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De letal a vital: venenos animales en la vanguardia biomédica…


De letal a vital: venenos animales en la vanguardia biomédica

The conversation(I.F.Carrasco) — Desde las civilizaciones antiguas, cuando se utilizaban ponzoñas como armas de guerra, hasta los tiempos de los alquimistas medievales que exploraban sus propiedades místicas, los venenos han acompañado a los seres humanos en un viaje lleno de hallazgos y peligros.

En los últimos tiempos, la atención se ha desplazado hacia el campo de la biomedicina, donde se están llevando a cabo descubrimientos que resaltan el increíble poder de la naturaleza para ofrecer soluciones a problemas médicos complejos, como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

– Toxinas animales con propiedades terapéuticas

Toxinas de serpientes, pulpos, caracoles, insectos, anémonas marinas… la diversidad de moléculas presentes en los venenos es asombrosa, lo que ha permitido que ya existan medicamentos en el mercado derivados de estos compuestos.

Uno de los ejemplos más destacados es el fármaco captopril. Derivado del veneno de la serpiente Bothrops jararaca, se utiliza como tratamiento de la hipertensión arterial. Este medicamento revolucionó el campo de la cardiología en la década de 1980 debido a su capacidad para bloquear la acción de una enzima clave en el control de la presión arterial, convirtiéndose en uno de los fármacos más recetados en el mundo. 

También se emplea para tratar la insuficiencia cardíaca y las complicaciones renales asociadas con la diabetes.

Otro caso emblemático es Prialt, nombre comercial de la ziconotida, un fármaco que proviene del veneno del caracol marino Conus magus y que se emplea para aliviar el dolor neuropático severo. Su mecanismo de acción consiste en bloquear selectivamente los canales de calcio en las neuronas, lo que proporciona un alivio efectivo para los pacientes que padecen dolor crónico resistente a otros tratamientos.

ambién podríamos citar aquí dos anticoagulantes: la eptifibatida, derivada de una proteína que se encuentra en el veneno de la serpiente cascabel Sistrurus miliarus barbouri, y el tirofiban, molécula inspirada en el veneno de la víbora Echis carinatus. O la exenatida, compuesto terapéutico para los pacientes de diabetes de tipo 2 que se aisló de la saliva del lagarto Heloderma suspectum, conocido como monstruo de Gila.

Aliados en la investigación contra el cáncer

ESPERANZA DE VIDA DE LOS GILA MONSTER
Heloderma suspectum,

El cáncer es una enfermedad compleja y uno de los mayores desafíos de la medicina moderna, ya que se puede presentar en una gran variedad de formas y tipos, cada uno con sus propias características.

Esta variedad subraya la necesidad urgente de buscar nuevas alternativas terapéuticas, impulsada también por la eficacia limitada y la aparición de efectos secundarios que presentan los tratamientos estándar, como la quimioterapia y la radioterapia.

Los venenos animales están compuestos por una compleja mezcla de proteínas y péptidos, moléculas formadas por cadenas de aminoácidos de distinto tamaño. Algunas de estas moléculas tienen la capacidad de interferir con procesos celulares específicos, como la división descontrolada que caracteriza al cáncer.

Dichas sustancias han surgido como una fuente prometedora de tratamientos innovadores, capaces de abordar las distintas formas de cáncer con enfoques específicos y dirigidos.

Actualmente, diversos péptidos derivados de venenos están siendo investigados debido a sus propiedades anticancerígenas, algunos en investigación básica y otros en etapas preclínicas más avanzadas. Por ejemplo, el péptido melitina es el principal componente activo del apitox, el veneno de las abejas (Apis mellifera), y ha mostrado efectos antitumorales en múltiples tipos de células cancerígenas, incluyendo las de los sistemas nervioso y respiratorio.

Y gracias al péptido clorotoxina, procedente del veneno del escorpión Leiurus quinquestriatus hebraeus, se ha generado un agente fluorescente que detecta selectivamente el tejido maligno y que se emplea a tiempo real durante la resección quirúrgica de tumores, como en cirugías de cáncer de cerebro o de mama.

Actualmente también se está investigando el potencial de dos tipos de péptidos más contra el tipo de melanoma más común: uno conocido como Octpep-1, que proviene del del pulpo australiano Octopus Kaurna, y otros denominados gomesinas, hallados en el veneno de distintas especies de arañas.

– Ingredientes en productos cosméticos

Los virus ponen en riesgo a la abeja melífera - Vet Market
Apis mellifera

Pero el empleo de las toxinas no se limita únicamente al campo de la medicina: la industria cosmética también ha encontrado en ellas una fuente de innovación.

El veneno de abeja, mencionado previamente, actúa estimulando la producción de colágeno y elastina, lo cual ayuda a mejorar la firmeza y elasticidad de la piel. Por ello, se ha convertido en un ingrediente clave en numerosos productos antienvejecimiento.

Aunque el ejemplo más conocido de una toxina empleada en el mundo de la cosmética es el bótox, forma abreviada de “toxina botulínica”, una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Se trata del mismo compuesto que causa un tipo de intoxicación alimentaria llamada botulismo pero que, en las cantidades óptimas, puede emplearse en dermatología gracias a su capacidad para inhibir contracciones musculares superficiales.

– Un inmenso potencial

La historia de los venenos animales y sus aplicaciones en medicina es un recordatorio poderoso del vasto potencial que yace oculto en la naturaleza. ¿Encontraremos la próxima terapia contra el cáncer en la Fosa de las Marianas? ¿O quizás un nuevo tratamiento para el alzhéimer en el desierto de Namibia?

Desde los tiempos de Paracelso hasta la actual investigación venómica, hemos aprendido que las toxinas, empleadas de forma específica y en rangos de concentración concretos, son herramientas con una gran capacidad terapéutica.

En este viaje hacia el conocimiento es crucial recordar que las respuestas más valiosas a menudo emergen de los rincones más inesperados. Por tanto, no debemos temer a las toxinas, ya que como bien se dice, “el veneno está en la dosis”.

nuestras charlas nocturnas.

Hic futui: pornografía pompeyana…


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Quisquis amat valeat, pereat qui nescit amare. / Bis tanto pereat quisquis amare vetat.

(Que quien ame prospere, que muera quien no sepa amar / Y que muera dos veces quien prohíba el amor). 

Grafiti pompeyano.

JotDown(J.Lapidario) — Una tórrida mañana de agosto de 2014, uno de los vigilantes jurados que patrulla las ruinas de Pompeya oye un gemido en las Termas Suburbanas. Tratando de no pensar en historias de fantasmas, aparta la cortina que protege el tepidarium y se topa con tres jóvenes desnudos, dos mujeres y un hombre, a punto de embarcarse en un trío bajo la atenta mirada de los frescos eróticos de las paredes.

Si yo hubiera sido el guarda habría preguntado si podía unirme a la fiesta, pero incomprensiblemente la juerga acabó en comisaría.

Es extraña esta fama pompeyana de ciudad del pecado. No hay en realidad tantas pinturas eróticas en Pompeya como se suele creer, aunque sus habitantes no se limitaron a decorar con pornografía los burdeles sino también baños, villas y jardines, con variados propósitos que iremos desentrañando en este artículo. Para ello empezaremos remontándonos al pasado, a otra mañana de agosto mucho más trágica…

  • Una ciudad congelada en el tiempo

Una estela negra y espesa se nos venía encima, como un torrente vertido sobre la tierra para perseguirnos. 

Plinio el Joven, carta a Tácito.

Amanecer del 24 de agosto, 79 d. C. El joven Cayo Plinio traduce textos griegos en una villa de Miseno, a treinta kilómetros del Vesubio. De repente se oyen dos estampidos prodigiosos y una nube gigantesca con aspecto de árbol llena el cielo. Plinio permanece en su habitación tomando notas; un visitante de Hispania rezuma españolidad echándole la bronca por leer mientras arde el mundo.

Arte erótico en Pompeya y Herculano - Wikipedia, la enciclopedia libre

El almirante y naturalista Plinio el Viejo, su tío, zarpa en un rapto de heroísmo y curiosidad científica al frente de sus barcos de guerra, tratando de rescatar a los habitantes de las villas costeras.

Llueve piedra pómez, cenizas, pedruscos ardientes.

Los barcos deben refugiarse en la playa cerca de Estabias.

Cae una oscuridad más negra que la noche. Se oyen gemidos, llantos, gritos. Plinio el Joven escribe: «pensé que perecía junto con todas las cosas, y que el inmenso mundo moría al mismo tiempo que yo».  

Al amanecer del día siguiente empieza lo peor. Seis corrientes piroclásticas, tsunamis de gases ardientes y ceniza a 300 grados de temperatura, surgen del Vesubio a sesenta metros por segundo.

Una de ellas entierra Pompeya, otra Herculano. Plinio el Viejo, corpulento y con dificultades respiratorias, muere mirando fijamente a la nube que se abate sobre Estabias. Mueren unas quince mil personas. La ceniza conserva sus cadáveres abrasados en la misma postura en que la ola volcánica les atrapa. El tiempo se congela.

  • Hic futui

Arphocras hic cum Drauca bene futuit denario. 

(Aquí Harpócrates folló muy bien con Drauca por un denario). 

Grafiti pompeyano.

En 1599 una cuadrilla de obreros que cavaba un canal topó con un muro repleto de pinturas. Se llamó al arquitecto Domenico Fontana, que desenterró varios frescos y objetos de contenido pornográfico. No está claro qué ocurrió entonces: parece ser que las pinturas le impactaron lo suficiente como para ordenar que se volviera a enterrar el conjunto, sea por haberse escandalizado, sea como acto de preservación de las obras a la espera de tiempos menos conservadores.

Pasaron un par de siglos hasta que otra casualidad permitió redescubrir Pompeya. En el siglo xviii el príncipe Elbeuf mandó cavar un pozo cerca de su casa y encontró ruinas en muy buen estado. Un constructor español medio las hubiera tapado con hormigón antes de que se enterase el Ayuntamiento, pero el príncipe accedió a esperar mientras el descubrimiento era examinado.

Se puso a cargo de las excavaciones al coronel del cuerpo de ingenieros de Nápoles, un mentecato que causó un daño incalculable hasta ser sustituido. Nada más llegar descubrió una gran inscripción en relieve, y mandó arrancar las letras del muro sin copiar antes las palabras.

Se metieron las letras mezcladas en una cesta y así fueron enviadas al rey de Nápoles… Nadie pudo averiguar qué significaban, aunque durante años estuvieron expuestas y cada cual podía ordenar aquella sopa de letras según su imaginación le dictase.

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En otra decisión lamentable movida por la pacatería, se cubrió con yeso un fresco del dios Príapo con su enorme pene erecto: no fue redescubierto hasta 1998 y gracias a la lluvia. También se clasificaron como pornográficos objetos inofensivos: amuletos protectores en forma de pene o móviles de viento fálicos con campanillas llamados tintinabulum, decoración de buen gusto en la época.

En 1819 se agruparon en el Museo Arqueológico de Nápoles ciento dos frescos, esculturas y mosaicos dentro del «Gabinete de objetos obscenos», cambiado poco después a «Gabinete de objetos reservados» hasta que Alejandro Dumas, ya en 1860 y comisionado por Garibaldi, se dejó de eufemismos y lo llamó «Colección pornográfica». Solo se permitía entrar en ese gabinete a hombres «maduros y de costumbres respetables» que se avinieran a pagar una tarifa extra…

El último intento de censura lo llevó a cabo el mismísimo Mussolini, por suerte sin éxito, y hoy en día pueden verse todas las piezas sin problemas.

En cualquier caso, Pompeya se había ganado una injusta fama de Sin City del Mediterráneo. Por ejemplo, los primeros arqueólogos clasificaron como burdel todo edificio que contuviera frescos eróticos, con lo que contabilizaron treinta y cinco burdeles para una ciudad con poco más de tres mil hombres adultos. Una locura.

Métodos posteriores algo más sensatos usaron parámetros como la presencia de falos grabados en las aceras, que guiaban a los transeúntes al burdel más cercano, o los grafitis en las paredes de algunas casas. 

Hic ego puellas multas futui («aquí me follé a muchas chicas»), que suena a la típica fardada napolitana; el autoexplicativo Myrtis, bene felas Myrtis, la chupas bien»); o mi favorito: Hic ego, cum veni, futui, deinde redei domum («Aquí llegué, follé y me volví a casa»), una versión porno y casera del veni, vidi vici de César

Incluso con estos criterios más restrictivos aparecen nueve o diez burdeles, más teniendo en cuenta que varias tabernas o incluso particulares alquilaban una habitación (cella meretricia) a prostitutas ocasionales.

A las prostitutas, en su mayoría esclavas griegas, se las llamaba lupas («lobas»), pero solo un edificio de Pompeya acabó siendo conocido como el Lupanar con mayúscula, o Lupanare Grande: un burdel situado en el cruce de dos calles secundarias. Tenía diez habitaciones divididas en dos pisos: una planta baja con incómodas camas de piedra destinadas a clientes pobres; y cinco habitaciones en el primer piso con balcón y entrada independiente.

Los precios eran variables, pero sabemos por los grafiti que solían ser baratos: entre dos ases (el coste de dos vasos de vino) hasta varios sestercios, nunca precios exagerados porque los verdaderamente ricos tenían concubinas en sus casas. La prostitución no era exclusivamente femenina:

Erotismo y arte en las ruinas: los frescos prohibidos de Pompeya

en una pintada leemos Maritimus cunnu linget a(ssibus) quattuor / virgines ammittit, es decir «Maritimus te lame el coño por cuatro ases / se admiten vírgenes»…  

Aunque hay arqueólogos que creen que esas pintadas eran más bien insultos a los hombres mencionados, como hacen pensar grafitis ambiguos que suenan a invectiva política cutre, como «Vota Isidoro para edil, es el mejor comiendo coños».

Las paredes del Lupanar están cubiertas de pinturas eróticas, empezando por un Príapo bifálico que sostiene sus dos penes erectos sobre la entrada principal.

En las entradas de las habitaciones hallamos varios frescos literalmente pornográficos: pornographía significa «retrato de prostituta».  

No está claro cuál era su objetivo, si calentar a los parroquianos o informar del tipo de servicios que llevaba a cabo cada lupa; en cualquier caso, la variedad de posturas representada nos permite asomarnos a la complicada vida sexual romana.

  • ¿Prefieres un more ferarum o una Venus pendula?

Suspirium puellam Celadus thraex.

(Celadón hace suspirar de placer a las mujeres.)

Grafiti pompeyano, probablemente escrito por Celadón.

Varios frescos eróticos del Lupanar muestran parejas hombre-mujer copulando en la postura del perrito, el actual y un tanto ridículo nombre de la posición a cuatro patas, el coito a tergo o, en denominación romana, more ferarum, «al modo de las bestias». Esta postura en que una parte domina y la otra se deja hacer era muy del gusto romano, cuya moralidad consideraba infame la pasividad sexual. 

Esa misma postura puede emplearse para la sodomía, y en un fresco aparece representada con una variante en que se levantan más las nalgas. La palabra culibonia significaba experta en sexo anal, una especialidad habitual para evitar embarazos…

Aunque las matronas romanas usaban otro anticonceptivo, insinuado por Julia la Mayornunquam enim nisi navi plena tollo vectorem («solo acepto pasajeros cuando la bodega está llena»). El verbo para «penetrar analmente» es pedicare, usado frecuentemente con ánimo amenazante o chulesco como en el famoso verso de Catulopedicabo ego vos et irrumabo, o en traducción literal, «os sodomizaré y os follaré la boca».

Otros frescos muestran coitos en la postura de la Venus pendula, también llamada mulier equitans equus eroticus… Vamos, con la mujer encima, la posición favorita de la altísima Andrómaca en Troya, apodada «la jinete de Héctor». Esta postura ha sido interpretada de modos muy diferentes.

El historiador Kenneth Dover sostiene que representa una emancipación sexual de las mujeres romanas, al ser una posición que les permite  cierta independencia de movimientos durante el coito. Sin embargo, Pascal Quignard en El sexo y el espanto la interpreta de otra manera: el pater familias se queda tendido en el lecho porque es el amo y no tiene por qué esforzarse, mientras que la matrona se sienta sobre su cuerpo desnudo como en un sillón correspondiente a su rango.

A veces incluso una esclava se coloca sobre el hombre, en ningún caso para dominarlo (la sumisión es impúdica para el hombre libre), sino para ofrecerle placer molestándolo lo menos posible. Es fácil considerar la sexualidad romana como machista desde los ojos actuales, aunque nada es tan sencillo: ahí está por ejemplo el Ars amandi de Ovidio dando consejos sobre orgasmos femeninos… Pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.

  • Termas, dormitorios y clubes sexuales privados

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Apollinaris, medicus Titi imperatoris hic cacavit bene. 

(Apolinario, médico del emperador Tito, cagó bien aquí.)

Grafiti pompeyano.

Los jóvenes con que abríamos este artículo no intentaron consumar su pasión en el Lupanar, sino en las Termas Suburbanas, cerca de la Puerta Marina. Los frescos sexuales de esas termas no tienen un propósito claro: hay quien cree que informaban de que había prostitutas disponibles en la primera planta, pero los actos mostrados no son realistas como los del Lupanar, sino más bien exagerados o paródicos.

Un fresco muestra un trío de dos hombres y una mujer; otro representa un cuarteto en que una mujer le practica un cunnilingus a otra, que a su vez está felando a un hombre que es sodomizado por un cuarto personaje  que mira directamente al espectador con aire triunfante. Un tercer fresco muestra un cunnilingus: una matrona lo recibe complacida, mientras el lamedor tiene una expresión furtiva y asustada.

Mi teoría favorita sobre el porqué de estas pinturas es la de la arqueóloga Luciana Jacobelli, según la cual las pinturas son viñetas chocantes para identificar los vestuarios («¿Dónde dejé mi toga? ¡Ah, sí, en la cesta bajo el comecoños!»).

También encontramos frescos eróticos decorando dormitorios de casas particulares, como en la Casa de los Vettii y sus pinturas de mujeres semidesnudas. Pero al menos en una ocasión, en la lujosa residencia llamada Casa del Centenario, los frescos parecen esconder algo más.

En esta mansión encontramos piscina, baños privados y hasta un nymphaeum o monumento dedicado a las ninfas. Los frescos de sus paredes son magníficos y detallados: la representación más antigua conservada del Vesubio, por ejemplo… Pero para el propósito de este artículo resultan más significativas otras pinturas más inaccesibles.

Una de las habitaciones se encuentra extrañamente escondida en un rincón de la mansión, y en su interior se han encontrado detallados frescos pornográficos de mayor calidad que los del Lupanar. Ese rincón erótico-festivo fue bautizado como «habitación 43» por poco imaginativos arqueólogos y el misterio sobre su uso aún perdura hoy en día.

Se cree que el cuarto era un club sexual privado, un cuarto oscuro en el que los dueños de la casa entretenían a sus invitados con fiestas subidas de tono en que los participantes daban rienda suelta a sus deseos. Una pequeña abertura de la pared podría haberse utilizado para observar desde fuera lo que ocurría en el interior: una invitación al voyeurismo y quién sabe si un proto-glory hole.

¿Para qué aventurarse en el sórdido barrio de los burdeles si puedes traerte el lupanar a casa? Estos clubes privados de lujo no eran infrecuentes en las ciudades romanas. El historiador Valerio Máximo describe así una de esas fiestas: «¡Cuerpos desvergonzados en total sumisión, listos para un juego de sexo borracho!

Un banquete no para honrar a cónsules y tribunos, sino para denigrarlos». Claro que otros académicos quizá menos proclives a la fiesta piensan que la habitación 43 era simplemente un dormitorio decorado con pinturas eróticas para diversión de los dueños de la casa. Nada sabemos con seguridad.

Erotismo y arte en las ruinas: los frescos prohibidos de Pompeya

  • ¿Qué ocurría en la Villa de los Misterios?

Hay un desorden inexpresable bajo la superficie del orden social. 

Eurípides.

Las pinturas más intrigantes de Pompeya se encuentran en una lujosa villa de las afueras. Sobre un fondo rojo intenso, una pintura en friso muestra un extraño ritual formado por escenas de una iniciación dionisíaca. A la izquierda una matrona se sienta en un sillón. Un niño desnudo lee un antiguo ritual.

Varias sacerdotisas llevan cestas con pasteles. Una fauna amamanta a una cabrita. Una mujer de pie, con la cabeza echada hacia atrás, retrocede con el espanto grabado en su cara. El dios Baco, completamente borracho, se apoya en Ariadna. Una mujer arrodillada retira el velo que cubre un objeto que no vemos, probablemente un fascinus, un pene erecto.

Un demonio femenino de grandes alas negras azota con un látigo a una joven aterrorizada, apoyada en las rodillas de una nodriza. Una bailarina desnuda vista de espaldas danza girando sobre sí misma mientras entrechoca los címbalos… Es una ménade («mujer loca»), sacerdotisa del dios del extravío.

El culto mistérico de Dionisio siempre fue visto con desconfianza por el poder político, en parte por estar dirigido por un clero femenino fuera del control de la religión oficial. En El sexo y el espanto, Quignard interpreta el fresco de la Villa de los Misterios como un reflejo de las antiguas prácticas paganas del sacrificio humano: la bacchatio original consistía en castrar a un hombre, desmembrarlo (sparagmos) y comérselo crudo (omophagia).

Con el tiempo se sustituyó al hombre por una cabra, y más adelante el sacrificio devino rito sexual. Pero bajo el velo de la sociedad civil se escondía la ferocidad de las bacantes descuartizando a Orfeo cuando no quiso bailar con ellas… En el 186 d. C., Livio escribió sobre las bacanales:

«Cuando la bebida, las palabras lascivas, la noche y la mezcla de los sexos habían extinguido toda modestia, empezaban los actos de libertinaje. Toda persona encontraba a su alcance el tipo de disfrute al que estuviera dispuesto por la pasión predominante en su naturaleza».

Nunca conoceremos los misterios de Dionisio, los órgia de Eleusis. Aristóteles explicó que los misterios tienen tres partes: tà drómena (lo que hacen los personajes), tà legómena (lo que lee el niño, el fatum) y tà deiknýmena (las revelaciones). Es decir: teatro, literatura, pintura. Sea lo que sea lo oculto en la Villa de los Misterios de Pompeya, está relacionado con todas las artes humanas, y en particular con la muerte y el sexo.

nuestras charlas nocturnas.

Las estatuas de San Martín por el mundo…


Las imágenes escultóricas del general San Martín están diseminadas por el mundo honrando su gesta libertadora.

Historia Hoy(O.L.Mato) — Curiosamente, no fue Argentina el primer país en pensar homenajearlo en el bronce sino que la idea surgió en Chile, por iniciativa del historiador Benjamín Vicuña Mackenna, en oportunidad de la celebración de un nuevo aniversario de la batalla de Maipú, la victoria más resonante del Libertador. La obra fue encomendada al escultor francés Joseph-Louis Daumas (1801-1887).

Enterado el gobierno argentino del homenaje chileno, en un acto de reivindicación por la demora, inmediatamente envió una comitiva a París para convencer a Daumas que entregara una copia del monumento antes a la Argentina. Esta obra fue inaugurada en Buenos Aires en 1862, cuando aún los restos del Libertador esperaban ser repatriados de Francia.

La segunda copia llegó a Chile un año más tarde y la única diferencia con el monumento porteño es que la cola del caballo se apoya sobre el basamento para ofrecer un tercer punto de apoyo a la estatua ecuestre a fin de soportar mejor los movimientos sísmicos que azotan periódicamente a la capital chilena. La imagen está basada sobre un retrato litográfico de Théodore Géricault.

La obra de Daumas, un escultor que podríamos llamar de segunda línea, fue copiada varias veces, tanto dentro del país –en Santa Fe en 1902, en Mendoza y Corrientes en 1904 (con un pedestal de Torcuato Tasso)– como en el extranjero, en ciudades como en Bogotá, Madrid, Nueva York, México, Washington, Beijín, etc.

La repatriación de los restos del gran capitán por iniciativa del presidente Avellaneda, fue aprovechada por este para  acercarse al  general Mitre a fin de contar con su apoyo político. Resulta que Bartolomé Mitre se había rebelado contra Avellaneda por el fraude electoral de 1874. Derrotado en la batalla de la Verde, Mitre aprovechó su cautiverio para escribir la historia de San Martín. Convocarlo para ser el orador durante la inauguración de su mausoleo era para Avellaneda la mejor forma de congraciarse con él.

El féretro con los restos del Libertador fueron colocados en la cripta de la catedral metropolitana hasta que se concluyó la obra encomendada al escultor Albert-Ernest Carrier-Belleuse (1824-1887), artista ya conocido por los argentinos gracias al monumento a Manuel Belgrano y quien además ejecutaría la escultura del amigo chileno de San Martín, Bernardo O’Higgins.

Estatua original de Daumas sobre el conjunto escultórico de Eberlein. Obra discutida por el carácter germano de las figuras que rodean a San Martín

El sepulcro de Carrier-Beleuse ubicado dentro de la catedral metropolitana fue realizado en mármol rojo de Francia y el sarcófago en granito negro de Bélgica y está rodeado por tres mujeres hechas en mármol de Carrara que representan las naciones liberadas por San Martin: Argentina, Chile y Perú.

En la oportunidad habló el ministro de Perú, Evaristo Gómez Sánchez, quien recordó una frase del general: “La presencia de un militar afortunado es temible en los Estados que se constituyen de nuevo para no convertir jamás una espada en cetro”.

Cuando fue a colocarse el ataúd que contenía los gloriosos restos de San Martín se percataron que el féretro no entraba en el lugar diseñado a tal fin. ¿Qué había pasado? Cuando la nave que traía el ataúd del general  atracó en Montevideo, el pueblo uruguayo quiso honrar la memoria del ilustre difunto. Y, ¿qué se le puede dar a un difunto? Pues, otro ataúd… Pero como este nuevo féretro no entraba en el nicho predeterminado.

Después de largas cavilaciones, se dejó el ataúd en posición inclinada circunstancia que algunos vieron como una venganza póstuma por su condición de masón o el apoyo a Juan Manuel de Rosas cuando enfrentó a la escuadra anglo francesa.

Estas versiones que prolongan antiguos disensos no estaban de acuerdo con la frase conciliadora que había pronunciado el presidente Avellaneda en la oportunidad, al referirse a “la capacidad integradora de los grandes muertos”.

Además de los innumerables bustos del Libertador dispersos por escuelas, plazas y dependencias estatales, en Buenos Aires se encuentra un monumento muy particular que honra la memoria del “Abuelo Inmortal” y las enseñanzas que dejó a sus nietas. Su imagen está basada en el único daguerrotipo del general tomado dos años antes de su fallecimiento. La obra es del escultor argentino Ángel Ybarra García (1892-1972), dotado artista quien además era ingeniero.

En las vecindades de esta estatua emplazada en la calle Ramón Castillo, se encuentra una reproducción de la casa de Grand Bourg y una serie de estatuas de personajes  vinculados al general como la de su propia esposa, obra de Santiago Parodi (1898-1970), su hija Mercedes (de Quintino Piana (1875-1950) y de José Pacífico Otero, religioso e historiador promotor del culto del “Padre de la Patria”, busto obra de Juan Carlos Ferraro (1917-2004)​.

Frente a este abuelo inmortal hay una serie de monumentos que recuerdan a colaboradores y amigos del Libertador empezando por el Mariscal Castilla, Alejandro Aguado, Martín de Pueyrredón, Gregorio Las Heras, Álvarez de Arenales, Güemes y una imagen  de la Virgen del Carmen de Cuyo, patrona del Ejército de los Andes.

Cabe recordar que en 1910, Gustav Eberlein (1847-1926) diseñó un basamento en granito rojo para homenajear a los ejércitos de la independencia La obra de Daumas fue colocada sobre este conjunto escultórico. El pintor e historiador Eduardo Schiaffino comentó que  “los personajes que ha puesto Eberlein en torno a San Martín no son argentinos, ni latinos”. Eberlein era el artista preferido del Kaiser Wilhelm y las figuras tienen un indisimulado aire germano. El dios de la guerra que precede al conjunto, no es Marte sino Odín …

Como ya hemos dicho, el culto sanmartiniano se ha diseminado por el mundo, la mayor parte de las veces reproduciendo las obras de Daumas, aunque en otros lugares le hayan dedicado obras más originales, empezando con el Cerro de la Gloria en Mendoza, obra de Juan M. Ferrari (1874-1916).

En Berlín hay un estatua del Libertador de pie donada por la colectividad argentina germana en 1995. En Londres también hay una estatua de pie en Belgrave Square (cerca de la embajada argentina); al igual que una placa que recuerda el lugar en el que vivió durante su permanencia en dicha ciudad .

Monumento a general en Lima, obra del español Mariano Benlliure inaugurada en 1921 Curiosamente esta estatua tardó casi 70 años en concretar su ejecución (que se había dispuesto su concreción en 1850).

Una estatua de San Martín sosteniendo una bandera puede verse  en Medellín (Colombia) que se repite en Montreal ( Canadá) y en Río de Janeiro (Brasil), basada en el modelo del francés Henri Allouard (1844-1929) que se encuentra en Boulogne Sur Mer.

En Lima, Perú, hay una notable obra ecuestre de Mariano Benlliure (1862-1947), inaugurada en 1921. Curiosamente, Simón Bolívar contó con su monumento en Lima (magnífica obra de Adamo Tadolini) casi 80 años antes que San Martin.

Por último, en Guayaquil se lo representa a ambos Libertadores en un hemiciclo de columnas  obra de José Antonio Homs (1910-1995).

La extensa obra estatuaria de nuestro máximo prócer sirve para eternizar los símbolos patrios y otorgar una identidad común sobre la que se construyen las naciones.

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El coitus interruptus y otros anticonceptivos (y abortivos) en la Antigua Roma…


Derecho Romano 101 - EL USO DE ANTICONCEPTIVOS EN ROMA. Amplio resulta  siempre el panorama de los temas cotidianos de la vida en la Roma antigua.  Mucho es lo que se conoce

Historias de la historia(J.Sanz) — Antes de nada habría que precisar que el único método anticonceptivo seguro al 100% era (y es) la abstinencia, el problema es que es muy difícil de vender, hasta el punto de que es el más impopular.

Por el contrario, el más popular de todos en la Antigua Roma, por sencillo y barato, fue el  coitus interruptus (la marcha atrás de toda la vida). El médico griego del siglo II Sorano de Éfeso ya escribió:

En el momento más crítico del coito, cuando el hombre esté próximo a descargar la simiente, la mujer debe contener la respiración y retirarse un poco, de manera que la simiente no sea depositada demasiado profundamente en la cavidad uterina.

Entonces, la mujer debe levantarse inmediatamente, acuclillarse, inducirse el estornudo y limpiar la vagina en su alrededor y quizás tomar además algo frío.

En el Génesis, capítulo 38…

Tomó Judá para Er, su primogénito, una mujer llamada Tamar. Er, primogénito de Judá, fue malo a los ojos de Yahvé, y Yahvé lo mató. Entonces dijo Judá a Onán: «Entra a la mujer de tu hermano, y tómala como cuñado que eres, para suscitarle prole a tu hermano».

Pero Onán, sabiendo que la prole no sería suya, cuando entraba a la mujer de su hermano se derramaba en tierra para no dar prole a su hermano. Era malo a los ojos de Yahvé lo que hacía Onán, y le mató también a él. [Este Onán es el personaje bíblico que originó el término onanismo, sinónimo de masturbación].

Dejando a un lado los métodos naturales, también se hizo hueco en la disciplina de la contracepción el mundo de la magia y de la superchería en forma de amuletos, como el que recomendaba colgarse hígado de pato del pie izquierdo y colocarse en el cuello un saquito de larvas de araña antes de la salida del sol.

Incluso el mismísimo Plinio el Viejo recomendaba algo de ese estilo: ingerir apio silvestre o raíces de helecho al tiempo que se colocaba sobre el vientre un saco de piel de cuervo que contuviera dos larvas de tarántula. Eso sí, los fabricantes recomendaban leerse detenidamente los prospectos y seguirlos al pie de la letra para que funcionase; en caso contrario, no se atenderían reclamaciones.

La eficacia de estos métodos se podía reforzar (para llegar hasta las probabilidades de cualquier juego de azar) con brebajes tales como agua de cobre  o infusiones de corteza de sauce con miel y pócimas elaboradas con la ruda, el mirto, las semillas de sauce y otras muchas más… siempre disueltas en vino.

Si tales métodos no convencían siempre quedaba el recurso de los métodos barrera (de esos que a lo largo de la historia han llenado la vagina como si fuera una tienda de todo a cien) introduciendo por la vagina hasta el cuello del útero una bola de lana empapada en vino u otra sustancia espermicida (¿?) o, como recomienda nuestro amigo Sorano, sustituir la bola por un emplasto a base de aceite rancio de oliva, miel y resina de cedro.

Nuestro médico de cabecera ya advertía de los posibles efectos secundarios de todos estos métodos que podían provocar nauseas, dolores de cabeza, y la destrucción de “todo aquello que esté vivo”.

Y como método estrella de aquel momento y lugar: la píldora del día después, el anticonceptivo de emergencia femenino para prevenir los embarazos no deseados. Y aunque ha sido en el siglo XXI cuando se ha comercializado, mal haríamos en pensar que somos los pioneros.

El silfio era una planta silvestre que sólo crecía en las inmediaciones de la ciudad griega de Cirene, en la zona mediterránea de la actual Libia. Según Plinio el Viejo, la planta era silvestre e imposible de cultivar, con fuertes y abundantes raíces y tallo similar al de la asafétida y de grosor parecido.

El nombre latino de la planta era laserpicium, de ella se extraía el laser, que era la resina aromática que exudaba la planta y que tenía propiedades medicinales y culinarias. Pero de entre todos los usos que tuvo el silfio, el que hoy nos ocupa era el de método anticonceptivo, similar a nuestra “píldora del día después“, o como un abortivo por sus propiedades estrogénicas. La sobreexplotación, la pequeña franja costera donde crecía y la imposibilidad de cultivarla llevaron a su extinción en el siglo I.

Un único tallo enviado a Nerón es todo lo que ha sido hallado (en Cirenaica) en la memoria de nuestra generación (…) desde entonces no ha sido importado otro laser que aquel de Persia, Media y Armenia, donde crece en abundancia aunque muy inferior al de Cirenaica y además es adulterado con goma, sacopenio o alubias molidas… (Naturalis Historia – Plinio el Viejo)

Por cierto, lo del método estrella es porque estudios modernos con plantas estrechamente relacionadas con la asafétida muestran una tasa de éxito de casi el 100% de eficacia cuando se administran en el plazo de tres días tras el apareamiento de ratas. Así que, igual…

¿Y que hay de los métodos anticonceptivos masculinos? Pues dejando a un lado los típicos preservativos, que igual se dice que se hacía con tripas que con vejigas y a que a mi personalmente no me acaban de convencer -y digo la veracidad, porque «aparecen» en cualquier época y lugar-, tenemos que preguntarle a Dioscórides, médico y botánico griego del siglo I, quien en “De materia médica” dedica un capítulo, y es el primero en hacerlo, a la anticoncepción masculina.

Habla en concreto del eneldo, de cañamones y de corteza de sauce o nenúfar, que bien podían ser consumidas como tisanas (y también ayudaban a acabar con los sueños eróticos) o  versión ungüento untadas directamente sobre el glande como espermicida. No obstante, Dioscórides advertía de que su uso prolongado podría causar esterilidad definitiva.

Por otra parte, no debemos olvidar que, como debía de ocurrir frecuentemente, los métodos anticonceptivos podían fallar y la futura madre debía afrontar un embarazo no deseado.  Ya fuese por ocultar un infidelidad o por la imposibilidad de mantener al niño, por ejemplo, la gestante se podía plantear el aborto.

Hecho que suponía, en mayor o menor medida, un riesgo para su vida, ya fuese directamente por la práctica en cuestión o por hacerlo sin autorización del padre  y ser condenada a muerte (el padre tiene el poder exclusivo sobre los hijos).

Ya fuese con el consentimiento del pater familias o clandestinamente, los métodos utilizados iban desde la inducción al aborto mediante infusiones o lavativas de hierbas abortivas y la práctica de ejercicios físicos de alta intensidad (cargar pesos, saltos enérgicos…) en los días siguientes al coito (entiendo que para que el espermatozoide no consiguiese unirse al óvulo) hasta la propia cirugía con agujas de bronce, un método al que solo se recurría en casos desesperados porque, en caso de sobrevivir a la hemorragia, era muy posible que la mujer quedara estéril.

Y si a pesar de todo el bebe nacía, no le quedaba más remedio que enfrentarse al veredicto del paterfamilias: sublatus (tomarlo) o expositus (abandonarlo). Si lo recogía del suelo, significaba que lo aceptaba, lo legitimaba y pasaba a gozar de todos los derechos y privilegios como miembro de la familia. Si por el contrario no eran aceptados, la criatura era expuesta, es decir, era abandonada. En tal caso, los recién nacidos o bien morían, o bien eran adoptados por otras familias.

En muchos casos, eran recogidos por tratantes de esclavos que los criaban para posteriormente venderlos o, en el caso de niñas, por algún proxeneta que regentaba un lupanar para ponerlas a trabajar en cuanto pudiesen. De hecho, en España el apellido Expósito se asignaba a los hijos de padres desconocidos que habían sido abandonados en las inclusas, hospicios o casas de expósitos.

Al no tener estos niños padres conocidos, se les ponían el apellido de Expósito que delataba su condición de niños abandonados y se convertía en un estigma social. A partir de 1921 se modificó la ley para que pudiesen cambiarse el apellido Expósito por cualquier otro y de forma gratuita.

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Bikini y su familia léxica: historia de una palabra atómica…


Bikini y su familia léxica: historia de una palabra atómica

The Conversation(R.C.García) — Eva María se fue, buscando el sol en la playa, con su maleta de piel y su bikini de rayas. Se podía haber ido con un monokini de rayas, un trikini, un tankini, un flamenkini o un minikini.

También, sin la menor indulgencia, Eva María se podía haber preguntado, ante todas esas opciones de moda playera que parecen compartir una misma raíz, qué es entonces un kini y por qué nunca podría meterlo en la maleta.

Kini, la base de creación para esta inagotable familia léxica que orbita en torno a bikini, es una palabra que ni existe ni debería existir en la lengua, porque es producto de un error de percepción lingüística.

Los hablantes vieron en bikini, ese traje de baño de dos piezas, una estructura morfológica que replicaba la de términos como bicéfalobicentenario o bisílabo, donde bi- significa ‘dos’ y duplica, por tanto, el concepto representado por la base a la que precede (cabezas, centurias o sílabas). Así, despojado el bikini de ese multiplicador, naturalmente un traje de baño de una pieza sería un monokini, y uno de tres piezas, un trikini.

La operación matemática era infalible. La operación lingüística, no tanto. Los hablantes cometieron un error al interpretar la estructura del término, en un fenómeno conocido como reinterpretación morfológica, que puede considerarse un ejemplo de etimología popular (como sucede en el par vagabundo/vagamundo).

– Bikini, atolón de las Islas Marshall

La modelo francesa Micheline Bernardini llevando el primer bikini, 1946. 

Para entender por qué esta era una interpretación errónea, debemos remontarnos al origen mismo del término bikini.

El 20 de junio de 1946 es la fecha del registro de patente firmado por Louis Réard, un ingeniero francés que diseñó un traje de baño de dos piezas, al que decidió denominar bikini en referencia al atolón de las Islas Marshall en el que ese mismo año se habían realizado pruebas nucleares, por lo que era un nombre muy presente en la cultura popular de la época (tanto que el atolón Bikini está vinculado también al origen de Godzilla).

Además, el nombre aludía al carácter atómico (por lo pequeño y a la vez explosivo) de su creación textil.

La novedad del bikini cubrió todos los periódicos pero muy pocos cuerpos femeninos, aunque el escándalo no hizo más que alimentar su popularidad.

Veinte años después, el despertar de su productividad léxica nos da idea de que su uso se ha extendido de manera definitiva: en 1964 se registra el término monokini (prenda de baño de una pieza), al que seguirá el trikini y, a lo largo de los años, una interminable colección de términos que, a partir de la base kini, nombran las prendas de baño más diversas.

– La familia léxica de bikini

Algunas variantes de bikini hacen referencia al tamaño de la prenda (minikini o microkini), mientras otras aluden a la parte del cuerpo que cubren (facekini o carakini, que sirve para proteger el rostro de las picaduras de mosquitos y medusas) o bien su hibridez con otras prendas (burkini, con el burka; tankini, con un tank topflamenkini, con el traje de flamenca; o toallakini, con el tejido y forma de una toalla).

Finalmente hay creaciones conectadas a la cultura popular, como el baykini (de la serie Baywatch; en español, Los vigilantes de la playa o Guardianes de la bahía) y el mankini (de la película Borat). Junto al mankini, el penekini y el pubikini son quizás los ejemplos más atómicos de toda la familia, cuya búsqueda de imágenes en internet, advertimos, debe realizarse con cautela.

En cualquier caso, para saber más sobre esta familia léxica recomendamos un recurso fantástico y accesible para todos los hablantes: el Diccionario Histórico de la Lengua Española de la RAE, que ofrece información detallada sobre estas palabras y su uso en español, así como sobre muchas otras de la historia de nuestra lengua.

– Palabras de moda

Bikini y su familia léxica: historia de una palabra atómica

La increíble, volátil productividad léxica existente en torno a bikini no es casualidad.

A fin de cuentas, el bikini es un producto comercial, y esto tiene consecuencias lingüísticas inevitables.

Si la neofilia (la obsesión por la novedad) ha sido definida como una característica esencial de la cultura de consumo, es esperable que los neologismos (las nuevas palabras) se integren en ella naturalmente, como sucede en la industria de la moda.

¿Qué vida puede tener el toallakini o el pubikini, más allá de viralizarse en redes durante un breve verano?

¿Qué diferencia hay entre el monokini y el bañador de toda la vida?

Probablemente ninguna, pero es también probable que el primero venda mucho más que el segundo, o se venda, al menos, más caro. Como con los muffins y las magdalenas, las palabras foráneas y novedosas explotan el prestigio lingüístico como un valor de mercado.

Esto no implica que debamos rechazar los neologismos, pero conocer el origen (nuclear, a veces) de las palabras, la manera en que se entretejen y relacionan, nos permite entender mejor nuestra lengua y también, en último término, la realidad que nombran.

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El escándalo Watergate: qué llevó a Richard Nixon a convertirse en el primer presidente de EE.UU. que dimitió de su cargo hace más de 50 años…


Richard Nixon dando un discurso con una mueca de desagrado
Richard Nixon fue presidente de Estados Unidos por el Partido Republicano.

BBC News Mundo(A.M.Roura) — El escándalo Watergate es hoy en día símbolo de corrupción y conspiración.

Lo que comenzó como un robo en un edificio de Washington terminó con la renuncia del presidente número 37 de Estados Unidos, Richard Nixon, el 8 de agosto de 1974.

“Nunca he sido un desertor. Dejar la presidencia antes de que termine mi mandato es abominable para cada instinto de mi cuerpo. Pero como presidente, debo poner los intereses de Estados Unidos en primer lugar”, dijo Nixon en un mensaje emitido por radio y televisión.

El hecho sacudió la política y la sociedad estadounidenses.

Fue el primer y único mandatario del país en dimitir, un hecho que marcó un punto de inflexión en la confianza ciudadana hacia quienes ejercen el poder.

El caso Watergate tuvo cuatro momentos clave que culminaron, hace 50 años, con la caída de Nixon.

1. El robo

Todo comenzó con un supuesto robo.

El 17 de junio de 1972 cinco hombres —tres cubanos, un cubano-estadounidense y un estadounidense— entraron de madrugada en la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata, ubicado en el complejo de edificios Watergate en Washington D.C.

En ese lugar se centralizaba la campaña del partido, que aspiraba a derrotar a Nixon en las elecciones de noviembre de ese año.

El conserje del edificio notó algo sospechoso y llamó a la policía, que detuvo a los cinco individuos.

Al día siguiente, The Washington Post, uno de los principales diarios del país, reportó el hecho con algunos datos que comenzaron a levantar sospechas.

Por ejemplo, los supuestos ladrones estaban vestidos de traje, usaban guantes quirúrgicos y llevaban equipos de escucha y cámaras de fotos.

Además, tenían casi US$2.300 en efectivo.

Bob Woodward (izquierda) y Carl Bernstein (derecha)
Bob Woodward (izquierda) y Carl Bernstein (derecha) en un evento para conmemorar los 50 años de Watergate, en 2022.

Con estos datos, Carl Bernstein y Bob Woodward, dos jóvenes reporteros del Post, comenzaron a investigar el caso.

Para ello fue crucial «garganta profunda», una fuente anónima cuya identidad fue revelada tres décadas después: se trataba de Mark Felt, el entonces subdirector del FBI.

Con su ayuda, los periodistas le dieron un vuelco a la trama: empezaron a encontrar conexiones entre el supuesto robo y la Casa Blanca.

2. Los «plomeros» cubanos

La primera prueba de este vínculo fue publicada en agosto de 1972: un cheque de US$25.000 para la campaña de reelección de Nixon había sido depositado en la cuenta bancaria de uno de los ladrones.

Las indagaciones de los reporteros también revelaron que algunos de los involucrados en el robo habían participado en operaciones de la CIA contra el régimen de Fidel Castro.

Pero esta fue solo la punta del ovillo.

También encontraron que el fiscal general John Mitchell controlaba un fondo secreto para recopilar información sobre miembros del Partido Demócrata.

todo apuntaba a que las órdenes venían de la Casa Blanca.

En aquel entonces, Nixon se encontraba sobre el final de su primer mandato y desde la Casa Blanca un comité dirigía la estrategia para su reelección.

Aunque Nixon se perfilaba como el favorito para ganar las elecciones, no tenía el camino allanado.

Los equipos incautados a los "ladrones" de Watergate
Los equipos incautados a los «ladrones» de Watergate.

Uno de sus principales obstáculos era no haber cumplido con la promesa con la que llegó a la presidencia en 1968: poner fin a la guerra en Vietnam.

Esto ocurría en un momento en el que los movimientos de defensa de los derechos civiles y contra el conflicto bélico estaban en plena efervescencia.

Además, en 1971 una filtración escandalosa conocida como los «Papeles del Pentágono» había dejado mal parado al mandatario.

Estos documentos secretos sobre el conflicto en Vietnam filtrados al diario The New York Times revelaban cómo se había engañado al público sobre lo que ocurría en la guerra.

Tras este escándalo, Nixon creó dentro de la Casa Blanca una Unidad de Investigaciones Especiales, más conocida como la unidad de “Los plomeros” porque su tarea era detener cualquier filtración.

Es en este punto donde esta historia se cruza con la de Watergate.

Uno de los “plomeros”, G. Gordon Liddy, fue transferido al Comité para la Reelección de Richard Nixon.

De ahí salió la orden para espiar a los demócratas en las oficinas del edificio Watergate y encontrar cualquier documento que pudiera perjudicarlos.

Pero mientras esta información salía a la luz, la popularidad de Nixon seguía intacta.

De hecho, arrasó en las elecciones de noviembre de 1972.

3. El encubrimiento de la Casa Blanca

Todo dio un giro dramático en febrero de 1973, cuando las investigaciones llegaron al Senado.

En las audiencias públicas del caso, que fueron seguidas en televisión por millones de estadounidenses, varios testigos coincidieron en que si bien Nixon no había dado la orden directa de espiar a los demócratas en Watergate, sí había mandado a encubrir los vínculos del caso con la Casa Blanca.

Pero no solo salieron a la luz detalles de Watergate.

También se conoció que la red de espionaje y conspiración se había convertido en casi una cultura de “el fin justifica los medios” en la Casa Blanca.

Incluso se dieron detalles de la financiación ilegal de muchas de las operaciones ilegales y de contribuciones al Partido Republicano a cambio de favores políticos.

Nixon saludando desde la puerta de un avión.
Nixon prefirió dimitir antes que ser destituido mediante un proceso de impeachment.

Sin embargo, una de las revelaciones más graves fue la que destapó el sistema de escucha telefónica y de conversaciones que el propio presidente Nixon tenía instalado en la Oficina Oval.

El mandatario se justificó diciendo que había instalado ese dispositivo para escribir sus memorias.

La batalla feroz por las grabaciones marcó el principio del fin del segundo mandato de Nixon.

4. La caída de Nixon

Según los expertos, el proceso que acabó con la renuncia de Nixon puso a prueba la independencia de los poderes en Estados Unidos: la Justicia, el Senado, el Congreso y el Poder Ejecutivo.

El historiador Dafydd Townley, de la Universidad de Portsmouth en Reino Unido, le dijo a BBC Mundo hace algunos años que este acontecimiento marcaba «el fin de la relación entre la presidencia y la gente«.

Y agregó: «En última instancia, la vínculo entre el pueblo estadounidense y la confianza que tenía en el Poder Ejecutivo desapareció en 1974. Y realmente no ha vuelto».

Primero fue la disputa entre el Senado, que quería obtener las grabaciones del despacho de Nixon, y el presidente, que se negaba a entregarlas alegando razones de seguridad.

Pero el drama se intensificó cuando renunciaron varios funcionarios del Departamento de Justicia, incluido el fiscal general, mientras que otros eran despedidos en medio de la presión desde la Casa Blanca para sofocar la investigación de la Cámara Alta.

Hubo una fuerte condena por parte de la opinión pública y algunos calificaron este episodio como un intento de golpe de Estado por parte del gobierno, por interferir en la Justicia.

Las grabaciones finalmente se hicieron públicas cuando lo exigió la Corte Suprema de Justicia el 24 de julio de 1974.

Una de ellas puso al presidente en el centro de la conspiración.

Personas protestando frente a la Casa Blanca. Se ve un cartel que dice: "Jail to the chief" ("Cárcel para el jefe")
Para el historiador Dafydd Townley, este hecho marca «el fin de la relación entre la presidencia (de EE.UU.) y la gente».

En el audio se escuchaba cómo Nixon conversaba con uno de sus asesores sobre cómo la CIA debía bloquear las investigaciones del FBI en el caso Watergate, solo seis días después de que la prensa reportara el supuesto robo.

De inmediato, el Congreso inició un proceso de juicio político o impeachment contra Nixon, acusándolo de obstrucción de la Justicia y abuso de poder.

Quince días más tarde Nixon renunció a su cargo.

A los pocos días de asumir, su sucesor, Gerald Ford, perdonó a Nixon y muchos analistas piensan que esto causó aún más desilusión en la sociedad.

Sin embargo, otros expertos afirman que el caso también demostró que, a pesar de sus fallas, las instituciones en Estados Unidos son fuertes y funcionan de manera independiente.

En lo que muchos coinciden es que este fue uno de los episodios más turbios de la política estadounidense en el siglo XX.

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La migraña no es solo dolor de cabeza: también puede causar depresión y ansiedad, según los expertos…


Infobae(S.Pardo) — La migraña es una afección neurológica que afecta a mil millones de personas en el mundo y puede generar una gran discapacidad en quienes la padecen.

Así lo demuestra, por ejemplo, una encuesta realizada a 800 personas por el Servicio de Cefaleas de Fleni en la que hallaron que 7 de cada 10 personas con migraña consideran que su enfermedad es incapacitante durante una crisis, y el 35% que es extremadamente incapacitante con repercusión en los ámbitos de la vida laboral, familiar, social y educativo.

La Fundación Americana de la Migraña afirmó que la condición está relacionada con la depresión y la ansiedad. De hecho, las personas que padecen migraña tienen unas cinco veces más probabilidades de desarrollar depresión que las que no la padecen, según la doctora Dawn Buse, directora de Medicina Conductual en el Montefiore Headache Center y profesora adjunta del Departamento de Neurología del Albert Einstein College of Medicine de Nueva York.

“Es muy lógico que cuando vives con una enfermedad crónica como la migraña, que incide en tu vida de una manera tan importante, te sientas triste, deprimido y frustrado por cómo está afectando tu vida”, afirmó la doctora Buse.

Una migraña no es cualquier dolor de cabeza o cefalea. La doctora María Teresa Goicochea, jefa de la Clínica de Cefaleas de Fleni, explicó a Infobae las diferencias: “Cuando hablamos de cefalea nos referimos a dolor de cabeza, son sinónimos y se considera un síntoma. Existen múltiples causas de cefalea. A diferencia de ello, la migraña es una enfermedad neurológica (no psiquiátrica) que genera múltiples síntomas, siendo la cefalea el más reconocido por la gente, pero no el único”.

– Cómo se manifiesta la migraña

La doctora describió losprincipales síntomas: “Náuseas, vómitos, intolerancia a la luz, sonidos, olores o movimientos. También las personas pueden experimentar dificultad para concentrarse o sentirse lentas en el pensamiento, sensación de tensión en el cuello. Todo esto puede repercutir severamente en su calidad de vida y generar dificultad o imposibilidad para desarrollar sus actividades con normalidad durante una crisis de esta enfermedad”.

El doctor Daniel Gestro (MN 97150), de la División Neurología del Hospital de Clínicas, precisó que es muy normal el subdiagnóstico de la cefalea. “Se estima que más del 90% de la población tuvo dolor de cabeza (cefalea) en algún momento de su vida, lo que no significa que sea abordada debidamente. Según estudios publicados, sólo el 40% de las personas con cefaleas crónicas llegan al diagnóstico y de ellas, apenas el 26% comienza un tratamiento adecuado”, precisó.

De acuerdo al médico, la migraña tiene mayor prevalencia entre los 20 y 40 años de edad y suele iniciarse en la pubertad. A su vez, de cada cuatro migrañosos, tres son mujeres dada la influencia de las hormonas (estrógenos).

Dentro de las principales causas, el especialista señaló que se trata de un trastorno genético, asociado a cuestiones muy variadas, que van desde cambios bruscos de temperatura (calor intenso), en la presión barométrica o altitud, hasta estímulos sensoriales intensos (luces brillantes, ruidos o aromas fuertes, perfumes, sahumerios, solventes, etc.).

– La migraña puede causar depresión y ansiedad

Según la Fundación Americana de Migraña, los síntomas comunes de ansiedad, como la preocupación excesiva, el miedo y la irritabilidad, pueden reflejarse en los síntomas de la migraña. “Los pacientes se preocupan por cuándo llegará el próximo ataque, se sienten impotentes ante la imprevisibilidad de sus síntomas y frustados por las muchas formas en que la migraña afecta su vida”, aseguró la entidad.

Además, afirmó que cuando una persona no sabe en qué momento le llegará el próximo ataque, puede sufrir mucha ansiedad y, en última instancia, depresión. “Los síntomas de la depresión incluyen fatiga, pérdida de interés o placer en cosas que antes disfrutaba, cambios en el sueño y en los hábitos alimentarios y sentimientos de tristeza desesperanza, que también reflejan síntomas comunes de la migraña, como el insomnio, la pérdida de apetito y el malestar”, señaló la asociación.

La doctora Goicochea indicó que es reconocida la conexión entre la migraña y otras enfermedades neurológicas, cardiovasculares y, especialmente, con la depresión y la ansiedad.

“Estos dos trastornos tienen una relación bidireccional con la migraña. Esto significa que la depresión y la ansiedad pueden facilitar un aumento de la frecuencia o intensidad de la migraña. A su vez, la migraña puede agravar estas enfermedades psiquiátricas”.

Y sumó: “Aunque el riesgo de sufrir depresión es mayor en la persona que tiene más de 15 días de cefalea al mes (migraña crónica) que en las que tiene menos frecuencia (migraña episódica), cuando la depresión está presente en esta última, actúa como un factor de riesgo para aumentar la frecuencia de los días de migraña.

Por lo tanto, es importante identificar si la persona que tiene migraña, además padece algún trastorno del ánimo, ya que como mencionamos, esto repercute en la evolución y en la respuesta a los tratamientos”, describió la doctora Goicochea.

En coincidencia, el doctor Gestro destacó: “Los pacientes migrañosos (al igual que ocurre en otros cuadros de dolor crónico) multiplican entre 2 y 5 veces más sus chances de tener cuadros de ansiedad y/o depresión respecto de aquellos que no sufren esta dolencia. Aproximadamente el 25% de los pacientes migrañosos presentan cuadros depresivos”.

Y agregó: “Y a mayor frecuencia de ataques de migraña, mayor depresión. A depresiones más graves, peor control de la migraña. Esto involucra al tratamiento ya que, a menos que se piense en tratar al paciente en forma integral, es decir cuadro psicológico y migraña en forma simultánea, el mero intento de tratar sólo la cefalea culminará seguramente en fracaso y frustración, para el paciente y el médico”.

Finalmente, la doctora Goicochea destacó: “La migraña es una enfermedad neurológica, no un problema psicológico. En las personas que además sufren ansiedad o depresión es necesario un abordaje conjunto con psicoterapia y psiquiatría para posibilitar una mejora integral de ese paciente”.

– Cronología de un ataque de migraña

De acuerdo a la Fundación Americana de la Migraña, los ataques de esta enfermedad neurológica tienen fases diferenciadas, y poder identificarlas y tratarlas en forma temprana puede ayudar a prevenir o minimizar los síntomas. Las fases son:

  • Pródromo. El comienzo de un ataque de migraña puede iniciarse varias horas o incluso días antes del dolor de cabeza. Esta fase se manifiesta por irritabilidad, depresión, bostezos, aumento de la necesidad de orinar, antojos de alimentos, sensibilidad a la luz/sonido, problemas para concentrarse, fatiga y rigidez muscular, dificultad para hablar y leer, náuseas, problemas para dormir y dolor de cuello.

  • Aura. Sólo el 20% de las personas con migraña experimentan aura. Sus efectos duran entre 5 y 60 minutos y son completamente reversibles. Se manifiesta a través de alteraciones visuales, pérdida temporal de la visión, entumecimiento y hormigueo en parte del cuerpo.

  • Dolor de cabeza. La tercera fase de un ataque de migraña que puede durar varias horas o hasta tres días se presenta con un dolor palpitante, náuseas, vómitos, mareo, insomnio, congestión nasal, ansiedad, estado de ánimo deprimido, sensibilidad a la luz, al olor y al sonido, dolor y rigidez del cuello.

  • Postdromo. Es la fase final de un ataque de migraña, a menudo llamada “resaca de migraña”. Se presenta con incapacidad para concentrarse, fatiga, entumecimiento y hormigueo en parte del cuerpo, estado de ánimo deprimido o eufórico y falta de comprensión.

¿Cuándo se debe consultar al médico? “Cuando el dolor es repentino y severo, si afecta siempre un mismo lado de la cabeza, si se asocia con dolor localizado en un ojo o si está precedido por trastornos visualeshormigueos en alguna parte del cuerpo o dificultades en el habla (aura).

Del mismo modo, hay que hacer la consulta si se asocia con confusión desmayos, si empeora en frecuencia o duración, o si interfiere en la actividad diaria”, indicó Gestro y advirtió: “Los episodios reiterados llevan al paciente muchas veces a la automedicación que puede terminar en abuso de analgésicos”.

– Cómo se trata la migraña

El tratamiento de la migraña es dos tipos: agudo (rescate) y preventivo. “El tratamiento de rescate es la medicación que se utiliza cuando se inician los síntomas de la crisis de migraña para controlar adecuadamente tanto el dolor como los síntomas asociados; consiste en analgésicos medicamentos antimigrañosos específicos. Se recomienda llevar un registro de la frecuencia de uso de los mismos y que la utilización no sea mayor a dos días por semana”, explicó la doctora Goicochea.

Por otro lado, el tratamiento preventivo tiene como objetivo disminuir la frecuencia, intensidad y duración de los ataques de migraña, facilitar una mejor respuesta al tratamiento agudo y con todo ello disminuir el impacto en la funcionalidad de la persona.

“Los tratamientos preventivos consisten en medicamentos que se toman vía oral en forma fija (generalmente todos los días o día por medio) algunos de ellos desarrollados en los últimos años específicamente para tratar la migraña. Desde hace unos años existen tratamientos inyectables de aplicación mensual o trimestral como la toxina botulínica o los anticuerpos monoclonales contra la vía del péptido relacionado con el gen de la calcitonina”, detalló la doctora Goicochea.

Y completó: “El tratamiento preventivo tiene indicación en los pacientes con días de migraña frecuentes (más de 6 al mes) o con episodios intensos que no alivien con los tratamientos de rescate. En las personas que junto a la migraña sufren ansiedad o depresión el abordaje es conjunto con psicoterapia y psiquiatría”.

Por su lado, el doctor Gestro explicó que existen alternativas farmacológicas y no farmacológicas para el tratamiento. “Entre las primeras contamos con antidepresivos de la familia de los tricíclicos, amitriptilina como droga patrón. Si bien son más antiguos que los inhibidores de recaptación de serotonina (IRSS), más utilizados actualmente por su mayor eficacia en depresión y tener menos efectos adversos, los primeros tienen mayor evidencia en el tratamiento de cuadros dolorosos”.

Entre los tratamientos no farmacológicos, el doctor destacó la terapia cognitivo-conductual (relaciona pensamiento y conducta, tratando de sustituir pensamientos y emociones negativas) y el biofeedback (técnica que permite a un individuo modificar la actividad fisiológica para mejorar su salud).

– Recomendaciones si se sufre migraña

Uno de los consejos de la doctora Buse es no aislarse y evitar que la migraña impida socializar. “Manténgase en contacto con sus amigos y familiares”, recomendó. “Quizás deba cancelar algunas citas, salir temprano o disculparse y refugiarse en una habitación oscura y tranquila. Pero no deje de hacer planes, porque cuando uno comienza a aislarse, se siente solo y deprimido, y entonces puede entrar en una verdadera espiral descendente”.

Algunas recomendaciones del doctor Gestro para mejorar la calidad de vida de quienes padecen estos ataques son:

  1. Anotar en un almanaque los días que duele la cabeza y la cantidad de analgésicos que toma. Si son más de seis al mes, consulte.
  2. Comer algo cada tres horas.
  3. Dormir la misma cantidad de horas.
  4. Hacer una actividad física aeróbica diaria y dentro de la misma franja horaria.
  5. Buscar algún factor común de alimento y/o bebida asociado a las crisis.

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La bacteria que ayudó a la resistencia checa contra los nazis


JotDown(J.J.Gallego) — El mercedes negro descapotable circula a gran velocidad, el director de la Oficina Central de Seguridad del Reich grita a su chofer «Schneller! Schneller!» («¡Más rápido, más rápido!»). Es 27 de mayo de 1942 y Reinhard Heydrich, apodado «el Carnicero de Praga», «la bestia rubia» llega tarde.

Él es el cerebro tras la idea de los guetos; también presidente y artífice de la conferencia Wannsee, lugar donde se decidió la «Solución Final» que más tarde se conocería como el Holocausto, y probablemente el hombre más temido de todo el Reich incluso por sus propios compañeros.

Su descapotable, un Mercedes con lo último en tecnología, comodidad y lujos, a la altura de uno de los miembros más poderosos del partido Nazi. Un coche sin blindaje, un coche sin escolta. Heydrich, segundo al mando de las SS, virtuoso del violín, grande de la esgrima y prácticamente señor de Praga, no la necesita.

El Carnicero de Praga pasa siempre por el mismo lugar. Los sargentos checos de la resistencia Jozef Gabčík y Jan Kubiš lo saben. Llevan meses preparando la operación Antropoide. Saben que es su última oportunidad, ya que Hitler ha decidido enviar a Heydrich a Francia. Pero todo está listo, el coche tendrá que aminorar al pasar por la curva de Holešovice.

Allí Gabčík espera con un subfusil Sten inglés y Kubiš con una granada antitanque modificada. Valčík, tercer miembro del equipo, hace señales desde la lejanía con un pequeño espejo para avisar de la llegada del nazi. Nadie sospecha de Gabčík, aunque lleva una gabardina bajo el brazo en un caluroso día de primavera, nadie sospecha hasta que se gira y se planta en medio de la carretera.

El coche frena, la gabardina cae, Heydrich ve un arma apuntándole. Gabčík aprieta el gatillo: no ocurre nada, el tiempo se detiene. Los nazis aún están en shock y Gabčík encasquillado como su propio subfusil. Pero Kubiš camina tranquilo, nadie se ha percatado de su presencia. Se acerca desde atrás, saca de su bolsillo la granada y la lanza apuntando a los asientos del descapotable: también falla.

La granada cae junto a la rueda trasera, detonando y haciendo volar un metro al Mercedes. Sin embargo, Heydrich solo sufre heridas por metralla amortiguadas por el asiento y la carrocería del vehículo. Se inicia una persecución que termina con una de las batallas más increíbles de la historia.

Gabčík y Kubiš morirán sin saber que lograron su objetivo, eso sí… con la ayuda más que probable de un microscópico aliado. Heydrich llega al hospital de Praga donde es tratado de sus heridas. Los rayos X muestran que tiene esquirlas alojadas en algunas partes de su cuerpo pero ninguna mortal, o al menos aparentemente.

Y es que en su bazo tiene incrustado un minúsculo trozo del lujoso asiento de su Mercedes, un asiento de cuero relleno con crin de caballo. Aunque se le trata con sulfamidas, un bacteriostático que impide la proliferación bacteriana sin llegar a matarlas, pocos días después la fiebre y una septicemia acabarán con su vida.

Imagen a microscopía electrónica de la bacteria del Antrax: This image is a work of a U.S. military or Department of Defense employee, taken or made as part of that person's official duties. As a work of the U.S. federal government, the image is in the public domain.
Imagen a microscopía electrónica de la bacteria del Antrax.

La crin de caballo suele contener esporas de una bacteria llamada Bacillus anthracis.

La bacteria sobrevive durante años en un estado de dormición formando esporas en el pelo del animal, hasta que logra entrar dentro del organismo de alguna víctima.

Una vez dentro produce dos factores de virulencia.

El primero es una cápsula anti-fagocítica que, como a los checos, permitirá a la bacteria evitar ser detectada por las defensas, actuará como un camuflaje perfecto para la infiltración.

El segundo es la exotoxina tripartita o antracita; esta tiene tres subunidades, como nuestro equipo.

La primera se encarga de introducir a las otras dos en las células y es conocida como (PA), protector de antígenos.

Las otras dos, casi imitando al dúo checoslovaco, serán las que eliminen al nazi, reciben el nombre de (EF) factor de edema y (LF) factor letal. Unidas se conocen como (LT) toxina letal. Una vez las bacterias detecten la humedad y la temperatura de la herida, despertarán reactivando su metabolismo.

Luego, como la resistencia checa, se infiltrarán camufladas en el organismo del Carnicero, y tras unos días se lanzarán al ataque liberando en la sangre sus terribles exotoxinas; en pocas horas los delirios y la fiebre se adueñarán de Heydrich, después todos sus órganos fallarán.

Lo único que lo hubiera salvado sería la penicilina, pero afortunadamente el único que la poseía en aquellos días… era Winston Churchill.

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Primero los matamos, luego los prohibimos (y otras historias edificantes)…


carlos i
Detalle de El emperador Carlos V, de Juan Pantoja de la Cruz en 1605.

JotDown(A.V.Francés) — Francisco de Vitoria declaraba que no era lícito empezar una guerra solo por diferencias de religión.

Por su parte, Erasmo, en su Institutio Principes Chistiani (Educación del principie cristiano), un manual de conducta elaborado para la formación de un joven Carlos I, le proporcionaba al futuro emperador una buena ración de moral cristiana, le recordaba que la ley de Dios estaba por encima de la ley humana y se atrevía incluso a decirle que un «rey debe abandonar el cetro antes de cometer una injusticia».

Naturalmente, Carlos I, como todos los demás reyes de la época, se limpió el culo con los libros de estos dos grandes humanistas. Y lo de limpiarse el culo no es metafórico. En esa época, uno se limpiaba el culo con cualquier papel que tuviera a mano, ya fuera una de las primeras ediciones del Quijote, ya fuera un documento oficial de cualquier cancillería o consejo de los muchos existentes.

Los cronistas de la época nos refieren curiosos hallazgos bibliófilos y archivísticos en las cuadras y cuartuchos de las posadas, mesones, hospederías y demás establecimientos hoteleros del momento, donde las buenas gentes iletradas se limpiaban las partes con valiosísimos legajos que habían llegado hasta allí no se sabe por qué oscuros caminos (aunque se puede imaginar: saqueos, ventas de nobles arruinados, robos…).

No, mejor dicho, Carlos I acabó haciendo caso al bueno de Erasmo, solo que unos treinta años más tarde, cuando abdicó en 1556. Un año después de dejar que su hermano Fernando se entendiese con los protestantes alemanes, a los que se les concedió la libertad religiosa. ¡Pero ojo! Se les concedió la libertad religiosa a ellos, a sus nobles personas, a nadie más.

Es decir, que si tal o cual duque o conde o príncipe quería ser protestante o católico todos sus súbditos tenían que seguir su religión, sin posibilidad de libertad o de disconformidad alguna. Es lo que se conoce como «Cuius regio, eius religio». Vamos, que en ese momento, a más de uno le tocó cambiar de religión de un día para otro, por las buenas o por las malas, y a callar se ha dicho.

Francisco de Vitoria Compludo | Real Academia de la Historia

¿Cuántas guerras de religión tuvo que librar Carlos I para llegar a la Paz de Ausburgo, que para él era simplemente una derrota total? ¿Cuántos muertos? ¿No hubiera sido mejor hacer caso al fraile salmantino, que se molestaba en escribir en castellano, no como otros que escribían en latín para ponerlo más difícil?

Francisco de Vitoria tuvo un cierto éxito al defender a los indígenas de América y al promulgar el principio del «derecho natural». Pero los monarcas europeos habían leído a Maquiavelo y sabían que entre ser amado y ser temido, y dado que lograr ambas cosas no es posible (para Maquiavelo eso sería lo ideal, que tu regia figura suscitase tanto amor como miedo), un gobernante debe elegir siempre ser temido, que eso te garantiza un futuro más largo.

Y hablando de futuros más largos… Ahí tenemos el ejemplo de Enrique IV, el rey que quería «Un pollo en las ollas de todos los campesinos, todos los domingos»y al que le acabaron pegando una puñalada, y bien trapera, porque lo mandó directo al otro mundo.

Enrique IV era un rey que también sabía mucho de guerras de religión. Se libró por los pelos de morir en la matanza de la noche de San Bartolomé, pero luego tuvo que pelear como cabecilla del bando hugonote durante muchos años hasta que finalmente, y viendo una oportunidad de oro delante de sus narices, soltó eso de «París bien vale una misa» y se quedó tan ancho, y con una bonita corona que ceñir sobre su cabeza.

En este caso también podíamos decirle lo mismo que a Carlos I: ¿Para eso tantos muertos, para pasarte de religión cuando conviene? Hay que decir que luego quiso ser un buen gobernante, que se preocupó por su pueblo y firmó el Edicto de Nantes, que concedía la libertad religiosa a los protestantes (en este caso a todos y cada uno de ellos).

Y eso fue precisamente lo que lo llevó a la tumba. A alguien no le hizo mucha gracia esa política de tolerancia tan poco habitual en aquellos tiempos.

De hecho, el edicto de Nantes fue primero restringido y luego prohibido por sus sucesores, que quisieron una Francia unida bajo una misma religión, algo nada raro porque bien se preocupaban los otros reyes de hacer lo mismo en sus respectivos países, ya fueran los campeones del catolicismo, como nuestro insuperable Felipe II, o ya fueran renegados reformadores, como los reyes ingleses, y así con todos o casi todos, la tolerancia religiosa era un concepto un poquito difícil de entender en la Europa de los siglos XVI, XVII, XVIII e incluso XIX.

Y si no que se lo pregunten al pobre Miguel Servet, que huyó de una condena a muerte de los católicos para acabar condenado a muerte (y muerto) por los calvinistas de Ginebra.

MIGUEL SERVET
Miguel Servet

Miguel Servet es el ejemplo más vivo de lo que decía Luis Vives en sus cartas: «En estos tiempos es peligroso hablar y callar».

Vamos, que hagas lo que hagas estás jodido.

Pero claro, el que debía empezar a dar ejemplo era el papa.

¿Y qué hizo Gregorio XIII cuando se enteró de lo ocurrido en París en la noche de San Bartolomé? ¿Rezar por los miles de hugonotes muertos, incluidos mujeres y niños y todo el que pillaron por delante?

Eran pecadores y renegados, pero también eran hijos de Dios, después de todo (¿o no?).

Pues al enemigo ni agua, ni piedad, nada de nada… Gregorio XIII se puso muy contento. 

Se presentó en la iglesia de San Luis a dar gracias a Dios por la victoria.

Ordenó que se acuñara una moneda celebrando el acontecimiento y le envió al rey un trofeo.

Y como colofón mandó que se cantara un himno de acción de gracias (Te Deum) y que esta gloriosa fecha se conmemorara todos los años.

Se suele decir que Gregorio XIII pensaba que con eso se había acabado con el problema del protestantismo en Francia, pero las cosas no se acaban tan fácilmente, por mucha sangre que corra, y aunque las matanzas de hugonotes se extendieron como la pólvora por el resto de Francia (las modas de la capital siempre llegan a provincias, ya se sabe, sobre todo cuando se trata de acuchillar, ensartar y decapitar a los vecinos molestos), la matanza de San Bartolomé no hizo sino empeorar el problema, provocando una nueva guerra de religión.

Y eso que la matanza se celebró cuando la boda de un noble protestante (el futuro Enrique IV) con una princesa católica (Margarita de Valois) pretendía justo lo contrario. Pero ya se sabe, los hombres disponen y Dios decide. ¿O es al revés? ¿Dios dispone y los hombres deciden? ¿Pero Dios pinta algo en esto? ¿No son los hombres los que disponen y deciden, los que se lo guisan y se lo comen?

El Conde Duque de Olivares, después de años y años de sangrientas y costosas guerras que habían dejado el reino extenuado y arruinado, llegó a la conclusión de que Dios debía de querer la paz, pues le quitaba todos los medios para hacer la guerra. E iluminado por esa súbita certeza quiso parar la guerra de los Treinta Años. Y entonces descubrió que parar una guerra no es tan fácil como empezarla.

Mejor hubiera sido releer bien a Maquiavelo, que si algo tiene de bueno, además de su muy útil cinismo, es que deja a Dios de lado, y se centra en lo que hacen los hombres. Lo que hacen, no lo que deberían hacer, como bien nos recordó Pascal. En El príncipe, Dios no aparece por ningún lado. Todo lo contrario, Maquiavelo es como Hobbes pero un siglo antes. La política es cosa humana, vamos a dejar las cosas claras, y si metemos a Dios es siempre como una excusa para nuestros fines.

Aunque claro está, se puede ir contra la religión o se puede usar a tu favor, y ahí Maquiavelo se luce: «Dios y la religión tienen demasiada fuerza sobre el espíritu de los necios y esto debe ser aprovechado por el soberano». ¡Ah!, si al final resulta que Felipe II era más listo de lo que parecía… Tantas misas y tanta «religión socorrida por España» iba a tener un fin práctico… Y Tiziano era un espabilado, por cierto…

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El (otro) telegrama Zimmermann…


Telegrama Zimmermann - Wikipedia, la enciclopedia libre

Historias de la historia(J.Sanz) — Aunque siempre simpatizó con la causa aliada, durante los primeros años de la Primera Guerra Mundial EEUU se mantuvo neutral.

Aquella no era su guerra y, además, no veía peligrar sus intereses.

La opinión pública se encontraba dividida hasta que en mayo de 1915 un submarino alemán hundió cerca de Irlanda el trasatlántico británico RMS Lusitania que cubría la ruta Nueva York a Liverpool -más de 100 estadounidenses murieron-.

Cierto es que la embajada alemana en Washington había emitido un comunicado de aviso:

AVISO ! Los viajeros que tengan la intención de embarcarse en el viaje por el Atlántico, se les recuerda la declaración de guerra entre Alemania y sus aliados y Gran Bretaña y los suyos, y que la zona de guerra incluye las aguas adyacentes a las Islas Británicas, que, de conformidad con los pertinentes avisos dados por el Gobierno Imperial alemán, los buques que enarbolen la bandera de Gran Bretaña, o cualquiera de sus aliados, podrán ser destruidos en esas aguas y que los viajeros que navegan en la zona de guerra en los barcos de Gran Bretaña o de sus aliados lo hacen bajo su propio riesgo. IMPERIAL EMBAJADA DE ALEMANIA en Washington, DC 22 de abril 1915

Desde este momento, la opinión pública estadounidense comenzó a decantarse por la opción aliada, pero el presidente Woodrow Wilson había basado su campaña en una política antibelicista.

Así que, mantuvo la neutralidad. En 1917 el Imperio alemán facilitó las cosas: Berlín anunció públicamente que los ataques de sus submarinos se reanudarían. Esta vez, sólo contra buques mercantes para cortar los suministros hacia Gran Bretaña y, de esta forma, aislarla y lograr que capitulase.

Esta decisión llevó a la ruptura de relaciones diplomáticas entre EEUU y el Imperio alemán el 3 de febrero. Y aunque parecía que entrar en la Gran Guerra era sólo cuestión de tiempo, sería un telegrama el que prendería la mecha.

El 16 de enero de 1917, un mensaje del ministro de Asuntos Exteriores alemán, Arthur Zimmermann, al embajador alemán en México Heinrich von Eckardt era interceptado y descifrado por los británicos.

Con la reanudación de los ataques de los submarinos, los alemanes sabían que comprometían la neutralidad de los EEUU, así que decidieron buscar a un tercero que los mantuviesen ocupados en su propio territorio.

El telegrama de Zimmermann indicaba al embajador los pasos a seguir si EEUU entraba en guerra: debía contactar con el presidente de México y ofrecerle apoyo militar y financiero para que su país pudiese recuperar los territorios de Texas, Nuevo México y Arizona perdidos a manos de los yanquis.

Además, pretendían que el gobierno mexicano sirviese de intermediario para implicar al Imperio japonés en la Gran Guerra del lado de las Potencias Centrales. A finales del mes de febrero los británicos lo pusieron en conocimiento de los estadounidenses y el mes de marzo los medios se hicieron eco de la noticia.

El presidente Woodrow Wilson se quedó sin argumentos y en abril de 1917 declaraba la guerra al Imperio alemán. Por otro parte, México no quiso saber nada de aquella alianza con los alemanes. Este telegrama es muy conocido y supuso el empujón definitivo para que los EEUU diesen un paso al frente.

Pero hay otro telegrama, también de Zimmermann, que tuvo que ver con el comienzo de la Gran Guerra. Aunque para no echar más leña al fuego de la memoria de Zimmermann, hay que reconocer que este segundo telegrama no se envió… y ese fue el problema.

En la segunda mitad del XIX y los primeros años del XX, Europa experimentó un rápido crecimiento cimentado en la Revolución industrial, la mejora de los medios de transporte y comunicación, las aplicaciones prácticas de la ciencia, la llegada de materias primas de las colonias… los europeos comenzamos a conocer eso de la vida “acomodada”.

Bajo este manto de luz y de color, subyacían problemas latentes entre las distintas potencias por el control los recursos provenientes de las colonias de África y Asia, alianzas estratégicas entre unos y otros, además de crecientes y fuertes sentimientos nacionalistas dentro de los propios Imperios.

Este periodo de tensa calma saltaría por los aires el 28 de junio de 1914 con el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero al trono, y su esposa Sofía Chotek por el nacionalista Gavrilo Princip, miembro de Joven Bosnia (los cachorros de la organización secreta serbia Mano Negra que luchaba por la creación de la Gran Serbia).

Aunque se detuvo al autor material y a otros implicados en el chapucero atentado, Alemania sabía que Viena no se iba a quedar satisfecha e iban a presentar una serie de exigencias a los serbios. El Káiser alemán Guillermo II ordenó a nuestro amigo Zimmermann enviar un telegrama al emperador austrohúngaro Francisco José I en el que le indicase que las exigencias no fuesen “imposibles de cumplir”.

Así lo hizo y ambos, el Káiser y Zimmermann, siguieron con sus vacaciones fuera de Viena pensando que la cosa no llegaría a mayores. El problema es que el telegrama nunca salió de Viena… ni del despacho. En agosto 1917, cuando presentó la dimisión por el telegrama enviado al embajador en México, Zimmermann pasó a recoger sus pertenencias y… encontró su telegrama sin enviar escondido en el fondo de un cajón.

No se sabe quién decidió no enviarlo -ni un moribundo confesaría haber contribuido al inicio de la Gran Guerra- pero había militares de alto rango austríacos partidarios de dar a Serbia un escarmiento. Eso sí, siempre pensaron que aquel conflicto se resolvería con una guerra corta -midieron mal las consecuencias-.

¿Cómo influyó el hecho de que no se enviase aquel telegrama? Al no recibir ninguna misiva, los austríacos pensaron que tenían el apoyo incondicional de Alemania y que también eran partidarios de un escarmiento.

Así que, plantearon exigencias que sabían que los serbios no podrían cumplir, como permitir que los propios austríacos investigasen en suelo serbio la implicación de Mano Negra, y al no hacerlo poder declarar la guerra. La declaración de guerra de Austria a Serbia abrió la veda y las políticas de alianzas estratégicas hicieron el resto.

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