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Cortés y casual: así fue la última frase que pronunció María Antonieta…


María Antonieta fue decapitada en la Guillotina el 16 de octubre de 1793.
Museo de la Revolución Francesa

National Geographic(B.E.Soto) — Antes de ser ajusticiada en la guillotina, María Antonieta articuló sus últimas palabras que, lejos de ser parte de un gran discurso planeado e inspirador, fueron pronunciadas casi por casualidad.

María Antonieta es una de las figuras más conocidas de la Revolución Francesa, sino de la historia de Europa, por el papel que jugó en uno de los acontecimientos más relevantes del siglo XVIII que le costó, nada más y nada menos, que su cabeza. 

Todos conocemos el brutal destino al que la reina destronada de Francia tuvo que enfrentarse: pasar por la temida guillotina. 

Sin embargo, quizás sean algo menos conocidas las últimas palabras que pronunció antes de encontrar su muerte. 

Y es que su última frase estuvo lejos de ser un gran discurso planeado e inspirador.

De hecho, incluso se trató de una auténtica casualidad que llegara a pronunciarlas. 

– Detestada por los franceses

Originalmente conocida por ser archiduquesa de Austria, María Antonieta fue reina consorte de Francia tras su matrimonio con Luis XVI, el último soberano del país antes de la caída de la monarquía. Su matrimonio duró 23 años, y aunque no siempre hubo amor entre ellos, el estallido de la Revolución Francesa y la persecución de los reyes y de la clase noble hizo que pasaran sus últimos meses más unidos que nunca. 

Cabe decir que la reina no era precisamente la favorita del pueblo francés: tenía fama de ser frívola, malvada, caprichosa, y de no empatizar con las clases sociales menos favorecidas, y la prensa la trató de adúltera en varias ocasiones. 

Con el estallido de la Revolución Francesa los reyes trataron de huir del país, pero fueron descubiertos y apresados por los revolucionarios, dando pie a un largo proceso judicial que condenaría a ambos a morir en la guillotina. El primero sería Luis XVI, ejecutado por traición el 21 de enero de 1793. Tan solo unos meses más tarde su esposa María Antonieta correría la misma suerte, el día 16 de octubre. 

– ¿Qué fue lo último que dijo?

Lo cierto es que, según cuentan las fuentes históricas, durante sus últimos meses la reina consorte mostró una moral debilitada: se encontraba sumida en un profundo duelo por la pérdida de su marido, torturada por la incertidumbre sobre su destino, y gravemente enferma de tuberculosis. 

En verdad dijo María Antonieta “Pues que coman pastel”? – Einsteresante

Pero la ira de los revolucionarios no iba a olvidarse de ella. Cuando compareció ante el Tribunal Revolucionario, ni siquiera hizo un esfuerzo por defender su posición, y se limitó a declarar que, como reina consorte, ella simplemente actuó a voluntad de su marido. Y así, aceptó su destino.

Cuando subió al cadalso la templada mañana del 16 de octubre, ante una multitud que la abucheaba y gritaba «¡Viva la República!» a todo pulmón, María Antonieta pisó sin querer al verdugo que tenía que ejecutar su sentencia. 

Sin perder los modales dignos de la reina que ya había dejado de ser, y a pesar de que estaba a punto de ser ajusticiada, se disculpó por ello: “Discúlpeme, señor, no lo he hecho a propósito”. Justo después, a las doce y cuarto del mediodía, su cabeza rodó sobre la Plaza de la Revolución, la actual Plaza de la Concordia de París. 

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La piedra de los 12 ángulos, templo del sol Qoricancha (Cusco)…


El Templo del Sol – Qoricancha fue nombrado originalmente como “Inticancha o Intiwasi”, que significaría Casa del Sol, fue un recinto religioso construido en el 1200 d. C bajo el orden del Inca Wiracocha.

Con la llegada del Inca Pachacútec al poder, toda la ciudad de Cusco paso por un proceso de embellecimiento, fue en esta época que el Inticancha paso a llamarse Qoricanca, al cual se le edificaron enormes muros al rededor revistiéndolas con láminas de oro, plata y piedras preciosas.

Con la llegada de la invasión española el Templo del Sol fue saqueado y destruido, según algunos historiadores, el oro perteneciente a este recinto fue trasladado a Cajamarca para pagar el rescate del Inca Atahualpa.

El templo pasó a ser propiedad de Francisco Pizarro, quien lo obsequio a la orden dominica, quienes demolieron lo que quedaba del Templo del Qoricancha para construir el Templo de Santo Domingo. La construcción sufrió 3 terremotos (1650, 1749 y 1950), dañando completamente la Iglesia de Santo Domingo, solo los uros incas siguen intactos.

En el año 1956, se inició la reconstrucción del Templo del Sol – Qoricancha, teniendo como prioridad la exposición de los muros incas.

Koricancha, Qoricancha o Coricancha vendría a entenderse en el idioma castellano como “Templo de oro” viniendo de las palabras quechuas Quri “Oro” y Kancha “Templo”.

También podemos decir que “Qori” significa oro trabajado, su forma castellanizada sería Cori. “Kancha” significa sitio cercado, limitado por muros, su forma castellanizada sería Cancha.

Entonces podemos decir que el nombre significa “Sitio cercado que contiene oro”.

Interior del Qoricancha

La Piedra de los 12 ángulos es una famosa roca labrada por los incas como parte de uno de los muros del palacio del gobernante Inca Roca. Está labrada de tal forma que sus doce ángulos encajan perfectamente con las piedras aledañas.

Aunque existen otras edificaciones más grandes y con más esquinas (en Coricancha y Machu Picchu), ésta roca ganó bastante fama y popularidad. Actualmente es uno de los sitios más visitados en la ciudad del Cusco.

En tiempo de los incas, la Piedra de los 12 ángulos fue pulida como parte del palacio del sexto gobernante inca llamado ‘Inca Roca’ quien reinó desde 1350 hasta 1380 aproximadamente. Este palacio fue la residencia de los subsiguientes gobernantes incas en la ciudad del Cusco.

En la época del inca Pachacutec se realizaron construcciones de palacios y templos alrededor del Haucaypata (actual Plaza de Armas). Esto le quitó protagonismo a este palacio, uno de los más bellos del imperio.

El misterio de las piedras poligonales

Luego de la conquista de los invasores españoles en Cusco en 1533, los principales templos y palacios fueron semi destruidos para la edificación de iglesias y palacios coloniales.

Solo quedaron en pie los muros más sólidos que sirvieron de base para las construcciones coloniales.

Esto sucedió con el palacio de Inca Roca y la Piedra de los 12 ángulos, sobre la cual se construyó la Casa de los Marqueses de San Juan de Buena Vista y Palacio de los marqueses de Rocafuerte.

Luego pasaría este edificio inca y colonial pasó a ser el ‘Palacio arzobispal del Cusco’ y el ‘Museo de Arte Religioso’.

Actualmente, la Piedra de los 12 ángulos ha ganado protagonismo por ser una muestra de la excelente arquitectura inca. Este protagonismo ha hecho que algunos inescrupulosos visitantes quieran llevarse trozos de la roca o dejar grafitis de sus nombres allí.

Debido a ello la piedra ha sufrido algunos deterioros en su superficie. Los mismos pobladores cusqueños protegen esta piedra. Especialmente el señor Uriel Tapara, el famoso ‘inca que protege la piedra’. Se trata de uno de los atractivos turísticos más populares de la ciudad del Cusco.

La piedra está hecha de diorita, probablemente traída desde el sector de Sacsayhuaman donde abundaba este material. Como la mayoría de templos y palacios importantes, fue labrada en doce ángulos siguiendo el estilo perfeccionista incaico. El conjunto del muro posee una ligera inclinación estilo trapezoidal para resistir mejor los sismos.

Quizá debido a ello, todavía se mantiene erguido tras más de 600 años.

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La historia de la paga extra de Navidad de los pensionistas: cuándo se creó, quién lo decidió y de dónde se sacó la idea…


Infobae(M.Montalbán) — Las tradiciones navideñas son actos de siglos atrás que continúan reforzando y uniendo a las familias. Sin duda, los más mayores son los más conmocionados en estas fiestas, donde toda la familia se reúne y pueden ver cómo, de un poco de amor, ha salido algo tan grande.

Esas comidas o cenas familiares un 24 o 31 de diciembre donde hijos, tíos, primos y nietos se juntan en una mesa que parece no tener fin. Y sobre todo, donde se comparten, risas, emociones, historias, anécdotas que sacan carcajadas y por supuesto, también regalos. En especial, a los más pequeños, que están comenzando a ver y sentir qué significa la Navidad.

Sin embargo, para estos pensionistas, tal vez les resulte un gran esfuerzo económico poder regalar algo a sus nietos en esos días tan especiales. Por eso, la paga extra de Navidad cae como un ángel del cielo en las cuentas bancarias de estos jubilados, que corren en busca del regalo perfecto para los últimos de su estirpe. Pero ¿cuál es el origen de este extra?

  • Breve historia de la paga de Navidad

Aunque sea algo asumido por la gran mayoría de los trabajadores o jubilados, la paga extra de Navidad tiene su origen 69 años atrás. Tras la Guerra Civil (1942-1945) los salarios de los trabajadores españoles estaban bajo mínimos y los precios no paraban de subir debido a la crisis económica causada por la II Guerra Mundial, según recoge OK Diario.

En esta época de pobreza y penumbras, la dictadura de Francisco Franco ideó una prestación el 24 de diciembre de 1944, que apareció en el BOE como una Orden Ministerial en la que el personal de industrias no reglamentadas recibiría una gratificación equivalente al sueldo de una semana.

Un año después, el 9 de diciembre de 1945, esa gratificación se estableció con carácter general e indefinido. De esta manera se institucionalizó el “aguinaldo o paga de Navidad”. Tan popular y bien recibida fue esta medida que se decidió crear una similar para el 18 de julio.

Con la llegada de la democracia, estas dos pagas extraordinarias se mantuvieron y pasaron a llamarse como hoy las conocemos: Paga extra de Verano y Paga Extra de Navidad. Una de las principales causas para que estas prestaciones se mantuvieran era estimular el consumo en la población, yéndose de viaje o comprando regalos, porque como vemos, fueron puestas en fechas estratégicas, según ha dicho National Geographic.

Actualmente, las pagas extras están reguladas por el artículo 31 del Estatuto de los Trabajadores, aunque el truco por parte de las empresas para poder cobrar estas dos gratificaciones es prorratear las pagas mensuales, por lo que para muchos esta tradición navideña ha perdido mucho su sentido.

Qué pasa con la paga extra de un pensionista fallecido - Infobae

  • Cómo surgió: la idea original

Una de las tradiciones perdidas, pero que más se practicaban durante los siglos XIX y XX, era la costumbre que había entre los empleados de las empresas de entregarse una carta en la que se felicitaban las fiestas, esperando una propinilla a cambio.

Vestidos con sus mejores galas, los vecinos y compañeros se presentaban en las casas de los amigos, donde entregaban gustosos la carta y recibían la voluntad. Fue cuando, en 1831, los trabajadores del Diario de Barcelona decidieron que sus repartidores entregaran en mano la prensa a sus suscriptores junto a una correspondencia felicitando las fiestas.

Esta práctica animó a otros a copiar la táctica de la idea original, de modo que, durante esas fechas, muchos repartidores y profesionales se presentaban en las puertas de sus clientes para felicitar la Navidad y recibir la ansiada propina.

Así, se hizo costumbre que los obreros, artesanos, ganaderos…, obtuviesen un pequeño sueldo extra todos los años cuando llegaban las fiestas navideñas, hasta llegar a nuestros días, donde es habitual que los trabajadores de las empresas reciban el aguinaldo, aunque a lo mejor con distintas costumbres, detalles, lotería, regalos…

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“No podrás esconderte” del Pentágono y su nuevo sistema de vigilancia satelital Starshield…


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Fayer Wayer(N.Gálvez) — Suena a ciencia ficción pero es real: El Pentágono ha lanzado una red de satélites innovadora que monitoreará el planeta de manera constante e instantánea. ¿Cómo funcionará esta nueva herramienta de espionaje global? ¿Es legal? ¿Cómo funciona? ¿Cuál es su alcance?

Cuando te sientas solo, mira al cielo, porque el Pentágono ha dado un paso audaz en el espionaje espacial con la creación de una nueva red de satélites diseñada para observar todo el planeta en tiempo real.

Esta innovadora constelación se llama Starshield y está destinada a transformar la forma en que se realiza el monitoreo militar y estratégico, utilizando cientos de satélites de bajo costo y alta tecnología. Nos recuerda un poco a Starlink. Y es que claro, el proyecto contó con el apoyo de SpaceX.

– Cuánto costó y cómo funciona

Esta red está dirigida por la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). Como te señalábamos antes, contó con el apoyo de SpaceX, que desde 2021 trabaja en este proyecto con un contrato de 1.800 millones de dólares.

Si te preguntas que tan “legal es esto”, es hora de que sepas de que ya existen redes de espionaje sateltal, con todo su papeleo al día. Acá la diferencia es el tamaño: los satélites de espionaje tradicionales son grandes, mientras que Starshield se basa en una gran cantidad de satélites pequeños.

La ventaja tecnológica de esto, es que permite una cobertura continua y detallada en alta definición. Con más de 80 satélites ya en órbita y lanzamientos previstos hasta 2028, la red promete una vigilancia constante de cualquier lugar de la Tierra, sin importar su ubicación remota.

Un dos tres, momia es

Chris Scolese, director del NRO, señala que la nueva red representa un cambio significativo en la forma en que se lleva a cabo el espionaje. Estos satélites proporcionan imágenes de alta resolución a gran velocidad, lo que permite obtener información casi en tiempo real. “No podrás esconderte, porque estaremos constantemente mirando”, según Chris Scolese.

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Las parejas tienen cerebros sincronizados a nivel neuronal, según un estudio…


Parejas tienen cerebros sincronizados

Psicología y Mente(J.Soriano) — Las relaciones de pareja han sido objeto de estudio durante siglos, pero la ciencia ha comenzado a explorar un aspecto fascinante: la sincronización neuronal entre los miembros de una pareja.

Un reciente estudio realizado por un equipo de investigadores ha demostrado que los cerebros de las parejas románticas se sincronizan de manera única, incluso sin la necesidad de interacción directa, como en situaciones de compartir una actividad pasiva, como ver un vídeo.

Este fenómeno de sincronización cerebral no se observa en la misma medida en las amistades cercanas, lo que sugiere que el vínculo romántico genera un tipo de conexión emocional más profunda y particular.

Además, los investigadores encontraron que la calidad de la relación influye en la intensidad de esta sincronización: las parejas con relaciones menos saludables necesitan un mayor esfuerzo neuronal para mantener la armonía emocional.

Este hallazgo abre nuevas puertas para comprender cómo las relaciones impactan no solo nuestras emociones, sino también nuestra actividad cerebral. En este artículo, desgranamos el desarrollo y hallazgos principales de este estudio, para comprender la neurología del amor y las relaciones afectivas.

– ¿Qué sabemos sobre la sincronización neuronal?

En los últimos años, los científicos han mostrado un creciente interés en entender cómo las emociones y los procesos cerebrales influyen en nuestras relaciones personales. Se sabe que los vínculos estrechos, como las amistades y las relaciones de pareja, generan una conexión emocional importante, pero hasta ahora se desconocía si esta conexión se reflejaba a nivel neuronal. 

Algunos estudios previos habían sugerido que, en ciertos contextos, los cerebros de las personas pueden sincronizarse durante interacciones cara a casa, en situaciones donde la comunicación y la empatía juegan un papel central. Sin embargo, la idea de que esta sincronización cerebral pueda ocurrir en parejas sin que exista una interacción activa es un concepto innovador.

Un estudio reciente llevado a cabo por un equipo de investigadores dirigido por Yijun Chen exploró precisamente esta idea. Para ello, emplearon una metodología de “hiperescaneo” con electroencefalografía (EEG) que permitía analizar la actividad cerebral de las personas mientras veían vídeos juntos, sin necesidad de comunicarse o interactuar.

Los investigadores se propusieron comparar esta actividad entre parejas románticas y amigos cercanos para investigar si la relación afectiva de pareja implica un tipo de sincronización cerebral distinta a la de una amistad.

La investigación también consideró la calidad de la relación de cada pareja, un aspecto poco explorado hasta ahora en los estudio sobre conexiones cerebrales y emocionales. 

Esto permitió a los científicos estudiar si, además de ser diferentes a los amigos, las parejas con relaciones de menor calidad mostraban patrones únicos de sincronización emocional y neuronal, brindando así una visión más profunda de los efectos de la relación en el cerebro.

Las parejas tienen cerebros sincronizados a nivel neuronal

– Las parejas tienen cerebros sincronizados

Como ya hemos visto, el estudio de Yijun Chen y su equipo utilizó una metodología innovadora basada en el uso de electroencefalografía (EEG) en lo que se conoce como “hiperescaneo”. Esta técnica permite medir la actividad cerebral de dos personas simultáneamente mientras realizan una tarea compartida.

En este caso, los participantes – parejas románticas y amigos cercanos – fueron invitadas a ver un vídeo juntas, sin interactuar entre sí, para simular una situación de conexión emocional en un contexto natural, pero sin la necesidad de comunicación verbal o interacción física.

La elección de un vídeo como estímulo fue estratégica, ya que permite que los participantes experimenten una respuesta emocional compartida, pero de manera no interactiva, lo que permitió a los investigadores observar cómo los cerebros de los participantes sincronizaban sus actividades de forma independiente. 

Durante el experimento, los investigadores utilizaron EEG para registrar las ondas cerebrales de cada participante, con especial atención a la actividad en la corteza prefrontal, que está involucrada en procesos de toma de decisiones, empatía y coordinación emocional.

Una vez obtenidos los datos de la actividad cerebral, el equipo utilizó un análisis avanzado con máquinas de soporte vectorial (SVM, por sus siglas en inglés). Este enfoque permitió identificar patrones específicos de sincronización cerebral y diferenciarlos entre parejas románticas y amigos cercanos.

Los resultados de este análisis fueron fundamentales para entender cómo las parejas, incluso en situaciones no interactivas, muestran una sincronización neuronal distinta a la de los amigos, sugiriendo que el vínculo emocional y afectivo en las relaciones románticas afecta la actividad cerebral de manera particular.

. Principales hallazgos

Los hallazgos del estudio revelaron patrones fascinantes sobre la sincronización emocional y neuronal entre parejas románticas y amigos cercanos. En primer lugar, se observó que las parejas románticas exhibieron una sincronización significativamente mayor en la actividad cerebral en comparación con los amigos. 

Esta sincronización se produjo en áreas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones, la empatía y la regulación emocional, especialmente en la corteza prefrontal, una región clave para la coordinación de emociones y comportamientos en interacciones sociales.

Esta diferencia en la sincronización neuronal sugiere que las parejas, incluso cuando no interactúan directamente, comparten un tipo de conexión emocional a nivel cerebral que va más allá de la simple proximidad física o la comunicación verbal.

Un hallazgo particularmente interesante fue la relación entre la calidad de la relación de pareja y la cantidad de sincronización cerebral observada. Las parejas con una relación de baja calidad necesitaron una sincronización neural más pronunciada para mantener una coordinación emocional similar a la de las parejas con relaciones más saludables.

Esto indica que, cuando la calidad de la relación es baja, el cerebro de las personas puede necesitar hacer un esfuerzo adicional para “ajustarse” emocionalmente al otro, lo que podría reflejar dificultades en la comunicación emocional o la empatía. Por otro lado, las parejas con relaciones más fuertes mostraron una sincronización más fluida, lo que sugiere que un vínculo afectivo más sólido facilita una mayor coordinación a nivel cerebral.

El análisis con máquinas de soporte vectorial (SVM) también desempeñó un papel clave, ya que permitió identificar claramente la diferencia entre los patrones cerebrales de pareja y amigos. Este análisis subraya la relevancia de la actividad prefrontal en la diferenciación de estos dos grupos, evidenciando que la sincronización neuronal en parejas románticas no es un fenómeno aleatorio, sino un reflejo de la conexión emocional única que comparten.

– Implicaciones de este descubrimiento para las relaciones de pareja

Sincronización neuronal: la orquesta del cerebro

Los hallazgos de este estudio tienen importantes implicaciones para nuestra comprensión de las dinámicas emocionales y cerebrales en las relaciones de pareja.

El hecho de que los cerebros de las parejas se sincronicen de una manera única, incluso en situaciones no interactivas, sugiere que la conexión emocional profunda que caracteriza a las relaciones románticas tiene una base biológica y neuronal. 

Este tipo de sincronización puede estar relacionado con la empatía, la comunicación no verbal y la capacidad para comprender y responder a las emociones del otro, aspectos fundamentales en las relaciones afectivas.

El estudio también pone de manifiesto la importancia de la calidad de la relación en la sincronización neuronal. Las parejas con una relación de baja calidad, que necesitan un esfuerzo neuronal adicional para mantener la sincronización emocional, podrían experimentar mayores dificultades en la comunicación y en la comprensión emocional mutua.

Esto podría traducirse en problemas en la relación, ya que la falta de coordinación emocional puede aumentar el estrés y dificultar la resolución de conflictos. En cambio, las parejas con relaciones de mayor calidad, que muestran una sincronización más fluida, podrían tener una mayor capacidad para manejar las tensiones emocionales y mantener un vínculo saludable.

Además, estos resultados abren nuevas vías para la investigación en terapia de pareja. Si los terapeutas pueden comprender mejor cómo la sincronización emocional y neuronal influye en las dinámicas de la relación, podrían desarrollar intervenciones más efectivas que ayuden a las parejas a mejorar su comunicación y fortalecer su conexión emocional.

Por ejemplo, trabajar en la mejora de la empatía y la comprensión emocional podría facilitar una mayor armonía neuronal entre los miembros de la pareja.

En términos más amplios, este estudio destaca cómo las relaciones románticas no solo impactan en el bienestar emocional, sino que también tienen un impacto directo en la salud cerebral y en la capacidad de coordinarse emocionalmente, lo que podría tener implicaciones para la terapia y el bienestar general de las personas.

– Conclusiones

Mentes conectadas, el condimento de las parejas

En conclusión, este estudio ofrece una visión reveladora sobre cómo las relaciones románticas no solo afectan nuestras emociones, sino también nuestros cerebros. Los hallazgos indican que las parejas exhiben una sincronización neuronal más pronunciada que los amigos, lo que sugiere una conexión emocional profunda que se refleja en la actividad cerebral.

Además, la calidad de la relación juega un papel crucial: las parejas con relaciones de baja calidad requieren un mayor esfuerzo neural para mantener la sincronización emocional, lo que podría reflejar dificultades en la comunicación y en la empatía.

Estos resultados abren nuevas perspectivas para la investigación sobre la conexión entre el cerebro y las relaciones, y podrían tener implicaciones en el ámbito terapéutico. Mejorar la sincronización emocional en las parejas, especialmente aquellas con relaciones más complicadas, podría ser clave para fortalecer los vínculos y promover la salud mental y emocional en las relaciones a largo plazo.

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Te amaré cuando no estés …


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John Lennon y Yoko Ono after, 1968.

JotDown(A.Viéites) — Nadie tiene ni puta idea de lo que es el amor.

Quizá sea por eso que casi todo el mundo lo persigue a ciegas, chocándose contra las paredes del mundo.

De toda la vorágine de constructos sociales que nos envuelven, que nos revisten como si fuésemos cuerpos desnudos ávidos de ser cubiertos por cualquier cosa, no hay ninguno tan complejo, tan inaccesible, tan sórdido como el amor.

Se trata de una cuestión impermeable a las generaciones, a las vidas y las muertes.

Es el mástil, el epicentro de todos los temas que existen. La cumbre de la conversación, el pensamiento último.

El amor, esa cosa invisible, es la columna vertebral del arte. Se extiende a través de él como una mano enorme, una mano de dimensiones desproporcionadas. Uno puede pensar que una obra escapa a su yugo, para encontrarse entonces con el perfil desdibujado de su sombra eterna, por el vértice carcomido de sus restos, de las huellas que deja en la espalda de cualquier creación.

Alrededor de él han pivotado movimientos completos tanto en el campo de las artes plásticas como en el de la literatura. Es algo común a todos los creadores del mundo, a lo largo de todo el tiempo y el espacio: hacer lo que decía Lennon en el arranque de «Julia» (half of what I say is meaningless, but I say it just to reach you, «la mitad de lo que digo no significa nada, pero lo digo solo para llegar a ti»).

Todos han escrito, han pintado, han compuesto a ese ente inconquistable, esa cima imposible de coronar.

Las derivaciones temáticas del amor son infinitas. De sus raíces surgen todas las ramas posibles; de ellas brotan la pérdida, la memoria y la identidad. De ellas nace la muerte. Nadie ha enfrentado jamás la muerte como una cuestión ajena al amor. Como línea de creación se la vincula, de hecho, con el romanticismo. Morir es un desgarro, la culminación eterna de los amores extraviados. El adiós es el último adversario del amor, o su consecuencia.

Trabajan ambos siempre en consonancia, indisolubles. Escribió García Márquez en El amor en los tiempos del cólera que lo único que le dolería de morir es que no fuese de amor. Ahí, en esa frase, se recoge todo lo que se ha escrito sombre ambos temas; de ella se deduce que el amor es una vía lícita (de hecho, la única) para alcanzar la muerte. Morir nunca estaría justificado de otro modo, sería algo banal, estúpido.

Florentino Ariza, protagonista de la novela, pasa medio siglo esperando al amor conocido, el único amor. Gabriel García Márquez construye su romanticismo en una historia de ausencias, de imaginar. Nadie podría imaginar que su vínculo, el de Ariza con Fermina Daza, pudiese haber llegado a ser lo mismo, a contar con ese vigor invencible, de haberse consumado su relación tras su primer encuentro, al pie de los almendros.

Sería absurdo plantear la posibilidad de que ambos, ya sobrepasados los setenta años, viviesen empapados en pasión noches y noches al borde de un barco de haber sumado medio siglo en común. Es lo malo del tiempo: es incompatible con el amor. Uno avanza y el otro retrocede, y se tiene la sensación de que una persona solo puede amar más a otra en caso de perderla, de crearla y recrearla en su mente todos los días, con el esmero y la dedicación con que uno vuelve siempre a las cosas que no querría perder.

Se ha extendido a nivel social la idea de que el amor perdido es algo a superar, una especie de valla que habría que saltar. Está todo por correr tras esa valla, nadie podría atravesar su mundo futuro sin sobrepasarla. Esa idea, sin embargo, todo ese pragmatismo, colisiona de forma frontal con las grandes historias de amor que componen nuestro imaginario cultural, con la concepción que cualquiera de nosotros puede llegar a tener de la idea de amar.

Desde luego, García Márquez lo tuvo claro al contar el viaje de Florentino Ariza a través de las décadas, con su amor primigenio atado a las vísceras para siempre. Para el nobel colombiano, todo se reducía a eso; a esperar cada día, durante toda la vida, a una única persona, aun con la consciencia hábil de que ese momento pudiese no llegar jamás.

El amor se desvirtúa conceptualmente cuando se entiende de forma múltiple. En Alta FidelidadNick Hornby realiza un repaso de todas las relaciones románticas de su atormentado protagonista para acabar reduciéndolas todas a la misma: la única que importa, la corona de todas las demás. Multiplicar al objeto amado hacer perder fuerza romántica al concepto.

Lo hace porque implica suponer dos vías diferentes, ambas igualmente traídas a lo terrenal. La primera, que el amor tiene fecha de caducidad. Si pudo morir una vez, podrá hacerlo de nuevo, y así sucesivamente. De lo contrario, la segunda: que el amor ha de ser repartido entre su reciente receptor y todos aquellos que lo precedieron, como si de una reubicación se tratase. Como si hubiese lugar para las matemáticas en la habitación.

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Blue Valentine, 2010.

Las historias que conmueven son las historias de amor perdido, amor eternamente no correspondido, no asimilado, no traído a la rutina. El día a día es territorio vedado al enamoramiento, es el hogar del desamor. Ahí se mueve Blue Valentine, esa película de Derek Cianfrance en la que se nos explica por qué dos personas que pretendan encerrar la intensidad intacta de la primera pasión entre cuatro paredes están destinadas a destrozarse, a matar al amor, a asesinarlo a cuchillazos y empapar el papel pintado con su sangre. La sangre visceral del amor que no quiere morir pero tiene que hacerlo.

García Márquez y Florentino Ariza habrían querido que los dos protagonistas de Blue Valentine muriesen intentándolo, que no se rindiesen nunca en su propósito de sostener en los cielos ese sentimiento de pertenencia, esa cosa inmortal que todo lo justifica. Cianfrance, sin embargo, evita la tragedia y mata al amor para salvar a sus personajes, para cubrirlos de lógica, de ese pragmatismo adquirido que, de haber nacido previamente en sus conciencias, les habría evitado la ridícula idea de siquiera conocerse.

El amor solo vive en la ausencia. En la esperanza. En el dolor. Se puede utilizar la breve pero contundente discografía de Damien Rice, compuesta por tres únicos álbumes, para comprenderlo. En el primero de ellos, O, el músico irlandés canta a lo que nace. En él, el amor crece como una enredadera que escala por su voz.

En «The Blower’s Daughter» repite la frase I can’t take my eyes off you («no puedo apartar mis ojos de ti») tantas veces que uno acaba creyéndoselo, acaba imaginándose a Rice mirando a Lisa Hannigan sin parar, con sus ojos ahí parados, inamovibles, fijados por un soporte atornillado al suelo.

Es lo mismo de lo que habla García Márquez al comienzo de El amor en los tiempos del cólera, cuando Florentino Ariza se desvive por arrancarse música de los adentros, música que llegue al corazón de Fermina Daza, el único destino que podría jamás anhelar.

En su segundo disco, 9, Damien Rice habla de la muerte por contacto. Pasa lo mismo que en Blue Valentine: las cosas explotan por los aires. Del I can’t take my eyes off you se pasa al Fuck you, it’s hell when you’re around («que te jodan, el infierno es estar cerca de ti») de «Rootless Tree». Precisamente «Rootless Tree» fue una de las últimas canciones a las cuales Lisa Hannigan puso los coros.

Aunque ella no lo hubiese explicado en repetidas ocasiones, podríamos hacernos una idea bastante nítida del motivo. Si uno escucha Odetenidamente, parece imposible pensar que esa misma persona llegaría a escribir, cuatro años después, una canción tan dolorosa, tan rota como «The Animals Were Gone».

También resulta ridículo colocarla en el mismo plano que «Rootless Tree», pese a que pertenezcan al mismo disco. Desde luego, no es difícil imaginar el orden en el que fueron compuestas.

«The Animals Were Gone» es, precisamente, un preludio anticipado a su tercer álbum, publicado ocho años después que y llamado My Favourite Faded Fantasy. En él, la figura amada está más idealizada de lo que podía haber llegado a estarlo en cualquier otro plano de posibilidades.

Desde luego, lo está más que en O, a pesar de que aquel disco describía un amor palpable y este no habla más que de memoria, de recuerdos, de papel mojado. Pero, una vez más, el amor vive y arde en la ausencia, y muere cuando llega, cuando se convierte en parte material de la realidad.

My Favourite Faded Fantasy es un álbum de fácil vinculación con Blood on the Tracks, el disco que Bob Dylan vomitó tras su separación con Sara Lownds y uno de los trabajos de un romanticismo más desaforado de la historia de la música.

No existe un amor más vivo que el de «If You See Her, Say Hello» o «You’re Gonna Make Me Lonesome When You Go», y lo paradójico es que ambas canciones hablan de un amor ya muerto, de un amor que no existe más allá de la mente del creador, de la mente de un músico roto por el dolor que sucede a su pérdida.

Con la definición del término en la mano, podríamos decir que Bob Dylan nunca estuvo más enamorado de Sara Lownds que cuando acabó por separarse de ella. Su amor, igual que el de Damien Rice, volvió a nacer nada más morir.

La única vía sostenible para la permanencia de un sentimiento vivo a lo largo de un vínculo real la ofreció Charlie Kaufman en Olvídate de mí, esa parábola sobre el amor dirigida por Michel Gondry y protagonizada por Jim Carrey y Kate Winslet que lo deconstruye absolutamente todo acerca de una relación real entre dos personas.

El problema está en su conclusión; en que esa solución es inverosímil, inviable, puesto que uno no puede, en ningún caso, eliminar a una persona de su cerebro, extraerla como si fuese un virus del que despojarse.

Kaufman presenta ese mundo ideal en el que dos personas se encuentran y se enamoran para adivinar, a posteriori, que ya lo han estado antes, y que ese amor que ahora les resulta atractivo, seductor como ningún otro que hayan conocido antes, es un amor que ya han vivido. Uno que ya han roto y lanzado al desagüe con pavor, ambos derruidos por su efecto.

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¡Olvídate de mí!, 2004.

En el momento álgido de su conexión, en su punto máximo de felicidad, el personaje interpretado por Carrey dice todo aquello que se podría decir sobre el amor. Recostado sobre la nieve, dejando la marca de su silueta sobre la misma y con su amada incipiente (el personaje de Kate Winslet, entiéndase), dice: «Podría morir ahora mismo, Clem». Podría morir. Esa sentencia, tan aparentemente banal, tan repetida por cualquiera de nosotros de forma inconsciente, es un continente universal.

Contiene la idea de que ya no quedan peldaños en la escalera; se está arriba, tan arriba como se podría estar. Se ocupan unas alturas a las que uno solo podría volver en soledad, en retrospectiva, como Dylan cuando dice eso de she might think I have forgotten her, don’t tell her it isn’t so («ella podría pensar que la he olvidado, no le digas lo contrario»).

Así que se abraza esa idea de la muerte como perpetuadora del estado de enamoramiento, se le proporciona a ella la posibilidad de extender en el tiempo algo que la vida, a buen seguro, acabará por asesinar a sangre fría. La muerte es el único candado posible para el amor, el único paraguas que existe. La única forma de que este sobreviva es que el individuo muera enamorado.

Charlie Kaufman, en Olvídate de mí, otorga a su personaje principal el anhelo de elegir ese momento, casi como quien se entrega a un acto de exacerbada heroicidad.

Esa misma heroicidad es la que se entrega a la muerte de Gatsby, el personaje central de la literatura de Fitzgerald y uno de los símbolos más expresivos de la idea del amor en la ausencia. Gatsby, al igual que Florentino Ariza, sostiene su voraz sentimiento en los hombros de la esperanza durante años, y convierte la conscecución de un amor que él mismo sabe improbable en su redifinido sueño americano.

Se trata de un personaje, como canta Springsteennacido para correr, para hacerlo eternamente en busca de esa luz verde que siempre está a una bahía de distancia, por mucho que uno crea acercarse, por mucho que la sensación de proximidad engañe.

Daisy Buchanan, el anhelo de Jay Gatbsy, es un personaje de mayor cinismo que Fermina Daza, quizá porque ambas habitan contextos diferentes, y porque las circunstancias de la primera la obligan a someterse a ciertas reglas sociales que la segunda puede permitirse ignorar. Sin embargo, ambas comparten ese pragmatismo absurdo, ajeno al deseo y la voluntad propia.

Es curioso que García Márquez y Fitzgerald construyesen seres amados tan similares, tan lejanos, tan inaccesibles, curioso aunque comprensible, ya que es el único modo mediante el cual el enamorado puede sostenerse en la ausencia, sin llegar nunca a conseguir su objetivo.

Tanto para Gatsby como para Florentino Ariza, todo se reduce a una cuestión de expectativas. Ambos generan su propio universo mental de futuras posibilidades, los dos se aproximan ligeramente a la idea de lo que querrían conseguir.

Tanto uno como el otro someten su éxito profesional a la romántica idea de que el amor que nunca muere pueda llegar a justificarlo en alguna ocasión, y de hecho lo hace en ambos casos; lo hace en el barco que navega por el Caribe, lo hace en ese encuentro definitivo con Daisy en el salón de estar de Nick Carraway.

A priori, parece obvio que la resolución de El amor en los tiempos del cólera es más optimista y vitalista que la de El Gran Gatsby. La primera termina con los amantes, septuagenarios, inmersos en la idea de viajar para toda la vida entre puertos, sin pisar nunca la tierra firme, ese lugar que siempre los mantuvo separados, sin llegar a tomar nunca consciencia de un mundo real en el que las cosas mueren, en el que las cosas terminan.

La segunda, por su parte, lo hace con Gatsby muriendo solo, abandonado por el amor que fue combustible de su vida. Sin embargo, leyendo los últimos pensamientos que cruzaron su mente, en su última conversación con Carraway, uno entiende que Gatsby murió realmente esperanzado, convencido de que aquello por lo que había esperado durante años, el sueño americano de su propia vida, estaba finalmente al alcance de su mano.

Para Florentino Ariza el amor era el olor de las almendras, mientras que para Jay Gatsby lo era la luz verde. Al final, el amor acabó siendo para ambos una cuestión de ausencias, un constructo solitario, una batalla personal por la supervivencia de un sentimiento frente a todo lo demás. Nadie en su sano juicio habría luchado tanto por una persona presente, por alguien que sí está, como ellos lo hacen por quien solo habita, aunque inmensamente, las habitaciones de la memoria.

Quizá el amor no sea eso, quizá no implique lucha ni sacrificio y deba ser algo sencillo, hogareño, que no duela. Es posible que no sea más que la justificación más romántica que se ha podido dar al hecho de morir, también al de vivir. La vida sin amor sería menos vida, la gente sin amar perdería determinación, se disiparía la fuerza de voluntad. O quizá no. Quién sabe. Al fin y al cabo, todo el mundo habla de amor, pero nadie tiene ni puta idea de lo que es.

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Del Antiguo Egipto al cuadrilátero: la épica historia del boxeo a través de los siglos…


Jóvenes púgiles minoicos representados en un fresco de Cnossos (1500 a.C.) 

National Geographic(F.S.Carrascosa) — El arte pugilístico del boxeo constituye uno de los deportes más antiguos que existen. Aunque su origen tuvo lugar en el Antiguo Egipto, se considera que durante la prehistoria este deporte ya se practicaba en la zona de la actual Etiopía, aproximadamente en el año 6.000 a. C.

Fue desde esta región donde la práctica se comenzó a expandir hacia Egipto, popularizándose como una forma recurrente de entretenimiento en distintas celebraciones y festividades, en la que tanto hombres como mujeres luchaban entre ellos con unos vendajes que les cubrían parcialmente el antebrazo hasta el codo, dejando los nudillos descubiertos.

Existen diferentes representaciones pictóricas que evidencian esta práctica, como la hallada en la tumba de Jeruef, un noble al servicio del faraón Amenhotep III, que representa a seis boxeadores en posición de pelea.

Desde Egipto, la práctica del boxeo se extendió hacia la isla griega de Creta, y más tarde hacia toda Grecia, siendo incluido como deporte en la 23o edición de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad que tuvieron lugar en el año 688 a. C., donde Onomasto de Esmirna se proclamó el primer campeón de boxeo olímpico de la historia, encargándose él mismo de recoger en un texto las primeras reglas que regían la remota práctica de este deporte.

El boxeo también se propagó por el Imperio Romano, donde los gladiadores, provistos de los llamados caestus, unos arcaicos puños de hierro provistos de pinchos metálicos, luchaban contra los esclavos hasta la muerte en un sangriento espectáculo que divertía a las masas.

Después de que el emperador Teodosio I el Grande adoptase el cristianismo como religión única del Imperio en el año 380, este tipo de prácticas fueron prohibidas y poco a poco fueron desapareciendo. Sin embargo, su extensión por Asia facilitó que varios siglos después los exploradores ingleses adoptaran el deporte y lo llevasen consigo de vuelta a las islas británicas.

«Jack Broughton, el boxeador», de John Hamilton Mortimer.

Se considera que el primer combate de boxeo moderno tuvo lugar en 1681, siendo promovido por el duque de Albemarle y en el que tal y como se hizo eco el diario británico Protestant Mercury, participaron un lacayo del duque y un rudo carnicero, saliendo ganador este último.

La popularidad alcanzó cotas espectaculares en Gran Bretaña durante la primera mitad del siglo XVIII, siendo James Figg el primer campeón de los pesos pesados en reclamar el título en 1719 en una modalidad sin guantes que se denominaba “puño limpio”.

En 1732, el rey Jorge I mandó construir en Hyde Park un cuadrilátero en un claro gesto de apoyo al deporte, lo que creó un fenómeno de masas alrededor del boxeo que se convirtió en el pretexto para que los nobles adinerados apostaran grandes sumas de dinero en los combates.

A su vez, esto hizo que el deporte comenzará a profesionalizarse cuando los acaudalados aristócratas invirtieron sus fortunas en material de entrenamiento y manutención para los púgiles a los que apoyaban.

Unos años más tarde el campeón inglés Jack Broughton utilizó el dinero que había conseguido en las peleas y que había recibido por parte de sus patrocinadores para abrir un coliseo destinado a la práctica del boxeo que se convirtió en punto de encuentro para los amantes de este deporte.

Hacia el año 1743, el propio Broughton redactó una serie de siete normas que sirvieron como piedra angular para definir las normas del boxeo y que poco después fueron modificadas para constituir las London Prize Ring Rules, las primeras reglas de la modalidad a “puño limpio”.

Fue finalmente en el año 1865 cuando el galés John Graham Chambers se encargó de redactar una normativa detallada sobre el boxeo que aplicaba por primera vez el uso obligatorio de guantes y que fue apoyada por el noble escocés John Sholto Douglas, motivo por el que se conocen como las Reglas del Marqués de Queensberry.

El boxeador originario de Boston, John L. Sullivan, se convirtió en el último campeón de la modalidad a “puño limpio” en 1899, participando en el último combate de boxeo sin guantes que hubo autorizado. La llegada de la nueva normativa, entre otras cosas, reflejaba la prudente delimitación de las dimensiones del cuadrilátero, y además sustituía a las London Prize Ring Rules, dando lugar al boxeo moderno tal y como lo conocemos hoy en día.

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Construyeron un barrio residencial alrededor de una casa y la familia se niega a vender a pesar de la cifra que le ofrecieron…


Infobae(L.C.Rodríguez) — A solo 40 minutos del bullicio del centro de Sídney, Australia, un tranquilo suburbio surgió en las afueras de la ciudad. Sin embargo, en medio de este desarrollo inmobiliario se encuentra una propiedad excepcionalmente resistente y llena de historia: la casa de la familia Zammit. Con más de dos hectáreas de terreno, se han mantenido firmes ante las tentadoras ofertas de los desarrolladores inmobiliarios, rechazando la última propuesta de 50 millones de dólares.

En el área de The Ponds, cerca de la ciudad de Quakers Hill, se extienden filas de casas recién construidas, resultado del interés de los desarrolladores en convertir esta zona en un apetecible suburbio residencial. Sin embargo, el singular terreno de los Zammit resultó un obstáculo para completar el proyecto arquitectónico deseado.

“La mayoría de las personas vendieron hace años y años, pero estos muchachos han aguantado. Todo el crédito para ellos”, dijo el agente inmobiliario Taylor Bredin a un medio local. La familia Zammit demostró una resistencia admirable mientras el paisaje que los rodeaba fue cambiando drásticamente. El lugar que solía ser un conjunto de tierras de cultivo y casas de ladrillo rojo, ahora se transformó en un floreciente suburbio residencial.

Los desarrolladores inmobiliarios vieron en este terreno una oportunidad para construir un gran suburbio, y adquirieron gradualmente la mayoría de las propiedades circundantes. Sin embargo, la familia Zammit se mantuvo firme en su decisión de no vender, incluso cuando las ofertas iniciales alcanzaban los cuatro millones de dólares.

La propiedad de los Zammit, con su peculiar casa estilo Castillo de Windsor y un impresionante camino de entrada de más de 190 metros, quedó rodeada por las nuevas construcciones. La familia, desde el comienzo, dejó claro que no pueden poner precio a su hogar, lo que representa un marcado contraste con el entorno homogéneo que se desarrolló a su alrededor.

“Cada casa era única y había mucho espacio, pero ya no. Simplemente no es lo mismo”, explicó al medio Diane Zammit, de 51 años. Aunque las ofertas con los años fueron en aumento, alcanzando la asombrosa cifra de 50 millones de dólares, los Zammit continúan aferrados a su hogar y a su invaluable extensión de terreno.

A pesar de la creciente presión y tentación de una futura venta, la familia se convirtió en un símbolo de resistencia y de preservación de la historia en medio del vertiginoso crecimiento urbano. Mientras los desarrolladores siguen ofreciendo sumas tentadoras, los Zammit prefieren valorar lo que construyeron a lo largo de los años y la riqueza de las memorias que residen en su propiedad.

Según los agentes inmobiliarios, si algún día llega el momento en que decidan vender, el valor incalculable de su casa y su vasto terreno les permitirá disfrutar de una vida cómoda y próspera. Pero hasta entonces, esta familia decidió ser el faro de la resistencia y en las redes muchos usuarios los felicitan por su postura.

“Poder vacilar a tus vecinos de tener el jardín más grande y absurdo de toda la ciudad no tiene precio. No vendo”, “Con 50 millones te compras cosas mucho mejores que esas y vives mucho más tranquilo”, “Si se pueden permitir mantener ese césped es que ya van sobrados de dinero”, “No hay más que césped, es muy alargado, un gran trecho hasta llegar a casa.

Demasiado expuesto a demasiados vecinos. Vendería para comprarme una casa mejor y más discreta”, “Lo plantaría todo de árboles, para darle envidia a los vecinos de lo fresquito que está sin tanto cemento alrededor”, fueron algunos de los mensajes que los usuarios dejaron en Twitter.

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ADN antiguo da vida a la historia del icónico uro…


O enigma do ADN dos tres uros da pastora Elba do Courel
Imágen ilustrativa

Infobae — Un equipo internacional de genetistas ha descifrado la prehistoria de los uros, analizando 38 genomas extraídos de huesos que datan de hace 50 milenios y que se extienden desde Siberia hasta Gran Bretaña.

Estos animales que fueron el centro de atención de algunas de las obras de arte más emblemáticas de los primeros tiempos del ser humano.

Los uros vagaron por Europa, Asia y África durante cientos de miles de años. Adornados como pinturas en las paredes de muchas cuevas, su domesticación para crear ganado nos proporcionó una fuente de músculo, carne y leche. Tal fue la influencia de esta domesticación que hoy sus descendientes constituyen un tercio de la biomasa de mamíferos del mundo.

El Dr. Conor Rossi, de Trinity College de Dublín, primer autor del artículo publicado en Nature, afirmó en un comunicado: «Los uros se extinguieron hace aproximadamente 400 años, lo que dejó en el misterio gran parte de su historia evolutiva.

«Sin embargo, a través de la secuenciación del ADN antiguo, hemos obtenido información detallada sobre la diversidad que alguna vez prosperó en la naturaleza, así como también hemos mejorado nuestra comprensión del ganado doméstico».

Aunque los fósiles de uros encontrados en Europa datan de hace 650.000 años, aproximadamente la época en que aparecieron las especies arcaicas de humanos en el continente, los animales de los extremos este y oeste de Eurasia comparten una ascendencia común mucho más reciente, lo que apunta a un reemplazo hace unos 100.000 años, probablemente por migraciones desde una patria del sur de Asia.

En un eco de la prehistoria humana, este reemplazo no fue completo, y en los uros europeos sobrevivieron rastros de ascendencia anterior.

Mikkel Sinding, coautor e investigador postdoctoral declaró: «Normalmente pensamos en el uro europeo como una forma o tipo común, pero nuestros análisis sugieren que había tres poblaciones distintas de uros solo en Europa: una europea occidental, una italiana y una balcánica. Por lo tanto, había una mayor diversidad en las formas salvajes de lo que jamás habíamos imaginado».

Curiosamente, el cambio climático también escribió su firma en los genomas de los uros de dos maneras:

Primero, los genomas europeos y del norte de Asia se separaron y divergieron al comienzo de la última edad de hielo, hace unos 100.000 años, y no parecieron mezclarse hasta que el mundo se calentó de nuevo al final. Y segundo, los tamaños de población estimados por genoma disminuyeron en el período glacial, con un período más duro soportado por los rebaños europeos.

Estos perdieron la mayor parte de la diversidad cuando se retiraron a refugios separados en partes meridionales del continente antes de repoblarlo nuevamente después.

La caída más pronunciada en la diversidad genética ocurre entre el período en que los uros del suroeste de Asia fueron domesticados en el norte del Creciente Fértil, hace poco más de 10.000 años, para dar el primer ganado. Sorprendentemente, solo un puñado de linajes maternos (como se ve a través del ADN mitocondrial que se transmite a través de las madres a sus Las crías pasan a través de este proceso al acervo genético del ganado.

«Aunque César exageró cuando dijo que era como un elefante, el buey salvaje debe haber sido una bestia muy peligrosa y esto sugiere que su primera captura y domesticación debe haber ocurrido con muy pocos animales», dijo Dan Bradley, profesor de la Escuela de Genética y Microbiología de Trinity, quien dirigió el estudio.

«Sin embargo, la estrecha base genética del primer ganado se incrementó cuando viajó por primera vez con sus pastores al oeste, este y sur. Está claro que hubo un apareamiento temprano y generalizado con machos de uro salvaje, dejando un legado de las cuatro ascendencias separadas de uro pre-glaciales que persisten entre el ganado doméstico de hoy».

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¿Qué es la presión atmosférica y cómo afecta nuestras vidas?…


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Ambientum — La presión atmosférica es en realidad una fuerza fundamental que moldea nuestro clima, influye en nuestra salud y hasta condiciona la forma en que volamos. Imaginemos la atmósfera como un océano de aire que envuelve la Tierra. El peso de este océano de aire sobre cualquier punto de la superficie es lo que conocemos como presión atmosférica.

¿Cómo se genera la presión atmosférica? La gravedad terrestre atrae hacia abajo a las moléculas de aire, ejerciendo una fuerza sobre la superficie. Esta fuerza, distribuida sobre un área determinada, es lo que medimos como presión atmosférica. A medida que ascendemos en la atmósfera, la cantidad de aire sobre nosotros disminuye, por lo que la presión atmosférica también decrece.

Se trata de un factor clave en la formación de los sistemas meteorológicos. Las diferencias de presión entre distintas regiones generan el viento, que a su vez transporta humedad y calor, dando lugar a una gran variedad de fenómenos atmosféricos, desde las suaves brisas hasta los poderosos huracanes.

Factores que influyen en la presión atmosférica:

  • Altitud
  • Temperatura
  • Humedad

Importancia:

  1. Clima: Condiciones meteorológicas dependen de las variaciones de presión.
  2. Salud: Afecta la respiración, especialmente en altitudes elevadas.
  3. Aviación: Crucial para la calibración de instrumentos aeronáuticos.

Definición de presión atmosférica

La presión atmosférica es la fuerza que ejerce el aire sobre la superficie terrestre. Esta fuerza se debe al peso del aire en la atmósfera que rodea el planeta y se mide con un barómetro. La presión se expresa en unidades como pascales (Pa) o milibares (mb).

Algunos factores que influyen en la esta presión son:

  • Altitud: A mayor altitud, menor presión.
  • Temperatura: Aire caliente tiene menor presión.
  • Humedad: Aire húmedo disminuye la presión.

Es esencial para meteorología, influenciando el clima y pronósticos del tiempo.

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Unidades de medida de la presión atmosférica

Esta se mide utilizando diversas unidades, cada una adaptada a diferentes campos de estudio. Las principales unidades incluyen:

  • Milímetros de Mercurio (mmHg): Común en la meteorología y medicina.
  • Hectopascales (hPa): Utilizados en previsiones meteorológicas.
  • Atmósferas (atm): Usadas en física y química.
  • Torres (Torr): Menos comunes, usadas en física experimental.
  • Libras por pulgada cuadrada (psi): Comunes en ingeniería y neumática.

Cada unidad corresponde a mediciones específicas y se pueden convertir entre sí mediante fórmulas matemáticas. La elección de la unidad depende del contexto y la precisión requerida.

Instrumentos para medir la presión atmosférica

Los instrumentos que se utilizan para medir la presión atmosférica desempeñan un papel crucial en la meteorología y otras ciencias. Entre los más comunes se encuentran:

  • Barómetro de mercurio: Utiliza una columna de mercurio en un tubo de vidrio.
  • Barómetro aneroide: Consiste en un pequeño recipiente de metal sellado, que se deforma con los cambios de presión.
  • Barógrafo: Registra continuamente las variaciones de presión en un gráfico de papel.
  • Psicrómetro: Aunque su propósito principal es medir la humedad relativa, puede usarse junto con otros instrumentos para inferir la presión atmosférica.

Estos instrumentos permiten monitorear cambios climáticos y realizar predicciones meteorológicas precisas.

Cómo se distribuye la presión atmosférica en la Tierra

La presión atmosférica varía en diferentes regiones del planeta debido a factores como la altitud, la temperatura y la distribución de masas de aire.

  1. Altitud:
    • La presión disminuye a medida que aumenta la altitud.
    • En las montañas altas, la presión es menor que al nivel del mar.
  2. Temperatura:
    • El aire caliente se expande y reduce la presión.
    • El aire frío se contrae y aumenta la presión.
  3. Circulación atmosférica:
    • Los vientos y sistemas de alta y baja presión afectan la distribución.
    • Las zonas de alta presión suelen estar asociadas con buen clima, mientras que las de baja presión traen mal tiempo.

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Impacto en el clima

La presión atmosférica juega un papel crucial en la determinación del clima. Afecta las condiciones meteorológicas y fenómenos naturales:

  • Sistemas de alta presión: Asociados con cielos despejados y buen tiempo. El aire desciende, inhibiendo la formación de nubes.
  • Sistemas de baja presión: Conllevan a tiempo nublado, lluvias y tormentas. El aire asciende, permitiendo la condensación y formación de nubes.
  • Frentes climáticos: Se originan cuando masas de aire de diferente presión se encuentran, produciendo cambios bruscos en el tiempo.
  • Vientos: Resultan de diferencias en la presión atmosférica, influenciando patrones de temperatura y humedad.

Presión atmosférica y salud humana

La presión atmosférica influye en el bienestar físico y mental de las personas. Cambios en la presión pueden causar varios efectos en el cuerpo:

  • Dolores de cabeza: Variaciones bruscas pueden desencadenar migrañas o cefaleas.
  • Problemas articulares: Personas con artritis pueden experimentar dolor debido a cambios de presión.
  • Respiración: Altitudes elevadas, con menor presión, pueden dificultar la respiración.
  • Sistema cardiovascular: Fluctuaciones pueden afectar la presión arterial y ritmo cardíaco.

Los individuos con sensibilidad meteorológica, como ancianos, pueden experimentar más síntomas. Es importante estar atentos a estos factores para manejar mejor los efectos en la salud.

Presión atmosférica y actividades cotidianas

Esta fuerza influye en diversas actividades cotidianas:

  • Deportes al aire libre: Los cambios en la presión pueden afectar el rendimiento físico y la respiración.
  • Cocina: La presión altera los tiempos de cocción; en elevaciones altas, los alimentos tardan más en cocinarse.
  • Aviación: Los pilotos ajustan sus instrumentos según la presión para un vuelo seguro.
  • Meteorología: Predecir lluvias o tormentas se basa en variaciones de presión.
  • Salud: Las variaciones pueden causar molestias en las articulaciones y dolores de cabeza.

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Conclusión

La presión atmosférica es una fuerza fundamental en la vida diaria y la ciencia meteorológica. Influye en varios aspectos como:

  • El clima: Cambios en la presión afectan patrones climáticos.
  • La salud: Puede causar malestar en personas sensibles.
  • La aviación: Crucial para la navegación y seguridad de vuelos.
  • Actividades al aire libre: Aspectos como senderismo dependen de condiciones atmosféricas.

Entender la presión atmosférica y sus efectos es esencial para anticipar cambios meteorológicos y adaptarse a las condiciones. La educación y la previsión ayudan a mitigar sus impactos adversos.

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