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Cómo se logró ver el interior de un pergamino quemado en la erupción del volcán Vesubio hace 2.000 años (y cuál podría ser su contenido)


Vista de un papiro de Herculano.
Los científicos esperan que la combinación entre una potente máquina de rayos X e inteligencia artificial permita revelar antiguos manuscritos.

BBC News mundo(R.Morelle/A.Francis) — Un pergamino quemado en la ciudad romana de Herculano ha sido «desenrollado» digitalmente, lo que ofrece la primera mirada a su interior en 2.000 años.

El documento, que parece un trozo de carbón, quedó carbonizado por la erupción volcánica del Vesubio en el año 79 d. C. y es demasiado frágil para ser abierto físicamente.

Pero ahora los científicos han utilizado una combinación de imágenes de rayos X e inteligencia artificial para desplegarlo virtualmente, revelando filas y columnas de texto.

Se necesita más trabajo para que el manuscrito sea completamente legible y se pueda descifrar su contenido, pero el equipo detrás del proyecto asegura que los resultados son muy prometedores.

Vista del manuscrito estudiado.
El manuscrito estudiado tenía décadas conservado en un almacén en una biblioteca de Oxford.

«Estamos seguros de que podremos leer prácticamente todo el pergamino en su totalidad, y es la primera vez que realmente podemos decirlo con gran seguridad», afirmó Stephen Parsons, líder del proyecto Vesuvius Challenge, una competencia internacional que intenta revelar el contenido de los pergaminos encontrados en Herculano.

Algunas letras ya son claramente visibles en el antiguo texto y el equipo cree que se trata de una obra filosófica.

El papiro
Los estudios han permitido sacar a la luz algunas letras del alfabeto griego.

Cientos de pergaminos carbonizados fueron descubiertos en Herculano, que, al igual que su vecina Pompeya, quedó sepultada bajo metros de ceniza volcánica.

En el pasado, algunos de los documentos, que están hechos de un material grueso parecido al papel llamado papiro, se abrieron, pero terminaron desmenuzados.

La Biblioteca Bodleian de la Universidad inglesa de Oxford conserva varios de los pergaminos. Y como se pensaba que eran ilegibles habían permanecido intactos durante décadas.

«Nunca antes habíamos estado convencidos de que alguna de las técnicas fuera lo suficientemente segura o efectiva para obtener información de los pergaminos», explicó Nicole Gilroy, directora de conservación de libros de la institución británica.

Pero la promesa de una solución de alta tecnología impulsó al equipo a sacar uno de los preciosos pergaminos del almacén.

Vista del Diamond Light Source
En el Diamond Light Source de Oxford hay una máquina llamada sincotrón que lanza potentes rayos X.

– La delicada operación

Los investigadores colocaron el texto en un estuche especialmente diseñado y lo llevaron a Diamond Light Source en Oxfordshire, a unos 100 kilómetros al noroeste de Londres.

En el interior de esta enorme máquina, llamada sincrotrón, se aceleran los electrones hasta casi la velocidad de la luz para producir un potente haz de rayos X que puede explorar el pergamino sin dañarlo.

«Puede ver cosas en la escala de unas pocas milésimas de milímetro», explicó Adrian Mancuso, director de ciencias físicas en Diamond.

El escaneo se utiliza para crear una reconstrucción en 3D, luego hay que identificar las capas dentro del pergamino (que contiene unos 10 milímetros de papiro).

«Tenemos que averiguar qué capa es diferente de la siguiente para poder desenrollarla digitalmente», apuntó Mancuso.

Después de eso, se utiliza inteligencia artificial para detectar la tinta. Es más fácil decirlo que hacerlo: tanto el papiro como la tinta están hechos de carbono y son casi indistinguibles entre sí.

Entonces, la inteligencia artificial busca los rastros más pequeños de la tinta, luego esta tinta se pinta digitalmente, sacando las letras a la luz.

Una científica con un papiro carbonizado.
El manejo de los antiguos manuscritos encontrados en Herculano y Pompeya es una tarea muy delicada.

«Podemos decir que todo el pergamino está lleno de texto», aseveró Stephen Parsons.

«Ahora podemos trabajar para que se vea más claramente. Vamos a pasar de un puñado de palabras a pasajes realmente sustanciales».

El año pasado, un equipo del Vesuvius Challenge logró leer aproximadamente el 5% de otro pergamino de Herculano.

El tema de este texto era la filosofía griega epicúrea, que enseña que la satisfacción se puede encontrar a través del placer de las cosas cotidianas.

Es probable que el pergamino de la Bodleiana trate del mismo tema, pero el equipo del Vesuvius está pidiendo más ingenio humano y computacional para ver si este es el caso.

Para Gilroy, el trabajo proporciona un vínculo con el pasado.

«Me encanta esa conexión con quien los recopiló, quien los escribió, quien enrolló esos pergaminos y los puso en los estantes. Hay un aspecto humano real en ello que creo que es realmente valioso», aseveró.

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El núcleo interno de la Tierra sufre deformación viscosa…


Durante mucho tiempo se consideró que el núcleo interno de la Tierra era completamente sólido, pero las investigaciones han demostrado que puede deformarse.

DW(efe, Nature) — El núcleo interno de la Tierra es menos sólido de lo que se pensaba y puede haber experimentado cambios estructurales en su forma durante las dos últimas décadas, que estarían localizados cerca de su superficie.

Lo más probable es que los cambios cerca del límite del núcleo interno sean el resultado de una deformación viscosa, cambiando su forma y desplazándose en el límite superficial del núcleo interno, indica un estudio que publica Nature Geoscience.

– Perturbación del núcleo interno

La causa más clara del cambio estructural es la interacción entre el núcleo interno y el externo, considera el equipo de investigación, según el autor principal de la investigación, John Vidale, de la Universidad del Sur de California (EE. UU.).

«Se sabe que el núcleo externo fundido es turbulento, pero no se había observado que su turbulencia perturbara a su vecino, el núcleo interno, en una escala de tiempo humana”, explicó Vidale.

El estudio muestra por primera vez que «probablemente” el núcleo externo perturba al interno, agregó el geólogo, y son unos cambios que pueden ayudar a mejorar la comprensión de sus propiedades y estructura.

El núcleo interno sólido de la Tierra se cree que desempeña un papel importante en el mantenimiento del campo magnético del planeta. Investigaciones anteriores han propuesto que el núcleo interno ha sufrido cambios de rotación o de forma a lo largo del tiempo, pero no ambos simultáneamente.

La Tierra está formada por varias capas: la corteza, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno, este último situado 5.000 kilómetros por debajo de la superficie. Este núcleo interno está anclado por la gravedad dentro del núcleo externo líquido fundido y hasta ahora se pensaba que era una esfera sólida.

Capas geológicas del interior de la Tierra (imagen de referencia).

– Rotación desacelerada

Un estudio reciente demostró que el núcleo interno pasó de rotar más rápido a hacerlo más despacio que el resto de la Tierra en torno a 2010.

El nuevo estudio utilizó datos de ondas sísmicas -incluidos 121 terremotos repetidos de 42 lugares cercanos a las islas Sandwich del Sur de la Antártida ocurridos entre 1991 y 2024- para dar una idea de lo que ocurre en el núcleo interno.

Mientras que las propiedades de las ondas sísmicas generadas por los pares de terremotos que atravesaron el núcleo interno son coherentes, aquellas que solo lo rozaron son diferentes, lo que, según los autores, se explica mejor por los cambios temporales en la forma del núcleo interno.

Los autores sugieren que lo más probable es que este proceso sea el resultado de la atracción por anomalías de densidad en el manto inferior o del arrastre por flujo convectivo en el núcleo externo, pero señalan que es necesario seguir investigando para ofrecer una explicación más definitiva.

El descubrimiento abre una puerta a la revelación de dinámicas hasta ahora ocultas en las profundidades del núcleo terrestre, y puede conducir a una mejor comprensión del campo térmico y magnético de la Tierra, añadió Vidale.

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Los 11 beneficios psicológicos de viajar…


Psicología y Mente(X.Molina) — ¿Quién no disfruta de un buen viaje a una ciudad en la que nunca había estado? Viajar es una gran motivación, además de una fuente de alegría, reflexión y autodescubrimiento. Viajar nos permite explorar nuevos climas y culturas, sumergirnos en ellos y estimular nuestra mente.

Obviamente, hay otras personas que prefieren la monotonía y estar cómodos en su hogar. Pero lo cierto es que la fiebre por los viajes ha ido en aumento en las últimas décadas. La televisión, el cine e internet nos han abierto una ventana a otras partes del mundo, lugares únicos que llaman nuestra atención.

También ha influido en este auge por viajar el hecho de que los precios hayan ido bajando, permitiendo a más gente moverse alrededor del globo.

-Beneficios psicológicos para los viajeros

Existe una extensa literatura científica en torno a los beneficios psicológicos y emocionales del buen hábito de viajar. Claro está que algunos de estos beneficios pueden ser bastante intuitivos, pero nunca viene mal que la ciencia investigue y descubra los pormenores que causan los viajes en nuestra psique.

. La ciencia ha hablado

Sin ir más lejos, un estudio que fue publicado en el Journal of Positive Psychology descubrió que el sentimiento de felicidad se encuentra en el registro de recuerdos y experiencias relevantes para nosotros, y cuya máxima expresión son los viajes.

Otras investigaciones señalan una clara correlación entre ser viajero y la longevidad. Aunque esto podría deberse a un factor socioeconómico (y por tanto sería una correlación espuria), también parece haberse detectado algo así como un gen viajero.

El hecho de viajar a distintos lugares del planeta no es por sí mismo un factor que explique una mayor longevidad, pero sí parecen claros los beneficios psicológicos que nos reportan las experiencias adquiridas durante los viajes. Estos sí pueden mejorar nuestra calidad de vida y, en última instancia, alargar la cantidad de días que vivimos.

– Todo tipo de viaje es positivo

Cuando los investigadores hablan sobre viajes, lo tienen muy claro: todo tipo de viaje es positivo para la salud psicológica de quien lo realiza. Desde los destinos próximos hasta los viajes a lugares recónditos y exóticos, todos los viajes pueden ser una gran fuente de bienestar emocional.

No es necesario ni irse muy lejos, ni gastar mucho dinero, ni practicar alguna actividad en concreto: todos los viajes “suman”.

Sin embargo, y como es lógico, hay viajes que nos reportan experiencias mucho más interesantes que otros. De todos modos, todas las experiencias que vivimos fuera de casa pueden ser muy positivas para estimular nuestra mente. Cada persona tiene unas preferencias en cuanto a las aventuras, y depende de muchos factores, como por ejemplo la personalidad, la edad y otras variables.

– Requisitos para que un viaje nos cambie la vida

Muchas personas se confiesa ante sus amigos, asegurándoles que un viaje que hicieron les cambió literalmente la vida. Es cierto, en ocasiones los viajes destruyen muchos de nuestras esquemas de pensamiento y nos hacen ver más allá, abriéndonos a nuevos mundos y posibilidades que antes ni siquiera contemplábamos.

Algunos de los requisitos para que un viaje sea una especie de ‘reseteado’ de nuestra mente, son los siguientes:

  • El viaje se realizó sin compañía o junto a un grupo de individuos desconocidos hasta ese momento.
  • El viaje representaba un desafío de índole espiritual.
  • La cultura del país o región que se visitó era sustancialmente diferente a la cultura propia del viajero.
  • Fueron viajes más bien largos, de más de 2 semanas.

Si has tenido en alguna ocasión una crisis existencial, te habrás dado cuenta de que en ocasiones necesitamos un cambio en nuestras dinámicas diarias. En este sentido, viajar puede ayudarnos a recuperar la fe en nosotros mismos e incluso a superar las malas épocas.

– Los 11 beneficios psicológicos de viajar

Seguramente hay muchos más que once, pero en el artículo de hoy enumeraremos los 11 beneficios más importantes del buen hábito de viajar y conocer mundo.

1. Reduce el estrés y la ansiedad

El estrés es la pandemia del siglo XIX en los países occidentales. Las exigencias laborales, las prisas y el ritmo de vida frenético nos causan un malestar latente que, tarde o temprano, se manifiesta a través de cuadros de estrés. No podemos parar de pensar en nuestras obligaciones, en las reuniones de mañana o en la incertidumbre laboral que nos acecha, y nos olvidamos de disfrutar del presente y de los pequeños placeres de la vida.

No obstante, cuando emprendemos un viaje, desconectamos de todas estas angustias diarias y nos enfocamos a vivir el presente, relajándonos en la piscina, visitando playas paradisíacas, conmoviéndonos con la belleza de los paisajes… Nos centramos en el momento y no estamos pendientes de ninguna reunión ni de cumplir con las rutinas laborales.

2. Potencia tu capacidad para resolver problemas

A lo largo de un viaje, nos obligamos a salir de nuestra zona de confort y debemos afrontar ciertas situaciones y contextos que requieren de una mayor implicación. Vivirás ciertas experiencias en que deberás tomar decisiones y resolver problemas.

Es probable que te pierdas por las calles que no conoces, que vayas con el tiempo justo a los sitios y que debas comunicarte con oriundos que no hablan tu idioma. En resumen, a lo largo de la odisea vas a tener que resolver varios problemas y situaciones complicadas que se te presentarán, y esto te ayudará a mejorar esta capacidad.

3. Aumenta tus habilidades comunicativas y sociales

Si siempre has querido conocer gente nueva y hacer amistades, debes tener en cuenta que viajar te brinda la mejor oportunidad para que conectes con otras personas. Estando en un lugar desconocido, es muy probable que te animes a hablar con gente y desarrolles así tus habilidades sociales.

No te preocupes si durante los primeros días te cuesta un poco dirigirte a personas que te encuentres en el camino. Una vez superado el medio escénico, seguro que vas a poder conocer a personas excepcionales que dotarán de sentido tu experiencia. Hasta puede que hagas amigos y vuelvas al cabo de un tiempo para visitarles, o les recibas en tu propia casa.

4. Abre tu mente y amplía tus horizontes

Viajar es la mejor solución para deshacerse de estereotipos y prejuicios. De hecho, se suele oír eso de “viajar es la mejor cura contra el racismo”. Los prejuicios nos hacen sentir recelo ante personas por motivos irracionales, y nos alejan de la posibilidad de conectar con gente nueva.

Cuando estamos de expedición a una nueva cultura, nos daremos cuenta de que algunos de estos pensamientos no estaban fundados. Descubriremos gentes y costumbres nuevas que merecen nuestro aprecio, ayudándonos a abrir nuestra mente y a relacionarnos de una forma más amable con todo tipo de personas.

5. Favorece el autodescubrimiento

Realizar un viaje emocionante es la mejor forma de conocerse a uno mismo. Abandonamos temporalmente nuestro contexto diario y visitamos un entorno totalmente distinto, lo que nos puede ayudar a tomar perspectiva sobre quiénes somos y qué queremos en la vida.

Además, viajar nos puede dar un nuevo enfoque vital, descubriendo cosas que no sabíamos que nos gustaban.

6. Te hace más feliz

Las experiencias que vivimos durante los viajes nos hacen segregar distintas hormonas de la felicidad, como por ejemplo las endorfinas. Cuando estamos fuera de casa olvidamos las preocupaciones y obligaciones laborales y familiares. Durante un viaje realizamos actividades que nos gustan y que promueven que nos relacionemos con otras personas.

Todo esto juega a favor de nuestro bienestar psicológico.

7. Te aleja del miedo y de las inseguridades

El miedo es una sensación que nos paraliza. Y, como afirman muchos expertos, la mejor forma de superar los miedos es enfrentándose a ellos. Una vez tomamos consciencia de que los miedos solo están en nuestra cabeza, poco a poco vamos relativizándolos y desterrándolos.

Seguramente, antes de emprender un viaje a un destino lejano y desconocido tengas miedos e inseguridades como por ejemplo: “¿Me voy a sentir solo?”. E incluso, dependiendo del destino que elijas, puedes sentir que te arriesgas a que te roben por la calle o a no poder entender a la gente si tienes cualquier problema.

La realidad es que exponernos a los miedos es la mejor forma de superarlos. Muchas personas han ido de viaje antes y solo a una minoría les ha pasado algo grave. Date la oportunidad de conocer una nueva cultura y superarás tus inseguridades.

8. Te hace replantear muchas cosas

Pasar tiempo fuera de casa puede ampliar tu forma de ver las cosas y la vida en general. Puede que se modifiquen tus prioridades, que en adelante le des menos importancia a las cosas materiales y valores más otras cosas que antes no valorabas.

9. Favorece que seas más empático

Cambiar de contexto y sumergirse en una nueva ciudad y en una cultura hasta ahora desconocida te ofrece la posibilidad de relativizar tus problemas cotidianos y ponerte en la piel de otras personas que, tal vez, tengan una vida mucho más complicada que la tuya.

Esto puede favorecer que seas más empático y que seas capaz de valorar que otras personas puedan tener sistemas de valores distintos.

10. Aprendes de forma constante

Vivir experiencias únicas en entornos distintos a los que estamos acostumbrados nos proporcionan aprendizajes y conocimientos que nos mejoran como personas. Nos da otra visión sobre las cosas, sobre las relaciones, sobre la religión, sobre la forma en que las distintas culturas afrontar la vida.

Además, el hábito de viajar nos proporciona las herramientas para que podamos cuestionarnos nuestro día a día, y nuestros valores más arraigados. Conocer cosas nuevas nos potencia habilidades y capacidades que teníamos latentes, y desarrolla nuestro espíritu crítico.

11. Desarrolla tu visión de las cosas y amplía horizontes

Viajar y conocer nuevos países y culturas amplía nuestra visión sobre la sociedad. Nos vuelve más respetuosos y flexibles, puesto que aprendemos a valorar las necesidades y esquemas de pensamiento de las personas que conocemos.

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Del fútbol de bar a las apuestas en línea, un recorrido por la afición deportiva moderna…


futbolbar

JotDown(E.Sastre) — Cuando el pensador Albert Camus reconoció en El mito de Sísifo, ensayo publicado en 1942, que al fútbol le debía las mayores certezas en torno a la moral y las obligaciones de los hombres, estaba asumiendo en este deporte la presencia de un cuerpo de doctrina que bien merece la pena tener en cuenta a la hora de las relaciones personales.

El fútbol, a través de sus propios códigos, pautas y preceptos, encierra toda una regulación de las conductas individual y colectiva que ha venido manifestándose durante décadas en el aficionado medio.

De esta proyección casi religiosa que hemos decidido asignarle al asunto futbolístico llama la atención un detalle: a lo largo del tiempo cambian las formas y los escenarios, pero no la necesidad de compartir emociones con nuestros semejantes a partir de un mismo equipo de fútbol.

Aunque el estadio funciona como el templo en el que discurre la acción y, por lo tanto, se convierte en el lugar predilecto para ver los partidos, esto no significa que la hinchada no pueda acceder a ellos desde otros espacios que también incluyen sus propios ritos y liturgias, su clima de intensidad, euforia y expectativa.

Es aquí donde entra la importancia que siempre ha tenido el bar, el bar como prolongación del graderío, como tribuna accesoria desde la que vivir frente a la pequeña pantalla toda la trama que se juega en el césped. Fue en 1959, todavía en los albores de la televisión pública española, cuando se emitió en este país el primer encuentro de fútbol, un Real Madrid-Barcelona.

Se calcula que en aquel entonces, tan sólo un año después, había en España unas sesenta mil viviendas con televisor, una cifra insignificante que en los días de partido promovía el éxodo de aficionados hacia aquellos locales de hostelería que sí contaban con un aparato receptor.

Entre el servicio ofrecido por este tipo de establecimientos y la predisposición de los aficionados que no podían permitirse asistir al campo, surgió de manera natural una costumbre que, con diferentes intensidades a lo largo del tiempo, ha logrado llegar hasta nuestros días: la ceremonia de ir al bar cada fin de semana a ver un partido de fútbol.

El hábito fue ensanchándose hasta hacer de estos espacios en hora punta un lugar de convivencia, de intercambio de emociones -tanto en la victoria como en la derrota-, de tertulia especializada en asuntos balompédicos y temas aledaños. Una atmósfera, en definitiva, capaz de generar vínculos afectivos entre iguales.

Bares deportivos en Madrid | Turismo Madrid

Para Jorge Alberto Meneses Cárdenas, sociólogo en la Universidad del Mar (México) y autor de El fútbol nos une: socialización, ritual e identidad en torno al fútbol, el consumo del deporte en estas coordenadas, partiendo además de un sentimiento de pertenencia a un club, funciona como un elemento que aúna todo tipo de imaginarios sociales.

Desde esta casilla de salida, no resulta extraño que la cultura de bar durante los días de partido fuera consolidándose en las dos décadas posteriores.

Si el aficionado continuó por esta senda en los años 70 y 80 no fue por la falta de televisores en los hogares —según el INE, superamos los doce millones al final de aquella época—, sino por la sensación de bienestar que se había construido a pie de barra.

Con la llegada de la televisión de pago a partir de 1990 la experiencia futbolística en estos locales vivió una nueva etapa de esplendor, a la que unos años más tarde se le sumó la popularización de internet, que regaló otras formas de encarar el fútbol, y estas ya no pasaban necesariamente por salir de casa.

El aficionado, que no dejó de ir al bar, encontró a través de esta tecnología un elemento que le permitió añadir a los partidos un punto extra de intensidad; a mediados de los noventa aterrizaron las primeras casas de apuestas en territorio online.

Algunas de ellas, que además proponían comparativas y análisis estadísticos de cada encuentro y que fueron precursoras de las que encontramos hoy en  apuestasonline, propiciaron un horizonte de posibilidades que todavía estaba por descubrir.

Hasta ese momento, el entusiasmo y la adrenalina inherentes a la predicción de un resultado habían permanecido en manos de «La Quiniela», pero todo cambió en cuestión de meses. Los operadores que empezaron a funcionar en internet trajeron consigo un repertorio de pronósticos mucho más rico, proponiendo así una mayor jugabilidad a los apostantes y superando la hegemonía del clásico «1X2». 

No sólo aumentó el número de variables sobre las que apostar (resultado, goles, número de córners, primer jugador en marcar, etcétera), sino que además se incluyeron ligas y competiciones de todos los países.

El avance de las nuevas tecnologías se encargó del resto, y es que a partir de los 2000 permitió sofisticar este tipo de plataformas y se dieron hitos tan reseñables como la aparición de las aplicaciones móviles de las casas de apuestas y la transmisión en directo de los eventos deportivos.

La consolidación de este modelo de entretenimiento lleva años sosteniendo el buen rumbo de un matrimonio que ya parece indisoluble, el que forman las apuestas online y la tertulia de bar frente a un buen partido de fútbol.

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Los enigmáticos monumentos de piedra de la prehistoria: Menhires, Dólmenes, Cromlechs, Alineamientos ¿Qué son y en qué se diferencian?…


Taula (construcción talayótica) - Wikipedia, la enciclopedia libre
Una Taula en Mahón, en la isla de Menorca. 

L.B.V.(A.García) — Desde tiempos inmemoriales, los megalitos han fascinado a arqueólogos, historiadores y viajeros por igual. Estas enormes estructuras de piedra, erigidas por culturas prehistóricas, han desafiado el paso del tiempo y siguen despertando preguntas: ¿Cómo fueron construidos? ¿Qué propósito tenían? Y, sobre todo, ¿qué significado tenían para quienes los levantaron?

Existen muchos tipos de megalitos—dólmenes, menhires, cromlechs y alineamientos son los más conocidos—, pero ¿qué son cada uno de ellos y en qué se diferencian?.

El término megalito proviene del griego mega (grande) y lithos (piedra), y se usa para describir cualquier estructura prehistórica construida con grandes bloques de piedra sin el uso de mortero o cemento. Estas construcciones pueden encontrarse en prácticamente todos los continentes, aunque las concentraciones más importantes se hallan en Europa, Asia y algunas regiones de África.

Se estima que la mayoría de los megalitos fueron construidos entre el Neolítico y la Edad del Bronce (aproximadamente entre el 5000 a.C. y 1500 a.C.), aunque algunas dataciones sugieren que ciertas estructuras podrían ser aún más antiguas.

– Menhires, las piedras solitarias

Los menhires son las formas más simples de megalitos: monolitos de piedra verticales, clavados en la tierra. Pueden encontrarse de manera aislada o formando alineamientos de cientos o incluso miles de piedras.

Son comunes en Europa Occidental (Francia, Reino Unido, España, Portugal e Irlanda) y algunas regiones de Asia y África.

Su propósito exacto es desconocido, pero se cree que podrían haber sido marcadores territoriales, símbolos religiosos o incluso instrumentos astronómicos alineados con eventos solares o lunares.

Menhir partido de Er Grah - Wikipedia, la enciclopedia libre
Las cuatro bloques del Menhir de Er Grah.

Un ejemplo de menhir es el Menhir Partido de Er Grah, situado a unos 12 kilómetros de Carnac en Locmariaquer (Francia). Se trata del monolito más alto de la prehistoria europea, que originalmente medía más de 20 metros y pesaba alrededor de 280 toneladas.

– Dólmenes, las tumbas de piedra

Los dólmenes son estructuras funerarias compuestas por grandes losas de piedra dispuestas en forma de cámara sepulcral, generalmente cubiertas con tierra para formar un túmulo. Están formados por dos o más piedras verticales que sostienen una gran losa horizontal como techo.

Se encuentran en Europa, Asia y el norte de África, siendo la península de Corea donde más dólmenes hay en el mundo.

Se cree que eran tumbas colectivas utilizadas por comunidades neolíticas para enterrar a sus muertos con ofrendas y objetos de valor.

El dolmen de Menga, una de las mayores proezas constructivas del Neolítico
Interior del dolmen de Menga en Antequera, España.

Uno de los más espectaculares es el Dolmen de Menga en el sur de España, cuya cámara funeraria mide casi 30 metros de largo y está alineada con el monte de La Peña de los Enamorados.

– Cromlechs, misteriosos círculos de piedra

Los cromlechs son conjuntos de piedras colocadas en forma circular u ovalada, y suelen estar asociados con ceremonias rituales o astronómicas.

Existen en toda Europa, con una gran concentración en las Islas Británicas y la Bretaña francesa. Se cree que los cromlechs pudieron haber servido como observatorios astronómicos, templos religiosos o centros de reunión para ceremonias de importancia comunitaria.

Stonehenge en Inglaterra es probablemente el más famoso de todos los megalitos, con sus imponentes bloques de arenisca y sus precisos alineamientos astronómicos.

Cromeleque dos Almendres.

En la Península Ibérica el cromlech más grande se encuentra en Portugal, el Cromleque dos Almendres

– Alineamientos, filas de piedra hacia el horizonte

Los alineamientos consisten en largas hileras de menhires que se extienden a lo largo de varios kilómetros. La mayor cantidad de ellos están en Europa Occidental, aunque también se han encontrado en África y Asia.

Se ha propuesto que los alineamientos podrían haber sido caminos ceremoniales, marcadores territoriales o estructuras relacionadas con el calendario astronómico.

Uno de los numerosos alineamientos de Carnac, en la Bretaña francesa. 

Uno de los ejemplos más espectaculares es el de Carnac, en Francia, donde más de 3.000 piedras forman complejas alineaciones.

– Otros tipos

Existen otros tipos de megalitos como las Taulas, exclusivas de la isla de Menorca, que se refieren al elemento central de un recinto que consiste en dos grandes piedras colocadas una encima de la otra formando una T.

Los Cairns o montículos de piedras, túmulos compuestos de pequeñas piedras en forma cónica que se encuentran sobre todo en montañas o cerca de cursos de agua. Un ejemplo más elaborado son los Inuksuit de los Inuit.

Y por último los Barcos de Piedra nórdicos, monumentos realizados mediante el alineamiento de bloques de piedra que forman la silueta de un barco de tamaño real.

Inuksuks.

El mayor de todos es el Ales Stenar en Suecia, formado por 59 piedras (que pesan entre 0,5 y 1,8 toneladas) colocadas de manera que forman la figura de una embarcación de 67 metros de longitud por unos 18,5 metros de ancho.

Uno de los mayores misterios de los megalitos es cómo lograron erigir estas estructuras con herramientas rudimentarias. Se han propuesto varias teorías que incluyen el uso de rampas y palancas para mover las piedras, rodillos de madera y trineos para transportarlas grandes distancias, y trabajo comunitario organizado en grandes grupos.

En sitios como Stonehenge, donde algunas piedras provienen de más de 200 km de distancia, la logística de transporte sigue siendo un enigma. Los avances en arqueología y tecnología continúan revelando nuevos datos sobre estas estructuras, pero aún queda mucho por descubrir.

Ales Stenar. 

Lo cierto es que, en cada menhir solitario, cada dolmen sepulcral y cada círculo de piedra, resuenan los ecos de un pasado que sigue cautivándonos. Los megalitos no solo son piedras; son testigos silenciosos de la historia humana, guardianes de secretos ancestrales que, poco a poco, seguimos desentrañando.

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El Carnaval de Brasil pudo tener su origen en unas fiestas indígenas hace dos mil años…


El Sambodromo

National Geographic(J.M.Sadurni) — Según un estudio elaborado por un equipo internacional de investigadores, el actual Carnaval de Brasil tendría sus orígenes en unas celebraciones llevadas a cabo por comunidades pre-coloniales en las que se consumían grandes cantidades de pescado de temporada y bebidas alcohólicas.

En poco más de dos semanas, Río de Janeiro se llenará de miles de personas de todo el mundo que tomarán las calles y abarrotarán los locales de ocio para disfrutar de una de las semanas más locas y festivas del año, en la que las pasiones se darán cita primero en las calles y luego en el mítico Sambódromo para celebrar el Carnaval más famoso del mundo. 

Hasta ahora existía la creencia de que la fiesta llegó a Brasil de la mano de los europeos, fusionándose con la cultura de los esclavos africanos. 

Aunque acaba de surgir una nueva teoría que plantea que el carnaval tiene su origen en una celebración que se llevaba a cabo hace dos mil años con la celebración de  un festín en el que se compartía pescado (básicamente peces migratorios) regado con grandes dosis de alcohol.

Ahora, un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB), la Universidad de York (Reino Unido) y la Universidad Federal de Pelotas (Brasil),  publicado en la revista PLOS One, ha documentado estas celebraciones.

En un comunicado de prensa, los investigadores se preguntan si estaríamos realmente ante los orígenes del famoso Carnaval de Brasil.

Imagen de la Laguna de la Patos tomada desde la Estación Espacial de la NASA.

– Celebración milenaria

A orillas de la Laguna de los Patos, situada en el estado de Río Grande del Sur, se levantan unos montículos de tierra conocidos como «cerritos» que fueron construidos por los antepasados precoloniales de los grupos indígenas pampeanos, incluidos los charrúas y los minuanos, en lugares elevados para protegerlos de las inundaciones.

 Estos «cerritos» podrían ser enterramientos, marcadores territoriales o monumentos en torno a los cuales se reunían estas personas para llevar a cabo sus celebraciones. 

Gracias al hallazgo de diversos fragmentos de cerámica de hace entre 2.300 y 1.200 años, los investigadores han podido identificar diversas recetas para la elaboración de pescado así como rastros de bebidas alcohólicas elaboradas con tubérculos, maíz dulce y palma y que, en opinión de los investigadores, serían las primeras evidencias de la producción de bebidas espirituosas en aquella región.

«Vemos ejemplos de estas prácticas en todo el mundo, a menudo relacionadas con la abundancia estacional de ciertas especies migratorias. Estos acontecimientos brindan una excelente oportunidad para llevar a cabo actividades sociales, como funerales y matrimonios, y tienen un gran significado cultural.

Estos hallazgos aportan pruebas convincentes de que estas antiguas comunidades consumían bebidas fermentadas y demuestran que la cerámica desempeñaba un papel crucial en los festines y las actividades sociales», afirma la autora principal del estudio, Marjolein Admiraal.

Los resultados de los análisis químicos han permitido a los investigadores determinar qué tipo de productos estaban presentes en las vasijas de cerámica y cómo se cocinaban los alimentos para estas celebraciones.

Uno de los fragmentos de cerámica encontrado en un «cerrito».

«Primero los calentaban, luego los almacenaban y, en ocasiones, al final los fermentaban. Esto nos acerca un poco más a comprender el papel culinario de los distintos alimentos de las sociedades del pasado», explica Oliver Craig, del laboratorio de Bioarqueología de la Universidad de York (BioArCh).

«Preservar los ‘cerritos’ como patrimonio cultural pampeano único debe ser una prioridad si queremos aprender de las sociedades del pasado a vivir de forma sostenible en un entorno tan dinámico», finaliza André Colonese, investigador del ICTA-UAB, coautor del estudio e investigador principal del proyecto TRADITION del Consejo Europeo de Investigación (ERC).

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Hallan rara planta de las Galápagos tras décadas de búsqueda…


DW — Investigadores encontraron después de 30 años de búsqueda nuevos ejemplares de una escasa y amenazada planta endémica de las islas ecuatorianas de Galápagos, de la cual había registro de apenas 21 especímenes, informó el miércoles la Fundación Charles Darwin (FCD).

La Scalesia retroflexa es una de las 15 especies de árboles de ese tipo que sirven de alimento para aves propias de este archipiélago ubicado en el océano Pacífico -a cerca de 1.000 km de la costa de Ecuador- como el cucuve y la paloma local.

Según señaló la FCD en un comunicado, «16 plantas de Scalesia retroflexa, fueron encontradas creciendo frente al mar, entre las abruptas pendientes rocosas» de la playa El Garrapatero, en la isla Santa Cruz.

Agregó que los nuevos ejemplares fueron localizados en diciembre último durante una expedición científica, en la que participaron investigadores propios y guardaparques del Parque Nacional Galápagos.

– Especie amenazada

La FCD precisó también que la población de la variedad Scalesia retroflexa «se limitaba a solo 21 individuos cerca de Punta Núñez (en Santa Cruz), los cuales están protegidos por un cercado para evitar la depredación de las cabras ferales».

Especies introducidas como perros y cerdos son un problema para las islas, Patrimonio Natural de la Humanidad y ecosistema que inspiró la teoría de la evolución de las especies de Charles Darwin.

«Este encuentro renueva las esperanzas de que esta especie endémica de Galápagos pueda sobrevivir», indicó la oenegé, la cual asegura que la especie está en «peligro crítico de extinción».

Al margen, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera a la Scalesia retroflexa en estado vulnerable.

En Galápagos, donde hay flora y fauna únicas en el mundo, las 15 variedades de la Scalesia existentes están repartidas en diferentes islas. Son especies de rápido crecimiento, que van desde pequeños arbustos hasta árboles de 15 metros de alto.

El archipiélago, que toma el nombre de sus gigantescas tortugas, es un refugio de vida silvestre. Su reserva marina es una de las más biodiversas del mundo, con unas 2.900 especies, de las cuales un 25 % son endémicas.

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Qué es el movimiento «desinfluencer» y cómo busca cambiar la cultura de las compras excesivas


Lucinda Graham
Lucinda Graham forma parte del movimiento «desinfluencer», el cual busca romper el ciclo del consumo excesivo.

BBC News Mundo(M.Lawton) — En 2019, Diana Wiebe estaba inmersa en las redes sociales cuando se encontró con una influencer que promocionaba unos rizadores sin calor.

«Eran rizadores con los que podías dormir toda la noche y la promesa era despertarte con unos rizos preciosos», le cuenta a la BBC.

Fue uno de los muchos productos que TikTok le influyó para comprar, pero al igual que muchos otros, incluidas cremas para la piel y exfoliantes faciales, rápidamente se dio cuenta de que no los necesitaba.

«Para ser sincera, los rizadores interrumpieron mi sueño y los usé una sola noche», dice, y agrega: «Mi cabello es naturalmente ondulado, así que creo que el rizador en realidad me dio demasiados rulos».

Avanzamos hasta 2025 y Wiebe, quien vive en Ohio, ahora es una influencer, pero hay una diferencia entre ella y muchas otras. Ella está tratando de «desinfluir» a sus seguidores para que no compren cosas que no necesitan.

En sus videos diarios de TikTok, la creadora de contenido, que tiene más de 200.000 seguidores en la aplicación, hace preguntas como «¿querías ese producto antes de que te lo ofrecieran?» y recuerda a sus seguidores que las compras de ropa semanales y mensuales no son normales.

La cultura del haul es un tipo específico de contenido de redes sociales que se originó en YouTube en el que alguien muestra sus últimas compras, generalmente de ropa, a sus seguidores.

Wiebe es parte de un movimiento que crece desde 2023 y que rechaza la cultura tradicional de los influencers. Ha explotado en TikTok con el hashtag #deinfluencing, acumulando más de 1.000 millones de visitas.

Junto con hashtags como «núcleo del subconsumo» y «consumidor consciente», comparten mensajes clave, como: «La moda rápida no te hará elegante» y «el subconsumo es el consumo normal».

– ¿Cambio cultural?

A medida que arranca el 2025, Wiebe cree que la corriente cultural está cambiando y que los influencers han alcanzado su cima de popularidad.

Imagen de una influencer promocionando un "haul" de ropa
Algunos «desinfluencers» creen que los influencers empezarán a perder su atractivo.

«Algunos de los contenidos de los influencers son simplemente una provocación para causar ira», dice, haciendo referencia a la táctica de internet de publicar contenido para incitar el enojo y generar visitas.

TikTok se ha convertido en la plataforma por defecto para los influencers, pero, dado que la aplicación se enfrenta a un futuro incierto en Estados Unidos, Wiebe cree que es un momento de cambio.

«No sé cuál será el futuro de TikTok, pero el tipo de influencia que vemos allí no se da en otras aplicaciones», afirma, y menciona lo prolífico que se ha vuelto el contenido de compras en TikTok, en comparación con otras plataformas como Instagram.

Wiebe cree que este cambio se debe a una mayor conciencia de lo que realmente hacen los influencers.

– Como un amigo

«Cuando empecé a ver más anuncios en mi muro de TikTok, pensé en todo lo que había comprado en los últimos años gracias a las reseñas de los influencers», afirma. «De repente me di cuenta de que todo era publicidad, desde contenido promocional pagado hasta creadores que compartían sus compras».

«No es como ver la televisión, donde puedes reconocer un anuncio. Con los influencers te sientes como si estuvieras escuchando a un amigo o familiar porque vemos a nuestros TikTokers favoritos como personas que conocemos», señala.

La mayoría de las interacciones de Wiebe en línea son positivas, con comentarios como: «Necesitaba escuchar este consejo hoy». Sin embargo, otros se preguntan por qué siente la necesidad de entrometerse en los hábitos de compra de otras personas.

Wiebe insiste en que no está abogando por un estilo de vida de «no comprar». En cambio, se describe a sí misma como partidaria de «desacelerar y pensar bien las compras en vez de apresurarse».

Su consejo es opuesto al conocido eslogan de los influencers que animam a sus seguidores a «correr, no caminar» para comprar el último producto.

Diana Wiebe (izq) y Christina Mychaskiw
Diana Wiebe (izq) y Christina Mychaskiw son miembros de la cada vez más popular comunidad de «desinfluencers».

– Enfoque consciente

Esta misma mentalidad llevó a Christina Mychaskiw a adoptar un enfoque más consciente a la hora de gastar.

A través de sus publicaciones en YouTube, TikTok e Instagram, su objetivo es ayudar a otras personas a vivir una vida plena sin arruinarse.

Mychaskiw dice que sabe de primera mano lo poderosos que pueden ser los influencers.

«En 2019, tenía una deuda de 120.000 dólares canadienses (US$83.000) por préstamos estudiantiles y seguía comprando semana tras semana. Toqué fondo cuando compré un par de botas que costaban más que mi alquiler, aunque sabía que no podía pagarlas».

La creadora de contenidos, que vive en Toronto, dice que se sentía atrapada en un ciclo de «Instagram versus realidad», según le cuenta a la BBC. «Tenía una idea de cómo debería ser mi vida en función de mi carrera y de lo que hacían mis compañeros».

Mychaskiw suele hablar de este tema en su podcast, donde escucha a sus oyentes hablar de su lucha contra la presión constante de comprar y la decepción cuando los productos no cumplen con sus expectativas.

«La gente ya no ve el valor de lo que compra. La promesa de estos artículos simplemente no está a la altura de las expectativas. Parece que todo es cada vez más caro, pero de menor calidad y menos satisfactorio».

Mychaskiw no quiere que la gente cometa el mismo error que ella, que en un principio abandonó el consumo de golpe y llevó una vida minimalista, lo que, según ella, la hacía sentir miserable.

Desde entonces, ha llegado a un punto intermedio: se da un capricho de vez en cuando, pero se recuerda a sí misma que antes de ir de compras debe «revisar su armario».

La creadora de contenido ya ha cancelado su deuda estudiantil. ¿Su consejo para los demás? «Suelta el teléfono. Navegar y consumir contenido constantemente te hace más propenso a ceder a los mensajes subliminales», dice.

«Deja el teléfono, toca el césped, juega con tu vestuario y usa lo que ya tienes para crear looks divertidos. Tal vez te des cuenta de que lo que tienes es suficientemente bueno».

– Moda rápida

Según la estilista Lucinda Graham, consumir constantemente moda rápida no solo es malo para las finanzas y el medio ambiente, sino también para el estilo personal.

Manos de una mujer sosteniendo muchas bolsas de compras
El movimiento «desinfluencer» anima a sus seguidores a comprar sólo lo que realmente necesitan.

«Piénsalo como si estuvieras cocinando», le dice a la BBC.

«Si preparas algo rápido, está bueno, pero no puede competir con un plato que se ha cocinado con cuidado y esfuerzo.

Lo mismo ocurre con la moda rápida en comparación con un vestuario que ha sido cuidadosamente elegido».

Graham aconseja a quienes estén buscando su propio estilo que sean pacientes.

«El estilo personal necesita tiempo para desarrollarse y experimentar con las mismas prendas.

También se trata, fundamentalmente, de comprar lo que te gusta, en lugar de lo que sigue la tendencia», afirma.

«Cuando los influencers nos convencen de que compremos ropa, compramos artículos que representan el estilo de vida de otra persona e intentamos emular su vida, pero eso no da como resultado un vestuario práctico».

El enfoque de Graham implica que es deliberada a la hora de comprar nuevas prendas y valora dejar que sus prendas «envejezcan» con el tiempo. «Tengo una chaqueta que tengo desde hace seis años y me encanta combinarla», explica.

«Es agradable ver cómo cambia la ropa. Ahora mismo, las chaquetas de carpintero usadas y los pantalones Carhartt desgastados están de moda, pero en lugar de comprarlos en una tienda vintage, ¿por qué no comprar un par y dejar que envejezcan con el tiempo?».

Ella dice que lo mismo se aplica a las tendencias: «La moda rápida nunca será auténtica. Si nos fijamos en el desaseo indie, por ejemplo, esos looks clásicos provienen de personas que realmente viven ese estilo de vida, no porque hayan comprado jeans rotos en línea».

«La clave para romper ese ciclo y descubrir qué te gusta es hacer compras más intencionales, eliminando las pequeñas e impulsivas».

– Industria global

Es difícil determinar si el movimiento de «desinfluencerización» está afectando a las marcas. Sabemos que gigantes en línea como Asos, Boohoo y Pretty Little Thing han luchado con la caída de la demanda y los cambios en los hábitos de los consumidores en los últimos años.

Sin embargo, no olvidemos que muchos muros todavía están inundados de influencers.

En 2023, se estimó que la industria global del marketing de influencers valía US$21.100 millones, más del doble de su tamaño en 2019.

En opinión de la estilista Aja Barber, dado que la creación de contenido todavía se considera una carrera a la que aspirar, aún no hemos alcanzado el «pico influencer».

Aja Barber
Aja Barber se dio cuenta de la magnitud del consumo excesivo después de trabajar como voluntaria en una tienda benéfica y ver la cantidad de ropa que la gente donaba.

Barber es autora del libro «Consumido: sobre el colonialismo, el cambio climático, el consumismo y la necesidad de un cambio colectivo»; cree que el movimiento de desinfluencia es útil, pero opina que el tema debe instalarse fuera de internet para cambiar el modo de gastar de la gente.

La autora, que también es editora colaboradora de la revista Elle, dice que todos tenemos un papel que desempeñar.

«Desde los multimillonarios propietarios de empresas hasta los influencers y nosotros como consumidores», le dice a la BBC.

«En las redes sociales, un empleado de correos se puso en contacto conmigo y me dijo que había entregado un paquete del minorista de moda rápida en línea Shein en una casa 17 veces en un mes».

Algunas estimaciones sugieren que cada año se producen en todo el mundo más de 100.000 millones de prendas de vestir, y más de la mitad acaba en vertederos en un plazo de 12 meses.

A menudo, la ropa que no se usa se exporta a países africanos y asiáticos, donde se desecha hasta el 40% en lugar de revenderla, lo que, según las organizaciones benéficas, ha contribuido a la contaminación del agua, generando riesgos para la salud.

Ya ha pasado casi un siglo desde los años 30, cuando las mujeres poseían alrededor de 60 prendas de vestir y compraban cinco nuevas al año.

Al reflexionar sobre cómo han cambiado las cosas, Barber dice que «el objetivo es vender la mayor cantidad posible de productos. Tenemos que ser realistas respecto del daño que los individuos comunes están haciendo con la idea de que podemos simplemente consumir y consumir sin que esto tenga un impacto negativo. Eso no es cierto».

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Soledad e individualismo en la modernidad…


Psicología y Mente(E.Galacho) — La soledad es una experiencia subjetiva, una vivencia que puede sentirse tanto en aislamiento como en presencia de otros. Desde el psicoanálisis, Freud (1920) nos introduce a la idea de que el sujeto está estructurado en relación con el otro, con los lazos que lo constituyen.

Sin embargo, en la modernidad tardía, la soledad se ha convertido en un fenómeno social cada vez más extendido, en parte por el auge del individualismo promovido por el capitalismo tardío (Bauman, 2000).

– La soledad en el sujeto

Desde la teoría psicoanalítica, la soledad se vincula con la constitución subjetiva. Freud nos habla de la importancia de los vínculos tempranos en la estructuración del psiquismo y de cómo la falta de estos puede generar angustia y aislamiento. La soledad, en este sentido, no es solo ausencia de compañía, sino también un encuentro con la propia falta.

En la clínica psicoanalítica, muchas personas expresan una profunda sensación de vacío, aunque estén rodeadas de otros.

Pacientes que llegan a la consulta con quejas de soledad suelen describir una dificultad para sostener vínculos profundos, miedo al rechazo o la sensación de que los lazos afectivos son inestables e inciertos. Algunos relatan cómo, en su infancia, la falta de un sostén emocional seguro generó una tendencia a retraerse o a sobreadaptarse a los demás.

En otros casos, la sensación de soledad aparece como resultado de una idealización del vínculo perfecto que nunca se concreta, lo que genera frustración y aislamiento.

– El individualismo moderno y la crisis del lazo social

Soledad e individualismo en la modernidad

Por otro lado, desde la sociología, autores como Zygmunt Bauman (2000) han explorado cómo la modernidad líquida ha debilitado los vínculos sociales, promoviendo una identidad flexible pero también precaria.

La promoción del «yo autónomo» en el discurso neoliberal genera sujetos que valoran la independencia, pero que, al mismo tiempo, experimentan dificultades para sostener relaciones duraderas y significativas.

En la clínica, esto se traduce en relatos de pacientes que sienten que deben demostrar autosuficiencia en todo momento, evitando mostrarse vulnerables o dependientes de los demás.

Muchas veces, esto los lleva a evitar la intimidad por temor a ser rechazados o a no cumplir con un ideal de autonomía que la sociedad impone. 

También se observan personas que, al no recibir respuestas inmediatas en sus interacciones digitales, experimentan angustia o una sensación de exclusión, lo que refuerza la idea de que las relaciones se han convertido en bienes de consumo.

En este sentido, la soledad moderna no es solo un estado emocional, sino una condición estructural del sujeto en sociedades cada vez más fragmentadas.

Eva Illouz (2019) señala que las relaciones interpersonales han sido colonizadas por lógicas de mercado, lo que genera un «capitalismo afectivo» en el que los vínculos se vuelven efímeros y sujetos a constante evaluación según criterios de utilidad.

Esto se evidencia en personas que narran cómo las aplicaciones de citas refuerzan una sensación de desechabilidad, o en aquellos que sienten que deben «venderse bien» para ser elegidos en los vínculos amorosos o laborales.

– La paradoja de la conexión digital

Si bien la digitalización ha permitido nuevas formas de comunicación, también ha generado una paradoja: nunca hemos estado tan conectados y, al mismo tiempo, tan solos. La hiperconectividad de las redes sociales ha creado una ilusión de cercanía que muchas veces no se traduce en vínculos reales y profundos.

Las relaciones virtuales pueden carecer de la profundidad emocional necesaria para combatir la soledad estructural de la modernidad.

En la práctica clínica, esto se observa en pacientes que dependen de la validación en redes sociales para sentirse acompañados, pero que, al mismo tiempo, temen la exposición y el juicio ajeno.

También se ven casos en los que el contacto constante con los demás a través de la tecnología no es suficiente para generar un sentimiento de pertenencia, lo que da lugar a un aislamiento subjetivo aún en la hiperconectividad.

Es la soledad más común en los países individualistas que colectivistas?

– Reflexiones finales

La soledad, lejos de ser un problema exclusivamente individual, está imbricada en las estructuras sociales y económicas que configuran la subjetividad contemporánea. Desde el psicoanálisis, podemos pensarla como un encuentro con la propia falta, mientras que desde la sociología podemos analizar cómo el individualismo moderno refuerza esta experiencia.

 Pensar la soledad implica, entonces, no solo una mirada clínica, sino también una reflexión sobre los efectos del sistema en la vida psíquica de las personas.

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Ensayo: Ponga su dedo aquí…


Ponga su dedo aquí

JotDown(C.Castro) — Cualquiera que alguna vez se haya fracturado un hueso de la mano, dedo o del brazo sabe que, cuando los amigos lo ven llegar a uno con el cabestrillo —elemento ridículo y humillante donde los haya—, solo hay dos preguntas posibles a las que enfrentarse: «Qué ha pasado» y «Cuál es la de las pajas». Y no siempre van en ese orden.

En mi caso, además, a alguien le dio por preguntarme que con cuál de las dos escribía. «Con la mala», dije. «Vaya, ¡entre todas las cosas!», respondió el otro. Y luego, como sacudidos por un rayo, nos quedamos los dos callados. Pensativos, pero sobre todo avergonzados. ¿Qué diablos tenía que ver, en pleno 2021, romperse una muñeca con el hecho de escribir?

Hace ya años, tal vez décadas, desde la última vez que alguien escribió a mano algo en un papel (probablemente fue cuando Carles Rexach pintarrajeó aquella servilleta para fichar a Messi). Lo que quiero decir es que el tecleo del ordenador, que es como hoy escribe todo hijo de vecino, no entiende de lateralidad.

No hay manos buenas ni manos malas. Tampoco hay esfuerzo físico: a nadie le han salido callos por teclear demasiado. A nivel formal, la técnica de nuestra escritura se parece más a tocar un pianillo que a empuñar un arma. Eliminado el papel, uno se aleja de sus propias palabras, ya no puede tocarlas, no las ve nacer de su mano, que es una forma de decir que podrían ser de cualquiera.

Y luego está el tema de la letra, claro. La tipografía unifica y despersonaliza: el mundo entero explicado en Times New Roman. La caligrafía, en otro tiempo virtud y signo de buena educación, hoy ya no le importa a nadie. Y a decir verdad doy gracias, pues algunos hemos tenido siempre una letra tan nefasta que los profesores apartaban la vista de nuestros deberes.

Es muy posible que a estas alturas, dada la impericia de la mano «mala» y la atrofia de la «buena», ya ni siquiera haya mucha diferencia entre ambas. No lo sé. Y es más: tampoco vamos a averiguarlo.

Con los años, los instrumentos envejecen, se oxidan, se vuelven obsoletos. Lo que ayer era nuevo hoy es una flamante antigualla. Le sucede a la tecnología igual que les sucede a nuestras costumbres o a nuestro lenguaje (Cortázar llamaba a los diccionarios cementerios, por la cantidad de palabras en desuso que contienen).

Es un mero principio de utilidad. Lo que no imaginaba, sin embargo, es que esa misma obsolescencia pudiera sobrevenir a nuestros cuerpos. Que a nuestras manos, de un día para otro, les pasara lo mismo que al walkman o los sombreros: que pasaran de moda.

Marshall McLuhan - Wikipedia, la enciclopedia libre
Marshall McLuhan

Es aquí donde uno se topa con Marshall McLuhan. Y eso que, si algo he aprendido del cine, es que no hay que citar nunca a este tipo. El canadiense proclamó, a medidos del siglo pasado, que todos los medios de comunicación actúan como extensiones de una facultad humana, ya sea física o mental.

La rueda, por ejemplo, es una extensión del pie; la cámara, de la vista; la antena de radio es una extensión del oído. ¿Y los medios digitales? McLuhan diría que, en tanto que circuitos eléctricos, son extensiones de nuestro sistema nervioso.

Pero el profesor palmó hace ya más de cuarenta años y, pese a sus notables predicciones, no pudo adivinar que, ante todo, los medios digitales terminarían siendo justamente eso, una extensión de nuestros dedos. 

Clicktapscrollpinchswipe… Toda la nomenclatura de las interfaces digitales son gestos que realizamos con los dedos, como si quisiéramos tocar con ellos los mundos que imaginamos en la pantalla. El resto del cuerpo, como en una partida de piedra, papel o tijera, ha claudicado ya ante el poder supremo del dátil.

¿Recuerdan ustedes aquello de que en el futuro los humanos no tendremos meñiques en los pies? Bien, pues los humanos de hoy ya no tienen manos, ni muñecas ni codos. Solo dedos.

Protuberancias filiformes que se extienden desde el nacimiento del hombro y que se prolongan viscosas en todas las direcciones, babeando pantallas y dispositivos con sus pegajosas huellas tentaculares. En la era del homo dactylus, el paraíso es siempre táctil.

Progresivamente desaparecen los oficios manuales, las herramientas manuales, los coches manuales y, de un día para otro, uno se mira las mangas y descubre que le han desaparecido las manos mismas, y en su lugar no hay más que fideos.

En mitad de todo este embrollo, lo sorprendente es averiguar cómo demonios me las he arreglado para lastimarme algo que en realidad no existe, como es un hueso de la muñeca, pero eso es harina de otro costal.

McLuhan se pasó una vida entera tratando de explicar que las sociedades han sido moldeadas por la naturaleza de sus medios de comunicación, más que por los mensajes y contenidos de estas comunicaciones. Aquello que quedó tan brillantemente resumido (y tan a menudo malinterpretado) en el aforismo «El medio es el mensaje».

La mera aparición de la televisión es más importante, más decisiva, que los programas que en ella se emiten, que son una cosa más bien circunstancial. El fenómeno de las redes sociales prevalece por sí mismo, por encima de todas las noticias, mensajes, y memes que consumimos en ellas.

Y a quién le importa lo que uno vea o deje de ver en Netflix; al fin y al cabo lo sustancial es que se está viendo Netflix

¿Por qué? Pues porque los medios nos reprograman. La tele, como objeto, ha llegado a ser una parte central de nuestro mobiliario, hasta el punto de determinar cómo orientamos nuestros comedores. Las redes han influido de una forma capital en cómo nos relacionamos con nuestras amistades, cómo encontramos pareja o cómo nos informamos de la actualidad.

El consumo de contenido a la carta, eso que algunos horteras llaman la netflixación de los servicios, nos ha vuelto más exigentes e impacientes, dando como fruto patrones de consumo compulsivos como el binge-watching (lo que viene a ser un atracón en toda regla).

Y a eso se refería McLuhan al afirmar que los motores fundamentales del cambio social y cultural eran los medios, pues cada cual trae consigo una manera propia de relacionarnos con el mundo que nos rodea. De lo que se deduce, como veníamos diciendo, que, en efecto, cada nuevo medio aspira a presentarnos un nuevo modelo de ser humano.

La «realidad» de los medios de comunicación no es real | Diario Digital  Nuestro País

Pero tampoco quiero hablar mucho más de McLuhan.

En parte porque, como digo, uno debe evitar citarlo en la medida de lo posible, incluso fuera de la cola del cine.

La otra razón es que he leído muy poco, tengo una ética muy pobre, y todo lo que aquí traigo no es más que un refrito de entradas de la Wikipedia y vídeos de YouTube, que es de donde yo saco de veras todas mis fuentes.

Por cierto, que no es verdad que en el futuro vayamos a perder el meñique del pie.

Lo que sí parece es que la escritura manual ya empieza a coger un brillo así como de relicario (¿podríamos llegar a olvidarla algún día?).

Y si los medios son extensiones de nuestros cuerpos, cabe suponer que, al envejecer, ambos habrán de hacerlo juntos. Las mismas manos que ayer se encargaban de cualquier labor artesanal —caso de la propia escritura, originalmente una ocupación tan intelectual como física—, hoy se enfrentan al desempleo y al olvido. Le dejo a otra persona el trabajo de hacer juicios morales.

La mano ha muerto cuando ya nadie miraba. O precisamente por eso. Qué sé yo. Tal vez ya llevaba tiempo moribunda. Sin ir más lejos, García Márquez aseguraba que él escribía con el culo. Cada mañana, decía, lo primero que hago es levantarme y poner el culo en mi silla. Luego, escribo.

En esta hipotética sociedad dactilar de la que hablamos, un tipo puede romperse un hueso de la muñeca y que a su jefe no le importe lo más mínimo. Y al día siguiente estar trabajando como si nada. El tipo hace bromas con los compañeros, baja a por el café, produce de la misma manera que la semana anterior y que todas las demás. Saluda al vecino.

Le preguntan con qué mano se hace las pajas. Incluso escribe artículos como este.

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