actualidad, opinion, variedades.

Lugares históricos, sitios, ciudades, Pueblos …

Figuras en tierra (II) …


atacama1

– El Gigante de Tarapaca, Atacama

Esas Cosas  —  El Gigante de Atacama, el geoglifo con una representación humana más grande del mundo.

El equivocadamente denominado Gigante de Atacama es un geoglifo ubicado en el desierto de Atacama en Chile.

Su nombre verdadero en castellano es Gigante de Tarapacá.

De hecho, el personaje representado corresponde a una antigua deidad denominada indistintamente Tarapaca (sin tilde), Taapaca o Tunupa.

Era un dios civilizador que durante su viaje épico desde el lago Titicaca hacia el océano Pacífico. Entre otras cosas, entregaba el conocimiento de la agricultura de esos momentos.

Se encuentra en la ladera oeste del cerro Unitas, a 84 km de Iquique. Fue construido en el año 900 por los indígenas nativos de Chile. Es el geoglifo antropomorfo más grande del mundo, con una altura de 86 metros, 115 m hasta la corona y que ocupa un área de cerca de 3000 m².

atacama2

Si bien todos estos geoglifos se encuentran diseminados en diferentes valles, quebradas y cerros, destaca especialmente el conocido como Cerro Unita.

Este emplazamiento se ubica a 84 Km. al noreste de Iquique. Se trata de un cerro-isla con geoglifos monumentales.

Aquí se puede encontrar el gigante de Atacama, (tal vez un dios preincaico) figura de un gran humanoide de 86 m de alto y de 3.000 m2 de superficie y otras figuras geométricas de gran tamaño trazadas sobre las laderas oeste y sur de este cerro.

La técnica empleada en su confección es de tipo mixta, es decir mediante la acumulación de piedras y “raspado” de terreno.

Son un total de 21 figuras, que oficialmente se creen que fueron realizadas por culturas que habitaron toda esta región entre los años 1.000 y 1.400 d. C. como una forma de rendir culto a divinidades locales.

Se identifican dos paneles, uno hacia el sur con 12 figuras de forma geométrica y una zoomorfa; el otro panel se orienta hacia el oeste, siendo la figura principal la del humanoide, junto a otras 7 formas geométricas a 100 a 200 m2.

A la derecha del “Gigante” se puede apreciar el bastón de mando o báculo. A la altura de las rodillas se observan adornos de plumas.

Representaciones humanas, animales y geométricas invaden uno de los parajes más inhóspitos del mundo.

atacama3

Otro emplazamiento de gran importancia es el situado en el Valle de Azapa. Este grupo de geoglifos se ubican a 4 Km. al sureste de Arica.

En Azapa, destacan los paneles denominados La Tropilla y Cerro Sagrado.

El primero de ellos lo forma un grupo de camélidos encabezados por dos personajes con apariencia de chamanes, que tal vez representen los espíritus que guían la tropa hacia la costa.

El segundo de estos paneles conserva un conjunto heterogéneo de dos figuras antropomorfas asociadas a otros animales que estarían vinculados a una aldea de colonos Incas altiplánicos, en relación a ritos de la actividad agrícola ganadera.

Además destacan en Azapa, las representaciones gigantescas de dos camélidos en técnica extractiva, contiguos a la aldea de Cerro Sombrero.

Esta técnica “extractiva” consiste en limpiar o raspar todos los materiales superficiales, tales como guijarros y rocas de un tono más oscuro, y dejar el nivel más profundo de tonalidad más clara.

Otros de los geoglifos se han realizado por la acumulación de piedras volcánicas de color habitualmente oscuro a modo de mosaico, destacando sobre el resto del terreno.

– Exágono de Australia

Aunque es una figura debido a la tecnología humana, se incluye por su espectacularidad, por ser una de las mayores del mundo, y aunque no sea “artística pura”, tiene el mismo interés que estas.

21°48′59″S 114°09′56″E

También conocida como North West Cape, esta estación militar americana situada en costa australiana noroccidental proporciona transmisión por radio de muy baja frecuencia a las flotas americana y australiana.

La estación incluye trece torres de altura de radio.

La torre más alta se llama Torre cero y es de 387 m (1.270 pies) de altura, y fue durante muchos años la estructura más alta hecha por el hombre en el hemisferio sur.

Seis torres, cada una de 304 metros de altura, se colocan en un hexágono alrededor de Torre cero. Las otras seis torres, que son cada una de 364 metros de altura, se colocan en un hexágono más grande alrededor de la Torre cero.

La ciudad de Exmouth fue construida al mismo tiempo que la estación de comunicaciones para proporcionar apoyo a la base y para albergar a familias dependientes del personal de la Armada estadounidense.

La estación ofrece muy baja frecuencia (VLF) de transmisión de radio de marina de Estados Unidos y la Armada Real Australiana barcos y submarinos en el Océano Pacífico occidental y oriental del Océano Índico. La frecuencia es 19,8 kHz. Con una potencia de transmisión de 1 megavatio, es la estación de transmisión más potente del hemisferio sur.

– Giant Stone Man (El Hombre Penokee)

gia

 A muchos de nosotros nos son familiares las líneas Nazca de Perú o los gigantes de creta de Inglaterra, pero menos conocido es la Figura de Penokee de Graham County, Kansas.

 Descansando encima de una colina encima del Valle de Solomon River, el Hombre Penokee (o indio cuando él es a veces mandado) consiste de más de 100 piedras en los límites de 6 inchest a más de un pie de ancho. Las dimensiones enteras de la figura exceden 57 pies en la longitud y más de 30 pies de ancho.

 Nadie sabe exactamente quién lo construyó o que edad es exactamente. Un examen 1879 por un paleontólogo de Harvard lo comparó con otras figuras de piedra gigantescas encontradas en todas partes de las regiones de llanuras del norte, incluso figuras parecidas a un humano y las ruedas de medicina famosas.

– Líneas de Nazca

Fotografía realizada por Maria Reiche, una de las primeras arqueólogas en estudiar las líneas, en 1953.nazca1

Las líneas de Nazca se encuentran en las Pampas de Jumana, en el desierto de Nazca, entre las poblaciones de Nazca y Palpa (Perú).

Fueron trazadas por la cultura Nazca y están compuestas por varios cientos de figuras que abarcan desde diseños tan simples como líneas hasta complejas figuras zoomorfas, fitomorfas y geométricas que aparecen trazadas sobre la superficie terrestre.

 En Palpa hay líneas similares, pero no tan conocidas.

Desde 1994 el Comité de la UNESCO ha inscrito las líneas y geoglifos de Nazca y de Pampas de Jumana como Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, en los últimos años han sufrido graves daños por la construcción de la autopista panamericana y las rodadas de todoterrenos.

Sus primeros habitantes moraron en la zona hace 10.000 años. Allí se desarrollaron mucho después diversas culturas como la de Paracas, de Nazca y Tiahuanaco costeño.

En Perú, a 450 kilómetros al sur de Lima y cerca del océano Pacífico, se encuentran las pampas de Ingenio, Nazca, Palpa y Socos.

Entre Palpa y Nazca, en la pampa de Socos, se ubican estas líneas trazadas en el suelo, cuya anchura oscila entre los 4 dm y 21 dm. Es una tierra entre negruzca y rojiza que se torna violácea al anochecer.

Un semicírculo de cerros en la lejanía conforman un gigantesco anfiteatro natural abierto hacia el poniente.

En esta región miles de líneas se extienden por 520 km², y algunas incluso se prolongan hasta un área de 800 km².

Las longitudes de las líneas son variables, llegando a medir algunas hasta 275 m de largo.

nazca9

Técnicamente las líneas de Nazca son perfectas.

Las rectas encierran una perfección con unas pequeñas desviaciones a lo largo de kilómetros.

Los dibujos están bien proporcionados, sobre todo si se piensa en sus dimensiones.

Estas líneas también son testimonio de un gran conocimiento geométrico de los antiguos habitantes de esta zona, por lo cual se declararon patrimonio cultural de Perú.

Los nazcas pudieron usar cuerdas para no desviarse en el trazo de las cerca de 1.000 rectas –algunas de varios kilómetros de largo– y dibujaron las cerca de 800 figuras animales mediante la traslación de modelos realizados a escala a grandes cuadrículas hechas con estacas y cordeles.

Luego, el excepcional clima de la región –donde prácticamente no llueve– premió el ingenio de aquellos humanos preservando su obra.

Las pampas de Jumana están situadas a una altura de 330 msnm y mantienen una temperatura media anual de 25 grados centígrados en una de las zonas más secas del planeta, lo que ayuda a conservar los dibujos.

El aire caliente actúa como un “colchón” que impide que las líneas se borren porque obliga al viento a cambiar su dirección.

Desde tierra, estos diseños pasan desapercibidos. Estas líneas solamente pueden ser observadas en toda su inmensidad desde el aire, al sobrevolar el desierto a por lo menos doscientos metros de altura.

Sin embargo, hay que destacar que los vuelos sobre la Líneas de Nazca son de gran peligrosidad dada la gran cantidad de accidentes en el último tiempo.

La primera referencia a dichas figuras pertenece al conquistador Pedro Cieza de León en 1547. Pedro de Cieza de León vio “señales en algunas partes del desierto que nazca5circunda Nazca”, pero la ciencia no las descubriría hasta que el hombre empezó a volar.

Después de que Cieza de León observara “señales” sobre la llanura desértica, el corregidor Luis Monzón quiso darles un sentido y escribió en 1568 que las líneas eran carreteras.

Aunque pueden ser vistas parcialmente desde las colinas próximas, los primeros en distinguirlas fueron pilotos militares y civiles peruanos.

En 1927 el arqueólogo Toribio Mejía Xesspe realizó la primera investigación científica sobre las líneas.

Mejía Xesspe conjeturaba que se trataba de “seques” o caminos sagrados.

En 1939 prosigue sus investigaciones el historiador estadounidense Paul Kosok, quien las considera “centros de culto y ceremonia”.

Este enigma le entusiasmará hasta su muerte en 1959. Su discípula, la matemática alemana María Reiche (1903-1998), que dedicó 60 años al estudio de los geoglifos, aventuró la hipótesis de que dichos dibujos tenían un significado astronómico, podía tratarse de un gigantesco calendario.

Henri Stierlin en su libro Nazca. La solución de un enigma arqueológico (1983) plantea que las rectas funcionaban como telares y las figuras tenían un carácter protector. Aunque la hipótesis no ha sido demostrada, la obra es una aproximación sensata al enigma de Nazca.

nazca7

El escritor suizo Erich von Däniken las dio a conocer en 1968 en Recuerdos del futuro, libro del cual vendió millones de ejemplares.

Las consideraba una de las pruebas de que el hombre había recibido en la Antigüedad la visita de extraterrestres que habían influido en la Historia.

Según esta particular visión del pasado, Nazca era un complejo para el aterrizaje de las naves de unos visitantes que el ser humano había después convertido en dioses.

La idea fue pronto refutada, ya que no cuadraba que unos prodigiosos visitantes volasen en unas naves que necesitaran de largas pistas, algo propio de los sencillos aviones terrestres.

Además parece bastante difícil presentar como una pista de aterrizaje la espiral de la cola de un mono, por mucho que el simio mida 135 metros, o el zigzagueante cuello de un gigantesco pájaro de 300 metros.

Tras demostrarse lo descabellado de su idea, pasó a defender que se trataba de una obra indígena concebida con el objeto de propiciar la vuelta de los dioses extraterrestres.

Curiosamente, a pesar de lo que afirma Von Däniken, los arqueólogos descartaron desde el principio que se tratara de carreteras y que fueran incas nunca lo han contemplado, porque los incas todavía no existían cuando fueron hechas.

Es posible que los nazcas sólo quisieran que su obra se viera desde el cielo porque consideraban las alturas el lugar donde está la morada de los dioses, idea que han compartido muchas civilizaciones a lo largo de la historia.

El primer estudio de campo serio sobre estos dibujos se debe, tras cinco temporadas de trabajo de campo, equipo arqueológico de la Fundación Suiza Liechtenstein para las Investigaciones Arqueológicas en el Exterior, encabezado por los arqueólogos Markus Reindel y Johny Isla Cuadrado desde 1996.

Han documentado y excavado más de 650 yacimientos y han conseguido trazar la historia de la cultura que generó estos dibujos, además de darles un sentido científico.nazca6

Vistas de cerca, estas líneas se convierten en simples surcos en el suelo.

Las características geológicas de la pampa propician que no sea necesario mucho más para obtener un resultado visible.

La superficie está compuesta por una capa de guijarros de un color rojizo oscuro causado por la oxidación, que cubre otra de un color amarillento claro.

La coincidencia de los motivos de la cerámica nazca con las figuras dibujadas en la llanura ha llevado a lo arqueólogos a concluir que las líneas fueron hechas entre 200 antes de Cristo (aC) y 600.

Los nazcas se limitaron a retirar las piedras superiores siguiendo un trazado que previamente habían señalado con estacas, unidas por cordeles, a partir de un modelo a escala menor y unas dosis de geometría.

Las piedras eliminadas eran acumuladas en pequeños túmulos que todavía se conservan. El método de trabajo ha sido completamente reconstruido a partir de las pruebas recogidas por las expediciones arqueológicas.

El aprovisionamiento de agua jugó un importante papel en la región. Las excavaciones han sacado a la luz pequeñas cavidades en los geoglifos en las que se han encontrado ofrendas religiosas de productos agrícolas y animales, sobre todo marinos.

Los dibujos formaban un paisaje ritual cuyo fin debió ser propiciar la invocación del agua. Además se han encontrado estacas, cordeles y ensayos de figuras. De estos elementos tan simples se sirvieron los antiguos pobladores de Nazca para trazar los dibujos. Asimismo, hay que recordar que es una de las zonas más secas del mundo lo que favorece la conservación de los dibujos.

Son numerosas las figuras que se hallan en Nazca, particularmente en la Pampa de San José: figuras geométricas, meandros, representaciones animales, vegetales y humanas, laberintos, y otros dibujos geométricos.

nazca3

Figura antropomorfa (que algunos identifican con un astronauta).

Lo más representativo son los dibujos de animales: aves de entre 259 y 275 metros de largo (colibríes gigantes, cóndores, la garza, la grulla, el pelícano, la gaviota, el loro y otras), un mono, una araña, un caracol, una lagartija, una ballena de 27 metros, un perro con patas y cola largas, una figura antropomorfa, dos llamas, etc.

En la categoría de reptiles, un lagarto, que fue cortado al construirse la carretera Panamericana Sur, una iguana y una serpiente. Muchos de los dibujos se encuentran mezclados con líneas y espirales.

Casi todos los dibujos fueron hechos en la superficie llana; sólo hay unos pocos en las laderas de las colinas. Casi todas las figuras que se sitúan en las laderas representan hombres.

Algunos están coronados por tres o cuatro líneas verticales que quizás representen las plumas de un tocado ceremonial (algunas momias peruanas llevaban tocados de oro y plumas).

nazca8

Las figuras de las laderas aparecen menos definidas que las del desierto quizás porque las piedras que han rodado por la ladera han borrado los detalles.

Más de treinta son los geoglifos hasta hoy encontrados en las Pampas de Nazca. Los dibujos son menores en cantidad comparados con los diseños geométricos que consisten en cientos y cientos de líneas, triángulos y cuadrángulos que ocupan grandes extensiones de terreno.

Su técnica de construcción fue cuidadosa mediante la que los topógrafos del pasado llevaron las líneas a cerros y barrancos sin desviarse de su dirección original.

La profundidad de las líneas nunca excede 30 cm y algunas son simples rasguños en la superficie, pero aun así pueden ser reconocidas cuando el sol está bajo y el relieve se acentúa.

Es una lástima que, debido a la inconsciencia de propios y extraños, algunas de ellas ya presentan deterioro.

Debido a su gran valor cultural, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, es necesario protegerlas, por eso su visita debe ser controlada y guiada.

Existen múltiples compañías, webs, etc., al efecto. Una de las webs recomendada, española, que te informa ordenada y extensamente del lugar y sus posibilidades, alrededores, excursiones, viajes, etc.

– Líneas del Titicaca

titicaca1

Como las famosas Líneas de Nazca, geoglifos en el desierto del sur de Perú que pueden observarse en avioneta, unas enigmáticas figuras han aparecido en las cercanías del lago Titicaca, desveladas gracias a las imágenes de Google tomadas por satélite.

La investigadora italiana Amelia Carolina Sparavigna, de la Universidad de Turín (Italia), se sirvió recientemente de esta herramienta de Internet para divisar una red de geoglifos gigantes (inscripciones en la tierra) con formas de aves y otros animales que ocupaban las tierras cercanas al lago que comparten Perú y Bolivia.

El director de Cultura de la región fronteriza peruana de Puno, Gary Mariscal, explicó a Efe que hay indicios de una iconografía asociada a un tipo de técnica agrícola preinca, tal y como recoge un artículo de Sparavigna difundido en Internet.

Para cultivar la tierra, la cultura Pukara (entre los siglos II a.C. y II d.C.) utilizó los waru waru o camellones, alteraciones del terreno que, mediante pequeños montículos, se inundaban en época de lluvias para captar agua y también permitían acomodar los cultivos situados encima de los terraplenes.

Según Mariscal, ya se conocían estas formaciones en la zona, pero nunca antes se habían tomado en imágenes por satélite, las cuales todavía deberán ser estudiadas con más detenimiento.

Por el momento, un equipo del Ministerio peruano de Cultura consiguió desplazarse, con ayuda de un GPS, al lugar de una de las figuras señaladas por la investigadora de la Universidad de Turín.

A las afueras de la ciudad de Puno, los arqueólogos peruanos encontraron algo parecido a la cabeza de un cóndor, aunque el director regional de Cultura consideró prematuro decir que se trata de un geoglifo.titicaca3

Mariscal afirmó que aún se necesitan estudios que verifiquen el simbolismo de los camellones en esa área del altiplano andino, donde se cree que también podría haber otros restos arqueológicos.

No obstante, descartó que las figuras puedan ser observadas desde el aire, como ocurre con las líneas de Nazca, debido a la gran distancia con que fueron tomadas las imágenes por satélite.

Las líneas de Nazca tienen otra connotación, menor envergadura, sostuvo Mariscal, en alusión a los dibujos de hasta trescientos metros de largo trazados por una civilización preincaica que se desarrolló en la costa sur de Perú entre los siglos I y VI de nuestra era.

En el caso de las líneas del Lago Titicaca, el propio estudio de Sparavigna abre la puerta a futuras interpretaciones y resalta que el hallazgo contradice la opinión de que las tierras de alrededor del lago eran improductivas para la agricultura.

Los antiguos labradores del Titicaca no sabían que los montículos eran la prueba material de las habilidades de sus ancestros, hasta que en 1981 el investigador Clark Erickson reconoció el significado de los waru waru, dice el artículo.

Así, las fotografías tomadatiticaca5s muestran los ojos y cabezas de aves, junto a cuerpos de serpientes y erizos, sólo visibles a través del ojo de Google Maps sobre una superficie total de 120.000 hectáreas.

Ante la dimensión de este descubrimiento, Mariscal confesó que está intentando ubicar a la especialista para que le ayude a encontrar todos los geoglifos y poder así declararlos patrimonio cultural de la nación.

Después, señaló, será cuestión de lograr financiación para proteger a las nuevas figuras del Titicaca.

Imagen de Mapas de Google: un geoglyph cerca del Lago de Titicaca, Perú. Esta imagen muestra un área clara cubierta por una red de waru-warus, es decir de ‘los campos levantados – terraplenes separados por canales – cerca del Lago de Titicaca.

Esta es una técnica agrícola antigua usada por la gente Andean que comienza del primer milenio A.C… Note que la estructura de la red es creada después de una planificación cuidadosa. Cada campo levantado es aproximadamente 10 metros de grande y más de cien mucho tiempo.

 La doctora Sparavigna, investigadora del Departamento de Física del Politécnico de Turín, Italia, explica que localizó a través de imágenes satelitales de Google Eartiticaca6th formas de aves diseñadas en una red de andenes, que fueron muros pétreos incaicos de contención construidos en las pendientes con fines agrícolas y un estudiado sistema de drenaje.

El área en cuestión es de unas 120 mil hectáreas. “En realidad, algunas de las formas de terreno cercanas al lago Titicaca son notabilísimas, tienen un claro significado simbólico y se las puede considerar geoglifos”, explicó la investigadora a Con Nuestro Perú.

Se trata de “un maravilloso ejemplo de forma de terreno resultado de una red verdaderamente gigantesca de terraplenes: esta red cubre un total de 120 000 hectáreas de terreno cercano al lago Titicaca, lo que emerge como fruto de un esfuerzo agrícola casi inimaginable de las antiguas poblaciones de los Andes”, indica.

”Los restos de campos prehistóricos de cultivo elevados proporcionan, entonces, indicios de impresionantes capacidades de ingeniería de los pueblos que vivieron allí en tiempos prehispánicos”, señaló la Dra Sparavigna a Con Nuestro Perú.

En las imágenes se pueden apreciar pendientes de colinas cruzadas con paredes de terrazas y superficies cubiertas de trabajo en el terreno. Sparavigna subrayó que los ojos de los animales son estanques y que la mejor forma de verlos es a través de imágenes satelitales.

Se desconoce la antigüedad de los geoglifos, pero Sparavigna destacó que constituyen un esfuerzo agrícola casi inimaginable de los antiguos pobladores de la zona para mejorar las condiciones del suelo.

Pero buscando imágenes para esta nota me encontré con que el nombre del lago Titicaca viene de titi: gato montés, y karka: roca, dicho en lengua quechua antigua y aymara y lo más sorprendente es la coincidencia de el nombre y la forma del lago, semejante a un gato cazando, vean la imagen satelital:

Y si le dieron el nombre por su forma cómo es posible que la hayan visto si sólo se puede ver esa imagen desde el espacio??? Pues tal vez sea sólo una coincidencia.

titicaca4

Mariscal explicó que se ha detectado una cabeza muy similar a la de un cóndor y puede afirmar que existen evidencias arqueológicas de la tecnología Waru Waru, correspondientes al periodo intermedio temprano Pukará, cultura que abarcó un periodo comprendido entre el siglo II A.C. y el siglo II D.C.

Manifestó que con la ayuda de un GPS, en el campo, se constató restos de tecnología agrícola, gracias a las vistas satelitales, las cuales guardan relación con las imágenes.

Dijo que se requiere realizar un trabajo completo de investigación arqueológica mucho más completo, que se realizará posteriormente, siguiendo las imágenes expuestas en el libro de Sparavigna.

Todo parece cogido por los pelos, y que solo son conjeturas.

– Petroglifos en Vancouver

Petroglifos submarinos capturados por un dron en Vancouver (CANADÁ).

Rob Antill tenía dos sueños: poseer una cámara capaz de tomar imágenes de alta calidad y a alta velocidad y también ser dueño de algún aparato que permitiese filmar desde el aire. Ambas cosas se unieron el día que probó su nuevo drone con su cámara.

Aquel día (enero de 2013) estuvo rodando desde el aire los bosques nevados de su localidad, cerca de Vancouver.

Los símbolos grabados en piedra son muy comunes en Vancouver, pero en su mayor parte se encuentran sobre rocas, no bajo el agua. Ciertamente los hay en el entorno de lagos y ríos, pero casi siempre en las piedras de la orilla y en los bosques. De ahí que el descubrimiento tenga un relieve especial.

Cuando Rob Antill, un fotógrafo y propietario de digitalanthill.com fue a probar su drone capturo unos importantes antiguos petroglifos en aparcamiento de WhiteWater de esquí situado en el lago, Nelson, BC Canadá

Los dibujos lacustres hallados por Rob Antill no han sido datados todavía, aunque seguramente proceden de rituales de las culturas nativas.

Lo que se sabe de estas manifestaciones artistas en la Columbia Británica, donde hay registro de actividad humana desde hace 12.000 años, es que están relacionados con las culturas nativas.

La mayoría están relacionadas con ceremonias, que los jóvenes llevaban a cabo, aunque también hay algunas que eran marcas asociadas a necrópolis.

Unas pocas conmemoran desastres, inundaciones, corrimientos de tierras. Otras, lugares secretos.

En la zona costera sí han sido documentadas algunas piezas que se encuentran en las rocas que inunda la pleamar. En estos casos su función, según se cree, era llamar a los peces, atraerlos a los ríos para la pesca.

Otros marcaban los límites de los territorios de caza.

Pero lo cierto es que, aunque todas estas razones se han podido investigar en los casos más recientes (incluso del siglo XX), la mayor parte de los petroglifos y pictogramas permanecen como un misterio insondable para los habitantes de la isla en el siglo XXI.

Por todas estas razones, Rob Antill no olvidará el día que probaba por primera vez su nuevo drone sobre el agua de un lago glacial.

Solo pensar en la temperatura del agua que tendría que soportar si su dron caía en pleno vuelo sobre el lago, le hizo pensárselo dos veces.

Pero el resultado le sorprendió a él como nos sorprende a todos, al descubrir ese tesoro inédito que las aguas del lago han preservado y cuyo significado no está claro.

– Puertas de Arabia Saudita

Cerca de 400 misteriosas estructuras de piedra que los arqueólogos llaman “puertas”, basadas en su parecido suelto con las “puertas de campo anticuadas”, han sido descubiertas en Arabia Saudita.

Hechas de paredes bajas de piedra que a veces se construyen en forma rectangular, se desconoce el propósito y la fecha exacta de las puertas, aunque los investigadores creen que datan de hace miles de años.

Variedad

Las puertas vienen en diferentes formas y tamaños. Algunas de las puertas, que los arqueólogos llaman puertas de “tipo I”, contienen una pared con montones de rocas en los extremos de la pared.

Grupos

Otro grupo de puertas. La puerta más larga en esta imagen es de unos 950 pies. Por qué las puertas se agrupan juntas es desconocido. Las puertas tienden a ubicarse en campos de lava que son inhóspitos para la vida humana. Sin embargo, hace miles de años, estas áreas habrían estado más húmedas y con más vida.

Antiguo

También se han encontrado otros tipos de estructuras de piedra en Arabia Saudita.

A menudo, estas estructuras de piedra se construyen encima o incluso dentro de las puertas.

Esto sugiere que las puertas son más antiguas que las otras estructuras de piedra.

Esta imagen muestra una puerta que tiene una estructura de piedra triangular con montones de piedra que conducen a una estructura de piedra en forma de diana (posiblemente una tumba).

Puertas

Esta foto de la cúpula de lava que tiene puertas fue tomada en la década de 1980 por Vic Camp. La cúpula de lava más alta detrás de ella se llama “Jabal Abyad”, un nombre que significa “montaña blanca” en árabe. Las cúpulas de lava ya no están activas, aunque en el pasado se derramó lava de basalto.

En lava

Se encontraron algunas puertas en las laderas de una cúpula de lava.

Esta cúpula de lava, y otras en la región, fueron mapeadas por los vulcanólogos Vic Camp y John Roobol en la década de 1980.

Los vulcanólogos estaban cartografiando la región de “Harret Khaybar” de Arabia Saudita, donde se encuentran muchas puertas.

Más viejo que la suciedad

Imagen de dos puertas más tomadas por Vic Camp en la región “Harret Khaybar” en la década de 1980. Los restos de un flujo de lava se pueden ver muy cerca de ellos.

El flujo de lava puede estar cubriendo parcialmente una tercera puerta.

El campamento señala que los flujos de lava tienden a cubrir las puertas y otras estructuras de piedra, algo que sugiere que las puertas son más antiguas que los flujos de lava.

Más piedras

Se pueden ver más estructuras de piedra, incluidas las puertas, junto a un flujo de lava en esta foto. La fecha de estas estructuras de piedra es desconocida. Vic Camp sugirió que podrían remontarse alrededor de 7,000 años.

Respiraderos

La región de “Harret Khaybar” donde se encuentran muchas de las puertas contiene muchos respiraderos volcánicos.

 

Urgencia

El estudio de las puertas ha adquirido cierta urgencia ya que el desarrollo moderno amenaza o ya ha destruido algunas de ellas.

Esta puerta todavía existía en febrero de 2012, pero fue destruida a fines de 2015. Además del estudio satelital, se debe hacer un trabajo de campo arqueológico para determinar exactamente qué edad tienen las puertas y qué propósito pueden haber tenido.

 

Desde 1997, el Dr. Kennedy ha volado aviones y helicópteros sobre el vecino Jordan de Arabia Saudita, fotografiando las estructuras angulares y en forma de rueda esparcidas sobre su campo de lava o harrat.

Según el Dr. Kennedy, no se sabe mucho sobre las personas que construyeron los edificios, pero se cree que los construyeron hace al menos 2.000 años y tal vez desde hace 9.000 años.

Se cree que son los antepasados de los beduinos modernos de la región.

 

Con la ayuda de Google Earth, los investigadores que examinaron los desiertos de Arabia Saudita encontraron alrededor de 400 estructuras de piedra no declaradas en el desierto de Arabia, probablemente construidas por tribus nómadas hace miles de años.

Como Owen Jarus en Live Science   informes, las estructuras se llaman “puertas” ya que, al menos desde una vista aérea, comparten una semejanza con las puertas de campo.

La mayoría de ellos se encontraron en grupos en Harrat Khaybar, una región en el centro-oeste de Arabia Saudita conocida por sus cúpulas volcánicas ahora extintas.

Los investigadores no están seguros de qué edad tienen exactamente las estructuras o cuál pudo ser su propósito.

“Tendemos a pensar en Arabia Saudita como un desierto, pero en la práctica hay un enorme tesoro arqueológico por ahí y necesita ser identificado y mapeado”, dice David Kennedy, un arqueólogo de la Universidad de Australia Occidental, a Nicholas St. Fleur en El New York Times.

“No se pueden ver muy bien desde el nivel del suelo, pero una vez que se levanta unos pocos cientos de pies, o con un satélite aún más alto, se destacan maravillosamente”.

Las estructuras fueron observadas por primera vez en persona en 2004 por el neurólogo Abdullah Al-Saeed, que dirige un grupo de arqueólogos aficionados en Arabia Saudita.

En ese momento, él y sus colegas encontraron paredes de piedra de tres pies de alto entre las cúpulas de lava de Harrat Khaybar, pero no fue hasta 2008, cuando Al-Saeed miró el área con Google Earth cuando se dio cuenta de la extensión de las estructuras de piedra. Informa St. Fleur.

Una vez más, él y sus colegas hicieron la caminata al lugar remoto. Esta vez, enviaron sus fotos a arqueólogos profesionales como Kennedy para obtener una idea.

Kennedy estaba intrigado por las fotos. Según un comunicado de prensa, ha pasado casi 40 años trabajando en arqueología en la Península Arábiga. En 1997, comenzó los estudios aéreos de los campos de lava en Jordania, documentando estructuras de piedra, incluidas las cometas, que eran un tipo de trampa para animales, monumentos funerarios y ruedas de un propósito desconocido.

Kennedy firmó para ayudar, y en el transcurso de una década, el arqueólogo comenzó a buscar y documentar las puertas, incluida una que tiene 1,600 pies de largo, usando Google Earth.

“Nos hubiera encantado volar a Arabia Saudita para tomar imágenes. Pero nunca obtienes el permiso”, le dice Kennedy a St. Fleur.

En cambio, confió en el programa satelital del motor de búsqueda.

Desde entonces ha encontrado muchas estructuras, pero las puertas, dice, son únicas.

“No parecen estructuras donde las personas habrían vivido ni se ven como trampas para animales o para deshacerse de los cadáveres”, dice.

“Es un misterio en cuanto a cuál habría sido su propósito”.

 

Jarus informa que las puertas parecen ser las estructuras de piedra más antiguas del paisaje, y pueden remontarse a 7,000 años. Algunos de los flujos de lava del área también cubren algunas de las puertas, lo que significa que las estructuras son más antiguas que algunas de las cúpulas de lava en el área.

Es posible que en el pasado el área no fuera tan inhóspita como lo es hoy.

De hecho, en los últimos años los investigadores han encontrado evidencia de “Arabia Verde”, una teoría de que el área ha oscilado entre períodos húmedos y secos durante más de un millón de años.

“Los campos de lava a menudo son ricos en restos arqueológicos, lo que implica un pasado más húmedo y una vegetación más abundante, y el trabajo de campo reciente que identifica sitios de asentamiento más grandes respalda esta noción”, escribe Kennedy en el documento.

“Como en el campo de lava mucho mejor explorado de Jordania, hay muchos miles de estructuras construidas en piedra que los beduinos conocen colectivamente como las” obras de los viejos”.

Para aprender más sobre las estructuras de las puertas, los arqueólogos deberán viajar al área para examinar las paredes e intentar fechar los flujos de lava y buscar cualquier artefacto asociado con ellos.

Este hallazgo, junto con 2.000 tumbas encontradas por Kennedy en 2011, arroja nueva luz sobre la habitación humana en los desiertos árabes.

“Hay muchas otras características que solo recientemente se han entendido como la formación de clases de ‘geoglifos’ prehistóricos que estaban muy extendidos en un área que se consideraba muy árida y carente de impacto humano”, Stephan Kempe, profesor retirado de geología física en la Technische Universität Darmstadt, le dice a St. Fleur.

¿Es este el secreto sangriento detrás del misterio ‘Puertas del infierno’ tallado en el desierto de Arabia Saudita hace 9,000 años?

Las 400 marcas impares, algunas de cientos de metros de largo, vienen en formas que se asemejan a conos, triángulos, cerraduras, cometas, círculos e incluso puertas.

Cientos de estructuras de piedra descubiertas en una cúpula de lava en Arabia Saudita guardan un antiguo secreto sangriento, según los expertos.

Se cree que las extrañas formaciones tienen hasta 9,000 años de antigüedad y se encontraron agrupadas en desiertos remotos en la región de Harrat Khaybar .

Fueron descubiertos por primera vez por exploradores occidentales en la década de 1920 y han desconcertado a los expertos durante casi 100 años.

Google Earth dio a los arqueólogos la oportunidad de detectar muchas formaciones invisibles Crédito: Google Earth

Él piensa que las tribus podrían poner gacela en las estructuras donde los cazadores podrían atraparlos y matarlos.

“Esencialmente no había escapatoria”, dijo el Dr. Kennedy.

Algunas de las formaciones rocosas gigantes se extienden a través de las laderas de los volcanes, mientras que otras cubren el terreno plano entre picos.

Los más largos tienen más de 500 metros de largo y son tan viejos que han sido cubiertos por lava, lo que sugiere que son más antiguos que las antiguas erupciones volcánicas.

Las cerraduras, por otro lado, podrían haber sido utilizadas como tumbas o edificios rituales para enterrar a los muertos.

Se cree que los cazadores usaron las estructuras para atrapar y matar gacelas

¿Qué demonios es esto? Google Earth ve una estructura misteriosa

 

 

– Caballo rojo de Tysoe

Tysoe Horse Esta figura ahora está totalmente destruida, habiendo sido borrada por el recinto de los comunes en 1798. Su forma ha sido elaborada recientemente (usando fotografía aérea) por Graham Miller y Kenneth Carrdus (ilustración).

Tysoe era el mayor santuario de Tiw en Inglaterra. Tiw, el dios de la victoria, que perdió la mano en la atadura del lobo de Fenris, estaba destinado en Ragnarok, el último día, a luchar con Garm, el sabueso de Hel.

El ‘caballo rojo’, llamado así porque el suelo subyacente era rojo, no blanco, se asemeja más a un sabueso que a un caballo.

Cerca del Sun Rising Inn, el Caballo Rojo tenía 250 pies de largo y 200 pies de alto.

Fue fregado anualmente, en cada Domingo de Ramos, hasta que el recinto lo destruyó. En 1798, un segundo caballo más pequeño fue cortado por el propietario del Sun Rising Inn, ya que el scoyring y la feria fueron un evento rentable.

Esto, sin embargo, fue destruido alrededor de 1920 por un terrateniente, el Sr. Savory, a quien no le gustaban los visitantes.

Tradición de limpiar

La tradición de la limpieza de las colinas está bien documentada a lo largo de los siglos, y se llevó a cabo anualmente para el Caballo Rojo de Tysoe y cada 7 años para el Caballo Blanco de Uffington hasta fines del siglo XVIII. El acto generalmente se asociaba con festividades, o en el caso del Gigante de Cerne una danza de mayo.

Estos fueron actos religiosos como el festival de Uffington en el solsticio de verano y el festival de Cerne en el día de mayo, el Caballo Rojo en el Domingo de Ramos, pero en la historia posterior las razones se perdieron a pesar de que las festividades aún tenían lugar. Y el festival de Uffington aún continúa hasta nuestros días.

El Valle del Caballo Rojo es un área rural en el sur de Warwickshire, Inglaterra, debajo de la escarpa de Edgehill en la parroquia de Tysoe. Toma su nombre de la figura de la colina de un caballo una vez cortado en la arcilla roja. 

La figura, a veces conocida como el Caballo Rojo de Tysoe, se registró por primera vez en 1607, y en su forma más antigua tenía casi 100 yardas de largo. 

Se han sugerido varias fechas para su creación, desde el período anglosajón hasta el siglo XV.

Se repitió varias veces durante los dos siglos siguientes en formas y lugares muy diferentes, lo que da un total de al menos cinco figuras diferentes de caballos en el Valle.

El último caballo rojo finalmente se cubrió alrededor de 1910 o 1914.

Historia del Caballo Rojo

Aunque el cartógrafo John Speed ​​se refiere a Red Horse Vale en 1606,  la primera mención clara del caballo rojo de Tysoe ocurre en la edición de 1607 de Britannia de William Camden.

Camden escribió:

“una gran parte del mismo Valle es entonces llamado el Valle del Caballo Rojo, con la forma de un caballo recortado en una colina roja por la gente del campo, dura por Pillerton”.

Una segunda mención de Red Horse fue hecha en 1612 por el poeta de Warwickshire Michael Drayton, mientras que otro relato más explícito fue dado por el anticuario William Dugdale, quien recibió la tarea de registrar características de interés en todo el país en caso de que los parlamentarios debería tratar de destruirlos. En sus Antigüedades de Warwickshire Illustrated (1656), escribió:

“Dentro del recinto del Mannour of Tishoe que ahora pertenece al conde de Northampton […] se corta en el costado de Edgehill la proporción de un caballo en una forma muy grande, que en razón del color rojizo de la tierra se llama el Caballo Rojo, y le da denominación a ese país fructífero y agradable, comúnmente llamado el Valle del Caballo Rojo: las trincheras de las cuales se tritura la forma de dicho Caballo, siendo fregado anualmente por un Francotirador en este señorío, que tiene ciertas tierras allí por ese servicio “.

 

Cada vez que se cortó por primera vez, parece que este primer caballo (llamado el “Gran Caballo” por sus investigadores posteriores Carrdus y Miller) no sobrevivió mucho después de la década de 1650. 

Los estudios de suelo posteriores indicaron claramente un segundo caballo más pequeño (el “Potro”) superpuesto y adyacente al “Gran Caballo”, posiblemente identificable con una figura vista por Celia Fiennes unos treinta años después de Dugdale: “un caballo rojo cortado en algunos de los colinas alrededor de [el Valle], y la Tierra se ve roja, el caballo se parece al del valle del caballo blanco”.

Los caballos siguientes

Una tercera figura, sustancialmente más pequeña, orientada en la dirección opuesta (sur) a los caballos anteriores, existía en el siglo XVIII, cuando los anticuarios locales discutían mucho sobre la figura.

El reverendo Francis Wise propuso una teoría, basada en la tradición local, que el caballo había sido revisado anualmente el Domingo de Ramos para conmemorar a Richard Neville, participación del 16º Conde de Warwick en la Batalla de Towton, mientras el reverendo William Asplin ridiculizaba a Wise por sus teorías sobre esta (y otras) figuras de la colina.

Esta encarnación del caballo fue confirmada en los mapas contemporáneos y en 1772, medida exactamente por Richard Gough, quien la describió (en una referencia de 1806) como “grupa en el pecho, 34 pies; hombro a oreja”, debajo de la mandíbula hasta la parte inferior del pecho, 10 pies; shouder to ground, 16 pies o 57 manos; longitud de la pata delantera, 12 pies; longitud de la pata delantera, 9 pies; patas traseras, 10 pies; vientre, 19.5 pies; vaina, 8 pies; cola (más como la de un león), 18 pies; ancho de cada pata 1 pie; diámetro del ojo, 1 pie y 2 pulgadas de largo “.

Se reconoció en ese momento que era mucho más pequeño que el caballo” colosal “anterior.

El tercer caballo rojo finalmente fue destruido cuando un señor Nicholls, el propietario de la posada cercana Sunrising House, lo había arado alrededor de la época de los recintos.

Sin embargo, Nicholls descubrió que el final de la feria anual o estela asociada con el ‘fregado’ del Caballo Rojo afectó sus tomas, y posteriormente arregló un cuarto caballo, incluso más pequeño, para ser cortado cerca de Sunrising Covert alrededor del comienzo del siglo XIX. siglo.

Caballo de Nicholls, que se consideraba que no tenía ningún interés anticuario, se había desvanecido en 1910. Un posible quinto caballo rojo se cortó en Spring Hill, a cierta distancia del sitio original, después del corte del cuarto, pero esta versión final había desaparecido en algún momento poco después de 1914, aunque algunos residentes ancianos entrevistados en la década de 1960 afirmaron haberlo visto.

Evidencias arqueológicas

La evidencia de los caballos anteriores fue descubierta en la década de 1960 por los historiadores locales K. A. Carrdus y G. W. Miller usando una combinación de fotografías aéreas y de otro tipo, investigación histórica, trabajo de campo y estudios de resistividad del suelo; algunos de sus hallazgos fueron publicados como El caballo rojo de Tysoe en 1965.

En particular, localizaron el sitio del primer y más grande Caballo Rojo (junto con el segundo y el tercero) en una ladera llamada “Los ahorcamientos” – denominado “Colina del Caballo Rojo” en un mapa de recinto – usando fotografías aéreas para confirmar el figura original de haber sido un caballo galopante de alrededor de 285 pies (87 m) de largo y 95 pies (29 m) de alto.

Nuevas excavaciones en 1968 confirmaron el contorno de la figura y la presencia de un relleno de arcilla roja. 

El sitio de Red Horse se plantó con árboles a fines de la década de 1960.

nuestras charlas nocturnas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El palacio de Sintra con un masónico pozo iniciático…


National Geographic(A.Luján/J.Z.del Amo)/Wikipedia  —  Corría el año 1892 cuando el magnate del café António Carvalho Monteiro adquirió una finca para dar rienda suelta a sus delirios estéticos personales con los que hacer evidente y ostentosa su riqueza.

Para ello, puso sus ojos en Sintra, una localidad ubicada a apenas 30 kilómetros de Lisboa donde a finales del siglo XIX se estaba poniendo en práctica los valores del Romanticismo. Es decir, comunión con la naturaleza, eclecticismo y cierta nostalgia por tiempos pasados que, en muchas ocasiones, eran idealizados.

Una corriente que encajaba a la perfección con otro de los anhelos de este millonario: incluir monumentos, obras y guiños a la astrología, el esoterismo y a la masonería, misteriosa institución de la que formaba parte.

Para renovar la Quinta da Regaleira, decidió contar con Luigi Manini, un arquitecto italiano, a quien le encargó viajar por toda Europa para inspirarse y coger ideas sobre lo que estaba sucediendo en otras fincas similares del Viejo Continente.

El resultado, una suerte de palacio neogótico con guiños manuelinos que el viajero puede visitar mediante un recorrido señalizado que se adentra en su planta baja. En el interior sobresalen el Salón de Caza, con una magnífica chimenea esculpida, la biblioteca y un laboratorio alquímico en la torre octogonal. 

Pero lo más notable de toda esta Quinta espera afuera, en los jardines, por mucho que la Capilla de la Santísima Trinidad tenga un magnetismo por sus exuberancias neogóticas.

– La torre invertida en medio del jardín 

Es en las zonas verdes donde proliferan los rincones más enigmáticos y sorprendentes de este complejo. Proyectado bajo la influencia del Primitivismo -un movimiento que buscaba el regreso a un arte de creaciones más esenciales e ingenuas- este jardín tenía una máxima.

Al principio, comienza en parterres y paisajes ordenados para ascender hacia el bosque e ir perdiendo toda lógica, dejando paso a estructuras y construcciones deliberadamente inundadas por la naturaleza. Un entorno perfecto para incluir sus referencias a la masonería y a la orden del Temple, dos sociedades que fascinaban a Carvalho.

Entre ellas sobresale la conocida como torre invertida de Sintra, un pozo cuyo cilindro parece atornillarse a la tierra en espiral donde, en lugar de agua, fluyen misterios. Se cree que el llamado Pozo Iniciático servía para rituales de masones que representaban el tránsito desde la muerte –el fondo, donde hay una cruz templaria de mármol– a la reencarnación –la salida–.

La galería tiene una escalera en espiral que desciende por 9 rellanos separados por 15 peldaños –propio de la numerología masónica–, con decoraciones que evocan el Cielo y el Infierno de Dante. El hueco se conecta por pasadizos ocultos con otras zonas de la villa, como la Puerta de los Guardianes.

El terreno de la Quinta da Regaleira de Sintra fue adquirido a principios del XX por Antonio Carvalho Monteiro, un millonario y filántropo portugués que con la ayuda del arquitecto Luigi Manini construyó esta finca que incluye el Palacio da Regaleira, un pequeño lago, un invernadero, varios torreones, cuevas y pasadizos secretos, una capilla y el pozo iniciático de Sintra (utilizado por los mismísimos masones).

Carvalho Monteiro encargó a Manini que viajase por Portugal y Europa y tomase nota de todas las corrientes estéticas que viera, para plasmar estas ideas en el diseño de la Quinta de Regaleira: el resultado fue un conjunto artístico que aúna elementos manuelinos (como homenaje al reinado de Manuel I), neogóticos (como las vidrieras de la capilla) y mitológicos (como el Paseo de los Dioses).

Pero los elementos arquitectónicos de la Quinta da Regaleira van mucho más allá de lo meramente estético: por todo el Palacio de la Regaleira encontraremos referencias a la masonería y a los templarios, como la Cruz de la Orden de Cristo del suelo de la capilla o la Cruz de la Orden del Temple esculpida en el pozo iniciático de Sintra (uno de nuestros lugares favoritos en la Quinta da Regaleira y del que te contamos un par de curiosidades debajo).

Al parecer, Carvalho Monteiro era uno de los miembros de los masones en Portugal, además de aficionado a la astrología, al esoterismo y a las ciencias ocultas, y quiso dejar constancia de ello sutilmente en cada rincón de la finca da Regaleira.

Y es que para apreciar el significado de la Quinta da Regaleira, concebida como un gran templo masónico, hay que ir dispuesto a observar y descubrir todas estas alusiones a la masonería a lo largo de sus jardines.

Por eso es un monumento que cambia completamente cuando se visita de la mano de un guía. Al verla por libre, es bastante difícil encontrar todos los símbolos.

La documentación histórica relativa a la Quinta da Regaleira, anterior a los tiempos de su compra por Carvalho Monteiro, es escasa. Se sabe que, en 1697, José Leite fue el propietario de una vasta propiedad, en los alrededores de la villa de Sintra, que hoy integra la quinta.

Francisco Alberto Guimarães de Castro compró la propiedad (conocida como Quinta da Torre o Quinta do Castro en 1715), en subasta pública y canalizó el agua de la sierra con el fin de alimentar una fuente.

En 1830 la quinta pasó al Dr. Manuel Bernardo y tomó el nombre que posee actualmente. En 1840, la Quinta da Regaleira fue adquirida por la hija de una comerciante de Oporto, Allen, que más tarde recibió el título de baronesa da Regaleira. De este periodo data la construcción de una casa de campo, visible en algunas representaciones iconográficas de finales del siglo XIX.

La historia de la Regaleira actual comienza en 1892, año en el que los barones da Regaleira venden la propiedad al Dr. António Augusto Carvalho Monteiro por veinticinco contos de réis. La mayor parte de las construcciones actuales de la quinta fueron terminadas en 1910.

La quinta fue vendida a Waldemar Jara d’Orey en 1942, quien, sin desvirtuar la concepción original del lugar, realizó pequeñas obras para acoger a su gran familia. En 1987 la Quinta da Regaleira fue adquirida por la empresa japonesa Aoki Corporation y dejó de servir como alojamiento; fue entregada al cuidado de guardeses y permaneció cerrada.

En 1997, el Ayuntamiento de Sintra adquirió este valioso patrimonio; poco después inició un exhaustivo trabajo de recuperación del patrimonio edificado y de los jardines. Desde entonces, la Quinta da Regaleira está abierta al público y alberga diversas actividades culturales.

Parece evidente que la concepción religiosa del mundo que preside la Regaleira se asienta en el cristianismo, pero en un cristianismo escatológico, relacionado con el fin de los tiempos.

Quiere recordarnos la lección de la escatología cósmica, que anuncia el fin del universo y de la humanidad, asentándose en la creencia de la supervivencia del alma después de la muerte. Se trata también de un cristianismo gnóstico, apoyado en discursos míticos y en conocimientos sagrados que prometen la salvación de los fieles y el retorno de los espíritus. Es, en fin, un cristianismo imbuido de ideales neotemplarios, asociados al culto al Espíritu Santo, que encontramos en la tradición mítica portuguesa.

La cruz templaria en el fondo del pozo iniciático, la Cruz de la Orden de Cristo en el pavimento de la capilla, así como todas las otras cruces dispuestas en la misma, testimonian la influencia del templarismo en el ideario sincrético de Carvalho Monteiro.

Carvalho Monteiro tenía el deseo de construir un espacio grandioso, en el que vivir rodeado de todos los símbolos que reflejaran sus intereses e ideologías.

Conservador, monárquico y cristiano gnóstico, Carvalho Monteiro quiso resucitar el pasado más glorioso de Portugal, de ahí el predominio del estilo neomanuelino —especialmente en el palacio, la capilla, así como en determinados elementos decorativos del jardín—, relacionado con la época de los grandes descubrimientos geográficos.

Sala de caza, es la sala más grande del lugar utilizada como comedor.

Esta evocación del pasado incluyó también el gótico y algunos elementos neoclásicos. La diversidad de la quinta está enriquecida con simbolismos de temas esotéricos relacionados con la alquimia, la masonería, los templarios y la Rosacruz.

Carvalho y Manini crearon un conjunto sorprendente, producto directo del espíritu del s. XIX, tiempo en el que se ensalzaron las fuerzas de la naturaleza y se evidenció la fragilidad del hombre. La quinta es consecuencia del romanticismo—movimiento iniciado en Portugal tras la revolución de 1820—, compartiendo con él el gusto por lo sublime, lo exótico y lo misterioso

nuestras charlas nocturnas.

 

 

 

 

 


La basílica del Sacré-Coeur de París, declarada monumento histórico …


La basílica de Sacre-Coeur y la plaza Louis-Michel de Montmartre, Paris, fueron declaradas monumentos históricos de Francia

Infobae/El País(M.Bassets)/cope.es  —  La basílica del Sacré-Coeur, uno de los monumentos más famosos de París, ciudad que domina desde lo alto de la colina de Montmartre, ha sido declarada monumento histórico en Francia. Igualmente fue catalogada la plaza Louis-Michel, situada delante del templo y cuyos jardines con escaleras son uno de los lugares más visitados y fotografiados de la capital.

El templo, de estilo neorrománico con inspiración bizantina, “es un monumento emblemático del paisaje parisino, de fama internacional, y el más visitado de la capital tras la catedral de Notre-Dame hasta el incendio de 2019″, señaló el Ministerio de Cultura francés en el comunicado que anunció la declaración.

La basílica fue comenzada a construir en 1875, en parte por el deseo del gobierno conservador de la época de purgar lo que se consideró excesos de la revolución de la Comuna de París de 1870-71, con varias decenas de miles de víctimas, muchas de ellas fusiladas. Por ello, el templo, cuya construcción no concluyó hasta 1923, ha sido asociado con la represión por parte de la república de inspiración ultracatolica surgida tras el final del imperio de Napoleón III.

Vista cercana de la basílica de Sacre Coeur en el barrio de Montmartre, Paris

“La basílica es objeto de una historiografía llena de contrastes. Pero proteger un monumento histórico no significa glorificar uno u otro aspecto de su historia”, precisa el comunicado del Ministerio de Cultura. Por ello, añade que el templo y la plaza “constituyen un testigo arquitectónico en la compleja historia del final del siglo XIX”.

Es, junto a la torre Eiffel y la catedral de Notre-Dame, el monumento más conocido de París. El Sacré-Coeur —la basílica del Sagrado Corazón de Montmartre— se ve desde buena parte de la ciudad. Es, como la torre Eiffel, una referencia para orientarse y un icono turístico.

Y algo más: un edificio que carga con una historia de luchas obreras y represión, la de la Comuna de París en 1871; una historia de enfrentamientos entre dos Francias —la laica y la ultramontana— que se ha apaciguado, pero que todavía suscita discusiones intensas.

La decisión por amplia mayoría en el Consejo de París —el Parlamento de la ciudad— de clasificar el Sacré-Coeur como “monumento histórico”, el 11 de octubre, cierra un capítulo en la historia. Ya pocos lo consideran ofensivo y nadie propone derrocarlo. Durante tiempo no fue así. Montmartre fue un lugar simbólico de la insurrección de 1871.

Ahí se encontraban buena parte de los 277 cañones que las fuerzas gubernamentales intentaron recuperar el 18 de marzo, lo que desencadenó una ola de violencia y el establecimiento de un contrapoder en París, como cuenta el historiador Michel Winock en La fièvre hexagonale (La fiebre hexagonal).

Un dibujo de 1871 sobre los fusilamientos de la Comuna de París.

Cuando, dos meses después, la Comuna fue sofocada a sangre y fuego, el proyecto de la nueva iglesia, finalmente consagrada en 1919, se convirtió el símbolo de la venganza de la Francia reaccionaria y católica contra la Francia obrera y revolucionaria. Es verdad que la idea del templo surgió antes de la Comuna, y su construcción comenzó después de la Comuna.

Pero la intención, como consta en una inscripción con un texto de 1872 en el muro interior de la basílica, era diáfana: hacer “enmienda honorable” de los pecados de la ciudad y la nación, teniendo en cuenta “las desgracias que desolan Francia y las desgracias mayores que quizá la amenazan”.

El Sacré-Coeur representaba, para sus impulsores, “un edificio de redención y de expiación más que de reconciliación”, escribe el historiador Pierre Nora en el diario Libération. Para los comuneros encarcelados o exiliados y para los familiares de los ejecutados, era un recordatorio, difícil de esquivar para un paseante en muchos barrios de la capital, de quién había ganado y quién perdido, y de que París—la roja, la revoltosa— era una ciudad cristiana.

Con el tiempo pasó a ser otras cosas para parisinos y turistas. Con sus torres bizantinas y su color blanco cremoso, el edificio diseñado por el arquitecto Paul Abadie encarnaba simplemente un monumento al mal gusto. Nora explica que el contrapunto republicano y progresista —no revolucionario, pero sí opuesto a las fuerzas de la reacción— sería la torre Eiffel, terminada en 1889.

Más adelante, el Sagrado Corazón de Montmartre se fusionaría con la identidad de la ciudad. Desde las películas a las postales, está inscrita en la identidad de París. Que una abrumadora mayoría del Consejo de París, dominado por la izquierda, votase a favor de conceder al Sacré-Coeur y sus alrededores la clasificación de monumento histórico, encaja con esta lógica.

Hasta ahora, estaba “inscrito” como monumento, pero no “clasificado”, una categoría superior. “La voluntad de la alcaldesa de París [Anne Hidalgo] y de mí misma, como adjunta a la alcaldesa, ha sido defender la protección patrimonial de esta basílica, pero siendo muy conscientes del vínculo intrínseco, fuerte con la historia de la Comuna de París”, explica Karen Taïeb, responsable en el Ayuntamiento del patrimonio, la historia y la relación con los cultos.

“Existe una historia memorial al lado de la historia arquitectónica del edificio: nuestra voluntad era que ambas historias perdurasen en diálogo y no borrando una u otra”.

La idea fue clasificar como “monumento histórico” tanto la basílica como los jardines a sus pies, que llevan el nombre de Square Louise Michel, la llamada Virgen Roja, una de las figuras de la Comuna. París retrasó un año el reconocimiento del Sacré-Coeur para no coincidir con el 150 aniversario de la Comuna en 2021.

“No se borra la historia, ni la memoria”, resume Taïeb, “sino que se reconoce, pura y simplemente, un carácter muy patrimonial del edificio”. La oposición, en París, ha venido de la izquierda. “No deja de ser un monumento edificado como una revancha contra la Comuna por los monárquicos y los católicos”, argumenta la comunista Raphaëlle Primet, presidenta de la comisión de Cultura y Patrimonio en el Consejo de París.

“Simbólicamente, para nosotros no es posible estar a favor de esta clasificación. Es una afrenta a los comuneros”.

Si algo pervive de aquella revolución o guerra civil, es una mística de la revuelta urbana, que procede de la Revolución de 1789 y que se ha repetido desde Mayo del 68 a los chalecos amarillosComo escribe Winock, al hacer balance de la Comuna: “El síndrome de la barricada permanecerá en el corazón de la vida política francesa, mucho tiempo después de que las barricadas hayan dejado de tener cualquier utilidad estratégica”.

La asociación Amigas y Amigos de la Comuna de París, fundada en 1882 tras la amnistía y el regreso del exilio de los comuneros, mantiene viva la llama en un pequeño local en el barrio de la Butte-aux-Cailles, en el sur de París. La decisión del Consejo de París, para ellos, supone una nueva derrota, simbólica esta vez. “Es olvidar otra vez estas personas que lucharon por una vida mejor, estas personas que querían una república social”, dice Françoise Bazire, la secretaria general de la asociación. “La represión fue sanguinaria, terrible. Es hacerlos morir de nuevo. Moralmente, claro”.

– “Lo encuentro horrible”

Cuando Bazire ve el Sacré-Coeur, los sentimientos que le provoca son más estéticos que ideológicos: “Lo encuentro horrible, más allá de la historia de la Comuna. Si por lo menos fuese bonito…”.

Cuando se le plantea que la decisión, a fin de cuentas, la ha adoptado un Ayuntamiento de izquierdas, sonríe: “Un Ayuntamiento de izquierdas… ¿Qué es la izquierda?”.

Sobre la posibilidad de deconstruirlo, dentro del movimiento para derrocar estatuas de personajes históricos que hoy se juzgan negativamente, zanja: “A este nivel, nosotros no haremos nada”. La diferencia es que el Sacré-Coeur no se juzga negativamente. Como máximo, ha sorprendido que todavía no tuviese esta consideración.

La clasificación como “monumento histórico” apenas ha creado polémica.

El historiador Nora explica en Libération este consenso por tres motivos. El primero es que, ante todo, se trata de un lugar turístico más que político y religioso. El segundo, que incluso arquitectónicamente el monumento ha salido de su purgatorio y los historiadores del arte aprenden a apreciarlo.

El tercer motivo para aceptar la monumentalización del Sacré Coeur es lo que Nora llama “la disminución progresiva del conflicto de las dos Francias, la católica y la laica”. Esta fractura no ha desaparecido del todo, pero hoy las divisiones más agudas son otras: entre la Francia de las ciudades y la del campo, o entre la Francia próspera y la de las banlieues multiculturales.

La laicidad ya no choca tanto contra el Vaticano, como a finales del siglo XIX y principios del XX, como con el islamismo.

El Sacré-Coeur en Montmartre es una memoria fría que no agita los corazones: una memoria que, al contrario de las de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial o la guerra de Argelia, ha dejado de doler.

– Las benedictinas de la Basílica del Sacre-Coeur de París cumplieron 136 años de Adoración Eucarística perpetua

Desde el 1 de agosto de 1885, las monjas benedictinas de la Basílica Sacré-Coeur, situada en Montmartre (París), no han dejado de acompañar al Señor en el Santísimo Sacramento. Se cumplen así 136 años de Adoración Eucarística perpetua en este lugar.

La Hna. Cécile-Marie, responsable de la Adoración nocturna en la basílica, explica que las religiosas no se marchan hasta que llega la siguiente, evitando así que el Señor se quede solo. En consecuencia, explica que puede darse alguna complicación si una hermana no llega a tiempo.

«La adoración no ha parado ni un minuto, incluyendo el periodo de las dos guerras mundiales», explica la religiosa. En este sentido, destacó una ocasión en la que, durante el bombardeo de 1944, los adoradores permanecieron en el interior del templo a pesar de la caída de algunos escombros.

Sin embargo, durante el confinamiento derivado de la expansión de la covid-19, los fieles laicos no pudieron acudir para acompañar al Santísimo. Ante esta situación, las catorce hermanas que residen en la basílica decidieron doblar sus turnos para estar con el Señor: «No hemos ayudado a la gente con batas blancas como médicos, pero hemos luchado contra la pandemia a nuestro modo: con oración», explica la Hna. Cécile-Marie.

El Jueves Santo de 2020, en el marco del centenario de la consagración de la basílica, Mons. Michel Aupetit, arzobispo de París, acudió al lugar para bendecir a París con el Santísimo Sacramento: «Sagrado Corazón de Jesús, desde está basílica, día y noche, Tu misericordia brilla en esta ciudad, Francia y el mundo, en el sacramento de la Eucaristía», expresó el obispo.

– La historia de la Basílica del Sacré-Coeur

Mientras la basílica era construida, la madre fundadora de la comunidad benedictina en Montmartre, Adèle Garnier, «escuchó acerca del proyecto y recibió una llamada divina para establecer la adoración perpetua en esta nueva iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, y le compartió la idea al Arzobispo de París», según explica la Hna. Cécile.

En ese momento, la religiosa estableció en el lugar de las obras una pequeña capilla para que los fieles pudieran acudir a rezar. De este modo, se organizaron turnos para la adoración al Santísimo entre los fieles.

También llegaron nuevas donaciones para sufragar los gastos de la construcción del edificio. Una de los donantes fue Santa Teresa de Lisieux, quien, después de una Misa a la que acudió con su familia, entregó un brazalete de oro para la confección de la custodia.

La construcción de la Basílica finalizó en 1914, varios años después de su inicio debido a las dificultades que presentaba el proyecto por la forma del monte. La consagración del templo por parte del Arzobispo de París tuvo que esperar hasta 1919 a causa del estallido de la Primera Guerra Mundial. Actualmente, la Basílica del Sacré-Coeur es el templo más importante de París después de la Catedral de Notre-Dame.

nuestras charlas nocturnas.


La Venecia más oscura y misteriosa…


National Geographic(A. de Medici)  —  ¿Existe una ciudad más romántica que Venecia? Pero toda cara tiene una cruz: la mágica ciudad de los canales esconde escabrosos relatos sobre fantasmas, asesinos de niños, ejecuciones públicas o disecciones de cadáveres, entre otras historias (algunas reales, otras mera leyenda) que hielan la sangre sin dejar de ser muy interesantes.

En el siglo XV, a orillas del Gran Canal había la tienda de un charcutero llamado Biasio, famoso por su “sguazeto”, una especie de estofado de carnes mixtas. Su receta tenía un ingrediente secreto que le daba un toque especial… ¿adivináis cuál? Un día, mientras comía, un hombre mordió lo que en principio le pareció un hueso… pero no: se trataba de un dedo humano.

Horrorizado, lo denunció de inmediato a las autoridades venecianas, que irrumpieron en la tienda y descubrieron una macabra sorpresa… el ingrediente secreto de los platos de Biasio era nada menos que carne de niños.

El carnicero asesino fue decapitado y descuartizado, y sus restos expuestos en cuatro puntos de la ciudad. Su tienda fue demolida, pero dio nombre a una parada del vaporetto.

Algunos de los canales de Venecia, con el tiempo, han sido cubiertos y se han convertido en calles, como es el caso del Rio Terrà dei Assassini. Su nombre no deja lugar a dudas: se le puso este nombre porque era un lugar especialmente “popular” para asesinar gente sin resultar visto. 

El número de incidentes llevó a las autoridades a instalar linternas de aceite en el siglo XII para que a los criminales les resultara más difícil esconderse, uno de los ejemplos más tempranos y curiosos de iluminación pública en Europa. Y también otra medida original: una ley que prohibía a cualquiera, fuese veneciano o no, dejarse barba larga, para que de esta forma fuera más fácil identificarle.

Otro nombre que lo dice todo: el Ponte dei Pugni, es decir, Puente de los Puñetazos, era un lugar donde la gente iba a pegarse. Pero no de cualquier manera: la historia se remonta a la rivalidad entre dos facciones rivales de la ciudad, los Castellani y los Nicolotti, emigrantes de las ciudades de Jesolo y Eraclea.

Desde septiembre hasta Navidad, estos se desafiaban periódicamente en combates a puñetazos sobre los puentes de la ciudad: combatían alrededor de 300 personas por cada bando y el objetivo era echar a todos los adversarios al agua, ya que los puentes carecían de barandillas. 

Este no era sin embargo el único puente en el que tenían lugar los combates, para los cuales se acordaba lugar y fecha al más puro estilo West Side Story. Las llamadas “guerras de los puñetazos” duraron hasta principios del siglo XVIII y fueron prohibidas cuando de los puños se pasó a los cuchillos.

En el Campo San Giacomo dall’Orio, unas placas recuerdan que en otro tiempo aquí se encontraba la Corte de la Anatomía: un espacio público en el que, desde 1558 hasta 1800, se realizaban disecciones públicas de cadáveres. Las disecciones formaban parte de la práctica de los estudiantes de medicina, pero anteriormente se hacían en espacios cerrados, lejos de las miradas morbosas.

En realidad, el hecho de hacerlas al aire libre despertó críticas y en 1671 se construyó una escuela de anatomía, que gozó de gran prestigio hasta que un incendio la destruyó en 1800.

Casi todas las islas de la Laguna Véneta pueden visitarse, excepto una: Poveglia. La historia de esta isla es muy siniestra, ya que durante las epidemias de peste de finales del siglo XVIII fue usada como fosa común para los apestados, cuyos cuerpos eran quemados… algunos de los cuales, todavía con vida. Más de 150.000 personas fueron incineradas, hasta el punto que las cenizas hicieron aumentar el nivel del terreno.

Por si esto no fuera suficiente, en el siglo XX se estableció un manicomio cuyos internos aseguraban ver a los fantasmas de los muertos incinerados, y que acabó cerrando. La isla no es accesible, a menos que logres convencer a alguien lo bastante atrevido para acercarte con su barca.

En el Sotoportego della Corte Nova se encuentra una curiosa piedra que, al contrario que las demás, es de color rojo. Su historia se remonta a la peste de 1630: una mujer llamada Giovanna tuvo una visión de la Virgen, que le encomendó pintar un cuadro con imágenes de santos y de la propia Virgen y colgarlo en la pared del Sotoportego della Corte Nova.

Casi inmediatamente la peste cesó, pero una de las piedras se volvió de color rojo y se dijo que en ella había sido aprisionada la epidemia. Desde entonces los venecianos consideran que pisarla trae mala suerte, aunque algunos sostienen lo contrario, que hacerlo atrae el dinero y el amor. ¿Te atreverías a comprobar cuál de las dos versiones es correcta?

En los jardines de la Bienal se encuentra la estatua de Giuseppe Garibaldi, uno de los artífices de la unificación italiana en el siglo XIX. Pero muchos no prestan atención a otra estatua que hay en el lado posterior del monumento: se trata de Giuseppe Zolli, uno de sus soldados que había jurado “cubrirle las espaldas incluso después de muerto”. 

Según la leyenda, en 1921 el fantasma de Zolli empezó a aparecer junto a la estatua de su general y se dedicaba a hacer la zancadilla a todos los que pasaban por detrás, fiel a su promesa: por ese motivo los venecianos decidieron incorporar a la parte trasera del monumento una estatua del propio Zolli, que de ese modo pudo descansar tranquilo sabiendo que su juramento sería mantenido.

Marin Faliero fue doge (jefe de estado) de la Serenísima República de Venecia entre 1354 y 1355, cuando su magistratura terminó del modo más abrupto posible: al descubrirse que había participado en una conjura contra otros nobles de la ciudad, fue condenado a muerte y decapitado.

Su cuerpo fue exhibido públicamente como escarmiento, antes de ser enterrado en la iglesia de los Santos Giovanni y Paolo. Desde entonces, la gente asegura haber visto el fantasma decapitado del doge vagando de noche por la plaza enfrente de la iglesia, buscando su cabeza.

En uno de los portales de la Escuela de San Marcos se puede apreciar un grafiti que representa a un hombre con un turbante y lo que parece ser un corazón en la mano. Es una referencia a la leyenda del Levantino, un hombre medio judío y medio turco que, frustrado por no ser aceptado por ninguna de las dos comunidades, se desahogaba pegando a su madre, que sin embargo continuaba queriéndolo.

Hasta que una noche, en un ataque de rabia, el hijo agarró un cuchillo y le arrancó el corazón; horrorizado por lo que acababa de hacer, huyó aún con el corazón en la mano. Al llegar a la Escuela de San Marcos, tropezó y cayó de bruces. En ese momento, el corazón cayó al suelo y pudo oír la voz de su madre diciendo: “¿Hijo mío, te has hecho daño?”; no pudiendo soportar la culpa, él se suicidó lanzándose al canal que lleva el nombre de Rio de los Mendigos.

Según la leyenda, el viento que se oye aullar en las frías noches de invierno son los lamentos del hijo que sigue buscando el corazón de su madre y el calor de su amor incondicional.

Las dos columnas que custodian la Plaza de San Marcos por el lado del mar son un punto de encuentro fácil, pero los venecianos más supersticiosos jamás aceptarían quedar junto a ellas. El motivo es que entre las columnas era donde, en tiempos de la República de Venecia, se ejecutaba a los condenados a muerte, por lo que se considera que pasar entre ellas atrae la desgracia.

En la fachada del Palacio Ducal, la sede del gobierno de la Serenísima, se pueden ver claramente dos columnas de color rojizo. Según la tradición, entre ellas se leían en público las condenas a muerte: sin embargo, los condenados tenían una última oportunidad para salvarse.

En la fachada del palacio que da al mar, se puede ver otra columna cuya base está visiblemente desgastada: si el reo conseguía dar la vuelta a la columna sin resbalar de aquella precaria superficie, era perdonado.

Ca’ Dario es uno de los palacios más sugestivos del Gran Canal, gracias a su preciosa fachada decorada con medallones de mármol y piedra de Istria. Su belleza contrasta con su terrible fama, ya que está considerado el palacio más maldito de Venecia: todos los que lo han comprado han sido asesinados, se han suicidado o han muerto en circunstancias extrañas, y se dice que sus espíritus aún vagan por la casa. Una leyenda atribuye esta “maldición” al rumor de que el palacio se construyó sobre un antiguo cementerio de los Caballeros Templarios.

En 1493, el gobierno de la Serenísima decidió sustituir el viejo mecanismo de la Torre del Reloj, que se encuentra en la entrada norte de la Plaza de San Marcos. El encargo fue confiado a los Rainieri, una prestigiosa familia de relojeros de Reggio Emilia: Gianpaolo y su hijo y heredero Giancarlo, quienes crearon un reloj de tal precisión y calidad que todavía hoy funciona.

Sin embargo, su recompensa fue muy desagradecida: para evitar que pudieran crear para otra ciudad una maravilla que rivalizara con aquella, el Consejo Mayor de Venecia ordenó que a ambos se les sacaran los ojos.

La isla de San Michele es el cementerio histórico de Venecia y, como cualquier cementerio, tiene sus historias de fantasmas. Ni se os ocurra visitarla en un día de niebla durante el inverno, ya que podríais encontraros con la procesión de las góndolas fantasmas…

En noviembre de 1904, un grupo de residentes de la isla de Murano volvía de Venecia; a pesar de la oscuridad y de la densa niebla, querían pasar la noche en sus casas sin esperar a que se hiciese de día.

Pero nunca llegaron a su destino, ya que a causa de la niebla las góndolas chocaron con un vaporetto y sus pasajeros se ahogaron en las gélidas aguas de la laguna, precisamente frente a la isla de San Michele.

Por ello se dice que, en los días invernales de densa niebla, frente al muelle de la isla aparece una procesión de góndolas fantasma escoltando los ataúdes de los pobres desdichados hasta el cementerio.

nuestras charlas nocturnas.


Chartres, la catedral de la luz con un laberinto en su interior…


National Geographic(J.Salabert)  —  La gran joya del gótico en Francia no es solo la consagración de la arquitectura de la luz, también alberga lugares misteriosos.

La catedral de Chartres, una de las mejor conservadas de Francia, supuso la consagración del arte gótico. Se alza sobre una cueva y un pozo donde los celtas ya veneraban a una deidad que daba a luz. Recientes restauraciones le han devuelto toda su luz y sus claras policromíasa esta catedral gótica de inigualables vidrieras y torres dispares, visibles a gran distancia sobre la fértil llanura de la Beauce.

«La maravillosa creación», en palabras de Stefan Zweig, lleva siglos fascinando a viajeros, peregrinos y artistas.

Símbolo absoluto del arquitectónico «arte francés» surgido en el norte del país con inusitada pujanza, la catedral, erigida a partir de 1194 en apenas tres décadas de auténtica fiebre constructora y cuyas vidrieras y estatuaria reúnen a casi 10.000 personajes, encarna como ninguna otra la asombrosa revolución ojival del gótico.

Ese ambicioso arte nuevo lanzado a la conquista de las alturas, llamado por vez primera gótico por el renacentista Vasari y empeñado en levantar sobre el corazón de las ciudades a la «Jerusalén Celeste» de sus anhelos.

«La época gótica es sobre todo la de un amor caballeresco por la Virgen –señala Cristopher Brooke–, heredado de las Cortes de Amor de Eléonore de Aquitania y de Blanche de Castilla, madre del rey Saint-Louis». Las armas de esta soberana pueden distinguirse en el rosetón norte, que ella y su hijo ofrendaron.

Sin embargo, mucho antes de que el culto mariano se impusiera por doquier, la Virgen gozaba ya de gran devoción en una Chartres próspera que le dedicaba sus cuatro ferias anuales. Leyendas locales aludían además a una «Virgo paritura» («Virgen que alumbrará»), venerada por druidas precristianos del siglo I, cuyo recuerdo honra la capilla dedicada a Nuestra Señora del Subsuelo en la gran cripta salvada, junto con su céltico pozo votivo, de las llamas que en 1194 devoraron casi toda la anterior basílica románica.

En el siglo xii la ciudad era famosa por su Escuela de eruditos capitaneada por Thierry y por ser un importante centro de peregrinación gra­cias al «Velo de la Virgen», donado en el año 876 por el rey Charles, nieto de Carlomagno. Al salvarse en 1194 dicha reliquia del fuego –junto con partes de la fachada occidental, dos torres y algunas vidrieras, entre las que destaca Notre-Dame-de-la Belle-Verrière–, el entusiasmo fue tal que las obras del nuevo templo comenzaron de inmediato.

Financiada por los gremios de comerciantes y artesanos y la realeza, la catedral que instauró los arbotantes mediante el uso de maquinaria de guerra a modo de grúas primitivas y a la que el poeta Paul Claudel tildó siglos después de «paraíso reencontrado», recibió donativos incluso de Ricardo Corazón de León.

Se optó por una piedra calcárea de gran claridad proveniente de las cercanas canteras de Berchères. Su novedosa apuesta por la luz, en concordancia con san Agustín, quien escribió que «elevar el color en la iglesia equivale a rechazar las tinieblas en beneficio de Dios», convirtió en apenas veintiséis años a esta pétrea «Biblia de los Pobres» de imágenes multicolores en el corazón vivo de la urbe.

De una urbe que la sentía suya hasta el punto de celebrar reuniones municipales en su interior y de que los mercaderes de vino tuviesen un espacio reservado en la cripta.

A diferencia de las abadías cistercienses, inmersas en un aislamiento aristocratizante, Chartres inauguró para la fe un nuevo y más entusiasta modo de estar en el mundo. Proust, que la reverenciaba y cuya memoria se conmemora en su casa-museo del cercano pueblo de Illiers –el Combray de su obra monumental–, escribió que «en su inmensidad, puede cobijar tanto al versado erudito como al creyente, al soñador como al arqueólogo».

Exactamente eso es lo que hoy experimenta quien vislumbra sus dos torres principales: la del Sur, llamada Campanario Viejo, de 103 m de altura y dos niveles octogonales, y la del Norte o Nueva, de 115 m y remate más tardío. O quien se adentra hacia su nave de anchura impresionante, determinada por la cripta en que se apoya, a través del prodigioso Pórtico Real de esculturas coronadas de los reyes de Judea y audaz mezcla iconográfica con visiones proféticas del Apocalipsis y alegorías de las artes liberales.

Al recorrer esta cósmica geometría de capillas radiantes, bóvedas de nervaduras vertiginosas y muros iridiscentes culminada en 1220, al peregrinar por su laberinto de diámetro casi idéntico al del rosetón oeste, al descubrir los motivos bíblicos, zodiacales y las escenas de vida cotidiana en su mar de vidrieras, el visitante atento intuye que de algún modo acomete una senda de iniciación.

Este laberinto de 12,89 m de diámetro y trazado circular, encastrado en la nave principal, es el mejor conservado de los misteriosos dédalos catedralicios franceses. El camino hasta su centro recorre 261,5 metros y simboliza el sinuoso peregrinaje hacia la Gracia divina o hacia la Jerusalén celestial.

Textos del medievo describen danzas litúrgicas pascuales en su interior, con el deán lanzándoles a sus canónigos una pelota amarilla como símbolo solar de la Resurrección. Si se proyecta la fachada sobre el pavimento, el Cristo del Fin de los Tiempos del rosetón se superpone en el centro del laberinto. Llamado «Camino de Jerusalén», puede recorrerse los viernes posteriores a la Semana Santa hasta Todos los Santos.

Las paredes de Chartres son tabiques de luz, gemas resplandecientes. La fórmula secreta de su diáfano azul de cobalto jamás oxidado se la llevaron a la tumba los maestros vidrieros. Con el esplendor iconográfico de soberbios rosetones y más de 2.600 m2 de superficie vítrea, Chartres no tiene rival en materia lumínica.

Sus 172 vitrales de altura vertiginosa llevan ocho siglos narrando en colores destellantes historias sacras y profanas que deben ser leídas de abajo arriba y de izquierda a derecha. Santos, profetas, soberanos o trabajadores de los gremios de las cofradías coprotagonizan esta rutilante armonía entre lo celestial y lo terreno.

Tres de las ojivas alargadas sobrevivieron al incendio del siglo xii. Durante las dos guerras mundiales, las vidrieras fueron desmontadas y resguardadas de los bombardeos.

Sea o no creyente, como el convertido Joris Karl Huysmans, que en 1898 le dedicó su novela La catedral, o el poeta Charles Péguy, quien escribió su «Presentación de la Beauce a Notre-Dame-de Chartres» tras peregrinar en 1912 a pie desde París como rogativa por su hijo enfermo. Hoy son miles los que efectúan ese mismo peregrinaje, llamado «el camino de Péguy» en honor al escritor caído en la guerra del 14.

Motivos religiosos o literarios aparte, más de un millón de visitantes anuales acuden a la catedral pintada por Corot, la más homogénea y acaso más bella de todas, cuya luz es la suprema de la exaltación. Porque no en vano Chartres, amén de importantísimo puntal histórico de Francia (allí se coronó rey en 1594 al anteriormente protestante Enrique IV, considerado el soberano más justo de la nación), es el auténtico faro gótico del mundo.

nuestras charlas nocturnas.


Los 7 monumentos favoritos de Portugal (según los portugueses)…


National Geographic(J.Sánchez)  —  Situada en el extremo oeste de la península ibérica, Portugal conjuga tradición con modernidad, paisajes costeros con enclaves del interior, pequeñas villas con ciudades como Lisboa u Oporto, y todo eso aderezado con el peso de la historia. El resultado no puede ser otro que una larga lista de lugares espectaculares a lo largo del país que cada año reciben miles de visitas turísticas. ¿Pero por dónde empezar?

Ahora hace dieciséis años, en 2006, el Ministerio de Cultura de Portugal decidió dar respuesta a la cuestión y junto a varias entidades impulsaron un concurso para decidir cuáles eran los monumentos más relevantes del Patrimonio Portugués.

Bajo el título de ‘Las Siete Maravillas de Portugal’, un grupo de expertos realizó una primera selección entre los enclaves clasificados por el Instituto Portugués de Patrimonio Arquitectónico (IPPAR). En total, casi 800 monumentos de los que solo quedaron 77 seleccionados. Luego, sería un Consejo compuesto por personalidades procedentes de sectores distintos el encargado de realizar una segunda selección, que se quedaría en 21 monumentos. El último escalón de este proceso que se prolongó aproximadamente un año tuvo a la sociedad civil como protagonista. Mediante internet y mensajería, los ciudadanos que quisieran podían votar los monumentos que ellos creían que debían formar parte de este selecto listado:

– Castillo de Guimarães: lugar de nacimiento del primer rey portugués.

Este majestuoso castillo de siete torres se alza sobre una colina de la histórica ciudad de Guimarães, en el norte de Portugal.

Fue construido en el siglo XI para defender al monasterio y las nuevas poblaciones de la región, así como para afirmar el poder ante otros señores feudales. Como anécdota interesante, se cree que en él nació Alfonso Henriques, el primer rey del reino de Portugal.

Durante la conquista cristiana de la península ibérica, los dominios de Vimaranes fueron otorgados, a finales del siglo ix, a un caballero de origen castellano llamado Diego Fernández, quien se estableció en el lugar. Una de sus hijas, Muniadona Díaz, se desposó con el poderoso conde Hermenegildo González, quien dominó los dominios de Portucale. Muniadona enviudó en 928 y adquirió estos vastos dominios, siendo repartidos entre sus seis hijos en 950. Ese año fundó un monasterio que procuró más tarde con tierras, ganado, objetos de culto y libros religiosos.

El poblado de Vimaranes se destribuía en dos núcleos: en lo alto del llamado Monte Largo y el otro en lo alto del montículo donde se había fundado el monasterio. Su situación era muy vulnerable ante las tropas musulmanas, provenientes de la frontera al sur de Coímbra, sumado a las incursiones normandas, oriundas del mar del Norte y llegadas en embarcaciones rápidas y ágiles, quienes asolaban las costas y los ríos navegables en aquella época.

Con el objetivo de proveer de defensa al núcleo monacal, se construyó en la cima del Monte Largo un castillo para el recogimiento de la población en caso necesario. Se conoce historiográficamente la carta de dotación del castillo a los religiosos, en diciembre de 958, acreditándose una estructura erguida, advocada a San Mamés, y compuesta por una torre posiblemente protegida por una cerca.

Un siglo después, la población de Vimaranes se encontraba entre los dominios otorgados por el rey Alfonso VI de León a Enrique de Borgoña, que formaban el Condado portucalense. El conde Enrique (1095-1112) y su esposa Teresa de León eligieron este municipio y su castillo como residencia. De este modo, la antigua construcción de Muniadona fue demolida y en su lugar se construyó la torre del Homenaje. El perímetro defensivo se fue ampliando y reforzando y se colocaron la puerta principal, al oeste, y la llamada puerta de la Traición, al este.

En 1127, dentro de los muros resistió Alfonso Enríquez al asedio de las fuerzas del monarca Alfonso VII de León, situación que llevó a Egas Moniz a garantizar vasallaje de su amo al monarca, siendo la villa liberada del cerco. No obstante, al año siguiente se produjo próximo al castillo la Batalla de San Mamede entre las fuerzas de Alfonso Enríquez y su madre Teresa de León, siendo vencedor el primero y declarando el Reino de Portugal.

Entre a finales del siglo xii y principios del siglo xiii, Sancho I fue probablemente el soberano que mandó iniciar el amurallamiento de la ciudad. A mediados del siglo xiii, durante el reinado de Alfonso III, se terminó el trazado del foso de la ciudad, unificando la villa del castillo (parte alta) con la villa de Santa María (parte baja). Las obras concluyeron con el gobierno de Dionisio I, anteriores al año 1322, cuando las tropas del infante Alfonso asediaron la ciudad y los portugueses salieron victoriosos. En su interior se conservó el muro de la parte superior, demolido en 1420

Durante el reinado de Fernando I se produjeron obras de refuerzo en la cerca de la ciudad, asediada por las tropas de Enrique II de Castilla, que entró en Portugal por el río Miño y ya había conquistado Braga. Durante la Crisis de 1383-1385 en Portugal, la villa, bajo gobierno del alcalde pro-castellano, fue nuevamente cercada en 1385 por las fuerzas de Juan I de Portugal, que consiguieron conquistarla. Este soberano unificó la jurisdicción de las dos comunidades (alta y baja), incorporándolas a un único concejo, a partir de entonces conocido como Guimarães (1389), que constaba de un perímetro de dos kilómetros, ocho torres y ocho puertas.

– Castillo de Óbidos: uno de los pueblos medievales más bellos de Portugal.

El Castillo de Óbidos se encuentra en la villa de Óbidos, que forma parte de la freguesia de Santa Maria, en subregión de Oeste, Portugal.

Es un buen ejemplo de fortificación medieval portuguesa, erigido en el siglo xii sobre un pequeño monte, desde donde domina la llanura circundante y el río Arnoya, al Este. Fruto de diversas intervenciones arquitectónicas a lo largo de los siglos, se integra en el conjunto de la villa, la cual preserva sus características medievales de manera casi intacta.

Clasificado como Monumento Nacional, el 7 de julio de 2007 fue elegido como una de las Siete Maravillas de Portugal.

El castillo se eleva en la cota de 79 metros sobre el nivel del mar, con planta en forma rectangular irregular (orgánica), mezclando elementos de los estilos románico, gótico, manuelino y barroco, distribuidos por dos zonas principales: la del castelejo (actual Pousada Del Castillo, o Pousada de Óbidos) y el barrio intramuros.

El perímetro de las murallas, reforzadas por torres de planta cuadrada y cilíndrica, alcanza 1.565 metros, totalmente recorrido por un adarve defendido por parapeto ameado. En algunos tramos, las murallas se elevan a 13 metros de altura.

El tramo este de la muralla constituye el núcleo del muro más amplio que rodea el castillo y la villa, y que, extendiéndose por ambos lados hacia el sur por 500 metros, cierra el perímetro en punta, en la llamada Torre del Facho.

El acceso se da a través de cuatro puertas y dos postigos, destacándose la Puerta de la Vila o Puerta de Nuestra Señora de la Piedad, encabezada por una inscripción, allí colocada por el rey D. Juan IV (1640-1656), y que reza: A la Virgen Nuestra Señora, que fue concebida sin pecado original. En su interior se encuentra una capilla con balcón, revestida de azulejos del siglo xviii.

Se destacan también:

  • El rollo de la villa, erguido en granito. En una de las caras el escudo con las armas reales y del otro el camaro de D. Leonor, que esta reina donó a la Villa en memoria de la red en que los pescadores le trajeron a su hijo muerto en un accidente de caza. En él, en el pasado, eran expuestos y castigados a los delincuentes y criminales.
  • El acueducto de la villa, con una extensión de 3 km, uniendo el monte de la Usseira y el de Óbidos. Mandado construir por la reina D. Catalina de Austria, esposa de D. João III (1521-1557) transportaba el agua que abastecía a las fuentes de Óbidos.
  • El crucero de la Memoria, construido en conmemoración de la toma de Óbidos a los moros por D. Afonso Henriques, señala el lugar donde éste montó campamento antes de conquistar la Villa.

– Monasterio de Batalha: una joya del gótico.

El Monasterio de Santa Maria da Vitória (en portugués, Mosteiro de Santa Maria da Vitória), coloquialmente conocido como Monasterio de Batalha,​ es un monasterio ubicado en Portugal, en la localidad de Batalha, provincia de Beira Litoral.

Es un ejemplo tradicional de la arquitectura gótica tardía portuguesa, o estilo manuelino, y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue elegido como una de las Siete Maravillas de Portugal.​ En este país, el IPPAR todavía lo clasifica como un monumento nacional desde 1910.​ Tiene desde 2016 el estatuto de Panteão Nacional.

Mandado edificar en 1386 por San Nuno de Santa María y el rey D. Juan I de Portugal,​ fundador de la dinastía Avís, en agradecimento a la Virgen por la victoria contra los castellanos en la batalla de Aljubarrota.​ Vinculado a la Orden de Santo Domingo, el monasterio fue construido a lo largo de dos siglos, durante el reinado de siete reyes de Portugal.

Sorprende al espectador con su profusión de enormes frontones, chapiteles, pináculos y contrafuertes y se ha convertido en un típico símbolo del nacionalismo portugués.

El monasterio fue construido para agradecer a la Virgen María la victoria de las tropas de Portugal sobre las de Castilla en la batalla de Aljubarrota en 1385, cumpliendo la promesa del rey Juan I de Portugal. La batalla puso final a la crisis de 1383-1385. El monasterio tardó dos siglos en ser construido, empezándose en 1386 y terminándose en 1517, durante el reinado de casi siete reyes.

Requirió los esfuerzos de casi quince arquitectos (Mestre das Obras da Batalha), pero para siete de ellos el título no fue nada más que un honor otorgado temporalmente.

La construcción necesitó recursos extraordinarios, tanto humanos como materiales. Se utilizaron estilos artístico y técnicas que eran desconocidos hasta ese momento en Portugal.

Entradas al Monasterio de Batalha | Tiqets

En el inicio de las obras del Monasterio de Batalha fue construido un pequeño templo, cuyos vestigios eran todavía visibles en los albores del siglo XIX. Esta edificación, Santa Maria-a-Velha (Santa María la Vieja) , también conocida por Igreja Velha (Iglesia Vieja) servía de local para la celebración de los sacramentos (las crónicas de la época dicen que era una iglesia humilde) y como cementerio para los primeros habitantes de Batalha: los arquitectos y los obreros que construían el monasterio.

El primer arquitecto fue el portugués Afonso Domingues quien se encargó de la obra hasta 1402. Él fue quién diseñó la planta y muchas de las estructuras en la iglesia y el claustro son responsabilidad suya. Su estilo era, básicamente, gótico radiante. Sin embargo hay influencias del periodo inglés denominado Periodo Perpendicular.

Hay similitudes con la fachada de York Minster y con la nave central y el crucero de la catedral de Canterbury. Se sabe que al proyecto inicial corresponden la iglesia, el claustro y las dependencias monásticas inherentes, como la sala capitular, la sacristía, el refectorio y anexos. Es un modelo que se asemeja al adoptado, en términos de organización interna, al del gran monasterio alcobacense.

El trabajo de Domingues fue continuado por Huguet desde 1402 hasta el año 1438. Este arquitecto, probablemente descendiente de catalanes, introdujo el gótico flamígero. Éste se manifiesta en la fachada principal, en la cúpula de la sala capitular, en la Capela do Fundador(Capilla del Fundador), en la estructura básica de las Capelas Imperfeitas (Capillas Inacabadas) y en las naves septentrional y oriental del claustro principal.

Fue el responsable de elevar la altura de la nave central hasta los 32,46 m. Alterando las proporciones consiguió que el interior de la iglesia pareciera incluso más estrecho. Terminó el transepto pero murió antes de finalizar las Capelas Imperfeitas. La Capela do Fundador, es una capilla funeraria, que fue añadida al proyecto inicial por el propio rey Juan I. Lo mismo sucedió con la rotonda funeraria conocida por Capelas Imperfeitas, iniciativa del rey Eduardo I de Portugal.

Durante el reinado de Alfonso V de Portugal, el arquitecto portugués Fernão de Évora continuó el proceso de construcción durante 1448 y 1477. Añadió el claustro de Afonso V (o menor) y las dependencias adyacentes. Fue sucedido por el arquitecto Mateus Fernandes el Viejo durante el periodo 1480-1515. Este maestro del estilo manuelino trabajó en el pórtico de las Capelas Imperfeitas.

Su hijo de nombre homólogo realizó la tracería de las arcadas del Claustro Real. Durante el reinado de Juan II fue notable su desinterés por la construcción.

El trabajo en el monasterio continuó en el reinado de Juan III de Portugal con la incorporación de la excelente tribuna renacentista (1532) de Juan de Castillo, único arquitecto con obras en cinco monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La construcción se interrumpió en 1516-1517, cuando el rey Manuel I decidió dedicar todos sus esfuerzos en la construcción del Monasterios de los Jerónimos, en Lisboa.

El terremoto de 1755 provocó algunos daños en el edificio, pero mucho más grandes fueron los daños infligidos por las tropas napoleónicas de Masséna, quien saqueó y quemó el edificio en 1810 y 1811. Posteriormente cuando los Dominicos fueron expulsados del complejo en el año 1834, la iglesia y el monasterio fueron abandonados y terminaron en ruinas.

En el 1840 el rey Fernando II de Portugal comenzó un programa de restauración del monasterio abandonado, salvando esta joya de la arquitectura gótica. Fue restaurado en el siglo XIX, bajo la dirección de Luís Mouzinho de Albuquerque, de acuerdo con la traza de Thomas Pitt, viajero inglés que estuvo en Portugal a finales del siglo XVIII y que fue la persona que diera a conocer por toda Europa el monasterio a través de sus grabados.

En esta restauración el edificio sufrió transformaciones más o menos profundas, marcadas por la destrucción de dos claustros, al lado de las Capelas Imperfeitas y, en el marco de la extinción de las órdenes religiosas en Portugal, por la retirada total de los símbolos religiosos, buscando convertir el monasterio en un símbolo glorioso de la Dinastía de Avis y sobre todo de su primera generación (la denominada Ínclita geração -generación ínclita- de Camões).

Data de esta fecha la actual configuración de la Capela do Fundador y la vulgarización del término de Monasterio de Batalha (para celebrar la victoria sobre Castilla en Aljubarrota) en detrimento de Santa Maria da Vitória, en una tentativa de erradicar definitivamente las denominaciones que recordasen el pasado religioso del edificio. La restauración duró hasta los primeros años del siglo XX.

Fue declarado monumento nacional en el año 1907.

En el año 1980 el monasterio fue convertido en museo.

En 1983 fue incorporado por la Unesco a su lista de lugares Patrimonio de la Humanidad.

– Monasterio de Alcobaça: en él descansan hasta tres reyes.

La Abadía de Santa María de Alcobasa (también conocida como Abadía de Alcobasa), es la primera obra gótica erigida en suelo portugués. Su construcción comenzó en 1178 por los monjes de la Orden del Císter. Es considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1989,​ y el 7 de julio de 2007 fue elegido como una de las Siete Maravillas de Portugal.

En este monasterio trabajó entre 1519 y 1520 el arquitecto Juan de Castillo, único arquitecto con obras en cinco monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, intervino en el segundo piso del claustro de D. Dinis, la fuente del lavabo y la Sacristía entre otras.

En el monasterio de Alcobasa se encuentran los siguientes enterramientos de miembros de la Casa Real de Portugal.

En el crucero de la iglesia:

  • Pedro I de Portugal (1367) y su mujer Inés de Castro.

Pedro I y su mujer Inés de Castro

– En la capilla de San Bernardo:

  • Alfonso II (m. 1223)
  • Alfonso III (m. 1279)

En el panteón real:

  • Urraca de Castilla (m. 1220), esposa de Alfonso II de Portugal
  • Beatriz de Castilla (1244-1303), esposa de Alfonso III de Portugal
  • Los infantes Fernando (1260-1262) y Vicente (1268-1271), hijos de Alfonso III
  • Infanta Sancha de Portugal (1264-1279), hija del rey Alfonso III de Portugal.

En el Claustro del Silencio:

  • Juan Alfonso (m. 9 de octubre de 1234), hijo bastardo del rey Alfonso II de Portugal.

– Monasterio de los Jerónimos: uno de los monumentos más visitados de Lisboa.

El Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém es un antiguo monasterio de la Orden de San Jerónimo y que se ubica en el barrio de Belén, en Lisboa, Portugal.

Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Juan de Castillo, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama. Se fundó en 1501 sobre el enclave de la Ermida do Restelo en lo que fue la playa de Restelo, ermita fundada por Enrique el Navegante, y en la cual, Vasco de Gama y sus hombres pasaron la noche en oración antes de partir hacia la India.

La primera etapa constructiva de la iglesia nueva comenzó en 1514 y fue ampliándose y modificándose hasta el siglo xx. Se financió gracias al 5% de los impuestos obtenidos de las especias orientales, a excepción de los de la pimienta, la canela y el clavo, cuyas rentas iban directamente a la Corona.

El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento. Destacan los portales principal y lateral, el interior de la iglesia y el magnífico claustro. Las capillas de la iglesia fueron remodeladas en puro estilo renacentista en la segunda mitad del siglo xvi y contienen las arcas funerarias de Manuel I y su familia, además de otros reyes de Portugal.

En los Jerónimos se hallan también las tumbas (neomanuelinas) del navegador Vasco da Gama y el poeta Luís de Camões. En una capilla del claustro descansan, desde 1985, los restos del escritor Fernando Pessoa.

En un anexo construido en 1850 se ubica el Museo Nacional de Arqueología, el Museu da Marinha se encuentra en el ala oeste.

En diciembre de 2007 se firmó en este monasterio el Tratado de Lisboa, un acuerdo de la Unión Europea que sustituye la Constitución Europea y reforma los tratados que estaban vigentes.

Este monasterio, al igual que la cercana Torre de Belém y el Monumento a los Descubrimientos simboliza la Era de las exploraciones portuguesa y se cuenta entre las principales atracciones turísticas de Lisboa. Junto con la Torre de Belém, el monasterio de los Jerónimos fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983

– Palacio Nacional da Pena: una fantasía arquitectónica  y que, con la Quinta da Regaleira y su pozo iniciático conforma uno de los paisajes más sorprendentes del país.

El Palacio Nacional da Pena (en portugués, Palácio Nacional da Pena) fue una de las principales residencias de la familia real portuguesa durante el siglo xix y a la vez constituye una de las máximas expresiones del estilo romántico del siglo xix en Portugal.

Se encuentra en la freguesia de São Pedro de Penaferrim en la ciudad de Sintra.

El palacio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.

Antiguo monasterio

La primera construcción de la que se tiene constancia es una pequeña ermita dedicada a Nossa Senhora da Pena durante el siglo xii. Posteriormente, durante el reinado de Manuel I de Portugal (1495-1521), el monarca instó a la edificación del Real Monasterio de Nossa Senhora da Pena, entregado posteriormente a los monjes de la Orden de San Jerónimo.

El terremoto de Lisboa de 1755 provocó que el monasterio quedara prácticamente en ruinas, aunque continuó teniendo un uso religioso hasta prácticamente la abolición de las órdenes religiosas en 1834. De esta época se conservan algunos restos en los jardines del palacio, como por ejemplo la Gruta del monje, a donde los religiosos solían acudir en busca de retiro espiritual​ y, además, se conservaba intacta la capilla con un magnífico retablo de alabastro atribuido a Nicolás Chanterenne.

Palacio y residencia real

Dos años más tarde, en 1836, la reina María II de Portugal contrajo matrimonio con el futuro Fernando II de Portugal, quien se convirtió en monarca luso debido a su esposa y, poco después de su llegada al país, comenzó a adquirir los terrenos del monasterio y las zonas aledañas de la sierra de Sintra con su propia fortuna personal debido a la fascinación que le produjo la zona de Sintra tras una excursión con su esposa.

Fernando II quiso recuperar el edificio como casa de verano para la familia real y, aunque los primeros proyectos incluían únicamente una pequeña restauración, finalmente la admiración del aristócrata por esta zona hizo que se decidiera a construir un palacio y ampliar las construcciones preexistentes bajo la supervisión del barón Wilhelm Ludwig von Eschwege, geólogo e ingeniero de minas que residía en aquel momento en Portugal.

Finalmente se convirtió en un recinto exuberante en el cual se pueden contemplar diferentes estilos que van desde el neogótico hasta al neoislámico, pasando por el neorrenacimiento y una visión pseudomanuelina que convierten el espacio en un ambiente claramente exótico.

Numerosas colecciones reales se trasladaron al palacio y a la vez se crearon ricos ornamentos, que fueron desde los célebres estucados hasta las paredes pintadas al óleo. Además, en las vertientes de la montaña se construyó un magnífico parque inglés que, junto con el palacio, se convirtió en un icono de la arquitectura portuguesa.

En 1853 se produjo el fallecimiento de la reina María II y su esposo Fernando pronto contrajo matrimonio de nuevo con la cantante de ópera Elisa Hensler, condesa de Edla, junto a la que construyó el Chalet de la condesa de Edla ubicado en el parque del palacio.

La segunda fase de ocupación por parte de la familia real se dio con la presencia de Carlos I de Portugal (r. 1889-1908) y su esposa Amelia de Orleans, quienes utilizaban el edificio como residencia de verano antes de continuar sus vacaciones en la Ciudadela de Cascais.

Su hijo, el rey Manuel II, también habitó el palacio durante largas estancias, manteniendo su antiguas estancias de príncipe como dormitorio principal, mientras que las antiguas estancias de su padre se establecieron para la celebración de actos oficiales.

La reina Amelia de Orleans se encontraba en el Palacio da Pena cuando se produjo la Revolución del 5 de octubre de 1910, que acabó con la monarquía en el país e instauró la Primera república portuguesa. Acto seguido, Amelia abandonó el palacio dirección Mafra donde se encontraba su hijo Manuel y su suegra María Pía y desde un yate en Ericeira abandonaron el país hacia Gibraltar.

República

El Palacio da Pena fue declarado Monumento Nacional en 1910 y la Unesco declaró el Paisaje cultural de Sintra, entre el que se encuentra el Palacio da Pena, como Patrimonio de la Humanidad en 1995.​ Desde el año 2000 Parques de Sintra se encarga de la gestión del parque del palacio y poco después, desde 2007, también se ocupa directamente del mantenimiento del palacio.

En 2013 el Palacio Nacional da Pena entró a formar parte de la Red Europea de Residencias Reales (European Royal Residence Network) y en 2020 en la Ruta Europea de Jardines Históricos, parte del Itinerario Cultural del Consejo de Europa. Asimismo, en los últimos años se han producido constantes restauraciones en el monumento, tanto en los jardines como en el palacio, para preservar su integridad, como la recuperación del Chalet de la condesa de Edla en 2013, que recibió el Premio Europa Nostra, o la restauración de la Gran Salón del palacio.

– Torre de Belém: el faro del Tajo.

La torre de Belém es una antigua construcción militar situada en la ciudad de Lisboa, capital de Portugal. Es una obra de Francisco de Arruda y Diogo de Boitaca que tuvo gran importancia en la Era de los Descubrimientos de Europa, ya que sirvió como fortaleza y como puerto desde donde partieron los exploradores portugueses para establecer el que sería el primer comercio europeo en la historia con China e India.

Cuando dejó de servir como defensa de invasores en el estuario del río Tajo se utilizó como prisión, como faro y también como centro de recaudación de impuestos para ingresar en la ciudad.

Se encuentra situada en la desembocadura del río Tajo, en el barrio de Santa Maria de Belém, al suroeste de Lisboa. Junto con el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.

También es conocida como Torre de San Vicente, ya que fue erigida en honor a San Vicente Mártir, patrono de Lisboa.​ Su nombre original era Castelo de São Vicente a par de Belém

Construcción (1516-1519)

Durante el siglo xv, el rey Juan II de Portugal diseñó un sistema defensivo para el estuario del Tajo que incluyó las fortalezas de Cascaes y São Sebastião en Caparica en la zona meridional del río. Estas fortalezas no protegieron al completo la desembocadura, por lo que se requirió una protección añadida.

​ En la Crónica de Juan II, aparecida en 1545,​ el autor Garcia de Resende afirmó que el monarca tenía una mala opinión de las defensas de Lisboa y que había insistido en construir más fortificaciones a la entrada del río Tajo para suplementar las existentes.​ Con este objetivo, ordenó la «construcción de un gran fuerte», pero su fallecimiento terminó con estos planes, por lo que el monarca Manuel I de Portugal recuperó la propuesta dos décadas más tarde y mandó erigir una fortificación militar en el margen norte del Tajo en Belém.

En 1513, Lourenço Fernandes escribió una misiva a sus amigos en la que mencionaba las intenciones del rey de construir una torre cerca de Restelo Velho, considerándolo esencial.

El proyecto comenzó sobre una roca basáltica saliente a poca distancia de la ribera, utilizando algunas de las piedras recolectadas para la construcción del monasterio de Santa Maria de Belém.

La torre fue diseñada por el arquitecto militar Francisco de Arruda,​ denominado como el «maestro de las obras de la fortaleza de Belém» por el rey Manuel I,​ y en 1516 recibió 763 bloques y 504 piedras para su construcción, entregadas por Diogo Rodrigues, tesorero del proyecto.

Mientras que la edificación progresaba, un gran barco de guerra de 1.000 toneladas, llamado el Grande Nou (Gran Nave), protegió el estuario del Tajo hasta la conclusión de las obras.

El edificio fue inaugurado en 1519, dos años antes del fallecimiento de Manuel I, y Gaspar de Paiva fue elegido temporalmente como comandante de la fortaleza; su misión se hizo permanente el 15 de septiembre de 1521, cuando fue nombrado primer capitán general, o alcalde, y la fortaleza fue llamada castillo de San Vicente (Castelo de São Vicente de Belém), en honor al patrón de Lisboa.

Añadidos posteriores

En 1571, Francisco de Holanda advirtió al monarca de que era necesario mejorar las defensas costeras para proteger la capital del reino, para lo que sugirió la construcción de un fuerte inexpugnable que defendiera fácilmente Lisboa y el fortalecimiento, reparación y finalización de la torre de Belém, hechos que podrían solucionarse sin un coste elevado. Francisco diseñó un bastión rectangular mejorado con varias torretas.

En 1580, durante la Batalla de Alcántara, las guarniciones establecidas en la torre se rindieron a las fuerzas españolas comandadas por el duque de Alba. Tras esta derrota, las mazmorras de la torre se convirtieron en prisión hasta 1830.

​ Asimismo, se construyeron los Barracones de Felipe durante el último cuarto del siglo xvi, un espacio rectangular de dos plantas construido sobre el bastión, dotándole a la estructura de esa visión que se ha conservado hasta la actualidad, con cruces esculpidas de la Orden de Cristo y torretas con bóvedas.

En 1589, Felipe II de España y I de Portugal ordenó al ingeniero italiano João Vicenzio Casale la construcción de un fuerte donde se ubicaba el «inútil castillo de São Vicente».

El ingeniero presentó tres diseños, proponiendo que el bastión fuera rodeado por otro nuevo de grandes dimensiones, aunque este proyecto nunca llegó a materializarse.

Un códice de 1633 para la Casa de Cadaval se insertó en una de las plantas, en uno de los arcos de los barracones y en uno de los cuatro grandes arcos en lo alto de la fachada sur.

Del mismo modo, existe una referencia del año 1655 inscrita en una placa ubicada en el muro norte del claustro, que certifica la función de la torre como aduana, punto de control y navegación a lo largo del Tajo; los navíos estaban obligados a pagar una tasa al acceder al puerto, cuyo precio fue ascendiendo.

Entre 1780 y 1782, bajo el reinado de María I de Portugal, el general Guilherme de Valleré construyó el fuerte del Buen Suceso, cuyas baterías estaban conectadas a un corredor occidental hasta la torre. Cuando las fuerzas francesas napoleónicas invadieron Lisboa durante la Guerra Peninsular, un destacamento de sus tropas se instaló en el interior desde 1808 hasta 1814.

Tras la retirada francesa, William Beresford aconsejó el fortalecimiento de las baterías de artillería costeras a lo largo del Tajo y el traslado de las más destacables hasta las esquinas del bastión de la torre, con el objetivo de mejorar la protección de los soldados, debido a que los muros tenían una altura baja.

El rey Miguel I de Portugal (r. 1828-1834) utilizó las mazmorras para encarcelar a sus opositores liberales,​ mientras que otra planta fue utilizada como aduana para los navíos hasta que el impuesto a embarcaciones extranjeras fue abolido en 1833.

Durante el reinado de María II de Portugal, Almeida Garrett protestó por las pésimas condiciones en las que se encontraba el lugar y persuadió al duque de Terceira para que comenzaran obras de restauración bajo el ingeniero militar António de Azevedo e Cuhna.

Este arquitecto demolió los Barracones de Felipe y amplió los elementos evangelistas en 1845-46. Entre 1865-67 se instaló un pequeño faro en la terraza sureste del edificio y comenzó un servicio de telegrafía, mientras se construía una fábrica de gas en las cercanías, cuya emisión de humo pronto conllevó varias protestas.

Monumento turístico

Las primeras acciones con el objetivo de preservar y rehabilitar la torre comenzaron a finales del siglo xx. En un primer momento, la propiedad de la torre pasó a manos del Ministerio de Finanzas en 1940, quien realizó pequeños trabajos de conservación. Más tarde, se eliminaron las estancias militares de las almenas y se construyó el claustro interior.

El diseñador António Viana Barreto comenzó un proyecto en 1953 de tres años de duración en el que integró la torre al litoral costero. En 1983 la torre de Belém acogió la XVII Exhibición Europea de Arte, Ciencia y Cultura, y se realizaron varios proyectos en la misma como la cubrición del claustro con un plástico transparente. Ese mismo año fue inscrita como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En la década de 1990, la propiedad fue transferida al Instituto Português do Património Arquitectónico (predecesor de IGESPAR), quien comenzó una restauración del edificio desde febrero de 1997 hasta enero de 1998; cuya remodelación incluyó el fortalecimiento de la torre y el bastión, remozando la balconada sur con acero inoxidable y resina epoxi, el tratamiento de los morteros y una limpieza estructural general.

Las estatuas de San Vicente de Huesca y del arcángel Miguel recibieron el mismo tratamiento.​ En 1999 el proyecto recibió el Premio Europa Nostra por su restauración exterior.

​ El 7 de julio de 2007 la torre de Belém fue clasificada como una de las Siete Maravillas de Portugal. En la actualidad, la torre es uno de los monumentos más importantes y representativos de la ciudad de Lisboa y de todo Portugal, con gran afluencia de turistas durante todo el año. En 2014 recibió cerca de 531 000 visitantes.

Una lista exigente en la que se han quedado atrás verdaderas joyas patrimoniales como la Universidad de Coímbra, la Torre de los Clérigos de Oporto, el templo romano de Évora o el Palacio de Mateus.

nuestras charlas nocturnas.


La biblioteca de Tombuctú: Una perla en el desierto …


Viajar(El Periódico/J.M.B.Martín)/El Reto Histórico(M.J.Andrade)  —  Aunque quizás ahora no te suene, Tombuctú ya era conocida incluso en tiempos de Heródoto, quien mencionó en alguno de sus escritos este lugar. Al estar situado en un punto estratégico, era mucho el comercio que allí se movía, con grandes mercados y mercancías exóticas del norte y sur de África. Esta importancia comercial la sigue teniendo en la actualidad, ya que sigue siendo un enclave histórico de la ruta comercial transahariana.

Además, también tenía mucho peso cultural en la época, ya que muchas de las bibliotecas y archivos más importantes del momento se encontraban allí. Fue un centro muy importante para el islam, sobre todo durante los siglos XIII y XVI, cuando la universidad de este lugar tenía un gran peso en toda la región.

Desde 1988, muchas de sus construcciones forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: dieciséis mausoleos dedicados a los santos musulmanes y tres tumbas que pertenecen a sus grandes mezquitas. Estas son Djingareyber, Sankore y Sidi Yahia, lugares de culto durante los siglos XIV y XV.

Sin embargo, en la actualidad esta ciudad se ve amenazada por diferentes causas. Una de ellas es natural y es que, al encontrase en la orilla del Sáhara, la arena del desierto está invadiendo cada vez más sus calles. Muchos científicos creen que en el año 2100 puede llegar a desaparecer y todo quedará bajo la arena del desierto. Además, también se ve amenazada por diversos conflictos armados y terroristas. De hecho, en el año 2012 se añadió a la lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro.

Tombuctú

La mayor parte de la ciudad se compone ahora de mercados y espacios públicos, y además se encuentra rodeada por una muralla de 5km, otro de sus grandes atractivos. Uno de estos espacios es la Biblioteca Andalusí, donde se encuentran más de 2.000 manuscritos de los siglos XV y XVI. Por todo ello, esta ciudad intenta volver a recobrar el turismo que ha ido perdiendo con el paso del tiempo y así volver a ser considerada como una de las perlas del Sáhara.

El desierto del Sahara es el tercero más extenso del mundo – a pesar de que normalmente le atribuimos la primera posición -. Se trata de una enorme franja que cubre la mayor parte del norte de África desde el océano Atlántico hasta el mar Rojo, inundando estas latitudes de terrenos áridos.

Es curioso pensar que hace muy pocos miles de años toda esta enorme franja tenía un clima húmedo y, de hecho, algunas áreas limítrofes están registrando un aumento de las precipitaciones en las últimas décadas. Pero existen otras regiones extremadamente áridas en las que la arena inunda todo el paisaje; tal es el caso de todo el norte y centro de la República de Malí, en donde se sitúa una de las ciudades más míticas y enigmáticas de toda África: Tombuctú.

Su solo nombre ya nos evoca misterio. Nos vienen a la cabeza las imágenes de lugares lejanos, exóticos para nosotros y, sobre todo, inaccesibles. Y, en cierto modo, así es en la realidad.

Situada junto al también enigmático río Níger – uno de los más largos de África y del mundo, cuyo curso fluvial fue un rompecabezas para los geógrafos durante mucho tiempo, al dirigirse en dirección contraria a la que lógicamente debería -, esta ciudad de origen Tuareg ocupa un punto estratégico atravesado durante siglos por importantes rutas comerciales.

Las largas caravanas de camellos que cruzaban el desierto del Sahara cargadas de bienes para comerciar alcanzaban Tombuctú para llevar a cabo sus transacciones. Aquí se daba el encuentro entre la parte subsahariana y el norte del continente, creando un importante centro urbano que se convirtió asimismo en una de las capitales culturales y religiosas más destacadas de África.

En sus tiempos de mayor esplendor, entre los siglos XIII y XVI, vivió una época dorada en la que fructificaron los templos, las mezquitas y las madrasas – se considera que en Tombuctú se creó la primera universidad de África y una de las primeras del mundo-.

La influencia religiosa del Islam en la ciudad y el recelo ante las intromisiones foráneas generaron la prohibición de entrada a la ciudad de cualquier extranjero no musulmán, lo que contribuyó al crecimiento del mito y el misterio de Tombuctú en el mundo occidental de la época hasta el periodo de conquista colonial por parte de Francia.

La gran proliferación cultural y religiosa de la población durante su esplendor atrajo a personas de todo el mundo musulmán, creando un crisol de identidades. La Universidad de Sankoré y las 180 madrasas de aquella época fueron un polo de atracción especialmente prolijo; de esta época procede el gran fondo documental que ha hecho de Tombuctú «la biblioteca de África».

Cientos de miles de manuscritos de incalculable valor que se conservaron en gran parte hasta nuestros días en diversos fondos, constituyendo un patrimonio documental único.

Pasear por las calles de arena de Tombuctú significaba un recorrido formidable por un mundo hecho a base de adobe. Las construcciones, levantadas con este material a partir de una técnica local de tratado del barro, se mimetizan a la perfección con los colores del desierto.

Monumentos como las tres mezquitas, Dinquereber – la más grande e importante -, Sidi Yahva y Sankore, decenas de madrasas y un buen número de mausoleos nutrían el paisaje urbano de esta perla del desierto.

Precisamente los mausoleos son el más fiel testigo del tradicional nombre que recibe Tombuctú como «la ciudad de los 333 santos»; se trata de las tumbas más destacadas de las grandes personalidades de Tombuctú que desde el siglo XV contribuyeron al enriquecimiento religioso, convirtiéndose en santos protectores de la población.

Mientras, el resto de moradas de estos santos se encuentran repartidas en otros diversos edificios de la ciudad donde era posible llevar a cabo el rito del culto.

La conocida como «perla del desierto» vio mermada su grandeza desde la ocupación francesa. El azote de las tormentas de arena y las inundaciones fueron deteriorando o destruyendo una parte del patrimonio de la ciudad.

Tras la independencia del país en 1960 y la declaración de Tombuctú como Patrimonio de la Humanidad en 1988, se pusieron en marcha diversos programas de recuperación; fruto de ello es la construcción de la Biblioteca Andalusí, que albergó un gran número de importantes manuscritos.

Posteriormente, en 2006, el gobierno nacional abrió un aeropuerto en la ciudad para atraer la llegada de turistas y dar pie a su renacimiento.

Sin embargo, pese a los esfuerzos, la inestabilidad política de la región, sostenida por el fervor religioso, hizo que los años siguientes comenzara una escalada yihadista que terminó con las ilusiones de la población por recobrar su antiguo brillo.

Tras la suspensión del Rally París-Dakar en 2008 y graves acontecimientos posteriores acaecidos con turistas, la atracción de Tombuctú decayó drásticamente. En 2012, a la amenaza yihadista se unió además la revuelta tuareg, acabando definitivamente con cualquier esperanza de la ciudad.

Muchos de los manuscritos sagrados fueron sacados de Malí para preservarlos del conflicto armado – si bien muchos han sido destruidos -, mientras que numerosos monumentos fueron destruidos, especialmente los mausoleos de los santos, considerados una forma de idolatría no permitida por los islamistas radicales.

Hoy en día, la Unesco ha reconstruido los mausoleos o templos destruidos, volviendo a dar esperanza a las pocas decenas de miles de habitantes que aún pueblan esta mítica ciudad cuyo reto, aunque difícil, es lograr que algún día vuelvan los turistas que sostenían la economía local y vuelva a resurgir el pasado esplendor de Tombuctú.

Tombuctú

– La biblioteca de Tombuctú: Una perla en el desierto

22 de mayo del año 1468. Miles de exiliados salen de Toledo con pasos cansados hacia lugares desconocidos. Entre ellos, el Jurisconsulto Ali b. Ziyad al-Quti (al-Quti = -el hijo de- el godo) de Toledo.

Ya no había sitio para ellos en un lugar donde pertenecer a otra religión se había convertido en algo muy peligroso. Cuentan las historias locales toledanas, que algunos se llevaron las llaves de sus casas con la esperanza de volver algún día a la tierra que abandonaban. La familia Al-Quti se llevó otro tipo de llave, la de la historia escrita que aún hoy muchos desconocen y que se confunde, desde entonces, en un nombre de leyenda: La Biblioteca de Tombuctú.

– El Guardián

Ismael Diadié es el guardián de unas de las bibliotecas más importantes del mundo. Él consiguió recopilar más de tres mil manuscritos antiguos en árabe, hebreo y castellano aljamiado (nombre dado por los árabes a las lenguas de los cristianos peninsulares). Ismael hizo realidad que la historia, nuestra historia, haya llegado a nosotros a través de los siglos gracias a su tesón y a su deseo de realizar un gran sueño: salvar el tesoro de la palabra escrita de la destrucción y de la ignorancia. Salvó, entre otros, 7.000 documentos del valioso Fondo Kati antes de huir de Malí.

Ahora, siglos más tarde, la biblioteca vuelve a estar en peligro: organizaciones yihadistas han destruido una gran parte del legado custodiado por Diadé, además de haber impuesto a sangre y fuego el dictado rigorista del credo islámico, a cerca de millón y medio de habitantes en el norte de Mali, vasto territorio desértico de 850.000 kilómetros cuadrados flanqueado por Mauritania, Argelia y Níger.

Prohíben pasear a parejas mixtas por la calle y destruyen los mausoleos sagrados, considerados Patrimonio Mundial por la UNESCO, de una ciudad que acogió libros venidos de toda Europa que eran copiados por sus copistas y que incluso León el Africano en su libro Historia y descripción de África y de las extraordinarias cosas que contiene, narra la importancia que tenía en Tombuctú el comercio de manuscritos:

Y hasta aquí llegan libros y manuscritos de la Berbería, que son vendidos por más dinero que ninguna otra mercancía. La moneda de Tombuctú es el oro puro, sin acuñar ni inscripción de ningún tipo

También Manuel Pimentel, siglos más tarde, mientras escribía su novela Monteluz, intentó documentarse sobre bibliotecas históricas desaparecidas. Templos de saber que ardieron estúpida y cruelmente por conquistadores y fanáticos que querían borrar cualquier vestigio de la cultura o de la religión odiada. Allí encontró, además de lo que buscaba, la amistad del sabio, Ismael Diadié.

Ahora estos libros en su largo caminar, vuelven a sus escondites ante el temor de sus cuidadores y estos, a su vez, huyen e inician, de nuevo, una diáspora a la espera de que sea la Comunidad Internacional, con el presidente de Francia a la cabeza, Françosie Hollande, la que actúe, ante esta nueva barbarie.

– Otros tiempos

Pero hubo un tiempo de esplendor, un tiempo lejano en el que cristianos, judíos y musulmanes convivieron en Toledo durante los siglos XIII y XIV en una frágil armonía. Alfonso VII y Fernando III creían firmemente en la importancia de una cohabitación pacífica y aunque la organización social, religiosa y económica era dispar, las tres culturas dieron un esplendor difícilmente de igualar a lo largo de la historia.

A mediados del S. XV, Ali b. Ziyad al-Quti abandona su tierra. Dejará atrás Toledo rumbo a Gumbu, (pueblo situado en la Curva del Río Níger), y junto a él una amplia comunidad de andalusíes. Ali b. Ziyad está decidido a buscar la paz y la tranquilidad en África y para ello iniciará un largo viaje acompañado no sólo de hombres y mujeres, sino también de la biblioteca que ha ido atesorando a lo largo de su vida. Unos libros que representan el eje de su memoria, la única tierra verdadera que les queda.

Ejemplares rescatados

Dejando Castilla y al-Andalus, su tierra paterna y materna, Ali b. Ziyad se daba al dolor del exilio, dolor que nace del abandono de todo lo que uno ha conocido y amado para una aventura cuya finalidad se desconoce. Su intención era buscar la paz y la tranquilidad; lo dice en una nota del 22 de Julio del año 1468, y esto es lo que espera ganar a cambio de lo que pierde; pero, su seña de identidad, la lleva entre la sangre y la tinta.

En 1495, Askia Mohamed– acompañado de su sobrino Alfa Mahmoud Kati, ilustre escritor andalusí y primogénito de Ali b. Ziyad al-Quti, organiza un viaje a La Meca: 2000 peregrinos los acompañaban; cansados del largo viaje, muchos decidieron abandonar y establecerse en ambas orillas del Níger.

Estos viajes fueron una de las causas que sembraron de apellidos, nombres y vestigios andalusíes-hispanos, las rutas de Tombuctú a La Meca. Se puede decir que en tierras lejanas tenemos hermanos; que nuestra sangre ha traspasado el tiempo y los exilios de nuestros antepasados.

dalailhayrat-copiado-en-marruecos-en-1484-este-manuscrito-lleva-78-notas-del-principe-mahmud-kati-hijo-del-toledano-ali-b-ziyad-al-quti

Este es el consejo que da a sus hijos Alfa Ismaël b.alfa Kati Mahmud tras asistir con dolor a la dispersión de su familia. Jimballa, Gundam, Kirshamba y Gumbu serán los lugares a donde se dirigirán; retornan al exilio. Para sus antepasados no hay mayor tesoro que dejar constancia escrita de su peregrinar, de lo que fueron, de lo que sufrieron.

La historia de los Godos ha sido desde siempre la un constante exilio, un constante abandono de un sitio para otro. El origen y gestas de los Godos del historiador Jordanes lo muestra; la historia de los Godos es la de una larga migración.

Arranca en las lejanas tierras de Escandinavia, pasa por los ríos, las estepas y los grandes centros europeos antes de ubicarse en Tolosa, y al final en Toledo.

Han adorado los dioses germanos, se han hecho con Ulfila cristianos arrianos antes de hacerse católicos con Recaredo y acabar musulmanes con la penetración del Islam en la Península Ibérica, época a partir de la cual se les llaman Quti. Estos Quti o Godos islamizados siguieron moviéndose entre Toledo, Córdoba, Sevilla, Cortés de la Frontera y otros centros andalusíes hasta el final del reino Nazarí de Granada.

Pasaran con Ali b. Ziyad al-Quti al otro lado del desierto y después de su muerte, sus hijos seguirán dispersándose en la Curva del Níger.

– La palabra escrita

Los manuscritos que componen la que hoy es una gran biblioteca, han pasado por innumerables aventuras: han sido cargados en camellos, y viajado en una piragua por el Níger, donde los pergaminos y el papel apenas soportaban el agua, y todo para poner a salvo los manuscritos de la destrucción de unos locos, incluso en algunos casos poniendo en peligro la vida. Pero el hombre, una y otra vez, se empeña en destruir la palabra escrita.

(Barth)

La palabra escrita es el testimonio de un saber que fundamenta un poder, así los que lleguen con nuevas verdades, nuevos criterios del Bien y del Mal, llegan también con el fuego y la espada, entran así en la historia dejando cenizas bibliotecas como las de Alejandría o de Sarajevo.

Pero Tombuctú ha sido mito durante siglos, la ciudad deseada, el lugar donde los grandes aventureros del S. XIX no conseguían llegar pese al empeño que ponían en ello.

Hasta 1880 sólo lo conseguirán cuatro europeos: René Caillié (1828), Heinrich Barth (1853), y Oskar Lenz y Cristóbal Benítez en 1880.

Otros muchos quedaron en el camino presa de enfermedades, asesinatos o abandonados en el desierto; ese gran espacio que separaba Tombuctú y que la hacía más deseada.

Pero los gritos de auxilio de Diadié fueron escuchados y muchas personas como José Saramago, Juan Goytisolo o Antonio Muñóz Molina se sumaron a un manifiesto promovido por el poeta José Ángel Valente:

                                                                                                                                (Caillie)

Tememos la dispersión y la desaparición de cinco siglos de historia de una familia ibérica en África. Cada día que pasa, un documento puede destruirse y con cada manuscrito perdido, desaparece una porción de la historia de la humanidad

Ellos dieron la voz de alarma para salvar un tesoro de valor incalculable y la Junta de Andalucía hizo la aportación económica necesaria, a través de un convenio que se firmó el 30 de junio de 2002 por el entonces consejero de Relaciones Institucionales, el andalucista Juan Ortega y los numerosos actos organizados por la Fundación Tres Culturas y a los que ha asistido en calidad de conferenciante, Ismael Diadié.

Desde aquello, la Biblioteca de Tombuctú brilló con luz propia, protegida de una más que posible destrucción, aunque ahora vuelve a estar en peligro de desaparecer, además de por la barbarie de unos locos, por el abandono y falta de interés por parte de la Junta, lo que ha llevado a paralizar el convenio y la digitalización y realización de las copias informatizadas.

Situación que fue denunciada por Rafael Sanmartín Ledesma, del Centro de Estudios Históricos de Andalucía y advirtiendo las consecuencias que acarrearía el incumplimiento de lo firmado.

Oskar Lenz(Oskar Lenz)

El profesor Jonh Hunwick de Chicago dijo que el fondo Kati es para la Curva del río Níger y por ende para África del Oeste lo que los manuscritos del Mar Muerto para Oriente o la Gueniza del Cairo para el mundo del Nilo.

No exageraba. Sólo después de un estudio exhaustivo, se podrá saber con exactitud lo que aporta esta biblioteca de 7026 manuscritos cuyos fechados van entre el año 1198 y el XIX.

Estamos ante una biblioteca doble. De un lado, tenemos los manuscritos propiamente dichos, y de otro, tenemos las marginalia que forman un total de 6162 notas. Estas notas marginales constituyen un archivo familiar puesto en las márgenes de los manuscritos.

Allí se encuentran diarios de viajes de algunos miembros de la familia, copias de cartas imperiales, censos demográficos, observaciones sobre el clima a lo largo de los siglos (XV-XIX) o copias de manuscritos andalusíes en vía de destrucción.

José Ángel Valente fue el primero en España en darse cuenta de la importancia de esta biblioteca cuando muchos intelectuales ignoraban que desde 1897 los franceses escriben sobre esta familia y que en todos los estudios africanistas siempre se habla de uno de  estos manuscritos: el Tarikh el-Fettach que se reedita bajo los auspicios de la UNESCO.

La familia Kati siempre agradecerá a José Ángel lo que hizo por la biblioteca, así como a todos los firmantes del Manifiesto del ABC y a aquellos políticos que no dejaron de apoyar como José Bono, entonces presidente de la Junta de las Comunidades de Castilla la Mancha, Manuel Chaves, expresidente de la Junta de Andalucía, o Miguel Ángel Cortés Martín, secretario de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica.

Esta historia, pido que se transmitida a todos los hermanos; la he oído de mi padre Ibrahin, este lo ha oído de su padre Mahmud, quien lo ha oído de su padre Mahmud, quien lo ha oído de su padre Alí b. Al-Mutawakkit bi-Allahb. Ziyad B. Bakr al-Quti al-Tulaytuli al Anbdalusi”

Muhammad b. Abana B. Mahmud Kati. Rihla, Fondo Kati, MS 86, folio 129-130, capítulo 104-105.

Así comienza el  libro de Ismael Diadié, publicado en RD Editores, Los últimos visigodos, la biblioteca de TombuctúIsmaél  ha heredado un gran tesoro y ha cumplido con el primer deseo; no sólo la ha transmitido a todos los hermanos, sino que ha puesto la Biblioteca a disposición del mundo.

Ha dado más de la mitad de su vida a salvaguardar la memoria de su familia y hoy lo vuelve a hacer poniendo a salvo de nuevo el tesoro que ha ido pasando de padres a hijos a través de los siglos que han conformado esta huida que no acaba.

Educado en los textos filosóficos por su padre, Ismael ha visto a lo largo de su vida la historia humana y por eso no duda en afirmar que tiene el amargo sentimiento de que “en la paz el hombre no descansa, sino prepara con acervo inquietud las guerras, y en los tiempos de convivencia, se medita los próximos holocaustos”.

Tombuctú, “la Perla del Desierto”, el lugar lejano y legendario que despertó el deseo de aventura de unos y la avaricia de otros, el sitio donde reposan nuestros antepasados desconocidos; es hoy el lugar de peregrinaje de muchos estudiosos que buscan entre sus legajos el olor del pasado, la historia que un día fue y el tacto de lo que otros escribieron y fueron.

La Gran Mezquita de Djenné

La Gran Mezquita de Djenné

Tombuctú es el lugar donde está depositado no sólo el legado de la familia Kuti, sino el de todos nosotros; Tombuctú es el final de un gran recorrido por los siglos, y su geografía, Tombuctú es el sitio donde descansa el sueño de toda una familia que ha luchado por proteger y transmitir la impronta de lo que fueron a lo largo de toda una vida y que ha podido hacer realidad Ismael Diadié. De él y su tesón depende que la sabiduría que guarda celosamente, llegue a los hijos, de los hijos, de los hijos, de nuestros hijos.

» En enero de 2014, Ismaël Diadié Haïdara recibió la Medalla de Oro de la Ciudad de Toledo, concedida por el Ayuntamiento de la capital regional en reconocimiento y valoración de los esfuerzos personales realizados por la Familia Kati para conservar y mantener una biblioteca con manuscritos únicos sobre la historia medieval de España y difundir este patrimonio documental.

Debido al conflicto bélico que afecta a la zona del Sahel, el fondo se encuentra ahora oculto y disperso para evitar saqueos. Bajo auspicio de la Fundación DKV, las ciudades de Toledo, Jerez y Tarifa están trabajando en un proyecto que permita su salvaguarda y su puesta al servicio de los investigadores y estudiosos en nuestro país. La iniciativa tiene puestos sus ojos en el año 2017, cuando se cumpla el 550 aniversario de la partida desde Toledo de Ali ben Ziyad. «

000

nuestras charlas nocturnas.


Alquimistas, fantasmas y monstruos: Un paseo por las leyendas de Praga…


National Geographic(A.Luján)  —  La capital checa no solo tiene uno de los cascos históricos más bellos de Europa: todos sus callejones y monumentos están forjados con capas superpuestas de historias y leyendas.

En esta ciudad, que esconde con recelo sus secretos y maldiciones, el paseo diurno de los visitantes se funde de noche con el vagar de figuras fantasmagóricas, ánimas en pena que, según la tradición popular, habitan en todos los barrios praguenses.

El deambular nocturno por las calles de día transitadas discurre entre sombras alargadas de farolas y torres afiladas, y un viento que mueve las hojas, pero también nos susurra y parece acariciarnos la espalda.

shutterstock 1283904028. El castillo de los defenestrados

EL CASTILLO DE LOS DEFENESTRADOS

La Praga primitiva nació en lo alto de una colina donde se construyó un bastión desde el que se dominaba el entorno y además se estaba a salvo de las inundaciones que regularmente provocaba el río Moldava. Cuando el rey Carlos I de Bohemia (IV de Alemania y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) regresó a su ciudad natal el año 1333, tras pasar su infancia en Francia, encontró la fortaleza inhabitable y tuvo que alojarse en una casa burguesa.

Conmovido por esta circunstancia decidió iniciar la reconstrucción de la ciudad y convertir el Castillo de Praga en el centro de su reino: de su reforma afirmaba que era «el jardín de mi placer». Cuando en el siglo XIV finalizaron los trabajos, Praga ocupaba el tercer lugar en esplendor después de Roma y Constantinopla; Londres, París o Moscú eran enclaves menores.

Durante aquellos tiempos medievales era costumbre lanzar por las ventanas a delincuentes y enemigos. Así sucedió con el revolucionario teólogo del siglo XIV Jan Hus, hoy héroe popular, que salió despedido desde lo alto del castillo.

iStock-176110938. Una estafa como una catedral

UNA ESTAFA COMO UNA CATEDRAL

Uno de los edificios más emblemáticos del recinto del castillo es la Catedral de San Vito, donde se guardan las joyas de la Corona, así como tumbas de reyes y santos. Se alzó donde había un altar para sacrificios consagrados a dioses eslavos.

Más tarde se construyó una rotonda románica dedicada a san Vito, protector de la ciudad, y en 1344 se inició la catedral actual. Para inaugurarla se enviaron reliquias del santo, aunque tuvieron que conformarse únicamente con su mano: el resto del cuerpo llegó siglos más tarde.

En el templo hay una imagen de Cristo que el rey Carlos trajo de Roma sirviéndose de una treta. Le gustaba tanto que pidió al Papa que se la regalase. Ante su negativa, consiguió que se la prestase los días antes de su regreso a Praga. El monarca aprovechó para falsificar la obra, devolviendo al pontífice una reproducción.

iStock-1194830308. El violinista desaparecido

EL VIOLINISTA DESAPARECIDO

En un extremo del recinto fortificado está el Callejón del Oro. El rey de Bohemia Rodolfo II lo mandó construir en el siglo XVI, con casas minúsculas para albergar primero a los arqueros y enanos de su corte, y luego a sus alquimistas: el Habsburgo estaba enfermo y confiaba desmesuradamente en estas y otras ciencias ocultas.

Abandonado durante décadas, el Callejón volvió a la vida a inicios del siglo XX, cuando se instalaron bohemios y escritores como Kafka. Hoy acoge tiendas de artesanías y recuerdos. Cerca está la Torre Daliborka, que en el siglo XVIII era usada como prisión.

El primer reo que la ocupó fue el caballero Dalibor, un buen hombre que aprovechó su encierro para aprender a tocar el violín, hasta el día que su música dejó de escucharse y él desapareció sin dejar rastro de su celda.

iStock-1387251456. La colina de los sacrificios

LA COLINA DE LOS SACRIFICIOS

Frente a la colina Hrad que corona el Castillo se halla la boscosa de Petrín, lugar de encuentro de enamorados que cada mes de mayo acuden para jurarse amor, depositando flores bajo la estatua del poeta romántico Karel Hynek Mácha. En tiempos primitivos, Petrín era como Hrad un lugar de sacrificios humanos a dioses paganos. Con el cristianismo acabó siendo un terreno destinado a viñedos, tradición que pervive.

iStock-1132861018. La isla de la virgen apagada

LA ISLA DE LA VIRGEN APAGADA

Junto a la escalinata que desciende a la isla de Kampa, con su molino de agua, en el muro de una casa puede verse un cuadro de la Virgen que estaba siempre iluminado desde que salvó milagrosamente de una inundación a los ocupantes. Pero surgió otra leyenda que afirmaba que cuando la luz se apagaba, quien pasaba frente a la imagen fallecía en breve. El dueño de la imagen optó por dejar de iluminarla…

shutterstock 217127341. Los fantasmas de Malá Strana

LOS FANTASMAS DE MALÁ STRANA

Cuando Wenceslao IV (rey de Bohemia entre 1363 y 1376) se peleaba con su esposa, la amenazaba con encerrarla en un prostíbulo. A los amigos que provocaban su cólera, los estrangulaba con sus propias manos.

Y si el cocinero no preparaba bien la comida, lo hacía atravesar con un asador. Este monarca solía pasear disfrazado de noche por las colinas de Praga, para frecuentar junto a su verdugo favorito las tabernas que allí había.

Entre las leyendas más temidas de Praga está la que afirma que ambos personajes siguen recorriendo de noche las calles empinadas del actual barrio de Malá Strana

iStock-174706522. El fisgón de San Nicolás

EL FISGÓN DE SAN NICOLÁS

Por Malá Strana corre el último tramo del Camino Real que ascendía hasta el Castillo por la actual calle de Jan Neruda. En ella puede verse la Casa del Águila Negra, que albergaba la Apoteca Real y hoy ocupa la Taberna del Gato. Se conservan muchos símbolos que se colocaban en las fachadas para identificar las casas y mostrar el oficio del propietario.

Perviven, por ejemplo, la Casa de los Tres Violines; la de la Copa de Oro, donde residía un orfebre; o la del Ancla de Oro, de navieros. Al pie de esta calle, cerca ya del Moldava, destaca la iglesia barroca de San Nicolás, cuya bóveda muestra frescos del patrón de los comerciantes.

Cuando se pintó, el artista puso como condición que nadie le viese trabajar. Pero hubo un joven monje que, escondido tras una columna, le espiaba. El día de la inauguración, el cura comprobó como el pintor lo había inmortalizado fisgando. Resulta curioso localizar su imagen.

shutterstock 1998089690. El Puente de Carlos, entre barbudos y huevos

EL PUENTE DE CARLOS, ENTRE BARBUDOS Y HUEVOS

Donde se halla el Puente de Carlos había antes otro de madera, destruido por las inundaciones. Su reconstrucción se encargó a un arquitecto italiano que consiguió fuese el segundo puente de piedra de su época, con más de 500 metros de longitud.

Orgulloso de su hazaña, quiso emplazar una escultura suya en uno de los pilares, pero fue sustituida en tiempos de Carlos IV por el «busto del barbudo»: cuando el agua llegaba a su barba, el Moldava se desbordaba y había que evacuar las orillas; cuando ocultaba su cabeza, todos corrían hacia el castillo.

El rey quería que su puente fuese el más robusto, por lo que mandó usar para sus cimientos una mezcla compacta de vino y huevos. Pero resultó que no había suficientes y hubo que traerlos de otros lugares. Como se rompían durante el viaje, los campesinos de Bohemia decidieron enviarlos cocidos, sin pensar que eso los inutilizaba para la argamasa.

Su ingenuidad tuvo que competir con los que querían ganarse el favor del rey enviando leche y requesón, inútiles para la masa. El mismo rey quiso colocar la última piedra, y lo hizo el 9 de julio de 1357 a las 5.31 horas, una secuencia numérica (135797531) ascendente y descendente a la vez, de reminiscencia esotérica.

iStock-119357048. El confesor sin lengua

EL CONFESOR SIN LENGUA

En tiempos de Carlos IV el puente solo estaba decorado con una cruz de madera. Ante ella oraban convictos y comerciantes deshonestos antes de ser lanzados al río encerrados en cestas de mimbre. Hoy son más de 30 las estatuas que lo decoran, todas con su historia o leyenda.

Una de las más queridas es la de San Juan Nepomuceno, confesor de la reina Sofía, esposa del rey Wenceslao (siglo XIV). Cuentan que pasaban tanto tiempo orando, que el rey empezó a tener celos del sacerdote. Un día mandó interrogarle con torturas, pero no consiguió nada, así que fue otra de las víctimas lanzada al Moldava, dicen que tras cortarle la lengua.

La leyenda dice que donde fue arrojado aparecieron cinco estrellas doradas que hoy se reproducen alrededor de su estatua, una de las más desgastadas porque la tradición asegura que quien la acaricia regresará a Praga.

iStock-1216726300. El pozo de los ladrones

EL POZO DE LOS LADRONES

Los reyes y su séquito recorrían el Camino Real cuando llegaban a la ciudad para ser coronados en el Castillo. A lo largo del trayecto había cervecerías y tabernas. Algunas de las más antiguas de Praga aún mantienen su nombre y ubicación, como Las Tres Avestruces (siglo XVIII) o La serpiente de Oro. Estos lugares fueron escenario de sonadas escapadas nocturnas de la realeza, una tradición festiva que desemboco a inicios del siglo XX en tertulias literarias con escritores como Kafka, Rilke o Kundera.

En el Camino Real que discurre por el barrio de Staré Mesto quedan edificios preciosos como la Casa Rott, una antigua ferretería reconocible por los esgrafiados de su fachada que representan escenas y herramientas de este oficio. Dicen que en su sótano había un pozo que escondía un tesoro, y por el que uno tras otro fueron cayendo los que se asomaban a robarlo: según la leyenda, son sus almas las que se escucha suspirar cuando se entra en el edificio.

Cerca está la Casa de las Tres Rosas, pintadas en la fachada por las hijas casaderas del primer propietario. Finalmente se casaron y se fueron de la ciudad. Pero se descubrió que siempre había sido el mismo pretendiente disfrazado el que se las llevaba, con el fin de dilapidar su fortuna tras dejarlas morir en la miseria.

iStock-500231058. Un esqueleto de portero

UN ESQUELETO DE PORTERO

El Camino Real también pasa frente a la Universidad Carolina, fundada por Carlos IV en 1348, que tenía en la entrada un esqueleto que sostenía un bastón de forma que parecía estuviera vigilando el acceso. Se dice que los huesos pertenecían al sirviente de un profesor de anatomía que le propuso comprar su cuerpo.

Y si de noche se recorre la cercana calle Liliova, que nadie se extrañe si se cruza con el fantasma de un jinete sin cabeza. En Praga todos saben que se trata de un caballero templario que fue decapitado tras renunciar a su fe cristiana, por lo que quedó maldecido a vagar eternamente.

iStock-1279996839. El relojero ciego

EL RELOJERO CIEGO

La plaza que preside la iglesia de Nuestra Señora de Tyn, con sus pintorescos pináculos góticos, era en la Edad Media una encrucijada de mercaderes que llegaban a la ciudad. En una esquina destaca el Ayuntamiento Viejo (siglo XIV), que desde 1410 acoge en su torre el famoso Reloj Astronómico, que cada hora hace sonar el canto de un gallo y narra con figuras la futilidad del tiempo.

En su época fue un invento tan codiciado que se mandó dejar ciego a su inventor. Pero este, más sabio, en venganza hizo girar un artilugio secreto que dejó detenido al reloj durante décadas.

Frente al Ayuntamiento, en el adoquinado se pueden ver unas cruces que recuerdan la ejecución en 1621 de 27 nobles checos que se habían sublevado contra el poder de los Habsburgo.

Y justo detrás de la plaza, la iglesia de Santiago, famosa por la acústica de su órgano barroco y por un elemento algo macabro: un brazo momificado que pende del techo. Parece ser que apareció el mismo día que un ladrón quiso robar las joyas del templo….

iStock-1297365865. El Gölem y el elixir de la eterna juventud

EL GÖLEM Y EL ELIXIR DE LA ETERNA JUVENTUD

Los judíos se instalaron en el siglo XII en un extremo de la Ciudad Vieja de Praga, donde vivían en un gueto sin poder participar de la vida pública. Como no podían salir libremente comenzaron a construir en el espacio que tenían, de forma que su barrio se convirtió en un laberinto.

De la antigua Josefov quedan dos sinagogas y un cementerio donde se ven hasta 12.000 lápidas, muchas superpuestas hasta en doce pisos debido, precisamente, al escaso espacio. Con frecuencia los relieves de las lápidas hablan de la profesión del difiunto, con tijeras de sastre o pinzas de cirujano.

En este cementerio no se ven flores, ya que la tradición es llevar piedrecitas. Una de las tumbas más buscadas es la del rabino Löw, defensor de los judíos checos, y creador de una de las leyendas más populares de Praga: la del Gölem. Se trataría de un ser monstruoso que ahuyentaba a los intrusos.

En realidad el rabino creó esta figurilla de barro, haciendo que su leyenda terrorífica corriese por la ciudad. Asimismo, al norte del barrio, en los alrededores del Convento de Santa Inés de Bohemia se vislumbra el cadáver errante de una monja asesinada por amor, y que se dice que ayuda a los enamorados.

Y también el Museo de la Alquimia, en cuyo sótano, Rodolfo II ocultó un taller para hallar la piedra filosofal y el elixir de la juventud.

shutterstock 91716260. La calle que no debería existir

LA CALLE QUE NO DEBERÍA EXISTIR

Carlos IV decidió ampliar la ciudad no sin antes consultar a los astrólogos que predijeron que la existente iba a desaparecer por incendios e inundaciones. Fue inaugurada a finales del siglo XIV, y el rey especificó los oficios de cervecero, herrero, tonelero y cerrajero que debían trasladarse al flamante barrio.

La Ciudad Nueva se fortificó, conservando torres de defensa medievales como la de la Pólvora, la única que prevalece de las murallas. Resulta curioso buscar Nekázanka, «la calle que nadie ordenó construir», como hizo llamarla el rey cuando descubrió que no figuraba en los planos que él mismo supervisaba.

En aquella época, las dos zonas de la ciudad estaban unidas por varios puentes: puede verse uno en la estación de metro de Mustek, a cinco metros bajo tierra. El corazón del barrio, –hoy Plaza de Wenceslao, casi toda peatonal y flanqueada por ejemplos de arquitectura modernista– acogía el mercado del ganado, que prevaleció hasta mitad del siglo XIX.

Este espacio fue el escenario de la Revolución de Terciopelo de 1989, que dio pie al fin de la época soviética.

nuestras charlas nocturnas.


Vigo: once planes sorprendentes más allá de las luces de Navidad…


National Geographic(M.C.Duarte)  —  Muchos desconocen que Vigo es la mayor ciudad de España sin rango de capital de provincia y que tiene el mayor puerto pesquero del mundo en volumen de capturas dirigidas al consumo humano. Fue la ciudad que más creció en el siglo XX y la que más rápido lo hizo, lo que ha hecho de la particularidad su sello de identidad.

Un lugar donde conviven bellos estilos arquitectónicos, colecciones de arte, un patrimonio industrial histórico, islas arrebatadoras, playas tranquilas, relatos de piratas e invasiones y atardeceres inolvidables en plena naturaleza. En resumen, una interesante ciudad que, no en vano, logró enamorar al mismísimo Julio Verne.

iStock-1308457566. Observar la arquitectura del Casco Vello y el Ensanche

OBSERVAR LA ARQUITECTURA DEL CASCO VELLO Y EL ENSANCHE

En el centro histórico de Vigo ya no se adivina, si no es por unos pocos metros de muralla, el pasado defensivo de la ciudad. Sin embargo, el legado señorial que los conserveros catalanes dejaron en el siglo XIX se puede observar en edificios como el Simeón o El Moderno que se reparten por calles como la Policarpo Sanz o la Avenida García Barbón.

Para conocer el conjunto histórico de la ciudad son de obligada visita la Praza de la Princesa, la Plaza de la Constitución, rodeada de pórticos, edificios de piedra y la Casa de la Cultura, y la Porta do Sol, donde una polémica escultura de un sireno da la bienvenida rodeada de bellos edificios.

Desde ahí, se puede conocer la calle del Príncipe, el eje comercial de la ciudad, punto álgido de la Navidad y hogar de antiguas instituciones, como correos, telégrafos, Palacio de Justicia e importantes empresas.

Para seguir la ruta, se puede conocer la calle cesteiros, donde aún se encuentran talleres de artesanos del mimbre, la Fortaleza de San Sebastián o la Concatedral de Santa María de Vigo, más conocida como la Colegiata, de estilo neoclásico, frente a la que se alzaba un olivo icónico que forma parte del escudo de la ciudad y del que se dice que salió un esqueje que se convirtió en el olivo centenario del Paseo de Alfonso XII.

Y aunque hay muchas más cosas que ver en su casco antiguo, es importante destacar la calle pescadería, conocida popularmente como la de las ostras, donde se prueban las mejores ostras de la ría de Vigo. En esta calle cubierta hay varios puestos donde las mujeres cuecen, muestran y venden ostras frescas.

Y siguiendo con la tradición vinculada al mar y a la pesca, es interesante pararse a observar las esculturas que salpican la ciudad y descubrir su significado, como el nadador, el emigrante o el bañista del arenal.

el castro yacimiento. Visitar el Yacimiento O Castro

VISITAR EL YACIMIENTO O CASTRO

Difícilmente se puede señalar una forma mejor de conocer una ciudad que ir a la raíz de sus orígenes y descubrir dónde, cómo y cuándo surgió. Para eso es importante acercarse al Yacimiento O Castro, ubicado en el monte que le da nombre, uno de los que goza de mejores vistas de la ciudad y situado en el centro de esta.

Se estima que fue entre los siglos II a.C y III d.C que un grupo de personas se asentó y amplió sus límites hasta convertirse en una urbe en la que ahora viven más de 300.000 personas.

A pesar de esa gran aumento de habitantes hasta el día de hoy, en el yacimiento solo quedan tres viviendas castreñas reconstruidas con el método de piedra circular. El tamaño del histórico lugar es de 1.800 metros cuadrados, y representa uno de los más poblados, extensos y evolucionados de Galicia.

Aprender cómo vivían los vigueses de hace aproximadamente 2.000 años no está reñido con conocer el vergel botánico en cuya falda se asienta.

Numerosas especies autóctonas se dan cita ante los ojos de los paseantes en un parque urbano único en la ciudad por sus sendas naturales, que llevan hasta la cima, y los antiguos restos de muralla que invitan a rastrear las raíces de una ciudad con muchas y muy interesantes etapas históricas, todas ellas constitutivas de la singularidad de esta localidad pontevedresa.

vigo bouzas embarcaciones típicas

RECORRER EL BARRIO DE BOUZAS

Independiente de Vigo hasta 1904, la absorción de esta localidad por parte de la ciudad fue inevitable tras su rápido e imparable crecimiento. Esta villa marinera guarda toda la esencia de la que fue una pequeña localidad de pescadores junto al mar, con sus pintorescas calles, casas bajas y alejada del bullicio y el tráfico del resto de la ciudad.

Esa distancia ayuda a ver este lugar como un remanso de paz con encanto local, donde las alamedas y las playas invitan a respirar, simple y llanamente, paz.

Ubicada al final de la extensa zona industrial de la ciudad, uno de sus lugares más conocidos, además de su paseo marítimo, es la Iglesia de San Miguel, que data del año 1697 y que cuenta con la particularidad de haberse erigido sobre una roca. También cuenta con un cruceiro, que marca el hipotético lugar donde nació esta pequeña villa, y un poco más allá de sus límites, el Museo del Mar, que ocupa la vieja fábrica de conservas Alcabre-Molino de Viento.

Orientado a conocer el mundo de la pesca y a comprender los ecosistemas marinos, muestra también la reproducción de un poblado de la Edad de Hierro que existió en el lugar: el Castro de la Punta del Muiño del Viento.

Bouzas es, también, un estupendo foco gastronómico alejado de las zonas más céntricas, y tiene algunas de las fiestas más animadas de la ciudad, como la del Cristo de los Afligidos, declarada Bien de Interés Turístico de Galicia, y la de la Brincadeira, en la que los vecinos se visten de época para conmemorar la retirada de las tropas napoleónicas de la ciudad en 1809.

Disfrutar del arte en el Museo MARCO

DISFRUTAR DEL ARTE EN EL MUSEO MARCO

Aunque Vigo nace y crece mirando al mar y centrando en él su economía y su forma de vida, hay cabida para grandes muestras de arte, como la del Museo de Arte Contemporáneo (MARCO).

Esta disciplina vanguardista se puede disfrutar en un gran edificio ubicado en la céntrica calle peatonal del Príncipe, y en él se pueden visitar exposiciones temporales dedicadas a la producción artística más reciente en arquitectura, arte en la red, diseño, cine, música y demás.

La historia de este edificio tampoco pasa desapercibida entre quienes cruzan sus puertas. A pesar de albergar esta moderna disciplina, sus orígenes se remontan a 1861, cuando José María Ortiz lo diseñó para albergar la cárcel y el Palacio de Justicia de la ciudad. Al rehabilitarlo, se decidió conservar algunos de sus trechos más característicos, como el espacio central que sirve de eje para las diferentes salas de exposiciones.

La programación de las muestras sigue tres líneas de programación: muestras multidisciplinares en ámbito nacional e internacional, investigaciones y revisiones históricas que fomentan la difusión del patrimonio de autores o movimientos artísticos gallegos unidos a lenguajes vanguardistas y otra dedicada a la producción de proyectos de creadores emergentes del panorama gallego.

iStock-1157594939. Descubrir las Islas Cíes

DESCUBRIR LAS ISLAS CÍES

Las Islas Cíes no son solo un paraíso natural, de las cuales quizá lo más conocido es la Playa de Rodas, valorada por algunos expertos como una de las mejores del mundo. Visible desde gran parte de la ciudad de Vigo, este archipiélago compuesto por tres islas, San Monteagudo, San Martiño y la del Faro guarda un patrimonio cultural que abarca ámbitos que van desde la religión hasta la biología, pasando por la arqueología y la historia.

Estas islas, a las que hay que acceder con reserva, fueron declaradas Parque Natural en 1980 y también incluidas en el Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia en 2002, en el que también se incluyen la Isla de Ons, la de Sálvora y la de Cortegada. El espacio natural de la isla, altamente protegido, es visitable a través de cuatro rutas de senderismo que conducen entre bosques de pinos, eucaliptos, matorrales y la visión de las dunas, las playas paradisíacas y los acantilados y sus cuevas.

Algunas de las rutas más famosas por las islas es la del Faro de Cíes, que transcurre junto a la playa de Rodas, el lago dos Nenos, donde se unen dos de las islas, y el camping, único alojamiento en el que se puede pernoctar. El faro mencionado, que data de mediados del siglo XIX, tiene unas vistas espectaculares de la ría de Vigo, por lo que vale la pena animarse a descubrirlo.

shutterstock 1324101173. Visitar el Pazo de Quiñones de León

VISITAR EL PAZO DE QUIÑONES DE LEÓN

Considerado como una de las señas de identidad de los vigueses, y parte importante de su oferta cultural, el Pazo Quiñones de León se remonta al Pazo de Lavandeira, una construcción erigida en 1670 que pasó de manos de la familia Tavares a la Montenegro y, más tarde, a la Valladares. No fue hasta finales del siglo XIX que Fernando Quiñones de León, viudo de la VIII Marquesa de Valladares, donaría a Vigo la propiedad con la condición de establecer en él un museo y un parque público.

Sus jardines, al estilo barroco francés, tienen seis partes diferenciadas, y cuentan con numerosas plantas ornamentales pero también exóticas, además de centenarias, como un camelio o el magnolio de pradera más grande de Galicia. El edificio dedicado al museo expone piezas de artes decorativas de los siglos XVIII al XX, como mobiliario, cerámica, porcelana, platería, textiles, cristal, casi todas donadas por el filántropo Policarpo Sanz.

Su planta baja, la principal, aún guarda el ambiente señorial de la residencia que un día fue, y aquí es donde se muestran las pinturas europeas de los siglos XVII y XVIII y algunos depósitos del Museo del Prado. Se considera que es en el Pazo de Quiñones de León donde se concentra la mayor colección pública de arte gallega del siglo XX, que comparte el espacio de este increíble museo con una exhibición de la arqueología de Pontevedra desde el paleolítico hasta la época romana.

ALFAGEME SALON JOSE CHAS. Conocer el pasado industrial de Vigo

CONOCER EL PASADO INDUSTRIAL DE VIGO

De la hojalata al ultracongelado. Así es como se podría resumir, o definir, según Vigo Turístico, el patrimonio industrial de esta ciudad. La gran historia de pesca, de conserva y de innovación en el sector se muestra en diversas rutas guiadas por algunos de los puntos más emblemáticos de un Vigo que creció alrededor de la riqueza económica y las posibilidades laborales que ofrecía el mar.

Desde Bouzas hasta el barrio de Berbés, antiguas fábricas, naves frigoríficas, grúas y empresas emblemáticas muestran, con la ayuda de antiguas fotografías y planos, cómo nació esta industria y cómo llegó a crecer hasta alcanzar tal magnitud. Esta ruta sobrecoge por la magnitud del patrimonio que se conoce de la mano de Esperanza Porto, historiadora del arte y gestora de patrimonio, y David Amoedo, técnico superior en desarrollo de construcción y planes de obra.

Los grandes nombres de la conserva y la pesca congelada, como los Alfageme o los Massó, resonarán entre las paredes vacías de algunos edificios que reflejan la pujante industria de principios del siglo XX y resuelven muchas de las dudas entorno a qué se esconde tras ese patrimonio, en gran parte olvidado.

iStock-1402832473. Admirar atardeceres en sus miradores

ADMIRAR ATARDECERES EN SUS MIRADORES

Más allá del mirador del parque de O Castro, punto neurálgico verde y de reunión de los vigueses, con sus 150 metros de altura y que permite disfrutar de la ría sin salir del casco urbano, hay muchas más opciones para no perderse uno de los planes obligatorios al visitar la ciudad: conseguir una panorámica que abarque, al menos, una parte de la ciudad y del océano que la baña, y si es al amanecer o al atardecer, aún mejor.

En el casco urbano también se encuentra el mirador, junto al icónico olivo, del Paseo Alfonso XII, pero vale la pena alejarse del centro y conducir por las curvas que dejan atrás el ladrillo y la piedra para subir entre verdes hasta lugares como el Mirador da Guía, donde una ermita dedicada a la Virgen de las Nieves y un faro dibuja uno de los recuerdos más bonitos de la ría. En el Monte de los Pozos, por otro lados, se puede ver desde las playas hasta parte de Baiona y las islas Cíes.

Quien prefiera un lugar de recreo, disfrutará más del mirador de A Madroa, cerca del casco urbano, con zona infantil y de picnic, donde se tiene otra perspectiva, en la que tiene más protagonismo el puente de Rande, la ciudad y las dos orillas de la ría. Sin embargo, dos de los más especiales están entre los siete montes que rodean la ciudad, el Monte Alba o Monte Cepudo, ambos a 500 metros sobre el nivel del mar, con una hermosa ermita y un restaurante que regala atardeceres de infarto.

Adentrarse en la ría con Ocean Secrets

ADENTRARSE EN LA RÍA CON OCEAN SECRETS

Un barco se mece al son del oleaje en el puerto. Puede pasar desapercibido, pero lo cierto es que una vez se sube en él, el visitante se sumerge en una experiencia que va más allá de la navegación. El Nautilus es el barco con el que la empresa Ocean Secrets embarca a los grumetes por un día y les adentra en las profundidades del océano, pero sin necesidad de mojarse un pelo.

Preparado al detalle para interpretar el medio marino, no solo por sus medios técnicos, sino por contar con el conocimiento de un biólogo marino, este barco navega entre las bateas para mostrar no solo las particularidades de la crianza de los mejillones, sino la fauna y flora marinas, gracias a Nemo, un robot submarino con una cámara subacuática.  Amparados por las aventuras de Julio Verne en sus 20.000 leguas de viaje submarino y repasando la historia del Capitán Nemo, se explica a los visitantes las crueles batallas que se llevaron a cabo entre ingleses y españoles en esta misma ría.

Tras esto, y con toda la atención puesta en el fondo del océano, se indaga en busca de pecios que puedan dar pistas sobre dónde está el oro que supuestamente se hundió en la Batalla de Rande para evitar que los contrincantes consiguieran arrebatarlo. Toda una experiencia didáctica, que consigue explicar el patrimonio culinario, el valor de la tradición, la riqueza biológica y el interés de la historia para entender Vigo.

playa alcabre y museo del mar. Pasear por sus playas

PASEAR POR SUS PLAYAS

A pesar de que Vigo es una ciudad industrial con un gran puerto que acapara el acceso al mar, su gran extensión y la gran línea de costa permitan que se pueda gozar de muy buenas playas. Más allá de las que se encuentran en las Islas Cíes, el barrio de Alcabre guarda algunos de los mejores secretos de sombrilla y toalla de los vigueses. Buenos restaurantes, paseos agradables, finas arenas…

Muchas de las playas de Vigo han sido premiadas por sus criterios de sostenibilidad y la calidad de sus servicios con una bandera azul. Santa Baia, en el barrio de Alcabre, es una de ellas, entre las cuales también destacan Carril, O Vao, Samil o Canido. Lo cierto es que es posible disfrutar de sus arenales durante kilómetros, por ejemplo, uniendo la playa de Samil con la de O Adro.

En la vertiente occidental, se encuentran la mayoría de ellas, como o Fechiño, o Serral u O Calzoa. En la parte oriental, bajo el Monte da Guía, se puede disfrutar de otras, como o Faro, o Areíño o Suacasa, entre otros.

georgina II. Conocer la historia conservera en el Museo Anfaco

CONOCER LA HISTORIA CONSERVERA EN EL MUSEO ANFACO

La Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco) cumplió 100 años en 2004 y decidió celebrarlo de la mejor forma: dando un paso al frente para cuidar su patrimonio, impulsar su promoción y divulgarlo. Los principales hitos históricos que marcaron la historia del sector conservero se muestran en este museo, algo alejado del centro de la ciudad, pero necesario para comprender cómo nació la industria conservera, quienes trabajaban en ella, sus avances y cómo todo este conjunto de particularidades transformó a Vigo.

Además de realizar un viaje en el tiempo a través de todos los materiales y elementos de oficina y publicidad que se utilizaron durante décadas (carteles, latas, anuncios, etc.), la visita se adentra de lleno en la era de la sardina, mostrando a Vigo como uno de los mayores exportadores de conserva de pescado y marisco y observando cómo era el trabajo en las fábricas y con qué herramientas y condiciones contaban los trabajadores.

De ahí, se salta ya a la segunda mitad del siglo XX, en el que se realizan grandes avances en el ámbito de la tecnología en la pesca y el tratamiento de la materia prima, suponiendo un cambio en los parámetros de calidad y sanidad. Desde la importancia del colectivo catalán en la zona hasta el papel y la organización femenina en el mundo de la conserva, este es uno de los mejores lugares donde conocer de cerca y a fondo este gran patrimonio industrial que forma parte del ADN de Vigo.

nuestras charlas nocturnas.


La otra Habana …


Deia(J.Pagola)/Yahoo noticias  —  Olvidarse de los convencionalismos y de la clásica postal cubana no es fácil. El ruidoso malecón; la pintoresca Habana Vieja, volcada absolutamente con los visitantes extranjeros; su ajetreada vida social, con numerosos lugares donde bailar temprano y trasnochar hasta el amanecer; La tradicional tasca Bodeguita del Medio, convertido en epicentro turístico; el restaurante La Guardia, lugar de encuentro de celebrities desde su aparición en la película ‘Fresa y chocolate’; los exiliados de Miami y el eterno bloqueo estadounidense; y, por supuesto, sus grandes iconos revolucionarios, con José MartíChe Guevara y Fidel Castro a la cabeza, este último muy presente en la vida social y política cubana cinco años después de su muerte y tras casi medio siglo de mandato…

La Habana de Instagram hipnotiza; la otra, la real, es igual de fascinante. Está llena de contradicciones, seguramente irresolubles. Es una ciudad detenida en el tiempo; preciosa, decadente, parcialmente en ruinas y congelada en el tiempo desde hace décadas.

Siempre se ha dicho que sin Fidel se iba a perder su romántica e inalterable esencia. La frase se ha repetido hasta la saciedad: «¡Hay que visitar Cuba antes de que se muera Fidel Castro y sea demasiado tarde!».

No ha sido así: la desaparición del viejo comandante, amo y señor de la isla caribeña durante cerca de 50 años, tan idolatrado como vilipendiado, ha supuesto un punto y seguido. Aquellos que han visitado la isla últimamente aseguran que las cosas siguen más o menos como siempre.

Después del adiós definitivo del viejo guerrillero marxista, el poder ha cambiado dos veces de manos. Primero fue su hermano Raúl Castro quien estuvo al timón, y ya desde abril de 2021 le pasó el testigo a su compañero y líder del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel. Cuba cambia sus presidentes, emprende reformas… y no termina de resolver su galimatías.

Hay un claro descontento en la población tras la pandemia. La vida es más cara, dicen, a pesar del aumento del salario mínimo. La sustitución de las dos monedas de la isla por el peso cubano o moneda nacional (CUP) desde el 1 de enero de 2021 parece que no ha surtido el efecto deseado.

El país no está «en mejores condiciones», como vaticinó Díaz-Canel días antes de que entrase en vigor la medida. Los ciudadanos critican las penurias y la escasez; todos miran al Gobierno. Las protestas llegaron hasta el Capitolio de la Habana el pasado verano sacudiendo el panorama político cubano.

Muchos compararon el clima de pesimismo generalizado con la situación vivida a principios de los 90 tras la disolución de la URRSS, su principal aliado económico.

Cuba es como ese cauto conductor que mira continuamente por el retrovisor del coche. Así es: avanza lo justo y necesario. Abonada a cambios cosméticos. Pero también es auténtica, vibrante y única.

Una realidad inexplicable y compleja que está grabada a fuego en la retina de todos, tanto o más que sus fascinantes rincones, incluidos los menos trillados y explotados por el turismo. Vamos con cinco de ellos.

– Un museo al aire libre

La Habana Vieja se ha convertido en un ir y venir de turistas. Cierto. Otra cosa muy distinta es que tengamos que esquivar este barrio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982. Continúa siendo un imán para los viajeros y siempre apetece volver a saborear su inconfundible aroma.

Conviene ser un poco más cuidadoso con las elecciones para no toparnos con marabuntas de visitantes y llevarnos un chasco entrando a lugares emblemáticos que están hasta los topes. No hay más secretos. Dicho esto, darse una vuelta por sus históricas calles -congeladas, restauradas o a medio hacer; ¡qué más da!- es una opción plausible.

¿Un lugar especial? La calle Mercaderes, adoquinada y peatonal. A su paso se recorre una parte importante del casco histórico, un auténtico museo al aire libre repleto de galerías y centros de arte, muchos de ellos gratuitos, tiendas y una arquitectura colonial perfectamente conservada que le transporta al viandante a los tiempos de su nacimiento, en el siglo XVII.

Arquitectura de la ciudad cubana de La Habana. 

– Cócteles y toques modernos

No todo ha cambiado para mal en La Habana Vieja. Jama es uno de esos restaurantes fusión del carismático distrito, a medio camino entre la cocina asiática (preferentemente japonesa) y la cubana. En los 80, la mezcolanza podría definirse como exótica y atrevida; hoy en día es lo normal.

El precio medio del menú, según la web alamesacuba.com, es de 8 a 14 dólares y se ofrecen tacos de camarones y pollo, así como tataki de atún, entre otros muchos manjares. También sirven coloridos cócteles y el inevitable surtido de sushi. La decoración es curiosa, está como en tierra de nadie; no es un sushi-bar al uso, pero tampoco se parece demasiado a la típica tasca habanera.

Para música jazz, tapas y más coctelería de fantasía nuestros pasos deberán dirigirse a la coqueta terraza de El del Frente, muy cerquita. Dos apuestas contemporáneas y ganadoras en el socorrido barrio turístico.

– Clase y distinción

Pocos lugares más elegantes en la capital cubana el Paseo del Prado, una extensa calle peatonal y arbolada que cruza de lado a lado, de norte a sur, el distrito municipal de Centro Habana para llegar hasta La Habana Vieja. No es Roma ni París ni Madrid, con quien comparte nombre y cierto espíritu, pero sus aires europeos son innegables. Diseñado por el paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier a finales de los años 20, fue la primera calle asfaltada de toda La Habana.

También se le conoce como Paseo de Martí, en honor al padre de la independencia cubana. A lo largo del Prado el ambiente es de lo más ecléctico: se ven niños jugando, hay actividades culturales, venta de obras de arte a pie de calle, trabajadores, paseantes… Llega hasta el Malecón y prácticamente alcanza el Capitolio.

El edificio del Capitolio en La Habana (Cuba).

– ¿Playas? Sí, en el este

En Cuba no hace falta desplazarse hasta la impersonal y masificada zona de Varadero, hecha a medida de los turistas de pulserita y piscina en resorts de lujo, para disfrutar de playas paradisiacas. A menos de 30 kilómetros de La Habana se encuentran las Playas del Este y en esta zona costera el municipio marinero de Guanabo es su principal atractivo.

En sus arenales se juntan familias enteras de veraneantes cubanos, un país mucho más auténtico que el que se empeñan en vender en las agencias de viajes y paquetes vacacionales.

– ¿The Cavern? No, Yellow Submarine 

En el país de Silvio RodríguezCompay Segundo o Celia Cruz el rock también tiene su pequeño y selecto lugar. Yellow Submarine, en una clara referencia a la famosa canción de los Beatles, es una sala de música en vivo articulada como asociación cultural.

Los días en los que no hay concierto la entrada no llega a dos euros (40 CUP) y si se tiene la suerte de toparse con una banda en directo habrá que desembolsar alrededor de seis euros (150 CUP). No es mucho gasto. Con una capacidad para unas 120 personas, además de grupos de versiones de los cuatro fantásticos de Liverpool, también se abren a otras propuestas con las guitarras eléctricas siempre como bandera.

Vehículos en La Habana (Cuba).

– Una capital noctámbula

Premio Príncipe de Asturias 2015, el escritor Leonardo Padura (La Habana, 1955) es una figura imprescindible de las letras castellanas gracias a las novelas policiacas protagonizadas por Mario Conde.

Este melancólico y desorganizado personaje con nombre de banquero corrupto español le ha granjeado la admiración y el reconocimiento internacional desde su inicio en los años 90 hasta el reciente ‘Personas decentes’ (Tusquets, 2022), en un total de diez entregas.

Además de entretener al lector con los habituales tics y trucos del género, Padura ejerce de termómetro de la realidad social del país y especialmente de la capital, donde ha vivido toda su vida.

En ‘La neblina del ayer’ (2003), por ejemplo, se adentra en los bajos fondos de La Habana.

Se trata de un viaje del pasado al presente; del excitante ambiente nocturno habanero de los años 50 a una ciudad deprimida y bastante poco recomendable que acaba de cruzar, con más pena que gloria, la puerta del siglo XXI. Conde -o Padura, según se mire: el sagaz policía es lo más parecido a un alter ego del escritor- se adentra en lugares poco recomendables donde la ley lo marcan personajes de dudosa ética, mostrando una ciudad alejada del clásico canon de son y boleros de La Habana Vieja.

foto de la capital cubana

Que en este país hay música por todas partes es un tópico que se cumple a rajatabla, sobre todo en la animada Trinidad, faro artístico de la isla junto a la omnipresente La Habana. La música y el baile se alternan en la vida local como si no hubiera mañana. La vida social es sagrada en la isla. La película ‘Viva’ (2015), del irlandés Paddy Breatnach, dio un pasito más en el (re)descubrimiento musical y cultural emprendido por Wim Wenders en el aclamado documental ‘Buena Vista Social Club’, de 1999.

Nominada a Mejor película extranjera, ‘Viva’ sorprende por la imagen liberal de una ciudad cabaretera en la que un chico cubano de 18 años se trasviste en su incipiente carrera artística y, al mismo tiempo, tiene que prostituirse para ganarse la vida. Esta historia de ficción nos sirve para conocer un poco mejor esa realidad alternativa y subterránea que también existe y escapa de los estereotipos. En La Habana merece la pena abrir los ojos y dejarse sorprender por lo inesperado. Para hacer el turista y cumplir con los tópicos existen millones de guías sobre Cuba.

Los coches antiguos de La Habana son un auténtico museo al aire libre

Viajar a Cuba es como volver atrás en el tiempo varias décadas, pero, si hablamos solo del aspecto automovilístico, significa retroceder más de medio siglo. Y es que por las calles y las carreteras del país caribeño circulan multitud de coches clásicos, en su mayoría modelos estadounidenses de los años 50.

Esta peculiaridad se da especialmente en su capital, La Habana, donde vehículos antiguos de Ford, Cadillac, Chevrolet, Dodge o incluso de marcas ya desaparecidas como Plymouth o Mercury convierten las calles de la ciudad en un auténtico museo al aire libre.

El bloqueo estadounidense a la isla y la situación económica del país están detrás de esta peculiaridad. Los coches de EE.UU. dejaron de entrar en Cuba en 1959 y la población se adaptó a las circunstancias reparando y manteniendo sus autos sin recambios ni piezas oficiales de las marcas. Estos carros, como los llaman los cubanos, fueron después pasando de generación en generación y aún siguen circulando por el país.

<p>Parece una foto de mediados del siglo pasado, pero no lo es. Pese a los coches antiguos que aparecen en la imagen, esta ha sido tomada recientemente en La Habana, la capital de Cuba. (Foto: Alexandre Meneghini / Reuters).</p>

Parece una foto de mediados del siglo pasado, pero no lo es. Pese a los coches antiguos que aparecen en la imagen, esta ha sido tomada recientemente en La Habana, la capital de Cuba.

<p>Por todo el país caribeño, pero especialmente en su capital, circulan multitud de coches clásicos, en su mayoría modelos de marcas estadounidenses de los años 50 del siglo XX. (Foto: Alexandre Meneghini / Reuters).</p>

Por todo el país caribeño, pero especialmente en su capital, circulan multitud de coches clásicos, en su mayoría modelos de marcas estadounidenses de los años 50 del siglo XX.

<p>Precisamente los años 50 del siglo pasado fueron una etapa de prosperidad en La Habana, que se convirtió en una especie de Las Vegas, donde el juego y el contrabando estaban a la orden del día. Muchos aprovecharon su buena situación económica para comprarse los coches estadounidenses más lujosos de la época. (Foto: Fernando Medina / Reuters).</p>

Precisamente los años 50 del siglo pasado fueron una etapa de prosperidad en La Habana, que se convirtió en una especie de Las Vegas, donde el juego y el contrabando estaban a la orden del día. Muchos aprovecharon su buena situación económica para comprarse los coches estadounidenses más lujosos de la época.

<p>Los 50 fueron también la época de la Revolución cubana, que culminó con la llegada al poder de Fidel Castro en 1959. Ello supuso el embargo estadounidense y sus coches dejaron de exportarse a la isla caribeña. (Foto: Fernando Medina / Reuters).</p>

Los 50 fueron también la época de la Revolución cubana, que culminó con la llegada al poder de Fidel Castro en 1959. Ello supuso el embargo estadounidense y sus coches dejaron de exportarse a la isla caribeña.

<p>Esos coches antiguos han ido pasando posteriormente de generación en generación dentro de las mismas familias debido a los problemas económicos de muchas de ellas. (Foto: Amanda Perobelli / Reuters).</p>

Esos coches antiguos han ido pasando posteriormente de generación en generación dentro de las mismas familias debido a los problemas económicos de muchas de ellas.

<p>En las calles se pueden ver modelos de Ford, Cadillac, Chevrolet, Dodge o incluso de marcas ya desaparecidas como Plymouth o Mercury. (Foto: Yamil Lage / AFP / Getty Images).</p>

En las calles se pueden ver modelos de Ford, Cadillac, Chevrolet, Dodge o incluso de marcas ya desaparecidas como Plymouth o Mercury.

<p>Incluso muchos de los taxis de La Habana son también coches antiguos estadounidenses. Los cubanos los llaman almendrones. (Foto: Fernando Medina / Reuters).</p>

Incluso muchos de los taxis de La Habana son también coches antiguos estadounidenses. Los cubanos los llaman almendrones.

<p>Con las múltiples modificaciones y arreglos que han ido sufriendo a lo largo de los años, estos autos conservan poco de sus características originales, pero su aspecto exterior sigue siendo prácticamente similar. (Foto: Yamil Lage / AFP / Getty Images).</p>

Con las múltiples modificaciones y arreglos que han ido sufriendo a lo largo de los años, estos autos conservan poco de sus características originales, pero su aspecto exterior sigue siendo prácticamente similar.

<p>En los años 60 y 70 llegaron a Cuba algunos coches fabricados en la Unión Soviética, pero estos no tuvieron tanto éxito como los estadounidenses. (Foto: Yamil Lage / AFP / Getty Images).</p>

En los años 60 y 70 llegaron a Cuba algunos coches fabricados en la Unión Soviética, pero estos no tuvieron tanto éxito como los estadounidenses.

<p>Uno de los aspectos negativos de este museo al aire libre es la gran contaminación que genera. Y es que los coches antiguos contaminaban más que los actuales y, después de haber sufrido tantas modificaciones, emiten aún más gases nocivos. (Foto: Yamil Lage / AFP / Getty Images).</p>

Uno de los aspectos negativos de este museo al aire libre es la gran contaminación que genera. Y es que los coches antiguos contaminaban más que los actuales y, después de haber sufrido tantas modificaciones, emiten aún más gases nocivos.

nuestras charlas nocturnas.


El pueblo blanco de las brujas…


Ubicado en la Alpujarra granadina, en Soportújar se encuentra la casa y la cabeza de Baba Yagá, una bruja procedente de países eslavos.

National Geographic/soportujar.org  —  Cuentan que brujas, hechiceros y mantequeros (seres que hacían pociones y conjuros con la grasa de los niños) se pasean por Soportújar, un pueblo de la Alpujarra granadina donde las pociones y los conjuros están a la orden del día. Se cree que en esta localidad se asentaron gallegos que trajeron con ellos costumbres, ritos y leyendas paganas.

La Cueva del Ojo de la Bruja, la Fuente de las Brujas, el Mirador del Embrujo, el Pozo de los Deseos, la Era de los Aquelarres o la cabeza de la bruja eslava Baba Yaga y su casa son algunos de los puntos más embrujados de esta localidad que vive su punto álgido en la Feria del Embrujo.

En realidad Soportújar también es un pueblo blanco como cualquier otro de la Alpujarra, pero tiene detrás una historia que le hace que sea tan peculiar. Tras la Revolución de las Alpujarras y seguida expulsión de los moriscos, este pueblo se repobló con habitantes de la zona norte de la península, sobre todo gallegos.

Sus costumbres y celebraciones paganas con fuertes raíces celtas donde hablaban de meigas sorprendieron a los pueblos vecinos, quienes por superstición y miedo a la terrible Inquisición, no lo comentaban a viva voz y esto hizo que se alimentase más la leyenda.

Con todo ello Soportújar ha sabido mantener este mito, mitad historia y mitad leyenda, y se ha convertido en un muy buen reclamo turístico, donde hasta sus vecinos tienen el ficticio gentilicio de brujas y brujos.

Al menos hasta el siglo XVI esta población se conoce por el nombre de «Xabotaya«, topónimo de origen desconocido. Además contaba con un segundo barrio enclavado en la zona del colegio actual que se llamaba «Aratagram». La etimología popularmente aceptada del nombre es «lugar de soportales», del término latino soportal, por lo que podemos pensar que el municipio ya estaba poblado en tiempos de los romanos.

Soportújar, el pueblo embrujado de la Alpujarra

Soportújar nace como núcleo urbano a partir de una alquería que en el siglo XIII dependía de la tahá de Órgiva. Hasta finales del siglo XVI estuvo habitado por musulmanes que introdujeron el sistema de regadío. Como parte del Señorío de Órgiva fue concedida a los hijos cristianos de Muley Hacén y posteriormente, como recompensa por el aplastamiento de la primera revuelta morisca, a Gonzalo Fernández de Córdoba el 26 de septiembre de 1499.

Por entonces era una población habitada por unas 70 familias moriscas. Como toda la comarca, tuvo especial protagonismo en la sublevación de Abén Humeya en el siglo XVI (1568-1571) y pagó las consecuencias con su despoblamiento tras la expulsión de los moriscos.Un hecho fundamental en la historia del municipio fue la Guerra de las Alpujarras (1568-1571) en el reinado de Felipe II.

Vencidos los musulmanes, debieron abandonar el municipio, siendo sustituidos por cristianos procedentes de tierras cristianizadas. Para que se establecieran, Felipe II les otorgaba la titularidad pública de casi todo el término municipal, es decir, en 1571 casi la totalidad del municipio no pertenecía a propietarios particulares, sino al común de los vecinos.

En esa época Soportújar era una pequeña aldea, con el paso de los siglos fue ganando población, así el Catastro de Ensenada, de mediados del S.XVIII, nos indica que el municipio tenía alrededor de 700 habitantes. Desde entonces ha conservado el carácter típico de la zona y se ha mantenido con un censo de población muy estable.

Decisiva también la Desamortización Civil de Madoz, realizada a partir de 1855, y en la que sacan a subasta las tierras que hasta entonces habían pertenecido al común de los vecinos, prácticamente el municipio se vendió en lotes al mejor postor. El mismo Madoz, en su «Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar», describe la población hacia 1840.

Las lluvias torrenciales de finales de 1860 eliminaron valiosas fincas de regadío en torno al Río Chico que fueron sustituidas por un enorme socavón, al deslizarse en masa toda la ladera (Romero Zurbano, 1909, pág. 158-159, citado por Jiménez Blanco). En 1869, el pueblo de Soportujar solicita al Congreso la anulación de un crédito de 31.000 escudos, del que los vecinos eran partícipes por imposibilidad de realizar el pago. Hacia 1870, Soportújar, que contaba por entonces con 669 habitantes, (Memoria sobre las Bibliotecas Populares, de Felipe Picatoste, 1870) era uno de los pocos pueblos en Granada que contaba con una biblioteca popular, con unos 160 volúmenes donados por el Ministerio de Fomento a petición del Director de la Escuela, D. Fernando Delgado Tobar.

El S.XX y ante la presión demográfica, los soportujeros/as comienzan a emigrar a numerosos destinos. La guerra civil coge a Soportújar en la zona sublevada, apenas si habrá víctimas directas, pero si se dejarán notar y mucho las secuelas de las destrucción, pobreza y hambre que todo conflicto conlleva.

La leyenda dice que este pueblo fue el elegido tanto por brujas como por hechiceros para realizar sus reuniones secretas. Los datos históricos desvelan que Soportújar fue repoblada, tras la reconquista, por migraciones de gallegos. Con ellos, trajeron diversas historias de meigas, así como varias leyendas paganas.

Es entonces cuando a los habitantes de este pueblo granadino se les empezó por llamar “brujos”. De ahí que Soportújar comenzara a llamarse como “pueblo de las brujas”. En cualquier rincón verás una referencia a ellas, ya sea en plazas, cuevas o hasta en los menús de los restaurantes. Es el momento de saber qué ver y qué hacer si decidimos visitar este curioso pueblo andaluz.

Algunos dirán que esta leyenda, que más que una historia concreta es un saber popular que se ha transmitido de generación en generación, se parece mucho a las ya contadas del norte. Bien, hay que desplazarse hasta allí para encontrar el origen. Estos brujos y brujas de Soportújar no eran naturales del lugar. Eran, en realidad, gallegos desplazados que se habían llevado a su nuevo hogar sus historias de meigas.

Estas historias corrieron como la pólvora por toda la región y los nuevos habitantes pronto fueron señalados con el dedo, con una palabra en la boca: brujos. Los gallegos tenían sus costumbres y creencias. Por ello fueron considerados individuos extraños en un momento en que, además, la Inquisición tenía un gran poder.

Cabeza de la Bruja Baba Yaga

Las sospechas de los vecinos se han transmitido, sobre todo, de manera oral, pero existen también escritos que certifican esta leyenda popular. Especialmente conocida es aquella que señala que estas brujas para volar se untaban los sobacos con manteca, una práctica que podría llevarse a debate.

Soportújar se desarrolló en torno al siglo XIII, a partir de un centenar de familias moriscas. Su importancia en la región creció a partir de la segunda mitad del siglo XVI, con la sublevación de Abén Humeya.

Este alzamiento constituye, además, el origen primero de la leyenda. Durante el reinado de Felipe II tuvo lugar la conocida como rebelión de las Alpujarras, iniciada en 1568 cuando las familias moriscas se negaron a aceptar las imposiciones y prohibiciones del monarca. Este, decidido a limitar su cultura, se enfrentó a una gran población que terminó expulsando de la región tras su victoria en 1571.

La zona quedó prácticamente despoblada. Aquí entran los gallegos.

Mirador del Aquelarre

Para recuperar la región, Felipe II tiró de población norteña que, como ya se ha dicho, llegaron con sus creencias y sus cuentos. Lo cierto es que esa leyenda tiene una base bastante interesante: el recelo propio de quien recibe pobladores extraños, tan diferentes culturalmente hablando.

A partir de los años 50 comienza el éxodo masivo hacia Alemania,Francia,….Prueba de esta sangría demográfica, se percibe en los siguientes datos, en 1950 había 850 habitantes, en 1975 apenas superaban los 200. Entre 1950 y 1980, Soportújar perdió las dos terceras partes de su población.

A partir de los años 80 Soportújar mejora las condiciones de bienestar (educativo, sanitario y servicios sociales), e incluso comienzan a retornar emigrantes y la población aunque envejecida se mantiene estable entre 300 y 400 habitantes. Su economía se basa sobre todo en el turismo rural, el medio ambiente, construcción y la carpintería, además de ser un lugar ideal para la tranquilidad y el retiro espiritual en el Centro Budista O Sel Ling.

Actualmente se promociona el turismo rural y se realizan diversas obras públicas, de mejora de accesos por carretera, pistas forestales y camnos rurales, la construcción miradores, rehabilitación de lugares de interés antropológico (brujería) en la antigua era pública de los Aquellarres, la entrada del municipio, la Cueva del Ojo de la Bruja, el Centro de Interpretación de la Bujería, el Mirador de la Plaza con la fuente de las Brujas.

En las últimas décadas se han asentado en el municipio soportujero ciudadanos británicos y otras nacionalidades, gracias a los cuales se mantienen sus datos de población.

nuestras charlas nocturnas.


Vysehrad, la misteriosa colina de Praga …


shutterstock 417578587

National Geographic(S.Martín)  —  Praga tiene mil rincones que sugieren leyendas y anécdotas del pasado. La colina de Vysehrad y su cementerio, al sur de la ciudad, es uno de ellos. Asomada al río Moldava desde la orilla este, Vysehrad ofrece además una de las vistas panorámicas más bonitas de la capital checa.

Al sur del barrio de Nové Mesto (Ciudad Nueva), la colina de Vysehrad reúne una colección de mitos que se remontan al mismo origen de la dinastía Přemyslida que reinó en Bohemia cuatro siglos hasta 1306. Las murallas medievales que protegían el Castillo Alto (el significado de Vysehrad), del que ahora prácticamente no quedan restos, abrazan ahora un extenso parque con vistas sobre el río Moldava y la ciudad de Praga.

Se cuenta que aquí residió Libusehija del patriarca Cech y considerada hechicera por sus visiones del futuro glorioso que aguardaba a la futura Praga. Para contentar a las tribus sobre las que gobernaba, Libuse se casó con Premysl Orác, que daría nombre a varias generaciones de reyes hasta la muerte de Wenceslao III.

EXTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO.

Los mitos de Vysehrad no acaban ahí. Dentro de la Basílica de San Pedro y San Pablo un cuadro representa la inquietante leyenda de la Columna del Diablo, que yace partida en tres piezas frente al templo, en el jardín de Karlach. Al parecer Lucifer apostó con un sacerdote de la colina que traería una columna de San Pedro de Roma antes de que este acabara de oficiar misa; gracias a la ayuda del santo padre de la Iglesia, el cura retrasó al demonio, ganó la apuesta y arrojó la columna fuera de la iglesia.

EL CEMENTERIO DE LOS 34 FANTASMAS

Otro enclave envuelto en misterios es el cementerio de Vysehrad, también conocido como de Slavín. Se extiende junto a la basílica como un jardín silencioso en el que se alzan 600 tumbas decoradas con bellas esculturas que representan alegorías sobre la vida y la muerte, lo pagano y lo cristiano, el bien y el mal… Científicos, literatos, artistas y personalidades políticas o militares de Chequia reposan en esta necrópolis ordenada y elegante, fundada en 1260 aunque su aspecto actual data de 1870.

UNA DE LAS BELLAS ESCULTURAS DEL CEMENTERIO DE VYSEHRAD

Los praguenses aseguran que al atardecer es posible vislumbrar o intuir la presencia de alguno de los 34 fantasmas que vagan entre las sepulturas. Hay hasta nueve perros de ojos rojos como el fuego, una doncella negra que marchita las flores con su aliento, un oficial francés asesinado, dos arquitectos ahorcados, monjes errantes e incluso un león que una vez al año ruge por si la nación lo necesita.

La entrada al cementerio es gratuita. Abre a las 8h todo el año, pero cierra a las 17 h de noviembre a febrero, a las 18h en marzo, abril y octubre, y a las 19h de mayo a septiembre.

nuestras charlas nocturnas.


Nueva York en cinco rascacielos icónicos …


National Geographic  — Probablemente sea Nueva York la primera ciudad del mundo que convirtió en todo un subgénero turístico a los miradores urbanos. Y es que hay pocas urbes que se dejen mirar tanto y desde tantos lugares distintos.

Ver y dejarse ver, porque los miradores de Nueva York sirven tanto para observar el skyline de la ciudad como para encontrarse, ¿o es que hay alguien que no recuerde el encuentro entre el tímido Sam Baldwin (Tom Hanks) y a la romántica Annie Reed (Meg Ryan) en el mirador del Empire State, en Algo para recordar (1993)? Desde el más clásico mirador, hasta la incorporación más actual del Summit One Vanderbilt, estos son los rascacielos desde los que enamorarse a primera vista de Nueva York.

iStock-1351872735. Empire State B

EMPIRE STATE BUILDING

Clásico entre los clásicos neoyoquinos, el Empire State es el mirador más cinematográfico del mundo y, seguramente, el que tiene las vistas más deseadas: Nueva York parece una maqueta desde la planta 86.

Lo mejor es llegar un rato antes del atardecer para observar cómo la luz va cambiando y comienzan a encenderse las luces de la ciudad. Para ver lo lejano con más detalle, cuenta con sus icónicos binoculares.

El Chrysler, todo el Hudson Yards, el Flatiron parecen entonces que están a tocar de la mano. Al ser el mirador exterior, se siente la ciudad de una forma emocionante, en contacto con todos los poros y sentidos. Además, no tiene vidrios interpuestos que marquen las fotos con indeseados reflejos.

Desde 2019 cuenta con otro mirador en una posición más elevada, en el piso 102, que permite una visión de 360 grados, casi como si fuera un gigantesco faro urbano.

……….

iStock-696557212. Top of the Rock

TOP OF THE ROCK

Este mirador que se encuentra en en el corazón del Midtown, en el Rockefeller Center, soluciona el inconveniente más evidente del Empire State: obtener una vista de Nueva York con el icónico rascacielos enfrente en primer plano.

Desde él también se divisa el Central Park como si se tratara de una enorme alfombra verde, aunque con los nuevos rascacielos que se han construido vecinos, la vista al parque ya no es total. Hay dos terrazas desde las que ver la ciudad, la 69 y la 70. La primera está rodeada de cristales protectores, pero la segunda no por lo que es ideal para el selfie más neoyorquino.

One World Observatory

ONE WORLD OBSERVATORY

Más que un edificio, el One World Trade Center es un símbolo.

Ubicado en Lower Manhattan, en el mismo sitio donde estuvieron las Torres Gemelas, es el rascacielos más alto del hemisferio occidental y, por lo tanto, se trata del punto más elevado desde el que se ve Nueva York. De la planta 100 a la 102 está el observatorio, una experiencia que doméstica las sensaciones de otros miradores urbanos de la ciudad con la tecnología.

Ya los elevadores SkyPod son toda una declaración de intenciones y, en los 47 segundos que tardan en subir, aleccionan a los visitantes con una proyección multimedia que explica la evolución de la ciudad: vertiginoso. Aunque no tanto como las vistas de 360º que se obtienen desde arriba, una panorámica muy distinta a la que brinda el Empire State o el Top of the rock, con la presencia protagonista de la mismísima Estatua de la Libertad.

iStock-1355580025. Edge en Hudson Yards

EDGE EN HUDSON YARDS

Flotando sobre la inmensidad urbana, esa es la sensación que se tiene desde el mirador de The Edge.

Viendo sobresalir 20 metros hacia el exterior con respecto a la fachada su terraza a 345 metros de altura se entiende el nombre que le han dado: borde o filo.

Ubicado al oeste de Manhattan, en pleno centro del barrio de Hudson Yards, con The Vessel a pocos metros de distancia, este observatorio al aire libre brinda una postal de Nueva York similar a la del Empire State, pero desde el otro extremo. Con una ventana triangular de vidrio en mitad de la terraza, las fotos de la ciudad ganan en creatividad.

Levitation - Cápsulas One Vanderbilt

SUMMIT ONE VANDERBILT

El 21 de octubre del 21, esa es la fecha de llegada del mirador sobre Nueva York más reciente. En un sector de competencia tan apretada, estaba claro que el Summit One Vanderbilt tenía que ofrecer algo muy distinto.

¡Y vaya si cumple con las expectativas! Se trata del observatorio más inmersivo del mundo, algo así como una postal 3D on la que se tiene la sensación de que más que estar viendo la ciudad, se está entrando en ella. La experiencia sensorial se disfruta en superficie de 6.000 m2 distribuidos entre los pisos 91 y 93 que ha sido diseñada por el artista conceptual Kenzo Digital.

nuestras charlas nocturnas.


Un paseo por las once obras de Gaudí en la ciudad de Barcelona …


National Geographic(L.Fernández)  —  Desde primera hora de la mañana la Sagrada Familia es un hervidero de turistas. Personas de diferentes nacionalidades de todo el mundo deambulan mientras esperan para entrar en la obra más universal de Barcelona y la máxima expresión del modernismo catalán. No serán los únicos visitantes del día.

Después de ellos llegará otra nueva oleada haciendo que, esta basílica inacabada aún, siempre esté repleta de gente hasta caer la noche. Su autor, el arquitecto catalán Antoni Gaudí murió a poca distancia, arrollado por un tranvía entre las calles de Bailén y Girona.

El siguiente alto tras los pasos de las obras de Gaudí en Barcelona está en el número 43 de Paseo de Gracia, la Casa Batlló. Un tapón de gente bloquea cada día la subida por la acera izquierda de la gran avenida que une el centro de Barcelona con la antigua Villa de Gracia.

Es el epicentro de la conocida como la ‘Manzana de la discordia’, donde se concentran varias obras de arquitectos catalanes modernistas. Su momento de esplendor llegó tras la aprobación de las obras de Ildefonso Cerdá para realizar el Eixample (Ensanche de Barcelona).

Esta ingeniería situó al Paseo de Gracia como la arteria principal de la ciudad haciendo que muchas familias burguesas construyeran sus mansiones en esta gran avenida. Una de ellas fue precisamente la familia Batlló, que gozó de una de las obras naturalistas más famosas de Gaudí.

La otra obra importante de Gaudí se encuentra en la misma vía, solo unos metros más arriba, en el número 92. Es la Casa Milà, también conocida como La Pedrera. Un monumental edificio que Gaudí diseñó para la familia Milà. Ellos solo ocuparon una planta de viviendas, el resto fueron alquiladas según una tendencia bastante habitual en aquella época.

La azotea de su imponente obra, donde destacan las chimeneas con forma de guerreros, es hoy una de las visitas más esperada de los viajeros que llegan a Barcelona inspirados por la obra del universal arquitecto. Especialmente durante el verano, cuando se celebran las Noches de Gaudí, donde los amantes del arte pueden disfrutar de su arquitectura con música en directo y una copa de cava en la mano.

Aunque sean los monumentos de Gaudí más conocidos, no son los únicos. En la calle Casp 48 se ubica la Casa Calvet, de estilo barroco cuya fachada, tribuna y mobiliario le hicieron valerse con el primer premio en el concurso anual de edificios artísticos de Barcelona en 1900. En pleno barrio de Gracia, también está la Casa Vicens que, aunque en sus inicios fue una antigua vivienda vacacional de la burguesía, hoy ha pasado a quedar integrada entre las viviendas de los alrededores.

La ruta de Gaudí pasa necesariamente por otro de los emblemas de Barcelona: el Park Güell, donde la naturaleza y arquitectura se entremezclan entre sí en uno de los espacios más bonitos de la ciudad. Este parque, cuya entrada desde hace unos años es de pago, pertenece a su etapa naturalista, por lo que cada pieza que lo compone encaja con el abrupto paisaje que lo rodea.

Desde su popular plaza se obtienen algunas de las mejores vistas de la ciudad, por lo que la imagen desde sus coloridos bancos ondulados han dado la vuelta al mundo a través de series de televisión, películas y vídeos musicales. Hay que contar con el colegio de las Teresianas, los pabellones y el Palacio Güell o la torre Bellesguard para hacer un pleno con las obras de Gaudí en Barcelona.

shutterstock 2195564055

SAGRADA FAMILIA

Es el icono de Barcelona, la basílica más afamada de España y posiblemente la más conocida del mundo. Su particular característica es que su construcción se inició en 1882 y, 134 años después, aún no está terminada. Gaudí comenzó el proyecto cuando solo tenía 31 años, convirtiéndose en su obra más grande e importante de su vida. También ha sido considerada como el máximo exponente del modernismo catalán.

La Sagrada Familia es una obra única, caracterizada por la innovación de su arquitectura. Muchos son los elementos que demuestran su novedoso estilo: las torres cónicas que sobresalen del edificio, la multitud de ventanas que suben por ella con formas espirales, los enormes pórticos, su abundante ornamentación… Aunque Gaudí en vida solo logró ver una de las torres levantadas, cuando las obras concluyan habrá un total de 18 torres.

Cada una de sus entradas está dedicada a un pasaje de la vida de Jesús: el nacimiento, la pasión y la gloria. De hecho, en el exterior del templo ya pueden verse algunas esculturas que recrean la historia: El beso de Judas, La última cena, El juicio de Jesús o el Ecce Homo. La cripta, uno de los lugares más importantes del templo, está compuesto por siete capillas. Precisamente en la de Nuestra Señora del Carmen se encuentra la tumba de Gaudí.

Cada día miles de turistas admiran la gran obra del arquitecto catalán, haciendo de ella uno de los reclamos turísticos más importantes de Barcelona. De hecho, en 2005, la fachada del Nacimiento y la cripta fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad “Obras de Antoni Gaudí”.

iStock-972023428

CASA BATLLÓ

Situado en el número 43 de Paseo de Gracia, este es uno de los edificios más emblemáticos de Gaudí. En ella vivía la familia Batlló, quienes en 1903 encargaron al arquitecto la remodelación de la vivienda. Para esta obra, Antoni Gaudí se inspiró en las formas de la naturaleza y se centró, principalmente, en su fachada, el primer piso, el patio de luces y la azotea, donde se encuentra una bóveda con forma de dragón que se ha convertido en la seña de identidad del edificio. En él tampoco podía faltar su cruz de cuatro brazos, situada justo en la parte central del terrado.

La casa fue presentada al concurso anual de edificios artísticos del Ayuntamiento de Barcelona. Sin embargo, por extraño que parezca, no resultó ganadora porque, en aquella edición, no se valoró ninguna obra relacionada con el modernismo catalán. La casa, abierta al público, es actualmente uno de los monumentos más visitados de la ciudad. En el año 2005 fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

iStock-961999684

CASA VICENS

Fue una de las primeras obras de Antoni Gaudí tras haber terminado la carrera. El encargo le llegó de Manuel Vicens i Montaner, quien deseaba una segunda residencia en Gracia para pasar allí sus vacaciones, pues por aquel entonces, esta villa aún no estaba anexionada a Barcelona. Las obras comenzaron en 1883 y el autor siguió su estilo inicial, con influencias orientales: mudéjar, persa y bizantino. El resultado fue un edificio cubierto de cerámica que recuerda a las construcciones árabes. De hecho, en sus interiores, uno de los techos se asemeja al Generalife de la Alhambra de Granada.

Gaudí también diseñó su mobiliario y los jardines, aunque estos últimos hoy en día están ocupados por edificios de viviendas. En 2005 la Casa Vicens fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

iStock-547534188

CASA MILÀ

Más conocida como La Pedrera, este edificio modernista diseñado por Antoni Gaudí es uno de los iconos de Paseo de Gracia y de Barcelona. El encargo provino del matrimonio Pere Milà i Camps, importante empresario textil, y su mujer Roser Segimon i Artells, viuda de un rico indiano.

Fue en 1906, cuando tras aprobar las obras del Eixample, esta zona de la ciudad comenzó a ser edificada por la burguesía catalana. Para su monumental vivienda la pareja escogió a Gaudí, quien entonces ya había diseñado la Casa Batlló. En total, el arquitecto levantó dos inmuebles de seis plantas con dos patios interiores, aunque en la fachada parece un único edificio.

Para su diseño el artista se inspiró en su estilo naturalista, otorgándole formas que asemejan a las olas del mar, balcones con hierro forjado como si fueran plantas trepadoras, rosas esculpidas en la fachada y chimeneas con acabados en forma de cabezas de guerreros. También cuenta con motivos religiosos, como su cruz de cuatro brazos o esculturas de la Virgen.

Su originalidad hizo que haya sido uno de los trabajos más valorados de Gaudí, a pesar de su abandono por las discrepancias con la familia Milà sobre las pinturas interiores. Actualmente, la casa está abierta al público y es una de los edificios más visitados de Barcelona.

shutterstock 455581786

CASA CALVET

Este edificio modernista corresponde a la época naturalista de Gaudí, quien en 1900 recibió el primer premio del concurso anual de edificios artísticos de Barcelona. Está ubicado en el número 48 de la calle Casp, en el Eixample derecho. La principal característica de esta obra es su carácter conservador.

Solo con echar un vistazo a su fachada se puede adivinar el autor de la obra. En ella están las formas características de Gaudí, que más tarde adquirirían cierta madurez; así como sus materiales más típicos: el ladrillo, la arenisca de Montjuic o el hierro forjado. En la ornamentación se presentan figuras naturales como setas, frutas o tórtolas; y no podían faltar el escudo de Cataluña ni las típicas cruces.

Parte del mobiliario de su interior se encuentra expuesto en la Casa-Museo Gaudí, situado en el Park Güell. Como curiosidad, la Casa Calvet superó en su día la altura permitida por el Ayuntamiento de Barcelona. Al parecer, el arquitecto lo sabía, aunque no quiso modificarlo.

shutterstock 1254307210

TORRE BELLESGUARD

A los pies de la sierra de Collserola se encuentra una de las obras más bonitas y desconocidas diseñadas por el arquitecto Antoni Gaudí. Su construcción se inició en 1900 y el estilo que utilizó para ella fue el neogótico. Anteriormente, en este mismo emplazamiento se hallaban los restos de un castillo, elementos que Gaudí reutilizó para su nueva construcción.

Permanecieron en su obra las almenas y junto a ellas se elevó una torre y se reconstruyó la muralla medieval. De su decoración destaca el azulejo, empleando la técnica del mosaico sobre la piedra y el ladrillo. También se puede observar otros elementos característicos, como el hierro forjado, la cruz de cuatro brazos, el escudo de Cataluña y algunos elementos religiosos como la inscripción de su puerta de entrada de Ave María purissima, sens pecat fou concebuda (Ave María purísima, sin pecado concebido).

Los jardines, diseñados también por el arquitecto, están abiertos al público durante el verano, cuando se celebra las populares Noches de Gaudí. La casa es propiedad privada, aunque se ha abierto a los visitantes para fomentar su conservación. Su nombre original es Casa Figueras, aunque fue cambiado por el de Bellesguard por las vistas que había desde allí arriba.

shutterstock 1412480603

PARC GÜELL

Es, sin duda, el parque más famoso de Barcelona. Ha servido de escenario para películas, series de televisión, vídeos musicales, sesiones de fotos… Se encuentra en lo alto de la ciudad, encima del popular barrio de Gracia y junto al parque de El Carmel. Fue construido por Gaudí por encargo de Eusebi Güell entre los años 1900 y 1914. La idea, en sus inicios, era construir  una urbanización, aunque finalmente se decantaron por construir un parque. La obra pertenece a la etapa naturalista, predominando los motivos de animales, como la salamandra que preside el recinto, la serpiente que se encuentra en una de las fuentes, o las gárgolas situadas bajo los bancos ondeantes de la plaza central.

El uso de azulejos como ornamento decorativo llena de color el parque, cuya arquitectura se funde con la naturaleza que la rodea. Desde los bancos, que simulan las olas del mar, se obtienen algunas de las mejores vistas de Barcelona. Hasta hace unos años, la entrada al parque era gratuita, sin embargo el ayuntamiento decidió cobrar una entrada tanto a los turistas como a los ciudadanos de la Ciudad Condal.

Como no podía ser de otra manera en una obra de Gaudí, el toque religioso lo encontramos en el Calvario, un promontorio en la parte alta del parque. Dentro del recinto se encuentra también la Casa-museo Gaudí, donde vivió el arquitecto y en la que actualmente se puede ver una amplia colección de obras del autor.

shutterstock 1591713832

PALACIO GÜELL

Fue el primer encargo importante de Gaudí, aunque también ha sido una de las obras que han pasado más desapercibidas. La propiedad pertenecía al conde de Güell, quien tenía la idea de levantar un palacio cuyo patio interior conectase con su vivienda de entonces situada en la Rambla de los Capuchinos. Inspirado en un estilo oriental, pero siguiendo la estructura de las grandes casas señoriales catalanas, Gaudí llegó a presentar hasta 25 bocetos.

El palacio cuenta con más de 2.850 metros cuadrados. De ellos, el arquitecto diseñó su fachada, de ladrillo, piedra y hierro forjado, el sótano, la planta baja, el entresuelo, la planta noble, el segundo piso donde estarían las habitaciones y un tercero para el servicio. Lo que más llama la atención es la magnitud de sus puertas de entrada, pensadas para que los invitados las cruzasen montados en sus caballos. Esto fue totalmente innovador ya que a través de una rampa llegaban a los establos.

También sus ornamentos principales, compuestos por un par de serpientes, un ave fénix y el escudo de Cataluña. O las chimeneas de su azotea, con las que Gaudí comienza a experimentar hasta alcanzar la espectacularidad conseguida en la Casa Batlló o La Pedrera. Aunque el palacio no estuvo terminado hasta 1890, su inauguración coincidió con la Exposición Universal de Barcelona, en 1888.

shutterstock 1786668053

PABELLONES GÜELL

Situados en la antigua finca de Eusebi Güell, en Pedralbes, actualmente de los cuatro edificios sólo se conservan tres de ellos: las caballerizas, el picadero y la portería, además del muro que rodea el área. Este fue uno de los primeros trabajos que Güell le encargó a Gaudí con la idea de remodelar su casa de aire caribeña y el resto de edificios, aunque la vivienda fue derribada en 1919, pues en su lugar se construyó el palacio de Pedralbes.

Las obras se iniciaron en 1883 y en ellas el arquitecto catalán optó por el estilo oriental. El uso de bóvedas y cúpulas dan a los edificios cierto aire nazarí o mudéjar. De las cuatro puertas de entrada a la finca, actualmente solo se conserva una. En su creación destaca el hierro forjado con el que fue elaborado el dragón de su entrada principal. Este personaje está inspirado en el poema La Atlántida, de Jacint Verdaguer. De sus jardines, actualmente todavía queda en pie la fuente de Hércules, con el busto del héroe griego y el escudo de Cataluña.

Hasta el 2008 los pabellones sirvieron como sede a la Real Cátedra Gaudí, de la Universidad Politécnica de Barcelona. Desde el pasado año, el recinto está abierto al público.

COLEGIO TERESIANAS

En el número 85 de la calle Ganduxer, en la zona alta de Sarrià- Sant Gervasi, se encuentra este colegio y convento de la Congregación de las religiosas Teresianas fundado por el sacerdote Enrique de Ossó. El edificio fue construido entre 1887-1889 y en su diseño participó Antoni Gaudí.

El estilo de su obra pertenece al neogótico y en ella predomina el ladrillo, la cerámica, la forja y carpintería. Materiales que no suponían un elevado gasto debido al empeño de Ossó en que Gaudí se ciñese al presupuesto. Lo más llamativo de sus acabados son las almenas de su parte superior, que le hacen parecer un castillo.

También las cruces de cuatro brazos, su seña de identidad, que quedan expuestas en cada uno de sus vértices; o los motivos de la orden, compuestos por varios escudos de cerámica. Su trabajo en el jardín fue considerado un anticipo de lo que posteriormente crearía en el Park Güell: palmeras, pinos y bancos de piedra. El colegio de las Teresianas fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional en 1969.

shutterstock 233554024. portal de entrada de la Finca Miralles

PORTAL DE ENTRADA DE LA FINCA MIRALLES

Una obra menor y, tal vez, algo anecdótico; pero este muro ondulado que se encuentra en Passeig de Manuel Girona, 55 – 57 presenta la esencia de algunos de las rasgos que definieron el estilo de Gaudí: las líneas sinuosas, los remates de forja, el trencadís, el arco lobulado o las marquesinas con forma de concha de tortuga.

nuestras charlas nocturnas.


El desconocido pueblo riojano propiedad de una estirpe de nobles por una leyenda del siglo IX…


Pedro Beltrán, el alcalde mayor del Solar de Valdeosera, y Benito Díez, uno de los hidalgos, en el balcón de la Casa Solar, junto al escudo.

amp.epe.es(A.Ayuso)  —  Pedro Beltrán, el alcalde mayor del Solar de Valdeosera, sube a su aldea, en la sierra de Cameros, con un Peugeot que supera los 35 años de vida. El trayecto a este histórico -pero casi desconocido- pueblo de La Rioja no es un camino de rosas.

«Si el coche se rompe, me hace un favor», dice. No sería extraño. El último tramo que conecta la civilización con Valdeosera no está asfaltado y se encuentra plagado de rocas y de charcos por las lluvias de los días pasados.

EL PERIÓDICO DE ESPAÑA acompaña en la travesía al alcalde mayor, a su amigo y también hidalgo Benito Díez y a un matrimonio que ha llegado desde Madrid. El marido de la pareja accedió el pasado 12 de octubre a esta herencia adyacente, en la que todos los descendientes de una estirpe riojana que ha sobrevivido durante más de diez siglos poseen parte de la hacienda.

«Por los estatutos que tiene, el Solar de Valdeosera no se puede partir, sino que va pasando de generaciones en generaciones, y la propiedad se mantiene igual. Es un condominio, en el que todos los herederos somos copropietarios de esta finca de 800 hectáreas», describe Beltrán.

El alcalde mayor avisa de que hará varias paradas en el camino hasta alcanzar la villa, de la que son propietarios nobles e hidalgos de toda España. Algunos tienen título de duque. Las familias de otros ostentan cargos públicos en el Congreso de los Diputados. Y la mayoría pertenecen, como dice el líder de esta herencia adyacente, al «pueblo llano».

Esta antigua villa, la comunidad que han formado y todo lo que rodea al Solar de Valdeosera resulta anacrónico. Recuerda a películas basadas en la historia medieval, a las guerras entre confesiones religiosas y a los nombramientos de la aristocracia y de los señoríos. Las reuniones de hidalgos parecen de otra época, pero cada año se unen decenas a este grupo de la sierra camerana.

El 12 de octubre, día en el que los solariegos de Valdeosera celebran la Junta General de Propietarios, se inscribieron ante notario en el archivo de esta villa 58 personas. El año pasado, fueron 72.

La ceremonia de aceptación «no es nada rimbombante», asegura Pedro Beltrán. «No hacemos esto que sale en las películas de ponernos de rodillas para que nos den con la espada en los hombros», explica, sino que los candidatos a entrar en este ‘Muy Noble, Antiguo e Ilustre’ clan riojano tienen que presentar una solicitud y demostrar, con el árbol genealógico en la mano, que sus antepasados formaban parte de la familia fundadora de la aldea.

«Con esos expedientes, llevamos a la notaría la relación de todas las personas que se van a inscribir. El notario sube a Valdeosera y, antes de que cada uno de ellos entre al salón de la Casa Solar -una suerte de Ayuntamiento que no tiene tal concesión-, les lee sus derechos y su genealogía» como participantes solidarios de esa tierra. «Es entonces cuando les damos la mano y la bienvenida a su casa», sostiene Beltrán.

Iglesia del Solar de Valdeosera

Durante el año, el lugar recuerda más a unas ruinas que a un pueblo. El Solar de Valdeosera permanece la mayor parte del año deshabitado, excepto cuando el 1 de mayo los inscritos en los archivos de esta noble villa suben la montaña para reunirse y, cada 12 de octubre, cuando se juntan para nombrar a los nuevos hidalgos.

«No hay nadie empadronado y los días que nos juntamos subimos en torno a 150 personas», dice Beltrán. Sólo visitan este poblado los cazadores ocasionales y la familia de ganaderos que ha alquilado los terrenos para que sus vacas pasten por las colinas riojanas a sus anchas. Este lunes, cuando EL PERIÓDICO DE ESPAÑA recalaba en el destartalado vecindario, también frecuentaba los edificios de esta aldea casi abandonada un grupo de obreros reparaba el tejado de la Casa Solar.

El pueblo se hizo a sí mismo, era una behetría. El Solar de Valdeosera nació de las presuras o aprisios, que eran formas de repoblación que se dieron en la Reconquista. Los vecinos «conquistaban una tierra, se quedaban con ella y la labraban» como dueños absolutos de ella.

Sin embargo, necesitaban que los monarcas oficializasen su autogobierno para evitar injerencias externas, como la del entonces señor de los Cameros, que quiso adueñarse del territorio sin el beneplácito de sus habitantes.

Este peculiar señorío nació de una de las corporaciones nobiliarias más antiguas de Europa: la de quienes participaron en el año 844 en la batalla de Clavijo, una contienda mitológica de la Reconquista. «No decimos que es la más antigua porque surge de la misma batalla que el Solar de Tejada», otro poblado similar que se ubica también en la sierra de Cameros, con el que comparten «el escudo, la mitología y los documentos reales», señala el alcalde mayor de Valdeosera.

El rey Enrique IV de Castilla empleó este evento histórico como excusa en 1460 para plasmar en un documento oficial que el Solar de Valdeosera pertenecía a quienes vivían en él. «Se utilizó la batalla de Clavijo porque era la más famosa cercana de Valdeosera, ya que está a cuatro leguas de aquí», es decir, a unos 20 kilómetros, apunta Pedro Beltrán.

Esa orden fue posteriormente confirmada por los Reyes Católicos en 1481 como agradecimiento a las familias de esta villa, que ayudaban en la Corte y tenían buena relación con los monarcas. Los diviseros conservan en el archivo del Solar, que se localiza en San Román de Cameros, el municipio al que pertenece esta pedanía, la carta que Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón redactaron para darles el control de las tierras.

Copia del documento de los Reyes Católicos que le otorga la propiedad del Solar de Valdeosera a sus vecinos.

El rey Enrique IV de Castilla empleó este evento histórico como excusa en 1460 para plasmar en un documento oficial que el Solar de Valdeosera pertenecía a quienes vivían en él.

«Se utilizó la batalla de Clavijo porque era la más famosa cercana de Valdeosera, ya que está a cuatro leguas de aquí», es decir, a unos 20 kilómetros, apunta Pedro Beltrán. Esa orden fue posteriormente confirmada por los Reyes Católicos en 1481 como agradecimiento a las familias de esta villa, que ayudaban en la Corte y tenían buena relación con los monarcas.

Los diviseros conservan en el archivo del Solar, que se localiza en San Román de Cameros, el municipio al que pertenece esta pedanía, la carta que Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón redactaron para darles el control de las tierras.


La Macarena, Sevilla…


La talla de la Esperanza Macarena se remonta a fines del siglo XVII, aunque se trata de una obra anónima. Esto ha dado pie a que haya más de una leyenda en torno a su origen… 

Muchos son los que han querido dar con el autor de la Macarena y aunque en la historia no aparezca ninguno de forma oficial, hay una leyenda que comienza con la llegada de un viajero italiano a Sevilla que se dirigía hacia las Indias. Sin embargo, enfermó antes de montarse en el barco y falleció en el Hospital de las 5 Llagas sin haber hecho el testamento.

Al año siguiente, cuando el hospital se queda sus pertenencias, abrió la maleta y se encontró con la mascarilla y las manos de una Virgen. Según la leyenda, al no haber espacio en la capilla del sanatorio, la Virgen se guardó sin recibir ningún tipo de culto.

Por otra parte, la hermandad recién fundada en San Basilio en el siglo XVI quería una imagen que llevase la advocación de Esperanza. Así que por casualidades de la vida, un miembro de la hermandad se enteró de la existencia de la Virgen y le propuso al Hospital hacer un trueque: un reloj que habían donado al convento por la Virgen. Aunque con una condición: si la Virgen volvía al Hospital de las Cinco Llagas nunca saldría de allí.

hospital de las 5 llagas

La hermandad respetó el pacto hasta el año 1937, cuando un Viernes Santo la hermandad entró en el hospital, donde recogió a militantes herido, que la acompañaron de vuelta a su templo. Fue así como se incumplió este histórico acuerdo, aunque la Virgen siguió perteneciendo a la hermandad.

A día de hoy, hay toda clase de especulaciones sobre quién hizo la Virgen, aunque los macarenos lo tengan claro: la hicieron los ángeles.

¿Quién hizo a la Macarena? Es el secreto más escondido. Muchos han querido desencriptar el código secreto de la Esperanza, aventurándose a poner nombres sobre la mesa.

Si la leyenda fuera cierta, la pregunta entonces sería: ¿a quién le adquirió la Virgen aquel viajero italiano? Hay quien afirma, también, que la Macarena era primitivamente una Virgen de gloria adaptada, y de ahí le viene la asimetría de su rostro, la sonrisa y la pena.

Macarena Sevilla

Según el profesor Arquillo, que es su médico de cabecera, «la Virgen es de la primera mitad del XVII», por lo que no puede ser ni de Roldán, ni de La Roldana, ni de Hita del Castillo ni de Ruiz Gijón». ¿Acaso Juan de Mesa? ¿Montañés? «Lo que sí me aventuro a decir es que la Virgen no es una transformación. Es original».

El profesor Juan Manuel Miñarro sí apunta a un nombre: Juan de Mesa. Miñarro cree en la adaptación de una Virgen de gloria y que la hermandad contactó entonces con el imaginero más importante de la época, que tenía su taller cerca de San Basilio. A través de la técnica de la fotometría, Miñarro encuentra grafismos parecidos con la Virgen de las Angustias de Córdoba, pero también con el Gran Poder.

Otro escultor, Luis Álvarez Duarte, tiene una visión particular: «Yo he podido verla y por el moldeado y corte de gubia, por su policromía primitiva, la forma de tallar la boca… del círculo de Ruiz Gijón es seguro». «Es igual que los ángeles del paso del Gran Poder», afirma. Lo que está claro es que nadie se pone de acuerdo respecto de su autoría, sólo los macarenos (como mencionabamos precedentemente): «La hicieron los ángeles».

La leyenda de la Virgen Macarena y el reloj del Hospital de la Sangre.

La Basílica Menor de Santa María de la Esperanza Macarena, popularmente conocida como Basílica de la Macarena, es un edificio relativamente moderno. La Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestra Señora del Santo Rosario, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la Esperanza Macarena que tiene su sede en ella es, en cambio, bastante más antigua.

Su origen se sitúa en el año 1.595, fundada por el gremio de hortelanos de la ciudad (recordemos que el Arco de la Macarena era conocido como Puerta del Campo) en el desaparecido convento de san Basilio, que se encontraba situado en la calle Relator. Se trasladó 1.653 a la parroquia de san Gil, fusionándose con la Cofradía de Nuestra Señora del Santo Rosario. Allí residió durante casi tres siglos.

El año 1.936, como otras muchas iglesias de la zona, sufrió las iras de las turbas, aunque las imágenes se salvaron al ser escondidas previamente en domicilios particulares. Solo se llevaban a la iglesia para el Besamanos, el Septenario y la Estación de Penitencia. Para ello, se trasladaban en una furgoneta desde la calle Orfila, donde estaban guardadas, hasta el templo; en recuerdo de estos viajes, el orfebre Seco Velasco labró una miniatura en oro de la mencionada furgoneta que fue donada por la familia Ruiz Ternero al Tesoro de la Hermandad.

La Hermandad reside en san Gil hasta la construcción en 1.949 de su iglesia, que obtiene la dignidad de Basílica Menor mediante bula de Pablo VI en 1.966. Efectúa su primera salida procesional en 1.615 y en la actualidad realiza su Estación de Penitencia durante la madrugada del Viernes Santo. Se trata de la Hermandad sevillana con mayor número de hermanos, 12.000, y de nazarenos, 2.800.

La construcción de la basílica se inició en 1.941, con la bendición del cardenal Segura de los terrenos donde se edificaría finalmente, en la casa número 1 de la calle Bécquer, donada para tal fin por doña Teresa Díaz García (el proyecto original contemplaba una parcela de terreno baldío delante del Hospital de las Cinco Llagas, donde hoy se sitúan los jardines del Parlamento).

Posteriormente, la segunda fase del proyecto añadiría varias fincas colindantes a la casa inicial. Finalizaron las obras en 1.949, siendo bendecida por el mismo arzobispo, actuando como padrinos el teniente general Queipo de Llano y Serafina Salcedo, señora de Bohórquez y, finalmente, consagrada por el cardenal José María Bueno Monreal en 1.966.

La edificación fue llevada a cabo gratuitamente por el arquitecto sevillano Aurelio Gómez Millán.

Responde al estilo barroco andaluz, según expreso deseo de la Junta de Gobierno de la Hermandad.

La construcción está precedida por un atrio de entrada, cerrado por una reja de Fundiciones Marvizón, inspirado en los conventos de san Clemente y santa Clara.

La fachada presenta  un pórtico que combina arco y dintel sustentados por columnas de mármol procedentes de la Catalana de Gas (después cine Imperial y actualmente Librería Beta, en la calle Sierpes).

Sobre ellos se sitúa un entablamento en el que vemos una hornacina que alberga la representación de la virtud teologal de la Esperanza, con un ancla como habitual atributo. En un segundo plano de la fachada se levanta la espadaña, de dos cuerpos, con frontón partido, pináculos y adornos de forja.

Dos azulejos aparecen en el atrio: Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Nuestra Señora del Rosario, ambos de Antonio Morilla y de la misma fecha, 1.959.

Retablo cerámico de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia. Antonio Morilla, 1.959.

A la izquierda de la portada, (mirando de frente), sobre la puerta de entrada al Museo, vemos un retablo cerámico de santa Ángela de la Cruz, cuya Casa Madre guarda una estrecha relación con la Hermandad de la Macarena, realizado en 1.992 por Emilio Sánchez Palacios en las instalaciones de Cerámica Macarena.

Pasando al templo, comprobamos que se trata de un espacio rectangular, de una sola nave, con cuatro capillas, dos a cada lado y  Retablo Mayor, en el que se sitúa la imagen de la Esperanza Macarena.

Todos los espacios posibles están cuajados de pinturas al fresco de Rafael Rodríguez Hernández, entre las que destacan La Adoración de los pastores y La Visitación de santa Isabel a la Virgen, a ambos lados del arco de la Capilla Mayor, y La Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad en la cúpula del presbiterio.

Retablo de santa Ángela de la Cruz.

De la misma forma, todos los retablos, realizados en madera dorada, se deben al taller de Juan Pérez Calvo. Las labores de orfebrería son de Fernando Marmolejo.

Entramos en la basílica y, a nuestra derecha, se nos muestra la Capilla de la Hispanidad, erigida como agradecimiento al pueblo sudamericano que ayudó, con sus donativos, a la construcción de la basílica.

El retablo está presidido por la Virgen de Guadalupe, patrona de Méjico, obra del artista Joseph Mota en 1.703 y donada a la Hermandad por el abad de la Basílica Guadalupana de Méjico.

La acompañan pinturas del autor sevillano Luis Encina, que representan a Nuestra Señora de Caacupé (Paraguay), Nuestra Señora de Chiquinquirá (Colombia), Nuestra Señora de Luján (Argentina), Nuestra Señora de Quinché (Ecuador), Santa Rosa de Lima (Perú), Nuestra Señora de la Divina Providencia (Puerto Rico), Nuestra Señora del Carmen (Chile), Nuestra Señora de la Caridad del Cobre (Cuba), Virgen de Copacabana (Bolivia), Nuestra Señora de Coromoto (Venezuela) y un retablo cerámico de Nuestra Señora de la Altagracia (República Dominicana) realizado por Enrique Orce.

Sobre la pintura de la Guadalupana se sitúa una gran corona de plata dorada procedente del taller de Fernando Marmolejo.

En el muro izquierdo de esta capilla encontraremos una puerta que nos conduce a la pequeña Capilla Sacramental.

A continuación encontramos la Capilla del Santo Rosario. El retablo es de estilo neobarroco, de un solo cuerpo con tres calles, presidiendo la central Nuestra Señora del Rosario, escoltada por dos ángeles.

Todas las imágenes son del gaditano Luis Ortega Bru, modernas, del siglo XX, excepto la talla de la titular, atribuida a Pedro Duque Cornejo en el siglo XVIII. Las manos actuales, sin embargo, también son modernas, de Antonio Eslava.

El Niño Jesús que sostiene la Virgen es más antiguo, pudiéndose fechar a principios del siglo XVI. Originalmente, se trataba de una Virgen de talla completa, que fue transformada posteriormente en imagen de candelero.

La Hermandad le consagra por entero el mes de octubre, en el que se celebra Triduo y Función en su Honor, además de la procesión que anualmente discurre por las calles de la collación.

Ya estamos ante el Retablo Mayor, donde luce la Esperanza Macarena en su camarín. Como comentamos antes, es de estilo neobarroco, fabricado por Juan Pérez Calvo y tallado por Rafael Fernández del Toro.

Las imágenes (a excepción de la titular) son de Luis Ortega Bru y el dorado fue realizado por Antonio Sánchez en 1.950.

En el segundo cuerpo vemos un relieve de La Asunción de María a los Cielos, en tanto que el ático muestra representaciones de las virtudes cristianas, Fe, Esperanza y Caridad, rematado todo ello con la figura del Espíritu Santo. La portada del camarín de la Virgen, colocado en 1.973, está realizado en plata de ley por Fernando Marmolejo.

La imagen de la Esperanza Macarena es de autor desconocido, aunque es claramente de la escuela de Pedro Roldán. Hay muchos candidatos a su autoría: el propio Pedro Roldán, su hija Luisa La Roldana, Juan de Mesa o  Martínez Montañés.

Con una estatura de 1,75 metros, realizada en pino y ciprés, se trata de una imagen de vestir, restaurada de brazos y hecho busto en 1.881. Ha recibido numerosas restauraciones, corriendo la última y más completa a cargo del afamado catedrático de Bellas Artes Francisco Arquillo.

Se puede acceder al camarín de la Virgen por un pasillo que recorre la trasera del Retablo Mayor.

Joselito El Gallo, ferviente devoto de la Macarena, le donó las cinco populares “mariquillas”, joyas con seis esmeraldas, seis diamantes y un diamante central de mayor tamaño cada una, que representan los Cinco Dolores de Nuestra Señora: la profecía de Simeón, la pérdida de Jesús en el Templo, el Prendimiento, la Crucifixión y la Piedad.

También prometió regalarle los varales del palio en oro de ley, pero su muerte en la plaza frustró la intención. También luce en su tocado la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla, concedida por el Ayuntamiento en 1.971.

En la cintura lleva la cruz pectoral del cardenal Bueno Monreal y una pluma de ave de oro que se le regaló por cuestación popular al canónigo Muñoz y Pabón por su defensa de la misa dedicada a Joselito, y que él cedió posteriormente a la Virgen.

Advocación popularísima, se cuentan por decenas las hermandades que la veneran como titular dentro y fuera de nuestras fronteras, con multitud de reproducciones de su imagen presidiendo altares en templos de los más recónditos lugares, especialmente en Hispanoamérica.

En el lado del Evangelio más cercano al presbiterio se sitúa la Capilla de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia.

El titular es una imagen de vestir, tallada en madera, obra del maestro escultor y pintor Felipe Morales Nieto, quien se obligó en 1.654 a hacer ocho figuras de pasta de madera para la Cofradía, a saber: “una cabeza de Nuestro Señor Jesucristo con su cuello y hombros hasta medio pecho y sus manos con sus muñecas hasta el codo y sus pies y piernas hasta las rodillas y siete cabezas con sus pescuezos y manos de figuras de fariseos“, según se recoge en el contrato hallado en 1.930 por Enrique Repetto en el Archivo de Protocolos. Dicho encargo respondió a la inclusión de un nuevo titular a la Hermandad, que promoviera la “Contemplación de la Injusta Sentencia de Muerte que dieron a Cristo Nuestro Redentor”.

El retablo, donación de los funcionarios de Justicia, se inspira en el estilo barroco y consta de tres calles, estando la central presidida por el camarín del titular.

Finalmente llegamos a la Capilla del Cristo de la Salvación y santa Ángela de la Cruz, también inspirada claramente en el período barroco, con un Crucificado de tamaño académico obra de Luis Ortega Bru (1.952), ante el que se sitúa una pequeña imagen de santa Ángela de la Cruz, de Ricardo Rivera, cuya estrecha relación con la Hermandad ya hemos comentado.

En las calles laterales aparecen medallones con san Gonzalo (por Queipo de Llano) y santa Genoveva (por su esposa) y, en el ático, un relieve de la Virgen del Pilar, flanqueada por dos angelitos llorosos. Toda la capilla tiene marcado aire de tristeza, pues sirve de panteón al teniente general Queipo de Llano y su señora, grandes benefactores de la Hermandad. Sin embargo, este asunto es motivo de discusión dentro y fuera de la Hermandad.

Hay quienes consideran que el responsable del ajusticiamiento en Sevilla de más de tres mil personas en los seis meses inmediatamente posteriores al 18 de julio de 1.936 no merece reposar en tan sagrado lugar, en tanto que otros opinan que tal sitio se lo ganó por su apoyo a la construcción de la basílica y al crecimiento de la Hermandad, independientemente de lo sucedido durante la Guerra Civil.

En octubre de 2.009 tuvo lugar la inauguración del nuevo museo de la basílica con nuevos espacios y diseño de vanguardia. Las nuevas instalaciones disponen de 800 m2 distribuidos en tres plantas en las que se asume el reto de ofrecer una visión completa de la Semana Santa de Sevilla empleando los enseres procesionales y litúrgicos que ha ido atesorando la Hermandad en sus más de cuatro siglos de existencia. El importe de la entrada es de 5,00 euros (6,00 con audioguía).

– La leyenda de la Macarena y el reloj del Hospital de la Sangre.

La referencia escrita más antigua de esta leyenda se debe a Félix González de León, cronista de la ciudad durante la primera mitad del siglo XIX, más tarde recogida, todavía en el mismo siglo, por José Bermejo en sus «Glorias Religiosas».

Refiere, con ciertas dudas, que Nuestra Señora de la Esperanza había pertenecido al Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre, sin precisar la fecha, ni existir documentación alguna al respecto. En efecto, solo hay constancia de haber residido inicialmente en el convento de san Basilio, desde mediados del siglo XVII, en la parroquia de san Gil y, por último, en su basílica de la Macarena.

El Hospital de las Cinco Llagas, denominado también con el tiempo, de la Sangre, pasa por ser otra de las instituciones más características del popular barrio desde el traslado definitivo a este lugar, ya que inicialmente tuvo su emplazamiento en la calle Santiago, como ya hemos comentado en la entrada

Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre, actual sede del Parlamento de Andalucía, situado frente a la basílica.

Según la leyenda, un viajero que iba a embarcarse hacia las Indias cayó enfermo antes de subirse al barco y lo llevaron al Hospital de las Cinco Llagas, hoy sede del Parlamento Andaluz. No se pudo hacer nada por su vida y murió sin haber hecho testamento. Al cabo de un año, nadie reclamó el cadáver y el hospital decidió quedarse con lo que llevaba.

Abrieron su maleta y allí encontraron la mascarilla y las manos de una Virgen bellísima. A pesar de la belleza de la imagen, las monjas que se hicieron cargo de ella no encontraron un altar donde colocarla debido a la falta de espacio en la capilla, así que la guardaron en un lugar seguro.

Unos años antes, a finales del siglo XVI, se había fundado una Hermandad en el antiguo convento de san Basilio. Esta hermandad solo tenía un Crucificado que procesionaba en Semana Santa. Con el paso de los años decidieron adquirir una Virgen, a la que darían la advocación de Esperanza.

Por otra parte, la leyenda nos dice que a mediados del XVII se necesitaba en el hospital un reloj con campanas para los servicios religiosos. Providencialmente, la Hermandad de la calle Relator tenía un reloj que les había donado un devoto, pero no lo utilizaban porque ya tenían el del convento de san Basilio. Entonces propusieron cambiar la Virgen por el reloj.

Pero no fue tarea fácil, ya que el administrador del hospital no quería perder del todo la imagen, por lo que exigió que no constase como permuta definitiva, sino como cesión temporal sine die. La Hermandad podía anular el acuerdo cuando quisiera, pero no así el hospital, que solo podría romper el contrato si la imagen entrara en los terrenos del hospital.

Por este motivo, la Hermandad de la Macarena no se atrevía a pasar con su Virgen el pórtico del hospital. No obstante, en 1.846, se derrumbó el techo de san Gil mientras la Hermandad realizaba su estación de Penitencia. Ante la imposibilidad de regresar al templo, dispusieron los oficiales de esta Corporación que la cofradía entrara en el recinto sanitario. Hizo la entrada el cuerpo de nazarenos y el paso de Misterio, atravesando de igual forma el cancel el grupo de penitentes de la Esperanza. En ese momento, uno de los presentes, un anciano, a voz en grito, clamaba que no entraran la Virgen en el hospital, pues la perderían. Contó al Hermano Mayor que de joven había sido aprendiz de relojero y había ayudado a la instalación del reloj en el hospital, por lo que conocía los términos del contrato. Finalmente, se llevaron los pasos a la iglesia de san Hermenegildo, en la Puerta de Córdoba, … por si acaso.

A pesar de todo, el bulo se rompió. En varias ocasiones, el paso de la Esperanza Macarena entró en el Hospital a su vuelta de la estación de Penitencia, como ocurrió la mañana de Viernes Santo de 1.937, durante la guerra civil española, en que tuvo acceso al interior, según la prensa local, para bendecir a los heridos del frente de batalla.

La puerta de la Macarena

La puerta de la Macarena corresponde al periodo almorávide de Sevilla, por lo que debió ser levantada en la última ampliación de la muralla en el siglo XII, aunque el historiador Santiago Montoto de Sedas sostiene que ésta es, según la tradición, la única puerta que se conserva de las que mandó construir Julio César en Hispalis.

En Sevilla,  la puerta de la Macarena junto con la puerta de Córdoba son la dos que por suerte aún se pueden conjugar en presente, se encuentra ubicada en la confluencia entre la calle San Luis (antigua calzada romana de Hispalis según restos arqueológicos hallados en concreto el cardo máximo, eje norte sur de la ciudad pasaba justo por debajo de las casas que están frente a la Plaza del Pumarejo) y La Resolana.

El estilo actual, tras muchas transformaciones se debe  al arquitecto José Chamorro.

Esta inscripción se sitúa en la puerta norte de la muralla de la Macarena. En el tímpano de la puerta también se puede observar la imagen de la Virgen Macarena en azulejos pintados a mano con una leyenda que dice:

»Esperanza nuestra, Ella es Tabernáculo de Dios y Puerta del Cielo’‘,

Flanqueado por los escudos de EspañaSevilla y la Hermandad de la Macarena que fue fundada en 1595 por el gremio de hortelanos de la ciudad en el desaparecido convento de San Basilio, ubicado en el barrio de Feria y perteneciente a la parroquia de Omnium Sanctorum.

En 1653 fue trasladada a la parroquia de San Gil. Finalmente, y tras la construcción a la basílica en 1949, su sede fue instaurada en ella. Realizó su primera salida procesional en 1615 y en la actualidad realiza su estación de penitencia durante la madrugada del Viernes Santo.

La puerta de la Macarena fue desde siempre uno de los arcos de entrada más importantes de todas las versiones de la ciudad de Sevilla. Este acceso era utilizado por los reyes de Castilla al entrar en Sevilla por primera vezante sus muros se levantaba un altar en el que realizaban su pleito homenaje, y tras lo cual les eran entregadas las llaves de la ciudad,  y así lo hicieron Alfonso XI de Castilla (1327), Isabel I de Castilla (1477), Fernando II de Aragón (1508), Carlos I de España y su prometida Isabel de Portugal (1526), y por último Felipe IV (1624).

Después de pasar por esta Puerta se procedía a la jura de los privilegios y se iniciaba el cortejo que con gran ceremonia recorría la prolongación del antiguo Cardo Maximus romano hasta el centro de Sevilla para después partir hasta el Alcázar Sevillano.

Existen diversas teorías acerca del origen etimológico del vocablo Macarena, y los historiadores nos ofrecen diversas teorías según sus investigaciones. Las propuestas más lejanas atribuyen a la palabra un origen griego, siendo vinculado al nombre de Macaria, hija de Hércules fundador de Sevilla.

También existe la hipótesis de su origen romano, concretamente de un patricio llamado Macarius, que habría tenido grandes propiedades en la zona. Esta aldea se asentó sobre las tierras de un patricio romano llamado Macarius y de ahí su nombre seguramente.

Es decir, el nombre de la puerta proviene de lo que había afuera y por la cual siguiendo su camino de salida podíamos llegar.

Otras de las teorías,  es que en época de al-Andalus, a varios kilómetros de la Bab-Al-Makrin nombre del Arco de la Macarena en Isbiliya, existía una aldea llamada Makrin y de ahí vendría el nombre de la puerta Macarena al referirse a unos de los destinos donde llevaría el camino que partía desde esta puerta. Según se cree esta aldea desapareció durante el asedio a la ciudad de Isbiliya el rey San Fernando en la reconquista de Sevilla.

La teoría que se considera más plausible quizás por su cercanía en el tiempo es la de su origen almohade, a través de una infanta mora que vivía junto a la muralla, o de un moro del mismo nombre, tal y como relata en 1587 el escritor Alonso Morgado en su Historia de Sevilla:

«Que la Puerta de la Macarena tomó su nombre de un Moro principal llamado Macarena, por quanto salía él por esta Puerta a una su heredad media legua de Sevilla, donde hasta oy permanece una Torrezilla llamada Macarena del nombre deste Moro, que la edificó en aquella su pertenencia. Y por la misma razón se llama oy también Collado de la Cabeça de Macarena, en el camino de la Rinconada, pueblo de aquel tiempo una legua de Sevilla«

El aspecto de la puerta de la Macarena,  antigua puerta almorávide, puede deducirse de algunas referencias iconográficas y documentales que se conservan. Según la descripción hecha en 1535 por Luis de Peraza, debió ser una entrada con una fortificación muy importante, que contaba con un primer arco de acceso a la barbacana y, tras el camino de ronda de ésta, dos arcos más, uno a cada lado, con dos altas torres entre ellos y una robusta puerta intermedia que daba entrada a Sevilla.

Su estado de conservación debió ser muy deficiente. El primer informe sobre su construcción lo da el maestro mayor de obras de la ciudad Hernán Ruiz II en 1560 cuando dice que debe ser derribada para ser levantada de nuevo como otras tantas puertas de la muralla. Al año siguiente el Ayuntamiento hizo algunas mejoras en este tramo de torres y almenas de la Macarena, colocando además una placa con las armas del Rey Felipe II, como ya se había ordenado en el año anterior para las puertas principales.

Su importancia mercantil como punto de comercio del vino y el pan se vio incrementado en la Edad Moderna por la construcción del Hospital de las Cinco Llagas también llamado «Hospital de La Sangre» que se levantó frente a ella, un grandioso edificio renacentista que a los valores sanitarios y estéticos sumó el de la urbanización de un amplio llano que antes solo era un simple cruce de caminos.

En 1588 se acordó construir una garita para la guardia y unos meses más tarde Lorenzo de Oviedo llevó a cabo unas reformas para ensancharla, en las que probablemente el cuerpo bajo tomaría el aspecto que se conserva aún en la actualidad para esta Puerta, con un amplio arco con pilastras almohadilladas. En 1589 se hizo preciso reparar y luego sustituir las hojas de madera de la puerta, y en 1594 el maestro mayor de la ciudad informó sobre su estado de ruina y el peligro que entrañaba para sus usuarios.

La puerta de la Macarena actualmente aparece adosada por uno de sus lados a un amplio lienzo de muralla y barbacana que se extiende desde este punto hasta la siguiente entrada del recinto amurallado, y que también aún existe, la denominada Puerta de Córdoba.

nuestras charlas nocturnas.


Las diez ciudades más pobladas del mundo en 2022…


https://cdn.britannica.com/07/127807-050-695DED59/Skyline-area-confluence-Chongtianmen-Yangtze-Chongqing-rivers.jpg

Chongqing (China)

National Geographic(A.Luján/J.Z. del Amo)  —  Según el último informe realizado en 2021 por ONU-Hábitat, la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, se estima que la mitad de la población mundial vive en la actualidad concentrada en ciudades del planeta.

Este organismo publica desde hace décadas resultados y proyecciones revisadas de las principales aglomeraciones urbanas y rurales de todos los países del globo.

De este modo, la ONU evalúa anualmente el crecimiento geográfico de las urbes, así como el número de habitantes que viven en las áreas metropolitanas.

Este año 2022, la lista de los países más poblados parece mantenerse similar a la edición anterior, con algún escaso cambio de posición y de número de pobladores.

La japonesa Tokio consigue mantener su estatus como la ciudad más grande y poblada del mundo, con 37 millones de habitantes, mientras que Delhi y Shanghái la siguen en segunda y tercera posición.

https://www.viajes.cl/hubfs/Mezquita%20de%20Suleiman%20en%20Estambul%2C%20Turqu%C3%ADa.jpg

Estambul

 En esta selección se muestran los Top 10 del ránking mundial, pero lista hasta 20 se completa con Chongqing (China), Karashi (Pakistán), Estambul (Turquía), Kinshasa (Rep. del Congo), Lagos (Nigeria), Buenos Aires (Argentina), Kolkata (India), Manila (Filipinas), Tianjin y Guangzhou, estas dos últimas en China.

Los destinos registran, como promedio, un crecimiento o descenso del 1,8% de residentes en sus áreas metropolitanas. Como curiosidad, las ciudades africanas de Kinshasa en la República Democrática del Congo y Lagos en Nigeria obtienen las tasas más altas, con un aumento de residentes del 4,39 % y del 3,54 %, respectivamente, en un solo año.

Por su lado, la ciudad más grande del continente americano sigue siendo Sao Paulo en Brasil, seguida de cerca por Ciudad de México.

En Europa, Estambul es la más poblada, con 14,5 millones de habitantes; luego Moscú (más de 12 millones) y París (11 millones).

En España, Madrid, que ocupa el puesto 58 del ránking mundial, registra una cifra de residentes de 6.713.557 (6.668.865 en 2021) y Barcelona, en el número 69, cifra sus habitantes en 5.658.472 (5.624.498 en 2021).

Entre otras conclusiones finales del estudio se menciona la existencia de ciudades culturalmente ricas que, aun teniendo poblaciones más pequeñas, generan mejores niveles de vida para sus residentes: es el caso Barcelona, Sídney, Berlín o Vancouver, con menos de cinco millones de habitantes.

Por último, la previsión de la ONU y de otros organismos especializados como World Urbanization Prospects y World Population Prospects es que, de la mitad de la población mundial que actualmente reside en grandes urbes, se pase a dos tercios en 2050, lo que provocará entre otros desafíos cruciales, la transformación del concepto urbanístico de las ciudades. 

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-10-osaka-japon_d5511e8b_1254x836.jpg

10 – Osaka (Japón)

Población 2022: 19.059.856.

Población 2021:19.110.616.

En una urbe extendida sobre 223 kilómetros cuadrados, Osaka reúne más de 19 millones de habitantes. Situada en la isla de Honshu de Japón, se trata de una de las grandes ciudades portuarias y centro comercial del país asiático.

Osaka destaca por su moderna arquitectura, su vibrante vida callejera, con mercados y puestos de comida por todos lados, y una gran oferta de ocio nocturno.

El Castillo de Osaka del shogunato del siglo XVI es uno de sus monumentos históricos más destacados: está rodeado por un foso y un parque arbolado con ciruelos y cerezos que en primavera estallan en colorido.

También destaca por sus santuarios budistas y sintoístas, como Sumiyoshi-taisha, uno de los templos más antiguos de Japón, fundado en su origen en el siglo III. La ciudad cuenta, además, con una decena de atractivos museos, que abarcan desde el arte tradicional a la tecnología más puntera.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-8-mumbai-india_34fa0e82_2000x1333.jpg

9 – Bombay (India)

Población: 2022: 20,961,472.

Población: 2021: 20.667.656.

Bombay, también conocida como Mumbai, es la ciudad más densamente poblada y centro financiero de la India. Reúne en sus 603,4 kilómetros cuadrados de superficie a casi 21 millones de personas.

Entre sus iconos se hallan la Puerta de la India, la atracción turística más conocida de Bombay: de 26 metros de alto, fue construida para conmemorar la visita del rey Jorge V de Inglaterra y la reina María, en 1911.

Otros de sus encantos son el Templo Mahalakshmi, edificado el año 1831, hoy el recinto hindú más importante de la urbe. La Tumba de Hají Alí, cerca de la costa, se considera el mejor mirador sobre la ciudad.

La Estación Victoria de ferrocarril, nudo de comunicación del país, es otro de los edificios más visitados. Junto al mar Arábigo destacan: la Marina Divre, el paseo marítimo más grande de la ciudad; Colaba, con sus muelles en los que se puede ver faenar a los pescadores locales; y la Isla Elefante, también llamada Gharapuri, una de las excursiones más populares, a una hora en barca desde el puerto local: esta isla alberga un conjunto de siete grutas declaradas Patrimonio de la Humanidad.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-9-pekin-china_75fa31f8_1254x837.jpg

8 – Pekín (China)

Población 2022: 21.333.332.
Población 2021: 20.896.820.

Pekín es la enorme capital de China que, oficialmente, ocupa una superficie de 16.411 kilómetros cuadrados, en los que se reparten sus más de 21 millones de habitantes.

Su historia es igual de inmensa, remontándose a más de tres milenios atrás en el tiempo.

Ese bagaje hace que en su visita sean igual de atractivos sus edificios de arquitectura vanguardista como sus sitios históricos, entre los que sin duda sobresale el complejo de la Ciudad Prohibida, el palacio imperial durante las dinastías Ming y Qing, hoy un monumental espacio con decenas de palacios y museos.

Cerca, en la enorme e icónica plaza peatonal de Tiananmén, se reúnen el Mausoleo de Mao Zedong y el Museo Nacional de China, que exhibe una valiosa colección de reliquias culturales.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-6-el-cairo-egipto_2a247cb0_1220x859.jpg

7 – El Cairo (Egipto)

Población: 2022: 21.750.020.
Población: 2021: 21.322,750.

La extensa capital de Egipto, a orillas del mítico río Nilo, cubre una superficie de nada menos que 3085 kilómetros cuadrados.

En su visita son impresindibles la Plaza Tahrir, la Ciudadela de Saladino (siglo XII), la Mezquita del Sultán Hassany (XIV), el gran bazar de Jan el-Jalili y el vasto Museo Egipcio, un cofre de antigüedades faraónicas, que este año ha multiplicado su atractivo con la apertura del flamante Museo de El Cairo, cerca de la explanada de Guiza.

Precisamente ese lugar en la periferia es la visita más solicitada, por reunir en poco espacio las icónicas pirámides y la Gran Esfinge, que data del siglo XXVI a. C.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-5-ciudad-de-mexico_e79fc024_1255x836.jpg

6 – Ciudad de México (México)

Población: 2022: 22,085,140.

Población: 2021: 21.918.936.

La capital de México es una urbe extensa (1485 kilómetros cuadrados) y densamente poblada (más de 22 millones de habitantes).

Su origen se remonta al año 1521 cuando fue fundada por los colonizadores, a 2240 metros de altitud.

Su corazón late en el barrio del Zócalo, alrededor de la Plaza de la Constitución, un inmenso espacio enmarcado por la Catedral Metropolitana, de estilo barroco exportado por los españoles, y el Palacio Nacional, que alberga los famosos murales con la historia del país realizados por Diego Rivera.

También sobresale su Templo Mayor, (azteca del siglo XIII). Entre sus propuestas culturales hay que mencionar el Museo de Frida Khalo, el Palacio de Bellas Artes y el Museo Soumaya, donde se exhiben tres siglos de arte americano y europeo.

Las excursiones a la Basílica de Guadalupe y a las Pirámides de Teotihuacán son de las más interesantes.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-4-sao-paulo-brasil_b3aaa5fa_1183x887.jpg

5 – Sao Paulo (Brasil)

Población: 2022: 22.429.800.
Población: 2021: 22.237.472.

El dinámico centro financiero de Brasil es otra de las ciudades más pobladas del planeta, con más de 22 millones de habitantes repartidos en una urbe que abarca 1521 kilómetros cuadrados de superficie.

Su importancia geopolítica hace que Sao Paulo reúna varias instituciones gubernamentales y culturales, siendo además reconocida en el país como una meca gastronómica y también arquitectónica.

La lista de sus edificios más icónicos funde la iglesia colonial Pátio do Colégio, donde los jesuitas fundaron la ciudad en 1554, la Catedral da Sé, neogótica, el rascacielos Martinelli erigido en 1929 o el curvo Edificio Copan, del arquitecto vanguardista Oscar Niemeyer.

Entre sus zonas de paseo imprescindibles están el Parque do Ibirapuera, apodado el Central Park de Latinoamérica, con 158 hectáreas y tres lagos artificiales; la Avenida Paulista, 3 kilómetros flanqueados por restaurantes, museos, bancos y boutiques; el vital Mercado Municipal; el Monasterio de Sao Bento, fundado en 1598; o el Callejón de Batman, un museo al aire libre de graffitis.

Entre sus centros culturales sobresale también el Museo de Arte Moderno, en un pabellón diseñado por Oscar Niemeyer, que alberga 8000 piezas de los principales artistas brasileños junto a obras de Picasso, Modigliani, Chagall o Kandinsky.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-7-dhaka-bangladesh_2758f502_1365x768.jpg

4 – Dhaka (Bangladesh)

Población: 2022: 22.478.116.
Población: 2021: 21.741.090.

Dhaka (o Daca), la abarrotada capital de Bangladesh, acoge a más de 22 millones de personas en una extensión de 306 kilómetros cuadrados.

La ciudad se sitúa a orillas del río Buriganga y es el epicentro del gobierno, el comercio y la cultura del país. En el siglo XVII era la capital mogola de Bengala, época en la que fueron construidos muchos de sus principales palacios y mezquitas.

El recinto de la National Parliament House, obra del arquitecto estadounidense Louis Khan, es una muestra representativa del rápido crecimiento que ha experimentado esta metrópolis asiática.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-3-shangai-china_2f482356_1357x772.jpg

3 – Shangái (China)

Población: 2022: 28.516.904.
Población: 2021: 27.795.702.

Situada en la costa central del gigante chino, Shanghái es la mayor ciudad del país (6340 kilómetros cuadrados), una de las más pobladas del mundo (más de 26 millones), un núcleo financiero mundial y una de las urbes más modernas también.

Fundada en 1291 en la desembocadura del río Yangtsé, sus impresionantes rascacielos dominan el paisaje de una urbe que, sin embargo, todavía conserva gran parte del espíritu de la China tradicional.

Su centro vital es The Bund, un famoso paseo costero con edificios de la época colonial. Al otro lado del río Huangpu se alza el perfil futurista del distrito de Pudong, con la Torre de Shanghái de 632 m de alto y la Torre Oriental Pearl TV, con sus esferas rosa características.

Por su lado, la Old City reúne el estilo y ambiente antiguos. En este barrio son imprescindibles los Jardines Yuyuan, con sus pabellones tradicionales y estanques. De día o de noche, Shanghái, como Nueva York, es una urbe que nunca duerme.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-2-nueva-delhi-india_812d3573_1254x836.jpg

2 – Nueva Delhi (India)

Población: 2022: 32.065.760

Población: 2021: 31.181.376

La capital de la India y sede principal de las instituciones gubernamentales del país es en realidad una ciudad reciente, fundada el año 1911 por el emperador del imperio británico Jorge V, cuando Nueva Delhi recibió el testigo desde Calcuta, aunque no fue hasta 1927 cuando recibió su nombre actual.

La metrópolis es la más poblada del país (algo más de 32 millones de habitantes), a pesar de solo tener una superficie de 42,7 kilómetros cuadrados.

Es una de las urbes cuya densidad de población se ha vistos aumentada desde el pasado año. A pesar de su juventud, Nueva Delhi cuenta con dos enclaves declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: la Tumba de Humayun, de la que se dice fue la precursora del Taj Mahal, y el Complejo de Qutb, donde han residido sucesivamente los gobernantes del país.

Es también apreciada por sus amplias avenidas arboladas y por numerosos monumentos y museos.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/medio/2022/05/30/en-el-1-tokio_206ff2e2_1254x837.jpg

1 – Tokio

Población: 2022: 37.274.000

Población: 2021: 37.33.804

La populosa capital de Japón sigue fusionando lo tradicional con lo ultramoderno, creando la paradoja de preservar sus templos y mercados típicos encajados entre altos rascacielos.

La ciudad se sitúa en el número 1 del ránking de ciudades del mundo más pobladas, con más de 37 millones de residentes. Además de poblada, Tokio destaca por su extensión, con 2194 kilómetros cuadrados de superficie.

Entre otros enclaves de visita imprescindible se hallan el Palacio Imperial y el Santuario Shinto Meiji, ambos rodeados de bosques, y el Tsukiji, el mercado de pescado más grande del mundo, así como numerosos museos, como el Nacional de Tokio, dedicado al arte tradicional del país, o el Museo Edo-Tokyo, donde se ofrecen representaciones de teatro kabuki.

nuestras charlas nocturnas.


La curiosa historia de la plaza de las Pasiegas de Granada…


Plaza de las Pasiegas y puerta de la catedral de Granada (fotografía tomada entre 1890 y 1899).

The Conversation(E.M.Guirrajo)  —  La popularísima plaza de las Pasiegas de Granada (España), donde se ubica su catedral, posee una historia interesante y poco conocida: la de las nodrizas pasiegas que acudían a exponerse para ofrecer sus servicios los domingos en este espacio público.

Pero no solo las oriundas de la Vega del Pas lo hacían. Aún viven ancianas granadinas que recuerdan haberse ofrecido como nodrizas los domingos en la plaza de las Pasiegas para ayudar económicamente a sus familias.

Por otro lado, y por ese mismo motivo histórico, fue este lugar el escogido por las madres de Mami-lactancia, la asociación pro-lactancia referente de ámbito granadino, para celebrar “la tetada pública” de la 1ª Fiesta de la Lactancia en Granada en 2004, destinada a la visibilización y normalización de la lactancia en nuestra sociedad.

¿Es la lactancia un patrimonio?

La definición oficial del patrimonio inmaterial de la UNESCO es la siguiente:

“Tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, o saberes y técnicas tradicionales de fabricación de objetos artesanales”.

Si nos acogemos a ella podemos pensar que la lactancia, en cualquiera de sus versiones culturales, se ajusta bastante bien a la definición.

Además de eso, en el caso de Granada, da nombre nada menos que a la plaza de su imponente catedral, aunque el origen de su topónimo es poco conocido.

En este sentido, es preciso volver la cara del almidonado pecho de la nodriza, recordando los versos de Lorca, y estudiar en profundidad este rostro olvidado de la historia de muchas mujeres y criaturas.

En la plaza granadina podemos ver un espacio íntimo vinculado al género, con dos imágenes profundamente relacionadas pero, a la vez, distanciadas por el tiempo:

  • Las nodrizas pasiegas que le dan nombre, seguidas de tantas otras mujeres granadinas que ofrecían su leche los domingos en este espacio ciudadano hace décadas y que, ancianas hoy pero aún vivas, desean compartir esta experiencia.
  • Las mujeres lactivistas de la asociación granadina Mamilactancia amamantando juntas en la tetada pública de la primera Fiesta de la Lactancia celebrada en Granada (2004), destinada al orgullo y la normalización del hecho lactante. Estas madres experimentan y fomentan la lactancia de un modo ciertamente distinto, con un cariz público y político que asume otros significados.

Desde la perspectiva del patrimonio y el espacio urbano como construcción social, tanto las nodrizas (pasiegas o granadinas) de entonces, como las madres lactantes (lactivistas) de hoy, han producido y producen formas de patrimonio inmaterial ligados a su práctica lactante, que en el caso de la plaza de las Pasiegas se vincula, además, a un patrimonio cultural y artístico emblemático.

Tan importante para el bienestar como la dieta mediterránea

(Plaza de las Pasiegas)

Si la dieta mediterránea es hoy patrimonio de la UNESCO, en gran medida por su contribución al bienestar de diversas regiones, en mucha mayor medida la lactancia materna está directamente relacionada con un mayor bienestar en la infancia y la maternidad.

Además, si en los congresos patrimonialistas se habla de los beneficios de la enseñanza del patrimonio inmaterial en el desarrollo cognitivo y emocional, con más motivo aún podemos hacerlo de la lactancia.

Finalmente, si el concepto de patrimonio, sobre todo en su matiz cultural, inmaterial u holístico, está realmente experimentando un proceso de descolonización y sub-alternización, entonces la lactancia materna, como práctica humana y en su intrínseca variabilidad, constituye un acervo patrimonialista de primer orden.

nuestras charlas nocturnas.


La hermana desconocida de la Fontana di Trevi, pero igual de monumental…


La Fontana dell'Acqua Paola, hermana mayor de la Fontana di Trevi, se sitúa en el barrio de Trastevere, en Roma. Foto: Getty Images.

La Fontana dell’Acqua Paola, hermana mayor de la Fontana di Trevi, se sitúa en el barrio de Trastevere, en Roma. 

Yahoo Noticias(M.J.Arias)  —  La Fontana di Trevi, encargada por el papa Urbano VIII en 1625, es uno de lo monumentos de Roma más reconocidos en todo el mundo y un punto de interés turístico de visita obligada.

La tradición manda que todo aquel que quiera volver a la Ciudad Eterna ha de ir allí y lanzar una moneda de espaldas a la imponente obra escultórica.

Lo que no conoce tanta gente es que, no muy lejos de allí, al otro lado del río, se alza otra imponente fuente, anterior en el tiempo y que también se merece atención y fotos. Se trata de Fontana dell’Acqua Paola.

Conocida también como Fontanone del Gianicolo, en la página Sovraintendenza Roma, que recoge información y datos sobre el patrimonio cultural de la ciudad, se explica que el origen de este conjunto escultórico está en la voluntad del Papa Paolo V Borghese (1605-1621), que fue quien le encargó una vez se reconstruyó el acueducto de Traiano-Paolo, cuyas obras finalizaron en 1608.

Así, siguiendo la tradición de finalizar los acueductos con una fuente (la de Trevi es el final del Aqua Virgo, uno de los acueductos más antiguos de la ciudad), la Fontana dell’Acqua Paola fue un encargo que se hizo a Giovanni Fontana, quien contó con la ayuda de Flaminio Ponzio (1560-1613).

El diseño original se basó en un arco del triunfo y se dotó a la fuente de cinco arcos. Como se puede ver en las imágenes, estos están flanqueados por columnas y los situados en los extremos son más pequeños que los tres centrales.

Unas décadas después de su construcción se le añadió la pileta que se ve en la imagen sustituyendo a las cinco más pequeñas, una por cada arco. (Foto: Getty Images)

Unas décadas después de su construcción se le añadió la pileta que se ve en la imagen sustituyendo a las cinco más pequeñas, una por cada arco.

Según explican en el citado portal especializado en los tesoros de Roma y en la web Turismo Roma, el mármol que se utilizó para la parte decorativa, tanto el blanco como el policromado, procede del Foro Romano y del Templo de Minerva, en el Foro de Nerva. Las columnas, sin embargo, tienen su origen en la basílica de San Pedro.

Construida entre el 1610 y el 1614, décadas después, a finales del siglo XVII fue modificada y así es como ha llegado hasta la actualidad. Entonces, el arquitecto Carlo Fontana cambió las cinco piletas que recogía el agua (una por cada arco) por una única de mayores dimensiones.

A lo largo del tiempo ha sido sometida a varios procesos de restauración. Quizá el más importante fue aquel al que tuvo que ser sometida en 1859 tras los daños sufridos por los cañones franceses. Más tarde, en 1934, en los cincuenta y entre 2002 y 2004 también fue restaurada.

Como curiosidad, duran las tres primeras décadas del siglo XX formó parte de la primera central hidroeléctrica con la que contó Roma. Otra curiosidad, de esas que hacen las delicias de los historiadores, es que en la leyenda de su parte superior se menciona la restauración de un acueducto que no era el suyo.

Recorrer a pie la distancia entre la Fontana di Trevi y la Fontana dell’Acqua Paola ofrece un recorrido lleno de sorpresas. 

Para quienes quieran verla, como fuente es de acceso libre y gratuito, aunque si se quiere visitar el jardín que hay a sus espaldas hay que reservar. Para llegar hasta donde se ubica, en Via Garibaldi, existen varios autobuses con una parada cercana. Sin embargo, siendo Roma y teniendo tiempo, la mejor opción es un paseo desde la Fontana di Trevi.

Les separan alrededor de tres kilómetros y una ruta a pie de una fuente a otra implica un tiempo estimado de media hora y pasar por lugares como el Panteón, Largo di Torre Argentina, cruzar el río Tíber por el Ponte Sisto para después recorrer el Trastevere.

Y, una vez disfrutado uno de los barrios con más encanto de Roma, llegar al destino. Existe otra ruta, algo más larga, por la que se pasa por delante del Teatro Marcello y la ribera de la Isla Tiberina.

nuestras charlas nocturnas.

 


El templo de Debod en Madrid, un puzle que volvió locos a los arqueólogos…


https://arquitecturaviva.com/assets/uploads/articulos/77866/av_227933.jpeg?h=3144ca1f

Trabajos de montaje y reconstrucción del Templo de Debod en 1970. 

Amigos del antiguo Egipto(C.Carracedo)/La Vanguardia(C.P.Sancho)  –  Hace unos 2.200 años, un rey nubio llamado Adijalamani de Meroe, ordenó levantar una pequeña capilla en la localidad de Debod, al sur de Egipto, para honrar al dios Amón, padre de todos los dioses, posteriormente ampliado y dedicado a la diosa Isis durante época ptolemaica.

¿Dónde se encontrada Debod?

Debod se encontraba localizada a unos 16 kilómetros al Sur de Asuán, en territorio de la Baja Nubia. El límite natural de Egipto ha estado siempre en la primera catarata del Nilo que se extiende entre la isla de Filé y Asuán.

Se conocía como el “país de oro”. No en vano, la región de Nubia, situada en el estrecho corredor originado por la prolongación del Alto Egipto hacia la desembocadura del Nilo, constituía una de las principales fuentes de oro y materias primas (pieles, ébano, marfil, incienso…) del antiguo Egipto.

La riqueza y variedad de sus recursos convirtió la zona en un destacado lugar de intercambio comercial y cultural entre los pueblos del África negra y los mediterráneos.

Nubia o nbw, “país de oro”, se encontraba en el estrecho corredor rocoso que se originaba por la prolongación del Alto Egipto a través del Nilo. Geográficamente se dividía en dos grandes sectores: la Baja Nubia o Wawat, región situada entre la primera y la segunda catarata del Nilo; y la Alta Nubia o “País de Kush” entre la segunda y la cuarta catarata.

Fue una tierra deseada por los egipcios por permitir el acceso a las minas de oro y diversas materias primas, donde adquirían hábiles artesanos en oficios como la ebanistería o la orfebrería, además de soldados y funcionarios diligentes y trabajadores.

Asimismo podían obtener diversos tipos de productos exóticos africanos (pieles de animales, plumas de avestruz, marfil, ébano, incienso), codiciados por los pueblos del Mediterráneo.

De este modo fue lugar de contacto e intercambios, sobre todo culturales, entre el África negra y el Mediterráneo. Por lo tanto, no fue un mundo aislado, sino una importante pieza de la gran zona sahariana-nilótica.

Nubia

“Pureza del aire, el azul absoluto del cielo,
el verde encantador de las palmeras y la franja
cultivada que se alimentaba del Nilo para luchar
contra el desierto; las bandadas de pelícanos, de
grullas reales, de flamencos rosas y de ibis; el
aroma de las mimosas y la magia ocre de las
colinas permitían al alma comunicarse con las
fuerzas ocultas de la naturaleza…
Nubia es tierra de milagros.”

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/Debod_02.jpg

Litografía del templo de Debod realizada por David Roberts, 2 de noviembre de 1838.

¿Quién construyó el templo?

El templo de Debod debió formar parte de una ruta sagrada para los peregrinos que acudían hasta el gran centro religioso dedicado a la diosa Isis, en la isla de Filé. Pero en principio a quien se adoraba en Debod era al dios Amón.

La construcción del templo la inició el rey Adijalamani de Meroe, hacia el 200-180 a.C., quien levantó una capilla de pequeñas dimensiones dedicada a Amón, conocida como la “Capilla de los relieves”.

En ella se repiten referencias epigráficas a un “Amón de Debod“, que ya en su momento interpretó correctamente Champollion.

También es el dios Amón el que aparece en primer lugar en las escenas rituales representadas en los relieves de la capilla donde se proclama que “el rey Adijalamani hace el monumento a su padre Amón“, y se añade a “Amón que habita en Debod“.

Posteriormente, tres reyes de la dinastía ptolemaica construyeron nuevas estancias alrededor del núcleo original hasta darle un aspecto más parecido al actual.

Todas estas ampliaciones llevadas a cabo por los ptolomeos fueron orientando el culto de este santuario a venerar a Isis, tomando mayor relevancia frente a Amón.

Estos tres faraones fueron: Ptolomeo VI “Filómetor” (200-185 a.C.), coetáneo a Adijalamani, junto a su hermana y esposa Cleopatra II, según quedó registrado en el templo-capilla de Debod; Ptolomeo VIII “Evérgetes II“(145-116 a.C.), quien dedicó un naos a la diosa Isis añadiendo una nueva sala a la capilla inicial; y Ptolomeo XII “Neo Dioniso” (80-51 a.C.) dedicando otro naos al dios Amón.

Después de ser anexionado Egipto al Imperio Romano, serán los emperadores Augusto, Tiberio y tal vez los Antoninos, los que culminaron la construcción y decoración del edificio.

Construyeron el pronaos con una fachada dotada de una puerta y dos columnas a cada lado. Incluyeron relieves en la fachada original del Templo, de época ptolemaica, y decoraron los muros interiores Norte, Sur y Este del pronaos y de los intercolumnios exteriores.

Probablemente en época de Tiberio, o incluso posterior a éste, se construyó en piedra un edificio anexo, adosado al templo, llamado mammisi.

Finalmente, entre el 535-537 d.C., Justiniano decreta el cierre de los templos egipcios, perdiéndose los conocimientos y el saber del Antiguo Egipto. El templo de Filé consagrado a la diosa Isis fue cerrado, siendo dedicado a San Esteban y asentándose una comunidad cristiana.

https://www.lavanguardia.com/files/content_image_desktop_filter/uploads/2020/01/07/5f15f2a38571c.jpeg

Los restos del templo de Debod, alrededor de 1862, en su emplazamiento original.

¿Cómo ha llegado el templo de Debod a España?

La primera referencia gráfica conocida sobre el templo de Debod se corresponde con una breve descripción del lugar realizada en 1737 por el danés Frederic-Louis Norden. Pero la más extensa y detallada la ofrecería en 1813 el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt, que fue enviado a inspeccionar la zona por orden de Napoleón Bonaparte.

Estaban aún en pie los tres pilonos y parte de su recinto exterior y el santuario conservaba la fachada hipóstila del vestíbulo.

A lo largo del siglo XIX, el templo continuaría recibiendo numerosas visitas de occidentales –entre ellas la del considerado padre de la egiptología, Jean-François Champollion–. Ellas permitirían documentar la evolución del deterioro del santuario, agudizado en 1868 por el efecto de un fortísimo terremoto.

Posteriormente Debod recibió numerosas visitas a lo largo del siglo XIX (Belzoni, Rifaud, Gau, Champollion, Lepsius, Ducamp o Beato, entre otros) que a través de su documentación gráfica nos fueron mostrando cómo el santuario iba deteriorándose.

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/03.jpg

(Ruinas del templo de Debod en 1907)

En 1907, se construyó la primera presa de Asuán, con lo que el templo permanecía alrededor de nueve meses bajo las aguas del Nilo.

Por eso se perdieron muchas de sus policromías, relieves y arenisca.

Por orden del Servicio de Antigüedades de Egipto, el arquitecto egipcio al_Barsanti, realizó una primera reconstrucción del monumento dirigida por Maspero.

El estado de su piedra arenisca era bastante delicado y la policromía había desaparecido totalmente después de estar anegado por el agua casi por completo durante gran parte del año. Además, presentaba un estado ruinoso desde el terremoto de 1868 que le afectó gravemente.

El vestíbulo y el tercer pilono habían desaparecido por completo y parte de la capilla adosada al sur del vestíbulo.

Tras su reconstrucción, el alemán Günther Roeder publicó el estudio más completo que tenemos del templo de Debod (documentación fotográfica, planos y alzados).

Posteriormente, se planteó ejecutar una gigantesca obra hidráulica en Egipto que almacenaría más de 150 millones de m3. de agua, en el curso alto del Nilo. Se construiría la Gran Presa de Asuán.

La UNESCO, en una carta de 6 de Abril de 1959, efectuó un llamamiento oficial de colaboración internacional para salvaguardar los monumentos de la Baja Nubia, que inevitablemente, iban a quedar sumergidos en el enorme lago artificial que se iba a crear, de más de 500 km. de longitud con una anchura máxima de 30 km. y media de 10.

Tras realizarse los estudios correspondientes fue necesario trasladar 14 monumentos reagrupándolos en cuatro zonas más o menos próximas a su emplazamiento original, y se entregaron otros cuatro como regalo a los países colaboradores en la salvaguarda de la riqueza arqueológica de la zona. Algunos quedaron anegados por las aguas.

La construcción de la Gran Presa trajo consigo que la parte norte de Nubia perdiese su antiguo carácter y belleza. Pero cuando todas las tareas de salvamento se concluyeron, la mayor parte de sus templos quedaron preservados para siempre. El precio humano pagado para ello, como fue el desplazamiento masivo de población nubia, aún no se ha ponderado suficientemente.

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/04.jpg

El templo de Debod sumergido en 1960.

Todos ellos salvo tres, Gerf Hussein, capillas de Kasr Ibrim y el templo de Abu Oda, de los que sólo se movieron algunos elementos, fueron finalmente desmantelados y trasladados a otro lugar.

Unos, en Egipto, como los templos de la isla de Filé a la isla de Agilkia; los templos de Beit el Wali, Kalabsha y el Kiosko de Kertassi, cerca de la Gran Presa de Asuán; los templos de Dakka, Maharraka y Uadi es Sebua, cerca del lugar de Uadi es Sebua; los templos de Amada y de Derr, cerca del lugar de Amada; los templos de Abu Simbel, en el mismo lugar donde estaban, pero 60 metros más arriba.

Y otros en Sudán: los templos de Aksha, Buhen, Semna este y Semna oeste, en los jardines del Museo de Jartúm.

Asimismo, Egipto entregó cuatro de los cinco templos seleccionados para dicho salvamento: Taffa a Holanda, Dendur a los Estados Unidos, Ellesiya a Italia y el Templo de Debod a España.

Por otra parte Alemania recibió la entrega del pórtico ptolemaico del templo de Kalabsha, por las labores de desmantelamiento, transporte y reconstrucción realizadas, que actualmente se encuentra en el Museo Egipcio de Berlín.

https://www.lavanguardia.com/files/content_image_desktop_filter/uploads/2020/01/07/5f15f0645ccc5.jpeg

Antiguo grafito de un dromedario en el exterior del templo de Debod

Pero, ¿Cuándo se produjo la incorporación de España en este propósito de salvamento?

En 1960 se constituyó el llamado Comité Español para el salvamento de los tesoros arqueológicos de Nubia, bajo la dirección técnica del profesor D. Martín Almagro Basch, colaborando en la excavación de yacimientos de la Nubia sudanesa y egipcia, realizándose siete campañas arqueológicas españolas y la publicación de once volúmenes de memorias de los trabajos realizados; y una aportación de fondos por parte del Gobierno español para el salvamento de los templos de Abu Simbel y Filé.

Sin embargo, en cuanto a Debod se refiere, una vez desmantelado, las obras de excavación en sus cimientos y alrededores fueron ejecutadas por el Servicio de Antigüedades de Egipto con la ayuda de una misión arqueológica polaca.

La labor de copiar todas las inscripciones de Debod correspondió a François Daumas y a Philippe Derchain por encargo del CEDAE (Centro de Estudios y Documentación sobre el Antiguo Egipto) de la UNESCO.

Aunque según indica el profesor Almagro, se hicieron precipitadamente desistiéndose de salvar elementos de la construcción esenciales.

https://s2.abcstatics.com/media/historia/2022/06/14/templo-debod-montaje-1970-Sanz-Bermejo-kYRF--620x349@abc.jpg

El templo desmontado fue trasladado piedra a piedra a la isla de Elefantina, frente a la ciudad de Asuán en 1961, quedando depositado allí hasta el mes de abril de 1970, momento en el cual, sus bloques embalados en cajas fueron transportados hasta el puerto de Alejandría.

La adjudicación del templo de Debod a España se realizó finalmente el 30 de Abril de 1968 por un decreto de la Presidencia de la RAU (República Árabe Unida) por la que se ofrecía “el templo de Debod al Gobierno español y a su pueblo en consideración a sus esfuerzos en la contribución a la salvaguarda de los templos de Abu Simbel“.

El 6 de junio de 1970, partió el vapor “Benisa” del puerto de la ciudad de Alejandría con los bloques del templo a bordo en dirección a España, llegando a Valencia el 18 del mismo mes, y posteriormente transportado por carretera a Madrid, siendo almacenado en el solar del Cuartel de la Montaña entre los días 20 y 28.

Así comenzó la reconstrucción del templo, y no fue nada sencillo.

https://unserenotransitandolaciudad.com/wp-content/uploads/2016/07/reconstruccion-templo-debod.jpg

 

Reconstrucción en Madrid

Cuando se hizo la entrega del templo solamente se acompañó por el Servicio de Antigüedades un plano del monumento y un croquis de los alzados con una numeración de la situación de los bloques. Los planos se completaron con una colección de fotografías hechas por el Centro de Documentación del Antiguo Egipto sin referencia ninguna.

Alrededor de cien bloques perdieron su numeración y otros cuatrocientos fragmentos llevaban una signatura incorrecta con arreglo a los números atribuidos en el plano facilitado en su momento a la misión española, lo que complicó aún más las trabajos de reconstrucción.

Ya montados los bloques originales sobre una base de piedra que aislase al conjunto del contacto directo con el suelo, se empleó la técnica anastylosis, que consistía en la total reconstrucción del aspecto original del templo, empleándose una piedra blanda de diferente color procedente de Salamanca, de forma que se pudiera distinguir las partes antiguas de las nuevas del edificio reconstruido.

Por otra parte, se cubrió la terraza para protegerla de la climatología. Y tres bloques que eran exteriores se trataron químicamente para su reforzamiento y salvaguarda; estos fueron: un tambor de columna, un capitel de columna y la gola que se expone actualmente en el interior del mammisi, según el informe elaborado por el ICROM (Instituto de Conservación y Restauración de Madrid).

https://www.lavanguardia.com/files/content_image_desktop_filter/uploads/2020/01/07/5f15efe5181f7.jpeg

El templo de Debod, sobre su plataforma en el estanque que recrea su ambiente original

Se intentó crear una atmósfera estable y seca similar al clima nubio instalándose aire acondicionado caliente en el interior del edificio. Se reconstruyeron dos de los tres portales de piedra de acceso al templo, rodeándose de un estanque poco profundo a fin de evocar el ambiente fluvial donde se hallaba originariamente el templo.

Finalmente, y tras dos intensos años de trabajo y esfuerzo en la reconstrucción del monumento, el día 18 de julio de 1972 fue inaugurado el Templo de Debod.

Madrid tomaba un aspecto faraónico donde los dioses egipcios, ajenos a nuestro tiempo, serían observados por miles de visitantes.

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/Debod_07.jpg

Vista lateral del templo de Debod

La intimidad del Templo

El templo de Debod colocado en pleno desierto de la Baja Nubia, sobre la orilla del río Nilo, era uno de los lugares de culto, cuyo centro se encontraba en el templo de la diosa Isis en la isla de Filé. ¿Cómo podrían imaginar los antiguos egipcios que se acomodaría en una gran ciudad europea al cabo de miles de años? ¿Cómo imaginar que las aguas del Nilo quedarían tan lejanas?

Desde la Montaña del Príncipe Pío de Madrid los dioses egipcios contemplan un nuevo mundo muy diferente al que pertenecían, observados por templos españoles como la Catedral de la Almudena o la Iglesia de San Francisco el Grande, cercanos a las desconocidas aguas del río Manzanares.

Antes de adentrarnos en nuestro templo nubio y conocer su funcionalidad ritual, debemos conocer el término “templo“.

Los templos egipcios no estaban construidos con el propósito de constituir centros de adoración pública como los nuestros. El monarca erigía el templo como altar de la divinidad tutelar, y en segundo término como monumento personal a sí mismo. Por eso la palabra “templo” no expresa adecuadamente las esencia del santuario egipcio.

Por lo que conocemos, el pueblo no podía acceder a ciertas partes del edificio. Se trataba de un recinto cerrado que únicamente frecuentaban los sacerdotes, para resguardarlo de toda impureza exterior que pudiera atenuar el carácter divino o incitar a la divinidad a abandonar el lugar.

El santuario era la expresión simbólica del Cosmos vivo, a fin de reproducir el momento del primer día y propiciar a través de la celebración de los ritos la permanencia y la renovación de la creación original de la vida, de los dioses, de los hombres y de todo lo existente en el cielo y en la tierra. En definitiva, el templo egipcio era el enclave donde residía la divinidad.

Ta Hwt = “La Capilla” = Debod

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/Debod_05-06.jpg

Portales y templo de Debod, situado en la Montaña del Príncipe Pío en Madrid

¿Cómo se llevaba a cabo la fundación de un santuario egipcio?

No se conoce la fecha elegida para iniciar las ceremonias de construcción del templo de Debod, pero existen otros ejemplos que nos aproximan a conocer cuál era el rito para llevar a cabo la fundación de un santuario.

En primer lugar, había que elegir un emplazamiento para su ubicación. Llegada la noche y a través de la observación de las estrellas se decidiría por los astrónomos cual sería la orientación del edificio religioso.

En el caso del Debod se optó por la orientación Este-Oeste, con lo que el eje del santuario quedaba en el camino trazado por el sol en el firmamento, y a su vez perpendicular al curso del dios Hapy, el río Nilo.

Orientándose con la Estrella Polar y con Orión, el sacerdote encomendado para trazar en el suelo los límites del nuevo edificio buscaba el horizonte artificial por medio de un muro circular mediante la ceremonia del Pedy Shes o “tirada de las cuerdas”.

Empleaba para ello el merjet y el bay, una plomada y un bastón con los cuales establecía con precisión el norte astronómico mientras observaba la situación de las constelaciones antes mencionadas al amanecer y al ocaso. Una vez orientadas las cuatro esquinas del edificio se metían en una pequeña fosa, excavada en cada una de ellas, amuletos y objetos para proteger y dar fuerza mágica al nuevo recinto sagrado. De este modo, el templo estaría preparado para iniciar su edificación.

Iniciemos la visita al actual templo de Debod

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/planta_inferior-Jaume.jpg

Por un momento imaginemos que somos sacerdotes con pleno derecho a habitar el santuario, y con el respeto que merecen sus dioses, nos adentraremos en él.

Realizaremos una descripción lo más amena posible y ajustada al desarrollo del propio templo según sus ampliaciones hechas por los reyes egipcios en las diferentes épocas.

Observaremos cada una de sus partes y estancias.

A partir del embarcadero, junto al río, a través de la calzada procesional, entramos en el Templo de Debod…

Pilonos o portales de acceso a través de la vía procesional

Para llegar al interior del santuario, los egipcios recorrían la calzada procesional que les llevaba desde el embarcadero, pasando bajo tres portales de piedra de acceso al templo.

Estos fueron construidos durante las ampliaciones ptolemaicas, en época romana. Únicamente se recuperaron dos.

Pero debemos saber, antes de continuar, qué es un pilono; esto es, los muros que existían a cada lado de la puerta o portal de entrada al templo, que se encontraban a lo largo de la vía procesional.

Posiblemente, no llegaron a construirse los pilonos, quedando los portales como actualmente los vemos.

Eran construidos con adobe y recubiertos al exterior con planchas de piedra de arenisca. Actualmente sólo se conservan dos de ellos.

Y lamentablemente, en ellos se descubren algunos graffiti y pintadas, actos de vandalismo que muestran la falta de respeto al monumento y el desconocimiento de algunos sobre la importancia de la conservación del templo egipcio.

Una vez atravesados los portales de acceso, nos encontramos ante la Fachada principal.

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/12.jpg

Fachada principal del templo de Debod 

Fachada principal

La fachada original del templo es de época ptolemaica, constituido por cuatro muros intercolumnios hasta media fachada, con cuatro columnas de fuste monolítico y dos capiteles papiriformes acabados y otros dos inacabados.

Los relieves de los intercolumnios exteriores y del interior del vestíbulo del templo de Debod, fueron destruidos durante el siglo XIX; únicamente se conserva un fragmento en el interior del muro sur.

Aunque podemos conocerlos gracias a los testimonios gráficos e incluso fotográficos que han llegado a nosotros.

De este modo se sabe que en los intercolumnios exteriores se representaba al emperador Augusto adorando al dios Amón, y realizando una ofrenda de la diosa Maat al dios Osiris (a la izquierda de la entrada); la ofrenda de un vaso de vino a la diosa Isis, y Augusto presentándose ante el dios Mahesa (pared derecha). Actualmente, no existen estos relieves.

Adosado al propio templo, se encuentra el mammisi, de época romana, de similares características al del templo de Hathor en Deir el-Medina, y que analizaré un poco más tarde.

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/Debod_13-14.jpg

Columnas de la fachada principal del templo de Debod y detalle de columna

Vestíbulo o pronaos

Una vez atravesada la puerta de entrada, nos encontramos con un vestíbulo hipóstilo sostenido por columnas como vimos anteriormente, ampliación realizada en época ptolemaica, que da acceso directo a la capilla de Adijalamani, y siguiendo la simetría típica de estos santuarios, también se accede a la sala Uabet, así como a un corredor y a la escalera de subida a la planta superior donde se encuentran la capilla Osiríaca y la Terraza.

Sin embargo, esa simetría se rompe por la entrada directa al mammisi adosado al templo, justamente en el muro sur de este pronaos o vestíbulo.

En el interior de este pronaos hoy día se conservan representaciones del emperador Augusto realizando diferentes rituales a los dioses.

Así, podemos reconocer en el muro interior oeste, lado izquierdo de la Capilla, cómo el emperador romano Augusto consagra a la diosa Isis tres animales sacrificados, toro, gacela y antílope, con el rito de “golpear n veces sobre las ofrendas”. Además de la ofrenda de los frutos de los campos a Osiris y a Isis, en forma de tres cañas florecidas.

En el muro interior oeste, pero en el lado derecho, Augusto realiza la ofrenda alimentaria a los dioses Amón y Mahesa. Y la ofrenda líquida ofreciendo dos vasos de vino al dios Thot de Pnubs, “el que penetra en Nubia”.

En la jamba izquierda de la puerta sur, podemos encontrar un úreus enroscado en un tallo de papiro, Uadjet.

Y en la puerta norte del vestíbulo, un dintel con disco solar alado, Hor-Behedet, divinidad solar cuyo símbolo se situaba sobre las entradas y las puertas de las cámaras de los templos para protegerlas de la destrucción.

Esta puerta da acceso a la sala Uabet, donde se efectuaban las ceremonias relacionadas con la purificación ritual.

Actualmente se proyecta en esta sala una exposición audiovisual titulada “Debod, Un Templo Ptolemaico. 1 de febrero de 1829” en la que de manera ficticia se representa la impresión de Champollion alencontrarse en el Templo deDebod.

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/05/Debod_16.jpg

(Entrada a la sala Uabet, detalle del disco solar alado)

Como ya expuse al hablar de la fachada exterior, en los intercolumnios interiores del vestíbulo, destruidos en el siglo XIX, también existían relieves.

Representados en el muro este, se distinguía al emperador Tiberio siendo purificado por los dioses Thot y Horus en presencia del dios Amón; y el emperador Augusto saliendo de palacio con estandartes en presencia de Imhotep divinizado.

En el muro norte, Augusto ofrecía incienso y libaciones a Osiris-Isis-Horus; y una imagen de la diosa Maat a Amón-Ra y a Mahesa.

Finalmente, en el muro sur se recogía la imagen de Augusto (no esculpido) ante Osiris e Isis, Shepses-Nofret, Harpócrates (todos ellos destruidos) e Imhotep portando en sus manos la cruz anj y una tablilla de jeroglíficos.

Lamentablemente, no podemos disfrutar de estos grabados.

Capilla de Adijalamani

Vamos a conocer el elemento más antiguo del templo, que actualmente se conserva en su estado original.

Aunque arqueólogos polacos reflejan en la memoria de sus excavaciones la existencia de un edificio cronológicamente anterior a la capilla de Adijalamani, fechable durante el reinado de Seti II (1201-1196 a.C.), ya que se encontró un bloque con parte de los cartuchos de este faraón en las cercanías del templo.

Esta teoría podría ser bastante aceptada, teniendo en cuenta la presencia ramésida en Nubia, quienes dirigían su culto al dios Amón-Ra, presente en Debod. Pudieron ser reutilizados algunos de sus bloques para la edificación de este pequeño santuario por parte del rey de Meroe.

La capilla de Adijalamani está completamente decorada con escenas del culto divino similares a las recogidas en otros templos, en las que este soberano adora a los dioses y realiza diferentes ofrendas. Todos los muros, este y oeste, están decoradas con tales motivos de contenido ritual, hasta la siguiente estancia que nos llevará a la antesala del naos.

Como podremos observar la capilla está consagrada desde el primer momento de su construcción y con carácter principal al culto del dios Amón y de la diosa Isis.

Aunque otras divinidades representadas en las paredes de la capilla también recibían culto como son Mut, Osiris, Horus (Harpócrates), Harendotes, Ra-Harakti, Hathor, Neftis, Jnum, Satis, Anukis, Aresnufis, Sejmet-Tefnut, Min, Apset, Uadjet y Nejebet.

Pasemos a contemplarlas:

Al traspasar el umbral de la capilla, a derecha e izquierda, podemos observar al dios Thot purificando con agua al que accede a la capilla (pared norte), y al dios Horus realizando la misma acción ante Imhotep divinizado (pared sur).

Se representa el acto de purificaciones finales del culto divino diario, según el rito del templo de Edfú.

Así el sacerdote oficiante arrojaba cuatro veces de agua pura hacia el naos con el vaso de libación kbhw; realizaba la purificación con los cinco granos de natrón de Nejeb, la unción con los aceites sagrados y la aspersión con el agua de vida y fuerza salida de Quererte, lugar mítico de la primera catarata.

Sobre los dioses purificadores se puede leer parte del texto para la celebración del culto divino diario en el momento en el que la divinidad es despertada instándola a que permanezca activa y protectora sobre Debod y sobre el rey.

Si a continuación nos detenemos y observamos ambas paredes que conducen a la antesala del naos, veremos que la decoración de este templo egipcio muestra la presencia viva de las Dos Tierras.

En la pared norte, Adijalamani se muestra bajo la protección del dios Amón y divinidades del Bajo Egipto, y en la pared sur, se presenta ante Isis y dioses procedentes del Alto Egipto. Se representa así la tierra de Egipto unificada.

Pared Norte

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/06/templo-debod-norte-g.jpg

El soberano se pone bajo la protección del dios Amón y realiza la tradicional ofrenda de Maat, junto con otras ofrendas y ritos del culto divino diario.

El rey obtiene de manos de Amón y la diosa Mut ejercer la realeza en las Dos Tierras.

También recibe la protección de los dioses de la Catarata, Jnum-Ra, Satis, Petensenis (una forma de Horus local llamado por los textos “El faraón de Biga”) y Anukis, su divina nodriza, a través de la representación de varias escenas, así como de otras divinidades primordiales de corte nubio, vinculados con el ciclo solar y el “mito de la diosa lejana”, tales como el dios Aresnufis y la diosa Sejmet-Tefnut.

En esta pared también se encuentran representados dioses típicamente norteños como el Horus niño, Harpócrates, vigilado y protegido por la diosa cobra patrona del Bajo Egipto, Uadjet, bajo el aspecto de la diosa Neith, hermana de Isis y de Osiris.

El descendiente de Osiris bendice al rey y le otorga la protección de la corona Blanca del Alto Egipto y el divino úreus en la frente.

Pared Sur

https://i0.wp.com/amigosdelantiguoegipto.com/wp-content/uploads/2014/06/templo-debod-sur-g.jpg

Los relieves del muro sur desarrollan con algunas excepciones una especie de mito divino en virtud del cual el rey se asemeja al dios Horus-Vengador-de-su-padre (Harendotes), con escenas de culto a Horus niño protegido por Nejebet, la diosa buitre del Sur, mientras el primero concede al faraón la protección de la doble corona Blanca y Roja, pschent.

Adijalamani se declara hijo de Isis, ofrendándola el aceite medjet, el pan blanco en forma de pirámide aku, el collar Usej y hace sonar para ella los sistros. A continuación ofrece un amuleto al dios Min y a la diosa Neftis, quienes le dan la divinidad y la fuerza

La presencia solar a favor del rey está representada por los dioses Ra-Harakti, asimilado aquí al dios Horus de Edfú, y por la diosa nubia Apset, “la Llama que abrasa a los enemigos del rey”, mientras Adijalamani vuelve a hacer la ofrenda de Maat a los dioses.

El dios Harendotes y la diosa Hathor reciben del soberano el Ojo Uadyat, y a cambio le conceden la tierra y todo lo que en ella existe.

En último lugar, tocado con una compleja corona Atef hace los ritos prescritos, aspersiones, fumigaciones y ofrenda del collar Bebe al dios Osiris acompañado por su esposa divina, la diosa Isis. El hijo se muestra de este modo ante su divino padre como su heredero en la tierra, el dios Horus.

Antesala del naos

https://traveltruco.com/wp-content/uploads/2020/05/sala-de-la-naos-debod.jpg

Una vez conocida la capilla de Adijalamani, nos encontramos frente al naos. Pero antes de acceder a la sala del santuario principal, al que sólo tenían acceso los sacerdotes oficiantes, tenemos la que actualmente se conoce como antesala del naos, un pequeño vestíbulo que en su día pudo ser “la Sala del Altar o de las Ofrendas”, wsht-htp, que a su vez da paso a dos estancias a derecha e izquierda de la sala del naos, que seguidamente visitaremos.

Capillas laterales

Estas dos estancias dedicadas a albergar a otras dos divinidades, que podrían identificarse con las Per_Ur y Per-Un, Capillas del Norte y del Sur, típicas de los templos egipcios de la época, estaban dotadas de criptas o cámaras ocultas, lugar donde se guardaban los objetos sagrados empleados en el culto diario de las divinidades residentes en Debod.

También se depositaban otros objetos procedentes de ofrendas y utilizadas en los ritos como vestidos, adornos, perfumes y elementos simbólicos como Maat o el Ojo Uadyat, así como alimentos y bebidas que eran las ofrendas principales.

La capilla Norte pudo estar dedicada a los dioses Jnum y Mahesa, y la capilla Sur al dios Osiris. En estas capillas se efectuaban ritos y ofrendas diarias al mediodía y al atardecer, y en ellas se albergaban los altares y estatuas de otros dioses residentes en Debod.

Sala del naos

Es la sala principal del santuario donde se encuentra depositado un naos dedicado al dios Amón por Ptolomeo XII “Neo Dioniso” (80-51 a.C.), realizado en granito rosa, en cuyo interior se guardaba la estatua de culto del dios.

Este es el lugar más sagrado del templo, donde vivía la divinidad. Su acceso sólo era permitido a los sacerdotes. Las cobras que le coronan y las representaciones del disco solar alado tenían como fin proteger la imagen del dios.

nuestras charlas nocturnas.


Comillas: un pueblo español que hace gala de su palacio y del genial Capricho de Gaudí…


En Comillas está el imponente Palacio del Sobrellano y la Universidad Pontificia. Todos edificios imponentes. 

Comillas, un pueblo de tradición indiana y destino vacacional de la realeza en el siglo XIX en la costa de Cantabria, da para quedarse y caminarlo, es lo suficientemente grande como para tener su propio palacio, el del Sobrellano, la Universidad Pontificia, y un espectral y diminuto cementerio ubicado cerca de la entrada con los restos de una iglesia gótica, ideal para fotografiar.

Pero la joya de la corona no es tan grande como los edificios mencionados: el Capricho de Gaudí fue la única construcción del arquitecto catalán en esta zona y merece una detallada visita.

Edificado entre 1883 y 1885 por encargo de Máximo Díaz de Quijano, abogado del Marqués López y López (el dueño del palacio).

Es pequeña porque se pensó para vivienda de una persona, pero con mucha personalidad: el exterior recurre a cerámicas con elementos naturales como girasoles. Y también tiene detalles alusivos a los gustos del dueño, músico amateur y aficionado a la botánica.

Según relata la guía Lucía, la casa sigue el recorrido solar para que el dueño tenga luz natural a lo largo del día según las actividades que realiza.

Por eso Gaudí puso el dormitorio al Este, para que Quijano se despertara con las primeras luces del sol, y el cenador en el Oeste con el fin de captar las últimas luces. 

La torre brinda vista al mar y tiene un invernadero central que hacía las veces de caldera con un sistema de calefacción para verano e invierno.

Los techos son de pinotea americana, al igual que las ventanas que tienen un sistema de poleas que les quitan peso y hasta producen una armonía musical. Los desvanes, maravillosos espacios para la servidumbre, tienen una exhibición de muebles de madera diseñados por Gaudí. 

La casa no se terminó porque Máximo se murió siete días después de que se mudó. Luego de heredarlo los familiares, fue un restaurante entre el ’89 y 2009. Y desde 2010 es museo.

El vecino Palacio del Sobrellano, obra de Joan Martorell, fue terminado en 1888, tanto éste como la capilla-panteón tienen corte gótico. Fue el primer edificio de España en utilizar la luz eléctrica, ya que el marqués la mandó instalar para una de las visitas de Alfonso XII.

Actualmente es propiedad del Gobierno de Cantabria y es un museo, el precio de la entrada es de 5 euros.

Muy cerquita está la imponente Universidad Pontifica de Comillas. Fue centro de enseñanza para los más pobres y posteriormente se la convirtió en lo que es hoy. El edificio, en estilo neogótico mudéjar es de finales del Siglo XIX. Tiene algunos detalles sorprendentes que fueron rescatados en la renovación, como un techo de madera en el primer piso que tiene talladas 40 especies de animales. 

El Capricho de Gaudí, parada imperdible en Comillas.

nuestras charlas nocturnas.


Tumba del soldado desconocido…


monumento al Landsoldaten («Soldado de infantería») (1849)

Agencias  —  Tumba del soldado desconocido es el nombre que reciben los monumentos erigidos por las naciones para honrar a los soldados que murieron en tiempo de guerra sin haber podido ser identificados.

A veces es una tumba simbólica, o cenotafio, evocando, sin referir a sus identidades concretamente individualizadas, a todos los habitantes de un país que murieron en un determinado conflicto. Algunos contienen los restos de soldados fallecidos durante estos acontecimientos.

El primer memorial conocido es el monumento al Landsoldaten («Soldado de infantería») (1849), de la Primera Guerra de Schleswig, en Fredericia, Dinamarca. Otro antiguo memorial de esta clase es el memorial del muerto desconocido de la Guerra civil de los Estados Unidos de 1866.

Para poder hablar sobre las tumbas y monumentos dedicados a los caídos durante distintos conflictos bélicos, antes deberíamos contextualizar y analizar las características de los propios cementerios del siglo XX.

Armando Petrucci en Ile scriture ultime. Ideologia della norte e strate., Hace un recorrido por toda la epigrafía funeraria, ilustrándonos acerca de ella y haciendo que comprendamos el uso puramente político de estos lugares durante este período.

Tras la Primera Guerra Mundial, no hay ciudad o pueblo europeo que no tenga un monumento dedicado a los caídos. Todos los países que vencieron, elevaron altares a los caídos en combate. Aunque España no participó activamente en ninguna de las dos Guerras Mundiales, durante el franquismo adaptan este ejemplo para los caídos durante la Guerra Civil.

Una vez finalizada la I Guerra Mundial, los países que en ella participaron, comenzaron a habilitar espacios conmemorativos a los caídos en los conflictos, principalmente, los vencedores de la misma guerra.

El Cementerio de los Héroes (en tagalo: Libingan ng mga Bayani) es un cementerio nacional en el Fuerte Bonifacio en Bicutan occidental, ciudad de Taguig, en el área metropolitana de Manila, en las Filipinas.

La tradición moderna de esta práctica la comenzó el Reino Unido cuando, terminada la Primera Guerra Mundial, fue el primer país en enterrar a un combatiente desconocido en nombre de todos los ejércitos del Imperio británico, en la Abadía de Westminster en 1920, lo cual llevó a otras naciones a seguir su ejemplo. Una de las tumbas más famosas es la que se encuentra en Francia, bajo el Arco del Triunfo de París, que fue instalada en 1921 para honrar a los muertos sin identificar de la Primera Guerra Mundial.

Estas tumbas se han construido también para conmemorar a estos caídos anónimos en posteriores guerras. Sin embargo, a pesar de que se han erigido monumentos a finales del siglo XX (como en Irak en 1982), es probable que no contengan caídos en el futuro, pues mediante análisis del ADN ya es posible identificar a las víctimas.

Esta tumba es especialmente conocida en Reino Unido por la tradición comenzada por Elizabeth Bowes-Lyon de dejar su ramo de novia como ofrenda.

Su hija, la Reina Isabel II del Reino Unido también hizo este gesto el día de su boda con Felipe de Edimburgo.

Diana de Gales hizo lo propio con el suyo tras su boda con Carlos de Gales, al igual que la Princesa de Guillermo Arturo Felipe Luis, Catalina de Cambridge, hizo lo mismo con su ramo tras su boda con el Príncipe Guillermo de Cambridge, al igual que lo hizo la duquesa de Sussex Meghan Markle tras su boda con el Príncipe Harry, duque de Sussex.

La última en cumplir la tradición ha sido la princesa Eugenia del Reino Unido tras su matrimonio con Jack Brooksbank.

Tenemos que tener en cuenta que los soldados enterrados en estas circunstancias, son personas no identificadas que murieron por su país en alguna de las contiendas acaecidas.

La tumba del soldado desconocido (Могила Неизвестного Солдата) en el jardín Alexander, Moscú.

Un caso curioso​ que nos cuenta Sarah Wagner en su obra, ocurre en Vietnam: «Durante 18 años, de 1984 a 1998, la cripta de Vietnam de la Tumba de los Soldados Desconocidos en el Cementerio Nacional de Arlington albergó los restos de un soldado cuyo anonimato ayudó a soportar el dolor de una nación y avivó su memoria.

Eran los del primer teniente Michael J. Blassie, un piloto de la Fuerza Aérea derribado sobre territorio hostil en el sur de Vietnam en 1972.

El 14 de mayo de 1998, los restos no reconocidos de Blassie se convirtieron en el único conjunto en el monumento en ser desenterrado e identificado: ese acto marcó un cambio importante en la práctica forense y los medios estatales para conmemorar a los miembros del ejército desaparecidos y desconocidos.

Al rastrear la historia de la identificación de lo Desconocido de Vietnam, este artículo examina el replanteamiento gradual, pero fundamentalmente, de la conexión entre la memoria nacional y la identidad expresada a través del cuidado de aquellos que «hicieron el último sacrificio».

Los cambios en la tecnología y la memoria que han reescrito la historia de lo Desconocido de Vietnam no solo alteraron los modos de conmemoración nacional, sino que también expusieron las conexiones entre cómo se combate la guerra. La muerte está justificada y una nación definida a través de su cuidado por los muertos de guerra.»

Teniendo en cuenta que este fenómeno se extiende por todo el mundo, y no solo por Europa como comúnmente se piensa, observamos un gran abanico de tipología epigráfica en lo que a las inscripciones funerarias se refiere.

Por ejemplo, en Alemania podemos constatar que la letra empleada de manera frecuente es la gótica; mientras que, en España, letra española o de «palo seco».

 Alemania

La Nueva Guardia (Neue Wache), un impresionante edificio neoclásico situado en la Avenida Unter den Linden, presenta en su fachada un pórtico formado por columnas dóricas que le aportan cierto aire de grandeza.

A lo largo de los años el edificio ha cumplido diferentes funciones conmemorativas: a partir de 1931 fue tomado como monumento en homenaje a las víctimas de la Primera Guerra Mundial; en 1960, fue el lugar de conmemoración de las víctimas del fascismo alemán y, hoy en día, es un lugar que pretende homenajear a todas las víctimas del mundo, ya sean de las guerras, del fascismo o cualquier otra injusticia.

El gran edificio de la Nueva Guardia ha sufrido diversas remodelaciones en su interior, albergando durante diferentes épocas una llama eterna o los restos de un soldado desconocido.

A fecha de hoy, está habitado tan sólo por una conmovedora escultura de una mujer que sostiene en sus brazos el cuerpo sin vida de su hijo (Madre con hijo muerto de Käthe Kollwitz).

La escultura, que se encuentra situada bajo una gran abertura en el techo, expuesta a las inclemencias meteorológicas, soportando el frío y la lluvia, representa el sufrimiento del pueblo.

Además de que su privilegiada situación en la Avenida Unter den Linden hace que sea un lugar de paso obligado, la Nueva Guardia es uno de los lugares que merece la pena visitar.

La entrañable escultura de una madre que estrecha entre sus brazos a su hijo fallecido, resulta especialmente conmovedora en contraste con el grandioso edificio, que hace que aún parezca más solitaria.

 Argentina

  • la tumba del soldado desconocido de la independencia, en la Catedral metropolitana de Buenos Aires, CABA.
  • la llama votiva al soldado desconocido, en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, Provincia de Santa Fe.

  • las tumbas de soldados no identificados, en el Cementerio militar argentino, Puerto Darwin, Islas Malvinas.
  • el cenotafio a los 34 salteños caídos durante la Guerra de las Malvinas, además una placa rememora al soldado desconocido y a la totalidad de los caídos, Campo Quijano, Provincia de Salta.

Australia

  • el Santuario de la memoria (Shrine of Remembrance), Melbourne.

El Santuario del Recuerdo es un monumento de guerra en Melbourne, Victoria, Australia, ubicado en Kings Domain en St Kilda Road.

Fue construido para honrar a los hombres y mujeres de Victoria que sirvieron en la Primera Guerra Mundial, pero ahora funciona como un monumento a todos los australianos que han servido en cualquier guerra.

Es un sitio de celebraciones anuales para el Día ANZAC (25 de abril) y el Día del Recuerdo (11 de noviembre), y es uno de los mayores monumentos de guerra en Australia.

Diseñado por los arquitectos Phillip Hudson y James Wardrop, ambos veteranos de la Primera Guerra Mundial, el Santuario es de estilo clásico, basado en la Tumba de Mausolo en Halicarnaso y el Partenón en Atenas, Grecia.

El elemento de coronación en la parte superior del techo de zigurat hace referencia al Monumento Choragic de los Lisicratos. Construido en granito de Tynong, el Santuario originalmente consistía solo en el santuario central rodeado por el ambulatorio.

El santuario contiene la Piedra de Recuerdo de mármol, sobre la cual está grabada las palabras «Nadie tiene mayor amor» (Juan 15:13); una vez al año, el 11 de noviembre a las 11 a.m. (Día del Recuerdo), un rayo de sol brilla a través de una abertura en el techo para iluminar la palabra «Amor» en la inscripción.

Debajo del santuario se encuentra la cripta, que contiene una estatua de bronce de un soldado padre e hijo.

El Santuario pasó por un prolongado proceso de desarrollo, que comenzó en 1918 con una propuesta inicial para construir un monumento victoriano. Se formaron dos comités, el segundo de los cuales organizó un concurso para el diseño del monumento.

El ganador se anunció en 1922. Sin embargo, la oposición a la propuesta, liderada por Keith Murdoch y The Herald, obligó a los gobiernos de la época a repensar el diseño. Se propusieron varias alternativas, la más importante de las cuales fue la plaza ANZAC y la propuesta de cenotafio de 1926.

En respuesta, el general Sir John Monash usó la marcha del Día ANZAC de 1927 para obtener apoyo para el Santuario, y finalmente ganó el apoyo de los victorianos. gobierno más tarde ese año. La primera piedra se colocó el 11 de noviembre de 1927, y el Santuario se dedicó oficialmente el 11 de noviembre de 1934.

  • la tumba del soldado desconocido del Memorial de Guerra Australiano, en Canberra.

En 1916, Charles Bean, histórico oficial australiano de la primera guerra mundial, imaginó un museo conmemorativo dedicado a los soldados australianos observando las batallas que se han sucedido en Francia en 1916 y que consagrara todas las víctimas de la guerra del Conmonwealth y al mismo tiempo garantizara la conservación de los documentos relativos a todas las guerras que se han sucedido en los años.

En 1927 fueron organizados concursos de arquitectura para la realización del memorial a raíz del cual los arquitectos Emil Sodersten y John Crust fueron encargados de hacer un proyecto en conjunto.

La exploción de la segunda guerra mundial y un budget limitado retrazaron la realización del edificio que fue finiquitado en 1941 y reabrieron oficialmente el 11 de noviembre del mismo año. En 1940 se le  añadieron otras secciones para rendir homenaje a la participación de Australia en otros conflictos más recientes.

La Tumba del Soldado Desconocido australiano fue realizada en 1993, para celebrar el 75° aniversario del fin de la primera guerra mundial.

Austria

  • la tumba del soldado desconocido en la Heldenplatz, en Viena.

En la plaza se alzan dos estatuas ecuestres representando al príncipe Eugenio de Saboya y al archiduque Carlos de Austria, quienes son recordados como grandes jefes militares. Diseñadas por Antonio Dominik Fernkorn con zócalos de Eduard van der Nüll.

La estatua del Archiduque Carlos de Austria, inspirada en una popular pintura de Johann Peter Krafft, fue inaugurada en 1860. Se suponía que debía glorificar a la dinastía de los Habsburgo como a los grandes líderes militares de Austria, a pesar de que acababa de sufrir una sangrienta aplastante derrota en la batalla de Solferino.

La segunda estatua del príncipe Eugenio de Saboya que fue inaugurada en 1865, un año antes de la derrota de Austria en la batalla de Sadowa.

Cuando se desmantelaron los muros de la fortificación, la puerta en el lado sur permaneció en pie. Erigida en 1824 por Pedro Nobile conforme a los planos diseñados por Luigi Cagnola, e inaugurado por el emperador Francisco I de Austria en el honor de los veteranos de las guerras napoleónicas; y fue reconstruido como un memorial de guerra en 1933-1934 y alberga una tumba del soldado desconocido.

 Bélgica

  • la tumba del soldado desconocido en la base de la columnata del Palacio de la Nación en Bruselas.

en 1922, cinco ataúdes estaban alineados en la sala de espera de primera clase en la estación de Brujas. 

Contenían los restos de cinco soldados belgas desconocidos desenterrados de cinco cementerios de guerra diferentes.

Trajeron a un exsoldado que había quedado ciego en la guerra para que recogiera uno de los ataúdes. 

Se puso en el tren a Bruselas.

Al día siguiente, ocho soldados heridos llevaron el ataúd por la Rue Royale de Bruselas. 

Cuatro habían perdido un brazo izquierdo en la Primera Guerra Mundial. Cuatro había perdido un brazo derecho. El ataúd se colocó en el suelo entre los dos leones de bronce a las 11 a.m. en la Columna del Congreso y se encendió una llama eterna detrás de la tumba.

Se colocaron dos placas en la calle instruyendo a las personas que pasan por la tumba a levantarse el sombrero ante este soldado belga cuya identidad probablemente nunca se sabrá.

Durante muchos años, nadie supo dónde habían sido enterrados los otros cuatro soldados desconocidos. Las incógnitas desconocidas, podrías llamarlas. Pero un periodista belga los rastreó recientemente hasta un cementerio en las afueras de Brujas, donde habían sido olvidados durante más de un siglo.

 Bolivia

  • El monumento al soldado desconocido en la plaza del Obelisco en La Paz.

Obra del escultor Emiliano Lujan, realizada a base de bronce fundido en 1972. Se encuentra ubicado en la plaza del Obelisco, entre las avenidas Mariscal Santa Cruz y Eliodoro Camacho de la zona Centro.

En 1934 familiares y excombatientes de la Guerra del Chaco solicitaron a la Municipalidad, dispusiera un espacio público para honrar y preservar la memoria de los caídos en la Guerra del Chaco.

Mediante Ordenanza Municipal del 18 de octubre del mismo año, la Alcaldía dispuso: “…el parque situado en la avenida Camacho, denominado parque Gral. Juan José Pérez, se rendirá público homenaje a los héroes del Chaco”.

En 1973 el general Armando Escobar Uría, Alcalde Municipal, impulsó la ejecución del monumento en memoria de aquellos 50.000 (según René Arze, otros señalan 60.000) soldados bolivianos muertos en aquella contienda (1932 y 1935), contando con el antecedente que el escultor Emiliano Luján plasmó en la ciudad de Villamontes, en 1942, un monumento a base de cemento, llamado Soldado Desconocido, cuyo diseño ganó un concurso en Tarija en 1936.

 Brasil

  • la tumba del soldado desconocido en la tribuna del Monumento a los muertos de la Segunda Guerra Mundial (Monumento aos Pracinhas), Río de Janeiro.

El Monumento a los muertos de la Segunda Guerra Mundial​ (en portugués: Monumento aos Mortos da Segunda Guerra Mundial) popularmente conocido como «Monumento aos Pracinhas», se localiza en el parque Eduardo Gomes, en la ciudad de Río de Janeiro, en Brasil.

Visualizado por el mariscal João Baptista Mascarenhas de Moraes, comandante de la Fuerza Expedicionaria Brasileña (FEB), para reciber los restos mortales de los soldados brasileños caídos en Italia, fue proyectado por los arquitectos Marcos Konder Netto y Hélio Ribas Marinho, vencedores de un concurso nacional para tal efecto.

Las obras se iniciaron el 24 de junio de 1957 y fue inaugurado oficialmente el 7 de abril del mismo año, pero siendo concluidas el 24 de junio de 1960, y reinauguradas el 5 de agosto del mismo año.

 Canadá

  • La tumba del soldado desconocido en el Memorial nacional de guerra, plaza de la Confederación, Ottawa.

A petición del Legión Real Canadiense, el Gobierno canadiense se convirtió en parte del proyecto de crear una tumba del soldado desconocido para Canadá, como parte del Programa de Asociación del Milenio de Canadá.

El Gabinete pidió al Comisión de tumbas de guerra de la Commonwealth para seleccionar una de las 1.603 tumbas de canadienses desconocidos enterradas en las cercanías de Vimy Ridge.

La elegida fue la Tumba 7, en la Fila E de la Parcela 8 del Cementerio Británico Cabaret-Rouge en Souchez, Francia, cerca del memorial en Vimy Ridge, el sitio de la primera gran batalla donde las cuatro divisiones canadienses lucharon juntas como una fuerza combinada.

Los restos del soldado allí enterrado fueron exhumados en la mañana del 16 de mayo de 2000 y el ataúd fue trasladado en un Fuerzas canadienses avión a Ottawa el 25 de mayo, acompañado por un 45 personas Guardia de honor, un capellán, veteranos de la Royal Canadian Legion y dos representantes de la juventud canadiense. En Ottawa, el soldado desconocido poner en estado durante tres días en el Salón de Honor del Bloque central en Parliament Hill.

En la tarde del 28 de mayo, el cuerpo del soldado desconocido fue transportado al Monumento Nacional de Guerra en un carro tirado por caballos. Real Policía Montada de Canadá (RCMP) carro de armas. Gobernador general Adrienne Clarkson, su marido, y primer ministro Jean Chrétien, así como veteranos, personal de las Fuerzas Canadienses y miembros de la RCMP estaban en el cortejo fúnebre.

Entonces, con honores militares completos ante una multitud de 20.000, el cuerpo, en un arce plateado ataúd, fue re-enterrado en un sarcófago frente al monumento a los caídos. Los legionarios colocaron un puñado de tierra de cada una de las provincias y territorios de Canadá, así como de la antigua tumba del soldado, en el ataúd antes de que la tumba fuera sellada.

 Chile

  • la tumba del soldado desconocido en la Plaza Baquedano, Santiago de Chile (contiene los restos de un soldado, muerto en 1881 durante la Guerra del Pacífico).

En 1900, un oficial chileno, veterano de esa guerra, recorría el «Campo de la Alianza», lugar donde se había dado la Batalla de Tacna, territorio que en ese entonces era todavía chileno.

La zona era desértica y en algunas partes se podían observar los cráteres que habían dejado los proyectiles de artillería, es ahí cuando encontró el cadáver de un soldado chileno que por la salinidad del suelo se encontraba momificado y en muy buenas condiciones.

¿Quién era ese soldado? «La persona que está ahí es un joven chileno de unos 15 a 17 años que habría sido encontrado años después de la Batalla de Tacna, del 26 de mayo de 1880, que fue una derrota decisiva de la fuerzas de Perú y Bolivia, porque después de esa batalla, Bolivia se retira de la guerra y Perú queda peleando solo», cuenta el historiador Cristóbal García-Huidobro.

El mayor Enrique Phillips Huneeus encontró los restos del «Soldado Desconocido», quien decidió depositar el cuerpo en un ataúd de madera para traerlo consigo a Santiago, donde esperaba dar «digna sepultura a ese anónimo héroe». Sin embargo, por varios años guardó el féretro, en un espacio subterráneo de su casa. En 1928, se inauguró el monumento dedicado al general Manuel Baquedano.

Acorde con El Mercurio, en ese entonces Phillips, habría pensado que ese era el lugar adecuado para depositar los restos del soldado, pues no sería solo un homenaje al General Invicto, sino que allí también se pagaría justo tributo a los miles de soldados chilenos que habían luchado por su patria. Por ello, en 1931, siendo vicepresidente Juan Esteban Montero, se dio sepultura a aquel soldado anónimo en su identidad, pero por fin reconocido. Habían pasado treinta años y Phillips Huneeus conseguía su propósito, convirtiendo a la Plaza Baquedano en un «panteón de la patria».

  • el Monumento al soldado desconocido, en el Morro de Arica, lugar donde se libró una batalla, se halla otro excombatiente de la Guerra del Pacífico encontrado en 1998.

El monumento al soldado desconocido del Morro de Arica, inaugurado en 1975, se encuentra junto al Museo Histórico de Armas, cuya guardia permanente ha impedido actos vandálicos.

El cuerpo es de un combatiente chileno que murió en la Batalla de Pisagua en 1879.

Sobre este último, aunque se les llama desconocidos, diferentes estudios han intentado acercarse a las posibles identidades de los caídos.

Muerto en la Batalla de Chorrillos, en 1881, el «Soldado de la Guerra del Pacífico» fue encontrado en 1998 momificado y casi intacto, en las faldas del cerro Zig Zag en Perú en medio de arreglos que se hacían en el lugar.

«No quisimos llegar a identificarlo, no era la idea. Solo había que verificar que fuera chileno», asegura el comandante Pedro Hormazábal, integrante de la misión que repatrió el cuerpo en 2007.

  • la tumba del soldado desconocido en la Plaza de la Ciudadanía, con los restos de un soldado caído en el cerro Zig-Zag en Perú en 1881

En cuanto al «Soldado de la Patria» (abatido en Tacna) y el «Soldado de la Guerra del Pacífico» (muerto de un tiro en la cabeza en el cerro Zig Zag de Perú), descansan junto a la cripta de O’Higgins, un lugar con acceso controlado, subterráneo, en la Plaza Bulnes

 Colombia:

  •  «Monumento de los Caídos» ubicado dentro del Centro Administrativo Nacional (CAN), Bogotá.

Plaza y Monumento de los Caídos es un homenaje a los integrantes de las Fuerzas Militares que han perdido sus vidas en el conflicto armado interno en Colombia.

La plaza es un área de 28.701 metros cuadrados y está ubicada en Centro Administrativo Nacional (CAN).

Fue diseñado a tener tres elementos principales que eran El Monumento a Los Caídos, La Llama eterna y el Asta de Bandera.

​Ahora nombrado El Monumento a Los Militares y Policías Caídos en Combate, es hecho de piedras de granito negro que tienen grabadas figuras de humanos y diferentes frases patrióticas en varios de los costados de las piedras.

Los arquitectos del monumento son Lorenzo Castro Jaramillo, Rodrigo Zamudio, y Juan Camilo Santamaría. Fue inaugurado el 7 de agosto de 2003.

  •   «monumento a los héroes ignotos», erigido en 1910 conmemorando el centenario de la Independencia, en el Parque de la Independencia, Bogotá.

El monumento a los Héroes Ignotos fue erigido en el Parque de la Independencia a petición de la Sociedad de Caridad e inaugurado el 31 de julio de 1910 con motivo del Centenario, en honor a los héroes anónimos de la independencia. Actualmente se encuentra en la Cl 50 con Cl 63.

 Dinamarca

  • monumento al «soldado de infantería» (Landsoldaten) en Fredericia, Jutlandia.

 Ecuador

  • la tumba del soldado desconocido (contiene los restos de un soldado muerto en la Batalla de Pichincha) y la «llama eterna» se encuentran en el monumento de la Cima de la Libertad, La Libertad, Quito.

 Egipto

  • la tumba del soldado desconocido (que incluye la tumba del presidente Anwar Sadat), El Cairo.

 Eslovenia

  • el monumento al soldado francés desconocido, en la «plaza de la revolución francesa», Liubliana.

 España

  • El Monumento a los Caídos por España (antes de 1985 conocido como «obelisco a los héroes del dos de mayo», alberga los restos de combatientes anónimos del Dos de Mayo), Madrid.

Tras varios intentos de crear un monumento en homenaje a todos los luchadores anónimos muertos durante el levantamiento del 2 de mayo de 1808, en 1820 se convocó un concurso a tal efecto. Se resolvió al año siguiente, siendo el ganador el proyecto del arquitecto Isidro González Velázquez.

El 21 de abril de 1821 se colocó la primera piedra, parándose la construcción tras la vuelta del absolutismo a España. No será hasta 1836 cuando se reemprenda, celebrándose finalmente la inauguración el 2 de mayo de 1840, coincidiendo con la efeméride del acontecimiento.

El 22 de noviembre de 1985, el rey Juan Carlos I reinauguró el monumento, pasando a dedicarse a todos los caídos por España, en cuya memoria se colocó una llama alimentada por gas que arde permanentemente; con una excepción de carácter anecdótico a principios de los años 90, cuando el suministro se cortó a causa de un impago por parte del Ministerio de Defensa, que sufría por aquel entonces un enorme recorte presupuestario.

Se homologaba así a los numerosos memoriales levantados alrededor del mundo con carácter de símbolo nacional y que toman frecuentemente el nombre de Tumba del soldado desconocido.

  • El Fossar de les moreres (monumento en Barcelona que alberga los restos de los defensores en el Sitio de Barcelona en la guerra de sucesión)

El Fossar de les moreres (Foso de las moreras) es un lugar en el que la carga simbólica y el peso de la historia toman el protagonismo. En este punto situado en medio del Barrio del Born, se encuentra el foso con los caídos durante el sitio de Barcelona de 1714.

Un monumento nos lo recuerda. Para los forasteros, el lugar pasa desapercibido en ocasiones. Para los catalanes, el fossar es más que un recuerdo. Es un homenaje.

El sitio de Barcelona de 1714 duró más de un año y acabó con la caída de la ciudad de Barcelona ante las tropas de Felipe V. Catalunya había apoyado al archiduque Carlos de Austria en la sucesión al trono de España, mientras que Castilla era favorable a Felipe d’Anjou.

El 11 de septiembre se ha convertido en la Fiesta Nacional de Catalunya, la Diada. Aquel día de 1714 Barcelona se rendía ante los Borbones y se iniciaba una época de represión contra los catalanes, con la abolición de leyes e instituciones.

En el año 1989, la arquitecta Carme Fiol puso al descubierto el lugar exacto donde fueron enterradas las víctimas de aquel sitio, derribando las casas que había y cubriéndolo con un ladrillo tan rojo como la sangre vertida.

El foso, que originariamente era el cementerio de Santa Maria del Mar, salía a la luz pública. Posteriormente, en 2001, se colocó el pebetero, obra de Alfons Viaplana. En su extremo superior siempre arde una llama, símbolo del homenaje eterno.

Y al fondo de la plaza, a la sombra de las moreras que le dan nombre, una placa reproduce los versos de Frederic Soler “Pitarra”, leídos año tras año en los actos de homenaje de la Diada: “Al fossar de les moreres no s’hi enterra cap traïdor; fins perdent nostres banderes serà l’urna de l’honor”. “En el Foso de las moreras no se entierra a ningún traidor, incluso perdiendo nuestras banderas será la urna del honor”.

 EE. UU.

  • la tumba del soldado desconocido en el Cementerio Nacional de Arlington, Virginia.

Se encuentra en la cima de una colina con vistas a Washington. El Congreso aprobó el entierro de un soldado no identificado de la Primera Guerra Mundial en la plaza del entonces nuevo Anfiteatro Memorial en 1921.

El sarcófago de mármol blanco tiene tres figuras griegas esculpidas en el lado que representan la Paz, la Victoria y el Valor. También hay seis coronas, tres esculpidas en cada lado, que representan las seis campañas principales de la Primera Guerra Mundial. En la parte posterior de la tumba hay una inscripción que dice: Aquí descansa en honor y gloria un soldado estadounidense conocido solo por Dios.

El Día de los Caídos conmemora el día en 1921 cuando cuatro desconocidos fueron exhumados de cuatro cementerios estadounidenses de la Primera Guerra Mundial en Francia. El sargento del ejército Edward F. Younger eligió al Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial, que ahora se encuentra en la tumba. El presidente Warren G. Harding ofició las ceremonias de entierro en el Anfiteatro Memorial el 11 de noviembre de 1921.

Hay otros tres soldados enterrados en la tumba. En 1956, el presidente Dwight D. Eisenhower firmó un proyecto de ley para seleccionar y rendir homenaje a los desconocidos de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra de Corea. Las ceremonias de selección y el entierro de esos desconocidos tuvieron lugar en 1958.

  • La tumba del soldado desconocido en la Plaza Washington, Filadelfia, Pensilvania.

La Tumba del Soldado Desconocido de Filadelfia rinde homenaje a los muchos héroes caídos de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Se estableció en Washington Square Park en 1957 y el monumento incluye una llama eterna y una estatua de bronce de George Washington.

En el interior de la tumba se encuentran los restos de un soldado hallados en el parque, que antiguamente fue utilizado como cementerio.

También se encuentra en el parque un clon del Moon Tree original, un sicomoro que creció a partir de una semilla que fue llevada al espacio por el astronauta Stuart Roosa en el Apolo XIV.

  • La tumba del soldado desconocido en Yauco, Puerto Rico. Contiene los restos de un soldado español encontrado muerto durante la invasión estadounidense a Puerto Rico el 25 de julio de 1898.

Filipinas

  • La tumba del soldado desconocido del «Cementerio de los Héroes» (Libingan ng mga Bayani), Manila.

 Finlandia

  • La tumba del soldado desconocido en la sección militar del Cementerio de Hietaniemi (Hietaniemen hautausmaa), Helsinki.

 Francia

  • La tumba del soldado desconocido bajo el Arco del Triunfo, París, donde arde una llama votiva, la primera de su tipo.

En la base del Arco del Triunfo de la Estrella, junto a la tumba del Soldado Desconocido, se encuentra la llama eterna que conmemora a todos los soldados franceses caídos por su patria.

El 11 de Noviembre de 1923, el Ministro de Guerra de Francia André Maginot encendió este fuego eterno que, desde aquel momento, arde en forma continua.

La tumba del soldado desconocido, a los pies del Arco de Triunfo en la Place de l’Etoile de París. Este es un hito muy famoso y atrae a muchos visitantes es un soldado que murió durante la Primera Batalla de Verdun, que no conocemos la identidad de la Primera Guerra Mundial. Una gran manera de hacer homenaje a todos los soldados muertos durante la guerra.

Grecia

  • El monumento del soldado desconocido en la Plaza Sintagma (Plaza de la constitución), Atenas.

 India

  • La tumba del soldado desconocido está bajo la el arco memorial de la guerra de India, en Nueva Delhi

 Indonesia

  • El campo de honor es un memorial a los soldados desconocidos, en Bandung. También hay una tumba al marinero (neerlandés) en el cementerio de guerra Kembang Kuning war, en Surabaya.

 Irak

  • El monumento del soldado desconocido en Bagdad

 Israel

  • Sala Memorial Nacional para los Caídos de Israel en Monte Herzl en Jerusalén

 Italia

  • La tumba del soldado desconocido en el altar de la Patria (Vittoriano) en la Piazza Venezia, en la ciudad de Roma, donde también arde una llama eterna.

El Altar de la Patria de Roma se construyó a principios del siglo XX para honrar al primer rey de Italia, Vittorio Emanuele II, inmortalizado en su enorme estatua ecuestre.

Desde 1921 el Monumento a Vittorio Emanuele acoge la tumba del soldado desconocido, un lugar en el que brilla la llama eterna y se encuentra siempre custodiado por dos soldados.

La tomba del Milite Ignoto contiene los restos mortales de un soldado muerto en la guerra.

La identidad del soldado se desconoce y se piensa que nunca se sabrá. Es una tumba simbólica que representa a todos los italianos muertos en los distintos conflictos bélicos y que tampoco fueron identificados.

Las tumbas a soldados desconocidos se han difundido por todo el mundo a raíz de la Primera Guerra Mundial, pues en esta guerra el número de cuerpos no identificados fue enorme.

 Nueva Zelanda

  • La tumba del soldado desconocido en el memorial nacional de guerra, de Wellington.

 Paraguay

  • La tumba del soldado desconocido, Panteón Nacional de los Héroes, Asunción.

 Perú

  • La Cripta del soldado desconocido contiene los restos de un soldado que murió en 1881 durante la Guerra del Pacífico, está ubicada en la Plaza Bolívar, Lima.

  • El Monumento al soldado desconocido hace alusión a los soldados no identificados que dieron la vida en la Batalla de San Juan y Chorrillos.

 Polonia

  • La tumba del soldado desconocido está en la plaza del mariscal Józef Piłsudski, Varsovia.

 Portugal

  • La tumba del soldado desconocido está ubicada en el Monasterio de Batalha, en la villa homónima de la subregión de Leiría.

 Reino Unido

  • La tumba del soldado desconocido (grave of The Unknown Warrior) en la Abadía de Westminster, Londres.

Principios del año 1.916. Anochece en la línea de combate. Tras enterrar los restos mortales de un camarada el reverendo David Railton (1.884 – 1.955), capellán del 2º Batallón de la Compañía de Artillería en el Frente Occidental, regresa a su alojamiento en Erkingham, cerca de Armentieres, en el norte de Francia.

Sale al pequeño jardín que hay en la parte trasera de la casa y se detiene ante una sencilla tumba. Alguien ha escrito con un lápiz sobre la humilde y tosca cruz de madera blanca: «Un soldado británico desconocido».

“¡Cómo me hizo pensar esa tumba! … Pero, ¿quién era él y quiénes eran [su gente]? … Era solo un muchacho … No hubo respuesta a esas preguntas, ni nunca la ha habido. Así que pensé ¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor de ese padre, esa madre, ese hermano, esa hermana, amada, esposa y amigo? Silenciosa y gradualmente surgió de la niebla del pensamiento esta respuesta clara y fuerte: «Que este cuerpo, este símbolo, sea llevado con reverencia sobre el mar a su tierra natal». Y estuve feliz durante unos cinco o diez minutos”.

(Reverendo David Railton (1.884 – 1.955).)

La intención del reverendo Railton es que todos los familiares de esos combatientes sin identificar crean que el “Soldado Desconocido” puede ser su marido, padre, hermano o hijo perdido…

Y en Agosto le escribe al capellán de Westminster, Herbert Ryle (1.856 – 1.925), para proponerle que junto a las tumbas de reyes y estadistas que descansan en la Abadía, se coloque una que rinda homenaje a todos los soldados desconocidos.

La idea es fuertemente apoyada por Ryle y el entonces primer ministro David Lloyd George (1.863 – 1.945).

El domingo, 7 de Noviembre de 1.920, en estricto secreto, cuatro tumbas, de soldados británicos no identificados, fueron exhumadas en los cementerios del campo de batalla de Ypres, Arras, el Aisne y el Somme.

Los soldados que hicieron las exhumaciones, cumplían órdenes y a ninguno se les dio ninguna explicación. Los ataúdes fueron llevados en ambulancia al cuartel general de St-Pol-Sur-Ter Noise y cubiertos con banderas de la “Unión Jack”.

Los oficiales de servicio, el general de brigada Louis John Wyatt (1.874 – 1.955) y el teniente coronel Gell, entraron juntos en la capilla. Wyatt eligió uno de los cuerpos al azar y los dos oficiales lo colocaron en un ataúd sencillo.

Una “Guardia de Honor” francesa fue seleccionada y estuvo junto al ataúd del soldado elegido durante la noche.

El lunes, 8 de Noviembre, el ataúd fue escoltado hasta el puerto del Canal de Boulogne.

El miércoles, 10 de Noviembre, el ataúd fue sellado dentro de otro más ornamentado: fabricado con madera de roble (de la finca de “Hampton Court”, palacio real situado en el municipio londinense de «Richmond upon Thames»), con refuerzos de hierro en forma de bandas, un escudo y una espada medieval, extraída de la colección de la Torre de Londres y elegida por el rey Jorge V.

El escudo llevaba inscrito el texto: “Un soldado británico que cayó en la Gran Guerra 1.914 – 1.918 por el Rey y la Nación».

El ataúd llegó al muelle, junto al destructor HMS “Verdún” (L93) haciendo la “Guardia de Honor” el 8º Regimiento de Infantería Francés, mientras todas las campanas de Boulogne repicaban a la vez, las trompetas de la Caballería Francesa tocaban, al unísono, “Aux Champs” (el toque de silencio) y el propio mariscal Foch saludaba militarmente…  y pronunciaba un discurso en el muelle.

La “Insignia Blanca” del barco se encontraba a media asta, cuando el ataúd subió a hombros por la pasarela. Se colocó en el alcázar y se cubrió con guirnaldas de flores blancas.

Poco antes del mediodía, el destructor clase V, HMS “Verdún” partió del “Quai Carnot” en Boulogne-sur-Mer hacia Dover, el mayor puerto del Canal de la Mancha en Inglaterra, acompañado por una flotilla de seis acorazados.

En Dover, el HMS “Verdún” fue recibido con los 19 cañonazos de saludo a un Mariscal de Campo. Atracó en “Admiralty Pier”, donde el general Sir John Longley (1.867 – 1.953) supervisaba a los seis oficiales de alto rango de las tres Fuerzas Armadas que llevaron el ataúd a tierra.

El jueves, 11 de Noviembre, el ataúd fue montado en un armón de artillería, tirado por seis caballos negros, y paseado en solemne procesión hasta la Abadía de Westminster (Iglesia Colegiata de San Pedro), donde los esperaba una “Guardia de Honor” de cien poseedores de la “Cruz Victoria”.

Entre los invitados a la ceremonia figuraban cien mujeres que habían perdido a su marido y a todos sus hijos en la guerra. El rey Jorge esparció un puñado de tierra del campo de batalla francés sobre el ataúd después de haber sido depositado en la tumba (“Grave of the Unknown Warrior”) situada a la entrada de la puerta Oeste. Se utilizó una piedra temporal para sellar la tumba.

Unas 125.000 personas visitaron la Abadía para ver la tumba durante la primera semana.

Un año después, en el “Día del Recuerdo” de 1.921, se colocó sobre la Tumba, la actual losa (negra de mármol belga, de una cantera cerca de la ciudad de Namur) y se bendijo, durante un servicio especial adicional. El texto completo de su inscripción, compuesta por Dean Ryle, dice lo siguiente:

“Debajo de esta piedra descansa el cuerpo
de un guerrero británico
desconocido por nombre o rango,
traído de Francia para estar entre
los más ilustres de la tierra
y enterrado aquí el Día del Armisticio el
11 de noviembre de 1.920, en presencia de
Su Majestad el Rey Jorge V,
sus Ministros de Estado
los Jefes de sus Fuerzas
y un vasto concurso de la nación.
Así 
se conmemoran las muchas
multitudes que durante la Gran
Guerra de 1.914 – 1.918 dieron lo máximo
que el 
Hombre puede dar la vida
por Dios
por el Rey y la Patria
por los seres queridos hogar e Imperio
por la sagrada causa de la justicia y
la libertad del mundo.
Lo enterraron entre los reyes
porque
había hecho bien a Dios y
su casa”.

Elizabeth Bowes-Lyon (1.900 – 2.002) esposa del segundo hijo del rey Jorge V, el Duque de York, comenzó la tradición de dejar su ramo de novia como ofrenda ante la “Tumba del Soldado Desconocido” (26 de Abril de 1.923), como homenaje a su hermano mayor, Fergus (1.889 – 1.915), que había muerto en la batalla de Loos.

Han continuado cumpliendo esa tradición, su hija, la reina Isabel II del Reino Unido, el día de su boda con Felipe de Edimburgo (20 de Noviembre de 1.947). Diana de Gales, tras su boda con el Príncipe Carlos de Gales (29 de Julio de 1.981).

Catherine Middleton, tras su boda con el Príncipe Guillermo de Cambridge (29 de Abril de 2.011). Meghan Markle tras su boda con el Príncipe Harry, duque de Sussex (19 de Mayo de 2.018). La última en cumplir la tradición ha sido la princesa Eugenia del Reino Unido (hija menor del príncipe Andrés y Sarah Ferguson) tras su matrimonio con Jack Brooksbank (12 de Octubre de 2.018).

Nota: Antes de morir en 2.002, Elizabeth Bowes-Lyon (la Reina Madre) expresó el deseo de que su corona se colocara en la “Tumba del Guerrero Desconocido”. Su hija, la Reina Isabel II, depositó la corona el día después del funeral.

República Checa

  • La tumba del soldado desconocido del memorial nacional en la colina Žižkov (Vítkov), Praga.

 República Dominicana

  • La tumba del soldado desconocido debajo del arco de la Plaza de la Bandera, Santo Domingo.

 Rumanía

  • La tumba del soldado desconocido (Mormântul Soldatului Necunoscut) en el Parque Carol I, Bucarest.

 Rusia

  • La tumba del soldado desconocido (Могила Неизвестного Солдата) en el jardín Alexander, Moscú.

 Serbia

  • El monumento al héroe desconocido, en el monte Avala, Belgrado.

 Turquía

  • La tumba del soldado desconocido en el cementerio militar de Ari Burnu Galípoli (Gelibolu), Çanakkale.

 Ucrania

  • La tumba del soldado desconocido, en el Parque Dnieper, Kiev.

 Uruguay

  • El monumento El Entrevero de José Belloni en la Plaza Fabini, Montevideo.
  • El monumento a los servidores de la patria (también conocido como «al soldado desconocido», en el Monumento a Perpetuidad de la ciudad de Paysandú.

 Venezuela

  • La tumba del soldado desconocido, en el Arco de Triunfo del Campo de Carabobo en Valencia, Estado Carabobo. Las cenizas se encuentran en este lugar desde el 18 de diciembre de 1930.

nuestras charlas nocturnas.


Folies Bergère: el palacio de la diversión…


La Vanguardia(J. M. Ferrando)  —  La derrota de Francia en la guerra franco-prusiana (1870-71), que supuso el fin del Segundo Imperio francés, inauguró una época de paz para Europa. La nueva república francesa se vio impulsada por un sentimiento de optimismo. Las potencias occidentales se repartían el mundo, y Francia obtuvo su parte del pastel colonial en África, Asia y Oceanía.

La economía navegaba viento en popa, y un nuevo horizonte en el desarrollo de las artes y las ciencias se abría paso. Sin embargo, el progreso no alcanzaba a todos. Mientras la burguesía industrial acumulaba poder político, el proletariado pugnaba por mejorar unas condiciones laborales infames.

Y, en ese contexto, París rebosaba de personas que buscaban la diversión en los locales de la ciudad. Cabarés y teatros canalizaban esa joie de vivre que impregnó las últimas décadas del siglo XIX y las primeras luces del XX.

Un bar del Folies Bergère, obra de Édouard Manet.

Punto de encuentro

El cabaré Folies Trévise abrió sus puertas en mayo de 1869. Sin embargo, fue después de la Comuna de París (1871) cuando adoptó el nombre con el que lo conocemos hoy: el Folies Bergère.

A partir de entonces, este y otros flamantes locales animarían las noches de la capital francesa durante décadas.

Cuando se inauguró el emblemático Moulin Rouge en Montmatre, en 1889, el Folies Bergère ya llevaba años como referente del cabaré parisino. Eran días de esplendor que durarían hasta bien entrada la Belle Époque.

En sus salones, la burguesía disfrutaba de las fiestas. Algunos artistas e intelectuales parisinos también se dejaban ver por el Folies Bergère.

El pintor impresionista Édouard Manet retrató el bar del local en 1882. Pocos años después, el escritor Guy de Maupassant describió con precisión el ambiente desenfrenado del Folies Bergère en su novela Bel Ami (1885).

Según él, el cabaré estaba repleto de espejos, multitud de hombres vestidos de negro y mujeres muy maquilladas que servían copas.

La Bella Otero brilló durante años en el escenario del Folies Bergère.

El alma de la fiesta

A lo largo de los años, el Folies Bergère vio nacer grandes estrellas y aplaudió a muchos artistas ya consagrados. Cuando Mistinguett actuó en el Folies Bergère, su carrera despegaba imparable hacia la fama. Allí conoció al que sería el laureado actor Maurice Chevalier, por entonces un joven bailarín de veintitrés años con el que Mistinguett mantuvo una larga relación amorosa.

 La española Carolina Otero, la Bella Otero, que atesoró tantos éxitos como amantes, brilló durante años en el escenario del Folies Bergère; y también Charlie Chaplin se ganó al público del cabaré con sus interpretaciones.

Pero, sin duda, la más aclamada atracción del Folies Bergère fueron los espectáculos eróticos de Josephine Baker. Su número en la obra La Folie du Jour, estrenada en 1926 en el cabaré, vestida solo con una falda hecha de plátanos y poco más, causó sensación.

Naturalmente, los shows de la bailarina afroamericana se convirtieron en el mayor reclamo del Folies Bergère, que alcanzó el pico de su fama.

La bailarina afroamericana Jospehine Baker causó sensación en el Folies Bergère.

La llegada de los años treinta cerró la etapa de esplendor del cabaré parisino y de la Belle Époque. Sin embargo, siempre quedarían para el recuerdo esas noches de diversión desenfrenada en la ciudad de los espejos y la luz.

Ernest Hemingway, en sus crónicas parisienses de los años veinte, ya advertía contra esos locales nocturnos en los que el turista norteamericano se dejaba desplumar a cambio de un champaña barato y la falsa sonrisa de una inasequible corista.

Pero los turistas los siguieron abarrotando. Hoy, a tenor de la crisis que atraviesa el Folies Bergère, los turistas parecen comprender que el viejo Ernest tenía razón.

Situado en el número 32 de la Rue Richer en el noveno distrito , el Folies Bergère fue construido como teatro de ópera por el arquitecto Plumeret. Las estaciones de metro son Cadet y Grands Boulevards .

Se inauguró el 2 de mayo de 1869 como Folies Trévise , con entretenimiento ligero que incluía operetas , opéra comique (ópera cómica), canciones populares y gimnasia.

Se convirtió en Folies Bergère el 13 de septiembre de 1872 y recibió su nombre de una calle cercana, Rue Bergère («bergère» significa «pastora»). 

En 1882, Édouard Manet pintó su conocido cuadro Un bar en el Folies-Bergère, que representa a una chica de bar, una de las demimondaines , de pie ante un espejo.

En 1886, Édouard Marchand concibió un nuevo género de entretenimiento para el Folies Bergère: la revista del music-hall .

Las mujeres serían el corazón del concepto de Marchand para los Folies.

A principios de la década de 1890, la bailarina estadounidense Loie Fuller protagonizó el Folies Bergère. En 1902, la enfermedad obligó a Marchand a marcharse después de 16 años.

En 1918, Paul Derval  [ fr ] (1880-1966) dejó su huella en la revista. Sus revistas incluían disfraces, decorados y efectos extravagantes, y «pequeñas mujeres desnudas». Las pequeñas mujeres desnudas de Derval se convertirían en el sello distintivo de los Folies.

Durante sus 48 años en el Folies, lanzó las carreras de muchas estrellas francesas como Maurice Chevalier , Mistinguett , Josephine Baker , Fernandel y muchos otros.

En 1926, Josephine Baker , una ex-cantante, bailarina y animadora afroamericana , causó sensación en el Folies Bergère en una nueva revista, La Folie du Jour , en la que bailó un número Fatou con un traje compuesto por una falda. hecho de una cadena de plátanos artificiales y poco más.

Sus bailes eróticos y sus actuaciones casi desnudas fueron famosas. El Folies Bergère atendió al gusto popular. Los espectáculos presentaban disfraces elaborados; las mujeres eran reveladoras con frecuencia, prácticamente dejándolas desnudas, y los programas a menudo contenían mucha desnudez.

Los espectáculos también exaltaban el «exotismo» de personas y objetos de otras culturas, lo que obligaba a la fascinación parisina por la negritud de los años veinte.

En 1926 la fachada del teatro fue remodelada por completo por el artista Maurice Pico. La fachada se rehizo en estilo Art Deco , uno de los muchos teatros parisinos de este período que utilizan el estilo.

También se puede mencionar las actuaciones de  Claudine Longet, cantante; Jean Marais, actor, Mata Hari, bailarina de estriptis, Cléo de Mérode, bailarina; Mistinguett, vedette; Rita Montaner, vedette y actriz cubana; Yves Montand, cantante y actor; Édith Piaf, cantante; Liane de Pougy, bailarina; Yvonne Printemps, cantante y actriz; Jean Sablon, cantante; Frank Sinatra, cantante y actor; y Charles Trenet, cantautor.

Durante casi 50 años Paul Derval dirigió el Folies Bergère presentando revistas espectaculares allí.

Llegó allí en 1916 como ayudante del director, el director Raphael Beretta.

Lo sucedió en 1918 y en 1924 se convirtió en el propietario del teatro.

En 1928 acomete importantes obras destinadas a ampliar la sala, que cuenta con 1700 butacas.

Luego adquirió su decoración Art Deco.

En 1936, Derval trajo a Josephine Baker de la ciudad de Nueva York para dirigir la revista En Super Folies .

Michel Gyarmathy, un joven húngaro llegado de Balassagyarmat , su ciudad natal, diseñó el cartel de En Super Folies , un espectáculo protagonizado por Josephine Baker en 1936.

Esto inició una larga historia de amor entre Michel Gyarmathy, París, el Folies Bergère y el público del mundo entero que duró 56 años.

El funeral de Paul Derval se celebró el 20 de mayo de 1966.

Tenía 86 años y había reinado supremo en el music hall más célebre del mundo.

Su esposa Antonia, apoyada por Michel Gyarmathy, lo sucedió.

En agosto de 1974, el Folies Antonia Derval cedió la dirección del negocio a Hélène Martini , la emperatriz de la noche (25 años antes había sido corista en las revistas).

Esta nueva dueña de la casa volvió al concepto original para mantener la existencia continuada del último music hall que se mantuvo fiel a la tradición.

Desde 2006, Folies Bergère ha presentado algunas producciones musicales con Stage Entertainment como Cabaret (2006-2008) o Zorro (2009-2010).

nuestras charlas nocturnas.


Las 7 maravillas que apenas nadie conoce…


QUE!(C.Cardozo)/miviaje.com/guia-arqueologica.com/National Geographic/La Vanguardia/CNN(E.Gillespie)/diariodelviajero.com  —  Explorar las maravillas del mundo que apenas nadie conoce es todo un lujo. Es cierto que, en general, todas las maravillas del mundo, y todos los puntos de la Tierra, son espectaculares, pero poder ir a sitios que hasta hace poco estaban ocultos resulta una experiencia muy enriquecedora.

Ahora bien, ¿Qué lugares son esos que estaban ocultos hasta hace muy poco?

Vamos a conocer a continuación las 7 maravillas que apenas nadie conoce, lugares que se convertirán en imprescindibles en los próximos años. Desde templos maravillosos hasta ciudades que habían estado ocultas y escondidas a los ojos de la humanidad.

Ruinas del imperio Vijayanagar en la India

Visitar las antiguas ruinas del imperio Vijyanagar, en Hampi, India, no era demasiado fácil hace algunos años. Para hacerlo, había que coger un tren nocturno desde Bangalore y dormir en una pequeña posada.

Eso sí, la experiencia merecía muchísimo la pena, sin ninguna duda. La cuestión es que hace poco que se instalaron allí un gran puñado de pequeños resorts que hacen la estancia más amena, especialmente si te alojas en el Palacio Kamlapura, un hotel de cinco estrellas.

En lo que se refiere a los monumentos, hay nada más y nada menos que 265 kilómetros cuadrados para explorar. Aquí entramos, entre otros, el templo hindú de Virupaksha, un templo dedicado a Shiva y una de las estructuras más antiguas de todo el imperio. Data del siglo VII, casi nada. Sin duda es un viaje que merece la pena realizar.

La ciudad india de Hampi fue la capital de uno de los imperios menos conocidos de India, el Imperio vijayanagara (1336-1565). Este era el nombre que recibía su capital y que significa ‘la ciudad de la victoria’. En este artículo queremos aproximarnos a la historia de este imperio, cuya capital fue declarada en el año 1986 Patrimonio de la Humanidad.

Ruinas de la ciudad de Hampi

Este imperio se formó en 1336. Se dice que, en el avance fallido del sultanato hacia los territorios del sur, el ejercito del sultanato apresó a dos príncipes locales: Harihara y Bukka. Los llevaron a Delhi y los convirtieron al islam. Posteriormente, fueron retornados al sur con la finalidad de establecer la autoridad del sultanato.

Sin embargo, decidieron constituir un reino propio. En 1336, Harihara fue coronado rey de Hastinavati, núcleo de lo que será el Imperio vijayanagara. Además, se reconvirtieron al hinduismo apoyados por Vidyaranya, un respetado dirigente religioso local.

Templo de Vitthala

El comercio fue la actividad económica que permitió que la ciudad de Vijayanagara pudiera desplegar todo su poderío. Los principales beneficios los obtuvieron a partir de la exportación de materias primas tales como el algodón, especias y productos de lujo: joyas, piedras semipreciosas, marfil o ámbar.

En su afán por acceder a los mercados asiáticos sin la intermediación árabe, los portugueses llegaron a la India vía marítima a través del cabo de Buena Esperanza. El contacto entre esta potencia y el Imperio vijayanagara está documentado en los relatos de viajes de los exploradores portugueses.

Templo del Loto en Hampi

Domingo Paes fue uno de ellos. En su diario de viaje, que escribió entorno a 1520, nos dejó plasmada cual fue su impresión de la ciudad de Vijayanagara durante el reinado de Krishna Deva Raya. El viajero luso la comparó con el tamaño de la ciudad Roma y destacaba la variedad de culturas que convivían en el mismo lugar.

La grandeza de este reino fue positivo para el hinduismo, que se benefició con la llegada de los pandits (eruditos de cualquier campo de conocimiento del hinduismo) que huían del poder musulmán del norte.

Pero, hay pocas pruebas que demuestren que Vijayanagara representara un renacer del hinduismo en el sur. Apunta que el embellecimiento de antiguos templos y la construcción de nuevos fue parte de la política de la corona. Pero esta no se involucró en la fermentación de sentimientos anti musulmanes.

A pesar de ello, los reyes y príncipes se preocuparon por proteger la literatura, la música, la arquitectura y las ciencias. De este modo, estas formas de expresión artística se pudieron desarrollar bajo la protección imperial frente las influencias persas que se ejercían desde los estados musulmanes del norte.

Capital Maya en Guatemala

Aunque aún están siendo desenterradas, las ruinas que componen la antigua ciudad Maya es cinco veces el tamaño de Tikal.

Ahora bien, ¿Por qué sale a la luz en pleno siglo XXI? La respuesta es bastante sencilla y es que llegar a este lugar del mundo requiere una peligrosa caminata de cinco días. Es por eso por lo que Sanghrajka, presidente de Big Five Tours & Expeditions, ha decidido llevar allí a los turistas en helicóptero.

El vuelo aterriza en un pueblo cercano, en el que los turistas pueden hablar con los pueblerinos, para adentrarse en el Mirador y en el esplendor de esta bella ciudad que aún está por descubrir. Aún quedan unos diez años de excavación, por lo que cada año que pase será un lugar más hermosos, sin ninguna duda.

Tikal (o Tik’al, de acuerdo con la ortografía maya moderna) es uno de los mayores yacimientos arqueológicos y centros urbanos de la civilización maya precolombina, junto con Calakmul, Chichén Itzá y Palenque.

Está situado en el municipio de Flores, en el departamento de Petén, en el territorio actual de la República de Guatemala y forma parte del parque nacional Tikal, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad, por Unesco, en 1979.

​ Según los glifos encontrados en el yacimiento, su nombre maya habría sido Yax Mutul.

​Tikal es uno de los centros turísticos más importantes en Guatemala.

Tikal fue la capital de un estado beligerante, que se convirtió en uno de los reinos más poderosos de los antiguos mayas.

​Aunque la arquitectura monumental del sitio se remonta hasta el siglo iv a. C., Tikal alcanzó su apogeo durante el Período Clásico, entre el 200 y el 900 d. C.

Durante este tiempo, la ciudad dominó gran parte de la región maya, en el ámbito político, económico y militar; mantenía vínculos con otras regiones, a lo largo de Mesoamérica, incluso con la gran metrópoli de Teotihuacán, en el lejano Valle de México.

Después del Clásico Tardío, no se construyeron monumentos mayores.

Con una larga lista de gobernantes dinásticos, el descubrimiento de muchas de sus respectivas tumbas y el estudio de sus monumentos, templos y palacios, Tikal es probablemente la mejor comprendida de las grandes ciudades mayas de las tierras bajas de Mesoamérica.

Villas Romanas en Hispania (España y Portugal)

Las extensas mansiones romanas de Portugal fueron creadas en el siglo II a.C., y restauradas bajo el reinado del emperador Augusto.

Pero estas restauraciones, en realidad, sirvieron de más bien poco ya que volvieron a ser enterradas durante años bajo los escombros para ser olvidadas, hasta ahora. 100 años después de su redescubrimiento, las ruinas romanas de Conímbriga, que es el lugar en el que se encuentran, están listas para ser visitadas y admiradas.

Según dicen, estas ruinas ahora son de visita obligada en Portugal, y no es para menos ya que son unas ruinas bellísimas que han estado olvidadas durante siglos.

En las visitas a estas ruinas romanas se pueden ver las espléndidas mansiones, los jardines con cientos de chorros de agua, los baños termales e incluso algunos mosaicos decorativos que se conservan.

Uno de los grandes atractivos que nos ofrece la arqueología romana son las fastuosas villas campestres de los romanos terratenientes, que hallaremos diseminadas en diferentes lugares de la geografía peninsular. Las villas romanas en Hispania no debía diferenciarse sustancialmente de las demás villas del Imperio Romano.

Magnífico mosaico en las ruinas de Conímbriga en Coimbra.

Aunque parezca obvio para muchos, debe recalcarse que la palabra villa en este caso no se utiliza como sinónimo de ciudad, sino de una gran casa o mansión en el campo vinculada a las labores agrícolas. Hoy, lo más cercano que encontraremos son los cortijos, masías o haciendas.

Estas villas poseían una pars urbana (la parte residencial) y una pars rustica (la parte dedicada a la actividad agrícola). Frecuentemente se distingue dentro de la pars rustica la pars fructuaria. Ésta estaría dedicada a la producción y almacenamiento de los productos agrícolas y sus derivados: zona de molienda, lagares de vino y aceite, bodegas, etc.

La pars urbana de muchas de estas villas; cuando el espacio, la orografía, el dinero y el gusto del dominus lo permitieran, seguían un esquema de distribución muy parecido. En los «Diez Libros de Arquitectura» de Vitruvio podremos encontrar una serie de pautas sobre cómo se debían construir y distribuir las estancias de estas villas. A pesar de la existencia de estas pautas, la originalidad en el diseño también estaba presente.

Es frecuente confundir el término domus romana con el de villa romana. La distinción es simple. Desde el punto de vista constructivo y distributivo, la pars urbana de una villa se asemejaría mucho a una domus. La mayor diferencia es que la domus se encuentra en una ciudad y la villa en el campo.

Mosaico del Museo de la Villa romana de Rabaçal.

Valga el siguiente resumen para hacernos a la idea de qué estancias tendría una pars urbana de una villa romana estándar.

  • Vestibulum o Fauces: (Recibidor). Da al exterior del edificio y se comunica normalmente con un atrio. Si fuera una domus, a los lados del vestíbulo habría tabernae (tiendas).
  • Atrium: (Atrio). Pequeño patio tras el recibidor. En sus laterales podía dar acceso a los cubicula (dormitorios). Solía tener un impluvium, una pila central a la que caía el agua de lluvia que descendía desde el techo inclinado a un agua, que circundaba un espacio abierto llamado compluvium.
  • Tablinum: Estancia donde se recibía a los invitados o para audiencias, a la que se accedería a través del atrio.
  • Peristilum: Por extensión, gran jardín (hortus) con peristilo porticado, situado generalmente detrás del tablinum. Da acceso a las estancias más privadas de la pars urbana.
  • Oecus: Gran sala noble destinada a recepciones de mayor importancia. Se encontaría frente al tablinum cruzando el jardín del peristilo. A veces se usaría como comedor. Muchas villae no tendrían esta sala y las recepciones se llevarían a cabo únicamente en el tablinum. A veces a esta sala se le llama exedra en atención al acabado en semicírculo (en forma de ábside), cuando lo tuviera.
  • Triclinium: (Comedor). Una de las salas imprescindibles. Frecuentemente la encontramos junto al oecus o el tablinum. No resulta raro ver más de un triclinium en una domus: uno pensado para ser usado en los meses estivales y otro para los demás. El nombre le viene dado porque solían disponerse tres lechos en forma de «U», sobre los que, recostados, comían los comensales.
  • Culina: (Cocina). Se encontrará relativamente cerca del triclinium, pero en un lateral del peristilo.
  • Cubiculum: (Dormitorio). Se accede a él o a ellos (plural = cubicula), bien desde el peristilo, bien desde el atrio.

Normalmente, la pars urbana consistía de una única planta. No obstante, existen ejemplos con más de una (p.e. São Cucufate, Vidigueira, Portugal).

La luz entraba a los cuartos a través del atrio o del peristilo. No solía haber ventanas que dieran al exterior del recinto para preservar la intimidad.

Una vibrante escena de cacería se representa en esta sección del gran mosaico que decora el oecus o sala de recepción de la villa romana de La Olmeda.

Estas villas romanas solían contar, además, con instalaciones termales privadas provistas de sus hornos e hipocaustos; de una sala fría, templada y caliente.

La pars rustica podía tener, entre otros espacios:

  • Áreas para trillar el cereal
  • Zonas de molienda
  • Lagares de vino y/o aceite y prensas
  • Bodegas
  • Hórreos (silos)
  • Almacenes diversos (para aperos, para materiales)
  • Cisternas, pozos y balsas de agua
  • Viviendas para la servidumbre / esclavos
  • Pilas y tanques para salazones (aquellas villas que estuvieran junto a la costa)
  • En algún caso hornos de cerámica y espacios auxiliares

– Andalucía:

  • Bruñel (Quesada, Jaén)
  • Cortijo Robledo (Antequera, Málaga)
  • Conjunto Termal de Herrera (Herrera, Sevilla)
  • El Ruedo (Almedinilla, Córdoba)
  • El Secretario (Fuengirola, Málaga)
  • Faro de Torrox (Torrox, Málaga)
  • Fuente Álamo (Puente Genil, Córdoba)
  • La Almagra (Huelva)
  • La Estación (Antequera, Málaga)
  • Mitra (Cabra, Córdoba). Actualmente no visitable.
  • Río Verde (Marbella, Málaga)
  • Salar (Salar, Granada)
  • San Luis de Sabinillas (Manilva, Málaga)

– Aragón:

  • Fortunatus (Fraga, Huesca)
  • La Malena (Azuara, Zaragoza). Actualmente no visitable.
  • Loma del Regadío (Urrea de Gaén, Teruel)

– Asturias:

  • Veranes (Veranes)

Almenara (Puras-Valladolid)

– Castilla La Mancha:

  • Carranque (Carranque, Toledo)
  • Noheda (Villar de Domingo Santiago, Cuenca). Actualmente no visitable.
  • Castilla y León:
  • Almenara-Puras (Almenara-Puras, Valladolid)
  • Camarzana de Tera (Camarzana de Tera, Zamora)
  • La Dehesa (Cuevas de Soria, Soria)
  • La Olmeda (Pedrosa de la Vega, Palencia)
  • Navatejera (León). Actualmente no visitable.
  • Santa Cruz (Baños de Valdearados)
  • Santa Lucía (Aguilafuente, Segovia). Aula arqueológica en la Iglesia de San Juan.
  • Tejeda (Quintanilla de la Cueza, Palencia)

– Cataluña:

  • Ca L’Arnau, Can Modelell (Cabrera de Mar)
  • Centcelles (Constantí, Tarragona)
  • Els Ametllers (Tossa de Mar, Gerona)
  • Els Munts (Altafulla, Tarragona)
  • Torre Llauder (Mataró, Barcelona)
  • Vilarenc (Calafell, Tarragona)
  • Vilauba (Bañolas, Gerona)

– Comunidad de Madrid:

  • Casa de Hippolytus (Alcalá de Henares)
  • Valdetorres del Jarama (Valdetorres del Jarama). Actualmente no visitable.

Carranque (Toledo)

– Comunidad Valenciana:

  • Baños de la Reina (Calpe, Alicante)
  • Benicató (Nules, Castellón)
  • Cornelius (L’Énova, Valencia). Actualmente no visitable.
  • L’Albir (L’Alfas del Pi, Alicante)
  • La Almadrava (Els Poblets, Alicante)

– Extremadura:

  • La Majona (Don Benito, Badajoz)
  • Los Términos (Monroy, Cáceres)
  • Pomar (Jerez de los Caballeros, Badajoz)
  • Torreáguila (Barbaño, Badajoz)

– Navarra:

  • Foz de Lumbier (Liédena)
  • Las Musas (Arellano)

– Región de Murcia:

  • Los Torrejones (Yecla)
  • Los Villaricos (Mula)

Cerro da Vila (Quarteira, Faro)

(PORTUGAL)

  • Casais Velhos (Cascais, Lisboa)
  • Cerro da Vila (Quarteira, Faro)
  • Freiria (Cascais, Lisboa)
  • Milreu (Estoi, Faro)
  • Montinho das Laranjeiras (Alcoutim, Faro)
  • Pisões (Beja)
  • Prazo (Freixo de Numão, Vila Nova de Foz Côa, Guarda)
  • Rabaçal (Penela, Coimbra)
  • Rio Maior (Rio Maior, Santarém)
  • Rumansil (Freixo de Numão, Vila Nova de Foz Côa, Guarda)
  • São Cucufate (Vilar de Frades, Vidigueira, Beja)
  • São Miguel de Odrinhas (Sintra, Lisboa)
  • Sendim (Felgueiras, Porto)
  • Torre de Palma (Monforte, Portalegre)
  • Tourega (Évora)
  • Vila Cardílio (Torres Novas, Santarém)

Pirámides en Sudán

Aunque Egipto sea conocido por sus pirámides, no significa que sea el único lugar del mundo que las tiene.

Es más, Sudán presume de tener el doble de pirámides que Egipto, aunque no todo el mundo sabe dónde está Sudán, ¿No es cierto? Esto es porque Sudán ha estado inmerso en un conflicto civil, pero hoy en día esto no es así y visitar las pirámides de Sudán una vez en la vida es algo obligatorio.

Eso sí, los viajes para ver esas pirámides son bastante exclusivos. No encontrarás a cientos de turistas viendo cómo son las pirámides, no, sino que apenas encontrarás un guardia que las custodia.

Alrededor del año 2.500 a.C., la civilización nubia que poblaba Sudán dejó atrás más de 200 pirámides erigidas en mitad del desierto que en la actualidad se conservan en tres yacimientos arqueológicos: El Kurru, Jebel Barkal y Meroe, además de numerosos templos, tumbas y cámaras funerarias.

A pesar de tener un tamaño más reducido que las famosas pirámides de Giza en el país del Nilo, las pirámides nubias atesoran un gran valor cultural. Construidas a base de arenisca y granito, estas inclinadas pirámides contienen capillas y cámaras funerarias en su interior decoradas con ilustraciones e inscripciones.

Grabadas con jeroglíficos y escritura meroítica, celebran las vivencias de los mandatarios de Meroe, una de las ciudades más ricas de Nilo y centro del poder establecido por Kush, un antiguo reinado que rivalizó con Egipto.

En la actualidad, tormentas y arenas cambiantes suponen las mayores amenazas para los patrimonios más antiguos de Sudán, aunque este fenómeno no es nuevo y ya se recogía en las crónicas de hace miles de años. Una inscripción encontrada en un templo del siglo 5 a.C. describe a un rey kushita dando una orden de limpiar la arena del camino: «Su Majestad trajo gran multitud de manos para limpiar, hombres y mujeres además de niños reales y gobernantes para mover la arena; y Su Majestad cargó con la arena en sus manos por sí mismo, liderando a la multitud durante muchos días».

Hoy esa amenaza se ha exacerbado por el cambio climático, haciendo que la tierra sea más árida y las tormentas de arena se den con mayor frecuencia. Las arenas movedizas pueden sumergir casas enteras en las zonas rurales de Sudán, cubrir campos, canales de irrigación y las orillas de los ríos.

Mientras algunos arqueólogos creen que el movimiento de la arena ayuda a preservar las reliquias lejos de los ladrones, es conocido su efecto en detrimento de los yacimientos excavados, sepultándolos en mitad del desierto. La arena proveniente de las tormentas también erosiona las esculturas y los delicados trabajos tallados en piedra.

Agrupando a más de 20 naciones, la Gran Barrera Verde es un proyecto multimillonario que busca frenar el crecimiento del desierto del Sáhara mediante la reforestación de 100 millones de hectáreas de tierra árida desde Senegal, en el oeste africano, hasta Djibuti, en el este. La intención es cultivar la mayor barrera de vegetación del planeta, siendo Sudán el país que contiene el mayor tramo del «muro».

Volubilis, la antigua capital de Marruecos 

Volubilis está construida en las montañas marroquíes, cerca de Meknes, un lugar de ensueño. Esta fue la antigua capital del imperio mauritano y, aún así, no aparece en los itinerarios de viaje. Pero parece que esto está cambiando ya que algunas agencias de viaje están decidiendo incluir esta fantástica ciudad entre sus paradas habituales, lo que es un gran cambio.

Las ruinas de esta antigua ciudad datan del siglo III a.C., y por ella han pasado diez siglos de ocupación, desde los romanos hasta los bereberes, pasando por los romanos y los musulmanes. Vaya, que podríamos decir que Volubilis es una gran máquina del tiempo.


Basílica en Volubilis

Hablamos de Volubilis, una Pompeya a tamaño reducido, declarada Patrimonio de la Humanidad, que pasa normalmente desapercibida para los turistas sin sospechar que entre sus ruinas se esconde un Marruecos completamente diferente e insospechado.

Allá donde se sitúa el mayor centro de peregrinación religiosa de todo Marruecos, en la población de Moulay Idriss, comenzamos a intuir que nos encontramos en un área del país especialmente relevante en el ámbito histórico.

Mosaicos en Volubilis 

Desde aquí, donde nació y fue enterrado un biznieto de Mahoma, fundador de la dinastía que da su nombre a esta pequeña ciudad situada en las laderas del monte Zerhoun, se distingue la planicie en la que, a pocos kilómetros, se divisan los restos de la antigua ciudad romana de Volubilis, conocida localmente con el nombre bereber de Walili.

Fundada sobre una ciudad prerromana, significó en su momento de mayor esplendor la capital de la provincia Mauritania Tingitana y uno de los núcleos más importantes de toda esta exótica región del Imperio Romano en los primeros siglos después de Cristo.

Yacimiento de Volubilis 

Un gran centro administrativo y comercial que sería más tarde ocupado por cristianos y musulmanes y que llegaría a ser brevemente la capital de Idris I durante el siglo VIII, para ser abandonado a su suerte hace trescientos años y convertirse con el tiempo en los vestigios romanos mejor conservados de Marruecos, declarados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1997.

Arco de Triunfo de Caracalla

Un yacimiento arqueológico con más de un siglo de investigaciones a sus espaldas que, a día de hoy, nos revela una antigua ciudad que llegó a albergar, como mínimo, 10.000 personas.

Una pequeña Pompeya en la que podemos observar perfectamente los trazados urbanos y un sinfín de monumentos y arquitectura civil con un notable estado de conservación, a pesar de los avatares sufridos a lo largo del tiempo desde su abandono, en especial el acontecimiento del terremoto de Lisboa en el siglo XVIII y la posterior extracción de materiales para ser utilizados en otras construcción en la vecina Meknès.

El foro, con el templo de Júpiter Capitolino presidiéndolo, marca el desarrollo de un trazado romano en el que nos vamos encontrando símbolos bien reconocibles como el Arco de Triunfo de Caracalla, levantado en honor al emperador del mismo nombre y su esposa Julia Domna, y que llegó a alcanzar los catorce metros de altura, o los restos de la antiguamente imponente basílica, que ocupaba una superficie de 1000 metros cuadrados.

Templo de Júpiter Capitolino

Mientras, son numerosas las casas de patricios que nos muestran perfectamente sus estructuras y mosaicos, como es el caso de la más famosa de todas ellas, la Casa de Orfeo.

No faltan tampoco los acueductos, los restos de la muralla, las termas o las almazaras, que completan un sitio arqueológico de gran entidad habitualmente accesible a lo largo del año durante un amplio horario de apertura, lo que nos permite disfrutar del efecto de la luz del atardecer sobre el complejo romano, regalándonos una bella estampa y un idílico y singular recuerdo de Marruecos.

La Ciudad perdida de Colombia

La Ciudad Perdida de Colombia son unas ruinas de más de 1.000 años de antigüedad, es más, son 650 años más viejas que el propio Machu Picchu, de ahí a que sea una ciudad misteriosa que todos quieren visitar hoy en día.

Fue construida por los Tayrona en lo alto de un puerto de montaña y llegó a tener 10.000 habitantes, o eso es lo que se dice. Pero parece ser que la propia jungla se tragó la ciudad hasta 1970, cuando se volvió a descubrir.

Eso sí, llegar a la ciudad no es precisamente un camino de rosas ya que hay que recorrer un camino durante cinco días. Eso sí, todo aquel que lo ha hecho comenta que vale muchísimo la pena andar tanto para descubrir una de las maravillas del mundo ocultas.

Llamada Teyuna por los Tayrona pero apodada Ciudad Perdida al redescubrirla, la antigua maravilla a menudo se compara con Machu Picchu, ya que ambos son sitios arqueológicos ubicados en laderas y metidos en las selvas tropicales de América del Sur.

Sin embargo, Teyuna es más de 600 años mayor y, a diferencia de su contraparte peruana, no hay trenes ni autobuses que permitan los viajes fáciles para llegar a sus ruinas. La única manera de presenciar su belleza de primera mano es a pie: una agotadora caminata de varios días.

Los visitantes de Ciudad Perdida deben estar acompañados por un guía autorizado, que se puede reservar fácilmente en línea a través de un puñado de compañías.

Ciudad Perdida es el Machu Picchu colombiano, pero más barata y con menos turistas.

El camino de tierra, que pasaba entre grandes bananos, palmeras y enredaderas colgantes, resultó ser un desafío desde el principio. Se recomienda que los excursionistas tengan buen estado físico general, ya que la caminata es difícil.

Además de las altas temperaturas y la humedad sofocante, la caminata de 47 kilómetros asciende y desciende cuatro pequeñas montañas, y como es un camino de ida y vuelta, tenemos que hacerlo todo dos veces.

Los Wiwa son descendientes de los Tayrona que no han sido perturbados por siglos. Tienen una profunda conexión espiritual con la tierra que continúa hoy.

Aparte de las comunidades indígenas, las 169 terrazas construidas sobre 30 hectáreas permanecieron ocultas y fueron protegidas por su lejanía. Es decir, hasta 1972, cuando los saqueadores siguieron los escalones de piedra y quitaron el crecimiento excesivo para encontrar tesoros de oro, joyas y cerámica.

Después de años de pillaje, el gobierno colombiano tomó medidas para proteger el sitio arqueológico y ayudó a reconstruir la antigua ciudad.

Fortaleza de León en Sri Lanka

Sri Lanka es una país que ha ido restaurando el turismo después de la Guerra Civil, que terminó en el año 2009. Esto ha provocado que muchas personas se interesen por este destino turístico y que salgan a la luz sitios tan espectaculares como la Fortaleza del León.

Esta fortaleza existe gracias al rey Kassapa, que decidió colocar todo su capital encima de una roca de granito de 180 metros de alto, casi nada, en el centro de Sri Lanka. Y lo hizo con una enorme escultura con forma de león que incluso asusta a los más valientes. Sin duda es uno de los monumentos indispensables en la visita a Sri Lanka.

Sigiriya o la Roca del León, es un conjunto arqueológico situado en Sri Lanka, concretamente en la provincia Central, en el distrito de Matale.

Allí se encuentran las ruinas de un antiguo palacio, un monasterio y otras edificaciones, construidas sobre una gran roca conocida como Lion’s Rock. Sigiriya, la Roca del León es el tesoro de Sri Lanka y fue declarado lugar Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1982.

Esta fortaleza es una atalaya natural que servía como elemento de vigilancia y defensa ya que permitía divisar a los enemigos desde lejos.

Tras una historia larga de unos 5000 años, fue abandonada, siendo redescubierta en 1908, siendo hoy espectacular imaginar lo que supondría milenios antes en su época de esplendor.

La ascensión a Lion’s Rock es bastante dura. El comienzo es de lo más espectacular. Entre dos gigantescas garras de león esculpidas en la piedra, nacen unas escaleras de piedra de unos 20 peldaños, que dan paso a la escalera metálica clavada en los costados de la gran roca. Si sopla el viento, la sensación es vertiginosa.

Tras unos tramos empinados de escaleras que a los que padezcan de vértigo se les harán interminables, cuando los jadeos empiecen a tapar los comentarios de los que suben, de repente se avistan los gigantescos nidos de avispas a poco de comenzar de la ascensión.

Se trata de grandes avisperos de color negro, situados en el lateral de la roca, a media altura. Si os fijáis en la foto veréis a la altura del primer recodo de la escalera dos manchas negras situadas a la izquierda de la imagen y sobre la línea divisoria, otras tres o cuatro más. Esos son los grandes avisperos.

Una vez hayáis culminado la subida de las escaleras, os espera otro tramo complicado, subiendo la última parte en una escalera de caracol que da acceso a la parte más artística de esta maravilla: la cueva de la Cobra, donde veréis las pinturas de mujeres semidesnudas en la piedra, realizadas con la técnica de los «frescos».

Llama la atención lo «atrevidas» que son estas pinturas que representan a mujeres – no se sabe si concubinas, esposas o eran una especie de sacerdotisas -. En todo caso, sus encantos no pasan desapercibidos a los visitantes.

Al salir, se llega a un muro tan pulido que se conoce como el muro de Espejo, accediéndose finalmente a la zona superior o terraza, donde las ruinas de lo que fuera el palacio, el monasterio y otras construcciones de la época te dejarán boquiabierto.

Las vistas son impresionantes. Se aprecia la dimensión de la roca, la extensión de los jardines situados en la base y la soledad de la roca en la planicie circundante. También es curioso ver un cartel que viene a decir, «Abstenerse de tirar objetos«, que nos llamó poderosamente la atención al usar la palabra Refrain que parece indicar, «refrena tus deseos«.

La visita merece la pena. Es un lugar imprescindible, tanto por la contemplación de los frescos y las construcciones como por las vistas desde las alturas. También es muy gratificante la propia experiencia de la subida a Sigiriya, la Roca del León, sin duda uno de los tesoros más bellos y populares de Sri Lanka.

nuestras charlas nocturnas.