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Las siete maravillas de la ingeniería civil …


EOM/esbnyc.com/blog.estructuralia/360enconcreto.com  —  Desde impresionantes rascacielos o puentes suspendidos en el aire hasta túneles subterráneos o intrincados sistemas de alcantarillado. La ingeniería civil, la disciplina que se encarga llevar a cabo toda clase de infraestructuras necesarias para el desarrollo de la sociedad de la manera más económica y sostenible posible, no siempre es agradecida.

A veces, sus proyectos se traducen en imponentes obras admirables desde cientos de metros de distancia que consiguen ganarse el respeto de locales y turistas. Lo normal, sin embargo, es que sus encargos consistan en ejecuciones que pasan desapercibidas para la ciudanía pero que cumplen una función imprescindible.

Con el objetivo de reconocer ambos tipos de obras, la American Society of Civil Engineers (ASCE) eligió en 1997 las siete maravillas de la ingeniería civil del siglo XX. Su selección pretendía emular aquella que hicieron los autores griegos para reconocer las siete maravillas del mundo antiguo y se adelantó a la llegada de internet y las votaciones masivas, las cuales encumbraron a las siete maravillas del mundo moderno, las naturales y las ciudades maravilla.

«Las maravillas originales eran sitios asombrosos para contemplar, pero las maravillas modernas de hoy en día son más que impresionantes. Son obras maestras funcionales y operativas que han revolucionado la ingeniería civil y beneficiado a la humanidad. Las siete maravillas del mundo moderno son un tributo al deseo humano universal de triunfar sobre lo imposible», declaró Charles A. Parthum, presidente de la ASCE para anunciar su lista.

Fundada en 1852, la ASCE es la asociación de ingeniería más antigua de los Estados Unidos y en la actualidad representa a más de 150.000 profesionales de 177 países. En su selección, eso sí, Norteamérica aparece claramente sobrerrepresentada: tres de las siete obras de ingeniería civil escogidas son de Estados Unidos o Canadá, frente a una de Panamá, Brasil y Paraguay, Países Bajos, Reino Unido y Francia.

En concreto, las obras norteamericanas que finalmente aparecieron en la lista ―votada por los miembros que por aquel entonces formaban parte de la asociación― son el Golden Gate (1937), el puente colgante de San Francisco que con una longitud de 1,6 kilómetros marcó un récord que permaneció imbatido durante tres décadas; el Empire State (1931), el icónico edificio de 443 metros de altura de Nueva York construido en apenas trece meses; y la Torre CN (1976), la torre de radiodifusión de la ciudad de Toronto con un restaurante giratorio en su cúspide.

La lista de las siete maravillas de la ingeniería civil la completan el canal de Panamá (1914), el paso marítimo que revolucionó la navegación y que a día de hoy sigue siendo uno de los pasos más transitados del mundo; la represa de Itaipú (1984), la segunda presa hidroeléctrica más grande del mundo situada entre Brasil y Paraguay; el Eurotúnel (1994), la conexión submarina que une Inglaterra y Francia a treinta metros de profundidad; y el Plan Delta (1997), un sistema de protección frente al mar que protege la costa de los Países Bajos.

Posteriormente, la ASCE elaboró una nueva lista en 2021 en la que, «sin un orden particular», añadió el Burj Khalifa (2009, Emiratos Árabes Unidos), la torre de Pisa (1372, Italia), la torre Eiffel (1889, Francia), la catedral de San Isaac de San Petersburgo (1858, Rusia), la presa de las Tres Gargantas (2006, China), el Aeropuerto Internacional de Kansai (1994, Japón), la Ópera de Sídney (1973, Australia) y la Monumento Washington (1865, Estados Unidos).

– Puente Golden Gate

La puerta de entrada a la Bahía de San Francisco fue bautizada Chrysopylae, o «Golden Gate», por el explorador John Charles  Frémont en 1846 porque sentía que la Gran Entrada sería ventajosa para el comercio. Antes de la construcción del puente Golden Gate, la gente se sirvió de los transbordadores que viajan entre San Francisco y Marin para realizar el trayecto o para transportar agua de manantial de Sausalito a San Francisco.

En 1919 el visionario ingeniero Joseph B. Strauss, llegó a San Francisco para inspeccionar el sitio. Estaba convencido de que podía construir un puente sobre el Golden Gate, el 5 de enero de 1933 comenzaron las obras que duraron cuatro años y medio.

Una de las estructuras más reconocibles del mundo, el puente Golden Gate fue además en el momento de su finalización en 1937 el puente colgante más largo, y lo siguió siendo durante 27 años. Entre sus dos torres elevadas de acero pasan 1280 metros de aguas abiertas.

Convertido en un éxito instantáneo, en 1971 el puente Golden Gate cubrió sus 75 millones de dólares de costo– sólo por la cobranza de un peaje a los visitantes que se dirigían al sur de San Francisco. En las últimas siete décadas, soportó incontables terremotos, incluyendo el devastador de 1989, de 7,1 en la escala de Richter. De hecho, el puente ha sido cerrado sólo tres veces en toda su historia, debido a fuertes vientos.

Se acredita a Joseph Strauss como el visionario e ingeniero líder de este proyecto. Sin embargo, el ingeniero Charles Ellis y el diseñador Leon Moisseiff jugaron un rol importantísimo en el éxito de este icónico cruce. Provistos tan sólo de una regla de cálculo y una máquina calculadora, con sus operaciones resolvieron los problemas de compresión y tensión a que se enfrentaba el proyecto.

Datos técnicos

  • Mano de obra: Desconocida, pero 11 obreros murieron durante la construcción.
  • Escala de tiempo del proyecto: 4 años.
  • Material: Acero
  • Capacidad: hasta el 2002, 1700 millones de vehículos habían cruzado el puente.

Situación

El puente fue levantado en la Bahía Norte de San Francisco y une esta ciudad con el condado de Marin, en California, Estados Unidos. Su ubicación frente al Océano Pacífico y a 20km de una gran falla representó un gran obstáculo natural a superar en el momento de su construcción, cargas sísmicas, grandes mareas, vientos huracanados y corrientes oceánicas.

Concepto

En 1868 ya había un servicio regular de ferry entre San Francisco y el condado de Marin, los especuladores de éste último creyeron que se revalorizarían sus propiedades si se dispusiera de un medio de transporte más práctico y eficaz.

La construcción del puente puso de manifiesto los avances de la ingeniería en los 20 años anteriores, reforzados por los avances en el campo de la metalurgia, el trenzado y galvanizado de cables, incrementados por los últimos descubrimientos en materia de medición de cargas ocasionadas por los vientos, permitiendo la construcción de un puente elegante, a la vez que flexible y resistente.

– Estructura

Puente en suspensión

Los puentes de suspensión tienen dos pilares centrales que soportan toda la estructura. De esos pilares surgen unos cables que soportan el peso de la calzada. Cada pilar soporta el peso del tramo de puente desde el pilar hasta el extremo, y el tramo de puente desde el pilar hasta la mitad del puente. La estructura está equilibrada porque el peso de cada lado de la pila se compensa con el peso del otro lado. Imaginemos dos balanzas (de las de dos platillos) que ponemos una junto a la otra, en línea.

En ambas balanzas ponemos medio ladrillo en el platillo del extremo, y un ladrillo entero sobre los platillos que quedarían en el centro, pero de forma que una mitad de ese ladrillo entero descanse sobre el platillo de una balanza, y la otra mitad sobre el platillo de la otra.

Torres

El Golden Gate está suspendido sobre dos torres de 227 mts de altura sobre el nivel de las aguas.
Hay luces rompenieblas en lo alto de las torres, como también balizas para alertar a las naves y aviones de la existencia del puente.

Datos Técnicos

  • El puente Golden Gate tiene dos grandes torres que soportan los dos cables principales.
  • Altura de la torre por encima del agua: 227 m
  • Altura de la torre por encima de la carretera: 152 m
  • Torre de base dimensión (cada pierna): 10 x 16 m
  • Anclaje de cada torre:64000 toneladas
  • Carga en cada uno de los principales cables de la torre: 56000000 kg
  • Peso principal de las dos torres: 40200000 kg
  • Deformación transversal de las torres: 0,32 m
  • Flexión longitudinal de torres: 0,56 m y 0,46 m
  • La media de profundidad por debajo del agua de la torre sur: 34 mts

Para construir el apoyo del muelle de la torre sur, los trabajadores de la construcción bombearon 35,6 millones de litros de agua para poder levantar la defensa que se construyó primero.

Calle

  • Tiene seis carriles para el tráfico de vehículos, con un ancho aproximado de 27 mts y una profundidad de 7,6 mts
  • La desviación máxima de la transversal en el centro abarca:8,4 mts
  • La desviación baja máxima en el centro abarca: 3,3 m
  • Máxima desviación al alza, en el centro abarca: 1,77 m
  • Capacidad de carga por pie lineal: 1,814.4 kg

Cables

Colgados entre dos elegantes torres, los dos cables principales del puente pesan 11.000 toneladas cada uno, y están formados por 25.000 cables individuales, anclados en los extemos. Además de sostener la calle suspendida, los cables transmiten compresión a las torres y a los amarres del puente a cada extremo de la construcción y tienen una longitud de 2332 metros

Datos Técnicos

  • Diámetro de un cable principal incluido el embalaje exterior: 0,92 mts
  • Longitud de un cable principal: 2.332 mts
  • Longitud total de alambre de acero galvanizado utilizado en los dos cables principales: 129.000 kilometros
  • Número de alambres de acero galvanizado en un cable principal: 27.572
  • Número de paquetes o líneas de alambre de acero galvanizado en un cable principal: 61
  • Peso de los cables principales, suspender los cables y accesorios: 22.200.000 kg

Los alambres galvanizados de cada uno de los cables principales fueron colocándose mediante un telar tipo lanzadera, que se trasladaba hacia atrás y hacia delante e iba formando el cuerpo del cable. El hilado de los principales cables se completó en 6 meses y 9 días.

Materiales

Las pasarelas del puente fueron montadas por secciones y luego unidas a las torres. Tanto las vigas como los cables son de acero y en cada torre se han utilizado aproximadamente 600.000 remaches. Fueron levantadas sobre 19 placas de anclaje de base, de 125mm de grosor.
Los anclajes de las torres son de hormigón, trabajo que se vio interrumpido en numerosas ocasiones por las grandes mareas y tormentas, sobre todo en la orilla de San Francisco abierta completamente al mar. Fue necesario levantar primero un muro de contención de hormigón para crear un compartimento estanco, dinamitar la roca base donde se iba a cimentar la torre y luego verter 20m de hormigón debajo del agua para formar la base.

Rehabilitación

Lo largo de los años, la sal y la humedad de la niebla y el océano han causado que la cubierta de la calzada comenzara a mostrar signos de deterioro. En respuesta a ello, el mayor proyecto de ingeniería desde que se construyó el puente fue llevada a cabo, con la sustitución de la cubierta original con hormigón ligero, ortotrópicos de acero más fuertes y cubiertos de asfalto epoxi

El proyecto, que tuvo lugar entre 1982 y 1986, redujo 12300 toneladas del peso total del puente. También se ha ampliado el ancho de la carretera que lo atraviesa, ampliándola entre 60 y 62 pies, reduciendo dicho ancho de las aceras.

– El Canal de Panamá

15 de agosto de 1914. El barco de vapor Ancón inaugura el canal de Panamá cruzando del océano Atlántico al Pacífico a través del país centroamericano, cumpliendo así el ansiado sueño de unir los dos océanos.

En el siglo XVI surgió la primera idea de crear un paso entre el Atlántico y el Pacífico. Carlos I de España y V de Alemania quiso excavar un paso de agua a través del Istmo de Panamá, una franja de tierra que, en su parte más estrecha, tenía 80 kilómetros. El gobernador de Panamá realizó un estudio, pero tras mapear la zona creyó que se trataba de una gesta imposible.

El descubrimiento de oro en California 300 años más tarde reavivó el interés, esta vez por parte de Estados Unidos. Pero pasarían varias décadas, presidentes y varios estudios de viabilidad hasta que el canal fue una realidad.

Las obras comenzaron en 1881, pero para 1889 aún no había canal y se acabó el dinero. La dificultad a la hora de contratar fuerza de obra panameña, la falta de equipo adecuado, y la epidemia de malaria y fiebre amarilla hundieron el proyecto y a Lesseps con él, quien hasta fue sentenciado a cinco años de cárcel por fraude.

Debido a su avanzada edad, no llegó a ir a la cárcel, pero su reputación y la de sus socios, entre los que se encontraba Gustave Eiffel, quedó dañada para siempre. El escándalo de Panamá llevó a Francia a una crisis financiera. Lesseps falleció en 1894.

El fracaso se debió, en parte, a la terquedad de Lesseps en construir un canal a nivel. La Compagnie Nouvelle, la nueva compañía se hizo cargo del proyecto. Realizó un nuevo comité técnico y un nuevo proyecto, pero tanto la sociedad como el gobierno francés habían perdido fe en el canal y acabó por vender el proyecto a Estados Unidos.

El ingeniero jefe John F. Stevens se hizo cargo del proyecto. Convenció a Roosevelt de que el canal a nivel era una mala idea, y que sería mejor construir un canal de esclusas. Mandó reacondicionar por completo el Ferrocarril de Panamá. Los estadounidenses lo utilizarían tanto para distribuir materiales y suministros como para llevar la tierra excavada y los restos de roca que quedaba tras las voladuras. Los trabajos comenzaron en 1904 y terminaron diez años más tarde.

¿Cómo funciona el canal?

Debido a la época en la que se construyó y a lo innovador que resultó el proyecto, las esclusas originales del canal son consideradas una maravilla de la ingeniería. El canal mide 80 kilómetros de largo y un ancho que va de los 91 a los 300 metros.

Entre ambas entradas se encuentra el lago Gatún, uno de los lagos artificiales más grandes del mundo y que sirve tanto para que transiten los barcos de una punta a otra, como para la extracción de agua de la que se sirven las esclusas.

El lago se encuentra a 26 metros a nivel del mar, por lo que las esclusas sirven como un ‘ascensor para barcos’, haciéndolos ascender o descender para que puedan navegar por el lago. El motivo de crear el lago a esta altura, y de descartar la idea del canal a nivel fue la Sierra de Culebra que, en su punto más bajo, tiene 110 metros de altura. Al excavar la montaña quedó un corte en forma de valle (corte Culebra) que, una vez lleno de agua, dejaba la superficie a 26 metros.

El canal costó a los estadounidenses unos 375 millones de dólares de la época, el equivalente a unos 8.450 millones de euros de hoy en día. Unas 25.000 personas perderían la vida durante su construcción, 20.000 de ellas durante la etapa francesa.

Un incidente producido en 1964 fue el detonante para que terminase la cesión “perpetua” del canal a EE.UU. El 9 de enero de aquel año, 21 manifestantes que reclamaban la presencia de la bandera panameña en la Zona del Canal fueron abatidos por fuerzas estadounidenses. Tras aquella crisis diplomática comenzaron las reuniones para cerrar un nuevo tratado, que disolvería la Zona del Canal en 1979. Estados Unidos seguiría, sin embargo, operando el Canal durante veinte años más.

– Empire State Building

El Empire State Building es un rascacielos situado en la intersección de la Quinta Avenida y West 34th Street, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Su nombre deriva del apodo del Estado de Nueva York. Fue el edificio más alto del mundo durante cuarenta años, desde su finalización en 1931 hasta 1971, año en que se completó la construcción de la torre norte del World Trade Center.

Tras la destrucción del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001, el Empire State Building se convirtió nuevamente en el edificio más alto de la ciudad de Nueva York y del Estado de Nueva York, hasta que fue otra vez sobrepasado por One World Trade Center el 30 de abril de 2012, quedando el Empire State en segundo lugar.

Actualmente, el Empire State es de los rascacielos más emblemáticos e icónicos del mundo por su historia y su gran altura destacable en el siglo pasado. Incluyendo la antena, su altura es de 443 metros (1453,4 pies) convirtiéndolo en el tercer edificio más alto de la ciudad de Nueva York por detrás del One World Trade Center y Central Park Tower.

El Empire State Building ha sido nombrado por la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.4​ El edificio y su interior son catalogados como monumentos de la Comisión para la Preservación de Monumentos Históricos de Nueva York, y confirmado por la Junta de Estimación de la Ciudad de Nueva York. Fue designado como un monumento Histórico Nacional en 1986. El edificio es propiedad y está gestionado por W&H Properties.

Después de casi un siglo, muchos de los elementos clave del diseño del edificio, desde el alumbrado y la cristalería hasta los interiores de mármol, se habían deteriorado. Esto ponía en peligro la conservación de algunas de estas piezas únicas.

Hoy en día, se han recreado más de 3657 metros de cristalería histórica gracias a un equipo de artesanos e historiadores que prestaron una atención meticulosa al detalle. El mármol dañado se ha retirado y se ha sustituido por una piedra nueva. El resultado ofrece una experiencia del Empire State Building que se mantiene fiel a la historia del edificio.

Entre los detalles de diseño más llamativos del edificio está el enorme mural del techo del vestíbulo. Plasma un cielo celestial en estilo art déco clásico, adornado con estrellas, destellos y engranajes de oro de 23 quilates. Durante décadas, aquí era donde se recibía a los visitantes. Sin embargo, en los años 60, se cubrió de pintura y se tapó con un falso techo.

En 2007, artistas e historiadores empezaron a recrear este mural para devolverle su esplendor original. Tras dos años, 20 000 horas de trabajo y varios cientos de metros cuadrados de oro y láminas de aluminio, el techo del vestíbulo vuelve a cautivar a los visitantes tal como lo hizo el día de la inauguración del edificio.

El lugar que ocupa el Empire State Building se desarrolló por primera vez como la Granja de John Thomson, a finales de siglo XVII.  En ese momento, corría un arroyo en todo el sitio, desembocando en Sunfish Pond, ubicado a una manzana de distancia. Más tarde el lugar fue ocupado por el Waldorf-Astoria Hotel a finales del Siglo XIX, y fue frecuentado por «Los Cuatrocientos», la élite social de Nueva York.

El Empire State Building fue diseñado por William F. Lamb, socio de la empresa de arquitectura Shreve, Lamb y Harmon, quienes realizaron los dibujos del edificio en tan solo dos semanas, utilizando como base anteriores diseños, como el Edificio Reynolds en Winston-Salem, Carolina del Norte y la Torre Carew de Cincinnati, Ohio, diseñada ésta por el arquitecto Walter W. Ahlschlager.

Los principales constructores fueron los Hermanos Starrett y Eken, y el proyecto fue financiado principalmente por John J. Raskob y Pierre S. du Pont. La empresa de construcción fue presidida por Alfred E. Smith, un ex gobernador de Nueva York.

La excavación del emplazamiento se inició el 22 de enero de 1930, y la construcción del propio edificio comenzó simbólicamente el 17 de marzo (día de San Patricio).

En el proyecto participaron 3400 trabajadores, en su mayoría inmigrantes procedentes de Europa, junto con cientos de trabajadores Mohawk expertos en hierro, muchos de ellos de la reserva de Kahnawake, cerca de Montreal. Según las cifras oficiales, cinco trabajadores murieron durante la construcción, si bien medios como el New York Daily News elevaban esa cifra a los 14 muertos.​ Los nietos del gobernador Smith cortaron la cinta el 1 de mayo de 1931.

La construcción era parte de una competición en Nueva York por el título del edificio más alto del mundo. El edificio fue inaugurado oficialmente el 1 de mayo de 1931 de manera especial: el presidente de los Estados Unidos del momento (Herbert Hoover) convirtió el Empire State Building en el edificio de las luces, con solo pulsar un botón desde Washington, DC.

– Torre CN (Toronto-Canadá)

La Torre CN, o Torre Nacional de Canadá, es una torre de radiofusión que se encuentra en el Distrito del Entretenimiento, en Toronto. Con 553 metros de altura, esta estructura canadiense es una de las más altas de todo el mundo y se ha convertido en un punto de referencia para todos los turistas que visitan Canadá.

En concreto, se trata de la tercera estructura más alta del mundo (sin tener en cuenta rascacielos), solamente superada por la Tokyo Skytree (Japón) y la Torre de Televisión de Cantón (China).

Gracias a su diseño y construcción la Torre CN puede resistir vientos de más de 400 kilómetros por hora y grandes terremotos, de más de 8 grados en la escala de Richter.

La Torre Nacional de Canadá cuenta con un restaurante giratorio que permite observar las vistas de la ciudad. Este mirador es considerado uno de los más altos de todo el mundo.

El edificio cuenta con una antena de transmisión que mide más de 100 metros, solucionando con ella muchos problemas de transmisión que existían antes de su construcción y permitiendo la recepción de señales sin interferencias. El edificio cuenta con un total de 6 ascensores.

La construcción de la Torre Nacional de Canadá empezó a construirse en febrero del año 1973, y su inauguración se celebró 3 años después, en 1976. El coste para llevar a cabo esta impresionante estructura fue de unos 300 millones de dólares canadienses, aproximadamente.

Se estima que fueron necesarios unos 40.500 metros cúbicos de hormigón para la construcción de la Torre CN.

La torre CN se ha convertido en un punto de referencia para turistas procedentes de todo el mundo, siendo visitada por más de 2 millones de personas cada año.

– Represa de Itaipu (Foz de Iguazú, Brasil y Ciudad del Este, Paraguay)

La Presa Hidroeléctrica de Itaipú está situada entre Paraguay y Brasil, sobre el río Paraná, en la frontera entre estos dos países, en la ciudad de Hernandarias y a 14 km al norte del Puente de la Amistad. El área implicada en el proyecto se extiende desde Foz do Iguaçu (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay) al sur y hasta Guaíra (Brasil) y Salto del Guairá (Paraguay) al norte.

El lago artificial de la represa contiene 29 millones de m³ de agua, con unos 200 km de extensión en línea recta y un área aproximada de 1.400 km². Al 2015 es la central hidroeléctrica más grande de América y la segunda más grande del mundo después de la Presa de las Tres Gargantas, en China.

La Sociedad Americana de Ingenieros Civiles reconoció esta asombrosa obra y la nombró como una de las “Siete Maravillas del Mundo Moderno” en 1995.

Especialistas de los cinco continentes indicaron al puente Golden Gate, el canal de Panamá, el Eurotúnel, el edificio Empire State, la torre Canadian National, el proyecto de control de las aguas del Mar del Norte y esta obra que llena de orgullo y energía a todos los brasileños y paraguayos, la hidroeléctrica Itaipú, que se convirtió en referencia mundial en el aprovechamiento de las aguas fluviales para la generación de electricidad.

Sus turbinas producen 25% de la energía consumida en Brasil y 95% en Paraguay. Su construcción inició en 1974, en 1984 entró en operación la primera turbina y la última turbina entró en funcionamiento en mayo de 2004.

Principales características

  • La estructura principal es una presa hueca de gravedad hecha en concreto reforzado y tiene una central eléctrica capaz de generar 14.000 MWh de electricidad.
  • Esta presa se clasifica dentro de tres tipos: presa de gravedad, contrafuerte y terraplén.
  • Se escogió una presa hueca de gravedad porque se requirió 35% menos de concreto que para una presa de gravedad sólida. La presa hueca aún es pesada y lo suficientemente fuerte para resistir el empuje del agua por su propio peso.
  • Toda la estructura es la combinación de concreto, roca y tierra. Así logra represar el agua y obtener el desnivel de 120 m (la caída bruta nominal) que impulsa la operación de las turbinas.
  • En la parte superior de la presa principal están situadas las tomas por donde el agua inicia su descenso por la tubería de presión hasta la caja espiral, pre-distribuidor y distribuidor hasta accionar y hacer girar la rueda de la turbina.
  • La presa tiene 7.744 m de longitud en la parte más alta del río Paraná y posee 20 turbinas de 700 MWh cada una.
  • Tiene un alto máximo de 196 m, el equivalente a un edificio de 65 pisos. Su ancho en la base es de 2,73 m.
  • Su construcción consumió 12,3 millones de m³ de concreto, con los cuales podrían ser construidos 210 estadios como el Maracaná en Brasil; el hierro y acero utilizados permitirían la construcción de 380 torres Eiffel.
  • Las presas secundarias, ubicadas a lado y lado de la presa principal, fueron construidas en roca extraída de toda la excavación de la obra.
  • Tiene 14 compuertas en el vertedero que al accionarse dejan salir el agua para la producción de energía.
  • Posee 18 tubos, cada uno tan alto como un edificio de 18 pisos, para canalizar el agua hacia las turbinas.
  • La descarga máxima del vertedero de la Itaipú (62.200 m³ por segundo) corresponde a 40 veces el caudal medio de las cataratas del Yguazú.
  • En Brasil tendrían que quemarse 434.000 barriles de petróleo por día para obtener -en plantas termoeléctricas- la misma cantidad de energía producida por Itaipú.
  • La presa en total pesa cerca de 61 millones de toneladas.

Mayores retos presentados

  • La construcción requirió un trabajo coordinado que involucró a ingenieros, arquitectos, geólogos, diplomáticos y trabajadores.
  • Se tuvo que cambiar el curso del séptimo río más extenso en el mundo alrededor del sitio de construcción antes de construir la presa Itaipú. Le tomó a los trabajadores casi tres años labrar un canal de desviación para el río de 2.093 m de longitud, 91,44 m de profundidad y 149,35 m de ancho. 50 millones de toneladas de tierra y roca fueron eliminadas en el proceso. El nuevo canal permitió que se pudiera secar el tramo del lecho original del río para poder construir ahí la presa principal de concreto.
  • El mayor problema presentado fue con el lecho de roca encontrado para cimentar la presa principal ya que, al no estar previsto, elevó los costos. A 20 m se encontró una capa de roca muy blanda y porosa que tuvo que ser extraída y reemplazada por un gigantesco empaste en concreto reforzado, compuesto por 18 bloques de concreto vertidos por separado y utilizando refrigeración a gran escala para evitar el agrietamiento en la estructura, de tal forma que pudiera soportar todo el peso de la presa.
  • En un solo día fue necesario vaciar en la obra 7.207 m³ de concreto, un récord sudamericano, lo que es equivalente a un edificio de 20 pisos cada hora o 24 edificios el mismo día. La hazaña solo fue alcanzada mediante el uso de siete cables aéreos para vaciar el concreto.
  • La fase siguiente a la construcción de toda la estructura de la presa fue el montaje de las unidades generadoras, las cuales debieron transportarse en piezas enteras desde el lugar en el que se fabricaron. La primera rueda de turbina, con 300 toneladas, salió de São Paulo el 4 de diciembre de 1981 y llegó al sitio de obras el 3 de marzo de 1982. El récord fue de 26 días de viaje entre la fábrica y la central.

– Eurotunel (Reino Unido/Francia)

En el verano del año 1987, como medida para dar solución al comercio europeo a través del Canal de la Mancha, los presidentes de Francia y Reino Unido firmaron un acuerdo para llevar a cabo la construcción del Eurotúnel,  una de las obras arquitectónicas más grandes del siglo XX que comunica ambos países en tan solo 35 minutos.

La construcción del Eurotúnel, que comenzó en el año 1986 y terminó en el 1994, tenía un presupuesto de hasta 4.500 millones de euros aunque finalmente superó los 13.000 millones.

En el proyecto del túnel ferroviario, Eurotúnel intervinieron un total de 8.000 obreros de los cuales el 50% eran británicos y el otro 50% franceses y, como en toda construcción de un túnel, fueron necesarios profundos estudios geológicos previos para llevar a cabo esta obra.

La infraestructura cuenta con 3 túnelesdos de ellos, con unos 7,6 metros de diámetro están destinados al transporte de personas, vehículos y mercancías. El tercero, de casi 5 metros de diámetro, fue construido para realizar las operaciones de mantenimiento o para que sea utilizado en caso de emergencia. Los tres están unidos entre sí por 245 pasarelas transversales de unos 4,6 m de diámetro.

Dentro de la infraestructura también existen cruces donde los trenes pueden cambiar de un túnel a otro, permitiendo así la realización de las operaciones de mantenimiento.

La construcción se enfrentó a tareas muy difíciles, como la excavación de hasta 153 kilómetros, en la que se utilizaron 12 tuneladoras y fue necesario un millón de toneladas de hormigón, aproximadamente.

En total, el eurotúnel tiene una longitud de 50,5 kilómetros, parte de ésta, 39 km, es submarina.

Por ello, podemos hablar sin ninguna duda de uno de los túneles submarinos más grandes de todo el planeta.

Al poco tiempo del comienzo de la obra, en marzo de de 1988, en el lado británico tuvieron lugar fugas de agua marina a través de los poros de las capas que se encontraban bajo el lecho marino y que expulsaban alrededor de 300 litros por minuto.

Esto provocó un gran retraso en la construcción del Euro túnel, que finalmente se inauguró 7 años después del inicio de la obra, en 1994 y superó el doble del presupuesto inicial adjudicado.

A finales del año 2019, el Eurotúnel celebró 25 años presentándose como una alternativa sostenible frente a las compañías aéreas de bajo coste.

– Plan Delta (Rotterdam/PP.BB.)

El Plan Delta, o Deltawerken, consiste en una serie de construcciones que se llevaron a cabo para proteger a Holanda de las inundaciones que se producen en ciertas épocas y que suponen un peligro real para el país. El Plan Delta ha sido uno de los proyectos de obras hidráulicas más grandes del mundo.

Estas impresionantes obras fueron construidas después de las inundaciones que se produjeron en este país del Mar del Norte en el año 1953, donde más de 1.800 personas perdieron la vida. Aunque anteriormente ya se habían planteado estas obras, debido al peligro que corría Holanda en este tipo de épocas.

Además de proteger este país, las obras del Plan Delta han contribuido de forma positiva con la agricultura, facilitando el abastecimiento de agua dulce. Los diques construidos como método de protección, mejoraron también la movilidadconectando diferentes puntos de Holanda.

Una de las impresionantes barreras construidas fue Oosterschelde, que con una longitud de casi 8 kilómetros se encarga de unir las islas de Schouwen-Duiveland y Noord-Beveland. Esta extraordinaria construcción ha sido calificada por muchos expertos como única en el mundo.

El coste aproximado de todas las obras que componen el Plan Delta fue de unos 5.000 millones de euros.

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Derinkuyu, la ciudad subterránea más grande del mundo escondida en Capadocia …


Infobae(C.Tomaella)/National Geographic(A.Fischer)La región de Capadocia (Turquía) es un lugar único en el mundo donde la naturaleza ha moldeado el terreno a su antojo. Este se caracteriza por laderas de tonos rosados y amarillos que se quiebran en impresionantes cañones, creando unas características formaciones rocosas en forma de chimenea.

Una de las actividades más singulares de este paraje es sobrevolarlo en globo aerostático, pero hasta hace relativamente poco no se conocía el increíble tesoro que guardaba bajo tierra. Estamos hablando de la antigua ciudad de Derinkuyu, un asentamiento subterráneo que podía ocultar el paradero de hasta 20.000 habitantes durante meses seguidos.

Como si se tratara de un misterio digno de Narnia, corría 1963 cuando un hombre en su casa, con el afán de ampliar el espacio de su sótano, decidió tumbar una pared. Allí, de modo inimaginable, apareció una ciudad de más de 3000 años de antigüedad que había permanecido oculta hasta entonces.

La antigua ciudad de Elengubu, conocida hoy como Derinkuyu, de 18 pisos de profundidad, se encuentra debajo de la superficie desmoronada de Capadocia. Se trata de una de las ciudades subterráneas más grandes del mundo, entre las más de dos centenas que se encuentran esculpidas en la piedra volcánica en el país.

Hace más de 1,500 años, el historiador y militar Jenofonte —afamando en la Antigua Grecia por sus expediciones más allá del mundo conocido— describió una extensa red de ciudades subterráneas. Escondidas por debajo de los riscos de Anatolia central, escribió el autor, el entorno volcánico de la región esculpió la geología local con espacios idóneos para asentamientos humanos. Estaba hablando de Derinkuyu.

Al centro de la actual Turquía, Derinkuyu es la más grande de las 37 ciudades subterráneas de la región de Capadocia. Aunque sus sitios hermanos fueron abandonados hace miles de años, ésta sigue siendo una urbe nutrida de habitantes, turismo y comercio.

Durante el Imperio Bizantino, entre el año 780 y el 1180, la localidad fue usada como refugio por los árabes musulmanes

– A 85 metros bajo tierra

Derinkuyu se desarrolló 85 por debajo de la tierra. Con 18 niveles de túneles, fue construida originalmente por los hititas, uno de los imperios más poderosos de Anatolia. Eventualmente, fue tomada por los persas y después por los cristianos, explica la periodista Geena Truman para la BBC, después del cisma del Imperio Romano.

Fue un lugar de refugio ante los constantes ataques a esta región y se abandonó finalmente en la década de 1920. Tras esto, no se dio a conocer al mundo hasta que, en 1963, un lugareño anónimo la descubrió. Según indica el medio británico BBC, mientras renovaba su casa, sus gallinas desaparecían en una pequeña grieta creada durante la remodelación y nunca más se los volvía a ver.

Tras una investigación más detallada y algunas excavaciones, el turco descubrió un pasadizo oscuro. Esta fue la primera de las más de 600 entradas encontradas dentro de casas particulares que conducen a esta ciudad subterránea.

Algunos pozos fueron mucho más profundos duplicaron el tamaño promedio

Una de las aristas más sorprendentes de Derinkuyu es que cuenta con una red de conexión bajo tierra que la vincula con algunos de los otros poblados subterráneos. Una serie túneles con varios kilómetros de largo y 75 metros de profundidad se tejieron en esta locación surgida gracias a sucesivas erupciones volcánicas antiguas.

Se calcula que hace millones de años numerosas capas superpuestas de ceniza se apelmazaron hasta dar forma a una roca sólida, aunque capaz de ser esculpida. Un largo tiempo después de producidas las erupciones volcánicas, los habitantes de la zona se dieron cuenta de que era posible construir sus hogares cavando en la piedra, para guarecerse bajo tierra.

Se sabe que la ciudad, antes llamada Elengubu fue un centro portuario del mercado de la sal, hasta que quedó inundada y escondida por años. Aparentemente la construcción de la ciudad fue obra de los frigios, un pueblo indoeuropeo que habitó la región entre el siglo VIII y el VII a.C.

Los frigios fueron convertidos al cristianismo en épocas del Imperio Romano. Fue en ese momento cuando los pobladores iniciaron la construcción de capillas bajo tierra. Por la época se supone que los habitantes utilizaban la ciudad subterránea como refugio, para escapar de la persecución romana.

Pero a la tradicional Elengubu le llegó su época de esplendor. Durante el Imperio Bizantino, entre el año 780 y el 1180, la localidad fue usada como refugio por los árabes musulmanes. En esta época fue cuando se construyeron los túneles.

Más allá de estos relatos, una historia previa indica que la ciudad fue construida por los hititas de Anatolia mucho tiempo antes, alrededor del siglo XV a.C, y que la utilizaron para escapar de los pueblos invasores. Las piedras rodantes que se usaron para cerrar la ciudad desde adentro son prueba de ello.

Los atractivos Ocho niveles de esta sorprendente ciudad subterránea de Derinkuyu están abiertos a los visitantes, habiéndose convertido en uno de los puntos turísticos de mayor afluencia de la región de la Capadocia

– Arquitectura antigua

En el momento en que los pobladores decidían refugiarse en su ciudad subterránea, se aislaban del mundo de arriba. La ciudad permanecía ventilada por un total de más de 15.000 pozos, la mayoría de unos 10 cm de ancho y que llegaban hasta el primer y segundo nivel de la ciudad.

Esto aseguró suficiente ventilación hasta el octavo nivel. Los superiores, en tanto, se usaron como alojamiento y dormitorio, ya que eran los mejor ventilados. Los niveles inferiores se utilizaron principalmente para almacenamiento, pero también contenían una mazmorra.

En el momento en que los pobladores decidían refugiarse en su ciudad subterránea, se aislaban del mundo de arriba

En niveles medios había espacios destinados a todo tipo de usos: un lagar para pisar uva, prensar aceitunas o machacar las manzanas para obtener el mosto, el aceite o la sidra, espacio para animales domésticos, un convento y pequeñas iglesias. La más famosa es el templo cruciforme del séptimo nivel.

Algunos pozos fueron mucho más profundos duplicaron el tamaño promedio. Incluso cuando la ciudad subterránea yacía sin descubrir, la población turca local de Derinkuyu los usó para obtener agua, sin conocer el mundo oculto por el que pasaban sus cubos. De hecho, la etimología del nombre dado a la ciudad, “derin kuyu”, significa en turco “pozo profundo”.

Una teoría afirma que la ciudad subterránea sirvió como un refugio de temperaturas constante para las estaciones extremas de la región. Los inviernos de Capadocia pueden ser muy fríos y los veranos extremadamente calurosos. Bajo tierra, el clima del ambiente es constante y moderado.

Como beneficio adicional, es más fácil almacenar y mantener los rendimientos de la cosecha lejos de la humedad y los ladrones.

Cualquiera que sea la relevancia de sus otras funciones, la ciudad subterránea fue muy utilizada como refugio para la población local durante las guerras entre bizantinos y árabes, que duraron desde finales del siglo VIII hasta finales del siglo XII; durante las incursiones de los mongoles en el siglo XIV; y después de que la región fuera conquistada por los turcos otomanos.

Resulta curioso observar que este pueblo, contando con los elementos más rudimentarios para construir ese lugar, no se olvidase de los espacios dedicados al ocio, como bares; o salas de culto en las que podían encomendarse a sus divinidades. La hitita era conocida como “la religión de los mil dioses”.

Los atractivos Ocho niveles de esta sorprendente ciudad subterránea de Derinkuyu están abiertos a los visitantes, habiéndose convertido en uno de los puntos turísticos de mayor afluencia de la región de la Capadocia. Pero, además, una serie de atractivos se suman para completar el recorrido.

El castillo de Uçhisar es una gran formación rocosa que se eleva por encima del terreno como un hormiguero gigante lleno de pequeños agujeros oscuros. Atrae a los visitantes con su intrigante historia y su impresionante panorama que incluye el paisaje circundante y el Monte Erciyes en la distancia.

Se recomienda buscar agujeros negros que indiquen las entradas a moradas, túneles y palomares excavados en la roca hace muchos siglos.

Alrededor de 1 millón de visitantes por año llegan a conocer el tributo de la naturaleza a la fertilidad masculina en Love Valley. Sus chimeneas de hadas se diferencian de otros ejemplos de la región porque tienen una base ancha, un pilar estrecho y un pico en forma de cono.

Millones de años de erosión por el viento y la lluvia junto con erupciones volcánicas dieron vida a las formaciones rocosas, que se consideran cómicas y hermosas. Un vuelo en globo aerostático sobre el extraordinario paisaje es una experiencia inolvidable.

En la actualidad, Derinkuyu y su vecina Kaymaklı se cosnerban como estandartes del Parque Nacional de Göreme: uno de los sitios rupestres que la Unesco considera Patrimonio de la Humanidad desde 1985. Así lo describe la institución:

«[…] En medio de un espectacular paisaje modelado por la erosión, hay toda una serie de santuarios rupestres que son testigos de excepción del arte bizantino del período posticonoclástico, así como viviendas y aldeas trogloditas y subterráneas que son vestigios de un habitat humano tradicional cuyos orígenes se remontan al siglo IV»

Según Truman, el ecosistema natural de Capadocia favorece que estas construcciones se hayan conservado hasta nuestros días. Principalmente, explica la autora, «debido a la falta de agua en el suelo y su roca maleable«. Esto favoreció que los pobladores originarios de la región pudieran construir casas, habitaciones y túneles con facilidad. Todo al interior de la tierra.

– Ciudades interconectadas por debajo de la superficie

Pensadas originalmente como almacenes para bienes —comida y mercancía, principalmente—, Derinkuyu y las ciudades subterráneas aledañas sirvieron como refugio en tiempos de guerra. Al estar interconectadas por debajo de la superficie, poco a poco gestaron una actividad económica, mercantil y cultural única en la región.

Al respecto, un guía de turistas local asegura que la vida no fue tan sencilla al interior de la tierra:

«La vida bajo tierra probablemente fue muy difícil», explica a la BBC. «Los residentes hacían sus necesidades en vasijas de barro selladas, vivían a la luz de las antorchas y se deshacían de los cadáveres en áreas asignadas «

Por su peso ingenieril, arquitectónico e histórico, durante décadas, el sitio de Derinkuyu ha sido un espacio de investigación arqueológica. Aún así, en la actualidad contiene alrededor de 200 ciudades pequeñas. Todas bajo tierra, están conectadas por una complicada red de túneles que funciona todavía.

El último censo de la ciudad estima que, aproximadamente, 24 mil personas habitan hoy por debajo de la tierra en Capadocia. Derinkuyu es sólo una de las ciudades perfectamente funcionales que existen actualmente en la zona que, a diferencia de lo que sucedió en la antigüedad, se nutre del turismo internacional.

Derinkuyu no es la única ciudad subterránea en Capadocia. Con 445 kilómetros cuadrados, es la más grande de las al menos 200 ciudades subterráneas ubicadas en las llanuras de Anatolia.

Muchas de ellas se encuentran conectadas con Derinkuyu a través de túneles excavados, algunos de hasta 9 kilómetros de longitud.

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La curiosa historia del pueblo polaco que vive en línea recta …


ACV(A.Nuño)  —  Ha pasado mucho tiempo desde que los hombres nómadas decidieron asentarse en lugares fijos del planeta, cambiando la geografía del mismo.

Pese a ello, hay algo que no ha cambiado aún: los asentamientos han de entenderse, en parte, según las necesidades de cada pueblo y sus contextos sociales e históricos.

Y algo más, en el poco espacio que aún queda sin conquistar en este mundo, hay que arreglárselas para poder vivir, aunque la propia Tierra y sus inclemencias nos lo pongan a veces complicado.

Un ejemplo bastante claro de esas necesidades sociales e históricas, que producen resultados curiosos cuando menos, es la Ciudad Lineal ideada por Arturo Soria. A finales del siglo XIX, el arquitecto concibió una verdadera ciudad lineal que podría recorrer Europa (o incluso el mundo) y sería nexo de ciudades puntuales, yendo hasta San Petersburgo o Pekín. 

Para Soria, la escasez de viviendas para obreros, la escasa higiene de las mismas y el precio del suelo eran los principales problemas de Madrid durante el siglo XIX.

Contrario como era a la planificación ortogonal, propuso esta ciudad lineal en donde una calle principal que podía no tener límite en función de las necesidades, sirviese de eje de comunicación, con calles paralelas donde se enlazasen las viviendas, unifamiliares y con jardín, en un estilo americano.

En consecuencia, su propuesta trataba de corregir el problema de hacinamiento de la clase obrera española, de acuerdo con los principios higienistas de la época. Además, se inspiró en las ideas de algunos socialistas utópicos como Owen o Cabet, o de urbanistas como Olmsted y Herbert Spencer.

Algo parecida a esta curiosa idea es la de Suloszowa, un pequeño pueblo en Polonia que cuenta con una sola calle. No es la única calle del mundo que se extiende durante kilómetros, pues hay otros ejemplos en Toronto, Buenos Aires o Copenhague, que llegan a superar los 30 kilómetros.

Pero la disposición del pueblo que se encuentra al sur del país polaco es especialmente curiosa: se trata de una única calle que se extiende por nueve kilómetros y se llama Olkuska.

Tiene unos 6.000 habitantes y se extiende a lo largo de dos impresionantes campos de cultivo que, como señalábamos al principio con los asentamientos y las necesidades, son los que han marcado la estructura del pueblo. A lo largo de los nueve kilómetros que dura el pueblo, hay casas, hospitales, escuelas e incluso un impresionante castillo (Pieskowa Skala), construido en la primera mitad del siglo XIV por Casimiro III el Grande.

Por lo que podemos decir que ese concepto de ‘ciudad lineal’, sin tener nada que ver con medidas higienistas, ya se pensó mucho antes, por lo menos en Polonia.

Otra curiosidad es que el pueblo pertenece también a la Vía Regia, una ruta del Camino de Santiago que une la ciudad gallega nada más y nada menos que con Kiev en Ucrania. Si quieres encontrar una disposición así de curiosa, solo podrás viajar a este pequeño pueblo, pues es el único en el mundo con tal idiosincrasia.

De hecho, se encuentra tan solo a 50 minutos en coche de Cracovia, por lo que si algún día visitas la ciudad polaca y te apetece hacer una parada en un lugar con una planificación diferente, ya sabes. Parece bastante difícil perderse en un pueblo concebido para ir, siempre, en linea recta.

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Aquí no puede entrar cualquiera: algunos de los clubes más extraños (y exclusivos) de la historia …


ACV(C.Macías/H.G.Barnés)/Heraldo/Cool LifeStyle(P.Rodríguez)/El Aristócrata(J.L.M.Galiacho)/XLSemanal(B.Hoyle)  —  La historia social no podría entenderse sin la infinidad de acciones que han surgido en lo más íntimo de un grupo.

Nos gusta reunirnos, compartir, intercambiar significados.

Entendemos que es esta la única forma de que el saber cobre sentido.

De hecho, partiendo de esa noción que lo íntimo advirtió de lo colectivo, hoy en día todo a nuestro alrededor gira en torno a la colectividad a pequeña escala.

Así podría hablarse de colectivos, sociedades, asociaciones y muchos otros sinónimos de lo que es la convivencia.

La historia social no se cuenta sin ellos, pero algunos pasan ahora inadvertidos, como un hueco en esa historia, un extraño vacío que una vez estuvo ocupado. Casi podría decirse que grupos hay tantos como personas, con sus similitudes y sus particularidades.

Sin embargo, los hay especialmente peculiares, o los hubo, porque en algún momento de la historia, de su historia, desaparecieron.

No es que haya que irse muy atrás en el tiempo para encontrar que una serie de personas se reúnen entre ellas bajo un motivo que otras muchas no entienden. De hecho, solo hay que, de nuevo, mirar a nuestro alrededor. Eso sí, si existe un tiempo en que los grupos fueron como una fiebre, ese es el que va del siglo XVIII al XIX.

Claro que, desde la actualidad, lo observamos con incredulidad, y tal vez si alguno de los que formaron parte de los grupos que se mencionan a continuación levantaran la cabeza, tampoco entenderían nada, por ejemplo, de eso a lo que llamamos ‘fandom’, es decir, grupos de admiradores de un artista que llevan a cabo actividades y mantienen ciertas pautas especialmente a través de Internet.

Pero hubo una vez en que Internet no existió, e inventar era otro rollo. Otro rollo colectivo:

– Club de glotones (activo en la década de 1820)

Antes de que Charles Darwin viajara a las Islas Galápagos y se convirtiera en una figura controvertida por su teoría de la evolución, desarrolló una reputación de aventurero como miembro del Glutton Club de la Universidad de Cambridge.

En este club, los estudiantes literalmente se comían lo que investigaban. Sí, como lo oyes… Eran jóvenes deseosos de buscar «aves y bestias que antes eran desconocidas para el paladar humano», como decían.

Su experiencia en el Glutton Club condujo al Darwin a probar más tarde carnes exóticas. Hablamos de animales como el puma, la iguana, los armadillos o la tortuga gigante.

Sentimos abrir esta lista con semejante grupo que, por si fuera poco, también trató de hacer de la orina una bebida habitual entre sus miembros, aunque más sentimos decirte que esto no ha hecho más que empezar.

– Sociedad de aclimatación (1859)

La Sociedad de Aclimatación se ubicó en Londres a mediados del siglo XIX. Sus miembros creían en la biodiversidad, pero en la forzada. Es decir, sostenían que los animales y las plantas podían introducirse y adaptarse a cualquier clima con el tiempo… Vamos, otra vez el justificar como fuera las atrocidades de tocarlo todo por el placer humano.

No se limitaban a eso, pues también decían que reubicar la biodiversidad de aquí y de allí incluso podría mejorar las especies nativas.

Por supuesto, ignoraron por completo el hecho de que muchas especies habían tardado varios miles de años en adaptarse a su clima original. Y sí, en este caso también se tiraba del factor de alimentación para crear una experiencia más redonda: cocinaron animales como el antílope y las perdices americanas.

– El pequeño club (mediados de 1700)

Según el historiador John TImbs, el Little Club celebraba los cuerpos pequeños, como su nombre ya bien indica. Las invitaciones para acceder a él solo llegaban a aquellos que no superaban el metro y medio de estatura. Nadie que se sentara allí podía llegar con los pies al suelo, y sí tenían que usar taburetes para alcanzar estantes.

Para acomodar a los miembros que cumplían con esto es requisitos, los fundadores crearon un espacio donde los muebles se ajustaban a un tamaño más pequeño, un lugar mucho más seguro.

De hecho, la puerta se hizo más baja de la media en un esfuerzo deliberado para que entrar fuera una experiencia incómoda para cualquiera que midiera más de lo permitido. Cualquiera que se golpeara la cabeza con el marco de la puerta se consideraba no calificado para unirse al club.

– El club de los trece (1890)

El Thirteen Club de Nueva York no temía a las supersticiones, esa era su base principal. Para empezar, los miembros se reunían el día 13 de cada mes. En esa línea, organizaban cenas sentados en trece mesas, con exactamente trece elementos en el menú. Poco a poco, lo fueron llevando al límite.

Comían pasteles decorados con gatos negros y se divertían rompiendo espejos, derramando sal y socavando todo tipo de supersticiones, en definitiva.

Su amor por el trece les llevó incluso a intentar eliminar el estigma del número, como si de activistas por ello se trataran. Los miembros llegaron a escribir a los jueces de la ciudad para solicitar que determinadas cosas no se hicieran el día trece del mes.

Groucho Marx decía que nunca formaría parte de un club en el que dejasen entrar a alguien como él. Hay otro puñado de organizaciones del mundo que esgrimen una lógica casi tan férrea: nunca dejarían formar parte de sus filas a alguien como usted o como yo, querido lector. Así que, si está leyendo este artículo, podemos afirmar casi con total seguridad que nunca traspasará las puertas de ninguno de estos clubes. En caso contrario, simplemente queríamos desearle buenos días, señor ministro o señor empresario de influencia internacional. Puede dejar de leer ya porque no descubrirá nada nuevo.

El resto tenemos que conformarnos con los datos que, de cuando en cuando, los miembros de dichas organizaciones filtran a los medios de comunicación, a veces con cierto ánimo de dar envidia. ¿Qué hace falta para formar parte de algunas de las organizaciones que mueven los hilos en la sombra? Desde luego, disponer de dinero a espuertas nunca viene mal. Por supuesto, resulta casi imprescindible haber sido recomendado por algunos de los miembros que ya pertenecen a la organización, así como gozar de inmejorables referencias.

Pero si hay un factor de verdad determinante, ese es la influencia social. Al fin y al cabo, pertenecer a un gran club te ofrece la posibilidad de terciar en la política y economía mundial en la misma medida en que uno puede satisfacer las demandas de sus compañeros de fraternidad. ‘Quid pro quo’, eso sí, tan sólo entre unas cuantas decenas de personas en todo el orbe.

– The Bohemian Club

La máxima de esta organización fundada en 1872 por un grupo de artistas y periodistas y localizada en el número 624 de la calle Taylor es “las arañas que tejen no vienen aquí” (‘weaving spiders come not here’), una cita de ‘El sueño de una noche de verano’ de William Shakespeare. En definitiva, es un espacio para el esparcimiento.

Tan sólo en contadas ocasiones se ha dejado de lado el carácter ocioso de la organización, como en el año 1942, cuando el Club Bohemio se convirtió en la sede de una de las reuniones en las que se dio luz verde al Proyecto Manhattan, el desarrollo de la bomba atómica por EEUU.

Posteriormente, presidentes republicanos como Richard Nixon o Ronald Reagan han formado parte de club. Algunos de sus miembros fueron meramente honoríficos, como el magnate de la prensa William Randolf Hearst.

Cada año, la organización monta un campamento de dos semanas de duración en las que se realizan ritos como la ceremonia de cremación (en la que se “queman” simbólicamente los problemas diarios), así como representaciones teatrales a todo trapo.

– Belizean Grove

La respuesta femenina al club de San Francisco llegó más de un siglo después desde las calles de Nueva York, cuando la ejecutiva de Westinghouse Broadcasting Susan Stautberg, junto a la consultora Edie Weiner, decidió que ya era suficiente. El club sólo admite a mujeres, que se reúnen cada año en localizaciones de América Central (de ahí su nombre).

¿El objetivo de la organización? Al parecer, nada menos que colocar a una mujer en el Despacho Oval. Según desveló un artículo publicado en ‘The New York Times’, entre las más de cien personas que forman parte de la organización figuran militares, diplomáticos y ejecutivos de Goldman Sachs, Victoria’s Secret o Harley Davidson.

– Club de Emprendedores de China

Cuando pensamos en organizaciones secretas, solemos pensar en el mundo occidental, pero los países emergentes también disponen de órganos informales en los que tomar decisiones sobre las tendencias de futuro.

El más importante en Asia seguramente sea el Club de Emprendedores de China (China Entrepeneur Club, CEC), formado, como su nombre indica, por 46 de los empresarios más importantes del gigante asiático (entre ellos, los CEO de Alibaba o Guo Guanchang), a los que se añaden otros 9 consejeros procedentes del ámbito académico.

Básicamente, la función del grupo es trazar una estrategia conjunta de cara a las relaciones internacionales de sus empresas. Por ello, han organizado visitas como la realizada en el año 2013 y que contó con la colaboración del presidente francés Françoise Hollande y el gobierno belga.

– Comisión trilateral

Bajo este nombre sacado de los años de la Guerra Fría se oculta el ‘think tank’ impulsado por David Rockefeller en el año 1973 con el objetivo de dar fluidez a las relaciones entre los países occidentales y los asiáticos; en concreto, Japón.

Esa es la principal diferencia con el club Bilderberg, con el que coincide en algunos de sus miembros. Entre ellos se encuentran George W.H. Bush y españoles como Ana María BotínJuan Villalonga o el abogado Antonio Garrigues Walker.

Los presidentes de la comisión son Jean-Claude Trichet, antiguo presidente del Banco Central Europeo, el geopolitólogo Joseph Nye y el farmacéutico Yasuchika Hasegawa, que representan cada una de las regiones de la entente.

– Club Alfalfa

Quién iba a decir que tan rústico nombre iba a servir para denominar el banquete anual que se celebra el último sábado de enero en Washington, D.C.

No falta nadie en dicha fiesta: entre aquellos que han pronunciado una charla en la cita anual se encuentran Richard NixonRonald Reagan George Bush Jr., que probablemente habrán sido aplaudidos por otras luminarias como Warren Buffett o Michael Bloomberg.

El club no admitía mujeres hasta que un boicot realizado por el presidente Bill Clinton en 1993 puso fin a dicha discriminación. Hace un par de años, un grupo de manifestantes se citó ante las puertas del cenáculo para protestar contra la toma de decisiones en ámbitos privados.

¿De dónde proviene tan peculiar nombre? Al parecer, es una referencia a la capacidad altamente absorbente de líquidos de la alfalfa, que hace todo lo necesario para llevarse algo a las raíces. En definitiva, se beben hasta el agua de los floreros.

– Club de golf de Augusta

Posiblemente usted haya oído hablar del Masters de Augusta, uno de los cuatro torneos más importantes del calendario golfístico, pero es mucho menos probable que conozca los entresijos del club de golf que lo alberga.

Fundado por el golfista Bobby Jones en el año 1933, tan sólo admite a 300 miembros, entre los que se cuentan actualmente Bill Gates o Warren Buffett (no se pierden una). Es uno de los clubes más discriminatorios de Estados Unidos: no admitió a negros hasta el año 1990 ni mujeres hasta el 2012, cuando Condoleeza Rice y Darla Moore, de Rainwater, pasaron a formar parte de él.

Los ganadores del torneo reciben la chaqueta verde que distingue a los miembros del club, por lo que esta formó parte de los armarios de Severiano Ballesteros y José María Olazábal.

– Club Yellowstone

No podían faltar las estaciones de esquí en este listado. Seguramente la más distinguida de todas ellas sea la del Club Yellowstone, que se encuentra en las Montañas Rocosas de Montana. El club arrancó después de que el emprendedor Tim Blisexth comprase 100.000 acres de terreno virgen, y el coste de la membresía ronda los 250.000 dólares.

Un precio bastante asequible si lo comparamos con los más de 30 millones que puede llegar a costar una casa en las montañas.

– Club Bilderberg

Seguramente, el más conocido de todos los de la lista, pero también uno de los más opacos. Una paradoja que es terreno abonado para las teorías conspiranoicas, más o menos acertadas, de expertos en el tema como Daniel Estulin o Jurrian Maeseen de ‘Infowars’.

De lo que podemos estar seguros es que la reina Sofía acudió a la edición de 2014, de igual manera que Luis de Guindos o Soraya Sáez de Santamaría en años previos.

Fachada del hotel Montreux-Palace, donde se celebra la reunión anual del Club Bilderberg

De lo que no podemos estar tan seguros es que, como afirman expertos como Cristina Martín Jiménez, autora de Perdidos. ‘Los planes secretos del Club Bilderberg’ (Martínez Roca), en dicha reunión se decidiese la abdicación del rey Juan Carlos I. ¿O quizá sí?

– Giga Society

¿Harto de que sea el número de ceros de tu cuenta bancaria lo que decida tu entrada en estos círculos? Estás de suerte: si eres una persona increíblemente inteligente –y no tenemos ninguna duda sobre ello–, puedes formar parte de la sociedad de superdotados Giga, que se define a sí misma como “la sociedad de alto coeficiente intelectual más exclusiva del mundo”.

Tan sólo hace falta tener un CI igual o mayor a 190, un requisito únicamente superado por la Grail Society, formada por aquellos con un coeficiente no inferior a 200 y que tiene como objetivo localizar a la persona más inteligente de la Tierra.

Hay espacios que aglutinan a quienes quieren torturar a su pareja, a los melancólicos o a los que defienden el pelo largo.

La necesidad de los seres humanos de relacionarse con sus semejantes no es algo novedoso, pero quizás en el siglo XX se nos fue un poco de las manos. Allá por  diciembre de 1974, HERALDO publicaba un artículo sobre la fiebre del asociacionismo a nivel mundial, desde Estados Unidos a Corea del Sur, pasando por Reino Unido. Bienvenido a su club: los hay para todos los gustos

– ¿Sabéis lo que hice para fastidiar a mi marido?, preguntó un ama de casa a sus oyentes femeninas, en un club de Nueva York.

– Rompí el parabrisas de su automóvil con un martillo, partí en pedazos su pipa favorita, destrocé las suelas de sus zapatillas de ante con cuchillas de afeitar, puse al gato en su cama y encendí una linterna delante de sus narices cada vea que se dormía.

Inaudito, ¿verdad? Lo cierto es que existen todas clases de gentes extravagantes, casi demenciales y que forman parte de clubes en los que se reúnen con otras personas con su mismo problema.

La dama a la que citamos se estaba, dirigiendo a los miembros del «Club cómo torturar a tu marido», que se reúne regularmente en la ciudad de los rascacielos para cambiar ideas sobre el modo de hacer insoportable la vida de sus maridos.El club de los melancólicos

Otro extraño y extravagante Club es el «Solteros americanos anónimos».

Cuando uno de los miembros está en el peligro de pedir a una chica en matrimonio, llama a otro, quien le narra los sinsabores de la vida marital.

Si ello no es bastante, le hace escuchar un disco en el que están grabados lloros de niño, gritos de mujer y protestas de suegra iracunda.

América, en efecto, dispone de algunos de los clubes más extraños del mundo.

Así, por ejemplo, el «Club de la enfermedad del mes», en Nueva York, donde todos los miembros reciben un boletín mensual sobre alguna enfermedad interesante y la discuten en reuniones.

No menos importante es el «Club de las Melancólicas», en el que para ser miembro le tienen que haber dado calabaza por lo menos dos veces.

Quizás algunas de sus miembros lo hayan sido antes del «Club de las Aspirantes», reservado a jóvenes enamoradas, que se reúnen una vez al mes y deben llevar con ellas un mechón de cabellos de su amado, mirarlo fijamente durante una hora y suspirar por lo menos una vez cada cinco minutos. […]Liga internacional para la preservación del filamento animal

En Corea de! Sur existe la Sociedad para la Promoción del Cultivo y Conservación del Cabello. Fundada por Lee Hyen Jai, quien tiene un metro de pelo sobre su cabeza y una barba de setenta centímetros. «El cabello largo no sólo significa longevidad, sino también salud, bienestar y felicidad», dicen sus miembros.

En Inglaterra, cantantes modernos y otros jóvenes, entre ellos los Rolllng Stones y el cantante norteamericano P. J. Proby, han formado la Liga Internacional para la Preservación del Filamento Animal. 

Para poder ser miembro se necesita tener el cabello por lo menos de veinte centímetros de largo Pero muchos clubes dependen de lo logrado por cada aspirante. No se necesita ser millonario para hacerse miembro del «Club de los millonarios australianos».

– Los más exclusivos de España

Los clubes privados nacieron en Londres a finales del siglo XVIII cerca del palacio de Sant James. Era muy habitual que esa zona se llenara de gente de la alta sociedad y empezaron a proliferar estos clubes. De hecho, en la capital británica llegaron a coexistir cerca de un centenar. Era, sin duda, la época de máximo esplendor de los clubes privados.

El White Club, The Boodle’s, Garrick Club, Oxford and Cambridge Club… Los caballeros se reunían para compartir sus intereses comunes, daba igual que fueran políticos, deportivos o culturales. Debido a la transformación social, estos  clubes han evolucionado aunque su esencia centenaria sigue intacta.

Hoy en día, son lugares donde las personalidades más destacadas e influyentes de la sociedad cultivan sus aficiones, comparten ocio, buena mesa y, en muchos casos, también deporte.

Reservados para unos pocos, son muchos los que se sienten atraídos, y es que su filtro no es sólo económico, sino que depende de una junta y su criterio que deseen admitir a nuevos miembros.

Cary Grant en Londres en 1946

En los tres clubes más aristocráticos hoy en día de Londres (el White’s, el Boodle’s y el Brook’s) entrar es casi imposible. Ha de ser un miembro quien te proponga, tras lo que algún otro tiene que apoyarlo y que un total de 35 den su visto bueno.

Tras ello, entras en una larga lista de espera en la que puedes estar años. Cuando llega tu turno se vota y si sale bola negra, se rechaza. La tradición dicta además que en ese caso el miembro que te propuso ha de dimitir.

Frank Sinatra y Ava Gardner

– Los clubes privados más exclusivos de España

– Madrid ‘Nuevo Club’

Ubicado en la calle Cedaceros, 2, ha sido el lugar de recreo más distinguido de Madrid. Fue en 1888 cuando un distinguido y reducido grupo de hombres constituyó esta sociedad, que tiene sus antecedentes en otro club anterior, ‘Veloz Club’. Este, situado en el número 15 de la calle Alcalá y siendo la antigua casa del Marqués de Molíns, reunía en sus salones a la aristocracia madrileña.

Sin embargo, poco a poco ‘Veloz Club’ cayó en el descrédito al permitirse en él toda clase de juegos de azar que no gozaban del beneplácito de los miembros más tradicionales. De ahí, el 1 de mayo de 1888, surgió la necesidad de crear una nueva sociedad de recreo.

No fue hasta el 14 de abril de 1899 cuando varios miembros constituyeron una sociedad anónima, ‘La Casa del Nuevo Club’. El capital social se fijó en 625.000 pesetas, dividido en 625 acciones nominativas que serían suscritas por los entonces socios del Club. Además, se impusieron algunas normas para que la transmisión de acciones no pusiera en peligro el espíritu de la sociedad.

Por ejemplo, se prohibió la transmisión de acciones a toda persona no perteneciente al ‘Nuevo Club’.

Nuevo Club en Madrid

En Madrid, al contrario de lo que algunos pudieran pensar, los Clubs privados, al menos en su concepción más purista, no han tenido ni de lejos el mismo arraigo que tuvieron en Barcelona. De hecho, exceptuando La Gran Peña, en la capital no existe ningún club similar en tamaño, historia, edificio e instalaciones al Ecuestre, al Liceo, a la Bilbaína o a Labradores.

Quién sabe si es por el hecho de que en el S. XIX la actividad empresarial, tuviera a Barcelona y Bilbao como sus dos puertos más importantes.

El Nuevo Club situado en la calle Cedaceros 2 – el local de la camisería Burgos es propiedad suyo – es, uno de los dos Clubs, junto a la ya mencionada La Gran Peña, de referencia en la capital. Aunque el edificio no nació como el club que es ahora fue a finales del siglo XIX cuando constituida como sociedad se compra el edificio en el que ahora se ubica.

A finales del siglo XIX se constituyó la sociedad “Casa del Nuevo Club”, como una escisión del Veloz Club, un club de carácter deportivo que reunía a la alta sociedad aficionada a los velocípedos. Con aire y enfoque similar al Aero de Sevilla el perfil de sus socios es menos variopinta que el de Labradores o Ecuestre siendo principalmente un lugar de encuentro de empresarios, abogados de postín, banqueros y aristócratas.

Sus instalaciones no están al nivel de Labradores, Ecuestre o Bilbaína, aunque cabe destacar el maravilloso edificio donde se encuentra. Club centenario es importante recordar que si bien la zona de Cedaceros hoy esta un poco en decadencia, en el S. XX, sobre todo durante la primera mitad, la calle Cedaceros era una de las principales calles de Madrid. Solo unos números más allá se encontraba la sastrería donde más trajes a medida de alta calidad se han cortado de España: López Larrainzar.

La puerta de acceso al Club es de las más bonitas e históricas, puerta donde el socio es recibido, recogido su abrigo y acompañado a un ascensor, también centenario, que puede llevarte directamente al comedor o a esperar a tu acompañante en el bar del club. Pero si no te importa dedicar unos segundos a subir un par de pisos podrás disfrutar de una ancha escalinata circular de hierro forjado.

El bar tiene claro aire inglés con pinturas y amplios sofás donde disfrutar de una copa de manzanilla mientras esperas la llegada de tu visita. Hay tanto salones donde celebrar una comida privada como salones donde leer o disfrutar de una agradable conversación; todos ellos con unas vistas privilegiadas.

Aunque sus dependencias respiran un señorío similar al del resto de los clubs no los alcanza ni en pintura, esta es sustituida por fotografías que repasan lo que fue el S.XX de España ni tampoco en mobiliario – ni en cantidad ni en calidad. Sin ser tan amplios sus salones, y apreciándose en algunos de ellos el inexorable paso del tiempo no están concurridos y son más que suficientes para buscar un momento de paz entre el caminante variopinta de la zona.

Tanto estos salones como los reservados disfrutan de unos los típicos techos altos de las edificaciones señoriales de la época. El restaurante es, con diferencia, el más bonito y especial de los cinco y donde mejor se come de todos ellos. Los huevos poché son todo un espectáculo y dicen los que disfrutan del cocido que este no tiene igual en todo Madrid.

La vajilla y la cubertería, así como la forma de servir, bajo la supervisión del siempre sonriente José Antonio, es la más cuidada de los cinco clubs.

Las tertulias, así como diferentes actividades animan un club donde la edad media de sus socios es elevada. Si bien cuenta con su propia biblioteca carece de instalaciones deportivas y de los grandes salones presentes en el resto de clubs. No obstante, quizás la diferencia más importante con el resto de los clubs sea que el socio de Nuevo Club no acude a él para disfrutar de sus hobbies (caza, golf, automoción etc.) sino principalmente para comer, descansar o encontrarse con un amigo en la sobremesa.

Dicho esto, tanto por el tipo de socios como por su propio número el Nuevo club  junto a El Aero es el más elitista y privado de los cinco. Impensable es ver, como frecuente es, por ejemplo, en el Ecuestre, acceder a él a alguien sin corbata y perfectamente vestido.

Igualmente, mantiene la consigna de que las mujeres aunque pueden utilizarlo no pueden ser socias.

El edificio cuenta con cuatro plantas, entre las que encontramos salones, un bar, un comedor general y varios privados, sala de juego y biblioteca. ‘Nuevo Club’ está compuesto por un máximo de 500 socios, cuyo ingreso se realiza por medio de votación secreta.

Como curiosidad, el Rey Alfonso XIII frecuentó los salones del Club, al igual que el Conde de Barcelona o el Rey Don Juan Carlos, quien además asistió a la celebración del centenario de su existencia y les otorgó el título Real. El Rey Felipe VI es presidente de Honor.

Kirk Douglas y Rita Hayworth

– Bilbao ‘La Sociedad Bilbaína’

Fundada en 1839 como lugar de recreo y esparcimiento durante las Guerras Carlistas, ‘La Sociedad Bilbaína’ se creó con la intención de que fuera un centro de convivencia y representa lo más exquisito de la sociedad de Bilbao.

Su sede está situada en un edificio de estilo clásico diseñado por el arquitecto Emiliano Amann e inaugurado en 1913. En su interior, destacan las grandes estancias y salones de estilo clásico.

Con 180 años a sus espaldas es el club más señorial de todo el norte de España. Situado en Bilbao y calificado en el año 2000 como bien cultural con categoría de Monumento por el Gobierno Vasco, cuenta con una de las fachadas más impresionantes y señoriales de la ciudad. De puertas adentro su decoración y mobiliario recuerda al de los clubs ingleses de la época.

Como club con solera, y a diferencia de los de nuevo cuño que surgen en pisos, cuenta a lo largo de sus estancias y cuatro pisos con pinturas, muebles y esculturas de gran valor artístico. Los salones son de enormes proporciones y la madera es abundante. Techos altos y vidrieras rematan muchas de sus dependencias.

En el vestíbulo principal además de poder charlar con otros socios mientras se toma café, también en él se celebran las fiestas de sociedad más conocidas de la ciudad.

La Sociedad Bilbaína

Como la mayoría de los clubs ingleses los socios pueden cortarse el pelo en su peluquería mientras leen la prensa diaria, prensa no solo nacional sino también internacional que se deposita en la biblioteca de manera diaria. Mención especial requiere esta biblioteca, verdadero tesoro de la Bilbaína.

La disposición de las estanterías, sus lámparas de época, sus sillas y un respetuoso silencio protegen una de las mejores colecciones privadas literarias. 35.000 obras distintas distribuidas en diferentes secciones entre los que destacan 6 incunables y unos 1.000 impresos del siglo XVI, catalogados como fondos antiguos.

Pero la mayor parte de su fondo la ocupa monografías modernas en diferentes idiomas, especialmente del siglo XIX. En cuanto a la hemeroteca cuenta con cerca de 700 títulos de revistas y prensa diaria.

Cuenta con salones privados, una biblioteca, salones de estar con juegos de mesa y tertulia asegurada, gimnasio, sauna, salas de masaje, peluquería, bodega y restaurante, al que puede acceder el público en general.

A las conferencias de personajes de la cultura hay que sumar su club de esquí, el club de los amantes de los automóviles clásicos, la sección de caza, el coro y el club de billar.

Este último goza de unas magníficas instalaciones en el propio club con amplios salones de madera no dejando de sorprender ver a los jugadores con sus corbatas ocultas por dentro de la camisa jugando rodeados de un gran silencio. El resto de las instalaciones se completan con la sala de saunas y masajes, gimnasio y frontón.

Igualmente, cuenta con su propia sociedad gastronómica y un local-restaurante donde los socios, como manda la tradición, pueden reunirse y ellos mismos cocinar.

Al contrario que el Aero o el Nuevo Club, en la Bilbaína los fines de semana (viernes, sábado y domingo), festivos y fechas especiales no es necesario el uso de chaqueta ni corbata, aunque sigue sin estar permitida la camiseta sin cuello. Aunque las habitaciones agradecerían cierta actualización, otras dependencias como el bar inglés, donde no se necesita corbata, es de una gran belleza.

En el restaurante se puede comer a diario y los hombres deben vestir chaqueta y corbata. En todo el club del 1 de junio al 30 de septiembre no es necesario el uso de la corbata, aunque es imprescindible utilizar chaqueta americana o chaqueta de punto. Los menores de 14 años pueden acceder al restaurante los sábados, domingos, festivos, fechas especiales y durante los meses de julio y agosto.

Como club de prestigio tiene correspondencia con más 50 clubes nacionales y casi con un centenar de extranjeros. Esto, también común al resto de los clubs aquí nombrados, permite a sus socios dormir en sitios céntricos y emblemáticos de las principales capitales europeas, norteamericanas y latinoamericanas.

Y, además, a precios irrisorios. Al igual que la mayoría de los clubs de esta semana la edad media de los socios es superior a los 40 años. Esto personalmente pienso que es una pena pues en sitios como estos se puede disfrutar no solo de un interesante ambiente cultural sino también de mucha privacidad con tus amigos y de tranquilidad en todos esos momentos donde lo que te apetece no son solo copas y bullicio sino disfrutar de tus ellos, sin novias ni amigas que rompan la confidencialidad del momento.

– Barcelona ‘El Círculo Ecuestre’

Se trata de uno de los clubes privados de mayor tradición en Europa. Tiene 166 años de historia y es un espacio de encuentro, diálogo y reflexión de la sociedad catalana.

Se encuentra en un palacete modernista que cuenta con diez salones, biblioteca, auditorio, sala de billar, gimnasio, piscina, sauna, restaurantes y conexión con más de 200 clubes privados alrededor del mundo.

El círculo ecuestre

Situado en pleno centro de Barcelona y en otra contra fachada de referencia se funda el 26 de noviembre de 1856 por un grupo de ilustres barceloneses aficionados a la hípica que deciden constituirse como club privado para compartir su afición.

Hoy, más de ciento sesenta años después, es uno de los clubs privados más influyentes y elitistas de toda Europa y en cuyas emblemáticas instalaciones descansan del ajetreo del día a día las personalidades más destacadas de la vida social y cultural catalana.

El círculo ecuestre probablemente sea el más completo de todos los de la lista. Por un lado tiene el señorío de la Bilbaína o el Real Círculo de Labradores en cuanto a edificio, salones, mobiliario, pero por otro lado el concepto de club es el que más está en concordancia con los tiempos actuales.

A pesar de esos 160 años se nota que sus instalaciones están en constante renovación. Basta como ejemplo sus habitaciones, habitaciones más parecidas a las de un hotel de lujo que a las de un club centenario. La conservación y limpieza de sus cortinas, sillas, sillones, tapizados e, incluso la vestimenta del servicio y camareros es nuevamente más propia de un exclusivo hotel que de un club privado centenario.

El mismo restaurante es otra prueba de ese aire contemporáneo. Decorado casi como un restaurante moderno los salones privados están más cerca de un restaurante de diseño que de uno tradicional. Si lo que busca el socio para él o para su acompañante es un ambiente todavía más informal dispone de una terraza cubierta a la que se puede acceder sin corbata.

Esta terraza, con su propio chef, se convierte en uno de los lugares más privilegiados de Barcelona para cenar por la noche durante el verano.

Probablemente sea esta nueva forma de entender el club tradicional por su actual órgano de gobierno lo que haya conseguido que el Círculo Ecuestre cuente con 1.565 socios de los cuales 400 tengan una edad inferior a los 40 años.

Este aire más contemporáneo quizá sea una de las cosas que más lo diferencia del también barcelonés Círculo del Liceo. Sin entrar a valorar lo acertado o no de esta concepción, sí es cierto que el Ecuestre es en este sentido el más diferente de los cinco. Igualmente, es uno de los clubs con más movimiento, no solo en lo referente a charlas y encuentros de todo tipo sino también en cuanto discurrir de gente.

Si los otros cuatro clubs están pensados para el disfrute prácticamente en exclusiva de sus socios, en el Ecuestre se realizan múltiples encuentros empresariales, conferencias donde además de los socios puede acceder gente externa, cesión de su auditorio para jornadas etc. Claramente la intimidad es algo menor, algo que pudiera verse por los socios con antigüedad como un inconveniente.

Los salones vuelven a recordarnos esa mezcla entre lo tradicional y lo moderno. Si las dependencias principales nos recuerdan el señorío inglés de los clubs de la época con pinturas, tapices y maderas de gran belleza, en sus salones podemos encontrar ambientes diferentes.

Si, por ejemplo, el salón veneciano Gris o el salón Dorado mantienen su aire burgués, el salón Espuela está más pensado para realizar reuniones o presentaciones disponiendo de todo tipo de avances informáticos.

Salvando su majestuosa escalera de piedra, quizás sea el bar coctelería el entorno donde se encuentra uno de los lugares más especiales de todo el Club. De aspecto inglés, pero con un toque chic cuenta con unos taburetes de madera por si en la propia barra quieres disfrutar de tu aperitivo – obligado es su Mint Julep.

Si prefieres hacerlo relajadamente leyendo el periódico también podrás hacer uso de sofás más que confortables. Aunque tiene su biblioteca privada esta no es lo más destacable.

La vida interior del Ecuestre es de las más activas de los cinco clubs y quizás eso sea uno de los motivos por los que sea uno de los clubs con más correspondencias: 180

– Sevilla ‘El Aero’

Real Club de Andalucía. Conocido como “El Aero”, fue fundado en Sevilla por pioneros de la Aviación sevillana en el año 1928, convirtiéndose en 1940 en un Club de recreo. La sede del Club está situada en el centro de Sevilla, concretamente frente a la Catedral, sitio privilegiado para ver el paso y de las cofradías en la Semana Santa.

Ha tenido como socios de honor al Rey Alfonso XIII, Felipe VI, el Rey Guillermo de Holanda, el príncipe de Ligne o el archiduque Karl de Habsburgo. Es junto al Nuevo Club el club de la lista que cuenta con las instalaciones más modestas, pero posiblemente sea junto también al Nuevo Club el más elitistas de los cinco.

En el caso concreto del Aero la limitación de sus instalaciones no es un gran problema para sus socios pues muchos de ellos son también miembros del Real Club Pineda, club de referencia en la ciudad para la práctica del golf y la equitación, así como de esparcimiento para los más jóvenes.

Es el club privado más exclusivo de Sevilla y donde se conocieron Guillermo de Holanda y su actual mujer Máxima Zorreguieta. De hecho, él ostenta el título de socio de honor.

Cuenta con 700 socios y para entrar se somete a votación secreta. En sus instalaciones han estado Grace Kelly, Raniero de Mónaco o Jackie Kennedy, entre otros muchos. Asimismo, ‘El Aero’ mantiene contacto con algunas de las entidades más elegantes y privadas del mundo.

Grace Kelly con el director Vittorio de Sica y la cantante María Callas 

Dicho esto, ni la majestuosidad de los edificios de los otros clubs ni los salones y dependencias de aquellos se encuentran aquí, tampoco cuenta con habitaciones, y no por ello deja de ser uno de los más difíciles para convertirse en socio.

Quizás por dichas limitaciones se tenga la intención de dejar la sede actual de la avenida de la Constitución y trasladarse a unas nuevas dependencias, también en el centro de Sevilla, concretamente en el emblemático edificio de almacenes Peyré, en la calle Francos.

El traslado permitirá a sus socios disponer de ochocientos metros de superficie en la planta baja de las antiguas galerías comerciales, doscientos más de los que tiene actualmente y, sobre todo, más ventanas a una de las vías más cercanas a la Catedral por la que pasan numerosas cofradías de Semana Santa.

Además, se contará con un sótano de 500 metros que se destinará a un salón de actos para los eventos sin ya necesidad de pasar por las dependencias principales.

A pesar de los nuevos tiempos, las tradiciones se mantienen prácticamente inalteradas en el Aero desde sus orígenes y la corbata es requisito para acceder a sus instalaciones, costumbre que también comparte con el Nuevo Club, de hecho, ambos clubs tienen correspondencia.

En una ciudad donde se celebra la Feria más conocida de España, la Feria de Abril, los socios del Aero tienen la suerte de contar con la que sin lugar a duda es la caseta más elitista.  Allí, previa reserva, sin agobio alguno y con el correspondiente traje se citan tanto para comer como para cenar sus socios.

Las amistades son bienvenidas, aunque para guardar la privacidad y la comodidad de los socios cada socio debe solicitar con antelación la correspondiente invitación y pagar por la entrada de su acompañante. El número está limitado por socio – además deben ser de fuera de Sevilla – y tiene un coste elevado buscando precisamente evitar que se llene la caseta de desconocidos.

Sus cuidadas tardes de flamenco son el colofón perfecto para la sobremesa. El servicio es excepcional y las maneras, cofia de por medio, de quienes lo sirven difícil de encontrar en cualquier otra caseta.

– Real Circulo de Labradores

Con 160 años a sus espaldas se encuentra en pleno centro de Sevilla. Fue Convento de Agustinos bajo la advocación de San Acasio para posteriormente ser sede de la Academia de Bellas Artes. Tras convertirse en edificio de Correos fue adquirido por el Círculo en el año 1951. Por concesión de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, ostenta el título de Real.

Si llamativa es su fachada, todavía lo es más su interior teniendo un patio francamente impresionante rematado con una vidriera igual de llamativa. Distribuido rodeando el patio y en diferentes galerías se encuentran los salones, el restaurante, el bar salón de actos, los comedores, salones de descanso, tertulia, bar-cafetería, sala de lectura, biblioteca, sala de exposiciones y peluquería. Cuenta al igual que la Bilbaína y el Ecuestre con habitaciones.

Su biblioteca posee un fondo bibliográfico de 10.000 volúmenes de diferentes temáticas, como Historia, Arte, Literatura, Religión, Ciencias Sociales o Derecho, datando algunos libros del siglo XVIII.

Con el previo permiso, no socios pueden acceder a ella a consultarlos. Su concepto y vida interior guarda mucha similitud con la Bilbaína, club con el que tiene correspondencia, no guardando sus socios un patrón tan definido como en otros clubs. Al igual que en la Bilbaína el paso de los años se puede apreciar en sus instalaciones y queda lejos de la pulcritud del Ecuestre.

Los salones están decorados con pinturas, retratos de históricos socios, tapices y mobiliario noble. Los salones centenarios con sus enormes sofás son ideales para descansar estando el silencio garantizado. La peluquería, en estas semanas con servicio a domicilio, está siempre abierta para los socios.

Su vida interior es más relajada que en otros clubs apreciándose esto, por ejemplo, en la permisividad en la vestimenta – no se requiere corbata para acceder – o en el uso informal del bar. Igualmente, muchos de los conciertos de música clásica, charlas, exposiciones etc. que se celebran en su patio están abiertos a personas externas al Club.

Sin embargo, si en algo no tiene parangón este Club es en su vida deportiva contando con las mejores instalaciones, y de lejos, de los cinco clubs.

En 1962, el Club  inauguró en la margen derecha del Guadalquivir unas magníficas instalaciones deportivas. 15.000 metros cuadrados donde los socios pueden disfrutar de salón de tenis de mesa, sala de pesas, pistas de baloncesto y futbito, pistas de paddle y casa de botes.

Además, cuenta con un edificio social dentro del cual hay un restaurante, bar-cafetería, salones de estar, de estudio, salas de juego, otra peluquería, salones para celebraciones, solárium, un salón de chimenea, terraza de verano y amplias piscinas.

La importancia del deporte en Labradores va mucho más allá compitiendo en remo, piragüismo y tenis de mesa a nivel nacional e internacional.

Aquellos que no quieran llevar su pasatiempo a estos niveles siempre pueden disfrutar de los edificios del Club a pie del río y resguardarse del calor del verano sevillano en un ambiente distinguido y con unas increíbles vistas a los más importantes monumentos de la ciudad.

La vestimenta en las instalaciones deportivas debe ser estrictamente correcta y para mantener la tradición y buen nombre de la Sociedad, durante los días de Semana Santa, y cuando por razones de protocolo así lo determine la Junta Directiva, se exigirá chaqueta y corbata para los hombres y vestuario adecuado a las señoras.

Queda terminantemente prohibido acceder al edificio social en pantalón corto o en ropa deportiva. Se autoriza la estancia a socios y beneficiarios en la zona de barra del bar-cafetería en ropa deportiva adecuada (pantalón largo), durante la temporada de invierno.

Otro de los privilegios que tienen los socios del Real Círculo es poder disfrutar de una gran caseta en la Feria de Sevilla. Situada a solo unos metros de la del Aero, sin contar con la exclusividad de esta, tiene una zona reservada para los jóvenes y disfruta de más metros cuadrados.

La corbata, aún siendo obligatoria a partir de las 9 de la noche, está presente en la caseta todo el día. La tradición taurina de la ciudad hizo que el Real Círculo de Labradores mantenga cedido onerosamente un Palco en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla a disposición de sus socios y beneficiarios.

Ninguno de los cinco clubs es mejor que los otros sino diferente. Cada uno destaca en algo y son muchas más las cosas que los acercan que las que los separan. Además de disfrutar de lugares maravillosos en el centro de nuestras ciudades uno puede hospedarse y disfrutar de magnificas correspondencias en medio mundo.

Importante es recordar que no conviene confundir rancio con tradicional, que estos clubs no reciben subvenciones, los pagan los socios, y que, además, no hacen daño a nadie. Igualmente es importante recordar que, aunque alguien pueda pensar que estos clubs están alejados de los tiempos modernos, en todas las ciudades importantes del mundo encontramos clubs similares.

Clubs donde se mantienen ciertas tradiciones y se abre la puerta a personas con inquietudes culturales. Clubs donde se disfruta de la presencia de personajes destacados de la cultura, la política, la empresa, la música, la aristocracia, el arte o la literatura.

Clubs donde sus miembros acuden movidos por un interés alejado del puro negocio y con el único objetivo de relajarse entre amigos o dedicarse un rato solo a ellos alejados del bullicio – entendiendo bullicio mucho más allá que decibelios – sin que nadie les moleste ni perturbe su paz.

– The Gentleman´s Club (Londres)

Los Gentlemen’s Club se crearon en Londres en el S. XVIII en la zona de St. James; el “clubland” donde todavía hoy permanecen los Clubs más elitistas del mundo. Si bien se fundaron en el S. XVIII, ocupando el lugar dejado por los antiguos Cafés, fue a finales del S. XIX cuando éstos alcanzan su máxima esplendor.

El ser miembro de uno u otro Club dependía de las inquietudes de cada cual. Por ejemplo, en el Club Garrick se daban cita escritores, actores y jueces; el Carlton era el refugio del Partido Conservador; el Beefsteak era donde se reunían los intelectuales de la época; o como el de la foto aquí representada el Athenaem que era el lugar de encuentro del Clero, académicos e intelectuales de la talla de Kipling, Palmerston, Dickens, Cecil Rhodes, Churchill y Sir Walter Scott.

Apostar era y es uno de los pasatiempos preferidos de sus exclusivos miembros. Antiguamente estas apuestas no solo eran a las cartas; también se pujaba sobre las cuestiones más diversas como quién se casaba antes, o quién sería el que más huevos comería ese día o quién podría aguantar sin respirar más tiempo.

Otras de las actividades que tanto antes como ahora ocupan gran parte de la actividad de los tradicionales Clubs Ingleses es el disfrutar de una agradable cena con los amigos, acudir a la “smoking room”, jugar al billar o simplemente charlar y tomar el té. Todo ello en un ambiente elegante, intelectual y exclusivo donde si bien ya no es obligatorio acudir con chistera sí sigue siendo obligatorio el uso del traje. Como curiosidad añadir que en las “smoking rooms” de los Clubs más tradicionales el uso de la chaqueta o capa de fumar sigue estando en plena vigencia.

Si hay algo que está totalmente prohibido es hablar de cualquier aspecto relacionado con los negocios.

Los tres Clubs más antiguos y aristócratas de cuantos se crearon fueron el White´s, el Boodle´s, y el Brook´s los cuales hoy siguen existiendo y donde ser miembro es un privilegio reservado para solo unos pocos y un sueño para muchos de los hombres más ricos del planeta, los cuales ven que sus inmensas fortunas no les proporcionan el estatus necesario para pasar a formar parte de las listas de miembros más exclusivas de la alta sociedad.

Entrar a formar parte de estos prestigiosos Clubs es tarea prácticamente imposible. En primer lugar debes ser propuesto por algún miembro del Club. En el caso del White´s a parte del miembro que te propone debes contar con el apoyo de dos más y después conseguir el visto bueno de otros 35 miembros.

Conseguido esto, pasas a formar parte del último puesto de la lista de espera. Debes entonces aguardar a que llegue tu turno lo cual significa esperar, con seguridad, varios años.

Una vez que te llegue el turno, un comité estudiará de forma muy rigurosa tu candidatura y votará sobre si eres o no apto para ser miembro (asunto llevado a cabo todavía con el procedimiento del blackballing donde el color de las bolas da la respuesta al candidato).

El llegar hasta esta votación no significa que el proceso haya concluido.

Esto lo puede atestiguar un candidato propuesto por el Príncipe de Gales que quería ser miembro del White´s y fue descartado por dicho comité.

Cuando esto ocurre el miembro que ha propuesto al candidato debería pedir abandonar de forma voluntaria el Club al haber presentado un candidato que no cumplía los altos requisitos exigidos por el resto de los miembros.

A pesar de todo esto, el proceso de admisión de los nuevos miembros se sigue guardando con mucho celo y secreto.

Solo los Presidentes del Gobierno Británico tienen la seguridad de poder ser miembros del White´s.

Otro dato característico de estos Clubs Ingleses es que históricamente las mujeres no tenían permitida la entrada.

Hoy estas tradiciones se están flexibilizando y ya se las permite acceder a ellos pero por una puerta diferente y siempre como invitadas, ya que el estatus de miembro sigue reservado en exclusiva para el sexo masculino.

El White´s, fundado en 1693 y es probablemente el Club más exclusivo de cuantos existen. Ha contado entre sus miembros con innumerables Barones, Condes, Duques, Príncipes, Vizcondes y tuvo al gran Beau Brummell ocupando la mesa del bow window (reservada a la más alta personalidad social).

Su cuota anual es de 850 libras esterlinas. Fue en este Club donde se celebró la despedida de soltero del Príncipe Carlos.

Los miembros pueden invitar a personas ajenas al Club a comer o como le ocurre a uno de los invitados que con frecuencia se deja ver por el White´s, el Príncipe William, a jugar al billar.

Si bien estos Clubs nacieron la mayoría de ellos en Londres, hoy en día muchas ciudades cuentan con Clubs similares.

Cabe destacar el Somerset de Boston, fundado en 1826 o los Jockey Club repartidos por Latinoamérica.

Desgraciadamente en nuestro país ni el Circulo Ecuestre de Barcelona ni en el Club La Real Gran Peña de Madrid pueden presumir de la exclusividad y elegancia de los citados Clubs Ingleses.

Aunque estos Clubs parezcan algo de otro tiempo, hoy estamos viviendo el resurgir de “clubland” al ser la nueva joven élite inglesa quienes más interés tienen en formar parte de sus miembros.

Esto se explica, según el miembro y escritor Tom Stacey, porque es en este tipo de Clubs donde sus miembros se encuentran más cómodos al disfrutar de su tiempo y espacio con aquellas personas que crecieron a su lado, fueron a su mismo colegio y por tanto hablan su misma lengua y comparten la misma cultura.

– El club privado más exclusivo del mundo

George Clooney, Michelle Obama, Leonardo DiCaprio. Todos ellos son miembros del club privado más ‘cool’ del planeta. Un lugar donde las estrellas se sueltan el pelo y la discreción es absoluta. Hablamos con Jeff Klein, el hombre que está detrás de San Vicente Bungalows y que ha entendido que la privacidad es el gran lujo de nuestro tiempo.

Érase una vez en Hollywood un motel cutre hasta decir basta, solo para hombres, en el que había alcohol por todas partes… En el que los clientes vestían a su aire (o no vestían nada en absoluto). Un tipo se fijó en el establecimiento y tuvo una idea arriesgada: convertirlo en un discreto refugio para los poderosos y famosos del planeta.

El pasado enero, tras invertir 30 millones de dólares en la renovación, Jeff Klein reabrió San Vicente Bungalows como club privado. Desde entonces, esta agrupación de edificios construidos para los obreros del ferrocarril en el siglo XIX ha albergado una fiesta ‘amenizada’ por Lady Gaga y Bradley Cooper en la noche de los Oscar; un encuentro destinado a hacer las paces entre Steven Spielberg y el magnate de Netflix Ted Sarandos; una sucesión de visitas de superestrellas del cine, el deporte y los negocios; y la aparición del matrimonio Obama.

Con 1200 miembros, una lista de espera con 7700 aspirantes y una política sin contemplaciones en lo tocante a la privacidad -que llega a la expulsión de quien hable con la prensa de cuanto tiene lugar en el recinto-, San Vicente Bungalows se ha convertido en el club más exclusivo del mundo.

El propietario, Jeff Klein, estudió Literatura Francesa, pero pronto tuvo claro que se iba a dedicar al negocio hostelero de alto standing. Las claves de su éxito: un savoir faire inculcado por su madre y una poderosa agenda social labrada con los años

¿Cómo se explica el éxito de Klein? Para empezar, nuestro hombre tiene mucho dinero, grandes dosis de encanto y una formidable agenda de contactos acumulados durante los 15 años que lleva al frente de uno de los hoteles preferidos por los poderosos en Los Ángeles. el Sunset Tower.

Klein, de 49 años, me conduce hasta un maravilloso patio con grandes palmeras. Recorremos una serie de salas decoradas con decenas de fotos en blanco y negro tomadas por un colaborador de Andy Warhol que evocan el encanto canalla de Nueva York durante los años de Studio 54.

Me giro hacia Klein para elogiarlas y me encuentro con que el hotelero está dictando al teléfono con voz apremiante: «Algunas de las fotos no terminan de estar bien alineadas. Puede venir alguien a arreglarlo, signo de interrogación». La sonrisa deslumbrante reaparece en su rostro.

Klein se niega a decir quién es socio de San Vicente Bungalows y quién no lo es, pero hay fotos en las que Jennifer Aniston, Mick Jagger, Evan Spiegel, Miranda Kerr, Sandra Bullock, Harry Styles, Chris Pine, Eddie Redmayne, Jennifer Lopez, Alex Rodriguez, Taylor Swift, Melanie Griffith y Dakota Johnson aparecen entrando o saliendo del club.

– Las normas para entrar

Obtener el carné de socio en teoría resulta fácil; en la práctica es complicado. En principio, solamente necesitas pagar una cuota de 4200 dólares al año (1800 si eres menor de 35 años), que te nomine otro socio y rellenar un formulario con tan solo tres preguntas: ¿qué título le pondrías a tu autobiografía? ¿Cuál es tu restaurante preferido y por qué? ¿Qué crees que puedes aportar a San Vicente Bungalows?

El ingreso lo decide un grupo secreto formado por 12 primeras figuras del arte, el cine, la tecnología y la música. Antes eran 14, pero a dos les enseñaron la puerta «porque fanfarroneaban de que eran miembros del comité», indica Klein.

Al llegar, los invitados entregan el teléfono a una empleada que recubre el objetivo de la cámara con una pegatina con el logo de la casa. Tan solo se permite hacer llamadas -lo mismo que fumar- en algunas zonas precisas

¿Qué hay que hacer para que te digan que no? «Ser un capullo. Todos y cada uno de los socios son interesantes como personas y hacen cosas interesantes en la vida. Hay muchos ricos y poderosos que solicitan el ingreso, pero que no lo logran».

– Filtrar algo se paga caro

En el club hay normas estrictas: está prohibido molestar a socios o invitados que no conoces, no puedes hacer fotografías y los miembros se hacen responsables de que sus acompañantes se comporten como es debido… Y, si no cumplen, se arriesgan a la expulsión. Hasta el momento han sido expulsadas cuatro personas.

En San Vicente Bungalows está prohibido hacer networking -tratar de entablar contactos con la sola idea de favorecer tu carrera profesional-, y una de ellas cometió la osadía de acercarse al diseñador Tom Ford y preguntarle por su acuerdo con Estée Lauder. «Lo envié a tomar viento. Eso no podemos permitirlo. Un episodio vergonzoso».

Otro fue expulsado porque su acompañante filtró a la prensa la cena celebrada por Spielberg y Sarandos, el mandamás de Netflix. Tres o cuatro semanas después, la culpable fue identificada. una publicista.

Klein añade que el socio que se presentó con ella en el club fue un imprudente. «Estaba clarísimo que, en un lugar como este, aquella mujer aprovecharía para hacer méritos, no podría contenerse».

Leo DiCaprio y Jennifer Aniston son dos de los habituales de San Vicente Bungalows, donde van a ‘desconectar’. De ahí que una de las normas del club es que está prohibido hacer networking, entablar contactos con la sola idea de favorecer tu carrera profesional

¿Hay alguien que no es socio pero que le gustaría que lo fuera? «LeBron James (el jugador de baloncesto). Todos sus amigos lo son. Pero él anda muy ocupado. Tan solo ha venido una vez. Pero espero que termine por inscribirse».

Klein creció en el seno de una familia de clase media-alta en el selecto Upper East Side neoyorquino. «No tardé en comprender qué es lo que mueve a los ricos». Matiza que su propia familia «no era adinerada en comparación».

«Nosotros viajábamos en clase turista. Mi padre era propietario de una empresa de control de plagas, el negocio le había ido muy bien. Pero yo los veranos trabajaba como operario de control de plagas, matando ratas y cucarachas».

Su madre era «una mujer muy elegante y sofisticada, de una buena familia de Nueva York, y me enseñó que el buen gusto nada tiene que ver con el dinero: algunos de los individuos más ricos también son los más horteras».

Se licenció en Literatura Francesa y cuatro días después se puso a trabajar como botones en un pequeño hotel de lujo en Nueva York. El propietario, Bernard Goldberg, se convirtió en su mentor. En 2004 se marchó a vivir a Los Ángeles y se hizo con el hotel Argyle, un conocido edificio art déco situado en Sunset Boulevard que estaba en horas bajas, pero que tenía una historia de glamour detrás: en su momento fue un bloque de apartamentos con vecinos como Greta Garbo, Truman Capote, Marilyn Monroe, Howard Hughes, Mae West y Elizabeth Taylor.

Además, durante su primera semana en Los Ángeles, Klein conoció a John Goldwyn, un productor de cine nieto del legendario Goldwyn de la Metro-Goldwyn-Mayer. Se casaron en 2011.

«El servicio es fundamental», sentencia Dimitrov, el encargado del club (con traje oscuro), nacido hace 70 años en Macedonia. «Es un arte que se ha perdido»

Por esa misma época, Tom Ford y el guionista Mitch Glazer le presentaron a un maître macedonio llamado Dimitri Dimitrov y lo puso al frente del Argyle. Dimitrov logró que el Tower Bar del hotel se convirtiese en lugar de moda entre las superestrellas.

En 2013, Klein adquirió el motel San Vicente Inn, un establecimiento con mala fama, frecuentado por gais, y muchos se llevaron las manos a la cabeza. Dimitrov, de 70 años, se acuerda bien de la tarde en que su jefe lo llevó a visitar el lugar. «Estaba trabajando. Me sube a su Tesla y me trae aquí -dice gesticulando-.

Veo que hay hombres medio desnudos paseándose. ¿Qué es esto? ¿Y yo qué pinto aquí?». Klein aclaró: «Dimitri, acabo de comprar este lugar. Es mío». Y le dijo que fuera preparándose para encargarse de él. También lo hizo accionista del nuevo proyecto.

El macedonio es amigo de medio Hollywood. En 1980 encontró trabajo en Diaghilev, un restaurante tan imponente como extravagante. Al lado había un bar en el que jóvenes actores como Matthew McConaughey, Casey Affleck y Joaquin Phoenix bebían y hacían el animal. «Joaquin es buen amigo. Nos conocemos desde que era un chaval. Hace dos semanas estuvo aquí, con Rooney Mara».

«Conozco a George Clooney desde antes que fuese George Clooney. Un día le pregunté en qué andaba metido. Me contó que estaba grabando el piloto de una serie sobre médicos. ‘Crucemos los dedos’, me dijo. La serie era Urgencias». George y Amal Clooney hoy frecuentan San Vicente Bungalows. Dimitrov explica que también lo hacen Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Jay-Z…

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Estos son los lugares más tenebrosos del mundo …


digitaltrends(R.Orellana)  —  Muchas personas sucumben por estos días al impulso irresistible que provoca el misterio y el miedo. Por este mismo motivo, las películas de fantasmas, brujas o algún tipo de fenómeno paranormal son exitosas la mayoría de las veces. Sin embargo, no se necesita recurrir a la ficción si buscas tener un buen susto.

Los diez lugares más tenebrosos del planeta que a continuación seleccionamos no necesitan de efectos especiales ni parafernalia publicitaria para provocarnos espanto.

– Isla de las Muñecas, México

El barrio de Xochimilco, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, es el más antiguo de Ciudad de México, además de ser conocido por sus chinampas, una técnica ancestral de cultivo flotante. Sin embargo, oculta entre los canales de la laguna de Tezhuilo se encuentra la Isla de las Muñecas, una chinampa que está repleta de muñecas viejas.

El antiguo dueño de lugar, Julián Santana Barrera, las colocó para ahuyentar el espíritu de una niña que fue encontrada muerta. Más allá del supuesto fenómeno paranormal, la postal que ofrece la isla es tenebrosa y el lugar es destino obligado para los turistas.

– Colina de las cruces, Lituania

Desde el siglo XIV, los habitantes del norte de Lituania han colocado cruces en un monte, que hoy es conocido como la Colina de las Cruces.

Desde expresar deseos de independencia en el periodo medieval, recordar a las víctimas de un levantamiento campesino en el siglo XIX y a las víctimas de la ocupación soviética, hoy son más de 100,000 las cruces y otros símbolos religiosos que está instalados en el lugar.

– Isla de Poveglia, Italia

Venecia es un destino turístico imperdible debido a sus impresionantes canales, puentes y arquitectura. También es la puerta de entrada para Poveglia, una pequeña isla abandonada que fue utilizada como centro de cuarentena para quienes se contagiaron de peste bubónica en el siglo XIX y como asilo mental en la década de 1920.

Las camas y los muebles permanecen en uno de los dormitorios en la sala psiquiátrica del hospital abandonado. El área está ubicada dentro de una propiedad inmobiliaria de varios millones de dólares, pero está desierta y fuera del alcance del público. Sin embargo, algunos operadores turísticos realizan viajes al lugar, a minutos del glamour del Festival de Cine de Venecia en el Lido.

– Catacumbas de París, Francia

En 1785, París decidió solucionar el problema de sus cementerios desbordados y exhumó los huesos de los enterrados para reubicarlos en las canteras de piedra caliza en desuso, que fueron transformadas en un cementerio subterráneo.

Se estima que alrededor de un millón de cuerpos están enterrados en los túneles de casi dos kilómetros de extensión que forman parte de uno de los principales destinos turísticos de la capital francesa.

– Bosque Hoia-Baciu, Rumania

El bosque de Hoia-Baciu, en Rumania, ganó notoriedad en 1968, cuando el biólogo Alexandru Sift fotografió un supuesto ovni sobre el lugar. Desde entonces, se han reportado desapariciones y otros eventos que han llevado a denominar el lugar como el “Triángulo de las Bermudas de Transilvania”.

Aunque estos reportes no han sido probados, los espeluznantes árboles curvos del bosque contribuyen a crear una atmósfera extraña.

– Nagoro, Japón

Nagoro es un pequeño pueblo de Japón que tiene una característica muy particular y, al mismo tiempo, tenebrosa: cuenta con una población de muñecos de tamaño natural diez veces superior a la de los habitantes, que no suman más de una treintena. Construidos por la artista local Tsukimi Ayano, son réplicas de residentes que fallecieron o que se mudaron.

Es posible divisarlos sentados en la orilla del río, en las salas de las escuelas o descansando en bancas de plazas, lo que genera una escena más que tétrica.

– Catacumbas de los Capuchinos, Italia

La Catacombe dei Cappucini de Sicilia es uno de los lugares más tenebrosos del mundo. Creadas a fines del siglo XVI tras una invasión al monasterio de los capuchinos, estaban destinadas a servir de cementerio para los religiosos fallecidos, cuyos cuerpos eran sometidos a un proceso riguroso de momificación.

Sin embargo, más tarde se transformaron en un símbolo de estatus para ciudadanos locales. Hoy alberga cerca de 8,000 cuerpos, que se exhiben como si estuviera en un museo.

– Isla de Wight, Reino Unido

El castillo de Carisbrooke en la Isla de Wight.

A unos 112 kilómetros (70 millas) de Londres, la Isla de Wight, en Reino Unido, ofrece acantilados espectaculares y un paisaje virgen. Pero también es frecuentada por “cazadores de fantasmas”, después de que el británico Gaynor Baldwin la calificara como el lugar “más encantado del mundo”.

En 2017, la English Heritage —que gestiona los monumentos británicos— nombró el castillo de Carisbrooke de la “isla Fantasma” como uno de los lugares tenebrosos de Reino Unido.

– Isla de Alcatraz, Estados Unidos

El puente Golden Gate, las casas victorianas o sus teleféricos son parte de los sellos de la bahía de San Francisco. Pero frente a ella se encuentra la isla de Alcatraz, famosa por albergar una prisión federal donde estuvieron encarcelados criminales como Al Capone o Robert Stroud.

La cárcel fue cerrada después de la fuga de 1962, aunque hoy es posible visitarla y recorrer sus celdas.

– Norfolk, Australia

La isla Norfolk está ubicada a unos 1,400 kilómetros (877 millas) al este de Australia continental. Hoy, es un destino que alberga colinas verdes, costas rocosas y los famosos pinos de Norfolk. Sin embargo, no siempre fue un paraíso.

En el siglo XIX, durante el periodo de asentamiento británico, fue sede de una cárcel que acogió a algunos de los criminales más violentos.

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Sevilla ¿Sabes donde están los Baños de doña María de Padilla? …


El Correo de Andalucía(J.M.G.Bautista)  —  Seguramente si se encontrara en este bello lugar notaría como la energía fluye, como tiene «algo» especial en esa estancia tan particular y recóndita.

Se trata de una cripta abovedada que consta de tres naves en los subterráneos de los Reales Alcázares de Sevilla. Está bajo el patio del Crucero y también incluye un aljibe.

Los baños de María de Padilla tienen su acceso por la bóveda de cañón que sale al jardín de la Danza, se trata de un patio de estilo manierista con una vistosa galería de arcos y con columnas con grutesco, en su centro está la Fuente de Troya; también están cerca de la Fuente de Mercurio.

¿Pero que son los baños de doña María de Padilla?

Los baños en realidad son un aljibe de época almohade, de entre los siglos XII y XIII, bajo la planta del Patio del Crucero.

En tiempos de Alfonso X «el Sabio» se cubrió con una serie de bóvedas de crucerías muy características del gótico y donde también se pueden encontrar pinturas del Renacimiento, son obras de Juan Díaz, Juan de Saucedo, Juan Chacón y Gonzalo Pérez, del siglo XVI.

Como añadido, ordenado por Felipe III, encontramos la fuente manierista que existía al final de lo que es la alberca y el acceso al Jardín de la Danza vía bóveda de cañón y con unos vistosos azulejos que dan la bienvenida.

Sevilla sufrió los efectos del temible terremoto de Lisboa y se debió reforzar el lugar macizando toda la construcción, reformas barrocas de Sebastián van der Borch que cubrieron la zona almohade.

Como en toda edificación con «cuna» musulmana la luz, el juego con el agua, las sombras, la importancia de la Naturaleza así como la temperatura, es exquisita.

El nombre de «Baños de doña María de Padilla» viene dado por una noble del siglo XIV que era la amante del rey Pedro I «el Cruel» o «el Justiciero», el amor era tan grande que el propio rey quiso que se la proclamaran reina unas vez murió y que el arzobispo de Toledo consagrara el matrimonio, sus restos, como reina, están en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

Curiosa historia para un bello lugar, ¿verdad?

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Cómo funcionaba Nalanda, la legendaria universidad que transformó el mundo …


Las 23 hectáreas que han sido excavadas del sitio son probablemente una fracción del campus original de la Universidad de Nalanda.

BBC News Mundo(S.Mukherjee)  —  La mañana invernal estaba envuelta en una espesa niebla. Nuestro auto culebreaba pasando las carretas de caballos, una forma de transporte que sigue siendo popular en las zonas rurales del estado oriental indio de Bihar, con las bestias al trote y los cocheros con turbantes luciendo como borrosas apariciones en la perlada neblina.

Después de pasar la noche en el pueblo de Bodhgaya, un legendario asentamiento donde se cuenta que el Buda alcanzó la iluminación, salgo en la mañana rumbo a Nalanda, cuyas ruinas de ladrillo rojizo es lo único que queda de unos de los grandes centros del conocimiento del mundo antiguo.

Fundada en 427 d. C., Nelanda es considerada la primera universidad residencial del mundo, una especie de institución medieval al estilo de las universidades de la Ivy League, que albergaba nueve millones de libros y atrajo 10.000 estudiantes de toda Asia Oriental y Central.

Aquí se congregaban para aprender medicina, lógica, matemáticas y -sobre todo- los principios budistas dictados por los eruditos más venerados de la época. Como declaró una vez el Dalai Lama: «La fuente de todo el conocimiento [budista] que tenemos, ha venido de Nalanda».

– Tradición liberal

Durante los más de siete siglos que Nalanda prosperó, no había nada igual en el mundo. La monástica universidad se anticipó más de 500 años a las universidades de Oxford, Salamanca y Boloña, esta última la más antigua de Europa. Es más, el enfoque liberal hacia la filosofía y la religión ayudaría a forjar la cultura de Asia mucho después de que la universidad dejara de existir.

Curiosamente, los monarcas del Imperio Gupta que fundaron la monástica universidad budista eran hindúes devotos, pero comprensivos y tolerantes con el budismo y el creciente fervor intelectual budista y los escritos filosóficos del momento. Las tradiciones culturales y religiosas liberales que evolucionaron durante su reino se convertirían en el núcleo del currículum académico multidisciplinario de Nalanda, que combinaba el budismo intelectual con un más elevado conocimiento en varios campos.

El diseño del campus comprendía patios abiertos rodeados de salones de oración y aulas de clase.

El ancestral sistema médico indio Ayurveda, que está basado en métodos de sanación naturales, era ampliamente enseñado en Nalanda y luego se extendió a otras partes de India a través de sus alumnos. Otras instituciones budistas tomaron inspiración del diseño del campus con sus patios abiertos rodeados de salones de oración y aulas de clase. Y el estuco producido aquí influenciaría el arte eclesiástico de Tailandia, así como el arte metalúrgico migró de aquí hasta Tíbet y la península malaya.

Pero, tal vez el legado más profundo y duradero de Nalanda son sus logros en matemáticas y astronomía.

Se especula que Aryabhata, considerado el padre de las matemáticas indias, dirigió la universidad en el siglo VI. «Creemos que Aryabhata fue el primero en asignar el cero como un dígito, un concepto revolucionario que simplificó las computaciones matemáticas y ayudo a desarrollar avenidas más complejas como el álgebra y el cálculo», explicó Anuradha Mitra, profesora de matemáticas radicada en Calcuta.

«Sin el cero, no tendríamos computadoras», añadió. «También fue pionero en la extracción de las raíces cuadradas y cúbicas, y en las aplicaciones de las funciones trigonométricas a la geometría esférica. Fue, además, el primero en atribuir el resplandor de la Luna al reflejo de la luz solar».

Su labor influiría profundamente en el desarrollo de las matemáticas y la astronomía en el sur de India y por toda la península arábiga.

La universidad enviaba de manera regular a sus mejores eruditos y profesores a lugares como China, Corea, Japón, Indonesia y Sri Lanka para propagar las enseñanzas y filosofía budistas. Ese antiguo programa de intercambio cultural contribuyó a difundir y moldear el budismo por toda Asia.

El Dalai Lama (centro), aqui en una visita a India para un seminario sobre la tradición budista de Nalanda, declaró que la universidad es «la fuente de todo el conocimiento budista que tenemos».

Hoy en día, los vestigios arqueológicos de Nalanda son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En el año 1190, la universidad fue destruida por una tropa de invasores saqueadores al mando del general militar turco-afgano Bakhtiyar Khilji, que buscaba destruir el centro de conocimiento budista durante su conquista del norte y oriente de India. El campus eran tan extenso que se cuenta que el incendio iniciado por los atacantes ardió durante tres meses.

Actualmente, las 23 hectáreas que han sido excavadas del sitio son probablemente una fracción del campus original, pero merodear entre su multitud de monasterios y templos evoca una sensación de lo que debió haber sido aprender en este legendario lugar.

Deambulé alrededor de los porches y pórticos de los monasterios y las hornacinas de los templos. Después de atravesar un corredor de altos muros de ladrillo rojizo, llegué al patio interior de un monasterio. El cavernoso espacio rectangular estaba dominado por una elevada plataforma de piedra. «Esto fue un salón de clases que podía acomodar a 300 estudiantes. Y la plataforma era el podio del profesor», dijo Kamla Singh, mi guía local, que me llevó por las ruinas.

Entré en uno de los pequeños cuartos que rodeaban el patio, donde vivían estudiantes de lugares tan lejanos como Afganistán. Dos nichos, uno enfrente del otro, estaban destinados a acomodar lámparas de aceite u objetos personales, y Singh explicó que un pequeño hueco cuadrado cerca de la entrada de la celda servía como el buzón personal de cada estudiante.

– Repositorio de sabiduria

Uno de los edificios de la biblioteca de Nalanda se elevaba «hasta las nubes», según un erudito contemporáneo.

Igual que las universidades de élite actuales, la admisión era difícil. Los esperanzados estudiantes debían pasar una rigurosa entrevista oral con los principales profesores de Nalanda. Los que tenían suerte eran instruidos por un grupo ecléctico de académicos de diferentes lugares de India y colectivamente operaban bajo los más venerados maestros budistas de la época, como Dharmapala y Silabhadra.

La biblioteca de nueve millones de manuscritos en hoja de palma era el repositorio rico en sabiduría budista del mundo, y uno de sus tres edificios fue descrito por el erudito budista tibetano Taranatha como una estructura de nueve pisos «que se eleva hasta las nubes». Sólo un manojo de esos volúmenes en hoja de palma y de folios de madera pintados sobrevivieron el incendio, rescatados por los monjes que huyeron. Ahora se encuentran en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, EE.UU. y el Museo Yarlung en Tíbet.

El aclamado monje budista y viajero chino Xuanzang estudió y enseñó en Nalanda. Cuando regresó a China en el año 645, se llevó consigo una carreta cargada de 657 escrituras budistas de la institución. Xuanzang se convirtió en uno de los eruditos budistas más influyentes del mundo, y traduciría una porción de estos volúmenes al chino para crear su tratado de vida, cuya idea central era que todo el mundo no es más que una representación de la mente.

Su discípulo japonés, Dosho, introduciría más tarde esa doctrina en Japón, y se difundiría por la esfera sino-japonesa, donde permanecería desde entonces como una importante religión. Como resultado, Xuanzang es reconocido como «el monje que trajo el budismo a Oriente».

Un templo moderno que conmemora la visita del monje budista chino Xuanzang, quien estudió y enseñó en Nalanda en el siglo VII.

En su descripción de Nalanda, Xuanzang mencionó la Gran Estupa, un enorme monumento construido en conmemoración de uno de los principales discípulos del Buda. Me paré enfrente de las ruinas de la imponente estructura, que tenía la forma de una pirámide octagonal.

Escalinatas de ladrillo conducían a la parte superior del edificio, conocido también como el Gran Monumento. Numerosos santuarios pequeños y estupas salpicaban la adoquinada terraza que se extiende alrededor del templo de 30 metros de alto y está adornado con hermosas imágenes en estuco en los nichos de los muros exteriores.

«En realidad, la Gran Estupa es anterior a la universidad y fue construida en el siglo III por el emperador Ashoka. La estructura fue reconstruida y remodelada varias veces a lo largo de ocho siglos», explicó Anjali Nair, una profesora de Bombay, que conocí en el sitio. «Estas estupas votivas contienen las cenizas de monjes que vivieron y murieron aquí, dedicando todas sus vidas a la universidad», señaló.

– Tres ataques y un olvido de seis siglos

Más de ocho siglos después de su desaparición, algunos expertos disputan la generalizada teoría que Nalanda fuera destruida porque Khilji y sus tropas sintieron que sus enseñanzas competían con el islam. Aunque el desarraigo del budismo pudo haber sido un impulsor del ataque, uno de los arqueólogos pioneros de India, HD Sankaliya, escribió en su libro de 1934 «La Universidad de Nalanda» que la apariencia de fortaleza del campus y los relatos de su riqueza fueron razones suficientes para que los invasores consideraran a la universidad como un lugar atractivo para atacar.

«Sí, es difícil asignar una razón definitiva para la invasión», dijo Shankar Sharma, director del museo del lugar, que exhibe 350 artefactos producto de las excavaciones en Nalanda, como esculturas en estuco, estatuas de bronce del Buda, y piezas de marfil y hueso.

«Sin embargo, no fue el primer ataque contra Nalanda», indicó Sharma, mientras caminábamos entre las ruinas. «Fue atacada por los hunos bajo Mihirkula en el siglo V, y otra vez sostuvo daños de una invasión del rey Gauda de Bengala, en el siglo VIII».

Mientras que los hunos llegaron a saquear, es difícil concluir si el segundo ataque del rey de Bengala fue el resultado de un creciente antagonismo entre su secta shivaísma hindú y los budistas de la época. En ambas ocasiones, los edificios fueron reconstruidos y los predios expandidos después de los ataques con la ayuda del patrocinio imperial de los gobernantes.

«Para cuando Khilji invadió este templo sagrado de la enseñanza, el budismo se encontraba en un estado general de declive en India», dijo Sharma. «Con su degeneración interna, combinada con el declive de la dinastía budista Pala que había patrocinado la universidad desde el siglo VIII, la tercera invasión fue el golpe de gracia».

Durante los siguientes seis siglos, Nalanda se hundiría gradualmente en el olvido, enterrada hasta que fue «descubierta» por el explorador escocés Francis Buchanan-Hamilton en 1812, y luego identificada como la antigua Universidad de Nalanda por Alexander Cunningham en 1861.

Parado frente a una estupa de miniatura, observé a un pequeño grupo de jóvenes monjes vestidos en sus túnicas carmesí que visitaban el lugar, antes de congregarse encima de un gran pedestal de lo que una vez fue un templo. Los jóvenes ascéticos se sentaron reposados en una actitud meditativa, con los ojos puestos fijamente en el Gran Monumento, un homenaje silencioso a un glorioso pasado.

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Los 9 milenarios coliseos romanos mejor preservados (aparte del de Roma) …


El Coliseo de Roma fue construido en 8 años, entre 72 y 80 d.C.

BBC News Mundo  —  Hermosos e imponentes, los anfiteatros romanos son una hazaña arquitectónica de diseño simple pero revolucionario, ejecutado de tan estupendamente que sigue siendo el modelo de los estadios que se construyen hoy.

Y eran mucho más que un campo de exterminio empapado de sangre. Su significado simbólico, religioso y político iba mucho más allá del ser un mero escenario para el entretenimiento.

Fue Vespasiano, el primer emperador sin la legitimidad conferida por descender de Augusto, quien, ante la necesidad de consolidar su gobierno y la estabilidad de la sucesión, construyó el Anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo de Roma.

No era el primero pero, con una capacidad para acoger a 80.000 espectadores, era el anfiteatro de piedra más grande e imponente de todos.

El Coliseo se convirtió instantáneamente en un símbolo de ser romano en todo el imperio.

Era el lugar donde el gobernante demostraba su poder al pueblo y donde el pueblo romano podía sentir su propio poder y la gloria de su imperio.

Era, además, un modelo de sociedad romana, con asientos dispuestos jerárquicamente, los ricos y poderosos en los asientos delanteros inferiores y las masas, segregadas por clases, en las gradas superiores.

El orden impuesto en la arena, el control del organizador de los juegos y la ritualización de un proceso caótico y sangriento simbolizaba el orden impuesto al imperio y a la sociedad por el sistema imperial.

El Coliseo de Roma reconstruido, con representaciones de combates de gladiadores o ‘munera’, de gladiadores y animales o ‘venationes’ y navales o ‘naumachiae’.

Fuera de Roma, las élites provinciales, en Italia y allende, ansiosas por demostrar su alineamiento con el mundo romano y su lealtad, construyeron anfiteatros y organizaron juegos.

Y cuando estaban ubicados en un contexto urbano, casi siempre estaban en la periferia de la ciudad.

Como muchos aspectos de los juegos y el anfiteatro, eso era simbólico.

El anfiteatro estaba en la frontera en varios sentidos, marcando el límite entre la vida y la muerte, el peligro y la seguridad, el orden y el desorden.

Como escribió en «Emperadores y Gladiadores» el historiador Thomas Wiedemann, el anfiteatro «era visiblemente el lugar donde se encontraban la civilización y la barbarie».

Así, se extendieron a lo largo y ancho del territorio romano, tanto que hasta el día de hoy hay más de 200 salpicados por todos los dominios de Roma.

De algunos, queda sólo el rastro, pero hay muchos que siguen gloriosamente presentes, y algunos aún como escenarios de lo divino y lo profano.

He aquí los 9 mejor preservados fuera de Roma.

1. Arena de Nimes

Con sus 133 metros de largo y 101 de ancho, y su fachada de 21 metros de altura, el anfiteatro de Nimes, en el sur de Francia, conserva las 34 gradas de asientos, en las que más de 23.000 galorromanos presenciaban combates entre gladiadores o animales.

Y hoy en día sigue siendo usado para algo similar: desde 1863 su ruedo elíptico es sede de ferias taurinas.

Pero esta estructura que sobrevivió haber sido convertida en fortaleza en la Edad Media y la construcción de casas particulares en su interior (demolidas en 1809), también es escenario de eventos deportivos y conciertos.

El Anfiteatro de Nîmes se completó en el año 100 d.C., poco después de la finalización del Coliseo en Roma. Más o menos el 90% se conserva, incluidos casi todos los asientos y las 60 filas de los arcos exteriores originales.

2. Coliseo de Thysdrus

El anfiteatro de El Djem, es también llamado Coliseo de Thysdrus y a veces recibe el nombre de Ksar de la Kahena, pues la princesa bereber Kahena, que en el siglo VII unió las tribus bereberes para frenar el avance de los invasores musulmanes, se refugió ahí con sus seguidores durante cuatro años hasta que fue vencida.

Es el anfiteatro más grande de África y el cuarto del mundo, tras el Coliseo de Roma, el de Capua y el de Pozzuoli.

Está en Túnez, en El Djem, la antigua ciudad de Thysdrus en la que fue la provincia romana de África, y está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

De su estructura se conserva alrededor del 70%.

A pesar de que algunas de sus piedras se utilizaron para construir la ciudad de El Djem, todavía mantiene parte de los relieves y esculturas de la fachada, los fosos de los leones y un sistema de canalizaciones y cisternas que recogían el agua de la lluvia.

Se completó alrededor de 238 d.C. y, a diferencia de varios otros anfiteatros, no se construyó hundiéndolo en el suelo sino sobre él, desde cero, con arenisca amarilla.

Tenía suficiente capacidad para recibir 35.000 espectadores.

Hoy en día, entre 27.000 y 30.000 espectadores pueden escuchar, en vez de rugidos de feroces bestias y gladiadores, armoniosas melodías en el Festival Internacional de Música Sinfónica de El Djem cada verano.

3. Arenas de Arlés

Volvamos al sur de Francia, a la ciudad que sedujo al pintor Vincent van Gogh, quien vivió y pintó ahí varias de sus más famosas obras.

Arlés fue fundada por los griegos en el siglo VI a.C. pero fueron los romanos, que se la tomaron en 123 a.C., los que la convirtieron en una ciudad importante y obviamente digna de albergar un anfiteatro.

Aunque con una capacidad para 20.000 personas no es de los más grandes, pero alrededor del 90% de su estructura está entera, incluyendo la mayoría de sus asientos y gran parte de su fachada.

Como la Arena de Nimes, con la caída del Imperio romano de Occidente en el siglo V, el anfiteatro se convirtió en refugio de la población y se transformó en un fortaleza con cuatro torres.

Adentro, se construyeron más de 200 casas, lo que lo convirtió virtualmente en un pueblo amurallado, con todo y plaza pública y dos capillas.

Pero a partir de 1825, por iniciativa del escritor Prosper Merimee, se transformó en monumento histórico nacional.

Las casas fueron puestas lentamente bajo propiedad nacional y arrasadas hasta recuperar la obra original.

El anfiteatro antes de que se destruyeran las casas. (J.B. Guibert, siglo XVIII)

Como varios otros edificios romanos de la ciudad, el anfiteatro está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Y sigue en uso, para festivales taurinos y eventos culturales.

4. Arena de Verona

Y si hablamos de seguir en uso, tenemos que irnos inmediatamente Verona, Véneto, Italia, pues el anfiteatro que está su Piazza Bra es sin duda uno de los más concurridos y vistos gracias a la popularidad de los eventos que se presentan en él.

Por su impresionante acustica, es el hogar del Festival de Verona, al que los espectadores llegan para escuchar óperas que empiezan al atardecer sentados en los antiguos asientos de piedra y prendiendo velas cuando cae la noche.

La ópera «Madame Butterfly» de Giacomo Puccini en la Arena de Verona durante el popular festival anual de ópera en verano.

Y no sólo es ópera lo que se presenta en esta arena construida en el año 30 d.C.

Figuras internacionales como Paul McCartney, Elton John y Adele han hecho conciertos en ella, y ha sido en varias ocasiones el lugar elegido para terminar la competencia ciclista Giro de Italia.

El ecuatoriano Richard Carapaz recibiendo su trofeo al final del Giro de Italia de 2019 en la Arena de Verona.

El anfiteatro conserva el 100% de los asientos y la estructura interna, pero todos menos cuatro de los arcos de la fachada exterior original fueron desmantelados después de que un terremoto en el siglo XII los dañara y se tomara la decisión de reutilizar el material en otros lugares.

5. Pula Arena

El anfiteatro de Pula, en Croacia, también conocido como Pula Arena, es el único anfiteatro conservado que cuenta con cuatro torres y con los tres órdenes arquitectónicos clásicos perfectamente preservados en altura.

Aunque se modificó varias veces en su historia, la estructura que se ve hoy se completó en el año 81 d.C.

Su fachada es espectacular; en su sección más alta alcanza más de 100 metros y tiene tres niveles de arcos.

Un anfiteatro con vista al mar. («El anfiteatro romano de Pula», 1913, por Robert Hitchens).

La cavea, el área de asientos principal, podía acomodar a 23.000 espectadores, separada de la arena por puertas de hierro.

Estuvo en riesgo de ser desmantelado en 1583, cuando el Senado veneciano quiso llevárselo y reconstruirlo en Venecia, pero la idea fue rechazada.

En 1932 fue adaptada para recibir a más de 7.000 personas y hoy en día se presentan óperas, festivales de cine, conciertos y hasta partidos de hockey.

6. Anfiteatro romano de Pompeya

El anfiteatro de Pompeya es el anfiteatro romano más antiguo que aún sobrevive.

Fue construido en el año 70 a.C. y tenía espacio para hasta 20.000 personas que se sentaban separadas de la arena por un parapeto decorado con frescos de gladiadores.

La Palestra Grande dei Gladiatori y el anfiteatro romano en Pompeya, Italia

En el año 59 d.C. el Senado de Roma decidió cerrar la arena tras unos violentos disturbios desatados por los vítores de la audiencia que enfrentaron a los habitantes de Pompeya y los de Nocera.

Pero la medida fue retirada en el año 62 d.C., después de que un desastroso terremoto asoló la ciudad.

17 años después, junto con toda la ciudad, el anfiteatro quedó sepultado por la erupción del Monte Vesubio.

Hoy en día, los visitantes del sitio arqueológico de Pompeya pueden caminar dentro y alrededor del anfiteatro.

A pesar de la cantidad de espectadores que podría albergar, la fachada exterior es de solo un nivel, pues gran parte de la estructura fue excavada profundamente en la tierra.

7. Anfiteatro de Oudna

De vuelta en Túnez, lo que no sorprende, pues el norte de África fue una región importante para el Imperio romano.

La mitad de este anfiteatro, con capacidad para más de 16.000 espectadores, fue construído hundido en una colina.

La otra mitad, sobre el suelo, con una fachada de la cual sobreviven suficientes de los arcos de piedra como para indicar que debió haber sido impresionante.

8. Anfiteatro de Leptis Magna

Y nos quedamos en el norte de África, en una ciudad prominente durante el Imperio Romano, Leptis Magna, en Libia.

Su anfiteatro fue excavado en una depresión natural, o antigua cantera, en la terraza rocosa al sureste de la ciudad, cerca del mar.

Unas 16.000 personas podían acomodarse en sus gradas, las cuales, así como los pasillos, están muy bien conservadas.

Por las inscripciones se sabe que la élite prefería sentarse en las filas de asientos inferiores del sureste del anfiteatro, donde podían recibir la brisa y admirar esculturas como el altar para Némesis, la diosa de la perdición y una deidad favorita en los anfiteatros romanos.

La construcción fue dedicada al emperador Nerón, y gracias a esa inscripción se puede situar la fecha de finalización de la obra alrededor del año 56 d.C.

9. Anfiteatro de Avenches

Y por último, a la ciudad que fue la capital de la Suiza romana: Aventicum, o Avenches.

Su anfiteatro, que se completó en el año 165 d.C. y podía recibir 16.000 espectadores, se fue rodeando de edificios medievales e incluso adquirió en el siglo XI una torre defensiva.

Se había dejado de usar como sede de espectáculos en el siglo IV y pasó a ser una cantera de piedra.

El anfiteatro romano de Aventicum, detrás del Castillo de Avenches y el Chateau dÍAvenches, Cantón de Vaud, Suiza.

Grandes porciones de su fachada exterior fueron retirados para hacer otros edificios y el tiempo fue cubriendo muchas de sus filas de asientos, que no han sido excavadas.

Sin embargo, lo que se ve está muy bien conservado y en uso: las noches de verano se llena de música con una serie de eventos como el festival Rock Oz’Arènes, cuya ecléctica programación y la participación de estrellas internacionales atrae a un público entusiasta.

Durante el día, los visitantes pueden pararse en el centro de la arena, el sitio en el que hace casi dos milenios solían tener lugar las batallas de gladiadores.

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Historias desde la ciudad de Betanzos (De viajes y amores en Galicia) …


Vista de la Iglesia de San Francisco de Betanzos ubicada en Galicia, España

Meer(E.Moure)  —  Betanzos está a veinte kilómetros de Sada. Es una villa ilustre, fundada en 1219, hace poco más de ocho siglos. Fue una de las siete provincias del Reino de Galicia, cuando la patria de Rosalía alcanzó su mayor renombre e influjo en la Península Ibérica, extendiéndose hasta Braga, por el sur, en comarcas hoy pertenecientes a Portugal; internándose en territorios de León y Zamora, hacia el este.

Galicia, por su lengua vernácula, su historia y su cultura, debió haber permanecido más unida a Portugal, pero las veleidades históricas la llevaron a pertenecer a la España de las ansias imperiales, ávida por dominar la Península Ibérica, expulsar a moros y judíos, imponiendo la cruz, la espada y el rotundo castellano, y volcarse al plus ultra de los grandes océanos y los reinos fantásticos de ultramar.

Galicia entró en el lento e implacable proceso de transformarse en una región cada vez más apartada de Madrid, desprovista de los beneficios de una Corte centralista y mesetaria.

Los anhelos de advenir a un sistema federal, incluidos en la Primera República española dirigida por Pi y Margall, fueron aplastados por la restauración violenta de la monarquía.

(Vista aérea de la ciudad de Betanzos en Galicia, España)

En la Segunda República, los estatutos autonómicos de las tres nacionalidades históricas: Galicia, Euzkadi y Cataluña, abortaron con el golpe de Estado de Franco Bahamonde, para ser implementados, con derechos más restringidos que la propuesta originaria, a partir de 1981, luego del establecimiento, precondicionado por el dictador Franco, de la actual y contradictoria «monarquía democrática» de los Borbones, cuyo referente hiper ventilado está hoy oculto a la mirada crítica de su pueblo, después de haber defraudado los públicos caudales.

El desangramiento constante que supuso el proceso de emigración, acentuado en Galicia, durante los siglos XIX y XX, debilitó aún más sus estructuras económicas, menoscabando la lengua y la cultura vernáculas, en beneficio de poderes hegemónicos y globalizantes que siguen fortaleciendo la prevalencia de un sistema controlado por una concepción de Estado que continúa siendo centralista, a despecho de la división administrativa de las diecisiete autonomías.

Betanzos conserva su apostura de villa señorial, aunque advertimos el deterioro de casas y solares, corroídos por el tiempo y la implacable humedad. Algunas de estas construcciones recibirán la ayuda de la Xunta y del ayuntamiento, si poseen carácter de monumento arquitectónico; otras, quedarán abandonadas a su suerte y a las posibilidades pecuniarias de sus propietarios.

Pero estamos aquí disfrutando del atractivo de sus callejuelas que suben o bajan, respecto de la plateada cinta del río que comunica con otras villas y pueblos ribereños, en la multiplicidad de locaciones nominadas con la rumorosa lengua de la patria de Breogán.

Contra lo que se pudiera deducir de las crisis sanitaria y económica, a la hora del almuerzo hay escasos sitios disponibles y los precios de la comida son altos, excesivos, diríamos, para nuestra condición de sudamericanos.

(Vista del centro histórico de la ciudad de Betanzos en Galicia, España)

Merced a la diligencia de nuestro amigo y amable anfitrión, Paco Pita, accedemos a un restaurante o «casa de comidas», en las afueras de Betanzos.

Nos sorprende el excitante aroma de la cocina, que se hará realidad gustativa y placentera en la mesa: caldo gallego, tortilla (estamos en la «semana de la tortilla»), callos a la gallega y bacalao, natillas, flan casero, leche frita…

Bien podrían acompañarnos, en esta ocasión, Álvaro Cunqueiro y Pablo Neruda, comilones, sibaritas y larpeiros de antología.

Abandonamos Betanzos pasadas las cinco de la tarde. Volvemos a la marina de Sada. Comienza a llover, con esa intermitencia sonora que hace de Galicia la verde arpa de la lluvia, música que nos llena de nostálgicos amores.

Así como Eduardo Blanco Amor, después de su experiencia de Chiloé (la Nueva Galicia del Sur), declaró su imposibilidad para escribir, de manera objetiva, sobre el «archipiélago mágico», renombrado por Martín Ruiz de Gamboa en 1567, como Nueva Galicia, fundando la más austral de las ciudades con el nombre del Apóstol, Santiago de Castro, manifiesto mi dificultad en narrar mis experiencias aquí, en la tierra de Rosalía, sin el prurito de la emoción desbocada.

Es como si a un adolescente enamorado, aún lejos de toda posible desilusión, se le pidiese que hablara de su amada o amado apelando a la función crítica del lenguaje, aplicada al objeto de su encantamiento.

El símil pudiera parecer intempestivo para quien rebasó la línea de los ochenta, pero que aún conserva esa ave que trina en la jaula secreta del corazón y sigue creyendo en la fidelidad, a toda prueba, de los grandes amores.

(Vista del centro histórico de la ciudad de Betanzos en Galicia, España)

Xosé María Palmeiro, uno de mis buenos amigos gallegos, cuyo nombre pertenece hace veinte años al silabario de la amistad, narró hace un par de días, en la sobremesa, la historia del joven conscripto Tristán y de la churrera Isolda, parafraseando -valga la redundancia- la parodia gallega que sobre la inmortal historia escribiera Álvaro Cunqueiro en Os outros feirantes.

Nos hizo reír de buena gana, rematando, mientras caminábamos hacia el hotel Alba Marina, por la costanera humedecida y aun lluviosa que besa el contorno de la ría.

Pero no era una narración cómica, ni siquiera humorística, sino más bien triste, diluida en la tristeza, anímica y estética, de todos los grandes amores…

Me doy cuenta, en este preciso momento, que Tristán se había transformado, en la noche venturosa de Sada, en Xosé María: y la bella y ansiada Isolda era Marta, la amada compañera de mi caro amigo, que se marchó, prematura y veloz, como la lluvia de mayo y el azúcar leve que se espolvorea sobre los churros.

Esa historia, como tantas otras que me cuenta esta Tierra por boca de sus queridos habitantes, no podría ser escrita en ninguna otra lengua que no fuese la gallega, porque perdería su fascinante integridad poética.

Es como si tratásemos de traducir el sentido y la prosodia y la música del verso de Rosalía: «Vou paseniño pola tarde calada…» No hay otro idioma sobre la tierra para igualar su expresión.

(Estructura dentro del parque de Pasatiempo en la ciudad de Betanzos en Galicia, España)

Después de la licencia que se ha tomado Xosé María, utilizando el delicado recurso de la parodia, incurro yo en el desacato de contarla en castellano, pues en gallego me resultaría dificultoso y quizá impreciso.

Lo hago, no obstante, en el modo en que iré escribiendo crónicas sobre Galicia.

Yo narro esto como una anécdota, a propósito de un cuento que nos refresca esa narración proverbial y mítica, contada por un poeta gallego de la talla de Álvaro Cunqueiro, a través de Xosé María, en la noche húmeda de Sada, al calor de la amistad ultramarina.

Y nadie podrá enrostrarme que estoy menos enamorado que el bueno del Tristán cunqueirano, solo que mi gran amada contiene en sí la patria de Breogán, la lengua de Rosalía y las amigas y amigos que son mi perenne compañía, mientras conjugo sus nombres y cae la lluvia: «Como chove miudiño/ como miudiño chove/ pola banda de Laíño/ pola banda de Lestrove».

A veces, también yo soy Tristán.

nuestras charlas nocturnas.


Islas del abandono: el diluvio y el desierto …


Igluu(C.Flyn)  —  En los terrenos irradiados de Chernóbil ha resurgido una variedad de vida silvestre que no se había visto en mucho tiempo. También en la zona desmilitarizada de Corea del Norte. En Islas del abandono: la vida en los paisajes posthumanos (Capitán Swing), Cal Flyn visita los lugares más sombríos y desolados de la Tierra para comprobar cómo la naturaleza ha llenado su hueco: un canto al optimismo de la regeneración medioambiental.

«Yo te conocí en el desierto, en tierra seca» (Oseas, 13,5)

En el desierto, el miedo debe transformarse en fe.

Y es a la fe, en última instancia, a lo que se reduce el ecologismo. Fe en la posibilidad de cambio, la perspectiva de un futuro mejor (de brotes verdes a partir de los cascotes, de agua dulce en el desierto). Y nuestra fe a menudo es puesta a prueba. La tesis del juicio final de Jem Bendell, de Paul Ehrlich y de otros como ellos no nace de la ambición ni del rencor, sino que se ha extraído de la observación, del estudio minucioso. En otras palabras, de descifrar los hechos lo mejor que podemos.

Sin embargo, no puedo aceptar sus conclusiones. Hacerlo es abandonar toda esperanza, aceptar la inevitabilidad de un mundo caído, de un futuro ruinoso, cuando, en realidad, en los sitios en los que he mirado, en los que he estado –lugares doblegados y rotos, despojados y desolados, contaminados y envenenados– he encontrado vida nueva brotando entre los escombros de lo viejo, una vida más extraña si cabe y más valiosa debido a su resiliencia.

El mundo está corrompido, de eso no hay duda –una prolongada caída desde un estado de gracia–, pero también es un mundo que sabe cómo vivir. Posee una gran capacidad reparadora, regeneradora, de perdón (en cierta manera) si tan solo aprendemos a dejar que lo haga.

Tierras que fueron taladas para los cultivos hace siglos se vuelven bosques en cuestión de años. Entornos vaciados de sus habitantes pueden repoblarse por voluntad propia. Incluso los peores lugares contaminados se convierten en ecosistemas de gran importancia.

Al inicio de este libro conté la historia de los dos recién nacidos que fueron exiliados a la isla de Inchkeith con una nodriza muda. Este ensayo se conoció como el «experimento prohibido» por la crueldad de infligir un sufrimiento tan extremo y para toda la vida sobre sus sujetos. En cierto sentido, muchos de los lugares de los que hablo en este libro son también experimentos prohibidos.

A pesar de que no se han llevado a cabo de forma deliberada, no dejan de brindar información sobre procesos demasiado inmorales para ser inducidos de otro modo: catástrofes nucleares, contaminación tóxica, guerra de estancamiento, colapso social y político. Como en el caso de los recién nacidos, los resultados son asombrosos, si bien difíciles de interpretar.

Cuando, al volver de mis diversos viajes, he descrito mis observaciones a mis amigos, algunos de ellos han cuestionado mi enfoque en lo positivo –-en las asombrosas recuperaciones ecológicas– y han expresado dudas de si, al hacerlo, me arriesgo a socavar el duro trabajo de tantos activistas y legisladores infatigables que han identificado y procesado a quienes han dañado el medio ambiente de incontables maneras irreparables.

Creo que es importante, por tanto, subrayar que con este libro no pretendo dar vía libre a quienes desean seguir saqueando nuestro planeta. En mi opinión, estos relatos de redención ofrecen algo distinto: son antorchas e iluminan un paisaje oscuro, faros de esperanza en un mundo que, a veces, se siente despojado de ella. Nos recuerdan el poder inherente del mundo que nos rodea. Y también hay estudios sobre los beneficios de ceder en ocasiones el control.

Tendemos a arremangarnos, a «involucrarnos» en procesos naturales, a menudo sobre la base de que hay lugares que en el pasado se han visto afectados por los humanos: es «nuestra responsabilidad» deshacer el daño causado por nuestra especie. Pero estos lugares nos recuerdan el valor de evitar algunos de nuestros métodos de conservación más invasivos e intervencionistas.

[…]  Creo que nuestra culpa colectiva del impacto del hombre sobre el entorno puede impulsarnos en la dirección del sobretratamiento, basado en la presunción de que sabemos qué es lo mejor para los hábitats dañados y en que es preferible hacer algo que no hacer nada.

Pero la sorprendente vitalidad de los lugares abandonados –incluso los que, para el ojo inexperto, pueden parecer ruinosos y sin brillo– y la manera en la que algunos pueden llegar a superar a las reservas protegidas en términos de biodiversidad demuestran que las intervenciones –como ocurría antes con el sangrado y las purgas– en ocasiones pueden hacer más mal que bien.

Dicho de otro modo, debemos aprender moderación y reconocer cuándo es mejor dejar que sea la propia Tierra la que decida, como haríamos con un caballo en un terreno accidentado.

El gran biólogo E. O. Wilson sugiere que podríamos ceder la mitad de la superficie terrestre a la naturaleza como bastión contra desastres futuros, como un depósito de biodiversidad. Para ello se basa en su teoría de la biogeografía insular, que sostiene que cuanto mayor sea el área, mayor será la variedad de especies que un terreno respaldará.

Wilson también habla de «islas» en un sentido metafórico y sus innovadores hallazgos han sido de gran inspiración para el movimiento de regeneración contemporáneo, que establece sus objetivos a «escala del paisaje».

Pero las islas del abandono de este libro sirven para recordarnos que los proyectos de conservación grandes y estructurados no son los únicos que ofrecen un retorno a la naturaleza, también lo hace el aguerrido aparcamiento abandonado al final de la calle. Debemos considerarlo, a este y todos los demás, un pequeño islote en un archipiélago que se extiende por todo el mundo. Peldaños para una especie a medida que recoloniza la tierra que se había perdido.

Lugares como el atolón de Bikini, Chernóbil y los bings en West Lothian nos muestran que a menudo la ausencia del hombre es el estímulo necesario para poner en marcha la resurrección. Al fin y al cabo, el tiempo es el gran sanador. La cuestión es: ¿cuánto tiempo se necesita? Y a continuación: ¿de cuánto tiempo disponemos?

Puede que no quede mucho. Es el momento del confesionario, de admitir los pecados. Es el momento de rezar, si se sabe cómo hacerlo: a Dios, a Gaia o, simplemente, lanzando nuestros ruegos y súplicas al éter en un gesto de impotencia y esperanza. Un tiempo para la fe, en otras palabras.

En el relato de su decimotercera revelación, Juliana de Norwich explica que Dios se presentó ante ella en forma corpórea y le dijo que en el mundo debía existir el pecado –el pecado es necesario»– y que, a pesar de todo, todo iba a acabar bien: «Todo acabará bien, todo acabará bien, y cualquier cosa, sea cual sea, acabará bien».

No soy ninguna mística. No he recibido ninguna visitación, ninguna anunciación. Tal vez no haya ninguna absolución. Pero sé que no todo está perdido.

nuestras charlas nocturnas.


Los museos más importantes del mundo …


Muy Interesante(S.Romero)  —  A lo largo de la historia, el ser humano ha ido perfilando lo que hoy conocemos como memoria histórica. Toda esa herencia artística y cultural ha quedado bajo la protección de los museos, unos espacios donde queda reflejado, en apenas unos metros, la vida y experiencias de épocas pasadas, presentes e incluso futuras, o las particularidades de un artista que rompe los esquemas definidos.

Sin embargo, no todos tienen el privilegio de almacenar esa radiografía de la humanidad. Solo unos pocos, los más prestigiosos, han estado a la altura para velar por la seguridad y la difusión de estas obras. Así, cada año millones de personas fijan estos lugares como visita obligada junto a otras actividades.

La variedad de las clases de museos existentes es realmente amplia. Podemos encontrar especializados en ciencia natural (como el Museo Jurásico de Asturias), en tecnología (como el Museo de las ciencias Príncipe Felipe de Valencia), en arte contemporáneo (como el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla), o en historia.

No es de extrañar pues, que la sociedad haya querido rendir homenaje de alguna forma al importante papel que desempeñan estos centros culturales. Por ello, desde el año 1977, se conmemora el 18 de mayo el Día Internacional de los Museos. De América a Oceanía, pasando por Europa, Asia y África, este evento ha conseguido que más de 120 países se sumen a la causa y participen cerca de 30.000 museos diferentes en todo el mundo. Esta fecha se ha convertido así en una oportunidad para promocionar historia, arte y cultura y estrechar lazos entre sociedades.

La prestigiosa publicación de ‘The Art Newspaper’ elabora anualmente una lista con el registro de los 100 museos más visitados del mundo. De entre los seleccionados, el país con el mayor número de museos populares es Estados Unidos, con un total de 18. No obstante, la ciudad con mayor afluencia de visitas a museos es Londres, con un total de 10 de estos edificios. En esta galería, te presentamos una breve lista con los más visitados en orden descendente, según este último ranking.


El museo al que van a parar los restos de las relaciones malogradas …


The New York Times(A.Marshall)  —  Cualquier persona puede donar un recuerdo de un romance fallido al Museo de las Relaciones Rotas en Croacia, sin importar si es cursi o estrafalario.

Cuando su relación terminó hace más de 20 años, llegó el momento de que Olinka Vistica y Drazen Grubisic dividieran sus cosas, incluyendo una televisión, una computadora y muchos recuerdos comprados en viajes. Luego, tocó el turno de un conejo de juguete.

En su época de amantes, los dos croatas tenían un ritual tierno: cuando uno de los dos llegaba a casa, el otro le daba cuerda al conejo esponjoso para que corriera por toda la casa a recibirlo. Y cuando uno de los dos hacía un viaje de negocios, se llevaba el conejito blanco y le tomaba fotos en destinos turísticos. Era un símbolo tan grande de su tiempo juntos, contó Vistica, que no pensaba que ninguno de los dos debería quedarse con él.

Un hombre recibió este juguete de una novia. Tras la separación, lo usó para exhibir otros recuerdos de parejas posteriores.

En ese momento, la pareja habría podido empezar a pelear, pero en lugar de eso se les ocurrió algo: “¿No sería maravilloso que hubiera un lugar al que toda la gente en el planeta pudiera enviar objetos después de un rompimiento?”, recordó Vistica que pensó. Un archivo global de romances malogrados quizá ayudaría a que las parejas superaran el dolor, explicó Vistica; también permitiría decirle al mundo: “Este amor existió”.

Hoy, la expareja dirige el Museo de las Relaciones Rotas, una de las atracciones turísticas más concurridas y peculiares de Croacia. Situado en un antiguo palacio en el centro histórico de Zagreb, la capital croata, el museo expone objetos procedentes de todo el mundo de amantes con el corazón roto, junto a un texto que cuenta la historia de cada objeto. Los donantes de dichos objetos, muchos de los cuales los envían por correo, se mantienen en el anonimato, con la intención de que se atrevan a ser sinceros.

Los recuerdos van desde lo trivial —como un par de zapatos de vestir blancos, que venían con una nota que decía: “Intentó imponerme su sentido de la moda”— hasta lo desolador. Una de las piezas expuestas es un paracaídas que donó una mujer cuyo amante murió en un accidente de paracaidismo.

Alguien de Estados Unidos envió estas plumas de acupuntura sin usar. El donante dijo que en una relación pasada solía enfermarse con regularidad, pero que luego de la separación se recuperó de inmediato.

El museo comenzó en 2006 como un proyecto temporal que Grubisic y Vistica presentaron en el Salón de Zagreb, una bienal de arte. Las primeras exposiciones las hicieron con amigos, pero una vez terminada la muestra, la expareja dijo que empezó a recibir correos electrónicos y llamadas pidiéndoles que presentaran versiones de la instalación en todo el mundo. Pronto empezaron a montar exposiciones temporales en lugares como una galería de arte californiana y un centro comercial turco, y a solicitar más donaciones en cada lugar. Cuando presentaron su exposición en Ciudad de México, recibieron cientos de artículos e historias.

En 2010, Grubisic y Vistica inauguraron la sede permanente del museo, justo al lado del ayuntamiento de Zagreb, un lugar donde se celebran muchas bodas. En la actualidad, la colección del museo incluye más de 4000 objetos, de los que se exponen unos 70 a la vez. Charlotte Fuentes, curadora que se ocupa de la colección y organiza exposiciones temporales en el extranjero, dice que cada semana llegan objetos nuevos por correo.

Un soldado retirado donó al museo su pierna prostética. Durante la desintegración de Yugoslavia, contó, perdió su pierna pero se enamoró. Relató que su pierna duró más que la relación.

Hace poco, alguien le envió una rebanada de pastel de boda de 37 años. Fuentes lo metió en el congelador.

“Me sorprende lo que hace la gente para tratar de mantener vivo el amor”, dijo Fuentes.

En un recorrido reciente por el museo, Vistica, Grubisic y Fuentes señalaron algunos objetos expuestos que procedían de muy lejos: una bicicleta de Bélgica, unos muebles de juguete de Corea del Sur y un par de tenis de baloncesto de Seattle.

Grubisic dijo que a menudo los objetos donados reflejaban el contexto político o social de un país. Cuando el museo organizó una exposición temporal en Filipinas, añadió, recibió “bastantes objetos de rupturas que se debieron a la migración”. Millones de filipinos trabajan en el extranjero, explicó Grubisic, “así que hay muchas posibilidades de que tu ser amado se vaya a Canadá, o a Dubai, o a cualquier otro sitio, para trabajar. Y entonces terminas”.

“Estoy seguro de que si creáramos una exposición en Ucrania”, añadió Grubisic, “recibiríamos historias de pérdidas a causa de la guerra”.

En ese sentido, el museo también es una lente para ver la historia, algo que quedó claro desde los primeros días del proyecto, dijo Vistica. cuando recolectaron los primeros objetos en Zagreb, un hombre que había sido soldado les dio una pierna prostética.

El soldado dijo que había perdido la pierna en la década de 1990 al combatir por la independencia de Croacia de Yugoslavia. Contó que las sanciones internacionales le dificultan conseguir una prótesis pero que al fin una empleada del Ministerio de Defensa consiguió los materiales para fabricarle una. El soldado dijo que él y su improbable salvadora se enamoraron pero que la pierna prostética duró más que la relación.

Esta tostadora fue sustraída a una expareja del donante. “Para que aprendas”, escribió el donante. “¿Ahora cómo vas a tostar las cosas?”.

“Al principio nos preocupaba que solo fuéramos a recibir artículos de amoríos de verano, pero las historias se volvieron profundas muy pronto”, contó Vistica. “Recibimos objetos de la Segunda Guerra Mundial, del terrorismo. Algunas son duras”, añadió. “Pero la vida es dura”.

Pero eran los objetos más curiosos los que parecían resonar más con los visitantes, narró Grubisic, como un libro titulado: Yo te puedo hacer adelgazar. Una mujer inglesa lo envió junto con una nota que decía: “Este fue un regalo de mi exprometido. No es necesario decir más, ¿verdad?”.

Fuentes comentó que el museo recibía muchos objetos que habían sido regalos malos como ese libro.

Varios objetos no tienen nada que ver con el romance, sino que recuerdan otros tipos de ruptura, como la pérdida de creencias religiosas o la muerte de un hijo. En un momento de la visita, Vistica señaló dos sujetadores en una vitrina. Una mujer dijo que los había donado tras una mastectomía, y escribió que esperaba que desprenderse de ellos le “permitiera recuperar la relación” con su cuerpo y añadió, “estoy impaciente por que ocurra”.

“Siempre dejamos el nombre abierto, así que es simplemente el ‘Museo de las Relaciones Rotas’ y no menciona el amor”, dijo Vistica. “Todas las relaciones son emocionales, no solo las románticas”, añadió.

Una mujer eslovena donó este gnomo de jardín, y explicó que lo lanzó contra el auto de su expareja el día de su divorcio.

Entre los más de 70 objetos expuestos, quizá los más extraños eran unas costras de 30 años en una placa de Petri. Fuentes contó su historia: una bióloga las había tomado de su primer novio para poder clonarlo en caso de un accidente.

El museo no recibe muchas partes del cuerpo por correo, afirmó Grubisic, pero añadió que una presentadora de televisión croata donó una vez un cálculo biliar. “Su pareja la ponía tan nerviosa que dijo que eso contribuyó a la formación del cálculo”, explicó. “Su historia decía: ‘Esto es lo que él me dio’”.

La presentadora de televisión después pidió que le devolvieran el cálculo biliar, dijo Vistica, y se lo dieron. Ahora, el museo tiene la política de no devolver nunca nada, aunque el donador regrese con su ex.

Una familia danesa donó estos artículos al museo. Dijeron que su padre había sido soldado en Afganistán y se suicidó, contó una curadora

Fuentes mostró un ejemplo. En una pequeña vitrina de vidrio había dos piedras que una pareja dijo haber hallado en una playa de Dinamarca: una piedra macho y una piedra hembra, según la nota enviada. Cuando se separaron después de un año, uno de los dos envió las piedras al museo.

Fuentes contó que cuando se exhibieron, ella envió un correo electrónico al donante para decírselo y él respondió que la pareja se había vuelto a enamorar luego de una separación de siete años. No pidió que se los devolvieran, dijo Fuentes. Más bien, escribió que le parecía fantástico “que la gente pueda volver a juntarse y aún así tener cosas en el Museo de las Relaciones Rotas”.

nuestras charlas nocturnas.


Lo que cuentan las tumbas de Ba´ja …


Ivoox/DW/En el altiplano de Ba’ja, en Jordania, se encuentra un famoso yacimiento arqueológico. Hace 9.000 años, aquí se erigió uno de los primeros asentamientos del mundo. Entre los numerosos hallazgos del sitio, se encontró un collar de 2500 cuentas.

¿Qué llevó a nuestros antepasados del Neolítico a asentarse y cambiar sus vidas tan radicalmente? Como suele ser habitual en arqueología, las tumbas son las que más información revelan pero, al mismo tiempo, plantean nuevas preguntas.

Uno de los mayores hallazgos del sitio arqueológico de Ba’ja es la tumba profusamente decorada de una niña. En 2018, cuando el equipo de excavación estaba a punto de irse, aparecieron cuentas debajo de la discreta losa de una tumba. Siguieron excavando hasta que finalmente el equipo recuperó 2.500 cuentas. Investigaciones posteriores revelaron que pertenecían a un collar ricamente elaborado con el que fue enterrada la niña. El equipo la bautizó cariñosamente como «Yamila, la bella”.

El collar de Yamila se considera una sensación y se exhibe en el Museo de Petra. Allí se presenta toda la historia del país, pero casi al principio está Ba’ja. Así fue el comienzo de un desarrollo que cambió radicalmente la vida de los humanos, pues a partir de ese momento, nunca más volvieron a ser cazadores y recolectores.

Los materiales con los que está hecho el collar de Yamila, su intrincada elaboración y otros hallazgos de Ba’ja desafían mucho de lo que creíamos saber sobre la Edad de Piedra.

En las últimas décadas, este sitio arqueológico en Jordania ha contribuido a cambiar la perspectiva sobre los humanos del Neolítico.

Como la comida estaba asegurada, podían invertir tiempo en la estética, en elaborar joyas y accesorios.

En medio de un paisaje rocoso en Jordania se encontró la misteriosa tumba infantil la tumba de nueve mil años de antigüedad pertenece a una niña que fue enterrada bajo el suelo de una casa en un asentamiento de la edad de piedra con ella había un valioso y elaborado tesoros funerario probablemente signos de la gran pérdida y la estima al verse sedentarios comenzaron a llevar a los muertos a la casa para tenerlo cerca al igual que a los antepasados los arqueólogos que descubrieron los restos de la niña de ocho años la llamaron cariñosamente Yamila la bella.

¿Qué llevó a nuestros antepasados del Neolítico a asentarse y cambiar sus vidas tan radicalmente? Como suele ser habitual en arqueología, las tumbas son las que más información revelan pero, al mismo tiempo, plantean nuevas preguntas. Uno de los mayores hallazgos del sitio arqueológico de Ba’ja es la tumba profusamente decorada de la niña.

Dokumentation Das geheimnisvolle Steinzeit-Dorf

En 2018, cuando el equipo de excavación estaba a punto de irse, aparecieron cuentas debajo de la discreta losa de una tumba.

Siguieron excavando hasta que finalmente el equipo recuperó 2.500 cuentas. Investigaciones posteriores revelaron que pertenecían a un collar ricamente elaborado con el que fue enterrada la niña.

El collar de Yamila se considera una sensación y se exhibe en el Museo de Petra. Allí se presenta toda la historia del país, pero casi al principio está Ba’ja. Así fue el comienzo de un desarrollo que cambió radicalmente la vida de los humanos, pues a partir de ese momento, nunca más volvieron a ser cazadores y recolectores.

Los materiales con los que está hecho el collar de Yamila, su intrincada elaboración y otros hallazgos de Ba’ja desafían mucho de lo que creíamos saber sobre la Edad de Piedra. En las últimas décadas, este sitio arqueológico en Jordania ha contribuido a cambiar la perspectiva sobre los humanos del Neolítico. Como la comida estaba asegurada, podían invertir tiempo en la estética, en elaborar joyas y accesorios.

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Europa subterránea: un viaje por las 20 cuevas más sorprendentes del continente …


El País(Lonely Planet/P. Frischknecht)  —  De la Mallorquina cueva de Drach a la sima de Laichingen, en Alemania; de las minas polacas de sal de Wieliczka a la gruta de hielo de Eisriesenwelt, en Austria, o el volcán islandés Thrihnukagigur: los paisajes europeos esconden fascinantes mundos, y muchos de ellos se pueden visitar

Gruta Azul de Bisevo (Croacia). Esta cueva marina en la costa occidental de la isla croata de Bisevo no es muy grande; sin embargo, quien la visita antes del mediodía se encuentra con un juego de colores inigualable.

Iluminada por el sol a través de un segundo acceso sumergido, el agua del mar resplandece aquí con magníficos colores que van de un azul oscuro a un luminoso turquesa y envuelven el interior de la cueva en una luz irreal.

Sima de Laichingen (Alemania). Un mundo encantado en el inframundo. Quien desciende a la sima de Laichingen siente que está como en otro planeta, pero a 55 metros bajo la superficie terrestre. En esta larga sima, de nada menos que 1.400 metros de profundidad y la única accesible de Alemania, se pasa por profundos pozos, altos vestíbulos y estrechos pasadizos. En ella se puede ver parcialmente un proceso de karstificación que ya dura cinco millones de años y aprender sobre la historia geológica de la región. Y al subir, espera un delicioso bizcocho, un café y un museo espeleológico.

Kirkehelleren (Noruega). De los hallazgos arqueológicos se desprende que esta llamada “catedral de roca” (Kirkehelleren) en la isla noruega de Sanna debió de ser un lugar importante de culto y reunión hace 10.000 años.

Hoy, esta gruta de 30 metros de alto no solo es un popular destino turístico en Noruega, sino que gracias a su magnífica acústica, acoge cada mes de julio los conciertos del Trænafestivalen, el festival de rock más septentrional del mundo.

Melisani (Grecia). En 1953, un terremoto hizo que se derrumbara parte del techo de esta cueva en la isla griega de Cefalonia.

Desde entonces los rayos del sol se abren paso a su interior, donde ilumina un bello lago azul que se puede recorrer en barca de remos.

Javoricko (República Checa). “Cueva encantada”, “Pabellón de las 1.000 espigas” o «Catedral de los titanes” son algunos de los nombres que los descubridores de la gruta de Javoricko, cerca de la localidad de checa de Olomouc, pusieron a las salas de este palacio subterráneo de tremendas estalagmitas y estalactitas que parecen desafiar la fuerza de la gravedad en bóvedas de hasta 20 metros de altura.

Bajo el tramo visitable se extiende un laberinto de galerías del que solo se ha explorado una pequeña parte.

Altamira (Santillana del Mar, Cantabria). A mediados del siglo XIX, un cazador llamado Modesto Cubillas hizo un descubrimiento extraordinario mientras buscaba a su perro perdido: la cueva de Altamira, el primer lugar en el mundo en el que se identificó la existencia del arte rupestre del Paleolítico superior.

Bisontes, caballos, ciervos, manos y misteriosos signos fueron pintados o grabados durante los milenios en los que la cueva estuvo habitada, en un periodo que va desde hace 35.000 a 13.000 años. Quien quiera ver hoy las impresionantes obras de arte de nuestros ancestros deberá conformarse con una réplica en la llamada Neocueva: al constatarse que la humedad de la respiración de los visitantes dañaba las pinturas, se restringieron las visitas, y la zona central de la cueva se reprodujo fielmente en otro lugar cerca de allí. Aunque sea una copia, el resultado es impresionante.

Postojna (Eslovenia). Cuando en el siglo XVII se descubrieron unos extraños tritones en la cueva de Postojna se creyó que eran crías de dragón. En realidad, son proteos, anfibios albinos endémicos de este sistema de cavernas de más de 24 kilómetros. La entrada a las cuevas está bajo el castillo de Predjama, enclavado en la roca.


Cuevas del Drach (Mallorca). En el subsuelo del municipio de Manacor, cerca de la localidad de Porto Cristo, aguarda un imponente tesoro natural: las cuevas del Drach. En este reino de estalactitas y estalagmitas perfectamente iluminado a 25 metros de profundidad, hace una agradable temperatura de 20 grados.

Cuenta con uno de los mayores lagos subterráneos del mundo y se puede explorar en barca. El momento clímax de la visita, que dura una hora, es un concierto de música clásica que aprovecha la magnífica acústica de la gruta.

Baradla (Hungría). El sistema de galerías de la cueva de Baradla, de 25 kilómetros, llega hasta Eslovaquia y está entre las atracciones naturales más famosas de Hungría. Algunas zonas se caracterizan por sus enormes y estilizadas estalactitas, mientras que otras las atraviesan ríos y lagos subterráneos.

En ella también se organizan conciertos de música clásica. La gruta se encuentra dentro del parque nacional de Aggtelek, en el extremo norte del país.

Jameos del Agua (Lanzarote, Canarias). A este campo de lava del norte de Lanzarote prácticamente nadie le prestaba atención hasta que el artista español César Manrique lo convirtió, con mucho empeño, en un auténtico imán turístico.

Dedicó todas sus energías a acondicionar el complejo subterráneo de tubos volcánicos, cuevas y grutas, preparándolo para recibir visitas y albergar eventos; una de las mayores atracciones de estos Jameos del Agua es su lago subterráneo.

Hay que consultar por adelantado el calendario de eventos: en la sala que se montó en una gruta volcánica se organizan regularmente conciertos y espectáculos

Thrihnukagigur (Islandia). Penetrar en el interior de la Tierra por la boca de un volcán era solo una fantasía novelada por Julio Verne, pero ahora es posible vivir la experiencia en primera persona. El lugar no podía ser otro que Islandia: el volcán Thrihnukagigur, de pronunciación casi imposible para los ajenos a este país del Ártico.

Ubicado en las montañas Azules, una de las regiones volcánicas más activas del país, permanece dormido desde hace 4.000 años. Como no muestra indicios de volver a despertar, se puede visitar aprovechando que la lava no rellenó la parte más superficial del volcán.

Una plataforma elevadora desciende a los perplejos visitantes 120 metros desde la boca del cráter, donde lavas de vistosos colores acompañan sus pasos por unas galerías que parecen sacadas de ‘Viaje al centro de la Tierra’.

Skocjan (Eslovenia). A lo largo de cientos de miles de años la lluvia fue disolviendo la piedra caliza y creando un espectacular sistema de grutas. Estalactitas hay pocas, pero el tamaño de las cuevas es tremendo: los vestíbulos subterráneos tienen una longitud de hasta 300 metros.

También merecen la pena los alrededores, en cuyos valles, en forma de embudo, viven numerosas especies animales protegidas. El conjunto es patrimonio mundial de la Unesco.

Rouffignac (Francia). En este sistema de cuevas de ocho kilómetros se han conservado más de 250 representaciones de bisontes, rinocerontes lanudos y mamuts pintados por un artista de paleolítico hace unos 15.000 años.

Fue descubierta hace 500 años, de ahí que algunas de sus pinturas son más recientes. Buena parte de la visita subterránea se realiza a bordo de un pequeño tren.

Frasassi (Genga, Italia). El pequeño templo octógonal del arquitecto Giuseppe Valadier, construido en el siglo XIX con piedra de travertino y cúpula de plomo, es una de las postales más conocidas las cuevas de Frasassi, una red de cavernas kársticas en el municipio de Genga, en la región italiana de las Marcas.

Quien busque emociones fuertes puede reservar un recorrido de varias horas con espeleólogos más allá de la zona abierta a los turistas. En estas excursiones se pasa por escarpadas simas o se gatea por las profundidades de esta gruta.

Benagil (Algarve, Portugal). La cueva de la playa de Benagil se eleva hacia el cielo a modo de cúpula gigantesca. Una ancha columna de luz solar penetra en el interior a través de una abertura del techo y confiere a las paredes un brillo anaranjado. A esta maravilla natural es posible llegar tanto nadando desde el mar como caminando desde la playa.

También se puede subir hasta el techo escalando, eso sí, por los abruptos acantilados. Una vez arriba, se goza de unas vistas fantásticas del Atlántico y del paisaje costero en torno a Benagil.

Ispinigoli (Cerdeña, Italia). Eternidad petrificada: desde el suelo hasta el techo de esta gruta llega su famosa columna pétrea de casi 40 metros de altura, formada por un goteo continuo a lo largo de millones de años. La cueva está en la cordillera Supramonte, cerca de Dorgali, en la isla italiana de Cerdeña.

En ella los arqueólogos también han encontrado anillos, símbolos solares y adornos. Al final de la visita guiada uno se asoma al impactante Abismo de las Vírgenes, un pozo de sacrificios fenicio.

Minas de sal de Wieliczka (Polonia). A unos 14 kilómetros de Cracovia, las minas de sal de Wieliczka están consideradas entre las más antiguas del mundo: llevan siendo explotadas desde el siglo XIII. Un inquietante mundo de pozos y cámaras de sal esculpido íntegramente a mano y famoso por las propiedades conservantes y curativas de su microclima.

Tienen una profundidad de 327 metros y su longitud supera los 300 kilómetros. Una ciudad de sal en las profundidades con esculturas de halita, relucientes muros y la capilla de Santa Cunegunda, que los mineros tallaron con brillantes cristales de sal —incluidos el altar, los santos y las lámparas de araña— a lo largo de 70 años.

Cueva del Viento, Tenerife. El mayor tubo volcánico de Europa no está en el continente europeo, sino en medio del Atlántico, en las islas Canarias. Es la Cueva del Viento, que con sus 18 kilómetros cartografiados es también el quinto tubo más largo del planeta, solo superado por otros cuatro que están en las islas Hawái.

La Cueva del Viento se formó en el subsuelo de Icod de los Vinos hace 27.000 años, con las lavas del volcán Pico Viejo. Tiene tres niveles de pasadizos y toda clase de fenómenos geomorfológicos singulares, como simas, terrazas y otras formaciones de lava. El conjunto es espectacular pero lo que le hace especial es el peculiar sonido del viento que circula en su interior.

Eisriesenwelt (Salzburgo, Austria). Relucientes paredes de un azul glacial, enormes esculturas naturales de hielo y estilizados carámbanos. Es Eisriesenwelt, el Mundo de los Gigantes de Hielo en las profundidades de los montes Tennen.

Aunque hay un funicular, luego hay que subir 1.400 peldaños hasta la entrada de la gruta. Antes de adentrarse en este gélido mundo, cada visitante recibe su lampara de carburo.

Hoelloch (Muotathal, Suiza). Con una longitud hasta ahora explorada de más de 200 kilómetros, el de Hoelloch es uno de los sistemas de cuevas más largos del mundo. Las fuerzas naturales han creado en las entrañas del monte gargantas subterráneas, extraños constructos rocosos y estalactitas de distintos tamaños y formas.

A quien le guste la aventura, puede explorar estas grutas en visitas de medio día o de un día entero, o en excursiones de varios días pernoctando bajo tierra. También pueden reservarse para eventos como cumpleaños o fiestas de empresa.


De nido de amor a casa de los espantos: La verdadera historia de la Quinta Heeren …


Óscar Heeren vino casi de casualidad el Perú terminó formando parte de una de los capítulos más llamativos de su historia.

Infobae(M.Obando)  —  La Quinta Heeren es uno de los lugares más enigmáticos de todo Lima. Todo esto se debe a que con el trascurso de los años se fue ganando la fama de ser un espacio donde lo paranormal era cosa de todos los días. Espíritus, exorcismos, jinetes sin cabeza y todo tipo de ‘apariciones’ era lo normal, en ese lugar, según la creencia popular.

Tal vez, la muerte de uno de sus inquilinos haya ayudado a crear dicha leyenda que hasta hoy todavía asusta a muchos incautos.

Sin embargo, hoy todavía hay muchos que desconocen cómo es que apareció este espacio en una antigua zona residencial de Barrios Altos (Lima) y quién la mandó a construir.

– El teutón del sol naciente

Así lucía la Quinta Heeren en 1908.

Óscar Antonio Federico Augusto Heeren Massa fue un ciudadano alemán, nacido en el puerto de Hamburgo en 1840. De padre alemán y madre peruana, en su juventud y primeros años de adultez se fue a vivir a Japón y en la capital (Tokio) puso una casa comercial para ganarse la vida.

Pero todo su mundo daría un giro de 180 grados en 1872. Ocurre que ese año, un barco con 250 chinos culíes atracó en Yokohama para hacer algunas reparaciones y continuar luego su viaje a su destino final: Perú.

Pero esta para fue aprovechada por la tripulación para organizar un motín para quejarse por las terribles condiciones en las que viajaban. Lo que en principio debió resolverse entre el capitán y los viajeros, pronto escaló a niveles diplomáticos.

Allí intervino el buen Óscar para resolver el embrollo y que la embarcación siga su camino hasta nuestro país. Tan buenos deben haber sido los oficios del germano de raíces peruanas, que fue nombrado Cónsul General de Perú en Tokio. Desde entonces se dedicó a tratar de convencer a cuanto empresario japonés conocía que invierta en el país natal de su madre.

Entonces llegó la hora de cruzar el charco, y en 1874 llegó por fin al Perú por primera vez, acompañando a los que había logrado convencer de hacer negocios en estas tierras.

Óscar Heeren, el señor robusto, al lado de José Pardo, al extremo izquierdo de la imagen en una tarde en la Quinta Heeren.

No pasó mucho tiempo desde su llegada para que conociera a Ignacia Barreda Osma y contrajera matrimonio con ella y comprara una hacienda en Chanchamayo.

Hasta que un día llegó a Barrios Altos y por alguna razón también se enamoró de ese lugar, por lo que fue comprándolo poco a poco hasta lograr 36 mil metros cuadrados de puro terreno.

Así fue como comenzó la construcción de lo que sería la casa en la que viviría con su esposa. Poco tiempo después también adquirió el terreno de los monasterios aledaños como del Prado, Santa Clara, Mercedarias y del Carmen. Luego comenzó la construcción de todo el complejo en 1880, y fue el propio Óscar quien la diseñó, pues también era ingeniero.

– Tenía su estilo

Así luce la Quinta Heeren en la actualidad 

Para su construcción, Heeren eligió darle al lugar una identidad más relacionada con lo que fue su infancia en Alemania y le dio un estilo neoclásico ligado a lo austro-húngaro, emparentado con la influencia victoriana.

El espacio era tanto que literalmente terminó construyendo una mini ciudad dentro de sus paredes que incluía una plazuela, calles estrechas, y jardines adornados con jarrones y esculturas. Y en determinado momento llegó a tener su propio zoológico y hasta cancha de tenis.

Ya para 1890, solo la crème de la crème vivía dentro del moderno condominio. Esto era casi unas cien familias de todo Lima. Justo en el inicio de lo que los historiadores llamarían luego a esa parte de nuestra vida como la República Aristocrática.

La Quinta Heeren tuvo su punto más alto de popularidad, a pesar de su exclusividad, durante los primeros años del siglo XX, cuando albergó a las embajadas de Alemania, Estados Unidos, Francia, Bélgica y Japón.

En 1900, Carmen Heeren Bareda, hija de Óscar, contrajo matrimonio con José Pardo y Barreda, quien era su primo hermano. Algo normal (ahora también) en esas épocas entre la clase muy pero muy alta de Lima.

Pero Pardo y Barreda también era hijo del expresidente José Pardo y Lavalle, y como algunos creen que la presidencia en el Perú se hereda, pues también postuló. Y ganó. Fue mandatario de 1904 a 1908 y luego lo volvería a ser de 1915 a 1919. La República Aristocrática estaba en todo su esplendor y el epicentro era la Quinta Heeren.

Y como todo lo que sube tiene que bajar, pues Pardo y Barreda dejó la presidencia y la República Aristocrática llegó a su fin. También el de la Quinta Heeren. Hasta que en 1928 ocurrió un hecho que marcó el punto de inflexión con el que se dio inicio a su esplendorosa vida

– Nace la leyenda

La Quinta Heeren ha tenido varias refacciones a través de los últimos años.

Ese año, un residente japonés de unas de las casas de la quinta de nombre Seiguma Kitsutani, se suicidó practicándose el harakiri por problemas económicos.

Ese fue el punto de aviso para que los demás residentes den inicio a un éxodo que tendría como destino distritos como Barranco y Miraflores.

Esto también coincidió con la decadencia a la que Barrios Altos había caído, pues las casas vecinas a la quinta era cada vez más chicas y lucían un aspecto pobre. Para la década de 1940, las casas estaban tugurizadas en estado deplorable.

Por mucho tiempo, la quinta fue invadida por indeseables, pero los descendientes de la familia Pardo interpusieron una acción legal para recuperar el predio, cosa que lograrían recién en el 2006 tras 10 años de tensa disputa judicial.

– Y ahora

Tumba de Óscar Heeren, el constructor de la Quinta Heeren, en el cementerio Presbítero Maestro

En estos días nadie habita la Quinta Heeren, pero sirve como una especie de museo de la historia y se organizan paseos guiados. Si vas de día, te tocará jarana criolla, pero si vas de noche, las historias de miedo serán el menú de la visita.

Justamente, la leyenda de las apariciones de fantasmas y de cierta actividad paranormal tal vez haya nacido de aquel infausto incidente con el inquilino asiático. Pero la verdad nunca la sabremos.

nuestras charlas nocturnas.


Los trenes abandonados más espectaculares del mundo…


Stars Insider  —  El tren es un medio de transporte esencial en muchos países y ha sido un elemento olvidado por muchos en algunos lugares del mundo más pobres o conflictivos. Haz clic ya para ver varias líneas ferroviarias y locomotoras en estado de abandono total.

Rusia  Un ejemplo de ello es esta vía abandonada en el monte Shmidt, ciudad de Norilsk. Antiguas vías ferroviarias de Norilsk. Ahora son solo ruinas y escombros.

Serbia – Otro escenario oscuro en Belgrado ante el abandono de muchos trenes.

Bolivia – Una visión general del Cementerio de Trenes en Uyuni. Estas locomotoras formaron parte de la primera red ferroviaria de Bolivia que cargaba minerales entre Uyuni y Antofagasta, Chile.

Vagones oxidados y sucios bajo el sol justiciero es la imagen más característica de este punto turístico de Uyuni.

El desierto de Uyuni ayudó durante muchos años en el desarrollo industrial de Bolivia, pero hoy en día está completamente abandonado.

Ucrania  En la pequeña ciudad de Kleven, una niña camina por una antigua vía de tren conocida como «Túnel del Amor».

Jordania  Vagones y trenes enteros abandonados en Amán.

Ucrania  El desastre nuclear de Chernóbil en 1986 dejó sus huellas en esta región.

Bangladesh  En Dhaka, los niños juegan al fútbol dentro y fuera de estos compartimentos de un tren abandonado.

Abcazia  Es una de las estaciones abandonadas cerca de Gagra. Tras el colapso de la URSS, la conexión ferroviaria entre este lugar y Rusia dejó de utilizarse.

Brasil  Un tren abandonado en un día de niebla en Paranapiacaba, São Paulo.

Italia  Los trenes industriales ayudaron a muchos países a desarrollarse el siglo pasado, ahora ya no desempeñan ninguna función.

Pakistán  Un hombre reposa a la sombra de una antigua estación de tren en Karachi.

Nepal  La naturaleza se apodera de este tren testigo del paso del tiempo.

España  En la región de Ponferrada muchos turistas acuden para fotografiar trenes abandonados como este.

Grecia  En Thessaloniki, la basura entre los vagones que sirven como abrigo para inmigrantes puede apreciarse bien en esta foto de 2017.

Grecia  Inmigrantes aprovechan un vagón abandonado para resguardarse y vivir temporalmente.

Grecia  En Nea Ionia (Grecia) hay otro gran cementerio de trenes industriales abandonados que atraen a muchos turistas curiosos.

Francia  En Dommary-Baroncourt algunos de los trenes que salieron de circulación hace tiempo se han abandonado. Aunque ahora son auténticas obras de arte para fotografía…

Siria  Un vagón abandonado en la estación de tren de Tell i-Refat. Esta conectaba Aleppo con Turquía y se quedó fuera de servicio tras los conflictos con Siria.

Georgia  Un ciudadano local sentado en un banco de una antigua estación  ferroviaria en Tkvarcheli.

Malta  En Valetta, los visitantes atraviesan el túnel que formaba parte de la antigua estación ferroviaria de Malta, cerrada en 1931 en Floriana.

Canadá  Una vieja estación de trenes en Cody, Columbia Británica.

Liberia  Los hombres usan un carro hecho con madera para transportar y desplazarse por antiguas vías de tren en la ciudad portuaria de Buchanan.

Bosnia  Grupo de refugiados duermen en una estación de tren abandonada de Sarajevo.

España  Gran imagen de la estación ferroviaria de Canfranc Huesca. Por supuesto, ya abandonada.

Namibia  También en este desierto se pueden ver las vías que se utilizaban antaño.

Estados Unidos  Este letrero avisa de que no se puede entrar en la estación de tren antigua de Albuquerque, Nuevo México.

Polonia  Vagones de trenes completamente abandonados en las montañas de Carpathia.

Australia  ¿Fin de línea? Esta imagen demuestra donde acababa la vía antigua cerca a Sídney.

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Misterios en torno a la Gran Esfinge de Giza…


La Vanguardia(C.G.Paneque)/National Geographic  —  En el marco excepcional de la necrópolis de Giza, a pocos kilómetros al sudoeste de El Cairo, se yergue imponente la Gran Esfinge. Fue la primera escultura colosal y la más grande erigida en el país del Nilo.

Cuerpo de león y cabeza humana. Este extraño ser híbrido, al que conocemos con el término de esfinge, de origen griego, es uno de los más llamativos del arte egipcio. Los antiguos egipcios lo denominaban Shesep-ankh, «imagen viviente», nombre que daban a las estatuas reales.

Simbolizaban la idea de fuerza y poder, y generalmente se representaba al faraón bajo esta forma. Así lo indica el hecho de que las esfinges portaran el pañuelo real nemes, el ureo (representación de la diosa cobra Uadyet) y a menudo la barba postiza ritual, signos característicos de los soberanos egipcios.

En Egipto, desde tiempos predinásticos y posiblemente antes, la figura del león se asoció a los jefes tribales y más tarde a los faraones. El rey era el guardián y protector de su pueblo, al que conducía victorioso al combate contra sus enemigos. Es por ello natural que, en el pensamiento de aquellos pueblos primitivos, la figura de este vigoroso y bello animal fuera asimilada al monarca.

Por sus características, los egipcios imaginaron el león como un poderoso guardián, y por ello se lo representaba en amuletos, muebles y también en las puertas de los templos, en relieve o esculpido. Asimismo, algunos relieves del Imperio Nuevo muestran un león domesticado que acompaña al monarca en las batallas o en ceremonias religiosas.

Es muy probable, pues, que la imagen de la esfinge surgiera en la mente de los egipcios como una manera de fundir la belleza y la ferocidad del león con la sabiduría del rey.

Puesto que normalmente constituyen representaciones del monarca, las esfinges son consideradas masculinas, aunque a partir del Imperio Nuevo también hay esfinges femeninas que representan a las reinas. Habitualmente las esfinges están en actitud yacente, con laspatas delanteras extendidas, si bien también se las puede encontrar representadas andando sobre sus cuatro patas o, más raramente, sentadas.

Pero existen también esfinges en actitud oferente, cuyas patas delanteras se sustituyen por antebrazos y manos humanas que sostienen vasos como ofrenda. La primera representación de esfinge con forma de león y cabeza humana data de mediados del III milenio a.C. y corresponde a la dinastía IV, que marca el apogeo del Imperio Antiguo egipcio.

Se halló en Abu Rawash, en el complejo funerario de Didufri, hijo y sucesor del faraón Keops, y pertenece a la princesa Hetepheres II, medio hermana y esposa de Didufri.

Este rey también fue representado como una esfinge, de la que sólo ha llegado hasta nosotros la cabeza esculpida en arenisca, que se conserva en el Museo del Louvre.

A mediados de la década de 1970, en la meseta de Gizeh, frente al complejo funerario de Kefrén (el sucesor de Didufri), se halló una pequeña esfinge de la época de este faraón.

Es en tiempos del Imperio Medio, a finales del III milenio a.C., cuando estas imágenes aparacen con más profusión. Los ejemplos descubiertos en Tanis, pertenecientes a Amenemhat III, de la dinastía XII, ofrecen la paticularidad de que la parte humana de la esfinge se reduce al rostro del faraón, mientras que la melena, las orejas y el resto del cuerpo son de león.

Desde inicios del Imperio Nuevo, a mediados del II milenio a.C., aparecen esfinges más desarrolladas, con los rasgos de animal más suavizados; sobre el nemes o pañuelo real ostentan nuevos tocados y adornos, como la doble corona del Alto y Bajo Egipto o la corona atef (la corona blanca del Alto Egipto con dos plumas de avestruz).

También llevan amplios collares, e incluso alas plegadas o el cuerpo cubierto de plumas, seguramente en relación con el dios halcón Horus. Ahora la esfinge se identifica con el dios Amón-Re, lo que da lugar a una nueva esfinge con cuerpo de león y cabeza de carnero, el animal sagrado de Amón.

Por la gran cantidad y variedad de representaciones halladas, se podría decir que la figura de la esfinge alcanza su apogeo a mediados de la dinastía XVIII, la época más gloriosa del Imperio Nuevo. Más tarde, en época grecorromana, desde el siglo IV a.C., la iconografía de la esfinge se enriquece con la de tipo griego, normalmente femenina y casi siempre con alas, aunque con un simbolismo completamente distinto: para los griegos, la esfinge era un monstruo malicioso.

No es de extrañar que su recuerdo se mantuviera vivo durante milenios. Su genialidad reside en que fue enteramente esculpida en un enorme macizo de caliza.

Su debilidad, la calidad de la roca que la compone.

Pero ni siquiera la Esfinge se salvó del declive de la civilización que la veneró. A merced de las arenas, pasó desapercibida. Su rostro inerte ha intrigado desde la Antigüedad, y aún hoy la identidad de su constructor sigue siendo un misterio. La arqueología ha necesitado siglos para adentrarse en sus secretos.

– Doble personalidad

La construcción de la Esfinge se remonta a la dinastía IV (2600-2487 a. C. aproximadamente), artífice también de las tres pirámides que la escoltan. La cabeza representa a un rey, reconocido como tal por el pañuelo real, o nemes, y los restos de la cobra erguida sobre la frente. Convertido en un ser híbrido, el gobernante adquiría una dimensión divina que le alejaba de los mortales. Cual león del desierto, se alzaba en protector de su complejo funerario, vigilando el horizonte oriental.

Este hecho concede a la Esfinge un simbolismo solar que por aquella época comenzaba a despuntar en la religión egipcia. Su imagen se asoció al dios Aker, representado bajo una doble forma: una esfinge que guardaba el lugar por donde nacía el sol y otra que hacía lo mismo con la entrada occidental al subterráneo.

Durante un siglo y medio el cementerio real siguió activo, y luego fue abandonado. En la soledad de la planicie la Esfinge cayó en el olvido. Solo mil años después, durante el Reino Nuevo, los faraones volvieron a percatarse del poder de la imagen. Para entonces, la memoria histórica era demasiado vaga para tiempos tan remotos, y la Esfinge pasó a ser venerada no como un hombre, sino como una divinidad local. Perdió así toda relación con su pasado.

Según algunos autores, fue en ese momento cuando se le añadió una barba divina acorde con su nuevo estatus. Los restos de este postizo se hallarían después esparcidos por el suelo. Su nuevo nombre era “Horus en el horizonte”, Harmachis en griego.

Transformada en un dios piadoso, la Esfinge era uno de los pocos monumentos accesibles en que contemplar el rostro de un dios tan de cerca. Pronto se convirtió en un punto de peregrinación que perduró hasta época romana. Testimonio de esta devoción popular son las numerosas estelas dejadas por particulares cerca de la estatua. Algunas representaban a la Esfinge como una gran oreja a la que se dirigían las plegarias.

– Herencia faraónica

La espectacularidad de la Gran Esfinge contrasta con el mutismo que la rodea. No lleva ninguna inscripción significativa, y ningún documento posterior revela el nombre del faraón que prestó su imagen.

Para resolver este enigma la arqueología busca otras pistas. En el momento de su construcción, la necrópolis de Giza empezaba a tomar forma en un lugar entonces vacío. Había sido inaugurada por el faraón Keops para albergar su complejo funerario, centrado en la Gran Pirámide. Su hijo Kefrén, que accedió al trono tras el fugaz reinado de su hermano Djedefra, construyó el suyo al lado.

La Esfinge era la guinda de un proyecto arquitectónico nuevo y religiosamente osado que encarnaba la capacidad estatal de gestión de recursos humanos y materiales. Ambos monarcas tenían los medios para hacerlo. Los metros que la separan de la pirámide de Keops eran en realidad una zona explotada como cantera para el yacimiento. Fue un promontorio estratégicamente situado en el límite sur el elegido para tallar la escultura.

Tradicionalmente se ha considerado que representa a Kefrén, puesto que se alza justo al lado de la calzada que une su templo bajo con su templo funerario.

Sin embargo, la teoría de que el coloso ya estaba allí antes parece convencer a un gran número de especialistas.

Esto explicaría que Kefrén tuviese que desplazar el eje de su rampa hacia el sur para sortear el obstáculo.

El arqueólogo alemán Rainer Stadelmann aportó hace algunos años nuevos criterios, sobre todo de índole artístico, para considerarla una obra maestra del reinado de Keops.

La forma de la cara, la ausencia de barba postiza o el tipo de nemes solo se apreciarían en sus esculturas, y no en las de su hijo.

Si Keops la integró como parte de su complejo funerario, cuyo nombre era precisamente “el horizonte de Keops”, la Esfinge encajaría como encarnación del monarca en el horizonte.

Sin embargo, la falta de pruebas contundentes deja abierto el debate. Por ahora, la primera esfinge real segura data del reinado de Djedefra. Con la de Giza, se coló en la iconografía del arte egipcio para no desaparecer.

Pifias y retoques

A principios del Reino Nuevo se realizaron los primeros trabajos de limpieza y restauración a instancias de Tutmosis IV. Para entonces la erosión había hecho fuerte mella en el cuerpo. Ello obligaría a futuras intervenciones, especialmente en el siglo VI a. C. y en época grecorromana. Distintos emperadores construyeron variopintos edificios delante de la estatua, como un anfiteatro o una entrada monumental, muy del gusto helenístico, más en la línea de una atracción turística que de un lugar de culto.

Justamente, debido a este interés por la Esfinge, sorprende que ninguno de los primeros viajeros griegos la mencione. El célebre historiador Heródoto estuvo en Giza hacia 440 a. C. Si bien incluyó la pirámide de Keops en su lista de maravillas del mundo, no hizo lo mismo con la Gran Esfinge. Ningún otro autor clásico la cita hasta Plinio el Viejo, en el siglo I d. C. ¿Un silencio pactado? Para otros, la razón sería que ninguno se percató de su existencia por encontrarse total o parcialmente enterrada.

– ¿Cómo fue en realidad?

Las continuas restauraciones hacen difícil determinar el aspecto original de la Esfinge. Plinio el Viejo, en el siglo I, la describe aún con restos de pintura. Una marca en la cabeza indica que debió de añadírsele una corona. Y hay pruebas de que había la intención de recubrir la parte baja con grandes losas de exquisita caliza.

El estadounidense Mark Lehner, gran conocedor de la Esfinge, recalca que, además de los residuos de pigmento rojo todavía visibles en el rostro, restos de pintura azul y amarilla en otros puntos sugieren que la estatua estuvo “recubierta de colores chillones estilo cómic”.

Durante la Edad Media ya solo se veía la cabeza. Los autores árabes la describen con el sobrenombre de Abul’hôl, “padre del terror”, recelosos de los poderes del ídolo pagano. Los viajeros del siglo XVIII la dibujan derrochando imaginación. Incluso hay quien dulcifica su imagen al verla como una mujer asociada con los signos de Virgo y Leo.

Fue gracias a la expedición egipcia que Napoleón Bonaparte dirigió en 1798 que la Esfinge fue redescubierta al mundo. En aquel primer acercamiento científico se procedió a la ardua tarea de medir la cabeza con la simple ayuda de una plomada. Aun así, los pintores nos ofrecen sus versiones, y algunos no dudaron en dibujarla con rasgos negroides, de acuerdo con una Europa inmersa en el polémico debate sobre las razas.

No obstante, fue el misterio de su nariz rota lo que más intrigó. Para algunos, los causantes de ello fueron los mamelucos que conquistaron Egipto; para muchos, las balas de cañón de los artilleros de Napoleón. Lo cierto es que en el siglo XIV el historiador árabe Makrizi ya menciona la mutilación del rostro como obra de un acto vandálico de un sufí iconoclasta en 1378.

– Un lavado de cara

La restauración de la Esfinge ha supuesto un desafío.

La primera excavación la emprendió en 1817 el explorador Giovanni Battista Caviglia (1770-1845), gracias a la financiación del cónsul inglés Henry Salt.

El genovés liberó parte del cuerpo y halló los fragmentos de la barba, hoy en el Museo Egipcio de El Cairo y el Museo Británico de Londres.

A él le siguió la desafortunada intervención de Richard H. Vyse, que utilizó pólvora para abrir la parte trasera de la cabeza.

En su interior esperaba encontrar alguna cámara.

Auguste Mariette, en 1853, encabezó los trabajos efectuados con metodología moderna, continuados tres decenios después por Gaston Maspero y Émile Brugsch. Entre 1925 y 1936 las excavaciones de Émile Baraize sacaron a la luz el cuerpo leonino al completo. El descubrimiento frente al coloso del llamado “templo de la esfinge” añadió, si cabe, más confusión, pues aún se discute si realmente tenía una relación directa con la estatua.

Desde 1979 los trabajos de restauración corren a cargo de la Organización de Antigüedades de Egipto, hoy el Ministerio de Antigüedades. Bajo la dirección de Zahi Hawass se efectuaron varios programas de conservación, no exentos de polémica por el uso abusivo del cemento.

Las nuevas tecnologías han resultado decisivas para analizar la Esfinge. Mediante su uso, el Proyecto Esfinge de ARCE (Centro Americano de Investigación en Egipto), liderado por Mark Lehner, trazó en la década pasada un mapa de las distintas capas de la escultura a partir de la calidad de su piedra y aisló las fases de restauración. Todo para descubrir los secretos del mayor símbolo de Egipto.

– Hechos y teorías sobre la Gran Esfinge de Giza

La Esfinge de Guiza ha sido objeto de múltiples estudios para tratar de resolver todos los enigmas que rodean a su misteriosa figura. Uno de ellos es el que se refiere a su cronología, al habérsele atribuido una antigüedad mayor a la que se le reconoce. Llama la atención el tamaño de las enormes piedras con las que fue construida, mayores que las utilizadas en los edificios circundantes con excepción de uno de los templos situados en las proximidades de la Esfinge, cuya cronología también ha sido objeto de debate.

De igual forma, se ha aludido a la información presente en la Estela del Inventario, cuya traducción parece dar a entender que el templo ya existía mucho tiempo antes del reinado de Kefrén. Aunque, por otra parte, no se debe olvidar que este documento es tardío, de época saíta, y por lo tanto poco fiable para ofrecer una datación precisa.

Todas estas anomalías llevaron a un grupo de estudiosos a plantear hipótesis de naturaleza seudocientífica.

Uno de ellos y tal vez el más conocido fue Edgar Cayce, un curandero y visionario estadounidense que, ajeno a toda realidad, llegó a afirmar que la Gran Esfinge fue construida por la civilización atlante.

La explicación de Cayce dejó atónitos a todos los investigadores serios del Antiguo Egipto, aunque más impacto provocó el hecho de que alguien en su sano juicio se “tragase” sus delirantes ideas.

En efecto, en 1957, Rhonda James viajó hasta Egipto junto con su hermana con la intención de protagonizar uno de los hallazgos más importantes de la egiptología: dar con una supuesta Sala de los Archivos en donde debían seguir escondidas las memorias de los atlantes. En 1973 le tocó el turno a otro defensor de las tesis atlantes, Mark Lehner, pero, como no podría haber sido de otra manera, sus investigaciones resultaron igual de improductivas.

Nuevos investigadores plantearon una antigüedad de la Esfinge mucho mayor que la que aceptaba la ciencia apuntando hacia 10500 a.C., lo que parecía amoldarse a las propuestas de Schwaller de Lubicz, un arqueólogo que, tras excavar entre los años 1937 y 1952 en el Templo de Luxor, afirmó que la cultura egipcia había sido muy anterior a lo que se creía hasta ese momento.

En una de sus obras, Sacred Science, al hablar de grandes inundaciones que asolaron Egipto en el XI milenio a.C., dice: “Una gran civilización debió de preceder a los vastos movimientos de agua que arrasaron Egipto, lo cual nos lleva a deducir que, esculpida en la roca de la colina situada al oeste de Guiza, ya existía la Esfinge, cuyo cuerpo leonino, salvo la cabeza, muestra signos inconfundibles de una erosión causada por el agua”.

No pocos geólogos apoyaron las tesis de Schwaller, al no encontrar huellas de un período pluvioso en la zona anteriores a 10000 a.C., que explicasen la erosión de la Esfinge provocada –en esto no parece existir controversia– por el agua. Uno de los que apoyaron la idea fue Robert M. Schoch, que aseguró en 1992 que la erosión sufrida por el monumento no podía, en ningún caso, haberse producido como consecuencia de la acción de viento.

Estas ondulaciones se produjeron por las precipitaciones, las cuales provocaron fisuras verticales aún observables y, por lo tanto, según Schoch, la enigmática figura no podría tener una antigüedad menor a 9.000 años. Recientes investigaciones dejarían, en cambio, sin argumentos sólidos a los investigadores que pretendieron desafiar a la Historia.

A pesar de que la razón nos lleve a desechar todas estas teorías seudocientíficas, la espectacular Esfinge tiene un gran interés por sí misma, por su significado y su relación con el mundo de los dioses y la muerte.

Desde los albores de la civilización egipcia, las esfinges simbolizaron el poder y la fuerza del faraón, cualidades asociadas a la figura del león.

También tienen relación con la idea de la vida después de la muerte, por lo que su presencia es habitual en contextos funerarios y cerca de los grandes templos.

La rotundidad de las afirmaciones de algunos geólogos, en su intento de demostrar la extremada antigüedad de la Gran Esfinge, parecía jugar a favor de los partidarios de las teorías heterodoxas.

Sin embargo, aunque son muchos los que siguen defendiendo las premisas del geólogo estadounidense Robert M. Schoch, que asegura que la erosión de este desconcertante monumento egipcio se debe a la acción del agua en tiempos muy anteriores a los que los arqueólogos plantean, esta teoría parece haber quedado descartada, porque parte de falsos presupuestos.

Fundamentalmente, porque en Egipto sí que se producen precipitaciones, con poca frecuencia pero de forma torrencial, y este tipo de clima se impuso en la zona hacia el año 2000 a.C., lo que explicaría el tipo de erosión de la Esfinge, provocado evidentemente por el agua pero en fechas más recientes. En este sentido, los geólogos J. Harrel, K. Gauri y G. Vandecruys echaron por tierra la teoría de Schoch, al atribuir a la Esfinge una datación correspondiente a la IV Dinastía.

Un historiador inglés revela varios datos que llevan a pensar que la Gran Esfinge de Guiza tiene una puerta secreta que conduce a túneles de la necrópolis.

Matt Sibson es el hombre detrás del canal de YouTube ‘Ancient Architects’. En un vídeo publicado el 2 de marzo, anunció un sorprendente descubrimiento que alude a un antiguo misterio relacionado con uno de los monumentos más famosos del Antiguo Egipto.

Originalmente había tres estelas —monumento con inscripciones— ubicadas frente a la Esfinge: la Estela de los sueños, construida por el rey Tutmosis entre 1479 a. C y 1425 a. C, que aún permanece en el lugar; y dos estelas más que fueron creadas por Ramsés dos siglos más tarde, pero que terminaron siendo llevadas al Museo del Louvre en París y que «poco se ha hablado de ellas desde entonces».

Luego de encontrar una imagen de una de las dos estelas en un libro escrito por el explorador Richard William Howard Vyse en 1837, Sibson hizo un descubrimiento sorprendente.

«Hay una esfinge en la parte superior de una plataforma, con Ramsés al lado dando una ofrenda.

La esfinge está sentada sobre lo que parece ser una puerta.

En la Estela de los sueños, también hay una puerta debajo de la esfinge que lo respalda», detalló al Daily Star.

Además, señaló que Howard Vyse en su libro afirmó que «los excavadores encontraron una puerta debajo de la Gran Esfinge, que podría conducir a una cavidad debajo de ella». El libro solo muestra una de las estelas en detalle.

«¿Qué muestra la otra? Se necesita analizarla. Podría arrojar más luz sobre la puerta», sugirió Sibson. «Creo que hay algo debajo, hay muchos túneles debajo de la meseta de Guiza», agregó.

A finales de 2010, durante unas excavaciones rutinarias en la zona del monumento, los arqueólogos egipcios descubrieron grandes secciones de muros de adobe que formaban parte de un muro mayor que se extendía a lo largo de 132 metros alrededor de la Gran Esfinge. Los arqueólogos creen que Tutmosis IV construyó el muro tras su sueño para proteger a la Esfinge de los vientos del desierto.

Tras la limpieza ordenada por Tutmosis IV, y a pesar del muro, la colosal escultura volvió a encontrarse bajo la arena. Cuando Napoleón llegó a Egipto en 1798, encontró la Esfinge sin nariz. Los dibujos del siglo XVIII de la era cristiana revelan que la nariz había desaparecido mucho antes de la llegada de Napoleón; una de las historias dice que fue víctima de las prácticas de tiro en el periodo turco.

Otra explicación, quizá la más probable, es que fue arrancada con cinceles en el siglo VIII de nuestra era por un sufí que consideraba a la Esfinge un ídolo sacrílego. En 1858, Auguste Mariette, fundador del Servicio de Antigüedades Egipcias, retiró parte de la arena que rodeaba la escultura y, entre 1925 y 1936, el ingeniero francés Emile Baraize excavó la Esfinge por encargo del Servicio de Antigüedades. Posiblemente, por primera vez desde la antigüedad, la Gran Esfinge volvió a estar expuesta a la intemperie.

(Impresión de la esfigie y la pirámide de Guiza)

Existen varias leyendas sobre pasajes secretos asociados a la Gran Esfinge.

Las investigaciones realizadas por la Universidad Estatal de Florida, la Universidad de Waseda (Japón) y la Universidad de Boston han localizado varias anomalías en la zona que rodea al monumento, aunque podrían ser características naturales.

En 1995, unos obreros que estaban renovando un aparcamiento cercano descubrieron una serie de túneles y caminos, dos de los cuales se sumergen aún más cerca de la Esfinge.

Robert Bauval cree que son contemporáneos de la Esfinge. Entre 1991 y 1993 d. C., mientras examinaba las pruebas de erosión en el monumento utilizando un sismógrafo, el equipo de Anthony West encontró pruebas de anomalías en forma de espacios o cámaras huecas de forma regular, a unos metros bajo el suelo, entre las patas y a ambos lados de la Esfinge. No se ha permitido hacer más investigaciones.

En la actualidad, la gran estatua se está desmoronando a causa del viento, la humedad y el smog de El Cairo. Desde 1950 se está llevando a cabo un enorme y costoso proyecto de restauración y conservación, pero en los primeros días de este proyecto se utilizó cemento para las reparaciones, que era incompatible con la piedra caliza y causó daños adicionales a la estructura.

Durante un periodo de 6 años se añadieron más de 2000 bloques de piedra caliza y productos químicos a la estructura, pero el tratamiento fracasó.

En 1988, el hombro izquierdo de la esfinge estaba tan deteriorado que los bloques se estaban desprendiendo. En la actualidad, la restauración sigue siendo un proyecto en curso bajo el control del Consejo Supremo de Antigüedades, que está reparando el hombro dañado e intentando drenar parte del subsuelo. Por lo tanto, hoy en día la atención se centra en la preservación y no en nuevas exploraciones o excavaciones, por lo que tendremos que esperar todavía mucho tiempo antes de que la Gran Esfinge revele sus secretos.

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La isla remota cuyos habitantes aún no han celebrado la Navidad …


20Minutos  —  Todo el mundo celebra este sábado la última noche del año y atrás quedan ya los festejos de Navidad… pero en una remota isla del Mar del Norte, aún no han celebrado la Pascua y de hecho, les queda casi una semana para celebrarlo.

Se trata de la isla de Foula, al oeste del archipiélago de las Shetland, en Escocia, que tiene apenas 30 habitantes. Tal y como recoge The Sun en un reportaje, los lugareños todavía cumplen con una antigua tradición que los hace celebrar el día de Navidad con casi dos semanas de retraso.

Foula todavía sigue el antiguo calendario juliano, lo que significa que la isla está 12 días detrás del resto del mundo. En lugar de adoptar el calendario gregoriano junto con el Reino Unido en 1752, continuaron con sus días festivos habituales.

Las antiguas tradiciones de la isla hacen que Yule, la fiesta pagana que se relaciona con la Navidad, se celebre el 6 de enero en lugar del 25 de diciembre.

Del mismo modo, también celebran más tarde el día de Año Nuevo, y los lugareños festejan la Nochevieja el 13 de enero. El aislamiento, junto con su estilo de vida único, ha permitido a los isleños mantener un control estricto sobre sus fuertes tradiciones nórdicas.

Los residentes de Foula fueron los últimos hablantes conocidos del idioma Norn, un dialecto que se extinguió en 1800. Sus costumbres históricas, sencillas y sostenibles aún se reflejan en sus celebraciones festivas siglos después.

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El peligro del mayor cementerio nuclear del mundo: los submarinos perdidos del Ártico…


El Confidencial(A.Zamorano)/Galaxia Militar(C.Graff)  —  El Ártico es una de las zonas del planeta que más interés suscita entre las grandes superpotencias de la actualidad: Estados Unidos, China y Rusia. Una región que cada vez pierde más hielo a causa del calentamiento global.

 Los últimos informes apuntan a que este vasto océano helado del Polo Norte podría derretirse casi en su totalidad para 2035, lo que aviva las ambiciones de estos tres países por controlar su territorio y crear una poderosa ruta comercial.

Por no hablar de las enormes reservas de petróleo que guarda en su interior. De ahí que el actual secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, haya llegado a llamarlo «los canales de Suez y Panamá» del siglo XXI.

Pero aparte de hidrocarburos, las tripas del Océano Ártico esconden la que podría ser la gran amenaza nuclear de nuestra época: al menos 14 reactores y varios submarinos nucleares descansan en su fondo, desgastados por el paso del tiempo y la corrosión del agua, según apunta un reciente artículo sobre el tema publicado en ‘Popular Mechanics’.

Es solo cuestión de tiempo de que esta degradación sostenida provoque que el agua se abra camino hacia el uranio que yace ahí abandonando, provocando un desastre ambiental sin precedentes que hiciera la zona inhabitable e inaprovechable.

Hace décadas la antigua Unión Soviética comenzó a usar el mar de Kara, localizado al norte de Siberia, como vertedero para alojar desechos nucleares. Según la revista anteriormente mencionada, hay miles de toneladas de material nuclear cuya radioactividad superaría seis veces y media a la liberada en Hiroshima.

En la actualidad, este hecho es una de las mayores preocupaciones de Vladimir Putin, ya que un solo reactor submarino en descomposición podría infectar de energía radioactiva las poblaciones locales, estropeando la explotación pesquera y petrolífera.

Thomas Nilsen, editor del periódico ‘Barents Observer’, ha estimado que dentro de unos años el Ártico será «con mucho, el océano más nuclearizado del planeta», en declaraciones recogidas de un artículo de ‘The Guardian’.

¿Estamos al borde de una nueva explosión nuclear en las inmediaciones del Ártico a causa de este gran cementerio de submarinos y reactores? Los rusos recuerdan el accidente de la bahía de Andreyeva, en la región de Murmansk, ocurrido en febrero de 1982. 

Hoy, varias décadas más tarde, la zona todavía no ha sido limpiada completamente, a pesar de la enorme financiación internacional con la que ha contado Rusia. Es más, se espera que hasta 2023 no se lleve a cabo la limpieza del epicentro del desastre, según informa ‘Barents Observer’.

El submarino nuclear K-159 durante una operación de transporte en 2003. Durante el transporte, una tormenta hizo que el barco se hundiera, matando a 9 tripulantes.

– Una enorme complejidad

Los submarinos nucleares tienen una vida útil muy corta teniendo en cuenta lo mucho que cuesta fabricarles y la complejidad de su funcionamiento. Los más antiguos se enfrentan a décadas de corrosión.

Además, es muy arriesgado acceder a las inmediaciones de aquellos que van propulsados con energía nuclear, puesto que los riesgos de un accidente son altísimos, por lo que deshacerse de ellos y limpiar sus restos del fondo oceánico no es tarea nada sencilla a pesar de todos los avances científicos.

Al fin y al cabo, Rusia es el país que históricamente más ha desarrollado este tipo de ingeniería militar desde la segunda mitad del siglo XX. En su apogeo, a mediados de la década de 1990 y una vez disuelta la Unión Soviética, contaba con 245 submarinos de propulsión nuclear, 180 de las cuales estaban equipados con reactores duales y otros 91 de misiles balísticos de largo alcance con cabezas nucleares.

Estos cementerios de submarinos soviéticos se encuentran mayoritariamente en la ciudad portuaria noroccidental de Murmansk, en la llamada Flota del Norte rusa, a aproximadamente 900 kilómetros al oeste de los vertederos nucleares del mar de Kara. Al margen oriental, también se encuentra la Flota del Pacífico, con sede en Vladivostok, justo encima de Corea del Norte.

Con el tiempo, y a medida que quedaba más cerca el final de la Guerra Fría, esta fuerza militar se fue abandonando. Los submarinos de la clase Echo, fabricados alrededor de 1960, quedaron obsoletos y pasaron a ser enterrados en las profundidades marinas.

Ahora, están poniendo en peligo el futuro del Ártico, no solo medioambiental, sino también su explotación comercial y petrolífera, que se espera que en los próximos años juegue un papel geopolítico crucial.

– Una partida económica ingente

Al menos 14 reactores de buques antiguos de la Flota del Norte fueron arrojados al mar de Kara. Según el medio de comunicación ‘Bellona’, también se vertieron 735 piezas de maquinaria pesada contaminada de energía radiactiva, así como 17.000 contenedores de material nuclear peligroso que ahora es parte del desecho radiactivo que más preocupa a los rusos de cara al futuro.

En marzo del año pasado, las autoridades rusas estimaron que el coste económico para recuperar este material nuclear y extraerlo del océano será aproximadamente de 330 millones de dólares (alrededor de 270 millones de euros).

A la par, Rusia está enviando cada vez más tropas a las regiones ártica para salvaguardar sus posiciones estratégicas de cara al futuro y a sus máximos competidores, China y Estados Unidos.

El país asiático, en concreto, ha invertido cerca de 90.000 millones de dólares (74.147 millones de euros) en extender su marco de influencia en el Polo Norte y para establecer bases militares y petrolíferas. Y mientras tanto, de telón de fondo, el derretimiento del hielo progresa a pasos agigantados, aumentando la ambición de estas tres superpotencias en base a sus intereses energéticos y comerciales.

– La alarmante historia del cementerio de submarinos nucleares de Rusia.

En las gélidas aguas del norte de Rusia, los reactores nucleares submarinos desechados yacen deteriorados en el fondo del océano, algunos de ellos todavía con todo su combustible. Es sólo cuestión de tiempo que la corrosión sostenida permita que el agua de mar se coma el uranio abandonado, provocando una liberación incontrolada de radiactividad en el Ártico.

Durante décadas, la Unión Soviética utilizó el desolado mar de Kara como vertedero de residuos nucleares. Miles de toneladas de material nuclear, equivalente a casi seis veces y media la radiación liberada en Hiroshima, fueron a parar al océano.

La chatarra nuclear submarina incluye al menos 14 reactores no deseados y un submarino entero averiado que los soviéticos consideraron demasiado peligroso y costoso desmantelar. Hoy en día, este recorte de gastos persigue a los rusos.

Un reactor submarino en descomposición alimentado por un suministro interminable de agua oceánica podría volver a alcanzar la fase de criticidad, arrojando una nube hirviente de radiactividad que podría infectar a las poblaciones locales de mariscos, estropear los abundantes caladeros y contaminar una frontera local de exploración petrolera.

“La ruptura de las barreras de protección y la detección y propagación de radionúclidos en el agua del mar podrían provocar restricciones a la pesca”, afirma Andrey Zolotkov, director de Bellona-Murmansk, una organización medioambiental internacional sin ánimo de lucro con sede en Noruega. “Además, esto podría perjudicar gravemente los planes de desarrollo de la Ruta Marítima del Norte: los armadores se negarán a navegar por ella”.

Los medios de comunicación han encontrado términos más funestos para interpretar el asunto. La BBC planteó la preocupación de una “reacción nuclear en cadena” en 2013, mientras que The Guardian describió la situación como “un desastre ambiental a punto de ocurrir.” Casi todo el mundo está de acuerdo en que el Kara está a punto de sufrir un evento nuclear incontrolado, pero recuperar una cadena de bombas de relojería nucleares perdidas hace tiempo está resultando un reto de enormes proporciones.

Los submarinos nucleares tienen una corta vida útil si se tiene en cuenta su enorme coste y complejidad. Al cabo de unos 20-30 años, la degradación y los avances tecnológicos hacen que los viejos submarinos nucleares queden obsoletos. En primer lugar, décadas de corrosión y tensión acumuladas limitan la profundidad de inmersión segura de los barcos veteranos.

Los soportes de aislamiento acústico se degradan, los cojinetes se desgastan y los componentes giratorios de la maquinaria se desequilibran, lo que da lugar a una firma sonora más fuerte que puede ser rastreada más fácilmente por el enemigo.

Al mismo tiempo, los buques más nuevos incorporan los últimos avances en tecnología de plantas de energía, metalurgia, forma del casco, revestimientos de baja fricción y diseño de hélices, lo que hace que los buques de combate submarino sean más rápidos, más silenciosos, más profundos y más letales.

“Los avances tecnológicos y la proliferación harán que el sigilo, la resistencia y la movilidad del submarino sean atributos aún más importantes en el futuro”, dice un informe del Grupo de Trabajo del Consejo de Ciencias de la Defensa de 1998. En el combate, los submarinos más antiguos no servirán.

La Unión Soviética y Rusia construyeron la mayor armada de propulsión nuclear del mundo en la segunda mitad del siglo XX, fabricando más submarinos de propulsión atómica que todas las demás naciones juntas.

En su apogeo militar, a mediados de la década de 1990, Rusia contaba con 245 submarinos de propulsión nuclear, 180 de los cuales estaban equipados con reactores duales y 91 navegaban con una docena o más de misiles balísticos de largo alcance con ojivas nucleares.

El K-3, el primer submarino nuclear de Rusia.

El primer submarino de propulsión nuclear de la Unión Soviética fue el K-3, el primero de la clase Noviembre, cuyo nombre en clave es OTAN (los soviéticos lo llamaban “clase Ballena”).

El prototipo K-3 navegó por primera vez con energía nuclear el 4 de julio de 1958. Todos los 14 buques de la clase Noviembre, excepto uno, navegaron con reactores nucleares duales VM-A refrigerados por agua, y el último submarino, el experimental K-27, con un par de reactores VT-1 refrigerados por metal líquido.

Los buques de la clase November eran submarinos de ataque de alta gama diseñados para localizar buques de superficie y submarinos contrarios mediante un potente sistema de sonar MG-200. Una vez en el radio de acción, los November atacaban con torpedos SET-65 o 53-65K de 533 mm, cada uno de los cuales transportaba hasta 300 kilogramos de explosivos que destrozaban el casco.

Entre 1959 y 1962 se incorporaron a la flota soviética ocho submarinos de clase Hotel, construidos para albergar y lanzar un complemento de misiles balísticos.

Mientras que los November eran los cazadores de la URSS, los submarinos de clase Hotel estaban destinados a pasar desapercibidos, utilizando un par de reactores refrigerados por agua a presión para navegar a distancia de ataque de posibles objetivos.

Una vez que las bases militares enemigas o los centros de población civil estuvieran al alcance, un submarino de la clase Hotel podría desencadenar una andanada de misiles nucleares R-13 o R-21, cada uno de ellos con una potencia de explosión de 800 kilotones. Un ataque de esta magnitud sobre el centro de Manhattan mataría probablemente a más de dos millones de personas, según el Boletín de los Científicos Atómicos.

Las muertes se extenderían a partes de Queens, Brooklyn y secciones de Nueva Jersey al oeste del Hudson.

Los submarinos nucleares soviéticos de clase Echo salieron a la mar en 1960. Estos submarinos albergaban reactores gemelos refrigerados por agua y llevaban misiles de crucero convencionales y con punta nuclear, además de un complemento de torpedos.

Los soviéticos construyeron cinco Echo I -equipados con seis misiles de crucero con turborreactor P-5 para atacar objetivos en tierra- y luego lanzaron 29 Echo II, equipados específicamente con misiles antibuque destinados a neutralizar los portaaviones estadounidenses.

El submarino nuclear K-3 amarrado en el Astillero Nerpa cerca de Murmansk.

La mayoría de las clases de submarinos nucleares soviéticos operaban desde la Flota del Norte, con base en el Ártico, con sede en la ciudad portuaria noroccidental de Murmansk. Las bases de la Flota del Norte están a unos 900 kilómetros al oeste de los vertederos del Mar de Kara. Un segundo centro de poder submarino soviético, ligeramente más pequeño, era la Flota del Pacífico, con base en Vladivostok y sus alrededores, en la costa oriental de Rusia, por encima de Corea del Norte. Otros submarinos de la época soviética partían de bases en los mares Báltico y Negro.

Durante décadas, estas clases de submarinos soviéticos pioneros sirvieron en todo el mundo, esperando el momento en que la Guerra Fría se tornara caliente. Ese momento nunca llegó. A mediados de la década de 1980, los barcos estaban llegando al final de su vida útil. A partir de 1987, los Echo I más antiguos abandonaron la flota para su desmantelamiento, y los submarinos de ataque de la clase November les siguieron en 1988. Pero la eliminación de estos submarinos planteaba más problemas que los buques convencionales anteriores. Antes de que las tripulaciones pudieran desguazar los buques, había que retirar los reactores de los submarinos y los materiales radiactivos asociados, y los soviéticos no siempre lo hacían correctamente.

Los submarinos nucleares inactivos pueden ser un desastre incluso antes de que comience el desguace. En octubre de 1995, 12 submarinos soviéticos fuera de servicio esperaban ser desechados en Murmansk, cada uno con células de combustible, reactores y residuos nucleares todavía a bordo.

Cuando los militares rusos, con problemas de liquidez, no pagaron las facturas eléctricas de la base durante meses, la compañía eléctrica local cortó el suministro eléctrico a la base, dejando la línea de submarinos en riesgo de fusión. El personal militar tuvo que persuadir a los trabajadores de la planta para que restablecieran la energía amenazándolos a punta de pistola.

El proceso de desguace comienza con la extracción del combustible nuclear gastado de la nave del núcleo del reactor. El peligro es inmediato: En 1985, una explosión durante el desguace de un submarino de la clase Victor mató a 10 trabajadores y arrojó material radiactivo al aire y al mar.

Equipos especialmente formados deben separar las barras de combustible del núcleo del reactor del submarino, y luego sellar las barras en barriles de acero para su transporte y almacenamiento (al menos, sellan las barras cuando se dispone de un transporte y almacenamiento adecuados: los soviéticos sólo tenían cinco vagones de ferrocarril capaces de transportar con seguridad la carga radiactiva, y sus lugares de almacenamiento variaban ampliamente en tamaño y adecuación).

A continuación, los trabajadores del astillero retiran el equipo rescatable del submarino y desmontan los sistemas de armas convencionales y nucleares de la nave. Las tripulaciones deben extraer y aislar las ojivas nucleares de las armas antes de excavar más profundamente en el compartimento de lanzamiento para desguazar los sistemas de combustible y los motores de los misiles.

Cuando llega el momento de deshacerse de los reactores de la nave, las tripulaciones hacen cortes verticales en el casco del submarino y cortan el compartimento del reactor simple o doble junto con un compartimento adicional a proa y a popa en un solo trozo enorme con forma de cilindro.

Una vez sellado, el cilindro puede flotar por sí solo durante varios meses, incluso años, antes de ser levantado en una barcaza y enviado a una instalación de almacenamiento a largo plazo.

Los restos del submarino K-27 en 2012.

Pero durante la Guerra Fría, el almacenamiento nuclear en la Rusia soviética solía significar un trabajo de vertido en alta mar. Al menos 14 reactores de antiguos buques de la Flota del Norte fueron desechados en el mar de Kara. A veces, los soviéticos se saltaban el paso de descombustión de antemano, arrojando los reactores con sus barras de combustible altamente radiactivas aún intactas.

Según la Bellona, la Flota del Norte también arrojó 17.000 contenedores de material nuclear peligroso y hundió deliberadamente 19 buques repletos de residuos radiactivos, junto con 735 piezas de maquinaria pesada contaminada. Se vertieron más residuos líquidos de bajo nivel directamente en las aguas heladas.

Una de las más atroces y peligrosas cabriolas de eliminación fue la del K-27, el submarino experimental de la clase November con dos reactores refrigerados por metal líquido. En 1968, mientras estaba en el mar, uno de los reactores del K-27 sufrió una fuga y una fusión parcial. La exposición a la radiación mató a nueve tripulantes y enfermó a 83 más. El K-27 volvió a puerto cojeando, pero tras años de análisis, la tripulación naval consideró que era imposible salvarlo.

En 1981, los remolcadores arrastraron el K-27 al Kara y hundieron el armatoste, enviando todo -combustible, reactores y otros residuos- al fondo. Los expertos sugieren hundir con seguridad el material nuclear hasta al menos 3.000 metros. El K-27 se encuentra a 50 metros.

En 2012, una inspección conjunta noruega y rusa de los restos del K-27 reveló un escaso deterioro, pero los expertos navales creen que el submarino sólo podría permanecer intacto hasta 2032.

Otro submarino es quizás un riesgo mayor de fuga radiactiva. El K-159, de la clase November, sufrió un accidente de descarga radiactiva en 1965, pero estuvo en servicio hasta 1989. Tras languidecer en el almacén durante 14 años, una tormenta de 2003 arrancó al K-159 de sus pontones durante una operación de transporte, y el maltrecho armatoste se precipitó al fondo del Mar de Barents, matando a nueve tripulantes.

El pecio yace a una profundidad de unos 250 metros, probablemente con sus reactores llenos de combustible y sin sellar, abiertos a los elementos.

Nueve de los 10 tripulantes a bordo del K-159 murieron durante la operación de transporte.

Rusia ha anunciado planes para levantar el K-27, el K-159 y otros cuatro compartimentos de reactores peligrosos desechados en el Ártico. A partir de marzo de 2020, las autoridades rusas estiman que el coste del esfuerzo de recuperación será de aproximadamente 330 millones de dólares.

El primer objetivo es el K-159. Pero para sacar el submarino hundido a la superficie se necesitará un buque de recuperación especialmente construido, que aún no existe. El diseño y la construcción de ese barco está previsto que comience en 2021 y que esté terminado a finales de 2026. Ahora, para evitar un Chernóbil submarino, los rusos inician una aterradora carrera contra la implacable progresión de la descomposición.

El K-159 se sujetó a pontones durante el remolque de 2003.

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¿Por qué los barrios rojos de las ciudades se llaman así? Esta es su historia …


El Confidencial(A.Nuño)  —  Roxanne, no tienes que poner la luz roja» entonaba Sting al ritmo de la que es, probablemente, la canción más famosa de The Police.

El color rojo es significativo de la pasión, pero también del peligro: nos advierte que estamos entrando en un barrio de pecado.

Al fin y al cabo, barrios de pecado (barrios rojos, barrios chinos, lugares de lupanares, como el lector prefiera) existen en todas partes del mundo y desde siempre.

En realidad, el lupanar es la palabra latina con la que los romanos se referían a los burdeles, haciendo referencia a la guarida de las lobas o lupas (así se llamaba entonces a las prostitutas por su carácter promiscuo), y si recorriésemos un lupanar de aquella época, probablemente nos quedaríamos asombrados por la constatación de que las cosas no han cambiado mucho en miles de años, pues los instintos primarios siempre han formado parte de nuestra psique.

«Aquí follé a muchas chicas». «Chico afortunado, follas bien». Podría ser un intercambio de wasaps fortuitos entre dos personas, y, sin embargo, se trata de dos grafitis encontrados en el lupanar de Pompeya.

Y alrededor de los burdeles se crearon los barrios o zonas rojas. La teoría más popular acerca del nombre de barrio rojo apareció en 1890 en Estados Unidos, relacionándolo con los trabajadores del ferrocarril. Según parece, aquellos tenían sus lámparas con dos colores (el blanco y el rojo) para la señalización de trenes.

Cuando, después del trabajo, iban a los burdeles, dejaban sus lámparas encendidas y colgadas fuera del local con el rojo mirando hacia la calle y el blanco iluminando hacia la habitación en la que se encontraban. Así, el lugar se convertía en una verdadera zona roja.

Es una opción posible, aunque como suele suceder en la historia del ser humano, zonas muy alejadas del mundo y sin aparente relación tuvieron la misma idea y al mismo tiempo.

En Japón, las zonas de pecado también se denomina akasen, que significa literalmente línea roja. En 1618, en Tokio (Edo. por aquel entonces) el barrio de Yoshiwara fue oficialmente definido como barrio rojo, y mezclaba los burdeles corrientes con las casas de té.

Por aquel entonces y hasta la restauración Meiji (cuando Japón se abrió al resto del mundo), los burdeles disponían de sistemas jerárquicos divididos en categorías que iban desde las aprendices a las prostitutas de alto nivel (oiran), que aprendían distintas disciplinas, eran amantes de samuráis y solían retirarse sobre los 27 años.

En el barrio existía un pequeño pozo de agua al que llamaban el canal de los dientes negros, pues en la época las prostitutas solían teñir sus piezas dentales de aquel color y solían pasear por sus alrededores.

En nuestro país, más que zona roja, se habla de barrio chino, que pervive todavía, aunque con un significado diferente en lugares como Barcelona o Salamanca.

Según contó a El Confidencial en otra ocasión Celia Marín Vega, profesora en el Departamento de Teoría e Historia de la Arquitectura y Ciencias de la Comunicación en la Universidad Politécnica de Cataluña, el nombre fue propuesto en los años veinte por el periodista Francisco Madrid. Para él, el nombre de barrio chino era un sinónimo de barrios bajos, y todas las grandes metrópolis, como San Francisco o Nueva York, lo tenían.

Gracias al cine y la prensa, las historias que proliferaban sobre estos barrios era de lugares oscuros y misteriosos donde proliferaban la trata de blancas y el narcotráfico. Francisco Madrid decidió darle ese nombre al barrio de Barcelona no por sus habitantes, sino por la esencia criminal del mismo.

De hecho, en una ocasión, contó que se había cruzado por casualidad con un chino caminando por una calle del Raval, y aquello le hizo pensar que en la ciudad podía existir un barrio oculto y misterioso como el de San Francisco. Al final, el Raval acabó cobrando vida propia y muchos lugares populares acabaron cambiando su nombre. Un lugar como Cal Sagristà, por ejemplo, pasó a llamarse Wu Li Chang.

– El de Ámsterdam, el más famoso

Pero barrio rojo o zona roja sigue siendo la acepción más típica para nombrar estos lugares, pese a las excepciones clásicas como la española o el llamado Palermo Hot de Buenos Aires o la zona rosa de México, que vendría a ser lo mismo: un sitio específico donde se concentran antros, bares y negocios relacionados con el comercio sexual, tales como los clubes de estriptis.

Por supuesto, en la actualidad el barrio rojo de Ámsterdam sigue siendo el más famoso del mundo.

La prostitución es legal en el país desde 1911, y en la actualidad las prostitutas destinan parte de su trabajo al alquiler de las vitrinas donde se muestran, pues las rentas se pagan por turnos diarios, por lo que ellas son como emprendedoras que tienen que encargarse de pagar su propio espacio por vender su producto, que en este caso es su cuerpo.

Como curiosidad sociológica, en los años noventa se llevó a cabo un experimento que consistió en que en lugar de mujeres, fueron hombres los que se expusieron durante unas semanas en las vitrinas.

El estudio concluyó que no había interés por parte de las mujeres en ese tipo de servicios, y además se produjeron protestas por parte de las prostitutas, que consideraban a estos hombres denigrantes.

Es curioso, pues aunque se trata del oficio más antiguo del mundo, en realidad este concepto de turismo sexual que conocemos ahora nació tras la Revolución Industrial, cuando se abrieron cabarets y centros nocturnos que daban cierto toque bohemio a la triste imagen repetida hasta el infinito: la luz roja de exclusividad apuntando hacia la calle y dos cuerpos fríos tendidos en un lecho, esperando para unirse íntimamente a cambio de una remuneración económica.

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Göbekli Tepe: el inexplicable yacimiento que cambia nuestra percepción sobre el ser humano …


ACV(A.Nuño)  —  En el punto más alto de una cadena montañosa ubicada en el sudeste de Turquía, se levanta lo que llaman colina del ombligo y que está sujeta a un sinfín de conjeturas. Parece que es un santuario, o sería mejor decir que probablemente lo fue en otro tiempo.

Los turistas se quedan impresionados cuando lo ven, aunque se trata de un simple conjunto de piedras calizas que en otro tiempo fueron algo más profundo y mágico. Es Göbekli Tepe, y cambia por completo la concepción que tenemos de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.

Göbekli Tepe es un auténtico misterio, con muchas preguntas y pocas respuestas. Fue levantado entre 9.600 u 8.200 años antes de Cristo como tarde y, sin que se sepa el motivo, fue deliberadamente enterrado en algún momento de la historia antigua, permaneciendo olvidado durante unos 10.000 años.

Lo más misterioso de todo ello es que el lugar se utilizó en los albores del Neolítico, en una época en la que, según las ideas que tenemos de nuestros antepasados, no había medios ni conocimientos suficientes para edificar tal construcción.

Antes de la rueda o la escritura estaba Göbekli Tepe, en un momento en que los humanos todavía eran cazadores recolectores. Los prehistoriadores consideraban hasta antes de su descubrimiento que la revolución en el Neolítico provino con el advenimiento de la agricultura, pero, a día de hoy, no tienen claro si fue la agricultura la que hizo que la gente se estableciese o fue más bien al revés.

Para añadirle más misterio al asunto, el complejo monumental está construido como hemos señalado en la cima de una montaña rocosa, muy lejos de cualquier fuente conocida de agua.

Se necesitó, por tanto, un grupo muy grande de gente para concebirlo, y, al encontrarse tan lejano de cualquier punto que pudiera relacionarse con la vida, su excavador original (el alemán Klaus Schmidt) lo describió como el primer templo del mundo.

– Un santuario anterior a la escritura o la rueda

¿Son las ruinas de Göbekli Tepe las primeras muestras de las creencias en lo divino? ¿Pudo ser realmente el primer templo del mundo, erigido siete milenios antes que las pirámides de Giza y 6.000 años antes que Stonehenge? De alguna manera que nadie puede explicarse todavía, sus constructores tallaron y transportaron piedras de 16 toneladas a lo largo de una montaña, en un momento en que ni siquiera había ruedas o se habían domesticado los caballos.

El posible santuario fue, en otro tiempo del pasado siglo, desdeñado por los arqueólogos y considerado de poco interés. Por aquel entonces, creían equivocadamente que podía venir de la época bizantina. Tuvo que ser Schmidt el que se cerciorase de que el complejo era mucho más antiguo de lo que al principio se había creído.

Los pilares tienen forma de T y podrían representar figuras humanas (o dioses) que miran a una zona común, como si estuviesen realizando un ritual o ceremonia. Las superficies tienen bajorrelieves que representan todo tipo de animales (escorpiones, leones, jabalíes), pero no se representan siendo cazados por los hombres, sino que más bien parecerían proteger a las figuras humanas de manera simbólica.

Además, la construcción se hizo en círculos de una increíble complejidad geométrica. De hecho, los anillos (unos dentro de otros) siguen un patrón geométrico tan perfecto que de nuevo plantea muchas preguntas, pues resulta demasiado avanzado para la imagen que se tiene de los cazadores-recolectores del Neolítico.

Otra explicación de por qué debía tratarse de un santuario es que Schmidt y su equipo no han encontrado hasta ahora ningún indicio de asentamiento en la zona (ni casas ni fogones ni basura). Y una curiosidad más: los primeros círculos, construidos miles de años antes que los últimos, tienen más complejidad y están mejor hechos, lo que tampoco parece tener mucha lógica.

Y, de pronto, por algún motivo desconocido, aquellos que lo habían construido decidieron abandonar el lugar más anacrónico del mundo, que permaneció sepultado y olvidado durante miles de años.

– ¿El jardín del Edén?

Por supuesto, ante un misterio tal, han surgido muchas leyendas. Por un lado, la cultura sumeria cuenta la historia de los Apkallu, siete sabios mesopotámicos antediluvianos a los que envió el dios Enki para que aprendieran la agricultura, la construcción de templos o la escritura.

Irremediablemente parecidos a los nefilim bíblicos, en ellos han querido ver los amantes de las teorías de la conspiración una explicación plausible a esos conocimientos de los humanos que, según la teoría oficial, no deberían tenerse. (Y los álienes siempre son otro clásico de estas teorías.

Ante cualquier suceso sin una explicación clara, lo mejor es pensar en álienes, especialmente si está relacionado con Sumeria).

Entre el Tigris y el Éufrates, en una cadena montañosa…

Pero hay algo más, aquellos que interpretan los relatos bíblicos de manera literal y no metafórica creen que Göbekli Tepe podría ser en realidad el verdadero emplazamiento del mismísimo jardín del Edén.

Según las escrituras, esa zona se habría encontrado entre el Tigris y el Éufrates, en un lugar rodeado de montañas. Y ¿adivinas qué zona coincide con la descripción? Eso podría explicar, además, por qué fue abandonado de pronto sin una explicación clara.

Mitología aparte, Göbekli Tepe no necesita mucha parafernalia para sorprender a todo aquel que emprende el peregrinaje hacia el primer lugar sagrado de la Tierra. El silencio de su piedra caliza nos muestra que el pasado es algo que no se puede tocar, aunque podemos intuir lo que fue intentando desentrañar sus misterios.

A caballo entre los primeros vestigios de espiritualidad y los últimos coleteos nómadas, sus figuras parecen querer advertirnos de un peligro desconocido y lejano. Quizá lo descubramos algún día.

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Origen de los pólderes …


Curiosfera  —  El pólder es el sistema empleado para ganar terreno al mar.

Aprovechando su experiencia en drenaje y saneamiento de tierras, a partir del siglo XVI, los holandeses emprenden, paciente y siste­máticamente, el rescate de sus tierras del dominio del mar.

El solo nombre de Países Bajos resume clara­mente la topografía de un país en el que una parte importante de las tierras está situada por debajo del nivel del mar.

Por esta razón, los holandeses poseen una antigua tradición de saneamiento de las tie­rras que se remonta al siglo VIII.

Tempra­namente se practica la construcción de diques para contrarrestar la acción del mar que, con el curso de los siglos, traspasa la defensa natu­ral de las dunas de arena de la costa en las zonas de aluviones marinos de Frise, Groningue, Zelanda y Holanda.

Se trata de acciones defensivas para proteger los cultivos de las mareas. Sin duda, en un primer momen­to no se busca aumentar la superficie de las tierras arables.

En un principio, las técnicas de la construcción de diques son simples. Estos se constru­yen de tierra y son reforzados mediante haces de paja o gavillas de juncos.

Luego, a partir del siglo XV, los métodos de construcción se perfeccionan. De tal manera que en 1578, el ingeniero hidráulico Andries Vierlingh redacta el más antiguo tratado sobre diques jamás escrito, el Tractaet van dyckagie.

Más tarde, la construcción sistemática de diques en las zonas costeras amenazadas permite constituir verdaderos complejos de pólderes comunica­dos entre sí, y separados los unos de los otros por antiguos diques de mar.

– La técnica del pólder

En la época de Vierlingh se desarrolla esta moderna técnica del pólderConsiste en secar las tierras inundadas por el mar, así como los lagos y lagunas interiores, después de haber­los cercado por un dique circular (ringdjik).

El agua del pólder es bombeada por un molino de viento o por «corredores» o hileras de moli­nos. Un canal exterior al dique (ringvaart) permite acarrear el agua hacia una cuenca de des­carga por medio de un sistema de pequeños ríos, a veces incluso lagos, que sirven para evacuar el agua.

Esta técnica es utilizada por primera vez en 1542. Entre esa fecha y 1548, varios pequeños pantanos del norte son seca­dos: el Dergmeer, el Kerkmeer, el Kromwater, el Weidgreb y el Reitgreb.

El drenaje de las aguas mediante molinos de viento demuestra ser un método especialmen­te adaptado al clima de la región. Como lo recuerda Femand Braudel, los Países Bajos se sitúan «en el centro de la gran mapa de los vientos permanentes del oeste, del Atlántico al Báltico». El molino de viento, el wiftmolen, se introduce muy tempranamente en el país, formando parte de la historia de la energía eólica.

– Nacimiento del Pólder

La invención, en el siglo XVI, por parte inge­nieros holandeses, del molino de torre, en el que sólo la parte superior de la construcción es giratoria y permite orientar las aspas,(lo que resultaba imposible antes sin trasladar el molino completo), representa una fecha clave en la historia del pólder.

En adelante, gracias al molino de torre, se pueden orientar las aspas del aparato en cualquier dirección para captar los vientos dominantes.

El drenaje en gran escala de los pólderes, que exige el bombeo y extracción permanente de las aguas, se vuelve entonces posible. La recu­peración de las tierras para convertirla en terreno de agricultura puede comenzar.

En 1556, se emprende el secado del Egmondermeer, para continuar con el del Bergermeer y del Tjaalmgermeer,

En la primera mitad del siglo XVII se recuperan mediante este procedi­miento de secado 19.060 hectáreas, frente a las 6.453 recuperadas con la antigua técnica de construcción de diques. El método moderno destrona definitivamente al antiguo.

Dos holandeses dejan su marca en esta nueva etapa de la historia del pólder: el primero es el gran ingeniero y científico Simón Stevin, autor del tratado más antiguo sobre molinos de viento (Van der molens), pero cuyas innova­ciones no son, sin embargo, aplicadas. Conviene no confundir estás mejoras con la de los molinos de agua.

El segundo, el ingeniero Jan Adriaanszoon Leeghwater, logra secar en cuatro años, de 1608 a 1612, el mayor de los lagos interiores del norte de Holanda, el Beemster. Leeghwater lleva a un alto grado de perfec­ción la técnica del corredor de molinos, que consiste en subir el agua escalonadamente mediante diferentes molinos.

Su monumental plan de drenaje del mar de Haarlem, sigue siendo considerado hoy en día como una obra maestra de planificación. Desa­rrolla el cuadriculado sistemático del mar por medio de canales de evacuación y el uso de 160 molinos de viento estratégicamente loca­lizados para bombear el agua.

El proyecto habría podido terminarse si Leeghwater hubiera contado con el financiamiento adecuado. El mar de Haarlem fue secado finalmente en 1852 con bombas a vapor.

Saneamiento de las tierras en la Antigüedad

Desde hace muchos siglos, el hombre ha tenido la necesidad de sanear tierras pantanosas o inundadas por agua.

Por lo tanto, en la Antigüedad se han empleado diversas técnicas con mayor o menor éxito:

Una técnica muy antigua

El arte de sanear y mejorar las tierras ha sido prac­ticado desde hace mucho tiempo, y el pólder es el ejemplo más espec­tacular de esta técnica.

El especialista en hidráulica, el italiano Francesco Milani, hace remontar el nacimiento de los pro­cedimientos de saneamiento y mejora­miento al II milenio, en que se habrían drenado e irrigado 8.000 hectáreas en torno de la ciudad de Seydet, en Egipto.

El imperio del Medio

La China de los Han (206 a.C.-220 d.C.) utiliza también técnicas de drenaje y de fertilización. No queda excluido que los chinos, como los etruscos, hayan conocido la técnica del pólder, y que le hayan sustraído terrenos al mar purgándolos de la sal mediante una combinación de drenajes e irrigaciones de las tierras.

La técnica italiana

El saneamiento de las tierras insalubres consigue un alto grado de perfección en Italia. En este país se plantea en forma aguda el problema de las aguas estancadas resultantes de la crecida de los ríos torrentosos que des­cienden de los Alpes y los Apeninos. Se llevan a cabo intentos de recuperación de la costa cercana a Roma durante el Imperio romano.

A partir del siglo VII

Bajo el impulso de las abadías, los principales pantanos de Lombardia se drenan durante la Edad Media. Sin embargo, sólo se abordan en los siglos XVI y XVII los trabajos principa­les: el control de las crecidas del río Po y del Arno, secado de los pantanos pontinos y drenado de las ciénagas de Ravena y de la desembocadura del Tiber.

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Jerusalén, un lugar con historia…


Mucha Historia(J.Meléndez)/civitatis/tierrasantaisrael.com  —  Desde la revolución neolítica, cuando el ser humano reemplazó su estilo de vida nómada por el sedentario al fundarse los primeros asentamientos humanos permanentes, han aparecido muchas ciudades en todo el mundo, algunas de ellas fundadas recientemente y otras con miles de años de antigüedad.

Las ciudades también guardan simbolismo, pues ya sea estratégicamente o religiosamente, unas urbes pueden ser de mayor importancia que otras. Este es el caso de Jerusalén, una ciudad milenaria muy importante para las tres principales religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo, islam) que ha jugado un destacado papel a lo largo de la historia, siendo codiciada por muchos y estando bajo el control de distintos pueblos durante su existencia.

Jerusalén ha sido 12 veces destruida, 20 veces sitiada y 50 veces capturada. Los ojos de todos los pueblos del mundo se han dirigido alguna vez a la Ciudad Santa, con recelo y admiración a partes iguales. Pero pocas ciudades del mundo son capaces de hacer frente a la apasionante historia que envuelve a Jerusalén, una ciudad nacida hace cinco mil años.

Jerusalén es una de las ciudades más antiguas del mundo. Aunque la fundación de Jerusalén se remonta al año 1004 a.C., los restos hallados en las excavaciones arqueológicas de la zona revelan que el origen de Jerusalén es mucho más antiguo, y que los primeros asentamientos se produjeron en el milenio V a.C.

A pesar de que la mayoría de los objetos cerámicos expuestos en los museos de Jerusalén pertenecieron a tribus hebreas de Canaán, se cree que los primeros habitantes de la ciudad fueron los jebuseos, que bautizaron su nuevo hogar como Jebús.  

De cualquier forma, ambas teorías podría estar asociadas, ya que son parecidas. De hecho, el primer nombre pudo haber perdido su significado original por el hebreo tras la conquista de los israelitas.

La zona de Jerusalén ha sido habitada desde tiempos muy antiguos, pues hay evidencias de asentamientos desde el IV milenio a. C. y pruebas de un asentamiento permanente desde comienzos de la Edad del Bronce (3000–2800 a. C.).

Viajeros en camino a Jerusalén, obra del pintor Charles-Théodore Frère (siglo XIX).

El origen del nombre Jerusalén es incierto, pues se han establecido distintas teorías. Su nombre podría estar relacionado con sus antiguos habitantes, ya que en el libro del Génesis se establece que el antiguo nombre de la ciudad era Salem.

Salem, o Shalim, era un dios de la religión cananea asociado con el crepúsculo. En cartas antiguas se ha encontrado el elemento sumerio uru, que significa ciudad, por lo que Uru-Shalem significaría ciudad de Salem.

Ahora bien, el nombre también está asociado al hebreo Yerushalayim, que en este idioma está formado por las palabras Yeru, que significa casa, y shalem o shalom, que quiere decir paz. Por lo tanto, en base a esta teoría Jerusalén literalmente significa casa de paz.

Respecto a sus fundadores, algunos arqueólogos consideran que fueron pueblos semíticos occidentales, mientras que la tradición judía atribuye su creación a Sem y Eber, quienes fueron ancestros de Abraham. El relato bíblico estipula que Melquisedec era el rey de Salem en tiempos de Abraham.

Según la tradición judía, el rey David de Israel y Judá conquistó Jerusalén en el año 1004 a.C. y la convirtió en capital de su reino unificado. La historia de Jerusalén entró así en una etapa de esplendor que la llevaría siglos más tarde a convertirse en Ciudad Santa para musulmanes, judíos y cristianos.

Luego de la conquista de la ciudad, el sucesor de David, su hijo Salomón, expandió la ciudad y construyó el famoso templo de Jerusalén para contener el Arca de la Alianza y las tablas de piedra que Yahvé otorgó a Moisés.

Los años siguientes fueron para Jerusalén una época de gran crecimiento, pues pasó de ser una ciudad relativamente pequeña a una densamente poblada. Sin embargo, unos siglos después el reino quedó subyugado a la dominación extranjera al haber sido sometido al pago de tributo por los asirios y luego quedar bajo control de los babilonios en 597 a. C., quienes arrasaron la ciudad, su población y destruyeron el templo en el año 587 a. C.

Tras la destrucción del templo durante la invasión babilonia, se comenzó a construir un Segundo Templo en la actual Explanada de las Mezquitas que sería completado durante el reinado de Herodes el Grande.

Posteriormente, el rey persa Ciro II el Grande conquistó el Imperio babilonio en 539 a. C. y los antiguos habitantes judíos pudieron regresar a la ciudad, construyendo así el segundo templo hacia 516 a. C.

Durante los siguientes siglos, Jerusalén estuvo bajo el control de otros reinos. Alejandro Magno conquistó el Imperio persa en 332 a. C. y, tras su muerte, la ciudad quedó bajo control de la dinastía ptolemaica.

En 198 a. C. fue capturada por el Imperio seléucida, que la mantuvo en su dominio hasta la rebelión de los macabeos, seguido de un periodo de relativa independencia y prosperidad hasta la llegada de los romanos.

Destrucción del templo de Jerusalén, una obra de Francesco Hayez del año 1867.

En el año 64 a.C., las tropas romanas de Pompeyo se lanzaron a la conquista de Jerusalén, que quedó anexionada al Imperio como Provincia de Judea. Gobernada por Herodes, Jerusalén extendió sus murallas embelleció sus calles, pero la paz no duró mucho.

Tan solo cien años después se desató la primera guerra judeo-romana, en el año 66 d.C. Las tropas del emperador Tito arrasaron Jerusalén, destruyeron el Segundo Templo y redujeron la ciudad a cenizas. Según el historiador Flavio Josefo, Jerusalén quedó tan destruida que era difícil imaginar que alguna vez hubiera estado habitada.

El único vestigio del venerado Templo de Salomón es el Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado del mundo para los judíos.

Tras varias revueltas fallidas, Jerusalén pasó a formar parte del Imperio Bizantino, y llegó a ser una de sus cuatro sedes más importante. Los bizantinos expulsaron a los judíos e iniciaron la construcción del Santo Sepulcro en el año 326.

A principios del siglo VII, los árabes conquistaron Jerusalén y la religión predominante en la ciudad cambió una vez más. Los musulmanes levantaron una mezquita en la roca donde Mahoma ascendió a los cielos: la Cúpula de la Roca.

Tras cuatro siglos de dominación musulmana en Jerusalén, el Papa Urbano II anunció la Primera Cruzada, dispuesto a instaurar de nuevo el cristianismo en la Ciudad Santa. Jerusalén entró así en una etapa de disputas religiosas que culminó con la destrucción total de la ciudad, una vez más.

Los últimos en gobernar durante un largo periodo de tiempo en Jerusalén fueron los otomanos. El sultán Solimán el Magnífico reconstruyó las murallas de la Ciudad Vieja y selló la Puerta Dorada, por donde, según la tradición judía, entrará el Mesías para liberar Jerusalén.

En 1095, el papa Urbano ll predicó la idea de recuperar la Tierra Santa en el Concilio de Clermont, y en 1099 fue finalmente conquistada por Godofredo de Bouillón, tras lo cual se crearon los estados cruzados del Reino de Jerusalén, los Condados de Edesa, Trípoli y el Principado de Antioquía.

Captura de Jerusalén en 1099, obra de Émile Signol del año 1847.

Las cruzadas se extenderían por casi 200 años, en un periodo en el que, tras nueve cruzadas, la Tierra Santa cambió de control varias veces. Finalmente, la victoria musulmana fue definitiva al derrotar y conquistar a todos los estados cruzados. Jerusalén quedaría bajo control del sultanato mameluco de Egipto.

Con el auge del Imperio otomano, Jerusalén quedó bajo su dominio en 1517. La ciudad siguió siendo un centro religioso muy importante para las tres religiones y la población creció por los próximos siglos.

Tras la derrota otomana en la Primera Guerra Mundial, los británicos establecieron el Mandato británico de Palestina y, con el final de la Segunda Guerra Mundial, la región Palestina se dividió en dos: una parte judía y otra árabe, lo que inmediatamente conduciría a la guerra.

En la Primera Guerra Mundial, los ejércitos británicos asentados en Egipto avanzaron hacia Oriente, vencieron al ejército otomano y entraron en Jerusalén. La Ciudad Santa, enclavada dentro de Palestina, quedó bajo el mandato de los ingleses.

Las tensiones entre británicos, judíos y árabes fueron en aumento, provocando revueltas y peleas constantes que desembocan en una guerra abierta en 1948. La Sinagoga Hurva y otros edificios emblemáticos quedan reducidos a cenizas. En 1950, la ONU declara el Estado de Israel y Jerusalén se convierte en su capital. 

La importancia histórica y religiosa de Jerusalén no conoce fronteras, y lleva siendo su peor enemiga desde tiempos inmemorables. Las últimas disputas por conquistar Jerusalén han tenido lugar hace bien poco. 

La Guerra de los Seis Días de 1967 enfrentó al Estado de Israel con sus vecinos árabes (Egipto, Jordania, Irak y Siria). Israel amplió las fronteras designadas por la ONU y ocupó Jerusalén. Desde entonces, Palestina reclama Jerusalén Este (y, por tanto, la Ciudad Vieja) como su capital. Israel, por su parte, considera Jerusalén como su capital eterna e indivisible, generando así un complicado conflicto.

Hoy en día, Jerusalén es un destino turístico tranquilo, con amplias medidas de seguridad que garantizan una normalidad prácticamente permanente.

– Lugares Sagrados

Iglesia del Santo Sepulcro

(Fachada del Santo Sepulcro en Jerusalen)

Para los peregrinos cristianos, la iglesia del Santo Sepulcro contiene los dos lugares más sagrados en el cristianismo; el sitio donde Jesús fue crucificado, en el sitio conocido como «Gólgota» o «Calvario», y la tumba vacía de Jesús, donde la tradición marca su sepultura y resurrección.

La iglesia fue construida sobre las ruinas de un templo pagano hasta la conversión del emperador Constantino en el año 312 dC, cuando su devota madre Santa Elena encargó la construcción de muchas iglesias en Israel.

La más importante de ellas fue la Iglesia del Santo Sepulcro, el edificio más grande y tal vez uno de los más complejos del mundo.

La iglesia contiene las últimas cinco Estaciones de la Cruz, incluida la estación 14 y final, y está ocupada por seis denominaciones cristianas diferentes; Iglesias católicas romanas, ortodoxas griegas, apostólicas armenias, coptas, siríacas ortodoxas y etíopes.

En el siglo IV d.C., el emperador Constantino envió a su madre, Elena, a Tierra Santa, con el objetivo de encontrar la Vera Cruz de Jesús.

En su búsqueda de las reliquias de Cristo, la mujer encontró evidencias de la ubicación del Monte Calvario o Gólgota, donde tuvo lugar la crucifixión del nazareno.

Demolió el templo romano que coronaba el monte, cavó hasta encontrar varias tumbas judías excavadas en piedra y mandó construir un templo en lo que consideró la tumba de Jesús.

Durante los dos mil años siguientes, este templo cristiano fue ampliado, destruido y restaurado varias veces hasta convertirse en la hermosa basílica que es hoy en día.

En la actualidad, seis comunidades cristianas diferentes custodian el Santo Sepulcro: griegos, armenios, etíopes, sirios, coptos y franciscanos. Aunque la interacción entre ellos es casi nula, la mezcla de vestimentas, rituales y cánticos de cada grupo hace del Santo Sepulcro un lugar muy especial para todos los visitantes, sin importar sus creencias.

La Iglesia de la Resurrección de Jerusalén es de tal magnitud, tanto arquitectónica como emocional, que quienes han llegado desde muy lejos para contemplar este lugar sagrado para los cristianos necesitarán varias horas para completar la visita al Santo Sepulcro.

Para aquellos interesados solo en su atractivo turístico, estos son los tres lugares imprescindibles que ver en la Basílica del Santo Sepulcro.

 

  • La Piedra de la Unción: en la entrada principal de la basílica reposa la famosa piedra donde, según los evangelios, Jesús fue ungido antes de ser sepultado. Cada día, cientos de fieles de todas partes del mundo se amontonan alrededor de la piedra esperando su turno para arrodillarse y besar esta reliquia.

  • Monte Calvario: a la derecha de la Piedra de la Unción, unas escaleras de piedra conducen a una sala elevada, que representa el Monte Gólgota donde Jesús fue crucificado. La gran roca donde todo sucedió está protegida por un cristal y es muy venerada por los cristianos.

  • El Edículola tumba de Jesús. El gran mausoleo de mármol que corona la nave circular de la basílica es el principal atractivo del Santo Sepulcro. Las colas para entrar en esta pequeña capilla pueden llegar a ser infinitas, por lo que os recomendamos llegar a primera hora. En el venerado lecho mortuorio solo caben cuatro o cinco personas.

Curiosidades        

  • Las llaves de la Basílica del Santo Sepulcro están custodiadas por una familia musulmana, que ha asumido esta responsabilidad desde 1192, pasando el encargo de generación en generación.

  • Las eternas disputas entre las diferentes comunidades cristianas del Santo Sepulcro han llevado a auténticas locuras. En una de las ventanas de la fachada de la basílica reposa una antigua escalera de madera que ningún monje ha movido por miedo a represalias de los de enfrente. ¡La escalera lleva ahí desde 1852!

 

  • Todas las noches, varios miembros de cada comunidad cristiana se encierran en la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén y duermen allí, con un doble objetivo: proteger el santuario y salvaguardar sus zonas de la iglesia de las envidias del resto de monjes.

Monte de los Olivos

El Monte de los Olivos es un lugar prominente mencionado en las Escrituras, primero como la ruta de escape del Rey David durante la rebelión de su hijo, más tarde en los profetas, sin embargo es más conocido y referido en el Nuevo Testamento, donde Jesús enseñó a sus discípulos. donde lloró sobre Jerusalén (Mateo 26: 36-39), y donde Jesús ascendió al cielo (actos 1).

El Monte de los Olivos es el hogar de varias iglesias importantes y sitios sagrados; la Capilla de la Ascensión construida en la cima del Monte de los Olivos con impresionantes vistas panorámicas de Jerusalén. La Iglesia Dominus Flevit, que se traduce como «El Señor Lloró».

La Iglesia de todas las Naciones, también conocida como la Basílica de la Agonía, y el jardín contiguo de Getsemaní. La Iglesia Ortodoxa Rusa de María Magdalena. El convento de Pater Noster, construido donde según la tradición Jesús instruyó a sus discípulos, y al pie del Monte de los Olivos se encuentra la Iglesia del Sepulcro de Santa María, también conocida como la Tumba de la Virgen María.

El Monte de los Olivos también alberga el Cementerio Judío, el cementerio más antiguo que se usa continuamente en el mundo.

El Monte de los Olivos siempre ha sido una importante característica del paisaje de Jerusalén. Está separado de la Colina Oriental (El Monte del Templo y la Ciudad de David) por el Valle Cedrón. Desde el tercer milenio a.C. hasta hoy, esta colina de 884 m ha servido como el terreno principal para el cementerio de la ciudad. La cresta de 3.22 km tiene tres picos y cada uno de ellos tiene una torre.

Escenario de los pasos de Jesucristo, campo de batalla durante las guerras árabe-israelíes o cementerio de preferencia para los judíos, el Har Hazeitim en hebreo, Jabal az Zaytunen en árabe o Monte de los Olivos en castellano, es testigo y parte de la historia de la tres veces santa Jerusalén.

Nombrado por los árboles que un día cubrieron sus lomas, que hoy sin embargo pintan un manto ralo, es familiar incluso sin haberlo visitado y una vez que se conoce es imposible de olvidar porque ofrece las mejores vistas de la Ciudad Vieja amurallada.

Una visión coronada al sur por la impresionante imagen de la Explanada de las Mezquitas -Monte del Templo para el judaísmo y Noble Santuario para el islam-, la tranquilidad del desierto de Judea al norte, y el trasiego del barrio palestino de At-Tur, de mayoría musulmana, que ocupa gran parte de su cumbre.

Gruta de Getsemaní

«Aquí, abajo, hay una zona verde. Es el Huerto de Getsemaní, donde Jesús predicó a sus discípulos y fue arrestado», cuenta el guía ante una pareja de extranjeros mientras apunta una curiosidad: «Este nombre viene de las dos palabras hebreas ‘gat-shemen’, que significa ‘prensa de olivo'».

En esta zona arbolada, la Biblia sitúa algunos de los lugares donde Jesús impartió sus enseñanzas, se refugió de la persecución de las autoridades o buscó consuelo durante sus últimas horas antes de ser arrestado, sudando sangre y debatiéndose entre el temor y el deber, como requería su padre, ante el que se rindió: «Hágase su voluntad y no la mía».

«El Monte de los Olivos es muy importante para los cristianos de diferentes nominaciones. Tenemos un legado espiritual en todos los lugares que recuerdan la presencia del Salvador y de María», narra a Efe el fray mexicano Eduardo Sánchez, que sirve en la Basílica de la Agonía -también conocida como de Getsemaní o de las Naciones-, custodia de la roca que aguantó el sufrimiento de Jesús.

El franciscano cuenta cómo se cree que Jesús, cuando salía de la ciudad vieja de Jerusalén para evitar ser apresado, pasaba las noches en la aldea de Betania, en una de las faldas del Monte, o en una gruta «entonces propiedad privada, podía ser de un amigo suyo» en la que se depositaban aceitunas y es una de las tres cuevas místicas veneradas por los judeo-cristianos.

Las iglesias del Padre Nuestro, donde enseñó la oración o del Dominus Flevit, que señala el punto en que advirtió de la caída del templo, la destrucción de Jerusalén y derramó sus lágrimas, o la Tumba de la Virgen María son algunos de los lugares bíblicos que se concentran en este accidente topográfico.

«Los lugares santos del Monte de los Olivos son testigos mudos de algo que pasó, esos lugares hablan (…) Son piedras de la memoria», concluye con pasión Sánchez sobre este emblemático cerro, incluida en la biografía de la ciudad y del mundo. 

Via Dolorosa

Para muchos peregrinos cristianos, la Vía Dolorosa es un punto culminante espiritual al recorrer Jerusalén.

La caminata tradicional sigue la ruta de Jesús después de su condenación mientras carga su cruz para ser ejecutado en el Calvario.

Las visitas guiadas diarias y el turista pueden seguir fácilmente la ruta, sin embargo, si está de visita los viernes, puede unirse a los monjes franciscanos en procesión por la Via Dolorosa.

La ruta está marcada por 14 estaciones de la Cruz, varias basadas en el Evangelio y otras en la tradición peregrina.

La caminata comienza en el Barrio Musulmán, la primera estación cerca de la calle HaPrakhim, hacia el oeste hay otras ocho estaciones hasta llegar a la Iglesia del Santo Sepulcro, donde se encuentran las últimas cinco Estaciones de la Cruz.

De gran interés a lo largo de la ruta es la Iglesia de la Flagelación, un complejo franciscano que incluye un monasterio ubicado en el barrio musulmán, y se encuentra junto a la Iglesia de la Exclamación e Imposición de la Cruz.

El sitio que tradicionalmente marca el lugar donde los soldados romanos azotaron a Jesús después de que fue condenado y sentenciado a muerte por crucifixión (Juan 19: 17-19).

La Vía Dolorosa es una calle sinuosa y angosta del centro de la ciudadela de Jerusalén, donde se supone que caminó Cristo con la cruz, y que parte al este desde la Puerta de los Leones, también llamada Puerta de Santo Esteban (en honor al primer mártir de la Iglesia Católica), situada donde se cree que Pilatos juzgó y sentenció a muerte a Jesús, Torre Antonia, hoy Iglesia de la Flagelación para ir en dirección oeste hacia la Iglesia del Santo Sepulcro edificada en el lugar donde se presume que fue crucificado Jesús.

Históricamente la Vía Dolorosa fue un Decumanus Maximus de la Aelia Capitolina, Jerusalén, construida por el emperador Adriano siguiendo el diseño urbanístico romano en contra de la voluntad del pueblo hebreo. Éste preveía divisiones en cuartos uniformes siguiendo un esquema ortogonal con una pequeña modificación, para solventar el impedimento geográfico del Monte del Templo por el que se tuvo que adoptar un desvío que hace que la Vía Dolorosa no sea perfectamente recta.

Juicio de Pilatos – Estaciones I y II – Comienzan en las inmediaciones del lugar donde se erigía la Torre Antonia en el que hoy encontramos el Complejo de la Iglesia de la Flagelación, al que también pertenecen la Iglesia de la Condena y el Convento de las Hermanas de Siondonde se encontró, durante unas excavaciones, los restos de un pavimento en piedra que coincidía con la descripción hecha por del Apóstol San Juan en relación al proceso de Jesús en el Segundo Evangelio Canónico. Aunque estudios arqueológicos posteriores demuestran que en realidad se trata de un trozo de pavimento que cubría una bóveda bajo la que aún existe una piscina, struthion, realizada posteriormente a la muerte del mesías católico.

Las tres caídas Estaciones – III, VII y IX – Hacen referencia a la memoria popular de los hechos, ya que no existe referencia escrita en ninguno de los textos bíblicos que mencione a dicho evento. La primera caída se hace en la Estación de Penitencia III, situada en la Capilla Católica Polaca del s. XIX, la segunda caída está en la Estación VII en el cruce de la Capilla Francisca del 1875 y la tercera, es la Estación IX, entre dos monasterios el Ortodoxo de Etiopía y el Copto Ortodoxo de San Antonio, debajo de los cuales se encuentra la Capilla de Santa Helenaen.

Los Encuentros Estaciones – IV, V, VI, VIII – Se refiere a los encuentros que según la tradición popular y los Evangelios Sinópticos tuvo Jesús en su camino a hacia el Gólgota. La IV cuando encuentra a su madre ubicada en el Oratorio Armenio Católico del s. XIX, la V cuando Simón de Cirene toma la cruz de Jesús para ayudarlo situada en la Capilla de Simón.

La VI es encuentro con Verónica que secó con un paño el sudor y sangre de Cristo en la Iglesia de Santa Faz y Santa Verónica. El último, Estación VIII encuentro fue el que tuvo con las mujeres piadosas situado en el Monasterio Griego Ortodoxo de Santo Charalampus

El resto de las estaciones tienen lugar dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro. Todos los viernes se escenifica por esta calle una procesión que sigue este itinerario en recuerdo de Jesucristo.

La tumba en el jardín

The Garden Tomb es un sitio descubierto en 1867 y es una ubicación alternativa de la crucifixión, el entierro y la resurrección de Jesús para algunos cristianos. El Jardín contiene una formación rocosa en forma de calavera, tal vez la que se menciona en la Biblia como Gólgota o también conocida como «Calvario».

La Tumba en el Jardín proporciona un ambiente tranquilo y hermoso para la oración y la reflexión. Hay lugares para sentarse y descansar a lo largo del jardín, agua potable y agradables instalaciones turísticas, que incluyen instalaciones para discapacitados con muy buen acceso para sillas de ruedas en todo el terreno. El sitio de Garden Tomb ha ganado gran popularidad especialmente entre los cristianos evangélicos y protestantes.

La Tumba del Jardín se encuentra al norte de la Puerta de Damasco, algo alejada del casco antiguo de Jerusalén. Tal sala, de tiempo de los romanos, se realizó desde un acantilado varios metros más alto. Hoy en día está rodeada de un jardín bastante cuidado, el cual es considerado por muchos visitantes de Jerusalén como lugar de paz y tranquilidad de la inmensa y tan poblada ciudad de Jerusalén.



En el año 1867 se descubrió la Tumba del Jardín y en 1891 se desenterró. El año 1882 fue decisivo para el descubrimiento posterior, cuando el mismo General inglés Charles Gordon fue al lugar y se convenció de que debería de tratar probablemente de la tumba de Jesús. Como pruebas le sirvieron la situación de la puerta de la ciudad y la forma de la colina, en donde reconoció un cráneo. En 1894 se creó para la conservación del lugar la «Sociedad de la Tumba del Jardín», con cuyas donaciones se compró el área alrededor de la sepultura.

Hoy en día se considera en general que no se corresponde la Tumba del Jardín con la de Jesús. Hay ciertos argumentos a favor de la autenticidad de la tumba (sobre todo la situación, símbolos cristianos en su interior).

Monte Zion

El Monte Sion es una colina justo fuera de las murallas de la Ciudad Vieja y donde tuvieron lugar muchos eventos importantes del Evangelio; La Última Cena (Mateo 26: 17-30, Marcos 14: 12-25, Lucas 22: 7-23, Juan 13: 1-17: 26), la venida del Espíritu Santo a los discípulos, conocido como el Pentecostés (Hechos 2: 1-13), dos eventos que se cree tuvieron lugar en el sitio sagrado del Cenáculo.

El Monte Sion también alberga varias iglesias importantes, incluida la Iglesia de San Pedro en Gallicantu, construida sobre la casa del sumo sacerdote Caifás (Mateo 26: 57-75), y la Iglesia de la Dormición, que conmemora el «adormecimiento». «de la Virgen María en el Monte Sión, como sugiere el nombre de la Iglesia.

Al igual que ocurre con el resto de los puntos de interés turístico y cultural de Jerusalén, la Habitación de la Última Cena es un espacio cargado de connotaciones religiosas, sobre todo para los creyentes cristianos que han hecho de este lugar una meta de peregrinación.

Se encuentra en el mítico Monte Sión, justo en el piso superior del mismo edificio que conserva la Tumba del Rey David y al lado de la Abadía de Hagia Sión. 

Según recoge Cirilo de Jerusalén en el 348 d.C, la habitación donde sucedió el Milagro de Pentecostés, que se dio en el mismo lugar donde se celebró la Última Cena, El lavado de pies de los Discípulos, la Reunión de los Discípulos después de la Ascensión de Jesús, Apariciones de Jesús Resucitado y la Elección de San Matías como apóstol, se ubicaba en un «Aposento alto» del Monte Sion.

Es por esto que en el siglo V se levanta una Basílica Bizantina en este lugar, que posteriormente fue quemada y reconstruida en la época de las Cruzadas en el s. XII como parte de la Iglesia de Santa María de Sión, que es la sala que ha llegado hasta nuestros días.

Aunque en los relatos del Evangelio, se dan pocas pistas sobre la ubicación del Cenáculo, al parecer bajo la sala que hoy se venera como tal hay restos de pavimentos romanos y cimientos del s. II, por lo que es posible que éste fuera el lugar donde se edificó la Pequeña Iglesia de Dios, que existió en el 130 d.C  y que a su vez ésta hubiera sido erigida sobre aquella legendaria cámara donde Jesús celebró la Primera Eucaristia.

Barrio cristiano

El Barrio Cristiano dentro de las murallas de la Ciudad Vieja está situado al noroeste del cuadrante y es el epicentro del cristianismo en todo el mundo hogar de hasta 40 sitios sagrados cristianos, incluida la Iglesia del Santo Sepulcro, quizás el sitio más importante de todo el cristianismo.

Dentro del laberinto de callejones encontrarás la Vía Dolorosa, el camino por el cual Jesús caminó desde su arresto hasta su Crucifixión, marcada por las 14 Estaciones de la Cruz. The Christian Quarter también alberga cientos de tiendas de souvenirs para turistas y un lugar popular para comprar rosarios, agua bendita, artículos religiosos y otros recuerdos de Tierra Santa.

Además de los dos sitios sagrados principales ya mencionados, el barrio alberga también la Iglesia Protestante de Cristo, con un museo único y un café popular. Digno de ver son los frescos de la reina Sheba que visitan Jerusalén en el monasterio etíope, situado en una esquina de la iglesia del patio del Santo Sepulcro.

Visite la Iglesia Luterana del Redentor a lo largo de Muristan Road, donde puede subir al campanario para obtener la mejor vista de la Ciudad Vieja. Y vale la pena visitar es la iglesia más antigua de Jerusalén, la Iglesia de San Juan el Bautista a la salida de Christian Quarter Street.

Iglesia de San Juan el Bautista

Originalmente construida en el siglo V, la Iglesia de San Juan Bautista tiene una historia interesante que incluye ser la sede de los Caballeros Hospitalarios, donde los cruzados heridos fueron atendidos durante el asedio de Jerusalén en 1099. algunos de los caballeros agradecidos después de su recuperación, permanecieron en Jerusalén y se dedicaron a la defensa militar de Jerusalén y daban la bienvenida a los peregrinos de Tierra Santa.

La iglesia griega que no debe confundirse con la iglesia franciscana en el Monte de los Olivos se puede reconocer fácilmente debido a su cúpula de plata. Aunque no es visitado regularmente por los peregrinos, vale la pena el esfuerzo ir a ver la igelsia, ya que es la iglesia más antigua de Jerusalén y el original «Hospital de San Juan», por el cual los Caballeros Hospitalarios fueron nombrados.

Iglesia de todas las naciones

 

También conocida como La Basílica de la Agonía, se encuentra en lo alto del Monte de los Olivos, esta iglesia católica consagra una sección de roca donde se dice que Jesús oró antes de su arresto (Marcos 14: 32-42).

Doce naciones diferentes contribuyeron a la construcción de la iglesia, de ahí el nombre de «Iglesia de todas las naciones», y se las reconoce en decoraciones de techo de vidrio y mosaicos. 

 Capilla de la Ascensión

El sitio de la Capilla de la Ascensión es donde se celebra el lugar donde Jesús ascendió al cielo 40 días después de su resurrección. Una losa de piedra dentro de la pequeña capilla octogonal puede contener una de las huellas de Jesús.

El sitio original fue el hogar de una gran iglesia cristiana y un monasterio construido por Santa Elena que duró hasta 1187, abandonado por los cristianos que se mudaban a Acre por el resultado de que el sultán Saladin conquistaba el área.

Debido a que los musulmanes también reconocen la Ascensión de Jesús, la iglesia se convirtió en una mezquita, sin embargo, la mayoría de los peregrinos del sitio eran cristianos, y debido a esto la pequeña capilla cristiana permaneció en el área.

Iglesia de la Abadía de la Dormición


También Dormition Abbey, es el sitio tradicional donde murió la Virgen María, o «se durmió», como el nombre de la iglesia sugiere el significado «Sueño eterno».

Situado en un lugar prominente en el Monte Sión, fuera de las murallas de la Ciudad Vieja, y es una estructura tipo fortaleza, con techo cónico y torres.

Muy cerca se encuentra el campanario de Hagia Maria Sion Abbey, un monasterio benedictino. El complejo tiene solo cien años, sin embargo, fue construido sobre ruinas, y se sabe que está en el área general frecuentada por los discípulos y Jesús durante sus últimos días en Jerusalén. Cerca de allí también encontrarás la Sala de la Última Cena y la Tumba del Rey David.

El muro de las Lamentaciones

El Muro de las Lamentaciones es un lugar sagrado, pues son los restos del primer Templo de Jerusalén, que fue construido entre los años 970 y 930 antes de Cristo. También es conocido por su nombre en hebreo, Kotel, que significa Muro. 

Este monumento sagrado es parte de la pared occidental de contención que resistió a la destrucción del Segundo Templo (516 a.C.-70 d.C. El muro de jerusalem es sagrado para los judíos debido a que es el último trozo del muro que rodeaba el Templo por el sur y por el este.

Además, el Muro es el lugar más cercano al sancta sanctorum o lugar santísimo (1Reyes 8:6-8). De las tres secciones del muro, el del este, del sur y del oeste, el del oeste es el lugar tradicional de oración (de ahí su nombre en hebreo, Hakótel Hama’araví, «el Muro Occidental»).

Terminado por Herodes el Grande, este templo fue un lugar sagrado para el judaísmo hace dos mil años, y sus vestigios continúan siéndolo hoy en día.

El monte del Templo es también llamado Monte Moriá. Es el lugar donde Abraham intento sacrificar a su hijo Ytzjak, y donde Yaacov soñó con la escalera que subía al cielo.

En el año 70 d.C. las tropas romanas de Tito entraron en Jerusalén, destruyeron el templo y redujeron la cuidad a escombros. Fue un momento que marcó un antes y un después en la historia de Jerusalén. Aunque la idea de Tito era dejar en pie el muro occidental para recordar la victoria de Roma sobre Judea, con el objetivo de que el pueblo judío tuviese presente lo que ocurriría si volvían a sublevarse contra Roma.

Sin embargo, los judíos lo atribuyeron a la promesa de Dios de proteger una parte del templo que simbolizara su alianza con el pueblo.

Los sabios habían profetizado que después de la destrucción del Templo la presencia divina nunca dejaría el Muro de los Lamentos (Occidental). Está repleto de santidad eterna. Por esta razón nunca será destruido.

El muro simboliza al pueblo judío, que sufrió a lo largo de los siglos para ser destruido, y, así como el Muro, sobrevivió y se mantuvo a pesar de sus enemigos, y continua fuerte. Cuando Dios hizo su alianza con Abraham, dijo que esta seria eterna, asegurando la existencia eterna del pueblo judío.

Otra de las denominaciones más significativas que recibe es la de Muro de los Pobres, ya que la creencia popular dice que lo construyeron los más desamparados con gran esfuerzo. Cuando el Templo estaba siendo construido, el trabajo fue dividido entre varios sectores de la población.

La construcción del Muro de los Lamentos (Occidental) quedo a cargo de los más pobres, y ellos trabajaron mucho para construirlo, pues no podían contratar trabajadores para construir por ellos. Cuando el enemigo destruyó el Templo, los ángeles descendieron del cielo y protegieron al Muro construido por los más pobres, que nunca debería ser destruido.

Actualmente, se sabe que el Muro de los lamentos se extiende por 488 metros de largo. De estos, tan solo un 12% (60 metros) son visibles, ya que gran parte de su extensión está enterrada bajo el barrio musulmán de la ciudad. Es por eso que además de visitar la parte del muro «exterior», también existe la opción de adentrarse en la Jerusalén subterránea, que ofrece otra óptica.

Unos túneles que se extienden bajo tierra y permiten conocer más detalles sobre la historia y la arqueología que rodeaban la zona del Templo. En estos túneles del Muro de Jerusalén se cree que hay una de las piedras más grandes que hasta el día de hoy se han utilizado en el sector de la construcción. Se trata de prácticamente una pieza que pesa 500 toneladas y mide más de 12 metros de largo y 3,4 de alto.

Este muro sagrado congrega varios puntos interesantes en materia arquitectónica, como es el caso del Arco de Wilson. Antes formaba parte de un gran puente que unía ambas laderas de la explanada donde estaba ubicado el Templo; hoy, es la única construcción visible y bien conservada de lo que fue la edificación más sagrada de los judíos.

En la zona se desarrollan trabajos arqueológicos para encontrar nuevas evidencias de la vida milenaria Jerusalén.

En la visita al Muro de las Lamentaciones, es tradición introducir un pequeño papel entre sus piedras con una oración, plegaria o deseo. Una vez allí, son considerados objetos sagrados y según el reglamento religioso, no pueden ser destruidos. Es por eso que dos veces al año se realiza una limpieza oficial de papeles, que posteriormente se entierran en el monte de los Olivos de Jerusalén.

El muro siempre se limpia antes de Rosh Hashaná (Año Nuevo Judío) y Pésaj, día que conmemora la liberación del pueblo hebreo como esclavos de Egipto; dos festividades importantes en el judaísmo.

Llama la atención la gran valla que separa las dos zonas de oración del muro, una dedicada a las mujeres y otras a los hombres. El rezo de los hombres suele ser mucho más llamativo, cantan los salmos en voz alta, hacen corrillos y mueven la cabeza frenéticamente frente al muro. Todos cubiertos con la tradicional Kipá. Desde el año 2013, las mujeres tienen permitido rezar en voz alta y utilizar los mismos símbolos religiosos que los hombres.

En las dos zonas del Muro de las Lamentaciones hay estanterías con ejemplares de la Torá para todos aquellos que quieran rezar y numerosas sillas de plástico para sentarse frente al muro.

Durante tres veces al día, por miles de años, los rezos judíos siempre se hicieron en dirección al Muro de Jerusalén.

La tradición mística dice que todos nuestros rezos van para el lugar del Templo, y de allá, ascienden para el cielo. El Talmud dice que, si alguien está rezando fuera de la Tierra de Israel, su corazón debe estar dirigido para Jerusalén. Como dice la Biblia:

«Y ellos rezaran para Ti a través de la tierra que Tu les diste, a través de la tierra que Tu diste a sus antepasados, la ciudad que Tu escogiste, en la casa que construí en Su nombre.» (Reyes I 8:48).

La luz Sagrada

La Luz Sagrada o Fuego Sagrado es un supuesto milagro que ocurre cada año en la iglesia de Santo Sepulcro, Jerusalén en el Sábado Santo, un día antes de la Pascua ortodoxa. Se considera el mayor milagro anual. Este milagro está bien documentado desde el año 1106, las menciones anteriores son escasas.

La ceremonia se retransmite por televisión a casi todos los países ortodoxos o con población ortodoxa importante. La Luz Sagrada es llevada en vuelos especiales hacia países como Rusia, Bielorrusia, Grecia, Chipre, Serbia, Montenegro, Georgia, Bulgaria, Rumanía, Moldavia, Ucrania, Siria, Líbano, Jordania y Armenia, siendo allí recibida con honores de grandes personalidades políticas y religiosas.

El Sábado Santo, al mediodía, el Patriarca griego junto con su clero, seguido por el Patriarca armenio con su clero y por el Obispo copto, desfilan en una procesión solemne, cantando himnos, tres veces alrededor del Santo Sepulcro. Una vez acabada la procesión, el Patriarca de Jerusalén u otro Arzobispo lee una oración especial, se quita la túnica y entra solo en el Santo Sepulcro.

Los prelados armenios y coptos se quedan en la pre-cámara donde se dice que se apareció el ángel a María Magdalena después de la Resurrección de Jesús. Después de que el Patriarca entre en el Santo Sepulcro, los allí presentes cantan Piero Diaz [en griego] hasta que la Luz Sagrada baja y enciende las 33 velas atadas juntas por el Patriarca mientras estaba solo en el Santo Sepulcro de Jesús.

Una vez las velas están encendidas, el Patriarca sale del Santo Sepulcro y comparte la luz con otras 33 velas o 12 velas rezando.

Los peregrinos relatan que el Fuego Sagrado no les quema ni el cabello ni la piel ni la ropa en los primeros momentos después de encenderse, como si estuviesen protegidos por su esperanza.

Las autoridades israelitas examinan al Patriarca antes de entrar en el Santo Sepulcro, para que no se lleve consigo nada que pueda encender un fuego. Históricamente, los soldados turcos realizaban este examen. Este examen era duro, ya que los turcos no creían en este milagro y deseaban que las velas no se encendieran, para que la gente perdiera su fe.

Después de no haberse encontrado ningún utensilio que permitiera hacer fuego encima del Patriarca, pero él salió del Santo Sepulcro con las velas encendidas y al instante el soldado turco cayó arrodillado convirtiéndose al cristianismo.

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Los 18 mejores destinos del mundo para visitar en Navidad…


Cualquier lugar puede poner unas cuantas luces y llamarlo celebración navideña, pero los viajeros a los que realmente les gusta la Navidad quieren más

Infobae  —  Son dos cosas diferentes: visitar un lugar y visitarlo en Navidad. La época más mágica del año tiene la costumbre de transformar destinos de todo el mundo de forma espectacular: las ciudades se engalanan con deslumbrantes decoraciones, las calles se llenan de tradiciones locales y las plazas son tomadas por mercadillos festivos que reparten regalos y golosinas de temporada.

Dicho esto, algunos destinos son ideales para visitar en Navidad precisamente por la razón contraria: porque puede que quien lo haga ni siquiera se dé cuenta de que es Navidad. ¿Quién no ha querido alguna vez olvidarse de las fiestas, ir a un lugar donde no existe la Navidad y volver a casa cuando se acabe la locura?

Por eso, a la hora de considerar los mejores destinos para visitar en Navidad, la revista Time Out no solo incluyó lugares con tradiciones extravagantes o un ambiente festivo imperdible, sino también algunos destinos en los que es posible pasar por alto las fiestas por completo. Tanto si lo que se busca es disfrutar como escapar del ambiente navideño, estos son los 18 mejores destinos para visitar.

Muchos lugares tienen planes para volver a una temporada más animada después de dos años de festividades reducidas o canceladas a causa de la pandemia de COVID-19

1. Nueva York, EEUU

Bueno para: adictos a las compras

Desde el romanticismo de ensueño del patinaje sobre hielo en el Rockefeller hasta los deslumbrantes espectáculos festivos de Broadway, hay muchas razones por las que la Gran Manzana tiene tanta fama en Navidad. Nueva York es una opción festiva clásica y, con su selección de grandes almacenes, mercados y bazares, no hay ningún otro lugar como ella para ir de compras.

2. Laponia, Finlandia

Bueno para: fanáticos de Papá Noel

Hay pocos destinos tan legendariamente navideños como Rovaniemi, que, como capital de Laponia, es también la ciudad natal oficial de Papá Noel. Pero en Rovaniemi no todo es Papá Noel. “Una vez que hayan terminado de explorar el pueblo de Papá Noel y de dar paseos en reno por la ciudad, no dejen de sudar la gota gorda en una sauna festiva, una tradición navideña finlandesa”, reza la guía.

Desde Estados Unidos hasta Francia, estos 18 destinos de todo el mundo ofrecen tradicionalmente el mejor ambiente festivo para unas vacaciones navideñas

3. Nueva Orleans, EEUU

Bueno para: una Navidad poco convencional

Nueva Orleans está repleta de tradiciones navideñas alternativas, desde sus hogueras a orillas del Mississippi y sus encantadores tranvías redecorados hasta sus animados conciertos de villancicos y la decoración glamurosa de los vestíbulos de los hoteles. Con temperaturas diurnas que rondan los 17 ºC, en esta época del año hace un poco más de calor que en el resto de Estados Unidos.

4. Londres, Reino Unido

Lo mejor para: románticos tradicionales

La alegría navideña invade Londres a principios de noviembre y no cesa. A finales de diciembre, las vibraciones navideñas alcanzan su punto álgido: la capital británica, ya de por sí muy romántica, se encuentra flanqueada por abetos, centelleante de luces navideñas y sonorizada por melodías festivas. Es tan mágico como suena.

Reikiavik, en la costa de Islandia, es la capital del país y su ciudad más grande

5. Reikiavik, Islandia

Lo mejor para: ¡los chicos!

Hablamos de los “Yule Lads”, 13 jóvenes folclóricos que tradicionalmente dejan regalos en las botas a los niños bien educados de Islandia. Además, la Navidad es una época encantadora para visitar Reikiavik, ya que la ciudad ofrece mercados y patinaje sobre hielo, así como, gracias a sus largas noches, grandes oportunidades para ver la aurora boreal.

6. Núremberg, Alemania

Buena para: fanáticos del Weihnachtsmarkt

Los Weihnachtsmarkts (mercados navideños tradicionales) de Alemania son famosos en todo el mundo, y el de Núremberg es uno de los más antiguos, grandes y mejores del país. Notas de pan de jengibre y vino caliente recorren una miniciudad de puestos de madera repletos de bastones de caramelo, deliciosos lebkuchen y adornos hechos a mano.

7. Sídney, Australia

Lo mejor para: cena navideña a la parrilla

Sídney tiene todas las luces festivas, árboles e incluso patinaje sobre hielo de una típica ciudad navideña, pero con una temperatura media de 25 grados.

El mercado de Navidad de Núremberg comienza a finales de noviembre y continúa todo diciembre

8. Tokio, Japón

Lo mejor para: desconectar culturalmente

Sin días festivos y con todo abierto como de costumbre, Japón no celebra la Navidad, pero ése es también su encanto. El país está desconectado de la manía navideña del resto del mundo, pero aún así tiene toneladas de cosas festivas que ver y hacer, desde las preciosas iluminaciones invernales de Tokio hasta la tradición japonesa anual de comer pollo frito el día de Navidad.

9. Caracas, Venezuela

Lo mejor para: patinadores religiosos

Del 16 al 24 de diciembre, antes de las 8 de la mañana, las calles de la capital venezolana se cierran para que los fieles puedan ir a misa en patines. También es habitual que los patinadores se disfracen de Papá Noel.

10. Marrakech, Marruecos

Lo mejor para: escapadas festivas

En Marrakech no se celebra la Navidad, por lo que es el lugar perfecto para escapar del ambiente festivo convencional. La ciudad marroquí tampoco es tan calurosa en diciembre como en verano (alcanza máximas de 20ºC sin descender demasiado por la noche), por lo que explorar su medina, zocos, mezquitas y riads es aún más agradable.

Desde mediados de noviembre hasta Navidad, las hermosas plazas de Viena se convierten en encantadores mercadillos navideños

11. Viena, Austria

Lo mejor para: una inmersión festiva total

Ya sea viendo a los Krampuses (la leyenda del aterrador demonio anti Navidad) deambular por las calles, comiendo manzanas de caramelo en uno de los muchos mercados navideños de la ciudad o simplemente empapándose de la preciosa decoración de las calles, es todo un desafío no dejarse llevar por el ambiente navideño de Viena.

12. Groenlandia

Lo mejor para: aventureros

El periodo festivo en Groenlandia es más conocido por su comida: en concreto, el mattak (básicamente una tira de piel de ballena) y el kiviak (una especie de ave marina fermentada). Ambos son un manjar para los nativos, pero para el resto de nosotros resultan un poco más difíciles de digerir.

Desde el 26 de noviembre hasta el 6 de enero de 2023, Praga despliega todo su color y sus aromas en la Plaza de la Ciudad Vieja

13. Phuket, Tailandia

Lo mejor para: amantes de la fiesta

La isla está repleta de conciertos de villancicos y cenas festivas. Sin embargo, también es un lugar ideal para alejarse de todas las festividades habituales. Tailandia, un país mayoritariamente budista, no celebra la Navidad, por lo que quien lo visite podrá relajarse en un chiringuito o salir de fiesta como si fuera un día cualquiera del año.

14. Praga, República Checa

Lo mejor para: estetas

Con sus impresionantes iglesias góticas y sus serpenteantes calles barrocas, Praga es una de las ciudades más deslumbrantes de Europa en cualquier época del año. Pero, ¿en Navidad? La capital checa es aún más bonita. Las principales atracciones son los mercados, que invaden el Castillo de Praga y la Plaza de Wenceslao con especialidades locales como medovina (vino de miel), rybí polévka (sopa tradicional de pescado) y perníčky (pan de especias picante).

La Navidad en los trópicos de Singapur es un festival secular (en su mayoría), celebrado con un punto culminante de compras, entretenimiento, luces navideñas y Santa apareciendo en pieles a pesar del clima húmedo y abrasador de Singapur

15. Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Ideal para: amantes del sol

La belleza del hemisferio sur en diciembre es que el clima es precisamente el opuesto al frío del norte. Con sus largos días de sol ininterrumpido y temperaturas que rondan los 30 grados, Ciudad del Cabo ofrece un ambiente navideño totalmente distinto.

16. Singapur

Lo mejor para: fanáticos de los juegos de luces

Con la celebración de Nochebuena en Orchard Road, la principal arteria de la ciudad, con cuenta atrás y fuegos artificiales, la Navidad en Singapur tiene un aire único a Nochevieja. Sin embargo, lo más legendario son los espectáculos de luces de la ciudad. Desde el País de las Maravillas Navideñas de los Jardines de la Bahía hasta los espectáculos de luces de Vivocity, Singapur sabe cómo montar un espectáculo eléctrico fascinante.

En 2022 todos los mercados navideños de Colmar abren desde el 24 de noviembre hasta el 29 de diciembre

17. Ciudad de Guatemala, Guatemala

Lo mejor para: desterrar demonios

Quemar cosas tiene algo de purificador, y los guatemaltecos lo saben tan bien que lo han convertido en una tradición. El 7 de diciembre de cada año se celebra en Guatemala el “Día del Diablo”, que da comienzo al periodo navideño quemando una efigie del demonio. Este acto simboliza la purificación de los malos espíritus.

18. Colmar, Francia

Lo mejor para: soñadores navideños

Incluso en pleno verano, Colmar, ciudad del siglo XIII situada en la región oriental francesa de Alsacia, parece hecha de pan de especias. Sumado a una pizca de nieve, luces navideñas de buen gusto y un mercado festivo lleno de carácter, es uno de los destinos navideños más pintorescos del mundo.

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