La capital de las Maldivias es la única ciudad que presta servicios al país tropical, por lo que se vuelve en un destino único.
La Voz del Muro — La Isla de Malé es la capital de las Maldivias, se encuentra en el océano Indico. Las Maldivias es un país que se constituye por más de 20 islas que componen cerca de 298 kilómetros cuadrados de superficie. En uno de ellos, el atolón Kaaffu, fue donde se erigió la ciudad de Malé, la cual no solo es la capital, sino la ciudad más grande del archipiélago.
Tiene 2 km de largo y 1 km de ancho, está totalmente urbanizada y, cuando se compara con otras islas de las Maldivias, Malé no resulta tan atractiva turísticamente ya que suele ser caótica y además de tener mucha población.
En Hulhule, una isla vecina de Malé, se construyó el aeropuerto internacional que presta el servicio a la ciudad. También se ha construido una isla artificial adyacente para poder desahogar el concurrido paso de Malé.
La historia
Hay una leyenda que cuenta que la primera persona en pisar la isla fue un príncipe cingalés, quien encalló con su barco en un atolón cercano. Este príncipe iba acompañado de su esposa, quien era hija del rey de Sri Lanka. Este príncipe se instaló después en la Isla de Kaaffu y se convirtió en gobernante de la región.
La zona ha sido asediada por ataques de piratas y otros sultanes, esto desencadenó que en 1968, se instaurara la Republica de las Maldivas, tal como la conocemos actualmente.
La historia anterior al mito cuenta que en la isla hay habitantes desde antes del Siglo V antes de Cristo. Se han encontrado comunidades budistas, que se creen provenientes de Sri Lanka y el sur de la India.
También se sabe que durante el siglo XVI, los portugueses se establecieron en Malé por 15 años, antes de ser expulsados a la fuerza.
La isla ha sido protegida por el gobierno holandés durante el siglo XVII a través de las autoridades de Ceilán, que hoy es Sri Lanka. A pesar de que hubo algunos intentos de independencia, incluso a través de una constitución, la isla siempre quedaba a manos de un sultán.
No fue hasta 1965 que la isla pudo declarar su independencia y tres años más tarde pudo poner fin a los sultanatos. Actualmente el gobierno que rige es democrático y se elige mediante votaciones. Los presidentes se eligen por periodos de quinquenios, los cuales solo se pueden reelegir 1 vez.
En la isla la religión principal es el Islam y quienes no son musulmanes en la isla, no son reconocidos como ciudadanos.
Una isla única
La zona está rodeada de arrecifes de coral y peces multicolores, la Isla de Malé tiene hermosas arenas de color blanco y aguas turquesas. Su ubicación en el océano Índico ha dado paso a que la transformación de la isla en una ciudad se haya convertido en un lugar de interés.
En la Isla se puede usar de enlace para unas vacaciones que no se olvidarán nunca. Cerca del 90% de las actividades económicas de la isla están centradas en el transporte y el turismo.
Solo en Malé viven cerca de 150.000 habitantes, la cual se llegó a considerar una de las ciudades más densamente pobladas del mundo. En 2004 sufrió del horrible tsunami que arrasó la India también, cobrando más de 100 vidas en la ciudad.
Pero no todo ha sido abarrotado por el humano, la isla tiene una fauna llena de aves, como los pájaros corneta o las garzas reales, en el centro de la ciudad existe una enorme cantidad de palomas, y la flora tiene cientos de miles de especies como el bambú o el eucalipto.
Esta isla es, sin duda alguna, un sitio muy interesante el cual habría que visitar alguna vez en la vida.
El Confidencial(D.Brunat) — Una enorme casona manchega y un castillo del siglo XVI son los vestigios más maltratados y olvidados de la familia Borbón. Allí donde un día hubo festejos reales, misas y trasiego de personalidades hoy queda un sofá cochambroso, colchones mugrientos y techos a punto de desplomarse.
Es la finca de Castillejo, adquirida por María Cristina de Borbón-Dos Sicilias nada más enviudar de Fernando VII y casarse en secreto con Fernando Muñoz, duque de Riánsares. En los siete años que duró su regencia (1833-1840), la monarca accidental pasó ciertas temporadas de retiro y descanso en este lugar, probablemente en compañía de su hija, todavía una niña, Isabel II.
Exterior del castillo de Saelices, en la finca que fue de la familia Borbón.
Cuesta imaginar el esplendor de Castillejo hoy. La finca se encuentra en un recodo escondido de Saelices (Cuenca), en mitad del monte, muy cerca del yacimiento celta y romano de Segóbriga. No parece más que un amasijo de vigas de madera y mampostería derruida.
Nadie pisa este lugar más que para cultivar los pastos que lo rodean. Y, desde luego, nadie se interna en sus salones y en su desconchada capilla.
De hecho, muy pocos en Saelices conocen la real historia de este sitio, adquirido por María Cristina de Borbón probablemente influida por su segundo marido, Fernando Muñoz, natural de la cercana Tarancón.
Estas más de 1.500 hectáreas de tierra de cultivo y varias edificaciones, entre ellas el castillo cuyo origen algunos historiadores datan de la época musulmana, permitieron durante décadas a distintas ramas de los Borbones descansar del trasiego de Madrid con cierta intimidad.
Aunque a nadie le interesa hoy este terreno, tras la muerte en el exilio de la conocida como Reina Gobernadora en 1878, se abrió una enconada guerra por la herencia de la finca entre los descendientes de la casa Borbón (en especial sus nietas, las infantas doña Paz y doña Eulalia, hijas Isabel II) y los ocho hijos, simples nobles, que María Cristina había engendrado con el Duque de Riánsares.
Así lo relata María Victoria Cavero en su libro ‘Paz de Borbón, la Infanta de Villa Paz’: «El testamento —y por lo tanto— su herencia originarían una enconada polémica y el litigio durante más de veinte años entre los herederos de la familia real y la morganática. Una Junta de ilustres personalidades del Foro, entre los que figuraban nada más y nada menos que Salmerón, Maura y Gamazo, lograrán hacer efectiva la testamentería».
Interior de la casa abandonada de Castillejo, en Saelices.
Ropa vieja y suciedad es lo único que queda en el interior de la antigua casa de los Borbones.
Finalmente, los Borbones se quedan con la herencia y dividen la enorme finca en dos: los terrenos al norte del río Gigüela serán propiedad de doña Eulalia con la denominación de Castillejo.
Los terrenos al sur del río serán para doña Paz con el nombre de Luján. Doña Paz se estableció con carácter permanente en su nueva posesión y se hizo construir un palacio llamado Villa Paz, que en el franquismo sería famosa por ser la ilustre casa de descanso (y lugar de matrimonio) del torero Luis Miguel Dominguín y su esposa Lucía Bosé.
Un escenario de grandes fiestas y peregrinación de lo más granado de la farándula española y también de Hollywood, atraídos por la presencia de Ava Gardner. Sin embargo, apenas un kilómetro al norte, la finca de Castillejo, en manos de doña Eulalia, no gozó del mismo destino.
La infanta Eulalia de Borbón en su juventud
«Se sabe que las dos infantas visitaban con frecuencia Saelices. Pero mientras Villa Paz fue un enclave importante para las grandes personalidades de Cuenca y también de Madrid, hay muy poca información sobre lo que sucedió en Castillejo con doña Eulalia», explica el historiador local Manuel Amores.
Durante la Guerra Civil, la casona y sus explanadas acogieron «un banco de sangre» para los combatientes republicanos de las Brigadas Internacionales y albergaron una «fantástica biblioteca» de la que no queda ni rastro, narra Amores.
Días atrás, el escritor Enrique Domínguez Millán reclamó poner en valor el conjunto de Castillejo y Luján y rendir honores a la infanta Paz, muy implicada con el desarrollo local, en un artículo en ‘La Tribuna de Cuenca’.
Una reconstrucción fallida
Doña Eulalia no se implicó, a diferencia de su hermana, en la vida social de Cuenca. Durante unos años mantuvo su casa y trató de reconstruir el castillo sin demasiado éxito.
No se sabe si por falta de fondos o por falta de tiempo, dada la conocida vida errante de la infanta, quien adoraba viajar por Europa y América.
A los pocos años de heredar la finca la cedió a su hijo Luis Fernando de Orleans, cuya administración «le producía una renta de 25.000 pesetas» de la época, según recoge la obra de Cavero.
Ese dinero tampoco fue suficiente para reconstruir el histórico castillo junto a la casona, y finalmente Luis Fernando se desharía de su herencia.
La fortificación que la preside figura desde el año 2007 en la Lista Roja del Patrimonio de la asociación Hispania Nostra, aunque consta como bien protegido por decreto desde abril de 1949.
El interior del castillo de Saelices está totalmente colmatado.
La casona y el castillo más maltratado de los Borbones ejerce como metáfora de lo que fue la figura de su propietaria para la familia real, que siempre trató de repudiarla.
Fue conocida en la Corte como «la oveja negra» de los Borbones e incluso «la infanta republicana» por su carácter fuerte, sus opiniones inteligentes y mordaces y su vida disoluta para los estándares de la época.
Su sobrino, Alfonso XIII, fue quien más padeció sus salidas de tono, que hoy vemos como de auténtica vanguardia.
Uno de los momentos más tensos fue la publicación en Francia del libro ‘Au fil de la vie’ (‘A lo largo de la vida’), en el que la infanta se lamenta del retraso cultural y el cariz retrógrado de España y defiende a ultranza la emancipación de la mujer, exigiendo sus derechos como persona autónoma no dependiente de la voluntad del marido de turno.
La obra fue calificada como inmoral y escandalosa en la corte de Borbón y se prohibió la distribución en nuestro país.
La infanta pasó de la palabra a la acción en multitud de ocasiones. Un ejemplo: fue la primera aristócrata en separarse de su marido, Antonio de Orleans, con el que se casó obligada por su hermano Alfonso XII para reforzar las alianzas reales.
Ocurrió en 1900, más de un siglo antes de que la infanta Elena se divorciase de Jaime de Marichalar. Alfonso XIII montó en cólera por la actitud de su tía y la mandó al exilio durante diez años.
Fue en esos años de destierro en París cuando ella sirvió la venganza fría con ‘Au fil de la vie’.
Parajes de El Castillejo, hoy dedicados a la labranza.
Curiosamente, Alfonso XIII adoraba viajar en coche desde Madrid hasta Saelices para visitar a su tía doña Paz en su mansión. Para ello, debía circular por un camino de monte bajo y rodear la casa de su odiada tía Eulalia dos kilómetros antes de llegar a su destino.
También Luis Miguel Dominguín y el enorme séquito de personalidades que frecuentaron Villa Paz y su entorno transitaron la colindante finca arruinada en innumerables monterías y paseos.
La ruina avanzada de la finca de Castillejo actúa como metáfora perfecta de lo que fue la infanta Eulalia para la casa de Borbón: una figura infravalorada y sumida en el olvido. Casi nadie en Saelices conoce la historia de este lugar.
«No sabía que existía esta casa hasta hace poco. ¿Era de los Borbones, dices? No tenía ni idea», responde la única persona que hay en todo el páramo, un joven de Saelices que se ha acercado con un detector de metales para ver si encuentra algo entre los plásticos, zapatos raídos, toneladas de hierro y mobiliario viejo. Tanto la casona como el castillo de Castillejo no tienen ya ninguna opción de ser restaurados.
La infanta Eulalia falleció en Irún en 1958 a los 96 años de edad. Consta que en estos últimos años recibía con cariño las visitas que le hacía el entonces joven Juan Carlos I, bisnieto de su hermano Alfonso XII.
La tapa que, a día de hoy, sella la entrada al agujero más profundo del mundo.
El Confidencial(R.Rodríguez) — ¿Podría imaginar la existencia de un agujero tan profundo en el planeta que, para conseguir acceder al fondo del mismo, hiciera falta iniciar un viaje de varias horas?
Pues no hace falta soñar con él, ya que es real: se trata del Pozo de Kola, situado en plena Rusia, cuyo principal objetivo no era otro que tratar de saber cómo es el núcleo de la Tierra. Sin embargo, nunca se puso excavar más allá de los 12.262 metros, siendo el lugar más profundo al que ha llegado el ser humano: la boca del infierno.
En plena Guerra Fría, Estados Unidos y la URSS se enzarzaron en una pelea a distancia por ser los mejores en todo. Ser los primeros en conquistar las estrellas, llegar a la Luna o crear el arma nuclear más potente se convirtió en cuestión de Estado.
Pero dentro de esa lucha silenciosa también hubo un plan aún más loco y, posiblemente, no tan conocido como el resto de escenarios de confrontación: conseguir saber quién era de capaz de llegar más profundo en la Tierra.
Con esa idea, EEUU dio inicio al Proyecto Mohole en 1957, cuyo objetivo era taladrar en la discontinuidad del Mohorovic —espacio que separa la corteza del manto terrestre— y obtener una muestra a través del fondo marino.
Comenzaron las excavaciones en 1961, para conseguir alcanzar los 3.600 metros de profundidad: pero el coste económico de los trabajos y el escaso resultado de las investigaciones detuvieron la misión.
Sin embargo, la URSS decidió llevar a cabo su proyecto.
Los soviéticos pusieron su idea sobre la mesa en 1962 para, ocho años después, comenzar a perforar el suelo.
La ubicación elegida fue a 12 kilómetros de la ciudad de Zapoliami, en el ‘óblast’ de Múrmansk, siendo la idea inicial tratar de llegar a los 15 kilómetros de profundidad en la primera fase del trabajo.
Una vez conseguido el objetivo, la idea sería seguir trabajando paso a paso hasta perforar los 40 kilómetros de espesor de la corteza. Pero nada más lejos de la realidad.
Los investigadores rusos, después de casi 20 años de duro trabajo para excavar en la Tierra, consiguieron alcanzar los 12.262 metros de profundidad en 1989, después de tener que sobreponerse a un derrumbe en 1984: por aquel entonces, habían llegado a los 12.066 metros, pero un accidente cubrió de tierra unos cinco kilómetros, por lo que hubo que empezar de nuevo desde los 7.000 metros. En 1992, tras superar de nuevo los 12 km, detuvieron los trabajos.
El hundimiento de la URSS, la imposibilidad de superar técnicamente las dificultades de enfrentarse a temperaturas superiores a los 180º C y el importante desembolso económico que suponía seguir excavando en dirección al núcleo de la Tierra provocaron que se detuviera para siempre la prospección.
Desde entonces, hace ya más de 27 años, el Pozo de Kola sigue cerrado por una enorme tapa metálica, incrustada en el hormigón, y guardando sus secretos en el interior.
A pesar de no conseguir el ansiado objetivo de llegar al centro de nuestro planeta, Kola tiene el honor de ser el agujero artificial más grande nunca antes hecho por el ser humano. No se consiguió el objetivo final, que no era otro que llegar a lo más profundo de la Tierra, pero sí lograron alcanzar un punto hasta donde el ser humano no ha conseguido volver a llegar.
Kola es la ‘boca del infierno’, un agujero a 180º C que sigue albergando los secretos más profundos de la URSS.
Cinco jóvenes devuelven la vida a un pueblo abandonado de las Cinco Villas
eldiario.es(P.S.Soriano) — Tras 15 kilómetros de pista, llena de barro, baches y cuestas, se encuentra un pueblo de la comarca zaragozana de las Cinco Villas cuyo nombre no podemos revelar a petición de sus habitantes.
Es un pueblo autogestionado, abandonado hace unos 60 años y habitado ahora por un grupo de cinco jóvenes que viven de manera continua desde hace dos años que buscan no solo reconstruir el pueblo y habitarlo, sino que crear una comunidad a la que se sumen más personas y familias.
Al llegar, la figura de una bruja decora las ramas de uno de los primeros árboles, un amuleto cuelga bajo el marco de la entrada de la casa principal, como símbolo de protección.
En la plaza del pueblo los perros corretean entre las mesas y por debajo de una hamaca atada a dos troncos, que se balancea con la fresca brisa al mismo tiempo que suena una campana de viento colgada un poco más arriba.
Dos visitantes amigos cruzan el pequeño puente troncos que atraviesa el cauce de la fuente, ahora seca por el invierno. Marchan de vuelta a Murillo de Gallego a través de la calle principal, protegidos por los muros todavía a medio reconstruir.
Pasan junto a la casa de invitados, el colegio, y el corral para las gallinas y cabras, para luego desaparecer agitando sus brazos a modo de despedida tras la iglesia.
Es un pueblo autogestionado, abandonado hace unos 60 años y habitado ahora por un grupo de cinco jóvenes
Todo comenzó de manera azarosa poco antes de la pandemia.
Cinco amigos deciden que quieren vivir en un pueblo abandonado para alejarse de la sociedad, estar en contacto con la naturaleza y vivir por sí mismos.
Tras un primer intento en la provincia de Huesca, contactan con un antiguo propietario y vecino del pueblo, Ángel Alegre: «Contactamos con él a través de una amiga y descubrimos que quería ceder su casa a través de un contrato a gente que estuviera dispuesta a darle vida al pueblo» explica Selva, de 22 años, la más joven del grupo.
«Mas allá de los motivos individuales todos buscábamos el mismo objetivo: aprender a ser autosuficientes; aprender a construir, cultivar, crear tu luz, coger tu agua. Y a la vez vivir en la naturaleza y a construir con lo que tienes en tu entorno, no cogerlo de otro sitio».
Uno de los vecinos del pueblo
El pueblo se compone de siete casas, cuatro de ellas habitables, colocadas sobre grandes montículos de roca pulida; una fuente, dos manantiales en su parte más baja, dos hornos, un colegio, una corrala para los animales, un invernadero y la iglesia colocada en la parte alta.
De esta última cabe destacar su cementerio, situado en una pequeña ladera y ahora derrumbado, donde todavía asoman huesos, «Vinieron hace meses dos arqueólogos y dijeron que era una fosa común. Nos dijeron que no tocáramos nada, pero esto me parece una falta de respeto, son restos humanos» crítica Chose, de 34 años y quien hace de guía para la visita.
Un poco más abajo, se encuentra la única propiedad privada de la localidad, una casa alta comprada hace más de 6 años por un arquitecto madrileño con la idea de reconstruirla él mismo.
Cuentan con dos placas solares con las que recargan dos baterías portátiles
Aparte de los propios recursos del pueblo, y del terreno para cultivar situado en la parte baja, cuentan con dos placas solares con las que recargan dos baterías portátiles de unos cuatro o cinco días de duración para poder iluminar la casa cuando cae la noche, además de un sistema de recogida de lluvia con capacidad para 200 litros.
Organización horizontal para construir el futuro
Entre sus proyectos más inmediatos se encuentra la reconstrucción de los muros que dividen las parcelas, pintar las paredes de la escuela y cambiar los tejados de esta y de la casa de invitados.
A largo plazo, quieren convertir la escuela en un centro de enseñanza libre: «Los niños aprenden jugando, cuando eres niño tienes muchísima energía y lo que necesitas es descubrir. También hay que tener en cuenta que no hay una obligación de asistir a clase, pero al final aprendes de una manera que te interesa y te gusta y acaban yendo todos a clase a las 9 de la mañana todas las horas».
En este momento la escuela funciona como centro social para actividades y juegos, practicar yoga, meditación y también como bar para cuando lleguen las visitas en verano, ya que, además, colaboran con distintas asociaciones, la última de ellas Biesdar.org, con quien se organizó una granja escuela para niños el verano pasado.
Cinco jóvenes devuelven la vida a un pueblo abandonado de las Cinco Villas
Para realizar todos estos proyectos se organizan en asambleas horizontales (sobre todo en verano cuando pueden llegar a ser 15 vecinos), sin nadie que ejerza el papel de líder «Se propone un tema, cada uno da su opinión y se llega a un consenso».
«Tenemos una tabla donde ponemos todas las cosas que creemos importantes tanto para el día como para la tarde. A veces lo hacemos a suertes así los trabajos son rotativos y la gente no se acaba cansando».
Pero también existen las llamadas «asambleas emocionales», reuniones que surgen cuando hay algún conflicto o tensión con el fin de resolverlo: «normalmente se proponen por la persona que quiere expresar algo», «aquí se trata también de sentimientos y convivencia.
Si hay que estar el rato que se esté, se está; si hay que volver a hablarlo, se habla. Al final es una parte importante también del proyecto, saber escuchar y crecer como grupo» explican Selva, Chose y Vanesa.
Una alternativa al sistema y poder compartirlo
Rechazan cualquier tipo de etiqueta y espectro político, Vanesa explica que en todo caso pueden definirse como naturalistas «como conexión con la naturaleza, volver a plantar árboles, limpiar el cauce de los ríos, que los animales vuelvan a cagar para que vuelvan a salir flores. También recuperar tradiciones, como construir una casa de piedra o un horno de arcilla.
Aprendes a no necesitar más de lo que puedes, solo abrir los ojos. También un mayor contacto con el reciclaje, al final tú no eres responsable de lo que ocurre con tu basura, se la estas dando a una empresa para que ella decida que hacer con tu basura»
La decisión de formar esta comunidad también vino por su rechazo al sistema predominante: «Se está creando una individualidad demasiado antipática. Mientras tu estés bien te da igual que el resto esté mal, que haya injusticias, que haya hambre, que se degrade el medio ambiente.
Desde que naces te instauran unas ideas de lo que tienes que hacer con tu vida. Al final el objetivo de este proyecto es también mostrar una alternativa al sistema» explica Selva.
Practican tiro con arco
No se puede negar que el proyecto funciona en la búsqueda de una alternativa, pero también se respira ese aire de paz y armonía de la que hablan sus habitantes. No consideran como suya esta tierra y de hecho reconocen que, si se viesen obligados a marchar, lo aceptarían y buscarían otro sitio.
No buscan la posesión de un lugar y hacerlo suyo, sino habitarlo, cuidarlo y sobre todo compartirlo. Esperan en un futuro poder crear una comunidad más grande y asentarse.
Tras un invierno en que se congelaron los campos y que, como dice Vanesa, «hay que aprender a hibernar» parece que este llega a su fin.
La luz del sol es cada vez más cálida; por la tarde, los chicos salen a jugar con arcos y flechas hechos por sí mismos. Y a la mañana siguiente, en el huerto de arboles frutales, parece que el ciruelo está floreciendo.
Hierba creciendo sobre unas rocas en Couverville Island, en La Antártida.
Gizmodo(M.Taft) — Hay unas plantitas muy monas creciendo en la Antártida, y son un mal augurio para el resto del continente helado y el futuro de nuestro planeta. Un nuevo estudio publicado en la revista Current Biology confirma que las plantas llevan diez años extendiéndose rápidamente debido a las altas temperaturas.
“La Antártida es como el canario en la mina de carbón”, explica Nicoletta Cannone, principal autora del estudio y profesora asociada de ecología en la Universidad de Insubria. El gélido paisaje de ese continente significa que pocas plantas crecen en él, y que normalmente lo hacen muy separadas.
De hecho solo hay dos especies que den flores. El estudio recién publicado se ha centrado precisamente en estas dos especies: la Deschampsia antarctica, que es un tipo de planta herbácea, y la Colobanthus quitensis, que florece con diminutas flores amarillas.
“Estas plantas están bien adaptadas al clima antártico. Son capaces de hacer fotosíntesis a temperaturas bajo cero o cubiertas de nieve y reinician su crecimiento cuando termina el invierno.”
Cannone y sus colegas se han centrado en estudiar la población de estas dos especies en Signy Island, una de las islas que forman parte del archipiélago de las Orknay del sur.
La razón para esta elección es que hay muchos datos históricos sobre la presencia y extensión de estas plantas en las islas desde los años 60. Lo que los investigadores han hecho ha sido comparar este registro histórico de datos con observaciones de las plantas realizadas entre 2009 y 2018.
Durante estos nueve años, el clima de las islas se ha vuelto cada vez más templado, y resulta que a las plantas les encanta el cambio. La Colobanthus ha crecido a un ritmo tres veces más rápido en estos nueve últimos años comparado con los índices de crecimiento entre 1960 y 2009.
La Deschampsia, por su parte, no es que haya crecido, es que se ha disparado hasta el punto de que su extensión y crecimiento es hoy diez veces superior a hace una década.
Y no es precisamente que las islas hayan experimentado un cambio abrupto en términos humanos. Las temperaturas han subido una media de 1 grado Celsius al año, pero está claro que es lo suficiente como para que las plantas se sientan ahora a sus anchas.
“El estudio es la primeras evidencia del impacto acelerado del Cambio Climático en la Antártida”, explica Cannone. “Las plantas son el mejor indicador que tenemos de los efectos del cambio climático porque no pueden desplazarse como los animales cuando se producen cambios en su entorno”.
Aunque el continente n está experimentando cambios tan rápidos como los del ártico, está claro que la Antártida no es inmune al cambio climático como algunos científicos habían llegado a teorizar.
Un estudio publicado en 2020 advertía de que la Antártida se ha calentado a un ritmo tres veces más rápido que el del resto del mundo durante los últimos 30 años.
En las últimas décadas, la Antártida también ha sufrido una pérdida masiva de hielo. Entre 2008 y 2015, esa pérdida se cifra en 32 millones de toneladas anuales de hielo que se pierde en el mar. Mientras tanto, un estudio en 2019 informa de que una cuarta parte de los glaciares del continente se han desestabilizado respecto a cómo estaban en 1992.
Los glaciares hacen un trabajo crucial como válvulas que evitan la pérdida de hielo y hay algunos como el de Thwaites (conveniente apodado como el Glaciar del fin del mundo) que muestran un aspecto realmente preocupante.
Probablemente haya otros factores que intervienen en este crecimiento anormal de las flores. La actividad de las focas suele interferir en su crecimiento, y las poblaciones de focas han decrecido en los últimos años, pero la razón última del cambio sigue siendo la subida de las temperaturas, y estamos viendo sus efectos a un ritmo mucho más acelerado de lo que esperábamos.
“Esperábamos ver un incremento en las poblaciones”, termina Cannone. “Pero lo que hemos registrado se sale de todas las escalas y es una clara voz de alarma sobre el calentamiento”.
L.B.V.(G.Carvajal) — En la provincia de Isfahán, en el centro de Irán, se ubica la ciudad de Nushabad (o Nooshabad), a la que algunos identifican con una de las capitales de Cosroes I, uno de los principales reyes de la dinastía persa sasánida que reinó entre 531 y 579 d.C., contemporáneo del bizantino Justiniano I (al que se enfrentó por el control de Oriente Medio).
Una leyenda cuenta que un rey, quizá el propio Cosroes, se detuvo en la zona en una ocasión para beber agua de uno de sus pozos, encontrándola tan extremadamente fría y clara que ordenó la construcción de la ciudad en torno al pozo y la llamó Anoushabad, que significa ciudad del agua fría y sabrosa.
Cierta o no la leyenda, el caso es que a pesar de hallarse en la región desértica central de Irán, posee efectivamente manantiales de agua fresca.
Una de las entradas al complejo subterráneo
La ciudad, que hoy tiene unos 10.000 habitantes, es uno de los principales atractivos turísticos del país debido a que en 2006 se produjo en ella un asombroso descubrimiento.
Un vecino que estaba excavando en terrenos de su propiedad para abrir un pozo se encontró una inesperada sorpresa: bajo su casa, y buena parte de la ciudad moderna, se extendía un laberinto de pasadizos y cámaras subterráneas.
Resultó ser toda una ciudad bajo tierra, a una profundidad de entre 4 y 18 metros según las zonas y de unos 4 kilómetros cuadrados de extensión. Las estancias, pasillos y canales que la conforman se estructuran en tres niveles interconectados cuya altura varía entre 1,70 y 1,80 metros.
Una de las estancias subterráneas
Se la denomina Ouee (o Ouyi) y se cree que data de la época sasánida, hace unos 1.500 años, aunque se desconoce con que fin se construyó. Entre las hipótesis que se barajan están el servir de refugio frente a las altas temperaturas diurnas (y las bajas temperaturas nocturnas), o frente a ataques externos.
La cisterna abovedada
Parece que la entrada a los subterráneos se realizaba por diferentes puntos, incluso desde las propias casas de los habitantes de la ciudad, pero también desde algunos espacios públicos.
Esto ha llevado a algunos investigadores a sugerir que en realidad se trata de un sistema de aire acondicionado para los cálidos veranos de la zona.
Otros, por el contrario, ven en el sistema de pasadizos y recovecos un sistema defensivo con el que emboscar y capturar a los enemigos que se aventuraban a adentrarse en ellos.
En cualquier caso, los pasadizos se disponen con estancias a los lados (probablemente una estancia por familia), mientras que los túneles verticales sirven de conexión entre los niveles, y los que tienen forma de U serían respiraderos de ventilación. El complejo incluye también una impresionante cisterna abovedada, que hoy se usa para recibir a los visitantes.
Uno de los pasadizos
La ciudad subterránea estuvo en uso durante toda la Edad Media, la época del Imperio safávida (1501-1722) e incluso en los años de la dinastía kayar (que gobernó Irán entre 1785 y 1925). En algún momento de finales de este último periodo cayó en desuso y fue completamente olvidada, hasta ser redescubierta en 2006.
Clarín — En Brasil, Atafona, el balneario que está desapareciendo devorado por el mar, debido a una combinación de factores naturales y humanos, el mar avanza hasta seis metros por año y ya ha sumergido más de 500 casas en una franja de 2 km.
Los buitres merodean en la arena, entre escombros de las últimas casas destruidas por el mar. Atafona, un balneario apacible al norte de Rio de Janeiro, sufre una erosión crónica agudizada por el calentamiento que la transformó en un paisaje apocalíptico.
Debido a una combinación de factores naturales y humanos, el mar avanza hasta seis metros por año y ya ha sumergido más de 500 casas en una franja de 2 km.
Lo que atraía a los turistas a Atafona (el mar) se convirtió en su enemigo. El avance del agua obligó a detener la construcción del hotel hasta que, hace 13 años, la fuerza del océano derrumbó.
La erosión extrema, que coloca a Atafona entre el 4% del litoral mundial donde el mar consume más de cinco metros por año, se ha agudizado ahora por el cambio climático
Debido a la actividad humana, a lo largo del último medio siglo el océano Atlántico avanza implacable sobre Atafona, parte del municipio de Sao Joao da Barra, a 250 kilómetros de la capital de Río de Janeiro, donde viven 36.000 personas.
Con la «subida del nivel del mar» a largo plazo y «a corto y medio plazo con las resacas excepcionales y los periodos prolongados de lluvias y sequías», explica el geólogo Eduardo Bulhoes, de la Universidad Federal Fluminense.
Al menos tres propuestas fueron presentadas a la Alcaldía para frenar la erosión, que incluyen la construcción de escolleras o diques rompeolas para disminuir la fuerza del mar y la recuperación artificial de la playa transportando arena desde el fondo del delta del río.
Pescadores en la playa de Atafona, en Atafona, en Sao Joao da Barra, Río de Janeiro, Brasil, febrero de 2022.
Los buitres deambulan por la arena de la ciudad turística brasileña de Atafona entre las ruinas de las últimas casas destruidas por el mar, cuya implacable subida ha convertido el litoral local en un paisaje apocalíptico.
Debido a una combinación de factores naturales y humanos, el mar avanza hasta seis metros por año y ya ha sumergido más de 500 casas en una franja de 2 km. Una de las próximas será la del empresario Joao Waked Peixoto.
Desde hace medio siglo, las aguas del Atlántico consumen lenta e implacablemente Atafona, donde viven 36.000 personas.
Los buitres merodean en la arena, entre escombros de las últimas casas destruidas por el mar. Atafona, un balneario apacible al norte de Rio de Janeiro, sufre una erosión crónica agudizada por el calentamiento que la transformó en un paisaje apocalíptico.
Caminando junto a un revoltijo de vigas y azulejos, Waked Peixoto muestra cómo sucumbió la última vivienda que separaba la suya del mar: resta apenas el fondo de un cuarto azul en el que fragmentos de revistas, una bicicleta y otras señales de vida reciente son sacudidas por el viento.
En el área de riesgo, siguen en pie solo 180 casas con 302 habitantes, el mar avanzó de tres a cuatro metros en 15 días
Como muchos residentes de Campos dos Goytacazes, una próspera ciudad al norte de Rio de Janeiro que recibe regalías del petróleo, su abuelo construyó en la cercana Atafona su casa de veraneo: un refugio de ambientes amplios con jardín.
«Será una pena perder esta casa, que guarda los recuerdos de mi familia entera, mis padres, hermanas… todos veníamos aquí», lamenta Waked Peixoto. Pero será inevitable.
La erosión extrema, que coloca a Atafona entre el 4% del litoral mundial donde el mar consume más de cinco metros por año, se ha agudizado ahora por el cambio climático, con la «subida del nivel del mar» a largo plazo y «a corto y medio plazo con las resacas excepcionales y los periodos prolongados de lluvias y sequías», explica el geólogo Eduardo Bulhoes, de la Universidad Federal Fluminense.
Un buitre se posa sobre un pez en la playa de Atafona, barrio de Atafona, en Sao Joao da Barra, Río de Janeiro, Brasil. Los buitres deambulan por la arena entre las ruinas de las últimas casas destruidas por el mar, cuya implacable subida ha convertido el litoral local en un paisaje apocalíptico.
l menos tres propuestas fueron presentadas a la Alcaldía para frenar la erosión, que incluyen la construcción de escolleras o diques rompeolas para disminuir la fuerza del mar y la recuperación artificial de la playa transportando arena desde el fondo del delta del río.
La Alcaldía de Sao Joao da Barra al que pertenece Atafona, paga un alquiler social de 1.200 reales (USD 230) a más de 40 familias desalojadas.
Debido a una combinación de factores naturales y humanos, el mar avanza hasta seis metros por año y ya ha sumergido más de 500 casas en una franja de 2 km. Una de las próximas será la del empresario Joao Waked Peixoto.
Caminando junto a un revoltijo de vigas y azulejos, Waked Peixoto muestra cómo sucumbió la última vivienda que separaba la suya del mar: resta apenas el fondo de un cuarto azul en el que fragmentos de revistas, una bicicleta y otras señales de vida reciente son sacudidas por el viento.
Como muchos residentes de Campos dos Goytacazes, una próspera ciudad al norte de Rio de Janeiro que recibe regalías del petróleo, su abuelo construyó en la cercana Atafona su casa de veraneo: un refugio de ambientes amplios con jardín.»Será una pena perder esta casa», lamenta Waked Peixoto. Pero será inevitable.
La erosión extrema, que coloca a Atafona entre el 4% del litoral mundial donde el mar consume más de cinco metros por año, se ha agudizado ahora por el cambio climático, con la «subida del nivel del mar» a largo plazo y «a corto y medio plazo con las resacas excepcionales y los periodos prolongados de lluvias y sequías», explica el geólogo Eduardo Bulhoes, de la Universidad Federal Fluminense.
Notimundo — Vastas cadenas montañosas que alcanzaban la altura del Himalaya pero eran 3 o 4 veces más largas «sobrealimentaron» la evolución de la vida en la Tierra hace unos 2.000 millones de años.
Esta es la conclusión de los expertos dirigidos por la Universidad Nacional de Australia, quienes dijeron que estas «supermontañas» filtraron nutrientes esenciales, estimulando la actividad biológica.
Los investigadores detectaron evidencia en sedimentos de ríos antiguos de dos «enormes picos» en la actividad de construcción de montañas, coincidiendo con desarrollos clave en la historia de la vida.
Estos incluyen el desarrollo de células complejas, la aparición de los primeros animales grandes y el establecimiento de los principales grupos de animales.
Las colosales cadenas montañosas cruzaron supercontinentes enteros a 4.900 millas (8.000 km) de largo, en comparación con el tramo del Himalaya de solo 1.500 millas (2.400 km).
Vastas cadenas montañosas que alcanzaban la altura del Himalaya (en la foto), pero que eran 3 o 4 veces más largas, «sobrealimentaron» la evolución de la vida en la Tierra hace unos 2000 millones de años.
La segunda de las vastas cadenas montañosas, la Supermontaña Transgondwanan, se construyó durante un evento llamado Orogenia de África Oriental (EAO) y coincidió con la aparición de los primeros animales grandes hace unos 575 millones de años.
En la imagen: un mapa que muestra la ubicación de la EAO entre el oeste y el este de Gondwana en colisión hace unos 650-500 millones de años.
LOS ‘BILLONES ABURRIDOS’
El ‘Billón Aburrido’ fue un período de intensa estabilidad que se extendió desde hace 1.800-0.800 millones de años.
Durante este intervalo, no hubo eventos biológicos, climáticos o geológicos importantes, con un clima no glacial y bajos niveles de oxígeno atmosférico.
Según el profesor Campbell, la desaceleración de la evolución durante Boring Billion fue el resultado de la falta de supermontañas en este período, lo que redujo el suministro de nutrientes que se erosionaron en los océanos.
En ese momento, los océanos del mundo habrían tenido una composición predominantemente sulfurosa, lo que se cree que puede haberles dado una coloración de negro a turquesa lechoso, en lugar del azul que nos es familiar hoy.
El estudio fue realizado por la geoquímica Ziyi Zhu de la Universidad Nacional de Australia en Canberra y sus colegas.
«Hoy no hay nada como estos dos rangos», explicó la Sra. Zhu.
‘No es solo su altura, imagina los 2.400 kilómetros [1,491 mile] -Largos Himalayas repetidos tres o cuatro veces [and] te haces una idea de la escala.
Vista desde el espacio del Himalaya, la meseta tibetana y la llanura indogangética.
Las cadenas de supermontañas se han formado dos veces en la historia de la Tierra cuando las placas tectónicas chocaron entre sí, una hace entre 2000 y 1800 millones de años y la segunda hace entre 650 y 500 millones de años, aunque hace mucho tiempo que desaparecieron.
Fue su erosión gradual por los elementos lo que llevó a que nutrientes como el hierro y el fósforo fueran arrastrados a los océanos en mayores volúmenes, lo que ayudó a estimular la vida y la evolución hacia formas más grandes y complejas.
Además de esto, explicaron los investigadores, los aumentos resultantes en la producción biológica, acompañados por el rápido entierro de carbono orgánico y hierro, habrían llevado a aumentos en los niveles de oxígeno atmosférico.
«Se cree que los niveles de oxígeno atmosférico aumentaron en una serie de pasos, dos de los cuales coinciden con las supermontañas», dijo la Sra. Zhu.
La primera de las vastas cordilleras, la Supermontaña Nuna, surgió al mismo tiempo que los eucariotas, los organismos que más tarde dieron origen a los animales y las plantas.
La segunda, la Supermontaña Transgondwanan, se construyó durante un evento llamado Orogenia de África Oriental y coincidió con la aparición de los primeros animales grandes hace unos 575 millones de años.
Este episodio de formación de montañas también está relacionado con la llamada explosión cámbrica, el período en el que aparecieron por primera vez en escena la mayoría de los principales grupos de animales, que tuvo lugar unos 45 millones de años después.
Los investigadores detectaron evidencia en sedimentos de ríos antiguos de dos «enormes picos» en la actividad de construcción de montañas (en la foto), coincidiendo con desarrollos clave en la historia de la vida.
«El aumento del oxígeno atmosférico asociado con la erosión de la Supermontaña Transgondwanan es el mayor en la historia de la Tierra y fue un requisito previo esencial para la aparición de los animales», explicó la Sra. Zhu.
Los investigadores explicaron que no hay evidencia que sugiera que se construyeron otras supermontañas entre la formación de la cordillera de Nuna y la orogenia de África Oriental.
«El intervalo de tiempo entre hace 1.800 y 800 millones de años se conoce como «los mil millones aburridos», porque hubo poco o ningún avance en la evolución», dijo el autor del artículo y geoquímico Ian Campbell, también de la Universidad Nacional de Australia.
«La desaceleración de la evolución se atribuye a la ausencia de supermontañas durante ese período, lo que reduce el suministro de nutrientes a los océanos».
En su estudio, los investigadores determinaron cuándo hubo períodos de intensa actividad de construcción de montañas mediante el análisis de depósitos de sedimentos de ríos antiguos de todo el mundo en busca de rastros de circón con un bajo contenido de lutecio.
Esta combinación de minerales y elementos de tierras raras se encuentra solo en el fondo de las altas montañas y se forma a través de una intensa presión.
Los resultados completos del estudio se publicaron en la revista Letras de Ciencias Planetarias y de la Tierra.
Cordilleras que rivalizan con el Himalaya (foto) en altura solían extenderse miles y miles de kilómetros a través de las costuras de los supercontinentes en fusión, hace miles de millones de años.
Gondwana fue la masa de tierra del sur formada a partir de la ruptura del supercontinente Pangea.
Hace solo 70 años, la mayoría de los científicos pensaban que los continentes de la Tierra estaban fijos en su posición desde el principio de los tiempos.
A medida que los geólogos estudiaban más las rocas de la Tierra y los paleontólogos consideraban las ubicaciones de los fósiles, una nueva teoría ganó popularidad.
Argumentó que las masas terrestres de la Tierra han participado en un magnífico vals a lo largo de la historia del planeta.
Esta danza continúa hoy mientras los océanos, montañas y valles continúan cambiando como consecuencia del movimiento de las placas tectónicas de la Tierra.
El supercontinente Pangea comenzó a fragmentarse hace unos 250 millones de años, produciendo la masa de tierra del norte conocida como Laurasia y la masa de tierra del sur Gondwana.
Luego, la masa de tierra masiva de Gondwana comenzó a separarse hace unos 165 millones de años.
Este proceso llevó mucho tiempo. Una de las últimas áreas en separarse fue Tasmania, Australia, de la Antártida hace unos 45 millones de años.
Descubrir(D.Rubio) — Extramuros de la vieja Toledo, en la ribera del río Tajo, se ubica el Palacio de Galiana, una de las joyas secretas de la ciudad. Restaurado palacio mudéjar en el que desde hace años se celebran todo tipo de eventos, sus muros y jardines cobijan algunas de las leyendas más bonitas de Toledo.
Y es que su propio nombre deriva de una tradición con más de diez siglos de historia protagonizada por una princesa musulmana de nombre Galiana que habría enamorado al joven Carlomagno que se hallaba desterrado en Toledo. Acompáñanos en este viaje a la Edad Media para conocer el relato legendario del Palacio de Galiana que aún fascina en la Ciudad de las Tres Culturas.
Carlomagno y la princesa Galiana en Toledo
Cuentan que hacia el 770, un joven Carlomagno, hijo de Pipino el Breve y Bertrada de Laón y nieto de Carlos Martel, debe abandonar Francia tras una conspiración contra sus padres que mueren envenenados por Rainfroi y Heldrí, hijos bastardos de Pipino.
Para no caer en la misma suerte, Carlos pone rumbo más allá de la frontera del Reino franco y llega a la península ibérica, dominada en su mayor parte por los árabes que unas décadas atrás habían cruzado el estrecho de Gibraltar desde el Norte de África.
De camino al sur, llega a sus oídos un rumor sobre una princesa de extraordinaria belleza que habita en la ciudad de Toledo, llamada por aquel entonces Tulaytula y gobernada por el rey Galafre.
Carlos pone rumbo a Toledo y decide cambiarse el nombre para pasar inadvertido y evitar que sus persecutores den con su paradero: se llamará Mainet, nombre que da título a estas leyendas sobre el mito de las mocedades del futuro emperador carolingio.
Una vez en Toledo, busca a la bella Galiana que se encuentra en su palacio, en la orilla de Tajo. En los jardines de palacio, Carlos y Galiana se ven por vez primera y ambos caen bajo el hechizo del amor. Pero hay un problema: Galiana está comprometida con Abenzaide, gobernador de Guadalajara, un rudo guerrero famoso por su crueldad, que la princesa, por supuesto, no ama.
Interior del Palacio de Galiana según ilustración de Jenaro Pérez Villaamil (1850).
El conflicto está servido: el rey Galafre decide consultar a los muftíes —consejeros musulmanes— para deshacer el entuerto al encontrarse con dos peticiones de boda al mismo tiempo: la de un misterioso caballero franco y la del gobernador de Guadalajara.
Galafre hace caso a los consejos de sus asesores: organizará un torneo a muerte. Mainet y Abenzaide aceptan el reto, confiando en sus respectivas dotes guerreras.
En una explanada cercana a palacio se desarrolla el torneo en el que chocan violentamente los dos pretendientes de Galiana. Cuando la polvareda se levanta, solo Carlos está en pie. Ha ganado. Carlos se casará con Galiana que, tras convertirse al cristianismo y aclararse el panorama en el Reino franco, se convertirá en la futura reina del Imperio carolingio.
Así finaliza una de las diversas versiones de la leyenda Mainet que alcanzó gran éxito en buena parte de Europa durante la Edad Media. Según Ramón Menéndez Pidal, que estudio a fondo las leyendas de Carlomagno haciendo un trabajo de campo en la propia ciudad de Toledo, todo indica que esta leyenda fue escrita, quizás por un emigrante francés, en la ciudad toledana.
Según el historiador gallego, la vieja vía Galliana que comunicaba con las Galias terminaría dando nombre al palacio toledano gracias a esta leyenda.
Alfonso VI y la mano horadada
La otra leyenda que da lustre al Palacio de Galiana nos sitúa en torno a 1072, en el contexto de las luchas intestinas entre los hijos de Fernando I de León por el trono de Castilla. La leyenda parte de las crónicas históricas que sitúan la presencia de Alfonso exiliado en Toledo bajo la protección del rey Al-Mamún, antiguo vasallo de Fernando I.
El rey de la Taifa de Toledo ofrece a Alfonso VI el Palacio de Galiana como residencia temporal mientras resuelve sus disputas con su hermano, estableciéndose entre ellos una gran amistad… que termina en traición.
El nuevo estudio fue posible gracias al esfuerzo de 15 expediciones internacionales que recogieron muestras de la zona abisal en todos los océanos. En la foto se ve el buque de investigación alemán Sonne.
BBC News(A.Martins) — Es la región menos explorada del planeta, aunque ocupa más del 60% de la corteza terrestre.
La zona abisal, también conocida popularmente como reino abisal, es una capa del océano profundo donde se encuentran gran parte de los fondos marinos.
Es un mundo donde las condiciones son extremas y que alberga, sin embargo, una gran riqueza de vida.
Científicos de ocho países llevaron a cabo el mayor análisis hasta la fecha del ADN de aguas y sedimentos en la profundidad del océano.
El estudio, que acaba de ser publicado en la revista Science Advances, reveló que gran parte de las especies que viven en el reino abisal son totalmente nuevas para la ciencia.
Tres expertos españoles autores del estudio le explicaron a BBC Mundo qué es la zona abisal, cuáles son los principales hallazgos de la nueva investigación y por qué urge proteger ese mundo casi desconocido.
¿Qué es y dónde comienza el reino abisal?
«Es la zona de los océanos que comienza a los 4.000 metros de profundidad«, señaló Covadonga Orejas Saco del Valle, investigadora del Centro Oceanográfico de Gijón, perteneciente al Instituto Español de Oceanografía (CSIC).
«Se dice que es la última frontera por lo poco que conocemos de la misma. De hecho las superficies de la Luna y de Marte están cartografiadas en su totalidad, pero solo el 20% de los fondos oceánicos han sido cartografiados hasta la fecha», agregó la experta española.
La zona abisal llega hasta los 6.000 metros, y a partir de allí comienza lo que se denomina zona hadal.
Gran parte de los fondos del océano están a profundidades de unos 4.000 a 5.500 metros.
«Todavía hay en las fosas otras partes donde se puede llegar hasta los 10.000, 15.000 metros de profundidad, pero eso es simplemente un 5 o un 6% del planeta», explicó Pedro Martínez Arbizu, biólogo marino e investigador del Museo de Historia Natural Senckenberg en Alemania.
¿Cómo es ese mundo extremo y quiénes viven allí?
En la zona abisal la presión es muy grande. «(Hay) 500 a 600 atmósferas de presión, de 500 a 600 veces más que la presión atmosférica que tenemos en superficie», apuntó Martínez Arbizu.
Por otra parte, según explicó Orejas Saco del Valle, «las temperaturas son muy bajas (entre 2 y 3 grados) y no llega la luz«.
«La fauna es variada perteneciendo a diversos grupos taxonómicos, desde organismos diminutos a diferentes especies de peces, y este estudio demuestra que es aún más diversa de lo que se pensaba», agregó la investigadora.
Puesto que no llega la luz a estas profundidades, no es posible la fotosíntesis.
A la zona abisal no llega la luz.
En la zona abisal los organismos «se alimentan solo de lo que cae de la superficie del océano en lo que nosotros llamamos la nieve marina«, señaló Martínez Arbizu.
«Son restos de las algas y restos de las carcasas de los pequeños habitantes del zooplancton que van cayendo poco a poco y llegan hasta esas profundidades».
Sin embargo, solamente un 5% de lo que se produce en la superficie es lo que llega allí abajo, agregó el científico. El resto se consume en superficie o en su tránsito a través de la columna de agua.
En la zona abisal los organismos se alimentan de lo que cae de la superficie del océano en lo que se conoce como la nieve marina.
Ramon Massana, investigador en el Institut de Ciències del Mar (CSIC) en Barcelona y especialista en ecología microbiana, explicó que los organismos que viven en los sedimentos abisales incluyen una gran variedad de animales (nemátodos, crustáceos, anélidos) y también eucariotas microbianos y procariotas. «Son especies plenamente adaptadas a estas condiciones extremas«.
Los eucariontes son aquellos organismos, como las plantas y los animales —incluidos los seres humanos—, compuestos por células eucariotas, que poseen un núcleo diferenciado protegido por una membrana.
Los procariontes, en cambio, son microorganismos como las bacterias, cuyas células —procariotas— no tienen un núcleo definido y en las que el material genético está disperso en el citoplasma).
¿Por qué se conoce tan poco sobre el reino abisal?
El estudio fue el resultado de un gran esfuerzo internacional en el que se analizaron muestras obtenidas por 15 expediciones internacionales.
«Es un ecosistema de difícil acceso, por eso conocemos tan poco. Y es muy costoso llevar a cabo estas investigaciones. De ahí la importancia de aunar esfuerzos y recursos y establecer colaboraciones internacionales como la que muestra esta investigación», señaló Orejas Saco del Valle.
Covadonga Orejas Saco del Valle es investigadora del Centro Oceanográfico de Gijón, perteneciente al Instituto Español de Oceanografía (CSIC).
Martínez Arbizu explicó, por ejemplo, que para tomar una muestra con una draga a 5.000 metros de profundidad, una embarcación debe contar con un cable de más de 10 kms y hay pocos barcos que tienen esa capacidad.
¿Qué reveló el estudio?
Los científicos analizaron 1.700 muestras de agua y sedimentos de la zona abisal, y dos billones de secuencias de ADN.
Los resultados de esa secuenciación masiva fueron comparados a su vez con los de muestras de diferentes niveles en la columna de agua en todos los océanos del mundo.
«El principal hallazgo ha sido caracterizar la gran diversidad que habita los fondos abisales y hadales, y lo mucho que aún nos queda por descubrir en los mismos», señaló Orejas Saco del Valle.
«El estudio pone de manifiesto que la diversidad de los fondos, que se había pensado era menor que la de la columna de agua, es muy elevada, de hecho hasta tres veces mayor. Todo ello nos muestra una nueva imagen sobre la vida en los fondos sedimentarios oceánicos», agregó la investigadora.
La diversidad de especies en la zona abisal es hasta tres veces mayor que en la columna de agua.
«Es sorprendente», señaló Martínez Arbizu, «porque en realidad casi todos los grupos animales tienen alguna alguna familia que está representada en la plataforma abisal».
«Pueden ser estrellas de mar, crustáceos como pequeños langostinos, corales, esponjas, pero son formas diferentes de lo que conocemos de la superficie».
Cerca de dos tercios de esta diversidad no puede asignarse a ningún grupo conocido.
«Esas especies son nuevas, nadie las ha investigado todavía, no existen referencias en las bases de datos internacionales. No sabemos muchas veces a que grupo animal pertenecen», agregó Martínez Arbizu.
Orejas Saco del Valle señaló que el ADN antiguo depositado en los sedimentos contribuirá además a reconstruir las características pasadas del océano.
¿Por qué se dice que el estudio presenta una visión unificada del ADN en el océano?
El estudio representa la primera visión unificada de la biodiversidad eucariota de los océanos a escala global, basada en el análisis de ADN desde la superficie del océano hasta los sedimentos del océano profundo.
Los resultados permitirán por ello abordar por primera vez cuestiones de ecología marina a escala mundial.
«Antes de este estudio, se habían publicado los resultados de campañas de circunnavegación, como las expediciones Malaspina y TaraOceans, que habían caracterizado la diversidad del plancton eucariótico microbiano a nivel del océano global, pero se tenía un conocimiento muy parcial y fragmentado de la diversidad en sedimentos profundos«, explicó Ramon Massana.
«En este estudio se ponen juntos los datos recogidos en 15 expediciones internacionales en sedimentos profundos, lo que permite dar también una visión global de la diversidad bentónica». (Bentos, o fondo marino en griego, es una referencia a los organismos que viven en el fondo del océano, a diferencia de los que viven en la columna de agua como el plancton).
Massana agregó que gracias a la nueva investigación, «por primera vez se pueden comparar estos dos componentes, plancton y bentos, en una escala global».
¿Qué papel juega el reino abisal en la «bomba biológica»?
Un aspecto clave del estudio es que los científicos lograron diferenciar el ADN de los organismos de plancton cuyos restos cayeron al fondo del océano, del ADN de los organismos autóctonos que viven en la zona abisal.
Esta distinción permite comprender mejor lo que se conoce como la «bomba biológica»: el proceso que transfiere el dióxido de carbono atmosférico a las profundidades del océano, regulando así el clima global y aminorando el impacto del cambio climático.
Ramon Massana es científico del Institut de Ciències del Mar (CSIC) en Barcelona y especialista en ecología microbiana
«Los ecosistemas bentónicos de los fondos marinos son la base de dos importantes servicios ecosistémicos de importancia global», explicó Massana.
Por un lado, participan en el reciclaje de nutrientes inorgánicos, señaló. «La materia orgánica que llega a estas regiones se remineraliza, y a la larga, los nutrientes inorgánicos volverán a las capas superficiales para permitir la fotosíntesis».
«Por otro lado, parte del carbono sedimentado se almacena en los sedimentos en escalas de tiempo geológicos», prosiguió.
«Esto constituye la bomba biológica del carbono: la fotosíntesis captura CO2 atmosférico, una parte pequeña sedimenta y queda secuestrada en los sedimentos profundos«.
«Este proceso está actualmente contribuyendo a mitigar, parcialmente, los efectos del aporte de CO2 a la atmósfera por el uso de combustibles fósiles».
Cerca de dos tercios de la diversidad hallada en el reino abisal no puede asignarse a ningún grupo conocido.
¿Es un ecosistema amenazado?
Orejas Saco del Valle subraya la relevancia de la información del estudio de cara a diseñar estrategias adecuadas de gestión y protección de los ecosistemas oceánicos profundos, » que son únicos y funcionalmente muy importantes».
El reino abisal «es como un tesoro», lo define Martínez Arbizu. Y destaca que en sus organismos tal vez se encuentren enzimas u otros productos potencialmente necesarios.
«Es lo mismo que ocurre con el bosque amazónico: si destruimos toda esa diversidad se va con ello la capacidad a lo mejor de conseguir alguna solución para los problemas que tendremos en el futuro«.
Pedro Martínez Arbizu es biólogo marino e investigador del Museo de Historia Natural Senckenberg en Alemania.
Existe actualmente un creciente interés en extraer minerales del fondo del océano.
«Por lo que sabemos los efectos van a ser bastante negativos«, señaló Martínez Arbizu.
«Las áreas que pueden ser impactadas por la minería, por ejemplo de nódulos de manganeso, son bastante grandes».
«Por la temperatura tan baja, todos los procesos vitales de la fauna que vive allí son muy lentos. Si dañas un ecosistema en aguas profundas para que se recupere van a tardar muchos años, estamos pensando que a lo mejor 50, 100, 200 años o incluso más».
explorando.info — Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi consiguió ocupar Francia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Noruega: un enorme tramo de costa.
Para defender las costas de esos países ocupados de posibles ataques de los Aliados, los alemanes construyeron la llamada Muralla del Atlántico, que llegaba desde el sur de Francia hasta las costas septentrionales de Noruega. Este país nórdico tenía una gran importancia estratégica para Alemania, ya que en el puerto noruego de Narvik se cargaba el hierro procedente de las minas suecas
Para proteger Narvik, los alemanes construyeron dos grandes baterías de artillería de costa entre 1942 y 1943: una en la Isla de Engeløya, al norte de Steigen, y otra en la Península de Trondenes, en la localidad de Harstad.
Estas baterías fueron equipadas con colosales cañones Schnelladekanone C/34 de 406 mm, con tres piezas en Engeløya (la llamada Batería Dietl) y cuatro en Trondenes (Batería Theo). Se trata de cañones construidos para ser utilizados en acorazados, y su uso en estas baterías noruegas los convirtió en los cañones de artillería de costa más grandes del mundo.
Para la construcción de esta batería se construyó un muelle a fin de desembarcar los enormes cañones, que posteriormente se transportaron por tierra en grandes cañones hasta sus posiciones.
Además, los alemanes instalaron un campo de prisioneros junto a la batería, a fin de enviar allí a cientos de prisioneros de guerra soviéticos que fueron utilizados como mano de obra esclava en la construcción de la batería.
De ellos, 800 murieron durante las obras. Hoy sus restos están enterrados en un cementerio en Tjøtta. Un monumento recuerda allí a los prisioneros muertos durante la construcción del fuerte.
Tras la guerra, el Ejército Noruego se hizo cargo de estas fortificaciones, integrándolas en su defensa costera. La batería de Engeløya fue desartillada y sus cañones desguazados en 1956. La batería de Trondenes siguió activa, pero el 1 de septiembre de 1958 registró un hecho dramático cuando estalló uno de sus depósitos de municiones, provocando cinco muertos. La batería fue dada de baja por el Ejército Noruego en 1961.
Las cuatro piezas de Trondenes Fort aún se conservan intactas y en un estado relativamente bueno. Una de ellas, bautizada como “Barbara” (seguramente en honor a la patrona de los artilleros), aún está operativa (la torreta puede girar) y forma parte de un museo que recibe numerosos visitantes. El cañón “Barbara” fue restaurado entre 1978 y 1982, mientras que las otras tres piezas fueron pulidas y repintadas en 1991.
Podéis ver aquí un vídeo de Koirankangas que muestra el exterior y del interior del cañón “Barbara”, el único visitable de los cuatro:
Desde la izquierda, las entradas a las cuevas de Bennett, Gorham, Vanguard y Hyaena, que constituyen las cuatro cuevas principales del complejo de Gorham.
Infobae — El reciente descubrimiento de una nueva cámara en una red de cuevas en el Peñón de Gibraltar, sellada al mundo durante al menos 40.000 años, podría arrojar luz sobre la cultura y las costumbres de los neandertales que ocuparon la zona durante miles de siglos.
En 2012, los expertos comenzaron a examinar la cueva de Vanguard, que forma parte del complejo de la cueva de Gorham, para determinar sus verdaderas dimensiones y comprobar si contenía pasajes y cámaras que habían sido taponados por la arena.
En agosto pasado, el equipo, dirigido por el profesor Clive Finlayson, biólogo evolutivo que trabaja como director del Museo Nacional de Gibraltar, halló una brecha en el sedimento, que los condujo a un espacio de 13 metros en el techo de la cueva, donde las estalactitas colgaban del techo y las cortinas rotas de roca sugerían daños causados por un antiguo terremoto.
“Es toda una cámara”, declaró Finlayson al medio británico The Guardian. “En cierto modo, es casi como descubrir la tumba de Tutankamón; entras en un espacio en el que nadie ha entrado en 40.000 años. Es bastante aleccionador, la verdad”, agregó.
La cueva de Vanguard, que forma parte del complejo de la Cueva de Gorham, donde se realizó el descubrimiento.
En la superficie de la cámara había huesos de la pata de un lince, vértebras de una hiena manchada y el gran hueso del ala de un buitre leonado, según The Guardian.
“Algo arrastró las cosas hasta allí hace mucho tiempo”, dijo Finlayson. “También hemos encontrado seis o siete ejemplos de marcas de garras arañadas en las paredes de la cueva. Normalmente se asocia ese tipo de marcas de garras con los osos, y tenemos restos de osos en la cueva, pero me parecen un poco pequeños. Me pregunto si el lince cuyo fémur encontramos estaba arañando las paredes”, añadió.
Aunque los huesos -que no mostraban cortes ni marcas consistentes con la intervención humana- son interesantes en sí mismos, el equipo también encontró una gran concha de ballena de perro (un caracol marino) que plantea varias posibilidades.
“Esa parte de la cueva está probablemente a 20 metros sobre el nivel del mar en la actualidad, así que está claro que alguien la llevó hasta allí en algún momento antes de hace 40.000 años”, indicó el profesor. “Eso ya es un indicio de que la gente ha estado allí”, aseguró en declaraciones a The Guardian.
En 2016 fue reconocido por la Unesco.
Hallazgos previos
En otros lugares de las cuevas, el equipo recuperó pruebas de la ocupación neandertal, desde hogares y herramientas de piedra hasta restos de animales descuartizados, entre ellos ciervos rojos, íbices, focas y delfines. En 2017, los investigadores hallaron el diente de leche de un niño neandertal de cuatro años en una zona frecuentada por hienas.
“Seguimos buscando allí, pero no hubo ocupación por parte de los neandertales en ese nivel, así que sospechamos que las hienas se llevaron al niño, lo mataron y lo arrastraron al fondo de la cueva”, explicó.
“Una de las cosas que hemos encontrado en muchos niveles de esta cueva es una clara evidencia de ocupación: hogueras y demás. Lo que no hemos encontrado es dónde enterraban a los suyos. Ya que estamos especulando, una cámara en el fondo de una cueva podría ser bastante sugerente; es una especulación total, pero no vas a enterrar a la gente en tu cocina o en tu salón”, señaló el biólogo.
Los investigadores creen que la nueva zona podría aportar valiosas pistas sobre la existencia y la sociedad de estos neandertales costeros y mediterráneos.
“Estas cuevas nos han proporcionado una gran cantidad de información sobre el comportamiento de estas personas. Y, lejos de la antigua visión de seres brutos y simiescos, nos estamos dando cuenta de que en todos los aspectos eran humanos, y capaces de la mayoría de las cosas que los humanos modernos eran capaces de hacer. Incluso sabemos que intercambiaban genes”, afirmó al medio británico.
Para el profesor, la búsqueda real se trata de averiguar quiénes eran los neandertales, cómo vivían, cómo murieron y cómo sobrevivieron.
“Me enorgullece decir que he hecho mi prueba, y que tengo un dos coma algo de ADN neandertal en mí. Podría decirse que nunca se extinguieron porque todavía hay un poco de ellos en nosotros”, concluyó Finlayson.
El enigma del pozo sin fondo en Francia: nadie logra explicar su origen.
La Vanguardia(C.B.Mases) — Con la cantidad de documentación, tecnologías y conocimientos que disponemos actualmente, aún cuesta creer que en pleno siglo XXI existan construcciones misteriosas sobre las que absolutamente nada se sabe.
Y este es uno de esos enigmas. Los habitantes del pueblo francés de Tonnerre llevan siglos intentando descubrir sin éxito de dónde proviene el impresionante caudal del manantial Fosse Dionne ubicado en el centro de la ciudad.
Este es un pozo sin fondo que encontraron las civilizaciones antiguas pero del que aún no se ha conseguido descifrar el origen de tal cantidad de agua.
Una larga historia
Si bien los romanos ya lo encontraron hecho, fueron los primeros en documentar la existencia del pozo sin fondo y en crear una civilización a su alrededor. Aunque no se supiera el nacimiento de aquella gran cantidad de agua, los habitantes de Tonnerre la usaron durante siglos en su día a día.
Sin embargo, esta civilización no fue la única que la encontró. Durante siglos, los celtas consideraron que el pozo sin fondo era una fuente de agua sagrada y después los franceses lo usaron como una piscina pública. Resulta casi impensable que a día de hoy todavía nadie ha conseguido averiguar de dónde viene el agua.
Todos los intentos de bucear entre los estrechos pasadizos del pozo fracasaron, incluso tres buceadores murieron en el intento de llegar al final del manantial, dos de ellos en el año 1974 mientras que un tercero en el año 1996.
Todos los intentos de bucear entre los estrechos pasadizos del pozo fracasaron
Los esfuerzos por conseguir descubrir su origen han hecho que incluso la comuna pague a un buceador para que se sumerja en sus aguas hasta llegar al origen, una misión muy peligrosa. De hecho, hasta la fecha no la han completado ni los buzos más expertos.
Aunque los habitantes todavía no hayan conseguido descifrar la incógnita, el manantial se convirtió en un punto de interés que atrae a miles de turistas.
Sin embargo, el peligro y el riesgo que supone que un buceador intente sumergirse en sus aguas ha hecho que, por ahora, se suspendan los intentos de descubrir su misterioso origen.
Los doblistas estadounidenses Dennis Ralston y Chuck McKinley, durante la serie ante India en 1963, que se jugó sobre pistas de estiércol de vaca.
Infobae(F.Kotlar) — La historia del tenis está hecha de héroes y de hazañas. De partidos memorables y de otros que quedan en el olvido pocos segundos después de que terminan. También, cómo no, de un poco de magia. De partidos que se jugaron y se juegan sobre césped, sobre cemento, sobre polvo de ladrillo.
Incluso sobre madera, como alguna vez usó Paraguay con éxito para sorprender a rivales poderosos en la Copa Davis. O sobre canchas que parecían de hielo, como alguna vez sufrió Argentina en una excursión a Belarús en la que era casi imposible devolver un saque.
Pero también se escribió esa historia, en un tiempo no tan lejano, en canchas montadas sobre estiércol de vaca. Sí: algunas series de la Davis y torneos de ATP se jugaron en esa superficie tan difícil de concebir, al menos para nuestra mirada.
Alguna vez Juan Domingo Perón, en un intento de explicar las enormes diferencias entre las corrientes del movimiento que había creado, afirmó que los ranchos se construían con barro y paja, “pero también con un poco de bosta”. Del otro lado del mundo, a alguien en India se le ocurrió que la bosta también podía servir para montar canchas de tenis.
Los courts tenían una estructura similar a los de polvo de ladrillo, con varias capas de piedra en los niveles más bajos. La parte superior se cubría con hasta 200 litros de estiércol de vaca y grupos de trabajadores emparejaban la superficie y luego pintaban las líneas. Para el mantenimiento necesitaba capas frescas dos veces por semanas.
En los 70 se jugaba en ese tipo de canchas el Abierto de Bombay, que vio coronarse en 1977 y 1979 a Vijay Amritraj, especialista en la superficie amén de uno de los mejores tenistas del país de toda la historia: fue 18º del ranking en 1980 y llevó a India a la final de la Davis en 1987, el año en que en primera ronda consiguió un triunfo memorable en cinco sets frente a Martín Jaite para ganar la serie ante Argentina (que se disputó en césped y no en la superficie susodicha, lo que privó a los nuestros de contar algunas anécdotas seguramente divertidas a su regreso).
Rod Laver (derecha) junto al juvenil indio Zeeshan Ali tras una exhibición en una cancha de estiércol de vaca en Bombay en 1986.
“A mí no me parecía loco, pero para los extranjeros sí lo era”, comentó hace un tiempo Amritraj en declaraciones rescatadas por el sitio The Indian Express. Ya en los 80, nada menos que Rod Laver jugó en Bombay una exhibición sobre esa superficie. Y en 1994, el británico Tim Henman realizó en los comienzos de su carrera una exitosa gira en India de lo que eran los Torneos Satélite y se llevó un torneo en Ahmedabad en canchas sobre estiercol de vaca.
Cuentan quienes jugaron sobre ella que la superficie, que en los registros oficiales de ATP aparece como Clay o polvo de ladrillo, era un poco más rápida que la de Roland Garros, sin la posibilidad de “patinar”, y a la vez más lenta que el césped y el cemento. Y que tenía la ventaja de ser acolchada, lo que era bueno para evitar dolencias en las articulaciones.
Leander Paes, la leyenda del tenis indio que se retiró recientemente y llegó a ser medallista olímpico y número 1 del mundo en dobles, había jugado sus primeros partidos en esas canchas. Leander fue talentoso y pícaro dentro del court.
Fuera de ella se declaraba fanático del comediante estadounidense Jerry Seinfeld y mostraba cuando podía su habilidad para declarar. A la hora de hablar de aquellas canchas de estiércol de vaca, no dudó: “Para ser sincero, olían bastante mal”.
También se formó en ellas Sania Mirza, otra eximia doblista nacida en India que llegó a lo más alto del ranking de parejas y se mantiene en actividad.
Los tenistas indios se sentían bien locales en esas canchas. Como en 1970, cuando dieron la sorpresa en la serie de Copa Davis al vencer con comodidad a la poderosa Australia. Unos años antes, en 1965, los españoles movieron influencias y lograron cambiar la localía de una serie que se iba a disputar en el país asiático.
“Literalmente íbamos a jugar sobre mierda de vaca. Los indios la prensaban para hacer las pistas de tenis. Tenías que moverte a los saltitos como quien no quiere pisar huevos”, recordó en su momento el extenista José Arilla en una entrevista a El Periódico.
Y agregó: “La primera vez que jugué en Calcuta sobre esa superficie, me asusté de verdad cuando vi a un señor con una bata blanca sentado junto al juez de silla. Me explicaron que era un médico. ‘Es obligatorio que esté ahí para aplicar la vacuna antitetánica si se cae algún tenista’, me dijeron. La verdad es que no jugué tranquilo”.
Como cabe imaginar, los tenistas indios trataban de aprovechar esa aprensión que al menos en un comienzo tenían los visitantes. “Para ellos era por un lado fascinante y por otro aterrador”, contó el extenista indio Zeeshan Ali, que aseguraba también que los extranjeros “escuchaban historias de gérmenes y el olor los asustaba”.
Ante esa situación, los indios buscaban lanzarles bolas anguladas y bajas para que la cabeza y los temores jugaran su propio partido.
Sania Mirza, la doblista nacida en India que llegó a lo más alto del ranking de parejas y se mantiene en actividad. Inició su carrera en canchas de excremento de vaca
Para empezar a entender cómo llega un país a aceptar la idea de hacer courts sobre excremento bovino, es bueno detenerse en una escena que ocurre todos los años en la ciudad india de Gumatapura: miles de personas se arrojan entre sí pilas de bosta de vaca en un ritual que involucra a adultos, niños y ancianos.
A la amplia mayoría de los foráneos, la imagen no solo les causará repulsión sino que pensarán en el riesgo de infecciones que corren quienes se ven expuestos de esa manera a los excrementos.
La mirada es totalmente opuesta para los que participan de la “batalla”: sienten que están inmersos en un ritual sagrado que además los protege, ya que creen con fervor que ese estiércol tiene propiedades curativas.
Es que bien lo saben aquellos que han cambiado pañales a un bebé, al que hay que disuadir de que manotee o meta el pie en lo que anduvo dejando por ahí: la noción de asco ante el excremento no nace con el ser humano, sino que va siendo adquirida durante la vida.
Es una cuestión cultural que, como queda claro, puede no ser igual en todos lados.
Las vacas tienen un significado sagrado para la religión hindú, que es la predominante en India. Son un símbolo de fertilidad, en conexión con la tierra y la naturaleza. Está prohibido su maltrato y sobre todo, bien en contrario de lo que es habitual por estos lares, el consumo de su carne.
Más aún: en los portales indios de noticias abundan las historias acerca de las diferentes utilidades que se le da al excremento de vaca.
A mediados de 2020, un organismo gubernamental especializado en el diseño de jabones y productos diversos a base de orina y estiércol de vaca informó que había desarrollado un chip con esos productos, que protegía contra la radiación de los teléfonos móviles.
Y en 2021, en el estado indio de Gujarat, un gran número de personas cubrió su cuerpo de materia fecal de vaca en la creencia de que podía ser un remedio contra el COVID-19.
Así, no sorprende tanto que alguien haya imaginado hace un tiempo que el estiércol que producen algunos de los cientos de millones de vacas en India, si era debidamente tratado, podía usarse como superficie para canchas de tenis.
Para fines de los 90, esas canchas empezaron a quedar atrás, en general a manos de las de cemento, que tenían necesidades de mantenimiento mucho menores. La dictadura del progreso dejó tan solo en el recuerdo a aquellas canchas que, desde este lado del mundo, cuesta creer que hayan existido.
Descubrir la Historia — Naqsh-e Rustam es uno de los lugares más espectaculares e imponentes del antiguo Imperio Aqueménida, formado por las colosales tumbas de los reyes persas que se remontan hasta el primer milenio a. C. Naqsh-e Rustam se mantiene en pie, como recuerdo permanente de lo que antaño fue un poderoso imperio que dominó una parte significativa del mundo antiguo.
Naqsh-e Rustam (cuyo significado es el Trono de Rustam) se localiza a 5 kilómetros (3 millas), aproximadamente, al noroeste de Persépolis, la capital del antiguo Imperio Aqueménida (persa). Excavado sobre la fachada de una sierra considerada sagrada en la época Elamita consta de las tumbas talladas en la roca de los reyes de la Dinastía Aqueménida y de sus familias, datadas en los siglos IV y V a. C., así como de relieves lujosamente decorados tallados por los Sasánidas en el siglo III d. C.
Además de ser una necrópolis real, Naqsh-e Rustam se convirtió en el principal centro ceremonial para los sasánidas hasta el siglo VII d. C.
Naqsh-e Rustam al amanecer
Naqsh-e Rustam es un lugar que ya fue empleado antes de la llegada de los aqueménidas, como evidencian un relieve pre-aqueménida (posiblemente elamita) y un gran número de viejas tumbas.
Aunque este relieve haya sido tallado sobre otro relieve sasánida, todavía puede distinguirse sobre el extremo derecho posterior del relieve el retrato de un hombre, con un sombrero cuya punta señala hacia delante y una vestimenta larga parecida a un vestido (sin vestir los típicos ropajes aqueménidas o sasánidas).
Según algunas fuentes, esta figura habría sido asociada por el pueblo con Shahnameh, el héroe mítico de las escrituras de » el libro de los reyes «, llamado Rustam, de ahí el nombre de este lugar.
Naqsh-e Rustam fue llamado así por la legendaria figura de Rustam, quien aparece representado aquí matando a Esfandyar. Miniatura medieval persa
La mayor parte de los relieves, sin embargo, datan de los primeros años del período sasánida. En el siglo III d. C., los sasánidas, vasallos del Imperio Parto que acabaron por derrocar a sus señores, eran un nuevo poder que se alzaba en oriente.
Para legitimar su gobierno, los sasánidas procuraron vincularse con el antiguo Imperio Aqueménida (persa), y se consideraron como sus sucesores directos. Una de las cosas que hicieron para alcanzar este objetivo fue tallar relieves en Naqsh-e Rustam.
Relieve Sasánida de Naqsh-e Rustam mostrando el triunfo de Shapur I sobre el Emperador Romano Valeriano y Felipe el Árabe.
Las tumbas de Naqsh-e Rustam, que parecen cruces, pertenecieron a la familia real aqueménida, y fue esto lo que atrajo a los sasánidas al lugar. Estas tumbas son cámaras funerarias talladas en la pared de roca de una colina y cada una contenía un sarcófago.
Sin embargo, aún se duda sobre si los cuerpos fueron colocados directamente en estos sarcófagos o si antes fueron expuestos en ‘una torre de silencio’. Además, se cree que todas las tumbas fueron saqueadas y profanadas tras la invasión de Alejandro Magno en el siglo IV a. C.
Una de las tumbas pertenece a Darío I, tercer rey del Imperio Aqueménida, según aparece escrito sobre la identificación trilingüe en el exterior del sepulcro. Encima de la fachada en cruz de la tumba de Darío se ubica un panel con un relieve.
El relieve representa a Darío, con las manos levantadas en un claro gesto de adoración, de pie sobre un pedestal con tres escalones, delante de un altar. La piedad del rey le concede la protección divina, como refleja el disco alado de Ahuramazda (el dios de la fe Zoroástrica), flotando sobre su cabeza.
El relieve también proclama la fuerza del Imperio Aqueménida, puesto que toda la escena se apoya sobre portadores de trono que representan las 28 naciones bajo el Imperio.
La tumba de Darío I en Naqsh-e Rustam
Las otras tres tumbas de Naqsh-e Rustam son las de los sucesores de Darío, Jerjes I (486-465 a. C.), Artajerjes I (465-424 a. C.) y Darío II (423-404 a. C.). Esto está basado en el hecho de que la disposición de estas tumbas está copiada de la de la tumba de Darío.
Sin ningún tipo de inscripción ni pruebas adicionales, las identidades de los propietarios de dichas tumbas son mera especulación. Otras tumbas reales, de forma similar, pueden ser encontradas en Persépolis. Estas tumbas, talladas en la vertiente rocosa de Kuh-i-Rahmat, se piensa que pertenecen a los últimos reyes Aqueménidas, manifestándose en ellas la gran influencia ejercida por las sepulturas de Naqsh-e Rustam.
Kuh-e Rahmat, la montaña en la que los Aqueménidas, al excavar la roca, crearon el monumento de Qadamgah, aún en pie en la actualidad.
Después de la caída del Imperio Aqueménida, no se construyeron más tumbas en Naqsh-e Rustam. Como mencionamos más arriba, los sasánidas intentaron vincularse a los aqueménidas mediante relieves tallados sobre las paredes de roca de Naqsh-e Rustam.
Los temas de los relieves son variados y fueron tallados entre los siglos III y IV d. C. por diferentes gobernantes sasánidas. Uno de los relieves más famosos es el de la victoria de Shapur I sobre los emperadores romanos Gordiano III, Valeriano y Felipe el árabe.
Otros relieves incluyen la investidura de Ardashir I (el primer relieve tallado en el lugar) y el relieve ecuestre de Hormizd II (el último en ser tallado).
Magnet(G.Carvajal) — La comuna suiza de Waltensburg, situada en el cantón de los Grisones en el centro-este del país y que hoy cuenta con apenas 300 habitantes, fue durante la Edad Media tan importante como para llegar a albergar cuatro castillos: Jörgenberg, Grünenfels, Vogelberg y Kropfenstein.
De ellos apenas quedan las ruinas. Sin embargo el de Kropfenstein es especialmente interesante porque fue construido en la pared de un alto acantilado a 1.130 metros de altitud. Aunque es cierto que en muchos lugares de todo el mundo existen monasterios y otras edificaciones levantadas en emplazamientos similares, Kropfenstein destaca sobre ellos por ser una construcción de carácter defensivo y tres pisos de altura.
Se le considera por tanto un castillo rupestre (existen otros ejemplos de castillos rupestres construidos en cuevas en Suiza), ya que utiliza la roca natural de la espectacular pared vertical como parte importante de su fábrica.
Interior del castillo
Su propio nombre, que ya aparece mencionado en algunos documentos medievales del siglo XIV, hace referencia a su disposición dado que la palabra alemana Kropf significa brote o crecimiento, resaltando su aferramiento o resalte de la pared rocosa.
No se sabe en que año se construyó, pero los investigadores han llegado al consenso de situarlo a comienzos del siglo XIV, y más concretamente hacia 1312, gracias a la datación dendrocronológica de las vigas de madera que aun quedan.
Consta de un solo edificio de planta irregular que se levanta en el interior de una cueva estrecha y alargada, como una especie de nido de águila, al borde del acantilado vertical de paredes muy inclinadas.
Planta del castillo de Kropfenstein
Gracias a la cubierta protectora formada por la roca, que cubría la mayor parte del castillo, la obra de mampostería sufrió poco las inclemencias del tiempo, por lo que todavía revela un número considerable de detalles dignos de ver.
Toda la parte oriental es tan estrecha, apenas 1,5 o 2 metros de ancho, que debió servir para almacén o labores defensivas. La pared sur se quiebra varias veces, adaptándose al curso natural de la roca, y en ella hay numerosas ventanas abocinadas para la iluminación interior, y otras cuadradas con aberturas más grandes, de uno 70 por 50 centímetros.
Restos de muros y mampostería
La zona occidental del complejo, cuyo interior tiene unos 6 metros de anchura, era la destinada a viviendas. En ella había ventanas con nichos para sentarse, y decoración artística de relieves y posiblemente pinturas. Quedan restos de antiguas vigas de madera, que presentan evidencias de haber sido serradas, lo que indicaría que en algún momento se proyectó demoler la construcción
En cuanto a quienes lo construyeron, los investigadores opinan que pudo ser residencia de una familia noble que controlaba el territorio de las comunas de Waltensburg y Luven, proporcionando alguaciles y jueces de tierras. Posiblemente una rama menor de la familia, que tomó su nombre del castillo (o lo adquirió) se asentó en él, mientras que la rama principal seguía residiendo en la cercana Luven.
Otra vista del castillo
Varios individuos apellidados von Kropfenstein aparecen en la documentación medieval, entre ellos un juez llamado Bürklín von Cropfenstein en 1335, un juez episcopal de nombre Albrecht von Kropfenstein en 1396, un tal Florin von Kropfenstein en 1401, y Hans von Kropfenstein en 1437. Está documentada igualmente la venta de algunas propiedades por parte de Clara von Kropfenstein en 1433.
El camino de acceso al castillo
Los últimos, y más conocidos Kropfenstein, fueron Marquart (juez de la Liga Gris en 1438-1443) y Jörg, un noble terrateniente que en 1473 debió ser el último de la dinastía y posiblemente el último también en poseer o habitar el castillo, que quedó abandonado y comenzó un lento proceso de deterioro.
Aunque mientras estuvo activo fue uno de los castillo de acceso más difícil de la zona por su singular emplazamiento, llegar hasta él hoy es relativamente fácil, pues hay un sendero que parte del pueblo de Waltensburg y finaliza en el castillo en apenas 15 minutos de caminata. Este camino, algo empinado y excavado en la roca en sus tramos finales, fue ensanchado y asegurado con barandillas en la década de 1950.
Digitaltrends(R.Estrada) — Existen muchas cataratas en todo el mundo, pero la más grande de todas está fuera del alcance de la vista del ser humano, porque, a diferencia de las más conocidas como las del Niágara o del Iguazú, se encuentra bajo el agua.
Esta gigantesca catarata está justo debajo del estrecho de Dinamarca que, pese a su nombre, en realidad está entre Islandia y Groenlandia, y conecta el mar de Groenlandia con el de Irminger. La catarata comienza a aproximadamente 600 metros de profundidad (2,000 pies) y se extiende por un total de 3.5 kilómetros (11,500 pies), mientras que su ancho alcanza los 160 kilómetros (100 millas).
La pregunta que viene inmediatamente después de conocer estos datos es casi obvia: ¿cómo es posible que exista una catarata submarina? En realidad todo se debe a las leyes de la física, ya que en el lugar donde se encuentra esta catarata confluyen dos corrientes de agua a diferente temperatura. Las aguas del mar de Groenlandia provienen del océano Ártico y son muy heladas, mientras que las del mar de Irminger, cuyo origen es el Atlántico, son más cálidas.
Estas diferentes temperaturas hacen que las dos corrientes tengan diversas densidades; en este caso, el agua más helada es más densa. Por tanto, y tal como explica la infografía de más arriba del National Ocean Service de Estados Unidos, el agua más helada forma una corriente que desciende por esta especie de pared submarina, creando así lo que se conoce como la cascada más grande del mundo por la que descienden cinco millones de metros cúbicos de agua por segundo.
A modo de comparación, las cataratas del Niágara llegan a los 168,000 metros cúbicos de agua por minuto. La diferencia, claro está, es que aquella catarata se puede ver a simple vista, no como la monstruosa catarata de los mares del norte que solo nos podemos imaginar.
National Geographic(A.Fischer) — El Punto Nemo es tan remoto, que los humanos más cercanos a él son los astronautas de la Estación Espacial Internacional.
El Océano Pacífico sigue siendo un espacio incomprensible para la ciencia y la mano humana. En algunas coordenadas, ni siquiera la vanguardia en la tecnología contemporánea puede abrirle camino a los seres humanos. Tal es el caso del Punto Nemo: el lugar más lejano de tierra firme e inaccesible en todo el planeta.
¿Qué es el Punto Nemo?
Ésta es la ubicación del polo de inaccesibilidad oceánica, conocido como «Punto Nemo»
En 1992, Hrvoje Lukatela—un ingeniero croata-canadiense— descubrió este lugar con un programa de geolocalización. Originalmente, pensó en nombrarlo como «polo oceánico de inaccesibilidad«; sin embargo, el nombre con el que ha ganado popularidad entre la comunidad científica viene de un personaje de Julio Verne: el Capitán Nemo.
Éste es un punto inhóspito en el planeta, en el que la actividad biológica es casi nula. Al estar tan lejos de tierra firme, la trayectoria de los vientos no arrastra hasta ahí materia viva de ningún tipo.
De acuerdo con Lukatela, «La localización de tres puntos equiláteros es especialmente singular. No hay tres puntos sobre la superficie de la Tierra que podrían reemplazarlos«. Para algunos astronautas, su radio es conocido como la Zona Deshabitada del Pacífico Sur.
Un cementerio espacial
La densidad biológica que existe en el Punto Nemo es tan despreciable a nivel estadístico que algunos países lo han utilizado como un cementerio espacial. Esto quiere decir que los objetos que estaban pensados para salir de la atmósfera terrestre son vertidos ahí.
Satélites, pedazos de la estación espacial Mir que se precipitó a la Tierra de forma controlada en 2011 y otros artículos diseñados para ser utilizados más allá de la Tierra van a parar ahí cuando ya no sirven, o son desechados por la ciencia. Tal como en los naufragios, los restos son colonizados por los poquísimos organismos que persisten en este punto poco apto para la vida.
El Punto Nemo se ha utilizado como basurero de desechos porque, en realidad, no representan una amenaza para el ecosistema. Como la vida marina habita en espacios más cercanos a las masas continentales, ha resultado como un espacio ideal para lanzar todo aquello que fue desmantelado —y tiene que ser olvidado, como si se tratara de un almacén subacuático.
Infobae(J.B.T.Yofré)(A.Panero)/El País(G.Altares) — Los argentinos estamos por cumplir 40 años de los dramáticos días de la guerra de las Malvinas. El conflicto no nació el 2 de abril de 1982 porque la planificación del hecho militar se remonta a varios meses antes y a las circunstancias políticas de esa época. En especial, según la visión militar de entonces, a realizar un acontecimiento de carácter nacional que consolidara a la dictadura frente a la sociedad.
El jueves 10 de diciembre de 1981, el almirante Jorge Anayaanunció la decisión de la Junta de remover al presidente de facto Roberto Eduardo Viola y pidió su renuncia lo más rápido posible: “Se han agotado los procedimientos y los tiempos para el tratamiento de la actual situación institucional”.
Era un ultimátum. A su lado escuchaban el teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri y el brigadier general Omar Rubens Graffigna. El militar depuesto no había durado un año en el poder.
En la mañana del 11, Viola se entrevistó con los tres miembros de la Junta en el edificio Libertador.
La conversación no duró más de media hora porque insistió en no renunciar, entonces fue invitado a pasar a otro salón para esperar una decisión y después de unos minutos volvió a entrar para ser notificado de su relevo por “razones de Estado” (porque Viola no presentó su renuncia) y a las 17, el general Héctor Eduardo Iglesias, en nombre de la Junta Militar, informó que Galtieri asumiría la presidencia de la Nación, el martes 22 de diciembre en dependencias del Congreso de la Nación, asiento de la Junta Militar.
Iba a ser presidente de la Nación de facto, reteniendo su cargo de comandante en Jefe del Ejército, para completar el período de Viola.
La Armada y el Ejército habían realizado un “golpe blanco”, sin ruido, como lo denominaron en el exterior.
Roberto Eduardo Viola
“La última oportunidad” fue el título de una larga columna que firmó Álvaro Alsogaray, el 13 de diciembre en La Prensa, en la que clamó por un cambio de política económica y “una apertura política que lleve a la constitución de un congreso a partir de 1984″.
Frente a los acontecimientos, el dirigente conservador Emilio Hardoy observo que era “difícil apreciar la pérdida en términos económicos. Pero también cuenta el desprestigio, en inseguridad, en incertidumbre, en expectativas nocivas. Esta situación ha creado un costoso escepticismo’”.
El martes 15 de diciembre de 1981, el almirante Anaya se desplazó a la Base Naval de Puerto Belgrano con el objeto de poner en funciones al nuevo comandante de Operaciones Navales, vicealmirante Juan José Lombardo. Después de la ceremonia se realizó una recepción en el casino de oficiales.
A su término, Anaya le pidió al nuevo comandante que lo acompañara a la base aeronaval Almirante Espora pues quería hablarle a solas durante el trayecto. En no más de veinte minutos de viaje, Anaya le dijo a Lombardo: “Quiero que prepare un plan para capturar Malvinas”. Además le observo que lo proyectara en soledad.
Un par de días más tarde Lombardo viajó a Buenos Aires y se encontró en el piso 13 del edificio Libertad con el comandante en Jefe de la Armada. En esta ocasión, pidió autorización para informar y comprometer a sus subordinados inmediatos contralmirantes Gualter Allara (comandante de la Flota de Mar), Carlos Büser (comandante de la Infantería de Marina), Carlos García Boll (comandante de la Aviación Naval) y a su jefe de Estado Mayor.
Según el contralmirante Eugenio Luis Bézzola, en ese tiempo director de Electrónica Naval, Anaya le aclaró: “Se debe planificar para ocupar las islas, vale decir, no para ocupar y mantener las islas, sino solo ocuparlas”.
El 16 de diciembre los dirigentes más importantes de la Multipartidaria se reunieron en la Casa Radical para firmar la declaración “Antes de que sea tarde”. Sus diecisiete carillas fueron rubricadas por Deolindo Bittel (PJ), Carlos Contín (UCR), Arturo Frondizi (MID), Oscar Alende (Intransigente) y Francisco Cerro (Demócrata Cristiano), y en ellas se realizó un fervoroso llamamiento “para encontrar el camino de la unión” y reclamó elecciones generales “sin proscripciones, gradualismos, ni condicionamientos de ninguna especie”.
Almirante Juan José Lombardo
Las crónicas de esos días no cuentan que el brigadier general Basilio Arturo Lami Dozo estuvo a punto de no integrarse a la Junta Militar, simplemente, porque asumiendo Galtieri como presidente de la Nación con retención de la comandancia en jefe del Ejército se tiraba por la borda años de discusiones sobre el papel de “el cuarto hombre” y el “Órgano Supremo del Estado”, que era la Junta Militar.
“Así no asumo”, le dijo al brigadier general Graffigna. Fue en esas horas que Graffigna lo hizo participar en una reunión de la Junta y Galtieri se comprometió a pasar a retiro en un tiempo “prudencial” (fines de 1982).
En esas horas los militares y civiles próximos al régimen militar trabajaron a destajo para imponer a sus hombres en el nuevo gabinete. Las condiciones para ser canciller las adelantó el secretario general del Ejército, Alfredo Saint Jean: “Deberá ser una persona que comparta ‘la firmeza’ de las Fuerzas Armadas sobre dos temas: el conflicto de límites con Chile y la recuperación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, actualmente en poder de Inglaterra”.
Así llegaron sus definiciones al exterior, el 16 de diciembre de 1981, por la Agencia UPI. También las fuentes militares, no identificadas, adelantaron que se buscaría un mayor acercamiento con los Estados Unidos y “es muy probable que Argentina se retire del Movimiento de Países No Alineados que lidera Fidel Castro”.
El 17 de diciembre Basilio Lami Dozo asumió como comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina y al día siguiente la Junta Militar comenzó a deliberar sobre las “Las Pautas de la Junta Militar al P.E.N. para el Ejercicio de la Acción de Gobierno 1982-1984.”
Galtieri en la casa Rosada como presidente de facto
En el Área Internacional se indicó que “las prioridades para la integridad territorial y el ejercicio pleno de la soberanía deberían seguir en gran parte las Pautas para 1981-1984, con la revisión necesaria, en las siguientes directivas:
“-Contribuir a la solución del conflicto con CHILE desarrollando acciones fijadas por el COMITÉ MILITAR.
-Defender y controlar los intereses argentinos en el Cono Sur.
-Preservar nuestros derechos antárticos y desarrollar la presencia argentina en la Región.
-Intensificar todos los cursos de acción necesarios y oportunos para que se obtenga el reconocimiento de nuestra soberanía sobre las Islas MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR.”
El 18 de diciembre de 1981 llegó a Buenos Aires el contralmirante (R) Luís Pedro Sánchez Moreno, el embajador argentino en Lima, Perú. Se tomaba una corta licencia porque venía a apadrinar la boda de su hija. Ya que estaba, como había una nueva Junta Militar, fue a visitar a cada uno de los comandantes.
El viernes 19, fue a la audiencia que le fijo su compañero de la Promoción 75 y comandante de la Armada, Jorge Isaac Anaya. La entrevista se realizó en el despacho que el jefe naval tenía en el piso 13 del edificio Libertad. Se saludaron con afecto y Sánchez Moreno comenzó a hablar de la situación peruana. Poco rato después, Anaya lo interrumpió:
Anaya: El proceso se ha deteriorado mucho y tenemos que buscar un elemento que aglutine a la sociedad. Ese elemento es Malvinas.
Dicho esto se quedó mirando, esperando una respuesta.
Sánchez Moreno: He estudiado varios años en un colegio inglés. Conozco a los ingleses tanto como vos, Margaret Thatcher no se va a dejar llevar por delante por un gobierno militar. Los ingleses son como los “bull dog”, cuando muerden a la presa no la sueltan….
Inmediatamente, Anaya dio por terminada la reunión. Asumió su papel de Comandante y con un formal “es todo Sánchez Moreno” lo despidió. Sin embargo la cuestión no terminó ahí. El sábado 20, durante la fiesta de casamiento, el dueño de casa y el almirante Carlos Castro Madero –también compañero de Promoción de Anaya – intentaron disuadirlo al comandante en jefe de la Armada pero fue imposible.
Encabezamiento de la orden del almirante Vigo al almirante Lombardo
El martes 22 de diciembre de 1981, Galtieri juró en el edificio del Congreso —sede de la Junta Militar— como presidente de la Nación. Luego fue hasta la Casa Rosada para juramentar a su gabinete.
Los ministros más destacados eran: Nicanor Costa Méndez, en la Cancillería; Roberto Alemann, Economía; Cayetano Licciardo, Educación; Amadeo Frúgoli, Defensa; Jaime Lucas Lennon, Justicia; el general Alfredo Saint Jean en Interior y el general Héctor Iglesias, Secretario General de la Presidencia.
“El efímero gobierno de Viola dejó una herencia de dificultades económicas y prácticamente en el mismo lugar el proyecto de apertura política, no obstante los primeros esfuerzos concretos para colocarlo en sus carriles”, dijo O Globo de Brasil.
También afirmó: “Los signos de agotamiento del régimen discrecional saltan a la vista”. Más contundente fue Jornal do Brasil al afirmar que el “ciclo de intervenciones militares se revela agotado”.
-Esto se derrumba, palabras más, palabras menos, dijo el embajador de carrera Gustavo Figueroa.
-No se preocupe, el jefe tiene un plan, respondió el coronel Norberto Ferrero, el hombre de íntima confianza de Galtieri, durante una cena a solas con Figueroa, el cónsul en Nueva York, en noviembre de 1981.
En realidad Galtieri no tenía un plan sobre las Malvinas porque el Ejército nunca lo trabajó como hipótesis de conflicto. La que sí tenía un plan que se actualizaba permanentemente era la Armada.
El 22 de diciembre, el mismo día que asumió Galtieri, el almirante Anaya le pasó a su jefe de Estado Mayor, vicealmirante Alberto Gabriel Vigo, una orden escrita a mano que contenía tres puntos, tal como se desprenden de su minúscula letra. Fue la primera orden del conflicto armado que se avecinaba:
“1. MALVINAS
1.1.- El CON (Comandante de Operaciones Navales) presentarme un plan actualizado.
1.2- Enviar personal seleccionado para reconocimiento.
1.3.- Plan después ocupación.
1.3.1.- Efectivos para permanecer en STANLEY.
1.3.2.- Apoyo a dichos efectivos.
1.3.3.– Logística para STANLEY.
1.3.4.– Defensa de STANLEY”.
Sobre la base de esa orden, al día siguiente, el vicealmirante Alberto Gabriel Vigo le envió el documento “Secreto” Nº 326/81 al vicealmirante Juan José Lombardo con la instrucción de que “deberá elaborar personalmente y entregarme a la mano, el Plan actualizado para la recuperación de Malvinas.”
Leopoldo Galtieri y Nicanor Costa Méndez
El 23 de diciembre de 1981 a la noche, Galtieri apareció hablando por primera vez en cadena nacional al país como Presidente de la Nación. Pidió confianza a la población y reclamó austeridad a su gobierno. Ese mismo día jueves, la Confederación General del Trabajo, en una declaración que tituló “Por una Navidad en paz”, reclamó a Galtieri un gobierno de emergencia con la participación de “todos los sectores de la vida nacional”, al estimar “el fracaso total y absoluto de la pretendida gestión gubernamental del llamado Proceso”.
Faltaban apenas unos días para que la Argentina -y el Mundo- entrara en el año 1982. Una rápida mirada de los diarios que leían los argentinos nos enseña sus preocupaciones y desafíos.
Clarín relata que el presidente Galtieri se había entrevistado con el decano del Cuerpo Diplomático, Monseñor Ubaldo Calabresi, y que se preparaba para recibir la semana siguiente a tres senadores del congreso americano muy importantes.
Uno era el representante de Tennesse y líder del bloque de la mayoría del Senado, Howard Baker (pocos años más tarde Jefe de Gabinete de Ronald Reagan); otro era Paul Laxalt, republicano del Estado de Nevada, considerado el “Primer Amigo” de Reagan de quien fue jefe de su campaña electoral y el tercero fue Ernest Hollings de Carolina del Sur (ex precandidato presidencial Demócrata en 1984).
En otra página se informaba que el almirante Anaya se había reunido con el Consejo de Almirantes, y también se informaba que el presidente de la Unión Cívica Radical, Carlos Contín, había insistido en que “este proceso está agotado” y que las revoluciones no pueden ser perpetuas pues “vienen para corregir un hecho anormal, pero solucionado el problema se debe volver a las instituciones”.
En La Nación el título de tapa del último ejemplar del año fue: “Aumentan tarifas y congelan las remuneraciones del sector público”. En la página 4 sobresalía una foto del Ministro de Economía, Roberto Alemann, siendo abrazado por José Alfredo Martínez de Hoz en ocasión de realizarse el acto de asunción de sus funcionarios.
En ese mismo momento dijo que al nuevo ministro lo acompañaban sus “mejores muchachos”, un hecho que Joaquín Morales Sola lo reseñó de la siguiente manera el 3 de enero: “Nadie ignora que en el equipo de Alemann hay un buen caudal de hombres que estaban con el doctor Martínez de Hoz, pero ningún hombre político puede no saber que esa declaración era impolítica y que en nada benefició al nuevo jefe de la cartera económica”.
Oscar Camilión
Para Nicanor Costa Méndez, volver a la jefatura de la Cancillería, el 22 de diciembre de 1981, fue su gran revancha. Lo sintió como una reivindicación personal. Había partido del Palacio San Martín en 1969, después de la crisis del “cordobazo”, en pleno gobierno de facto del teniente general Juan Carlos Onganía.
Nunca se explicó bien por qué Onganía lo relevó, porque estaba claro que los manifestantes durante los “incendios” en la Docta no pedían personalmente su cabeza. En todo caso, exigían el fin del gobierno militar o, cuanto menos, la inmediata salida de Adalbert Krieger Vasena, el titular de Economía.
“Canoro” Costa Méndez nunca se alejó del mundillo diplomático y su simpatía personal lo mantuvo cerca de los ambientes de poder. También se dedicó a escribir sobre cuestiones internacionales, en la que puso su pluma para afirmar cosas que después no supo o no pudo concretar.
Como editorialista, en el mensuario Carta Política, se convirtió en el más duro crítico de algunas posiciones de la política internacional argentina del régimen de facto. Por casos, las relaciones con Cuba y la pertenencia argentina, como miembro pleno, al bloque de Países No Alineados.
Formar su equipo de colaboradores no fue problemático, se puede decir que el nuevo Ministro introdujo muy pocos cambios en las embajadas. Su amigo Eduardo Roca fue a Naciones Unidas, respetando un acuerdo previo: si Roca era canciller Costa Méndez iba a Naciones Unidas y la misma variante si la situación se daba al revés.
El embajador Juan Carlos Beltramino de Naciones Unidas paso a Austria. Carlos Ortiz de Rozas, que estaba de embajador en Londres, fue designado, al mismo tiempo, jefe de la delegación argentina ante la mediación del papa Juan Pablo II en el conflicto del Beagle, en Roma, en reemplazo del jurista Guillermo Moncayo.
El sábado 2 de enero de 1982 la ciudad de Buenos Aires se mostraba silenciosa. Los porteños, despreocupados, habían partido de vacaciones; otros, los más, aún reparaban sus cuerpos de la fiesta de Año Nuevo. Hasta ese día habían entrado en Mar del Plata 50.000 personas por la angosta y peligrosa Ruta 2.
En general, la gente no hablaba en esas horas de economía, aunque los diarios de ese día se preguntaban: “¿Se logrará en 1982 desindexar la economía?”, mientras se dejaba trascender desde el Palacio de Hacienda la preocupación por “el costo político de la nueva etapa” que se iniciaba.
Encabezado de la nota de Williams a Lord Carrington
¿Nueva etapa? En realidad, era un capítulo más de un régimen que había nacido el 24 de marzo de 1976 y que todavía no había logrado el despegue económico que había prometido. La gestión anterior había terminado semanas antes en medio de un desorden financiero mayúsculo, con un golpe de palacio que obligó al teniente general Roberto Eduardo Viola a abandonar la residencia presidencial de Olivos y enclaustrarse en su departamento de la calle Juncal.
Como queriendo dar un mensaje diferente, el nuevo presidente Leopoldo Fortunato Galtieri se hizo fotografiar cuando firmó su declaración de bienes en la Casa Rosada ante el escribano de gobierno José María Allende y el auditor general de las Fuerzas Armadas, general de justicia Carlos H. Cerdá. Al mismo tiempo se informaba que tanto los militares en actividad como aquellos en situación de retiro deberían renunciar a sus cargos en empresas del Estado para ser reemplazados por civiles.
La economía estaba en emergencia, la gente lo sabía. Una comisión debía dictaminar en diez días la reducción de los salarios del personal de los canales de televisión y las radios en manos del Estado. Y el subsecretario de Seguridad Social, Santiago de Estrada, tuvo que anunciar que el reclamado aumento a los jubilados y pensionados había quedado postergado.
Las secciones internacionales de los matutinos focalizaban su atención en el mensaje que había dado Juan Pablo II en la Plaza San Pedro el día anterior, a favor del movimiento sindical independiente polaco, e informaban la llegada a Nueva York del peruano Javier Pérez de Cuéllar, el nuevo secretario general de las Naciones Unidas.
El 1º de enero los diarios no habían trabajado, pero la embajada británica en Buenos Aires no dejó de enviar a lord Carrington, Ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, un largo y benévolo informe del año con un balance del gobierno de Roberto Viola.
El embajador Anthony Williams, entre los conceptos más destacados, señalaba: “1981 fue, para la Argentina, el año del presidente Viola. La Junta Militar confirmó su designación como presidente justo antes de que comenzara el año; Viola asumió su cargo a fines de marzo y fue apartado ‘por razones de Estado’ a mediados de diciembre.
Aunque ni el año ni el presidente fueron tan desastrosos como alegó, con poca empatía, la prensa europea, ambos fueron bastante decepcionantes y se caracterizaron por la incapacidad para lidiar con los problemas de base de este país tan innecesariamente insatisfactorio”.
“En 1981 la Argentina no fue una dictadura militar en sentido estricto ni estuvo en un estado de colapso económico. Pasó todo el año en una efervescencia positiva de debate político, en la que las críticas honestas se hicieron oír fácilmente con más fuerza que las ideas constructivas.
Informe de la Junta Militar no considerado por la Comisión Rattenbach
Mientras tanto, retuvo su posición como uno de los cuatro o cinco principales exportadores de alimentos, logró ser prácticamente autosuficiente en cuanto a los requerimientos energéticos, y se mantuvo como uno de los países con mayor ingreso per cápita de América Latina. Pero la calificación final sigue siendo, sin lugar a dudas, ‘No se esfuerza lo suficiente’”.
“Un grado considerable de responsabilidad por este mal desempeño recae, con razón, sobre el general Viola. Preparado y presentado como el político más sagaz que los militares fueron capaces de producir para acercar la transición a un gobierno civil, demostró ser poco elocuente, indeciso e incapaz de lograr algún tipo de coherencia en la conducción de gobierno del surtido desparejo de ministros que reunió con una lentitud paralizante durante la primera parte de este año.”
“En la conducción de las relaciones exteriores, el doctor Oscar Camilión —el civil un tanto pretencioso, aunque no incompetente, a quien Viola designó ministro de Relaciones Exteriores— fue particular víctima de esas sospechas frustrantes.
Sus esfuerzos (bastante exitosos) para que las relaciones entre la Argentina y los Estados Unidos regresen, bajo la presidencia de Reagan, a un nivel más alto de respeto y cooperación mutuos; su intento de compensar cualquier incomodidad que pueda surgir de esto o de los vínculos comerciales vergonzosamente exclusivos con la Unión Soviética, enfatizando la posición de la Argentina entre los No Alineados; sus maniobras de dilación para debilitar la disputa con Chile, en la que la mediación papal sobre el canal de Beagle había generado propuestas muy difíciles de aceptar para la Argentina; en estas y muchas otras cuestiones, Camilión se vio desautorizado o eclipsado una y otra vez por miembros de la Junta que procedían sin consulta o advertencia”.
“En ese punto, el peor de todos fue, sin lugar a dudas, el teniente general Galtieri, comandante del Ejército, que ahora asumirá como presidente, al tiempo que conservará su comando durante 1982. Es evidente que 1982 será su año, al igual que 1981 fue el de Viola.
Eligió un buen gabinete de ministros civilizados, de pensamiento liberal, pero decididos y respetados. En lo que hace a todos estos adjetivos, muestran una gran mejoría respecto de sus predecesores. Sin dudas, harán un mejor trabajo, siempre y cuando el contexto se los permita.”
“Al mismo tiempo, no fue un año fácil para el Reino Unido en cuanto a sus relaciones con la República Argentina, tanto en lo político como en la promoción de exportaciones. En el primer punto, con respecto a las Malvinas, tuvimos que caminar como Agag (personaje bíblico que termino descuartizado) todo el año para evitar herir la sensibilidad tanto de los argentinos como de los malvinenses y del lobby Falklands […]
Soldados argentinos caminan el 13 de abril de 1982 para ocupar la base de los Marines Reales capturados en Puerto Argentino/Stanley, unos días después de que la dictadura militar argentina se apoderase de las islas Malvinas, comenzando una guerra entre Argentina y Reino Unido.
Logramos superar este periodo sin llegar a un enfrentamiento, pero con los argentinos y los malvinenses definitivamente más irritados que el año pasado. Mientras tanto, el giro de Reagan hacia una promoción efusiva del régimen argentino actual hace que nuestra comparativa frialdad (a pesar de ser menos asertiva que la de algunos colegas de Europa Occidental) llame más la atención.
Nos gustaría incrementar el comercio con la Argentina y (pese a la nube de ignorancia en la que trabajamos como consecuencia de la huelga del Servicio Civil del Reino Unido) esperamos al menos haber retenido nuestra cuota de un mercado que este año fue muy difícil.
Pero la publicidad que la prensa británica no tarda en ofrecerle a cualquier historia sobre la ineptitud, el colapso inminente o la estupidez arrogante de la Argentina fue fomentada, lamentablemente, por el gobierno del presidente Viola en repetidas ocasiones este año. Solo aquellos que saben que la mayoría de las historias acerca del fin de la Argentina tienden a ser exageradas tienen el coraje de sembrar ahora para cosechar después”.
Aprovechando el período de duro invierno y el receso parlamentario en Washington, entre el martes 5 y el viernes 8 de enero, cuatro legisladores de los Estados Unidos visitaron Buenos Aires. Los que más se destacaban eran el ex gobernador y senador por Tennessee Howard Baker y Paul Laxalt del estado de Nevada.
En conversaciones con Roberto Alemann y Costa Méndez, los influyentes parlamentarios pudieron conocer en detalle los planes que tenía el equipo económico en el corto plazo.
En el Palacio San Martín, el canciller le habló del Beagle y las Malvinas. También Baker pudo escuchar el pensamiento político del gobierno: “Según la versión, los legisladores habrían oído que entre 1983 y 1984, los principales partidos políticos argentinos deberán convenir con el gobierno, una negociación abierta y pública, un candidato de compromiso para la presidencia del período que se iniciará en 1984.
Todo parecía una expresión de deseos, la Multipartidaria ya había proclamado que el gobierno militar estaba extenuado y hasta el ex presidente de facto, teniente general Juan Carlos Onganía (1966-1970) había declarado que ‘el Proceso está agotado’ y que la Junta Militar está tratando de eludir toda responsabilidad de los desastres del país”.
Los diarios del martes 5 de enero de 1982 informaron que los tres comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas se reunirían para analizar distintas cuestiones.
Puerto Argentino 1982
Entre otras, “la recomposición del cuadro de gobernadores” que secundarían la gestión de Galtieri, los nombramientos de algunos embajadores políticos, la situación de algunos oficiales de las Fuerzas Armadas que ejercían la presidencia en empresas estatales y a los que se les había solicitado la renuncia y algunas líneas generales del plan de austeridad, en particular los gastos de publicidad del Estado.
La reunión se llevó a cabo en el edificio Libertador, sede del Ejército, a partir de las 9 de la mañana. En esa reunión, en el mayor secreto, se analizó la cuestión Malvinas en el contexto de la política exterior y se concluyó que debía adoptarse una política “agresiva”.
Entonces, como surge de la documentación expuesta, la fecha determinante fue el 5 de enero de 1982. Ese día se consideró dar un paso militar en el caso de no progresar la vía diplomática. La decisión fue tomada con la participaron formal de los tres comandantes en jefe. Sin embargo, la cuestión había sido analizada y planificada por la Armada, primero, y tratada entre Anaya y Galtieri después.
Luego el jefe del Ejército se la dijo a Lami Dozo, como al pasar, en un pasillo del tercer piso del edificio Libertador, antes del inicio formal de la reunión: “‘Negro’ (así lo llamaba Galtieri a veces al jefe aeronáutico) quiero hablar con vos sobre Malvinas. La cosa no anda bien” (confesión del jefe aeronáutico al autor). Y ya se observaban las próximas reuniones de fines de febrero en Nueva York.
Tras numerosos y largos argumentos que acentuaban la importancia de las islas y el desasosiego argentino por los años de negociaciones, se decidió encargar un estudio de Estado Mayor “abreviado” con la participación de un representante por cada fuerza armada (que fueron designados en la siguiente reunión de la Junta, en el Edificio Libertador, el 12 de enero de 1982).
La Junta Militar lo recordó así: “Se conversó además, en dicha ocasión, que no solamente había que obtener una reestructuración de las negociaciones con GRAN BRETAÑA con miras a la nueva ronda de negociaciones, sino que se deberían comenzar los estudios para analizar la factibilidad y conveniencia de una ocupación de las islas.
Esta decisión se tomó considerando la rigidez y emotividad que había evidenciado el tema en GRAN BRETAÑA durante el año 1981. Tras otros considerandos, los detalles para analizar tanto la reactivación máxima de las negociaciones por la soberanía de las islas MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR, como la previsión del empleo del poder militar en caso de fracasar la primera alternativa, se concretarían en la reunión más próxima de la JUNTA MILITAR.”
Tropas llegan a las Islas Malvinas – 1982
Historias, hazañas y relatos de Malvinas camino a los 40 años del conflicto del Atlántico Sur
Para muchos soldados, Malvinas fue una forma de expresar el amor a la patria. Camino a los 40 años de la guerra, en DEF decidimos crear un material histórico, con un solo objetivo: mantener la memoria viva.
A lo largo de todo el año, en nuestro canal de YouTube, conocimos muchas historias llenas de coraje y emoción. En este especial, y a modo de preparación para lo que será el 2022, intentaremos poner en valor los relatos de quienes pusieron su cuerpo en el conflicto del Atlántico Sur.
Las fuerzas especiales y su llegada a Malvinas
Las Fuerzas Especiales fueron las primeras en llegar y las últimas en retirarse de las islas. El entonces teniente de corbeta Bernardo Schweizer, junto al cabo principal Sequeira, fueron los primeros argentinos en desembarcar en las islas el 2 de abril.
Miembros del Grupo de Operaciones Especiales durante la guerra de Malvinas.
“La navegación fue muy demorada, muy dificultosa. Pero, de cualquier manera, llegamos a un punto en el que yo, con el único visor nocturno que teníamos, vi la línea de olas adelante, a unos 100 metros, y decidí pasar al kayak, junto a Carlos Sequeira”, comenta el hoy capitán de navío retirado.
El veterano dice que vivió un momento difícil ese 2 de abril y explica que intentó llegar a las playas con mayor rapidez para evitar otra situación así: “En ese momento dije: “Mejor llegar vivo, antes que llegar muerto y tarde“.
La sección gato en Malvinas
Ese mismo día, el 2 de abril de 1982, la compañía C del Regimiento de Infantería 25 fue la responsable del desembarco en las islas. BOTE, ROMEO y GATO, esos eran los nombres de las tres secciones que integraban la compañía. Roberto Reyes, por esos días subteniente del Ejército, estaba a cargo de una de ellas.
Reyes (a la izquierda de la pantalla) y varios de sus compañeros formaron parte de la Operación Rosario el 2 de abril de 1982.
“Formábamos parte de la cabeza de vanguardia que iba a establecer la cabeza de playa de esa operación. Recuerdo haber estado orbitando en el agua con el vehículo anfibio y con parte de mi sección.
Una vez que se ordenaron en dirección a Playa Roja, que era nuestro objetivo, recuerdo ver en la retaguardia a las compañías anfibias y, en el fondo, al ARA San Antonio. Fue una operación soñada por cualquier soldado: en minutos más, íbamos a recuperar nuestras islas”, confiesa Reyes.
Milagro en el aire
Los soldados argentinos pusieron su vida al servicio de la patria. Y lo hicieron por mar, por tierra y por aire. Los helicopteristas del Ejército Argentino llevaron adelante varias misiones, como las de transportar armamento, tropas y municiones.
Durante la guerra, muchos hombres debieron atravesar momentos difíciles. Horacio Sánchez Mariño tiene muchos recuerdos, pero uno fue clave en su vida.
“El día 21 de mayo estaba despegando de una zona de la reserva, en la que estábamos allí con los helicópteros y una compañía del Regimiento 12. Despegamos y, casi inmediatamente, nos pasaron por delante dos aviones Harrier”, rememora Sanchez Mariño.
En Malvinas, las tripulaciones volaron cerca de 1500 horas sin la cobertura aérea necesaria que requiere este tipo de vuelos.
Horacio cuenta que él y los suyos sabían que la única solución era aterrizar y abandonar el helicóptero: “Nos salvó que teníamos, a la izquierda, el Monte Kent. Entonces, los Harrier tuvieron que dar la vuelta”
El piloto recuerda haber aterrizado junto a su tripulación (Ramón Alvarado, copiloto, y Rafael De Sio, artillero de puerta) y en conjunto sacar a los infantes por las puertas laterales y, luego, tomar cubierta.
“El primer avión que apareció atacó con cañones mi helicópero, al cual le pegó debajo de la línea de los esquíes y barrió con esquirlas de piedras a las palas. Ellos hicieron cinco pasadas en ese ataque, destruyeron un Puma y destruyeron un Chinook”, cuenta Sánchez Mariño.
Manuel Villegas y una herida de gravedad
Miles de hombres. Miles de historias. Miles de heridas. Algunas de gravedad y con hombres que vivieron para contarlo. Uno de ellos es el sargento ayudante retirado Manuel Villegas, quien con el grado de sargento, fue a Malvinas con el Regimiento de Infantería 3.
Orgulloso de sus soldados, relata que el 13 de junio de 1982 debieron realizar un contraataque sobre Wireless Ridge a fin de reforzar las posiciones del Regimiento 7.
Un grupo de combatientes en Las Malvinas
Sin embargo, lo que nunca imaginaron es que no había comunicaciones y que se había dado la orden de abandonar el lugar. Villegas cuenta que no tomó conciencia de la gravedad de su herida hasta mucho tiempo después.
Horas más tarde, cuando despertó de la anestesia y fue testigo de la entrada de los ingleses al hospital, su cara de asombro fue tal que un enfermero se le acercó para decirle que ya había terminado la guerra con la rendición.
El trabajo de la sanidad en Malvinas
Así como Villegas, muchos hombres resultaron heridos. Por eso, el trabajo de la sanidad durante la guerra fue fundamental tanto para salvar vidas como para el apoyo psicológico y humano a aquellos que fueron a dar la vida por la patria. Silvia Barrera, junto a seis compañeras más, se ofreció como voluntaria para ir a Puerto Argentino.
El trabajo de la sanidad durante la guerra fue fundamental tanto para salvar vidas como para el apoyo psicológico y humano a aquellos que fueron a dar la vida por la patria.
Barrera cuenta que uno de los casos que más la marcó fue uno en el que, arriba del Irizar, tuvo que atarse a un soldado herido para poder practicarle una intervención quirúrgica: “operamos a un paciente que estaba en muy grave estado.
Justo nos tocó una noche en que el mar estaba bravo, así que nos tuvimos que atar al paciente con vendas de gasa el cirujano, la ayudante, la anestesista y yo, todos atados al paciente para movernos todos al mismo tiempo y poder hacer la cirugía”.
Las banderas y el espíritu de lucha
Las banderas también ocuparon un espacio importante en la guerra de Malvinas. El hoy coronel mayor retirado Leonardo Villegas trajo una de las insignias que estuvo en las islas y su historia fue muy particular: se dio en el momento en el cual él y sus compañeros estaban en situación de rendición. Sin embargo, él y sus compañeros sentían el deber de traer con ellos el estandarte.
“A mí, me tocó destruir la bandera. Con uno de mis suboficiales, quemamos el moño, el asta, enterramos los hierritos y, al momento de quemarla, se me ocurrió proponerle al mayor que podía llevarla. Me dijo que hiciera lo que tuviera que hacer. Así que, cuando empezó el proceso de rendición, arriba de la ropa interior, me la coloqué como chiripá”, comenta.
Villegas hace memoria y dice que, a pesar de que los palparon tres veces, los ingleses no notaron nada, pero que cuando fueron embarcados en el Northland sus nervios salieron a flote por lo exhaustivo de los controles. “Miré a mi jefe de Compañía y se dio cuenta de que yo estaba inquieto, así que se paró frente a mí y me ordenó: ‘Subteniente, entrégueme la bandera’. La tomó, se la entregó a un mayor inglés y le dijo ‘se la entrego como su responsabilidad’. El británico le respondió como un caballero y expresó que esa bandera tendría un lugar destacado y que nos la volverían a entregar”.
Un avión fantasma en Malvinas
El TC-68, también conocido como Tango Charly 68, fue una aeronave que había sido artillada por la Fábrica de Aviones de Córdoba y estaba en capacidad de lanzar hasta 12 bombas. Roberto Cerruti, por entonces navegador de la aeronave secreta, cuenta que él y la tripulación asumieron varios riesgos con aquella misión.
“Nos encontrábamos en Buenos Aires cuando nos enteramos de que se estaba preparando un avión como bombardero, así que nos presentamos como voluntarios. Esta misión era cumplir con nuestro deber y con nuestra vocación”, confiesa Cerruti antes de meterse de lleno en la historia.
“El día anterior, un Boeing había detectado a este buque que se dirigía adonde estaba posicionada la flota de Gran Bretaña. Nos enviaron a nosotros a buscarlo. Cuando llegamos, la primera sorpresa fue que era un superpetrolero que medía 320 metros y, la segunda, que se llamaba Hércules.
Si yo digo que un Hércules se va a encontrar con otro Hércules en el medio del Atlántico, nadie me lo va a creer”, cuenta.
Una vez que lo encontraron, comenzaron a llamarlo en las diferentes frecuencias para ordenarle que cambiara su rumbo: en vez de hacerlo, aumentó la velocidad para dirigirse a la flota británica y, cuando la tripulación recibió la orden, lo atacaron en dos pasajes. Luego, quedaron a la espera para orientar a una escuadrilla de Canberras, quienes finalizarían el ataque.
Malvinas, relatos de mujeres isleñas sobre su vida en 1982: “No podíamos imaginar cuánto te endurece la guerra”
La Operación Rosario: 2 de abril de 1982, la Argentina recupera las islas Malvinas
“Había dos soldados argentinos muertos, tirados boca abajo, aun puedo ver una mano pequeña y sucia sobre el pavimento. No sentimos nada, lo que realmente fue horrible, nunca me imaginé cuánto te endurece la guerra. Los dejamos atrás, y cuando volvimos alguien los había cubierto. Y lo que se ha quedado todos estos años conmigo, es esa pequeña mano sucia”, dice Eileen Vidal, isleña, sobre aquel trágico 1982.
Los archivos de medios británicos de la época señalan numerosas historias sobre lo que sintieron los isleños ante la llegada de las tropas argentinas. “Usted tiene derecho a vivir en libertad”, decía el folleto que entregaban los argentinos a los habitantes de las islas luego del 2 de abril.
Desde un primer momento, lejos de creer en la oferta de libertad, los isleños se sintieron presos y tuvieron una participación activa de resistencia, saboteando comunicaciones, cortando cables, otros ayudaron con sus vehículos, cuando llegaron las tropas británicas, al reconocimiento del terreno.
Eillen Vidal era radio operadora en las islas, y cursaba comunicaciones desde las distintas estancias a la capital (Puerto Argentino). Ella permaneció en la radio luego de la recuperación de las islas ya que hacia pedidos de víveres, medicamente y otras urgencias. Y fue quien logró avisar al buque HMS Endurance, que no se acercara porque los buques argentinos estaban en puerto.
El historiador Federico Lorenz descubrió muchas publicaciones particulares, desarrolladas en breves relatos, que dan cuenta de los sentimientos de los isleños respecto de la “ocupación argentina”.
Eileen Vidal era radio operadora en las islas, y cursaba comunicaciones desde las distintas estancias a Puerto Argentino. Fue quien logró avisar al buque HMS Endurance, que no se acercara porque los buques argentinos estaban en puerto
Lisa Watson, una niña de once años en 1982, en su libro Waking up to war (Despertar de la guerra) relata como los perros de su padre estaban contentos por esos días porque estaban sueltos todo el tiempo, para alertar a la familia sobre “presencias no deseadas”.
Escribe sobre que dos soldados argentinos le pidieron a su padre que usara sus fusiles para cazar unos patos, porque “ellos tenían hambre y no eran buenos disparando”. El granjero, lo hizo, y expresa su preocupación: “Era mucho más fácil odiar el concepto vago y distante de una Nación Argentina, que despreciar a los que parecían dos seres humanos perfectamente normales”.
A esos mismos jóvenes se les permitió bañarse en casa del granjero. Al irse, se dejaron olvidado el jabón, por lo que los niños hacían bromas y decían que si alguien lo usaba se le caerían los dedos.
Emma Steen, contó a un reportero inglés, que encontró algunos autitos de juguete en su patio luego de la invasión. Unos soldados los llevaban consigo y en la retirada se tuvieron que despojar de todo.
La señora Lucy Beck, en un escrito recordatorio sobre las víctimas civiles (Archivo Histórico UK. PPU. Falklands) habla sobre las consecuencias de la guerra, que alcanzan tanto a hombres como mujeres y niños, y el estrés postraumático que ha sido inevitable.
Sostiene que pudieron ser millones las víctimas cuando se comprobó que algunos buques británicos llegaron al área del Atlántico Sur cargando armas nucleares.
La presencia de estas armas se confirmó en 2003, después de la presión que ejerció The Guardian sobre el Ministerio De Defensa.
La versión señaló que fue accidental porque no hubo tiempo de descargarlas antes de zarpar, pero la Historia Oficial de la Guerra, escrita por Lawrence Freedman, asegura que fue intencional, en caso que el conflicto se intensificara y Rusia interviniera a favor de Argentina.
Vista de columnas de humo luego de los bombardeos ingleses, en primer plano, el hospital civil de Puerto Argentino, junio 1982
El libro de John Folwer sobre la guerra, 1982- Días Difíciles en Malvinas, es sobre todo humano. Narra el alivio que sintió cuando derribaron un avión argentino, y la pena que no pudo evitar porque pasó tan bajo por su patio que pudo ver la cara del piloto.
Este es un relato en primera persona de cómo era vivir en uno de los lugares más pacíficos del mundo, las Islas Malvinas, cuando de repente, hace casi cuarenta años, se convirtió en escenario de un sangriento conflicto entre las fuerzas armadas de Argentina y Gran Bretaña.
Este libro revela una serie de anécdotas, cada una de las cuales propone una pregunta diferente: algunas difíciles de responder, algunas graciosas y algunas simplemente desconcertantes. John Fowler era en ese momento Superintendente de Educación del Gobierno de las Islas Malvinas y fue en su casa donde ocurrieron las únicas muertes civiles de la guerra.
Fowler cuenta la anécdota de una niña que interroga a su padre ante el paso de soldados argentinos, y demuestra la brecha abierta en el corazón de los isleños:
-¿Papa, son hombres malos?
– Bueno, no conocemos a ninguno de ellos, así que es difícil contestarte. Puede ser que no nos guste lo que están haciendo, pero eso no significa que sean todos malos. Puede ser que tampoco les guste estar aquí, pero deben obedecer órdenes. Simplemente no sabemos, unos pueden ser malos, pero otros pueden ser muy buenos.
– Entonces, papa, ¿porque nadie los quiere?
El libro de Lisa Watson sobre sus vivencias en la guerra como una niña de doce años
Respecto de las muertes civiles en la casa de los Fowler, Lucy Beck, isleña, guarda todos los recortes de la época de la guerra, porque siempre tuvo la intención de escribir una historia que contara sobre los muertos civiles durante el conflicto de 1982, según le contó al medio británico The Guardian.
Revisa sus recortes, piensa en lo que escribirá, y llega al punto sobre el que aun hoy hay desconocimiento y poca difusión. Muchos civiles han muertos en las guerras del siglo XX, civiles de los que nunca se recuerdan sus nombres.
No se entierran en filas ordenadas como los muertos militares, ni son atendidos por la Comisión de Tumbas de Guerra del Commonwealth, dice.
En las islas, murieron tres mujeres civiles, y esta vez, si se conocen sus nombres: Susan Whitley, Doreen Bonner y Mary Goodwin.Las tres murieron durante un bombardeo por el propio fuego amigo británico. Se habían refugiado en una casa durante un ataque a Stanley.
Los nombres de estas mujeres no aparecen en el Memorial de Saint Paul, pero son recordadas en el Memorial de la Capilla de Malvinas en Pangbourne, frente al pequeño cementerio de San Carlos, donde descansan los muertos ingleses en combate.
También se las homenajea en el Monumento a la Liberación frente a la secretaria de Stanley. Las recuerda SAMA, la organización de la Medalla del Atlántico Sur. Y en la página web el Ministerio de Defensa, hay un cuadro de Honor en memoria de las tres mujeres.
Pero Lucy cuestiona la inclusión de civiles en un homenaje militar, porque sostiene con vehemencia que ellas no eran militares y no optaron por morir en la guerra.
El memorial para Susan Whitley, Doreen Bonner y Mary Goodwin. Las tres murieron durante un bombardeo por el propio fuego amigo británico. Se habían refugiado en una casa durante un ataque a Stanley
Susan Whitley era profesora de economía doméstica, y en una exposición anual que se realiza en las Islas se exhiben sus obras, sus artesanías y bordados. Se creó un fondo fiduciario para educar niños y niñas de las islas en estas artes, y el fondo lleva su nombre.
Lucy agrega que siete mujeres más murieron en la postguerra, como consecuencia de accidentes provocados en las rutas deterioradas y por la explosión de las minas antipersonales, hoy ya removidas.
Verónica Fowler, tal su apellido de casada durante la guerra, esposa de John, nos envió su diario de guerra. El lugar de la casa que más se identificaba con ella era la sala estilo Laura Ashley; era su reflejo más íntimo. Era el lugar central de la casa y el más seguro -según su marido- para construir un refugio.
Verónica escribió, inmediatamente después del 14 de junio de 1982, lo que ella misma llamo “el cuento de un ama de casa”
“De las muchas indignidades e ignominias sufridas durante esta pequeña guerra podrida”, empezó. La rabia de ver su vida patas arriba. La rabia de ver desmantelar su comedor, celosamente decorado, único lugar de la casa que la reflejaba, para convertirlo en refugio por una guerra.
Había internalizado la idea de su marido de que, si la guerra se prolongaba, se haría callejera, cuerpo a cuerpo, no habría balas perdidas, los matarían a todos y había que evitarlo.
A pesar del dolor por su comedor canibalizado, vuelto refugio, Verónica entendía las razones de John para construirlo. Los días de guerra provocaban angustia, estaban muertos de miedo.
Algunas personas cavaban refugios dentro de sus casas.Pero la casa de Verónica tenía piso de concreto, así que la sala era la mejor opción.
Las dimensiones eran de seis metros por dos, medidas habían sido dictadas no por comodidad de la estancia, sino por las palaciegas dimensiones del aparador Victoriano que otrora guardaba cubertería, mantelería de lino y cristalería.
Esa pieza, cuidadosamente tallada y pulida, se vio despojada de sus tesoros para rellenarla con ropa y libros y convertirla así en la pared principal de contención del refugio.
Las tres paredes restantes fueron revestidas con cajas de té y de Johnny Walker llenas de turba, el techo cubierto con tablones, colchones, almohadones y todo protegido con una gran lona.
Verónica Fowler en la portada de un diario de 1982: «Bebé que sobrevivió a la explosión de Port Stanley», decía el titular
Verónica había sido un bebé de la Segunda Guerra Mundial, creció jugando en refugios antiaéreos abandonados, conocía bien su humedad, el olor a orina de gato, su oscuridad.
Consiguió que John la dejara dormir con la cabeza hacia afuera de la pequeña abertura que quedaba. La noche que la marina de guerra británica bombardeo su casa, había perdido la batalla con John por dormir con la cabeza fuera. Al momento que aterrizo la primera bomba, ella, John y los niños dormían como bebes.
Esa primera detonación rompió todos los vidrios del comedor y de la terraza de invierno, Verónica estaba segura de que la casa se había mecido sobre sus cimientos cuando reviso el daño.
Se sintió defraudada, John le había prometido que la inteligencia militar poseía la tecnología necesaria para detectar una pelota de golf en el césped. Y ella le había creído. Como también le creyó, que una línea de ropa colgada, era una prueba positiva de existencia humana. En la guerra, no hay pelotitas del golf detectadas en el césped y las líneas de ropa no parecieron ser visibles pruebas de civiles esa noche.
A veces durante la guerra Verónica se preguntaba mirando al cielo: “¿Dónde está el dueño del telescopio que ve que estamos aquí? ¡Olvídense de las pelotas de golf! ¡Estamos aquí!”. Hasta que cayó en la cuenta de que el gran telescopio que imaginaba no encontró la pelotita, y les habían bombardeado el jardín.
Los bebes, después de la primera bomba, quedaron durmiendo en el refugio. Los demás hicieron lo que hace todo británico: se fueron a la cocina a tomar un té.
Las tres civiles muertas en la guerra, luego de la segunda bomba, refugiadas con ellos, cayeron por el fuego amigo del HMS Avenger, esa noche de junio.
Historias de las misiones de las Fuerzas Especiales en la Guerra de Malvinas
En Malvinas, existió un grupo de hombres que llegó primero y que fue el último en retirarse. Un grupo de hombres especialmente entrenado, con conocimientos de francotiradores, paracaidismo, manejo de explosivos e inteligencia militar, entre muchas otras técnicas de combate.
¿Quiénes fueron? Los miembros de las Fuerzas Especiales.
Estas tropas de élite participaron de los momentos más importantes de la contienda: desde el desembarco el 2 de abril hasta los últimos combates que marcaron el fin de la guerra. En un nuevo video de DEF en YouTube,
Patricia Fernández Mainardi presenta algunas historias de las muchas que hay sobre aquellos días.
Mauricio Fernández Funes participó de la guerra de Malvinas como comando. En ese entonces, era capitán y formaba parte de la Compañía 602.
Comandos, grupo de operaciones especiales y buzos tácticos
Cada una de las Fuerzas Armadas tiene su tropa de élite. Puntualmente en Malvinas, participaron, por el Ejército, los Comandos; por la Fuerza Aérea, el Grupo de Operaciones Especiales; y, por la Armada, los Comandos anfibios y los buzos tácticos.
Hacia finales de marzo de 1982, la operación para recuperar las Malvinas era secreta y solo aquellos que participaron comenzaban a tomar conocimiento.
Fernández Funes recuerda como la noche más dramática aquella del 10 de junio de 1982.
El plan indicaba que debían desembarcar en las playas lindantes a Puerto Argentino, tomar la gobernación de las islas y lograr la rendición de la guarnición militar local, con la consigna de no producir bajas a los británicos.
El capitán de navío retirado Bernardo Schweizer, en ese entonces, era teniente de corbeta y tenía 24 años. Él, junto al cabo principal Sequeira, fueron los primeros argentinos que desembarcaron en Malvinas ese 2 de abril. “La navegación fue muy demorada, muy dificultosa.
Pero, de cualquier manera, llegamos a un punto en el que yo, con el único visor nocturno que teníamos, vi la línea de olas adelante, a unos 100 metros, y decidí pasar al kayak, junto a Carlos Sequeira”, comenta y agrega que pensó que “por una bengala” había sido descubierto.
El Grupo de Operaciones Especiales, el 2 de abril, con una bandera inglesa en su poder.
“La técnica en esa circunstancia es agacharse, ofrecer la menor silueta; los dos nos tiramos hacia delante sentados, digamos, doblando el torso, y yo continué mirando a ver de dónde podían venir los tiros, porque a partir de eso era cuestión de segundos, pero no pasó nada”, dice y explica que intentó llegar a las playas con mayor rapidez para evitar otra situación así: “En ese momento dije: ‘Mejor llegar vivo, antes que llegar muerto y tarde’”.
Integrantes del GOE controlando prisioneros británicos antes de salir de Malvinas para el continente.
Malvinas: Los comandos y la noche del 10 de junio
Mauricio Fernández Funes participó de la guerra de Malvinas como comando. En ese entonces, era capitán y formaba parte de la Compañía 602: “El momento más difícil y más duro fue la noche del 10 de junio. Habíamos salido temprano de nuestra base en Puerto Argentino, con las últimas luces, y ya en horas de oscuridad, habíamos dispuesto una emboscada sobre estribaciones del cerro Dos Hermanas, que es por donde se producía la llegada de aproximación de las tropas británicas”.
Fernández Funes agrega que, en aquella jornada, él y sus compañeros tuvieron una situación de combate directo con ingleses que habían entrado hasta su misma posición. En esa noche, murieron Mario “Perro” Cisnero y Ramón Acosta, que era un comando de Gendarmería, del escuadrón Alacrán, que se había sumado a las Compañías de Comandos 601 y 602.
“Más allá de la intensidad del fuego, que era realmente enorme, la única manera que encontramos de desprendernos fue que la artillería tirara sobre nosotros. Así que el bombardeo, que era permanente a las noches, el bombardeo naval particularmente lo sentíamos próximo, esa noche lo sentíamos sobre nuestras cabezas”, recuerda Funes.
Integrantes del GOE en la mañana del 2 de abril. En la foto aparece el primer teniente José Luis Castagnari, caído en combate el 29 de Mayo durante un bombardeo nocturno.
El trabajo del GOE en Malvinas
Como parte del ejercicio de mantener la memoria viva, el hoy brigadier mayor retirado Ernesto Osvaldo París se encuentra escribiendo un libro sobre la participación del Grupo de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea en la guerra.
En aquel entonces, tenía 26 años y el grado de teniente cuando, el 29 de marzo, el jefe del GOE le comunicó a él y a otros 28 efectivos que participarían de una misión secreta en el sur. Un dato: hasta ese día, ellos pensaban que se trataba de un ejercicio y no sabían que era una operación real.
El veterano de Guerra de Malvinas, Mauricio Fernández Funes, en la actualidad.
Llegaron el 2 de abril, en el primer vuelo argentino que aterrizó en las islas Malvinas. “Cuando el Hércules comenzó a llegar y a estar muy cerca de las islas Malvinas, el comandante de la aeronave se encontró con una dificultad: la pista estaba obstaculizada por una serie de maquinarias y viales”, recuerda París y comenta que, cuando la aeronave tocó tierra, bajó la rampa de lanzamiento y los 29 comandos del GOE eran los primeros con la misión de descender.
En Malvinas, el GOE realizó múltiples tareas. Teniendo en cuenta su preparación, por ejemplo, en una oportunidad se desplazaron a la isla Soledad para hacer exploración y reconocimiento con el objetivo de conocer los movimientos británicos tras el desembarco.
En esa batalla, también cayó uno de los miembros del GOE: el capitán post mortemLuis Castagnari. El 29 de mayo, una aeronave se preparaba para aterrizar y el GOE iba a apoyar esta acción. Pero el fuego de una fragata inglesa no lo permitió.
El veterano de Guerra de Malvinas, Ernesto París, en la actualidad.
“Todos los que participamos en Malvinas entregamos todo, sin pedir nada a cambio, y, si era necesario, dimos la vida, como nuestros 649 héroes. Cincuenta y cinco héroes de la Fuerza Aérea Argentina, donde está incluido un hombre que perdimos nosotros, como fue el primer teniente (Luis) Castagnari”, dice el entonces teniente.
París concluye: “La guerra es horrenda, se ven las miserias humanas, pero también se ve lo que el ser humano saca de su interior para poder ayudar y cumplir con los objetivos que se tienen que cumplir cuando, en este caso, había que realizar todas estas cosas y recuperar nuestras islas Malvinas”. Tras la rendición, París permaneció como prisionero. En total, estuvo 104 días en las islas y regresó al continente el 14 de julio de 1982.
Historias y hazañas de los helicopteristas del Ejército Argentino en Malvinas
En Malvinas, participaron miles de efectivos del Ejército Argentino y, en ese contexto, sus helicopteristas tuvieron un rol clave: fueron los encargados de transportar armamento, tropas y municiones.
Estas misiones los encontraron volando con valor a lo largo y ancho de las islas, a pesar del riesgo de ser encontrados por las patrullas aéreas británicas. En un nuevo video de DEF, Patricia Fernández Mainardi repasa el trabajo y las hazañas de las tripulaciones de los helicópteros de la aviación de Ejército en Malvinas.
Un poco de historia
Después de la Segunda Guerra Mundial, los helicópteros se posicionaron como aeronaves versátiles que ofrecían mayores posibilidades de maniobra. En la guerra de Malvinas, la Aviación de Ejército desplegó más de 20 aeronaves: los helicópteros UH-1H, los A-109 Augusta, los Puma y los Chinook. En aquella oportunidad, las tripulaciones volaron cerca de 1500 horas sin la cobertura aérea necesaria que requiere este tipo de vuelos.
“Los helicópteros son aeronaves muy vulnerables a los ataques aéreos, son muy fácilmente detectables y, digamos, son blancos fáciles para los aviones. Entonces, es importante tener cobertura aérea. Por aquellos días, eso era muy difícil porque la Fuerza Aérea, si bien se llenó de gloria y la Aviación Naval también, tenían sobre el Teatro (de Operaciones) muy poco tiempo de vuelo, pocos minutos”, explica el Veterano de Guerra de Malvinas, Horacio Sánchez Mariño.
Las misiones llevadas adelante por los helicopteristas de Aviación de Ejército los encontraron volando con valor a lo largo y ancho de las islas
El ataque del 30 de mayo de 1982
Los helicópteros del Ejército volaron desde el inicio hasta el final de la guerra. Cuando los combates se incrementaron, rescataron a las tropas y transportaron a los heridos. En 1982, el teniente coronel retirado Pedro Obregón participó de Malvinas con el grado de capitán.
Por entonces, Obregón volaba los helicópteros Chinook y Puma.
El 30 de mayo de 1982 por la mañana, él y su tripulación, entre la que se encontraba el cabo primero Alfredo Romero, recibieron la misión de trasladar a efectivos del Escuadrón Alacrán de Gendarmería. Horas más tarde, a la altura del Monte Kent, todos ellos recibirían un ataque.
Cuenta Obregón que tras aquella situación, el helicóptero cayó, y él -junto el resto de la tripulación- debieron evacuar rápidamente la aeronave. “Una vez que el fuego consumió el helicóptero y empezó a explotar toda la munición que había y llegó un poco la calma, ahí dijimos “¿qué hacemos?”.
Entonces, agarré a una parte de los que nos salvamos del crush y salimos para el lado del este”, cuenta y agrega que así fue como atravesaron varios kilómetros atravesando campos minados hasta llegar a ponerse a resguardo.
En la guerra de Malvinas, la Aviación de Ejército desplegó más de 20 aeronaves: los helicópteros UH-1H, los A-109 Augusta, los Puma y los Chinook
Cuenta Obregón que, en las islas, uno de los efectivos que transportaba llegó a comunicarle que el desperfecto había sido ocasionado por el impacto de un misil inglés. Años más tarde, los británicos lo confirmaron.
Las hazañas de los helicopteristas del Ejército que cayeron en Malvinas fueron tan grandes que su legado sigue vivo en las nuevas generaciones. Un dato: el helipuerto presidencial que está en la Casa Rosada lleva el nombre del “Teniente primero Roberto Mario Fiorito”, piloto que fue derribado el 9 de mayo de 1982, en una misión de rescate de los náufragos del pesquero argentino “Narwal”.
Fiorito participaba de esa misión junto a el teniente primero Juan Carlos Buschiazzo y el sargento mecánico de aviación Raúl Horacio Dimotta. Todos héroes de Malvinas.
La guerra del fin del mundo
Las cruces del cementerio de Darwin donde están enterrados los soldados argentinos fallecidos en la guerra de las Malvinas.
La guerra de las Malvinas representó un triste, trágico y lamentable error de cálculo de la Junta Militar argentina, asesina y agonizante, que creyó que iba a encender la llama del orgullo nacional y mantenerse en el poder recuperando un territorio perdido en el Atlántico Sur que el Reino Unido administra desde 1833.
La guerra empezó el 2 de abril de 1982, cuando 200 soldados argentinos desembarcaron en el archipiélago austral, y acabó el 14 de junio, con la rendición del Gobierno de Buenos Aires, 900 muertos después (258 británicos y 649 argentinos).
El presidente Leopoldo Fortunato Galtieri, que murió en 2003 cuando esperaba a ser juzgado por crímenes de lesa humanidad, pensó que Margaret Thatcher iba a negociar sobre los hechos consumados.
Que el apodo de la primera ministra británica fuese la Dama de Hierro tal vez debería haberle dado alguna pista al iluminado militar golpista.
Una estampita de la Virgen María y el Niño Jesús en un fusil argentino, arrojado a una pila de armamento entregado por soldados luego del cese de fuego el 14 de junio de 1982
Su error representó el principio del final de la Junta Militar y una especie de renacimiento para las Malvinas, que entonces contaban con apenas mil habitantes, una población que se ha doblado, gracias a las ayudas británicas.
Al despertarse con la noticia de la invasión, el 3 de abril, la mayoría de los británicos descubrieron solo entonces que aquellas tierras desarboladas y barridas por el viento (un archipiélago de 760 islas, la mayoría deshabitadas) no estaban en Escocia, sino a 500 kilómetros de las costas argentinas y a 12.000 de la metrópoli.
Tras un intenso debate en su Gabinete, con el apoyo de los militares, Thatcher decidió por motivos más patrióticos que geoestratégicos enviar a la flota británica y a tropas de élite a recuperar las islas.
Ella también necesitaba un chute de nacionalismo con el Reino Unido acosado por la crisis económica y nunca recuperado moralmente de la pérdida de su imperio colonial.
Un helicóptero Sea King HC4 del Escuadrón Naval Aéreo despega con comandos de la Compañía J de los Royal Marines desde San Carlos a Darwin el 28 de mayo de 1982. En la noche lanzaron el ataque contra las unidades argentinas en Darwin y Goose Green.
Aunque se habla desde hace décadas de posibles bolsas de petróleo, el valor de las Malvinas (más allá de la lana) es ahora como entonces el orgullo patriótico.
Como relata la investigación que realizó The Sunday Times poco después del final del conflicto, un apasionante trabajo periodístico editado como libro bajo el título La guerra de las Malvinas, “las fuerzas británicas que ofrecieron resistencia inmediata a la invasión argentina constaban de dos personas: los marines Roderick Wilcox y Leslie Milne, ambos escoceses”.
Lo nutrido de la guarnición en la isla (68 militares), pese a las constantes reivindicaciones argentinas, refleja la importancia real que los británicos concedían a aquel territorio.
El escritor Jorge Luis Borges lo resumió con certera ironía cuando le preguntaron sobre la guerra: “Son dos calvos peleando por un peine”.
Prisioneros argentinos capturados en Tumbledown caminan bajo vigilancia. En el combate del 28 de mayo participaron alrededor de 600 hombres del 2º Batallón del Regimiento de Paracaidistas
Desde el momento en que la primera ministra tomó la decisión de recuperar las islas, la derrota argentina era solo una cuestión de tiempo.
Dos factores inclinaban la balanza a favor de los británicos. El primero es que el Reino Unido contaba con tres submarinos atómicos, que desplegó en el Atlántico Sur.
Uno de ellos hundió el 2 de mayo el crucero General Belgrano, matando a 323 de sus 1.093 marineros.
Una foto publicada el 27 de mayo de 1982 por el Ministerio de Defensa británico muestra cómo sus armeros preparan bombas para utilizarlas como parte de sus cometidos a bordo del HMS Hermes durante la crisis de las Malvinas. Londres admitió el 6 de diciembre de 2003 que los buques de guerra británicos durante la guerra de 1982 llevaron cargas de profundidad nuclear a una zona de exclusión alrededor de las Malvinas, pero no al área territorial de la isla.
La incapacidad para detectar, y mucho menos inutilizar, los submarinos ingleses obligó a la flota argentina a replegarse a aguas poco profundas. Los combates marítimos continuaron, y la aviación argentina hundió el destructor Sheffield y tocó el portaaviones Invincible, pero la guerra se jugaba en tierra.
Y ahí también tenían las de perder: Argentina movilizó a soldados de reemplazo, en su inmensa mayoría jóvenes de veintipocos años sin experiencia, mientras que Londres envió a soldados profesionales.
Las tropas argentinas pasaron frío y hambre en las trincheras, y eran sistemáticamente maltratados por sus mandos.
Aun así, los combates fueron feroces y la resistencia enorme; pero la batalla de la Pradera del Ganso, entre el 27 y el 29 de mayo, terminó de inclinar la balanza a favor de los británicos.
Incendio del destructor británico HMS Sheffield tras recibir el impacto de un misil Exocet lanzado por el ejército argentino.
El escritor argentino Rodolfo Fogwill escribió en la semana final de la guerra la obra maestra sobre el conflicto, Los pichiciegos (Periférica), que relata la historia de un grupo de soldados que se esconden para no combatir.
El libro surgió como respuesta a la atronadora propaganda que pretendía convertir el conflicto en una causa nacional en medio de los delirios patrióticos.
“Ni la imagen de decenas de ingleses violetas flotando congelados, que de alguna manera me alegraba, pudo atenuar el espanto que me provocaba el veneno mediático inoculado a mi familia”, explicó el escritor, fallecido en 2010.
El espanto de la realidad se impuso sobre las mentiras de la Junta Militar que lanzó una guerra que nunca pudo ganar y que pagaron soldados adolescentes enviados a morir por delirios de grandeza de unos golpistas aferrados al poder. Una historia triste.
La Voz del Muro — En el 2017 comenzó a formarse un banco de arena en la zona denominada «Cementerio del Atlántico», famosa por ser el lugar donde muchos barcos naufragan. La extraña nueva atracción apareció en la costa de Carolina del Norte, cerca de la corriente del Labrador y la del Golfo y como referencia a 50 yardas del cabo Point en Buxton.
Como su presencia no cuenta con una superficie estable, su tamaño depende mucho del clima o las mareas, en ocasiones puede llegar a medir 16 kilómetros pero normalmente tiene una extensión 1 milla de largo y 500 pies de ancho como máximo.
Por la presencia de muchas conchas de colores ha sido bautizada como «la isla de las conchas». Con el paso del tiempo, algunos habitantes cerca de la costa comenzaron a notar que el banco de arena empezó a crecer, y eso suscitó que publicaran en redes sociales el interesante descubrimiento.
La aparición de la isla se volvió muy famosa en las redes sociales y aumentó el turismo de la región, sin embargo, algunos expertos en el tema aseguran que así como llegó puede irse y desaparecer por completo.
Chad Koczera fue de las primeras personas en difundir algunas fotos y de inmediato llamó la atención de muchos viajaros que ya han visitado el lugar.
La isla Shelly como la han llamado tiene ciertos riesgos a pesar de su tamaño, por ejemplo, las corrientes del mar tan inestables pueden influir a su desaparición o no, aunque también hay una probabilidad de que siga creciendo y se una al Cabo Hatteras.
Las autoridades locales también han declarado que han visto tiburones y mantarrayas por la zona, por lo que los turistas tienen que tener cuidado.
Se puede acceder a él mediante un corto paseo a través del agua hasta la cintura, y es aún menos profundo durante la marea baja, aunque esto es cuando la isla tiene mayor volumen y está cerca de la costa.
Para muchos visitantes resulta una experiencia única ir a la isla porque realmente no saben si al siguiente día estará ahí, además de que recomiendan visitarla por ser una extraña y nueva atracción turística.
Muy Interesante(S.Romero) — ¿Buscas lugares raros a la par que asombrosos para visitar? Ciertamente, lo único que tienen en común estos lugares inolvidables es que parecen sacados del universo de la ciencia ficción. Son fascinantes, algunos horripilantes, todos ellos maravillosos. Y son reales y esperan a viajeros intrépidos.
Algunos de estos lugares son algo inaccesibles, pero no imposibles de alcanzar. Muchas veces tenemos la sensación de que este tipo de experiencias, a la par, pueden resultar muy caras para nuestros bolsillos, pero no siempre es así.
De hecho, podemos indagar para poder disfrutar de todos estos rincones sin que nuestro bolsillo perezca en el intento, según nuestro tiempo y presupuesto disponibles, podemos planificar un viaje inolvidable por rincones de otro planeta -dentro del nuestro- al alcance de todos.
¿A qué se debe que tengamos esta fascinación por estos emplazamientos? Porque nos ofrece una oportunidad para asombrarnos, para aprender, para ser felices fuera de nuestra rutina diaria, cuyas tareas requieren habitualmente toda nuestro compromiso y atención.
En vacaciones, la sensación es muy gratificante y, mentalmente, estamos también más preparados para afrontar y abrazar la felicidad en todas sus vertientes. Damos un paso atrás y miramos el mundo en su conjunto. Nos gusta incluso sentirnos algo confundidos, desconcertados, conmocionados.
Mirar a nuestro alrededor en un entorno extranjero y no tener la menor idea de lo que está pasando oculta cierto placer en esto que llamamos viajar.
¿Estás planeando tu próxima aventura? Aquí te mostramos una selección de lugares que no queremos que te pierdas, incluso si parecen increíblemente extraños.
Líneas de Nazca
Estos enormes geoglifos en la árida costa de Perú representan arañas, monos, árboles, plantas y otras figuras. Se remontan aproximadamente al año 500 a. C. pero se aprecian mejor por aire (aunque todos pueden verse desde el suelo) que por tierra.
Nadie sabe por qué la cultura prehistórica de Nazca llevó a cabo este enorme esfuerzo humano de crear estos impresionantes geoglifos, pero quizá pudieron haber tenido un papel ritual o estar vinculados a constelaciones en el cielo. Este último extremo es una de las teorías más populares.
Lago Natrón
Sin duda el lugar más horripilante de todos. Da escalofríos. Situado en Tanzania, este aterrador lago africano hace que los animales que mueren en él acaban convertidos en estatuas mediante la calcificación gracias a la presencia de un gran volumen de bicarbonato de sodio presente en sus aguas.
Esta concentración alcalina tan alta hace también que se vea de color rojo, sobre todo durante los meses de verano. El mejor momento para ir a visitarlo es de junio a agosto.
Lago Ubsugul
Tenemos que trasladarnos a Mongolia para ver este espectacular lago. En verano, este lago mongol puede parecernos de lo más normal, hasta bonito, pero en invierno, se convierte en un enorme bloque de hielo sobre el que se organizan juegos que incluyen tira y afloja, lucha libre y carreras de trineos tirados por caballos.
Sí, encima del agua (helada, en este caso). También es el hogar del pueblo Dukha, una antigua tribu de pastores de renos.
Géiser Fly
Este espectacular géiser geotérmico artificial lo podemos encontrar en el condado de Washoe, Nevada, Estados Unidos. Y, sin duda, es un espectáculo inusual para la vista.
Tenemos que remontarnos a 1916 cuando se formó el primer géiser durante una perforación de riego. La fuente del calor se debe a un estanque de roca caliente muy profundo donde las grietas y fallas tectónicas son muy habituales.
Está abierto a turistas limitados y también tiene rutas guiadas por la naturaleza de tres horas. Los mejores meses para visitar este curioso lugar son de abril a octubre.
Ihla da Queimada Grande
También conocida como la Isla de las Cobras o Isla de las Serpientes, es el hogar de más de 4.000 serpientes.
Este lugar tiene prohibida la entrada por la armada brasileña. Con una longitud de apenas 1,5 kilómetros es el segundo lugar más peligroso del mundo. Aquí habita la serpiente de Isla Quemada, una de las víboras más venenosas del mundo.
Se dice que esta serpiente es tan venenosa que puede derretir la carne humana con su veneno. Probablemente solo querrás visitarla de forma virtual (gracias a Google Maps).
Río Tinto
En la provincia de Huelva (España) nos topamos con el río Tinto, un nombre no escogido al azar. Este río de 100 kilómetros de largo discurre en rojo y sus orillas también parecen sacadas de otro mundo.
¿La causa? Una combinación de bacterias raras, un recuento bajo de oxígeno y la contaminación de la minería de oro, plata y cobre, algo que lleva ocurriendo desde el 3000 a. C. y que han otorgado esta coloración tan particular al río y su paisaje. Parece sacado del propio Marte.
Magnetic Hill
Situado en New Brunswick, Estados Unidos, nos encontramos otro de los lugares más extraños del planeta. O quizá no. ¿Te imaginas que un coche ruede hacia atrás cuesta arriba sin energía?
Resulta que desde la década de 1930, cuando se descubrió el fenómeno de Magnetic Hill (y casi de inmediato se promovió como una atracción turística), todo el mundo ha tratado de resolver su enigma.
Aunque se ha demostrado que la «fuerza magnética» es una ilusión óptica y que la pendiente cuesta arriba es en realidad una pendiente cuesta abajo, eso no ha impedido que muchos viajeros visiten el lugar para comprobarlo por sí mismos.
De hecho, con el aumento del turismo después de la Segunda Guerra Mundial, este segmento se convirtió en una de las principales atracciones turísticas de Moncton.
Terrazas de Yuanyang
Las terrazas de arroz representan un lugar espectacular a la par que curioso.
Situadas en la ladera sur de la montaña Ailao en el condado de Yuanyang y en el sur de la provincia de Yunnan, las terrazas son una obra maestra del ingenio del pueblo Hani, desarrollada durante generaciones.
La montaña del sur de Ailao, con este típico paisaje escalonado, es fruto de una gran creatividad que se enfrenta a un terreno difícil. Conocidas como esculturas de la tierra, los campos en terrazas fueron reconocidos oficialmente por la UNESCO como un sitio del Patrimonio Mundial Cultural y Natural.
Lago Kliluk
Este lago alcalino endorreico salino llamado lago Kliluk o más popularmente, lago con manchas (Spotted Lake), está situado en la sección este del valle Similkameen de la Columbia británica en Canadá.
Lo que tiene de especial es que cada año, durante el verano, el agua del lago se evapora, dejando tras de sí pequeñas piscinas minerales y, cada una de ellas, presenta un color único.
El lago contiene una alta concentración de numerosos minerales que incluyen calcio, magnesio y sulfatos de sodio y ocho minerales adicionales. También contiene cantidades más pequeñas de titanio y plata.
Azalea and Rhododendron Park Kromlau
El parque ajardinado Die Rakotzbrück ubicado en Gablenz, Alemania, fue creado en el siglo XIX.
Es famoso por su precisión de construcción única, con el puente y su reflejo fusionándose en un círculo de piedra completo y perfecto, sin importar desde dónde lo veas. Parece sacado de un cuento de hadas, aunque el puente se conoce como el «Puente del Diablo» por esta cualidad tan asombrosa.
Parece que los creadores del puente enfatizaron más en su estética que en su utilidad, eso sí. Ambos extremos del Rakotzbrücke tienen delgadas agujas de roca instaladas, para que parezcan columnas de basalto natural, que se encuentran comúnmente en muchas partes de Alemania.
¿La mejor época para visitarlo? De mayo a septiembre.
Muy Interesante(S.Romero) — Te invitamos a que dejes por un momento -o más-, el móvil de lado y contemples las espectaculares vistas que vamos a poner frente a tus ojos. El paisaje que tienes ante ti sobrecoge el corazón. Querrás recorrer todos y cada uno de estos miradores que te proponemos en nuestra particular ruta por los mejores miradores de España.
Nuestro país está lleno de maravillas que facilitan el acceso a cumbres, miradores o collados espectaculares. Hemos seleccionado una serie de miradores con accesos para toda la familia.
Espléndidos valles verdes, ríos, montañas, tenemos muchos lugares impresionantes que visitar. Todos y cada uno de los lugares te harán sentir como si hubieras entrado en una de las historias de los hermanos Grimm.
Sumérgete con nosotros en las maravillas de la naturaleza y empápate de una perspectiva amplia del paisaje; siempre nos ayuda a asimilar mejor el entorno (y si estás de excursión, también te ayudarán a orientarte y no perderte por esos mundos). Localizar un punto elevado es buen punto de partida para alegrarnos la vista y el espíritu, ya sea por mar, tierra, río o montaña.
España está llena de paisajes diversos y de ensueño que desmienten su tamaño relativamente pequeño. Con tantas vistas sublimes y tantos paisajes sensacionales para ver, visitar los lugares más bellos de este país puede llevarte mucho tiempo, que pensarás bien invertido.
De lo salvaje a lo elegante, sus comunidades reúnen un caleidoscopio de culturas y sus paisajes son tan intrigantes como su pasado.
Y si aparte de ver miradores, quieres abarcar un poco más. Añade a todos estos lugares las conmovedoras playas de Mallorca, los paisajes volcánicos de otro mundo de las Islas Canarias, la belleza escarpada de los Pirineos y la mezcla única de Ibiza, hedonismo de alta gama y encantos mediterráneos… y tendremos el que dicen que es el país más apasionado, cautivador y hermoso de Europa.
Dicen que la belleza está en el ojo del espectador, ¿qué opinas?
Montealegre, Ourense
Cerca de la ciudad de Ourense encontraremos este mirador a casi 500 metros de altitud donde podrás contemplar una espectacular perspectiva de la ciudad. El punto más alto del mirador se denomina “Cruz de Montealegre” y allí verás un bosque forestal que también podrás experimentar a través de sus senderos. No te pierdas el precioso jardín botánico con más de 200 especies vegetales.
Pico Sacro, A Coruña
En el municipio de Boqueixón te toparás con este monte de leyenda. El mirador se encuentra a 600 metros de altura, marcando la última etapa de la Vía de la Plata, que se sonará mucho, pues es uno de los Caminos de Santiago. Lo encontrarás a apenas 20 minutos en coche desde Santiago de Compostela. Las vistas son maravillosas.
Cedeira, Pontevedra
A 20 minutos en coche desde la ciudad de Vigo encontraremos el mirador desde el que se contempla la ría de Vigo al completo, en el municipio de Redondela. Podrás ver las islas Cíes, el puente de Rande o la ensenada de San Simón y su pequeño archipiélago ubicado en el centro. El mirador cuenta con un famoso banco con el siguiente mensaje: “Galicia. It´s different”.
Puente Nuevo, Ronda
En la provincia de Málaga, en uno de los rincones más bonitos de Andalucía, podemos ver las impresionantes vistas desde varios miradores ubicados en esta histórica ciudad de Ronda. El más llamativo de todos es el mirador del Puente Nuevo, cuyo puente de 98 metros de altura, nos presenta uno de los miradores que te dejarán sin habla.
Es Colomer, Mallorca
Sa Creueta o Es Colomer, es un mirador que merece un lugar destacado en esta selección. Es uno de los más bonitos de España y a través de su paseo escalonado de piedra acabaremos llegando a un mirador excepcional. Te recomendamos que lo visites para contemplar el atardecer con los picos y valles de Ordesa al fondo.
Cabo Home, Pontevedra
Antiguamente un santuario celta, este lugar ubicado en A Costa da Vela y protegido por la Red Natura 2000, ofrece un regalo para la vista. Desde lo alto del monte O Facho, no te arrepentirás de haber hecho una parada en el camino para contemplar este balcón natural de Galicia.
Mirador de Columna, Ourense
Se encuentra en Parada de Sil y no cabe duda de que es uno de los miradores más impresionantes de la Ribeira Sacra. Podrás seguir el curso del río Sil y mirar de frente uno de sus meandros, incluso. Está ubicado a 50 minutos en coche desde Ourense y tendrás que caminar por un sendero de tierra tras dejar el coche a unos 200 metros. Merece la pena por el espectáculo.
San Nicolás, Granada
¿Qué mejor mirador puede haber que uno que te presenta de forma excelsa uno de los complejos monumentales más hermosos del planeta? Con vistas a la Alhambra de Granada, el mirador de San Nicolás, en el barrio del Albaicín, ofrece unas vistas espectaculares con el palacio nazarí y Sierra Nevada al fondo de este inmortal paisaje.
Mirador de Louredo, A Coruña
¿Dónde encontrar este mirador gallego? Sobre el monte de Carnota. Te llamará la atención por sus árboles de colores, las marismas y lagunas que acompañan el arenal de Carnota. Se trata de un rincón con gran interés ecológico y paisajístico. Está a 50 minutos en coche desde Santiago de Compostela y no tiene pérdida. Tendrás el Louro a la izquierda y el monte Pindo a la derecha.
Monte Castelo, Lugo
Para acceder a él tendrás que pasar por una pista forestal donde podrás contemplar la ría de Viveiro en todo su esplendor. A una hora y 10 minutos en coche desde Lugo, el Castelo es una de las cinco colinas del valle de Landro. En la cima encontrarás una ermita presidiendo la espectacular cima junto a curiosas formaciones rocosas.
Mirador del Valle, Toledo
Si buscas las mejores vistas de la ciudad de Toledo, el mirador del Valle es una parada obligatoria. Es un punto de gran reclamo turístico y no es de extrañar, puesto que contemplarás una panorámica brutal del Alcázar, las murallas, la catedral de Toledo… todo sobre el río Tajo. Querrás inmortalizar este recuerdo. El mirador está a pocos kilómetros del centro histórico de la ciudad.
Mirador del Fitu, Asturias
Probablemente el mirador más original de todos. Es un mirador con una plataforma de observación que ofrece unas vistas espectaculares de las montañas y el mar. Colgado a varios metros sobre el suelo, contemplarás una vista panorámica de 360º de algunos de los paisajes más preciosos de Asturias: el Parque Nacional de los Picos de Europa o la localidad costera de Ribadesella.
La ciudad de Luján, situada a unos 75 kilómetros al oeste de Buenos Aires, es conocida por ser un centro de peregrinación muy importante de Argentina.
Cada año se realizan varias peregrinaciones. Quizá la más pintoresca sea la peregrinación gaucha, pero la más grande en cantidad de caminantes es la de los Jóvenes en el mes de octubre.
Miles de personas de todas las edades caminan desde Buenos Aires hasta Lujan por una ruta ya establecida.
El objetivo de la caminata es alcanzar la Basílica de Luján. Hay tantas razones para hacerlo como peregrinos, pero el factor común es la solidaridad entre viandantes, voluntarios e incluso vecinos que salen a alentar a los caminantes.
Interior de la basílica de Nuestra Señora de Luján
Si bien la actual basílica comenzó a construirse en 1890, su historia comienza en 1630. Cuenta la leyenda que un hacendado de Córdoba mando a traer una imagen de la Virgen desde Brasil, pero le enviaron dos. Los arrieros que las transportaban hicieron un alto en el camino para pasar la noche.
Al día siguiente, no pudieron mover la carreta con las imágenes. Quitaron una de las imágenes y la carreta se movió sin dificultad.
Los dueños de la estancia donde sucedió esto entendieron, que habían presenciado un milagro, decidieron construir una rustica capilla para venerar esa imagen, abierta para todos los peregrinos y fieles de la zona.
Vidriera de la basílica de Nuestra Señora de Luján
En 1671, una acaudalada mujer mando a construir un oratorio de material en sus terrenos, donde en 1675 se trasladó la imagen de la Virgen.
Ello dio origen a la fundación de la ciudad de Lujan. Han quedado registrados varias curaciones milagrosas de enfermos que pidieron ayuda a la Virgen de Lujan y, desde entonces, millones de fieles han suplicado la intercesión de la Virgen para solucionar sus problemas.
La primera peregrinación oficial organizada se realizó en 1871 para agradecer el fin de la epidemia de fiebre amarilla que asoló a Buenos Aires.
La actual basílica es de estilo neogótico. La piedra fundamental fue colocada en 1890. El fabuloso órgano fue traído de París e inaugurado en 1910.
En 1930, con motivo del tricentenario de Lujan, la Virgen de Lujan fue proclamada patrona de Argentina, Uruguay y Paraguay.
En estos tres siglos, casi cuatro, millones de personas han pasado por el pórtico, se han reclinado ante la Virgen, han hecho pedidos y cumplido promesas.
No importa si a uno no lo mueve la fe religiosa, la basílica es imponente y vale la pena visitarla y entender la historia que hay detrás.
Una estatua en el Parque arqueológico submarino de Baia, en Italia.
BBC News — Escondidos bajo del agua, se pueden encontrar pueblos y ciudades perdidos en diferentes partes del mundo.
Olvida la mítica Atlantis. Estos son lugares que alguna vez estuvieron llenos de gente, pero quedaron enterrados por desastres naturales, el aumento del nivel del mar o inundaciones deliberadas.
Sumérgete bajo las aguas con la BBC y explora los intrincados mosaicos, los sorprendentes jeroglíficos y las imponentes estatuas que alguna vez estuvieron en tierra firme.
Baia, Italia
Los impresionantes mosaicos de Baiae están amenazados por la vida marina, que puede descomponer el material.
Fue una ciudad de fiestas para los antiguos romanos.
Baiae, en latín (Baia, en italiano) era famosa por sus relajantes aguas termales, su agradable clima y sus edificaciones extravagantes.
Julio César y Nerón tenían lujosas villas para vacacionar aquí y el emperador Adriano murió en esta ciudad en el año 138 d.C.
Desafortunadamente, fue la misma actividad volcánica la que creó las famosas aguas termales que llevaron a que Baia quedara sumergida.
La ciudad fue construida sobre el Campi Flegrei (Campos Flégreos), un supervolcán cerca de Nápoles.
Con el tiempo, se ha producido un proceso conocido como bradisismo, en el que el suelo se ha hundido lentamente entre cuatro y seis metros, lo que sumergió gran parte de la ciudad.
Desde 2002, las zonas submarinas de Baia han sido designadas Área Marina Protegida por las autoridades locales, lo que significa que solo los buceadores con licencia pueden, con un guía local, explorar las ruinas.
Thonis-Heracleion, Egipto
Una estatua de granito del dios egipcio Hapi, que personificaba la inundación anual del río Nilo, fue recuperada por buzos en 2001.
Mencionado con frecuencia en leyendas antiguas, Thonis-Heracleion fue supuestamente el lugar donde el héroe griego Hércules pisó por primera vez Egipto, y también un sitio visitado por los amantes París y Helena, antes de la Guerra de Troya.
Thonis es el nombre egipcio original de la ciudad, mientras que Heracleion es el nombre griego en honor a Hércules.
Está ubicada en la desembocadura occidental del río Nilo y fue un puerto próspero. Mercancías de todo el Mediterráneo pasaban por su compleja red de canales, como demuestra el descubrimiento de 60 naufragios y más de 700 anclas.
Uno de los artefactos más impresionantes recuperados de la ciudad submarina es el Decreto de Sais.
La losa de piedra negra de dos metros de altura está grabada con jeroglíficos de principios del siglo IV a. C., que revelan detalles cruciales del sistema fiscal egipcio de la época, además de confirmar que Thonis-Heracleion era una sola ciudad.
Derwent, Inglaterra
Un poste de la entrada a Derwent Hall quedó al descubierto durante el caluroso verano de 2018.
El pueblo de Derwent, en Derbyshire, fue sumergido deliberadamente para crear el embalse de Ladybower.
A medida que ciudades como Derby, Leicester, Nottingham y Sheffield se expandieron a mediados del siglo XX, sus crecientes poblaciones requirieron un mayor suministro de agua. Por eso, era necesario construir una presa y un embalse.
Originalmente, el plan era construir dos embalses, Howden y Derwent, más arriba en el valle, para poder salvar al pueblo. Sin embargo, rápidamente se hizo evidente que no serían suficientes, por lo que se requería un tercer embalse.
El trabajo comenzó en 1935 y, para 1945, el pueblo de Derwent estaba completamente bajo el agua.
Durante los veranos particularmente calurosos, los niveles de agua del embalse de Ladybower pueden caer lo suficiente como para que los restos de Derwent vuelvan a ser visibles y los visitantes puedan pasear entre sus ruinas.
Villa Epecuén, Argentina
Villa Epecuén era un bello destino turístico en la provincia de Buenos Aires hasta que en 1985 un temporal causó la rotura de un dique que protegía la ciudad y las aguas lo invadieron todo. Esta foto es de 2011.
Durante casi 25 años, el balneario lacustre de Villa Epecuén estuvo oculto bajo las aguas, antes de resurgir en 2009.
Fundado en 1920 a orillas de un lago salado, el Epecuén, el balneario atraía a turistas que deseaban bañarse en sus aguas, que -se decía- tenían propiedades curativas.
El lago se inundaba y se secaba de forma natural, pero a partir de 1980 ocurrió algo que no era usual: mucha lluvia durante varios años, lo que hizo que el nivel del agua comenzara a subir.
Así que se construyó un muro arqueado para ofrecer protección adicional a la ciudad.
Sin embargo, una tormenta en noviembre de 1985 provocó el desbordamiento del lago y la rotura de un dique. La ciudad quedó sepultada bajo 10 metros de agua salada corrosiva.
Los niveles de agua han estado retrocediendo desde 2009, dejando al descubierto Villa Epecuén una vez más.
Port Royal, Jamaica
En estos días, Port Royal es un tranquilo pueblo de pescadores pero, en su apogeo en el siglo XVII, fue conocida como «la ciudad más malvada de la Tierra», gracias a su población pirata.
Un importante centro de comercio en el Nuevo Mundo (incluso durante la trata de esclavos), Port Royal se expandió rápidamente.
En 1662, había 740 habitantes registrados, pero para 1692, se estima que el número estaba entre 6.500 y 10.000.
Vivían en casas de ladrillo o madera, a menudo de hasta cuatro pisos.
Cuando se acercaba el mediodía del 7 de junio de 1692, Port Royal fue golpeada por un poderoso terremoto, seguido rápidamente por un tsunami.
Aproximadamente dos tercios de la ciudad quedaron sumergidos bajo el agua, comenzando con los almacenes ubicados en la costa.
Se cree que 2.000 personas murieron ese día y muchas más resultaron heridas.
Es posible bucear en las ruinas preservadas y alrededor de cientos de barcos hundidos, pero se debe solicitar un permiso a las autoridades locales.