“El grupo de WhatsApp estaba en silencio, todos estaban muertos” …

BBC News Mundo(S.Hegarty) — Eran las 4:00 de la madrugada y Ahmed despertó de golpe.
Normalmente, era una persona de sueño profundo, pero sentía que algo andaba mal.
Él había estado revisando religiosamente el grupo de WhatsApp de su familia desde el inicio de la guerra.
Era difícil comunicarse con su padre y hermanos desde Londres, donde vive, ya que Israel cortó la electricidad en la Franja de Gaza. Pero dos días antes, había recibido un mensaje de su hermana Wallah.
Su casa había quedado afectada por una bomba. Ella escribió en el chat grupal: «Las ventanas y puertas de la casa estaban todas rotas, pero lo importante es que Dios nos salvó. Estamos todos bien».
Ahmed respondió: «La casa se puede arreglar, lo importante es que estás a salvo».
Wallah y sus cuatro hijos se mudaron a la casa de su padre en Deir al-Balah, en medio de la Franja de Gaza.
Esa madrugada, cuando Ahmed se despertó, el grupo familiar estaba en silencio. Él veía mensajes enviados por varias personas, pero que luego habían eliminado.
Llamó a un amigo en Gaza para averiguar qué estaba pasando y fue entonces cuando se enteró de que su familia estaba muerta.

– Vivir en un infierno
Desde el inicio de la guerra, Ahmed y sus compañeros de Gaza han estado viviendo en una especie de infierno remoto desde su departamento en Londres.
Sus teléfonos reciben de noticias de destrucción y muerte. Todos los días les informan que un vecino, un amigo o alguien con quien fueron a la escuela ha muerto. Pero Ahmed nunca creyó que la guerra llegaría directamente a su familia.
Su hogar se encuentra en el centro de Deir al-Balah, en una zona que nunca había sido objetivo antes. «Pensé que era un momento aterrador para ellos, pero que estarían bien», dice. «Eso es lo que pensé».
En total, 21 personas murieron cuando la vivienda familiar fue arrasada por un ataque aéreo: su padre, tres de sus hermanas, dos hermanos y 15 de sus hijos.

La lista de los fallecidos es tan larga que Ahmed titubea mientras intenta recordar los nombres y edades de cada persona de su familia que perdió la vida.
De entre los niños, su sobrino de 13 años, Eslam, era el mayor y a quien Ahmed conocía mejor. Él era un adolescente que vivía en casa cuando nació Eslam. Su mamá cuidaba de Eslam mientras su hermana estaba en el trabajo, por lo que Ahmed a menudo ayudaba a alimentar y cambiar a Eslam cuando era un bebé.
A medida que Eslam crecía, decía que quería ser como su tío. Ahmed dice que era el mejor de su clase y estaba estudiando inglés con mucho ahínco para poder llegar también al Reino Unido.
Eslam murió junto a sus pequeñas hermanas: Dima, de 10 años; Tala, de nueve; Nour, de cinco; y Nasma, de dos, además de sus primos Raghad, de 13 años; Bakr, de 11 años, las niñas Eslam y Sarah, ambas de nueve años; Mohamed y Basema, de ocho años, y Abdullah y Tamim, de seis años.

– El último viaje
La última vez que Ahmed vio a los niños fue en una videollamada. Él había recibido una bonificación en el trabajo y, siguiendo una tradición familiar, les prometió un regalo a sus sobrinos y sobrinas.
«Todos dijeron que querían ir a la playa, alquilar una cabaña, comer y bailar juntos y disfrutar», dice. Así que alquiló una cabaña y les compró la cena y bocadillos.
Los niños lo llamaron desde la playa ese día, peleando por el teléfono para hablar. Ahora, 15 de ellos están muertos.
De los nueve hermanos de Ahmed, solo quedan él y dos hermanas.
En los días posteriores al ataque, Ahmed publicó en línea una foto de cada uno de los niños, incluyendo a Omar, de tres años. Luego recibió una llamada de su hermana sobreviviente para decirle que Omar estaba vivo. «Ese fue el momento más feliz de mi vida», dice.
Omar estaba en la cama con su mamá y papá, Shimaa y Muhammed, cuando cayó la bomba. Muhammed murió, pero Shimaa y Omar milagrosamente sobrevivieron.
La otra persona rescatada con vida fue Malak, una sobrina de 11 años de Ahmed. Ella tenía quemaduras de tercer grado en el 50 por ciento de su cuerpo.

Cuando conocí a Ahmed, me mostró una foto de Malak en el hospital; su cuerpo estaba completamente cubierto de vendajes. Al principio, la confundí con un niño porque tenía el cabello corto. Ahmed me dijo que antes lo tenía largo, pero que debió haberse quemado en el incendio.
El padre de Malak está vivo porque no estaba en casa cuando fue alcanzada por el ataque. Sin embargo, su esposa y otros dos hijos murieron. Cuando Ahmed le envió un mensaje para preguntar cómo estaba, él respondió: «Un cuerpo, sin alma».
En ese momento, la señal telefónica desde Gaza se cortó por completo a medida que Israel intensificaba su ataque y Ahmed no pudo ponerse en contacto con nadie. Cuando la señal se restableció dos días después, se enteró de que Malak había fallecido.
Como los suministros médicos agotados, Malak tuvo que ser sacada de la unidad de cuidados intensivos cuando llegó un caso más urgente. Estaba sufriendo mucho.
«Morí cien veces cada día», le dijo el padre a Malak a Ahmed, mientras veía irse a la mayor y última de sus tres hijos.

Justo antes del corte de internet y comunicaciones, Ahmed también se enteró de que la casa de su tío había sido atacada. Todavía no está seguro de quién murió allí.
– Pérdidas familiares
Hablamos con tres personas que han sufrido, cada uno, la muerte de más de 20 familiares en Gaza. Uno de ellos, Darwish Al-Manaama, ha perdido a 44 miembros de su familia. Están enfrentando el duelo a una escala incomprensible.
Yara Sharif, una arquitecta y académica en Londres, me envió fotos de la vivienda familiar de su tía que fue destruida en un ataque israelí una semana después de que comenzara la guerra.
«Era una casa muy hermosa», dice Yara, «una mansión hermosa con un gran patio en el medio».
Era una casa familiar en la que los hijos construían apartamentos para sus propias familias encima de la vivienda de sus padres, una tradición que significa que múltiples generaciones están siendo aniquiladas de un solo golpe.

En este ataque murieron 20 personas, la tía y el tío de Yara, sus dos primos y sus 10 hijos, así como seis miembros de la familia extendida.
Algunos de sus cuerpos fueron recuperados de entre los escombros y aparecieron como números en la lista de fallecidos publicada por el Ministerio de Salud dirigido por Hamás.
Yara nos envió una captura de pantalla de la lista con una marca roja junto a cada nombre. En el lado derecho de la lista, sus edades eran las siguientes: Sama tenía 16 años; Omar y Fahmy -eran mellizos- de 14 años; Abdul tenía 13; Fátima, 10; Obaida, siete; los primos Aleman y Fatima tenían ambos cinco años, Youssef tenía cuatro años, y Sarah y Anas tenían tres años.
A Yara le quedan dos primas. Ellas pidieron no ser nombradas, preocupadas por un rumor no confirmado de que quienes hablan con los medios son ahora blanco de ataques.
Estas hermanas están en diferentes partes de Gaza y no pueden reunirse para llevar a cabo un funeral o elaborar su duelo. Además, como le escribió el primo de Yara: «Los cuerpos de Muhammed, el de mamá, y los dos niños, todavía están bajo los escombros».

– En medio de las ruinas
En Gaza no hay suficiente combustible para hacer funcionar las máquinas excavadoras y las que están trabajando dan prioridad al rescate de personas con vida.
El viernes, mientras estaba con Ahmed viendo las noticias, la lista de fallecidos pasaba en la parte baja de la pantalla. Le pregunté si su familia estaba en ella. «Solo 12 de ellos», respondió. Los otros nueve aún no han sido recuperados.
La semana pasada, su hermana mayor, que estaba en su propia casa durante el bombardeo, fue a visitar las ruinas. Le dijo a Ahmed que no se quedó mucho tiempo porque no soportaba el olor de los cuerpos en descomposición.
Ahmed no ha hablado con ninguna de sus hermanas desde el viernes. Sus teléfonos no funcionan y él no sabe qué les ha sucedido.
Él no encuentra las palabras en inglés para describir lo que ha estado sintiendo desde el bombardeo, como si su corazón ya no estuviera en su pecho. Llorar es inútil, dice, porque no cambia nada.
Y está inquieto: «Siento que no puedo quedarme quieto. No puedo estar tranquilo. No puedo dormir por la noche. No hay nada que pueda hacer para detener este sentimiento».

Entre los fallecidos se encuentra el hermano menor de Ahmed, Mahmoud.
Él solía trabajar en la misma ONG que Ahmed, We Are Not Numbers, que entrena a jóvenes palestinos para que cuenten sus historias al mundo.
Mahmoud acababa de recibir una beca para realizar una maestría en Australia.
Una semana después del inicio de la guerra, le dijo a Ahmed que ya no quería ir porque estaba muy enojado por la reacción del Occidente ante el bombardeo en Gaza.
Publicó en Twitter: «Mi corazón ya no puede soportarlo. Nos están masacrando».
Una semana después murió en la casa de su padre.
Hablando de su padre, Ahmed dice que fue el hombre más amable que jamás haya conocido. Trabajó duro como taxista y en la construcción para establecer un hogar y educar a su familia.
Escuchaba obsesivamente las noticias y creía que la única solución a este conflicto era una solución de un solo estado, con judíos y palestinos viviendo juntos en paz.
Pero cuando Ahmed piensa en su único sobrino superviviente, se pregunta: ¿Qué creerá Omar después de esta guerra que se ha llevado a tanta gente que ama?
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Chile: descubren nuevo patógeno transmitido por ácaros …

DW — Artrópodos es el término colectivo que engloba a insectos y arácnidos.
Y aunque enfermedades causadas por mosquitos, como la malaria, el dengue, la fiebre amarilla y el Zika en zonas (sub)tropicales como América Latina, o por garrapatas en Europa y EE.UU., son temidas y, por tanto, están bien estudiadas, hay pocos conocimientos sobre la transmisión de enfermedades infecciosas por pulgas, piojos, chinches o ácaros, aunque todos ellos viven cerca de los humanos, se encuentran en las camas y afectan especialmente a las personas más pobres y con un bajo nivel de vida.
En América Latina casi no hay investigaciones sobre este tema y, sin embargo, los artrópodos son los animales más peligrosos del mundo y los que más personas matan. Según el el doctor Thomas Weitzel, lo que antes sólo se sabía de Asia, en América Latina era completamente desconocido: que los ácaros pueden transmitir graves enfermedades infecciosas a los seres humanos. Por lo tanto, los hallazgos de Chile son aún más notables.
«Lo que hemos descubierto ahora es que la fiebre rickettsial, el ‘tifus de los matorrales’, también existe en Chile. Sabemos que existe en la isla de Chiloé, pero también en el continente.
Hasta ahora hemos diagnosticado 150 casos. Y la distancia entre los casos que hemos encontrado hasta ahora es de 2.000 kilómetros, por así decirlo; empieza en el sur, en Tierra del Fuego, y llega hasta la región del Biobío», informa el doctor Thomas Weitzel, en entrevista con DW.
Especialista en medicina interna, microbiología, medicina tropical e infectología, procede de la Charité, el hospital más prestigioso de Berlín, y actualmente vive y trabaja en Chile.
– Enfermedad infecciosa peligrosa
Sospecha que zonas mucho más extensas de América Latina están afectadas por los ácaros y la rickettsiosis de lo que se sabía hasta ahora, porque las bacterias descubiertas, las rickettsias, no existen solo en una zona, sino que están dispersas por una extensa área con diferentes zonas climáticas. En Tierra del Fuego hace mucho frío y el norte de Chile es templado.
Si hay ácaros en ecosistemas tan diferentes, podemos suponer que también están presentes en otros países de América Latina.
La rickettsiosis es una enfermedad infecciosa muy peligrosa. Los patógenos se multiplican en las células de las paredes de los vasos y desencadenan una vasculitis, una inflamación de los vasos, que afecta a todo el organismo.
El paciente tiene fiebre alta y a menudo también una erupción cutánea típica, el exantema, de ahí el nombre de fiebre manchada. En las formas graves, el 30 por ciento de los casos son mortales. Esta enfermedad se conoce en EE.UU. como fiebre maculosa de las Montañas Rocosas o en Brasil como fiebre maculosa brasileña.
Allí, sin embargo, la enfermedad es transmitida por garrapatas y no por ácaros.
La doxiciclina ayuda

Por peligrosa que sea esta enfermedad, es fácil de tratar con un antibiótico común, por eso es tan importante reconocerla correctamente.
«La doxiciclina tiene en las rickettsias, para mí, el efecto más sorprendente y rápido de un tratamiento antibiótico que he visto nunca.
Un día de antibióticos y el paciente no tiene fiebre, otro día y se ya encuentra bien», afirma el Dr. Thomas Weitzel.
La enfermedad no fue introducida por turistas, sino que probablemente es endémica en Chile. El 99 por ciento de las infecciones se produjeron en chilenos.
El primer caso se produjo en la isla de Chiloé, en el sur de Chile. Un biólogo llegó a Santiago de Chile tras realizar experimentos de campo en la isla y enfermó gravemente: fiebre alta, dolor de cabeza, náuseas y una extraña erupción cutánea.
Los médicos sospecharon que se trataba de una rickettsiosis y probaron un tratamiento con doxiciclina, que funcionó. Pero, ¿de dónde procedía la infección? El biólogo no había estado antes en el extranjero, solo en Chiloé.
Comenzó el trabajo de detective del equipo médico, se instalaron trampas para ratas y roedores en Chiloé. «Nuestro grupo de investigación es multidisciplinario. Cuando se buscan ácaros, la técnica común es poner trampas y atrapar roedores. Y estos roedores en las trampas luego son examinados para ver si tienen ectoparásitos, donde luego puedes encontrar pulgas, garrapatas y luego también ácaros, y para nuestra alegría y sorpresa descubrimos que en estas áreas estaban fuertemente infestadas de ácaros en los meses de verano».
Y estos ácaros estaban infestados con la bacteria rickettsia. Los ácaros pertenecían a una especie completamente nueva, que los investigadores denominaron Herpetarcarus eloisae.
Se informó a los médicos de todo Chile y se les pidió que informaran sobre pacientes con síntomas similares. Se registraron un total de 150 casos, la mayoría pudieron ser tratados a tiempo, todos sobrevivieron. Lo sorprendente fue que casi todos los pacientes presentaban, además de las lesiones cutáneas típicas de la fiebre manchada, una zona con costra en el lugar de la picadura del ácaro.
La prueba de que la enfermedad era transmitida por los ácaros vino de una investigadora del equipo que se infectó durante su trabajo, informa el Dr. Thomas Weitzel: «Ella también desarrolló lesiones con picor y entonces recogimos los ácaros de su piel y también examinamos estos ácaros. También tenían la bacteria y nuestra colega contrajo la rickettsiosis. Así que teníamos los ácaros en la paciente, las bacterias en la paciente y en los ácaros, y ese fue el experimento involuntario, por así decirlo, como un accidente de estudio. Así que ahora sabemos, gracias a esta casualidad, que al menos existe este tipo de ácaro que transmite las rickettsias.»
Estas rickettsias son también una nueva especie y se les dio el nombre de Orientia chiloensis, por la isla chilena donde se encontraron.
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¿Por qué hay personas que necesitan buscar culpables de todo? …

La mente es maravillosa(V.Sabater) — Hay quien parece vivir con una eterna reacción alérgica.
Todo le pica, todo lo molesta y le enfada.
Son esas personas que necesitan buscar culpables de todo, porque ante sus ojos nada parece ir bien, el universo entero se ha conspirado para ir en su contra y se han acostumbrado a hablar el idioma del reproche y la acusación constante.
Si te has encontrado a alguien así, ten paciencia, porque en el mundo abunda este perfil de personalidad.
Ahora bien, ¿qué es lo que hay detrás de este comportamiento? Como bien sabemos, en ocasiones, es más fácil limitarnos a criticar una conducta sin conocer o investigar sus motivaciones.
Todos tenemos claro que agotan, sabemos que la queja y la acusación constante desgasta y que la salida más fácil en estos casos es poner distancia, y cuanta más mejor.
Sin embargo, no siempre nos es posible. Porque puede que esa persona irritante sea parte de tu familia. Es posible que tengas un compañero de trabajo que se ha doctorado en crear mal ambiente a fuerza de críticas o que cuentes con una amiga que todo lo ve mal.
Más aún… Puede que hasta tú mismo te identifiques con esta tendencia, la de sentir que nada a tu alrededor va como debería.
Sentir que debemos buscar culpables hacia muchas de las cosas que nos suceden es un tipo de reacción bastante común. Descubramos por qué.
– ¿Por qué hay personas que necesitan buscar culpables de todo?
A menudo, suele decirse aquello de que un optimista ve el vaso medio lleno, el pesimista lo ve vacío y quien se queja de todo nos culpará de haberle dado un vaso sucio a propósito.
Como podemos imaginar, adoptar este tipo de costumbres apuntan a que algo ocurre.
No es normal que una persona se limite a ver el lado oscuro de la vida, y además, busque responsables a cada una de sus desafortunadas circunstancias.
¿Qué nos dice la radiografía psicológica del eterno buscador de culpables?
Lo primero que nos revela es la falta de responsabilidad. Siempre es más fácil poner sobre hombros ajenos la culpa de lo sucedido en lugar de asumirlo en propia persona.
Si he suspendido el examen es porque el profesor me tiene manía y no porque yo no haya estudiado. Si mi pareja me ha dejado es porque alguien le ha convencido de ello y no porque ya no me quiera.
El arte de echar balones fuera, de buscar culpables donde no los hay es algo muy humano. Tanto, que lo vemos desde en niños hasta en adultos hechos y derechos que siguen buscando cabezas de turco ante cada cosa que les sucede o les molesta.
Estamos básicamente, ante un mecanismo defensivo que despliega el propio cerebro. Las personas que necesitan buscar culpables de todo y que no se responsabilizan de nada hacen uso de sofisticados sesgos cognitivos y enfoques claramente inmaduros. Los analizamos a continuación.
– El síndrome adámico

El síndrome adámico no describe ningún comportamiento patológico.
Es una forma más de etiquetar una conducta que se ve con frecuencia.
En este caso define a esas personas que echan la culpa a los demás con el fin de salir indemnes de cualquier situación.
Este término, «adámico», se define así porque toma sus raíces en el Génesis con Adán y Eva.
Tras desobedecer las normas impuestas por Dios y comer el fruto prohibido, Adán le echa la culpa de lo sucedido a su creador: al fin y al cabo, tú me diste a la mujer como compañera y ella me dio la fruta del árbol. Yo entonces la comí.
Por su parte, Eva tampoco se queda atrás: no duda en echarle la culpa a un tercer protagonista: la serpiente. Con esta metáfora se describe algo realmente común: nuestra habilidad para eludir responsabilidades.
– La simulación contrafáctica
Tras este enrevesado término se esconde una explicación curiosa sobre por qué hay personas que necesitan buscar culpables de todo. Fue el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) quien relacionó esa tendencia con lo que denominaron como simulación contrafáctica.
Consiste en que cuando nos sucede algo, nuestra mente, lejos de ver qué ha podido pasar y qué responsabilidad tenemos nosotros sobre lo acaecido, busca otras posibilidades. Lo hacemos partiendo del clásico «y sí…» (¿y si no han aprobado mi proyecto porque alguien les ha sobornado? ¿Y si no he conseguido ese ascenso porque alguien lo ha bloqueado?
La mente, en lugar de asumir la propia responsabilidad, empieza a evaluar posibles escenarios y a simular posibilidades que terminan integrando como parte de los hechos, aunque suenen rocambolescas. Hacerlo genera menos sufrimiento que asumir nuestro papel en dichos hechos.
– Entendemos la realidad como una causa-efecto
Las personas tenemos una singular tendencia. Es esa en la que pensamos que todo sucede por algo, que hay una linealidad en cada acontecimiento. Ahora bien, en esa ecuación no siempre está la variable “yo”. Por ejemplo, si mi pareja está cada vez más apática se debe a que tiene un problema en el trabajo o a que sus padres la están agobiando.
En esa causa efecto, el buscador de culpables jamás baraja la posibilidad de que él o ella esté dentro de esa regla de tres.

– Sesgos mentales que nos protegen y nos vuelven ciegos
Si nos preguntamos por qué hay personas que necesitan buscar culpables de todo, la base de todo se halla en esos sesgos cognitivos que nos convierten a menudo, en seres ciegos.
En criaturas que se niegan a admitir con todas sus fuerzas lo que es evidente.
Pensemos, por ejemplo, en ese directivo que califica de vagos a sus trabajadores porque no producen lo suficiente.
No duda en culparles de los malos números sin tener en cuenta las condiciones en que realizan la labor esos empleados.
– Personas que necesitan buscar culpables de todo y el eterno victimismo
Detrás de la necesidad de buscar culpables a casi todo se encuentra muy a menudo el victimismo crónico. Son perfiles que hacen uso de una actitud defensiva y desconfiada, de los que piensan que todos actúan de mala fe, que quienes les rodean solo buscan dañarles.
Esto hace que desarrollen un carácter hipersensible, malhumorado y receloso que busca cabezas de turco ante cada problema cuando se encuentran en desventaja.
Para concluir, quienes caminan por el mundo eludiendo responsabilidades y desconfiando además de las acciones ajenas, no solo envenena ambientes y los contaminan de malestar y sufrimiento.
También ellos lo pasan mal; al fin y al cabo, con sus conductas lo único que consiguen es elevar la incomodidad y la contradicción. Tengámoslo en cuenta.
nuestras charlas nocturnas.
Las Adicciones más comunes en la Tercera Edad …

Psicología y Mente(Fromm Bienestar) — Si tuviésemos que enlistar las palabras que se nos vienen a la mente cuando pensamos en qué supone ser un adulto mayor, lo más probable es que surjan algunas como ternura, descanso, experiencia, sabiduría o dependencia; pero, definitivamente, no la palabra “problemas”.
Solemos creer que la resolución de problemas y de conflictos interpersonales es algo que compete exclusivamente a los adultos, o en última instancia a los jóvenes, mientras que asumimos que la tercera edad es una etapa ligada más bien al júbilo y a la tranquilidad.
Sin embargo, la realidad (y la investigación científica) demuestra que esta visión idílica de la vejez no es del todo verdadera.
Los adultos mayores sufren por problemas que también están presentes en los demás períodos etarios —es decir, sufren por pérdidas, desamor, factores sociales y económicos, etcétera—, y por otros que son más habituales en la tercera edad. Algunos de éstos últimos, incluso, configuran factores de riesgo para la caída en una adicción.
Y es que las adicciones en la tercera edad suelen ser trastornos que permanecen en lo oculto, en el silencio, en la esfera privada. Abundan las campañas para la prevención de trastornos por consumo de sustancias en adolescentes y en jóvenes, pero no así para adultos mayores.
Esto es comprensible, ya que algunas personas arrastran desde su juventud hasta la vejez un consumo problemático que, en el mediano y largo plazo, tiene graves efectos en la salud. Sin embargo, incluso sin precedentes un adulto mayor puede desarrollar una adicción.
Es importante hablar de esta problemática en tanto las adicciones pueden empeorar los deterioros que ya de por sí acontecen en esta etapa, como la memoria, el funcionamiento cardíaco, la coordinación, el tiempo de reacción o el juicio. Por esa razón, en este artículo expondremos información acerca de cuáles son las adicciones más comunes en la tercera edad.
– Adicciones en la vejez

Las adicciones implican el uso repetido y sostenido en el tiempo de ciertas sustancias psicoactivas o conductas —como a los juegos de azar, al sexo, a las compras, etcétera— que, si bien provocan un efecto sumamente placentero en el corto plazo gracias a la activación del sistema de recompensa de nuestro cerebro, en el largo plazo podría generar la dependencia a dicha sustancia o comportamiento.
A grandes rasgos, esto se debe a que queda una huella sináptica acerca del placer que generó la acción de consumir, lo que determina una tendencia a repetir esa conducta. En lo inmediato, el consumo de sustancias puede también tener efectos negativos como una intoxicación.
El consumo prolongado en el tiempo afecta negativamente a los distintos órganos y sistemas del cuerpo; también incide en las personas de forma cognitiva y emocional, quitándoles la capacidad de controlar qué o cuánto consumen y, por lo tanto, de estar a cargo de su propio funcionamiento en lo interpersonal, familiar, académico, laboral, entre otras áreas vitales.
La investigación científica sugiere que, al avanzar en edad, se producen cambios orgánicos pero también socioculturales que podrían hacer a las personas de la tercera edad más vulnerables al uso indebido de drogas.
De acuerdo con un artículo publicado por el National Institute on Drug Abuse (NIDA), no se conoce lo suficiente acerca de los efectos de las adicciones en el cerebro envejecido, pero sí que los adultos mayores tienden a metabolizar las sustancias con mayor lentitud y que su cerebro suele ser más sensible al consumo.

– Factores de riesgo para sufrir una adicción en la tercera edad
Por otra parte, como bien adelantábamos, existen ciertos factores de riesgo que son comunes entre todos los grupos etarios para caer en una adicción.
Algunos son los antecedentes de la historia familiar, vivencias traumáticas, el padecimiento de otro trastorno mental, presiones sociales, e incluso la predisposición genética.
Todos estos son factores de riesgo para sufrir una adicción durante la tercera edad.
Sin embargo, hay dos factores de riesgo muy marcados en este período. Uno de ellos es el duelo de un ser querido, un factor de riesgo presente durante todas las etapas de la vida, pero que cobra un significado mayor en la vejez debido a que los adultos mayores son mucho más propensos a experimentar la pérdida de sus amigos de toda la vida, de familiares como primos o hermanos, o de sus parejas.
Por otra parte, también es un factor de riesgo el aislamiento social, la inmovilidad física, la soledad y el padecimiento de una enfermedad crónica, cuya frecuencia es mayor entre adultos mayores respecto a otros grupos etarios.
– Las adicciones más frecuentes entre los adultos mayores
Teniendo en mira las particularidades de esta etapa, a continuación señalaremos las adicciones más frecuentes entre personas de la tercera edad.
1. Medicamentos recetados
Con el pasar de los años, es esperable que las personas consuman mayor cantidad de medicamentos recetados a causa de problemas de salud crónicos. Esto hace que el acceso a medicamentos sea más fácil para este grupo etario en comparación a los adultos más jóvenes.
La tendencia de los adultos mayores a sufrir patologías crónicas que pueden ser muy dolorosas aumenta, asimismo, la probabilidad del mal uso de sustancias para aliviar el dolor, incluso extrapolando su uso desde el plano físico al emocional.
La adicción basada en el consumo de medicamentos analgésicos indebidos (es decir, no recetados por un médico y que sean muy difíciles de abandonar sin experimentar un intenso malestar) es una de las adicciones más habituales entre los adultos mayores.
2. Marihuana
Según los datos que provee el NIDA, el consumo de cannabis en el lapso de un año entre los adultos de más de 65 años aumentó marcadamente en 2016 respecto al 2006, incrementándose en un 2,5%.
En cualquier edad, el consumo de marihuana conlleva un riesgo para la salud, ya que tiene el potencial de alterar el juicio, se relaciona a la depresión, el deterioro de la memoria y otras variables. También es cierto que se han demostrado los efectos medicinales que podría tener el cannabis para tratar ciertas patologías.
Sin embargo, dada la prevalencia de patologías con dolores intensos en la vejez, algunos adultos mayores podrían consumir cannabis fuera del encuadre de un tratamiento médico y en dosis no recomendadas, aumentando las probabilidades de desarrollar una adicción. Eso sí, NIDA advierte que más allá de la dosis y de la razón de consumo, el uso regular de marihuana conlleva los riesgos antes expuestos.

3. Alcohol
El alcohol es la droga más consumida por los adultos mayores, y esto no tendría por qué extrañarnos, en tanto se trata de una sustancia cuyo consumo está normalizado en todas las sociedades occidentales.
La mayoría de ingresos a centros de salud entre personas de la tercera edad se debe a trastornos por consumo de alcohol.
Esta droga podría aumentar el riesgo de que las personas de esta población padezcan diabetes, hipertensión, problemas renales, óseos, y trastornos del estado de ánimo.
4. Nicotina
En cuanto a la nicotina, ésta aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y cáncer, patologías ante las que, per sé, los adultos mayores ya están expuestos en mayor medida que adultos jóvenes.
Un dato alentador que provee la investigación es que, a pesar de que los fumadores mayores de 65 años tienen grandes riesgos de que su salud se deteriore, si dejan de fumar podrían disminuir su riesgo de forma significativa, aumentando su expectativa de vida incluso hasta tres años.
5. Adicciones conductuales
En última instancia, los adultos mayores también son vulnerables a adicciones conductuales, destacándose el juego patológico y el cibersexo.
Respecto a éste último, un equipo de investigadores españoles halló que alrededor del 20% de los adultos mayores varones que participaron de un estudio estaban en riesgo de padecer una adicción al uso de Internet con fines sexuales, un número muy alto en comparación al 8,6% que hallaron otras investigaciones respecto a chicos jóvenes.
Esto supondría que 1 de cada 5 hombres de entre 60 y 70 años se encontraría en riesgo de sufrir esta adicción comportamental, capaz de mermar en la vida de la persona negativamente, tal como consigue cualquier otro trastorno por consumo de sustancias.
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Memoria y aprendizaje …

Guía de bienestar — El aprendizaje y la memoria están estrechamente relacionados. El aprendizaje se refiere a la adquisición de habilidades motoras o información, y la memoria tiene que ver con la aplicación de las mismas. Gran parte de nuestro aprendizaje se relaciona con movimientos como agarrar, caminar o hablar.
Cuando aparece la demencia, se destruyen zonas del cerebro que afectan capacidades como la orientación, la comprensión, el cálculo, el aprendizaje, el juicio y el lenguaje, así como actividades cotidianas como vestirse y comer.
– Memoria
La memoria es la capacidad del sistema nervioso para almacenar, organizar y recordar información. En general, el contenido de la memoria entra en ella a través de tres etapas:
- En la memoria sensorial, las nuevas impresiones e informaciones se almacenan durante milisegundos o segundos; no toda la información llega a los demás almacenes de la memoria.
- En la memoria de trabajo (también conocida como memoria de corto plazo), las impresiones solo permanecen durante unos segundos o minutos, como máximo de 1 a 2 horas, tras lo cual se “escribe” otra inforºmación sobre ellas, por así decirlo.
- La información de la memoria de corto plazo se transfiere a la de largo plazo por repetición y puede recordarse por años. Es precisamente de esta memoria de la que muchos pacientes con demencia toman información hasta el final: todavía pueden recitar los poemas aprendidos en la infancia y recordar acontecimientos de tiempos lejanos. En cambio, los otros tipos de memoria se desvanecen cada vez más en un segundo plano.
La memoria de trabajo se localiza en el lóbulo frontal del cerebro, mientras que la memoria de largo plazo se ubica en diferentes áreas de la corteza cerebral.

La memoria de largo plazo tiene diferentes áreas funcionales. Por ejemplo, los conocimientos y los acontecimientos que el ser humano puede recordar conscientemente se almacenan en la llamada memoria declarativa (memoria del conocimiento), que es coordinada por el hipocampo, ubicado en el lóbulo temporal.
– Aprendizaje
Esto también juega un papel importante en el aprendizaje, durante el cual se transfiere el contenido de la memoria de trabajo a la memoria de largo plazo. En el lóbulo temporal también se produce el importante enlace temporal y espacial de la información. Durante el aprendizaje, las conexiones entre las neuronas del cerebro cambian en el largo plazo. Las neuronas tienen extensiones (axones) que se ramifican como árboles.
Los extremos de las ramificaciones, conocidas como sinapsis, pueden acoplarse a la pared celular de otra neurona y establecer así una conexión. El contenido de la memoria se refleja, por ejemplo, en el número de conexiones o en el número de moléculas receptoras.
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Avances médicos del 2023 …

– Avances en la salud de los hombres: Un nuevo tratamiento para el cáncer de próstata y más
AARP(S.Harrar) — Tommy Saul, de 57 años, se toma en serio el cáncer de próstata. Su padre murió después de 12 años de lucha contra la enfermedad, la segunda causa principal de muerte por cáncer en los hombres.
Entonces, cuando la prueba anual de Saul de antígenos prostáticos específicos (PSA), una medida de la salud de la próstata, demostró que sus niveles de PSA se habían duplicado y una biopsia en el 2022 confirmó que tenía cáncer de próstata, sus médicos lo instaron a someterse a radiación o a una cirugía inmediata para extirpar la glándula prostática.
Aun así, a pesar de su historia familiar, Saul dudó. “No me gustaron los efectos secundarios: incontinencia urinaria y disfunción eréctil”, dice Saul. “Pero quería vivir mucho tiempo, por mi esposa y nuestros tres hijos. Fue entonces que empezamos a hacer mucha investigación”.
Saul y su esposa, Autumn, decidieron que era un buen candidato para TULSA-Pro, un procedimiento ambulatorio aprobado por la FDA en el 2019 que destruye el tejido canceroso del interior de la próstata con calor por ultrasonido.
Los médicos usan imágenes de resonancia magnética para guiar el procedimiento robótico, mientras que un catéter de enfriamiento insertado en el recto reduce la exposición al calor del tejido cercano. Por lo general, la recuperación es más rápida que con la cirugía o la radiación.
Está dirigido principalmente a hombres con cáncer de próstata de riesgo bajo e intermedio que no se ha propagado.
“El objetivo es minimizar los efectos secundarios”, dice el Dr. Yair Lotan, jefe de Oncología Urológica en el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas. “No podemos garantizar que no habrá riesgos. Pero con las imágenes por resonancia magnética para guiar el procedimiento, podemos ser muy precisos”.
En un estudio reciente de 115 hombres de mediana edad y mayores con cáncer de próstata de riesgo bajo o intermedio que recibieron un tratamiento completo de la glándula prostática a través de TULSA-Pro, el 96% de los participantes vieron que sus niveles de PSA disminuyeron un 75% o más en un año, el 25% tuvieron problemas nuevos con la disfunción eréctil, y el 11% reportaron alguna pérdida urinaria o incontinencia.

A los tres años de sus procedimientos, el 13% necesitaban tratamiento adicional para el cáncer de próstata, pero ninguno tenía problemas eréctiles graves, y el 99% no necesitaban almohadillas para controlar la incontinencia.
Por el contrario, según la Fundación de Cáncer de Próstata, entre el 25 y el 33% de los hombres que se someten a una cirugía estándar o a un tratamiento con radiación vuelven a padecer cáncer.
Hasta el 23% pueden tener incontinencia persistente después de la cirugía, y hasta el 50% pueden tener disfunción eréctil continua durante un año o más después de la cirugía o la radiación. Estos efectos secundarios pueden afectar drásticamente la calidad de vida de un hombre.
Lotan dice que el ultrasonido y otras terapias “focales” contra el cáncer que tratan parte de la próstata son áreas activas de investigación que ofrecen nuevas esperanzas a los hombres con cáncer de próstata. “Hace veinte años, si tenías cáncer de próstata, tus opciones eran cirugía o radiación”, dice. “Ahora la terapia focal es un área en evolución”.
Saul dice que no ha tenido incontinencia ni disfunción eréctil desde su procedimiento TULSA en el Centro Médico Ronald Reagan de UCLA, en Los Ángeles, en agosto del 2022. “Viajo mucho por mi trabajo, en aviones sin baños”, dice. “Y mi esposa y yo tenemos una relación apasionada. No queríamos perder eso”.
Las pruebas de seguimiento muestran que sus niveles de PSA han disminuido de 12 a 3, una señal alentadora, y las imágenes por resonancia magnética de la próstata no han encontrado ningún punto problemático ni signos de cáncer.
“En una etapa diferente de la vida o en una etapa diferente del cáncer, la cirugía o la radiación podrían haber sido la mejor opción”, dice Saul. “Pero esto fue perfecto para mí”.

– Más avances en la salud de los hombres
. Medicamento de venta libre para la disfunción eréctil
Un gel sin receta médica que ayuda a los hombres a tener una erección en 10 minutos recibió autorización de la FDA en junio. Eroxon, que ya se vende en Europa, estimula los nervios involucrados en las erecciones al enfriar y luego calentar el pene, lo que hace que los vasos sanguíneos se dilaten, según el fabricante Futura Medical. Es eficaz para el 65% de las personas que lo prueban, dice la compañía.
. Nuevo tratamiento para aliviar los síntomas del agrandamiento de la próstata
Un nuevo sistema de catéteres aprobado por la FDA el pasado mes de junio trata los problemas de micción causados por la hiperplasia prostática benigna (BPH), un agrandamiento de la próstata. El Optilume BPH Catheter System es un globo recubierto de medicamentos que se expande en la apertura de la glándula prostática, lo que la amplía para permitir el flujo de orina.
Al mismo tiempo, el dispositivo libera el medicamento paclitaxel para ayudar a sanar el tejido de la próstata. Los hombres con BPH a menudo tienen que orinar de manera repetida y urgente, y pueden tener dificultad para comenzar una corriente de orina o experimentan un flujo débil.
Los que se sometieron al nuevo procedimiento con catéter no solo aumentaron su índice de flujo urinario en más del 70%, sino que incluso reportaron mejoría urinaria cuatro años después, según un estudio del 2023 de 80 participantes.
– En el horizonte:
. Folículos pilosos para la calvicie cultivados en laboratorio
Investigadores japoneses han cultivado folículos pilosos en un laboratorio al reprogramar células de ratón, y la mayoría de los pelos brotados crecieron a aproximadamente una décima de pulgada de largo. En el futuro, los folículos podrían usarse para probar tratamientos para la pérdida del cabello, dicen.
– Avances en la salud de las mujeres: uso de ultrasonidos tridimensionales para mejores mamografías

Lori Miller solía sentirse aliviada cuando los resultados de su mamografía llegaban por correo. “Siempre son normales”, dice. Pero en los últimos años, hay una nota desconcertante. “La carta explica que tengo ‘mamas densas’, lo que dificulta encontrar cáncer en una mamografía regular”, dice. Eso hizo que sus resultados “normales” se sintieran menos reconfortantes.
Este año, Miller, de 58 años, una ingeniera industrial jubilada de Pontiac, Míchigan, probó algo nuevo. Primero, se hizo una mamografía tradicional. Luego fue a otra oficina en el Barbara Ann Karmanos Cancer Institute en Detroit para que le hicieran un ultrasonido tridimensional de seno completo llamado SoftVue, que recientemente recibió la aprobación previa a su lanzamiento al mercado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como una prueba adicional de detección de cáncer para las mamas densas.
– El uso de ondas sonoras para crear imágenes
La nueva tecnología, llamada sistema de tomografía de ultrasonido tridimensional de seno completo, envía ondas sonoras para crear una imagen de 360 grados del seno que ofrece una visión más completa del tejido —sin comprimir ni dirigir radiación por completo al seno— y muestra los cambios en el tejido en detalle. Los resultados fueron normales. “Fue bueno saber que los resultados proporcionan una mayor detección del cáncer”, dice Miller.
El riesgo de cáncer es hasta cuatro veces mayor en las personas con mamas densas, posiblemente porque el tejido denso tiene más células que pueden volverse anormales, y las mujeres con mamas densas pueden tener niveles más altos de estrógeno, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer.
Las mamografías tradicionales pueden no detectar hasta entre el 40 y el 60% de los cánceres en las mamas densas, dice la Dra. Rachel Brem, directora de imágenes e intervención de mama en la Universidad de George Washington en Washington D.C.
– La detección de más tipos de cáncer
Los datos clínicos han demostrado que las imágenes con SoftVue, junto con una mamografía tradicional, encontraron un 20% más de cánceres que las mamografías solas, y fueron mejores para eliminar los falsos positivos, dice Brem. “Este es un nuevo tipo de ultrasonido”, agrega. “Nos proporciona más información sobre el carácter de los tejidos”.
Un estudio del 2020 encontró que el sistema midió los cambios en los tumores de mama en la etapa inicial de las quimioterapias, lo que podría ser útil para determinar si el tratamiento está funcionando. Otro estudio determinó que el sistema también puede detectar la rigidez del tejido mamario y diferenciar entre las masas malignas y benignas.
Alrededor del 40% de las mujeres de entre 50 y 60 años y el 30% de las mujeres mayores de 60 años tienen mamas densas, pero solo 38 estados requieren que los centros de imágenes mamarias les informen a las mujeres sobre ello.
Una nueva regla de la FDA requiere que todos los centros de mamografía del país notifiquen a los pacientes sobre su densidad mamaria a partir de septiembre del 2024.
La Sociedad Americana contra el Cáncer sugiere que las mujeres con mamas densas hablen sobre las estrategias de detección con sus médicos; las opciones incluyen mamografías con radiografías tridimensionales, otros tipos de pruebas de ultrasonido o resonancias magnéticas, a menudo junto con una mamografía regular.

“Las mujeres con mamas densas realmente necesitan pruebas de detección adicionales”, dice Brem.
– Más avances en la salud de las mujeres
. Nuevo medicamento para los sofocos
La FDA aprobó en mayo un tratamiento no hormonal para los sofocos menopáusicos y sudores nocturnos. Veozah (fezolinetante) bloquea un receptor en las células cerebrales que desempeña un papel en la regulación de la temperatura. El medicamento, diseñado para sofocos moderados a graves, redujo significativamente el número y la gravedad de los episodios en ensayos clínicos.
. Ayuda de alta tecnología para la incontinencia
En un estudio, los participantes que usaron un dispositivo que requiere receta para entrenar el suelo pélvico llamado Leva Pelvic Health System, que envía comentarios a una aplicación para teléfonos inteligentes, reportaron una mejora significativamente mayor en la incontinencia en comparación con los que hicieron ejercicio por su cuenta.
– En el horizonte
Información sobre la salud ósea de los astronautas
Una creciente cantidad de estudios se está dedicando a la pérdida ósea de astronautas en vuelos espaciales y a bordo de la Estación Espacial Internacional. Han tenido resultados que podrían significar esqueletos más fuertes y una mejor prevención de fracturas en la Tierra.
Además, los conocimientos sobre cómo la fuerza y la densidad ósea se recuperan de los viajes espaciales pueden generar nuevos objetivos para los tratamientos que combaten la osteoporosis para las mujeres y los hombres en el futuro.
nuestras charlas nocturnas.
Más allá de los muros: la prisión …

JotDown(A.M.Iglesias) — El manicomio, la prisión y el viaje de novios tienen algo en común: son espacios heterotópicos. Así lo afirmaba Michel Foucault en El cuerpo utópico, un breve ensayo en el que definía las heterotopías como «lugares reales fuera de todos los lugares», como «contraespacios» que, a modo de paréntesis espaciales y temporales, funcionan como espacios circunscritos ajenos al «espacio de zonas claras y oscuras» que habitamos.
Si bien las heterotopías comparten el ser paréntesis espaciales y temporales dentro —y a la vez ajenos a— de ese espacio de zonas claras y oscuras habitado, cada una de ellas «tiene su propio funcionamiento preciso y estipulado en el interior de la sociedad, y la misma heterotopía, según la sincronía de la cultura en la que se encuentra, puede tener uno u otro funcionamiento».
Si el viaje de novios respondía a la necesidad de que «la desfloración de la joven no tuviera lugar en la misma casa donde había nacido» y a la voluntad social de que la desfloración, sujeta al tabú moral y religioso de la pérdida de la virginidad, «tuviera lugar de algún modo en ninguna parte», la prisión se define todavía hoy por la necesidad socio-legislativa de poseer un «espacio de castigo» donde «el aislamiento constituye un «choque terrible» a partir del cual el condenado, al escapar a las malas influencias, puede reflexionar y descubrir en el fondo de su conciencia la voz del bien».
La prisión, resumía Foucault, es «un espacio entre dos mundos», entre el del delito y el de la legalidad, es un mundo aparte que como trató de demostrar la novela criminal folletinesca del XVII y del XVIII es «totalmente distinto, sin relación con la existencia cotidiana y familiar».
- Un mundo aparte
«No sabemos nada de las cárceles», sostiene Inma López Silva, autora de Los días iguales de cuando fuimos malas (Lumen), una novela en la que la escritora gallega se adentra entre los muros de una cárcel femenina de Galicia para retratar la historia de cuatro mujeres que, por distintas vicisitudes, han terminado por ser condenadas a años de reclusión.
Alejadas hoy día de la ciudad —caso extraño es el de la Modelo, situada en el céntrico distrito del Eixample de Barcelona y cuya promesa de cierre se ha ido pasando de gobierno en gobierno, de Trias a Colau, sin cumplirse todavía—, las cárceles responden perfectamente a la definición de Foucault: son un espacio ajeno a la sociedad ante el cual, comenta López Silva, «corremos una tupida cortina, y seguimos con nuestras vidas, mirando para otro lado» porque ni sabemos ni queremos saber nada acerca de su realidad: «Depositamos ahí nuestros errores como sociedad, en las personas a las que entre todos marginamos, nuestras ocultas pulsiones malignas que detestamos…».

Sin embargo, por paradójico que resulte, la marginación viene acompañada de la curiosidad, de un morbo rodeado de mitos y de tópicos que han favorecido a que desde la ficción y desde un periodismo tendiente al amarillismo se haya tratado de penetrar los muros de las prisiones y observar la realidad que se vive tras los muros.
En su serie de reportajes Inside The Worlds Toughest Prisons, el periodista irlandés Paul Connolly, con cierta vanagloria por el supuesto hito que supone su hazaña, se adentra en cárceles que él mismo define como las más peligrosas: desde la prisión de Honduras, donde el control está en manos de los mismos reclusos, hasta Piotrkow, la cárcel de mayor seguridad de Polonia, pasando por la abarrotada prisión de Filipinas o El Hongo, la cárcel mexicana de la cual nunca nadie ha conseguido escapar.
Connolly ha vivido una semana en cada una de estas prisiones, ha «experimentado» lo que significa vivir entre rejas, pudiendo salir de su celda a penas una o dos horas al día, compartiendo tiempo y espacio con condenados por delitos de sangre y padeciendo la violencia institucional basada en el control y la represión.
Como el propio Connolly afirmaba durante su estancia de Piotrkow, muy pocas veces se recurre a la violencia física contra los encarcelados, puesto que el miedo constante a los castigos —el más habitual, la celda de aislamiento— basta para mantener el orden.
Connolly ha querido experimentar la vida en prisión en primera persona, ha querido conocer la vergüenza que se siente al ser desnudado y examinado ante la mirada inquisitiva de los guardias o qué significa ser castigado en una celda de aislamiento, pero todo ello con una cámara delante y con el carnet de periodista bajo el brazo.
Si bien afirma que el propósito de estos reportajes es el de desmontar los tópicos que rodean el mundo de las cárceles, Connolly no ha hecho más que legitimar a la prisión como institución como «el lugar donde el poder de castigar organiza silenciosamente un campo de objetividad donde el castigo podrá funcionar en pleno día como terapéutica».
El reportero no ofrece un discurso crítico hacia la institución carcelaria así definida por Foucault, sino una confirmación legitimadora de dicha institución como lo eran los relatos de criminales del XVIII, «en los cuales aparece sobre todo la delincuencia a la vez como muy cercana y completamente ajena, perpetuamente amenazadora para la vida cotidiana, pero extremadamente alejada por su origen, sus móviles y el medio en que se despliega, cotidiana y exótica».
La cárcel se convierte de la mano de Connolly en un parque de atracciones, en un escenario exótico en el que experimentar y no en el punto de partida para una reflexión acerca de los criterios sobre los cuales se sustenta la institución.

Frente a jóvenes y reiterativos delincuentes polacos, Connolly no se pregunta por qué estos jóvenes no han hecho otra cosa en su breve vida adulta que entrar y salir de prisión continuamente y siempre por los mismos delitos.
Connolly no se detiene ante este hecho, pasa por alto aquello que ya afirmaba Foucault en los años sesenta: «La prisión fabrica también delincuentes al imponer a los detenidos coacciones violentas; está destinada a aplicar las leyes y a enseñar a respetarlas; ahora bien, todo su funcionamiento se desarrolla sobre el modo de abuso de poder».
En uno de los libros de cabecera de López Silva, Penas y personas, Mercedes Gallizo sostenía precisamente que «la mayoría de los presos son personas pobres, en muchos casos enfermas, a quienes la prisión refuerza su condición de marginalidad y con muy poco apoyo y oportunidades reales de rehacer su vida».
El objetivo de la reinserción parece quedar en papel mojado. «La cárcel debería servir para reestructurar vidas, no solo para reconducir conductas, sino para enseñar a vivir con la culpa y para ayudar a revisar los propios actos comprendiendo donde radica nuestra posibilidad de dañar al otro», señala López Silva, cuyo uso del condicional la delata: el suyo es un deseo, no una realidad.
Olvidado por completo el ideal ilustrado de Cesare Beccaria, autor de De los delitos y de las penas, y transgrediendo la proclama de Concepción Arenal, «abrid escuelas, cerrad prisiones», la realidad de las cárceles va más allá de la legitimación del relato amarillista de algunos reportajes periodísticos o de las ficciones de algunas series de televisión —Orange is the new black y Vis a vis, seguramente las más conocidas— que, como apunta López Silva, «han servido para mostrar un poquito de la esa realidad, pero sin entrar en el drama terrible de las cárceles, ya no desde la evidencia de las vidas a menudo desgraciadas de las que están dentro, sino desde el hecho social de que escondemos en las cárceles aquello de lo que nos avergonzamos».

- La vergüenza de la miseria y la miseria como delito
«Las prisiones están llenas de personas marginadas, pobres, enfermas y con carencias de todo tipo» afirma Gallizo en su ensayo, y sobre estas personas escribe Inma López Silva en Los días iguales de cuando fuimos malas, sobre personas que podríamos ser nosotros porque, apunta la autora, delinquir no es lo mismo que cometer el mal.
Huimos de las cárceles porque tememos identificarnos con quienes las ocupan, huimos de las cárceles porque sabemos que, en determinadas circunstancias, también nosotros seríamos capaces de delinquir, porque sabemos que cuando no hay nada que perder, los límites entre lo legal y lo ilegal son muchos más lábiles.
López Silva nos enfrenta a unas historias que tras una mala jugada de la vida podríamos protagonizar nosotros y lo hace, ante todo, cuestionando el concepto de «mal» como sinónimo de prisión y de delito: «Mal y delito no son sinónimos, como tampoco lo son bondad y comportamiento correcto.
Yo creo que el mal se relaciona con el daño y el bien con la dignidad. Evidentemente, a nada que una se fije en las historias que encierran las personas internas en nuestras cárceles, se dará cuenta de que ahí dentro hay mucha dignidad y a menudo daños muy relativos».
Las mujeres de López Silva están, por lo general, abocadas a la delincuencia, a la droga y a la prostitución, sus únicas vías de supervivencia antes y, posiblemente, después de su paso por prisión, pues como señalaba Foucault, «las condiciones que se deparan a los detenidos liberados, los condenan fatalmente a la reincidencia» y además a la miseria, porque fabricando delincuentes el sistema penitenciario «hace a caer en la miseria a la familia del detenido».
La delincuencia no puede desligarse del contexto social y de la estructura económica: «Cuando comencé con la documentación de la novela, un inspector de policía con el que tuve ocasión de hablar me dijo algo que me parece fundamental: la diferencia entre entrar o no en la cárcel tiene que ver con poder pagarse un buen abogado», comenta López Silva.
Y si el acceso a una buena defensa puede resultar clave en el momento de acceder o no a prisión, una vez dentro, como se observa en la novela de López Silva o en Orange is the new black, la capacidad económica determina la estancia en prisión, puesto que la prisión no escapa de los mecanismos capitalistas que rigen la sociedad más allá de los muros: no se trata solo de poder adquirir aquello que se necesite, desde tabaco hasta ropa o medicinas, sino que la posibilidad de ser premiado con un trabajo dentro de prisión sitúa al preso en una posición de privilegio en cuanto poseedor de una aparente independencia económica y conocedor de un oficio que, una vez en libertad, puede asegurarle un salario.
Asimismo, como señala Foucault, la cárcel como institución se basa en la idea de una deuda con a la sociedad que debe saldarse: «Tomando el tiempo del condenado, la prisión parece traducir concretamente la idea de que la infracción ha lesionado, por encima de la víctima, a la sociedad entera.
Evidencia económico-moral de una penalidad que monetiza los castigos en días, en meses, en años, y que establece equivalencias cuantitativas delitos-duración. De ahí la expresión tan frecuente, tan confortante con el funcionamiento de los castigos, aunque contraria a la teoría estricta del derecho penal, de que se está en la prisión para «pagar su deuda»».
López Silva recoge esta idea para finalmente preguntarse: ¿quién paga la deuda que la sociedad tiene con el delincuente? La autora gallega pone el acento en el determinismo social como clave para la comprensión del delincuente: «hay vidas en las que se deposita un determinismo social asqueroso producto de una espiral de dolor, pobreza y fórmulas de socialización al margen de la «normalidad».

Todos estos son los ingredientes imprescindibles para nacer como carne de cárcel, pues estamos hablando de la delincuencia como estilo de vida. Eso se puede cambiar, por supuesto, pero requiere recursos para ofrecer alternativas a esa vida y mucha educación en otros modos de convivencia. Y no parece que haya mucha voluntad de invertir esos recursos, precisamente, allí donde radica aquello de lo que nos avergonzamos».
- La prisión como problema
No hay respuestas en Los días iguales de cuando fuimos malas, pero sí una contestación crítica a un modelo que ha fallado y sigue fallando, porque interesa que falle. Se lo preguntaba Foucault en los años sesenta y vuelve a ser necesario repreguntárselo: ¿A quién conviene que el sistema penitenciario falle en cuanto a la reinserción de los presos? ¿A quién conviene un sistema penitenciario convertido en una fábrica constante de delincuencia y miseria?
Tampoco en Foucault hay respuesta, aunque sí dos nuevos interrogantes que, a su manera, contestan a las anteriores preguntas: «¿Quizá habrá que buscar lo que se oculta bajo el aparente cinismo de la institución penal que, después de haber hecho purgar su pena a los condenados, continúa siguiéndolos por toda una serie de marcajes y que persigue, así como «delincuente» a quien ha cumplido su castigo como infractor? ¿No se puede ver ahí más que una contradicción, una consecuencia?»
A través de sus personajes, Inma López Silva subraya esta consecuencia que, sin embargo, no desliga de la contradicción propia del sistema: la autora pone el acento en cómo no somos ajenos a ese movimiento centrífugo del sistema penitenciario, que aparentemente arroya y arrastra siempre a los mismo. «No somos libres de pecado», señala la autora, cuyo personaje de la escritora, «ese ser respetable y de éxito que entra en la cárcel», representa precisamente «la ejemplaridad como fórmula para expresar que el bien y el mal no tienen tanto que ver con el código penal».
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Ser felices, no perfectos …

Selecciones Reader´s digest(Lilo) — La búsqueda constante de la perfección es un camino que a menudo nos lleva a la insatisfacción y el agotamiento. Muchos creen que para ser felices, debemos ser perfectos en todos los aspectos de la vida, pero ¿es realmente así?
Y es que a menudo nos enfocamos en la perfección como la clave para la felicidad. Creemos que si logramos ser perfectos, seremos felices. Pero eso no es así.
– La Obsesión por la Perfección
La sociedad moderna nos ha inculcado la idea de que debemos ser perfectos en todos los aspectos de nuestra vida: físicamente atractivos, profesionales exitosos, padres ejemplares y amigos perfectos , etc.
Es más, si alguna vez lo has intentado, si te has dejado llevar por esos ideales, habrás descubierto sin duda el alto precio que se paga por ello: baja autoestima y la sensación de que perdemos el control de nuestra propia vida.
Y es que esta búsqueda obsesiva de la perfección puede ser agotadora y, paradójicamente, puede llevar a la infelicidad en lugar de la felicidad.
La realidad es que la perfección es un objetivo inalcanzable. Nadie… y léelo bien nadie es perfecto, nadie puede cumplir con todos los estándares y expectativas que la sociedad impone. Todos cometemos errores, todos tenemos defectos.
Así que en lugar de buscar la perfección, es esencial enfocarnos en ser felices y aceptarnos tal como somos con nuestras imperfecciones.
La felicidad es, básicamente, equilibrio. Es encontrar ese punto perfecto en el que nos encontrarnos bien con nosotros mismos, sin necesidad de ser otra cosa. La felicidad es no sentir la obligación de conseguir aquello que otros nos marcan y que no va con nosotros.
– Imperfecto, libre, satisfecho y feliz

En la actualidad, los estándares de belleza, las opiniones en las redes sociales y otros factores se han vuelto tan extremos que la gente se siente presionada a alcanzar metas inalcanzables.
Esto puede conducir a la búsqueda de aprobación, la crítica de los demás y el sufrimiento personal.
Entonces llega un momento en nuestras vidas en el que inevitablemente hacemos balance. ¿Merece la pena tanto esfuerzo, sufrimiento e ideales inalcanzables?
. Aprende a ser más libre
Lo creas o no, no existe una sensación más placentera y satisfactoria que sentirse libre. Romper las cadenas y fluir. Para conseguirlo, es importante tener en cuenta estas estrategias.
- Aprende a ser consciente de todo lo que veta tu libertad (personas, modas, costumbres).
- La libertad nos obliga a tener en cuenta aquello que de verdad es importante para nosotros.
- Ser libres nos permite reconciliarnos con nuestra esencia y nuestra voz interior.
. Sé auténtico amando tus imperfecciones
- Si tu nariz es algo aguileña o demasiado chata, ¿qué importa? Es un rasgo heredado de familia y que, a su vez, te permite ser único e irrepetible.
- Si tus caderas son anchas, ¿qué importancia tiene? Si todos fuéramos iguales y tuviéramos unas mismas medidas seríamos robots. Seríamos seres creados en serie y nadie destacaría sobre los demás.
- Cada rasgo, cada atributo de tu rostro y constitución te perfila como una persona única y excepcional. Si además te cuidas, estás bien y conectas con esa imagen que te devuelve el espejo, no habrá felicidad más auténtica. No hay nada mejor que alguien que se quiere y se acepta tal y como es.
Recuerda
La felicidad no es acumular cosas ni personas. Tampoco es una fórmula mágica. y mucho menos se encuentra en los libros de autoayuda.
La felicidad no está necesariamente vinculada a la perfección, sino más bien a nuestra actitud. La forma en que enfrentamos los desafíos, las dificultades y las imperfecciones determina en gran medida nuestro bienestar emocional. Todo lo que hace falta para alcanzar la perfección es estar en paz, tener personas que nos quieran y nos acepten por lo que somos, y disfrutar de todo lo que la vida nos ofrece cada día.
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4 factores que perjudican la libido de hombres y mujeres …

BBC News Mundo(G.Granchi) — La disminución del deseo sexual, conocida como pérdida de la libido, es un problema común.
Según el Servicio Nacional de Salud (NHS) de Reino Unido, el problema afecta hasta a 1 de cada 5 hombres y a un número aún mayor de mujeres en algún momento de sus vidas.
La afección es multifactorial y no siempre significa algo grave; puede estar relacionada con cuestiones como el estrés profesional o personal, así como con fases específicas de la vida, como el embarazo, el parto o la lactancia.
Sin embargo, cuando se produce una pérdida inesperada y persistente de la libido, conviene investigar los motivos que pueden estar detrás de ella.
«El primer paso es diferenciar qué es realmente la pérdida de la libido», explica la psiquiatra Catarina de Moraes, coordinadora de la clínica de sexualidad del Hospital das Clínicas de Recife, Brasil, y secretaria de la Asociación Brasileña de Medicina Sexual.
«A veces, la falta de libido se confunde con dificultad con la erección, el rendimiento sexual o la satisfacción, pero se trata exclusivamente de la ausencia de deseo sexual».
Según el endocrinólogo Diego Fonseca, los criterios diagnósticos describen que el síntoma debe persistir durante al menos seis meses para ser considerado clínicamente relevante.
«Sin embargo, en la práctica clínica la evaluación puede ser menos rigurosa y es importante considerar la situación individual de cada paciente», afirma el experto que actualmente trabaja en el Hospital de la Mujer Mariska Ribeiro, en Brasil.
Con la ayuda de expertos, enumeramos a continuación cuatro factores que pueden estar detrás de los cambios en el deseo sexual.
1. Cambios en la rutina y fases de la vida
Una reducción de la libido puede ocurrir por razones simples que todos experimentamos en algún momento, como estrés, cansancio, cambios de rutina y períodos en los que otras actividades ocupan el tiempo que normalmente se dedicaría a la actividad sexual, como, por ejemplo, cuidar a los hijos.
«Esto no significa necesariamente un trastorno. También es común que con el tiempo en las relaciones monógamas haya una reducción del deseo espontáneo (independientemente del contacto sexual), aunque el deseo responsivo (excitación que surge con los estímulos) sigue presente”, dice Catarina de Moraes.
“Siempre que haya satisfacción sexual, esa reducción no es necesariamente patológica».

2. Trastornos psiquiátricos
Los trastornos psiquiátricos como la depresión y la ansiedad pueden afectar significativamente el deseo sexual.
«Los pacientes con depresión pueden experimentar una disminución del deseo debido a desequilibrios químicos en el cerebro, incluidos cambios en las hormonas serotonina y dopamina, relacionadas con el estado de ánimo y los sentimientos de recompensa y placer”, explica la psiquiatra.
“En estos casos, tratar la afección puede mejorar el deseo y, en consecuencia, la función sexual».
Por otro lado, algunas clases de medicamentos utilizados para tratar la depresión y la ansiedad tienen el efecto secundario de reducir la libido.
Sin embargo, existen opciones y estrategias de tratamiento -que siempre deben ser recomendadas por un profesional sanitario- para minimizar estos efectos, como cambiar la medicación, reducir la dosis o centrarse en ejercicios conductuales.
La experta advierte que los pacientes no deben abandonar el tratamiento para depresión si notan el síntoma, ya que la depresión no tratada también puede afectar la función sexual, y la retirada abrupta de los medicamentos psiquiátricos conlleva importantes riesgos.
«Es fundamental que los pacientes comuniquen abiertamente a sus médicos cualquier inquietud relacionada con su función sexual», dice la psiquiatra.
3. Cambios hormonales
Si el paciente no presenta trastornos psiquiátricos ni cambios de rutina que justifiquen la disminución de la libido, el siguiente paso es investigar los cambios hormonales.
Los estrógenos en las mujeres y la testosterona en los hombres son los principales reguladores de la libido y de la actividad sexual, explica Caroline Castro, endocrinóloga del Hospital São Camilo.
El estrógeno está asociado con la salud de los tejidos genitales, la lubricación vaginal y el bienestar emocional.
La testosterona está relacionada con la producción de espermatozoides, la salud de los tejidos genitales y el deseo sexual. Afecta la disposición mental, aumentando el interés y la motivación por el sexo.
El diagnóstico en estos casos puede resultar complicado, afirma Diego Fonseca.
«En los hombres, por ejemplo, no sólo evaluamos si el nivel de testosterona es bajo, sino que también examinamos la historia clínica para comprobar si otras condiciones subyacentes pueden estar detrás del cambio hormonal».
Los médicos también señalan como posibles causas condiciones como el embarazo, el posparto, la lactancia y la obesidad, así como otras que también modifican los niveles hormonales.
«Para estos pacientes, el abordaje puede o no ser con medicación e incluir consejos y orientaciones sobre los cambios naturales del organismo. La evaluación debe ser cuidadosa e individualizada, considerando el contexto de vida y salud de la persona», dice la endocrinóloga Carolina Castro.

4. Comorbilidades
Otro factor muy común citado por los médicos es la presencia de comorbilidades que, directa o indirectamente, afectan la libido. Algunos ejemplos son:
- Las enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson, las lesiones de la médula espinal o la neuropatía periférica también pueden afectar la función de los nervios que controlan la respuesta sexual, lo que resulta en dificultades para lograr o mantener una erección, alcanzar el orgasmo o experimentar excitación sexual.
- La diabetes, al provocar cambios hormonales, también puede provocar una disminución del deseo. Además, la afección provoca fatiga y neuropatía, un trastorno con el que se dañan los nervios. Esto puede provocar pérdida de sensibilidad y compromiso de la función sexual, afectando indirectamente la libido.
- Las personas con problemas cardíacos, como insuficiencia cardíaca, pueden experimentar fatiga crónica debido a la capacidad reducida del corazón para bombear sangre de manera efectiva. Esta fatiga constante puede disminuir el deseo sexual. Además, algunos medicamentos utilizados para tratar enfermedades cardíacas pueden tener efectos secundarios que afecten el interés sexual.
– Tratamiento y comunicación
Los médicos entrevistados destacan que no existe una solución única ni mágica para la disminución de la libido.
Cada caso es único y el tratamiento depende de un enfoque personalizado, considerando las causas subyacentes y las necesidades individuales del paciente.
Un consejo habitual que dan los expertos es, en el caso de las parejas, hablar con la pareja independientemente de la causa de la reducción de la libido.
«Es fundamental mantener un diálogo abierto y sincero sobre este tema, a pesar de ser un asunto que puede causar malestar. Hablar de la disminución de la libido ayuda a evitar malentendidos y permite a ambos entender la situación y buscar soluciones juntos», afirma Diego Fonseca.
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El jeroglífico encriptado en Babel …

JotDown(B.Baltasar) — El lector escarmentado entenderá de qué va la cosa. Los primeros episodios sentencian la espectacular fundación de la historia: desahucio del Paraíso Terrenal a cambio de una manzana, primer asesinato fratricida por envidia, epidemia masiva de maldad y exterminio general por el Diluvio. Acto seguido sobrevendrá el caos de Babel. ¿Qué destino puede esperarse después de tan abrupto comienzo?
Se atribuye el origen de las múltiples lenguas al conflicto de Babel, pero el autor yahvista del Génesis no lo menciona. Cuenta que, en aquel tiempo, la tierra tenía una sola lengua, que a los hombres les dio por edificar una torre y con ello «hacerse un nombre». Jehová desciende del cielo para ver lo que hacen y comprueba que «nada les hará desistir de lo que han pensado hacer». Decide entonces confundir su lengua «para que ninguno entienda el habla de su compañero».
En el capítulo que cuenta la breve historia de Babel no se entiende qué nombre o fama deseaban granjearse ni a dónde pensaban llegar los constructores levantando la formidable torre. Es Isaías quien lo aclara más adelante al atribuir al rey babilonio, se supone que el arrogante Nemrod, el sacrílego deseo de levantar su trono por encima de las estrellas y viajar por encima de las nubes.
Son imputaciones muy verosímiles las que formula el profeta, aunque lo cierto es que no aparecen atestiguadas en el documento original.
Lo que sí dice el Génesis es que Jehová confundió el lenguaje de toda la tierra. Como si la divinidad irritada hubiera introducido un equívoco inédito en cada palabra, enredando la sintaxis y embrollando los sintagmas. Así se dio por estrenada la más duradera y persistente de las complicaciones, el más terco de los enigmas, la más empecinada de las distracciones.
Para el único ser dotado de palabra, bendecido con el sublime privilegio, el castigo divino ha sido la causa de una punzante interrogación: ¿estoy seguro de saber lo que digo y entender lo que oigo?, ¿por qué se multiplica, desliza y diluye el significado de las oraciones?, ¿de dónde procede la vacilante perplejidad de las palabras?
El dilema del sentido es desde entonces una herida que no cicatriza, una incógnita que no se cierra, la raíz de una mordiente ansiedad. No es necesario hablar otra lengua para no entender lo que se oye con la propia. El hablante se escabulle tras la complejidad de lo que entrañan, sugieren y connotan sus palabras. En efecto, ninguno entiende el habla de su compañero.
El malentendido germinal del parloteo universal es lo que un observador sagaz comprueba con hastío. Ni siquiera es necesaria la mala intención para que los oyentes se sientan engañados. Lo que se cree decir hace desesperante cualquier esfuerzo de traducción. No importa cuán satisfecho se muestre el hablante. El sentido se disipa apenas un instante antes de ser pronunciado. La palabra herida no da cuenta de sí misma.
La posibilidad de una lengua que sancione el orden de la precisión, la concordancia entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que hay, descartando el enredo de la polisemia, la trampa de la ambigüedad y la insuficiencia de la palabra dada, ha sido para muchos pensadores una obsesión tan llamativa como el episodio de Babel. Alertados por la pluralidad de los sentidos que brotan al decir, ofendidos por la ubicuidad de las palabras tergiversadas, cansados de la perpetua distorsión, asumen el empeño de un desafío: deshacer la maldición.
Quieren renegar del remordimiento heredado y resolver un deseo unánime: acabar con la restricción, con los límites del lenguaje y la sensación de fracaso que impone el fardo de la punición. Harto de cargar con la penitencia que oprime y cercena, el filósofo emprende la refutación del tercer castigo: la confusión del lenguaje.
Con los pies hundidos en el fango de las trincheras cavadas en la Gran Guerra europea, Ludwig Wittgenstein escribió las primeras anotaciones de su Tractatus.

Al advertir que es humanamente imposible captar de inmediato la lógica del lenguaje, que los acomodamientos tácitos para comprenderlo son enormemente complicados, que el lenguaje corriente es una parte del organismo humano, y que la filosofía debe esclarecer y delimitar con precisión los pensamientos, y que todo aquello que puede ser pensado puede ser pensado claramente, y que todo lo que se puede decir de antemano se puede decir de una sola vez…
Wittgenstein proporcionó al positivismo lingüístico un libro memorable, pero no dejó de alentar con sus observaciones el fermento de una sospecha que poco a poco daría sus frutos: «Es lo impensable lo que no deja de inquietar a la mente».
Las sentencias del Tractatus hicieron fermentar la corrección de sus propias perspectivas, y, con las Investigaciones filosóficas, Wittgenstein emprendió la heroica y legendaria impugnación de sí mismo.
Lo que en el lenguaje se expresa —anota el primer Wittgenstein— nosotros no podemos expresarlo por el lenguaje; lo inexpresable, lo que se muestra a sí mismo, es lo místico; lo que sea el mundo es completamente indiferente a lo que está más alto, más arriba, más allá…
La crucial distinción de Wittgenstein entre el mostrar y el decir —la que podría servirnos para delimitar la misión asumida, respectivamente, por la literatura y por la filosofía— es la que le permite pronunciar otro de sus atinados dictámenes: «Lo que se puede mostrar no puede decirse».
Bajo los pronunciados efectos babélicos, Wittgenstein fue enunciando alusiones al trauma original. Propuso a la filosofía el quebrantamiento perpetuo de nuestras certidumbres y luchar contra el embrujamiento de la inteligencia. Convencido de que el lenguaje —como vemos, sometido al castigo mítico de la confusión— engendra supersticiones de las que debemos deshacernos, Wittgenstein auspiciaba las embestidas que la inteligencia da contra los límites del lenguaje.
Su contemporáneo Walter Benjamin meditaba acerca del mismo enigma y se enfrentaba con el lenguaje a los enredos inscritos en el lenguaje, como un equilibrista que intenta sostenerse en el aire a sí mismo con la fuerza de sus propios brazos.
Benjamin se preguntaba por lo que hay de intangible en la palabra y si acaso existirá una lengua en la que estén conservados, serenos y tácitos, los más profundos secretos a los que aspira todo pensamiento.
El bibliotecario escrupuloso registraba con su minúscula caligrafía el pálpito evanescente del sentido, buscando en el sonido de cada palabra y en el alarde de las oraciones el rastro que condujera a la lengua de la verdad. Como Wittgenstein, entendía que la palabra comunica algo distinto de ella misma y que este es el pecado cifrado en el lenguaje.
Aturdido por el influjo creador de la palabra, Benjamin no podía librarse de su hipnótica paradoja. Consideraba el lenguaje como el proceso histórico más potente y fértil y con su indagación verificaba que en toda lengua hay algo que está más allá de lo transmisible. Afirmó que la entidad espiritual que se comunica en el lenguaje no es el lenguaje mismo, sino algo que debe ser distinto de él. Dicha esencia se comunica en el lenguaje y no por medio del lenguaje. A esta fabulosa sinfonía del sentido latente prestó Benjamin sus lúcidas reflexiones.
Como toda palabra es susceptible de madurar, Benjamin siguió la huella de sus transformaciones. Y en ellas reconoció el parentesco universal de todas las lenguas: lo que cada una designa no puede encontrarse, pues está inmerso en un perpetuo cambio y se escurre ante nuestro enojado asombro. Aquí reside la paradójica impotencia y omnipotencia del don excepcional.
Cuando enunció su teoría de la restitución, Benjamin describió el proceso que conduce a las lenguas —y a sus hablantes— hasta el lugar de la culminación: el sentido permanece oculto, pero su crecimiento sagrado consumará el fin mesiánico de la historia.
El intercambio epistolar entre Walter Benjamín y el historiador de la cábala hebrea Gershom Scholem les permitió evaluar la influencia de las escuelas dedicadas a estudiar el origen del lenguaje. El aragonés Abraham Abulafia (Zaragoza, 1240-Barcelona, 1291) desenvolvió agudísimas observaciones sobre las normas gramaticales que ordenan la dimensión subterránea del lenguaje.
En su elíptica meditación sobre los nombres y las letras, La luz del intelecto, afirma que una realidad primordial precedió a todos los pueblos y que sus idiomas constituyen la sustancia del hombre. Analizó las convenciones del significado alegórico para descifrar el secreto de la lengua sacra, el camino de las palabras, el giro de las letras y la trinidad del habla.
Noam Chomsky afronta el desafío babélico con una extensa indagación lingüística, filosófica y psicológica. Durante su larga y fructífera vida de profesor universitario ha seguido el rastro que dejan las estructuras cognitivas de la mente y con su innatismo se remonta al mítico episodio de la narración bíblica, al momento previo a la dispersión: ciertas ideas, principios y nociones son poseídas por el espíritu de todos los seres humanos sin excepción.

La gramática universal de Chomsky —el conjunto de las reglas que organizan el acceso de cada ser humano a la lengua de su entorno— y su idea del lenguaje como órgano corporal contribuyen a imaginar cómo se produjo la confusa dispersión de las lenguas y a entender la magnitud del legado recibido en herencia. Si todas las lenguas tienen una básica estructura común, no será extraño que todos los seres humanos compartan los interrogantes acerca del sentido latente y lamenten al unísono las carencias, silencios y vacíos prendidos en su idioma.
Las elucidaciones de Wittgenstein, Benjamin, Abulafia y Chomsky nos ayudan a discernir nuevas conjeturas sobre el episodio de Babel. Si permanece latente en el lenguaje algo ajeno a la percepción, un susurro inaudible, un murmullo que da cuenta de lo perdido, eso que está más allá del lenguaje o quizá oculto dentro de él, un algo que fue encriptado, eso innato recibido en herencia, ¿de qué nos está hablando?, ¿qué está diciendo la voz escondida en el jeroglífico del lenguaje?, ¿se espera que seamos capaces de entenderla?
Si el castigo de la confusión nos ha hecho sordos y amnésicos al sentido, no hay por qué creer que resistamos de nuevo la tentación de la hybris, el maniático delirio de grandeza, la obsesiva obcecación del poder, la enfermiza ansiedad de la codicia que auspició la construcción de Babel. Tanto da que la dispersión que menciona el Génesis aluda a la migración caótica de los deslenguados que esparcen por la faz de la tierra su confusión mental o a la disolución semántica de las palabras. El resultado es el mismo: alguien despojado del sentido que se desliza bajo el siseo del lenguaje.
La máquina que anhela instalarse en la cima del poder absoluto —con la potestad única del dominio sobre los hombres— no deja de girar y prosigue implacablemente la senda emprendida en Babel. La confusión primordial sostiene a los constructores que quieren poner su trono por encima de las estrellas y prolonga la voracidad alentada por las mil promesas de la ambición. No parece probable que vaya a llegar el momento de inflexión esperado por Benjamin, cuando se dé por cancelada la confusión del lenguaje y pueda entenderse al fin lo que quiere decir.
El 5 de enero de 2022, el diario El País publicó una interesante entrevista con dos de los expertos españoles invitados pocas semanas antes a la reunión organizada en Washington por el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (Homeland Security).
El encuentro, al que se supone que asistieron otros especialistas en computación, inteligencia artificial y neurología, se dedicó a calibrar las aplicaciones tecnológicas que se injertarán en el cerebro humano. Rafael Yuste, neurocientífico y catedrático de la Universidad de Columbia, y Darío Gil, director mundial del área de investigación de IBM, cuentan al lector, con el inconfundible entusiasmo del optimismo dominante, lo que según ellos sucederá: «Nos vamos a convertir en híbridos: esto va a ocurrir sí o sí […] tener un sensor implantado en la cabeza será de rigor en diez años».
Según los categóricos expertos, que vaticinan en público lo que ocurrirá —sí o sí—, una interfaz será instalada de manera masiva en las cabezas de toda la población. Los entrevistados reconocen que habrá gente «aumentada» y otra que no lo estará, pero, en cualquier caso, la iniciativa gubernamental augura un «acelerón» en las capacidades cognitivas de los humanos: «Va a ser un nuevo Renacimiento […] cambiará la especie humana».
Los expertos aprecian ciertos inconvenientes en la abrupta irrupción de la tecnología en el cuerpo —«sí, perderás el control de tus datos mentales»—, pero eso no debe impedir que «la conexión simbiótica del ser humano [sea] una explosión cámbrica».

Los entrevistados no aclaran el motivo por el cual el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos congrega a neurólogos y tecnólogos en cónclaves científicos de tan decisivo futurismo.
Tampoco se exponen reflexiones éticas sobre la subordinación del ser humano a las patentes tecnológicas ni a qué se dedicarán los datos mentales extraídos del cerebro de los humanos «aumentados», ni qué instrucciones dictará la interfaz incrustada en el cerebro (interfaz: «dentro del rostro») ni cómo distinguirá el hombre entre su propio pensamiento y aquellos otros pulsos provenientes del ordenador exterior.
Tampoco se aclara si la población deberá dar su consentimiento a los cirujanos encargados de implantar en su cráneo el chip de la factoría tecnológica. O si será un cuerpo de voluntarios el que acepte llevar enquistado en su cerebro el listín telefónico.
Lo sorprendente en estos anuncios institucionales es que nunca se ponga en cuestión si nos conviene construir la versión perfeccionada del Gran Hermano orwelliano. Como si la promesa de un dominio absoluto sobre el hombre, su mente y su cuerpo, hubiera sido repentinamente legitimada por la sobrevenida autoridad de la tecnología.
En el alegre consenso de instituciones, universidades y corporaciones industriales, cuyo optimismo nadie quiere ensombrecer, se omite cualquier alusión efectiva a la soberanía y a la dignidad del ser humano. Al parecer, en efecto, nada les hará desistir de lo que han pensado hacer.
Será este el epílogo de una civilización que ha sostenido durante milenios la inspiración espiritual del genio poético, superando los obstáculos tendidos en su camino y levantando de nuevo, una y otra vez, después de cada catástrofe, el estandarte de la condición humana.
Michel Foucault compartía las impresiones de los filósofos aquí citados y, como ellos, detectaba bajo el orden del lenguaje un excedente de significación que no se ve ni se oye. Esa enorme complicación señalada por Wittgenstein, el eco de aquel pecado que Benjamin creyó oír tras el balbuceo de la lengua, la realidad primordial que según Abulafia precedió a la sustancia de los idiomas, la idea que Chomsky identificó en el espíritu de todos los seres humanos.
Ese rumor que no deja de decir, ese murmullo que no deja de sonar, que remite a la conciencia moral del origen y a la restauración del sentido que redimirá la causa humana, es el susurro que interfiere y obstruye la dominación perseguida por la vieja e insaciable maquinaria del poder. Si en la inteligencia humana subsiste encriptado el destello del sentido, tiene su lógica que la «inteligencia artificial» quiera extirpar la inquietud latente que subyace al lenguaje.

unque la «inteligencia artificial» quiere asociarse al prestigio de la inteligencia humana —esa facultad de la mente que permite aprender, recordar, razonar, comprender y crear—, en realidad, la marca pertenece al ámbito de las agencias gubernamentales denominadas «de inteligencia» y encargadas de acopiar información sobre todo cuanto va ocurriendo en la esfera privada o pública del mundo contemporáneo.
Esa celebrada «inteligencia» artificial que apenas alcanza a ser un artificio de litio que imita la arquitectura neuronal del cerebro humano. (Conviene subrayar la doble y simétrica utilidad del litio: para la factoría tecnológica es el componente fundamental de sus dispositivos y, para la industria farmacéutica, un medicamento para los hombres desquiciados por la pulsión frenética del trastorno bipolar).
El advenimiento del Gran Hermano Tecnológico y su declarada intención de injertarse en los cerebros de los pobres humanos domesticados exige suprimir todo vestigio de la voz que discurre bajo el lenguaje y sustituirlo por la aridez discursiva de la computadora universal, por el maquinal acopio de los datos que introducen los programadores, por la monstruosa memoria que festejan los publicistas de la factoría tecnológica.
En esta encrucijada histórica cabe preguntarse quién escribirá el relato que sustituya a la metáfora babélica —sabiendo ya que el mito no cuenta lo que sucedió en el pasado sino lo que ocurre en el futuro— y cuál será el castigo reservado a quienes consigan poner su trono por encima de las estrellas (¡y volar por encima de las nubes!).
La colonización del espacio estelar es uno de los señuelos agitados por la gobernanza transhumanista. El otro gran fetiche es la promesa de acabar para siempre con el embarazoso asunto de la muerte.
Cómo será la fábula de la nueva transgresión —la fantasía del transhumanismo—, la locura de la ambición despótica y distópica y el remordimiento corrosivo que atormentará a los constructores de la nueva era.
Es probable que el escritor elegido imite el procedimiento narrativo que dio consistencia al relato de Babel. Así como el autor del Génesis evocó el zigurat de Etemenanki y la soberbia de los ingenieros palaciegos para escenificar el límite de lo humanamente aceptable, nuestro contemporáneo deberá encontrar un relato, una imagen, un argumento, que haga verosímil la dispersión psicótica de los humanos aterrados.
Es factible imaginar que el narrador del colapso civilizatorio encuentre en las investigaciones botánicas el más elocuente, deslumbrante y pedagógico de los casos ejemplares. Los biólogos y micólogos han observado el comportamiento del Ophiocordyceps unilateralis con el asombro que producen las desconcertantes articulaciones de la naturaleza.

El caso en cuestión trata del hongo que organiza su vida alrededor de la hormiga carpintera. La acecha para infectarla, instalarse en su cuerpo y gobernar su comportamiento. El hongo la despoja de su miedo instintivo a las alturas, la saca de su hormiguero y la lleva allí donde el hongo quiere vivir: en la cumbre de las plantas más altas. El micelio obliga a la hormiga a anclarse con sus mandíbulas en la nervadura principal de la hoja y cose sus patas a la superficie de la planta.
El hongo se expande en el interior de la hormiga como un órgano protésico, invade sus cavidades corporales, se enreda con sus fibras musculares y segrega las sustancias químicas que controlan su sistema nervioso central. Finalmente, el hongo devora el cuerpo de su huésped y hace que brote un tallo en su frente de tal modo que las esporas caigan sobre las cabezas de las hormigas que pasan por debajo.
El patrón biográfico de la hormiga carpintera anticipa la figura del ser humano infectado por el hongo que gobernará su mente, su voluntad y sus actos. El cíborg y el híbrido transhumano que se quiere fabricar mediante injertos y prótesis encontrará escrito, antes de perder el último aliento de su conciencia, el relato mítico de su destrucción. La imagen del hombre despojado de sus atributos por el instinto maquinal de un huésped homicida ilustrará el final de los humanos trastornados por la pérdida del sentido oculto en el reverso de las palabras.
nuestras charlas nocturnas.
La Biblia como guía turística …

JotDown(A.Calamari) — Esta es una historia de prodigios, inventos y fanatismos. Una historia con dos mujeres como protagonistas.
La primera se llama Helena, así, sin apellido, como era costumbre entre las romanas. Como su tocaya griega, era hermosa y esa belleza la convirtió en reina. Helena nació pobre en uno de los extremos del imperio y bastante lejos de Roma. Se cuenta que el emperador Constancio, en una recorrida por sus dominios, la vio de lejos, quedó cautivado y se la llevó con él. La hizo su esposa y tuvieron un hijo al que llamaron Constantino.
El niño creció y con los años madre e hijo se volvieron inseparables.
Eran tiempos de divisiones, de batallas y asedios constantes en las fronteras, por eso el emperador estaba poco en casa. El Imperio romano era politeísta, aunque en los últimos años veía con preocupación el crecimiento de una secta cada vez más popular entre los sectores bajos: los cristianos.
Demolían las nuevas iglesias y encarcelaban a los seguidores de un dios que se pretendía el único. Constancio no lo sabía, pero la madre de su hijo era una cristiana practicante a escondidas y así educó a Constantino. Cuando su padre murió y a él le tocó ser emperador, Constantino dio fin a años de persecuciones con el Edicto de Milán.
Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual se ejercite en las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás, cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión.
Algunos dicen que todo fue obra de Helena, otros aseguran que el pragmatismo de Constantino lo llevó a aceptar a los cristianos porque no le quedaba otra alternativa: cada vez eran más. La Iglesia, esa institución con mayúscula que comenzó a crecer y consolidarse por esos años, prefiere otra versión para esta historia.
Cuentan que en épocas de guerra y antes de una batalla decisiva a Constantino se le presentó Cristo en sueños, le mostró una cruz y le dijo «con este signo vencerás». Venció a sus enemigos y desde entonces la cruz se convirtió en un símbolo cargado de mística para la nueva religión.
Ahí empezó el verdadero trabajo de su madre Helena.
Viajó a Jerusalén para encontrar la auténtica cruz de Cristo, aparecieron tres, llamó a una moribunda y le pidió que las tocara: con la primera empeoró, con la segunda más y con la tercera sanó de un momento para el otro.
En un solo viaje Helena delineó la narrativa católica que perdura hasta nuestros días y para eso fue fundamental el concepto de milagro asociado a la construcción de evidencia. Hacían falta pruebas tangibles del paso material por el mundo del dios cristiano y Helena las iba a encontrar a todas. Con ella nació la industria de las reliquias cristianas.
De vuelta en Roma se impuso una misión arqueológica al servicio de la nueva religión en ascenso y dedicó lo que le quedaba de vida a la búsqueda de vestigios de la pasión de Cristo: fragmentos de madera de la cruz, restos de los Reyes Magos, el paño que lo envolvió. Estaba obsesionada.

Pionera del souvenir, Helena llegó a encargar que le consiguieran la cabeza del apóstol san Pablo para llevarla a Constantinopla aunque fue imposible, lo más cercano que le ofrecieron fueron algunas limaduras de las cadenas que lo tuvieron en cautiverio.
Todo le servía y así fue armando una colección, la mayor de aquellos tiempos. Los viajes se hicieron más recurrentes y el relato cristiano crecía en densidad palpable al alcance de cualquiera que estuviera dispuesto a entregarse a la contundencia de lo evidente.
En los siglos que vendrán, la pasión por las reliquias se convertirá en negocio: cabezas, brazos, tibias, dientes, cabellos, trozos de piel, órganos, restos de sangre de vírgenes, santos y apóstoles. También paños, ropas, instrumentos de martirio, puñados de tierra. Van y vienen mercaderes y emisarios; se abren catacumbas y se multiplican los milagros que proveen nuevos objetos de valor, se crean organizaciones y se arman traslados.
Circulan plumas del Espíritu Santo, el prepucio de Jesús, la leche y el cordón umbilical de María. Se venden las monedas por las que Judas entregó a Cristo y el suspiro de san José. Se inventan los relicarios: cajas de custodia que se ubican en altares, iglesias y capillas a esperar la visita de los fieles.
Hay cápsulas para sangre, leche o sudores. Recipientes con forma de cruz para los fragmentos de madera, estuches adaptados a las distintas partes de cuerpos, los objetos informes se ubican en cilindros o cubos de metal.
Con el paso del tiempo florecieron las organizaciones dedicadas a la apertura de catacumbas y al traslado de los milagros, también los fraudes y los falsificadores. Fueron necesarios los certificados de autenticidad: en un momento llegó a haber más de veinte cabezas de Juan Bautista.
Con cada viaje que emprendía Helena de Constantinopla estaba delineando el recorrido para futuras peregrinaciones a Tierra Santa. Pionera de la explotación turística, hizo brotar oro del desierto.
El tiempo pasó, la iglesia de Roma se fue haciendo más fuerte, Helena lleva unos cincuenta años enterrada, el emperador es Teodosio y acaba de sellar el destino del mundo occidental con un decreto: el cristianismo es la religión oficial del Imperio romano.
Ordenamos que tengan el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma, mientras que los demás los juzgamos dementes y locos sobre los que pesará la infamia de la herejía. Sus lugares de reunión no recibirán el nombre de iglesias y serán objeto, primero de la venganza divina, y después serán castigados por nuestra propia iniciativa que adoptaremos siguiendo la voluntad celestial.
En poco menos de un siglo, los cristianos pasaron de perseguidos a perseguidores, la voluntad celestial así lo dictaba.
Es el año 381 y aparece en escena la segunda protagonista de esta historia. Una desconocida, noble, con dinero, educación y amor a Dios. Se llama Egeria, pero también es probable Eteria, Ætheria, Etheria, Aetheria, Echeria, Heteria o Eiheriai. Vive en un convento de la provincia romana de Gallaecia —actual Galicia—, quiere conocer los lugares sagrados y las reliquias que atesoró Helena de Constantinopla y está dispuesta a emprender sola el camino hasta Tierra Santa.
Había investigado lo imprescindible para el viaje, solo necesitaba seguir el itinerario. La palabra designa una serie de puntos a recorrer en un trayecto: es un documento que hizo Roma para facilitar los traslados por toda la extensión del imperio. Se supone que el Itinararios Antoninos, del siglo III, fue el primero de esos documentos que se iban actualizando con las sucesivas mejoras. Actualmente hay dos tipos de viajes que conservan la palabra itinerario: la peregrinación y el turismo. Egeria iba a hacer los dos en uno.
En el itinerario se consignaban tres datos de importancia vital para los viajeros: calzadas, millas y mansiones. Eso era el cursus publicus romano. Caminos que permitían un traslado rápido, seguro y cómodo para movilizar tropas y mercaderías. En épocas de Egeria las calzadas también servían para movilizar cultura y religión, y sumaban más de cien mil kilómetros organizados.

Hasta los romanos, el poderío geográfico de un pueblo giraba en torno a sus puertos, pero con ellos el poder se extendió tierra adentro. Lo que no podían saber entonces era que ese trazado magnífico que posibilitó su extensión sería después la vía rápida de acceso para los pueblos enemigos: ostrogodos, hunos, visigodos, todos se aprovecharán del tendido terrestre romano.
La traza del itinerario hubiera sido de poca utilidad si no se registraban las distancias y para eso hacía falta una unidad de medida: la milla, las mil zancadas que un hombre promedio camina en Roma. Como los griegos, también los romanos estaban convencidos de que el hombre es la medida de todas las cosas, por eso Egeria deberá acelerar su paso para llegar a cada mansión en el itinerario.
Las mansiones son lugares para pasar la noche, paradas oficiales solventadas por el gobierno central y supervisadas por funcionarios públicos. Los viajeros encuentran comida, baño y una cama. Si no se mueven caminando, también pueden refrescar a los caballos y reparar los carros en los establos.
Toda esta previsión oficial le garantiza a Egeria la seguridad mínima para largarse sola a buscar la confirmación de su fe. Antes de dejar el convento solo le resta un trámite: debe procurarse un quaterni, un códice hecho con hojas de piel de cordero plegadas en el que irá contando su viaje para sus compañeras que quedaban en Galicia.
No podemos saber si las monjas del convento leyeron alguna vez su cuaderno de viaje, lo que sí conocemos es que en los siglos posteriores se habló de ella. Se puede leer en una carta de san Valerio del siglo VII: «Hallamos más digna de admiración la constantísima práctica de la virtud en la debilidad de una mujer, cual lo refiere la notabilísima historia de la bienaventurada Egeria, más fuerte que todos los hombres del siglo».
Ser noble y religiosa le permitió encarar una aventura insospechada para mujeres. De no haber entrado en el convento su destino habría sido el hogar y el cuidado de sus padres hasta alcanzar la edad para contraer matrimonio, cambiar de casa y continuar las tareas domésticas con su esposo y los inevitables hijos.
Pero Egeria se consagró a Dios y aprendió a leer y escribir. Una mañana con buen tiempo se despide de sus hermanas y parte con sus zapatos de piel y su túnica de lana, tal vez un manto con una capucha para cubrirse del frío, lleva el cuaderno entre sus ropas y sabe que en cada parada del trayecto habrá hombres de su iglesia esperándola.
Anduvo a pie, a caballo, en asno y en camello. Cruzó Francia e Italia, se subió a un barco y se detuvo a visitar las reliquias de Helena en Constantinopla. Después fue a Jerusalén, Nazaret, Egipto, Alejandría, Antioquía, al mar Rojo y al monte Sinaí tras las huellas de Moisés. Como lo había prometido, tomó nota de todo, habló del esfuerzo y el cansancio, de la comida y el hospedaje en cada mansión, de los planes y los imprevistos.
Escribía para ser los ojos de sus amigas inmóviles: las dominae et sorores que quedaron en el convento. Como Alejandro con la Ilíada, Egeria viajaba con un libro. El suyo era la Biblia y buscaba ahí las referencias topográficas que después iba a constatar. Cada lugar señalado era un punto en el mapa que Egeria iba delineando y un sitio de interés para visitar. El libro sagrado del imperio a modo de guía turística.
Como precursora de la Guía Michelin, la Biblia le indica a Egeria la próxima parada y cuando comprueba que el lugar indicado efectivamente existe la alegría es inmensa y su fe se acrecienta. Todo lo leído es verdad. No quiere ser escritora, no quiere ser aventurera: ansía la geografía sagrada, pisar la tierra de los milagros, llegar al manantial en el que Moisés calmó a los sedientos, subir al monte Sinaí, ver los portentos cristianos con sus ojos.
Pero creedme, cuando nosotros inspeccionamos el paraje, no vimos la estatua de sal por ninguna parte, para qué vamos a engañarnos.

Egeria quiere creer pero no siempre está dispuesta a dejarse engañar por su fe. En su cuaderno hay santos, monjes, obispos, confesores, célibes, eremitas, anacoretas. Están Dios, el hijo de Dios y el Espíritu Santo. Hay leyes romanas, soldados, guías, escoltas, marchas, víveres y monasterios. Hay caminatas, ofrendas, ascensos y oraciones. Hay inspiraciones divinas. Hay bautismos, cenáculos, cuevas, tumbas y sepulcros.
Hay huellas, estelas, milagros: aguas que brotan de las piedras y lluvias de maná. Hay apóstoles, patriarcas, faranitas, bienaventurados. Hay éxodos, cimas majestuosas y humildes colinas. Hay pecados y perdones. Hay eulogias. Hay padres, hermanas, santas, beatas y señoras.
Hay rezos, promesas, piedades, santuarios, reliquias y recuerdos. Hay estatuas de sal, zarzas ardientes y becerros de oro. Están la Pascua, el Pentecostés y la Semana Santa. Hay salmos, códices, lecciones y señales. También huertos, montes, valles, ríos, cultivos y tierras de promisión. Están el olivo y el árbol de la verdad. Las distancias se miden en millas y en días de caminata.
Se dice de Egeria que es la primera hispana en todo: la primera escritora de nombre conocido, la primera viajera ilustrada, la primera peregrina a Tierra Santa. De su cuaderno, se dice que es el primer libro de viajes en español. Las cartas a sus hermanas se interrumpieron de un día para el otro. Volviendo de Siria y otra vez en Constantinopla, hogar de Helena, escribió su última anotación encontrada.
Desde aquí, señoras mías, luz de mis ojos, mientras que escribía para vuestra caridad, (os diré) que tenía el propósito de acercarme a Asia, en nombre de Cristo, Dios nuestro, quiero decir a Éfeso, al sepulcro del santo y beato apóstol Juan, para hacer oración. Si, después de todo esto, sigo viva, si logro conocer personalmente algunos lugares más y si Dios se digna concedérmelo, procuraré contarlo a vuestra caridad, y os relataré tanto lo que conserve en la memoria, como lo que llevo escrito. Entretanto, vosotras, señoras, luz mía, procurad acordaros de mí, tanto si estoy viva, como si estoy muerta.
Eso es lo último que supimos de Egeria. Sobre Helena sabemos que la hicieron santa, se convirtió en santa Elena y la cruz católica quedó indefectiblemente asociada a ella. Hay una fiesta del ritual romano que conmemora aquel hallazgo milagroso y se llama la «Invención de la Cruz». La palabra invención, del latín inventio, significa descubrir. Helena descubrió la cruz y en el mismo acto la inventó como evidencia de la fe cristiana.
En su libro Por qué nos creemos los cuentos Pablo Maurette explica el triángulo de verificaciones que presupone el mecanismo de la evidencia: hay un objeto, un sujeto y un evento. Lo ejemplifica con su uso en el ámbito judicial: el arma es el objeto que se presenta ante el juez para probar la culpabilidad.
En la narrativa cristiana la cruz auténtica encontrada por Helena es presentada ante Egeria y cada uno de los creyentes para probar la existencia de Cristo. Hay una naturaleza visual de la evidencia que Helena de Constantinopla entendió antes que nadie y la puso frente a los ojos.
Después, solo restaba esperar que todos quisieran verla.
nuestras charlas nocturnas.
¿Vivimos en una simulación? Una nueva ley de física plantea esa posibilidad …

Selecciones Reader´s Digest(EP) — La idea de que nuestra realidad es una simulación creada por una inteligencia superior ha fascinado a muchos filósofos, científicos y aficionados a la ciencia ficción. Y, puede que no esté tan lejos de ser real o bueno es por lo menos lo que plantea: una nueva ley de física, un estudio y un científico. Te contamos.
– Infodinámica
El científico Melvin Vopson, de la Universidad de Portsmouth, investigó si una nueva ley de la física podría respaldar la teoría de que “vivimos en una simulación virtual”. Su estudio actual explora la hipótesis del universo simulado y las implicaciones que esto tendría para la ciencia y la tecnología.
La teoría pertenece al campo de la física de la información y se popularizó entre diversas personalidades, entre ellas, Elon Musk. Esta disciplina que la realidad física está principalmente constituida por unidades fundamentales de información, conocidas como bits.
El comunicado de la Universidad de Portsmouth dice que este descubrimiento se basa en la segunda ley de la termodinámica. La cual establece que la entropía, una medida del desorden en un sistema aislado, implica una pérdida de energía, por lo que siempre aumenta o permanece constante en cualquier proceso natural en el Universo.
Vopson esperaba que la entropía de los sistemas de información también aumentara con el tiempo. Pero observó que la entropía se mantenía constante o disminuía con el tiempo, lo que le llevó a proponer la segunda ley de la dinámica de la información, o infodinámica, de acuerdo con un nuevo artículo publicado en AIP Physics.
“En este artículo, reexaminamos la segunda ley de la infodinámica y su aplicabilidad a la información digital, la información genética, la física atómica, las simetrías matemáticas y la cosmología, y aportamos pruebas científicas que parecen apuntalar la hipótesis del universo simulado“, aseguró.
– Estudios previos ya lo habían mencionado
En este mundo, todo lo que percibimos como real, desde la sensación del aire en la cara hasta el sabor de los alimentos, podría ser simplemente una construcción artificial, similar a una simulación informática. Según un argumento filosófico conocido como “la hipótesis de la simulación”.
De acuerdo al portal DW, esta hipótesis, publicada en 2003, sugiere que, si la humanidad es capaz de simular repetidamente el Universo utilizando algún tipo de computadora avanzada, entonces es altamente probable que estemos viviendo en una de esas numerosas simulaciones.

– Los puntos claves de la teoría
- Sistemas biológicos: la segunda ley de la infodinámica desafía la comprensión convencional de las mutaciones genéticas, sugiriendo que siguen un patrón regido por la entropía de la información. Este descubrimiento tiene profundas implicaciones para campos como la investigación genética, la biología evolutiva, las terapias genéticas, la farmacología, la virología y el seguimiento de pandemias.
- Física atómica: el artículo explica el comportamiento de los electrones en átomos multielectrónicos y proporciona información sobre fenómenos como la regla de Hund; que establece que el término con máxima multiplicidad tiene la menor energía. Los electrones se organizan de una manera que minimizan su entropía de información, arrojando luz sobre la física atómica y la estabilidad de las sustancias químicas.
- Cosmología: se demuestra que la segunda ley de la infodinámica es una necesidad cosmológica, con consideraciones termodinámicas aplicadas a un universo en expansión adiabática que respaldan su validez.
Para finalizar , según investigaciones previas de Vopson, la información podría ser el “bloque de construcción fundamental del universo que tiene masa física”, incluso sugiere que la información podría constituir la materia oscura del universo, según su principio de equivalencia masa-energía-información.
De acuerdo con el científico, la segunda ley de la infodinámica respaldaría esta idea, sugiriendo que la información es equivalente a masa y energía. Sin embargo, se necesitan pruebas empíricas para validar estas teorías.
“Una posible vía sería mi experimento ideado el año pasado para confirmar el quinto estado de la materia en el universo –y cambiar la física tal y como la conocemos– utilizando colisiones partícula-antipartícula”, aseguró Vopson.
nuestras charlas nocturnas.
¿Por qué siento todas mis Emociones con tanta Intensidad? …

Psicología y Mente(R.L.Riego) — Esta es una pregunta que en sesiones aparece frecuentemente “¿por qué soy tan intenso/a?”.
En estas situaciones siempre comenzamos hablando del sentido de las emociones a nivel evolutivo. Como en uno de los artículos anteriores comentaba, las emociones son como los sensores de los coches, nos avisan para no chocarnos.
Es decir, aparecen para darnos el mensaje de lo que no nos viene bien, lo que necesito para crecer, lo que debería cambiar en una situación, etc. Estas emociones van a aparecer en respuesta a lo que vivimos ya sea algo externo (he conseguido un nuevo trabajo y siento alegría por ello), o algo interno (me acuerdo de algo desagradable y siento enfado o tristeza).
– Sentir las emociones con mucha intensidad
Uno de los mayores problemas que suele aparecer es el juicio, y es que en la mayoría de las situaciones no queremos sentir. No debería sentirme así por “x” persona que siento que no me valora, no debería haberme ilusionado tanto con esta nueva relación, no quiero que me siga doliendo la ruptura con mi pareja y un amplio etcétera.
Piénsalo bien, a una situación de por si desagradable para nosotros mismos le estamos añadiendo un plus de angustia o incomodidad por no permitirnos el espacio suficiente para que la emoción transite.
Además, juzgarnos y evitar sentir emociones que consideramos negativas no solo no es el camino para no sentirlas, sino que, va a hacer que se queden atrapadas, se encapsulen, se intensifiquen y acaben saliendo con otra forma cuando ya no pueda sostenerlas más.
Todo esto es posible que esté haciendo que pienses que sientes demasiado o que eres muy intenso/a. Es posible que no te estés permitiendo sentir emociones desagradables pero necesarias para redirigir nuestra vida a un estado que nos sea más confortable y que al no dejarlas salir estes acumulando durante tanto tiempo que cuando salen, lo hacen disparadas.
Aquí siempre pongo el ejemplo del churrito de espuma con el que aprendemos a nadar, si me subo encima y lo voy bajando todo lo profundo que puedo, hasta que no se ve, en el momento en el que pierda el equilibrio el churrito saldrá disparado hacia arriba y levantándose por encima de la superficie del agua, bien, con las emociones ocurrirá lo mismo.
Otra posibilidad es que estés viviendo una situación especialmente desagradable, tensa o estresante. Con lo que en este caso lo más adaptativo es sentir con esa intensidad, ya que, se adecua a lo que esta ocurriendo y nos ayudará a tomar decisiones rápidas para salir de estas situaciones potencialmente peligrosas para nosotros/as.

Es posible que esté en un entorno que no me valida (o al menos lo siento así) y por lo tanto tenga el constante feedback de que no soy coherente, o que lo que siento es demasiado intenso, o que quizás no debería sentir como siento en las situaciones que estoy viviendo.
En este caso fijaros en el siguiente ejemplo: si empiezo a conocer a una persona y me ilusiono con la posibilidad de llegar a generar una relación sana, es normal que al no conseguirlo me sienta triste o frustrada, pero si mi entorno me dice que soy muy intensa o que no debería ilusionarme con tanta rapidez a esa emoción de tristeza o enfado le vamos a añadir la angustia de no hacer las cosas bien o de pensar que no se relacionarme en el mundo en el que vivo actualmente.
Otra opción es que en mi historia haya algún suceso que haya sido traumático y esté generando que en ciertas situaciones mis emociones tengan una fuerza por encima de lo que consideramos adaptativas.
Por ejemplo, si he sufrido abuso siendo mujer, es normal que en situaciones donde me encuentre sola con un hombre aparezcan ansiedad y angustia por salir o porque aparezca alguien que me de seguridad. En este caso es importante que trabaje el evento traumático para que mi vida no se vea limitada por el mismo.
Por último, no podemos dejar de lado el hecho de que últimamente hemos visto muy de moda el positivismo tóxico en redes.
Aquí rechazaremos las emociones desagradables entendiendo que la única forma de ser feliz es mantenernos siempre en una perspectiva positiva y reprimir esas emociones/pensamientos desagradables que sentimos que nos alejan de ella. Aquí sentiremos que algo está mal en nosotros cuando inevitablemente estos aparezcan y volveremos a sentir que no está bien sentir como sentimos.
Recomiendo que, en cualquiera de las situaciones que hemos mencionado con anterioridad te recomendaría que si actualmente sientes que te has “peleado” con tus emociones o que te sobrepasan o te superan a la hora de gestionarlas busques ayuda de un profesional de la salud mental que te ayude a entenderte mejor.
nuestras charlas nocturnas.
Por qué todos tenemos recuerdos falsos, aunque tengamos buena memoria …

BBC News Mundo — ¿Te ha pasado que te acuerdas perfectamente de haber dejado las llaves en un lugar, de manera que si no están ahí es porque alguien las cogió, pero luego resulta que las tenías en tu bolsillo?
¿O que escuchas a tu amiga contando algo que le pasó contigo y es notablemente distinto a lo que tú recuerdas?
Aunque esas experiencias nos dejen un poco turulatos, ocurren frecuentemente, incluso sin que nos demos cuenta.
«Todo el mundo tiene recuerdos falsos todo el tiempo, incluso si crees que tienes la mejor memoria del mundo», asegura Julia Shaw, psicóloga del University College de Londres.
Shaw se refiere particularmente a la memoria autobiográfica, «los recuerdos de nuestras vidas que a menudo vienen acompañados de un pie de página llamado ‘componentes multisensoriales’: recordar cómo se sentía algo, a qué sabía, cómo se veía, cómo sonaba… con emociones involucradas».
«Esos (recuerdos) son mucho más complejos que (recordar) un suceso», explicó Shaw en el programa de la BBC «Life Scientific«. Por ejemplo, si estás recordando un suceso tipo «el 11 de septiembre de 2001 fue el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York», no tienes que acceder a tantos lugares en tu cerebro.
Pero al revivir una experiencia propia, necesitas conectar todas las partes del cerebro responsables de las diferentes sensaciones, formando una red de neuronas grande e intrincada. Los recuerdos, advierte Shaw, no son el registro exacto del pasado que nos gustaría pensar que son.
La forma en que recordamos es irremediablemente defectuosa, señala, y a menudo guardan poca relación con eventos verificables, algo que se ha confirmado una y otra vez en estudios científicos.
– Crisis de identidad

«Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos«, dijo el escritor Jorge Luis Borges, quien entendió muy bien que los recuerdos son realidades dinámicas, mutantes e imprecisas.
Pero, si «somos nuestra memoria«, y ésta es tan poco fiable… ¿somos mentiras?
En cierto sentido, sí, pero el hecho de que nunca podamos estar seguros de si lo que recordamos es cierto no debe preocuparnos, según la experta en recuerdos falsos.
«Creo que es una visión muy importante de cómo funciona nuestro cerebro», apunta.
«Y, en última instancia, nuestros cerebros no están ahí simplemente para registrar el pasado de manera perfecta y confiable. «Están ahí para navegar por el presente y pensar en el futuro».
«Son estas cosas maravillosas y creativas que son excelentes para resolver problemas, que nos permiten ser inteligentes, recombinar creativamente piezas de información que hemos recogido en el pasado y juntarlas de una manera que nunca antes habíamos hecho para crear una nueva historia, una nueva solución, una nueva idea.
«Para eso está optimizado y, por lo tanto, cosas como los falsos recuerdos son un subproducto de esa increíble capacidad de inteligencia«. Shaw describe los recuerdos como figuras de arcilla sin secar: «cada vez que vuelves a tomar una pieza, la remodelas y potencialmente haces una muy diferente a la que tenías».
Les quitas y les pones partes, porque olvidas algunas o porque te tomas prestados recuerdos de otras personas u otras fuentes. «Lo intrigante de los recuerdos es que no tenemos acceso a la versión original, sólo a la que hicimos la última vez». ¿Intrigante o inquietante? Tal vez ambos… y quizás tanto como los experimentos que ha hecho Shaw y otros expertos en esta rama.

– Implante de memorias
Shaw se hizo conocida por un experimento que realizó para su doctorado, en el que mostró cómo un grupo de estudiantes creaban recuerdos falsos.
Y no estamos hablando de pequeños detalles: los estudiantes terminaron describiendo cómo, hacía pocos años, habían agredido a personas o habían sido atacados por un animal, cuando en realidad no había sucedido tal cosa.
Pero no lo hicieron por sí sólos: Shaw los indujo a pensar así en sólo tres sesiones.
Se valió de información proporcionada por los padres de los voluntarios para implantarles memorias.
Tras ganarse su confianza, les decía, por ejemplo, que sus padres le habían contado que cuando tenían 14 años habían atacado a alguien con un arma y la policía había estado involucrada. «Luego introducía detalles de la vida real, como ‘tu amigo Alan estaba presente’ y les decía que ocurrió en el lugar en el que vivían en esa época.
«Eso es suficiente para que alguien piense ‘tal vez eso sucedió’«, apunta Shaw. Paso seguido, les ofrecía ayudarlos a recordar lo que ella sabía era irrecordable, y los guiaba en ejercicios de imaginación. «Al final, la cantidad de detalles que me dieron superó con creces mis expectativas».
No sólo eso: «un asombroso 70% de los participantes en nuestro estudio crearon falsos recuerdos de actividades delictivas«. «Desde una perspectiva puramente científica, eso es emocionante», señaló. Pero, ¿y desde la humana? Al fin y al cabo, llevó a un grupo de voluntarios a vivir durante semanas con memorias muy desagradables, y luego reveló que había sido un engaño.

La psicóloga subraya que el estudio «pasó por una extensiva aprobación ética, por supuesto, porque era una gran manipulación».
Y asegura que cuando les explicaron a los participantes de qué se había tratado el estudio, «la mayoría sintió alivio y ninguno se enojó, al menos no me lo dijeron».
Desde su punto de vista, «fue una gran experiencia de aprendizaje».
«Nuestros recuerdos están siendo influenciados por personas, por lo general sin intención, todo el tiempo. Así que creo conveniente enseñarle a la gente a ser consciente de ello y a entender cómo funciona ese proceso».
Pero, ¿por qué lo hizo? «Quería estudiar algo llamado pensamiento criminal, y siempre me interesó el cerebro ‘normal’, no tanto patologías sino cómo la gente común puede convertirse en delincuente», explicó la psicóloga.
Por eso preguntó si se podía hacer que la gente se confesara culpable de crímenes que no habían cometido. «No sólo que dijeran que lo hicieron, sino que realmente lo creyeran. «La respuesta es: sí, puedes».
Es una manifastación de cuán endeble es «la cortina que separa nuestra imaginación y nuestra memoria«, como escribió la más destacada de las psicólogas en este campo, Elizabeth F. Loftus, quien hizo experimentos similares.
– En el banquillo

Luftus, considerada comouna de los psicólogos más eminentes del siglo XX por la Asociación Estadounidense de Psicología, contribuyó a cambiar la idea dominante hasta hace unas pocas décadas de que nuestros recuerdos eran representaciones literales de eventos pasados guardados en una especie de biblioteca mental.
Por el contrario, escribió la autora de decenas de libros, «nuestra representación del pasado es una realidad viva y cambiante«.
«No es un lugar allá atrás que se conserva en piedra, sino un ser vivo que cambia de forma, se expande, se encoge y se expande de nuevo, una criatura parecida a una ameba«.
Los recuerdos no se reproducen sino que se reconstruyen.
La investigación sobre la ciencia de la memoria, además de dar pistas fascinantes sobre el funcionamiento de la mente, ha repercutido en la justicia penal, que depende en gran medida de las declaraciones de testigos y sospechosos. Y pocos psicólogos han sido más influyentes que Loftus en revelar cómo los procedimientos estándar en ese campo pueden contaminar la memoria.
El lenguaje usado para describir un evento puede cambiar la forma de recordarlo, de manera que, por ejemplo, preguntas capciosas pueden distorsionar desde las declaraciones de sospechosos en interrogatorios policiales hasta los testimonios de testigos de la defensa o fiscalía.
Es por eso que expertos como Luftus y Shaw son a menudo llamados a examinar las pruebas en casos judiciales. «Casi siempre somos contratados por la defensa, por la naturaleza de nuestro trabajo, no porque queramos», señala Shaw. «La razón es que cuestionar la memoria de alguien tiene la capacidad de introducir duda razonable«.
En la mayoría de los sistemas acusatorios, la evidencia de la fiscalía debe estar más allá de la duda razonable para validar una condena criminal. Si en cualquier instancia del proceso, al aplicar la ciencia de los recuerdos falsos, se detectan posibles manipulaciones que puedan dar lugar a detalles distorsionados, cambiados o hasta a recuerdos completamente implantados, «damos señal de alarma», dice Shaw.
Comprender lo frágiles y engañosos que pueden ser nuestros recuerdos, señala, ayuda a prevenir errores judiciales. Eso suena beneficioso, pero a muchos les preocupa que cuestionar la memoria de alguien en los tribunales dificulte aún más que las víctimas de delitos sexuales, en particular, sean escuchadas.
Y varios juicios contra acusados de alto perfil que han contratado a Luftus como testigo de la defensa parecen justificar esa preocupación, incluidos los de Bill Cosby, los jugadores de lacrosse de Duke acusados de violación en 2006 y Harvey Weinstein, por mencionar algunos. Por supuesto que siempre impera la presunción de inocencia y todo el mundo merece defensa.
Sin embargo, en los casos de abuso, en los que a menudo es la palabra de uno contra la del otro, es singularmente difícil ver cómo la ciencia de la memoria pone en tela de juicio los recuerdos de las víctimas obligadas revivir el momento.
«Tenemos que ser muy cuidadosos y no asumir que los recuerdos no son pruebas suficientes. Ese no es el caso«, subraya Shaw. «Si no pudiéramos confiar en los recuerdos, nuestro sistema legal colapsaría y ciertos tipos de delitos nunca serían condenados».
Lo crucial, para la experta, «es educar al público». «Siempre aconsejo que si te sucede o eres testigo de algo importante, lo registres fuera de tu cerebro». «Necesitas entender cómo puede cambiar tu propia memoria para que puedas preservarla lo mejor posible».
nuestras charlas nocturnas.
¿Qué es el amor fatuo según Sternberg? …

La Mente es maravillosa(V.Sabater) — Hay parejas que se construyen a partir del deseo, del atractivo físico y esa pasión efervescente a falta de una adecuada intimidad.
Robert Sternberg fue quien más estudió esta dimensión que pasamos a describirte en el siguiente texto.
El amor fatuo, definido por el psicólogo Robert J. Sternberg, nos permite entender por qué una parte de las relaciones fracasan.
En el universo de los vínculos afectivos nada es fácil y, a menudo, caemos en esa trampa excitante que es el deseo, la pasión y la dopamina nutriendo cada dinámica. Sin embargo, los lazos que parten solo de la atracción física caducan pronto.
En latín, «fatuus», se traduce como ‘necio’, ‘ingenuo’ o ‘extravagante’. Este término es el que define a las parejas que edifican su relación partiendo del compromiso y de lo pasional, pero que dejan fuera la intimidad. Faltan esos pilares sólidos donde la complicidad, la apertura y la confianza contribuyen a sortear obstáculos y conectar de forma más madura y auténtica.
Te proponemos conocer más datos sobre este interesante concepto que Sternberg integró en su famosa teoría triangular del amor.
– ¿Quién es Robert J. Sternberg y por qué se interesó por el amor?
No podemos entender la psicología contemporánea sin la figura de Robert J. Sternberg. Tiene una licenciatura en la Universidad de Yale y trece doctorados honorarios en los centros más destacados del mundo; además de una cátedra en la Universidad de Heidelberg, en Alemania.
Ahora bien, aunque se le conozca de forma popular por su teoría triangular del amor, sus trabajos abarcan muchas más áreas como las teorías triárquica de la inteligencia humana y la de la inversión en creatividad; también diferentes teorías relacionadas con los estilos de pensamiento, la sabiduría, el amor y el odio. Aparte, escribió más de 100 libros e innumerables artículos.
Si este destacado psicólogo cognitivo se interesó por el amor y las relaciones afectivas, fue por un hecho indudable: son la esencia del ser humano. Comprender ese elemento nuclear facilita el entendimiento más profundo de nosotros mismos. Su libro Love Is a Story: A New Theory of Relation (1999) es un recurso sensacional para descubrirnos a través de nuestras relaciones.
Por otro lado, ¿su célebre teoría triangular del amor sigue vigente desde los años 80, cuando la enunció? Así es. Investigaciones como las publicadas en Journal of Sex Research ofrecen apoyo empírico a la universalidad de este interesante modelo.
– El amor fatuo, según Sternberg: ¿en qué consiste?

El amor fatuo define el amor inmaduro que construyen dos personas con base solo en el compromiso, la pasión y la atracción física.
De algún modo, todos lo vivimos en algún momento, en especial, cuando somos más jóvenes.
Son vínculos carentes de intimidad, pero dominados por esa efervescencia del deseo, de la sexualidad y el afecto ciego que nubla el juicio, pero que nos mece en sus placeres.
Este concepto se integra dentro de la teoría triangular el amor de Sternberg y parte, en primer lugar, de sus tres componentes básicos:
- Pasión: traza esa atracción física, sexual y emocional que define al amor romántico.
- Intimidad: la cercanía emocional, el vínculo afectivo, la confianza y la conexión profunda entre la pareja.
- Compromiso: define la decisión de la pareja de cuidar del vínculo a largo plazo mediante la lealtad, la responsabilidad, la resolución de problemas, etc.
A su vez, de la combinación de estas tres dimensiones, surgen los siguientes tipos de amores:
- Amor obsesivo: solo hay pasión
- Amor fatuo: compromiso y pasión.
- Amor romántico: intimidad y pasión.
- Afecto vacío: no hay ningún componente.
- Amor basado en el cariño: solo aparece el compromiso.
- El amor consumado: es el más deseable, al que todos deberíamos aspirar, porque integra la pasión, la intimidad y el compromiso.
. Características del amor fatuo

El amor fatuo combina la obsesión, con el afecto y la limerencia.
Es decir, hay un deseo constante de que cada emoción sea validada y cada necesidad satisfecha.
La atracción es muy intensa, pero la pareja cae cautiva, a su vez, de ese miedo a no ser correspondidos, de sufrir el abandono e, incluso, de que el otro no los ame con la misma intensidad.
La Universidad Sri Ramachandra enfatiza que el deseo sexual está mediado por la testosterona y el estrógeno, y la atracción física por la dopamina, las hormonas del estrés y la recompensa.
Así, en los vínculos dominados por lo fatuo, esa liberación de hormonas y neurotransmisores es constante. Tanto, que se trazan relaciones basadas en el amor adictivo. Veamos más características:
- Rupturas y reconciliaciones frecuentes.
- Miedo a ser traicionados o abandonados.
- Son relaciones definidas por un apego ansioso.
- Los altibajos debido a las discusiones son frecuentes.
- Aparecen dinámicas tan dañinas como los celos y la necesidad de control.
- El amor fatuo deriva a menudo en vínculos basados en la codependencia.
- Por lo general, son parejas que se aíslan, que viven solo para ellos dos, reduciendo así el contacto con familiares y amigos.
- Al no existir una buena intimidad, madurez emocional y confianza, no saben hacer frente a los problemas y discrepancias.
. ¿Qué duración tienen este tipo de relaciones?

El amor fatuo, según la teoría triangular del amor de Sternberg, tiene como particularidad su corta duración: puede ir desde los 6 meses a los 2 años.
La razón de que estén condenadas al fracaso es la ausencia de intimidad.
Recordemos, este concepto es el que actúa como pegamento psicoemocional en todo vínculo y que se nutre de la confianza, la reciprocidad, la conexión, etc.
Trabajos como los publicados en Frontiers in Psychology destacan que no es posible discernir si la pasión, por sí misma, da paso a la intimidad o a la inversa.
Lo que sí sabemos es que, en el caso del amor fatuo, el tiempo es siempre su enemigo. Mientras que en las relaciones que ya incluyen el compromiso, pasión y la intimidad, el paso de los meses las suele fortalecer.
– ¿Qué hacer si estoy en una relación basada en el amor fatuo?
Todos podemos caer en los brazos de un amor fatuo. ¿Significa esto que estoy condenado/a una relación que no funcionará y que me hará infeliz? En materia de relaciones, a menudo, hay vivencias que vale la pena atesorar por muy breves que sean. Pero procurando, eso sí, salir lo menos lastimados posible.
El punto de partida es comprender qué tipo de relación tienes: una basada en la atracción física, pero donde no hay intimidad; clarificarlo permitirá tomar conciencia de lo que puede suponer. Y no es otra cosa, que esperar a que esa pasión se apague y no quede nada. ¿Podemos evitarlo? En efecto, tu objetivo debe ser pasar de un amor fatuo a un amor consumado. Las siguientes son las áreas a trabajar:
- Trazar metas comunes a corto y largo plazo.
- Trabajar en ser el mejor apoyo el uno del otro.
- Pasar de un apego ansioso a un apego seguro.
- Aprender a resolver problemas y discrepancias.
- Expresar las emociones y sentimientos sin miedo.
- Cultivar el respeto, la comprensión y el cuidado mutuo.
- Construir una buena comunicación sustentada en la escucha, la asertividad y el respeto.
- Favorecer la conexión y la curiosidad por los intereses del otro, por conocer sus sueños y anhelos.
Por último, la teoría triangular del amor de Sternberg es un excelente modelo para comprender cómo se construyen las relaciones. Este es un universo muy complejo donde, a menudo, solemos fracasar. No nos rindamos, hay personas que siempre valdrán la pena y por quienes sí es bueno esforzarse. Es una tarea entre dos; no lo olvidemos.
nuestras charlas nocturnas.
The Bloop, el misterioso sonido detectado en el punto del océano Pacífico más alejado de tierra …

L.B.V.(j.áLVAREZ) — Esta impronunciable frase es familiar para todos los lectores de Howard Phillips Lovecraft. Hace referencia a una de esas entidades cósmicas supra temporales que protagonizan sus relatos fantásticos, un primigenio o primordial que lleva eones aletargado en el fondo del mar esperando a que sus acólitos lo despierten.
Concretamente en R’lyeh, una ciudad sumergida y de arquitectura imposible que el escritor estadounidense situaba al sur del Pacífico, cerca del llamado polo de inaccesibilidad (o sea, el punto del océano más alejado de cualquier masa terrestre).
or supuesto, R’yleh no existe; es un lugar ficticio nacido de la fértil imaginación lovecraftiana hace ya casi un siglo (La llamada de Cthulhu se publicó por primera vez en la revista Weird Tales en 1928), pero para ubicarlo Lovecraft dio unas coordenadas geográficas bastante exactas -que luego cambiaron un poco otros seguidores de su círculo-, a saber, 126º y 34′ de longitud por 47º y 9′ de latitud. Y resultan ser bastante coincidentes con el origen de unas extrañas ondas de sonido de baja frecuencia detectadas en 1997 y no identificadas.
Bautizadas con el nombre de The Bloop, fueron recogidas por el SOSUS (Sound Surveillance System, es decir, Sistema de Vigilancia Sónica) un sistema de hidrófonos (un hidrófono es un dispositivo submarino que convierte el sonido en electricidad, igual que hace un micrófono en el aire) que se extiende por el océano Pacífico con la misión de monitorear la sismicidad bajo el mar, el ruido del hielo y la población y migración de mamíferos marinos. Ese sistema es una versión científica civil del que empleaba la Armada de EEUU para detectar y seguir a los submarinos soviéticos.
En este caso, dependía del PMEL (Pacific Marine Environmental Laboratory), «Laboratorio Ambiental Marino del Pacífico» perteneciente a la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration u «Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica»), que es una agencia científica del Departamento de Comercio de EEUU dedicada a auscultar mares y atmósfera con el objetivo de emitir advertencias sobre condiciones meteorológicas peligrosas, preparar cartas marinas y celestes, servir de guía sobre uso y protección de los recursos oceánicos y costeros, y conducir estudios para mejorar el entendimiento y la administración ambiental.
Pues bien, como decíamos, corría el 19 de mayo de 1997 cuando, durante una operación de mantenimiento de los hidrófonos, se detectó un potente y raro sonido a unos cinco mil kilómetros de la parte sur de la costa de Chile.

Duró aproximadamente siete minutos, tiempo en el que fue descendiendo su frecuencia a un rango casi sub-sónico (a partir de 40 Hz hacia abajo), aunque manteniendo volumen suficiente como para que lo detectaran tres sensores submarinos ubicados en las latitudes 95W, 8S, y 8N, distantes entre sí en miles de kilómetros.
Las coordenadas para el origen de The Bloop se localizaron en un punto indeterminado incluido dentro de un área situada a 50º Sur-100º Oeste, en el extremo meridional de Sudamérica. Fue un sonido lo bastante intenso como para que los científicos le dedicaran una consideración especial y hasta le pusieran nombre, pero nunca más volvieron a oirlo.
Y entonces, cinco años después, llegó el momento de intentar una identificación cosa que resultó difícil porque ninguna de las hipótesis iniciales resultaba satisfactoria. Los submarinos y otros objetos creados por la mano del Hombre fueron descartados desde el principio.
Por sus características, se pensó en un origen animal, debido a las variaciones de frecuencia. La primera propuesta fue un calamar gigante, pero de una especie desconocida porque no se sabe de ningún cefalópodo que emita sonidos; finalmente, ante la imposibilidad de demostrarlo, quedó descartada. Se pasó entonces al canto de algún tipo de cetáceo mayor que la ballena azul; sin embargo, resulta improbable la existencia de un balénido nuevo, ya que al tratarse de mamíferos necesitan salir a la superficie cada cierto tiempo para respirar y todas las especies están ya avistadas, por lo que esa opción también se desechó.

Así pues, ¿qué es lo que podría haber causado The Bloop?
La causa faunística perdió adeptos debido a la intensidad del sonido, registrado por los sensores a distancias tan lejanas que el animal debería tener un tamaño descomunal.
Eso y las coordenadas geográficas provocaron las bromas sobre Cthulhu despertando o bostezando en su ciudad sumergida de R’lyeh, ya que, si bien su autor nunca lo describió con detalle, el primigenio lovecraftiano suele representarse como una entidad colosal, una mezcla de pulpo y dragón con forma vagamente antropoide, más alto que cualquier edificio.
Ahora bien, literatura y ciencia son cosas distintas; y, diversión aparte, The Bloop siguió siendo un misterio durante algunos años, hasta que en 2012 el NOAA Vents Program estableció que su espectograma guardaba una gran similitud con el que provocaría un gran criosismo, es decir, un terremoto de hielo.
Llamado también hielomoto, consiste en un acontecimiento sísmico que puede ser causado por un repentino agrietamiento en la tierra congelada o roca saturada bien por agua, bien por hielo.
Cuando el agua se escurre dentro de la tierra, ésta puede congelarse eventualmente y expandirse bajo temperaturas más frías, generando en su entorno una tensión que se descarga explosivamente en forma de temblor.
También puede haber un motor alternativo, los movimientos glaciares repentinos causados por una capa de agua subyacente que, por presión hidráulica, actúa como lubricante favoreciendo el movimiento del glaciar. Los criosimos suelen ser breves y fuertes, pudiendo detectarse a miles de kilómetros.
A principios de 2008, poco después de que los hidrófonos detectaran a The Bloop, un iceberg al que se había puesto el nombre de A53a se desintegró cerca de las islas Georgias del Sur, en el Atlántico meridional, casi a la entrada del Paso de Drake, siendo el rango de su espectograma muy parecido a The Bloop. De hecho, en la región marina antártica comprendida entre el Estrecho de Brainsfield y el Mar de Ross son frecuentes las señales sónica de criosismos por icebergs.
También abundan las emisiones acústicas derivadas del ice calving, término inglés usado para designar el súbito proceso de rotura de grandes masas de hielo (glaciares, icebergs), cuando una capa quebrada se desliza sobre la principal hacia el mar igual que pasa con una falla bajo tierra; lo vemos a menudo en los vídeos turísticos del Perito Moreno. Dichas emisiones se propagan en forma de ondas S, también conocidas como de cizalla, de corte o elásticas, y suenan de forma similar a las burbujas en un fluido.
En suma, hoy existe consenso científico en considerar que el responsable de The Bloop es el hielo, no un animal de especie ignota que haría las delicias de los criptozoólogos. Tampoco es cosa del Gran Cthulhu, que continúa en letargo, aguardando el momento en que sus fieles abran el Necronomicón y lean los pasajes que han de despertarlo para devolverle el dominio del mundo.
nuestras charlas nocturnas.
Descubierto el peligroso gusano de neón …

The conversation(J.Junoy) — Azul brillante, con una línea discontinua azulada que recorre dorsalmente su larguísimo cuerpo, flanqueada por dos líneas amarillas.
Así es el peligroso gusano de neón.
Este sería su nombre coloquial, asignado porque su morfología y color recuerdan a las retorcidas letras de un anuncio luminoso.
Pero a los zoólogos no nos gustan demasiado los nombres comunes, no son muy específicos.
Depende de donde nos encontremos, podemos pedir un bocadillo de verdel, de rincha, de albacora, de sarda… y así hasta 47 nombres distintos para la misma especie, la caballa, Scomber scombrus de nombre científico.
Si digo estos dos latinajos juntos, ese binomio con el cual designamos a las especies, cualquier persona en este mundo, hable el idioma que hable, viva donde viva, sabe a qué pez me estoy refiriendo.
– Un puente hacia el reino de los dioses nórdicos
Tenemos, pues, que utilizar un binomio para designar al nuevo gusano. A nuestro bonito gusano de neón le hemos puesto un nombre mitológico: Tetranemertes bifrost. El primer término, Tetranemertes, corresponde al género y ya nos da una idea de a que grupo pertenece el gusano: es un nemertino. El segundo, bifrost, se refiere al brillante puente arco iris de la mitología nórdica, que se extiende entre la tierra habitada por los humanos y el reino de los dioses. Un camino tan resplandeciente como el cuerpo del nemertino.
– Los nemertinos y el animal vivo más largo de la Tierra
Los nemertinos son un filo de invertebrados con unas 1 300 especies, principalmente marinas, aunque hay algunas que han colonizado los ríos y la tierra firme.
No son raros entre las algas o bajo las piedras de la costa, pero en general suelen pasar bastante desapercibidos. Muchos miden apenas unos pocos centímetros, aunque hay una especie, Lineus longissimus, que aparece en el Libro Guinness de los Récords de 1995 como el animal vivo más largo de la Tierra, con hasta [60 metros de longitud].
Su característica más distintiva es la presencia de una trompa o probóscide con la cual cazan a sus presas. El gusano de neón, Tetranemertes bifrost, y todas las especies de su clase, los hoplonemertinos, son unos auténticos “navajeros” que apuñalan a sus presas. La probóscide posee un punzón, con su hoja y su mango –estilete y base, para utilizar los términos zoológicos–. Con ese estilete perforan a sus víctimas, generalmente otros gusanos o pequeños crustáceos.
En estos ataques pueden perder el estilete y en la misma probóscide poseen bolsas con estiletes de reserva, una especie de “cajón de los cuchillos”.
Dado que solo los pinchazos podrían resultar insuficientes para matar a la presa, el punzón suele estar envenenado. Y resulta que los nemertinos han desarrollado una importante industria tóxica, cócteles de sustancias mortíferas.
Sus venenos no sólo sirven para el ataque, también son defensivos. A los peces les encantan los gusanos, y si ven uno paseando en el fondo marino (o en el anzuelo de un pescador), allí que van. Pero si resulta que el gusano es un nemertino lo descartan del menú, ni lo prueban. Si se los comen por error, los escupen rápidamente.
¿Por qué? Tiene que ver con esos colores tan llamativos que exhiben, esos que hacen que parezca una verbena.
– Aviso: soy peligroso
¿A que vienen esos colores tan llamativos que hacen que parezca una una verbena? Muchos animales, entre los que están las avispas o las salamandras, utilizan combinaciones de color que les hacen especialmente vistosos. Tienen una coloración aposemática, de advertencia. ¿Y qué advierten? Pues que son peligrosos.
Algunos son venenosos, como los nemertinos. Otros, como el pez payaso, no, pero viven con una anémona urticante. Y finalmente los hay que se ponen “chulitos”, que se hacen pasar por peligrosos, cuando en realidad son inofensivos. Yo he visto salir corriendo de una terraza a una señora que tenia pánico a las avispas… ante el vuelo de una mosca que las imita, un sirfido. Esto de hacerte pasar por alguien que no eres se conoce como mimetismo batesiano, en honor de Henry Walter Bates, quien lo observó allá por el siglo XIX en las mariposas amazónicas.
– Siete de un golpe
¿El título le suena? Viene de El Sastrecillo Valiente, el cuento de los Hermanos Grimm. El sastrecillo se bordó esta frase en su cinturón para conmemorar su hazaña matando moscas: “Siete de un golpe”. No se trata de contar el cuento, pero es un buen lema para presentar nuestro trabajo, ya que hemos descrito siete nuevas especies de nemertinos.
Entre ellas, la más llamativa es el gusano de neón (Tetranemertes bifrost), que vive en el Caribe. Las otras seis han sido encontradas en lugares tan distantes como el golfo de México, Omán o Japón. En las aguas españolas del mar de Alborán recogimos la especie típica del género, Tetranemertes antonina, que podría pasar por un grueso hilo largo de color rojizo y cuyo estudio molecular permitió asignar al género Tetranemertes las nuevas especies.
Aunque puede parecer que este final tiene el toque umbraliano de “voy a hablar de mi libro”, los que nos dedicamos a “bichos raros” tenemos que esforzarnos por enseñar algo más de las especies menos conocidas. Para profundizar en nuestra fauna de nemertinos, existe amplia información en la Tesis Doctoral de Alfonso Herrera-Bachiller, donde están representadas todas las especies de nuestras aguas.
nuestras charlas nocturnas.
La increíble transformación del ego desde que Freud lo puso en escena hace 100 años …

Ego. Egocéntrico. Egoísta. La palabra es parte de nuestra conversación cotidiana. Eso es gracias en gran parte a Sigmund Freud, quien le dio alas a la idea hace 100 años con su libro “Das Ich und das Es”, en español “El yo y el ello” o “El ego y el id”.
«El ego representa lo que puede llamarse razón y sentido común, en contraste con el id, que contiene las pasiones«.
Freud había estado practicando lo que él llamó psicoanálisis durante casi un cuarto de siglo, y “El ego y el id” fue su intento de exponer lo que había podido entrever del funcionamiento interno de la mente. Además de estar dividida entre lo consciente y lo inconsciente, el médico vienés dijo que la mente estaba impulsada por fuerzas en conflicto.
Describió un sistema tripartito en el que el id exige satisfacción para nuestros impulsos naturales, el súper ego reacciona y juzga cómo comportarse de acuerdo a nuestra moralidad y el ego. «Una forma de concebir el ego es como el lugar de negociación, que hace ajustes, cálculos psicológicos para encontrar una manera de vivir con nosotros mismos y en el mundo», explica la escritora y psicoanalista Susie Orbach.
En el siglo que ha pasado desde que se publicó el libro, el ego se fue convirtiendo en una idea clave para entender quiénes somos y qué es ese algo que nos hace nosotros y no otros.
– ¿Gran farsa?

Freud no fue la primera persona en proponer la idea.
El filósofo Friedrich Nietzsche había hablado de que teníamos un ego 50 años antes.
Pero lo que Freud hizo fue animar el ego, casi darle vida propia.
«Elaboró el concepto a través del entendimiento de que una relación de terapia podía proporcionar alivio. Y en ese proceso fue capaz de extraer ideas sobre la mente que eran totalmente revolucionarias«, afirma Orbach.
No todos concuerdan. Muchos han considerado que toda su idea del ego y el id y el superego era basura.
Uno de sus más fuertes críticos, el filósofo Frank Cioffi, por ejemplo, llamaba a Freud pseudocientífico «porque hizo afirmaciones para las cuales no tenía pruebas».
Si se cuestiona qué motivos tenía para hacer sus formulaciones, le dijo a la BBC en 2000, «son tan radicalmente inadecuados que no podemos decir que es sólo un error; es tentador describirlo como la estafa intelectual más grande del siglo XX«. «Cioffi tiene razón: no es una ciencia», concedió el psicoanalista Adam Phillips en un programa de la BBC dedicado a Sigmund Freud.
«La ciencia depende de ser capaz de replicar experimentos, y un psicoanálisis no se puede replicar. Cada uno es diferente porque nunca hay un tercero presente, y cada persona tiene una historia distinta (…) «El único criterio que tenemos es que la persona juzgue si el tratamiento fue una pérdida total de tiempo, o si en realidad le fue muy útil».
Pero, independiente de la controversia sobre el psicoanálisis y su creador, la idea del ego tomó vuelo propio.
– El centro del centro de todo

Fuera de su entorno académico, el ego se popularizó y, como suele ocurrir, su significado se tornó un poco más vago y ambiguo.
Pero también fue labrándose un rol protagónico.
«Hemos visto un enfoque creciente en el yo, como el foco de la experiencia, como el lugar de los derechos políticos, como realmente el centro del centro de todo», le dice a la BBC Julian Baggini, filósofo y autor del libro «La trampa del ego».
«La forma en que el pensamiento se ha desarrollado en Occidente es tal que el yo es la unidad básica de la sociedad, es lo fundamental de lo que brota todo lo demás». Eso, dijo, contribuyó a que el ego se separara de su lugar dentro del modelo de la mente de Freud para transformarse en otra cosa.
«¿Qué se supone que es? Mucho es sentido común, que dentro de cada uno de nosotros hay un ego, un yo singular, algo que tiene todas nuestras diferentes experiencias y recuerdos, planes, proyectos, relaciones… «No es un alma inmaterial, ni una región del cerebro. Más bien, como tanto en el mundo, es una colección de partes, todas esas cosas diferentes trabajando juntas».
Y la música, según el compositor y escritor Steven Johnson, nos ayuda a entender la forma en que nuestros egos pueden dividirse en múltiples formas al tratar de negociar la confusa realidad del mundo.
– El ego en el escenario

Johnson, quien ha estudiado el sentido del ego dentro de la música durante muchos años, destaca la obra del compositor alemán del siglo XIX Richard Wagner en la que juega con la idea del ego, especialmente su relación con ese misterioso inconsciente que según Freud siempre está al acecho.
Wagner llegó a la conclusión, mucho antes de Freud, de que teníamos una mente consciente e inconsciente, y que puede engañarnos al tomar las decisiones básicas en la vida.
En sus óperas, «hay una relación extraordinaria entre lo que está sucediendo en el escenario y lo que está sucediendo en el foso orquestal», le explicó Johnson a la BBC. «El escenario es la dimensión del ego: los actores -lo que dicen y sus acciones- están todos en la arena de la mente consciente, racional, pensante, cotidiana.
«Pero la música representa las ideas y sentimientos inconscientes… los impulsos. «Así que los personajes pueden decir que están haciendo algo por alguna razón, o que sienten algo, pero la música puede decirnos algo muy diferente».
Y esa idea de que la música resalte algo que los egos desconocen fue recogida por Hollywood en la década de 1930. «Max Steiner, a menudo descrito como el padre de la música de cine de Hollywood, era vienés y ciertamente estaba familiarizado con las ideas de Freud, y las tenía en mente cuando se dedicó a la cuestión de qué podía hacer una banda sonora de una película», señala Johnson.
«Desde muy temprano ves una relación entre la partitura y lo que está pasando en la pantalla muy similar a la que Wagner concibió entre la orquesta y el escenario. «Hay un ejemplo muy famoso: el increíble sonido creado por Bernard Herrmann para la escena de apuñalamiento de la película de Hitchcock ‘Psicosis’.
«Esa es una imagen de sonido increíblemente deslumbrante, que de hecho nos cuenta lo que no podemos ver en la pantalla: a la mujer siendo horriblemente apuñalada hasta la muerte. «Pero si te vas atrás en la película, escuchas cómo Hermann la establece desde antes.
«Cuando Janet Leigh está, por ejemplo, conduciendo para irse de la ciudad, no hay razón para sentir que está en peligro, pero la música ya está haciendo el mismo tipo de figuras en el fondo que cuando más tarde la apuñalan». Esa técnica, que se basa en el desconocimiento del ego de lo que está sucediendo bajo la superficie, se puede encontrar en todas partes ahora, no solo en el cine sino también en la publicidad y en la música popular.
Terapia y política

La respuesta a esa comprensión de que el ego es inseguro, autoengañoso, ciego a lo que realmente está sucediendo es, por supuesto, terapia, esa investigación profunda y a menudo costosa en nuestras propias mentes.
O su más barata y accesible versión, la autoayuda, uno de los sectores más lucrativos en medios y publicaciones en el mundo.
La idea de Freud de que podemos escudriñar y cuidar el funcionamiento de nuestra mente resultó ser progenitora de millones de libros, aplicaciones y canales de YouTube dedicados a ayudarnos a sentirnos mejor con nosotros mismos.
Para Julian Baggini, ese énfasis en cuidar nuestros egos tal vez nos ha alejado de otras personas. La autoayuda originalmente, dice, tenía un objetivo espiritual o religioso: cultivar nuestros egos para un propósito superior. Pero en los últimos 50 años más o menos, eso ha cambiado.
«La autoayuda parece haberse vuelto mucho más ahora sobre simplemente mejorar mi vida como individuo en una especie de sentido de recompensa hedonista. «No hay muchos libros de autoayuda que traten sobre cómo ser una mejor persona en el sentido moral. Se trata de ser más fuerte, más saludable, más productivo.
«E incluso si se tocan aspectos de la ética, vienen justificados por los beneficios propios: abrazar a la gente y ser amable te hará sentir mejor a ti, por eso debes hacerlo«.
Esa idea de alimentar nuestro ego armoniza con lo que, en la década de 1980, políticos como Margaret Thatcher en Reino Unido y Ronald Reagan en EE.UU. promovieron: la idea de que nuestra verdadera atención debería estar dirigida a nuestras necesidades individuales.
Los evangelistas del neoliberalismo y el libre mercado, aunque nunca lo hubieran dicho de esta manera, alentaron a fortalecer los egos para poder actuar sobre los deseos hambrientos de ese inconsciente furioso del modelo tripartito de Freud. «Hacia finales del siglo XX, la idea del yo como lo más importante se volvió más poderosa y exagerada, y fue llevada a un nuevo extremo», señala Baggini.
«Creemos que todos debemos ser individuos. Pero todos desiguales», declaró Thatcher. «Nadie, gracias a Dios, es como cualquier otra persona, por mucho que los socialistas pretendan lo contrario. Creemos que todo el mundo tiene derecho a ser desigual. Pero para nosotros, cada ser humano es igualmente importante», añadió la premier.
«Algo cambió en ese momento, algo se invirtió. La balanza se inclinó más hacia el individuo y lejos de la comunidad», dice el filósofo. Ese alejamiento de la comunidad hacia una especie de egoísmo autorizado sigue muy presente hoy en día.
– Pero, ¿dónde está?

La pregunta suena absurda, y lo es: el ego es una idea, no una cosa.
Pero así no lo podamos ver, señala Sophie Scott, directora del Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College de Londres, hay una parte clave de la actividad cerebral que se ocupa de ayudarnos a entender qué somos nosotros y qué es el mundo exterior.
«Una de las propiedades básicas del cerebro es que sabe cuándo estás haciendo algo.
Entonces, si tocas tu mano, obtienes una respuesta cerebral diferente que si otra persona te toca la mano.
«Tu cerebro descuenta cosas cuando vienen de ti, así que tienes un buen sentido del yo y del otro.
«Y lo hace con todo: tu cerebro responde de manera diferente a tu propia voz cuando estás hablando. Suprime áreas del cerebro que usarías para escuchar a otras personas, porque ya sabes lo que estás a punto de decir».
Esa idea del ego como una especie de proceso de pensamiento, del producto de muchos mensajes diferentes que viajan entre las neuronas del cerebro, hace pensar en la tecnología y en el complicado asunto de cómo nuestros egos ahora tienen que subsistir en línea.
«Piensa que hace varios cientos de años, los espejos eran raros. La gente en realidad no tenía una imagen clara de sí misma», le dice a la BBC Bill Thompson, periodista y comentarista tecnológico. «Ahora vemos nuestra imagen en los espejos rotos de nuestras publicaciones en las redes sociales, nuestro correo electrónico, nuestros filtros de Snapchat, en todas partes».
Eso no solo afecta la forma en que el mundo nos ve, dice, sino que cambia la forma en que nos vemos a nosotros mismos. «En el pasado era posible vivir tu vida sin que a diario se cuestionara tu imagen de ti mismo. Pero ahora hay desafíos. Son pequeños pero son constantes.
«Y cuando se trata en particular de las redes sociales, se da lo que se llama ‘colapso de contexto’, donde publicas algo para la que crees es una audiencia que te entiende, y obtienes una audiencia muy diferente que responde muy mal; eso es una amenaza real para tu sentido de identidad.
«De repente, otras personas te ven como algo muy diferente de cómo te percibes a ti mismo. «Eso tiene un gran impacto cuando tratamos de construir un yo unificado a partir de esta cacofonía de formas, imágenes, ruidos y puntos de vista sobre nosotros mismos».
Ese es un reto actual para el estado de nuestro ego, un siglo después de que Freud tratara de localizarlo en nuestras cabezas, lidiando con todas las fuerzas e ideas contradictorias que se arremolinan en nuestras mentes. Desde entonces entendimos que era algo mucho más fascinante: ese intangible que somos nosotros mismos.
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Estos son los amigos que debes incluir en tu vida, según Harvard …

Selecciones Reader´s Digest — A lo largo de la vida, un ser humano conoce a un número indeterminado de personas, que pueden ser compatibles o no en personalidad o intereses.
La amistad es una de las formas de relacionarnos afectivamente con los demás. De hecho, para la mayoría de personas es algo determinante, ya que con los amigos se comparten momentos de felicidad y también de apoyo cuando es necesario.
Para que esta felicidad sea plena, es importante cultivar cierto tipo de amistades que te harán sentir más pleno y feliz, dado que la amistad es una de las relaciones que más marca a una persona y, que finalmente, es la familia que uno escoge.
Mantener amistades a largo plazo que sean estables es una de las siete prácticas de las personas felices y saludables, según encontró la investigación “Estudio de Desarrollo de Adultos de Harvard”, un proyecto que lleva en marcha más de 80 años y que estudia, entre otras cosas, qué es lo que nos hace felices.

“Son las buenas relaciones humanas las que nos hacen más felices y saludables. Punto”, dice Robert Waldinger, profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard y director de la investigación.
Uno de los hallazgos más significativos de este estudio es que las relaciones sociales y la amistad tienen un impacto profundo en la salud y el bienestar de las personas. Tener amigos y pertenecer a grupos sociales, como voluntariados, no solo nos hace más felices, sino también más saludables. Por otro lado, la soledad se ha vinculado a un mayor riesgo de enfermedades como enfermedades cardíacas, diabetes, demencia, depresión y pérdida de memoria.
Ahora bien, hay distintas clases de amistades, pero no todas nos aportan por igual. Algunas nos divierten, otras nos enseñan y otras nos orientan. Pero, ¿existe el amigo ideal? ¿Qué debemos tomar en cuenta al elegir o mantener una amistad?
. Los tres tipos de amistad esenciales
Según el profesor de Harvard, Arthur Brooks, en un artículo que publicó en el medio ‘Atlantic’, titulado ‘Tus mejores amigos no pueden hacer nada por ti’ explica cuál es el secreto para ser feliz.
El investigador se basa en el estudio antes mencionado, en el que identificaron los tres tipos de amistades, que las personas necesitan profundizar para que sean más felices, las cuales son:
– Amistades útiles
El investigador asegura que son aquellas relaciones en las que se comparte o se ayuda en algo a cambio de obtener un beneficio, este tipo de relaciones amistosas se da especialmente en el mundo laboral o de los negocios.
– Amistades basadas en el placer
Según la Universidad de Harvard, esta amistad se caracteriza por ser aquellas que se basan en la admiración mutua entre dos personas. Esto sé evidencia que cuando se está con un amigo, con el que disfruta de su compañía al sentir que es divertido e interesante.
– Amistades perfectas
Brooks explica que este tipo de amistad no se basa ni en el placer ni en la utilidad, sino en el crecimiento mutuo entre dos amigos que buscan mejorar las circunstancias del otro sin nada a cambio.

Según Arthur Brooks, todas las personas encajan en los tres roles, pues un solo individuo puede ser útil para un socio de su compañía, generar placer a un compañero y ser la amistad perfecta para otra persona.
Por eso, es importante comprender que no existe un solo tipo de amistades y que este tipo de relaciones es diversa, y que lo más importante es disfrutar al máximo cada rol para ser feliz a lo largo de la vida.
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Aprendiendo genética con las personas pelirrojas …

The Conversation(L.Montoliu) — Estos últimos días ha saltado a la prensa el caso de una persona de Galicia que presuntamente cometió una violación hace más de diez años y que, finalmente, ha podido ser identificada y detenida debido a su condición de persona pelirroja.
Aunque el trasfondo de la noticia es terrible (la mujer violada fue asesinada) es, a mi entender, una ocasión inmejorable para refrescar algunos conceptos básicos de genética que nos pueden servir a todos para interpretar correctamente este caso y otros muchos similares.
En el caso citado, el violador dejó en el cuerpo de la víctima apenas unas gotas de fluidos biológicos propios que sirvieron para obtener su ADN, su genoma, y para poder analizarlo. Rápidamente los investigadores se dieron cuenta de que el delincuente tenía que ser pelirrojo. Y empezaron a buscar familias por la zona con algún miembro pelirrojo hasta que dieron con la persona ahora detenida.
– MC1R, el gen de las personas pelirrojas
Son relativamente escasos los genes cuyas mutaciones tienen un impacto directo en el aspecto externo de una persona. Muchos genes regulan el funcionamiento de nuestros órganos pero no manifiestan características externas observables. Pero existen otros cuya presencia salta a la vista, entre ellos precisamente el responsable de que haya personas pelirrojas.
Concretamente se trata del gen MC1R, que codifica el receptor de melanocortina de tipo 1. En el genoma humano está localizado en el cromosoma 16. La proteína que codifica está anclada en la membrana de los melanocitos, las células pigmentarias de nuestro cuerpo presentes en la piel, el pelo, el iris, la coroides, etc. Puede activarse por la hormona alfa-MSH y entonces la célula fabrica la melanina negra o eumelanina. Pero cuando la proteína está mutada, solo es capaz de producir otro pigmento, una melanina amarillenta-rojiza-anaranjada que llamamos feomelanina.
Por eso, cuando una persona es pelirroja podemos decir que lo más probable es que tenga mutado el gen MC1R (aunque existen otros genes que pueden dar lugar a personas pelirrojas, si bien su participación es mucho menor, muy poco significativa). Y al revés, si analizando un genoma descubrimos que una persona tiene el gen MC1R mutado entonces podemos concluir con absoluta certeza –aquí sí es irrefutable– que se trata de una persona pelirroja.
Conocer esto resulta muy útil en genética forense, ya que permite descartar o asignar características externas observables tan destacables como el hecho de ser o no ser pelirrojo. Y acotar así la búsqueda de sospechosos de delitos.
En países europeos como Irlanda o Reino Unido las personas pelirrojas pueden llegar a ser hasta un 30 % de la población. En España, sin embargo, es poco habitual tener el pelo rojo: solo le ocurre a un 1-2 % de la población –un 3 % en el litoral atlántico y cantábrico por su interacción marinera con las islas británicas–.
– Pelirrojos ocultos durante generaciones
Para que nazca una persona pelirroja debe tener las dos copias del gen MC1R mutadas, tanto la que hereda de su padre como la que hereda de su madre. Esto es así porque estamos ante una mutación recesiva, que no manifiesta su efecto si están en presencia de al menos una copia funcional correcta. Por eso hay muchas personas que pueden ser portadoras de mutaciones en el gen MC1R, que las habrán heredado de sus antepasados, pero que no son pelirrojas.
Cuando dos personas portadoras de mutaciones en el gen MC1R son pareja y deciden tener descendencia sabemos, por las leyes de la herencia de Gregor Mendel, que en cada embarazo tendrán un 25 % de probabilidad de que nazca un hijo o una hija pelirroja, es decir, que herede solamente las copias mutadas del gen MC1R.
Sin embargo, es posible que ninguno de los progenitores sea pelirrojo, ni tan siquiera los abuelos, y que el gen mutado haya pasado de padres a hijos durante generaciones, sin manifestarse. Por eso a veces aparece una persona pelirroja en una familia en la que ni el padre ni la madre tienen constancia de tener un antepasado pelirrojo.

En este gráfico se ilustra un supuesto caso de una pareja (en la parte inferior del esquema) que tiene dos hijos: una hija no pelirroja y un hijo pelirrojo, que nadie sabe de dónde ha salido y que la familia se pregunta cuál puede ser su origen. En esta familia he situado en la rama materna de la pareja una tatarabuela pelirroja.
Y en la rama paterna de la pareja un tatarabuelo pelirrojo. Ellos fueron los que introdujeron las mutaciones en sus respectivas familias, mutaciones que empezaron a ser pasadas de padres a hijos a través de las sucesivas generaciones. Pero mientras que no coincidieran dos personas portadoras en una pareja, no podía nacer ninguna otra persona pelirroja.
Y por eso pasaron tantas generaciones sin pelirrojos que incluso se olvidaron de este rasgo.
Volviendo al gráfico (y a Mendel), si identificamos el gen MC1R intacto con una «M» mayúscula, y el gen MC1R mutado con una «m» minúscula, entonces tendremos tres tipos de genotipos, tres tipos de personas:
- Por un lado tendremos las «MM», que han heredado copias intactas del gen MC1R de su padre y de su madre y no serán pelirrojas (ni podrán tener descendencia que lo sea).
- En segundo lugar, tendremos las personas portadoras, «Mm», que habrán heredado una copia intacta del gen MC1R y una copia mutada. Esta copia única es insuficiente para producir un efecto y estas personas portadoras seguirán siendo no pelirrojas, pero deja la puerta abierta a descendencia con el pelo de color rojo.
- Finalmente tendremos las personas «mm», las que han heredado ambas copias mutadas tanto del padre como la madre. Estas serán las personas pelirrojas.
No hay gato encerrado, ni magia. Se trata, simple y llanamente, de genética básica.
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Cómo la curiosidad de un pueblo hizo caer a un capo de la droga que llevaba una década fugitivo …

BBC News Mundo(M.Murray) — Hace cuarenta años, «el hombre de la cara de goma» fue atrapado en el oeste rural de Gales. Su error fue creer que en un sitio remoto no atraería la curiosidad local. La Operación Seal Bay en 1983 disolvió una red internacional de narcotraficantes después de descubrir un búnker secreto.
Los cabecillas eran Robin Boswell y un actor danés, Soeren Berg-Arnbak. Hasta entonces, el danés había estado prófugo durante 11 años. Conocido como un maestro del disfraz, Berg-Arnbak fue uno de los narcotraficantes más buscados de Europa.
Su arresto pudo realizarse gracias a la información de granjeros y pescadores sobre una actividad inusual que detectaron en la bahía. En 1983, el hombre de 35 años vivía un estilo de vida millonario con yates de lujo y villas en Italia y Suiza. Pero en su huida acabó mudándose al condado galés de Pembrokeshire.

Don Evans fue inspector jefe de detectives en la policía de Dyfed-Powys, y coordinó la Operación Seal Bay, el nombre en clave que se le dio a la investigación, con el superintendente de detectives Derek Davies.
Más de 40 años después, Evans habló con la BBC y contó que la caída de la banda se debió a la naturaleza curiosa de la gente de la ciudad costera de Newport, en Pembrokeshire.
“Estos criminales subestimaron completamente a la gente local y lo observadores que eran”, dijo.
«En total tomamos 540 declaraciones de personas que viven en el área».
– Atando cabos
Sue Warner y sus padres, que vivían en una granja con vista a la costa cerca de Newport, informaron a la policía de actividades sospechosas cerca de la bahía. La primera vez que los narcotraficantes llamaron la atención fue al gastar grandes cantidades de dinero en un bar local.
«Había tipos que se quedaban en hoteles de lujo de la zona y gastaban grandes cantidades de dinero», dijo Warner. «Pagaban las bebidas con billetes de 50 libras y hacían muchas fiestas. Había mucho dinero y autos grandes y caros. La gente comenzó a atar cabos».

«Entonces, una noche, mi papá decidió acampar en la cima del acantilado con los vecinos.
Encontraron a dos hombres durmiendo cerca del sitio donde los narcos planeaban guardar las drogas y a partir de ahí todo empezó a salir a la luz», añadió.
Los pescadores de langosta también detectaron actividades inusuales en la bahía e informaron al equipo de rescate costero de Newport.
Temían que las personas en la playa pudieran ser cazadores furtivos. Los miembros de la banda de narcotraficantes le dijeron a la tripulación del barco que estaban entrenando para una expedición a Groenlandia para filmar ballenas y focas.
– Un sonido hueco y un búnker
Pero la tripulación no les creyó y volvieron a reportar a los agentes de policía de Dyfed-Powys. Los investigadores decidieron entonces realizar un registro de la bahía con la ayuda de un granjero.
Durante esa búsqueda, fue él quien cogió una piedra y la arrojó dentro una cueva. Al caer, golpeó el suelo e hizo un sonido hueco. Los policías limpiaron el suelo de guijarros y rocas y descubrieron una escotilla que conducía a un búnker subterráneo.

Don Evans no podía creer lo que habían encontrado.
«Obviamente tomó mucho tiempo construirlo.
Estaba apuntalado con palos de madera y totalmente revestido con resina de fibra de vidrio«, dijo.
«Es probable que tardara años en excavar la arena y la roca y en construirlo. Seguramente trajeron todos los materiales en bote».
La policía descubrió equipos por valor de casi US$100.000, incluidos potentes motores fuera de borda, grandes embarcaciones semirrígidas y equipos de construcción.
– ¿Tráfico de armas?
Al principio, los oficiales pensaron que el búnker estaba relacionado con el IRA y el tráfico de armas. Pero meses antes, una gran bala de resina de cannabis había aparecido en la playa de Newport. Por lo tanto, la policía empezó a pensar que esa droga estaba relacionada con el búnker.

El equipo de Operation Seal Bay creía que el búnker a prueba de agua podría almacenar alrededor de casi US$8 millones en drogas.
Junto al capo Berg-Arnbak trabajaba Robin Boswell, de Londres, que fue descrito como el cerebro de la banda.
La policía atrapó a Boswell después de que dos niños pequeños y su madre vieran a un extraño que coincidía con su descripción.
«Robin Boswell fue arrestado. Era un hombre misterioso que nos dio 17 nombres y direcciones falsas. Claramente no tenía buenas intenciones», dijo el detective retirado Evans.
“Después de arrestar a Boswell, supimos que no iba a decirnos nada. Pero había algo que nos llamó la atención: llevaba botas para caminar con motas de resina de fibra de vidrio”.
«Pensamos que eso era lo que necesitábamos para vincularlo con el búnker en la cueva».

Berg-Arnbak también fue arrestado al día siguiente después de ser visto por agentes de policía que patrullaban cerca de Fishguard.
Cuando vio a la policía, tiró su mochila y huyó por los campos. Saltó un seto y una cerca de alambre de púas, sin darse cuenta de que había una caída de 21 metros en una cantera del otro lado.
Solo sobrevivió agarrándose de la raíz de un árbol que sobresalía para amortiguar su caída y fue detenido en el fondo de la antigua cantera. Esto puso fin a sus 11 años de fuga.
– La pista final
La policía incautó su mochila, que contenía una radio de alta potencia que se estaba utilizando como parte de la gran operación de contrabando de drogas. Los oficiales tuvieron entonces una corazonada e instalaron la radio en la cima de un acantilado esa noche.
Después de horas de espera, finalmente escucharon una comunicación. «El equipo de radio cobró vida y oímos: ‘Madre, madre. Quiero entrar para quitarme la suciedad de las manos'», contó Evans.

Esa comunicación fue suficiente. «Sabíamos que había un barco en la bahía que quería entrar para descargar las drogas que llevaba a bordo». Los oficiales de policía dijeron que nunca pensaron que la Operación Seal Bay se extendería tanto.
«Fue una operación global. A partir de los hallazgos en la playa, la investigación se extendió desde Newport a Londres, Francia, España y los países escandinavos«, dijo el ex sargento John Daniels.
“Estaba claro que habíamos atrapado al principal grupo de narcotraficantes que operaba en ese momento”. “No llegamos al yate pero es como el caso clásico de un asesinato que se resuelve sin cuerpo”. «Fue increíble que la fuerza policial más pequeña del país atrapara a la banda de narcotraficantes más grande en ese momento».

El equipo de Operation Seal Bay siguió el dinero que Boswell había estado depositando en un banco en la Isla de Man. «En diciembre de 1982, Boswell llevó dos maletas a un banco en la Isla de Man y depositó casi US$1 millón en billetes«, recordó Evans.
«Le preguntamos al director del banco por qué no pensó en denunciarlo a las autoridades. Su rostro se enrojeció y dijo: ‘Señor Evans, no es inusual que la gente entre con una bolsa de la compra que tiene US$50.000 en efectivo'»
– Elogio a la población
La policía también incautó automóviles por valor de US$127.000 en 1983, incluidos un Ferrari, un Range Rover y un Rolls-Royce. Berg-Arnbak fue condenado a ocho años y Boswell a 10 años de prisión.
Otros seis miembros de la banda también fueron encarcelados. El juez de primera instancia elogió a la policía y al pueblo de Newport por llevar a los narcotraficantes ante la justicia.
Y la fiscalía elogió a los vecinos del pueblo: «Estos esquemas criminales salieron a la luz gracias a la vecindad o el entrometimiento de la gente local, a su interés y a la curiosidad mostrados por la gente decente».
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Personas negativas: 9 rasgos característicos …

La mente es maravillosa(G.S.Cuevas) — Sería injusto afirmar que una persona es negativa en esencia.
Todos los seres humanos tenemos valor y no hay alguien a quien podamos catalogar como impedido o deficiente per se.
Cuando hablamos de personas negativas, lo que se cuestiona es un enfoque, no a las personas en sí.
También es válido aclarar que en los seres humanos nada se da en estado puro ni de manera continua, sobre todo a nivel emocional. Por lo tanto, ninguna persona es totalmente negativa o positiva.
Ambos enfoques cohabitan en cada uno de nosotros. Lo que sí ocurre es que cada quien decide hacer énfasis en una u otra postura.
El principal perjudicado con estas actitudes es la misma persona que las ostenta. Por eso vale la pena evaluar si estamos cayendo en alguna de ellas y reconocer que podríamos ganar mucho si modificásemos este enfoque. Para lograrlo, veamos las 5 actitudes más características de las personas negativas.
1. Ocuparse de lo imposible, una perspectiva muy negativa
Hay muchos imposibles en la vida, pero algunas personas no están dispuestas a aceptar que esto es así. Que la frustración forma parte de la existencia y que no siempre logramos aquello que deseamos.
Quizás hubiéramos querido nacer en una familia millonaria o haber crecido en un ambiente de gran comprensión. Si no fue así, no podemos hacer nada. Y si nos centramos en la nostalgia o frustración por todo lo que no fue, solo conseguiremos llenarnos de amargura y dolor.

Lo mismo ocurre cuando dirigimos nuestra mirada hacia objetivos imposibles. Por ejemplo, nos empeñamos en parecer jóvenes cuando el paso de los años se hace visible en nuestro cuerpo. O en lograr que otra persona llegue a comportarse como creemos que se debe comportar.
Los propósitos imposibles solo traen frustración y por ende, malestar y sufrimiento. Estados que alimentan una actitud negativa. Por esto, la aceptación es algo tan importante a nivel psicológico. Las circunstancias son las que son, algunas las podremos cambiar y otras no. Debemos aceptar lo que tenemos y a partir de ahí trabajar por aquello que queremos, sabiendo que podremos conseguirlo o nos quedaremos por el camino.
2. Desistir cuando hay barreras
Así como no es sensato fijarnos objetivos imposibles, tampoco lo es rendirnos cuando intentamos conseguir algo y nos encontramos con un obstáculo férreo. No olvidemos que todo gran propósito demanda grandes esfuerzos y buena parte de los logros se basan en la perseverancia.
Muchas veces en la vida nos acecha la tentación de rendirnos. Pero esto no es una opción cuando estamos frente a metas que objetivamente pueden lograrse, aunque impliquen la superación de muchas dificultades. La psicóloga Hillary White señala: “Renunciar hará que la persona se sienta derrotada. No importa cómo acabe, enfrentar las dificultades aumenta la confianza”.
3. Tomarse las cosas demasiado en serio
Cuando no hemos fortalecido suficientemente nuestro amor propio y nuestra madurez, tenemos un ego muy sensible. No toleramos pasar vergüenza y sentimos pánico a hacer el ridículo. Tampoco nos vienen bien las críticas, aunque sean veraces y busquen ayudarnos.
Tomarse las cosas demasiado en serio solo ayuda a incrementar una actitud negativa frente a los demás y a uno mismo. Se necesita humildad para no tomarse tan en serio esos pequeños desatinos sociales. Hacer el ridículo o equivocarse solo marca a quien le da más importancia de la que merecen esas situaciones.
El hecho de que algo nos parezca que conlleva más o menos gravedad, en una gran mayoría de ocasiones, depende de nuestra forma de ver la vida. Para algunas personas no saber qué ponerse un fin de semana para salir de fiesta es motivo para generar un conflicto interno. Para otras, ese aspecto carece de toda importancia.
4. La queja como forma de vida en las personas negativas
Todos nos quejamos alguna vez. El problema sucede cuando se adopta a la queja como forma de vida. En estos casos, la visión se nubla y todo cuanto se percibe es negativo. No hay más opciones, ni posibilidades. La atención se dirige hacia las desgracias, el sufrimiento y la incapacidad de uno mismo.
Ya no se trata de manifestar un estado de sufrimiento, sino de adoptar una posición existencial negativa frente al mundo. En realidad, es una estrategia para justificar la ausencia de avances muy utilizada por las personas negativas.
Instalarse en la queja supone establecer un patrón mental que siempre seguirá el mismo cauce. Adquiriremos una costumbre de la que nos será difícil salir. Muchos necesitan regocijarse en la queja para sentirse reconfortados por los demás, y puede crear cierta “adicción”. Pero aunque, por mucho que nos cueste, si salimos de la queja y nos convertimos en personas más optimistas, empezaremos a verlo todo de otra forma mucho más alegre.
En un artículo de Piqueras, Ramos y colaboradores (2009), destacan que las emociones negativas que surgen de la queja “interfieren en los hábitos saludables y fomentan el desarrollo de conductas inadecuadas que ponen en peligro nuestra salud“.
También señalan la relación entre las emociones negativas y los trastornos mentales y físicos: “no sólo existe una influencia de las emociones negativas en el inicio y el curso de estos trastornos, sino que también se reconoce una alta comorbilidad tanto de los trastornos mentales como de las enfermedades médicas con los trastornos ansiosos y depresivos y con la ira y el asco patológico”.

5. No practican la autocrítica positiva
Otra característica de este tipo de personas es que, por una parte, suelen enfatizar en sus defectos y desconocer o negar sus virtudes.
Esta creencia irracional hace que se culpabilicen en exceso por sus eventuales fracasos y que les sea imposible pensar con optimismo en las cosas que serán capaces de lograr en el futuro.
Por otra parte, esta característica se manifiesta en el hecho de culpar severamente a los demás ante situaciones adversas.
Es decir, la tendencia a la negatividad hace que se concentren en los aspectos desfavorables de sí mismos y de los demás, en lugar de reconocer las partes positivas.
6. No se enfocan en el presente
De manera general, las personas negativas suelen vivir en el pasado o en el futuro, pero no logran mantener su atención y su motivación en el presente. Se concentran en los fracasos pasados o se preocupan por los fracasos futuros, pero no reconocen su agencia en la transformación de su propio presente.
Se culpan por sus errores, desearían haber hecho las cosas de manera diferente y se juzgan por oportunidades que dejaron pasar, en lugar de centrar su energía en las cosas que podrían hacer hoy para cumplir sus metas y sacar adelante sus propósitos.
7. Encuentran obstáculos en lugar de soluciones
Así mismo, otro de los rasgos de las personas negativas es encontrar obstáculos en lugar de buscar soluciones. Su palabra favorita suele ser “pero” y generalmente viene acompañada de una visión negativa y pesimista de la situación sobre la que se esté discutiendo.
De esta forma, este tipo de personas se quedan estancadas en una espiral de fracaso, sin poner en juego su creatividad e ingenio para encontrar formas de sortear los problemas.
8. No toman riesgos
Sumado a lo anterior, son personas que se concentran en sus debilidades y, al no tener la suficiente autoconfianza, no se animan a tomar riesgos y a salir de su zona de confort.
Cualquier riesgo se percibe como una oportunidad para fracasar, de modo que prefieren evitar cualquier situación que implique arriesgarse y quedar a merced de la incertidumbre y la expectativa.
9. Compararse y ser hostil con los demás
Vivir en función de las comparaciones con los demás es una actitud muy negativa. Implica falta de autonomía y de criterio propio.
A través de la comparación se evalúa y se juzga lo que uno hace en función de lo que hacen los demás. Una experiencia injusta y frustrante que solo conduce a una postura de confrontación constante.

Lo peor es que muchas de esas comparaciones solo buscan despreciar a los demás como un medio para exaltar lo propio. En otras palabras, las desgracias que ocurren a los otros se convierten en una fuente de satisfacción propia, porque coloca a los demás en un estado de carencia o error y a uno mismo en una posición superior y privilegiada.
También existen las comparaciones inversas. Cuando nos creemos “superiores” que otras personas en ciertos aspectos nos sentimos llenos de orgullo. Sin duda, la comparación puede ser una estrategia bastante destructora por eso debemos tener cuidado y estar felices y satisfechos con lo que tenemos.
Como vemos, mantener una posición negativa frente a la realidad solo conduce a un estado de insatisfacción constante que impide avanzar y tener relaciones positivas. Un círculo vicioso que no conduce a ninguna parte.
Si detectas esas actitudes negativas en ti, no dudes en trabajar para cambiarlas. Tener un enfoque negativo no te hace ganar nada, pero sí perderte a ti mismo.
nuestras charlas nocturnas.
Astrónomos detectan la ráfaga de ondas de radio más lejana …

DW(efe, afp, rtre) — ocho mil millones de años, algo desconocido ocurrió en una galaxia lejana que envió una potente ráfaga de ondas de radio a través del universo.
Esa señal llegó a la Tierra el 10 de junio del 2022 y, aunque duró menos de una milésima de segundo, un telescopio terrestre logró captarla, según reporta este jueves (19.10.2023) la revista Science.
En concreto, los astrónomos identificaron una ráfaga rápida de radio (FRB, por sus siglas en inglés), que ha sido determinada como la más potente y más lejana que cualquier otra registrada anteriormente, habiendo viajado ocho mil millones de años luz, es decir, desde que el universo tenía menos de la mitad de su edad actual.
– Origen desconocido
Las FRB son un fenómeno poco conocido que se descubrió recién en 2007. Su origen se ha convertido en uno de los grandes misterios de la astronomía. Al principio se especuló con la posibilidad de que fueran comunicaciones de radio emitidas por algún tipo de extraterrestre, sobre todo porque algunas de las señales se repiten.
Sin embargo, los científicos creen que su explicación podría estar detrás de estrellas muertas llamadas magnetares, que son los objetos más magnéticos del universo.
«Tuvimos suerte de observar ese pequeño punto en el cielo durante ese milisegundo después de los ocho mil millones de años que el pulso había viajado para captarlo», dijo Ryan Shannon, coautor del estudio y astrofísico de la Universidad australiana de Swinburne.
– Una FRB con datos récord

La FRB, bautizada como 20220610A, superó con creces el récord anterior, que databa de unos cinco mil millones de años luz, añadió el experto.
El pulso fue tan potente que liberó tanta energía como la que emite el Sol en 30 años.
Según el astrofísico australiano, podría haber cientos de miles de FRB parpadeando en el cielo cada día.
Pero hasta ahora se han detectado cerca de mil, y los científicos solo han podido averiguar de dónde proceden 50, lo que es crucial para comprenderlos.
– La mejor «corazonada» del equipo
La rapidísima señal espacial fue detectada con el radiotelescopio ASKAP, situado en Australia. Pero para profundizar en lo observado, los investigadores recurrieron al Very Large Telescope (VLT) de Chile. De esta forma, descubrieron que la señal procedía de una galaxia especialmente grumosa que podría haberse fusionado con una o dos galaxias más, lo que a su vez podría haber creado el extraño magnétar.
Shannon subrayó que las conclusiones se trataban solo de la «mejor corazonada» del equipo. Se han detectado FRB procedentes de lugares inesperados, incluso dentro de nuestra propia Vía Láctea, por lo que «el jurado aún no ha decidido» cuál es su causa, afirma.
Además de intentar desvelar los secretos de las FRB, los científicos esperan utilizarlas como herramienta para arrojar luz sobre otro de los misterios del universo.
nuestras charlas nocturnas.
¿Qué es la demencia y cómo combatirla? …

Selecciones Reader´s Digest — Con la edad, nuestro cuerpo y mente se va deteriorando, es algo inevitable que ocurre en nuestro paso por la tierra.
Pero es cierto, que a medida que envejecemos, la preocupación por mantener una mente aguda y saludable se vuelve más relevante.
Es por eso que en este artículo, exploraremos qué es la demencia y, lo que es más importante, cómo combatirla.
- ¿Qué es la demencia?
De acuerdo a la Organización Mundia de la Salud (OMS), La demencia es una enfermedad que se caracteriza por un deterioro cognitivo superior al esperado por un envejecimiento normal.
Afecta a la memoria, al lenguaje, al sentido de orientación y a la capacidad de comprensión, de razonamiento, de juicio, de cálculo y de aprendizaje. La demencia se produce como resultado de una serie de enfermedades y lesiones que afectan al cerebro como la enfermedad de Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares.
Por su parte la Asociación de Alzheimer dice que: “Demencia es un término general para un deterioro grave de la capacidad mental que interfiere con la vida cotidiana. La pérdida de memoria es un ejemplo.”
Existen varios tipos demencia, por lo que si tú o algún familiar están experimentando más de dos de los siguiente síntomas que enlistamos, podrían comenzar a tener esta enfermedad, por lo que te recomendamos consultar a tu médico:
- Problemas de memoria
- Dificultad para comunicarte
- No puedes concentrarte
- Tu razonamiento o juicio no es el mismo
- La forma en que ves las cosas (visualmente) es diferente a la de los demás
Los médicos neurólogos o gero psicólogos son los encargados de diagnosticar la enfermedad de demencia y detectar tu tipo mediante una serie de pruebas y estudios.
¿Cómo combatirla?

Así como ejercitamos nuestro cuerpo, debemos poner atención en nuestro cerebro.
Este órgano necesita entrenamiento para mantenerse en forma, lo que nos permitirá fortalecer la memoria y tener una mejor calidad de vida.
Toma en cuenta lo siguiente:
- Una alimentación saludable y rica en antioxidantes, grasas saludables y nutrientes esenciales pueden ayudar a prevenir el deterioro cognitivo.
- El ejercicio no solo beneficia al cuerpo, sino también al cerebro. Realizar actividad física regularmente mejora la circulación sanguínea, reduce el estrés y promueve la producción de sustancias químicas cerebrales que favorecen la memoria y el aprendizaje.
- Tener una mente activa es esencial para prevenir la demencia. Dedica tiempo a actividades intelectuales como crucigramas, lectura, aprendizaje de idiomas o rompecabezas. Esto estimulará tu cerebro, favorecerá la concentración y fortalecerá tus capacidades cognitivas y lingüísticas.
- La interacción social es esencial para mantener la mente en forma. Mantén relaciones cercanas con amigos y familiares, únete a grupos sociales o participa en actividades comunitarias para estimular tu mente y emociones.
Llevar una dieta sana y realizar las actividades anteriores con regularidad pueden reducir las probabilidades de experimentar algún tipo de demencia.
También existen lugares que ayudan a las personas mayores a cuidar su cuerpo y mente casas de retiro para adultos mayores que ofrece diversas actividades que ayudan a fortalecer la mente, como: yoga, gimnasia cerebral, musicoterapia, taller ocupacional, entre otras.
