‘Pensábamos que era el fin del mundo’: Cómo Estados Unidos lanzó cuatro bombas nucleares sobre España en 1966…

BBC news mundo(M.Burke) —- En 1966, el remoto pueblo español de Palomares descubrió que la era nuclear les había caído encima desde un cielo despejado.
Dos años después del aterrador accidente, el reportero de la BBC Chris Brasher fue a investigar qué ocurrió cuando Estados Unidos perdió una bomba de hidrógeno.
El 7 de abril de 1966, hace casi 60 años, finalmente se encontró un arma nuclear desaparecida que el ejército estadounidense había buscado desesperadamente durante 80 días.
La ojiva, con una potencia explosiva cien veces superior a la de la bomba lanzada sobre Hiroshima, fue cuidadosamente extraída desde una profundidad de 869 m (2850 pies) del mar Mediterráneo y descendida con delicadeza al USS Petrel.
Una vez a bordo, los oficiales cortaron minuciosamente la carcasa del dispositivo termonuclear para desarmarlo. Solo entonces todos pudieron respirar aliviados: se había recuperado la última de las cuatro bombas de hidrógeno que Estados Unidos había lanzado accidentalmente sobre España.
«Este no fue el primer accidente con armas nucleares», declaró el reportero de la BBC Chris Brasher al informar desde el lugar del accidente en 1968. «El Pentágono registra al menos nueve accidentes previos de aeronaves con bombas de hidrógeno. Pero este fue el primer accidente en suelo extranjero, el primero en involucrar a civiles y el primero en capta la atención mundial».

Esta aterradora situación se produjo debido a una operación estadounidense denominada Chrome Dome .
A principios de la década de 1960, Estados Unidos desarrolló un proyecto para disuadir a su rival de la Guerra Fría, la Unión Soviética, de lanzar un ataque preventivo.
Una patrulla de bombarderos B-52 con armas nucleares surcaba continuamente los cielos, preparados para atacar Moscú en cualquier momento.
Pero para mantenerse en el aire en estas largas rutas circulares, los aviones necesitaban repostar durante el vuelo.
El 17 de enero de 1966, uno de estos bombarderos volaba a 9,5 km (31.000 pies) sobre la región de Almería, en el sur de España, e intentó un reabastecimiento rutinario en vuelo con un avión cisterna KC-135. «Creo que lo que ocurrió fue que el bombardero se acercaba demasiado y no estabilizó su posición», declaró a Brasher el mayor general estadounidense Delmar Wilson, responsable de la intervención en el catastrófico accidente, «por lo que se acercaron demasiado y colisionaron».
El impacto del bombardero B-52 contra el avión de reabastecimiento lo destrozó, incendiando el combustible que transportaba el KC-135 y causando la muerte de los cuatro tripulantes a bordo. La explosión subsiguiente también mató a dos hombres en la sección de cola del B-52. Un tercero logró eyectarse, pero murió al no abrirse su paracaídas.
Los otros cuatro tripulantes del bombardero lograron saltar del avión en llamas antes de que este se desintegrara y cayera a tierra, arrojando fragmentos de avión en llamas y su letal carga termonuclear sobre el remoto pueblo español de Palomares.
Todo el mundo hablaba de una «flecha rota». Entonces supe que «flecha rota» era la palabra clave para un accidente nuclear. – Capitán Joe Ramírez
La enorme bola de fuego se avistó a una milla de distancia. Afortunadamente, no provocó una explosión nuclear. Las ojivas del bombardero no estaban armadas y contaban con salvaguardias integradas para evitar una reacción atómica en cadena involuntaria.
Sin embargo, los dispositivos termonucleares sí contaban con explosivos que rodeaban sus núcleos de plutonio como parte del mecanismo de detonación. En caso de accidente, las bombas contaban con paracaídas diseñados para amortiguar el impacto al aterrizar y evitar la contaminación radiactiva.
De hecho, una bomba sin detonar aterrizó sin problemas en el lecho de un río y se recuperó intacta al día siguiente. Desafortunadamente, dos de los paracaídas de las bombas nucleares que caían en picado no se abrieron.
Esa mañana, el agricultor español Pedro Alarcón caminaba hacia su casa con sus nietos cuando una de las bombas nucleares cayó en su campo de tomates y explotó en pedazos al impactar. «Quedamos destrozados. Los niños empezaron a llorar. Me quedé paralizado de miedo. Una piedra me dio en el estómago; pensé que me había matado. Me quedé allí tendido, sintiéndome fatal, con los niños llorando», declaró a la BBC en 1968.
. Devastación y caos
La otra bomba de hidrógeno también explotó al impactar contra el suelo cerca de un cementerio. Estas explosiones dobles crearon enormes cráteres y esparcieron polvo de plutonio radiactivo y altamente tóxico por cientos de hectáreas. Restos de aviones en llamas también cubrieron el pueblo español.
«Lloraba y corría de un lado a otro», declaró a la BBC en 1968 una aldeana llamada Señora Flores. «Mi hija pequeña lloraba: ‘Mamá, mamá, mira nuestra casa, se está quemando’. Por todo el humo pensé que lo que decía debía ser cierto. Caían muchas piedras y escombros a nuestro alrededor. Pensé que nos alcanzaría. Fue una explosión terrible. Pensamos que era el fin del mundo».
Una vez que la noticia de que el bombardero había caído con armas nucleares a bordo llegó al mando militar estadounidense, se lanzó una operación de gran envergadura. En el momento del desastre, el capitán Joe Ramírez era abogado de la Fuerza Aérea estadounidense destinado en Madrid. «Había mucha gente hablando, había mucha agitación en la sala de conferencias.
Todos hablaban constantemente de una ‘flecha rota’. Entonces supe que ‘flecha rota’ era la palabra clave para un accidente nuclear», declaró en 2011 a Witness History, de la BBC .
Personal militar estadounidense fue trasladado a la zona en helicóptero. Cuando el capitán Ramírez llegó a Palomares, vio de inmediato la devastación y el caos provocados por el accidente. Enormes restos humeantes estaban esparcidos por toda la zona; gran parte del bombardero B-52 en llamas había aterrizado en el patio de la escuela. «Es un pueblo pequeño, pero había gente corriendo en todas direcciones. Pude ver escombros humeantes, pude ver algunos incendios».
- EN LA HISTORIA
En Historia es una serie que utiliza el archivo único de audio y video de la BBC para explorar eventos históricos que aún resuenan hoy. Suscríbase al boletín semanal que la acompaña.
A pesar de la masacre, milagrosamente nadie en el pueblo murió. «Casi 100 toneladas de escombros en llamas cayeron sobre el pueblo, pero ni un pollo murió», dijo Brasher. Un maestro de escuela local y un médico subieron a la ladera incendiada para recuperar los restos de los aviadores estadounidenses fallecidos. «Más tarde, clasificaron los restos y las extremidades en cinco ataúdes, lo que causó algunas dificultades burocráticas cuando los estadounidenses solo recogieron cuatro cuerpos de esa ladera», dijo Brasher.
Tres tripulantes del B-52 que lograron eyectarse aterrizaron en el Mediterráneo a varias millas de la costa y fueron rescatados por barcos pesqueros locales una hora después del accidente. El cuarto, el navegante de radar del B-52, se eyectó durante la explosión del avión, lo que le provocó quemaduras graves y no pudo separarse de su asiento eyectable. A pesar de ello, logró abrir el paracaídas y fue encontrado con vida cerca del pueblo y trasladado al hospital.
Sin embargo, aún quedaba el problema de localizar la mortífera carga nuclear del avión. «Mi principal preocupación era recuperar esas bombas; esa era mi prioridad número uno», declaró el general Wilson a la BBC en 1968.
– Falta una de nuestras bombas nucleares
La primera noche, la Guardia Civil acudió al pequeño bar de Palomares, que era prácticamente el único lugar con electricidad. Informaron de lo que consideraban una bomba, así que inmediatamente enviamos a algunos de los nuestros al cauce del río, cerca del centro. Y, efectivamente, era una bomba, así que pusimos guardia allí.
A la mañana siguiente, con las primeras luces del día, comenzamos la búsqueda, y creo que sobre las 10 u 11 de la mañana localizamos otras dos bombas.
Esto representó tres de las bombas nucleares, pero aún faltaba una. Al día siguiente, se enviaron camiones con tropas estadounidenses desde bases cercanas, y la playa de Palomares se convirtió en una base para unos 700 aviadores y científicos estadounidenses que intentaban con urgencia contener cualquier contaminación radiactiva y localizar la cuarta ojiva.
«Lo primero que se vio al comenzar la búsqueda en serio fue al personal de la Fuerza Aérea formando filas de 40 o 50 personas. Tenían áreas de búsqueda designadas. Empezaron a llegar algunas personas con contadores Geiger, y así comenzaron a marcar las áreas contaminadas», dijo el Capitán Ramírez en 2011.
Cuando el personal estadounidense registraba una zona contaminada con radiación, raspaban los primeros 7,6 cm de tierra vegetal y la sellaban en barriles para su envío de regreso a Estados Unidos. Unas 1.400 toneladas de tierra irradiada terminaron en un almacén en Carolina del Sur.
Tanto Estados Unidos como España, que en aquel momento se encontraba bajo la brutal dictadura militar de Francisco Franco, se esforzaron por minimizar el devastador accidente. Franco estaba especialmente preocupado por la posibilidad de que el temor a la radiación perjudicara el sector turístico español, una importante fuente de ingresos para su régimen. En un esfuerzo por tranquilizar a la población local y al mundo entero de que no había peligro, el embajador de Estados Unidos en España, Angier Biddle Duke, acabaría bañándose en el mar frente a la costa de Palomares ante la prensa internacional pocas semanas después del accidente.
Pero a pesar de que cientos de efectivos estadounidenses realizaron una búsqueda intensiva y meticulosa en los alrededores durante una semana, aún no pudieron encontrar la cuarta bomba. Entonces, el capitán Ramírez habló con un pescador local que había ayudado a rescatar a algunos de los aviadores supervivientes que habían amerizado. El pescador no dejaba de disculparse con el capitán Ramírez por no haber podido salvar a uno de los aviadores estadounidenses, a quien creía haber visto hundirse a la deriva.
El capitán Ramírez se dio cuenta de que el pescador podría haber visto la bomba nuclear desaparecida. «Todos los cuerpos habían sido contabilizados, lo sabía», dijo. La búsqueda se trasladó rápidamente al mar Mediterráneo, con la Armada estadounidense movilizando una flotilla de más de 30 barcos, incluyendo dragaminas y sumergibles, para rastrear el fondo marino. La exploración de kilómetros de lecho oceánico fue técnicamente compleja y un proceso muy lento, pero tras semanas de búsqueda exhaustiva, un nuevo buque de buceo profundo, el Alvin, finalmente localizó la bomba desaparecida en una fosa submarina.
Casi cuatro meses después de su primera pérdida, la ojiva finalmente fue puesta a salvo y devuelta a manos estadounidenses. Al día siguiente, a pesar del secretismo con el que el ejército estadounidense había mantenido su arsenal nuclear, tomó la inusual decisión de mostrar la bomba a la prensa internacional. El embajador Duke argumentó que, a menos que la gente viera la bomba con sus propios ojos, nunca tendría la certeza de que realmente se había recuperado.
Casi seis décadas después, el incidente aún proyecta una larga sombra sobre la región de Almería. La operación de limpieza estadounidense logró pasar por alto algunas zonas contaminadas, y Estados Unidos y España acordaron financiar controles sanitarios anuales para los residentes de Palomares. También prometieron monitorear el suelo, el agua, el aire y los cultivos locales. Sin embargo, aún quedan cercadas unas 40 hectáreas de terreno contaminado en Palomares. Y a pesar de que España y Estados Unidos firmaron un acuerdo mutuo en 2015 para limpiar la zona, ninguno de los dos ha cumplido.
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De la Santa Fe…
Ley XIX. Que la fe administre a los indios que tuvieran capacidad para recibir el Santísimo Sacramento de la Eucaristía” Leyes de Indias
(Libro I, Título I, De la Santa Fe Católica. Reinado de Felipe II)

MEER(F.C.A.Sanchez) — La impresión de las Doctrinas no debe considerarse un invento exclusivo del Viejo Mundo ni limitarse a ser vista solo como una herramienta para algunos libros.
La primera imprenta sudamericana funcionó en la República del Perú en Lima a partir del año 1584, estableciéndose como una empresa autárquica, lo que significaba que operaba de manera independiente y autosuficiente, produciendo no solo libros, sino también materiales esenciales para la educación y la evangelización.
Sin embargo, en la República de México, la imprenta apareció en 1539 con el propósito de difundir la Santa Fe Católica y, con ella, los sacramentos.
Desde el primer tercio del siglo XVII, los Padres de las Misiones, religiosos dedicados a la evangelización y la enseñanza, contaban con una imprenta en su orden, donde se editaban libros para la catequesis, especialmente en lengua indígena. De esta manera, se cumple con las leyes indianas, pero con un claro compromiso con la educación y el oficio dentro de las culturas locales.
La Orden Jesuita, al establecerse en Misiones, en la provincia de la actual República Argentina, creó su propia imprenta, donde era obligatorio conocer la lengua aborigen para la evangelización. Esta enseñanza se impartía en Lima, y el conocimiento de las lenguas indígenas se convirtió en una herramienta esencial para los misioneros en su labor evangelizadora en el Nuevo Mundo.
Como es sabido, un sínodo (asamblea) en Lima había establecido tiempo atrás la obligatoriedad para los misioneros de conocer las lenguas aborígenes y utilizarlas en la evangelización. Desde 1570, funcionó en Lima la cátedra de idiomas indígenas, un espacio académico donde se formaban los misioneros en el uso de estas lenguas.
En su República Cristiana de las Misiones, territorio colonial español, los jesuitas llevaron al límite esta consigna, integrando el aprendizaje de las lenguas nativas en su formación.

Pasó mucho tiempo para que la Santa Fe Católica llegara a la República del Paraguay, un proceso lleno de desafíos que requirió un esfuerzo conjunto de los misioneros, las comunidades indígenas y los reinados de Portugal en Sudamérica.
Sin embargo, los indígenas ya evangelizados trabajaron en las misiones cosiendo libros, manejando prensas y realizando encuadernaciones.
Poco a poco, la Santa Fe Católica mostró cómo los indígenas no eran solo receptores pasivos de la evangelización, sino también agentes activos en la difusión de la doctrina cristiana.
Su participación en la producción de libros fue crucial para la educación de sus comunidades, lo que les permitió acceder a las enseñanzas de la fe de una manera más directa y comprensible.
Sin embargo, la Doctrina debía mostrarse con imágenes para ayudar a los no conversos a adoptar sus enseñanzas sobre el pecado, la misericordia de Dios y el diablo, poco conocidos por ellos, así como por los esclavos y mulatos analfabetos.
Este enfoque visual era fundamental, ya que muchas comunidades indígenas y no indígenas carecían de un sistema de escritura desarrollado y dependían de la oralidad y de las representaciones visuales para comprender conceptos abstractos.
Por tanto, para cumplir con la misión de la Santa Fe Católica, la imprenta debía considerar este aspecto ilustrativo, produciendo no solo textos, sino también imágenes que acompañaran las enseñanzas.
Así, en todas las Misiones aparecieron talleres de pintura, escultura y grabado. Estos talleres no solo eran espacios de producción artística, como la escuela de arte de los ángeles arcabuceros del Virreinato del Perú y la República de Bolivia, o de imágenes religiosas de una sola pieza con ojos de vidrio en la República de Colombia, sino también centros de aprendizaje donde se enseñaba a los indígenas a crear imágenes que representaran los relatos bíblicos y los principios de la fe católica.
Para mediados del siglo XVII, en este Nuevo Mundo surgió también el arte de los copistas en las Misiones. Esta práctica, que involucraba la creación de objetos y ornamentos, se utilizaba como una forma de expresión cultural que combinaba elementos indígenas y cristianos. También se desarrolló la confección de instrumentos de viento y cuerda, así como conocimientos sobre agricultura y construcción.

La Orden Jesuita en América del Sur creó una escuela de evangelización con su universidad en Córdoba y sus misiones.
En este contexto, la educación se convirtió en un pilar fundamental del trabajo jesuita, y sus instituciones educativas se destacaron por su rigor académico y su compromiso con la formación integral de los estudiantes.
La Universidad de Córdoba, en particular, se convirtió en un centro de conocimiento y un modelo para otras instituciones de la región.
Cuatro siglos después, un miembro de esa orden que, desde joven, cada mañana antes de tomar el autobús para ir a trabajar, pasaba por la parroquia a recibir del sacerdote la Santa Fe Católica de la Eucaristía, mantenía viva la práctica de la fe en este territorio.
Luego, mientras viajaba en el autobús, oraba al Señor con la misma esperanza de recibir el banquete celestial, como aquellos jesuitas de antaño.
Hoy, ese miembro de la Orden Jesuita ocupa el lugar de Roma en la Santa Sede y, con la misma doctrina jesuita, usando aquellos mismos zapatos gastados, se hizo llamar Francisco, el Papa. Su elección ha traído consigo un enfoque renovado en la pastoral, la inclusión y la justicia social, valores que han sido parte de la misión jesuita desde sus inicios en la América colonial.
La imprenta en las Misiones y la labor de los jesuitas son un testimonio del impacto que la educación y la evangelización pueden tener en la transformación de las sociedades. A través de sus esfuerzos, los jesuitas no solo promovieron la fe católica, sino que también contribuyeron al desarrollo cultural y educativo de las comunidades indígenas, dejando un legado que perdura hasta el día de hoy.
La campaña de la historia de la Santa Fe Católica en América del Sur es, por lo tanto, una historia de encuentros, aprendizajes y transformaciones, tanto individuales como colectivas, en la que la fe se convierte en un vehículo para la comprensión mutua y la creación de oficios, todo ello en la espera de recibir el banquete celestial prometido.
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El día que Fidel Castro le regaló una isla cubana a Alemania oriental para convertirla un «destino turístico comunista»…

BBC News Mundo — El 18 de agosto de 1972 el Aktuelle Kamera, el noticiero de la televisión estatal de la entonces República Democrática Alemana (RDA) emitió un sorprendente reportaje.
Informaba sobre la ceremonia de transferencia de soberanía de una isla en el Caribe que el entonces líder cubano, Fidel Castro, le había regalado a Alemania oriental.
Se trataba de la que entonces se llamaba Cayo Blanco del Sur, un islote de 7 km2, de 500 metros de ancho y 15 km de largo ubicada en el Golfo de Cazones.
Ese día, la isla cambiaría de nombre para llamarse Cayo Ernesto Thaelmann o Ernst-Thälmann-Insel en honor al político comunista alemán Ernst Thälmann, que había sido líder del Partido Comunista de Alemania (KPD) durante la mayor parte de la República de Weimar y quien fue fusilado en 1944 por orden de Adolfo Hitler.
Durante la ceremonia de transferencia de soberanía de la nueva Isla Ernesto Thaelmann, el Aktuelle Kamera mostró también en su noticiero la inauguración de un busto de Ernest Thälmann.
Allí presentes estaban el embajador alemán y varios de sus delegados con decenas de representantes cubanos.
– La historia
Todo empezó durante una visita oficial de Fidel Castro a Berlín, en junio de 1972.
Había sido invitado por Erick Honecker, el entonces secretario general del Partido Socialista Unificado, la principal formación política de la RDA.
Se dice que el político alemán le entregó como regalo a Castro un oso de peluche, el símbolo de Berlín.
Castro, sin embargo, fue más generoso. Su regalo para Alemania oriental: la isla caribeña.

Según informan los diarios de la época, en el edificio del Consejo de Estado, el líder cubano extendió frente a Honecker un mapa de Cuba y le apuntó a una pequeña isla que formaba parte del archipiélago de los Cayos Blancos del Sur.
Castro le explicó a Honecker que el regalo de Cuba para la RDA estaba «en la Bahía de Cochinos, donde invadieron los imperialistas”.
Castro anunció entonces que la isla sería renombrada en honor de Ernesto Thälmann, “en memoria de un hijo ejemplar del pueblo alemán”.
El líder cubano le dijo también a sus anfitriones alemanes que la pequeña playa del islote deshabitado sería llamada “playa RDA”.
El objetivo de este pequeño territorio de 500 metros de ancho y 15 km de largo que Cuba le regalaba a la RDA era convertirlo en un «destino turístico comunista» para los germano orientales.
El homenajeado, Enst Thälmann, que hoy es considerado el padre del movimiento marxista-leninista en Alemania, había sido arrestado en 1933 por la Gestapo, y después de permanecer encarcelado en confinamiento solitario durante 11 años, fue fusilado en 1944 por orden de Adolf Hitler.

– Isla olvidada
El plan de crear un destino turístico comunista en el Caribe nunca se llevó a cabo debido a los problemas económicos que vivía el país.
Y la isla, que desde ese día en junio de 1972 era un territorio alemán, permaneció intacta con sus formaciones de arrecifes altamente desarrollados y una serie de especies en peligro de extinción, como coral negro y peces ornamentales de los arrecifes.
En Alemania oriental la noticia, no pareció tener mayores repercusiones.
A ningún ciudadano de la RDA se le permitió pasar sus vacaciones en el lejano paraíso caribeño.
Los germano orientales se preguntaban cómo podrían llegar hasta el Caribe si difícilmente se les permitía viajar a Hungría.
Poco a poco la Isla Ernesto Thälmann cayó en el olvido.
Después de la reunificación en 1990, Alemania no reclamó el territorio.
Según se dijo, el “regalo” del gobierno cubano no había sido tal. Más que una concesión real, se informó, había sido “un gesto simbólico”.
Tras la caida del muro de Berlín, Eric Honecker, quien llegó a ser presidente de la RDA hasta 1989, se exilió en Chile donde permaneció hasta su muerte en 1994.
Y también el hombre que dio nombre a la isla caribeña alemana quedó olvidado con el paso del tiempo.
En 1988, la isla fue golpeada duramente por el huracán Mitch, destruyendo el busto de Ernesto Thälmann.
Hoy la isla continúa deshabitada y el único recordatorio de que alguna vez fue un territorio alemán, son los restos en la arena de esa estatua de su “hijo ejemplar”.
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Mochila de 72 horas: ¿qué alimentos debo incluir para que me ayuden a sobrevivir y a disminuir el estrés?…

The Conversation(I.P.Gómez/A.B.S.Robles) — El pasado 26 de marzo, la Unión Europea publicó una guía donde instaba a los ciudadanos a disponer de un kit que permita la supervivencia de una familia durante tres días.
Más allá de la alarma que provoca la posibilidad de un conflicto armado, el mensaje de la UE pretende que todos estemos preparados para una emergencia, incluyendo catástrofes naturales –como la dana de Valencia– o pandemias como la del covid-19.
La “mochila para 72 horas” no es algo nuevo. Ya existían recomendaciones desde organismos como UNICEF para países donde los desastres climáticos son frecuentes.
Y el nombre no se eligió al azar: mochila porque debe ser algo cómodo de transportar, y 72 horas porque es el tiempo que tardan en llegar los servicios de emergencia.
Dentro de esa mochila debemos guardar cosas diversas, pero es muy importante incluir comida que nos proporcione la energía y los nutrientes necesarios. Además, deben ser alimentos de larga vida útil, fáciles de transportar y de consumir.
– Lo más básico
El primer producto de la lista es el agua, el nutriente más necesario. Se puede sobrevivir semanas sin comida, pero sin agua sólo días. ¿Y cuánta? Pues depende de muchos factores, entre ellos el clima.
El mínimo es un litro de agua diario por persona, y se puede incluir también alguna pastilla potabilizadora. Además, hay que pensar en los elementos minerales. No sería mala idea algún sobre de suero fisiológico, o geles rehidratantes.
Por lo demás, los alimentos que elegiríamos serían principalmente liofilizados (leche en polvo, sopas de sobre, etc.) y enlatados o barritas energéticas. También debemos pensar si alguien tiene necesidades especiales, como ancianos o personas con intolerancias alimentarias. Y en caso de que haya bebés, es necesario incluir leche de fórmula.
– ¿Puede la dieta ayudarme a lidiar con el estrés?
Recordemos que es un kit básico para sobrevivir a una situación de emergencia, muy distinto a nuestra alimentación normal. Hay que revisarlo para retirar los productos que van caducando, aunque seguramente no lo tengamos que utilizar.
Pero ¿qué ocurre si nos vemos obligados a hacer uso de su contenido? ¿Pueden los alimentos almacenados ayudarnos a disminuir el estrés de la situación?
En momentos de estrés sostenido nuestro cuerpo sufre los efectos negativos del cortisol, la principal hormona que se libera. Al mismo tiempo, disminuyen la serotonina y la melatonina, responsables de nuestra sensación de bienestar y estado de ánimo positivo.
La buena noticia es que hay alimentos que bien bajan el cortisol, o bien aumentan la serotonina y la melatonina. Y podemos meterlos en nuestra mochila.
- Chocolate negro: las variedades con 75 % o más de cacao contienen gran cantidad de flavonoides. Estas moléculas han demostrado disminuir el cortisol. También son unos grandes antioxidantes que ayudarán a nuestro corazón.
- Frutos secos: son ricos en magnesio y potasio, que ayudan a disminuir el cortisol en sangre y, además, aumentan la melatonina.
- Legumbres: no solo son fantásticas para evitar la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares, sino que también pueden mantener a raya el cortisol.
- Pescado azul: sus ácidos grasos omega-3 son conocidos por sus beneficios para la salud cardiovascular, a lo que se suma su efecto modulador sobre el eje hipotálamo-hipófisis-adrenales y la liberación de cortisol.
- Lácteos: ¿quién no se ha tomado un vaso de leche caliente antes de ir a la cama? Su alto contenido en triptófano, aminoácido que utilizamos para sintetizar la serotonina y la melatonina, hace que durmamos mejor y estemos más tranquilos.
En resumen, algunas latas de legumbres y de pescado azul, una tableta de chocolate negro, frutos secos y un paquete de leche en polvo pueden proporcionarnos la energía necesaria para la espera. Y también un plus de tranquilidad que agradeceremos.

– Más allá de las 72 horas: alimentos para evitar las consecuencias del estrés
A menudo no hace falta experimentar una situación de emergencia: la mayoría vivimos en un estado constante de inquietud. Pero podemos conseguir que esa incómoda sensación de estrés y ansiedad se reduzca; sólo tenemos que poner un poco de nuestra parte.
Pequeños cambios en nuestros hábitos juegan a nuestro favor. ¿Qué tal si quedamos con los amigos, salimos al campo de excursión y terminamos con una buena ensalada y algo de fruta? ¿Mejor un paseo por la playa y un espeto de sardinas?. Ambas son versiones de la dieta mediterránea.
Porque el término “dieta” no sólo describe lo que comemos: también hace referencia al ambiente, el ejercicio físico o la interacción social. Todos son aspectos que han demostrado su función como antidepresivos y ansiolíticos.
Son muchos los estudios que demuestran que la dieta mediterránea es un excelente “estilo de vida” para mejorar nuestra salud física y mental. El aceite de oliva, su principal protagonista, nos aporta multitud de beneficios. Es antihipertensivo, antioxidante y también ansiolítico. Junto a una gran variedad de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, y pescado, conforma el patrón de dieta más recomendado para mantener alejados el estrés y la ansiedad.
Una excelente elección, no solo para cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente, también el planeta. Disfruten de la buena compañía y los buenos alimentos. Es la mejor mochila para hacer frente al estrés, y estar de paso bien preparados.
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Trama: El sobre…

MEER(M.Estevez) — Me despertó el sol de la mañana. La luz caía sobre la colcha formando dibujos. Retuve el aroma de los jazmines que traían recuerdos de otros años, de otras mañanas. De pronto alguien tocó la puerta: “Vengo a traer una carta”… Me incorporé despacio. Mis pies rozaron la alfombra. Después tomé un saco y me lo abroché confundida mientras me acercaba al picaporte.
¡Sí! Efectivamente una carta me había sido enviada. Reconocí mi nombre escrito a mano, con tinta azul y en una caligrafía que no me era familiar. Instintivamente di vuelta el sobre, descubriendo, para mi sorpresa, que no indicaba remitente. Lo apoyé en la mesa del comedor y me quedé observándolo a la distancia.
Era un sobre más bien pequeño, de papel de seda con reborde rayado, parecía de esos que se utilizan para correo aéreo. Me intrigó. Me ilusionó. Me alegró. Y esta imagen, como un eco, retumbó en algún lugar profundo.
Nunca fui de ansiar aquella carta o llamada que nunca llega, o de soñar con el amor perdido u olvidado; pero ese día sin motivo aparente, ni racional fundamento, deseos desconocidos me invadieron el alma. Tal vez fue el encanto, en nuestros días infinitamente potenciado por su extravagancia, de esta forma de comunicación, que guarda la belleza de lo dicho con la inspiración de la mano.
¡¿No lo sé?! Quizás fue simplemente el azar, el que quiso que esa mañana, y en ese instante, mágicamente me diera permiso para soñar. Me deje llevar y fantaseé infinitas posibilidades sobre lo que podría contener la extraña misiva. Inicié así un viaje imaginario en el que yo era la protagonista, la heroína, la mujer amada, la abanderada de una causa noble, una invitada especial a experimentar los secretos de la alquimia.
Es sabido que todo viaje (aún el imaginario) cuando es sorpresivo, no programado, nos produce cierto estado de anarquía, movimientos sísmicos que nos expulsan de nuestra cotidianidad. A veces es esta distancia la que nos permite tener otra visión de nuestra propia existencia. Empecé ese viaje, acepté el riesgo, y disfruté la posibilidad de verme transformada por la experiencia.
Así sin darme cuenta, ni de cómo ni porqué, me encontré frente a mi misma, indagando en mi interior más profundo, cuestionando mis creencias, mis ritos y mis promesas, replanteándome la seguridad de lo viejo y lo gastado, reavivando antiguas vocaciones, valorando mis afectos más sinceros, animada con otra fuerza.
Sospecho que a esta altura del relato se estarán preguntando… Al fin de cuentas, ¿abrió el sobre? ¿De quién era la carta? ¿Qué contenía? En honor a la verdad, les debo confesar (con sutil, pero muy sutil, desazón) que lo que ocurrió después realmente posee tal insignificancia que prefiero omitir su relato, ya que temo incluso ponerle un tono jocoso a mi maravillosa vivencia.

Lejos de mí está el romper la ilusión creada.
En definitiva, si algo me enseñó el sobre, es que el mundo no es otro que aquel que nosotros queremos ver.
P.D.: El universo de lo manuscrito, donde la ilusión y la espera son protagonistas.
La mano sobre el papel, el trazo de la tinta, el peso de la carta como objeto tangible.
La escritura manuscrita le otorga una singularidad irrepetible: la presión de la tinta, la inclinación de las letras, los pequeños titubeos que revelan el pulso de quien escribe.
El tiempo de espera entre el envío y la respuesta. Espacio de reposo, La carta viaja, cruza manos desconocidas, descansa en estantes, espera su momento.
No solo transporta palabras, sino la huella de quien la sostuvo, el roce de unos dedos, el perfume del papel.
En cada sobre que llega, hay más que tinta: hay presencia, hay memoria, hay el eco de un abrazo a la distancia.
Quizás por eso Emily Dickinson escribió: “Una carta te hace sentir inmortal, porque es solo la mente del amigo, sin el cuerpo”.
Y, quizás por eso, recibir una carta nos devuelve por un instante la ilusión de vencer el tiempo. Y es por todo eso que si alguna vez alguien decide escribirme una carta en papel que sepa que me hará feliz.
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La enfermedad de las vírgenes…

JotDown(J.R.Alonso) — En 1554 el médico alemán Johannes Lange, natural de Löwenburg en Silesia, siguiendo una antigua obra hipocrática describió una enfermedad como «peculiar de las vírgenes». Esta enfermedad fue llamada morbus virgineus, febris amatoria, anemia hipocrómica, enfermedad verde o clorosis.
El interés de Lange fue suscitado por la carta del padre de una joven, Anna, que le escribía preocupado por cómo el cambio de aspecto de su hija —palidez, letargia y debilidad— ponía en peligro sus perspectivas de matrimonio.
Con el tiempo, la enfermedad verde formó parte de un grupo de enfermedades consideradas exclusivas de las mujeres como la histeria (híster significa útero) y el útero errante, desplazamientos incontrolados de este órgano que supuestamente causaban presiones sobre nervios y venas y generaban distintos trastornos, tales como sensaciones de ahogo, pérdida de habla, vértigos, problemas en las rodillas, dolores de cabeza, ardor de estómago, alteraciones en las venas de la nariz, sopor, irregularidades en el pulso y, en ocasiones, la muerte.
Los que diagnosticaban el útero errante creían que este órgano exclusivamente femenino se movía libremente como un pequeño organismo dentro de la cavidad abdominal de la mujer, algo que se describía con una frase de un machismo ejemplar: «un animal dentro de otro animal».
Es sorprendente porque esta idea tenía milenios de antigüedad: el papiro de Lahun, del 1990 a.C., considerado el texto ginecológico más antiguo, ya lo comenta y el propio Platón había dicho: «El animal dentro de ellas está deseoso de procrear niños, y cuando permanece sin dar fruto… se vuelve descontento y enfadado y se mueve por todas direcciones dentro de ellas hasta las extremidades, causando todo tipo de enfermedades…».
La enfermedad verde se pensaba que era debida a que hasta que llegaba la menstruación distintos humores se acumulaban en el cuerpo de las adolescentes, generando un espacio cenagoso, unas charcas estancadas que provocaban ese triste aspecto. En mujeres fértiles, esta enfermedad de las vírgenes incluía también la retirada de la menstruación, los cambios en la alimentación, la pérdida de coloración en la piel que tomaba ese característico color verdoso y una gran debilidad general.
Los libros médicos de la época señalaban tres posibles tratamientos para la enfermedad de las vírgenes: el primero era tomar «agua de acero». Limaduras de acero se hervían en vino blanco y se añadían azúcar y especias. Era algo tan común que muchas mujeres tenían recetas para el agua de acero en sus libros de cocina, algunos de los cuales han llegado hasta nosotros.
El segundo tratamiento era luchar contra la pereza, hacer ejercicio, insistir en las tareas domésticas, cualquier tipo de actividad física. Y el tercero aparece ya en la carta de respuesta al padre de Anna que Lange publicó proponiendo este singular tratamiento para la jovencita y otras similarmente afectadas: «Vivir con hombres y copular» añadiendo «si consiguen concebir, se curarán».
Las referencias a la clorosis son continuas en los siguientes cuatro siglos. A finales del siglo XVI, Luis Mercado en su De mulierum affectionibus (1579) dice que el morbus virgineus es un sinónimo de la fiebre blanca «porque observamos que ocurre en un gran número de vírgenes».
En el siglo XVII Richard Morton publicó su obra Phthisiologia: or a Treatisse of Consumptions donde habla por primera vez de unos tubérculos en el pulmón que darían nombre a una nueva enfermedad, la tuberculosis, pero donde también relata el caso de una muchacha de dieciocho años a la que él empezó a tratar en 1686 indicando «en el mes de julio, cayó en una total supresión de sus períodos mensuales por una multitud de cuidados y pasiones de su mente […].
Desde ese tiempo su apetito empezó a desfallecer y su digestión a ser mala, su carne también comenzó a verse fofa y caída, y su aspecto pálido». Para muchos, tanto la enfermedad verde de Lange como la pérdida de apetito descrita por Morton podrían ser las primeras referencias médicas a un trastorno importante en los siglos XX y XXI, que se convirtió entre los más prevalentes en las jóvenes púberes, la anorexia.
El máximo desarrollo de la enfermedad de las vírgenes tuvo lugar en el siglo XIX, en especial en su segunda mitad. El aumento del tiempo entre la pubertad y la maternidad al casarse las jóvenes a mayor edad, la rígida moral victoriana, el desarrollo de la llamada «era de la ansiedad» y el desarrollo de un sistema de salud digno de tal nombre propiciaron que esta y las otras enfermedades que eran consideradas exclusivamente femeninas tuvieran una amplia repercusión social.

Andrew Fogo, un médico inglés, declaró en 1803 que la enfermedad verde era un trastorno imaginario. Armand Trousseau, sin embargo, impartió una conferencia titulada «Verdadera y falsa clorosis» que luego publicó en 1872, donde declaraba que las jovencitas afectadas de la enfermedad verde tenían el erotismo más desarrollado que las demás mujeres y que ese era un síntoma esclarecedor.
No obstante, por las mismas fechas, Raciborski (1868) preguntó a muchachas afectadas por la enfermedad verde y todas le expresaron su desagrado ante el pensamiento del sexo. Este mismo Raciborski recomendaba como medida preventiva una prohibición total de leer novelas hasta la edad de veinte años por lo que sugería que las jovencitas deberían tener prohibida la entrada a las bibliotecas públicas.
La clorosis desapareció de los manuales de medicina en torno a 1920-1930, explicándose de distintas maneras por mejoras en la dieta, cambios en la ropa femenina y por una mayor edad a la hora de contraer matrimonio, y Campbell indicó en 1923 que la clorosis era una exageración del cambio fisiológico que ocurría en todas las niñas más que una enfermedad sui generis.
Sin embargo, William H. Crosby publicó en 1987 en el Journal of the American Medical Association, una buena revista científica, que había visto una mujer clorótica, cuyo color verdoso de la piel se distinguía claramente por ser pelirroja.
Es muy probable que tengamos muchas otras descripciones de enfermedad de las vírgenes, solo que en las bibliotecas no están bajo el epígrafe de libros de medicina sino en las vidas de otro grupo particular de mujeres que no mantenían relaciones sexuales: las santas. Rudolph Bell publicó en 1992 un libro titulado Santa anorexia en el que sigue la pista de más de doscientas vidas —doscientas sesenta y una, para ser exactos— de santas y mujeres con un aura de espiritualidad que desde 1200 a la actualidad tienen como característica común que se dejaron morir de hambre mediante un ayuno excesivo.
Muchas de estas mujeres, en especial en el medievo italiano, seguían un ideal de enfrentar las urgencias del cuerpo mediante «la negación de una misma, el ayuno y la salud espiritual» y se ensalzaba un modelo basado en la espiritualidad, el sacrificio personal, la fuerza de voluntad y el alejamiento del mundo.
El 50% como mínimo de aquellas mujeres santas encajarían en la actualidad en un diagnóstico clínico de anorexia. Bell considera también que en ellas habría una rebelión contra «un patriarcado que intenta imponerse entre la santa anoréxica y su Dios». De hecho la propia Teresa de Jesús nos habla del convento de clausura como un espacio de libertad y alegría, un lugar donde las mujeres están a salvo de la tiranía de los hombres.
Estas mujeres se dejaban morir de hambre y sentían que eso les asemejaba a los pobres famélicos y les unía con la imagen de Cristo en la cruz. Algunos autores hablan de masoquismo o de paranoia, pero es más complejo que eso; no se puede entender el fenómeno sin valorar las creencias que subyacen a esos comportamientos.
Para muchas de esas santas, el dolor no era un fin en sí, no era algo que finalizaba en el momento y el lugar en que se producía, su dolor se ofrecía a Dios y se convertía en una sustitución o una restitución. Es un tema difícil donde es fundamental respetar las creencias que subyacen bajo estas historias.
Estas vírgenes internas en un convento creían que su sufrimiento tenía un resultado, que iba más allá de un tiempo determinado y de un lugar concreto. El dolor era visto como una herramienta, un camino, algo productivo. Su hambre y su sufrimiento era una forma de compartir el martirio y la crucifixión, servía como expiación por los pecados de otros: era un pago, un trueque, un contrato.

La anorexia es mucho más común en mujeres que en hombres, en una proporción de entre diez a uno y veinte a uno y aparece normalmente en la adolescencia. Aunque las clases humildes no son inmunes a este trastorno, es característico de chicas de familia de clase alta, muy competitivas, con fuerza de voluntad y un perfeccionismo que llega a un extremo insalubre.
Del mismo modo, según Bell, la proporción de anorexia en esas mujeres santas era del 76% en las de clases altas, 39% en las clases medias y 15% en las clases bajas. También era más común en las clases nobles que en los artesanos y labradores y más en las nuevas sociedades urbanas que en las comunidades rurales.
En la actualidad se ve más en algunas profesiones como en bailarinas, gimnastas, atletas y modelos, vocaciones donde un peso corporal escaso se puede ver como una ventaja. Una de cada seis bailarinas tiene trastornos alimentarios.
La anorexia significa etimológicamente «pérdida del apetito», pero en realidad se trata de personas que durante buena parte de su enfermedad mantienen el apetito y pasan hambre voluntariamente. Llegan a poner su vida en peligro y se considera el trastorno psiquiátrico de mayor mortandad.
Puede tratarse de un episodio normalmente de larga duración pero un porcentaje de las personas afectadas lo cronifican y responden mal a los tratamientos, con lo que en estas personas se producen episodios repetidos, hospitalizaciones recurrentes y afecta gravemente a su calidad de vida y a la de sus familias.
Dejarse morir de hambre requiere una enorme fuerza de voluntad. Algunas veces las santas ayunadoras rompían la dieta y eran encontradas a mitad de la noche saqueando la despensa del convento. ¿Cómo reaccionaba la comunidad ante tamaño despropósito, ante la pérdida de aquel éxito, ante el derrumbe de aquella manifestación de autocontrol y amor a Dios?
Simplemente decían que la hermana dormía felizmente en su celda mientras que el diablo, asumiendo su imagen y escondiendo la cola debajo del hábito se había metido en la alacena, devorando todos los dulces. Los psicólogos, siempre más sosos, dirían que eran episodios de atracones bulímicos.
Algunas de las santas anoréxicas murieron de debilidad como resultado de su trastorno alimentario, pero otras se convirtieron en las superioras de su comunidad y dejaron un recuerdo de sabiduría en su liderazgo y moderación y flexibilidad en el seguimiento de las normas. Quizá quien ha vivido las cadenas de la rigidez de la anorexia entiende mejor la bondad y salubridad de las debilidades humanas.
nuestras charlas nocturnas.
De «láser suicida» a «el número de la bestia»: los extraños temores que han generado los códigos de barras desde su invención…

BBC News Mundo(C.Baraniuk) — Láseres. Eso es lo que necesita el personal del supermercado, insistió Paul McEnroe. Escáneres en las cajas y pequeñas pistolas láser con forma de pistola.
¡Apunta, dispara y vende!
En 1969, se trataba de una visión extravagante del futuro: estos láseres escanearían unas extrañas marcas en blanco y negro en los productos que McEnroe y sus colegas de IBM habían diseñado.
Se entusiasmó y dijo que acelerarían las filas en los supermercados. La solución se conocería más tarde como código de barras.
En ese momento de la historia, los códigos de barras nunca se habían utilizado comercialmente, aunque la idea llevaba décadas gestándose tras una patente presentada el 20 de octubre de 1949 por un ingeniero que pasó a formar parte del equipo de McEnroe.
Los expertos de IBM estaban tratando de hacer realidad los códigos de barras.
Tenían una visión del futuro en el que los compradores pasarían rápidamente por la caja registradora con láseres que escanearían cada artículo que quisieran comprar.
Pero los abogados de IBM tenían un problema con el futuro.
«De ninguna manera», dijeron, según cuenta McEnroe, un ingeniero ahora retirado.
Le temían a «un suicidio con láser».
¿Qué pasaría si la gente se lesionara los ojos intencionalmente con los escáneres y luego demandara a IBM?
¿O si el personal del supermercado se quedara ciego?
No, no, se trataba de un simple rayo láser de medio milivatio, trató de explicar McEnroe. Había 12.000 veces más energía en una bombilla de 60 vatios.
Sus súplicas cayeron en oídos sordos, así que recurrió a un puñado de monos Rhesus importados de África.
Después de que las pruebas en un laboratorio cercano demostraran que la exposición al minúsculo láser no dañaba los ojos de los animales, los abogados cedieron.
Y así fue como el escaneo de códigos de barras se volvió algo común en los supermercados del mundo entero.

Además de los monos, cada miembro humano del equipo de McEnroe en IBM también merece crédito por el Código Universal de Producto (UPC), como se conoció formalmente a su versión del código de barras.
Entre ellos, Joe Woodland, quien ideó el concepto inicial de los códigos de barras décadas antes, después de dibujar líneas en la arena de una playa.
Crucialmente, George Laurer y otros miembros del equipo de IBM tomaron esta propuesta preexistente de estilo código de barras y la desarrollaron hasta convertirla en un rectángulo ordenado de líneas verticales negras que corresponden a un número que puede identificar de manera única cualquier artículo de supermercado imaginable.
La industria de la alimentación adoptó formalmente el UPC en 1973 y el primer producto que lo llevaba fue escaneado en el supermercado Marsh de Ohio en 1974.
A partir de ahí, conquistó el planeta.
Pronto aparecieron otros tipos de códigos de barras y el UPC sentó las bases de los llamados «códigos de barras 2D», como los códigos QR, que pueden codificar aún más información.
Pero la historia de estas pequeñas marcas en blanco y negro es mucho más alocada y accidentada de lo que uno podría imaginar.
– Midiendo el espacio
Incluso se podría argumentar que todo empezó con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
«Escaneaba cosas para la CIA», explica McEnroe. «Mapas enormes».
Fue uno de sus primeros trabajos en IBM, y lo preparó para trabajar en una tecnología completamente nueva, pero relacionada, que revolucionaría la industria minorista.

McEnroe sabía que las filas de pago en las tiendas avanzarían mucho más rápido si el personal pudiera escanear los productos en una computadora en lugar de tener que leer los precios estampados en cada artículo y luego procesar la venta manualmente.
Para ser aceptado, un sistema de escaneo de códigos de este tipo tendría que funcionar todo el tiempo y leer el código correctamente incluso si el producto se pasara por el escáner a velocidades de hasta 2,5 metros por segundo.
El equipo de IBM se puso a trabajar basándose en el diseño patentado por Woodland y su colega, pero con una diferencia importante: el enfoque original se basaba en la lectura del grosor de las líneas negras.
El equipo de IBM descubrió que era más fácil basar el proceso de escaneo no en la medición del grosor de esas líneas verticales, sino en la distancia entre el borde de una línea y el de la contigua.
En decir, el espacio entre las líneas, que era más reflectante y más fácil de detectar por el escáner.
De esa manera, no importaba si la impresora de etiquetas dibujaba líneas más gruesas de lo previsto: el escaneo seguiría funcionando, prácticamente siempre.
– La encarnación del mal
McEnroe subraya que el lanzamiento de la tecnología de códigos de barras UPC no estuvo exento de polémica.
«Nuestra primera tienda no llegó a abrir», recuerda.
Había gente fuera protestando porque los precios ya no se estamparían en cada producto, sino sólo en los estantes donde se colocaban.
Algunos sindicatos de la época pensaban –en definitiva con razón– que la tecnología de escaneo amenazaba puestos de trabajo en los supermercados.
También existía la preocupación de que los códigos de barras pudieran utilizarse para ocultar los precios.
Estas reticencias se disiparon pronto, pero los códigos de barras siempre siguieron inquietando a algunas personas.

Para unos pocos fanáticos, no son nada menos que el mal.
En 2023, Jordan Frith, profesor de comunicación en la Universidad de Clemson en Carolina del Sur, publicó un libro sobre la historia de los códigos de barras.
Durante su investigación, encontró un artículo de 1975 en una publicación llamada Gospel Call que señalaba que los códigos de barras podrían ser «la Marca de la Bestia», una referencia a una profecía bíblica del Libro del Apocalipsis sobre el fin del mundo.
El pasaje del Nuevo Testamento se refiere a una bestia, a veces interpretada como el Anticristo, que obliga a todas las personas a ser marcadas en la mano derecha o en la frente.
En la profecía, solo aquellos que aceptan tal marca pueden comprar o vender.
El artículo de 1975 indicaba que, con el tiempo, los códigos de barras serían «tatuados con láser» en la frente o el dorso de la mano de todos, listos para ser presentados en las cajas de los supermercados.
Aunque parezca extraña, la idea ha demostrado ser sorprendentemente pegadiza.
Un libro de 1982 titulado The New Money System («El nuevo sistema monetario»), de la escritora evangélica Mary Stewart Relfe, popularizó aún más la supuesta conexión, afirmando que el número 666 estaba «oculto» entre las líneas de los extremos y del medio de cada código de barras.
De hecho, estas «líneas de protección», como se las conoce, sirven como punto de referencia para ayudar al escáner láser a identificar el inicio y el final de cada secuencia UPC.
Laurer, del equipo de IBM, considerado coinventor del UPC, insistió más tarde en que no había nada siniestro en esto y que el parecido con el patrón utilizado para codificar el número seis era una coincidencia.

Pero esta extraña teoría todavía se puede encontrar en algunos rincones de internet.
Algunos incluso toman medidas extremas para evitar los códigos de barras, incluidos los miembros de un grupo cristiano ortodoxo ruso conocido como Viejos Creyentes.
Una de ellos, Agafia Lykov, le dijo a los periodistas de la revista Vice en 2013 que los códigos de barras eran «el sello del Anticristo».
Agregó que si le daban algo con un código de barras, sacaba el contenido y quemaba el paquete.
En 2014, una empresa láctea rusa explicó en su sitio web por qué había una cruz roja impresa sobre los códigos de barras de sus envases de leche.
Como es «bien sabido», decía la declaración, los códigos de barras son la Marca de la Bestia. La declaración ha sido eliminada.
– Distópicos
«Resulta un tanto extraño imaginar a un grupo de ejecutivos de supermercados liderando el camino hacia el apocalipsis», dice Frith.
Sin embargo, se podría decir que los códigos de barras tienen un dejo distópico.
Para algunos, se han convertido en símbolos del capitalismo en su forma más fría.
También suelen aparecer en secuencias escalofriantes en las películas.
En «Terminator» nos enteramos de que los prisioneros de robots asesinos en un futuro apocalíptico reciben marcas de código de barras en sus brazos para su identificación.

«Esto se graba mediante un escáner láser», le explica el protagonista Kyle Reese, que viaja en el tiempo, a una aterrorizada Sarah Connor.
«A algunos de nosotros nos mantuvieron con vida para trabajar, cargando cadáveres».
La marca de código de barras, en este contexto, tiene ecos de los números tatuados en los brazos de los prisioneros de los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
En la vida real, a veces se han usado de forma maliciosa, especialmente cuando se trata de códigos QR, que en lugar de utilizar líneas verticales consisten en constelaciones de pequeños cuadrados blancos y negros en un patrón que se puede leer con las cámaras de los teléfonos inteligentes.
Debido a que, por ejemplo, escanear un código QR con el teléfono puede dirigir el dispositivo a un sitio web malicioso, los piratas informáticos han utilizado códigos QR en ocasiones.
– Ubicuos
A pesar de algunos usos nefastos de los códigos de barras y de las afirmaciones extravagantes de que representan la Marca de la Bestia, esta tecnología se utiliza hoy en día en miles de procesos industriales y comerciales en todo el mundo.
Se estima que se escanean unos 10.000 millones de códigos de barras a nivel global todos los días, según GS1, la organización que supervisa los estándares de los códigos UPC y QR.
Y como ayudan a los minoristas realizar un seguimiento de enormes inventarios de productos, permiten operar negocios gigantes con relativamente poco personal.
Erin Temmen, gerente de cuentas de la empresa de etiquetado Electronic Imaging Materials, concuerda.
Su compañía, como otras del sector, produce etiquetas de código de barras que funcionan prácticamente en cualquier entorno.
Esto incluye, por ejemplo, etiquetas resistentes al frío que no se caen de los equipos llenos de nitrógeno líquido y etiquetas resistentes a los productos químicos que conservan el código incluso si se salpican con sustancias nocivas en un laboratorio.
También produce etiquetas de código de barras más reflectantes, para aumentar la distancia de escaneo hasta 14 metros, lo que las hace detectables incluso si un artículo está en lo alto de un estante.
Esa versatilidad es un indicio de la amplia variedad de contextos en los que se utilizan realmente los códigos de barras.

Han ayudado a rastrear el comportamiento y el movimiento de las abejas y los pájaros cantores, han marcado óvulos y embriones en clínicas de fertilidad para evitar confusiones y se han colocado en lápidas para dirigir a los visitantes a los monumentos en línea para los fallecidos.
El ejército estadounidense los utiliza para controlar la asistencia y la formación del personal. Una universidad de Arabia Saudita, para registrar la asistencia de los estudiantes a las clases.
Los códigos de barras han ido al espacio.
En la Estación Espacial Internacional se usan para registrar la ingesta de alimentos y bebidas de los astronautas, así como para identificar sus muestras de sangre, saliva y orina.
En la Tierra, los hospitales utilizan sistemas de códigos de barras para rastrear muestras de sangre, medicamentos y dispositivos médicos como prótesis de cadera.
La identificación asistida por máquina puede ayudar al personal a garantizar que los médicos administren el medicamento correcto al paciente correcto, por ejemplo.
«Hablo con médicos y miembros del personal de los hospitales responsables de la gestión de inventarios y todos ellos afirman que han obtenido beneficios», afirma la profesora Valentina Lichtner, de la Universidad de Leeds, quien investiga el impacto de los sistemas de seguimiento de códigos de barras en los entornos sanitarios.
Nada de esto habría sido posible sin las líneas trazadas por Woodland en la arena y el trabajo de McEnroe y su equipo en IBM.
Frith cree que la tecnología aparentemente simple del código de barras tradicional probablemente se mantendrá durante mucho tiempo.
A pesar de estar en todas partes, «la mayor prueba de su éxito», afirma Frith, «es que nunca pensamos en ellos».
nuestras charlas nocturnas.
El cometa Borisov y la importante vigilancia de los objetos interestelares…

The Conversation(J.M.T.Rodríguez) — Los cometas y asteroides han captado la curiosidad humana desde hace mucho tiempo.
Hasta hace poco, todos los ejemplos documentados pertenecían a nuestro sistema solar.
Esto cambió con el descubrimiento del primer objeto interestelar conocido, 1I/2017 U1 (‘Oumuamua), en 2017.
Dos años después, el astrónomo aficionado de Crimea Gennady Borisov descubrió un segundo objeto interestelar, dando nombre al primero de naturaleza cometaria: 2I/Borisov. Ambos proceden del espacio interestelar, tras formarse alrededor de alguna otra estrella.
Ahora publicamos un estudio sobre el cometa 2I/Borisov, realizado parcialmente desde el telescopio robótico Joan Oró, localizado en el Observatori del Montsec, en el que analizamos en detalle su evolución y propiedades.
Además, destacamos la dificultad que supone la creciente contaminación lumínica para detectar estos objetos en un futuro.
– ¿De dónde procede Borisov?
En las etapas iniciales de la formación de nuestro sistema planetario, los planetas gigantes participaron en dispersar gravitatoriamente asteroides y cometas que se encontraban a su paso.
Hoy en día los modelos dinámicos que explican mejor las características actuales del sistema solar indican que se produjo una eyección masiva de pequeños cuerpos. Este fue posiblemente el mecanismos que lanzó el cometa 2I/Borisov al espacio interestelar, pero desde otro sistema planetario.
Una vez esos asteroides y cometas abandonaron otros sistemas planetarios se convirtieron en objetos errantes. Sin embargo, cuando se produce un encuentro fortuito con otras estrellas su historia dinámica puede cambiar. Eso fue precisamente lo que les ocurrió a ʻOumuamua y al cometa 2I/Borisov cuando cruzaron a toda velocidad nuestro sistema planetario.
Una vez interaccionaron gravitatoriamente con el Sol regresaron al espacio interestelar.

– La vigilancia del cometa 2I/Borisov
Los cometas son objetos difusos, generalmente de pocos kilómetros de diámetro. Como están compuestos por hielos, desarrollan una brillante y extendida envoltura de gas y polvo llamada coma. Cuando se adentran lo suficiente en el sistema solar pueden desarrollar colas mucho más extensas al encuentro con el Sol, que los hacen reconocibles en las imágenes estelares.
A medida que el comenta Borisov viajaba por el sistema solar interior, compilamos observaciones utilizando telescopios de tamaño mediano. Queríamos comprender mejor su evolución fotométrica. Estos datos son cruciales para obtener información sobre su tamaño y composición, y sobre cómo se comportan cuando se exponen a la radiación del Sol después de millones de años en el espacio interestelar.
2I/Borisov es el primer cometa interestelar jamás observado, y conocer su comportamiento es de gran interés científico.
La apariencia débil y difusa en nuestras observaciones muestra el reto observacional que suponía, incluso para telescopios de mediano tamaño.

Aún así, la importancia de los telescopios de menos de un metro se demostró con el descubrimiento y con el seguimiento que realizaron decenas de observatorios. Los astrónomos aficionados, como el mismo Gennady Borisov, realizan una labor fundamental en el seguimiento de estos objetos, complementaria a la que realizan los observatorios profesionales.
– Las observaciones del telescopio espacial Hubble
Las imágenes obtenidas por el telescopio espacial Hubble nos maravillaron por su detalle y permitieron conocer mejor las dimensiones del cometa.
Fruto de ellas, un equipo internacional liderado por David Jewitt estimó que 2I/Borisov poseía menos de 1 km de diámetro y fue capaz de detectar su fragmentación posterior el 30 de marzo de 2020.

Un equipo liderado por D. Bodewits descubrió en la coma de 2I/Borisov moléculas generadas en la sublimación de hielos y materia orgánica, aunque estaba dominada por monóxido de carbono (CO), mucho más abundante que el agua. La envoltura gaseosa también contenía cianuro (CN), azanida (NH2), hidróxido (OH) y cianuro de hidrógeno (HCN), entre otros.
Esa envoltura gaseosa producida al sublimarse el núcleo del cometa se mantuvo activa mientras el objeto pasó a menos de seis unidades astronómicas (unos 897 millones de kilómetros) del Sol. Sospechamos que la relativamente pobre sublimación observada es consecuencia de una sumamente larga estancia en el medio interestelar, que supuso una pérdida significativa de compuestos volátiles.
La razón es que, en ese entorno extremo, las superficies de estos cometas vagabundos estarían sujetas durante decenas de millones de años a la radiación cósmica, siendo procesadas térmicamente y alterando su composición superficial.
– El efecto de la contaminación lumínica
Las cámaras digitales se ven muy afectadas por el creciente empeoramiento de la calidad del cielo nocturno, particularmente en las longitudes de onda que emiten las tan de moda lámparas led.
Y es precisamente el brillo creciente del fondo del cielo la razón principal de que los cometas puedan pasar desapercibidos para los astrónomos hasta que no son lo suficientemente brillantes.
La adopción de políticas adecuadas a la preservación del cielo oscuro en la planificación urbana de todo el mundo desempeñará un papel fundamental en la preservación de los observatorios y en la garantía de condiciones óptimas para la investigación astronómica.
El problema crece sin control, como ejemplifica que el propio Observatorio Paranal en Chile denunciase a principios de año el impacto negativo de un proyecto industrial en la calidad de sus observaciones.
Ante este reto observacional que afrontamos, resulta cada vez más acuciante la necesidad de crear un sistema de detección espacial de asteroides y cometas.
Una serie de telescopios en órbita permitirían monitorizar todo el cielo alrededor de la Tierra para no dejar al azar ningún encuentro fortuito. Aun así, esperamos que el nuevo programa de patrullaje del firmamento LSST del Observatorio Vera Rubin permita descubrir nuevos cometas interestelares.
Si bien es cierto que el riesgo de impacto por un cometa se estima en un orden de magnitud inferior al que se asocia a los asteroides, los cometas interestelares añaden otra fuente de objetos a esa ecuación. Para aprender más sobre esos esquivos cometas, la futura misión Comet Interceptor de la ESA es el marco en el que se ha presentado este trabajo sobre el cometa 2I/Borisov.
Parece sumamente improbable que el impacto con un cometa del tamaño del 2I/Borisov ocurra en los próximos cien millones de años pero, por si acaso, todos querríamos estar informados a tiempo.
nuestras charlas nocturnas.
Espionaje en Berlín: un viaje de autodescubrimiento…

MEER(L.Díaz) — En cada visita a Berlín, la ciudad me ofrece algo nuevo. Esta vez, me llevó por un camino que nunca había imaginado recorrer: el mundo del espionaje. Berlín, con su historia marcada por divisiones, muros y conspiraciones, es el lugar perfecto para un museo como el Deutsches Spionagemuseum. Decidí aventurarme allí una tarde, y lo que encontré superó cualquier expectativa.
-Un museo que despierta tu espía interior
Desde el momento en que crucé la entrada, sentí que estaba entrando en un set de película de espías. Las luces, los sonidos y el diseño moderno del museo crean un ambiente que inmediatamente te envuelve. Al principio, fui recibida por una línea de tiempo que narraba la evolución del espionaje, desde los mensajeros secretos de la antigüedad hasta los hackers modernos.
¿Sabías que el espionaje tiene raíces que se remontan a miles de años atrás? Lo que comenzó como mensajes ocultos en textiles o pergaminos se ha transformado en complejos algoritmos y redes globales.
Cada exhibición parecía una puerta a una dimensión diferente. Había vitrinas repletas de gadgets que solo había visto en películas: cámaras diminutas ocultas en botones, paraguas que disparaban dardos venenosos y máquinas de escribir que en realidad eran herramientas de cifrado.
Uno de los objetos que más me impactó fue una réplica de la famosa máquina Enigma, utilizada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial para cifrar mensajes. Descubrí cómo el esfuerzo por descifrarla no solo cambió el rumbo de la guerra, sino también la historia de la computación.

– La adrenalina del túnel láser
Uno de los momentos más emocionantes de mi visita fue probar el túnel láser. Este desafío interactivo te invita a sentirte como un verdadero espía en plena misión: tu tarea es atravesar un pasillo lleno de rayos láser sin tocarlos. Me agaché, salté y me moví con torpeza, pero la experiencia fue inolvidable. A medida que avanzaba, no podía evitar imaginarme en una película, escapando con información crucial mientras el tiempo corría en mi contra.

El lado humano del espionaje
El museo no se queda solo en los gadgets y las emociones. A través de historias reales, me sumergí en el lado humano del espionaje. Aprendí sobre agentes encubiertos que arriesgaron todo, no por fama o fortuna, sino por ideales. Historias de traiciones, sacrificios y dilemas éticos que me hicieron reflexionar sobre lo complicado que debe ser vivir una vida en las sombras.
Por ejemplo, había una sección dedicada a la Guerra Fría, un período en el que Berlín fue el epicentro de las intrigas internacionales. La ciudad, dividida por el Muro, era el escenario perfecto para espías que se movían entre el este y el oeste. Los artefactos expuestos, como documentos falsificados y herramientas de vigilancia, daban vida a ese período de tensión constante.

– Más que un museo: una experiencia transformadora
Al salir del museo, me sentí diferente. No solo había aprendido sobre la historia del espionaje, sino que también había comenzado a mirar el mundo con nuevos ojos. Pensé en todas las pequeñas acciones que suceden a nuestro alrededor, las redes invisibles de información y las historias que nunca llegamos a conocer.
El Deutsches Spionagemuseum no es solo un lugar para los amantes de las películas de espías; es un recordatorio de que la verdad a menudo está oculta, y de que cada historia tiene más de un lado. Berlín, con sus cicatrices y su resiliencia, sigue siendo el mejor lugar para explorar estos misterios.
Si alguna vez visitas la ciudad, no dejes pasar la oportunidad de convertirte en espía por un día. Quizás, como yo, salgas con una nueva perspectiva sobre el mundo.
nuestras charlas nocturnas.
Wilgefortis, la santa barbada…

JotDown(P.Ortega) — A partir de la Baja Edad Media surge en toda Europa la advocación a una santa muy singular: coronada, crucificada y barbada. Y lo más curioso de todo es que recibe un nombre distinto en cada uno de los lugares en los que se la venera: Wilgefortis, Ontkommer, Uncumber, Kummernis, Svata Starosta o Liberata. Os contamos el origen de su extraño culto, así como las leyendas milagrosas atribuidas a esta santa tan particular.
Wilgefortis es, sin duda, la más popular de las santas a quienes se representa crucificadas dentro de la tradición cristiana. A partir de finales del siglo XIV, su culto va a extenderse por toda Centroeuropa, y su versión española, santa Librada, se expandirá también por Latinoamérica. Lo más interesante de todo es que, aunque se trata de una misma santa, con la misma leyenda, va a tener diferentes nombres según el lugar donde se le rinda culto. Hoy en día, sigue siendo un misterio el porqué de esa dispar denominación.
Para localizar el origen de esta curiosa santa, tenemos que situarnos en la catedral de Lucca (Italia) en la Baja Edad Media, donde se veneraba una singular representación de Cristo crucificado denominada Volto Santo. Este Cristo hierático, en pose totalmente perpendicular, clavado a la cruz con cuatro clavos, presenta una singularidad: está togado, es decir, vestido con una túnica talar ceñida con un cordón.
Se representa de esta manera porque, supuestamente, tal es el atuendo con el que Cristo regresará en la Segunda Venida, según se describe en el Libro de la Revelación. Se trata de un Cristo de origen bizantino, y quizá sea, de entre las imágenes de este tipo, la de mayor popularidad en Europa.
A este Cristo, al que sacaban en procesión, le eran atribuidos numerosos milagros, por lo cual Lucca se convirtió a partir del siglo XIV en un centro de peregrinación. Fruto de esta veneración se crearon copias de la imagen para que los peregrinos pudiesen llevarse a su tierra un recuerdo.
Si bien parte de esas copias eran de carácter indiscutiblemente masculino, hubo otras que acentuaron la decoración del vestido y adquirieron formas femeninas.

Según el historiador Ilse E. Friesen, la realización de este tipo de representaciones con caracteres femeninos no fue simple coincidencia ni accidente, sino que existieron razones para crear intencionadamente una imagen andrógina.
Hubo, incluso, algunos cristos en Centroeuropa que fueron deliberadamente vestidos con trajes femeninos para transgredir los lazos estrictos del género; o hasta podrían haber sido fruto del poso pagano que en la Europa medieval atribuía a las deidades un carácter ambiguo, combinando en un mismo cuerpo atributos femeninos y masculinos.
Hablemos de las historias vinculadas a las santas barbadas. Ilse E. Friesen apunta que el surgimiento de una leyenda en el siglo XIV, unido a la duda que generan las representaciones de un Cristo vestido, no habituales en la época, puedan ser el origen de la confusión. Esta leyenda narra cómo una princesa, hija del rey de Portugal, al ser ofrecida en matrimonio por su padre a un rey pagano de Sicilia, pidió a Cristo un milagro para no ser desposada, y este fue el crecimiento de una barba.
De este modo, sería rechazada por su futuro consorte y permanecería virgen. Por ese motivo, su padre montó en cólera y la entregó a los paganos, para que la virgen barbada fuese crucificada al igual que Jesucristo. Parecen haber existido otras narraciones más completas de la vida de la santa, que incluirían detalles sobre su encarcelamiento y tortura, previos a la crucifixión; ya que hay lienzos y grabados donde se representan tales pasajes.

Existe otra leyenda que se va a asociar a la historia de esta santa: la historia del violinista y el zapato, que también se vincula, en sus orígenes, con el Volto Santo de Lucca. A mediados del siglo XIV, la imagen del Volto Santo sufre una variación, fundamentalmente en sus representaciones pictóricas: un violinista aparece junto a un Cristo calzado con zapatos de oro, que deja caer uno de ellos para el violinista como regalo por su devoción. La leyenda dio un giro y fue aplicada a Wilgefortis.
La historia cuenta que este violinista era muy pobre y un día fue a tocar para la santa. Ella, apiadándose del músico, dejó caer uno de sus zapatos de oro como recompensa. El violinista proclamó el milagro, pero nadie le creyó y fue acusado de robo. Para demostrar su inocencia, volvió a tocar para la santa, esta vez delante de los jueces, que, atónitos, observaron cómo ella dejaba caer su segundo zapato de oro. Así, el violinista fue perdonado.

Por otra parte, tenemos la singular vinculación con una santa española, santa Librada o Liberata, cuya leyenda, muy distinta de la anterior, nos habla de un parto múltiple en el que nacieron nueve hermanas. El milagroso parto, ocurrido en el seno de una comunidad pagana, se tomó como un castigo de los dioses y se decidió ejecutar a las mellizas. Para evitarlo, la madre las dejó en el río; aguas abajo, fueron recogidas por una familia cristiana.
Cuando crecieron, fueron perseguidas por su culto, y de entre ellas destacó Librada por su valentía y gran fe, por las que fue martirizada.
Aparentemente, nada tiene que ver nuestra Librada con Wilgefortis, a no ser por la aparición en el libro religioso Cronicón de Dextro de la referencia «Santa Wilgefortis, virgen y mártir, hija del rey de Portugal, cuyo nombre en latín es Liberata y en teutónico Onkummer» en 1561, que se transmitirá a una nota del libro de mártires, Martirologio de Usuardo, perpetuándose así en textos posteriores.
Esto va a generar una representación de Librada o Liberata crucificada, pero, eso sí, sin barba (solo se conoce una pequeña y rara escultura de Librada barbada en Barcelona). Muestras de santa Librada crucificada las tenemos en Baiona de Tui (Galicia), en la basílica de San Miguel en Madrid, en la catedral de Sigüenza y en la catedral de Sevilla.
Se han manejado varias hipótesis para explicar este fenómeno de la feminización de Cristo, que dio lugar a esas peculiares santas barbadas. Una de las teorías es la existencia de un paganismo subyacente en la Baja Edad Media, que pudo propiciar la creación de una santa con vestigios del antiguo culto de la Venus barbata. En concreto, podemos acudir al culto romano de Afrodita en Chipre, donde se veneraba a la diosa como a una Venus barbuda.
Vestía, esta, ropajes femeninos, pero tenía barba y genitales masculinos. Sus sacrificios rituales eran dirigidos por hombres y mujeres travestidos. Aristófanes, escritor griego, la llamó Afrodito, un nombre masculino chipriota. Es muy probable que de esta figuración surgiera la idea del ser en el que conviven los dos sexos, conocido como hermafrodita.
Otra hipótesis se basa en la existencia de auténticas mujeres barbudas, consideradas prodigios, con lo que este aspecto milagroso tenía su correlación en el mundo real. En este sentido, vamos a mencionar dos ejemplos de pinturas que recogen testimonios de mujeres barbudas. En primer lugar, citamos una pintura de Juan Sánchez Cotán, titulada La barbuda de Peñaranda y fechada en 1603.
Luego, sin lugar a dudas, hay que destacar un lienzo de José de Ribera en el que representó a Magdalena Ventura; una mujer que vivía en Accumoli, cerca de Nápoles, y que padecía también de hirsutismo (enfermedad debida a la alteración de los niveles o del metabolismo de las hormonas androgénicas, que lleva aparejado, entre otros síntomas, un incremento del vello corporal y facial, así como voz grave y calvicie). Por esa razón, esta mujer era conocida por todos como la Barbuda.
Tan insólito resultaba el caso, que el virrey de Nápoles la mandó llamar a palacio para ser retratada por Ribera. Allí dejó constancia el maestro de cómo esta mujer, con cincuenta y dos años, todavía daba el pecho al último de sus tres hijos. Junto a ella aparece su marido y, al otro lado, una mesa sobre la cual el pintor colocó una bobina de lana dentro de una concha, símbolo que alude al hermafroditismo.
El cuadro se realizó en febrero de 1631 y lleva la inscripción «El gran milagro de la naturaleza» en uno de sus costados.

Volviendo a nuestra santa, fue tal la popularidad que alcanzó Wilgefortis en toda Europa que su culto llegó a rivalizar con el de la propia Virgen María. No será hasta la Contrarreforma, y sobre todo tras la Ilustración, cuando la Iglesia católica persiga y destruya muchas de sus imágenes por considerarlas grotescas y monstruosas aberraciones; aunque hasta 1969 no fue finalmente descanonizada.

Pese a la destrucción, algunas de las imágenes de esta santa barbada han sobrevivido hasta nuestros días.
La mayoría suelen ser de maestros menores, o incluso exvotos sin calidad artística alguna.
No obstante, nos quedan obras de cierto nivel.
Por una parte, contamos con la representación que hace el pintor flamenco Hans Memling en el denominado Tríptico de Adriaan Reins, hoy en Brujas, en uno de cuyos laterales aparece la santa portando una cruz, y en cuyo rostro se aprecia una tenue barba.
Otra imagen destacable —también un tríptico— proviene de la mano del Bosco, y representa a una mujer crucificada, pero sin barba.
Algunos estudiosos han sugerido que, por tratarse de un encargo italiano, la santa no sea otra sino santa Julia crucificada, en lugar de Wilgefortis.
Señalaremos, además, otra santa que comparte historia con la de Wilgefortis, aunque bajo otro nombre: Uncumber de Inglaterra.
Esta sí aparece con una larga barba y portando una cruz de tau en la abadía de Westminster, en Londres.
Por último, citar una de las barbadas más tardías: una talla anónima de Wilgefortis, ya del siglo XVIII, que se encuentra en la iglesia de Loreto en Praga.
El caso de santa Wilgefortis es, claramente, una invención tardomedieval confundida con las leyendas antes mencionadas atribuidas a una virgen de Flandes.
Las características de esta santa son su representación en la cruz vestida con un traje largo, coronada (algunas leyendas hacen referencia a su origen real) y con rasgos de hirsutismo.
De esta especie de barba con la que se la representa parece derivar su nombre principal, que puede provenir de dos acepciones: virgo fortis («virgen fuerte») o hilge vraz («rostro sagrado»). La primera acepción hace referencia a la fuerza propia del varón presente en una mujer, y la segunda a su similitud con el rostro de Cristo. No obstante, hay variaciones respecto a estos elementos (como es el caso de la barba, que no aparecerá en santa Librada).

A modo de conclusión, comentaremos que, debido al atributo de la barba de Wilgefortis y por ello a su carácter masculino, hay que poner de manifiesto la idea extendida en el Medievo entre la cristiandad sobre los distintos modos de preservar la virginidad para así ofrecer su vida a Dios: por ejemplo, una mujer podía convertirse en una femina virilis («mujer viril»), una doncella guerrera, dentro del reino espiritual.
Una virgen viril santificada podía llegar a ser una «mujer-Cristo», identificada con Él por haber dedicado íntegramente su vida a imitarlo. Este hecho se manifestaba ya en la Iglesia temprana en santas como Blandina o Perpetua, que según las fuentes estaban dotadas de rasgos masculinos por el valor con que afrontaron sus respectivos martirios.
Esta idea pudo, sin duda, reforzar la creencia entre los fieles de que santa Wilgefortis y sus derivadas no eran otra cosa sino «mujeres-Cristo»

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De Fígaro a Don Giovanni: el bonito barrio de Sevilla en el que se han inspirado algunas de las obras más importantes de la historia…

Infobae(D.Borrego) — Gracias a su impresionante patrimonio cultural y artístico, su riqueza monumental y sus gentes, Sevilla es uno de los destinos obligatorios dentro de Andalucía. Sus calles empedradas y sus majestuosos monumentos, como la Giralda o la Torre del Oro, narran siglos de esplendor que la han convertido en una de las ciudades más impresionantes de Europa.
Además, a lo largo de sus 108 barrios, Sevilla enamora al viajero gracias a sus rincones únicos, los cuales han llegado a inspirar algunas de las obras literarias y musicales más importantes de la historia.
En este sentido, caminar por los pasajes del barrio de Santa Cruz es, a menudo, como adentrarse en un escenario sin cortinas. Al doblar una esquina, uno casi espera ver aparecer a Fígaro entre los callejones o escuchar los ecos de la voz de Carmen desde una ventana abierta.
La ciudad ha sido musa de más de un centenar de composiciones operísticas, según recoge el National Geographic, pero en ninguna parte este vínculo entre música y ciudad se hace tan palpable como en este histórico barrio, que fue judería hasta el pogromo de 1391.
Allí, en el trazado irregular de sus calles estrechas y plazas recoletas, resuenan sin cesar fragmentos del repertorio lírico europeo. El aria Largo al factótum parece retumbar en los muros de cal blanca; la habanera de Bizet flota entre naranjos; y bajo los balcones, los turistas alzan la vista, buscándolos: a Don Giovanni, a Rosina, a Leonora, como si la ópera aún se interpretara en vivo.

Uno de los espacios con mayor carga simbólica es la plaza de Doña Elvira. Hoy es un remanso de paz, con sus naranjos, bancos de azulejo y una fuente central, pero en tiempos fue escenario de comedias populares.
En la tradición teatral, allí vivía Inés de Ulloa, el amor imposible de Don Juan Tenorio, el personaje que Tirso de Molina creó y que Mozart universalizó como Don Giovanni. El entorno —calles adoquinadas, fachadas encaladas, rejas forjadas— acompaña esa atmósfera suspendida en el tiempo.
Lo mismo sucede con otras plazas cercanas, como la de la Alianza, junto a las murallas del Alcázar; la del Triunfo, donde las tunas homenajean cada 8 de diciembre a la Inmaculada; o la de Santa Marta, una pequeña cuadrícula de suelo empedrado y aroma a azahar, en la que, según la leyenda, Don Juan raptaba a Inés.
Buena parte de la fotogenia del barrio de Santa Cruz no es casual. A principios del siglo XX, una serie de reformas urbanísticas redibujó y embelleció esta zona para proteger su patrimonio y potenciar una imagen idealizada de la Sevilla tradicional.
En ese proceso se consolidaron jardines, se restauraron edificios históricos y se evitaron proyectos de ensanche que habrían arrasado el trazado medieval. Gracias a aquella intervención, aún se puede caminar por pasajes como el del Agua, que corre paralelo a los muros del Alcázar y que, según la tradición, inspiró la taberna de Lillas Pastia en la ópera Carmen.
Allí, Bizet situó a su heroína gitana tomando manzanilla antes de huir con el torero Escamillo. Ni Bizet ni Rossini pisaron jamás Sevilla, pero sus óperas, basadas en textos franceses, hicieron que la ciudad cobrara vida propia en los teatros del mundo.
– Calles, besos y balcones con historia

Entre los laberintos del barrio, algunas calles parecen diseñadas para el susurro y el secreto. La Calle de los Besos, por ejemplo, es tan estrecha que sus balcones casi se tocan. Se decía que los vecinos podían saludarse con un par de besos sin salir de casa. Más allá, entre la plaza de Doña Elvira y la de los Venerables, un azulejo con la inscripción “Rincón del Beso” perpetúa la costumbre, aunque fue colocado en 2012 como parte de una reforma comercial. Hoy es punto obligado de fotografía romántica.
Y como en toda ópera que se precie, no puede faltar el balcón. En la plaza de Alfaro, un edificio de finales del siglo XIX ha sido identificado popularmente como el de Rosina, la joven que enEl barbero de Sevillaintentaba escapar del matrimonio impuesto por Don Bartolo. Allí, Rossini imaginó al conde de Almaviva cantando serenatas bajo la mirada atenta de Fígaro, trepando por la fachada como si de Romeo y Julieta se tratara.
Más allá de las licencias históricas, el barrio de Santa Cruz ha sabido conservar una atmósfera que combina mito y memoria. Su configuración responde a siglos de historia —desde la comunidad judía medieval hasta el presente turístico— pero también a una narrativa construida con música, leyendas y dramatizaciones que han proyectado Sevilla al imaginario internacional.
Hoy, mientras suenan las guitarras en las plazas y los visitantes buscan la taberna de Carmen o el balcón de Rosina, la ciudad continúa representando su ópera eterna. No es casual que, entre las calles de Santa Cruz, el arte del disfraz, del amor y del engaño siga encontrando un escenario natural. Porque en Sevilla, la ópera no está en el teatro: está en la calle.
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«Un vínculo de amistad muy profundo»: la sorprendente historia del ángel de la guarda de Van Gogh…

BBC News Mundo(D.N.Lee) — El 23 de diciembre de 1888, el día en que Vincent van Gogh se mutiló la oreja y regaló la parte cortada a una trabajadora sexual, fue atendido por una inesperada alma gemela: el cartero Joseph Roulin.
Roulin, una rara figura de estabilidad durante los dos años de turbulencia mental que Van Gogh pasó en Arles, en el sur de Francia, se aseguró de que el pintor holandés (1853-1890) recibiera cuidados en un hospital psiquiátrico y lo visitó mientras estuvo allí, escribiendo a Theo, el hermano del artista, para ponerlo al día sobre su estado.
Pagó el alquiler de Van Gogh mientras estaba ingresado y pasó todo el día con él cuando le dieron el alta dos semanas después.
«Roulin… siente por mí una gravedad silenciosa y una ternura como la que un viejo soldado siente por uno joven», escribió Van Gogh a Theo en abril, describiendo a Roulin como «un alma tan buena, tan sabia y tan llena de sentimientos».
«Roulin no es sólo un modelo para él: era alguien con quien desarrolló un vínculo de amistad muy profundo», le dice a la BBC Katie Hanson, cocuradora de una exhibición que muestra esta conmovedora relación, que se presenta en el Museo de Bellas Artes de Boston, en Estados Unidos.
La tumultuosa relación de Van Gogh con Gauguin, y el desencuentro entre ambos que muy probablemente precipitó el incidente de la oreja, ha tendido a eclipsar su narrativa, pero Roulin ofrecía algo más constante y sin complicaciones.
Lo vemos en los retratos: la honestidad abierta con la que devuelve la mirada a Van Gogh, y el respeto y afecto mutuos que irradian del lienzo.
– Una nueva vida en Arles
Van Gogh se trasladó de París a Arles en febrero de 1888, convencido de que la luz más brillante y los colores más intensos mejorarían su arte, y de que los sureños tenían un aspecto «más artístico» y eran sujetos ideales para pintar.

Hanson subraya la «apertura a las posibilidades» de Van Gogh en aquella época, y su sensación, aún hoy reconocible, de ser una cara nueva en la ciudad.
«No tenemos por qué dar con la obra de nuestra vida en nuestro primer intento; también podemos estar buscando y buscando nuestra próxima dirección, nuestro próximo lugar», afirma. Y con este espíritu, Van Gogh, un recién llegado con «un gran corazón», dio la bienvenida a las nuevas conexiones.
Antes de mudarse a la casa amarilla de al lado, hoy tan conocida por dentro y por fuera, Van Gogh alquiló una habitación encima del Café de la Gare.
El bar era frecuentado por Joseph Roulin, que vivía en la misma calle y trabajaba en la cercana estación de ferrocarril supervisando la carga y descarga del correo.
Van Gogh sentía que su fuerte era el retrato, pero le costaba encontrar gente que posara para él, por lo que quedó encantado cuando el cartero, que se bebía una buena parte de sus ingresos en el café, accedió a posar para él, pidiendo sólo que le pagara con comida y bebida.
Entre agosto de 1888 y abril de 1889, Van Gogh realizó seis retratos de Roulin, símbolos de compañía y esperanza que contrastan con los motivos de soledad, desesperación y fatalidad inminente que aparecen en otras de sus obras.
En cada uno de ellos, Roulin viste su uniforme azul de empleado de correos, adornado con botones y trenzas doradas.
La nariz rechoncha de Roulin y su tez rubicunda, enrojecida por años de bebida, lo convirtieron en una musa fascinante para el pintor, que lo describió como «un hombre más interesante que muchas personas».

Roulin era sólo 12 años mayor que Van Gogh, pero se convirtió en un guía y una figura paterna para el solitario pintor; debido a la generosa barba de Roulin y a su aparente sabiduría, Van Gogh lo apodó Sócrates.
Nacido en el seno de una familia acomodada, Van Gogh pertenecía a una clase social muy diferente a la de Roulin, pero quedó prendado de su «fuerte naturaleza campesina» y de su tolerancia en tiempos difíciles.
Roulin era un republicano orgulloso y charlatán, y cuando Van Gogh lo vio cantando La Marsellesa, se dio cuenta de lo pintoresco que era, «como salido de Delacroix, de Daumier».
Vio en él el espíritu del trabajador, y describió su voz como poseedora de «un eco lejano del clarín de la Francia revolucionaria».
– La familia Roulin
La amistad pronto abrió la puerta a otros cuatro huéspedes: la esposa de Roulin, Augustine, y sus tres hijos.
Conocemos a su hijo Armand, de 17 años, aprendiz de herrero, con sus primeros vellos faciales y que parece incómodo con la atención del pintor; a su hermano menor, Camille, un escolar de 11 años, descrito en el catálogo de la exposición como «retorciéndose en su silla»; y a Marcelle, la bebé regordeta de la pareja que, según escribe Roulin, «hace feliz a toda la casa».
Cada cuadro representa una etapa diferente de la vida, y a cada modelo se le regalaba su retrato.
En total, Van Gogh realizó 26 retratos de los Roulin, una producción significativa para una familia, pocas veces vista en la historia del arte.

Van Gogh había soñado alguna vez con ser padre y marido, y su relación con la familia Roulin le permitió experimentar parte de esa alegría.
En una carta a Theo, describe a Roulin jugando con la pequeña Marcelle: «Fue conmovedor verlo con sus hijos el último día, sobre todo con la muy pequeña, cuando la hacía reír y rebotar sobre sus rodillas y cantaba para ella».
Fuera de estos muros, Van Gogh experimentó a menudo la hostilidad de los lugareños, que le describían como «el loco pelirrojo», e incluso solicitaron su confinamiento.
Por el contrario, los Roulin aceptaron su enfermedad mental, y su hogar ofreció un lugar de seguridad y comprensión.
La relación, sin embargo, distaba mucho de ser unilateral. Este visitante culto, con su inusual acento holandés, no se parecía a nadie que Roulin hubiera conocido antes, y ofrecía «un tipo de interacción diferente», explica Hanson.
«Es nuevo en la ciudad, nuevo para las historias de Roulin y va a tener nuevas historias que contar».
A Roulin le gustaba dar consejos -por ejemplo, sobre cómo amueblar la casa amarilla- y cuando, en el verano de 1888, Madame Roulin regresó a su ciudad natal para dar a luz a Marcelle, Roulin, que se había quedado solo, encontró una grata compañía en Van Gogh.

Roulin también tuvo la rara oportunidad de que le pintaran retratos gratis, y cuando, al año siguiente, se fue a trabajar a Marsella, le reconfortó que la pequeña Marcelle aún pudiera ver su retrato colgado sobre su cuna.
Su afecto por Van Gogh se refleja en su correspondencia.
«Continúa cuidándote, sigue los consejos de tu buen médico y verás cómo te recuperas por completo para satisfacción de tus familiares y amigos», le escribió desde Marsella. «Marcelle te manda un beso muy grande», agregó.
Los retratos de Van Gogh lo situaban en el corazón del hogar familiar. En sus cinco versiones de La Berceuse, que significa tanto «canción de cuna» como «la mujer que mece la cuna», Madame Roulin sostenía un dispositivo de cuerda, ideado por Van Gogh, que mecía la cuna del bebé más allá del lienzo, permitiendo a la pareja la paz necesaria para completar la obra.
Los alegres colores de fondo -verde, azul, amarillo o rojo- varían de un miembro de la familia a otro.
Los exuberantes fondos florales, reservados a los padres, llegan más tarde, transmitiendo felicidad y afecto, un florecimiento que tuvo lugar desde los retratos anteriores, más sencillos.
– Libertad creativa
La historia del arte también se benefició enormemente de la libertad que esta relación concedió a Van Gogh para experimentar con el retrato y desarrollar su propio estilo con sus formas delineadas, sus colores audaces y brillantes y sus gruesos trazos ondulados que hacen que las formas vibren de vida.
En la seguridad de esta amistad, Van Gogh da un vuelco a las convenciones del retrato, dando prioridad a una respuesta emocional a su retratado, resolviendo «no representar lo que tengo ante mis ojos», sino «expresarme con fuerza» y pintar a Roulin, le dijo a Theo, «como lo siento».

Si Van Gogh no hubiera sentido el apoyo inquebrantable de Roulin, tal vez no hubiera sobrevivido a la serie de devastadoras crisis nerviosas que comenzaron en diciembre de 1888, cuando se llevó una navaja a la oreja.
Gracias a los cuidados de sus allegados, vivió 19 meses más, realizando la asombrosa cifra de 70 cuadros en sus últimos 70 días, y dejando uno de los legados más preciados de la historia del arte.
Lejos de «rehuir la tristeza» de este periodo de la vida de Van Gogh, afirma Hanson, la exposición da testimonio del poder de las relaciones de apoyo y de «la realidad de que la tristeza y la esperanza pueden coexistir».
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Nuestras ciudades nos enferman más de lo que creemos, pero también pueden sanarnos…

The Conversation(S.M.Pérez/I.M.M.Pérez) — Las ciudades han sido, desde siempre, sinónimo de civilización.
Desde las majestuosas urbes de Mesopotamia y Egipto hasta la Roma imperial, el urbanismo ha ocupado un lugar preponderante en la gestión gubernamental.
En Europa, con los cambios urbanos del siglo XIX, auspiciados por el movimiento higienista, las ciudades se transformaron drásticamente, organizándose en torno a un núcleo central rodeado de una periferia en constante expansión.
Este modelo radial y centrífugo sigue vigente hoy en día, aunque con nuevas dinámicas.
Las ciudades son el epicentro de la vida moderna ya que confieren mejores oportunidades de desarrollo individual.
Sin embargo, para muchas personas con enfermedades crónicas como la fibromialgia, también pueden ser una fuente de constante sufrimiento.
¿Cómo es posible que el entorno en el que vivimos pueda influir tanto en nuestra salud?
La fibromialgia es una enfermedad caracterizada por dolor muscular crónico, fatiga y problemas del sueño. Está relacionada con el estrés y afecta predominantemente a mujeres. Estudios recientes han demostrado que el entorno urbano puede exacerbar sus síntomas, convirtiendo a la ciudad en un territorio hostil para quienes padecen de esta y otras patologías invisibles.
– La ciudad como factor de inflamación y dolor
La neurociencia ha demostrado que cuando una persona vive aislada en su casa en la ciudad, su cerebro activa las mismas áreas cerebrales implicadas en el dolor físico. A esto se le suma la ausencia de zonas verdes, cuyos efectos positivos sobre el estrés y la inflamación están comprobados.
Comparado con las personas que viven en el ámbito rural, quienes viven en entornos urbanos como los descritos presentan niveles más altos de cortisol, la hormona del estrés, lo que agrava la percepción del dolor.
Por si fuera poco, la contaminación del aire, el ruido y la hiperconectividad digital generan una sobrecarga sensorial que mantiene al sistema nervioso en un estado de alerta constante nada saludable. Esta hipervigilancia es común en personas con fibromialgia y provoca una mayor sensibilidad al dolor.
La polución también se ha relacionado con una mayor incidencia de enfermedades inflamatorias crónicas, incluidas aquellas que afectan al sistema musculoesquelético y neurológico.

– Cuando la ciudad duele más a unas que a otros
Todos estos factores afectan, sobre todo, a las mujeres. Estas son no solo más propensas a desarrollar enfermedades crónicas como la fibromialgia, sino que también suelen ser las principales cuidadoras de sus familias, lo que incrementa su carga de estrés.
Estudios realizados en entornos urbanos han demostrado que las mujeres en riesgo de exclusión, y concretamente aquellas con escaso soporte social, reportan mayor intensidad de dolor y peor calidad de vida.
En esta misma línea, otra investigación llevada a cabo en varias ciudades europeas encontró que las personas que viven en barrios con menor disponibilidad de infraestructuras de apoyo social y zonas verdes presentan tasas más altas de ansiedad y depresión.
Además, las mujeres pueden ser más vulnerables al impacto negativo del entorno debido al exceso de carga de trabajo no remunerado y al acceso limitado a recursos sociosanitarios en lugares más alejados del centro de la ciudad.
Esto nos plantea nuevos retos. ¿Cómo podemos rediseñar nuestras ciudades para que no perpetúen estas desigualdades de género?
– Soluciones urbanas para una salud integral
Si la ciudad puede enfermarnos, también puede sanarnos. Desde hace muy poco tiempo, el diseño urbano ha comenzado, aunque tímidamente, a incorporar estrategias que promueven la salud física y mental de sus habitantes.
Algunas de las propuestas más innovadoras son las que tienen que ver con la accesibilidad a la infraestructura verde. Ciudades como Singapur y Copenhague (Dinamarca) han puesto en marcha programas de “ciudad verde” que han demostrado mejorar la salud mental de sus ciudadanos.
La incorporación de parques, jardines y corredores ecológicos reduce los niveles de estrés y mejora la calidad de vida de las personas con dolor crónico. También existen proyectos pilotos, como los jardines verticales y techos verdes, que pueden proporcionar beneficios similares a los parques urbanos. Estos cuentan con la ventaja adicional de que no requieren grandes espacios para su instalación.
En ciudades como París la creación de supermanzanas ha permitido reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire, lo que contribuye al aumento de la calidad del sueño y la disminución de la inflamación crónica. En otras urbes europeas se ha propuesto que todos los servicios esenciales estén accesibles a poco tiempo a pie o en bicicleta, lo que reduce el estrés derivado de los largos desplazamientos.
Un ejemplo es el modelo de “ciudad de 15 minutos”, como en el caso de los “barrios completos” de Portland o las “superislas” de Barcelona.
Las ventajas de convertir ciudades hostiles en caminables y con transporte público eficiente son variadas. Por ejemplo, impacta en la salud de los ciudadanos al reducir la fatiga y el dolor asociado al estrés del tráfico. Asimismo, las plazas, bibliotecas y centros comunitarios fortalecen el sentido de pertenencia y reducen el aislamiento social, lo que mitiga el impacto sobre el dolor crónico.
En pacientes con fibromialgia el acceso a programas de apoyo psicológico y comunitario en entornos urbanos ha mostrado efectos positivos en la percepción del bienestar.

– Hacia una ciudad que sane
La relación entre el urbanismo y salud es un campo que merece más atención en el diseño de nuestras ciudades.
Debemos repensar los espacios que habitamos y su impacto en nuestro bienestar si aspiramos a vivir en sociedades más saludables e igualitarias.
La ciudad no tiene porque ser sinónimo de sufrimiento. Con los cambios adecuados, puede convertirse en un entorno que mitigue el dolor en lugar de agravarlo. Es hora de priorizar el bienestar humano en la planificación urbana y de reconocer que la salud no solo depende de la medicina, sino también del entorno en que vivimos.
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‘Homo horribilis’: el origen de la violencia humana…
Escrito por Fran Navarro

JotDown(F.Navarro) — Nuestra especie, Homo sapiens, salió de África hace unos setenta mil años e inició una lucha por el dominio del mundo. A nuestro paso vamos dejando un reguero de destrucción de tal calado que muchos científicos consideran que estamos viviendo la sexta extinción masiva.
Es la primera vez en la historia del planeta Tierra que una extinción masiva tiene entre sus causas a un ser vivo equiparado a la fuerza destructora de un cataclismo geológico. Desde entonces, nos hemos quedado solos. El resto de especies humanas que existían cuando iniciamos la conquista del mundo se han extinguido.
Neandertales, denisovanos, Homo floresiensis y Homo Luzonensis fueron desapareciendo a medida que colonizamos Europa, Asia y sus islas. Se puede decir que nos adaptamos mejor, que fuimos mejores estrategas en la guerra por la supervivencia. Pero si escribimos desde el punto de vista de los neandertales, quizás solo hayamos sido los más hijos de puta.
En nuestro viaje colonizando Eurasia nos fuimos encontrando con otros humanos que ya vivían allí. Las teorías sobre estos encuentros oscilan sobre todo entre dos puntos de vista: una colonización pacífica o una violenta. De hecho, no son opciones contradictorias, sino que a lo largo de decenas de miles de años ocupando miles de kilómetros, la casuística de cómo Homo sapiens se hizo con el control de cada territorio es tan amplia como seamos capaces de imaginar.
Ahora bien, a juzgar por el comportamiento de todos los primates, el grupo al que pertenecemos los humanos, somos animales muy territoriales. Mantener bajo control los recursos es un requisito básico para sobrevivir. Codiciar los recursos del vecino ha sido uno de los factores clave para prosperar. Por tanto, estoy de acuerdo con el investigador Bienvenido Martínez-Navarro cuando afirma que «nadie se deja quitar la tierra si puede defenderla».
Por lo que, si somos la especie que queda con vida, está claro que «la violencia fue una parte consustancial de la evolución humana». La mayoría de los horrores de nuestra historia nos han llevado a algún tipo de logro y, al contrario también, la mayoría de los logros de nuestra historia nos han llevado a algún tipo de horror.
El ejemplo más claro lo tenemos en la cantidad de avances tecnológicos que se han inventado gracias a la investigación con fines militares. La bomba atómica generó una de las mayores atrocidades de la humanidad, pero para crearla primero vino el conocimiento y control de la energía nuclear. Esta dinámica se repite desde el origen de nuestra existencia.
Con nuestras frágiles uñas, por velocidad, fuerza o habilidad, no tenemos nada que hacer contra la mayoría de los depredadores del mundo. Pero con un arco y flechas nos hemos hecho con el control de la superficie terrestre del planeta. Los contextos hostiles, las guerras y enfrentamientos a cualquier escala nos han llevado al desarrollo tecnológico.
La historia del horror tiene su contraparte en la invención y el perfeccionamiento de herramientas, y en el nacimiento de ideas y sistemas de gobierno opuestos a prácticas crueles. Las situaciones extremas nos empujan a los niveles más altos de ingenio. ¿Significa esto que Homo sapiens llevó a cabo un genocidio contra el resto de especies humanas?
No. Simplemente fuimos avanzando, conquistando y creciendo sin tener en cuenta los daños colaterales. Hoy día seguimos con esta dinámica, aunque seamos conscientes de los daños.

Esta paradoja es intrínseca a nuestro propio devenir como humanos. Biológicamente, el éxito de una especie se mide por la cantidad de individuos que nacen y prosperan para seguir reproduciéndose. Bajo esta premisa, podemos estar todos muy tranquilos: somos los seres más exitosos de la historia. De hecho, quizás seamos demasiado exitosos y eso nos puede llevar a la perdición.
El número de Homo sapiens en el mundo no para de crecer y ya superamos los ocho mil millones. Estamos en unos niveles que empieza a ser difícil que la Tierra pueda asumir los recursos que necesitamos.
He aquí la complejidad mencionada, que, como la mayoría de asuntos tratados por los historiadores, las palabras usadas marcan el punto de vista, pues podemos ser los más exitosos y también la mayor plaga de la historia; los estrategas que mejor se adaptan y los hijos de puta más grandes de toda la existencia.
- ¿La violencia nace o se hace?
Si el oficio de historiador es a menudo frustrante por lo inabarcable de la materia y la imposibilidad de que las fuentes disponibles nos cuenten todos los detalles que nos gustaría conocer, cuando tratamos la prehistoria ya es el colmo de la inconcreción. Por suerte, esto ofrece una investigación inagotable y compensamos la frustración con el placer de seguir aprendiendo durante toda la vida. Se podría definir el oficio de historiador como una búsqueda infinita. Únete a la fiesta.
En mi búsqueda yo me he planteado la pregunta esencial de este artículo: ¿cuándo empieza la historia del horror? O, lo que es lo mismo, ¿desde cuándo existe la violencia humana en el mundo?
De entrada, hay que tener clara la diferencia entre agresividad y violencia desde un punto de vista biológico. La agresividad es una cualidad innata en el ser humano, forma parte de nuestro instinto de supervivencia y nos permite estar alerta ante un peligro, defendernos y también atacar en caso de sentirnos amenazados. La violencia, en cambio, es una conducta que nace con la cultura humana una vez que empezamos a vivir en sociedad. Requiere la intención de hacer daño físico o psicológico.
De manera que soy agresivo cuando le tiro una piedra a un lobo para ahuyentarlo y escapar de su ataque; y soy violento cuando espero a que una tribu se duerma para atacarles y robarles el ganado.
Para detectar el origen de la violencia tenemos los dos caminos esenciales con los que se estudia la prehistoria: la antropología y la arqueología. Las dos disciplinas nos dan problemas importantes para responder a mi pregunta.
La antropología nos ayuda a saber, por ejemplo, cómo vivían las sociedades de cazadores-recolectores según el estudio de culturas actuales que continúan viviendo en estas condiciones.
Claro que las conclusiones que podamos sacar solo teorizan acerca del pasado. Los cazadores-recolectores de la actualidad son pueblos aislados que viven en zonas inhóspitas y con poblaciones muy reducidas, por lo que el contexto no es el mismo que en la prehistoria, cuando las posibilidades de encuentro entre distintos grupos humanos podían ocasionar enfrentamientos violentos.
Además, ya se encargan las autoridades de los estados modernos de tenerlos bajo control y que ningún conflicto en estas culturas se les vaya de las manos. Desde un punto de vista científico, ya en el siglo XIX, solo hemos tenido la oportunidad de observar dos poblaciones de cazadores-recolectores que fueran abundantes y estuvieran fuera de control en un primer momento: los nativos de Norteamérica y los aborígenes de Australia.
Ambas culturas dejaron patente que tenían enfrentamientos armados de manera recurrente, pero no podemos asegurar si era una conducta llevada a cabo desde siempre o empezaron a guerrear por el impacto que supuso la llegada del hombre blanco.
Si nos basamos en otros casos actuales, desde luego no faltan ejemplos violentos. Son famosos en este sentido los sentineleses, habitantes de la isla Sentinel del Norte, en el océano Índico. Rechazan a base de flechazos cualquier contacto con quien ose acercarse a sus costas. Están documentadas varias muertes como la de unos pescadores cuyo barco naufragó en la isla en 2006 o el misionero estadounidense que en 2018 intentó predicar el cristianismo entre estos aborígenes.
Los aché son una etnia que vivieron como cazadores-recolectores en las junglas de Paraguay hasta la década de 1960. Varios estudios antropológicos han permitido conocer el lado macabro de esta forma de vida. Cuando un anciano o una persona enferma no podía seguir el ritmo del resto, se le abandonaba. Esto en el caso de los hombres, se sabe que a las mujeres viejas que pasaban a ser una carga eran asesinadas de un golpe en la cabeza.
Un aché contó en una entrevista: «Yo solía matar a las mujeres viejas. Maté a mis tías. Las mujeres me tenían miedo. Ahora, aquí con los blancos, me he vuelto débil». Se les atribuyen sacrificios de bebés considerados subdesarrollados. Una cuadrilla mató a una bebé porque no querían otra niña más. Y un hombre mató a un niño porque no paraba de llorar. ¿Significa esto que las sociedades prehistóricas vivían así? No. Solo son ejemplos que ofrece la antropología, perspectivas de una realidad multifacética.
Por otro lado, la arqueología se encarga de estudiar los materiales que nos han llegado desde la prehistoria hasta hoy, las únicas fuentes directas del período. Pero son pocas, parciales y de difícil interpretación. Básicamente estudiamos piedras y huesos. ¿Cómo identificamos el rastro de violencia en la prehistoria? No había espadas, cascos, ni ninguna otra herramienta específica para la guerra. Una lanza o un hacha podían servir tanto para matar como para cazar o talar un árbol.
Los huesos tampoco lo ponen fácil. Las lesiones identificadas en los fósiles humanos solo dejan claro que el individuo sufrió algún daño, pero descubrir qué causó ese daño suele ser imposible. Un cadáver pudo romperse una costilla al ser arrojado en una fosa y en la actualidad interpretarse como un signo de violencia.
Es difícil saber si el daño que muestra un fósil fue una herida realizada por otro humano, fruto de un accidente o por el ataque de un oso. Y para acabar de complicarlo, no todas las muertes dejan huella en los huesos. Basta con cortarle el cuello a alguien y que muera desangrado para que sus huesos no muestren ningún símbolo de violencia.
Digamos que solo tenemos algunas piezas de un puzle del que desconocemos el resultado final. Por ello es fácil caer en errores de interpretación, pues como hijos de nuestro contexto y circunstancia, en ocasiones ocurre que una teoría sobre la prehistoria dice más de los humanos actuales que de nuestros ancestros. Esta falta de garantía es lo que lleva a un eterno debate filosófico: ¿el ser humano es bueno por naturaleza, como defendía Rousseau, o el hombre es un lobo para el hombre, como dijo Hobbes?
Ya avisé que esto era el colmo de la frustración. En historia no hay nada blanco o negro, te doy la bienvenida a la escala de grises. Ahora bien, la labor del investigador es extraer conocimiento con lo poco o mucho que tenga a su disposición; zarandear el pasado para que nos chive algo acerca de los silencios de la historia. Por suerte, contamos con fósiles considerados las muestras más antiguas del horror humano.
- El primer asesinato
La prehistoria no fue ni un paraíso pacífico ni el mundo cruel que muchos han imaginado con el hombre de las cavernas embrutecido que arrastra del pelo a su mujer con una mano y sostiene un garrote con la otra. Al igual que hoy, entre nuestros antepasados hubo individuos con la sensibilidad y talento suficiente para pintar los bisontes de Altamira y también aquellos capaces de acabar con sus semejantes de la manera más (paradójicamente) inhumana.
Es más, no podemos negar que incluso una misma persona pudiera realizar las dos acciones. Lo que sí está claro, a juzgar por el registro arqueológico descubierto hasta ahora, es que, durante toda la historia de la humanidad, matar ha sido un acto excepcional y no la norma.
Durante el sanguinario siglo XX, con las dos guerras mundiales y brutales genocidios, hay autores que cifran las muertes por causas violentas en cien millones. Esto solo supuso el cinco por ciento de las muertes en la centuria.
Con esta información no es de extrañar que, de todos los fósiles desenterrados en el mundo fechados con más de doce mil años de antigüedad, en solo una veintena se identifican muertes producidas por impactos de proyectiles o golpes en la cabeza. Entre ellos, el caso más antiguo de asesinato conocido hasta la fecha se descubrió en España.
Si crees que la justicia funciona lenta, acércate a ver el trabajo de los paleontólogos estudiando un asesinato de hace cuatrocientos treinta mil años. Dos décadas tardaron en reconstruir un cráneo a partir de cincuenta y dos fragmentos. El individuo es conocido como Cr-17 (que sepamos, no era el Cristiano Ronaldo de la prehistoria) y presenta dos fracturas idénticas en la frente.
La investigación del caso ha determinado que fueron producidas por un objeto contundente que acabó con la vida de Cr-17. La sentencia ha tardado solo unos cientos de miles de años en llegar, sí, pero ahora incluso sabemos que el crimen fue cometido por un diestro a juzgar por la dirección con la que se asestaron los golpes. Ya casi tenemos al asesino.
Los investigadores no han hallado señal alguna de cicatrización ni recuperación del tejido óseo, por lo que los golpes fueron mortales. Además, por la zona frontal del cráneo en la que se sitúan, los indicios apuntan a un enfrentamiento cara a cara. Cr-17 no salió victorioso, desde luego. Del arma homicida no tenemos noticias.
El escenario donde se descubrió el cadáver es Atapuerca, uno de los mejores conjuntos arqueológicos del mundo para estudiar la vida (y la muerte) en la prehistoria. En uno de sus yacimientos, la Sima de los Huesos, aparecieron más de 7.000 pedacitos de huesos. Un puzle nivel muy difícil. Pero el empeño de los paleontólogos no tiene parangón y llegaron a contar una treintena de cuerpos que terminaron en esta fosa.
Este hallazgo supone una oportunidad única para estudiar la vida en un grupo de individuos del Pleistoceno Medio. La Sima de los Huesos es un pozo vertical de 13 metros de profundidad, que estaba oculto 30 metros bajo la superficie y a más de 500 metros de la entrada más cercana a la cueva del yacimiento de Atapuerca. ¿Cómo acabaron allí aquellos humanos? ¿Por qué?
Más allá de documentar el primer caso de asesinato de la historia de la humanidad, todavía resulta difícil aventurar una explicación a por qué los cuerpos acabaron ahí. Se barajan diversas teorías, como que una colada de barro arrastró y acumuló los restos en este pozo, donde quedaron fosilizados. O quizás estemos ante uno de los primeros ritos funerarios de la historia.

Los investigadores no han parado de analizar los fósiles de la Sima de los Huesos y en febrero de 2022 se publicó un análisis forense de todos los cráneos hallados en el yacimiento.
El estudio documenta cincuenta y siete lesiones craneales con signos de curación; nueve individuos que sufrieron impactos que pudieron ser letales y, de ellos, seis muestran facturas profundas en la región izquierda de la nuca, lo que se ha interpretado como signos de violencia.
Además, más del setenta por ciento de los restos pertenecen a hombres y mujeres jóvenes, en una cantidad que hubiese mermado demasiado la demografía del grupo.
Se sospecha que estas muertes resultaron una tragedia, por ello la teoría de la acumulación intencionada de estos cuerpos ha ganado puntos de probabilidad frente al resto de opciones.
Con todo, no tenemos evidencias de que estos daños fueran fruto de una violencia colectiva, sino más bien de un enfrentamiento concreto entre personas con un final fatal. Y es que, según la mayoría de los investigadores, la violencia colectiva no se produjo hasta la llegada del Neolítico o, al menos, en una fase intermedia entre la vida de cazadores-recolectores y la de sedentarios agricultores.
- Hágase la guerra
¿Qué tuvo que pasar para que, por primera vez en la historia, dos grupos de humanos se enfrentaran entre sí? ¿Qué condiciones pueden llevar al origen de la guerra?
Hace quince mil años, nuestro mundo era un lugar mucho más frío. La última glaciación, el período que conocemos como la Edad de Hielo, mantuvo el norte de Europa bajo una capa de hielo y al resto del territorio como una estepa de manera general. África no se congeló, pero sufrió las consecuencias del clima.
El agua helada no se evapora, por lo que se formaban menos nubes y las zonas tropicales vivieron un descenso importante de las precipitaciones. En Jebel Sahaba, un enclave en el valle del Nilo, se sucedieron graves sequías que llegaron a secar el río por completo en algunas ocasiones. Los cazadores-recolectores de la zona se vieron obligados a adaptarse a una vida seminómada, pues los espacios donde se podían vivir cada vez fueron más pequeños.
Los recursos eran pocos y estaban concentrados. Esta mayor sedentarización aumentó el sentido agresivo por defender el territorio y también ayudó a desarrollar la identidad de grupo. Por entonces, los humanos ya portaban sobre sus hombros uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad: el arco y las flechas.
Dos bandas de humanos lucharon durante generaciones por el control de Jebel Sahaba y los recursos circundantes. El resultado lo descubrimos en 1965, cuando un equipo de arqueólogos desenterró sesenta y un cuerpos. En cuarenta y uno de ellos se identificaron heridas. Los huesos de hombres y mujeres de distintas edades aparecieron con puntas de flecha incrustadas.
Uno de los individuos llegaba a tener diecinueve puntas de sílex con las que muy probablemente lo mataron. Sin embargo, los cuerpos fueron enterrados siguiendo un ritual. Todos fueron colocados en la misma postura. Es decir, no estamos ante una fosa común en la que un bando victorioso tiró los restos de los enemigos caídos, sino que fueron víctimas recuperadas del campo de batalla por sus familiares.
Sabemos que los hechos ocurrieron hace entre dieciocho mil y trece mil quinientos años. Cabe imaginarse a madres, padres y hermanos llorando sobre la tumba de los asesinados. Los enterramientos no se dieron a la vez, sino que corresponden a un ciclo violento de varios años. Por tanto, en Jebel Sahaba se han localizado los restos de la primera guerra de la humanidad.
Sobre esta cuestión, una de las últimas publicaciones que he leído ha corrido a cargo de Alfredo González Ruibal, arqueólogo que ha investigado la historia del conflicto y ha volcado su conocimiento al respecto en Tierra arrasada: un viaje por la violencia del Paleolítico al siglo XXI, obra ganadora del Premio Nacional de Ensayo 2024. El autor repasa otra masacre prehistórica descubierta por los arqueólogos:
El sitio se llama Nataruk y se encuentra a treinta kilómetros de la orilla del lago Turkana, en Kenia. Pero hace diez mil años, la tierra seca y polvorienta de hoy era un estero fértil que se empantanaba en la estación de las lluvias.
Junto a él acampaban comunidades de cazadores-recolectores que cazaban con arcos y flechas, pescaban con arpones y recolectaban moluscos, vegetales y raíces. Hasta que un día el barro del estero acabó bañado de sangre.
En algún momento entre 9700 y 7000 a. C. fueron a parar a él los cadáveres de al menos veintisiete personas.
En esta ocasión sí estamos ante una fosa común donde los vencedores arrojaron a los vencidos, entre ellos niños menores de seis años y una mujer embarazada. Así se entiende por la posición en la que se encontraron los cuerpos, desordenados, arremolinados y varios de ellos incluso boca abajo.
Estos casos de violencia suponen el origen de la historia macabra de la humanidad, el capítulo uno del true horror. No son hallazgos generalizados a lo largo del espacio y tiempo prehistóricos, pero tampoco son exclusivos.
Uno de los momentos clave de la humanidad es la llamada revolución del Neolítico y, sin embargo, es uno de los procesos que necesitan una mayor revisión histórica y su consiguiente divulgación para que el gran público borre conceptos erróneos que nos han inculcado desde pequeño.
La llegada del Neolítico se ha contado normalmente como la sedentarización de las poblaciones humanas, que empezaron a domesticar animales y plantas, pasando de cazadores-recolectores a ganaderos y agricultores. Y esto se ha contado como si fuera el gran avance del momento, como si todo cazador-recolector soñara con convertirse en ganadero y en cuanto pudo abandonó el taparrabos y se convirtió en vecino de una aldea.
Nada más lejos de la realidad. Sabemos que la agricultura no siempre cautivó a todo humano que la conocía y, de hecho, se conocen enfrentamientos entre grupos que vivían en sistemas económicos distintos y chocaron por el control de los recursos. Muchos poblados neolíticos fueron rodeados por un foso y una empalizada fortificada. Nadie amuralla su casa si no prevé que la ataquen.
- Prehistoria macabra

Y no solo la guerra forma parte del origen de la historia macabra de la humanidad. Uno de los aspectos más interesantes tiene que ver con los rituales, costumbres y acciones realizadas por culturas del pasado que nos resultan macabras hoy día. Se procura dar una explicación a todas ellas, pero en el caso de la prehistoria resulta difícil, cuando no imposible. No por ello vamos a dejar de mencionar algunos ejemplos llamativos.
En Ofnet, al sur de Alemania, se descubrieron los restos de treinta y ocho cuerpos con unos siete mil quinientos años de antigüedad. Entre ellos había nueve mujeres y veinte niños. Todos fueron decapitados. En Sungir, Rusia, se halló una tumba que contenía dos esqueletos enterrados mirándose el uno al otro. Un chico de doce años y una chica de diez.
Los cuerpos fueron decorados con cinco mil cuentas de marfil cada uno, un sombrero y un cinturón con más de doscientos dientes de zorro, estatuillas y objetos de marfil. En Kanaljorden, Suecia, se dio un hallazgo inusual en yacimientos prehistóricos. Entre los restos se conservó incluso madera con una antigüedad de unos ocho mil años.
En concreto destacaron dos estacas, cada una de ellas con un cráneo incrustado. Desconocemos qué ocurrió en cada caso, pero una de las teorías compartidas por los tres ejemplos es que pudieron ser algún tipo de sacrificio ritual. De lo único que no hay dudas es que estamos ante los restos de ceremonias macabras.
Todavía más difícil resulta explicar los restos hallados fuera de un contexto funerario. En la prehistoria se usaron huesos humanos para confeccionar objetos domésticos o piezas de decoración. Desconocemos las condiciones en las que fallecieron las personas cuyo cráneo acabaron sirviendo, por ejemplo, de paleta para las pinturas rupestres.
Es común en la divulgación histórica que se limiten o directamente se silencien aspectos grotescos, sobre todo cuando no son necesarios para el discurso que se quiere contar. Así, lugares como Çatal Hüyük y Göbekli Tepe, ambos en Turquía, despiertan la admiración de los lectores, fascinados por estos poblados y/o santuarios tan sofisticados construidos en fechas tan tempranas como el 9000 a. C.
Nos maravillan las pinturas rupestres de Çatal Hüyük, pero también hay que saber que en ellas se muestran a buitres comiendo cadáveres sin cabeza. En Göbekli Tepe tenemos ejemplos de qué se hacía con los cráneos que faltan en las pinturas. Se despellejaban y se perforaban para que, mediante un cordaje, la mandíbula no se desprendiera del cráneo.
Luego se decoraban con arcilla, procurando reconstruir los rasgos faciales y se pintaban con ocre. Una de las teorías que intentan dar un porqué a estas prácticas argumenta que formarían parte de un culto a los antepasados.
A pesar de todo lo explicado en este apartado, el origen del horror humano puede retrasarse muchísimo más en el tiempo. A decir verdad, los huesos humanos con las marcas más antiguas realizadas por otros humanos fueron fruto de una práctica con un millón de años de historia y que se sigue llevando a cabo hoy día.
Otra cuestión es determinar si estamos ante actos violentos o simple supervivencia, pues fueron las mismas marcas dejadas en ciervos, mamuts y demás animales consumidos por nuestros ancestros. Me refiero, claro, al canibalismo.
nuestras charlas nocturnas.
La inteligencia artificial también tiene su huella ecológica…

Esfinge(C.B.Jardi) — Estamos inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, la revolución digital, que se caracteriza por una fusión de tecnologías que está borrando las líneas entre las esferas física, digital y biológica, para llevarnos a lo que llamamos mundo virtual.
La revolución digital nos ofrece el «atractivo» mundo virtual, pero, como todo lo humano, por muy virtual que sea y por más etérea que sea la nube donde habite, está anclado en la tierra y necesita de sus recursos. El anclaje de esta conectividad del mundo virtual con la realidad física son los centros de datos y los servidores repartidos por todo el mundo que gestionan el tráfico digital.
Para que el frenético tráfico digital no se detenga y todo funcione, estos centros de datos y servidores deben estar conectados las veinticuatro horas del día los 365 días del año. El hambre de estos monstruos digitales en cuanto a energía, agua y recursos minerales es enorme. Y cuanto más complejo es el sistema, más hambre y sed tiene.
Con la aparición del ChatGPT en 2022, empezamos a conocer una inteligencia artificial (IA) más evolucionada que la tradicional, la IA generativa, que, a diferencia de la tradicional, puede crear datos nuevos a partir de los datos de entrenamiento, lo que le permite generar contenidos creativos únicos. Esta nueva faceta la ha convertido en una aliada para las tareas diarias, incrementando su índice de popularidad. Se trata de un sistema más complejo; por tanto, con más hambre que la IA tradicional.
Está claro que la inteligencia artificial (IA), ya sea la tradicional o la generativa, ofrece innumerables aplicaciones y usos, que hasta hoy parecían inalcanzables. Pero, como toda novedad, enfrenta varios retos y limitaciones que se deberían superar sin demora.
La crisis climática se está intensificando debido fundamentalmente a la actividad humana, y la IA, como actividad humana que es al fin y al cabo, también tiene su parte de responsabilidad. Es cierto que muchas de sus aplicaciones ayudan a la sostenibilidad, pero ¿los beneficios económicos y sociales de la IA compensan el coste ambiental y social de su uso? Ahora mismo esto no está muy claro.
Por tanto, uno de los principales desafíos de la IA es medioambiental: por un lado, reducir el alto consumo energético e hídrico que requiere, tanto en la fase de entrenamiento como durante su funcionamiento, y, por otra parte, reducir el alto consumo de materias primas, concretamente minerales estratégicos, para la fabricación de componentes clave de la IA como por ejemplo centros de datos, servidores, procesadores y chips.
Como nos dice el World Economic Forum (Weforum), «a menudo, la IA es considerada una bala de plata para abordar el cambio climático; sin embargo, es importante comprender su verdadero potencial y sus limitaciones. La IA puede ayudar a escalar y acelerar los esfuerzos de sostenibilidad, pero, al igual que la kriptonita, sus demandas de energía podrían socavar sus beneficios si no se gestionan cuidadosamente».
Por ello es importante tener en cuenta todo el ciclo de vida de la IA para poder hacer balance entre todos los impactos positivos y negativos que genera en lo que se llama aguas arriba —consumo de recursos energéticos, agua y materias primas— y aguas abajo —impacto del uso de la IA en sus distintas aplicaciones—.
- Impacto ambiental de la inteligencia artificial aguas arriba

Es aguas arriba donde el impacto ambiental de la IA genera más dudas, porque es aquí donde la IA puede impulsarnos hacia adelante o hundirnos por sus costes ambientales y sociales.
Con la expansión de las tecnologías basadas en la IA a todos los sectores de actividad, se prevé un aumento exponencial del consumo de recursos energéticos y minerales estratégicos. Ello obliga a reflexionar sobre el impacto que la industria digital tiene en el medio ambiente.
En este sentido, la OCDE, cuyo objetivo es mejorar el bienestar social y económico de la población mundial, pone su foco en la responsabilidad ambiental de la IA, porque considera que se está dejando de lado en su uso responsable.
La medición del impacto medioambiental de la IA no es nada fácil. Pero empiezan a aparecer informes que ofrecen datos, escenarios y previsiones.
Simplificando mucho la complejidad del cálculo, viene básicamente por dos factores: por un lado, que son muchas las empresas y organismos que están desarrollando la IA y se aplica a infinidad de sectores; y en segundo lugar, por la existencia de cierta opacidad sobre los avances. Por ello, la OCDE pone sobre la mesa la falta de un estándar para contabilizar el consumo de energías de la IA.
- El hambre de energía y minerales estratégicos de la IA
La IA requiere una potencia de cálculo considerable. Según el Weforum, «se estima que los sistemas de IA ya consumen 33 veces más energía para completar una tarea que un software específico para esa tarea».
Siguiendo con lo que nos dice el Weforum, «a medida que los sistemas de IA se usen y se desarrollen más, el entrenamiento y la operación de los modelos incrementarán exponencialmente el número de centros de datos necesarios en todo el mundo, así como su consumo de energía. Esto ejercerá una presión cada vez mayor sobre las redes eléctricas ya sobrecargadas».
Si nos fijamos en la IA generativa, el consumo de energía es muy intensivo. Consume más electricidad que las actividades tradicionales de los centros de datos.
Según un informe de Goldman Sachs, teniendo en cuenta que el uso de la IA generativa seguirá en aumento en los próximos años, para 2030 se espera que la demanda de energía de los centros de datos se incremente un 160%.
Desde la perspectiva de la sostenibilidad, la absorción de esta creciente demanda se espera que sea con energía limpia y renovable. Para ello se requiere actualizar la red eléctrica de manera que facilite la importación y exportación de energía limpia incrementando la producción de energía renovable para que el suministro sea constante.
Y todo ello, con el añadido de que los conflictos armados seguirán afectando a los precios y generando preocupación por el suministro. En un escenario así, la tentación para absorber este incremento de demanda de energía aumentando el consumo de combustibles fósiles fácilmente disponibles a corto plazo es grande y preocupante.
- ¿Qué son los minerales estratégicos?
Son recursos naturales esenciales para mantener la competitividad tecnológica de un país. Su suministro puede estar en riesgo debido a factores geopolíticos, económicos o ambientales.

Los minerales estratégicos también son vitales para la transición hacia las energías limpias y renovables en todo el mundo. Esto, junto a la expansión de la tecnología basada en la IA, hace prever que la demanda de estos materiales se incrementará exponencialmente en los próximos años.
Muchas regiones del mundo dependen de las importaciones de estos minerales para poder desarrollar las tecnologías de la IA. Por ejemplo, China es el mayor productor de tierras raras, lo que plantea un gran desafío estratégico.
Algunos de los principales minerales estratégicos esenciales para la IA:
- Litio y cobalto, fundamentales para la producción de baterías ion-litio. Presentes en muchos dispositivos electrónicos, incluidos centros de datos y servidores, son cruciales para los smartphones, ordenadores y dispositivos portátiles y autónomos qua usan algoritmos con la IA.
- Grafito, también fundamental para las baterías de ion-litio. El grafeno, derivado del grafito, es muy flexible y un muy buen conductor que se está investigando para su uso en electrónica.
- Níquel, necesario para las baterías de alto rendimiento resistentes al calor.
- Cobre, metal con excelentes propiedades de conducción térmica y eléctrica, clave para conductores y semiconductores.
- Silicio, fundamental para la fabricación de chips.
- Tierras raras, un grupo de diecisiete elementos químicos, los quince del grupo de los lantánidos más el itrio y el escandio. No es que sean raros en la corteza terrestre, pero se encuentran en bajas concentraciones y esto dificulta su extracción. Son elementos esenciales en las tecnologías modernas. Se usan para producir imanes de alta potencia, pantallas y catalizadores.
La extracción de estos minerales y de las tierras raras no son inocuos ni a nivel social ni a nivel medioambiental. En su mayor parte, se realizan en países donde los derechos humanos y los derechos ambientales están en entredicho. Países que, precisamente, en muchos casos no pertenecen al grupo de países consumidores de las nuevas tecnologías y donde lamentablemente el activismo social y medioambiental se cobra más vidas humanas por la defensa de los derechos humanos de sus habitantes.
Actualmente, las externalidades negativas que genera a nivel ambiental y social la actividad minera y sus infraestructuras para la extracción de estos minerales son muchas. Algunas de las más significativas son:
- Impactos ambientales:
- Deforestación y pérdida de biodiversidad con la destrucción de hábitats naturales.
- Contaminación del agua afectando la salud de las personas y la vida acuática.
- Emisiones de gases y polvo que afectan a la calidad del aire, repercutiendo en la salud de las personas, en la fauna y la flora.
- Impactos sociales:
- Desplazamiento de comunidades con la consiguiente pérdida de hogares y medios de vida.
- Conflictos sociales entre empresas mineras y comunidades, debido al reparto desigual de los beneficios económicos y los impactos ambientales.
- Distribución desigual de beneficios.
En los países consumidores de nuevas tecnologías no debemos olvidar estas externalidades negativas que se producen lejos de nuestras fronteras y que subrayan por activa y por pasiva la apremiante necesidad de implementar prácticas mineras responsables y sostenibles para mitigar el impacto.
- La sed de la IA

El peor enemigo de los centros de datos es el calor.
Ya hemos comentado que los monstruos digitales no pueden dejar de funcionar. El non stop del frenético tráfico digital calienta sobremanera los centros de datos, que necesitan ser refrigerados y, para ello, requieren una cantidad ingente de agua. Esto se está convirtiendo en un verdadero quebradero de cabeza para las empresas propietarias, que invierten miles de millones en infraestructuras que demandan muchos recursos hídricos.
Según el Weforum, en Estados Unidos el agua consumida por el «Data Center Alley» en Virginia (donde hay la mayor concentración mundial de centros de datos, ya que se estima que el 70% del tráfico de internet del mundo pasa por allí) se ha disparado casi dos tercios desde 2019.
Haciendo referencia a los datos de Dglt Infra (el grupo de investigación especializado en infraestructuras digitales), los centros de datos en Estados Unidos usaron más de 283 millones de metros cúbicos de agua en 2023, lo que equivale al consumo de agua de la ciudad de Londres durante cuatro meses.
Evidentemente, el impacto ambiental de este crecimiento podría ser muy sustancial, sobre todo en regiones de estrés hídrico, como la propia Virginia.
- Impacto ambiental de la IA aguas abajo
Es aguas abajo donde se ven los impactos positivos. Realmente, la IA tiene potencial para acelerar y ampliar los esfuerzos hacia la sostenibilidad.
Según el Weforum, los informes predicen que de aquí a 2030 la IA puede ayudar a mitigar entre un 5% y un 10% las GEI (emisiones de gases de efecto invernadero).
Desde la gestión de cadenas de suministro complejas hasta la optimización de las redes energéticas, pasando por la agricultura de precisión, la IA permite medir, predecir y optimizar el impacto ambiental de maneras que los métodos tradicionales no pueden igualar. Incluso una parte importante de la integración de las energías renovables a la red depende de la IA para optimizar el almacenamiento de la energía.
Todo ello nos puede hacer pensar que la IA resolverá la crisis medioambiental, pero sería un error. Como nos dice el Weforum, la IA sola no es un salvoconducto hacia la sostenibilidad, pero es una potente herramienta que puede ayudar mucho.
Para que realmente sea una potente ayuda para conseguir la sostenibilidad, la respuesta a la pregunta «¿los beneficios de sus aplicaciones compensan su desmesurado consumo energético, hídrico y de recursos minerales?», debería ser que sí.
El reto que supone equilibrar su creciente consumo de energía, agua y recursos minerales con su beneficio social es mayúsculo. Requiere superar muchos hitos complejos e interrelacionados donde todas las partes interesadas sean capaces de llegar a un punto de encuentro que nos beneficie a todos, no solo a las partes que obtengan «tajada» monetaria, o, como los llamamos comúnmente, «los de siempre».
Se requiere un ejercicio de generosidad por parte de los intereses económicos, los intereses políticos y los intereses sociales. Todos deberán ceder para que, al final, gane la humanidad entera, sin distinción de origen, religión, sexo o edad.
Viendo el panorama tan deshumanizado que está generando la Cuarta Revolución Industrial, parece imposible que se pueda producir este ejercicio de generosidad y se logre la integración económica de todos los servicios productivos, la integración social y política que reduzca las brechas sociales (económicas, digitales, de género…), y la integración medioambiental que reduzca la huella ecológica de la humanidad.
Pero no perdamos la esperanza. Se dice que la Quinta Revolución Industrial será conocida como «la revolución de la sostenibilidad digital», donde la humanidad estará en el centro.
Aunque los expertos dicen que la Quinta ya está llamando a la puerta de la Cuarta para que la deje pasar, todavía nos queda la difícil tarea de superar la asignatura pendiente más importante y trascendente para llegar al bien común, que sitúe a la humanidad en el centro de todas las decisiones: la aceptación y el respeto a la diversidad que supone la humanidad, que se manifiesta de forma múltiple y diversa en cada uno de los seres humanos que la formamos.
«Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto; así se rompe el frágil contrato social que sostiene a una nación; porque un gobierno sin ética desmorona la confianza del pueblo» (Confucio).
nuestras charlas nocturnas.
Wolframio y molibdeno, los minerales de las dos guerras mundiales…

historia de la historia(J.Sanz) — Desde que el ser humano dominó el fuego y aprendió a fabricar armas golpeando o puliendo piedras, o trabajando madera o huesos de animales, la tecnología y la guerra han mantenido una incesante relación simbiótica en la que la práctica bélica ha servido para fomentar la innovación, en tanto que la introducción de soluciones tecnológicas nuevas ha transformado la forma de hacer la guerra.
Con el objetivo de ser más letales, protegerse frente al enemigo o matar desde más lejos, durante las dos Grandes Guerras el wolframio y el molibdeno fueron la avanzadilla de una verdadera revolución de los metales que se desarrollaría a lo largo del siglo XX y que continúa hoy en día con las llamadas tierras raras.
Cuenta Juan Eslava Galán, en su libro «Los años del miedo«, una anécdota de un paisano gallego que se encontraba preparando los aperos para salir a segar el heno, cuando un lujoso coche llegó hasta la puerta de su casa. Se apearon de él dos tratantes de la comarca y un señor trajeado con un elegante abrigo y un sombrero de ala.
Los tratantes, conocidos del paisano, se acercan y le dicen que el caballero -para más datos alemán- le quiere comprar su casa. Antes de que el paisano los mande «al carallo», le dicen:
Pero sólo las paredes. Se lleva las piedras y a ti te queda el solar para hacer otra casa. Te paga 20.000 reales. Con este dinero te puedes hacer otra casa más grande y te sobra la mitad.
El labriego no lo ve claro, no puede ser que alguien me ofrezca tanto dinero por unas piedras. Vale que tienen un brillo especial cuando les da el sol, pero las hay a patadas. Al final, los tratantes logran convencerlo. Al cabo de unos días, llega el alemán con el dinero y la cuadrilla que le acompaña derriban la casa y cargan las piedras en camiones.
La particularidad de las piedras con las que el paisano había construido su casa era que tenían un alto contenido en wolframio, también llamado tungsteno, un mineral estratégico durante la Segunda Guerra Mundial.
¿Y por qué? Pues porque su punto de fusión es el más alto de todos los metales, superior a los 3400°C; el punto de ebullición es el más alto de todos los elementos conocidos; después del diamante, es el elemento más duro; es muy resistente a la corrosión; tiene una elevada resistencia térmica y gran conductividad.
Vamos, el «ingrediente» perfecto para endurecer la punta de los misiles con las que atravesar los blindajes enemigos, así como para reforzar los blindajes y que los misiles contrarios no los perforasen.
Cuando sus reservas de wolframio se agotaron, y dado que no poseían minas de ese metal en su territorio, los alemanes utilizaron todos los medios a su alcance para conseguirlo y dirigieron su mirada hacia Portugal y España, sobre todo a Galicia, los únicos países europeos que tenían menas de wolframio.
Cuando los aliados entraron en el mercado, no porque lo necesitasen para su industria de guerra —que no lo necesitaban por contar con suficientes fuentes de aprovisionamiento — sino para reducir las partidas que llegaban a la Alemania nazi, los precios del wolframio se dispararon.
De esta forma, Galicia se llenó de agentes alemanes dispuestos a conseguir el wolframio a cualquier precio y de espías aliados decididos a evitarlo. Las minas de la comarca de Carballo pasaron a tener una importancia estratégica desconocida hasta aquella época, cuando el precio del mineral se multiplicó por cien, lo que propició que se crease una extensa red de contrabando y de minas clandestinas.
En ese 1943, el mineral en cuestión se había convertido, en términos de su valor, en el primer producto español exportado, y alcanzó su máximo precio: 285.000 pesetas por tonelada.
Sin embargo, la situación dio un giro espectacular en la primera mitad de 1944, cuando los aliados exigieron —por iniciativa de Estados Unidos— a España que dejase de vender wolframio a los alemanes bajo la amenaza de corte del suministro de productos petrolíferos y a la que Franco se resistió hasta finales de abril de ese año.
Fue durante este intervalo cuando se produjo el citado corte. Posteriormente, con la casi imposibilidad de hacer llegar el wolframio a Alemania por la ocupación aliada del territorio francés, fue desapareciendo el comercio con este país. Lo que, sumado al cese de las adquisiciones aliadas, provocaría el fin de la fiebre del wolframio.
Y si el protagonista de la Segunda Guerra Mundial fue el wolframio, el de la Primera, con un guion muy similar, sería el molibdeno.

Químicamente, el molibdeno guarda una relación estrecha con el wolframio, compartiendo la capacidad de formar aleaciones muy duras con el hierro y con otros elementos. Las características más notables del molibdeno son su elevado punto de fusión (2623 °C) y su baja expansión al calentarse. Esto significa que el molibdeno resulta un buen material para usar cuando se necesita resistencia y estabilidad a altas temperaturas, por ejemplo en los hornos… o en los cañones Gran Berta.
La fábrica de armamentos alemana Krupp construyó en 1914 este gigantesco cañón de 70 toneladas que disparaba obuses de hasta 830 kg de peso a una distancia de 12 kilómetros.
Además de tener que transportarlo desmontado, por su tamaño y peso, y tener que emplear a unas 200 personas durante seis horas en volverlo a montar, tenía un problema operativo: para lanzar esos proyectiles tan pesados se necesitaba emplear enormes cantidades de pólvora que generaban un calor abrasador que podía deformar el tubo e incluso resquebrajarlo.
Así que, había que limitar el número de disparos y no «sobrecalentar» al monstruo. Y aquí es donde Krupp introdujo el molibdeno para reforzar el acero y convertir a la segunda generación de cañones más resistentes y destructivos.

Y se vuelve a repetir la historia: Alemania no tenía minas de molibdeno y sus reservas se agotaban. De hecho, el único suministro a nivel industrial se encontraba en una mina de Bartlett Mountain, en Colorado (Estados Unidos). Así que, había que hacerse con aquella mina a la que, hasta la fecha, nadie había prestado atención. Los alemanes crearon una división americana de la compañía Metallgesellschaft -con minas, fundiciones y refinerías por todo el mundo-, bajo el «zalamero» nombre de American Metal.
Debido a su neutralidad, el despistado gobierno norteamericano no puso trabas en un principio a que la sucursal de patriótico nombre enviase a uno de sus ejecutivos a intentar negociar el suministro de molibdeno, sin reparar en que el directivo, de nombre Max Schott, era en realidad un agente alemán cuyo única misión era hacerse con toda la producción de la mina.
A partir de ese momento, en Bartlett Mountain se pudo asistir a una especie de western que incluía pistoleros, extorsiones y emboscadas, hasta que, según Schott, el propietario de la mina, Otis King, «accedió» -voluntariamente- a venderla a American Metal por 40.000 dólares.
Todo cambió cuando en 1917 los franceses y los ingleses se hicieron con algunas piezas de artillería germanas y por un proceso de ingeniería inversa averiguaron la particularidad de aquel acero. ¡Estaban siendo machacados por culpa del molibdeno extraído en una mina de su propio aliado! -recordemos que EEUU entró en la Primera Guerra Mundial ese mismo año-.
Los federales tomaron el control de la mina, cerrando las instalaciones de la pintoresca American Metal y acabaron para siempre con sus actividades. Pero el daño ya estaba hecho…
P.D.: Se habla, se dice, se comenta que, a pesar de que los químicos del siglo XVIII lo seguían confundiendo con plomo, en el siglo XIV un herrero japonés añadía a sus espadas samurái un poco de molibdeno. Eran las más codiciadas del mundo. Este hombre murió sin revelar su secreto, con lo que las espadas perfectas dejaron de fabricarse y no se supo su secreto hasta 500 años después.
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300 años de Casanova: rompecorazones, estafador y poeta…

DW —- «Me sentí nacido para el bello sexo; lo he querido toda mi vida, y me he dejado querer tanto como he podido», escribe Casanova en sus Memorias. Menciona a 116 amantes por su nombre, aunque los historiadores suponen que tuvo relaciones con varios miles. Entre ellas, se encontraban damas de alto rango y muchachas de buenas familias, pero también prostitutas e incluso dos monjas.
– Nunca se casó
Sus numerosas conquistas incluyen a Marie-Louise O’Murphy, la amante del rey francés Luis XV. A menudo prometía matrimonio a las damas, pero nunca llegó a casarse. Y aunque su inestable estilo de vida era conocido, según se cuenta, muchas sucumbieron a su encanto.
Sin embargo, Casanova fue «un gran pensador, escritor y filósofo que injustamente ha pasado a la historia sólo como un gran amante», asegura el italiano Carlo Parodi. Por eso, Parodi abrió un museo sobre su famoso compatriota, en 2018, en Venecia. (Aunque este no sobrevivió a la pandemia de coronavirus, la fundación que lleva el nombre de Casanova anuncia la inauguración de otro, el Museo Oficial Giacomo Casanova, en el Palacio Zaguri de Venecia, para septiembre de 2025.)

– Infancia, educación y mecenas
Giacomo Girolamo Casanova nace el 2 de abril de 1725, hijo mayor en el seno de una familia de actores. Sus padres salen a menudo de gira y lo dejan al cuidado de su abuela Mariza. A los 12 años estudia derecho secular y eclesiástico en la Universidad de Padua, y a los 17 se doctora.
No pone fin a su carrera sacerdotal tras caer borracho del púlpito durante un sermón. Lo hizo tres años después: la profesión no le gusta mucho y su bolsa se llena menos de monedas que de apasionadas cartas de amor.
Prueba suerte en una amplia variedad de profesiones: secretario, alférez y teniente, violinista de orquesta, poeta y escritor, alquimista, agente secreto de la Inquisición, especulador financiero, diplomático y bibliotecario, por nombrar sólo algunas.
Para Casanova, el mundo de gente pobre del que proviene es una abominación. Quiere pertenecer a quienes admira deslumbrado: los patricios. No le atrae la arrogancia de clase de la nobleza, pero sí su vida cómoda y lujosa.
Casanova apoya al respetado senador Matteo Bragadin al sufrir éste un derrame cerebral, y eso le gana un mecenas. «Quienquiera que seas», dijo Bragadin al entonces joven de 21 años, «te debo la vida». A partir de entonces, recibe alojamiento y comida gratis, un sirviente, una góndola, diez ducados de oro al mes para gastos de bolsillo y la promesa de recibir apoyo toda su vida.
– Espectacular fuga de las Cámaras de Plomo
Casanova se convierte pronto en el favorito de la alta sociedad. Tiene una amplia educación en ámbitos como la teología, la alquimia, la medicina y las matemáticas: el veneciano puede opinar sobre cualquier tema. Además de italiano, habla también francés, griego y latín, y es un conversador entretenido. No le resulta difícil cautivar a la gente. Pero provoca repetidamente la ira de la clase alta.
El 26 de julio de 1755, fue encarcelado en las infames Cámaras de Plomo, un calabozo en el ático del Palacio Ducal veneciano con techo de plomo. Se le acusa de blasfemia e «insultos contra la santa religión», de poseer libros prohibidos, de practicar la magia y de seducir a los jóvenes hacia el ateísmo. Es probable, especula Casanova, que se haya ganado la enemistad del inquisidor estatal Condulmer, por el afecto de una dama a la que el propio Condulmer cortejaba.

Giacomo sufre fiebre y escalofríos, las pulgas le chupan la sangre y el ambiente es insoportablemente sofocante en su mazmorra. «El único pensamiento que me dominaba era el de escapar”, escribió más tarde. Nadie había escapado antes de las Cámaras de Plomo, pero Casanova lo logra. Viaja a París, donde ya se ha difundido la historia de su espectacular fuga y es celebrado como héroe.
– Malabarista financiero
Casanova es un brillante estafador. Se hace repetidamente con grandes sumas de dinero que le confían almas crédulas, especialmente mujeres.
La idea de fundar una lotería en Francia en 1757 también le reportó una ganancia inesperada; el puesto de director es extremadamente gratificante. Sus arcas se llenan con difíciles transacciones financieras en las bolsas de valores del extranjero por encargo secreto del ministro francés de Exteriores.
No obstante, Casanova está constantemente en quiebra porque gasta generosamente el dinero y es adicto al juego. Pero, gracias a su absoluta autoconfianza, personas de alto rango lo avalaron repetidamente con elogiosas cartas de recomendación. A partir de 1758, Casanova se presentó audazmente con el título aristocrático de «Caballero de Seingalt», que se otorgó a sí mismo. Aun así, acaba en prisión seis veces a lo largo de su vida y fue deportado de otros tantos países.
– Viajero inquieto
A lo largo de su vida, viajó de corte real en corte real por toda Europa. Su talento para moverse siempre en los mejores círculos le proporciona contactos ilustres. Conoce a Mozart y Voltaire, conversa en Roma con el Papa Clemente XIII, quien lo nombra Caballero de la Espuela de Oro. Federico el Grande le ofrece un puesto como profesor en la escuela de escuderos de Pomerania, que él rechaza. La zarina rusa Catalina la Grande lo recibe dos veces.
Posiblemente, ninguno de los contemporáneos de Casanova haya llegado tan lejos como el veneciano: los historiadores calculan que recorrió una distancia equivalente a la circunferencia de la Tierra, con los medios de transporte de la época, a caballo, en carruaje o en barco. Al regresar a Venecia en 1774, tras 17 años de exilio, estaba físicamente agotado.

– Legado
Con 60 años, solo y amargado, Casanova fue contratado como bibliotecario del conde Waldstein en el castillo bohemio de Dux en 1785. Cinco años más tarde, comenzó a escribir sus Memorias, que se extienden a lo largo de 3.700 páginas. El 4 de junio de 1798, murió a la edad de 73 años a causa de la sífilis o una enfermedad de la vejiga, nunca se supo con certeza.
Sus Memorias se mantuvieron en secreto hasta el siglo XX: los censores no toleraron las francas descripciones de sus aventuras sexuales. Se vendían en secreto. Pero, cuando finalmente se publican, lo inmortalizan. La obra ofrece una visión única de la vida y la sociedad de su época, está traducida a 20 idiomas y es el manuscrito más caro del mundo: en 2010, el Estado francés lo compró por siete millones de euros.
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Sueños, relatos y trances: aceptar es cromprender no resignarse…

Tanto los sueños, como los relatos y los patrones de trance hipnótico comparten esto. Aceptar partes de nuestra personalidad que aparentemente son negativos porque no nos son gratos.
JotDown(B.Ortin) — Vienen a buscarme para que recuerde la cita que tenemos en el teatro. Me ilusiona hasta que me explican que uno de los actores soy yo. Entonces experimento el pánico escénico, esta vez el de verdad.
Me defiendo tímidamente para que no se me note. Les digo que faltan ensayos, que hace un año me propusieron participar en una obra de teatro, pero que todo quedó en eso, que ni siquiera recuerdo el tema.
Todos insisten en que no me preocupe, lo cual dispara mi angustia.
Finalmente vamos al teatro y está abarrotado. Hay una gran algarabía jubilosa. No se puede pasar de la gente que hay. Todos están excitados con la misma intensidad de mi propia excitación, pero la mía es de miedo… tendente al pánico.
Vuelvo a cuestionar el proyecto y me explican que es un ensayo pero que ahora se ensaya así, con público. Me parece extraño, todo tiene la pinta de un estreno en toda regla.
Camino por el pasillo central del teatro y subo al escenario, el griterío sube.
Lentamente voy dándome la vuelta hacia el público, siento el miedo a la misma velocidad que noto cómo mi conciencia emerge con lucidez, hasta que me despierto.
(Denia, 20 de agosto de 2011)

Una de las funciones de la ensoñación onírica es mostrarnos las polaridades a las que debemos enfrentarnos. En realidad, lo que provoca sufrimiento es negar la que consideramos negativa. Los sueños traen a veces el mensaje de lo sombrío, para que podamos convertir el problema en un recurso.
Soñar siempre historias positivas no nos ayudaría con nuestro aprendizaje. Visionar lo negativo y lo sombrío nos permite ver la adversidad de frente para convertir la tragedia en un obstáculo que podemos salvar con los recursos que a menudo nos hace intuir el sueño.
Partir del miedo, en ocasiones nos ayuda a identificar al depredador que pone en riesgo nuestra vida.
- Aceptar la tensión o ansiedad para entrar en trance
No es necesario estar relajado para entrar en trance hipnótico. Si te encuentras en un estado de gran tensión o ansiedad y encuentras que te resulta demasiado difícil relajar esa tensión para entrar en trance, es posible utilizar ese mismo estado de estrés, tensión o ansiedad para inducir un estado hipnótico.
En su libro Trancework (1990), el psicólogo Michael Yapko describe la manera de aprovechar la ansiedad y la tensión para inducir un trance:
Usted acepta el estado mental en que se encuentra, sea cual sea (ansiedad, recelo, o incluso escepticismo) y de esa manera, con la aceptación sin críticas, no crea ningún conflicto con esa situación.
Entonces comienza a pensar en alguna experiencia pasada en que se sentía tan cómodamente sumido en la experiencia que no prestaba atención a las cosas que sucedían a su alrededor.
Otra estrategia es la que propone Ernest Rossi (1976), quien refiere el modo cómo Erickson aprovechaba la ansiedad de sus pacientes para inducir un estado de trance. La concentración en algún blanco visual o, incluso, en la propia experiencia física de tensión o ansiedad es un punto de foco que sirve para absorber y distraer la atención.
Por ejemplo, como lo describe Rossi en Hypnotic Realities, Erickson consigue que un paciente muy angustiado y nervioso se concentre en un reloj:
Quizá podría concentrarse en la manecilla del reloj que se mueve. Puede seguir con los ojos el movimiento del segundero. Permita que su atención se absorba en ese movimiento. Observe de qué manera siente su tensión mientras se centra en el movimiento del segundero. Podría imaginarse cómo giran los engranajes del reloj, imagínese cómo podría estar huyendo la corriente eléctrica igual como fluye al mismo tiempo la energía en su propio cuerpo.
Envuélvase en esa experiencia de concentración, y si otros pensamientos vienen a distraerlo, acójalos, siempre con su atención visual centrada en el reloj. Tal vez va a sentir que el corazón le late apresuradamente, es posible incluso que descubra que el ritmo del corazón es similar o parecido al del movimiento del segundero. vea si logra encontrar un ritmo y absorberse en él.
Este tipo de enfoque permitirá la generación de un trance y entonces avanzarás por un estado de transición hacia otro foco u objetivo de tu elección.
El paso siguiente es imaginarse o visualizar las sugestiones.

- Relato: el dolor ha sido uno de mis maestros
El dolor está íntimamente unido a mi memoria. Me recuerdo desde (casi) siempre con dolor. Especialmente de hueso.
El dolor ha contribuido a crear y aumentar mi conciencia. Conciencia del cuerpo y de la realidad en la que habita. Cuando la atención se despista y dispersa en otros focos, el dolor la centra en lo esencial. Avisa de lo importante para mantener la vida a salvo marcando un eje indiscutible de prioridades.
Me enseñó a determinar lo esencial y a diferenciarlo de lo secundario. Indica de modo instantáneo de qué hay que ocuparse.
No lo deseo, pero su vigor me obliga a aceptar su existencia. Porque si lo niego es peor, él se encarga de recordarme su presencia aumentando su intensidad. Los mejores patrones hipnóticos de analgesia que conozco se basan en centrar la atención en él, en lugar de evitarlo. Le viene mal que lo ignoren, se rebela contra ello, creciendo. Porque su objetivo final es defender la vida, aunque su lenguaje sea tosco y poco refinado.
El dolor marcó grandes vías de mi orientación existencial. De la vida deportiva que deseaba de niño, cuando era capaz de jugar al fútbol cuatro horas diarias, me detuvo a observar el transcurso del tiempo. Recuerdo horas de contemplación de la evolución del sol durante el día a través de la ventana de la habitación que fue mi primer lecho de dolor. En la casa de mis padres.
La primera respuesta que genera el dolor es el rechazo: —Me estoy convirtiendo en un niñato flojo y malcriado. Me escucho demasiado. Debo sobreponerme a estas pequeñas molestias —me digo a mí mismo. Y cuando él percibe esta respuesta se incrementa hasta que tomo conciencia de que no es un invento mío sino un estado que emerge y debo atender.
El dolor me enseñó el camino para comprender cómo la queja lo multiplica de modo estéril y lo convierte en algo más pesado de llevar. Me enseñó a evitar relaciones y ambientes sociales presididos y centrados en la queja y carentes de respuestas de solución.
No dije, por obvio, que el dolor organiza mi agenda, me hace cambiar el eje de prioridades a atender de modo inmediato.
El dolor ha sido y es mi gran vía de autoconocimiento e investigación acerca de cómo puedo estarlo provocando y cómo puedo evitarlo.
(Bernardo Ortín, 2023)

Tanto los sueños, como los relatos y los patrones de trance hipnótico comparten esto. Aceptar partes de nuestra personalidad que aparentemente son negativos porque no nos son gratos.
Conviene reafirmar que aceptar no significa desear ni aprobar, simplemente reconocer que son elementos que forman parte de nuestra existencia.
Mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos
(Michael V. Gazzo. El padrino)
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La Tierra estuvo a punto de ser impactada por una tormenta solar de clase X1.1, dicen científicos…

Infobae(D.Mérida) — La Tierra evitó consecuencias mayores tras una llamarada solar de clase X1.1 registrada el 28 de marzo de 2025 a las 15:20 UTC, según informó el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de la NOAA.
El fenómeno fue detectado como una explosión repentina de radiación proveniente de la región activa AR4046, ubicada en la superficie del Sol, y fue clasificado como un evento R3 por su potencial de interferencia en comunicaciones de alta frecuencia. Aunque el evento fue fuerte, la mayoría de la energía no se dirigió hacia la Tierra, lo que limitó los impactos inmediatos.
Las imágenes publicadas por la NOAA muestran la intensidad del fenómeno, acompañado de una eyección de masa coronal (CME) visible como una nube de plasma saliendo del borde solar. Según explicó Fox News, aunque el estallido fue potente, no generó alteraciones graves en la magnetósfera terrestre.
Aun así, expertos en clima espacial señalan que la región AR4046 se mantendrá activa al menos una semana, lo que eleva la posibilidad de nuevos episodios, sobre todo si se produce una alineación más directa entre el Sol y la Tierra.
El evento se produce en un contexto de alta actividad solar, poco después del pico del Ciclo Solar 25, alcanzado a finales de 2024. De acuerdo con la NASA, durante los picos solares aumentan las probabilidades de que ocurran tormentas solares, provocadas por una compleja red de campos magnéticos que se distorsionan y reconectan, liberando grandes cantidades de energía.
Las llamaradas como la reciente X1.1 pueden generar desde apagones de radio hasta auroras polares visibles en latitudes inusuales.
Según la NOAA, las erupciones de clase X pueden degradar o interrumpir señales de radio en la cara diurna de la Tierra, afectando especialmente las bandas de frecuencia alta (HF) utilizadas en aviación y navegación marítima.
Estas interrupciones pueden durar desde minutos hasta un par de horas. Aunque esta llamarada no causó efectos generalizados, los usuarios de radio HF en zonas del hemisferio iluminado reportaron pérdidas temporales de señal.
Los especialistas también advierten que si una CME se dirige directamente a la Tierra, podría generar una tormenta geomagnética, con efectos sobre satélites, redes eléctricas y sistemas de navegación.
De acuerdo con la NASA, las CMEs más rápidas pueden alcanzar el planeta en aproximadamente 15 horas, mientras que otras tardan varios días. Por eso, el monitoreo constante de la actividad de AR4046 será clave en los próximos días.
Actualmente, el Sol atraviesa una fase de declive dentro del ciclo solar, que dura en promedio 11 años. Según investigadores de la Universidad de Harvard, el Ciclo Solar 25 se extenderá hasta al menos 2031. A pesar de que el máximo de actividad ya fue superado, eventos intensos pueden continuar, como ha ocurrido en ciclos anteriores.
La NASA recuerda que los campos magnéticos del Sol se invierten durante estos ciclos, un proceso que genera inestabilidad y fenómenos como las llamaradas solares y las eyecciones de masa coronal.

Precedentes históricos: 2003 y 2024
Aunque las llamaradas solares clase X no son comunes, tienen antecedentes significativos. En mayo de 2024, la Tierra fue impactada por una serie de llamaradas entre X5 y X8.7, que provocaron auroras visibles hasta Florida y el Caribe. Y en octubre de 2003, el conocido evento como la “Tormenta Solar de Halloween” interrumpió servicios satelitales y comunicaciones aéreas durante varias horas. Aquel episodio subrayó la capacidad de estos fenómenos para alterar sistemas tecnológicos en el planeta.
Los expertos consideran que la actividad solar puede mantenerse intensa incluso años después del máximo solar, lo que implica que fenómenos como el registrado el 28 de marzo no son inesperados. El SWPC de la NOAA continúa emitiendo alertas y monitoreos en tiempo real para anticipar posibles tormentas geomagnéticas si se detectan CMEs dirigidas hacia la Tierra.
La atención de los científicos se centra ahora en la evolución de la mancha solar AR4046, que ya ha demostrado un alto nivel de inestabilidad. Si esta región gira hasta alinearse plenamente con la Tierra, nuevas llamaradas podrían tener efectos más directos sobre la atmósfera y los sistemas de comunicación global.
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Opinión: Lo que el 2015 no nos advirtió que venía…

Meer(J.A.Rodríguez) — En el 2015, un inicio aceptable nos engañó con la posibilidad de una maravillosa nueva trilogía: Star Wars: Episodio VII – El despertar de la Fuerza. Tendrían que pasar algunos años para darnos cuenta que el camino no era ese, que todo era un espejismo y que dichas cintas pondrían en entredicho la calidad del director J.J. Abrahams, dedicado ahora a roles distintos, menos creativos; lejos está de su película Super 8 (2011).
También me atrevo a decir que la nueva trilogía prendió ese incendio en Hollywood que trae reencauches y remakes por montones: las productoras prefieren los estudios de mercado y el fanservice a un buen guión.
Hace una década, Colombia gozaba de Nairo Quintana, el ciclista que nos ilusionaba con ganar un Tour de Francia. Teníamos a uno de los mejores exponentes de ese deporte dominado por Europa. Nadie veía que el futuro rey venía de un país más cerca al este: Eslovenia.
Nairo logró ser segundo del Tour, campeón de la Tirreno-Adriático y el tercer mejor ciclista del 2015 en el ranking de la Unión Ciclista Internacional (UCI). Extrañamos esos momentos ahora que Tadej Pogačar se lleva títulos de manera continua. Podemos, al menos, decir que nos quitamos la espinita del Tour: cuatro años después, Egan Bernal se convirtió en el primer latinoamericano en ganarlo y el más joven en 110 años.
Con el fútbol nos sentíamos mejor: en 2014 volvimos al Mundial, a Brasil; el primero en el siglo XXI. En la Copa América de 2015, la primera que ganó Chile, además de local, Colombia quedó fuera en segunda ronda: penaltis con Argentina. Se repetirá en 2021 ese desenlace en la Copa América de Brasil; se repetirá eso de sufrir por penaltis ante Inglaterra en Rusia 2018. Ha sido una mejor década, pero las derrotas dolorosas jamás se han ido. Ni hablemos de la final de la Copa América del 2024.
Pero no solo de fútbol vivimos en mi país: firmamos el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) en 2016. Llegó el primer presidente de izquierda, Gustavo Petro. También le dijimos ‘No’ a la paz en un plebiscito y tuvimos un mandatario que ahora es DJ.

El expresidente Álvaro Uribe fue llamado a juicio por un tema de testigos falsos y la cifra de civiles asesinados por las fuerzas militares (6402) y presentados como bajas de combate, según la Comisión de la Verdad, se ha puesto en duda.
En 2015 me sentí reivindicado como periodista: la bielorrusa Svetlana Alexiévich ganó el Nóbel de Literatura, el primero otorgado a una autora tan cargada de no ficción.
Fue ese año que me lancé a leer por primera vez Voces de Chernóbil. Libro duro, denso, extenso, doloroso, necesario e increíble.
En 2018 vería fragmentos en la serie Chernóbil. En 2023 me decidí a releer el libro y en 2024 repetir la serie.
Puedo decir que esa marca me quedará, aún cuando llegue la década en que no pueda recordar cómo me la hice.
Quizás esa marca, ahora que lo pienso, haya sido la semilla de mi escritura.
Ya lo había intentado, pero el convencimiento que solo ocurrió en ese 2015, se reforzó en el 2018 y desembocó en un libro en el 2023.
Para ese proceso, leí en esta década tremendas obras como Una historia del mundo en diez capítulos y medio de Julian Barnes, Temporada de huracanes de Fernanda Melchor, El ruido y la furia de William Faulkner, Me llamo Hokusai de Christian Peña, Los suicidas del fin del mundo de Leila Guerreiro, Sofoco de Laura Ortiz. Releí Pedro Páramo dos veces; pocas, considero.
Retomando los premios, creo que en esta década perdí cualquier interés de todo reconocimiento de la industria musical. Puedo entonces hablar de los artistas que descubrí en estos diez años: Stromae, Metronomy, Karen y los Remedios, Alcolírycoz y Apparat.
En estos diez años se fue el artista plástico más reconocido de Colombia, Fernando Botero. También el primer campeón de la Vuelta a Colombia, el ‘Zipa’ Forero. ¡Murió Maradona! Ahora sí de verdad. Se murió la carrera deportiva de Miguel Ángel López, uno de los mejores ciclistas que tuvimos en esta década.
En marzo de 2015, escribí de ese día en que Ronaldinho Gaucho jugó ante Independiente Santa Fe, que en 2015 ganaría la Copa Sudamericana. Fue mi primer artículo aquí. Fue mi primer ejercicio periodístico fuera de las conexiones universitarias y de las dependencias publicitarias. En marzo de 2015 empecé este ejercicio que por diez años me ha permitido crecer como jamás lo pensé.
Me tardé en decidir el tema de este texto, pero, luego de diez años, considero que hay situaciones que permiten revivir y hacer memoria. Tengo curiosidad de saber cuál será el tema del artículo que escriba en el 2035. Quizás para ese momento lo romántico ya no tenga espacio y deba usar las letras para decir algo más… si para entonces la IA lo permite.
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¿Cómo ser feliz estando solo? 10 claves desde la psicología…

La mente es maravillosa(G.Matamoros) —- Pasar tiempo sin compañía puede fortalecer tu bienestar. Descubre cómo ser feliz en soledad y aprovechar esos momentos para crecer, sin sentir que falta algo que te complete.
¿Te has preguntado cómo ser feliz solo? Quizás ese escenario haya ocurrido en tu mente, al menos, una vez en la vida. Y es que hay que ser sinceros, a todos nos incomoda la idea, pues pensamos que la ausencia de un familiar, pareja o amigos significa estar aislado.
Pero la felicidad no depende de otros, sino de nuestra relación con nosotros mismos. Aprender a disfrutar de la propia compañía es una habilidad poderosa que fortalece la autoestima y nos permite vivir con plenitud.
En lugar de verla como algo negativo, conviene convertirla en una oportunidad para conocernos mejor y para desarrollar rutinas que nutran nuestro bienestar emocional. Bien gestionada, la soledad permite descubrir qué nos motiva, identificar nuestras verdaderas necesidades y encontrar satisfacción en pequeñas cosas.
Cuando aprendemos a estar bien con nosotros mismos, no buscamos validación externa y vivimos con mayor libertad y autenticidad. Te dejamos las claves.
1. Aprende a disfrutar de tu propia compañía
La relación más importante que tendrás en la vida es la que construyes contigo. Aprender a disfrutar de tu propia compañía no es resignarte a la soledad, sino aprovecharla como un espacio de crecimiento personal. Recuerda que el bienestar emocional no depende de la presencia de otros, sino de la capacidad de sentirnos bien con quienes somos en nuestra esencia.
Para desarrollar esta habilidad, dedica tiempo a actividades que disfrutes sin la necesidad de validación externa. Redescubre pasatiempos que te llenen de satisfacción, como leer, pintar, escribir o hacer deporte. También, puedes incorporar momentos de introspección a tu rutina, como llevar un diario donde reflexiones sobre tus pensamientos y emociones. Al fortalecer la relación contigo, te volverás menos dependiente de estímulos externos para sentirte pleno.
Además, el secreto está en cultivar el autodiálogo positivo. En lugar de ser tu crítico más severo, conviértete en tu mayor aliado. Practica la autocompasión, háblate con la misma amabilidad con la que tratarías a un ser querido y celebra tus logros, por pequeños que sean.
2. Reestructura tu percepción de la soledad
La manera en que interpretamos la soledad tiene un impacto directo en el bienestar emocional. La psicología cognitiva explica que nuestros pensamientos determinan nuestras emociones y, en consecuencia, nuestras acciones. Si vemos la soledad como un castigo o un fracaso, es probable que experimentemos angustia y tristeza.
Sin embargo, si la percibimos como una oportunidad para el autoconocimiento, puede convertirse en una experiencia enriquecedora.
Reestructurar la percepción de la soledad implica desafiar creencias limitantes. Pregúntate: «¿Por qué considero que estar solo es algo negativo?». «¿Realmente significa que soy menos valioso o que algo falta en mi vida?». Cuestionar estos pensamientos puede ayudarte a desarrollar una visión más objetiva y positiva de tu situación.
Un ejercicio útil es cambiar el lenguaje interno. En lugar de decir «estoy solo», intenta «estoy conmigo mismo». Esta pequeña modificación refuerza la idea de que tu compañía es suficiente y valiosa. Aparte, es importante diferenciar la soledad elegida de la soledad no deseada. Mientras que la segunda puede generar malestar, la primera resulta un espacio de descubrimiento personal.
3. Practica el autocuidado
El autocuidado es clave para disfrutar de la soledad, porque cuando te sientes bien contigo, la necesidad de compañía externa disminuye. Atender nuestras necesidades físicas, emocionales y mentales refuerza la autoestima, lo que nos permite disfrutar más del tiempo a solas sin que se transforme en vacío o malestar.
Cuando asumes esta práctica, le envías el siguiente mensaje a tu mente: «Mi bienestar es importante». Esto ayuda a sentirte más autosuficiente y a evitar la sensación de abandono que, a veces, puede acompañar a la soledad. Incorporar hábitos como una alimentación equilibrada, ejercicio y descanso de calidad impacta en tu estado de ánimo y en tu capacidad para disfrutar del tiempo a solas.
El autocuidado también abarca el ámbito emocional y mental. Saber gestionar el estrés, practicar la gratitud y dedicar tiempo a lo que te guste contribuye a que la soledad sea un medio de crecimiento y no un motivo de angustia. Al cuidarte, tu percepción de la soledad pasa de ser temida, a un regalo para conectar contigo, reflexionar y construir una vida alineada con lo que te hace feliz.
4. Encuentra un propósito o ikigai
El ikigai es un concepto japonés que representa la razón de ser de cada persona. Está en la intersección de lo que amas, en qué eres bueno, lo que el mundo necesita y lo que puede ser recompensado. Tener un propósito claro da dirección a la vida y hace que la soledad sea una experiencia enriquecedora, en lugar de un vacío que deba llenarse con distracciones o compañía.
Un sentido de propósito fortalece el bienestar y la resiliencia. Cuando sabes por qué te levantas cada día, el tiempo a solas deja de ser angustiante. La soledad deja de sentirse como una falta y se transforma en una oportunidad para enfocarte en tus pasiones, mejorar tus habilidades y aportar algo valioso al mundo. Para descubrir tu ikigai, pregúntate:
- ¿Qué actividades disfruto tanto que el tiempo vuela?
- ¿Cuáles son mis talentos o qué me gustaría mejorar?
- ¿Cómo puedo aportar algo valioso con mis habilidades?
- ¿De qué modo hacer sostenible esta pasión en mi vida?
No es necesario encontrar respuestas inmediatas. Tu ikigai puede evolucionar con el tiempo, pero el simple hecho de buscarlo ya transforma la manera en que experimentas la soledad. Cuando tu vida tiene sentido para ti, la compañía se vuelve una elección, no una necesidad.
5. Practica la gratitud
Ser agradecido te ayuda a desarrollar una relación más positiva contigo mismo. Partiendo de ello, la soledad ya no sería un problema que resolver; la ves como una oportunidad para disfrutar de lo que ya está presente en tu vida.
Cuando aprecias los momentos cotidianos, como una caminata tranquila, una comida que te gusta o la sensación de libertad al tomar decisiones por tu cuenta, estar solo evoluciona a un espacio de plenitud. Para cultivarla en tu vida, prueba los siguientes ejercicios:
- Lleva un diario de gratitud: escribe cada día tres cosas por las que sientas agradecimiento, como un buen descanso o una conversación agradable.
- Cambia tu diálogo interno: en lugar de pensar «estoy solo», reformula la idea como «tengo tiempo para mí y lo estoy aprovechando de esta manera…».
- Expresa gratitud de manera activa: no solo pienses en lo que agradeces, sino dilo en voz alta o compártelo con alguien. Reconocer lo positivo fortalece el bienestar emocional.
Cuando haces de la gratitud un hábito, aprendes a disfrutar lo que tienes aquí y ahora, y la soledad se vuelve un espacio donde puedes encontrar satisfacción en lo simple, en lugar de buscar llenar vacíos con distracciones externas.
6. Viaja solo
Viajar solo es una herramienta poderosa para fortalecer la independencia, vivir experiencias transformadoras y ser feliz. De esta manera, aprendes a depender por completo de ti, lo que refuerza la seguridad personal y te ayuda a descubrir que puedes disfrutar de tu propia compañía.
Salir de la rutina y enfrentarse a lo desconocido estimula la resiliencia y la capacidad de adaptación. Cuando estás solo en un entorno nuevo, tu mente se enfoca en la exploración y el aprendizaje. Esto te permite experimentar el presente con mayor atención, sin preocuparte por cumplir con las expectativas de otros.
Asimismo, contribuye a descubrir qué disfrutas y te da la oportunidad de construir recuerdos relevantes por y para ti.
7. Establece metas personales
Tener metas claras te da una razón para levantarte cada día con motivación y propósito. Cuando estás solo, el riesgo de sentirte perdido o estancado es mayor si no tienes un objetivo que te impulse. Avanzar hacia una meta mejora la autoestima y el bienestar emocional, ya que te enfocas en lo que puedes construir y no en lo que te falta.
Las metas personales también te enseñan a gozar de la soledad como un espacio productivo en el que puedes aprender, mejorar y desafiarte.
Para que una meta sea efectiva, debe ser clara, alcanzable y medible. En lugar de decir «quiero mejorar mi vida», define acciones concretas, como «leer un libro al mes», «ahorrar una cantidad específica de dinero» o «hacer ejercicio tres veces por semana». Celebrar cada logro favorece la motivación y la construcción de una relación más positiva contigo.
Cuando trabajas en tus objetivos, tu tiempo en soledad permite concentrarte en lo que quieres sin desviarte de ello.
8. Busca un pasatiempo
Al sumergirte en una actividad que te apasiona, la ausencia de compañía deja de ser una preocupación y se transforma en una oportunidad para explorar tu creatividad, mejorar tus habilidades y fortalecer tu bienestar emocional.
Lo más importante es elegir una que disfrutes, sin importar si es productiva o no. Lo que importa es que te brinde placer y un sentido de propósito, reforzando la idea de que tu felicidad no depende de otras personas, sino de lo que decides hacer con tu tiempo.
9. Amplía tu círculo social
Aprender a disfrutar de la soledad es importante, pero también lo es contar con relaciones significativas que aporten valor a tu vida. El apoyo de personas afines te hace bien y repercute en que tengas una identidad más sólida.
Ampliar tu círculo social no es rodearte de personas por obligación, sino conectar con quienes en verdad compartes intereses y valores. Tener amistades de calidad te permite disfrutar de la independencia sin sentirte desconectado del mundo. Saber que puedes elegir cuándo compartir y cuándo disfrutar de tu espacio propio, refuerza la seguridad en ti y evita que la soledad se convierta en aislamiento emocional.
Para conocer gente nueva, explora actividades que te interesen, como cursos, deportes o voluntariados. Unirte a comunidades con intereses en común es provechoso si quieres generar conexiones genuinas.

10. Fomenta la independencia y la autonomía
Ser independiente no quiere decir rechazar la ayuda de los demás, sino aprender a confiar en ti para tomar decisiones y manejar tu vida con seguridad. Cuando desarrollas autonomía puedes fortalecer tu identidad.
Saber que es posible enfrentar desafíos por ti mismo, reduce la ansiedad y aumenta la sensación de control sobre tu vida. Asimismo, encuentras satisfacción en tu capacidad de resolver problemas y adaptarte a nuevas situaciones. Comienza con acciones que refuercen tu autosuficiencia, como ejecutar pequeñas reparaciones en casa o atreverte a hacer diligencias sin compañía.
– Estar solo es una oportunidad para desarrollar la autoestima, construir tu amor propio y ser feliz
Ser feliz estando solo no se trata de llenar el tiempo con distracciones, sino de fortalecer la relación más importante en la vida: la que tienes contigo mismo. Cuando valoras tu compañía, la soledad ya no es un vacío; se convierte en un espacio de crecimiento, bienestar y autenticidad.
Cada una de estas claves es una oportunidad para construir una versión más plena y segura de ti. Al desarrollar tu autoestima, descubres que tu felicidad no depende de la presencia de otros, sino de cómo te cuidas, te conoces y te retas a crecer.
La verdadera independencia emocional no significa aislarse, sino tener la capacidad de disfrutar de la soledad sin que pese y de la compañía sin que sea una necesidad. Al construir amor propio, entiendes que estar solo no es sinónimo de estar incompleto, sino de ser suficiente por ti mismo.
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Tutmosis II: encuentran la primera tumba de un faraón en Egipto desde el hallazgo de Tutankamón hace más de 100 años…

BBC News Mundo(F.Mao/A.Loftus) — Egiptólogos descubrieron la primera tumba de un faraón desde que se halló la de Tutankamón hace más de un siglo.
La tumba del rey Tutmosis II era la última tumba real no descubierta de la dinastía XVIII de Egipto.
Pero un equipo británico-egipcio la localizó en los valles occidentales de la necrópolis tebana, cerca de la ciudad de Luxor, en el sur del país.
Los investigadores pensaban que las cámaras funerarias de los faraones de la dinastía XVIII estaban a más de 2 km de distancia, más cerca del Valle de los Reyes.
El equipo encontró una zona asociada con los lugares de descanso de las mujeres de la realeza, pero cuando entraron en la cámara funeraria la encontraron decorada: la señal de un faraón.
«Y parte del techo todavía estaba intacto: un techo pintado de azul con estrellas amarillas. Y los techos pintados de azul con estrellas amarillas solo se encuentran en las tumbas de los reyes», dijo el director de campo de la misión, Piers Litherland.
El experto le dijo al programa Newshour de la BBC que se sintió abrumado en ese momento.
«La emoción de meterse en estas cosas es simplemente una de extraordinario desconcierto, porque cuando te encuentras con algo que no esperas encontrar, es algo -emocionalmente- muy turbulento de verdad», señaló.
«Y cuando salí, mi esposa estaba esperando afuera y lo único que pude hacer fue estallar en lágrimas», agregó.
Litherland informó que el descubrimiento resolvió el misterio de dónde se encuentran las tumbas de los reyes de principios de la dinastía XVIII.
Los investigadores encontraron los restos momificados de Tutmosis II hace dos siglos, pero su lugar de enterramiento original nunca había sido localizado.

– ¿Quién fue Tutmosis II?
Tutmosis II fue un antepasado de Tutankamón, cuyo reinado se cree que fue de aproximadamente 1493 a 1479 a.C.
La tumba de Tutankamón fue encontrada por arqueólogos británicos en 1922.
Tutmosis II es más conocido por ser el esposo de la reina Hatshepsut, considerada como uno de los faraones más importantes de Egipto y una de las pocas faraonas mujeres que gobernó por derecho propio.
Litherland dijo que la «gran escalera y un corredor descendente muy grande» de la tumba sugerían grandeza.
«Nos llevó mucho tiempo atravesar todo eso», contó, e indicó que estaba bloqueado por escombros de la inundación y que los techos se habían derrumbado.
«Fue recién después de arrastrarnos por un pasillo de 10 metros que tenía un pequeño espacio de 40 centímetros en la parte superior que llegamos a la cámara funeraria», afirmó.
Allí descubrieron el techo azul y decoraciones de escenas del Amduat, un texto religioso que estaba reservado para los reyes. Según Litherland, esa fue otra señal clave de que habían encontrado la tumba de un rey.
Los investigadores se pusieron a limpiar los escombros, esperando encontrar debajo los restos aplastados de un entierro.
Pero «resultó que la tumba estaba completamente vacía», dijo Litherland. «No porque la hubieran robado, sino porque la habían vaciado deliberadamente».
Luego descubrieron que la tumba se había inundado -«había sido construida debajo de una cascada»- solo unos años después del entierro del rey y que su contenido fue trasladado en la antigüedad a otro lugar.
Al tamizar toneladas de piedra caliza en la cámara, encontraron fragmentos de jarras de alabastro, que tenían las inscripciones de los nombres de Tutmosis II y Hatshepsut.
Esos fragmentos de alabastro «probablemente se rompieron cuando se estaba moviendo la tumba», estimó Litherland.
«Y gracias a Dios que rompieron una o dos cosas, porque así fue como descubrimos de quién era la tumba», añadió.
– El broche de oro
Los artefactos son los primeros objetos que se encuentran asociados con el entierro de Tutmosis II.
Litherland aseguró que su equipo tenía una idea aproximada de dónde estaba la segunda tumba, y que aún podría estar intacta y contener tesoros.
El descubrimiento de la tumba del faraón es el broche de oro a más de 12 años de trabajo del equipo conjunto de la New Kingdom Research Foundation de Litherland y el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto.

El equipo ya había excavado 54 tumbas en la parte occidental de la montaña tebana en Luxor y también había identificado a más de 30 esposas reales y mujeres de la corte.
«Esta es la primera tumba real que se halla desde el descubrimiento revolucionario de la cámara funeraria del rey Tutankamón en 1922», dijo el ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Sherif Fathy.
«Es un momento extraordinario para la egiptología y para una comprensión más amplia de nuestra historia humana compartida», agregó.
– El sorprendente buen olor de las momias del Antiguo Egipto 5.000 años después de ser embalsamadas

Científicos han descubierto que los cuerpos momificados del antiguo Egipto siguen oliendo muy bien incluso después de pasar 5.000 años en un sarcófago.
Los investigadores que examinaron nueve momias descubrieron que, aunque había alguna diferencia en la intensidad de sus olores, todos podían describirse como «amaderados», «especiados» y «dulces».
Afirman que recrear la composición de los olores químicamente permitirá a otros experimentar el olor de una momia y ayudará a saber cuándo los cuerpos en su interior pueden estar empezando a pudrirse.
«Queremos compartir la experiencia que tuvimos al oler los cuerpos momificados, por lo que estamos reconstruyendo el olor para presentarlo en el Museo Egipcio de El Cairo», le dijo a la BBC Cecilia Bembibre, una de las investigadoras.
– Proceso histórico
Durante el proceso de momificación, los antiguos egipcios rodeaban el cuerpo con olores agradables como parte importante de la preparación del espíritu para entrar en la otra vida.
Como resultado de esto, los cuerpos de faraones y miembros de la nobleza eran adornados con aceites, ceras y bálsamos.
«En las películas y los libros, a quienes huelen cuerpos momificados les suceden cosas terribles», dijo Bembibre.
«Nos sorprendió lo agradables que resultaban».
Los autores del estudio académico, publicado en Revista de la Sociedad Química Estadounidense, tuvieron que obtener el olor del interior del sarcófago sin interferir con la momia que se encontraba en su interior.
Los investigadores, de la University College de Londres y la Universidad de Ljubljana, en Eslovenia, lo hicieron insertando un pequeño tubo para poder medir el olor sin tomar ninguna muestra física.
Bembibre explicó que los científicos del patrimonio siempre están tratando de encontrar formas «no destructivas» de descubrir nueva información.

Los visitantes que perciban los aromas en los museos podrán experimentar el antiguo Egipto y el proceso de momificación desde una perspectiva totalmente diferente.
Ally Louks, supervisora de literatura inglesa en la Universidad de Cambridge, que escribió su tesis doctoral sobre la política del olfato, describió esto como una forma «realmente innovadora» de comunicar la historia.
«Utilizar la nariz produce una fuerte reacción emocional y física», le dijo a la BBC.
«Sabemos que los olores eran esenciales para las prácticas sociales, religiosas y personales [en el antiguo Egipto]», añadió.
Matija Strlič, otro miembro del equipo del estudio, le dijo a la agencia de noticias AP que los aromas pueden incluso sugerir a qué clase social pertenecía una momia.
«Creemos que este enfoque es potencialmente de gran interés para otros tipos de colecciones de museos», dijo.
Además de proporcionar a los visitantes de los museos una nueva perspectiva sensorial sobre las momias, el descubrimiento también presenta un potencial avance para los conservadores de momias.
Los investigadores utilizaron una técnica llamada cromatografía de gases para separar los diferentes olores dentro del sarcófago que se combinan para formar su aroma.
Encontraron olores relacionados con la descomposición de las grasas animales utilizadas en el proceso de embalsamamiento, lo que podría indicar que el cuerpo está comenzando a descomponerse.
Gracias a estos hallazgos, será posible «intervenir prácticamente» en la conservación de las momias, identificando la mejor manera de almacenar y envolver los cuerpos, según el artículo de investigación.
«Esto es útil para los conservadores que cuidan esta colección [ya que] podemos asegurarnos de que llegue a las generaciones futuras», dijo Bembibre.
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Antiprimos: la historia secreta de los rivales de los números primos…

Infobae(G.Rimati) — Seguramente, si alguna vez has tenido contacto con la matemática, habrás oído hablar de los números primos: esos números que solo tienen dos divisores, el 1 y ellos mismos. Los más conocidos son 2, 3, 5, 7, 11, entre otros, y han sido el objeto de estudio de matemáticos a lo largo de la historia.
Pero, ¿sabías que existe un concepto aún más fascinante que los números primos? Hablamos de los números antiprimos, una categoría matemática que merece ser explorada.
Los números antiprimos, también llamados altamente compuestos, son aquellos que tienen más divisores que cualquier otro número menor que él. En otras palabras, un número antiprimo es un número que supera en divisores a todos sus predecesores.
Para entenderlo mejor, consideremos un ejemplo simple: el número 12. El 12 tiene exactamente seis divisores: 1, 2, 3, 4, 6 y 12. Ningún número menor que el 12 tiene tantos divisores, por lo tanto, el 12 es un número antiprimo. Esta propiedad de tener más divisores que cualquier otro número más pequeño es lo que caracteriza a los antiprimos.

– ¿Cuáles son los Primeros Números Antiprimos?
Es interesante observar que el número 1 es considerado un antiprimo. Dado que no existen números más pequeños que él, cumple con la condición de tener más divisores que cualquier número menor que él. Por otro lado, el número 2 es un caso peculiar: es considerado un número primo porque solo tiene dos divisores, el 1 y el 2. Sin embargo, también puede clasificarse como antiprimo, ya que tiene más divisores que cualquier otro número menor (el 1, que solo tiene un divisor). Así, el 2 se convierte en un número único que es tanto primo como antiprimo al mismo tiempo.
Algunos de los primeros números antiprimos son 1, 2, 4, 6, 12, 24, 36, 48, 60, 120, 180, 240, 360, 720, 840, 1260, 1680, 2520, 5040, entre otros.
Un número que generó bastante atención es el 5040, al que el filósofo Platón le atribuía una relación especial con la organización social. Según él, este número era ideal para organizar a los habitantes de una ciudad en grupos de diferentes tamaños, debido a la cantidad impresionante de divisores que posee. Y, en efecto, el 5040 es un número antiprimo con un total de 60 divisores, entre ellos los primeros números naturales del 1 al 10.

– ¿Qué Características Debe Cumplir un Número para Ser Antiprimo?
Para que un número sea considerado antiprimo, debe cumplir con ciertas características que lo diferencian de otros números compuestos. Estas son tres reglas fundamentales que definen a un número antiprimo:
- Los factores primos del número deben ser consecutivos. Esto significa que, si descomponemos un número en factores primos, estos deben ser números primos que aparezcan en orden consecutivo. Por ejemplo, el número 10 (2 x 5) no sería antiprimo, porque el 2 y el 5 no son primos consecutivos: falta el 3.
- Cuando descomponemos un número en sus factores primos, los exponentes no deben ser crecientes. Un ejemplo de esto es el número 18, que se descompone en 2 x 3². Como los exponentes (1 y 2) son crecientes, el 18 no es un antiprimo.
- El exponente final de los factores debe ser 1. Es decir, si un número tiene un factor primo elevado a un exponente mayor a 1, generalmente no será considerado antiprimo, como le pasa al pobre 72, que se descompone en 2³ x 3². Hay 2 excepciones para esta regla: los números 4 y 36.

Uno de los matemáticos que más investigó sobre los números antiprimos fue el prodigioso Srinivasa Ramanujan. En 1915, Ramanujan publicó una nota en la que exploraba las propiedades de estos números, y a lo largo de su carrera descubrió más de 100 nuevos números que cumplían con las condiciones para ser considerados antiprimos. Su trabajo en este campo amplió considerablemente nuestra comprensión sobre estos números y dejó un legado matemático invaluable.
Los números antiprimos son una maravilla de la teoría de números. Aunque no son tan conocidos como los números primos, su estudio revela patrones y estructuras interesantes que nos invitan a seguir explorando el misterio de los números. En un futuro, quizás más matemáticos, como lo hizo Ramanujan, puedan seguir desentrañando los secretos de estos enigmáticos números.
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Hablemos de los residuos que genera la industria textil…

The Conversation(J.V.Micoulaud) — La producción textil genera alrededor del 10 % de las emisiones globales de carbono.
Esto supera las emisiones combinadas de todos los vuelos internacionales y el transporte marítimo.
Además, consume aproximadamente 93 000 millones de metros cúbicos de agua al año, lo que equivale a las necesidades de cinco millones de personas.
El proceso de teñido y acabado textil contribuye al 20 % de la contaminación mundial del agua potable debido al uso intensivo de productos químicos.
En Europa, el consumo de textiles tiene un impacto ambiental considerable.
En 2020, las compras de textiles en la Unión Europea produjeron alrededor de 270 kilos de emisiones de CO₂ por persona, sumando un total de 121 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero.
– Generación y gestión de residuos textiles
Cada año, los europeos consumen casi 26 kilos de textiles por persona y desechan aproximadamente 11. De estos residuos, menos de la mitad se recogen para su reutilización o reciclaje. Además, debido a limitaciones tecnológicas y logísticas, solo el 1 % de lo que se recoge podrá reconvertirse en ropa nueva.
En 2020, se generaron en la UE unos 16 kilos de residuos textiles por persona, de los cuales solo una cuarta parte se recogió de manera selectiva. Pero no todos los residuos textiles procedían de los consumidores: entre el 4 % y el 9 % de los textiles comercializados en Europa se desechan sin haber sido utilizados, lo que representa una pérdida significativa de recursos y una contribución innecesaria a la producción de residuos.
– El papel de la economía social
Las entidades de economía social desempeñan un papel clave en la reducción de residuos textiles y la inclusión social. En España, la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS) –que reúne a 36 entidades especializadas en la inserción sociolaboral y la gestión de residuos– gestionó en 2022 un total de 76 971 toneladas de residuos.
El 65,76 % de dichos residuos se pudieron reutilizar y reciclar, evitando así que se emitieran a la atmósfera más de 42 000 toneladas de CO₂, el equivalente a retirar de la circulación más de 20 000 coches en un día. Además, estas entidades generan empleo. La reutilización de 1 000 toneladas de textiles puede crear hasta 35 puestos de trabajo.
A nivel europeo, la Red Europea de Empresas Sociales de Reutilización, Reparación y Reciclaje (RREUSE) agrupa empresas sociales activas en la reutilización, reparación y reciclaje, y actualmente representa a más de 102 000 empleados, aprendices y voluntarios en 29 países. En 2021, sus entidades recogieron 1 200 000 toneladas de residuos, de las que 181 000 pudieron ser reutilizadas, reduciendo emisiones y conservando recursos.
Ejemplos destacados incluyen Koopera, una red vinculada a Cáritas que combina reciclaje, consumo sostenible y apoyo a personas en riesgo de exclusión, o Emaús, que gestiona residuos textiles mientras fomenta la inclusión social. Estas iniciativas muestran que la economía circular y el impacto social pueden avanzar juntos.

– Desafíos y oportunidades
Desde el 1 de enero de 2025, la Unión Europea exige la recogida selectiva de textiles. No obstante, muchas regiones no cuentan todavía con las infraestructuras y la financiación adecuadas. Además, la calidad decreciente de los materiales de fabricación dificulta su reutilización, aumentando los costes de gestión.
La falta de un sistema de financiación estable ha llevado al sector al borde del colapso. Aunque se va a implementar la responsabilidad ampliada del productor (EPR, según sus siglas en inglés) –por la que los productores deberán rendir cuentas de esos materiales a lo largo de todo su ciclo de vida–, su aplicación total tardará entre dos y cinco años.
Empresas líderes en clasificación textil ya han quebrado, y muchas organizaciones se ven obligadas a incinerar ropa reutilizable. Por ello, RREUSE ha solicitado un plan de emergencia para garantizar la continuidad del sector.
Pese a todo, la Unión Europea está promoviendo políticas para fortalecer la economía circular. La estrategia europea para textiles sostenibles y el Reglamento de diseño ecológico de productos sostenibles obligarán a los fabricantes a diseñar ropa más duradera y reciclable.
Además, los pasaportes digitales de producto van a facilitar la trazabilidad de los textiles, optimizando su reutilización y reciclaje. Sin embargo, su efectividad va a depender de que el apoyo de las instituciones asegure su implementación en toda la cadena de valor.
– Visión de futuro
Para asegurar el futuro del sector, la Unión Europea debe garantizar una financiación estable y reforzar su apoyo a las entidades de economía social, esenciales en esta transición. Sin medidas concretas, aumentará la pérdida de empleo y la exportación de residuos textiles fuera de Europa. Estas entidades combinan reducción de residuos, creación de empleo e inclusión social, pero su éxito dependerá de un marco normativo y financiero que impulse su viabilidad a largo plazo.
Los datos muestran que el modelo actual es insostenible y que se necesitan medidas urgentes. Para transformar el sector textil es imprescindible aplicar soluciones que equilibren sostenibilidad, eficiencia económica e innovación. Más allá de las políticas públicas, se requiere del compromiso de fabricantes, consumidores y entidades sociales para construir una industria textil responsable y competitiva.
