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Hildegart Rodríguez Carballeira: ni tan virgen ni tan roja ni tan muerta…


Hildegart Rodríguez Carballeira: ni tan virgen ni tan roja ni tan muerta

The Concersation(E.Lázaro) — Cuarenta y siete años separan las dos versiones cinematográficas que han narrado la historia de Hildegart Rodríguez Carballeira, la abogada, ensayista y sexóloga asesinada por su madre a los 18 años en 1933, una autora fundamental en cualquier genealogía del pensamiento feminista español.

Cuarenta y siete años, casi los mismos que transcurrieron desde su icónico entierro y el estreno de Mi hija Hildegart, de Fernando Fernán Gómez, en 1977. El suceso había permanecido en el imaginario colectivo durante la Dictadura. De hecho, el guion de Fernán Gómez y Rafael Azcona estuvo basado en el libro Aurora de sangre publicado en 1972 por el periodista Eduardo de Guzmán, que había cubierto el suceso y había conocido a las dos protagonistas.

¿Es casual que el cine recuperara a Hildegart en 1977 y que vuelva a hacerlo en 2024? Quizás no.

En cierto sentido, el borrado que el Estado franquista hizo de Hildegart fracasó. Las feministas españolas de la tercera ola, las que protagonizaron las movilizaciones en favor del divorcio, la anticoncepción y el aborto en plena Transición, recuperaron buena parte de las ideas de Hildegart Rodríguez.

La portada del número 28 de la mítica revista Vindicación Feminista puede ser el botón de muestra de la supervivencia de las ideas emancipatorias del arranque del siglo. “El placer es mío, caballero” decía aquel número dedicado a la sexualidad femenina, el tema que ocupó a Hildegart Rodríguez buena parte de su corta vida.

Portada del número 28 de la revista _Vindicación feminista_.
Portada del número 28 de la revista Vindicación feminista.

Casi 50 años después, la cuarta ola feminista regresa a su figura. La virgen roja, de Paula Ortiz, vuelve a poner de actualidad a esta “moderna” del siglo XX y, licencias poéticas aparte, presenta su figura más allá de la tragedia. No nos corresponde enjuiciarla. Una película no es una tesis doctoral, pero sí la excusa perfecta para volver a un personaje emblemático del feminismo social español.

Porque el papel de Hildegart fue más social que político; al fin y al cabo, sus propuestas apuntaban directamente a la intimidad de las mujeres. Dicho de otra forma: mientras Clara Campoamor reclamaba igualdad en las urnas, Hildegart la exigía en la cama.

Así que en 2024, cuando los feminismos pelean por romper la brecha de género en tantos espacios ¿por qué no volver a una pensadora que luchó por cambiar mentalidades?

Dado que el regreso a cualquier personaje histórico corre el riesgo de ser deformado por los sesgos de la actualidad, antes de hacernos camisetas con la cara de Hildegart –cosa que yo ya he hecho– o atribuirle frases demasiado actuales en un diálogo en el cine –“Los hombres no son nuestros enemigos, mamá”– quizás convenga saber si Hildegart fue tan virginal y tan roja en sus planteamientos.

– Antes que Hildegart

Entre 1930 y 1933, Hildegart Rodríguez Carballeira publicó 16 obras de divulgación en las que exponía ideas revolucionarias sobre emancipación sexual de las mujeres, que durante décadas habían sido conceptualizadas como seres sin capacidad para sentir deseo o placer sexual: unos ángeles del hogar. Pero no fue la primera en hacerlo. Las élites intelectuales habían perdido la virginidad en estos asuntos antes.

Una fotografía en blanco y negro de una mujer joven dando un mitin.
Hildegart dando un mitin en Erandio. 

En lo que respecta a su obra divulgativa, Hildegart era heredera de obras como Higiene del matrimonio (1853) de Pedro Felipe Monlau o Estudio íntimo de la virginidad: signos que la determinan y medios que la simulan (1899) de Fernando Mateos.

De hecho, los manuales de divulgación sexual constituyeron un tipo de literatura con un notable éxito de público entre la población lectora.

Al calor del higienismo, primero, y el psicoanálisis, después, proliferaron todo tipo de obras escritas por autores españoles o traducidas, como Amor conyugal de Marie Stopes, uno de los best sellers del primer tercio del siglo XX.

Pero la obra de Hildegart Rodríguez era mucho más que divulgativa. La autora trasladó las ideas de la revolución social a la práctica sexual.

En eso también es posible encontrar precedentes en los escritos sobre el amor libre de la anarquista Teresa Mañé, madre de la que llegara a ser compañera de partido de Hildegart y la primera mujer ministra en España: Federica Montseny.

Y, por supuesto, en la obra Huelga de vientres, de Luis Bulffi, ampliamente difundida entre los círculos anarquistas, donde ofrecía un detallado manual para evitar los embarazos sin poner en riesgo el “coito por puro goce”.

– Una influencer en los años 30

En lo que no existían precedentes en España es que fuera una mujer tan joven quien planteara esa revolución sexual. Se ha escrito mucho sobre el papel de su madre en esa precocidad intelectual, pero hoy no toca.

Hildegart fue una niña prodigio. Llegó a la vida pública con 12 años formando parte de organizaciones como la Liga de la bondad, la Federación Universitaria Española (FUE) y las Juventudes Socialistas, aunque tuvo que esperar hasta los 16 para publicar su primera obra. Con Tres amores históricos, Hildegart se estrenó como ensayista. Era el principio de su fugaz carrera.

A aquel primer estudio siguieron otros ensayos en los que fue repasando los grandes temas propuestos por la Liga Mundial para la Reforma Sexual sobre Bases Científicas y el Birth Control Internacional Information Center (BCIIC), de cuyas delegaciones en España fue secretaria y portavoz, respectivamente.

Esto le permitió aportar soluciones a la singularidad española, caracterizada por la tradición católica basada en la culpabilidad femenina y la represión del deseo, un tema al que volverían las feministas de los años setenta.

Publicó obras con editoriales de la órbita socialista, cuyo principal partido la convirtió en el reclamo perfecto para las mujeres jóvenes. El socialismo erigió a Hildegart y su revolución sexual en la avanzadilla intelectual de sus juventudes feministas. La convirtió en el equivalente a una influencer del siglo XXI.

En sus libros y conferencias, declaraba abiertamente su fe en el maltusianismo, que veía como una solución al problema eugénico: la necesidad de mejorar la raza humana, en línea con las ideas biologicistas del momento.

Dos mujeres y varios hombres posan para una foto en un periódico.
Hildegart Rodríguez, y su madre, con el alcalde de Santander y los miembros del Partido Socialista, después de dar una conferencia en la ciudad, en mayo de 1931.

Hildegart no estaba, pues, reivindicando el derecho al placer, como sí hicieron las feministas de Tercera Ola. Ésa no era su prioridad. Para ella, lo urgente era la salud pública y la mejora de las condiciones físicas del proletariado. Recomendaba la contracepción como medida social y económica.

Hablaba directamente de detalles domésticos, como las condiciones de las viviendas de los obreros, que a su juicio favorecían el alcoholismo, lo que a menudo derivaba en una infección venérea trasladada a la familia.

Reivindicaba la legalización del aborto siguiendo el ejemplo ruso y reclamaba el fácil acceso a los anticonceptivos, rechazando los métodos caseros e insalubres como las irrigaciones, que, según la autora, las obreras no podían usar porque no tenían tiempo ni cama propia ni intimidad.

En su obra más celebrada, El problema eugénico: punto de vista de una mujer moderna, la propagandista sostenía ideas imposibles de reivindicar casi un siglo después, como la patologización de la homosexualidad o la inferioridad del deseo sexual femenino.

Pero también recogía los diez “mandamientos de la eugenesia”, entre los que destacaban la igualdad política, económica y social de géneros, el amor y el divorcio libres, la despenalización de la homosexualidad, la prevención de la prostitución y la educación sexual sistemática.

Unas reivindicaciones demasiado actuales en algunos casos como para dar a Hildegart por muerta.

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«Hay Secretos»: cómo una dulce canción ayudó a atrapar a un abusador de menores en Argentina…


Dibujo a color de una mujer y una niña, de la mano y de espaldas
Fue una canción urgente, según la compositora Ruth Hillar.

BBC News Mundo(N.Cosoy) — «Hay secretos chiquititos que te invitan a jugar, y hay secretos tan enormes que te vienen a asustar«.

Esas son las primeras líneas de «Hay Secretos», una canción con un impacto emocional enorme, que conmueve a la gente hasta las lágrimas.

Muchas canciones pueden hacer eso, pero ésta es realmente algo más.

Es una ventana a través de la cual la sociedad puede cuestionarse a sí misma.

La canción incluso se ha usado como prueba en un juicio penal.

Su compositora es Ruth Hillar, quien creció y vive en Santo Tomé, un pequeño pueblo en el centro de Argentina, donde la visité.

«Nací en un hogar muy musical. La música estaba ahí antes que yo llegara: mi mamá y mi papá se conocieron cantando en el coro polifónico de Santa Fe. Mi papá tenía un conjunto de música humor.

«Empecé con la flauta dulce, también a cantar, a estudiar los rudimentos de la música, y siempre lo disfruté muchísimo».

Con su padre en el violín, tocaban dúos, y cuando le compraron un grabador, jugar con la música era «una de mis diversiones preferidas».

Otra cosa que siempre le fascinó fue la lectura.

«Pasaba muchas, muchas horas leyendo. En casa había una biblioteca muy linda. Y, de hecho, cuando vi que en las casas de mis amigos de la escuela no había casi libros, organicé una biblioteca en la vereda».

Ruth Hillar
Las dos pasiones de Ruth -música y literatura- se fusionaron en Canticuénticos.

A pesar de cuanto disfrutaba de la música y la literatura, lo que quería ser cuando grande era veterinaria o pediatra, «siempre como por el lado de curar a alguien, a los niños o a los animales».

Esa idea de cuidar a los demás, particularmente a los niños, se convertiría más tarde en el centro de su trabajo como compositora.

– «Ni simple ni fácil»

Ruth estudió literatura durante un año, luego decidió que no le gustaba cómo se dirigía el curso y volvió a estudiar música, ahora como una carrera universitaria.

Al principio pensó que formaría parte de una orquesta, el camino típico que siguen los músicos académicos.

Con el tiempo, sus intereses se ampliaron. Conoció a otra música y decidieron crear un grupo de música infantil: Canticuénticos.

Después de 17 años, ahora tienen seis miembros, seis discos y han dado cientos de conciertos.

En sus inicios, gracias a su estrategia de distribución -que incluyó poner a disposición de todos los temas de su primer disco en YouTube- y a la naturaleza de las canciones, fueron rápidamente descubiertos por los maestros.

«Enseguida los docentes acá en Santa Fe tomaron ese repertorio para usar en las aulas, y la provincia editó algunas canciones en un cancionero para repartir en escuelas.

«Eso nos ayudó mucho a querer arrancar un poco más en serio con el proyecto, porque no es fácil».

Portada del libro de "Hay secretos", con una niña con los ojos cerrados y lágrimas o gotas de lluvia a su alrededor
«Hay secretos livianitos que te llevan a volar», pero los que no son así, no son para guardar.

«Siempre buscamos cómo hacer que las canciones acompañaran a las infancias, no solamente en lo que se considera ‘infantil’, pues hay como la idea de que lo infantil es lo simple, lo fácil.

«En realidad la vida de las infancias no es ni simple ni fácil. Es muy compleja y a veces es muy difícil, pues en un mundo tan caótico, muchas veces las infancias se llevan la peor parte, porque son más indefensas.

«Aunque los querramos mantener en una especie de corral, a salvo de un montón de cosas, la realidad se mete por todos lados.

«Así que nos parece que desde las canciones podemos acompañar en muchos aspectos».

Es por eso, afirma Ruth, que a veces las canciones de Canticuénticos tratan temáticas inusuales en ese género.

Y admite que, en ocasiones, su deseo es generar algún cambio.

«Parece mucho pedir para una canción, pero muchas veces me salen de esa manera, como respuestas a algo, entonces en ese afán de querer responder tengo que aprender a mirar ese algo más profundamente para que esa respuesta sirva o esté conectada con lo que quiero dialogar».

Una de esas canciones es «Hay Secretos», que le habla directamente al oyente, a los niños, sobre ser capaces de hablar cuando un secreto les está haciendo daño.

Estaba destinada a tener un papel importante para ayudar a niños y adultos a lidiar con eventos dolorosos en sus vidas.

– «Los secretos que hacen mal»

La canción dice que hay «secretos livianitos que te llevan a volar»pero hay «secretos tan pesados que no te dejan respirar«.

En un pasaje particularmente emotivo, la canción le habla directamente al oyente y dice: «Si no alcanzan las palabras para lo que hay que contar, inventemos otro idioma. Siempre te voy escuchar«.

«Y tiene un un estribillo que quiere ser un mantra: No se tienen que guardar los secretos que hacen mal.

«Uno de los estribillos tiene solo un sonido de una caja muy profunda, con voces de nenas, de nenes, y de adultos, mujeres y varones, como representando una comunidad completa que está cantando junta a favor de proteger del abuso».

Profesora abrazando a una alumna en el salón de clase.
Los docentes juegan un rol clave en la lucha contra el abuso infantil, apunta Ruth (Imagen del video de «Hay secretos»).

Sobre ese flagelo, subraya Ruth, los adultos tienen que ser interpelados, por eso la canción no sólo está dirigida a los niños, sino también a los grandes.

«En realidad los adultos somos los responsables del bienestar de las infancias, no solamente de nuestros hijos, sino de todos los niños y niñas, así que creo que justamente esta canción quiere decir: presten atención, estén atentos, estén donde hay que estar, miren a esos niños y a esas niñas con una mirada sensible y compasiva.

«Mucho de eso les toca a los docentes y de hecho son los grandes héroes en esta gesta, porque en las escuelas son los que más acceden a esos momentos donde los niños y las niñas se pueden abrir, pues muchas veces los abusos son en sus propias casas, interfamiliares, intrafamiliares».

Ruth compuso la canción en 2017, y dice que fueron muchos los caminos que la llevaron a hacerlo.

«El tema del abuso estaba más en la esfera pública y pensé: ¿qué podemos hacer? Mi arma, mi forma de actuar es la música, no conozco otras. O por lo menos otras mejores no me salen. Pero quedé como en imposibilidad.

«Recuerdo que estábamos filmando el video de la canción de cuna ‘Noni Noni’, buscando las imágenes más tiernas, de más cobijo que se nos ocurrían, y mirando desde afuera una escena pensé que muchas infancias quedaban fuera de la esfera de esa canción, que había otra canción que es más urgente«.

Decidió que tenía que tratar, «aunque fuera tan difícil, aunque las palabras y los sonidos parecería que no alcanzaran… ¿cómo hablar de eso sin lastimar el que ya está herido?».

Niña con paraguas en el fondo del mar, con peces
Tenía que ser sutil, para no herir a los que ya habían sido lastimados (Imagen del libro de «Hay secretos»).

En ese momento le llegó un email de Sabrina Medina, una licenciada en trabajo social de Paraná, una ciudad vecina, diciendo que trabajaba en programas de prevención de abuso y que había muy pocos recursos artísticos.

«Me compartió las ideas principales: el tema del secreto, del miedo, de la confianza, de ofrecer ayuda. Así supe que la canción ya estaba empezada. Escribí una estrofa y se la envié para que me dijera si había algo que pudiera herir.

«Busqué siempre referenciar sin nombrar, que quien estuviera pasando por una situación de abuso pudiera reconocerse, y quien no, pudiera entender otra cosa, un tema de secretos más fuertes, o más livianitos.

«Enseguida pensé que sería una Vidala, un ritmo folclórico argentino muy introspectivo, muy reflexivo, para que comunicara de una manera tranquila lo que quería comunicar».

«Hay secretos» apareció en el disco «¿Por qué?, ¿por qué?», en el año 2018, y pronto Canticuénticos empezó a recibir mensajes de mamás, de docentes, de trabajadores sociales evidenciando que su mensaje estaba siendo recibido.

«Muchas nenas y nenes, e incluso muchos adultos, habían podido hablar de abusos en la niñez.

«Para nosotros fue difícil enfrentar todo eso porque, más allá de la compañía de un abrazo a la distancia, no podemos hacer mucho, pues no somos profesionales».

– «Siempre hay lágrimas»

Difícil también fue tocar la canción en vivo, pues no sabían si podrían cantarla sin llorar, ni cómo reaccionaría el público.

«Lo que pasó desde el primer momento fue eso, que en alguna frase se nos quebraba la voz, no solo por lo que estábamos cantando, sino por lo que veíamos en la sala.

«Siempre hay lágrimas, siempre hay abrazos muy apretados a sus niños, a sus niñas. Siempre hay esas caras que son mezcla de gratitud con dolor, a veces, con un dolor retroactivo».

Niña empezando a flotar con el paraguas en el mar
El mensaje repercutió, y lo sigue haciendo cada vez en más idiomas. (Imagen del libro de «Hay secretos»).

«Entonces, es algo que no queremos dejar de cantar, porque queremos que sea una canción necesaria y, sobre todo, generar ese momento en el cual el público canta junto ese estribillo, porque así como en el disco, en un momento dejamos al público cantando solo.

«Eso creo que interpela mucho, porque ahí sí percibimos que es un grupo humano, heterogéneo, que viene de distintas familias, de distintos lugares, pero que en ese momento se juntan en esta especie de oración o de mantra, y eso es maravilloso, es muy fuerte.

«De a poco, aprendimos a poder cantar la canción entera, sin llorar y sin quebrarnos, pero no por eso dejamos de emocionarnos con cada lágrima que vemos en el público, porque no hay concierto en el cual no pase algo fuerte y hermoso«.

– Silencios en otros idiomas

La canción ha llegado incluso a la justicia argentina.

En marzo de 2021, una jueza de la ciudad de Zapala, en la Patagonia argentina, tocó «Hay Secretos» en la sala de audiencias.

Lo hizo para destacar el papel de la canción en el descubrimiento del caso de abuso que se estaba juzgando y por el que se condenó a un hombre.

Lo que había sucedido era que un profesor de música había presentado la canción a los alumnos de primaria. Una de esas alumnas la compartió con su familia en casa y una de sus hermanas, conmovida, reveló que había sido abusada sexualmente por un vecino.

Otros niños del vecindario se presentaron y compartieron sus propias historias de abuso por parte del mismo hombre.

«En realidad ahí el héroe fue el docente que supo elegir esa canción en el marco de la Educación Sexual Integral (ESI), así que fue en realidad el hacedor de esto, ¿no?

«Pero eso que pasó con la canción me vuelve a reconfirmar que el arte tiene un poder enorme».

Y reverbera más allá de la frontera argentina.

«Una música y antropóloga brasileña me contactó y me dijo: ‘Yo quiero que esta canción esté en portugués, te voy a ayudar a hacer una traducción’, así que lo hicimos.

«Tenemos también una versión en italiano que estamos por grabar, y nos escribieron de Corea para pedirnos autorización para hacer una traducción del texto… nos han escrito de muchísimos lugares distintos.

«En Argentina entró como recurso a la ESI, así como en Uruguay y sé que en otros países también».

Ahora, Ruth y Canticuénticos están trabajando en una versión en inglés de la canción, para decirle a aún más niños…

«Acá estoy, quiero ayudarte. Sé que decís la verdad. Ya no habrá que andar con miedo porque te voy a cuidar«.

nuestras charlas nocturnas.

El resurgir de lo irracional: de qué manera algunos políticos fusionan misticismo, desinformación y carisma personal…


Manifestantes sostienen fotografías del candidato rumano de extrema derecha a las elecciones presidenciales, Calin Georgescu, y una fotografía de la Virgen María, durante una manifestación frente al tribunal constitucional, en Bucarest, Rumania, el 10 de enero de 2025

Infobae — En medio del silencio, una figura solitaria se adentraba en el lago helado, rompiendo el manto cristalino del agua con movimientos firmes. Nadie podía negar que había algo hipnótico en su presencia: el hombre hablaba del alma del agua, de su memoria oculta, de un poder invisible que protegía a quienes, como él, rechazaban la ciencia y abrazaban una espiritualidad de ecos remotos. “Mi inmunidad”, proclamaba con una sonrisa, “es un regalo divino que no puede ser tocado por la modernidad”.

Esa escena no era un acto aislado, sino un ritual cuidadosamente planeado. El hombre, Călin Georgescu, había convertido su misticismo en un arma política, atrayendo a multitudes a través de mensajes fugaces en TikTok. Música suave, colores intensos, palabras que prometían esperanza en tiempos de incertidumbre: todo apuntaba a un resurgir de lo irracional, un rechazo visceral a los valores iluministas que una vez definieron el progreso.

Su mensaje, simplista pero poderoso, decía a sus seguidores que no necesitaban más que su fe y su instinto; que las vacunas, las tecnologías y las instituciones no eran más que herramientas de control diseñadas por fuerzas oscuras.

Según describió Anne Applebaum en The Atlantic, la creciente influencia de una nueva corriente de pensamiento político, que fusiona misticismo, desinformación y carisma personal, está erosionando los principios fundamentales de la democracia moderna.

Esta tendencia, a la que la autora llama Nuevo Oscurantismo, no se alinea con las divisiones tradicionales de derecha o izquierda, sino que las desborda, promoviendo un entorno donde la superstición, el miedo y las soluciones mágicas reemplazan la razón, la lógica y el debate basado en hechos.

No es un regreso inocente a las creencias mágicas del pasado; es una estrategia deliberada. En Europa y América, figuras carismáticas han resucitado un aura mística que, combinada con la paranoia de las teorías conspirativas, debilita los cimientos de la democracia moderna.

La lógica y la evidencia científica son barridas por emociones crudas: el miedo, la sospecha, la fascinación por lo inexplicable.

Cuando la política abandona el debate racional para entregarse a lo espiritual, se abre la puerta a un vacío donde la manipulación reemplaza al pensamiento crítico y las mentiras más absurdas se imponen como verdades reveladas

Las promesas de estos líderes son peligrosamente seductoras: mundos simples donde el mal tiene un rostro claro, donde la incertidumbre del presente puede explicarse con narrativas mágicas.

Pero, ¿a qué costo? Cuando la política abandona el debate racional para entregarse a lo espiritual, se abre la puerta a un vacío donde la manipulación reemplaza al pensamiento crítico y las mentiras más absurdas se imponen como verdades reveladas.

En su análisis, Applebaum señala que este fenómeno ha encontrado su manifestación más reciente en figuras como Călin Georgescu, quien generó polémica al ganar la primera ronda de las elecciones presidenciales en Rumania, celebrada el 24 de noviembre, a pesar de haber llevado a cabo una campaña casi exclusivamente en TikTok.

En uno de sus videos más populares, afirmó que “la orden para destruir nuestros trabajos vino del exterior”, mientras que en otros utilizó imágenes de marionetas manipuladas con hilos para hablar de “mensajes subliminales” y “control mental”. En total, sus publicaciones acumularon más de un millón de vistas en los meses previos a la votación.

A pesar de su retórica aparentemente inofensiva, Georgescu también ha expresado opiniones extremas que generan preocupación. Ha elogiado públicamente a Ion Antonescu, el dictador rumano que colaboró con Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, y a líderes de la Guardia de Hierro, un movimiento violento y antisemita.

Además, ha cultivado relaciones con figuras como Alexander Dugin, el ideólogo ruso fascista, quien llegó a declarar (aunque luego borró sus palabras) que “Rumania será parte de Rusia”. Paralelamente, Georgescu ha promovido ideas pseudocientíficas, como su creencia de que el agua tiene memoria y “un alma” que es destruida por la contaminación, o que las bebidas carbonatadas contienen “nanochips” que se introducen en el cuerpo como si fueran computadoras.

Mientras tanto, su esposa, Cristela, publica videos en YouTube sobre curas alternativas, utilizando términos como “acidosis linfática” y “metabolismo del calcio”.

El impacto de esta tendencia no se limita a Rumania. Applebaum, en su artículo para The Atlantic, traza paralelismos históricos y contemporáneos que muestran cómo esta mezcla de misticismo, teorías conspirativas y populismo carismático está ganando terreno en diversas partes del mundo.

Desde los Estados Unidos, donde figuras como Tulsi Gabbard y Robert F. Kennedy Jr.han promovido posturas antivacunas y narrativas pro-Putin, hasta Europa Central, donde el esoterismo y las prácticas neopaganas se entrelazan con el nacionalismo xenófobo, el fenómeno está redibujando el panorama político global.

En Alemania, por ejemplo, tanto políticos de izquierda como de derecha han adoptado posturas escépticas sobre las vacunas y el cambio climático, mientras que en Hungría, el primer ministro Viktor Orbán ha consolidado un régimen autocrático que encuentra apoyo en sectores afines a la desinformación.

Manifestantes antivacunas

La autora también destaca cómo esta dinámica está siendo explotada por actores externos, como hackers rusos, quienes orquestaron más de 85.000 ciberataques durante las elecciones en Rumania, según las autoridades de ese país.

Además, se ha descubierto que cuentas falsas en TikTok, algunas de ellas financiadas ilegalmente, promovieron la candidatura de Georgescu, lo que llevó al Tribunal Constitucional rumano a anular los resultados de la primera ronda el 6 de diciembre.

Applebaum describe este movimiento como una amenaza global que trasciende las divisiones políticas tradicionales. Al igual que en el ocaso del Imperio Ruso, cuando figuras como Rasputín ganaron influencia al ofrecer “soluciones mágicas” en tiempos de crisis, el Nuevo Oscurantismo prospera en un clima de incertidumbre económica, política y social.

En este contexto, los líderes de este movimiento no buscan preservar instituciones democráticas, sino destruirlas, reemplazando la transparencia con una nube de desinformación y distracción.

La autora concluye que esta fusión de política y pseudoespiritualidad representa un ataque directo a los valores ilustrados sobre los que se fundaron democracias como la estadounidense. Líderes como Benjamin Franklin y George Washington defendieron la razón, la ciencia y el estado de derecho como pilares fundamentales del buen gobierno.

Sin embargo, en el mundo de los Nuevos Oscurantistas, estas ideas están siendo desplazadas por carismas personales, teorías conspirativas y el rechazo a la evidencia científica, lo que amenaza con sumir a las sociedades en un vacío donde prevalecen el miedo y las emociones sobre la razón y las leyes.

Un ejemplo es el de la figura de RFK Jr., ferviente crítico de las vacunas. Al igual que los líderes místicos europeos, RFK Jr. ha usado su plataforma para tejer narrativas que rechazan la ciencia y fomentan el escepticismo hacia instituciones esenciales para la democracia y la salud pública.

Al igual que los líderes místicos europeos, RFK Jr. ha usado su plataforma para tejer narrativas que rechazan la ciencia y fomentan el escepticismo hacia instituciones esenciales para la democracia y la salud pública

Su retórica, aunque aparentemente marginal, ha calado profundamente en un público que busca respuestas simples a problemas complejos. Kennedy ha promovido teorías infundadas que van desde los microchips en las vacunas hasta afirmaciones de que los antidepresivos están relacionados con tiroteos escolares.

En un giro que mezcla superstición y paranoia, incluso llegó a decir que el COVID-19 estaba diseñado para afectar selectivamente a determinados grupos étnicos.

Estas afirmaciones no sólo resuenan en los rincones más radicales de la sociedad, sino que ahora están en el centro del debate político, especialmente con su reciente propuesta como secretario de Salud en la administración de Donald Trump.

Este fenómeno no ocurre en el vacío.

Como en la Rumania de Călin Georgescu, las ideas de Kennedy prosperan en un entorno de desconfianza generalizada hacia las instituciones y las élites. Los mismos algoritmos de redes sociales que amplificaron la voz de Georgescu en Europa han catapultado a RFK Jr. como uno de los principales voceros del movimiento antivacunas en Estados Unidos.

Ambas figuras construyen un imaginario donde el “pueblo”, ilustrado a través de sus intuiciones y espiritualidad, debe enfrentarse a un mundo corrompido por una supuesta élite global.

El paralelismo es aún más inquietante cuando se analiza el impacto político. En ambos casos, estas figuras capitalizan el miedo y la incertidumbre de las masas para socavar los principios de la Ilustración: la lógica, el método científico y la transparencia en la gobernanza.

Applebaum advierte que este rechazo a la razón allana el camino para liderazgos carismáticos, donde las emociones reemplazan el debate racional y los conspiracionistas se convierten en los nuevos intérpretes del mundo.

Si Rasputín encarnó el misticismo en la Rusia zarista en un momento de crisis, Kennedy y otros profetas modernos de la conspiración representan un eco de esa misma dinámica.

En un mundo fragmentado por la desinformación y el desencanto, las voces que ofrecen respuestas mágicas y teorías simplistas adquieren un poder devastador.

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La Bomba, el río que hierve en Perú a 45 grados (y los efectos que produce en su entorno)…


El afluente del río La Bomba, Perú
El río La Bomba llega a tener temperaturas de 45 °C.

BBC News Mundo(C.Baraniuk) — Cuando conduces hacia el río La Bomba de Perú, por un camino accidentado de cuatro horas a través de la selva tropical, solo lo ves delante de ti después de pasar una cima del paisaje, explica Alyssa Kullberg, investigadora postdoctoral en ecología vegetal de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza).

Enormes columnas de vapor se elevan desde un grupo de árboles en la amplia depresión en forma de platillo que hay debajo.

«Era tan mágico», dice Kullberg, recordando la primera vez que lo vio con sus propios ojos.

El río La Bomba, también conocido como Shanay-timpishka o Hirviente, forma parte de un afluente del centro-este de Perú que conecta con el caudaloso río Amazonas.

Las colinas de esta zona fueron peinadas por empresas de combustibles fósiles en busca de reservas de petróleo en la década de 1930, pero los secretos del legendario río solo están siendo contados en profundidad ahora por científicos occidentales.

Los investigadores han determinado, por ejemplo, que el río se calienta por fuentes geotérmicas en las profundidades del subsuelo.

Kullberg visitó por primera vez este misterioso lugar en 2022 junto con un equipo de Estados Unidos y Perú, entre los que se encontraba Riley Fortier, que actualmente cursa un doctorado en la Universidad de Miami.

Mientras caminaban por la selva, los investigadores observaron algo inusual en la vegetación que les rodeaba. «Para todos nosotros era evidente que había un cambio claro y notable a lo largo del río», dice Fortier.

«El bosque parecía más matorral. No había tantos árboles grandes y también parecía un poco más seco, la hojarasca era más crujiente».

Fortier recuerda el calor que hacía en esta parte de la selva, incluso en la templada Amazonia.

Él y otros miembros del equipo se dieron cuenta de que este lugar representaba una posible instantánea de cómo el cambio climático podría alterar el Amazonas, a medida que el calentamiento global eleve la temperatura media del aire por encima de la actual.

En ese sentido, pensaron que el río Hirviente podía considerarse una especie de experimento natural, un posible atisbo del futuro.

Pero estudiarlo no iba a ser fácil: «Es como hacer trabajo de campo en una sauna», explica Fortier.

– Registro de calor

En un artículo publicado en octubre pasado, Fortier, Kullberg y sus colegas de EE.UU. y Perú describen cómo registraron durante un año la temperatura del aire cerca del río Hirviente utilizando 13 dispositivos de medición de temperatura.

Los investigadores los colocaron a lo largo de un tramo del río que incluía zonas más frescas, típicas del bosque. La temperatura media anual osciló entre 24-25 °C en los lugares más fríos y 28-29 °C en las zonas más cálidas.

Las temperaturas máximas del aire registradas en algunos de los lugares más cálidos a lo largo del río Hirviente se aproximaron a los 45 °C.

Un análisis anterior -que aún no se ha publicado en una revista revisada por pares- del científico geotérmico Andrés Ruzo concluyó que la temperatura media del agua es de 86 °C.

El equipo también luchó contra unas condiciones sofocantes para realizar un análisis detallado de las especies vegetales presentes.

Estudiaron detenidamente la vegetación en una serie de parcelas muestreadas a lo largo del río y detectaron una correlación importante: donde el río estaba más caliente, la vida vegetal era menos densa y algunas especies estaban ausentes por completo.

«Había mucha menos vegetación en el sotobosque», afirma Kullberg. «Aunque hay mucho vapor, la vegetación parecía mucho más seca».

Un científico registra temperaturas del río La Bomba
Los investigadores usaron 13 dispositivos para registrar la temperatura del río.

Algunos árboles grandes, como la Guarea grandifolia, un árbol de hoja perenne que puede alcanzar los 50 m de altura, parecían tener dificultades cerca de las partes más calientes del río, por ejemplo.

En general, el calor parecía tener un impacto negativo en la biodiversidad. La gran cantidad de vapor en el aire podría incluso disuadir a los insectos voladores y otros animales de la zona, sugiere Fortier, aunque el estudio del equipo no examinó esto específicamente.

Las especies vegetales que toleran las altas temperaturas son más comunes en las zonas más calurosas, lo cual no es de extrañar, pero al equipo le sorprendió observar este efecto incluso en distancias muy cortas.

La longitud total de su zona de estudio no superaba los 2 km. Además, las partes más calientes del río La Bpmba son intermitentes: un puñado de zonas especialmente calurosas aquí y allá.

Los resultados del estudio sugieren que, en cuanto las temperaturas alcanzan un determinado punto, la vida vegetal responde casi de inmediato.

«Me pareció genial», dice Chris Boulton, de la Universidad de Exeter (Reino Unido), que no participó en el estudio, refiriéndose a la interpretación del equipo del río Hirviente como un experimento natural. «Es algo muy inteligente».

– Signos de cambio climático

El río La Bomba es un ejemplo de cómo podría cambiar la Amazonia en el futuro, afirma Diego Oliveira Brandão, miembro de la secretaría técnico-científica del Panel Científico para la Amazonia, una organización de investigación científica.

Añade que le preocupa el impacto que esas consecuencias del cambio climático podrían tener en los pueblos indígenas. «Estas poblaciones dependen de los recursos biológicos», dice.

Boulton está de acuerdo y señala que los grupos indígenas de la Amazonia ya se han enfrentado a importantes amenazas, como inundaciones y sequías, que en algunos casos se han visto exacerbadas por el cambio climático.

Según Rodolfo Nóbrega, de la Universidad de Bristol (EE.UU.), el aumento de las temperaturas en el Amazonas podría amenazar el funcionamiento mismo de muchas plantas, y el río La Bomba lo ilustra a la perfección.

«Al aumentar la temperatura [de la región], aunque haya disponibilidad de agua [cerca], podría reducirse la capacidad fotosintética de las plantas», señala.

«Lo que creo que está ocurriendo es que las plantas se están estresando por la temperatura aunque haya agua cerca». Sin embargo, señala que los autores del estudio no midieron la temperatura ni la abundancia de agua subterránea.

Kullberg dice que, aunque el río da muestra de cómo el aumento de las temperaturas podría afectar a la biodiversidad y al crecimiento de las plantas, es importante recordar que esta parte del Amazonas podría no reflejar exactamente el futuro de la selva tropical en un sentido amplio.

Por ejemplo, no cabría esperar tanto vapor en ningún otro lugar. Y los grandes efectos meteorológicos, como los cambios en las tormentas o las precipitaciones, también influirán en cómo evolucione la selva en su conjunto en los próximos años.

Parte del río Amazonas
A medida que el cambio climático calienta la cuenca del Amazonas, la selva tropical puede volverse más seca, como las zonas que bordean el río La Bomba.

– Una parte del Amazonas

Hay otra razón por la que el río Hirviente podría no representar plenamente las condiciones de la cuenca amazónica en general bajo la influencia de un mayor cambio climático.

Nóbrega señala que el Amazonas es un lugar enorme. Abarca porciones de nueve países diferentes, entre ellos Brasil, Perú, Bolivia, Colombia y Guayana Francesa.

En total, tiene una superficie de más de 6,7 millones de km2. «Lo que se encuentra en una zona puede no ser científicamente relevante para otra que tenga otro régimen de lluvias u otra distribución de plantas», explica.

Anteriormente, Boulton y sus colegas habían estudiado la posibilidad de que el Amazonas estuviera alcanzando un «punto de inflexión», un momento en el que el cambio climático y la deforestación forzarían al bosque a un rápido declive.

«Podríamos asistir a una muerte súbita de los árboles, quizá a lo largo de una década», afirma Boulton. Pero la Amazonia no solo se está volviendo más cálida y seca a causa del cambio climático.

Un problema especialmente insidioso es la deforestación, que puede cortar los ríos atmosféricos que fluyen en el aire por encima del bosque.

De otro modo, estos ríos aportarían humedad al bosque en forma de precipitaciones.

«Si talas árboles, arruinas ese vínculo; básicamente lo haces más seco», expone.

El margen del río La Bomba
Se cree que el río La Bomba se calienta mediante fuentes geotérmicas situadas a gran profundidad bajo el suelo.

– Adaptación

Un importante informe sobre varios puntos de inflexión globales publicado en 2023, del que son autores más de 200 investigadores, entre ellos Boulton, analizaba el riesgo de que la selva amazónica se pudiera convertir pronto en un lugar mucho más seco, algo parecido a la sabana y no a la selva.

Sin embargo, el estudio del río La Bomba nos permite hacernos una idea de qué especies tienen más probabilidades de sobrevivir en estas nuevas y duras condiciones, sugiere Fortier.

Señala el ejemplo de la Ceiba gigante (Ceiba lupuna), que puede alcanzar los 50 m de altura. Según Kullberg, este árbol pareció resistir las altas temperaturas cerca del río, una observación respaldada por investigaciones anteriores.

Kullberg señala que la Ceiba puede almacenar agua en su tronco, lo que le ayuda a sobrevivir en condiciones de sequía.

Según Fortier, la confirmación de que determinadas plantas pueden resistir el entorno extremo del río La Bomba podría ayudar a los conservacionistas a decidir qué partes de la selva tropical requieren mayor protección.

Quizá incluso sea posible mantener microclimas más benignos bajo un manto forestal formado por especies resistentes, añade Kullberg.

Una ceiba gigante en Perú
Algunos árboles, como la Ceiba gigante, resisten mejor las condiciones de calor y sequedad cerca del río.

Boulton considera que proteger la Amazonía es proteger a la humanidad mucho más allá de la propia selva.

El riesgo es que, si la selva alcanza un punto de inflexión catastrófico a partir del cual empiece a morir rápidamente, el mundo entero sufrirá las consecuencias.

«Si la selva desaparece, gran parte de ese carbono pasará a la atmósfera y afectará al clima», afirma. «No es solo local, es global».

El río La Bomba, por tanto, no es solo una mirada al futuro. Es también una advertencia.

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De adultos Narcisistas a Posesivos: las principales consecuencias del Niño Hiper-regalado…


Psicología y mente(N.Pérez) — Paquete tras paquete, no ha terminado de abrir un regalo y ya ansía el siguiente. Rasga el papel con prisa, observando de reojo lo que tiene su hermano y grita: “¡Yo quería ese!”. Esta escena, común en muchos hogares durante las fiestas navideñas, refleja un fenómeno que preocupa a los expertos: el síndrome del niño hiperregalado.

En España, la media de regalos por niño asciende a diez durante las fiestas navideñas, una cifra que los especialistas consideran alarmante.

El doctor en Psicología Javier Urra, experto en pedagogía terapéutica, lo resume así: “Vivimos en una sociedad de consumo con una sobresaturación de regalos materiales. Obsequiamos mucho más de lo necesario y más de lo que la emotividad de un niño puede aceptar”, asegura.

Pero ¿cuántos regalos son muchos regalos? Ante esta pregunta, Teresa, madre de un niño de siete años se pone a contar. “Hacemos Papá Noel en casa de los dos abuelos, y quizás abre 4 o 5 paquetes por casa. Luego, en Reyes, abre otros 7 u 8. Son demasiados, ya te lo digo yo”, resume.

Aunque intentan establecer límites con la familia, la realidad es complicada: “Uno dice que ya es suficiente, pero el otro quiere añadir algo más, y claro, los paquetes se multiplican”, admite. Incluso el pequeño lo nota: “Dice que tiene que hacer la carta y pensar bien qué pone porqué el mismo cree que hay demasiadas cosas. La suerte es que, de momento, sabe abrir los regalos despacio y disfrutar cada cosa”.

El exceso de regalos tiene consecuencias tanto inmediatas como a largo plazo. En el corto plazo, los niños tienden a no valorar los regalos y a perder la ilusión. Pero las consecuencias emocionales y psicológicas también se dejaran notar en el futuro.

Segun Urra, un exceso de regalos materiales de pequeños puede desembocar en una personalidad exigente, con dificultades para tolerar la frustración: “Los niños hiperregalados probablemente serán adultos que pedirán a la vida más de lo que puedan encontrar”, apunta el famoso psicólogo.

La frustración que generan estos excesos puede llevar a adolescentes y jóvenes a buscar atajos no aconsejables para encontrar satisfacción inmediata. Estas personas tienden a ver el mundo desde una perspectiva egocéntrica, creyendo que todo debe girar a su alrededor.

Son poco empáticos y tienen una escasa capacidad para ponerse en el lugar del otro”, advierte Urra, que añade que la sobrecarga de regalos materiales también puede convertir a los pequeños de la casa en personas más posesivas haciendo que, a la larga, trasladen esa visión a las personas; es decir, que vena a los demás como objetos destinados a satisfacer sus deseos, hecho que dificultará la formación de relaciones afectivas profundas y saludables.

“Esto tiene consecuencias en el ámbito personal y amoroso, donde la empatía y la reciprocidad son fundamentales”, subraya quien fue el primer Defensor del Menor en España.

El síndrome del niño hiperregalado - IEPP

– La regla de los cuatro regalos

Ante este panorama, los expertos proponen medidas claras para combatir este fenómeno. Una de las recomendaciones más populares es limitar el número de regalos a cuatro: uno que deseen, uno que necesiten, uno para leer y otro para compartir o aprender.

Este enfoque no solo reduce el consumismo, sino que también fomenta valores como la gratitud, el disfrute del tiempo en familia y el aprecio por lo recibido.

La asesora educativa y familiar Ane Kerejeta aboga por negociar con los niños en el momento de preparar sus listas de deseos. “Cuando se pide un regalo a Papá Noel o a los Reyes, también se está educando. Elegir el regalo, también es educar -señala-. 

Abogo por el menos es más y, sobre todo, recomiendo que uno de los regalos sea una experiencia, algo que no sea material, como un plan para disfrutar con los padres”, propone Kerejeta. Urra va más allá y propone plantear al niño que regale uno de sus juguetes: “Hacer este tipo de propuestas es prepararlos para ser generosos”, explica.

Además de regalar juguetes que que fomenten la creatividad, el juego libre y la interacción con otros niños, Kerejeta subraya la necesidad de buscar compartir tiempo con nuestros hijos “Lo que vemos en los últimos tiempos es que no hay presencia de los padres en el juego y el tiempo libre, debido al trabajo y la logística diaria.

Esa falta de presencia a veces se compensa con cosas materiales”, lamenta la asesora educativa.

Cómo evitar el síndrome del niño hiperregalado: hacer la carta a los Reyes  con él y que sepa qué juguetes tiene | Familia | Mamas & Papas | EL PAÍS

– Los límites con la família

Silvia y Marcos son padres de dos hijos de 1 y 4 años. Este año , el primero con dos criaturas en casa, han intentado minimizar la alud de regalos siguiendo una regla aparentemente sencilla: “A casa llegan dos regalos para cada uno y ademas intentamos que sean intercambiables o para compartir, para fomentar que jueguen juntos a pesar de la diferencia de edad”.

Sin embargo, tanto ellos como Teresa coinciden que el verdadero desafío llega cuando intentan establecer límites con la familia.

“Pedimos a todos que, por favor, limiten los obsequios a un solo regalo por casa, pero no lo conseguimos y si sumamos a abuelos, tíos y amigos, el número de regalos es desmesurado”, relata Sílvia. “Además, no todos los familiares lo entienden e incluso algunos se han llegado a enfadar. Es una batalla que hemos perdido”, añade resignada esta madre de dos.

El problema de los niños hiperregalados, reflexiona Urra, no es solo una cuestión individual, sino un reflejo de una dinámica social que plantea una preocupación más profunda: ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo? “Somos lo que quedó del niño que fuimos. Si hiperregalamos, estamos creando una sociedad compuesta por clientes y no por ciudadanos”, reflexiona Urra.

En este sentido, concluye, es fundamental apostar por una educación basada en valores y experiencias, que fomente la empática, la solidaridad y la capacidad de disfrutar de lo esencial.

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¿Quiénes seremos?


Detalle de portada de 'El gurja y el Señor de los Martes'. Imagen Editorial Duermevela. quienes
Detalle de portada de ‘El gurja y el Señor de los Martes’.

JotDown(C.Frabetti) — La consabida triple pregunta filosófica, en su formulación habitual —¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos?— sugiere la idea de una esencia —un «somos»— que viene (del pasado) y va (al futuro) sin alterarse sustancialmente, que se desplaza en el espacio-tiempo sin desgaste de su mismidad; pero el gran trinomio ontológico se podría —se debería— plantear también a la recíproca: ¿Quiénes éramos? ¿Dónde estamos? ¿Quiénes seremos?, como corresponde a una existencia —más que una esencia— que se transforma sin cesar en un escenario permanente (pese a los cambios que provocamos en él al arañar su superficie): el mundo en el que vivimos, el dónde en el que estamos.

Somos el mudable río heraclitano que excava su sinuoso cauce en la impasible tierra firme de Parménides, camino de la mar que es el morir. O lo que sea.

Se le ha reprochado —y no sin razón— a la ciencia ficción clásica (aún no ha cumplido cien años y ya tiene su panteón y su canon) que dedicara su poderosa capacidad especulativa a describir los mundos exóticos y los maravillosos logros tecnológicos que supuestamente alcanzaremos en el futuro, prestando muy poca atención a las cuestiones sociopolíticas, a las transformaciones psicológicas y conductuales de los individuos y las comunidades venideras.

Del mismo modo que muchas novelas históricas al uso parecen protagonizadas por gentes de hoy que se visten de época sin quitarse el reloj de pulsera, los personajes de muchas historias de ciencia ficción son hombres y mujeres actuales que se han puesto un traje espacial que les viene grande y han cambiado el vuelo chárter por la astronave.

Nos dicen muy poco sobre quiénes somos al olvidar quiénes éramos y no preguntarse quiénes seremos.

Y por eso resulta tan reconfortante, sobre todo para los viejos aficionados a la ciencia ficción como yo, sumergirse en narraciones transitadas por hombres y mujeres —o lo que sea— de algún futuro hipotético que no parecen el segurata del supermercado con un uniforme de licra y una pistola láser.

Y por eso, a pesar de que en general el denominado «género fantástico» me interesa poco, e incluso me preocupa su sobrevaloración por parte de un amplio sector de jóvenes lectoras/es subyugado por el pensamiento mágico, recientemente he disfrutado (que en mi caso quiere decir que me he sorprendido, he reflexionado y me he reído) con varios libros de la editorial Duermevela, especialmente con El gurja y el Señor de los Martes, de Saad Z. Hossain.   

Quiénes seremos Isabel Oliver en el MACVAC de Castellón
M@delman y B@rbie  (2021), Isabel Oliver.

La novela de Hossain parte del encuentro accidental —y accidentado— de un viejo guerrero gurja con un poderoso djinn que, como el consabido genio embotellado, recobra la libertad tras un cautiverio milenario, y pertenece a ese inquietante tipo de distopías que parecen lo contrario (el equivalente sociológico del lobo con piel de cordero), pues describe un «mundo feliz» (la referencia a Aldous Huxley no es casual), un hipertecnológico Katmandú del futuro que no ha olvidado que fue el paraíso artificial de varias generaciones de hippies despistados.

Una megalópolis en la que una superinteligenia electrónica de lógica implacable —irónicamente denominada Karma— concede todos los deseos compatibles con el orden establecido a una población que no sabe lo que quiere. O que solo lo averigua cuando es demasiado tarde.

Como en nuestro paraíso neoliberal. Un mundo regido con mano de acero y silicio por una supermáquina que funciona por inercia, como una fuerza ciega de la naturaleza, como una catástrofe natural alimentada por el egoísmo y la pereza de una humanidad abotargada.

Como el cambio climático o las pandemias desencadenadas por el carnivorismo. Porque, como nos aclara una joven djinn expendedora de marihuana orgánica por si, cual alienados humitas (que es como despectivamente llaman los djinn a los degradados humanos), no nos hemos enterado:

Lo que la gente no acaba de pillar es que Karma no es un ser consciente. No tiene principios morales. Valida la operación siempre que hay una transacción comercial. A todo le asigna su valor justo, calculándolo con una precisión que es inconcebible para los humanos.

No se estafa a nadie, todo tiene su valor intrínseco, pero en última instancia, lo que determina ese valor es lo que la gente quiere. Mientras no destruyas las funciones de la ciudad, puedes hacer lo que quieras según las reglas de libre comercio.

(¿Qué dices, hypocrite lecteur, mon semblable mon frère? ¿Tú también puedes hacer lo que quieras según las reglas del libre comercio? ¿No tienes algún oscuro deseo que pedirle al Señor de los Martes? ¿No hay en tu interior un ultrajado gurja con sed de venganza?).

Quiénes seremos Isabel Oliver en el MACVAC de Castellón
Su biblioteca (2020), Isabel Oliver. 

Es fácil, al principio, dejarse fascinar por los personajes principales de la narración, que nos obligan a replantearnos nuestras ideas preconcebidas sobre los genios dispensadores de deseos y sobre los gurjas, esos míticos guerreros nepalíes abducidos por el despiadado imperio británico.

Pero poco a poco la atención se desplaza hacia los personajes anónimos, los verdaderos protagonistas de todas las historias, esos humitas demasiado humanos —o demasiado poco— que imperceptiblemente nos llevan a la gran pregunta: ¿quiénes seremos?, ¿en qué nos estamos o nos están convirtiendo?

Que es la verdadera cuestión que subyace a la oscura inquietud con que leemos algunas historias proyectadas en el futuro.

Otros títulos de la colección Duermevela, como El hechicero de la corona, de Zen Cho, o El Señor de los Djinn, de Phenderson Djèlí Clark, me han interesado, sobre todo, por su cuestionamiento sistemático —y antisistémico— de los roles de género tradicionales y aun de los géneros mismos, lo cual, en el reino de la narrativa fantástico-heroica, tradicionalmente poblado de supermachos y de princesas voluptuosas, se agradece especialmente, y más si la subversión va acompañada de saludables dosis de humor.

Estos libros, y algunos más que han caído en mis manos en los últimos meses, no han disipado mi preocupación por el excesivo interés que entre muchas y muchos jóvenes suscitan la narrativa fantástica y el pensamiento mágico; pero es reconfortante comprobar que hay algo de vida —vida inteligente— más allá —o más acá— de los universos Marvel y DC, de los epígonos de Tolkien, de Harry Potter, de la saga Star Wars

Como superviviente de la primera generación de niños abducidos por Disney, me reconforta comprobar que, aunque las técnicas de descerebramiento y domesticación de la juventud son cada vez más poderosas e invasivas, la resistencia no se rinde y la guerrilla cultural encuentra la manera de colarse incluso en los recintos mejor protegidos.

Como el de la fantasía épica, coto de caza (de cerebros) del poder desde hace tres mil años. O más. 

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Los dilemas del galeón San José y otros tesoros submarinos…


Los dilemas del galeón San José y otros tesoros submarinos – DW – 20/12/2024
Colgante de oro extraído del pecio del galeón español Nuestra Señora de Atocha y subastado en 2015.

DW(M.Santacecilia) — El fondo del mar es la caja fuerte de incontables tesoros engullidos por las aguas.

Durante siglos, las cargas de los barcos que tuvieron la desdicha de naufragar han sido inaccesibles.

Los archivos sobre navegación y las leyendas han estimulado la fantasía sobre esos tesoros que esconde el fondo del mar.

Cuando la tecnología fue posibilitando poco a poco acceder a ellos, surgió el dilema de su destino.

¿Quién puede reclamarlos?

¿Pertenecen a quien los encuentra?

¿Al Estado en cuyas aguas costeras se encuentra la nave hundida?

¿Al país de cuya bandera es el barco?

¿O al pueblo al que fue saqueada la preciosa carga que alberga?

En ese dilema se encuentra el galeón San José, que tiene bandera española, se hundió en aguas colombianas, contiene oro saqueado a pueblos originarios y fue localizado por empresas cazatesoros.

Una de ellas, Sea Search Armada, demandó al Estado colombiano ante la Corte Permanente de Arbitraje, arguyendo que fue quien dio la posición y las coordenadas del galeón en 1982.

– «Política, caza-tesoros y gente poderosa”

En aquel año, Colombia dio a Sea Search Armada derechos sobre su contenido, por lo que la empresa reclama ahora 10 mil millones de dólares, el equivalente a la mitad del tesoro del San José, ya que nunca pudo proceder a su extracción, porque los Gobiernos colombianos posteriores les pusieron obstáculos para hacerlo, mientras buscaban socios por otro lado para lograr precisamente ese objetivo.

En 2015, el Gobierno de Juan Manuel Santos anunció la localización del naufragio gracias a una empresa contratada.  «El asunto siempre se ha movido entre la política, los cazatesoros e intereses de gente poderosa dentro y fuera del país», dice a Deutsche Welle Juan Guillermo Martín, arqueólogo colombiano y profesor en la Universidad del Norte. 

Gustavo Petro apremió a su Gobierno a recuperar el tesoro del San José antes del fin de su mandato en 2026, urgencia que alarmó a la comunidad científica. «En el primer momento, Petro da la orden a la Armada Nacional de sacar el contenido del galeón San José, desconociendo las implicaciones desde el punto de vista técnico de hacer una extracción de ese tipo a 600 metros de profundidad.

Y desconociendo un aspecto mucho más importante, que es el legal”, subraya Juan Guillermo Martín, que considera que la gestión del San José por parte del actual Gobierno colombiano, tras invertir 18 mil millones de pesos (unos 4 millones de dólares), es pobre.

Según el experto colombiano, el balance puede resumirse en la clasificación, mediante un video, de poco más de mil artefactos, mientras que se evalúa, por parte de inexpertos, «qué les sucede al aire libre”. Además, se ha afirmado ahora que la nave no se hundió por una explosión, sino por una mala reparación.

– Implicaciones legales

«La diplomacia cultural necesaria para abordar un contexto arqueológico como este ha debido hacerse antes de cualquier otra cosa, garantizando sobre todo la seguridad jurídica del Galeón San José y su contenido”, comenta Martín.

Imágenes de los hallazgos encontrados a partir de la inmersión de la armada de Colombia cerca al Galeón San José.

Y es que extraer cualquier objeto del pecio tendría unas implicaciones legales importantes. No solo está en marcha la demanda de Sea Search Armada, sino también la de pueblos originarios como los Qhara Qhara ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que reclama el contenido del pecio para sí, argumentando que les fue saqueado por la colonia.

Y, por otro lado, está España, la propietaria de una nave de Estado, protegida por el principio de inmunidad soberana, y que además se encuentra en un contexto funerario, ya que en el accidente naval murieron cerca de 600 tripulantes y pasajeros.

«Antes de emprender cualquier actividad, lo primero que hay que resolver es el tema legal, porque hay inseguridad jurídica por distintos frentes. Desde la Red Universitaria de Patrimonio Cultural Sumergido, hemos insistido en que se necesita un proyecto que involucre a todas las partes y que se firmen acuerdos legales», reclama Martín. 

– «Patrimonio colectivo”

Los debates actuales sobre el patrimonio sumergido van más allá de la propiedad única. La Convención de la UNESCO de 2001 tomó posición sobre el asunto, defendiendo que los pecios pertenecen al país de cuya bandera es el barco. Gracias al principio de inmunidad soberana, España obtuvo una importante victoria legal en la batalla por la propiedad de un tesoro valorado en 500 millones de dólares rescatado de aguas del Atlántico por la empresa Odissey en la fragata «Nuestra Señora de las Mercedes”. 

«Ese principio de la propiedad que recoge la Convención de la UNESCO es muy del derecho romano: esto es mío”, dice desde Perú a DW Carlos Ausejo, especialista en patrimonio marítimo y subacuático. «Desde mi punto de vista, el Estado español del siglo XVII incluye muchos países actuales de las Américas. Consecuentemente, ese patrimonio es nuestro también, porque éramos parte de un Estado español”, explica Ausejo.

Monedas fabricadas con oro de una región boliviana pudieron ser acuñadas en varios lugares distintos del virreinato. «Es un patrimonio compartido, y la UNESCO también dice eso”, prosigue Ausejo. «Hay una producción, una construcción humana de esos materiales. Y ahí voy en contra de los Qhara Quhara, que dicen que el oro es suyo”.

Para Ausejo, la perspectiva que debe prevalecer es que el valor de los tesoros sumergidos no es económico, sino cultural. «Acepto que el barco sea español, pero los contenidos son una mezcla de patrimonio de todos aquellos que hemos intervenido de una forma u otra en la construcción de esos objetos, y no solo las monedas.

Todo el conocimiento que podemos aprender de cómo se construían naves, cómo era la vida en el barco. Ese patrimonio es colectivo».

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Gatos, escobas, sombreros de pico… ¿Qué tiene que ver la imagen que tenemos de las brujas con la cerveza?


Mother Louse

National Geographic(Abel.G.M.) — El imaginario colectivo sobre las brujas puede tener su origen en el mundo de la cerveza.

Esta bebida era producida generalmente por mujeres, que se retiraron por miedo a ser acusadas de brujería.

¿Cuál es la imagen nos viene a la mente cuando hablamos de brujas?

Seguramente, mujeres vestidas de colores oscuros, con sombreros puntiagudos, la imprescindible escoba, una gran marmita en la que preparar sus pociones y probablemente acompañadas de un gato.

Gran parte de estos tópicos podrían tener su origen en un hecho histórico: esa indumentaria que “identificaba” a las brujas era, en realidad, propia de las mujeres que se dedicaban a la fabricación y venta de cerveza, las llamadas alewives en inglés.

La indumentaria que “identificaba” a las brujas era, en realidad, propia de las mujeres que se dedicaban a la fabricación y venta de cerveza, las llamadas alewives

Aunque se suele asociar la caza de brujas con la Edad Media, lo cierto es que fue durante la Edad Moderna y principalmente en países protestantes cuando se realizaron más juicios por brujería.

En algunas comunidades del norte de Europa y de las colonias americanas, las mujeres que fabricaban cerveza empezaron a ser vistas con sospecha y se las acusó de mezclar pociones en sus brebajes.

Las sospechas también recayeron sobre los gatos, que presuntamente podían ser familiares -espíritus sobrenaturales- o las propias brujas transformadas mediante poderes diabólicos.

Es probable que ni siquiera quienes lanzaban estas acusaciones se las creyeran realmente, como sucedía a menudo en los procesos por brujería.

Podían deberse a rencillas personales o, por parte de algunos cerveceros, ser un modo de eliminar competencia: incluso si no se las condenaba, estas mujeres serían vistas con sospecha y el resto de la comunidad, para evitar que se les acusara de relacionarse con brujas, habría preferido acudir a los cerveceros.

– Sombreros, marmitas y escobas

Históricamente, la producción de cerveza era considerada una ocupación de mujeres puesto que pertenecía al ámbito doméstico. Durante la Edad Media, las tabernas y mesones eran algunos de los negocios con mayor presencia de mujeres, que se ocupaban desde la fabricación de la bebida hasta, a menudo, la gestión del propio local.

Las que eran particularmente buenas y producían cerveza de gran calidad también la vendían en los mercados: así podían conseguir unos ingresos extra o, en el caso de que fueran viudas, incluso mantener a su familia.

Y es aquí donde entran todas esas características asociadas a las brujas, que formaban parte en realidad del «equipo de trabajo» de las cerveceras. Las ropas oscuras eran una prenda femenina habitual en esas comunidades protestantes que predicaban, por encima de todo, la austeridad.

Los sombreros puntiagudos tendrían una razón práctica: destacar en medio del bullicio de un mercado para que los clientes las identificaran fácilmente. La marmita no necesita mucha explicación, pero ¿por qué una escoba? Al parecer, el método para indicar que la cerveza estaba lista era colocar una escoba sobresaliendo de algún hueco en la fachada de la casa.

Cervecería manuscrito medieval
Ilustración de una cervecería en los Decretos de Smithfield, 1300 d.C. aproximadamente.

La producción de cerveza continuó siendo mayoritariamente femenina hasta principios de la Edad Moderna.

Pero a inicios del siglo XVI se puso en marcha la Reforma protestante, un movimiento que era mucho más estricto que el cristianismo católico en cuanto a lo que una mujer “decente” debería hacer, entre otras cosas, mantenerse alejada del alcohol.

Así, las mujeres cerveceras empezaron a ser vistas con malos ojos, especialmente porque muchas eran mujeres solteras o viudas cuya independencia económica se basaba en su negocio cervecero. 

En ese momento la industria cervecera estaba en pleno apogeo y aquello suponía una mayor competencia. Según algunos estudiosos, es posible que algunos cerveceros acusaran a sus colegas mujeres de practicar la brujería y fabricar pócimas, para hacerles perder clientes y beneficiarse así ellos.

Los rumores habrían hecho el resto, corriendo como la pólvora en comunidades que a menudo eran extremadamente supersticiosas. Así empezó a tomar forma la imagen de las brujas en el mundo protestante a semejanza de cómo se vestían sus cerveceras.

La imprenta tuvo también buena parte de la culpa: cuentos populares que involucraban a brujas empezaron a ser ilustrados con esa imagen que es la que ha llegado hasta nuestros días.

Es posible que algunos cerveceros acusaran a sus colegas mujeres de practicar la brujería y fabricar pócimas, para hacerles perder clientes y beneficiarse así ellos¡

– ¿Y los gatos?

¿Pero qué pintan estas adoradas mascotas en esta historia? Para saberlo hay que remontarse mucho más atrás, hasta los inicios de la civilización.

La cerveza ha sido una de las bebidas más populares del mundo desde hace milenios: ya se fabricaba en las primeras civilizaciones urbanas en Mesopotamia y los egipcios la producían a escala industrial para una gran variedad de funciones, desde la comida hasta los ritos religiosos.

Los antiguos sumerios incluso tenían una diosa de la cerveza, Ninkasi, “la que llena la boca y sacia el corazón”. En épocas en las que la mayoría de la población pasaba penurias para sobrevivir, esta bebida suponía una importante fuente de calorías y se utilizaba incluso como medicamento, mezclada con hierbas medicinales.

Gato negro con sombrero de bruja

Desde sus orígenes, los ratones y otros roedores han sido los grandes enemigos de quienes se dedicaban a producir cerveza: no solo se comían el grano almacenado, sino que podían esparcir enfermedades. Por ese motivo, los gatos eran aliados muy apreciados porque mantenían a los roedores lejos de los graneros.

En el antiguo Egipto, seguramente la más “cervecera” de las culturas de la Antigüedad, estos felinos eran la mascota predilecta por encima de todos. Las cerveceras de la Edad Media probablemente tenían también gatos como mascotas, para mantener a salvo el preciado grano y mantener a los roedores fuera de sus locales, haciéndolos más higiénicos y agradables para los clientes.

Por eso, padecieron el mismo estigma que sus dueñas: se les acusó de ser “familiares” -unas criaturas sobrenaturales del folklore europeo que supuestamente otorgaban poderes mágicos-, espíritus malignos o incluso las propias brujas transformadas. E

l pelaje negro que suelen lucir en la cultura popular puede venir del propio color atribuido a las brujas o deberse, simplemente, a que esta tonalidad es de las más comunes entre los gatos domésticos.

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La mujer más deseada del mundo que murió sola en un geriátrico: la lista de amantes y el amor imposible de Anita Ekberg…


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Infobae(N,Duré) — Había sido la actriz más deseada del mundo.

Y su imagen vestida con un strapless negro a la Fontana di Trevi en La dolce vita la inmortalizó para siempre.

Pero Anita Ekberg, la mujer detrás del mito, con el tiempo se alejó de ese estereotipo en el que el cine italiano la había encasillado.

Y cuando murió en la clínica San Raffaele Rocca di Papa de Roma, el 11 de enero de 2015, ya no era esa diosa a la que el director Federico Fellini había lanzado a la fama internacional con un protagónico junto a Marcello Mastroianni y que todos imaginaban rebosante de felicidad.

Tenía 83 años. Y se encontraba sola, enferma y sumida en la indigencia.

Los últimos tiempos no habían sido nada fáciles en la vida de esta mujer de origen sueco, que había nacido el 29 de septiembre de 1931 en la ciudad de Malmoe con el nombre de Kerstin Anita Marianne Ekberg.

En el año 2011, había sufrido una fractura de cadera por la que debió ser internada durante varios días.

Y, mientras ella se encontraba en el hospital de Rimini, un grupo de ladrones aprovechó para entrar en su casa a robarle todas las pertenencias, con el agravante de que terminó incendiando la vivienda.

De manera que la actriz se quedó absolutamente sin nada. Ni nadie a quien recurrir.

Me siento un poco sola. En soledad, sí, pero sin arrepentirme de nada. Amé, lloré, gané y perdí. Y hasta llegué a enloquecer de felicidad”, dijo entonces en una entrevista.

No tenía familia y la mayoría de sus amigos ya habían partido de este mundo. Así que no le quedó más remedio que pedirle asistencia a la Fundación Fellini. Y fueron los herederos del director quienes se ocuparon de llevarla a una residencia para ancianos en la que casi no recibía visitas.

Dos años después, la prensa captó su estado de vulnerabilidad, algo que ella nunca hubiera querido mostrar. Pero no por sus arrugas, que siempre defendió sin someterse a ningún tipo de intervención estética. Sino porque no toleraba estar postrada en una silla de ruedas, como estuvo hasta el final.

La actriz fue una de las mujeres más deseadas del mundo

¿Si el amor le había sido esquivo? “El problema de Anita es que cree que todos los hombres quieren dormir con ella. Lo peor de todo: es cierto”, había dicho en una oportunidad Fellini al ser consultado por la actriz.

En una época en la que no estaba bien visto que las mujeres disfrutaran libremente de su sexualidad, Ekberg se permitió mantener aventuras con Frank Sinatra, Yul Brynner, Errol Flynn y Rod Taylor, entre otros. Fue pareja de Gary Cooper. Y hasta estuvo a punto de casarse con Tyrone Power, pero no pudo hacerlo ya que su esposa, Linda Christian, nunca le dio el divorcio.

No obstante, por su propia “culpa” según sus palabras, pasó por el registro civil en dos oportunidades para contraer enlace primero con Anthony Steel, con quien estuvo casada de 1956 a 1959, y después con Rik Van Nutter, que se convirtió en su marido entre 1963 y 1975. “Me casé con las personas con las que no debía casarme.

En cambio, de aquel con el que debía casarme…hui. ¡Qué desgracia!”, señaló. Y dio a entender que se refería ni más ni menos que al magnate italiano Gianni Agnelli, del que estuvo perdidamente enamorada a pesar de que era un hombre comprometido.

La fantasía del público, quizás alentada por el mismo director, había hecho creer a todos que Anita había sido amante de Fellini. Pero, cuando el hombre murió en 1993, fue su esposa, Giulietta Masina, quien se encargó de pedirle perdón públicamente a la actriz.

 “Siempre pensé mal de vos, creí que estabas teniendo una aventura con mi esposo. Fuiste la única que me acompañó en el peor momento suyo, cuando todos desaparecieron. Me disculpo por haber desconfiado”, le dijo la mujer a Ekberg.

La actriz junto al magnate Gianni Agnelli

“Nunca me sentí un mito. Soy una mujer a la que le gusta vivir, bailar, andar descalza…A la que le gustan los animales, la naturaleza, la gente, los amigos. Pero nunca pensé que fuese un mito. Y no me preocupa en lo más mínimo. Si los demás lo piensan, un punto a favor”, decía Anita. No tuvo hijos, pero jamás se lamentó por eso.

Vivía con sus dos perros, a los que consideraba su familia. Y, llegado un punto, desechó por completo la idea de volver a tener a un hombre a su lado. Sentía que la soledad era su mejor compañía. Y quería seguir así.

Ekberg se había criado en una familia de ocho hermanos en la provincia de Escania. Siendo una adolescente se consagró como Miss Suecia. Y, sin saber hablar inglés, viajó a los Estados Unidos para probar suerte.

En 1951, compitió por el título de Miss Universo y, aunque no logró la corona, quedó entre las finalistas lo que le dio la posibilidad de obtener un contrato con Universal Studios. Allí tomó clases de dramático, dicción y danza. Y obtuvo papeles menores en films comoAbbott and Costello Go to Mars y The Golden Blade.

Entonces empezó a hacer ruido en Hollywood. Su belleza, su osadía a la hora de aparecer en revistas como Playboy y sus romances escandalosos que alborotaban a las revistas del corazón, le dieron los condimentos necesarios como para que empezaran a ver en ella a una futura estrella.

Y así fue como pasó a formar parte de la competencia, que la promocionaba como “la Marilyn Monroe de Paramount” y la hizo participar de películas como War and Peace.

Anita se casó dos veces y se arrepintió

Así las cosas, para cuando Fellini “la descubrió” en 1960, Anita ya llevaba una década trabajando. “Él ya me conocía como actriz, pues ya había hecho muchos films antes, siempre con producciones de Hollywood donde estaba contratada. Y me buscaba. Hasta que me contactó a través de mi productor porque quería verme en persona, para proponerme La dolce vita.

Y yo, cuando nos encontramos, lo primero que hice fue pedirle el guion. Porque la verdad es que él no era demasiado conocido fuera de Italia”, recordó sobre su encuentro con el director que cambió su vida.

Desde entonces, la actriz eligió Roma como su lugar de residencia. Pero no pudo salir del personaje de Sylvia, al que el público había idealizado. “Todos los productores o directores me proponían hacer el mismo papel. ¡Pero no podía hacer siempre mismo!

Era facilísimo, no era necesario ser una gran actriz para hacer ese personaje. Para mí, por lo menos. La podía hacer con los ojos vendados. Pero me ofrecían solo eso y, de alguna manera, sentía que era la ruina de mi carrera”, explicó quien participó de más de 50 películas. Y pasó sus últimos días en el olvido.

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Las predicciones sobre 2025 que hizo un programa de la BBC en 1995…


Una imagen del programa Tomorrow's World de la BBC de 1995 en el que se ve a un hombre con unos lentes deportivos que aparentan ser lentes de realidad virtual, acompañado por una mujer
Esta pareja ficticia de 2025, junto con el «casco de realidad virtual» que el hombre porta, apareció en el episodio de Tomorrow’s World de 1995.

BBC News Mundo — En 1995, el programa Tomorrow’s World de la BBC decidió predecir cómo sería el mundo 30 años después, en 2025.

El programa, que ya no se emite, contó con la participación de uno de los científicos más famosos de la época, el profesor Stephen Hawking, quien predijo: «Para 2025 podemos esperar grandes cambios».

El equipo del programa se puso de acuerdo y sugirió una serie de innovaciones que sacudirían el mundo, desde la cirugía holográfica hasta gel para basura espacial.

Así que, con la ayuda de algunos expertos -y el beneficio de tres décadas de retrospectiva-, echemos un vistazo a cuánto del mundo actual anticipó con éxito Tomorrow’s World.

– Disturbios cibernéticos en 2005

Un auto en llamas en medio de un motín
El programa predijo que habría disturbios después de que los mercados financieros «sucumbieran al terrorismo viral».

En 1995, la World Wide Web estaba realmente despegando, un desarrollo que Tomorrow’s World creyó traería problemas en el futuro.

Predijeron que los «barones de los negocios» y los bancos tomarían el control de internet en el año 2000, estableciendo una «superred» con acceso restringido.

Eso, a su vez, provocaría ataques informáticos, virus e incluso disturbios.

Veredicto: internet se ha mantenido, en su mayor parte, abierto y no ha habido disturbios, pero no hay duda de que las acciones de los piratas informáticos han causado problemas a muchas personas.

Una cosa que el programa no predijo fue el papel de los piratas informáticos de estados nacionales como Corea del Norte, como se contó de manera experta en el podcast de la BBC Lazarus Heist**.

La ciberseguridad es muy importante para los gobiernos y las empresas, y las personas que desconfían de los bancos han defendido criptomonedas como el Bitcoin.

– Minería de asteroides y gel de basura espacial

El programa especulaba que la minería espacial se convertiría en una industria lucrativa, con empresas que se dedicarían a excavar asteroides cerca de la Tierra en busca de metales preciosos.

El programa también sugería que la basura espacial se convertiría en un problema tal que el espacio no sería seguro para los astronautas. La respuesta: un gel de espuma gigantesco para frenar los desechos.

Veredicto: bueno, no existe un gel de espuma supergrande y el problema de la basura espacial es grave. Tampoco existe una industria minera espacial, pero eso podría cambiar.

El futurólogo Tom Cheesewright es optimista sobre la minería más allá de nuestro planeta.

«Las riquezas potenciales son insondables y la tecnología está totalmente a nuestro alcance», dijo.

– Los super-cirujanos y sus robots

Una paciente en una camilla de cirugías, con una máquina sobre ella.
Tomorrow’s World pensó que los pacientes serían operados por robots manejados remotamente por un cirujano desde lugares lejanos.

Tomorrow’s World predijo que para 2004 se aprobaría una ley para que todos los hospitales de Reino Unido publicaran una tabla de clasificaciones con las tasas de éxito de todos los cirujanos.

Los mejores cirujanos se volverían tan populares y estarían tan bien pagados que no tendría sentido que viajaran hasta los pacientes.

En lugar de eso, se les enviarían hologramas de los pacientes y el cirujano operaría utilizando «guantes espaciales».

En el lado del paciente, un robot imitaría perfectamente los movimientos del cirujano.

Veredicto: no acertaron del todo, pero los robots sí están ayudando con las cirugías.

– Un altavoz inteligente con una cabeza flotante

Un hombre habla con un parlante que proyecta el rostro de una mujer en un holograma
¿Alexa? ¿Siri? ¿Google? No exactamente.

El programa presentó a un hombre del futuro (que llevaba un atractivo casco de realidad virtual), su esposa y una joven en lo que parece ser el Londres moderno.

En una sección, la cabeza flotante de una mujer sale de un «altavoz inteligente» para decirle al hombre que ha pasado un año desde sus vacaciones en «Indo Disney». Ella lo anima a tomar otras vacaciones en una «lanzadera a Bangalore», que solo tardaría 40 minutos.

Veredicto: los viajes ultrarrápidos parecen tan lejanos como siempre, pero los hologramas, los altavoces inteligentes y los cascos de realidad virtual son cada vez más frecuentes.

– Operaciones bancarias mediante un microchip en el brazo

Una mujer en un banco usando un microchip en su brazo para retirar dinero
¿Qué te parecería retirar dinero con un chip implantado en tu brazo?

En otro capítulo del programa, nos dieron una visión del futuro de la banca.

En él, una mujer acudía a un banco, se quejaba de que no había seres humanos y luego retiraba 100 «marcos euro». El banco le daba el dinero después de escanear un chip que llevaba en el brazo.

Veredicto: la banca se ha vuelto cada vez más automatizada y, aunque el pago mediante microchips dentro del cuerpo humano es una realidad, otras tecnologías, principalmente el escaneo de huellas dactilares y del rostro, se utilizan de forma mucho más extendida.

– Recuerdos de los presentadores

Monty Don

Monty Don es un rostro familiar para muchos que disfrutan de los programas de jardinería.

Hace 30 años, Monty Don, estrella de Gardeners’ World, fue uno de los presentadores de ese programa de Tomorrow’s World.

Su segmento predijo una enorme restauración de los bosques británicos gracias a la ingeniería genética y a las instalaciones agrícolas de varios pisos, lo que llevaría al regreso de animales como el oso pardo.

Al reflexionar sobre ello ahora, le dijo a BBC News que su parte del programa era «utópica» e «ingenua».

De cara a los próximos 30 años, se alegra de que la actual generación de jóvenes sea «mucho más sensible al cambio climático» y cree que la gente cultivará más sus propios alimentos en 2055.

Añadió: «Tomorrow’s World estaba orientado por definición a la forma en que la humanidad podía cambiar y mejorar el mundo, mientras que lo que realmente hemos aprendido desde entonces es que la humanidad tiene la costumbre de empeorar las cosas, especialmente en lo que respecta al medio ambiente, y tenemos que trabajar con la naturaleza en lugar de intentar modificarla y controlarla».

La presentadora Vivienne Parry en el programa "El mundo del mañana" de 1995.
¿Puedes ver la mancha negra? Mientras filmaban esta secuencia, Vivienne Parry y el equipo de maquillaje tuvieron que ser creativos.

Vivienne Parry fue otra presentadora del programa de predicciones y encabezó una sección sobre medicina.

Recuerda con cariño el momento de filmarlo y los efectos visuales bastante limitados de ese día.

«Tenía que permanecer absolutamente inmóvil. Tenía un par de anteojos con una pequeña cámara adjunta. Estaban pegados a mi cara con una gran masa de sustancia negra pegajosa», relata.

«Era un día increíblemente caluroso y esta sustancia negra comenzó a gotear por mi cara y no podía moverme. Alguien de maquillaje vino con un bastón largo con algodón en la punta para quitármela».

Vivienne ha estado involucrada con Genomics England desde 2013 y destaca que algunas de las predicciones de Tomorrow’s World de 1995 sobre la secuenciación genómica se han hecho realidad, ya que trabaja en un estudio de investigación para ayudar a diagnosticar y tratar enfermedades genéticas.

– ¿Cómo podría verse entonces el mundo en el año 2055?

Una muestra genética
Una de las áreas con mayor proyección en los próximos años es el de la bioingenieria

La futurista Tracey Follows cree que el programa de 1995 acertó en muchas ideas importantes, pero pasó por alto dos de los temas más importantes de los últimos 30 años: la expansión de las grandes tecnologías y las redes sociales.

Cree que para 2055 muchas personas estarán «conectadas cognitivamente»: una mente colmena de humanos y tecnología a través de servidores, que ayudará a compartir ideas.

«La lluvia de ideas será literalmente una lluvia de ideas, donde se pueden compartir ideas al pensarlas».

Tom Cheesewright cree que dos de las perspectivas más emocionantes para los próximos 30 años serán la ciencia de los materiales y la bioingeniería.

En el ámbito de los materiales, la creación de dispositivos que sean aún más fuertes, livianos y delgados podría cambiar el mundo, mientras que la bioingeniería, combinada con una regulación estricta, tiene el poder de transformar la medicina y abordar «algunos de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad: la descarbonización, el agua limpia, los alimentos».

Entonces, ¿cómo cree que será el mundo en 30 años?

Sea cual sea su respuesta, sería prudente escuchar lo que el profesor Hawking le dijo a Tomorrow’s World hace tres décadas.

«Algunos de estos cambios son muy emocionantes y otros son alarmantes. Lo único de lo que podemos estar seguros es que serán muy diferentes y probablemente no serán lo que esperamos».

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