actualidad, opinion, variedades.

Más reciente

Análisis de ADN revelan la identidad de los Picenos, una civilización enigmática que floreció en el Adriático antes del surgimiento de Roma…


Guerrero de Capestrano
Detalle de la cabeza del Guerrero de Capestrano, creado por la cultura Picena. 

L.B.V.(G.Carvajal) — Recientes análisis de ADN de individuos Picenos, realizado por un equipo internacional de investigadores liderado por la Universidad de Roma “La Sapienza” y el Consejo Nacional de Investigaciones de Italia (CNR), revelan un fascinante panorama de la Italia pre-romana.

Los hallazgos de este estudio, publicados en la revista Genome Biology, exploran el ADN de más de 100 restos óseos hallados en antiguas necrópolis en la región central de Italia, cubriendo un periodo de más de mil años, desde la Edad del Hierro hasta la época de la Antigüedad Tardía.

A través de un análisis interdisciplinario, el equipo ha logrado entender mejor las migraciones, los contactos culturales y la evolución genética de los Picenos, una civilización enigmática que floreció en el Adriático antes del surgimiento de Roma.

Según el estudio, los Picenos presentan una diferenciación genética notable respecto a las poblaciones de la costa tirrénica de la península italiana, lo que sugiere que estas dos comunidades desarrollaron características propias influenciadas por su contexto geográfico y cultural.

Picenos
Localización de los yacimientos analizados en este estudio. A la izquierda, mapa de Italia con la zona de Picene resaltada en rojo. A la derecha, la ampliación de Italia Central mostrando la localización, el periodo y el número de muestras de cada necrópolis analizada en este estudio. 

Fulvio Cruciani, genetista de poblaciones en La Sapienza y coautor de la investigación, señala que el análisis de ADN antiguo es fundamental para comprender los movimientos de población y las interacciones entre culturas en épocas pasadas. Al examinar el material genético, los científicos pueden rastrear las rutas migratorias y las conexiones entre los Picenos y otras culturas, arrojando luz sobre la composición genética de esta sociedad.

El trabajo también pone de relieve la importancia de la necropolis de Novilara, un sitio clave en el estudio del genoma de los Picenos. A través del análisis del ADN de los restos encontrados, se descubrió que aunque los Picenos tenían una cultura distintiva, compartían similitudes genéticas con otras culturas contemporáneas, lo que sugiere una continuidad con las culturas preexistentes de Italia.

Sin embargo, se identificaron diferencias importantes, especialmente en las poblaciones ubicadas en la costa adriática, que mostraban características genéticas propias debido a los contactos comerciales y culturales a través del mar Adriático. Esto indica que el intercambio constante con otras culturas del Mediterráneo dejó una huella genética única en los Picenos, distinta de la de los grupos tirrénicos.

El Guerrero de Capestrano, una escultura de la civilización Picena. 

Uno de los hallazgos más destacados de la investigación es la diversidad fenotípica de los Picenos, quienes se destacaban por presentar rasgos físicos como ojos claros y cabello rubio, características menos comunes en otras poblaciones de la región, como los Etruscos o los Latinos.

Este rasgo fenotípico, asociado con contactos genéticos con grupos del norte de Europa y del Cercano Oriente, convierte a los Picenos en un caso singular dentro del mosaico cultural de la Italia pre-romana. Esta diversidad física parece reflejar la mezcla de influencias genéticas que esta civilización experimentó debido a su ubicación geográfica y sus interacciones con otros pueblos.

La diversidad fenotípica de los Picenos sugiere un nivel de cosmopolitismo, lo que hace pensar que estas características podrían haberse acentuado con el tiempo gracias al flujo continuo de migrantes y comerciantes en la región.

Para Beniamino Trombetta, otro autor del estudio y profesor de Genética Humana en La Sapienza, los resultados de esta investigación son fundamentales para entender la complejidad del desarrollo demográfico y cultural de Italia.

Según Trombetta, el estudio abre nuevas posibilidades para reinterpretar la historia de la península, mostrando que una sociedad cosmopolita comenzó a formarse en Italia en la Edad del Hierro y alcanzó su apogeo durante el Imperio Romano. Esta perspectiva sugiere que las raíces de la diversidad cultural italiana no solo se deben a la expansión romana, sino también a las complejas interacciones entre diferentes culturas que ya existían en la región.

Picenos
Escenarios propuestos para la evolución genética del IA itálico. Las diferencias observadas entre las poblaciones itálicas IA del Adriático y del Tirreno, representadas principalmente por diferentes proporciones en la ascendencia relacionada con Yamnaya (color azul en los gráficos circulares) podrían explicarse por dos escenarios: (1) llegada diferencial de la ascendencia relacionada con Yamanaya (flechas azules); (2) conexión genética transadriática representada (flechas rojas). Los gradientes verdes indican la posible zona de origen de los individuos con diferente ascendencia genética identificados entre los IA centro itálicos. 

La utilización del ADN antiguo en investigaciones arqueológicas y médicas ha cobrado una relevancia creciente en los últimos años, con estudios como este proporcionando información clave para reconstruir el pasado humano y comprender cómo evolucionaron las poblaciones.

El análisis genético no solo permite estudiar las migraciones y las relaciones entre culturas, sino también entender aspectos de salud y genética que persisten hasta la actualidad. La relevancia de este tipo de investigaciones fue reconocida en 2022, cuando el Premio Nobel de Medicina fue otorgado a estudios relacionados con el ADN antiguo, subrayando la importancia de estos hallazgos en el campo médico.

Este estudio interdisciplinario, que combina genética, arqueología e historia, representa un avance significativo en el conocimiento de las civilizaciones antiguas de Italia y en el desarrollo de la arqueogenética. En este contexto, los Picenos dejan de ser “fantasmas” de los que poco se sabía, como los describió el arqueólogo Massimo Pallottino en 1975, y se convierten en una civilización compleja y dinámica cuyo legado genético y cultural ha perdurado hasta el presente.

nuestras charlas nocturnas.

Una de las mayores investigaciones contra la corrupción en América Latina se desmorona…


Una gasolinera y un autolavado en Brasilia, la capital de Brasil, donde una operación de blanqueo de dinero dio lugar a una amplia investigación sobre corrupción que se extendió por toda América Latina.

The New York Times(J.Nicas/A.Ionova) — Una de las mayores operaciones contra la corrupción de la historia reciente se está borrando silenciosamente.

El Supremo Tribunal Federal de Brasil está desestimando evidencias clave, anulando condenas importantes y suspendiendo miles de millones de dólares en multas de una serie histórica de casos de soborno, con el argumento de que investigadores, fiscales y jueces parciales infringieron las leyes en su voraz búsqueda de justicia.

En varias sentencias dictadas a lo largo del año pasado —la mayoría derivadas de recursos interpuestos por personas que afirman haber sido tratadas injustamente— el tribunal ha anulado casos en los que altos cargos políticos y ejecutivos de empresas se habían declarado culpables.

Las decisiones están teniendo repercusiones por toda América Latina y han llevado a la anulación de al menos 115 condenas en Brasil, según los grupos anticorrupción. Las revocaciones también están sembrando dudas sobre muchos otros casos en Panamá, Ecuador, Perú y Argentina, incluidas las condenas de varios expresidentes.

Todo ello supone un amplio desmantelamiento de la Operación Lava Jato, una amplia investigación que, iniciada hace una década, reveló una vasta trama de corrupción que abarcaba al menos 12 países. Los investigadores descubrieron que las empresas habían pagado miles de millones de dólares en sobornos a funcionarios públicos a cambio de proyectos públicos.

Los hallazgos trastocaron el panorama político de América Latina, cerrando empresas multinacionales y dando lugar a multas de miles de millones de dólares y cientos de condenas. Algunos de los políticos y ejecutivos más destacados de la región fueron enviados a prisión, incluido el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Ahora, su desmantelamiento es la triste conclusión de una investigación que en su día se consideró un cambio radical en América Latina, que prometía erradicar la corrupción sistémica que había podrido los cimientos de los gobiernos.

La opinión pública había aplaudido las condenas como un nuevo amanecer para la región. Una década después, Brasil y otros países tienen poco que mostrar. Para algunos, este revés es otro ejemplo de la impunidad de la que han disfrutado durante mucho tiempo los gobernantes.

José Antonio Dias Toffoli, juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, ha anulado importantes condenas derivadas de la Operación Lava Jato.

“Las personas que deberían pagar por sus errores o sus delitos, en cierta medida, se saldrán con la suya”, afirmó Maíra Fernandes, abogada penalista y profesora del Instituto Getúlio Vargas, una universidad brasileña.

Al mismo tiempo, añadió, las revocaciones no carecen de fundamento. Algunas grabaciones filtradas y otras pruebas demostraron que un juez y algunos fiscales se coordinaron contra los acusados, emplearon tácticas agresivas para forzar confesiones y ordenaron escuchas ilegales. “Aunque deje un sabor amargo”, dijo, “es consecuencia de una operación que se ensució las manos, que violó las reglas”.

En 2018, un legislador de extrema derecha llamado Jair Bolsonaro utilizó una retórica anticorrupción para aprovechar el impulso de la Operación Lava Jato y llegar a la presidencia de Brasil. Pero su gobierno también se vio entonces manchado por escándalos de corrupción, y finalmente cerró Lava Jato cuando nuevas investigaciones comenzaron a indagar en su familia. La semana pasada, las autoridades brasileñas recomendaron presentar cargos contra él por planear un golpe de Estado tras perder la presidencia en 2022.

La mayoría de las decisiones para revertir la Operación Lava Jato han sido emitidas por un único magistrado del Supremo Tribunal de Brasil, José Antonio Dias Toffoli. En una entrevista, Toffoli dijo que sus decisiones se basaban en sentencias anteriores de sus colegas del Supremo Tribunal, según las cuales los investigadores, fiscales y jueces de la Operación Lava Jato se habían confabulado ilegalmente, invalidando las pruebas recogidas. Dijo que se había limitado a extender esa decisión a otros casos.

“Las evidencias ilegales no se pueden utilizar para condenar”, dijo.

“Lo hacemos con gran tristeza”, añadió durante una reciente vista ante el Supremo Tribunal. “Porque el Estado ha procedido erróneamente”.

Algunos críticos, sin embargo, creen que Toffoli no debería decidir los casos.

Antes de incorporarse al Supremo Tribunal, trabajó como abogado del partido político de Lula y, más tarde, como asesor del presidente. En 2009, Lula lo propuso para el más alto tribunal del país. Lula y su partido fueron objetivos importantes de la investigación Lava Jato.

El juez también estuvo vinculado a la investigación que ahora está desmantelando.

Una línea de metro en Caracas, Venezuela, en construcción en 2022 por Odebrecht, una firma brasileña gigante y un actor clave en la Operación Lava Jato, según las autoridades brasileñas

En 2019, Marcelo Odebrecht, el presidente ejecutivo de Odebrecht, el gigante brasileño de la construcción, nombró al juez Toffoli en una declaración a la policía sobre el esquema de corrupción de la compañía, lo que sugiere que el juez puede haber desempeñado un papel, según informes de noticias locales.

Toffoli negó cualquier implicación y nunca fue acusado formalmente de ningún delito.

“Las acusaciones son tan falsas que las partes interesadas nunca han cuestionado formalmente mi participación en estos casos”, declaró en una entrevista.

La Operación Lava Jato comenzó en 2014, cuando la policía federal brasileña descubrió una operación de blanqueo de dinero en un autolavado de la capital del país. Tras indagar un poco, se dieron cuenta de que se habían topado con algo mucho, mucho más grande.

Con el tiempo, los investigadores descubrieron que algunas de las mayores empresas de Brasil —incluido un grupo detrás del gigante de la carne de vacuno JBS, la petrolera estatal Petrobras y Odebrecht— habían estado sobornando a funcionarios en el poder en toda América Latina y África a cambio de lucrativos contratos gubernamentales.

Se descubrió que la trama implicaba al menos 3000 millones de dólares en sobornos, muchos de los cuales se habían blanqueado a través de sistemas como el del autolavado.

Sergio Moro, juez federal de un pequeño estado del sur de Brasil, supervisó en gran medida la Operación Lava Jato y, al principio, se convirtió en un héroe nacional

La operación condujo a cientos de condenas, incluida la de Lula, entonces expresidente. Fue condenado a 12 años de prisión en 2017 por aceptar renovaciones de viviendas de empresas de construcción a cambio de favores. Lula ha negado durante mucho tiempo los cargos.

Con Lula en prisión e inelegible para postularse, Bolsonaro ganó fácilmente las elecciones presidenciales de 2018.

Aproximadamente un año después, la Operación Lava Jato comenzó a desmoronarse.

Lula fue liberado en 2019 después de cumplir 19 meses en prisión, cuando el Supremo Tribunal Federal de Brasil dictaminó que había sido encarcelado prematuramente. Menos de dos años después, el tribunal anuló sus condenas, dictaminando que el juez federal que supervisó la Operación Lava Jato, Sergio Moro, había sido parcial.

Grabaciones filtradas publicadas en 2019 por un sitio de noticias, The Intercept Brasil, mostraron que Moro había dirigido a los fiscales sobre cómo perseguir las condenas, había encarcelado a sospechosos para forzar acuerdos de culpabilidad y había ordenado escuchas telefónicas ilegales de los acusados y sus abogados. Las revelaciones supusieron un duro golpe para la legitimidad de Lava Jato.

“Obviamente fueron mucho más allá de lo permitido”, dijo Leandro Demori, ex editor ejecutivo de The Intercept Brasil. “Contaminaron toda la investigación”.

Moro, ahora senador, negó cualquier parcialidad o ilegalidad, señalando que sus fallos fueron respaldados posteriormente por otros jueces, incluso en el Supremo Tribunal. “Tengo la conciencia tranquila”, afirmó.

Libre de cargos, Lula pudo volver a presentarse a las elecciones presidenciales de 2022, en las que derrotó a Bolsonaro.

Desde entonces, los reveses se han acelerado. En 2023, el Supremo Tribunal dictaminó que otros casos, además del de Lula, se habían visto empañados por la conducta ilegal de investigadores, fiscales y jueces.

Desde entonces, el juez Toffoli ha utilizado esa decisión como base para una serie de sentencias de gran alcance con implicaciones generalizadas.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a la izquierda, y su esposa, Janja, saludando a Ricardo Lewandowski, ministro de Justicia, en febrero

En septiembre de 2023, aceptó una petición de los abogados que representaban a antiguos ejecutivos de Odebrecht y anuló las evidencias del acuerdo de culpabilidad de la empresa. También suspendió una multa de 2500 millones de dólares contra la empresa e intentó desestimar todas las sentencias penales contra Odebrecht, el ex presidente ejecutivo, pero fue desautorizado por sus colegas del Supremo Tribunal.

Las decisiones sobre Odebrecht tuvieron un efecto dominó, poniendo en duda las condenas de políticos y ejecutivos en toda América Latina. Los abogados de otros países podrían utilizar ahora las sentencias de Toffoli para tratar de deshacer condenas de alto perfil, como la del expresidente de Perú, Alejandro Toledo, condenado el mes pasado a 20 años de prisión por aceptar sobornos de ejecutivos de Odebrecht.

Toffoli también suspendió una multa de 3200 millones de dólares contra la empresa matriz de JBS. (Los críticos han señalado que la esposa de Toffoli ha trabajado como abogada de la empresa en casos separados).

La matriz de JBS dijo que quería enmendar su “multa arbitraria e ilegal”.

Odebrecht, que desde entonces ha cambiado su nombre por Novonor, declinó hacer comentarios. Petrobras no respondió a una solicitud de comentarios.

En las entrevistas, los juristas coincidieron en que el Supremo Tribunal Federal de Brasil tenía la responsabilidad de abordar los errores de Lava Jato. Pero también lamentaron la desaparición del mejor intento de América Latina de acabar con la corrupción.

Rafael Mafei, profesor de derecho de la Universidad de São Paulo, fue tajante: “Desde el punto de vista de los resultados, Lava Jato fue un completo fracaso”.

nuestras charlas nocturnas.

La humanidad del trauma: el ADN del sufrimiento…


Humanidad del trauma

Psicología y Mente(L.F.Tamayo) —- A veces, pienso en cómo cargamos nuestras historias, como pequeñas cicatrices invisibles que llevamos en la piel, en el alma.

Tal vez tú también has sentido ese peso, algo que permanece dentro, aunque trates de ignorarlo, aunque te repitas que has seguido adelante. 

El trauma, ese dolor profundo que habita en nosotros, es una de las experiencias más humanas y, al mismo tiempo, una de las que más nos separa de nosotros mismos.

Pero aquí estamos, tú y yo, en este momento, compartiendo una verdad que no siempre decimos en voz alta: todos sufrimos, y en algún rincón de nuestra mente o de nuestro cuerpo, llevamos una huella que nos conecta, una herida que no distingue razas, edades, ni fronteras.

Porque, aunque muchas veces nos creemos aislados en nuestro dolor, ese dolor es tan humano como el amor, como el deseo de pertenecer y de ser vistos.

– El trauma: la herida invisible que habla en silencio

Imagina por un momento que el trauma es como una sombra que camina junto a nosotros, invisible, pero presente en cada paso. Es una sombra que a veces se asoma en las horas más quietas, en la vulnerabilidad de la noche, o en esos momentos en que sentimos una tristeza que no sabemos de dónde viene. Es la voz que nos susurra miedos antiguos, que nos recuerda lo que alguna vez nos rompió.

El trauma es una herida, sí, pero no es una herida cualquiera. Es un recuerdo impreso en el cuerpo, en la mente y en el alma. Puede que no siempre lo reconozcamos, pero nuestro cuerpo lo recuerda. A veces, una sensación en el pecho o una tensión en el estómago nos devuelve a un momento que habíamos enterrado en el tiempo.

Porque el trauma no se guarda en el pasado; se queda, vive en el presente, en las reacciones automáticas, en los patrones de defensa que creamos para protegernos, para no volver a sentir el mismo dolor.

En términos neurocientíficos, el trauma es una interrupción de nuestra capacidad para sentirnos seguros en el mundo. Es como si el sistema nervioso se quedara atrapado en un estado de alerta constante, escaneando el entorno en busca de cualquier amenaza, sin importar cuánto tiempo haya pasado desde aquel primer impacto. Es una forma de supervivencia, pero también una prisión emocional, una que nos desconecta de nuestra verdadera esencia, de nuestra paz interna.

La humanidad del trauma: el ADN del sufrimiento

– El trauma generacional: historias no contadas que llevamos en los huesos

Y aquí es donde el trauma se vuelve más misterioso, más profundo. Porque el trauma no solo nos pertenece a nosotros. ¿Te has preguntado alguna vez por qué ciertos miedos o emociones parecen venir de un lugar que no alcanzas a comprender? ¿Por qué hay partes de ti que reaccionan de una forma que no tiene explicación en tu historia personal? Es posible que estés cargando algo más que tu propio dolor.

El trauma generacional es la herencia de esas historias no contadas, de esas vivencias que nunca se sanaron y que quedaron atrapadas en el tiempo, en la memoria de los ancestros. Es como si, en algún rincón de nuestro ADN, las emociones no expresadas, el miedo, la vergüenza, el duelo no resuelto de quienes vinieron antes, hubieran encontrado un refugio, un lugar donde continuar existiendo.

La neurociencia empieza a comprender cómo experiencias traumáticas pueden alterar no solo a la persona que las vive, sino a su descendencia, a través de mecanismos como el epigenoma, que actúa como un interruptor sobre nuestros genes. Así, los traumas que nuestros abuelos o bisabuelos sufrieron en la guerra, en la pobreza, en la pérdida, permanecen, escondidos en el fondo de nuestra biología, influenciando nuestra forma de responder a la vida.

Las tradiciones espirituales han hablado de esto desde hace siglos, nombrándolo como “la carga de los ancestros”, una carga que llevamos en lo profundo de nuestra alma. No es difícil imaginar que cada generación herede algo de las anteriores: no solo los rasgos físicos o los hábitos culturales, sino también esas emociones reprimidas, esas lecciones no aprendidas, ese dolor que no fue liberado.

– Cómo el trauma individual y el trauma generacional se entretejen

Imagínate por un momento un gran tejido, un tapiz inmenso donde cada hilo representa una vida, una historia, una experiencia. Tu vida, la mía, la de cada ser humano, forman parte de ese tejido. Cuando vivimos un trauma, es como si uno de esos hilos se tensara, quedando atrapado en un nudo de sufrimiento.

Pero ese hilo no existe en el vacío; está entrelazado con otros, y la tensión de ese nudo reverbera a través del tejido, afectando a todos los hilos cercanos, a todos los que vinieron antes y a todos los que vendrán después.

El trauma individual afecta a la familia, a la comunidad, y así se convierte en parte del entramado generacional. Y, del mismo modo, el trauma generacional afecta al individuo, creando patrones emocionales que se repiten, ciclos de dolor que se perpetúan. Es el abuelo que nunca habló de su pérdida, pero cuyo nieto carga una tristeza inexplicable. Es la madre que sufrió violencia y cuyos hijos crecen con una sensación de inseguridad que no logran entender.

Podemos pensar en estos traumas como capas invisibles que llevamos puestas, unas capas que, a veces, ni siquiera sabemos que existen. Pero el alma recuerda, el cuerpo recuerda. En nuestra espiritualidad, en nuestra conexión con lo más profundo de nosotros mismos, podemos empezar a percibir esas capas, esas historias que se manifiestan en nuestras emociones y en nuestros miedos más profundos.

Los traumas se transmiten de generación en generación a través del ADN?  Nuevos estudios

– El camino de la sanación: un retorno a la unidad

Sanar el trauma, ya sea individual o generacional, es un acto de amor, de reconciliación. Es como mirar en el espejo a todos aquellos que han sido parte de nuestro linaje y decirles: “Veo tu dolor, lo reconozco, pero aquí termina. Aquí, en mí, esta historia se transforma”.

Cuando tomamos la decisión consciente de sanar, estamos dando un paso no solo hacia nuestra propia libertad, sino hacia la liberación de quienes vinieron antes y de quienes vendrán después. La neurociencia nos ofrece caminos para reconfigurar nuestros patrones, para darle al cerebro nuevas experiencias que permitan soltar esa carga. La espiritualidad, por su parte, nos enseña a conectarnos con algo más grande, a honrar el dolor y a abrazarlo como una Herida Colectiva.

Imagina por un momento que nuestras heridas son como grietas en la tierra; cada grieta cuenta una historia, cada fragmento de tierra agrietada es una experiencia única, pero todas pertenecen a una misma tierra. Así es el trauma. Es algo que vivimos de manera individual, pero que al mismo tiempo forma parte de una experiencia colectiva, y entonces nos vamos tejiendo humanidad a través del trauma que hemos transitado como individuos, como familia, como munidad, como Humanidad.

La neurociencia ha empezado a desentrañar lo que las tradiciones espirituales nos han dicho durante siglos: el dolor no se queda solo en la mente, se imprime en cada célula de nuestro ser. Nuestros cuerpos recuerdan, y a veces, incluso sin saberlo, actuamos desde esas cicatrices.

Esa pelea que evitamos, esa emoción que reprimimos, esa relación que saboteamos, todas esas acciones son ecos del trauma que quedó grabado en nuestra memoria y que resuena en nuestro sistema nervioso, como una vieja canción que no logramos dejar de escuchar.

– Herencias invisibles

Y aquí es donde el trauma se vuelve aún más humano y, a la vez, más espiritual. Porque lo que llevamos no es solo nuestro. ¿Sabías que la ciencia nos dice que, en cierta forma, heredamos el trauma de quienes vinieron antes que nosotros? Es posible que en tu ser habite el eco de un dolor que no te pertenece, un miedo que ni siquiera entiendes, pero que vive en ti. 

La neurociencia llama a esto “trauma transgeneracional”. Es como si cada generación pasara sus cicatrices a la siguiente, en un intento inconsciente de protegernos del mismo dolor, de prepararnos para sobrevivir.

Y a la vez, nuestras tradiciones espirituales nos hablan de la conexión con nuestros ancestros, de cómo el alma guarda la memoria de las experiencias de nuestra familia, nuestra cultura, nuestra humanidad. Somos el resultado de esas historias, no solo en lo biológico, sino en lo espiritual. Las vivencias de nuestros ancestros nos atraviesan, nos moldean, y aunque no siempre entendemos por qué, en el fondo sabemos que estamos cargando algo más que nuestras propias experiencias.

Los traumas se transmiten de generación en generación a través del ADN?  Nuevos estudios

– Cómo el trauma nos cambia

Piensa en cómo el trauma afecta la forma en que ves el mundo. Es como si cada herida dejara una marca en el cristal a través del cual miras la vida. Y entonces, el miedo, la tristeza o la desconfianza se convierten en respuestas automáticas. Pero ¿sabes algo? No estás solo en esto. Todos, en mayor o menor medida, caminamos con una versión de este cristal fracturado. Esa es la humanidad del trauma. Porque en la manera en que el dolor nos transforma, también nos conecta.

Los estudios sobre el cerebro y el trauma nos dicen que las áreas responsables de regular nuestras emociones, de ayudarnos a sentir seguridad y bienestar, pueden quedar “anestesiadas” después de un trauma. Pero, y aquí está la esperanza, nuestro cerebro tiene la capacidad de cambiar, de reconfigurarse. La neuroplasticidad, esta increíble capacidad de adaptarse y sanar, es la ciencia hablándonos de lo que el espíritu ya sabe: que podemos encontrar el camino de regreso a nosotros mismos.

– Una invitación a sanar juntos

Te invito a que pienses en tu propio camino, en esos momentos en los que has sentido que algo en ti se rompió. A lo mejor, al recordarlo, todavía duele. Y está bien. Sanar no es borrar el dolor, sino encontrar la manera de abrazarlo, de decirle que tiene un lugar en nuestra historia, pero que no define quién somos. En este viaje no estamos solos.

La sanación es una historia colectiva. Cada vez que uno de nosotros se permite sanar, su luz toca la vida de quienes lo rodean, como una chispa que enciende otras chispas. Y es entonces cuando el trauma deja de ser solo sufrimiento y se convierte en una fuerza sagrada que nos recuerda la inmensidad de la experiencia humana.

Una pregunta que me ha ayudado a mí en mi propia reconfiguración del trauma y en mis pacientes es, ¿Qué es lo que tengo que aprender de esta situación? ¿Cuál es la oportunidad que el Universo me está permitiendo transitar a partir del dolor?

El cuerpo es un instrumento perfecto que guarda todas tus memorias para recordarte el camino de regreso a casa, a ti. Una de mis enfoques terapéuticos es justamente ir a la memoria celular inconsciente con el fin de identificar, comprender, transitar, resignificar y transformar el Trauma.

nuestras charlas nocturnas.

Complejo y melancolía quijotesca…


Grabado de Gustav Doré para el Quijote.
Grabado de Gustav Doré para el Quijote.

JotDown(C.V.Narvion) — Hacia la primavera de 2018, un gran número de hispanistas indios y personas ligadas a ese campo nos encontrábamos una mañana reunidos en el India International Center de Nueva Delhi con el objetivo de presentar una plataforma digital destinada a mantener en contacto y hacer fluida la información en el seno de este bien formado y a menudo brillante ámbito de profesores, alumnos avanzados, e investigadores.

Desde Heyderabad a Bombay, de Poone a Deradoom, de Calcuta a Chennai, todos ellos trabajan especialmente en el campo de la literatura hispanoamericana, y la española, muy centrados tanto en su expresión contemporánea como en el Siglo de Oro.

Allí se encontraban pues los grandes nombres de este amplio perímetro del hispanismo en el querido país asiático, el que, con unos muy activos departamentos repartidos por todo el subcontinente, abarca una extensión casi ocho veces la de España: Shyama Prasad GangulyVibha MauryaSonya GuptaAnil Dingra, y Aparajit Chattopadhyay… por solo citar algunos de ellos.

Dado que el español no solo es el idioma que unía a todas las personas allí reunidas, en torno a setenta, sino que se hallaba en el centro mismo del tema que iba a ser tratado —el facilitar con las nuevas tecnologías e internet la labor del hispanismo indio—, lógicamente, la sesión inaugural y las intervenciones estaban previstas en este idioma, que allí suscita un gran interés y seguimiento, el segundo del mundo en hablantes nativos, tras del chino mandarín.

El caso es que, poco antes del inicio del acto, todo tomó un inesperado nuevo rumbo, digamos, por ser discretos, que surrealista. En la gran sala comenzaron a oírse algunos comentarios, y al poco alguien anunció que, dado que el ingeniero que había confeccionado el programa no hablaba español, finalmente las sesiones completas serían en inglés.

En cuestión de escasos minutos, no se sabe por decisión de quién, la balanza se había vuelto a inclinar por el «pensamiento positivo», de nuevo por la lengua propia del mundo anglosajón, que en la India domina hasta en su propio parlamento. Parecía inexplicable el que, a causa de que una de las personas allí presentes no entendiera el idioma del contexto común, el resto de las otras setenta se vieran forzadas a corregir el guion, y hablar… ¡cómo no, en inglés!

Mis comentarios como invitado, en calidad de director del Instituto Cervantes de la India, sirvieron de poco. Parecía que, por respeto al ingeniero, allí un outsider, y no se sabía por qué otras extrañas razones, debía de procederse así. ¡Y eso que estábamos tratando del español! Idioma hablado entonces al menos por quinientos millones de personas…

No se trataba del húngaro o del japonés, también enseñados en ámbitos culturales y universitarios de la capital india, los que, a pesar de contar con todos los respetos, ni de lejos son seguidos por el mismo número de estudiantes ni igual interés. 

A LA MELANCOLÍA EN DON QUIJOTE DE LA MANCHA

A lo largo de toda aquella mañana, en la que, a golpe de largas parrafadas in english para describir un fenómeno hispano, no salía de mi asombro, me pregunté innumerables veces cuál podía ser el motivo de tan inexplicable fenómeno de complejo colectivo de inferioridad.

Se me cruzó por el pensamiento entonces la reciente traducción al hindi del Quijote, por parte de la profesora Bibha Maurya, de la Universidad Central de Nueva Delhi.

Y de repente, como dictada a la mente, me vino la palabra mágica que esperaba aliviase en algo mi abatimiento: ¡quijotes!

En efecto, en un incomprensible y también ridículo exceso de generosidad, allí no estábamos siendo sino eso: unos absolutos «quijotes».

¡Tal era la única explicación! Nos habíamos desnudado como buenos quijotes del derecho a hacer valer nuestro idioma y su pujanza en todo el planeta, en aras de no se sabe qué dadivosidad.

Desde luego, existen muchas acepciones para el término «quijotismo», que es una palabra por antonomasia abierta, como lo es la propia mutación del personaje a lo largo de la obra de Miguel de Cervantes, quien partiendo de un personaje plano y estereotipado que sale a buscar aventuras trasnochadas, logra crear la literatura moderna, y de él seguimos hablando hoy día como el texto oracular de nuestra cultura.

Así es, porque en esta gran novela de aventuras que es el Quijote, los personajes son complejos y cambiantes en sus actitudes, evolucionan dentro del propio relato, al tiempo que, en una rica terapia, permiten a Cervantes descubrir su propia identidad como hombre y como escritor.

Y eso es algo que inaugura un nuevo paradigma de relación entre el autor y el personaje, antes sencillamente inexistente. El texto no solo nos conduce hacia la modernidad, sino que nos instala en ella, en esa realidad que nunca acaba por sedimentarse.

Esta pequeña/gran anécdota apunta hacia un extraño fenómeno, que podríamos calificar de complejo civilizatorio transferido, es decir, no vivido por habitantes nativos del español, pero sí transmitido por ellos como si lo fueran, lo que tal vez en ninguna otra gran lengua mundial pueda suceder, y abunda en la idea de «excepcionalidad» cultural.

¿Qué es lo que podría hacer a muy numerosos y brillantes profesores seniors, por muy trilingües que fuesen (al menos en hindi, español e inglés), el no darse cuenta de que tal acto de presentación de una plataforma del hispanismo, no podía ni debía celebrarse sino en el idioma de Cervantes, incomprensiblemente desterrado aquella mañana en una especie de indefendible golpe de Estado lingüístico?

Expresaba, en cualquier caso, un complejo de inferioridad, marcado por creer, como el Quijote en su segunda etapa, «realista» y decadente, que todos los demás son mejores, y que, en esta ocasión concreta, por enésima vez en el contexto anglosajón y el de la Commonwealth, la actividad debía celebrarse en lengua inglesa.

Es cierto que la leyenda negra, creada y fomentada por dicho mundo anglosajón, tuvo una gran responsabilidad en todo esto y aunque dicho mito de oleajes devastadores, encuentra su punto álgido a lo largo del siglo XIX, con la bomba de racimo de las pérdidas españolas, fue en el siglo XX (y aún lo sigue siendo, aunque más aminoradamente en la actualidad), cuando ha tenido lugar su gran explosión.

También es cierto que el que se tratase de una España en la que hubo muchos más Sanchos que Quijotes, fue algo que contribuyó a profundizar este mito de un país atrasado frente a los nuevos poderes industrializados.

A LA MELANCOLÍA EN DON QUIJOTE DE LA MANCHA

Lo que parece claro es que existen dos Quijotes, que de forma intuitiva expresan la paradoja luminoso/sombría que aqueja a España, como físicamente puede distinguirse entre la primera entrega del texto cervantino, y la segunda, de 1615.

Una inicial de expansión y aventuras, con una infinita confianza en sí mismo, junto a la voluntad de querer mejorar al mundo, y otra, regresiva, de decadencia, con un don Quijote apoltronado en la creencia de que todos son mejores que él mismo, y todos poseen más derechos, por el solo hecho de compartir una misma realidad, la que, por empobrecida y roma le es ajena.

Algo que hoy día calificaríamos de «autosabotaje». Evidentemente, lo que sucedió esa mañana, era una copia de la segunda acepción pesimista del quijotismo.

¡Pero este término también expresa mucho más!

El quijotismo es sabiduría escéptica, es la perplejidad que inaugura la conciencia moderna, el ansia de renovación al tiempo que fatiga por un gran imperio en decadencia.

También es resignación y pesimismo, y entre otras muchas cosas, es amor a la justicia, quebrado por un constante desacomodo con el statu quo social. Es todo eso, haciéndose demasiadas ilusiones sobre las cosas y las personas, pero sobre todo consiste en ser idealista hasta perder el sentido, como mecanismo perpetuo de reinvención de sí mismo. 

Estas imágenes en claroscuro traen a la memoria los dos rostros literarios del bíblico Salomón. Aunque se ha puesto hoy en duda la autoría salomónica del Eclesiastés, tradicionalmente consta el que fue el mítico rey, hijo de David, quien de joven escribiera el Cantar de los cantares, embriagado por los placeres de sus exóticas esposas, mientras que de anciano compuso el Eclesiastés, texto grave y adusto en el que se pregunta cómo afrontar la vida, dado que nada en ella es seguro salvo la muerte.

Y en una especie de estoicismo derrotista, parece recomendar el que se acepten serenamente las adversidades, ya que también estas serán, de la misma forma, pasajeras. De modo que, en efecto, el tono pesimista y agrio sobre la fugacidad de los placeres frente al jovial y perfumado Cantar, nos recuerda vivamente a la transición de los dos Quijotes, el de la locura y el de la cordura, quien cree en el presente como un infinito preñado de posibilidades, y quien ya no le interesa más. 

De vuelta al quijotismo y el llamado «problema de España», y su reflejo en lo que inopinadamente, había sucedido aquella mañana. Me venían imágenes históricas dispersas: desde la gran debacle y decadencia política de 1898, tas la que vino el intento de regeneración social e intelectual en España, que encarnó la generación literaria de ese año… hasta el periodo vital de Cervantes, entre los siglos XVI y XVII.

Este puede verse como una gran época de encrucijada, al tiempo que de continuidad entre el mundo renacentista del genio, y el barroco, de la contradicción elevada y convertida en arte, la pura luz y el claroscuro, con los que entreverado vendría el largo declinar del imperio.

Con Unamuno y Ortega y Gasset a la cabeza, pero también con Gregorio MarañónMaeztuAzaña y Madariaga, los comentaristas que a lo largo del siglo XX reflexionaron sobre las andanzas del Caballero de la Triste Figura, vieron en el quijotismo no solo una evidente identidad, compleja e irrepetible, un reflejo fiel de la España de su momento, del Siglo de Oro, sino del ser español, con todas sus conocidas contradicciones, tanto en sus logros como en sus derrotas.

Es ciertamente muy español el preguntarse de forma obsesiva por el sentido del propio ser como identidad cultural, aunque sin profundizar excesivamente en ese nudo gordiano. Tal vez, la revolución haya de empezar, como siempre por dentro, olvidándonos un poco del «destino común» para encontrar el propio sentido en la vida de cada cual, entregándose a él con gran pasión. La cualidad acabará por vencer así a la cantidad.

Cervantes | Don Quijote paso a paso

Si se buscase una característica definitoria del carácter de don Quijote, esta sería sin duda la melancolía, esa vivencia de contrastes de difícil resolución: el vivir la presencia de lo ausente junto a la ausencia del presente…

Sobre esa base, el Quijote escenifica una tragicomedia continua, el espejo de la España de ese periodo, ilustrada con su propio humor y drama del caballero andante, quien en mitad de ambos sentimientos hace anidar siempre dicha melancolía, muy acertadamente definida por Victor Hugo (en los Trabajadores del mar) con el oximorónico «es la alegría de estar triste».

La melancolía, uno de los cuatro humores que desde la Antigüedad definen al ser humano en la larga tradición galénico-hipocrática, se encuentra en efecto instalada en la base misma del Quijote tanto como en su desarrollo.

Es una obra de leitmotiv melancólico.

De las varias citas que hay en la obra a esta dolencia, definitoria de toda una época, destaca cuando por ejemplo, en el segundo Quijote (cap.74), Sancho responde llorando, y dice: «No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía».

En este mismo sentido de las dos realidades, podría decirse que en la tradición literaria existe una melancolía positiva, como aparece a raíz de Aristóteles, en Marsilio Ficino y todo el Renacimiento, en la que se incide en esa desazón como instrumento de conocimiento, mientras que, de Hipócrates y Galeno, en la tradición médica se hace énfasis en la parte negativa de la «bilis negra», en su carácter corrosivo, en definitiva, en el malestar como hundimiento psicológico del individuo.

El motivo es bastante claro, y consiste en la incapacidad de sublimar tal dolor, de hallar una salida creativa a través de esa dolencia, sino solo hundirse en el dolor mismo. Todas las épocas han tenido, en efecto, su propia lectura de la melancolía: de la Antigüedad al Romanticismo, del Renacimiento al inicio del XX y entreguerras.

La concepción materialista del alma (basada en los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire), toma un nuevo vuelo en la tradición cristiana, más allá de la exploración puramente fisiológica de las enfermedades del alma, y busca en el terreno místico y estético la fuerza de la inspiración.

El momento privilegiado sobre su teorización e influencia es sin duda el Renacimiento, que en realidad fue una sabia lectura futurista del pasado grecorromano. La melancolía posee desde la antigüedad clásica una larga genealogía. Presente ya en tiempo presocrático, aparece en la tradición médica griega en la Escuela de Cos, con Hipócrates a la cabeza.

Esta tradición, pasando por Aristóteles: describe como la «bilis negra», que en principio causa abatimiento y tristeza, incluso locura, igualmente regala cualidades excepcionales: voces interiores, o sueños visionarios, siempre inspirados.

Ejemplos de la primera acepción de la melancolía superior los encontramos en Pessoa o Walter Benjamin, quienes saben desentrañar el drama interno de la «dolencia» y la escisión del yo, con variadas salidas creativas.

Friso de Don Quijote y Sancho Panza en madera tallada y pintada - Etsy  España

Podríamos decir que el poder de la melancolía dota a quien la padece o disfruta (o ambos a la vez), de una especie de obturador, que en realidad no se trata sino de la propia imaginación, la que, con otros componentes como el genio, o el gusto estético, prefigura la propia realidad. 

El mismo año (1915) que Einstein ligase el espacio y el tiempo en su teoría de la relatividad, Freud publicó Duelo y melancolía, relacionando esta última con el sentimiento de la pérdida, sea de un ser querido o de cualquier cosa, algo que causa inhibición, seguida de series recurrentes de depresiones.

La melancolía que podemos denominar positiva consiste en que el dolor por tal pérdida es sustituido por la búsqueda de otro objeto, lo que, según esta visión, encuentra su continuidad en el terreno literario, artístico o filosófico, y que en el mejor de los casos tiende a la sabiduría.

Siguiendo en este terreno, y abundando en el poder creativo de esta dolencia del alma, también de la filosofía, Heidegger expone en su curso sobre Los conceptos fundamentales de la metafísica, el que, si bien es cierto que toda actividad creativa se encuadra en la melancolía, no todo tipo de melancolía es sin embargo creativa. El melancólico se crea a sí mismo. Como podría decir el propio Wilde

Nuestra visión discurre en estas líneas de cierta sorpresa y estupor, por fenómenos de lo español en el mundo con los dos Quijotes descritos: el expansivo y el deprimente, el eufórico y el acabado frente a la realidad adversa. Trata igualmente de dos melancolías generadas entre los intersticios del cuerpo y del alma, pero que beben de una misma fuente: la melancolía del genio, ese tentado al rapto hacia las alturas, tanto como la del personaje abatido con la permanente «tentación del abismo».

Todo ello parece muy dual, como por fortuna o desgracia nos dictan nuestros sentidos en la experiencia diaria, tercamente cosida con frío y calor, con los dolores y placeres. Ambos Quijotes no perciben, como es claro, igual la misma realidad, en sus tan distintas fases de furor y abatimiento.

Entre ellos se da un tránsito propio de salto mortal entre el creer férreamente en sí mismo y el dejar de hacerlo. ¡Y en tal tránsito discurre la vida! ¡Tal parece suceder a las culturas y a las personas en un irrefrenable movimiento pendular! Como señala el Eclesiastés: «todo tiene su tiempo».

«Tiempo de nacer y de morir, de plantar y de arrancar, de matar y de curar… ». Solo si se abriga la voluntad de que todo ha de ser nuevo bajo el sol, frente al conocido y derrotista dictamen contrario, puede intentarse deshacer esta disyuntiva que tan a menudo nos paraliza. Este es el único método de salida frente a las contradicciones y alternativas que propone la vida. 

Don Quijote de la Mancha y su amigo Sancho, en madera tallada y pintada de  negro. - Etsy España

En homenaje a Proclo y los neoplatónicos, que siglos antes de Hegel inventaron la dialéctica ternaria, me gustaría concluir estas palabras con una invitación abierta.

Esta consiste en encontrar igualmente una tercera melancolía, y por qué no, un tercer Quijote, más allá de la depresión y del frenesí. 

Como con una buena parte de los hallazgos ocurre, tal vez ese tercer talismán para el viaje de renovación, no se trate de unos datos o informaciones comunicables, sino que irrumpa con la luz de las epifanías, y únicamente pueda ser descubierto por cada cual. 

nuestras charlas nocturnas.

Las bombas atómicas: El segundo en que el mundo cambió…


ONU(Y.Sasaki) — La primera bomba atómica dirigida contra una zona poblada fue lanzada por Estados Unidos desde un avión sobre Hiroshima (Japón) el 6 de agosto de 1945, durante la Segunda Guerra Mundial. La segunda bomba de este tipo tuvo como objetivo Nagasaki dos días después. Desde entonces, la ONU y grupos como Nihon Hidankyo han contribuido a forjar el camino hacia un mundo libre de armas nucleares.

En la imagen, nube atómica estallando sobre Hiroshima, 2 minutos después de la explosión, a las 8:17 am.

Nube atómica extendiéndose sobre Nagasaki hacia el medio día del 9 de agosto de 1945.

Sobre Nagasaki, una nube atómica se extiende por la ciudad vista desde unos tres kilómetros al sur del hipocentro hacia el mediodía, hora local, del 9 de agosto de 1945.

Supervivientes de la bomba de Hiroshima que han recibido algunos cuidados médicos.

Los supervivientes de las bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki, conocidos como hibakusha, recibieron tratamiento médico, entre ellos este hombre, mujer y niño, fotografiados en Hiroshima el 12 de agosto de 1945.

Mionumento a la Paz en Hiroshima, Japon.

Los restos del edificio situado en el epicentro de la explosión de Hiroshima se llaman Cúpula Genbaku y ahora forman parte del Monumento a la Paz de Hiroshima. Genbaku significa bomba atómica en japonés.
La UNESCO incluyó este monumento en su Lista del Patrimonio Mundial en 1996.

La primera sesión de la Asamblea General de la ONU se inauguró el 10 de enero de 1946 en el Central Hall de Londres (Reino Unido).

La ONU ha intentado crear un mundo libre de armas nucleares desde su creación en 1945, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial y el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki.

La primera resolución de la Asamblea General de la ONU, adoptada en enero de 1946, se titulaba Establecimiento de una comisión para tratar los problemas planteados por el descubrimiento de la energía atómica.

La Semana del Desarme de 2011 rindió homenaje al testimonio y el activismo de los supervivientes japoneses de la bomba atómica.

Un hibakusha, uno de los supervivientes de los bombardeos atómicos en Japón, habla en un acto especial celebrado en 2011 en la sede de la ONU para conmemorar la Semana del Desarme, que se celebra anualmente en octubre.

El Secretario General de la ONU, António Guterres. visita Nagasaki (Japón) en 2018

El Secretario General de la ONU hizo un hueco para plegar grullas de papel con niños en el Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki. Los líderes mundiales deberían ser tan lúcidos como los hibakusha.

 Viendo las armas nucleares como lo que son: artefactos de muerte que no ofrecen seguridad, protección ni protección, António Guterres, dijo: «La única forma de eliminar la amenaza de las armas nucleares es eliminarlas por completo».

Los restos de un reloj encontrado en las ruinas de Hiroshima, en Japón, que se paró a la hora exacta de la explosión el 6 de agosto de 1945.

nuestras charlas nocturnas.

Hongzhi, el ‘Gran Gobernante’ de la dinastía Ming que fue el único emperador monógamo de la historia de China…


Retrato del emperador Hongzhi.

L.B.V.(J.Álvarez) — Vivió a caballo entre los siglos XV y XVI, siendo uno de los emperadores más insólitos de la historia de China; no sólo por ser el primero en renunciar a cualquier gloria militar sino también el único en tener una única esposa frente a la habitual colección de consortes y concubinas.

Seguidor devoto de Confucio, aplicó esa doctrina en el ejercicio del gobierno, lo que proporcionó una estabilidad política que permitió prosperar económicamente y dejar un buen recuerdo entre sus súbditos, que le dieron como nombre póstumo Emperador Jing, es decir, Emperador Respetuoso o Gran Gobernante. En realidad se llamaba Zhu Youcheng, aunque ha pasado a la posteridad como Emperador Hongzhi.

Nació en 1470, tercer hijo del emperador Chenghua, el octavo de la dinastía Ming, y su mujer, apellidada Ji (se la conoce como Lady Ji) que estaba en palacio como prisionera de la rebelión de la provincia Guangxi y de la que el niño heredó su aspecto sureño: baja estatura y tez oscura. Hongzhi era débil, pero sobrevivió a otros hermanos mayores.

No le resultaría fácil, ya que Wan Zhen’er (más conocida como Lady Wan), la consorte favorita de su progenitor, tenía un carácter despiadado y no dudaba en eliminar a todo aquel que rivalizara con ella por el favor del emperador.

Quizá eso se debiera a que se sentía en desventaja por su modesto origen, puesto que era hija de un funcionario y había entrado en la corte como sirvienta; también existe la posibilidad de que las otras consortes la difamaran al convertirse en favorita y ascender socialmente de forma vertiginosa, con el agravante de que en 1466 dio a luz a un hijo del emperador.

El caso es que el niño murió diez meses después y desde entonces, se rumoreaba, Lady Wan pagaba a los eunucos palaciegos para mantenerla informada sobre el harén y así saber cuándo otra concubina quedaba embarazada, de modo que, presuntamente, la hacía abortar o mataba al recién nacido.

Chenghua
El emperador Chenghua. 

Ésa es la razón por la que Chenghua se lamentaba de no tener descendencia masculina a sus treinta y un años; lo es, asimismo, de que no se enterase siquiera del nacimiento de Hongzhi hasta que éste cumplió cinco años. Su llegada a este mundo constituía una amenaza para el bebé y su madre por temor a Lady Wan, de ahí que, al quedar embarazada, Lady Ji iniciara una vida más discreta en los aposentos que la ex-emperatriz Wu ocupaba en los jardines de la Ciudad Prohibida.

Wu había sido la primera esposa del emperador, pero fue repudiada apenas un mes después de casarse porque él tomó partido por su amante tras un enfrentamiento entre ambas mujeres.

Sin embargo, al poco de que el niño fuera presentado a su padre y reconocido oicialmente, Lady Ji falleció sospechosamente, teniendo que quedar a cargo de su abuela paterna, la emperatriz viuda Xiaosu, que le dio al niño el nombre de su clan, Zhu.

Pese a su corta edad, Zhu Youcheng siempre tuvo a su madre en la memoria y nunca la olvidaría a lo largo de su vida, que no iba a ser como la de los demás porque ese mismo año, 1475, fue nombrado príncipe heredero y confiado al eunuco Tan Ji para recibir la educación correspondiente a su alcurnia.

Fue él quien le enseñó a leer utilizando para ello la obra más importante del confucianismo Los Cuatro Libros y los Cinco Clásicos (escrita antes del 300 a.C., si bien no se sabe si por el propio Confucio o por sus discípulos), que desde la dinastía Han Occidental se empleaba como corpus de la ideología oficial del estado y temario de oposiciones para funcionarios públicos.

Zhu Youcheng demostró ser un alumno aplicado, ya que asimiló en profundidad la filosofía confuciana y la aplicaría en su política más adelante.

Xiaochengjing
Xiaochengjing, la esposa de Hongzhi 

De momento tenía la tarea extra de sobrevivir, ya que la rijosa Lady Wan hizo que el eunuco Liang Fang, que estaba a su servicio, tratase de disuadir al emperador para que nombrara otro heredero, aduciendo que Zhu Youcheng era débil y poco inteligente.

Pero, como ha pasado siempre, el palacio era un auténtico campo de batalla entre eunucos por afianzar sus respectivas parcelas de poder y fue otro, Huai, el que logró contrarrestar el plan enarbolando el derecho sucesorio y la estabilidad política.

Eso sí, de momento el príncipe fue enviado a Fengyang, una ciudad de la actual provincia china de Anhui que entonces estaba considerada la capital de la región central. Llegó con buen pie, pues coincidió con un terremoto que, como era costumbre, se explicó como resultado de su alejamiento, respecto al que los dioses mostraban su disconformidad.

De esa curiosa forma Zhu Youcheng aseguró la sucesión, ya que su padre no quería enemistarse con el Cielo; volvía a ser el destinado al trono.

En febrero de 1487 contrajo matrimonio con Xiaochengjing, una mujer un año mayor que él y natural de Xingji (actual Qinhuangdao, provincia de Hebei), a la que las fuentes de la época describen como tonta y exigente, frívolamente aficionada a gastar en caprichos caros y muy crédula ante las supersiticiones de algunos monjes budistas y taoístas, además de promocionar a sus hermanos, Zhang Heling y Zhang Yanling, a puestos de importancia en las altas esferas estatales y conceder un título de nobleza a su padre.

Zhu Houzhao
Zhu Houzhao, el hijo y sucesor de Hongzhi, que reinaría con el nombre de emperador Zhengde. 

Pese a ello, Zhu Youcheng la amó tan profundamente que rompió con la tradición china y pasó a ser el primer y único emperador monógamo, de ahí que a veces se le comparase con un ermitaño.

Fruto de ello fue una prole bastante mayor que la de su padre: tuvieron dos hijos -aunque el segundo murió joven-y tres hijas, siendo el primogénito Zhu Houzhao (futuro emperador Zhengde) especialmente querido por su padre debido a que éste quería proporcionarle el cariño paterno que él no recibió de Chenghua.

Éste enfermó de gravedad en septiembre, siete meses después de la boda, confiando a su sucesor los asuntos de gobierno con la ayuda de varios secretarios.

Cinco días más tarde falleció y Zhu Youcheng fue proclamado emperador, adoptando Hongzhi como nianhao o nombre de era (el apelativo que se elegía para designar el período de reinado de cada mandatario), que significa «Gran Gobernante», mientras su esposa pasaba a ser la emperatriz Zhang. Lady Wan había muerto ocho meses antes, pero el nuevo mandatario no quiso despojarla de su título de Gongsu Duanshun Rongjing («Noble Consorte Imperial») por respeto a la memoria de su padre.

Lo que sí hizo fue enviar emisarios a Guangxi, donde debían construir un templo en honor de la familia de su madre (mandó hacer otro en la Ciudad Prohibida) y buscar parientes vivos de ésta.

Sólo encontraron a dos primos, que fueron agasajados con los nombramientos de oficiales de la Guardia Imperial; después de una disputa que mantuvieron con un tercero se descubrió que los tres eran simples estafadores cuyo final se supone que sería más bien funesto.

Hongzhi
Retrato palaciego del emperador Hongzhi conservado en un pergamino colgante del Palacio Nacional de Taipei. 

Mientras Zhang implantaba en la corte un estilo de vida de lujo y placer, llegó el año 1491, en el que nació el primogénito, Zhu Houzhao, al que nombró príncipe heredero al año siguiente.

Algo que asentó definitivamente al emperador en su trono en la misma medida que su familia política hacía otro tanto en la aristocracia; su suegro incluso reclamó un título de más nivel, pero hubo que concedérselo póstumamente porque murió en 1492, de manera que los tres hermanos de Zhang pasaron a tener sangre azul, tierras y licencias comerciales… una puerta abierta a la corrupción

Esto generó descontento en la administración y surgieron acusaciones contra ellos de malversación y apropiación de parcelas ajenas, aunque nunca prosperaron porque tenían eunucos y funcionarios a su servicio para contrarrestarlas, aparte de que el propio emperador los protegía para no entristecer a su querida esposa. Eso sí, tampoco castigaba a los acusadores, ya que la ética confuciana decía que las críticas razonadas siempre eran legítimas y mejoraban la administración de la burocracia.

El problema estaba en que Hongzhi y su mujer eran taoístas, algo que les separaba del confucianismo imperante entre los funcionarios, que no veían con buenos ojos las frecuentes designaciones de monjes de esa fe para altos cargos.

Por eso el emperador acometió una profunda reforma administrativa para suprimir los gastos superfluos y retirar a todos los burócratas considerados corruptos o que no hubieran conseguido su puesto por méritos. Entre los que tuvieron que irse, por cierto, había un millar de lamas budistas y taoístas; también parientes de Lady Wan, entre ellos dos secretarios de mala fama.

Para ello reconfiguró el poder ejecutivo, destituyendo a Wan Ra, que era Gran Secretario Principal, y desdoblando ese cargo en dos: el eunuco Huai En y el funcionario Wang Shu.

Fueron ellos los que nombraron a sus ministros, escogidos entre los más honorables, lo que, unido a que Hongzhi abrazó plenamente el confucianismo y a que predominaron los funcionarios sobre los eunucos, repercutió en un aumento de la tranquilidad y mejoró la eficacia.

Al contrario que su padre, el emperador celebraba reuniones periódicas con su gobierno y pocas veces tomaba decisiones unipersonales, aunque con el tiempo y por influencia conyugal sí tendería a hacerlo.

Ciudad prohibida China
Vista general del área de la Ciudad Prohibida.

Una de las iniciativas más interesantes fue que el estado reanudase en 1503 la acuñación de moneda, ya que había ido quedando en manos privadas y las tiradas resultaban insuficientes y confusas, con profusión de modelos distintos que convivían con los pagos en especie (arroz, cereales, telas, pieles, conchas…) en las zonas menos desarrolladas.

Por otra parte, se bajaron los impuestos para que el pueblo no le faltasen recursos con los que afrontar algunos desastres naturales que se produjeron en poco tiempo, caso de una pertinaz sequía, el desbordamiento del Río Amarillo y la rotura de la presa de Shandong, que obligó a aplicar un plan de reencauzamiento que tardó dos años en terminarse pese a implicar a ciento veinte mil trabajadores.

Asimismo mejoró la agricultura y revivió el comercio, recuperándose el que se mantenía con las regiones del norte interior para comprar caballos en grandes cantidades a cambio de té, logrando de paso frenar la venta ilegal de éste que algunos particulares hacían a tibetanos y mongoles.

El té se usaba también para pagar cargamentos de arroz que se enviaban a las regiones que sufrían hambruna por alguna de las catástrofes reseñadas, pero el objetivo principal eran las monturas, necesarias para el ejército porque, pese a que Hongzhi procuró siempre la paz exterior, no faltaron algunos conflictos, tanto externos como internos.

Entre los primeros estaba el que se mantuvo con el sultán de Turfán (una región autónoma antaño denominada Gushi y situada en la frontera septentrional, en plena Ruta de la Seda), que se había apoderado de la ciudad china de Hami, importante para la mencionada ruta.

Fracasada la diplomacia, el emperador movilizó a sus tropas y reconquistó la urbe en 1495, colocando a un príncipe uigur en el trono. El enemigo la recuperó pero brevemente, hasta que China interrumpió el comercio de seda y tuvo que admitir el regreso del príncipe, pasándose a un tenso statu quo.

Pero dentro de la propia China había disturbios. Concretamente en la región suroeste, en la frontera entre Guizhou y Yunnan, donde una mujer de la tribu lo-lo llamada Mi-lu lideró una insurrección entre 1499 y 1502 que obligó a una intervención militar a gran escala.

Entre 1500 y 1503 también Hainan, la provincia más meridional, se vio sacudida por una rebelión: la de la etnia Li, que descontenta con los abusos de algunos funcionarios gubernamentales atacó a los residentes chinos.

Sólo pudo pararse enviando soldados y a costa de numerosas bajas, pero finalmente se recondujo la situación dejando la administración local en manos de los jefes tribales li.

Escuela Wu
Una obra de la Escuela Wu, por Shen Zhou. 

No hubo mucho más porque, como decíamos, Hongzhi deseaba un mandato pacífico acorde al principio confuciano de obtener superioridad por la vía de la virtud e incluso desechó su idea inicial de expandir las fronteras septentrionales. Sin embargo, también el ejército fue sometido a reformas.

El tradicional sistema Weisuo de reclutamiento se completó en 1494 con la contratación de tubing o «soldados locales» para las zonas limítrofes y minzhuang, «incondicionales del pueblo», para las interiores. Se trataba pues de mercenarios, que hasta entonces sólo se incorporaban informalmente.

Otra medida que introdujo fue instaurar exámenes para seleccionar a la oficialidad. En realidad era algo iniciado décadas atrás pero de forma limitada insatisfactoria; Hongzhi decretó que fuera algo generalizado y encargó la tarea a los funcionarios de cada región, pese a lo cual los resultados distaron de ser los esperados.

En cambio, el emperador entregó el mando de la guarnición de Pekín a funcionarios civiles (uno de ellos, muy experimentado en tener tropas a sus órdenes, sería el jefe general), contrastando con la costumbre de su padre de dárselo a eunucos.

Como se puede ver, Hongzhi trató de poner coto al amplio poder de que gozaban los eunucos en la corte. El primero en caer fue Liang Fang, aquel que trabajaba para Lady Wan, sustituyéndolo por el prestigioso Huai En, al que recuperó de su jubilación (recurrir a veteranos fue una de las acertadas líneas de actuación del emperador).

Luego vinieron otros que acaparaban diversas administraciones, lo que mereció el agradecimiento del resto del funcionariado. Durante el reinado únicamente hubo dos casos de corrupción flagrante de eunucos que fueron atajados de forma contundente.

El primero tuvo lugar en 1489, cuando las autoridades de Nianjing se enzarzaron en un cruce de acusaciones; unos denunciaban que el gobernador, Jiang Cong, desvió fondos locales que habría destinado a pagar gastos del emperador y él, a su vez, les recriminaba su incapacidad para detectar otras ilegalidades peores.

Hongzhi falló a favor de Jiang Cong, pero las críticas persistieron e incluso saltaron a irregularidades inmobiliarias, hasta tal punto que finalmente tuvo que dar marcha atrás y deponerlo cuatro años más tarde.

nuestras charlas nocturnas.

La historia del Interdom, el internado soviético que acogió a los hijos de revolucionarios en el mundo (incluidos varios latinoamericanos)…


Viola Carrillo (a la izquierda) junto a una compañera en el patio del Interdom.
Viola Carrillo (a la izquierda) junto a una compañera en el patio del Interdom.

BBC News Mundo(F.Paúl) — Viola Carrillo tenía apenas 7 años cuando tuvo que huir de Chile en agosto de 1974.

Pocos meses antes, el régimen de Augusto Pinochet había ejecutado a su padre, Isidoro Carrillo, un conocido dirigente sindical de los mineros del carbón y miembro del partido comunista chileno.

En medio de la persecución, y apoyada por la Cruz Roja, la madre de Viola, Isabel Nova, logró abordar un avión junto a sus hijos con destino a Moscú, capital de la entonces Unión Soviética.

Desde allí, Viola y sus hermanos fueron enviados a un lugar muy particular: el internado internacional de Ivánovo, más conocido como Interdom, ubicado a casi 300 kilómetros al noreste de Moscú.

Fundado en 1933, este establecimiento educacional recibió por décadas a los hijos de revolucionarios de todo el mundo que necesitaban protección. Entre sus pupilos estuvieron los hijos del chino Mao Zedong, el militar yugoslavo comunista “Tito” (Josip Broz) y la española Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”.

Y también Viola.

“Llegué muy frágil. Había perdido a mi padre y estaba consciente de que lo habían ejecutado. Lloraba en las noches porque extrañaba a mi mamá, no podía conciliar el sueño”, recuerda de sus primeros días en el internado, que terminó siendo su hogar por los siguientes 10 años.

“Pero rápidamente me fui integrando -agrega para BBC Mundo-, en parte gracias a la fraternidad que recibí de mis compañeros latinoamericanos con quienes compartíamos una historia en común”.

– ¿Cuándo y por qué se creó el internado?

La idea de un internado para hijos de revolucionarios vino de una militante comunista suiza, Mentona Moser, cuya acaudalada familia fundó la empresa relojera Moser, en San Petesburgo.

Cuando viajó a Rusia en 1926, Moser se sintió tan inspirada por el Estado comunista que decidió donar parte de su herencia a la creación de la escuela.

Fachada del Interdom
Fundado en 1933, el Interdom recibió por décadas a los hijos de revolucionarios que necesitaban protección.

La ayudó Fritz Platten, uno de los fundadores de la Internacional Comunista, también conocido por organizar el regreso de Vladimir Lenin a Rusia desde Suiza, en 1917.

Eligieron la ciudad de Ivánovo -a la que tradicionalmente se le ha llamado la “capital textil” de Rusia- para levantar el establecimiento, que desde sus inicios contó con una infraestructura sobresaliente para la época.

Los primeros en llegar al internado fueron los hijos de los antifascistas de Bulgaria y Alemania, pero con el tiempo diversos activistas políticos de todo el mundo, incluyendo países como Grecia, Austria, Italia, España, Irán, Angola, Etiopía y Somalia, enviaron a sus niños a Ivánovo.

También fue refugio para niños durante el bloqueo de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial y después del accidente nuclear de Chernobyl, en 1986.

En total, 5.000 niños de 85 países pasaron por las puertas de Interdom.

– La presencia latinoamericana

Y América Latina no fue la excepción.

“Desde los años 30 comenzaron a llegar muchos niños latinoamericanos debido a las distintas dictaduras que asolaron a la región”, explica Cristián Pérez, autor del libro «Los Niños del Interdom» (2024, editorial Catalonia) y académico de la universidad de Playa Ancha, en Chile.

Pérez precisa que la primera oleada vino desde Cuba en los años 30’, luego de que la isla quedara bajo el mandato de Gerardo Machado. Luego, vinieron los guatemaltecos, hijos de familias vinculadas al Partido Guatemalteco del Trabajo que se exiliaron a partir de 1954.

A fines de los 60’ llegaron jóvenes desde Paraguay y Ecuador, y más tarde desde Colombia, después de que los militares tomaran el poder, liderados por Gustavo Rojas Pinilla.

Estudiantes protestan en contra de Machado, en Cuba.
Estudiantes protestan en contra de la represión en Cuba bajo el régimen de Machado.

Desde los 70, se sumaron los hijos de revolucionarios de Chile y otros países de la región que se vieron enfrentados a escenarios complejos.

“La mayoría de estos niños habían sufrido persecución o la pérdida de sus familiares, muchos desaparecidos o fusilados. Son sobrevivientes de una tragedia y, por lo tanto, llevan en sus espaldas los dolores, el trauma y la angustia de esa sobrevivencia”, explica Cristián Pérez.

Entre los latinoamericanos, esta historia común los hizo acercarse y apoyarse mutuamente, afirma el investigador.

“Entre colombianos, ecuatorianos, chilenos, paraguayos, etc, fueron realmente hermanos”, dice Pérez.

La chilena Viola Carrillo coincide.

“Entre nosotros sentíamos calor humano, una fraternidad muy especial. Hasta el día de hoy seguimos en contacto”, dice.

Hacia fines de los 70’, los latinoamericanos ocuparon un lugar especial en el Interdom al convertirse en el grupo más numeroso y mejor organizado, explica Cristián Pérez.

Los estudiantes de estos países llevaron su cultura al establecimiento, formando incluso un emblemático grupo musical -llamado Los Ponchos Rojos– que llegó a popularizarse más allá de las fronteras del internado.

La banda -que asistió a festivales en distintas ciudades de la Unión Soviética- tocaba al ritmo del folclor altiplánico, con el charango, zampoñas y bombo, repertorios de Víctor Jara o de Violeta Parra y otros referentes sudamericanos. También interpretaban canciones de protesta.

“Con los latinos nunca dejamos de cantar nuestras canciones. También hacíamos obras de teatro, leíamos poesía”, recuerda Viola Carrillo.

– Adaptación

Aunque esa hermandad los ayudó a que al principio la adaptación no fuera tan difícil, las circunstancias eran adversas. Partiendo porque en el lugar se hablaba el 90% del tiempo sólo en ruso, un idioma que la gran mayoría de los niños no hablaba al llegar.

Así lo recuerda Óscar Villagra, quien tuvo que escapar de Paraguay en medio del gobierno militar de Alfredo Stroessner (que lideró el país entre 1954 y 1989) y a los 15 años se integró al internado.

“Cuando llegué sentí un choque bastante fuerte porque yo no tenía idea de que tenía que aprender otro idioma y el ruso no es fácil”, le dice a BBC Mundo.

“Pero tuve que aprenderlo rápidamente por necesidad, también tuve que acostumbrarme a una nueva cultura, a una nueva comida y a un nuevo círculo”, agrega.

Además de enseñarles ruso, la escuela se aseguró de que los niños aprendieran su propia lengua materna, historia y cultura, por lo que se esforzó por encontrar profesores de hasta los idiomas menos hablados.

Esto era parte de su currículo académico que, según el investigador Cristián Pérez, era de “primer nivel”.

“Hay que entender que este era un internado de élite. Tenían todos los adelantos técnicos, bibliotecas impresionantes, salas de mapas, recintos deportivos de primer nivel y una alimentación que probablemente no había en ningún otro lugar de la Rusia de esa época”, indica.

Pinochet tras el golpe
Tras el golpe militar de Pinochet, en 1973, muchos chilenos partieron al exilio.

Los estudiantes debían usar un uniforme. Uno para la mañana y otro para la tarde. Pantalones azules para los hombres, faldas tableadas y zapatos de charol para las mujeres. El sábado era el único día en que se podían vestir como querían (ocasión ideal para intercambiarse ropa entre los alumnos).

La jornada comenzaba temprano: a las 6 de la mañana los despertaban a todos.

Después, la rutina consistía en hacer ejercicio y, más tarde, tomar desayuno: huevos, pan con mantequilla, yogur.

En el libro «Los Niños del Interdom», Cristián Pérez afirma que el resto del día se dividía más o menos así: clases por la mañana, almuerzo -que podía incluir la famosa sopa rusa borsch-, siesta, hacer tareas y algunas horas libres para jugar.

Antes de dormir, había algo de espacio para la vida social hasta que a las 8 se apagaba la luz.

– Pioneros

Siempre, sin embargo, había momentos en que los estudiantes añoraban a sus padres.

Con la voz entrecortada, Viola Carrillo recuerda que de los 10 años que estuvo en la escuela, visitó a su madre sólo en contadas ocasiones.

“Hoy, a mis 50 años, puedo decirlo: a mí me faltó mi familia, mi madre… porque aunque el Interdom me lo dio todo, nunca dejó de ser un internado”, dice.

De alguna forma, esa tristeza se balanceaba con el orgullo que sentían por lo que sus padres habían hecho o seguían haciendo en sus países de origen.

También los movilizaba la esperanza de volver.

“Todo el tiempo hablábamos de lo que estaba pasando en nuestros países, veíamos la televisión esperando que las cosas cambiaran… fantaseábamos con que volvíamos y que nos iban a estar esperando con banderas”, le cuenta a BBC Mundo Patricia Salgado, una chilena que tuvo que salir del país en 1974 tras el golpe de Pinochet. Su padre, Jorge Salgado, trabajaba en el Ministerio de Educación de Salvador Allende.

“Cuando en Chile hubo un atentado en contra de Pinochet, pensamos: ¡¡nos vamos!!”.

“Sin ese estímulo, sin ese sueño, no hubiésemos podido sobrevivir. Era lo que nos movilizaba”, añade.

Patricia Salgado a los 17 años en el Interdom.
Patricia Salgado a los 17 años en el Interdom.

Un recuerdo similar comparte con BBC Mundo la ecuatoriana Aida León, hija de un activista del partido comunista de Ecuador, que llegó al internado en 1973, con 14 años.

“Celebramos tanto cuando cayó (Anastasio) Somoza (que ejerció el poder dictatorial de Nicaragua desde 1937 hasta 1979) o cuando fue la liberación de Guinea-Bisáu (en septiembre de 1974). Todos estábamos felices”, indica.

Y es que la política se podía respirar en cada rincón del internado.

“El Interdom no era un lugar para los hijos de la burguesía, sino para los revolucionarios. Entonces, desde su fundación, tiene una fuerte presencia política e ideológica. Allí preparaban a niños que después iban a volver al campo de lucha”, explica Cristián Pérez.

“Toda la educación tenía el sentido liberador del marxismo de aquella época. De formar gente comprometida con los procesos de cambio, con las luchas sociales”, añade.

Incluso, algunos estudiantes recuerdan que jugaban a la “guerrilla” en el bosque colindante al establecimiento.

“Cada vez que podíamos nos escapábamos al bosque y armábamos fortalezas y jugábamos a la guerra”, rememora Viola Carrillo.

Para quienes tenían un particular interés en la política, estaba la opción de integrarse a la organización Pioneros, una estructura creada en 1922 para hacer participar a los niños entre 10 y 14 años en actividades partidarias y formarlos con valores comunistas.

Niños pioneros en Rusia
Los niños que pertenecían a Pioneros debían usar pañuelos rojos.

A quienes formaban parte de este grupo se les reconocía fácilmente pues debían lucir un pañuelo rojo.

Una vez al año, asistían a los campamentos de verano, donde se encontraban con los otros miles de niños de la Unión Soviética que formaban parte de la organización.

– Regresar

Pero los niños que formaron parte del Interdom sabían que su paso por el lugar tenía fecha de término.

Cuando cumplían con su educación media, les tocaba salir y enfrentarse con la vida real. Muchas veces, volver a sus países no era una opción.

“Era difícil, sobre todo por un tema económico. Los rublos no valían en ningún lugar”, explica el académico Cristián Pérez.

“Esto generó que muchos jóvenes se quedaran en la Unión Soviética o en otros lugares de Europa como Suecia”, agrega.

No obstante, algunos latinoamericanos sí lograron regresar.

Es el caso de Viola Carrillo y Patricia Salgado, quienes luego de cursar sus carreras profesionales en Rusia, volvieron a Chile en la primera mitad de la década de los 90’, tras el fin del régimen de Pinochet.

Óscar Villagra y Aida León también regresaron a Paraguay y Ecuador, respectivamente, en los 80’.

A pesar de la alegría que significaba regresar a sus hogares después de tantos años, para algunos el proceso no fue fácil.

“Fui la única de mi familia que volví y estuve muy sola. Diría, incluso, que el segundo exilio fue peor que el primero porque llegué a una idiosincrasia totalmente diferente, muy individualista”, recuerda Salgado.

Mao Zedong
El hijo mayor del chino Mao Zedong asistió al internado, donde era conocido como Sergei Yun Fu para protegerlo.

Actualmente, el Interdom -que lleva el nombre de Elena Stasova, una líder del Partido Comunista de la Unión Soviética- sigue existiendo aunque de manera muy diferente.

Aunque sobrevivió a la disolución de la URSS, en 1991, la presencia de niños extranjeros de todo el mundo -y especialmente de América Latina- ha disminuido.

A principios de los 2000, se impulsó la idea de convertirlo en una academia militar. El plan se frenó después de que los estudiantes le escribieran al presidente Vladimir Putin e hicieran una huelga de hambre.

En los años siguientes, el Interdom se dedicó principalmente a recibir jóvenes de Rusia y de las ex repúblicas soviéticas.

Hoy, el internado -que cuenta con 10 edificios y una capacidad para más de 500 alumnos- realiza sólo programas educativos de corta duración (máximo de 90 días) para niños extranjeros.

Pero el recuerdo nostálgico de muchos de los que estudiaron allí sigue intacto.

Los latinoamericanos que dieron su testimonio a BBC Mundo, afirmaron que siguen manteniendo decoraciones rusas en sus casas. También continúan preparando los platos típicos de la época soviética, mientras que la música y las series las prefieren en ruso.

“Es una cultura tan fuerte que es imposible dejar atrás”, dice Viola Carrillo.

nuestras charlas nocturnas.

Ozempic podría acabar con la comida chatarra. La industria se adapta…


The New York Times(T.Weber) — Trinian Taylor, vendedor de coches de 52 años, empujaba su carrito por los pasillos de un supermercado mientras yo fingía no seguirle. Era un luminoso día de agosto en el norte de California, y yo había ido a la tienda para reunirme con Emily Auerbach, directora de relaciones de Mattson, una empresa de innovación alimentaria que crea productos para las mayores empresas de alimentos y bebidas del país: McDonald’s y White Castle, PepsiCo y Hostess.

Auerbach intentaba comprender el comportamiento de compra de los usuarios de Ozempic, y Taylor era uno de sus casos de estudio. Me indicó que me mantuviera lo más cerca posible sin influir en su recorrido por la tienda.

Según su experiencia con los “shop-alongs”, técnica en la que un investigador acompaña a un consumidor mientras compra productos, dejar demasiado espacio o tomar fotos sería una señal de alarma para los jefes del supermercado, que podrían darse cuenta de que no estábamos aquí para comprar. “Estarían en plan: ‘Tienen que irse’”, dijo.

Auerbach observó en silencio cómo Taylor, que ganaba 150 dólares a cambio de que le siguieran, empujaba su carrito por los pasillos de los tentempiés, repletos de productos de los clientes de Mattson. Nos llevó pasando de largo los Doritos y los HoHos de Hostess, sin echar un vistazo de reojo a las Oreo o los Cheetos.

Nos apresuramos a pasar por delante de las Pop-Tarts y los Hershey’s Kisses, los Lucky Charms y las Lay’s… todos ellos apenas nos llamaron la atención.

Torpemente, pisándole los talones, Auerbach y yo entramos a trompicones en lo que se ha convertido, bajo la influencia de la nueva y revolucionaria droga dietética, en el lugar feliz de Taylor: la sección de frutas y verduras. Inspeccionó la mercancía. “Tomo todo esto”, nos dijo. “Como mucha piña. Mucha piña, pepino, jengibre. Oh, mucho jengibre”.

Taylor, quien vive en Hayward, California, solía tener una adicción al azúcar, dijo, pero ya no puede digerir las golosinas Hostess. Unos días antes, su hija le dio de comer golosinas. “No pude”, dijo. “Era tan dulce que me asfixiaba”. Su tentempié de medianoche solían ser los cereales, pero ahora da vueltas en la cama con extraños antojos. Ensaladas. Pollo.

Ha renunciado a los refrescos enlatados y a los jugos de fruta, e infusiona el agua con limón y pepino. Dejó caer una pesada bolsa de limones en el carrito y se acercó a las verduras de hoja verde. “Me encantan las acelgas”, dijo. “Como mucha col rizada”.

Durante décadas, la gran industria de alimentos ha comercializado productos para personas que no pueden dejar de comer, y ahora, de repente, sí pueden. El principio activo del Ozempic, como el del Wegovy, el Zepbound y otros nuevos fármacos similares, imita una hormona natural, llamada péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), que ralentiza la digestión y envía señales de saciedad al cerebro.

En la actualidad, unos siete millones de estadounidenses toman un fármaco GLP-1, y Morgan Stanley calcula que para 2035 el número de usuarios estadounidenses podría aumentar a 24 millones. Eso es más del doble del número de vegetarianos y veganos en EE. UU., con un amplio margen de crecimiento a partir de ahí.

Más de 100 millones de adultos estadounidenses son obesos, y es posible que los fármacos acaben extendiéndose a personas sin diabetes ni obesidad, ya que parecen domar adicciones que van más allá de la comida: al parecer hacen que la cocaína, el alcohol y los cigarrillos sean más resistibles.

La investigación se encuentra en una fase temprana, pero también podrían reducir el riesgo de todo tipo de enfermedades, desde derrames cerebrales y enfermedades cardíacas y renales hasta el alzhéimer y el párkinson.

La perspectiva de que decenas de millones de personas reduzcan su ingesta calórica a unas 1000 al día, que es la mitad de la cantidad mínima recomendada para los hombres, inquieta a la industria. A finales del año pasado, Lars Fruergaard Jorgensen, director ejecutivo de Novo Nordisk, que fabrica Ozempic y Wegovy, declaró a Bloomberg que ejecutivos de la industria alimentaria le habían estado llamando.

“Están asustados”, dijo. Más o menos al mismo tiempo, el director ejecutivo de Walmart en Estados Unidos, John Furner, dijo que los clientes que tomaban GLP-1 estaban poniendo menos comida en sus carritos. Han bajado las ventas de productos dulces horneados y tentempiés, y el sector está sufriendo una recesión.

Según las estimaciones de una empresa de estudios de mercado, la innovación en alimentos y bebidas alcanzó en 2024 su punto más bajo, con menos productos nuevos en el mercado que nunca.

Los usuarios de Ozempic como Taylor no solo comen menos. Están comiendo de forma diferente. Los fármacos GLP-1 parecen no solo reducir el apetito, sino reescribir los deseos de las personas. Atacan lo que Amy Bentley, historiadora de la alimentación y profesora de la Universidad de Nueva York, denomina el paladar industrial: el conjunto de preferencias creadas por nuestra aclimatación, a menudo desde la alimentación infantil, a los gustos y texturas de los sabores y conservadores artificiales.

Los pacientes que toman fármacos GLP-1 han reportado perder interés por los alimentos ultra-procesados, productos elaborados con ingredientes que no encontrarías en una cocina común y corriente: colorantes, agentes blanqueadores, edulcorantes artificiales y almidones modificados.

Algunos usuarios se dan cuenta de que muchos tentempiés empaquetados que antes les encantaban ahora tienen un sabor repugnante. “Wegovy destruyó mis papilas gustativas”, escribió un usuario de Reddit en un grupo de apoyo, añadiendo: “Y me encanta”.

El día antes de seguir a Taylor por el supermercado, me senté en un grupo focal facilitado por el equipo de Mattson de percepciones de los consumidores, y escuché a la gente describir cómo los fármacos para adelgazar han transformado sus antojos. Larry Wynns, un hombre de 69 años de Pittsburg, Kansas, que se unió al grupo por videollamada, describió cómo se había vaciado del deseo por lo que antes le gustaba.

Antes de Wegovy, dijo Wynns, quien ahora pesa casi 16 kilos menos de lo que pesaba en primavera, su “vida entera era la comida rápida”. Ahora, “lo primero a lo que voy cuando llego a la tienda son los productos frescos”, dijo. “Mis favoritos son las cerezas Rainier y las manzanas, duraznos y peras”.

La mayoría de los demás participantes se sentían así. Los antojos de casi todos por los alimentos ultraprocesados habían sido sustituidos por un deseo de alternativas frescas y sin empaquetar. Un científico de 32 años que trabaja en el departamento de química de una universidad habló de descubrir, por primera vez, el verdadero sabor de los alimentos.

“El apio sabe a apio”, dijo al grupo. “Y la zanahoria sabe a zanahoria. La fresa sabe a fresa”. Desde que toma Wegovy, dijo, “empecé a darme cuenta de que saben maravillosos por sí mismos”.

Kathleen Kenney, de 54 años, quien dirige una escuela de esgrima en Kansas City, Misuri, dijo en el grupo de discusión que siempre ha sido grande. “Fui hija de personas que vivieron la Depresión”, me dijo más tarde, el “tipo de familia que dejaba limpio el plato”. Con la ayuda de una secuencia de distintos fármacos para perder peso, Kenney ha perdido más de 45 kilos. Y ha sido fácil, dijo, porque los tratamientos han transformado su experiencia del sabor y la sensación en la boca.

Un HoHo ya no parece comida. “Sabe a plástico”, dijo. “O lo siento como plástico en la boca”. Liberada de su adicción, Kenney cree que ahora puede saborear el verdadero HoHo: puede percibir lo que realmente son las golosinas Hostess, cargadas de azúcar. Jennifer Pagano, directora de percepciones e inteligencia artificial de Mattson, dirigía el grupo focal. “Suena a que, saben, lo que todos me están diciendo es: son los placeres sencillos de la comida, la comida en su estado natural”, dijo. “Interesante”.

Las grandes empresas de alimentos se apresuran a investigar el impacto de los medicamentos en sus marcas, y a averiguar cómo adaptarse. “Todo el campo está todavía un poco aturdido”, me dijo por teléfono Ashley Gearhardt, investigadora de la adicción a la comida y profesora de psicología en la Universidad de Michigan. Pero para Mattson, que durante casi 50 años ha inventado productos para los mayores conglomerados de alimentos del país, la amenaza de la Ozempic podría ser una bendición.

Entré por primera vez en las instalaciones acristaladas de Mattson, junto al aeropuerto de San Francisco, una hermosa mañana de este verano en el área de la Bahía. Barb Stuckey, jefa de innovación y mercadeo de la empresa, quien se describe a sí misma como hipergustadora y cuya lengua puede detectar cambios en la presión barométrica, me saludó en el vestíbulo con los brazos llenos de cartones de leche.

La seguí por el laboratorio, pasando junto a científicos que experimentaban con gomitas y licuaban batidos ricos en proteínas y sopa de zanahoria, hasta la “pared de trofeos”. En las estanterías había hileras de envases y botellas de productos que Mattson había ideado o ayudado a escalar y llevar al mercado.

Había Twinkies de chocolate fritos de Hostess (“no es algo que me metería en el cuerpo”, dijo Stuckey), comidas congeladas de Hungry-Man y montones de bocadillos congelados, helados y condimentos de las marcas más importantes de Estados Unidos. “Inventamos el futuro de los alimentos, producto a producto”, rezaba un cartel en la pared.

Las grandes empresas alimentarias son expertas en detectar oportunidades perversas para nuevos productos en nuestros afanes pasajeros de superación personal. En 1978, por ejemplo, Heinz compró Weight Watchers, añadió productos como la tarta de queso y obtuvo buenas ganancias. Aquella adquisición anunció una tendencia de reformulación de las marcas hacia la consciencia de la salud que alcanzó su punto álgido en las décadas de 1980 y 1990.

Nestlé lanzó Lean Cuisine, y Chef America empezó a vender Lean Pockets junto con sus Hot Pockets. (La diferencia entre ambos era de unas 30 calorías). Conagra Brands introdujo Healthy Choice, una marca de platos fuertes congelados que cuidaban la dieta. McDonald’s fabricó las hamburguesas McLean Deluxe. Nabisco sacó las galletas sin grasa SnackWell.

La obsesión del público por la pérdida de peso ha llevado a la industria a inventar algunas sustancias muy extrañas. En 1996, PepsiCo sacó al mercado unas papas que se freían en un sustituto de grasa indigerible llamado Olestra que, milagrosamente, tenía cero calorías.

Un problema: Olestra impedía la absorción de vitaminas esenciales. Otro: causaba incontinencia fecal. La sustancia se utiliza ahora para pintar cubiertas y lubricar herramientas eléctricas. Para cuando el propietario de Carl’s Jr. y Cinnabon compró los derechos de la dieta Atkins en 2010, el interés por las dietas de moda empezaba a decaer, y la industria de alimentos cambió de rumbo.

Impulsó cada vez más los alimentos mejorados con proteínas y fibra, o con hierbas y minerales y antioxidantes y vitaminas, una tendencia que continúa hoy, a pesar de las escasas pruebas de que comer productos ultraprocesados infundidos con nutrientes individuales haga a la gente más sana.

Hay pocas cosas que la industria no haya intentado para hacer que los consumidores preocupados por su salud sigan comiendo. Las empresas pueden sellar nubes de aromas nostálgicos en los envases para provocar ensoñaciones proustianas. Cuando descubrieron que unas papas fritas más ruidosas inducían a la gente a comer más, los ingenieros de tentempiés le subieron el volumen a los crujidos.

Los tecnólogos de los alimentos encontraron una forma de amplificar la intensidad de los edulcorantes artificiales cientos de veces más allá del sabor natural del azúcar. La estructura de los cristales de sal puede alterarse para acelerar la velocidad a la que se absorben en las vías químicas que señalan la salinidad, permitiendo que el cerebro perciba el sabor con mayor intensidad.

“En el mundo quimiosensorial”, dice Dan Wesson, director del Instituto de Sentidos Químicos de Florida, refiriéndose a la ciencia de cómo las sustancias químicas provocan sensaciones, “casi todo es posible”.

La falta de sabor también tiene sus usos. Las empresas fabrican productos como papas fritas, palomitas de maíz y macarrones con queso deliberadamente insípidos para evitar la “saciedad sensorial específica”, la sensación que se produce cuando los alimentos de sabor intenso se vuelven menos apetecibles a medida que se comen.

Las grandes empresas de alimentos se sumergieron en la investigación del comportamiento en busca de pistas sobre cómo reacciona el sistema de recompensa del cerebro ante el azúcar y la sal, y lo utilizaron para mantener los productos en lo que se conoce en inglés como bliss point, el “punto de felicidad”, la cima del deleite.

Pero no existe un punto de felicidad equivalente para la grasa: afortunadamente para la industria, la gente tiende a querer tanta grasa como pueda conseguir. Los científicos pueden diseñar las grasas para que se derritan a la temperatura exacta en la boca, provocando la liberación de dopamina al tiempo que crean una impresión de “densidad calórica evanescente”. Un Cheeto, desintegrándose inocentemente en la lengua, nos dice que contiene menos calorías de las que tiene.

Es muy dañina la comida chatarra en los niños?

“Cuanto más se alejan del alimento real y se centran en la comodidad del empaque, mejor les va”, dijo Robert Moskow, analista de la industria alimentaria que trabaja en el banco de inversiones TD Cowen. Pero muchas sustancias químicas utilizadas en el procesamiento industrial pueden tener un sabor desagradable, metálico o amargo.

Las empresas de sabores, como la International Flavors and Fragrances con sede en EE. UU., crean compuestos enmascaradores para disimular esas notas desagradables, pero resulta que esas sustancias químicas también pueden tener un gusto extraño. La solución de la industria son compuestos enmascarantes que cubren los sabores de los compuestos enmascarantes originales.

“Me siento como si defendiera constantemente a la gran industria de alimentos”, me dijo Stuckey cuando le mencioné la historia de la industria. Y quizá tenga razón. Comer es más cómodo ahora, y puede ser barato; las malas cosechas no tienen ni de lejos el mismo impacto que podían tener en el pasado.

Los avances en el procesamiento que hicieron posibles productos como las sopas de pollo deshidratadas, las papas fritas congeladas y los pudines instantáneos Jell-O ayudaron a reducir las cargas domésticas de, principalmente, las mujeres —muchas de las cuales se incorporaron entonces a la población activa—. En 1947, cuando el procesamiento de alimentos estaba en sus inicios, los estadounidenses gastaban casi una cuarta parte de sus ingresos disponibles en comida.

El año pasado, esa cifra era solo del 11 por ciento. (Y la inflación era muy alta).

El precio es la obesidad. El consumo calórico per cápita en Estados Unidos se ha estancado desde 2000, y los estadounidenses han intensificado ligeramente su actividad física. Al mismo tiempo, la tasa de obesidad ha aumentado más de un tercio. Probablemente, el culpable sea la comida.

Los productos ultraprocesados, cuyo consumo ha aumentado en los últimos 25 años, suelen ser muy refinados y ricos en almidón y azúcar: los digerimos rápidamente en el estómago y el intestino delgado antes de que lleguen al colon, que alberga el microbioma intestinal.

Como demuestran las nuevas investigaciones, cuando comemos alimentos no procesados o mínimamente procesados, nuestras bacterias intestinales consumen hasta el 22 por ciento de la energía. Con los productos ultraprocesados, nuestro cuerpo absorbe todo el 100 por ciento de las calorías.

Ahora mismo, la adaptación de la industria al Ozempic está en pañales. Unas pocas empresas han tanteado el terreno: Nestlé, por ejemplo, ha puesto en marcha una línea de comidas congeladas dirigida a quienes toman GLP-1 llamada Vital Pursuit: pizzas congeladas, sándwiches de atún fundidos y tazones de pollo con “un enfoque más claro en porciones más pequeñas”.

Pero aún no se dispone de datos fiables sobre cómo los GLP-1 modifican los gustos de la gente. Aunque el Ozempic amenaza con apagar el paladar industrial, Mattson cree que los alimentos industriales quizá solo necesiten un retoque.

Aunque muchos alimentos y bebidas ultraprocesados ahuyentan a muchos usuarios de GLP-1, algunos se están abriendo camino: en los foros de GLP-1, la gente celebra Fairlife, una línea de batidos de proteína dulces que es propiedad de Coca-Cola. Y Mattson ya ha ideado un arsenal de otros posibles ganadores.

La 'revolución' Ozempic' 'engorda' a la industria de alimentos saludables –  El Financiero

En una sala de conferencias con paredes de cristal, los científicos de Mattson prepararon para mí algunos de sus alimentos adaptados a los usuarios de GLP-1 que se están conceptualizando actualmente. Amanda Sinrod, una experimentada científica en alimentos con bata blanca de laboratorio, colocó sobre la mesa un plato de suaves cubitos marrones.

Explicó que había enriquecido cada bocado de brownie NourishFit con dos gramos de proteína de suero, para mantener la masa muscular magra durante una pérdida rápida de peso. Un remolino de mantequilla de cacahuate elevaría aún más el nivel de proteínas.

La proteína de suero puede tener una textura granulosa y un dejo a gis, pero los NourishFits no tenían defectos, eran suaves y dulces, con remotos ecos de cacao. Formados por aproximadamente una tercera parte de azúcar y alrededor de un 15 por ciento de grasa, las porciones del tamaño de un bocado eran “autolimitadas”, dijo Sinrod. Las raciones podían empaquetarse individualmente.

También había un palito de pollo envuelto en plástico transparente, que parecía una versión del queso en tiras. “Un palito de mozzarella sobrecargado”, dijo Sinrod. Tenía 13 gramos de proteínas, y sus líneas de parrilla eran reales, por ahora. (Para aumentar la escala de producción, la cuadrícula, o marcas de carbonización, podrían simularse utilizando colorante de caramelo).

Era una versión adulta de un aperitivo clásico para niños, dijo Sinrod, que un adulto podría llevar en el bolso. Sabía oportunamente a cítricos (los consumidores de GLP-1 afirman desear sabores frescos y ácidos).

A un pequeño tarro de cartón de sopa de pollo salada y liofilizada le siguieron unos tacos sin carbohidratos, también de pollo, en los que una hoja de endibia hacía las veces de tortilla. “A Taco Bell le podría interesar esto”, dijo Stuckey, que estaba sentada al otro lado de la mesa y me miraba comer.

Para acompañar: un batido de proteínas translúcido de color morado psicodélico, con abundante edulcorante y persistentes notas medicinales de moras.

También había otros tentempiés que se encontraban en una fase aún más embrionaria, como Bird-gers, una mezcla de verduras congeladas y condimentos para dar sabor a la carne de pavo, una porción de yogur de 60 mililitros que se puede exprimir de una bolsita como si fuera puré para bebés (Strawberry Sensation, Mango Magic, Blueberry Bliss: cada uno con seis gramos de proteína) y algo llamado chicle saciante en cuatro sabores: Crisp Green Apple, Watermelon Fresh Mint, Cinnamon Red Hot Mama and Minty Fresh Metabolism.

Mi banquete optimizado para Ozempic estaba bien, estaba bien, pero comparado con las cerezas Rainier maduras, me temía, Larry Wynns lo habría encontrado un poco soso. Los suaves perfiles de sabor y las texturas artificiales de los inventos de Mattson eran similares a los alimentos empaquetados existentes, como las mezclas para pasteles Betty Crocker y las tiras de pollo Tyson Grilled & Ready.

Me preguntaba si productos como estos bastarían para traspasar las defensas de Ozempic y entusiasmar a las personas cuya relación con la comida había cambiado radicalmente.

Un endocrino explica el secreto del éxito de Ozempic, el medicamento que  quita el hambre y adelgaza | Las entrevistas de Aimar | Cadena SER

Los fármacos GLP-1 cambian mucho más que nuestros procesos metabólicos. Hay receptores de GLP-1 en el hipotálamo, la zona que regula el hambre y señala la saciedad, y en el sistema de recompensa dopaminérgico del cerebro, el circuito primitivo del deseo, llamado también reptiliano, que está implicado en los comportamientos adictivos.

Parece que los GLP-1, al regular la liberación de dopamina, pueden hacer menos atractivos los perfiles de sabor de los productos ultraprocesados, muchos de los cuales se han optimizado para estimular el sistema de recompensa del cerebro. ¿Rompe el Ozempic la ilusión de que la comida chatarra sabe bien reduciendo el golpe de dopamina? Faltan datos.

Los fármacos, dijo Gearhardt, el investigador de la adicción a la comida de Michigan, son “todavía una caja negra”.

Mattson apuesta por la comodidad. Aunque Larry Wynns compra ahora sobre todo fruta y verdura, sigue recurriendo a las comidas congeladas de Healthy Choice en caso de apuro. Esto no sorprende a Bob Nolan, vicepresidente sénior de Conagra Brands, propietaria de la línea y cliente de Mattson.

Apuesta que, a medida que la gente coma menos, aumentará el valor de la comodidad. “Probablemente no querrás estar en la cocina preparando una comida elaborada para comer solo unos bocados”, me dijo Nolan. Comer menos calorías hace más difícil obtener los nutrientes que necesitamos, dijo Auerbach, el gerente de relaciones de Mattson, por lo que vender productos repletos de proteína y fibra tiene sentido.

Dado el historial de la gran industria de alimentos, es probable que las empresas consigan encontrar productos que los usuarios de Ozempic ansíen. Pero, ¿y si tienen demasiado éxito? Pregunté a Nicole Avena, profesora de neurociencia en el Monte Sinaí que estudia la adicción al azúcar, si creía posible que las empresas alimentarias diseñaran, intencionadamente o no, compuestos que hicieran menos eficaces los fármacos GLP-1. Avena me dijo que era plausible.

La industria alimentaria, señaló, dispone de armarios de formidables compuestos desencadenantes de recompensas con los que experimentar. Las empresas podrían acabar contrarrestando en cierta medida los fármacos en sus esfuerzos por hacer los alimentos más gratificantes, dijo.

Pregunté al director ejecutivo de Mattson, Justin Shimek, un despreocupado y ursino nativo de Minnesota con un doctorado en ciencias de la alimentación, si le preocupaba esa posibilidad. El primer trabajo de Shimek, antes de que condujera su moto desde el medio oeste de EE. UU. hasta California, fue para General Mills en Lucky Charms.

Las espumas son su fuerte. Ayudó a inventar las fórmulas químicas que hacen que los malvaviscos cambien de color o revelen imágenes ocultas al entrar en contacto con la leche. Pero fabricar productos para GLP-1, para Shimek, también es algo personal. Ha luchado con su peso desde la infancia.

A principios de este año, empezó a tomar un fármaco GLP-1. Su “ruido de la comida”, el monótono zumbido de la necesidad que atormenta a muchos de quienes acaban tomando los fármacos, ha desaparecido desde entonces, junto con más de 22 kilos. Ya no le apetecen los cafés con leche azucarados.

Ozempic está arrasando y los supermercados ya lo notan: se vende menos  comida basura

Shimek, que está en conversaciones con las empresas alimentarias “más grandes de entre las grandes” sobre el diseño de productos optimizados para el GLP-1, dijo que no le preocupaba que las grandes empresas alimentarias intentaran abrumar el cerebro de los consumidores de GLP-1 con compuestos hipergratificantes.

El sabor y el placer son “muy importantes”, dijo Shimek, quien parecía elegir cuidadosamente sus palabras, pero “no lo único”.

Añadió que en el sector existe “un deseo sincero” de ayudar a las personas a perder peso. Shimek no quiso decir con qué empresas está hablando sobre los productos para GLP-1. “Somos guardianes profesionales del secreto”, dijo.

Stuckey hizo que su equipo pensara en empresas que podrían encajar de forma natural en sus creaciones optimizadas para usuarios de GLP-1. Mientras terminaba mi almuerzo inspirado en Ozempic, empezaron a lanzar ideas.

¿Podría el brownie NourishFit convertirse en una mezcla para pasteles rica en proteínas vendida por Betty Crocker, una marca de General Mills?

O Hostess, dijo Stuckey, podría iniciar fácilmente una línea para GLP-1: “Nadie sabría que es de Hostess”. Dado que los efectos secundarios del GLP-1 incluyen problemas gastrointestinales, ¿qué tal si nos ponemos en contacto con General Mills, propietaria de Fiber One, dijo Stuckey, y le ofrecemos ayuda para diseñar productos dirigidos a los usuarios de GLP-1?

El propietario de un restaurante de Pennsylvania, de unos 40 años, había explicado a sus compañeros del grupo focal de Mattson que, desde que empezó a tomar Wegovy, ahora tiene que obligarse a comer.

La cecina de ternera es algo apenas soportable. Pero sus niveles de fibra han bajado mucho. Así que Stuckey sugirió una cecina infusionada con una fuente de fibra. ¿Quizá inulina? ¿Quizá cáscara de psilio? “Es una idea realmente repugnante”, dijo.

“Pero somos buenos para hacer que las cosas sepan bien”.

nuestras charlas nocturnas.

Cómo se comporta una mujer después de una infidelidad….


Cómo se comporta una mujer después de una infidelidad

La mente es maravillosa(P.A.R.Ramirez) — El comportamiento de una mujer después de una infidelidad varía según su personalidad, la dinámica de la relación y el nivel de culpa que experimente. Sin embargo, hay ciertos patrones que podrían indicar que está o que estuvo involucrada en un amorío.

La traición, ya sea emocional o física, rompe la confianza y los acuerdos de exclusividad en el vínculo. Si has notado cambios recientes en tu pareja y tienes dudas sobre su lealtad, aquí te compartimos algunas señales que ayudarían a confirmar o despejar tus sospechas.

1. Se siente más distante

Si notas que, de repente, ya no hay tanta conexión emocional o física con tu pareja, puede que algo esté pasando. La cercanía que antes era natural empieza a desvanecerse, y los abrazos o las conversaciones profundas se vuelven más raras.

2. Cambia su rutina sin explicación

Que una mujer empiece a tener «planes de última hora» o llegue más tarde de lo habitual, sin muchas ganas de dar detalles, podría ser un signo de que su relación de pareja se está desgastando. Más aún si las excusas se vuelven vagas, y a veces hasta parecen ensayadas.

3. Se vuelve más reservada con su teléfono

El teléfono, que antes dejaba tirado por ahí, ahora lo lleva a todas partes, incluso al baño. Mensajes a deshoras y el hecho de que lo esconda con más frecuencia, quizás sean indicios de un amorío.

¡Atención con esto! La infidelidad en una pareja depende de los acuerdos que cada una tenga. Mientras para algunas, sextear con alguien más puede ser una microinfidelidad, para otras solo depende de consumar un acto sexual.

4. Se preocupa más por su imagen

Si de la nada tu pareja empieza a arreglarse más o a ponerle más empeño a su aspecto físico, sin que haya una razón clara, quizás esté buscando impresionar a alguien más. No obstante, es importante tener una charla directa y honesta, ya que esta señal también puede darse cuando la persona intenta mejorar la autoestima.

5. Está más nerviosa o evasiva

Al preguntarle a tu pareja sobre su día o la relación, puede que evite la conversación, te dé respuestas vagas o incluso se muestre inquieta, pasando de tema con rapidez.

6. Su lenguaje corporal cambia

El lenguaje corporal revela mucho más de lo que las palabras dicen. Si tienes sospechas de que algo no está bien en tu relación, prestar atención a los gestos y comportamientos no verbales daría pistas de la realidad que oculta tu pareja. Estas son algunas señales comunes:

  • Evasión del contacto visual: si cuando hablas de temas importantes, como la relación o la confianza, evita mirarte a los ojos o mantiene la mirada por poco tiempo, tu pareja podría ocultar algo.
  • Postura cerrada: cuando una persona se siente incómoda o a la defensiva, es común que cruce los brazos o las piernas, para crear una barrera física. Esto puede indicar que no se siente segura en la conversación.
  • Risas nervEvasión del contacto visual: si cuando hablas de temas importantes, como la relación o la confianza, evita mirarte a los ojos o mantiene la mirada por poco tiempo, tu pareja podría ocultar algo.
  • Postura cerrada: cuando una persona se siente incómoda o a la defensiva, es común que cruce los brazos o las piernas, para crear una barrera física. Esto puede indicar que no se siente segura en la conversación.
  • Risas nerviosas o respuestas forzadas: a veces, en un intento de minimizar la tensión, una persona ríe de manera nerviosa o da respuestas que no se sienten naturales. Las pausas largas antes de hablar o el cambio repentino de tema también son señales para tener en cuenta.
  • Inquietud constante: si notas que juega de manera nerviosa con su cabello, manos o cualquier objeto cercano (como su teléfono o una taza, por ejemplo), tal vez esté mostrando signos de incomodidad o nerviosismo, en especial si lo hace cuando le preguntas sobre temas sensibles.iosas o respuestas forzadas: a veces, en un intento de minimizar la tensión, una persona ríe de manera nerviosa o da respuestas que no se sienten naturales. Las pausas largas antes de hablar o el cambio repentino de tema también son señales para tener en cuenta.
  • Inquietud constante: si notas que juega de manera nerviosa con su cabello, manos o cualquier objeto cercano (como su teléfono o una taza, por ejemplo), tal vez esté mostrando signos de incomodidad o nerviosismo, en especial si lo hace cuando le preguntas sobre temas sensibles.

Es importante aclarar que la dinámica en cada relación es diferente y que otros factores externos podrían influir en el comportamiento de tu pareja, por lo que los indicativos aquí ofrecidos funcionan como una guía general y no como un diagnóstico infalible que involucra a un tercero.

– Etapas de una mujer al descubrir la infidelidad de su pareja

Cómo descubrir a una mujer infiel

¿Y si el caso es al contrario? Si son las mujeres quienes descubren la traición, ¿cómo se comportarían? 

Un engaño puede generar una variedad de reacciones, todo depende del contexto de la relación. 

Estas son las etapas después de una infidelidad descubierta por ellas.

.Fase de choque y negación

Después de enterarse de una infidelidad, el comportamiento de una mujer puede ceñirse a un estado de shock, pues no quiere creer lo que descubrió. 

Esta negación temporal es una forma de protegerse del dolor inmediato que conlleva enfrentar una traición tan grande.

.Reacción emocional

Una vez superada la negación, es común experimentar emociones intensas como la ira y el resentimiento. Estas suelen aparecer al procesar la magnitud de la traición y el daño a la relación, lo que deriva en confrontaciones o momentos de profundo dolor que buscan entender por qué ocurrió el engaño.

Tras la ira inicial, muchas mujeres experimentan una gran tristeza. Pueden llorar, retraerse en el plano emocional o sentirse deprimidas, debido a la pérdida de confianza.

.Deseo de respuestas

En un intento de comprender lo que pasó, prosigue la búsqueda de respuestas. En ese sentido, ellas podrían realizar preguntas clave a su pareja sobre la infidelidad. Esta fase suele ser una mezcla de emociones, ya que quieren saber el porqué y los detalles de lo que pasó. Las interrogantes comunes giran en torno a con quién fue el engaño, por qué sucedió, cómo pasó, desde cuándo y si existe amor por la tercera persona.

.Autoevaluación y reflexión

En algunos casos, la mujer traicionada comienza a cuestionarse a sí misma, su valor o su papel en la relación, e incluso si pudo hacer algo diferente. Esto tiende a generar sentimientos de culpa o inseguridad, así la infidelidad no sea su responsabilidad. Aunque dolorosa, esta reflexión es parte del proceso de asimilar lo ocurrido.

.Consideración de la ruptura

Dependiendo de la gravedad de la traición y su propia capacidad para perdonar, ellas llegan a evaluar si es posible continuar la relación o si la ruptura es la mejor opción para su bienestar.

– Consejos para abordar una posible infidelidad

Una investigación publicada por The American Journal of Family Therapy indica que, por lo general, las mujeres ven más graves que los hombres las infidelidades emocionales y las sexuales. Además, las personas que ya pasaron por un engaño, suelen juzgar al acto sexual como una traición relevante, en comparación de aquellos que no han tenido esa experiencia.

Si estás pasando por esta dura situación, estos son algunos consejos para afrontar las secuelas que trae consigo la infidelidad.

1. Tómate tu tiempo para procesar la noticia

Si tu pareja te fue infiel, el choque inicial resulta abrumador, así que date el tiempo necesario para asimilarlo. No te sientas presionada para reaccionar de inmediato. Es importante que proceses tus emociones antes de hablar o actuar.

2. No decidas de forma apresurada

En medio de la confusión y el dolor, puede ser tentador actuar con rapidez, ya sea confrontando a tu pareja o tomando decisiones drásticas. Sin embargo, en estos casos, lo recomendable es esperar hasta que tengas más claridad emocional para decidir el futuro de la relación.

3. Conversa con tu pareja de manera calmada

Cuando te sientas en calma, ten una conversación sincera con tu pareja. Evita que se convierta en una pelea. Pregunta lo que sientes que necesitas saber, pero también establece tus límites sobre cuánta información deseas recibir.

4. Considera buscar apoyo emocional

Hablar con amigos cercanos, familiares o con un terapeuta de pareja es útil para aclarar tus sentimientos y recibir apoyo en este proceso. A veces, una perspectiva externa puede ser útil para manejar las emociones difíciles.

5. Evalúa si puedes o quieres perdonar

Perdonar no significa olvidar lo sucedido, pero es un paso importante para sanar, independientemente de si decides continuar o terminar la relación. Es crucial reflexionar sobre si es posible reconstruir la confianza y si ambos están comprometidos a superar el engaño, en especial si ya ha ocurrido antes.

Al respecto, un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior sugirió que la infidelidad se asocia con la reincidencia. En específico, dicho análisis señala que los participantes tomados en cuenta para dicho estudio y que fueron infieles en su primera relación, tenían tres veces más probabilidades de informar la repetición ese comportamiento en la siguiente.

6. Establece tus límites y prioridades

Sin importar la decisión que tomes, es necesario establecer límites claros sobre lo que aceptarías en una relación. Prioriza tu bienestar emocional y no sientas la obligación de tomar decisiones que no sean correctas para ti.

7. No te culpes

Es común que, tras descubrir una traición, te cuestiones o pienses que pudiste hacer algo distinto. No obstante, la infidelidad es una decisión individual, y no debes cargar con la responsabilidad de las acciones de tu pareja.

Infidelidad: Perfil psicológico de una persona infiel

– Cada mujer reacciona de manera personal ante una infidelidad

Como mujer, superar una infidelidad es una experiencia muy desafiante, tanto si sospechas que tu pareja te engañó como si eres quien cometió la traición. No existe una respuesta fácil, pero entender cómo se comportan otras mujeres en estas situaciones, te ayudaría a tomar decisiones más conscientes.

La clave está en la comunicación abierta, reflexionar sobre lo que deseas de tu relación y evaluar si la confianza puede reconstruirse. Al final, sea cual sea el camino que elijas, lo más importante es cuidar tu bienestar emocional y asegurarte de que tanto tú como tu pareja se comprometan a avanzar de manera honesta.

nuestras charlas nocturnas.

El supermercado como epítome de la civilización occidental…


supermercado
Supermarket Lady, de Duane Hanson (1970)

JotDown(F.J.Tapiador) — Cuando mi sobrina Paula tenía cinco años le hice memorizar esta frase: «los supermercados son el epítome de la civilización occidental». Huelga decir que la pobre niña no entendía su significado. Ahora, a sus quince, probablemente tampoco, pero yo ya planté la semilla de lo que algún día quizá sea el eje de su tesis doctoral.

Mis experimentos pedagógicos pueden ser discutibles —por no hablar de mis expectativas sobre la trayectoria académica de la sobri— pero la frase resume mucho más de lo que aparenta. 

Ir a comprar a un supermercado es una de las cimas de la experiencia humana en el siglo XXI. Voy a catalogarla como al menos equivalente a contemplar las puertas del paraíso en el baptisterio de la catedral de Florencia. Para disfrutar del trabajo de Ghiberti y ayudantes es necesario tomar un autobús, un avión, un tren, alojarse en un hotel carísimo y navegar entre ríos de gente para plantarse frente a la catedral y darse codazos con otros turistas para ver en directo lo que tantas veces se ha disfrutado en libros o, ahora, por internet.

El placer de examinar las dos hojas en su sitio –con las texturas, los brillos, el stiacciato, esas gloriosas composiciones de escenas pías, los matices– queda un tanto amortiguado sabiendo que los batientes son una copia (las puertas originales se guardan en el Museo dell’Opera del Duomo), aunque la contemplación in situ continúa siendo una experiencia muy satisfactoria.

Sin embargo, desmerece de la que vengo a hablar, porque —para empezar con la exposición del caso— al súper uno puede ir siempre que quiera y, de hecho, para mucha gente hacer la compra es un penoso deber. Uno que se puede transmutar con facilidad en una fuente periódica de satisfacción y de placer estético e intelectual. 

No me interesa recorrer la historia de esta manera de vender. Hay un libro espléndido del fundador de Trader JoeJoe Coulombe que gustará a todos a los que (ejem) adoren los supermercados y la venta al detalle. Lo que quiero es ofrecer unas notas originales para su apreciación.

Un riesgo, ahora que parece que se ha revivido el debate sobre la diferencia crítica entre pivotar sobre materiales ajenos y la creación, entre la alta y la baja cultura, sobre lo cultureta y gafapastoso y lo popular.

Sin ánimo de contribuir a la épica de la élite cultural, pero sin pedir perdón por disfrutar genuinamente de obras que otros consideran un tostón infumable, creo que para gozar de las puertas de Ghiberti, de un buen poema de Jo Shapcott, o de un cuarteto de cuerda de Bartok se ha de contar con cierta instrucción previa.

Es difícil llorar de emoción estética ante un cuadro de Hodgkin o de Joan Mitchell sin saber qué es el expresionismo abstracto. En la misma línea, disfrutar de la compra en el supermercado no es un acto natural.

Dedicar unas páginas a exponer por qué la visita semanal al Carrefour podría convertirse en una experiencia que eleve por un rato tus vibraciones mentales desde la molicie y lo gris hacia lo excelso de tu claristorio interior no es un ejercicio de estilo, ni una fricada iconoclasta.

Este es el supermercado más barato para hacer la compra en Sevilla

Es un sano intento de que se pueda valorar mejor una actividad a la que no hemos dotado de su debido significado cultural y a la que quizá por inercia no prestamos la atención que merece. De entrada, la experiencia súper tiene a su favor que es más inmediata y accesible, y además tiene mucho más que ver con nuestra vida, que esa escena de Ghiberti en la que Dios detiene el brazo de Abraham cuando se dispone a acuchillar a Isaac, su hijo.

En cierta medida, ir al supermercado es una experiencia más auténtica para nosotros que contemplar en el museo del Bargello esa escena, ya sea en el bajorrelieve de Ghiberti o en el de Botticelli

Hay que desconfiar de las etimologías (búsquese «algebrista» en un buen diccionario), pero el prefijo super ya dice algo. Super parece un superlativo, pero en realidad el tope de la gama de ese paradigma léxico es el híper. El hipermercado es al supermercado lo que el imperialismo al capitalismo según Lenin; su fase superior, así que lo usaré en adelante como ejemplo excelso de una forma de vender que desde el comienzo está ligada al coche.

Y es que eso de trasladarse en un medio de transporte individual, el automóvil, protegido como una crisálida, hacia un lugar en el que aparcar con holgura para llenar un carro con todos los productos necesarios para disfrutar de una semana feliz, despreocupada, seguro de que se dispone de todo lo necesario para nutrirse, no enfermar, no pasar frío o calor, y disfrutar del tiempo libre solo, con la familia o con tus amigos; esa es una experiencia que solo ha sido posible desde mediados del siglo veinte y que resume mucho de los éxitos y problemas de la civilización occidental.

El automóvil elevó el sistema de compra del súper a su grado de virtuosismo. 

El comercio de toda la vida, tan ensalzado, no dejaba de ser epílogo de un sistema gremial y de una logística ineficaz que acababa pagando el consumidor final. El supermercado, primero, y el hipermercado, después, trajeron consigo no solo variedad, sino un mejor precio fruto de la competencia para rebajar los costes y ser competitivo.

Se les acusa de haber acabado con las tiendas de toda la vida; un espejismo, la querencia por esos negocios, que nace de la dulcificación del pasado que nos ataca a todos a partir de cierta edad. Lo cierto es que ni eran tan adorables ni han desaparecido. La mejor manera (legal) para enfrentarse a los competidores siempre ha sido la innovación, y algunos comercios han superado la crisis gracias a ella.

Por otro lado, la competición también se da entre las propias cadenas de hipermercados, y eso también es excelente. Al igual que la pintura al óleo se impuso al temple por sus mejores propiedades, y el motor de explosión al coche de caballos por otras buenas razones, la competencia entre hipermercados los ha ido refinando.

Mientras se esforzaban en ganar dinero nos ha ido aportando nuevos servicios, y eso ha mejorado enormemente nuestra calidad de vida. Más variedad de productos, mejores calidades; y presentaciones que nos hacen la vida más sencilla y nos dejan tiempo para otras cosas. 

Quizá no somos conscientes de la liberación que supone el ahorro de tiempo, dinero y esfuerzo de la compra en serie. Que se pueda resolver en un par de horas la cesta semanal es un regalo de los cielos.

7 Tips Sobre Cómo ahorrar en el supermercado

Tomar una bolsa de brotes tiernos ya lavados para añadir algo de verde a la dieta lleva dos segundos y el precio es muy razonable teniendo en cuenta que si tuvieras que cultivar por ti mismo siete tipos de lechuga tendrías que poseer tierra y metros cúbicos de agua, además de dedicar innumerables horas a plantar, escardar, regar, abonar y evitar las plagas.

Una actividad a tiempo completo que no digo que no sea gratificante, pero que te impide hacer otras que quizá lo sean más y para las que estés mejor preparado. Lo mismo con los tomates, cuyas matas verás crecer durante semanas hasta que te den una cosecha que puedes conseguir sin ningún esfuerzo comprándosela a quien sabe más que tú porque se dedica a tiempo completo a ese cultivo.

Quien haya plantado tomates en una maceta sobre el alféizar, lo sabe. 

La verdura de un supermercado estándar es muy variada y da para todos los gustos. La carne, por otro lado, la encuentras en variedad de presentaciones y tipos. Hasta te la adoban si eres tan vago como para no macerarla tú mismo en un mejunje de aceite, sal, orégano y pimentón de la Vera.

Y los cortes varían entre empresas: Froiz, por ejemplo, corta su ternera gallega de una manera diferente a la de otros establecimientos. Saber que hay escuelas doctrinales enfrentadas en cómo se trocea una vaca, y que el resultado no es el mismo, seguro que es obvio para un argentino, pero desde luego no lo es para todo el mundo, y eso da que pensar. 

En los supermercados puedes encontrar productos que si quisieras jugar a cocinillas te obligarían a montarte un tinglado. Por ejemplo, el pastrami, que a mí ya me gustaba antes de que Sally le diera una clase magistral a Harry en Katz’s en 1989 (cuatro días hace de aquello en mi cabeza).

Para hacer en casa un pastrami en condiciones tienes que mentalizarte, además de tener la cocina tan ordenada como un quirófano y las manos inmaculadas como las del cirujano. A pesar de las precauciones que le pongas, si no deseas morir de botulismo será mejor que uses nitrato potásico (alias E252).

Eso introduce otra complicación, porque si tampoco deseas morir por nitrato potásico es mejor que no pases de 0,15 gramos por kilo.

Si medir te inquieta, puedes usar polvo de Praga, la sal de curar de toda la vida, a bulto. Luego tienes que acopiar ajo, mostaza, especias al gusto, macerar la pieza de pecho de ternera durante seis largos días moviéndola cada 24 horas, meterla luego al horno durante otras cuatro horas, refrigerarla un día adicional en la nevera, y después, volver a encender el horno si lo quieres caliente, que es como mejor está.

Tras esa semana tan ajetreada tendrás tu pastrami a un tercio del precio por el que lo comprarías en el híper (si no cuentas tu tiempo y preocupaciones como gasto, claro), y en cantidad suficiente para toda la familia durante varios días.

Cajas De Pastrami Cortado En Estante En El Supermercado Israelí De La  Comida Foto editorial - Imagen de alimento, conjunto: 93007131
Pastrami envasado y ordenado en el supermercado

La belleza del asunto es que cuando voy al Aldi compro solo la cantidad que voy a consumir, el proceso me lleva dos segundos y, sobre todo, disfruto sobremanera pensando en la movida que me estoy ahorrando y en el tiempo que voy a poder dedicar por la tarde a, por ejemplo, leer las deliciosas cartas de Felipe II a sus hijas mientras me zampo el pastrami entre rebanadas de pan de centeno. 

La compra del pastrami es solo una fuente de placer, una privada, de las muchas que cualquiera puede encontrar en un supermercado. Es solo un ejemplo que a mí me dice algo.

Pero hay miles de referencias a las que se puede aplicar una argumentación parecida: con cada producto puedes trazar una secuencia desde la materia prima a lo que tienes frente a ti, listo para que te lo lleves a un precio que suele ser el más barato posible. Esto se aplica desde el primo conocido del pastrami, el jamón cocido, hasta las cremas, las sopas, las latillas o los quesos.

La compra semanal también ayuda a reflexionar sobre la geografía y a darse cuenta de la amplitud de nuestra civilización. Observar lineales repletos de una cornucopia de productos de innumerables países conduce enseguida a una reflexión sobre la complejidad de una sociedad, la nuestra, capaz de esa proeza.

La clase de geografía que ofrece un supermercado no se limita a la procedencia de las mercaderías, ni a los productos exóticos que ahora se han generalizado, sino a varios otros aspectos de los que nos contaban en las lecciones de geografía económica.

La reflexión remite a prodigios de organización y diseño, como la normalización de los contenedores de barco, la flotas de camiones refrigerados, la logística que minimiza las pérdidas y permite que cultivos remotos alcancen un mercado que de otra forma no tendrían; la gestión de stocks, las políticas de compra de cada compañía, o los acuerdos comerciales con suministradores en exclusiva.

Todo ello requiere un enorme dominio del espacio y de la programación lineal, una herramienta de la que ya hubieran querido disponer muchos imperios antiguos, a menudo ineficientes para otra cosa que no fuera la guerra. Aquí surgen muchos más argumentos para ver al híper como epítome de la civilización occidental. Lo buena que es la paz para estos negocios. La riqueza que genera los intercambios comerciales. Los beneficios de la competencia a escala regional. Innumerables argumentos. 

Otra cosa en la que la gente no se suele fijar es en el diseño, y eso es una pena, por la pérdida de satisfacción estética que supone. El diseño, en un buen híper, está en todas partes.

No digo que pasear apoyado en el carro por los pasillos sea equivalente a deslizarse por la espiral del Guggenheim de Nueva York porque lo primero es mucho más difícil, por cuanto requiere que la atención se divida entre encontrar los ítems de la lista de la compra y apreciar el diseño de las cajas, etiquetas, y todo tipo de presentaciones de botellas, garrafas, bolsas herméticas, blísteres, y otros recipientes varios.

Al Guggenheim vas a lo que vas, pero en el súper cuesta darse cuenta de que el brik es en sí una pieza de museo, al igual que las botellas de cristal de la Coca-Cola. Incluso los productos de marca blanca se ofrecen ahora en cuidados envases de atractivo diseño. La cartelería de ofertas ya no es solo funcional e informativa.

Cuáles son los supermercados más baratos de Sevilla?

Ahora se cuida, y hasta los anuncios temporales están bien hechos. Antes de los ordenadores y las impresoras baratas debía ser complicado hacer algo decente. Hoy, con un poco de buen gusto (y una plantilla) se pueden hacer virguerías que algunos clientes agradecemos.

Hasta la colocación de las mercancías también da alguna satisfacción al alma sensible, y remite a los problemas de empaquetamiento de esferas que tienen que resolver los estudiantes de cristalografía.

Las estrategias de diferenciación entre marcas regalan un estudio sociológico al que quiera verlo. La tipografía que usan las empresas para sus productos, por sí misma, ya indica el segmento demográfico al que se dirigen. De palo seco para lo estándar y ofertas; con serifas o gracias para lo exclusivo tradicional; de diseño y originales para lo gourmet.

El color del bote de gel de baño impone un precio diferente. El dorado es lujo, el blanco es pureza, y hay gente dispuesta a pagar un poco más por esa sensación. La paleta de colores de la sección de productos bio (blanco, verdes, grises y marrones claros) es diáfana en su intención, lo mismo que la de aperitivos, ésta con su espectro de cálidos, rojos y naranjas que asociamos con la actividad social y los amigos.

Algunos envoltorios presentan los productos en unas composiciones dignas de auténticos bodegones. Las propuestas de emplatado que hacen son una educada invitación a tratar al producto con cariño y disfrutar de la estética al comer.

Quién va a escoger una vulgar caja blanca de espaguetis pudiendo optar por otra de pappardelle en la que aparece ese evocador paisaje de la Toscana de los anuncios, el del camino sinuoso flaqueado de cipreses hacia la bruma de la mañana, que da la impresión de que uno se ha trasladado a Italia cuando los echa al agua hirviendo.

La comida es solo un aspecto a considerar cuando uno reflexiona sobre lo impresionante que resulta una sociedad que es capaz de colocar tantos productos accesibles en estos establecimientos.

En mi híper de confianza, un Carrefour, también hay comodidades modernas (lavadoras, frigoríficos, batidoras, tostadoras, lavaplatos, hornos microondas), máquinas que nos hacen la vida más fácil (cafeteras, afeitadoras, planchas), juegos de cama, sillas, mesas; tres lineales para las mascotas, productos para las plantas y las plagas, ferretería y una surtida selección de extras y caprichos para el coche.

También hay menaje de hogar, y ropa a precios ridículos si la compras fuera de temporada. Un gran momento para mí es el viaje anual a por las camisetas del verano siguiente. Son básicas, de algodón, blancas con algún estampado californiano o una frase simpática o gamberra, y solo duran tres temporadas si las lavas cada semana, pero por el precio de un polo pijo te puedes comprar veinte y estrenas cada día.

El bello Brummell, capaz de afilar sus cuchillas de afeitar con primeras ediciones de los clásicos, hubiera rabiado al ver a la plebe disfrutando de tal variedad a precios de saldo. Hoy, al contrario que en épocas anteriores, no hace falta ser rico para dotarse de todo lo necesario para vivir dignamente y con una comodidad que ya hubiera querido Luis XIV.

Los Supermercados del Futuro | Inforetail

Y en esto, el súper y el híper han tenido mucho que ver, a la vez que ellos mismos resumen un bienestar que no tiene parangón en la historia de la humanidad.

Nunca tantos han vivido tan bien. 

El hipermercado es el tope de la gama de los supermercados, pero no por ello es exclusivo.

Esto también es muy importante.

No ocurre como con los lambos en relación a los Dacia, que la mejor versión del concepto coche es para unos pocos.

La popularidad de estos comercios es un plus, por más que haya mucha gente que valore lo exclusivo y difícil de conseguir por encima de lo corriente y accesible, ignorando siglos de buenos consejos al respecto.

Los hipermercados son demóticos, están en todas las ciudades, tachonando luminosamente sus periferias (donde el suelo es más barato, no en el centro peatonal, al que solo acceden con comodidad las clases medias que lo habitan), y cerca de las vías de comunicación (están pensados para el coche).

No hacen distingos de clase, y sus pasillos y cajas son populares y niveladores, puesto que nadie con una cuenta saneada se arregla para ir a comprar latas de atún. En el Hipercor de Pozuelo, el municipio de mayor renta de España, se ve todo tipo de gente, y las cosas cuestan lo mismo que en el de cualquier otra ciudad (aunque ese establecimiento gane, eso sí, en variedad).  

Hay una categoría especial de híper que merece un análisis separado. El híper integrado en el centro comercial. Este concepto representa la apoteosis de la civilización y de nuestra sociedad igualitaria, un lugar en el que se juntan los ciudadanos para satisfacer pacíficamente, a cubierto y cómodamente, sus necesidades básicas. Es un remedo del ágora griega, pero mejorada, puesto que en la polis los esclavos y las mujeres estaban a lo suyo. 

Epicuro decía que el grito del cuerpo es no tener hambre, ni sed, ni frío, y que quien consiga eso puede competir con Zeus en felicidad, y eso es exactamente lo que proporcionan esos lugares.

A pesar de ello, se denosta con desdén patricio eso de ir a pasear el fin de semana a los centros comerciales sin darse cuenta de que la experiencia es mucho más interesante que pasear por el zoco de Estambul, una actividad hoy para turistas que en su origen era la versión pobre y cutre del darse una vuelta por el Xanadú con los amigos. 

Coleridge, el autor del poema que celebra mejor el nombre de ese sitio concreto, estaría de acuerdo con esto. Ni en su más lúcido sueño hubiera imaginado él un sitio con tantas facilidades para olvidar. 

Los hipermercados son lugares de culto al consumo de masas (conviene recordar aquí que consumir es bueno; el término sociedad del consumo no es peyorativo), pero ni siquiera te obligan a socializar si esa no es tu inclinación. Puedes levantarte temprano el sábado y disfrutar de ese placer de recorrer sin prisa los pasillos con el carrito, que ya de por sí es una maravilla del diseño.

Fácil de mover, robusto, de gran capacidad, se cubicó para acoger las compras de toda la semana. Tiene detalles deliciosos, como los salientes para las bolsas o el espacio de abajo para los cartones de leche, y lo puedes acercar rodando al maletero. Permite además calibrar la salud de la sociedad.

Si no lo devuelves al redil, nadie te va a perseguir por ello, así que hacerlo se convierte en un síntoma de urbanidad, de hacer las cosas bien porque es lo correcto. Un aparcamiento con los carritos por ahí desperdigados es un indicador de una sociedad con problemas. 

Apoyado en tu carrito, por los pasillos casi desiertos de la primera hora puedes recorrer tranquilamente los hitos de la civilización y todos los beneficios que te proporciona, desde la bendición de tener un pan recién cocido sin haberte tenido que preocupar de recoger leña, hasta poder comer en Madrid lo que se pescó ayer en el Cantábrico.

El supermercado más barato de España se encuentra en Cataluña

Con el pan, puedes elegir entre docenas de variedades, tamaños, harinas, texturas, añadidos y sabores para satisfacer cualquier querencia, alergia, manía o prescripción dietética.

Los metros cuadrados que ocupan estos establecimientos son la cima de la ocupación humana del espacio para un epicureísmo bien entendido (sobre Epicuro, del que somos muy devotos en esta casa, otro día); para esa forma de vida que lejos de la imagen que proyectaron sus enemigos se puede resumir en pasar de líos, leer buenos libros y esmerarse en preparar comidas memorables para disfrutarlas en el jardín con los amigos mientras se habla de la naturaleza.

Al hilo, en los hipermercados también se venden libros, aunque suelen ser terriblemente malos. Se venden poco, lo que obliga a gravosas devoluciones. El círculo vicioso, que solo las editoriales grandes pueden soportar, es evidente.

Los hipermercados muestran también que la adaptación a los gustos cambiantes es una garantía de supervivencia. Una de las últimas novedades en mi híper ha sido el puesto de sushi.

La idea de que comprar sashimi en donde haces acopio de papel higiénico y suavizante para la lavadora carece completamente de glamur es solo para el que no es capaz de disfrutar de la textura y del sabor del buen pescado y lo suple con disfrutar de sentirse más refinado por consumir un producto oriental en vez de unas berenjenas de Almagro [algo que por cierto nunca se ha visto en una película porque nadie se imagina a Bill Murray y Scarlett Johansson tirando del palito de hinojo cuando los ha visto comiendo con palillos de bambú en el Japón de Lost in Translation.

Se trata, como en tantas otras cosas, de un prejuicio cultural mediado por Hollywood, que es quien mete escenas y costumbres en nuestros cerebros]. No deja de ser un pequeño lujo eso de poder consumir con seguridad y cerca de casa un producto tan delicado.

El sashimi del supermercado no te parecerá tan memorable como aquel que probaste en Sausalito, aunque el pescado crudo no deje de ser pescado crudo (si hay que vestirlo con estética y ceremonia, es por algo), pero con lo que te gastaste en aquel viaje a San Francisco podrías estar comiendo sushi de supermercado de la misma calidad que aquel durante todo un año.

La tragedia del turismo de masas es que para saber eso, así como para despreciar con criterio los viajes, es necesario haber viajado mucho. 

Nótese que la resistencia a comprar pescado crudo en un hipermercado se supera con facilidad a poco que se reflexione. Un híper no deja de ser una superficie amplia cubierta, un mercado a lo grande. Solo alguien que no haya visto los callejones y traseras de los restaurantes urbanos puede pensar que hay más riesgo en comprar sushi en un sitio así, donde todo sigue un protocolo estricto, y en un negocio que por otro lado no se puede permitir ni un desliz sanitario.

Pasa en esto lo mismo con las franquicias. A la taberna del tío Paco le da igual si alguna vez se le intoxican los clientes con los boquerones en vinagre, porque tiene un mercado cautivo y la noticia no va a viajar más allá de la esquina, pero el coste reputacional para McDonald’s de un problema con la carne poco hecha es inasumible, y de ahí sus protocolos draconianos sobre el tiempo mínimo que tiene que estar la hamburguesa en la plancha.

Si hay que ponerse escrupuloso, no es con el híper o con esas otras cadenas de alimentación para las masas. Te podrá gustar más o menos la comida que hacen, pero ahí es donde menos probabilidades tienes de sufrir una intoxicación. 

Los trucos de los supermercados para que compres más

Luego está el precio de las cosas que, para finalizar, acaba de redondear la idea del hipermercado como epítome la civilización occidental.

El precio de sus productos es imbatible gracias a las economías de escala, a esa obviedad de que comprando cien mil kilos de algo te pueden hacer un mejor precio que si lo compras en bolsitas porque a lo grande reduces los gastos de manipulación, de transporte, los riesgos, la incertidumbre, las operaciones, las mermas, los desperdicios, el número de operaciones, los gastos de gestión y un sinfín de todo eso que hace que al agricultor le paguen los tomates a 0,12 euros el kilo y tú los tengas que comprar a 3 euros.

Duro verlo así escrito, pero aun así es lo más barato que lo puedes comprar gracias a que esos negocios tienen unos márgenes ridículos, en torno al dos y pico por ciento de Mercadona. Si se forran es porque venden mucho, no porque saquen mucho de cada compra. 

Llegamos ya al final. Al llegar a la línea de cajas con tu carrito repleto comprobarás el éxito con que los hipermercados han resuelto el tema de las colas. Estudiaron el problema, y se dieron cuenta de que es mucho menos estresante seguir una única cola que estar atento a varias, y hoy es un sistema casi generalizado.

Y al pagar, te darás cuenta también de la mejora en seguridad que supone no ir cargando con un fajo de billetes, cual tratante de ganado, cada vez que sales de casa. La tarjeta de crédito, que viene a ser una muestra de confianza de tu banco, no solo es cómoda, sino que te ofrece un préstamo inmediato si lo necesitas a un interés que decepcionaría profundamente a un antiguo mercader de pro como Shylock.

Otro progreso de la civilización occidental, el dinero de plástico con un crédito asequible, que nos pasa desapercibido y que, con el resto de las ventajas que he recogido brevemente aquí, permiten darle un pase a la idea de que el hipermercado se puede ver como el epítome de la civilización occidental.

El tema da para una tesis, pero que nadie se adelante, que está reservada para mi sobrina.  

nuestras charlas nocturnas.