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TDAH: por qué un diagnóstico en adultos de un trastorno por déficit de atención con hiperactividad puede ser un «arma de doble filo»…


Ilustración sobre TDAH

BBC News Mundo(C.Ro) — Joseph Aquilina odia el término trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Cree que suena como una disfunción.

Prefiere su propio término: hiperactividad por diferencia de atención.

Este londinense fue diagnosticado con TDAH a los 37 años, 16 años después de que le dijeran que padecía dislexia.

Durante mucho tiempo había pensado que sus dificultades de concentración, memoria y planificación se debían a eso, la dislexia, hasta que la gente a su alrededor empezó a hacerle más preguntas sobre su comportamiento.

El TDAH le fue detectado durante una tormenta perfecta de acontecimientos estresantes. A la par que tenía un trabajo, intentaba lanzar un nuevo negocio, estudiaba para obtener un certificado de posgrado, se convertía en padre y se cuestionaba sobre sus propias experiencias infantiles.

Ahora es especialista en TDAH, basándose en su propia experiencia: “Soy como una mosca en la pared que también forma parte de la pared”, dice.

En este papel ha visto que es habitual que se diagnostique el trastorno en un momento de crisis, como le ocurrió a él. Las personas a las que asesora han estado en momentos en los que todo se puede derrumbar en sus vidas.

– El alivio de un diagnóstico

El TDAH es un trastorno crónico del neurodesarrollo cuyos principales síntomas son la hiperactividad, la impulsividad y la falta de atención. Se calcula que afecta aproximadamente al 3% de los adultos.

Hay varias razones por las que el TDAH está muy poco diagnosticado, sobre todo en gente de mediana edad. El TDAH suele diagnosticarse por primera vez en la infancia, y un diagnóstico precoz conlleva mejores resultados.

Es frecuente que los adultos con el trastorno no diagnosticado hayan pasado toda la vida enmascarando sus comportamientos. Además, la mayoría de las personas con TDAH padecen otros conflictos mentales o del desarrollo neurológico, lo que dificulta el diagnóstico.

El infradiagnóstico es especialmente probable en niñas y mujeres, y en personas de minorías raciales, por razones como el diagnóstico erróneo que conllevan los estereotipos.

Una mujer mira a la ventana mientras estudia
La mayoría de las investigaciones sobre TDAH se realizaron en hombres, lo que influye en que las mujeres y niñas suelen ser infradiagnosticadas.

“La mayoría de las investigaciones sobre el TDAH se centran en los hombres”, dice Annette Björk, profesora de Ciencias de la Salud en la Universidad de Mid Sweden, en Reino Unido.

Los cambios en la vida pueden hacer que una persona se dé cuenta de que padece TDAH en la edad adulta. Un ejemplo es el embarazo, con sus desequilibrios hormonales y estrés. O a veces los padres a cuyos hijos se les diagnostica TDAH se dan cuenta de que ellos mismos tienen síntomas de TDAH, dice Björk. Sin embargo, puede que no se sientan perjudicados por ello.

En general, los pacientes y los investigadores destacan las muchas ventajas de un diagnóstico preciso del TDAH en la edad adulta.

“Tener un diagnóstico neurodivergente explica por qué puede resultarte difícil encajar socialmente”, dice Aquilina.

Para él, ser abierto sobre su diagnóstico de TDAH es útil “porque significa que puedes perdonarte a ti mismo las dificultades que tienes, y que otras personas también puedan hacerlo”. Otros adultos recién diagnosticados hablan de que se liberaron de un enorme peso y que avanzar hacia un tratamiento que puede facilitar las actividades cotidianas.

Björk ha trabajado con pacientes a los que no se diagnosticó TDAH hasta en los 50 años. Cree que incluso las personas mayores pueden obtener una valiosa comprensión de sí mismas a partir de un diagnóstico de TDAH.

Incluso ha visto que la comprensión y el apoyo con los adultos con TDAH pueden salvar vidas. Las personas con TDAH tienen una menor esperanza de vida, a causa del suicidio, los accidentes, el consumo de sustancias y otros problemas de salud.

– Posibles inconvenientes

Pero ser diagnosticado de TDAH en la edad adulta también puede tener algunos inconvenientes.

Uno de ellos es el estigma que conlleva la etiqueta TDAH, que impide a muchas personas recién diagnosticadas revelarlo a sus superiores en el trabajo.

Según Blandine French, investigadora en psicología de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), el estigma puede adoptar diversas formas. Algunas personas se han esforzado tanto por normalizar el TDAH que bromean diciendo que todo el mundo lo padece, lo cual, según ella, no es útil ni exacto.

Además, puede resultarles difícil aceptar el diagnóstico o el momento en el que se les diagnostica. Pueden sentir pena y rabia por las oportunidades perdidas. Una minoría de personas también rechaza la etiqueta porque “la realidad de tener una enfermedad prolongada es duro de asimilar”, dice French.

Pero, según la experiencia de French, la mayoría de las personas acaba aceptando su diagnóstico y se dan cuenta de que les ayuda a encontrar apoyo y a vivir mejor. Esto se aplica a ella misma.

Como muchas otras mujeres, cuando era niña su falta de atención no se consideraba un trastorno. Y cuando creció y se trasladó de Francia a Reino Unido, su ansiedad y depresión no fueron relacionadas con el TDAH.

No fue hasta que se trasladó a Australia y acudió a un nuevo médico que fue remitida a un especialista en TDAH. A los 30 años, cuando por fin le diagnosticaron TDAH, sintió un gran alivio: “Fue una explicación de muchas de las cosas con las que estaba luchando”.

French dice que se sintió más libre y segura de sí misma; se dio cuenta, después de toda una vida de lucha, de que no era estúpida. En el momento del diagnóstico, trabajaba como gerente de un restaurante. El diagnóstico y el apoyo posterior la animaron a ir a la universidad y, finalmente, a empezar a investigar por su cuenta el TDAH.

El empresario Richard Branson
El empresario Richard Branson ha hablado públicamente de sus dificultades en la escuela y de la posibilidad de que tenga un TDAH no diagnosticado.

Aunque el subdiagnóstico y el diagnóstico erróneo del TDAH están muy extendidos, también existe una creciente preocupación por la posibilidad de que se produzcan sobrediagnósticos.

Esto le preocupa a Erik Messamore, profesor asociado de Psiquiatría de la Universidad Médica del Noreste de Ohio (EE.UU.). En ese país, que permite la publicidad de medicamentos, las estrategias de marketing de las farmacéuticas han incluido cuestionarios simplistas en línea que pueden dar como resultado que casi todo el mundo sea etiquetado como paciente de TDAH.

Messamore sostiene que la aparente prevalencia de los síntomas del TDAH puede deberse en parte a la agitada naturaleza de la vida contemporánea. «Tu falta de atención, soñar despierto, o tu impulsividad, pueden ser la forma que tiene tu cuerpo/cerebro de intentar que vivas a escala humana».

En general, los defensores del diagnóstico acogen con satisfacción la mayor concienciación pública sobre el TDAH en adultos, gracias, entre otras cosas, a las revelaciones de los famosos y a la información en las redes sociales.

Sin embargo, una de las consecuencias puede ser una mayor presión sobre los médicos para que hagan este diagnóstico. Al psiquiatra Tito Mukherjee le preocupa que el TDAH se diagnostique de forma demasiado casual en Reino Unido. Existe la sensación de que “uno tiene TDAH hasta que se demuestre lo contrario”, afirma.

Las críticas se centran sobre todo en el sobrediagnóstico en el sector privado, ya que los sistemas públicos, como el de Reino Unido, tienen una larga lista de pacientes lista de espera.

La espera prolongada puede pasar una factura enorme a quienes viven en el limbo.

Pero a Mukherjee le preocupan las posibles incoherencias en los enfoques de diagnóstico entre las clínicas privadas y las públicas.

Una médica en consulto con una paciente
La falta de opciones públicas para el diagnóstico de TDAH lleva a muchos posibles pacientes a clínicas privadas.

– Riesgos del tratamiento para adultos

Empezar un tratamiento para el TDAH sin dejar de tener un trabajo y responsabilidades de adulto también entraña riesgos prácticos.

En EE.UU., la medicación para el TDAH puede afectar a la elegibilidad de las personas para obtener un seguro o un empleo, debido al riesgo de dar positivo en las pruebas de detección de drogas ilegales.

El acceso a la medicación es otro gran problema, que se complica por la escasez de medicamentos para el TDAH en algunos lugares. Los proveedores de seguros a veces fomentan la prescripción de medicamentos estimulantes antes de probar otros tipos de medicación.

Los estimulantes, a los que Messamore se refiere como “esencialmente fármacos para mejorar el rendimiento”, son de acción mucho más rápida que los no estimulantes. “Así, si tomas una dosis de Ritalin, el nombre comercial del metilfenidato [un estimulante que actúa sobre el sistema nervioso central], es muy probable que en una hora notes que tienes más energía y concentración”, afirma.

“Mientras que si tomas cualquier medicamento no estimulante, los beneficios pueden estar ahí”, pero son menos evidentes. Como psiquiatra, Mukherjee afirma que los no estimulantes son de acción más lenta, pero más duradera.

Un estudio realizado en 2024 entre jóvenes de 16 a 35 años ingresados en un hospital de Boston (EE.UU.) descubrió un riesgo significativamente elevado de manía o psicosis entre las personas que tomaban anfetaminas con receta (no sólo las que padecían TDAH). Y este riesgo era mayor entre los mayores de 22 años, la edad media de los pacientes.

“En los mayores de 22 años, el riesgo de desarrollar psicosis o manía era 4,1 veces mayor en los pacientes que tomaban anfetaminas con receta que en los que no las tomaban”, explica Lauren Moran, autora principal del estudio. En comparación, el riesgo era 2,3 veces mayor entre los que tenían entre 16 y 22 años.

“La única diferencia que podría explicar el efecto de la edad es que los pacientes de más edad tomaban dosis más altas de anfetaminas”, señala Moran. No está claro por qué sus dosis eran más altas, aunque las personas que toman estimulantes para el TDAH pueden desarrollar tolerancia.

Moran, investigadora en farmacoepidemiología del Hospital McLean y directora médico de Sage Therapeutics, advierte: “Las anfetaminas recetadas no van a cambiar [el] hecho de que un adulto tenga TDAH, sino que harán la condición más manejable, por lo que la expectativa no debe ser que no habrá síntomas de TDAH. Esto puede estar impulsando las dosis altas”.

Frascos de medicamentos
Las anfetaminas aumentan el nivel de dopamina en el cerebro y pueden ayudar a aliviar algunos de los síntomas del TDAH, pero pueden ser muy adictivas.

Del mismo modo, Mukherjee afirma que gran parte de su trabajo como especialista en TDAH en adultos consiste en gestionar las expectativas: no solo la de que un diagnóstico de TDAH sea apropiado, sino también de que, cuando se haga un diagnóstico, éste resolverá todos los problemas de la persona.

Messamore, experto en psicosis y farmacología, señala que las investigaciones sugieren que los índices de desestabilización del estado de ánimo inducida por estimulantes en el mundo real son superiores a los registrados durante los ensayos clínicos, cuando los participantes se seleccionan cuidadosamente. En su opinión, es preocupante el uso excesivo de anfetaminas en Estados Unidos.

Pero no está en contra de la medicación. Los medicamentos, incluidos los estimulantes, han supuesto una enorme diferencia positiva para muchas personas con TDAH. Pero ha visto medicamentos y dosis inadecuados recetados por médicos bienintencionados.

Si la falta de tiempo o experiencia de los médicos conduce a un diagnóstico erróneo de TDAH, a una prescripción excesiva o a la falta de atención a los efectos secundarios, Messamore ha observado que las carreras profesionales de los pacientes pueden quedar destruidas como consecuencia de ello.

Está demostrado que los medicamentos por sí solos no bastan para tratar con éxito el TDAH a largo plazo. Como suele decirse, “las pastillas no desarrollan habilidades”. Pero otros tratamientos también pueden entrañar riesgos.

Algunos especialistas recomiendan la terapia cognitivo-conductual (TCC) como principal tratamiento psicoterapéutico para adultos con TDAH. Sin embargo, algunos adultos con TDAH han señalado que, si la TCC es genérica y no está adaptada al trastorno, puede resultar inútil, abrumadora e incluso perjudicial, y hacerles sentir desesperanzados.

Todo esto indica la importancia crítica de encontrar la combinación adecuada de tratamientos para cada persona. Esto requiere, como mínimo, tiempo suficiente para que estudios clínicos evalúen adecuadamente a cada individuo. Para los pacientes con necesidades complejas, afirma Messamore, “el modelo de 5 minutos [de consulta] les va a fallar una y otra vez”.

– Apreciar los puntos fuerte

En el extremo opuesto del modelo de los 5 minutos se encuentra un programa de un año de duración que pretende abordar de forma holística las necesidades de contacto social, bienestar mental y estilos de vida saludables de los adultos con TDAH.

Björk dirigió un programa de este tipo para adultos, que no redujo significativamente los síntomas del TDAH en todos los casos, pero sí mejoró otros aspectos de la calidad de vida.

El apoyo social y la comprensión compartida fueron fundamentales para los participantes. Björk dice: “Lo especial de este grupo es que yo puedo sentarme con teorías de libros y demás… pero estas personas tienen TDAH y lo han intentado todo para enfrentarse a la vida, y podían decirse unos a otros cómo sobrellevarlo”.

Un mensaje para los profesionales es que “es importante pensar que se trata de seres humanos y no solo de diagnósticos”, dice Björk. “Hay que mirar a la persona en su totalidad”.

Una mujer frente a una computadora portátil
Cada paciente debe ser diagnosticado según sus perfil y necesidades, dicen los expertos.

El consultorio de Mukherjee también suele tratar a personas con TDAH utilizando un enfoque ecléctico que busca afirmar las habilidades de las personas en lugar de hacer hincapié en los déficits percibidos.

Se basa en las necesidades prácticas de la persona, como las tareas escolares o laborales. El enfoque podría combinar la preparación para la vida cotidiana en aspectos como la gestión del tiempo con la terapia ocupacional y el entrenamiento para las relaciones.

En general, “no todo son inconvenientes”, dice Messamore. El TDAH puede asociarse a la creatividad, la curiosidad y la atención a los pequeños detalles, lo que califica de “receta espectacular para muchas cosas buenas”.

Joseph Aquilina tiene sin duda creatividad y energía: es músico, artista y poeta, además de formar parte del comité asesor de UKAAN (la Red de Adultos con TDAH de Reino Unido).

Uno de los puntos fuertes de ciertas personas cuyo TDAH fue diagnosticado en la edad adulta es la capacidad de abogar por los demás en etapas más tempranas de su vida. Los propios hijos de French también han sido diagnosticados de TDAH. Además de su experiencia investigadora con el TDAH, las experiencias personales de French le permiten apoyarles de forma constante.

“No quiero que mis hijos pasen por lo que yo pasé”, asegura.

nuestras charlas nocturnas.

Cómo era la vida en los monasterios medievales…


Imagen de Li livres dou santé de Aldobrandino de Siena, finales del siglo XIII.
Imagen de Li livres dou santé de Aldobrandino de Siena, finales del siglo XIII.

Jesús salió de la casa y vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado en su oficina de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. (Lucas 5, 27-28)

JotDown(J.Bilbao)/National Geographic(J.L.Arribas) — La novela El nombre de la rosa y su excelente adaptación al cine tenían muchos atractivos y no fue el menor de ellos la manera en que supieron acercarnos a un mundo tan enigmático y lejano como el de una abadía medieval. El scriptorium, la sala capitular, los maitines, la tonsura, los fraticelli… todo ese microcosmos que para los comienzos del siglo XIV ya era tan alambicado y sutil tuvo un origen mucho más sencillo, con aquellos primeros cristianos ascéticos que quisieron seguir el ejemplo de los apóstoles y dejarlo todo atrás ante la llamada de la fe.

En torno a los siglos III y IV en el Bajo Egipto comenzaron a recorrer el desierto unos peculiares monjes solitarios llamados eremitas que renunciaban al dinero, a la familia y los amigos y a las comodidades, a la vida en su conjunto, para abrazar la pobreza y la soledad en la que esperaban encontrarse a Dios y alcanzar la vida eterna.

Uno de ellos fue san Antonio, que a los veinte años lo vendió todo y se fue a dormir a un sepulcro, únicamente acompañado de animales. De hecho se le atribuye el haber curado mágicamente la ceguera a un jabalí. Que no es que sea el milagro más portentoso de la historia, pero oye, tiene su mérito.

Otro fue Simeón el Estilita, que estuvo treinta y siete años viviendo en lo alto de una columna, lo que no sabemos si le abriría las puertas del cielo, pero al menos alcanzó la fama inmortal gracias a esa película tan graciosa que le dedicó Buñuel. Por su parte san Onofre decidió no cubrirse por otro vestido que una luenga barba con la que se tapaba y a modo de calzoncillos unas hojas de parra.

Desde entonces surgieron en diversas fechas y lugares abstinentes que parecían competir por ver quién vivía con más renuncias, de una manera que en cierta forma evoca a los Monty Python en aquel sketch sobre los viejos tiempos. Así, Romualdo se pasó un año comiendo garbanzos, pero Aero hubiera considerado eso un lujo intolerable, dado que intentó alimentarse únicamente a base de nieve.

Algunos permanecían siempre erguidos, sin protegerse de las inclemencias del tiempo, y parte de ellos incluso sobre un solo pie. Frente a los ermitaños que vivían al aire libre disfrutando de la contemplación del paisaje, un paso más allá estaban los ermitaños reclusos. Permanecían encerrados en una habitación tan pequeña que a veces no podían tumbarse en ella y no disponían de ninguna ventana salvo un agujero en el techo.

Cómo se vivía en los monasterios medievales?

No obstante vivir solo no deja de ser un privilegio, así que Pedro de Gálata consideró mejor martirio compartir su habitación junto a un «poseído por el demonio» que probablemente no fuera más que un loco. Pero las construcciones humanas son signo de comodidad, así que Adhegrino estuvo treinta años viviendo en una cueva de la que solo salía los domingos.

Para ir al monasterio, ojo, no por vicio. Salamanes en cambio no era partidario de tales lujos y vivía más modestamente en un agujero en el suelo junto al Éufrates, en tanto que Acepsimas optó por algo aún más austero y pequeño: qué mejor vivienda que el hueco de un árbol.

Mientras tanto, los teóricos de la Iglesia partiendo de la premisa de que cuanto mayor es la renuncia mayor es la virtud llegaron a la conclusión de que el martirio era la mejor opción imaginable… y que por tanto evitarlo era la renuncia suprema, y pasaba a ser entonces una virtud aún más deseable.

Aunque por mucho que rivalizasen por llegar un poco más lejos que el resto, por rizar aún más el rizo, estos hipters del ascetismo presentaban además otro inconveniente. No eran auténticamente pobres dado que no habían renunciado al más valioso don de un ser humano: su libre albedrío.

Los cenobitas, que surgieron poco después que los eremitas, eran unos monjes que contaban con la ventaja sobre estos de vivir en comunidad, sometidos a un voto de obediencia que los hacía menos libres y por tanto también más santos. Quien vendría a darles la organización y el funcionamiento que caracterizarían a los monasterios fue san Benito.

Nacido a finales del siglo V en lo que actualmente es Italia, llegó a ser el autor de los principios fundacionales de los monasterios cristianos, llamados en honor a su nombre la Regla de Benito. Sus ideas al respecto se basaban en buena parte en autores previos, aunque él las desarrolló y las aplicó al fundar un monasterio que alcanzaría un gran renombre no solo por motivos religiosos, la abadía de Montecasino.

Ese fue el lugar en el que muchos siglos después se atrincherarían las tropas nazis en una de las batallas más encarnizadas de la Segunda Guerra Mundial, lo que supondría por desgracia la completa destrucción de un edificio de incalculable valor histórico. Una de tantas pérdidas que tuvieron lugar en esta guerra.

Monje defendiéndose a garrotazos de los demonios dibujado en los Decretos de Smithfield, año 1300.
Monje defendiéndose a garrotazos de los demonios dibujado en los Decretos de Smithfield, año 1300.

Pero como diría Adso no nos detengamos demasiado en los marginalia y volvamos al hilo del relato. Los monasterios creados desde entonces siguiendo este modelo de san Benito se llamaron «benedictinos», aunque dada la extensión tanto geográfica como temporal en que iban apareciendo resultaban poco uniformes.

Lo que cambiaría a partir de la fundación a comienzos del siglo X en Cluny de una abadía que serviría de modelo. Sería la regla cluniacense. Dentro de la aversión más o menos subterránea que tradicionalmente ha existido en el cristianismo por el comercio, el dinero y el capitalismo en su conjunto, uno de los principios fundamentales sobre los que debía sustentarse la vida monacal era el voto de pobreza.

No solo debían desprenderse de todas sus posesiones personales al ingresar, sino que en él no debían acumular ninguna otra. Todos los bienes eran comunitarios, si bien la riqueza colectiva del monasterio y de la Iglesia en su conjunto sí estaba permitida, aunque ello diera lugar a innumerables disputas teológicas en torno a la pobreza de Cristo y a condenas por herejía a los discrepantes, como era el caso de los fraticelli que menciona en su novela Umberto Eco.

Así que junto al voto de obediencia, pobreza, castidad, humildad y penitencia se estableció también el voto de silencio y a diferencia de lo establecido por la Regla de Benito el trabajo dejó de valorarse como remedio contra la ociosidad, que ya se sabe que es la madre de todos los vicios. En su lugar ganaron peso la espiritualidad y la ceremonia, dando pie al canto gregoriano. La posterior llegada de la Orden de Císter recuperaría sin embargo ese valor del trabajo y rebajaría el voto de silencio.

Aunque en general las reglas eran comunes en bastantes aspectos para monjes y monjas e incluso llegó a haber centros en los que estaban juntos pero no revueltos, con una sección masculina y otra femenina, Idungo de Prüfenig explicaba que la clausura debía ser más estricta para estas últimas dado que «el sexo femenino tiene cuatro grandes enemigos. Dos en sí mismo, a saber la concupiscencia carnal y la curiosidad propia de su ligereza.

Otros dos están fuera, y consisten en el temerario apetito de placer de los hombres y en la muy perniciosa envidia que impulsa al demonio a hacer el mal». Es decir, que respecto a los monjes no era frecuente que alguna mujer saltara los muros para retozar con ellos, pero a la inversa sí podía ser más probable.

De hecho uno de los cuentos del Decamerón gira en torno a una situación así, sobre un convento en el que entraba un joven hortelano fingiéndose mudo y aprovechándose de la circunstancia todas quisieron catarlo.

Cómo se vivía en los monasterios medievales?

Para evitar esa clase de excesos el reglamento imponía una serie de castigos a los monjes que iban desde los tres años a base de pan y agua por caer en la masturbación, la fornicación o el bestialismo, hasta los diez por la homosexualidad o el asesinato. Además se sancionaba con tres días de excomunión a quien tuviera una polución nocturna y no se lo comunicara al abad.

Un monasterio podía estar formado por unos setenta monjes aproximadamente, si bien aquellos que no eran autosuficientes terminaban generando en su entorno una economía a escala con empleados a su servicio y finalmente llegar a convertirse en un núcleo de población.

Su interior estaba organizado en diferentes estancias, tal como recordará todo aquel que haya jugado a La abadía del crimen, como por ejemplo la sala capitular, donde se celebraban las reuniones y se confesaba o se acusaba a los demás por alguna falta cometida.

Aunque sin citar su nombre, que hay que señalar el pecado pero no el pecador. También solían contar con una enfermería, a la que llamaban «puertas del cielo», demostrando así que no tenían muchos remedios medicinales a su alcance pero sí un agudo humor negro.

Precisamente uno de sus principales remedios para la salud eran las sangrías, ideales para prevenir toda clase de males, desde la viruela hasta las hemorroides. Se realizaban a cada monje en algunos casos hasta una vez al mes y tenían para ello una sala específica llamada minutorio.

Existía todo un ritual para llevar a cabo la sangría que incluía un buen banquete con toda clase de manjares para que el afectado repusiera fuerzas tras la operación, quizá por eso se hacían con tanta frecuencia. Aunque respecto a la comida no puede decirse en general que llevasen una vida de excesiva renuncia.

La Regla de Benito desaprobaba la glotonería y establecía que todos los monjes debían ser cocineros, por turnos, así como que debían servirse dos platos para que los comensales pudieran escoger el que les gustase, al que luego se añadía unas frutas como postre. Había días de ayuno como penitencia pero lo más interesante era lo relacionado con la bebida.

«El vino hace claudicar hasta a los más sensatos» advierte la Regla mientras desaconseja caer en la embriaguez; sin embargo numerosos monasterios llegaron a convertirse en destacados productores de vino y cerveza, en los que se llegaba a ingerir en ciertos casos hasta diez litros diarios por persona. Cabe suponer que vivirían en un perpetuo estado de espiritualidad y alegría divina.

Monasterio de Moreruela, en Zamora, imagen de Tamorlan (CC)
Monasterio de Moreruela, en Zamora, imagen de Tamorlan

El mencionado voto de pobreza no estaba reñido con la buena apariencia y mantenían unas rigurosas costumbres en su higiene personal de manera que, hiciera falta o no, cada sábado se lavaban los pies. Además cada día, antes de tercia, se cambiaban coquetamente el calzado y se limpiaban las manos mientras que una vez por semana, en un día variable según el monasterio, tocaba afeitarse.

No todos estaban de acuerdo en esto e incluso un tal Burcardo de Bellevaux llegó a escribir en el siglo XII una Apología de las barbas, un libro que lamentablemente no hemos tenido ocasión de leer pero seguro que era muy interesante.

Respecto al corte de pelo que les proporcionaba esa característica calva, conocido como tonsura, variaba tanto en su estilo —celta, romano o griego (rapado)— como en la frecuencia, desde los quince días a las tres semanas. Sobre la ropa y complementos, según la Regla se debía proporcionar a los hermanos «cogulla, túnica, escarpines, calzado, ceñidor, cuchillo, estilete, aguja, pañuelo y tablillas ».

Respecto al mencionado voto de silencio, no solo favorecía la introspección y la elevación del espíritu tan características de la experiencia religiosa, además como seres sociales que somos renunciar al placer de la charla y la conversación es también uno de los mayores sacrificios que pueden realizarse y por tanto da más puntos de santidad.

Pero la convivencia requiere inevitablemente un mínimo de comunicación y fue desarrollándose una lengua de signos. En algunos monasterios llegaron a contar con un lenguaje con las manos que abarcaba nada menos que cuatrocientos setenta signos distintos, que por tanto podía suplir con bastante solvencia a la lengua hablada.

Economía de Monasterios Medievales: Análisis Clave

¿Qué sentido tenía entonces el voto de silencio? Algo parecido pasaba en ocasiones con la flagelación, una práctica recomendada y habitual pero que algunos ejercían con colas de zorro, para no hacerse daño.

Lo que me recuerda el caso ya de nuestra época de una chica que, según me contaron, siguiendo las consignas de las monjas del centro en el que estudiaba se metía garbanzos en los zapatos como forma de martirio, pero se los metía ya cocidos porque los otros estaban duros y dolían, decía.

Por último, un aspecto fundamental de la vida en estos lugares fueron los horarios. El monasterio aspiraba a ser una Ciudad de Dios agustiniana a escala, un pequeño espacio de orden, sosiego y regularidad en una época de incertidumbre y violencia. Eso se aplicó a la distribución del espacio, del trabajo y también, en lo que terminaría adquiriendo una gran importancia, del tiempo.

Las horas canónicas en las que san Benito estableció la distribución del día según los rezos fueron maitines (medianoche), laudes (3:00), prima (6:00), tercia (9:00), sexta (12:00), nona (15:00), vísperas (18:00) y completas (21:00). El historiador JacquesLe Goff señaló que esta racionalización del tiempo terminaría transmitiéndose a toda la población, sentado así las bases del desarrollo de la economía burguesa y, en último término, de la modernidad.

Pero no fue ni mucho menos el único legado de esta institución que debía ser «bastón de los ciegos, despensa de los hambrientos, esperanza de los desgraciados, consuelo de los afligidos».

También, en su labor bibliotecaria, conservaron el legado cultural de la antigüedad clásica (exceptuando el tratado sobre comedia de Aristóteles, naturalmente) y por si lo anterior no fuera ya más que suficiente, encima inventaron o mejoraron la mayoría de las bebidas alcohólicas que conocemos, desde el champán hasta el whisky ¿Se les puede pedir más?

– Un día en la vida de un monasterio medieval

Santa Maria de Poblet. Fundado a instancias del conde Ramón Berenguer IV de Barcelona a inicios del siglo XI, este monasterio tuvo cincuenta monjes en su época de esplendor, los siglos XII y XIII.

Los primeros grupos de cristianos que decidieron llevar una vida en común al margen del mundo nacieron en el Oriente del Imperio Romano, en el siglo IV. Esta forma de vivir el cristianismo no tardó en difundirse por Europa occidental, donde surgió el personaje considerado el padre del monasticismo europeo: Benito de Nursia (480-547). 

La orden benedictina, subdividida a partir del año Mil en dos grandes ramas, la cluniacense y la cisterciense, ejercería un gran influjo sobre las otras órdenes que se desarrollaron en la Edad Media, como la cartujana, las mendicantes (franciscana, dominica), la jerónima, los canónigos regulares (que seguían la Regla de San Agustín) o incluso las órdenes militares (templaria, hospitalaria, de Calatrava, de Santiago…). 

Los monjes medievales hicieron de los monasterios no sólo un centro de religiosidad y de intercesión con el más allá, sino un mundo autónomo que representaba el propio universo. Desde las construcciones impulsadas por la orden benedictina de Cluny en el siglo X, los monasterios tendieron a ser autosuficientes y funcionaron como pequeñas ciudades.

Su centro de gravedad era la iglesia monástica, donde se administraba la Palabra y se desplegaba un programa iconográfico que había de extasiar y educar a quienes tuvieran acceso a él. 

– Pequeños mundos

En torno a la iglesia se crearon enormes complejos arquitectónicos compuestos de múltiples edificios, unidos por diversos claustros o patios, tierras de labor y construcciones auxiliares de uso agropecuario, todo rodeado por la necesaria cerca que los aislaba del exterior.

Este detalle de la decoración del Cappellone de la basílica de San Nicolás, en Tolentino, muestra a un grupo de monjes agustinos durante la oración. Obra del Maestro de Tolentino. Siglo XIV.

Esas grandes dimensiones se justificaban por la necesidad de acoger a importantes concentraciones de personas, a veces hasta trescientas, que además de los monjes o monjas propiamente dichos incluían a conversas o conversos (como se llamaba al personal religioso que no había hecho todos los votos necesarios) y un amplio conjunto de sirvientes, que iba desde administradores hasta lavanderas, mozos de cuadra, agricultores o artesanos de todo tipo.

Esta muchedumbre hacía posible la actividad primordial de un monasterio: la religiosa. En efecto, la dedicación a la oración era lo que definía la forma de vida monástica (la del clero regular, es decir, sujeto a una regla), o al menos así lo sostenían los monjes en su pugna histórica frente a su competidor en la empresa de salvar almas: el clero secular (el que vivía en el siglo, es decir, en el mundo, fuera del monasterio). 

En la práctica, los monasterios medievales tuvieron intereses materiales tan poderosos como los del resto de la Iglesia católica. Recibían rentas, diezmos y derechos sobre explotaciones agrarias e industriales, y a menudo ejercían poderes jurisdiccionales sobre las poblaciones de su entorno, hasta ser incluso jueces «de horca y cuchillo», esto es, con autoridad para imponer la pena capital.  

Adoración de la Virgen por parte de los monjes. Miniatura de las Cantigas de Santa María.

Los monjes buscaban llevar a la práctica una de las máximas aspiraciones del cristianismo desde sus orígenes: «Orar sin cesar», como había establecido san Pablo. Dada la dificultad de un rezo ininterrumpido, los monjes siguieron la práctica –ya establecida entre las comunidades cristianas primitivas– de concentrar las plegarias en momentos concretos de la jornada. 

Para ello siguieron una división horaria heredada de la Antigüedad, según la cual el día se dividía en 24 horas iguales, agrupadas a su vez en dos mitades, las horas del día y de la noche. Las horas del día se contaban desde la salida a la puesta del sol, yendo así desde la primera (el amanecer) a la duodécima (el crepúsculo), con la hora sexta justo en mediodía.

Los antiguos, además, subdividían la jornada en tramos de tres horas. Así se desarrolló la costumbre de rezar cada tres horas: en la hora prima, la tercia, la sexta, la nona y la de vísperas (el crepúsculo). En el siglo VI, san Benito de Nursia convirtió esas horas en «horas canónicas» y las estableció tal y como las conocemos en su Regla.

Claustro del monasterio románico de Silos, construido entre los siglos XI y XII.

Las horas canónicas estaban jerarquizadas según su importancia. Así, las horas comprendidas entre prima y nona (el amanecer y la tarde), ambas inclusive, constituían las «horas menores», también llamadas diurnas. El resto componían las «horas mayores» o nocturnas, los servicios de mayor duración e importancia: vísperas, completas, maitines y laudes. 

Las ocho horas canónicas que se rezaban en los monasterios se concebían como una progresión de la oscuridad hacia la luz, en una clara metáfora de la salvación a través de la gracia divina. El ciclo se iniciaba con las vísperas (a la puesta del sol), seguían las completas y los maitines (durante la noche), las laudes (por lo común rezada al amanecer) y luego se reanudaba el ciclo con las horas diurnas, ya mencionadas.

– Empieza la jornada

Gracias a diversas fuentes, entre ellas las llamadas consuetudines o costumarios, que detallan las obligaciones diarias de quienes ingresaban en un determinado monasterio, es posible conocer cómo se desarrollaba la jornada en los monasterios benedictinos entre los siglos XI y XIII. Los monjes dormían en un dormitorio común, con camastros corridos. 

El italiano Perineto da Benevento realizó para la iglesia de San Giovanni a Carbonara, en Nápoles, unas Escenas de vida eremítica a las que pertenece esta imagen.

Entre las dos y las tres de la madrugada, dependiendo de la estación, un monje –que se había quedado despierto o que disponía de un reloj mecánico que funcionaba a modo de despertador– hacía sonar la campana que convocaba a sus compañeros al primer oficio de la jornada. De inmediato todos se dirigían al coro de la iglesia para celebrar los maitines, los oficios más complejos y extensos. 

La asistencia a los oficios era ineludible, empezando por el que se celebraba a la hora más intempestiva, los maitines. Muchos monjes tenían miedo de quedarse dormidos. En el siglo XI, el monje Raúl Glaber contaba que una madrugada lo visitó el diablo y lo tentó aconsejándole que se quedara en la cama. «¿Por qué saltas tan rápido de la cama en cuanto has escuchado la señal? Podrías entregarte todavía un poco a la dulzura del descanso, al menos hasta la tercera señal». 

Este bajorrelieve, del siglo XII, labrado por el Maestro de Cabestany, forma parte de la decoración del monasterio catalán de Sant Pere de Rodes.

Otro problema era el de mantenerse despierto durante el oficio de maitines o el que seguía, el de laudes. Según las costumbres de Cluny, durante la celebración un monje deambulaba por el coro con una lámpara para asegurarse de que todos estaban despiertos, y si veía a alguno adormilado se acercaba y movía la vela delante de su cara para despertarlo.

En algunos períodos del año, tras rezar las laudes los monjes volvían al dormitorio a descansar hasta que las campanas los despertaban al amanecer. Con todo, la tendencia en los monasterios fue a espaciar los oficios nocturnos para no interrumpir demasiado el necesario sueño.

Nada más levantarse al alba, los monjes realizaban el servicio de prima. Los oficios diurnos eran más breves que el resto e incluso no había obligación de asistir al coro, pues se podían realizar individualmente, interrumpiendo el trabajo que en ese momento se estuviera haciendo.

Entre prima y tercia había un período que los monjes aprovechaban para ponerse el calzado diario, lavarse las manos y la cara –el baño integral se reservaba para las ocasiones especiales, no más de tres al año, lo mismo que el afeitado– y realizar diversas tareas antes del siguiente oficio, el de tercia. Inmediatamente después de ésta se celebraba una misa matutina.

– Tiempo de debate

Después de la misa, todos los monjes se reunían en el capítulo. Sentados en sitiales (asientos pegados a la pared) y bajo la presidencia del abad o el prior, los monjes escuchaban la lectura de una lección o un capítulo de la regla, discutían las cuestiones económicas que los afectaban a todos y examinaban las faltas de disciplina que hubiera cometido alguno de ellos. 

Monjes orando en un manuscrito italiano del año 1500. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York.

El ambiente no era siempre de serenidad monástica, si hemos de creer lo que decía un cisterciense de sus rivales cluniacienses, quienes aprovechaban el capítulo para «aplicarse a las distracciones y al parloteo. Se sientan –pues se demoran tanto tiempo en el capítulo que no podrían permanecer de pie– y todo el mundo habla con todo el mundo de cualquier cosa.

Las habladurías vuelan en un sentido y luego en otro y como todos hablan con su vecino se produce una formidable algarabía como entre los habituales de una taberna o en medio de un tugurio lleno de borrachos.

A veces se ponen a gritar en la sala capitular, uno se precipita sobre el que le ha dicho una mala palabra durante la conversación, de la disputa se pasa a las amenazas y los insultos, hasta que se hace necesario golpear sobre la mesa para convocar la asamblea de los monjes a un segundo capítulo».

Reloj por Paolo Uccello. Siglo XV. Catedral de Florencia.

Tras el capítulo, y hasta la hora sexta (mediodía), los monjes se dedicaban al trabajo en aplicación del célebre lema benedictino: ora et labora, «reza y trabaja». La tendencia fue que los trabajos manuales más duros o rutinarios los ejecutaran sirvientes laicos, mientras que los monjes desempeñaban los servicios comunitarios según los oficios que les correspondían en el monasterio, generalmente rotatorios. 

Por ejemplo había claveros encargados de vigilar las puertas del monasterio, cantores que enseñaban música y dirigían el canto en los oficios, cillereros o administradores de la despensa, enfermeros, refitoleros que organizaban el refectorio o comedor, obreros o fabriqueros que estaban al tanto de las obras, etcétera. Otros realizaban tareas intelectuales, como la escritura o copia de libros en el scriptorium. 

– El yantar de los monjes

Tras el oficio de sexta, a mediodía, se celebraba la segunda misa del día. A continuación, los monjes se reunían en el refectorio para tomar la comida principal de la jornada, el yantar, pues además del alimento espiritual, era necesario el físico. La comunidad religiosa realizaba dos comidas diarias. 

Monjes comiendo. Escena de la vida de san Benito. Fresco de la abadía de Monte Oliveto Maggiore, en Italia.

Así, el capítulo XLI de la Regla de San Benito establece que durante la Pascua los monjes comerán a mediodía (hora sexta) y cenarán al anochecer (hora de vísperas); en cambio, desde Pentecostés hasta el final del verano, los miércoles y viernes no se probará bocado hasta la tarde (hora nona), y el resto de los días se comerá al mediodía; desde mediados de septiembre hasta el principio de la Cuaresma comerán por la tarde, y durante la Cuaresma se ayunará, rompiendo la privación en la cena, que tendrá lugar al anochecer. 

Monje bebiendo de un tonel. Manuscrito del siglo XIII, Biblioteca Británica.

Los monjes tenían estipulada una cantidad moderada de vino (mezclado con agua) que podían tomar al día, pero no las monjas, a quienes se les prohibía por la asociación misógina de las mujeres con las bajas pasiones. Lo que no se permitía –así lo afirma a comienzos del siglo XII el monje y filósofo Pedro Abelardo– era el consumo de vino puro, mezclado con miel o bien condimentado con especias como la canela, «preparados» que se dejaban a los enfermos.

Esta dieta, que llegó a ser insana, se vengó en forma de gota, enfermedad relativamente frecuente ente los monjes, pero no entre las monjas.

Tras el almuerzo, los monjes podían echar una siesta, especialmente en verano, antes de realizar el oficio de nona, al que seguía un nuevo período dedicado al trabajo o el estudio.

Los monjes podían aprovecharlo para dar un paseo por el claustro o ir a su celda, un espacio que no se usaba para dormir –ya hemos visto que había un dormitorio común–, sino para realizar las obligaciones particulares que precisaban recogimiento o bien para leer.

Colegiata de San Isidoro de León, iniciada en 1063 por Alfonso V y terminada en el siglo XII.

A la puesta del sol se celebraba el oficio de vísperas, más largo que los anteriores. La jornada concluía, ya de noche, con el servicio de completas, tras el que los monjes se encaminaban al dormitorio para descansar unas horas antes de que la campana los volviera a despertar en plena madrugada para una nueva jornada de oración, trabajo y estudio. 

nuestras charlas nocturnas.

Siguiendo las huellas del Louvre…


La Venus del Espejo de Velázquez fue atacada por una sufragista al poco de ingresar en la National Gallery

The Objective(L.Reyes) — Los ingleses aparentan sentirse superiores a los «continentales», pero en realidad sienten un complejo de inferioridad frente a París. 

En 1815, tras derrotar definitivamente a Napoleón en Waterlooel ejército de Wellington ocupó París. 

Hacía 25 años que prácticamente ningún inglés había visitado Francia por las constantes guerras entre los dos países, y paradójicamente los vencedores se sintieron envidiosos de los vencidos por las maravillas de la capital francesa.

 Londres comenzó a imitar a París. 

Resultaría fácil emular el Arco de Triunfo, ahí están Marble Arch y Wellington Arch, los dos arcos que bordean Hyde Park.

También se imitaría con éxito la Columna Vendôme, que sostiene una estatua de Bonaparte, levantando la Columna de Nelson en Trafalgar Square. Pero sin embargo sería mucho más peliagudo hacer algo parecido al Museo del Louvre, una de las maravillas que les habían deslumbrado en París.

El Louvre tiene fama de ser el primer museo abierto al público en el mundo. Fue un proyecto de la Revolución Francesa desde 1793, que Napoleón adoptó como propio. A las colecciones de la realeza, de la nobleza y de la Iglesia requisadas por la Revolución, Bonaparte sumaría obras de arte expoliadas por sus soldados en toda Europa. 

Sin embargo, ya existían dos precedentes de categoría, pues a finales del siglo XVIII tanto los grandes duques de Toscana como los príncipes electores de Baviera abrieron al público sus colecciones dinásticas, dando origen a la Gallería de los Ufffizi en Florencia y a la Pinacoteca Antigua de Múnich.

Más curioso es que el eco de la Revolución Francesa llegara a Madrid, pues fue José I, el hermano de Napoleón considerado «el rey intruso» por la mayoría de los españoles, quien proyectó la creación de un museo de pinturas en la Villa y Corte. 

No tuvo ocasión de hacerlo José I, pero asombrosamente el proyecto revolucionario fue asumido por Fernando VII, el rey más absolutista que ha tenido España. Animado por su segunda esposa Isabel de Braganza, una princesa portuguesa muy ilustrada, Fernando VII hizo una generosísima donación de las colecciones reales para crear en 1819 el Museo del Prado.

Mientras tanto, en Inglaterra, sus reyes no mostraban ninguna intención de compartir las obras de arte de la colección real con sus súbditos, y tendría que ser la iniciativa particular, el parlamento o el gobierno, quienes afrontasen la misión de crear un museo nacional de pintura a partir de cero. 

año 1945 - horace walpole. guillermo pitt por b - Compra venta en  todocoleccion

Ya en 1777 un diputado de la Cámara de los Comunes había pedido al gobierno que comprase la colección Walpole para crear «una noble galería» de pintura anexa al Museo Británico, pero las autoridades desdeñaron la oportunidad y la colección inglesa fue adquirida por Catalina la Grande de Rusia. 

La cicatería del gobierno se mantuvo durante décadas. En 1799 rechazó una buena colección cuyo propietario llegaría finalmente al Colegio Dulwich, y así se surgió en 1814 el primer museo de pintura abierto al público en Inglaterra, la Galería Dulwich, una de las más interesantes del Londres actual. 

Espoleada por intelectuales, amantes del arte y algunos parlamentarios, había un clamor en la opinión pública contra esta política.

Cuando en 1823 salió al mercado la colección Angerstein, un banquero ruso afincado en Londres que había fallecido, sería la Cámara de los Comunes, interpelada por el diputado liberal George Agar Ellis, quien tomaría la determinación de adquirirla.

Quiso la casualidad que Austria pagase en ese momento una antigua deuda de guerra, por lo que había dinero público contante y sonante, y se abonaron 57.000 libras por la colección.

Así pudo abrir sus puertas la National Gallery o Galería Nacional, el 10 de mayo de 1824, cinco años después que el Prado y treinta después que el Louvre. Su primera instalación estaba en la misma casa particular del banquero Angerstein, en el Pall Mall, la calle más exclusiva de Londres.

Comparada con el Prado o el Louvre se trataba de una escuálida colección por su número, solamente 38 pinturas, aunque incluía obras de Rafael. Un mecenas, Sir George Beaumont, ofreció 16 cuadros más.

– Complejo de inferioridad

La Inmaculada de los Venerables contemplada en su altar originario - 142 -  Maratania
la Inmaculada de los Venerables de Murillo.

Durante años hubo diversas aportaciones, aunque era difícil evitar el complejo de inferioridad cuando la National Gallery se comparaba con los museos europeos. 

A ello contribuía su edificio. 

El Louvre era un majestuoso palacio de la monarquía francesa, el Prado contaba con un gran edificio construido ex profeso para museo, joya del neoclásico, mientras que la National Gallery estaba en una vivienda bastante vulgar y nada espaciosa, aunque se ubicara en la calle más cara de Londres.

Incluso esto incomodaba a los parlamentarios, que pensaban que la galería nacional de arte debía estar al alcance del pueblo, situada por tanto fuera de un barrio donde sólo había ricos. 

En 1832 comenzó a construirse un edificio de características museísticas en lo que es hoy Trafalgar Square, un punto de contacto entre el Londres rico del West End y el Londres popular del East End.

El arquitecto, William Wilkins, diseñó una fachada neoclásica, como era moda para los edificios de museos, aunque fue muy criticado, y las obras finalizaron en 1836, aunque después ha sufrido importantes reformas.

Poco a poco se iba incrementando la colección. En 1851 la Comisión Parlamentaria que tutelaba la National Gallery decidió crear la figura del director. Hasta entonces el museo había estado gobernado por una junta de patronos muy poco dinámica, que solamente se interesaba por la pintura italiana del Renacimiento. 

Las fuerzas políticas del reino intervinieron en el asunto, y en 1855 fue designado el candidato respaldado por la reina Victoria, Sir Charles Lock Eastlake, presidente de la Real Academia y ex conservador de pinturas de la Galería.

Eastlake tenía claro que la National Gallery debía exhibir obras de renombre para alcanzar cierta categoría. Ya en 1852 se había intentado conseguir una de las pinturas más famosas del mercado, la Inmaculada de los Venerables de Murillo

Había sido robada en Sevilla por el mariscal Soult durante la invasión francesa, y tras la muerte del ladrón salió a subasta en París.

La National Gallery acudió inocentemente a pujar por ella, pero se encontró en una partida de alta política de las potencias europeas. Isabel II quería recuperarla para España por una cuestión de honor nacional, el zar Nicolás I la ambicionaba por capricho, pero en Rusia el capricho del zar era ley.

Sin embargo el más empeñado era el príncipe-presidente de la República Francesa, Luís Napoleón Bonaparte, que había decidido triunfar en esa subasta como un desquite de la derrota de Waterloo. 

Era una maniobra de propaganda necesaria para el golpe de estado que maquinaba, que le convertiría en emperador con el nombre de Napoleón III, por lo que asignó fondos ilimitados a la subasta y se quedó con la Inmaculada, convertida en la pintura más cara del Louvre.

El bautismo de Cristo
Bautismo de Cristo de Piero della Francesca

Eastlake no dispondría nunca de fondos ilimitados, pero logró que le asignaran 10.000 libras anuales para compras.

Dado su conocimiento del arte, el primer director de la National Gallery se convertía durante un par de meses al año en marchante, viajaba por Europa, especialmente por Italia, e iba encontrando tesoros que compraba.

Con su dedicación adquirió 150 obras en el mercado europeo, y otro medio centenar en Inglaterra, incluyendo obras maestras como el Bautismo de Cristo de Piero della Francesca, la Madonna del Prato de Giovanni Bellini, y otras que resultaban espectaculares, como la Batalla de San Romano de Paolo Uccello.

La política de compras con fondos públicos continuó durante tres décadas y culminó en la adquisición en 1885 de la Madonna Ansidei de Rafael y del Retrato ecuestre de Carlos I, por Van Dyck, parte de la colección de arte de Blenheim Palace, solar de los duques de Malborough donde había nacido Winston Churchill.

La National Gallery pagó 87.500 libras, un récord de precio en ese momento. Tras ese exceso se acabó para muchos años la subvención pública. 

Cuando en 1890 la National Gallery quiso adquirir otra pintura notable a otro aristócrata en apuros, en este caso Los embajadores de Hans Holbein, que adornaba el castillo del conde de Radnor, fue necesario hacer una colecta entre particulares, la primera vez que un museo recurría a este sistema hoy tan común.

principios del siglo XX una crisis agrícola provocó que muchos nobles terratenientes vendiesen sus colecciones. La mayoría de ellas se las llevaron los americanos, pero se formó un Fondo Nacional para la conservación del patrimonio artístico, y entre sus iniciativas estuvo la compra de La Venus del Espejo de Velázquez en 1906; el propio rey Eduardo VII contribuyó con 8.000 libras.

Por fin la National Gallery podía exhibir una obra maestra emblemática. La Venus de Velázquez no solamente era una magnífica invención del mejor de los pintores, era también una obra única, el único desnudo «laico» de la gran escuela española del Siglo de Oro, que sólo admitía exhibir el cuerpo en mártires, cristos o Adán y Eva. 

Pero la fama tiene sus riesgos. El 10 de marzo de 1914, una sufragista, es decir, una feminista radical que luchaba por el derecho al voto de la mujer, agredió a La Venus del Espejo con una cuchilla de carnicero, dándole siete grandes tajos.

La agresora era Mary Richardson, bien conocida por la policía, pues había estado en la cárcel nueve veces en los últimos dos años.

Para justificar su acto vandálico, la Richardson dijo: «He intentado destruir la pintura de la más bella mujer en la historia de la mitología como protesta contra el Gobierno, por destruir a la Sra Pankhurst, que es la persona más hermosa de la historia moderna».

Esa Sra. Pankhurst era la fundadora y jefa del movimiento sufragista, estaba en prisión y se había declarado en huelga de hambre.

El atentado contra el cuadro de Velázquez tuvo repercusión en la prensa mundial y, paradójicamente, benefició a la National Gallery, que empezó a ser considerada un lugar emblemático, como los grandes museos europeos.

La National Gallery experimentaría un proceso de expansión, en volumen y calidad de su colección, hasta alcanzar la excelencia. Y por cierto, la feminista que provocó ese proceso, Mary Richardson, terminaría afiliándose a la Unión Fascista Británica. Pero eso es ya otra historia.

nuestras charlas nocturnas.

El fin del mundo de 1524…


El fin del mundo de 1524

The Objective(L.Reyes) — Veinte mil personas abandonaron Londres en febrero de 1524, buscando terrenos elevados, lo que no es tan fácil de encontrar en la llana Inglaterra. Huían de una inundación anunciada por astrólogos y geógrafos, un nuevo Diluvio Universal que supondría el fin del mundo. Pero las lluvias apocalípticas no llegaron y, según los registros históricos, 1524 resultó ser un año de sequía en Inglaterra. ¡El mundo se había salvado! Como siempre.

Desde la aparición del Cristianismo y su difusión por el Imperio Romano ha existido la idea de un regreso de Jesucristo a la Tierra, la llamada Parusía, palabra griega que significa «venida» o «llegada». Ese acontecimiento traerá el Juicio Final y, por tanto, el final del mundo material. 

No es necesariamente un final traumático, para los justos abrirá las puertas del Cielo, aunque a menudo se ha supuesto precedido de catástrofes y calamidades, entre otras cosas la venida del Anticristo, figura diabólica con la que se han asociado muchos personajes históricos considerados nefastos por los cristianos, desde Mahoma a Napoleón.

En la Alta Edad Media española tenemos un monumento cultural, los soberbios manuscritos iluminados del Comentario al Apocalipsis del Beato de Liébana, donde este monje de un monasterio de los Picos de Europa anunciaba la Parusía para el 6 de abril del año 793. Pero Beato de Liébana es solamente uno más de una legión de profetas del fin del mundo, que incluía incluso papas.

Con la llegada del año 1000 de la Era Cristiana se exacerbaron las creencias en la Parusía, y surgieron los movimientos milenaristas, fenómenos de histerismo de masas, que se entregaban a los dos extremos de la penitencia o el desenfreno y que provocarían disturbios y agitaciones sociales.

Cuando pasó el año 1000 sin que se terminase el mundo, los milenaristas fueron dándose nuevos plazos. Puede decirse que al fin quedaron satisfechos en el siglo XIV, cuando entre las décadas de 1340 y 1350 se produjo la Peste Negra. Casi, casi fue el fin del mundo, porque en Europa murieron entre 20 y 60 millones de personas, lo que en su cálculo más pesimista supondría un 80 por 100 de la población.

Pero tras las obscuridades de la Edad Media llegó el Renacimiento, la recuperación de la cultura y la civilización clásicas, lo que permitiría el desarrollo de la llamada nueva ciencia, iniciada a principios del siglo XVI por el astrónomo polaco Nicolás Copérnico y su De revolutionibus orbium coelestium (Revoluciones de los orbes celestes), y que alcanzaría su esplendor en el XVII con Newton y sus Philosophiæ naturalis principia mathematica (Principios matemáticos de la Filosofía natural).

En este ambiente ambiguo, entre la magia medieval y la nueva ciencia, cuando los alquimistas se iban convirtiendo en químicos y los astrólogos en astrónomos, se movían los que anunciaron el fin del mundo para 1524. Porque no hablaban de Parusía ni de Anticristo, sino de un fenómeno natural, una inundación generalizada. No estaban muy lejos de los que ahora nos sobrecogen anunciando que el calentamiento global derretirá los Polos, y el agua engullirá nuestras ciudades costeras y hará desaparecer países insulares.

El científico y clérigo alemán Johannes Stoeffler predijo un diluvio universal que acabaría con la humanidad previsto para el 25 de febrero de 1524

– Conjunción astral

Lo más curioso es que esa gran inundación fue predicha a la vez en varias partes de Europa. El desencadenante fue un hecho científico, la alineación en el firmamento del Sol con Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. 

El pasado mes de agosto, en la noche del 27 al 28 se produjo en nuestro cielo una alineación parecida, aunque se añadieron Urano y Neptuno, que no se podían ver con los medios ópticos del siglo XVI, y la prensa daba consejos de cómo observarlos, para disfrutar de un espectáculo de la noche veraniega.

Pero en siglos pasados se creía que estas conjunciones astrales tenían influencia sobre los fenómenos de la naturaleza, e incluso sobre nuestro destino. Todavía hoy existe mucha gente adepta a los horóscopos, que nos predicen si vamos a encontrar un amor o nos van a echar del trabajo basándose en los movimientos de los astros.

Volviendo al pánico que se propagó en Inglaterra, lo exacerbó aún más la llegada desde Italia de un vaticinio similar al de los astrólogos reunidos en Londres. Basándose en la alineación astral antes apuntada, el humanista, literato, alquimista y astrólogo Niccolò Peranzone de Montecassiano había predicho una gran inundación para febrero de 1524, con consecuencias apocalípticas para el planeta entero.

Mayor peso tenía todavía la predicción del alemán Johannes Stöffler, matemático, astrólogo, astrónomo y geógrafo, que era un conocido profesor de la Universidad de Tübingen.

Stöffler había publicado obras científicas reconocidas, participó en la elaboración del nuevo calendario de la reforma gregoriana, y fabricaba instrumentos de navegación como astrolabios o esferas terrestres. Además, no había hecho su pronóstico a la vez que los otros, sino en 1499, por lo que no se podía decir que estuviese influido por un estado de ánimo general apocalíptico.

Quien sí se dejó influir por esa histeria colectiva fue un noble alemán de la zona de Renania, el conde Von Ingelheim, que siguiendo el ejemplo bíblico se hizo fabricar un «Arca de Noé» para salvarse del nuevo Diluvio Universal. El 25 de febrero de 1524 comenzó a llover en la región, como había predicho Stöffler, y cundió el pánico.

Una multitud enloquecida quiso salvarse en el Arca del conde, la asaltaron y arrollaron al aristócrata que intento detenerlos. Para Von Ingelheim fue efectivamente el fin del mundo, porque murió pisoteado por las masas.

Hubo ciertamente voces disonantes que mostraron su escepticismo. La más notoria fue la del humanista bávaro Georg Tannstetter, profesor de la Universidad de Viena y médico tan famoso que el emperador Maximiliano I lo nombró su médico personal.

Transtetter, que era además matemático, astrónomo y cartógrafo, negó que el fin del mundo fuera a llegar en 1524, aunque como suele ocurrir, las masas no quisieron aceptar la voz de la sensatez. Lo más curioso del caso, una muestra más de esa etapa de paso de la magia medieval a la nueva ciencia, es el argumento esgrimido por Transtetter.

No se basaba en ningún razonamiento científico, sino en que su horóscopo señalaba que seguiría vivo después de 1524.

nuestras charlas nocturnas.

Con el aumento del divorcio gris, ¿quién se queda con el perro?…


Ilustración de un hombre, un perro y una mujer enredados en un collar para perros

AARP(R.L.Fkanigan) — Las estadísticas no mienten. Más de una de cada tres personas que se divorcian en Estados Unidos son mayores de 50 años, según una investigación publicada en Journals of Gerontology. Combina eso con el hecho de que más de la mitad de los adultos mayores dicen tener una mascota, y es muy probable que haya peleas sobre quién obtiene la custodia de un animal en un divorcio o una ruptura. 

Aquí está lo que debes saber sobre la crianza compartida de mascotas.  

– La custodia compartida viene con beneficios de salud

«No tenemos hijos, y ninguno de nosotros quería renunciar a él», dice Terra Osterling, una escritora independiente de 51 años de Irondequoit, Nueva York, sobre Willy, el perro tuerto callejero de 30 libras que comparte con su exesposo Mark Osterling. 

Willy tenía un año cuando fue adoptado y 4 años cuando Terra y Mark, de 50 años, un analista de seguridad de la información en Rochester, Nueva York, se divorciaron en el 2021. 

Ambos Osterling dicen que Willy los ayuda a sentirse menos solos, un sentimiento que muchos adultos mayores conocen bien. En el 2023, una encuesta nacional informó que aproximadamente el 37% de los adultos mayores en EE.UU. de entre 50 y 80 años reportaron sentirse solos.  

«Tener una mascota que depende de ti te da una razón para levantarte y salir de la cama», dice Mark. «Garantiza que tengas una rutina y que sigas funcionando, y que no estés sin hacer nada. Te da un propósito». Añade que le encanta regresar a casa después de salir y ver una «cara brillante y feliz» en lugar de una casa vacía.  

El ejercicio es otra ventaja para la salud, especialmente con los perros que necesitan ser paseados, ya que ayuda a reducir la presión arterial y a disminuir la pérdida de masa muscular y ósea del cuerpo.   

Terra admite que es mucho más activa físicamente cuando Willy está con ella. El «perro grande en un cuerpo pequeño» la obliga a dar varios paseos diarios. Ella usa una aplicación de podómetro para contar sus pasos y cuenta dos o tres veces más cada día cuando está cuidando a Willy. 

Y luego está el elemento social, dice Terra. «Cuando camino con él, la gente siempre piensa que es guapo y adorable. Quieren verlo y hablar con él y charlar conmigo, y eso también es importante». 

– La flexibilidad con el arreglo es clave 

Durante un divorcio las mascotas son consideradas bienes materiales -  Universidad de Las Américas

La expareja trabajó con un mediador para elaborar un acuerdo breve de ocho partes que detallaba las expectativas respecto a la alimentación, la atención médica, la guardería y otros detalles del cuidado de su perro.

Si surge algún problema, dice Mark, se pueden hacer ajustes al acuerdo para tener en cuenta los mejores intereses de Willy. 

Ese tipo de flexibilidad es clave, dice Pannella, agregando que si las personas no están dispuestas a resolver las cosas, probablemente el acuerdo no va a funcionar. 

.Prepárate para tomar algunas decisiones cargadas de emociones 

Muchos aspectos del acuerdo pueden volverse difíciles —por ejemplo, decidir hasta qué punto, ya sea en términos de tiempo o financieramente, seguir con un tratamiento médico—. Y luego está la eutanasia —¿quién va a estar allí y qué sucede si no están de acuerdo en cuándo dejarlo ir?—.  También hay preguntas sobre la responsabilidad.  Uno de los clientes de Pannella preguntó, «Si nuestro perro muerde a tu nueva novia, ¿quién es legalmente responsable de eso?». 

Entre los términos en los que Terra y Mark estuvieron de acuerdo: ninguno retendrá el acceso a Willy sin una razón justificada. Colaborarán para proporcionar cuidados médicos a Willy en caso de enfermedad o lesión. Si uno de ellos viaja, el otro se hará cargo del cuidado de Willy y no pasará ese cuidado a un tercero no aprobado.  

.Es bueno estar preparado con un acuerdo de custodia para tu cachorro si puedes

Pannella sugiere ser proactivo con un acuerdo de custodia de mascotas antes de casarte. Igual que lo harías para las finanzas o los niños. 

Y definitivamente usa un profesional, dice. De lo contrario, «muchos detalles pueden quedar fuera o ser malinterpretados por la pareja, y luego quizás causen problemas legales». 

.Ten en cuenta que también es una transición para tu mascota 

No todas las mascotas se adaptan bien al ir y venir entre residencias, así que vigila la tuya por si muestra alguna reacción inusual o preocupante. 

«Los problemas de comportamiento pueden ser tan serios como los problemas médicos», dice Angelica Dimock, una veterinaria en Minneapolis. 

Según Dimock, los comportamientos negativos leves pueden incluir estar de mal humor o negarse a seguir órdenes, meterse en la basura, masticar cosas, no querer comer normalmente, o ir al baño dentro de la casa. Estos comportamientos pueden empeorar, resultando en ansiedad por separación, la destrucción de muebles o partes de la casa, y agresión hacia humanos u otros animales.  Para evitar confusión para tu mascota, intenta inculcar las mismas reglas y opta por estancias más largas en lugar de más cortas en cada hogar, recomienda Dimock. 

Elena Cuervo: ¿Quién se queda con el perro? | El Comercio: Diario de  Asturias

Dimock señala que algunos tipos de mascotas tienen más dificultades con las transiciones. Ella sugiere que los hámsters y otras mascotas que viven en jaulas se sentirán más seguros si tienen la misma configuración dondequiera que estén —para las serpientes, eso incluye la misma temperatura, humedad e iluminación—. La misma comida es particularmente importante para los conejos y hurones para evitar problemas gastrointestinales, debido a sus estómagos sensibles.  

Y compartir pájaros podría no ser una opción, dice Dimock, agregando que los pájaros son animales de alto estrés. «Les gusta su horario… y cuando se estresan, dejan de comer, se arrancan todas las plumas del cuerpo. Un mes aquí y un mes allá probablemente no sería lo mejor para ellos». 

La crianza compartida de mascotas no tiene que ser solo después de una ruptura

Pannella tiene varios clientes que comparten un acuerdo de custodia de mascotas y nunca han sido parejas íntimas. Simplemente desean la compañía de una mascota, pero también quieren viajar.  

Esto es más común con quienes viajan durante los meses fríos, dice. Alguien que pasa los veranos en Ohio, por ejemplo, puede ceder el cuidado principal de una mascota a un amigo mientras pasa los inviernos en Florida.  Y ten en cuenta que descansar de cuidar a una mascota puede ser algo bueno. 

Terra extraña terriblemente a Willy cuando él no está, «pero al mismo tiempo», dice, «es como, ‘Uf, puedo dormir hasta que suene la alarma sin que este dulce perro me esté brincando encima para levantarme'».     

nuestras charlas nocturnas.

Viajes en avión: evita las estafas al reservar tu próximo vuelo…


Un teléfono con un representante de atención al cliente de una aerolínea

AARP(K.Budd) — Hace unos meses, Susan y su esposo, Bob, ambos de algo más de 60 años, pincharon un neumático camino al aeropuerto y perdieron su vuelo de Birmingham, Alabama, a Quebec. Cuando ella llamó a American Airlines, el agente le dijo que no había lugar en ningún vuelo directo los próximos tres días, pero que United Airlines podría llevarlos a Quebec a través de Atlanta.

Entonces Susan, quien nos ha pedido que no usemos su nombre completo, buscó en Google el sitio web de United. Fue entonces cuando comenzaron los problemas. 

La página que ella pensó era de United advertía que el sitio web estaba caído y daba un número de teléfono para hacer reservas. Susan llamó a ese número y un agente encontró un vuelo de Atlanta a Quebec.

Su única opción eran dos asientos en clase ejecutiva. Ella aceptó. Pero más tarde, cuando revisó la cuenta de la tarjeta de crédito, se sorprendió al encontrar no un cargo, sino dos: uno de United por alrededor de $1,200, más otros $1,200 de una empresa que no reconoció. 

Susan pensaba que había hablado directamente con United para reservar el boleto. Pero después de buscar la misteriosa compañía en internet, descubrió que había tratado con una agencia de reservas que le estaba cobrando cargos exorbitantes. 

Susan no es la única que ha sufrido una estafa relacionada con las aerolíneas. A menudo, los fraudes incluyen agentes falsos de servicio al cliente. 

– Apuntan a los pasajeros frustrados

Quejarse en internet sobre las aerolíneas puede resultar catártico, pero las compañías no son las únicas que leen esas publicaciones. Los estafadores y sus bots están al acecho en las redes sociales, buscando quejas de viajeros enfadados por cancelaciones o retrasos. En un tipo de fraude, los delincuentes se hacen pasar por representantes de servicio al cliente de las aerolíneas y usan cuentas falsas en las redes sociales para contactar a los pasajeros frustrados y ofrecerles ayuda.

Luego, les piden información, como el número de confirmación de la reserva, el número de teléfono o el de la cuenta bancaria. Incluso podrían “enviar a los pasajeros a un sitio falso que recolecta su información personal, la cual luego usan para robar la identidad del pasajero o acumular cargos en sus cuentas”, advierte la Comision Federal de Comercio (FTC). 

¿Cuán numerosos son los representantes falsos de servicio al cliente en las redes sociales? Una investigación del 2024 realizada por Which?, una organización de consumidores británica, halló cuentas falsas de X (anteriormente, Twitter) para todas las principales aerolíneas británicas, desde British Airways hasta Virgin Atlantic. Y la organización descubrió que las cuentas falsas a menudo respondían a los clientes de las aerolíneas más rápido que las propias aerolíneas. 

Los mensajes de estas cuentas falsas con frecuencia suenan convincentes. El 22 de septiembre, un pasajero etiquetó a United en una publicación donde se quejaba de todo, desde los agentes de la puerta de embarque hasta el servicio al cliente. United respondió desde su cuenta oficial, pero el autor de la publicación también recibió una respuesta de “Monica United Rep” (@united_rep18873).

“Hola. Lamentamos sinceramente las molestias que experimentó”, escribió el falso agente de servicio al cliente. “Comparta su experiencia con nuestra empresa en un mensaje directo para que nuestro equipo le brinde más ayuda”. 

El pasajero entendió que se trataba de un mensaje falso (advirtió que Monica no tenía seguidores). Y en un día, X había suspendido la cuenta. 

Phishing en viajes y estafas en 2023 | Blog oficial de Kaspersky

– Estafas comunes relacionadas con las aerolíneas

  •  Sitios web de reservas falsos. Esta estafa funciona así: el viajero busca un vuelo económico en internet y luego lo reserva en el sitio web de una empresa. Pronto recibe una notificación de que el precio ha aumentado o que necesita pagar un cargo adicional de reserva. En un incidente reportado al sitio Scam Tracker de la Oficina de Ética Comercial (BBB, en inglés), el comprador del pasaje recibió una notificación de que el precio original ya no estaba disponible, junto con instrucciones de pagar un precio más alto. También le dijeron “que no podía cancelar y que no podía facturar equipaje ni llevar un equipaje de mano a menos que optara por una categoría más alta”. Para evitar hacer negocios con un sitio de boletos deshonesto, investiga la compañía antes de reservar. Haz una búsqueda en Google y usa el nombre de la empresa junto con palabras clave como “estafa” (scam), “fraude” (fraud) y “quejas” (complaints).

  • Redirección a una agencia de reservas independiente. Como le sucedió a Susan, algunos estafadores envian a los clientes a un sitio fraudulento, a menudo con malware en el teléfono o la computadora. Esa es una táctica de estafa conocida como “pharming”. En el caso de Susan, la enviaron desde lo que ella creía era el sitio de United —pero puede haber sido un sitio fraudulento— a una agencia de reservas independiente. Allí, los estafadores reservan tu vuelo y te cobran una tarifa bastante alta por hacerlo.

  • Números fraudulentos de servicio al cliente. Algunos viajeros que buscaron el número de servicio al cliente de una aerolínea en internet terminaron llamando a números falsos. Los centros de atención al cliente falsos incluso podrían aparecer en la parte superior de una búsqueda en Google. Michelle Couch-Friedman, fundadora y directora ejecutiva de ConsumerResource.org, una organización de protección al consumidor, informa que ha habido un aumento en la cantidad de víctimas que piden ayuda después de dar sus números de tarjeta de crédito y otra información a centros falsos de atención al cliente de las aerolíneas.

  • Notificaciones falsas de cancelación. Algunos pasajeros han recibido una notificación falsa de la cancelación de un vuelo próximo, junto con un número de teléfono para volver a reservar. Al llamar al número de servicio al cliente fraudulento que aparece en el mensaje de texto o el correo electrónico, les dicen que pueden comprar un boleto nuevo. Entonces, los pasajeros dan la información de su tarjeta de crédito para reservar un nuevo vuelo, aunque el vuelo original nunca se canceló.

Proliferan las estafas en la reserva de viajes: así puedes evitarlas

– Cómo protegerte

Tómate un respiro antes de reservar. Las víctimas de las estafas de servicio al cliente a menudo se apresuran a volver a reservar un vuelo, y su ansiedad no les permite pensar claramente. Susan dice que desearía haberse tomado un momento para considerar algunas señales de alerta, como el hecho de que el hombre que reservó su vuelo nunca se identificó como empleado de United.

“Hubo cosas que podría haber notado si no hubiera estado estresada y con pocas horas de sueño”, observa. “Antes de apresurarte a contactar al servicio al cliente o buscar frenéticamente en Google, tómate un momento para calmarte y pensar con claridad”. 

Ten cuidado con las tácticas agresivas. “Si un agente de servicio al cliente te presiona para que compres un boleto ahora porque no tendrás ese precio si esperas, eso es una señal de alerta”, dice Melanie McGovern, directora de relaciones públicas y redes sociales para International Association of Better Business Bureaus, Inc.

“Cuentan con que los viajeros desesperados piensan ‘necesito pagar esto, así que pagaré lo que sea’. Pero luego empieza a aumentar, y son $200 más o $400 más, y tú simplemente pagas. Ellos cuentan con eso”. 

Si te contactan en las redes sociales, examina la cuenta del remitente. La cuenta de American Airlines en X, por ejemplo, es @AmericanAir. Tiene 1.6 millones de seguidores. Una cuenta llamada “American Airlines customer service” (@_Americanairii) fue creada en septiembre del 2024 y tiene cuatro seguidores. Mejor aún, mira los dos consejos siguientes. 

Usa la aplicación de la aerolínea. Para evitar el riesgo de los números de teléfono falsos, descarga la aplicación de la aerolínea en tu teléfono. Además de tener el número 800 de la empresa, recibirás notificaciones oficiales sobre tu vuelo y otros datos adicionales. 

Habla con un representante en el mostrador de boletos. Si estás en el aeropuerto y te notifican sobre una cancelación o un retraso, confirma la información en el tablero de salidas del aeropuerto o habla con una persona en el mostrador de boletos. “Los viajeros piensan que, en lugar de esperar en el mostrador de boletos, es mejor buscar el número en Google y evitar la fila, pero ahí es donde comienzan los problemas”, dice McGovern. “Esperar y hablar con alguien es una buena idea en esa situación”.

– Dónde denunciar una estafa

Cuando Susan vio el cargo de la compañía desconocida, se comunicó rápidamente con Capital One, quien detuvo el cargo de $1,200. Más tarde, presentó una reclamación exitosa de fraude de viaje ante la empresa. 

También denuncia las estafas en el Centro de Quejas de Delitos por Internet del FBI, IC3.gov (en inglés).

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Cómo aplicar el Autocontrol Emocional en la convivencia familiar…


Cómo aplicar el Autocontrol Emocional en la convivencia familiar

Psicología y mente(J.Soriano) — En el dinámico escenario de la convivencia familiar, donde las emociones pueden ser intensas y variadas, el autocontrol emocional emerge como una habilidad crucial para mantener la armonía y promover relaciones saludables entre sus miembros.

El término «autocontrol emocional» abarca la capacidad de gestionar nuestras emociones de manera consciente y efectiva, en lugar de permitir que estas nos dominen y dicten nuestras respuestas.

El autocontrol emocional no implica suprimir las emociones, sino más bien gestionarlas de manera que favorezcan una comunicación abierta y constructiva.

Este concepto cobra particular relevancia en el contexto familiar, donde las interacciones cotidianas pueden ser tanto gratificantes como desafiantes.

Aprender a manejar nuestras emociones no solo beneficia nuestra propia salud emocional, sino que también influye positivamente en la dinámica familiar, creando un ambiente donde el respeto, la comprensión y el apoyo mutuo florecen.

Veamos cómo aplicar el autocontrol emocional en la convivencia familiar, destacando su importancia y ofreciendo estrategias prácticas para su desarrollo. Desde entender qué significa realmente el autocontrol emocional hasta su impacto directo en las relaciones familiares, cada aspecto será analizado con el objetivo de proporcionar herramientas útiles para mejorar la calidad de vida dentro del hogar.

– ¿Qué es el autocontrol emocional?

El autocontrol emocional hace referencia a la habilidad de gestionar y regular nuestras emociones de forma consciente y deliberada, en lugar de permitir que estas nos controlen. Esta capacidad implica reconocer nuestras emociones, comprender de dónde surgen y decidir cómo expresarlas y manejarlas de manera adecuada.

Es una habilidad que no solo mejora nuestra salud mental y emocional, sino que también tiene un impacto significativo en nuestras relaciones interpersonales, especialmente en el entorno familiar.

El autocontrol emocional es la capacidad de manejar nuestras emociones, especialmente en situaciones de estrés o conflicto. Esto no significa reprimir o ignorar nuestras emociones, sino reconocerlas, aceptarlas y manejarlas de forma constructiva.

La autorregulación emocional nos permite responder de manera adaptativa, en lugar de reacciones de forma impulsiva y desproporcionada.

En la vida cotidiana, el autocontrol emocional es crucial para mantener la calma y tomar decisiones racionales, incluso cuando estamos sujetos a mucha presión. Ayuda a prevenir que las emociones negativas, como la ira o la frustración, dominen nuestras acciones y pensamientos.

Al gestionar nuestras emociones, podemos evitar conflictos innecesarios, reducir el estrés y mantener una perspectiva positiva, lo cual es esencial para nuestro bienestar general.

El autocontrol emocional tiene un impacto directo y profundo en el ámbito familiar y la convivencia entre sus miembros. En un entorno en el que las emociones se manejan adecuadamente, se fomenta un clima de respeto y comprensión mutua. Esto mejora la comunicación y fortalece los vínculos entre los miembros de la familia.

Por ejemplo, en situaciones de conflicto, el autocontrol emocional permite abordar los problemas de forma calmada y constructiva, en lugar de escalar la tensión con reacciones impulsivas.

Claves para la educación emocional en el ámbito familiar | Escola Salut SJD

– El papel del autocontrol emocional en la convivencia familiar

El autocontrol emocional desempeña un papel crucial en la convivencia familiar al promover un ambiente de respeto, comprensión y comunicación efectiva entre sus miembros. Aquí exploramos cómo esta habilidad impacta positivamente en las dinámicas familiares:

1. Mejora de la comunicación

Cuando las personas practican el autocontrol emocional, son capaces de comunicarse de manera más clara y efectiva. Esto se debe a que pueden expresar sus pensamientos y sentimientos de forma tranquila y reflexiva, en lugar de reaccionar impulsivamente ante situaciones estresantes o conflictivas. Por ejemplo, un padre que maneja sus emociones puede explicar calmadamente a un hijo por qué ciertas normas son importantes, en lugar de reaccionar con ira ante un comportamiento desafiante.

2. Reducción de conflictos

El autocontrol emocional ayuda a prevenir la escalada de conflictos dentro de la familia. Cuando los miembros pueden regular sus emociones, están menos inclinados a responder de manera agresiva o defensiva en situaciones de tensión. En lugar de eso, pueden resolver los desacuerdos de manera pacífica y buscar soluciones que beneficien a todos.

Por ejemplo, durante discusiones sobre decisiones familiares importantes, como la educación de los hijos o la gestión del hogar, el autocontrol emocional permite que todos los involucrados expresen sus opiniones de manera constructiva y escuchen activamente las perspectivas de los demás.

3. Fortalecimiento de los vínculos familiares

Cuando los miembros de la familia practican el autocontrol emocional, se crea un ambiente de confianza y apoyo mutuo. Esto fortalece los lazos familiares al promover el entendimiento y la empatía entre sus miembros. Por ejemplo, cuando se enfrentan desafíos personales o familiares, aquellos que tienen habilidades de autocontrol emocional pueden ofrecer consuelo y orientación de manera efectiva, sin verse abrumados por sus propias emociones negativas.

Cómo aplicar las normas de convivencia en casa

– Estrategias para desarrollar el autocontrol emocional

Desarrollar el autocontrol emocional es una habilidad que puede cultivarse y fortalecerse a lo largo del tiempo. En el contexto de la convivencia familiar, estas estrategias prácticas pueden ayudar a los miembros a gestionar sus emociones de manera efectiva y contribuir a un ambiente más armónico:

1. Autoconocimiento y reflexión personal

El primer paso para desarrollar el autocontrol emocional es el autoconocimiento. Los individuos deben estar conscientes de sus propias emociones, identificar qué las desencadena y cómo suelen reaccionar ante diferentes situaciones. Esto implica tomarse el tiempo para reflexionar sobre las emociones experimentadas y entender su origen. Por ejemplo, un padre puede notar que se siente frustrado cuando sus hijos no siguen sus instrucciones, y esto puede llevarlo a responder con irritabilidad.

2. Técnicas de regulación emocional

Existen diversas técnicas que pueden ayudar a regular las emociones en momentos de estrés o conflicto. La respiración profunda es una de las más efectivas, ya que ayuda a reducir la activación fisiológica y a calmar la mente. Prácticas como la meditación y el mindfulness también son útiles, ya que enseñan a los individuos a observar sus pensamientos y emociones sin dejarse llevar por ellos. Estas técnicas no solo promueven la calma interna, sino que también permiten una respuesta más controlada y consciente ante las situaciones difíciles.

3. Comunicación asertiva

La comunicación asertiva juega un papel crucial en el manejo del autocontrol emocional. Esto implica expresar nuestras emociones, pensamientos y necesidades de manera clara y respetuosa, sin agredir o desvalorizar a los demás. En la convivencia familiar, practicar la comunicación asertiva puede ayudar a evitar malentendidos y conflictos innecesarios. Por ejemplo, expresar cómo nos sentimos utilizando frases como «Me siento frustrado cuando…» en lugar de culpar o atacar directamente.

4. Empatía y escucha activa

Desarrollar empatía hacia los demás miembros de la familia es fundamental para fortalecer el autocontrol emocional. Esto implica ponerse en el lugar del otro, intentar comprender sus emociones y perspectivas, incluso si no coinciden con las nuestras. La escucha activa es una herramienta poderosa que facilita la empatía, ya que permite comprender completamente lo que la otra persona está comunicando, sin interrumpir ni juzgar prematuramente.

5. Prácticas cotidianas

Integrar prácticas de autocontrol emocional en la rutina diaria puede hacer que estas habilidades sean más accesibles y efectivas. Establecer momentos para la reflexión personal, como al inicio o al final del día, puede ayudar a procesar las emociones y mejorar la autorregulación. Además, mantener hábitos saludables como el ejercicio regular, una dieta equilibrada y un buen descanso contribuye significativamente a la estabilidad emocional.

– Beneficios del autocontrol emocional en la convivencia familiar

El desarrollo del autocontrol emocional dentro de la convivencia familiar conlleva una serie de beneficios significativos que contribuyen al bienestar general y a la armonía en el hogar. Algunos de estos beneficios incluyen:

1. Mejora de la comunicación

Cuando los miembros de la familia practican el autocontrol emocional, se facilita una comunicación más efectiva y empática. Esto permite expresar pensamientos y emociones de manera clara y respetuosa, promoviendo un entendimiento mutuo y reduciendo malentendidos.

2. Reducción de conflictos

El autocontrol emocional ayuda a prevenir la escalada de conflictos, ya que los individuos son capaces de manejar sus emociones de manera constructiva en situaciones tensas o desafiantes. Esto promueve la resolución pacífica de conflictos y fortalece las relaciones familiares.

3. Fortalecimiento de vínculos familiares

Cuando cada miembro de la familia practica el autocontrol emocional, se crea un ambiente de confianza y apoyo mutuo. Las interacciones se basan en el respeto y la consideración, fortaleciendo los lazos familiares y fomentando un sentido de unidad y colaboración.

– Conclusiones

En conclusión, el autocontrol emocional en la convivencia familiar es fundamental para promover relaciones armoniosas y saludables. Al gestionar nuestras emociones de manera consciente y positiva, mejoramos la comunicación, reducimos conflictos y fortalecemos los lazos afectivos entre los miembros de la familia. Cultivar esta habilidad no solo beneficia el ambiente familiar inmediato, sino que también contribuye al bienestar emocional y la felicidad compartida en el hogar.

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¡Esto me suena! Un breve recorrido por la historia de los plagios musicales


miley-cyrus

Forbes(J.R.Lenin) — El plagio en la música no es nada nuevo. De hecho, lleva existiendo tanto tiempo como la propia industria musical y no sólo está muy extendido, sino que es prácticamente inevitable.

Ahora se habla, incluso, de la criptomnesia, un término acuñado por el psicólogo suizo Theodore Flournoy (Ginebra, 1854 – ibid., 1920) que, de acuerdo con el Diario Británico de Psiquiatría, define la existencia de recuerdos ocultos en la conciencia que no experimentan como recuerdos, sino que son percibidas por el individuo como ideas nuevas y originales.

Son muchos los artistas musicales que han sido de un modo u otro acusados de plagio, pero en el mundo de la música quien alega una infracción de los derechos de autor tiene que demostrar un par de cosas. La primera, que el demandado ha escuchado la canción original antes de escribir la suya.

La segunda es la similitud sustancial, cuando el oyente medio puede darse cuenta de que una canción ha sido copiada de la otra. Cuantos más elementos tengan en común las dos obras, más probable es que compartan similitudes creativas.

Miley Cyrus fue demandada por la plataforma de inversión musical Tempo Music Investments por plagio.

A su entender, Flowers, el tema con el que se abre ‘Endless Summer Vacation’ –el último álbum hasta la fecha de Miley Cyrus, publicado el pasado verano– y la pieza por la que ganó este año el Grammy más importante, el de ‘Disco del año’, ese una ‘copia intencionada’ de When I Was Your Man, el tema más popular del cantante Bruno Mars, publicado en 2012, cuyos derechos son propiedad, parcialmente, de Tempo Music.

Probad a escuchar ambas y sacáis vuestras propias conclusiones, porque, además, se da la casualidad de que tanto la canción de Mars como la de Cyrus suman cada una cifras de reproducción semejantes en Spotify, siendo, en ambos caso, las canciones más populares de ambos artistas: 2.261 millones de reproducciones en el caso del cantante hawaiano y 2.197 millones en el de la que fuera protagonista de la serie de televisión juvenil Hanna Montana.

Una práctica bastante corriente

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Miley Cyrus no será la última en ser acusada de plagio, una práctica que puede ocurrir en cualquier ámbito, desde el terreno académico universitario hasta las salas de conciertos, pasando por los discursos políticos o la literatura.

Pero es en la música donde se han producido los casos más populares, que han sacudido a estrellas internacionales como Taylor Swift, Bob Dylan, Michael Jackson, Oasis o The Beach Boys.

Su resolución se ha saldado con batallas legales, reputaciones dañadas y, en menor medica, con acuerdos económicos millonarios, ya que la mayoría de los casos se resuelven con la ‘devolución’ de la acreditación de los derechos de autor de las canciones al demandante o acuerdos extrajudiciales.

Uno de los más famosos casos de reparación económica sustanciosa tuvo por protagonista al exBeatle George Harrison, que tuvo que afrontar en vida, y con la separación de los Beatles todavía reciente, una demanda que ha sido de las más célebres de la historia de la música estadounidense y por la que se litigó durante varios años.

En ella se alegaba que Harrison había plagiado el tema de The Chiffons He’s So Fine en su propia canción My Sweet Lord.

El 10 de febrero de 1971, Bright Tunes, la entidad que poseía los derechos de publicación de He’s So Fine, puso en marcha la demanda por plagio y aunque Harrison negó las acusaciones, la disputa legal siguió adelante porque el titular de los derechos se mostró inflexible a la hora de asegurarse el 40% de los ingresos por las cuantiosas ventas de My Sweet Lord (todavía el tema más popular de Harrison en solitario, con cerca de 540 millones de reproducciones en Spotify) como compensación.

Pese a las objeciones del músico inglés, finalmente, el tribunal estadounidense le condenó el 19 de febrero de 1981 a pagar 587.000 dólares por daños y perjuicios.

Curiosamente, sus compañeros en los Beatles, Paul McCartney y John Lennon, también se enfrentaron a casos de plagio que se solucionaron en ambos casos con acuerdos extrajudiciales. McCartney fue acusado por apropiarse de la frase “Ob-la-di, ob-la-da / life goes on, brah”, popularizada por Jimmy Scott, un músico nigeriano afincado en Londres y conocido de McCartney.

Tras la publicación, en noviembre de 1968, de “Ob-la-di, ob-la-da”, el tema de los Beatles de su ‘álbum blanco’, Scott intentó, sin éxito, que se le reconociera el mérito de la composición. McCartney dijo que la frase era “sólo una expresión” y Scott argumentó que no era una expresión común y que la utilizaba exclusivamente en su familia.

La prensa británica se puso de parte de Scott en este asunto y más tarde, en 1969, mientras Scott se encontraba en la prisión de Brixton a la espera de juicio por no pagar la manutención a su ex mujer, Scott envió una petición a los Beatles solicitándoles que pagaran sus gastos legales para poder salir de la cárcel. McCartney accedió a pagar la cantidad con la condición de que Scott abandonara su intento de recibir derechos como coautor.

The Beatles - Apple Music

En el caso de Lennon fue el mismísimo Chuck Berry el que le acusó de plagiar su You Can’t Catch Me, un tema de 1956, en Come Together, una de las canciones del último álbum de los Beatles, ‘Abbey Road’.

En 1973 se llegó a un acuerdo extrajudicial y Lennon aceptó compensar a la editorial de Berry publicando con ellos tres de las canciones de su siguiente álbum.

Multireincidentes

El grupo británico de hard rock (todavía no se había llegado a la categoría de heavy metal) Led Zeppelin es uno de los casos más paradigmáticos de multireincidencia en el plagio.

Su canción Dazed and Confused, incluida en el primer álbum del cuarteto, derivaba de una canción de Jake Holmes de 1967 del mismo nombre, que ya había sido versionada por Jimmy Page, con otros arreglos, cuando formaba parte de The Yardbirds, y cuando la grabó con Led Zeppelin le cambió la letra.

En junio de 2010, Holmes presentó una demanda contra el guitarrista por infracción de derechos de autor en un Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, alegando que Page copió a sabiendas su trabajo.

El caso fue desestimado sin posibilidad de recurso en enero de 2012 tras una estipulación presentada por ambas partes.

Pero en 2012, cuando Led Zeppelin lanzó su álbum en directo Celebration Day, ya se atribuía la canción a “Jimmy Page, inspirado por Jake Holmes”.

En el segundo álbum del grupo, ‘Led Zeppelin II’, publicado en 1969, partes de la canción Bring It On Home eran copias de una grabación de Sonny Boy Williamson de 1963 de una canción del mismo título escrita por Willie Dixon.

En el mismo álbum, ‘The Lemon Song’ incluía una adaptación de Killing Floor de Howlin’ Wolf. En 1972, Arc Music, la rama editorial de Chess Records, interpuso una demanda contra Led Zeppelin por infracción de derechos de autor sobre ambas canciones; el caso se resolvió extrajudicialmente por una suma no revelada.

También se incluía en ‘Led Zeppelin II’ Whole Lotta Love, uno de sus temas más famosos, cuya letra derivada de la canción de Willie Dixon de 1962 You Need Love. En 1985, Dixon presentó una demanda por infracción de derechos de autor, que acabó en otro acuerdo extrajudicial.

Las 5 canciones más largas de Led Zeppelin

Las ediciones posteriores de ‘Led Zeppelin II’ atribuyen a Dixon la autoría de la canción.

Hasta su famosísima Stairway to Heaven, incluida en ‘Led Zeppelin IV’, tiene partes de sus arpegios de guitarra que se asemejan demasiado a Spirit, un tema instrumental de Taurus, una banda estadounidense liderada por Randy California y contemporánea de Led Zeppelin, que la había grabado dos años antes (y que Jimmy Page debía conocer, puesto que los británicos actuaron como teloneros de los americanos en su primera gira por Estados Unidos.

Tras una demanda por infracción de derechos de autor y sus posteriores apelaciones, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos falló de forma definitiva a favor de Led Zeppelin el 9 de marzo de 2020.

Pero, en realidad, la lista de canciones de Led Zeppelin acusadas de plagio es mucho más amplia: el descomunal éxito y fama mundial que durante los años setenta protagonizó Led Zeppelin provocó que todo el que reconociera alguna “nota” suya en un tema del cuarteto británico tratara de sacar partido de su millonario éxito, sabiendo que el crédito de una única canción podría bastar para ganar dinero suficiente para vivir sin problemas el resto de su vida.

Ahí figuran piezas como You Shook Me, Black Mountain Side, I Can’t Quit You Baby, How Many More Times, Moby Dick, Since I’ve Been Loving You, Gallows Pole, Bron-Y-Aur Stomp, Hats Off to (Roy) Harper, When the Levee Breaks, Custard Pie, In My Time of Dying, Trampled Under Foot, Boogie with Stu y Nobody’s Fault but Mine, son sospechosas, aunque no en todos los casos se llegó a juicio…

También Madonna y los Stones

Madonna también ha sido demandada en un par de ocasiones (con éxito) por dos de sus canciones más famosas. La primera, por Papa Don’t Preach, de 1986; y la segunda por Erotica, de 1992.

Por Papa Don’t Preach, Donna Weiss y Bruce Robert recibieron una compensación económica tras alegar que la canción de la cantante era un plagio de Sugar Don’t Bite, el tema que ellos habían compuesto un año antes para el actor, escritor de novelas y obras de teatro y cantante esporádico, Sam Harris.

Cuando se dio la voz de alarma, ambas partes acordaron una tarifa no revelada para resolver cualquier disputa sobre los derechos.

Unos pocos años después, la veterana cantante libanesa Fairuz demandó a Madonna al descubrir que en Erotica la estadounidense había incluido sin su consentimiento la voz de la libanesa cantando un fragmento de su canción Al Yawm Ulliqa Alal Khashaba, publicado treinta años antes, en 1962.

El asunto tampoco llegó a los tribunales y se saldó con un acuerdo extrajudicial de unos 2,5 millones de dólares, y la prohibición de comercializar tanto la canción como el álbum homónimo de Madonna en Líbano.

En el caso de los Rolling Stones, en 1997 reconocieron voluntariamente la autoría de la cantautora folk canadiense k.d. Lang y su socio compositor Ben Mink en Anybody Seen My Baby?, el tema incluido en el álbum de los Rolling Stones ‘Bridges to Babylon’.

Canciones concierto de The Rolling Stones - setlist

Según relató Keith Richards en su autobiografía Life, “mi hija Angela y una amiga estaban en Redlands [la mansión que Richards posee en West Wittering, en la costa sur de Inglaterra] y yo les puse el disco, pero ellas empezaron a cantar una canción totalmente diferente sobre él.

Estaban cantando Constant Craving de k.d. Lang.

Fueron Angela y su amiga las que la reconocieron”.

Se trataba de una canción de 1992, incluida en su segundo álbum, ‘Ingénue’.

Posteriormente, en 2000, hubo otro caso, aunque no se trataba de plagio, y no se acusaba a Jagger y Richards: un tribunal estadounidense falló en contra de la antigua discográfica de los Rolling Stones, ABKCO Records, al determinar que dos canciones de Robert Johnson grabadas por el grupo, Love in Vain (incluida en ‘Let It Bleed’, de 1969) y Stop Breaking Down (publicada en 1972 en ‘Exile on Main St.’), no eran todavía de “dominio público” cuando se publicaron, ya que las canciones originales se grabaron en 1937 y sus derechos pertenecían a los herederos de Johnson.

Pero los Stones también estuvieron al otro lado de la barrera, como “perjudicados”: el grupo The Verve lanzó su single Bitter Sweet Symphony cuando el manager de los Rolling Stones declaró que se parecía demasiado a The Last Time, un single de los Rolling Stones de 1965.

Tras la demanda, The Verve se vio obligado a ceder todos los derechos de autor y los créditos de composición a Jagger-Richards.

Compensación multimillonaria

El caso más llamativo, económicamente hablando, fue el que enfrentó a los herederos del cantante de soul Marvin Gaye con Robin Thicke, Pharrell Williams y el rapero Clifford Joseph Harris Jr, conocido como T.I. o Tip, por Blurred Lines, la canción que da título al álbum de 2013 de Robin Thicke, que contaba con Williams y T.I. como coautores y cointerpretes. La familia del fallecido cantante de soul alegó que la canción tenía un parecido asombroso con el clásico de Gaye de 1977 Got To Give It Up.

La disputa dio lugar a una batalla legal de dos años, en cuyo transcurso Thicke llegó a admitir que estaba ebrio de Vicodin y alcohol cuando se presentó a grabar la canción en el estudio, y que Williams tenía el ritmo y escribió la mayor parte de la canción.

El 10 de marzo de 2015, el jurado declaró a Thicke y Williams, pero no a T.I., responsables de infracción de derechos de autor y concedió a la familia de Gaye 7,4 millones de dólares por daños y perjuicios por infracción de derechos de autor y acreditó a Marvin Gaye como compositor de Blurred Lines, que posteriormente, en julio de ese mismo año, tras recurso de los acusados, se rebajó a 5,3 millones de dólares.

La lista de casos podría ser infinita y afecta a muchos artistas de renombre, desde Led Zeppelin a Taylor Swift, pasando por Bob Dylan, Michael Jackson, Nirvana, Kendrick Lamar, Dua Lipa, Olivia Rodrigo, Lana del Rey, Oasis o Katy Perry.

Pero para finalizar este breve recorrido por la historia del plagio, recordemos la curiosa reclamación que enfrentó en el otoño de 2011 a la prestigiosa coreógrafa belga (un nombre fundamental de la danza contemporánea, pero poco conocida fuera de los ámbitos de la alta cultura y la vanguardia artística internacional) Anne Teresa de Keersmaeker y la multimillonaria cantante Beyoncé, que en el vídeoclip de su canción Countdown copió descaradamente coreografías incluídas en las piezas Rosas Danst Rosa (un clásico del repertorio de la belga, estrenada en 1983) y Achterland (de 1990): no sólo se trataba de la coreografía textual a lo largo de una parte significativa del video, sino que también el decorado y el vestuario hacían clara referencia a las obras de De Keersmaeker, a la que debieron considerar una pobretona e insignificante bailarina…

El caso De Keersmaeker/Beyonce no llegó a los tribunales y también se saldó con un acuerdo extrajudicial, aunque puede considerarse como una oportunidad desaprovechada de haber planteado a los tribunales la diferencia entre alta cultura y simple entretenimiento.

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Japón: el poder de la humildad y el orden…


Los nueve principios de la sociedad japonesa

Historia Hoy(M.A.Hernández) — Todos los escritos, salvo los estrictamente académicos relacionados con las ciencias duras y objetivables, tienen cierto grado de sesgo. En muchos casos, sin embargo, ese sesgo está oculto. No declarar las preferencias pero expresarlas de manera sutil o implícita no es ni bueno ni malo, pero suele dejar bastante inmaculado al autor.

     Bueno, este no es el caso. Queda ya aclarado desde el principio que este escrito es totalmente sesgado. Casi ni hace falta explicarlo, ya que el título lo sugiere. Este es un escrito sin críticas negativas, no abarcador, que describe cosas positivas y está basado en impresiones subjetivas. Así que puristas, sensibles, maestros de la crítica y buscadores de manchas, pueden evitar su lectura. El que avisa no traiciona. Dicho esto, vayamos a lo medular.

–  Japón es abrumador. Japón apabulla.

     Quizá por la falta de costumbre de encontrar que todo lo público y lo cotidiano funcione de manera óptima en forma constante, uno se siente inicialmente desubicado al llegar a Japón. Pasados esos primeros días uno empieza a disfrutar eso y a sacarle el jugo a la perfección inesperada. En ese contexto, después de entregar algunos datos básicos, vale la pena destacar pinceladas de lo que uno se encuentra en la vida cotidiana.

      Japón tiene 125 millones de habitantes, en una superficie de apenas 378.000 km2 distribuidos en un archipiélago formado por 6.852 islas, de las cuales sólo unas 400 están habitadas. Como todos los países, tiene su ciudad capital, Tokyo, sus grandes ciudades (Yokohama, Osaka, Nagoya, Kyoto, Sapporo, Hiroshima, Kobe, Fukuoka, etc) y sus ciudades pequeñas y pueblos. Pero tanto en el Japón cosmopolita de los grandes núcleos urbanos como en las poblaciones pequeñas alejadas de las grandes urbes la esencia japonesa es la misma.

   En Japón coexiste una democracia parlamentaria con una especie de monarquía constitucional (en realidad no hay un monarca-rey sino un emperador). El poder del emperador está limitado a cuestiones ceremoniales y protocolares. El Estado está dividido en tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial); el poder ejecutivo lo ejerce un gabinete compuesto por el primer ministro y los ministros de Estado, y el poder legislativo es bicameral.

      El shintoísmo es la principal religión en Japón. Los principios fundamentales del shintoísmo hacen hincapié en la armonía, la búsqueda de la pureza, el respeto a la naturaleza y a los semejantes, el respeto a la familia y la subordinación de las apetencias individuales a los intereses y necesidades del grupo de personas con las que se convive (familia, comunidad, país).

Y si bien los japoneses no son muy religiosos formalmente, los principios del shintoísmo están muy implicados en sus tradiciones, en sus costumbres, en su vida cotidiana, en su manera de ser.

El fin del sintoísmo estatal en Japón

    Pero vale la pena ver otro tipo de datos…

    En las ciudades de Japón no hay tachos de basura en la vía pública. Ni en la calle, ni en los parques, ni en las estaciones de tren, ni en la gran mayoría de los baños públicos. Hace casi treinta años, a raíz de una serie de atentados graves en Tokyo en los que varios explosivos fueron colocados en los tachos de basura, el gobierno de entonces decidió eliminarlos; la medida se mantuvo en el tiempo y los tachos de basura nunca volvieron.

    Dicho esto, resulta que en la calle no hay un solo papel en el piso. Ni en los parques, ni en las estaciones de tren o de metro, ni en los espacios públicos, ni en ningún lado. La gente se guarda su basura en su bolsillo, en su cartera, en su mochila, y se la lleva a su casa. La calle es inmaculada. Acostumbrados a lo opuesto, podría imaginarse que, sin un solo recipiente donde tirar la basura, las ciudades serían un chiquero.

Ellos hacen lo contrario: como no hay dónde tirar desechos, simplemente no los tiran y se los llevan a su casa.

    En las casas, por supuesto, la basura se separa de acuerdo a sus características, y son muy cuidadosos. El aceite, por ejemplo, no se tira por las cañerías de la cocina luego de ser utilizado; al aceite a descartar se le echa un polvo que lo lleva a estado sólido y esa es la forma en que se descarta, así no se deterioran las cañerías.

     En las veredas hay sendas acanaladas para ciegos. Los ciegos se guían sin ayuda apoyando su bastón en el canal y así caminan derecho sin temor a chocar o tropezarse. En la calle, en la calzada, también.

   En la calle, por todos lados, hay máquinas con bebidas. Todas funcionan. Ninguna está deteriorada, manchada con grafitis, vandalizada ni sucia. Al lado de algunas de esas máquinas sí puede encontrarse algún recipiente para tirar las botellas. Y uno encontratrá ahí sólo botellas; nadie aprovecha para tirar ahí  otras formas de basura.

     En algunos lugares hay como unos arcos de los que sale una especie de vapor refrescante. No moja, no mancha, refresca. Cuando hace calor, es un alivio.

     Si el semáforo está en rojo para cruzar, nadie cruza, aunque por la calle no venga un solo auto. En las avenidas y en las calles principales de cada barrio de Tokyo, Osaka, Kyoto o Yokohama (cuatro de sus ciudades principales, por señalar algunas) hay mucha gente. Mucha. Siempre, a toda hora. Y esto se cumple.

Mentalidad japonesa, valores y ética para entender su sociedad ⛩️

En muchos lugares hay semáforos de tres tiempos y uno de ellos es sólo para peatones, que pueden cruzar en diagonal; las oleadas de gente son enormes y el orden es absoluto. Las hordas de personas son ordenadas: los que van en una dirección van por “su” izquierda, los que vienen en la dirección opuesta van por “su” izquierda.

Así, no se entremezclan los trayectos, nadie va esquivando gente, etc. Eso se cumple siempre y espontáneamente. Y así como las avenidas tienen mareas de gente constante durante todo el día, las calles laterales aparecen con frecuencia sorprendentemente poco concurridas.

    Y a pesar de que hay multitudes interminables de gente, el tránsito que se observa en relación a eso es menor a lo esperable. No es que no hay autos o atascos de tráfico; sí los hay, pero sólo en horas pico (17 a 18 hs, por ejemplo) y en determinados lugares muy céntricos. O sea que el tráfico no es un gran problema en las grandes ciudades.

La razón es que el sistema de transporte público es tan bueno y eficiente que no tiene mucho sentido usar el auto para ir a ningún sitio. Los japoneses dicen que si uno quiere llegar puntual a algún lugar hay que tomar el transporte público, cuya organización y puntualidad son perfectas. Y parece que es así, nomás.

     El transporte público tiene sus grandes pilares en el tren urbano y el metro, y bastante menos en los buses. Hay una empresa de trenes estatal que es dominante (JR, Japan Rail) y opera casi todas las líneas de trenes y algunas líneas de metro, pero hay además otras empresas de trenes y metro privadas y todas se complementan perfectamente. Se puede llegar hasta al lugar más alejado sin problemas, siempre habrá una línea o combinación adecuada.

     En las estaciones de tren (algunas son tan pero tan grandes que son como verdaderas mini-ciudades) todo (todo, eh), está perfectamente indicado (perfectamente, eh) en japonés y en inglés. Uno se asusta al llegar a la estación de Tokyo, pero es imposible perderse. Los “molinetes” funcionan todos, siempre. Ya sea con ticketes (se compran en máquinas muy fáciles de utilizar), con el teléfono celular, con el smart-watch o la IC (“intelligent card”, una especie de tarjeta digital en la que se cargan los viajes).

     Los horarios de los trenes se cumplen en forma precisa, no fallan ni un minuto. En los andenes hay indicadores de todo: qué número de vagón se detendrá en ese lugar, dónde se abrirán las puertas del tren, cuáles son  los vagones para mujeres (“Women Only”), dónde hay que formar fila para tomar cada tren: roja para los trenes locales, verde para los express, azul para el aeropuerto, amarillo (frente al lugar donde se abrirán las puertas) para los que bajan del tren (nadie puede pararse ahí).

Una visión general de las ciudades japonesas ‣ Japan Study Abroad Network -  Apoyo para estudiar en Japón

Y si uno tiene alguna duda, pregunta. A cualquier empleado de la estación. Están en todos lados y es fácil distinguirlos porque todos tienen uniforme: un uniforme prolijo, impecable, planchado, limpio, como si acabaran de retirarlo de la tintorería.

Y el empleado le contestará, en su muy precario inglés (la gran mayoría de los japoneses en Japón no habla inglés o apenas lo balbucea), y si percibe que usted no lo entiende, lo acompañará hacia donde usted necesite ir. Con una sonrisa y una reverencia final.

     Todos los trenes y metro tienen en su interior cartelería electrónica que permanentemente muestra el recorrido y las estaciones en japonés y en inglés. Y se solicita educadamente en el altavoz a los pasajeros que pongan el teléfono celular en silencio y que no hablen por teléfono en voz alta. Y todos respetan eso.

     Ni hablar de los Shinkansen (tren-bala). Viajar en un tren bala es como viajar en avión; en realidad es mejor, porque no hay turbulencias, no hay que abrocharse el cinturón, si uno tiene equipaje lo lleva cerca de uno, los asientos son mucho más cómodos, hay wi-fi libre y gratuita y se puede usar el teléfono celular o computadora sin ninguna restricción. Si uno tiene que levantarse para ir al baño, deja su teléfono, su laptop o su mochila en su asiento y nadie los tocará.

El controlador (el inspector, digamos, aunque no corta ningún boleto ni se revisa eso, ya que se supone que todos los que viajan tienen su ticket y, además, tendrá que registrar su viaje en el molinete a la salida de la estación) abre la puerta del fondo del vagón, hace una reverencia al pasaje, circula por el pasillo central, llega a la puerta opuesta del vagón, se da vuelta, hace nuevamente la reverencia y sale del vagón. Así en cada vagón.

     En Japón todo el mundo agradece todo el tiempo. Casi todos sabemos que “arigato” significa “gracias”, pero lo que más se escuchará en Japón es “arigato gozaimasu” (en realidad la “u” al final casi nadie la pronuncia así que fonéticamente suena “arigatogozaimááááááásssss” con esa tendencia que tienen de prolongar la última sílaba), que es una expresión que enfatiza el agradecimiento y significa algo así como “muchas gracias” o “muchísimas gracias”.

Aunque uno no haya hecho nada, aunque uno simplemente salude inclinando la cabeza, en cada compra, al pagar un boleto, en cualquier circunstancia, ellos agradecen efusivamente.

     

     La reverencia como saludo no es ampulosa; es una leve inclinación del torso hacia la persona que esté enfrente, con las manos superpuestas al frente, con la mano izquierda sobre la derecha. Eso tiene un significado, y es mostrarle al otro que su mano izquierda impedirá que la mano derecha se alce en contra de la otra persona (en el caso de los zurdos, las manos se invierten: la derecha va arriba de la izquierda).

A veces, al despedirse, ambas personas se reverencian una y otra vez y nadie se da vuelta primero para retirarse, lo cual hasta puede resultar gracioso.

     Los japoneses son silenciosos. En las calles no se escuchan más ruidos que los del tránsito; en las estaciones, los trenes o el metro sólo se escucha la voz de los altavoces, en las tiendas lo mismo. Se evitan los sonidos de los teléfonos celulares, las charlas en voz alta, las conversaciones telefónicas en público. Ni hablar de gritar o llamar a alguien alejado habiendo otras personas en el medio.

     En Tokyo, Osaka, Kyoto y cualquiera de las ciudades medianamente grandes hay mucho de todo (o de todo hay mucho, como se prefiera el término).

Hay una interminable cantidad de modelos, variaciones, opciones, marcas, medidas, colores, materiales, accesorios, repuestos, complementos, etc, para todos los artículos de todos los rubros posibles, desde teléfonos celulares, televisores, computadoras o lavarropas hasta inodoros, relojes, cuadernos, pinceles, papelería, herramientas, auriculares, lentes para cámaras de fotos, especias, golosinas, desodorantes, videojuegos, lentes de contacto, maquillaje, lo que a uno se le ocurra; es interminable la lista de cosas de las cuales hay miles de opciones y variedades.

     Los muñequitos de animé, manga y cualquier serie animada desde hace 70 años a esta parte invaden los sentidos, desde Astroboy y Ultraman hasta DragonBall y Super Mario Bros. Godzilla es un ícono local, y hasta se lo ve en la calle amenazante desde uno de los rascacielos de Shinjuku.

    En Japón hay cuatro tipos de escritura: kanji, hiragana, katakana y romaji. Los kanji son caracteres provenientes del chino y representan tanto palabras concretas como conceptos abstractos. En Japón hay más de 2100 kanjis. El lenguaje-escritura hiragana es una escritura fonética, más simple, con símbolos que muchas veces significan sílabas más que letras; es la escritura más usada para las palabras japonesas.

La escritura-lenguaje katakana también es fonética, se utiliza más para palabras extranjeras. El romaji (“roma” refiere a lo romano, “ji” es carácter, letra) representa los sonidos japoneses en el alfabeto latino; no se utiliza habitualmente en la escritura cotidiana, sino que se usa principalmente con fines educativos o para ayudar a los estudiantes de japonés, a quienes no hablan japonés, para escribir japonés en teclados que no tienen caracteres japoneses, ese tipo de situaciones.

En Japón se utilizan indistintamente el kanji y el hiragana, algo menos el katakana.

     En cuanto a la manera de escribir los textos, esta puede ser tanto vertical como horizontal. En el caso de la escritura vertical, esta es de derecha a izquierda; los libros escritos de esta manera empiezan a leerse “desde atrás, desde la última página y hacia adelante” teniendo en cuenta los parámetros occidentales.

En el caso de la escritura horizontal, esta se desarrolla de izquierda a derecha y empezando por la parte superior de la hoja. En el colegio se enseñan a los niños todos los tipos de escritura y las dos formas de escribir, y así también se las encuentra indistintamente en la cartelería, avisos, libros o cualquier cosa que pueda leerse.

     En los restaurantes de Japón no hay pan. Tampoco hay servilletas de tela, sino pequeñas servilletas de papel. Cada comensal recibirá un sobre con un paño descartable húmedo y tibio para enjuagarse las manos, eso sí. Y al lado de cada mesa hay un canasto para que el cliente ponga allí su cartera, paraguas, mochila, lo que fuera, y un pequeño lienzo para taparlos.

Hay una jarra de agua fría que será repuesta las veces que sea necesario y en algunos lugares otra jarra con té frío, en las mismas condiciones. En muchos restaurantes lo que uno quiere comer simplemente se marca en una pantalla y los platos serán llevados a la mesa. En Japón no se acepta la propina, ni en restaurantes ni en ningún servicio.

   Se ven muy pocos policías en las calles; sí hay muchas personas uniformadas que “dirigen” a los autos o camiones que entran y salen de los garages, deteniendo a los mismos para que pasen los peatones y viceversa; es curioso ver cómo hay tres o cuatro personas (y de uniforme) dispuestas para una tarea tan simple y básica.

     En Japón hay gachas por todos lados. Las gachas son maquinitas que tienen de todo: muñequitos, peluches, llaveros, golosinas, juguetes, pero sobre todo cápsulas con diversas cosas adentro (sobre todo juguetitos, los famosos “capsule-toys”), souvenirs, chucherías. En Japón este es un fenómeno que atrae tanto a niños y jóvenes como a adultos.

Después de insertar una moneda en la maquinita se mueve una palanca y sale una cápsula con algo adentro. Uno no sabe lo que habrá adentro de la misma y, créase o no, esa incógnita es parte del gran atractivo que las gachas tienen sobre los japoneses.

Ahora muchas máquinas tienen código QR, con lo cual no hace falta tener monedas para usarlas; de todas maneras, en todos los locales de gachas hay maquinitas para obtener monedas. En cierto punto, se trata de un entretenimiento menor, absolutamente “naive”. Sin embargo, los japoneses se apasionan con eso.

Gachas

   Los viernes, en los malls o shoppings suelen instalarse pequeños escenarios en los que bandas y grupos juveniles de música pop ligera y aniñada actúan para el público que libremente se congrega, sin necesidad de ticket o entrada alguna.

El orden es máximo, no interfieren en nada con las actividades del mall y es llamativo ver que hombres grandes que vuelven de su trabajo, portafolio en mano, se muestran entusiastas cantando las canciones de los jovencitos sin ningún disimulo y conociendo las letras de todas las canciones.

   En Japón la tecnología y la modernidad están presentes en la vida cotidiana. Algunos ejemplos: la mayoría de los inodoros tienen controles incorporados que proporcionan funciones de lavado y de bidet con posibilidad de regular el tipo de chorro, la intensidad del mismo y la temperatura del agua.

Las tarjetas inteligentes resuelven la forma de viajar; de todas maneras, en todas las estaciones hay máquinas expendedoras de tickets de todo tipo: combinados, por el día, por una semana, etc, que pueden pagarse fácilmemnte con cualquier tarjeta de crédito o débito. Casi todos tienen smart-watchs.

Los teléfonos celulares más modernos se venden como pan caliente. Los juegos de realidad virtual son de consumo masivo. Los ascensores son inteligentes. Los Shinkansen llegan a los 300 km/h, y están diseñando un modelo que estiman que alcanzará los 500 km/h para dentro de dos años.

La conectividad es perfecta en todos lados, y el wi-fi libre y gratuito en todos los medios de transporte es lo más común. En muchos lugares hay publicidad tridimensional de extraordinario realismo. El check-out en cualquier hotel se hace en menos de dos minutos y con una máquina; eso sí, si uno necesita contacto con el personal no sólo se accede a él sino que el trato es respetuoso y empático.

En todos lados hay escaleras mecánicas, todas funcionan, ninguna hace ruido, día y noche. Los lavarropas y secarropas de los lavaderos son supersónicos, con programas de lavado y secado que tienen mil variantes.

   En Japón se usa dinero en efectivo bastante más que en la mayoría de los países desarrollados. En muchos lugares hay máquinas expendedoras de dinero en efectivo, no sólo los cajeros automáticos (ATM) sino máquinas en las que uno coloca billetes de determinadas monedas (dólares americanos, dólares canadienses, euros, dólares australianos, yuanes, wones coreanos) en una ranura y retira yens.

     En Japón los autos tienen el volante a la derecha y se maneja por la izquierda. Los taxis tienen obligación de estar siempre limpios, impecables, por fuera y por dentro. Los taxistas usan corbata, abren la puerta trasera desde adentro, usan guantes, reciben cualquier forma de pago y depositan el vuelto, en el caso de que se trate de dinero cash, en una bandeja.

   En las ciudades grandes, los comercios están abiertos todos los días, de domingo a domingo, desde las 9 o 10 hs hasta las 20 hs como mínimo; en las grandes tiendas (de las que hay cientos y cientos, por todos lados) hasta las 21 o 22 hs.

  Las grandes tiendas (“department stores”) son algo especial. Abrumadoras por su tamaño, su abundancia y su disposición, hay por todos lados. De seis, siete u ocho pisos, son lugares apabullantes en los que uno puede llegar a perderse en cada uno de los pisos; y al salir, quizá salga sin darse cuenta en una calle diferente a aquella por la cual entró.

    En Japón hay “feriados puente”. Lo denominan algo así como “día premio”, y hay quienes no trabajan y hay quienes se fastidian por su existencia y trabajan igual.    

  Esta ensalada de datos cotidianos le da forma a un país para el asombro. No se puede desconocer que Japón también fue la invasión a Manchuria, la masacre de Nankin, el ataque a Pearl Harbor, la Unidad 731, la guerra sino-japonesa. El presente de Japón no elimina la parte oscura de su historia, pero la diluye hacia un rincón hacia el cual arroja la contundencia de su presente.

 Para occidente, Japón es el imperio de antaño, los samurais, el sumo, el keiretsu, Hiroshima, el nokan, el seppuku, los shogun, el kabuki, el monte Fuji, el Bushido, la Yakuza, Nagasaki, el animé, el aikido, el origami, la reverencia, Kurosawa, la tecnología, Godzilla, el sushi, el manga, Fukushima, el judo, los terremotos, los ronin, el kimono, la ceremonia del té, el Shinkansen. Y Japón es eso también.

Monte Fuji

   Japón es la delicadeza, el orden, la educación, la limpieza, la cortesía, el silencio, la humildad, la simpleza, la responsabilidad, la sonrisa, el respeto, la disciplina, el honor, la tradición, la empatía, el agradecimiento, los modales, el servicio, la sencillez.

  La suma de todo eso es el “japonismo”, algo que es intangible: la manera de ser de los japoneses. Como le dijo, con una sonrisa y levantando levemente sus hombros y sus cejas, una joven madre a un turista cuando su hijo de unos 4 o 5 años se levantó espontáneamente para cederle el asiento en el tren: “japanese manners”.

nuestras charlas nocturnas.

No fueron solos (mujeres recordadas por los cronistas de América y olvidadas por la historia)…


Historias de la historia(J.Sanz) — En el año 2019 el Museo Naval de Madrid inauguró la exposición «No fueron solos. Las mujeres en la conquista y colonización de América», en un intento más de reivindicar el papel de las mujeres en las expediciones al Nuevo Mundo.

Según los datos ofrecidos en la propia muestra, 30 mujeres acompañaron a Colón en su tercer viaje, más de 300 llegaron a Santo Domingo en el primer cuarto del siglo xvi y la población femenina constituyó casi una tercera parte de los pasajeros embarcados con destino a América entre 1560 y 1579.

De los 45 327 emigrantes de procedencia conocida (y hay que puntualizar que era bastante fácil y frecuente la emigración clandestina), 10 118 eran mujeres, y, de ellas, el 50 %, andaluzas, el 33 %, castellanas, y el 16 %, extremeñas. Ya fuese acompañando a sus maridos, como buenas esposas y madres cristianas, o escapando de ese rol femenino y de un destino marcado, arrancaron sus raíces del Viejo Continente para replantarlas en un mundo desconocido.

En este viaje al continente americano nos vamos a centrar en Hernán Cortés, del que creo que, más allá de sus luces y sus sombras, no se puede dudar de su genialidad. Utilizo este término por las increíbles hazañas militares y políticas que protagonizó este novato. Como leéis, un novato. Cortés no tenía experiencia en batallas ni en expediciones.

Lógicamente, se trató de una aventura colectiva en la que participaron personas de toda condición y personajes de todo pelaje, de los que tenemos conocimiento por las cartas del propio Cortés y por los cronistas de América.

En esta expedición a México, no me extenderé mucho por ser de sobra conocida la historia de Malinalli, rebautizada como doña Marina por los españoles y apodada despectivamente por los mexicas como Malinche, pero sí daré unas pinceladas para reconocer su papel relevante:

Doña Marina sabía la lengua de Guazacualco, que es la propia de México, y sabía la de Tabasco, como Jerónimo Aguilar sabía la de Yucatán y Tabasco, que es toda una. Entendíanse bien, y el Aguilar lo declaraba en Castilla a Cortés; fue gran principio para nuestra conquista. Y ansí se nos hacían todas las cosas, loado sea Dios, muy prósperamente. He querido declarar esto porque sin doña Marina no podíamos entender la lengua de la Nueva España y México (Benal Díaz del Castillo).

Y el propio Cortés escribió en una carta: «Después de a Dios, le debemos esta conquista de la Nueva España a doña Marina». Por cierto, la calificación de traidora por parte de algunos no es muy acertada, porque ella fue la traicionada por su familia cuando su padrastro la vendió como esclava.

De entre todas las mujeres que participaron en la aventura mexica con el paisano de Medellín (Badajoz) destaca María de Estrada, cuya primera aparición en esta película data de comienzos del XVI en Cuba, desde donde partirá el 18 de noviembre de 1518 con la expedición de Cortés rumbo al continente.

La semana del 1 al 7 de julio de 1520 se producen dos hechos relevantes que determinarán el devenir de este territorio: la Noche Triste, así se llamó la derrota sufrida por Hernán Cortés y sus aliados tlaxcaltecas a manos del ejército mexica el 1 de julio, y la batalla de Otumba, la victoria de Cortés sobre los mexicas el 7 de julio.

Durante esta semana se van a producir las hazañas que «obligarán» a los cronistas, porque no era la costumbre que las mujeres fueran las protagonistas de sus relatos, a fijarse en esta valerosa mujer. Diego Muñoz Camargo escribió en su Historia de Tlaxcala:

Se mostró valerosamente una señora llamada María de Estrada, haciendo maravillosos y hazañeros hechos con una espada y una rodela en las manos, peleando con tanta furia y ánimo que excedía al esfuerzo de cualquier varón, por esforzado y animoso que fuese, que a los propios nuestros ponía espanto y, ansimismo, lo hizo la propia el día de la memorable batalla de Otumba, a caballo, con una lanza en la mano, que era cosa increíble en ánimo varonil, digno por cierto de eterna fama e inmortal memoria.

En términos muy similares habla de ella en Monarquía indiana (1615) el franciscano Juan de Torquemada:

Mostrose muy valerosa en este aprieto y conflicto María de Estrada, la cual con una espada y una rodela en las manos hizo hechos maravillosos, y se entraba por los enemigos con tanto coraje y ánimo, como si fuera uno de los más valientes hombres del mundo, olvidada de que era mujer, y revestida del valor que en caso semejante suelen tener los hombres de valor, y honra. Y fueron tantas las maravillas y cosas que hizo, que puso en espanto y asombro a cuantos la miraban.

De su determinación tenemos conocimiento por la obra Crónica de la Nueva España, del humanista Francisco Cervantes de Salazar, primer catedrático de Retórica y dos veces rector de la Real y Pontificia Universidad de México, creada veinte años atrás por real cédula del emperador Carlos V, cuando Hernán Cortés ordenó que las mujeres que formaban parte de sus tropas se quedaran a descansar en la ciudad de Tlaxcala, María de Estrada, ni corta ni perezosa, le soltó:

No es bien, señor Capitán, que mujeres españolas dexen a sus maridos yendo a la guerra; donde ellos murieren moriremos nosotras, y es razón que los indios entiendan que somos tan valientes los españoles que hasta sus mujeres saben pelear.”

Nuevamente por el historiador Muñoz Camargo sabemos de su situación personal cuando nos dice que estuvo casada con Pedro Sánchez Farfán (amigo fiel de Hernán Cortés) y, al enviudar, se casó con Alonso Martín Partidor, según parece, uno de los fundadores de Puebla en abril de 1531, por aquel entonces llamada Ciudad de los Ángeles, donde vivió nuestra valerosa amiga hasta el fin de sus días.

No sería María la única mujer entre las tropas de Cortés durante la conquista mexica, Cervantes de Salazar hace referencia a Beatriz Bermúdez de Velasco, la Bermuda, en la batalla por Tenochtitlán:

Beatriz Bermúdez, que acababa de llegar de otro real, viendo así españoles como indios amigos todos revueltos, que venían huyendo, saliendo a ellos en medio de la calzada con una rodela de indios y una espada española y una celada en la cabeza, les dijo:

«¡Vergüenza de españoles! ¿Qué es esto de huir de gente tan vil a quien tantas veces habéis vencido? Volved a ayudar y socorrer a vuestros compañeros que quedan peleando, haciendo lo que deben; y, si no, por Dios os prometo que no dejar pasar vivo a ninguno de vosotros. Quien de gente tan ruin vienen huyendo merecen que mueran a manos de una flaca mujer como yo.

A ver quién era el guapo que no volvía a su puesto y seguía luchando.

Fue tal la vergüenza que sintieron los soldados españoles y el efecto de las palabras de Beatriz, que volvieron hacia los enemigos ya victoriosos, dando lugar a la batalla más sangrienta y reñida que jamás hasta entonces se había visto. […]

Finalmente, los españoles vencieron, poniendo en huida a los enemigos, siguiendo el alcance hasta donde los compañeros estaban peleando, a los cuales ayudaron de tal manera que todos salieron aquel día vencedores […] de donde se entenderá lo mucho que una mujer tan valerosa como esta hizo y puede hacer con hombres que tienen más cuenta con la honra que con la vida, cuales entre todas las naciones suelen ser los españoles.

Ahí queda eso. Bueno, no, todavía nos queda una protagonista más. Según cuenta el cronista Bernal Díaz del Castillo, autor de Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, hubo tres mujeres invitadas a la selecta cena que Hernán Cortés dio el 13 de agosto de 1521 para celebrar el triunfo sobre los mexicas: María de EstradaBeatriz Bermúdez de Velasco e Isabel Rodríguez.

Dependiendo de las crónicas, el número de mujeres españolas que participaron en la toma de Tenochtitlán varía entre ocho y doce, así que, al igual que de entre los hombres se invitó a los capitanes y poco más, podríamos considerar a estas tres valientes como la representación femenina de aquella gesta. Así que vayamos con la tercera.

Isabel Rodríguez, esposa de Miguel Rodríguez de Guadalupe, llegó acompañando a su marido y, al final, le robó todo el protagonismo. Aunque seguro que también tuvo que tomar las armas, ocupó un lugar en esa mesa por otros menesteres: el cuidado de los heridos y de los enfermos.

[…] como eran tan continuas las refriegas, salían de la una parte y de la otra muchos heridos, de tal manera que no había día que no saliesen cientos heridos, a los cuales una mujer española, que se decía Isabel Rodríguez, lo mejor que ella podía les ataba las heridas y se las santiguaba «en el nombre del Padre y del Hijo e del Espíritu Sancto, un solo Dios verdadero, el cual te cure y sane», y esto no lo hacía más de dos veces, y muchas veces no más de una, y ocurría que aunque tuviesen pasados los muslos, iban sanos otro día a pelear, argumento grande y prueba de que Dios era con los nuestros, pues por mano de aquella mujer daba salud y esfuerzo a tantos heridos, y porque es cosa que de muchos la supe y de todos con forme, me pareció cosa de no dejarla pasar en silencio.

A las órdenes de Isabel, porque coordinó y organizó a otras mujeres de la expedición, tanto españolas como indígenas aliadas en una especie de hospital de campaña. Abundando en lo dicho, tenemos al hispanista británico Hugh Thomas, que recordó, en su obra La conquista de México (1994), el papel fundamental desempeñado por Isabel Rodríguez:

Un artillero que era además curandero, Juan Catalán, iba de un lado a otro murmurando plegarias y encantorios para los heridos. Varias mujeres castellanas actuaban como enferme ras en el real de Cortés, por ejemplo Isabel Rodríguez, de la que se decía que sabía atender muy bien a los heridos, y Beatriz de Paredes, una mulata que no solo cuidaba a los heridos, sino que, en ocasiones, luchaba en lugar de su marido, Pedro de Escobar.

Doña Isabel Rodríguez enviudó y se casó de nuevo, estableciéndose en Tacubaya, donde, según parece, siguió ejerciendo como médico por el resto de su vida. Incluso se cuenta que pudo haber recibido de la Corona el nombramiento de médico honorario para practicar la medicina en todo el territorio de Nueva España.

Y si María, Beatriz e Isabel fueron las representantes de las mujeres en aquella mesa, me gustaría hacer extensiva su representación al de tantas mujeres (olvidadas por la historia) que lucharon junto con los hombres, algunas, como hemos visto, con más valor incluso, y que, mientras los hombres se dedicaban a jugar a las cartas o a emborracharse al final de la jornada, ellas se ocupaban de cuidar a los heridos y de otras múltiples labores de intendencia.

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