The New York Times(C.Metz/N.Singer)— En un evento celebrado en San Francisco en noviembre, le preguntaron a Sam Altman, director ejecutivo de la empresa de inteligencia artificial OpenAI, qué sorpresas depararía este campo en 2024.
Los chatbots en línea como ChatGPT de OpenAI tendrán “un avance inesperado”, respondió de inmediato Altman.
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Sentado a su lado, James Manyika, un ejecutivo de Google, asintió y dijo: “Estoy de acuerdo”.
El sector de la IA este año se va a definir por una característica principal: una mejora extraordinariamente rápida de la tecnología a medida que los avances se acumulen, permitiendo a la IA generar nuevos tipos de medios, imitar el razonamiento humano de nuevas maneras y filtrarse en el mundo físico a través de un nuevo tipo de robots.
En los próximos meses, los generadores de imágenes basados en IA, como DALL-E y Midjourney, ofrecerán al instante videos e imágenes fijas. Además, se fusionarán gradualmente con chatbots como ChatGPT.
Esto significa que los chatbots irán mucho más allá del texto digital y manejarán fotos, videos, diagramas, gráficos y otros medios. Su comportamiento se parecerá cada vez más al razonamiento humano y realizarán tareas cada vez más complejas en campos como las matemáticas y la ciencia. A medida que la tecnología avance hacia los robots, también ayudará a resolver problemas más allá del mundo digital.
Muchos de estos avances ya han empezado a surgir en los principales laboratorios de investigación y en productos tecnológicos. Pero en 2024, la potencia de estos productos crecerá de manera significativa y será utilizada por mucha más gente.
“El veloz progreso de la IA continuará”, dijo David Luan, director ejecutivo de Adept, una empresa emergente de IA. “Es inevitable”.
OpenAI, Google y otras empresas tecnológicas están haciendo avanzar la IA mucho más rápido que otras tecnologías debido al modo en que se construyen los sistemas subyacentes.
La mayoría de las aplicaciones de software son creadas por ingenieros, una línea de código informático a la vez, un proceso que suele ser lento y tedioso. Las empresas están mejorando la IA más rápidamente porque la tecnología se basa en redes neuronales, sistemas matemáticos que pueden aprender habilidades analizando datos digitales. Al detectar patrones en datos como artículos de Wikipedia, libros y textos digitales extraídos de internet, una red neuronal puede aprender a generar texto por sí sola.
Este año, las empresas de tecnología planean alimentar los sistemas de IA con más datos —incluidas imágenes, sonidos y más texto— de los que las personas pueden comprender. A medida que estos sistemas aprendan las relaciones entre estos diversos tipos de datos, aprenderán a resolver problemas cada vez más complejos, preparándolos para la vida en el mundo físico.
(El mes pasado, The New York Times demandó a OpenAI y Microsoft por infracción de derechos de autor de contenido de noticias relacionado con sistemas de IA).
Nada de esto significa que la IA podrá igualar al cerebro humano en el futuro cercano. Si bien las compañías de IA y los empresarios buscan crear lo que llaman “inteligencia artificial general” —una máquina que puede hacer cualquier cosa que el cerebro humano pueda hacer— esto sigue siendo una tarea de enormes proporciones. A pesar de sus rápidos avances, la IA sigue estando en sus etapas iniciales.
A continuación, una guía de cómo va a cambiar la IA este año, empezando por los avances a más corto plazo, que conducirán a nuevos progresos en sus capacidades.
– Videos instantáneos
Hasta ahora, las aplicaciones basadas en IA generaban sobre todo texto e imágenes fijas en respuesta a instrucciones. Por ejemplo, DALL-E puede crear imágenes fotorrealistas en cuestión de segundos a partir de peticiones como “un rinoceronte zambulléndose en el puente Golden Gate”.
Pero es probable que este año empresas como OpenAI, Google, Meta y Runway, con sede en Nueva York, desplieguen generadores de imágenes que permitan también crear videos. Estas empresas ya han creado prototipos de herramientas capaces de elaborar videos al instante a partir de instrucciones de texto breves.
Es probable que las empresas tecnológicas incorporen los poderes de los generadores de imágenes y videos a los chatbots, haciéndolos más potentes.
– Chatbots ‘multimodales’
Los chatbots y los generadores de imágenes, desarrollados en un principio como herramientas separadas, se están fusionando gradualmente.
El año pasado, cuando OpenAI presentó una nueva versión de ChatGPT, el chatbot podía generar imágenes además de texto.
Las empresas de IA están creando sistemas “multimodales”, lo que significa que la IA puede manejar varios tipos de elementos multimedia.
Estos sistemas adquieren destrezas analizando fotos, textos y, potencialmente, otros tipos de medios, como diagramas, gráficos, sonidos y videos, para luego poder producir sus propios textos, imágenes y sonidos.
Pero eso no es todo. Como los sistemas también aprenden las relaciones entre distintos tipos de medios, serán capaces de entender un tipo de medio y responder con otro. En otras palabras, alguien podrá introducir una imagen en el chatbot y este responder con texto. “La tecnología se volverá más inteligente y más útil”, afirmó Ahmad Al-Dahle, quien dirige el grupo de IA generativa en Meta. “Hará más cosas”.
Los chatbots multimodales se equivocarán, del mismo modo que los chatbots de solo texto cometen errores. Las empresas de tecnología están trabajando para reducir los errores mientras se esfuerzan por crear chatbots que puedan razonar como un humano.
– Mejor ‘razonamiento’
Cuando Altman habla de que la IA está avanzando, se refiere a los chatbots que son mejores “razonando”, por lo que pueden asumir tareas más complejas, como resolver problemas matemáticos complicados y generar programas informáticos detallados.
El objetivo es construir sistemas capaces de resolver un problema de manera lógica y minuciosa mediante una serie de pasos discretos, cada uno de ellos construyendo el siguiente. Así es como razonan los humanos, al menos en algunos casos.
Los principales científicos discrepan sobre si los chatbots pueden realmente llegar a razonar así. Algunos sostienen que estos sistemas solo parecen razonar cuando repiten comportamientos que han visto en los datos de internet. Pero OpenAI y otros están construyendo sistemas que pueden responder de un modo más fiable a preguntas complejas relacionadas con materias como las matemáticas, la programación informática, la física y otras ciencias.
“A medida que los sistemas sean más fiables, se harán más populares”, dijo Nick Frosst, antiguo investigador de Google que codirige Cohere, una empresa de IA.
Si los chatbots razonan mejor, podrán convertirse en “agentes de IA”.
– ‘Agente de IA’
A medida que las empresas enseñan a los sistemas de IA a resolver problemas complejos paso a paso, también pueden mejorar la capacidad de los chatbots para utilizar aplicaciones de software y sitios web en tu nombre.
Los investigadores están, en esencia, transformando los chatbots en un nuevo tipo de sistema autónomo llamado “agente de IA”. Esto significa que los chatbots pueden utilizar aplicaciones de software, sitios web y otras herramientas en línea, como hojas de cálculo, calendarios en línea y sitios de viajes. De este modo, las personas podrían delegar a los chatbots el tedioso trabajo de oficina. Pero estos agentes también podrían eliminar por completo algunos puestos de trabajo.
Los chatbots ya actúan como agentes a pequeña escala. Pueden programar reuniones, editar archivos, analizar datos y elaborar gráficos de barras. Pero estas herramientas no siempre funcionan tan bien como deberían. Los agentes fracasan por completo cuando se aplican a tareas más complejas.
Este año, las empresas de IA están preparadas para presentar agentes más fiables. “Deberías poder delegar en un agente cualquier trabajo informático tedioso del día a día”, afirmó Luan.
Esto podría incluir el seguimiento de los gastos en una aplicación como QuickBooks o el registro de los días de vacaciones en una aplicación como Workday. A largo plazo, se extenderá más allá del software y los servicios de internet y se adentrará en el mundo de la robótica.
Robots más inteligentes
En el pasado, los robots se programaban para realizar la misma tarea una y otra vez, como recoger cajas que siempre tenían el mismo tamaño y forma.
Pero con el mismo tipo de tecnología en la que se basan los chatbots, los investigadores están dotando a los robots de la capacidad de realizar tareas más complejas, incluidas algunas que nunca antes habían visto.
Del mismo modo que los chatbots pueden aprender a predecir la siguiente palabra de una frase analizando grandes cantidades de texto digital, un robot puede aprender a predecir lo que ocurrirá en el mundo físico analizando innumerables videos de objetos que se pinchan, levantan y mueven.
“Estas tecnologías pueden absorber enormes cantidades de datos. Y a medida que absorben datos, pueden aprender cómo funciona el mundo, cómo funciona la física, cómo se interactúa con los objetos”, dijo Peter Chen, exinvestigador de OpenAI que dirige Covariant, una empresa emergente de robótica.
Este año, la IA potenciará a los robots que operan entre bastidores, como los brazos mecánicos que doblan camisas en una lavandería o clasifican pilas de cosas en un almacén. Titanes de la tecnología como Elon Musk también trabajan para introducir robots humanoides en los hogares.
– ¿Los chatbots serán los profesores de tus hijos?
Sal Khan, director general de Khan Academy, ofreció una apasionante charla TED la primavera pasada en la que predijo que los chatbots de inteligencia artificial pronto iban a revolucionar el ámbito educativo.
“Estamos en la cúspide del uso de la IA para lo que quizá sea la transformación más grande e importante que haya ocurrido en la educación”, afirmó Khan, cuyo grupo educativo sin fines de lucro ha dado clases en línea a millones de estudiantes. “Y lo haremos ofreciéndole a todos los estudiantes del planeta un increíble tutor personal de inteligencia artificial”.
Los videos de la conversación sobre el bot tutor de Khan acumularon millones de reproducciones. Poco después, los ejecutivos del sector tecnológico, entre ellos Sundar Pichai, director ejecutivo de Google, empezaron a hacer predicciones similares en el campo educativo.
“Creo que, con el paso del tiempo, podemos darles a todos los niños y personas del mundo —independientemente de dónde se encuentren o de dónde provengan— acceso al tutor de IA más poderoso”, afirmó Pichai en un pódcast de Harvard Business Review unas semanas después de la charla de Khan. (El año pasado, Google presentó un chatbot de inteligencia artificial llamado Bard. Además, donó más de 10 millones de dólares a la Khan Academy).
Los estudiantes de Khan Lab School, una escuela independiente sin fines de lucro en Mountain View, California, pueden usar un nuevo bot de tutoría de inteligencia artificial desarrollado por Khan Academy, un grupo sin fines de lucro aparte. Ambas organizaciones fueron fundadas por Sal Khan.
La visión de Khan de los robots tutores proviene en parte de un sueño que tuvo Silicon Valley durante décadas: plataformas de enseñanza automatizadas que personalizan las clases al momento para cada estudiante. Los defensores aseguran que desarrollar dichos sistemas ayudará a cerrar las brechas de logros en las escuelas al ofrecer enseñanza pertinente e individualizada a los niños con mayor rapidez y eficiencia que los profesores humanos.
En la búsqueda de dichos ideales, a lo largo de los años las empresas tecnológicas y filantrópicas han instado a las escuelas a adquirir una computadora portátil para cada niño, han abogado por plataformas de tutoriales en video y han financiado aplicaciones de aprendizaje que personalizan las clases de los estudiantes.
Algunas intervenciones en línea sobre matemáticas o literatura han reportado efectos positivos. Pero muchos esfuerzos tecnológicos para la educación no han demostrado reducir mucho las brechas de logros académicos o mejorar los resultados de los estudiantes como los índices de graduación del bachillerato.
Ahora, la propagación de las herramientas de IA generativa como ChatGPT, que puede proporcionar respuestas a preguntas de biología y capaz de generar informes de lectura de libros que parecen escritos por humanos, está renovando el entusiasmo por la educación automatizada, aun cuando los críticos advierten que no hay evidencias que sustenten la idea de que los robots tutores transformarán la educación para bien.
Las plataformas de aprendizaje en línea como Khan Academy y Duolingo han integrado tutores de chatbot de IA con base en GPT-4. Ese es un gran modelo de lenguaje, desarrollado por OpenAI, que está alimentado por bases de datos de textos gigantescas y puede generar respuestas ante prompts o instrucciones del usuario.
Además, algunos ejecutivos del ámbito tecnológico prevén que, con el tiempo, los profesores robots tendrán la capacidad de responderles a los estudiantes e inspirarlos como lo hacen los queridos profesores humanos.
“Imagínate que pudieras darles ese tipo de profesor a todos los estudiantes las 24 horas del día, los 7 días de la semana, cuando quisieran y gratis”, aseveró Greg Brockman, presidente de OpenAI, el verano pasado en un episodio del pódcast Possible. (El coanfitrión del pódcast es Reid Hoffman, uno de los primeros inversionistas en OpenAI). “Sigue siendo un poco ciencia ficción”, añadió Brockman, “pero es mucho menos ciencia ficción de lo que solía ser”.
Greg Brockman, presidente de OpenAI, insinuó que es posible que algún día los tutores de IA puedan conocer e inspirar a los estudiantes como lo hacen los profesores humanos.
Al parecer, la Casa Blanca está convencida. En una orden ejecutiva reciente sobre inteligencia artificial, el presidente Joe Biden le instruyó al gobierno “moldear el potencial de la IA para transformar la educación mediante la creación de recursos para apoyar a los educadores que despliegan herramientas educativas habilitadas por la IA, como la tutoría personalizada en las escuelas”, según una hoja informativa de la Casa Blanca.
Aun así, algunos investigadores de la educación afirman que los centros educativos deberían desconfiar del revuelo alrededor de la enseñanza asistida por IA.
En primer lugar, señalan que los chatbots de IA inventan cosas sin reparos y podrían darles a los alumnos información falsa. Convertir las herramientas de IA en un pilar de la educación podría poner a las fuentes poco fiables en la categoría de autoridades en el aula. Los críticos también afirman que los sistemas de IA pueden tener sesgos y a menudo ser vagos, lo que impide a profesores y alumnos comprender exactamente cómo elaboran sus respuestas los chatbots.
De hecho, las herramientas de IA generativa pueden tener efectos perjudiciales o “degenerativos” en el aprendizaje de los alumnos, señaló Ben Williamson, profesor del Centro de Investigación en Educación Digital de la Universidad de Edimburgo.
“Hay prisa por proclamar la autoridad y la utilidad de este tipo de interfaces de chatbot y de los modelos lingüísticos subyacentes que las alimentan”, afirmó Williamson. “Pero aún no existen pruebas de que los chatbots de IA puedan producir esos efectos”.
Otra de las preocupaciones es que el revuelo alrededor de los tutores chatbot de IA no probados podría desviar la atención de intervenciones más tradicionales centradas en el ser humano —como el acceso universal a la educación preescolar— que han demostrado aumentar los índices de graduación de los estudiantes y la asistencia a la universidad.
También hay preocupaciones de privacidad y propiedad intelectual. Muchos grandes modelos lingüísticos se alimentan a partir de enormes bases de datos de textos extraídos de internet, sin compensar a sus creadores. Esto podría ser un problema para los profesores sindicalizados, preocupados por una remuneración laboral justa. (En fechas recientes, The New York Times demandó a OpenAI y Microsoft por esta cuestión).
También preocupa que algunas empresas de IA puedan utilizar los materiales que introducen los educadores o los comentarios que hacen los alumnos para sus propios fines comerciales, como mejorar sus chatbots.
Randi Weingarten, presidenta de la Federación Estadounidense de Profesores, que cuenta con más de 1,7 millones de miembros, dijo que su sindicato estaba trabajando con el Congreso en regulaciones para ayudar a garantizar que las herramientas de IA sean justas y seguras.
“Los educadores utilizan la tecnología educativa todos los días y quieren tener más poder de decisión sobre cómo se despliega la tecnología en los salones de clases”, aseveró Weingarten. “El objetivo aquí es promover el potencial de la IA y protegerse de los graves riesgos”.
Esta no es la primera vez que los reformadores de la educación han defendido las herramientas de enseñanza automatizadas. En la década de 1960, sus defensores predijeron que los dispositivos mecánicos y electrónicos llamados “máquinas de enseñanza” —que estaban programados para hacer preguntas a los estudiantes sobre temas como ortografía o matemáticas— iban a revolucionar la educación.
Un artículo del New York Times de 1964 describía una nueva máquina electrónica de enseñanza destinada a ayudar a los estudiantes con la lectura. El dispositivo pedía a los niños que escribieran ciertas letras o palabras en un teclado.
Popular Mechanics capturó el zeitgeist en un artículo de octubre de 1961 titulado: “¿Los robots serán los profesores de tus hijos?” . Este describía “una serie de enseñanzas automáticas experimentales” que se extendieron por escuelas de todo Estados Unidos en las que los estudiantes trabajaban de forma independiente, ingresando respuestas en los dispositivos a su propio ritmo.
El artículo también advertía que las novedosas máquinas planteaban algunas preguntas “profundas” para los educadores y los niños. ¿Se convertiría el maestro en “simplemente una niñera glorificada”? Preguntaba el artículo. Y: “¿Qué efecto tiene la enseñanza automátizada sobre el pensamiento crítico de los estudiantes?”
Engorrosas y didácticas, las máquinas de enseñanza resultaron ser una sensación a corto plazo en las aulas, a la vez sobrevaloradas y temidas de forma exagerada. El lanzamiento de nuevos bots de IA educativos ha seguido una narrativa similar sobre posibles transformaciones y daños a la educación.
El texto con estas fotografías de 1962 describía las máquinas de enseñanza como un “campo de rápida proliferación”. Entre los ejemplos: dispositivos de aula que utilizaban grabadoras para practicar idiomas.
Sin embargo, a diferencia de las antiguas máquinas de enseñanza del siglo XX, los chatbots de IA parecieran improvisar. Generan respuestas instantáneas a estudiantes individuales en lenguaje conversacional. Eso significa que pueden ser divertidos, atractivos e interesantes.
Algunos entusiastas prevén que los robots tutores de IA se conviertan en compañeros de estudio a los que los alumnos puedan consultar tranquilamente sin avergonzarse. Si las escuelas adoptaran ampliamente este tipo de herramientas, podrían modificar profundamente la manera de aprender de los niños.
Esto ha inspirado a algunos antiguos ejecutivos de las grandes empresas tecnológicas a pasarse a la educación. Jerome Pesenti, exvicepresidente de inteligencia artificial de Meta, fundó en fechas recientes un servicio de tutoría llamado Sizzle A.I. El chatbot de IA de la aplicación utiliza un formato de opción múltiple para ayudar a los estudiantes a resolver problemas de matemáticas y ciencias.
Por su parte, Jared Grusd, exdirector de estrategia de la empresa de redes sociales Snap, cofundó una empresa emergente de escritura llamada Ethiqly. El chatbot de inteligencia artificial de la aplicación puede ayudar a los estudiantes a organizar y estructurar sus ensayos, así como darles su opinión sobre su redacción.
Khan es uno de los defensores más visibles de los bots de tutoría. Khan Academy presentó el año pasado un chatbot de IA llamado Khanmigo específicamente para uso escolar. Está diseñado para ayudar a los estudiantes a pensar y resolver problemas de matemáticas y otras asignaturas, no para hacer el trabajo escolar por ellos.
Los estudiantes de Khan Lab School fueron de los primeros en probar Khanmigo, un nuevo bot de tutoría de IA que puede ayudar a los estudiantes a resolver problemas de matemáticas y otras materias.Times
El sistema también almacena las conversaciones que los alumnos mantienen con Khanmigo para que los profesores puedan revisarlas. El sitio advierte claramente a los usuarios: “En ocasiones, Khanmigo comete errores”. Colegios de Indiana, Nueva Jersey y otros estados están probando el chatbot tutor.
La visión de Khan de los bots de tutoría se remonta en parte a libros populares de ciencia ficción como La era del diamante, una novela ciberpunk de Neal Stephenson. En esa novela, un dispositivo imaginario parecido a una tableta es capaz de enseñarle a una joven huérfana exactamente lo que necesita saber en el momento exacto, en parte porque puede analizar instantáneamente su voz, su expresión facial y su entorno.
Khan predijo que dentro de cinco años aproximadamente, los bots de tutoría como Khanmigo podrán hacer algo similar, con salvaguardas de privacidad y seguridad establecidas.
“La IA simplemente podrá mirar la expresión facial del estudiante y decir: ‘Oye, creo que estás un poco distraído en este momento. Concentrémonos en esto’”, dijo Khan.
MiamiDiario (K.Magallanes) – Con cada pico de estrés en tu día, se libera una sustancia que afecta directamente tu corazón sin que tú te des cuenta.
Si te la pasas estresado por todo y nada a la vez, más vale que vayas cambiando de hábitos, porque un estudio ha demostrado que por cada momento de estrés que vivimos en el día, una sustancia se libera y destruye directamente nuestro corazón, no solo nuestra salud mental como siempre se había creído.
El estrés es algo real, puede llegar a ocasionar problemas físicos en los que el rincipal afectado es el corazón. Así lo demuestra el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, con una investigación publicada en la que, se tomaron muestras de 861 personas en un periodo de 24 horas para poder medir su cortisol.
Te parecerá asombroso, y es que en realidad lo es, del grupo selecto de personas evaluadas, 183 fallecieron. En los voluntarios que perdieron la vida, investigadores se encontraron con altos niveles de cortisol, y concluyeron que su fallecimiento se debía a ataques a corazón y accidentes cerebrovasculares.
El cortisol es una hormona directamente relacionada con el estrés, cuando esta aumenta sus niveles el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares también se eleva.
La liberación de esta hormona ocurre cuando nos encontramos en situaciones difíciles de controlar, estresantes y/o frustrantes que acaban por dañar al organismo, generando reacciones que incluyen un aumento de la presión arterial y culminan con un ataque al corazón. ¡No es un juego! Cuida tu salud y elige una actividad que te ayude a alejarte del estrés.
La historia de la historia(J.Sanz)/La Vanguardia(X.V.Ortíz)— Aunque el término «guiri» se ha generalizado y ya se utiliza para designar a cualquier turista extranjero, los guiris pata negra están representados por una pareja anglosajona o germana, con acento versión doña Croqueta, amante de los topicazos del folclore nacional, de tez pálida que en nuestras playas se torna color cangrejo y que calzan sandalias con calcetines (normalmente blancos).
Y cuidado, porque lo que para los españolitos de a pie era el cénit del mal gusto ha encontrado su sitio sobre la pasarela internacional y, lo que es peor, los insiders, los influencers, los trendsetters… (y otros anglicismos que nacieron para vivir del cuento) se han encargado de convertir en tendencia.
Pues nada de nada, porque aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, también les debemos este «invento» a los romanos.
El calzado militar era la caligae, una sandalia fabricada con una gruesa piel bovina engrasada en base a un patrón de forma que la producción en masa era bastante fácil, y una suela un poco más gruesa que podía estar reforzada con clavos de cabeza cónica.
Y como las caligae llevaron a los legionarios hasta lugares de todos los climas, en su expansión por el norte tuvieron la necesidad de añadir calcetines de lana (udones) para los crudos días de invierno.
Para los más delicados, tuvieron la función adicional de proteger los pies contra las rozaduras del cuero de las caligae.
Una carta descubierta en Vindolanda, un campamento que custodiaba el Muro de Adriano, similar a la que habría enviado una madre a su hijo tinerfeño mientras hacía la mili en Teruel, decía así…
Os he enviado calcetines de Sattua, dos pares de sandalias y dos pares de calzoncillos.
Corría el año 1833 cuando el infante Carlos María Isidro, hermano del difunto rey Fernando VII, organizó un ejército para enfrentarse a la incipiente monarquía de Isabel II.
Defensores a ultranza del tradicionalismo y el Antiguo Régimen, los carlistas rechazaban los valores del liberalismo que representaba aquella reina, todavía una niña.
De hecho, María Cristina, su madre y a la sazón regente, se había visto obligada a apoyarse en los liberales para asegurar la permanencia de su hija en el trono. Sin embargo, el bastión carlista vasco, apoyado por el clero local, se convertiría en el quebradero de cabeza de los soldados de Isabel II.
Será aquí donde aparece el término «guiri» por primera vez. Se trata de una adaptación al vasco de la palabra cristino, que en ese idioma se pronunciaba como guiristino. De este modo, en sus inicios era un apelativo puramente despectivo, pues, en el marco de una guerra, se usaba para referirse a los “otros”. Con el tiempo, guiri ya no solo era un soldado isabelino, sino también un foráneo, un extranjero.
– Y ya puestos, ¿cuál es el origen del termino guiri
La Real Academia Española es algo ambigua al recoger el significado de la palabra “guiri”.
En su diccionario, su acepción más conocida es simplemente “turista extranjero”.
Cualquier español sabe que los guiris son un grupo humano muy típico del escenario patrio, y más o menos concreto y reconocible.
Aunque el término acepte vaguedades, la sublimación del guiri estaría representada por una pareja anglosajona o germana, de una tez pálida que en España se torna rojiza, y amante de las versiones más básicas del folclore nacional.
En el libro El árbol de la lengua (Arpa, 2020), Lola Pons Rodríguez cuenta algo que podría explicar esa generalización por parte de los académicos.
Al fin y al cabo, y del mismo modo que sucede con el término turista, su significado se relaciona con aquello que es poco auténtico o ajeno. Una palabra potencialmente despectiva, según Pons, más aún cuando los temores sobre la sostenibilidad han acrecentado la turismofobia.
Aunque su significado, al menos en la calle, está claro como el agua, menos personas conocen la etimología de “guiri”. ¿De dónde proviene? Una vez más, la RAE nos da las pistas, pues en otra de sus acepciones se refiere a un soldado isabelino. ¿Qué tienen que ver las guerras carlistas con todo esto? Mucho.
Corría el año 1833 cuando el infante Carlos María Isidro, hermano del difunto rey Fernando VII, organizó un ejército para enfrentarse a la incipiente monarquía de Isabel II. Si bien la causa primera de la guerra fue el hecho de que el infante se consideraba el verdadero sucesor a la Corona, en sus raíces había una cuestión política.
Defensores a ultranza del tradicionalismo y el Antiguo Régimen, los carlistas rechazaban los valores del liberalismo que representaba aquella reina, todavía una niña. De hecho, María Cristina, su madre y a la sazón regente, se había visto obligada a apoyarse en los liberales para asegurar la permanencia de su hija en el trono.
– ¿Qué tienen que ver las guerras carlistas con la palabra «guiri»? Mucho
No así en el País Vasco, que desde un principio se convirtió en bastión del carlismo. Instigados por el clero local, y con voluntad de hacer guardar sus fueros, los carlistas vascos pronto se convirtieron en el quebradero de cabeza de los soldados de Isabel II. Es aquí donde aparece por primera vez el término guiri.
Se trata de una adaptación al vasco de la palabra cristino, que en ese idioma se pronunciaba como guiristino. De este modo, en sus inicios era un apelativo puramente despectivo, pues, en el marco de una guerra, se usaba para referirse a los “otros”. Así lo recogieron años más tarde Emilia Pardo Bazán en Un viaje de novios (1881) o Benito Pérez Galdós en Zumalacárregui (1898), obras en las que usaron el vocablo. Guiri no solo era un soldado isabelino, sino también un foráneo, un extranjero.
Según explica Javier Barraycoa en Esto no estaba en mi libro de historia del carlismo (2019), para un vascohablante no resultaba fácil pronunciar un vocablo que empieza por “cr”, y por ello “cri” acabó sonando “guiri”. No hay grandes dudas sobre el origen de la palabra, aunque una pregunta sigue sin respuesta: ¿de dónde le viene su significado actual?
Es ahí donde se pierden la mayoría de los lingüistas. En algún momento de la segunda mitad del siglo XX, a caballo de la llegada masiva de turistas, se añadió una acepción más al término. Guiri es, pues, una de tantas palabras que muchos empezaron a usar y nadie sabe quién fue el primero. Aun así, continúa rindiendo tributo a la historia, pues sigue aludiendo al extranjero, el “otro”, aunque no todos los extranjeros quepan en la definición.
Anna Goldfarb/The NewYork Times – ¡¡¡ Ups…!!! Le preguntaste al amigo de un amigo a quien despidieron hace poco qué tal le va en su trabajo .
Las palabras salieron de tu boca antes de poder evitarlo.
Preguntarle acerca de la situación más estresante de su vida (esa que esperaba que nadie sacara a colación) fue un error inocente.
Por supuesto, te disculpaste de sobra, pero te das cuenta de que le dolió.
Esto es parte habitual, aunque dolorosa, de ser una criatura social, pero decir algo equivocado requiere una disculpa de un tipo diferente al que usarías, por ejemplo, cuando derramas café sobre la bolsa de una extraña o llegas tarde al trabajo.
Cuando haces un comentario inapropiado o una broma insensible, la herida es interna, lo cual puede ocasionar que resarcirla sea una tarea más difícil.
Es poco realista aspirar a ser un comunicador perfecto. Si te esfuerzas por no equivocarte nunca al hablar, es probable que termines empeorando las cosas; Don Cole, un terapeuta matrimonial y familiar certificado, comentó: “Porque entonces sentirás más culpa, enojo y sentimientos de molestia cuando cometas errores de comunicación y hieras los sentimientos de alguien”.
El ser humano está diseñado para funcionar en una comunidad. Cuando se presenta el rechazo social, la exclusión puede ser dolorosa a nivel físico. Un estudio reciente publicado en Clinical Journal of Pain reveló que los mismos circuitos neuronales que procesan la angustia social también están involucrados en los circuitos del dolor físico.
Como director clínico del Instituto Gottman, una organización que, con base en investigaciones, proporciona ayuda a las parejas y capacita a terapeutas para que mejoren su eficacia como consejeros de pareja, Cole atiende con regularidad a parejas que batallan con una mala comunicación.
Resulta que las parejas exitosas cometen el error de decir algo equivocado con la misma frecuencia que las parejas no exitosas. Afirmó que la diferencia reside en que las parejas exitosas saben cómo solucionar el haber herido los sentimientos de su pareja.
Podemos aplicar esta estrategia de reparación no solo con las parejas románticas, sino con cualquier persona que hayamos ofendido sin querer: amigos, conocidos y también compañeros de trabajo. A continuación, te presento cómo resarcir un desliz verbal y sanar esos sentimientos.
– Antes de disculparte
Evalúa el daño. “Mantente abierto y sensible contigo mismo acerca del posible daño hecho”, afirmó Andrea Bonior, una psicóloga clínica certificada. Quizá piensas que debes disculparte por un comentario casual, pero para la otra persona esto puede formar parte de un patrón más amplio de desconsideración de tu parte. De hecho, podrían estar más molestos de lo que crees, en especial si tu comentario tocó una fibra sensible.
“Cuando nos damos cuenta de que hemos herido a alguien, entran en juego nuestros instintos que buscan restaurar el equilibrio”, aseveró Ijeoma Oluo, autora de So You Want to Talk About Race (Así que quieres hablar de raza).
Si no tienes claro si lo que dijiste hirió a la otra persona, Oluo recomienda acercarte y decir: “Si me explicaras cómo te lastimaron mis acciones, me ayudaría mucho a remediarlo”. No lo formules como: “Dime por qué te molestaste”, en lugar de eso pregunta: “¿Qué fue lo que hice?”.
No seas “catastrófico”. Las personas que son proclives a tener pensamientos de culpabilidad suelen ser más duras consigo mismas. Todas ellas dicen cosas como: “No puedo creer que dije eso.
Soy una mala persona”. Si te encuentras en un torbellino de vergüenza, Bonior sugiere replantear tu discurso interno acerca del suceso como algo más realista, comprensivo y útil como: “Esta situación toca una fibra. Me siento apenado, pero puedo mejorarlo. Todos cometemos errores”.
No dejes que empeore. Podrías sentirte tentado a obviar el tema, pero los expertos afirman que sería un error. No solo pasarás más tiempo preocupándote por la situación, sino que mientras más postergues abordar tu torpeza, más incómodo será hacerlo. Bonior sugiere determinar un periodo para lamer tus heridas (una hora o un día), pero trata de sanar lo más pronto posible.
En ocasiones, cuando postergamos una conversación difícil, terminamos por no hablar del tema en absoluto, lo cual es, en realidad, lo que ocasiona un daño irreparable en la relación. “No se trata de la ofensa inicial”, dijo, “sino de cómo se abordó”.
– Durante la disculpa
Acepta tu responsabilidad.
Ignora la necesidad de ponerte a la defensiva o dar excusas como: “No lo dije a propósito” o “¿Por qué eres tan sensible? Obviamente era una broma”.
Evita ahondar en nimiedades y deja que la otra persona exponga sus sentimientos, dijo Bonior.
Deja en claro que no tomas a la ligera lo que hiciste.
Los estudios revelan que decir tus sentimientos puede ayudar a manejar la ansiedad y la depresión.
Entonces, decir cosas como: “Me avergüenza haber dicho eso” o “Me consterna haberte lastimado” puede aliviar un poco la angustia ocasionada por la situación.
No obstante, no busques hacerte la víctima, así que no exageres las cosas, dijo Bonior. Valida su dolor. Es tentador usar este tiempo para aclarar tus intenciones: puede que te sientas atacado y es comprensible querer limpiar tu nombre pero, a menos que la persona te pregunte qué fue lo que quisiste decir con tu broma o comentario, no lo expliques.
Lo que quisiste decir es irrelevante en una conversación centrada en el impacto negativo de tus palabras. Tampoco es productivo discutir cuál de las versiones de los hechos es la correcta. La memoria no es una grabadora digital; es una codificación emocional de un suceso, afirmó Cole. Acepta que lo que la persona escuchó y sintió fue real: “Mi comentario fue inapropiado y entiendo por qué te molestó”.
Sé genuino. Asegúrate de que tu disculpa sea de corazón. Evita frases hechas como: “Siento que lo hayas tomado así”. Ese lenguaje te distancia de tus acciones y puede parecerle superficial al receptor.
El lenguaje corporal, los gestos faciales y el tono de voz se pierden en la comunicación escrita, por lo que los correos electrónicos y los mensajes de texto son lo menos apropiado cuando se trata de abordar un tema sensible como una disculpa. Los expertos aseguran que es mejor ofrecer una disculpa de frente siempre que sea posible. Una llamada telefónica es la segunda mejor opción.
Explica por qué no volverá a ocurrir. Hablar de lo que te enseñó la situación le reafirmará a la persona que aprendiste de tu error. Además, aprender y hacer un esfuerzo por corregir tu conducta demuestra que actúas de buena fe. Por ejemplo, si sigues pronunciando mal el nombre de un colega, admite tu error.
La escritora Alison Green recomienda no usar argumentos como: “Bueno, es un nombre complejo y jamás lo había escuchado”. Como editora del blog de orientación profesional Ask a Manager (Pregúntale a una jefa), y autora del libro con el mismo título, Green recomienda decir: “Oye, discúlpame por hacer eso. Me da gusto que me lo hayas comentado y me esforzaré por decirlo de la forma correcta”.
– Después de la disculpa
Reinicia. Después de una metida de pata, puede ser especialmente importante tener una interacción sin incidentes, en caso de que la otra persona se pregunte cómo será la relación de ahora en adelante. Despeja sus temores. “Si llegas media hora después y hablas de cosas laborales normales, con frecuencia lograrás que se relaje”, detalló Green. Esto ayudará a recalibrar la relación y garantizarle a la persona que todo está bien.
Olvídalo. Si después de hacer tu mejor esfuerzo, la otra persona aún no es capaz de superar la ofensa, aléjate. Puedes hacerte responsable de tus errores y ofrecer una disculpa sincera, pero no puedes obligar a nadie a aceptarla, comentó Cole. En ocasiones las palabras causan un daño irreparable.
Nadie está obligado a tener una relación contigo. “Si has lastimado a alguien, hay cosas que puedes hacer para remediarlo, pero, si no quieren aceptarlo”, dijo Oluo, “no tienen que hacerlo”.
Aun así, trata de aceptar la oportunidad de comprender la experiencia que vivió la otra persona e identificarte con su dolor, incluso si tuviste un papel activo en provocarlo. No solo serás un amigo y colega más considerado sino que, al mirar al mundo a través de sus ojos, habrá mayores probabilidades de que la otra persona se sienta segura, escuchada y comprendida.
The Conversation(C.P.Sabater/A.G.Montes)— La comunicación electrónica es cada vez más multimodal, es decir, incluye elementos más allá del texto como emojis, stickers, imágenes (GIF) y vídeos cortos.
Por esta razón, ahora es imprescindible estudiar los elementos gráficos o graficonos, nombre que recibe el conjunto de los elementos mencionados anteriormente cuando se analizan las interacciones digitales desde una perspectiva lingüística.
Los graficonos, en especial los emojis, forman parte de nuestras comunicaciones diarias.
Están en los dispositivos que usamos para comunicarnos, son fáciles de utilizar y evolucionan para intentar satisfacer las necesidades de comunicación de los usuarios.
Aportan expresividad como si se tratara de conversaciones cara a cara en lugar de conversaciones escritas y expresan los sentimientos que el medio escrito no nos deja transmitir. Pero, sobre todo, dan color a nuestros mensajes, familiaridad y cercanía.
Esto es así en nuestros chats con amigos y familiares, aunque también lo es en otros contextos, aquellos en los que existen otras intenciones menos legítimas como son las conversaciones que inician los ciberacosadores sexuales para obtener material pornográfico o mantener relaciones sexuales en línea o en el mundo físico con menores de 16 años. Este es el entorno en el que en nuestro equipo de investigación analizamos los emojis.
– El corazón rojo y las risas textualizadas abundan en mensajes de ciberacoso
Nuestra investigación se basa en un conjunto de chats entre acosadores sexuales y sus víctimas mediante distintas aplicaciones (principalmente Instagram y WhatsApp), cedidos por el Ministerio del Interior de España. Estos chats incluyen un total de más de 100 000 palabras intercambiadas entre 70 adultos y 70 niños. Sorprendentemente, el emoji del corazón rojo (❤️) se encuentra entre las 20 “palabras” más usadas por los ciberacosadores sexuales.
Los ciberacosadores sexuales utilizan principalmente estos tres emojis: el corazón (❤️), la carita de enamorado (😍) y la carita llorando (😭), que no se incluyen para decorar la conversación, como en la mayoría de las conversaciones entre adultos: su uso es estratégico. En general, quieren convencer al menor acosado de que la relación que se establece es de amor o de una amistad especial.
Es frecuente, como en el ejemplo que ponemos a continuación, encontrar secuencias de mensajes donde se replican los emojis utilizados por la víctima o se encadenan mensajes que exclusivamente se componen de graficonos que evocan corazones u otros emojis que se relacionan directamente con el cariño o el amor, lo que contribuye a crear una sensación de correspondencia entre adulto y menor.
Agresor: Que habeis ido de compras?
Agresor: O algo
Víctima: Si 😍
Agresor: Te amo 😍
Víctima: Yo más mi amor 🥰❤️
Agresor: 😍😍😍😍😍😍
Víctima: 🥰
Agresor: ❤️
Todo ello encaminado a un fin delictivo: engañar a la víctima para conseguir material con contenido sexual, prolongar esta relación de “amistad o amor” en el tiempo y así obtener más material pedófilo y, en ocasiones, incluso quedar en persona con los menores para mantener relaciones sexuales.
Paralelamente, se ha descubierto que las risas textualizadas (jaja, jeje y jiji) también tienen una función especial en este tipo de conversaciones. Sirven para reducir la agresividad que conlleva la petición reiterada de material sexual del menor, evitando así su rechazo ante una petición indeseada de material íntimo:
Agresor: Eres virgen? 😜
Víctima: Sí
Víctima: No puedo
Agresor: Jeje por qué
Víctima: Tengo 12 años nano
– Más allá de una inquietud académica
Esta investigación tiene un fin más allá de la mera inquietud académica de documentar cómo nos comunicamos por internet en la actualidad: contribuye al desarrollo del proyecto Stoponsexgroom.
Stoponsexgroom es un proyecto interdisciplinar de I+D+i financiado por la Agencia Estatal de Investigación española. Está formado por lingüistas, criminólogos, psicólogos, juristas y expertos en inteligencia artificial. Juntos trabajamos para la creación de herramientas de inteligencia artificial, en concreto un algoritmo de análisis de textos utilizando técnicas de procesamiento del lenguaje natural y deep learning.
Este algoritmo se pondrá a disposición de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado para prevenir, detectar y priorizar los casos de ciberacoso sexual a menores en España.
Para la creación de la herramienta buscamos patrones discursivos o de la lengua. Los lingüistas del proyecto analizamos estas conversaciones entre ciberacosadores y víctimas en busca de las estrategias de la lengua que emplean los ciberacosadores para atrapar a las víctimas, a la vez que se analiza cómo los menores interpretan esa relación de abuso.
En definitiva, se buscan los patrones que se emplean en estos chats y que sirven para crear el algoritmo.
– ¿Qué aporta de nuevo el proyecto?
Hasta ahora no se habían analizado conversaciones reales entre adultos y menores acosados. Además, el enfoque aportado por el proyecto también es nuevo, ya que se estudian las estrategias que se emplean en los chats para empezar y prorrogar estas relaciones delictivas entre adultos y menores de 16 años, que, según recoge el informe de la Fiscalía General del Estado 2021, es un delito en crecimiento, a un ritmo del 175 %.
El estudio revela que, sin lugar a dudas, para embaucar a la víctima, el adulto emplea los emojis y las risas textualizadas en un afán por convencerla de que no hay nada malo en sus interacciones y de que se trata de una relación de igual a igual.
Nada más lejos de la realidad, ya que realmente es una relación desigual en la que un adulto con poder y pleno conocimiento del sexo manipula a un menor para conseguir sus fines delictivos.
BBC News Mundo—Hay pocas cosas más emocionantes que desentrañar los misterios del mundo natural.
Y no son sólo para las mentes brillantes que lo logran.
Es un placer que, afortunadamente, está al alcance de todos.
Piensa en ese momento maravilloso en el que comprendes por primera vez un enigma, generalmente gracias a que una o, a menudo, varias de esas mentes brillantes dieron sus almas, corazones y vidas por desvelarlo.
La ciencia ha tenido un éxito sorprendente en la investigación, pero quedan muchos interrogantes aún sin resolver.
Algunos son de larga data, otros han ido surgiendo a medida que adquirimos más conocimiento: cuanto más sabes, más sabes qué no sabes. Así que, desde cómo las bicicletas se mantienen en posición vertical hasta los incomprensiblemente raros números primos, hay un vasto océano de incógnitas.
Eso es estupendo. Las preguntas nunca se deben agotar, no sólo porque encierran la esperanza de una respuesta, sino porque la curiosidad, como dijo el filósofo Thomas Hobbes, es la lujuria de la mente. Pero, ¿cómo escoger cuáles si te prometimos sólo 5?
Pues con mucha dificultad, algo de reflexión y la lamentable arbitrariedad que caracteriza estas tareas.
1. ¿De qué está hecho el Universo?
El Universo en sí es una fuente de interrogantes: qué había antes de que existiera; es infinito o sencillamente inmenso; es único o uno de muchos… Pero particularmente curioso es el hecho de que los científicos, por el momento, sólo comprendan la naturaleza del 5% de su estructura. Aunque eso no es poca cosa.
Estamos hablando de los átomos, de sus componentes -protones, electrones y neutrones- y de los neutrinos, las esquivas partículas que pueden atravesar la materia (hasta toda la Tierra) como si no hubiera nada ahí.
Todo eso nos suena familiar ahora pero conviene recordar que, a pesar de que la idea del átomo fue registrada ya en el siglo V a.C. y fueron los griegos lo que le dieron el nombre, no fue sino hasta principios del siglo XIX que el químico John Dalton desarrolló un argumento muy persuasivo que llevó a la sorprendente conclusión de que toda la materia estaba hecha de pedacitos muy, muy pequeños, indivisibles… atómicos.
Así que desde entonces, muchas preguntas han sido respondidas. Pero persiste un gran misterio, y es sustancial: de qué está hecho el otro 95%. Lo que se sabe es que aproximadamente el 27% es materia oscura. Fue descubierta por primera vez en 1933 y actúa como un pegamento invisible que une galaxias y cúmulos de galaxias. Se sabe que está en la vecindad pues tiene masa y, por ende, fuerza de gravedad, que se puede medir cuando atrae al 5% conocido.
Y si ese manto invisible es misterioso, aún más lo es lo que compone más o menos el 68% del Universo: la energía oscura. Sabemos de su existencia desde 1998. Los expertos explican que es algo parecido al éter, que llena el espacio e impulsa la expansión del Universo a velocidades cada vez mayores. Y poco más. Hay varias hipótesis pero tras décadas de investigación, el misterio pervive.
2. ¿Cómo surgió la vida?
Si te vinieron a la mente las palabras «caldo primigenio» vas por buen camino. La hipótesis, propuesta en la década de 1920 por Alexander Oparin en la URSS y el genetista británico JBS Haldane simultánea e independientemente, es una de las varias teorías que compiten como respuesta.
La noción es que cuando la Tierra era joven, los océanos estaban llenos de sustancias químicas simples importantes para la vida, y que con la mezcla de gases en la atmósfera y la energía de los rayos, se podrían haber formado aminoácidos, los componentes básicos de las proteínas.
Es para muchos científicos la mejor candidata para explicar cómo surgió la vida en la Tierra. Pero no está universalmente aceptada ni es la única. De hecho, sobre la vida no hay acuerdo ni siquiera sobre dónde empezó. Hay estudiosos que creen que en el mar, otros que en piscinas geotérmicas, en el hielo o hasta lejos de la Tierra (y llegó aquí con asteroides o polvo espacial).
¿Y cuándo? Mmm… no se sabe con exactitud: el momento del origen de la vida también está en duda. Lo único que sabemos con certeza es que ocurrió después de que la Tierra se formara, hace 4.500 millones de años, y antes de hace 3.400 millones de años, la época de los fósiles más antiguos confirmados.
Aún más complicado es cuál fue el mecanismo. Aquello de que los aminoácidos se ensamblaban formando proteínas es una posibilidad, pero no es tan popular como la hipótesis de que la vida comenzó con el ARN, un primo cercano del ADN que puede transportar genes y copiarse a sí mismo, y además plegarse y actuar como una enzima.
Otra idea es que los primeros organismos eran simples masas o burbujas, unas «protocélulas» que actuaban como contenedores para los componentes de la vida. Así que aún no hay acuerdo sobre la respuesta a una de las preguntas más profundas de la ciencia.
Y eso que no nos atrevimos a formular esa otra pregunta: por qué empezó la vida.
3. ¿Qué nos hace humanos?
Es una pregunta que se ha ido volviendo más difícil de contestar. Antes había aspectos que parecían excepcionalmente humanos: el lenguaje, reconocernos al vernos reflejados, la capacidad de crear y usar herramientas o de solucionar problemas complejos. Pero animales como los pulpos y los cuervos, por nombrar sólo a dos, nos fueron quitando ese complejo de superioridad.
¡Y qué decir del ADN! Resultó que el genoma humano es 99% idéntico al de un chimpancé, ese animal que horrorizó a tantos cuando les pareció que Charles Darwin había insinuado que era de la familia. Es cierto que nuestros cerebros son más grandes que los de la mayoría de los animales: tenemos, por ejemplo, tres veces más neuronas que los gorilas.
Pero teniendo en cuenta que nos superan animales como el elefante, no parece que la respuesta esté ahí. Ni en ningún lado aún: lo que hay son preguntas. ¿Será por tener la corteza frontal más gruesa? ¿O el pulgar opuesto? ¿Quizás nuestra cultura, o la capacidad de cocinar, o nuestro dominio del fuego? ¿Tal vez la cooperación, de compasión y el intercambio de habilidades?
Pero, ¿es algo de eso lo que nos hace humanos o sencillamente dominantes?
4. ¿Qué es la consciencia?
De pronto la consciencia es lo que nos hace humanos, pero es difícil saberlo sin entender qué es. El órgano de la consciencia, según los expertos, es el cerebro humano, lo más complejo del universo conocido: 100 mil millones de células nerviosas incesantemente activas que controlan las funciones biológicas y nos ayudan a pensar.
No sólo nos permite responder a sonidos, aromas y toda clase de señales ambientales sino también a retener información. Es más: al integrar y procesar mucha información, podemos concentrarnos y bloquear esos estímulos sensoriales que nos bombardean en vez de reaccionar.
Además, nos permite distinguir entre lo que es real y lo que no lo es, e imaginar múltiples escenarios futuros que nos ayuden a adaptarnos y sobrevivir. Pero no es una computadora, es mucho más. Nos da una vida interior: nosotros no sólo pensamos sino que además sabemos que pensamos.
¿Cómo genera el yo, la experiencia única que tenemos de ser únicos? ¿Cómo hace posible el pensamiento abstracto? La consciencia es lo más sorprendente del cerebro y un interrogante que quizás nunca podremos resolver.
5. ¿Por qué soñamos?
Los científicos y expertos en sueño saben cuándo soñamos: normalmente durante la parte de movimientos oculares rápidos (REM) del ciclo de sueño. Lo que no saben es por qué soñamos. Sigmund Freud creía que los sueños eran expresiones de deseos insatisfechos (a menudo sexuales); otros conjeturan que los sueños no son más que imágenes aleatorias de un cerebro en reposo.
Algunos estudios parecen señalar que los sueños podrían desempeñar un papel en la memoria, el aprendizaje y las emociones. Aunque también podrían ser una forma de reflexionar o liberar el estrés de la vida cotidiana, o incluso una forma inconsciente de desentrañar experiencias desafiantes.
Nuestros sueños también pueden proporcionar una especie de mecanismo de supervivencia al permitirnos simular amenazas potenciales o ensayar situaciones sociales con anticipación. Pero quizás no cumplen una función específica. De pronto no son más que el subproducto de la incesante actividad de nuestro cerebro mientras dormimos.
Más poéticamente, recordando a Calderón de la Barca, son eso: sueños, como la vida, y los sueños, sueños son.
Wall Street International/E.Kaschak – La psicología feminista y el feminismo en general han estado a la vanguardia de la discusión sobre la dinámica de la vergüenza. La vergüenza se utiliza en muchas culturas como un sistema conductual y psicológico de control. La crianza en la cultural oriental, por ejemplo, depende en gran medida de ella. En Occidente, aunque el uso de la culpa puede ser más común, también se ha utilizado para mantener las conductas estereotipadas del género y para combatir lo que se ha querido prohibir.
Existen diferencias importantes entre la vergüenza y la culpa. Las personas dominadas por la vergüenza creen que hay algo intrínsecamente malo en ellas como seres humanos, mientras que las que tienen sentimientos de culpa piensan que han hecho algo malo que debe castigarse. La vergüenza trabaja en el nivel más profundo de la psique y del yo. Ambas pueden dar pie e influir en determinadas conductas y causar un grave daño psicológico, pero cada una lo hace de diferente manera.
La vergüenza es una especie de cárcel psicológica que se puede establecer fácilmente en casi todos los individuos, con la posible excepción de aquellos psicopáticos y narcisistas. No doy a a entender con esto que estos últimos no sientan también la vergüenza, pero por lo general, debido a su rígido sistema de defensas, no los afecta de la misma manera.
Es obvio que una disciplina que se especializa en el estudio del género y de la objetivación de los cuerpos de las mujeres en particular estará profundamente preocupado por el uso de la vergüenza como instrumento para mantener las relaciones de poder y el estatus social. Gran parte de la literatura científica y clínica nos ha hecho estar conscientes, en la crianza de los hijos y en la disciplina escolar, de los efectos perjudiciales del uso de la vergüenza.
Los cuerpos de las mujeres, por ejemplo, son convertidos, por la omnipresente y conocida «mirada masculina», en fuente de admiración pero también de vergüenza (ver Referencias al final del texto). Los enfoques feministas y otros que son conscientes de la construcción cultural estudian, en sus modelos psicoterapeúticos y en su epistemología, los efectos incapacitantes de la vergüenza. Cuanto menos un individuo se sienta avergonzado, de más posibilidades dispone para tolerar los cambios. Cuando se reduce el sentimiento de vergüenza, la persona tiene un mayor acceso a sus propias fortalezas.
La vergüenza desencadena una serie de respuestas físicas como son calor en el rostro, imposibilidad de sostener la mirada, aceleración del pulso, vacío en el estómago e incapacidad para expresarnos. Tenemos la sensación de hacernos cada vez más pequeños e insignificantes frente a los demás que se hacen más grandes, más fuertes y peligrosos. Es como si nos encogiéramos, lo cual es real ya que, al sentir vergüenza, instintivamente encogemos brazos y piernas tratando de protegernos y de pasar desapercibidos. Se dice coloquialmente que la persona «quiere marchitarse y morir».
La ridiculización del cuerpo y de la gordura son traumas de gran importancia para las mujeres y para otros grupos marginados. La reacción ante esta es un deseo incontrolable de desaparecer, hacerse invisible, purgarse o mutilarse, lo que puede llevar, en su forma extrema, al suicidio. Por supuesto, todos desarrollamos varias formas de defendernos del peso de lo que es sentir el dolor de la vergüenza, pero estas imponen un precio psicológico que implica la desconexión y la negación de lo que somos.
Últimamente, hemos visto como los políticos han empezado a usar la vergüenza para destruir a sus contrincantes y ni qué hablar de los ataques de todos los días en los grupos sociales en el Internet. Ridiculizar a tus enemigos es una forma de proyectar la vergüenza propia y hacer que esta descompense a tus rivales.
La vergüenza no es una herramienta eficaz para la madurez psicológica y mucho menos una forma de disciplina para los niños o los adultos. Es más bien un arma psicológica letal. Esta incluye ridiculizar por cuestiones de género, del cuerpo o de las habilidades e incapacidades. Las personas venimos en diferentes tamaños, formas, colores, géneros, etnicidades y habilidades. Esto es parte de la diversidad de la humanidad que debe respetarse. Parece que aún no hemos aprendido la lección y por ello, como sociedad, no vamos a alcanzar un desarrollo mental óptimo. Es nuestra obligación entonces apoyar y ayudar a sanar a aquellos que han sufrido los peores vejámenes por la práctica de usar la vergüenza como maestra. Solo así alcanzaremos nuestro bienestar psicológico.
lamenteesmaravillosa.es/S.Clemente – Cuando vemos que otra persona está derramando lágrimas, nos solemos poner en lo peor. Pero lo cierto es que llorar no solamente sirve para mostrar nostalgia, tristeza, pena, dolor o rabia, sino que también nos ayuda a expresar felicidad o alegría. De ahí que numerosos estudios resalten los múltiples beneficios de llorar en el bienestar físico y emocional de las personas.
Ya vemos que el llanto nos permite manifestar cómo nos sentimos en cada momento. Y estos sentimientos no tienen por qué ser negativos. Llorar es natural, es conveniente y más usual de lo que la gente piensa. No por soltar menos lágrimas se es más fuerte o estable psicológicamente. De hecho, los beneficios de llorar son muchos, y a continuación os contamos los más importantes!
Como afirma Lucrecia Maldonado en su artículo «Las lágrimas: ese misterioso país»: «el llanto, a más de ser un proceso fisiológico de depuración orgánica ante las emociones intensas, es también un medio de comunicación». A través del llanto podemos comunicar nuestras emociones».
– No todas las lágrimas son iguales
Las personas producimos tres clases de lágrimas. Cada una tiene una composición distinta, dependiendo de la función que estén realizando y de su origen. Las basales son principalmente proteicas y permiten mantener los ojos húmedos tras cada parpadeo. Las reflejas están desencadenadas por agentes externos, como el humo o el viento. Su misión es proteger frente a la irritación.
Por último, las lágrimas emocionales se desprenden en respuesta a una serie de emociones y son a las que nos referimos cuando decimos que estamos llorando. Contienen elementos neuromoduladores (prolactina, hormonas adrenocorticotrópicas y leucina-encefalina) que funcionan como analgésicos naturales.
– Las lágrimas tienen un efecto calmante
Llorar nos ayuda a relajarnos, a liberar emociones y a desahogarnos, pero también nos permite cambiar y reducir una condición subyacente mucho más profunda: los episodios de angustia. Es decir, tienen un efecto directo y participan en el autocuidado en las personas.
Esto se debe a que el llanto activa el Sistema Nervioso Parasimpático (SNP), el encargado de mantener o de propiciar relajación y descanso al cuerpo tras un esfuerzo. A su vez, la activación de SNP desencadena una serie de reacciones en nuestro organismo, por las que puede actuar sobre el nivel de estrés y participar en la regulación metabólica. De esta forma, contrarrestramos la activación del Sistema Nervioso Simpático, que es el que nos mantiene alerta y activados.
– Llorar alivia el dolor y mejora el humor y el sueño
Un estudio de 2014 comprobó que las lágrimas emocionales liberan dos sustancias esenciales para que las personas nos sintamos bien: oxitocina y endorfinas. De esta manera, se alivia nuestro malestar, tanto físico como emocional, porque este estallido hormonal nos genera una sensación placentera y de profundo bienestar.
A veces, después de llorar, soltamos una carcajada, mantenemos una sonrisa o sentimos una enorme relajación. ¿Cómo puede ser que hace un momento estuviéramos empapando pañuelos y segundos después nos haya cambiado el humor? Porque la oxitocina y las endorfinas liberadas contribuyen, a su vez, a mejorar el estado de ánimo. Sus efectos relajantes, su repercusión positiva en el humor y su alivio del dolor pueden contribuir a que las personas concilien mejor el sueño y se duerman más fácilmente.
– Las lágrimas nos ayudan a deshacernos de las bacterias
La lisozima, una enzima que está presente en las lágrimas, desempeña una función esencial para las personas. Actúa de barrera bacteriostática, porque altera y deshace las paredes de las bacterias. Por tanto, a nivel físico, supone una manera muy eficaz y natural de combatir estos organismos y mantiene los ojos limpios.
De hecho, los descubrimientos mantienen que incluso ayuda a proteger de sustancias como el ántrax y a vencer la resistencia que han desarrollado las bacterias a los antibióticos.
– Llorar reduce la ansiedad y el estrés: un calmante natural
¡Uno de los mejores beneficios de llorar!Ya hemos visto que al hacerlo expulsamos una serie de sustancias a través de las lágrimas. Así, cuando estas se derraman en respuesta al estrés, liberan una serie de productos químicos que son «los causantes» de ese mismo estrés. Paradójico, ¿no?
Por ejemplo, cuando lloramos, disminuyen nuestros niveles de manganeso; un mineral muy relacionado con estados de ansiedad, nerviosismo o agresividad. Y también eliminamos adrenalina y noradrenalina, sustancias que segregamos en cantidades más abundantes ante situaciones de estrés o peligro. Por esta razón, después de llorar, incluso, nos puede entrar sueño. Entramos en un estado de calma tan grande que a algunas personas les induce al sueño.
– El llanto es una llamada a la empatía
Normalmente, cuando una persona ve a otra de su entorno llorar, empatiza con ella y le brinda su hombro. Solemos pensar que necesita ayuda o porque le ha ocurrido una tragedia, o le duele algo en exceso o está profundamente afligida. En cualquier caso, su llanto nos atrae. Nuestra empatía y compasión provocan que nos acerquemos hacia nuestro ser querido que está llorando e interaccionemos con él con un abrazo o unas palabras. El llanto es capaz de provocar la empatía en otras personas. ¿Cuántas veces se nos ha escapado una lágrima por contagio social en alguna situación en la que no teníamos nada que ver?
Otro de los beneficios de llorar es que las lágrimas pueden ayudar a obtener consuelo y apoyo de las personas de alrededor. Esto responde a un comportamiento elemental de apego. De hecho, desde esta perspectiva, llorar es una especie de llamada de atención o una forma de obtener un beneficio social o interpersonal. Como se ha mencionado en la introducción, el llanto puede suponer una forma de comunicación. Sin embargo, no siempre es necesario ver a alguien llorar, también sabemos cuándo alguien ha llorado. Así pues, nos sirve para comunicar a otra persona nuestro estado emocional.
– Llorar te ayuda a conocerte mejor
Algunos autores, como Michael Trimble, aseguran que existe toda una “ciencia del llanto”. Esta podría explicar, por ejemplo, por qué unas personas son más propensas a llorar que otras. Otros expertos como Ad Vingerhoets aseguran que la cantidad de veces que llora otra persona depende de dos rasgos de personalidad concretos: empatía y neuroticismo.
En cualquiera de ambos casos, conocerse mejor a uno mismo es uno de los grandes beneficios de llorar. A veces, el llanto se considera una muestra de debilidad, cuando, en realidad, puede ser todo un signo de fortaleza emocional. Las lágrimas dicen mucho de nosotros. Nos permiten saber cuáles son nuestras debilidades o vulnerabilidades, cuándo y cuánto necesitamos de otros, qué nos afecta más o menos y nuestras necesidades. De este modo, al indagar en nosotros, podemos llegar a conocernos mejor y esto se convierte en un método de autodescubrimiento personal.
Por todo ello, podemos deducir que llorar es bueno para la salud. Al intentar contener las lágrimas estamos bloqueando que se produzca esa limpieza emocional que tanto necesitamos. Por eso, no sintamos miedo, temor o vergüenza por expresar lo que llevamos dentro. ¡Liberemos nuestra angustia, dolor o alegría!
Diario Los Andes – Cuando cursamos un embarazo deseado y -en lo posible- consciente, estamos atentas a muchas cosas.
Nuestro cuerpo se pone a disposición de la vida que está creciendo adentro: la alimentación, el estilo de vida, el ejercicio, los cuidados integrales de la salud, se ponen en primer plano.
Pero hay un ¿mito? ¿sentencia? que ronda a las embarazadas: cómo atraviesen esos nueve meses marcará fisiológica y psíquicamente a ese bebé durante el resto de su vida.
– El período perinatal y sus impresiones
Según la Bioneuroemoción de Enric Corbera, por ejemplo, la pregunta “¿qué le sucedía a mamá cuando estaba embarazada de mí?” puede dar respuestas a cuestiones de nuestra propia vida. ¿Atravesaba un duelo? ¿Se estaba separando? ¿Estaba enemistada con su madre?
Dice el autor: “Sabemos que la influencia de lo vivido durante de este tiempo afecta a la vida futura del niño o la niña. Cada embarazo tiene una historia particular que tiene que ver con la forma en que han sido vividos los embarazos en el sistema familiar”.
“La cuestión es cómo vivimos el hecho de ser madres y también cómo vivieron nuestras madres su propia experiencia. Esa criatura que está en el vientre, como lo estuvimos todos, vive un ambiente emocional concreto, se mueve con su mamá, escucha su voz por dentro, se alimenta de lo que ella come, duerme con ella, se ríe, llora o se emociona con ella, nota si está estresada, si se siente atendida, si tiene miedo o si sufre por algo… Por esto, durante ese tiempo, aprende su manera de relacionarse con el mundo”.
– Culpa, demanda y disciplinamiento
Luján Rossetto es licenciada en psicología con orientación perinatal y puericultora.
Acompaña a embarazadas y a mamás durante el puerperio y en sus redes sociales compartió una reflexión muy interesante sobre este tema: “Me parece importante empezar a romper con una serie de mitos y de mandatos que se fueron perpetuando, que están resumidos en esta frase que dice: ‘No llores, no te pongas mal, que se lo vas a pasar a tu bebé’; es una frase que ha trascendido en muchos ámbitos, desde el médico, hasta el familiar”.
“Recibí consultas tanto de pacientes y de algunas mujeres que me contaron que mientras estaban embarazadas habían sufrido la perdida de su papá, o una paciente en el último tramo de su embarazo tuvo que acompañar -al mismo tiempo- el último tramo de la vida de su propia madre. Me asustó y me preocupó que el foco estuviera puesto en la culpa que sentían por manifestar o expresar su tristeza, cuando en realidad lo patológico para mí -como psicóloga- tiene que ver con la no manifestación de esa situación, de ese duelo, de ese dolor”.
¿Con qué se relacionan estas imposiciones? “Claramente tienen que ver -agrega la profesional- con el mandato de que la maternidad y el embarazo son un estado siempre gozoso y de disfrute”. Sabemos que culturalmente las madres están sometidas a muchas situaciones límite que rompen el idilio: tienen compañeros abandónicos, son explotadas en sus trabajos, no llegan a fin de mes, tienen familiares enfermos o hijos a cargo, que las llegan a estresar hasta enloquecerlas.
“Yo no te puedo asegurar cuánto o no afecta al bebé, pero no me refiero a un estado depresivo -donde la angustia y la tristeza están más instaladas-, que eso sí requiere de ayuda profesional, sino a que una embarazada pueda sentir tristeza, pueda contarla, ponerla en palabras, llorar… No necesariamente eso tiene que incidir en el estado psicoafectivo de ese bebé por venir. No disociar a la madre del ser es uno de los ejes centrales en lo que concierne a la maternidad”.
Las sensaciones de un bebé desde la mirada obstétrica
Tampoco somos negadoras. Sabemos que los bebés sienten adentro de la panza. Consultamos al doctor Ariel Masquef, obstetra de Halitus Instituto Médico, quien nos comentó que no existen estudios científicos que demuestren claramente qué siente un bebé dentro de la panza, pero hay algunas sopechas y pseudo-conclusiones.
Se cree que las percepciones dentro del abdomen se relacionan con el momento en que se desarrollan cada uno de los órganos. Por ejemplo, empezando el segundo trimestre, ya tiene desarrollado el sentido del equilibrio, por lo que podría percibir los cambios de posición de la madre.
Al finalizar de la semana 25, tiene desarrollado el sistema auditivo, por lo tanto, puede escuchar sonidos. Sin embargo, son sonidos que llegan amortiguados porque tienen que pasar todas las capas hasta el bebé: el líquido amniótico, la pared del útero, los intestinos de la madre, la pared abdominal, la grasa y la piel. Son todas barreras que dificultan la llegada del sonido exterior.
Se cree que el bebé ya percibe los latidos y la voz de la madre. Además, para la última etapa del tercer trimestre, los sonidos externos, como la música, también.
Otra creencia es que el bebé percibe los estados emocionales maternos, como nervios, estrés o estados de felicidad, en relación a la liberación de hormonas que se producen. Ante un estado de estrés materno, aumenta la liberación de cortisol y adrenalina, y eso podría sentirlo. Por su parte, con la felicidad aumentan los niveles de serotonina que podría atravesar la placenta. Sin embargo, todas estas son creencias médicas, pero no estudios concluyentes.
En algunos estudios se hicieron controles ecográficos poniendo diferentes estímulos: música, voz materna y demás, y ahí se vio qué hacía el bebé dentro de la panza. Por eso se cree que perciben ciertas cosas. De todas formas, no hay manera precisa de saber o quizás de recordar lo que pasó en la vida intrauterina.
Algo que refieren las embarazadas es que, de día, los movimientos del bebé son menores, y a la noche en reposo se mueven más. Eso se cree que es porque mientras la mamá se mueve o camina los está “acunando” y eso les permite dormir. Cuando la mamá se tranquiliza, les falta el “acune”. De hecho, cuando son recién nacidos, para poder dormir suelen necesitar ese movimiento.
Hasta 2020 la tecnología era algo que iba mejorando nuestras vidas.
O al menos lo intentaba.
Pero eso solo podía saberse una vez muchos usuarios empleasen una nueva tecnología y decidieran si era mejor, peor, o inútil.
Ahora los avances y lanzamientos son una bandera que defender, y ningún ejemplo mejor que los fans de Elon Musk, que no admiten críticas a ninguno de sus emprendimientos, ni siquiera a los que fracasan.
Basta escuchar a los profetas de las criptomonedas para entender que ni la lógica del análisis, ni la evaluación por críticos expertos sirve con los convencidos. Próxima emisión de deuda pública de El Salvador, en cripto.
Su argumento es que si las bondades prometidas no se han concretado ya, lo harán mañana, y eso es seguro. Este razonamiento ha sido adoptado además por los medios, que obtienen más audiencia si se suman a la exageración de la promesa científica o tecnológica.
Así es como se ha creado una corriente de opinión pública fomentada por la lógica mercantil del capitalismo actual, donde los milagros posibles atraen inversores o aumentan la cotización en bolsa. Exageremos. Como no cabe duda de que la tecnología ha cambiado el presente, por qué no abrazar la fe de que cambiará el futuro. El único matiz, en 2024, es que tal vez no lo haga a mejor.
1. La mierdificación
La perspicaz traducción del término enshittification, acuñado por el escritor y activista de la tecnología Cory Doctorow, ha sido hecha por Manuel Ligero en La Marea. Y en español define a la perfección un fenómeno sobre el que nos ha llamado la atención el escritor y activista de la tecnología neoyorkino.
Cualquier servicio tecnológico se enmierdifica una vez la big tech que lo promociona alcanza la hegemonía. Los productos que ofrecen logran su éxito por el uso masivo, pero cuando todos lo adoptamos, es imposible evitar que pierdan sus cualidades y calidad hasta convertirse en una mierda. Google es el mejor ejemplo, hace justo un año se volvió tendencia la pregunta de por qué era tan difícil ahora encontrar algo decente en su buscador.
Ha pasado de entregar información muy relevante a ser puro escaparate de venta. Doctorow prevé que esto solo vaya a peor, para todas las tecnológicas, en los años venideros. La internet que conocimos, fuente de información y descubrimiento, será un gran centro comercial y publicitario. Donde la verdad será pura exageración de unos medios compitiendo por la atención a base de bombo y platillo.
2. Los robots como compañeros de trabajo
El miedo a que un robot nos sustituya es tan injustificado como a que lo haga la inteligencia artificial. Ahora bien, en labores de baja cualificación, donde antes trabajaban diez humanos, pronto habrá uno solo, con nueve robots de compañeros. Elon Musk ha presentado Optimus 2, que aún anda como entre escocido y convaleciente de algún traumatismo, pero que va mejorando en su capacidad de cumplir tareas.
El plan a futuro es que sirva para cuidar a los niños, hacer la comida y la limpieza de la casa, de tal modo que esté tan presente en nuestras casas como el coche o la nevera. No será en 2024: además de mejorar su movilidad tiene que saber interactuar con humanos, prever situaciones de peligro, quizá incluso evitar que un humano sufra daño, como especificaba Asimov en sus tres leyes de la robótica. También los Teslas tienen que conducir solos todavía, así que paciencia.
Pero en 2023 ya hay setecientos cincuenta mil robots humanoides trabajando en los almacenes de Amazon, en el mismo espacio físico que el millón de trabajadores humanos contratados allí. De momento solo reciclan el cartón, una tarea cansina y repetitiva. El costo por hora de estos robots es de doce dólares, inferior por tanto a los quince del trabajador humano, que se reducirán, siempre según datos de Amazon, a solo dos en cuanto escalen su producción.
Aunque la compañía niega que vayan a sustituir a humanos, la lógica lleva a pensar que con un par de personas vigilando un equipo de robots el coste laboral se reducirá drásticamente. Si la inteligencia artificial escala lo suficiente, tales robots podrían acabar siendo ingenieros. Será otro año.
En este vídeo vemos al robot cogiendo cajas que le da un humano, apilando, transportando y andando por el almacén.
3. La panacea de la nueva medicina CRISPR
Aprobada este año la terapia Casgevy, que modifica el ADN humano. Ya tenemos personas editadas. Usando la técnica CRISPR/Cas9 es capaz de eliminar la anemia de células falciformes y la beta talasemia, enfermedades congénitas. Casi parece justicia poética que una enfermedad incurable cuyos pacientes suelen morir jóvenes haya podido curarse por primera vez en Reino Unido.
A finales de los setenta, Ridley Scott encontró en un pub del Soho londinense al nigeriano Bolaji Badejo, un gigante de más de dos metros y anormalmente delgado que fijó para siempre en nuestras retinas la imagen del alien gracias a su cuerpo inusual. Su anomalía física tenía como origen la anemia de células falciformes, que lo llevaría a la muerte años después de vestir el disfraz del xenomorfo. Hoy se curaría en el mismo país donde saltó a la fama.
También se han curado dos adolescentes de un tipo de leucemia no tratable con otra técnica CRISPR, la de editores de bases, que borra una parte del ADN para insertar en la parte borrada una modificación. Esta es experimental todavía, no un tratamiento autorizado, pero ya ha llevado a la exageración en algunos titulares, y a la promesa de que con CRISPR podríamos acabar con el cáncer.
No es tan sencillo. Primero porque son terapias con efectos secundarios. La segunda puede provocar graves infecciones en el paciente, por la alteración de su sistema inmunológico. De ambas desconocemos si tendrán consecuencias en el genoma a medio y largo plazo. Segundo, porque su coste tampoco augura una revolución médica universal, la terapia Casgevy para anemia falciforme cuesta dos millones de dólares por paciente.
¿Veremos algo así incorporado a los sistemas europeos de sanidad pública, como el español? El precio no es necesariamente un obstáculo, el medicamento para curar la atrofia muscular espinal, Zolgensma, que cubre la Seguridad Social, cuesta 1 340 000 euros por paciente.
Es una enfermedad rara, como la citada, y para la que hay pocas alternativas, pero siempre que exista un tratamiento habitual y con un porcentaje de efectividad alto se optará por él. La medicina CRISPR no será, al menos en 2024, la que nos curará todo.
4. La inteligencia artificial generativa es el nuevo ordenador
Quienes afirman que la IA acabará con el trabajo son o demasiado optimistas o demasiado categóricos. No digamos ya quien le atribuye una inteligencia humana. La máquina es espectacular, pero es que no llega ni al nivel de razonamiento de tu mascota. Donde la encontraremos en 2024 es en la ofimática, cambiándola radicalmente como ya hace Copilot de Office.
Sigues haciendo presentaciones de Power Point, pero das unas bases a la aplicación, la IA las desarrolla y tú solo tienes que hacer retoques. Sigues contestando al correo, pero Outlook responde de forma automática a muchos de ellos, elimina la basura, y al final solo tienes cuatro o cinco realmente relevantes en tu bandeja. Y así, un largo etcétera que ha iniciado Microsoft pero que veremos seguir, como pauta, al resto de compañías.
En cuanto a la generación de contenidos por IA, Google ha presentado Gemini, su chatGPT pronto accesible para todos. Su capacidad multimodal permite generar texto e imagen a la vez, así que podrías darle unas instrucciones y que te haga un vídeo o unas páginas de cómic. Más youtubers y tiktokers, pero esta vez automáticos.
5. ChatGPT 0, creadores 1
¿Estamos condenados a desaparecer quienes escribimos y quienes ilustran?
Los gurús predicen que la creación de contenidos será entregada definitivamente a las máquinas generativas de IA.
Es solo uno de los primeros trabajos que desaparecerán.
Exageración o realidad, esa predicción se ha saltado las preferencias del público. Los lectores, de momento, no quieren textos generados por inteligencia artificial.
La revista Futurism descubrió en un artículo publicado en noviembre que Sport Illustrated había publicado numerosos artículos escritos por IA, pero con fotos y perfiles profesionales de periodistas, también generados por IA, para que pareciese que los escribían personas.
Es interesante porque la revista deportiva fue un referente en su momento, porque despidió a toda su plantilla, pero sobre todo porque ningún medio, hoy por hoy, quiere admitir que publica contenido generado por IA. Ellos tampoco, una vez desvelado lo han borrado todo.
Los lectores no quieren textos automáticos que se hagan pasar por reales. Los anunciantes tampoco, y hoy por hoy son las dos fuentes de ingresos de los medios. No puedes enfadar todo el tiempo a todo el mundo. El periódico francés L’Est Républicain ha usado ChatGPT para resumir y poner gancho a los textos de sus corresponsales. ¿La queja de los lectores? Que no les avisaron que eso lo había hecho una IA.
En cuanto a las imágenes generadas por IA son muy reconocibles, así que se aceptan como relleno, pero nadie compraría un álbum ilustrado, un cómic o una obra de arte de una IA en Sotheby’s. Puede que eso acabe cambiando. Que mejoren tanto como para sustituirnos. Pero de momento, en 2024, los creadores seguiremos. Feliz año.
Diners/Pocket lint(R.Henderson)/Breaking News — En 60 años James Bond logró convertirse en un ícono de la cultura pop a nivel mundial. Además de tener un vestuario impecable en todas sus películas, el espía más querido por el mundo contaba con gadgets que lo sacaban de cualquier aprieto. Desde un auto submarino, hasta un reloj láser, como lo hemos visto en sus más de 20 películas, que han facturado 200 millones de dólares a lo largo de su existencia.
Justamente por su influencia en el cine y la literatura, cada 5 de octubre se celebra su aniversario, para recordar la historia creada por el británico Ian Fleming y llevada al cine por primera vez por el director Terence Young y el icónico actor San Connery en Dr. No (1962).
Y es que es la única franquicia activa desde 1962, que cuenta con su propia sección en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, así como con una sala especial en el Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Los gadgets más importantes de James Bond
Además de contar con un martini en su mano y un auto deportivo último modelo, James Bond se convirtió en un referente por sus icónicas herramientas estilizadas para cualquier trabajo sucio en el mundo.
Aunque las películas protagonizadas por el actual actor de Bond, Daniel Craig, han reducido los dispositivos y han agregado un toque más oscuro y melancólico al personaje, todavía hay mucho amor por los dispositivos maravillosamente ridículos que han dado forma a la franquicia a lo largo de las décadas.
Crema de dientes explosiva
La dentonita apareció en la película Con licencia para matar, de 1989. Era una pasta explosiva camuflada en un empaque de crema de dientes que era capaz de destruir paredes y, obviamente, matar a algunos de los enemigos de James Bond. Pero no solo la pasta tenía un aspecto peculiar, funcionaba con un detonador con forma de caja de cigarrillos.
– Anillo sónico
Este anillo usado por el agente 007 en Otro día para morir era capaz de generar ondas de sonido de altísima frecuencia que pueden quebrar vidrios antibalas. Muy útil para las misiones que requerían de sigilo.
Este pequeño anillo emite un tono de alta frecuencia que romperá cualquier tipo de vidrio, incluso la versión a prueba de balas. De acuerdo con James, el villano de la película tiene predilección por los estantes de vidrio transparente y de moda.
– Jetpack
Si hay algo con lo que sueña el mundo entero es poder volar por los aires. Justamente así lo hizo Sean Connery en Thunderball, de 1965, cuando utilizó un novedoso jetpack que aunque no era un gadget discreto, sí fue muy útil a la hora de escapar de sus enemigos.
El jetpack de Thunderball deja escapar a Bond después de matar a Jaques Bouvar en la película. Lo que es más notable es que el paquete real utilizado durante la filmación funcionó de verdad.
Lapicero explosivo
Si hay un accesorio indispensable y útil es un buen lapicero, pero este tenía la particularidad de ser un arma muy peligrosa. Funcionaba con tres clics para activar el explosivo que estaba dentro de él. Apareció en la película Goldeneye, de 1995.
– Auto invisible
Inspirado, quizá, en el avión invisible de la Mujer Maravilla, este vehículo puede ser de gran ayuda para un agente secreto, si su misión requiere de extrema discreción. Se trata de un Aston Martin que era capaz de camuflarse con el ambiente y volverse invisible para los enemigos del agente 007 de la película Otro día para morir.
Viene con todos los artilugios, armas y trucos habituales. Sin embargo, su truco número uno es la capacidad de camuflaje: puede volverse invisible con solo presionar un botón.
– Alambre de Garotte en un reloj de pulsera (From Russia With Love)
Un hilo de garotte en un reloj de pulsera. Este artilugio es utilizado en From Russia With Love por el sicario principal de Spectre, primero en un ejercicio de entrenamiento y luego en el propio Bond. Bond, por supuesto, se ríe ante el peligro y lo usa contra el atacante.
– Zapatos de hoja oculta (de Rusia con amor)
Nunca confíes en una dama, especialmente en Rosa Klebb con tacones y una daga apuntando a la punta. Usado por los agentes de Spectre en la película, la hoja con punta de veneno aparece en la parte delantera del zapato lista para usarla en una pelea. Los fanáticos acérrimos de Bond también te dirán que el zapato vuelve a aparecer en Muere otro día en el laboratorio de Q.
– Equipo de buceo sigiloso (Goldfinger)
¿Quién dijo que los dispositivos de Bond tienen que ser de vanguardia? En Goldfinger, se pone un pato de goma en la cabeza y usa un aparato de respiración para colarse en una instalación enemiga.
– Aston Martin DB5 navegación por satélite (Goldfinger)
Sí, el Aston Martin DB5 tenía ametralladoras y un asiento eyector, pero también tenía un navegador para ayudar a Bond a moverse por la campiña inglesa a pesar de que era 1964, 40 años antes de que salieran a la venta los primeros navegadores por satélite TomTom.
– Bombín peligroso (Thunderball)
Puede que el bombín de Odd Job no sea un artilugio de Bond como tal, pero es una de las mejores armas empuñadas por un villano.
– Cigarrillo mortal (solo se vive dos veces)
De hecho, fumar puede matar. Especialmente cuando te golpea un mini cohete de un cigarrillo.
Bond usa este dispositivo en You Only Live Twice para matar a un técnico que se encuentra junto a los controles de entrada antes de ingresar a la base del volcán de Blofeld.
Esto saca a Bond del apuro.
Cuando lo atrapa el villano de la película, Blofeld, dice que pronto lo matarán. (¿Le suena familiar?) Bond acepta su destino pero pide un último cigarrillo antes de ser enviado.
Desafortunadamente para el secuaz de Blofeld, ¡ese cigarrillo en particular tiene un maldito cohete!
– Pelusa radiactiva (al servicio secreto de Su Majestad)
Pelusa radiactiva. Radioactivo. Hilas. Mételo en tu bolsillo y podrás ser rastreado y guardado. Sin embargo, olvidemos los efectos posteriores que pueda tener en su propia salud.
– Anillo electromagnético (los diamantes son para siempre)
Q diseña un anillo electromagnético que, cuando se usa, significa que siempre ganarás en una máquina tragamonedas. Seguramente ese es más el tipo de cosas que podría hacer un villano de Bond, ¿no crees? Tal vez así es como pueden permitirse todos estos artilugios de lujo.
– Escáner de huellas dactilares (los diamantes son para siempre)
Diamonds Are Forever también es la primera vez que vemos a Bond usando un sensor de huellas dactilares para acceder a una habitación. Sin embargo, la tecnología entonces no era tan buena como la que se encuentra en nuestros teléfonos hoy, ya que Bond puede usar una huella digital falsa para fingir que es otra persona.
– Reloj de pulsera magnético (Live And Let Die)
Un Rolex Submariner con mini sierra y un súper imán en el interior es un gran dispositivo para Bond. Si bien usa la sierra para cortar un poco de cuerda y escapar, usa principalmente el imán con fines menos saludables en el vestido de Madeline Smith cerca del final.
– Pellets explosivos (Vive y deja morir)
Live and Let Die comenzó la era de Roger Moore y, con eso, obtuvo una amplia selección de dispositivos (a veces tontos) para jugar. Los más tontos fueron quizás los perdigones de las pistolas de tiburón que se hinchan después del impacto. Aunque está diseñado para matar tiburones, Bond lo usa con el Dr. Kananga para acabar con él en su lugar, posiblemente el final más divertido para un villano en toda la serie de películas.
Esto requiere alguna explicación. Q originalmente desarrolló estos perdigones de gas comprimido como un sistema anti-tiburón; la idea era que Bond pudiera dispararlos en la boca de un tiburón y volar a la bestia en pedazos antes de que se lo coma vivo. Al final de la película, Bond usó los perdigones contra el villano de la película, el Dr. Kananga, en una pelea épica. Básicamente, Bond Kananga te empuja por la garganta, lo que lo hace … bueno, compruébalo por ti mismo.
– Pezón falso (El hombre de la pistola dorada)
Cuando dices la palabra «gadgets» piensas en teléfonos, cámaras, cosas interesantes. No piensas en un tercer pezón falso. Pero, en El hombre de la pistola dorada, eso es exactamente lo que Bond usa como parte de su disfraz.
– La pistola dorada (El hombre de la pistola dorada)
La pistola dorada es definitivamente el dispositivo más genial que alguien que no sea Bond usa en las películas.
– Bastón de esquí (el espía que me amó)
La pistola de bastones de esquí de Bond no solo es excelente como un artilugio sorpresa, sino que es solo una muestra del resto de la mejor secuencia de apertura de todas las películas.
Q parece tener una filosofía bastante simple: dondequiera que vaya Bond, descubres cómo esconder un arma en los elementos que usará.
¿A las Bahamas? Mejor dale una pistola de snorkel.
¿Cuba? ¡Rápido! ¡Dale algunos puros explosivos propulsados por cohetes!
¿Los Alpes suizos? ¡Dale a este hombre algunas pistolas para postes de esquí!
– Una cachimba peligrosa (El espía que me amó)
Esconder un arma en una pipa de agua es una forma bastante específica de matar a alguien, como descubrimos en las oficinas del MI6 en The Spy Who Loved Me.
– Submarino Lotus Esprit S1 (El espía que me amó)
Sí, el Aston Martin DB5 es icónico, pero el Lotus Esprit S1 se convierte en un submarino al retraer sus ruedas y reemplazarlas con aletas para ayudar a conducir bajo el agua. Eso es difícil de superar.
– Un reloj inteligente arcaico (El espía que me amó)
Bond no necesita esperar como el resto de nosotros para obtener los últimos dispositivos. Aquí está en 1977 con un reloj inteligente recibiendo mensajes de texto en su brazo de Q. Recuerde, esto fue 30 años antes del iPhone y 40 años antes del Apple Watch. Sin embargo, los realizadores no creyeron que leerías el mensaje en la pantalla, sino que hicieron que Bond imprimiera el mensaje en una pequeña cinta de teletipo.
– Pequeña cámara espía (Moonraker)
En 1979, las cámaras seguían siendo bastante voluminosas, pero no para Bond. En Moonraker, usa una cámara diminuta para tomar fotos espía. Por supuesto, siendo Bond Bond, tiene 007 en relieve en el costado, presumiblemente para no confundirlo con los otros 00 agentes en la cantina.
– Láseres espaciales (Moonraker)
Como sugiere el título de la película, Bond se dirige al espacio donde tiene una batalla láser para salvar el día. Está de vuelta en Inglaterra a la hora del té, por supuesto.
– Pistola de dardos de muñeca (Moonraker)
Oculta a la vista, siempre que lleve camisa y traje, esta pistola de dardos de muñeca es la salvadora del día en que Bond tiene que escapar de una centrífuga.
– El identigraph (solo para sus ojos)
El Identigraph está en la sede del MI6 y Bond y Q lo utilizaron para armar una imagen del secuaz Emile Leopold Locque en la película. Nos muestra cuán básicos eran los gráficos por computadora en ese momento.
– Reloj inteligente temprano (Octopussy)
Puede parecer extraño considerando la evolución de los relojes inteligentes y dispositivos como el Apple Watch, pero todavía no los usamos para transmitir contenido de video en vivo como lo hizo Bond en Octopussy.
– Avión Acrostar BD-5J (Octopussy)
En la superficie, parece cualquier remolque de caballos de aspecto ordinario, sin embargo, con solo presionar un botón, la parte trasera del caballo se levanta y oculta un avión Acrostar BD-5J listo para que Bond haga una escapada rápida.
– Gafas de sol de rayos X (Octopussy)
Estas gafas de sol polarizadas pueden ver a través del cristal tintado, lo que le permite a Bond echar un vistazo a lo que sucede en áreas a las que normalmente no podría acceder.
– Boombox de disparo de cohetes (The Living Daylights)
Esto le da un nuevo significado a la frase «Ghetto Blaster». Aunque nunca lo usó James Bond, interpretado por Timothy Dalton en The Living Daylights, este dispositivo se prueba en Q Branch y es un boombox que dispara un cohete.
– Cámara láser (licencia para matar)
Literalmente una cámara de «apuntar y disparar», esta Polaroid no solo era un pargo que disparaba láser cuando se presionaba el obturador, sino que también permitía a Bond en License To Kill tomar fotografías de rayos X también.
Este podría ser uno de los momentos más cursis de toda la historia de James Bond. Él y Q están casi fritos cuando la agente de la CIA Pam Bouvier, sin saberlo, intenta tomarles una foto, pero dispara. impresionante rayo láser realista directamente sobre sus cabezas.
– Una cabina telefónica mortal (GoldenEye)
GoldenEye vio un nuevo Bond, Pierce Brosnan y nuevos dispositivos, en particular, una cabina de teléfono mortal que incorporaba una gran bolsa de aire que aplasta a cualquiera que esté dentro. Mortal.
– Silla de ruedas mortal (GoldenEye)
Otro artilugio que Bond nunca usó pero que sigue siendo divertido, este combo de misiles de silla de ruedas y yeso escondía un cohete en el yeso de la pierna que podía dispararse mientras estaba sentado.
– Teléfono Taser – El mañana nunca muere (1997)
El teléfono móvil Sony de Bond puede hacer un montón de cosas en esta película, pero conducir un BMW de forma remota es quizás uno de los más geniales. Es una tecnología que finalmente se ha hecho posible, hasta cierto punto, con los conductores de Tesla capaces de controlar su automóvil dentro y fuera de los espacios de estacionamiento utilizando su teléfono móvil.
Este teléfono conceptual de Ericsson era increíblemente diverso en términos de funcionalidad. Era una pistola paralizante, un escáner de huellas dactilares, una ganzúa e incluso un control remoto con bisagras para el BMW 750iL de Bond. Parecía una locura cuando se lanzó la película, pero con los accesorios adecuados, puedes hacer todas estas cosas con un teléfono inteligente moderno.
– Lanzallamas de gaita (El mundo no es suficiente)
Una gaita que esconde un lanzallamas y una ametralladora suena bastante mortal. Y ahí es justo cuando se juega, independientemente de los fuegos artificiales.
Este es en realidad un dos. Las gaitas no solo son un lanzallamas, sino también una ametralladora. Bond nunca lo usa en la película, pero definitivamente no perderá la oportunidad de jugar un juego de palabras cursi al respecto justo después de la demostración: “Supongo que todos tendremos que pagarle al que silba en algún momento, ¿no es así?” ? “
– Gafas de sol de rayos X de nuevo (The World Is Not Enough)
Un regreso para gafas de sol de rayos X, esta vez permitiendo a Bond verificar si hay armas ocultas.
Pierce Brosnan tenía algunos de los artilugios más geniales que la franquicia Bond haya visto, principalmente porque las CGI y los efectos especiales eran mucho mejores en su época. Estos colores de rayos X son un ejemplo perfecto.
– Desfibrilador de lujo (Casino Royale)
Envenenado y luchando por su vida, Bond, ahora interpretado por Daniel Craig, corre hacia su Aston Martin de confianza para usar el desfibrilador incorporado que se encuentra en la guantera. Es lo que todo coche necesita.
– Pequeña radio (Skyfall)
«Lo último de la rama Q; llamado radio». Nuff dijo.
– Anillo inteligente (espectro)
Es lo más ingenioso que puedes encontrar para Bond en la era de Craig.
Un anillo utilizado por los miembros de SPECTRE para almacenar detalles sobre la organización malvada.
¿Estas personas nunca han oído hablar de la nube?
– Bolígrafo lanzagranadas – Nunca digas nunca jamás (1983)
Lo siento un poco por Fátima en este caso. Después de toda la rudeza que exhibió en la película, finalmente fue derribada por un bolígrafo. Por supuesto, era un bolígrafo balístico con una punta explosiva, pero de todos modos era un bolígrafo. Eso debe ser vergonzoso.
– Sensor de palma Walther PPK – Casino Royale (2006)
Este no es exactamente loco o elegante, pero podría decirse que es el dispositivo más genial que Daniel Craig tiene en sus manos como 007. Es bastante simple: solo el arma favorita de Bond con un bloqueo biométrico especial, por lo que solo dispara cuando la sostiene.
– Reloj Omega Seamaster Laser – Ojo de oro (1995)
Los relojes de alta tecnología son un elemento básico de la franquicia Bond, y este es posiblemente uno de los 007 más geniales de la historia. Curiosamente, sin embargo, no es el primer reloj láser que ve la franquicia. Bond usó un Rolex especial equipado con láser en la película de 1983 Nunca digas nunca.
– Mini tanque de buceo – Tundherball (1965)
Esto es básicamente dos pequeños tanques de aire comprimido que pueden caber fácilmente en el bolsillo de un traje. Este dispositivo de buceo ultra compacto hizo su debut en Bola de trueno, pero desde entonces ha hecho varias apariciones, la más reciente en El mundo no es suficiente (1999).
– Rolex Submariner – vive y deja morir (1973)
El Rolex Submariner de 1973 fue uno de los dispositivos más versátiles de Bond. No solo tenía un dial giratorio que funcionaba como una pequeña sierra circular, sino que también tenía un electroimán ridículamente poderoso que podía desviar las balas. El electroimán termina salvando el trasero de Bond al convocar de forma remota la bolita de tiburón antes mencionada, que luego se desliza en la boca del villano y hace que explote.
– Maletín truco – de Rusia con amor (1963)
Esta cosa era básicamente la navaja suiza debajo del maletín. Estaba equipado con todo tipo de compartimentos ocultos y trucos, incluido un cuchillo, un rifle e incluso un dispensador de gas lacrimógeno. Bond no pensó mucho en el dispositivo cuando se lo ofrecieron por primera vez, pero M instó a Bond a que tomara la maleta de todos modos.
– Chaqueta de esquí Avalanche – El mundo no es suficiente (1999)
Los sistemas de protección contra avalanchas existen en el mundo real, pero por lo general son solo mochilas con dos grandes burbujas de aire en la espalda. Esto no es tan genial como esta chaqueta que se infla para formar un capullo a tu alrededor. Q estaba en algo con este.
– Submarino de cocodrilo – Octopussy(1983)
Definitivamente, esto es lo más ingenioso que se le ha ocurrido a Q.
– Bond utilizó un cinturón de rappel y una pistola de agarre en la película Goldeneye de 1995
La primera salida de Brosnan como Bond en Goldeneye, de 1995, mantuvo su atuendo de Q Branch bastante funcional, alejándose de algunos de los equipos más extravagantes que el personaje había utilizado en algunas de las entregas anteriores.
Una de las características más útiles que apareció en un par de formas diferentes fue su pistola de agarre, que utilizó durante su infiltración inicial en la presa de Byelomorye. Sin embargo, fue el uso posterior de un cinturón de rapel especialmente diseñado que miniaturizaba la tecnología de la pistola de agarre en una hebilla de cinturón lo que realmente hizo que el artilugio fuera adecuado para un espía.
No hay un John ni un Stuart esperando a que le terminen un canil en la quinta de Olivos (Argentina).
Quizá por eso hoy nos encontramos en una situación –cuando menos– tensa en lo que a la división de los poderes se refiere.
John Stuart Mill fue un autor, padre del liberalismo, que escribió un ensayo que se convirtió en clásico y que tituló Sobre la libertad, en donde pregonaba, entre otras cosas, los beneficios de la división de poderes de los gobiernos para el sostenimiento de las libertades individuales.
El temor de Mill era que, de concentrar el poder en una sola cabeza, se silenciaran las minorías y que las expresiones de libertad individual se vieran limitadas por decisiones unilaterales e inconsultas y la falta de reglas. Definió esto como el temor a la tiranía de las mayorías.
El temor a la tiranía (de diferentes tipos) recorre a los clásicos de la teoría política. Es el motor para pensar las alternativas que tenemos como individuos que convivimos en sociedad y debemos darnos reglas para poder sostener esa convivencia.
Los temores de los padres fundadores de la democracia más antigua del mundo (Alexander Hamilton, James Madison y John Jay, tampoco hay caniles para ellos pues de hecho no eran ni liberales ni libertarios) también tenían que ver con las imposiciones de un sector por sobre otro.
Y puestos frente a la oportunidad de crear desde cero un sistema de gobierno –y porqué no un Estado– pensaron en cómo armar engranajes que pudieran funcionar como freno a las diversas formas de tiranías. Y he ahí el modelo estadounidense de lo que los politólogos llamamos frenos y contrapesos.
La separación de poderes de los sistemas presidenciales fue puesta en cuestión más de una vez, principalmente por la dificultad que supone la convivencia de poderes legítimos pero interdependientes y el rol que cada uno de ellos ocupa en la toma de decisiones (y en sistemas federales, en cada uno de los niveles).
Pero lo que no se pone en cuestión es la importancia fundamental que supone sostener la separación de poderes para la defensa de la democracia y de la libertad. Principalmente porque esa separación lo que garantiza es que todos nosotros, ciudadanos, encontremos algún espacio en donde trasladar nuestras preferencias, conciliando nuestras demandas.
El acuerdo entre los poderes es el garante de la democracia. Los frenos no solo tienen sentido, son esenciales, trascendentales, para que no se vulneren las libertades individuales básicas.
Tanto es así, que la separación de poderes lo que permite es ganar incluso perdiendo, como sucede en esta Argentina casi distópica en la que tenemos un presidente que no tiene ni apoyos legislativos ni gobernadores que lo acompañen. El presidente mas débil en términos institucionales que intenta sostenerse sobre la base de una legitimidad electoral es sintomático de una crisis de representación monumental.
Pero también impone pensar cuántos intereses contrapuestos están buscando arenas para dialogar. Porque de esto no hay dudas, la democracia es diálogo y requiere de consensos para sostenerse y garantizar la libertad de los ciudadanos. Intentar imponer mediante medidas unilaterales en este contexto solo incrementa la tensión en la ciudadanía, a la vez que socava los principios democráticos de la separación de poderes.
No habilita el diálogo. Desconoce la existencia de las diferencias, las disidencias, las individualidades. En último término, desconoce la libertad. En un escenario absolutamente desesperanzador, los liderazgos mesiánicos cobran sentido porque traen una (falsa) idea de salvación. Pero lo que no nos muestran es que también vienen con decisiones que desconocen toda regla.
Ante la emergencia no hay lugar para la discrepancia. ¿Pero qué sucede cuando hay tantos intereses dispares? ¿Cómo se concilian las diferentes miradas? Para que viva la libertad para todos los argentinos (los de bien y los otros, pues todos la merecemos), las reglas –y ya que estamos, algunas regulaciones– son esenciales. Para ello, pareciera que necesitamos que John o Stuart se sumen a la manada.
Infobae/Sanitas – La psoriasis es una enfermedad crónica, no contagiosa e inflamatoria que compromete al sistema inmune, por lo que impacta en múltiples áreas del organismo.
Se manifiesta fundamentalmente en la piel a través de placas y escamas blancas y rojas y constituye lesiones que pueden aparecer en cualquier sitio del cuerpo, con diferentes formas de presentación como en placas, en gotas, palmo plantar, pustulosa, entre otras.
En el marco del Día Mundial de la Psoriasis, el lema de este año promovido por la Federación Internacional de Asociaciones de Psoriasis (IFPA) resalta la importancia de “Estar conectados”, destacando el rol fundamental del trabajo en equipo de todos los integrantes del sistema de salud, que posibilita llegar más fácilmente al diagnóstico y al tratamiento para lograr una mejor calidad de vida para las personas que padecen la enfermedad.
La prevalencia de la psoriasis es notoria. En el mundo se estima que alrededor de 125 millones de personas la padecen.
Si bien tiene un origen genético, está relacionada con una alteración del sistema inmunológico y puede ser desencadenada por múltiples factores como bacterias, virus y hongos, determinados medicamentos, consumo de alcohol y tabaco, estrés, climas fríos, rascado o fricción frecuente y cambios hormonales.
“Si bien los dermatólogos son los especialistas calificados por su conocimiento de la enfermedad y su complejidad, para hacer el diagnóstico y llevar adelante el tratamiento correspondiente, debemos trabajar en equipo con todos los integrantes del sistema de salud”, destaca el doctor Alberto Lavieri, médico dermatólogo y coordinador del ‘Grupo de Trabajo de Psoriasis’ de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
Su colega, Ariel Sehtman, médico dermatólogo y Presidente de la SAD agregó: “Si todos los integrantes del sistema de salud trabajamos en equipo podremos llegar más fácilmente al objetivo del diagnóstico y tratamiento a tiempo para lograr una mejor calidad de vida para las personas que padecen esta y otro tipo de enfermedades”.
Según el especialista, las personas con psoriasis severa tienen un 58% más de probabilidades de tener un evento cardíaco mayor, 46% de posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2 y un 43% más de probabilidades de tener un accidente cerebrovascular. Además, el 30% puede desarrollar artritis psoriásica que se caracteriza por dolor y rigidez en las articulaciones, inflamación en los dedos de las manos y pies y dificultad para movilizarse.
“Incluso, por las características de la enfermedad y la vergüenza por las lesiones, muchas personas se retrotraen, se esconden y no salen. De hecho, el 10% de las personas con psoriasis presentan depresión”, explica Sehtman.
“Ningún tratamiento para la psoriasis tiene respuesta inmediata, por lo que es fundamental consultar con el especialista para conocer los tiempos para notar las mejoras. Además, es fundamental la adherencia y constancia. Si el tratamiento no se realiza de forma correcta, no se obtendrán los resultados esperados. Y es justamente por esto que todos los actores del sistema de salud son importantes, desde médicos de otras especialidades que pueden identificar signos y síntomas de la enfermedad y recomendar la visita al dermatólogo hasta los financiadores de salud, un actor fundamental en todo este proceso para poder asegurar el acceso a la medicación y el seguimiento de ésta”, concluyó Lavieri.
Es una afección más común de lo que generalmente se cree y se inicia entre los 15 y los 35 años.
Además de la aparición de las placas, que es el síntoma más evidente, la psoriasis puede causar picores en las zonas afectadas, dolor en las articulaciones, lesiones en la zona genital de los hombres, caspa y alteración de la forma y coloración de las uñas.
Se cree que la psoriasis es un trastorno del sistema inmunológico y que tiene un componente hereditario, por lo que en ningún caso es una enfermedad contagiosa. Sin embargo, hay factores de pueden generar brotes y dificultar su tratamiento:
Infecciones de las vías respiratorias altas.
Clima seco.
Lesiones causadas de la piel.
Estrés.
Escasa exposición al sol.
Quemaduras solares.
Consumo excesivo de alcohol.
Algunos medicamentos.
Enfermedades o tratamientos que debilitan el sistema inmunitario.
Los dermatólogos diferencian cinco tipos de psoriasis:
Eritrodérmica: la zona afectada es amplia y presenta un intenso enrojecimiento.
En gotas: se forman pequeñas manchas de coloración suave.
Inversa: afecta a los grandes pliegues de la piel (axilas, ingle y los pliegues característicos de las personas obesas).
En placa: es el más frecuente y se caracteriza por la formación de placas de piel engrosada y enrojecida cubiertas por escamas blanquecinas.
Pustular: se forman ampollas blancas rodeadas de piel irritada y enrojecida.
– Tratamiento de la psoriasis
En la actualidad, la psoriasis no tiene cura, por lo que el objetivo de los diferentes tratamientos disponibles en el de controlar los síntomas cuando se producen brotes y evitar que se produzcan infecciones. Existen fármacos específicos (de uso tópico y por vía oral) para controlar los brotes y recientemente se han incorporado al arsenal terapéutico una serie de medicamentos biológicos que se utilizan cuando no hay respuesta terapéutica. También se pueden utilizar productos de higiene especiales. Por último la exposición a la radiación ultravioleta (fototerapia) mejora significativamente las lesiones cutáneas características de la psoriasis.
BBC News Mundo – Como si no bastara con que las cucarachas sean uno de los seres vivos que más rápido se reproducen en nuestro planeta, ahora se están volviendo resistentes a los insecticidas.
Por años se ha intentado controlar la población de estos insectos mediante químicos.
Recientemente científicos de la Universidad de Purdue, en Indiana, EE.UU., publicaron un estudio que indica que las cucarachas están desarrollandoresistencia a los insecticidas.
Generalmente se usa un agente químico para combatir las plagas de cucarachas, y si ese no es efectivo se prueba con otro, o incluso se hace un coctel de sustancias para exterminarlas.
De acuerdo con los investigadores, la cucaracha alemana (Blattella germanica L.), que es una de las plagas más extendidas en ciudades de todo el mundo, mostró resistencia a varios insecticidas.
Los científicos experimentaron con pesticidas que están a la venta al público y algunos que usan las empresas fumigadoras.
En su estudio utilizaron una versión comestible de esos pesticidas que atraía a las cucarachas, explicó a BBC Mundo, Ameya D. Gondhalekar, uno de los autores del estudio publicado en Scientist Report.
«No se había realizado ninguna investigación sobre si las cucarachas estaban creando resistencia. Uno de los hallazgos más sorprendentes fue que la siguiente generación de cucarachas que fue expuesta al pesticida comestible ya había creado resistencia», dice Gondhalekar.
Los científicos rotaron el uso de insecticidas en sus muestras para ver si así podían evitar que crearan resistencia, pero fue imposible.
– Aumento de plagas y daños a la salud
Para los expertos la resistencia que desarrollan estos insectos a los insecticidas hará que sea cada vez más difícil controlar las plagas. Por lo tanto aumentarán los riesgos sanitarios por las enfermedades que propagan estos organismos.
«Las heces (de las cucarachas) pueden producir alérgenos que pueden desencadenar ataques de asma y también algunas otras reacciones alérgicas como la rinitis u otras reacciones alérgicas respiratorias», dice Gondhalekar a BBC Mundo.
Estos insectos suelen preferir lugares donde hay alimentos como las superficies de las cocinas, las estanterías o las estufas, por lo que pueden esparcir patógenos de la salmonela y el E. coli, que producen severas afectaciones estomacales y diarrea.
Los científicos coinciden en que el control de las cucarachas dependerá del desarrollo de las ciudades y su capacidad para lidiar con las plagas. Aquellos lugares con menos recursos enfrentarán más problemas para combatir a estos insectos.
– ¿Cómo se puede contralar la plaga?
Las cucarachas son insectos de ciudad. Los edificios y los enormes cestos de basura son los hogares perfectos para estas criaturas.
Cuando un insecticida deja de funcionar, generalmente se crea otro que lo sustituya, pero lleva tiempo crear una fórmula efectiva. Por ello Gondhalekar propone una serie de medidas básicas para evitar al menos que las cucarachas colonicen tu casa.
-Limpia frecuentemente las áreas dónde se pueda acumular polvo, calor, o restos de comida. -No uses el mismo insecticida una y otra vez. Si el problema de plagas no se resuelve tras una aplicación, la siguiente debe ser con un nuevo químico, de lo contrario crearán resistencia
-Reparar las goteras, ya que son las principales fuentes de agua para estos insectos.
-No dejar comida expuesta al aire libre
-Vaciar el cesto de basura con regularidad
-Aspirar las alfombras y lugares que acumulen humedad
Gondhalekar asegura que buenos hábitos de limpieza pueden ayudar a minimizar el impacto de estas plaga.
Frank Swaine/BBC Future –En la búsqueda de un ángulo local en el 50º aniversario de la llegada del hombre a la Luna, la estación de noticias WTOP de Washington DC publicó una elogiosa biografía del «brillante» ingeniero aeroespacial Wernher von Braun, quien fue enterrado cerca de la ciudad de Alexandria en Virginia, Estados Unidos, en 1977.
Sin embargo, el artículo causó gran polémica y fue eliminado rápidamente. ¿La razón? Que no se había mencionado que él era nazi.
Hay pocos rincones del progreso científico que no hayan sido empañados, en algún momento de su historia, por un comportamiento inmoral o poco ético.
Física, biología, zoología, medicina, psicología, antropología, genética, nutrición, ingeniería… Todos están plagados de descubrimientos hechos en circunstancias que pueden describirse como poco éticas y hasta ilegales. ¿Cómo deberíamos sentirnos haciendo uso de ese conocimiento, especialmente cuando podría ser de gran ayuda para la civilización e incluso salvar vidas? La presencia de von Braun en el programa Apolo no fue un caso atípico.
Más de 120 científicos e ingenieros alemanes se unieron a él, incluido su compañero de las SS, el oficial Kurt Debus (quien se convirtió en director del Centro de Operaciones de Lanzamiento de la NASA) y Bernhard Tessmann (diseñador del colosal edificio para el ensamblado vertical de vehículos espaciales en lo que actualmente es el Centro Espacial Kennedy).
Ellos estaban entre los 1.600 científicos que fueron reclutados por espías al final de la Segunda Guerra Mundial, como parte de la Operación Paperclip, lo que les otorgaba protección ante un posible enjuiciamiento y un salvoconducto para ingresar a Estados Unidos y permiso para proseguir su trabajo.
– Polémicas aportaciones
Las fuerzas aliadas también se sirvieron de otras innovaciones nazis. Agentes neurotóxicos como tabún y sarín (que impulsarían el desarrollo de nuevos insecticidas, así como armas de destrucción masiva), la cloroquina antipalúdica, la metadona y las metanfetaminas, la investigación médica sobre hipotermia, hipoxia, deshidratación y más, fueron todos producidos a partir de experimentos con humanos realizados en campos de concentración.
Los tableros de aglomerados, algunas formas de caucho sintético y el refresco Fanta también fueron desarrollados por los alemanes bajo el régimen nazi. Pero esto estaba lejos de ser un caso excepcional de investigación poco ética en la historia de la ciencia.
Durante 40 años, a partir de 1932, investigadores de la Universidad de Tuskegee en Alabama rastrearon el progreso de la sífilis en cientos de hombres negros pobres, ninguno de los cuales había recibido jamás un diagnóstico o tratamiento, pese a que el antibiótico de la penicilina que podría curar la enfermedad estaba ya disponible en aquel momento.
En un estudio relacionado, médicos estadounidenses en la década de 1940 infectaron intencionalmente a pacientes con infecciones de transmisión sexual para estudiar estas enfermedades. Conscientes del escándalo que esto podría provocar, los experimentos se realizaron en Guatemala.
De 1955 a 1976, en lo que se conoció como «El desafortunado experimento», cientos de mujeres con lesiones precancerosas fueron dejadas sin tratamiento para ver si desarrollaban cáncer cervical. Los detalles del estudio solo salieron a la luz tras una denuncia de dos defensoras de la salud de las mujeres, Sandra Coney y Phillida Bunkle.
El estudio, que se desarrolló en Nueva Zelanda, quería comprobar unas teorías sobre la importancia de la intervención temprana, pero una pesquisa posterior sobre esta investigación realizada por la jueza Silvia Cartwright criticó el tratamiento de los pacientes por parte de los médicos que llevaron a cabo el estudio.
La vacuna contra la polio, además de muchos otros avances médicos, debe su existencia a las células humanas que fueron tomadas de Henrietta Lacks sin contar con su conocimiento o consentimiento. Ella nunca recibió ninguna compensación.
La línea celular cultivada a partir de esas muestras iniciales se ha utilizado en innumerables investigaciones sobre drogas, toxinas, virus y también para estudiar el genoma humano. En la década de 1950, Robert G Heath fue pionero en el uso de electrodos implantados en el cerebro en un intento por cambiar la orientación sexual.
Hoy en día, una tecnología similar es utilizada como tratamiento para la epilepsia, la enfermedad de Parkinson y el cordón neuronal anunciado recientemente por Elon Musk.
– Dilema ético
No es controversial afirmar que estos experimentos jamás debieron haber ocurrido.
Pero ahora que sucedieron, ¿qué debe hacerse con la información obtenida?
«La intuición elemental es que si una información fue obtenida de manera poco ética y nosotros usamos esa información, entonces nos convertimos en cómplices de esa acción pasada», dice Dom Wilkinson, especialista en Ética Médica de la Universidad de Oxford.
Esta es una visión bastante común, incluso entre aquellos que hacen uso de tales hallazgos.
En la revista de bioética The Hastings Center Report, en 1984, Kristine Moe relata una conversación que mantuvo con John Hayward, un destacado experto en hipotermia de la Universidad de Victoria en Canadá que utilizó datos nazis en sus estudios.
«No quiero tener que usar esta información, pero no existe otra ni la habrá en un mundo ético», dijo. «Lo he justificado un poco. Pero no usarlo sería igualmente malo». Pero la experiencia de Hayward fue inusual.
«Yo creo que es importante decir que estos hallazgos rara vez proveen información clave de manera aislada», dice Wilkinson. «En su mayor parte, la información científica es como una pieza de un rompecabezas: encaja en un rompecabezas general». Las contribuciones de Wernher von Braun al programa espacial Apolo pueden haber sido considerables. Pero es imposible saber si la NASA podría o no haber resuelto el problema de cómo aterrizar en la Luna sin su ayuda y el conocimiento que obtuvo mientras trabajaba en el programa de cohetes V-2 de los nazis.
Mientras tanto, los resultados del llamado «desafortunado experimento» y el de Tuskegee no modificaron drásticamente nuestra comprensión de la sífilis o el cáncer ni sus hallazgos fueron tan imprescindibles. «No hay muchos otros estudios observacionales que vean qué sucede si no se da tratamiento al cáncer de cuello uterino», comenta Wilkinson. «Pero incluso si dijiste que ‘no usamos esta parte de la ciencia’, no tendríamos una comprensión diferente del cáncer de cuello uterino».
Puede resultar tentador pensar que las prácticas médicas poco éticas son cosa del pasado, que la medicina moderna reñida con la inmoralidad fue un incidente aberrante a mediados del siglo XX y que a medida que avanzamos el trabajo realizado entonces pasará a ser irrelevante desde el punto de vista científico. De ahora en adelante, podríamos decirnos a nosotros mismos que toda nuestra recopilación de datos será legítima y nuestros descubrimientos serán éticamente sólidos. Pero lamentablemente, ese no es el caso.
A semejanza de los estudios de sífilis realizados en Guatemala, muchos ensayos clínicos se llevan a cabo en la actualidad en países en desarrollo por las mismas discutibles razones: las regulaciones son más laxas y se reduce el riesgo de sufrir daños de reputación por cualquier resultado negativo. Un informe de 2008 publicado por el Centro de Investigación sobre Corporaciones Multinacionales dio a conocer detalles de muchos de estos ensayos poco éticos, llevados a cabo en India, Nigeria, Rusia, Argentina y Nepal, entre otros.
Este reporte reveló las muertes no registradas de 14 mujeres en Uganda durante un ensayo de Nevirapina, un medicamento contra la transmisión del VIH. También hizo público que ocho pacientes en la ciudad de Hyderabad, en India, murieron durante un ensayo del fármaco anticoagulante estreptoquinasa y ninguno de ellos sabía que formaba parte de dicho experimento.
– Mal ejemplo
La necesidad de hacer algo bueno con los datos, incluso si estos fueron obtenidos de forma poco ética, conlleva sus propios problemas.
Aparte de acarrear el peso de la complicidad, ¿el uso de los hallazgos le dice a los investigadores actuales y futuros que es mejor pedir perdón que pedir permiso?
«Hay algo muy particular sobre el conocimiento y es que es irreversible. No se puede desconocer algo», dice Wilkinson.
«Una de las preocupaciones de utilizar los datos es que manifiesta la postura de que esta investigación estuvo bien y alienta a futuros investigadores: ‘la historia me juzgará positivamente’. No queremos hacer eso. No queremos promover la investigación poco ética».
Wilkinson destaca el caso reciente del investigador chino que anunció en 2018 que había creado los primeros bebés a partir de genes editados. «Es un ejemplo realmente sorprendente; parece que estaba motivado por la fama particular asociada con ser el primero«, señala Wilkinson.
La Comisión de Salud de China comparte ese punto de vista. Su indagación sobre la investigación concluyó que el científico «llevó a cabo ilegalmente la investigación en busca de la fama y la ganancia personal». Al igual que otras personas que cometen crímenes que llaman la atención en busca de notoriedad, dice Wilkinson, debemos hacer esfuerzos para no aprobar su comportamiento o darles la promoción que persiguen.
Pero incluso si podemos separar las acciones de las personas de la ciencia que estas realizan, condenando al investigador mientras se hace algo bueno con la información que obtuvo, todavía no nos encontramos fuera del laberinto moral. ¿Qué sucede cuando la investigación problemática aún no se ha hecho, pero podría ser ejecutada?
Ese es el dilema que plantea una polémica colección de muestras de sangre de más de tres millones de escoceses que está actualmente en la Junta de Salud del NHS Greater Glasgow y Clyde. Las muestras fueron recogidas como parte de una prueba rutinaria de «pinchazo en el talón» realizada a todos los recién nacidos para verificar una serie de condiciones genéticas. Pero de 1965 a 2003, nunca se solicitó el permiso de los padres para almacenar las muestras de sangre, lo que significa que toda la base de datos es legalmente cuestionable.
Como la colección más antigua y más grande del mundo de tarjetas Guthrie (como se conoce a este tipo de registros), la base de datos ofrece una visión extraordinariamente amplia de la genética de la nación, por lo que representa un recurso único para los investigadores médicos. Pero debido a los problemas relacionados con cómo fueron recopilados, actualmente existe una moratoria para llevar a cabo investigaciones utilizando las tarjetas.
«Este tipo de situaciones no son directamente ‘éticas’ o ‘poco éticas’: implican preocupaciones éticas contrapuestas, todas las cuales deben tenerse en cuenta», afirma Anne Wilkinson, encargada del programa en el Consejo de Bioética de Nuffield, quien ha escrito sobre las tarjetas Guthrie de Escocia.
Ella considera que pueden obtenerse importantes beneficios sociales mediante el uso de la base de datos. «Pero esto no superaría simplemente las preocupaciones sobre el consentimiento, la privacidad, los riesgos para las personas asociadas con el uso de su información personal y el respeto de las opiniones de las personas sobre su uso», apunta.
Las autoridades sanitarias de Escocia participan ahora en consultas con investigadores, especialistas en ética, pacientes y ciudadanos sobre lo que debe hacerse con las tarjetas Guthrie. Una opción es permitir salirse a quienes se oponen a ser parte de cualquier investigación realizada con las tarjetas, pero no es una tarea fácil demostrar que se ha buscado adecuadamente el permiso de tres millones de personas de forma retroactiva.
Es propio de la naturaleza humana tratar de sacar algo bueno de las situaciones malas. Incluso en los guetos de Varsovia, señala Moe, los médicos judíos hicieron notas meticulosas sobre la salud de sus compañeros residentes, datos que fueron contrabandeados y después publicados como un estudio sin precedentes sobre los efectos de la inanición sobre la salud.
«La decisión de utilizar los datos no debe hacerse sin lamentar o sin reconocer el horror incomprensible que los produjo», asegura sobre la investigación nazi. «No podemos dar ninguna aprobación implícita a los métodos. Sin embargo, tampoco debemos dejar que la inhumanidad de tales experimentos nos ciegue ante la posibilidad de que algo bueno pueda ser rescatado de las cenizas».
Sputnik News – A partir de la década de los 70, el coeficiente intelectual de las personas no solo ha dejado de crecer, sino ha disminuido considerablemente.
Descubre las causas por la que somos cada vez más tontos.
Paradójicamente, en 1984 el psicólogo estadounidense James Flynn calculó que entre 1932 y 1978 el coeficiente intelectual en EEUU había aumentado casi 14 puntos.
– El deterioro global del intelecto
Pero en 2018, un grupo de científicos noruegos descubrió que a partir de la década de los 70 el coeficiente intelectual había empezado a disminuir paulatinamente siete puntos en cada generación. Ellos llegaron a esta conclusión tras analizar los resultados de pruebas de IQ de más de 700.000 personas.
Este fenómeno puede observarse incluso en una familia. Es probable que la reducción del coeficiente intelectual fuera causada por el cambio de estilo de vida, producto del desarrollo de la tecnología y mejoras en la educación. Por otra parte, puede ser que la antigua prueba de IQ sea simplemente incapaz de valorar el intelecto de una persona moderna.
A su vez, un grupo de científicos españoles efectuó otra investigación y midió el contenido de sustancias perniciosas que se encontraba en el aire de 39 escuelas primarias de Barcelona y realizó una prueba IQ de sus alumnos. Los resultados señalaron que los escolares procedentes de barrios con un aire más limpio tenían un mejor intelecto.
A la misma conclusión llegaron sus colegas británicos de la Universidad de Lancaster tras haber analizado el intelecto de 18.000 niños. Resulta que los niños con discapacidad cognitiva viven de una manera más frecuente en lugares con aire contaminado.
– Midiendo tamaños
No es un secreto que los humanos del Paleolítico Superior y los neandertales tenían el cerebro más grande que el nuestro. En promedio, el volumen del cerebro de nuestros antepasados superaba los 1.500 centímetros cúbicos frente a los 1.425 actuales.
Varios científicos consideran que existe un vínculo entre el tamaño de este órgano y el nivel de IQ. Probablemente, las personas de esa época necesitaban que su cerebro fuese más grande porque tenían que vivir en condiciones más hostiles. Los hombres de Cromañón y los neandertales se veían obligados a mantener en su cabeza toda la información importante para la vida, considera el antropólogo ruso, Stanislav Drobishevski.
Por el contrario, las personas de ahora viven en condiciones muy cómodas: tienen ropa y comida y almacenan todos los conocimientos acumulados por otras generaciones en medios digitales. En estas circunstancias, el cerebro, que suele consumir hasta un 20% de energía, ya no necesita realizar tantas funciones. Esta es la razón por la que este órgano ha pasado a disminuir su tamaño en los últimos 25 años y ha reducido un 5% en la década anterior.
– El progreso que perjudica
Gerald Crabtree, científico de la Universidad de Stanford, considera que en los últimos 3.000 años la humanidad ha sufrido como mínimo dos mutaciones genéticas que afectaron su intelecto.
El investigador señala que los genes responsables del intelecto habían optimizado su trabajo y las capacidades cognitivas de los humanos habían empezado a desarrollarse antes de que nuestros ancestros emigraran de África.
Tras su llegada a Europa la vida se simplificó considerablemente. El desarrollo de la agricultura, la aparición de ciudades, el progreso de la medicina redujeron prácticamente a cero la selección natural. Esta fue la causa por la que nacieran muchos individuos con mutaciones no tan favorecedoras en el ADN.
ElConfidencial/a.Nuño – Aunque algunos odien las palabras ‘cenita de Navidad’, lo cierto es que estas fechas traen irremediablemente muchos eventos y obligaciones de quedar con gente a la que, en otras circunstancias y durante el resto del año, generalmente no solemos ver. Entre todas ellas, sin duda la que quizá más esperan los trabajadores es la cena de empresa, donde puede pasar cualquier cosa (y todo lo que sucede se queda ahí).
Son muchos los consejos que debes seguir a la hora de acudir a una, sobre todo si eres primerizo. En primer lugar, recuerda que tienes mucho más que perder que ganar, así que intenta no acabar siendo la persona más borracha de la cena, aquella de la que hablará todo el mundo en la cocina el lunes siguiente. Al fin y al cabo, rodeado de jefes y superiores, quizá no sea buena idea desinhibirse.
– Estableciendo lazos
Resuelto eso (no puedes decir que no te hemos avisado) podemos afirmar sin equivocarnos que las cenas de empresa son también el lugar propicio para que se establezcan lazos afectivos (por decirlo de alguna manera) entre compañeros de trabajo que llevan días, meses y años compartiendo un espacio común. El roce hace el cariño, ya lo sabes. Es normal, por lo tanto, que Paco y Ana de contabilidad acaben liándose en el baño, o que los informáticos Juan y Marta compartan el taxi de vuelta a casa, a pesar de que ambos están casados y cada uno vive en una punta de la ciudad.
Entre toda esa amalgama de posibles situaciones la empresa de jugueterías eróticas ‘Sex Place’ ha hecho un estudio del mes de diciembre y ha sido bastante revelador: las cenas de empresa son las celebraciones más deseadas y esperadas para ser infiel. Nada sorprendente, de todas maneras. La tienda erótica ha preguntado a 265 mujeres y 220 hombres acerca de las celebraciones de Navidad, en especial sobre las cenas de empresa.
Los datos son esclarecedores: el 63% de las mujeres estarían dispuestas a cumplir su fantasía de mantener una relación con un compañero durante la cena, y el 81% de los ‘affaires’ que se producen durante la celebración de la fiesta son solo de una noche, cortas pero intensas. De hecho, una de las preguntas realizadas por la marca era si ya habían tenido ocasión de cumplir la fantasía, y fue una mayoría de féminas las que respondieron positivamente.
«La idea más recurrente entre mujeres es la de mantener un encuentro con un jefe», explica la sexóloga Laura Mirasol. «El trabajo es el lugar donde más tiempo pasamos y, por tanto, es normal que surjan estas situaciones». De hecho, según las encuestadas, la fantasía más deseada incluye a un compañero con un cargo superior en la empresa, aunque muchas también hablaron de probar experiencias con otra colega puesto que les provocaba morbo. En el caso de los hombres no existe distinción por el puesto de la compañera, aunque sí se destacó la tradicional fantasía de la secretaria.
Por su parte, los empleados de prácticas o becarios son los que menos éxito tienen estas celebraciones de empresa. En lo que coincidieron todos los encuestados fue en que, después de cumplir sus fantasías, las relaciones sociales no se vieron afectadas y todo volvió a la normalidad. De igual manera, el 90% de los consultados aseguran evitar contarlo para no tener que escuchar comentarios a sus espaldas.
Si tu cena de Navidad está próxima y tienes miedo a liarla de mala manera y acabar siendo la comidilla de todos, ten en cuenta una serie de consejos: no bebas demasiado (nunca más de dos copas), no bailes de forma inapropiada (o cantes), evita ciertas conversaciones que puedan acabar criticando a jefes o compañeros, pues recuerda que todo se acaba sabiendo, y, pese a lo que te hemos contado, lo mejor es que no ligues con nadie de la empresa. Si te gusta alguien trata de continuar el romance en un lugar en el que no te vean tus colegas de la oficina y, a ser posible, otro día.
Wall Street International/B.R.Rodríguez – La inseguridad alimentaria y el hambre infantil están asociadas con muchos problemas del desarrollo, incluidos los problemas de control de impulsos y de violencia.
Existe evidencia de que niños que pasaron hambre o prolongados estados de malnutrición, desarrollaron una impulsividad significativamente mayor, un peor autocontrol y una mayor participación en varias formas de actividad interpersonal en la edad adulta.
Pasar hambre es una de las experiencias más devastadoras que existen. El hambre influye negativamente sobre una gran cantidad de patrones de comportamiento en los niños, como la agudeza sensorial, el bajo rendimiento académico o la disminución empática, entre otras muchas.
La alteración de los mecanismos básicos de la conducta adaptada de las personas, y en especial de los niños y jóvenes en situación de exclusión social, depende tanto de las alteraciones originadas en el contexto socio cultural en el que se desenvuelven, como de la exposición a episodios de desnutrición.
La nutrición inadecuada derivada de la inseguridad alimentaria, ya sea por privación material por la pobreza familiar o por negligencia intencional, o por una combinación de ambos factores, se asocia a importantes problemas de salud y a graves desafíos neurocognitivos, psicoemocionales y de precariedad de habilidades sociales.
Diferentes estudios, entre los que me gustaría destacar el de Negligencia alimentaria y conducta violenta, 2016, del Dr. Alex Piquero, psiquiatra, psicólogo y criminólogo (lo acabo de recuperar de una de esas revistas de medio ambiente y salud pública que recibo en mi consulta), establecen una clara correlación entre el hambre infantil, las dificultades para controlar el temperamento y la violencia interpersonal en la vida adulta.
Algunos de los datos publicados son ciertamente estremecedores. Muchos de los niños que pasan hambre hacen daño intencionadamente a otros niños, en mayor medida, pero también tratan de lesionar a adolescentes y personas adultas.
Las áreas prefrontales del cerebro, involucradas directamente en la inhibición del comportamiento, son particularmente sensibles a los efectos de la desnutrición. La disminución crítica de glucosa necesaria para un correcto funcionamiento de la corteza prefrontal, ejerce efectos sobre las conductas violentas al facilitar la disminución de nuestra capacidad para el control de los impulsos.
El déficit de control de los impulsos tiene una base etiológica básica en relación con los comportamientos antisociales y la delincuencia. Estudios como el de Piquero, vienen a demostrar que la capacidad de mantener el control de los impulsos y la agresividad depende, en buena medida, de la energía derivada de los niveles adecuados de glucosa.
Existen informes correlacionales que especifican que en los países en los que existen mayor número de niños con metabolismo de glucosa interrumpido debido al hambre, se produce un mayor grado de violencia no bélica entre adultos.
Cabe señalar, llegado a este punto, que las personas expuestas en los primeros años de su vida a un deficiente ambiente de crianza y situaciones estresantes, tienden a recibir también menos estimulación cognitiva y emocional sobre las área prefrontales del cerebro, lo que da como resultado una reducción en la regulación de los impulsos y en actitudes de intolerancia y agresividad en edades más avanzadas.
El hambre influye negativamente sobre una gran cantidad de patrones de comportamiento en los niños
La desnutrición, el hambre, cambia la naturaleza de nuestra relación con el medio.
Sí, modifica nuestro fenotipo, lo hace más resistente al funcionamiento adaptativo del circuito neuronal que subyace a la autorregulación de los comportamientos apetitivos.
Como consecuencia, el individuo tiene una propensión a participar en comportamientos impulsivos de mayor riesgo, que comprometen su salud, en la búsqueda de satisfacción inmediata y fácil de esos estímulos apetitivos.
Las experiencias frecuentes de hambre durante la infancia se asocian con una mayor probabilidad de conflictividad social: no solo a través de la participación en comportamientos violentos interpersonales generalizados, sino en manifestaciones específicas de violencia, como iniciar peleas, lesionar intencionadamente a personas del entorno social y familiar, el uso de armas blancas, etc., en situaciones de arrebatos de temperamento o enojo.
Un aspecto muy relevante de las investigaciones en torno a la relación entre el hambre y los comportamientos impulsivo-violentos, es el grado en que esta relación está moderada por el género.
Los resultados indican que el hambre infantil se asocia significativamente con una mayor probabilidad de violencia interpersonal en los hombres que en las mujeres. En general, la mujer desarrolla mejores mecanismos de contención contra la intensificación de las respuestas agresivas. Es importante destacar que se considera útilmente como beneficio de salud, que la reducción de la inseguridad alimentaria pasa, también, por la disminución de la violencia masculina.
Durante la última década se ha reconocido cada vez más que la violencia puede conceptualizarse como un problema de salud pública. No cabe duda de que las condiciones persistentes de pobreza, desigualdad e injusticia, condiciona que las personas puedan desarrollarse en su vida diaria sin verse afectadas por condicionantes lesivos. Vivir en la miseria y la malnutrición es un correlato robusto de los comportamientos impulsivo-violentos.
La mente se altera porque se altera el cerebro. Un cerebro mal alimentado sufre desequilibrios que acarrean problemas de salud mental. Los comportamientos que generan una impulsividad violenta, que desafían y superan todos los mecanismos de autocontrol de la personal, suelen producirse por una mente distorsionada. Vivir en la exclusión, el abandono y la invisibilidad social, en la miseria y el hambre, distorsiona cualquier mente.
En la interacción de los desiertos alimentarios (acceso limitado a alimentos accesibles y nutritivos) en las comunidades urbanas más desfavorecidas, con la falta de oportunidades de mejoras educativas y sociales de la población que las habita, pueden aumentan el riesgo de sufrir las consecuencias adversas de una infancia llena de carencias, de problemas de salud y de conflictos psicológicos, que se complican exponencialmente a medida que los niños se hacen mayores.
Las estrategias de salud pública son, incuestionablemente, no solo la mejor solución para combatir el hambre y su impacto sobre el desarrollo y funcionamiento neurocortical de los niños, lo que contribuiría a disminuir el vínculo entre la desnutrición y la violencia interpersonal, sino que también pueden ayudar a identificar proscripciones adicionales relevantes en cuanto a las políticas ante la inseguridad alimentaria, la malnutrición (que paradójicamente genera individuos obesos con frecuentes trastornos emocionales e impulsividad) y la desigualdad económica y social, que es el factor más determinante en el desarrollo de conductas violentas.
EOM(M.Canora) — Brujas y druidas, dioses nórdicos y griegos, magia y ocultismo.
Durante el siglo XX surgieron diversos movimientos religiosos que buscaban una nueva identidad.
Los neopaganismos han construido espiritualidades alternativas apelando a las raíces paganas de sus ancestros.
Estos movimientos se ramificaron y crecieron acercándose a distintas corrientes políticas: desde defender el feminismo y el ecologismo reinterpretando la historia de las brujas hasta apoyar las teorías nazis de superioridad racial y posicionarse junto a la ultraderecha.
Las religiones han intentado dar sentido a lo que el ser humano no logra comprender. Han dado respuesta a la creación del universo, a la muerte, al ser, a los fenómenos naturales y al ciclo de la vida. Han regido y controlado sociedades, establecido códigos de conducta y ética, sacralizado lugares y ritos. Las religiones llevan siglos cambiando junto a los modelos políticos, económicos y sociales, jugando un rol fundamental en el ejercicio del poder.
Las primeras religiones fueron animistas, en las que todos los elementos y fenómenos naturales tenían un alma o principio vital. Más adelante las religiones tomaron un carácter chamánico, donde sacerdotes y chamanes podían comunicarse con espíritus de la naturaleza mediante un estado alterado de la consciencia.
Después, en muchas civilizaciones antiguas las religiones evolucionaron hacia el politeísmo, con dioses organizados de forma familiar y jerárquica según sus habilidades. Finalmente, la última forma de desarrollo de las religiones fue el monoteísmo, que venera a un único dios creador.
Desde hace siglos, las religiones monoteístas abrahámicas —cristianismo, judaísmo e islam— y las dhármicas —budismo e hinduismo— se han expandido y consolidado como los cultos mayoritarios en el mundo, en ocasiones con violencia. Pero algunos cultos ancestrales han sobrevivido, como las religiones de los pueblos indígenas en América o el vudú y el yoruba en África.
Otras se han mezclado en sincretismos como la santería en Cuba o el candomblé en Brasil. Sin embargo, la mayoría de las religiones antiguas se disolvieron entre la cultura popular, el folclore y la mitología.
La consolidación del sistema económico capitalista a mediados del siglo XX tuvo un fuerte impacto en la esfera religiosa. En las sociedades occidentales la religión perdió peso en favor de la economía y el hiperconsumo sustituyó lo espiritual por lo material.
El fracaso de las teorías del desarrollo, el cuestionamiento de la ciencia y la ruptura con la moral cristiana provocaron una crisis en las sociedades occidentales, la llamada crisis de la modernidad, que derivó en un sentimiento generalizado de pérdida de la identidad.
A raíz de esa crisis, algunos empezaron a buscar experiencias espirituales alternativas, lo que desembocó en el surgimiento del neopaganismo, un conjunto de movimientos religiosos y esotéricos minoritarios que pretenden revivir creencias precristianas como el druidismo, la brujería, la religión celta o la nórdica. Los movimientos neopaganos comenzaron a ganar popularidad en los años treinta y han ido creciendo hasta hoy. El neopaganismo germánico y la wicca, que beben de la religión nórdica y de la brujería, son dos de los más representativos.
– ¿Qué es el neopaganismo?
Los neopaganismos romantizan las religiones ancestrales, considerando que entonces la gente vivía en armonía con la Tierra. Politeístas y esotéricos, estos movimientos comparten la veneración por la naturaleza y la práctica de rituales mágicos. En principio no persiguen activamente el aumento de sus seguidores, y respetan al resto de religiones, dándole gran importancia a la libertad de cada individuo para elegir su propia espiritualidad.
“Pagano” viene del latín paganus, que significa ‘aldeano’ o ‘campesino’. Los cristianos en el Imperio romano comenzaron a utilizar el término de forma despectiva en el siglo V, después de que el emperador Teodosio convirtiera el cristianismo en la religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica en el 380 d. C. La transformación religiosa se produjo más rápido en las ciudades que en las zonas rurales, dada la fuerte hostilidad que el cristianismo suscitaba en el campo.
La palabra “pagano” pasó así a designar de manera peyorativa a quien adorase a los dioses considerados falsos, ya fueran los del antiguo panteón grecorromano o los de otros pueblos. El cristianismo siguió expandiéndose por Europa durante la Edad Media, pero lo hizo sobre todo en la Edad Moderna con su imposición en América y Asia.
Aunque etimológicamente solo serían neopaganos los movimientos que recuperan la fe de las antiguas religiones precristianas y prerromanas en Europa, en la práctica son un amplio espectro de religiones ancestrales que abarcan varias épocas, lugares y culturas del mundo.
Esto incluye desde el druidismo céltico y el kemetismo egipcio hasta el ásatrú escandinavo, pasando por el politeísmo clásico de Grecia y Roma, los romuva de Lituania, el tengrianismo de las estepas asiáticas o el guanchismo de las islas Canarias. Estas religiones son interpretadas desde un marco occidental: el kemetismo egipcio, por ejemplo, nació en Estados Unidos y allí está el grueso de sus seguidores, y el neochamanismo se ha apropiado de tradiciones indígenas y ha modificado sus rituales.
Suelen distinguirse dos grandes grupos de movimientos neopaganos: eclécticos y reconstruccionistas.
Los eclécticos reúnen cultos, divinidades y panteones con elementos modernos y paganos.
Este grupo incluye a la wicca y al neodruidismo celta, entre otros.
Por su parte, los reconstruccionistas buscan recrear las prácticas espirituales de sus ancestros siguiendo las evidencias arqueológicas e históricas.
Sin embargo, este afán suele ser problemático dada la escasez y poca fiabilidad de las fuentes: muchas fueron escritas de manera fragmentada y sesgada por cristianos varios siglos después.
En este grupo entran algunas corrientes del ásatrú y el odinismo nórdico.
La naturaleza descentralizada del neopaganismo, el secretismo que lo envuelve muchas veces y la gran cantidad de practicantes solitarios hacen difícil cuantificar la población neopagana. Existen muy pocos censos oficiales que recojan la categoría de “pagano” o similares.
El censo del Reino Unido de 2011 contabilizó 85.100 creyentes neopaganos, por ejemplo. En Estados Unidos los neopaganos pasaron de 8.000 a 340.000 personas entre 1990 y el 2000, y en el último censo de 2014 eran más de un millón, es decir, el 0,3% de la población estadounidense. Pese a esta tendencia creciente, los neopaganismos son minoritarios a nivel nacional, con apenas entre el 0,1% y el 2% de la población.
Los movimientos neopaganos también han sido espacios alternativos críticos con el sistema socioeconómico dominante. Muchas formas de paganismo ecléctico han desarrollado críticas feministas y ecologistas. Los reconstruccionistas, que dan gran importancia a la herencia étnica, han tendido a vincularse con movimientos nacionalistas o supremacistas.
– Nación y sangre, el neopaganismo germánico
Una de las ramas más importantes es el neopaganismo germánico y nórdico. Esta corriente engloba religiones que reconstruyen las antiguas tradiciones germánicas, escandinavas y celtas del centro y el norte de Europa. Las más populares en la actualidad son el ásatrú y el odinismo, reconocidas oficialmente en Islandia, Noruega, Dinamarca, Suecia y España, y con comunidades muy activas en Latinoamérica.
Aunque el neopaganismo germánico carece de una doctrina unificada, sus corrientes comparten el culto a los dioses de la mitología nórdica como Odín, Thor y Loki, creen en la existencia de gigantes, elfos y enanos como espíritus de la naturaleza y celebran rituales estacionales en los que se ofrece comida y libaciones. La ética neopagana germánica enfatiza el honor, el coraje y la lealtad, emulando a los antiguos guerreros.
La fascinación por el paganismo germánico se remonta a los siglos XVIII y XIX, durante el periodo del Romanticismo en Alemania. Intelectuales, artistas y escritores románticos —como el compositor Richard Wagner o los hermanos Grimm, escritores de cuentos— se interesaron en las sociedades precristianas del norte de Europa, evocando el espíritu originario del pueblo germánico a través del arte.
Este sentimiento nostálgico y nacionalista creció hasta derivar a principios del siglo XX en el movimiento Völkisch, derivado de volk, que significa ‘pueblo’, ‘etnia’ o ‘nación’.
El movimiento Völkisch se articuló en torno al nacionalismo racial alemán. Defendía una esencia biológica nacional heredada a través de la sangre blanca germánica y vinculada a los antiguos guerreros germanos o vikingos. Parte de los grupos völkisch desarrollaron una faceta ocultista y mística, vinculando las tradiciones paganas con la necesidad de una purificación cultural y de volver a la naturaleza.
Los grupos místicos locales se reunían para celebrar el solsticio de verano y leer las Eddas, compilaciones de poemas mitológicos escritos en nórdico antiguo. Los ocultistas, por su parte, absorbieron las ideas sobre la raza y les dieron significado espiritual, convirtiéndola en el centro de sus esfuerzos por construir un nuevo progreso nacional e inspirando doctrinas racistas.
Tras la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, el término volk se politizó, vinculandose al antisemitismo. En 1919, miembros de la Sociedad Thule, un grupo ocultista völkisch, fundaron el Partido Obrero Alemán. Su ideología, conocida como Blut und Boden —‘Sangre y Suelo’—, enraizaba en el paganismo germánico y exaltaba la relación entre la tierra y la pureza biológica del pueblo alemán. Solo un año después, Adolf Hitler lo transformó en el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido como Partido Nazi.
– El neopaganismo y la mística nazi
La empresa británica Liebig Extract of Meat Company, que comercializaba concentrados cárnicos y que fue muy popular en Europa a finales del siglo XIX y principios del XX, promocionaba sus productos con imágenes alusivas al paganismo germánico, como los antiguos guerreros.
Hitler cortó la relación con los grupos ocultistas völkisch y los persiguió y marginó cuando llegó al poder en 1933.
Sin embargo, Hitler necesitaba legitimar su liderazgo personalista mesiánico, consolidar una ideología racista y justificar la guerra, por lo que fue más permisivo con los elementos místicos.
Esta contradicción permitió que miembros de la élite nazi mantuvieran y desarrollaran el ocultismo mientras que el propio Partido Nazi repudiaba las ideas esotéricas públicamente.
El principal ideólogo nazi, Alfred Rosenberg, por ejemplo, defendía una mística de la sangre basada en las tradiciones nórdicas para proteger al carácter alemán de la degeneración racial y cultural que traían los judios y el cristianismo, al que criticó por sus raíces semitas.
Otro jerarca nazi, Heinrich Himmler, sentía una gran fascinación por el ocultismo. Bajo su mando, las SS se convirtieron en la principal agencia militar de inteligencia y terror del Tercer Reich. Himmler introdujo tradiciones paganas para enfatizar el elitismo de las SS, promovió la adoración a los antepasados, utilizó runas germánicas para la insignia oficial del cuerpo y ordenó incluir elementos místicos en sus ceremonias oficiales.
Himmler también fundó en 1935 la Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana (Ahnenerbe), una agencia de las SS dedicada a investigar los orígenes de la raza germánica y demostrar su superioridad. En este marco, investigadores nazis dirigieron exploraciones en busca de evidencias arqueológicas de la existencia de la raza aria en países sudamericanos y el Himalaya.
Después de otra derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, la población europea estigmatizó la mitología germánica. Sin embargo, el neopaganismo germánico vivió un tercer renacimiento en los años setenta con el surgimiento de grupos odinistas en Europa y Norteamérica. Desde entonces, se ha extendido como un movimiento contracultural minoritario, en parte popularizado por series de televisión como Vikingos y Juego de tronos.
A pesar de su refundación, el neopaganismo germánico continúa teniendo un problema con el racismo. La mayoría de los grupos se definen como universalistas, pero también existen algunos, herederos de la ideología völkisch —ahora denominados folkish—, que excluyen a las personas no blancas considerando que solo los herederos de una supuesta raza ancestral pueden practicar esta religión. A nivel político, los grupos folkish se han vinculado a la ultraderecha nacionalista y el supremacismo blanco.
Pero el del odinismo no ha sido el único caso de neopaganismo nacionalista: en los años ochenta, la religión neopagana guanche de las islas Canarias coqueteó con organizaciones independentistas, algunas incluso terroristas. Por el contrario, los neopaganismos con vocación universalista y más vinculados a la naturaleza han tendido a asociarse con la izquierda, el antifascismo y el multiculturalismo. Mientras que el neodruidismo y el neochamanismo han confluido con el pensamiento ecologista y el pacifismo, otra de las grandes tradiciones paganas se ha nutrido del feminismo: la brujería.
– La wicca: brujas y feministas
La wicca —del inglés antiguo witch, ‘bruja’— es una religión neopagana vinculada a la brujería y otras religiones antiguas de Europa. Para formar parte de la comunidad wiccana es necesario realizar un rito de iniciación en un círculo, o aquelarre, y hacer un juramento secreto.
La naturaleza, la magia y la fertilidad son elementos centrales de esta religión, que venera principalmente a dos deidades complementarias: el dios astado de la caza, la muerte y la magia, y la gran diosa madre de la vida y la regeneración. La wicca se presenta como un camino de autoconocimiento espiritual individual y colectivo en armonía con la naturaleza.
La wicca nació en Inglaterra en los años cincuenta. Gerald Gardner, un funcionario jubilado, afirmó que se había iniciado y recibido los conocimientos ocultos de la brujería antigua en un aquelarre de brujas cuyo linaje había sobrevivido siglos. Las ideas de Gardner encontraron tierra fértil en el movimiento ocultista que se venía desarrollando en Europa desde el siglo XIX.
Seguidores de los grupos esotéricos Orden Rosacruz y Orden Hermética de la Aurora Dorada, folcloristas y otros esotéricos se unieron para fundar el primer aquelarre contemporáneo del Reino Unido.
La wicca, defendida como una religión ancestral revivida, se sostenía en la llamada “hipótesis del culto de las brujas”. Esta teoría, desarrollada por diversos historiadores y difundida por la egiptóloga británica Margaret Murray, argumentaba que la caza de brujas entre los siglos XV y XVIII había sido una tapadera de los cristianos para perseguir a sacerdotisas paganas de una ancestral religión matriarcal y clandestina.
Una historia alternativa que negaba que la ejecución de brujas fuera producto de la histeria colectiva y de la obsesión de la Inquisición por el control social y la herejía. Esta teoría fue ridiculizada por historiadores como Ronald Hutton, que acusaron a los antropólogos ocultistas de manipulación de fuentes e incompetencia metodológica.
Sin embargo, los wiccanos ignoraron las críticas de los historiadores y continuaron expandiendo su culto.
La wicca llegó a Estados Unidos a finales de los años sesenta, en plena explosión de la lucha por los derechos civiles, el movimiento hippie, la segunda ola del feminismo y la revolución sexual.
La wicca y el feminismo radical pronto encontraron un punto de unión en la ruptura con el cristianismo.
La visión wiccana del Dios y la Diosa sugería una crítica al dios cristiano, masculino y todopoderoso, cúspide de la institución patriarcal de la Iglesia.
Por su parte, el movimiento feminista vinculó el empoderamiento de la mujer a la liberación sexual, rompiendo con el estigma cristiano de la sexualidad femenina y el pecado.
Brujería y feminismo se encontraron así en su activismo contra el patriarcado, dando lugar a nuevas corrientes espirituales como el culto a la Diosa y la wicca diánica, que adora a Diana, la diosa virgen de la caza del panteón griego. Sus fundadoras, la estadounidense conocida como Starhawk y la húngara Zsuzsanna Budapest, reinventaron los aquelarres como reuniones exclusivas para mujeres que trabajaban el empoderamiento femenino mediante prácticas sanadoras espirituales.
Otro ejemplo es el movimiento Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno (traducción de Women’s International Terrorist Conspiracy from Hell, Witch) que se fundó en 1969 como una escisión de New York Radical Women, grupo que había atraído la atención mediática con una protesta contra el concurso Miss América el año anterior. Estos movimientos feministas utilizaron la iconografía de la bruja como símbolo de mujer subversiva.
En la actualidad conviven múltiples ramas de la wicca. Se mantiene la línea originaria, de carácter esotérico y mágico, seguidora de las tradiciones de los primeros aquelarres de Gerald Gardner. La brujería feminista, por su parte, seguidora principalmente de la wicca diánica, tiene una agenda activista y de empoderamiento femenino.
Por último, las wiccas reconstruccionistas defienden su pertenencia a una tradición precristiana, como la wicca celtíbera, y le otorgan una mayor importancia a las deidades de la naturaleza.
La wicca ha conseguido adaptarse a los nuevos tiempos, sumándose a las luchas sociales y ganando popularidad a través de plataformas digitales. Las brujas millennial, por ejemplo, se posicionan junto al movimiento Black Lives Matter y cuestionan la simbología heterosexual de la wicca —hombre-mujer, dios-diosa, sol-luna— proponiendo rituales alternativos que incluyan al colectivo LGTBI pagano.
La elección de Trump en 2016 y el ascenso de la ultraderecha en Europa y Latinoamérica ha revitalizado a la wicca. Bajo el hashtag #MagicalResistance, activistas wiccanas de diferentes regiones han organizado ritos y hechizos para limitar el poder de los discursos y las políticas machistas y racistas.
– El futuro de los neopaganismos
Los neopaganismos han crecido en las últimas décadas, impulsados por internet y la crisis de la fe católica. Se han convertido en el refugio espiritual de muchas personas que buscan una nueva identidad, se han organizado en federaciones a nivel internacional y han logrado reconocimiento oficial en un buen número de países occidentales. Como consecuencia de su difusión, también ha aumentado el uso político de la simbología pagana, con énfasis en la identidad sobre la espiritualidad.
demás, los movimientos neopaganos han demostrado ser un escenario fértil para la batalla cultural y política. El supremacismo blanco que surgió en Alemania y que impulsaron los nazis sigue muy vivo dentro de algunos grupos neopaganos germánicos.
Por su parte, sigue habiendo tensión en la comunidad wiccana por los grupos exclusivos para mujeres y la inclusión del colectivo LGTBI. De la disputa por reescribir la tradición y la historia y por construir una nueva espiritualidad personal, los neopaganismos crecen y encuentran nuevos caminos para seguir desafiando la realidad imperante.
Wall Street Internacional/C.M.Kress – Actualmente estamos viviendo una época en la que las tensiones sociales se han ido intensificado sobremanera.
Da la impresión de que a cada día que pasa estamos todas las personas más cabradas las unas con las otras.
De igual manera, hemos ido viendo cómo el lenguaje que se utiliza en las redes, en el Parlamento, en el trabajo, en los bares, en los púlpitos, etc. ha ido poco a poco recrudeciéndose.
En cierta medida es cierto; el llamado discurso del odio ha ido creciendo en la sociedad y una clara muestra de ello es que rara vez pasa un día sin que se escuche o se lea un comentario salido de tono.
Cabría preguntarse cuáles han sido las causas y catalizadores que han popularizado este odio, pero es un tema demasiado extenso como para abarcarlo en un humilde artículo como éste.
Podría abordarse desde el análisis del efecto que ha tenido la crisis económica tanto en el auge de los nacionalismos como en el crecimiento de la extrema derecha; como también podría verse desde el punto de vista de una sociedad de consumo que entiende que una persona feliz no es tan buen cliente como una persona que no lo sea.
En lugar de eso prefiero abordar ese aumento de la tensión social desde el punto de vista del lenguaje en las redes, o dicho en otras palabras: ¿qué efecto tiene el lenguaje negativo en las redes?
– Llamando la atención
Lo primero que cabría mencionar del lenguaje y de los contenidos negativos es que llaman más la atención. Esto lo sabía muy bien William Randolph Hearst, creador de la prensa amarilla e inspirador de la película Ciudadano Kane. Con su mente de empresario, Hearst se dio cuenta de que eran los titulares y textos sensacionalistas, y no los contenidos contrastados y argumentados, los que le hacían vender más periódicos. Por otro lado, su mente de político supo ver el poder de la manipulación informativa.
Si bien Hearst creó el concepto, la técnica ha ido desarrollándose desde entonces y hoy en día cuenta con toda una gama de herramientas a su favor. Ahora se pueden manipular audios, videos y fotos para apoyar cualquier tipo de información falsa, haciéndola mucho más verosímil. La generalización de estas prácticas ha acabado dando a luz a dos nuevos términos en nuestro vocabulario, cada uno profundamente relacionado con cada una de las facetas de Hearst: clickbait y fake news.
La práctica de clickbait — «cebo de clicks» — va dirigida, como su nombre indica, a conseguir el mayor número de visitas posible mediante un titular sensacionalista dirigido a atacar la curiosidad del lector. Las webs de contenidos –que no información- que llevan a cabo estas políticas alientan a sus redactores a exagerar o tergiversar los hechos con el fin de conseguir más visitas.
En este sentido cabe señalar que los contenidos negativos consiguen mayor atención que los positivos; si lo miramos desde el punto de vista de la política, es muy probable que un artículo atacando a un político obtenga muchas más visitas que otro en el que se hable de algún logro suyo.
Por su parte los propios políticos saben que, en sus discursos, siempre tendrán mucha más repercusión mediática los ataques hacia sus adversarios que el listado de propuestas. Quizá sea por eso que últimamente da la impresión de que el argumentario político está más enfocado a buscar zascas que soluciones.
En el caso de las fake news, término que ha popularizado enormemente Donald Trump, éstas van dirigidas a manipular la opinión popular para conseguir que se apoye una u otra idea. Este concepto estaría ligado a la faceta política de Hearst, la cual veía la manipulación informativa como una poderosa herramienta para la consecución de objetivos, y lo es.
Si bien la manipulación informativa con fines políticos no es algo nuevo, la era de Internet ha potenciado conceptos como el de la «Cámara de Eco», — cuando una determinada información acaba exagerándose a medida que es repetida—, y dado que siempre conseguirán un mayor efecto con un contenido negativo, la exageración del mismo acabará provocando una reacción mayor. Además, dado que se busca más una reacción más visceral que razonada, triunfarán aquellas informaciones que consigan enfadar más al lector.
– El entorno de usuario
A pesar de que no es nada desdeñable la influencia de los medios y los políticos en este auge del lenguaje negativo, este aumento de la tensión social no sería posible si las personas que integran esa sociedad no pusieran cada una su granito de arena.
La era de Internet le ha dado a cada persona la capacidad de ser oída.
Ya no hace falta que te haga caso la prensa, la radio o la televisión para lanzar tu mensaje al mundo.
El desarrollo tecnológico permite hoy en día que cualquier persona con acceso a Internet pueda retransmitir en directo al resto del mundo.
Es más, ahora es posible enviarle un mensaje directo a la celebridad de turno en cuestión de segundos. Otra cosa muy distinta es que te conteste.
En este sentido cabría decir que los usuarios hemos abrazado el amarillismo sin dudarlo. Hemos visto cómo los ataques personales, los titulares sensacionalistas, los videos de gente fallando o que ridiculicen a una persona nos granjean muchas más visitas y seguidores que las críticas razonadas, las informaciones contrastadas o los videos de gente haciendo algo bien.
A estos factores hay que añadirles el hecho de que las redes se van desarrollando con el fin de adaptarse cada vez más a cada persona para darle una experiencia personalizada. Esto, como todo, tiene aspectos positivos y negativos. Desde un punto de vista positivo y dada la ingente cantidad de información que circula por las redes, esta criba que realizan los diferentes motores de búsqueda consigue ahorrarnos gran parte del ruido informativo, centrándose únicamente en los resultados que puedan sernos de interés. Desde un punto negativo, esos motores básicamente deciden qué enseñarte, por lo que pueden ser fácilmente utilizados para acallar ciertas informaciones o para potenciar fanatismos.
– No todo el monte es orégano
Viendo todo lo anterior se puede llegar a entender cómo una red como Twitter se haya convertido, no solo en un importante flujo de noticias, sino también en el lugar dónde todo ese odio, desinformación y fanatismo toma forma. Se puede tener la sensación tras un rato navegando por la misma de que el mundo está al borde de una guerra civil global. El anonimato y la búsqueda de seguidores han propiciado que el lenguaje negativo triunfe en esta red, pero habría que preguntarse hasta qué punto es esto real.
Lo malo siempre llama más la atención y el ser humano tiene mucha tendencia a generalizar. Entras en las redes un rato y puedes acabar con la sensación de que el mundo está lleno de idiotas y malas personas, pero no sería verdad. Seguramente de todo lo que has visto te acuerdes más de aquellos comentarios e informaciones que consiguieron cabrearte, pero eso no significa que sean mayoría. Cierto es que hoy en día abunda la información capaz de indignarnos sobremanera, pero muchas veces esa información está alterada para provocarnos un efecto mucho mayor.
Si como hemos visto, esa indignación está provocada intencionadamente para obtener un beneficio –visitas, apoyo social, etc.-, quizá deberíamos ser algo más cautos a la hora de interactuar con las redes. Cuando una información y/o comentario consigue soliviantarnos sería bueno que, además de contrastar lo mejor posible la información, reflexionáramos sobre a quién beneficia nuestro cabreo.
Las observaciones del movimiento de cadáveres son importantes para que la policía y los patólogos interpreten correctamente el escenario de un crimen
BBC News Mundo – Una investigadora en Australia constató que los cadáveres se mueven incluso más de un año después del fallecimiento de la persona.
Alyson Wilson es investigadora en una de las únicas «granja de cuerpos» fuera de Estados Unidos, que se encuentra en un lugar no divulgado al público en las afueras de Sídney, Australia.
El término «granja de cuerpos» se refiere a centros que investigan la descomposición de cadáveres para ayudar a la policía y a los patólogos en investigaciones criminales.
El centro donde trabaja Wilson tiene el nombre oficial de Instalación Australiana de Investigación Experimental Tafonómica (AFTER por sus siglas en inglés), que fue establecida en 2016 (la tafonomía, del griego «taphos», enterramiento, y «nomos», ley, es la ciencia que estudia los procesos de descomposición de organismos y su fosilización).
Como parte de sus investigaciones, Wilson registró durante 17 meses imágenes con la técnica time lapsede uno de los cadáveres en la instalación.
Las observaciones de Wilson aún no han sido publicadas en un estudio, pero la investigadora habló de su trabajo con la cadena australiana ABC y con otros medios internacionales como la agencia AFP.
Wilson señaló a AFP que, en una de las instancias registradas, los brazos que estaban junto al cadáver en el momento de la muerte acabaron abiertos hacia los lados.
«Creemos que los movimientos se relacionan con el proceso de descomposición a medida que el cuerpo se momifica y los ligamentos se secan», señaló la investigadora.
Las filmaciones de Wilson son una continuación de un estudio anterior sobre fotografía time lapse en el estudio de cadáveres, que fue publicada este año en la revista Forensic Science International: Synergy.
– Investigaciones policiales
La investigación de Wilson fue supervisada por la antropóloga forense y criminóloga Xanthe Mallett, profesora de la Universidad de Newcastle en Australia.
Mallett señaló a la cadena ABC que las observaciones de los movimientos en cadáveres son importantes porque la policía asume en general que la posición en que se halla un cadáver es la que tenía en el momento del fallecimiento, a menos de que haya pruebas claras de que los restos fueron movidos.
«Hasta donde yo sé, es la primera vez que se captan en cámara los movimientos en el proceso de descomposición«, afirmó Mallett.
La policía asume en general que la posición en que se halla un cadáver es la que tenía en el momento del fallecimiento.
Wilson señaló que «cuando lo policía hace un mapa del lugar de un crimen, registra la posición del cuerpo de la víctima y de cualquier evidencia que pueda ayudar a comprender la causa de muerte».
Esta técnica ayuda a la policía a descifrar las circunstancias de la muerte y saber si se trató de un homicidio o una muerte natural.
«Si una persona muere de una sobredosis de drogas, la policía esperará hallar una jeringa en la mano o muy cerca de la mano de la persona fallecida», afirmó Wilson.
«Pero debido a los movimientos postmortem, las manos pueden haberse movido bastante lejos de la jeringa. Y eso podría llevar a una interpretación errónea de la causa de muerte».
– Viaje a México
Wilson señaló a AFP que su pasión por la antropología forense nació luego de trabajar en México en un proyecto de clasificación de esqueletos mayas.
«Desde niña siempre tuve un interés en la muerte y en qué sucede cuando el cuerpo se descompone tras la muerte», relató.
«Tal vez el interés me surgió por crecer en un establecimiento ganadero, donde veía continuamente ese proceso en animales».
«Cuando me di cuenta de que ningún estudio en el mundo había intentado cuantificar los movimientos de cadáveres humanos, me dije, yo lo voy a hacer».
La postura elegida a la hora de dormir influye en nuestro bienestar diario. ¿Cuáles son sus cinco principales beneficios y porque dormir apoyados del lado izquierdo es más recomendable?
Infobae – Dormir de costado, apoyados del lado izquierdo del cuerpo es mucho más saludable para el organismo. No solo descansamos más y mejor, sino que el cuerpo trabaja con menos esfuerzo.
Científicos desaconsejaron dormir boca abajo, ya que dificulta la respiración, y a pesar de que hay diversas posturas al respecto, hay un consenso general en que la posición lateral reporta desde el punto de vista médico mayores beneficios, de acuerdo a diversos estudios médicos.
Entre ellos destacan los publicados en The Journal of Neuroscience, que revelan que la postura elegida a la hora de dormir influye en nuestro bienestar diario. ¿Cuáles son sus cinco principales beneficios y porque el lado izquierdo es más recomendable?
1- Ayuda al cerebro a eliminar desechos
La vía glifática acelera la eliminación de desechos dentro del cerebro, incluido su amiloide soluble. El transporte de esta vía está controlado por el nivel de excitación del cerebro, durante el estado de sueño o mismo al estar bajo los efectos de anestesias, el volumen del espacio intracerebral se expande -en comparación con cuando estamos en vigilia- y esto resulta en una eliminación más rápida.
Dormir apoyados sobre el lado izquierdo tiene múltiples beneficios para nuestra salud, según diversos estudios médicos
Así lo sostuvieron los médicos Hedok Lee, Lulu Xie, Mei Yu, Hongyi Kang, Tian Feng, Rashid Deane, Jean Logan, Maiken Nedergaard y Helene Benveniste, del Departamento de Anestesiología Stony Brook Medicine, de los Estados Unidos.
Para esta investigación, utilizaron una resonancia magnética con contraste dinámico y modelado cinético para cuantificar las tasas de intercambio específicas en cerebros de roedores anestesiados en posición supina (boca arriba), prono (boca abajo) o lateral. Para validar los datos arrojados y evaluar específicamente la influencia de la postura corporal en la eliminación de este residuo.
Es la posición lateral y específicamente del lado izquierdo, según la investigación, se facilita la eliminación del exceso de proteínas, de vitaminas, grasas y residuos como los depósitos de beta-amiloides, altamente nocivos para la salud.
Esta función es muy importante ya que ayuda a mantener constante nuestro volumen y presión sanguínea así como favorece el funcionamiento de nuestro sistema inmune. Un mal drenaje linfático puede acarrear trastornos neurológicos como la esclerosis múltiple.
2- Favorece a la circulación sanguínea
Dormir hacia el lado izquierdo impide la obstrucción de la arteria aorta, responsable de bombear sangre desde el corazón hacia el resto del torrente sanguíneo.
A su vez facilita, por una cuestión de gravedad y posicionamiento de los órganos del cuerpo humano, la recirculación de la sangre, ya que la vena cava inferior permanece libre, sin ningún órgano que la oprima, es decir sin recibir presión o peso.
3- Ayuda a que tengamos una buena digestión
A pesar de que los especialistas recomiendan dormir al menos dos horas después de comer, por una cuestión de posicionamiento, lógica y gravedad, el estómago, el intestino delgado y grueso están ligeramente inclinados hacia la izquierda, por lo que al adoptar esta postura para dormir ayuda al sistema digestivo a procesar los alimentos con mayor facilidad y rapidez.
Asimismo, con la posición lateral se evita que los ácidos estomacales suban a la boca, dificultando así la acidez durante el tiempo de descanso.
4- Alivia el peso sobre la columna vertebral
Al estar en posición lateral, la espalda llegar a estar alineada, y más si es sobre el lado izquierdo.
De hecho es una de las recomendaciones que se les brinda a aquellas personas que sufren dolores de columna.
Según Mayo Clinic, la mayor parte del dolor de espalda intenso mejora en unas pocas semanas de tratamiento en el hogar.
Sin embargo, todas las personas son diferentes y el dolor de espalda es una afección compleja. Para muchas personas, el dolor persiste durante bastante tiempo, pero solo algunos tienen dolor intenso y permanente.
“Para el dolor de espalda intenso, quizás todo lo que necesites sean analgésicos de venta libre y la aplicación de calor, no se recomienda el reposo en la cama”.
5- No más ronquidos
Expertos revelaron que la postura a la hora de dormir es una buena solución para la apnea obstructiva, es decir para los ronquidos.
Algo tan sencillo como adoptar una postura correcta a la hora de dormir puede acabar con el problema de los ronquidos.
De acuerdo a lo afirmado por doctor Ferran Barbé, jefe del servicio de Neumología del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida, “una persona que duerme boca arriba, lo que técnicamente se conoce como decúbito supino, en general ronca más que cuando duerme de lado».
A su vez, aconseja estar atentos a que “si nos despertamos con la boca seca, quizás se deba a que respiramos por ella, y probablemente quien duerma a tu lado te afirme que roncas. En este caso el aire entra en tu faringe menos hidratado y la reseca. Al respirar por la nariz, en cambio, el aire inspirado llega a los pulmones con la temperatura y la humedad adecuadas (75-80% de humedad).
Los vecinos se reúnen frente a la casa de Sadik Musa para presenciar su circuncisión, que el adolescente, cubierto de barro, ha de soportar sin dar muestras de debilidad. Sadik, quieto como una estatua, presenta la imagen ideal de un hombre bukusu, y en eso se convertirá por arte del cuchillo.
National Geographic/C.Brown(Fotos P.Muller) – La cita de Shadrack Nyongesa con el cuchillo se acordó para después del alba. Desde la mañana de la víspera, este muchacho incircunciso de 14 años, miembro de la comunidad bukusu, del oeste de Kenia, hacía sonar dos cencerros engalanados con plumas contra los metales que llevaba anillados a las muñecas.
Mientras agitaba los brazos y bailaba al pie de un mango en el patio de tierra de la casa de su padre, familiares y amigos de más edad desfilaban en torno a él sacudiendo palos y ramas de guayabo y entonando canciones sobre el coraje, las mujeres y el alcohol.
Por la tarde Shadrack y su séquito hicieron una visita ritual a la casa de un tío materno que le dio una vaca, no sin antes abofetearlo y decirle a gritos que parecía una nenaza, no un muchacho preparado para convertirse en un hombre.
El chico, que había solicitado someterse al sikhebo –la ceremonia bukusu de circuncisión–, no pudo contener las lágrimas. Pero parecía más airado que temeroso, y cuando regresó a casa de su padre, agitó las campanillas chinyimba y danzó con renovado ímpetu y brío.
Al caer la noche los asistentes ya superaban la cincuentena. Sentados en las cabañas alumbradas con quinqués, los hombres sumergían largas pajitas en un recipiente común de busaa, la cerveza de maíz fermentada expresamente para la ocasión.
A las nueve y media de la noche el grupo se arremolinó alrededor de las entrañas de una vaca recién sacrificada. Uno de los tíos paternos de Shadrack blandió un cuchillo y rebanó el estómago hinchado de la res. Cortó dos tiras de carne, extrajo un puñado de alimento verdoso semidigerido y fue hacia su sobrino con el brazo en alto.
«¡En nuestra familia jamás ha habido cobardes! –gritó–. ¡Ponte derecho!». Varias linternas enfocaron el rostro de Shadrack, cuya mirada se perdía en el vacío con el estoicismo compungido de un alumno recién matriculado en una academia militar.
Y entonces el tío lanzó aquella masa hedionda contra el pecho del sobrino y empezó a untársela con afán por la cara y la cabeza. Colocó el collar de tripa de vaca al cuello de Shadrack y le propinó una sonora bofetada en cada mejilla.
«Como te muevas o grites, no vuelvas por aquí –dijo el tío–. Cruza el río y no te pares. Ahora eres un soldado. Si te meten el dedo en el ojo, ¡ni parpadees!». Para el omusinde –el incircunciso– ya no había marcha atrás.
Esa noche Shadrack bailó durante horas en el epicentro de una jarana regada de busaa, la llamada khuminya.
Le dieron consejos sobre lo que significa ser un hombre, explicándole preceptos morales, inculcándole la importancia de respetar a sus mayores y a las mujeres, brindándole recomendaciones prácticas tales como no acercarse ni de lejos a las chicas casadas. Le regalaron harina, pollos y pequeñas sumas de dinero.
Se burlaron de su valía, cuestionaron su determinación. Hacia la medianoche le permitieron descansar un poco.
Drew Moore, de 11 años, posa con su colección de armas de aire comprimido en su dormitorio, en cuya pared hay escrita una definición: «niño: ruido cubierto de mugre». En su comunidad de Arkansas, la caza y la virilidad son inseparables. «No es que no nos guste un hombre que no cace –dice su madrastra, Callie–, pero el que caza nos encanta».
– ¿Hueles el cuchillo?
Se levantó a las dos de la mañana. Una hora después estaba otra vez agitando las chinyimbas y danzando. Los amigos y familiares, algunos más que achispados por efecto de la cerveza casera, cantaban: «¡Empieza a despuntar el día! ¿Hueles el cuchillo? ¡Ya pronto amanecerá!».
Allí de pie, aguardando a que sol se elevase sobre el Gran Rift Valley y a que la transición de paso a la edad adulta de Shadrack llegase a su punto culminante –una ceremonia crucial para William, su padre, que se jugaba en ella su propia reputación– me vino a la mente mi propio padre, fallecido en junio a los 91 años, y mi hijo Oliver, de 17 años, que en ese momento dormiría en Nueva York, a 12.000 kilómetros.
Aunque seguramente no dormía. Lo más probable era que estuviese en la cama con el portátil, viendo documentales sobre deportes o películas de Hollywood.
Imposible imaginar dos caminos más distintos para un par de chicos que en esencia viajaban hacia el mismo destino. Tanto Shadrack como Oliver se habían masculinizado en el útero por efecto de un baño prenatal de testosterona.
Drew Moore clava un cuchillo en el corazón de un jabalí mientras su padre, Peaty, y el perro de la familia inmovilizan al animal. Se trata de una forma de caza atávica y visceral que además surte el congelador de la casa familiar. Drew, que lleva «espichando puercos» desde que tenía seis años, dice que de mayor quiere ser biólogo.
Ambos estaban en plena transición, deviniendo –por un nuevo influjo de esa poderosa hormona– en hombres físicamente desarrollados: vello corporal, músculos definidos, sexualidad floreciente, querencia por el riesgo, niveles de agresividad potencialmente elevados…
Ambos estaban haciéndose a los patrones conductuales programados por millones de años de evolución. Pero Shadrack llegaba a la hombría en una cultura que todavía encasilla los roles de hombre y mujer con criterios tradicionales y guía a los chicos mediante un ritual de al menos 200 años de historia (y se remonta a épocas inmemoriales en otras tribus vecinas).
Oliver, en cambio, lo hace en una cultura que avanza poco a poco hacia la neutralidad de género en la sociedad y que se ha alejado de las definiciones de hombre y mujer basadas en la anatomía hasta tal punto que los departamentos de Justicia, Educación y Defensa estadounidenses implantaron en 2016 políticas antidiscriminación que reconocen la identidad de género autoasignada con independencia del sexo consignado en la partida de nacimiento.
A diferencia de Shadrack, Oliver no puede recurrir a los roles tradicionales de varón y mujer para aprender qué significa ser hombre. En nombre de la igualdad, los estereotipos de género se han subvertido o repudiado. Para él no hay nada sorprendente ni heterodoxo en que las mujeres sean policías y los hombres, enfermeros.
Tampoco hay en nuestro entorno rituales ni ritos de iniciación como tales destinados a marcar con claridad la transición de Oliver de niño a hombre. En otras palabras, él mismo tendrá que aprender por su cuenta qué significa ser un hombre.
En Queens, Nueva York, y arropado por los hombres de su familia y por las tradiciones jasídicas, Levi Tiechtel celebra su bar mitzvah en su decimotercer cumpleaños. Hace miles de años que los judíos celebran este rito, que conmemora la edad en la que el varón alcanza la madurez personal y pasa a ser responsable de sus propios actos, positivos y negativos.
A veces lo veo buscando pistas; por ejemplo, cuando me mira con recelo porque, según él, cruzo las piernas «como una chica». Y otras veces, cuando se ve en situaciones peliagudas, sufriendo la presión de saberse evaluado –exámenes, trabajos, boletines de notas, partidos de baloncesto–, también lo veo cultivando una especie de estoicismo que recuerda, aunque muy atenuado, al que inculcaron a Shadrack a bofetones.
Oliver es tímido y trata de no exteriorizar sus sentimientos por miedo a parecer poco viril. Dejó de ir a clase de flauta porque era el único chico de la clase. No cruza las piernas: apoya el tobillo en la otra rodilla. Sus iconos de masculinidad son Michael Jordan y George Clooney. Cuando cumplió 15 años pidió de regalo un traje.
La ciencia y la investigación no pueden ofrecer a Oliver –ni a nadie– demasiada claridad en este sentido. Las cuestiones acerca de la masculinidad y los conceptos afines de virilidad y hombría se entretejen desde hace siglos en debates influidos por la política sobre la cultura y la biología. Antropólogos y sociólogos suelen decantarse hacia el lado de la cultura, convencidos de que la masculinidad es un constructo social.
– El hombre se hace, no se nace
El padre de Sadik cubre con una manta a su hijo recién circuncidado. Su transición de niño a hombre es así de cruda: hasta ahora era el niño de su madre; desde ahora es el hijo de su padre. Quedará eximido de las tareas domésticas y vivirá en su propia cabaña, escuchando los consejos de su padre en vez de los cuentos de su abuela.
El «hombre» se hace, no nace, sostiene Michael Kimmel, catedrático de Sociología en la Universidad de Stony Brook: «La hombría no es la manifestación de una esencia interior […]. No emerge en la consciencia procedente de nuestra constitución biológica; se crea en el seno de nuestra cultura. Es más, la búsqueda de una definición trascendente y atemporal de masculinidad constituye en sí misma un fenómeno sociológico: tendemos a buscar lo atemporal y externo […] cuando las definiciones antiguas ya no funcionan y las nuevas todavía no se han cimentado con solidez».
Algunos científicos e investigadores de cariz feminista han postulado que las diferencias de género son invenciones y que los denominados rasgos masculinos no son más intrínsecos a los niños que el bodi azul celeste que se les pone a los bebés varones en el hospital. Sin duda tienen razón si hablamos de un buen número de estereotipos de género referidos a supuestas diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a inteligencia, instinto de crianza, racionalidad, emociones…
Sin embargo, al igual que la mayoría de los padres que han criado a un hijo y a una hija, me pregunto si no habrá algo más que la socialización cultural detrás de las conductas surgidas aparentemente sin ningún tipo de fomento consciente, ni por parte de la madre, ni del padre, ni de nadie. Pienso, por ejemplo, en el precoz interés de Oliver por lanzar pelotas: pelotas de espuma, de tenis, de cinta de pintor estrujada por sus propias manitas…
En el mismo sentido, ¿habrá algo más profundo que la socialización cultural en la fascinación de su hermana, India, por poner voces a sus muñecos en elaboradas escenificaciones? Mucho antes de empezar la educación infantil, India tomaba una muñeca en cada mano y se pasaba horas susurrando diálogos cual intérprete de idiomas en plena negociación de un tratado.
Jack McGrath, de 16 años, se prepara para la temporada de fútbol americano levantando pesas en el gimnasio de su instituto de Marblehead, en Massachusetts. Los sociólogos dicen que en el siglo XIX el deporte se generalizó en Estados Unidos como un método de fortalecer el cuerpo y el carácter, porque los chicos empezaron a tener más tiempo libre.
«La mente de las mujeres y la de los hombres no son intercambiables», apunta Steven Pinker, profesor de psicología de Harvard, en su libro La tabla rasa. En consonancia con la presión selectiva de tener que competir por los recursos y las parejas sexuales, los estudios sugieren desde hace décadas que los varones obtienen mejores resultados en las tareas mentales que implican rotar un objeto.
(Las chicas los aventajan en otras habilidades de resolución de problemas). Los chicos tienden a ser más agresivos en el plano físico. Joe Herbert, profesor emérito de neurociencia de la Universidad de Cambridge, dice que los niños también juegan con muñecas, pero lo más probable es que estas acaben involucradas en una pelea.
Parte de esas conductas agresivas quizás estén ligadas a los niveles de testosterona, que desde los 10 años más o menos –y con un pico cerca de los 20– suelen ser más de 10 veces superiores en el sexo masculino que en el femenino. Un estudio publicado en 2013 en el Journal of Cognitive Neurosciencehalló una correlación entre la asunción de riesgos y el nivel de testosterona en adolescentes de ambos sexos.
A los sujetos del estudio se les daba la posibilidad de ganar dinero a cambio de activar una bomba que inflaba globos. Pero si el globo explotaba –y estaba programado que ocurriese aleatoriamente–, los jugadores perdían todo lo ganado. Los investigadores descubrieron que a mayor nivel de testosterona, más se arriesgaban los adolescentes, tanto chicos como chicas. Pero ellos preferían la emoción de ver y oír cómo explotaba el globo, aunque eso supusiese perder dinero, mientras que las chicas arriesgadas con niveles de testosterona relativamente elevados ponían más interés en la ganancia monetaria.
Uno de los ejemplos más claros de que la biología está detrás de muchos elementos de la masculinidad –y de que por tanto constituye un factor más de la construcción cultural de la hombría– quizá lo encontremos en un raro trastorno genético llamado síndrome de insensibilidad a los andrógenos. El bebé nace con un cromosoma Y, lo que significa que biológicamente es varón, pero su organismo es incapaz de procesar la testosterona y por consiguiente se estanca en el fenotipo femenino.
A puño limpio y en posición de ataque, dos chicos de la tribu venda de Tshifudi, en Sudáfrica, participan en la tradición pugilística conocida como musangwe. Practicada desde los nueve años de edad, es una válvula de escape de la energía masculina y una forma de controlar la agresividad. Los adultos supervisan los combates para mantener a raya la violencia.
La persona presenta características y rasgos de mujer –piel lampiña, mínimo olor corporal, vagina rudimentaria– y se siente mujer, pero al tener testículos internos en vez de ovarios y útero, no puede gestar. Este síndrome, apunta Herbert en su libro Testosterone, es «la demostración palmaria de que la testosterona es el origen de lo que llamamos “masculinidad”».
Y así, con las primeras luces, espoleado por los imperativos culturales de los bukusu y por lo que la ciencia identifica como los más de 1.200 nanogramos de testosterona por decilitro que recorren las venas de un varón adolescente, Shadrack echó a andar hacia el río Chwele.
Lo acompañaban unos 30 hombres y muchachos, y alguna que otra chica intrépida a quien todavía no habían ahuyentado de allí. Entre cánticos, el séquito trotaba por los caminos de arcilla rojiza y los campos de maíz y caña de azúcar. A las siete menos cuarto le retiraron los cencerros y los brazaletes de metal. El chico se quitó el pantalón. Descendió desnudo por la orilla herbosa. Su tío lo siguió.
Oculto tras los juncos, Shadrack se lavó la porquería de vaca y salió cubierto de barro. Pegado en la cabeza llevaba un ramillete de una hierba especial; parecía el penacho de una avefría.
El grupo puso entonces rumbo al sur y regresó a la casa del padre de Shadrack, esa vez casi a galope y por un camino diferente para frustrar cualquier eventual intento de brujería por parte de individuos malévolos. Entonaban el himno de los bukusu, la famosa sioyayo, la canción de la circuncisión que insulta a la tribu rival de los luo, cuyo ritual tradicional de paso a la edad adulta consiste en extraer una pieza dental al chico en vez de extirparle el prepucio. «Quien tema la circuncisión que se vaya con los luo».
Alumnos del instituto de Marblehead se reúnen una noche de julio en una pizzería. En una cultura como la estadounidense, que ofrece muchas y muy diversas concepciones de lo que significa ser hombre, la búsqueda de la identidad masculina puede estar llena de confusiones. A menudo el barómetro para medir el éxito de un chico es la impresión que causa a las chicas.
– La circuncisión del joven
Un gran gentío –hombres, mujeres, niños, niñas– aguardaba en las cabañas de la familia. Shadrack entró en el patio y se puso de pie sobre un cartón mirando al oeste, para contemplar simbólicamente el ocaso de su niñez. Luego, todavía con pose teatral, puso la mano izquierda en la cadera y estiró el brazo derecho por encima de la cabeza. El hombre destinado a circuncidarlo se acuclilló ante él.
La intervención duró apenas unos segundos. Shadrack no parpadeó, ni se estremeció, ni exteriorizó el menor dolor. De hecho, cuando el circuncisor tocó un silbato para anunciar que daba por concluida la operación, y su madre, su tía y demás mujeres comenzaron a ulular de júbilo, Shadrack empezó a pavonearse.
El padre, el tío y otros hombres corrieron a inspeccionar el resultado de la operación. Temblando, quizás en estado de shock, Shadrack se sentó y las mujeres lo envolvieron en coloridos chales.
Los cuatro días siguientes serían de convalecencia. La tradición de su comunidad dicta que los iniciados pasen cuatro meses a solas con un tutor que les enseña a cazar, a construir una cabaña, a curtir una piel y a convertirse en guerreros lo bastante feroces para repeler los ataques de quien intente robar su ganado y para organizarse para robar ellos el ajeno.
Al pie de una pancarta que insta a los ucranianos a que nadie «mancille el honor de tu país», los niños aprenden tácticas básicas de combate en un campamento de verano situado a las afueras de Kiev. Es una experiencia diseñada para preparar a los chicos para el servicio militar y para inspirar en las chicas un profundo sentimiento patriótico.
Aunque algunos jóvenes bukusu aún hoy adquieren esas destrezas, Shadrack pensaba reincorporarse a las clases cuando empezase el curso en septiembre. «También puedes ser feroz en el colegio –dice Simiyu Wandibba, profesor bukusu de antropología en la Universidad de Nairobi–. Puedes reciclar las virtudes tradicionales para que se adapten a la vida actual».
Shadrack ya empezaba a ser acreedor de un respeto nuevo; ya tenía derecho a disfrutar de una serie de privilegios patriarcales. Ya nadie le mandaría ir a por agua, ni a por leña, ni a barrer el hogar familiar. Las mujeres que preparasen la comida tendrían en cuenta sus preferencias. Con una cabaña propia en el complejo familiar, ya no dormiría en casa de su madre ni se sentaría a sus pies a escuchar cuentos.
Y cuando llegase diciembre, de acuerdo con los usos y costumbres ancestrales, se celebraría la ceremonia de khukhwalukha para poner fin al período de transición de omusinde a omusani y el chico de 14 años sería presentado formalmente a la comunidad bukusu como un hombre hecho y derecho.
Es difícil presenciar una ceremonia de circuncisión bukusu sin pasar constantemente de la admiración a la consternación. Consternación porque los chavales que la protagonizan son… chavales. En una semana asistí a cinco circuncisiones; algunos de los omusinde eran aun más jóvenes y parecían menos preparados para lo que les esperaba que Shadrack.
Cuatro miembros de los Comandos de Salvamento disfrutan de unos momentos de descanso entre una llamada y otra para prestar servicios de emergencia en San Salvador, El Salvador. Estos jóvenes han rechazado unirse a las bandas violentas que seducen a otros muchos chavales y han optado por expresar su hombría ayudando a quienes lo necesiten.
¿Tiene un niño de 10 años, tentado por el disfrute de nuevos privilegios y ansioso por encajar en su comunidad, plena libertad para tomar la decisión de someterse a una intervención tan dolorosa y potencialmente peligrosa?
Cierto es que lo que han experimentado Shadrack y sus compañeros no es, ni de lejos, el rito más extremo ideado por una cultura para convertir a los niños en hombres. Los aborígenes mardudjara de Australia deben ingerir su propio prepucio tras la extirpación. Los satere mawe de la Amazonia brasileña introducen la mano en unos guantes llenos de hormigas bala (Paraponera clavata), cuya picadura neurotóxica se cuenta entre las más dolorosas de la naturaleza.
Cabe preguntarse: ¿por qué? La inquietante respuesta es, por supuesto, para prepararlos para la guerra. El antropólogo David Gilmore apunta que allí donde los recursos escasean y el bienestar colectivo es precario, «la ideología de género refleja las condiciones de vida materiales».
Tras recorrer casi 90 kilómetros en cinco días por la ruta de los Apalaches, una de las travesías de senderismo más famosas del mundo, Victor Rivera abraza a un compañero de clase. Su instituto masculino, el St. Benedict’s Prep de Newark, en Nueva Jersey, inculca una visión concienzuda de la masculinidad. El lema del centro es: «Lo que daña a mi hermano, me daña a mí; lo que ayuda a mi hermano, me ayuda a mí».
A los chicos se les «forja» y se les «curte» para que cumplan con los deberes clásicos de procrear, proveer y proteger que desde hace milenios recaen en los hombres. Bien sea para repeler la agresión de otros hombres o para aprovecharse de la debilidad ajena, la violencia es el leitmotiv de la hombría en incontables culturas.
A juzgar por los videojuegos, las películas de acción, las peleas que se producen en el hockey sobre hielo y las tasas de homicidios en Estados Unidos, la violencia sigue cautivando a los hombres aun cuando sus condiciones de vida materiales no sean desesperadas.
¿Qué podría romper el ciclo que vincula la masculinidad con la dureza y el estoicismo?¿Qué podría cambiar en los hombres que temiendo la violencia –o fascinados por ella– acaban precisamente fomentándola?
Al margen de la consternación, me costó trabajo no admirar a mi pesar una cultura que pone ante los chavales una ruta tan clara hacia la edad adulta. El camino no tiene pérdida. El cuchillo y el corte materializan la transición con total pragmatismo. «La sangre nos conecta con los antepasados», me dijo un tío de Shadrack.
Las lágrimas bañan las mejillas de Shadrack Nyongesa, de 14 años, mientras sus mayores lo increpan antes de embadurnarlo de entrañas de vaca. Este ritual pretende curtirle el carácter. «Si puedes soportar que tu tío te arroje tripas de vaca a la cara –dice el periodista bukusu Daniel Wesangula–, serás capaz de soportar cualquier cosa».
Los privilegios masculinos a los que accede Shadrack significan que cenará lo que más le apetezca, pero a cambio tendrá también obligaciones y responsabilidades, y hay quien opina que la dura experiencia del maltrato vivido en el ritual puede enseñar a los chicos a no responder con la misma moneda. «Cuando te han echado encima mierda de vaca en el sentido literal, sabes que podrás soportar cualquier cosa que te eche encima la vida», dice el periodista bukusu Daniel Wesangula.
También está el apoyo de los bakoki, la hermandad de chicos que han sido circuncidados al mismo tiempo y que tienen la misma edad. «Son amigos para toda la vida –asegura Wesangula–. Cuando te mueres, llevan tu caja y cavan tu sepultura. Si te desvías por el mal camino, tus padres mandan a un bakoki para que te llame al orden».
Quizá sea por esa falta de sustanciosos rituales de hombría que el colegio de Oliver invitó hace poco a un grupo de teatro integrado por jóvenes para que representara una obra titulada Now that We’re Men («Ahora que somos hombres»).
En el programa se formulaban expresamente preguntas como: «¿Quién sale perjudicado cuando en los pasillos del instituto se profieren constantemente [insultos de carácter sexual]? ¿Cómo es formar parte de una cultura donde los videojuegos más populares del mercado asignan puntos a los jugadores (casi siempre chicos jóvenes) por violar y matar mujeres?».
Si mi hijo no tiene muy claro qué significa ser hombre, supongo que en parte es culpa mía por legarle la tradición de autodescubrimiento desestructurado que en su día yo heredé de mi padre, quien no me interceptó por el pasillo para darme embarazosas charlas sobre el milagro de la vida, ni me enseñó a acuchillar jabalíes, ni preparó un bar mitzvah en versión niño ateo de Connecticut.
Ignoro qué hizo las veces de ritual para que yo cruzase la puerta que separaba mi niñez de lo que quiera que soy en estos momentos, en que voy por la vida con una lista de competencias a medio adquirir y otra de cosas que sigo sin saber hacer.
La primavera pasada, cuando a mi padre le quedaban unos meses de vida, le pregunté si había intentado prepararme para ser hombre. Cuando me miró sin entender nada, le pregunté si creía que su padre había hecho alguna cosa para prepararlo a él. Me miró entendiendo todavía menos. Imagino que su forja había sido la Marina de Estados Unidos.
En el oeste de Kenia, al amanecer, unos hombres de la tribu bukusu entonan la sioyayo, la canción de la circuncisión, mientras acompañan a tres muchachos al ritual ancestral en el que se convertirán en hombres. Unidos por la ceremonia en una hermandad –bakoki–, algún día estos chicos portarán el ataúd y cavarán la tumba de sus compañeros.
En sus últimos momentos no recordaba qué le habían hecho los médicos un cuarto de hora antes, pero sí a los compañeros del buque a bordo del cual había participado en la Segunda Guerra Mundial. A los 19 años cruzó el Pacífico en un remolcador oceánico. Navegó con sextante, boxeó con los demás marineros y, en las aguas de Okinawa, disparó a un kamikaze.
Atracó en la bahía de Hiroshima dos meses después de la bomba atómica y vio las consecuencias más extremas de la guerra entre los hombres, una experiencia que cristalizó en un poema que en octubre de 1945 le publicó el New York Herald Tribune. Se embolsó 12 dólares, la primera remuneración de la que sería una larga carrera como escritor. Proteger. Proveer.
A falta de ritos, supongo que en mi familia la hombría debe de ser un código de valores transmitidos mayoritariamente con el ejemplo. Un día mi padre explicó a un compañero mío de universidad, cuya familia tenía un rancho en Wyoming, por qué no necesitaba arma alguna para proteger a su familia.
Con una frase que hoy se me antoja no solo la síntesis de cierto tipo de idealismo liberal, sino el quid de lo que mi padre entendía por ser hombre, le dijo: «El día que eche mano de una pistola en vez de un abogado, ya no quedará nada que defender».
Hoy, en una época en la que tantos hombres-niño salen de casa con una pistola para asistir a sus clases en la Universidad de Texas, la frase resulta curiosa. Y me pregunto si existirá algún ritual de masculinidad tan ingenioso que logre transmitir los valores que mi padre veía en los dos artistas de los que mamó su sensatez, el humorista Robert Benchley y el gran trompetista Louis Armstrong, a quienes veneraba por su «sentido del humor, decencia y alegría de vivir».
Ignoro cuán útil es para Oliver saber que hay un millón de definiciones de lo que significa ser hombre y que tiene toda la libertad del mundo para escoger la suya propia, para averiguar por sí mismo qué requisitos tiene que cumplir un chico para convertirse en hombre.
Espero que entienda las responsabilidades que conlleva la hombría, que rechace las desigualdades que perpetúa, que comprenda qué parte es biológica y qué parte es cultural, qué parte es estimable y digna de preservarse y qué parte reclama a gritos un cambio.
Confío en que se convierta en el hombre que por fin haya conseguido definir y que no espere tener bula por encajar en esa visión de sí mismo. También él tiene detrás una estirpe de antepasados, ahí fuera, en el polvo. No estaría mal que decidiera poner en el norte de su brújula el sentido del humor, la decencia y la alegría de vivir.
Cuáles son las 6 verdades sobre el amor según la ciencia que pocos conocen
Infobae — Existen diversas creencias populares en torno a este sentimiento tan difícil de definir. ¿Se puede querer a alguien a primera vista? ¿Son las mujeres más enamoradizas que el hombre? ¿Es el género masculino más infiel? Estudios científicos responden estas preguntas
1 – ES UNA ADICCIÓN
Cuándo una persona está enamorada, comienza a liberar dopamina, que despliega a su vez sus efectos. ¿Cómo? A través de la euforia, el deseo, la satisfacción, el placer y la plenitud. Según un estudio realizado por Helen Fisher, antropóloga de la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, tanto las drogas ilegales como el amor provocan los mismos sentimientos placenteros. Esto explica por qué cuando sentimos la falta de la persona que amamos, ante esta ausencia de dopamina, aparece el síndrome de abstinencia. Sucede que esta hormona o neurotransmisor activa las mismas áreas cerebrales que el tabaco, el alcohol y otras sustancias adictivas.
Según la ciencia, el amor puede llegar a convertirse en una adicción
2- EL AMOR A PRIMERA VISTA EXISTE, PERO DISTINGUE GÉNERO
Cuando las mujeres se enamoran automáticamente comienzan a segregar dopamina y activan parte del cerebro que comparten con la memoria y la rememoración. Por este motivo, tardan más en enamorarse. Por su parte, los hombres activan las zonas del cerebro que responden a estímulos visuales, de acuerdo al estudio llevado a cabo por Ayala Malach.Pines, de la Medical School for International Health de Ben Gurion, Israel. ¿En qué se traduce este concepto? Para ellos, el aspecto físico desencadena la liberación de este neurotransmisor, lo que explica que se enamoren con mayor rapidez.
El amor a primera vista es más probable en los hombres que en las mujeres
3 – ES UN IMPULSO, NO UNA EMOCIÓN
Al contrario de lo que se cree, “el amor no es una emoción, sino un impulso, una necesidad fisiológica para todo ser humano”, de acuerdo a lo postulado por la antropóloga Helen Fisher, que estudia los comportamientos “del corazón” hace más de 35 años. De acuerdo a sus estudios, ese impulso aparece con la feniletilamina -anfetamina segregada por el organismo- y cómo respuesta el cuerpo humano libera neurotransmisores como dopamina, norepinefrina y oxitocina. ¿Qué significa esto? Cuándo estos componentes se juntan, se generan los vínculos emocionales que hacen que nos relacionemos con la persona que produce estos síntomas: se acelera el corazón, aparecen los nervios, y las famosas “mariposas en el estómago”.
El amor, un impulso alimentado por la dopamina
4 – LOS AMORES PROHIBIDOS SON LOS MÁS DESEADOS
Los llamados amores imposibles son además de conflictivos los más buscados por las personas. La dopamina también está vinculada a la motivación y a las conductas que tienen que ver con alcanzar objetivos concretos. Percibir un hecho como improbable o prohibido hace que el cerebro lo vea como más atractivo, y los sentimientos se vean intensificados.
Existen motivos científicos por los cuales las personas se siente más atraídas por los amores prohibidos
5 – LA INFIDELIDAD, SIEMPRE PRESENTE
El ADN presente en el ser humano es motivo de innumerables estudio médicos e investigaciones científicas. Según sostiene la ciencia, el individuo siempre seguirá la estrategia de reproducción que le permita tener más hijos.
A pesar de esto, practica en muchos casos la monogamia, es decir el hecho de mantener una relación de pareja caracterizada por tener un solo vínculo sexual exclusivo. “La monogamia es antinatural, ya que antes de ser sedentarios, la reproducción no se limitaba a una sola pareja, cuantas más parejas tuvieran las hembras tenían mayores posibilidades de tener hijos”, sostuvo el doctor en Psicología Christopher Ryan.
Sin embargo, aclaró: “Tenemos la capacidad de controlarnos. La monogamia es como ser vegetariano. Se puede decidir ser vegetariano y puede ser una decisión sana, inteligente y ética, pero ser vegetariano no cambia el hecho de que por naturaleza sos omnívoro. En nuestra especie somos omnívoros tanto en la dieta como en el sexo”.
Según investigaciones de la Universidad de Cambridge, el motivo científico que explica la monogamia en los mamíferos es la protección que efectúa la hembra por sobre los demás machos que no son su pareja. Según el estudio “ ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’,los mamíferos monógamos lo son “para evitar el infanticidio, es decir que otros machos maten a sus hijos para mantener relaciones con la madre”.
La infidelidad podría explicarse en la monogamia
6 – LA BELLEZA IMPORTA, EL MISTERIO ATRAE
Según Fisher, “nos enamoramos de personas que resultan misteriosas”. Nuevamente la dopamina es la responsable de esto, ya que se encuentra vinculada con lo novedoso. Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Nuevo México en 2011, los seres humanos se sienten atraídos por la simetría. ¿Qué significa esto? Los rostros que tienen proporciones parecidas o cuentan con este rasgo característico de las formas geométricas por lo cual se puede trazar una línea recta y ambas caras coincidirán en sus atribuciones, activa las áreas cerebrales implicadas en el enamoramiento.
El amor es simétrico
A su vez, según el catedrático en Psicobiología de la Universidad de Barcelona, “los varones de prácticamente todas las culturas se sienten especialmente atraídos por la figura femenina cuya relación entre el diámetro de la cintura y el de la cadera es de 0,7,ecuación que resulta de dividir el perímetro de la cintura de una persona por el perímetro de su cadera, ambos valores en centímetros”.
En este sentido, según aclaró, “poco importa el peso del cuerpo si esa proporción se mantiene”. A pesar de lo abstracta que es la definición de belleza, se puede hacer una aproximación a que el corazón se ve atraído por la simetría.