actualidad, opinion, variedades.

Más reciente

¿Por qué se dice que el alma pesa 21 gramos?…


Alma
En 1907, el médico estadounidense Duncan MacDougall trató de resolver esta incógnita de una forma que hoy podría parecer inusual: midiendo si el alma humana, ese supuesto vínculo con lo trascendental, tenía un peso físico que pudiera registrarse

¿Qué sucede cuando morimos? Se trata de una pregunta que nos ha intrigado a lo largo de toda nuestra evolución como especie. Para algunos, la muerte marca el fin absoluto; para otros, es solo el comienzo de algo más.

En 1907, el médico estadounidense Duncan MacDougall trató de resolver esta incógnita de una forma que hoy podría parecer inusual: midiendo si el alma humana, ese supuesto vínculo con lo trascendental, tenía un peso físico que pudiera registrarse.

Sus experimentos, aunque rudimentarios y ampliamente criticados, dejaron una huella peculiar en la historia: la idea de que el alma pesa 21 gramos.

– Un médico y una balanza

Duncan MacDougall era un médico de Massachusetts con un interés especial en la espiritualidad y el cuerpo humano. En un momento histórico algo disperso, en el que la ciencia y lo paranormal a menudo coexistían, MacDougall decidió abordar la idea del alma desde una perspectiva experimental.

Su intención era demostrar, mediante mediciones precisas, que el alma no solo era una entidad real, sino que también poseía peso.

Para ello, diseñó un experimento basado en pesar a pacientes en estado terminal. Su idea era medir su peso justo antes de morir y compararlo con el peso registrado inmediatamente después del fallecimiento. Para lograrlo, utilizó una balanza especialmente construida que permitía colocar a los pacientes en una cama mientras se registraban cambios mínimos en su masa corporal.

MacDougall trabajó con seis pacientes en total, todos en etapas avanzadas de enfermedades graves, como la tuberculosis. Según sus observaciones, en varios casos detectó una pérdida de peso en el momento exacto de la muerte. Aunque las cifras variaban ligeramente entre los pacientes, el promedio registrado fue de 21 gramos. Esto lo llevó a concluir que, al morir, algo abandonaba el cuerpo, y lo atribuyó al alma.

Para reforzar su hipótesis, decidió repetir el experimento con animales, específicamente perros. Su lógica era que, si el alma era algo exclusivamente humano, los perros no deberían mostrar ningún cambio de peso tras su muerte. Según sus registros, esto fue precisamente lo que ocurrió: no detectó ninguna variación en el peso de los animales. Para MacDougall, esto confirmaba que solo los humanos poseían un alma.

Duncan MacDougall physician
Retrato de MacDougall 

– La teoría de los 21 gramos

El experimento de MacDougall fue un intento de poner números a una de las preguntas más abstractas de la humanidad: ¿qué es el alma?

Según su análisis, esos 21 gramos que desaparecían al morir representaban el peso del alma al abandonar el cuerpo. Sin embargo, su método y sus conclusiones fueron duramente cuestionados tanto por la comunidad científica de su tiempo como por la actual.

El experimento tenía fallos significativos. Solo se realizaron mediciones en seis pacientes, un número insuficiente para sacar conclusiones. Además, las condiciones del experimento no eran ideales: no había un control estricto de variables que pudieran influir en el peso, como la evaporación de líquidos corporales o los cambios en los gases presentes en el cuerpo.

Incluso las herramientas de medición, aunque avanzadas para su tiempo, no eran lo suficientemente precisas para este tipo de experimentos.

Por otro lado, los resultados no fueron consistentes. Algunos pacientes no mostraron cambios de peso significativos, y en otros casos el cambio fue mayor o menor a los 21 gramos. A pesar de estas inconsistencias, MacDougall defendió su teoría, y su estudio llegó a publicarse en medios de la época, captando la atención tanto de creyentes como de escépticos.

Alma
Publicación de Duncan MacDougall

– Ciencia, cuerpo y muerte

Aunque la hipótesis de que el alma pesa 21 gramos es imposible de probar científicamente, hay explicaciones más plausibles para los cambios de peso observados por MacDougall.

Una de las razones más probables es la evaporación de fluidos corporales. Al morir, el cuerpo deja de regular funciones como la sudoración y la respiración, lo que podría provocar una rápida pérdida de agua que se reflejaría en el peso.

Otra explicación puede estar relacionada con la liberación de gases acumulados en los pulmones y otros tejidos del cuerpo. Estos procesos, que ocurren de forma casi inmediata tras la muerte, podrían afectar mínimamente el peso sin necesidad de involucrar factores sobrenaturales.

También se han planteado hipótesis sobre cambios químicos en los tejidos corporales tras el cese de las funciones vitales. Estos ajustes internos podrían alterar la distribución de masa y generar pequeñas fluctuaciones que una balanza extremadamente sensible podría detectar.

Sea cual sea la causa, el consenso científico actual es claro: no hay evidencia de que el alma, entendida como una entidad espiritual o inmaterial, tenga peso o pueda ser medida de manera física.

nuestras charlas nocturnas.

Lo monstruoso y lo bello…


Michelangelo, el cielo de La Capilla Sixtina

Meer(M.M.Oconitrillo) — Casi ningún par de palabras tienen un campo semántico más comprometido que monstruoso y bello. Lo bello puede ser monstruoso, como lo monstruoso bello. Y claro está, todo depende del cristal con que se mira.

Para nuestros propósitos, nos restringiremos a lo que llamamos cultura occidental.

– Ideas preliminares

¿Qué es monstruoso y qué es bello? Respecto a lo primero, Immanuel Kant en Critica al arte nos dice en su definición de lo sublime (matemático) que es aquello que es grande por encima de toda comparación. Eso nos lleva a algo que es monstruoso en sí mismo. El universo en su infinidad es monstruoso.

La Real Academia de la Lengua Española nos brinda cuatro acepciones de monstruoso:

  • Contrario al orden de la naturaleza.
  • Excesivamente grande o extraordinario en cualquier línea.
  • Muy feo.
  • Enormemente vituperable o execrable.

Nos da así algunas adjetivaciones, que pueden ser independientes, es decir, algo “muy feo” no tiene que ser por necesidad “excesivamente grande”, etcétera. La segunda acepción concuerda con una de las definiciones kantianas de sublime (inconmensurable). Por lo que, siguiendo esta línea nos puede llevar a que algo sublime, como “la inmensidad de Dios” es monstruosa. No queremos ofender, así que acomodemos las fichas… Monstruoso en este caso no es vituperable, o contrario a la naturaleza, o muy feo, solo inconmensurable. En todas las religiones, las monoteístas al menos, dan a Dios como bello e inconmensurable, por lo que aquí tendríamos una de las asociaciones más frecuentes: bello y sublime (monstruoso).

– El arte y su parte

Lo anterior nos lleva a contradicciones filosóficas, tan típicas en el arte: hay muchas pinturas en las que aparece Dios antropomorfizado, como “La creación de Adán” de Miguel Ángel. Allí, con una alegoría finita y humanizada se representa algo infinito e ignoto, como es el Dios en el monoteísmo. Una contradicción extraordinaria, pues, ¿cómo representar algo que no podemos percibir en su totalidad (apenas una ínfima parte, si fuera el caso) con una alegoría pictórica finita?

Pues una cosa es «la mano de Dios», como un recurso lingüístico para mencionar un acontecimiento fuera del alcance de lo que conocemos, y otra pintarla, con todo el cuerpo que correspondería, y decidir que es blanco caucásico y de barbas blancas, muy griego en realidad… El arte nos da esas bellas y monstruosas obras, más allá de toda lógica. contrarias a la naturaleza.

Grabado en madera, oban tate-e. Saganoike Heikuro Masatora, un criado de Kusunoki Masashige, matando al monstruoso jabalí gigante con una espada, Fuji, Japón
Grabado en madera, oban tate-e. Saganoike Heikuro Masatora, un criado de Kusunoki Masashige, matando al monstruoso jabalí gigante con una espada, Fuji, Japón

El cristianismo parece no tener problemas con ello, mientras que en el judaísmo es anatema.

Lo mencionamos, sin embargo, como ejemplo de cuán problemático o extraordinariamente difíciles puede ser asociar lo bello y lo monstruoso.

Un caso no tan antiguo como la Capilla Sixtina, es la declaración del compositor Karlheinz Stockhausen, quien dijo que los ataques terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York fueron “la mayor obra de arte jamás realizada”.

Esto, que parece propaganda y alabanza terrorista, acaso se basa en el nivel de precisión y dificultad de ejecución del atentado, hechos que no lo justifican de ninguna manera.

Es a todas luces monstruoso, con la acepción de vituperable y execrable.

Sin embargo, esta desafortunada declaración nos hace reflexionar sobre una problemática que, sobre todo en el siglo XX y más aún en el XXI se ha generado con el binomio artista-obra artística.

Veamos el caso del novelista pedófilo Gabriel Matzneff.

Matzneff se convirtió en un escritor de renombre en la década de 1970, cuando algunos intelectuales franceses consideraban que la pedofilia era una forma de liberación de la opresión paterna.

Aunque esas opiniones dejaron de ser bien vistas en la década de 1990, continuó publicando y prosperando hasta fines del año pasado.

Pero no es el único escritor pedófilo francés (Guy de Maupassant también lo era) o del mundo. Y es que el la antigüedad, romana y griega, por citar dos ejemplos, la pedofilia y otras desviaciones sexuales no siempre estaban condenadas y eran parte de la norma social.

Si ahondáramos en el tema, nos sorprenderíamos de que este asunto no es tan aislado como podríamos creer, pues muchos famosos tenían lados muy oscuros… Y no siempre se trata de cosas sexuales, como es el caso de Louis Ferdinand Céline “héroe de guerra en la Primera Guerra Mundial y traidor colaboracionista así como panfletario antisemita en el transcurso de la Segunda, su figura permanece controvertida en el mundo literario.

El coqueteo con lo prohibido es parte de la naturaleza humana, aunque signifique su perdición en el peor de los casos. Por ello se ha repensado algunas veces si la obra se puede desasociar de la tendencia maligna del creador, como es el caso de la música de Wagner, antisemita hasta el tuétano que sin embargo fue introducido por un director y pianista judío al público en Israel, Daniel Baremboim. El asunto sigue siendo polémico, así que vale la pena ver el asunto más de cerca.

Richard Wagner nació el mismo año que Guiseppe Verdi, 1813. Su obra, principalmente operística, está dedicada a temas mitológicos nórdicos, mezclas de héroes de la tradición europea, como Tristán o Lohengrin, con temas como la sangre de Cristo y el Santo Grial.

Mientras Wagner fue bautizado en la iglesia luterana y siempre fue anticatólico, sobre todo, antipapista, Verdi era un fiel católico, que dedicó su obra a temas meramente humanistas, usando siempre dramas históricos, novelas famosas o teatro de altísima calidad, como lo plasma en las óperas Un bello in maschera (tema histórico), La traviata (de La dama de las camelias), y Otello, de la obra de Shakespeare.

Verdi aspira a lo sublime, a la redención del dolor, a la búsqueda de la justicia, en obras de gran belleza que están entre las más representadas del mundo. Nunca su música es pretenciosa, cosa que no sucede con Wagner, a quien acusan algunos de tener una ambición desmedida y ser por lo demás grandilocuente. Si bien la belleza de la musica wagneriana apela a los sentimientos de venganza, ira, control y poder delegada en sus figuras mitológicas, en sus criaturas fantásticas y sus historias, por él mismo desarrolladas, se aleja de la realidad humana.

Es pues una belleza más monstruosa, delirante y aterida a las fuerzas mitológicas de los dioses del Valhalla… Hay que decirlo, sí existen notas humanas en Tristan und Isolde o en Lohengrin, pero siempre acompañadas de lo mitológico-fantástico, de lo que no se desprende, acaso en Rienzi o Die Meistersinger von Nürnberg.

Agradecida de si misma y mostrando agradecimiento, Thailandia
Cuando la belleza es visible, Thailandia, Agradecida de si misma y mostrando agradecimiento

Así, lo bello y lo monstruoso en Wagner difiere mucho de Verdi.

Hay un tema más entre ambos, y es sorprendentemente, la masonería.

Mientras que Verdi sí fue masón, Wagner fue rechazado en su intento de unirse a dicha hermandad.

Quizá por eso Wagner se concentró más en lo monstruoso en el ser humano expresado mediante mitos, y Verdi, atado a lo desgarradoramente humano, en la belleza de lo sublime, como una aspiración religiosa a lo divino.

Mientras en Wagner, el miedo anula la razón y permite sentir más nuestro lado negativo (ira, odio, traición, venganza), Verdi, que desde muy joven perdió a su primera esposa y a sus dos hijos, y pasó por muchas tristezas, se aferraba a la luz para alumbrar sus tinieblas vividas y guiarnos en un valiente intento hacia lo sublime.

Sobre lo bello y lo monstruoso podríamos seguir escribiendo eternamente, (si tuviéramos esa eternidad), sin acabar, pues son, como la luz y la sombra, el bien y el mal, eso de lo que está hecho el mundo.

nuestras charlas nocturnas.

Análisis de textos mesopotámicos en acadio revela cómo experimentaban las emociones: el amor se sentía en las rodillas…


L.B.V.(G.Carvajal) — El amor y las emociones han sido temas universales en la historia de la humanidad, expresados de formas diversas pero con puntos en común entre distintas culturas y épocas.

Un interesante estudio reciente revela que las personas en la antigua Mesopotamia experimentaban y conceptualizaban el amor y las emociones en maneras que, sorprendentemente, encuentran ecos en nuestra comprensión moderna de estos sentimientos.

A través de un enfoque multidisciplinar, los investigadores analizaron textos en idioma acadio, grabados en tablillas de arcilla hace miles de años, para explorar cómo los antiguos mesopotámicos vinculaban sus emociones a partes específicas del cuerpo.

En la actualidad, solemos expresar nuestras emociones de formas que asocian sensaciones físicas con partes del cuerpo. Sentimos “mariposas en el estómago” al enamorarnos, el corazón “se nos encoge” al sentir tristeza, o decimos que algo “nos rompe el alma” para expresar un dolor profundo.

Esta tendencia a conectar emociones y cuerpo no es nueva. Según el estudio mencionado, los antiguos mesopotámicos también vinculaban sus emociones a órganos específicos, como el corazón, el hígado y las rodillas.

Las personas modernas y mesopotámicos experimentan el amor de forma bastante similar. En Mesopotamia, el amor se asocia especialmente con el hígado, el corazón y las rodillas.

El corazón, por ejemplo, era percibido como un centro vital de la experiencia emocional, al igual que en muchas culturas modernas. El hígado, por su parte, tenía un papel crucial y, curiosamente, se asociaba con sentimientos de felicidad y plenitud.

Según los textos, palabras como “abrirse”, “brillar” o “estar lleno” se utilizaban para describir momentos de alegría, conceptos que se anclaban en este órgano. Esta percepción podría reflejar la importancia simbólica y funcional del hígado en la vida cotidiana de los mesopotámicos, quienes tenían un conocimiento rudimentario de anatomía, aunque significativo para su época.

El equipo de investigación, liderado por la profesora Saana Svärd de la Universidad de Helsinki, analizó cerca de un millón de palabras en acadio, un idioma semítico que se utilizaba en Mesopotamia entre los años 934 y 612 a.C. Estos textos, escritos en escritura cuneiforme sobre tablillas de arcilla, representan una ventana única al pensamiento y la vida emocional de las personas en esa región.

Aunque la comprensión anatómica de los mesopotámicos no era tan avanzada como la actual, tenían una noción bastante clara de la relevancia de ciertos órganos para la vida y las emociones. Además del corazón y el hígado, se consideraban importantes los pulmones y, curiosamente, las rodillas, las cuales a menudo se mencionaban en relación con el amor.

Esta asociación puede interpretarse como un reflejo de la intensidad emocional que “dobla” a las personas o las lleva a arrodillarse, tanto en contextos espirituales como emocionales.

La felicidad «ilumina» zonas similares en los mapas corporales modernos y antiguos, a excepción del hígado, que era más importante para los antiguos mesopotámicos. El hombre moderno experimenta la ira en la parte superior del cuerpo y en las manos. En Mesopotamia, la ira se asociaba específicamente con los pies.

Uno de los aspectos más fascinantes de este estudio es cómo conecta las experiencias emocionales de los antiguos mesopotámicos con las de las personas modernas. A pesar de las diferencias culturales y temporales, parece que hay una dimensión universal en cómo los humanos han vivido y expresado sus emociones a lo largo de la historia.

Si se compara el antiguo mapa corporal mesopotámico de la felicidad con los mapas corporales modernos publicados por otro científico finlandés, Lauri Nummenmaa y sus colegas hace una década, es muy similar, con la excepción de un notable brillo en el hígado, afirma el neurocientífico cognitivo Juha Lahnakoski, investigador visitante en la Universidad de Aalto.

Queda por ver si en el futuro podremos decir algo sobre qué tipo de experiencias emocionales son típicas de los humanos en general y si, por ejemplo, el miedo siempre se ha sentido en las mismas partes del cuerpo. Además, hay que tener en cuenta que los textos son textos y las emociones se viven y se experimentan, afirma Saana Svärd.

nuestras charlas nocturnas.

Los países con más y menos población joven de la Unión Europea…


países con más y menos población joven de la Unión Europea ordenador

EOM(C.Hernando) — En 2023, la media de edad en la Unión Europea se situó en 44,5 años, una cifra que la consolida como la región más envejecida del mundo. Una de las manifestaciones más clara de este envejecimiento es la caída del porcentaje de la población joven que vive en la UE, donde en 2023 los menores de dieciocho años ya solo representaban un 19,1% de toda la población comunitaria, según datos de Eurostat.

Al mismo tiempo, el grupo poblacional de mayores de 65 ha crecido en casi seis puntos porcentuales —de 15,6% en el año 2000 al 21,3% en 2023— en el espacio comunitario. Este cambio en las dinámicas demográficas de la sociedad europea plantea serios retos para el futuro, particularmente en términos de sostenibilidad del sistema de pensiones, representación política y dinamismo económico.

Para que el sistema de pensiones funcione de manera equilibrada, es fundamental que haya suficientes trabajadores activos para sostener a los jubilados a través de sus aportaciones fiscales. Cuando la proporción de cotizantes por pensionista baja de dos, el modelo empieza a tambalearse.

En junio de 2024, la ratio española se situaba en 2,32 trabajadores por cada pensionista, pero, con la generación del baby boom al borde de la jubilación y cada vez menos jóvenes, la situación va camino de empeorar.

Aunque la tendencia es similar a lo largo y ancho del continente más envejecido del planeta, existe una diferencia de hasta 10 puntos porcentuales entre el porcentaje de población que representan los jóvenes menores de edad en los distintos países comunitarios.

En Irlanda, el país con más porcentaje de menores de 18 años, este grupo supone casi un cuarto de la población, el 24,6% en 2023. Le siguen Francia (22,3%), Suecia (22%) y Bélgica (21,1%). Son todos países del centro y norte del continente, caracterizados por sus sistemas de bienestar robustos, acceso a servicios públicos de calidad y políticas de conciliación laboral y familiar. También se benefician de una inmigración que contribuye, con unas tasas de natalidad más elevadas, a rejuvenecer la población.

Mapa fertilidad Unión Europea ordenador
El mapa de la fertilidad en la Unión Europea

De hecho, la región de París y la ciudad de Bruselas concentran algunas de las poblaciones más jóvenes de la UE. En esta urbes, las oportunidades de formación y de trabajo atraen a jóvenes europeos pero también extracomunitarios.

También países del este, como Rumanía, con un 20,7% de su población compuesta por menores de 18 años, presentan valores situados por encima de la media europea. Esto se debe en parte a un comportamiento tradicional de mayor natalidad entre su población, si bien enfrentan otros problemas demográficos como la emigración de los adultos jóvenes a otros lugares más productivos de la Unión Europea.

El caso de Irlanda tiene mucho que ver con la transformación posterior a la salida del Reino Unido del espacio comunitario. Desde entonces, Dublín ha ganado protagonismo como hub tecnológico y financiero, lo que ha contribuido a reforzar su atractivo para jóvenes profesionales del sector.

Empresas como Google, Meta o Salesforce han establecido allí sus sedes europeas, precisando de nuevos trabajadores jóvenes cualificados que, con buenos salarios y condiciones, se quedan a vivir en el país y forman allí sus familias.

También han crecido los flujos de migración no cualificada al país, especialmente de personas provenientes de Reino Unido, desde el brexit y el posterior endurecimiento de las leyes de asilo y migración.

El mapa de las regiones con más jóvenes de la Unión Europea ordenador
El mapa de las regiones con más jóvenes de la Unión Europea

El sur de Europa y Alemania, a la cola

En el otro extremo, los países del sur de la Unión Europea — Malta, Italia, Portugal, Grecia, España —, junto con Alemania, son los que cuentan con una menor proporción de su población joven, todos ellos por debajo del 18%. Italia, por ejemplo, lleva años siendo uno de los países con menor tasa de fecundidad en Europa, lo que unido a la creciente longevidad de su población ha creado una pirámide poblacional invertida.

Alemania es la excepción centroeuropea. Aunque es la economía más grande de la Unión Europea, también ha sido la única economía del G7 que decreció en 2023, según apunta el FMI. La jubilación masiva de la generación del baby boom, y la reducción de la inmigración, que había ido en aumento la última década, harán caer su fuerza laboral más que en cualquiera de los países demás países del Grupo de los Siete.

nuestras charlas nocturnas.

Me gusta ser una z*rra: ¿la era del fin de las palabrotas?…


Igluu(A.Coirrea) — Las palabras y sus usos cambian a la velocidad de la luz. El ya antiguamente llamado lenguaje malsonante, que hace unos años estaba condenado al tabú de lo soez y del mal gusto, hoy ha adquirido una pátina de reivindicación que cada vez se oye más en la calle y en las redes. ¿Es también una veta para que las marcas puedan ser más creativas y transgresoras en sus mensajes?

«Oh, blanca Navidad», pudo leerse en una lona pagada por Netflix en la Puerta del Sol para promocionar una nueva temporada de Narcos. «Querrás tragártela enterita», se leía en otra con la que se anunciaba el regreso de Sex Education. Al gigante del streaming le gusta, cuando se trata de su comunicación, caminar la fina línea que trazan algunos mensajes publicitarios que, si bien sin duda son capaces de capturar la atención, no suelen dejar indiferentes e incluso levantan ciertas polémicas.

En función de la manera en la que aparecen en un contexto publicitario, los dobles sentidos, las palabrotas o el lenguaje ofensivo podría meter en un problema. Pero entonces, ¿por qué se usan?

En la agotadora carrera por llamar la atención de alguien que camina por la calle, que pulsa el botón de saltar anuncio en cada vídeo a la misma velocidad que hace scroll, los recursos creativos pueden agotarse. Si algo ofrece una palabrota o un juego de palabras que roce los consensos sobre el mal gusto es un elemento inesperado.

Ahora bien, ¿cómo de transgresor es usar palabrotas en 2024, cuando todo el mundo, especialmente los más jóvenes, las han integrado y resignificado en su lenguaje cotidiano? 

«Hay estudios muy interesantes que refieren que usar palabras malsonantes nos proporciona una buena descarga emocional, pero solo funciona del todo en nuestra lengua materna», explica Núria Molines, traductora y profesora asociada en la Universitat Jaume I.

«Esa descarga emocional funciona también como una ruptura momentánea en el discurso, un cortocircuito en el registro que estemos empleando en ese momento. De ahí que nos impacten mucho más cuando no las esperamos en un contexto concreto y puedan usarse para captar nuestra atención. También cuando salen de alguien que no debería, bien por la edad, la situación o el marco, emplear ese lenguaje».

– Transgresión, creatividad publicitaria y estereotipos

Pero, por mucho que se persiga una intención de ruptura, no siempre los anunciantes se atreven a llegar hasta el final del camino, en el que pueden esconderse repercusiones negativas por el uso de este tipo de lenguaje. Es aquí donde entran en juego otros recursos que, si bien suavizan la posible carga peyorativa del mensaje, se recrean en la creatividad intentando maximizar ese efecto de sorpresa.

Por ejemplo, utilizar palabras de sonoridad parecida al término malsonante que se quiere evocar o, en el caso de los mensajes escritos, recurrir a una censura parcial muy iconográfica, como los asteriscos, para subrayar que se está traspasando una frontera en la convención publicitaria.

Ana Tebar es fundadora y directora creativa en Agencia Humo, además de docente en la Escuela de Creatividad Brother, donde imparte Creatividad y Estrategia Digital.

Lort', 'putain' o 'cazzo': las palabrotas más usadas en cada país de Europa

A ella se le vienen ejemplos muy plásticos a la memoria cuando le preguntamos por el efecto de las palabrotas en mensajes comerciales, uno de ellos es el auge de F*** Me I’m Famous Ibiza: «Fue una de las marcas que se hicieron famosas proyectando ese lenguaje no normativo dentro de una publicidad, pero siempre utilizando el recurso de los asteriscos, que llama mucho la atención». 

Para Tebar, recurrir a asteriscos se convierte en el ejemplo perfecto de los límites de la intención de ruptura. «Es un recurso que cristaliza muy bien la realidad de querer plantear un lenguaje transgresor, pero estando dentro de la norma. Como querer ser incorrecto, pero no. Habla mucho de cómo estas intenciones tienen difícil cabida dentro de la publicidad más mainstream».

En opinión de esta experta, la publicidad siempre intenta proyectar una realidad aspiracional. Lo hace mostrando un mundo en el que, aunque nos podamos sentir identificados, realmente tiene poco que ver con el día a día de las personas. El encaje de un lenguaje malsonante en este contexto es un tanto forzado.

«Me da la sensación de que, en este mundo idealizado, las palabrotas tienen un poder estigmatizante, porque se usan para retratar a ciertos personajes con los que no vamos a querer sentirnos identificados. Por ejemplo, incluyendo palabrotas en el lenguaje de una persona de estrato social bajo», explica Tebar. 

– Nuevas generaciones y lenguaje de internet

Todas las palabras comienzan siendo solo palabras, pero en algún momento de su historia adquieren un significado social que tiene que ver con una marca distintiva peyorativa. «La palabrota, en sí, no es mala. 

El problema viene de los efectos simbólicos que puede tener la generalización de ciertos usos del lenguaje que sí que llevan consigo un marco discriminatorio», explica Núria Molines, que subraya la importancia del lugar desde el que se enuncia la palabra malsonante para comprender si, en efecto, puede llegar a reforzar esa exclusión.

«Buena parte de este lenguaje se construye a partir de ejes de discriminación. Por ejemplo, racistas, machistas, capacitistas, putófobos y homófobos. En estos casos, el uso normalizado de este lenguaje sí que puede perpetuar mecanismos de discriminación, aunque en un momento dado pueda ser reapropiado».  

La percepción y utilización de este tipo de lenguaje ha cambiado para las generaciones más jóvenes. La carga estigmatizante ya no se recibe de la misma manera, y con ello puede que se haya suavizado su capacidad de generar un impacto. 

«El lenguaje malsonante ha dejado de ser tan tabú, se ha producido una generalización de su uso en registros y situaciones comunicativas en las que antes no se hubiese colado», explica Molines.

El estudio que desmonta los estereotipos de las palabrotas: ni de incultos  ni de malhablados

«Es algo que no tiene por qué ser ni bueno ni malo, pero que sí que nos tiene que llevar a una reflexión sobre su uso más profunda, y también sobre los estereotipos que transmiten o los marcos simbólicos que instalan en nuestras relaciones sociales».

Para la creativa Ana Tebar existen dudas razonables sobre esa voluntad de sacudir de su carga estigmatizante el lenguaje malsonante. «Siento que la generación millennial sí que crecimos con esa intención, un poco falsa, de romper el estigma de la publicidad estereotipada», expresa. 

No solo se trata de un cambio generacional, opina, sino también de uno en los paradigmas de mercado. «Antes hacíamos publi para marcas generalistas que querían llegar a todo el mundo, a un gran público, a la masa, y hoy estamos viviendo un capitalismo que se basa en la identificación.

Hay muchísimas marcas que con su comunicación nos dicen que no son para todo el mundo. Esto es súper liberador, porque los discursos que se hacen desde las marcas tienen muchas más oportunidades de ser transgresores», matiza.

Aunque la textura digital de nuestra realidad no siempre facilita las cosas para estas técnicas publicitarias. De hecho, las redes sociales suelen presentar en sus algoritmos sistemas para detectar y censurar palabrotas. Podríamos encontrarnos con un post de bajo alcance o incluso con mayores problemas para acceder a la cuenta.

En este sentido, Tebar señala cómo se han generado estrategias para sortear la censura de los algoritmos en el contexto de las propias redes sociales. «Las nuevas generaciones han hecho muy bien en generar nuevos recursos, que distan mucho de los asteriscos, pero les permiten hablar del mensaje con total claridad», explica la experta.

Pone como ejemplo a Esty Quesada (@SoyUnaPringada), una creadora de contenido que recurre a palabras de sonoridad similar cuando sabe que un término puede ser mal valorado por el algoritmo. También refiere el uso de emojis en lugar de explicitar con el lenguaje una palabra problemática ofrece la oportunidad de sortear esa censura.

Mientras que los recursos creativos para llamar la atención se renuevan y modernizan, las palabrotas resitúan su influencia social. Del escándalo o lo entendido como ordinario a un uso lingüístico mucho más casual en el que, en más de una ocasión, se produce un proceso de apropiación por parte de quienes antes eran estigmatizados bajo esos términos.

El internet de las redes sociales, sin embargo, parece menos preparado para estos ensayos de trasgresión. Si algo se escapa a la capacidad de inteligibilidad de una IA eso es el contexto, un elemento crucial para valorar la intención y el efecto del lenguaje malsonante. ¿Qué deparará el futuro de la creatividad publicitaria para esta estrategia de atención?

nuestras charlas nocturnas.

Qué es el coliving sénior y por qué está transformando la vida de los mayores…


El coliving sénior ofrece viviendas adaptadas con servicios de lujo y actividades sociales, promoviendo la autonomía y combatiendo la soledad.

Libertad Digital/Chic(L.Farreras) — Con una población cada vez más envejecida y nuevas demandas sociales, el coliving sénior emerge como una alternativa innovadora para quienes buscan autonomía, convivencia y bienestar en su día a día.

Este modelo de vivienda, que ya se extiende por países como España, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, está redefiniendo cómo las personas mayores afrontan esta etapa de la vida.

El coliving sénior rompe con la idea tradicional de las residencias, centradas principalmente en el cuidado médico, y propone una fórmula basada en apartamentos individuales o compartidos dentro de entornos que ofrecen servicios de lujo como gimnasios, bibliotecas, spas y asistencia médica 24 horas.

Además, fomenta la interacción social mediante actividades culturales, deportivas y recreativas, convirtiéndose en una solución para combatir la soledad.

¿Por qué está creciendo el coliving sénior?

El auge de esta tendencia no es casual. Europa está envejeciendo a pasos agigantados. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 21 % de la población de la Unión Europea tiene más de 65 años, frente al 16 % en 2001. Aún más llamativo es el caso de los mayores de 80 años, cuya proporción casi se ha duplicado, pasando del 3,4 % al 6 % en solo dos décadas.

En España, Italia y Alemania, donde estos porcentajes son especialmente altos, la demanda de soluciones habitacionales alternativas es cada vez mayor.

En este contexto, el coliving sénior no solo ofrece una respuesta práctica, sino que también conecta con un cambio cultural profundo: la búsqueda de un envejecimiento activo y digno, donde las personas mayores puedan tomar las riendas de su vida y mantenerse conectadas con su entorno.

Ejemplos en España

El 'cohousing' sénior, una alternativa de vivienda para las personas mayores

En España, el modelo está ganando terreno.

El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, ha comenzado a explorar alternativas como el cohousing para atender a personas mayores en riesgo social.

En la actualidad, la capital cuenta con apartamentos municipales adaptados, pero la lista de espera y las limitaciones de espacio han llevado a las autoridades a buscar soluciones más modernas y sostenibles.

En el sector privado, proyectos como The Comm, en Alfàs del Pi (Alicante), se presentan como modelos de éxito.

Este complejo, que ya alberga a más de 300 usuarios, combina instalaciones de lujo con un ambiente de resort, donde los residentes disfrutan de servicios como restaurantes, gimnasios, spas y bibliotecas, todo ello en un entorno que prioriza su bienestar físico y mental.

Cohousing y coliving: ¿cuál es la diferencia?

Aunque el coliving sénior es el modelo más conocido, el cohousing está ganando adeptos como una opción más económica y comunitaria. Este sistema funciona mediante cooperativas donde los residentes participan activamente en el diseño, construcción y gestión de los espacios comunes, lo que reduce costos y fomenta la convivencia.

Ambos modelos comparten una filosofía: ofrecer a las personas mayores la oportunidad de vivir de manera autónoma, activa y rodeadas de una comunidad que apoye su bienestar. Sin embargo, su viabilidad económica sigue siendo un reto, ya que requieren una inversión inicial significativa. Muchos optan por financiar su entrada vendiendo su vivienda previa, además de pagar una renta mensual que cubre los servicios.

– Una nueva forma de entender la vejez

La popularidad de estos modelos refleja un cambio profundo en cómo las sociedades perciben la vejez. Atrás queda la idea de una etapa pasiva y dependiente; ahora, las personas mayores aspiran a envejecer en un entorno que les permita seguir siendo protagonistas de su vida.

Con una edad media de la población europea que ha aumentado de 38 años en 2001 a 44 años en 2020, soluciones como el coliving sénior no solo responden a una necesidad inmediata, sino que se perfilan como una respuesta clave para los retos del envejecimiento poblacional en el futuro.

nuestras charlas nocturnas.

Tapa o no tapa, esa es la cuestión…


Tapa o no tapa

JotDown(F.O.Navarro) — Nadie duda de que las tapas sean un pilar fundamental de nuestra gastronomía. De hecho, conforman el famosísimo pero reduccionista tridente guiri de la Spanish food: paella, tortilla and tapas. Y si a un guiri le preguntas qué es una paella o una tortilla —horrores culinarios aparte, como los inventos instagramers de paellas con huevo, bravas y queso— sabrá darnos una imagen más o menos cercana a la realidad. Lo mismo pasará con la tortilla.

Pero ay, ¿cómo explicar desde la indigencia culinaria anglosajona la naturaleza de una tapa? Si ni siquiera aquí tenemos una idea consensuada de este interesantísimo fenómeno social de convidar con la bebida algo que meter al buche. 

¿Qué es una tapa? ¿Se considera al pincho (pintxo, mejor ditxo) como una tapa? ¿La tapa se regala, se compra? ¿Las olivas o quicos se pueden considerar tapas? Y la más importante, que es la que trataremos de responder en este artículo, ¿por qué en unos lugares las tapas son gratuitas y en otros no? Una vez más, nuestra variedad geográfica nos arroja más preguntas que respuestas. 

Empecemos por las cosas que sí tienen respuestas. Parece existir un consenso establecido en torno al origen del término y del fenómeno, que ya es algo. Muchos artículos y tapa-conaisseurs apuntan hacia una popularización muy tardía del fenómeno, en torno a los años 20-30 del siglo pasado, en las tabernas de la capital.

Esta no es ninguna sorpresa: gran parte de nuestros hábitos sociales (higiénicos, alimentarios, del día a día) proceden de la llamada cultura de masas creada al calor de la revolución industrial que aquí llegó, como todo, tarde. Sin embargo, esta apreciación no deja de ser un tanto apriorística: ¿es que, en las tabernas de antes de 1920 no se invitaba al personal a un platillo de embutido junto con la bebida? Nos tendremos que conformar con esta explicación genealógica. 

Por su parte, el origen terminológico tiene menos encanto: se les denomina tapa porque se ponían encima de la bebida que se pedía, como una forma de ahondar en la sed del comensal a partir de alimentos salados con el claro objetivo de que consumieran más bebida. Una inteligente estrategia de marketing que nos aleja de la idea de la solidaridad gastronómica. Una lástima. 

Existen otro tipo de consensos, como que en León o Granada «puedes cenar con las tapas que te ponen» o como que puedes acabar mal en Euskadi si se te ocurre sugerir que los pintxos vienen con la bebida. Pero, ¿qué ocurre con Murcia? ¿con Sevilla? ¿con Barcelona?

No en vano, el actual grupo de punk-oi! catalán Brux en «Tapa y quinto» (2019) nos da una pista con respecto a la ciudad condal: «¿No hay tapa? ¡Anda ya! ¡Salte de la barra, ponte a pelear! (…) Los chicos quieren tapa con cada quinto».

Personalmente, como zaragozano exiliado económico con base en Madrid, fui maravillado por la generosidad de los bares de la capital en estos términos. Y ya ni hablamos cuando viajé a Granada. A partir de entonces surgió una pregunta que me ha rondado durante demasiado tiempo, que considero que es de interés general, y que merece por lo tanto ser respondida.

¿Por qué en unos lugares de este nuestro plurinacional Estado nos ponen tapas gratis y en otros lugares tal cosa es impensable? Esta es la ardua tarea que nos ataña en los siguientes párrafos. 

Una tarea, que por cierto, no se ha respondido previamente. En la web aparecen numerosos artículos que tratan superficialmente en qué bares de tal capital de provincia ponen tapa, pero pocos son los que identifican las provincias antitapistas o prácticamente ninguno que haga un repaso regional del estado de la cuestión.

Si identificar el tapismo es un problema, tratar de explicar su alta variabilidad es prácticamente una quimera. Existe un breve estudio de una muestra de 103 bares realizado por Cuponation (al que lamentablemente no hemos podido tener acceso) que simplemente lanza el siguiente dato: 

Según los resultados de la encuesta entre los 103 bares analizados en el estudio, solo el 58,5% ofrecen una tapa incluida con la consumición mientras que el resto pueden ofrecer tapas que se cobran aparte u ofrecer solo raciones. En los que sí ofrecen tapas de cortesía se observa una gran variabilidad, pues se pueden encontrar desde tapas que prácticamente son raciones como las que te pueden poner en algún bar de Galicia hasta un pequeño picoteo que pueden ser patatas fritas, aceitunas o frutos secos típicos en Madrid y alguna provincia andaluza

Partimos de una incorrección conceptual que considera que la tapa se regala necesariamente. De lo contrario, si se paga, es considerada pintxo o ración. Lo siento por los puristas: se trata de hacer ciencia, no de tener la razón. Consideraremos, mal que nos pese, las patatas fritas de bolsa, los quicos o las olivas como tapa, siempre que sean gratis.

Nos disculpamos por adelantado. Pero, como he podido constatar, la frecuencia de la gratuidad de la tapa (que es lo que estudiamos en última instancia) está correlacionada con la calidad de la tapa. 

Este estudio se basa en una escala del 1 al 10, donde 1 significa «No se encuentran tapas gratis en ningún bar» y el 10 «Prácticamente en todos los bares ponen tapa gratis con cada bebida». Es preferible tener una escala para poder comparar grados, ya que un simple «sí/no» nos daría menos información. Se ha aplicado la mencionada escala a una serie de personas del entorno del investigador (por algo hay que empezar), por cada una de las provincias en las que han vivido.

Esto se hace para evitar sesgos como el típico: «Pues yo fui a Barcelona una vez y me dieron tapas gratis». Se han tratado de hacer varias mediciones para cada provincia, ya que la media de diferentes percepciones es siempre mejor que una única percepción. Esto es más fácil para provincias como Madrid, pero más complicado para Ceuta o Melilla.

Se han realizado un total de 144 mediciones. Existe también otro sesgo, y con esto acabamos, que es el asimilar la realidad de la provincia a su capital. Me han dicho, por ejemplo, que en Gijón sí, pero en Oviedo no. ¿Qué hacemos con eso? Pues tenerlo en cuenta y puntuar dos veces esa provincia.

Hemos renunciado a tratar de comparar el entorno rural con el urbano ya que eso implicaría un nivel de información muy alto, o quién sabe, de trabajo de campo subvencionado (tomad nota, fondos Next Generation y Ministerio de Consumo). 

Podemos comprobar en el siguiente mapa la diversidad geográfica de la tapa. A simple vista, se aprecia que los territorios de la antigua Corona Aragonesa (Cataluña, Valencia, Aragón, Baleares) así como las comunidades de Euskadi y Navarra conforman un triángulo de la tacañería donde las tapas gratis prácticamente no existen. A partir de ahí, las tendencias no parecen ser consistentes: no toda Andalucía aparece con buena nota, como tampoco Castilla y León tiene una tendencia tapista.

Tal vez la mejor valorada sea, en promedio, Castilla-La Mancha. Uno no puede dejar de pensar si la alineación noroeste-sureste de las provincias con mayor puntuación (León, Palencia, Ávila, Ciudad Real, Jaén, Granada y Almería) se debe a una ancestral Ruta de la Tapa que data de tiempos inmemoriales o si existe una lógica migratoria de los primeros Homo Tapicus que quisieron conectar el Mediterráneo con el Cantábrico, el aceite con la sardina. 

Tapa o no tapa

Al grano. ¿A qué se debe esta variedad en la oferta (gratuita) de la tapa? ¿Son unas regiones más agarradas que otras? ¿Es una cuestión cultural? En sociología, que es la disciplina desde donde se responden este tipo de preguntas, se priorizan las teorías que mejor puedan explicar el fenómeno, evidentemente.

Por esto también es esencial que puedan captar o «medir» bien el fenómeno. ¿De qué sirve una explicación teóricamente perfecta si no se puede comprobar? Por ello, se han tratado de seleccionar las explicaciones que se puedan contrastar con datos concretos, cuantificables, que pondremos en relación con nuestra escala de 10 puntos. Vayamos con la primera hipótesis.

  • Explicación 1: La tapa es cuestión de precio

Comencemos por una explicación «micro», a nivel individual o de bar. Uno de los enfoques teóricos del individualismo metodológico es la teoría de la acción racional de Anthony Downs, basada en la visión egoísta del individuo. Ello implica que desde la perspectiva del propietario del establecimiento, el hecho de poner tapas gratis es una acción irracional, no basada en el beneficio económico, a no ser que ello repercuta en el precio de la consumición.

Eso explicaría el precio de los tercios en Madrid, por ejemplo. Existe un «pero» importante en esta explicación: la unidad de análisis de este estudio son las provincias y no los establecimientos, pero esto no es una tesis doctoral, así que sigamos para adelante. Optamos por tres indicadores para medir esta hipótesis: el gasto en cerveza, el consumo en cerveza y el IPC de las bebidas alcohólicaspara captar el precio de la cerveza, ya que lamentablemente no disponemos del dato de forma directa.

Ordenando todas las provincias desde la que más tapas ofrece a la que menos y poniéndolas en relación con estos indicadores podemos trazar una línea de tendencia. Cuanto mayor sea el coeficiente de determinación de esta línea (llamado «R2»), mayor relación habrá entre la frecuencia de gratuidad de la tapa y el indicador. 

Resultados: Empleemos el indicador que empleemos, esta explicación hace aguas. No hay una relación entre el consumo, el gasto o el IPC de la cerveza por provincia y la frecuencia de gratuidad de las tapas. El coeficiente de determinación de cualquiera de los tres indicadores es bajísimo, menor de 0,1 (por lo general, en ciencias sociales se aceptan los coeficientes a partir de 0,3). 

Tapa o no tapa

  • Explicación 2: La tapa es un proceso histórico-económico

Vayamos con otra explicación también económica, pero esta vez orientada a toda la sociedad, una explicación «macro». Históricamente, los salarios y el poder adquisitivo siempre han sido mayores en el norte que en el sur, concretamente en el triángulo industrial de Madrid-Euskadi-Cataluña y el corredor industrial del valle del Ebro.

Con la popularización de la tapa en torno a 1920-1930, cabe pensar que debido a unos menores salarios en zonas más pobres se tuvo que elegir entre comer o beber, mientras que en otras zonas más ricas se pudo pagar ambas opciones. O incluso podemos pensar en una función social de las tabernas en las provincias más pobres, como comedores sociales.

Esta explicación concuerda con el origen marketiniano de las tapas como una forma de potenciar una oferta (bebida) a través de una ofrenda (una comida salada). De esta forma, podemos esperar que las zonas con mayor poder adquisitivo o renta sean las menos propensas a ofrecer tapas gratis.

En esta explicación emplearemos dos indicadores: la renta mediana por unidad de consumo y el poder adquisitivo. El primero compara simplemente los ingresos de las personas por provincias y el segundo pone los ingresos en relación con los precios. 

Resultados: Existe una relación entre la renta mediana y la gratuidad de las tapas por la cual en las provincias con mayor renta es menos frecuente encontrar tapas gratis (el coeficiente R2 es de 0,2). Pero existe una relación incluso mayor entre el poder adquisitivo y la gratuidad de las tapas, con un R2 de casi 0,24.

En sociología la esfera económica casi siempre tiene influencia y la gratuidad de la tapa no es una excepción: las provincias con mayor poder adquisitivo son menos propensas a ofrecer tapas gratis. Esto nos arroja poderosas reflexiones: ¿en la humildad está la solidaridad, siguiendo la lógica de bares como comedores sociales?

¿Las provincias más ricas son también unas agarradas? ¿O simplemente tener más dinero hizo que naturalmente se buscara un beneficio máximo por parte del establecimiento, reduciendo las tapas gratis o haciendo pagar por las tapas? Sea como sea, vemos que el poder adquisitivo de las provincias tiene algo que ver con ello. 

Tapa o no tapa

Tapa o no tapa

  • Explicación 3: La tapa es un fenómeno social

Quizá haya que acudir a la naturaleza misma de la tapa: el plato, la capacidad de compartirla. Suelen ser individuales, sí, pero buena parte de estas se pueden compartir en mayor medida que los pintxos, que suelen ser no solo individuales sino indivisibles. Más allá del formato, lo que interesa es el modelo de consumo asociado a la tapa. Sabemos de sobra que la cultura de ocio relacionada con los bares y el alcohol es diferente entre las diferentes latitudes del Estado.

En Euskadi, por ejemplo, se estila el pintxo-pote poteo, que implica una ruta itinerante por varios bares, mientras que en el sur, por razones climatológicas (¿o sociales?, ¿qué es antes, el huevo o la gallina?), es preferible el plan de terraza, localizado, inmóvil. El segundo plan es más compatible con la lógica de la tapa: el que te inviten a comida hará que quedarse en el mismo lugar sea preferible, en una suerte de competencia entre bares.

También, naturalmente, habrá más tapas donde más bares haya. En este sentido, ya que no disponemos de datos del número de terrazas por provincias, emplearemos el número de bares por persona y un «proxy» (aproximación) del fenómeno «terraceo» como son las horas de sol en las capitales de provincia. 

Resultados: Si bien la cantidad de bares por habitante no tiene ninguna relación con la gratuidad de la tapa, se aprecia una leve relación con el número de horas de sol en las provincias: dicha relación alcanza un R2 de 0,13, que no está mal para la liga en la que estamos jugando. A más horas de sol, es decir, de posible terraceo, existe una mayor propensión a la tapa gratis. Aunque era mi explicación favorita, no convence en cuanto a resultados. 

Tapa o no tapa

  • Explicación 4: La tapa tiene una razón identitaria

¡La tapa es española! ¡Cómo no! Se podría incluso decir que es un fenómeno «sureño» o andaluz. El hecho de regalar comida junto con la bebida podría ser algo «propio» de las regiones consideradas más españolas o las más «sureñas». Esta es una explicación que hemos podido escuchar más de una vez en un acalorado alarde de chovinismo andaluz.

El determinismo cultural, es decir, asignar una actitud social a un grupo poblacional solo porque es su «costumbre» o forma de ser de ese grupo, es una tradición cada vez más demodé en sociología. Evidentemente, el no tener en cuenta otros niveles de explicación como pueden ser los grupos de socialización (familia, escuela) u otros factores por ejemplo ideológicos hace que muchas veces la explicación cultural sea tautológica.

A simple vista, parece que las regiones autoconsideradas «poco españolas» como Cataluña o Euskadi cumplen esta hipótesis. Pero tratemos de medir más específicamente a través de los siguientes indicadores: el porcentaje de andaluces por provincias y la media de identificación con España por provincia (del 1 al 10).

Además, desde el punto de vista identitario, existe otra interesante explicación. Las tapas gratis tienen una clara orientación de consumo autóctono. Para los guiris se reservan convenientemente las raciones y paellas carísimas, con mayor posibilidad de extracción de plusvalía o, simplemente, las tapas pagadas. Por ello, según estas explicaciones, las provincias con menor proporción de extranjeros o de viajeros por habitantes serán las que más tapas tengan. 

Tapa o no tapa

Tapa o no tapa

Tapa o no tapa

Resultados: A simple vista, parece que existe una leve relación entre una mayor presencia de extranjeros o turistas y una menor frecuencia de las tapas gratis. Esta teoría tiene futuro. Sin embargo, la gran teoría explicativa de entre todas las que se han podido estudiar es sin duda la españolidad de la tapa, que alcanza un factor de correlación de casi el 0,3, algo ya correcto desde el punto de vista estadístico.

A mayor identificación con España en una provincia, mayor probabilidad de tapas gratis en sus bares. Esta es una importante y sonora conclusión.

Solo nos queda despejar una duda. ¿Será que las provincias con mayor poder adquisitivo son precisamente las mismas que tienen una menor identificación españolista? Si estas dos características coinciden, ¿cómo saber cuál es la que importa? ¿Y si importan las dos simultáneamente?

Para ello podemos hacer una prueba estadística para ver qué explicación tiene más peso incluyendo todas las variables en un mismo modelo. En este caso, al tener tan pocos casos (las cincuenta provincias más Ceuta y Melilla, que puntúan como una) solo podemos incluir tres variables, por lo que elegiremos a las tres finalistas: la identificación con España, el porcentaje de turistas y el poder adquisitivo. 

Se ha realizado una regresión lineal con el objetivo de ver qué indicadores además de estar correlacionadas con la tapa gratis son capaces de «predecir» el fenómeno y ver qué peso tienen, cuando se tienen en cuenta todas las explicaciones a la vez. El resultado es que las tres teorías seleccionadas son explicativas con una significatividad correcta (con un intervalo de confianza del 95%).

Si las comparamos, es la identificación con España la que tiene un coeficiente mucho mayor que el resto: 1,2 frente al 0,4 del porcentaje de turistas o el 0,06 del poder adquisitivo, que baja con creces su fuerza cuando se incluye la identificación con España. 

En definitiva: no es cuestión del precio del brebaje o del modelo de consumo: que la tapa sea gratis o haya que pagarla depende fundamentalmente de la españolidad de la provincia en la que nos situemos. En menor medida, también es cuestión de «pelas» en un sentido agregado: a mayor poder adquisitivo de la provincia, menor presencia de tapas gratis. Y los guiris tienen también algo que ver en todo esto: a mayor porcentaje de turistas, menor presencia de tapas gratis. 

Por fin se ha arrojado algo de luz a este esencial enigma culinario que ha provocado tantos orgullos y críticas, los cuales, tras estos primeros resultados, no harán sino continuar. Tanto guiris como locales podemos dormir tranquilos con estos resultados preliminares. Tranquilos, pero eso sí, sin perder un ápice de patriotismo, no vaya a ser que esta solidaria tradición se pierda por culpa del secesionismo.

nuestras charlas nocturnas.

16 datos curiosos sobre el mundo que parecen absurdos pero que son verdaderos…


16 datos curiosos sobre el mundo que parecen absurdos pero que son  verdaderos - AZERTAC

azertac — Una de las cosas más intrigantes de viajar es descubrir por qué las cosas son como son hoy.

Desde secretos ocultos hasta extraños fenómenos, a continuación le presentamos 16 datos sobre el mundo que pueden parecer absurdas al principio, pero que en realidad se han demostrado como hechos reales.

1) Nieva en el desierto del Sahara

Se sabe que los desiertos tienen muy pocas precipitaciones. Si las precipitaciones son escasas, ¿no serían las nevadas aún más raras? Pues bien, lo imposible ocurrió en 2018 y el desierto del Sahara se cubrió de un manto de nieve blanca. Sin embargo, la nieve solo duró un día antes de derretirse bajo el cálido sol.

La primera nevada registrada fue en 1979: una tormenta de nieve que duró media hora. Aunque las temperaturas bajan hasta el punto de congelación por la noche, la falta de humedad hace casi imposible que se produzca nieve. Pero quién sabe, ¡puede que tengas la suerte de verla en tu próximo viaje al Sáhara!

2) Sólo hay dos países en el mundo donde no existe la Coca Cola

Puede que pienses que la Coca Cola es algo que puedes encontrar en cualquier parte del mundo, pero estos dos países han estado sometidos a embargos comerciales estadounidenses de larga duración: Corea del Norte desde 1950 y Cuba desde 1962.

Sin embargo, Corea del Norte ha fabricado su propio refresco de color oscuro. La llaman Ryongjin Cola o «Cocoa Sparkling». Tiene el mismo envase rojo y la misma letra cursiva, pero ¿tiene el mismo gran sabor?

3) Sudán es el país con más pirámides del mundo (no Egipto)

Egipto y pirámides son casi sinónimos, pero ¿sabías que también hay pirámides en Sudán? Nubia, una región de Sudán, tiene 255 pirámides, ¡el doble de las de Egipto!

Tras gobernar la 25ª dinastía de Egipto, los faraones nubios huyeron a Sudán y formaron el reino kushita, incorporando la cultura egipcia en su nueva ciudad.

Las pirámides de Nubia no son tan visitadas como las de Egipto.

Jebel Barkal es el más gratificante de los cuatro sitios principales. Las pirámides están bien conservadas y se encuentran junto a una pequeña montaña. Suba a la montaña justo antes de la puesta de sol para disfrutar de unas vistas impresionantes del Nilo.

4) El arco iris más brillante de Colombia está en su río

Normalmente, el arco iris se encuentra en el cielo, pero el Caño Cristales, también conocido como el «Río de los Cinco Colores», brilla más que cualquier arco iris del cielo.

Situado en el Parque Nacional Natural Serranía de la Macarena de Colombia, este impresionante río debe su belleza multicolor a la Macarenia Clavigera, una planta que vive en el cauce. Lo mejor es visitarlo entre mayo y noviembre, cuando las hierbas del río florecen en amarillo, azul, verde y rojo. En esta época adquieren tonalidades más brillantes porque las aguas son menos profundas, lo que permite que la luz del sol llegue a las plantas.

5) El desierto del Sáhara solía ser una selva tropical

¿Otra vez el Sahara? Créeme, este es extra genial.

El desierto del Sahara es conocido por ser el más caluroso del mundo. Sin embargo, hace sólo 6.000 años, esta tierra seca era una exuberante selva tropical con una espesa vegetación y altas precipitaciones.

Aunque nosotros no hemos sido testigos del Sahara en pleno apogeo, las generaciones futuras podrían hacerlo. Si el mundo sobrevive los próximos 10.000 años, el mismo cambio constante en los patrones climáticos podría dejar al Sahara con un aspecto muy diferente.

6) Macchu Pichu es una ciudad a prueba de terremotos

Esta antigua ciudad inca descansa sobre dos líneas de falla en Perú. Eso significa que los terremotos eran eventos esperados. Así que, ¿cómo vivieron a través de ellos?

De hecho, los incas crearon una brillante técnica de ingeniería llamada «sillería», en la que las rocas se cortan para que encajen perfectamente entre sí sin mortero. Esto permitía que las piedras se movieran en su lugar durante un terremoto, antes de asentarse de nuevo en sus posiciones originales. ¿Genio o qué?

7) China tiene un solo huso horario

Tener una sola zona horaria está bien si el sol sale y se pone a la misma hora para todos. Sin embargo, mientras Beijing se prepara para irse a la cama a medianoche, la gente de Xinjiang está empezando a ver la puesta de sol.

Esto es bastante sorprendente, teniendo en cuenta que China es casi del tamaño de Estados Unidos, que tiene seis husos horarios. Curiosamente, China no siempre funcionó con la hora de Beijing. La hora estándar de Pekín no se estableció hasta 1949, una decisión del presidente Mao Zedong en nombre de la unidad nacional.

Antes de eso, en 1912, había cinco zonas horarias reconocidas que estaban entre cinco horas y media y ocho horas y media por encima de la hora de Greenwich.

Por suerte, trabajar en una zona horaria no es más que un leve inconveniente para los chinos. Sin embargo, los viajeros que planeen viajar con su mochila por China deben prepararse para que sus relojes corporales se confundan un poco.

8) El puente Golden Gate de San Francisco «habla»

Este es uno de los hechos más novedosos del mundo. En junio de 2020, el querido puente Golden Gate de San Francisco comenzó a hablar sobre algunas modificaciones realizadas en las barandillas del carril bici. Literalmente.

¡Los sanfranciscanos informaron de que escuchaban sonidos espeluznantes a varios kilómetros de distancia!

Las autoridades municipales explicaron que se trataba de vientos fuertes que atravesaban las nuevas barandillas. El puente es más seguro para los usuarios cuando se enfrenta a una menor resistencia al viento. Por lo tanto, el sonido es una buena señal de que los fuertes vientos están pasando por el puente sin problemas.

9) Puedes hacer un safari en Sri Lanka

Kenia no es la única experiencia de safari: hay otro lugar más cercano que cuesta la mitad y que cuenta con su propia fauna y flora.

A menos de cuatro horas de distancia, en la encantadora Sri Lanka, se encuentra el propio safari de Asia. En las llanuras abiertas del Parque Nacional de Yala, podrá ver elefantes, leopardos e incluso aves acuáticas.

O visite el Parque Nacional de Wilpattu para ver ciervos axis y osos perezosos.

La mejor época para visitarlo es entre marzo y octubre, ya que los niveles de agua son más bajos y se ven más animales que salen a beber.

Otro dato interesante de Sri Lanka es el avistamiento anual de ballenas azules migratorias. Entre diciembre y abril, es testigo de cómo los mayores animales del mundo se alimentan de krill en la costa sur.

Las ballenas suelen frecuentar las aguas de Mirissa. Pasará por la ciudad de camino al Parque Nacional de Yala, así que ¿por qué no se acerca a ver las ballenas antes de su aventura de safari?

10) Tailandia tiene un festival para apreciar a sus monos

Todos los últimos domingos de noviembre se celebra en Lopburi el Festival de los Monos.

Según el folclore sánscrito, un heroico mono ayudó al príncipe Rama a salvar a su futura esposa de las garras de un demonio de diez cabezas.

Los monos residentes del templo Phra Prang Sam Yot reciben 4.000 kilos de frutas, verduras y postres tailandeses. Los lugareños también se disfrazan de monos y actúan para sus estimados invitados mientras engullen su festín real.

Este evento está abierto al público, pero los visitantes están advertidos: los monos pueden ponerse agresivos y robar todo lo que tengan a mano.

16 datos curiosos sobre el mundo que parecen absurdos pero que son  verdaderos - AZERTAC

11) En Etiopía siempre hay siete años de retraso

Este es uno de los hechos más alucinantes del mundo: cuando dimos la bienvenida a 2020, Etiopía llevaba sólo cuatro meses de 2012.

Al igual que el calendario gregoriano (en el que estamos la mayoría de nosotros), el calendario etíope marca el nacimiento de Cristo como punto de partida. Sin embargo, siguiendo cálculos alternativos de la anunciación de Cristo, el calendario etíope se retrasa entre siete y ocho años.

Afortunadamente, los viajeros no se ven afectados por la diferencia mientras están allí. La Etiopía actual entiende el calendario gregoriano y utiliza ambos calendarios indistintamente. Pero si guardas los recibos para los reembolsos, la fecha impresa puede hacer parecer que tu viaje fue hace años. Pero no te preocupes, ¡sólo tienes que convertir las fechas!

Las diferencias más interesantes son las fiestas anuales: a diferencia del resto del mundo, Etiopía celebra el Año Nuevo el 11 de septiembre y la Navidad el 7 de enero (en el calendario gregoriano).

12) Francia es el país más visitado, con 89 millones de turistas anuales

Teniendo en cuenta los destinos turísticos más populares de Singapur, yo pensaría que Japón o Tailandia son los países más visitados.

Sorprendentemente, antes de que el COVID-19 hiciera que los viajes pasaran a un segundo plano, Francia era el país más visitado del mundo. Además de conocer la ciudad del amor, muchos viajeros pasan por ella de camino a Italia y España.

13) Hay un pueblo en Holanda que no tiene calles, sólo canales

Venecia no es el único pueblo que se mueve principalmente en barco. En el pueblo de Giethoorn, en Holanda, no hay calles, solo senderos y más de 6 km de canales.

El pintoresco pueblo está repleto de casitas rústicas y rodeado de altos árboles, ¡como en un cuento de hadas! Los visitantes pueden recorrer el pintoresco barrio en kayak o ir en bicicleta por los senderos.

14) Hay una roca en Australia más grande que la Roca Uluru

Cuando se habla de grandes rocas en Australia, lo que suele venir a la mente es el famoso Uluru, ¡incluso se puede ver desde el espacio!

Sin embargo, hay una roca aún más grande en la ciudad. El Monte Augustus es dos veces y media más grande que el Uluru, ¡y hay que conducir 54 km para rodearlo!

Pero al fin y al cabo, Uluru sigue siendo la mayor formación rocosa del mundo, también conocida como monolito, mientras que la enorme estatura del Monte Augustus puede estar compuesta por muchas capas de arena y grava.

15) Nueva Zelanda tiene la zona residencial más empinada del mundo

San Francisco es conocida como una ciudad de pendientes, con su calle más empinada con un ángulo de 27°. Si crees que eso es empinado, prueba a vivir en la calle Baldwin de Nueva Zelanda.

Esta calle residencial de Dunedin ganó el récord mundial Guinness con su pendiente de 38°. La fuerte pendiente hace que todas las casas parezcan hundidas en el suelo. No te fíes de nuestra palabra, pero estamos seguros de que los residentes tienen muslos de acero.

16) En Hawái, puedes experimentar playas soleadas y montañas nevadas en la misma isla

Este es uno de los hechos más fascinantes del mundo, ¡el mejor para el final!

Hawái sólo tiene dos estaciones: verano e invierno, pero en realidad tiene ocho de los 13 climas del mundo. A nivel del mar, la temperatura rara vez supera los 32ºC o desciende por debajo de los 16ºC, pero en las montañas de Mauna Kea, Mauna Loa y Haleakala nieva con bastante frecuencia.

nuestras charlas nocturnas.

El Pájaro de Saqqara, un objeto egipcio del año 200 a.C. que parece un avión en miniatura…


El Pájaro de Saqqara, un objeto egipcio del año 200 a.C. que parece un avión  en miniatura

L.B.V.(J.Álvarez) — Es muy frecuente encontrar imágenes de aves en el arte del Antiguo Egipto. Los vemos en pinturas y esculturas con especies de todo tipo, desde los patos que se cazaban en el Nilo al ibis que aportaba su cabeza al dios Toth, al buitre que remataba la corona blanca del reino alto en representación de Nejbet, pasando por el halcón asociado a Horus, quien se encarnaba en el faraón.

Quedémonos con este último porque parece ser el plasmado en una de las piezas más insólitas del arte faraónico: el llamado Pájaro de Saqqara.

También se lo conoce como Planeador de Saqqara porque sus formas recuerdan bastante a las de un avión, algo que provocó algunas especulaciones pseudocientíficas, con el inclasificable Khalil Messiha a la cabeza, empeñado en que se trataba de una maqueta de un monoplano demostrativa de que los egipcios habían conseguido conquistar el cielo.

Messiha, profesor de anatomía artística (en realidad se presenta como arqueólogo, médico, parapsicólogo, radiastesista y todo lo que se le ocurra), también era aficionado al aeromodelismo y quiso darle una vuelta de tuerca a la pieza.

Así, aseguró haber descubierto en ella una inscripción que otros arqueólogos no vieron -cosa curiosa teniendo en cuenta que el objeto mide 14 centímetros- y que decía Pa-di-Amón, traducible como «regalo de Amón».

Era éste un dios local, tebano para más señas, que tras la invasión de los hicsos alcanzó importancia nacional asimilándose a Ra y convirtiéndose en el patrón de la clase clerical más poderosa del país. Amón era considerado el padre de los vientos y en su iconografía aparece con dos grandes plumas verticales en la cabeza.

Iconografía típica de Amón

El caso es que Messiha concluyó que aquellas palabras, junto con el hecho de que el pájaro no tuviera patas y que la cola fuera vertical en vez de horizontal, demostraban que no pretendía ser un ave sino un planeador.

Consecuentemente, se embarcó en la tarea de construir un modelo a escala seis veces más grande con la ayuda de un ingeniero aeronáutico que, casualmente, era su hermano.

Aseguró que lo hizo volar, aunque nadie lo vio y además tuvo que añadirle un estabilizador horizontal a la parte baja de la cola, del que carece el original -según él porque se perdió, pese a que no se aprecia indicio alguno de ello- porque si no el aparato se caía.

Todo esto ocurrió en 1969, época en la que, más o menos, se abría la puerta de ese tipo de temas que harían su agosto en los años setenta.

De hecho, Messiha tuvo su momento de gloria en 1972, cuando las autoridades egipcias, dispuestas a dar cuerda al inevitable nacionalismo patrio que suponía para el país ser pionero de la aviación con cuatro mil años de adelanto, prestaron inauditos oídos a la teoría y organizaron una exposición del Museo Egipcio de El Cairo con la colaboración de los ministerios de Educación y del Aire: el tema era el aeromodelismo en el Antiguo Egipto, exhibiendo el Pájaro de Saqqara junto a otra docena de piezas parecidas.

La muestra causó estupor en la comunidad científica que, por supuesto, no quiso refrendarla.

Casi medio siglo después, ese episodio queda como un estrambote más de la pseudociencia y ningún arqueólogo sostiene algo remotamente similar -aunque Messilha ha seguido explotando el tema-, entre otras cosas porque, y tener que decirlo ya es algo grotesco en sí, no se ha encontrado nunca un avión egipcio antiguo.

Sí es cierto que, a esa escala, el Pájaro de Saqqara tiene buenas cualidades para el vuelo, lo que ha llevado a algunos investigadores a sugerir que podría ser una especie de búmeran para la caza de aves acuáticas, herramienta común en la época.

Mide 14 centímetros de longitud por 18 de envergadura, con las alas ligeramente curvas hacia abajo y una más larga que otra (7,7 centímetros frente a 7,6), lo que, combinado con su inusual cola vertical, facilitaría el giro y retorno a las manos del lanzador.

Aunque no todos los bumerangs vuelven a manos de su dueño (los que lo hacen no se usaban en la caza sino en rituales), se trata de un tipo de instrumento universal que aparece ya en la Prehistoria -se han encontrado algunos en Atapuerca- y se utilizaba tanto para la actividad cinegética como para la bélica. En la tumba de Tutankamón, sin ir mas lejos, había varios ejemplares.

En ese mismo sentido, de un tiempo a esta parte las teorías sobre el Pájaro de Saqqara han ido refinándose. Por su morfología y aerodinámica parece un halcón y, teniendo en cuenta que ese animal se asociaba a divinidades (como el citado Horus pero también a Ra-Horajty, la manifestación del anterior durante la aurora), podríamos considerarlo un objeto ceremonial. No hay ni probablemente habrá acuerdo sobre si se lanzaba a volar o no.

Khalil Messiha en 1988

Una de las últimas y más aceptadas propuestas es que la pieza se colocaba en el extremo superior de los mástiles de las barcas sagradas empleadas en el festival Opet, que se celebraba anualmente durante el segundo mes de la inundación en honor de Amón-Ra y durante el cual los sacerdotes, en procesión, llevaban los citadas barcas a hombros a lo largo de la avenida que enlaza los templos de Karnak y Luxor.

Terminaba con la transfusión de energía vital de Amón-Min a Amón-Ra para, por paralelismo, repercutir en un renacimiento simbólico del faraón.

La razón para colocar la figura en lo alto de los palos sería usarla como veleta y, de hecho, en el templo de Jonsu (Karnak) hay relieves que muestran naves coronadas así, como las de Ramsés III, Herihor y Mery-Amón. Algo criticado por el inefable Messiha, quien dice que el agujero para la inserción no es original y se lo hicieron los funcionarios del Museo Egipcio de El Cairo para ensartarlo en una vara.

Tampoco faltan quienes consideran que el Pájaro de Saqqara era un simple juguete infantil para un niño de clase acomodada.

El caso es que el contexto de su hallazgo no aclara gran cosa tampoco: lo encontró el arqueólogo francés Victor Loret en 1898 en el interior de un enterramiento de la necrópolis de Saqqara, donde está la famosa Pirámide Escalonada, pero poco más se sabe de dicha tumba y del pájaro.

Los datos sólo dicen que es de madera de sicómoro, originalmente policromada para asemejar un halcón (cuerpo blanco con dos rayas rojas, ojos en lapislázuli, plumas de las alas en oro), que pesa poco más de 39 gramos y que está datado en torno al año 200 a.C, es decir, ya en el período ptolemaico.

Otra vista del objeto

Si alguien tiene curiosidad por verlo de cerca, se expone en la sala 22 del museo, catalogado con el número 6.347; el mismo sitio donde pasó desapercibido durante décadas, por hallarse rodeado de otras piezas con forma de ave, hasta que aquel día de 1969 llamó la atención de Messiha.

nuestras charlas nocturnas.

Descubren una nueva entidad biológica que habita en el cuerpo humano


Recreación de bacterias intestinales
Recreación de bacterias intestinales (células en color naranja) infectadas por Obeliscos (varillas negras)

Sinc — Un equipo internacional con participación del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas ha descubierto en el microbioma humano una entidad biológica desconocida a la que han llamado ‘Obelisco’. Se trata de un nuevo tipo de agentes infecciosos más simples que los virus. Se hallan en bacterias de nuestro cuerpo y sus implicaciones para nuestra salud son aún desconocidas.

Un equipo internacional liderado por el premio Nobel Andrew Fire y donde participa el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro mixto de la Universitat Politècnica de València (UPV) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), ha descubierto una nueva entidad biológica en las bacterias que habitan en nuestra boca e intestinos.

Este organismo, al que han llamado Obelisco por su forma, es un nuevo agente infeccioso cuyo genoma es más simple que el de los virus, y cuya función y efectos sobre nuestra salud son aún desconocidos. Este descubrimiento, realizado mediante estudios bioinformáticos de secuencias genéticas obtenidas a partir de heces humanas, abre nuevas preguntas sobre el origen y evolución de la diversidad microbiológica. El hallazgo se publica hoy en la revista Cell.

El microbioma es un complejo ecosistema microbiológico que reside a lo largo y ancho de nuestros cuerpos. Alberga una asombrosa diversidad de microorganismos que incluye desde virus y bacterias hasta hongos y protozoos. Cada vez sabemos más sobre esta intrincada red biológica y su papel crucial en la salud, interviniendo en funciones tan variadas como la digestión, el sistema inmunológico o hasta nuestro propio comportamiento.

Ahora, un equipo multidisciplinar liderado por el premio Nobel de Medicina Andrew Fire en la Universidad de Stanford (EE UU), en colaboración con el equipo del investigador del CSIC Marcos de la Peña en el IBMCP de Valencia y la Universidad de Toronto (Canadá), han revelado una capa adicional de complejidad a nuestro mundo microscópico interior: los Obeliscos, unas entidades biológicas mínimas nunca antes vistas y que desafían nuestra comprensión de los límites de la vida.

– Descubrimiento en el microbioma humano

Los Obeliscos son unos novedosos agentes infecciosos con un genoma de ARN circular diminuto de sólo 1.000 nucleótidos, muy por debajo de los genomas de ARN que usan algunos virus para reproducirse. “Estos círculos de ARN son altamente autocomplementarios, lo que les permite adoptar una estructura estable en forma de varilla que recuerda a los monumentos egipcios que les dan nombre”, explica Marcos de la Peña.

“Carecen de la cubierta proteica que caracteriza a los virus, pero, al igual que estos, son capaces de codificar proteínas”, puntualiza el investigador del CSIC.

Como científico que trabaja en un centro de investigación sobre plantas, de la Peña señala que los Obeliscos recuerdan a los viroides, una familia de agentes subvirales que infectan plantas y con los que comparten el genoma circular de ARN y la presencia habitual de ribozimas de autocorte.

“Sin embargo, los viroides de plantas son aún más diminutos, con unos 300 o 400 nucleótidos, y no codifican proteínas. Por todo ello, los Obeliscos quedan a medio camino entre virus y viroides, lo que plantea un desafío a su origen y clasificación”, opina el investigador.

El descubrimiento de los Obeliscos ha sido posible gracias a estudios bioinformáticos de secuencias genéticas obtenidas a partir de heces humanas, detectándose la presencia de estos ARNs en el 7 % de los 440 sujetos analizados. Análisis bioinformáticos masivos permitieron asimismo descubrir cerca de 30.000 especies de Obeliscos en muestras biológicas recogidas a lo largo de todo el planeta, tanto en ecosistemas naturales (suelos, ríos, océanos…) como en aguas residuales o en microbiomas animales.

Entre todos estos datos se detectó que una cepa de Streptococcus sanguinis, una bacteria comensal común en la microbiota de nuestra boca, acumula Obeliscos de forma muy abundante, encontrándose que en torno la mitad de la población analizada contenía Obeliscos en su cavidad bucal.

– Nueva frontera en Biología

La función y efectos de los Obeliscos y las proteínas que codifican es aún un misterio, recuerdan los investigadores.

La elevada acumulación de genomas de ARN en el interior bacteriano indicaría, según los científicos, un posible papel en la regulación de la actividad celular con implicaciones significativas para la salud, ya que los microbiomas donde habitan estas bacterias influyen en numerosos aspectos fisiológicos, desde la digestión hasta el sistema inmunológico.

Además, el descubrimiento de los Obeliscos plantea preguntas fundamentales sobre el origen y evolución de los virus y la diversidad microbiológica. Según De la Peña, “este descubrimiento muestra que el mundo microbiano es mucho más complejo de lo que imaginábamos.

Hemos abierto una puerta a todo un nuevo campo de exploración que puede revolucionar nuestra comprensión de la Virología, la Biología e incluso el propio origen de la vida en la Tierra”.

nuestras charlas nocturnas.