Selecciones de Reader´s Diget — Si alguna vez has probado una dieta baja en carbohidratos, es posible que te hayas sorprendido tanto por su efectividad como por la determinación que se necesita para minimizar el consumo de almidón.
Sin embargo, una nueva investigación sugiere que si eres una persona con debilidad por los carbohidratos, como el pan, los muffins y la pasta, tu anhelo por estos alimentos no debe ser motivo de culpa. Entonces ¿por qué nos encantan los carbohidratos? De hecho, los antojos de carbohidratos podrían estar grabados en nuestros genes.
– La revelación del estudio publicado en science
En un nuevo estudio publicado en la revista Science en octubre de 2024, investigadores de la Universidad de Buffalo y del Laboratorio Jackson han rastreado el amor humano por los carbohidratos durante más de 800,000 años.
Han descubierto que el gen AMY1, encargado de producir la enzima amilasa que descompone el almidón en glucosa y que también otorga al pan su sabor, se ha estado duplicando en nuestro ADN desde la antigüedad.
. Explicaciones de los expertos
Omer Gokcumen, PhD, autor del estudio y profesor de ciencias biológicas en la Universidad de Buffalo, explica: “La idea es que cuantos más genes de amilasa tengas, más amilasa podrás producir y más almidón podrás digerir de manera efectiva.” Este descubrimiento revela que la búsqueda de energía a través de los carbohidratos tiene raíces profundas en nuestra biología.
– Antropología y secuenciación genética
Los investigadores utilizaron métodos avanzados de secuenciación genética para examinar el ADN de 68 humanos antiguos, que incluían muestras de Siberia de hasta 45,000 años de antigüedad. Sus hallazgos sugieren que los cazadores-recolectores preagrícolas ya tenían un promedio de cuatro a ocho copias de AMY1 por célula diploide.
Esto significa que nuestros antepasados estaban preparados para digerir alimentos ricos en almidón, mucho antes de que comenzaran a cultivar. El estudio también reveló que esta adaptación genética no era exclusiva de los humanos modernos. Los neandertales y los denisovanos, nuestros parientes lejanos, también poseían múltiples copias del gen AMY1.
Según el Dr. Gokcumen, “Las duplicaciones iniciales en nuestros genomas sentaron las bases para una variación significativa en la región de la amilasa, que permitió a los humanos adaptarse a dietas cambiantes a medida que el consumo de almidón aumentaba drásticamente.”
– Crecimiento del AMY1 durante la agricultura
A medida que los humanos comenzaron a cultivar, especialmente en Europa, el número de copias de AMY1 aumentó en los últimos 4,000 años, probablemente debido a una dieta rica en cereales.
Aquellos con un mayor número de copias de AMY1 eran más capaces de digerir el almidón, lo que les proporcionaba más energía, mejorando sus posibilidades de supervivencia y reproducción.
Entonces, ¿qué significa esto para nosotros hoy? Comprender la variación AMY1 ofrece una mirada más profunda a nuestro pasado evolutivo y podría proporcionar nuevos insights sobre la salud metabólica, particularmente en cómo nuestros cuerpos gestionan la digestión del almidón y el metabolismo de la glucosa.
Investigaciones futuras podrían ayudar a explicar por qué algunas personas prosperan con dietas ricas en carbohidratos mientras que otras no.
Este fascinante intercambio entre genética y dieta nos invita a reconsiderar nuestras relaciones con los alimentos que elegimos consumir y a entender cómo nuestros orígenes influyen en nuestro presente.
Ambientum — Un viaje por nuestro sistema solar, un vasto conjunto de cuerpos celestes unidos por la gravedad del Sol que alberga una diversidad de mundos que han fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Desde el pequeño y rocoso Mercurio hasta el gigantesco y gaseoso Júpiter, cada uno de los planetas tiene sus propias características y misterios.
Mercurio, Venus, la Tierra y Marte conforman el grupo de los planetas rocosos. Son los más cercanos al Sol y, como su nombre indica, tienen una superficie sólida compuesta principalmente por rocas y metales. Mercurio, el planeta más cercano al Sol, es un mundo extremo con temperaturas que oscilan entre el calor abrasador y el frío intenso.
Venus, envuelto en una densa atmósfera, es el planeta más caliente del sistema solar. La Tierra, nuestro hogar, es el único planeta conocido que alberga vida. Marte, el planeta rojo, ha sido objeto de numerosas misiones espaciales en busca de signos de agua y vida pasada.
En definitiva, el sistema solar es una colección de cuerpos celestes que orbitan alrededor del Sol, nuestra estrella principal. Este conjunto incluye:
Satélites naturales: como la Luna de la Tierra y las lunas de Júpiter.
Cuerpos menores: asteroides y cometas, que orbitan en el cinturón de asteroides y en el cinturón de Kuiper.
El sistema solar también cuenta con:
El Sol: una estrella enana amarilla que proporciona luz y calor.
Cinturón de asteroides: entre Marte y Júpiter.
Cinturón de Kuiper: más allá de Neptuno, hogar de Plutón y otros objetos transneptunianos.
– Mercurio: El planeta más cercano al sol
Mercurio, el planeta más cercano al Sol, tiene características únicas:
Tamaño: Es el planeta más pequeño del sistema solar.
Superficie: Rocosa con numerosos cráteres debido a impactos de meteoritos.
Temperatura: Extremos, con temperaturas que varían entre -180°C y 430°C.
Atmósfera: Muy delgada, compuesta principalmente de oxígeno, sodio e hidrógeno.
Órbita: Completa una vuelta alrededor del Sol en solo 88 días terrestres.
Rotación: Tarda 59 días terrestres en rotar sobre su eje.
A pesar de su proximidad al Sol, Mercurio no es el planeta más caliente.
– Venus: El gemelo tóxico de la Tierra
Venus y la Tierra a menudo son llamados gemelos debido a su tamaño y densidad similares. Sin embargo, las condiciones en Venus son extremadamente hostiles en comparación.
Temperatura: La superficie de Venus es increíblemente caliente, con temperaturas superiores a 450°C.
Atmósfera: Compuesta principalmente de dióxido de carbono, con nubes de ácido sulfúrico.
Presión: La presión atmosférica es aproximadamente 92 veces la de la Tierra.
Rotación: Venus rota en sentido contrario a la mayoría de los planetas del sistema solar.
Estas características hacen que el explorarlo sea un desafío monumental.
– La Tierra: Nuestro hogar en el cosmos
La Tierra es el tercer planeta del sistema solar, ubicado a una distancia media de 149.6 millones de kilómetros del Sol. Es el único planeta conocido que alberga vida. La atmósfera terrestre está compuesta principalmente de nitrógeno (78%) y oxígeno (21%), con trazas de otros gases.
.Características principales:
Tamaño: Diámetro de aproximadamente 12,742 km.
Superficie: 71% cubierta por agua y 29% por tierra.
Gravedad: 9.8 m/s².
Clima: Varía desde tropical hasta polar.
.Componentes esenciales:
Biosfera: Diversidad de flora y fauna.
Hidrosfera: Océanos, ríos y lagos.
Atmósfera: Provee oxígeno y protege de radiaciones solares.
– Marte: El planeta rojo
Marte, conocido como el planeta rojo, es el cuarto planeta desde el Sol en el sistema solar. Su distintivo color rojo se debe a la abundancia de óxido de hierro en su superficie.
.Características principales:
Diámetro: 6,779 km.
Satélites: Phobos y Deimos.
Atmósfera: Incluye dióxido de carbono, nitrógeno y argón.
.Misiones destacadas:
Viking 1: Primera misión exitosa que aterrizó en Marte.
Curiosity: Rover que investiga la habitabilidad del planeta.
Perseverance: Recolecta muestras para su futuro análisis.
– Júpiter: El gigante gaseoso
Júpiter, el mayor planeta del sistema solar, es un gigante gaseoso compuesto principalmente de hidrógeno y helio. Conocido por sus imponentes características atmosféricas, destaca por la Gran Mancha Roja, una tormenta más grande que la Tierra.
Diámetro: 139,822 km
Masa: 318 veces la de la Tierra
Lunas principales:
Ío
Europa
Ganimedes
Calisto
Características notables:
Campo magnético extremadamente fuerte.
Sistema de anillos tenues.
Variadas capas de nubes, creando un ambiente dinámico.
La exploración de Júpiter ha sido realizada por sondas como Voyager y Juno, revelando detalles sobre su compleja atmósfera y campo magnético.
– Saturno: El señor de los anillos
Saturno es el sexto planeta desde el Sol y es conocido por su impresionante sistema de anillos. Estos anillos están compuestos principalmente de hielo y partículas de roca. Sus características son:
Diámetro: Aproximadamente 116,460 km.
Atmosfera: Predominantemente hidrógeno y helio.
Anillos: Siete anillos principales, con múltiples divisiones.
Lunas: Más de 80, incluyendo a Titán, la segunda luna más grande del sistema solar.
Clima: Posee vientos extremadamente fuertes y tormentas gigantescas.
Saturno es un gigante gaseoso y tiene un magnetismo muy fuerte, el segundo en intensidad después de Júpiter.
– Urano: El gigante helado
Urano destaca por sus características únicas entre los planetas del sistema solar. Es conocido como el «gigante helado» debido a su composición predominantemente de hielos y gases. Algunas de sus particularidades son:
Composición: Principalmente compuesto de agua, amoníaco y metano.
Clima: Nubes frías y vientos extremadamente veloces.
Eje de rotación: Inclinación extrema de 98 grados, prácticamente rueda sobre su órbita.
Anillos: Posee un sistema de anillos tenues.
Lunas: Cuenta con 27 lunas conocidas, entre ellas Titania y Oberón.
Este planeta también es notable por su color azul verdoso, resultado de la absorción de la luz roja por el metano en la atmósfera.
– Neptuno: El planeta azul profundo
Neptuno, el octavo planeta del sistema solar, se destaca por su intenso color azul profundo. Este gigante gaseoso tiene varias características únicas:
Atmosfera: Compuesta principalmente de hidrógeno, helio y metano.
Clima: Vientos más fuertes del sistema solar, llegando a los 2,100 km/h.
Anillos: Posee cinco anillos principales y cuatro arcos de anillos.
Lunas: Tiene 14 lunas conocidas, siendo Tritón la más grande.
Neptuno orbita a alrededor de 4,5 mil millones de kilómetros del Sol, y un año en Neptuno equivale a 165 años terrestres.
– Conclusión: La diversidad de los planetas del sistema solar
La diversidad de los planetas del sistema solar es impresionante y fascinante. Cada planeta tiene características únicas que lo distinguen de los demás. Entre estas diferencias se encuentran:
Tamaño y masa: Desde el gigantesco Júpiter hasta el diminuto Mercurio.
Composición atmosférica: Saturno tiene anillos espectaculares, Urano es conocido por su inclinación axial extrema.
Presencia de agua: Marte muestra indicios de agua pasada, mientras que la Tierra la posee en grandes cantidades.
Cantidad de lunas: Júpiter lidera con más de 70 lunas, mientras Venus y Mercurio no tienen ninguna.
Esta diversidad genera interés en la exploración y estudio continuo.
Ansa Latina — Con motivo del Día Mundial del Niño y de la Adolescencia, que se celebró el 20 de noviembre, los expertos del Hospital Infantil Bambino Gesù de Roma señalan las señales de alerta a quienes deben prestar atención y sus consejos para crear un entorno familiar favorable salud mental de los niños.
La depresión, el retraimiento social, el retraimiento escolar, las autolesiones, la ansiedad, la adicción a la comida y las ideas suicidas se multiplican entre los adolescentes.
Cada 1 de cada 7 adolescentes en todo el mundo sufre un trastorno mental diagnosticado. En Europa hay más de 11 millones de niños que padecen algún problema de salud mental y más de 2 millones en Italia.
«En los últimos 10 años, las consultas neuropsiquiátricas en urgencias hospitalarias han aumentado un 500%», afirma Stefano Vicari, jefe de neuropsiquiatría infantil y juvenil del Bambino Jesus, son repentinos y prolongados en el tiempo».
Cuando un niño o adolescente comienza a mostrar signos de malestar psicológico, van acompañados de cambios emocionales y conductuales que pueden afectar el rendimiento escolar, con aparición repentina, aparición de dificultades para dormir por las noches, mejora de hábitos. comida (como mala, como poca, como mal), abandono de una actividad deportiva que se practica con satisfacción, retraimiento social, irritabilidad y mal humor acentuado o anhedonia excesiva, es decir, la dificultad para sentirse satisfecho con las cosas que uno se dan antes del placer.
«Obviamente todos los adolescentes presentan estos patrones de comportamiento de vez en cuando – explica Vicari – Pero cuando estas acciones ocurren diariamente, representan un cambio claro respecto al comportamiento habitual y en el transcurso de semanas o meses, por eso es bueno pedir ayuda» .
Las señales de alarma también pueden ser físicas: es el caso de las autolesiones, que están aumentando rápidamente, especialmente entre los adolescentes jóvenes (13-14 años).
Incluso un aumento o pérdida de peso repentino y excesivo puede ser una señal de que un trastorno alimentario está oculto. El primer consejo es protagonizar, ¡ay!
Tanto la calidad como la calidad del tiempo que pasas con tus hijos es importante. También es importante tener tiempo para estar en silencio con ellos. No es necesario decirle constantemente qué hacer y qué no hacer. El ejemplo es mucho más importante. Es importante escucharlos y ver lo que hacen.
«Para que sea necesario reunirse a tiempo – explica Vicari – es fundamental garantizar una presencia física hacia los niños. Por el contrario, la comunicación corre el riesgo de volverse predominantemente funcional y directa: lavar, estudiar, organizar. Los niños necesitan esta aqui Estoy'».
Otro aspecto central de la creación de un entorno óptimo para los niños es permitirles establecer relaciones, incluso dentro de la familia. Un estudio con adultos que pudieron afrontar mejor el distanciamiento social y las restricciones durante el Covid 19 demostró la importancia de vivir en una familia numerosa, donde hablamos, jugamos, jugamos y hacemos actividad física.
JotDown(Y.Gándara) — La RAE tiene en su página web una sección que se llama «Dudas rápidas», esta denominación no parece referirse a la velocidad con la que las dudas atraviesan nuestra mente ni a la celeridad con la que las responde la institución, sino a que allí se resuelven «de forma concisa algunas de las dudas más frecuentes planteadas por los hispanohablantes», según se explica someramente en la bienvenida de esta utilidad de la Academia.
Así pues, las dudas que se tratan en ese redil lo que son es frecuentes y las que son rápidas, por concisas, son las respuestas. Aclarado este punto, vemos que una duda frecuente que les ronda la cabeza a los hispanohablantes —las hispanohablantes deben de estar a otras cosas—, y así se lo hacen saber plateándoselo con frecuencia a la Academia, es si es correcto el uso de subir arriba. La Academia por su parte responde de forma rápida y concisa:
Sí, se considera válido. A pesar de que construcciones como «subir arriba», «bajar abajo», «entrar dentro» o «salir fuera» pueden resultar redundantes, la información que aportan los adverbios suele ser necesaria, por lo que en el contexto adecuado se pueden considerar construcciones válidas: «Cuando subas arriba, llévate la almohada».
Respuesta concisa y contradictoria, como veremos, porque ese ambiguo e impersonal «pueden resultar redundantes», por lo que sea, esconde siglos de prescripción de la propia institución que se ha encargado de indicar que estas construcciones son redundantes, lo que seguramente ha contribuido a que estas construcciones puedan resultar redundantes.
Y no solo lo ha hecho en épocas más reaccionarias, lingüísticamente hablando, sino que en la actual Nueva gramática de la lengua, de marcado carácter descriptivo, dice que ese tipo de expresiones, perdón por la redundancia, son redundantes:
30.5u Son redundantes expresiones como «salir afuera» o «subir arriba» , donde los adverbios subrayados expresan destino, no dirección. Estas combinaciones ya se documentan en la lengua clásica:
Las salidas de los mutilos o çapatas salgan afuera tanto como la quarta parte de la altura (Urrea, M., Arquitectura); ¿Sobisteis arriba los barriles, los presutos y quesos? (Delicado, Lozana).
Es mayor el grado de redundancia cuando se indica dirección, como en «subir hacia arriba» . Los adverbios «afuera» y «adentro» han dado lugar a dos sustantivos plurales, uno femenino (las afueras) y el otro masculino (los adentros), el último usado más frecuentemente con posesivos: «Mascullaba para sus adentros, avergonzado» (Allende, Retrato).
Nueva gramática de la lengua española [en línea],
Aunque hay que reconocer que la docta academia ha rebajado el tono, la condescendencia y la retranca gastados en otros tiempos a la hora de señalar el vicio de cometer pleonasmo, como en esta edición de 1870 de la Gramática de la lengua castellana de la Academia española:
Este fenómeno de la redundancia ya era censurado desde la época de la retórica clásica y ha llenado páginas del bien escribir y bien hablar, intentando establecer una especie de peso exacto de las palabras para que sean consideradas correctas.
En esa búsqueda del precio justo de las palabras por parte de los estudiosos se suele considerar el concepto de pleonasmo como figura expresiva, por tanto podría estar bien considerado, y el de redundancia referido al uso de palabras innecesarias y, por tanto, al «mal uso de la lengua».
Así, se suelen señalar una serie de casos tópicos como redundancias de las malas entre las que se encuentra subir arriba y sus compañeros de fatiga bajar abajo, meter adentro, sacar afuera y análogas acciones de movimientos que en teoría llevan ya toda la información necesaria para ser entendidas sin añadir nada más sin caer en el vicio.
Todo mal, porque si ya es cuestionable establecer reglas de corrección —o validez— en aspectos gramaticales, más lo es en casos en los que, como bien indica la RAE en su respuesta concisa, juega un papel importante el contexto, además de otros elementos que veremos.
Es evidente que en Jot Down no somos especialmente competentes en economía lingüística —ni en economía en general—, «mientras haya sitio» se podría considerar una medida respecto a la extensión de nuestras necesidades expresivas y, por tanto, no es de esperar que vayamos a defender aquí cómo rebañar frases, echar agua al bote de los pronombres, guardar adverbios bajo el colchón y otras formas de ahorrar palabras sin otro motivo que perseguir un presunto minimalismo inalcanzable.
Si nos parásemos a hacer una criba consciente, nos sorprendería la cantidad de palabras redundantes que pronunciamos en castellano, una lengua con un sistema pronominal nada económico. En esta casa y en este caso simplemente vamos a extendernos de forma redundante sobre la respuesta concisa de la Academia y preguntarnos qué ha hecho por nosotros la RAE.
Veíamos en el extracto de la Nueva gramática de la lengua española un apunte sobre un aspecto a tener en cuenta respecto al caso subir arriba: la diferencia entre dirección y destino. En el caso de la dirección parece evidente que es redundante indicar que subimos hacia arriba (una escalera, por ejemplo), pero en el caso del destino el adverbio que añadimos (arriba, abajo, etc.) funciona como complemento de lugar y añade información. Así, en el ejemplo utilizado por la RAE en su respuesta concisa (Cuando subas arriba, llévate la almohada) arriba no indica la dirección, sino que señala un destino que, en un determinado contexto, hace referencia a un lugar conocido por los interlocutores.
En el ejemplo usado el referente puede ser la planta alta de una casa y, en otros casos, una cima (Vamos preparadas para subir arriba), un sótano (Baja todos los trastos abajo), una población que se considera arriba o abajo respecto al punto en el que se habla sin que necesariamente lo esté por altitud sobre el mar, sino porque así lo han convenido tácitamente los interlocutores, un comercio en la misma manzana de una vivienda, un punto más alto o más bajo de un trayecto ya iniciado (Ya que hemos llegado aquí, subimos arriba), etc.
¿Se podrían entender estas frases sin utilizar el adverbio?
Quizás, pero desde luego es más expresivo y natural hacerlo y en algunos casos necesario.
Como vemos, hay una gradación del nivel de redundancia y, en cualquier caso, sería inapropiado calificar como incorrectas o no válidas este tipo de construcciones.
La Nueva gramática considera redundantes tanto los casos de destino, que acabamos de ver, como los de dirección, aunque a estos últimos les puntúa con «un mayor grado de redundancia», pero incluso en estos últimos es cuestionable el daño que puede hacer una palabra de más:
«Con estos pensamientos y deseos, subieron una cuesta arriba*, desde la cual descubrieron su aldea, la cual vista de Sancho, se hincó de rodillas y dijo:
—Abre los ojos deseada patria, y mira que vuelve a ti Sancho Panza tu hijo (…). Abre los brazos y recibe también tu hijo don Quijote, que, si viene vencido de los brazos ajenos, viene vencedor de sí mismo, que, según él me ha dicho, es el mayor vencimiento que desearse puede»
(Don Quijote de la Mancha, Parte II, cap. LXXII Miguel de Cervantes)
(*Cuesta arriba es un grupo adverbial en el que el primer elemento designa un trayecto y el segundo una dirección).
Una vez utilizado el argumento de autoridad con el ejemplo anterior, queda todo dicho.
Incluso en el caso de ser absolutamente innecesario el uso de alguna palabra sería incorrecto calificarlo de incorrecto, valga la redundancia. Se trataría más bien de hacer una valoración de estilo que corresponde en todo caso a niveles de lenguaje específicos, es decir, tal vez sería más adecuado juzgar los excesos del lenguaje elaborado que los del uso espontáneo; en sentido contrario al establecido, que considera el pleonasmo una licencia estética literaria y la redundancia un vicio del lenguaje común.
«En un contexto adecuado», como bien dice la RAE, toda expresión puede tener su validez y razón de ser para las personas humanas, porque, aunque hayamos oído mil veces que todas las personas son humanas, sabemos que las hay deshumanizadas o que se caracterizan por mostrar rasgos inhumanos y esta expresión, en un determinado contexto, puede servirnos para definir a aquellas que conservan su integridad y naturaleza.
El problema de las respuestas de la RAE, tanto en «Dudas rápidas» como en la Nueva gramática de la lengua española, es la propia concisión.
El espacio dedicado es reducido por lógica, aunque los académicos responsables tienen estudios más extensos sobre el tema del pleonasmo y la redundancia que arrojan respuestas más lentas, por reflexivas, y menos contundentes que las que exigen las personas que dirigen sus preguntas a la Academia.
El sarcófago del faraón Seti, tal y como se exhibe en el Museo de sir John Soane en Londres .
El Confidencial(A.Procter) —En el sótano de una residencia londinense hay un sarcófago de 3.500 años de antigüedad.
Es una casa insólita, y un sarcófago insólito. El sarcófago pertenecía al faraón Seti, su antigüedad se remonta hacia el 1370 a. C. y está tallado en un solo bloque inmenso de alabastro traslúcido.
Lo recubren inscripciones jeroglíficas que narran el viaje del Sol por el inframundo y que originalmente estaban rellenas con pigmento azul (aunque diversos intentos fallidos de restauración y limpieza lo han eliminado por completo). La tapa quedó destrozada en algún momento, junto con los vasos canopos del faraón; aun así, además del sarcófago se exhiben varios fragmentos que han sobrevivido.
Habría contenido como mínimo un sarcófago interior, probablemente hecho de madera bañada en oro, pero fue destruido, presumiblemente durante el traslado de la momia de Seti y de otras momias reales al complejo funerario cercano a Deir el-Bahari. La casa donde se asienta el sarcófago pertenecía a sir John Soane, un excéntrico arquitecto que organizó su residencia a modo de museo habitable.
Soane compró el sarcófago en 1824: era la pieza central de su colección y todavía ocupa un lugar primordial en el museo, donde se conserva en el mismo estado en que él lo dejó. Sin embargo, antes de llegar a manos del arquitecto pasó por las de un forzudo italiano y un diplomático inglés.
Cada uno de estos personajes comprendió el sarcófago a su manera, pero todos coincidían en que desempeñaba un papel destacado en la creación de una colección británica nacional. En este capítulo analizaremos su transformación, de tumba a trofeo y de trofeo a tesoro.
El forzudo era Giambattista Belzoni; el diplomático, Henry Salt. Formaban una formidable pareja de buscadores de tesoros y coleccionistas. Ambos llegaron a Egipto en 1816, Belzoni reinventándose como ingeniero después de una carrera en el circo y Salt ejerciendo el cargo de cónsul general.
Salt era un artista reconvertido a anticuario que había viajado extensamente por el norte de África y el Mediterráneo, lo que le había permitido relacionarse con otros diplomáticos ingleses, coleccionistas y dirigentes locales. Tiempo después, esto le resultó de gran utilidad cuando necesitó los contactos que le permitirían convertirse en cónsul.
Le habían encomendado la tarea de reunir antigüedades para el todavía incipiente Museo Británico, con vagas promesas de remuneración por sus esfuerzos. Pero necesitaba que alguien con una mayor experiencia práctica realizara el trabajo, así que contrató a Belzoni, que resultó ser increíblemente ingenioso y sorprendentemente afortunado en materia de excavaciones y hallazgos.
La principal preocupación de Salt era la competición con Francia por los objetos, porque el cónsul francés llevaba más de una década en Egipto y había forjado una relación mucho más estrecha con el pachá en el poder, por lo que era más probable que este concediera permiso a los franceses para la excavación y exportación del hallazgo. En consecuencia, a la llegada de Salt los museos franceses albergaban colecciones de tesoros egipcios muy superiores a los ingleses.
John Soane,
El coleccionismo de antigüedades a principios del siglo XIX era inherente a toda presencia diplomática europea.
Para entonces, la «adquisición» de las esculturas del Partenón por lord Elgin ya se había hecho penosamente célebre, y en la década de 1810 los embajadores franceses y británicos a menudo complementaban sus ingresos comerciando con antigüedades.
La experiencia de Salt como coleccionista de antigüedades brindó un fuerte respaldo a su candidatura a cónsul general: incluía una referencia de William Richard Hamilton, exsecretario privado de Elgin y la persona encargada de supervisar la extracción de las esculturas del Partenón, que acabó siendo miembro del patronato del Museo Británico.
Salt era consciente de que un cargo diplomático ofrecía una oportunidad ideal para llegar a ser un anticuario de renombre (a pesar de su escasa experiencia política) y dio su primer gran golpe maestro en Luxor cuando Belzoni extrajo con éxito el colosal torso de Ramsés II —el Ozymandias de Shelley— para que Salt pudiera vendérselo al Museo Británico en 1818.
Aunque la motivación principal de Henry Salt parece haber sido el dinero, así como la oportunidad de ascender en la escala social asociando su figura con hallazgos de primer orden, Belzoni demostró un intenso celo patriótico hacia su tierra de adopción; insistía en que trabajaba para «la nación británica» más que para Salt.
Expresó su indignación en repetidas ocasiones al ver que Salt se atribuía su trabajo y, según parece, le horrorizaba la idea de que el resultado de sus esfuerzos fuera a parar a una colección privada; todo esto podría sugerir que su motivación apuntaba más hacia la popularidad y la notoriedad pública.
Ambos llegaron a un acuerdo: Salt actuaría como intermediario y Belzoni se llevaría el mérito por las labores de búsqueda y excavación; en definitiva, cada uno consiguió lo que quería.
Mientras Salt llevaba una vida cómoda en El Cairo, Belzoni se dedicaba a explorar Egipto, echando un pulso a los agentes del embajador francés y compitiendo por ver quién se adelantaba en Luxor, Karnak, Abu Simbel y el Valle de los Reyes en busca de los mejores descubrimientos.
Es importante tener presente que hoy en día no se reconocería a Belzoni ni a sus coetáneos como arqueólogos, y que sus planteamientos respondían en gran medida a la mentalidad de la época. La arqueología es una disciplina en constante evolución y siempre habrá nuevos estándares para asegurar mejores prácticas en la manipulación de objetos.
Por lo general, los hombres que se dedicaban a excavar y a buscar no eran historiadores, ni siquiera tenían experiencia con ruinas, y solían excavar en los lugares donde ya había buscado la población local.
El descubrimiento de la tumba de Seti I está sobrevalorado. Más que un gran explorador tropezando con un tesoro escondido, lo cierto es que Belzoni era el primer europeo que disponía de una mano de obra, fondos y una fuerza de voluntad lo bastante grandes como para llevar a cabo una búsqueda exhaustiva sobre el terreno.
El primer europeo que asoció los templos de Karnak y Luxor con la antigua ciudad de Tebas fue Claude Sicard en 1726, pero ya en los siglos XVI y XVII hubo otros visitantes que describieron las ruinas, y sabemos que hasta el siglo XI algunas tumbas fueron utilizadas como iglesias y ermitas.
Belzoni excavó la tumba más de lo que nadie lo había hecho antes y creó moldes y copias impresionantes de las decoraciones murales. Sin embargo, el Valle de los Reyes estaba lejos de ser un secreto para los lugareños.
Cuando Belzoni alcanzó el sarcófago, la tapa y la momia en su interior estaban destrozadas, es decir, alguien se le había adelantado, aunque no está claro cuándo con exactitud. Belzoni y otros agentes europeos en Egipto eran ante todo ladrones de tumbas glorificados que se llevaban todo cuanto podían prestando escasa atención a cómo lo conseguían.
El objetivo era recopilar objetos que pudieran exhibirse en el Louvre o en el Museo Británico, para ilustrar el control que cada una de estas naciones ejercía sobre Egipto, una significativa sede del poder y (en aquella época) el límite extremo de la influencia militar europea en Oriente Medio y el norte de África.
El control de Egipto implicaba la capacidad de restringir el acceso comercial a Asia, pero también era un tesoro simbólico; por tanto, el concepto de egiptología se creó en un contexto de «violencia, imperialismo y rivalidad anglo-francesa».
Grabado de M. Jackson que muestra el interior de la cámara sepulcral de Museo de si John Soane en Lincoln’s Inn Fields, Londres.
De la misma manera que Hamilton había construido una identidad estética y cultural alrededor de sus jarrones y de Gran Bretaña como heredera artística y filosófica de Grecia, así los objetos más deseados por Belzoni y Salt representaban un relato de poderío militar y de triunfo sobre Francia.
No era una egiptología como disciplina académica, sino una búsqueda del tesoro donde lo que estaba en juego era el honor nacional. Para Belzoni, el sarcófago era un símbolo de su devoción y lealtad hacia Gran Bretaña, un tributo de gratitud hacia su hogar de adopción. En contrarlo y transportarlo fue toda una hazaña de poderío.
En 1820, Belzoni llegó a Londres y, armado con bocetos y moldes de la tumba de Seti, realizó una reconstrucción impresionante de dos de las cámaras de la tumba, además de una exposición con algunos de sus hallazgos (pero no del sarcófago, que aún aguardaba su traslado desde Egipto).
Alquiló el Bullock’s London Museum, en Picadilly, un espacio de fantasía estridente, también conocido como el «Salón Egipcio» por su arquitectura a imitación de Luxor, que se había construido para ofrecer programas culturales y exhibir una colección de historia natural.
En aquella época, el museo era uno de los pocos lugares de exhibición verdaderamente públicos de la ciudad: la entrada era relativamente asequible (un chelín) y los programas deliberadamente sensacionalistas como el de Belzoni le dotaban de un gran atractivo popular.
La exhibición tuvo lugar en una atmósfera drásticamente diferente a la del Museo Británico, donde Salt trataba de vender su colección y donde se respiraba un ambiente mucho más académico y con una política de acceso estricta. Belzoni, en resumidas cuentas, desplegó el tipo de narrativa envolvente, misteriosa y aventurera que aún persiste en las exhibiciones actuales sobre el antiguo Egipto.
Pensad en las momias egipcias y en los ajuares funerarios que quizá vierais de niños: esas historias inquietantes de maldiciones y trampas; cierta crudeza en el proceso de momificación, con restos humanos tratados como un espectáculo, y un desfile de deslumbrantes tonos azules y dorados. Belzoni fue pionero en este tipo de espectáculos.
Personificaba el mito de héroe a la búsqueda de conocimiento (un Indiana Jones del siglo XIX, incluso con las mismas técnicas pésimas de trabajo sobre el terreno).
Museo John Soane
Pero ¿cómo llegó a adquirir el sarcófago sir John Soane?
En 1823, Salt vendió el grueso de su colección egipcia y la de Belzoni al Museo Británico.
Fue una venta no exenta de tensiones, porque Salt había dado el paso en falso de sugerir un precio para cada objeto en lugar de donar el conjunto.
El listado de precios de Salt fue rechazado sin miramientos y con el tiempo vendió varias piezas al museo por dos mil libras, es decir, menos de una cuarta parte de lo que él creía que valía la colección; aunque no dejaba de ser una suma considerable, no evitó que en 1826 vendiera el resto de su colección al Gobierno francés por diez mil libras, desatando un escándalo; la gratitud nacional, no obstante, no paga las facturas.
Mientras que a los diplomáticos como Salt se los animaba a iniciar colecciones como un acto patriótico, los museos todavía no se habían puesto al día con las inevitables peticiones de remuneración, por lo que Salt y otros a menudo perdían dinero en sus búsquedas del tesoro.
Sir William Hamilton destinó miles de libras a su colección gracias a una riqueza heredada y a las ventas privadas que efectuaba de manera extraoficial, pero en 1772 aún se las veía y se las deseaba para conseguir que el Museo Británico le ofreciera un precio razonable por sus objetos.
Tampoco existía nada parecido a una política de adquisiciones definida: la colección de un museo se iba conformando al azar; confiaban en que la gente legara piezas.
No había un sentido de «patrimonio», de pertenencia a un lugar de origen: eran los propios viajeros los que emprendían el tipo de arqueología de «buscadores-custodios» que practicaba Belzoni, llevándose los objetos como recuerdo con la justificación implícita de que, como no habían sido reclamados para su exhibición, nadie debía de quererlos o apreciarlos y, por tanto, se ganaban limpiamente.
Los coleccionistas privados (y ricos) como Soane podían intervenir cuando los museos no querían o no podían hacerlo, asegurando así la permanencia de un objeto en el país del adquiriente (algo no muy alejado de las prohibiciones que en nuestros días continúan imponiendo los Gobiernos a la exportación de objetos que consideran que deben «salvaguardarse para la nación» en lugar de venderse en el extranjero.
Y así fue como el sarcófago terminó en manos de Soane en 1824, previo pago de dos mil libras, un precio que el Museo Británico había considerado demasiado elevado.
Cuando Soane compró el sarcófago, era el hallazgo egipcio más importante hasta la fecha, y sigue siendo un objeto extraordinario. Soane tuvo que demoler parte de la fachada trasera y reconstruir la cámara sepulcral alrededor de la tumba para poder meterlo en su casa.
Finalmente, para celebrar la exhibición del sarcófago organizó una fiesta de tres días en marzo de 1825 y abrió las puertas de su casa a cerca de novecientos invitados. Este acontecimiento aparece registrado en diarios y columnas de sociedad, así como en el propio talonario de recibos de Soane: gastó una pequeña fortuna en una iluminación interna y externa del edificio y llenó de velas el sarcófago para que refulgiera el alabastro.
En 2018, el Museo Soane conmemoró los doscientos años desde que Belzoni encontrara el sarcófago con una velada de apertura especial que recreó en parte el ambiente de la fiesta celebrada por Soane en 1825, en la que no faltaron las velas en el sarcófago.
Esta iluminación lo convierte en un objeto aún más impresionante: adquiere un resplandor extraño y cálido, y los jeroglíficos proyectan sombras que parecen titilar. Cobra vida tal como lo contempló Soane, una vibrante celebración de la muerte.
interior del Museo de si John Soane en Lincoln’s Inn Fields, Londres.
Una guía de la casa encargada por Soane en 1827 describe el sarcófago como de «valor inestimable».
El autor llega a afirmar que «en comparación, el mayor diamante del mundo es una bagatela frívola e insípida» (no obstante, en el tercer capítulo veremos un diamante muy grande y podréis juzgar por vosotros mismos).
El coste de la adquisición e instalación del sarcófago se tacha de irrelevante, porque su verdadero valor reside en la respuesta emocional y creativa de Soane, de sus estudiantes y de sus invitados.
Hoy, el sarcófago resulta aún espectacular, pero es difícil comprender la magnitud de su importancia en 1825.
Estamos acostumbrados a los museos y a su monumentalidad y, aunque de vez en cuando salen a la luz nuevos hallazgos arqueológicos, en los últimos tiempos nada se ha acercado al nivel de obsesión pública por un objeto egipcio que provocó el sarcófago de Belzoni (podríamos mencionar la reacción desmedida que desató el sarcófago negro gigante encontrado en Alejandría en junio de 2018, pero esto fue más un meme que otra cosa).
Por supuesto, están la tumba de Tutankamón en la década de 1920 y la excavación de KV5 (en estos momentos se cree que es la mayor de Tebas) en la de 1990, pero en ambos casos el foco de atención recayó en una tumba completa y no en una sola pieza.
Sin embargo, es importante reflexionar sobre el coste del sarcófago. Al no centrarse en el valor monetario, Soane y el autor de la guía reforzaban la historia del buen saber del primero, dejando a un lado la importancia de su poder económico y social para centrarse en su lugar en una narrativa caracterizada por un gusto y un discernimiento impecables.
Pero el «discernimiento» es uno de los disfraces del privilegio: por encima de cualquier genialidad intrínseca del coleccionista, la diferencia entre colecciones de arte radica en el dinero, y en el acceso que se tiene a él. El «buen saber» es un relato construido para minimizar los posibles daños a la reputación de Soane como resultado de su asociación con Salt.
La negativa de Salt a bajar el precio del sarcófago, o incluso de cederlo al Museo Británico cuando este no estaba dispuesto a abonar las dos mil libras que pedía por él, hizo mella en su reputación y, aunque esta mancha no alcanzó a Soane, las posteriores descripciones del sarcófago como algo que iba más allá de su precio sin duda ayudaron a justificar este dispendio.
El patronato del Museo Británico se sintió claramente menospreciado cuando Salt vendió el sarcófago a Soane, pero por lo menos esto era preferible a vendérselo a Francia, lo que habría privado al público británico de su presunto derecho a la historia egipcia.
No obstante, un coleccionista como Soane no solo servía a su país: también se estaba labrando un nombre.
Su hogar era un palacio privado, una colección de referencia y un museo nacional, todo en uno.
Ocupa tres viviendas adyacentes y unidas en Lincoln’s Inn Fields, en el centro de Londres, y por su interior discurren estancias bastante normales y domésticas junto a complejas galerías, todas ellas diseñadas por el propio Soane.
Hoy en día, una visita al museo comienza en la planta baja, en las habitaciones que él denominaba la cripta, la cámara sepulcral (que alberga el sarcófago; véase la ilustración bajo estas líneas) y las Catacumbas.
Estos son los espacios más oscuros de la casa, que contienen sobre todo arte funerario o esculturas de tumbas. Desde aquí, el visitante sube por las escaleras hacia la luz, accediendo a galerías llenas de cuadros y esculturas. Es un espacio totalmente idiosincrásico, con objetos organizados según el capricho de Soane, atendiendo a una lógica particular de comparación y yuxtaposición.
Jarrones chinos colocados junto a urnas griegas, bustos, espejos y capiteles, todo abarrotado y acompañado de las maquetas de edificios diseñados por Soane. Este coleccionaba de todo, prestando, eso sí, una particular atención a la escultura arquitectónica. Recorrer el museo es como viajar por un álbum de recortes enorme y tridimensional.
Las galerías permanecen casi exactamente iguales a como lucían en tiempos de Soane. En 1883 legó su casa y su contenido a la nación con la condición de que se conservaran intactas, no se dispersaran ni se vendieran, y que la entrada fuese libre para el público, para «promover […] los intereses de los artistas británicos».
Así, al igual que Hamilton, garantizó su legado, pero al especificar que la colección debía permanecer completa en la casa se aseguró una dosis extra de presencia en el espacio y que sus elecciones continuaran influyendo y moldeando los gustos mucho después de su muerte. Soane no era un aventurero ni un buscador de tesoros al estilo de Belzoni.
Se erigió como erudito, estudiante de arquitectura clásica y guardián del buen gusto. También era, según admitió él mismo, increíblemente morboso y propenso a episodios de depresión que le llevaban a retirarse a sus catacumbas. Incluso creó un alter ego —el padre Giovanni, un monje italiano, con su propio locutorio monástico gótico—, en quien se transformaba cuando se sentía especialmente desgraciado.
Para Soane, la idea de construir una tumba en su casa era natural porque representaba una confrontación sublime con la mortalidad. Esta fascinación por la decadencia atraviesa toda su colección.
Poseía decenas de modelos de ruinas romanas e incluso encargó a un artista que imaginara el aspecto que presentarían sus edificios en el supuesto de quedar abandonados, como hallazgos arqueológicos para un futura civilización, y después los exhibió en las plantas superiores de la vivienda.
La labor principal de un arquitecto como Soane consiste en crear espacios que le sobrevivirán, así que tal vez no resulte sorprendente la profunda atracción que sentía por las ruinas, los fragmentos y las tumbas.
Museo John Soane
Hoy, la colección Soane continúa siendo gratuita.
Es un ejemplo insólito de una colección en la que la mayor parte de las piezas se han mantenido inalteradas, expuestas como lo estaban en vida de su creador.
Las galerías apenas disponen de textos interpretativos; en su lugar, los visitantes pueden deambular libremente por la casa y descifrar a su gusto las comparaciones y los contrastes entre los objetos.
En los días tranquilos, la casa produce una sensación parecida a la de una tumba; el sarcófago en su cámara sepulcral evoca el espacio lúgubre de la mente de Soane.
La casa está llena de objetos que significaban algo para Soane, pero también para quienes desaparecieron antes que él, los artistas desconocidos que fabricaron esos objetos con mimo y consideración.
Contienen historias que son muy anteriores a Soane, pero en su museo encontramos los objetos, extraídos y recontextualizados a través de su figura. La casa es un archivo de sus referencias, pensamientos e ideas, donde cada objeto ha modificado su función para encajar en una narrativa estética.
Se convierten en especímenes para su obra, se vuelven aptos para ser diseccionados y combinados como fuentes de conocimiento.
El sarcófago se muestra ahora dentro de una vitrina de cristal, en su propio féretro. Por el hecho de conservar intacta la colección Soane como un palacio, los objetos se valoran y celebran a través de la relación de unos con otros, no por separado.
El sarcófago es tan digno de atención como la máscara mortuoria de un actor; un trozo del destruido palacio de Westminster es tan importante como el molde de escayola de una estatua romana. El valor es algo flexible y relativo. Lo de menos es que Soane pagara por el sarcófago, lo importante es lo que hizo con él.
Lo convirtió en un tributo a sus propios gustos y deseos, en un objeto aislado de su contexto original y reescrito como monumento al hombre al que pertenecía. Esta es la esencia del museo palacio. Inmóvil desde la época de Soane, funciona a la vez como memorial y monumento: a Seti, a Belzoni y Salt y a Soane.
Perfil — El portavoz del presidente ruso Vladimir Putin reveló que el «teléfono rojo», la histórica línea directa entre Moscú y Washington establecida durante la Guerra Fría, fue reemplazada por un «canal protegido» acorde a las nuevas tecnologías.
Dmitri Peskov, encargado de difundir los entretelones del Kremlin, aseguró que el histórico canal creado para la comunicación urgente entre los líderes soviéticos y estadounidenses ya no está operativo. «Ahora tenemos un canal de comunicación especial que está protegido», indicó el secretario ruso.
Si bien aclaró que existe otra vía, también reconoció que la comunicación entre los jefes de estado de Estados Unidos y Rusia es «limitada», un enfriamiento que se condice con el inicio de la guerra en Ucrania.
También los recientes episodios que escalaron el conflicto y que involucran a ambas potencias: la autorización de Joe Biden para que Kiev utilice misiles de largo alcance estadounidenses contra objetivos militares rusos; y la posterior modificación de la doctrina militar rusa firmada por Vladimir Putin, que modifica el alcance del uso de las armas nucleares.
– Qué dijo el portavoz del Kremlin sobre la comunicación con Washington
En una reciente declaración a la agencia de noticias rusa TASS, el portavoz del Kremlin dio detalles del estado de la relación bilateral entre Estados Unidos y Rusia, dos potencias militares. Al ser consultado sobre la histórica vía de comunicación directa entre los jefes de estado de ambos países, dijo que fue reemplazada.
«No, ahora tenemos un canal de comunicación especial y protegido para los dos presidentes. Además, incluso tiene la opción de videoconferencia», explicó el portavoz, dejando claro que la tecnología actual reemplazó el antiguo sistema de comunicación telefónica directa.
Este canal de comunicación especial y protegido es ahora el único utilizado por los líderes de ambas naciones, aunque, según Peskov, no hubo contacto a través de este medio en los últimos tiempos. La última vez que los presidentes de Rusia y Estados Unidos hablaron directamente fue el 12 de febrero de 2022, según el Kremlin.
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.
La famosa «línea roja» fue creada tras la Crisis de los Misiles en Cuba de 1962, con el fin de permitir una comunicación rápida y directa entre los dos bloques nucleares más poderosos del mundo, evitando malentendidos que pudieran escalar a un conflicto mayor. Sin embargo, Peskov aclaró que, en la actualidad, este canal ya no está operativo.
El portavoz también destacó que, a pesar de la importancia histórica de la «línea directa», el contexto geopolítico actual hizo que las comunicaciones entre las dos potencias sean más limitadas, especialmente después del inicio de la guerra en Ucrania en 2022.
En tanto, la ausencia de contactos directos entre ambas potencias militares plantea preocupaciones sobre la posibilidad de malentendidos y el aumento de tensiones internacionales, especialmente cuando ambos países están inmersos en un conflicto indirecto, en el que tanto Estados Unidos como la alianza transatlántica OTAN apoyan militar y financieramente a Ucrania.
– Washington y Moscú: del «teléfono rojo» al «canal protegido»
La línea directa, conocida coloquialmente como el «teléfono rojo», fue uno de los logros más importantes de la diplomacia durante la Guerra Fría, con el fin de asegurar que, incluso en los momentos más tensos, los líderes pudieran comunicarse rápidamente y evitar un desastre nuclear.
Cabe recordar que la línea directa de comunicación entre Washington y Moscú fue vista como un mecanismo crucial para evitar la escalada de tensiones nucleares durante la Guerra Fría, especialmente después de eventos como la Crisis de los Misiles de Cuba a principios de la década del 60.
Aunque en años recientes los presidentes de ambas naciones usaban este sistema para tratar situaciones de emergencia, Peskov dejó claro que actualmente la interacción se maneja a través de otros medios, sin mencionar específicamente los detalles de este «canal protegido».
Este cambio refleja una distancia creciente entre ambos países, que ahora están más alejadas que nunca en términos diplomáticos desde la época de la bipolaridad, con la crisis en Ucrania como punto álgido de sus desacuerdos. En tanto, la falta de una comunicación fluida podría empeorar aún más las relaciones entre ambos países, particularmente cuando el conflicto en Ucrania sigue escalando a partir de dos episodios recientes.
Recientemente hubo dos episodios que escalaron el conflicto. Por un lado, la autorización del presidente saliente Joe Biden para que Ucrania ataque territorio ruso con misiles de largo alcance estadounidenses. Mientras que del otro, Vladimir Putin ratificó los cambios en la doctrina militar rusa, que incluye modificación del alcance del uso de armas nucleares.
Selecciones de Reader´s Digest — ¿Quién no ha sentido la suavidad de un pelaje bajo sus dedos o el ronroneo reconfortante de un gato? Estos enigmáticos felinos han cautivado a los humanos desde tiempos inmemoriales. Más allá de su encanto innato, los gatos ofrecen una serie de beneficios para nuestra salud y bienestar que van más allá de la simple compañía.
Estudios científicos han demostrado que convivir con un gato puede tener un impacto positivo en nuestra vida. Desde reducir el estrés hasta mejorar nuestras relaciones sociales. En este artículo, exploraremos los múltiples beneficios de tener un gato y descubriremos por qué estos animales son mucho más que simples compañeros.
1.- Bienestar y salud mental
Aumento de la felicidad y seguridad.De hecho, las personas que tienen gatos muestran ser más seguras de sí mismas y felices. Este efecto positivo en el bienestar emocional se debe en parte a la compañía constante y el cariño que ofrecen los gatos, lo que genera un sentimiento de seguridad y satisfacción. Además, la interacción con estos felinos puede disminuir los niveles de soledad y aumentar la sensación de pertenencia. Por otra parte, la presencia de un gato en el hogar puede fomentar un estilo de vida más activo y saludable, ya que los dueños suelen dedicar tiempo a jugar y cuidar de sus mascotas.
Reducción del estrés y ansiedad.Tener un gato puede ayudar a reducir los niveles de estrés y ansiedad. La simple acción de acariciar a un gato libera endorfinas en el cerebro, lo que produce una sensación de calma y bienestar. Además, los gatos tienen un efecto relajante que puede ayudar a sus dueños a sentirse menos nerviosos y más tranquilos.
Mejora de la calidad del sueño. Quienes tienen gatos disfrutan de una mejor calidad de sueño. La presencia de un gato puede proporcionar una sensación de seguridad y confort que facilita el descanso. Además, los gatos suelen tener rutinas de sueño que pueden influir positivamente en los hábitos de sueño de sus dueños.
2.- Salud cardiovascular
Reducción del riesgo de ataques al corazón. Un estudio que siguió a 4,435 personas durante 13 años encontró que aquellos que tenían gatos presentaban un menor riesgo de sufrir un ataque al corazón. Incluso cuando se tomaban en cuenta factores de riesgo como el índice de masa corporal y el tabaquismo, el peligro de padecer un ataque al corazón era menor entre los dueños de gatos.
Impacto positivo en la presión arterial. La interacción regular con un gato también puede ayudar a reducir la presión arterial. Este efecto se debe en parte a la capacidad de los gatos para calmar a sus dueños, lo que a su vez puede llevar a una reducción en la presión arterial y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
3.- Compañía para personas con autismo
Mejora en las interacciones sociales. La habilidad de los gatos para interpretar señales no verbales puede mejorar las interacciones sociales de quienes tienen dificultades para relacionarse con otras personas. Por ejemplo, un estudio realizado en 2023 reveló que los niños autistas que tenían gatos mostraban una mayor tendencia a considerar los sentimientos de los demás y a compartir sus pertenencias más fácilmente.
Aumento de la empatía y comprensión. Los gatos pueden ayudar a aumentar la empatía y la comprensión en personas con autismo. La compañía de un gato fomenta el desarrollo de habilidades sociales y emocionales, ayudando a las personas con autismo a conectarse mejor con su entorno y con las personas que los rodean.
Tener un gato en casa ofrece numerosos beneficios para la salud mental y física. Desde la mejora del bienestar emocional hasta la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y el apoyo en el desarrollo social de personas con autismo, los gatos son compañeros excepcionales que pueden enriquecer nuestras vidas de muchas maneras.
Igluu(C.Suarez) — Cada año el mismo bucle: el reloj nos roba una hora y, más adelante, nos la regala. Ahora que toca el cambio de hora de octubre, horarioveranistas y horarioinviernistas vuelven al ring. Hay motivos (y estudios) para sostener las bondades de cada uno de ellos, pero lo que está claro es que con una buena higiene de sueño este mini jet-lag doméstico se lleva mejor.
Hay dos días al año en los que estamos más cerca que nunca de viajar en el tiempo. Uno de ellos llega el domingo 27 de octubre, momento en el que a las 2:59 de la madrugada volvemos a las 2:00. Con él, también vuelve la reinterpretación de nuestras rutinas.
¿La discoteca cerrará en su horario o bailaremos una hora más? ¿Quienes trabajen de madrugada cobrarán esa hora como extra o saldrán antes? ¿A qué hora llegará el taxi que he pedido para ir al aeropuerto?
El cambio de hora de verano a invierno y de invierno a verano –cuando el reloj nos roba una hora– es una práctica que lleva décadas establecida en España. Su objetivo es aprovechar las horas de luz natural y reducir el consumo de energía, una decisión que se remonta a 1918, cuando se produjo el primer cambio de hora en nuestro país.
Desde entonces, ha ido haciéndose intermitentemente hasta ahora: por ejemplo, durante la Guerra Civil, los relojes se quedaron quietos; mientras que, en 1970, la crisis del petróleo hizo resucitar el horario de verano en España y en Europa para reducir su consumo.
Sin embargo, desde hace unos años, el cambio de hora ha ido sumando muchos detractores que se plantean si verdaderamente sigue teniendo sentido cambiar los relojes ahora que las infraestructuras eléctricas son mucho más eficientes y las energías renovables garantizan una mayor independencia de los combustibles fósiles.
De hecho, este año, hay más de una veintena de países en el mundo que no cambiarán la hora. España, sin embargo, se mantiene fiel a esta tradición oficializada cada año en el Boletín Oficial del Estado (BOE) junto a la mayoría de los países europeos.
El primero en proponer el cambio de hora fue Benjamin Franklin, quien allá por 1748 lo sugirió argumentando que, de esa forma, las personas podrían aprovechar más la luz del sol y reducir el uso de velas. Varios siglos después, a principios del siglo XX, el constructor William Willet hizo lo mismo defendiendo que con él los londinenses disfrutarían de la luz diurna.
Una decisión que resultaba muy beneficiosa por pura intuición, ya que nuestro ritmo circadiano incrementa al máximo nuestra energía cuando nos da la luz del sol.
– ¿Sigue teniendo sentido el cambio de hora?
A pesar de que esta ha sido una conversación recurrente, la idea de que en realidad los cambios de horarios impactan directamente sobre nuestro reloj interno y no para bien ganó especial protagonismo en 2018, cuando la Comisión Europea presentó una propuesta para suprimir el cambio de hora, haciendo hincapié en su preocupación por los posibles efectos negativos para la salud.
Al final no se tomó ninguna decisión definitiva sobre el asunto, pero avivó el debate y llevó a la ciencia a analizar cuánto de verdad hay en la idea de que impacta en la salud. Spoiler: aquí tampoco hay un consenso claro.
Por ejemplo, una reciente investigación realizada sobre más de 30.000 personas por la Universidad McGill de Canadá demostró que, en la transición del horario de verano al horario estándar –cuando se gana una hora– se registra un ligero aumento en la dificultad para conciliar el sueño o dormir del tirón toda la noche, algo que no ocurría cuando se le restaba una hora al reloj.
La conclusión, no obstante, fue que los efectos no tenían un impacto notable a largo plazo. En otras palabras: si nuestra higiene del sueño es buena, dormiremos un poco mal esa noche, pero nos recuperaremos pronto. Como un mini jet-lag sin movernos de casa.
Sin embargo, otros estudios insisten en qué ocurre al revés: los mayores efectos se registran cuando pasamos al horario de verano, ya que el horario de invierno facilita tener más horas de sueño y un despertar más cómodo, ya que coincide con el amanecer.
Este cambio, en resumen, trae consigo los múltiples beneficios de dormir bien: mejor rendimiento, menor estrés y disminución de diversas enfermedades.
Sea como sea, el origen de estas alteraciones está en la producción de melatonina, la hormona que regula los estados de vigilia y sueño en función de la luz. Cuanto más expuestos estemos a la claridad del día, más tarde produciremos la melatonina necesaria para irnos a dormir –y viceversa–.
Esto se acentúa especialmente en los más jóvenes, quienes por naturaleza liberan melatonina algo más tarde en la noche, lo que retrasa aún más su tiempo para conciliar el sueño.
– Cómo llevar mejor el cambio de hora de invierno
De momento, España mantendrá el cambio de hora tal y como está hasta 2026. Si eres de los afortunados que no notan nada cuando se retrasa el reloj, estás de suerte; si no, aquí tienes unos trucos para hacértelo más fácil y dormir mejor.
Ajusta gradualmente tu horario de sueño. Igual que cuando vuelves a la rutina laboral tras varias semanas de trasnochar en las vacaciones, es conveniente que empieces a acostarte y levantarte entre 15 y 30 minutos más tarde o más temprano (dependiendo de cuál sea el cambio) para hacer más fácil ese salto en el tiempo.
Luz natural, por las mañanas. Pasear al atardecer es guay, pero, si puedes, salir a la calle por las mañanas es una buena idea para decirle a tu reloj interno que es el momento para estar más despierto. Poco a poco te irás acostumbrando.
Adiós cafeína y pantallas. En realidad, esta recomendación deberías seguirla en cualquier momento del año, especialmente la de no dormirte haciendo scroll: es una de las primeras pautas que marcan los expertos para mejorar la higiene del sueño, ya que la exposición a la luz artificial de las pantallas puede alterar la producción de melatonina.
Cuidado con las siestas. Echar una cabezadita es lo que más apetece cuando el cambio de hora nos tiene agotados, pero si se nos va de las manos y la siesta pasa de la media hora corremos el riesgo de alterar aún más nuestro reloj interno y ser incapaces de dormirnos hasta bien entrada la madrugada.
Haz ejercicio. Además de ayudarnos a gastar energía y llegar más cansados a la cama, hacer ejercicio nos permite regular nuestros niveles hormonales. Eso sí, intenta entrenar por la mañana y no en horas previas a irnos a dormir.
Bonus track: la recomendación más efectiva es que tengas paciencia y no te envenenes con el cambio de hora. Sí, a todos nos sale quejarnos cuando se hace de noche tan pronto, pero el ser humano se adapta por naturaleza y podremos superarlo.
Selecciones de Reader´s Digest — La masturbación ha sido históricamente un tema rodeado de tabúes. Aunque la educación sexual y los cambios culturales han permitido abrir espacio para discutir temas antes evitados, sigue habiendo resistencia a hablar sobre la autoestimulación, especialmente en el contexto de una relación de pareja.
De acuerdo con Luis Guillén Plaza, psicólogo y sexólogo de Psicopartner, la masturbación ha sido duramente juzgada y estigmatizada, considerada una práctica deshonrosa o incluso moralmente reprochable. “Por años, se ha visto como un vicio, algo negativo, porque se asocia con el placer en solitario”, comenta el experto.
En este contexto, la masturbación en pareja aparece como una práctica que no solo ayuda a enriquecer la intimidad y la comunicación en una relación, sino que también ofrece beneficios significativos a nivel físico y emocional.
Beneficios de la masturbación en pareja
La autoestimulación, realizada de manera individual o en pareja, puede ofrecer beneficios físicos y psicológicos considerables. Luis Guillén destaca que, en pareja, la masturbación mejora la comunicación sexual: “Favorece el autoconocimiento de nuestra sexualidad, lo cual permite explorar y comunicar deseos y preferencias, facilitando una experiencia sexual más plena y satisfactoria”. Este autoconocimiento y diálogo abierto entre ambos fomenta una relación más íntima y conecta a los miembros de la pareja a un nivel emocional más profundo.
Incluir la masturbación en pareja también puede liberar la presión de rendimiento en las relaciones sexuales, lo cual contribuye a un disfrute más genuino y reduce la dependencia en la pareja para la satisfacción sexual. Según Guillén, “la práctica autónoma disminuye la tensión asociada a la necesidad de ‘cumplir’ durante el sexo, permitiendo que ambos disfruten más del momento”.
– Beneficios físicos de la masturbación
Además de los efectos positivos en la relación y la comunicación, la masturbación tiene varios beneficios físicos para ambos miembros de la pareja:
Reducción de estrés y ansiedad: La masturbación ayuda a liberar tensiones acumuladas y a reducir el estrés.
Relajación muscular: Actúa como un relajante natural que alivia la tensión en los músculos.
Autoconocimiento sexual: Este proceso permite a cada persona descubrir sus propias zonas erógenas y preferencias, lo que mejora la calidad de las relaciones sexuales en pareja.
Aumento del deseo sexual: La masturbación frecuente puede elevar la líbido, lo que se traduce en una mayor frecuencia e intensidad de los encuentros íntimos.
Mejora del sueño: La autoestimulación promueve la relajación y puede facilitar el descanso nocturno.
Refuerzo del sistema inmunológico: Esta práctica puede fortalecer las defensas naturales del organismo, ayudando a prevenir enfermedades.
Sensación de bienestar: Durante la masturbación se liberan endorfinas, serotonina y dopamina, hormonas relacionadas con la felicidad y el bienestar, que pueden mejorar el estado de ánimo.
– Perspectiva cultural y de género
Guillén también señala cómo las influencias culturales y los roles de género han restringido la libertad sexual de las mujeres más que la de los hombres, ya que históricamente, los hombres han tenido mayor aceptación social respecto a la autoestimulación. No obstante, el experto reconoce que poco a poco se va logrando una aceptación más equitativa de la sexualidad sin importar el género.
Así que si estás en pareja, elimina los prejuicios e incorpora esta práctica, la cual puede enriquecer la relación, fortalecer el vínculo emocional y promover un bienestar físico y psicológico.
Aprovechar sus beneficios tanto en solitario como en pareja abre una vía para una sexualidad más consciente, libre y plena.
Clara(E.P.León) — ¿Te has preguntado alguna vez cuántas patas tiene realmente un ciempiés o te has embarcado en la terrible discusión de si el tomate es una fruta o un tomate? 100 datos curiosos e interesantes que desearás compartir con tu círculo más cercano.
Ha llegado la hora de responder una duda universal. ¿Cuántas patas tiene el ciempiés? Aunque su nombre diga que 100, lo cierto es que son aproximadamente unas 30.
Los aguacates no son una verdura, son una fruta. Al igual que sucede con los tomates, sobre los que hay tanta discusión. En el caso del delicioso aguacate, se considera una baya de una sola semilla.
Hay ciudades en el mundo donde está prohibido morir. Hablamos de la Isla de Itsukushima (Japón), Longyerbyen (Noruega), Falciano de Massico (Italia) y Sarpourenx (Francia). En una de ellas, el alcalde declaró “Está prohibido para los residentes ir más allá de los límites de la vida terrenal, ir a la vida después de la muerte”. No sabemos cuál es el castigo por incumplir esta norma tan estricta.
Cuando dos personas están enamoradas, sus latidos se sincronizan. Esta sincronía llega a su cúspide cuando la pareja pasa por un momento especial e importante como, por ejemplo, una boda.
En el desierto del Sahara nieva. No es algo especialmente habitual, pero en 2018 lo que parecía imposible se hizo real y nevó en el gran desierto del Sahara. Eso sí, la nieve solo duró un día antes de derretirse.
En los hospitales de Japón no hay habitaciones con el número 4 ni con el número 9. Esto se debe a que se consideran números de la muerte. El cuatro se lee Yon o Shi. Esta última palabra también significa muerte. Por su lado, el nueve se puede leer Kyu o Ku. De nuevo, la segunda opción significa muerte. Terroríficamente matemático.
La Torre Eiffel es casi 15 cm más alta durante el verano. Y no, no es magia. Se debe a la expansión térmica. Al calentarse el hierro, las partículas generan energía cinética, ocupando más espacio.
Los elefantes piensan que los humanos somos adorables. ¡Es mutuo! Lo descubrió la psicóloga Julia Hass, que decía que una parte del cerebro de estos inteligentes animales se enciende cuando nos ven, generando un efecto muy similar al que sentimos nosotros cuando vemos a un cachorro.
Solo hay dos países en todo el mundo donde no es posible comprar Coca Cola. Son Corea del Norte y Cuba.
La palabra cementerio proviene del griego koimeterion, que significa dormitorio. ¿El lugar en el que duermen los muertos? Escalofriante.
Existe una fobia a los patrones de agujeros pequeños, y se llama tripofobia. Es una fobia bastante común, que puede definirse como aversión a la vista de patrones irregulares o grupo pequeños agujeros o protuberancias.
Los cocodrilos no pueden sacar la lengua. La tienen pegada al paladar y a su membrana en toda su extensión. Quizá por eso siempre parecen tan serios.
Sudán es el país con más pirámides del mundo, y no Egipto, como podrías pensar. En Nubia, una región de Sudán, se suman 255 pirámides, aunque no son tan visitadas como las egipcias.
La hora más feliz del mundo es las 19:00. The Journal of Personality hizo una encuesta a más de 5.000 palabras en 20 países diferentes, y el resultado estuvo claro. A las siete de la tarde somos más felices. ¿Quizá porque ya hemos salido del trabajo?
Australia no es solo el continente más ancho de la Tierra, es más ancho que la Luna. Nuestro satélite tiene 3400 km de diámetro, mientras que el diámetro de Australia es de casi 4000 km.
Anthony Hopkins no parpadea ni una sola vez en El silencio de los corderos. No nos extraña que resulte tan aterrador. ¡Si no nos crees, vuelve a verla!
El desierto del Sahara era una selva tropical. Si te costaba imaginarlo nevado, imagínalo llena de vegetación y continuas precipitaciones. De eso hace, tan solo, 6.000 años.
Has heredado tu inteligencia, en gran medida, de tu madre. Un estudio ha probado que un 80% de las capacidades cognitivas de un bebé proceden de su herencia materna.
La palabra ‘melifluo’ hace referencia a un sonido que resulta muy agradable, suave y musical al oírlo.
En Saturno y Júpiter llueven diamantes. Se debe a las condiciones climáticas y atmosférica de estos dos planetas. La Universidad de Wisconsin ha determinado que las precipitaciones alcanzan las 100 millones de toneladas al año. ¡Quién pasase un año en Saturno!
Machu Pichu está construido a prueba de terremotos. Esta hazaña, que parece milagrosa en el mundo moderno, ya era posible en la era de los incas. Utilizaban una brillante técnica de ingeniería llamada sillería, que consiste en cortar rocas para que encajen de manera perfecta entre sí, sin mortero. De esa forma, las piedras se podían mover durante el terremoto, para luego asentarse de nuevo en su posición correcta. ¡Increíble!
Es imposible estornudar con los ojos abiertos. El estornudo es una reacción neurológica que conlleva cerrar los ojos. No lo intentes, ya te decimos nosotras que es imposible.
Originalmente, las Spice Girls se llamaban Touch.
Sin el dedo meñique perderías el 50% de la fuerza de tu brazo. De él dependen las articulaciones más importantes que permiten que muevas tu mano y ejerzas fuerza con ella.
A pesar de ser tan grande, China solo tiene un huso horario. ¡No lo hemos conseguido siquiera en España!
En Urano las estaciones duran 21 años. Esto se debe a que su eje está increíblemente inclinado, por lo que cada estación se prolonga por más de dos decenas de años. Más o menos como en Juego de tronos.
La única parte del cuerpo que no puede curarse por sí misma son los dientes. Esto se debe a que están cubiertos de esmalte, y no de un tejido vivo.
Para conseguir un kilo de miel, las abejas deben visitar 1.440.000 flores. Eso supone el trabajo de 200 abejas obreras durante el total de su vida.
Etiopía va siempre con siete años de retraso. Cuando empezábamos el año 2020, en Etiopía estaban en el cuarto mes de 2012. Esto se debe a que el calendario etíope calcula de forma alternativa la anunciación de Cristo, retrasándose siete años con respecto a lo que se estima en el calendario gregoriano.
Los dientes humanos son casi tan duros como los diamantes. Aunque te cueste creerlo, nuestros dientes no son huesos, sino que tienen tres capas formadas por diferentes tejidos minerales. Uno de ellos es el esmalte dental, que es muy duro y resistente. Solo lo supera el diamante.
Si quieres tener una cobaya en Suiza, asegúrate de tener dos. De lo contrario, estarás cometiendo un delito. Se considera maltrato animal, dado que estos pequeños animalitos son muy sociables y se sienten muy solos si los dejas sin un compañero de su especie.
Thomas Edison le tenía miedo a la oscuridad. No es de extrañar, por tanto, que se empeñara tanto en sus inventos. Así fue como en 1879 creó la primera bombilla que podía permanecer encendida 48 horas. ¡Adiós, oscuridad!
Francia es el país más visitado del mundo, con 89 millones de turistas al año. ¡Todavía no hemos conseguido desbancarlos!
¿Odias esos días en los que el hipo te asalta? Pues el ataque más largo de hipo duró 68 años. Lo tuvo que padecer Charles Osborne, de Iowa, en 1893. Vivía tranquilo hasta que en 1922 tuvo un accidente que hizo que viviera con hipo el resto de su vida. ¡No había susto ni truco que se lo quitase!
En la antigua Roma, se añadía un pequeño trozo de pan tostado en el vino para atraer la buena suerte.
Las hormigas no duermen. Al menos, no demasiado. Suelen tomar siestas de algo más de un minuto, que sumadas nos dan un total de unas 4 o 5 horas de sueño al día. Las reinas sí, ellas se echan siestas de hasta 9 minutos. ¡Que bien se vive en la monarquía de las hormigas!
Existe un pueblo en Holanda que, en lugar de calles, tiene canales. No, Venecia no es la única ciudad del mundo en la que hay que moverse en barco.
Con una sola gota de petróleo se pueden contaminar hasta 25 litros de agua. Imagina lo que pasa cuando hay fugas en los grandes barcos petroleros.
Las gambas tienen el corazón en la cabeza. Su sistema circulatorio, además, es abierto, por lo que no tienen arterias. Sus órganos flotan directamente en la sangre. A ellas no podemos pedirles que piensen con la cabeza, en lugar de con el corazón.
La isla Faisanes cambia de nacionalidad cada 6 meses. Comparten su soberanía España y Francia. De febrero a julio es española, el resto del año francesa. ¡Que lío para explicar de dónde eres!
Hitler nunca subió a la Torre Eiffel. Pero eso no es lo más curioso, la razón por la que decidió no hacerlo es porque no quería subir los 1600 escalones que lo separaban del punto más alto de la torre.
El elefante es el único animal con 4 rodillas. Eso sí, no tienen codos. Además, es el mamífero terrestre más pesado del mundo, lo que hace que sea bastante difícil que puedan saltar. Así, al menos, no se lastiman las rótulas, que tienen cuatro.
En la ducha eres mucho más creativa que fuera. Esto se debe a que el agua caliente aumenta el flujo de dopamina, lo que consigue que seas más creativa.
El sudor de los hipopótamos es rosa. Se suele decir que lo es su leche, pero en realidad es una especie de sustancia de color rojizo que segregan para protegerse de los rayos del Sol, de los insectos y de los gérmenes. Y no, no se puede beber.
El primer mail que se envió decía QWERTYUIOP. Si miras tu teclado del ordenador, verás que son las letras de la primera fila. Sí, fue el mensaje de prueba que utilizó Raymond Samuel Tomlinson para comprobar si su invento funcionaba.
La música hace que tu corazón baile. Al sentir el ritmo, los latidos del corazón cambian para adaptarse a lo que estás escuchando.
A las crías de conejo se les llama gazapos. Esta palabra es polisémica, y también puede significar error o mentira.
El café puede matar. Tranquila, no tu taza de por las mañanas. Para morir por sobredosis de café tendrías que tomar 100 tazas en 4 horas. Tampoco te pases hasta llegar a esa cifra, lo recomendado es no exceder las cuatro o cinco tazas diarias.
Chanel hizo el anuncio más caro del mundo. Se gastó cerca de 33 millones de euros en un anuncio publicitario en 2004. El famoso spot contaba con Nicole Kidman como protagonista y con Baz Lurhamann como director. Esperamos que la inversión haya valido la pena.
Los padres de Albert Einstein pensaban que tenía algún tipo de retraso intelectual. Aunque llegó a ser un gran genio, durante los primeros años de su vida nadie apostaba por él. Tenía problemas para hablar y no era precisamente un estudiante modelo.
El animal nacional de Escocia es el unicornio. Se eligió, al parecer, por su asociación en la mitología celta con la caballerosidad, el dominio, la pureza y la inocencia.
Los nombres de Barbie y Ken tienen un por qué. Son los nombres de los hijos de la creadora de la muñeca, Ruth Handler, que se llamaban Barbara y Ken.
El primer logo de Facebook fue la cara de Al Pacino. Hasta 2007 no se cambió al diseño original que se mantiene hasta el día de hoy.
El primero emoticón del mundo fue una carita feliz: :-). Lo creó Scott Fahlman, informático de EEUU, en 1982, intentando darle más expresividad a su trabajo.
El primer avión que surcó los cielos lo hizo el 17 de diciembre de 1903. Fueron Wilbur y Orville Wright quienes realizaron los primeros cuatro vuelos breves en Kitty Hawk, California del Norte, con su primera aeronave a motor, que se conoce como el primer avión de la historia.
¿Te has preguntado alguna vez cuanto aguantarías sin comer ni beber? La respuesta un mes sin comer, siete días sin agua, en promedio.
El color de Facebook no es casual, se debe al daltonismo de Mark Zuckerberg. El azul es uno de los colores que mejor ve, así que fue elegido por eso.
Un colectivo de consumidores demandó a Red Bull porque “no daba alas”. El litigio tuvo lugar en 2013 y los usuarios reclamaban que se hacía una falsa promesa. La empresa de bebidas energéticas tuvo que pagar 13 millones de dólares al colectivo. Cada uno de los integrantes recibió, en total, 10 dólares.
El único planeta que gira en el sentido de las agujas del reloj es Venus. Cada 225 días terrestres consigue dar una vuelta completa al sol, aunque gira en el sentido de las agujas del reloj solo una vez cada 243 días.
El nombre de Google viene del término googol, cuyo significado es uno en un millón. Parece acertado para el motor de búsqueda más popular de Internet.
La nuez moscada tiene propiedades alucinógenas. Tendrías que ingerir grandes cantidades para conseguir este efecto, que se produce por su contenido en miristicina, así que no te preocupes si la usas para cocinar.
WhatsApp solo tiene 55 trabajadores en su equipo. Y no solo son pocos, son los que estaban allí cuando todo empezó. Cuando Facebook se hizo con la aplicación de mensajería, mantuvo a la plantilla original.
La botella de vino más cara vendida en el mundo fue una de Borgoña francesa de 73 años. Se vendió en una subasta en 2018 por 558.000 dólares.
McDonald’s no venía hamburguesas, sino perritos calientes. En 1937 este era el plato más vendido, hasta que en 1948 cambiaron a las hamburguesas, que comenzaban a ganar terreno en el mercado.
En las olimpiadas se daban premios a las artes. Hasta 1948, estos eventos deportivos internacionales daban medallas a la música, la escultura, la pintura y la arquitectura.
Un gorro de cocinero tiene 100 pliegues. La razón de este número tan exacto parece relacionada con las 100 formas que hay de cocinar un huevo.
Tinder ha cruzado fronteras hasta la Antártida. En 2014, dos investigadores hicieron match en la parte más remota del mundo. Se encontraban a 45 minutos en helicóptero. ¿Surgiría el amor a pesar de las dificultades?
La Marcha Real es uno de los cuatro himnos nacionales que no tiene letra en todo el mundo. Solo comparten espacio con España, los de Bosnia y Herzegovina, Kosovo y San Marino.
La expresión japonesa kuchi zamishi hace referencia al acto de comer sin hambre porque, de forma literal, “la boca se siente sola”. Pan de cada día.
El nacimiento de una langosta azul tiene una probabilidad de una entre dos millones. Estos animales deben su tonalidad a una anomalía genética que hace que produzcan más cantidad de cierta proteína que de otra.
La Q es la única letra que no aparece en el nombre de ningún estado americano. Hasta la Z y la X tienen su lugar en Arizona y Texas. Pero nadie quiere a la pobre Q.
El libro más largo del mundo tiene 9.609.000 caracteres. Se trata de A la recherche du temps perdu, de Marcel Proust. Su título en castellano es Recuerdo de las cosas pasadas.
Jennifer López es la responsable de que exista Google Images. Su famoso vestido en los Grammy del año 2000 fue tan buscado, que el motor de búsqueda tuvo que añadir una función con la que buscar imágenes.
El reloj Big Ben se ha detenido una sola vez en la historia. Fue a las 22:07 del 27 de mayo de 2005. Probablemente, debido a que aquel día se había alcanzado una temperatura extremadamente alta para la zona, de 31,8 °C.
El hombre más premiado por la Academia es Walt Disney. Ganó 26 premios Oscar a lo largo de su carrera, y ha sido nominado un total de 59 veces.
El zapote negro es una fruta que sabe a budín de chocolate. Para probar este extraño y dulce regalo de la naturaleza deberás trasladarte a América Central y del Sur.
La Reina Isabel segunda recibió formación en mecánica. Con 16 años, formó pare de la bolsa de trabajo británica, y aprendió los fundamentos de la reparación de camiones. De reina de los neumáticos a reina de Inglaterra, nada mal.
Las cabezas de la Isla de Pascua tienen cuerpo. En la década de 2010 se descubrieron dos figuras completas en las islas del Pacífico. Con torso incluido, medían hasta 10 metros.
Los M&M deben su nombre a los empresarios que los inventaron: Forrest Mars y Bruce Murrie. Por desgracia, su relación no duró tanto como su delicioso aperitivo, ya que Mars echó a Murrie y se hizo con su 20% de participación en el negocio. Todo eso, antes de que se convirtiera en el snack más famoso de Estados Unidos.
Las palomas son capaces de diferenciar un Picasso de un Monet. En 1995, se realizó un estudio que demostró que estas aves eran capaces de distinguir entre estos dos artistas.
Los actores de doblaje que dieron vida a Mickey y Minnie se casaron en la vida real. Russi Taylor (Minnie) y Wayne Allwine se dieron el sí en 1991.
Es posible escuchar el latido de una ballena azul a más de 3 km de distancia. Con un peso de entre 130.000 y 150.000 kg, su corazón alcanza, aproximadamente, los 180 kg.
La j fue la última letra que se añadió al alfabeto inglés. Antes de 1524, fecha en la que se data por primera vez esta letra, se utilizaba la i, tanto para el sonido i como para el sonido j.
¿Sabes esa persona que siempre opina de todo, pero no sabe de nada? En español tenemos una palabra para ellos: ultracrepidario. Alguien que opina más allá de sus conocimientos, según la RAE.
Salvador Dalí diseñó en 1969 el logo de Chupa Chups.
Originalmente, el ketchup se vendía como un medicamento para la indigestión.
El viaje a pie más largo que puedes recorrer en el mundo es de 22.531 km. Comienza en Magadán, Rusia, y acaba en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. ¿Te animas a dar este paseíto?
Hay terremotos en la Luna. Se producen por las tensiones de las mareas, que se relacionan con la distancia que hay entre la Luna y la Tierra.
Los humanos son los únicos animales capaces de ruborizarse. El resto de animales no experimentan la vergüenza. Es una emoción compleja que requiere entender lo que opinan otros, por lo que el resto de especies no la padece.
En Pulp Fiction todos los relojes marcan las 4:20. Si no nos crees, vuelve a ver la película y fíjate.
El cerebro de un avestruz es más pequeño que su ojo. No siempre tener unos ojazos garantiza la supervivencia.
Un jiffy es el equivalente a una centésima de segundo. Es una unidad de tiempo real.
Yahoo no es un nombre elegido al azar, es un acrónimo de «Yet Another Hierarchical Officious Oracle”, que significa “Otro oráculo oficial jerárquico”.
El país más pequeño del mundo es Ciudad del Vaticano. Es 120 más pequeña que la isla de Manhattan, por ponernos en contexto.
Las más grandes tragedias de la historia están llenas de historias de casualidades. Una de ellas, referente al horror de las Torres Gemelas, es que el gran Michael Jackson iba a estar allí aquel día. Pero se quedó dormido. El día anterior había actuado en el Madison Square Garden y se quedó agotado. Menos mal.
En Japón puedes probar más de 200 sabores de Kit Kat. Se crean de forma exclusiva para diferentes regiones, estaciones, ciudades… Algunos suenan deliciosos, como el de plátano o helado de oreo. Otros no resultan tan apetecibles, como el de melón y queso o el de patata asada. Aunque yo los probaría todos, ¿y tú?
El récord Guinness por vender el pantalón vaquero más caro del mundo es para Gucci. Un jean de esta marca alcanza los 3.314 dólares.
Los Macbooks no son solo buenos ordenadores, también son grandes antibalas. Lo pudo comprobar un usuario brasileño que fue asaltado y se protegió con su portátil Apple. Incluso tras recibir el impacto de una bala, seguía funcionando.
Según varios psicólogos y estudios, los 10 primeros minutos de una primera cita es una auténtica farsa. Se debe a que queremos causar buena impresión, así que no te fíes de las primeras impresiones.
Otra curiosidad amorosa. Esa preciosa etapa, a la que conocemos como “enamoramiento”, tan solo dura tres meses. Después, empezamos a demostrar nuestra verdadera cara, y conseguimos ver tanto lo bueno como lo malo de la otra persona.