Meer(M.C.F del Vando Blanco) — Obras y restauraciones, como la presentación de la próxima intervención de mantenimiento de los celebérrimos frescos de Ambrogio Lorenzetti Alegoría de los efectos del Buen y Mal Gobierno (1338/39), conservados en la Sala della Pace del Palacio Público. Se trata de un homenaje a los Güelfos (partidarios del Papa), que se confirma una de las primeras obras maestras de la pintura europea.
Su autor, Ambrogio Lorenzetti, es uno de los pintores más fascinantes del siglo XIV, cuya figura se presenta algo oscurecida por los cuatro grandes pintores de su época: Cimabue, Giotto, Duccio y Simone Martini.
De este último recoge su maestría y la predilección por el detalle además del dominio del color, si bien aportando a sus pinturas mayor naturalidad. Lo especial de esta visita es que permite ver las pinceladas murales a la misma distancia que las percibía su autor, gracias a los andamios concebidos como «lugar de conocimiento» y de estudio, abierto al público.
Domenico di Bartolo, El aumento del hospital de paredes (1443), Santa María della Scala
Y a partir de octubre se dará inicio a la restauración para cuyo curso se podrá acceder.
Seguidamente, nos introducimos en el Museo de los Archivos del Estado, mejor dicho el cofre de unos tesoros documentales de inmenso valor histórico-artístico, como son las tapas de las bicchernas (los registros anuales de la oficina que se ocupaba de la tesorería municipal) decoradas por importantes artistas, entre ellos el citado Ambrogio Lorenzetti.
Expuestas en orden cronológico abarcando desde el siglo XIII al XVIII, ilustran el paso de la lengua latina a la senesa vulgar, como subraya la activa directora de la importante institución, Cinzia Cardinali.
Y entre estas, se destaca la número 58: La demolición de la fortaleza española (atribuida a Giorgio Di Giovanni) construida por los españoles alrededor de 1550, por orden del emperador Carlos V. La fortificación se hizo necesaria para afrontar las tensiones entre el imperio y Francia.
Hasta que en 1552, tuvo lugar una revuelta ciudadana, apoyada por los franceses, que lograron expulsar a los españoles de la ciudad, concediendo a los seneses la demolición.
Sector de mujeres del hospital, patio interior y cisterna (c.1508-1512), Santa María della Scala
Una meta imperdible, que desde su fundación en 1858, el Archivo de Estado de Siena ocupa el Palacio Piccolomini d’Aragona: un vasto edificio monumental, que ocupa toda la manzana y que con sus evidentes deformidades estilísticas, testimonia una larga vida histórico-arquitectónica.
De hecho, los diversos aspectos y usos corresponden a la variada tipología de los documentos custodiados, desde la Edad del Alto Medievo a la contemporánea. No dejará de sorprender.
Tras visitar la resplandeciente Catedral Metropolitana de Santa María Assunta -cuya apertura se remonta a 1215 y cuyo pavimento es uno de los más artísticos de incrustaciones marmóreas de especiales colores elegantemente conjuntados (su proyecto duró seis siglos desde el XIV al XIX)- enfrente del magnífico templo, nos adentramos en los Museos (lo pongo en plural) de Santa María de la Scala, un conjunto monumental, otra joya en el corazón de la ciudad. Inicialmente, nacía como hospital medieval, vinculado al camino de la Francigena, y desarrollándose como tal hasta hace menos de cincuenta años.
Priam della Quercia, Agostino Novello entrega el hábito al rector (1442), Santa María della Scala
Este inmenso edificio está siendo objeto de un gran proyecto de recuperación, en los que hoy ladean los numerosos espacios abiertos al público.
Al nivel de la plaza del Duomo, se encuentra la actual entrada del múltiple museo, donde se abren los espacios monumentales constituidos por los amplios salones para la acogida de peregrinos, corredores y espacios destinados a la asistencia y al culto, así como los ambientes de la antigua especiería organizados para las actividades educativas, mientras en el contiguo corredor de San Leopoldo se exhibe la colección de arte para la infancia.
La parte principal de esta planta es el extraordinario espacio para los peregrinos varones, decorado al fresco hacia 1440 por diversos pintores con las vicisitudes míticas y reales de la historia hospitalaria. A la misma época pertenecen los frescos de la Sacristía Vieja, realizados por Lorenzo di Pietro, que dan vida a los artículos del Credo apostólico con episodios testamentarios.
Este espacio acoge actualmente el valioso núcleo de relicarios del hospital, formado a partir de las reliquias adquiridas en 1359.
Palazzo Pubblico, Museo Cívico, Capilla de los Lores, Municipio de Siena en Italia
En el sector anteriormente destinado a las mujeres y a la infancia abandonada, precedido por el grandioso salón para las peregrinas, se ha montado recientemente la colección Piccolomini Spannocchi, importante colección de obras reunidas por las dos familias unidas por matrimonio en la segunda mitad del siglo XVIII.
Por su lado, al nivel más bajo (recordemos que Santa María della Scala se extiende sobre una colina) por su pendiente, se articulan varios recorridos museales, centrados por la existencia de un pequeño patio: en los amplios espacios del antiguo granero lucen los mármoles originales de la Fuente Gaia entre 1409 y 1419 de Jacopo della Quercia, acompañados por los los moldes y yesos de Tito Sarrocchi para la réplica decimonónica y al mismo patio se asoman la sede histórica de la cofradía dedicada a Santa Caterina della Notte y la escalera de acceso hacia abajo a la cofradía de Santa María bajo las Bóvedas.
Capilla del manto, las bóvedas del siglo XIV, Complejo museal de Santa María della Scala
Los niveles I y II, situados en la parte más baja de la estructura, se abren a lo largo del recorrido de una auténtica calle, englobada dentro del hospital en el curso de su expansión hacia la parte descendiente del terreno, formando una sugestiva conexión interior entre los diversos niveles.
Los espacios recuperados alojan el Museo Arqueológico Nacional, que aúna los testimonios y los hallazgos del territorio senés además de importantes colecciones locales, cuyo recorrido ostenta el título Siena. Narración de la ciudad desde los orígenes al Medievo.
Se ofrecen al público la Fototeca y Biblioteca Giuliano Briganti, así como los salones preparados para exposiciones temporales y citas congresuales.
Otra institución que refuerza aún más la identidad de Siena es su Pinacoteca Nacional -inaugurada en los palacios Buonsignori e Brigidi en 1932 con la ordenación científica de Cesare Brandi- está considerada uno de los más importantes museos italianos, debido sobre todo a su conspicua colección de pinturas de «fondo dorado» de los siglos XIV y XV seneses.
Domenico di Bartolo, Madonna del Manto (1444), Santa María della Scala
Es decir, el gran arte de Siena desde Duccio di Buoninsegna a Lorenzetti, de Simone Martini al Sassetta, de Francesci di Giorgio a Matteo di Giovanni hasta Sodoma e Beccafumi, encuentra en las salas de este museo su larga trayectoria cronológica comprendida entre 1200 a 1600.
Cabe subrayar que el núcleo original nació gracias a la pasión de los eruditos abades Giuseppe Ciaccheri y Luigi de Angelis, que coleccionaron entre 1750 y 1810 las pinturas de los mejores artistas seneses.
La identidad de Siena resulta aún más intensificada con el entrañable Palio, su tradicional carrera ecuestre entre 17 «contradas» de la ciudad, muy sentida y transmitida a todas sus generaciones.
L.B.V.(J.Álvarez) — 1695 no fue un año que destacase especialmente por algún episodio histórico, más allá de los sempiternos eventos bélicos y las típicas efemérides natalicias y obituarias… salvo que uno fuera un nativo de Oasisamérica, en cuyo caso esperaría que se produjera el fin del mundo.
Esto último tampoco tiene nada de extraordinario, pues poner fecha de finalización de la existencia global es algo que se da en muchas culturas.
Lo que queremos destacar aquí es el aspecto geográfico, puesto que la mayoría de los lectores no habrán oído hablar nunca de Oasisamérica.
De hecho, se trata de un término bastante reciente, aparecido en 1954 en un artículo de la revista American Anthropologist bajo el título Gatherers and farmers in the Greater Southwest: a problem in classification.
Lo escribió Paul Kirchhoff, filósofo, etnólogo y antropólogo alemán que pasó la mayor parte de su vida profesional investigando en México y que ya en 1943 había acuñado otra palabra fundamental para su ámbito de estudios: Mesoamérica, con la que se define un área geográfica transfronteriza de México, Guatemala, El Salvador, Belice, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, caracterizada por elementos culturales comunes.
Once años después, Kirchhoff amplió esa terminología conceptual añadiendo otras dos áreas culturales: Aridoamérica, que abarca el sur mexicano y la parte occidental de América Central, y la mencionada Oasisamérica.
Oasisamérica, a la que los arqueólogos estadounidenses se refieren más bien como Greater Southwest (Gran Suroeste), sería una región situada en América del Norte, aquella que se extendería desde las Montañas Rocosas hasta la Sierra Madre Occidental, entre el golfo de California por el oeste y el valle del río Bravo por el este.
Así pues, en territorio meridional-oriental de los actuales EEUU (estados de Arizona, Utah, Nuevo México, Colorado, Nevada y California) y septentrional de México (estados de Chichuahua, Sonora y Baja California).
Mapa de Oasisamérica mostrando la extensión de las tres principales culturas
Una región caracterizada por sus amplias y secas llanuras -que incluirían parte de Aridoamérica-, regadas no obstante por ríos como los del Yaqui, el Colorado, el Casas Grandes, el Gila o el Mayo (aparte de algunos lagos ya desaparecidos, de ahí lo de oasis), lo que, junto con un clima menos duro, favoreció el desarrollo de la agricultura y, por tanto, el asentamiento de algunas culturas indígenas.
Consecuentemente, dichas culturas tuvieron carácter sedentario frente a las nómadas áridoamericanas, aunque los cultivos resultaban insuficientes por sí solos para garantizar su subsistencia y los tenían que complementar con caza, pesca y recolección.
Las técnicas agrícolas fueron importadas de Mesoamérica, con la que mantenían contactos comerciales debido a la abundancia de turquesa, mineral muy apreciado por las culturas mesoamericanas para uso suntuario.
Lo demostraría el hallazgo en Paquimé (un área arqueológica de Casas Grandes, Chihuahua, con construcciones de adobe y desarrollada entre los siglos VIII y XV d.C.) de esqueletos de guacamayos, aves tropicales procedentes de las selvas del Yucatán, así como de estructuras ceremoniales que se relacionan con las religiones mesoamericanas (canchas de juego de pelota).
Sin embargo la cronología histórica de Oasisamérica tiene un inicio un par de milenios después de la separación de Mesoamérica y Aridoamérica.
Así parece demostrarlo la datación de los restos de maíz encontrados en uno y otro sitio, pues los mesoamericanos más antiguos son del año 5000 a.C. mientras que los oasisamericanos hallados en Bat Cave (Arizona) se sitúan en torno al 3500 a.C.
De acuerdo con eso, y frente a las teorías de génesis endógena, la práctica de la agricultura habría sido importada del sur, si bien se ignora cómo fue el proceso; algunos investigadores opinan que la atribución correspondería a grupos yuto-nahuas.
Zona arqueológica de Paquimé
Ahora bien ¿cuándo empezaron los humanos a habitar Oasisamérica? Se cree que los primeros grupos de paleoindios se instalaron allí hace unos diez o doce mil años, aunque las primeras pruebas materiales corresponden a una franja situada entre el 10500 y el 7500 a.C.
Llegaron atraídos por la abundancia de agua (por entonces el paisaje era menos desértico), pesca aparte. La presión cinegética y el cambio climático obligaron a aquellos pobladores primigenios a diversificar su forma de vida, sumando la recolección, de la que obtenían un tipo de harina, a juzgar por las piedras de moler encontradas.
El período Arcaico, que se extiende desde el 7000 al 1500 más o menos, fue el de la introducción de la agricultura (maíz, frijoles, calabazas) y la sedentarización definitiva (en cuevas y salientes rocosos sobre todo, si bien no faltaron algunas aldeas en llanura), especialmente cuando el clima empezó a hacerse más extremo hacia el 3500 a.C.
En esa primera fase, la cultura típica fue la llamada de los Cesteros; la siguieron las de Arena-Dieguito Pinto (6500 a.C.–200 d.C.), Oshara (5500 a.C.–600 d.C.), Cochise (5000 a.C.-200 d.C) y Chihuahua (6000 a.C.-250 d.C.), solapándose entre sí.
La etapa álgida de Oasisamérica se estructuró luego en tres divisiones básicas: las de los Anasazi, Hohokam y Mogollón.
Los primeros, los más septentrionales y ahora rebautizados Pueblos Ancestrales, florecieron en la región de Cuatro Esquinas (denominada así por estar donde se juntan los estados de Utah, Arizona, Colorado y Nuevo Mexico), una zona abundante en enebros en la que vivieron los ancestros de los actuales indios pueblos, (zuñí, hopi, tiwas, navajos).
La cronología abarca desde el siglo I a.C. hasta la conquista española de mediados del XVI, siguiendo el esquema explicado antes.
Sus estilos distintivos de cerámica y construcción de viviendas surgieron en el área alrededor del año 750 d. C., aunque las raíces de las características de su cultura material se pueden remontar al período Cesteros II (1500 a. C.-400 d. C.).
Lo más representativo es su arquitectura, con casas de mampostería que tenían hasta cinco pisos- algunas de las cuales se construían en farallones pétreos por razones defensivas- y sistemas de irrigación.
De todo ello quedan restos arqueológicos como los de Mesa Verde, Pueblo Bonito, Cañón del Chaco, Ruinas Aztecas y Ruinas del Salmón.
Una pertinaz sequía en el último cuarto del siglo XIII y la sobreexplotación del entorno provocaron su decadencia, agravada por el hecho de que no estaban unidos porque étnicamente eran diferentes entre sí (los hopi hablaban una lengua utoazteca, mientras que la de los navajos era atabascana y los zuñí carecían de relaciones parentales con el resto).
Eso los debilitó frente a la dominación hispana, pese a que, al mantener similitud cultural con sus vecinos hohokam (de los que se distinguían en que éstos no enterraban a sus muertos sino que los incineraban) y mogollón (que eran más bien cazadores), debieron alcanzar un número considerable.
Petroglifos hohokam en Rock Petroglyph (Arizona)
Los hohokam vivían en los que los españoles denominaron Pimería Alta, una región al sur del desierto de Sonora, entre los ríos Gila y Colorado.
Un hábitat difícil, con escasas lluvias y altas temperaturas que les obligó a hacer un vasto sistema de irrigación que canalizaba esos cauces fluviales, gracias al cual podían practicar la agricultura y obtener dos cosechas anuales.
Se ignora si su cultura fue autóctona o fruto de una emigración desde tierras más meridionales, pero surgió entre los siglos III y IV a.C. y mantenía relaciones comerciales con Mesoamérica.
Sus asentamientos eran más pequeños, con viviendas semisubterráneas para huir del calor pero, al igual que pasó con los anasazi, cuando llegaron los españoles los hohokam ya llevaban tiempo en profunda decadencia por las mismas razones que aquéllos, así que aldeas como Snaketown, Casa Grande, Red Mountain o Pueblo de los Muertos sólo eran una sombra de lo que había sido, por ejemplo, la cultura Salado. Los pimas y los pápagos son herederos actuales de los hohokam.
El área más meridional de Oasisamérica era la Mogollón, ubicada entre Arizona y Nuevo México. Su historia resulta un tanto confusa desde el punto de vista cronológico, soliendo dividirse en dos grandes etapas, una Temprana (500 a.C.-1000 d.C.) y otra Tardía (hasta 1540 d.C. aproximadamente).
Fue en la segunda cuando alcanzó su esplendor, gracias al comercio con Mesoamérica y a la influencia anasazi, de la cual imitaron su arquitectura, aunque dicho apogeo se centró fundamentalmente en la cultura Paquimé -que algunos consideran aparte-, con centro en la Sierra Madre Occidental y Casa Grande como núcleo poblacional más destacado.
Objetos rituales mogollón datados entre los siglos XIV y XV
El resto de los mogollón habría empezado a decaer antes, hacia el siglo XIII, emigrando y fusionándose unos con los anasazi y otros con los chichimecas de Coahuila.
Su recuerdo se mantiene en las ruinas arqueológicas de Gila Wilderness, Mimbres River Valley y Hueco Tanks -con mención especial para la vistosa cerámica que elaboraban porque estaba decorada con motivos figurativos, en vez de los habituales geométricos-, así como en sus descendientes taracahitas (ópatas, mayos, yaquis y tarahumaras).
A esas tres grandes culturas hay que sumar tres menos desarrolladas. Lo forman la de Fremont, en Utah, y partes de Nevada, Idaho y Colorado, que algunos consideran que era parte de la anasazi y otros derivada de los cazadores de búfalos atabascanos, aunque se unió a los primeros dejando su sitio a los shoshones; la periférica Pataya, que habitaba entre Arizona y California (EEUU), Baja California y Sonora (México) e influida por los hohokam; y la Trincheras del noroeste de Sonora, que recibía influjo de la Mogollón (algunos la consideran parte de ésta) y la Hohokam.
Principales sitios arqueológicos de las culturas de Oasisamérica
Como vemos, los pueblos oasisamericanos habían declinado ya mucho antes de la llegada de los primeros españoles.
Quizá esa fase terminal les llevó a configurar la creencia de que su mundo se terminaría en una fecha que, en el calendario gregoriano, coincidía con el año 1695.
Una curiosa casualidad, ya que fue entonces, el 2 de abril, cuando se produjo en Arizona una gran revuelta contra el dominio de la corona de Carlos II en el Virreinato de Nueva España. Pero no surgió de la nada.
Los indios pueblo ya se habían alzado en 1540, con la denominada Guerra del Tiguex forzando la marcha de los españoles.
Éstos regresaron y se impusieron en 1599, imponiendo cierta calma que volvió a romperse en 1680, con la revuelta del hechicero Popé, que de nuevo los expulsó.
La reconquista no se pudo llevar a cabo con éxito hasta la campaña de Diego de Vargas de 1692, pero la paz fue frágil y tensa debido al recorte de la autonomía que había hasta entonces.
Lo agravó que los españoles se apropiaron de más y más tierras indígenas para satisfacer el incremento de la afluencia de colonos, atraídos por la creciente actividad minera y ganadera; algo que, obviamente, requería un control más estrecho de la región en detrimento de los tratados firmados entre ambas partes. Los primeros en alzarse fueron los seri, una etnia aislada que habitaba la costa del Golfo de California y siempre se había mostrado combativamente hostil a la evangelización y la sedentarización, de ahí que a menudo sus integrantes acabaran esclavizados como prisioneros de guerra.
Indios pueblo arrojando a un misionero por un precipicio
Después se sumaron otras tribus pueblo que en 1696 sumieron la región en un estado de guerra abierta. La represión esta vez fue dura y muchas de aquellas gentes tuvieron que buscar refugio entre otros grupos, como los apaches o los navajos.
Así se logró la pacificación para entrar con cierta calma en el nuevo siglo. La administración virreinal cambió de política, iniciando una de acercamiento y defensa jurídica de los indios en los tribunales a través de un representante público.
Asimismo, se renunció a la evangelización forzada, considerada la causa de los levantamientos (se prohibían las danzas y objetos rituales, de ahí que menudo los misionesros fueran los primeros en morir), lo que permitió que los pueblo conservaran sus creencias tradicionales.
No obstante, la insurrección de la Pimería, como se decía entonces, no alcanzaría dimensiones verdaderamente graves hasta 1751, con la llamada Revuelta Pima o Levantamiento de O’odham.
Bajo el liderazgo del antiguo cacique colaborador Luis Oacpicagigua (o Luis de Sáric, en alusión a la provincia homónima), que había sido gobernador indio pero cuyo carisma logró unir a todos los grupos sumando quince mil hombres, se desarrolló durante varios meses y costó un centenar de vidas de colonos hasta que el capitán José Díaz del Carpio consiguió negociar la paz en la primavera de 1752.
Inicialmente no hubo represalias porque los indios obtuvieron un indulto del gobernador al culpar de todo a los misioneros jesuitas, orden que ya estaba en mala relación con la Corona y poco después sus miembros serían expulsados de España y sus territorios de ultramar.
Gracias a ello, la administración virreinal cambió de política.
Sin embargo, los conflictos se reproducirían a menor escala y eso obligaría a aumentar la red de presidios (fortines) en San Ignacio de Tubac (Arizona), Santa Gertrudis de Altar (Sonora), y San Carlos de Buenavista (Sonora), prolongándose la tensión hasta finales de siglo. Luego, todo volvería a incendiarse, ya en el México independiente.
ACV(C.Macías) — Hace más de 2.5000 años nuestros ancestros celebraron un enorme banquete y lo sepultaron antes de que su cultura desapareciera para siempre, o precisamente porque no lo haría nunca, porque al acabar quisieron dejar constancia de que, pese al futuro, ellos existieron allí, en el suroeste de la península ibérica.
Como si ya supieran que el futuro, además de peligroso, era una herramienta para luchar contra el mismo, que la memoria se genera y también se crea a través de la conservación de todo aquello que permite la representación de la existencia humana.
A poco más de 30 km de la ciudad romana de Mérida, en el sur de Extremadura, existió la civilización Tartésica o Tartesos, como se denomina a su pueblo: la primera civilización occidental.
Tan distinta como presente en la cultura actual del área geográfica que habitaron, ubicada entre el suroeste de la península y la actual Andalucía occidental.
Sin embargo, y pese a las costumbres que nos dejaron y que han trascendido hasta hoy, aún son muchas las incógnitas en torno a aquellos antepasados que vivieron entre el siglo XII y el siglo V a.C.
Prueba de ello es el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, donde en 2015 se produjo el primer encuentro con el mayor hallazgo arqueológico del último decenio en España, una prueba de lenguaje para la civilización moderna.
¿Qué nos tratan de contar desde hace siglos quienes un día enterraron sus edificios?
La arqueología, la historia, la antropología y toda la ciencia al completo se han encontrado con uno de los mayores enigmas para el que trabajan conjuntamente en la actualidad, porque solo así podrán descifrar los pasos de los que venimos, cuyas huellas han sido halladas casi intactas bajo túmulos de tierra que alguna vez fueron creencia y certeza frente al olvido y quién sabe qué más.
Entre finales del siglo V y comienzos del siglo IV a.C., en los útimos años de aquella civilización, fueron sellados de manera ritual una serie de edificios situados en el curso medio del río Guadiana, en Extremadura.
Nadie sabe aún por qué, pero bajo la tierra de la zona no dejan de aparecer auténticos regalos de escalas aún por descubrir.
Hasta la fecha se conocen un total de 13 túmulos que esconden muchos secretos, aunque solo en tres de ellos se han realizado excavaciones arqueológicas: Cancho Roano (situado en Zalamea de la Serena), La Mata (en Campanario) y Casas del Turuñuelo (en Guareña), todos en la provincia de Badajoz.
Un método de conservación digno de estudio
Desde los años setenta, estos edificios conservados bajo la tierra ya habían dejado constancia a los investigadores de que los tartésicos, por algún motivo, tuvieron la costumbre o quizás el impulso de enterrar sus edificios: tras su uso, todo lo que hubiera en su interior era destruido, luego se amortizaba la estructura y se sepultaban sus paredes bajo un túmulo de tierra artificial.
Sin embargo, esto no sería más que el inicio de una cadena de incógnitas. Cuando en mayo de 2014 un pequeño equipo de arqueólogos de la Universidad Autónoma de Madrid, dirigido desde el Instituto de Arqueología del CSIC, eligió el túmulo de Casas del Turuñuelo para extraer de su terreno algunas muestras de polen y semillas con el fin de realizar un sondeo y recoger información sobre el paisaje antiguo (porque, a priori, era este el lugar que reunía las mejores condiciones de conservación para dicho trabajo), no tenían ni idea de que un año después descenderían al edificio protohistórico mejor conservado del Mediterráneo Occidental.
(Edificios tartésicos ocultos bajo túmulo)
Aunque todos los edificios que se han encontrado son “majestuosas construcciones de adobe cuyos alzados se sostienen sobre potentes cimientos de piedra, con pavimentos de arcilla apisonada y sus techumbres construidas con ramajes”, según recoge el equipo, el yacimiento de Casas del Turuñuelo es la excepción entre todas, no solo por el estado de conservación en el que se encuentra la estructura y todo lo que guarda su interior, sino precisamente porque todo lo que ha permanecido sepultado bajo esta construcción durante siglos puede cambiar ahora los manuales de historia, de arquitectura e incluso de biología.
Construyendo Tarteso
En una primera investigación, salió a la luz la llamada Estancia 100, un espacio de 70 metros cuadrados donde se llegó a levantar un altar en forma de piel de toro, característico de los santuarios tartésicos. Además, encontraron en ella cientos de trozos como restos de una vajilla intencionadamente rota, y un sarcófago o bañera esculpido sobre un gran bloque de mortero de cal, una técnica inédita en la Península Ibérica para este tipo de objetos. Aquella estancia estuvo, además, cubierta con una bóveda de ladrillo, según evidencian los estudios, otra técnica (en este caso arquitectónica) que en la Península Ibérica no se había documentado hasta la época romana. Se trata ya de la bóveda más antigua de dicho territorio, y por tanto la primera conocida.
La escalera a la hecatombe
Años más tarde, en 2017, los arqueólogos se toparon con una misteriosa escalera. Lo que parecíaun peldaño dio paso a otro, y luego a otro, y luego a otro, y así hasta 11 escalones perfectamente realizados y conservados que conducen a la hecatombe o los restos de un fuerte presagio colectivo de hace miles de años.
En un desnivel de casi 3 metros de altura, unos muros de hasta 7 metros de altura y con un espesor de 2 metros (lo que complicó mucho el trabajo de los arqueólogos), apareció una enorme estancia que albergaba los restos de 52 caballos, 4 vacas, 4 cerdos y un perro perfectamente dispuestos en el suelo como lo que se cree un sacrificio a los dioses antes de las personas allí presentes desaparecieran.
Pero esto no es más que la antesala, nunca mejor dicho, de un proceso de excavación que parece estar aún en el 20% de su totalidad. Justo antes de paralizarse, en 2018, se encontró una nueva habitación donde yacían los restos de un hombre junto a una puerta tapiada.
A su lado había tres braseros de bronce que podrían dar más pistas sobre qué pasó realmente en aquel lugar.
¿Qué condujo a los tartésicos a celebrar un festín a lo grande (con parrilla incluida, también conservada) para luego destruir, enterrar y sellar todo el lugar? Allí quedaron muchos de los restos de su día a día en su paso por la historia.
Los objetos no solo están deteriorados debido a los siglos que han pasado sobre ellos, sino que se encontraban rotos con un propósito.
Los investigadores creen que después de aquel enorme banquete, del que tampoco se sabe nada concreto, los asistentes, por algún motivo que a día de hoy se nos escurre, decidieron destrozarlo todo, ¿para conservarlo?: inutilizaron los objetos, les prendieron fuego, cubrieron las habitaciones con tierra y taparon todo el edificio con arcilla.
Su rito y su existencia quedaron allí para siempre. “La mayor incógnita en torno a estas grandes construcciones reside en su desaparición.
A finales del s. V a.C. todos estos edificios son incendiados, destruidos y amortizados hasta quedar sepultados bajo un túmulo que les permite pasar desapercibidos en el paisaje”, apunta el equipo arqueólogo.
Así, las causas de una sepultura de semejante envergadura siguen siendo desconocidas para los expertos. “La teoría principal apunta a la llegada de los pueblos del norte, los celtas.
Sin embargo, ocultar un edificio de la magnitud del de Casas del Turuñuelo requiere días de trabajo y la colaboración de un destacado grupo de población.
Además, resulta prácticamente imposible llevar a cabo un ritual y sepultar un edificio bajo la presión de una invasión enemiga. A ello se suma la ausencia de armas y evidencias de violencia que permitan certificar esta hipótesis”, apuntan.
De hecho, desde aquellos hechos, a finales del siglo V a.C, el territorio apenas volvió a estar habitado hasta el período románico.
En este sentido, apuntan que han iniciado una nueva línea de investigación que «defiende la existencia de un cambio en el clima que obligase a los pobladores de estos territorios y de estos edificios a buscar un lugar más propicio para el desarrollo de la vida».
Las excavaciones se encuentran actualmente paralizadas, pero quienes han estado en ellas ansían poderlas retomarlas. Además, de hacerlo podría abrirse al público en pocos años. Por el momento, este 20% hallado fue declarado Bien de Interés Cultural el pasado mes de mayo.
Mientras consiguen volver a recibir el apoyo de las administraciones para retomar su trabajo, el quipo ha colaborado con el diseñador J.R. Casals, quien ha realizado una reconstrucción digital del interior de esta misteriosa edificación a partir de todos los hallazgos descubiertos, con el fin de encontrar las formas de ir conectando, pieza a pieza, con el lenguaje de aquellos antepasados que quieren decirnos algo y, a la vista está, es mucho.
El Riu Plaza de España es una localización habitual para series y películas donde además te puedes casar.
Tendencias Hoy(M.Nuevo) — Seis de cada diez parejas consideran fundamental que el lugar en el que se desarrolle la celebración de su boda sea un sitio bonito, según los datos de la plataforma Bodas.net.
Por bonito hay quien entenderá una gran catedral, una iglesia con encanto, una finca en medio de la naturaleza o una playa.
O, por qué no, el escenario donde se ha rodado alguna de sus series o películas favoritas.
De La casa de papel a Juego de Tronos y de Elite a Valeria pasando por Palmeras en la Nieve, Los otros y Vicky, Cristina, Barcelona estas son las localizaciones de series y películas en las que también puedes dar el ‘sí quiero’.
1. Finca el Gasco – La casa de papel
En la ficción es La casa de Toledo, el lugar en el que El Profesor trazaba el plan para que Tokio, Moscú, Berlín y todos los demás ejecutasen el robo perfecto.
No estaba en Toledo sino en Madrid y, una vez con los famosos ladrones de La casa de papel fuera de juego (no, su aparición no entra en la reserva), Finca el Gasco se postula como localización ideal para una boda en clave rural.
Las fincas son, según el Libro Imprescindible de las Bodas publicado por Bodas.net en colaboración con el profesor de ESADE, Carles Torrecilla, y Google, el 25% de las parejas españolas elige una finca para celebrar su gran día.
2. Hotel Riu Plaza España – Élite/Valeria/Fuimos Canciones
Desde su inauguración en 2019, las producciones españolas de Netflix se han empeñado en convertir al Hotel Riu Plaza España o, más especialmente, las vistas y atardeceres de escándalo que se obtienen desde la pasarela de cristal que une sus dos torres en el piso 27 y a más de 100 metros de altura.
Los protagonistas de Élite, Valeria o Fuimos Canciones son algunos de los que han disfrutado de las vistas 360º desde este punto, con el Palacio Real, la catedral de la Almudena y la Casa de Campo a su alrededor.
Las parejas que quieran emular las historias de amor de estas series pueden celebrar aquí su boda, con la capital española bajo sus pies y el cielo madrileño como manto en un lugar que, a buen seguro, seguirá siendo escenario de aclamadas series y películas.
3. Castell de Santa Florentina – Juego de Tronos
Hablar de Juego de Tronos es hablar de diferentes regiones en España, de Girona a Cáceres pasando por Sevilla. También es hablar de castillos, como el Castell de Santa Florentina en la localidad barcelonesa de Canet de Mar, Barcelona, nada menos que el elegido por La Casa Tarly como asentamiento.
Su patio de armas, salones y galerías góticas se pueden apreciar en diferentes escenas de la saga.
4. Pazo a Toxeiriña – Vivir sin permiso
Y de un castillo a un pazo. Situado en las Rías Baixas, Pazo a Toxeiriña fue el lugar elegido para convertirse en la casa de Nemo Bandeira (José Coronado) en la serie Vivir Sin Permiso.
Puede que no sea recordado como el escenario de una de las bodas más románticas de la pequeña pantalla, pero en la realidad es un lugar de ensueño que encandilará a muchas parejas, como ya lo ha hecho con algunas que han dejado sus opiniones en Bodas.net: “El lugar es uno de los más bellos de toda Galicia. La comida es impresionante.
Los jardines son ¡guau! La organización no falla y lo mejor es lo flexibles que son. En definitiva, es un lugar premium, pero si te casas ahí, 100% aseguras una boda que no tiene casi nadie” decía una usuaria.
5. Bodega Gonzalez Byass – El verano que vivimos
Situadas en el centro de Jerez, las históricas bodegas Gonzalez Byass fueron set de rodaje de la película en la que se enamoraron Blanca Suárez y Javier Rey: El verano que vivimos.
En pleno centro histórico, junto al Alcázar y las principales iglesias de la ciudad, la bodega cuenta con rincones idílicos que van de jardines históricos a cascos de bodegas, patios y calles emparradas y que harán las delicias de los novios winelovers.
6. Real Club Astur de Regatas – Si yo fuera rico
Las instalaciones del club marítimo de Gijón, el Real Club Astur de Regatas, se convirtieron en uno de los escenarios de la comedia dirigida por Álvaro Fernández Armero, Si yo fuera rico.
No es necesario serlo para casarse en este lugar, con vistas de infarto, y del que también disfrutaron Paula Echevarría, Adrián Lastra y Álex García durante los días de rodaje.
7. El Jardín de la Marquesa – Palmeras en la Nieve
Han pasado ya siete años del estreno en pantalla grande de Palmeras en la nieve, la adaptación cinematográfica de la novela de Luz Gabás protagonizada por Mario Casas, Berta Vázquez y Adriana Ugalde.
Ambientada en una plantación de cacao de Guinea Ecuatorial, el rodaje tuvo lugar más cerca, en el municipio grancanario de Teror, del que se escogieron varias localizaciones. Una de ellas fue El Jardín de la Marquesa, un paraje que también celebra bodas rodeadas de vegetación y naturaleza.
8. Eurostars Gran Hotel la Toja – Fariña
El Eurostars Gran Hotel la Toja, conocido por ser el primer resort que hubo en España, fue también uno de los escenarios de la serie española con más éxito de los últimos años, Fariña, basada en el libro homónimo de Nacho Carretero y producida por Atresmedia Televisión en colaboración con Bambú Producciones.
Javier Rey, Celso Bugallo, Marta Larralde, Patricia Vázquez y Antonio Durán «Morris» son algunos de los actores que pudieron disfrutar de su famoso balneario, que también es un lugar único para las parejas que buscan un entorno singular donde celebrar su amor.
Su localización, con vistas a la ría de Arousa, lo convierte en un entorno inigualable y así lo confirman las parejas que ya se han casado, que le otorgan una puntuación de 5 sobre 5 en sus opiniones de Bodas.net.
9. La Casona de las Fraguas – Los Otros
Una emblemática casona cántabra que destila arquitectura e historia fue la localización central de la película dirigida por Alejandro Amenabar, Los otros, de 2001, un exitoso film que ganó ocho de los quince Goya a los que estaba nominada, incluyendo Mejor fotografía, Mejor Dirección y Mejor Película.
Hoy, lejos de sustos, niños fotosensibles y vecinos inesperados, La Casona de las Fraguas es uno de los lugares más especiales de Cantabria donde celebrar una boda. De hecho, el espacio ha sido galardonado con el prestigioso premio Wedding Awards 2022, de Bodas.net, únicos premios del sector otorgados en base a las opiniones de las parejas que ya se han casado.
10. Hotel Casa Fuster – Vicky, Cristina, Barcelona
Si Barcelona es sinónimo de modernismo, el Hotel Casa Fuster es uno de sus símbolos. Proyectado por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner y levantado entre los años 1908 y 1910, es hoy un hotel 5 estrellas Gran Lujo Monumento además de un hermosísimo emplazamiento para darse el ‘sí quiero’.
También fue el lugar elegido por Woody Allen para alguna de las escenas de su película Vicky, Cristina, Barcelona, lo que le otorga un punto más de prestigio, aspecto que tienen en consideración el 20% de las parejas a la hora de elegir el lugar del banquete.
El Plural(N.Caballero) — Un vasto manto de oscuridad envolvió al minúsculo pueblo de Trasmoz en 1512. Un conflicto que tiene su origen en un problema de riego, provocó que el Monasterio de Veruela lanzara una maldición a esta pequeña aldea maña situada a las faldas del Moncayo y custodiada por un imponente castillo.
Pero no sólo arrastra esta condena, sino que, doscientos años antes, fue excomulgado del catolicismo por los siglos de los siglos y no ha encontrado su revocación en los últimos meses de vida de 2019.
El halo de misterio que se apropió de este diminuto pueblo no sólo perdura, sino que se ha extendido como la pólvora. Una historia que hace las delicias de los idólatras de lo oculto.
Un destino que embruja al turista que se atreve a deslizarse por sus calles vacías de humanidad, pero plenas de enigmas y un embaucador romanticismo becqueriano.
Trasmoz es una especie de pueblo ‘maldito’ que, siete siglos y medio después de ser condenado, continúa excomulgado por la Iglesia Católica. El motivo fue que se negó a someterse al poderoso monasterio de Veruela, el primero de la orden cisterciense de Aragón.
A partir de ese momento se han sucedido una serie de acontecimientos que llaman a visitar y aprender de su historia:
Con la Iglesia toparon
En 1255, el abad del Monasterio de Veruela, Andrés de Tudela, arrancó el catolicismo de cuajo de las vidas de los vecinos de Trasmoz. El motivo de este castigo divino halla su explicación en un conflicto por la leña.
El clérigo, hastiado de las discusiones con los habitantes del pueblo por la provisión de madera del Monte de la Mata, excomulgó a la aldea, apartándola del Reino de los Cielos para toda la eternidad.
Pero Dios le tenía preparado un destino aún más cruel para la supersticiosa población que moraba por aquel pueblo rebelde.
Casi tres siglos más tarde, de nuevo, el Monasterio de Veruela, dirigiría sus iras contra los habitantes de Trasmoz. Esta vez, la leña se sustituía por el agua como eje de un nuevo conflicto con la Iglesia.
El señor de Trasmoz en 1511, Pedro Manuel Ximénez de Urrea, se enfrentó al abad del Monasterio debido a que el curso del agua transitaba por zonas que pertenecían al convento. Los clérigos de Veruela desviaron la natural circulación del agua y esta no llegaba a las familias trasmoceras.
Las Cortes de Aragón mediaron en el conflicto en favor del señor de Trasmoz. Pero al abad hizo oídos sordos y maldijo al pueblo.
Según relatan algunos expertos, el abad, en plena madrugada, cubrió el crucifijo del altar con un velo negro y recitaron el salmo 108 de la Biblia – una maldición de Dios contra sus enemigos -.
Cada frase iba acompañada de un toque de campana para que los vecinos del pueblo lo escuchasen y constase en acta. Trasmoz fue maldita con nocturnidad y alevosía.
Fiestas paganas
Desde entonces, la leyenda ha marcado con letras tétricas y negras al pueblo de Trasmoz. Brujas, aquelarres, nigromancia…
Todas las actividades insalubres para el alma humana transcurrían entre las lindes de esta aldea incómoda para los vecinos con hábito que moraban a escasos kilómetros.
Las oscuras leyendas sobre este área de terreno maldito han perdurado hasta nuestros días. Incluso han inspirado a algunos de los grandes autores de la literatura española.
El misterio que envolvió a este pueblo y las supersticiones propias de tiempos pasados en los que el temor a un Dios que les había abandonado se sobreponía a la razón.
Leyendas Románticas
El paso del tiempo moldeó y alimentó estos mitos a su antojo, habitando de por vida en el imaginario colectivo de los trasmoceros y, por supuesto, del resto del país.
Pero las llamas de estas leyendas se vieron avivadas gracias a la maestría de un enfermo Gustavo Adolfo Bécquer.
En pleno Romanticismo, el poeta y escritor sevillano, se mudó durante un tiempo al ínclito Monasterio de Veruela para respirar el aire puro que le despojara de la tuberculosis que le perseguía desde 1857.
Un lugar idóneo para un romántico, tan apasionado de lo oculto y lo fantástico.
Durante su estancia en el pueblo, Bécquer gestó algunas de sus narrativas más emblemáticas, como el relato de la Tía Casca.
En Cartas desde mi Celda, el poeta andaluz, a caballo entre un relato y una crónica periodística, cuenta las andanzas de este misterioso y ‘peligroso’ personaje que habitaba en Trasmoz.
“Los sábados, después de que la campana de la iglesia dejaba oír el toque de las ánimas, unas sonando panderos, y otras, añafiles y castañuelas, y todas a caballo sobre escobas, los habitantes de Trasmoz veían pasar una banda de viejas, espesas como las grullas, que iban a celebrar sus endiablados ritos a la sombra de los muros de la ruinosa atalaya que corona la cumbre del monte”.
Así relató Bécquer la información que en este pagano resquicio de España pudo recabar.
En la actualidad, la historia de Trasmoz sigue presente, aunque no muchos conocen sus sutilezas. De hecho, Javier Olivares realizó un pequeño homenaje a esta desconocida historia de nigromancia y paganismo en su magistral creación que lleva por títuloEl Ministerio del Tiempo.
En el capítulo Tiempo de Hechizos (3×03), se narra con precisión quirúrgica lo acontecido en esta aldea condenada, a la par que presenta la figura de un Gustavo Adolfo Bécquer atraído por la historia de Trasmoz.
El castillo de Trasmoz.
Cuenta la leyenda que su famoso castillo, fue erigido por el mago Mutamin que después de pactar con el diablo, levantó el castillo en una sola noche.
Este castillo ha sido uno de los más disputados por los Reinos de Aragón y Navarra; y aunque actualmente el castillo no está en muy buen estado, cuenta con un museo sobre la brujería.
Las brujas de Trasmoz.
Todos los años, en la primera semana de julio se celebra en la localidad una de las ferias esotéricas más famosas, la “Feria de Brujería, Magia y Plantas medicinales del Moncayo” y el pueblo elige a su “Bruja del año” que será elegida entre las personas que hayan colaborado a lo largo del año anterior con su labor a promocionar la localidad.
Dicen que la bruja más temida fue la “Tia Gasca”, con una alborotada cabellera y un rostro horrible y es de las últimas brujas de Trasmoz de las que se tiene constancia.
¿Leyenda o realidad? De hecho ha habido numerosos estudios que corroboran la existencia de brujas en la zona (entiéndase que en los siglos anteriores, quizá serían curanderas, o simplemente mujeres solteras que eran denunciadas por otros vecinos por cualquier cosa), y mucha gente considera la zona del Moncayo como una zona mágica.
Ya se sabe que la imaginación puede no tener límites y se llegaba a decir de las supuestas brujas, que sacrificaban a niños recién nacidos para permanecer jóvenes, o que provocaban tormentas, que esterilizaban a jóvenes parejas, o que se las veía bailar con el mismo diablo en algunos de sus aquelarres.
Además de todo el misterio que rodea al pueblo; Trasmoz es el único pueblo «maldito» de España ya que en el siglo XIII fue excomulgado ya que se cuenta que en aquellos años la brujería estaba en su máximo esplendor aunque realmente el conflicto venía de lejos ya que el pueblo se negó a someterse al Monasterio de Veruela (al parecer había un conflicto por la leña del Monte de la Mata).
A día de hoy, el pueblo sigue excomulgado por la iglesia católica.
El pueblo ha sabido sacarle partido a sus leyendas, y todo guarda relación con las brujas y con Bécquer.
Abbey Road, seguramente el paso de cebra más famoso del mundo.
Tendencias Hoy(J.P.Chuet-Missé) — Con los 80 años de vida que lleva en la carretera, el rock está lleno de santuarios. Muchos son sitios de devoción religiosa, como la casa de Elvis Presley en Memphis o el paso de cebra de la portada de Abbey Road en Londres.
Con la música es posible viajar, y no solo a casas de artistas y estudios de grabación sino también por medio de títulos de canciones, en las portadas de los discos, o visitando los sitios donde se realizan los festivales más importantes de la actualidad.
Esa es la idea del periodista Javier Bardo, que propone conocer 101 lugares míticos del rock (Anaya Touring)
El rock habla en inglés
Quizás el público local hubiera añorado algunas referencias al rock español, porque el libro se centra en Estados Unidos y Gran Bretaña; y a lo sumo, hay menciones a España por alojar algunos de los festivales más multitudinarios como el Primavera Sound, Mad Cool o el Viña Rock.
Cada uno de los cinco capítulos se estructura con 20 sitios (con el extra, el 101 en la mención a Freddie Mercury de En Memoria). En cada uno de ellos hay una canción vinculada, que se puede seguir en una lista de Spotify.
Calles y monumentos en discos de rock
El primero capítulo está dedicado a las portadas. En algunos casos son calles o monumentos que aparecen tal cual como en el arte de tapa, como la citada Abbey Road de The Beatles, en el Big Ben de The Who Sings My Generation de The Who o las calles Jones St y West 4th Street donde Bob Dylan se abraza con su novia Suze Rotolo en Manhattan, de The Freewheelin’ Bob Dylan.
Otros han servido de inspiración para los ilustradores contratados por las discográficas, como el Monte Rushmore con las caras de los Deep Purple en In Rock o la Calzada del gigante en Irlanda del Norte, usada por Led Zeppelin en Houses of the Holy tras una desastrosa sesión fotográfica.
La estación eléctrica de Battersea, inmortalizada en el disco ‘Animals’ de Pink Floyd.
Un punto interesante del libro es que en cada lugar Bardo presenta anécdotas de la producción estética, muchas veces fallida o que logra un buen resultado tras una casualidad, como la de Morrison Hotel de The Doors: se colaron a la vidriera y sacaron la foto en cinco minutos tras una distracción del recepcionista.
Referencias geográficas en canciones de rock
Aquí se pueden conocer 20 temas que nombran, directa o indirectamente, a ciudades, carreteras, hoteles o eventos históricos.
Está uno de los tantos homenajes a la famosa Ruta 66 por los Rolling Stones, a tono con el Born to be Wild de Steppenwolf, el homenaje de los Lynyrd Skynyrd a su tierra natal en Sweet Home Alabama (una respuesta ‘de paletos’ al Southern Man de Neil Young, indica el autor) o el más genérico, a todo un continente como hicieron los miembros de Toto en Africa.
La Ruta 66 tiene varias menciones en temas de rock.
En tanto, el Sunday Bloody Sunday de U2 recuerda a las calles de Derry (Irlanda del norte) teñidas de sangre tras la represión de una manifestación en 1972, y el Ohio de Crosby, Still, Nash & Young remite a otro suceso trágico, la muerte de cuatro estudiantes en una protesta en la universidad de Kent, en ese estado en 1970.
Grandes festivales de rock
No se puede entender la pasión musical del verano sin los festivales. Multitudes pasan dos, tres o diez días en diferentes partes del mundo para vivir auténticas maratones de rock, pero también de jazz, tecno, rap o el género que quieran.
Primavera Sound, uno de los festivales musicales más multitudinarios.
En el libro se presentan algunos que han quedado en la historia como el de Monterey de 1967, el caótico pero emblemático de Woodstock de 1969 o el trágico de Altamont de 1969.
También desfilan algunos de los más potentes del momento como el de Glastonbury, el Summerfest, el Coachella o los autóctonos Mad Cool, FIB y Bilbao BBK Live.
Los museos del rock
El rock forma parte de la cultura popular, y como tal, tiene su buen lugar ganado en los museos.
Algunos están dedicados exclusivamente a algunas bandas, como The Beatles Story en Liverpool y sus rutas por la ciudad inglesa o el privado dedicado a The Ramones en Berlín.
Sun Studio, donde grabaron las primeras estrellas del rock.
Hay estudios de grabación que se visita como atractivo turístico como los Sun Studio de Memphis, ciudad que tiene un museo sobre su importante cultura musical, el Rock n’Soul.
En Cleveland (Ohio) está el gigantesco Rock and Roll Hall of Fame, tan impactante como el MoPOP, Museo de la Cultura Pop en Seattle con su patrimonio de 80.000 objetos y recuerdos, muchos enfocados en la movida grunge que lideró Nirvana.
La fuerte tradición rockera de Dublín (con U2 a la cabeza) se visita en el Irish Rock n’ Roll Museum Experience, y la pasión por este género en coleccionistas de Alemania se traslada a los museos de Gronau, Múnich y Niederbüren.
En memoria
La tumba de Jim Morrison en el cementerio de Père-Lachaise en París es un popular centro de peregrinación, pero no es el único lugar donde los fanáticos del rock se dirigen a presentar sus respetos o por simple postureo.
Homenaje en la tumba de Morrison en París.
Así el libro presenta las tumbas o los monumentos en homenaje a otros músicos como el batería John Bonham de Led Zeppelin, el memorial Imagine que recuerda a John Lennon en el Central Park, la de Johnny Cash en Hendersonville (Tennessee), la de Johnny Ramone en Los Ángeles o la de Jimi Hendrix en Renton, EEUU.
Son diferentes formas de sumergirse en la cultura del rock, para recordar que la pasión por las guitarras, baterías y voces potentes se encuentra en cada esquina.
El Correo de Andalucía(J.M.G.Bautista) — Acaba de hacerse público un inquietante descubrimiento en el que se afirma que hay presencia de trióxidos en nuestra atmósfera. Se trata de un elemento muy peligros pues es muy oxidante y puede afectar a nuestra salud y al clima en si, por lo que no hay que dejar de estudiar el efecto real y si se confirman las opiniones de los científicos.
No es algo nuevo hablar de trióxidos en la atmósfera terrestres pero hasta este momento sólo habían sido especulaciones, no había prueba de su existencia. Ahora se ha confirmado pero… ¿Qué es el trióxido? Se trata de un compuesto químico de tres átomos de oxígeno que están unidos entre ellos y son muy reactivos. Ahora se tiene la prueba de su existencia.
Ha sido el profesor del Departamento de Química de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), Henrik Grum Kjaergaard, quién a través de un artículo en la prestigiosa revista Science indicaba: “el tipo de compuestos que descubrimos son únicos en su estructura. Y, debido a que son extremadamente oxidantes, lo más probable es que produzcan una serie de efectos que aún tenemos que descubrir”.
Los hidrotrióxidos (ROOOH), como se les conoce, son una clase completamente nueva de compuestos químicos, así un equipo de científicos de la Universidad de Copenhague (UCPH), junto con compañeros del Instituto Leibniz para la Investigación Troposférica (TROPOS) y el Instituto de Tecnología de California (Caltech), demostraron que este tipo de compuesto se origina durante la descomposición atmosférica de varias sustancias conocidas y ampliamente emitidas, como el isopreno y el sulfuro de dimetilo.
La sospecha es que estos trióxidos podrían entrar en pequeñas partículas en el aire, conocidas como aerosoles, que representan un peligro para la salud y pueden provocar enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Al respecto el profesor Henrik Grum Kjaergaard explicaba: “Lo más probable es que ingresen a los aerosoles, donde formarán nuevos compuestos con nuevos efectos. Es fácil imaginar que se forman nuevas sustancias en los aerosoles que son dañinas si se inhalan. Pero se requiere más investigación para abordar estos posibles efectos en la salud”.
Cabe recordar que los aerosoles tienen un efecto nocivo en el clima pues hay una alta probabilidad de que los hidrotrióxidos afecten la cantidad de aerosoles que se producen.
«Como los aerosoles reflejan y absorben la luz solar, esto afecta el balance de calor de la Tierra, es decir, la proporción de luz solar que la Tierra absorbe y devuelve al espacio; cuando los aerosoles absorben sustancias, crecen y contribuyen a la formación de nubes, lo que afecta la temperatura de la Tierra” finalizaba Eva R. Kjaergaard coautora de la investigación.
Vista exterior del edificio Lane Wells, alquilado a la NASA como parte de las dependencias temporales del Houston Manned Spacecraft Center (MSC).
ACV(A.Nuño) — La película de Netflix ‘Apolo 10 1/2’, de Richard Linklater, es un ejercicio de nostalgia centrado en la vida en los años 60. Para ser más exactos, el protagonista en concreto comparte recuerdos de su infancia viviendo en Houston, muy cerca de la NASA, junto con otras ideas un poco más imaginativas como un relato fantástico sobre el primer viaje a la Luna (con él como protagonista).
Se trata de una buena descripción de lo que fueron aquellos años ya tan lejanos en Estados Unidos, cuando se mezclaba la incertidumbre por el futuro con la esperanza de los avances tecnológicos y espaciales.
La película puede ayudar a hacernos una idea de lo que fueron esos años en aquella parte del país. La NASA y su actividad siempre han fascinado, como lo hace la zona cercana al Área 51, que se ha sabido explotar turísticamente a la perfección (a unos 133 kilómetros al noroeste de Las Vegas, además de kilómetros infinitos de desierto, puedes encontrar viviendas, un buzón abandonado, moteles e incluso un bar alien).
Tanto es así, que todavía hay personas que no creen que el viaje a la Luna se produjese jamás y que las imágenes que todo el mundo vio por la tele no eran más que escenas grabadas en un decorado.
El accidente del primer Apolo
La Guerra Fría fue la culpable de que se acelerasen las cosas. El presidente Kennedy dijo que los estadounidenses irían a la Luna antes del final de la década, y aunque no vivió para ver cumplida esa proclamación, el Programa Apolo tomó forma rápidamente.
También hubo accidentes, como relata la propia NASA: el 27 de enero de 1967, los tres astronautas que volarían la primera misión Apolo el mes siguiente (Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee) perdieron la vida en un incendio repentino que arrasó su módulo de comando durante una prueba de la plataforma de lanzamiento en el Complejo 34.
El lanzamiento del Apolo 11 desde la plataforma 39A se produjo el 16 de julio de 1969.
El director de vuelo Eugene F. Kranz es fotografiado durante una simulación en el MSC de Houston en 1965.
Pero más allá de los astronautas, en Houston también vivía gente. El gobierno federal había elegido aquella zona como el centro para sus naves tripuladas, un lugar que era conocido como ‘la ciudad de los pantanos’ y por su equipo de béisbol (los Colt 45.S), de la noche a la mañana pasó a ser ‘la ciudad espacial’.
El lugar perfecto para que se alojaran los astronautas. «El suroeste de Houston ofrecía espacio, pero no era glamuroso», contaban en ‘Abc 13’. «Esperábamos que abrieran nuevos complejos. Los edificios en los que trabajábamos se estaban cayendo a pedazos».
Después de que terminó el programa del transbordador, Houston no perdió su título de «Ciudad espacial». Los astronautas despegaron de otras partes del mundo, pero el control de la misión en Houston opera la estación espacial internacional.
Durante la década de los 60, la NASA avanzó todo lo posible en los objetivos marcados por el presidente Kennedy y la idea de llevar un humano a la Luna mediante el proyecto Gemini (que sería seguido por el Apolo).
En 1969, Neil Armstrong se convirtió en el primer astronauta en llegar a la superficie. Durante las décadas de 1960 y 1970, la NASA también lanzó una serie de sondas espaciales llamadas Mariner, que estudiaron Venus, Marte y Mercurio.
Pero en Houston también vivía (y viven) personas, muchas de las cuales, aunque se veían afectadas en mayor o menor medida por las actividades de la NASA, no pusieron jamás un pie en el espacio.
En las zonas residenciales recién construidas, los ciudadanos corrientes podían ver pasar los transbordadores mientras jugaban. Y, por supuesto, respiraban todo lo relacionado con el espacio, así lo quisieran o no.
El astronauta Walter Schirra montando en la parte trasera de un coche durante un desfile de bienvenida en Houston, Texas en 1962.
Un ejemplo de toda la locura del espacio es el Space Center Houston: atrae más de 1 millón de amantes del espacio cada año a través de sus amplios programas educativos, exhibiciones y objetos interactivos que duran todo el tiempo.
Se puede caminar a través de la réplica del transbordador espacial Independence, pasear por otra réplica de la primera estación espacial de Estados Unidos (Skylab) y tocar una roca.
Si llegas un viernes al mediodía, quizá incluso puedas conocer a un astronauta.
También cuenta con el Laboratorio de flotabilidad, el Control de misión de la EEI y los laboratorios de simulación… el Space Center Houston es especialmente completo para calmar las ansias de conocer el espacio (sin viajar a él).
En los 60 la gente se conformaba con Astroworld, el adorado parque de atracciones de Houston, inaugurado en los 60 y que, desgraciadamente, terminó pasando a mejor vida.
El Astrodome, anunciado como la «octava maravilla del mundo», abrió el 9 de abril de 1965.
Eso llevó al equipo de béisbol, los mencionados Colt .45s, a cambiar su nombre por el de Astros.
Incluso el perro de los Supersónicos se llamó Astro, en honor a toda esta fiebre por el espacio.
A día de hoy en Houston pueden encontrarse también cosas más variadas: el Buffalo Bayou Park, la extravagante calle 19 en The Heights o las playas de Gavelston a menos de una hora.
La llegada de los astronautas a Houston cambió y transformó, irremediablemente, la ciudad. Para el verano del año 62, había más de 1.500 empleados viviendo en la zona.
Para 1965, esa cifra crecería a 4.900 empleados y al menos 4.800 trabajadores subcontratados.
Un estudio estimó que la entrada de la NASA en Houston sumó 57.500 personas a la región en los primeros cuatro años. Y, conforme crecían los trabajadores, también lo hacía la necesidad de crear oficinas.
Para albergar a todos los nuevos residentes, surgieron comunidades enteras en las llanuras costeras que alguna vez estuvieron desprovistas de árboles y que rodeaban Clear Lake. El área vio crecer su población de 6.500 en 1960 a más de 30.000 en 1965.
Aparecieron zonas como “Timber Cove” y “El Lago”. Nassau Bay, el pequeño suburbio ubicado a tan solo 30 minutos de Houston, se desarrolló también a principios de la década de los 60 como una comunidad de estilo de vida lujoso, en su esfuerzo por atraer al personal de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, que se mudaba de áreas prósperas con una alta calidad de vida como podían ser California o Florida.
Colt Stadium en 1963
Uno de los antiguos hitos notables de la ciudad es el Nassau Bay Resort Motor Inn.
Según la historiadora de la ciudad, Ann Davidson, muchos de los astronautas se quedaron en el hotel con sus familias mientras buscaban un hogar.
Los reporteros esperaban en las salas de redacción en la parte superior del hotel durante las misiones espaciales, y un restaurante dentro era donde muchos empleados de la NASA pasaban la hora del almuerzo. Fue demolido hace años.
En 2019 se cumplieron 50 años de la llegada del hombre a la Luna. Fue aquella una época difícil, una mezcla de todos los sucesos que llegaban o estaban por venir: la desesperación de la guerra de Vietnam, el asesinato de líderes políticos, el malestar general de la nación.
De alguna manera, aunque hubo críticas por comprometer tantos recursos para llegar a la Luna cuando no podíamos resolver los problemas que sucedían aquí abajo, sí que había una brillante esperanza de que la nación americana podía seguir soñando para llegar hasta el infinito y más allá.
Prácticamente todos los niños de los 60 soñaban con convertirse en astronautas, pero algunos tenían el sueño mucho más cerca de casa.
CQ(M.Chandrapota) — Alrededor del globo existe una gran variedad de lugares increíbles para contemplar la naturaleza. He aquí una lista de los 10 fenómenos naturales más impresionantes del mundo.
Aurora boreal, Islandia
En Islandia puedes ser testigo de impresionantes patrones de rojo, azul y verde en el cielo. Conocida como Aurora Boreal, este fenómeno se crea cuando las partículas cargadas del sol interactúan con los átomos de la atmósfera. Un destino ideal para ser visitado por los viajeros entre diciembre y marzo para disfrutar de las mejores vistas.
Costas bioluminiscentes, Maldivas
En la isla Vaadhoo de Maldivas (una de las islas más bonitas del mundo), las olas de la playa brillan en la oscuridad. Al caer la noche, el plancton en el agua emite una radiante luz azul, lo que hace parecer que el agua misma brilla. Te recomendamos visitar la isla entre junio y diciembre. No olvides sumergir los pies en este paradisiaco escenario.
Arcoíris lunar, Zimbabue
Un arcoíris lunar es esencialmente un arcoíris causado por la luz de la luna. Para que aparezcan estos bellos fenómenos naturales se necesita de una serie de factores: luna llena, suficiente agua vaporizada y cielos despejados. Si entre junio y agosto visitas las cataratas Victoria, situadas en la frontera entre Zambia y Zimbabue, es probable que presencies uno.
Tormenta eléctrica del Catatumbo, Venezuela
Los relámpagos del Catatumbo se producen donde el río Catatumbo desemboca en el lago Maracaibo de Venezuela. Estos fenómenos naturales suelen producirse durante más de 100 días al año, debido a los patrones únicos de viento y calor de la región. Es tan común que los habitantes de la zona están acostumbrados a las incesantes tormentas.
Sort sol, Dinamarca
Cada primavera y otoño en Dinamarca, los estorninos (aves nativas de la región paleártica) se dirigen al norte en parvadas monumentales. Durante el atardecer, la multitud es tan grande que el sol queda prácticamente tapado por las aves, de ahí el nombre de “sort sol”, que se traduce como “sol negro”. El acontecimiento dura unos 20 minutos y es un espectáculo digno de ver.
Caño Cristales “Arcoíris Líquido”, Colombia
El río Caño Cristales, en La Macarena, es la paleta de acuarelas de la naturaleza. Entre julio y octubre, el río presenta manchas brillantes de rojo, amarillo, verde y azul. Los colores aparecen debido a la reproducción de plantas acuáticas en el río en esa época y crean un arcoíris líquido.
Lagos rosados, Australia Meridional
¿Te gusta el color rosa? Dirígete a Australia Meridional, donde el lago Macdonell y el lago Bumbunga son de color rosa intenso. Las altas concentraciones de sal, las algas y las bacterias rosas denominadas halobacterias confieren este color único a los lagos, lo que da vida a uno de los fenómenos naturales más bellos.
Cataratas de sangre, Antártida
Las cataratas de sangredel glaciar Taylor se llaman así por su color rojo intenso. Durante años, su origen fue un misterio, pero en 2017 los científicos descubrieron que el hierro oxidado del agua salada produce el intenso color rojo. Puede parecer aterrador, pero es simplemente ciencia en acción.
Gran Agujero Azul, Belice
El Gran Agujero Azul es un gigantesco sumidero marino situado frente a la costa de Belice. Esta esfera casi perfecta de color azul profundo se formó durante la Glaciación, cuando el nivel del agua era considerablemente más bajo. Hoy en día, ha crecido y es una famosa zona de buceo.
Espejo del cielo, Bolivia
El Salar de Uyuni, al suroeste de Bolivia, es el mayor salar del mundo. Entre diciembre y abril, cuando el agua del lago fluye hacia el salar, la fina capa de agua clara refleja el cielo azul brillante. Aquí, se puede caminar sobre el llano poco profundo, con el cielo por encima y por debajo.
LC Historia — El Palacio Real de Madrid es uno de los monumentos más importantes de España y uno de los palacios reales más grandes de Europa. Suele estar incluido en la lista de monumentos más visitados de España, pero pocos conocen realmente su historia.
En este artículo leeremos la historia del Palacio Real de Madrid desde su creación en el siglo XVIII hasta su situación actual formando parte de Patrimonio Nacional de España.
¿Qué es el Palacio Real de Madrid?
El Palacio Real de Madrid es un edificio de rango real y que pertenece actualmente a Patrimonio Nacional de España. Esto significa que es de titularidad estatal, aunque desde el ministerio de la Presidencia se pone a disposición del rey de España y del resto de la familia real, ya que en el pasado pertenecía a la Corona Española.
Aunque su uso histórico es de residencia oficial de los reyes de España, hoy en día se usa para actos oficiales del Estado español y de la casa real. En el pasado sí fue residencia real desde la llegada de los Borbones en el siglo XVIII hasta el reinado de Alfonso XIII, el cual finalizó en el año 1931.
¿Dónde está el Palacio Real de Madrid?
El Palacio Real de Madrid está situado en la zona occidental de esta villa de Madrid, que es la capital del reino de España. Está emplazado frente a la Plaza de Oriente, por eso también es conocido también como palacio de Oriente.
Su dirección oficial es Calle Bailén, 2, código postal 28071 de Madrid. No obstante, ocupa también los números 4 y 6 de dicha calle Bailén. Pero el acceso a los visitantes se encuentra en la plaza de la Armeria, situada delante de la explanada que se encuentra frente a la catedral de la Almudena.
¿Qué superficie ocupa el Palacio Real de Madrid?
El Palacio Real tiene una superficie construida, según la página oficial del catastro de España, de 89.600 m². Esto le convierte en uno de los mayores palacios reales de Europa. Por ponerte en perspectiva el palacio de Buckingham tiene aproximadamente 77.000 m² y el palacio de Versalles unos 67.000 m².
Pero dentro de la superficie del Palacio Real de Madrid hay que contar con los jardines anexos. En la parte oriental encontramos los jardines del Campo del Moro de 200.266 m2, que contiene a su vez 3.368 m2 de superficie construida de edificios. Y en la parte norte encontramos los jardines Sabatini, de extensión 25.705 m2.
¿De qué año es el Palacio Real de Madrid?
Oficialmente el Palacio Real data de 1764. Pero quedarse solo en esta fecha sería no explicar la curiosa historia del Palacio Real de Madrid. El Palacio Real de Madrid tiene su antecedente en el Real Alcázar de Madrid, cuyo origen data de la época califal en el siglo IX y que tras sucesivas reformas y ampliaciones a lo largos de los siglos, sufrió un incendio en el año 1734.
El incendio de 1734, del que conocerás más posteriormente, provocó que se planificara y construyera desde cero un nuevo edificio. De ahí surgió el Palacio Real de Madrid. La primera piedra de este edificio se colocó en el año 1738, acabándose en el año 1764, gobernando por entonces Carlos III de Borbón.
¿De qué estilo arquitectónico es el Palacio Real de Madrid?
El estilo del Palacio Real es de estilo neoclásico, aunque aún tiene elementos de estilo barroco. Aunque tradicionalmente el siglo XVIII se asocia al neoclasicismo, en la primera mitad del siglo XVIII el barroco aún era en Españael estilo arquitectónico y artístico predominante. Por eso a este neoclásico con tintes barrocos (o barroco con tintes neoclásicos, según se quiera ver) se le llama a veces barroco tardío o barroco clasicista.
¿Quién construyó el Palacio Real de Madrid?
Sus arquitectos principales fueron los italianos Felipe Juvara, que falleció de forma temprana tras haber empezado el proyecto, su discípulo de este Giovanni Battista Sachetti y Francesco Sabatini, el cual tomaría el relevo de Sachetti en el año 1760.
¿Cómo visitar el Palacio Real de Madrid?
Antes de empezar a conocer la historia del Palacio Real de Madrid te voy a dejar información sobre su visita. Me parece importante dejarte esto aquí ya que creo que merece la pena ir a verlo. Y si tienes solamente interés en conocer su historia, siempre puedes ir al siguiente apartado en el que ya empiezo la historia del Palacio Real de Madrid.
Entradas anticipadas al Palacio Real de Madrid
Para ver el Palacio Real de Madrid tienes dos opciones: comprar las entradas en taquilla el mismo día que vayas o comprar la entrada de forma anticipada. Lo que yo te recomiendo es comprar la entrada anticipada. Es lo que yo hago la mayoría de las veces cuando voy a un determinado lugar. Me gusta planificar los viajes para después no ir perdido y agobiado preguntándome si quedarán entradas o no.
Una buena forma de comprar estas entradas de forma anticipada es entrar en páginas como Musement. Estas empresas están especializadas en ofrecer estos servicios de reserva de visitas, actividades, espectáculos, eventos, etc. Es una plataforma perfecta para aquellos a los que nos gusta planificar los viajes y queremos comprar entradas y visitas guiadas a diversos monumentos y museos de una misma ciudad.
En este caso, podrás encontrar compra anticipadas de actividades relacionadas en el Palacio Real de Madrid. Tanto entradas como visitas guiadas, así como transporte para llegar a este monumento.
¿Cuándo se puede ver el Palacio Real de Madrid?
No hay acceso libre para ver el Palacio Real. Para su visita hay unos horarios determinados. Además, hay que tener en cuenta que cuando hay determinados actos oficiales el Palacio Real está cerrado para el público visitantes. Estos actos oficiales pueden ser actos más ordinarios como recepciones reales o eventos extraordinarios como bodas o nacimientos reales.
A continuación te dejo los horarios para ver el Palacio Real. No obstante, te recomiendo que eches un vistazo a la página oficial de Patrimonio Nacional por si cambian fechas u horarios. Además de para conocer si el Palacio está cerrado por algún motivo especial.
Horarios para ver el Palacio Real de Madrid
Los horarios de visita para ver el Palacio Real de Madrid son los siguientes:
Horario de invierno (desde octubre hasta marzo): Todos los días de 10:00 a 18:00.
Horario de verano (desde abril hasta septiembre): Todos los días de 10:00 a 20:00.
Las taquillas para la compra de entradas, si no lo has hecho por anticipado, se cierran una hora antes del cierre. Es decir, si en verano el Palacio Real está abierto hasta las 20:00, las taquillas se cierran a las 19:00.
El incendio del Real Alcázar de Madrid de 1734
¿Cuál es el origen del Palacio Real de Madrid? ¿Cuál es el inicio de la historia el Palacio Real de Madrid? Aunque tiene su antecedente en el Real Alcázar de Madrid, su verdadero origen viene dado en el año 1734. ¿Por qué esa fecha? Porque en el día de Nochebuena de 1734 el Real Alcázar de Madrid sufrió un devastador incendio. Por ponerte en contexto el Real Alcázar de Madrid era el palacio sede de la monarquía hispánica en la capital desde el siglo XV. De eso te hablaré un poco más en el siguiente apartado.
Pero en definitiva, tras el incendio, el Real Alcázar de Madrid quedó en gran parte destruido. Se perdieron numerosas obras de arte y documentos históricos. Desde el punto de vista de la documentación histórica y del arte, un auténtico desastre.
El incendio de la nochebuena de 1734: el origen del Palacio Real de Madrid
¿Cómo fue el incendio del Real Alcázar? En el día 24 de diciembre de 1734 se declaró un incendio en el Real Alcázar.
Fue detectado a las 00.15 horas, ya en el día de Navidad. Este fuego se tornó rápidamente en virulento, avivado por todo el material combustible que estaba dentro del alcázar, como muebles y estructuras de madera.
Pronto sobaron las campanas del convento de San Gil, que alertaban que se estaba produciendo un incendio. Pero algunos confundieron este toque de campanas con las que se da la misa del gallo. Esto propició que se tardara en actuar debidamente a la hora de apagar el incendio.
Fachada del Real Alcázar de Madrid en 1710, 24 años antes del incendio.
A esta virulencia del fuego y el retraso para apagarlo se añadió, según se cuenta Félix de Salabert, coetáneo de la época, la torpeza a la hora de actuar frente a las llamas. Según cuenta Salabert algunos estaban más preocupados en salvar reliquias y pinturas que en apagar el fuego. A esto se sumó en que la reacción inicial fue cerrar las puertas del Real Alcázar para evitar saqueos. Con las puertas cerradas fue más difícil desalojar el edificio de personas y de obras artísticas, así como de que entrara gente a ayudar a apagar el fuego.
Las consecuencias del incendio
En definitiva, la combinación de virulencia del fuego y torpeza, provocó que el fuego se propagara y ya no fuera posible apagarlo. El fuego duró cuatro días. tuvo gran intensidad, llegando a fundir objetos metálicos de lujo, como plata y oro. El Real Alcázar fue en gran parte destruido, quedando según J.M. Barbeito solo habitaciones del ala de oriente, la torre sudeste y siete balcones de la fachada principal. Desaparecieron obras del Greco, Tiziano,. Rubens o Velázquez. Pero se consiguieron salvar otras de gran importancia como Las meninas de Velázquez o Carlos V en Mühlberg de Tiziano.
La creación de un nuevo palacio para la monarquía hispánica.
Pero el incendio fue la oportunidad para la monarquía borbónica de construir un nuevo palacio. En 1734 era rey de España Felipe V de Borbón, siendo su consorte la italiana Isabel Farnesio. Felipe V era de origen francés y había subido al trono tras la Guerra de Sucesión española (1700-1715), que había acabado con la dinastía de los Habsburgo, también llamados Austrias, en España.
En el siglo XVIII era vox populi que a los reyes no les gustaba el Real Alcázar de Madrid. Por un lado Felipe V veía al Alcázar como símbolo de la antigua dinastía de los Austrias. Por otra lado, ni tenía la magnificiencia del Palacio de Versalles, donde había vivido Felipe de Borbón, ni reunía los nuevos gustos del siglo XVIII. Estéticamente el Real Alcázar era una mezcla de estilos artísticos y arquitectónicos fruto de las continuas reformas realizadas a lo largo de los siglos pasados. Tampoco era del agrado de Isabel Farnesio.
Por estos motivos, el incendio fue la gran oportunidad de crear una representación de poder de la nueva monarquía. Era la oportunidad de crear un nuevo estilo arquitectónico acorde con la nueva monarquía y los nuevos gustos de las élites europeas. Y fue la oportunidad para efectuar cambios en el urbanismo de los alrededores del palacio.
Tal entusiasmo tuvieron los reyes por el nuevo edificio y tan poca pena por el incendio del antiguo que se sospechó que ellos mismos habían ordenado el incendio. Pero es una especulación que no se ha podido demostrar.
Antecedentes: el Real Alcázar de Madrid
Ya has conocido el origen histórico del Palacio Real. Has podido leer como el incendio del Real Alcázar de Madrid en el año 1734 fue el origen para crear un nuevo edificio. Pero tienes que tener en cuenta que no se erigió sobre la nada. Se levantó sobre las cenizas del Real Alcázar. Por eso te voy a hacer un breve resumen de este edificio. Porque también forma parte de la historia del Palacio Real de Madrid.
El origen del Real Alcázar de Madrid
El Real Alcázar de Madrid, antecesor del Palacio Real, fue erigido por el emir Muhamad I (852-886). Muhamad I era el emir de Córdoba. El de Córdoba fue un emirato independiente regido por la dinastía omeya. Era el estado más importante de la península Ibérica. Pero en el norte habían resistido los reinos cristianos. Y Madrid era un lugar estratégico. En esta localización se podían controlar los pasos de la sierra de Guadarrama hacia Toledo.
Por estos motivos en la segunda mitad del siglo XIX se construye una fortificación en un espolón rocoso situado en las cercanías del río Manzanares. Era una fortificación de apenas cuatro hectáreas que incluía castillo, mezquita y casa de gobernador. Pero suficiente para ser el núcleo de la ciudad islámica de Mayrit.
El Real Alcázar pasa a manos cristianas
Madrid pasa a manos castellanoleonesas en 1083 cuando el rey de León, Castilla y Galicia Alfonso VI conquista Toledo. La antigua fortaleza islámica de Mayrit se convirtió un lugar perfecto para alojar a la corte castellanoleonesa mientras estaba en la población.
Los reyes castellanos de la Edad Media apreciaron la fortaleza. A lo largo de los siglos fueron ampliándola y mejorándola para adaptarla a las nuevas necesidades de los monarcas y de su corte. La fortaleza original islámica quedó integrada dentro de las nuevas construcciones.
El Real Alcázar y los Trastámara
Con la llegada de los Trastámara a la corona de Castilla en el año 1369, el edificio se vuelve más importante. El Real Alcázar sería la residencia temporal de los reyes de esta dinastía. Se convirtió en una de las fortalezas más importantes del reino y fue habitual que las Cortes se reunieran en Madrid. La villa se aprovechó de ello y fue creciendo en importancia.
Debido a esta importancia fue en época Trastámara cuando se le dio el apelativo de Real. Antes era solo un Alcázar. Ahora era un Real Alcázar. Es decir, era una fortaleza de uso exclusivo para la monarquía castellana.
Como consecuencia el edificio sufrió diversas modificaciones que ampliaron el Alcázar. Enrique III de Castilla (1390-1406) levantó diversas torres y su hijo Juan II (1406-1454) construyó la Capilla Real. Enrique IV (1454-1474) aprovecharía estas modificaciones para hacerlo un lugar de residencia habitual. Pero todavía no era la residencia definitiva de la corona de Castilla. La Corte era aún itinerante.
El Real Alcázar con la dinastía de los Austrias
Con el rey Carlos I de España (Carlos V como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) se instaura una nueva dinastía en España. Madrid va adquiriendo una mayor importancia dentro del reino de España. Carlos V, a través de una Real Cédula, ordena en el año 1536 una reestructuración del Real Alcázar. Por un lado el edificio había sufrido desperfectos durante la Guerra de las Comunidades de Castilla. Por otro lado estaba la intencionalidad de tener una capital fija en el reino, por lo que era conveniente adecuar el edificio para que la Corte Real pudiera mostar su poder y magnificiencia.
Las obras dieron como resultado una renovación del Real Alcázar. Se renovaron dependencias, se constuyeron nuevas salas y se construyó la torre de Carlos I. El edificio tuvo la influencia del Renacentismo que estaba en auge en Europa. El Real Alcázar se ponía a la altura de otros edificios de la monarquía europea.
Con Felipe II Madrid se convierte en capital de España. El Real Alcázar se convierte en aún más importante. Felipe II seguirá ampliando el Real Alcázar y adaptó de forma definitiva el edificio a Palacio Real. A ello se sumaron una serie de construcciones como el Pardo o la Casa de Campo que estarían en la órbita de la residencia real.
A partir de entonces los monarcas tendrían su residencia oficial en el Alcázar, que recordemos que es el antecedente del actual Palacio Real de Madrid. Los monarcias de la dinastía Habsburgo irían además reformando y remodelando el edificio según sus gustos personales e influencias artísticas de la época.
El Real Alcázar con los Borbones
Carlos II de Austria fallece en 1700. Con su fallecimiento se produce la Guerra de Sucesión en España, de la que saldrá victorioso Felipe de Anjou, nieto del rey francés Luis XIV. Se convertía en Felipe V de España.
Felipe había sido criado en el palacio de Versalles. Y cuando llegó al Real Alcázar le pareció austero y anticuado. Además, representaba a los monarcas de la anterior dinastía. Por eso acometió una serie de reformas con el objetivo de decorarlo con los gustos borbones. Fueron redecoradas las principales estancias reales.
Y en una de esas reformas se encontraba el Real Alcázar cuando sufrió el incendio de 1734. El Real Alcázar llegaba a su fin. Empezaba la historia del Palacio Real de Madrid.
La construcción del Palacio Real de Madrid
Volvamos a 1734. El Real Alcázar se ha quemado. El rey Felipe V decide entonces intentar construir el mejor palacio de Europa. Pero no podía elegir a un arquitecto cualquiera. El Palacio Real de Madrid iba a ser el símbolo de la nueva monarquía. Para ello debían buscar al mejor arquitecto de Europa. Y eligieron al que por entonces era el más famoso: el italiano Filippo Juvarra. El cardenal Acquaviva, embajador español en Roma, se puso en contacto con el arquitecto, que por entonces estaba trabajando en la Corte de los Saboya en Turín. Tras diversas negociaciones, Juvarra aceptó el encargo.
La etapa de Filippo Juvarra
Filippo Juvarra llegó a Madrid en 1735. Allí empezó a concebir el proyecto. Empezó a diseñar planos, a definir los emplazamientos y a empezar con la logística que una obra de construcción conlleva. Filippo imaginó un palacio de grandes dimensiones, con 4 enormes patios, uno de los cuales sería un patio de armas. Pero eso significaba tenerlo que reubicar en otra localización distinta a la del Real Alcázar. El nuevo Palacio Real hubiese estado en los altos de San Bernardino, donde actualmente está el Templo de Debod.
Pero falleció de forma inesperada el 31 enero de 1736. En Madrid sería enterrado en la iglesia de San Martín, un edificio hoy desaparecido.
Retrato de Filippo Juvara de Agostino Masucci.
Giovanni Battista Sacchetti
La inesperada muerte de Filippo Juvarra llevó a que su discípulo Giovanni Battista Sacchetti liderara el proyecto. Este tomó como base el diseño berniniano de su maestro, pero se tuvo que adaptar a los requerimientos del rey Felipe V y a la ubicación.
Felipe V de Borbón quería que el palacio continuara en el mismo lugar que el antiguo Real Alcázar. Con eso mostraba una continuidad monárquica, aunque el nuevo edificio mostraba que llegaba una nueva dinastía. Además, el rey quería minimizar el impacto que supondría un nuevo incendio. Por eso solicitó que las cubiertas de las habitaciones fueran de bóveda de piedra y que la madera se empleara solamente en elementos de carpintería como ventanas y puertas.
El diseño del Palacio Real de Madrid
Con estas y otras peticiones, Sacchetti realizó el diseño del edificio. Adaptó el diseño de Juvarra a un menor tamaño añadiendo más plantas. De las tres iniciales planificadas se pasaron a seis. Para mantener la idea de Juvarra intercaló entreplantas y rediseñó las fachadas, quedando estas con un hermoso diseño. También redujo el número de patios de cuatro a uno. Este es el gran patio de armas que se observa en la actualidad.
El edificio sería de planta casi cuadrada, con un patio central, con dos sótanos y distintas estancias reales según fuera invierno o verano. Al sur, al norte y al este quedaban extensas explanadas que permitirían la realización de jardines que le darían suntuosidad al complejo.
Este sería el diseño que pasaría a la historia del Palacio Real de Madrid.
La construcción del Palacio
El 6 de abril 1738 Felipe V colocaba la primera piedra del Palacio Real de Madrid. La primera piedra se puso en la puerta principal del Palacio. Pero según su diseño no se podía empezar por una zona antes que por otra. Así se empezó a hacer todo desde abajo hasta arriba. En 1738 se empezaron a hacer las cimentaciones.
En 1740 ya se había enrasado el edificio al nivel de la planta inferior. 2 años después, en 1742, se habían construido los sótanos, realizándose las bóvedas que serían la base del piso superior. Con esto se había llegado al nivel del patio de armas. Era aún tiempo en el que era rey Felipe V, pero este falleció en 1746. Faltaba mucho por construir y la construcción del Palacio Real de Madrid se desarrollaría en gran parte durante el reinado de Fernando VI (1746-1759).
En 1746 se estaba ya al nivel del suelo principal. En 1748 se había llegado al segundo piso. Posteriormente, en el año siguiente se inicia la Capilla Real y en 1752 se empieza a cubrir el Palacio. En definitiva, en el año 1752 ya empieza a tomar forma. En 1759, cuando fallece el rey Fernando VI, se estaban realizando tareas de acabado en los pisos superiores.
Cuando llegó Carlos III a Madrid algunas de las habitaciones ya estaban habitadas. Pero aún había trabajo que hacer en cuanto a la decoración interior, ya que aún tenía que realizarse en el interior de todas las habitaciones.
La llegada de Carlos III: un nuevo arquitecto
Pero la llegada de Carlos III a Madrid supuso un retraso en la finalización del Palacio. Resulta que a Carlos III no le gustó demasiado. En comparación con la residencia real de Caserta, situada cerca de Nápoles, donde anteriormente había sido rey Carlos III, el Palacio le pareció pequeño. Además lo veía recargado. Con gustos ilustrados y neoclásicos, no estaba conforme con cierta decoración barroca tardía y berniniana que había sido diseñada por Juvarra y sus discípulos.
Por eso, Carlos III mandó llamar a Francisco Sabatini. Este era un arquitecto nacido en Palermo que había trabajado para Carlos III en el reino de Nápoles y Sicilia. El rey español lo mandó llamar a Madrid, llegando Sabatini en 1760. Fue nombrado maestro mayor de las Obras Reales y teniente coronel del Cuerpo de Ingenieros.
Sabatini sustituyó a Sacchetti. Y realizó las modificaciones demandadas por el rey Carlos III. Además de diversas obras de decoración y de reforma de los balcones de la fachada, también planificó la ampliación del Palacio Real. Esta ampliación solo se materializó en una parte: en el «Ala de San Gil». Una ampliación que, por cierto, hace perder al conjunto planificado por Juvarra y Sacchetti simetría.
El estreno del Palacio Real.
Con Sabatini se remató la obra. En diciembre de 1764 el rey Carlos III empezó a vivir en el Palacio. El coste de las obras desde el año 1738 había sido enorme. Según Wifredo Rincón las obras se realizaron con fondos de la Tesorería General, con la venta de tierra baldía y de realengo, venta de lotería, venta de materiales del antiguo Alcázar y venta de árboles del Patrimonio Real, entre otras muchas más cosas.
Para su construcción se emplearon materiales de diversos países. Al granito, mármol, madera y piedra de España se sumaron mármoles de Italia y de Portugal, madera de Portugal y de América. De este continente hay que destacar de forma principal la caoba, madera apreciada y de gran valor en la época.
En definitiva, en 1764 la historia del Palacio Real de Madrid empezaba. Pero no sería igual para siempre. Desde su inauguración hasta nuestros días el Palacio sufrió reformas y modificaciones.
Retrato de Francesco Sabatini por Goya.
El Palacio Real de Madrid como símbolo de poder
Aunque la función principal del Palacio Real era la de vivienda de la familiar real a partir de 1764, era mucho más que eso. El palacio era una expresión del poder de la nueva monarquía borbónica. Pero no solo para realzar su prestigio y mostrar un mayor poder respecto sus antecesores los Austrias. Era también el símbolo de la monarquía absoluta del siglo XVIII. El objetivo era exaltar la figura del rey, representar el poder de la monarquía y remarcar el orden social establecido en la sociedad estamental de antes de los estados contemporáneos.
Como sede de la monarquía hispánica en el Palacio Real también se ejecutaban tareas de gobierno. En él estaban las oficinas centrales de la administración. Pero como sede del poder estaba toda la Corte alrededor de los monarcas. Por ello en el Palacio Real de Madrid se alojaban millares de personas. Desde cortesanos a funcionarios, administradores y sirvientes. Aproximadamente llegaban a vivir en los siglos XVIII y XIX 4.000 personas en Palacio.
En definitiva, era un símbolo de poder y de estatus de la monarquía española de los Borbones.
Los alrededores del Palacio Real de Madrid
Alrededor del Palacio Real de Madrid podemos encontrar elementos que sirven para realzar la monumentalidad y categoría del Palacio. Tanto el urbanismo del alrededor como los jardines propios de las monarquías absolutistas del siglo XVII y XVIII dotan al Palacio Real de mayor grandiosidad y belleza. A continuación te resumo los principales elementos urbanísticos de los alrededores del Palacio.
La Plaza de Oriente
Empezamos por la plaza situada al este del Palacio Real de Madrid: la plaza de Oriente. La plaza de Oriente es una plaza de forma rectangular y cabecera curvada cuyo origen está en el siglo XIX. Por tanto, no está ligada a la historia del Palacio Real de Madrid desde la construcción de este. Todo lo contrario, fue fruto de las reformas urbanísticas de Madrid del siglo XIX durante el reinado de Isabel II.
Sin embargo, el deseo de reformar esta zona de Madrid no fue exclusivo de Isable II. Ya durante la construcción del Palacio Real de Madrid, Sachetti ya quería reformar la parte oriental del Palacio Real construyendo un jardín. Pero se veía limitado por la construcción del Palacio y por los edificios existentes en la ahora Plaza de Oriente.
A inicios del siglo XIX e empezarán a derribar los primeros edificios. Durante el reinado de Fernando VII se derribaría el Teatro de los Caños del Peral, que daría paso al actual Teatro Real de Madrid. Con ello esta nueva zona se regeneraba con las ideas arquitectónicas y urbanísticas del siglo XIX.
Con el inicio del reinado de Isabel II se replanteó el proyecto de la plaza que debía existir entre el Palacio Real de Madrid y el nuevo Teatro Real. El diseño urbanístico de la plaza recayó en el arquitecto madrileño Narciso Pascual Colomer en el año 1844. A partir de entonces la plaza acabaría teniendo la forma actual. Estaría presidida por el Palacio Real y el Teatro Real. Dentro de la plaza se ubicaría unos jardines e iría presidida por la estatua ecuestre de Felipe IV.
A partir del siglo XIX ha sufrido diversas reformas, acabando con el aspecto actual. Un aspecto que deja una bella estampa del Palacio Real de Madrid visto desde el Teatro Real. Una de las imágenes por excelencia del urbanismo y la arquitectura de Madrid.
Estatua de Felipe IV y vista de la fachada del Palacio Real de Madrid desde la plaza de Oriente.
La Plaza de la Armería
La plaza de la Armería se encuentra al sur del Palacio Real de Madrid. Aunque al estar vallada y su acceso está limitado puede parecer que pertenece al Palacio Real de Madrid, en realidad es una plaza que se construyó en el siglo XIX. Su diseño correspondió al mismo arquitecto que el de la Plaza de Oriente: Narciso Pascual y Colomer. Aunque en este caso obtuvo la colaboración del también arquitecto Enrique María Repullés y Vargas, que se encargó del diseño de la verja que limita la plaza.
El proyecto de la plaza surgió tras un incendio en el siglo XIX de la arquería de la antigua plaza existente, llamada Plaza del Arco del Palacio. Con ello se aprovechó para reformar la plaza, la cual se acabaría en 1892. Es una plaza rectangular, limitada por la fachada sur del Palacio Real de Madrid, una reja y una serie de edificaciones que albergan la Real Armería, la Galería de Pinturas del Palacio Real y una serie de aposentos y despachos comunicados con el interior del Palacio.
La plaza de la Armería es de gran belleza. Además es escenario del cambio de guardia de la Guardia Real, lo que supone un atractivo turístico añadido. A través de esta plaza también se observa la fachada sur del Palacio. Esta fachada es interesante ya que en ella ondean dos mástiles. En uno de los mástiles siempre está la bandera de España. En el otro mástil ondea el estandarte de la casa real de España cuando el rey está en Palacio. Un hecho similar al que se hace en otros palacios reales europeos, como por ejemplo el palacio de Buckingham de Londres.
Vista de la plaza de la Armería y la catedral de la Almudena.
La catedral de la Almudena
Al sur de la plaza de la Armería está la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Santa María la Real de la Almudena, conocida comúnmente como catedral de la Almudena. La catedral es otro elemento arquitectónico más de los alrededores del Palacio Real que le da mayor relevancia al Palacio.
La catedral es una de las más modernas del mundo dedicadas al culto católico. Fue consagrada en el año 1993 por el papa Juan Pablo II. Su construcción empezó en el año 1883, siendo rey Alfonso XII. Era un paso importante ya que se creaba una catedral de gran importancia junto al Palacio. La catedral se ha convertido en el edificio en los que se celebran importantes actos religiosos de la familia Real española. Por ejemplo, la catedral de la Almudena fue la sede en la cual el actual rey de España, Felipe VI, y su mujer Letizia Ortiz se casaron.
Es una catedral de diversos estilos. Por eso no suele ser muy valorada por mucha gente, entre los que me incluyo. Tiene un estilo neoclásico en el exterior. En este estilo destaca la fachada principal de la Catedral, que da a la plaza de la Armería. En su interior hay un estilo neogótico. Finalmente, en la cripta hay un estilo neorrománico. Además tiene decoraciones que dan a la catedral un estilo fuera de lugar y fuera de época. Personalmente, no está entre mis edificios favoritos. Aunque hay gente que sí valora la catedral.
Los jardines del Campo del Moro
Seguimos dando la vuelta al Palacio Real de Madrid en sentido de las agujas del reloj. Vamos ahora al oeste del Palacio Real. Allí encontramos los jardines del Campo del Moro. Estos jardines ocupan 200.266 m2 de superficie. Son un complemento perfecto al Palacio Real de Madrid. Aunque su historia es relativamente reciente en comparación con la historia del Palacio Real de Madrid, no dejan de otorgar al Palacio una zona verde similar a los jardines del Palacio de Versalles en Francia.
Los jardines van desde la fachada oeste del Palacio Real hasta el paseo de la Virgen del Puerto. Al igual que la plaza de Oriente y la plaza de la Armería, los jardines fueron diseñados en el siglo XIX por Narciso Pascual y Colomer. Diseñó los jardines y los paseos. Bien es verdad que en esa zona había vegetación producto de plantaciones previas, el diseño cuasidefinitivo se produjo en el siglo XIX. No obstante, posteriormente se modificarían los diseños, quedando unos jardines donde hay mezcla de estilos formales, naturalistas o románticos. Pero eso no le resta valor a esta preciosa zona verde.
Finalmente, solo comentarte el origen del nombre. El nombre Campo del Moro surgió en el siglo XIX. Le fue dado por un episodio histórico que supuestamente tuvo lugar en esa zona. Este hecho fue el intento de reconquista de la ciudad por parte musulmanas comandadas por Alí Ben Yusuf. Este habría atacado el Real Alcázar desde la zona del río y habría acampado donde están ahora los jardines. Pero este hecho no se ha podido comprobar. Empero, el nombre del Campo del Moro se ha quedado para la historia.
Jardines del campo del Moro y fachada oeste del Palacio Real de Madrid.
Los jardines de Sabatini
Acabamos en el norte del Palacio Real. Allí se encuentran los jardines de Sabatini. Tienen una extensión de 2,66 hectáreas y, a pesar de su nombre, no fueron realizados por el último constructor del Palacio Real de Madrid. Tiene un estilo neoclásico y suele ser una zona de visitas concurrida, ya que es un buen lugar para sentarse y disfrutar del entorno.
Los jardines de Sabatini se realizaron en el siglo XX, durante la Segunda República de España. En el lugar donde ahora están los jardines, estaban las reales caballerizas. Pero la República, al incautar los bienes de la Corona y pasarlas al Patrimonio de la República, reformaron esta zona. Cedieron la zona al Ayuntamiento de Madrid e iniciaron la construcción de los jardines.
Pero la Guerra Civil y la dictadura franquista pararon el proceso. Finalmente, se pudieron inaugurar en el año 1978, con la llegada de la monarquía constitucional de Juan Carlos I.
Jardines Sabatini.
El Palacio Real de Madrid en la actualidad
Actualmente el Palacio Real de Madrid es uno de los palacios más importantes de la edad moderna. Es además uno de los palacios del siglo XVIII mejor conservados. Al entrar en su interior, ya que es visitable, uno puede observar la calidad de las decoraciones y lo bien conservadas que están. A ello hay que darle mucho que ver a la gestión realizada por Patrimonio Nacional.
Patrimonio Nacional
El Patrimonio Nacional es un conjunto de bines de titularidad pública que comprender la parte principal de los bienes que formaban parte de la Corona española. Principalmente comprender palacios, jardines y monasterios de fundación real.
Su origen proviene del Patrimonio de la Corona del siglo XIX e inicios del XX. En 1931, fecha del inicio de la II República española, pasaron a llamarse el Patrimonio de la República. Pero con la victoria de los nacionales en la Guerra Civil española se volvió a cambiar de nombre. Francisco Franco le puso el nombre actual: Patrimonio Nacional, evitando así la palabra Real. Este nombre se ha mantenido incluso tras la llegada de la democracia actual.
La Ley 23/1982 regula el organismo de Patrimonio Nacional. Entre los bienes que conforman este patrimonio está el Palacio Real de Madrid y el Parque del Campo del Moro, adyacente al Palacio. Posiblemente, junto con el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, el Palacio Real de Madrid es el bien de Patrimonio Nacional más conocido y visitado.
Gracias a este organismo, se puede visitar y se realizan las tareas de conservación necesarias para que este patrimonio arquitectónico y cultural no se pierda.
El cambio de guardia
El cambio de guardia es reciente dentro de la historia del Palacio Real. Pero es uno de los actos más visitados por los turistas. Se produce un cambio de la Guardia Real y rememora el cambio de guardia que se realizaba durante los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII.
El cambio de guardia se efectúa en la plaza de la Armería. Hay dos tipos de cambio de guardia:
El Relevo solemne se celebra los primeros miércoles de cada mes. Este acto más solemne tiene una duración aproximada de 50 minutos y empieza a las 12 horas de la mañana. Pero no se celebra todos los meses. En enero, agosto y septiembre no se realiza.
Los miércoles en los que no se celebra el acto más solemne y los sábados se celebra el cambio de guardia. Sigue siendo espectacular, pero sin la solemnidad del anterior. El acto se lleva a cabo desde las 11 hasta las 14 horas, a excepción del verano, entre el 17 de junio y el 15 de septiembre, que se produce a las 10 horas para evitar las horas de más calor.
Este cambio de guardia es una tradición reciente. Pesó la tradición de otros países como el Reino Unido, Mónaco o Dinamarca, en el cual el cambio de guardia atrae a multitud de turistas y da prestigio a la Guardia Real. Se empezó realizando el Relevo Solemne de la Guardia Real todos los primeros miércoles de mes a partir de noviembre de 1994. Pero vista la popularidad a partir de diciembre de 2007 se realizaría el acto, aunque con menos solemnidad, cada miércoles. Y, finalmente, desde 2016, también los sábados.
Guardia Real en la plaza de la Armería.
El Palacio Real como sede de actos oficiales
Pero el Palacio Real de Madrid no es solo para turistas. Aún se celebran numerosos actos oficiales. El Jefe de Estado de España es el rey. Y como jefe de Estado tiene que realizar diversos actos protocolarios oficiales. Suele ser habitual que se reciban en el Palacio Real de Madrid a los jefes de Estado de otros países que visitan la capital española. También la presentación oficial de cartas credenciales por parte de los embajadores extranjeros que están en España. O la celebración de la Pascua Militar del 6 de enero.
Y, como no, actos no tan ordinarios como bodas reales, entierros reales, firmas de abdicación o conferencias de paz.
Entre estos actos oficiales, los más importantes de los últimas décadas que se han efectuado en el Palacio Real de Madrid han sido los siguientes:
Firma del acta de la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea el 12 de junio de 1985.
Las presidencias de España del Consejo de la Unión Europea en los años 1989, 1995, 2002 y 2010.
Funeral de Don Juan de Borbón y Battenberg, padre del rey Juan Carlos I, el 3 de abril de 1993.
Conferencia de Paz de Madrid para Oriente Medio en 1991.
Funeral de Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans, madre del rey Juan Carlos I, el 4 de enero de 2000.
La firma de abdicación del rey Juan Carlos I de España el 18 de junio de 2014.
La recepción extraordinaria en el Palacio Real de Madrid con motivo de la proclamación del rey Felipe VI el 19 de junio de 2014.
Salón del trono del Palacio Real, lugar habitual para las recepciones oficiales.
L.B.V.(G.Carvajal) — El montículo de Arslantepe, situado junto al río Tohma en el sureste de la actual Turquía ya unos 6 kilómetros de la moderna Malatya, fue excavado por primera vez entre 1932 y 1939 por el arqueólogo francés Louis Delaporte. El yacimiento resultó ser el lugar donde había estado la antigua ciudad de Melid.
El montículo es un tell o colina artificial que se creó por la acumulación y superposición de materiales depositados por la ocupación humana ininterrumpida desde el VI milenio a.C. hasta la época bizantina. En el II milenio a.C. formó parte del Imperio Hitita, y desde finales del I milenio a.C. se ubicó aquí el centro del Reino Hitita tardío de Melid.
Los turcos lo llamaron Arslantepe (literalmente, colina del león), por la gran cantidad de esculturas de leones encontradas allí. El montículo tiene forma ovalada y una superficie de unas 4,5 hectáreas, elevándose unos 30 metros sobre el terreno circundante.
El montículo de Arslantepe
Ya desde mediados del siglo XIX había sido visitado por numeroso viajeros y exploradores occidentales. Pero no será hasta 1894 que se publica el primer registro concreto del lugar por David Hogarth, un bajorrelieve en piedra.
El descubrimiento despertó el interés de muchos estudiosos, entre ellos la famosa viajera Gertrude Bell, que visitó Arslantepe y sus alrededores en 1909 y realizó un completo informe fotográfico de la zona.
Pero sería el arqueólogo francés Louis Delaporte el primero en realizar excavaciones arqueológicas, sacando a la luz en la parte norte del yacimiento la famosa Puerta del León del periodo neohitita, con sus inscripciones de jeroglíficos luvitas.
Uno de los leones hititas de Arslantepe
La expedición arqueológica italiana en la década de 1960 sacó a la luz los vestigios arquitectónicos más antiguos encontrados, que corresponden a la Edad del Cobre tardía, entre los años 4300 y 3900 a.C., con tres capas superpuestas de viviendas de adobe con hogares en el exterior de los edificios.
Entre 3900 y 3000 a.C. se construyeron tres templos y un complejo conocido como el gran palacio formado por varios edificios monumentales que se extendían por varias terrazas interconectadas entre sí por pasillos y patios. Este complejo albergaba las funciones religiosas y administrativas de la ciudad.
En las puertas que conducen desde el pasillo de entrada a las alas del complejo hay figuras pintadas en las paredes en ocre rojo y carbón. Las mejor conservadas son dos figuras a ambos lados de la entrada, una masculina y otra femenina que la arqueóloga Marcella Frangipane cree que representan a dioses o chamanes.
Pinturas en los muros de Arslantepe
De esa misma época, que corresponde a la Edad del Cobre tardía, son las 9 espadas y 12 puntas de lanza descubiertas en Arslantepe por Marcella Frangipane en la década de 1980.
Están hechas con bronce arsenical (aleación de cobre y arsénico), que fue la primera aleación utilizada por el hombre para fabricar bronce. Los primeros artefactos conocidos fabricados con esta aleación datan de finales del IV milenio a.C y se han encontrado en la meseta iraní.
Las espadas de Arslantepe no solo muestran la alta calidad del trabajo del metal en el lugar, con algunas de sus empuñaduras decoradas con incrustaciones de plata, sino que hoy en día se las considera las espadas más antiguas encontradas hasta el momento.
Tienen una longitud de entre 45 y 60 centímetros, por lo que serían espadas cortas o dagas.
Las espadas de Arslantepe
No obstante no se trata de espadas pensadas para ser utilizadas, sino que tienen un carácter eminentemente simbólico y ceremonial. En el año 2020 se encontró en un monasterio de Venecia otra espada procedente de Arslantepe, que se exhibía erróneamente junto a objetos medievales.
Sin embargo el ejemplar veneciano no tiene decoración, no lleva ninguna inscripción, ni friso, ni marcas distintivas.
Hacia el año 3000 a.C. el palacio fue destruido, pero poco después se levantó una gran muralla de 4 metros de grosor alrededor de la parte más alta. Estaba hecha de ladrillos de barro sobre cimientos de piedra.
Al mismo tiempo se construyó la llamada tumba real fuera de la fortificación, en el fondo de una fosa de 5 metros de diámetro cuya profundidad original se desconoce.
En la tumba, para la que el radiocarbono arrojó unas fechas entre 3081 y 2897 a.C., estaba enterrado un hombre de unos 40 años, junto al que se habían depositado también varias armas y espadas.
Detalle de las espadas de Arslantepe
Durante la Primera Edad del Bronce, entre 2500 y 2000 a.C. la extensión del asentamiento aumentó y Arslantepe se convirtió, poco a poco, en el mayor y más poderoso núcleo de la llanura de Malatya. Era el centro administrativo de una región del reino Isuwa.
A partir de 1500 a.C. el lugar, al que las fuentes denominan Malidija, fue conquistado y pasó a formar parte del gran imperio Hitita de la Edad del Bronce tardía, del que sería un estado vasallo. Tras la caída el imperio surgió en el asentamiento un estado luvita independiente, el reino neohitita de Kammanu.
Es en esta época cuando se construyeron el palacio y las esculturas monumentales de leones en piedra.
Sargón II tomó la ciudad hacia 712 a.C., que iniciaría un lento declive. No obstante, hasta la época romana Arslantepe seguiría siendo el mayor y más importante asentamiento de la región. El yacimiento arqueológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2021.
Vista general del yacimiento de Arslantepe
Los principales hallazgos, incluidas las 9 espadas, se exponen en el Museo Arqueológico de Malatya, inaugurado en 1971.
Vanitatis(I.Gutierrez) — La Comunidad de Madrid es una de esas áreas que siempre tiene un rinconcito sorpresa esperando para que el turista lo descubra, desde planes urbanos hasta playas con bandera azul. Además, entre museos, tiendas, rutas de senderismo o estaciones de esquí, también destacan sus muchas zonas ajardinadas. Uno de sus parques más conocidos es el parque del Retiro, pero no es el único al que merece la pena dedicar nuestro tiempo.
Por esta razón, hemos hecho una selección de algunos de estos lugares que tienes que apuntar en tu lista, tanto si tienes pensado visitar la ciudad o sus alrededores, como si eres de la capital y buscas un lugar idílico en el que pasar un día al aire libre junto a tus seres queridos.
Madrid Río
Madrid Rio
Paralelo al río Manzanares, es un lugar perfecto para acudir en familia y disfrutar así de sus instalaciones de ocio, con numerosas áreas de juegos infantiles. Aquí podemos encontrar la Playa de Madrid Río, tres recintos acuáticos ideales para los días más calurosos del verano. Los mayores también encontrarán un espacio diseñado para ellos con un circuito biosaludable, pistas de petanca y mesas de juegos.
Cuenta también con una atractiva oferta cultural gracias a las exposiciones, festivales musicales y obras de teatro que acoge Matadero Madrid. Además, esta zona a orillas del río ha sido sometida a un proceso de renaturalización, por lo que ha podido recuperar parte de su biodiversidad.
El Capricho
En la Alameda de Osuna podemos encontrar este refugio, uno de los parques más desconocidos de la capital, creado por la duquesa de Osuna, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel. Años después de su muerte, el Ayuntamiento se hizo cargo del parque y se encargó de devolverle el esplendor que los años le habían quitado.
En este parque se puede encontrar una rica flora, pero también templetes, ermitas o plazoletas. Mientras paseamos por este jardín se pueden apreciar los tres estilos que lo componen, el francés, el inglés y el italiano. No acaba aquí la cosa, ya que esconde un inesperado secreto: un búnker utilizado durante la Guerra Civil.
Parque Juan Carlos I
Este parque fue abierto al público en 1992 y es un lugar ideal para los amantes del deporte. No solo tiene pista de patinaje, también tiene una ría en la que se pueden practicar deportes náuticos. Además, cuenta con un carril bici por si prefieres recorrerlo sobre dos ruedas.
Si te gusta el aire puro, pero no tanto el ejercicio, no pasa nada, ya que hay un trenecito gratuito que cada hora lo recorre para que no te quede ningún rincón por ver. Así podrás disfrutar de su lago, su auditorio y su colección de esculturas.
Parque Europa
Sin duda, este rincón de Torrejón de Ardoz es el que más se sale de la norma. En nuestra mente a menudo asociamos parques a árboles y jardines, paisajes floreados en primavera y rojizos en otoño.
Pues bien, el Parque Europa tiene esto y, además, una colección espectacular de réplicas de 18 edificios emblemáticos de Europa. Desde la Puerta de Brandenburgo a la Torre Eiffel, pasando por el Puente de Londres o el Atomium. Un lugar en el que podrás ver mundo sin salir de la capital y que, a buen seguro, dejará fascinados a grandes y pequeños.
Jardines de Aranjuez
A orillas del río Tajo y del río Jarama, esta localidad madrileña cuenta con una de las mayores atracciones turísticas de la zona, el Palacio Real de Aranjuez. Un tesoro único, marcado por la historia y en cuya creación tuvo mucho que ver Felipe II que ordenó construirlo como lugar en el que refugiarse cuando las temperaturas comenzaban a subir en el centro de la ciudad. Si el palacio en cuestión es una joya arquitectónica, los jardines que le rodean no se quedan atrás.
Los jardines de la Isla, los de Isabel II, el del Parterre y el del Príncipe de Aranjuez componen un amplio espacio exterior en el que, además de deleitarnos con su riqueza botánica, podemos contemplar otras edificaciones como la Casa del Labrador o El Gran Pabellón. Pasear por sus caminos, admirando sus impresionantes fuentes o las vistas que deja el atardecer es, sin duda, algo inolvidable.
Exposición del cuerpo de San Isidro en la Real Colegiata de San Isidro y Nuestra Señora del Buen Consejo.
20Minutos(efe) — Nueve siglos después de su muerte, el cuerpo de san Isidro Labrador, patrón de los madrileños, permanece incorrupto, con la piel pegada a sus huesos y el cuello flexible, en un estado de conservación «inusual», casi inexplicable por las condiciones en las que fue enterrado, una circunstancia que ha unido a ciencia y religión en un sentimiento común de estupefacción.
Con motivo del 400 aniversario de la canonización del santo, el cuerpo incorrupto de san Isidro se expone desde este sábado y hasta el 27 de mayo en la Colegiata de la calle de Toledo; el mismo día 27 irá en procesión a la catedral de la Almudena y volverá al día siguiente, el 28, para la clausura final del arca, que se producirá el 29 de mayo.
Los coetáneos del santo, desde los señores para los que trabajó hasta los que vivieron con él, coincidieron en que en san Isidro, que siempre demostró deferencia hacia los más desfavorecidos, había algo especial, según Alberto Fernández, delegado episcopal de las causas de los santos de la Archidiócesis de Madrid.
Nada más morir, el santo fue enterrado en la iglesia de San Andrés, en una superficie muy acuosa y húmeda por las corrientes de agua que fluían debajo de él. Durante el tiempo que permaneció allí, en aquel ambiente propicio para la descomposición, su cadáver apenas sufrió daños.
Fue al trasladarlo a una nueva capilla de la misma iglesia, entre la ferviente devoción de curiosos y creyentes, cuando se descubrió que su cuerpo se había mantenido prácticamente intacto, manteniendo la carne encima del hueso, sin corromperse.
Y así permaneció durante siglos, impasible ante el curso natural de la biología, desafiando la lógica, hasta que en 1936, por temor a que alguien pudiese profanar el cuerpo, unos sacerdotes decidieron esconderlo en una cripta tapiada de la colegiata de San Isidro, donde reposaban los restos del santo desde 1769.
Cuando terminó la guerra, los clérigos que sabían dónde se encontraba el santo acudieron y volvieron a descubrir el cuerpo.
Ahora, cuando se cumplen 400 años de la canonización del santo, y aprovechando que se expondrá durante los próximos días, la Archidiócesis de Madrid ha tomado la decisión de hacer un estudio forense completo del cadáver, que ha sido encargado a la Escuela de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense.
El estado preliminar de la reliquia, que ha sido mostrado a los responsables del examen forense, ha permitido establecer que los restos guardan cierta flexibilidad.
Los resultados del estudio, que se harán públicos en septiembre, podrían establecer una radiografía muy completa del cuerpo de san Isidro: desde su estado hasta el momento de la muerte, su edad aproximada, las enfermedades que hubiera podido tener, el estado de las articulaciones, las piezas dentales e incluso una reconstrucción facial a partir del cráneo.
Ascient Origins(Ḏḥwty) — Naqsh-e Rustam es uno de los lugares más espectaculares e imponentes del antiguo Imperio Aqueménida, formado por las colosales tumbas de los reyes persas que se remontan hasta el primer milenio a. C. Naqsh-e Rustam se mantiene en pie, como recuerdo permanente de lo que antaño fue un poderoso imperio que dominó una parte significativa del mundo antiguo.
Naqsh-e Rustam (cuyo significado es el Trono de Rustam) se localiza a 5 kilómetros (3 millas), aproximadamente, al noroeste de Persépolis, la capital del antiguo Imperio Aqueménida (persa).
Excavado sobre la fachada de una sierra considerada sagrada en la época Elamita consta de las tumbas talladas en la roca de los reyes de la Dinastía Aqueménida y de sus familias, datadas en los siglos IV y V a. C., así como de relieves lujosamente decorados tallados por los Sasánidas en el siglo III d. C. Además de ser una necrópolis real, Naqsh-e Rustam se convirtió en el principal centro ceremonial para los sasánidas hasta el siglo VII d. C.
Naqsh-e Rustam al amanecer
Naqsh-e Rustam es un lugar que ya fue empleado antes de la llegada de los aqueménidas, como evidencian un relieve pre-aqueménida (posiblemente elamita) y un gran número de viejas tumbas.
Aunque este relieve haya sido tallado sobre otro relieve sasánida, todavía puede distinguirse sobre el extremo derecho posterior del relieve el retrato de un hombre, con un sombrero cuya punta señala hacia delante y una vestimenta larga parecida a un vestido (sin vestir los típicos ropajes aqueménidas o sasánidas).
Según algunas fuentes, esta figura habría sido asociada por el pueblo con Shahnameh, el héroe mítico de las escrituras de » el libro de los reyes «, llamado Rustam, de ahí el nombre de este lugar.
Naqsh-e Rustam fue llamado así por la legendaria figura de Rustam, quien aparece representado aquí matando a Esfandyar. Miniatura medieval persa.
La mayor parte de los relieves, sin embargo, datan de los primeros años del período sasánida. En el siglo III d. C., los sasánidas, vasallos del Imperio Parto que acabaron por derrocar a sus señores, eran un nuevo poder que se alzaba en oriente.
Para legitimar su gobierno, los sasánidas procuraron vincularse con el antiguo Imperio Aqueménida (persa), y se consideraron como sus sucesores directos. Una de las cosas que hicieron para alcanzar este objetivo fue tallar relieves en Naqsh-e Rustam.
Relieve Sasánida de Naqsh-e Rustam mostrando el triunfo de Shapur I sobre el Emperador Romano Valeriano y Felipe el Árabe.
Las tumbas de Naqsh-e Rustam, que parecen cruces, pertenecieron a la familia real aqueménida, y fue esto lo que atrajo a los sasánidas al lugar. Estas tumbas son cámaras funerarias talladas en la pared de roca de una colina y cada una contenía un sarcófago.
Sin embargo, aún se duda sobre si los cuerpos fueron colocados directamente en estos sarcófagos o si antes fueron expuestos en ‘una torre de silencio’. Además, se cree que todas las tumbas fueron saqueadas y profanadas tras la invasión de Alejandro Magno en el siglo IV a. C.
Una de las tumbas pertenece a Darío I, tercer rey del Imperio Aqueménida, según aparece escrito sobre la identificación trilingüe en el exterior del sepulcro. Encima de la fachada en cruz de la tumba de Darío se ubica un panel con un relieve.
El relieve representa a Darío, con las manos levantadas en un claro gesto de adoración, de pie sobre un pedestal con tres escalones, delante de un altar. La piedad del rey le concede la protección divina, como refleja el disco alado de Ahuramazda (el dios de la fe Zoroástrica), flotando sobre su cabeza.
El relieve también proclama la fuerza del Imperio Aqueménida, puesto que toda la escena se apoya sobre portadores de trono que representan las 28 naciones bajo el Imperio.
La tumba de Darío
Las otras tres tumbas de Naqsh-e Rustam son las de los sucesores de Darío, Jerjes I (486-465 a. C.), Artajerjes I (465-424 a. C.) y Darío II (423-404 a. C.). Esto está basado en el hecho de que la disposición de estas tumbas está copiada de la de la tumba de Darío.
Sin ningún tipo de inscripción ni pruebas adicionales, las identidades de los propietarios de dichas tumbas son mera especulación. Otras tumbas reales, de forma similar, pueden ser encontradas en Persépolis.
Estas tumbas, talladas en la vertiente rocosa de Kuh-i-Rahmat, se piensa que pertenecen a los últimos reyes Aqueménidas, manifestándose en ellas la gran influencia ejercida por las sepulturas de Naqsh-e Rustam.
Kuh-e Rahmat, la montaña en la que los Aqueménidas, al excavar la roca, crearon el monumento de Qadamgah, aún en pie en la actualidad.
Después de la caída del Imperio Aqueménida, no se construyeron más tumbas en Naqsh-e Rustam. Como mencionamos más arriba, los sasánidas intentaron vincularse a los aqueménidas mediante relieves tallados sobre las paredes de roca de Naqsh-e Rustam.
Los temas de los relieves son variados y fueron tallados entre los siglos III y IV d. C. por diferentes gobernantes sasánidas. Uno de los relieves más famosos es el de la victoria de Shapur I sobre los emperadores romanos Gordiano III, Valeriano y Felipe el árabe.
Otros relieves incluyen la investidura de Ardashir I (el primer relieve tallado en el lugar) y el relieve ecuestre de Hormizd II (el último en ser tallado).
El turismo este verano, debido a la pandemia, será principalmente nacional. Según el Observatorio Nacional del Turismo Emisor el 91% de los viajeros que tienen previsto realizar una escapada este verano consideran probable alguna estancia en un destino español, y el 71% piensa visitar una comunidad autónoma diferente a la propia.
Por ese motivo, para todos esos que estén preparando qué hacer o qué ver en su destino, la plataforma de reservas de actividades y experiencias Musement ha elaborado un mapa con los monumentos y atracciones turísticas más populares de cada provincia española.
Para seleccionar las 52, se tomaron en consideración más de 4500 lugares de interés en todo el país, y se analizó el número de reseñas recibidas en Google de cada uno de ellos. La atracción turística con el mayor número de reseñas fue considerada la más popular de la provincia.
El mapa incluye opciones para todos los gustos, desde enclaves naturales como el Cañón del Sil en Orense, hasta el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido en Huesca o el parque natural de la Montaña Palentina.
No faltan las catedrales, con la Sagrada Familia de Barcelona —que acumula más de 155 000 reseñas en Google—, la de Santiago de Compostela o la de Burgos. Otros templos, como el Santuario de Covadonga en Asturias y la Basílica de Nuestra Señora del Pilar Zaragoza también conquistan a muchos visitantes.
Las plazas y los parques públicos, punto de encuentro tanto de lugareños como de turistas, son en muchas ocasiones los lugares más emblemáticos no solo de sus respectivas localidades, sino también de sus provincias. Este es el caso de la Plaza de España (Sevilla), la Plaza Mayor (Salamanca), la Plaza del Torico (Teruel), el Parque del Retiro (Madrid) o la Alameda de Cervantes (Soria).
También figuran algunos puntos de interés arquitectónico e histórico, como los teatros romanos de Mérida y Cartagena, la muralla de Lugo y las Casas Colgadas de Cuenca.
El ranking también incluye propuestas como el parque temático PortAventura de Tarragona o el Teatro-Museo Dalí de Girona.
Andalucía
La Alhambra (Granada), 80 644 reseñas: la antigua ciudad palatina andalusí es uno de los conjuntos monumentales más espectaculares no solo de Andalucía, sino de toda Europa. Es necesario visitarla con tiempo, ya que cuenta con numerosos puntos de interés. Algunos de los más destacados son los Palacios Nazaríes, mandados construir por los propios sultanes. Aquí se encuentra el Palacio de los Leones, famoso por su impresionante patio. El Generalife, la Alcazaba y el Palacio de Carlos V también son de visita obligada.
Plaza de España (Sevilla), 98 227 reseñas: la obra cumbre del arquitecto Aníbal González es una de las plazas más imponentes del país. En sus más de 50 000 metros cuadrados, destacan el canal y sus puentes, así como los bancos de azulejos que representan 49 provincias españolas.
Alcázar de los Reyes Cristianos (Córdoba), 22 403 reseñas: El alcázar, declarado Bien de Interés Cultural en 1931 y hogar de los Reyes Católicos durante más de 8 años, es una muestra de la evolución arquitectónica de la ciudad. ¿Sabías que en una de sus cuatro torres fue dónde Cristóbal Colón solicitó ayuda económica para su gran viaje en 1486?
Parque nacional de Doñana (Huelva), 10 016 reseñas: este parque natural, que se extiende por las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva, es la atracción más popular en esta última. Doñana es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza, y en sus más de 54 000 hectáreas encontramos varios ecosistemas, como dunas, cotos, mariscas o playas, más de 1300 especies de plantas catalogadas y 400 especies diferentes de aves.
Parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas (Jaén), 9580 reseñas: con más de 200 000 hectáreas, las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas son el mayor espacio protegido de España. Además de ser el lugar de nacimiento del río Guadalquivir, aquí, los escarpados picos montañosos se alternan con valles profundos y frondosos bosques. Los amantes del turismo activo podrán practicar numerosas actividades al aire libre: desde rutas de senderismo como la del río Barbosa, hasta recorridos a caballo o la posibilidad de realizar escalada o barranquismo, entre otras muchas opciones.
Parque nacional de Sierra Nevada (Almería), 14 721 reseñas: al igual que Doñana, este parque nacional también se extiende por varias provincias, en concreto Granada y Almería, siendo la atracción más popular de esta última. Para descubrir la belleza y la variedad paisajística del lugar, nada mejor que una ruta de senderismo. Una buena opción en la parte almeriense es el sendero Ubeire, un recorrido de 5 km con el que descubrir el monte mediterráneo, así como lugares de interés geológico y ejemplares de arquitectura rural.
Puente Nuevo (Málaga), 23 750 reseñas: el Puente Nuevo de Ronda es, sin duda, uno de los símbolos de la ciudad. La construcción de esta obra maestra de 98 metros de altura comenzó en 1751 y duró más de 40 años. El puente, que atraviesa el Tajo de Ronda, permitió conectar el barrio moderno con el barrio antiguo, facilitando también la expansión urbanística de la localidad.
Catedral de Cádiz (Cádiz), 16 574 reseñas: aunque la catedral comenzó a construirse en 1772, el templo fue consagrado 116 años después. El paso de los años y las preferencias de los distintos arquitectos que trabajaron en el proyecto explican la mezcla de estilos que puede apreciarse hoy en día (Barroco y neoclásico).
Plaza España – Sevilla
Aragón
Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido (Huesca), 8811 reseñas: situado en el corazón de los Pirineos, el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997. En sus más de 15 000 hectáreas encontramos 4 valles. El valle de Ordesa es, probablemente, el más visitado, y una de las rutas senderistas más populares es la que llega hasta la cascada Cola de Caballo. El Cañón de Añisclo, el balcón de Pineta o las Gargantas de Escuaín son algunos de los lugares más emblemáticos del parque.
Basílica de Nuestra Señora del Pilar (Zaragoza), 27 630 reseñas: se dice que esta basílica fue construida en torno al pilar (columna) en la que la Virgen se apoyó cuando se le apareció al apóstol Santiago a orillas del Ebro. El templo actual, construido entre los siglos XVII y XVIII, es una auténtica joya del Barroco y, además, dos de sus cúpulas fueron pintadas por el mismísimo Francisco de Goya.
Plaza del Torico (Teruel), 10 211 reseñas: la pequeña estatua de un torico situada en la columna de la fuente es todo un emblema en la ciudad de Teruel. En esta concurrida y animada plaza también destacan los edificios de estilo modernista realizados por el arquitecto Pau Monguió Segura.
Basílica de Nuestra Señora del Pilar (Zaragoza)
Asturias
Santuario de Covadonga, 19 318 reseñas: a pocos kilómetros de Cangas de Onís, en la puerta de entrada al parque nacional de los Picos de Europa, hallamos la Santa Cueva. Allí se encuentra la Virgen de Covadonga, también conocida como la «Santina», y los sepulcros de D. Pelayo y D. Alfonso I. Además de la cueva, también merece la pena visitar la basílica de estilo neorrománico, el museo y la campana monumental de 5000 kg.
Santuario de Covadonga
Canarias
Jameos del Agua (Las Palmas), 22 617 reseñas: César Manrique transformó el interior de un túnel volcánico originado por las erupciones del Volcán de la Corona en una obra única, en la que la naturaleza y el arte se complementan a la perfección. ¡Descúbrelo por ti mismo en Lanzarote!
Loro Parque (Santa Cruz de Tenerife), 51 920 reseñas: concebido inicialmente como un paraíso de papagayos, Loro Parque se ha convertido en la actualidad en uno de los lugares más visitados de las islas Canarias. Gracias a la calidad de sus instalaciones y a su compromiso medioambiental está considerado uno de los mejores zoológicos del mundo.
Jameos del agua – Lanzarote
Cantabria
El Capricho de Gaudí, 18 725 reseñas: la Villa Quijano, más conocida como El Capricho, se encuentra en Comillas y es una de las pocas obras de Gaudí fuera de Cataluña. El edificio pertenece al período orientalista del arquitecto modernista, de ahí que predominen los motivos mudéjares. Uno de los aspectos más destacados de la fachada son sus famosos girasoles.
El capricho de Gaudi
Castilla y León
Plaza Mayor (Salamanca), 46 415 reseñas: la Plaza Mayor de Salamanca, diseñada en estilo Barroco por el arquitecto Alberto Churriguera, comenzó a construirse en el año 1729. Definida por Miguel Unamuno como «un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico», es hoy en día uno de los emblemas de la ciudad. Aquí se encuentran el Ayuntamiento y el Pabellón Real.
Catedral de León (León), 22 762 reseñas: apodada cariñosamente la «Pulchra Leonina» en referencia a su belleza, la catedral fue levantada sobre unas antiguas termas romanas. Las 737 vidrieras realizadas entre los siglos XIII y XX llenan de luz y color el templo gótico francés.
Parque Campo Grande (Valladolid), 9265 reseñas: conocido en el pasado como Campo de la Verdad, Campo de Marte y Campo de la Feria, en la actualidad es el parque urbano más grande de Valladolid. Acércate al estanque y admira la pequeña cascada o disfruta de un paseo en barca. Y, por supuesto, déjate maravillar por los numerosos pavos reales que habitan en él.
Muralla de Ávila (Ávila), 7498 reseñas: el recinto amurallado de Ávila se extiende a lo largo de 2,5 km y cuenta con 87 torreones y 9 puertas. Se trata de una de las murallas mejor conservadas del mundo y es posible recorrerla prácticamente en su totalidad. Si no puedes visitarla toda, al menos no te pierdas la Puerta del Alcázar ni el Cimorro de la catedral.
Catedral de Burgos (Burgos), 20 421 reseñas: aunque el diseño de la fachada principal nos recuerda al gótico francés, en su interior encontramos elementos del Barroco o el Renacimiento. Las agujas, el cimborrio y la Capilla de los Condestables son algunos de sus principales puntos de interés.
Parque natural Montaña Palentina (Palencia), 2128 reseñas: este parque natural, donde los escarpados picos y agujas se alternan con valles y prados, se caracteriza por su diversidad faunística, incluyendo especies en peligro de extinción como el oso pardo. Pero, además de la gran variedad de fauna y flora, aquí también se encuentran algunas de las muestras de arte románico más importantes del país.
Parque natural Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto (Zamora), 7470 reseñas: uno de los lugares más populares del parque natural es el lago de Sanabria, cuyo origen se remonta a una de las últimas glaciaciones del Pleistoceno. Este espacio protegido es un auténtico paraíso para los amantes del deporte, ya que pueden practicarse un sinfín de actividades, desde senderismo y ciclismo hasta esquí o navegación a vela, entre otras muchas.
Alameda de Cervantes (Soria), 5516 reseñas: el nombre del parque es un homenaje al famoso dramaturgo español, aunque muchos lo conocen también como La Dehesa. No te pierdas el Árbol de la Música y su precioso templete, la rosaleda, la ermita de Nuestra Señora de la Soledad ni el alto de la dehesa.
Acueducto de Segovia (Segovia), 62 407 reseñas: sus más de 20 000 bloques de piedra unidos entre sí sin ningún tipo de masa o cemento llevan en pie desde el siglo I, convirtiéndolo en una auténtica obra de ingeniería y poniendo de relieve la importancia del equilibrio de fuerzas. ¡Acércate a la plaza del Azoguejo y admíralo de cerca!
Acueducto de Segovia
Castilla-La Mancha
Catedral Primada (Toledo), 19 890 reseñas: la catedral de Santa María de Toledo es uno de los mejores ejemplares de arquitectura gótica en España. Y por si esto fuera poco, en su interior hay obras de grandes artistas, como El Greco, Caravaggio o Tiziano.
Castillo de Peñarroya (Ciudad Real), 4002 reseñas: la fortaleza, situada sobre un acantilado a 12 km de Argamasilla de Alba, se encuentra en bastante buen estado de conservación. Del interior de la misma cabe destacar la torre del homenaje, el patio de armas y la ermita del siglo XVII, en donde todavía se puede admirar un retablo churrigueresco.
Zoo de Guadalajara (Guadalajara), 3600 reseñas: inaugurado en 1985, sus amplias instalaciones son el hogar de numerosas especies animales de todos los continentes, incluyendo grandes mamíferos como el lince boreal o el oso pardo.
Casas Colgadas (Cuenca), 7209 reseñas: estos edificios de arquitectura gótica popular situados sobre la Hoz del Huécar son, sin duda, uno de los símbolos de Castilla-La Mancha. La Casa de la Sirena y las Casas de los Reyes son las tres construcciones que todavía se pueden visitar, y una de ellas acoge el Museo de Arte Abstracto Español.
Parque natural de los Calares del Mundo y de la Sima (Albacete), 4 828 reseñas: este espacio protegido es famoso por sus increíbles formaciones hidrogeológicas y su rica flora. Aunque está lleno de lugares de interés, si tuviéramos que quedarnos con uno solo, sería la Cueva de los Chorros.
Catedral Primada – Toledo
Cataluña
La Seu Vella (Lérida), 5309 reseñas: la enorme catedral románica se encuentra en un cerro (Turó de Lleida). Gracias a esta ubicación privilegiada, desde los ventanales de su enorme claustro es posible disfrutar de unas vistas inmejorables de la ciudad. Destaca también su enorme campanario, en el que 2 de las 7 campanas son de estilo gótico. No te vayas sin acercarte al Castillo del Rey, que forma parte del mismo conjunto monumental de la catedral.
Sagrada Familia (Barcelona), 155 098 reseñas: la obra inacabada de Gaudí no necesita presentación. Antes de la pandemia, esta joya arquitectónica era uno de los monumentos más visitados del mundo. La fachada del Nacimiento, el impresionante «bosque» de columnas del interior y las vistas desde las torres son solo algunos de sus muchos encantos.
Teatro-Museo Dalí (Gerona), 26 951 reseñas: el museo se encuentra en un espectacular edificio rosado con huevos en el tejado, diseñado por el propio Dalí. En su interior nos esperan más de 1000 piezas para descubrir y profundizar en la obra del genial artista surrealista.
PortAventura World (Tarragona), 69 841 reseñas: los tres parques temáticos de PortAventura World (PortAventura Park, Ferrari Land y Caribe Aquatic Park) son sinónimo de diversión. «Dragon Khan», «Red Force» o «King Khajuna» son solo algunas de las numerosas y trepidantes atracciones que te esperan en el famoso complejo de ocio.
Sagrada familia – Barcelona
Comunidad de Madrid
Parque del Retiro, 130 592 reseñas: el parque del Buen Retiro es uno de los lugares más visitados tanto por los madrileños como por los turistas que vienen a pasar unos días en la capital de España. Sus preciosos jardines, como el Parterre o la Rosaleda, el emblemático Palacio de Cristal (que además es una de las sedes del Museo Reina Sofía) o el estanque, son algunos de sus rincones más concurridos.
Parque del retiro – Madrid
Comunidad Valenciana
Castillo de Peñíscola (Castellón), 38 850 reseñas: la emblemática fortaleza, conocida también como el castillo de Papa Luna, se encuentra en la zona más elevada de la ciudad de Peñíscola, a unos 60 metros sobre el nivel del mar. Aunque fue mandada construir por los Templarios, el Papa Benedicto XIII la convirtió en su sede pontificia en 1411.
Ciudad de las Artes y las Ciencias (Valencia), 86 985 reseñas: situada en el antiguo cauce del río Turia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, con su diseño innovador y su amplia oferta cultural y de ocio es una de las principales atracciones de la Comunidad Valenciana. El Oceanográfico y el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe son dos paradas imprescindibles.
Castillo de Santa Bárbara (Alicante), 23 873 reseñas: el castillo de Santa Bárbara se encuentra en el monte Benacantil, en la ciudad de Alicante. Aunque todo apunta a que su construcción se remonta al siglo IX, muchas de las dependencias que todavía pueden verse hoy en día son fruto de la reforma realizada por Felipe II en el siglo XVI. Debido a su ubicación, las vistas a la ciudad son una auténtica maravilla.
Castillo de Peñiscola
Extremadura
Teatro romano de Mérida (Badajoz), 22 133 reseñas: el teatro forma parte del conjunto arqueológico de Mérida, que es uno de los más importantes de España. Marco Agripa promovió su construcción aproximadamente en el año 15 o 16 a. C. y, una vez finalizado, tenía capacidad para albergar hasta 6000 espectadores. La fachada actual se realizó durante las remodelaciones que tuvieron lugar a finales del siglo I y principio del siglo II.
Plaza Mayor de Trujillo (Cáceres), 8908 reseñas: además de ser el centro neurálgico de Trujillo, la plaza es famosa por la belleza arquitectónica de sus edificios, como el Palacio de los Duques de San Carlos, el Palacio de los Marqueses del Piedras Albas o el Palacio de la Conquista. Allí se encuentra también la estatua ecuestre de Francisco Pizarro.
Teatro romano de Mérida
Galicia
Hórreos de Combarro (Pontevedra), 8782 reseñas: Combarro es uno de los pueblos costeros con más encanto de Galicia. Sus hórreos, situados a orillas del mar, atraen a miles de visitantes deseosos de ver de cerca estas construcciones tan típicas de la arquitectura popular gallega.
Catedral de Santiago de Compostela (La Coruña), 42 573 reseñas: la impresionante fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago da la bienvenida a los peregrinos que, ya desde la Edad Media, llegan a Compostela. Tanto si decides hacer el Camino de Santiago como si no, visitar la catedral siempre es una buena idea. El Pórtico de la Gloria y el enorme «Botafumeiro» nunca defraudan.
Muralla romana de Lugo (Lugo), 7696 reseñas: la muralla, construida en el siglo II, todavía tiene 71 de las 85 torres originales. Gracias a su perfecto estado de conservación, esta maravilla arquitectónica que se extiende a lo largo de más de 2 km, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000.
Cañón del Sil (Orense), 6649 reseñas: el Cañón del Sil se extiende a lo largo de varios territorios de las provincias de Orense y Lugo. Se trata de una garganta excavada por la erosión fluvial del río Sil antes de desembocar en el Miño. En la actualidad se puede recorrer en catamarán, una opción excelente para descubrir el cañón y ver los viñedos que crecen en sus laderas.
Catedral de Santiago de Compostela
Islas Baleares
Catedral de Mallorca, 32 705 reseñas: la catedral de estilo gótico mediterráneo se encuentra en el centro histórico de Palma y forma parte de la mítica silueta de la ciudad. Su enorme rosetón (Ojo del Gótico) y la Capilla de la Trinidad no te dejarán indiferente.
Catedral de Mallorca
La Rioja
Concatedral de Santa María de la Redonda, 4164 reseñas: el templo, situado en el casco antiguo de Logroño, fue declarado concatedral en el año 1959. Uno de sus aspectos más llamativos son las dos torres, conocidas como «las gemelas», aunque una de ellas es ligeramente más alta que la otra. Tras el retablo mayor hay un pequeño lienzo de la Crucifixión atribuido al mismísimo Miguel Ángel Buonarroti.
Concatedral de Santa María de la Redonda
Navarra
Palacio Real de Olite, 12 402 reseñas: el monumental palacio data de los siglos XIII y XIV. El principal artífice de su construcción fue el rey Carlos III «El Noble», que además lo convirtió en una de las sedes del Reino de Navarra. Actualmente, la fortaleza está dividida en tres zonas: el Palacio Viejo (que ahora es un Parador), la Capilla de San Jorge y el Palacio Nuevo.
Palacio Real de Olite
País Vasco
Playa de la Concha (Guipúzcoa), 19 870 reseñas: la playa de la Concha es uno de los símbolos de San Sebastián y una de las playas urbanas mejor valoradas de Europa. Desde el arenal, que se extiende a lo largo de 1,3 km, pueden verse la isla de Santa Clara y los montes Urgull e Igeldo.
Museo Guggenheim (Vizcaya), 48 713 reseñas: el Museo Guggenheim cuenta con 20 galerías repartidas en tres plantas en las que es posible admirar obras de grandes artistas como Andy Warhol o James Rosenquist. El espectacular edificio de estilo deconstructivista ya forma parte de paisaje de Bilbao.
Parque de La Florida (Álava), 4914 reseñas: creado en 1820 siguiendo el estilo de los jardines románticos franceses, el parque de La Florida es una parada imprescindible en Vitoria. Recorre el itinerario botánico del parque y descubre hasta 42 especies diferentes de árboles y arbustos. Tampoco te pierdas las estatuas de los reyes godos ni el árbol del amor.
Playa de la Concha
Murcia
Teatro Romano de Cartagena, 11 646 reseñas: el Teatro Romano de Cartagena, cuya construcción comenzó en el siglo I a. C., estuvo oculto durante siglos hasta que fue descubierto de forma fortuita en 1988. Las posteriores campañas de excavación consiguieron sacar a la luz esta maravilla de la época romana. La cavea, excavada en la propia roca del Cerro de la Concepción, tenía capacidad para unos 7000 espectadores y el escenario medía unos 43 metros.
Teatro Romano de Cartagena
Ciudad Autónoma de Ceuta
Casa de los dragones, 1320 reseñas: este edificio historicista diseñado por el arquitecto valenciano Cortina Pérez debe su nombre a las enormes esculturas que decoran su cubierta. Acércate a la esquina de calles Camoens y Millan Astrains y admira su espectacular diseño.
Casa de los dragones
Ciudad Autónoma de Melilla
Parque Hernández, 966 reseñas: calificado como Jardín Histórico, el Parque Hernández es una visita obligada en Melilla. Situado en el Ensanche Modernista de la ciudad, además de contar con numerosas especies botánicas, el parque alberga un buen número de esculturas dedicadas a conocidos escritores y personalidades como Lope de Vega o Fernando Arrabal.
Parque Hernández
METODOLOGÍA: para realizar el estudio se tomaron en consideración más de 4500 puntos de interés en todo el país. Para determinar la atracción más popular de cada provincia se analizó el número de reseñas recibidas en Google de cada uno de ellos. La atracción con el mayor número de reseñas en cada provincia fue considerada como la más popular. Datos de mayo 2021.
Nota: se incluyeron atracciones que forman parte de varias provincias. En la infografía estas atracciones se muestran en la(s) provincia(s) en la(s) cual(es) es la opción más popular.
Tendencias Hoy(J.P.Chuet-Missé) — Borges creía que el paraíso debería tener forma de una biblioteca. Y lástima que este escritor argentino no pudo ver las maravillas arquitectónicas que presentan muchos de estos templos de los libros, que invitan a pasar un buen rato entre anaqueles, pasillos y salas de lectura aunque no se toque ni un volumen.
Cada año la Asociación Internacional de Federaciones de Bibliotecas (IFLA) entrega un premio a la mejor biblioteca del mundo, distinguida por su diseño como por sus programas culturales y de inserción social.
Este año a este premio se han postulado 32 bibliotecas, de las que se han elegido cinco de diferentes partes del mundo. ¿Cuál será la ganadora? Habrá que esperar a la próxima asamblea de IFLA, que se realizará entre el 17 y 19 de agosto. Pero por lo pronto, podemos conocer en detalle a las finalistas.
Biblioteca de Marrickville (Sídney)
Esta biblioteca, ubicada en los suburbios de la principal ciudad australiana, reutiliza la antigua estructura de un hospital.
Gran parte del viejo edificio fue derribado, pero muchos elementos, como los ladrillos que formaban parte de sus paredes, se han aprovechado para diseñar un moderno edificio que desarrolla varios programas culturales con la comunidad.
Biblioteca Deichman (Oslo)
A un tiro de piedra de la famosa Ópera de Oslo, rodeada por el agua del fiordo que abraza a la capital de Noruega, se levanta la biblioteca de Deichman.
Interior de la biblioteca de Deichman.
Inaugurada el año pasado, se trata de un edificio de seis pisos diseñado por Lund Hagem Architect en colaboración con Atelier Oslo, cuya estructura de 13.500 m2 es coronada por un sector en voladizo que se convierte en un recomendado mirador del centro de la ciudad y el fiordo.
La biblioteca puede albergar 450.000 volúmenes, y además de sus funciones tradicionales también cuenta con un cine, talleres de medios, zona de juegos, salones y restaurantes.
Biblioteca Het Predikheren (Mechelen, Bélgica)
Da gusto caminar en silencio entre los anaqueles llenos de libros de esta biblioteca, ubicada en el pueblo de Mechelen, en la región flamenca de Bélgica.
Desde el exterior parece una fábrica cuidadosamente rehabilitada, con sus paredes de ladrillo y su techo de pizarra.
Pero por dentro se despliegan las paredes de un antiguo monasterio barroco, donde todavía se encuentran centenarios detalles decorativos en los techos.
Para su recuperación se usaron materiales como la madera para favorecer la sostenibilidad del entorno.
El lugar cuenta con una cafetería, sala de conciertos, espacios para reuniones y es un activo núcleo de actividades culturales.
Biblioteca de Ningbó (China)
Ubicada junto a un lago en esta ciudad que mira al Mar de la China Oriental, la nueva biblioteca de Ningbó llama la atención por su fachada abierta y acristalada, que da la bienvenida mientras se refleja en las aguas.
El lugar fue diseñado para recibir la mayor cantidad posible de luz natural, que se logra tanto desde los grandes ventanales como desde el atrio ubicado en el cuerpo central de la estructura.
Este patio central atraviesa los cinco pisos del edificio y funciona como un eje de circulación de luz y ventilación.
Forum Groningen (Groninga, Países Bajos)
La idea de este edificio de 45 metros de alto y de líneas rectas era recuperar las funciones de los foros romanos como centros de socialización e intercambio de conocimientos.
El Forum Groningen cuenta con 10 pisos y una superficie de 17.000 metros cuadrados, donde además de la biblioteca se encuentran un cine, salas del museo local, un restaurante, una cafetería, salas de reuniones y oficinas de empresas emergentes.
Cinco bibliotecas de Austria que son una obra de arte
Sala del Estado. Foto Biblioteca Nacional de Austria
Desde los tiempos medievales los monasterios han sido los guardianes del saber en Europa. En los siglos XVII y XVIII varios monasterios reformaron sus bibliotecas en opulentos estilos barrocos, que actualmente conservan una elegante presencia que desafía el paso del tiempo.
Hogar de miles de ejemplares de valor incalculable, además de manuscritos, incunables y globos terráqueos, estas bibliotecas son un fascinante viaje al pasado. Descubrimos algunas de las más fascinantes de Austria
Sala de lectura. Biblioteca nacional de Austria
Monasterio de Admont
El pueblo de Admont tiene todo lo que se espera de una villa austríaca en medio de los Alpes: grandes montañas que protegen el valle, vacas pastando en prados impecables, y un núcleo urbano encantador.
Pero la joya de la corona está en el Monasterio de Admont, un imponente complejo con casi 1.000 años de antigüedad, perteneciente a la orden de San Benito.
Su biblioteca es la más antigua entre los monasterios católicos del mundo. Construida en 1776, es un fastuoso despliegue de arte barroco que aloja a más de 200.000 volúmenes, entre ellos 1.400 manuscritos y 530 incunables imposibles de tasar, como la valiosa Biblia de Admont.
Biblioteca de la abadía de Admont.
El techo está formado por siete cúpulas pintadas con frescos de Bartolomeo Altomonte, que realiza un recorrido artístico por el viaje del saber humano, en un diseño que representa los ideales de la ilustración que se expandían por Europa.
Unas 48 ventanas y claraboyas permiten el paso de la luz natural, en una estancia dividida en tres volúmenes donde hay varios pasadizos secretos .
Abadía de Kremsmünster
La historia de Admont es similar a la biblioteca de la abadía de Kremsmünster, ubicada a 40 kilómetros al sur de Linz.
El conjunto religioso fue fundado en el 777, pero su biblioteca fue reconstruida entre 1680 y 1689 en estilo barroco.
Así lo evidencian los frescos del techo que reflejan escenas bíblicas, así como las molduras de las paredes revestidas de pintura dorada y la elegancia de sus anaqueles de madera.
Sala de la Abadía de Kremsmünster
La biblioteca posee 160.000 volúmenes, entre ellos 1.700 manuscritos y casi 2.000 incunables.
Una de las gemas es el Codex Millenarius, un libro del siglo VIII que contiene los cuatro evangelios, y que fue escrito en la abadía de Mondsee, a 77 km de Kremsmünster.
Además de la biblioteca con sus gigantescos globos terráqueos, en las visitas se pueden conoce la sala imperial y la cámara del tesoro, entre otras estancias.
Abadía de Rein
Otra biblioteca monacal de gran belleza es la de la Abadía de Rein, edificio de la orden cisterciense ubicada a 16 km de la ciudad de Graz.
Su patrimonio de 100.000 libros, donde se incluyen 150 incunables (como un fragmento del poema épico medieval Parzival, del siglo XIII) se aloja en una sala decorada en estilo barroco por Joseph Amonte en 1753, quien pintó frescos de colores intensos y tan sobrecargados como la basílica del monasterio.
Las columnas revestidas de madera, con extremos dorados, prologan a una mesa redonda con un ‘calendario eterno’, conocida como ‘la mesa de Kepler’, en honor al célebre astrónomo alemán.
Biblioteca del monasterio de Rein.
Los incunables expuestos en cajas de vidrio, como el Antiphonale Cisterciense o el Wolfgang Missal, presentan maravillosos dibujos realizados por los copistas medievales.
Monasterio de Melk
En la cima de un acantilado rocoso, sobre el Danubio, el monasterio benedictino de Melk domina el valle en la Baja Austria.
Su biblioteca, que se empezó a formar en el siglo XII, se construyó en 1735, y tres décadas más tarde se añadieron las salas Bergl, a las que solo se puede acceder por escaleras en espiral, y que atesora la colección de libros científicos y de historia natural.
También diseñada en estilo barroco, con frescos de Paul Troger, su fondo bibliográfico es de 100.000 libros, con 750 incunables y 1.800 manuscritos.
Biblioteca de la Abadía de Melk.
A diferencia de otras bibliotecas, esta se sigue utilizando como fuente de consulta y su patrimonio se incrementa cada año con las donaciones.
Como un guiño al legado histórico que representa esta biblioteca en la historia europea, Umberto Eco bautizó al novicio protagonista de El nombre de la rosa como Adso de Melk.
Biblioteca Nacional de Austria
Y cerramos con una biblioteca que no pertenece a un monasterio, sino que se encuentra en el Palacio de Hofburg, histórico centro de poder de los Hasburgo.
Se trata de la Biblioteca Nacional de Austria, la más grande del país, cuya construcción fue ordenada por el emperador Carlos VI en el siglo XVIII en un cargado estilo barroco.
Sala del Estado.
Esa es la estética dominante en el corazón de este centro del saber, el Salón del Estado, donde la estatua de este emperador del Sacro Imperio Romano Germánico preside la estancia de paredes curvas y anaqueles de madera, con una explosión de colores en los frescos del techo.
El edificio aloja el Museo de la Literatura, dedicado a los escritores austríacos, y al fascinante Museo de los Papiros, con manuscritos elaborados en este antecesor del papel que datan desde el siglo II a.C. hasta obras islámicas del siglo XIII.
Pero el lugar donde los visitantes quedan realmente fascinados es el Museo de los Globos Terráqueos, con 250 ejemplares de los últimos siglos, acompañados por un gran número de instrumentos astronómicos y de medición.
La Biblioteca Central de Nueva York saca a la luz sus tesoros
El libro ‘Harmonia Macrocosmica’, del siglo XVII.
Incunables, mapas medievales, biblias de Gutenberg y personales de artistas se despliegan en una exposición rotativa que durará 75 años
Muchos autores con aspiraciones de best seller suelen situar a las bibliotecas como guardianas de secretos que revelan conspiraciones, tramas ocultas por siglos impulsadas por sociedades misteriosas y otras ideas más o menos ridículas.
Es cierto que las grandes bibliotecas son como esos templos medievales llenos de objetos únicos, tesoros que el tiempo les ha otorgado un valor incalculable.
Y la sede central de la Biblioteca Pública de Nueva York, una de las más grandes del mundo, decidió que sus piezas más valiosas debían estar disponibles para el público. Y así creó la muestra permanente Tesoros.
Unos 250 objetos se expondrán de manera rotativa.
56 millones de objetos esperando su turno
Una de sus salas centrales exhibirá durante 75 años sus piezas más valiosas, entre manuscritos, poemarios, atlas y mapas antiguos.
Serán 250 objetos en las vitrinas, apenas un rasguño de los 56 millones de artículos que tienen sus colecciones, “que cuentan la historia de personas, lugares y momentos de los últimos 4.000 años, desde el surgimiento de la escritura a la actualidad”, indicaron en el museo.
Por ello la muestra será rotativa, en un despliegue continuo que se seguirá nutriendo por adquisiciones, préstamos y donaciones.
Algunas de las piezas en exhibición
Entre estas piezas, informa Efe, se pueden ver una carta de Cristóbal Colón de 1493 para el tesorero de la Corona de Aragón, un mapa de Technotitlán (antecesora de la Ciudad de México) encargado por Hernán Cortés, un ejemplar de la biblia de Gutenberg, uno de los libros de ‘Vida del profeta’, impresa en Turquía con una gran variedad de colores en 159; unos cuantos atlas del siglo XV y libros con descripciones del firmamento y las constelaciones.
Un ejemplar de la biblia de Gutenberg.
Claro que también se exponen piezas de gran valor para la historia de EEUU, como una copia de la Declaración de la Independencia de Thomas Jefferson, una carta de despedida de George Washington y un mapa de Manhattan dibujado en 1881, que se considera como el primer plan urbanístico de esta isla de Nueva York.
También hay artículos de ciudadanos anónimos que permiten tener una comprensión global de la historia estadounidense, como un libro de ahorros de emigrantes que llegaron a Nueva York en 1850, un gramófono berlinés de 1895, carteles originales de los espectáculos del mago Houdini o la actriz Sarah Bernhardt.
Las visitas a la muestra Secretos será gratuita hasta el 2025, pero para visitar hay que reservar en la web de la biblioteca.
Huff Post (P.M.Goncalvez) — El turismo rural sigue al alza dentro del contexto pandémico; los españoles siguen prefiriendo el turismo de proximidad tanto para sus escapadas de fin de semana como para sus vacaciones.
Según Clubrural.com, los viajeros lo que más solicitan son alojamientos rurales privados, con medidas de seguridad anti covid y opciones de cancelación de reserva flexibles, valores muy distintos a los que se buscaban antes del coronavirus, como eran el precio, que hubiera puntos de interés próximos y la ubicación.
En cuanto a los lugares que suscitan más interés, la web ha publicado este martes el ranking de los 50 pueblos más buscados, a los que el portal de alojamientos rurales otorga la distinción de Capitales del turismo rural 2022.
Estos son todos los más solicitados de entre los 8.130 municipios de la Península y las islas:
Castilla La Mancha
Entre los municipios destacados como Capital del turismo rural se encuentran la localidad de la ‘Capilla Sixtina de la cerámica’ (Talavera de la Reina, Toledo), Alcalá de Júcar (Albacete), la ‘otra ciudad encantada’(Las Majadas, Cuenca), la zona de yacimientos del Paleolítico de El Robledo (Ciudad Real) y uno de los integrantes de la Ruta de los Pueblos Negros,Campillo de Ranas (Guadalajara).
Castilla y León
Además de ser la comunidad con un mayor número de alojamientos rurales, en Castilla y León también se han reconocido las Capitales rurales de Burgohondo (Ávila), Ponferrada (León), Vinuesa (Soria), Pedraza (Segovia), La Alberca (Salamanca), Cervera De Pisuerga (Palencia), Peñafiel (Valladolid), Puebla de Sanabria (Zamora) y Frías (Burgos).
Andalucía
Una calle de Mijas
Los pueblos de la costa andaluza que han sido denominados como Capital del turismo rural 2022 han sido El Bosque (Cádiz), Mijas (Málaga), Motril (Granada), Cortegana (Huelva) y Tabernas (Almería). Como capitales de interior de Andalucía los municipios afortunados han sido Aldeaquemada (Jaén), Lucena (Córdoba) y Cazalla de la Sierra (Sevilla).
Región de Murcia
Aquí la agraciada es Caravaca de la Cruz, seguramente debido a su famosa cruz de origen religioso y su fama de milagrosa, que le hacen acaparar las búsquedas por parte de los viajeros.
Extremadura
El monasterio de Santa María de Guadalupe.
Cada año atrae a más turistas y en esta ocasión el pueblo de Guadalupe (Cáceres) y San Vicente de Alcántara (Badajoz) han sido los más populares.
Comunidad de Madrid
La localidad de El Berrueco, a orillas del embalse de Atazar, ha sido una de las más buscadas por los viajeros de Clubrural.
Comunidad Valenciana
Una imagen de Guadalest.
En este listado no podían faltar el pueblo medieval de estilo árabe de Culla (Castellón), los espectaculares puentes colgantes de Chulilla (Valencia) y el embalse de Guadalest (Alicante).
Navarra
Seguramente las icónicas cuevas de Arguedas, así como ser la puerta principal al Parque Natural las Bardenas Reales, han hecho que este municipio se convierta en la Capital del turismo rural de su comunidad.
Aragón
Calle de Sos del rey católico.
Entre todos los municipios de Aragón, Sos Del Rey Católico (Zaragoza), Jaca (Huesca) y Bronchales (Teruel), todos perfectos para conocer el Pirineo Aragonés, han sido los preferidos por los viajeros.
La Rioja
La triunfadora es Ezcaray, denominada Primera Villa Turística de la Rioja por su casco histórico de arquitectura tradicional de la zona tan bien conservado.
Cantabria
Potes, en Cantabria.
El pueblo de Potes, conocido como la villa de los puentes pertenece a la lista de los municipios más buscados de la provincia.
Asturias
Las tierras asturianas son las preferidas para el turismo rural cada año. Para este 2022 el municipio reconocido es Llanes, probablemente uno de los lugares con más encanto de la zona. Se trata de una villa marinera de gran prestigio con increíbles parajes turísticos como la Playa del Sablón, el Palacio de los Duque de Estrada y el puerto.
Cataluña
Campanario de la iglesia de Vielha.
En esta tierra destacan el ‘pueblo rojo’ de Prades (Tarragona), la aldea de Montclar (Barcelona), el tesoro del Vall d’Arán en los Altos Pirineos de Vielha (Lleida) y Camprodón (Girona), uno de los pueblos más grandes de la Comarca del Ripollés.
País Vasco
Las playas y parajes naturales son uno de los mayores atractivos de esta comunidad. Los municipios que se cuelan en el listado de capitales rurales son Zarautz (Guipúzcoa), Mungia (Vizcaya) y la joya natural de Valdegovía (Álava).
Galicia
El río Arnoia en Allariz.
Los municipios más buscados han sido Cangas de Morrazo (Pontevedra) por su cercanía a las Islas Cíes, Carnota (A Coruña) con su asombrosa cascada, Ribadeo (Lugo) por la famosa Playa de las Catedrales y Allariz (Ourense), Reserva de la Biosfera 2005.
Islas Canarias
Santa Lucía de Tirajana (Las Palmas de Gran Canaria) se ha convertido en la Capital del turismo rural 2022 de la provincia. Por su parte, Gran Canaria es la isla más relevante en cuanto a turismo por sus conocidas fiestas de carnaval.
Islas Baleares
De todos los municipios y aldeas, el pueblo que despierta mayor interés es Campos (Palma de Mallorca), donde se encuentran playas de tonos turquesa y arena fina con aire a las Maldivas.
Los pueblos más populares de España
Una imagen de Miravet a orillas del río Ebro, en Tarragona.
La pandemia ha cambiado el estilo de vida, la manera de relacionarse y la forma de viajar. Si antes los españoles optaban por conocer otros países, con las suspensiones y restricciones de los vuelos cada vez se lo piensan más. Ahora es el momento del turismo nacional.
Si algo no le falta a España son rincones por descubrir. Una vida no es suficiente para visitarla de norte a sur ni de este a oeste. Y contar con una lista de los pueblos más populares de cada provincia puede ser mucho mejor que una buena brújula.
Eso es lo que ha hecho la plataforma digital Musement, elaborar prácticamente un catálogo con los cincuenta lugares más buscados en Google y que a su vez tienen menos de 20.000 habitantes, además de un innegable atractivo turístico.
Todo para aquellos que buscan un pequeño paraíso, cargado de tranquilidad y al alcance de los viajeros (dentro de las restricciones del confinamiento).
(ANSA) – Andujar — El de Andújar, en Andalucía, se considera el peregrinaje más antiguo de España, en la que participan cada año medio millón de personas, para honrar a la de la Virgen de la Cabeza, que ahora intenta ser declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Desde hace unos 800 años, cada último domingo de abril, los devotos recorren durante unas 10 horas a pie, a caballo o en carros tirados por tractores -más de un centenar- Sierra Morena, en Jaén, tras salir de Andújar para llegar a la Basílica de Nuestra Señora de la Cabeza, a unos 20 km.
En la sugerente ruta repleta de olivos -de hecho, Jaén es el mayor productor mundial de aceite de oliva, con 60 millones de olivos- se puede bailar y cantar flamenco, comer tortilla de patata, salmorejo, jamón y platos típicos a base de jabalí y ciervo, y se beben vinos típicos como Montilla.
Miguel de Cervantes Saavedra, autor del Quijote, es considerado el primer cronista de esta peregrinación, a la que habría asistido en 1592 y de la que da cuenta en su obra «Los trabajos de Persiles y Segismunda» (1617).
Según la tradición, la noche del 11 al 12 de agosto de 1227 la Virgen se apareció al pastor Juan Alonso de Rivas en el monte de Cabeza, corazón de Sierra Morena, de donde toma su nombre, y curó su brazo enfermo.
Desde el primer momento hubo una avalancha de devotos ya finales del siglo XIII se construyó un santuario en el monte Cabeza y la devoción se extendió rápidamente y llegó también a América Latina.
La talla de la Virgen desapareció durante la Guerra Civil Española (1936-1939) -período en el que el santuario fue destruido y luego reconstruido- sin ser encontrada, y la que ahora se muestra es de 1944.
El Papa Benedicto XVI declaró el Santuario como Basílica y en 2009 otorgó la Rosa de Oro a la Virgen de la Cabeza, un reconocimiento que solo tienen 17 Vírgenes en el mundo, incluida la de Fátima.
El tramo final del camino antes de llegar al santuario lo realizan algunos devotos arrodillados o descalzos por las promesas a la Virgen, como la familia Moreno Jiménez, que llega entusiasmada tras haber esparcido aquí las cenizas de sus padres años atrás.
«Venir aquí es como quedarse en casa. Esta emoción dura todo un año», le dice a ANSA Teresa, a quien, como a todos aquí, estos dos años de pandemia sin peregrinaje se le han hecho eternos.
«Hay romeros de la Virgen y romeros de la botella de vino.
Pero los de la botella también son devotos», añade su marido.
Para muchos, la noche transcurre entre bailes de sevillanas, comida y vino y unas horas de sueño en las carpas campestres instaladas alrededor del Santuario después de, dentro, haber cantado y aclamado a la Virgen durante horas.
El día grande de la romería es el domingo, cuando después de la misa la imagen de la Virgen, también conocida como «La Morenita», es llevada en procesión hasta Andújar por un centenar de personas y flanqueada por dos monjes trinitarios (Orden que gestiona el Santuario).
Gente ascendiendo al santuario de la virgen de la cabeza
En la procesión los monjes reciben numerosos niños de manos de los devotos, que se los acercan uno a uno a la Virgen, así como gorros o chompas, convirtiéndose en una imagen típica de esta fiesta religiosa.
«Ahora buscamos el reconocimiento internacional, que sea declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional: tenemos Historia -en 2027 cumpliremos 800 años- y un lugar singular, el Parque Natural Sierra de Andújar», ;;afirma el alcalde de Andújar Pedro Luis Rodríguez.
20Minutos(B.Pérez) — La dinámica ciudad de Turín está en boca de todos, y es que la urbe italiana es la sede de la edición del Festival de Eurovisión 2022, que celebra la gran final este sábado 14 de mayo. Pero más allá de albergar el famoso concurso musical, Turín es una ciudad muy turística, con un interesante patrimonio cultural y repleta de curiosidades.
El Museo Egipcio más antiguo
El Museo Egipcio del Cairo es el más grande del mundo de esta temática y alberga la mayor exposición de objetos de la época del Antiguo Egipto. Sin embargo, en Turín, encontramos una institución similar que le pisa los talones.
Museo egipcio de Turín
El Museo Egipcio de Turín es el segundo más grande e importante de todo el planeta sobre esta cultura, e incluso es el más antiguo, por delante del de la capital egipcia. Se ubica en un imponente edificio de cuatro plantas y 10.000 metros cuadrados de superficie. A través de una inmersión completa en esta antigua civilización, podremos contemplar los más de 3.300 objetos que se exhiben, como sarcófagos, estatuas e incluso momias.
El museo abre todos los días de 9 a 14.00 los lunes y hasta las 18:30 el resto de la semana. Su entrada tiene un precio de 15 € para adultos en general, 12 € para mayores de 70 años, 3 € para estudiantes y 1 € para niños de entre 6 y 14 años.
La Sábana Santa
Una de las reliquias más sagradas de la cristiandad es la conocida como Sábana Santa o Sudario de Turín. Se trata de un sudario que, según la Iglesia Católica, fue utilizado para cubrir el cuerpo de Jesús después de su muerte. Lo curioso es que, si se ve en negativo, se puede apreciar la que sería su figura impresa en la tela.
Cattedrale di San Giovanni Battista.
Este objeto tan valioso descansa en la Catedral de San Juan Bautista, también conocida como Duomo di Torino, en pleno centro histórico de Turín. El edificio fue construido entre los años 1491 y 1498 por Amedeo de Francisco di Settignano por deseo de los Saboya. Y en el siglo XVII, esta familia trajo al lugar la Sábana Santa, de modo que la catedral fue ampliada para poder conservarla mejor.
Aunque la sábana solo se expone al público en ocasiones especiales, la iglesia puede visitarse de lunes a viernes de 7 a 12:30 y de 15 a 19; y los sábado, domingo y festivos a partir de las 8. La entrada es gratuita.
Del chocolate al Martini
La ciudad de Turín esconde muchas curiosidades relacionadas con la gastronomía, y es que fue aquí donde se inventó el chocolate sólido, ya que hasta el momento solo se fabricaba como una bebida líquida. Fue en 1778 cuando por fin se logró elaborar una tableta de chocolate gracias a una máquina que mezclaba pasta de cacao, vainilla y azúcar.
Por otro lado, esta ciudad es también la cuna del Martini. En el año 1863, Alessandro Martini y el licorero Luigi Rossi se unieron en un negocio que dio como resultado este vermut. El primer licor que elaboraron, el Martini Rosso, se sigue haciendo a día de hoy con la receta original de 1863.
Piazza San Carlo de Turín.
Y la cosa no queda aquí, ya que en Turín también se inventaron los grissini, los populares y crujientes palillos de pan que no faltan en las cestas de muchísimos restaurantes a lo largo del mundo. Este bocado nació en 1679, cuando el panadero de la corte los inventó para Vittorio Amadeo II de Saboya, a quien le sentaba mal la miga de pan.
La encantadora ciudad de Turín se presenta como el lugar perfecto para hacer una escapada de fin de semana, en la cual empaparnos de cultura, historia y una deliciosa gastronomía. Ubicada al norte de Italia, esta urbe tiene mucho que ofrecer, desde interesantes museos hasta bonitas plazas y monumentos.
Lo imprescindible
Una visita a la ciudad debería empezar por la Piazza del Castello. Este lugar se encuentra rodeado por importantes edificios como el Palazzo Madama, una joya del barroco, o el PalazzoReale, repleto de salas de exposiciones con objetos de la época. Al otro lado de la plaza, se puede ver el monumento conmemorativo de la Primera Guerra Mundial.
Palazzo Madama.
Otro palacio imprescindible es el Palazzo Carignano, que alberga el Museo del Resurgimiento Italiano, donde podemos adentrarnos de lleno en la historia del país. Detrás de este edificio encontramos la fotografiada la plaza Carlo Alberto con su escultura ecuestre.
Al lado de este museo nos topamos con la elegante Piazza San Carlo, dominada por dos iglesias gemelas, la de Santa Cristina y la de San Carlo Borromeo, y con la estatua ecuestre de Emmanuel Philibert en el centro. Tampoco debemos olvidar la visita a la Cattedrale di San Giovanni Battista, donde descansa la famosa Sábana Santa, la Porta Palatina, una de las entradas de la ciudad durante la época romana, o el Santuario della Consolata, una de las iglesias más antiguas de Turín.
Dónde comer en Turín
Entre la amplia y deliciosa oferta gastronómica de Turín, encontramos algunos restaurantes donde deleitarnos con auténtica comida italiana. Por ejemplo, Da Dino ofrece ricos platos tradicionales donde el marisco es el ingrediente estrella. Otra opción es Plin & Tajarin, con sus exquisitos platos de pasta preparados de manera artesanal.
The Huff Post(El diario británico The Telegraph ha escogido a una ciudad española como la mejor ciudad del mundo en el año 2022, por delante de otras como Sídney, Ciudad del Cabo, Lisboa, Venecia o Londres.
Según el estudio realizado por Telegraph Travel, sus lectores han elegido entre las 50 candidatas a Barcelona como la mejor ciudad del mundo. La Ciudad Condal ha obtenido 588 de los 810 puntos disponibles, 32 más de los que ha logrado Sídney, que ha quedado en segundo lugar.
El medio británico ha destacado que Barcelona ha logrado tal mérito gracias “a su arquitectura de clase mundial, su próspera escena artística y cultural y las más de 2.500 horas de sol que tiene al año”.
“Barcelona combina todo lo que es más encantador de las ciudades mediterráneas: un ritmo relajado, meses de sol interminable, comida inigualable, con la influencia cultural y de diseño de casi cualquier ciudad del frío norte”, asegura The Telegraph en su informe.
El diario anglosajón ha puesto en valor el “conjunto de Patrimonios de la Humanidad de la Unesco” que tiene la Ciudad Condal, así como los 19 restaurantes con estrellas Michelin, el aeropuerto “situado a solo 11 kilómetros del centro de la ciudad”, o los 39 hoteles de cinco estrellas.
The Telegraph define Barcelona como “lo mejor de lo mejor” y reconoce que tiene una escena LGTBI “inclusiva”, zonas de bajas emisiones y una playa “espectacular”.
No es la primera vez que el medio anglosajón se fija en la Ciudad Condal. El pasado 4 de abril la incluyó, junto a Bilbao, en una selección de 10 ciudades del mundo que calificó como “increíbles escapadas urbanas en las que querrás quedarte más tiempo”.
El periódico destacó la Sagrada Familia de Barcelona y recomendó a sus lectores visitar el museo dedicado a Joan Miró y Montjuic, por las espectaculares vistas que ofrece de toda la ciudad.
El diario británico también ha revelado que las otras dos ciudades españolas que formaban parte de la lista de 50, eran Sevilla y Madrid. La capital hispalense ha terminado en el puesto número 13, mientras que la capital española ha logrado la 16ª posición.
«The New York Times» se fija en este pueblo español por el motivo más inesperado
Con algo más de 100 habitantes censados, la localidad de Urueña (Valladolid) ha conseguido alcanzar la prensa internacional. Este pueblo vallisoletano, considerado como uno de los más bonitos de España, ha sido objeto de un reportaje de The New York Times publicado este jueves, no por sus edificios medievales ni por tener uno de los cascos históricos mejor conservados de la provincia, sino por su número de librerías.
Conocido popularmente en España como “villa del libro” y con el Día del libro a la vuelta de la esquina, el diario estadounidense ha querido destacar que hay “más libreros que escolares”.
“Situada en la cima de una colina en el noroeste de España, Urueña domina un vasto y azotado paisaje de campos de girasoles y cebada, así como una famosa bodega”, describe el periodista Raphael Minder en el texto en el que recuerda que las paredes de algunos comercios están construidas “directamente en las murallas del pueblo del siglo XII”.
Vistas de las calles de Urueña
En el reportaje, la publicación destaca que debido a la despoblación que ha sufrido el municipio y la edad media de sus habitantes —la mayoría jubilados— “no hay ni carnicero ni panadero” y el colegio solo cuenta con nueve alumnos.
Actualmente, Urueña cuenta con 11 librerías, varios talleres de encuadernación así como varios centros culturales dedicados a la literatura como la Villa del Libro.
La iniciativa de convertir a este pueblo vallisoletano en un referente dentro del mundo literario nació en 2007 cuando, tal y como recuerda el texto, “las autoridades provinciales invirtieron alrededor de 3 millones de euros para ayudar a restaurar y convertir los edificios del pueblo en librería”.
Como incentivo se propuso que los que decidieran montar una librería en la localidad pagarían un alquiler simbólico de 10 euros. Además de esta inversión inicial, Urueña recibe unos 70.000 euros al año de dinero público para distintos eventos culturales y literarios.
Según indican en el periódico, “fue elegida por su ubicación y sus edificios pintorescos, y por su accesible localización” a dos horas en coche de Madrid y a algo más de 50k kilómetros de Valladolid.
En la pieza, comparan la localidad con dos enclaves literarios en Europa: Montmorillon en Francia y Hay-on-Wye en Gran Bretaña. Ambas son iniciativas para promover el turismo literario.
Durante 2021, a pesar de estar marcado por la pandemia de la covid-19, Urueña recibió, según datos de su oficina de Turismo citados en el reportaje, 19.000 visitantes.
Además de los distintos enclaves dedicados al libro como el museo del libro y la escritura Miguel Delibes o el centro etnográfico Joaquín Díaz, el pueblo tiene otros enclaves de interés como la muralla medieval del siglo XII, la iglesia de Santa María del Azogue o la ermita románica de la Anunciada.
Huff Post(M.Fernández) — Soria comparte con Cuenca y Teruel el dudoso honor de formar parte del pódium de provincias más deshabitadas de España: de sus 183 municipios, más de la mitad son localidades con menos de 100 habitantes —sólo Almazán, Burgo de Osma y Soria tienen más de 5.000—.
Ahora bien, esa despoblación no es sinónimo de tierra yerma, sin pasado, recursos ni atractivos. Los que no la conocen —ya están tardando— se sorprenderán de la riqueza arquitectónica, natural, cultural y gastronómica que atesora.
Una Laguna Negra, torreznos, rastros de Machado, legado románico, pueblos medievales… Estos son sólo algunos de los atractivos con los que sorprende al visitante que decide hacer un alto en el camino al llegar a la capital camino de un destino más popular y masificado, seduce al turista de interior que se recrea en la esencia de estos pueblos y hace feliz al que ansía alejarse de su vida en la ciudad durante unos días.
Torreznos y más torreznos
Por ellos había que empezar porque están indisolublemente unidos a Soria y son una de las tapas de moda —en 2021 se degustaron más de 15 millones de torreznos en España—. La tira fina de panceta de cerdo frita en una sartén o asada en una parrilla es el plato más típico de la gastronomía soriana y se puede degustar en cualquier rincón de la provincia en todo su esplendor.
“Se trata de una pieza compuesta de crujiente y dorada corteza por un lado y tierno magro y tocino por otro”, describen desde la Marca de Garantía Torrezno de Soria. Además de una especial materia prima, en Soria presumen de saber freírlos de manera especial, para que queden jugosos y al tiempo crujientes y nada grasientos.
Soria: la ciudad de la alegría y el dolor de Machado
Un cartel de Machado y Leonor preside una calle de la ciudad de Soria.
Antonio Machado, el más joven poeta de la Generación del 98, nació en Sevilla y vivió en Madrid y París antes de ocupar su plaza como profesor de lengua francesa en Soria en 1907. Sus años en la capital soriana, además de suponer un giro radical en su obra, marcaron su vida personal para siempre.
Allí conoció a Leonor Izquierdo, con la que se casó cuando ésta solo tenía 15 años y él 34 y, al contrario de lo que todo el mundo vaticinaba, fueron un matrimonio unido y cómplice hasta que ella falleció sólo cinco años después.
A cada paso por la ciudad se descubren las huellas del autor de Campos de Castilla: en el Instituto Antonio Machado, donde se ha reproducido el aula en el que impartía clase; en la ribera del Duero, rememorando los largos paseos hasta la ermita de San Saturio de los que el poeta disfrutaba en soledad o en compañía de su mujer; la iglesia Mayor, situada en la plaza Mayor, donde se casó con Leonor y se celebró su funeral…
Un espectacular paraje natural templario
El Cañón del Río Lobos es uno de los espacios naturales más espectaculares y visitados de la provincia de Soria. Aunque son varias las alternativas de senderismo que se ofrecen en este paraje, es el sendero de tres kilómetros que llega a la ermita de San Bartolomé el más caminado.
Ermita de San Bartolomé en el cañón del río Lobos.
El pequeño templo románico en el que concluye el camino fue levantado en el siglo XIII sobre un meandro del río. La imagen al llegar resulta espectacular y especialmente mágica, de ahí que su construcción se haya atribuido de la Orden del Temple, sin que existan evidencias documentales para ello.
Aquelarres que inspiraron a Goya
En el límite con la provincia de Guadalajara se levanta Barahona, un pequeño pueblo que ha crecido envuelto entre leyendas de brujería y aquelarres. Leyendas que no parecen serlo tanto, pues según el Tribunal de la Inquisición esta localidad era considerada un foco de brujería.
Pueblo soriano de Barahona.
El emblema de este pasado de artes oscuras es el mojón de las brujas, que recibe al visitante nada más llegar. Se trata de una gran piedra caliza con un agujero en el centro que era el punto de reunión de estas mujeres. Dicen que un relato fantástico situado en este punto sirvió de inspiración a Goya para pintar su tenebroso El aquelarre.
El románico más bello
A las afueras de la ciudad de Soria se encuentra uno de las construcciones románicas más valoradas de la provincia: el monasterio de San Juan de Duero. Del todo el conjunto se conservan la iglesia y el que, sin duda, es el centro de todas las miradas, el claustro.
Claustro del monasterio de San Juan de Duero.
“Para ti, San Juan mío, sólo quiero / mi lateral, oblicua, alta mirada / de pájaro. Tu enigma, tu cruzada / te dejó puro, oh claustro, oh flor del Duero” son los versos con los que comienza el soneto que Gerardo Diego dedicó a los arcos que conforman el bello claustro.
En tierra de lagunas y leyendas
La Laguna Negra es uno de los hitos naturales de visita obligada. De origen glaciar y situada a 1.753 metros de altura en los Picos de Urbión, esta laguna oscura, misteriosa y rodeada de leyendas es un idílico lugar en el que pasear y disfrutar de un imponente paisaje de roca, agua y pinares.
La Laguna Negra, en Soria.
Pero el Parque Natural Laguna Negra y Circos Glaciares de Urbión, el espacio natural en el que se enclava la Laguna Negra, acoge otras lagunas más pequeñas con el mismo origen y no menos encantadoras: la Laguna Larga, Laguna Helada, Laguna del Hornillo y Laguna Mansegosa.
El pueblo bonito más popular de Soria
Plaza Mayor de Medinaceli
Medinaceli es un asiduo de la lista de pueblos más bonitos de España y, según el portal turístico Musement, el pueblo más popular de Soria, por el número de búsquedas realizadas en Internet.
Situado en lo alto de una colina y de origen romano, presume del buen estado en el que se conserva su trazado y arquitectura medieval. Un paseo por la villa nos llevará desde el arco romano —el único son tres vanos de España—, hasta la plaza Mayor, porticada y rectangular, el palacio Ducal, la puerta Árabe y la colegiata de Santa María de la Asunción.
ACV(E.Zamorano) — Para los corazones más aventureros, especialmente aquellos que gustan de ir a dos ruedas en sus viajes, les interesaría saber de la existencia de una de las carreteras más peligrosas del mundo, si aún no tienen constancia de ella.
Por algo la apodan ‘el Camino de la Muerte’.
Nada más buscar este término en Google, nos encontramos con un frondoso paisaje de montaña por el que serpentea un camino muy estrecho apostado en la ladera de las cumbres.
Se trata de El Antiguo camino a los Yungas, de aproximadamente 80 kilómetros de extensión, el cual une La Paz, capital de Bolivia, con el municipio de Coroico.
Construida por prisioneros paraguayos durante la guerra del Chaco en la década de 1920, es una de las pocas rutas que conectan la profunda selva amazónica del norte boliviano con la capital. En su inicio, asciende hasta su punto más alto para luego comenzar un descenso de vértigo: 3.500 metros de desnivel en sus últimos 66 kilómetros.
La mayoría del recorrido está sin asfaltar y es tan angosto que en algunos tramos la anchura no llega a los tres metros, por lo que está prohibida la conducción con automóviles de cuatro ruedas, siendo una de las favoritas para los ciclistas de alta montaña. Además, el clima es espantoso para la conducción, pues al estar a tanta altura la niebla y las lluvias están casi siempre presentes.
Los acantilados que bordean la ruta pueden llegar a los 600 metros de altura
En 1995, el Banco Interamericano de Desarrollo la bautizó como el camino más peligroso del mundo al registrarse entre 200 y 300 muertos al año, lo que supuso una tasa de defunción de casi un conductor al día.
Ahora, décadas después, el número de muertes por accidente de tráfico se ha reducido gracias a los trabajos realizados para mejorar la seguridad de la infraestructura, como apuntan desde ‘Universal Traveller’. A finales de la década de los 2000, se pavimentó parte del recorrido, añadiendo barandillas y zanjas de drenaje.
Ha muerto tanta gente que a lo largo del camino se pueden ver altares en honor a las víctimas. Los acantilados que bordean la ruta pueden llegar a los 600 metros de altura. A pesar de estas malas condiciones y la peligrosidad de la carretera, sigue siendo uno de los destinos favoritos para ciclistas de montaña de todo el mundo con ansias de adrenalina.
‘Tierras cálidas’
«La ruta es también la puerta de entrada a una región ignorada», comenta Shafik Meghji, periodista de la ‘BBC’, quien ha escrito un reportaje sobre dicho destino turístico de riesgo.
«Los Yungas (que significa ‘tierras cálidas’ en lengua indígena aymara, hablada por alrededor de 1,7 millones de bolivianos) son una zona de transición entre los Andes y la Amazonia, fértil y de notable biodiversidad, íntimamente ligada a los dos recursos que han provocado fascinación y polémica: el oro y la coca».
Es por ello que la zona de las Yungas sobre la que está el Camino de la Muerte, además de tener una próspera industria turística y aventurera, también cuenta con una fuerte economía de la extracción agrícola y minera. Una actividad que lleva realizándose durante siglos.
«Atravesada por antiguas rutas comerciales que alguna vez transitaron caravanas, la región fue un granero para los incas y los imperios anteriores, como el de Tiwanaku», explica el periodista. «Una tradición que perdura hoy en día, con laderas en las que se planta café, plátanos, yuca, guayabas, papayas, cítricos y coca».
Bolivia es uno de los países que más coca produce en todo el continente latinoamericano, con cientos de kilómetros cuadrados dedicados al cultivo, y dos tercios de todo ese territorio se encuentra en la región de los Yungas.
«Las hojas actúan como un estimulante suave que ayuda a compensar el mal de altura, reducir el hambre, la sed y el cansancio, así como ayudar a la digestión e, incluso, suprimir el dolor», expresa Meghji. «Durante 8.000 años, se han utilizado en ceremonias religiosas, como medicina o moneda».
El oro y la contaminación
Por otro lado, la extracción y búsqueda de oro en la zona también está viviendo un auge importante, sobre todo después de la crisis financiera de 2008, cuando los precios de este material precioso se dispararon.
«Gran parte de la minería en los Yungas es ilegal y está vinculada al crimen organizado, contaminando los ríos y aumentando la deforestación de la zona», señala el periodista. De hecho, así lo reconoce un informe del Proyecto Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG, por sus siglas en inglés) de 2018, el cual alertó del peligro de esta práctica en los bosques de Brasil, Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela.
Los métodos utilizados para la extracción de oro, que precisan de mercurio para separar las perlitas de la arena, ha acabado envenenando los ríos, según el estudio.
Cuando el mercurio se filtra en el suelo y entra en los ríos y con ello en la cadena alimenticia, puede causar serios problemas de salud a las personas que residen en la zona, en su mayoría indígenas.
El libro ‘Mirabilia’ trata sobre mitos y curiosidades del Camino de Santiago.
TendenciasHoy(J.P.Chuet-Missé) — Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica.
Y hay un libro de reciente aparición que recopila leyendas, historias curiosas, mitos y detalles con un solo objetivo: entretener.
O como dicen en el prefacio José C. Vales y Olga García Arrabal la idea es proporcionar “alguna oportunidad de descansar y librarse de las obligaciones (…) entre ocupación y ocupación”.
De esto se trata ‘Mirabilia. Compendio de maravillas y asombros del Camino de Santiago’ (Anaya Touring) nombre que remite a aquellas enciclopedias medievales donde se mezclaba el conocimiento académico con diferentes datos útiles.
La recopilación de historias no tiene un orden lógico, más allá de la división por capítulos medianamente temáticos, como uno dedicado a misterios y milagros, otro a maestros constructores y artesanos, el que se centra en las vidas de los caballeros medievales y el que recopila relatos y curiosidades sobre el itinerario.
Un maestro artesano con cara de marta. Ilustración Celsius Pictor
Es posible que algunos frunzan el ceño cuando se mezclen “la catedral de Burgos con el pulpo de Melide, el botafumeiro con las ocurrencias de Sancho Panza; pero así como en las florestas hay plantas de mil colores, formas y tamaños, y la margarita está junto al haya, y la hiedra junto al musgo, aún no se conoce a nadie al que le disguste natural variedad y vaya diciendo que los bosques están mal organizados”.
Por eso, no tienen problema en recalificar a su libro, que más que una miscelánea, sea una ‘confusánea’, una palabra que parece inventada por Les Luthiers.
La leyenda del Monte Irago. Ilustración Celsius Pictor
El libro está ilustrado por Celsius Pictor, quien realiza collages de grabados y pinturas de siglos anteriores y no tiene problema en colocar cabezas de carneros, búhos, conejos, nutrias y cuervos a peregrinos, caballeros, reyes, nobles, comerciantes y artesanos.
Estas sendas de peregrinación destierran la idea que la Edad Media fue una época de inmovilidad: “las costumbres, las lenguas, la literatura, la arquitectura, las gastronomía, las invenciones técnicas, la estrategia, la indumentaria y la cultura popular, todo fluye en los Caminos de Santiago y hace de ellos un fenómeno sin parangón en el mundo”, recuerdan Vales y Arrabal.
Por ello en el primer capítulo recuerdan que los caminos no estaban trazados sino que se fueron improvisando, en una red que abarcaba (y abarca) toda Europa.
Caballeros templarios recreados como animales.
En estas páginas se descubren las curiosidades matemáticas del año santo compostelano, el origen del bordón (bastón del peregrino), la tradición vitivinícola, las costumbres de la comarca maragata (como el fabuloso cocido), las alturas del Camino Francés, el compilado de ríos de las rutas, la relación con el juego de la oca y las historia de los anacoretas en León y otras regiones.
El Camino de Santiago fue una de las primeras columnas vertebrales de la avanzada cristiana contra los musulmanes en la Península, y en su camino se confunden las historias de caballeros en busca de la redención con relatos de batallas y destierros.
Aquí se recuerda cómo Santiago se aparecía en sueños y visiones para animar a capitanes y soldados («¡Cierra Santiago!»), y de qué manera su invocación hacía perder los miedos en la batallas (aunque la suerte fuera adversa).
También se viaja por historia de lances y desafíos caballerescos por un amor perdido, la devoción (o castigo) de las emparedadas, el castigo divino a Almanzor por pretender saquear Santiago, la presencia de los caballeros templarios en los caminos y la misión evangelizadora del apóstol en este extremo de Europa.
Las luces misteriosas de San Paio.
El tercer apartado, “Maestros constructores, amanuenses y artesanos” recuerdan que el Camino no puede centrarse solo en la historia de los peregrinos. Cualquier carretera, ruta o sendero son venas de una region, un país, un continente.
Y el de Santiago (sobre todo el Francés) era una vía donde circulaban las ideas, la ciencia, la arquitectura y el arte. Los que llegaban para buscar trabajo y se asentaban, los que se encerraban a meditar en los conventos, los que levantaron desde ermitas a catedrales, los mercaderes y los bandidos: “todos recorrían estas vías llevando el pensamiento y la ideas que configuraron la vieja Europa”, indican los autores.
Otro de los collages del libro ‘Mirabilia’.
Aquí desfilan figuras como el Beato de Liébana y el obispo Godelasc, que se podría considerar el primer gran peregrino europeo; Alfonso de Cartagena con su descubrimiento del gótico flamígero y una interesante lista de maestros medievales, mezcla de arquitectos y artistas que fueron responsables de diseñar y construir los templos que se encuentran en las sendas que llegan a Santiago de Compostela.
Hay historias que sacan del anonimato a los maestros viatores (encargados de reparar camino, dar alojamiento y levantar hospitales y monasterios); el origen del botafumeiro y la divertida fábula del topo gigante que estaba socavando la catedral de León.
La curiosa historia del topo de la Catedral de León.
El último capítulo gira en torno a misterios, milagros y hechos asombrosos, donde la mística, la religión y las habladurías crean un cóctel de medias verdades (o medias mentiras).
Hay luces extrañas y apariciones de santos y vírgenes, barcas tapizadas de vierias que salvan vidas, gallinas que resucitan, peregrinos que desaparecen misteriosamente, pequeñas aves que parecen inmortales, hostias con poderes y otros mitos que configuran el universo de tradiciones, culturas, historias y cuentos que adornan los cientos de años de peregrinación que tiene el Camino de Santiago.
República(J.Romanos) — No es que Tokio tuviera muchas papeleras. En realidad, Japón es conocido por ser un país en el que la ausencia de papeleras llama la atención. Para el turista se convierte en un serio dolor de cabeza. Por lo general, damos por hecho que todos los países tienen papeleras y, cuando viajamos, no nos preocupamos demasiado por lo que haremos con esos residuos que vamos acumulando a lo largo del día. En Japón, esa preocupación se tiene que elevar a la máxima expresión, dado que es muy poco habitual encontrar papeleras.
Y ahora, tal como ha anunciado el gobierno, todavía habrá menos papeleras. Las únicas papeleras que todavía quedaban en la capital, eran las que se encontraban en algunas de las estaciones de metro y tren. Estas papeleras solían ser el refugio de quienes acumulaban residuos durante las últimas horas, quienes veían en ellas la forma de desprenderse de papeles, envoltorios y otros elementos que suelen quedar después de comer algo.
Pero el gobierno ha anunciado que esas papeleras también desaparecerán y que, por lo tanto, Tokio será ciudad sin papeleras. ¿Qué motivos llevan a que la administración del ayuntamiento haya tomado esta decisión y cómo reaccionan los ciudadanos a ello?
El motivo principal que se argumenta para retirar las papeleras de las estaciones es aumentar el nivel de seguridad de la ciudad. Al gobierno le preocupa que las papeleras se puedan utilizar como punto de acción de ataques terroristas y otro tipo de ataques. Valoran que es arriesgado tener papeleras en las que se pueden depositar elementos que amenacen la seguridad de los ciudadanos. Y mencionan que no pueden continuar monitorizando todas las papeleras para asegurarse de que no hay ningún tipo de riesgo. Por supuesto, el “poder” o “no poder” en este tipo de casos, es ambiguo. Tampoco se puede decir que no sea decepcionante que Japón, donde se han visto iniciativas muy tecnológicas, como los robots que ya sirven la comida en muchos restaurantes del país, no se pueda pensar una solución alternativa para no retirar las papeleras.
¿Tan difícil es instalar papeleras que detecten el tipo de residuos que se están introduciendo en ellas y puedan avisar de una situación peligrosa? No obstante, lo más posible es que la excusa del peligro sea solo una justificación para la eliminación de las papeleras y así no necesitar empleados que se dediquen a la retirada de los residuos. Como seguro que habéis oído, Japón es un país libre de personas de limpieza en las calles y donde no es normal ver basureros o barrenderos ocupándose de que todo esté limpio. Principalmente, porque los ciudadanos están educados e instruidos para no ensuciar. No obstante, cada vez más se nota que es algo que se va perdiendo entre las nuevas generaciones. Y, antes o después, Japón tendrá que ver la necesidad que tiene de poner trabajadores que se ocupen de mantener las ciudades bonitas.
Volviendo al asunto de las papeleras. El gobierno también argumenta que ha tomado esta decisión porque la mayoría de sus ciudadanos tiene la costumbre de guardar su propia basura en una bolsa de plástico y llevársela a casa para luego tirarla allí. No se puede decir que no sea verdad, dado que es habitual ver a los japoneses con sus bolsas de plástico llenas de residuos. Pero, al mismo tiempo, tampoco se puede decir que no sea algo poco limpio y, en cierto modo, desagradable. ¿Por qué tengo que ir de lado a lado con los residuos que genero desde las 7 o 8 de la mañana hasta la noche cuando vuelvo a casa después del trabajo?
Ahora la duda está en saber si Japón continuará haciendo su capital cada vez más hermética por medio a los ataques o si se detendrán en la eliminación de las papeleras. Porque, si pensamos críticamente la decisión que han tomado, ¿No resulta más arriesgado tener dos máquinas expendedoras de bebidas por metro cuadrado? Nadie sabe qué se puede dejar en la bandeja de recepción de las bebidas, por no decir que la mayoría de estas máquinas tienen sus propias papeleras para recoger latas y botellas.
Todo ello teniendo en cuenta que Japón es uno de los países más seguros del mundo y donde se han registrado históricamente menos ataques en tiempos modernos, hace que la decisión del país y esa lucha personal contra las papeleras, resulte chocante. Pero es una batalla perdida. Por ello, si estáis pensando en visitar Japón en el futuro, os recomendamos que tengáis en cuenta que necesitaréis unas bolsitas de plástico en las que ir guardando todos los residuos a lo largo del día hasta que los tiréis a la basura al volver a vuestro hotel o apartamento.
Y sí, aunque Japón no tiene papeleras, sí cuenta con cientos de cabinas telefónicas que todavía están por las calles. Pero ya sabemos que es un país de contrastes.