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Ayudar sin esperar nada a cambio: ¿cuándo comenzó el altruismo humano?…


Igluu(M.C.ValverdeI — Hay que remontarse a las comunidades neandertales para descubrir las primeras muestras de ayuda desinteresada. ¿Por qué deberíamos ayudar a alguien que no puede devolvernos el favor? Los seres humanos llevamos más de cien mil años respondiendo a esa pregunta.

Una de las cuestiones de mayor interés en el campo de la evolución humana es la dispensa de cuidados a individuos vulnerables. Ayudar a congéneres con problemas es un comportamiento que no es exclusivamente humano: también se encuentra en otros animales, especialmente entre los primates.

Lo que sí es característico del comportamiento de nuestra especie es el altruismo. Es decir, ayudar a alguien sin esperar nada a cambio.

El naturalista británico Charles Darwin llamó “espíritu de simpatía” al comportamiento de ayuda recíproca entre los animales que aumenta las probabilidades de supervivencia de los individuos que se prestan asistencia. También observó que este comportamiento tenía lugar entre iguales, individuos que eran capaces de devolverse el favor.

En opinión de Darwin, el paso desde el “espíritu de simpatía” hasta el auténtico comportamiento altruista se produjo en el transcurso de la evolución humana cuando los cuidados empezaron a ser dispensados a individuos vulnerables, que no tenían posibilidades de devolver el favor.

Desde entonces, la antropología evolutiva se pregunta cuándo y en qué especie se cruzó ese Rubicón.

– ¿Neandertales altruistas?

Se conocen casos de cuidado a personas con patologías en el registro de la evolución humana, especialmente en el linaje de los neandertales.

Destaca el caso de un ejemplar de edad avanzada procedente del yacimiento de la Sima de los Huesos de Atapuerca, en Burgos, que está datado alrededor de hace 430 000 años. En este yacimiento se ha encontrado la mayor colección de fósiles humanos de la historia, que son considerados como antepasados remotos de los neandertales.

El ejemplar en cuestión está representado por su pelvis (cariñosamente apodada como “Elvis”) y sus vértebras lumbares. Estos fósiles muestran evidencia de que el individuo sufrió una patología degenerativa denominada “espondilolistesis”.

Esta afección le causó fuertes dolores de espalda e importantes alteraciones posturales que limitaron seriamente su movilidad. Teniendo en cuenta que se trataba de grupos de cazadores recolectores muy móviles, solo es posible explicar la supervivencia durante años de este individuo por la ayuda del grupo que, o bien le esperaba, o bien le transportaba en sus desplazamientos.

Sin embargo, no es posible saber si esos cuidados respondían a un caso de auténtico altruismo. Puesto que Elvis era un individuo adulto, no se puede descartar que se tratase de un caso de ayuda recíproca: bien porque el individuo hubiera favorecido a los demás en el pasado, o porque se tratase de un miembro especialmente valioso del grupo por su dilatada experiencia.

Una situación similar ocurre con los demás ejemplares neandertales que vivieron durante años con patologías incapacitantes y cuya supervivencia requirió la ayuda del grupo. Se trata en todos los casos de individuos adultos en los que no es posible descartar que su supervivencia se debiera a la ayuda recíproca y no a un verdadero altruismo.

Para resolver esta cuestión es necesario contar con casos de individuos infantiles, cuya capacidad de devolver el favor sería muy limitada.

– Historias de cuidado infantil

Hasta hace poco, el único caso presentado de un ejemplar infantil con patologías graves y que requiriese cuidados sociales procedía también del yacimiento de la Sima de los Huesos. Se trata del denominado Cráneo 14 (apodado “Benjamina”), que perteneció a una preadolescente y que muestra una rara patología denominada “craneosinostosis temprana”.

Esta dolencia le causó la deformación del cráneo y de la cara. También es posible que sufriera retraso psicomotor, por lo que su supervivencia, durante más de una década, habría requerido cuidados especiales por parte de su grupo.

Aunque como la existencia de dicho retraso psicomotor no ha sido establecida con total seguridad, tampoco es posible determinar con certeza la naturaleza de los cuidados que precisó Benjamina. Tal vez su supervivencia solo requirió de los cuidados maternales y no fue precisa la ayuda del resto del grupo.

Recientemente hemos publicado el caso de un pequeño fragmento de cráneo neandertal recuperado en el yacimiento valenciano de Cova Negra, datado entre hace 146 000 y 273 000 años. El resto corresponde a la región del hueso temporal que alberga el oído interno y perteneció a un individuo infantil, mayor de 6 años (apodado “Tina”).

El estudio del oído interno de Tina ha puesto de manifiesto la existencia de cinco situaciones patológicas que son muy poco frecuentes de manera individual y que solo se conocen reunidas en personas con síndrome de Down. Estas patologías causaron a Tina una pérdida severa de la audición, dificultades para mantener el equilibrio y crisis de vértigo.

Además, seguramente también tuvo graves problemas musculares, tanto para caminar como para deglutir el alimento.

Que la niña pudiera sobrevivir durante al menos seis años en las exigentes condiciones de vida de un grupo de cazadores recolectores neandertales indica que tuvo que recibir atención y cuidados constantes. No es razonable pensar que la madre de Tina pudiera dedicarle ella sola dichos cuidados de manera continuada, sino que requirió la ayuda de los otros miembros de su grupo.

Puesto que no es posible que Tina pudiera devolver el favor a los que la cuidaron, se trataría de la primera evidencia sólida de comportamiento altruista en una especie humana distinta de la nuestra.

Este afortunado descubrimiento nos ha mostrado un aspecto muy cercano del comportamiento de los neandertales, que ya eran capaces de integrar la diversidad en sus grupos. La llegada de Tina nos recuerda que todos, sin distinciones, formamos parte de la historia de la evolución humana.

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Psicología de la queja: el desgaste mental y emocional de lamentarse por todo en todas partes…


Psicología de la queja: el desgaste mental y emocional de lamentarse por  todo en todas partes

The conversation(M.J.G.Rubio) — Imaginemos una situación de lo más común. Dos personas que caminan apresuradamente se cruzan por la calle. Pueden ser amigos, compañeros de trabajo o conocidos. Uno de ellos saluda con un “hey, ¿qué tal estás?” o “¿cómo te va?”. Automáticamente, el otro responde: “Vamos tirando” o “vamos, que no es poco”. Poco después, cada uno sigue por su lado. El breve encuentro está marcado desde el principio por la queja sistemática.

En pleno siglo XXI, las sociedades desarrolladas aceptan este tipo de actitud como una forma rutinaria de interacción social. De hecho, es bastante frecuente escuchar quejas sobre el tráfico, el clima, el trabajo o las dificultades económicas. Para muchos, es algo inofensivo e incluso terapéutico, porque les sirve de desahogo emocional.

Sin embargo, se ha demostrado que el lamento crónico tiene un impacto significativo en la salud emocional, mental e incluso física tanto de quienes se quejan como de quienes reciben los comentarios pesarosos.

– Un fenómeno cotidiano

Aquí abordaremos la expresión repetida de insatisfacción, frustración o malestar por situaciones percibidas como negativas. Se trata de un fenómeno casi universal que puede extrapolarse a contextos familiares, laborales y sociales. Lejos de una visión catastrofista, quejarse ocasionalmente es una parte normal de la experiencia humana. El desgaste emocional y fisiológico ocurre cuando ese talante negativo invade nuestras rutinas diarias.

Pero ¿por qué nos quejamos tanto? Algunos expertos consideran que actúa como un mecanismo de afrontamiento a través del cual liberamos tensión o buscamos validación. Concretamente, se ha observado que mediante la queja buscamos que aprueben nuestra opinión o percepción, como si se tratara de un bucle.

Hasta aquí, funciona como una estrategia de presentación ante nuestro grupo social; es una función adaptativa del ser humano.

El problema es cuando se cronifica y extiende a numerosos contextos. Es una situación que empeora con el uso y abuso de las redes sociales, donde es frecuente que personas influyentes en las poblaciones más jóvenes dediquen gran parte de su contenido a despotricar sobre esto y aquello como estrategia de captación de seguidores o para crear debate e intercambio de comentarios.

– Impacto en el cerebro y la salud mental

Aunque es un campo de investigación pionero y requiere más estudios, la neurociencia ya se ha adentrado en la etiología y las consecuencias de la queja.

Diversas investigaciones han confirmado que el cerebro humano está diseñado para identificar amenazas y problemas, lo que explica por qué es tan fácil centrarse en lo negativo y por qué algunas personas tienden a quejarse más que otras.

Se trata de un mecanismo evolutivo con un origen protector: el cerebro tiende a fijarse en lo negativo porque le permitía enfrentarse a un peligro real hace miles de años y aumentaba las opciones de supervivencia.

Este efecto, denominado sesgo de negatividad, puede volverse contraproducente en el entorno moderno, ya que focalizarse en lo malo de manera continua puede alterar la forma en que las personas ven el mundo y promover así nuevas interacciones como las que se basan en la queja.

Algunos estudios señalan que el acto de lamentarse puede provocar cambios estructurales en el cerebro que, a su vez, generan problemas en la resolución de problemas y la función cognitiva. Esto significa que las personas quejumbrosas pueden pueden ver mermadas funciones como la resolución de problemas, la toma de decisiones o la planificación. Esto genera aún más frustración y, en consecuencia, más quejas.

Además, se ha observado que la queja cotidiana se correlaciona con la sintomatología ansioso-depresiva. En concreto, con pensamientos intrusivos, rumiaciones, baja autoestima, cansancio y fatiga mental. Por ello, los individuos que no paran de lamentarse por todo suelen ser más pesimistas y menos resilientes frente a las adversidades.

– Estrategias para cambiar de actitud

5 ideas para dejar de quejarse y vivir mejor | Bioguia

A continuación explicamos algunas de las formas de interacción y afrontamiento más recomendadas en consulta psicológica:

  1. Practicar la gratitud. Centrar la atención en el momento con el foco en lo que tenemos favorece el agradecimiento. Registrar las cosas por las que podemos sentirnos agradecidos en un diario ayuda a cambiar la perspectiva.
  2. Buscar soluciones. Hacer, por ejemplo, una lista de posibles acciones para mejorar una situación nos da una sensación de control y reduce la frustración.
  3. Prestar atención a nuestras palabras. La psiconeurolingüística nos enseña que ser consciente del lenguaje que utilizamos y modificarlo para que sea más positivo o neutral nos puede ayudar a cambiar el patrón de pensamiento.
  4. Establecer límites con los demás. Se trata de un mecanismo de protección. Supone, por ejemplo, evitar conversaciones que se centren demasiado en lo negativo o proponer un enfoque más constructivo para los problemas.

Sin duda, ser consciente del hábito malsano de quejarse sin descanso e intentar cambiarlo es esencial para mejorar la calidad de vida. Es un objetivo que forma parte del crecimiento personal de cada individuo y que se puede reforzar con el apoyo de la terapia psicológica.

Antes de quejarse otra vez, tenga en cuenta los efectos cerebrales, emocionales y sociales que conlleva. Y recuerde: la queja no es negativa si no se cronifica. No somos perfectos, somos humanos.

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Del dilema a la paradoja…


  • Sueño: viaje en el aire

JotDown(B.Ortín) — Voy volando con mi mujer a cien metros de altura sobre el mar, curiosamente vamos de pie y no acostados boca abajo como lo haría un pájaro o Superman.

Observamos desde arriba a varios demonios de Tasmania, que son como ratas gigantes y agresivas que nadan sobre el mar comportándose como delfines, saltan y se hunden sobre la superficie del mar, persiguiendo a otros peces para comérselos.

Y mientras tanto, nosotros permanecemos indiferentes a todo esto. En realidad, nuestra actitud muestra que… nos da igual.

  • Integración de polaridades

Los sueños reflejan los aspectos contradictorios que nos presenta la vida, las paradojas. Vivir consiste en eso, en integrar estos elementos. Cualquier decisión o aspecto de la existencia tiene que ver con factores a favor o en contra de nuestro deseo. 

En cualquier proyecto, decisión o calibración de la realidad que tenemos que hacer aparece lo deseable y lo que queremos evitar.

El encuentro con estos aspectos puede paralizarnos porque nos autoobligamos a elegir. Y simplemente, lo que ocurre es que la existencia muestra todas las posibles opciones y lo que las convierte en contradictorias es nuestra costumbre de clasificarlas en positivas y negativas.

Todo comportamiento tiene una intención beneficiosa. Esta es una de las enseñanzas más valiosas de la Teoría de los sistemas. Es necesario identificarla para darle una alternativa más útil en nuestra vida. 

El miedo nos ayuda a calibrar amenazas, la rabia nos induce a defendernos o salir corriendo ante un enemigo demasiado poderoso.

Lo importante de esto es poder mantener un porcentaje razonable que lo convierta en un recurso. Demasiado miedo puede convertirse en un terror paralizante y por el contrario, nada de miedo puede llevarnos a una insensatez peligrosa. Por otro lado, la rabia excesiva se convierte en violencia indeseable, pero su ausencia nos debilitaría ante la necesidad de defendernos legítimamente.

En los cuentos de hadas suele haber al principio de la historia un ogro o una fiera que amenaza al protagonista de los peligros que encontrará en la aventura. Y si el personaje del cuento es inteligente, supera el miedo que le produce este mensaje y establece progresivamente una relación con el ogro que acaba convirtiéndolo en un aliado. 

El veneno no es la sustancia, sino la dosis  (Paracelso)

Polaridades: Encuentra el equilibrio abrazando tus contradicciones - Enric  Corbera Institute
  • Patrón hipnótico: integración de polaridades contrarias (Michael Yapko)

Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración sin cambiarla.

Aprovecha ahora para soltar la tensión muscular de las distintas partes de tu cuerpo.

Y ahora…

Piensa en algunas reglas que han sido buenas para ti.

Algunas reglas que nos enseñan son buenas. La conformidad no es algo malo, pero puede serlo: detenerse en un semáforo rojo es bueno.

Circular por la derecha en la carretera es sensato.

Puedes pensar en cosas buenas que has aprendido…

Piensa en ello durante unos instantes…

Sin embargo, puedes identificar reglas que has roto y que te ayudaron a ser más fuerte, eficaz…

Cuando empecé a estudiar hipnosis seguía reglas muy concretas. Después empecé a romperlas, a hacer hipnosis conversacional y sentí deslealtad a mis primeros profesores. Pero luego me alegré al descubrir que no es la técnica lo bueno o malo, sino si funciona o no.

Romper las reglas aporta vitalidad.

Aprender, revisar, a saltar normas puede ser interesante.

Piensa en reglas que rompiste y te fue bien hacerlo. Puedes recordar las veces que has saltado las reglas que te enseñaron y lo que sentiste en esos momentos. Ahora estaré un minuto en silencio y es posible que recuerdes los momentos de tu infancia en los que rompiste las reglas y exploraste la vida por ti misma/o.

Piensa en ello…

Discernir cuándo es bueno y malo seguir o romper las reglas

Y sobre todo, qué bueno disponer de un sistema de discriminación para saber cuándo es bueno seguir o romper las reglas.

Piensa en ello…

Asociar las nuevas posibilidades. ¿Qué se puede hacer diferente en las nuevas situaciones? Para experimentar y hacer algo diferente.

Y ahora tómate tu tiempo para reorientar tu atención a esta sala.

Pensar en algo, en lo contrario y en ambas cosas al mismo tiempo es un recurso hipnótico recurrente que nos permite visitar situaciones o pensamientos que inicialmente clasificamos como contradictorios. 

Del dilema a la paradoja
  • Relato: camino hacia el oeste

Esta es la historia de un vaquero que caminaba hacia el oeste, buscando una utopía que no sabía formular. En su viaje se encontraba con un sinfín de propuestas de felicidad y satisfacción que muchas personas le proponían. Y cuanto más le interesaban, al final contestaba: 

—No puedo quedarme, debo seguir mi camino, a buscar mi destino y mi felicidad.

Dejó en su viaje varios amores, distintos proyectos comunales interesantes y vitales y cuando le preguntaban adónde se dirigía, él siempre contestaba:

—Al oeste.

Finalmente, conoció el amor. Alguien que solo le hacía propuestas bonitas y gracias a su gran capacidad de intuir su utopía del oeste, logró reconocerla en las propuestas que le hacía su persona amada. De modo que fundaron una granja juntos y de vez en cuando viajaban juntos al oeste.

En el libro titulado Más allá del oeste, que es un compendio de frases dichas en films del estilo wéstern, se repite esta historia. El camino al oeste era una travesía metafórica hacia la libertad. Un oeste del que no podíamos ver la frontera porque simbolizaba la travesía a la utopía de una nueva y mejor vida.

Sin embargo, no hay nada más aburrido que una historia o un personaje que no cambia durante el relato. El concepto técnico que se utiliza en este sentido en cinematografía se refiere a la Evolución del arco dramático. Una prescripción técnica que nos indica la importancia de que la historia fílmica haga cambios en los personajes. 

No hay nada más aburrido que una historia en la que los protagonistas se aman durante todo el transcurso sin que aparezca el más mínimo conflicto entre ellos. Por el contrario, cuando el malo de la película se comporta como tal todo el tiempo, sin dar el menor destello de humanidad también nos aburre.

Lo que nos seduce de una historia es la integración de polaridades aparentemente contrarias. 

Reunir lo que estaba separado (Sim bollein: Símbolo). En lugar de fragmentar lo que estaba reunido (Dia bollein: Diablo).

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«Pocos y mal avenidos, sin el orden inglés»: la loca aventura española en Camboya y Borneo


Foto: Grabado de 1850. De izda. a dcha: dos dayaks de Borneo y tres nativos de Java (un sacerdote, una dama y un caballero).  (Getty Images)
Grabado de 1850. De izda. a dcha: dos dayaks de Borneo y tres nativos de Java (un sacerdote, una dama y un caballero).

El Confidencial(J.M.Alarcon) — En 1593 el gobernador de la Capitanía General de Filipinas, Gómez Pérez Dasmariñas, se embarca desde Manila hacia las Molucas con la idea de ampliar las posesiones españolas más allá del archipiélago filipino. Un último gran error después de una larga cadena que también contiene algunos aciertos notables.

Apenas han pasado veinte años desde que Miguel de Legazpi fundara la capital, Manila, para Felipe II, y desde entonces se han sucedido los conflictos con los piratas chinos, como Limahon, al que se derrota en 1574 después de haber llegado a entrar en la ciudad. Son conflictos que se repiten con los propios sangleyes: es decir, los comerciantes chinos que operan en el Parián o mercado de Manila y que dan sentido al enclave de la Monarquía Hispánica en el Pacífico.

Los españoles llevan plata de América en la nao de Acapulco y los sangleyes la intercambian por los productos chinos de Cantón y otros lugares del continente: no se compran y se venden productos filipinos, sino de China. Manila no es, nada más, ni nada menos, que un gran puerto de comercio al otro lado del mundo con una mínima, pero audaz y aguerrida presencia española. La descripción se queda obligadamente corta.

Después de la confrontación con el pirata chino, Dasmariñas remata su gran acierto: terminar de construir el amurallado del asentamiento español entre la desembocadura del río Pásig, la inmensa bahía de Manila y la zona pantanosa al sur: la mítica ciudad de Intramuros en Manila que seguirá en pie tres siglos y medio, hasta que la derriben conjuntamente el general Douglas MacArthur y la infantería de Marina de Sanchi Iwabuchi en 1945, de lo que ya habrá tiempo de hablar pronto.

Lo que queda ahora es una reconstrucción, que no deja de dar una buena idea de lo que fue Manila para los españoles durante tres siglos, incluso aunque ahora esté rodeada de un campo de golf.

Al acierto de Dasmariñas le siguen dos errores. El primero: imponer sanciones, limitaciones y humillaciones de todo tipo a los sangleyes chinos después de los distintos conflictos, como obligarles a cortarse su coleta tradicional, cristianizarles, forzarles a vivir fuera de Intramuros, etc.

Generales del ejército chino, en el ‘Códice Boxer’.

No olvidemos que apenas son 500 españoles en todo el archipiélago y que son «pocos, mal prevenidos y avenidos, no como los ingleses», como llegará a manifestar su hijo, Luis Pérez Dasmariñas, quien es en realidad el protagonista de esta historia y cuyas palabras recoge Juan Gil en Conquistas prohibidas: españoles en Borneo y Camboya durante el siglo XVI.

El segundo gran error de Dasmariñas padre es el de embarcarse en la expedición a las Molucas y meterse así en las mil y un disputas del archipiélago vecino de Indochina, como lo es socorrer al rey de Camboya de su enemigo de Siam a cambio de que este jure vasallaje a Felipe II; todo para engrandecer el dominio español en el Pacífico, a costa, de paso, de los portugueses de Macao. Un triple salto mortal al otro lado del mundo.

Parece un tópico, pero es cierto que ninguna película de Hollywood se ha medio acercado a narrar unas aventuras tan increíbles, como tampoco una novela de piratas de Emilio Salgari. Por si fuera poco, Gómez Dasmariñas no solo decide enviar una expedición más allá de la zona de no confort manileña —que está a su vez amenazada por el emperador japonés Hideyoshi—, sino que se embarca él mismo con 40 de sus soldados y 250 chinos a los que obligan a acompañarles.

Ya lo contó Pedro Ortiz de Armengol en su gran obra Intramuros de Manila: de 1571 hasta su destrucción en 1945, publicada en 1958: «Necesitando remeros el Gobernador Dasmariñas para una expedición militar al Sur, reclutó forzosamente doscientos cincuenta entre los chinos de Manila, pese a su resistencia. Les fue señalada paga y se especificó que solamente bogarían en las calmas y al doblar alguna punta donde fuere muy necesario el remo, y se les consintió llevaran armas y no cadenas.

Lo que ocurrió puede imaginarse: durante el viaje los remeros se lanzaron sobre los cuarenta españoles que iban a bordo y terminaron con casi todos ellos, empezando por el señor Gobernador, al que abrieron la cabeza».

Ahora, un nuevo ensayo del catedrático y miembro de la RAE Juan Gil, que además recopila los escritos originales de uno de sus protagonistas, fray Gabriel de San Antonio, explica esa «expedición militar al Sur», más allá de Filipinas, de los españoles en el siglo XVI en su magnífico: Conquistas prohibidas: españoles en Borneo y Camboya durante el siglo XVI. Relaciones de viaje, memoriales y breve relación de los sucesos del Reino de Camboya de fray Gabriel de San Antonio (Biblioteca Castro —Fundación José Antonio de Castro).

La increíble historia de esas expediciones a Camboya y Borneo la desarrolla Gil en una primera parte del libro —a través del Archivo General de Indias y las crónicas de Antonio de MorgaFray Diego ÁlvaroJacques de Coutre, las cartas de Luis Dasmariñas y del propio Fray Gabriel de San Antonio—, y la sigue en una segunda parte con la propia relación de escritos de puño y letra del último en una gran edición, que complementa trabajos ya muy anteriores de una historia un poco olvidada en España, como lo fue Españoles en Siam, 1540-1939: una aportación al estudio de la presencia hispana en Asia Oriental, de Florentino Rodao, quien hace casi 20 años ya se ocupaba del tema.

– Vengar la muerte de Gómez Dasmariñas

Luis Perez Dasmariñas Became Governor on December 3, 1593
Gómez Pérez Dasmariñas

¿Qué ocurre después de la trágica muerte de Gómez Dasmariñas?

Pues que, tal y como narra Juan Gil, su hijo Luis Pérez Dasmariñas, «de triste y melancólica figura, al que bien merece que se le dedique algo más que un recuerdo», se erige primero como gobernador interino de la capitanía general de Filipinas, a pesar de sus apenas 22 años y de no contar con todo el apoyo de la pequeña comunidad de españoles —tiene de su parte a los frailes, de un poder inmenso en la conquista del Pacífico, pero no el favor de los capitanes—.

Luis Pérez Dasmariñas envía entonces una partida para dar caza a los asesinos de su padre, y retoma la idea de socorrer al rey de Camboya en contra del de Siam, buscando el prometido vasallaje a su rey Felipe II.

No es poca aventura si tenemos en cuenta que los sangleyes chinos de Manila preparaban su venganza con una definitiva revuelta y que en el horizonte, al sol naciente, amenazaba además el emperador japonés Hideyoshi.

Son, en definitiva, pocos españoles, mal avenidos y mal prevenidos, pero son audaces y aguerridos hasta el límite.

Muerto su padre, siendo inútil la persecución de los asesinos y recuperación de la galera y los estandartes —para lo cual envía a su primo Fernando de Castro a Macao y Fou Zhou, quien regresa sin éxito alguno sobre el paradero de la galera y los asesinos— y sin rastro de ayuda portuguesa, Luis de la triste figura se embarca en la operación que no pudo realizar su padre: «Entre todos los planes ocupó un primer lugar la ayuda que se había de prestar al rey de Camboya, un país sumido entonces en guerras interminables.

En efecto, durante todo el siglo XVI, como puso de relieve A. Cabaton, ‘los reinos de Pegú, Arakán, Siam, Laos, Champá y Camboya no hicieron más que desgarrarse unos a otros, hasta que Siam se alzó con la hegemonía y se sumieron en honda decadencia Camboya y Laos», destaca Juan Gil en Conquistas prohibidas: españoles en Borneo y Camboya durante el siglo XVI.

El objetivo estaba claro: entrometerse en esa guerra del lado del rey camboyés, como ya quería su padre, e iniciar una campaña para ir obteniendo influencia en ese archipiélago indochino. Además, Hideyoshi no había cumplido su amenaza y la sombra japonesa se alejaba de Manila, las murallas fuertes de Intramuros se habían completado y debían proteger a la pequeña comunidad española ¿qué hacer si no completar una gran hazaña?

Para más inri, ese rey de Camboya había confiado supuestamente a un fraile dominico, Silvestre, su deseo de abrazar la fe cristiana: trompetas de cristianización, hazañas y gloria en nombre de Cristo y el rey, el éxtasis para los conquistadores españoles del siglo XVI.

Gómez Pérez das Mariñas, el gallego que gobernó las Filipinas y modernizó  su capital, Manila
Placa en recuerdo de Gómez Dasmariñas en Leon

Pero ¿de dónde había surgido todo el plan de Camboya que quería acometer Gómez Dasmariñas?

Resulta que dos aventureros, Gregorio de Vargas, sanluqueño, y Blas Ruiz, de Ciudad Real, que serían claves en la empresa posterior, habían ido a parar al reino de Camboya después de varias peripecias; apresados en Macao por los portugueses, habían conseguido salir con un barco no sin escapar después de un ataque de chinos en Macao, reponerse en la isla de Ainao (Hainán) e invernar en Cochinchina.

Allí, Ruiz y Vargas sufrieron el abordaje de unas galeras de la armada de este último país, que saquearon su junco a placer.

«Treinta días después», tal y como narra Juan Gil, «la nave arribó a Champá.

Sus infortunios por mar se recrudecieron al pisar tierra, pues el rey los metió en la cárcel y les infirió mil agravios.

Al cabo de ocho meses de tribulaciones, los prisioneros, tras un primer intento fallido, se embarcaron en sendas navichuelas y, tras cuatro días de navegación, arribaron a la costa de Camboya».

En Camboya conocen a un portugués, Diego Veloso, que lleva en el reino nueve años, y entre los tres maquinan y convencen al rey Aprán Lángara de que, para asegurar su posición frente a los enemigos de Siam, pida ayuda al gobernador de Filipinas.

No hay Cracken, ni vivos-no muertos, ni maldiciones, pero es mejor que Piratas del Caribe.

El gobernador de Filipinas no es otro que Gómez Dasmariñas, que acepta el plan de enfrentarse a Siam en favor de los camboyanos, pero que no le da tiempo a cumplir, después de que los chinos le abrieran la cabeza en la galera con destino a las Molucas.

Así, en 1595 llega a Manila la embajada de Aprán Lángara que consiste en Diego Veloso, el portugués, y en donde el gobernador (interino) es ya Luis Pérez Dasmariñas hijo.

A favor de la empresa está además de Veloso, Blas Ruiz, —el aventurero de Ciudad Real que recaló en Camboya— y a quienes se une, inesperadamente, el primo de Dasmariñas, Fernando de Castro, que había vuelto de Macao sin obtener ningún éxito en la persecución de los asesinos del antiguo gobernador. Todos están de acuerdo y así se lo exponen a Luis.

En este punto cada lector se puede ir imaginando ya su propio reparto de actores para la película. De haberse filmado en los 40, Anthony Quinn podría haber interpretado indistintamente al portugués Diego Veloso, al camboyano Aprán Lángara o al español Luis Pérez Dasmariñas.

Camboya espera la gesta de los españoles a fin de imponer una especie de tutelaje en el reino, adelantándose unos cuantos siglos a la figura del protectorado.

España y China en los siglos XVI y XVII. La Política de Felipe II en  Oriente | Sociedad Geográfica Española

Dasmariñas se entrega a la gesta y la hazaña y envía una expedición al mando del capitán Juan Juárez Gallinato, y «a escondidas salen más de doscientos hombres de Manila, más de los que hubiera querido el gobernador y menos de lo que hubieran querido los embajadores españoles de Camboya», según Gil.

Es decir, demasiados hombres para dejar desguarnecida la que acabará siendo la perla de Oriente y demasiado pocos para enfrentarse a los de Siam. El gobernador, contando con la inestimable ayuda de los dominicos —auténtica institución en Filipinas aún cinco siglos después—, da por fin la orden de que se embarquen en 1596.

Son tres juncos, capitaneados por Gallinato, Blas Ruiz y Pedro Sebil. Poco después de salir de Manila una tormenta dispersa a los tres navíos.

Según lo cuenta Juan Gil: «La Capitana de Gallinato fue arrastrada hasta el estrecho de Singapur, donde se vio envuelta en la guerra en la que estaban enzarzados los reyes de Jor y de Sumatra, y tuvo que permanecer tres meses en Bintán (…) el junco de Blas Ruiz (Nuestra Señora del Rosario), tras pasar por la isla de Pulo Sisi y costear Champá, arribó el 25 de febrero (fiesta de San Matías) a la gigantesca barra del Mekong.

Después, en ocho días de navegación, subió ochenta leguas río arriba hasta llegar a Churdemuc o Churdumuco (Phnom Penh), una ciudad que tenía entonces unos 20.000 hogares, todos construidos de madera. Allí permanecieron unos dos meses, esperando la llegada de los otros dos navíos que faltaban».

Faltaba la última, la de Pedro Sebil, que quedó varado en tierra y tras sofocar un motín consigue llegar a puerto camboyés para descubrir que ya no reina Aprán Lángara sino Acaparán Prabantul…Los españoles se reúnen por fin en Camboya pero las tornas han cambiado y no son ya bien vistos, al igual que su misión, después de incomodar a los chinos, con quienes tienen varios encontronazos, y de acudir a socorrer a un rey, Aprán Lángara, que ha sido destronado.

En definitiva, los capitanes españoles, más el provincial de los dominicos, se quedan atrapados en la capital de Camboya, Sistor, con un rey, Acaparán, que no hace sino confabular contra ellos, una vez que su misión original carece de sentido.

Aunque el propio Juan Gil reconoce que los pormenores finales no están del todo claros, lo que parece que acontece es lo siguiente: «Los castillas debieron de enterarse de que el rey se disponía a condenarlos a muerte (la pena consistía en freírlos en aceite de coco) si seguían negándose a dar plena satisfacción a los chinos.

Los españoles se reunieron en junta. Dándose ya por perdidos y dispuestos a vender caras sus vidas, acordaron entrar en la ciudad y asaltar el palacio, con el propósito de tomar como rehén al rey o algún miembro de la familia real».

– El ataque de los españoles

Se inicia el ataque los españoles: prenden fuego al palacio real y no consiguen ningún rehén, pero sí que se les eche encima a toda la masa de los camboyanos. Podría ser una escena de la Noche Triste de Hernán Cortés en Tenochitlán o si acaso, el mismo final imaginado por Rudyard Kipling en El hombre que pudo reinar, reflejo casi milimétrico de lo acontecido al extremeño con Moctezuma.

El caso es que los españoles tiene que salir de Sintor como sea y así lo hacen intentado alcanzar el Mekong para embarcar y regresar, con mucha suerte, a Manila: «Las cuarenta horas que tardaron los españoles en cubrir las nueve leguas que los separaban de Churdemuc se hicieron interminables.

El escuadrón, muerto de hambre y sed, se replegaba trabajosamente, mientras las fuerzas de Camboya no cejaban en su acoso, aprovechando los lugares estratégicos para hostigar su marcha. Dificultosísimo de salvar fue un río vadeable, el último obstáculo.

Los españoles, que asentaron el campo a su orilla a las cuatro o las cinco de la tarde, aprovecharon ese respiro para comer un poco de arroz cocido; después, aguardaron a medianoche para cruzarlo, como lo hicieron, con el agua al pecho, ‘la pólvora sobre las cabezas, por que no se mojase’ y peleando y arcabuceando tanto en el frente como en la retaguardia.

Entre el reconocimiento previo, los primeros titubeos y el avance final, su paso se prolongó durante casi una hora. Por fin, poco antes de romper la aurora, la pequeña tropa alcanzó ‘el río grande’ ( el Mekong) e, instalada ya a bordo de los juncos, pudo respirar tranquila», señala Juan Gil en Conquistas prohibidas: españoles en Borneo y Camboya durante el siglo XVI.

Borneo durante el Imperio español – Hoja del Lunes

En el camino de vuelta a Manila, la flotilla, después de haber intentado en vano abastecerse de provisiones en Milon (Vin Longh) y Pratarpan (Prah Trepang), tocó en Champá, donde Blas Ruiz (otrora cautivo de aquel rey) tomó por la fuerza los víveres que no le quisieron vender los naturales.

Lo más increíble de todo es que las naves arribaron a Cochinchina (Annam), y tras haber recibido seguro del rey, fondearon el 15 de julio en el puerto de Cachán (Tourane), cerca del cual se divisó, varada en la arena y robada, nada menos que la galera en la que don Gómez Pérez Dasmariñas había recibido muerte por parte de los chinos tres años antes, la galera que no había encontrado antes su hijo.

Los españoles supieron además después que el rey Acaparán había muerto en la batalla del palacio y que se había restituido la línea de su valedor, Aprán Lángara, en la figura de Prauncar, pero la misión ya había fracasado. Aún retornaron a Camboya Blas Ruiz y Veloso con la nueva línea dinástica, donde fueron nombrados generales y esperando hacer realidad los planes antiguo, pero finalmente fueron vencidos por el Siam y asesinados todos incluidos Ruiz y Veloso.

Mientras tanto, Luis Pérez Dasmariñas que había tenido que ceder el puesto de gobernador a Francisco Tello se encontraría unos años después con la revuelta en Manila de los sangleyes, en la que pereció al igual que su padre a manos de los chinos, sin llegar a conocer el definitivo triunfo español. Camboya nunca juraría vasallaje a la corona española, mientras que Filipinas se mantendría durante tres siglos más.

nuestras charlas nocturnas.

Aristógenes de Tarento, el filósofo autor del tratado sobre música más antiguo conocido, que curaba tocando la flauta…


Aulós griego
El antiguo instrumento griego del aulós en un cuadro de Pavel Svedomskiy.

L.V.B.(J.Álvarez) — ¿Cómo era la música en la Antigüedad? ¿Cómo sonaría si la oyéramos hoy? Hoy vamos a ver un tema relacionado, la historia del hombre que constituye nuestra principal fuente de conocimiento sobre la música de la Grecia Clásico-Helenística. Fue un filósofo peripatético, alumno de Aristóteles, que se enfadó cuando éste designó a otro en vez de a él como sucesor al frente de su escuela.

Curaba tocando la flauta y su única obra conservada, Elementa harmonica, es el tratado musical más antiguo conocido. Se llamaba Aristógenes de Tarento.

Ése es el nombre con que se le conoce en español, pues en otros idiomas suele usarse Aristóxeno para distinguirlo del general ateniense homónimo (uno de los condenados a muerte por no rescatar a los náufragos tras la victoria naval de Arginusas).

Obviamente era natural de Taras, la actual Tarento, hoy italiana pero entonces una ciudad de la Magna Grecia (sur del Italia), donde nació hacia el año 354 a.C., aunque pronto se trasladó a la griega Mantinea, en Arcadia.

No abrazó la filosofía y la música por casualidad, ya que su padre, Espíntaro (o Mnesias, según otras fuentes), había sido discípulo de Socrates nada menos y fue quien le enseñó el arte de la musa Euterpe.

Aparte de a su progenitor, Aristógenes tuvo otros ilustres maestros. Uno fue su gran amigo Jenófilo, un filósofo, matemático y músico de Calcídica que vivía en la Siracusa del tirano Diógenes II el Joven y de quien aprendió la doctrina pitagórica (es el único pitagórico del que hay noticia en la Atenas del siglo IV a.C.), un movimiento filosófico-religioso fundado por Pitágoras de Samos a mediados del siglo VI a.C. y basado en la creencia de que las matemáticas son la esencia de todas las cosas, siendo la cuna de los números irracionales (los que no pueden ser expresados como una fracción y cuya expresión decimal no es exacta ni periódica).

Aristógenes
Retrato imaginario de Aristógenes en la portada de un libro italiano. 

Según Plinio el Viejo, al parecer tomando como referencia una cita del propio Aristógenes, Jenófilo tuvo una larguísima vida: ciento cinco años sin haber enfermado nunca. Eso y otra atribución de su discípulo, la de que la mejor forma de educar a un hijo es convirtiéndolo en ciudadano de un estado bien gobernado, le volvería muy popular durante el Renacimiento.

Pero Jenófilo no fue el único de quien aprendió Aristógenes; otro sería Lampro de Eritras, el hombre que enseñó música al célebre dramaturgo Sófocles, ya que era un experto intérprete de lira y danza.

Cabe matizar que se presenta un problema de desfase cronológico, pues Lampro vivió a principios del siglo V a.C. y no habría podido vivir tiempo suficiente para tener a Aristógenes como alumno.

Es posible que el maestro de éste fuera otro llamado igual y que se asimiló al anterior para enfatizar la relación del filósofo con la música griega tradicional en contraposición a la Nueva Música que empezaba a imponerse, el ditirambo (composición lírica, originalmente para rituales dionisíacos pero luego extendida, de lenguaje rebuscado y cantada por un coro sin máscara, de la que compondrían obras Laso de Hermíone, Simónides de Cneos, Baquílides y el mismísimo Píndaro).

Lampro, que llevaba un estilo de vida muy sobrio que hizo extensivo a su música, pertenecía a la escuela peripatética, llamada así (Peripatos) en alusión a los peripatoi, los portales cubiertos del Liceo, un jardín anexo al templo ateniense de Apolo Licio por el que paseaban mientras reflexionaban y debatían sobre la vida. El maestro del Peripatos era Aristóteles, que reunió a su alrededor un círculo de seguidores de los que los más destacados fueron Teofrasto, Eudemo de Rodas y el propio Aristógenes.

En siglos posteriores figurarían también entre los peripatéticos otros dos filósofos: Estratón de Lámpsaco, tutor de Ptolomeo II que dirigiría la Peripatos reorientándola hacia las ciencias naturales, y Andrónico de Rodas, otro director de la escuela ya en el siglo I a.C. (se mantuvo activa durante diez generaciones y la revivieron en tiempos tardorromanos), creador del término «metafísica». Ahora bien, los testimonios que nos han llegado sobre la relación entre Aristógenes y Aristóteles son contradictorios y apenas arrojan luz sobre su relación.

Aristóteles
La Escuela de Aristóteles, obra de Gustav Adolph Spangenberg. 

La Suda (una enciclopedia bizantina del siglo X d.C. sobre el mundo mediterráneo antiguo) dice que el discípulo colmó de insultos al maestro cuando éste falleció porque no le nombró sucesor para dirigir la escuela, prefiriendo a Teofrasto.

Sin embargo, Arístocles de Mesene, otro filósofo peripatético pero del siglo II d.C. (fue preceptor del emperador romano Septimio Severo y maestro de Alejandro de Afrodisias, célebre comentarista de las obras aristotélicas), asegura que Aristógenes siempre mostró un escrupuloso respeto hacia Aristóteles.

Resulta imposible dilucidar quién tenía razón. Eso sí, los expertos creen saber cuál sería la causa de que Aristóteles prefiriera a Teofrasto al frente de la escuela: como decíamos antes, Aristógenes estaba fuertemente influido por el pitagorismo -al fin y al cabo, dos de los más grandes pitagóricos, Arquitas y Filolao, también eran de su ciudad natal, Taras- y únicamente seguía la doctrina aristotélica en la medida que ésta, a su vez, bebía de Pitágoras y Platón.

Sus obras dejan patente esa adscripción filosófica empezando por los títulos mismos y reflejan el conservadurismo político característico de la doctrina pitagórica.

En el siglo II a. C., Apolonio el Paradoxógrafo (la paradoxografía es un género literario helenístico que relata fenómenos anormales o inexplicables, tanto del mundo natural como del humano) escribió una obra titulada Mirabilia (también Historiae mirabiles, es decir, Historias maravillosas) que recopila textos de autores anteriores, entre ellos peripatéticos como Aristóteles o Teofrasto, y cuenta que, estando Aristógenes de visita en la ciudad griega de Tebas, recurrió a un aulós (la típica flauta doble) para curar con una melodía a un enfermo que había enloquecido por el sonido estruendoso de una trompeta.

Cuadro de Alma-Tadema (1868) donde se representa el antiguo instrumento griego del Aulós
Cuadro de Alma-Tadema (1868) donde se representa el antiguo instrumento griego del Aulós. 

Este tipo de anécdotas, junto con el hecho de haber sido coetáneo de personajes como los anteriormente citados (más el geógrafo Dicearco de Mesina, un peripatético cuyos mapas y descripciones fueron de gran ayuda para Alejandro Magno, también de la época), son lo único que podemos añadir a la biografía de Aristógenes porque no se sabe nada de él después de la muerte de Aristóteles.

Por lo tanto, su recuerdo se mantuvo vigente a través de sus obras, que sumaron cuatrocientos cincuenta y tres libros sobre filosofía, historia, ética, música, moral…

En cuanto a contenido seguían el estilo aristotélico. Lamentablemente, sólo se han conservado los tres libros del reseñado Elementa harmonica (Elementos armónicos) y de forma incompleta, a través de citas de Diógenes Laercio, Plutarco, Vitruvio, Cicerón o Ateneo de Náucratis, entre otros.

Es, decíamos, el tratado sobre música más antiguo conocido; resulta lógico, pues, que en la Antigüedad se le considerase el autor de mayor importancia sobre el tema, hasta el punto de que se le diera el apodo de «el Músico». La idea expresada consistía en que el cuerpo y el alma humana se conectan armónicamente entre sí, de la misma manera que lo están las piezas de un instrumento musical.

La palabra clave es armonía, el equilibrio de proporciones entre las partes de un todo, que en el caso de los pitagóricos eran exclusivamente en clave numérica; debe, decían, encontrarse una coincidencia matemática antes de que se pueda calificar de armónico un sistema.

En cambio, pese a profesar esa filosofía y basándose en su experiencia empírica, Aristógenes discrepaba y consideraba más importante la experiencia auditiva; así, no era la Aritmética la herramienta que debía usarse para calcular los intervalos (distancia entre dos notas) de la escala sino el oído, algo que rompía con la teoría musical aceptada en la época.

PItágoras
El monocordio era un Instrumento usado por Pitágoras para investigar la equivalencia entre números, pesos y sonidos. 

¿Qué quiere decir esto? Veámoslo con un caso práctico. En el tetracordio diatónico (un tetracordio es un grupo ordenado de cuatro notas secuenciales que suelen generar tres intervalos interiores; por ejemplo do-re-mi-fa) observó que el oído humano percibe ciertos intervalos de manera aproximada, no necesariamente precisa. Por ello, argumentaba que un intervalo debía percibirse como medio tono (o semitono), independientemente de la diferencia matemática exacta entre las notas.

Aclaremos que el filósofo distinguía entre seis tipos de tetracordios —dos diatónicos, tres cromáticos y uno enarmónico— donde la separación entre notas variaba progresivamente, pasando de intervalos comunes en el diatónico a distancias mayores en el enarmónico. En suma, usando sus propias palabras, por el oído juzgamos la magnitud de un intervalo y por el entendimiento consideramos sus múltiples poderes.

Asimismo, aseguraba que la naturaleza de la melodía se descubre mejor mediante la percepción de los sentidos y se retiene mediante la memoria (…) porque así como no es necesario que quien escribe un yámbico preste atención a las proporciones aritméticas de los pies que lo componen, tampoco es necesario que quien escribe una canción frigia preste atención a las proporciones de los sonidos propios del mismo (otra aclaración: yámbico se refiere a un tipo de verso).

Añadió que la magnitud de un intervalo se juzga mejor por su resonancia, concluyendo por tanto que cada autor afinaba lo armónico a su manera, por lo que resultaría imposible estar de acuerdo con todos.

Aristógenes
Fragmento del Papiro de Oxirrinco con texto del tratado de Aristógenes Rythmica Stoicheia. 

Añadamos que, pese a todo, Aristógenes usaba terminología matemática para definir las variedades de semitonos y diesis (cada uno de los tres tonos que los griegos intercalaban en el intervalo de un tono mayor).

De hecho, en su primer libro de Elementa harmonica recurre a ella para explicar los genera (clases de entonación de las dos notas móviles de un tetracordio, que son diatónica, enarmónica y cromática) de los tetracordios, así como las especies de octava (secuencia específica de intervalos dentro de una octava: tono entero, tercera menor y dítono, completando el tetracordio los cuartos de tono y los semitonos).

En el segundo libro divide la música en siete partesgenera, intervalos, sonidos, sistemas, modos (escalas, de las que enumeraba siete, a saber, lidia, frigia, dórica, hipolidia, hipofrigia, locria y mixolidia), mutaciones y melopoeia (armonía). En el tercero describe veintiocho leyes de sucesión melódica que ilustran a los estudiosos actuales sobre la estructura de la música griega clásica.

En suma, la obra de Aristógenes es la primera conocida sobre la notación musical en la Grecia Clásica (de la anterior al siglo III a.C. apenas hay datos y las artes plásticas nunca muestran a los músicos leyendo pergaminos o tablillas, signo evidente de que tocaban de oído o improvisando).

Constituyó, por tanto, uno de los cimientos de la teoría de la música que se iría desarrollando a lo largo de los siglos posteriores.

En parte, gracias a Arquéstrato, un teórico peripatético del siglo III a.C. (al que no hay que confundir con el poeta siciliano homónimo) que desarrolló y difundió sus ideas sobre la percepción sensorial de la música porque estaba de acuerdo con ellas, y a Ptolemaida de Cirene, otra teórica de la misma época que pese a ser pitagórica no muestra antipatía hacia Aristógenes y registra el debate metodológico que éste mantuvo con los seguidores de esa filosofía respecto a la cuestión musical.

Y una curiosidad como epílogo: Diógenes Laercio, historiador y doxógrafo heleno del siglo III d.C., recoge un testimonio perdido de Parménides según el cual Aristógenes fue el primero en percatarse de que el planeta Venus es el mismo cuerpo astronómico que aparece por la mañana antes del Sol (el famoso lucero del alba) y en el tarde después del atardecer; hasta entonces se pensaba que eran dos diferentes, uno matutino (Fósforo) y otro vespertino (Eósforo).

nuestras charlas nocturnas.

¿Rinocerontes en el Coliseo? Las curiosas historias de la antigua Roma que inspiran la película «Gladiador II»


Paul Mescal

BBC News Mundo(G.Wakeman) — Gladiator II, la épica secuela de Ridley Scott protagonizada por Paul Mescal y Denzel Washington, ha sido ampliamente criticada por sus inexactitudes históricas.

La BBC pidió a expertos en historia romana que separaran los hechos de la ficción.

Se podría bromear diciendo que, por su trabajo en Gladiator II, Alexander Mariotti tuvo uno de los trabajos más difíciles del cine.

Fue el asesor en historia para el guion de la película, lo que significaba asesorar al director Ridley Scott cuando la trama se desviaba del registro histórico.

Este artículo contiene spoilers de Gladiator II.

Scott ha dejado claro que no le importa que sus películas sean históricamente inexactas, incluso cuando están basadas en personas y hechos reales.

En 2023, después de que el historiador de televisión Dan Snow señalara varias inexactitudes en la película «Napoleón», Scott dijo que Snow debía «buscarse una vida».

Pero Mariotti, que también trabaja como historiador y es un destacado orador sobre gladiadores, combate y armamento, sabía en lo que se estaba metiendo.

«Desde el principio les dije: ‘Miren, sé que no estamos aquí para hacer un documental’. Siempre supe que estamos aquí para hacer películas y entretener», le dice Mariotti a la BBC.

Sin embargo, esto no ha impedido que los expertos señalen imprecisiones. Cuando se lanzó el primer tráiler de Gladiator II en julio, los historiadores se apresuraron a explicar por qué la arquitectura era incorrecta, que los romanos no tenían periódicos para leer y que no se reunían en cafés.

– Toques reales

Un gladiador ingresa al coliseo montando un rinoceronte
Aunque se cree que los rinocerontes se exhibían ante los romanos en el Coliseo, no habrían competido contra los gladiadores.

La trama de Gladiator II se centra en Lucius (Paul Mescal), hijo de Lucilla (Connie Nielsen) y Maximus (Russell Crowe), quien de niño se vio obligado a abandonar Roma.

Veinte años después de la muerte de su padre, los soldados romanos invaden su ciudad natal en Numidia, matan a su esposa y luego lo convierten en esclavo.

Después de que Macrinus (Denzel Washington) lo compra, Lucius se convierte en gladiador.

Pero mientras Lucius lucha por sobrevivir, enfrentándose a animales, barcos y otros gladiadores dentro del Coliseo, Macrinus planea derrocar a los jóvenes emperadores Caracalla (Fred Hechinger) y Geta (Joseph Quinn) para poder convertirse en el gobernante de Roma.

Mariotti señala que si la película fuera estrictamente precisa, entonces la palabra Coliseo ni siquiera se pronunciaría. Su nombre original era Anfiteatro Flavio, en honor a la dinastía que gobernaba cuando se construyó el edificio. El Coliseo empezó a llamarse así siglos después, alrededor del año 1000 d.C.

La razón principal por la que a Mariotti no le preocupan demasiado estos errores es el enorme impacto que una película como Gladiator II tiene en los espectadores y en el turismo.

«Hay mucho esnobismo en el mundo académico hacia el cine», dice Mariotti. «Estoy realmente desconcertado por eso, porque en los últimos 20 años Gladiator tuvo un gran impacto. Antes de la película, la entrada al Coliseo era gratuita. Al año siguiente, la gente acudió en masa».

Aunque Gladiator II tiene numerosas inexactitudes históricas, al menos algunas de ellas están basadas en la realidad.

Poco después de ser capturado, Lucius tiene que sobrevivir a una tropa de babuinos. Luego, cuando llega al Coliseo, él y sus compañeros gladiadores se enfrentan a un rinoceronte que los ataca.

Aunque se cree que los babuinos y los rinocerontes fueron llevados al Coliseo y exhibidos ante los romanos, no habrían ido a luchar contra los gladiadores.

En cambio, los gladiadores habrían tenido que luchar contra leones, panteras y elefantes.

Se cree que un rinoceronte estuvo presente en la inauguración del Coliseo en el año 80 d.C., donde luchó contra un toro, un oso, un búfalo, un león y un bisonte.

«Traían animales extraños de todo el imperio para luchar», dice Paul Belonick, profesor de Derecho de la Universidad de California en San Francisco, que también escribió Restraint, Conflict, and the Fall of the Roman Republic.

Sin embargo, no hay registro de que un soldado romano montara un rinoceronte y lo hiciera como si fuera un jockey.

Belonick calcula que, cuando el emperador Tito celebró 100 días de juegos en el Coliseo para su inauguración, se mataron unos 10.000 animales en tan solo unos días.

«Se los mataba de todo tipo de formas creativas. La gente les arrojaba lanzas, los atrapaba con redes. Los arqueros eran muy populares. Es como ver a un tirador de primera. Tenían pequeños ciervos corriendo por ahí. Un arquero se paraba en un lugar específico, los derribaba y la gente aplaudía».

A veces, los asistentes se enojaban por la muerte de ciertos animales. El historiador romano Dio escribió sobre la multitud que se puso muy triste cuando mataron a un grupo de elefantes.

Señaló que las criaturas «eran compadecidas por la gente cuando, después de ser heridas y dejar de luchar, comenzaron a caminar con sus trompas levantadas hacia el cielo».

– El entretenimiento por encima de la precisión

Una de las batallas de "Gladiador II"
Las representaciones de las luchas de gladiadores en la película son en gran medida incorrectas: estaban más reguladas, eran menos espantosas y había menos muertes.

Se podría decir que la mayor secuencia de acción de Gladiator II es también la desviación más flagrante de la historia.

Cuando Lucius y otros gladiadores se ven obligados a participar en una batalla naval simulada, Scott parece disfrutar haciendo que la escena sea lo más exagerada posible.

En realidad, si un emperador quería superar a su predecesor, organizaba una batalla naval simulada, conocida en la época como naumaquia.

En estos eventos se llenaban de agua los anfiteatros, se traían barcos y luego los combatientes recreaban hechos históricos.

«Normalmente reconstruían batallas navales de los griegos contra los persas», dice David Potter, profesor universitario de Historia griega y romana en la Universidad de Michigan. «Las tripulaciones de los barcos eran personas que habían sido condenadas a muerte».

Aunque en Gladiator II parece que los barcos se mueven a toda velocidad y que el agua es lo suficientemente profunda como para que haya tiburones, los anfiteatros romanos solo se llenaban con una pequeña cantidad de líquido.

Los barcos tampoco cogían suficiente velocidad como para chocar entre sí, ya que tenían fondos planos para poder moverse con facilidad. Además, se cree que la última naumaquia tuvo lugar en el Coliseo en el año 89 d.C., más de 100 años antes de los acontecimientos de la película.

La falta de agua también significa que el Coliseo nunca tuvo tiburones nadando alrededor, esperando a que la gente cayera.

Aunque algunos historiadores creen que los cocodrilos formaban parte de las cacerías de animales, no están seguros de que se incluyeran en las luchas náuticas.

Fotograma de la película "Gladiador II" en el que se ve barcos y agua en el Coliseo
Las naumaquias eran simulacros de batallas navales en las que se llevaba agua a los anfiteatros.

Aunque existen suficientes registros de simulacros de batallas navales para que los historiadores crean que tuvieron lugar en Roma, todavía hay bastantes incógnitas sobre cómo y dónde ocurrieron.

Belonick sugiere que lo más probable es que tuvieran lugar en el Circo Máximo, que está en un punto mucho más bajo que el Coliseo y más cerca del río Tíber.

«Habría sido más fácil inundarlo. Además, si miras la forma, es un cuenco. El Coliseo tiene todos estos túneles subterráneos. No sé cómo lo habrían tapado. Algunas personas piensan que simplemente inundaron la sección central, en lugar de todo».

Mariotti sugiere que debido a que el Coliseo se construyó en el sitio de un lago artificial, eso hizo posible la inundación.

«Construyeron un increíble sistema de drenaje desde el río para llevar el agua hacia arriba y luego drenarlo».

Las descripciones de las peleas de gladiadores que se muestran en la secuela también son, en su mayoría, incorrectas.

Potter insiste en que, al desarrollarse la tarde posterior a las ejecuciones, no podrían ser tan brutales como nos lo hacen ver las películas de gladiadores y otras epopeyas romanas.

Para empezar, no todos eran esclavos o prisioneros de guerra. «Probablemente el 40% de los gladiadores eran personas libres que lo hacían para ganar dinero», explica Potter.

En lugar de ser una lucha a muerte, Belonick compara estos combates con ver la WWE o la UFC.

«La mayoría de las veces se trata de la primera sangre o un momento de rendición. Una vez se calculó que nueve de cada diez veces nadie moría«.

Incluso había un árbitro que intervenía para separar a las personas.

Eso no impidió que los ciudadanos apostaran por los gladiadores, y Potter agrega que los romanos apostaban por cualquier cosa. Cuando alguien se lesionaba, médicos prestigiosos venían a tratarlo.

Galeno, el médico más famoso del mundo antiguo, incluso comenzó como médico de gladiadores.

En definitiva, el objetivo de los combates de gladiadores era ver cómo se enfrentaban distintos estilos de combate.

«Había un tipo con una red y un tritón contra alguien con un escudo y una espada», dice Potter. «Alguien con armadura ligera contra alguien con armadura pesada».

Giannina Facio, Ridley Scott
Scott dice que poco le importa lo que opinen los críticos y el público sobre inexactitudes históricas en sus obras.

Un manejo similar al que se les da a los juegos del Coliseo es el que se les da a varios de los personajes que aparecen en Gladiator II, pues se basan en personas reales, pero lo que les sucede en la película es ficción.

En el año 211 d.C., Caracalla y Geta se convirtieron en gobernantes conjuntos de Roma. Se cree que Caracella hizo asesinar a Geta, e incluso se cree que Geta murió en los brazos de su madre.

Caracalla se convirtió en un emperador muy impopular, y Potter lo describe como un «hombre cruel y desagradable». Caracalla abandonó la ciudad en el año 216 d.C. para hacer la guerra contra el Imperio parto, pero fue asesinado por uno de sus propios soldados en el año 217 d.C.

Supuestamente, Macrino reclutó al soldado para que cometiera el asesinato. Se convirtió en emperador de Roma el 11 de abril de 217, tres días después de la muerte de Caracalla.

«Es la primera persona que se convierte en emperador sin haber sido miembro del Senado romano«, afirma Potter.

El propio Macrino fue ejecutado poco más de un año después, en junio de 218, después de que la tía de Caracella lanzara una rebelión para conseguir que su nieto, Heliogábalo, fuera instalado como nuevo emperador, a pesar de que sólo tenía 14 años.

«Ser emperador se convierte en el trabajo más peligroso que puedas tener», observa Potter, y durante los siguientes 100 años cada persona que reinó sólo lo hizo durante un corto periodo de tiempo.

Ahora que ya se ha empezado a trabajar en el guion de Gladiator IIIlos espectadores pueden esperar una vez más que Scott utilice estas historias reales como inspiración mientras se desentiende de la precisión histórica en aras del entretenimiento.

Mariotti no ve ningún problema en ello, porque en su opinión, simplemente refleja lo que los artistas han hecho a lo largo de la historia.

«Lo que hace Ridley no es diferente a Shakespeare o Miguel Ángel. Incluso el cuadro Pollice Verso de Jean-Léon Gérôme, que inspiró a Ridley para hacer la primera película, es históricamente inexacto. Pero se trata de utilizar la Historia para contar una historia y enseñarnos una lección. Por eso nos atraen. Básicamente son historias sobre nosotros«.

Más que eso, Mariotti cree que películas como Gladiator II conectan a los espectadores con sus antepasados. Especialmente las escenas en el Coliseo, porque los romanos asistían a esos eventos por las mismas razones por las que la gente ve películas.

«Ese era su cine. Allí es donde escapaban de la vida. Allí, durante un par de horas, se transformaban en valientes cazadores o gladiadores y veían partes del mundo que nunca verían. Eso es lo que pasa cuando la gente ve Gladiator II. Están haciendo exactamente lo mismo para lo que se construyó el Coliseo».

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Cómo evitar conversaciones incómodas durante las festividades…


The New York Times(J.Dunn) — Este año voy a recibir a mi familia extendida en Acción de Gracias y quiero que sea algo reparador y divertido.

Para crear ambiente, tendré mis habituales tarjetas “raspa y gana” en cada lugar de la mesa. Y haré algunas preguntas que la gente podrá responder mientras comemos, como: ¿cuál es tu lenguaje de amor no convencional?

Mi padre, por ejemplo, admitirá que el suyo es dar avisos. Si nota algo que no va bien —mis desagües desbordados, una rodilla dolorida que ignoro—, me advertirá de que si no actúo, “me espera un mundo de dolor”.

Para mi padre, asustar es cuidar. “Allá tú”, otra de sus frases favoritas, significa “te quiero”.

Espero que esta pregunta dé lugar a conversaciones interesantes entre los miembros de mi familia. No es probable que nos peleemos por temas de política (mi colega Catherine Pearson escribió sobre familias que sí lo hacen). Pero los momentos incómodos ocurren.

Preparar algunos temas de conversación antes de una reunión navideña puede parecer forzado, dijo Alison Wood Brooks, profesora de la Escuela de Negocios de Harvard y autora de Talk: The Science of Conversation and the Art of Being Ourselves (Charlar: la ciencia de la conversación y el arte de ser nosotros mismos).

Pero en su investigación, Brooks descubrió que solo 30 segundos de lluvia de ideas previa mejoraban la fluidez de la conversación.

Hablé con Brooks y otros expertos sobre cómo mantener conversaciones en tu próxima reunión que sean, como escribe Brooks, “ricas, jugosas y divertidas”.

Conversaciones incómodas

Celeste Headlee, autora de We Need to Talk: How to Have Conversations That Matter (Tenemos que hablar: cómo tener conversaciones que importen), sostiene que hacer una pregunta general sobre cómo le va a alguien puede no llevar a ninguna parte porque “la gente ya tiene preparadas respuestas fáciles”, dijo. “Casi todo el mundo va a decir ‘bien’”.

En su lugar, sé más específico, dijo, con preguntas como: “¿A qué estás dedicando la mayor parte de tu tiempo?”.

Las mejores preguntas, añadió Headlee, invitan a la gente a hablar de las cosas que les gustan, ya sea la comida, las películas o las mascotas.

E intenta hacer lo que Brooks llama el “duro trabajo cognitivo” de escuchar de verdad. En sus investigaciones ha descubierto que, durante una conversación, la mente de los sujetos divagaba casi una cuarta parte del tiempo.

En su lugar, practica lo que ella llama “escucha receptiva”, que es mutuamente beneficiosa: te ayuda a prestar más atención y anima a quien está hablando.

Brooks dijo que una gran escucha se expresaba mediante algún tipo de respuesta verbal, ya fuera una broma que se basara en algo que la persona había dicho, un parafraseo, una confirmación verbal (“exactamente”) o una pregunta de seguimiento que demostrara que estabas prestando atención. Esto hace que la conversación fluya y sirve tanto para grupos como para conversaciones individuales, dijo.

Cuatro maneras de evitar conversaciones 'incómodas' en Nochebuena

Hay algunas pequeñas señales de que una conversación se está agotando, explicó Brooks: las pausas se hacen un poco más largas, puede haber más risas incómodas o la gente empieza a repetir cosas que ya han dicho sobre el tema.

Si eso ocurre, intervén y cambia de tema, dijo Brooks. Sus investigaciones han descubierto que quien cambia de tema con frecuencia —aproximadamente una vez cada minuto— mantiene conversaciones más satisfactorias.

No hace falta que lo hagas tanto, dijo. “Pero la conclusión es que, si parece que un tema se está volviendo rancio, actúa con poder, ten confianza y cambia”. El nuevo tema, añadió, “no tiene por qué ser divertido o ingenioso, solo tiene que ser diferente”.

Si eres el anfitrión, puedes nombrarte “administrador de temas” o reclutar a otra persona con antelación para que la charla fluya y te asegures de que todo el mundo se siente incluido. Si el tío Stu está dominando la conversación, dijo, “sé como un controlador aéreo y redirige la charla hacia otra persona que esté sentada a la mesa”.

Rob Walker, autor de The Art of Noticing (El arte de darse cuenta), tiene un boletín Substack del mismo nombre en el que recopila temas rompehielos de los lectores. He aquí algunos de mis favoritos:

■ ¿Qué es algo en lo que crees pero no puedes demostrar?

■ ¿Cuál es el peor consejo que te han dado?

■ Háblame de una persona que hayas conocido solo una vez y que realmente te haya impactado.

■ ¿Cuándo estuviste seguro de que un mal resultado sería tu ruina, pero en realidad resultó beneficioso para ti?

Guía para manejar conversaciones incómodas en eventos familiares - La  Tercera

¿Alguna vez has estado en una reunión en la que un extremo de la mesa era una fiesta estridente y en el otro había un silencio mortal?

Si la gente habla en pequeños grupos, interrumpe la conversación dedicando un tiempo a reacomodar, dijo Brooks.

Entre la cena y el postre, por ejemplo, puedes pedir que todos cambien de asiento.

También puedes asignar los asientos de modo que haya una buena mezcla de parlanchines, dijo, o pedir a uno de tus amigos o familiares más extrovertidos que sea un camarero de la charla que pueda circular entre los distintos grupos.

“Pueden sentarse y entablar conversación con las sobrinas tímidas a quienes les cuesta trabajo sacar adelante la plática”, dijo.

Si yo tuviera que responder a la pregunta que plantearé en Acción de Gracias, creo que mi lenguaje amoroso no convencional es similar al de mi padre: dar consejos. Espero que, en algún momento, yo también haya podido evitarte un mundo de dolor.

nuestras charlas nocturnas.

Confirman que la respiración y las emociones están conectadas…


Identifican un circuito cerebral que conecta a la respiración y las emociones (ANSA) - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Los humanos hemos aprendido desde hace mucho tiempo que ralentizar la respiración ayuda a controlar y calmar las emociones, pero hasta ahora ha sido imposible entender el mecanismo detrás de este vínculo.

    Ahora, finalmente se ha identificado el circuito cerebral que conecta la respiración voluntaria con el estado de ánimo de una persona.

    Fue identificada en ratones por un grupo de investigación liderado por el Instituto Salk en La Jolla, California y el resultado, publicado en la revista Nature Neuroscience, ofrece nuevas herramientas para controlar los ataques de pánico, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático.

    Investigadores coordinados por Sung Han han identificado un grupo de células cerebrales en la corteza frontal, implicadas en la planificación de conductas complejas, que conecta con el tronco del encéfalo, donde se controlan acciones vitales como la respiración.

    Luego se realizaron experimentos para buscar conexiones entre el centro del tronco encefálico y otras áreas del cerebro y de esta manera se identificó un nuevo circuito, puesto a prueba registrando la actividad cerebral de ratones durante conductas que alteran la respiración, como olfatear, nadar y beber, y durante situaciones que generaron miedo o ansiedad.

    Los resultados confirman que, cuando el circuito está activo, los animales están más tranquilos y respiran más lentamente, mientras que en situaciones de estrés la conexión disminuye y la frecuencia respiratoria aumenta.

    «Quiero utilizar estos hallazgos para diseñar una especie de ‘píldora de yoga'», dice Han.

    «Puede parecer una tontería, y traducir nuestro trabajo en un fármaco comercializable llevará años – agrega el investigador – pero ahora tenemos un circuito cerebral que puede convertirse en un objetivo terapéutico para ralentizar instantáneamente la respiración y promover un estado de calma y tranquilidad».

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«En algunos casos, las mujeres eran las combatientes más feroces»: el olvidado papel de las heroínas que lucharon por la independencia de Haití…


Sanité Bélair
Si bien la historia recuerda y honra a los héroes masculinos, las luchadoras por la libertad son menos conocidas. Sanité Bélair, retratada por Francois Cauvin.

BBC News Mundo(E.Eleode) — En la noche del 23 de agosto de 1791, en Cap-Français, en la costa norte de Saint Domingue (actual Haití), se produjeron incendios en las plantaciones.

Los esclavos prendieron fuego a los edificios y los campos, y mataron a sus amos.

Fue el comienzo de la revolución haitiana, el único levantamiento conocido de personas esclavizadas en la historia que condujo a la fundación de un estado libre de esclavitud.

Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, en Francia, las noticias sobre los levantamientos se extendían rápidamente. La élite gobernante adinerada y aquellos que tenían el monopolio del comercio transatlántico de esclavos estaban cada vez más ansiosos.

Comenzaron a darse cuenta de que sus días de subyugar a la población esclavizada para obtener ganancias estaban llegando a su fin. Los ataques coordinados fueron el comienzo de una resistencia armada que surgió en todo el país en los años siguientes.

Las rebeliones de los esclavos finalmente llevaron a lo impensable: el desmantelamiento del sistema colonial y la declaración de la independencia de Haití en 1804 fue «la primera revuelta exitosa a gran escala de personas esclavizadas en la historia», y el país se convirtió en la primera república negra libre del mundo y el primer estado caribeño independiente.

La historia recuerda principalmente las hazañas de los hombres luchadores por la libertad de la revolución haitiana. Figuras como su líder, el general Toussaint Louverture; Jean-Jacques Dessalines, quien se convirtió en el primer gobernante de un Haití independiente; Dutty Boukman, quien fue líder de los cimarrones y sacerdote vudú, o houngan; el primer y único rey de Haití, Henri Christophe, y otros.

Sus historias han sido registradas y conmemoradas a través del tiempo.

Toussaint Louverture
El nombre más recordado de la independencia es el de su líder, el general Toussaint Louverture.

Sin embargo, también hubo mujeres que desempeñaron papeles clave en la lucha por la independencia de Haití. Gran parte de su historia es desconocida, o está subrepresentada y pasada por alto debido a la falta de documentación y registros de sus actividades.

Aun así, las historias que conocemos de mujeres como Sanité Bélair, Cécile Fatiman, Marie-Jeanne Lamartiniére, Catherine Flon, Suzanne Simone Baptiste Louverture y más destacan su determinación, valentía y dedicación a la causa, contra viento y marea.

– La misma lucha…

También falta evidencia visual de estas mujeres. Por ello, los artistas contemporáneos Richard Barbot y François Cauvin, ambos haitianos, las han reimaginado, dándoles rostros a los nombres.

Crystal Nicole Eddins, profesora adjunta de Sociología en la Universidad de Pittsburgh y autora de “Rituals, Runaways, and the Haitian Revolution: Collective Action in the African Diaspora” (“Rituales, fugitivos y la revolución haitiana: acción colectiva en la diáspora africana”), le dice a la BBC que las mujeres emplearon diversas tácticas de resistencia, desde la acción abierta hasta el trabajo silencioso detrás de escena.

Algunas, incluidas Bélair y Lamartiniére, luchaban en la línea de frente.

«Sabemos que las mujeres tomaban las armas junto con los hombres. Las mujeres de las sociedades africanas desempeñaban una amplia gama de roles sociales, algunos de los cuales eran militaristas, además del hecho de que las mujeres también trabajaban en las plantaciones, haciendo el mismo trabajo que los hombres. Por lo tanto, se deduce que estaban librando la misma lucha».

Marie Jeanne Lamartiniére
Marie Jeanne Lamartiniére, retratada por el artista Francois Cauvin, vestía uniforme masculino y luchó junto a los hombres en la revolución.

Había curanderas y enfermeras como Catherine Flonmás, conocida también por ser costurera (se dice que cosió la primera bandera del recién independizado Haití), así como educadoras, espías y saboteadoras que usaban tácticas de guerrilla para interrumpir la cadena de recursos, incluido el suministro de agua de sus enemigos.

Eddins explica que las mujeres también contribuyeron a desempeñar funciones más relacionadas con el género, como cultivar y proporcionar alimentos a los ejércitos rebeldes y sus comunidades.

Sanité Bélair fue una líder revolucionaria haitiana que sirvió en el ejército de Toussaint Louverture. Ascendió de rango, primero como sargento y luego como teniente, y lideró la ofensiva en la expedición de Saint-Domingue. Junto con su marido, Charles Bélair, otro teniente del ejército, finalmente fueron capturados y ejecutados por orden de Napoleón.

El legado de Bélair se conmemora con su retrato en el billete de 10 gurdas haitianas, creado en 2004 como parte de una serie que celebra el 200 aniversario de la independencia de Haití.

Menos conocidas fueron las sacerdotisas vudú y las mujeres espiritualmente poderosas como Cécile Fatiman, que proporcionaban «hechizos de protección» a los rebeldes y se negaban a dar información sobre su ubicación. También utilizaban su conocimiento tradicional de la medicina herbal para envenenar a los dueños de esclavos.

Hija de una esclava africana y un príncipe corso, Fatiman fue una destacada sacerdotisa vudú y revolucionaria que también se dice que creó redes de comunicación que transportaban información a través de las plantaciones. Vivió unos notables 112 años.

Sanité Bélair
Sanité Bélair, representada por el artista haitiano Richard Barbot, fue una revolucionaria que lideró la ofensiva en Saint-Domingue.

Marie-Jeanne Lamartiniére fue una soldado y enfermera haitiana que es celebrada no solo por su valentía, sino también por su conocimiento y estrategia en el campo de batalla. Vestía uniforme masculino y luchaba junto a los hombres, por lo que era muy respetada.

Lamartiniére fue una figura clave en la importante batalla de Crête-á-Pierrot en 1802 contra las fuerzas francesas.

Las mujeres no estaban exentas de los castigos que se les infligían por participar en la revolución, y sufrieron los mismos destinos brutales que los hombres. Bélair era famosa por haberse negado a que le vendaran los ojos antes de ser ejecutada junto con su marido por los franceses.

«En los relatos de historiadores anteriores y en el libro de CLR James The Black Jacobins (“Los jacobinos negros”) se la describe como una mujer realmente valiente que promovió la lucha por la independencia», dice Eddins.

Con los pocos detalles que conocemos de Bélair y otras mujeres, los cronistas han escrito sobre su valentía y determinación por la causa de la liberación. «En algunos casos, los historiadores han dicho que fueron las mujeres las más feroces en su lucha«.

Subvirtieron las opresiones coloniales y, frente a la adversidad, lucharon por la autonomía dentro de sus comunidades y la sociedad en general.

– Divide y vencerás

Los colonos crearon divisiones entre los esclavizados, sembrando la discordia con sistemas jerárquicos inventados que involucraban la religión y el tono de piel.

Al utilizar la táctica de dividir y vencer, los colonos esperaban que, al estar demasiado ocupados luchando entre ellos, no pudieran romper las cadenas de la esclavitud.

Además, amenazaban con recurrir a la violencia extrema como castigo por la insurrección.

Revolución haitiana
La revolución haitiana comenzó con el levantamiento de los esclavos en las llanuras del norte de Saint-Domingue en 1791.

Sin embargo, esto no disuadió el deseo de liberación de los esclavos. Organizaron revueltas sin el conocimiento de sus amos, quienes no se enteraron debido a su aparente sensación de seguridad y a su creencia errónea de que los negros eran inferiores e incapaces de luchar por sí mismos.

Esta creencia persistió especialmente en la forma en que se veía a las mujeres negras. Muchas asumieron posiciones de liderazgo en las rebeliones organizadas, aunque no sabemos mucho sobre sus historias. Eddins dice que la literatura más reciente está investigando por qué estas mujeres fueron silenciadas en los registros.

Su condición de esclavas es parte de ello, según Eddins, y también de acuerdo a la profesora de historia de la Universidad de Nueva York Jennifer L. Morgan, que también ha investigado este tema.

Eddins dice: «[Morgan] habla de cómo el estatus de esclavo se confería a través del vientre de las mujeres africanas, y de que los esclavistas no querían verlas como humanas, porque si veían a una mujer embarazada, eso les recordaría que los africanos tenían parientes y familia».

Además, era poco probable que los esclavistas consideraran a las mujeres negras como revolucionarias o con inclinaciones rebeldes.

Otra razón de su falta de visibilidad en los libros de historia es el hecho de que no hay suficientes narraciones en primera persona de estas mujeres. Eddins comenta:

«Tenemos cartas de Toussaint Louverture. Tenemos escritos de Jean-Jacques Dessalines, pero no tenemos, al menos que yo sepa, ningún escrito conocido de una mujer revolucionaria. Así que, a falta de eso, se necesita creatividad para tratar de averiguar cómo encontrar a estas mujeres y dar sentido a sus historias».

– Religión

Se dice que una ceremonia vudú conocida como Bois Caiman desencadenó la revolución haitiana.

En sus orígenes, esta religión de la diáspora africana indígena (que luego se desarrolló en Haití como respuesta a la esclavitud) era un culto a los elementos: tierra, sol, agua y aire.

Los fieles del vudú creían que existe una conexión entre la tierra de los vivos y el reino espiritual. La muerte se considera una transición al mundo invisible donde sus antepasados los guían y los vigilan en la Tierra.

Vudú
Durante el período de la esclavitud, el vudú creó el entorno para que la gente se reuniera y compartiera ideales culturales y alianzas políticas.

Con el paso de los años, debido a las caracterizaciones y conceptos erróneos de Occidente, se conviritió en una práctica espiritual estigmatizada. Sin embargo, durante el período de la esclavitud, el vudú creó el entorno para que la gente se reuniera y compartiera ideales culturales y alianzas políticas.

A pesar de estar prohibido, esto no impidió que la gente practicara el culto en secreto. Este acto de rebelión sentó las bases para una resistencia más grande y abierta.

Fatiman y Dutty Boukman oficiaron la ceremonia secreta, que no solo era un ritual religioso, sino también una reunión para movilizar a las masas esclavizadas de las plantaciones de todo el país. Ellos idearon estrategias para destruir la «economía de las plantaciones de azúcar y delinearon los términos de su liberación».

La ceremonia y otros rituales vudú en los que participaban tanto hombres como mujeres fueron clave para generar solidaridad racial entre la diversa población de Haití, que incluía a los esclavizados, los criollos, los africanos, las personas de color libres y los cimarrones.

«Estos rituales sagrados eran espacios para que las personas esclavizadas se reunieran y llevaran a cabo sus prácticas religiosas y sagradas a partir de los fragmentos de memoria que pudieran reunir o reformular en este nuevo espacio».

Eddins también menciona que la experiencia compartida de ser mercantilizados como esclavos y racializados como negros también fue parte del proceso de radicalización.

Combate de la revolución haitiana
Combate ente los esclavos y el ejército francés durante la revolución haitiana.

La independencia tuvo un costo devastador y el país todavía sufre los efectos de la revolución. Sin embargo, es importante reconocer que la valiente eliminación de la esclavitud y la creación de un Haití independiente fue una victoria conjunta de hombres y mujeres.

Y si bien existen muchas fuentes que se centran en las figuras masculinas de la revolución haitiana, historiadores, académicos, activistas, escritores y otros han hecho esfuerzos recientes para localizar las historias de las mujeres de la revolución y sacarlas a la luz, no solo por sus contribuciones a la causa, sino también para comprender sus experiencias.

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El mapa del Imperio romano…


EOM(A.Merino) — El Imperio romano fue uno de los más grandes y longevos de la historia. Su origen se remonta al año 27 antes de Cristo, cuando el Senado de Roma convirtió a Augusto en el primer emperador romano, dejando atrás la República.

El fin del Imperio se produjo varios siglos después, aunque en dos momentos distintos: en Occidente, el Imperio romano cayó en el 476 después de Cristo, cuando las tribus germánicas limitaron el control de Roma a la península itálica y sus antiguos territorios se convirtieron en reinos bárbaros, mientras que en Oriente continuó hasta el año 1453, fecha en la que Constantinopla fue conquistada por los otomanos.

El Imperio romano se caracterizó por tener una estructura política centralizada en Roma que basó su expansión por Europa, Asia y África en un poderoso ejército encargado de mantener el orden y la seguridad en las provincias.

Su momento de máxima extensión territorial se produjo en el año 117 después de Cristo, a la muerte del emperador Trajano, un habilidoso militar y estratega nacido en la provincia hispana Bética , territorio que actualmente se corresponde con las comunidades autónomas de Andalucía y Extremadura.

Emperador Trajano

Trajano comandó una serie de campañas de conquista —como la toma de Dacia, un reino situado en las actuales Rumanía y Moldavia rico en oro y plata— con las que aumentó significativamente las fronteras del Imperio.

De esta forma, en el año 117 el territorio en manos de Roma comprendía cerca de cinco millones de kilómetros cuadrados que se extendían desde Gran Bretaña hasta Mesopotamia y desde los Cárpatos hasta el norte de África.

Especialmente importante fue el avance de las tropas de Trajano hacia el este: con la conquista de Armenia, Siria y partes de Mesopotamia, el mapa del Imperio romano incorporó las rutas comerciales que se adentraban en el Lejano Oriente y sometió al mismo tiempo al Imperio parto, el gran rival de Roma en el Levante desde los tiempos de Julio César —siglo I a.C.—.

Sin embargo, el control de ese vasto territorio pronto probó ser una tarea demasiado complicada para el Imperio, y a la muerte de Trajano el emperador Adriano abandonó la política expansionista y se centró en su lugar en consolidar y defender el Imperio. Dentro de ese contexto se enmarcan la construcción del muro de Adriano en el año 122 en Gran Bretaña o la renuncia a la conquista de Mesopotamia.

Aun así, la huella de Trajano tardó siglos en desaparecer, hasta el punto de que a los emperadores que le sucedieron se les deseaba al inicio de su reinado “sis felicior Augusto, melior Traiano”, es decir, que fueran «más afortunados que Augusto —el fundador del Imperio romano— y mejores que Trajano».

Además de sus éxitos militares, el emperador también pasó a la historia por sus programas de construcción de infraestructuras públicas y monumentos y sus reformas para reducir la desigualdad en las urbes romanas, todo ello financiado con los jugosos botines de guerra.

Itálica, Sevilla
La ciudad Italica situada en el municipio de Santiponce (Sevilla) fue fundanda a finales del siglo III (a.c.) por veteranos romanos de la segunda guerra púnica.

Un ejemplo es la Institutio Alimentaria, un programa de bienestar social que subvencionaba la alimentación y la educación de los huérfanos y los niños más desfavorecidos de Italia.

Esas medidas y el hecho de que condujera al Imperio romano a su máxima expansión de la historia le granjearon el apoyo del pueblo y del ejército, hasta el punto de que a su muerte se derogó la norma que prohibía desde el mismo nacimiento de Roma los enterramientos dentro de los muros de la ciudad.

Así, las cenizas de Trajano fueron depositadas en el 117 a los pies de la Columna de Trajano, en la capital italiana, que conmemora aún a día de hoy su victoria en Dacia.

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