Una Historia Curiosa — El nombre de Versalles aparece por primera vez en un documento medieval que data del 1038 d. C. Versalles se convirtió en la capital no oficial del reino de Francia a partir de mayo de 1682, cuando el rey Luis XIV trasladó la corte y el gobierno permanentemente a Versalles, hasta septiembre de 1715, con la muerte de Luis XIV y regencia, de Felipe de Orléans quien decidió a París, y luego otra vez a partir de junio de 1722, Luis XV volvió a Versalles permanentemente, hasta octubre de 1789, cuando la gente de París forzó a Luis XVI volver a la capital.
Durante este periodo París siguió como la capital oficial de Francia, y el palacio real oficial fue el Palacio del Louvre, pero los asuntos prácticos del gobierno fueron conducidos desde Versalles y Versalles fue considerada como la verdadera capital.
Será para el rey Luis XIII un palacete de caza y después se convertirá en el palacio del rey sol, Luis XIV gracias a las remodelaciones desde los años 1661- 1708. Permanecerá activo hasta el derrocamiento de la monarquía en el año 1789 con la Revolución Francesa.
Durante el año 1661 hasta el 1668 será el palacete de caza de Luis XIII al que se le añadió con posterioridad las dos alas laterales que, al cerrarse, conformación la plaza de armas o patio de mármol. Son fachadas de ladrillo y unifica la cubierta usando también la pizarra y las mansardas.
La no terminación de las obras del Louvre se debió a que Luis XIV decidió trasladar su residencia a Versalles. Para apoyar tal decisión se pueden señalar varias razones que estarían en la mente del monarca.
En primer lugar, desearía vivir fuera de París, temeroso de la posibilidad de una multitud embravecida por los motines como la recordaba desde su infancia en los días de las Frondas; junto a ello, el palacio del Louvre era incómodo y pequeño para una corte tan numerosa como la que deseaba tener con él.
Además, pretendía que esa nobleza estuviera aislada del pueblo trabajador de París para no exasperarlo ante la holganza y constante vida de diversión a la que el propio rey la entregaba a fin de tenerla entretenida y sometida, evitando así la posibilidad de que también ella se levantara como ocurrió durante la Fronda de los Príncipes; es lo que Mourois expresó de forma elocuente diciendo que «Luis XIV cambió a la nobleza las armas por la etiqueta».
Por ello Versalles se presentaba como el lugar ideal, pues, situado a 21 km al suroeste de París, quedaba lo suficientemente cerca como para hacer pensar que el rey residía en la capital y al mismo tiempo, estaba alejado ante posibles desmanes.
Además Versalles se convertiría en un instrumento del poder real, una autentica jaula de oro en la cual aglutinar a toda la nobleza francesa y así poder constituirse como el mayor ejemplo de monarca absoluto de la edad moderna, ya que el rey mantenía allí viviendo a toda la alta nobleza francesa y asi este pudo imponer sus derechos en los dominios de los nobles «hospedados» en su palacio.
Pero aquel palacio no tuvo su origen en la persona de Luis XIV, sino que fue su padre Luis XIII quien le había dado nacimiento al encargar a Philibert le Roy la construcción de un palacete para que le sirviera de refugio de caza en una zona cinegéticamente muy rica donde podía desarrollar ésta que era su gran afición.
Retrato de Luís XIII (1601-1643), con Francia y Navarra, taller de Simon Vouet (1590-1649).
Pero aquel edificio en nada presagiaba lo que llegaría a ser, pues era una sencilla edificación dispuesta sobre una planta en U, con los pabellones de las esquinas resaltados, y con el lado oriental cerrado por una sencilla arquería, rodeaba el conjunto un foso y había un incipiente jardín.
Esta construcción resultaba incómoda; pues la distribución interior era en enfilade, en la que se disponía una sucesión de habitaciones a lo largo de las alas, lo que propiciaba las fuertes corrientes de aire que hacía que los acompañantes del rey acudieran al lugar a regañadientes y por obligación.
Sin embargo, a pesar de los inconvenientes, Luis XIV se encariñó con el lugar, decidiendo transformarlo a lo largo de tres etapas ligadas a hechos históricos y a personajes femeninos trascendentales en su vida.
El primero de estos períodos se situaría entre los años 1661 y 1668 y estuvo determinado por ese encariñamiento del rey.
Esta atracción estuvo relacionada por los amores con la primera amante oficial, Louise de la Vallière, con la que acudía al palacete de Versalles convertido entonces en refugio de sus amores.
Había ocurrido que Luis XIV y su cuñada Enriqueta de Inglaterra se habían sentido atraídos mutuamente; para evitar el escándalo y el problema diplomático que podía surgir con la Corona inglesa, ambos enamorados trataron de disimular, aparentando que a quien pretendía el rey era a Louise de la Vallière, dama de compañía de Enriqueta de Inglaterra.
Pero lo que fue una ficción acabó convirtiéndose en realidad, y Luis XIV se enamoró de ella, sintiendo desde entonces una predilección especial por aquel lugar al que ambos se dirigían en sus paseos a caballo.
Decidió, pues, convertir el palacete en un lugar de recreo para lo que encargó a Louis Le Vau una serie de reformas de pequeña entidad que acondicionaran el edificio para hacerlo más cómodo.
Se debía conservar toda la obra anterior, haciéndose añadidos decorativos en el patio, y solamente como obra constructiva nueva se edificaron dos alas prolongando las del patio, destinadas una a cocinas y otra a cuadras.
Pero éstas se hicieron independientes de la construcción anterior, ya que quedaron separadas por el foso que no se rellenó, cerrándose el nuevo ante – patio con una verja azul y dos pequeños cuerpos de guardia.
Pero, al hacer este añadido, quedó un alto escalón entre el nuevo patio y el terreno situado ante él. La solución para el acceso al palacio se logró mediante una plataforma circular e inclinada en la que se dispusieron tres caminos de entrada, uno directamente por el diámetro, para coches y peatones, y otros dos bordeando el círculo, exclusivamente para peatones.
A los lados de esta plataforma se levantaron seis pequeños pabellones de planta cuadrada construidos con piedra y ladrillo destinados a servir de alojamiento a invitados y artistas.
Tras esta etapa, Luis XIV decidió convertir el palacio en residencia de la Corte, con lo que se entra en la segunda etapa de la construcción de Versalles que se extiende entre los años 1668 y 1678.
La ocasión para tal determinación se le presentó con la celebración de las fiestas por la firma del Tratado de Aquisgrán (1668) que sellaba la paz tras la Guerra de la Devolución (1667-1668), y por el que Francia se anexionaba importantes plazas del Flandes español.
Fue también durante el transcurso de estas fiestas el momento en que se hizo oficial el cambio de favorita por parte de Luis XIV.
Louise de la Vallière, ya no entretenía al rey, y para intentarlo nuevamente recurrió a una amiga, Françoise Athénais Rochechouart, esposa del marqués de Montespán, mujer prepotente, sumamente ambiciosa y que, aprovechando la ocasión, pasó al primer plano en los favores del rey a quien dominó durante los años de este segundo período, haciéndose por otra parte odiosa a los ojos de toda la Corte, debido a su carácter.
Consciente el rey, especialmente a causa de la fiesta, de la incapacidad del palacio para alojar a los miembros de la Corte y de servir de residencia permanente para su persona, tomó la determinación de ampliarlo pese a la oposición de Colbert, su ministro de finanzas, que opinaba que el rey debía vivir en la capital del reino.
Se optó entonces entre dos soluciones; por un lado, estaba la que pretendía Colbert, tendente a conservar lo existente y envolver estas partes con la obra nueva, lo que sería menos costoso y tal vez menos bello, por lo que el rey podría revocar su decisión de vivir en Versalles; por otro lado, Luis XIV era partidario de derribar lo antiguo y hacer un nuevo palacio, aunque su opinión fue cambiante.
Palacio y Jardines de Versalles.
Finalmente, se escogió la solución de la envoltura encomendándose los trabajos a Louis Le Vau.
Pero cuando ya se llevaba hecha parte de la obra, Luis XIV cambia de idea y estima que se ha de hacer una nueva construcción; se da paso a ésta y de nuevo vuelve a detenerse porque el rey decide ahora volver a la envoltura.
Reanudada entonces la envoltura, se llevaron los trabajos tan rápidamente que se finalizaron en seis meses, lo que tal vez evitó un nuevo cambio de opinión. Así, el antiguo palacio quedó como núcleo del nuevo edificio, conservándose casi como una reliquia.
Por otra parte, aunque no llegaran a realizarse, hoy día resultan muy interesantes las soluciones que a las distintas intenciones proponía Le Vau y que estaban en la línea de sus actuaciones en otros palacios.
Pero, en 1670, al poco de comenzada la obra definitiva, falleció Le Vau, por lo que se hizo cargo de los trabajos su primer ayudante François d’Orbay, quien, como ha estudiado Albert Laprade, aunque siguió los planos de su predecesor, introdujo novedades, especialmente en la parte ornamental, que terminaron por enriquecer la obra y en definitiva dieron unidad al conjunto.
La fachada al Parque quedó resuelta con una gran originalidad. Distribuida en veinticinco crujías, presentaba un aspecto italianizante que ya en el cuerpo bajo venía determinado por el empleo de sillares en almohadillado.
Sumamente curioso resultó el primer piso, pues las once crujías centrales quedaron retranqueadas formando una terraza destinada a contemplar los jardines y observar las puestas de sol, aunque en realidad era el sustituto de los salones ovalados de los anteriores palacios de Le Vau con lo cual se daba un paso trascendental en la evolución de la fusión del edificio en los jardines, pues aquí el salón se ha disuelto en la naturaleza quedando al aire libre.
Por encima, y conservando el retranqueo de la terraza, se dispuso un ático con balaustrada rematada con trofeos y jarrones que ocultaban unos tejados bajos, lo que acrecentaba la semejanza con modelos italianos.
En aquel Versalles se celebró en 1679 la firma de otra paz, la de Nimega, que ponía fin a la Guerra de Holanda (1678-1679), con la que Francia obtenía el Franco Condado y algunas plazas en los Países Bajos.
Y nuevamente es la celebración de un tratado de paz el que señala un cambio para el palacio de Versalles, pues es en este momento cuando Luis XIV decide que pase a ser la sede del Gobierno, con lo que allí se concentraría toda la vida política y representativa de la nación, firmándose finalmente el decreto del traslado de la Corte y el Gobierno el día 6 de mayo de 1682.
Además, por estas fechas se producía un nuevo cambio en la vida sentimental del rey, pues la marquesa de Montespán fue cayendo paulatinamente en desgracia, ya que, a la par que se apagaron sus encantos físicos, arreciaron las amonestaciones de Bossuet al rey por su vida licenciosa.
Pero la caída terminó por consolidarse cuando, para evitar lo que ya parecía irremediable, la Montespán entró en contacto con cierta mujer llamada Voisin que le proporcionó filtros amorosos para administrar al rey y volverlo favorable; sin embargo, al poco, ésta fue acusada de envenenadora y la marquesa se vio salpicada por el asunto, con lo que definitivamente se apagó su estrella después de haber dominado la voluntad de toda Francia y de haber dado ocho hijos al rey.
El Palacio de Versalles representará el momento culminante de la arquitectura palaciega en Europa, tanto por sus dimensiones como la magnificencia de su estructura, escenificando de manera excepcional el poder del rey absoluto.
La Reja de Honor o Grille d´Honneur es la puerta de entrada al Palacio de Versalles, mide nada menos de 80 metros de longitud.
Luis XIV se encariñó con el lugar y decidió transformarlo dado que necesitava una ampliación de Versalles, motivada por el problema de dónde alojar a las más de 20.000 personas que formaban la Corte y el Gobierno de Francia.
Construyó dos inmensas alas que empalmó perpendicularmente con las alas laterales del patio, una hacia el norte y otra hacia el sur, retranqueadas y puestas en línea con el acceso al patio, ya que si lo hubieran estado con la fachada del parque hubiera resultado un frente de casi 500 metros.
Deseaba remodelar la fachada que daba al parque para disponer un salón central pero la negativa del rey le llevará a realizar en esta zona la Galería de los Espejos, salón más representativo del palacio versallesco.
La fachada del Jardín del Estanque pertenece al arquitecto Louis de Vau, realizada durante los años 1668- 1669 de modo simétrica, con salientes para aportar ritmo y 250 ventanas que aportan ligereza al conjunto. Se distinguen entre tres pisos siguiendo el modelo italiano articulados mediante pilastras y columnas jónicas.
Las estancias de Versalles.
André le Nôtre será el diseñador de los jardines. Los jardines franceses del siglo S. XVII pasaron a ser el complemento esencial de todo palacio y en Francia el prototipo del siglo XVII lo da el de Versalles, que, como en tantos otros aspectos, también tuvo su ensayo en Vaux-le-Vicomte.
Sin embargo, ya antes Claude Mollet y su hijo André dieron las pautas de lo que sería el jardín francés al adoptar el principio de que se había de mejorar el aspecto de la naturaleza con la ayuda del arte.Pero quien llevó a la práctica este principio y determinó mejor que nadie lo que es el jardín francés fue André Le Nótre, que, discípulo de Mollet y de Simon Vouet, comenzó su actividad hacia 1649 en el Jardín de las Tullerías.
Fuente del palacio de Versalles
Posteriormente, trazó los de Vaux-le-Vicomte y Versalles, a los que dio una estructura cargada de gran simbolismo, en la que, a través de varios escalones, se va pasando progresivamente desde la naturaleza dominada por la mano del hombre hasta la que vive libremente.
Y en este sentido bueno es recordar lo dicho sobre la evolución de los palacios hacia una integración en los jardines, y cómo a través de ellos se pasaba del mundo artificial al natural, por lo que ahí se daban ya los primeros pasos en el escalonamiento hacia la plena naturaleza.
Si se analizan los jardines de Versalles tomados como prototipo, el primer escalón lo proporcionan los Parterres, donde la Naturaleza se mostraba absolutamente dominada por la mano del hombre, que la obligaba a constreñirse a unos lugares y a unas alturas determinadas.
Buscando además efectos estéticos, y hasta cierto punto escenográficos, situó justo al pie de la Galería de los Espejos dos estanques donde se reflejaba el palacio.
El dormitorio del rey se encuentra decorado en oro y desde sus ventanales se observan los estanques principales del Palacio en forma simétrica.
Desde este lugar organizó una gran avenida, el Tapis Vert, que conducía hasta el Gran Canal y que estaba delimitada por dos grandes fuentes, la de Latona y la de Apolo, que tenían una fuerte carga de simbolismo.
La primera representaba la historia de Latona, que, habiendo dado a luz a Apolo y a Diana de sus amores con Júpiter, hubo de escapar de la ira de la esposa de éste, la diosa Hera.
En la huida llegaron a un estanque donde se dispusieron a beber agua para saciar la sed, pero allí un grupo de campesinos se entretuvo en arrojar piedras al agua para enturbiarla y molestarles.
Sin embargo, no se hizo esperar el castigo de Júpiter, que velaba por su amante y sus hijos y convirtió a aquellos canallas en ranas.
La lección estaba clara a los ojos de los buenos entendedores, pues Luis XIV señalaba a través de este ejemplo a todos los miembros de la Corte que paseaban por los jardines, que él tampoco dudaría en castigar a los que trataran de hacer daño a la marquesa de Montespán y a los hijos naturales habidos con ella.
La fuente de Apolo hacía referencia directa a Luis XIV, pues mostraba al dios en el momento de salir del océano conduciendo su carro solar para iluminar la tierra.
Luis XIV era el Rey Sol que iluminaría a Francia e incluso a toda Europa con su gloria en la política, en las armas y en la cultura. A los lados de esta vía se desarrollaba el segundo escalón del jardín en el que se formaban diversos bosquecillos perfectamente urbanizados, pero donde los árboles crecían con mayor libertad.
Entre ellos se dispusieron pequeños estanques, estatuas aisladas y sencillas arquitecturas, de las que merecía una especial mención la Columnata, formada por una arquería circular en cuyo centro se situó la estatua del Rapto de Proserpina esculpida por Girardon.
En el siguiente escalón era el agua la que ejercía el papel más destacado gracias a un gran estanque en forma de cruz, del cual el brazo dispuesto en el eje del jardín era el Grand Canal y el transversal, el Petit Canal.
Por ellos navegaba apaciblemente Luis XIV en las góndolas que le había regalado el Dux de Venecia. A los lados había bosques en los que los árboles crecían en plena libertad, aunque con caminos que señalaban una última intervención de la mano humana, pues más allá del Gran Canal estaba el bosque libre como último escalón, aunque ya propiamente fuera del Parque.
Todo este conjunto llevó muchos años de trabajos en los que hubo que hacer obras de enorme magnitud como desecar pantanos, arrasar colinas, rellenar depresiones y muy especialmente llevar el agua que las plantas y las fuentes requerían en grandes proporciones.
Recámara de la reina
Una de ellas fue la Ménagerie o pequeño zoo, pieza que no solía faltar en ningún palacio real que se preciara, y que en este caso se construyó en 1633 no durando más de treinta años.
Situado cerca del camino hacia Saint Cyr, constaba de un edificio octogonal que estaba formado por dos pisos, de los cuales el superior servía de observatorio de los animales que se guardaban en recintos alrededor del edificio.
Por su parte, el piso inferior estaba decorado a modo de cueva artificial, en donde para lograr un aspecto más real existía la posibilidad de regar todo el conjunto mediante unas salidas de agua, que, según las tradiciones de Versalles, en ocasiones en que la estancia estaba llena de visitantes, el propio Luis XIV abría las llaves para divertirse regando con un agua helada a los allí congregados.
Sin duda una de las maravillas del Parque fue la Gruta de Tetis construida entre 1664 y 1676 y que se destruyó en 1684.
Esta pieza estaba situada en el extremo del Parterre du Nord, frente al lado septentrional del palacio, y para ella se aprovechó el espacio situado bajo un depósito de agua.
El lugar se cerró, y la fachada principal se compuso como si se tratara de un ninfeo, mostrando tres vanos en forma de arco de medio punto y una decoración alusiva al dios Apolo.
Vista del fondo de la Gruta de Tetis de Versalles con los grupos de mármol del “Sol en medio de las ninfas de Tetis” y sus “caballos vendados por Tritones”, Jean Le Pautre (1618-1682), 1676, Versalles, palacios de Versalles y Trianón
Por su parte, el interior estaba estructurado por medio de dos pilares que formaban seis crujías, dando una especie de edificio de dos tramos y tres naves, de las cuales la central se cubría con bóvedas de crucería y las laterales, con cúpulas. Pero lo más fantástico del lugar era la decoración del interior, donde se trataba de imitar la gruta submarina a la que se retiraba durante la noche Apolo para descansar del trabajo del día conduciendo el carro solar.
Para ello se contó con el precedente inmediato de la Ménagerie, aunque se hizo de una forma más sofisticada, cubriéndose las paredes con incrustaciones de piedras, caracolas o corales que formaban figuras fantásticas.
Pero además se buscaron efectos que hoy denominaríamos como de luz y sonido, entre los que, por ejemplo, ejercía un papel fundamental un órgano que imitaba el sonido del agua y el gorjeo de una multitud de pájaros.
Al fondo de la estancia se dispusieron tres nichos en los que se colocaron, en el central, el grupo escultórico de Girardon que representaba a Apolo servido por las ninfas, y en los laterales los dos grupos de los Tritones abrevando los caballos de Apolo, esculpidos por Guérin y los Marsy.
Con todos estos factores y contando además con que la iluminación de las antorchas no produce una luz fija, sino temblorosa que puede propiciar una sensación de misterio, y que el lugar podría regarse y además sería húmedo por el depósito situado sobre él, podría llegar a pensarse por parte de los allí presentes que realmente se habían trasladado a la cueva en que descansaba el dios.
Pero como en todo lo de Versalles, aquí también había una fuerte carga simbólica que Santiago Sebastián ha querido relacionar con el rito del lever y del coucher de Luis XIV, que era una especie de liturgia mítica en alusión a la salida y puesta de la luz en el mundo.
La Orangerie era el invernadero, especialmente construido para resguardar los naranjos de los rigores del invierno.
Estos árboles, muy del agrado de Luis XIV, se encontraban plantados en grandes macetas y mediante un ingenioso artificio, se trasladaban como objeto de adorno al interior del palacio o al Parque.
Pero junto a estos árboles, también acogía en su interior plantas exóticas y otras más corrientes destinadas a poder disponer de flores en todas las épocas con las que adornar caprichosamente ciertos lugares en determinados momentos.
Se construyó la Orangerie algo más allá del parterre sur, el llamado Parterre des Fleurs, aprovechando un desnivel del terreno, de forma que a un nivel inferior del parterre se construyó una arquería abierta hacia el sur y por tanto muy abrigada; tras ella y ya bajo tierra, había tres galerías abovedadas donde se guardaban los naranjos.
El acceso desde aquel Parterre des Fleurs se hizo primero mediante dos rampas que flanqueaban la arquería; pero en la tercera etapa de la construcción del palacio, la Orangerie fue enormemente agrandada y las rampas transformadas en los llamados Cien Escalones.
Junto a éstas hubo en el Parque de Versalles otra construcción de singular importancia, el palacete del Trianon, situado en el extremo norte del Petit Canal y cercano a la aldea de Trianon.
Allí Louis Le Vau y François d’Orbay construyeron en 1669 un primer edificio, el Trianon de Porcelana como refugio para cuando Luis XIV y la marquesa de Montespán deseaban escapar del bullicio de la Corte.
La obra acabó siendo una curiosa componenda, pues el rey, o mejor aún la marquesa, siguiendo las modas que se estaban imponiendo, deseaba un edificio chinesco, lo que no compaginaba con las ideas de Le Vau que pensaba en un palacete de corte tradicional.
la Orangerie
El resultado fue un llamativo conjunto en el que, por ejemplo, la entrada estaba formada por un frontón triangular sobre cuatro columnas cuyo aspecto clasicista contrastaba con las fachadas, que si bien presentaban una gran regularidad, estaban recubiertas con azulejos de rico colorido, que así trataban de aparentar un ambiente oriental y exótico.
El interior estaba dividido en dos apartamentos y los jardines de alrededor se cuidaron con esmero.
Pero con el paso del tiempo y la caída de la Montespán, aquel edificio dejó de agradar y se planteó su sustitución, cosa que se hizo en el año 1687 bajo la dirección de Jules-Hardouin Mansart ayudado por Robert de Cotte, construyéndose el luego llamado Grand Trianon.
El edificio se concibió como un palacete veraniego, por lo cual se hizo con poca altura, para así adaptarlo mejor al terreno y estar más en contacto con la naturaleza. Por otra parte; se edificó siguiendo la tradicional planta en U con un foso, un puente y una verja de hierro en el lado abierto, quedando estructuradas las fachadas mediante arquerías.
Pero, sin duda, lo más interesante del edificio es el corps de logis, pues aparte de que está articulado a base de columnas jónicas pareadas, que en la fachada al jardín soportan un dintel, en realidad llega a la culminación en la evolución del palacio barroco francés tendente a la integración del edificio en la naturaleza, pues se dejó abierto, con lo que desde el patio se pasaba al jardín casi sin interrupción, pudiendo así decirse que el edificio se ha disuelto y deja de ser una barrera entre el mundo artificial y el natural.
Ahora bien, como así el palacete resultaba insuficiente, se le añadieron dos alas de la misma forma que en Clagny y en Versalles, pero con la salvedad de que al ser un edificio más pequeño pudieron situarse como prolongación del corps de logis.
Y aún se edificó otro pequeño pabellón que arrancaba formando ángulo recto con el extremo del ala norte, con lo cual el jardín quedaba más protegido desde el punto de vista climatológico y ambiental.
Louis le Vau también realizara en el palacio el llamado Gran o Petit Trianon, realizado en el año 1670. Se trata de un palacete dentro del mismo para albergar o aposentar a las amantes del rey de Francia. Ello se puede observar en la composición que se realizó, como más feminista con esa piedra rosa y mármol blanco.
Su entrada se dispone a la manera de pórtico que conduce a un jardín posterior mientras que en los laterales tenemos las estancias o dependencias.
Uno de los edificios más reproducidos y comentados de la arquitectura francesa de mediados del siglo XVIII es, sin duda, el Petit Trianon, construido para Madame de Pompadour por Ange-Jacques Gabriel. La composición cúbica y la presencia del pórtico de columnas en la fachada posterior han hecho que se haya insistido en demasía sobre el carácter palladiano del edificio. Sin embargo, la ausencia del frontón y la balaustrada que lo corona no son paIladianos.
Heredero del tradicional pabellón francés, mezcla un ritmo aticista, muy representativo de esta época, con el recuerdo de Palladio visto a través de la óptica inglesa de un Campbell.
El Salón de los Espejos realizado durante los años 1678 al 1684 como un salón de baile y de audiencias privadas por parte de Mansart, en cual realiza la composición en el año 1675 y la decoración va a ser establecida en el salón en el año 1678 bajo la dirección de Chales le Brun.
Se trata del conjunto más representativo del estilo decorativo del reinado de Luis XIV. Se observa la integración de la naturaleza, decoración, arquitectura y luz, la cual entra por los grandes ventanales y se refleja junto al jardín en los espejos de en frente, formando unos efectos sorprendentes y de fantasía.
Galería de los espejos
Los materiales no son todos lujosos, pese a la sensación de riqueza decorativa y exuberancia. Además de mármoles. Son importantes los estucos y el cristal, material más barato, pero igualmente efectivo visualmente.
En el Salón de la Guerra, Mansart inicio la construcción del Salón de la Guerra a partir de 1678. La decoración, terminada por Le Brun en 1686, exalta las victorias militares que condujeron a la Paz de Nimega.
Las paredes están revestidas con paneles de mármol ornados de seis trofeos y de cascadas de armas de bronce dorado. La pared del lado del salón de Apolo muestra un bajorrelieve ovalado de estuco que representa a Luis XIV a caballo, pisoteando a sus enemigos.
Esta obra maestra de Coysevoz esta coronada por dos Famas doradas levantadas por dos prisioneros encadenados.
Por debajo, en el bajorrelive que disimula la abertura de una falsas chimenea, Clio escribe la historia del Rey para la posteridad. El techo pintado por Le Brun representa en su centro a Francia armada, sentada sobre una nube y rodeada de Victorias.
Un retrato de Luis XIV decora su escudo. En el dovelaje de distribuyen sus tres enemigas vencidas: Alemania de rodillas, con un águila, España amenazadora, con un león que ruge, y Holanda recostada sobre un león. La cuarta representa a Belona, diosa de la guerra, enfurecida entre la Rebelión y la Discordia.
El salón de Guerra
Y en el Salón de la Paz, presenta la misma decoración de paneles de mármol y de trofeos de armas de bronces dorados y tallados que el Salón de la Guerra, simétrico al primero. No obstante, Le Brun ornó la cúpula y los dovelajes con los beneficios de la paz que Francia otorgaba a Europa.
Desde el final del reinado de Luis XIV, este salón estuvo separado de la galería por un tabique móvil, y se consideraba parte del Gran Aposento de la Reina, del que por consiguiente constituyo la última estancia.
Bajo el reinado de Luis XV, allí fue donde María Leszczinska ofreció cada domingo conciertos de música profana o religiosa que desempeñaron un papel importante en la vida musical de Versalles, y donde, bajo el siguiente reinado, María Antonieta organizaba su juego.
La Cámara del Rey, del año 1701, será la estancia más importante del palacio de Versalles, donde Luis XIV traslada sus aposentos al salón, el cual está situado dentro del eje principal del palacio, este- oeste, mirando hacia la salida del sol. Al igual encontramos la Cámara de la Reina, (1689- 1672).
En 1701, Luis XIV traslada sus aposentos al salón situado en el eje este- oeste del Palacio, mirando hacia la salida del sol.
Se cegaron los tres ventanales del fondo, dirigidos a la galería de los Espejos, para dar forma a la alcoba; la balaustrada de madera dorada que separa la alcoba del resto de la estancia fue tallada y Nicolás Coustou realizo una alegoría en estuco de “Francia velando el sueño del Rey” justo encima de la cama.
En esta habitación, convertida en el santuario visible de la monarquía, Luis XIV tomaba sus “almuerzos privados” y tenían lugar las ceremonias del “despertar” y el “acostarse” del Rey.
Es también en esta habitación donde murió Luis XIV el 1 de septiembre de 1715, después de setenta y dos años de reinado.
La fastuosa decoración de la habitación, con brocado de oro y plata sobre fondo carmesí, se complementa con cuadros escogidos por Luis XIV: “Los cuatro evangelistas y el ultimo Cesar”, de Le Valentin y Giovanni Lanfranco; sobre la puerta, “San Juan Bautista”, de Giovanno Battista Caacciolo; “María Magdalena”, de Le Dominiquin; y dos retratos de Antoon Van Dyck. Sobre las dos chimeneas, de la época de Luis XV, se encuentran un busto de Luis XIV de Antoine Coysevox, un reloj –barómetro y cuatro candelabros que habían pertenecido al conde de Provenza, hermano de Luis XVI.
La Cámara de la reina es la estancia principal del aposento, aquella que más utilizaba la reina. Allí dormía, a menudo en compañía del rey. Y en ella recibía, por la mañana, durante y después de su aseo, que constituía un momento de Corte tan reglamentado por la etiqueta como el deber del Rey.
Aquí también se llevaban a calo los alumbramientos en público: diecinueve “Hijos de Francia” nacieron en ella. La decoración conserva el recuerdo de las tres reinas que ocuparon la estancia: el compartimentado del techo se remonta a la Reina María Teresa, pero las pinturas en grisalla de Boucher se realizaron para María Leszczinska, al igual que las carpinterías.
Todos estos elementos se conservan de la época de María Antonieta para la que solo se renovó el mobiliario y la chimenea.
(Caballerizas)
Durante la invasión del Palacio por los agitadores, el 6 de octubre de 1789, María Antonieta consiguió huir de ellos por la pequeña puerta izquierda de la alcoba que da a un corredor que a su vez desemboca en los gabinetes interiores de la Reina, una docena de pequeñas estancias reservadas a su vida privada y a su servicio.
En la Revolución, el Palacio no fue víctima del pillaje, pero sus muebles se dispersaron durante las subastas que duraron un año entero. Algunos pudieron recuperarse, como un joyero que se encuentra a la izquierda de la cama, o la pantalla de chimenea.
Otros se sustituyeron por piezas equivalentes: este es el caso de los asientos entregados en parte para la Condesa de Provenza, la cuñada de la Reina, y en parte para la visita del Rey de Suecia, Gustavo III.
En cuanto a las telas que cuelgan de la cama y de las paredes, se volvieron a tejer en Lyon, a partir de los patrones originales conservados. La cama y la balaustrada se re esculpieron a partir de documentos antiguos.
Otras de las dependencias más importantes serán las Caballerizas, realizadas desde los años 1685 hasta 1689.
Y la Capilla Real, del año 1710 realizada por Mansart en el ala norte del Palacio, a doble altura, estando la tribuna real en el piso principal, desde donde el rey y su familia atendían a misa.
En las últimas décadas del siglo XVII se hicieron importantes obras que completaron el palacio de Versalles, mereciendo entre ellas una especial mención la Capilla.
(Capilla real)
Anteriormente hubo varias capillas, todas ellas con un carácter más o menos provisional, hasta que en 1689 Jules- Hardouin Mansart recibió el encargo de construir una que había de ser la definitiva.
Emprendidas las obras, sufrieron varios parones a consecuencia de las guerras, hasta que se concluyeron en 1703, finalizando la labor decorativa en 1710.
Su ubicación fue en la nueva ala norte como una edificación hasta cierto punto independiente.
Exteriormente, presenta un esquema diferente al del resto del palacio, acercándose en buena medida a la estética gótica, lo cual está en relación con su condición de capilla palatina que la aferraba a la tradición; anteriormente ya había ocurrido lo mismo en palacios como los de Chenonceau o Saint-Germain-en-Laye.
Al contrario, en el interior la decoración se acerca al gusto versallesco, pero la estructura está ligada también a la condición de etiqueta de la Corte, de forma que se compone de dos plantas en torno a un espacio central único con lo que se forman tres naves, quedando dispuesto el trono real a los pies del piso alto y directamente frente al altar, correspondiendo la ubicación de los distintos miembros de la Corte de acuerdo a un estricto protocolo.
En el aspecto de los elementos estructurales, la planta baja se divide en naves mediante arquerías que cargan sobre fuertes pilares cuadrados, y el piso alto asoma al espacio central con columnas corintias que sostienen un dintel en el que carga la bóveda de lunetos que cierra la capilla.
Fayer Wayer(K.Perozo) — La Marina de Estados Unidos tiene más videos de ovnis que los mostrados en años anteriores, pero no los hará públicos porque “dañarían la seguridad nacional”, reconoció un portavoz. El portal The Black Vault había solicitado mayores detalles sobre los objetos voladores no identificados, pero se encontró con esa respuesta de las autoridades.
La petición de The Black Vault se realizó hace dos años, recibiendo respuesta apenas a principios de septiembre.
En mayo pasado, el Pentágono reportó ante el Congreso que más de 400 ovnis fueron vistos por las fuerzas militares norteamericanas desde 2014, mostrando varios videos. Fue la segunda confirmación de este tipo, luego de una ocurrida en 2020 respecto a videos filtrados por la prensa en 2017.
A partir de la audiencia de mayo de 2022, la NASA estableció una comisión para estudiar los denominados Unidentified Aerial Phenomena, o Fenómenos Aéreos No Identificados, desde el punto de vista científico. Aún no se han dado a conocer mayores resultados.
El reporte de mayo realizado ante el Congreso estuvo a cargo de Scott Bray, subdirector de Inteligencia Naval, que reconoció que los avistamientos “son frecuentes y continuos”.
La confirmación de que existen más videos de ovnis en poder de la Marina
The Black Vault, un sitio que trabaja con la transparencia gubernamental, solicitó ver más videos y documentos, amparado por la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés). La respuesta de un portavoz de la Marina dejó más dudas que certezas.
Firma el documento Gregory Cason, subdirector de la oficina FOIA para la Marina.
“El grupo de trabajo UAP ha respondido a DNS-36 y ha declarado que los videos solicitados contienen información confidencial relacionada con fenómenos aéreos no identificados (UAP) y están clasificados y están exentos de divulgación en su totalidad bajo la exención 5 USC § 552 (b) (1) de acuerdo con la Orden Ejecutiva 13526 y la Guía de Clasificación de Seguridad UAP.
La divulgación de esta información dañará la seguridad nacional, ya que puede proporcionar a los adversarios información valiosa sobre las operaciones, vulnerabilidades y / o capacidades del Departamento de Defensa / Marina. Ninguna parte de los videos se puede segregar para su publicación”.
Cason agregó, de acuerdo con The Black Vault, que la Marina desclasificó los videos publicados en abril de 2020 solo porque se habían filtrado previamente a los medios, y ya habían sido “discutidos ampliamente en el dominio público”. El portavoz señaló que es imposible publicar oficialmente más imágenes “sin generar más daño a la seguridad nacional”.
Una Historia Curiosa/Historias del Nuevo Mundo — Como ya bien sabemos Cristóbal Colón emprendió el viaje con dos carabelas y una nao, que se llamarían Pinta, Niña y Santa María, para realizar el viaje que los llevaría hasta las tierras del continente asiático, para facilitar otra ruta de navegación que no fuera rodear el continente africano.
Tras llegar al territorio que hoy conocemos como las Bahamas, Colón alcanzó la isla de San Salvador el 12 de octubre del año 1492, el almirante iba realizando conversaciones con los nativos con el único objetivo de encontrar metales de gran valor comercial, como era el oro.
Fue el 5 de diciembre cuando Colón arribó a la isla que posteriormente nombraría como La Española, aunque los nativos la llamaban de muy diversas maneras, dependiendo de en qué zona de la isla te encontraras. Actualmente está isla se encuentra dividida entre los países de Haití y República Dominicana.
La Española además de ser la isla más grande del conjunto de islas del Caribe, tenía un probable yacimiento de oro en su interior por lo cual reunía las condiciones que el almirante Colón buscaba en un territorio para lograr el asentamiento de su expedición.
Posteriormente Colón envió un grupo de hombres al mando de Rodrigo Escobedo a la isla denominada Santo Tomás para hablar con el gran cacique isleño que les procuró presentes e información sobre un territorio llamado “Cibao”, que está relacionado con “Cipango” que es como se denominaba anteriormente a la isla de Japón, que tenía grandes minas de oro, pero lo que no sabían es que el cacique de tal isla era el caníbal Caonabo.
Desembarco de Colón
El 24 de diciembre del año 1492 Cristóbal Colón decidió conocer al cacique del que le habían hablado, por eso se dirigieron con la Santa María del cabo de Santo Tomás hasta Punta Santa, al oscurecer el día el almirante tomo la decisión de dejar al cargo de la nao al segundo de abordo y éste a su vez queriendo descansar dejo al cargo de la dirección del timón a un grumete con poca experiencia.
Durante la noche las distintas corrientes marinas condujeron a la Santa María a un banco de arena donde quedaría encallada, fue tal el temor de aquellos que dejaron a cargo del barco al grumete que antes de decirle al Almirante el motivo del encalle se bajaron del barco huyendo a la isla más cercana.
Durante varios intentos el Almirante y sus hombres hicieron todo lo posible por conseguir que el barco reflotara por encima del banco de arena, bajaron toda carga pesada del barco para conseguir que pesara menos, pero los intentos por reflotar la nao fueron inútiles. La imponente nao quedó encallada en lo que sería en la actualidad Bahía del Cabo Haitiano.
El 26 de diciembre el Almirante tomó la decisión de construir un fuerte en la zona más cercana al encalle de la nao, para la construcción de tal fuerte fue necesaria la madera que obtuvieron de la Santa María, así se pudo realizar la construcción de un fuerte denominado Navidad porque el encalle de la nao se dio en noche buena.
Durante los nueve días posteriores los españoles realizaron distintas obras de adaptación del fuerte, construyendo por ejemplo un foso defensivo y dentro situaron las distintas cabañas para que se pudiera vivir.
Colón tuvo que dejar a muchos que no pudieron subir en las carabelas restantes, que quedaron en el fuerte. El Almirante regresó con el resto de la expedición a España el 4 de enero de 1493.
Aquí quedaron 39 hombres, entre ellos un cirujano, un sastre, un tonelero, un carpintero, un calafate y un bombardero, con provisiones para un año y semillas para sembrar.
El fuerte quedó al mando del alguacil Diego de Arana. El 16 de enero de 1493, Colón emprendió el regreso a España.
Tras su estancia en las cortes de Portugal y Castilla en su regreso a Europa, Colón emprendió su segundo viaje a las indias, reunió a 1500 hombres y 17 embarcaciones, saliendo de España el 25 de septiembre de 1493.
En la noche del 27 de noviembre de 1493 las naves castellanas fondearon frente al lugar donde habían construido el fuerte durante el primer viaje de descubrimiento casi un año antes.
La oscuridad imposibilitaba ver si había bajos o elementos peligrosos en el agua por lo que optaron por esperar al día siguiente para acercarse más a la costa y desembarcar ya con la luz del día.
No vieron ningún movimiento ni luces en tierra, incluso dispararon sus lombardas y no obtuvieron respuesta alguna.
Antes de arribar a la zona, concretamente en el puerto de Monte Cristo, vieron dos cadáveres flotando en el agua, parecían un joven y un adulto pero no pudieron averiguar si eran cristianos o nativos por su avanzado estado de descomposición.
A las pocas horas encontraron otros dos cadáveres siendo uno de ellos barbudo, lo cual era indicio de que seguramente fueran españoles, los nativos americanos eran imberbes. Los peores augurios se batieron sobre la expedición.
Al día siguiente desembarcaron varios marineros y se encontraron el fuerte reducido a cenizas y todo desperdigado y destruido por alrededor, pero de los españoles del fuerte no vieron a ninguno, ni vivo ni muerto ¿dónde estaban?
Estos marineros fueron a informar a Cristóbal Colón de la situación y éste no bajó a comprobarlo hasta el día siguiente.
Hizo una ronda alrededor de la zona buscando indios que le pudiesen explicar lo acontecido pero todos huían hacia la selva.
(Caonabo)
Frustrado regresó a la nao Marigalante. Más tarde llegó a las naves una canoa de indios de Guacanagaríx que le explicaron que el cacique no podía ir a visitarle porque se encontraba herido y le invitaba a él a visitarle cerca de su poblado.
Colón acudió a la cita ansioso por saber qué había ocurrido y se encontró al cacique recostado en una camilla con una pierna vendada.
Explicó que en la lucha por defender el fuerte Navidad resultó herido.
El médico de la expedición D. Diego Álvarez de Chanca se ofreció a ayudarle y le examinó, pero no observó ninguna herida.
Podría parecer que estuviese fingiendo pero el daño podría ser interno, aunque algunos sospecharon.
El cacique les contó que Caonabo, uno de los caciques más poderosos de la isla y de origen caribe, celoso del poder de los invasores, observó que el grupo dejado en el fuerte se dividió en dos por disensiones entre ellos provocadas por el oro y las mujeres.
Uno de estos grupos decidió abandonar el fuerte e internarse en la isla en donde fue fácilmente cazado por los guerreros de Caonabo.
Inmediatamente éstos se dirigieron al fuerte a finiquitar la tarea y terminar con los restantes marineros que allí permanecían junto a Diego de Arana.
Objetivo alcanzado a pesar del apoyo prestado por Guacanagaríx a los cristianos, cuyo poblado también fue arrasado y quemado, como bien pudo comprobar Colón al visitarlo disipando las pocas dudas que pudiese tener sobre la lealtad del cacique taíno.
Volvieron al fuerte y el almirante quiso comprobar si los marineros asesinados habían cumplido la orden de ir guardando el oro que encontrasen en un pozo escarbado en el fuerte a tal efecto. Cavaron hasta llegar al fondo y no encontraron nada.
Estos hechos fueron un duro golpe para Colón ya que tenía fundadas esperanzas de que aquellos 39 marineros dejados en el fuerte hubiesen avanzado en la exploración de la zona y realizado importantes hallazgos. Sin embargo aquello se convirtió en un fracaso frente a los castellanos y los reyes. Su prestigio comenzó a palidecer.
Ante el evidente peligro de que Caonabo volviese a atacar la zona decidieron buscar un emplazamiento más seguro hacia el este y allí fundar la primera ciudad española en el Nuevo Mundo: La Isabela.
Representación de La Isabela
Este emplazamiento tendría una población de 1500 hombres, aunque al poco tiempo sería despoblado.
Colón pensaba ir hasta Puerto Plata, donde en su primer viaje había visto algunas zonas interesantes para asentar la colonia, pero unas tormentas, tras pasar el puerto de Montecristi, le obligaron a refugiarse en un pequeño recodo que casualmente le pareció adecuado para lo que buscaban, con un puerto natural interesante, algo abierto al noroeste, una llanura repleta de vegetación abundante, fértiles tierras, temperatura suave y templada y una peña muy bien posicionada donde poder construir una fortaleza.
Esta porción de costa tenía dos ríos cercanos, uno caudaloso y otro más pequeño (el Bajabonico) cuyo agua podrían desviar fácilmente para abastecer a la ciudad.
Otra de las ventajas que vieron a este emplazamiento fue que a esa altura más o menos, a unos kilómetros al sur según indicaciones de los indígenas, se encontraban las famosas minas de oro del Cibao, por lo que sería más fácil encontrarlas y también su explotación.
Las tripulaciones, tras casi tres meses metidos en los barcos, desembarcaron con visible alivio y descargaron todos los pertrechos para comenzar con la construcción de la nueva ciudad, primer asentamiento oficial español en América y cabeza de puente para la colonización del continente.
Aunque Colón no pensaba quedarse ahí, su obsesión seguía siendo encontrar señales y pruebas de que se encontraba en Asia, si bien cada vez era más evidente que no era así.
Una vez en tierra, el Almirante repartió solares entre todos, tiró líneas y trazó calles.
Empezaron con la construcción de un templo, un hospital, un almacén de provisiones y una casa para el genovés, todas estas de piedra.
El resto de viviendas serían construidas con maderas y otros materiales ligeros. En total se llegaron a construir unas doscientas casas en apenas cuatro días. Toda una proeza.
La ilusión y las esperanzas dieron fuerzas a todos, pero pronto muchos de los habitantes comenzaron a enfermar, no sólo por la falta de adaptación al medio sino también por el debilitamiento físico derivado del tremendo viaje realizado desde España, sobre todo para gente no acostumbrada a surcar los mares. Además la alimentación era muy mala y no ayudaba a recuperarse.
Se ha investigado mucho esta epidemia que atacó a esta expedición y se he llegado a la conclusión de que una piara de 8 cerdos subidos a bordo de una de las naves en la isla de Gomera fue la posible causante de una epidemia de influenza porcina que enfermó a cientos de españoles y terminó extendiéndose por toda la isla afectando a los nativos.
El 6 de enero de 1494 fue oficialmente fundada la villa de la Isabela, nombre en honor de la reina Isabel, con una misa oficiada por fray Bernardo Buil y sus frailes. Fue nombrado alcalde el capitán de la nao Marigalante, Antonio de Torres, persona de confianza de Colón. Pocos meses después fue creado el primer cabildo de América presidido por Diego Colón, hermano del Almirante, y con Fray Bernardo Buil y otros como vocales.
Lo que no sabían era que la existencia de este primer centro urbano iba a tener una vida muy efímera. En menos de cinco años habría sido abandonada y convertida en una auténtica ciudad fantasma. Los hallazgos de minas de oro en el sur de la isla llevaron a los colonos hacia esa zona fundándose la ciudad de Santo Domingo de Guzmán.
DN — Según la RAE, una ermita es una “capilla o santuario, generalmente pequeños, situados por lo común en despoblado y que no suelen tener culto permanente”. La definición no termina de ser exacta y, en muchos casos, estos lugares de culto son denominados por los lugareños con otros títulos.
El atractivo de estos espacios de espiritualidad radica, en muchos casos, en la belleza del paraje que les guarda y en la soledad que en ellos se encuentra. No hay que olvidar que tanto ermita como eremita son voces derivadas del griego “eremos”, que significa desierto, aislado, solitario.
Precisamente, esa ubicación alejada de los núcleos urbanos ha hecho que muchos de estos templos hayan ido desapareciendo con el paso del tiempo. En la actualidad, se desconoce la cifra exacta de las que ha podido haber en Navarra.
Según la Enciclopedia de Navarra: “No parece excesivo aventurar que, cuando tengamos estudiados pueblo a pueblo los libros parroquiales, la nómina de las ermitas que han sido alcance las 2.000”.
Sí se sabe, que de todas las Merindades la que mayor número de ermitas ha tenido es Sangüesa. Pero los ejemplos se reparten por toda la geografía foral. La selección que hemos preparado será, para muchos, incompleta. Son tantos los bellos ejemplos que tenemos en Navarra que resulta complejo decantarse únicamente por diez y es necesario dejar en el tintero algunas ermitas de indudable relevancia.
Esta lista de las 10 ermitas más bonitas de Navarra ha querido abarcar diferentes riquezas: ermitas valiosas por su valor simbólico, otras por su indudable valía artística, otras por ser menos conocidas pero igualmente bellas… Estas son las diez que hemos seleccionado.
1. Ermita de San Bartolomé (Aguilar de Codés)
Ermita de San Bartolomé de Aguilar de Codés, ubicada en plena naturaleza
Según los entendidos, en esta preciosa ermita del siglo XII encontraremos el mejor crismón de Navarra. Un templo ubicado en un rincón natural de gran belleza.
2. Nuestra Señora del Yugo (Arguedas)
Fachada de la ermita de Nuestra Señora del Yugo, un lugar muy querido por los arguedanos
Observar un atardecer hacia las Bardenas desde la ermita del Yugo es una experiencia inigualable. Se trata de un monumental templo del s. XVII de estilo gótico-renacentista.
3. Santa Catalina de Alejandría (Azcona)
Detalle de capiteles y decoración en una de las ventanas del templo
Uno de los más bellos ejemplos del románico rural navarro. Construida en el s.XII permite disfrutar de una rica decoración tanto en canecillos como en capiteles.
4. San Zoilo (Cáseda)
Pinturas murales descubiertas en el interior de este templo
Ermita de estilo gótico en la que destaca su tejado ondulado de lajas de piedra (una auténtica rareza de muy bello efecto) y en la que además se están rescatando interesantes pinturas murales.
5. Santiago de Itxasperri (Eguiarreta)
Vista exterior del templo, ubicado en el valle del Arakil
Considerada el corazón de la comarca del Arakil, se trata de un templo del s. XIII en el que destaca un gran rosetón de alabastro y los capiteles ornamentados en la entrada.
6. Santo Cristo de Catalain (Garinoain)
La ermita se encuentra en el término de Garinoain, en la Valdorba
Se trata de uno de los edificios más interesantes de la ruta del románico de la Valdorba. Edificada en el siglo XII, cuenta con una profusa decoración exterior, con esculturas muy interesantes en capiteles y canecillos.
7. San Donato y San Cayetano (Huarte-Arakil)
Ermita de San Donato, en lo alto del monte Beriain
Esta sencillísima edificación puede presumir ser la ermita con culto público situada a la mayor altitud en Navarra (1.494 m), además de todo un símbolo para los montañeros de la comunidad foral.
8. San Pedro de Echano (Oloriz)
Portada profusamente decorada de San Pedro de Echano
Otra de las bellas ermitas románicas de la Valdorba. El edificio, de muy buena sillería, se caracteriza por la exuberancia escultórica de la portada, compuesta por siete arquivoltas profusamente decoradas.
9. Nuestra Señora de Muskilda (Ochagavía)
Procesión con danzantes alrededor de la ermita de la Virgen de Muskilda
Situada en la cumbre del monte Muskilda a unos 1000 metros de altura, nos ofrece unas magníficas vistas de la Selva de Irati. Se trata de un edificio del s. XII con una curiosa torre con cubierta cónica. Aquí se celebra uno de los actos etnográficos más interesantes de la comunidad foral, el baile de los dantzantes de Ochagavía.
10. San Adrián de Vadoluengo (Sangüesa)
La ermita se encuentra a la salida de Sangüesa en dirección a Sos del Rey Católico.
Esta ermita románica se encuentra al sur de Sangüesa, fuera ya del casco urbano y a orillas del río Aragón. Capiteles labrados, canecillos (en los que destaca una curiosa trucha), marcas de cantero… una bella iglesia que encandila en su sencillez.
Letra Urbana(C.Spitz) — El origen de la Biblioteca Pública de Nueva York, NYPL por sus siglas en inglés, está ligado a la historia de la ciudad misma cuando, hacia la segunda mitad del siglo XIX, comenzaba a vislumbrarse como uno de los grandes centros de cultura urbana del mundo y sus ciudadanos comprendieron que la floreciente metrópoli merecía una biblioteca. Y no cualquier biblioteca.
En aquella época, Nueva York había superado a París en número de habitantes y estaba por alcanzar a Londres, la ciudad más populosa del mundo.
Crisol de culturas, ciudad de inmigrantes, sus residentes comprendieron que una biblioteca les permitiría conocer la literatura y la historia de su nuevo país, así como preservar y divulgar el patrimonio que trajeron consigo.
Por fortuna entre sus ciudadanos había hombres aventureros y visionarios dispuestos a hacer realidad esta empresa.
Una serie de eventos se sumaron en lo que llegaría a ser un ejemplo sin precedentes de filantropía privada para el bien público.
Al morir, Samuel J. Tilden, exgobernador del Estado de Nueva York, (1814-1886) legó gran parte de su fortuna, alrededor de $ 2,4 millones, para «establecer y mantener una biblioteca y una sala de lectura gratuitas en la ciudad de Nueva York.»
La ciudad contaba en ese momento con dos bibliotecas importantes, las Biblioteca Astor y Lenox. Pero éstas no eran propiamente instituciones públicas y ambas enfrentaban en ese momento serias dificultades financieras.
Entonces, gracias a la intervención de John Bigelow, abogado y albacea de Tilden, surgió un plan que combinó los recursos de las bibliotecas Astor y Lenox con el Tilden Trust para formar una nueva entidad – The New York Public Library.
El plan de Bigelow se firmó el 23 de mayo de 1895.
Técnicamente hablando, NYPL es el sistema de bibliotecas públicas que abarca los distritos del Bronx, Manhattan y Staten Island.
Es la segunda biblioteca pública más grande de los Estados Unidos, superada sólo por la del Congreso, y la cuarta más grande del mundo.
Con 92 ubicaciones, incluyendo cuatro centros de investigación, entre ellos la Andrew Heiskell Braille and Talking Book Library, para usuarios con discapacidad visual, con libros y revistas que hablan y en braille.
En realidad, cuando se habla de la New York Public Library se habla de una de las edificaciones más emblemáticas de la ciudad, el majestuoso Edificio Stephen A. Schwarzman, del estilo arquitectónico Beaux-Arts, ubicado en la Quinta Avenida entre las calles 40 y 42 de Manhattan.
Inaugurada el 23 de mayo de 1911, se calcula que el día que abrió al público, recibió entre 30.000 y 50.000 visitantes.
Ha sido declarada Monumento Histórico Nacional (1965), incluida en el Registro Nacional de Lugares Históricos (1966), y designada como Monumento Histórico de la Ciudad de Nueva York (1967).
Una famosa pareja de leones de mármol, Patience and Fortitude, Paciencia y Fortaleza, dan la bienvenida a ambos lados de la escalinata de la entrada principal.
Han recibido varios nombres a lo largo de las décadas entre ellos Leo Astor y Leo Lenox, en honor a sus benefactores.
Fue el alcalde Fiorello LaGuardia quien, durante la depresión de la década de 1930, los llamó Paciencia y Fortaleza, cualidades que creía ayudarían a los neoyorquinos a sobrevivir la crisis.
Esos nombres y su significado siguen vigentes en la actualidad. Como tributo a su popularidad, la Biblioteca los adoptó como mascotas y emblema.
En el sitio elegido para la nueva biblioteca se encontraba originalmente un cementerio para indigentes; años más tarde, durante la Revolución Americana, tuvo lugar ahí una importante batalla dirigida por George Washington y, a mediados del siglo XIX, se encontraba el embalse Croton, también conocido como el embalse Murray Hill, un lago artificial de 4 hectáreas (40,000 m²) que suministró el agua potable a la ciudad durante el siglo XIX.
El diseño del edificio se eligió en una competencia abierta donde participaron los arquitectos más destacados de la ciudad.
Pero el equipo ganador, una firma relativamente desconocida, estaba conformado por John Carrère y Thomas Hastings, los concursantes más jóvenes y menos experimentados con su propuesta de la estructura de mármol más grande jamás intentada en los Estados Unidos.
Seguramente ni en sus más ambiciosos sueños pudieron vislumbrar el alcance de su iniciativa. Hoy en día, la NYPL es parte vital del tejido intelectual de la vida de la ciudad y brinda mucho más que libros y materiales gratuitos.
Anualmente ofrece exposiciones y programas de entrada libre para usuarios de todas las edades, juega un papel clave en el cierre de la brecha digital, especialmente para quienes no tienen acceso a Internet en casa y también apoya a inmigrantes con clases de alfabetización e idioma inglés.
Usuarios de todo el mundo pueden explorar en línea las colecciones de la biblioteca, descargar libros electrónicos y artículos digitales. Su sitio web recibe alrededor de 32 millones de visitas anuales de más de 200 países.
La biblioteca se ha usado, también, como escenario recurrente en el cine. Aparece en los Cazafantasmas (Ghostbusters), El Día de Mañana (The Day After Tomorrow) y Desayuno con Diamantes (Breakfast at Tiffany’s), así como en series como Sexo en Nueva York o Seinfield.
Tesoros de la NYPL
En el abanico de los lugares y espacios culturales que me encanta visitar, junto a los museos, las exposiciones y las galerías de arte, están las bibliotecas.
Pocas veces, un solo sitio reúne estas categorías, como la NYPL con la Exhibición Polonsky de los Tesoros de la Biblioteca Pública de Nueva York (Polonsky Exhibition of The NYPL’s Treasures) que tuve la fortuna de visitar.
A lo largo de sus 127 años de vida la Biblioteca ha visto crecer una colección de más de 56 millones de los más variados objetos que se presentan por primera el público.
Acostumbrada a hallar en una biblioteca libros, textos y documentos de distintas clases y en diversos soportes, confieso que sorprende mucho la variedad y significado de los objetos y los temas que abarca la exhibición.
Algunos representan triunfo, otros, tragedia. Protesta y celebración. Los hay de una extraordinaria belleza, y otros de apariencia mundana.
Fue la promesa de encontrar al verdadero Winnie the Pooh, el oso de peluche que Christopher Robin recibió en su primer cumpleaños junto a sus amigos, personajes creados por su padre A.A. Milne, la que me llevó a ver esta exposición.
Entre los tesoros de la infancia se encuentran también el paraguas en que se inspiró P.L. Travers para su personaje Mary Poppins, Ilustraciones originales de William Wallace Denslow para El mago de Oz, de John Tenniel para Alicia en el País de las Maravillas y el famoso óleo de Robin Hood por N.C. Wyeth
Hay, por supuesto, libros asombrosos, como “Birds of America” de John James Audubon, el libro más grande de la colección y uno de los más grandes jamás impresos: su gran formato corresponde a su alcance, pues su autor buscó representar todas las aves de América del Norte de tamaño natural, y 12 miniaturas con ilustraciones coloreadas a mano dentro de un raro tesoro, El Cofre de la Muñeca, (The Doll’s Casket, John Marshall Londres:, ca. 1810).
De Jerome Robbins, famoso coreógrafo estadounidense, su Diario, Vol 5 -1973 del proyecto “los diarios”, una serie de 24 cuadernos japoneses desplegables en acordeón con collages, diarios de viaje, bocetos, poemas, sueños, flores prensadas y más, reflejo de su estilo visual, sentido del humor, preocupaciones y actividades.
Entre los documentos únicos, como la copia manuscrita de la Declaración de Independencia de Thomas Jefferson, la Declaración de la Independencia de México, el guión para la producción pre – Broadway de “A streetcar named Desire”, “Un tranvía llamado Deseo” de Tennessee Williams (1911-1983), el manuscrito de la Sinfonía n.° 32 en sol mayor, K. 318 de Wolfgang Amadeus Mozart (1779), el boceto para el “Trío del Archiduque” para piano en si bemol mayor, Op. 97 de Ludwig van Beethoven (ca. 1770–1827) y una factura de venta expedida a Adam, un hombre negro liberado, por la compra de su hija Jenny – 1778, un pequeño trozo de papel de enorme significado… la bajeza de la institución de la esclavitud… el amor de un padre a su hija a través del regalo más preciado: la libertad.
En la extensa sección dedicada a la Representación – el mundo de las artes, la música, el teatro, el cine, el vestuario – encontramos carteles de la diva francesa Sarah Bernhardt, una especie de primera superestrella mundial (S XIX – XX ) en sus papeles de Hamlet y Lorenzaccio, por el artista checo Alphonse Mucha, conocido como el padre del Art Nouveau; a su lado, un Collage de Ken Burgess, artista de la contracultura, para “The Madness of Lady Bright” de Lanford Wilson, una de las primeras obras con un hombre gay como personaje real y no como caricatura o figura ridícula que se presentó́ en Cino, lugar de nacimiento del teatro Off-Off-Broadway.
Los diseños del vestuario de Tevye y sus hijas para la producción de Broadway de El Violinista en el Tejado (Fiddler on the Roof), de la diseñadora Patricia Zipprodt, que capturan la alegría de las bodas y los nacimientos y la tragedia de vivir en una cultura opresiva y antisemita; un mechón de cabello de Beethoven al momento de su muerte, costumbre de la época de cortar y guardar hebras de cabello de seres queridos y celebridades como recuerdo y el vestido usado por Loie Fuller, quien inspiró a artistas como el escultor Auguste Rodin, el poeta W.B. Yeats y a Isadora Duncan, creadora de la danza moderna, en un baile de 1925 al ritmo de La Mer (El mar) de Claude Debussy en una interpretación que involucraba una escalera y metros de seda, haciendo que todo el escenario entero se moviera como las olas del océano.
El Gramophone de Emile Berliner, inventado y patentado en 1887, en la época en que Thomas Edison había acaparado el mercado de la grabación y reproducción de sonido con sus cilindros y reproductores de cilindros y
Pero ¿qué tienen en común estos objetos, un oso de peluche, un rizo de Beethoven, y un vestido de teatro para hacer parte de esta exhibición? Cada uno tiene algo que contar y juntos narran del transitar de gentes, lugares y momentos a lo largo de más de 4,000 años de la historia de la humanidad.
Ancien Origins(J.Gillan) — Nabta Playa [“playa” en el idioma local significa “lago seco”] es un sitio muy especial localizado en el desierto de Nubia y compuesto por cientos de túmulos prehistóricos, estelas y estructuras megalíticas, a unos 100 kilómetros al oeste de Abu Simbel, al sur de Egipto.
Es el resultado de una avanzada comunidad urbana que surgió hace aproximadamente 11.000 años y que dejó como testigos a una gran cantidad de piedras que, para los científicos, son las alineaciones astronómicas megalíticas más antiguas del mundo.
Algunos arqueólogos creen que el pueblo de Nabta Playa fue el precursor de las primeras ciudades del Nilo que surgieron en Egipto miles de años más tarde.
Los antiguos restos de Nabta Playa fueron descubiertos por primera vez en 1974 por un grupo de científicos dirigido por Fred Wendorf, profesor de Antropología de la Universidad Metodista del Sur de Texas, que se dio cuenta de que en la arena había muchos objetos.
Wendorf hizo varias visitas al yacimiento, descubriendo algo nuevo cada vez. Pero, en realidad fue varias décadas antes cuando los investigadores descubrieron las docenas de estructuras de piedra que se conocen hoy en día y cuando se dieron cuenta de la función e importancia de estos grandes megalitos.
Ubicación de Nabta Playa en el círculo de color rojo.
Los primeros habitantes de Nabta Playa
Aunque Nabta Playa actualmente se encuentra en un desierto seco e implacable, no siempre fue así. Los científicos han determinado que alrededor del año 10.000 a. C., un cambio climático produjo en el norte de África un desplazamiento hacia el norte de los monzones estivales.
Este cambio provocó suficiente lluvia sobre la región como para llenar un número de “playas” (lagos secos) durante, al menos, varios meses al año: agua suficiente para mantener a animales y a humanos.
Las evidencias arqueológicas parecen sugerir que los primeros asentamientos de personas en Nabta Playa surgieron entre hace 11.000 y 9.300 años. Wendorf y el etnolingüista Christopher Ehret han sugerido que se trataba de pastores nómadas con campamentos estacionales y que, finalmente, abandonaron el lugar cuando el agua se secó.
Aunque muy pocos restos cerámicos han sido encontrados, los descubiertos sí que están considerados entre los más antiguos identificados en África.
Hace unos 9.000 años, los asentamientos se hicieron más grandes y más sofisticados y los pueblos construyeron cabañas con chimeneas para el fuego, dispuestas en filas y comenzaron a cavar pozos profundos, lo que les permitió disponer de suministro de agua durante todo el año: condición necesaria para un asentamiento permanente.
Durante este tiempo la zona estaba cubierta por praderas en las que habitaban gacelas y liebres y la gente sobrevivía cazando y comiendo plantas silvestres.
Asimismo existen evidencias de que, hace alrededor de 8.100 años surge la domesticación de animales, incluyendo cabras y ovejas así como el establecimiento de trabajos organizados.
Entre hace 8.000 y 7.000 años la región sufrió dos grandes sequías que causaron una significativa disminución del nivel del agua. Nabta Playa se convirtió en un lugar extremadamente árido y casi sin vida y los asentamientos fueron abandonados.
Sin embargo, las sequías se calmaron después de unos 1.000 años y nuevos grupos humanos comenzaron a regresar al lugar.
Desde aquel momento la región fue testigo de la llegada de una sociedad mucho más compleja y avanzada y fue durante este período cuando se construyó la mayor parte de las estructuras megalíticas.
Las estructuras de piedra de Nabta Playa
Durante varios miles de años, el pueblo de Nabta Playa construyó numerosos monumentos megalíticos, incluyendo círculos de piedras, tumbas subterráneas, enormes losas de piedra e hileras de estelas que se extienden a lo largo de unos 2.500 metros.
Dichos monumentos megalíticos se cuentan entre los más antiguos del mundo: Nabta Playa es unos cuantos miles de años más antigua que Stonehenge.
El círculo-calendario
Una de las estructuras más significativas de Nabta Playa es un círculo de piedra de hace al menos 7.000 años, lo que lo convierte en uno de los más antiguos dispositivos arqueoastronómicos encontrados.
Fue diseñado como calendario prehistórico para marcar dos fenómenos celestes importantes: el solsticio de verano, asociado con la aparición de las lluvias de verano y la disposición de las estrellas en el cielo nocturno, para guiarse a través del desierto.
El círculo megalítico, que mide sólo cuatro metros de diámetro, se compone de un gran número de piedras, incluyendo cuatro pares de mayor tamaño y una serie más pequeña. En el centro del círculo aparecen dos filas de tres piedras.
El uso de la tecnología vía satélite, utilizada por Wendorf y por el prof. Malville, reveló que dos de los pares se alinean para formar una línea norte-sur, mientras que los otros dos pares forman una línea este-oeste.
La alineación este-oeste indica el lugar donde el sol se eleva y establece el solsticio de verano desde hace 6.500 años.
El astrofísico Thomas G. Brophy, ex-físico de la NASA, sugiere que la fila meridional de tres piedras dentro del círculo, representa las tres estrellas del cinturón de Orión, mientras que las otras tres piedras representan a las estrellas de Orión, tal y como aparecieron en el cielo hace miles de años.
(Dibujo de la posición de las piedras en el círculo-calendario.)
Más al sur se encuentran dos montículos con cima plana, formados naturalmente por los vientos del desierto, que en su tiempo contenían numerosas estructuras megalíticas, pero que ahora se encuentran rotas en su mayoría.
A lo largo de la colina norte, también fue construido un largo tramo de 600 metros de grandes megalitos verticales, donde alguno pesa varias toneladas.
El prof. Malville ha afirmado que la disposición de las piedras en los montículos está alineada con la Ursa Majoris de hace entre 6.700-6.000 años atrás (una estrella enana amarilla, situada a 46 años luz de distancia de la Tierra, aproximadamente, dentro de la constelación del Carro Mayor).
Nabta Playa (“playa” es “lago seco”) es un sitio muy especial, localizado en el desierto de Nubia, compuesto por cientos de túmulos prehistóricos, estelas y estructuras megalíticas, a unos 100 kilómetros al oeste de Abu Simbel, en el sur de Egipto.
Es el resultado de una comunidad urbana avanzada que surgió aproximadamente hace 11.000 años y dejó un enorme testigo de piedras. Los megalitos se pueden encontrar en varios grupos separados, dispuestos en una dirección aproximadamente norte-sur.
En la zona más al norte del sitio hay un grupo alrededor de diez túmulos (montículos de tierra y piedras levantadas sobre una tumba), que están hechos de piedra arenisca, y que contenían muchísimos restos de ganado.
Las tumbas del ganado
La mayoría de los túmulos que se encuentran son compuestos de piedras sin forma, y contenían muchísimos huesos pertenecientes a vacas, cabras y ovejas. Sin embargo, un túmulo se destacó por encima de todos, el más grande, y dejó en la tierra un gran marco de arcilla.
Los arqueólogos encontraron así una cámara con los restos de una vaca joven entera, que data unos 7400 años. La vaca había sido cubierta de rocas rotas, que formaban un montículo de ocho metros de diámetro y un metro de altura.
(El esqueleto de una vaca encontrado bajo un túmulo.)
El descubrimiento fue muy significativo, y las pilas de huesos de ganado y la construcción de los túmulos de los restos, sugieren que los animales fueron sacrificados y que su entierro necesitó un cierto esfuerzo voluntario.
La práctica del sacrificio se asocia generalmente con la creencia en un dios o dioses, y este hallazgo, junto con el descubrimiento de alineamientos megalíticos y círculos de piedra, sugiere que Nabta Playa pudo haber sido un centro ceremonial regional.
No tiene precedentes en el África en ese tiempo. Aunque se han encontrado estructuras megalíticas similares en otras áreas, por lo general son de fecha posterior a las de Nabta Playa.
El enigma de las tablas de piedra
Otra característica importante de Nabta Playa es la serie de pequeños complejos megalíticos de piedra construidos directamente en la parte superior de unas tablas de piedra. Son grandes rocas en forma natural de hongo, causada por la erosión.
Durante miles de años han sido enterradas por varios metros de arcilla y limo, así que desde su descubrimiento una pregunta desconcierta los científicos: ¿cómo las encontró el pueblo de Nabta Playa? No había ningún rastro visible de las rocas en ese momento.
Una sugerencia dice que fueron descubiertas por accidente durante la excavación de pozos, pero parece ser algo más de una coincidencia que así tantas tablas se han localizado en este camino.
Levantando una tabla de piedra de uno de los pozos.
Una vez localizadas, el pueblo de Nabta Playa trabajaba las tablas de piedra para darle lados convexos y un borde recto, en dirección del norte. Colocaban entonces otra piedra en forma horizontal en la parte superior de la tabla, y eso hace creer que había sido esculpida para parecerse a una vaca u otro gran animal.
Colocaban entonces una serie de otras rocas para mantener la «escultura» en su posición, y luego llenaban el pozo con sedimentos. Los científicos creen que fechan entre 5.500 y 5.000 años atrás.
Las pruebas se llevaron con datación sobre del carbón encontrado alrededor de las estructuras, aunque esto no es un método de prueba completa.
Todavía no se sabe por qué los pueblos antiguos crearon estas estructuras inusuales. Pueden haber tenido una función práctica, como el círculo calendario, o puede haber representado algo importante en aquel momento. Tal vez el trabajo de excavación revelará más de los secretos de este lugar inusual.
El fin de la civilización Nabta y el surgimiento de las grandes ciudades del Nilo
Hace unos 5.000 años, la civilización de los constructores de megalitos de Nabta Playa derrumbó durante otro cambio climático, donde el desierto mortal volvió otra vez en la zona. Los habitantes de la región se vieron obligados a emigrar a una zona más habitable, pero la pregunta sigue siendo – ¿Dónde se fueron?
Algunos arqueólogos, como J McKim Malville, creen que el pueblo de Nabta caminó hacia el valle del Nilo, estimulando el crecimiento y el desarrollo de las grandes ciudades que posteriormente surgieron en Egipto.
«Dentro de unos 500 años después del éxodo de Nabta, se construyó la pirámide escalonada de Saqqara, indicando que había una base cultural preexistente, que puede tener su origen en el desierto del Alto Egipto. Un éxodo del desierto de Nubia hace 5000 años atrás podría haber precipitado el desarrollo de la diferenciación social en las culturas predinásticas, a través de la llegada en el valle del Nilo de grupos nómadas mejor organizados, y que poseían una cosmología más compleja». (Malville, Wendorf, Mazar y Schild, 1998)
Según Schild y Wendorf hay suficiente evidencia que sugiere que al menos alguna de las raíces de antiguas creencias egipcias sobre magia y religión, se originó en el pueblo de Nabta Playa.
Por ejemplo, alguna de las estelas de Nabta Playa están alineadas con la estrella más brillante de las siete estrellas que forman parte de la constelación de la Osa Mayor. Los registros indican que esta estrella también fue muy importante en la antigua cosmología egipcia.
Por otra parte, la fila de tres megalitos dentro del círculo calendario de Nabta Playa se cree representar el Cinturón de Orión, que también ocupaba un lugar importante dentro de la astronomía antigua egipcia. Wendorf y Schild (2004) señalan otra característica interesante:
«Tal vez el lazo más convincente entre los mitos y la religión del Antiguo Egipto y los pastores del ganado del desierto Suroccidental, son los grupos de estelas del basín de Nabta. Las estelas aquí miran frente a la región circumpolar de los cielos.
De acuerdo con los primeros textos funerarios egipcios, conocidos como los Textos de las Pirámides, este es el lugar donde “las estrellas nunca mueren” y donde no hay muerte en absoluto.”
La serie de asociaciones entre las sociedades complejas y estructuradas que se desarrollaron durante miles de años en el desierto de Nubia, y las grandes ciudades del Nilo del antiguo Egipto, sugiere que el aumento de la civilización influyente y poderosa del antiguo Egipto se remonta mucho más allá de lo que se creía inicialmente .
Al sudeste de Perú, en plena cordillera de los Andes, se encuentra La Rinconada, la ciudad poblada más alta del mundo. Se sitúa a 5.100 metros sobre el nivel del mar en un lugar de difícil acceso junto a un glaciar llamado Bella Durmiente.
Aquí las temperaturas máximas en verano apenas alcanzan los 10 grados y las noches siempre son bajo cero, superando habitualmente los -15. Sin embargo, pese a estas duras condiciones, aquí residen cerca de 70.000 personas.
El motivo por el que tanta gente vive en un lugar tan remoto es que se encuentra junto a unas minas de oro. Estas han provocado que la población de La Rinconada se haya triplicado desde finales del siglo XX, pero, aunque todos los que llegan aquí lo hacen con el sueño de alcanzar un futuro mejor gracias al tesoro dorado, la realidad que se encuentran es bien diferente.
En La Rinconada no hay servicios sanitarios básicos, alcantarillado o sistema de tratamiento de residuos. El lugar se ha convertido en un enorme vertedero de basura en el que sus habitantes tratan de ganarse la vida como buenamente pueden. Para su población, el sueño dorado se ha transformado en pesadilla.
Durante el verano las temperaturas máximas apenas alcanzan los 10 grados y las mínimas se mantienen bajo cero todo el año, llegando fácilmente hasta los -15 en los meses de junio o julio.
La localidad se encuentra junto a un glaciar llamado Bella Durmiente que dificulta enormemente su acceso. Se llega desde el pueblo de Ananea, situado a unos 15 kilómetros, a través de un camino de tierra que serpentea por la montaña.
Pese a las duras condiciones de La Rinconada, aquí residen alrededor de 70.000 personas y la población se ha triplicado desde finales del siglo XX. El motivo es que la ciudad se encuentra junto a unas minas de oro.
Miles de personas comenzaron a asentarse en La Rinconada atraídas por el sueño dorado, pero para la mayoría de ellas se ha convertido en una pesadilla. Y es que, más que por sus minas de oro, la ciudad ha acabado siendo conocida por sus montañas de basura.
No hay red de agua potable, ni alcantarillado, ni calefacción ni tratamiento de residuos. El lugar se ha convertido en un enorme vertedero de basura en el que sus habitantes tratan de ganarse la vida como buenamente pueden.
La gente se las ingenia para recoger agua de la lluvia o de la nieve que se deshiela, pero esta se encuentra muy contaminada por el mercurio que se utiliza para extraer el oro de las minas y que recorre toda la ciudad.
La pobreza ha provocado también el aumento de la violencia en La Rinconada. No hay agentes de policía y los asesinatos, las desapariciones o las violaciones están a la orden del día.
Apenas hay servicios ni comercios. Los únicos negocios que funcionan son los prostíbulos, a los que acuden habitualmente los mineros a gastarse su dinero.
Los mineros trabajan en condiciones extremas en galerías de más de un kilómetro sin apenas oxígeno. Se utiliza un sistema de pago llamado cachorreo, por el cual trabajan 25 días gratis para el contratista y solo cinco para beneficio propio, por lo que nunca saben lo que ganarán a final de mes, aunque no suele ser más de 250 euros.
Mientras que los hombres trabajan en la mina, la mayoría de las mujeres se encargan de buscar oro entre las rocas desechadas que después venden en el mercado negro. Se las conoce como pallaqueras.
Pocos turistas se atreven a subir a La Rinconada pese a que es posible visitar algunos de los socavones de los que los mineros extraen piedra en busca de oro. También hay lugares para practicar trekking y se encuentra cerca la cumbre del Nevado de Ananea, el pico más alto de la cordillera de Apolobamba.
El oro de La Rinconada, que era la esperanza para muchos peruanos que se asentaron aquí, ha terminado siendo una pesadilla. Este lugar ya no es solo la ciudad más alta del mundo, sino también uno de los mayores vertederos de basura y miseria del planeta.
Tu Otro Diario(A.Merodio) — Elegir un lugar original en el que pasar una noche es cada vez más complicado. No porque no existan ofertas, sino por todo contrario, cada día existen más.
La plataforma de alojamientos de Airbnb ha creado un filtro llamado OMG!, o lo que es lo mismo ¡Oh! Dios mío, en el que ha recopilado algunos de los “refugios” más extraños y maravillosos del mundo.
Desde un hotel de bambú ‘muy romántico’ en Bali hasta una cabaña con forma de hongo en Tailandia, pasando por una casa con forma de guitarra en Corea del Sur hasta un silo de misiles convertido en posada en Nuevo México o una residencia con tejados imposibles en España.
– La villa de bambú (Indonesia)
Este lugar es el escenario perfecto para una luna de miel o para un viaje en pareja. Situado en la orilla oeste del río Ayung, en Indonesia, tiene dos habitaciones “muy románticas”, una cocina, sala de estar y una piscina privada.
Es un lugar ideal para ese tipo de personas que buscan desconectarse de la ajetreada vida de la ciudad, cambiando el ruido del tráfico y el sonido del despertador por el de la corriente del río y el canto de los pájaros.
– Una casa con mucho ritmo (Corea del Sur)
Esta casa con forma de guitarra se encuentra en Corea del Sur y es ideal para los amantes de la música. Cuenta con un apartamento de un dormitorio, que tiene acceso exclusivo a la terraza de la azotea desde donde se pueden disfrutar de unas bonitas vistas debido a la carencia de edificios altos.
En la planta baja se ofrecen lecciones de ukelele a los invitados.
– La cúpula (Indonesia)
Conocida bajo el nombre de Eclipse Dome Villa, este exclusivo alojamiento está situado en la península indonesia de Bukit.
Tiene capacidad para tres personas y cuenta con una piscina personalizada de borde infinito con forma de trébol de tres hojas que mira directamente al océano y un jardín con un diván para disfrutar de las vistas al volcán.
– El chalet del acantilado inspirado en Gaudí (España)
En la costa granadina, concretamente en uno de los acantilados de la localidad de Salobreña se encuentra esta maravilla de la arquitectura que cuenta con unas impresionantes vistas del mar y una estética extraordinaria.
La casa de dos plantas, cuenta con tres dormitorios, tres baños, sala de estar y cocina, aunque lo más destacado de la residencia es su zona exterior, con piscina (que se puede convertir en climatizada), jardín, barbacoa y ducha.
– Un silo de misiles reconvertido en alojamiento
Descrito como una “verdadera reliquia de la Guerra Fría”, este centro de control de lanzamiento de misiles, que cuenta con un túnel que conduce al lugar donde se almacenaba la munición a 56 metros de profundidad, es actualmente un apartamento para turistas con gran parte de sus pisos originales aún intactos.
– El hongo-house (Tailandia)
Con un jardín orgánico, barbacoa al aire libre y aire acondicionado, esta original casa en forma de hongo es conocida como ‘Leafy Greens’ (verduras de hoja verde) y se construyó inicialmente para formar parte de un centro de meditación.
Con capacidad para tres personas, cada morada de aproximadamente 35 metros cuadrados cuenta con dos dormitorios y tiene capacidad para alojar a tres personas.
– Un mini establo de vacas (Inglaterra)
Descrito como un “lugar único para alojarse”, este pequeño establo es una mezcla entre acampar, hacer ‘glamping’ o quedarse en una caravana.
El alojamiento en forma de vaca situado en el campo de Suffolk tiene una cama doble en la planta baja desde la que se accede a una cama individual situada en la parte de arriba.
Se encuentra dentro de una granja con todo tipo de animales domésticos, incluidos ponis y alpacas.
– Un barco en el desierto (Texas)
No se preocupe si sufre mareos, ya que este yate está estacionado en el desierto de Texas ni tampoco tenga miedo de ser observado ya que está lo suficiente lejos de la civilización.
Ideal para parejas que busquen algo diferente, este alojamiento cuenta con un dormitorio, una sala de estar, una cocina con hornillo y agua corriente, e incluso cuenta con el timón original.
En el exterior los huéspedes encontrarán una hoguera, una parrilla de carbón y una ducha con baño de compostaje.
– Torre sobre el mar (Panamá)
Según su anfitrión este alojamiento está solo indicado para aventureros, y quizás deberíamos añadir para amantes del mar.
Construida sobre el agua esta torre de cuatro pisos no cuenta con aire acondicionado, sino con la brisa marina y tampoco tiene televisión, pero si muy buenas vistas. La planta baja (sobre el mar) contiene un espacio para cocinar y ducharse.
La segunda planta incluye una cocina completa. El tercer piso es para la sala de estar y un dormitorio con baño propio mientras que el último piso se sitúa el cuarto principal.
– La más cool (Costa Rica)
Esta podría ser, sin duda, la residencia más cool de San José, en Panamá. La exclusiva casa, con capacidad para cuatro personas, se describe como “ideal para amantes de la arquitectura, citas románticas o pasar un buen rato”.
En el exterior, cuenta con una terraza cubierta, bañera de hidromasaje, una hoguera, cancha de baloncesto, barbacoa y un jardín privado con conejos. En el interior, dos habitaciones con aire acondicionado cuentan con camas de lujo y vistas a la montaña.
Esta tienda conceptual de Prada fue creada en 2005 por Michael Elmgreen e Ingar Dragset y se encuentra en el desierto de Texas en EE.UU.
Meer(R.Marco) — ¿Por qué alguien pondría una tienda de lujo en medio del desierto? ¿Por qué tanta gente recorre muchos kilómetros para visitarla si saben que no está abierta al público?
Prada Marfa es una construcción en medio del desierto de Chihuahua a varios kilómetros de la localidad de Marfa (Texas) que representa una tienda de Prada. Esta obra conceptual creada en 2005 por Michael Elmgreen e Ingar Dragset es en realidad una crítica a la industria del lujo.
La idea era mostrar la decadencia de ese mundo exclusivo con una construcción que no pudiese ser alterada y poder ver con el paso de los años cómo se va deteriorando la instalación.
Los artistas tenían claro que los artículos de Prada que debían adquirir para el proyecto iban a costar más que la construcción en sí y contactaron con Miuccia Prada. Ella se interesó en el proyecto y seleccionó y donó 31 piezas entre bolsos y zapatos de la colección FW 2005.
Esta decisión, a priori, no parecía muy inteligente, ya que estaba colaborando con un proyecto en contra de su industria, pero consiguió mucha publicidad y reconocimiento contrario a la idea principal.
En 2014 Beyoncé subió una foto saltando delante de la escultura en su perfil de Instagram, donde tenía más de 100 millones de seguidores y popularizó aún más esta obra.
Se convirtió en un lugar de peregrinaje para los amantes de la moda que aunque no podían entrar a comprar nada, sí observaban el escaparate y se hacían fotos en un lugar icónico que más tarde consiguió la categoría de museo.
La ironía de esta obra empieza por la decisión inicial de utilizar para la construcción ladrillos de adobe, un material considerado pobre pero que con el tiempo se ha revalorizado convirtiéndose incluso en un icono de estatus.
Como el objetivo inicial no solo cambió, sino que se convirtió en lo contrario, la escultura se ha estado manteniendo durante estos años y se han arreglado los actos de vandalismo que ha sufrido, cuidando la obra como una pieza de museo.
Además, fue denunciada por publicidad ilegal porque en esa zona está prohibido anunciarse, pero al demostrar que no tenía relación comercial con Prada no se pudo considerar publicidad y no tuvo repercusiones negativas.
Desde hace varios años vemos muy a menudo una imagen con fondo blanco en el que se pueden leer las palabras «Prada Marfa» con la tipografía de la marca y debajo una flecha y el número 1837 MI (millas).
Esta imagen se hizo popular en los años 2000, cuando la serie Gossip Girl mostraba en casi cada capítulo un cartel de gran tamaño en el salón de Lily Van der Woodsen, donde se desarrollaban numerosas escenas durante las seis temporadas que tiene la serie.
Ese famoso cartel del que hablamos existe.
Está en los Silvercup Studios de Queens (NY) y se encuentra a 1837 millas de la escultura de Prada Marfa.
Aunque el objetivo de los artistas era otro, han ganado el reconocimiento que deseaban y han aprendido una lección muy valiosa del arte: una vez que se crea una obra deja de ser del autor y pasa a ser propiedad del espectador, que lo interpretará como quiera.
Stars Insider — España está repleta de paraísos tan costeros como soleados. Sin embargo, también posee numerosas aldeas y pueblos históricos de mucho encanto y belleza.
Albarracín
El pueblo medieval amurallado de Albarracín, en Aragón, es uno de los destinos más atractivos de España. Se construyó tallándolo en la piedra de la montaña.
Morella
Desde arriba, Morella, en Castellón, parece un volcán extinto. En la parte superior hay un castillo rodeado de casas que le da un aspecto único a este destino.
Cudillero
Cudillero, en Asturias, es uno de los pueblos pesqueros más hermosos del país. Si quieres tener unas buenas vistas, sube hasta el mirador Garita para disfrutar del paisaje.
Guadalupe
El pequeño pueblo de Guadalupe, en Extremadura, es muy conocido por el Monasterio de Santa María de Guadalupe del siglo XIV, que es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Deià
Lejos de la ajetreada costa de Mallorca se encuentra la histórica Deià, un conjunto de cabañas con techos de terracota que ha sido el hogar de varios famosos, como Mick Jagger, Mark Knopfler y el poeta y novelista británico Robert Graves.
Besalú
Tal vez sea el pueblo más medieval de España. Se encuentra en Cataluña y allí podrás sumergirte en la Edad Media durante unos días.
Ronda
Las enormes murallas moriscas de Ronda, una ciudad ubicada cerca de Málaga, en Andalucía, incluyen un gran puente de piedra conocido como Puente Nuevo, uno de los hitos más fotografiados del sur de España.
Potes
Potes, en Cantabria, es un laberinto de estrechas calles, arcos y puentes de piedra que nos devuelve al siglo XV.
Frigiliana
Frigiliana es un pueblo de postal. Este pueblo andaluz tan organizado es una preciosa mezcla de la arquitectura medieval árabe y europea. Está coronado por un el castillo morisco del siglo IX.
Alquézar
Alquézar se encuentra en Aragón y parece sacado directamente de la Edad Media. De hecho, parte de su arquitectura se remonta al siglo XI. La región es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco gracias a sus más de 60 cuevas de piedra caliza con pinturas rupestres prehistóricas.
Cadaqués
Cadaqués es un pueblo pesquero catalán muy pintoresco situado en la Costa Brava. Está ubicado cerca de la frontera francesa bajo la sombra de la cordillera de los Pirineos.
Alcalá del Júcar
Se encuentra en las laderas de un desfiladero escarpado y tiene vistas al río Júcar, en la provincia de Albacete, e irradia un inquietante carácter medieval.
Sos del Rey Católico
Este pueblo aragonés posee un centro histórico excepcionalmente conservado y es el lugar de nacimiento del infante Fernando, nacido aquí el 10 de marzo de 1452, y que más tarde se convirtió en Fernando II de Aragón, uno de los Reyes Católicos.
Casares
Está situado en la provincia de Málaga y desde lejos parece una encantadora mancha de cal pintada en los acantilados que dan al lejano mar de Alborán.
Aínsa
Aínsa queda eclipsada por los Pirineos. Además, el aspecto de esta ciudad aragonesa se ve reforzado por su emblemático castillo, parte del cual se levanta sobre cimientos del siglo XI.
San Vicente de la Sonsierra
Se encuentra en el corazón de La Rioja, región famosa por su vino. Data del siglo X y tiene mucha historia.
Combarro
Está ubicado en las rías de las Rías Baixas, Galicia, y es un tranquilo pueblo de pescadores. Es conocido por su colección de hórreos de piedra.
Setenil de las Bodegas
Es uno de los pueblos más pintorescos de Andalucía y se construyó tallando en la roca de la montaña sobre el río Guadalporcún.
Hondarribia
Es un pueblo fronterizo y uno de los destinos más atractivos del País Vasco. El centro del pueblo amurallado es una paleta de fachadas coloridas y balcones de madera tradicionales.
Olite
El gran reclamo turístico de Olite es el Palacio Real, un extraordinario castillo-palacio gótico del siglo XIII que una vez sirvió como sede real de Carlos III de Navarra.
Buitrago de Lozoya
Cuando sube el mercurio, unos pocos madrileños se trasladan a Buitrago de Lozoya, un pueblo rodeado por el río Lozoya y murallas moriscas. Se encuentra a menos de una hora en coche de la capital española.
Llastres
El pueblo de Llastres, en la provincia de Asturias, en el norte de España, disfruta de una larga tradición marinera. Como era de esperar, los mariscos abundan en los menús de los restaurantes.
Castellfollit de la Roca
El pueblo medieval Castellfollit de la Roca se encuentra al pie de la cordillera de los Pirineos, lo que lo convierte en el destino favorito de los senderistas.
San Vicente de la Barquera
Este pueblo se construyó en la desembocadura del río Gandarilla, en Cantabria, y se encuentra en el Parque Natural de Oyambre. El turismo es la principal actividad del lugar debido al entorno natural y al patrimonio de la zona.
Sóller
Este pueblo mallorquín fue en otros tiempos una pequeña aldea pesquera. Según el puerto se fue expandiendo, también se amplió el pueblo. Afortunadamente, no perdió el encanto. De hecho, cuenta con un famoso tranvía patrimonial, que recorre el paisaje y une la localidad con el pueblo de Port de Sóller.
Mogarraz
Mogarraz atrae inevitablemente tu atención. Este peculiar pueblo de montaña se encuentra en el oeste de Castilla y León y disfruta de una tradición artesanal que se aprecia en España y más allá.
Mojácar
Mojácar, en Almería, combina unas playas de ensueño con una historia fascinante que data de la Edad de Bronce.
Tejada
Gran Canaria es mucho más que playas doradas. Déjate impresionar por su la ubicación de este pueblo, frente al imponente Roque Bentayga, una imponente formación rocosa.
Sanlúcar de Guadiana
Está situado frente al pueblo portugués de Alcoutim, a la orilla del río Guadiana, y se puede llegar a él en barco desde la ciudad costera de Vila Real de Santo António.
El Castell de Guadalest
El Castell de Guadalest en Alicante, más conocido como Guadalest, es conocido por poseer una gran variedad de monumentos y puntos históricos entre los que destaca un castillo en lo alto de una cumbre rocosa de lo más imponente.
Santillana del Mar
Este pueblo medieval de Cantabria, se mencionó por primera vez en los registros cívicos de 1326. Después de explorar sus calles sagradas, acércate a la cueva de Altamira, conocida por su arte rupestre prehistórica y merecedora de su estatus de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Játiva
Si te gusta escalar montañas para llegar a los castillos, visita Játiva en Valencia. Este lugar está lleno de historia: aquí nació el Papa Alejandro VI, concretamente, en la famosa Casa de Borja, una de las familias más importantes del Renacimiento.
Shaka Fumu Kabaka recibe ayuda para vestir una de sus creaciones más significativas: Seis días de lágrimas.
Meer(L.F.Quirós-Valverde) — Shaka Fumu Kabaka es un artista visual y músico de la ciudad de Kinshasa, República Democrática del Congo (RDC), África, y lo que para muchos en el arte actual representa el material: la tela, pigmento, metal, barro, madera, piedra, concreto, materias duras que a su vez se vuelven hormas que nos hacen en un impresionante interaccionismo simbólico, otros, como este artista congoleño —sensible, investigador y dedicado a probar todo lo posible en el arte—, encuentran lo necesario en su mismo «entorno», como los basureros de desechos globales con que los centros del poder hegemónico mundial atiborran a la periferia.
Shaka Fumu Kabaka transforma estos materiales descartados con creatividad, astucia y el rigor de la práctica artística la cual enciende su acción, e impele a reutilizar lo encontrado destinándolo a crear verdaderas obras de arte: trajes-esculturas para sus performances que acrecientan el enigma de estos tiempos, la contradicción e incertidumbre.
Shaka Fumu Kabaka; Seis días de lágrimas.
Crear arte es un ritual
Reciclar —para este artista—, concede el rito, se trata en principio de salvar al planeta de todos esos desperdicios industriales y del comercio que embadurna la visual de las ciudades y comunidades rurales no solo en la RDC, sino en todo el mundo y en particular el sur global.
El ritual se entabla al limpiar, salvar, descontaminar o sacar a flote una idea genuina propia del talento artístico para elaborar una materia por la cual antes nadie apostaba un céntimo, y que los centros globales quieren ver lejos de sus espacios y territorialidad.
A pesar de que en esos países del sur global drenen incluso los recursos naturales por nocivos procesos extractivos, destruyendo el remanente como es el caso de extraer el caucho de los árboles para la fabricación de neumáticos de rodaje en la industria automovilística, eso agrede la sensibilidad de quien ama y respeta al planeta, a la madre tierra y diosa de las aguas, con todos sus beneficios que llamamos recursos naturales hoy tan amenazados.
Shaka Fumu Kabaka crea «trajes» a partir de esos desechos y con ello toma posición en su protesta ante la difícil situación de su país y el mundo, en el cual su trabajo es apreciado, pero que no tiene todas las respuestas a las interrogantes que a diario se plantea.
El artista hoy no es insensible en tanto sabe que todos somos el medio para convivir en armonía y equilibrio, todos sumamos y transformamos para bien o para mal, y donde uno solo que falte el mundo entero lo resiente.
Shaka Fumu Kabaka; El robot coronavirus, 2020
La antropóloga, artista, curadora y crítica de arte Maica Gugolati, interesada en la producción artística en el sur global, afirma, que no todos los países de este ámbito tienen las mismas realidades, por ejemplo en RDC a diferencia de Costa Rica no hay Internet disponible en todos los lugares y tampoco Wifi, ahí lo tienen en sus aparatos celulares y la cobertura es cara y no extensiva.
Maica comenta:
Shaka Fumu presenta video performances de callejeros andantes, y esta manera, denuncia constructivamente las adversidades de su país y su población.
Sus mensajes artísticos y musicales surgen de su experiencia personal de niño y son vivencias de la situación sociopolítica contemporánea en su nación, como la guerra en el este de su país, la corrupción, la explotación neocolonial de los minerales.
Conocedora importante del trabajo de este africano artista, la antropóloga y curadora Maica Gugolati, refiriendo a la exposición «Mediante un mosaico fluido» (2020) nos refiere a una de las piezas más emblemáticas de Shaka, que lo marcó en tanto fue su experiencia de infancia y crecimiento: la «Guerra de los seis días».
Esta guerra fue un conflicto armado ocurrido en el año 2000, entre los ejércitos de Uganda y Ruanda y el de los rebeldes congoleños, tras el fin oficial del genocidio étnico en Ruanda.
Shaka Fumu Kabaka; El robot de tapas, 2018
Debido a esta guerra, muchos niños perdieron la oportunidad de vivir su vida infantil durante ese tiempo, incluido el propio artista. Ella comenta:
Como testigo directo de este conflicto, Shaka transformó sus recuerdos impresos en inspiración para el diseño de disfraces de cuerpo completo y máscaras faciales hechos con materiales reciclados.
Describe los trajes completos como cuerpos «muertos vivos» de los soldados de la guerra, a los que llamó «robots». Los trajes, hechos con un ensamblaje de piezas de desecho encontradas en los basureros de Kinshasa, son una representación de la descomposición que sufrieron los soldados.
Para él, los soldados se convirtieron en almas contaminadas que, como basura en un vertedero, se estancan y ponen en peligro la vida cotidiana de los niños.
Sin embargo, a través de su práctica de reciclar materiales, está reciclando esas almas y reutilizándolas en contraejemplos que reviven eventos y acciones, para que no se repitan.
Sus robots siguen el poder de las máscaras tradicionales de África Occidental de mediación entre el mundo espiritual y el humano.
En el caso del artista, sirven para establecer nuevas comunicaciones que atraviesan el tiempo, desde los recuerdos del conflicto hasta la época actual de las generaciones más jóvenes.
Bajo su representación, cada robot se convierte en una especie de «autómata» que atrae y asusta a los niños que caminan por las calles; los hace reír y desafía su valentía.
Este juego renueva el sentimiento de asombro en estos niños, haciéndoles asumir su infancia. «Quiero decirles a los niños que no deben perder la esperanza, porque el futuro nos pertenece», comentó Shaka (M. G. «Through a Fluid Mosaic», exposición, 2020).
Shaka Fumu Kabaka; Hombre navaja
A través del acto de recolectar y volver a ensamblar objetos «rechazados» por la sociedad de consumo, nos da ejemplos de formas de volver a donar nuevos valores. Al hacerlo, da un mensaje de esperanza de un futuro sostenible y solidario para la gente de su país, especialmente para las generaciones más jóvenes que seguirán creándolo.
Precisamente, juntos con Maica Gugolati compartimos que Shaka crea esculturas móviles que se hacen para estar vivas y deambular por las calles de la capital.
Las galerías o museos están en las últimas destinaciones de sus creaciones; cada robot contiene historias sociales de la vida real, de la gente de la ciudad que se narran de manera performativa a través del acto de caminar por las calles.
Shaka narra a través del acto performático historias del país que podrían ser desconocidas para la mayoría de la gente inculta de las calles. La intención del artista es educar, sensibilizar y denunciar los problemas a través sus performances urbanos.
Shaka imparte talleres artísticos con los niños donde aprenden la práctica del reciclaje artístico. Ahí él expande su crítica social como músico de Afrotrapp Slam y Rap en el grupo musical y artístico: Astropotes Kollectif.
Shaka Fumu Kabaka; El robot de CD, 2018
Discursos del sur global
Ese es precisamente el sur global, el cual tanto nos interesa observar en nuestros estudios contemporáneos y ante la emergencia que reinicia el mundo después de la pandemia que del todo no desaparece, en tanto existan artistas que levanten la mano para ser sentidos y valorados apreciando sus propuestas, que son un universo disiente, pues los artistas congoleses no están conformes con solo lo que natura brinda, y trabajan por más.
En este caso particular, el trabajo del arte contemporáneo resulta un fundamental aliado de todos estos procesos culturales, sociales y de descolonización que enmarcan la periferia más periférica del mundo.
Hacer trajes donde se reviste el cuerpo es una práctica compleja, en la cual se debe lidiar con la diversidad material, que implica la colecta, limpieza y ajustes, pero también está la temperatura, el clima, la estrechez económica, y sacarle el mejor provecho creativo a unas tapas de botellas plásticas para crear un vestido, el cual a su vez es un escenario donde demostrar que no hace falta tener materiales costosos ni estar en Berlín, Nueva York, Tokio, Venecia o París, para alcanzar la calidad y la hechura convincente de la obra de arte en estos tiempos tan difíciles.
El artista obedece a su intuición, la más cara sustancia del entendimiento que le dicta hacia dónde ir, o cómo llegar, cuándo detenerse.
Esa experiencia se perfila y acrecienta con la experimentación, en el trabajo del taller, al tratar de resolver problemas ingentes que de pronto desestabilizan la indumentaria creativa, pero si se tiene el rigor y visión de hacer las cosas de la mejor manera posible, eso calará tarde o temprano, ahí en el taller, o en el campo; no importa dónde se esté, la creatividad fluirá marcando un territorio creado por el arte.
No se trata de la antigua idea romántica del poeta, el músico o el pintor encerrado en su torre de marfil, sino de un individuo que busca, ensancha su taller para dar cabida a esa energía creativa que afecta beneficiosamente y que transforma todas las cosas a su alrededor.
Esta reflexión entablada a partir de los trabajos críticos de Shaka Fumu Kabaka, en este 2022 tan paradigmático, nos muestra las armas creativas, que, si no se saben sostener y sacarles provecho, se pueden devolver y golpearnos.
Shaka Fumu Kabaka; Boga, 2020
Se corre el peligro de que estos trajes matéricos, colectados en basureros y remanentes de lo que viene de los países centrales en forma de subproductos, se nos peguen a la piel y sean difíciles de remover, aquellos espejismos de una vida prestada que solo sabe sacar réditos a todo lo que hagan ellos mismos, de sus mismos productos y discursos centrales ya cansados por el ajetreo de la vida moderna, y pueden comportarse, como viejos «gangoches» que, en vez de servirnos y hacernos la vida más cómoda, se aprovechan de nuestra fragilidad, y, tal como un día dijo acá en Costa Rica nuestro poeta turrialbeño Jorge Debravo: «terminan siendo nuestros carceleros».
A veces —aconseja el poeta—, «hay que rasgarlos y deshilacharlos y quedarnos al frío desnudos en medio al viento, pues así buscaremos un traje nuevo que nos quede a la medida de nuestras necesidades y no ese fantoche deshumano que además es ajeno» (Debravo. Nosotros los Hombres. 1970. p. 36).
Estas prácticas culturales de la periferia, aunque ya son bastante conocidas, siempre traen un nuevo matiz, un rasgo de identidad que es único, pero que no está aislado, pues se conectan en ese reservorio del talento y entendimiento crítico de un ser humano que llamamos artista, plástico o visual, y de pensamiento crítico.
No conozco en persona a Shaka Fumu Kabaka, tan solo comparto con él algunos mensajes en inglés por Messenger o WhatsApp, pues su lengua materna es la Lingala, swahili y el francés, recuérdese que su país fue colonizado por Bélgica, pero lo intuyo, lo adivino, lo advierto, sé cómo actúa al doblar algunos elementos de sus trajes, al pegar esas tapas o atisbar a un horizonte creativo que se proyecta en la gran pantalla de la imaginación, más allá de su paisaje propio, ese con que cada uno de nosotros tenemos sintonía, y en tanto creemos en ello, somos fieles a nuestro talento creativo que nos ofrece soluciones aunque estén totalmente escondidas, llega el momento en que todo clarea, todo se descubre, y de pronto nos percatamos que eso era precisamente lo que andábamos buscando.
En sus propuestas —y con esto concluyo este acercamiento—, y sus colegas hombres y mujeres congoleses, están presentes soldados, figuras amorfas o morfológicamente correctas, con partes de radios u otros recuperaciones de la electrónica que asemejan al mito del «robocop» o del «transformer» que nos trajo el cine y TV de estos tiempos, amplio imaginario que constituyen esos trajes que, además de representar el disenso de un individuo y de una comunidad respecto a su entorno, y lo que les rodea, perfila un discurso honesto que exige equilibrio, simetría, consonancia o disonancia que se propongan aportar y que no se hagan solo de oídos sordos, por el verdadero desarrollo de estos pueblos del mundo, hoy tan ninguneados bajo la bota del poder, del mercado, y las nuevas hegemonías globalizadas.
El futuro es hoy y el cyberpunk, la modernidad futurista está llegando y tomando las calles. La densidad de población, la comodidad del espacio e incluso las mismas tendencias afectan en el diseño de la arquitectura de todo un barrio.
Por esto mismo y para que te impresiones como nosotros te traemos una serie de fotografías que muestran diversos lugares reales del planeta.
1-. El bloque 23 en el Barrio Belgrado, Serbia.
2-. Las calles sobrepobladas de Hong Kong.
3-. Dubái en el área de Nad Al Sheba.
4-. La zona de Caracas, Venezuela.
5-. El gran contraste que hay en las zonas de Macao, China. Podemos ver el rascacielos Grand Lisboa que mide 258 metros.
6-. Una arquitectura eficiente de Hong Kong.
7-. Una casa acogedora en Nápoles, Italia.
8-. La increíble calle Espiral en Chongqing, China.
9-. Te presentamos la ciudad de El Cairo en Egipto.
10-. 4 Casas privadas en el techo de un centro comercial de 8 pisos en la zona de Zhuzhou, China.
11-. Una calle que parece salida de la zona de anuncios del periódico en Hyderabad, India.
12-. Manila, Filipinas.
13-. Otra vez en China, ahora la famosa estación de tren de Liziba. Y sí, las vías del tren atraviesan el complejo de apartamentos.
Una de las momias que se exhiben en este museo en Quinto (Zaragoza).
20Minutos/Viajes(S.G.Volgers) — Ubicado en un cerro del municipio de Quinto del Ebro (Zaragoza), se encuentra el impactante Museo de las Momias. Este lugar no te dejará indiferente, ya que está cargado de secretos e historias muy sorprendentes.
El Museo de las Momias
Este Museo de las Momias, localizado a tan solo 50 km del centro de Zaragoza, es el único de esta tipología en España. Aunque algunos museos arqueológicos y antropológicos de la Península exhiben momias, solo este museo español está especializado en este tipo de piezas.
Además, otra de las curiosidades de este lugar es el espacio en el que se localiza, ya que se trata de un museo dentro de una antigua iglesia mudéjar del siglo XV que, al mismo tiempo, se construyó sobre el castillo árabe del siglo XI denominado “El Piquete”.
Esta Iglesia de la Asunción en la que está el Museo de las Momias se desacralizó en 1982 y, durante su restauración en el año 2011 se encontraron momias de los siglos XVIII y XIX. Asimismo, uno de los rasgos que caracterizan estos cuerpos humanos a través de los cuales es posible viajar en el tiempo, es su increíble estado de conservación. Todo ello ha sido posible gracias a las condiciones de sequedad y temperatura estable dentro de la antigua iglesia.
¿Qué se puede ver en el museo?
Momias
Momia del bebé en Quinto del Ebro
Durante el recorrido por el museo, en el que se pueden hacer visitas guiadas, se observan restos humanos momificados de quince personas. Estas momias reflejan la vida pasada de personas de distintas edades, géneros y condiciones. Actualmente se exponen momias de siete adultos (mujeres y varones), además de ocho niños y niñas.
Vestimenta funeraria
Además de las momias, también se exponen elementos asociados a ellas, como trajes infantiles, zapatos, etc. También llama la atención que se hayan conservado los restos de hábitos franciscanos, ya que algunas de las personas momificadas pertenecían al ámbito eclesiástico.
Ataúdes
En el museo también hay ataúdes policromados, en los que se aprecian los colores que se utilizaban en el pasado, así como distintos motivos decorativos.
Objetos y complementos
Muchas de estas momias iban acompañadas de objetos como rosarios y crucifijos, lo que muestra la importancia del mundo religioso en los siglos XVIII y XIX. Asimismo, se han encontrado junto a estos restos humanos, joyas, pulseras, monedas e incluso objetos cerámicos. De esta forma, la visita resulta mucho más intrigante porque nos permite conocer el estatus social de cada una de estas personas. Al fin y al cabo, se trata no solo de un museo sobre momias, sino también sobre la vida y el más allá.
Otros lugares interesantes
Vista de Quinto del Ebro (Zaragoza)
Además del Museo de las Momias, la población de Quinto (que tiene cerca de 2.000 habitantes) destaca por ser un lugar de paso del Camino Jacobeo del Ebro. Muy cerca del museo y a pocos kilómetros de éste, se pueden visitar numerosos lugares de gran interés.
Portales medievales
Portal de San Antón de Quinto del Ebro
Alrededor del Museo de las Momias hay tres puertas de origen medieval, transformadas en el siglo XVII y XVIII, que merecen una visita por su carácter pintoresco. Estos lugares tenían como objetivo proteger las entradas de la localidad, cuyas casas se encontraban en el interior de un perímetro protegido por el muro que formaban las tapias altas y fuertes de los corrales que daban al camino exterior que rodeaba el recinto murado. Sin duda, los portales de San Miguel, San Antón y San Roque conforman una hermosa ruta a lo largo de este paisaje aragonés.
Quinto del Ebro (Zaragoza)
Un castillo en ruinas… con mucha historia e intrigas
Abandonado en el siglo XV, las ruinas del Castillo de Matamala se ubican en un promontorio, sobre la ermita medieval de Nuestra Señora de Matamala. Cargado de historia e intrigas, esta fortaleza fue propiedad del condado de Luna y, más adelante, de los Funes. Era un recinto rectangular con un torreón cuadrangular, situado en uno de sus extremos. Está a tan solo 4 km del Museo de las Momias de Quinto del Ebro.
Ermita de Matamala
Antes mezquita, la ermita medieval de Nuestra Señora de Matamala se construyó en época medieval, durante el siglo XIII. Sin embargo, debido al aumento del tráfico, tanto en la carretera como en el ferrocarril, en el año 2001 el monumento se convirtió en una nueva ermita funcional.
Ermita de Bonastre
A unos 7,5 km del Museo de las Momias de Quinto del Ebro se encuentra la ermita barroca de Nuestra Señora de Bonastre, que se reconstruyó tras la Guerra Civil, y hoy en día destaca por sus espléndidas vistas del Valle del Ebro. El conjunto está formado por una iglesia principal y la antigua, convertida en nave de acceso a la actual, además de un edificio con dependencias auxiliares, que en parte ha desaparecido en la actualidad. El exterior de la ermita destaca por el pórtico central cuadrangular y, en el lateral de la fachada se sitúa el cuerpo correspondiente a la iglesia primitiva.
Plaza Mayor de Almagro con el Ayuntamiento al fondo.
El Independiente(R.Ordóñez) — El pulso de la localidad manchega de Almagro, durante el mes de julio, está marcado por el calor y el teatro. Por las mañanas, el lado Este de la Plaza Mayor de Almagro se llena de vecinos y turistas para desayunar a la sombra de sus centenarios edificios.
A mediodía, los vecinos se refugian de las altas temperaturas y los pocos osados que transitan se pegan a las paredes buscando las sombras. Cuando llega la tarde, la temperatura mejora, las sombras son más generosas y la vida vuelve a tomar las calles empedradas.
En la Plaza Mayor los bares priorizan a las berenjenas en su oferta y la parada es obligatoria antes de los pases diarios de los teatros. De las terrazas van saliendo los espectadores que se ponen en la cola de entrada al Corral de Comedias, el escenario más emblemático de la ciudad.
“¿Me cobra, por favor, que tenemos teatro?”, es el salvoconducto que da prioridad al cliente. Es julio en Almagro y la localidad se vuelca con el Festival de Teatro.
“El escenario no estaba, era una cuadra”, recuerda Vicente Fernández, vecino de Almagro hablando sobre lo que hoy es el Corral de Comedias. “El patio era más grande y estaban los animales y había carros”. “Como una posada”, remarca su amigo y también vecino, Plácido Núñez.
Están pasando la mañana en la Plaza Mayor, observando la ajetreada jornada de sábado de julio. Vicente vivió en la misma Plaza, “la cuarta ventana empezando por aquí”, señala con precisión la casa de su infancia.
“De pequeños jugábamos en el Corral, era la casa de Bolaños que ahora tiene una empresa de materiales de construcción”, recuerda.
Fue el dueño de aquella posada quien en 1950 descubrió una baraja de naipes de comienzos del siglo XVIII al hacer unas obras.
Aquella fue la pista con la se concluyó que el edificio pudo ser un corral de comedias, prohibidas en 1598 por Felipe II por la presión de la Iglesia, que no gustaba de los excesos lujuriosos de las corralas porque con las comedias las mujeres aprenden “el adulterio, las trazas y cautelas con que han de engañar al marido» y «se hace la gente de España muelle y afeminada e inhábil para las cosas de trabajo y guerra», según los clérigos que asesoraron al rey en su decisión.
Lope y Calderón fueron sustituidos por autos sacramentales.
La pista era correcta, era un antiguo corral de comedias. Dos años después empezó a recuperarse, se encontró el escenario y se retiraron la paredes que cubrían los corredores superiores.
En 1954 se estrenó La Hidalga del Valle, de Calderón de la Barca. Volvía a la vida una joya del patrimonio cultural español, se recuperaron las representaciones y el nuevo teatro puso a Almagro en el mapa.
“Para nosotros el Corral de Comedias es una casa más del pueblo, allí íbamos a hacer las obras de fin de curso del colegio”, nos cuenta Nieves Cuadra, propietaria de una tienda de artesanía de encajes de bolillos ubicada en la Plaza Mayor.
El Festival de Teatro Clásico de Almagro vive la edición número 45. Cuatro décadas y un lustro que han impactado profundamente en la localidad, más allá del evidente impacto económico de un evento que atrae a unas 60.000 personas a un municipio que no suma los 10.000 residentes.
“El festival y la sociedad de Almagro han evolucionado con estos tiempos. Me gusta mostrar dos fotografías de Almagro y del país de aquel año 78, cuando comienza el festival, y la de hoy. Es la foto de las Cortes Constituyentes, que eran todo hombres con corbata negra, gafas negras. Y la foto de las Cortes de ahora, que son hombres y mujeres de diferente condición, vestimenta, pelos, etc..
Y aquí es igual. En estos 45 años pasó de ser un Siglo de Oro de un señor con capa con la Cruz de Santiago y una espada, a lo que vemos ahora ahora, como los chicos africanos que estaban ayer o los que vienen de Uruguay y de Galicia.
Se escuchan otros acentos, otras lenguas y creo que eso también ha producido la misma apertura en un municipio de 10.000 habitantes”, asegura Ignacio García, director del festival.
Justo García, que tenía un año cuando en 1978 empezó el festival, regenta uno de los bares de la Plaza Mayor y él mejor que nadie nota el pulso de la cita cultural. No se imagina un Almagro sin el festival; notó mucho en 2020 y 2021 la reducción de la programación por culpa de la pandemia.
Ahora, con la recuperación de la normalidad, su terraza se llena por las tardes. Trabaja en la restauración desde muy joven. “Silvia Marsó, José Sacristán, Juan Echanove…”, por sus mesas han pasado los actores y actrices más destacados del teatro español.
“En aquellos años ver a alguien de Madrid era como ver un marciano, con aquellas carreteras que había”, recuerda. “Los mayores se echaban la mano a la cartera cuando veían a un tío con el pelo largo, y a lo mejor tenía más dinero que ellos”, cuenta Justo.
Además de los actores, personal técnico y espectadores llegaban, en plenos años 80, a la pequeña localidad manchega. “Yo he visto a Pedro Almodóvar comiéndole la oreja a uno”, asegura Justo. La alegría de las corralas de las comedias volvió al pueblo en versión años 80.
“Aquí se han vivido noches maravillosas”, asegura Amalia Colorado, “no sólo de juerga, que también, sino de intercambio de mucha gente para sus negocios, incluso para ensayar”.
Patrimonio histórico
Este 2022 se cumplen 50 años del nombramiento de la ciudad como conjunto histórico-artístico, un estatus que el Ayuntamiento quiere elevar a la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, algo para lo que el festival de teatro suma puntos.
Entre el festival y el patrimonio hay una relación simbiótica, ni el patrimonio estaría conservado sin el teatro, ni el festival hubiera crecido sin sus valiosos escenarios. “Uno de los grandes activos del festival es poder ver teatro en palacios, en conventos, en iglesias, en el hospital de San Juan.. “, afirma Ignacio García.
“Pero el festival y la fundación tiene una responsabilidad de conservar y de mantener ese patrimonio y ayuda para que se conserve, porque además pasa como las casas, un edificio vacío se deteriora mucho más que un edificio que tiene una actividad, una actividad razonable y respetuosa”, añade el director de festival.
Amalia es cocinera en un restaurante de la Plaza Mayor y también una ferviente amante del teatro. “He estado mucho tiempo haciendo teatro, también he estado cantando con orquestas, he estado trabajando con el festival varios años y, claro, tengo vinculación con este evento desde muy jovencilla. Además, que yo este festival lo adoro. Para mí es, si no el mejor, casi el mejor del mundo, pero bueno, para mí y para todos”.
Recuerda el año que vino la primera compañía de la comedia del arte veneciana. “Entonces no había aforos y el Corral estaba tan lleno que tuvieron que hacerlo en la Plaza. Venían para dos días y tuvieron que ampliar representaciones. La gente al ver la comedia del arte se quedó loca, aquello era precioso”, rememora Amalia.
Su primer recuerdo del festival fue a través del teatro televisado de Estudio 1 de RTVE que retransmitía una obra grabada en el Corral de Comedias. “De pequeña me colaba para ver las obras”, asegura.
No cuesta imaginar ejércitos de niños pululando alrededor de los camiones de la televisión, los focos y viendo cómo montaban los escenarios. “El Ayuntamiento daba entradas gratuitas a la gente joven, a los niños, para que fueran al teatro que había juvenil”, hace memoria Nieves Cuadra, en su tienda de encajes de bolillos típicos de la localidad. “Hacíamos cola para recoger las entradas en la puerta del Ayuntamiento y teníamos 10 u 11 años, e íbamos al teatro, pues eso, gratuitamente”, añade.
“Entonces había muchos niños, por todas partes, no es como ahora que la gente tiene muy pocos hijos. Mucha gente se ha ido porque, si tienes una carrera, Almagro es limitado, está el campo, una fábrica de muebles y la restauración”, asegura Justo.
La población de Almagro no ha variado en años, pero su pirámide se engorda entre los 40 y los 60 años, mientras que la base se estrecha, como en el resto del país, por la caída de la natalidad. Por la localidad proliferan los carteles de casas, muchas de ellas solariegas, en venta. El futuro de Almagro se tendrá que jugar con otras cartas.
Curiosfera — La República de Irlanda es una nación con una historia muy antigua e intensa. Un país que cuenta con costumbres y una cultura que se remontan a miles de años en el tiempo. Un territorio testigo de mil batallas y hogar de un pueblo luchador en todas sus etapas históricas.
Para conocer el origen de Irlanda (Eire), primero es necesario saber la situación geográfica del país. Irlanda es un estado insular europeo situado en el océano Atlántico y que ocupa el 83,3 % de la Isla que lleva el mismo nombre (Irlanda) en el archipiélago británico.
Es el único país de Europa que la mitad de sus habitantes viven fuera de sus fronteras. Históricamente es una tierra de emigración, sus verdes paisajes, sus pastos y sus suelos no han sido jamás capaces de alimentar a sus gentes.
Esta isla, convulsionada siempre por problemas religiosos, donde el catolicismo ha permanecido siempre vinculado a las tradiciones de raíz gaélica, se halla ahora dividida, pues su región norte, el Ulster, que pertenece a Gran Bretaña.
Irlanda es una de las repúblicas más jóvenes del Viejo Continente, pues se libró del yugo británico en 1949. Sin embargo, a pesar de la ancestral enemistad con sus vecinos británicos, algunos de los literatos irlandeses son la gloria de la lengua inglesa: poetas como Yeats, o bien dramaturgos como George Bernard Shaw y Samuel Beckett, o ambas cosas, como el gran Oscar Wilde.
En la capital de Irlanda, Dublín, nació James Joyce, tan amante de la tierra que puso el nombre de su ciudad natal a una de sus obras maestras, Dublineses.
Continente: Europa.
Superficie: 70.280 km².
Capital: Dublín.
Población: 4.832.415 habitantes.
Moneda: euro.
Lenguas oficiales: inglés e irlandés.
Prehistoria y Antigüedad
Los primeros restos humanos encontrados en Irlanda pertenecen al mesolílico. Durante el neolítico, de corta duración, y la Edad del Bronce se introdujeron nuevas culturas, entre las que adquirió especial arraigo la cultura megalítica.
Paralelamente, se intensificaron las relaciones comerciales con el continente. Más tarde (500 a. C.) los celtas, conocedores ya de la metalurgia del hierro, invadieron el país.
Aunque eran poco numerosos, impusieron su lengua y revolucionaron los modos de vida vigentes hasta entonces (dioses, organización política, artes y costumbres). Al advenimiento de la era cristiana el clan, como unidad política, había sido superado con la formación de varios reinos.
Nación gaélica
La religión de la mayoría de los irlandeses era aún el druidismo a principios del siglo V. Entonces fue enviado San Patricio (año 432), quien en treinta años convirtió casi todo el pueblo irlandés al cristianismo y organizó una Iglesia nacional, que pronto se distinguió por la importancia del monarquismo y la erudición de sus monjes.
San Patricio, patrón de Irlanda
La actividad evangelizadora de la Iglesia irlandesa trascendió al exterior de la isla y se extendió a Escocia. Inglaterra e incluso el continente. No obstante el florecimiento espiritual irlandés en esta época, y el de Irlanda en general, la anarquía existente permitió las incursiones y saqueos de los noruegos, que desde fines del siglo VIII visitaron las costas irlandesas y se instalaron en diversas poblaciones (Dublín, Cork, Limerick).
Aunque no lograron conquistar el país; Brian Boru, al vencerles en la batalla de Clontarf (1014), acabó con el peligro que representaban sus incursiones. Esta victoria no terminó con el desorden interno, lo que dio ocasión de intervenir a los normandos, ya instalados en Inglaterra.
Soberanía inglesa
Llamados por Dermot MacMurrough, rey de Leinster, tomaron Dublín y consiguieron para su jefe, Pembroke, dicho reino (1171). Ello suscitó los recelos de Enrique II de Inglaterra, el cual obtuvo por concesión papal (1172) la soberanía sobre la Iglesia y el pueblo de Irlanda.
Desde 1175 (tratado de Windsor) ésta quedó sometida a la corona inglesa, que repartió extensos territorios entre los nobles ingleses.
A partir de la dinastía Tudor el fortalecimiento de la corona inglesa trajo consigo también la consolidación de su dominio sobre la isla y la represión de todos los intentos de independencia (rebeliones de O’Neill y O’Donnell), que buscaban su apoyo en las potencias extranjeras.
A ello se añadió, con la introducción de la Reforma en Inglaterra, el enfrentamiento religioso, pues Irlanda permaneció fiel al credo católico. Estallaron sublevaciones en Munster y Ulster, cuyo fracaso provocó la confiscación de tierras y su entrega a colonos escoceses e ingleses (1541), lo que hizo estallar revueltas campesinas.
Las luchas entre la corona y el Parlamento dieron ocasión a una nueva sublevación, a la que la Confederación de Kilkenny (1642) dio cierto orden y legitimidad; pero su derrota (Drogheda, Wexford, 1649) acarreó la confiscación de tres cuartas partes de las tierras.
La política represiva alcanzó su máxima dureza con el establecimiento de las leyes penales (1702-05), que impusieron la más absoluta sumisión a los católicos irlandeses. Posteriormente, la disminución de la intransigencia religiosa y la necesidad de conseguir las simpatías de Irlanda, para hacer frente a la rebelión de las colonias americanas, condujeron a la relajación de las medidas opresivas.
Acta de Unión (1800)
La difusión de las ideas revolucionarias francesas, propagadas por Wolf Tone, provocaron la revolución de 1798 y condujeron a Pitt proclamar el Acta de Unión (Union Act, 1800), por lo que todo el archipiélago pasaba a formar parte del Reino Unido.
A partir del siglo XIX Irlanda, país de recursos básicamente agrícolas, quedó en desventaja frente a una Inglaterra que se industrializaba rápidamente.
El aumento de población, que se duplicó en medio siglo, produjo una crisis de subsistencia, agravada por la enfermedad de la patata, cuyo resultado fue una emigración masiva, con la consiguiente disminución de la producción y la superficie cultivada y la concentración de la propiedad.
Estas catástrofes provocaron la radicalización de la conciencia nacionalista. Al movimiento pacifista de O’Connell (quien consiguió en 1829 la emancipación de los católicos) sucedieron el de la Joven Irlanda y el de los Fenians, de tipo republicano.
Fracasadas las protestas independentistas, éstas se canalizaron luego por la vía parlamentaria en la petición de autonomía (Home Rule), dirigida por Parnell, mientras una minoría se constituía en sociedades secretas (Sinn Féin), exigiendo la independencia. Pero la minoría protestante, centrada en el Ulster, se opuso (1914) a cualquier proyecto de autonomía.
Guerra civil e independencia de Irlanda
Los nacionalistas se sublevaron en 1916, y a pesar de que fueron derrotados, su espíritu prendió en el país, cuya autonomía tuvo que ser reconocida por el Gobierno británico en 1921.
El Acta del Estado Libre de Irlanda (Sciórstcit Eireann) concedió a la isla un estatuto de Dominio (gobierno y parlamento propios, pero con un gobernador general que representaba al soberano británico), excepto a los condados del norte (Ulster), que permanecieron dentro del Reino Unido. Este acuerdo fue rechazado por los republicanos irlandeses, los cuales, guiados por Eamon de Valera, reanudaron la guerra civil.
En 1932 el partido moderado (Fine Gael) fue derrotado por el radical-nacionalista de De Valera (Fianna Fáil). Durante cuyo mandato (1932-48) se aprobó una nueva Constitución en 1937, que daba al Estado irlandés, con el nombre de Eire, una independencia casi completa.
En abril de 1949 se proclamó legalmente la República independiente de Irlanda (Eire), que se retiró de la Commonwealth. Sean O’Kelly fue nombrado presidente de la República, cargo para el que fue reelegido en 1952.
Le sucedió en 1959 De Valera, reelegido a su vez en 1966. En este mismo año, las protestas en tomo a la política agraria motivaron la sustitución del primer ministro Sean Lemass por John Lynch, reelegido en 1969.
Época actual
En la década de 1960 se inició un acercamiento a Gran Bretaña, dificultado por el recrudecimiento del conflicto político en el Ulster. Tras un referéndum en 1972 Irlanda ingresó en la Comunidad Económica Europa (CEE).
El retroceso del Fianna Fáil en las elecciones de 1973 propició un gobierno de coalición Fine Gael-laboristas, con Liam Cosgrave como primer ministro. En el mismo año De Valera fue sucedido en la presidencia por Erskine Childers, reemplazado a su muerte por Cearbhall O’Dálaigh (1974).
En 1976 arreció el terrorismo del IRA en el país y el Gobierno irlandés endureció su política. Tras las elecciones legislativas de 1977, J. Lynch, de Fianna Fáil, reemplazó a Cosgrave como primer ministro, pero su política de conciliación con Gran Bretaña le forzó a dimitir.
Desde las elecciones de 1981 se alternaron los Gobiernos de Fine Gael-laboristas, encabezados por Garret Fitzgerald (1981-82 y 1982-87), y de Fianna Fáil, presididos por Haughey (1982 y 1987-92). Durante su mandato, éste impulsó la aprobación en referéndum de la adhesión irlandesa al Acta Única Europea (26 mayo 1987). En las presidenciales de noviembre de 1990 venció la independiente Mary Robinson.
En 1992 se formó un Gobierno de coalición entre el Fianna Fáil y los laboristas presidido por Albert Reynolds, quien firmó el tratado de Maastricht (por el cual en 2002 entró en vigor el euro) y negoció un alto el fuego del IRA que abrió una perspectiva de paz para el Ulster.
Después de que Reynolds perdiera el apoyo de los laboristas se sucedieron un Gobierno del Fíne Gael presidido por John Bruton (1994- 1997) y más tarde otro del Fianna Fáil encabezado por Berti Ahem (a partir de 1997).
A esta formación también pertenecía Mary McAleese, elegida presidenta ese mismo año. Ahern dio apoyo a la firma del acuerdo de paz del Ulster (1998). Tras haberlo rechazado en un referéndum en junio de 2001, Irlanda ratificó en octubre de 2002 el tratado de Niza, que prevé la ampliación de la Unión Europea.
En un nuevo plebiscito, los electores se mostraron contrarios a un proyecto que pretendía endurecer la legislación contra el aborto. El 1 de enero de 2002 entró en vigor el euro.
Historia de la bandera de Irlanda
El origen de la bandera de Irlanda proviene de la gran hambruna irlandesa entre 1846 y 1850, causada por la enfermedad de la patata, que sumió a la isla en una profunda miseria. Un tercio de la población murió de hambre, y la mitad de los supervivientes se embarcó hacia el Nuevo Mundo (Canadá y Estados Unidos), lo que convirtió esta isla en una tierra casi despoblada.
Sin embargo, fue en Francia donde Thomas Francis Meagher, uno de los jefes del Young Ireland Movement (movimiento “Irlanda Joven”), encontró el modelo de la futura bandera nacional que reconciliaría al pueblo irlandésinspirándose en la tricolor francesa.
Por lo tanto, el creador de la bandera irlandesa es Thomas Francis Meagher.
El significado de los colores de la bandera de Irlanda es:
El color verde, representa a los católicos y a las viejas tradiciones gaélicas
El color naranja, en alusión a Guillermo III de Orange (1650-1702), líder carismático de los protestantes.
El color blanco, a modo de guión, simboliza la anhelada paz entre ambas confesiones religiosas. Pues esta isla, situada a la altura de Inglaterra, acoge un país de turberas salpicadas de lagos que ha conocido constantes enfrentamientos entre católicos y protestantes en su camino hacia la independencia.
Este estandarte fue enarbolado en 1848, en un contexto de odio hacia lo inglés y en plena “Primavera de los Pueblos”. Así como también en 1916, durante el Alzamiento de Pascua. Hubo que esperar a 1919 para que la bandera fuera adoptada oficialmente por este estado insular de Europa occidental.
Infobae — La calidad de vida y las oportunidades laborales son dos factores fundamentales para toda persona a la hora de elegir una ciudad en la que fijar su residencia. En esta ocasión la compañía de software Kisi, realizó un estudio en el que analizó cuál es la mejor ciudad del mundo para vivir y trabajar en base a diferentes criterios.
Según esta empresa, la ciudad del mundo con el mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal es Oslo (Noruega). Su industria marítima, así como su gastronomía y patrimonio histórico, son algunos de los puntos más destacables de la capital noruega.
El resultado del estudio se fundamenta en tres categorías, como la intensidad de trabajo (vacaciones, desempleo, inflación, tasa de empleabilidad), sociedad e instituciones, donde se evalua el acceso al sistema de salud y habitabilidad de la ciudad (ocio, seguridad, bienestar, calidad del aire).
Cierran el podio de mejores ciudades Berna (Suiza), en segunda posición, y Helsinki (Finlandia) en tercera. Por otro lado, el resto de las diez primeras posiciones las ocupan Zúrich (Suiza), Copenhague (Dinamarca), Ginebra (Suiza), Ottawa (Canadá), Sidney (Australia), Stuttgart (Alemania) y Múnich (Alemania).
De este modo, Suiza cuenta con tres ciudades entre las diez mejores para vivir y trabajar, y Alemania con dos.
El estudio también destacó varias ciudades donde menos del 10% de la población tiene que afrontar exceso de trabajo, como Ámsterdam (Los Países Bajos) o Sídney (Australia)
Por otro lado, las ciudades con peor valoración del ranking para conciliar el trabajo con la vida personal son Dubai, considerada por esta clasificación como la ciudad más sobrecargada de trabajo, entre un 17 y un 24%. A la ciudad de los Emiratos Árabes Unidos le siguen otras como Hong Kong, Kuala Lumpur (Malasia), Singapur y Montevideo (Uruguay).
En cuanto a EstadosUnidos, la ciudad mejor situada en el ranking es Seattle (puesto 32). Otras urbes estadounidenses que figuran son: Portland, Minneapolis y Salt Lake City. París, por ejemplo, se ubica en el puesto número 28, justo por detrás de Londres.
El estudio también destacó varias ciudades donde menos del 10% de la población tiene que afrontar exceso de trabajo, como Ámsterdam (Los Países Bajos), Buenos Aires (que cayó al puesto 48° al 95°) o Sídney (Australia).
Aquellos que aprecian su viaje de cinco minutos por la mañana de la cama a la sala de estar pueden querer considerar Singapur, Washington D.C. o Austin, donde el mayor porcentaje de puestos de trabajo se puede realizar de forma remota en alrededor del 50% de los empleos.
El síndrome de burnout, fue reconocido en 2019 como un trastorno mental en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) elaborada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El organismo lo asocia a la sección “problemas asociados al empleo y desempleo” y lo describe como “un síndrome resultante de un estrés crónico en el trabajo que no fue gestionado con éxito”.
De acuerdo con un reciente estudio realizado por el portal de empleos, Bumeran, la ocurrencia del síndrome de burnout en Argentina es del 80,2%, al igual que en Chile. En Perú es del 72,9% y en Panamá el 53,6%.
A nivel regional, los usuarios han experimentado en su mayoría estrés, falta de motivación y un agotamiento fuera de lo normal a causa de la carga excesiva de trabajo.
La pandemia de COVID-19 ha tenido grandes efectos en el estrés laboral, ya sea al trabajar desde los hogares o al asistir al trabajo. Luego de un año y medio de pandemia, el 86% de usuarios de la región asegura que se encuentra más “quemado” que el año pasado.
Además, para aquellos que trabajan de manera remota, un 45% asegura que le genera ansiedad la vuelta a la oficina. En el caso de Argentina, la cifra de usuarios que admiten estar más agotados que el año pasado alcanza el 90%.
A su vez, un 53% de los usuarios argentinos admite que trabaja más horas de lo que dura la jornada laboral. La pandemia pone sobre la mesa la organización de los horarios de trabajo, puesto que con ella se han acelerado fenómenos que podrían alimentar esta tendencia que aumenta los períodos de empleo.
Uno de los elegidos, escondido en el desierto de Egipto.
Voy de Viaje — Con el tiempo, cada vez se hace más común que los hoteles (y emprendimientos en general) incorporen un diseño verde. Algunos cambios simples como evitar los plásticos de un sólo uso y reciclar el agua pueden sumar mucho al cuidado de la naturaleza.
Acá los cuatro hoteles más sostenibles del mundo, según la página especializada The Hotel Journal:
Bambu Indah, Bali
Bambu Indah es “un retiro de jungla con mentalidad sostenible”. Está inmerso en un paisaje tropical, y sus construcciones se camuflan entre la vegetación.
Se trata de varias estancias independientes elevadas sobre arrozales y jardines orgánicos, todas están construidas con estructuras de bambú obtenido de forma ecológica.
The Hideout, Tailandia
Este hotel se encuentra en en Koh Yao Noi, en una antigua plantación de anacardo (un fruto similar a la nuez). Como en el sueño de cualquier niño, se compone de casas de árbol, que se abren paso entre las copas. No trabaja con plásticos, no tiene electricidad y la pileta es de agua salada.
Adrère Amellal, Egipto
Casi no se distingue dónde termina el desierto y dónde comienza el hotel. Su diseño imita el paisaje milenario que lo rodea. Las puertas y los muebles están hechos de madera de olivo y tampoco cuenta con luz eléctrica “por la noche, la única fuente de luz son las numerosas velas de cera de abeja, los faroles y el cielo del desierto”.
Kip, Sri Lanka
Se encuentra en un pueblo pequeño y tradicional, rodeado de selva y playa. Tiene un patios con plátanos, cocoteros y paltas “para disfrutar de su práctica de yoga, abrazar su pulgar verde y, lo más importante, descansar y relajarse”. The Kip utiliza recursos sostenibles, apoya a las comunidades locales y traslada toda su basura a un centro de reciclaje.
Milenio(D.Rodríguez) — Las 08:00 horas del 7 de julio. Para muchos, el inicio de una jornada laboral cruzando la ciudad para llegar a tiempo del tráfico, con o sin desayuno en tu trayecto, y preparado para un día más de rutina… pero en Pamplona es otra historia, una tradición que viene desde los tiempos medievales y que es una de las principales fechas patronímicas de España, aunque fueron suspendidas por la pandemia de covid-19
Esa misma mañana, miles de personas se preparan para participar en el encierro más famoso de España —y quizás del mundo—, el de los toros en San Fermín, donde no saben si saldrán ilesos, con heridas de una cornada o incluso, el último día de sus vidas aún pidiendo al santo patrono que los guíe en el evento con su bendición.
Siempre igualado, jamás imitado; el Festival de San Fermín no sólo ha sido retratado entre las páginas de Ernest Hemingway, sino también se ha replicado ese encierro con los toros en algunas otras partes del mundo —como en México—, pero ¿Cómo nació esta fiesta patronal? ¿Qué lo ha mantenido durante siglos? ¿Qué ha tenido que cambiar por los tiempos modernos?
La tradición, al pie de la letra, Las actividades de San Fermín son plenamente planificadas para que se realicen durante los siete días casi de forma idéntica del 7 al 14 de julio, donde las calles se vuelven completamente una fiesta.
El Chupinazo y el «Pobre de mí»
El inicio formal de las fiesta de San Fermín comienzan el 6 de de julio a las 12:00 del mediodía con el tradicional lanzamiento del ‘Chupinazo’, que consiste lanzar un cohete desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona —en la Plaza Consistorial, al centro de la ciudad— mientras miles de personas se reúnen ahí y en otros puntos de la ciudad.
Quien es el encargado de lanzar el cohete son tanto el alcalde de la ciudad como los concejales del ayuntamiento.
En los últimos años han tenido el honor de lanzarlo gente de la comunidad y quienes participan activamente en los festejos de San Fermín.
Las personas suelen usar el tradicional pañuelo rojo durante las fiestas, ya que es típico de la festividad y se inicia al grito de «Pamploneses, Pamplonesas, ¡Viva san Fermín! Gora san Fermin!».
Y para finalizar los festejos de San Fermín, miles de personas se vuelven a reunir en la Plaza del Ayuntamiento en la noche del 14 de julio, donde el alcalde se acerca al balcón y todos los asistentes, con velas y pañuelos, empiezan a cantar al filo de la medianoche «Pobre de mí…», la melodía de despedida de los festejos.
«¡Viva San Fermín! Gora San Fermín!… ¡Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín!»
Lo cohetes ya existían, pero no el ‘Chupinazo’
Antes del ‘Chupinazo’, a inicios del siglo XX se sonaban las campanas al mediodía para representar el inicio de las fiestas patronales, en que durante la tarde se lanzaban diversos cohetes en la Plaza del Castillo para representar la llegada de la fiesta.
Pero fue hasta 1940 —cuando apenas acababa la Guerra Civil Española— que el teniente (y posterior alcalde), Joaquín Ilundáin, junto al periodista José María Pérez Salazar (ambos falangistas) deciden dar más solemnidad al evento lanzando el cohete desde el balcón del ayuntamiento, estableciendo que los concejales son quienes también deben iniciar las fiestas.
El Riau-Riau
Llegada la tarde, a las 16:30 horas, se «inicia» un evento que estaba en la historia de la tradición, pero que se ha ido «eliminando» de forma oficial en programa debido a que es un conato de enfrentamientos violentos con la policía: el Riau-Riau.
Originalmente consistía en que en que los concejales hacen un desfile desde el Ayuntamiento de Pamplona hasta la Iglesia de San Lorenzo, cuya ermita está dedicada a San Fermín mientras ciudadanos, turistas, músicos de la banda La Pamplonesa y la comparsa de Gigantes y Cabezudos cantan y bailan el Vals de Astráin —compuesta en 1890 por Miguel Astaráin y originalmente llamada «La Alegría por San Fermín» e implantada en 1914— por el camino.
Sin embargo, era tal la masa de gente que hasta los concejales tardaban hasta cinco horas en llegar en un trayecto que es de sólo 6 minutos caminando (500 metros).
Fue a partir de 1991 que quedó plenamente cancelado debido a los enfrentamientos violentos, donde varias personas quisieron asaltar el ayuntamiento.
Pese a que se ha intentado recuperar de forma oficial, ha fracasado tanto en 1996 como en 2012 ante el riesgo de enfrentamientos violentos con la policía y por motivos de seguridad de las personas ante el tumulto de gente que se aglutina.
El encierro
Al día siguiente, el 7 de julio, se inicia el evento principal de San Fermín: el encierro.
Cualquiera persona mayor de 18 años puede participar en ella, según uno de los portales turísticos del evento, pero se exige no estar alcoholizado, llevar el vestuario adecuado, no traer objetos y respetar las vallas impuestas por la policía, ya que es un evento que puede generar lesiones, incluso, la muerte.
Los seis toros de lidia —provenientes de varias ganaderías regionales—, junto a otros 8-9 cabestros y los propios pastores —que son quienes guían su ganado dentro del tramo oficial— deben estar listos para el inicio del encierro llegando a las 18:00 del día anterior en el aparcamiento de Corralillos, al extremo norte de la «ciudad vieja» de Pamplona, y comprende la cuesta de Santo Domingo que va en dirección al Ayuntamiento.
La gente que participa directamente en el encierro debe ingresar entre las 6:30 y las 7:30 de la mañana desde Corralillos. Los espectadores deben estar en con dos vallas de seguridad y no pueden saltar a la calle durante el encierro.
En esa cuesta está una hornacina —un hueco donde se coloca un adorno— a San Fermín. A las 7:55 de la mañana, quienes van a participar activamente en el encierro deben vitorear a San Fermín tres veces —la segunda a las 7:57, y la última, a las 7:59 de la mañana— con el fin de guiarlos en el encierro con un cántico tanto en español como en euzkera mientras agitan rollos de papel, generalmente de periódico.
«A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición / Entzun, arren, San Fermin zu zaitugu patroi, zuzendu gure oinak entzierro hontan otoi. ¡Viva! ¡Gora!»
A las 8:00 de la mañana, en punto, se lanza un primer cohete, indicando que se da inicio al encierro y que los toros salgan del corral. Todos corren desde la cuesta de Santo Domingo hacia la Plaza de Toros de Pamplona.
El tramo es de 825 metros y no dura más allá de los cinco minutos. Tanto los toros como los participantes del encierro caminan desde la cuesta hacia el Ayuntamiento, donde deberán dar vuelta en un pequeño tramo en la calle de Mercedes, y después doblar en la calle de Estafeta —donde están los balcones y es el tramo más recto— y seguir su camino hasta la plaza de Toros en la esquina del edificio de Telefónica.
Se lanzan dos cohetes más, el segundo cuando todos los toros han dejado el corral y un tercero cuando llegan los animales a la plaza de toros. Los pastores generalmente están vestidos de verde y cuentan con palos para guiar a los animales en el trayecto.
Las personas que participan tienen prohibido hacer maltrato a los toros, como jalarles del rabo o darles patadas. En pleno encierro, algunas personas terminan siendo presas de los toros y terminan cornados. Al final, los servicios de emergencia trabajan de forma inmediata con los potenciales heridos.
La ciudad de Pamplona cubre todos los gastos de los heridos y la muerte de los participantes.
El cántico a San Fermín, desde hace 60 años
El cántico fue instaurado en 1962. Es un fragmento del himno de la peña La Única, con letra de Joaquín Zabalza, miembro de Los Iruña’ko, un grupo musical de cánticos populares, con música de Manuel Turrillas.
Desde 2009 se hacen los cánticos tanto en español como en euzkera.
Ligeros cambios en el encierro de San Fermín
Antes de 1924, el encierro comenzaba plenamente al amanecer, a las 6:00 de la mañana. Lo que hizo ajustar el horario fue la crisis del petróleo de1973, que derivó a la implementación del horario de verano. Por ello, el encierro cambió de su inició a las 7:00 de la mañana.
Posteriormente se fue adaptando a que fuese a las 8:00 de la mañana. La ruta sólo tuvo una pequeña variación con los siglos.
Originalmente culminaba en la Plaza del Castillo, pero se cambió en 1856, cuando se encaminaba a la primera plaza de toros que tenía la ciudad. La actual fue construida sobre la anterior e inaugurada en 1920.
La comparsa y otras actividades
Entre las 9:30 y las 10:00 de la mañana comienza el desfile de los «gigantes y cabezudos», una comparsa que consta de 25 figuras, que destacan cuatro parejas de reyes y reinas gigantes de cuatro razas y lugares diferentes del mundo —Europa, Asia, América y África—, así como los cabezudos (kilikis), las cabezas que son diseñadas de forma caricaturesca. La mayoría de las figuras de los reyes llevan en su mano un elemento distintivo.
El rey europeo un cetro y una espada, la reina un abanico cerrado, el rey asiático una espada sarracena, su pareja una copa, el rey africano otra espada sarracena, la africana no lleva nada, el rey negro porta en sus espaldas un cilindro con flechas y un arco, y la reina negra llevaba en tiempos un abanico abierto de plumas, pero desde hace casi un siglo está desprovista de él.
Mientras que los kilikis, que su único cometido es el de pasear y preceder a los gigantes, son los pequeños cabezones —nombrados como Concejal, Japonés, Alcalde, Abuela, Japonesa, Patata, Barbas, Coletas, Caravinagre, Napoleón y Berrugón— y que suelen llevar varillas para «golpear» a los niños, además de ir acompañados con seis caballitos (zaldikos) de escenografía.
Una comparsa antigua, pero no tanto
Existe constancia de su existencia desde el siglo XVI aunque en el XVIII cayeran en el olvido, principalmente por los motivos religioso.
La corte de reyes actual de 1862 y las figuras son obra del escultor Tadeo Amorena, a quien el Ayuntamiento de Pamplona encargó dos años antes crear ocho gigantes que representan los entonces cuatro continentes o razas.
Algunos de los kilikis fueron creados después, en 1921 y 1941.
En las tardes, se realizan corridas de todos para sacrificar a los seis animales que participaron en la mañana en el encierro —que siempre están llenas de asistentes—, mientras que en las calles aledañas, los restaurantes y bares están repletos de turistas.
En la noche, todos los días a las 23:00 horas hay fuegos artificiales, debido a que también hay un concurso para la mejor pirotecnia, que se pueden ver desde el parque de la Ciudadela de Pamplona.
Una fiesta patronal del medievo que se mantuvo por siglos
La fiesta de San Fermín es producto de la evangelización tardía del pueblo vasco —que adoptó el cristianismo en los siglos IX y X— y la evolución de una fiesta medieval que se ha mantenido por siglos, pero que ya tuvo sus registros formales hasta el año 1592.
Los vascones —los ancestros de los actuales vascos— habitaron la región que hoy comprende Navarra, la Rioja y el oeste de Aragón y fue controlada tanto por los romanos como los visigodos en las guerras germánicas y los árabes en la conquista de la península Ibérica entre el siglo I de nuestra era hasta el IX.
Los romanos —el general Cneo Pompeyo— fundarían la ciudad de Pamplona, debido a las guerras de Quinto Sertorio en el año 74 a.n.e (antes de nuestra era), pero terminaría siendo habitada por los vascones que tuvieron que resistir guerras y embates durante gran parte de la alta Edad Media.
Con los visigodos sería la evangelización forzada de los vascones en el año 589, de ahí que se empezaran a adoptar figuras religiosas que presuntamente nacieron en la zona, entre ellas, el obispo de Amiens y de Pamplona, Fermín.
Pero fue hasta 1592 que el ayuntamiento de Pamplona, decidió juntar las fiestas de San Juan con las de San Fermín, y que estas se realizaran en julio, que era el momento de mejor clima y se podrían realizar con mayor probabilidad las corridas de toros.
Es ahí cuando nace el concepto formal de la fiesta patronal de Pamplona. Para los años de entre 1600 y 1800, la fiesta ya era famosa en España, y por algunos extranjeros, donde ya estaban documentadas las corridas de toros, y las afectaciones que dejaba la fiesta con personas alcoholizadas y conflictos callejeros.
La fama mundial de la fiesta de San Fermín nace hasta la visita del escritor estadunidense Ernest Hemingway, quedó fascinado cuando lo visitó por primera vez en 1923 y que fue inspiración para su novela Fiesta (The Sun Also Rises) publicada tres años después, donde retrata a expatriados estadunidenses y británicos que viajan desde París al Festival de San Fermín en Pamplona para ver los encierros y las corridas de toros.
Tal importancia fue la aportación de Hemingway que una estatua de su persona está en la entrada de la plaza de toros de Pamplona, que está fechada en 1968. Las fiestas han ido evolucionando a partir de la década de 1940, que es cuando se añadieron los cánticos, el Chupinazo y los fuegos arteriales.
La calle de Estafeta es donde más se puede apreciar el encierro de toros durante las fiestas de San Fermín.
San Fermín de Amiens, el «santo patrono»
De acuerdo con las leyendas católicas, Fermín habría nacido en el año 272 d.n.e en Pamplona, hijo del senador romano pagano Firmo, que lo terminaron convirtiendo al cristianismo por Honesto de Nimes —discípulo de Saturnino, uno de los principales impulsores del cristianismo en la época romana— y murió degollado como sacerdote de Amiens (Francia) en el año 303 durante la «Persecución de Diocleciano», la mayor captura de cristianos en el imperio romano.
Además de ser el patrono tanto de la ciudad de Amiens como de Pamplona (por ser su primer obispo), es el santo de los boteros, vinateros y panaderos.
Pero investigaciones ponen en duda la creación de la historia de San Fermín, ya que sería producto de la futura evangelización de los vascones. La leyenda dice que cuando fue asesinado en la persecución, San Fermín fue arrastrado por las calles con toros bravos corriendo tras él, de ahí la tradición.
El nombre de Pamplona, un sincretismo
Pamplona había sido fundado como una fortaleza de Cneo Pompeyo, mismo que le dio el nombre de la ciudad como Pompaelo.
Sin embargo, los vascos, quienes habitaron la ciudad, decidieron acuñarla como Iruñea—que en euskadi (vasco) significa «ciudad», de acuerdo con la Enciclopedia Auñamendi—, pero los musulmanes fueron los autores de darle el moderno de Pamplona, cuando la llamaron en ese entonces «Bambilona».
Excursión por un puente en la isla Saint-Louis en París. Un circuito de 35 kilómetros incluye muchas de las atracciones importantes de la ciudad y aprovecha la nueva infraestructura para el ciclismo.
The New York Times — Tener una bicicleta cuando se explora una ciudad nueva lo cambia todo: es barato, rápido y una forma divertida de hacer ejercicio durante las vacaciones.
Desde una cuesta de 400 metros en Bogotá, Colombia, hasta un circuito de 35 kilómetros para ver lo mejor de París (no te preocupes, al final habrá vino y helado), siete escritores nos ofrecen sus recorridos favoritos en ciudades conocidas por sus pistas urbanas.
Copenhague, Dinamarca
¿Arquitectura entrañable? Sí. ¿Base militar activa? También. Un paseo por Kastellet es el inicio de este recorrido alrededor de Copenhague
(L.Abend) — Dirígete al sur por el litoral desde la estatua de la Sirenita de Hans Christian Andersen y pronto pasarás por Kastellet, cuyos bonitos barracones rojos disimulan su condición de base militar activa, antes de cruzar la plaza adoquinada que alberga el palacio real de Amalienborg. (Estate atento al príncipe Federico, que a menudo se acerca a las puertas en su bicicleta de carga).
Deja atrás las casas de color caramelo del antiguo puerto, Nyhavn, y vuelve a bajar hasta la orilla del agua, donde el centro histórico da paso a los afilados ángulos de la Biblioteca Real y a la arquitectura maciza del Blox, lugar que alberga el Centro de Diseño Danés.
Desde aquí, puedes girar inmediatamente a la izquierda para navegar por Lille Langebro, el puente para bicicletas más nuevo de la ciudad, o pedalear hasta el serpenteante Cykelslangen.
En cualquier caso, desembocarás en el barrio portuario de Islands Brygge, cuya zona para nadar es uno de los lugares favoritos para zambullirse en invierno y broncearse en verano.
Pedaleando por el Cykelslangen.
Una breve excursión hacia el norte te llevará a los altos mástiles del Cirkelbroen, o Puente del Círculo, del artista Olafur Eliasson. Desde allí, avanza en zigzag hacia la Ópera, pero haz una parada en la panadería Hart para comprar panes de mantequilla.
Si sigues hacia el norte, llegarás al espectacular CopenHill —la central eléctrica y pista de esquí urbana diseñada por Bjarke Ingels— y, desde allí, solo hay que seguir un poco más hasta la zona de Refshaleoen, donde puedes encontrar vino natural y más lugares para nadar en el restaurante La Banchina, situado junto al muelle, o sabrosos sándwiches de pollo frito en el jardín del restaurante Amass.
Algún día podrás volver al punto de partida desde otro puente, pero, por ahora, un ferri que sale del muelle a las afueras de Amass hace la conexión. Y sí, admite bicicletas.
Las casas coloridas de Nyhavn, la bahía vieja
Distancia: 11 kilómetros.
Dificultad: Fácil.
¿Adecuada para niños? Sí.
Dónde comer/llenar tu botella de agua: La Banchina, Amass, Hart.
Tiempo de recorrido: 30-60 minutos, sin paradas.
Bogotá, Colombia
Casi una cuarta parte de los habitantes de Bogotá se suben a la bici durante la Ciclovía del domingo, cuando la ciudad cierra al tráfico automovilístico.
A.Gulley) — En Colombia, donde les encanta andar en bicicleta, no hay nada que ilustre mejor la frenética obsesión del país por el ciclismo que un domingo por la mañana en Bogotá. Ese día se cierran a los automóviles 112 kilómetros de las calles de la ciudad, normalmente congestionadas.
Desde las 7 de la mañana hasta las 2 de la tarde, unos 2 millones de personas —casi una cuarta parte de la ciudad— salen a las calles sobre dos ruedas para el cierre vial, llamado Ciclovía, un evento de participación masiva que data de mediados de los años 70.
Pero los verdaderos fanáticos empiezan a pedalear desde antes. En la zona este de Bogotá, una avenida conduce a la cercana localidad de La Calera (la carretera comienza justo enfrente de un parque). Allí, los ciclistas empiezan a congregarse antes del amanecer para subir una colina de 6 kilómetros con una cuesta de 400 metros llamada Alto de Patios.
A las 6:45 de la mañana, una avalancha de ciclistas, en columnas de cuatro y cinco, sube la colina. La carretera, con una anchura de unos cuantos autos, dibuja arcos por un denso bosque nuboso a medida que va ascendiendo hacia los Cerros Orientales.
A diferencia del ambiente relajado que se respira en la ciclovía más avanzado el día, aquí los ciclistas se disputan la plaza. Entre la multitud de ciclistas, hay aficionados vestidos con réplicas rojinegras de las camisetas del Ineos Grenadier que usa Egan Bernal, ganador colombiano del Tour de Francia y del Giro de Italia.
Y todo el mundo, desde los aspirantes a competidores ataviados de lycra hasta las familias con niños en chatarras oxidadas, corre hacia la línea de meta del rey de la montaña en la cima de Patios, a poco más de 3000 metros de altura, como si de verdad fueran a ganarse un premio en contante.
Ajuste de bicicleta durante la ciclovía en Bogotá. Los domingos se cierran unos 112 kilómetros de calles al tráfico vehicular, que suele ser pesado el resto de días.
Con el ritmo adecuado, es un paseo que cualquiera en forma razonable puede realizar. En los tramos más planos hay puestos a la vera del camino con banquitos donde los ciclistas pueden descansar y tomar un café con leche o un jugo de naranja recién exprimida para fortalecer su jornada. Al final todos llegan a la cumbre a disfrutar la vista; los días despejados los ciclistas son recompensados con el trajín de una ciudad que sobresale bajo el verdor del follaje.
De ahí todo es buen humor y palmadas en la espalda mientras los ciclistas se desgranan hacia la multitud de puestos y cafés en el cerro para disfrutar de aguapanela, una infusión de aguamiel frente a la cual el Gatorade sabe a agua y arepas con queso, esos bocaditos de masa de maíz rellenos de queso que se venden en todas las esquinas de Colombia.
Distancia: 12 kilómetros (ida y vuelta).
Dificultad: Desafiante. Una subida de 394 metros, pero hay muchos lugares para descansar en el camino.
¿Adecuada para niños? Los niños mayores que estén acostumbrados a andar en bicicleta lo harán bien. Los más pequeños seguramente querrán parar en el camino para tomar un refrigerio y descansar (y no solo ellos).
Dónde comer/llenar tu botella de agua: Puestos en la carretera.
Tiempo de recorrido: 30-90 minutos, dependiendo de tu velocidad y de si te detienes por el camino.
La ciudad de Nueva York
La vía verde del río Hudson, que se extiende 21 kilómetros desde Battery Park al pie de Manhattan hasta el vecindario de Inwood en el norte, es la ruta ciclista más popular de la ciudad.
(J.Margolies) — La vía verde a lo largo del río Hudson (Hudson River Greenway) es la ruta ciclista más popular de la ciudad. Recorrer este sendero formado por una serie de parques lineales en el extremo occidental de Manhattan es una oportunidad para andar con los lugareños mientras se recorre el poderoso río que ayudó a hacer de Nueva York la potencia que es.
Puedes tomar la Greenway, que forma parte de la Manhattan Waterfront Greenway que rodea la isla, en varios puntos a lo largo de sus 21 kilómetros de longitud entre Battery Park, en el extremo sur de la isla, e Inwood, en el extremo norte.
Pero conviene que te incorpores desde la intersección de las calles Chambers y West, en Tribeca, donde se alcanza a ver el río (y hay una estación para contratar la Citi Bike; 15 dólares al día). Pedalea hacia el norte y mantén los ojos bien abiertos para descubrir los puntos de interés cultural.
A tu derecha, cruzando la calle West verás el paseo High Line y el Museo Whitney de Arte Americano. A tu izquierda, surgiendo del lado del río: Little Island, un paisaje de ondulaciones sobre lo que parecen copas de champán o cabezas de ajo al revés, según tu punto de vista.
Justo al norte de ahí acaba de abrir al público otro miniparque sobre el Pier 57 (y llegado junio, servirá de cine al aire libre para el Festival Tribeca).
El pequeño faro rojo, inmortalizado en un libro de dibujos de 1942 es entrañable para muchas familias neoyorquinas. Te espera bajo el puente George Washington.
Siguiendo hacia el norte, pasando frente al portaviones Intrepid y los muelles donde atracan los cruceros, hay un pequeño parque de esculturas. La ciclopista luego vira ligeramente hacia el interior de la isla en Riverside Park, cortando alrededor de la marina de la calle 79 oeste, que ahora está en remodelación.
Pero se conserva la vista del río y pronto vuelves a pedalear en la orilla. Más adelante está el puente George Washington, una hazaña vigorosa de ingeniería que conecta Nueva York con Nueva Jersey.
En el tramo final de la vía verde hay una colina que es mortal. Para evitarla da la vuelta en la base del puente y encuentra un preciado punto de referencia local: el pequeño faro rojo, inmortalizado en un libro ilustrado de 1942 y muy querido por muchas familias neoyorquinas.
Distancia: 21 kilómetros, de un solo sentido (la longitud de toda la vía verde del río Hudson).
Dificultad: Fácil.
Adecuada para niños: Sí.
Dónde comer/llenar tu botella de agua: Siéntate mirando al río en la City Winery del muelle 57, en la calle 15, junto a Chelsea.
Tiempo de recorrido: 1-2 horas de pedaleo o, si te vas deteniendo a explorar, hasta un día entero.
París, Francia
Un circuito de 35 kilómetros por la capital de Francia llega a muchas atracciones imperdibles, desde la Torre Eiffel hasta el Louvre. Culmina como muchos días en París: con vino
(S.Stuber) — París es una ciudad que ha sido transformada por los carriles para bicicletas. La alcaldesa Anne Hidalgo ya ha gastado 150 millones de euros (158 millones de dólares) en el desarrollo de la primera fase del plan para bicicletas de la ciudad, cuyo objetivo es hacer que la ciudad sea “100 por ciento transitable en bici” para 2026, fecha en la que tiene previsto haber añadido 180 kilómetros de carriles seguros para bicicletas.
Este circuito de 35 kilómetros aprovecha la nueva infraestructura ciclista, mezclando muchas de las principales atracciones de la ciudad con bastantes espacios verdes.
De la Plaza de la República, sigue el canal Saint- Martin rumbo al norte. Temprano por la mañana, el carril ciclista suele estar desierto excepto por unos cuantos corredores. Un trayecto corto te llevará hasta el estanque Bassin de la Villette, donde hay juegos y bancas para disfrutar de la tenue luz matutina. En el verano, la ciudad transforma esta parte del canal en una zona de natación al aire libre.
Da la vuelta y pedalea al sur a lo largo del canal hasta llegar a la calle Amelot, en el Onceavo Distrito. La tranquila calle lateral lleva hasta la Plaza de la Bastilla. Esta puede ser una rotonda complicada, pero después de llegar al Boulevard Henri IV, es un trayecto recto a la isla Saint-Louis, donde serás recompensado con vistas de Notre Dame y la Torre Eiffel.
Luego de pedalear junto al Sena, el camino atraviesa hacia la Margen Izquierda en la cuesta más prolongada del día, que terminará en el Panteón con una vista de los Jardines de Luxemburgo.
De ahí, la pista se vuelve a unir al Sena y sigue el río hasta la Torre Eiffel. Luego de cruzar el Puente d’Iéna y de una breve pero pronunciada subida hasta Trocadéro, la ruta atraviesa la arquitectura clásica haussmaniana hacia el Bosque de Boulogne, unn parque que es dos veces y medio de la extensión del Central Park. El lago ahí es perfecto para una parada de pícnic (puedes pasar a Desgranges por algo de comer, entre las opciones están las baguettes “Passy Passion”).
La ruta vuelve por la Margen Izquierda del Sena, pasa por el Jardín de las Tullerías y el Louvre. Luego de pedalear a lo largo de las márgenes del río, vuelve a nivel de calle en el puente Louis-Philippe para cruzar a la isla Saint-Louis.
De regreso en la margen izquierda, la ruta te llevará a las plazas de baile al aire libre del Jardin Tino Rossi, donde la gente baila salsa y valses al costado del río.
El último tramo te lleva por el puente de Austerlitz y sigue hasta la marina de la Bassin de l’Arsenal pasando por las pintorescas casas flotantes hasta la Bastilla y de regreso a lo largo del canal Saint-Martin.
Tu recompensa
Termina tu paseo en una pequeña calle lateral cerca de République donde se ubica Folderol, un bar de vinos y helados. Su selección de vinos naturales y helados artesanales es una recompensa bien merecida tras horas de pedalear.
Distancia: 35 kilómetros.
Dificultad: Fácil a moderada. Unos 150 metros de elevación.
Adecuada para niños: Sí. Las partes con más tráfico son la rotonda de la Bastilla y la zona cercana a Trocadéro.
Dónde comer/llenar tu botella de agua: Cerca de République: Dreamin’ Man para un café o Mamiche tiene excelentes panes y sándwiches. Cerca del Panteón: Treize au Jardin, por su terraza encantadora y relajada. Cerca de la isla de Saint-Louis: Le Peloton Café, para café, waffles y conocimientos de ciclismo, y Berthillon es un clásico de París.
Tiempo de recorrido: 2,5-4 horas, dependiendo de las paradas que hagas.
Reparaciones de la bici: La Chouette cerca del inicio de la ruta para cualquier arreglo que necesite tu bicicleta. El personal es muy amable y está muy bien informado.
Washington, D. C.
Washington, D. C., cuenta con una red de ciclopistas interconectadas.
(E.Goordridge) — En los últimos años, Washington ha apostado por la bicicleta. Varias instituciones gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro supervisan y mantienen kilómetros de carriles exclusivos, vías transitables en bicicleta y senderos de grava en toda la capital, Virginia y Maryland, lo que convierte a la zona de Washington en una de las regiones más amigables para transportarse en bicicleta en el país.
Un circuito de aproximadamente 32 kilómetros en el noroeste de Washington y Maryland, un favorito de los lugareños, serpentea a través de Rock Creek Park y Georgetown y a lo largo del río Potomac y el canal C&O, proporcionando una ventana panorámica a la historia colonial de la zona, las vías fluviales vitales y los abundantes espacios verdes.
Comienza pedaleando al sur en Rock Creek Park, un valle densamente arbolado en mitad de la ciudad que corre de norte a sur desde el límite con Maryland. El carril reservado para bicicletas del parque vagabundea durante kilómetros junto a un arroyo que borbotea alegremente, pasa por el Zoológico Nacional, atraviesa puentes de piedra y asciende lomas boscosas.
En cada giro y curva es una aventura de bajada. Los fines de semana, la principal arteria del parque, Beach Drive, está cerrado a los autos lo que amplía el espacio para los ciclistas. En el verano hay un plus: el follaje te protege del sol abrasador; sin embargo, para evitar la infame humedad de la zona, lo mejor es pedalear temprano por la mañana.
Ten en cuenta que un segmento, entre la calle P y Shoreham Drive, está cerrado porque el sendero se está rehabilitando. Hasta que reabra (se espera que sea a finales de junio), desplázate cuesta abajo por algunas de las calles laterales de los barrios de Adams Morgan y Kalorama para volver a la ruta de forma segura.
Varias agencias gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro supervisan y mantienen kilómetros de carriles exclusivos, caminos aptos para bicicletas y senderos de grava en la capital, Virginia y Maryland.
Pasea junto al arroyo hasta el río Potomac, cerca de los vecindarios de Georgetown y Foggy Bottom. Muchos ciclistas giran a la derecha en el río a través de Georgetown, donde se puede disfrutar de las casas históricas restauradas con esmero y pintadas de vivos colores, para luego tomar el Capital Crescent Trail.
El Capital Crescent Trail, un sendero exclusivo para bicicletas, fue en su día el tramo de Georgetown de 18 kilómetros del Ferrocarril B&O y ahora corre en paralelo al Canal C&O, una de las principales arterias de tránsito del país antes de la llegada del ferrocarril; totalmente conservado en la actualidad.
En el Capital Crescent, vas subiendo ligeramente y puedes ver a remeros de la Universidad de Georgetown y otros navegantes en el Potomac y también atraviesas el elevado túnel de Dalecarlia o uno de los muchos puentes ferroviarios rehabilitados. Al pedalear en dirección noreste, estarás rodeado de una vegetación exuberante.
En la región, se están llevando a cabo numerosas obras para ampliar los carriles para bicicletas y otras opciones de transporte público; por ello, un tramo del CCT está cerrado en la actualidad. Así que disfruta del recorrido, que te llevará por las lujosas casas de los suburbios de Maryland, Bethesda y Chevy Chase, mientras vas en bicicleta hacia el este por las calles para retomar Beach Drive.
Se pueden alquilar bicicletas a precios razonables en las numerosas estaciones de servicio operadas por Capital Bikeshare.
Si necesitas descansar, encontrarás numerosas bancas por el Capital Crescent Trail, aptas para improvisar picnics
Distancia: 32 kilómetros.
Dificultad: Moderada; la elevación es de máximo 90 metros.
¿Adecuada para niños? Sí. Muchos tramos del CCT son planos y se encuentran en senderos exclusivos, y la norma de cero autos en Rock Creek lo convierte en una opción familiar los fines de semana.
Dónde comer/llenar tu botella de agua: Georgetown ofrece numerosos lugares para pedir comida o bebidas para llevar y Baked and Wired vende deliciosas cakecups de varios sabores y con un glaseado irresistible. En Georgetown y Rock Creek y en el CCT, se pueden encontrar muchos bancos para hacer pícnics improvisados.
Tiempo de recorrido: De 2 a 3 horas, dependiendo de las paradas.
Ginebra, Suiza
Un paseo por el Jardin Anglais en Ginebra, Suiza.
(P.McClanahan) — Esta es una ruta sencilla que te lleva por lo más típico de Ginebra, con una parada en la zona de las Naciones Unidas, un trayecto por un paseo a orillas de un lago y un rápido chapuzón y un recorrido por el centro histórico de la ciudad.
Desde la estación de tren de Cornavin, dirígete al norte por la calle de Montbrillant, con una pendiente suave, y entra en el corazón del distrito internacional de Ginebra. Date un tiempo para pasear por la plaza situada frente a la emblemática Silla Rota de la ciudad, justo delante de las oficinas principales de la ONU en Ginebra.
Desde allí, baja hasta el sombreado y cuidado Parque Mon Repos y luego haz el paseo a orillas del lago del Quai Wilson; disfruta de las vistas del Mont Blanc en la distancia si el tiempo lo permite.
Atraviesa el puente Mont Blanc, en el extremo occidental del lago Lemán, y haz una pausa para fotografiar el famoso reloj de flores del Jardin Anglais. Desde allí, sigue por el lago y pasa por el Jet d’Eau, una fuente que dispara chorros a más de 120 metros de altura.
A continuación, guarda la bicicleta y échate un chapuzón (o simplemente descansa en la arena) en la playa pública de Baby-Plage.
Para la última etapa, regresa a lo largo del lago y luego serpentea por el borde del centro histórico de Ginebra (la Vielle Ville) hasta la Plaine de Plainpalais, donde puedes contemplar una espeluznante estatua del monstruo de Frankenstein, quien, en la famosa novela de Mary Shelley, cometió un asesinato en este mismo tramo. Desde allí, un corto trayecto te regresa a la estación de tren.
Calle Des Alpes
Distancia: Unos 12 kilómetros.
Dificultad: Fácil; una subida moderada, pero por lo demás casi todo es plano o cuesta abajo.
¿Adecuada para niños? Los niños deben ser capaces de sortear el tráfico vehicular en algunos lugares.
Dónde comer/llenar tu botella de agua: La Buvette des Bains, a lo largo del quai Wilson.
Tiempo de recorrido: De 1 a 3 horas, dependiendo de las paradas.
San Francisco, California
Un descanso en la Pioneer East Meadow en el parque Golden Gate en San Francisco, California
(N.F.Ichikawa) — “The Wiggle” comenzó como un sendero a pie para los habitantes originales de San Francisco, la tribu ohlone. El camino ondulado que atraviesa el centro de la ciudad permite a los caminantes (y ahora a los ciclistas) eludir las legendarias colinas de la ciudad y disfrutar de un viaje en su mayor parte plano desde el centro hasta la brillante joya de la costa oeste, el parque Golden Gate.
Ya era un parque muy bueno para ir en bicicleta, pero los recientes esfuerzos de Car-Free JFK y otros han logrado cerrar la arteria central del parque, John F. Kennedy Drive, al tráfico de autos los siete días de la semana.
Al recorrerla en bicicleta, es probable que compartas la carretera con una mezcla de ciclistas jubilados, patinadores preadolescentes y entusiastas discípulos de David Miles, mejor conocido como el “Padrino del Patinaje”.
Comienza en la estación BART de Civic Center, que conecta fácilmente con toda la zona de la Bahía. Toma la calle Market al suroeste hasta el Wiggle, que empieza en la Avenida Duboce detrás de una gran tienda Safeway ubicada en la esquina.
Una vez que ingresas al parque si no te apetecen unos pretzels u otras comidas de gastroneta, sigue rumbo al sur por la Martin Luther King Jr. Drive, pasando frente al tributo AIDS Memorial Grove de modo que puedas acceder fácilmente a las tiendas y restaurantes de la Novena Avenida.
El pho vegetariano picante en Sunflower Garden Vietnamese incluye trozos de setas de ostra rey y bastantes complementos jugosos y crocantes.
El pho vegetariano picante en Sunflower Garden Vietnamese
Otros favoritos de la Novena Avenida: una sucursal de la panadería cooperativa Arizmendi de Oakland, Green Apple Books y Ebisu Sushi.
Vuelve a ingresar al parque y toma la calle Stow Lake Friv alrededor del lago Stow y luego súbete al JFK Drive y vaga en paz por caminos sin autos y frente a un diseño paisajístico galardonado. De regreso, pedalea cuesta abajo hasta la calle Market por la calle Page, una vía designada como “calle lenta” que restringe el tránsito automotriz.
Tu camino estará flanqueado por casas victorianas restauradas de todos colores y bares de barrio amables. Wholesome Bakery, con portabicicletas en el frente, tiene deliciosas tartaletas de fresa y brownies de chocolate para llevar a casa. De ahí son 10 minutos tranquilos de regreso a la estación BART u otros destinos del centro.
La calle Page es una “calle lenta” designada que limita el tráfico automotriz.
Distancia: Unos 13 kilómetros.
Dificultad: Fácil. Unos 85 metros de elevación máxima.
¿Adecuada para niños? Sí.
Dónde comer/llenar tu botella de agua: Bebederos públicos, Sunflower Garden Vietnamese, Arizmendi, Ebisu Sushi, Wholesome Bakery.
Tiempo de recorrido: 1-2 horas, dependiendo de las paradas.
Viajes — La historia de España permanece viva a través de monumentos y construcciones como sus imponentes castillos, fortificaciones que nos permiten teletransportarnos a tiempos pasados y adentrarnos de lleno en la Edad Media.
En este sentido, desde Civitatis han elaborado un listado con los 10 castillos mejor conservados del territorio nacional donde sentirnos como un verdadero habitante del medievo.
Alcázar de Segovia
El primer castillo del listado es el Alcázar de Segovia, uno de los monumentos más visitados en toda España, pero también una de las fortificaciones medievales más famosas del mundo. A lo largo de sus más de 900 años de historia, este lugar ha sido el escenario de numerosos momentos claves de la historia del país.
Castillo de los Mendoza (Madrid)
A los pies de la sierra de Guadarrama, en la localidad de Manzanares el Real, se alza el castillo de los Mendoza, mandado a construir en 1475 por Diego Hurtado de Mendoza. Aún podemos contemplar en muy buen estado sus muebles de la época, sus pinturas y sus tapices flamencos.
Castillo de Peñafiel (Valladolid)
Fue en el siglo X cuando empezó a construirse el castillo de Peñafiel sobre una colina entre los valles del Duero y del Duratón. Actualmente acoge el Museo Provincial del Vino, donde aprender sobre la cultura enológica de la zona.
Castillo de Belmonte (Cuenca)
El castillo de Belmonte fue levantado bajo un estilo gótico mudéjar, y fue el hogar de personalidades como Juan Pacheco, el primer marqués de Villena, o la emperatriz Eugenia de Montijo.
Castillo de Olite (Navarra)
Durante los siglos XIII y XIV, se construyó el castillo de Olite, residencia de los reyes de Navarra. Sus instalaciones incluyen murallas de estilo gótico francés, los aposentos de los monarcas y la capilla de San Jorge.
Castillo de los Templarios (León)
En la ciudad de Ponferrada encontramos el castillo de los Templarios, que acogió a los miembros de esta orden en 1178. La estructura amurallada que ha llegado hasta nuestros días es fruto de las muchas ampliaciones que fue sufriendo a lo largo de los siglos.
Castillo de Loarre (Huesca)
A más de 1.000 metros de altura, se alza el castillo de Loarre, de estilo románico. Esta fortaleza data del siglo XI, pero sus murallas y torreones se encuentran en perfecto estado de conservación.
Castillo de Butrón (Vizcaya)
El castillo de Butrón se encuentra en el municipio de Gatika y, aunque empezó a levantarse en el siglo XI, no fue hasta el siglo XIV cuando fue convertido en castillo. Su fama ha llegado a todas partes del mundo al convertirse en uno de los escenarios de la serie Juego de Tronos.
Castillo de la Mota (Valladolid)
En el pueblo de Medina del Campo, nos topamos con el castillo de la Mota, construido a mediados del siglo XV, pero culminado por los Reyes Católicos con un foso y una galería subterránea de tiro. Es conocido por haber sido el lugar en el que Juana la Loca fue encerrada.
Castillo de Bellver (Mallorca)
Jaume II ordenó edificar este imponente castillo que hoy vigila la ciudad de Palma desde las alturas. Sus funciones han sido muy variadas a lo largo de la historia: desde residencia real hasta fábrica de la moneda, pasando por prisión militar.
Creado hace tres siglos, el Jantar Mantar de Jaipur es un complejo al aire libre lleno de gigantescas herramientas astronómicas que aún son precisas.
La Opinión(BBC) — Una semana después del equinoccio de primavera, en una tarde despejada y calurosa, caminé en medio del frenesí del bazar de Johri, el principal mercado de Jaipur, con sus muros de coral, delicadas celosías y arcos mogoles.
Quizás fuera un mal momento para aventurarse a hacer turismo en la capital del desierto de Rajasthan, pero era perfecto para medir el tiempo con las sombras proyectadas por el Sol.
Me dirigía hacia el Jantar Mantar, el misterioso portal de India a las estrellas.
A primera vista, este complejo al aire libre -lleno de extraños muros triangulares y escaleras a ninguna parte- parece fuera de lugar: no es ni ornamentado como el Palacio de la Ciudad que lo rodea ni intrincado como el venerado Templo Govind Dev Ji y el cercano Hawa Mahal.
El sitio, una colección de 300 años de antigüedad de 20 esculturas científicas llamadas ‘yantra’ -que pueden medir las posiciones de estrellas y planetas, y decir la hora con precisión-, me había desconcertado desde mi infancia aquí en Jaipur, cuando las estructuras parecían versiones gigantes de las delicadas herramientas que guardaba en mi kit de geometría escolar.
Pero años más tarde, como arquitecto profesional, pude comprender mejor su uso.
Son soluciones arquitectónicas ingeniosas para comprender la mecánica de la astronomía, así como herramientas clave para que los astrólogos hindúes tradicionales elaboren cartas natales y pronostiquen fechas auspiciosas.
Ciudades alineadas con las estrellas
En 1727, cuando el rey de la región, Sawai Jai Singh, concibió a Jaipur como su capital y como la primera ciudad planificada del país, quiso diseñarla en consonancia con los principios de Vastu Shastra, que se basan en la naturaleza, la astronomía y la astrología para la arquitectura y la ubicación.
Se dio cuenta de que para alinear perfectamente Jaipur con las estrellas, ayudar en las prácticas astrológicas y predecir eventos climáticos clave para los cultivos, necesitaría instrumentos que fueran precisos y accesibles.
El Samrat Yantra es un enorme reloj de sol que da la hora precisa.
Sin embargo, después de enviar equipos de investigación a Asia Central y Europa para recopilar datos basados en el conocimiento de científicos islámicos y europeos, Sawai Jai Singh encontró discrepancias entre las lecturas de los instrumentos de metal que se usaban generalmente en ese momento.
Para mejorar la precisión, aumentó el tamaño de las herramientas, las estabilizó reduciendo las partes móviles y las hizo resistentes al desgaste y a la intemperie al fabricarlas con mármol y piedra local.
Luego utilizó estas innovaciones para construir cinco observatorios al aire libre en las ciudades indias de Jaipur, Delhi, Ujjain, Varanasi y Mathura.
Sobreviven cuatro: el de Mathura fue demolido.
Pero el de Jaipur, completado en 1734, es el más grande y completo.
Hoy en día, es un sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco , no sólo porque es el observatorio mejor conservado de su tipo en India, sino que, como explica la inscripción de la Unesco, representa innovaciones en arquitectura, astronomía y cosmología, así como aprendizajes y tradiciones de culturas occidentales, mediorientales, asiáticas y africanas.
Matemáticas del cielo
En sánscrito, ‘jantar’ significa instrumentos y ‘mantar’ denota calculadora, por lo que cada uno de los yantra del complejo tiene un propósito matemático: algunos son relojes de sol para indicar la hora local y señalar la posición del Sol en el hemisferio; mientras que otros miden las constelaciones y los movimientos planetarios para detectar los signos del zodíaco y guiar los pronósticos.
El más destacado de todos es un enorme reloj de sol equinoccial llamado Samrat Yantra, una pared triangular de 27 metros de altura con dos delgadas rampas semicirculares que irradian como alas desde sus lados.
De pie debajo de él, mi guía señaló la sombra en una de las rampas mientras se movía con precisión 1 milimetro cada segundo e indicaba la hora local con una precisión de dos segundos.
El Jai Prakash Yantra mide la trayectoria del sol a través de los signos del zodíaco védico indio para determinar los horóscopos.
Otro yantra, el Jai Prakash, mide la trayectoria del Sol a través de los signos del zodíaco védico indio para determinar los horóscopos.
Su estructura en forma de cuenco, que se encuentra en el suelo, es como un mapa invertido del cielo, y una pequeña placa de metal suspendida en un alambre cruzado proyecta una sombra para mostrar la posición de una estrella o planeta elegido.
“Usé estos instrumentos en mis dos años de programa de maestría frecuentemente”, dijo Neha Sharma, quien ahora tiene un doctorado en Jyotish Shastra (astrología védica) de la Universidad de Rajasthan.
“Aprender a leer y calcular con estos instrumentos sigue siendo una parte obligatoria del plan de estudios para quien quiera seguir la astrología como opción profesional”.
Más que una curiosidad
La mayor parte del mundo científico moderno vio los observatorios Jantar Mantar como una curiosidad hasta que la renombrada astrofísica india Nandivada Rathnasree argumentó que las estructuras aún eran pertinentes.
En su papel como directora del Nehru Planetarium de Delhi (desde 1999 hasta su muerte en 2021), alentó a los estudiantes a adquirir experiencia práctica en astronomía posicional en los distintos Jantar Mantar y presionó para obtener su reconocimiento académico e internacional.
El Nadivalaya Yantra puede calcular la hora local y la posición del sol en cualquiera de los hemisferios.
“Fue Nandivada Rathnasree quien puso a Jantar Mantar en el centro de atención de la fraternidad científica”, dijo Rima Hooja, arqueóloga y directora consultora del Museo Maharaja Sawai Man Singh II en el Palacio de la Ciudad.
“También desempeñó un papel fundamental para que Jantar Mantar Jaipur fuera reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco”.
El Jantar Manatar sigue ganando fama, no sólo por su ingenio arquitectónico sino también por su estilo clásico.
“Superficialmente, Jantar Mantar puede no parecer una arquitectura autóctona”, dijo la arquitecta de conservación Kavita Jain.
“Pero cuando lo miras de cerca, el reloj de sol de gran altura se estabiliza mediante la creación de vacíos en forma de arcos. Las marquesinas hindúes que coronan los instrumentos, el mármol y la piedra utilizados en la construcción evocan los valores arquitectónicos locales”.
Hoy, estudiantes, científicos y turistas de muchas disciplinas y culturas de todo el mundo entienden que el Jantar Mantar de Jaipur es mucho más que un monumento histórico.
Situado en el centro de una próspera ciudad antigua de fortalezas y palacios, sus estructuras monolíticas continúan reflejando el cosmos y creando un legado duradero.
unesco.org/expansion.com(E.Viaña)/L.B.V.(G.Carvajal) — Se trata de un asentamiento fortificado construido en la cima de un imponente tell ovoidal, es decir, un montículo creado por las generaciones que se sucedieron en el sitio y lo reconstruyeron en el mismo lugar.
Los muros ininterrumpidos de fachadas y viviendas del siglo XIX continúan dando la impresión visual de una fortaleza inexpugnable que domina la ciudad de Erbil, situada en la región autónoma del Kurdistán (Iraq).
El peculiar trazado de sus calles, en forma de abanico, data de la fase otomana tardía de Erbil. Las fuentes escritas e iconográficas documentan una ocupación del sitio antigua: Erbil corresponde a la antigua Arbela, un importante centro político y religioso asirio.
Además, los descubrimientos y las excavaciones arqueológicas realizadas sugieren que la colina oculta estratos y vestigios todavía más antiguos.
Rehabilitar la ciudad habitada más antigua de la humanidad. Éste fue el reto que debió asumir en 2011 Inés Ingenieros, una empresa española que ganó el concurso de rehabilitación de la Ciudadela de Erbil, que contaba con el aval de la Unesco y que suponía aceptar la responsabilidad de mantener en pie las más de 300 edificaciones que la componen, las estrechas callejuelas que se distribuyen en forma de abanico y la fortificación que la protege.
La primera referencia a la Ciudadela de Erbil aparece en unas tablillas cuneiformes que datan del 2300 a.C. Distintos restos arqueológicos permiten asegurar que ha estado habitada desde hace al menos 7.000 años.
Con más de 7.000 años de antigüedad, la Ciudadela, incluida desde 2014 en el listado de Patrimonio Mundial de la Unesco, es el centro neurálgico de la cuarta ciudad más grande de Irak -la antigua Arbilum, donde se ubicó el templo de Ishtar, o la posterior Arbela, famosa por la batalla en la que Alejandro Magno derrotó al persa Darío III-. Erbil crece descontroladamente alrededor de la Ciudadela y vive permanentemente amenazada por el terrorismo de Daesh -por otros grupos igual de temibles en otras épocas, pero quizá no tan ávidos por destruir los monumentos que recuerdan la rica historia de la zona-.
Sobre un montículo artificial que se eleva treinta metros -tell, en el argot arquitectónico, y que implica la acumulación de materiales a lo largo de muchos milenios-, la Ciudadela, que ocupa diez hectáreas, ha sido habitada por distintas civilizaciones -acadios, gutis, sumerios, babilonios, asirios, hititas, medas, persas, griegos, árabes, mongoles, otomanos y kurdos iraquíes, en la actualidad, ya que es la capital de la Región Autónoma Kurda de Irak-. Por primera vez en la historia y antes de su rehabilitación parcial corrió serio riesgo de dejar de ser habitada ante la amenaza constante de derrumbe.
Las lluvias torrenciales y los seísmos han sido sus mayores enemigos a lo largo de la historia, incluso más que el hombre, ya que la mayoría de sus edificios y sus calles están construidos en barro y sólo unas pocas casas se hicieron con ladrillos unidos sin morteros.
El polvo cubre casi constantemente esta singular ciudad, cuya existencia aparece por primera vez recogida en unas tablillas cuneiformes que datan del 2300 a.C.
Sus ruinas atrajeron la mira de José Martín Caro, presidente de Inés Ingenieros, que se empeñó en hacer de esta rehabilitación un ejemplo.
«Soy un apasionado de la Historia y tenía muy claro que quería respetar todos y cada uno de los elementos arquitectónicos que aparecían en la Ciudadela», reconoce Martín Caro, que llegó a Erbil en 2011 para iniciar las obras y que sintió un profundo dolor al comprobar el estado en que encontró a mucha parte de sus edificios.
«Estaban prácticamente derrumbados, en la más absoluta de las ruinas». Recuperar su estado inicial era parte esencial de la obra, que tuvo que prescindir de ornamentos babilonios que se pusieron en la época de Sadam Husein.
El trabajo de rehabilitación, siendo de mucha dificultad, ha supuesto poder dar una nueva oportunidad a esta Ciudadela que perdió a sus habitantes durante las obras, pero intenta encontrar ahora el esplendor que tuvo en otras épocas.
Hawler dentro de la ciudadela de Erbl
En 2014 una sola familia permaneció en la ciudadela de Erbil
El cercano y Medio Oriente están llenos de ciudades de probada antigüedad, como Biblos, Sidón, Jericó, Susa…
Menos conocida es la ciudad de Erbil, en el Kurdistán iraquí, en cuyo centro se encuentra un montículo fortificado que pasa por ser el asentamiento habitado ininterrumpidamente más antiguo del mundo: la Ciudadela de Erbil.
En noviembre del año pasado la NASA publicó una imagen tomada por el Landsat 8 en que se aprecia a la pequeña ciudadela rodeada por la moderna ciudad, en lo que parece asemejar una rueda y que el redactor, Kasha Patel, aprovecha para señalar la coincidencia de que, según todas las evidencias, ya había gente viviendo en Erbil en el momento en que los humanos inventaron la rueda.
museo de la ciudadela
Y es que desde hace al menos 6.000 años siempre ha habido alguien viviendo en ese montículo elevado de 32 metros de altura que se ha ido formando por la acumulación de restos, escombros y barro de un asentamiento tras otro, y que hoy alcanza una superficie de 10 hectáreas.
En el siglo XIX se lo rodeó de altos muros, que le dan la apariencia de una fortaleza impresionante cruzada por estrechos callejones laberínticos de casas deshabitadas.
Detalle de los muros
En 2017, según aseguraba el New York Times, solo una familia vivía en la ciudadela, precisamente para mantener el título de continuamente ocupada, después de que el resto de habitantes (840 familias) fuera trasladado (con una compensación económica) diez años antes para poder acometer un gran proyecto de restauración.
Aun así, la mezquita sigue abierta y en uso, así como varios museos como el de antigüedades, que abren sus puertas a los turistas todos los días.
El objetivo del gobierno, una vez finalizados los trabajos de restauración y las excavaciones arqueológicas, es realojar a 50 familias en la ciudadela. Sin embargo, una década después del comienzo del plan, las cosas siguen igual.
La primera vez que la ciudadela de Erbil aparece en las fuentes históricas la encontramos en las tablillas de Ebla (Siria), hacia el año 2300 a.C. (hablamos de su descubrimiento en Cómo los arqueólogos descubrieron los primeros tratados diplomáticos, escritos en una lengua desconocida hasta entonces).
La ciudadela en 2007
No obstante, se han encontrado pruebas de ocupación que se remontan, como decíamos al principio, al V milenio a.C. Numerosos fragmentos de cerámica neolítica y calcolítica han sido hallados en las laderas del montículo.
En el II milenio a.C. Erbil formó parte del Imperio Asirio, sirviendo de base para las campañas militares hacia el este. Su importancia llegó a rivalizar con las mismísimas Babilonia y Asur. Controlada luego por los Medos y los Aqueménidas, muy cerca de ella tuvo lugar la batalla de Gaugamela en 331 a.C.
Detalle del muro de fachadas en 2016
A partir del siglo I d.C. fue un importante centro cristiano (véase nuestro artículo sobre el Pueblo Asirio) incluso después de la conquista musulmana, hasta el siglo IX cuando la sede episcopal se trasladó a Mosul. En el siglo XIII cayó en poder de los mongoles, pasando después a dominio otomano en el siglo XVI.
La muralla que rodea el montículo de la ciudadela, aunque a primera vista pueda parecerlo, no es una muralla defensiva. Ni siquiera es una fortificación. Esta formada por las fachadas de más de 100 casas construidas unas pegadas a las otras, que tuvieron que ser reforzadas con contrafuertes para evitar su desplome, debido a que se construyeron demasiado cerca de la ladera del montículo.
Desde 2014 la ciudadela forma parte del Patrimonio de la Humanidad, aunque la lentitud con que avanzan las obras de restauración hacen peligrar su pertenencia a la lista de la UNESCO.
– Sabía que…
La Ciudadela de Erbil se emplaza sobre un montículo artificial de tierra -tell, en el argot de la arquitectura- de más de 30 metros de altura y ocupa una superficie de diez hectáreas.
Profusamente edificada, esta ciudad está conformada por casas de arquitectura tradicional y comunicadas por intrincadas callejuelas en forma de abanico.
Alberga 322 edificios, varios palacios, cuatro mezquitas, baños turcos, un depósito de agua, tumbas y dos entradas amuralladas a las que se accede por empinadas rampas.
En ella se pueden encontrar restos de acadios, sumerios, babilonios, asirios, hititas, medas, persas, griegos, árabes, mongoles y otomanos. Hoy viven kurdos iraquíes.
Los edificios de barro edificados en el perímetro, soldados entre sí, forman una muralla que ha contribuido a su protección a lo largo de la historia.
Las lluvias, los seísmos y las guerras han sido sus enemigos. Hoy, y desde 2014, está protegida por la Unesco, que la incluyó en su lista de Patrimonio de la Humanidad.
El aspecto más llamativo de la ciudadela es su muralla exterior, que enmarca a la pequeña ciudadela dentro de la vibrante ciudad de Erbil, yuxtaponiendo de forma espectacular lo viejo y lo nuevo.
Esta joya arquitectónica despliega un anillo de unas cien fachadas de casas del siglo XIX unas junto a otras, dándo a la ciudad su aspecto fortificado.
En su base, encontramos gran bazar y una preciosa fuente según nos aproximamos a la entrada de la ciudadela.
Dentro de ella, un sinfín de callejuelas estrechas que salen desde la Puerta Principal, dando paso a sus casas tradicionales con patio que preservan el diseño histórico de la ciudad.
Bajo el poder de sumerios, asirios, sasánidas, mongoles, cristianos, así como bajo el imperio otomano, la ciudadela ha estado habitada por diferentes pueblos y religiones, convirtiéndola en hogar de diversas estructuras religiosas, residenciales y otras edificaciones civiles.
A día de hoy, la Mezquita del Mulla Afandi es el único templo religioso que aún sigue en pie en la ciudadela.
Quizás es precisamente su rica historia y el hecho de haber albergado a tantas generaciones de pobladores humanos lo que confiere a la ciudadela su carácter especial.
En unos pocos pasos, puedes retroceder miles de años hasta los orígenes de la civilización en Mesopotamia.
En 2014, la ciudadela fue inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial, argumentando que «la ciudadela es hoy uno de los más considerables y visualmente sobrecogedores yacimientos culturales no sólo de Oriente Medio, sino de todo el mundo.»
La ciudadela de Erbil es además el lugar continuamente habitado más antiguo de la tierra, como ha reconocido la UNESCO.
En el último censo disponible, de 1995, la ciudadela era hogar de 1.631 personas. 840 familias fueron desalojadas de su interior en 2007 y fue cerrada para llevar a cabo trabajos de restauración y renovación.
Sólo a una familia se le permitió quedarse a vivir en la ciudadela, todo para no romper la cadena de población continuada de más de 7.000 años. Después de que se invirtieran 13 millones de dólares en su restauración, el lugar está ahora abierto al público.
Vista de las escaleras que conducen al Castillo («Qalaat») de la ciudadela de Erbil.
Meer(M.C.F. del Vando Blanco) — Se trata de la Iglesia Madre de la Compañía de Jesús. Su nombre es del Santísimo Nombre de Jesús y su construcción se inició en 1568 en el área de la Iglesia de la Virgen de la Calle y de las casas que la rodeaban, según el proyecto del arquitecto Jacopo Barozzi da Vignola y, seguidamente, de Giacomo Della Porta, autor de la fachada, y cuya consagración tuvo lugar en 1580.
Aquí se conserva la tumba de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, de San José Pignatelli y de San Pedro Favre además de muchas reliquias de Santos y Beatos Jesuitas.
Sobre la puerta central domina el escudo del escultor manierista Bartolomeo Ammannati. Por su lado, en el interior, lucen obras maestras de Giovan Battista Gaulli, el Bacciccio, Andrea Pozzo, Giovanni Carlone, Jean-Baptiste Théodon, Pierre Legros, Gian Lorenzo Bernini, Pietro da Cortona, Alessandro Algardi, Pompeo Batoni, Carlo Maratta además de otros relevantes artistas.
¿Cómo se llegó a decidir su edificación? –San Ignacio de Loyola y sus primeros compañeros llegaron a Roma en el otoño de 1537 e inmediatamente se dedicaron a una frenética actividad callejera, como anunciar la fe a los transeúntes, catecismo a los niños, acercamiento a los pobres, y general ayuda a prostitutas y otros marginados de la sociedad.
En la actualidad y desde 1873, la Iglesia del Jesús pertenece al Fec
En 1539, les fue otorgado el uso de una iglesita, cuyo título se combina perfectamente con su apostolado: Virgen de la Calle. Desde su conversión, Ignacio prefería firmarse «el pobre peregrino». Y su secretario, Nadal dirá de los primeros jesuítas: «nuestro claustro es la calle».
Con esta invocación mariana, los seguidores de Ignacio saborearon algo del estilo de los primeros cristianos, llamados «esos de la calle». De aquella primitiva iglesia se ha conservado solo la pintura mural con una imagen tardomedieval de la Virgen con el Niño.
Venerada en la actualidad en la capilla a la izquierda del fondo en la Iglesia del Jesús.
La antropología de los Jesuítas no sustituye lo humano con lo divino sino que enseña a revelar lo que lo humano tiene ya de divino. Y esto es posible si se ama con pasión lo divino que ha querido hacerse humano.
Sobre la puerta central domina el escudo del escultor manierista Bartolomeo Ammannati
Es el amor por la persona de Cristo en carne y hueso lo que estimula a San Ignacio a amar también su Iglesia.
Y es de interés recordar que la iglesita de los primeros jesuítas se sitúa exactamente entre el Palacio Venecia (entonces residencia papal) y una de las zonas más populares de la ciudad en aquellos tiempos. Como queriendo convertirse en un puente entre los dos «vicarios de Cristo»: los pobres y el sucesor de Pedro.
Pero, muy pronto la pequeña iglesia de la Virgen de la Calle demuestra que no cuenta con la capacidad suficiente para acoger a la multitud necesitada del cuidado de los jesuítas.
La planta de la nueva iglesia resultó a cruz latina con una imponente cúpula
Se busca a estos curas itinerantes reformados, que predican la pobreza, sobre todo para las confesiones y los coloquios espirituales, un servicio que Ignacio llama «ministerio de la Consolación de las almas».
Dos veces, invano, Ignacio intenta proyectar una ampliación y edificación de una iglesia con más capacidad. Por fín en 1568, pasado algún tiempo tras la muerte del fundador, los jesuítas iniciaron la construcción de la que aún hoy es su «Iglesia madre».
Fue el entonces Cardenal Alejandro Farnesio, el principal mecenas de la Roma del siglo XVI, el que financió las obras. Su arquitecto de confianza, Vignola, debía dirigir la obra junto con el arquitecto de confianza de la Orden, el hermano jesuita Giovanni Tristano.
Y a Jesús está dedicado también el retablo La circuncisión de Jesús del Altar Mayor
Lo cierto es que entre ambos arquitectos el entendimiento no resultó fácil. El Farnesio anhelaba una edificación de magnificencia que diera brillantez a su dinastía, mientras Tristano y el General de los Jesuitas insistían en la funcionalidad del espacio y en la sobriedad de la obra, que debía respetar «la memoria de nuestra pobreza», la de San Ignacio.
El compromiso se concretizó en la creación inesperada de un nuevo modelo arquitectónico, que se confirmó enseguida el prototipo de todas las iglesias jesuitas, que se irán levantando en las décadas sucesivas, de Coimbra a Macao y de Sao Paulo a Vilnius.
La planta de la nueva iglesia resultó a cruz latina con una imponente cúpula.
Mas las naves de las capillas laterales -que coinciden en gran parte con las diversas etapas de los «Ejercicios Espirituales»- quedaban aplastadas para dar la máxima amplitud a la nave central. Se trataba del modelo «aula» ya experimentado por Leon Battista Alberti en la iglesia de San Andrea de Mantúa y por Antonio da Sangallo el joven, en la iglesia de Santa María de Monserrat de los Españoles en Roma.
La Orden de los Jesuitas no fue fundada solo por San Ignacio
Su estilo es renacentista tardío y adornada con una resplandeciente decoración barroca.
Con la iglesia del Jesús, la iglesia madre de los jesuitas dedicada al nombre de Jesús, revela que la Orden de los Jesuitas no fue fundada solo por San Ignacio sino por un grupo de compañeros que preferían llamarse «amigos del Señor».
Y ahora el Año Ignaciano, iniciado en 20 de mayo de 2021 -tras 500 años de la herida en la pierna del Santo infligida durante la batalla de Pamplona, en cuya convalecencia tuvo un momento de reflexión en el camino de la conversión- terminará el 31 de julio de 2022, cuyas celebraciones estrenan la restauración del gran retablo del altar de su iglesia.
Y a Jesús está dedicado también el retablo La circuncisión de Jesús del Altar Mayor, realizado por el pintor romano Alessandro Capalti (Roma, 1807-1868), que tras la ultimada restauración que retoma su remozada cromía, fue recolocado en su lugar, celebrando los 5 siglos de la conversión de San Ignacio de Loyola.
En 1539, les fue otorgado el uso de una iglesita: Virgen de la Calle
Una intervención también necesaria para la catarata, uno de los pocos ejemplos funcionantes de máquina barroca de Andrea Pozzo (Trento, 1642 – Viena, 1709), que con su bajada permite ver la estatua de Cristo en la hornacina.
En la actualidad y desde 1873, la Iglesia del Jesús pertenece al Fec (Fondo Edificios de Culto), -legalmente representado por el Ministro del Interior pro tempore-, cuyo origen de su patrimonio deriva de las leyes de la segunda mitad del siglo XIX, en mérito a las cuales el Estado italiano suprimió algunas entidades eclesiásticas.
La misión de este Fondo es la de asegurar la tutela, la valorización, la conservación y la restauración de los bienes, en caso de riesgo o peligro, a veces en colaboración con el Ministerio de la Cultura y/o patrocinadores privados.
Muy Interesante(S.Romero) — Incluso para los que no les gustan los museos, existen una serie de salas de exhibición bastante insólitas, alejadas del arte, la ciencia o la historia, que harán las delicias de los amigos del miedo.
En el mundo de los museos abundan las leyendas de espíritus artísticos como el de la artista Frida Kahlo deambulando por Casa Azul y una dama espectral vestida de blanco que asusta a los empleados del MoMA… muchos museos tienen leyendas populares de espíritus de otro mundo. Algunas de las historias misteriosas de la mayoría de los museos encantados del mundo son bastante horribles.
Aunque los museos generalmente tratan de impartir conocimientos y descubrirnos algo que nos es desconocido, estos más bien nos harán perder el sueño al menos por una noche. No solo es escalofriante su historia, sino que lo que albergan es algo que no imaginarías ni en tus peores pesadillas. ¿O sí?
A pesar de su extraña naturaleza, la cantidad de visitantes que tienen estos espeluznantes museos es asombrosa. A muchos les atrae el miedo. ¿Encontrarás el coraje para visitar estos museos? ¿Has estado en alguno anteriormente?
Algunos de nuestros peores miedos se exploran en estos extraños museos. Te darán escalofríos para Halloween… o en cualquier otra época del año.
Si está leyendo por la noche, es posible que desee guardar este artículo para la luz brillante del día. No podemos ser responsables si tiene pesadillas.
Museo delle anime del Purgatorio, Italia
El Museo del Purgatorio se encuentra dentro de la sacristía de la Chiesa del Sacro Cuore del Suffragio, en Roma. Este pequeño y aterrador lugar, tiene exhibiciones que documentan casos de almas en el purgatorio que regresan a la tierra para perseguir a los vivos.
Algunos de los artículos en exhibición son una mesa con marcas de quemaduras y líneas talladas en ella por una mano de otro mundo, así como huellas dactilares quemadas en la ropa y en mantas y sábanas.
Pero quizás el artículo más aterrador de todos es un libro con una huella humana entera marcada profundamente en las páginas.
Catacumbas de los Capuchinos, Italia
Se trata de una exhibición bastante macabra de la colección de cuerpos momificados más grande del mundo. Un museo dela muerte.
Ubicado en las catacumbas de Palermo, este museo presenta una serie de cuerpos (cientos de ellos) de frailes capuchinos momificados naturalmente en el siglo XVI, cuyos frailes vivos optaron por exhibirlos en una nueva cripta.
Los visitantes pueden explorar cinco pasillos subterráneos de momias, algunos de ellos organizados por profesión, género y clase social de los individuos.
Aunque está cerrado temporalmente, intuimos que cuando la pandemia de COVID-19 se dé por controlada, volverá a la normalidad.
Museo de lo oculto de los Warren. Estados Unidos
Gracias al director de cine James Wan, el mundo entero tuvo la oportunidad de conocer de cerca al matrimonio Warren.
El Museo de lo Oculto, ubicado en Monroe, representa la colección personal de estos dos investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren.
Ambos fueron almacenando todos sus bienes espeluznantes en el sótano. Allí encontraremos ataúdes de vampiros, altares satánicos, cabezas reducidas y la muñeca Annabelle. Tras la muerte de los Warren, permanece cerrado al público hasta que sea trasladado a otra ubicación.
Museo Alien, Barcelona
En 65 metros cuadrados te sentirás transportado al éxito cinematográfico de Ridley Scott, Alien.
El fundador de este museo, Luis Nostromo, nos presenta con todo lujo de detalles, réplicas de la nave espacial Nostromo de Alien, figuras que te pondrán los vellos de punta y toda suerte de objetos relacionados con la saga de ciencia ficción y terror que se estrenó en 1979 y que aún, a día de hoy, nos sigue fascinando.
El “Alien Museum”, situado en el barrio de la Sagrera de Barcelona, no te dejará impertérrito, pues estos escenarios, fabricados casi todos a mano, están hechos de madera, PVC, desechos electrónicos… para conseguir una ambientación de lo más especial y realista. Hasta encontrarás algunos objetos utilizados en las películas de la saga.
Mütter Museum, Estados Unidos
El Museo Mutter de Filadelfia es conocido por sus historias espantosas. Contiene muestras de anomalías genéticas, así que el horror está garantizado. Los visitantes siempre se han quejado del malestar que sienten al entrar en el museo.
Aunque el museo no tiene muñecas como Annabelle, pero muchos afirman que sienten que el lugar está embrujado; al menos, esa es su sensación de angustiosa al entrar.
Así de espeluznante es este lugar, donde encontraremos equipos médicos antiguos, modelos de cera y muestra patológicas que te pondrán los vellos de punta.
Museo Psiquiátrico Glore, Estados Unidos
Viajamos ahora al condado de Misuri, Estados Unidos, para visitar el Glore Psychiatric Museum, uno de los museos más inusuales y horripilantes que podemos encontrar en nuestro periplo global.
Junto con las herramientas quirúrgicas habituales, el equipo de tratamiento, el mobiliario, los uniformes de enfermera, las notas personales y otros elementos del hospital que están en exhibición, también podrás ver el tratamiento de electroshock y de lobotomía.
Hay áreas donde se puede presenciar paso a paso la tremenda operación psicoquirúrgica que se estuvo practicando hasta bien entrado el siglo XX.
Museo de la Tortura, Amsterdam
Desde la silla de inquisición con púas hasta trituradores de cráneo, los visitantes de este espeluznante museo pueden rastrear una historia de dolor y castigo a lo largo de algunas salas oscuras del pasillo en este pequeño museo holandés.
Encontraremos los tradicionales instrumentos de tortura de la Edad Media utilizados para obligar a los sospechosos e infractores a confesar sus crímenes, junto con cepos y jaulas utilizadas para la deshonra pública.
El museo fue fundado en 1988, “con la idea de que la tortura y la pena de muerte pertenecen al museo”.
Museo de Magia y Brujería en Hólmavík, Islandia
Este museo, inaugurado en 1996, es uno de los más populares de Islandia. Está distribuido en dos pisos y representa la historia de la hechicería, que aparentemente fue poderosa en esta área de Islandia llamada Strandir.
No es un museo apto para cuerpos sensibles, pues estarás rodeado de zombis, demonios, vampiros y bastones mágicos. En el museo podrás aprender muchísimo sobre la brujería y nigromancia islandesa.
Museo de las Momias en Guanajuato, México
Más de 100 momias podremos encontrar en este espeluznante museo ubicado en Guanajuato, México, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO donde cientos de cuerpos fueron quemados en las criptas del Panteón de Santa Paula a mediados del siglo XIX.
En algún momento, se descubrió que los cuerpos habían sido momificados a través de un proceso natural, probablemente debido al clima.
Con el paso del tiempo, los científicos determinaron que la composición única del suelo, el clima árido y de baja humedad y la elevación de más de 1 800 metros sobre el nivel del mar de Guanajuato evitaron que los cuerpos se descompusieran.