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Curiosidades de los santos milagrosos más conocidos…


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Curiosidades.com(G.Valor)/cope.es(J.L.Sacrístan)En la religión católica es donde más predomina la veneración a los santos, siendo los más importantes aquellos que han realizado grandes acciones y se han vuelto muy conocidos. Es por ello que hemos traído las curiosidades de los santos milagrosos más conocidos a nivel mundial.

Principalmente hay que destacar que se les considera santos milagrosos a personas que realizaron obras en vida y que tenían una conexión divina especial, por lo que para ser conocidos como santos canonizados al morir, dándolos a conocer de esta manera.

En las listas de santos no existe uno como principal, los creyentes le dan importancia a todos, sin embargo, hay varios santos que han realizado grandes milagros, que han marcado a muchos fieles católicos, quienes tienen una fe enorme, por lo que siguen siendo venerados y seguidos por muchos con el pasar del tiempo.

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Por ello, si quieres conocer un poco más estos son santos milagrosos más conocidos a nivel mundial y sus curiosidades:

San Francisco de Asís:

  1. San Francisco de Asís quería convertirse en mártir: Es uno de los santos milagrosos conocido por su don de hablar con los animales e incluso se dice que calmaba bestias salvajes, por lo que en la cultura popular se hizo famoso gracias a los muchos milagros que realizo, en relación con animales.

Lo que muchos no saben es que San Francisco de Asís tenía una creencia tan fuerte que en el año 1219, corrió hasta las tierras de Egipto para convertirse en un mártir, esperando también convertir a un grupo de musulmanes y luego morir a causa de su propia fe, este ideal casi se hace realidad.

Incluso San Francisco se ofreció voluntariamente para meterse a un pozo de fuego, para probar que Dios lo protegía y definir la religión cristiana como verdadera, aunque esta oferta fue rechazada por el sultán a cargo, el impacto que causo este acto hizo que a San Francisco de Asís se le otorgara un permiso para predicar el cristianismo sin ninguna restricción.

Sin duda alguna San Francisco de Asís es uno de los santos milagrosos, que más mostró fidelidad por el cristianismo.

San Jorge:

  1. San Jorge fue torturado y resucito 3 veces: Este es uno de los santos mártires más conocidos, que además fue un soldado romano del siglo tercero y también fue sacerdote en la guardia de Diocleciano, siendo venerado como mártir cristiano.

San Jorge es conocido como santo militar, ya que luego de ser criado en una familia cristiana decidió enlistarse como soldado, pero Diocleciano les exigía renunciar a su fe, a lo que Jorge se negó.

Trataron de convencerlo de que fuese pagano pero él se negó hasta el final, por lo que fue condenado a muerte. Antes de ser asesinado, San Jorge regalo sus riquezas a los pobres.

Recibió muchas torturas diferentes, entre las que se incluían laceraciones en una rueda llena de espadas, y fue allí cuando resucito 3 veces. Pero al final fue decapitado frente a las murallas de Nicomedia, exactamente el 23 de abril de 303.

San Jorge es uno de los santos milagrosos más aclamados, ya que fue capaz de soportar tantas torturas y se mantuvo firme con su creencia en Dios.

Santa Juana de Arco:

  1. Santa Juana de Arco: Fue una joven virgen que se convirtió en líder del ejército francés, participando en varias batallas importantes dentro de la Guerra de los 100 años.

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En una de esas tantas batallas, Juana recibió una flecha en su cuello, pero al caer pudo levantarse, quitarse la flecha y seguir dirigiendo el ejército.

Se dice que también recibió un impacto de bala de cañón en su cabeza, a lo que respondió sacudiendo su cabeza y continúo luchando.

Todas estas vivencias la vuelven una de las santas más poderosas y conocidas, siendo casi increíble dichos sucesos a los cuales se enfrento y salió victoriosa, siendo esta una de las increíbles curiosidades de los santos milagrosos más conocidos a nivel mundial.

Además de ser una guerrera, Juana de Arco era una mártir, fiel creyente en Dios, por lo que los católicos suelen orarle para pedirle protección y ayuda en momentos determinados, ubicándose entre los santos milagrosos más importante.

San Simón Estilista:

  1. San Simón Estilita permaneció 37 años parado: Este santo podría considerarse un poco distinto a otros, ya que fue su aguante lo que lo llevo a ser proclamado de esta manera.

Se dice que duro 37 años parado en una pequeña plataforma sobre un pilar muy alto, lo que se considera uno de los más poderosos santos milagrosos.

Además permaneció unos 40 días encerrado en una choza, sin comer ni beber nada, lo que se considero un milagro para quienes le rodeaban.

Al cabo de un tiempo los peregrinos viajaban a conocerlo y todos formaban pilares de gran altura para que el subiera. Luego de un tiempo, su pilar tenía 15 metros de alto aproximadamente.

Los niños de la localidad le llevaban pan y leche de cabra, y las personas subían por una escalera para pedirle consejos y conversar con él.

Su muerte fue a causa de una ulcera que se le formo en la pierna, aun así permaneció de pie hasta el día en que murió. San Simón memorizo todos los salmos de la biblia y rezaba al menos 21 salmos por día, por lo que aparece en cualquier lista de santos como uno de los más relevantes.

San Moisés:

  1. San Moisés, un santo que fue esclavo en Egipto: Es uno de los mejores santos milagrosos, también es conocido como El Negro y era esclavo de un oficial del gobierno egipcio, quien lo despidió por sospecha de homicidio y robo.

San Moisés llego a liderar una pandilla de bandidos, para transmitir terror y violencia y no volver a caer en la esclavitud. Permanecía a las orillas del Rio Nilo, llego a asesinar varias ovejas, pero al ser perseguido por la ley, se oculto en un monasterio.

Luego llego a convertirse en monje, y en una ocasión defendió al monasterio de unos bandidos que entraron a robar. Los golpeo y dejo ensangrentados, pero luego los perdono y los envió lejos, por lo que ellos se volvieron monjes también.

Su muerte fue heroica, ya que ayudo a 70 monjes a escapar de un grupo de guerreros, quienes después le quitaron la vida.

Se dice que San Moisés fue elegido por Dios para liberar a los oprimidos de Egipto, y luego ser convertido en un Santo, por lo que es considerado uno de los santos mártires más poderosos.

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El Día de Todos los Santos

En la tradición cristiana, es común encontrar una fecha en el calendario para rendir homenaje a cada santo. Pero cada vez más surgen mártires y santos, que son responsables por obrar milagros o por haber tenido una vida dedicada a la proclamación de la fe y a la defensa de la religión. Por eso, se decidió instaurar una fecha especial para celebrar el Día de Todos los Santos, siendo esta el 1 de noviembre para todas las iglesias católicas del mundo.

El origen del Día de Todos los Santos

Los santos son aquellos personajes que en vida obraron grandes obras y, según la tradición católica, después de muertos al invocarse una oración por su ayuda realizan grandes milagros.

Fue así que en el año 835, el papa Gregorio IV, decidió instaurar para el mundo cristiano el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos. Se dice que él escogió esta fecha para reemplazar y eliminar una de las cuatro grandes fechas tradicionales de los ritos paganos, logrando así convertir más adeptos al credo cristiano.

Cómo se celebra en el mundo el Día de Todos los Santos

Los países de tradición católica, en especial España y la mayoría de los países de Latinoamérica, celebran el Día de Todos los Santos como una fecha de gran recogimiento, declarándose en algunos de estos países como un día festivo oficial.

La celebraciones, en general, incluyen misas y procesiones en honor tanto a los beatos y santos que ya han sido canonizados, pero también a los que aún no alcanzan ese grado y viven la presencia de Dios en sus vidas.

El Halloween y el Día de los Fieles Difuntos

A pesar de que el papa Gregorio IV trataba de reemplazar los ritos paganos, algo de esto queda aún en la actualidad es la celebración de Halloween (o día de brujas), celebrándose este el 31 de octubre.

Además eso, la iglesia está de acuerdo con la celebración del Día de los Fieles Difuntos el 2 de noviembre, como complemento al Día de Todos los Santos.

De esta manera se conmemora en las tradiciones cristianas del mundo el Día de Todos los Santos como una de las celebraciones más importantes de la iglesia, desde hace varios siglos.

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San Juan XXIII

Anécdotas curiosas y divertidas de los santos

Los santos son personas de carne y hueso. Como tú y como yo. Ellos también se ríen, así que por eso queremos repasar algunas de sus anécdotas más desconocidas y curiosas.

San Juan XXIII

Una de las cosas más claras es que el Evangelio y la Sagrada Escritura tienen mucho sentido del humor y así están escritos. Cuando los fariseos le preguntan a Cristo con qué poder hacía eso Él les pregunta si el bautismo de Juan era de Dios o de los hombres. Como ellos no se atrevían a dar respuesta clara, le dieron un «no sé». El Señor les dijo que Él tampoco les decía, por su parte, de dónde sacaba su poder.

Este sentido del humor caracterizó a San Juan XXIII que celebramos cada 11 de octubre y que protagonizó multitud de anécdotas de probada eutrapelia. Se llama así al arte de divertir honestamente. El caso es que San Juan XXIII estaba recién elegido y rezaba por los jardines vaticanos cuando vio a los jardineros esconderse y les preguntó a uno de ellos por qué se escondían, a lo que le dijeron que les daba miedo el Papa. Roncalli les dijo: “¡A mí también me da miedo el Papa!”. Entonces el jardinero le comentó asustado que era la primera vez que le veían. “Pues espero que no sea la última”, les dijo.

Al poco tiempo iban a llevarle la Silla Gestatoria y él les paró preguntándoles cuánto cobraban. Cuando le dijeron la cantidad él se comprometió a darles el dobleRazón: Él pesaba seguramente el doble que Pío XII, su antecesor, con lo cual les daría esa cantidad doblada. En otro momento convocó a los cardenales para anunciar la celebración del Concilio Vaticano II cuando ya se iban poniendo en marcha los mecanismos organizativos, alguien le comentó que igual no estaban preparados para hacerlo en 1963 a lo que él preguntó admirado: “¿Cómo? ¿No estaremos preparados en 1963? Pues entonces lo empezaremos en 1962”.

San Benito y Santa Ecolástica

Muchas son los místicos que vivieron su condición de familia de sangre y de Fe. Por ejemplo entre el siglo V-VI San Benito de Nursia, fundador del Monacato y Padre de los contemplativos en Occidente, cuya fiesta se vive el 11 de julio. El Monasterio más destacado era Monte Subiaco y a los pies del Convento su hermana Santa Escolástica, que se celebra cada 1 de febrero, vivía la contemplación y el trabajo.

Pero Dios siempre conoce la realidad del ser humano y que es necesario el trato, aunque sea místico, porque si la Fe se fortalece dándola, el hecho de comentar experiencias y vivencias entre los místicos ayudaba a sentir un mayor amor al Señor. Esto se traducía en que Benito y Escolástica siempre habían estado unidos. Su condición de hermanos tenía algo especial porque, aunque Benito se fue a estudiar y fundar, Escolástica siempre vio como los lazos familiares con Benito le hacían mucho bien.

Un día ella estaba algo enferma y Benito barruntó que su hermana podía estar en sus últimos tiempos por este mundo. La cuestión es que bajó con un grupo de monjes a verla y -cosas de ellos- oraron juntos con los demás religiosos y religiosas. El resto del tiempo fue de hablar sobre las grandezas del Señor. Pero se iba haciendo de noche y Benito se quería marcharEscolástica le pidió que se quedase pero Benito le dijo que no le estaba permitido estar fuera de su convento. Escolástica, ante la negativa de su hermano, rezó a Dios y de pronto surgió una tormenta. Benito asustado le preguntó por qué había pedido eso. A lo que ella le respondió: “Te lo pedí y no me hiciste caso. Se lo pedí al Señor y me lo concedió”. Benito no tuvo más remedio que quedarse y asumir el poder que tienen con su oración las almas buenas.

San Pío de Pietrelcina

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Muchos Santos han tenido que compaginar su salud débil y hasta muy frágil con retazos de buen humor. Era la Cruz de cada día que les acompañaba en su vida y que les hacía ver sus miserias y la necesidad de dejarse guiar por Dios, que les imprimía a veces un temperamento que sobrellevaba las enfermedades con sentido del humor. La experiencia que tenían era edificante.

San Pío de Pietralcina, Santo capuchino italiano cuya vida transcurrió el siglo XX en el Convento de San Giovanni Rotondo, arrastraba una salud muy quebradiza y admiraba a los demás con su forma ejemplar de llevar el ayuno y las mortificaciones. Incluso tenía un sentido del humor tan simpático que arrancaba una sonrisa a los de su alrededor y a las almas que le consultaban.

Precisamente, en una ocasión un hombre le pidió una bendición y San Pío le hizo un garabato en el aire que nada tenía que ver con la Señal de la Cruz. Lo hizo el religioso con tal gracia que el hombre entendió que él se santiguaba muy deprisa y eso le decía que debía cambiar. Otro hombre tenía un dolor de muelas y su mujer le animó a pedirle oraciones al Padre Pío. Aquel hombre se encorajinó y tiró un zapato a la foto de San Pío alegando que él no estaba para oraciones en ese momento. Pero un día convencido por su mujer, se confesó con el capuchino y cuando terminó la confesión le dijo el Padre Pío: “¿No tienes que decirme nada más? ¿Qué me dices del zapato que me tiraste hace poco a la cara?»

San Martín de Porres

La sencillez y la humildad impregnan muchos Santos. Más bien, podría decirse que detrás de cada Santo, tenga la forma de ser que tenga, hay una buena dosis de humildad porque, de lo contrario, no habrían capeado tanto temporales tormentosos. Un gesto de total humildad que, sin duda, arranca la sonrisa de Dios es San Martín de Porres.

El mulato peruano, hijo de madre mulata y padre burgalés, es hombre de anécdotas propias de humildad. De pequeño tenía cerca de su casa un oratorio-capilla con verjas donde según pasaba saludaba al Crucifijo. En algunas ocasiones, cuando necesitaba algo importante en su mentalidad de niño pequeño y avispado, si no lo conseguía se acercaba las rejas y le decía al Señor con una inocencia que no presentaba maldad: “Ya no te quiero”. Y cuando lograba su propósito volvía otra vez a la Capilla y le decía con una sonrisa: «¡Oye que creo que sí te quiero!”.

En otra ocasión estaba el Convento plagado de ratones que carcomían las ropas de la Iglesia. Él, al más puro estilo franciscano, siendo dominico, se puso a hablar a los ratoncillos y les prometió que si se iban de allí, a otro rincón fuera de la Iglesia, él les llevaría comida cada día. Ellos se fueron y el padre hospedero, que iba a poner raticida, se asustó de tal manera que se le cayó al suelo la vasija con el veneno.

Otro día, iba repartiendo algo de la comida que llevaba al Monasterio y dio sin sobrarle. Entonces le dijo cariñosamente al Señor en la Iglesia que eso no se le hacía. Pero al final le dijo: “Bueno. No te enfades”. Por fin, estaba barriendo y le preguntaron qué haría si llegase ahora el Señor en su Segunda Venida y contestó: “Seguir barriendo”. Como era su cometido, además de rezar, pues así sabe que cumpliría la voluntad de Dios.

Juan Pablo II

En una ocasión, un obispo, a quien había recibido Juan Pablo II, le preguntó que cómo era su día. El Papa comenzó a describirle toda su actividad, desde que se levantaba a las 5.30 hasta el momento de acostarse, a eso de las 11.30: oración, Santa Misa, despachos, audiencias, etc…

Al terminar, el Obispo le preguntó:

  • ¿Y no tiene algún tiempo libre?

A lo que el Papa le contestó:

  • Todo mi tiempo es libre.

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