 1974, se hizo por petición de su antiguo dueño, un acaudalado hombre llamado Rosendo Cruz, para darle un golpe al seguro y quedarse con el dinero de la póliza. El automóvil era un regalo de Cruz para su mujer.
Cruz solicitó a dos hombres que arrojaran el automóvil en el mar pero, ante la belleza del Ferrari, los secuaces no pudieron hacer tal cosa. Así, resolvieron enterrarlo en el patio de una casa, quizá para ir por él después – algo que nunca hicieron. Como haya sido, Cruz logró su objetivo y se hizo con el dinero, afirmando que le habían robado el vehículo.
Tras ser desenterrado, en 1978, el Ferrari pasó por diversas restauraciones y actualmente puede verse dando vueltas en las calles de California durante los fines de semana.
5 – El regalo abandonado de Onassis.

Aristóteles Onassis fue un hombre asquerosamente rico – este sujeto tenía tanto dinero que decidió comprar un Lamborghini Miura S 1969 como regalo para un hombre llamado Stamatis Kokotas simplemente por qué lo apreciaba como artista, ya que se le conocía como el “Elvis griego”.
Sin embargo, el regalo no tuvo mucho efecto en Kokotas, que abandonó su Lamborghini desde 1972 en el estacionamiento de un hotel en Atenas, después de una falla en el motor. Y es que el intérprete – un ávido entusiasta de la velocidad, pues también era piloto de rally – rodó casi 100 mil kilómetros el deportivo, pero no quiso hacerse cargo de los gastos de reparación y decidió dejar el automóvil a merced del tiempo.
El (para entonces) clásico llamó la atención cuando los JJ.OO. estaban a punto de tener lugar en la ciudad griega y, en 2004, el hotel donde se encontraba tuvo que ser reconstruido. El Lamborghini Miura S fue subastado, pero los US$ 480 mil de la mejor puja no resultaron suficientes para alcanzar el precio de reserva del vehículo – que fue vendido tiempo después por un precio bastante cercano a la oferta inicial.
4 – El vencedor de las 24 horas de Le Mans abandonado en un granero.

En la década de 1960, la Ford ridiculizó a Europa cuando le arrebató el primer lugar al Ferrari en diversas competiciones tradicionales en la región, como en las 24 horas de Le Mans. Uno de los automóviles que se convirtió en un ícono de este suceso es el Shelby Cobra Daytona Coupé: solamente se construyeron seis de estos y todos estaban destinados a las competencias.
Tras dominar los circuitos europeos, los automóviles regresaron a los Estados Unidos y terminaron en manos de coleccionistas o en subastas realizadas por su creador, Carroll Shelby. Con el paso de los años, uno de los Cobra se dio por perdido, restando entonces apenas cinco unidades registradas y conocidas.
Sin embargo, en 2001, después que Donna O’Hara se suicidara al prenderse fuego, se hizo del conocimiento público que ella era la heredera del sexto ejemplar del Cobra Daytona Coupé, bautizado como CSX2287 – que fue vendido por el propio Shelby al padre de Donna, George Brand, por mil dólares en la década del 70, y se encontraba guardado al interior de un granero – un auténtico barn find.
Irónicamente, la trágica muerte de Donna resucitó al clásico americano, que hoy está valuado en más de 4 millones de dólares.
3 – Los autos que terminaron como juguetes.

Son dos historias muy parecidas: dos automóviles rarísimos que fueron adquiridos por un valor relativamente bajo, en mal estado y terminaron convertidos en juguetes para niños.
Uno de ellos es un Ferrari 250 GTO – que, además de ser rarísimo por naturaleza, es uno de los pocos ejemplares con el volante del lado derecho – que fue llevado a los Estados Unidos después de una temporada de competencias en Inglaterra, en la década del 70.
El clásico deportivo fue a parar a las manos de un residente de Texas tras ser vendido por US$ 6.5 mil en una subasta, y el nuevo dueño, en lugar de utilizar el automóvil, decidió dejar este rarísimo ejemplar al lado del tráiler donde vivía, sin ningún tipo de protección. Los niños que vivían cerca del lugar donde se encontraba el Ferrari solían utilizar el capó como una resbaladilla.
Pasó 14 años en completo abandono hasta que un coleccionista suizo adquirió el deportivo por más de 4 millones de dólares. Un ejemplar del 250 GTO se vendió el año pasado por 23 millones de libras esterlinas y en aquella época rompió el récord del auto más caro del mundo vendido en una subasta.

Así luce el Delahaye Type 165 totalmente restaurado.
Otro auto que paso por una historia semejante fue el Delahaye Type 165 V-12 1939, diseñado por Giuseppe Figoni – un nombre que se atribuye a los diseños automovilísticos más elegantes entre las décadas de los 30 y 50. El ejemplar fue adquirido tras la guerra por un estadounidense.
El auto fue abandonado por un conductor de grúas y era utilizado por sus hijos como una especie de “fortaleza” durante las guerras de lodo que hacían los pequeños.
Tomó 10 años restaurar el Delahaye, ganando el premio del mejor auto en el glamoroso evento de exposición de automóviles Pebble Beach Concours D’Élégance, en 2011.
2 – El primer Batimóvil.

Antes del Lincoln Futura utilizada por Batman en 1966, otro carro se considera oficialmente el primer Batimóvil. Construido por Forrest Robinson en 1963, el Oldsmobile 88 fue completamente modificado empleando fibra de vidrio.
DC Comic empleó el auto de Robinson para promover una serie de productos que empleaban la “marca” de Batman, declarando ese modelo como el primer batimóvil oficial.
Sin embargo, con los otros modelos que aparecieron en la serie de televisión, el Oldsmobile terminó abandonado en 1968, al interior de un garaje, y así se mantuvo durante cuatro décadas, antes de ser restaurado. Recientemente se vendió en una subasta por 137 mil dólares – mucho menos que los US$ 4.2 millones de dólares que vale su sucesor que apareció en la televisión.
1 – El mayor descubrimiento de barn finds en la actualidad.

El gran tesoro está compuesto por nada menos que 60 automóviles rarísimos, intactos desde hace 50 años. La colección perteneció a Roger Baillon, un magante francés de la industria transportista en la década del 60. Baillon se hizo de mucho dinero produciendo camiones en el periodo posterior a la guerra – ¿y qué mejor forma de gastar dinero que adquiriendo autos rarísimos?
El empresario compraría más de 100 automóviles entre 1950 y 1960. Muchos de ellos, una vez adquiridos, fueron a parar a graneros y estacionamientos cubiertos esperando la organización de un museo planeado por Baillon – algo que nunca se concretó.

Durante la década del 70, la empresa del magnate francés pasó por algunas dificultades financieras y terminó obligando a Baillon a vender 50 autos de la colección, quedando tan solo 60 ejemplares en una propiedad rural de Francia, adquirida por el empresario precisamente con la finalidad de construir el museo.
Tras la muerte de Roger Baillon, la propiedad quedó abandonada durante mucho tiempo, hasta que volvió a ser noticia en 2014, cuando una familia que había comprado la granja decidió llamar a un grupo de valuadores de Artcurial – una famosa casa de subastas – para que verificaran los autos y revelaran al mundo una de las colecciones más sorprendentes jamás vistas.

Entre los modelos abandonados se encontró un ejemplar extremadamente raro del Ferrari 250 GT SWB California Spyder, vendido recientemente en una subasta por 16 millones de dólares. El detalle: el vehículo fue a subasta en el mismo estado en que se encontró, después de años pudriéndose bajo enormes pilas de revistas.

Ese mismo Ferrari perteneció a Alain Delon, un famoso actor francés de la década del 60. Otros autos de la Colección Baillon rompieron récords de valor en la subasta – que acumuló un total de US$ 28.5 millones. Varios de estos ejemplares son ediciones limitadísimas de carros terriblemente raros – como los Talbot-Lago T26 y algunos Bugattis de la década del 30, valuados en varios millones de dólares.
10 prostitutas destacadas de la historia
Aunque al estudiar la historia nos familiarizamos con figuras prominentes, como el rey Luis XV, Napoleón Bonaparte, etc., poco sabemos sobre las amantes que compartieron sus camas y, en ocasiones, hasta fueron las madres de sus hijos. Estas diez prostitutas famosas lograron que sus nombres destacaran en su época. Entre ellas hay respetadas modelos, artistas y actrices. Detrás de su fama sus vidas estaban sumergidas en misterio, intrigas y ocasionalmente uno que otro asesinato.
Friné.

Friné es una de las pocas prostitutas cuya belleza aún puede ser admirada en los museos de arte. Como cortesana en la Antigua Grecia, Friné llegó a ser conocida por su buena apariencia y por haber modelado para el pintor Apeles y el escultor Praxíteles.
Se ha especulado que tanto el modelaje como la prostitución dejaron a Friné tantas riquezas que colaboró en la reconstrucción de los muros de Tebas después que Alejandro Magno los destruyera en el 336 a.C.
Como muchas prostitutas, Friné fue objeto de la ridiculización pública y la llevaron a juicio por motivos religiosos. La defensa de Friné estuvo a cargo del orador Hipérides por encargo de Praxíteles, pero el abogado fue incapaz de convencer al jurado de la inocencia de la mujer.
Se dice que como último recurso Friné mostró los pechos al jurado, alegando que no podían privar al mundo de tanta belleza y después de esto la absolvieron por unanimidad de las acusaciones.
Veronica Franco.

Veronica Franco fue una mujer fascinante que existió en el periodo renacentista en Venecia. Además de dedicarse a la prostitución, Veronica fue bien educada y llegó a publicar diversos volúmenes de poesía. También fundó una institución de caridad que ofrecía ayuda a las cortesanas y sus hijos.
Uno de los clientes más notables de Veronica Franco fue Enrique III, rey de Francia. En 1565 la destacaron como especialista en una popular guía de prostitutas venecianas.
En 1577, Veronica fue llevada a la corte por el Santo Oficio acusada de brujería, pero se salvó gracias a que retiraron los cargos por influencia de sus muchas “amistades”. Los estudiosos creen que murió relativamente pobre, sin ningún tipo de apoyo social o financiero.
Jeanne Bécu.

Jeanne Bécu fue conocida entre la corte francesa de Luis XV como Madame du Barry por ser, evidentemente, la amante oficial de Luis XV. Ella comenzó a prostituirse en París, donde tuvo como clientes a aristócratas de alto nivel y, eventualmente, se hizo camino hacia el Palacio de Versalles, donde un depresivo y solitario Luis XV terminó conociéndola.
Jeanne se casó con un miembro de la nobleza, fue así que logró acceder a la corte de Luis XV, lo que generó una mezcla de factores que destruyeron, en esa época, las relaciones exteriores de Francia. A la muerte de Luis XV, Jeanne Bécu fue enviada a un convento y en el año de 1793 murió en la guillotina durante el tribunal revolucionario de París.
Sally Salisbury.

Sally Salisbury, que vino al mundo con el nombre de Sarah Pridden, fue una prostituta valiente y extremadamente popular en Londres, durante el siglo XVIII. Sally empezó a prostituirse desde muy pequeña y, a los 14 años, ya trabajaba en un burdel de clase alta atrayendo señores y aristócratas.
Era famosa por su belleza, gracia y, paradójicamente, su mal humor. Sally se involucró en un escándalo público por haber apuñalado a John Finch, el dueño de un burdel, tras una pelea por un par de boletos de acceso a una función de ópera. Sally Salisburry fue a prisión y poco después murió debido a complicaciones relacionadas con la sífilis.
Nell Gwyn.

Nell Gwyn es conocida por haber sido la amante del rey Carlos II de Inglaterra. En su juventud, Nell se enamoró del teatro inglés y se preparó para ser actriz.
Aunque no sabía leer ni escribir, estudió actuación en una escuela de arte, y a partir de allí se esparcieron algunos rumores de que supuestamente había tenido aventuras con actores famosos como Charles Hart y John Lacy. Nell Gwyn no se rindió en su sueño por ser actriz y actuó en varias piezas de comedia.
Eventualmente se abrió paso a la alta sociedad inglesa y conoció al rey Carlos II, para poco después convertirse en una de sus 13 amantes. Tuvo dos hijos con el monarca y, aunque nunca les dio un título, uno de sus hijos terminó recibiendo el título de Duque de St. Albans.
Emma Elizabeth.

Emma Elizabeth Crouch nació en Londres allá por el siglo XIX. Asistió a un colegio en Francia y tuvo la oportunidad de recibir una buena educación que le rindió habilidades sociales en las altas esferas. Tras un encuentro con un hombre que la violó y después le pagó, Emma empezó a prostituirse en The Argyll Rooms, un famoso bar y burdel de la época en Londres.
Al trasladarse a París, Emma adoptó el nombre de Cora Pearl y empezó a ganarse una reputación como cortesana de hombres ricos. Cora llegó a ser una celebridad en París durmiendo con muchos famosos, entre ellos Napoleón Bonaparte.
Catherine Walters.

Catherine Walters fue una cortesana inglesa icono de la moda que parecía, en el siglo XIX, tener a todos en Londres rendidos a sus pies. Catherine lo tenía todo: era hermosa, popular y tenía múltiples benefactores ricos. Entre sus clientes más distinguidos estaban el rey Eduardo VII, y Napoleón III. Contrario a las prostitutas de su tiempo, Catherine Walters vivió hasta la edad de 80 años con mucho dinero y un legado formidable.
Lulu White.

Las historias sobre Storyville, un distrito de zona roja en Nueva Orleans a inicios de 1900, estarían incompletas sin la mención de Lulu White: prostituta, madame de burdel y empresaria.
Era la dueña de Octoroon Parlou y administraba alrededor de 40 mujeres. El burdel era un pub para los amantes del jazz y señores que estaban dispuestos a explorar las cinco salas y las 15 habitaciones reservadas para los huéspedes especiales.
En 1917, cuando fue objeto de la discriminación de género en Nueva Orleans, Lulu White fue obligada a cerrar su establecimiento. En la cultura contemporánea Lulu ocupa un lugar especial al ser referida en la canción “Mahogany Hall Stomp”, de Louis Armstrong, y por haber recibido de un club de jazz de Boston un barco con su nombre: Lulu White.
Martha Canary Burke.

Martha Canary Burke, también conocida con el apodo de Calamity Jane, se hizo famosa por haber luchado contra los nativos americanos al lado de Wild Bill Hickok y por ser prostituta en el Fort Laramie Three-Mile Hog Ranch, en Wyoming, Estados Unidos. Pese a su ríspida reputación, Jane era una mujer linda con cabellos y ojos oscuros.
Por haber elegido una profesión poco común para las mujeres, Jane solía vestir como hombre, lo que le permitía moverse libremente y conseguir empleos que nunca habían sido concebidos para la mujer, como trabajar con ganado, explorar minas y, también, como contadora de historias en el Buffalo Bill Wild West Show.
Sada Abe.

Sada Abe era una geisha de bajo nivel cuando la infectaron con sífilis y no tuvo elección: siguió prostituyéndose en Tobita, un popular burdel de Osaka. Durante sus viajes a Tokio, conoció a Kichizo Ishida, a quien terminó asesinado por asfixia (hipoxifilia). Fue a prisión en mayo de 1936. Abe estaba mentalmente perturbada y tenía problemas para controlar sus celos.
Después de matar a Kichio Ishida, Sada Abe le cortó el pene, se lo guardó en el kimono y escribió el nombre de él en su brazo. Los testículos de Ishida estuvieron expuestos, durante un largo periodo de tiempo, en una plaza pública tras la Segunda Guerra Mundial. Abe salió de prisión cuando terminó la guerra y es esfumó en 1970.
¿Por qué febrero tiene solo 28 días?
Excepto cuando el año es bisiesto y se le agrega un día. En serio, ¿cuál es el problema con febrero? ¿Por qué no tiene 30 o 31 días como los demás meses del año? La historia tiene una explicación.
Cuentan por ahí que Rómulo, el fundador de Roma (que quizá solo se trate de una leyenda), requería de una forma de organizar las incontables festividades y actividades de su república.
De ahí nació la idea de crear un calendario, basado en estos eventos, que atendiera a necesidades específicas.
Los astrónomos de la antigüedad ya tenían noción de los equinoccios y los solsticios – así como de las estaciones. Los segundos ocurren en diciembre y en junio, marcando el comienzo del verano y del invierno, respectivamente.
Es cuando el Sol en su movimiento aparente alcanza la mayor declinación a partir de la línea ecuatorial, haciendo que la noche sea más larga que el día en el invierno y al revés en el verano. Los equinoccios tienen lugar en otoño y primavera, cuando llegamos a un término medio y el día y la noche tienen duraciones más próximas.
El ciclo completo dura 365.242 días – ¿te recuerda a algún periodo?

Además, los astrónomos observaron las fases de la Luna: Nueva, Creciente, Llena y Menguante. Cada una duraba poco más de siete días y el ciclo completo se extendía hasta los 29.5 días.
Los romanos elaboraron un calendario lunar, con diez meses de una duración de 30 o 31 días, comenzando en marzo y terminando en diciembre. Pero este año no contemplaba el calendario solar, marcado por las estaciones – y de extrema importancia para la agricultura.
Básicamente, se saltaron el invierno que, en el Hemisferio Norte, comienza a partir de diciembre y dura los primeros meses del año. Y aquí todo comenzó a ponerse confuso.
Así fue que Numa Pompilio, el segundo monarca romano, tuvo una idea. Como los números pares se consideraban de mal agüero en la Roma antigua, este sujeto eliminó un día a todos los meses con 30 días.
Es decir, abril, junio, sextilis (agosto), septiembre y noviembre quedaron con 29 días. Numa quería que el calendario cubriera 12 ciclos lunares, llegando al número de 354 días. Pero (¡maldita sea!) 354 es un número par. Entonces, redondeó el número a 355 días, agregando 57 días extras.
Dividió el número en dos nuevos meses y los colocó al final del calendario. Sí, enero (de 29 días) y febrero (de 28) fueron organizados después de diciembre en un calendario anual.
Febrero tenía 28 días, y aunque era un número par, los romanos lo dejaron pasar. ¿Por qué después de tanto arguende para evitar los números pares? Bueno, por qué febrero, la época del último mes del año, se consideraba un periodo de mala suerte. Entonces ellos querían que se terminara lo más pronto posible. Así, no les importó dejar los 28 días.

Además, el calendario de Pompilio no coincidía con las estaciones. Tras algunos años, las estaciones dejaron de estar en sincronía con sus meses y se hizo necesaria una nueva reforma. Ahí dividieron a febrero en dos: 23 días – y el resto.
Luego, para evitar la falta de sincronía entre el calendario y las estaciones, un año sí y un año no ese “sobrante” de cinco días recibía un aumento de 27 días. Si eres de los que odian los años bisiestos este esquema parece todavía más confuso, ¿verdad?
De esta forma cada cuatro años los 1465 días podían dividirse en cuatro periodos de 366.25 días, que se aproximaban más al ciclo solar.
Si el calendario fuera organizado de esta forma las estaciones estarían más próximas a la realidad. Pero aquí entra la política (como en todo): personas que ocupaban altos cargos en la republica romana querían extender sus mandatos en la medida de lo posible, o expulsar a sus adversarios.
Entonces esos días extras terminaron siendo agregados más por presiones de la sociedad que por las estaciones, como en el plan normal, y todo volvió a ser confuso.
Cuando Julio César llegó al poder en el 49 a.C. las cosas estaban completamente fuera de sincronía. Por suerte, había pasado algún tiempo en Egipto, donde los calendarios de 365 días eran populares. Fue así que en el 46 a.C. hizo una nueva reforma al calendario romano.

Movió enero y febrero al comienzo del año y agregó 10 días al año para llegar a un total de 365 días.
El mes Quintilis pasó a llamarse Julius (Julio) y se hizo con un día extra, 31, en homenaje al entonces emperador.
Febrero se quedó con 29 días. Tres décadas después, en el 8 a.C., el nombre del octavo mes, Sextilis, fue rebautizado como Augustus, para honrar a César Augusto.
Pero Augustus tenía solo 30 días mientras que Julio tenía 31.
El emperador de la época determinó entonces que su mes tuviera 31 días, para quedar a la par con Julio César. Septiembre pasó a tener 30 días tras este cambio.
Y, como el año es un poco más grande que este número (0.242 días, para ser más precisos) también agregó un día extra a cada cuatro años. Sin embargo, los agregaron entre los días 23 y 24 de febrero. Mucho tiempo después se hizo una nueva reforma para oficializar el día extra al final de febrero – el día 29 de los años bisiestos.
nuestras charlas nocturnas.
5 terribles eventos históricos influenciados por el sexo …

marcianosmx.com — Entre amoríos tórridos, de esos que te roban hasta la voluntad y te ponen contra la familia, la historia nos ha enseñado que las relaciones amorosas han sido motivo y justificante para toda clase de actos y tonterías.
John Hinckley, seductor asesino.
John Hinckley era un hombre con profundos problemas mentales. Incluso en nuestros días los expertos no han llegado a un consenso sobre su diagnóstico, pero sus acciones corresponden con la erotomanía, un deseo sexual y romántico obsesivo por alguien inaccesible – y la certeza de que dicho deseo es correspondido.
Todo esto empezó cuando Hinckley vio la película Taxi Driver, la popular cinta protagonizada por Robert De Niro. En este largometraje una Jodie Foster de apenas 14 años interpreta a una prostituta menor de edad.

Hinckley se obsesionó por la actriz. Cuando acudió a la universidad en Yale, el sujeto solía rondar el campus, e incluso llegó a platicar con ella en diversas ocasiones. Pero, como la actriz no parecía muy interesada por él, le surgió una “gran idea”.
Como en su retorcida mente Jodie sólo se sentiría atraída por alguien igual a ella, Hinckley decidió catapultarse a la fama. La forma más fácil de lograrlo era, evidentemente, asesinando al presidente de los Estados Unidos.
Intentó alcanzar la fama mundial con Jimmy Carter, pero lo detuvieron. Finalmente alcanzó su cometido en 1981, disparando en múltiples ocasiones al recién electo Ronald Reagan.
Las cosas no fueron según lo planeado, el presidente sobrevivió y Hinckley fue preso e internado durante más de tres décadas, a pesar que se le declaró inocente justificando enfermedad mental. Incluso en el hospital psiquiátrico, logró contrabandear material sobre su amor platónico.

John Hinckley
Después de todo lo que había hecho, Hinckley quedó decepcionado por la falta de reciprocidad de Jodie tras lo que él denominó “la más grande demostración de amor en la historia del mundo”. Sin embargo, Hinckley tenía mucho más que la fama en contra. Tiempo después Jodie Foster se declaró lesbiana.
Solimán, el manipulado.

Roxelana
Como todo buen sultán, Solimán “el Magnífico” tenía su propio harem.
El décimo sultán del Imperio Otomano rompió las convenciones sociales al convertir a su concubina favorita en su esposa oficial y principal.
Aleksandra Lisowska (Roxelana, Khourrem o Hürrem), además, era extranjera.
Se hizo famosa por promover las disputas políticas entre los asesores del monarca.
Y como en aquella cultura la única forma de abandonar el cargo era en un ataúd, Roxelana fue relacionada con la muerte del asesor Ibrahim, que el sultán sustituyó por Rustem, elección que habría sido influenciada por su esposa.
Sin embargo, las cosas fueron bastante mal después de aquel matrimonio impulsivo: Mustafá, primogénito y heredero del sultán, no era hijo de Roxelana.
Él y Rustem fueron a la guerra contra Persia. Allá, Rustem escuchó los rumores de que el ejército ansiaba el momento en que Mustafá se convirtiera en sultán, pues Solimán ya no tenía edad para comandarlos.
Ante el temor de ser usurpado por su propio hijo, Solimán le pidió que regresara y se presentara para defenderse contra las “falsas acusaciones”. Mustafá regresó y terminó siendo estrangulado por orden de su padre.
Finalmente se le hizo justicia a Roxelana: en aquella época no existía una política de sucesión en el Imperio. Si uno de los hijos (por lo general, el primogénito) ascendía al trono, sus hermanos eran estrangulados. Era una forma bastante efectiva de evitar las disputas.
Lo único que Roxelana deseaba era proteger a sus tres hijos. Pero le salió el tiro por la culata: el mayor, de salud bastante frágil, murió poco después de la muerte de su medio hermano (la tradición dice que por el disgusto). Los sobrevivientes, Selim y Bayezid, se disputaron el trono hasta que uno ordenó la muerte de la familia entera del otro.
Eduardo VIII, el rey sado.

Eduardo VIII y Wallis Simpson en Yugoslavia, 1936.
Eduardo VIII, tío de la reina Elizabeth, era un heredero al trono del Reino Unido que le caía mal a todo mundo. Incluso su padre habría dicho: “cuando muera, ese niño caerá en la ruina en 12 meses”.
A Eduardo le encantaba inmiscuirse en la política, contrario a la política tradicional de no intervención de la familia real inglesa. Pero, más que esto, le encantaban las mujeres: desde prostitutas hasta mujeres casadas, Eduardo se rodeó de amantes desde la juventud.
Evidentemente esto no cambió cuando fue coronado. Eduardo conoció a Wallis Simpson, una mujer estadounidense que se encontraba en su segundo matrimonio y camino al próximo divorcio (los presentó otra amante casada de Eduardo, Lady Furnes). Nadie quería que aquella mujer se convirtiera en reina, ni el público, ni el parlamento y mucho menos la familia real.
Incluso los biógrafos de Eduardo dicen que la relación entre ambos era un tanto extraña. Wallis trataba a Eduardo con desprecio y ofensas. El rey lo disfrutaba. Empezó a divulgarse la historia, según la opinión de la madre del rey, de que Wallis manipulaba al monarca usando sus “desvíos sexuales”. Y es que al rey le encantaba el sadomasoquismo, donde él asumía la parte dominada.
Eduardo decidió casarse con la mujer que apoyaba sus gustos tan peculiares. Y empezó una crisis institucional: los primeros ministros del Reino Unido, de Canadá, de Australia y de Sudáfrica amenazaron con terminar relaciones diplomáticas al instante en que tuviera lugar el matrimonio.
Una crisis de esta clase en una Europa llena de tensiones (tan sólo 3 años antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial) dejaría a Inglaterra muy vulnerable.
La oposición iba más allá del ámbito político: ni la ley inglesa ni la Iglesia Anglicana reconocían divorcios que no fueran justificados por adulterio. Y el primer divorcio de Wallis había estado justificado por “diferencias emocionales”. Es decir, si se casaban los acusarían de bigamia.

Eduardo intentó asegurar la corona, pero no le resultó. Finalmente tuvo que abdicar en favor de su hermano Albert, que se convirtió en el rey Jorge VI, padre de Elizabeth II. Eduardo pasó el resto de su vida sumido en la condena social, pero hay males que suceden para bien.
El ex-rey era un seguidor de Hitler. Fue a Alemania en 1937, hizo toda clase de saludos nazis e incluso fue fotografiado apretando la mano del führer. Poco tiempo después, Hitler afirmó que “la renuncia [de Eduardo] es una seria pérdida para nosotros.
Estoy seguro de que alcanzaríamos relaciones amistosas a través de él. Si se hubiera quedado, todo sería diferente”. Después de todo, gracias Wallis.
Hamilton, el Padre Fundador ingenuo.

Alexander Hamilton
Esta clase de burradas sexuales parecen estar arraigadas a la política estadounidense. Alexander Hamilton, uno de los padres fundadores de la nación, se encontraba en Filadelfia cuando una joven de 23 años, Maria Reynolds, una década más joven que él, acudió a solicitarle ayuda y dinero pues había sido abandonada por su esposo.
El político, en ese momento Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, fue hasta su casa a entregar el dinero. Una vez que llegó a la casa de esta mujer, ella le solicitó que subiera, y le dijo que estaba dispuesta a algo más que conversar a cambio de ayuda financiera.
Hamilton, que ya estaba casado, no encontró nada sospechosa esta situación. La aventura se extendió durante un año cuando el esposo de la mujer (que evidentemente sabía todo) se apareció. Sabiendo lo mucho que perdería Hamilton si su affair se hacía público, le pidió una recompensa monetaria. Y pasó a recibir una mesada del amante de su esposa.
A esas alturas, las cosas ya se estaban enfriando y Hamilton quería abandonar la relación. Pero, sin considerar que todo aquello podría estar siendo orquestado por la mujer en colaboración con su esposo, le respondió las cartas románticas donde le solicitaba que se retractara de su decisión.
Y las cosas se pusieron más feas: James Reynolds, el esposo, fue a parar la cárcel. Formaba parte de un esquema de corrupción que desviaba los sueldos a soldados veteranos que participaron en la Revolución estadounidense (en la que Hamilton figuraba como uno de los personajes principales).
Durante las investigaciones, intentó llegar a un acuerdo, mostrando las notas de pago de Hamilton – no para revelar su aventura, sino para argumentar que Hamilton era su cómplice.

Elizabeth Schuyler Hamilton
El político terminó admitiendo su aventura y lo declararon inocente, pero las cartas le fueron entregadas a su rival, Thomas Jefferson.
El futuro presidente filtró toda la información a la prensa. La respuesta de Hamilton fue honesta: un comunicado de 95 páginas donde admitía los detalles más sórdidos de su relación, pero negando rotundamente la corrupción. No fue procesado legalmente, pero su reputación quedó por los suelos.
Dejó de ser un candidato relevante para la presidencia. Su hijo, un alumno prodigio de Columbia, se involucró en un duelo en su defensa cuando un compañero de clase ofendió las opiniones y honra de su padre. Murió, y el trauma de la noticia llevó a la hija mayor de Hamilton a un brote psicótico que la dejó internada en una institución psiquiátrica.
Xuanzong y una serie de desventuras.

Xuanzong de Tang
Xuanzong de Tang fue uno de los emperadores chinos con mayor número de amantes. Un grupo de mujeres jóvenes vivía en la residencia imperial. Dado que la emperatriz oficial era infértil, Xuanzong tuvo un heredero a través de su consorte Wu, la favorita.
Tiempo después, el emperador decidió proponer a su hijo a una de las “cuatro mujeres más bellas de China”, Yang Yuhuan, como esposa.
Con la muerte de la consorte Wu, Xuanzong, enlutado, se sintió atraído por la belleza de la esposa de su hijo. Así, le pidió que renunciara al matrimonio para convertirse en una especie de monja taoísta. Después que el emperador encontró una nueva compañera para su heredero, trajo a Yang de vuelta para convertirla en su nueva amante favorita.
A estas alturas, el emperador ya estaba viejo y harto de la política. Disfrutaba más pasar el tiempo con su consorte Yang. La familia de la mujer empezó a sacar ventaja de esto: un primo se casó con la hija favorita del monarca. Otro, Yang Guozhong, recibió altos cargos políticos y militares.
El problema fue que ese primo se enemistó con una serie de grandes generales del imperio. Cada vez que los generales pedían al emperador un castigo para Yang Guozhong, la amante intervenía a su favor. Completamente seducido por la mujer, el gobernante dejó pasar las acciones de su primo político.

La situación se fue haciendo tan insostenible que las provocaciones no hacían más que aumentar.
Así inició una de las más grandes rebeliones del siglo VIII. El propio emperador tuvo que huir de su residencia y exiliarse. Pero, en el instante en que salía de casa, la guardia real se reveló. Se rehusaron a dejar pasar al emperador y acordaron exterminar a lo que creían era la raíz de aquella rebelión: la consorte Yang.
Xuanzong no pudo hacer nada y permitió que los militares estrangularan a su amada en un templo budista. Después, las tropas imperiales lograron controlar la rebelión. Al poco tiempo, Xuanzong renunció al trono. Se arriesgó una última vez a recuperar el cuerpo de su amante para darle un entierro digno, pero no fue posible: el cadáver ya se encontraba en descomposición.
Aquella historia de seducción, romance y tragedia fue plasmada en un poema del año 806 llamado Canción del eterno arrepentimiento.
nuestras charlas nocturnas.
La agonía del joven físico que manipuló al “núcleo del demonio” de la bomba atómica y supo que iba a morir diluido por la radiación …
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Harry Daghlian tenía 24 años cuando supo que iba a sufrir una muerte espantosa, envenenado por la radiación
Infobae(A.Amato) — Jorge Luis Borges escribió alguna vez una definición que acaso cifraba su destino taciturno y doliente de no haber sido feliz, pero que encerraba el designio único y final del ser humano: “Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es”.
La noche del 21 de agosto de 1945, Harry Daghlian no había leído a Borges y ya no lo leería jamás; era un físico talentoso, joven y brillante, que trabajaba en el laboratorio de Los Álamos, en el desierto americano de Nuevo México, en el armado de la tercera bomba atómica que debería ser mucho más poderosa y fatal de las que todavía ardían en Hiroshima y Nagasaki y manipulaba un núcleo atómico al que, por volátil y peligroso, habían bautizado como “el núcleo del demonio”.
Pero aun sin Borges en el alma, cuando Harry metió la pata por imprudente, confiado y entusiasta, despertó al “núcleo del demonio” y desató en su laboratorio una reacción atómica en cadena, supo de inmediato dos cosas: que iba a morir de una manera espantosa y que debía salvar de alguna forma el estallido nuclear que se avecinaba. Hizo las dos cosas. Evitó el estallido y murió veinticinco días después, diluido por la radiación.
Harry era en realidad Haroutune Krikor Daghlian Jr., con ascendencia armenia estadounidense que había nacido en Waterbury, Connecticut, el 4 de mayo de 1921.
Estudió en la primaria Harbor, de New London, adonde se había mudado su familia, y a los 17 años tocó el violín, como Einstein, en la orquesta de la escuela, mientras Europa coqueteaba con la Segunda Guerra Mundial. Ingresó al mítico Instituto de Tecnología de Massachussetts, MIT, para estudiar matemáticas.
Pero lo pudo la física en especial la física de partículas. Se graduó en la Universidad de Purdue, Indiana, en 1942, ya con Estados Unidos en guerra con Japón en el Pacífico y decidido a intervenir en el frente europeo.
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El científico Louis Slotin, que compartiría se trágico destino nueve meses después de la muerte de Harry
En 1943 le hicieron una oferta que no pudo rechazar. Una fría noche de febrero, fuera de una de las aulas de la universidad, Harry se cruzó con un tipo misterioso que le hizo una tramposa pregunta de sondeo, con respuesta inducida para un chico de veintiún años: “¿Te gustaría unirte a un proyecto que va a cambiar el mundo?” Así fue como el joven Daghlian aceptó ser parte del “Proyecto Manhattan” que diseñaba la primera arma atómica de la historia. Daghlian se unió sin pensarlo junto a su mejor amigo, Louis Slotin, que compartiría se trágico destino nueve meses después de la muerte de Harry.
En Los Álamos vivía un monstruo. Sensible, peligroso, imprevisible, el “núcleo del demonio” era el tercero destinado a la poderosa y futura tercera bomba atómica estadounidense.
Si la bomba hubiese sido pan, ese tercer núcleo era la masa madre. Era una esfera radioactiva de seis kilos, con un revestimiento de níquel que evitaba el escape radiactivo: se lo podía manipular sin riesgos. O casi. Lo llamaron Rufus, como a un perro malo.
Los científicos jugaban con Rufus a ser Dios. Querían saber qué pasaba cuando el núcleo se acercaba a un estado súper crítico y previo a desatar una reacción en cadena en la que los neutrones se desprenden de un átomo para desprender otros neutrones de otros átomos y liberar una fuerza devastadora. Todo estaba bajo control.
Pero si alguien se descuidaba, Rufus podía perder la paciencia y liberar una enorme cantidad de radiactividad.
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Herbert Lehr (izquierda) y Harry Daghlian (derecha) llevan el tapón de manipulación ensamblado que contiene el pozo de plutonio el 13 de julio de 1945
Daghlian andaba en eso, cortejaba a Rufus, el núcleo del demonio, con sus conocimientos de Purdue. Usó bloques de carburo de tungsteno para “reflejar” los neutrones alrededor del núcleo y hacia su interior. No te escapes, Rufus. Y había llevado al núcleo a apenas el cinco por ciento previo a su punto crítico, de no retorno.
Entonces, detuvo el experimento. Pero pudo más su mente inquieta y esa ingenua torpeza de novatos que suele dar, engañosa, la experiencia. También es verdad que hablar de laboratorios, con la idea de uno del siglo XXI, da una imagen falsa de los centros de investigación de Los Álamos en 1945, donde los bancos de prueba parecían el taller de un artesano, un banco de carpintero donde se tallaba a escoplo el futuro atómico del mundo.
Aquella noche del 21 de agosto, después de cenar, y cuando todo aconsejaba irse a la cama, Daghlian regresó a su laboratorio. Solo y a altas horas de la noche, lo que implicó la primera de sus violaciones a la rigurosa seguridad de Los Álamos. Y allí estaba Rufus, el núcleo del demonio, bufando como una bestia atada.
Todo el mundo sabía de los peligros de experimentar con el núcleo atómico. En Los Álamos habían definido esas pruebas científicas como “hacerle cosquillas en la cola a un dragón”, que fue lo que hizo Daghlian. Colocó cerca del núcleo atómico un último bloque de tungsteno, con lo que el reflejo de los neutrones se hizo más intenso. ¿Cómo bufaba, molesto, Rufus?
A través de un contador Geiger que le dijo a Daghlian que era hora de parar. Fue lo que quiso hacer el joven físico. Trató de quitar uno de los bloques de tungsteno que resbaló de su mano y cayó al lado de Rufus. Eso fue todo. El desastre fue instantáneo.
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El núcleo del demonio
Daghlian quitó el bloque caído cerca del núcleo con su propia mano para evitar un desastre mayor, a sabiendas de que le iba en ello la vida. La energía radiactiva liberada, absorbida por los gases que rodeaban al núcleo atómico, fue expulsada en forma de fotones de luz, unos destellos de un bellísimo azul que llevaban la muerte en su interior.
El joven físico, de 24 años, sintió la intensa ola de calor que envolvía su cuerpo y supo que estaba muerto a muy corto plazo. Igual, casi por instinto, siguió con lo que juzgó elemental: quitó el resto de los ladrillos de tungsteno de alrededor del “núcleo del demonio”, hasta que el contador Geiger se calmó y el índice crítico del núcleo atómico descendió a niveles normales.
Daghlian, que había evitado un estallido atómico, se sobrepuso al intenso hormigueo de su mano, al que le restó casi importancia a sabiendas de la dosis letal de radiación que había recibido. A las pocas horas empezó a sentir náuseas y sufrió intensos vómitos, los primeros síntomas de envenenamiento por radiación.
A los vómitos le siguieron severas diarreas, jaquecas agudas, dolores lacerantes, el síndrome purpúrico, que es el sangrado subcutáneo que crea manchas moradas en la piel y llagas, fiebres, infecciones y hemorragias intensas.
La mano de Daghlian, que había evitado un desastre mayor en el laboratorio de los Álamos, pasó en pocos días a ser un espantoso muñón llagado, con la piel carcomida, endurecida por la radiación, con la epidermis y la dermis levantadas y los tendones y músculos al aire.
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La mano convertida en una llaga de Harry Daghlian
Murió después de veinticinco días de una terrible agonía. Fue la primera muerte de la era nuclear causada por un accidente crítico en la manipulación de la energía atómica.
Fue enterrado en el Cedar Grove Cemetery de New London, donde Daghlian había tocado el violín en su adolescencia y donde se había despertado su pasión por la física de partículas.
El 26 de enero de 1978, en Columbus, Ohio, murió de leucemia mieloide aguda Robert J. Hemmerly, de 62 años. Era el soldado del destacamento de Ingenieros Especiales de guardia en Los Álamos la noche del accidente y había recibido una cantidad de radiación muy inferior a la de Daghlian.
Cincuenta y cinco años le llevó a Estados Unidos admitir que, a su modo, Daghlian era un héroe de la era atómica. El 20 de mayo de 2000, el día de las Fuerzas Armadas en ese país, se inauguró un monumento en su memoria en New London, Connecticut.
Sus amigos de infancia lo describieron como un tipo gentil, amable y buen amigo, que los ayudaba en sus tareas escolares, en especian en las de matemáticas.
El núcleo del demonio mató luego al mejor amigo de Daghlian, Louis Slotin, otro científico joven, brillante y confiado. Rufus fue finalmente derretido en el verano de 1946.
nuestras charlas nocturnas.
¿Qué busca la Iglesia católica en el cielo? …

El papa Pablo VI con el director del Observatorio Vaticano mirando la Luna a través del telescopio Schmidt en Castel Gandolfo.
The Conversation(F.A.E.Briceño) — La Iglesia siempre ha mirado al cielo. Es algo que parece obvio, pero también puede resultar curioso, pues se puede mirar al cielo de diferentes formas. En el firmamento podemos buscar el origen del cosmos, el devenir de los tiempos, la vida en otros planetas e incluso a Dios. Podemos buscarlo todo e incluso, el todo.
No son pocos los religiosos que han compaginado su fe cristiana con la ciencia. San Agustín fue ordenado obispo en plena Edad Media.
Tenía una particular idea cosmológica sobre la creación y el tiempo, aunque nada que ver con la revolución que causó Nicolás Copérnico, con su De revolutionibus orbium coelestium, al afirmar que la Tierra giraba en torno al Sol. Este monje polaco desmontó la idea bíblica equivocada de que el Sol era quien giraba en torno a nuestro planeta.

Diagrama del modelo heliocéntrico del sistema solar incluido en el manuscrito de Copérnico.
Ya en el siglo XX, el sacerdote belga Georges Lemaître resolvió las ecuaciones de Albert Einstein, mostrando que eran compatibles con la existencia de un universo en expansión, a partir de una singularidad inicial o big bang. Esta demostración echaba por tierra la concepción clásica de la Iglesia, que defendía un cosmos homogéneo e inmutable.
La idea preconcebida de una Iglesia en continuo conflicto con la ciencia no es del todo cierta. Es más, el estudio de la naturaleza, como una cuestión deseable para conocer mejor a Dios, ha estado siempre presente a lo largo de la historia eclesiástica.
Ya lo avanzó el apóstol San Pablo (carta a los romanos 1, 19-20) o incluso más recientemente, el papa Juan Pablo II en su encíclica Fides et ratio, que lo argumenta como “dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad”.
Así pues, la Iglesia católica promulga que el estudio de la creación puede acercar a los creyentes al Creador.
El Vaticano mira al cielo

Torre de los Vientos o Torre Gregoriana del Vaticano.
El Vaticano dispone de uno de los observatorios astronómicos más antiguos del mundo. Su origen data de 1582, cuando el papa Gregorio XIII mandó construir la torre Gregoriana o torre de los Vientos para habitarla de astrónomos y matemáticos. El objetivo era reformar el calendario.
Después de un tiempo poco activo, el estudio del universo tomó un nuevo impulso en el siglo XIX de mano del papa León XIII, quien inició una especial colaboración a nivel internacional en la confección del mapa estelar Carte du ciel o Carta Fotográfica del Cielo, liderada por el Observatorio de París.
Ya en el siglo XX, Pío X decidió trasladar el observatorio a las afueras de Roma, debido al aumento de la luminosidad de la ciudad. Desde 1935 se encuentra en el palacio de Castel Gandolfo, que ha sido hasta hoy la residencia de verano de los papas y sede del laboratorio astrofísico del Vaticano.
El Vaticano instaló su primer telescopio en 1887, pero su infraestructura más avanzada la tiene en el Observatorio Internacional del Monte Graham, en Arizona (EE. UU.), donde dispone del Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada.

El Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada, en el monte Graham (Arizona, EE.UU.).
Con estos modernos equipos, el Vaticano trabaja en varios campos de investigación astrofísica, fundamentalmente en el origen y evolución del sistema solar, búsqueda de planetas extrasolares y hasta el big bang.
El observatorio desarrolla programas de investigación en colaboración con muchos institutos astronómicos internacionales y es miembro de la Unión Astronómica Internacional y del Centro Internacional de Astrofísica Relativística.
En Castel Gandolfo, el Vaticano dispone de una de las mejores colecciones de meteoritos del mundo, formada por 150 kg de material extraterrestre, compuesta por casi 1 500 piezas y fragmentos de estos cuerpos.
Como dato curioso, es destacable la especial relación de Stephen Hawking con la Santa Sede. A pesar de ser ateo, era miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias y conoció personalmente a varios papas, desde Pablo VI en 1975 hasta el actual papa Francisco.
El Vaticano une fe y ciencia, investigando y buscando nuevos mundos… en el cielo.
nuestras charlas nocturnas.
¿Qué es un armisticio y por qué han dejado de usarse? …

Día del Armisticio en París, 11 de noviembre de 1918.
Un armisticio es un acuerdo transitorio por el que las partes en conflicto acuerdan detener las hostilidades. No tiene por qué significar el fin de una guerra, sino que puede dar paso a las negociaciones para la paz definitiva.
Los armisticios pueden ser generales, que suspenden las hostilidades en todos los frentes, o locales, que se aplican solo entre ciertas facciones de los ejércitos enfrentados o en unos determinados sectores. Esta figura ha ido perdiendo protagonismo desde la Guerra Fría a favor de otras herramientas parecidas.
De acuerdo con la Convención de La Haya de 1899, relativa a las leyes de la guerra, un armisticio no supone el fin del conflicto, que solo terminará cuando se alcance la paz oficial y se haya dado una resolución a sus causas.
Este tratado también determina que las condiciones del armisticio han de ser establecidas formalmente entre las partes y notificadas en un plazo adecuado.
Si un contendiente rompe el armisticio, el resto tiene derecho a denunciarlo y, potencialmente, a retomar las ofensivas advirtiendo al adversario en un plazo razonable.
No es lo mismo que alto el fuego, tregua o rendición
Son habituales las confusiones entre “tregua”, “alto el fuego”, “armisticio” y otros términos parecidos. Incluso los propios académicos y las resoluciones de la ONU a veces usan esos tres como sinónimos intercambiables. Sin embargo, hay ciertas diferencias entre ellos.
El tratado de paz consiste en un acuerdo entre los contendientes para poner fin oficial a la contienda. La tregua es una pausa transitoria de los actos armados para, por ejemplo, evacuar a los heridos, y puede ser impuesta por la ONU en contra de la voluntad de las partes.
El alto el fuego, por otro lado, supone que una o varias partes detengan los combates a consecuencia de una tregua, un armisticio o un tratado de paz. El armisticio también difiere de la rendición, por la que un ejército renuncia a seguir luchando.
Los armisticios han evitado que grandes guerras hayan sido más catastróficas. El de Compiègne, que los aliados de la Primera Guerra Mundial firmaron en un vagón de ferrocarril el 11 de noviembre de 1918, puso fin a las hostilidades contra el Imperio alemán.
Francia o el Reino Unido aún conmemoran en esa fecha el Día del Armisticio, también llamado Día del Recuerdo o Día de los Veteranos. Pese a que el acto terminó la guerra en el frente occidental, el conflicto continuó oficialmente hasta la firma del Tratado de Versalles en junio de 1919.
Otro armisticio célebre fue el de 1953, que detuvo los combates en Corea separando al norte y al sur del país por el paralelo 38 pero que no implicó un acuerdo de paz. Desde entonces, las dos Coreas siguen técnicamente en guerra.
El armisticio, una figura en desuso
Con el cambio en la naturaleza de los conflictos, donde cada vez son más habituales la participación de actores no estatales y las guerras congeladas, la figura del armisticio empezó a quedar en desuso y ya apenas se emplea.
La ONU, fundada en 1945 para promover la paz internacional, ha preferido potenciar otras herramientas, como los acuerdos de paz y los altos al fuego. De estos procesos sí hay numerosos ejemplos más recientes, como en la guerra civil de Sudán del Sur, en la guerra del Donbás en Ucrania o entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC.
Para ayudar a resolver conflictos y garantizar la seguridad en el mundo, la ONU ha establecido unas fases de construcción de paz: prevención, mediación, mantenimiento y consolidación.
Esta última etapa comienza tras la firma de un armisticio o un tratado. El fin es conseguir que el cese de las hostilidades sea definitivo, además de ayudar a reconstruir el territorio y la sociedad a través de medidas como el refuerzo institucional, la integración de personas vulnerables y excluidas por el conflicto, la organización de elecciones libres, la restauración de infraestructuras o el desarme.
nuestras charlas nocturnas.
Masacre de Babi Yar …

El Mundo(X.Colás)/marcianosmx.com/La Vanguardia(G.Aragonés) — En 1939 había 175.000 judíos en Kiev, representaban el 20% de la población, aunque cuando llegaron los alemanes ya habían huido muchos, dejando la cifra en algo más de 50.000.
El autor ruso Vasily Grossman escribió que hubo dos Shoah: la perpetrada mediante las balas y la segunda mediante el gas. Babi Yar fue la puesta de largo del genocidio a través del plomo.
Ahí fueron claves los 3.000 hombres Einsatzgruppen, los conjuntos de escuadrones de ejecución itinerantes especiales formados por miembros de las SS, y otros integrantes de la policía secreta de la Alemania nazi.
Había cuatro en total, el Einsatzgruppe C fue asignado a Ucrania con el Grupo de Ejércitos Sur. Contaba con los Sonderkommandos 4a y 4b, que se encargaban de concentrar a la población que había que ejecutar, y los Einsatzkommandos 5 y 6, que fusilaban a destajo. Las otras formaciones, las de primera línea, no solían tomar parte en las masacres.
El 22 de junio de 1941 las tropas de la Alemania nazi y sus aliados invadieron la Unión Soviética en la denominada Operación Barbarroja: hay fotos de judíos ucranianos cavando sus propias tumbas en Storow, Ucrania, ya en el mes de julio. El horror a partir de entonces no dejó de ir en aumento.
Con la guerra en marcha, el objetivo era la limpieza étnica para asegurar la «seguridad política» de los territorios conquistados. Los criterios se fueron ampliando desde la invasión de Polonia, y cuando los ejércitos alemanes cruzaron la frontera el 22 de junio de 1941 comenzó el exterminio de varones judíos.
El 16 de julio de 1941 Hitler reunió a sus colaboradores para explicarles que Ucrania sería una joya del imperio nazi, administrada por las SS y otros cuerpos de seguridad.
A finales de agosto de 1941 estaba ya bastante claro que Kiev acabaría en manos de los alemanes. Tras muchas dudas por parte de Stalin, Mijail Kirponov, general a cargo de la zona, recibió la orden de retirarse de Kiev el 17 de septiembre.

En la capital muchos tenían familiares en el Ejército rojo. Pero también muchas familias habían sido diezmadas por las hambrunas y la colectivización forzada de los años 30, que habían causado más de tres millones de muertos.
La situación entre los soldados del Ejército rojo a cargo de la defensa de la ciudad era muchas veces de desamparo, conduciendo a autolesiones que, años después, llaman la atención entre tanta estadística: de casi 500 heridos en varios hospitales de Kiev, nada menos que 460 presentaban un balazo en el brazo izquierdo.
Había un antibolchevismo notable y muchos ciudadanos de la capital dieron la bienvenida a los alemanes. Pensaron que les librarían de la opresión del estalinismo.
Otros se alegraron de que por fin alguien pusiese ‘en su sitio’ a sus vecinos judíos, a los que la propaganda soviética había acusado mediante rumores de ser los causantes de las hambrunas que había provocado la colectivización agraria.
También jugaba a favor de los nazis el recuerdo de lo ocurrido durante la Primera Guerra Mundial, cuando los alemanes ocuparon la ciudad y emitieron una orden para intentar evitar el ataque a cualquier minoría, incluida la judía: «Alemania era una ‘nación europea’, y por eso pensaban que una ocupación de los nazis no podía ser peor que la de los bolcheviques«, explica Victoria Khiterer, especialista en historia de los judíos.
La inquietud había subido sin cesar desde el anuncio de la incursión nazi. Pero las víctimas difícilmente podían imaginar el calibre de lo que se avecinaba. «Babi Yar es la mayor masacre en un periodo de tiempo tan corto», explica el historiador Per Anders Rudling.
Los especialistas se han preguntado por qué con el avance sobre Ucrania cambió la política de los nazis respecto a los judíos: se pasó de concentrarlos a asesinarlos a marchas forzadas.
Una de las razones que se apuntan es que al alcanzar la guerra una escala global los planes de enviar los judíos lejos de Alemania (Madagascar era una de las opciones) se tornaron muy complicados.

El 19 los nazis habían llegado a las afueras de la ciudad y algunos barrios cercanos al centro, y el día 21 los ciudadanos escucharon por radio una voz de la Sovinformbureau, la oficina de información, diciendo que las tropas soviéticas dejaban la ciudad. Llevaban semanas diciéndoles que eso jamás ocurriría.
Ucrania, Bielorrusia y otros territorios soviéticos fueron así el ‘laboratorio’ del Holocausto. Se decidió matar a todos: hombres, mujeres y viejos. Y niños también, porque de lo contrario después de haber contemplado aquello podrían volver para vengarse cuando fuesen mayores.
En Kaunas (Lituania) se había aniquilado a 3.800 judíos. Después, en Ucrania occidental, les llegaría el turno a 24.000.
Las víctimas eran obligadas a cavar su propia tumba. Si era una fosa común, debían ir acostándose desnudos sobre los cadáveres fusilados anteriormente pero en sentido contrario: la cabeza coincidiendo con los pies de los de abajo. Los nazis lo llamaban «formación lata de sardinas».
Pero en el caso de Kiev el barranco de Babi Yar el relieve aportaba una solución perfecta. Los guardias les conducirían hasta el punto exacto donde los iban a matar y les ordenarían que se quitasen la ropa. Mucha sería confiscada, aunque también los desnudarían para comprobar que no llevaban consigo dinero o algún objeto valioso.
El día 29 de septiembre de 1941, hace casi 75 años, tenía lugar en un barranco de Kiev, la ciudad capital de Ucrania, la infame masacre de Babi Yar, una de las más grandes ejecuciones sumarias de judíos y soviéticos perpetradas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Este desfiladero de Kiev se menciona en registros históricos que datan del año 1401, y a través del tiempo la zona fue usada para servir a diversos propósitos, desde campos militares hasta cementerios, uno de los cuales fue cerrado en 1937.
Tras la invasión a la URSS por tropas nazis en junio de 1941, la ciudad de Kiev quedó bajo control alemán tras una batalla que se extendió durante mes y medio, el día 19 de septiembre. Pocos días después de la ocupación se dio inicio a las ejecuciones masivas con el fusilamiento de 700 internos en un hospital psiquiátrico de la ciudad.
Para el 28 de septiembre este aviso, dirigido a toda la comunidad judía, fue esparcido por todos los rincones de Kiev.

“Se ordena a cada judío habitante de Kiev y sus alrededores que comparezcan en la esquina de las calles Melnyk y Dokterivsky, a las 8 horas de mañana lunes, 29 de septiembre de 1941 portando sus documentos, dinero, ropa interior, etc. Aquellos que no comparezcan serán fusilados. Aquellos que irrumpan en las casas evacuadas por judíos y roben pertenencias de estas casas serán fusilados”.
La impresión generalizada, y errónea, era que se estaba preparando una deportación masiva. Así que a la mañana siguiente, decenas de miles de judíos se presentaron en el lugar indicado. Algunos llegaron con mucha anticipación para asegurarse de que no les quitaban el sitio.
Las dos calles confluyen cerca de un cementerio: allí los niños lloraban y los adultos los intentaban tranquilizar. La gran masa de gente se movía muy despacio, algunos se impacientaban. A la altura de la verja del cementerio judío, unos pocos metros después, había que dejar el equipaje: como si fuese a ir en un vagón especial.
Pero desde esa distancia ya se oían las ametralladoras, lo que levantaba las primeras sospechas. Pero en la cara interior de la verja se había colocado un puesto de control donde se pedía la identificación a todo el que intentase volver afuera. Si era judío, debía regresar con el resto.
Cada persona que llegaba a la primera línea era colocada con otros formando grupos de diez. Había que pasar por un pasillo formado por soldados alemanes que llevaban garrotes en las manos. Muchos estaban medio borrachos para poder cumplir así su lúgubre tarea: matar a sangre fría a civiles indefensos.
Babi Yar significa «barranco de la abuela» y cerca de él estaban situados un psiquiátrico y una cárcel. Imposible hallar un lugar mejor no lejos del centro de Kiev: sin testigos, sin interrupciones.
Los judíos llevados hasta el barranco esperaban que los embarcaran en trenes. La muchedumbre integrada por hombres, mujeres y niños era lo suficientemente grande como para que reinara la confusión y nadie sospechara lo que estaba por suceder, hasta que fue demasiado tarde.
«Schnell, schnell!», [¡rápido, rápido!] gritaban, conduciendo a la gente hasta una zona de hierba. Allí se pedía al cada uno de los miembros de grupo que se desnudase y si alguien se mostraba reticente era apaleado de nuevo. Los guardias estaban borrachos de furia, poseídos por el sadismo.
Ante ellos sólo quedaba el destino final, el barranco de Babi Yar. Los judíos eran colocados en el borde y se les disparaba sin contemplaciones.
Sus cuerpos rodaban hacia el fondo del barranco. Anatoly Kuznetsov, en su libro ‘Un documento en forma de novela’, recuerda el testimonio de una mujer judía que logró escapar y pudo describir después la escena: «Miró hacia abajo y sintió un mareo, tenía la sensación de estar muy alto. Bajo ella había un mar de cuerpos cubiertos de sangre».
Todos pasaban por un corredor de soldados en grupos de diez y eran fusilados; al escuchar el ruido de las ametralladoras, el grupo que seguía al frente ya no tenía como escapar.

La masacre llevó dos días para concluirse y estuvo a cargo de la unidad C del Einsatzgruppen, el escuadrón de la muerte de las SS, apoyados por miembros de un batallón de las Waffen-SS.
Algunos elementos de la policía ucraniana también serían usados para agrupar y llevar a los judíos hasta el lugar de fusilamiento, hecho que provocaría una gran discusión en Ucrania tras la guerra.
Además de este episodio, Babi Yar fue el lugar donde se llevaron a cabo miles de otras ejecuciones durante los dos años que duró la ocupación nazi en Kiev.
El número total de muertos en el barranco no es preciso, pero la estimación más aceptada ronda los 100 mil, cantidad ofrecida por el cálculo de los habitantes que fueron obligados a enterrar los cadáveres.
Tiempo después, el campo de concentración de Syrets se erigió en este lugar y aquí fueron enviados prisioneros de guerra rusos, civiles comunistas y combatientes de la resistencia, que después eran ejecutados.
Hay un informe de situación, el 101, del Einsatzgruppe destacado en Kiev. Entre el 29 y el 30 de septiembre 33.771 judíos fueron ejecutados. Pero las matanzas fueron mayores, hasta 50.000 judíos por lo menos durante esos días. Y seguirían en los meses siguientes con otras minorías.
A mediados de 1943 los alemanes estaban en retirada. Los soviéticos avanzaban por el oeste, y los nazis pensaron en esconder su culpa. Se escogió a 100 prisioneros del campo de concentración de Syretsk, situado cerca de Babi Yar. Caminando rumbo al barranco, estaban seguros de que los iban a matar. En lugar de eso, les sirvieron la cena.
Les esperaba la labor más desagradable. Primero excavar en la fosa común, en la que se habían alternado varias capas de basura y las de muertos.
Después, sacar los cadáveres (la mayoría de los cuales llevaba dos años enterrados), que en algunos casos estaban enredados y eran difíciles de separar: los nazis diseñaron un arpón especial que los enganchaba tirando de la barbilla, pero algunas veces salían tres unidos que había que cortar con hachas.
Las capas de gente enterrada abajo del todo tuvieron que ser dinamitadas. Después había que buscar si llevaban algo de oro o si todavía llevaban alguna prenda puesta, pues la norma de desnudar a los que se iba a fusilar se había relajado en los últimos grupos.

Después los quemaron, hasta 2.000 cada vez, con los cuerpos colocados en capas. Los pies de los de arriba coincidiendo con las cabezas de los de abajo.
Cada dos capas de cuerpos, una de leña. De todo el proceso todavía quedaron huesos de gran tamaño que fueron machacados con losas del cementerio judío cercano. Había que destruir cualquier evidencia, pero las llamas se veían desde el centro de Kiev. Una generación entera las recordaría para siempre.
Tras seis semanas trabajando, los prisioneros encargados de esta tarea decidieron fugarse. Conservaron algunos objetos que encontraron entre las ropas de los muertos que podían servir para abrir los cierres de los grilletes y para atacar a los guardias.
Prepararon la fuga durante un tiempo, hasta que una noche un guardia les dijo que al día siguiente iban a ser ejecutados. En la oscuridad de la noche, corrieron en masa sin que el guardia que estaba a cargo de la ametralladora se atreviese a disparar, puesto que sus propios compañeros estaban entre medias.
Según ha detallado Jennifer Rosenberg, historiadora especializada en el siglo XX, sólo 15 lograron escapar. El 29 de septiembre de 1943, cuando desmantelaban el campo por la noche, estalló una revuelta entre los internos y lograron escapar; tras retomar el control de la situación, los alemanes fusilaron a los 311 sobrevivientes.
Entre agosto y septiembre de 1943, el campo de Syrets fue parcialmente demolido y diversos cuerpos exhumados e incinerados, cuyas cenizas fueron esparcidas por las áreas circundantes.
Babi Yar fue un sumidero que se fue tragando todo lo que los nazis detestaban. Tras la masacre los nazis siguieron matando en ese barranco hasta casi el día en el que se marcharon: prisioneros de guerra soviéticos, gitanos, enfermos mentales y también integrantes de la ‘resistencia’ ucraniana.
Cuando el Ejército Rojo retomó el control de la ciudad en el mes de noviembre de 1943, el campo fue transformado en un sitio de reclusión de prisioneros alemanes que operó hasta 1946, cuando fue totalmente demolido. En la década de 1950 y 1960, el área se convirtió en un gran parque y un complejo de departamentos.

En 1959 Viktor Nekrasov se lamentaba en las páginas de ‘Literaturnaya Gazeta’ de que no se hiciese nada por recordar lo ocurrido en Babi Yar.
Las autoridades barajaban por aquellas fechas transformar el barranco en un estadio de deportes. «Quisieron edificar, pero Dios protege esto», explica Vera, una anciana de 70 años que cuida de una iglesia ortodoxa situada en la zona.
Al fondo del camino hay una sinagoga que ha sido víctima de actos vandálicos varias veces: «Han dibujado esvásticas y cosas peores», dice meneando la cabeza.
Moscú siempre esquivó la dimensión antisemita de la matanza. Pero un poema, titulado precisamente ‘Babi Yar’ y escrito por Yevgeny Yevtushenko, denunció en 1961 que las autoridades estaban mirando para otro lado mientras la generación que lo había vivido se hacía vieja rumiando en silencio.
A continuación llegó Dimitri Shostakovich con su 13ª sinfonía, una vibrante pieza musical que, usando esa misma poesía, estaba consagrada a inmortalizar esa tragedia. Se escuchó por primera vez en Moscú en 1962. Tanto Yevtushenko como Shostakovich fueron reprendidos por las autoridades soviéticas por su «cosmopolitismo».
El gobierno de la URSS erigió por fin un monumento en 1976 para recordar a «los ciudadanos soviéticos» que perdieron sus vidas. Hubo que esperar a 1991, con la URSS ya finiquitada, para que se recordase allí, 50 años después de la tragedia, la masacre de judíos.
Todavía hoy existe controversia. «Recientemente el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ha rendido homenaje a los judíos y los nacionalistas ucranianos, pero mientras que los primeros murieron por miles los otros murieron por decenas, tal vez centenas, y además jugaron un importante papel ayudando a perpetrar aquellos crímenes», critica Per Anders Rudling, que ha dedicado parte de su vida a estudiar el nacionalismo ucraniano.
Natalia Antonova, que perdió a familias de sus abuelo, opina en un café de Kiev: «Hay una ola de revisionismo imparable»:

Jessica Milstein es nieta de supervivientes del holocausto. Anna Tsesarsky su abuela, logró sobrevivir a las atrocidades de aquel septiembre negro y todavía hoy le resulta muy amargo remover aquellos recuerdos.
Su hermano, su padre y su tío se presentaron en el lugar señalado por los nazis, las noticias sobre las brutales matanzas de judíos todavía no habían llegado a Kiev. En Kiev, recuerda, los asesinatos se llevaron a cabo «con la ayuda de ucranianos«.
En algunos casos era nacionalistas que creían así poder echar a los soviéticos, aunque Hitler rechazaba de plano una Ucrania independiente. En otros casos era solamente por la promesa de los guardias alemanes de que podrían robar las pertenencias de los fusilados.
Y mientras tanto la policía ucraniana ayudaba a vigilar a los judíos que iban de camino a este matadero.
Babi Yar fue un lugar de ejecución durante meses. Hasta el día de la liberación de Kiev por el Ejército rojo, el 6 de noviembre de 1943, unos 200.000 murieron en Babi Yar y sus alrededores. No quedaron más que unos pocos centenares de judíos en la ciudad. Y muchos se marcharon lejos. Anna Tsesarsky acabó en Estados Unidos.
En Denver, cada año se conmemora la matanza junto a un monumento.
Jessica Milstein, su nieta, ha heredado una misión en nombre de todos esos cuerpos inertes enredados desnudos bajo la arena: la memoria. «Como adolescente», explica mientras cuida a la matriarca, «pasé noches enteras hablando de Babi Yar con mi abuela, cómo y por qué sucedió, por qué no hay que olvidar ni dejar que suceda, y creo que la necesidad de contarlo es hoy más fuerte que nunca».
En el fondo de este barranco la tierra todavía parece removida, agitada por todo lo que esconde.
Este lugar será siempre un hoyo silencioso, donde entre hierbas salvajes el genocidio se alió con la orografía: todavía se abre el mismo vacío que entonces al borde de este barranco, el justo para que el cuerpo recién ametrallado ruede cuesta abajo con el resto de infelices.

Un judío enciende unas velas durante la ceremonia anual para recordar el holocausto junto al monumento de la Minora en Baby Yar
Ucrania construirá un gran memorial para recordar la masacre de Babi Yar
“El objetivo del Centro Memorial del Holocausto Babi Yar es proporcionar un homenaje y una conmemoración adecuados a las víctimas que fueron asesinadas por los nazis en Babyn Yar.
Durante demasiado tiempo, su memoria no ha sido debidamente honrada”, explica Inna Schorr, su directora de comunicación internacional.
“Estamos comprometidos a contar su historia de acuerdo con la narrativa histórica descrita por el historiador Karel Berkhoff y varios historiadores ucranianos e internacionales”, añade, refiriéndose al investigador del Instituto NIOD de Estudios sobre la Guerra, el Holocausto y el Genocidio, en los Países Bajos, autor entre otras obras de The ‘Russian’ Prisoners of War in Nazi-Ruled Ukraine as Victims of Genocidal Massacre .
Además de conmemoración, será un lugar de aprendizaje. En palabras del director artístico del centro y conocido director de cine, Iliá Jrzhanovski, el proyecto “transformará un lugar de asesinato y destrucción en un lugar sagrado”. Hoy parece un tranquilo parque más, destino habitual de familias de la capital ucraniana.
“Hay demasiadas personas que desconocen la naturaleza de este lugar”, ha apuntado.
Según Schorr, el objetivo que persiguen “se logrará artísticamente mediante la construcción de un complejo conmemorativo de clase mundial, que será cuidadosamente diseñado para brindar a los visitantes una experiencia poderosa, tanto educativa como emocional”.

Asistentes a la ceremonia de recuerdo de las víctimas cerca de Kiev
En vísperas del Día Internacional del Recuerdo del Holocausto, que se celebró el pasado 27 de enero, el Centro de la Memoria del Holocausto de Babi Yar anunció que los planes incluyen una docena de edificios repartidos en 150 hectáreas.
“La masacre que tuvo lugar en septiembre de 1941 destruyó la comunidad judía de Kíev.
Sin embargo, posteriores asesinatos en masa en Babi Yar mataron a decenas de miles de ucranianos locales, romaníes, personas con enfermedades mentales y otros.
Estamos desarrollando un complejo de museos que conmemorará a todas estas víctimas, de diferentes religiones y orígenes. Por lo tanto, es apropiado que haya un espacio físico en el complejo para la pausa y la reflexión para personas de todas las religiones y orígenes”, apunta Schorr.
Este proyecto se ha preparado durante cuatro años, pero en septiembre pasado recibía el espaldarazo definitivo con la firma de un memorando de cooperación entre el Ministerio de Cultura ucraniano y el Centro Memorial del Holocausto Babi Yar.

El rabino de Kiev, Jonathan Benjamin Markovitch, junto con miembros de distintas embajadas planta unos árboles en la zona donde se construirá el futuro monumento
“La masacre de Babi Yar y el Holocausto de los judíos de Ucrania con un capítulo importante y trágico de la historia de nuestro país.
Gracias a estos planes, se convertirá en un lugar de paz, reflexión y tranquilidad”, dijo entonces el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
“Mientras viva el recuerdo de esos acontecimientos, mientras recordemos a cada víctima, a cada justo del mundo, el Holocausto no se repetirá”, afirmó el año pasado Klichkó.
Además de los proyectos artísticos, la fundación ha llevado a cabo una serie de programas sobre investigación y educación.
En su centro de trabajo, se han desenterrado y verificado unos 20.000 nombres de víctimas de la masacre antes desconocidos.
Por primera vez, los científicos lograron identificar con precisión el área relativamente pequeña, aproximadamente 150 metros de largo, de las ejecuciones y la fosa común de 1941. Todo para que nadie olvide.
nuestras charlas nocturnas.
Reportaje: «El placer entre hombres es una práctica común entre los talibanes» …

Talibanes vigilando el puesto fronterizo entre Pakistán y Afganistán, agosto de 2021.
dw(C.Ramahlo) — Escritor y analista internacional de CNN Brasil, Lourival Sant’Anna conoce bien el universo talibán. Fue el único periodista brasileño, y uno de los únicos occidentales, que entró en Afganistán y entrevistó a los líderes del grupo fundamentalista islámico –que ahora ha vuelto al poder– inmediatamente después del atentado del 11 de septiembre en Estados Unidos en 2001.
En Afganistán, que visitó en tres ocasiones, el periodista desveló aspectos poco conocidos de la cultura talibán. Descubrió, por ejemplo, que el placer sexual entre hombres está muy extendido entre los radicales islámicos. Una práctica rodeada de silencio y contradicciones: «Como están casados, y tienen hijos, en su propia opinión no son homosexuales», dice Lourival.
Autor de cuatro libros –entre ellos, Viaje al mundo de los talibanes, sobre la arriesgada cobertura en Afganistán y Pakistán, en 2001–, Lourival es un agudo observador del papel que desempeñan las mujeres en el país, donde son «propiedad de sus hombres». Para él, la aversión de los talibanes a las mujeres tiene profundas raíces culturales: «La mujer tiene un papel en la generación y crianza de los hijos. Pero no hay afinidad entre marido y mujer. La afinidad es entre hombres».

Lourival Sant’Anna: «Los talibanes están muy dentro de la sociedad afgana, es muy difícil escapar de ellos».
En una entrevista concedida a DW, el periodista analiza las posibles consecuencias de la reciente toma de posesión de los talibanes. Según él, no se puede descartar que el país «vuelva a ser un refugio para guerrilleros y terroristas» y que todo dependerá de la relación con países como China, Pakistán y Estados Unidos.
No obstante, asegura que los talibanes siguen una agenda puramente local: «Buscan no tener enemigos externos».
En contacto con diputados, investigadores y personal de ONG que permanecen en Kabul, Lourival informa que estas personas se sienten abandonadas y tienen mucho miedo. Algunos se han escondido en sus casas, otros siguen intentando escapar. Sin embargo, «es muy difícil huir de los talibanes», dice.
DW: Las mujeres han sido tradicionalmente oprimidas y relegadas a un papel secundario bajo el régimen talibán. ¿Cómo se explica esta aversión y hostilidad hacia ellas?
Lourival Sant’Anna: Las mujeres tienen tradicionalmente un papel secundario en la sociedad pastún, que es el grupo étnico predominante entre los talibanes. Es algo cultural. Además, la primera generación de talibanes creció separada de las mujeres.
Eran huérfanos e hijos de refugiados de la guerra contra la Unión Soviética entre 1979 y 1989 y crecieron en el lado pakistaní de la frontera. Muchos se fueron a vivir a internados religiosos, donde se les acogió, alojó y alimentó. Allí recibirían una profesión: la de mulá.
En estas escuelas –talibán significa estudiante– estaban separados de las mujeres, en un ambiente dominado por las relaciones homosexuales entre profesores y alumnos, algo que también es tradicional, especialmente en las regiones más aisladas del sur de Afganistán, donde el placer suele darse entre hombres adultos y chicos adolescentes.
En este contexto, la mujer tiene un papel en la generación y crianza de los hijos. Pero no hay mucha intimidad entre marido y mujer, no hay afinidad. La afinidad es entre hombres. Y en estos internados religiosos –pasaban todo el tiempo allí– crecían separados de las mujeres y recibían adoctrinamiento wahabí, de Arabia Saudita, que financia algunas de estas escuelas.

Lourival Sant’Anna con su intérprete Iqbal Afridi, en Spin Boldak, en la provincia afgana de Kandahar, octubre de 2001.
Y cuando fueron a Afganistán, ¿continuaron con esta práctica homosexual?
Cuando invadieron Afganistán, continuaron con esta práctica. Solo que no lo llaman homosexualidad. Soy yo quien lo llama así. Incluso evito esa palabra, intento hablar más bien del «placer entre hombres». Porque ellos no lo ven así. Como están casados y tienen hijos, en su opinión no son homosexuales.
Para que no cometan ese «pecado». Porque consideran que no casarse, no tener hijos, es un pecado, y está prohibido por el islam. Pero como cumplen esta «obligación religiosa», digamos que no se ven como homosexuales. De hecho, castigan duramente a los homosexuales.
¿Y cómo explicar esta persecución contra la comunidad LGBTQ? ¿No sería una contradicción?
Sí, pero ellos no lo ven así. En primer lugar, porque apenas se habla de ello. Solo lo practican, en silencio. No diría que se convierte en un tabú, porque coquetean con los hombres, son explícitamente seductores. Y no son solo los talibanes. Los muyahidines, que lucharon contra los soviéticos, también tenían esta práctica.
Desfilaron con los tanques soviéticos, que habían confiscado después de la guerra, se maquillaron y desfilaron asimismo con los muchachos, exhibidos como trofeos. Al igual que los talibanes, que secuestran a las niñas para casarlas, los muyahidines también secuestraron a los niños.
Que yo sepa, los talibanes nunca tuvieron esta práctica de secuestrar a los niños. Lo que hacen –que es algo previsto en una determinada interpretación del islam–, es obligar a las familias a entregarles a las niñas para que se casen. Y se casan formalmente. Pero va en contra de la voluntad de la chica, por lo que en nuestra opinión es una violación.
En su libro «Viaje al mundo de los talibanes», relata cómo descubrió que el placer sexual entre hombres era algo muy extendido en la cultura pastún. ¿Cómo llegó a fijarse en esto?
Esto quedó claro en la entrevista que realicé en octubre de 2001 con tres líderes talibanes en Kandahar. Uno de ellos era un comandante militar, un hombre bastante amargado. Decía que deberían arrestarme –yo había entrado en Afganistán ilegalmente–.
Pero el líder civil decía: «No entregamos a Bin Laden a Estados Unidos porque es nuestro invitado. Así que hay que tratarlo bien como invitado» (hablando de mí). Al final, mirándome y guiñándome un ojo varias veces, me dijo: «Quédate aquí con nosotros», y se rió.
Y yo dije: «No, si me quedo no podré enviar mi informe». Cuando salí de Afganistán, mi intérprete, un amigo que nos hospedaba, y su hermano empezaron a reírse de mí y a hacer bromas. Llevaba ropa afgana, con barba, sucia. Me duché, me afeité, me puse la ropa occidental y fui al salón.
Entonces se volvieron a reír de mi: «Oh, si ese tipo pudiera verte así…». Entonces empezamos a hablar y me contaron muchas cosas. Ellos vivían allí. La frontera es totalmente porosa, es el mundo pastún, no hay Afganistán ni Pakistán. Incluso se le ha llamado «Pashtunistán».
Es como un país allí. Ellos lo conocen muy bien y han mantenido conversaciones íntimas sobre estos temas con los talibanes.

La negociación para la retirada de las tropas internacionales se hizo entre el expresidente de Estados Unidos Donald Trump y los talibanes. Pero todo indica que el alto precio de esta decisión recaerá en el actual presidente, Joe Biden. ¿Quedará eso como una mancha en el legado de Biden?
Sí, ya lo ha hecho. Y ciertamente, toda esa ventaja competitiva, políticamente hablando, que tenía Biden como un presidente que puso los derechos humanos en la cima de la agenda de política exterior, todo eso está muy dañado. Y ahora tenemos que pensar en lo que hará Biden para compensar esa pérdida.
Y cómo se enfrentará a los talibanes. Podría haber un endurecimiento muy grande con estos, que a su vez podría tener consecuencias. Por eso no se puede descartar que vuelva a convertirse en un refugio para guerrilleros y terroristas.
¿Sigue en contacto con afganos que están en el país en este momento? ¿Qué tipo de informes le han llegado?
Sí. La gente que trabaja en el ámbito de los derechos de la mujer, de los derechos humanos, está absolutamente aterrada. Nos piden, por el amor de Dios, que no mencionemos más sus nombres. Dicen que son perseguidos. Son parlamentarios y personas que trabajan en oenegés, y también investigadores.
Sus vidas dependían totalmente de la presencia estadounidense. Ni siquiera se dieron cuenta. Después de 20 años, empezaron a creer que Afganistán tenía un futuro como país más libre. Así que están en estado de shock. Todo en lo que creían se ha desmoronado.
Se sienten abandonados y tienen mucho miedo. Algunos se esconden en casa, o se esconden en otros lugares. Pero en Afganistán no hay secretos. Tres cuartas partes del país son rurales, y esa última cuarta parte, que es urbana, tiene una cultura rural. Aunque Kabul tiene 6 millones de habitantes, todo el mundo vigila cada movimiento.
No hay privacidad. Y los talibanes están muy dentro de la sociedad, es muy difícil escapar de ellos.
Durante los 20 años de presencia de las fuerzas occidentales, ha surgido una nueva generación de mujeres con acceso a la educación y al mercado laboral. Algunas incluso se han atrevido a protestar en las calles ahora. Pero el riesgo es grande. ¿Cree que seguirán resistiendo?
He estado hablando con una diputada y me he dado cuenta de que su estado de ánimo ha cambiado en unos días. A principios de la semana pasada, decía: «Seguiremos luchando por los derechos de las mujeres». Hoy solo dice: «Me persiguen, no puedo hablar».
Y es diputada. Hay 69 diputadas en la Cámara de 249 escaños. La cuota de mujeres es del 27,7 %. Y a veces superaban esa cuota, obtenían más escaños que el mínimo.
Ahora bien, cuando los talibanes dicen que podrán estudiar, trabajar dentro de los límites del islam –su lectura del islam–, creo que quieren decir que podrán estudiar la religión para enseñar a sus hijos, tal vez. Me imagino algún trabajo que aquí llamamos agente de salud, profesor de religión, algo así.
Pero esta es la mejor de las hipótesis. Y ya sería una gran mejora en relación con el periodo de 1996 a 2001.

Porque, para ellas, este fue un período de total invisibilidad…
Sí, no salieron de casa. No fueron a la escuela. En la época de los talibanes, no se veían mujeres en la calle. Pasaban rápidamente, eran figuras vestidas con burka. A diferencia de los años sesenta y setenta, cuando hubo una influencia de la izquierda en Afganistán, y donde adquirieron más espacio dentro de la sociedad.
Cuando los talibanes tomaron el poder, había médicas, profesoras e incluso una jueza afgana.
Usted ha visitado tres veces el país: en 2001, 2004 y 2009. ¿Intentó alguna vez entrevistar a mujeres?
Sí, hice algunos intentos. En uno de ellos, le pedí a mi guía que entrevistara a las mujeres, y me dijo: «Eso es demasiado peligroso, no es bueno». Y ya había estado conmigo en lugares muy arriesgados en la guerra. Obstinado, fui al menos a intentar hacer unas fotos, y creo que podría haber sido linchado si él no hubiera intervenido.
No lo aceptan. Las mujeres son propiedad de sus hombres: marido, hijo, padre… Por ejemplo, digamos que la esposa está enferma. Y los amigos quieren saber cómo le va. Entonces un amigo dice: «¿Cómo está la familia?» y el otro dice: «Oh, están mejor. Porque no puedes preguntar directamente por la mujer de la otra persona.
Y no dicen el nombre de la mujer. La llaman «la madre de fulano» cuando tiene un hijo. Antes de tener un hijo se dice algo así como «oye».

Lourival Sant’Anna en Tora Bora, Afganistán, en 2004.
¿Hay alguna diferencia entre los talibanes que han tomado el poder ahora y la primera generación, que creció en escuelas religiosas en Pakistán?
Esa primera generación no conocía realmente Afganistán. Crecieron en Pakistán y comenzaron a ocupar Afganistán a partir de 1993. Parte de esa segunda generación también vino de Pakistán. Incluso Haibatullah Akhundzada, considerado el líder de los talibanes, fue profesor y predicador en una mezquita del suroeste de Pakistán.
Pero algunos de estos talibanes fueron reclutados en el propio Afganistán. Así que es una mezcla de estos dos grupos. Siguen teniendo la misma visión ideológica. Y es una agenda puramente local y nacional.
A diferencia del Estado Islámico, que tiene una agenda transnacional e internacional. Los talibanes no pretenden tener enemigos externos. Porque solo quieren formar ese país de allí, ese emirato islámico, y tener buenas relaciones con el resto del mundo.
¿Están ahora en una posición más cómoda?
Están en una posición mucho más dominante que entre 1996 y 2001. El Ejército afgano está mejor equipado ahora que entonces. Cuando los talibanes se llevaron el equipo ruso que tenía el Ejército, ya estaba más anticuado. Ahora es más moderno.
Su reto es atraer la participación de los oficiales afganos que están capacitados para utilizar ese equipo. Eso es lo que intentan hacer. Los oficiales tienen miedo, pero creo que tendrán éxito. Los afganos son muy propensos a hacer tratos. Hay un dicho en Afganistán que dice así: «No puedes comprar un afgano, pero puedes alquilarlo».
Siempre han hecho muchos tratos. Tanto es así que cuando los talibanes conquistaron el país, no hubo mucha resistencia por parte de los muyahidines. Cuando comprendieron la fuerza de los talibanes, empezaron a hacer tratos. Los afganos son muy pragmáticos. No existe ningún Estado-nación. De hecho, Afganistán no existe. Allí no hay ningún país.
Hay grupos locales. ¿Morir por qué? ¿Para qué? ¿Por el país? Eso no tiene sentido para ellos. Incluso pueden morir por su tierra, por su familia. Pero no por un Estado nacional. No existe.
¿Cree usted que los talibanes evitarán realmente que Afganistán se convierta en un refugio para grupos terroristas que podrían incluso operar en Europa?
Depende de los demás países. Recordemos que Al Qaeda entró en Afganistán porque fue contactada por el servicio secreto pakistaní con los talibanes. No se conocían. Bin Laden se trasladó allí desde Sudán y entrenó a sus hombres en la frontera con Pakistán. Pero eso dividió a la cúpula de los talibanes.
Hoy, los talibanes consideran que han pagado un precio demasiado alto por una lucha que no era suya. Y que lo correcto es no permitir que entren terroristas en Afganistán que tengan agendas externas. Así que asumieron este compromiso con China.
El mes pasado, hubo una reunión de (Abdul) Gahni Baradar, que ahora va a ser el presidente de Afganistán, con el canciller chino. Rusia ya está observando. Rusia tiene un trauma, porque los chechenos son veteranos de Afganistán. Allí se entrenaron, aprendieron a luchar contra los soviéticos, los rusos. Y luego quisieron independizar a Chechenia.
Pero Rusia se inclina a creer en la promesa, y está dando pasos en la dirección de reconocer a los talibanes. Ahora bien, ¿por qué digo que depende de otros países? Porque Afganistán es completamente dependiente económicamente de la comunidad internacional. Y está principalmente en manos de China y Pakistán.

¿Y cómo será la relación con Estados Unidos?
Podría darse un escenario en el que, por ejemplo, Biden considere que, para recuperar la credibilidad, tiene que adoptar una posición muy dura a nivel económico y político, en el sentido de aislar e intentar ahogar a los talibanes. Y también cobrarle a China una gran cantidad de dinero por esa alianza.
Así que los talibanes podrían permitir, de forma no explícita, la actuación de grupos que causaran problemas a la seguridad estadounidense, principalmente fuera de Estados Unidos, en la propia región. Pero su intención no es causar problemas con otros países.
Siguen intentando tener buenas relaciones con la Unión Europea, con Estados Unidos. Pero a medida que implementan sus políticas hacia las mujeres, hacia los homosexuales, hacia los que fueron empleados del Gobierno anterior y los que trabajaron con las Fuerzas Armadas estadounidenses, esas puertas se están cerrando.
¿Cuál debería ser el papel de Pakistán en este ajedrez geopolítico?
Los talibanes fueron creados por los pakistaníes para impedir que Afganistán tuviera un Gobierno amigo de la India. También están los talibanes paquistaníes, para amenazar a la India. Pakistán da cobijo a grupos terroristas islámicos para contrarrestar el poderío de India debido a la disputa por Cachemira.
Y puede ser que necesiten prestar ese tipo de servicio a Pakistán. Especialmente un terrorismo contra la India. Ese es un escenario posible.
Todavía hay un intento de resistencia en Afganistán. En este entorno tribal, con varios grupos étnicos, ¿existe la posibilidad de una nueva guerra civil?
No, no es guerra civil. La fractura de la sociedad es tribal, en primer lugar. Porque hay una ideología en el mundo musulmán que dice que la oposición al gobernante es «fitna» (intriga), por lo que sería un pecado. Eso viene de la época del profeta Mahoma. Enseñó que el maestro es elegido por Dios.
Así que hay que aceptar a quién está en el poder. Porque eso, [la oposición] debilita al pueblo frente a sus enemigos. Pero lo que queda son estas divisiones tribales y étnicas. Y en este caso, la resistencia que se está produciendo en estos momentos proviene de los tayikos, que son los habitantes del valle de Panjshir.
Históricamente, en Afganistán ha habido conflictos muy cortos. Porque rápidamente entienden quién es más fuerte y se alinean. Son supervivientes. Todos los imperios han invadido Afganistán y han aprendido a llevarse bien. Y la naturaleza es muy dura allí, hay mucho desierto, mucha montaña.
Los pastunes dicen que Dios creó la Tierra y que sobraron algunas piedras, algunas rocas, así que las arrojó allí y creó Afganistán.
nuestras charlas nocturnas.
Charles Ponzi, la gran estafa americana …

National Geographic(A.Sala) — «Todo Boston se enriquece rápidamente con Charles Ponzi, el creador de fortunas, un moderno Rey Midas […] préstale tu dinero, de 50 a 50.000 dólares, y en noventa días te devuelve el doble de lo que le diste.
Lo ha estado haciendo durante ocho meses y todavía lo está haciendo».
En julio de 1920, el periódico The Evening Post de Nueva York se hacía eco de la fiebre inversora que se había apoderado de Boston.
Desde hacía semanas, hordas de gentes se agolpaban a diario delante de la oficina de este inmigrante italiano para poner en sus manos los ahorros de toda una vida con la esperanza de que los hiciera ricos.
¿En qué invertía Ponzi ese dinero? Eso se supo muy pocos días después. En nada. Absolutamente nada.
Charles Ponzi estafó 20 millones de dólares a sus víctimas –el equivalente a 225 millones actuales– por medio de una estafa piramidal que consiste en en prometer rentabilidades increíbles por una inversión que en realidad es ficticia.
El pago de los intereses se hace a cuenta del dinero recaudado de nuevos e incautos inversores. No fue el primero en llevarla a la práctica, pero lo hizo con tal grado de maestría que a partir de entonces este método se conoce como «esquema Ponzi».
Este «mago de las finanzas» había llegado al Nuevo Mundo diez años antes procedente de Italia con un pírrico capital de dos dólares. ¿Quién era, de dónde salió y cómo engañó a tanta gente?
Un dandi sin blanca
Ponzi nació en Parma con el nombre de Carlo en 1882 o 1883, pero su autobiografía, El ascenso de Mr. Ponzi, escrita en 1936, no comienza hasta el domingo el 15 de noviembre de 1903.
Esa mañana, bajo un gélido viento y una fina llovizna desembarcaba en el puerto de Boston junto a miles de compatriotas italianos «una figura diminuta ataviada con ropas caras a la última moda europea».
Bajo esa imagen de «vástago de unos padres ricos» se escondía la realidad de que en sus bolsillos apenas llevaba un par de dólares en efectivo.

Vista aérea de Boston en 1920 con parte de sus muelles al fondo de la imagen.
Los siguientes años sobrevivió enlazando todo tipo de oficios de baja categoría: friegaplatos, vendedor de frutas, jornalero… Trabajos que «aborrecía» y en los que invariablemente «me pagaban menos de lo que necesitaba y más de lo que me merecía».
En 1907 cruzó la frontera con Canadá y se estableció en Montreal, donde entró a trabajar en una entidad bancaria que pronto se vio envuelta en una quiebra fraudulenta. Su propietario huyó a México al descubrirse que estaba pagando los intereses a cuenta de los ingresos de nuevos clientes.
Fue el primer contacto de Ponzi con el «esquema ponzi», aunque todavía no tenía ese nombre. Sin trabajo y sin dinero, Ponzi intentó cobrar un cheque falsificado por lo que fue condenado a tres años de prisión por estafa.
Al salir de prisión, en 1911, fue detenido en el mismo tren en el que regresaba a Estados Unidos. Según Charles, todo se debió a un terrible malentendido. No conocía a los cinco italianos que iban con él (y que no hablaban ni una palabra de inglés).
Tan solo los acompañaba hasta EE. UU. por hacerle un favor a un conocido que se lo había pedido. El juez no creyó esta versión y el italiano fue condenado a dos años de prisión por tráfico ilegal de inmigrantes.
El largo camino a la riqueza
Tras ser liberado en 1912, vagó por diferentes estados haciendo de bibliotecario, pintor o vendedor de coches, hasta que en 1917 regresó a Boston, el punto de partida de su aventura americana, para hacer de corredor comercial.
Catorce años después todavía estaba muy lejos del propósito con el que había llegado: «hacerme rico». En Boston conoció a Rose Maria Genecco, «el regalo más preciado que Estados Unidos podría haberme ofrecido» y se casó con ella. «Cansado de ganar dinero para mis empleadores y ninguno para mí», decidió establecerse por su cuenta.

Fotografía de la ficha policial de Charles Ponzi tras ser detenido por tráfico de inmigrantes.
Se le ocurrió la idea que debía hacerlo rico: La guía del comerciante, una publicación gratuita financiada gracias a la publicidad.
«Su margen de beneficio neto debería haber sido de alrededor de 15.000 dólares durante los primeros seis meses», según sus cálculos. Un negocio redondo… Que nadie más supo ver, porque ningún banco le proporcionó la financiación para sacarlo adelante.
Casi sin dinero, convirtió su oficina en un coworking, subarrendando el local a otros inquilinos «que se hicieron cargo del dinero de mi alquiler». La guía del comerciante había fracasado antes de nacer pero fue la puerta a otro negocio. La idea le llegó «como una manzana madura. No habría sido humano si no le hubiera dado un mordisco».
La «manzana madura»
Una mañana, revisando su correspondencia encontró la carta de una compañía española interesada en su guía, que solicitaba una copia de la publicación. Para hacerla llegar hasta España, adjuntaba unos sellos de respuesta internacional. Se trataba de cupones prepagados que permitían realizar envíos al remitente desde el extranjero sin coste para el emisor.
Por un acuerdo internacional, estos cupones no tenían en cuenta la fortaleza de la moneda de cada país. Así, los sellos emitidos en un país con una divisa débil (como España) se podían intercambiar por sellos de más valor en EE. UU.
Ponzi calculó un beneficio del 10% en el caso de la peseta, mayor en casos de monedas más devaluadas como la lira italiana. Solo se trataba de convertir los sellos en dinero de verdad… Que no hubiese forma de dar este último paso no detuvo a Ponzi.

Un sello de respuesta internacional emitido por Reino Unido en 1959.
Lo que lo detuvo fue, otra vez, la falta de financiación. Pero se dio cuenta de que podía obtener «diez dólares de diez personas diferentes mucho más fácilmente que pedir prestados cien dólares a una sola». Esa aparentemente inocente idea desencadenaría una enloquecida espiral que acabaría haciéndolo millonario al fin, aunque fuera de forma efímera e ilegal.
Un hombre respetable
Ponzi no podía confiar en que la gente cabal prestara dinero a un completo desconocido, un inmigrante italiano que llevaba décadas vagabundeando por el país y que había estado en la cárcel por falsificar cheques y por tráfico de personas.
Así que hizo lo que debe hacer todo aquel que quiera enriquecerse de manera rápida y fácil en el mundo capitalista: fundó una empresa con un rimbombante nombre en inglés–en su caso justificado porque se encontraba en Estados Unidos–, la Securities Exchange Company, una sociedad sin socios, que tenía un solo empleado y con sede en una oficina que subarrendaba para poder pagar el alquiler.
Una vez hubo escondido su nombre solo tenía que desplegar su encanto para convencer a los inversores que era buena idea poner su dinero en sus manos.
Aunque su talento como inversor tal vez no era muy grande, de su capacidad de seducción puede dar cuenta su primer «cliente», un vendedor de muebles que entró a su oficina reclamando que le pagara las cuotas atrasadas de una compra a plazos.
No solo salió de ese lugar sin su dinero, sino que Ponzi le convenció para que le prestara 100 dólares a cambio de devolverle 200 en 60 días.

Charles Ponzi y su esposa Rose Marie Genneco.
Ese fue su modo de operar durante las siguientes semanas. No explicaba muchos detalles de su plan pero prometía unos intereses del 50% en 90 días. Poco después redujo el plazo a 45 días: «aunque pudiera parecer demencial como inversión, era extremadamente atractivo como apuesta».
Nadie invertiría sumas importantes de dinero en él, pero «cualquiera podía permitirse perder 10 dólares para probar suerte». El hecho es que cuando los primeros «clientes» recibieron quince dólares al cabo de 45 días, «todo el sentido de la precaución los abandonó».
La bola de nieve
«Mi primer vendedor fue la bola de nieve. Hasta el 1 de enero de 1920, reuní exactamente a 18 inversores. La bola de nieve había comenzado su camino cuesta abajo. Cobró impulso cuando, alrededor de la segunda semana de febrero, pagué a mis primeros inversores 2.478 dólares sobre su inversión original» de 1.770 dólares, explicaría en su biografía.
Desde entonces, cada cliente satisfecho se convirtió en un vendedor que traía nuevos clientes. La legión de inversores creció a pasos agigantados. En julio, más de 30.000 personas habían adquirido pagarés de la Securities Exchange Company por casi 15.000.000 de dólares. La bola se había convertido en una verdadera avalancha.
Poco importaba que hubieran investigado varias veces sus negocios, él siempre lograba convencer a las autoridades de su legalidad. Tampoco importaba mucho que no hubiera ideado ningún plan para convertir los sellos de respuesta internacional en dinero contante y sonante: los había dejado de comprar a los pocos días de poner en marcha su empresa y la compañía se nutría exclusivamente de los ingresos que obtenía de sus inversores.
Ponzi reclutaba a sus clientes/agentes comerciales prometiéndoles un 10% adicional por cada nueva inversión que encontraran. Miles de personas depositaban su dinero en el plan de Ponzi y reinvertían las ganancias en vez de cobrarlas, lo que evitaba a Ponzi tener que hacer frente a muchos pagos.
El nuevo rico
Ponzi disfrutaba de la vida que había perseguido desde que bajó por la pasarela de aquel barco en 1903. Vivía en una mansión de 12 habitaciones con servicio y poseía un par de automóviles. Vestía ropa cara y lucía bastones de Malaca con mango de oro, mientras compraba diamantes para su esposa.
Cenaba en lujosos restaurantes y se dejaba ver en compañía de lo más selecto de la sociedad bostoniana. Se hizo con propiedades inmobiliarias y adquirió incluso el banco que le había denegado el préstamo para editar su Guía del comerciante. «Cuanto más compraba, más quería comprar», recordaría, «fue una manía».

A finales de julio, el fenómeno era incontrolable.
Una variopinta multitud de inversores desbordaba su oficina y llegaba hasta la calle bloqueando el tráfico: «Hermosas mujeres con joyas en las orejas, de aspecto descuidado con bebés en sus brazos, viudas con largos velos negros, peces gordos, muchachos en pantalón corto y vendedores ambulantes, todos ellos luchan por conseguir un lugar más cerca de la entrada mágica«, según un reportero del Evening World. La docena de agentes de policía contratados por Ponzi se veían desbordados
Ponzi no podía atender a todos los que llamaban a su puerta y su éxito hizo que surgieran imitadores.
Según su relato, un grupo de inversores aseguró estar haciendo «exactamente lo que yo hacía, y todos les creían, porque todos creían que yo estaba haciendo lo correcto».
En realidad, sí estaban haciendo exactamente lo mismo que él, pero Ponzi «no podía salir y decir que los otros estaban mintiendo, al igual que yo».
La caída de Mr Ponzi
El sábado 24, el Boston Post valoraba su compañía en 8’5 millones de dólares. La bola era ya extremadamente grande, y dentro de ella tan solo había el humo que Ponzi había estado vendiendo desde enero. Se había culminado el ascenso de Mr Ponzi. Pero todo lo que sube, baja.
El 26 de julio de 1920 se produjo el punto de inflexión en esta historia. Esa mañana se dirigió con su vehículo hacia su oficina entre una multitud indescriptible: «¡Toda la calle era un mar de sombreros de paja y humanidad retorcida!» que agarraba nerviosamente fajos de dinero para depositarlos en el negocio del «mago que podría convertir a un pobre en millonario de la noche a la mañana», según se describía él mismo.
Pero el día que facturó más que ningún otro en su oficina de Boston, 15 millones de dólares según sus cálculos, también apareció un artículo en el Boston Post que sería la estocada final para sus negocios.
El artículo señalaba con extrañeza que el Ponzi no invertía su propio dinero en una inversión tan fabulosa y, sobre todo, advertía de que tan solo había 27.000 cupones de respuesta internacional en todo Estados Unidos y que para que la Securities Exchange Company pudiera hacer frente a los pagos comprometidos se necesitaban 160 millones de sellos.

La multitud se agolpa en la calle delante de la ofiina de Charles Ponzi en una imagen tomada en julio de 1920.
La codicia de los inversores se convirtió entonces en pánico y las colas continuaron, pero esta vez para sacar el dinero invertido. Las autoridades decidieron abrir una nueva investigación y Ponzi se comprometió a no aceptar más inversiones hasta que concluyera.
Bajo la apariencia de colaborar con la justicia, lo que pretendía hacer era obstruirla. «Ponzi se niega a revelar su secreto sobre cómo hacerse rico» eran los titulares días más tarde. Ponzi desplegó una gran campaña de relaciones públicas y multiplicó sus apariciones en la prensa.
Irremediablemente insolvente
Preguntado por cómo convertía los cupones que supuestamente adquiría en dinero en metálico se limitaba a responder: «Este es mi secreto». Hablaba de un complicado entramado de agentes internacionales que compraban y vendían sellos en Europa y una respetable institución anónima que actuaba como su apoderado en el Viejo Continente.
«Lo que hago es absolutamente legal», sostenía entonces.
Muchos de sus inversores corrieron a canjear los pagarés de Ponzi. Estos, al menos, recuperaron su dinero. Pero muchos otros siguieron creyendo en él y lo idolatraban como un héroe que les había mostrado donde estaba el dinero.
El 2 de agosto el antiguo jefe de prensa de Ponzi declaró a la prensa que su antiguo jefe era «irremediablemente insolvente […] Tiene una deuda de más de 2.000.000», que se elevaría a cuatro millones y medio si se contaban los intereses. Ponzi se defendió de las acusaciones y amenazó con demandar a su exempleado.
El 11 de agosto salió a la luz el verdadero pasado del mago de las finanzas: el Boston Post descubrió el pasado como convicto de Ponzi en Canadá y en EE. UU. La revelación dejó atónito a todo el mundo.
Mientras, las autoridades fiscales de Estados Unidos continuaban revisando sus libros de cuentas y no tardaron en darse cuenta de la realidad: no había sellos, no había agentes internacionales ni misteriosa institución que actuara en nombre de Ponzi en Europa.

Portada del Boston Post con la detención de Charles Ponzi.
Fraudes, quiebras y condenas
La auditoría concluyó que Ponzi tenía unos números rojos de 3,5 millones de dólares (más tarde se elevaría el agujero a siete millones). Como consecuencia, el italiano fue arrestado, media docena de bancos quebraron y los que aún conservaban sus pagarés recibieron 30 centavos por cada dólar invertido.
El Boston Post, sería galardonado con el premio Pulitzer por sus investigaciones. En noviembre, Ponzi aceptó declararse culpable del cargo federal por fraude postal para reducir su pena a cinco años, de los que solo cumpliría tres y medio.
Pero no contaba con que a su salida de la cárcel, en 1924, debería hacer frente a decenas de demandas en el estado de Massatchussets.
Defendiéndose a sí mismo (estaba arruinado y no podía permitirse contratar a un abogado) usó su carisma para librarse de algunos cargos, pero no pudo evitar ser condenado a entre siete y nueve años por estafa y latrocinio.
En libertad bajo fianza mientras se resolvía su apelación, se mudo a Jacksonville, Florida, donde planeó recuperar su fortuna. El plan implicaba, como no, otro esquema Ponzi, esta vez a cuenta de una inversión inmobiliaria.
Un ponzi en ciernes
Bajo el nombre de Charles Borrelli, logró dinero para establecer el Charpon Land Syndicate, que debía hacerlo millonario de nuevo comprando y vendiendo parcelas, aprovechando la fiebre inmobiliaria que se había apoderado de Florida.
Para atraer a los inversores a su nueva compañía ofreció unos beneficios del 200% en 60 días. Ponzi había recaudado 7.000 dólares cuando las autoridades de Florida cerraron su empresa y emitieron una orden de arresto por no presentar los documentos adecuados y vender certificados de deuda sin los permisos pertinentes.
Otra vez en busca y captura, huyo a Texas, donde fue arrestado cuando iba a embarcar hacia Italia con la esperanza de desaparecer del radar de las autoridades fiscales estadounidenses. Cumplió condena hasta 1934 y fue inmediatamente deportado a Italia, esta vez contra su voluntad.
Con 54 años, logró un empleo en una línea aérea italiana que conectaba Italia y Brasil y se instaló en Río de Janeiro.
Con el estallido de la II Guerra Mundial, la compañía dejó de operar y Ponzi perdió su trabajo, teniendo que ganarse la vida como profesor de inglés y traductor.
Divorciado de su esposa desde su deportación de EE. UU., Ponzi sufrió un infarto en 1941 y un derrame cerebral en 1948. Pasó el último año de su vida en el hospital san Francisco de Asís de Río de Janeiro, donde murió el 18 de febrero de 1949. Según parece tan solo dejó 75 dólares para costear su entierro.
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Así afectan las vacaciones al cerebro …

The Conversation(J.Pérez/R.de la Torre) — Los beneficios de unas buenas vacaciones pueden sentirse incluso antes de que den comienzo. Estudios científicos muestran que el simple hecho de esperar una futura recompensa puede ser incluso más gratificante que esta misma. Lo es gracias a una pequeña molécula llamada dopamina, de la que hablaremos más adelante.
Pero antes de continuar, planteemos unas cuantas preguntas. ¿Son realmente necesarias la vacaciones? ¿Por qué las necesitamos? Y, sobre todo, ¿cuáles son los beneficios que nos aporta pasar unos días ociosos?
Flexibilidad cognitiva y estrés
Aunque parezca asombroso, es escasa la literatura científica que explora los beneficios directos de las vacaciones sobre nuestro cerebro. Lo que sí parece indiscutible es que son imprescindibles. Así lo concluía un estudio de 2016 en el que participaron 46 trabajadores de una empresa holandesa.
A los trabajadores se les pedía someterse a un test en el que se les daba objetos (por ejemplo, un martillo) y se les preguntaba por el mayor número de usos en el menor tiempo posible (herramienta de construcción, arma, o pisapapeles).
Lo que observaron es que, tras 2-3 semanas de vacaciones, los trabajadores tenían una mayor flexibilidad cognitiva. O lo que es lo mismo, eran capaces de dar un mayor número de usos a los objetos en comparación con los resultados obtenidos un par de semanas antes de las vacaciones.
La mayoría de estudios coinciden en que, desde un punto de vista biológico, uno de los principales causantes de este incremento en la flexibilidad cognitiva– y de los beneficios de las vacaciones en general– es la reducción de estrés.
De manera general el trabajo genera estrés. Sin embargo, el estrés por sí mismo no tiene por qué ser malo. Cuando es puntual suele ser incluso beneficioso, porque activa mecanismos que nos ayudan a realizar las acciones cotidianas de nuestro trabajo, como cumplir con una fecha límite.
El “otro estrés”, el que tiene connotaciones negativas para todos, es el estrés crónico. Se produce cuando es prolongado en el tiempo, ya sea porque estamos sometidos a presiones constantes o por situaciones que no podemos resolver. Genera fatiga, mayores niveles de ansiedad, irritabilidad e ira. Y sí, definitivamente es malo.
Vacaciones para cargar las pilas
Lo principal que unas buenas vacaciones pueden hacer por nuestra salud mental es, precisamente, reducir los niveles de estrés crónico. Estando ociosos nuestro cerebro será capaz de revertir, al menos de forma temporal, los efectos negativos de estar estresados. Y aquí viene la clave: para que de verdad sean efectivas, es importante conseguir que nuestras vacaciones nos liberen realmente del estrés del trabajo. Es decir, evitar continuar con tareas pendientes, responder correos electrónicos, etcétera.
Por otro lado, es fundamental evitar que las vacaciones generen nuevas situaciones de estrés.

Otra clave es disfrutar de la espera. ¿Por qué estamos ya contentos esperando las vacaciones? Mencionamos unos párrafos atrás la dopamina, que se produce en las neuronas de un par de regiones del cerebro conocidas como Sustancia Negra (por su color oscuro al microscopio) y Área Tegmental Ventral (situadas en el centro de nuestro cerebro, más o menos detrás de las orejas).
Ambas regiones, que en humanos contienen entre 400 000 y 600.000 neuronas, envían axones a numerosas zonas del cerebro. Y a través de la liberación de dopamina juegan un papel clave en la sensación placentera que se genera ante novedades y recompensas. Por eso, saber que vienen las vacaciones aumenta los niveles de dopamina en nuestro cerebro y nos aporta esa sensación de placer.
Del mismo modo, las mejores vacaciones son aquellas en que nos exponemos a novedades –como visitar lugares diferentes– y recompensas –como esa mariscada que llevamos esperando todo el año–. Por supuesto, lo que es gratificante es absolutamente subjetivo, y lo que para una persona es algo placentero puede generar estrés a otras.
Disfrutar o no disfrutar
Este sistema que nos genera placer también se ve afectado durante el estrés crónico. Hay estudios que muestran que niveles altos o crónicos de estrés, como a los que estamos sometidos durante todo el año en nuestra jornada laboral, son capaces de causar una reducción de la cantidad de dopamina que se libera o cambios en cómo esta se metaboliza.
Lo peor es que los cambios no ocurren únicamente en la Sustancia Negra o en el Área Tegmental Ventral, sino también en los sitios a donde estas mandan sus axones. Se ha visto que el estrés crónico es capaz incluso de cambiar el número de receptores de dopamina en las áreas que reciben sus proyecciones.
Cuando esto ocurre, se suelen desarrollar comportamientos depresivos. Por lo tanto, unas vacaciones que nos liberen del estrés ayudarán a reequilibrar el sistema dopaminérgico.
Lo que aún no está del todo claro es si tener vacaciones por un periodo prolongado proporciona mejores efectos que tomarlas de forma escalonada y en períodos más cortos.
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2 Hoteles famosos …
El verdadero Grand Budapest Hotel
marcianosmx.com/XLSemanal — Bienvenidos al Gran Hotel Royal, nombre que solía tener el hotel de arquitectura rebuscada que contrastaba con el centro decadente de Budapest y que (probablemente) sirvió como inspiración para la película homónima de Wes Anderson.

Hoy, el Corinthia Hotel respalda el lujo de esta marca internacional cuya sede podemos encontrar en Malta. Pero en el pasado se le conoció como el Grand Hotel Royal.
“En ocasiones recorría hasta 15 kilómetros diarios por los salones y pasillos del hotel”, dijo Gabor, hombre que alguna vez fungió como el director de comunicación del recinto. Este personaje también confirmó que Wes Anderson se hospedó una temporada en el Corinthia, unos dos años antes que se lanzara la película. El timing no deja lugar a dudas de que ese lugar lo inspiró.
Anderson habría hecho un tour por el hotel durante su estancia y algunos rumores dicen que vio al hotel como un escenario posible para la película, pero terminó siendo demasiado costoso para su presupuesto. Pese a que sus asesores nieguen una conexión, las “coincidencias” sugieren otra cosa.
El primer indicio lo encontramos en el nombre – el Grand Hotel Royal – Budapest. Aunque existen paralelos visuales entre las fachadas de los hoteles incluso antes de que el tejado fuera destruido por un incendio en 1950, los carteles publicitarios antiguos corresponden con la fantasía color salmón de Anderson. Aunque para ser justos existe una clara fusión estética con el Grandhotel Pupp en Karlovy Vary, en la República Checa.

Grandhotel pupp
Inaugurado en 1896 con 350 habitaciones, el Gran Hotel Royal fue uno de los más grandes y lujosos hoteles en toda Europa en su época. Tenía una capacidad para albergar a 400 huéspedes y 200 empleados contratados, responsables por atender toda clase de caprichos y necesidades.
Más que un hotel, lo que habitaba allí era una comunidad artística conformada por el Real Orpheum, un cabaret decadente que presentaba artistas como la estrella Josephine Baker. Todavía es posible encontrar su firma en un antiguo “libro de visitas” del hotel.

El lugar era un nido para los artistas y la clase creativa, había conciertos en el Royal Room ofrecidos por el compositor húngaro Béla Bartók y actos de cabaret de Yvette Guilbert, que inspiró a Toulouse Lautre en su regreso a Paris. El Royal Room todavía conserva su majestuosidad con paredes doradas y espejos esparcidos por todo el salón de estilo neobarroco.
Budapest también era una ciudad famosa por sus spas y baños en el Gellért Hotel, situado frente al río, que encaja perfectamente con la estética de los baños del Grand Budapest Hotel de Anderson. Pero el Spa del Grand Hotel guarda una historia curiosa.

Josephine Baker
“En realidad, el spa fue descubierto accidentalmente durante las remodelaciones”, dice Gabor. “Algunas partes del hotel sufrieron daños durante la Segunda Guerra Mundial por los bombardeos y la artillería. En 1944, dejaron esa área en el olvido. Descubrieron el spa por accidente cuando planearon la construcción de un estacionamiento en la zona”.
Si el verdadero Gran Hotel Royal, actualmente Corinthia, fue o no la musa que inspiró al Grand Budapest Hotel todavía resulta un misterio, pero no quedan dudas de que es un lugar excepcional y que vale la pena visitar para aquellos que pasan por Budapest.
Hôtel du Cap-Eden Roc: un refugio de ‘glamour’ y escándalos
En 1870 abrió sus puertas por primera vez el Hôtel du Cap-Eden Roc. Es más longevo que el Ritz de París o el Savoy de Londres. Durante 150 ha sido un lugar de inspiración y refugio de grandes artistas y un escondite perfecto que sigue coleccionando famosos donde pueden satisfacer todos sus caprichos.
Rita Hayworth conoció allí, en 1948, al Aga Khan. En 2011 se hizo una renovación total que costó 60 millones de euros.
Pamela, nuera de Winston Churchill, con su hijo Winston Churchill II. Al hotel acudía la crème del poder.
Kirk Douglas practicando esquí acuático en 1969. Sigue siendo un destino predilecto para las estrellas de Hollywood.
El Hôtel Du Cap-Eden-Roc fue el primer destino de Wallis Simpson y el príncipe Eduardo, los Duques de Windsor tras la abdicación de él como rey de Gran Bretaña.
Si sus paredes hablaran…. O sus empleados. Fue el refugio de la ‘jazz age’, de la ‘jet set’ de los 70 y lo es del Hollywood actual. El mejor escondite de celebridades, el Hôtel du Cap-Eden-Roc, en la Costa Azul, cumple 150 años. Entramos en su historia con mucho ‘glamour’ y algún escándalo. Por Jesús Cano
“A mitad de camino entre Marsella y la frontera italiana se encuentra un magnífico hotel de fachada rosa que se erige majestuosamente sobre la deliciosa costa de la Riviera.
Un reducido clan de gente famosa y elegante ha escogido aquel lugar para pasar allí sus vacaciones”, apunta Francis Scott Fitzgerald. Es 1925.
Se acaba de publicar El gran Gatsby y el escritor describe un imponente edificio de 1870, la antigua Villa Soleil, cuya primera vocación fue ser refugio para escritores en busca de inspiración y, más tarde, convertido en hotel de lujo, pasó a ser el patio de recreo de casas reales, políticos y estrellas de cine en la Costa Azul.
El Hôtel du Cap-Eden-Roc sigue ahí, a un paso de Antibes, en el cabo del mismo nombre.

Inspiración para scott fitzgerald. El hotel y sus dueños figuran en su novela ‘Suave es la noche’. Aquí, el escritor con su mujer, Zelda, y su hija, Scottie.
Mirando al mar
Desde las ventanas y los balcones del salón se ve la bahía, a la izquierda y, de frente, el Mediterráneo. Antes de toparse con la mancha azul, los ojos avistan otro mar, hecho de pinos, como gigantes sombrillas. Alguien los ha contado. Son 500. Dentro, las cretonas de flores alegres visten las cortinas.
Los sofás tienen fundas de la misma tela en los brazos y en todo el mobiliario reinan los luises, sobre todo XV y XVI. En otro lugar serían ‘cosas de la abuela’. Aquí relajan la apabullante riqueza de la estancia para hacerla familiar. El escritorio de madera exótica y remaches en bronce da la espalda a las vistas.
Es como si, convocadas las musas, no quisieran que se escaparan de la habitación. Fitzgerald está escribiendo Suave es la noche, aunque tardará aún unos años en terminarla. Es feliz aunque hay un alcoholismo latente. Zelda incuba una esquizofrenia.
El matrimonio va acompañado de su hija, Scottie, de tres años. En la novela, Cap-Eden-Roc es el Hôtel de Gausse en la Riviera francesa. Dick y Nicole Diver son los personajes principales. Están inspirados en Gerald y Sara Murphy, un matrimonio de ricos expatriados estadounidenses.
Habían comprado una villa al lado del hotel, convencieron al propietario de entonces para abrir en el verano de 1923 y convocaron a su pandilla. Hablamos de Ernest Hemingway, John Dos Passos, Fernand Léger, Jean Cocteau, Archibald MacLeish, John O’Hara o Dorothy Parker. Los Fitzgerald se apuntan en los años siguientes.

Cita con las estrellas
Pregunto al conserje, ¿es la 39 la habitación de Scott Fitzgerald y Zelda? Sabe, pero no contesta. Aquí nadie habla de los huéspedes. Ni de los de ahora, ni de los del pasado. Entonces, ¿esa suite del primer piso, será la de los Burton? Pasaron aquí su primera luna de miel. Elizabeth Taylor ya ha disfrutado de cuatro anteriores.
Y tendrá una segunda con Richard. Sin duda, la 39 es una habitación donde citar a Cupido. Vuelvo a preguntar. Misma respuesta. Aquí nadie confirma nada.
Podría seguir interpelando. Pero sería misión imposible. ¿Dónde discutirían Pablo Picasso y su mujer de entonces, Olga? Son los años 30. Al artista le piden que diseñe la carta. Solo pide papel y unos lápices. Otro asiduo del pincel -y del hotel- es Chagall.
Marc disfrutaba dibujando en una de las cabañas de la propiedad: simples casitas de madera con un lado abierto y un pequeño patio cercado sobre el acantilado. Son el colmo de la privacidad.
Expertos en buscar rincones en el jardín donde abrazarse fueron Marlene Dietrich y Joe Kennedy -el papá del Presidente- mientras sus respectivas familias descansaban. Nunca llegarían a más, según confesó la actriz, que tuvo otro affair con su hijo, John. Hay muchas más leyendas.

La habitación 39. Aquí pasaron noches de amor y broncas Scott y Zelda Fitzgerald y Elizabeth Taylor y Richard Burton
Tantas como para llenar el libro Hôtel du Cap-Eden-Roc. A Legend on the French Riviera (Flammarion), próximamente en las librerías. En él coinciden Coco Chanel y Elsa Schiaparelli, aquí sin llegar a las manos.
La rivalidad de las célebres modistas era legendaria. También nos encontraremos a Wallis Simpson y al duque de Windsor, el hotel fue su primer destino tras la abdicación. La pelirroja más famosa del celuloide, Rita Hayworth, conoce a su príncipe azul, Alí Khan, durante una estancia en 1948.
Comieron perdices durante cinco años. La banda sonora del Cap-Eden-Roc la susurrarán Cole Porter o John Lennon y Yoko Ono, según la época. Usted elige.
Cumpleaños feliz
Las 118 habitaciones, las suites del hotel y sus dos villas privadas están preparadas para celebrar su 150 cumpleaños. Abrió sus puertas como centro turístico de invierno en 1870 bajo el nombre de Grand Hôtel du Cap d’Antibes.
Su primer propietario fue el príncipe ruso Alexis de Plestcheyeff. Siete años después, el negocio cae en bancarrota. Lo salva un italiano, el hostelero Antoine Sella con el dinero del aristócrata británico William Onslow.
En 1964, el industrial alemán Rudolf Oetker señaló el hotel a su esposa desde su yate. Años después lo compra. Es su viuda, Maja, la que en 2011 llevó a cabo una renovación de casi 60 millones de euros. Y, afortunadamente, todo siguió igual.
Es un hotel del XIX que parece un establecimiento del siglo XIX. Es parte de su encanto. Es más longevo que el Ritz de París (1898) o el Savoy de Londres (1889). Hasta 2006 no se admitían tarjetas de crédito. El pago era en efectivo o por transferencia. Durante años el móvil estaba prohibido en la piscina, no había televisores ni minibar en las habitaciones.
El servicio sigue siendo clásico, ese que se adelanta a tus deseos. Hay 500 empleados para satisfacer caprichos. Ya sea improvisar una hamburguesa de pavo -la pidió Eddie Murphy- o condimentar una ensalada de carne asada –Clint Eastwood-.

Cumbre de famosos. Pierce Brosnan y Paris Hilton han acudido al hotel con motivo del festival de Cannes y la gala
Más antojos, en el libro Cuisine and Cravings of the Stars (Assouline), que recoge las peticiones gastronómicas de los clientes. Madonna demanda colores: las rosas de su suite han de ser amarillas; la fruta, solo roja, y el café del desayuno, muy negro. Kate Moss es amonestada por caminar en bikini por los pasillos.
¿O fue por destrozar la habitación con su novio de entonces, Johnny Depp? Monica Bellucci duerme en una de las cabañas aunque no está permitido. ¿Sola?
También el huésped anónimo tiene derecho a la excentricidad. Un comensal pide una tarte tropézienne, una especie de roscón relleno, típico de Saint-Tropez. No está en la carta, pero en unos minutos el huésped tiene su pastel con el café. ¿La solución?
Fletar un helicóptero que vuela casi 100 kilómetros al sur a por uno. En la factura, un cargo de 5 euros por el dulce y otro de 2000 euros por el rider. Todo el mundo está feliz.

Joe Kennedy y Marlene Dietrich se citaban en el jardín del hotel. Aquí, Bob Kennedy y Lady Peel.
Verano azul
Aquí uno no se aloja, veranea. La estancia mínima en julio y agosto es de cinco días. Se encontrará con muchas familias estadounidenses, algunas rusas o francesas y pocas españolas. Las reservas se realizan de año en año. Otra cosa es junio, cuando los chicos del cine toman Cannes. Entonces se convierte en una fortaleza contra los paparazzi.
Un día, la fiesta de Vanity Fair y, al día siguiente, la fiesta de recaudación contra el sida. Durante los últimos 11 años, la gala anual amfAR, con sus mil invitados, se ha celebrado en sus jardines. El resto de la temporada -abre de abril a octubre- es un refugio discreto, aristocrático y apacible.
La piscina que retrataron Jacques Henri Lartigue en los años veinte y Slim Aarons en los setenta sigue siendo el centro neurálgico del hotel. El pabellón, con aires de trasatlántico, fue construido en 1914.
Aparentemente inaccesible -su seguridad impone-, Cap-Eden-Roc es el lugar perfecto para tomar un aperitivo en la terraza del Champagne Lounge o cenar en LouRoc, aunque no te hospedes. Su primer libro de visitas con Chagall o Picasso está a buen recaudo.
Si hojeamos el actual, encontramos un autorretrato de Karl Lagerfeld, un esqueleto sonriente de Tim Burton junto a la firma de Vanessa Paradis o un ‘gooool’ de Pelé. Quince décadas después, Cap-Eden-Roc sigue coleccionando famosos. Casi nada -ese es su mérito- ha cambiado de esta leyenda. Y, por favor, pregunten quién se aloja en la suite 39.
¿Cuántos amigos podemos tener? …
XLSemanal(P.Guilayn) — El equipo del antropólogo Robin Dunbar pidió a miles de individuos que especificasen la lista de sus amigos y el tipo de relación que tenían con ellos. Con esos datos se pudieron crear escalas numéricas y definir cómo se estructuran nuestros círculos de confianza.
Analizando esos datos, resulta que en términos de amistad las relaciones se estructuran de forma concéntrica. Y cada capa resulta ser tres veces el tamaño de la que la precede: 5, 15, 50, 150, 500, 1500, 5000…
Los círculos de Dunbar
→ Primer círculo. Menos de dos relaciones íntimas
Es el punto nuclear, el de las relaciones muy íntimas, las relaciones de pareja o románticas. En él –según Dunbar– no llega a haber lugar más que para 1,5 relaciones íntimas.
→ Segundo círculo. Grandes amigos
Es de los amigos íntimos, ‘el hombro sobre el que llorar’, los que lo dejarían todo por ayudarte, explica Dunbar. Solo hay lugar para 5 personas
→ Tercer círculo. Amigos cercanos
Lo forman los amigos cercanos y son el corazón de tu vida social, el contexto en el que pasas los mejores ratos. Lo conforman un máximo de 15 personas. También es el círculo en el que confías lo suficiente para intercambiar el cuidado de los niños.
→ Cuarto círculo. Buenos amigos
Lo conforman los amigos a los que invitarías a una fiesta, algo que organices con cierta regularidad, por ejemplo, por tu cumpleaños. Lo integra, según Dunbar, un máximo de 50 personas.
→ Quinto círculo. Amigos
Está integrado por el máximo de personas a las que puedes calificar como amigos, dice Dunbar: son 150. Son los que invitarías a tu boda o al funeral de un familiar, los que acudirían a un evento personal excepcional.
→ Sexto círculo. Conocidos
Cuando la cifra se eleva a 500 personas, Dunbar empieza a hablar de ‘conocidos’. Ni las redes sociales ni la vida digital aumentan de facto nuestras relaciones sociales.
→ Séptimo círculo. Conocidos de nombre
Lo componen los conocidos de nombre. Unos 1500. El tiempo que tenemos para las interacciones sociales es finito y la fuerza de las relaciones está ligada al tiempo que les dedicamos.
→ Octavo círculo. Conocidos de cara
Lo integran los conocidos de cara. Nuestra capacidad de reconocimiento es mayor. Según Dunbar, podemos reconocer hasta 5000 personas. Pero es reconocimiento no implica interacción social.
Los siete pilares de la amistad
La cercanía con un amigo depende de siete características en común, que Dunbar llama ‘los siete pilares de la amistad’:
- Haber crecido en el mismo lugar, especialmente durante la adolescencia.
2. Hablar el mismo idioma.
3. Haber recibido una educación similar.
4. Disfrutar con los mismos hobbies.
5. Compartir el mismo punto de vista moral o político.
6. Compartir el mismo sentido del humor.
7. Tener los mismos gustos musicales.
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El mundo secreto de las geishas, los enigmáticos animadores de Japón …

Ascient Origins(A.Vuckovic)/LaVanguardia(A.E.Arístegui)/M.Cartagena — Japón es una nación rica en historia y tradiciones veneradas. Las enigmáticas geishas son consideradas como una de las piedras angulares de esa icónica tradición japonesa, y ciertamente son admiradas en todo el mundo. Las geishas pueden rastrear sus orígenes en el tiempo, e inicialmente eran artistas masculinos.
El rol cambió con el tiempo y finalmente se reservó solo para mujeres. Las jóvenes devotas se entrenarían pacientemente para dominar las habilidades de la alta etiqueta social, bailar, cantar y tocar instrumentos. Estas hábiles geishas eran admiradas y muy buscadas en los círculos sociales más altos de Japón.
Una joven que desee convertirse en una hermosa geisha tendría que dedicar años de su vida para lograr ese objetivo. En los últimos tiempos, la geisha recibió una representación algo sesgada en la sociedad occidental, a pesar de que su estimado papel no ha cambiado durante siglos. ¿Quiénes son estas enigmáticas artistas femeninas y cómo ha moldeado la historia su papel en la sociedad?
¿Cómo nació la geisha?
La geisha es una mujer rodeada de misterio. En la historia de Japón, siempre fueron el corazón y el alma de todas las reuniones sociales de alto rango, y ese fue el papel para el que fueron capacitados. Sus habilidades son tanto externas como internas.
En el exterior, son admirados por sus elaborados trajes tradicionales japoneses, que a menudo son de varias capas, con patrones intrincados y bastante pesados. También usan un maquillaje pesado que se supone que acentúa su belleza aún más, junto con peinados únicos y pelucas realistas.
En el interior, sin embargo, reside la verdadera habilidad de la geisha. Ella es la maestra de la etiqueta social y muchas habilidades artísticas.

Perfil de Miyagawa-chō geiko (geisha) Kimiha con un kimono negro formal (kurotomesode) y una peluca nihongami estilo chū taka shimada.
Como en muchas otras partes del mundo, Japón también puso gran énfasis en las reuniones sociales distinguidas.
Cuando samuráis, shoguns y otros individuos de alto rango se reunieron para una «fiesta» tradicional, la geisha estaba allí para entretenerlos, para convertirse en el corazón y el alma de la reunión.
Animaría la reunión con conversaciones entretenidas, involucraría a todas las personas y divertiría incluso a los invitados más serios.
Además, la geisha era la maestra intérprete de shamisen, el enigmático instrumento tradicional japonés. Toda mujer quería ser tan elegante y hábil como una geisha.
Ser una hermosa maestra de las complejas habilidades sociales y tradiciones japonesas era un dominio reservado solo para las mujeres selectas.
Hasta la Segunda Guerra Mundial, las prácticas en torno al entrenamiento de geishas se mantuvieron prácticamente sin cambios después de siglos.
Los campesinos pobres a menudo enviaban a sus hijas pequeñas, algunas de tan solo nueve años, para que las capacitaran en las costumbres de las geishas, simplemente porque no podían permitirse el lujo de cuidarlas.
Hoy en día, las niñas pueden comenzar este entrenamiento una vez que tengan al menos quince años.
De cualquier manera, el entrenamiento es un camino de devoción, sacrificio y puede durar toda la vida. Muchas niñas que comienzan este camino simplemente no pueden soportarlo: la tasa de deserción es extremadamente alta. En el siglo XXI, ser geisha era una tarea difícil.
Una niña se conecta profundamente con su «madre» geisha (maestra) y la casa en particular a la que sirve. Durante su carrera, una geisha puede incurrir en grandes deudas, pagando su formación e invirtiendo en nuevos y elaborados vestidos de kimono que necesita usar.
Animadora, creadora de tendencias y custodio de las tradiciones
Explicar el papel de la geisha no es tarea fácil. En términos más simples, esta mujer elegante es anfitriona, animadora, dama y custodia de las tradiciones más antiguas de Japón. Durante su prolongada formación, una geisha se convierte en una maestra de muchas representaciones tradicionales que están profundamente impregnadas del arte clásico japonés.
Al estar involucrada en los círculos sociales más altos, en el pasado estos eran los samuráis de élite y los señores del shogun, la geisha está expuesta a muchos secretos sensibles: se espera que mantenga una estricta confidencialidad.
Pero uno de los roles más importantes de la geisha, y uno que llevó a muchos conceptos erróneos, es su conexión con los hombres. Las geishas eran a menudo el corazón y el alma de las fiestas a las que asistían únicamente hombres de alto rango.
Sin embargo, no se parecía a otras mujeres: era una mujer en control, una poderosa fuente de belleza que deslumbraba e inspiraba.

Geisha de Tokio con shamisen.
Pero para los hombres reunidos a su alrededor, la geisha era una forma de experimentar un entorno más personal y privado que no existía en el «exterior».
En las formas complejas de la sociedad japonesa, las emociones no se muestran libremente en el mundo exterior, es decir, en la sociedad normal.
Incluso en el hogar familiar, se sigue un sentido de reglas estrictas. Sin embargo, en la atmósfera privada creada por la geisha, y gracias a su estricta confidencialidad, los asistentes masculinos podrían mostrar sus emociones, una versión de sí mismos que no existía fuera de la casa de las geishas.
Originalmente, alrededor del siglo VI d.C., las geishas (literalmente, «animadora») eran generalmente artistas y compañeros masculinos. Sin embargo, durante el período definitorio de Heian en la historia de Japón, que duró desde 794 hasta 1185 d.C., se formó la identidad femenina de la geisha.
Originalmente, algunas mujeres jóvenes eran conocidas como saburuko (sirvientas). Por lo general, eran vagabundas de familias afectadas por la guerra.
Las chicas más pobres generalmente ofrecían relaciones sexuales a cambio de bienes, mientras que las más educadas adquirían un papel de animadora social similar a la de las geishas. Es probable que esta fuera una de las bases de las que surgieron las geishas.

Geishas actuando.
La personificación de todo lo bello
Con el tiempo, y especialmente durante el floreciente período Heian, la geisha se estableció en la corte imperial japonesa. Se puso un gran énfasis en la belleza, y las geishas fueron la encarnación de ese concepto. Sin embargo, es importante comprender el concepto japonés de «belleza».
Se encuentra en las cosas simples y sutiles, en la elegancia y la paz, en la tranquilidad y la sencillez. Así, la geisha es elegante, hace las cosas con lentitud y mesura, es conmovedora y pacífica. Durante los períodos medieval y moderno, la geisha mostró todos los aspectos de lo que se consideraba belleza.
Exteriormente, esto se caracterizaba por un maquillaje pesado: la aristocracia y la geisha tenían caras blancas muy empolvadas, lápiz labial brillante y dientes negros como la boca.
Existe una idea errónea moderna, que comenzó después de la Segunda Guerra Mundial, de que las geishas son cortesanas y trabajadoras sexuales. Sin embargo, esto está lejos de la verdad.
Como se mencionó, antes del siglo VII d.C., las geishas surgieron de las cortesanas, particularmente de las de más alto rango que eran expertas en danza, poesía, habilidades sociales y tocar instrumentos.

Una Geisha moderna
A partir de ahí, adquirieron el papel de geisha tal como es hoy, que no está relacionado con el trabajo sexual.
La sociedad japonesa, como cualquier otra en el mundo, tenía prostitutas y concubinas, pero no eran geishas.
Por otro lado, la geisha podría optar por tener una pareja o patrón más íntimo.
Esto se conoce como sociedad de danna, donde la geisha puede tomar un patrón que pagaría sus gastos, compraría sus regalos y se involucraría más personalmente con ella.
Esta relación a menudo implicaba sexo y, a menudo, estaba reservada para los hombres más ricos e influyentes de la sociedad japonesa.
Aún así, la geisha lo hizo por su propia voluntad y, a menudo, por afecto personal.
Es un hecho triste que la mayoría de las geishas del período medieval de Japón se originaran en los estratos más pobres de la sociedad.
Una okiya, la casa de las geishas, a menudo recibía nuevas niñas iniciadas de familias que se vieron obligadas a vender a sus hijas debido a la pobreza extrema. Casi siempre era la última vez que la niña veía a su familia.
Una vez en la okiya, las niñas existirían en una sociedad estrictamente matriarcal, sin hombres. La okaa-san, también conocida como la madre de la casa, era la matrona que supervisaba el riguroso entrenamiento que a menudo duraba décadas.
La matrona invertiría mucho en una posible geisha, y se esperaba que la niña pagara esa deuda financiera más adelante en su carrera. Es por eso que muchas geishas decidieron tener un benefactor, un patrón danna que pagaría algunos de sus gastos.
Toda una vida de devoción y entrenamiento riguroso
Por supuesto, una geisha potencial tendría que ascender de rango. Una niña comenzaría como una simple sirvienta de la casa y luego podría convertirse en aprendiz. A lo largo de los años, con mucho conocimiento, podría ascender al codiciado rango de geisha de pleno derecho.
No era ningún secreto que las sirvientas recién llegadas a menudo eran despreciadas o maltratadas por las muchachas experimentadas de la casa. Pero también se desarrollaron muchos lazos y amistades fuertes en estos círculos, especialmente cuando una niña se convirtió en aprendiz de una geisha veterana.
Un paso crucial en el camino de la niña para convertirse en geisha fue la ceremonia llamada mizuage. Un evento prestigioso y elaborado, el mizuage fue la subasta de la virginidad de una niña. Hombres de alto rango, ricos e influyentes, que tenían que ser honorables y amables, ofrecerían el precio más alto para quitarles su virginidad.

La totalidad del dinero liquidado iría a la matrona de la casa y se destinaría al pago de la deuda de la futura geisha.
Después de que se prohibiera la prostitución en Japón, la práctica se detuvo.
No era raro que los hombres se hubieran enamorado desesperadamente de una geisha.
Ella era la gracia y la elegancia encarnadas.
En una época en la que se arreglaban los matrimonios, los hombres se sentían infelices o insatisfechos con su familia. Por lo tanto, a menudo buscaban la compañía de una geisha.
Por lo general, se trataba de comandantes militares de alto rango, empresarios adinerados o figuras políticas influyentes. Con suficiente dinero y prestigio, estos hombres podrían tener una sesión individual con una geisha, que no implicaba intimidad. Una sesión duraría tanto como se quemara una varita de incienso, el senkodai.
Con el tiempo, un hombre que cayera bajo el hechizo de una elegante geisha podría convertirse en su patrón, el danna, si ella estaba de acuerdo.
El patrón danna se convertiría en el benefactor y amante de la geisha. Cuanto más poderoso e influyente era este hombre, aumentaría la reputación de la geisha.
Si es lo suficientemente rico, su amante también podría ayudar a pagar su gran deuda y prepararla para una vida de prestigio e influencia. Una geisha solo podía tener un danna a la vez y podía terminar la relación si lo deseaba y buscar uno nuevo.
Aun así, ella era un estándar que muchas mujeres japonesas anhelaban seguir y admiraban. Con su elaborado maquillaje, dientes ennegrecidos, peinados únicos, etiqueta y sus costosos vestidos de kimono, las geishas fueron las que marcaron la tendencia de su tiempo, dictando las nuevas tendencias de moda que debían seguirse.
Por supuesto, debido al gran costo de estos privilegios, la mayoría de estas tendencias eran casi imposibles de alcanzar.
Perseverando a través de las edades, como solo una geisha sabe cómo

La Segunda Guerra Mundial tuvo efectos devastadores en toda la cultura japonesa y sus tradiciones, incluidas las geishas.
Una gran parte de la población de Japón fue desplazada después de la guerra, y ciertas tradiciones antiguas se extinguieron rápidamente.
Al final de la guerra, las tropas estadounidenses destruyeron numerosas casas de geishas.
Las geishas se encontraban ahora en un mundo que luchaba por preservar la belleza y encontrar tiempo y esfuerzo para disfrutarla una vez más.
Esto obligó a muchas geishas veteranas a buscar otro empleo.
Además, las trabajadoras sexuales comunes de los barrios del placer ahora podían imitar a las geishas, haciéndose pasar por tales y brindando servicios sexuales a las tropas estadounidenses.
Esto, a su vez, creó una idea errónea generalizada de que las geishas eran en realidad prostitutas de la alta sociedad. Esto no es verdad.
La guerra disminuyó las tradiciones de las geishas y su número. Como resultado, solo existen unos pocos cientos de geishas tradicionales reales en Japón, principalmente en Kioto. Por supuesto, en los tiempos modernos, ser geisha ya no es una estricta vocación de vida. La mayoría de estas mujeres llevan una vida normal: pueden seguir estudios, casarse y formar una familia.
Sin embargo, los aspectos icónicos de la geisha aún se conservan y perfeccionan a un alto nivel de habilidad, continuando esa tradición que existió durante siglos. Y son las geishas las que ayudan a preservar el misterio de Japón y sus tradiciones imperecederas.

Copia del ukiyo-e titulado Geisha y su sirviente. El original data de 1777.
Las geishas no son prostitutas. Lo afirman ellas de manera tajante y lo corroboran las leyes japonesas. En 1958, tras prohibirse oficialmente la prostitución en Japón, muchos burdeles se camuflaron tras la etiqueta de spas o baños turcos.
A las geishas no les hizo falta adaptarse. Imperturbables, siguieron con su oficio centenario: la ley no iba con ellas y nadie habría osado molestarlas. Si un occidental tiene el raro privilegio de asistir a un banquete con geishas y espera intimar con alguna de ellas al final de la velada, casi con toda seguridad quedará decepcionado.
A pesar de ello, los padres japoneses suelen oponerse a que sus hijas ingresen en “el mundo de la flor y el sauce”, celosamente preservado, pero no del todo respetable. Por más elegante, tradicional, inofensivo e incluso trasnochado que resulte hoy el erotismo de las geishas, estas acompañantes femeninas siguen dejando tras de sí un aroma a fruta prohibida.
En realidad, lo sagrado y lo profano, el arte y la prostitución, anduvieron revueltos durante mucho tiempo en la cultura nipona. Geisha significa artista, persona (sha) que domina un arte (gei).
Siglos antes de que se acuñara el término ya existían mujeres que vivían del espectáculo, como las bailarinas que actuaban para los samuráis en el siglo XII. Pero, en general, y durante mucho tiempo, las mujeres que interpretaban música o bailaban en público solían ser sacerdotisas, camareras o meretrices.
A veces, estas últimas habían sido lo primero: las sacerdotisas de los templos sintoístas debían ser vírgenes; si incumplían este compromiso y perdían su puesto, no era raro que pidieran trabajo en las casas de té de los alrededores, que acogían a peregrinos con ganas de diversión. Izumo no Okuni, la primera bailarina célebre de Japón, era, o al menos eso aseguraba, una de estas sacerdotisas sintoístas.

Geishas bailando el Kappore.
Hacia 1603 formó la primera compañía de teatro kabuki de la que se tiene noticia, reclutando a sus coristas entre mujeres de dudosa reputación de los bajos fondos de Kioto. Aunque inspiradas en el folclore religioso tradicional, sus danzas resultaban intensamente provocativas, tanto que, a menudo, los espectadores terminaban peleándose a golpes por las actrices.
En 1628, el sogún prohibió el kabuki femenino, y las bailarinas fueron remplazadas por atractivos quinceañeros. El resultado fue el mismo: reyertas, amoríos y redes de prostitución.
Finalmente se decretó que el kabuki fuera interpretado en exclusiva por hombres adultos, una norma que se mantiene en la actualidad.
Las numerosas imitadoras de Okuni buscaron nuevas formas de ganarse la vida, bien como instructoras de música y danza en casa de los nobles samuráis, bien como prostitutas con o sin licencia.
La licencia era necesaria para todo en la rígida organización social del período Edo. Incluso para abrir un burdel. Durante el siglo XVII, en las afueras de las principales ciudades niponas se erigieron barrios amurallados dedicados por entero al placer. Al placer de los clientes, por supuesto.
Para los hombres que los frecuentaban, lugares como Yoshiwara, en Edo (actual Tokio), Shimabara, en Kioto, o Shinmachi, en Osaka, eran auténticos paraísos. Allí podían relajarse, beber, flirtear e incluso enamorarse, todo un lujo en un país donde los matrimonios eran concertados y nadie esperaba una chispa de pasión entre esposos.

Una geisha y su cliente (Katsushika Hokusū )
Un mundo flotante
El éxito de estos barrios fue arrollador gracias al auge de una nueva clase social, la burguesía. Con mano firme, el régimen del sogunato Tokugawa acababa de zanjar siglos de escaramuzas y guerras civiles. Por fin, los japoneses podían dedicar sus esfuerzos a prosperar.
Formalmente, la sociedad seguía dividida en castas feudales: el pueblo debía besar el suelo al paso de los grandes señores y los samuráis tenían derecho a rebanar el cuello de cualquier individuo de rango inferior.
En la escala oficial, los comerciantes estaban por debajo de los campesinos. Pero en la práctica muchos mercaderes rivalizaban en opulencia con las familias de la rancia nobleza. En su vida diaria debían fingir humildad, sobornar a funcionarios y andarse con ojo para no ser expropiados.
En los barrios de placer, en cambio, la cuna no importaba, solo contaba el dinero. Era un mundo mágico donde, por unas horas, los plebeyos vivían como señores, adulados y mimados hasta la exageración por muchachas ataviadas como princesas. Un estilo de vida hecho de ilusiones fugaces, que en 1661 el escritor Ryoi Asai bautizó como ukiyo, “el mundo flotante”.
Para sus habitantes femeninas, la vida en el mundo flotante no era ningún cuento de hadas. Tenían terminantemente prohibido pisar el exterior y estaban sujetas a contratos draconianos y deudas inagotables, que las obligaban a prostituirse hasta el final de su juventud.
Generalmente eran hijas de campesinos que las cedían a cambio de dinero, convencidos de que allí, al menos, tendrían asegurado un techo, comida y ropa. Llegaban siendo niñas y pasaban sus primeros años trabajando como criadas.
La mayoría acababan como prostitutas del montón, sentadas tras las celosías de los burdeles comunes, esperando a ser escogidas por los transeúntes. Pero si eran especialmente bonitas y demostraban talento podían empezar como aprendizas acompañando a las grandes cortesanas a modo de séquito, y convertirse, a su vez, en cortesanas de alto rango.
Las grandes cortesanas únicamente estaban al alcance de los más poderosos y, aunque vivían confinadas y endeudadas como las demás, eran verdaderas estrellas mediáticas. Aparecían retratadas en los ukiyo-e, estampas románticas o picantes, populares incluso entre las amas de casa.

Ukiyo-e que representa una geisha del barrio de Gion, en Kioto, c. 1800-33.
Envueltas en capas y capas de vistosas telas, ceñidas con gigantescos fajines anudados por delante, causaban sensación. Las grandes damas respetables copiaban sus peinados, un empeño nada fácil: con sus geometrías imposibles y su profusión de peinetas, pasadores, pompones, campanillas y abalorios, a la mismísima María Antonieta le habrían parecido recargados.
Una cortesana debía poseer ingenio y talento, además de sex appeal . Antes de que existieran las geishas, las cortesanas aprendían danza, música y poesía para agasajar a sus clientes.
Por supuesto, también se las adiestraba con habilidades de alcoba, y a menudo eran ávidas coleccionistas de ilustraciones eróticas explícitas. No era fácil llegar a ser una de ellas, y tampoco lo era convertirse en su amante.
Se pagaban fortunas por la mera compañía de una cortesana. Por otro lado, para ganarse sus favores era preciso cortejarlas. Podían permitirse el lujo de rechazar a un cliente y jamás se acostaban con ninguno antes de la tercera noche.
Una auténtica profesional sabía enamorar a los hombres y azuzar su deseo mostrándose relativamente inalcanzable.
No vivían únicamente del sexo mercenario, sino de ofrecer romance. Con el tiempo, las cortesanas de lujo se concentraron en la seducción y dejaron las artes musicales en manos de los geishas, hombres que entretenían a los clientes bailando, tocando el shamisen, un instrumento esencial en la música tradicional japonesa, o haciendo chistes subidos de tono. El de geisha fue, inicialmente, un oficio masculino.

De meretriz a artista
Fuera de los barrios oficiales la prostitución era ilegal. Por supuesto, eso no implica que no existiera. Había empleadas de conducta equívoca en casas de té y baños públicos. También proliferaban bailarinas adolescentes cuyos favores a veces se podían comprar.
En 1750, una mujer se autodenominó geisha. Se llamaba Kikuya, y era una prostituta ilegal del barrio de Fukagawa, en Edo, decidida a dignificar su profesión promocionando su talento para el canto y la danza.
Alentadas por su éxito, muchas mujeres siguieron su ejemplo. Pronto las geishas (o geiko , como aún se las conoce en Kioto) hicieron furor. Eran chic, más independientes que las cortesanas oficiales, estaban sujetas a menos formalidades y entretenían mejor a su clientela.
A regañadientes, los distritos oficiales decidieron conjurar esta amenazadora competencia contratando a sus propias geishas femeninas. Les impusieron estrictas normas: solo podían lucir tres adornos en el cabello, mientras que sus quimonos debían anudarse a la espalda y ser mucho menos vistosos que los de las cortesanas. Y, lo más importante, debían limitarse a cantar y bailar. Bajo ningún concepto podían tocar a un cliente.
Todas estas medidas, que pretendían proteger el negocio de las cortesanas, sirvieron únicamente para hacer de las geishas criaturas más sobrias, más elegantes y más respetables que las prostitutas, y no por ello menos deseadas.
Hacia 1800 había tres geishas femeninas por cada artista masculino, y la palabra geisha pasó a designar exclusivamente a mujeres. Las redadas que combatían la prostitución en los barrios ilegales pasaban de largo ante las geishas. Había nacido una nueva profesión.
A mediados del siglo XIX, una velada elegante en un distrito legal discurría siguiendo un ritual preciso. El cliente, solo o con invitados, pasaba la primera parte de la noche en una casa de té bebiendo sake y tal vez cenando. Dos o tres geishas llenaban su taza y lo mantenían entretenido con música, baile y conversación amena. También podía contratar los servicios de un bufón.
Hacia medianoche, las geishas y el bufón acompañaban al cliente entre risas y flirteos al burdel, donde este tenía ya una cita previamente concertada. Cada cortesana disponía de un pequeño apartamento espléndidamente decorado.
Si el cliente era de confianza, la cortesana le recibía en su sala de estar y se unía brevemente a la fiesta. Si era su primera vez, no había preliminares. Las geishas se retiraban en cuanto la pareja entraba en el dormitorio. Sería un error deducir de todo ello que las geishas eran criaturas virginales. Podían y pueden tener amantes.

Entrada a Ichiriki Ochaya.
Una fiesta de dos horas en Ichiriki Ochaya, la casa de té más exclusiva de Kioto, cuesta más de 5.000 euros, pero el atuendo de una sola geiko supera fácilmente los 30.000. Las okiya, casas donde residen y se entrenan las geishas, invierten sumas astronómicas en formar a sus pupilas.
Por ello, hasta mediados del siglo XX, dos grandes fuentes de ingresos complementaban su tarifa habitual: el mizuage y el vínculo con un danna , el mecenas, protector y amante oficial de una geisha. Ambas implicaban ir más allá de la simple compañía. El mizuage consistía en ofrecer a un cliente selecto la oportunidad de desflorar a una aprendiz, o maiko , de catorce o quince años de edad.
La virginidad se vendía discretamente al mejor postor; si ningún candidato ofrecía lo suficiente, se recurría en secreto a un desflorador profesional para no bajar el caché de la muchacha.
Era una ocasión excepcional: generalmente, el cliente y la maiko no volvían a tener ningún encuentro íntimo. Para señalar su paso a la madurez, la muchacha cambiaba de peinado y recibía felicitaciones de sus compañeras de gremio.
Más adelante, las geishas adultas aspiraban a despertar el interés de un danna , una mezcla de mecenas y amante. Un danna costeaba el vestuario y las lecciones de su protegida y, si era lo bastante rico, adquiría una vivienda para ella, a menudo con la aquiescencia de su esposa. Mantener a una geisha era un símbolo de estatus en la alta sociedad nipona.

Retrato de Kido Takayoshi en 1869.
Segundas primeras damas
A medida que las antiguas cortesanas pasaban de moda y se extinguían, las geishas ocupaban lugares cada vez más cercanos al poder. Su papel en el fin del sogunato y la Restauración Meiji fue crucial.
Los samuráis partidarios de devolver su poder al emperador conspiraban en las casas de té de Gion; las geishas de Pontocho, otro de los barrios alegres de Kioto, apoyaban en cambio al sogún. En 1864, el líder rebelde Kido Takayoshi salvó la vida gracias a Ikumatsu, una geisha que le ayudó a esconderse y huir.
Kido no olvidó el favor. Años más tarde, cuando los conjurados lograron su propósito de restaurar el poder imperial, se casó con ella.
Por primera vez, una geisha se convertía en la esposa de un estadista. Se iniciaba una edad de oro para estas profesionales del entretenimiento masculino, convertidas en confidentes de los hombres más poderosos de la nación. Un papel no muy distinto al de una Diana de Poitiers o una madame de Pompadour, solo que infinitamente más discreto.
En 1929 había 80.000 geishas trabajando en Japón. Ni siquiera las flappers japonesas habían logrado eclipsarlas con sus vestidos de flecos y sus peinados a lo garçon. Pero sus costumbres empezaron a fosilizarse. Ya no encarnaban la modernidad, sino la tradición.
¿Sobrevivirían a la era del automóvil, el cine, las coristas y los cafés? La Segunda Guerra Mundial sacudió hasta los cimientos su frágil mundo de abanicos, incienso, arreglos florales y ceremonias del té.
Obligadas a trabajar en fábricas por el bien de la patria, se dispersaron y mimetizaron con las mujeres corrientes. Muchas huyeron al campo. Durante la ocupación estadounidense, su reputación se desplomó. Los soldados americanos, que no estaban para sutilezas, llamaban geisha a cualquier infeliz que ofreciera su cuerpo a cambio de una onza de chocolate.

El general MacArthur en Manila, 1945.
Se abrieron burdeles para los militares extranjeros, un negocio que MacArthur, al frente de la ocupación, trató de eliminar sin demasiado éxito, aunque sí logró que el gobierno dejara de amparar los barrios oficiales de placer.
El mítico Yoshiwara de Tokio no desapareció, pero pasó a manos de la mafia japonesa, y las condiciones de vida de sus inquilinas se hicieron aún más sórdidas. En 1958 se ilegalizó definitivamente la prostitución. Los barrios de geishas volvieron a florecer poco a poco, pero nada sería igual.
Hoy el mizuage está prohibido y las geishas aseguran que ya no se practica. Conseguir un danna que mantenga a una geisha es casi tarea imposible. Los hombres de negocios prefieren los bares y los karaokes, salvo cuando se trata de agasajar a un cliente muy importante, y aunque una selecta minoría sigue frecuentando las casas de té más exclusivas, los clientes cada vez son de edad más avanzada.
Todavía hay maikos y geikos jóvenes, pero su número, que ya no supera el millar, decrece sin parar y su calidad, según las veteranas, también. La escolarización obligatoria ha acortado drásticamente su etapa de aprendizaje. Las mejores intérpretes de shamisen son casi octogenarias.
El turismo de alto nivel es, desde hace algunos años, la última tabla de salvación del arte tradicional y el estilo de vida de las geishas. Y también una oportunidad insólita para Occidente de asomarse a un mundo secreto al que, hasta hace menos de una década, solo se podía acceder con invitación.
Las distintas fases de la formación de las geishas

En su primera fase de formación, a las chicas se les llamaba Shikomi (仕込み).
En esta etapa se dedicaban a las tareas de limpieza y todo tipo de recados.
También comenzaban a acudir a una escuela especial, Karyukai (花柳界), para aprender las destrezas necesarias de una geisha.
Normalmente, una geisha debía ser capaz de dominar las artes del baile clásico, canciones tradicionales, la ceremonia del té, el ikebana o arreglos florales, la literatura, la poesía y el teatro.
Su función principal era la de acompañar en las fiestas que se ofrecían en las casas de té, Ochaya (お茶屋), o en reuniones dentro de restaurantes tradicionales Riotei (料亭).
Tras aprobar el examen de danza, la niña podía estrenarse como Minarai (見習い) y empezar a pintarse únicamente el labio inferior de color rojo.
En ese momento era necesario encontrar una geisha experimentada que la acogiera como aprendiz. La Okasan le asignaba una paga a estas geishas por sus servicios como mentora.
Durante esta etapa, la niña tenía que aprender todo lo que pudiera de la que se convertiría desde ese momento en adelante en su Oneesan (お姉さん), en japonés, hermana mayor.
Esta unión se hacía firme a través de un ritual sintoísta conocido con el nombre de San-san-kudo. La niña aprendiz y su futura mentora se ofrecían mutuamente tres copas de sake (licor de arroz). Al final del ritual, la aprendiz recibía un nuevo nombre compuesto por dos símbolos, de los cuales, uno de ellos pertenecía también al nombre de la geisha. Una forma simbólica de unirlas para siempre.
Desde este momento, la mentora llevaría a su aprendiz como acompañante a las fiestas en las que fuera contratada para presentarla y atraer hacia ella la atención de sus clientes. La intención era enseñarle de primera mano cómo llegar a ser una geisha de verdad. De hecho, el nombre de Minarai, en realidad significa “persona que aprende mirando”
Al cabo de un tiempo, la Minarai pasaba a convertirse en Maiko (舞子), nombre utilizado para las aprendices de Geisha. Comenzará a vestir un kimono con el cuello rojo y podrá pintarse al fin, los dos labios. Su maquillaje cambiará, así como su peinado.
Sin embargo, aún tardará aproximadamente 4 o 5 años en lograr adquirir el estatus de auténtica geisha y poder cambiar el cuello de su kimono, de rojo a blanco. Durante todo este tiempo, continuará con su formación y perfeccionamiento de las diferentes artes tradiciones.
La alta educación de las Geishas
Una geisha debía de estar a la altura de seguir conversaciones de personas con un gran nivel cultural. La mayoría de los clientes de las geishas disponían de un alto estatus social y elevado poder adquisitivo. Los servicios que ofrecían eran muy costosos y duraban un tiempo limitado. Este se medía por una varilla especial de incienso que se encendía al comienzo de la fiesta. Una vez se consumiera por completo, daba por finalizado el tiempo contratado.
La formación acumulada que las Geisha adquirían a lo largo del tiempo era asombrosa. Realmente hacían honor al significado de la palabra “Persona de arte” ya que tenían que invertir miles de horas en dominar todas las disciplinas que les permitirían convertirse en personas capaces de cumplir las expectativas de los clientes más exigentes.
La ceremonia Mizuage y la virginidad de una Geisha
Cuando la Okasan consideraba que ya era la hora, la Maiko comenzaba a prepararse para una nueva ceremonia que se denominaba Mizuage. Literalmente se traduce como “Salir del agua” y vendría a simbolizar el momento en el que la joven Maiko se convertía en mujer adulta. La Okasan ponía de manifiesto públicamente que la susodicha Maiko que tenía bajo su cargo, había logrado alcanzar la madurez.
Dada su juventud y su inexperiencia sexual, su propio Mizuage se convertía en un símbolo muy valioso para los adinerados hombres que solían disfrutar de los servicios de las geishas. La virginidad de la Maiko era subastada al mejor postor elegido de entre los clientes habituales y de confianza de la Okiya. Cuanto más popular y famosa fuera la Maiko, más dinero se ofrecía por consumar este acto.
La ceremonia tenía una duración de 7 días en los que se preparaba a la joven para el momento en el que tendría lugar el acto íntimo con la persona que se había erigido como el mejor postor. En el séptimo día tenía lugar el encuentro entre ambos.
Una vez consumada la desfloración de la Maiko, el hombre que había realizado con ella la ceremonia del Mizuage podía o no, convertirse en su Danna.
El Danna y la Geisha
Tradicionalmente el Danna era un hombre rico, conocido dentro del barrio y cliente regular de alguna de las casas de té del Hanamachi. El Danna aportaba una cantidad mensual a la chica para que esta pudiera hacerse cargo de todos los gastos de manutención, educación y compra de vestuario y accesorios. Era como un patrocinador que velaba por que la chica pudiera tener una fructífera carrera como geisha.
El Danna tenía una serie de privilegios a cambio de la cuantiosa suma de dinero que entregaba a la joven. Esta proporcionaba atenciones especiales y prioridad a la hora de acudir a sus fiestas y banquetes. También gozaba del privilegio de ser la prioridad número uno en el tiempo libre de la chica. Además, la mujer no podía quedar con otro hombre fuera de las horas de trabajo y si alguien la invitaba, tenía que consultarlo primero con su Danna.
Convertirse en Danna no era algo fácil. En primer lugar, el interesado debía consultar con la dueña de la Ochaya (casa de té) en la que trabajaba la chica. Esta a su vez, tendría una reunión con la Okasan de la geisha en el que se consultaría la disponibilidad de la joven para tener un Danna. En caso afirmativo, tendrán lugar una reunión con el aspirante a Danna para hablar de forma clara y detallada sobre la cantidad de dinero que él estaba dispuesto a otorgar y gastar con la mujer. En ese momento, la mujer podía decidir aceptar o rechazar el patronazgo del aspirante.
Si la relación llegaba a formalizarse, no era necesario firmar ningún papel ya que según se decía en el mundo de las Hanamachi, “Si no se puede confiar en alguien sin firmar un papel, entonces no hay razón para firmarlo”.
Por último, en caso de que alguno de los dos quisiera cancelar la relación, se requería que aquella parte que decidiera poner fin al acuerdo, realizara un pago de una cuantía llamada Mazu en compensación.

La ceremonia Erikae
Aproximadamente cuando la Maiko cumplía los 20 años de edad, y siempre bajo el criterio de su Okasan, se preparaba para para convertirse en una verdadera geisha. La ascensión de maiko a geisha se realizaba nuevamente a través de una ceremonia que se conoce con el nombre de Erikae.
En ella, la Maiko cambiaba su forma de vestir. Para ello, comenzaba a utilizar un kimono Kosode en vez del kimono Furisode que había llevado hasta entonces. También cambiaba el cuello de su kimono de rojo a blanco, así como su maquillaje y su peinado.
A partir de ese momento, ya era una geisha con experiencia y como tal, dejaba atrás una apariencia más pomposas y llamativa de las Maiko y comenzaba a lucir de forma más sobria y madura. Llegado a este punto, ya tenía la necesidad de llamar la atención con su aspecto porque podía hacerlo con el elevado dominio que ya tenía de las artes.
Las Geisha en la actualidad
En la actualidad, las geishas siguen existiendo y en los últimos años, a pesar de que habían descendido bastante en número, han vuelto a repuntar debido al interés general que se ha despertado alrededor de su figura. Los procesos de formación, siguen siendo muy parecidos a los que se utilizaban en la antigüedad, pero de forma inevitable, la época moderna ha influido en el mundo de las Geishas.
El aspecto más positivo de las Geishas del siglo XXI es que son las mismas chicas quienes eligen esta vida incluso a pesar de ser conscientes de todo lo que conlleva.
La profesión acarrea una serie de sacrificios que las mujeres deben de hacer como por ejemplo, la grandísima cantidad de horas que tienen que invertir en su formación, vivir en la Okiya en vez de en su casa, aceptar que hasta que se retiren del trabajo va a ser muy difícil conciliar una relación amorosa o incluso, aprender a vivir con la incomodidad de llevar un peinado que no se puede deshacer durante varios días y que para mantenerlo intacto, tienen que dormir sobre una especie de almohada dura que solo abarca una pequeña parte de su cabeza.
Atrás se quedaron costumbres más propias del pasado como la ceremonia del Mizuage la cual quedó abolida a partir demediados del siglo XX con la prohibición de la prostitución o los patrocinios y privilegios del Danna.

Lo que las Geisha nos enseñan
El principal aprendizaje que a nivel personal extraigo de esta enigmática figura es la increíble voluntad de las chicas que realizan este trabajo por mantener vivas unas tradiciones que en la época que vivimos parecen tan inverosímiles. Su amor por su cultura, les lleva a hacer un gran esfuerzo por no dejar morir una costumbre que en cualquier otro país del mundo sería insostenible.
¿Cómo consigue Japón ese equilibrio entre la tradición más antigua y la absoluta modernidad de sus grandes metrópolis? Lo antiguo y lo nuevo conviven en Japón, no solo con las geishas, también con la ceremonia del té, los luchadores de sumo, el arte de la caligrafía, las artes marciales y muchas otras tradiciones que los japoneses se niegan a sepultar y que con gran esfuerzo mantienen a pesar de las dificultades y los retos que plantean el tiempo en el que vivimos.
Como esta, hay muchas otras enseñanzas que se pueden extraer de la cultura japonesa y que a mi personalmente me han ayudado mucho a construir una vida mejor de la que ya tenía. Estoy 100% comprometido en compartir con el mundo todo lo que he aprendido en mis más de 16 años de conexión con Japón. Y por ello, a todos los lectores de mi blog me gustaría regalaros el ebook “9 grandes enseñanzas de Japón” en el que he reunido algunos de los aprendizajes más valiosos que he obtenido de su cultura.
nuestras charlas nocturnas.
Internet no te convierte en un troll. Si eres un idiota online, probablemente también lo seas en persona …

Magnet(A.Sanchis) — Casi la mitad de la población del planeta tiene ahora acceso a Internet, y aproximadamente una de cada tres participa regularmente en las redes sociales. Pero esta mayor oportunidad de socializar y comunicarse en un entorno virtual ha ofrecido nuevas vías para el comportamiento antisocial, el comportamiento troll.
Ya sabemos que Internet no es un lugar seguro para debatir. Una idea para explicarlo es que el estatus de anonimato detrás de las pantallas convierten a algunos usuarios en molestones. Sin embargo, este argumento no es cierto, según varias investigaciones.
Internet no convierte a las personas en su peor versión, sino que actúa como un altavoz masivo para los existentes. Es decir, quien es un cretino online, probablemente también lo sea en persona.
El estudio. Para quien no lo sepa, el troleo en Internet se define como un comportamiento malicioso online, caracterizado por la provocación agresiva y deliberada de otros. Buscar molestar y dañar a través de mensajes y publicaciones.
Un estudio de la Universidad de Aarhus indica que Internet no es responsable de hacer que las personas se vuelvan más agresivas cuando participan en discusiones virtuales, sino que hace que el comportamiento de las personas más agresivas sea más visible.
Para explicar el hecho de que troll se nace y no se hace, más de 8.000 estadounidenses y daneses fueron encuestados sobre sus experiencias y comportamiento en discusiones online y offline.
A pesar de las diferencias en las instituciones políticas y los niveles de polarización política, los que más querían llamar la atención en ambos países fueron los principales culpables de la hostilidad troll.
¿Por qué? Igual de complicado es establecer la razón por la que las personas perciben el entorno online como más hostil que la interacción en el exterior.
El equipo consideró la hipótesis del desajuste, que se refiere a la teoría de que existe un conflicto entre la adaptación humana para la interacción interpersonal cara a cara y el entorno digital impersonal.
Algo así como la idea de que los que serían más amables en persona podrían sentirse más inclinados a ser desagradables con otros usuarios de Internet bajo seudónimos. Pero hay poca evidencia de ello.
«Hay muchas razones psicológicas por las que podríamos tener más dificultades para controlar nuestro temperamento online. No vemos los rostros de aquellos con quienes discutimos y la forma de comunicación escrita de ritmo rápido puede conducir fácilmente a malentendidos.
Sin embargo, también sabemos por la investigación psicológica que no todo el mundo tiene una personalidad que esté igualmente predispuesta a la agresión», explicaba Alexander Bor, autor del estudio.

El anonimato sigue siendo un reflejo.
En cambio, los datos apuntaban a interacciones online que simplemente reflejaban en gran medida el comportamiento del exterior, con personas predispuestas a comportamientos agresivos tan maliciosos en persona como detrás de un velo de anonimato, y eligiendo ser estúpidos como parte de una estrategia deliberada, en lugar de como una consecuencia del formato.
Los investigadores concluían que «no nace de la ignorancia» y las personas agresivas son plenamente conscientes de lo perjudiciales que son sus acciones. Internet no es responsable de hacer que las personas sean agresivas: utilizan las características de Internet para sus propios fines.
Además, el hecho de que estas discusiones ocurren en grandes plataformas hace que el comportamiento troll sea mucho más visible que el comportamiento de esa misma persona en su vida diaria.
Toxicidad en la red
El hallazgo de que las personas no son más o menos propensas a comportamientos tóxicos en Internet encaja con algunos estudios previos que enfatizan que las discusiones virtuales son impulsadas de manera desproporcionada por personas con malas intenciones que aprovechan el altavoz ofrecido.
Un estudio sugería que los trolls más agresivos pueden tender a tener una alta empatía cognitiva, lo que les permite identificar cuándo están apretando los botones de otra persona, pero una baja empatía afectiva, lo que les permite evitar sentirse mal o internalizar el sufrimiento que provocan.
¿Quiénes son y por qué lo hacen?
En ese mismo estudio se mostraba que el género, la psicopatía y el sadismo eran todos factores predictivos independientes del troleo.
Es decir, si eres hombre, tienes mucha psicopatía o mucho sadismo, es más probable que seas trol. El más importante es el sadismo. Cuanto más disfruta alguien lastimando a otros, más probabilidades hay de que se convierta en un troll.
La importancia de la psicopatía en los resultados también indica que los trolls tienen un déficit de empatía, particularmente cuando se trata de su capacidad para interiorizar las emociones de otras personas.
Además de eso, la interacción entre alto sadismo y alta autoestima sugiere que los trolls no están trolleando porque tienen baja autoestima. Todo lo contrario.
Cuanto más disfruta alguien haciendo daño a los demás y cuanto mejor se siente consigo mismo, más probabilidades hay de que sea un trol.
Desafortunadamente, el perfil psicológico de un troll de Internet significa que no llegarás mucho a apelar a su sentido de humanidad. Su carácter es mucho más complejo, lo que hace que controlar el comportamiento sea aún más desafiante.
Algunas investigaciones han descubierto que mostrarle al troll que te ha molestado solo puede reforzar su comportamiento. Parece que el refrán popular es correcto: no alimentes a los trolls y no les des lo que están buscando.
nuestras charlas nocturnas.
La Argentina, una nación de escándalos …

BUENOS AIRES — La Argentina se siente en su salsa jugando con fuego. El ejemplo más reciente lo ofreció el presidente, Alberto Fernández.
Durante 2020, el presidente impuso algunas de las restricciones más severas del mundo para contener la COVID-19: los alumnos no fueron a las escuelas, no se podía salir a la calle —bajo pena de castigo— y mucho menos organizar reuniones sociales.
Para muchos las restricciones resultaron casi imposibles; quedarse en casa sin trabajar los condenaba a no comer. Miles de comercios y empresas cerraron y la pobreza extrema aumentó del 35,5 al 42 por ciento, según datos oficiales. Y aún así, en buena medida, los argentinos cumplieron con las restricciones.
No todos. Justo cuando afrontábamos uno de los períodos más restrictivos del confinamiento, en julio de 2020, el presidente violó la cuarentena que él mismo impuso. Celebró el cumpleaños de su pareja en la residencia presidencial junto a una decena de invitados, sin barbijos ni distanciamiento social.
Pero sí con champagne, velas, torta, rosas, canciones y aplausos. Al escándalo se le ha llamado “Olivosgate”. No es el primero.
En este país proliferan los escándalos. Cada cierto tiempo surge uno nuevo, antes fue el llamado “Vacunación VIP”, antes aún salió a la luz un escándalo de espionaje cuando Mauricio Macri estaba en la presidencia y, antes, escándalos de corrupción, que afectan a casi todos los partidos.

Como reflejan investigaciones judiciales y periodísticas, parece que estar en el poder en la Argentina es un ejercicio de privilegios.
Las consecuencias más inmediatas empiezan por la apolitización ciudadana y el desencanto electoral, pero hay otras más hondas y problemáticas: la deslegitimación de la clase política en general.
Y, al fondo, surge la pregunta: ¿cómo gobernar un país sin dirigentes creíbles cuando se necesitan con urgencia políticas públicas para encarrilar la economía, reducir la desigualdad y la pobreza, solventar los problemas del sistema de salud pública que evidenció la pandemia y reformar la educación tras meses de clases a distancia?
Cuando se filtró la primera imagen del encuentro, el gobierno de Fernández lo negó e incluso deslizó la idea de que era una foto trucada. Luego buscó relativizar la importancia de lo ocurrido.
Solo cuando las dimensiones del evento se hicieron más grandes —una oposición pidiendo su destitución o una pena judicial y una sociedad harta después de padecer la cuarentena más larga del mundo— lo admitió. “El único responsable soy yo, me hago cargo”, dijo Fernández.
Este escándalo ha agitado más la confrontación entre oficialismo y oposición, deja al presidente en una situación bochornosa de irresponsabilidad (política y sanitaria) y revela a una oposición que sobreactúa a sabiendas de que sus acciones no se traducen en resultados.
Un par de figuras de la oposición jugaron la carta del juicio político, aunque no prosperará a menos de que una parte del oficialismo los apoye. Otros piden un castigo en los tribunales por incumplir la “cuarentena reforzada” y por la que podría afrontar una pena de a 6 meses a 2 años de prisión, más una inhabilitación especial.

La combinación de descrédito presidencial y una oposición más vociferante que pragmática arroja un saldo preocupante: una clase política aún más desprestigiada, que provoca una sociedad más apática y pone la gobernabilidad del país en riesgo. Una vez más.
Muchos argentinos ven a los políticos como una casta endogámica, interesada en sus propios intereses mientras el país se hunde en varias crisis —con un promedio de 5560 nuevos casos de covid y con un estimado del 45 por ciento de inflación anual para 2022—.
Según la Universidad Torcuato Di Tella, la confianza en el gobierno se ha desplomado vertiginosamente desde abril del año pasado, al punto que, de acuerdo con un informe reciente, hay una mayor confianza en las fuerzas armadas que en la clase política.
Una de las inferencias más importantes de la falta de confianza ciudadana en su clase política es que puede percibir una incapacidad de lidiar con los problemas coyunturales y estructurales del país.
Y esa posibilidad parece confirmarse con lo que vemos en la política día a día: la dificultad de consensuar soluciones o de, siquiera, plantear soluciones que vayan más allá de las frases vacías y de ocasión que deben repetir en tiempos de elecciones.
Y el problema es que la Argentina necesita con urgencia —en todo momento, pero en particular en el mundo pospandémico— una clase dirigente que sea capaz de gobernar, dialogar y hacer acuerdos que atraviesen las grietas políticas.
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Ahora, cuando necesitamos más gobernanza y menos milonga, los argentinos tendremos que acudir a las urnas. Las elecciones primarias de septiembre y las generales de medio término de noviembre serán un buen parámetro para evaluar hasta qué punto se expandió la deslegitimidad a los políticos y la consecuente apatía entre los ciudadanos.
Los votos en blanco, los votos a candidatos antisistema y la abstención serán algunos de los datos a observar.
En un país donde el voto es obligatorio, los primeros indicios resultan preocupantes, como destaca el analista político Carlos Pagni. Entre 2019 y 2021, en elecciones locales, la asistencia cayó del 79 al 60 por ciento en la provincia de Misiones; en Salta, bajó del 73 al 64 por ciento. “El promedio de caída ha sido del 13 por ciento”, alerta Pagni.
Si la clase política realmente quiere solucionar los problemas que hunden a este país desde hace décadas, el primer paso debe ser dejar a un lado la politiquería y la cultura del privilegio de los poderosos, presente entre oficialistas y opositores por igual.
Recuperar la necesaria confianza ciudadana conllevará muchísimo más que un mea culpa presidencial. Será indispensable algo que parece imposible en la Argentina pero es tan necesario: que los políticos dejen de lado la retórica y muestren con el ejemplo que no hay privilegios entre y para ellos.
Un primer paso debe ser dejar de hablar sobre la necesidad de “unidad política” o de alcanzar “acuerdos básicos” —lo han prometido figuras dentro del peronismo y del radicalismo desde hace más de diez años, Macri lo dijo al final de su mandato y, ahora, políticos de la oposición, como Horacio Rodríguez Larreta, lo vuelven a plantear—.

Dejen de una vez las palabras y acuerden mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para erradicar privilegios de uno y otro lado. Este es momento de fijar pautas claras e inamovibles que nos permitan a los argentinos saber cuál es el proyecto de nación del país.
Demuestren con hechos, en suma, que no son una casta preocupada solo por sí misma.
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Dime con qué sueñas y te diré qué recordará tu cerebro …

The Conversation(J.T.Boyano) — Alexander Luria era el mejor neuropsicólogo de Rusia y su caso más famoso fue un periodista.
Si el jefe de redacción daba indicaciones, todos tomaban notas, excepto Shereshevsky. Cuando le increparon, el chico lo repitió palabra por palabra.
Asustado, el jefe le rogó que visitara a un psicólogo, y Luria comprobó que tenía hipermnesia. Podía recordar todo lo que ocurría, fórmulas y páginas enteras, incluso años después: su cerebro no era normal.
Los cerebros normales necesitan un periodo de consolidación de los recuerdos.
Durante el sueño, los contenidos relevantes se reciclan y consolidan. Los circuitos que conectan el hipocampo y la corteza se recombinan mientras dormimos.
Una función esencial del sueño es seleccionar qué recordar y qué olvidar. Cada fase del sueño es importante para consolidar un tipo de información.
La fase de sueño NREM inicia el proceso del dormir.

Al principio, las ondas son rápidas y el sueño, superficial. Luego, el sueño se hace profundo y las ondas cerebrales más lentas.
Esta etapa es importante para consolidar habilidades sensoriales (distinguir señales visuales) y habilidades motoras (bailar, practicar deportes).
La fase REM se caracteriza por movimientos oculares muy rápidos y ensoñaciones muy vívidas, casi una película.
Esta fase aumenta su duración cuando estudiamos. Sirve para guardar conocimientos abstractos y también episodios muy emocionales.
El cerebro dirige
La película del sueño parece montada por un director excéntrico, tipo David Lynch. Este director, obviamente, es nuestro cerebro.
La amígdala es una estructura pequeña, escondida en el interior del lóbulo temporal. Es la encargada de marcar los contenidos emocionales, es la música que da el tono emocional.
¿Por qué el argumento del sueño nos parece surrealista o absurdo? Los protagonistas son eventos destacables del día. Si están cargados de emoción, tienen probabilidades de ser elegidos en el casting.

En paralelo, cada neurona puede combinarse con miles de millones. Las neuronas activas pueden llamar a antiguas amigas.
Los neurocientíficos dicen que las neuronas son muy ruidosas. Por este motivo, se activan muchas conexiones adyacentes. Son actores secundarios que rellenan nuestros sueños.
Y así, junto a eventos del día, aparecen personas o escenas familiares que hace tiempo no veíamos.
Entonces, ¿qué significan nuestras ensoñaciones? No hay que prestar tanta atención al argumento -esa historia intrigante que Freud intentaba descifrar-, ya que es debido a la presencia del azar en el proceso.
Unos contenidos emocionales llaman a otros episodios de tono emocional similar.
Lo esencial es la emoción predominante, el tema de la película.
Si el sueño es una comedia, probablemente viva usted un momento feliz. Si es de terror, el miedo está presente durante el día. Si es un thriller, puede haber ansiedad.
Todo el montaje ocurre de forma inconsciente e involuntaria. La mayoría de las veces, no lo recordamos al despertar. En este aspecto, Freud tenía razón. La película se rueda sin público, en el inconsciente.
¿Nadie la ve? Si la escena es muy intensa, el cerebro nos despierta antes de tiempo. Ya hay un espectador en la sala. Nuestra consciencia.
Sueño y memoria
En realidad, todas las fases parecen interaccionar de forma mucho más compleja y contribuir a la consolidación.

Incluso la alternancia entre las fases de ondas lentas y el sueño REM juega un papel en los recuerdos de las experiencias. Por ello se dice que el procesamiento de la memoria es dependiente del sueño.
En resumen, el cerebro se ocupa de mantener viva la información importante.
Imaginemos un profesional que, tras una noche sin dormir, no recuerda ninguna de sus tareas pendientes.
El sueño cumple este objetivo, sintetizar lo relevante. Estos datos se repasan, se resumen y están disponibles al despertar.
Además, el dormir cumple muchas otras funciones, relacionadas con la higiene neuronal.
Dormir poco, menos de entre 5 y 8 horas, constantemente, se asocia con un incremento de la mortalidad.
No tema dormir, no perderá el tiempo, pues mientras usted descansa su cerebro trabaja de muy diferentes formas. El sueño favorece la creatividad y la resolución de problemas.
La literatura ha recogido muchos sueños famosos que reflejan esta función.

Por encargo del poeta Lord Byron, Mary Shelley tenía que escribir un relato. Tras una pesadilla, nació Frankenstein.
El poeta Samuel Coleridge soñó un largo poema sobre Kubla Khan, lo que maravillaba a Borges. En el campo de la química, Mendeléyev confesó que se le había ocurrido la tabla periódica durante un sueño.
De periodista a trabajar en un circo
Por cierto, ¿qué fue del periodista Shereshevsky? No tuvo una carrera brillante.
Su cerebro tenía demasiadas conexiones extrañas. Una mancha le recordaba una fórmula; un número tenía sabor o forma y se convertía en un hombre con bigote.
Todos los sentidos se interconectaban y las informaciones se mezclaban. Esta sinestesia le impedía pensar bien, centrarse en el presente.
Carecía de un cerebro normal, como el nuestro, que ejecutase la tarea de seleccionar lo importante.
Durante un tiempo, ofreció espectáculos circenses en locales de Moscú. Aun así, el pobre seguía sin saber cómo deshacerse de lo accesorio.
Una simple tos le distraía, ya que no podía olvidar nada. No dejó de visitar a Luria y, al final, acabó conduciendo un taxi. Olvidar lo accesorio también es esencial para vivir el presente.
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El vuelo de Santos …

LaPrensa(O.L.Mato) — Para cuando los hermanos Wrigth realizaron su célebre vuelo el 23 de junio de 1905, Alberto Santos Dumont hacía tiempo que había aprendido el oficio de los pájaros.
Heredero de una familia de amplios recursos, Santos Dumont se dedicó desde muy joven a la investigación científica.
Su padre era un ingeniero de ascendencia francesa que se instaló en Brasil, donde prosperó como empresario, especialmente en el rubro café.
En Ribeirão Preto tenía una plantación que contaba con casi 100 Km de vías de ferrocarril y siete locomotoras. Eran los Dumont, los reyes del café.
Gran lector de Julio Verne, desde joven Alberto se interesó en la mecánica, globos aerostáticos y las ciencias en general. Después de sufrir un accidente, su padre vendió su negocio, viajó a Francia con sus hijos y repartió su fortuna entre ellos. Fue así como Alberto pudo disponer de los medios para desarrollar sus talentos y conocimientos.
Entre sus primeros inventos, hizo un motor de explosión que adaptó a un triciclo. En 1898, voló en globo y se dedicó a sorprender a los parisinos rodeando la Torre Eiffel con uno de sus dirigibles, llamado «Número 5», porque le había llevado ese número de máquinas para culminar esta hazaña que no terminó en forma exitosa, colgado del hotel Trocadero.
Santos Dumont debió ser rescatado por los bomberos.
Sin embargo, ni estos sustos ni sus fracasos amilanaron al joven brasilero, quien pocos meses más tarde ganaba el premio Henry Deutsch de la Meurthe con su nuevo diseño que se llamó «Número 6».

En poco tiempo, como los suspicaces lectores podrán adivinar, Santos Dumont surcaba los cielos de Francia con el «Número 7», «Número 8» y el «Número 9», que participó en la conmemoración de la Toma de la Bastilla.
Los diseños se sucedían, pero Dumont apuntaban a volar máquinas más pesadas que el aire: el «Número 11» tenía alas y dos motores; el «Número 12» era como un helicóptero y finalmente el «Número 14» despegó del suelo por sus propios medios.
Los éxitos se sucedieron y Santos Dumont adquirió fama mundial, hasta el presidente Theodore Roosevelt lo homenajeó en la Casa Blanca.
Cuando la gloria le sonreía, cuando su prestigio se elevaba como las máquinas que diseñaba, cuando su nombre era sinónimo de aviación, a Santos Dumont le fue diagnosticada una esclerosis múltiple, enfermedad neurológica que inflama el tejido nervioso produciendo diversos trastornos motores, en el habla y la visión. La afección indujo un precoz envejecimiento, cuando Santos solo tenía 37 años.
En 1909 realizó su último vuelo sobre una multitud que lo vitoreaba.
En 1914 una nueva pesadilla se abatió sobre el piloto y la humanidad: la Primera Guerra Mundial y el uso de sus desarrollos para matar. Santos Dumont no podía creer que la aviación, que él creía la aspiración culmine de la humanidad, fuese utilizada como máquina de combate.

En el Congreso Científico Panamericano de 1916 hizo una encendida exhortación para prohibir el uso de aviones con finalidades bélicas. No fue escuchado.
En plena contienda se fabricaban más de 100 aeronaves por día a ambos lados del Atlántico y se consagraban como «Caballeros del Aire» a figuras míticas como el Barón Rojo, que usaban sus habilidades para matar. Hasta su amigo Louis Blériot se hizo famoso por sus biplanos que hostigaban a las tropas desde el aire.
Preso de una depresión por su salud y la salud mental del mundo, Santos se encerró en su casona de Petrópolis, llamada «La Encantada», en la que había volcado todo su ingenio. Hasta tenía una ducha de agua caliente.
Su lucha contra el uso bélico de la aviación no menguó. En 1926 apeló a la Sociedad de las Naciones, pero entonces eran miles las aeronaves que se producían. Su estado de salud se complicó a punto tal de internarse en una clínica suiza. Sus fotos de entonces muestran a un hombre vencido.
Por un tiempo no tuvo un hogar fijo, estaba en Francia, en Suiza, iba a Brasil y volvía a Europa. En uno de sus recibimientos apoteóticos un hidroavión se estrelló ante los ojos de Santos Dumont. Impresionado, volvió a París.
Viendo que su tiempo se acababa, mandó a construir un Panteón familiar en el cementerio San Juan Bautista de Río de Janeiro. Allí trasladó los restos de sus padres.
En 1930 le fue concedida la Legión de Honor y fue elegido como miembro de número de la Academia Brasilera de Letras, pero su salud empeoró y debió permanecer internado en Biarritz.

Su estado era tan delicado que un sobrino lo fue a buscar para llevarlo a Brasil, donde fue testigo de la revolución constitucionalista que amenazó la permanencia en el poder de Getúlio Vargas. Santos Dumont presintió que un nuevo conflicto armado era irrefrenable.
El 23 de julio de 1931 fue testigo de cómo los aviones que había asistido a desarrollar como la suprema expresión del intelecto, atacaban el Campo de Marte en São Paulo. Ese día, apenas cumplidos los 59 años, Santos Dumont, aquel que había aprendido el oficio de los pájaros, se quitaba la vida, preso de una depresión.
Su vida, había perdido sentido.
La historia está plena de finales trágicos, de hombres notables que recurren a este recurso extremo, cuando perciben que la existencia los traiciona. Esta forma de terminar sus días tiene un correlato con el déficit de neurotransmisores, especialmente la noradrenalina que se depleciona en situaciones de estrés.
A ellos no solo los traiciona el sentido de la existencia, sino sus neurotransmisores. El vuelo de Santos Dumont, llegó a su fin de esta forma trágica. Sus neurotransmisores se agotaron como se acaba el combustible de una nave.
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Opinión: Sensibilidad, un don de pocos …

Tolstoi, Charles Dickens y Víctor Hugo. Grandes entre los grandes.
marcianosmx.com – ¿Por qué Víctor Hugo fue Víctor Hugo? O mejor dicho ¿Cómo fue que Tolstoi, Miguel Cervantes, Goethe y Kafka lograron escribir lo que escribieron? ¿De qué forma estos hombres tuvieron la capacidad de expresar tantos sentimientos, situaciones y sentimientos humanos de una manera tan viva y transformadora?
¿Acaso poseían alguna capacidad especial, o simplemente todo era fruto de mucho trabajo? Alguna vez un gran amigo me dijo que la sensibilidad era la gran diferencia entre los grandes escritores y las personas «comunes y corrientes». Y dicha afirmación me pareció bastante convincente.
Por ejemplo, muy pocas personas tienen la capacidad de escribir Grandes esperanzas. Solamente un espíritu agudo y extremadamente sensible como el de Dickens tendría la capacidad de entender de una forma tan realista las relaciones humanas y las formas en que las personas de realidades sociales distintas interactúan.

Dostoievski y su sensibilidad inigualable.
Existe un cierto sentido común impregnado en casi todos (sospecho que ya escuché que se debe a las ideas de Nietzsche, otro con una indudable sensibilidad hacia el mundo) de que cualquier individuo, con suficiente esfuerzo y dedicación, puede llegar a donde se lo proponga y, por ejemplo, escribir un gran clásico. Pero dudo, con todas mis fuerzas, que existan cinco almas vivas capaces de escribir un libro del porte y de la profundidad sentimental de Crimen y Castigo, de Dostoievski.

Allan Poe, dueño de una sensibilidad que quizá le arruinó la vida.
Se trata de un don: el don de la sensibilidad. Muy pocas personas lo tienen. Una parte significativa de los autores destaca por una sensibilidad por encima del promedio y por mucho esfuerzo. No se puede negar que el esfuerzo es importante pues la sensibilidad, por sí sola, no conduce a ningún lugar. Pero los grandes autores, los clásicos, esos que jamás serán olvidados, además del esfuerzo, podemos estar seguros de que tenían una sensibilidad absurda. Es más, estoy seguro que muchos fueron infelices por ese motivo.

Walt Whithman
Mucho se dice que la sensibilidad nace de una vida complicada y llena de sufrimientos. Salinger, otro con una sensibilidad descomunal, se encuentra en desacuerdo con esta afirmación citando a Walt Whitman, quizás el más grande poeta estadounidense, como ejemplo de una vida aburrida y común, cuyos versos influenciaron a incontables poetas.
A nosotros, simples mortales con una sensibilidad común, no nos queda más que disfrutar de la lectura y de los grandes dones de estos escritores.
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¿A qué generación perteneces? ¿A la generación T, la BB, la X, la Y o la Z? Identifícate en la tuya …

LaRed21 — Naciste en la década del ’40? del ’60? ó tal vez a finales del los ’70’s ? Y cuántas veces te pregustaste ¿Qué pasa con los jóvenes? ¿No quieren trabajar?
En este breve artículo trataremos de conocer las diferentes generaciones que hoy se encuentran compartiendo los ámbitos de trabajo y tal vez entender el porqué de sus diferencias, y su relación con el trabajo.
No es una novedad que las generaciones que hoy ingresan al mercado laboral son sumamente diferentes a las que actualmente se encuentran ya con unos cuantos años de experiencia laboral, no sólo desde le punto de vista de las profesiones que hoy están en boga como ser todo lo relacionado con las TIC’s, sino desde el punto de vista netamente comportamental y de relacionamiento personal, donde los nuevos ingresos demandan atención, exigen proyectos desafiantes, quieren sentir placer con el trabajo que realizan, exigen horarios flexibles y “work-life balance” (balance entre el trabajo y su vida personal).
Pero ¿cómo se logra que las diferentes generaciones que conviven en un lugar de trabajo, puedan relacionarse, entenderse y congeniar? No tengo la respuesta, pero si observamos con atención podremos identificar diferentes formas de mantener motivado a todo el equipo laboral, siempre considerando sus diferencias. Para ello, comencemos por identificar las diferentes generaciones:

Tradicionalistas: Aquí encontramos a los nacidos antes de 1945, recordemos que a nivel mundial se habían vivido ya dos guerras mundiales, esta generación conoció a Little Boy y Fat Man (las bombas atómicas), con lo cual el aspecto bélico de la humanidad los ha marcado y les ha enseñado que la forma de salir adelante es el trabajo duro y reconstruir las ciudades.

Baby Boomers: Hijos de los tradicionalistas más veteranos; son los nacidos entre el ’46 y el ’64, se los llama así debido a la explosión de la natalidad que hubo en estos años. Son una generación marcada más que nada por las revoluciones sociales. Esta generación vive la lucha por el voto de la mujer, movimientos en contra del racismo, etc., y a nivel laboral tienen y valoran la estabilidad, cumplen su horario y marcan tarjeta, probablemente se jubilen de la única empresa en la cual han trabajado, y bajo esta impronta es que educan a sus hijos, el trabajo duro (aprendido por sus padres) es lo que les dará el pan de cada día, y la lucha social lo que los llevará a un mundo mejor, más justo, y (no menor) con control de natalidad (gracias a la píldora que coloca a la mujer en un nuevo lugar, dando lugar a la revolución sexual bajo la cual nace la Generación X). Es una generación que busca la paz y la libertad, y por ellas lucha y se moviliza.

Generación X: Aquí encontramos a los hijos de los últimos Tradicionalistas, y los primeros Baby Boomers. Hablamos de los nacidos entre el ’65 y 1979-80. Se trata de una generación marcada por el descreimiento en todo lo aprendido por sus padres. La crisis económica y los cambios sociales, les han enseñado que el esfuerzo y la dedicación que les inculcaron sus padres, no siempre dan frutos. Los más veteranos son rebeldes y luchan contra el sistema, mientras que algunos de sus pares son seducidos por esa “cosa nueva” llamada consumismo gracias al invento de las tarjetas de crédito. A nivel laboral son más competitivos, viven en un mundo de incertidumbre a nivel laboral, y surgen las primeras profesiones asociadas a las TIC’s.

Generación Y: Esta generación abarca a los nacidos entre el ’80 y ’95, con los cuales ya estamos compartiendo día a día laboral, pues al día de hoy tienen entre 19 y 33 años; es una brecha bastante amplia, pero abarca a toda a una generación marcada por el desarrollo de las tecnologías y el cuestionamiento de todo lo que los rodea. A nivel laboral necesitan ser constantemente estimulados, demandan proyectos desafiantes, y han visto el surgimiento de las redes sociales, con lo cual los más jóvenes de esta generación no sólo no conciben un entorno laboral que no les permita seguir vinculados virtualmente a sus “amigos”, sino que demandan “work-life balance”, y entre diferentes ofertas laborales, seleccionarán aquel lugar que no sólo les prometa crecimiento profesional sino también flexibilidad horaria, trabajo a distancia (teletrabajo) y desafío intelectual.

Generación Z: Aquí encontramos a los más jóvenes del planeta, muchos de los cuales ya están dando sus primeros pasos en el mundo laboral, y otros que aún no se han incorporado formalmente, aunque puede que se encuentren trabajando en la creación de sus perfiles profesionales en las redes sociales, y desarrollando nuevos proyectos, tal vez un software o programa que sacuda Internet en los años venideros. Se trata de los Nativos Digitales que han nacido desde el ’95 a la fecha y que sin lugar a dudas han sido marcados por los grandes avances tecnológicos y no imaginan un mundo sin conectividad 24×7.
Ahora bien, ¿cómo crear un ambiente de trabajo donde convivan estas generaciones tan diferentes? Parte del desafío de los CEO’s y Gerentes que hoy llevan el timón de las grandes empresas, está en saber delegar las diferentes tareas a fin de aprovechar las fortalezas de cada una de las personas que dan forma y valor a la empresa, ¿quién se conectará a las 2am a una reunión con Nueva Delhi?, ¿Quién negociará una posible asociación?, ¿quién desarrollará el nuevo programa?, ¿Quién analizará los perfiles de nuevos candidatos?. Por supuesto que hay excepciones, y tal como mencionaba en el pasado artículo sobre Inteligencias Múltiples, la clave del éxito está en la observación, hay que dedicar tiempo a conocer al grupo humano con el cual trabajamos, conocer sus fortalezas y debilidades, saber qué hacen y qué formación tienen ¿les gusta lo que hacen? ¿lo hacen bien? ¿y si rotamos las tareas? si no funciona damos marcha atrás y si funciona tal vez nos llevemos una grata sorpresa, y por qué no, dividendos extra, entre los cuales se encuentra el logro de un mejor clima de trabajo y motivación y satisfacción laboral.

Y por último la próxima generación, formada por los hijos de los millennials, es la Alfa.
Según las estimaciones de los expertos, cada semana nacen más de 2,5 millones de Alfa en todo el mundo.
Eso significa que para 2025, cuando según los expertos nacerán los últimos miembros de esta generación, podrían ser más de 2.000 millones.
«La gran mayoría nacerán en mercados emergentes y países en desarrollo, y es probable que tengan mejores perspectivas que sus padres y abuelos a medida que mejoren los niveles de vida en los próximos años».
El entorno de los Alfa, empezando por sus padres, está constantemente conectado a celulares y a internet.
Así, la tecnología es una extensión de su manera de conocer el mundo.
«Los Alfa están criados en familias en las que los roles parentales tradicionales están más desdibujados que décadas atrás, en las que las tareas se comparten como nunca antes y en las que el balance trabajo-vida se cuida como en ninguna generación anterior».
nuestras charlas nocturnas.
Misterios: Entre leyenda y realidad …

El 29 de agosto de 2016, una familia australiana de granjeros abandona su hogar de forma repentina.
Había un total de 5 personas en el automóvil en ese momento.
El padre Mark, de 51 años, y la madre Jacoba, de 53 años.
Y sus tres hijos adultos. Mitchell, sus hijas Riana y Ella
Mark Tromp, un hombre exitoso y millonario, subió a toda su familia en un vehículo para emprender un viaje sin rumbo alguno, huyendo de la impresionante mansión en la que vivían.
Los Tromp, una familia que era conocida por sus vecinos por ser una excelente familia llena de amor y felicidad, el padre, Tromp, es un exitoso hombre de negocios que pertenece a la clase alta australiana desde hace más de 30 años.
La familia no llevaba teléfonos móviles, pasaportes, tarjetas bancarias y otros artículos necesarios para salir. Además, cuando el padre Mark se enteró de que su hijo llevaba el teléfono en secreto, lo obligó a tirar el teléfono fuera del automóvil.
¡Temo que alguien los siga con un teléfono móvil! Le dijo Mark a Mitchell.
Pero lo extraño acaba de comenzar, porque luego se movieron por separado. Quedando en encontrarse en un lugar llamado Bathurst.
Después de dejar a su familia, Mitchell hizo autostop a Sydney. Luego logró regresar a Melbourne.
Las hermanas Rinana y Ella dejaron el equipo a continuación. Robaron un automóvil en las Montañas Azules y se dirigieron hacia el sur hasta Goulburn y llamaron a la policía. Le dijeron a la policía que sus padres estaban desaparecidos.

¡Pero lo inesperado es que los dos se separaron después de llamar a la policía!
Ella condujo el auto robado hasta Victoria. También se convirtió en la primera de las cinco en regresar a casa.
El viaje de Riana es aún más extraño, porque la encontraron en el almacén de la camioneta de un extraño. Cuando el conductor la encontró, Riana ya estaba un poco delirante. No puedo explicar cómo llegué aquí. Riana fue llevada al hospital local después de que el conductor llamara a la policía.
Mitchell Tromp

El hijo fue el primero en ser encontrado, éste, abandonó a la familia luego de varias horas de viaje, cuando la policía lo encontró, sufría de trauma psicológico y vagaba por la ciudad como un vagabundo sin destino.
La policía lo encontró luego de que los habitantes del sitio llamarán a la estación diciendo que había un joven con el rostro totalmente perdido vagando por las calles, la gente cuenta que su rostro era tan escalofriante que era imposible poder mirarlo sin sentir algo en el pecho.
Rihana Tromp

La segunda en ser encontrada fue la hija mayor de los Tromp, quien se encontró en una la cajuela de una camioneta en estado catatónico, los psicólogos que la atendieron dijeron que tenía síntomas de shock nervioso, se encontraba en en posición fetal dentro de la camioneta y no podía decir palabra alguna, además presentaba, al igual que su hermano, trauma psicológico que obtuvo en el viaje.
La policía la estaba buscando porque horas antes, Rihana y su hermano habían intentado robar un auto mientras huían.
Detalles importantes

Hay que mencionar detalles importantes de la historia, a las dos hermanos se les realizaron test de orina para ver si habían consumido alguna droga y las dos salieron limpias, no habían consumido nada extraño. Otro punto a mencionar es que aunque los hermanos ya se encuentran mejor, al día de hoy ninguno quiere decir a que le tienen miedo, algo que sin duda pone más terror a la historia.
Jacoba Tromp

La madre y mujer del señor Tromp, Jacoba, fue encontrada en estado de aturdimiento grave, nuevamente los mismos síntomas de sus hijos, shock profundo y trauma psicológico, pero en su caso había algo más, la experiencia fue tan traumática para ella que al día de hoy se encuentra recluida en un hospital psiquiátrico debido a una enfermedad mental que le quedó tras el shock.
Mark fue el último en ser encontrado, estaba cerca de un aeropuerto, cuando la policía lo encontró refirió que no estaba huyendo de los uniformados sino de otra cosa más, cosa de la que nunca quiso hablar.
La familia actualmente
Jacobs, Ela y Rihana, se encuentran internadas en un hospital psiquiátrico, Mitchell y Mark viven en la mansión juntos nuevamente, pero no hablan nada de lo ocurrido, la familia Tromp guarda silencio.
No explican qué pasó.
No explican por qué hicieron lo que hicieron.
Ni a la prensa,ni a sus vecinos, ni a otros familiares, las hijas no hablan con el psiquiatra que las trata y la madre está totalmente perdida.
Después del incidente, la gente presentó muchas teorías para explicar este asunto.Una explicación más confiable es que Mark y Jacoba padecen una rara enfermedad mental llamada «psicosis dual».
Y este tipo de enfermedad mental también puede afectar a las personas que lo rodean.Entonces, los talentos de la familia Tromp harán estos increíbles comportamientos.
Sea como fuere, lo único que se sabe con certeza dos años después de los hechos es que una familia entera decidió recorrer más de 1.500 kilómetros en coche por razones que no alcanzan a la razón. La policía simplemente cerró el caso argumentando que lo que fuera que hizo entrar en crisis a los Tromp, pasaba a ser desde ese momento un asunto exclusivamente familiar.
El exorcismo de Michael Taylor

En el año de 1974, un apacible padre de familia llamado Michael Taylor se convirtió en la víctima de una posesión demoniaca, cometió asesinato y dejó boquiabierta a toda una nación.
El apacible pueblo de Osset, próximo a Yorkshire en Inglaterra, no aparenta ser un lugar donde haya propensión hacia los crímenes violentos o posesiones de espíritus malignos. Sin embargo, esta somnolienta ciudad de 17 mil habitantes es justamente donde acontece nuestra historia.
En 1974, Michael Taylor de 31 años, su esposa Christine, sus cinco hijos y su perro se mudaron a Osset. Los vecinos consideraban a esta familia una de las más numerosas y agradables del vecindario, describían a Michael como un sujeto amable, de buen carácter, así como un excelente padre y esposo.
Aunque hubo algunas versiones de que padecía crisis regulares de depresión, provocadas por dolores crónicos en la espalda que le impedían hacer su trabajo. Sin embargo, no era nada serio. Nunca hubo indicios de que algo anduviera mal en casa de los Taylor y sus amigos más cercanos recordaban, después de la tragedia, que allí se respiraba una atmósfera de alegría y satisfacción.
Aunque en Osset había una población muy cercana a la religión, con muchos de sus residentes acudiendo fielmente a misa cada semana, los Taylor nunca mostraron mucha devoción. Solían ausentarse de los servicios religiosos que ofrecía la parroquia ubicada cerca de su casa.
Quizá esta falta de interés llevó a Barbara Wardman, una de las amigas más cercanas de Michael, a introducirlo en un grupo llamado Sociedad Cristiana de Estudios. Bajo el liderazgo de Marie Robinson, una joven de apenas 21 años, la sociedad ofrecía una religión bastante abierta y, por encima de todo, se identificaba como un grupo de estudio bíblico.
Michael mostró mucho interés por las reuniones semanales y por frecuentar el grupo, pasó a estudiar y discutir filosofía. Encantado con los discursos de Robinson, él también se dedicó a dar testimonio y a ofrecer conferencias. Rápidamente quedó claro que Michael Taylor se había enamorado de Marie Robinson.
Los otros miembros notaron su comportamiento inapropiado e intentaron excluirlo, pero Michael siempre negó cualquier tipo de falta. Estaba claro que el par pasaba mucho tiempo junto y que Michael se convirtió en el favorito de la Ministra Robinson.
Los miembros del grupo también notaron el súbito cambio en la forma en que Marie dirigía al grupo: recurría a algo que llamaba el “Poder de Dios” para exorcizar a personas que hubieran pecado y hablaba en lenguas misteriosas.
Además, argumentaba que ciertas personas debían ser liberadas de manifestaciones diabólicas a través de rituales que ella y Michael habían ideado.

Con admirable seguridad, Marie afirmaba tener la habilidad de ver pequeños duendes entrando y saliendo de las personas, escondiéndose entre sus carnes, intentando poseer a los individuos y atrayéndolos al mal. Marie y Michael estaban convencidos de que determinados rituales podían sacar a los duendes y expulsarlos al infierno.
En el método que habían creado podían distinguirse artefactos y palabas de poder, elementos de Magia Ritual de la Golden Dawn, algunas nociones de Teosofía e incluso enseñanzas de Aleister Crowley. Uno de los rituales debía hacerse exclusivamente durante la luna nueva, con una daga de hierro y una vasija en la que se recogía la sangre.
En otro, se invocaban nombres de diversos ángeles para que expulsaran a los demonios y los pecados.
Este cambio tan radical de rumbo terminó incomodando a la mayoría de los miembros de la Sociedad que terminaron abandonándola. Sin embargo, otros se mantuvieron fieles a las enseñanzas y Michael se quedó en un grupo que poco a poco pasó a ser un culto. Su esposa e hijos ya no asistían a estas reuniones que fueron trasladadas al sótano de una casa particular, y que ya no se hacían en el lugar que había cedido la Diócesis.
El comportamiento de Michael con su familia también cambió de forma radical. Se convirtió en un hombre completamente diferente: callado, nervioso y agresivo. Christine estaba convencida de que el grupo estaba ejerciendo algún tipo de influencia negativa sobre su marido y en esa época descubrió que Michael había abandonado su empleo para dedicarse a un nuevo emprendimiento: escribir, junto con Marie, un Evangelio.
El problema llegó al punto en que Michael abandonó la casa alegando que necesitaba hacer un retiro espiritual donde ayunaría para buscar la iluminación. Enfadada por el comportamiento de su cónyuge, Christine lo acusó de mantener una aventura con Marie y lo llamó hipócrita. Michael huyó descontrolado, se subió al auto y desapareció.
En los días siguientes Michael no dio señales de vida. Se notificó a la policía pero simplemente parecía que se lo había tragado la tierra. Se supo de él hasta un mes después, cuando apareció en la sede de la Sociedad Cristiana de Estudios asegurando que había percibido una presencia demoniaca intentando apoderarse de su cuerpo y obligándolo a cometer “actos terribles”.
Marie aceptó hacerse cargo de él, empleando para esto uno de sus rituales de exorcismo. Durante ese ritual, Michael explotó en una ira ciega al punto que se vieron obligados a detenerlo para que no agrediera físicamente a la ministra. Los testigos del exorcismo aseguraron que Michael se expresó en idiomas extraños, utilizó diferentes voces y que llegó a levitar.
Más tarde, Robinson dio su versión de los hechos:
“Llamé al ‘Poder de Dios’, pedí que intercediera para liberar a Michael de cualquier influencia diabólica. Fue entonces cuando sus facciones cambiaron. Casi parecía una bestia. Mantenía sus ojos en mí con una mirada furiosa. Ordené que el demonio abandonara su cuerpo, pero empezó a gritar y escupir. También hablaba lenguas extrañas… ¡me quedé petrificada!
Logré ver una figura sobre él, como si fuera una presencia inmaterial; un demonio con alas y cuernos se posó sobre su cuerpo como una sombra. Sentí el hedor nauseabundo del azufre. Pedí ayuda divina e imploré para que Jesús arrojara la bestia al infierno. Solo entonces empezó a desaparecer y Michael se tranquilizó”.

Más tarde, Michael declaró no recordar nada de lo que había pasado.
Los testigos confirmaron que estaba sumamente alterado, evidentemente fuera de sí, pero no pudieron observar ningún tipo de ente diabólico o sentir el olor a azufre.
Pese a todo esto, Michael recibió el perdón de Marie Robinson y los amigos lo llevaron a su casa.
La familia lo recibió con alivio, prometiendo que todo saldría bien de ahí en adelante. Pasó por varios exámenes y parecía gozar de una excelente salud física. Pasaron tres semanas sin el más mínimo inconveniente, pero entonces empezó a dar señales de que algo andaba mal otra vez.
Michael despertaba a gritos en el medio de la noche, se alimentaba de carne cruda, rompía muebles en la casa, hablaba en un idioma desconocido y se carcajeaba como un loco. La situación se volvió tan delicada que Christine envió a los niños a casa de sus amigos y solicitó a algunos vecinos que la ayudarán a atar a su esposo a la cama.
Era por todos sabido que la cordura de Michael se arruinaba progresivamente y que podía ser un peligro si llegaba a quedar libre. Marie entró en contacto con varios sacerdotes afirmando que fuerzas demoniacas se habían apoderado del cuerpo de Michael y que su alma corría un grave peligro.
El párroco local visitó la casa y quedó sorprendido con lo que vio allí. La atmósfera en la casa era helada, adentro hacía diez grados menos que en el exterior. Michael rechinaba los dientes, gritaba y hablaba en lenguas desconocidas, en arameo según algunos.
Escupía, babeaba y mordía a todo aquel que se le acercaba. Lo mantenían atado a la cama con cuerdas que le lastimaban los brazos y tobillos, pero nadie se atrevía a acercársele.
El párroco escribió una carta en la que recomendaba que se le practicara un exorcismo cuanto antes, pues había reconocido características inequívocas de la acción de fuerzas del mal. En general, una petición de esta naturaleza requiere de un examen completo y de una verificación psiquiátrica, pero sorpresivamente el obispo de Yorkshire otorgó el permiso para llevar a cabo el exorcismo.
Dos religiosos, el ministro Peter Vance y el reverendo Raymond Smith fueron solicitados para ejecutar el exorcismo. El ritual inició la media noche del día 5 de octubre de 1974 en la iglesia San Támesis, donde se encontraba Michael después que lo trasladaran bajo el efecto de sedantes. Aquella noche, los dos sacerdotes serían puestos a prueba como nunca antes.
Apenas arrancó el exorcismo, Michael sufrió una serie de convulsiones incontenibles y desplantes en los que mordía, escupía y se arañaba. Lo ataron a un pesado banco de madera y lo inmovilizaron con cuerdas. Durante ocho horas, Michael – o quien sea que haya estado dentro de su cuerpo, recibió oraciones, fue rociado con agua bendita y fue obligado a renunciar al cuerpo que pretendía quedarse.
El reverendo Smith afirmó que más de cuarenta demonios habitaban al mismo tiempo el cuerpo de Michael, entre ellos entes que promovían incesto, bestialidad, blasfemia, lujuria, herejía, masoquismo y conocimiento carnal. Estos supuestos seres se jactaban de haberse instalado en Michael y obligarlo a hacer cosas horribles en el periodo en que se ausentó.
A la mañana siguiente, los sacerdotes totalmente agotados se retiraron a descansar, pero Michael permaneció atado.

Decidieron dar continuidad al ritual por la tarde, pues algunas entidades todavía permanecían en el cuerpo del hombre. Los sacerdotes creían que la posesión estaba vinculada con los rituales de ocultismo y estudios sobre brujería que había hecho con la Sociedad, que esto le abrió las puertas al mal para que entrara en su cuerpo.
Christine visitó la iglesia durante el exorcismo y quedó impactada por lo que vio – no reconocía a su esposo. Durante el ritual, uno de los demonios que hablaba a través de Michael, contó que él los había invocado y que por eso tenían derecho a quedarse allí el tiempo que quisieran.
También proclamó que antes de irse matarían a una persona y la llevarían al infierno.
Agotados física y mentalmente, los sacerdotes se retiraron a la sacristía a descansar, mientras una enfermera suministró un tranquilizante a Michael para que durmiera. Este es el punto donde la historia se vuelve tenebrosa.
Lo que sea que haya afligido a Michael Taylor, un ejército de demonios o una enfermedad mental, lo había dotado de una fuerza descomunal. Alrededor de las 10 de la mañana, apenas dos horas después que los sacerdotes se fueron a descansar, Michael logró zafarse de las ataduras y huyó de la iglesia sin que nadie se diera cuenta.
Se escabulló por el vecindario y fue directo a casa donde encontró a su esposa dormida en la habitación matrimonial. Michael la atacó de forma brutal, estrangulándola hasta la muerte con sus propias manos, perforándole los ojos con la punta de un lápiz, arrancándole la lengua y mordiéndole casi todo el rostro de una forma salvaje.
Cuando terminó, Michael se fue contra el perro y lo destrozó miembro por miembro. A continuación, salió desnudo de su casa, cubierto de sangre de pies a cabeza, vagando sin destino y gritando como un loco frases del tipo “esta es la sangre de Satanás”.
Los aterrorizados vecinos solicitaron a la policía y una patrulla rápidamente llegó al lugar. Tres policías armados con macanas lograron dominar a Michael Taylor que todavía tenía fuerzas para resistirse e intentar escapar. Dentro de la casa encontraron el cuerpo mutilado de Christine en un charco de sangre.
Pese a todo ese horror de aquel día, la tragedia pudo haber sido mucho mayor, pues los hijos de Michael tenían previsto regresar por la mañana y lo único que se los impidió fue la gripe de uno de los niños.
Aquel crimen tan sangriento y la historia de exorcismo, asesinato y locura hicieron añicos la tranquilidad que se respiraba en Osset y provocaron un frenesí en la prensa británica. Reporteros y periodistas asistieron al pueblo con el objetivo de dar cobertura al caso que se apoderó de los titulares en los principales periódicos y programas de televisión. Michael fue enviado a un manicomio y medicado con dosis masivas de drogas fuertes.

La diócesis de Osset fue acusada de negligencia por no informar la existencia de una persona con una profunda perturbación mental. A Michael le diagnosticaron un cuadro de esquizofrenia y psicosis. Mientras toda la nación debatía los hechos, la opinión pública se dividía entre aquellos que creían en la posesión demoniaca y los que creían que el problema era mental.
Este crimen se consideró tan raro, brutal y asombroso que durante su discurso de apertura, el fiscal Geoffrey Baker, advirtió al jurado que estaban a punto de atestiguar un procedimiento “digno del Medioevo”.
Durante el juicio, Michael Taylor totalmente narcotizado y con médicos cuidándolo, afirmó no tener ningún recuerdo de lo que sucedió el día en que murió Christine. Sostuvo que creía estar bajo la influencia y control de fuerzas sobrenaturales que lo obligaban a hacer cosas que él “normalmente nunca haría”.
Durante el proceso, el fiscal señaló a la Sociedad Cristiana de Estudios como responsable directa por inculcar en la mente de un hombre perturbado ideas y nociones peligrosas. Como cualquier legítima secta de fanáticos, los miembros de la Sociedad habrían manipulado y forzado a Michael a creer que podía contener demonios en su cuerpo para que la Ministra Robinson posteriormente le practicara un exorcismo.
En determinado punto, se describió a la secta como una “pandilla de neuróticos alimentando la paranoia de otro neurótico”. En el sótano donde se llevaban a cabo los rituales de la Sociedad, la policía descubrió libros de ocultismo, velas negras, huesos, cráneos, un cáliz con restos de sangre y restos de cabras sacrificadas.
Cuando la naturaleza de los “estudios” de la Sociedad alcanzó al público, la residencia de Marie Robinson y de otros miembros del grupo sufrió vandalismo. Llamada a dar su testimonio, Marie Robinson confesó que uno de los objetivos de la Sociedad era conocer y estudiar principios de ocultismo como una forma de combatir al demonio.
En todo momento negó que el grupo llevara a cabo misas negras y sacrificios en el sótano donde se reunían, pero su testimonio se contradijo con el de otros miembros que afirmaron que la Sociedad realizaba rituales de invocación demoniaca.
Las críticas también le llovieron a la diócesis de Osset y a los responsables directos del exorcismo, el párroco y el ministro.
El fiscal convocó a psiquiatras que afirmaron categóricamente que el ritual había alimentado las fantasías y creencias tergiversadas de Michael, y que repercutió en su fervor religioso de forma negativa provocando que su mente retorcida creara a tales demonios y entidades sobrenaturales.
Profundamente perturbado, el exorcismo sirvió como catalizador para toda su locura. En palabras del fiscal, “fue como intentar apagar un incendio con gasolina”.
Uno de los abogados hizo un discurso durante el juicio ilustrando el sentir general sobre la responsabilidad de la secta y de la propia iglesia en el crimen y en los sucesos como un todo.

“Estoy consciente de que un asistente de la fiscalía no debe expresar su opinión personal o sus sentimientos sobre un caso en el que se encuentra trabajando. Pero me temo que es prácticamente imposible cumplir este principio en el caso de Michael Taylor. Hagamos que los responsables de esta tragedia lo reconozcan.
Es opinión de la fiscalía que Michael Taylor no es más que una víctima en este espantoso caso. La culpa recae en las personas que distorsionaron las nociones religiosas y sobre los propios religiosos. Fueron ellos, tanto los que participaban en el culto, como los sacerdotes que practicaron el exorcismo.
Son tan culpables como el propio asesino por haber dejado a cinco niños sin su madre”.
Al final, concluyendo que era un enfermo mental, Michael fue declarado inocente e incapaz de cumplir una condena en una prisión común. Lo enviaron al Broadmoor Secure Hospital para criminales dementes.
Se mantuvo allí durante dos años y después lo transfirieron a Bradford Royal Infirmary, una institución de mínima seguridad donde permaneció otros dos años. Tras un periodo de prueba donde los medicamentos resultaron eficientes, lo dejaron en libertad.
La conclusión de este caso provocó un gran rechazo público a la realización de exorcismos por la Iglesia y, de hecho, este se convirtió en el último caso de exorcismo presidido por la Iglesia Anglicana en Inglaterra. Pese a toda esa repercusión negativa, uno de los ministros que presidieron el exorcismo, el padre Peter Vance, siguió defendiendo que Michael estaba poseído por demonios y que el incidente era un auténtico caso de posesión demoniaca, escribió un libro sobre el caso.
Michael siguió sufriendo un cuadro de depresión. No se hacía a la idea de que sus hijos no quisieran verlo, lo que lo llevó a intentar suicidarse varias veces.
En 2005, Michael Taylor el hombre que se hizo famoso en Gran Bretaña por un caso de posesión demoniaca, volvió a ser noticia. Fue a prisión por agresión sexual contra una menor de edad.
Durante la pronunciación penal, los abogados intentaron no vincular los crímenes de 1974 con el de 2005, pero los medios hicieron un verdadero circo con el acontecimiento. Michael fue condenado a tres años de servicio comunitario y a dos más en un centro de tratamiento psiquiátrico, desde entonces abandonó Inglaterra y actualmente se desconoce su paradero.




