La Reina de la Salsa recogió tierra de Cuba a través de la valla de la base de Guantánamo.
BBC News Mundo — Celia Cruz abandonó Cuba en 1960 con 34 años de edad sin saber si algún día iba a poder regresar.
La Reina de la Salsa, que prometió no volver al país mientras estuviera bajo el régimen de Fidel Castro, pasó más de cuatro décadas de exilio hasta morir el 16 de julio de 2003.
Pero hubo una única vez en la que la legendaria cantante se acercó a su tierra, e incluso se llevó un pedacito de suelo cubano.
Su visita a la Base Naval de Guantánamo, ubicada en el sureste de la isla, fue corta pero pasó a la historia.
La periodista Stefania Gozzer reconstruyó en el podcast Witness History de la BBC lo que ocurrió en aquel emotivo viaje, con las voces de sus protagonistas.
– La estrella
Celia era ya toda una estrella consolidada cuando viajó a Guantánamo.
En enero de 1990, la Reina de la Salsa se subió a un avión rumbo a la Base Naval de Guantánamo, en la región oriental de Cuba.
La base, que ocupa 117,6 km² (49,4 de tierra firme y el resto de agua), está bajo jurisdicción estadounidense desde 1898, cuando el país norteamericano ocupó la isla tras derrotar a España en la guerra hispano-estadounidense.
EE.UU. la opera bajo régimen de arrendamiento perpetuo establecido en un tratado suscrito en 1903 con Cuba, cuyo gobierno actual lo considera nulo y reclama la soberanía del territorio.
Celia Cruz fue invitada a la base para dar un concierto como parte de las celebraciones del Día de la Amistad Cubano-Americana, que se lleva a cabo cada año a finales de enero.
Por entonces la artista habanera ya era toda una estrella y el mayor referente del momento en uno de los más populares géneros musicales latinos: la salsa.
Instalada en Nueva York y no en Miami como la mayoría de exiliados cubanos, Celia había alcanzado el éxito en una industria dominada por hombres y ayudado a dar visibilidad a las comunidades negras del Caribe.
El de Guantánamo fue su único viaje a la isla que la vio nacer durante 43 años de exilio.
– El cambio en Cuba
Celia Cruz salió de Cuba un año después del triunfo de la Revolución liderada por Fidel Castro 1959.
En 1960, cuando el nuevo régimen estaba en construcción, era la cantante de una exitosa banda llamada La Sonora Matancera.
Celia y su banda llenaban los cabarets y salas de Cuba hasta 1960.
“Cuando triunfa la Revolución, la banda estaba de gira en México. De regreso a La Habana, comienzan a darse cuenta de que todo estaba cambiando”, recuerda Omer Pardillo Cid, manager y amigo cercano de la Reina de la Salsa.
Para el mundo del espectáculo, la deriva autoritaria del régimen de Castro se tradujo en la clausura de teatros, cabarets y discotecas, considerados contrarios a la nueva moral socialista impuesta en el país.
“Cerraban todos los lugares donde la banda podía trabajar. La Sonora Matancera y Celia Cruz tenían mucho éxito en toda Latinoamérica, por lo que decidieron irse a México”, afirma Pardillo Cid.
Pedro Knight, marido de Celia y trompetista de la banda, explicó en una entrevista de 1988 con la BBC que en aquel momento pensaron que la salida del país era temporal.
“En el avión, Rogelio Martínez nos dijo: ‘Este es un viaje de ida’. Era un hombre inteligente, dondequiera que fuera el resto de nosotros lo seguiríamos. Ninguno lo contradijimos”, rememora.
Ni Rogelio Martínez, que era el director, ni el resto de la banda sabían que solo un año después, en 1961, Cuba impondría estrictas limitaciones de viaje.
Durante las siguientes cinco décadas los cubanos necesitarían permiso del gobierno para salir del país y, si permanecían en el extranjero más tiempo del permitido, no serían admitidos de regreso en la isla.
– Su visita a Guantánamo
Celia se llevó un pedazo de suelo cubano en una bolsa.
La Bahía de Guantánamo fue el territorio más cercano a su ciudad natal, La Habana, que Celia Cruz llegó a pisar.
Su manager recuerda que, aquellos días de enero de 1990, los 30 o 40 empleados que cruzaban cada día la frontera desde Cuba para trabajar en la base estadounidense “se emocionaron mucho al verla” ya que la recordaban de sus actuaciones televisivas en los años cincuenta, y Celia también “estaba muy emocionada de ver a toda esa gente, la mayoría hombres mayores que trabajaban en la base”.
“Voló hasta allí en un avión militar procedente de Miami y, al aterrizar, después de bajar las escaleras, lo primero que hizo fue besar el suelo, y pronunció una frase que ha quedado en la memoria de los cubanos. Dijo: ‘He besado esta tierra en nombre de todos los cubanos que están en el exilio’”, repasa.
Aunque el viaje sólo duró un día y medio, dejó una profunda huella en Celia.
Pardillo Cid cuenta que la artista apenas pudo dormir la primera noche, sumida en sus pensamientos mientras percibía con nostalgia el olor del campo cubano.
Fue un concierto de una hora y media en el que cantó “Guantanamera”, “Kimbara” y el resto de sus grandes éxitos hasta el momento.
También interpretó “Canto a La Habana”, un tema dedicado a su ciudad natal que menciona todas las provincias cubanas, pero olvidó parte de la letra “porque estaba muy nerviosa”, indica el manager.
Celia durante un concierto anterior en Amsterdam en 1988.
Al terminar el concierto, pidió permiso para acercarse a la valla que divide la base de Guantánamo del territorio cubano, donde pasó unos minutos junto a su marido y algunos periodistas.
Las cámaras captaron el momento en el que se agachó, metió la mano entre la valla y del otro lado agarró un puñado de tierra cubana que luego se llevó en su viaje de vuelta a Nueva York.
“La tierra era árida, con pequeñas piedras. Le dio una piedra a cada una de sus amistades cercanas. La mía la guardo con orgullo y honor, primero porque fue un regalo de ella; y segundo, porque es parte de la tierra a la que ninguno de nosotros hemos podido regresar”, asevera Pardillo Cid.
Celia guardó la tierra en una caja de cristal y, cuando en 2003 murió de cáncer, su mánager y su marido cumplieron su último deseo y colocaron dentro de su ataúd este pequeño pedacito del suelo de Cuba.
– El viaje sin regreso
El régimen de Fidel Castro dejó una profunda huella en la vida de Celia, que expresó su visión en una entrevista con la BBC en 1988.
“Hubo un cambio, por lo que la gente pensó que había llegado el mesías. Cuando nos fuimos en 1960 la gente todavía estaba feliz, pero luego, en 1961, se anunciaron algunas medidas que provocaron descontento”, explicó.
Y agregó: “los cubanos somos gente muy alegre. Lo seguimos siendo, contra viento y marea. Nadie puede cambiar nuestra personalidad. Pero nos gusta divertirnos; nos gusta salir, viajar y hacer lo que nos da la gana. Entonces, cuando el país cerró, comenzó el descontento”.
Celia Cruz siempre fue muy crítica del gobierno de Fidel Castro en Cuba.
Como Celia, la inmensa mayoría de los cubanos que salieron en los primeros años tras la Revolución nunca volvieron.
“La mayoría de los exiliados cubanos nunca regresamos. Ese es un dolor que llevamos en el corazón. Es muy triste cuando no puedes regresar a la tierra donde naciste porque no te lo permiten”, afirma Pardillo Cid.
A lo que añade: “ese fue el caso de Celia: estuvo y de alguna manera todavía está proscrita en Cuba. Los fans cubanos la escuchan en casa, pero las estaciones oficiales de radio y televisión cubanas no transmiten su música”.
Celia Cruz intentó regresar a Cuba en 1962 para enterrar a su madre, pero le denegaron el acceso.
Fue cuando decidió no volver nunca más hasta que el país no estuviera “libre de la dictadura”.
Jinetes del 26th Cavalry Regiment de los Philippine Scouts junto a un tanque ligero.
L.B.V.(J.Álvarez) — Aunque en principio parece más propia de otras épocas, la caballería se mantuvo en activo hasta mediados del siglo XX. No nos referimos al concepto actual, en el que el nombre ha sido adoptado por unidades de carros de combate y/o helicópteros de ataque, sino a la caballería en sentido estricto, aquella en la que se combatía a caballo.
De hecho, en la Segunda Guerra Mundial todavía se empleó más de lo que se cree y en ese contexto se produjo la última carga que protagonizó la caballería de EEUU, poniendo fin a una andadura inmortalizada por el cine; la hizo el 26th Cavalry Regiment de los Philippine Scouts en enero de 1942, contra los japoneses.
La Caballería de EEUU fue fundada oficialmente por una ley que promulgó el Congreso el 3 de agosto de 1861. Eso no quiere decir que no hubiera antes, ya que constan diversas unidades desde el estallido mismo de la Guerra de Independencia.
Tras ver el pánico generado en su filas por el 17º de Lanceros del duque de Cambridge, George Washington solicitó al Congreso Continental la creación de una fuerza de caballería ligera. Se le concedió a finales de 1776 y reclutó tres mil hombres.
Los organizó siguiendo el modelo del 5º Regimiento de la Milicia de Caballería Ligera de Connecticut, que se dedicaba a labores de inteligencia y había destacado en la retirada a Nueva Jersey y que, a su vez, fue convertido en uno de los cuatro regimientos del nuevo Cuerpo de Dragones Ligeros Continentales, a los que adiestraron oficiales húngaros y polacos.
Después hubo más unidades de dragones que si bien constituían una caballería de facto, tenían el matiz de que, por regla general, en aquellos tiempos primigenios se reclutaban las tropas montadas sobre la marcha para misiones específicas y se disolvían en cuanto pasaba la emergencia.
El capitán Charles A. May, del 2º de Dragones de EEUU encabezando el asalto a una batería mexicana en 1846.
Habría que ir hasta 1832 para que la expansión hacia el Oeste impulsase la creación del Batallón de Rangers Montados, cuyo objetivo era proteger a los colonos y que al año siguiente se transformó en el 1º Regimiento de Dragones regular, al que siguieron el segundo en 1836 y los Fusileros Montados en 1846.
Combatieron contra los semínolas y los mexicanos, y con la mencionada ley de 1861, en el contexto del estallido de la Guerra de Secesión, fueron reunidos en un cuerpo al que se añadieron otro par de regimientos.
Como hemos visto tantas veces en la gran pantalla y la televisión, las Guerras Indias consagraron a la Caballería de EEUU: el famoso 7º de Custer, el 9º y 10º de los Buffalo Soldiers (así llamaban los indios a los soldados negros)…
La Guerra de Cuba supuso la última intervención decimonónica y en ella tomaron parte unos célebres jinetes a caballo voluntarios, los Rough Raiders, que organizó y lideró el futuro presidente Teddy Roosevelt. Contra los españoles también se luchó en Filipinas, a donde se enviaron algunas unidades que servirían de germen para la fundación del 26º dos décadas más tarde.
Y eso que el nuevo siglo parecía augurar una disminución de la importancia de los caballos como arma, ya que, pese a que en la Primera Guerra Mundial todavía mantuvieron cierta importancia, la aparición de los tanques y la difusión de las ametralladoras jugaban claramente en su contra.
Sin embargo, aún hubo tiempo de gloria para ese arma, como demostraron las cargas del Regimiento de Alcántara contra los insurgentes marroquíes en Annual (1921), las de los dos bandos contendientes de la Guerra Civil Española (con mención especial para las de Singra y Alfambra de 1938, en la batalla de Teruel), las de la Konarmiya (Caballería Roja) del mariscal Budionni en la Guerra Civi Rusa…
Jinete estadounidense en la Primera Guerra Mundial.
En 1922, cuatro años después de terminar su participación en la Gran Guerra, el Ejército Regular de EEUU creó el nuevo 26º Regimiento de Caballería, que engrosaba el número de fuerzas de ese tipo que había a esas alturas: once divisiones, algunas de la Guardia Nacional.
El 26º tenía su base en Fort Stotsenburg, una gran acuartelamiento situado a unos ochenta kilómetros al norte de Manila (en Filipinas, el archipiélago arrebatado a España en 1898), aunque una pequeña parte del regimiento estaba acantonada en el aérodromo de Nichols Field, al sur de la capital.
Se formó con efectivos del 25º Regimiento de Artillería de Campaña y el 43º de Infantería, con equipo y monturas del 9º de Caballería, que acababa de ser trasladado a Kansas. Caballos aparte, disponía de seis vehículos blindados, camiones y ametralladoras, estando formado el grueso de sus hombres por scouts (exploradores) filipinos, tropas indígenas a las órdenes de oficiales estadounidenses que ya habían participado en la represión de la Rebelión Moro de Mindanao entre 1902 y 1913.
Cuando se produjo la invasión japonesa en diciembre de 1941, el mando correspondía al coronel Clinton A. Pierce.
El 26º participó en la retirada aliada a la península de Bataán, en la isla de Luzón, realizando una acción de distracción que retuvo el avance enemigo permitiendo salvar la inexperiencia de las divisiones de infantería.
Eso sí, a costa de importantes bajas que redujeron el número de soldados a 450, aunque al mes siguiente recibió refuerzos alcanzando los 657 y logrando con ellos mantener abiertas las carreteras para facilitar la resistencia del resto del ejército.
Fue entonces cuando el 26º protagonizó la que iba a ser la última carga de la caballería.
El honor de dar la orden le correspondió al teniente Edwin P. Ramsey, graduado en la Academia Militar de Oklahoma que había abandonado una carrera universitaria para alistarse y no tenía mucha idea del lugar al que le destinaron: … ni siquiera sabía dónde estaba, excepto que era un país cálido, tropical y que tenía un buen equipo de polo.
Ramsey dirigía una sección de 27 soldados durante la retirada a Corregidor cuando, a su paso por la aldea de Morong, en la reseñada península de Bataán, se topó inesperadamente con el enemigo.
El teniente Edwin P. Ramsey a lomos de su caballo Brynn Awryn.
Era el 16 de enero de 1942.
Los japoneses, formados por una fuerza de infantería apoyada por tanques, estaban cruzando un río en ese momento.
Ramsey, pese a hallarse en inferioridad numérica y material, mandó cargar contra ellos al galope, disparando sus Colt 1911 (ya no usaban sables desde hacía una década).
Cuenta el teniente en sus memorias:
Inclinados casi boca abajo sobre el cuello de los caballos, nos lanzamos contra el avance japonés, disparando con las pistolas a sus sorprendidas caras.
Algunos devolvieron el fuego, pero la mayoría huyó confundidos.
Para ellos debimos haberles parecido una visión de otro siglo, caballos con ojos desorbitados golpeando de cabeza; hombres vitoreando y gritando disparando desde las sillas.
La sorpresa que se llevaron ante tan osada e inusitada acción fue tal que los nipones rompieron sus líneas y huyeron, permitiendo que los exploradores tomaran posiciones y se dispusieran a sostenerlas ante el previsible regreso de sus adversarios.
Así fue, pero consiguieron aguantarlos más de cinco horas, bajo fuego intenso y a la desesperada, hasta que la llegada de refuerzos les liberó.
No obstante, los japoneses reanudaron su avanece y Ramsey tuvo que esconderse en la selva, donde organizó una guerrilla que molestó al enemigo durante tres años, hasta el punto de que se ofreció una recompensa (equivalente a 200.000 dólares) por su captura, sin éxito.
Invasión y avance de los japoneses en Filipinas entre el 8 de diciembre de 1941 y el 8 de enero de 1942.
Aquella carga no fue más que una escaramuza; los historiadores suelen englobarla dentro de la batalla de Bataan, en la que los Scouts, algunas unidades de la Guardia Nacional y diez divisiones del ejército filipino -mal adiestrados y peor equipados- fueron la columna vertebral de la defensa estadounidense.
Pero a Ramsey le sirvió para ganar la Estrella de Plata y el Corazón Púrpura, al igual que varios soldados también fueron condecorados. Los caballos, en cambio, sufrieron peor destino: la escasez de provisiones y la imposibilidad de recibir abastecimiento obligaron a los jinetes a sacrificarlos y alimentarse con su carne.
De ese modo, el 26º experimentó una reestructuración, quedando formado por dos escuadrones, uno de fusileros motorizados y otro de exploradores mecanizados, que empleaban un tipo de vehículo blindado de transporte de tropas de fabricación británica denominado Universal Carrier (o Bren Carrier).
Algunas secciones quedaron aisladas en el norte insular defendiendo Baguio junto al 71º y el 11º de Infantería y luego pasaron a incorporarse a las guerrillas, a veces siguiendo órdenes tácticas y a veces por mera superviviencia.
Con el final de la contienda, el 26º fue desactivado primero (1946) y disuelto después (1951). Decenas de miles de scouts filipinos habían muerto en los campos de concentración japoneses, con especial mención para Camp O’Donnell, donde fueron recluidos 60.000 filipinos y 9.000 americanos.
Los segundos serían trasladados al continente asiático para ser usados como mano de obra esclava y muchos fallecieron en la tristemente célebre Marcha de la Muerte de Bataán; de los primeros se calcula que murieron más de 20.000, a razón de unos 400 diarios, por los malos tratos, el hambre y las enfermedades tropicales (malaria, disentería, beriberi…).
En julio de 1946, al serle concedida a Filipinas la independencia, cerca de un millar de supervivientes aceptaron convertirse en ciudadanos estadounidenses y pudieron continuar su vida militar; algunos incluso alcanzaron el generalato.
La mayoría, en cambio, no recibió esa oferta y se quedaron con la consideración de soldados filipinos al servicio de EEUU; como tales, se les empleó en la ocupación y control de la isla japoensa de Okinawa, entre otros destinos similares.
La controversia generada por ese olvido se mantuvo durante las décadas siguientes y no fue hasta 2009 que el Senado de EEUU les concedió una indemnización por los servicios prestados.
Jinetes polacos en 1945.
Como decíamos antes, la caballería había dado sus últimas bocanadas en la Segunda Guerra Mundial. Se calcula que los ejércitos alemán y soviético llegaron a usar 2.750.000 y 3.500.000 caballos respectivamente entre 1939 y 1945.
Es cierto que la mayoría se destinaban a tareas logísticas, pero no faltaron ocasiones de entrar en combate directo desde que en 1939 los lanceros polacos lanzaron su mítica carga contra los alemanes, la primera de docenas que harían a lo largo de la contienda, repitiendo algo que ya habían tenido ocasión de hacer no mucho antes contra los jinetes soviéticos (el mariscal Budionni pertenecía a ese arma y se negaba a admitir su obsolescencia).
Al inicio de la Operación Barbarroja la URSS opuso trece divisiones de caballería a la invasión germana; en 1942 los escuadrones del regimiento italiano Savoia Cavalleria tuvieron que fajarse en proteger la retirada de su 8º Ejército del frente ruso; en 1945 la caballería polaca tomó un pueblo defendido por el enemigo en Schoenfeld (Pomerania) en lo que fue la última carga a caballo exitosa de la Segunda Guerra Mundial.
Aquel canto del cisne sería todo un símbolo del cambio de los tiempos que, sin embargo, todavía tendría algún que otro epílogo y además protagonizado por jinetes de EEUU.
Fue el 22 de octubre de 2001, cuando doce miembros de los Boinas Verdes que acompañaban a los muyahidines de la Alianza del Norte en Afganistán entraron en batalla contra los talibanes en Cobaki, en la provincia de Bakh, montados.
Ese singular episodio quedó inmortalizado en la película 12 Strong («12 valientes») y revela que en algunos rincones del mundo el caballo todavía no ha sido desplazado por el motor.
La bota es la primera posible prueba de la muerte de Irvine desde su desaparición durante una expedición en 1924.
CNN(I.Ronald/J.Buckley) — Cuando un equipo documental de National Geographic descubrió una bota y un calcetín sobresaliendo de un glaciar en proceso de deshielo en el Monte Everest en septiembre, casi de inmediato se dieron cuenta de su importancia como una pista clave en un misterio de hace un siglo.
Una etiqueta con nombre aún cosida en el calcetín de lana decía “A.C. Irvine”, revelando que probablemente pertenecía al escalador británico Andrew “Sandy” Irvine. La desaparición de Irvine en el Everest en 1924, junto a su compatriota George Mallory, es uno de los mayores misterios del montañismo, con una solución que tiene el potencial de cambiar la historia.
La pareja desapareció el 8 de junio de 1924, a 250 metros debajo de la cumbre del Everest, cuando se dispusieron a completar el primer ascenso documentado de la montaña más alta del mundo. Pero si llegaron a la cumbre, convirtiéndose así en las primeras personas conocidas en alcanzar este hito antes de morir, aún se desconoce.
Mientras que el cuerpo de Mallory fue descubierto en 1999, ni el cuerpo de Irvine ni la cámara que los escaladores llevaban, que podría revelar si llegaron a la cumbre, han sido encontrados.
Eso fue hasta esta última expedición, cuando el equipo de National Geographic, que incluía al codirector de “Free Solo”, Jimmy Chin, descubrió un pie dentro de lo que creen es la bota de Irvine. Mientras esperan la confirmación de ADN, comparando muestras del pie con las tomadas de miembros de la familia de Irvine, esta podría ser la primera evidencia de su muerte desde su desaparición.
“Es la primera evidencia real de dónde terminó Sandy”, dijo Chin, según National Geographic. “Han circulado muchas teorías”.
El calcetín estaba etiquetado con el nombre «A.C. Irvine».
“Cuando alguien desaparece y no hay evidencia de lo que le sucedió, es duro para las familias. Y simplemente tener alguna información definitiva de dónde podría haber terminado Sandy es ciertamente (útil), y también una gran pista para la comunidad de escaladores sobre lo que sucedió”.
Unos días antes de encontrar la bota, el equipo descubrió un cilindro de oxígeno de una expedición que en 1933 también había intentado escalar el Monte Everest. Aunque esa expedición fracasó, había encontrado un piolet perteneciente a Irvine en la cresta noreste de la montaña, lo que llevó al equipo de Chin a especular que podrían estar cerca de su cuerpo.
Siguiendo esa hipótesis, pasaron los siguientes días rastreando el glaciar, hasta que el cineasta y escalador Erich Roepke avistó la bota.
“Creo que literalmente se derritió una semana antes de que la encontráramos”, dijo Chin.
Irvine tenía 22 años cuando desapareció en el Everest.
Chin y el equipo sacaron la bota y el pie de la montaña en una nevera cuando notaron que los pájaros empezaban a merodear y se lo entregaron a la Asociación de Montañismo China-Tíbet (CTMA).
Poco después de su descubrimiento, el equipo informó a la familia de Irvine, incluida su sobrina nieta Julie Summers, quien ha escrito un libro sobre el escalador.
Summers se “conmovió hasta las lágrimas” cuando supo de la existencia de la bota en un “momento extraordinario y conmovedor”, dijo, según la agencia de noticias PA Media.
“He vivido con esta historia desde que tenía siete años, cuando mi padre nos contó sobre el misterio del tío Sandy en el Everest”, agregó.
“La historia se volvió más real cuando los escaladores encontraron el cuerpo de George Mallory en 1999, y me pregunté si el cuerpo de Sandy sería descubierto en algún momento. Un cuarto de siglo después de ese descubrimiento, parecía extremadamente improbable que se encontrara algo nuevo”.
El gobierno libertario, encabezado por Javier Milei y su hermana Karina, celebra estar controlando la inflación y el dólar.
BBC News Mundo(V.Smink) — Cuando Javier Milei asumió la presidencia de Argentina en diciembre de 2023, la inflación, que ya alcanzaba casi el 13% mensual, se duplicó.
En tanto, el dólar «blue» -como llaman los argentinos al dólar libre o de mercado, que es la principal referencia de precios en este país- empezó a trepar, escalando un 25% para fines de enero.
Mientras el hombre que acababa de ingresar a la arena política apenas tres años antes realizaba «el mayor ajuste en la historia de la humanidad» (como lo describió él mismo), recortando el gasto público de un saque en cerca de un tercio, empezaron a sonar las voces de alarma.
Los más agoreros (y opositores) pronosticaban que el presidente no seguiría en el cargo a fin de año y reflotaban los traumas de 2001-2002, cuando el país sufrió uno de sus peores estallidos económicos, políticos y sociales, y hubo cinco presidentes en solo dos semanas.
Otros advertían que se venía una nueva hiperinflación, como la de 1989, cuando los precios llegaron a aumentar un 5.000% anual.
Incluso muchos votantes que formaron parte del 56% del electorado que había elegido a Milei por delante del entonces ministro de Economía peronista, Sergio Massa, en la segunda vuelta electoral se preparaban para la posibilidad de que el “blue” ascendiera sin pausa, luego de que el flamante gobierno de La Libertad Avanza (LLA) duplicara el valor del dólar oficial (devaluando el peso en un 50%), tras promesas electorales de dolarizar la economía.
Sin embargo, a diez meses de la asunción de Milei -el primer economista en llegar a la presidencia de Argentina y el primer político libertario en conducir una nación- ninguno de esos escenarios pesimistasse ha cumplido.
Por el contrario: la inflación se ha reducido al 3,5% mensual, su cifra más baja en casi tres años.
Y el dólar paralelo, que llegó a trepar hasta un récord de 1.500 pesos en julio, hoy está en niveles similares a enero.
En tanto, si bien perdió unos 10 puntos de popularidad -aunque sigue por arriba del 40%-, Milei ha consolidado su poder, logrando importantes triunfos legislativos a pesar de tener una pequeña minoría en el Parlamento y de no contar con ningún gobernador de su agrupación política.
“Yo lo voté porque quería un cambio y lo está logrando”, dice Diego, de 56 años, que pasea perros en Buenos Aires.
“Si bien han sido meses durísimos, en especial para mi viejo [padre], que es jubilado, con la inflación y el dólar bajos estamos mejor”, afirma a BBC Mundo.
Según la consultora Escenarios, la popularidad de Milei bajó del 54% al 42% entre mayo y septiembre.
Pese a ello, no hay dudas de que Argentina está pasando por un momento durísimo: según las últimas cifras oficiales, en el primer semestre registró su peor salto de la pobreza en dos décadas, con más de la mitad de la población pobre (casi el 53%), incluyendo a casi 7 de cada 10 niños.
Además, el consumo se desplomó y el Producto Interno Bruto (PIB), el índice que mide la actividad económica, cayó 3,4% en comparación con el primer semestre del año anterior. Tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional coinciden en que Argentina será la economía latinoamericana con mayor contracción económica este año.
Sin embargo, no se puede refutar que, al menos por ahora, Milei está cumpliendo con su promesa de sanear la macroeconomía, bajar la inflación y estabilizar el dólar.
“Estamos saliendo del infierno de manera exitosa”, anunció el presidente en una reciente entrevista con el canal de noticias LN+.
En BBC Mundo te explicamos cómo lo está logrando (y por qué no todos creen que su estrategia es exitosa).
– El plan Milei
“Para comprender cómo Milei bajó la inflación, lo que hay que entender esencialmente es el origen de la inflación”, le explicó a BBC Mundo el economista Miguel Boggiano, uno de los miembros del Consejo de Asesores Económicos del gobierno argentino.
“En Argentina, la explicación es relativamente sencilla: como los distintos gobiernos han gastado más de lo que recaudan, lo que terminó pasando fue que ese gasto en exceso se terminó financiando con impresión de papel moneda, es decir con emisión monetaria, porque a Argentina ya nadie le presta dinero”.
Boggiano asegura que “el problema se fue agravando” porque, además de imprimir dinero para el Tesoro, el Banco Central también empezó a darle préstamos, lo que dejó a ambos organismos en deuda.
“El Banco Central sabía que con todos esos pesos que le daba al Tesoro iba a generar inflación, porque había un exceso de pesos que el público no demandaba y entonces iba a ir al dólar o a precios”.
Para evitar que esto ocurra, explicó, el Central creó un mecanismo para absorber una parte importante de ese dinero: los llamados pasivos remunerados, deuda de corto plazo que era contraída con los bancos.
Esa deuda se fue acumulando.
Miguel Boggiano forma parte del Consejo de Asesores Económicos de Milei.
Cuando asumió Milei, el déficit -o rojo- del Tesoro equivalía al 4,6% del PIB. Pero el del Banco Central era el doble, por la “bola” de intereses que había generado esa deuda de corto plazo.
Para hacer frente al problema del Tesoro, Milei fue directamente a la raíz: blandiendo la metafórica motosierra que utilizó como símbolo durante su campaña, arrasó un tercio del gasto público de un saque.
Así, ya desde su primer mes de gobierno, logró reducir la emisión -principal causante de la inflación- y pasó del déficit al superávit fiscal (más ingresos que egresos), algo que Argentina solo había logrado un puñado de veces en el último siglo.
Para resolver la deuda del Banco Central (y cortar la emisión que generaba) apeló a otro aparato: la licuadora, cuenta Boggiano.
“Fue bajando la tasa de interés que pagaban los pasivos remunerados y además devaluó el peso, sincerando el tipo de cambio oficial que había quedado atrasado y llevándolo casi al mismo nivel que el tipo de cambio de mercado».
«Eso produjo un acomodamiento de precios relativos que significó un salto en la inflación, que fue superior a los intereses que pagaba por esa deuda. De esa forma licuó los pasivos remunerados, dejándolos con tasas de interés reales negativas”, explica el asesor.
Hablando ante un foro de empresarios la semana pasada, Milei se enorgulleció por su estrategia: «Nadie sabía cómo resolverlo y nosotros lo resolvimos en seis meses. Algo que parecía imposible, lo hicimos posible«, resaltó.
– Sostenibilidad
A pesar de que muchos de sus críticos aseguraban que le sería imposible mantener el superávit, porque requeriría seguir postergando pagos que eventualmente debían realizarse y congelar el gasto público en mínimos históricos, lo cierto es que el gobierno libertario lo ha sostenido en sus primeros nueve meses de gobierno.
Incluso ha logrado tener un excedente tras el pago de intereses de la deuda pública, algo inédito en este país y considerado clave para equilibrar las cuentas.
Sin embargo, algunos acusan al presidente y al ministro de Economía, Luis Caputo, de realizar una gimnasia financiera que simplemente «esconde» el déficit.
Un exasesor de Milei, el economista Carlos Rodríguez, quien fue secretario de Política Económica durante el gobierno de Carlos Menem, advirtió en su cuenta de X (ex Twitter) que el gobierno no tendría superávit si no fuera que se financia con letras del Tesoro, conocidas como Lecap y LEFI, que permiten diferir el pago de intereses ya que estos se pagan, junto con el capital, recién cuando vence el título de deuda.
Según Rodríguez, esa deuda remunerada que se va acumulando «no figura en el déficit financiero del Tesoro ni en el cuasifical (nombre oficial del déficit del Banco Central). Solamente aumenta la deuda pública«.
«Como por arte de magia, desapareció el déficit cuasifiscal y Milei instantáneamente redujo el déficit del Estado en varios puntos del PIB. Eso es simplemente una chantada (engaño). El déficit sigue. No engañan a nadie, solamente pierden credibilidad», escribió.
Una de las que cuestiona más duramente la estrategia económica de Milei es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En igual línea, este lunes la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner también denunció a través de X que Milei, quien dijo en campaña que iba a cerrar el Banco Central, terminó «pasando sus pasivos al Estado argentino con las LEFI y las Lecaps que están generando intereses mensuales por más de 2 billones de pesos (US$2.000 millones) y armando una bola que, cuando explote, mejor no estar cerca«.
Más allá de este debate, Milei se muestra confiado de que manteniendo su política de «déficit cero» logrará abatir la inflación, que fue una de sus principales promesas electorales.
En su proyecto de ley del Prespuesto 2025, que presentó en septiembre, estimó que este año la inflación cerrará en 104,4%, la mitad de lo que fue en 2023 (211,4%). Y el año próximo se derrumbará al 18,3% anual.
El mercado es un poco menos optimista, pero coincide en que habrá una desaceleración importante: el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó que en 2024 la inflación será del 123,6%, un poco más baja que la que estimó el FMI (140%).
“Y si esta vez sale bien???”, se esperanzó en X Mariano -un abogado “con el deseo irrefrenable de ver una Argentina próspera”- en medio de los muchos posts que cuestionan si son realistas las metas del gobierno.
– El dólar
A diferencia de la inflación, que ha bajado progresivamente del 20,6% en enero al 3,5% en septiembre, el dólar paralelo, que refleja la confianza del mercado en el gobierno y es referencia incondicional en este país, ha tenido un recorrido más errático.
Cuando Milei asumió, valía $1.000, cifra que aumentó un 25% para fines de enero ($1.250). Si bien volvió a bajar, y se mantuvo nuevamente cercano a los $1.000 entre marzo y mayo, a partir de ahí comenzó una escalada que generó preocupación entre los argentinos, que saben que el valor del “blue” se suele trasladar rápidamente a precios.
Para julio, el billete verde había alcanzado su cifra más alta: $1.500, cerca de un 50% más que el valor del dólar oficial, que es regulado por el gobierno y se aprecia a una tasa fija del 2% mensual, como «ancla» contra la inflación.
Esto llevó a nuevas señales de alarma ante el temor de que ponga presión sobre los precios.
Sin embargo, desde entonces el «blue» ha vuelto a los niveles de enero, algo considerado una victoria para el gobierno libertario.
“El dólar baja, las expensas no suben, el alquiler de la cochera no sube, mi sueldo sube. GRACIAS MILEI”, escribió Matías, hincha de Boca Juniors y simpatizante del gobierno, en X.
Los argentinos siempre están muy pendientes de la evolución del dólar de mercado o «blue».
Pero ¿qué hizo Milei para contener el dólar?
Hay quienes consideran que un factor no menor para explicar la caída en el tipo de cambio ha sido el «blanqueo» de capitales que lleva a cabo el gobierno y que permite declarar hasta US$100.000 no registrados sin penalidades ni impuestos adicionales (cifras mayores pagan entre el 5% y el 15%).
Esto ha generado una mayor oferta de dólares, lo que contribuye a reducir su valor.
Sin embargo, el gobierno niega que lo que se está viviendo es un «veranito cambiario», causado por el blanqueo, y afirma que la baja del dólar es parte de su plan.
El propio presidente lo explicó en su discurso ante los hombres y mujeres de negocios reunidos en el foro del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), el pasado 18 de octubre.
«Frente a un ataque especulativo donde el dólar cotizaba a $1.500 y nos anticipaban que la semana siguiente se iba a $2.000, y así sucesivamente, decidimos cambiar el esquema monetario e ir directamente a emisión cero», afirmó.
«Parece que también funcionó y pasó algo que nunca pasó en Argentina, que es que el dólar de $1.500 se cayó a $1.100. Así que eso que también parecía imposible, nosotros también lo hicimos posible«, se ufanó.
Boggiano explicó la estrategia en más detalle a BBC Mundo.
«Al principio de la gestión del presidente Milei el Banco Central estuvo emitiendo pesos para comprar dólares e ir reconstruyendo sus reservas (que el gobierno heredó con un saldo negativo de más de US$11.000 millones)», señaló.
«Hace dos o tres meses el Banco Central decidió directamente no emitir más pesos para comprar dólares, con lo cual no hay emisión por ningún concepto«.
«Y como, además, el Tesoro tiene superávit fiscal -es decir, gasta menos de lo que recauda en impuestos- el propio Tesoro va absorbiendo pesos de la economía. El resultado es que no hay más pesos y eso está haciendo que el dólar vaya bajando«, afirmó.
– Argentina cara en dólares
La paradoja de la estrategia de Milei es que alguien que habló de dolarizar la economía y durante su campaña llamó «excremento» al peso argentino ha apreciado su valor tanto que ahora el país se ha puesto caro en dólares.
Milei ha mantenido el valor del dólar por debajo de la inflación, generando un atraso cambiario y la paradoja de un peso fuerte.
«Si el tipo de cambio quedara donde está hoy en día, en los primeros 12 meses del año Argentina tendría 104%-105% de inflación en dólares«, resaltó otro exsocio y ahora crítico del presidente, Diego Giacomini.
«Significa que, si a principio de año, cuando subió Milei, necesitabas 100 dólares para pagar la luz, a fin de año vas a necesitar entre 200 y 210 dólares para pagar la luz», graficó durante una reciente entrevista con Radio con vos.
Según el economista «es un tipo de cambio que no le sirve ni a los que producen adentro para el mercado internista ni a los que exportan. Entonces, el nivel de actividad está condenado a ser malo«.
«Eso se va a tener que corregir en algún momento con salto cambiario y posterior aceleración de inflación«, diagnosticó.
Algunos argentinos comparten su pesimismo. “Estamos caros en dólares porque esta recontra atrasado el valor del dólar porque lo tienen pisado!!! Esta película ya la vi y ya sé el final: 2001, te suena?!!!”, escribió el tuitero Jean Valjean.
Sin embargo, Milei ha descartado una nueva devaluación y afirmó que mantendrá su estrategia de apreciar el dólar oficial un 2% cada mes, a pesar de que esto ha dejado su valor retrasado con respecto a la inflación.
El ministro de Economía Caputo señaló que el plan del gobierno es que eventulamente converjan el dólar oficial y el «blue», un paso importante antes de poder levantar los controles de capital (aquí apodados «cepo») que limitan el acceso al billete estadounidense en este país.
Y también algo que deberá preceder a una eventual dolarización, que sigue siendo parte de los planes oficiales, a través de una libre «competencia de monedas».
En tanto, el gobierno desestima las preocupaciones de quienes advierten que, más allá de las buenas noticias financieras, la «economía real» no despega.
Señala que, si bien las comparaciones interanuales de la actividad económica son negativas, si se compara mes a mes se ve que la tendencia es positiva, un cambio que ya se está empezando a notar en algunos sectores.
«De acá para adelante solo vienen buenas noticias«, repite Milei en sus discursos y entrevistas.
Su optimismo es compartido por el Banco Mundial y el FMI, que han estimado que en 2025 Argentina crecerá un 5%, pasando de ser la economía latinoamericana con la mayor contracción económica a la de mayor crecimiento.
Habrá que esperar para ver si ese rebote económico es un trampolín hacía un futuro más próspero, que logre mejorar las vidas de algunos de los 25 millones de pobres que hoy tiene el país, como promete Milei, o si Argentina vuelve a quedar atrapada en otra espiral de deuda, como alertan sus adversarios.
Psicología y Mente(B.G.Grau) — El apego es un concepto esencial en la psicología del desarrollo que describe el vínculo afectivo que un niño establece con sus cuidadores.
Este lazo es mucho más que una simple relación, es la base de la seguridad emocional que nos permite explorar el mundo y construir relaciones a lo largo de nuestras vidas.
John Bowlby, quien desarrolló la teoría del apego, consideraba que estos primeros vínculos emocionales tienen un papel clave no solo en la supervivencia durante la infancia, sino también en la configuración de nuestras interacciones sociales y emocionales futuras.
Este artículo profundiza en qué es el apego, cómo se forma en los primeros años de vida a partir de las conductas de los cuidadores y cómo los diferentes estilos de apego influyen en nuestras relaciones interpersonales durante la vida adulta.
– ¿Cómo impacta el apego en la vida adulta?
El apego puede definirse como el vínculo emocional que se forma entre el niño y su cuidador, generalmente uno de los padres. Este lazo asegura que el niño, en momentos de miedo, inseguridad o de estrés, busque proximidad y consuelo con la figura de apego.
Aunque en un primer momento puede parecer que esta relación es puramente física, buscar cercanía, el apego es fundamentalmente una conexión emocional que le permite al niño sentir seguridad y protección, lo que le impulsa a explorar su entorno con mayor confianza.
El proceso de construcción del vínculo de apego no solo depende de las necesidades del niño, sino también de la disponibilidad emocional del cuidador. La manera en que este responde a las necesidades emocionales del niño define cómo se configurará su estilo de apego, afectando la forma en que este se relacionará con los demás a lo largo de su vida.
A través de estudios como el de la «Situación Extraña» desarrollado por Mary Ainsworth, se establecieron cuatro estilos principales de apego que se desarrollan en función de cómo el niño percibe la disponibilidad y el apoyo de su cuidador: un tipo de apego seguro, y otros tres tipos de apego inseguro: evitativo, ambivalente y desorganizado.
Cada estilo surge de una interacción particular entre el niño y su cuidador, y cada uno tiene implicaciones significativas en la vida adulta.
1. Apego seguro
El apego seguro se caracteriza por un equilibrio saludable entre la búsqueda de cercanía y la independencia. Los niños con apego seguro se sienten cómodos explorando su entorno, pero recurren a sus cuidadores cuando necesitan consuelo o seguridad emocional.
Este estilo se desarrolla cuando los cuidadores son consistentes, receptivos y están emocionalmente disponibles. El niño confía en que sus necesidades serán atendidas, lo que refuerza su seguridad interna y su capacidad para explorar el mundo sin temor.
En la vida adulta, quienes desarrollaron apego seguro tienden a formar relaciones estables, saludables. Se sienten cómodos con la intimidad emocional y son capaces de manejar los conflictos de manera constructiva. La confianza en sí mismos y en los demás que caracteriza a las personas con apego seguro facilita una comunicación abierta y relaciones equilibradas.
2. Apego evitativo
El apego evitativo es un tipo de apego inseguro. Se forma cuando los cuidadores no responden adecuadamente a las necesidades emocionales del niño o muestran rechazo frente a sus intentos de buscar proximidad. En consecuencia, el niño aprende a reprimir sus emociones y a evitar la cercanía emocional como una forma de protección.
Los niños con este estilo de apego tienden a mostrarse independientes y autosuficientes desde muy temprano, pero esta independencia es más un mecanismo de defensa que una verdadera autonomía emocional.
En la adultez, las personas con apego evitativo tienden a tener dificultades para establecer relaciones íntimas. Suelen evitar la cercanía emocional y prefieren mantener a los demás a distancia para evitar el dolor que anticipan de una relación emocionalmente dependiente. Aunque pueden parecer emocionalmente fuertes, a menudo se enfrentan con la vulnerabilidad y la apertura emocional.
3. Apego ambivalente o ansioso-resistente
El apego ambivalente es otro tipo de apego inseguro. Surge en niños cuyos cuidadores son inconsistentes en su respuesta emocional. A veces pueden ser cariñosos y atentos, pero en otras ocasiones pueden estar emocionalmente ausentes o ser impredecibles. Esta inconsistencia genera una ansiedad constante en el niño, que no sabe cuándo puede contar con el apoyo de su cuidador.
Como resultado, estos niños tienden a mostrarse extremadamente dependientes, demandantes y ansiosos frente a la figura de apego, pero al mismo tiempo pueden rechazar su ayuda en ciertos momentos debido a la frustración acumulada.
En la vida adulta, este patrón puede manifestarse en relaciones interpersonales caracterizadas por una alta dependencia emocional. Las personas con apego ambivalente buscan constantemente la validación y el apoyo de sus parejas, pero al mismo tiempo viven con el temor de ser rechazadas o abandonadas.
Esto puede generar relaciones emocionalmente intensas, pero también inestables, debido a su tendencia a la sobre-exigencia y a la inseguridad en la relación.
4. Apego desorganizado
El apego desorganizado es también un apego inseguro. Se observa en niños que han experimentado entornos caóticos o traumáticos. Estos niños pueden mostrar comportamientos contradictorios y confusos frente a sus cuidadores, ya que la figura de apego es, al mismo tiempo, una fuente de consuelo y de miedo.
Este tipo de apego a menudo está relacionado con contextos de abuso o negligencia, donde los cuidadores no solo no ofrecen seguridad emocional, sino que representan una amenaza activa.
En la edad adulta, las personas con apego desorganizado suelen tener graves dificultades para formar relaciones estables y saludables. Pueden mostrar una mezcla de comportamientos evitativos y ansiosos, y tienden a experimentar altos niveles de confusión emocional.
Sus relaciones suelen estar marcadas por el miedo al abandono y la dificultad para confiar en los demás, lo que puede llevar a dinámicas conflictivas, desordenadas y caóticas.
– El papel de los cuidadores en el desarrollo del apego
El comportamiento de los cuidadores es crucial para el desarrollo de los estilos de apego. Las conductas que demuestran sensibilidad, disponibilidad emocional y consistencia en la atención a las necesidades del niño son las que fomentan un apego seguro. Por otro lado, la falta de respuesta adecuada o la inconsistencia en la atención puede generar estilos de apego inseguros.
El apego es una dimensión clave en el desarrollo humano que tiene profundas implicaciones en nuestras relaciones interpersonales. Los primeros vínculos emocionales que formamos con nuestros cuidadores son la base de nuestra capacidad para confiar en los demás, regular nuestras emociones y formar relaciones saludables.
Quienes desarrollan un apego seguro tienden a formar relaciones basadas en la confianza y la reciprocidad, mientras que los que tienen estilos de apego inseguros pueden enfrentarse a dificultades emocionales y patrones relacionales disfuncionales. El tipo de apego que desarrollamos en la infancia influye profundamente en la manera en que nos relacionamos con los demás en la vida adulta.
Comprender nuestro estilo de apego puede ayudarnos a tomar responsabilidad en mejorar nuestras interacciones y desarrollar relaciones más satisfactorias a lo largo de la vida. ¿Te has preguntado cómo tu estilo de apego puede estar influyendo en la calidad de tus relaciones?
La Vie (196×129 cm) óleo sobre lienzo (1903) de Pablo Picasso.
Barcelona, 1903
JotDown(O.González) — El joven pintor da los últimos retoques a su creación en un taller de la calle Riera de Sant Joan. Entre las nubes del humo del tabaco se puede entrever un gesto que refleja una mezcla de melancolía y culpabilidad. Sus labios apenas se abren para musitar:
—Da igual, nadie se enterará jamás.
Cleveland, 1976
Hoy no es un día como los demás en el museo de arte de Cleveland. La Vie, una de las joyas de la colección permanente, ha abandonado la pared donde habitualmente reposa y ahora se encuentra en una sala rodeada de instrumentos científicos de última generación.
Allí se han reunido una pléyade de especialistas en arte y un joven científico para intentar arrojar algo de luz sobre una de las obras más misteriosas del genio malagueño Pablo Picasso. La expectación se palpa en el ambiente.
—¿Y dices que con estos trastos que has traído podemos ver a través de la pintura?
—Con todo el respeto señor, ¡estos no son trastos! Los aparatos que veis aquí cuestan más que cualquiera de esos Chevrolets que tenéis aparcados ahí fuera. Y sí, podemos ver a través de la pintura, pero tampoco penséis que es ningún tipo de magia, ¡es ciencia! Lo que vamos hacer no es más que una radiografía, como las que te hacen en un hospital cuando te rompes un hueso.
El funcionamiento es muy sencillo: ponemos una placa fotográfica detrás del objeto que queremos radiografiar y lo exponemos a una fuente de rayos X.
Los rayos traspasarán el objeto en cuestión en función de las propiedades y la densidad de sus componentes. Por ejemplo, nuestros huesos, por tener calcio, absorben la radiación mucho más que los músculos o la piel, formados por átomos más pequeños. Por eso los podemos identificar en una radiografía.
—No sabía que los cuadros tuviesen calcio…
—Bueno, no solo el calcio absorbe los rayos X; si hacemos una radiografía de un cuadro los rayos atravesarán con facilidad el barniz, las resinas, los aceites… Pero no lo tendrán tan fácil con las capas de pintura. Estas atenuarán la radiación en función de lo gruesas que sean y de la composición química del pigmento que usase el pintor.
Así, podremos tomar una imagen en la que veamos las capas de pintura interiores en vez de la exterior que acostumbramos a ver. Eso si el pintor no ha usado algún pigmento que tenga átomos demasiado grandes. Por ejemplo, el mercurio o el plomo absorben los rayos X casi por completo, por lo que solo veríamos una mancha blanca.
—¡Qué interesante! Antes se usaban mucho pinturas con esos compuestos que mencionas: el bermellón, el albayalde… Pero han caído en desuso, entre que son venenosos y envejecen mal… Bueno, dejémonos de cháchara y, veamos qué secretos esconde La Vie. ¡Tratad con cuidado ese cuadro, que vale millones!
—Está todo listo, empezamos con el análisis. Por cierto, ¿por qué es tan importante este cuadro? Yo solo veo a una pareja ligera de ropa a la que se les aparece una especie de virgen… Y tampoco es que esté muy bien pintado…
Como si las palabras del científico hubiesen activado un resorte, la cabeza de todos los presentes se giraron hacía él. Un insulto a sus madres hubiese creado un ambiente menos tenso. Finalmente una de las restauradoras explotó:
—¡Qué atrevida es la ignorancia! Este cuadro que no está «tan bien pintado» es una de las primeras obras maestras de Picasso. Hay una época, de aproximadamente cuatro años, en la que el azul dominó la paleta del pintor y que por eso conocemos como «el periodo azul».
Pues bien, el cuadro que tienes delante de tus narices es posiblemente el más importante de ese periodo. ¿Ves al hombre «ligero de ropa»? Ese es Carlos Casagemas, uno de los mejores amigos de Picasso. Con él viajó a París siendo muy joven y, precisamente, creemos que fue su suicidio en 1901 lo que desató el periodo azul del artista.
—¿Suicidio?
—Así es, la verdad es que ambos llevaban una vida bastante licenciosa en el barrio de Montmartre. Ya sabes, solo se vive una vez, carpe diem, los pintores necesitan musas… La cuestión es que frecuentaban la compañía de ciertas mujeres, entre ellas Germaine, que podría ser la mujer desnuda del cuadro.
Casagemas se enamoró terriblemente de ella, pero la cosa no funcionó demasiado bien y la historia acabó como el rosario de la aurora. En una cena, Casagemas sacó una pistola y disparó a Germaine. Afortunadamente no tuvo éxito, pero acto seguido, con la misma pistola, se quitó la vida.
—A ver si me aclaro. El tipo la intentó matar y después, ¿Picasso los pintó juntos en un cuadro?
—Pues sí, yo creo que era una manera de plasmar en la pintura lo que no pudo ser en la realidad. En ese sentido Picasso estaba influido por Nietzsche, que dijo aquello de «tenemos el arte para no morir de la verdad». Aunque en este caso no sea la expresión más apropiada…
Desde luego que este cuadro, pese a lo trágico, tiene un contenido muy poético: Casagemas dibujado junto a su antigua amante por quien acabó matándose. Todo ello en un cuadro que se llama La vida. Es cuando menos paradójico, ¿no crees?
—Bueno, si usted lo dice… Miren, ¡ya podemos ver los resultados!
La radiografía de La Vie nos muestra asombrosos detalles que quedan ocultos en la composición final.
De este modo el científico logró escabullirse de una conversación en la que no se encontraba nada a gusto. Al colocar las radiografías sobre la pantalla luminosa se produjo un silencio instantáneo. Todos aquellos expertos en arte se habían quedado mudos a la vez.
Nadie se atrevía a decir lo que era obvio para todos, hasta que al final, como aquel niño que gritó que el rey estaba desnudo, alguien consiguió articular las palabras:
—Es… el hombre es… es… ¡Picasso!
Efectivamente, los rayos X habían sido capaces de atravesar la pintura superficial y, en el lugar donde estaba el rostro de Casagemas, ahora se veía una cara que bien podría ser la del propio autor del cuadro.
—Vaya, si el cuadro ya era difícil de interpretar esto lo complica todavía más. Ya sabemos que Picasso tuvo un affaire con Germaine después de la tragedia, pero, ¡quién nos iba a decir que se había retratado junto a ella!
—O sea, que Picasso, que en teoría estaba traumatizado por el suicido del amigo, ahogó las penas con la mujer de la que este se había enamorado. ¡Desde luego que los bohemios son especiales!
Supongo que después no se sentiría muy cómodo dibujando esa traición y necesitaba ocultarla —sentenció el científico que ya había sido absorbido por la intrahistoria de la obra que había venido a radiografiar— Oigan, ¿y este pájaro que se ve en medio del cuadro, qué es?
Las miradas abandonaron momentáneamente su primer objetivo y se dirigieron a una desdibujada imagen que se hallaba entre la pareja y la madre. Allí donde antes había una mujer en posición fetal se podía ver una extraña figura, una especie de Ícaro futurista, que una de las expertas intentó justificar:
—Creo que comienzo a encontrarle el sentido a tanto cambio. ¿No os parece ese fantástico personaje una especie de mensajero? Quizás un símbolo de fertilidad que parte de la pareja de amantes para llegar a esa matrona y que su cumpla el eterno ciclo de la vida, La Vie.
—Podría ser… Pero, ¿por qué quitarlo? A mí desde luego me gusta la idea.
—¡Porque Casagemas era impotente! Ese hombre pájaro estaba ahí para reflejar algo entre Picasso y Germaine, pero perdió su sentido cuando Picasso se convirtió en Casagemas. Así que a nuestro artista no le quedó otro remedio que eliminarlo.
Estas conjeturas fueron apoyadas por muchos de los presentes mientras otros se negaban a creer que aquella pieza fuese una especie de portada de una enrevesada historia de la prensa rosa. En medio de aquella acalorada discusión alguien percibió un detalle que se les había escapado:
—Oigan, me estoy acordando de aquello de que ciertos compuestos químicos absorben mucho los rayos X y dejan una imagen blanca en la radiografía. ¿Es eso lo que pasa con esa especie de esfera blanca a los pies de Casagemas, Picasso o quien Dios quiera que sea?
Como si en mitad de una noche cerrada alguien hubiese apuntado hacia la estrella más brillante, todos repararon en aquella forma sin ningún significado aparente. ¿Qué era aquello que rompía la armonía de la composición?
Lo más posible era que se tratase de algo pintado con albayalde, un pigmento blanco, también conocido como blanco de España, que contiene plomo en su composición. Por eso, como bien indicaba uno de los presentes, absorbía tanto los rayos X. Pero eso era todo, nadie podía encontrarle ninguna explicación.
Entonces, el científico, en un intento de expiar su anterior metedura de pata, se aventuró a hacer una interpretación de la navaja de Ockham:
—Si para ustedes esa mancha no representa nada, la explicación más sencilla sería que no fuese parte de la obra. ¿No puede ser que Picasso comenzase el cuadro por ahí y, como quien tras escribir las primeras líneas de una carta arruga el folio y lo tira a la papelera, él tapase sus errores para comenzar de nuevo? Supongo que un lienzo no se puede desechar tan fácilmente como una hoja de papel…
Aunque la conjetura del científico era errónea, su comentario fue el catalizador que la mente de un veterano historiador del arte necesitaba para exclamar ¡eureka!
—¡Perspectiva! ¡No lo estamos mirando bien! —y, cogiendo la radiografía, la giró noventa grados—. Efectivamente, un lienzo no se tira porque no te guste el dibujo, menos aún si mide dos metros de lado y eres un veinteañero que está pasando penurias económicas.
¡Aquí había otro cuadro! Picasso tuvo que pintar sobre otra obra, bien porque se había hartado de ella o porque no tenía un perra chica para gastar en utensilios. Señoras y señores, ¡acabamos de descubrir un Picasso oculto! Me juego el cuello a que se trata del desaparecido Últimos momentos —dijo con la voz entrecortada por la emoción—.
¡Disfruten del momento porque os aseguro que esto no pasa todos los días!
Al girar la radiografía de La Vie se puede apreciar una lámpara sobre una mesilla de noche con un cajón abierto en la esquina inferior derecha que delata la composición anterior.
Y así es, debajo de La Vie se encuentra la desaparecida Últimos momentos, obra que un jovencísimo Picasso exhibía en 1899 en el bar barcelonés Els quatre gats, el favorito del artista y lugar ahora de peregrinaje para sus admiradores. Este descubrimiento solo fue posible tras obtener la radiografía de la obra y compararla con algunos bocetos preparatorios y las descripciones de los periódicos de la época.
En la desaparecida obra se representaba el lecho de muerte de una persona, posiblemente Conchita, una hermana de Picasso que había muerto de difteria cuando ambos eran niños. La mancha blanca que veían los protagonistas de nuestra historia no es otra cosa que una lámpara que reposa sobre una mesilla de noche, iluminando la estancia incluso después de haber sido apagada por las pinceladas del artista.
Resulta conmovedor saber que esta obra había acompañado a los dos amigos en su viaje a París para la Exposición Universal de 1900, ignorantes de que pocos años después la temática mortuoria iba a ser reemplazada por esa complicada alegoría que es La Vie, donde Germaine, Picasso y Casagemas permanecen unidos para siempre.
El propio Picasso dijo en una ocasión que conocer las obras de un artista no era suficiente. También había que saber cuándo, por qué y en qué circunstancias las realizaba. Lo que él desconocía es que apenas tres años después de su muerte, gracias a la tecnología, se iba a poder entender mucho mejor una de sus más grandes obras, aquella en la que en algún momento decidió cederle el rostro a su amigo Casagemas.
«Las últimas horas de Mozart», década de 1860. Artista: Henry Nelson O’Neil.
BBC News Mundo(M.A.Marín/the conversation) — Ninguna obra canónica del arte occidental ha suscitado un problema tan crítico sobre su autoría como el famoso Réquiem, (parcialmente) compuesto por Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791).
El hecho de que su muerte fuera relativamente imprevista, con apenas 35 años, disparó una serie de fantasías que, alimentadas por la épica del Romanticismo, acabarían incrustadas en el imaginario de todos los oyentes.
Tal ha sido el efecto del mito mozartiano que sus últimos coletazos todavía perduran en la actualidad en la oscarizada película «Amadeus», dirigida por Miloš Forman hace cuatro décadas.
Pero el resultado más demoledor de la muerte temprana de Mozart fue la imposibilidad de concluir la misa de difuntos que le habían encargado pocos meses antes.
De las 14 secciones que conforman el Réquiem, solo pudo culminar las dos primeras.
Otras ocho quedaron en borrador y de las cuatro últimas no llegó a esbozar material alguno.
En este estado era imposible interpretar la obra, que parecía así irremediablemente condenada al olvido en un rincón del catálogo mozartiano, como embrión de lo que pudo haber llegado a ser.
– Retomando la tarea
Sólo el tesón de su viuda Constanze cambió el destino.
Movida por el aliciente de cobrar el encargo y honrar la memoria de su marido, encomendó al compositor Franz Xaver Süssmayr, uno de sus discípulos, la tarea titánica de completar la obra del maestro.
Constanze Mozart, retratada en 1761 en Salzburgo, Austria.
Süssmayr fue el responsable de dos operaciones sustantivas que nunca llegaron a ser del todo reconocidas en el ámbito público de la interpretación.
La primera fue completar las ocho secciones esbozadas (del Dies irae al Hostias) añadiendo nuevos materiales y orquestando el torso que había ideado Mozart.
Y la segunda, más complicada, fue componer al completo las tres secciones finales (Sanctus, Benedictus y Agnus Dei), para las que no había ningún borrador de partida.
Para aliviar la magnitud del encargo, y con el fin de garantizar cierta coherencia, Süssmayr optó por reutilizar la música de las dos primeras secciones para la Lux aeterna final, simplemente sustituyendo un texto por otro.
Sin su intervención, la obra probablemente nunca hubiera entrado en el repertorio canónico.
Completada la operación, el Réquiem pudo entonces recibir su estreno 13 meses después, en enero de 1793.
Con la publicación de la partitura en Leipzig en 1800, la obra se propagó rápidamente por todos los rincones de Europa, incluidas muchas ciudades españolas: desde centros capitales como Madrid, Barcelona, Sevilla y Zaragoza a poblaciones más modestas como Olot, Mondoñedo, Orihuela y Cervera.
– La indefinición de la autoría
Pero quizá sin ser del todo consciente, con este proceso de difusión Constanze había dado pie a uno de los debates más agitados y controvertidos que nunca se han visto en la historia de la música: el de la verdadera autoría de la composición.
¿Qué partes de la obra que todos conocían eran realmente de Mozart y cuáles habían surgido de la pluma de Süssmayr?
Las polémicas entre musicólogos sobre este espinoso asunto se han sucedido en olas desde entonces.
Pero ninguna ha evitado que se acabara estableciendo la práctica de atribuir el Réquiem en exclusiva a Mozart.
Los carteles anunciadores, los programas de mano y las críticas de conciertos han obviado durante estos dos siglos la imprescindible participación de Süssmayr en la finalización de la obra.
Como ha sido desde siempre, esta partitura para piano francesa del Réquiem de la década de 1820 sólo le atribuye la autoría a Mozart.
A partir de la década de 1970 empezaron a plantearse propuestas alternativas en el ámbito de la musicología.
¿No era posible, a partir de los autógrafos conservados, imaginar el Réquiem que Mozart hubiera podido componer de haber vivido algún tiempo más?
A fin de cuentas, todos los expertos coincidían en que Süssmayr, con todo su mérito, era un compositor de oficio perode talento modesto, que además había trabajado con la presión psicológica de someterse a la equiparación con un genio.
– ‘Recuperar’ un Réquiem inexistente
De modo que en las últimas décadas han surgido una veintena larga de versiones alternativas del inacabado Réquiem que modifican la versión “original” en grados muy diversos, en ocasiones incluso extremos.
El avance en la investigación de las fuentes mozartianas y la continua actualización de los principios de la filología musical demandan nuevas ediciones que integren estos desarrollos.
Además, en la medida en que conocemos mejor los procedimientos compositivos de Mozart, las prácticas litúrgicas de su entorno y la técnica compositiva del propio Süssmayr, es posible evaluar con más precisión la edición de 1800 y proponer realizaciones mejor fundadas históricamente.
La idea quimérica de reconstruir el Réquiem ha inspirado tácitamente muchos de estos intentos.
Retrato de Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791) mientras componía el Réquiem, pintado por William James Grant, 1854.
La conclusión inapelable que podemos extraer hoy de este complejo panorama es que esa empresa, la de completar el Réquiem mozartiano en su versión perfecta y definitiva, no es solo una operación difícil: es sencillamente imposible.
Existe una tensión irresoluble entre dos facciones.
Por un lado, quienes abogan por una versión originada en el círculo vienés del compositor, que suene como tal y transmita la visión única e irrepetible de quienes vivieron en ese preciso lugar y momento (ideales que encarna la versión de Süssmayr).
Por el otro, quienes sostienen que, precisamente gracias a la gran distancia estilística que nos separa de Mozart, ahora resulta mucho más fácil que entonces observar los detalles de su lenguaje y codificarlo de una manera más objetiva.
Solo nos queda esperar a que la inteligencia artificial haga pronto su propia propuesta.
Si este dilema no tiene una solución definitiva, al menos podemos promover una aproximación más transparente a este complejo asunto: consignar siempre quién es el autor, junto a Mozart, de la versión que se esté interpretando o grabando.
El reconocimiento de esta autoría secundaria en nada eclipsa la grandeza mozartiana.
Más bien, si acaso, la dignifica al recordarnos la grandeza de cómo un fragmento musical ha podido desplegar una de las composiciones más extraordinarias de la historia de la humanidad.
L.B.V.(A.García) — Las tablillas enigmáticas, objeto de intenso estudio por arqueólogos de toda Europa, son pequeños artefactos de terracota o piedra que datan de la Edad del Bronce, específicamente entre el 2100 y el 1400 a.C. Estos misteriosos objetos han sido encontrados desde la segunda mitad del siglo XIX en diversos yacimientos arqueológicos del continente, distribuyéndose principalmente en áreas que van desde Italia y Alemania hasta el Danubio y los Balcanes.
Desde que se encontró el primer ejemplar en Hungría en 1860 su significado y función ha desconcertado a los estudiosos, lo que ha generado múltiples hipótesis, aunque ninguna definitiva. Por ello se les ha dado el calificativo de enigmáticas. También se las conoce como Brotlaibidole, que significa “ídolos en forma de hogaza de pan” en alemán, porque esa es su forma más común.
Uno de los puntos más relevantes en la investigación de estas tablillas es la similitud de sus características formales y de grabados, independientemente de la distancia geográfica entre los yacimientos donde han sido halladas. En Italia, los descubrimientos más significativos se han producido en la cuenca meridional del lago de Garda y otros sitios cercanos, como Polpenazze, Gavardo y el lago de Ledro. Aquí es donde se da la mayor densidad de hallazgos.
La tablilla enigmática que se conserva en el Museo de Historia de Regensburg, Alemania, comparada con cerámica de la época.
Son principalmente de terracota, con pocos ejemplos de piedra, y de muy pequeño tamaño, y no hay dos iguales. Presentan formas ergonómicas, generalmente lenticulares o rectangulares, con líneas horizontales y diversos motivos geométricos impresos, como triángulos, círculos o cuadrados.
No obstante, su presencia no se limita a esta región del norte de Italia, ya que las tablillas también han aparecido en yacimientos desde Suiza hasta la cuenca del Danubio, lo que sugiere una posible conexión comercial de larga distancia en la Edad del Bronce.
Los grabados en las tablillas, a menudo repetitivos pero nunca exactamente iguales, suscitan un especial interés. Algunos investigadores han propuesto que estos signos podrían representar una forma rudimentaria de comunicación, quizás similar a los pictogramas, capaces de transmitir ideas o mensajes entre quienes supieran descifrarlos.
Sin embargo, la ausencia de una clave interpretativa clara ha dado lugar a teorías que oscilan entre lo comercial y lo ritual. Algunos sugieren que las tablillas servían para marcar mercancías o registrar transacciones, mientras que otros las ven como objetos votivos o de propiciación religiosa.
El debate sobre su función se ha intensificado en los últimos años, gracias a nuevas tecnologías de investigación. Por ejemplo, un proyecto internacional en colaboración con la Universidad de Brescia ha empleado escáneres tridimensionales para comparar los patrones morfológicos de las tablillas halladas en diferentes regiones, lo que ha permitido establecer correlaciones entre ellas y profundizar en el análisis de sus posibles usos.
Tablillas enigmáticas encontradas en Austria.
En el marco de una exposición reciente organizada en Italia, se exhibieron cien de las aproximadamente trescientas tablillas conocidas, procedentes de museos de toda Europa.
Este evento, acompañado de un congreso científico, ha reavivado el interés por estas piezas, y aunque ninguna interpretación definitiva ha surgido hasta ahora, el consenso entre los especialistas es que estas tablillas jugaron un papel relevante en las redes comerciales de la Edad del Bronce, posiblemente como una forma de “etiquetas” o sellos para mercancías.
De particular interés es el yacimiento de Lucone, que ha proporcionado el mayor número de tablillas enigmáticas (19 en total), tanto en terracota como en piedra.
En estas piezas se observa una evolución en los diseños: mientras que los ejemplares más antiguos solo presentan puntos impresos, las versiones más avanzadas muestran líneas y figuras geométricas mucho más complejas.
Estas características han llevado a algunos estudiosos a proponer que las tablillas podrían haber funcionado como calendarios o instrumentos de contabilidad, aunque otros sugieren que eran una forma de proto-escritura, utilizada para transmitir información comercial o social.
La distribución geográfica de estas tablillas es otro factor clave en su análisis. Aunque son más comunes en el norte de Italia, también se han hallado en la región alpina y al sur de Alemania, donde presentan variaciones locales en sus motivos decorativos. Por ejemplo, en Suiza y Alemania se ha encontrado una mayor prevalencia de patrones rectangulares, mientras que en Italia predominan los diseños circulares y en espiral.
Algunos de los hallazgos más intrigantes provienen de sitios en la cuenca del Danubio, donde se han encontrado tablillas con incisiones radiantes y patrones que se distinguen claramente de los de Italia o Suiza. Esta variación en los motivos sugiere que, aunque las tablillas compartían una función común, también reflejaban influencias culturales y artísticas regionales.
Las pruebas actuales apuntan a su posible uso como una forma de identificación o contabilidad en las redes comerciales que conectaban las diferentes culturas de la Edad del Bronce, aunque no se descarta su función ritual o simbólica. Otra hipótesis asocia las tablillas al concepto de moneda antigua en una época en la que predominaba el trueque.
Así, podrían haber sido créditos que mostraban lo que el deudor aún tenía que dar cuando en aquel momento no tenía nada que trocar.
Residuos de color encontrados en algunas tablillas podrían indicar su uso como sellos o etiquetas para mercancías, algo que encaja con la presencia de incrustaciones de diferentes formas geométricas. No obstante, es difícil de demostrar. Hoy por hoy las Tablillas Enigmáticas siguen planteando numerosos interrogantes a los investigadores:
¿eran estos ídolos de hogaza de pan primitivos medios de comunicación, fichas comerciales, símbolos religiosos? ¿tenían una función calendárica? ¿o tenían una finalidad completamente distinta?
The Conversation(F.J.E.Ruiz/S.I.Parro) — Seguramente te ha pasado alguna vez: estás en clase o vas en el bus y, de repente, tienes esa extraña sensación de que alguien te mira.
Te giras y descubres que no te equivocas, ¡alguien realmente lo está haciendo!
A este fenómeno se le conoce como escopaestesia y ha despertado mucha curiosidad en la neurociencia.
Y aunque hay factores neurobiológicos y psicológicos que podrían estar implicados, no existen pruebas científicas sólidas que demuestren que realmente tengamos una habilidad especial para sentir las miradas.
– El debate científico
Rupert Sheldrake, un investigador británico, ha hecho varios experimentos para probar si realmente podemos sentir que nos observan. En sus estudios, las personas parecían acertar más de lo esperado cuando adivinaban si alguien las miraba, lo que le llevó a pensar que podría haber algo especial en esta habilidad.
Pero otros científicos, como David Marks y John Colwell, no están de acuerdo. Ellos creen que los resultados de Sheldrake podrían deberse a errores en la organización de sus experimentos.
Concretamente, Marks y Colwell descubrieron que en esos ensayos se repetían ciertos patrones: es posible que los participantes se los aprendieran y acertaran más fácilmente cuando les preguntaban si estaban siendo observados.
– El cerebro siempre está alerta
En cualquier caso, uno de los factores que podría explicar esta sensación es que estamos diseñados para estar en constante vigilancia, incluso cuando no prestamos atención de manera consciente. Este sistema de alerta, denominado atención exógena, es la capacidad del cerebro para reaccionar automáticamente a estímulos repentinos o cambios en nuestro entorno.
Con su ayuda detectamos lo que ocurre a nuestro alrededor, como los movimientos inesperados o los cambios en la luz.
La atención exógena ha sido crucial para la supervivencia de nuestra especie. Imagina que eres un humano primitivo en medio de un bosque. Si no fueras capaz de detectar rápidamente la mirada de un depredador o de otro ser humano, podrías estar en peligro.
Aunque hoy en día no tenemos que preocuparnos tanto por los depredadores, seguimos siendo muy buenos captando las pequeñas señales que se producen en el entorno, como el movimiento de los ojos de otra persona. Incluso si no lo notamos de manera consciente, esas señales pueden hacer que nuestro cerebro active la sensación de que nos están observando.
– El papel de la visión
La visión periférica –o sea, lo que vemos fuera del centro de nuestro campo de visión, como los objetos o movimientos que aparecen en los extremos de nuestra vista– es otro factor que podría explicar este fenómeno tan curioso que es la escopaestesia.
Aunque no es tan clara como la visión central, es excelente para detectar el movimiento y los cambios en el entorno, lo que significa que nuestro subconsciente podría detectar que alguien nos está mirando.
Dicho de otro modo: si alguien a nuestro alrededor está moviendo los ojos o girando su cabeza para mirarnos, nuestra visión periférica podría captar ese pequeño movimiento, aunque no seamos completamente conscientes de ello. Y a su vez, esto podría hacer que nuestro cerebro nos alerte de que alguien nos observa.
– Las neuronas espejo
El cerebro humano también tiene una increíble capacidad para entender las acciones y las emociones de otras personas. Esto es posible gracias a unos circuitos cerebrales en los que participan las neuronas espejo, que se activan cuando realizamos una acción o cuando vemos a alguien hacer lo mismo y, sin hablar con ella, entendemos lo que está haciendo.
Estas neuronas están muy involucradas en la empatía y en la interpretación de las intenciones de los demás.
Podría ser que, en determinadas situaciones sociales, las neuronas espejo nos ayudaran a detectar si alguien nos está observando, ya que sirven para sentir o comprender las intenciones de otras personas de una manera casi automática.
Así, cuando alguien fija su mirada en nosotros, nuestro cerebro podría estar procesando esa información, incluso sin que lo sepamos de manera consciente.
– Somos el ombligo del mundo
A veces pensamos que todo el mundo está pendiente de lo que hacemos y si lo hacemos bien o mal. O somos tan egocéntricos que nos consideramos el ombligo del mundo. Este fenómeno se conoce como el efecto spotlight.
Cuando estamos en situaciones nuevas o incómodas, tendemos a pensar que los demás se están fijando en nosotros más de lo que realmente lo hacen. Por ejemplo, si llegas tarde a clase, es probable que sientas que todos te están mirando, aunque la mayoría de tus compañeros ni se hayan dado cuenta de tu entrada.
– ¿Juega nuestra mente con nosotros?
Otra posible explicación psicológica es el sesgo de confirmación. Este fenómeno ocurre cuando buscamos, interpretamos o recordamos información que confirma lo que ya creemos. Es decir, que tendemos a creer lo que queremos creer.
Si piensas que alguien te está mirando, es probable que prestes más atención a cualquier pequeño movimiento o gesto que lo confirme.
Además, si alguna vez has tenido la experiencia de sentir que alguien posaba su atención sobre ti y después has descubierto que era cierto, puedes haber condicionado tu cerebro a que tenga la misma sensación en situaciones similares. Y es aquí cuando nuestra mente nos juega una mala pasada, haciéndonos sentir que somos observados cuando en realidad no es así.
– La paranoia ya es algo más serio
En casos más extremos, la sensación de recibir miradas ajenas puede estar relacionada con una leve paranoia, especialmente en quienes sufren de ansiedad o se sienten inseguros en situaciones sociales. Estas personas pueden interpretar cualquier pequeño gesto como una señal de que están siendo juzgadas o vigiladas, lo que refuerza la sensación de ser observadas.
Pero tranqui, que sentir que alguien te mira no necesariamente significa que estés paranoico. Por todo lo que hemos explicado antes, la escopaestesia es una experiencia común y, en la mayoría de los casos, simplemente ocurre porque nuestro cerebro está haciendo su trabajo de mantenernos atentos y en alerta.
Las brujas de Bucha son parte de una unidad de defensa voluntaria compuesta casi totalmente de mujeres.
BBC News Mundo(S.Rainsford) — Tan pronto la oscuridad desciende sobre Bucha, ahí salen las brujas, porque es cuando los drones de ataque rusos empiezan a sobrevolar la zona.
Las brujas de Bucha, como se llaman a sí mismas, son una unidad de defensa aérea voluntaria compuesta casi totalmente de mujeres que ahora se encargan de proteger los cielos de Ucrania a medida que más y más hombres son enviados al frente de combate.
También hay más drones para derribar, que Rusia suele lanzar en oleadas para abrumar las defensas ucranianas antes de un ataque con misiles.
Los turnos nocturnos les permiten a las mujeres combinar su labor de defensa de su país con sus trabajos diarios de maestras, doctoras y hasta de manicuristas.
Muchas explican que es una manera de sobrellevar la sensación de impotencia que sintieron cuando las fuerzas rusas ocuparon la región en Bucha al inicio de su invasión de gran escala.
Las historias de horror durante esas semanas -incluyendo matanzas, torturas y secuestros- solo empezaron a surgir después de que las fuerzas ucranianas liberaron la región a finales de marzo de 2022.
– Ataques aéreos y armas anticuadas
“Tengo 51 años, peso 100 kilos, no puedo correr. Pensé que me mandarían a la porra, ¡pero me reclutaron!”, cuenta Valentyna, una veterinaria que se inscribió con las “mata drones” este verano y ahora se identifica con su nombre de combatiente: Valkiria.
Habla de sus amistades desplegadas al frente y de otros que han muerto en combate como parte de lo que la motivó a asumir este rol.
Valentyna, de 51 años, ingresó a la unidad este verano.
“Puedo hacer este trabajo. El equipo es pesado, pero las mujeres lo podemos hacer”.
Valentyna tiene la oportunidad de demostrarlo unas horas más tarde cuando se activa una alerta de ataque aéreo en la región.
Su unidad sale rauda de su base en el bosque y seguimos su camioneta en la oscuridad mientras logra llegar en el ajetreado camino hasta la mitad de un campo. El equipo de cuatro integrantes salta afuera y empiezan a montar sus armas.
Las ametralladoras son de otra época: dos Maxim fabricadas en 1939 con cajas de municiones marcadas con las estrellas rojas de la era soviética.
Serhiy, el único hombre del equipo, las tiene que regar con agua de una botella para que no se recalienten.
Es lo único que está disponible. Los mejores equipos de Ucrania están en el frente, y el país constantemente les está pidiendo a sus aliados más.
Pero esas armas anticuadas están mantenidas impecablemente y las brujas aseguran haber derribado tres drones desde el verano.
Las mujeres -y su único colega hombre, Serhiy- operan con una ametralladora montada en una camioneta.
“Mi tarea es estar atenta a los sonidos”, explica Valentyna. “Es un trabajo que da nervios. Pero debemos mantener la concentración, para [poner atención al] más ínfimo ruido”.
Su amiga Inna también está en sus 50 y cumple una de sus primeras misiones.
“Da miedo, sí. Pero dar a luz también y eso lo hice tres veces”, dice riéndose, contándome que su pseudónimo es Cherry: “Por mi auto, no por los tomates”.
Es profesora de matemáticas y, de vez en cuando, debe regresar rápido del bosque para dictar una clase.
“Guardo mi ropa en el auto. Mis tacones también. Me pongo un poco de lápiz labial, y doy la clase. Luego me subo de nuevo al auto, me cambio de ropa a la vuelta de la esquina y arranco”.
“Los muchachos se han ido, pero aquí estamos. ¿Qué pueden hacer las mujeres ucranianas? Podemos hacer de todo”.
“Da miedo, sí. Pero dar a luz también»: Inna es voluntaria en el equipo y trabaja como profesora de matemáticas.
En un punto en el horizonte se ve un rayo de luz de otro grupo que rastrea el cielo en busca de algún peligro sobre su propia zona de patrullaje.
No existen datos públicos del número total de unidades voluntarias, o de cuantas mujeres están involucradas. Pero mientras Rusia envía drones cargados de explosivos casi todas las noches, ayudan a formar un escudo en torno a las poblaciones grandes y las ciudades.
Desde la posición de las brujas en un campo, Yulia rastrea a dos drones en su tableta. Sobrevuelan una región vecina, así que no hay riesgo inminente para Bucha, pero las ametralladoras se mantendrán listas hasta que la alerta pase.
– No quedan hombres
El comandante de las voluntarias es un hombre del tamaño de un oso, recién regresado de Pokrovsk, en la región oriental de Donbás, donde los combates son los más intensos.
“Es un sinfín de fuegos artificiales”. Así es como Andriy Verlaty describe con una sonrisa la situación allí.
Solía tener unos 200 hombres operando unidades de defensa aérea móvil en la región de Bucha y patrullando durante los toques de queda nocturnos, muchos de ellos no aptos para prestar servicio militar completo.
Luego Ucrania reformó su ley de despliegue militar, por la necesidad urgente de más soldados, y muchos del equipo del coronel de repente fueron aptos para ir al frente.
El coronel Andriy Verlatyy dice que las fuerzas armadas no tenían mucha confianza en las mujeres, pero eso ha cambiado con el tiempo.
“El 90% de mis hombres terminó en el ejército y el otro 10% se escondió, escabulléndose como ratas. Casi nos quedamos sin nadie”, expresa el coronel Verlaty sin rodeos.
Tenía una opción: llenar los puestos con hombres menores de edad o reclutar a mujeres.
“Al comienzo parecía una broma: ‘¡Tomemos mujeres!’ Las fuerzas armadas no tenían mucha confianza en ellas. Pero eso realmente ha cambiado”, asegura.
– Recuperando el control
Durante los fines de semana, las brujas reciben entrenamiento militar más amplio. El día que las visitamos, su primera lección es en cómo hacer una redada de un edificio. Practican en las ruinas de una granja, apuntando los rifles entre las puertas abiertas antes de entrar lenta y cautelosamente.
Algunas son más hábiles que otras, pero el compromiso y concentración de las mujeres son evidentes, porque sus razones de hacerlo son profundas y personales.
“Recuerdo la ocupación. Recuerdo el horror. Recuerdo los gritos de mi propio hijo”, me relata Valentyna ente cortos suspiros. “Recuerdo los cuerpos, cuando estábamos huyendo”.
Su familia escapó de Bucha dejando atrás tanques quemados, soldados y civiles muertos. En un retén ruso, dice que un soldado los obligó a bajar la ventana del auto y luego apuntó una pistola a la cabeza de su hijo.
Está llena de una furia silenciosa.
También por eso es que Valentyna se niega a dejar de creer en la victoria de Ucrania, a pesar del pesimismo en el que se ha sumido su país después de casi 1.000 días de guerra a gran escala.
“La vida ha cambiado, todos nuestros planes destrozados. Pero estoy aquí para ayudar a acelerar el fin de esta guerra. Como dicen las chicas aquí, no terminará sin nosotras”.
Los ucranianos están decidios a derrotar a los invasores rusos.
Pisando sobre el vidrio roto y los escombros con sus botas militares, rifle en mano, la oficial a cargo Anya es otra bruja voluntaria. Con 52 años, se siente empoderada con el entrenamiento militar.
“Bajo la ocupación, sentí la absoluta inutilidad de mi existencia. No podía ayudar a nadie, ni defenderme a mí misma. Quería aprender a usar las armas, para poder servir de algo”.
Hay mucho toma y daca con los entrenadores: las mujeres se están divirtiendo. Pero luego, esa noche, en su base en el bosque, una de ellas se abre mucho más y comparte una historia escalofriante.
Cuando Bucha fue tomada, las fuerzas rusas empezaron a ir de casa en casa, violando y asesinando. Un día se difundió el rumor que los soldados rusos vendrían a matar a los niños.
“Jamás perdonaré a los rusos la decisión que tomé ese día”, revela esta mujer.
No voy a compartir los detalles que me dijo -sobre la decisión extrema que tomó- sólo que los soldados nunca llegaron y no tuvo que actuar acorde. Pero esta mujer ha estado agobiada por ese momento desde entonces y por un sentido de culpabilidad.
La primera vez que sintió alivio fue cuando empezó a aprender a defenderse, defender a su familia y a su país.
“Venir aquí realmente me ha ayudado”, me dice calladamente. “Porque jamás volveré a quedarme sentada como una víctima y estar tan asustada”.