¿Por qué se produce un ‘déjà vu’? …

The Conversation(F.J.E.Ruiz) — Pregunta de Naiara, de 15 años. IES Ramón y Cajal. Tocina-Los Rosales (Sevilla).
Imagina que vas por primera vez a casa de un amigo o una amiga y, al entrar, sientes que ya has estado allí, que conoces el lugar incluso como si supieras dónde está todo.
Sin embargo, sabes perfectamente que nunca habías ido antes. Esa sensación extraña y fugaz es lo que llamamos déjà vu, que significa “ya visto” en francés.
Es como si tu mente te gastara una pequeña broma, haciéndote sentir que estás reviviendo un momento que en realidad es completamente nuevo para ti.
– Una experiencia de lo más normal
No te preocupes: sentir un déjà vu es algo común. A la mayoría de las personas nos ha ocurrido, y seguramente en más de una ocasión. Por eso, este fenómeno –que en español también se llama paramnesia– está siendo ampliamente investigado y debatido en campos científicos tan serios como la neurociencia y la psicología.
En un estudio llevado a cabo en 386 personas, 294 (es decir, el 76 %) dijeron que alguna vez habían sentido eso de “ya he vivido esto antes”, aunque no hubiese ocurrido realmente.
Pero cuanta más edad tenemos, menos nos pasa: de los jóvenes entre 18 y 29 años, casi 9 de cada 10 han sentido un déjà vu. En las personas entre 30 y 39 años, baja un poco, porque 8 de cada 10 lo han experimentado. Y así sigue descendiendo: de los que tienen entre 40 y 49 años, alrededor de 7 de cada 10 dicen haberlo sentido, entre los de 50 a 59 años, 6 de cada 10, y entre los 60 y 69, la estadística ya baja al 50 %.

– Hay más de un tipo de déjà vu
Se han descrito tres tipos diferentes de déjà vu: déjà visité, o “ya visitado”; déjà vécu, o “ya vivido”, y déjà senti, o “ya sentido”. Expliquémoslos con algún ejemplo.
- Al déjà visité, lo ya visitado, le corresponde el ejemplo con el que hemos comenzado este artículo: cuando sientes que ya conoces el lugar aunque es la primera vez que lo visitas.
- Un déjà vécu, lo ya vivido, nos ocurre cuando percibimos que no solo hemos visto algo antes, sino que lo hemos vivido. Por ejemplo, estás contando una historia sobre tus vacaciones y de repente sientes que ya has narrado esa misma historia, con los mismos detalles y con las mismas reacciones de tus amigos, aunque tienes claro que es la primera vez que lo estás haciendo.
- Y un ejemplo de déjà senti, lo ya sentido, puede ser cuando escuchas a alguien decir algo por primera vez y tienes la sensación de que ya te lo habían dicho antes. Vaya lío. O sea, como si en un sueño alguien te hubiera dicho exactamente lo mismo, y te deja pensando “¿dónde he oído eso antes?”.
- Para rizar el rizo, también nos puede ocurrir lo contrario de un déjà vu: un jamais vu, o “nunca visto”. Se produce cuando algo que nos es muy familiar de repente lo sentimos como extraño o nuevo. Por ejemplo, estás escribiendo la palabra “teléfono” y, de repente, te parece rara. Incluso te preguntas si está bien escrita, aunque sabes perfectamente qué es y la has escrito antes miles de veces. ¿No te ha pasado? A mí, sí.
– Pero ¿por qué nos pasa?
Imagina que tu cerebro es como un supercomputador que procesa toda la información que recibes. A veces, este potentísimo ordenador hace cosas un poco raras, y eso es lo que nos genera la extraña sensación de “esto ya lo he vivido”. Entre las más de 800 publicaciones científicas que, a día de hoy, se encuentran en la prestigiosa base de datos científica PubMed, podemos detectar diversas teorías que intentan explicar este fenómeno.
Una de ellas es la teoría de la desincronización neuronal. Para entenderla hay que tener en cuenta cómo funciona la memoria, el sistema cerebral de almacenamiento de mensajes de nuestro cerebro. Usualmente, estos mensajes pasan por una estación de control (zona de memoria a corto plazo) antes de llegar a su destino final (zona de memoria a largo plazo).
Pero, a veces, un mensaje toma un atajo y llega directamente al final (a la zona de memoria a largo plazo), saltándose la estación de control. Esto confunde a tu cerebro, haciéndote pensar que el mensaje (la experiencia) no es nuevo, sino algo que ya has recibido antes. Ha fallado la sincronización entre los grupos de neuronas de ambas zonas.
Otra teoría es la de la memoria fragmentada. Ahora piensa que tu memoria se almacena como un rompecabezas, y cada cosa que recordamos es una pieza. A veces, ocurre algo en el presente que encaja a la perfección con una pieza del puzle de tus recuerdos pasados, pero no puedes ver toda la imagen para saber de dónde viene. Esto puede hacer que algo completamente nuevo te parezca familiar, como si ya lo hubieras vivido.
También está la teoría de los errores de reconocimiento. Simplemente, tu cerebro puede confundirse y pensar que reconoce algo nuevo como si ya lo hubieras visto antes, incluso cuando no es así.

Según la teoría del procesamiento paralelo, cuando el cerebro trabaja en dos tareas al mismo tiempo, normalmente lo hace a la perfección. Pero si por alguna razón el procesamiento de una de esas tareas se retrasa, cuando finalmente llega la información, el cerebro piensa que ya la había procesado antes. Eso es lo que nos produce la sensación de déjà vu.
Esta teoría se parece mucho a la de la atención dividida. Supón que estás escuchando música mientras estudias y no te concentras completamente o en la música o en el estudio. Más tarde podrías no acordarte bien de aquella tarea en la que no estabas concentrado o concentrada. Si, por lo que sea, tiempo después nos ocurre algo similar, tu cerebro tratará de llenar los huecos con lo que recuerda, y eso puede hacerte sentir como si ya hubieras vivido esa situación.
Y, por último, la teoría de las conexiones neuronales nos dice que las conexiones entre diferentes regiones del cerebro (las llamadas redes cerebrales) pueden fortalecerse o debilitarse con el tiempo. A veces, esto hace que se active una red que no corresponda a la situación que está sucediendo. Por ejemplo, que se encienda de modo inusual una red de memoria que genere esa sensación de familiaridad.
Aunque estas son algunas ideas para explicar por qué ocurre el déjà vu, todavía plantea un gran misterio para la ciencia. Es una de esas cosas raras y fascinantes que ocurren en nuestro cerebro.
nuestras charlas nocturnas.
El robot humanoide más famoso del mundo se jubila y Boston Dynamics adelantó su nueva versión …
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/ZPVVIQNUDRAU7HO2FKNKM7LXVE.jpg)
Infobae(S. de María) — Boston Dynamics anunció oficialmente la jubilación de su famoso robot humanoide Altlas, destacado por su capacidad para ejecutar maniobras de parkour. El robot se retira tras una década dedicada a la evolución de la movilidad, percepción y fuerza en la robótica. Con habilidades que van desde recolectar objetos hasta realizar movimientos acrobáticos complejos, se despide pero deja un legado de avances tecnológicos sin precedentes.
Desde sus primeros pasos hasta alcanzar la capacidad de realizar saltos y volteretas con agilidad, Atlas evolucionó gracias a los esfuerzos de investigación y desarrollo de Boston Dynamics. Este robot bípedo que fue supervisado inicialmente por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA) del Departamento de Defensa de Estados Unidos, demostró destrezas que lo llevaron a ser un referente en el ámbito.
Además de su impresionante habilidad en el parkour, Atlas mostró poder manipular objetos con precisión, dejando en evidencia su potencial para distintas tareas.
La decisión de retirar a Atlas marca el final de una era caracterizada por el asombro y la inspiración que este robot generó tanto en profesionales del ámbito tecnológico como en el público general. “Atlas despertó nuestra imaginación”, afirmó Boston Dynamics y, agregó, logró superar “las barreras técnicas en el campo”. La compañía compartió un video en su canal de YouTube como homenaje a su trayectoria en el que muestra sus logros pero también todos los fracasos que superó el robot hasta lograr la excelencia.
La nueva estapa no solo representa un punto de inflexión en la historia de Boston Dynamics sino también un momento importante para la comunidad científica y tecnológica global, al cerrar un capítulo destacado de innovación en robótica. Mientras Atlas “se relaja”, el legado de su desarrollo continúa inspirando futuras generaciones en la búsqueda de nuevas fronteras en el diseño y aplicación de robots humanoides.
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/AWJC4ZFMJZA6NHS7NS546GEBH4.jpg)
– Así es New Atlas, el nuevo robot de Boston Dynamics que marca un antes y un después en la tecnología
Boston Dynamics inició una nueva era en la robótica con el lanzamiento de su plataforma Atlas eléctrica, marcando el final de su versión hidráulica. La presentación de esta innovación robótica apunta a revolucionar las aplicaciones prácticas en diversos sectores, consolidando décadas de investigación y desarrollo en el campo de la robótica humaniforme. Hyundai, socio e inversoren este proyecto, desempeñará un papel fundamental al integrar el nuevo Atlas en sus avanzadas capacidades de fabricación automotriz
La transición hacia un Atlas completamente eléctrico se sustenta en un impresionante historial de Boston Dynamics en la comercialización exitosa de soluciones robóticas avanzadas. Con antecedentes de éxito como Spot y Stretch, se espera que Atlas aborde los desafíos más exigentes en la industria, desde la manufactura hasta las aplicaciones en laboratorios y entornos cotidianos.
Esta evolución no solo refleja el compromiso de Boston Dynamics con la innovación, sino que también resalta la creciente demanda del mercado por soluciones robóticas versátiles y adaptativas.
El involucramiento de Hyundai en el desarrollo del nuevo Atlas simboliza una nueva etapa importante para la aplicación de la robótica en la industria automotriz. Esta colaboración promete establecer nuevos estándaresen la automatización y eficiencia de la producción de vehículos. Con la expectativa de implementar Atlas en entornos reales, Boston Dynamics y Hyundai colaborarán para, juntos, avanzar en el conocimiento existente sobre la robótica humaniforme.
Este nuevo robot posee capacidades nuevas y mejoradas. Por ejemplo, ahora puede girar la cabeza 180 grados. El ritmo del New Atlas es rápido, los pasos todavía van un poco entrecortados, pero mucho más fluidos que los nuevos humanoides comerciales que aparecieron durante los últimos años.
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/VMMHNTXTYFGX5MP3ESCSDBANS4.jpg)
– La razón por la que Boston Dynamics decidió jubilar a Atlas
Atlas mide 1,52 metros de altura, pesa 86 kilos, se mueve gracias a un sistema hidráulico y motores eléctricos alimentados por baterías y cuenta con tres computadoras de a bordo. Su función principal era asemejarse lo más posible a un humano, por lo que se entrenaba haciendo parkour para adquirir los movimientos, el equilibrio y las condiciones físicas de una persona.
“El parkour es una actividad organizativa útil para nuestro equipo porque pone de manifiesto varios retos que consideramos importantes”, afirmó Scott Kuindersma, jefe del equipo de Atlas, cuando aún funcionaba. Por su parte, Benjamin Stephens, jefe de control del equipo Atlas, explicó: “A veces puede ser frustrante. Los robots se estrellan mucho”.
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/IGNH6SIXS5D7LJ5M7VAUDSCMSY.jpg)
Atlas era una parte fundamental de la empresa. Es por eso que desde Boston Dynamics decidieron despedirlo con un video que recopilaba tanto sus logros como sus errores. Además, aunque desde la compañía no dieron una respuesta certera, se cree que Atlas ya había explotado su potencial al máximo, y necesitaban crear un sucesor con diez años de ventaja en avances tecnológicos para mejorarlo.
nuestras charlas nocturnas.
¿Qué ocurre en mi cuerpo si dejo de beber un mes? …

The New York Times(M.W.Moyer) — P: ¿Cuáles son los efectos en la salud de un enero sin beber?
¿Puede reducir el consumo de alcohol durante ese tiempo tener beneficios a largo plazo?
R: Champán, ponche de huevo, vino caliente: para muchos, la temporada de fiestas es un momento de celebración que, por lo general, implica grandes cantidades de alcohol.
Por tanto, no es de extrañar que en años recientes aproximadamente entre 15 y 19 por ciento de los adultos en Estados Unidos participaron en el enero seco o abstemio, conocido en inglés como Dry January, o Drynuary, en un esfuerzo por expiar sus decisiones de diciembre y, con suerte, mejorar un poco el estado de su hígado.
Se ha investigado poco sobre lo que puede hacer por tu salud pasar un mes sin consumir alcohol. Y los beneficios dependerán de cuánto y con qué frecuencia bebías antes, dijo Danielle Dick, profesora y directora del Centro de Investigación sobre Adicciones de Rutgers.
Pero, agregó Dick, sabemos que el alcohol tiene numerosos y variados efectos en el cuerpo, “así que, presumiblemente verás mejoras en muchas áreas independientemente de cuánto bebas”.
– Te sentirás peor, luego mejor
Si eres un bebedor habitual, cambiar tus hábitos de forma repentina puede hacerte sentir peor al principio, no mejor, dijo Sara Jo Nixon, neurocientífica cognitiva y directora del Centro de Investigación y Educación en Adicciones de la Universidad de Florida.
“Te sientes irritable, un poco deprimido”, dijo Nixon. Eso se debe en parte a que el alcohol disminuye los niveles de hormonas del estrés, lo que te hace sentir tranquilo mientras bebes, pero después de parar, las hormonas repuntan y aumentan a niveles más altos que antes.
Si experimentas algún síntoma de abstinencia de alcohol, especialmente alguno grave como confusión, alucinaciones, fiebre o convulsiones, es importante que consultes con un médico, dijo Duncan Clark, psiquiatra que estudia el consumo de sustancias en la Universidad de Pittsburgh.
Las personas que consumen alcohol en exceso a diario o casi a diario —es decir, hombres que beben cinco o más copas, o mujeres que beben cuatro o más copas en aproximadamente dos horas— no deberían dejar de beber de golpe sin antes discutirlo con un médico, dijo Clark.
Quienes beben menos, sin embargo, probablemente comenzarán a sentirse mejor después de unos días de sobriedad. Si bien el alcohol te ayuda a dormir más rápido, también afecta la calidad general de tu sueño. Al no beber, es probable que te despiertes cada mañana sintiéndote más descansado, dijo Nixon.
El alcohol deshidrata, por lo que evitarlo también puede reducir los dolores de cabeza y la fatiga y mejorar la apariencia de tu piel, dijo Aitzaz Munir, psiquiatra de adicciones en la Escuela de Medicina de Rutgers en Nueva Jersey.
Cuanto más bebas, es más probable que tu función sexual se vea afectada. Al eliminar el alcohol, tu vida sexual también podría mejorar, agregó Clark.
– Tu corazón y tu hígado te lo agradecerán

Los estudios dan a entender que el consumo moderado a excesivo de alcohol aumenta la presión arterial y puede causar daño en los vasos sanguíneos y ritmos cardíacos anormales, dijo Clark. El alcohol también incrementa en la sangre los niveles de partículas potencialmente dañinas llamadas radicales libres, que pueden aumentar el colesterol LDL, o “colesterol malo”, añadió Munir.
Cuando dejas de beber, “estos radicales libres comienzan a ser eliminados del cuerpo y mejora la salud del corazón”, dijo Munir. “Todos estos beneficios comienzan a ocurrir desde el primer día después del último trago”.
El consumo excesivo en poco tiempo también puede dañar el hígado, lo que aumenta el riesgo de enfermedades hepáticas, por lo que un descanso puede ayudarlo a sanar.
“Una vez que una persona deja de beber, las enzimas hepáticas comienzan a disminuir y dentro de uno o dos meses vuelven a sus niveles normales si no hay demasiado daño”, dijo Munir.
– Beneficios más allá de un mes sobrio
En cuanto a si estos beneficios persistirán si vuelves a beber en febrero, todo depende.
Si empiezas a beber la misma cantidad que antes, es poco probable que experimentes beneficios para la salud a largo plazo, dijo Clark.
Pero tu mes de abstinencia probablemente disminuirá tu tolerancia, por lo que no necesitarás beber tanto para sentirte como antes de que dejaras de hacerlo, agregó Clark.
Y tal vez ni quieras. Entre otras cosas, pasar un mes sobrio puede ayudar a la gente a darse cuenta de cuánto beben y por qué. Dejar de beber a menudo lleva a las personas a preguntarse: “¿Por qué estoy bebiendo esta cantidad? ¿Juega un papel en cómo me siento? ¿Pienso que lo necesito?”, explicó Nixon.
El mes sin alcohol también ayuda a romper los hábitos de bebida arraigados, como tomar una copa de vino todos los días después del trabajo.
Un estudio publicado en 2016 descubrió que incluso seis meses después, en promedio, las personas en el Reino Unido que habían dejado de beber en enero bebían alcohol un día menos por semana y consumían casi una bebida menos cada día que bebían, en comparación con su consumo de alcohol antes del mes de sobriedad.
En otras palabras, más allá de los beneficios inmediatos para la salud, pasar un mes sin beber puede ayudarte a romper malos hábitos, reflexionar sobre el papel que el alcohol juega en tu vida y darte la oportunidad de tomar decisiones más saludables mucho después de que termine ese mes.
nuestras charlas nocturnas.
¿Quién o qué es una mujer? Sexo, género y elaboración de políticas …

JotDown(D.Joel y C.Fine) — En la actualidad, en muchos países occidentales (entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Australia y los pertenecientes a la Unión Europea) se están produciendo acalorados debates sobre la cuestión de ¿Quién es una mujer (o una niña)? Muchos de estos desacuerdos surgen de la conjunción de dos cuestiones.
Una es la necesidad de contar con definiciones adecuadas de quién es una mujer (o una niña) cuando se trata de políticas que buscan promover la igualdad, la seguridad y/o la privacidad de las niñas y las mujeres excluyendo a los niños y los hombres.
El segundo es el aumento de los derechos de autodeterminación de género para las poblaciones transgénero, que también necesitan políticas que busquen promover su igualdad, seguridad y/o privacidad, incluyendo el acceso a espacios a menudo segregados por sexo.
Esto ha dado lugar a debates sobre quién debe ser incluido en los espacios y las oportunidades que se ofrecen a las mujeres y las niñas (por ello, los conflictos suelen girar en torno a lo que define ser mujer o ser femenino, en lugar de ser hombre o masculino).
Un contexto general de los países occidentales, que son el escenario principal en el que se centra este debate, es la organización histórica y actual de la sociedad en torno a dos categorías de sexo, masculino y femenino. Las categorías de sexo son una clasificación administrativa clave, y a veces también se utilizan para regular el acceso a los espacios, incluidos muchos que son utilizados por poblaciones vulnerables, o que están destinados a ellas, como los refugios o las prisiones (Spade, 2015).
El sexo también es un atributo protegido en la legislación sobre discriminación, lo que permite la acción afirmativa por razón de sexo. Mientras que en algunos contextos hay un acuerdo general de que tales clasificaciones/segregación son necesarias y beneficiosas (y el debate se centra en gran medida en los criterios de inclusión), en otros contextos puede haber desacuerdo sobre si es deseable en absoluto. Sin embargo, en general, los conflictos surgen de dos desarrollos relativamente recientes.
El primero es la expansión del término «trans». Trans, como parte del término ‘transexual’, se utilizó para describir a los individuos que sienten una marcada incongruencia entre el sexo registrado al nacer y la sensación de ser un miembro del otro sexo, un fenómeno que pasó a conocerse como disforia de género (Meyerowitz, 2002).
Estas personas pueden buscar una transición médica (hormonal y/o quirúrgica; hoy en día se denomina tratamiento de afirmación del género), una transición social (cambios no médicos destinados a ser identificados como miembros del sexo deseado), y/o una transición legal (por ejemplo, un cambio de categoría de sexo registrado en un registro o documento legal, como el certificado de nacimiento) con el fin de aliviar la angustia al vivir como miembro del sexo deseado, y para proteger la privacidad.
El término «transgénero» se introdujo en la década de 1990 y, como se describe con más detalle más adelante, se ha convertido gradualmente en un término paraguas que abarca muchas otras subjetividades dentro del concepto de identidad de género, como queergénero-cuirgénero, género fluido, agénero y no binario, e independientemente de si los individuos experimentan disforia de género o desean o realizan una transición médica o social (Diamond, 2004; Levitt, 2019).

Esto nos lleva al segundo avance importante: las enmiendas legislativas, propuestas o promulgadas, a los requisitos antes de que el sexo legal pueda ser alterado de acuerdo con la identidad de género, y los cambios legislativos o políticos por los que la identidad de género, en lugar del sexo o el cumplimiento de criterios específicos, se convierte (potencialmente) en la base para el acceso a algunos servicios, espacios y oportunidades segregados por sexo.
Por ejemplo, en muchas jurisdicciones, la transición legal puede estar supeditada a algún tipo de modificación del cuerpo (por ejemplo, de los genitales) y/o al mantenimiento de un rol de género durante un periodo mínimo (por ejemplo, la prueba de «vivir como una mujer» durante 2 años), y/o al control médico en forma de diagnóstico de disforia de género.
Sin embargo, en la última década, un número cada vez mayor de países o jurisdicciones han propuesto o promulgado leyes que permiten la transición legal basándose únicamente en la identidad de género autoidentificada. Por ejemplo, en el estado de Victoria, en Australia, a partir de mayo de 2020 los adultos pueden realizar una transición legal sin ningún cambio corporal ni declaración de un profesional de la salud (Births Deaths and Marriages Victoria).
En consonancia con la reciente ampliación conceptual del término «trans», las personas pueden designar un descriptor de sexo de su elección (es decir, no solo femenino o masculino), y pueden realizar dichos cambios repetidamente.
La legislación en este ámbito difiere entre estados y países, y todas sus implicaciones para los titulares de derechos pueden ser ambiguas hasta que se comprueben en los tribunales. Además, dependiendo del contexto legislativo, la transición legal no tiene por qué ser la última palabra sobre quién está incluido en los espacios u oportunidades para mujeres y niñas.
Por ejemplo, la Ley de Igualdad del Reino Unido (2010) permite excluir a las mujeres trans, incluidas las que han realizado la transición legal, de los servicios exclusivos para mujeres, de los requisitos profesionales, de los clubes exclusivos para mujeres, de los deportes de competición, de las listas de selección de mujeres y de los alojamientos comunales, siempre que la exclusión esté suficientemente justificada («un medio proporcionado para alcanzar un objetivo legítimo»).
Por el contrario, la transición legal no siempre es un requisito para que las mujeres trans puedan acceder a estos espacios (Sharpe, 2020).
Aunque no es nuestro objetivo intentar revisar o interpretar la legislación, estos desarrollos legales y políticos han puesto en primer plano interpretaciones controvertidas de lo que significa ser mujer (o niña). De hecho, puede haber profundas discrepancias filosóficas entre los comentaristas, lo que a su vez puede dar lugar a considerables ofensas.
Para quienes sostienen la opinión de que las niñas y mujeres trans simplemente son niñas y mujeres, por el hecho de identificarse como tales, incluso debatir si las niñas y mujeres trans deben ser excluidas de los espacios u oportunidades reservados a las niñas y mujeres parece profundamente discriminatorio para las personas trans.
Por el contrario, para quienes adoptan la postura de que las niñas y las mujeres son tales en virtud de haber nacido con un sistema reproductivo femenino, redefinir estos conceptos en términos de sentimientos subjetivos y/o expresión de género ignora el papel central que tiene el hecho de tener un cuerpo femenino en las experiencias de desventajas y desigualdades de las mujeres y las niñas que, a su vez, son la base de los derechos y las protecciones basados en el sexo.
Según este punto de vista, también se corre el riesgo de que el concepto de «mujer» carezca de sentido (debido a la circularidad de una definición de mujer como alguien que se identifica como mujer), o de que se defina en términos de normas y estereotipos de género (por ejemplo, Joyce, 2021).

En relación con esto, la terminología utilizada para describir a las partes interesadas en estos debates es, en sí misma, a menudo objeto de debate. Esto no es sorprendente, ya que ningún término es políticamente neutral. Quienes definen a una mujer sobre la base de la identidad de género prefieren la terminología de mujeres cisgénero (o cis) y mujeres transgénero (o trans).
Esto pretende reconocer la identidad de estas últimas como mujeres, y otorga una pertenencia igual y equivalente de ambos grupos a la categoría de mujer.
Por el contrario, quienes definen a la mujer como una hembra humana adulta y creen que el sexo no puede cambiarse, a veces prefieren mantener la palabra sin modificar «mujer» para este grupo exclusivamente (es decir, como un término de sexo y no de identidad de género), y contraponerlo a las mujeres transgénero o a los varones transidentificados.
Además, algunos comentaristas se oponen al término mujeres cisgénero porque muchas mujeres no se identifican con los atributos personales y de comportamiento tradicionalmente femeninos que implica la identidad de género femenina (véase la sección Identidad de género más adelante).
Aunque ninguna elección de lenguaje es políticamente neutra, en este manuscrito hemos tratado de utilizar términos que respondan a las diferentes preocupaciones en estos debates. Para respetar la identificación de género de las personas, utilizamos «mujeres trans» como contracción del término mujeres transgénero.
También consideramos que el uso del término sin modificar «mujeres» para referirse a las mujeres humanas adultas, en el contexto del debate sobre quién está incluido en las políticas «para las mujeres», presupone implícitamente una respuesta. Sin embargo, también reconocemos la legitimidad de las preocupaciones sobre el uso del término mujeres cisgénero.
Por lo tanto, utilizamos «cis» para cualquier persona que no se autoetiquete con una identidad no normativa, como, por ejemplo, trans o no binaria. Esto es similar al término «cisexual» de Serano (2007), que significa cualquier persona que no tiene un sentido de incongruencia con respecto a su sexo.
Nos gustaría señalar desde el principio que nuestro objetivo aquí no es intentar resolver ningún desacuerdo político específico. Podría decirse que los criterios de inclusión pueden y probablemente deberían variar dependiendo del propósito subyacente o del contexto de la política (Clarke, 2019; Harper, 2017; Sudai, 2018). Como Clarke (2019, p. 936) ha argumentado en relación con las definiciones legales:
Si el sexo o el género deben definirse sobre la base de la genética, las hormonas, la morfología, la fisiología, la psicología, la elección electiva, las pruebas documentales como los certificados de nacimiento, las percepciones del público, algo más, o nada, es una pregunta difícil de responder en general. La respuesta puede ser diferente si el propósito de la ley es prohibir la discriminación, expresar el respeto por la identidad de una persona, garantizar la exactitud de los registros médicos, crear divisiones justas en los eventos deportivos, proporcionar una acción afirmativa para las personas desfavorecidas por la dominación masculina, o alguna mezcla de estos objetivos.
Nuestro objetivo es más bien ayudar a los encargados de tomar estas difíciles decisiones. Para ello, empezaremos por repasar los conceptos clave de sexo, género e identidad de género.

– Conceptos clave: Sexo, género e identidad de género
Uno de los principales obstáculos para un debate político claro son las múltiples interpretaciones de los conceptos clave de sexo, género e identidad de género, y los usos confusos de los términos. Esto incluye los múltiples significados de «sexo», los usos intercambiables de «sexo» y «género», así como de «género» e «identidad de género», y el uso de etiquetas de sexo para referirse a la identidad de género (por ejemplo, «identidad de género femenina» o «hombre trans»).
– Sexo
En la actualidad, el término «sexo» tiene al menos tres significados comunes, fuente de considerable ambigüedad y malentendidos. El primer significado común es el de categoría de sexo, es decir, la pertenencia a una de las dos categorías de sexo (femenino o masculino).
El segundo significado es el sexo como sistema biológico: un conjunto vagamente definido de genes y hormonas que afectan al desarrollo y funcionamiento del sistema reproductivo. El tercero es lo que Griffiths (2021) llama sexo fenotípico: «la idea familiar de que el sexo se define por las características físicas típicas (fenotipos) de los hombres y las mujeres».
Dado que los genes y las hormonas relacionadas con el sexo afectan a muchos aspectos de la fisiología humana, incluidos los huesos, los músculos, el tejido adiposo y el cerebro (de Vries y Forger, 2015; Joel, 2016), el sexo fenotípico suele referirse no solo a los genitales internos y externos, sino también a las características morfológicas, e incluso neuronales, de las hembras y los machos humanos.
– Categoría de sexo
Desde una perspectiva biológica, los términos «masculino» y «femenino» se refieren a dos tipos reproductivos, o categorías de sexo, que se distinguen por los gametos (las células que se fusionan en el proceso de reproducción sexual) que producen. Por definición, las hembras producen los gametos más grandes (óvulos) y los machos los más pequeños (espermatozoides).
En los humanos, los óvulos y los espermatozoides son producidos, respectivamente, por los ovarios y los testículos. Así, la categoría de sexo puede definirse por las gónadas, y solo en casos extremadamente raros (~1:100.000, Blackless et al., 2000; Lee et al., 2016) nace un bebé con gónadas que no son claramente ni ovarios ni testículos.
En la actualidad, las gónadas se pueden extirpar, pero los ovarios no se pueden convertir en testículos ni los testículos en ovarios.
– El sexo como sistema biológico
El desarrollo de las gónadas y los órganos genitales de una persona se produce en el útero y se rige por las hormonas y los genes.
Las hormonas relacionadas con el sexo, las más conocidas de las cuales son la testosterona, el estrógeno y la progesterona, también son responsables más tarde en la vida del desarrollo y el funcionamiento de estos órganos, así como del desarrollo de las características sexuales secundarias (por ejemplo, los pechos, el vello facial), y afectan a otras características morfológicas (por ejemplo, la altura, la distribución de la grasa y los músculos).
Aunque a menudo se las denomina hormonas «femeninas» y «masculinas», en realidad no pertenecen a dos categorías distintas, como las gónadas. Más bien, estas hormonas se encuentran en todos los humanos, en niveles que se superponen en mayor o menor grado, dependiendo de la hormona, la edad y otros factores (revisado en Hyde et al., 2019; Joel y Yankelevitch-Yahav, 2014).
Además, los niveles de estas hormonas son muy dinámicos dentro de cada individuo, cambiando a lo largo de la vida (por ejemplo, prenatalmente, neonatalmente, en la infancia, en la adolescencia, en la menopausia, en la edad avanzada), así como en respuesta a condiciones y estímulos internos y externos (por ejemplo, el embarazo, el ciclo menstrual, el estrés, la competencia, la crianza, por ejemplo, Geniole et al., 2017; van Anders et al., 2015).
Los genes relacionados con el sexo no están bien definidos, pero muchos de los genes responsables de la formación de las gónadas residen en los autosomas, y solo unos pocos se encuentran en los cromosomas X e Y (Richardson, 2013). Así, a diferencia de las categorías de sexo, el sexo como sistema biológico es una variable multidimensional dinámica y a menudo superpuesta (Hyde et al., 2019; Joel y Yankelevitch-Yahav, 2014).
Aunque actualmente los genes relacionados con el sexo no se modifican médicamente, las alteraciones inducidas médicamente de los niveles de las hormonas relacionadas con el sexo son muy comunes, desde las mujeres en edad reproductiva que utilizan píldoras anticonceptivas, hasta los medicamentos para el cáncer de próstata o de mama.
También existen intervenciones farmacológicas que pueden promover los niveles hormonales medios típicos de las mujeres en edad reproductiva, o de los hombres, incluso como parte del tratamiento hormonal de afirmación del género.
– Sexo fenotípico
Ser una hembra humana está muy fuertemente asociado a las características sexuales externas en forma de órganos genitales externos femeninos (vulva y clítoris), mientras que ser varón está fuertemente asociado a las características sexuales externas en forma de órganos genitales externos masculinos (escroto y pene) (Blackless et al., 2000; Lee et al., 2016).
Por esta razón, se puede confiar en la forma de los genitales externos para identificar la categoría de sexo al nacer en la gran mayoría de los casos. No obstante, la variación de las características sexuales primarias, tanto de origen natural como inducida por la medicina, significa que hay diversidad en el sexo fenotípico.
Por ejemplo, aproximadamente el 0,02% de los neonatos humanos tienen características sexuales externas que no son claramente femeninas o masculinas (Blackless et al., 2000; Hull, 2003). Las intervenciones quirúrgicas y farmacológicas disponibles en la actualidad pueden alterar o eliminar muchas características sexuales primarias (por ejemplo, un útero, un pene), con diferentes fines, incluido el tratamiento médico de afirmación del género.

Si se entiende que incluye características morfológicas y neuronales adicionales, el sexo fenotípico se vuelve aún más diverso en su manifestación.
Como se ha señalado anteriormente, las hormonas relacionadas con el sexo son responsables del desarrollo de las características sexuales secundarias (por ejemplo, los pechos, el vello facial), y afectan a otras características y capacidades físicas, como la altura, la anchura de los hombros y la fuerza de la parte superior del cuerpo.
A diferencia de los genitales, algunas de estas características físicas se ven afectadas no solo por las hormonas relacionadas con el sexo, sino también, en mayor o menor medida, por las normas de género. Además, a diferencia de los genitales, donde existen formas masculinas y femeninas claras y las formas intermedias son raras, hay diversos grados de superposición entre mujeres y hombres para todas las demás medidas físicas.
Así, no todos los machos carecen de pechos y son más altos y fuertes que todas las hembras, y no todas las hembras carecen de vello facial y son más bajas y débiles que todos los machos. Sin embargo, estas capacidades morfológicas y físicas están fuertemente interrelacionadas (Carothers y Reis, 2013), lo que significa que la presencia de una de ellas en una forma más común en los hombres que en las mujeres predice la presencia de otras características en una forma más común en los hombres que en las mujeres, y viceversa.
En relación con esto, a menudo se puede predecir con exactitud la categoría de sexo de una persona sobre la base de estas características morfológicas, incluso si los genitales están cubiertos.
Los efectos de las intervenciones hormonales en las capacidades físicas constituyen un área de investigación floreciente (por ejemplo, Jordan-Young y Karkazis, 2019; Scharff et al., 2019; Wiik et al., 2020).
Las intervenciones hormonales y quirúrgicas pueden cambiar algunas características físicas a un nivel típico de los miembros del otro sexo (por ejemplo, el vello facial, los niveles de hemoglobina), pero, si se proporcionan después de la pubertad, parecen tener un efecto limitado o nulo en otras (por ejemplo, la altura, la anchura de los hombros, la masa y la fuerza muscular o la anchura de la pelvis, Harper et al., 2021; Hembree et al., 2017; Hilton y Lundberg, 2021; Spanos et al., 2020).
La diversidad y el solapamiento son aún más pronunciados en el cerebro. Los hallazgos actuales revelan que los efectos del sexo en los cerebros de las mujeres y los hombres surgen de las interacciones entre los factores genéticos, hormonales y ambientales (para una revisión reciente véase, Joel et al., 2020).
Como resultado, existe una gran variabilidad en el grado de «masculinidad»/«feminidad» de diferentes características dentro de un mismo cerebro (Joel, 2011, 2021; McCarthy y Arnold, 2011). De hecho, los estudios del cerebro humano revelan diferencias a nivel de grupo en medidas cerebrales específicas, pero los cerebros suelen estar compuestos por mosaicos de medidas típicas femeninas y típicas masculinas (Alon et al., 2020; Joel et al., 2015, 2020).
Además, a diferencia de otras facetas del sexo fenotípico (es decir, los genitales y las características sexuales secundarias), la categoría de sexo de un individuo proporciona poca información en relación con su estructura y función cerebrales y cómo estas serán similares o diferentes del cerebro de otra persona (Alon et al., 2020; Eliot et al., 2021; Joel et al., 2018).

Los estudios a pequeña escala de los cerebros de las mujeres y los hombres trans antes de cualquier intervención médica revelan un panorama complejo de similitudes y diferencias a nivel de grupo entre los grupos transgénero y los correspondientes grupos cis del mismo u otro sexo al nacer (para una revisión, véase, Nguyen et al., 2019).
La misma complejidad es evidente en los estudios que informan de los efectos de los tratamientos hormonales en la estructura y la función del cerebro. El cambio medio es típicamente pequeño y solo a veces se acerca a la puntuación media del grupo cis correspondiente, mientras que la variabilidad de los cambios entre individuos es muy alta (para una revisión, véase, Nguyen et al., 2019).
Tomado junto con la observación de que los cerebros de la mayoría de los humanos son mosaicos únicos de medidas típicas femeninas y típicas masculinas, parece muy probable que aunque se pueda esperar que la estructura cerebral de uno sea diferente después del tratamiento hormonal, es probable que siga adoptando una forma de mosaico.
De hecho, un reciente coanálisis de varias medidas hipotalámicas (que muestran grandes diferencias de sexo/género) reveló que la mayoría de las mujeres trans de la muestra poseían un cerebro en mosaico (Joel et al., 2020).
– Sexo: Resumen
El «sexo» puede referirse a la categoría de sexo (masculino o femenino), al sexo como sistema (genes y hormonas), o al sexo fenotípico (en particular, las características sexuales primarias, pero potencialmente también se conceptualiza incluyendo las características sexuales secundarias, la morfología corporal y el cerebro).
El sexo fenotípico, sobre todo después de la pubertad, permite a menudo predecir con exactitud el sexo gonadal, dando lugar a lo que podría denominarse sexo social (es decir, si uno es percibido por los demás como femenino, masculino o no clasificado fácilmente como ninguno de los dos).
Este último también se ve afectado por muchas características no biológicas, como el peinado, la vestimenta, la modulación vocal, los estilos de interacción, las formas de comportamiento y el uso de nombres (por ejemplo, Levitt, 2019; Morgenroth y Ryan, 2021; Tate et al., 2014).
Estos usos tan diferentes del término «sexo» pueden ayudar a explicar una parte de algunos desacuerdos persistentes en estos debates, como por ejemplo si el «sexo» es binario o puede cambiarse. Por ejemplo, las categorías de sexo son binarias (solo ~1:100.000 nacen con gónadas que no son claramente ovarios o testículos) y no pueden invertirse (es decir, de ovarios a testículos o de testículos a ovarios), mientras que hay más solapamiento, dimensionalidad y mutabilidad entre las características del sexo fenotípico y el sexo como sistema (véase la Tabla 1 para un resumen de los diferentes significados de sexo y las respuestas correspondientes a si el ‘sexo’ es binario y puede cambiarse).

– Género
Para aumentar la confusión, el término «género» también tiene varios significados, entre ellos el de sinónimo de categorías sexuales, así como el de identidad de género (Stock, 2021). Esto es desafortunado, ya que el «género» ha sido fundamental para nuestra capacidad de pensar en los aspectos sociales de ser mujer u hombre.
Uno de estos sentidos es el que hace referencia a los atributos psicológicos y de comportamiento de un individuo que se asocian culturalmente con los hombres o las mujeres (es decir, la masculinidad y la feminidad, por ejemplo, Unger, 1979). O, más ampliamente, el «género» puede entenderse como un sistema jerárquico de relaciones sociales entre los sexos (por ejemplo, Ridgeway, 2011).
– Feminidad y masculinidad
Aunque pueden variar a lo largo del tiempo y del lugar, existen diferencias de comportamiento a nivel de grupo entre hombres y mujeres. Algunas de ellas son sustanciales (por ejemplo, el interés sexual en las mujeres frente a los hombres), muchas otras son de insignificantes a moderadas (por ejemplo, la comprensión lectora, la extraversión; Hyde, 2005), y algunas son raras en ambos sexos mientras que siguen siendo más comunes en uno que en otro (por ejemplo, la violencia sexual).
Sin embargo, estas características no crean dos categorías distintas a nivel individual. Más bien, las personas poseen combinaciones únicas de características femeninas (es decir, más comunes en las niñas/mujeres que en los niños/hombres) y masculinas (por ejemplo, Joel et al., 2015).
En otras palabras, las diferencias medias a nivel de población no suelen permitir predicciones precisas sobre las preferencias, actitudes y comportamientos específicos de un individuo en función de su categoría de sexo, ni tampoco generalizaciones útiles sobre «cómo son las mujeres (o los hombres)».
– El género como sistema social jerárquico
La inclusión del sexo como atributo protegido en la legislación sobre discriminación marca el reconocimiento del hecho de que la categoría de sexo registrada o social de una persona estructura sus interacciones sociales, en todos o la mayoría de los contextos sociales, debido a las normas de género, los estereotipos y las instituciones sociales (por ejemplo, Lippert-Rasmussen, 2014; Ridgeway, 2011).
Las normas de género incluyen las leyes que restringen los derechos de propiedad, reproductivos o legales, o que restringen las oportunidades educativas o económicas, sobre la base de la categoría de sexo, pero también incluyen las normas de género informales que, al dar lugar a sanciones sociales para quienes las violan, sirven para facilitar la conformidad con los códigos femeninos y masculinos.
Los estereotipos de género atribuyen culturalmente determinados atributos psicológicos y de comportamiento masculinos y femeninos a los hombres y las mujeres, respectivamente, facilitando el comportamiento discriminatorio. Las normas y los estereotipos de género también pueden moldear el comportamiento a través de la internalización.
Las instituciones sociales de género, como los medios de comunicación, la familia, los lugares de trabajo y el gobierno, contribuyen a producir y mantener las desigualdades entre los sexos (como los medios de comunicación que reproducen los estereotipos de género, o las políticas fiscales y de transferencias que fomentan una división de género del trabajo remunerado y no remunerado).

El contenido y los efectos de estas normas, estereotipos e instituciones de género se ven afectados por la raza, la clase, la edad, la nacionalidad, la religión, la condición de capacidad, etc. (por ejemplo, Crenshaw, 1989; Hall et al., 2019; Maroto et al., 2019), así como por la condición de transgénero, que abordamos específicamente en una sección posterior.
El resultado general del sistema de género es un patrón consistente de desventaja material, sociocultural y política de las mujeres, en relación con los hombres comparables, aunque algunas cuestiones afectan predominantemente a los niños y los hombres (para los debates, véase Benatar, 2012; Robeyns, 2003). Incluso en países en los que los sexos tienen los mismos derechos políticos, como Estados Unidos, en comparación con los hombres comparables, las mujeres cis tienen salarios y riqueza más bajos (Chang, 2010; Semega et al., 2020), menos tiempo de ocio (Charmes, 2022), menor representación en los puestos de liderazgo (Rhode, 2017), y corren un mayor riesgo de acoso y violencia sexual y de género (Fitzgerald y Cortina, 2018; Tjaden y Thoennes, 1998).
Para, entre otras, las madres, las mujeres de color, las mujeres de clase trabajadora y las mujeres con discapacidades, estas desigualdades suelen ser especialmente graves o aparecen en formas únicas (por ejemplo, Chang, 2010; Crenshaw, 1989; Hooks, 1984).
Décadas de investigación en múltiples disciplinas han dilucidado y documentado los mecanismos por los que surgen estas desigualdades.
Dichas investigaciones han identificado mecanismos que operan a nivel del individuo (por ejemplo, los efectos de la socialización de género en el autoconcepto, los intereses y las habilidades), la dinámica interpersonal (por ejemplo, a través de estereotipos descriptivos y prescriptivos, y las redes sociales), las normas y políticas organizacionales/institucionales (por ejemplo, normas de «trabajador ideal» que marginan a los cuidadores primarios tanto en la remuneración como en la progresión profesional, y el mayor trabajo de cuidado no remunerado de las mujeres en el hogar), y/o mecanismos que operan a nivel social (por ejemplo, devaluación o despriorización de las mujeres dentro de la religión o la legislación) (por ejemplo, Chang, 2010; Ferrant et al., 2014; Jones, 2019; Pearse y Connell, 2016; Ridgeway, 2011; Rudman y Glick, 2008; Unger, 1979).
Identidad de género
El término «identidad de género» se acuñó en la década de 1960 para referirse a la sensación estable e inmutable de una persona de pertenecer a un sexo determinado.
El concepto se discutió inicialmente en el contexto de las personas con un desarrollo sexual atípico o entre las personas transgénero (entonces denominadas transexuales) que expresaban un fuerte deseo de cambiar de sexo (véase Meyerowitz, 2002).
Ha habido poco acuerdo sobre cómo se desarrolla la identidad de género (en este sentido), con teorías a lo largo de las décadas que incluyen: la acción de un factor biológico ligado al sexo en el útero, la conciencia de la propia anatomía genital o la socialización específica de género (para revisiones ver Diamond, 2004; Gülgozlgoz et al., 2019; Martin y Ruble, 2004; Person y Ovesey, 1983).
La evidencia disponible sugiere que ningún factor es decisivo (por ejemplo, Erickson-Schroth, 2013; Gooren, 2006; Gülgozlgoz et al., 2019; Jordan-Young, 2010; Olson et al., 2015; Voracek et al., 2018).
En los últimos años, la concepción de la identidad de género se ha ampliado más allá del simple sentido del propio sexo como masculino o femenino.
Esto es evidente en la multiplicidad de etiquetas de identidad de género.
Por ejemplo, James et al. (2016, p. 44) informaron de que el 12% de los encuestados se identificaba con un término de identidad de género que no figuraba entre los 25 enumerados en su encuesta sobre transexualidad en Estados Unidos, y proporcionaron «más de 500 términos de género únicos con los que se identificaban».
Las identidades de género se han conceptualizado como una «auto-categorización en un grupo de género» que puede estar dentro de las categorías tradicionales (masculino o femenino), más allá de ellas (por ejemplo, «género blando») o fuera de ellas (por ejemplo, «agénero») (Tate et al., 2014, p. 303), y como «constelaciones de cualidades personales (como comportamientos, actitudes, sentimientos y estilos de interacción) asociadas al sexo fisiológico dentro de una cultura determinada», como la ‘feminidad Southern Belle’ (Levitt, 2019, pp. 276-77).
En consecuencia, los análisis de las narrativas transgénero revelan que los individuos eligen una etiqueta de identidad de género que refleja auténticamente su sentido interno del yo (por ejemplo, Levitt, 2019; Tate et al., 2014), y esta etiqueta puede cambiar a medida que las nuevas etiquetas de identidad de género se vuelven culturalmente disponibles (por ejemplo, no binario).
Además, en las personas transgénero, incluso la identificación con ser hombre o mujer ya no implica necesariamente disforia de género o un fuerte deseo de transición social, médica o legal.
Como se ha señalado anteriormente, esto ha ido acompañado de un cambio hacia el término conceptualmente más amplio de «transgénero», para abarcar mejor las identidades de aquellos que, a diferencia de los individuos transexuales, adoptan y abrazan identificaciones de género fluidas, cambiantes y ambiguas, que buscan combinar atributos de masculinidad y feminidad en lugar de «cambiar» de una identidad de género a otra (Diamond et al., 2011, p. 633).
Por ejemplo, la encuesta sobre transexualidad de Estados Unidos de 2015 (con casi 28.000 encuestados) reveló que el 21% de los encuestados no vivía ni como hombre ni como mujer, y el 15% vivía a veces como un género y otras veces como otro (James et al., 2016).
Del mismo modo, mientras que la narrativa dominante de las personas transexuales era, históricamente, la de «cruzar», las narrativas transgénero más recientes también describen oscilaciones entre géneros, una presentación de género deliberadamente ambigua o un proyecto explícitamente político diseñado para ayudar a desmantelar las dicotomías y jerarquías de género (Ekins y King, 1999; Whittle, 2006).
Con esta concepción más reciente de la identidad de género, como señalan Morgenroth y Ryan (2021, p. 1118), el binario de hombre frente a mujer «se queda corto para describir las experiencias de identidad de género de muchos individuos», incluidos los que no se identifican como transgénero.
En consonancia con esto, también se han reportado experiencias de identidad de género que trascienden el binario en niños y adultos que no se auto-etiquetan como transgénero, con individuos que reportan sentirse a veces como ambos géneros o como ninguno (Jacobson y Joel, 2019; Joel et al., 2013; Martin et al., 2017).
Por ejemplo, una encuesta que incluyó a casi 5000 adultos de este tipo, tanto mujeres como hombres, descubrió que muchos respondieron de forma no binaria a las preguntas sobre sentirse siempre como mujer y nunca como hombre (o viceversa), sentirse como ambos géneros, entre géneros, y como ninguno de ellos (Jacobson y Joel, 2019).
Esto es coherente con los hallazgos mencionados anteriormente de que los individuos generalmente poseen combinaciones de atributos masculinos y femeninos.
Por el contrario, la disforia corporal (aversión al propio cuerpo por su forma femenina o masculina y el deseo de tener el cuerpo del otro sexo) era relativamente distintiva (aunque no exclusiva o universal) de los participantes que se identificaban como transgénero y, en menor medida, de los que se identificaban como de género diverso.
Como ha señalado Stock (2021), el concepto de «identidad de género» se refiere, por tanto, a una multiplicidad de fenómenos con subjetividades extremadamente amplias y a menudo divergentes (véase también Whittle, 2006). Por ejemplo: travestismo ocasional frente a transición médica; fluido frente a permanente; disfórico frente a político; binario frente a no binario.
– Resumen

El objetivo de estas breves revisiones no ha sido proporcionar las definiciones «correctas» de sexo, género e identidad de género, sino intentar aclarar, y sobre todo diferenciar, las concepciones contemporáneas de estos conceptos.
Es importante destacar que estos fenómenos se interrelacionan de forma compleja para crear desventajas femeninas (y a veces masculinas).
Aunque un punto de desacuerdo sustancial es hasta qué punto los resultados desiguales entre los sexos se deben a preferencias y predisposiciones intrínsecamente diferentes (es decir, efectos directos del sexo como sistema en el cerebro y el comportamiento), es relativamente incontrovertible dentro del feminismo que el género como sistema (es decir, las normas, los estereotipos y las instituciones de género) limita o dirige las elecciones y el comportamiento de los individuos, a la vez que desvaloriza los roles de género femeninos (véase Robeyns, 2003 para la argumentación de que estos son criterios clave relacionados con la justicia).
A lo largo de los años se han construido diferentes políticas para compensar las desventajas femeninas. Antes de revisar los principales tipos de estas políticas, describimos las desventajas relacionadas con el género de las personas transgénero.
– Consideraciones relacionadas con los las personas transexuales
El sistema de género también contribuye a una desventaja sustancial para las personas trans, de dos maneras principales (Spade, 2015). En primer lugar, la no conformidad de las personas trans con las normas de género relativas a la presentación y expresión de género puede dar lugar a discriminación, acoso, hostilidad y violencia sexual y de género.
Aunque los datos e investigaciones de alta calidad son escasos (lo que, por supuesto, puede considerarse en sí mismo una manifestación de desventaja), esto se ha documentado en la familia, en el empleo y en los lugares públicos como tiendas minoristas, restaurantes, organismos gubernamentales, transporte público (por ejemplo, Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2011; James et al., 2016; Johns et al., 2019; Ozturk y Tatli, 2016).
En segundo lugar, la ubicuidad de la clasificación por sexo en la organización social y administrativa, incluido el acceso a espacios segregados por sexo, puede agravar estos problemas (Spade, 2015). Por ejemplo, a una mujer trans víctima de violencia doméstica se le puede negar el acceso a un refugio para mujeres.
La inclusión de la reasignación de género o la identidad de género como atributos protegidos en la legislación sobre igualdad en muchas jurisdicciones indica un compromiso del Estado para reducir las desventajas materiales, sociales y políticas basadas en el género que experimentan las personas trans.
Sin embargo, existe una controversia sobre si estos objetivos deben alcanzarse, en parte, incluyendo a las mujeres (y niñas) trans en las políticas originalmente concebidas para las mujeres.
Esta cuestión se complica por el hecho de que, desde la perspectiva de algunas mujeres trans, la inclusión en espacios solo para mujeres no es necesariamente solo una medida para reducir las desventajas que experimentan, sino también una manifestación de la libertad de vivir de acuerdo con una identidad de género profundamente sentida, y una forma de reconocimiento público de esa identidad.
La libertad de vivir de acuerdo con la propia identidad de género implica el respeto a la autonomía de las personas para perseguir sus propios fines y oportunidades sin interferencias indebidas. Por lo tanto, las controversias sobre la inclusión de las mujeres trans en las políticas construidas para las mujeres cis no se evitarían aunque hubiera políticas específicamente diseñadas para promover la igualdad de las personas trans y, por lo tanto, reducir sus desventajas.
Sin embargo, las políticas propuestas y promulgadas para incluir a las mujeres trans en las políticas diseñadas para reducir las desventajas de las mujeres cis han llevado a argumentar que esto socava el propósito subyacente de esas políticas. Es a esta cuestión a la que nos referimos ahora.

– Consideraciones para los responsables políticos
– Propósitos políticos
La tabla 2 ofrece un resumen de las consideraciones para los responsables políticos. Comenzamos discutiendo tres categorías principales de políticas comúnmente disputadas, si bien reconocemos que no son exhaustivas (por ejemplo, no discutimos las políticas relativas al lenguaje). Esta discusión revela que las políticas pueden variar mucho con respecto a si las facetas del sexo, el género y/o la identidad de género (e incluso qué aspectos de cada una) son más relevantes para el propósito de la política.
– Espacios, grupos y servicios solo para mujeres
El primer conjunto de políticas busca promover la privacidad, la seguridad y otras dimensiones del bienestar de las niñas y las mujeres. Un subconjunto de estas políticas se refiere a los espacios íntimos públicos (o estatales) como aseos, vestuarios, refugios y albergues, dormitorios o prisiones, dotándolos de instalaciones propias, de las que se excluye a los hombres (y a los niños a partir de cierta edad). Con respecto a la privacidad, se reconoce que en ciertos contextos (como en los alojamientos comunales o en el caso de una persona empleada como encargada de los vestuarios), la necesidad de privacidad justifica la provisión para un solo sexo (por ejemplo, la Ley de Igualdad del Reino Unido, 2010). En este caso, son las variables físicas del sexo fenotípico o, más concretamente, del sexo social, las más relevantes para estas políticas. Sin embargo, cabe señalar que hay variaciones entre los individuos y las poblaciones en cuanto a la importancia de este tipo de privacidad y en qué contextos. Por ejemplo, la desnudez mixta (por ejemplo, en las saunas) es habitual en algunos países.
Con respecto a la seguridad, esta exclusión se basa en el hecho de que los hombres constituyen la gran mayoría de los autores de la objetivación sexual, el acoso sexual y la violencia sexual. Por lo tanto, este aspecto de la política se basa en la expresión de ciertos comportamientos masculinos y, hasta cierto punto, en una ventaja masculina en la fuerza física que forma parte del sexo fenotípico.
Al igual que otras exclusiones basadas en diferencias estadísticas de grupo (por ejemplo, la edad mínima para conducir o la jubilación obligatoria), es una forma de trazado de líneas imperfecta que es a la vez excesiva e insuficiente: excluye a todos los hombres (no solo a la minoría que supone una auténtica amenaza para las mujeres); y no excluye a las mujeres peligrosas.
Los miembros de los grupos excluidos pueden considerar estas políticas como denigrantes (por ejemplo, implicando que no son competentes para conducir o trabajar, o que son agresores potenciales), pero estos costes expresivos se consideran justificados, ya que se sopesan con los beneficios prácticos y, en estos casos, con la mejora de la seguridad para las mujeres.
Un subconjunto más «suave» de estas políticas es la institución de grupos y asociaciones formales (por ejemplo, un grupo de apoyo a la menopausia). Una de las razones subyacentes a la creación de este tipo de grupos/asociaciones solo para mujeres es la de crear un tipo particular de entorno emocionalmente seguro o de apoyo basado en experiencias compartidas basadas en el sexo y/o el género.
Otro subconjunto de políticas relacionado es el de los servicios solo para mujeres, como un programa nacional de detección del cáncer de cuello de útero, la ayuda a la lactancia materna para las nuevas madres o un servicio de asesoramiento en grupo solo para mujeres para las víctimas de agresiones sexuales.
La razón subyacente para la prestación de servicios solo para mujeres es que hay poca o ninguna demanda entre los hombres que demanden la prestación, o que los que la necesitan serán mejor atendidos por servicios especializados en el género. (En este último caso, un grupo solo para mujeres puede considerarse equivalente a un grupo especializado en salud mental para personas de un rango de edad específico, como los adultos jóvenes.
Aunque la edad es un atributo protegido, suele considerarse justificada la discriminación por razón de edad para este fin). Para algunas mujeres, en el caso de grupos o servicios que impliquen la discusión de información particularmente privada, íntima o angustiosa (por ejemplo, la recuperación de una violación), parte de la creación de dicho ambiente puede ser la ausencia de individuos con riesgo de expresar ciertos comportamientos masculinos no deseados, y/o cuyo sexo social sea el masculino.

– Acción afirmativa (o discriminación positiva)
Un segundo conjunto de políticas adopta la forma de acción afirmativa (por ejemplo, cuotas de género en los consejos de administración; premios, becas, listas de preseleccionados o concursos exclusivos para mujeres; contratación selectiva, talleres, formación o eventos de creación de redes) que busca reducir (y eventualmente eliminar) la desventaja material, política y/o sociocultural que experimentan las niñas y las mujeres como grupo.
Estas políticas pretenden crear una igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, basándose en el argumento de que esto no se consigue con un trato igualitario (igualdad formal) cuando existe un contexto de fondo de condiciones desiguales.
Aunque solo benefician a algunos miembros del grupo desfavorecido, las medidas de acción afirmativa tratan de romper el nexo entre la pertenencia al grupo y la desventaja a nivel del sistema (Khaitan, 2015). Las formas de acción afirmativa que reservan temporalmente una oportunidad o un recurso para las mujeres son controvertidas.
Su legitimidad se basa en la suposición de que la medida tendrá efectos positivos para el grupo en general, y que las beneficiarias ayudarán a cambiar las instituciones estructural, social o culturalmente de manera que contribuyan a deshacer los efectos persistentes de la dominación masculina (véase Fine, 2021).
Los mecanismos propuestos por los que se espera que esto se produzca pueden ser bastante complejos y específicos del contexto (por ejemplo, como modelo de conducta para las mujeres más jóvenes, representando los intereses y preocupaciones de las mujeres sobre la base de la identificación con el grupo y/o las experiencias compartidas basadas en el sexo o el género, los efectos de la red social, la creación de una «masa crítica» de mujeres para cambiar la dinámica y el debate del grupo, el desafío de las normas sobre el titular ideal del cargo, etc.).
De ello se desprende que diferentes aspectos del sexo y del género pueden ser relevantes para diferentes políticas de acción afirmativa. Por ejemplo, el sexo social puede ser el aspecto más relevante para las políticas con un propósito de promoción de la igualdad que se consigue principalmente proporcionando un modelo para otras mujeres o desafiando los estereotipos de que los hombres son más adecuados para determinados papeles.
Por el contrario, las experiencias repetidas de tener interacciones sociales estructuradas por el propio sexo (social) pueden ser más relevantes para las políticas que buscan promover la igualdad principalmente desafiando las políticas, prácticas, productos o servicios androcéntricos (Fine et al., 2020).
Una forma específica de acción afirmativa son las actividades deportivas competitivas segregadas por sexo. Estas proporcionan a las mujeres el acceso a los beneficios de una competición significativa y la posibilidad de alcanzar el éxito competitivo, dado que la mayoría de los deportes populares requieren habilidades y atributos físicos (una faceta del sexo fenotípico) para los que los varones pospúberes, por término medio -y particularmente en los niveles más altos-, están muy aventajados (Coleman, 2017).
En cuanto a otros tipos de acción afirmativa, aunque las competiciones de élite solo benefician en última instancia a un número relativamente pequeño de atletas individuales, aportan beneficios a nivel de sistema al desafiar los estereotipos sobre las capacidades deportivas de las mujeres, proporcionar modelos de conducta y elevar el estatus de las mujeres a través de la visibilidad de las celebridades deportivas.

Medidas de transparencia y requisitos de información
Un tercer conjunto de políticas adopta la forma de medidas de transparencia y requisitos de información (por ejemplo, la representación femenina en los consejos de administración de las empresas que cotizan en bolsa, los datos sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres, las estadísticas sobre delincuencia).
Algunas de estas medidas pueden considerarse una forma de acción afirmativa (Khaitan, 2015), ya que idealmente contribuyen al cambio sistémico motivando la acción (por ejemplo, «nombrando y avergonzando»). Tales medidas proporcionan datos que pueden documentar las desventajas de los grupos, supervisar los cambios a lo largo del tiempo y ayudar a la planificación y prestación de servicios (Sullivan, 2020).
El propósito de estos datos es, por tanto, en parte, hacer un seguimiento de los efectos continuos del género como sistema en los resultados de las mujeres frente a los de los hombres.
– Propósitos políticos: Resumen
Como indica esta visión general, el propósito o los propósitos subyacentes de las numerosas políticas que se impugnan actualmente no se refieren simplemente a un atributo, como la categoría de sexo, el sexo fenotípico o la identidad de género. La identificación del atributo pertinente tampoco proporciona «la respuesta» a los criterios de inclusión de una política, porque hay otras consideraciones que hay que tener en cuenta. Además de las cuestiones prácticas de viabilidad, también está la importante cuestión de cómo afectará un cambio de política a todas las partes interesadas.
– Considerar a todas las partes interesadas
Una buena política tiene en cuenta los beneficios y las cargas de los diferentes criterios de inclusión para todas las partes interesadas, y cómo se van a distribuir. En el centro de este proceso debe estar, como prioridad, el imperativo moral de que todos puedan participar plenamente en la vida pública y cívica, lo que, como mínimo, requiere estar libre de violencia, acoso, discriminación y explotación personal o económica.
En muchos contextos, lograr una distribución justa de los beneficios y los costes requerirá una amplia consulta y/o la recopilación de datos. Cambiar los criterios de inclusión en estos contextos constituye un cambio social importante que, como cualquier otro cambio de este tipo en una sociedad democrática, requiere un debate libre y abierto (Burt, 2020) y una amplia consulta con las partes interesadas.

Además, las percepciones de los riesgos y beneficios suelen estar sesgadas. Por ejemplo, pueden estar sesgadas para ser coherentes con los sentimientos positivos o negativos de la gente sobre un tema (por ejemplo, Finucane et al., 2000), o estar sesgadas por acontecimientos muy destacados o emocionales que tienen el efecto de hacer que acontecimientos muy raros parezcan más probables de lo que realmente son, porque los casos pueden venir fácilmente a la mente (Tversky y Kahneman, 1974).
Por ejemplo, los casos mediáticos de mujeres trans que ganan eventos deportivos o que cometen delitos típicos de los hombres, que circulan ampliamente y de forma repetida, pueden dar lugar a la percepción de que esos acontecimientos son mucho más probables de lo que realmente son.
Por tanto, es vital que, siempre que sea posible, los responsables políticos se comprometan a tomar decisiones transparentes y basadas en pruebas. Puede ser prudente considerar la posibilidad de realizar cambios políticos a título experimental, con el compromiso de recopilar los datos pertinentes y supervisar el impacto.
Por ejemplo, los datos detallados sobre las experiencias de las personas trans en el empleo y en la vida pública y cívica son extremadamente importantes; también lo son las experiencias de las niñas y mujeres cis en los espacios afectados por los cambios políticos.
Al considerar los beneficios y los costes de los diferentes criterios de inclusión, los responsables de la toma de decisiones también deben ser sensibles a la heterogeneidad entre los principales interesados (Burt, 2020). Por ejemplo, es probable que los costes psicológicos de compartir un espacio íntimo con una persona de sexo masculino sean mayores para algunas poblaciones de niñas y mujeres cis, por ejemplo, las que huyen de la violencia masculina (como las usuarias de los refugios de violencia doméstica).
Del mismo modo, parece plausible sugerir que los costes de ser excluido de un espacio solo para mujeres (o de una competición sólo para mujeres) serán significativamente mayores para una mujer trans con disforia de género y con transición médica, que para alguien que no tiene disforia de género y no ha hecho la transición médica, o que se identifica como mujer a tiempo parcial. Estas consideraciones deben incluir también la distribución de las cargas entre las partes interesadas.
Así, en algunos entornos, los costes para las niñas y mujeres cis de la inclusión de las niñas y mujeres trans pueden limitarse a una incomodidad o molestia ocasional, por ejemplo, para quienes prefieren no compartir los aseos públicos con alguien percibido como hombre.
Por el contrario, la ausencia de un alojamiento público seguro debido a los riesgos de utilizar las instalaciones masculinas coartará, para muchas mujeres trans (James et al., 2016), su libertad diaria para acceder a la vida pública y cívica. Y, por supuesto, no debe pasarse por alto la posibilidad de obtener beneficios de una mayor diversidad en los espacios femeninos gracias a la inclusión de las mujeres trans.
Tal vez no haga falta decir que estas consideraciones pondrán de manifiesto conflictos de intereses. Por lo tanto, terminamos con algunas sugerencias sobre cómo podrían mitigarse.
– Navegar por los conflictos de intereses
Nuestra primera sugerencia es considerar si los criterios de inclusión tienen que ser un caso cualquiera. Siempre que sea posible, puede ser mejor utilizar políticas relacionadas tanto con el sexo como con la identidad de género.
Por ejemplo, es importante que los datos de los censos nacionales recojan información tanto sobre la categoría de sexo (por ejemplo, tal y como se registró al nacer) como sobre la identidad de género (Sullivan, 2020), una política que beneficia también a la comunidad transgénero en cuanto a la mejora de la información sobre sus situaciones y circunstancias, incluidos los efectos interseccionales con el sexo (como en el caso de la Encuesta a personas transgénero de EE.UU. de 2015, James et al., 2016).
Los responsables políticos también podrían considerar un enfoque interseccional, según el cual una determinada proporción de las oportunidades para las mujeres (por ejemplo, los puestos en los consejos de administración públicos o las listas de candidatos políticos sólo para mujeres) se reservan para las mujeres registradas por nacimiento (es decir, las mujeres cis, los hombres trans y las personas femeninas no binarias).
Los enfoques inter-seccionales reconocen que el sexo y la condición de transgénero pueden entrecruzarse de maneras que a veces dan lugar a patrones de desventaja muy diferentes. Confluirlos perjudicará tanto a las mujeres cis como a las trans, y puede dejar a los niños y hombres trans desatendidos.
También se ha sugerido que, cuando sea posible, las organizaciones o el Estado proporcionen instalaciones «para todos los géneros», además de las segregadas por sexo (Burt, 2020; Stock, 2021).
En algunas situaciones, las soluciones de uso único obvian la necesidad de cualquier tipo de criterio de inclusión, como ha sucedido durante muchos años con las instalaciones sanitarias de los trenes y los aviones.
Aunque a veces se argumenta que estas soluciones son inverosímiles, cabe señalar que a los que abogaban por las instalaciones solo para mujeres en el siglo pasado se les informó de que esto era inviablemente caro (véase Rhode, 1989).
Estas soluciones podrían realizarse progresivamente a medida que se construyan, actualicen o renueven los edificios, como se ha hecho para aumentar la accesibilidad de los discapacitados.
Nuestra segunda sugerencia es, siempre que sea posible, utilizar criterios que apunten directamente a la base relevante de la desventaja, en lugar de a las «mujeres» per se. Las medidas de acción afirmativa, por ejemplo, pueden distribuir útil y justamente los beneficios sobre la base de un factor relevante que se correlaciona con ser miembro de un grupo protegido, pero no con la pertenencia al grupo per se (Khaitan, 2015).
De hecho, este tipo de políticas pueden ser más eficaces a la hora de abordar las desventajas reales. Por ejemplo, en lugar de ofrecer una beca de investigación o un programa de promoción profesional para las mujeres, se puede ofrecer a las que se reincorporan a la investigación después de un determinado periodo de permiso parental o de trabajo a tiempo parcial relacionado con el cuidado de personas.
Una política de este tipo distribuye los beneficios entre las personas con responsabilidades de cuidado, que son principalmente mujeres, pero sin excluir a los hombres (cis o trans) o a las mujeres trans, que pueden estar en desventaja por las responsabilidades de cuidado o el trabajo a tiempo parcial más típicamente femenino.
Del mismo modo, identificar y mitigar las «predeterminaciones masculinas» en las instituciones puede ser más eficaz para crear igualdad de oportunidades para las mujeres que las formas directas de acción afirmativa, al tiempo que beneficia a cualquiera que no se ajuste a un rol de género masculino tradicional, blanco y de clase media (Cheryan y Markus, 2020; Ely y Meyerson, 2000).
Una tercera sugerencia es considerar si las medidas universales, en lugar de la acción afirmativa, pueden ser adecuadas. Esto incluye políticas como la mejora de las condiciones laborales para los trabajadores mal pagados o inseguros. Estas medidas benefician a los más desfavorecidos económicamente, entre los que los grupos protegidos están desproporcionadamente representados.
Alternativamente, cuando las medidas universales no son apropiadas o posibles, los responsables políticos deben reconocer que liberalizar la pertenencia de los que pueden acceder a recursos muy limitados, sin un aumento concomitante de los mismos, probablemente conduzca a un deterioro de las relaciones y a conflictos entre los miembros de los grupos protegidos. La solución obvia para evitarlo es que los responsables políticos aumenten simultáneamente la provisión de recursos u oportunidades disponibles (por ejemplo, un aumento sustancial de la financiación para los refugios domésticos).
A pesar de todo lo anterior, los responsables políticos también deben reconocer que, aunque la toma de decisiones éticas a menudo implica equilibrar diferentes principios, algunos derechos y responsabilidades son más fundamentales que otros (Pike, 2020; Zakhem y Palmer, 2012).
Como ejemplo de este enfoque, Pike (2020) ha argumentado, en relación con quién puede jugar al rugby femenino, que la institución que gobierna la World Rugby tiene una responsabilidad especialmente fuerte de dar prioridad a la seguridad de las jugadoras, luego de proteger la equidad de la competición (ya que ésta, argumenta, es un objetivo primordial del deporte), y sólo entonces promover la inclusión a las que se identifican como mujeres.
– Observaciones finales: pasos para los responsables políticos
Nuestro examen sienta las bases de cuatro cuestiones que los responsables políticos deben tener en cuenta a la hora de elaborar los criterios de inclusión de las políticas que pretenden promover la igualdad, la seguridad y/o la privacidad de las niñas y las mujeres excluyendo a los niños y los hombres: ¿Cuál es el objetivo subyacente de la política? ¿Está relacionado con el sexo, el género y/o la identidad de género? ¿Cómo afectaría el cambio de la política al propósito subyacente? ¿Cómo se satisfará la igualdad, la seguridad y/o la privacidad de las personas trans?
Si estas consideraciones apuntan a un conflicto de intereses, los responsables de la política deben considerar cinco preguntas adicionales: ¿Pueden incluirse tanto el sexo como la identidad de género en una ampliación de la política? ¿Puede la política dirigirse directamente al origen de la desventaja? ¿Pueden aplicarse en su lugar medidas universales? ¿Son imparciales las percepciones del riesgo? ¿Y hay derechos y responsabilidades primordiales que deban priorizarse?
Aunque no ofrecemos soluciones a estas difíciles decisiones políticas, esperamos que estas consideraciones ayuden a facilitar una buena toma de decisiones en este polémico contexto político.
nuestras charlas nocturnas.
La Inteligencia Artificial podría ser clave para la adopción de la semana laboral de cuatro días …
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/C6OUSYRWRZHR5JCYVMCZ2J4XDM.jpg)
Infobae(K.Moreno) — La progresiva incorporación de la inteligencia artificial en el ámbito laboral podría desembocar en una transformación significativa del esquema de trabajo tal como lo conocemos hoy, desplazándonos hacia una semana laboral de cuatro días. Esta predicción proviene de la voz autorizada de Steve Cohen, multimillonario inversor y propietario de los Mets de Nueva York, durante una reciente aparición en el programa Squawk Box de CNBC.
Cohen señaló que este cambio no solo beneficiaría a los empleados al ofrecerles un fin de semana de tres días, sino que también impulsaría sectores como el de la recreación y el turismo.
“Mi creencia es que una semana laboral de cuatro días está por venir”, afirmó Cohen, añadiendo que “entre el advenimiento de la IA y el hecho general de que las personas no son tan productivas los viernes, simplemente creo que es una eventualidad”. Estas declaraciones sugieren un futuro en donde la eficiencia y la tecnología podrían permitir una mejor calidad de vida a través del aumento del tiempo destinado al ocio y a las actividades personales.
A pesar de su optimismo hacia la adopción de una semana laboral de cuatro días en la mayoría de los sectores, Cohen hizo una salvedad para los gestores de cartera y comerciantes de su firma de inversión, quienes deberán continuar trabajando los viernes mientras los mercados estén abiertos.
“Si toman el viernes libre y tienen un portafolio, eso es un problema si los mercados están abiertos”, explicó, evidenciando las limitaciones que ciertas profesiones podrían enfrentar en este esquema renovado de trabajo.
La visión de Cohen refleja una creencia en la capacidad de la tecnología para remodelar nuestros estilos de vida y patrones de trabajo, promoviendo un futuro donde el equilibrio entre vida laboral y personal sea más alcanzable para una mayor cantidad de personas. Sin embargo, subraya la necesidad de considerar las peculiaridades de cada sector al planificar estos cambios, así como el impacto potencial en la demanda de actividades de ocio y recreación.
En este contexto, el influyente multimillonario también ha vinculado sus visiones con inversiones prácticas, tales como su participación en la creación de la Liga de Golf del Mañana (Tomorrow Golf League, TGL), un proyecto que se espera atraiga el interés creciente en actividades de ocio derivadas de una semana laboral más corta.
Esta liga innovadora, que contará con la participación de destacados golfistas como Xander Shauffele, Rickie Fowler, Matthew Fitzpatrick y Cameron Young, se jugará en un formato novedoso de 15 hoyos, con los primeros nueve jugados por equipos de tres, alternando golpes, y los últimos seis en enfrentamientos individuales.
nuestras charlas nocturnas.
Cuál es el tamaño de porción de comida adecuado para ti …

BBC News Mundo — Cuando se trata de poner comida en nuestro plato, parece que el tamaño de las porciones ha ido aumentando con los años.
La mayoría de las personas tienen una idea aproximada de cuál es el tamaño de porción adecuada para ellas, pero eso está muy influenciado por otros factores, incluidas las porciones que se les ofrecen.
Según diversas investigaciones, hay una tendencia a comer más cuando las porciones que nos presentan son más grandes.
“Una de las principales preocupaciones en torno a las personas que comen porciones más grandes de las que necesitan es que pueden desarrollar patrones aprendidos de conductas alimentarias que no son saludables. Especialmente si esas porciones se relacionan con alimentos que se consideran poco saludables”, le explica a BBC Foods James Stubbs, profesor de apetito y equilibrio energético de la Universidad de Leeds, en Reino Unido.
En dicho país, por ejemplo, “el tamaño medio de un plato ha aumentado de 22 cm en los años 1970 a 28 cm en la actualidad, lo que inevitablemente significa que el tamaño de las porciones ha aumentado”, señala Clare Thornton-Wood, dietista y portavoz de la Asociación Dietética Británica (BDA, por sus siglas en inglés).
“Además, los restaurantes casi siempre sirven porciones más grandes de lo que deberían ser y a la gente le resulta confuso no replicar esto en casa”, añade.
Entonces, ¿cuál es el tamaño “normal” de una porción?
– Guía visual para enteder cuánto es una porción

Para empezar, no hay algo como una porción “normal”, sino que depende de varios factores. Entre ellos:
- La edad
- El género
- La altura y/o peso
- Los niveles de actividad
«También depende en general de lo que comes durante el día y de la frecuencia con la que comes las porciones», le explica Thornton-Wood a BBC Foods.
«Sin embargo, una forma sencilla y visual de entender el tamaño de las porciones es usar las manos»:
- Carne: el tamaño de la palma de tu mano (sin contar los dedos)
- Aves/pescado: el tamaño de tu mano entera
- Vegetales: un puñado (usa tu mano ahuecada para medir)
- Carbohidratos (papas, arroz, pasta, etc.): un puñado
Stubbs explica: “Los tamaños de porciones recomendados para adultos sanos generalmente se basan en una necesidad calórica diaria de 2000 kcal por día para las mujeres y 2500 kcal por día para los hombres”.
“Las personas varían mucho y, por lo tanto, los valores promedio a veces pueden ser engañosos, ya que cada uno es diferente y tiene necesidades diferentes. Sin embargo, existe el temor de que si las personas consumen porciones más grandes de las necesarias, esto dará lugar a una ingesta de energía superior a las necesidades energéticas de una persona”.
– Trucos sencillos para evitar una distorsión en las porciones
Personaliza las porciones: «Hay una falta de entendimiento en que no todos necesitan la misma porción», dice Thornton-Wood. Por ejemplo, si estás preparando comida para una familia, el tamaño de las porciones de cada uno debe adaptarse a cada individuo.

Utiliza cucharas medidoras: las porciones de carbohidratos como el arroz y la pasta suelen ser demasiado grandes, señala Thornton-Wood.
“Pero pesar las cosas requiere mucho tiempo”, añade. Una solución es usar cucharas o tazas medidoras.
Por ejemplo, medir el aceite con una cuchara es muy útil, ya que solemos ser demasiado generosos cuando lo usamos para cocinar o condimentar.
Verifica el tamaño de porción recomendado: ¿Con qué frecuencia verificas para cuántas personas se recomienda servir ese cartón de sopa? ¿O cuánto cereal se considera una “ración”?
Hay distintos sistemas de información que varían según el país, pero la mayoría de los paquetes de alimentos contienen información de en qué consiste una o media porción, así como la cantidad de calorías, grasas, sal y azúcar que contiene.
– El equilibrio adecuado
Sin embargo, comer bien no se trata sólo de la cantidad de comida que pones en tu plato. El tipo de comida puede marcar una gran diferencia a la hora de sentirte satisfecho después de comer o no.

«Los alimentos ricos en proteínas o fibra tienden a mantenerte lleno por más tiempo», explicaThornton-Wood.
Lo mismo ocurre con los alimentos que contienen mucha agua.
Un buen ejemplo de ello es una sopa con legumbres y verduras: proporciona proteínas (legumbres), fibra (verduras, legumbres) y agua (caldo).
“Aunque la grasa es un alimento denso en energía y tiene las kcal/kg (kilocalorías por kilogramo) más altas de todos los macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas), aumenta la saciedad y, por lo tanto, reduce el apetito. Es útil añadir un poco de grasa a las comidas en forma de grasas insaturadas como aceite de oliva o de colza, aguacate, pescado azul (salmón, trucha, sardinas) y frutos secos y semillas”, apunta Thornton-Wood.
También es importante evitar el exceso de alimentos ultraprocesados, comenta Stubbs.
«Algunos alimentos altamente procesados tienen pocos nutrientes pero son densos en energía, con grasas, azúcares y/o sal y aditivos, algunos de los cuales pueden estimular la ingesta de energía y hacer que quieras comer más».

Claro que esto no significa que debas eliminar por completo tus “golosinas” favoritas, afirma Stubbs.
“La comida es una fuente de placer, consuelo y recompensa y no debemos privarnos de ella por completo».
Para el profesor de la Universidad de Leeds, si nuestra dieta comprende un 80% de alimentos nutritivos y saludables, con menor densidad energética, «todavía tenemos espacio para el 20% de nuestra dieta para incluir alimentos que añaden placer y pueden ser más densos en energía, sin consumirlos en exceso”.
Pero, dicen ambos expertos, no te obsesiones demasiado con el tamaño de las porciones.
“Todo es cuestión de equilibrio,” concluye Thornton-Wood.
Si bien el comer en exceso es un problema real que da lugar al aumento del sobrepeso en la población, también hay personas que sufren de desórdenes alimentarios.
«Las personas con trastornos alimentarios como la anorexia nerviosa suelen ser muy rígidas en su forma de pensar sobre el tamaño de las porciones y parte del tratamiento a menudo está relacionada con el miedo que asocian a este tamaño, especialmente cuando no se considera que están lo suficientemente bien como para servirse ellas mismas».
Así que es más importante asegurarte de que estés consumiendo comidas nutritivas que contribuyen a tu buena salud.
“Apunta una variedad de comidas y colores”, puntualiza Thornton-Wood.
nuestras charlas nocturnas.
El club de los US$100.000 millones: quiénes son las 14 personas con las fortunas más gigantescas del mundo …

BBC News Mundo — En la lista Forbes del año pasado solo eran seis los magnates que habían batido el récord de tener una fortuna superior a los US$100.000 millones.
La novedad es que en la lista de este año, publicada este martes, son 14 los integrantes del exclusivo club al que solo ingresan aquellos con un patrimonio de al menos 12 dígitos.
El magnate mexicano Carlos Slim, el hombre más rico de América Latina, no había logrado ingresar al exclusivo grupo de los llamados “cienmilmillonarios” porque su riqueza era de US$93.000 millones.
Esta vez, sin embargo, lo hizo.
Para hacerse una idea de cuál es la magnitud de una fortuna de US$100.000 millones, basta con mirar el tamaño del Producto Interno Bruto (PIB) de un país, es decir, la suma de todos los bienes y servicios que produce una nación en un año. Así, la riqueza individual de cada uno de estos 14 magnates es superior al PIB de países como Panamá, Uruguay, Costa Rica o Bolivia.
Chase Peterson-Withorn, editor senior sobre riqueza de Forbes, dijo que había sido un año «asombroso» para las personas más ricas del mundo. «Incluso en tiempos de incertidumbre financiera para muchos, los superricos siguen prosperando», señaló.
Forbes dijo que en 2024 hubo una cifra récord de 2.781 milmillonarios, 141 más que el año anterior y 26 más que el anterior récord en 2021. La elite es más rica que nunca y acumula una riqueza de US$14,2 billones. Esta es la lista del «Club de los 14», el grupo de magnates más exclusivo del planeta, según Forbes.
1. Bernard Arnault (Francia)
Patrimonio neto: US$233.000 millones
Por segundo año consecutivo Arnault es la persona más rica del mundo. La riqueza de Arnault creció un 10% en 2023 gracias a otro año récord para su conglomerado de lujo, LVMH, propietario de Louis Vuitton, Christian Dior y Sephora.
2. Elon Musk (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$195.000 millones
Como el ránking cambia constantemente, Musk ha ganado y perdido varias veces el título del “más rico del mundo», según evoluciona la valoración de SpaceX, Tesla y la red social X (antes Twitter).
3. Jeff Bezos (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$194.000 millones
Bezos es mucho más rico este año gracias al gran desempeño en bolsa que ha tenido Amazon.
4. Mark Zuckerberg (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$177.000 millones
Para el director ejecutivo de Meta, las aguas han estado revueltas. Después de que las acciones del gigante de las redes sociales se desplomaran un 75% desde su nivel más alto en 2021, casi triplicaron su valor durante el año pasado.
5. Larry Ellison (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$141.000 mil millones
En el último año las acciones de la empresa tecnológica Oracle subieron más de 30%, impulsando su fortuna. Aunque dejó el cargo de director ejecutivo de la compañía, Ellison sigue siendo presidente, director de tecnología y su mayor accionista.
6. Warren Buffett (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$133.000 millones.
Considerado unos de los inversores más exitosos de todos los tiempos, Buffett dirige Berkshire Hathaway, un conglomerado que tiene docenas de empresas, incluida la aseguradora Geico, el fabricante de baterías Duracell y la cadena de restaurantes Dairy Queen.
Las acciones de Berkshire están en niveles récord, un 30% más que el año pasado.
7. Bill Gates (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$128.000 millones.
El cofundador de Microsoft fue la persona más rica del mundo durante 18 de los 23 años en el período que va desde 1995 a 2017.
Pese a su gigantesco patrimonio, Gates ha bajado en la lista debido a la dura competencia que existe en el sector tecnológico, un costoso divorcio en 2021 y sus donaciones a organizaciones benéficas, según Forbes.
8. Steve Ballmer (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$121.000 millones.
El exdirector ejecutivo de Microsoft dirigió la empresa de 2000 a 2014, después de la crisis de las empresas puntocom. Tras retirarse de Microsoft, Ballmer compró el equipo de basketball Los Angeles Clippers de la NBA (National Basketball Association), cuyo valor ha crecido en los últimos años. Hoy es el quinto equipo más valioso de la NBA.
9. Mukesh Ambani (India)

Patrimonio neto: US$116.000 millones.
La riqueza de Ambani ha crecido sustancialmente gracias al auge de las acciones de su conglomerado, Reliance Industries. La compañía tiene intereses en el sector de los petroquímicos, petróleo y gas, telecomunicaciones, comercio minorista y servicios financieros.
10. Larry Page (EE.UU.)

Patrimonio neto:US$114.000 millones.
Cofundador y miembro del directorio de Alphabet, empresa matriz de Google. Junto a Sergey Brin, siguen siendo los mayores accionistas individuales del gigante tecnológico.
11. Sergey Brin (Rusia/EE.UU.)

Patrimonio neto: US$110.000 millones.
Cofundador y miembro del directorio de Alphabet. Brin renunció como presidente de la compañía en diciembre de 2019, pero sigue siendo accionista mayoritario de la empresa junto a Larry Page.
12. Michael Bloomberg (EE.UU.)

Patrimonio neto: US$106.000 millones.
Cofundador de la empresa de medios e información financiera Bloomberg LP. Actualmente posee el 88% del negocio. Fue alcalde de la ciudad de Nueva York durante 12 años.
13. Amancio Ortega (España)

Patrimonio neto: US$103.000 millones.
Su fortuna aumentó el año pasado gracias a un incremento del 43% en las acciones de su empresa de ropa, Inditex, que administra la cadena Zara. Su cartera de bienes raíces incluye propiedades logísticas, residenciales y de oficinas principalmente en Europa y Estados Unidos.
14. Carlos Slim (México)

Patrimonio neto: US$102.000 millones.
El empresario fue la persona más rica del mundo y aún sigue siendo el más rico de América Latina. Su fortuna creció en el último año gracias a un aumento del peso mexicano y un salto del 60% en el precio de las acciones de su conglomerado industrial, Grupo Carso.
Slim y su familia controlan América Móvil, la empresa de telecomunicaciones móviles más grande de Latinoamérica.
– Un club en crecimiento
En la última década, la riqueza de los integrantes del club aumentó 255%, un incremento mucho mayor que el de un multimillonario promedio. Debido a que la mayor parte de las fortunas está invertida en los mercados financieros, los patrimonios suben y bajan constantemente.
Fue así como en 1999 Bill Gates alcanzó brevemente la marca de «cienmilmillonario», antes de que su riqueza neta disminuyera casi a la mitad durante la crisis de las puntocom. Nadie logró batir el récord nuevamente durante casi dos décadas, incluso cuando los mercados estaban ganando mucho dinero, justo antes de la Gran Recesión en 2008-2009.
La historia continuó así, hasta que finalmente Jeff Bezos batió la marca nuevamente en 2017, convirtiéndose en el segundo miembro del club de los magnates con US$100.000 millones, gracias a que el valor de mercado de Amazon subió espectacularmente. Y no fue hasta 2021 que Bezos dejó de estar solo en la cumbre, cuando Elon Musk, Bernard Arnault y Bill Gates también llegaron a la cima.
En la actualidad, con el aumento de las megarriquezas en todo el mundo, el ingreso al club se está volviendo cada vez más común.
nuestras charlas nocturnas.
Tensión sobre la tensión de Hubble …

The conversation(V.J.Martínez/B-J-T.Jones/V.L.Trimble) — Un estudio reciente sobre la tensión del Hubble, escrito por el premio Nobel de Física de 2011 Adam Riess y colaboradores, ha echado pólvora a la mecha de una polémica que se cocina al minuto en el centro neurálgico de la astronomía.
Riess que, hay que insistir, es un premio Nobel, cierra el trabajo con esta frase: “Una vez negados los errores de medición, lo que queda es la posibilidad real y apasionante de que hayamos entendido mal el universo”.
La frase es un tiro con honda.
En muchos medios se hace hincapié en que el artículo de Riess mantiene y refuerza la tensión de Hubble.
Pero la opinión de muchos astrónomos es que sus resultados son tan robustos que con ellos la tensión desaparece para dar lugar a una profunda crisis del modelo cosmológico, el que nos sirve para explicar el cosmos. El cosmos tal y como nos lo contamos.
El artículo utiliza datos sobre la expansión del universo obtenidos por el telescopio espacial James Webb, que confirman los resultados previamente obtenidos por el telescopio espacial Hubble (HST) sobre el valor de la constante de Hubble.
Es decir, para los dos gigantes todo concuerda con lo esperado. Pero hay mediciones que ponen en duda incluso a los gigantes.
– La expansión del universo
Edwin Powell Hubble y sus colaboradores, hace apenas 100 años, fueron los primeros en desvelar que el universo es más o menos uniforme en todas las direcciones y hasta donde los telescopios podían observar. Pero también descubrieron que todo el sistema de galaxias se estaba expandiendo.
Aquel fue uno de los mayores descubrimientos científicos de todos los tiempos: el equivalente moderno a la revolución copernicana. A partir de ese momento, los astrónomos empezaron a cuantificar cuánto se expande y a qué ritmo lo hace, hasta establecer la tasa actual de expansión cósmica. Conociendo estos datos, es posible poner fecha a su origen y contar la historia implícita del universo.
– La búsqueda de dos números

El universo es grande, antiguo e irregular.
Durante gran parte del siglo pasado, físicos, astrónomos y cosmólogos han utilizado la teoría general de la relatividad de Einstein y han llevado a cabo observaciones cosmológicas para tratar de averiguar lo grande, lo antiguo y lo irregular que es, además de dilucidar si la expansión cósmica continuará para siempre o se revertirá y aplastará a nuestros remotos descendientes.
En 1970, el fallecido astrónomo Allan Sandage escribió un artículo muy citado señalando dos números que nos acercan a las respuestas a estas preguntas, en caso de que podamos medirlos y conocer cómo cambian con el tiempo cósmico.
Esos números son la constante de Hubble, H₀ , y el parámetro de deceleración, q₀.
El primero de estos dos números indica cómo de rápido se está expandiendo el universo.
Su valor actual es la constante de Hubble, denotada por H₀ (por Hubble, quien reunió los primeros datos para obtener su valor).
Los astrónomos lo miden en unidades un tanto extrañas (kilómetros por segundo por megaparsec, abreviado como km/s/Mpc).
– La discrepancia en las mediciones
Pero a día de hoy tenemos dos formas para determinar la tasa de expansión cósmica actual. El método directo se basa en medir la velocidad de recesión y la distancia a la que se encuentran un gran número de galaxias. La Ley de Hubble-Lemaître indica que su cociente es la constante de Hubble.
Si el valor para H₀ obtenido de este modo por Hubble hubiera sido correcto, el universo tendría una edad de solo unos 2 mil millones de años: ¡sería más joven que la Tierra y que muchas estrellas!
Desde que se enunció hasta el presente, la relatividad general se ha mantenido firme, mientras que la interpretación de las observaciones, gran parte por el trabajo iniciado por Sandage, ha permitido incrementar notablemente las distancias estudiadas y, en consecuencia, también la escala de tiempo cósmico abarcada.

– Conflicto manifiesto
A quienes recordamos “los viejos tiempos”, cuando H₀ era 50 o 100 y las edades del universo 20 o 10 mil millones de años, nos alivió ver cómo en 2002 H₀ se asentaba en torno a 72 km/s/Mpc según los resultados del proyecto clave del HST liderado por Wendy Freedman. Como consecuencia, la edad del universo quedaba en torno a 13 800 millones de años.
El valor actual obtenido por Riess y sus colegas usando este método es H₀= 73,0 ± 1,0 km/s/Mpc.
Pero, como anunciamos, existe un segundo método para obtener el valor de H₀. Se puede inferir con mucha precisión del análisis detallado de los mapas del fondo cósmico de microondas (CMB por sus siglas en inglés), la radiación remanente del Big Bang que comenzó a viajar hace unos 13 500 millones de años.
Los datos adquiridos por los equipos científicos de los satélites Planck y WMAP se han analizado, en combinación con otros datos cosmológicos, para obtener los valores de diferentes parámetros que describen nuestro universo. Estos valores para los parámetros definen lo que actualmente conocemos como el modelo cosmológico estándar.
Algunos de ellos están relacionados con el segundo de los números de Sandage, entonces llamado parámetro de desaceleración (cuyo valor es negativo si la expansión cósmica se está acelerando, como apuntan las observaciones).
Lo que hacen los cosmólogos con estos datos es determinar el estado del universo poco después del Big Bang y, haciendo uso del modelo cosmológico, predecir lo que valdrá hoy la constante de Hubble. El valor estimado con este método es H₀= 67,4 ± 0,5 km/s/Mpc.
Al mejorar las técnicas de observación, las barras de error de ambos métodos han ido reduciéndose. Y al hacerse más precisas las dos formas de medir H₀, han comenzado a proporcionar valores significativamente diferentes. A esta discrepancia se le llama “tensión de Hubble”: algo no encaja.
Para encontrar la solución, o bien se invoca a nueva física que modifique la relatividad general (que funciona tremendamente bien en todo lo demás) o bien se argumenta que algunos de los dos conjuntos de observaciones (o su interpretación) sea incorrecto. O, por supuesto, todas esas cosas a la vez.
– Algo más profundo
La visión conservadora es que cualquier posible explicación debería caer dentro del marco de nuestro modelo cosmológico estándar.
Por ejemplo, podría ocurrir que todavía no entendamos completamente las implicaciones de la estructura a gran escala en la que estamos inmersos, el supercúmulo de Laniakea, así como nuestra proximidad al Vacío Local.

Si finalmente no se confirmara una explicación tan plausible, nos enfrentaríamos a la posibilidad de que nuestro modelo estándar necesitara un revisión fundamental. Y esta es una apasionante oportunidad para la especulación.
En una revisión reciente, Licia Verde y sus colaboradores recorren este mismo camino cuando aseguran:
“Tenemos que reconocer que el modelo ΛCDM , a pesar de sus profundas conexiones con la física fundamental y de todos sus éxitos, es en última instancia fenomenológico. Establece un marco sólido en el que, sin embargo, quedan cuestiones fundamentales sin resolver. La energía oscura y la materia oscura son componentes ad hoc”.
Afirman que no es descabellado pensar que, al igual que los epiciclos o el éter luminífero en el pasado, la materia y la energía oscuras podrían ser sustituidas por algo mucho más profundo.
Hay muchos ejemplos en la historia de la ciencia en los que han surgido dilemas de este tipo. Algunos los recogemos en The Reinvention of Science. Slaying the Dragons of Dogma and Ignorance.
Por ejemplo, en el siglo XIX, para explicar el exceso en el desplazamiento del perihelio del planeta Mercurio, se propusieron diferentes entidades: un planeta dentro de la órbita de Mercurio que recibió el nombre de Vulcano, un anillo de asteroides que también era intra-mercurial, un sol suficientemente achatado, un impulso debido al éter, así como desviaciones de la ley de la gravedad de Newton en las proximidades del Sol, como propuso Simon Newcomb en 1906.
Todos estos “dragones” postulados en su momento fueron derrotados por quienes aceptaron la relatividad general de Einstein en 1917.
Ese “algo más profundo” podría ser, por ejemplo, que debamos abandonar la suposición de que la energía oscura se distribuye uniformemente por todo el espacio. Alternativamente, se podría argumentar que la materia oscura tiene alguna propiedad extraña que actualmente desconocemos. Nuestra ignorancia sobre estas dos grandes incógnitas permite que nuestra imaginación divague libremente.
Y todo esto es la razón tras la frase lapidaria de Riess: “Una vez negados los errores de medición, lo que queda es la posibilidad real y apasionante de que hayamos entendido mal el universo”.
Esta frase nos recuerda un poco la famosa cita de Sir Arthur Conan Doyle en El signo de los cuatro, cuando Sherlock Holmes afirma: “Cuando se ha descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que sea, debe ser la verdad”.
nuestras charlas nocturnas.
Descubrieron cómo el cerebro decide qué recuerdos debe guardar y cuáles serán olvidados …
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/U623D6QRXJB3BEJ3MCNHFSWM5A.jpg)
Infobae(K.Moreno) — Un reciente estudio publicado en la revista Science reveló un intrigante mecanismo en el cerebro de mamíferos, incluidos los humanos, que selecciona experiencias vividas durante el día para almacenarlas como recuerdos a largo plazo mientras dormimos. Este descubrimiento proviene de investigaciones realizadas por el doctor György Buzsáki, profesor de neurociencia en NYU Langone Health, y su equipo, quienes emplearon modelos de roedores para explorar cómo nuestro cerebro decide qué memorias conservar y cuáles dejar desvanecer.
La investigación se centró en el estudio de patrones específicos de activación celular en el hipocampo, conocidos como “ondas agudas”, las cuales marcan experiencias significativas para su posterior almacenamiento en la memoria a largo plazo durante el sueño.
Mediante el uso de electrodos implantados en los cerebros de los ratones, los investigadores monitorizaron la actividad neuronal mientras los sujetos de estudio se desplazaban a través de un laberinto en busca de una recompensa de azúcar, observando que unas ondas particulares se repetían hasta 20 veces justo cuando los ratones hacían pausas para disfrutar su premio.
“El cerebro decide por sí solo”, explicó Buzsáki, señalando la naturaleza inconsciente de este proceso durante las horas de vigilia. Además, el estudio sugiere que ciertas acciones podrían favorecer este mecanismo de almacenamiento de memoria. Por ejemplo, hacer una pausa después de una experiencia, similar a los ratones en el estudio, facilita la creación de recuerdos perdurables al permitir que estas ondas agudas se manifesten.
La relevancia de este estudio no solo radica en su aplicación a la neurociencia o la psicología, sino también en las implicaciones prácticas del día a día. “Si miras una película y quieres recordarla, es mejor salir a pasear después”, aconsejó Buzsáki, resaltando cómo la estructura de nuestras actividades diarias podría influir en nuestra capacidad para formar recuerdos a largo plazo.
La colaboradora Daniela Schiller, profesora de neurociencia y psiquiatría en la Escuela de Medicina Icahn, destacó la importancia de observar las ondas cerebrales en estado de reposo, lo cual sugiere que momentos de aparente inactividad podrían ser cruciales para el proceso de memorización.
Del mismo modo, Daphna Shohamy, directora del Instituto Zuckerman de la Universidad de Columbia, añadió que experiencias seguidas de pausas y ráfagas eléctricas en el cerebro son precisamente las que encontramos en la memoria a largo plazo.
Este estudio no solo subraya el papel fundamental del sueño en la consolidación de la memoria, sino también cómo las pausas conscientes durante nuestras horas de vigilia pueden optimizar nuestra capacidad para almacenar recuerdos significativos. NBC News señaló que, aunque las investigaciones se realizaron en ratones, los procesos cerebrales implicados se han mantenido casi sin cambios a lo largo de la evolución de los mamíferos, lo que sugiere fuertes paralelismos con los humanos.
nuestras charlas nocturnas.
El top 10 de las nuevas especies marinas, cuyo número no deja de crecer …

The Conversation(J.Junoy) — Nos faltan días. Seguro que lo ha notado: hay más días internacionales de lo que sea que jornadas tiene el año. Solo en el mes de marzo hemos tenido ochenta y nueve, desde el Día de la Mujer y del Padre hasta el de la Silla de Ruedas o el de la Tortilla de Patatas. Incluso, tenemos uno, el 19 de marzo, de reconocimiento a un extraño ser en peligro de extinción: el taxónomo.
¿Para qué sirve un taxónomo? Quizás solo para hacer la pregunta del Pasapalabra “Contiene la X, persona que se dedicaba a clasificar la vida”. Pues sí, nos referimos a esos seres que nos permitían conocer a las especies que comparten con nosotros este planeta, clasificándolas con un criterio coherente, evolutivo. Vamos, el científico que descubría y ordenaba toda la vida de la Tierra. Disculpe que hable en pasado, es que ya van quedando pocos.
Coincidiendo con ese día, WORMS, el registro mundial de las especies oceánicas, publicó el Top 10 de nuevas especies marinas descubiertas en 2023. En la lista hay un poco de todo, desde un pingüino fósil gigante hasta una esponja carnívora, pasando por una pequeña sepia, la rara medusa Santjordia pagesi o el gusano de neón del que ya hablamos con ocasión de su descubrimiento.

Una buena excusa, de paso, para abordar algunas curiosidades que no dejan de sorprendernos. Por ejemplo…
– ¿Cuántas especies hay en la Tierra?
Como señaló el zoólogo Rober May en Science, esta pregunta sería una de las primeras que nos haría un extraterrestre y nos avergonzaríamos de la incertidumbre de nuestra respuesta. Y es que no tenemos ni idea.
Podemos dar una horquilla, emulando al CIS de Tezanos, entre 3 y… 100 millones de especies. Eso sí que es precisión científica. Y eso que no consideramos a microrganismos como las bacterias y los virus, que entonces la cifra se dispararía hasta los miles de millones. No deja de ser sorprendente que nos preocupemos por conocer si hay vida en otros planetas –gastándonos un pastón– cuando todavía no hemos sido capaces de conocer a todas las especies que hay en este, el único con vida.
Hasta el siglo XVIII no contamos con el primer catálogo sistemático, el Systema Naturae (1758) de Linneo, donde se recogen unas 9 000 especies.
Desde entonces, se han venido añadiendo más a la lista a un ritmo muy dispar, dependiendo del grupo taxonómico. Los que más atención han recibido son los animales terrestres de pelo y pluma, los más grandes y los más visibles.

Se conocen actualmente unas 10 000 especies de aves. De la existencia de la mitad de ellas ya se sabía a mediados del siglo XIX, y solo dos o tres se van añadiendo anualmente al catálogo mundial. Pero no podemos decir lo mismo de animales de pequeño tamaño que no suelen ser tan populares, como las arañas y los escorpiones.
De los arácnidos, se conocen unas 45 000 especies; la mitad de ellas no fueron descritas hasta la mitad del siglo XX y cada año se añaden centenas más.
El asunto se complica si consideramos especies todavía menos atractivas –aunque no se lo crea, hay bastantes zoólogos fascinados por las arañas– como puedan ser los nemátodos, esos gusanos entre los que se encuentra una especie de infaustos recuerdos infantiles, la “lombriz intestinal”. Se calcula que actualmente tan solo conocemos un cuarto de las especies de nemátodos; presumiblemente habría más de 100 000.
Así, a medida que disminuimos el tamaño, aumenta el número de especies y también el desconocimiento de su diversidad. Sabemos cuántas hay de elefantes –tres– pero estamos muy lejos de saber cuántas existen de hormigas.
– ¿Cuántas especies quedan por descubrir en el mar?
El mar, el origen de la vida en la Tierra, es otra gran incógnita. Representa la mayor extensión del planeta, más del 90 % del espacio disponible para la vida. Sin embargo, pierde la batalla del número de especies frente a tierra firme.
Hace unos 800 millones de años se originaron en las aguas los primeros animales pluricelulares, que no salieron a tierra firme hasta hace unos 500 millones de años. Pero el incremento en la biodiversidad terrestre se aceleró hace 125 millones de años, cuando surgieron las plantas con flores y se expandieron por el medio terrestre.
Estas plantas son constructoras de ecosistemas, crean infinidad de nichos ecológicos, especialmente para los insectos, los campeones de la biodiversidad. Tanto es así que, ante un examen de identificación que se basara únicamente en la proporción de especies conocidas, si catalogáramos algo como “insecto” tendríamos más del 50 % de probabilidades de acertar.

En tierra firme es más fácil que las barreras físicas provoquen el aislamiento genético requerido para la formación de nuevas especies, mientras que vemos el mar como un medio homogéneo, sin barreras. No podemos ver elefantes africanos fuera de ese continente –excepto en el zoo, claro– pero sí que podemos encontrar orcas por todos los océanos del mundo.
Además, muchas especies marinas que viven en el fondo poseen un excelente método de dispersión mediante larvas pelágicas que flotan en las aguas, lo que facilita la colonización y aumenta el flujo genético entre poblaciones.
En números redondos, hemos descubierto unas 245 000 especies en el mar, pero se calcula que es tan solo un 10 % de las que hay. Esta falta de conocimiento se debe, sin duda, a las complicaciones inherentes a la investigación marina. No es de extrañar que en tan solo una reciente campaña en aguas de Nueva Zelanda, de tan solo tres semanas de duración, se descubrieran más de 100 nuevas especies.
– ¿Hay especies que son más top que otras?
La respuesta es sencilla: no. No hay una especie más valiosa que otra. Pero vivimos en un mundo en que todo se basa en el décimo, no solo de lotería: Diez lugares que debe visitar, Diez películas que debe ver, Diez comidas que no puede perderse, Las diez mejores canciones en español… Y esa moda ha llegado también a los taxónomos marinos como un método de captar la atención del público.
Cada año, de las aproximadamente 2 000 especies nuevas que se describen en los mares, los investigadores de WORMS eligen a diez criaturas marinas particularmente asombrosas, que sean notables tanto para la ciencia como para el público. Cada una de ellas tiene su propia historia, abarcando desde lo extraño a lo desconcertante y asombroso.
nuestras charlas nocturnas.
Problemas de autoestima ligados a la infertilidad: ¿cómo gestionarlos? …

Psicología y mente(J.soriano) — La gestación y la crianza de hijxs es un proceso altamente sobrevalorado sobre todo en culturas y entornos sociales europeos y occidentales.
La creación de una familia estándar y tradicional conformada principalmente por una pareja de padres y uno o más hijos se plantea como uno de los objetivos vitales de la mayoría de las personas.
Construir este tipo de estructuras familias es bien validado socialmente, y cualquier otra forma familiar que salga de esta norma se mira con incomprensión.
Por eso, las personas que no pueden gestar o tienen dificultades de fertilidad pueden experimentar muchas dificultades emocionales ligadas a estos procesos. Debido a esta sobrevaloración social de la familia, muchas personas quieren formar familias y tener hijos, y verse incapacitados biológicamente para ello genera mucha frustración.
Además, la comparación con otras familias o personas gestantes puede crear a largo plazo problemas de autoestima más graves y determinantes para la salud mental.
A lo largo de este artículo, giraremos en torno a la infertilidad y su vinculación directa con problemas de tipo psicológico y emocional entre las personas que desean gestar y no pueden o les es muy complicado. Durante estos procesos repletos de comparaciones con terceras personas y otras situaciones distintas a la nuestra, nuestra valía personas y la forma en que nos tratamos se ven afectadas directamente, y es importante protegerlas para no tener mayores problemas a largo plazo.
– La infertilidad y su impacto psicológico
La infertilidad es una condición médica que afecta a millones de personas en todo el mundo, y su impacto psicológico puede ser significativo y multifacético. Para muchas parejas, el diagnóstico de infertilidad representa un desafío emocional abrumador que puede desencadenar una variedad de respuestas psicológicas, incluyendo estrés, ansiedad, depresión y angustia emocional.
El proceso de intentar concebir y enfrentar la infertilidad puede generar un gran estrés psicológico, ya que implica enfrentarse a la incertidumbre, la frustración y la pérdida de control sobre una parte fundamental de la vida.
Las personas que luchan con la infertilidad a menudo se encuentran en un ciclo emocional agotador, pasando por períodos de esperanza y decepción a medida que enfrentan tratamientos médicos, procedimientos invasivos y la posibilidad constante de fracaso.
Además, la infertilidad puede impactar las relaciones interpersonales, ya que las parejas pueden experimentar tensiones en su comunicación, intimidad y conexión emocional a medida que enfrentan este desafío compartido. La incapacidad para concebir puede generar sentimientos de culpa, resentimiento o frustración en la pareja, lo que puede contribuir a conflictos y desafíos en la relación.
En resumen, la infertilidad no solo tiene ramificaciones físicas, sino también psicológicas, que pueden afectar profundamente la salud mental y emocional de quienes la experimentan. Es fundamental abordar estos aspectos psicológicos de la infertilidad para proporcionar un apoyo integral a las personas que enfrentan este desafío y para promover su bienestar emocional durante todo el proceso.

– La importancia de la autoestima
La autoestima juega un papel crucial en la forma en que las personas enfrentan y gestionan los desafíos de la vida, incluida la infertilidad. La autoestima se refiere a la valoración y percepción que una persona tiene de sí misma, y puede influir en su capacidad para manejar el estrés, mantener relaciones saludables y enfrentar la adversidad de manera efectiva.
Cuando se trata de infertilidad, una autoestima saludable puede proporcionar una base sólida para enfrentar los desafíos emocionales y psicológicos asociados con esta condición. Las personas con una autoestima positiva tienden a tener una mayor resiliencia emocional, lo que les permite adaptarse mejor a los contratiempos y mantener una perspectiva optimista a pesar de las dificultades.
Por otro lado, una baja autoestima puede exacerbar los efectos negativos de la infertilidad, aumentando la vulnerabilidad a la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental. Las personas con baja autoestima pueden experimentar una sensación de falta de valía personal y un propio juicio crítico, lo que dificulta su capacidad para afrontar el diagnóstico de infertilidad y el proceso de tratamiento.
– Problemas de autoestima ligados a la infertilidad
A continuación, comentaremos algunos problemas comunes de autoestima ligados a la infertilidad y a la complicación para gestar y tener hijxs. Es importante comprender que cada persona y situación es única en su complejidad, y que ningún caso ni historia merece menor atención que otra. Escúchate, compréndete y encuentra el origen de estos problemas de autoestima para poder trabajar en ellos para darlos por terminados.
1. Sentimientos de incompetencia y fracaso
La infertilidad puede desencadenar sentimientos intensos de incompetencia y fracaso en las personas que la experimentan. La incapacidad para concebir puede llevar a una profunda sensación de que el cuerpo está fallando en una función biológica fundamental, lo que puede minar la autoconfianza y la autovaloración de una persona. Esta sensación de fracaso puede ser especialmente aguda en aquellas personas que han internalizado la idea de que la capacidad de tener hijos es una medida de su valía como individuos.
El proceso de intentar concebir y enfrentar la infertilidad puede convertirse en una montaña rusa emocional, con cada ciclo de tratamiento o cada resultado negativo reforzando la sensación de ineptitud y desesperanza. Los sentimientos de incompetencia pueden extenderse más allá de la esfera reproductiva, afectando la autoimagen global y socavando la confianza en uno mismo en diversas áreas de la vida.
Es fundamental reconocer y abordar estos sentimientos de incompetencia y fracaso en aquellos que enfrentan la infertilidad, ya que pueden tener un impacto significativo en su bienestar emocional y mental. Proporcionar un espacio seguro para expresar estos sentimientos y ofrecer apoyo emocional puede ser crucial para ayudar a las personas a reconstruir su autoestima y encontrar formas de afrontar la infertilidad de manera más saludable.

2. Pérdida de identidad y propósito
La infertilidad puede desencadenar una profunda pérdida de identidad y propósito en quienes la experimentan. Muchas personas han imaginado sus vidas con la perspectiva de ser padres, y cuando la realidad no cumple con esas expectativas, pueden sentir que han perdido una parte fundamental de su identidad y propósito en la vida.
La incapacidad para concebir puede generar preguntas existenciales sobre el sentido de la vida y el propósito personal. Las personas pueden sentirse desconcertadas y desorientadas al enfrentarse a un futuro que difiere significativamente de lo que habían imaginado para sí mismas. Esta pérdida de identidad y propósito puede generar sentimientos de vacío emocional y desesperanza, y puede ser especialmente difícil de sobrellevar cuando se enfrenta a la presión social y cultural de tener hijos como un aspecto central de la realización personal.
Es fundamental reconocer y validar estos sentimientos de pérdida de identidad y propósito en aquellos que enfrentan la infertilidad. Brindar apoyo emocional y ayudar a las personas a explorar y reconstruir su sentido de identidad y propósito puede ser crucial para ayudarles a encontrar significado y satisfacción en otras áreas de sus vidas, más allá de la capacidad de concebir.
3. Aislamiento social y vergüenza
La infertilidad puede llevar a un sentido de aislamiento social y vergüenza en quienes la experimentan. A menudo, las personas que luchan con la infertilidad pueden sentirse solas en su experiencia, ya que puede ser difícil hablar abiertamente sobre el tema debido al estigma social y la falta de comprensión por parte de los demás.
El silencio que rodea a la infertilidad puede provocar que las personas se sientan avergonzadas de su situación y reacias a compartir sus luchas con amigos, familiares e incluso parejas. La falta de apoyo social puede exacerbar los sentimientos de soledad y aislamiento, lo que puede tener un impacto negativo en la salud mental y emocional de quienes enfrentan la infertilidad.
La vergüenza asociada con la infertilidad puede ser especialmente pronunciada en culturas donde la paternidad se considera un aspecto fundamental del éxito y la realización personal. Las personas pueden sentir que no cumplen con las expectativas sociales y enfrentarse a juicios y críticas de quienes los rodean.
4. Autoestima corporal y feminidad / masculinidad
La infertilidad puede desencadenar preocupaciones sobre la autoestima corporal y la percepción de la feminidad o masculinidad en quienes la experimentan. Para muchas personas, la capacidad de concebir y llevar a cabo un embarazo se asocia con la feminidad o masculinidad, y la infertilidad puede poner en tela de juicio estas identidades de género.
En el caso de las mujeres, la infertilidad puede desencadenar una serie de preocupaciones relacionadas con la feminidad, como sentir que su cuerpo está fallando en una función biológica fundamental o cuestionar su valía como mujeres. Además, los tratamientos de fertilidad pueden provocar cambios físicos y emocionales que afectan la autoimagen y la autoestima de las mujeres.
Por otro lado, los hombres que enfrentan la infertilidad pueden experimentar una crisis de masculinidad, sintiendo que no pueden cumplir con el papel esperado de proveedor de descendencia. La incapacidad para concebir puede llevar a una sensación de impotencia y afectar la autoconfianza y la autoestima de los hombres.

– Conclusiones
En conclusión, la infertilidad puede tener un impacto profundo en la autoestima y el bienestar emocional de quienes la experimentan. Los sentimientos de incompetencia, pérdida de identidad, vergüenza y preocupaciones sobre la autoestima corporal y la feminidad/masculinidad son desafíos comunes. Es fundamental ofrecer apoyo emocional y estrategias para trabajar la autoestima, reconociendo que el valor personal va más allá de la capacidad reproductiva y promoviendo una mayor comprensión y empatía hacia quienes enfrentan la infertilidad.
nuestras charlas nocturnas.
Helipuerto, campo de golf e incluso piscina: así es el coche más largo del mundo (y complicado de conducir) …
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fe1c%2Fc4d%2Fe53%2Fe1cc4de5366215f5015379b301e9cafa.jpg)
El Confidencial/Chasis Cero — La limusina volvió a recibir el certificado tras la reforma de su actual dueño, Michael Manning
La limusina es un vehículo que sorprende a los viandantes cuando se la cruzan por la calle. Y es que no es habitual cruzarse con este tipo de automóviles. Por eso, alucinados se quedan quienes han podido ver de cerca la limusina que tiene el título de ser la más larga del mundo.
El vehículo que ostenta el récord Guinnes desde los años 80 cuenta con un helipuerto, una piscina y un minicampo de golf. La limusina volvió a recibir el certificado tras la reforma de su actual dueño, Michael Manning, que consiguió sumarle unos centímetros más. Ahora mide 30,54 metros y tiene capacidad para 75 personas.
– La historia de la limusina «The American Dream»
El diseño original fue de Jay Ohrberg. El coche denominado «The American Dream» (traducido como el sueño americano) se construyó en los años 80 con seis Cadillac Eldorado. Su nuevo propietario la encontró en muy malas condiciones y abandonada en un almacén de Nueva Jersey. “Era una chatarra”, cuenta Manning.
Se mantuvo durante ocho años en Nueva York y luego la enviaron a Florida para restaurarla. Para la reforma de la limusina tomaron el capó de otro coche después de que durante su traslado saliese volando el original. Hace 4 años comenzaron los trabajos para arreglar la limusina.
Para su reforma necesitaron otros tres vehículos que desguazaron y pudieron así reemplazar toda la cabina del vehículo. Se le cambió el motor y todos los neumáticos. También se reformó el helipuerto y la piscina. La parte central fue la parte más complicada porque tuvo que hacerse desde cero. Su dueño asegura que fue una tarea enorme darle una nueva vida.
Ahora, la limusina vuelve a recorrer la carretera. En su interior disponen de asientos para pasajeros, tapicería de cuero, revestimiento de vinilo e iluminación LED. No se ha incluido más mobiliario para que pueda ser adaptado a cualquier tipo de evento.
Cuenta con 26 ruedas y pesa en torno a unos 11.300 kilos. Aunque presenta multitud de ventajas y comodidades para los pasajeros, su conducción resulta bastante complicada. Por eso, quien se ponga al volante del coche más largo del mundo debe planificar la ruta con anterioridad.
The American Dream está compuesta por seis Cadillac Eldorado ensamblados, con 12 ejes y 24 ruedas en total. Dos motores V8 le permiten mover sus diez toneladas de peso. Inspirada en el mítico Eldorado, esta limusina ofrece prestaciones similares a las de un autobús de lujo, e incluso cuenta con dos puestos de conducción para facilitar las maniobras.

A pesar de su exclusividad, The American Dream pronto cayó en desgracia debido a los altos costes de mantenimiento. Tras años de abandono en un almacén de Nueva Jersey, la limusina fue rescatada en 2014 por Michael Manning, propietario del Autoseum de Nueva York.
Manning no pudo afrontar la restauración por sí solo hasta que, en 2019, el coleccionista Michael Dezer invirtió 250.000 dólares en el proyecto. La limusina se trasladó a Dezerland, un parque temático del automóvil en Florida, donde se exhibe actualmente.
La restauración, que duró dos años, contó con la colaboración de tres donantes que aportaron sus Cadillac Eldorado para reproducir la parte de la cabina del conductor. Además, se instaló un nuevo frontal, lo que llevó a la limusina a batir de nuevo el récord Guinness al vehículo más largo del mundo.
The American Dream es mucho más que una simple limusina. Con capacidad para 75 personas, su interior está revestido en cuero rojo y cuenta con luces LED, puertas de apertura vertical, una cama de agua XXL, nevera y varios televisores.
Pero lo más asombroso se encuentra en la parte trasera: un campo de minigolf, una piscina con jacuzzi y, como guinda del pastel, ¡un helipuerto con capacidad para dos toneladas!
The American Dream no solo es una maravilla de la ingeniería, sino también un símbolo del sueño americano: la capacidad de convertir lo imposible en posible. Una historia de superación que ha devuelto a la vida a una de las limusinas más extravagantes y fascinantes del mundo.
Poder ver The American Dream en persona es como retroceder en el tiempo a una época de excesos y ostentación. Una época en la que la imaginación no tenía límites y el lujo no se medía en metros cuadrados, sino en metros de longitud.
Esta limusina única en su especie es un legado para las futuras generaciones. Un recordatorio de que los sueños, por muy grandes que sean, pueden hacerse realidad.
nuestras charlas nocturnas.
Soy psicólogo y estas son las 5 razones por las que las parejas aguantan a pesar de no estar enamoradas …
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fced%2Ff9e%2Fc8a%2Fcedf9ec8abfbe73f827af764cde04782.jpg)
ACyV — Hay motivos que saltan a la vista por los que una unión monógama sigue empeñándose en continuar cuando todo está en su contra, hasta ellos mismos. Si te sientes reconocido, replantéate tu relación.
Todo tiene una fecha de caducidad, también el amor. A veces, ese final llega más pronto de lo esperado, pero normalmente se puede intuir a través de pequeñas señales. Puede que a uno de los dos se le agote antes la pasión o que busque con ansia los brazos de otra persona, lo que puede derivar en una infidelidad. Sea como sea, hay muchos motivos por los que las parejas rompen, al igual que otros tantos por los que siguen cuando en realidad deberían abandonar.
Es triste poner fin a una relación y, por ello, muchas uniones caen en una especie de autoengaño compartido. Al final, es muy cómodo tener ahí ese soporte emocional (y en ocasiones económico), por lo que la idea de tener que enfrentarte de nuevo a toda tu vida tú solo se puede antojar difícil. Entonces aparecen las excusas para no dejarlo.
Y, si estas son lo suficientemente sólidas, puede darse el caso de caer en una especie de idealización absurda de la otra persona que hace que uno se enamore de una persona completamente distinta a la que es o era en realidad. Aquí van algunas de las razones, recopiladas por la revista Best Life, por las que ciertos vínculos no se rompen, sea por comodidad, autoengaño o sentimientos mucho más profundos.
– Te sientes culpable
La razón más común por la que aguantan ciertas parejas pese a todo. La sola idea de dejar a la otra persona bloquea al individuo, pues sabe que se lo tomaría tan mal que no podría dejarla así como así. Pero el amor no debe prevalecer a costa de la lástima. «Sentirse culpable por querer cortar al sentir que debes algo a tu pareja es un mal motivo por el que seguir», asegura Adrich Chan, psicólogo estadounidense.
«Lo importante es priorizar la propia felicidad y el bienestar». Además, si tan culpable te sientes, piensa la situación desde el punto de vista del otro: está contigo porque sabe que no soportarías la idea de pertenecer a su lado.
– Sientes presión social por seguir
Una pareja no solo es una relación de dos, sino que también entran en juego otras personas. Por ello, es posible que retrocedáis ante la posibilidad de dejarlo debido al qué dirán de amigos en común o familiares. «Decidir continuar por presiones externas, como las expectativas familiares o el miedo a ser juzgados, no es nada sano para la relación», sostiene Chan. «Vuestra unión debe estar basada en sentimientos propios y el deseo de querer proseguir, no lo que piensen los demás».
– Por miedo a la soledad
Otro de los motivos más comunes por el que dos personas pueden continuar en una relación amorosa cuando en realidad estarían mejor separadas. El hecho de no poder tolerar la soledad, sobre todo si hace mucho tiempo que no has experimentado la soltería, puede hacer que sigas en una relación de lo más tóxica debido a tu imperiosa necesidad de permanecer al lado del otro a toda costa, es decir, a pesar de todo lo malo que suceda entre vosotros.
Antes de buscar compañía, asegúrate de estar plenamente a gusto y satisfecho contigo mismo.
– Tienes miedo al cambio
«El cambio puede intimidar, y algunas personas pueden acabar permaneciendo en una relación simplemente porque temen a lo desconocido», asegura Chan. En este sentido, es algo similar a cuando estás en un mal trabajo, pero no lo dejas porque temes que la alternativa sea peor. Como dice el refrán, «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer».
Sin embargo, este no es un buen pretexto para continuar en una relación de pareja. Revisa tus prioridades en la vida y lo que buscas en otras personas para dilucidar si realmente quieres continuar o buscar la felicidad en otro lugar.
– Dependes económicamente de él o ella
A las relaciones amorosas muchas veces les unen otros motivos que no son del todo emocionales, sino también económicos. Un alquiler, un negocio juntos o simplemente el hecho de no poder ganarte la vida por ti mismo. Estas son razones de peso que pueden evitar que la decisión de despediros de mutuo acuerdo se dilate en el tiempo.
«Es necesario buscar la independencia financiera para poder apostar por relaciones donde lo emocional prevalezca sobre lo económico», recalca el experto. Al igual que ocurre con la soledad, si no puedes mantenerte por ti mismo, mejor revisa primero ese apartado de tu vida antes que seguir en una relación solamente por una cuestión de subsistencia material.
nuestras charlas nocturnas.
La hostia en la boca, el Cristo en las manos y la muerte en los ojos: historia crítica del Ejército español …
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3a5%2F665%2F642%2F3a56656428054b71987b4b238c3f5e2f.jpg)
ElConfidencial(J.M.Alarcón) — Entrevista con el historiador Francisco Gracia Alonso, quien acaba de publicar ‘Gobernar el caos. Historia crítica del Ejército español’ (Desperta Ferro, 2024)
Entre los ejércitos profesionales mejor considerados de todos los tiempos se erigen los célebres Tercios españoles, con los que la Monarquía Hispánica levantó su imperio entre los siglos XVI y XVII. Una tropa profesional que vivía con la «hostia en la boca, el Cristo en las manos y la muerte en los ojos». Una muy española, en el concepto del servicio al imperio de los Austrias, pero que no estaba formado exclusivamente por los súbditos del reino, sino también por soldados de otros muchos lugares de Europa.
No eran mercenarios, pero sí una infantería bastante cualificada para la época, cuyo coste de plana mayor de cada tercio «alcanzaría los 194 escudos al mes y costaba, asimismo, 2.254 escudos el mantenimiento de las dos compañías de arcabuceros y 10.550 las diez de piqueros», según explica el historiador Francisco Gracia Alonso en Gobernar el caos. Historia crítica del Ejército español (Desperta Ferro, 2024), en una conversación con El Confidencial.
Era un ejército caro y, a menudo, mal aprovechado; que a pesar de tener éxito en las batallas, tenía en la economía su talón de Aquiles: «Para mantener los mínimos vitales y pagar vicios y distracciones, los ingresos de los soldados debían complementarse con la obtención del botín, única oportunidad de mejora en el nivel de gasto sin caer en las deudas. El complemento obvio era el expolio, ya fuese despojando al enemigo o recurriendo al saqueo, una práctica común en la época que entraba en la lógica y usos de guerra de todos los ejércitos», explica Gracia Alonso, catedrático en la Universidad de Barcelona.
A partir de la Guerra de Sucesión, el ejército comenzó a influir en la vida política y social del país hasta vertebrar directamente al Estado como «árbitro en la sombra» durante casi dos siglos. Y ya en el siglo XIX y XX, entroncando con esa reminiscencia católica de la hostia en la boca y el Cristo en las manos, fue asociándose progresivamente a las posturas conservadoras y de defensa del estado-nación como baluarte de la idea de patria. ¿Ha sido el español un ejército de derechas?
La propia Guerra Civil lo desmentiría, cuando la sublevación militar contra la II República fue solo respaldada por una mitad de los ejércitos, como explica Gracia: «No es una respuesta unitaria, porque la Guardia Civil o la Guardia de Asalto o ciertas unidades del Ejército combaten o intentan oponerse a la sublevación de otras unidades del Ejército». Pero todo eso cambiaría con la victoria de Franco, prosigue.
«Se convierte en un ejército con una ideología basada en los postulados franquistas muy fuerte, muy correosa y muy pétrea, que se mantendrá en buena medida no solo hasta la muerte de Franco, sino a lo largo de toda la transición democrática e incluso después. Es decir, los últimos coletazos son del año 86″.

– Únicos capaces de gobernar el caos
Gracia se refiere a las últimas intentonas golpistas como la del 85 de De Meer, pero insiste incluso en las actitudes actuales de algunos generales. «Si tienes presente declaraciones más o menos recientes de militares, aún se siguen defendiendo esas ideas de que el Ejército es la única estructura capaz de gobernar el caos que ellos consideran que es la estructura política del Estado».´
Mucho antes de la Guerra Civil, ese «caos» lo resolvieron en 1876 generales como Juan Prim o Francisco Serrano, que derrocaron a la reina Isabel II. Ese mismo ejército fue el que promovió la restauración borbónica tras el intento de la Primera República. Durante esos dos siglos, el gasto en defensa se disparó de forma ineficiente.
«Cuando ocurre la derrota de Cuba y Filipinas en 1898 el ejército y la marina consumen el 42% del dinero que el Estado tiene para invertir», según Gracia. Además de haberse convertido ya en el árbitro del devenir político del país, «con una treintena larga de asonadas y pronunciamientos», participan en la represión de los civiles en diferentes momentos, como durante la Semana Trágica en 1906 —y después en la Revolución de Asturias en 1934—.
Problemas de presupuesto y sobredimensión, según Gracia, que se trasladarán después de las derrotas de Cuba y Filipinas al Protectorado de Marruecos. «A pesar del gran gasto de la época de la guerra con EEUU no tenía sin embargo los recursos necesarios disponibles, porque aunque parezca paradójico, al mismo tiempo es un ejército que, aunque tenga una gran dotación económica, no está bien preparado, no está bien dotado en armamento y no está bien entrenado porque tiene un problema esencial que es el su macrocefalia: el gran número de oficiales, jefes y generales que existe, el gran número de soldados que se reclutan cada año para mantener a toda una estructura organizativa».
Si hay algo por otra parte que queda claro en Gobernar el caos es la crítica a una forma determinada de abordar la narrativa de los acontecimientos del Ejército que ha consistido en destacar el hecho heroico, lo que ha llevado además según su criterio a un excesivo monumentalismo y a la exaltación de figuras como Blas de Lezo o los Héroes de Baler. «Esa forma de entender la cuestión militar ha sido utilizada en los últimos años por determinadas opciones políticas, e incluso por gobiernos, para volver a estructurar un discurso historiográfico que debe considerarse como superado».
PREGUNTA. ¿No se han producido algunos cambios importante a la hora de narrar los acontecimientos militares?
RESPUESTA. Ha habido cambios, evidentemente, en cuanto a la forma de plantear la historia militar. Pero los cambios no están precisamente orientados hacia un análisis global del hecho militar, sino que se ha intentado explicar los actos puntuales: las batallas, las campañas, los movimientos de tropa, la acción de los generales, etcétera También hay que tener en consideración que el estudio de estos elementos puede ser, si dejamos de parte de lado la parte social y nos centramos únicamente en la acción militar, una forma de análisis heroico o una forma de análisis, como mínimo, crítica.
Durante el periodo de finales del XIX, pero también durante todo el siglo XX e incluso en la actualidad, la forma de narrar el hecho militar ha sido describir la batalla, causas y consecuencias. Tendemos a la historia, a los héroes, a la heroización de los marinos muertos en Trafalgar, en la batalla de Santiago de Cuba o en la derrota de la flota del almirante Cervera. Pero no se entra normalmente en el hecho de reflexionar sobre si verdaderamente era necesario plantear batalla sabiendo que se va a perder.
P. En una época en Europa a en la que la guerra ha vuelto a Ucrania y hemos visto cómo es necesaria la implicación de la población en la defensa, ¿tiene sentido replantearse la vuelta del servicio militar obligatorio? ¿Por qué se produjo la profesionalización del Ejército en el 96?
R. Cuando se lleva a cabo la supresión del servicio militar obligatorio en 1996 es muy interesante que fuese el resultado de un pacto entre dos partidos conservadores. Por una parte Aznar, o sea el PP, pero también Convergència i Unió.
P. Pero Aznar lo llevaba ya en el programa…
R. Sí. Pero también fue consecuencia del pacto político que permitió gobernar a Aznar después del triunfo minoritario que tuvo las elecciones del año 96 y fue un pacto político conservador lo que acaba con el sistema obligatorio. Algo que no había hecho la izquierda, que ha estado en el poder desde el 82 hasta el 96 con en el gobierno de Felipe González.
Cuando se lleva a cabo esta supresión, lo que se está buscando es la profesionalización del Ejército, su tecnificación. Ya no se trata de un ejército basado en el concepto de formaciones cerradas, las guardias y una instrucción muy puntual de los reclutas. Lo que importa es la tecnificación, el manejo de una serie de armamentos para los que no sirve la formación que se recibe en el servicio militar obligatorio. Con nueve o 12 meses o con 12 meses de instrucción apenas sirve para que un soldado tenga los conocimientos básicos de cómo maneja un tanque, un dron o cualquier otro tipo de de aparato tecnológicamente avanzado.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F46a%2F9d1%2F555%2F46a9d15556a12975d2b38cc5cb403fe9.jpg)
P. Más allá del aparato del ejército profesional, muchos países ven la necesidad de vincular e implicar más al ciudadano en la defensa del país, como sucede en Israel por ejemplo. Hoy mismo se ha sabido que en Dinamarca extenderán el servicio militar obligatorio a las mujeres.
R. Normalmente, la vinculación de la población a la defensa siempre se ha movido desde una perspectiva ideológica, desde una forma de entender la propia estructura del Estado. Y eso es un elemento peligroso, porque significa definir para toda la población una forma muy concreta de entender la idea del Estado, es decir, unos principios basados en la nación, la patria, el honor. Ese tipo de cuestiones hoy en día no tienen cabida.
El hecho de cuestionar las inversiones en defensa no es un elemento que vaya en contra de los principios fundamentales sobre los que tiene que organizarse el Estado. Simplemente se trata de saber que el gasto militar tiene que ser el producto de una reflexión profunda, de un debate político en el cual verdaderamente sepamos en qué y cuánto vamos a gastar, cosa que en muchas ocasiones no sabemos porque el gasto está dividido entre diferentes partidas. El gasto militar es muy superior al que aparece reflejado en el Ministerio de Defensa.
P. ¿No crees que, de alguna forma, el Ejército va estar necesariamente más vinculado a la sociedad en los tiempos que vivimos?
R. ¿Qué objetivos políticos tenemos detrás de esa militarización de la sociedad, esa idea de que hemos de ser copartícipes de la estructura? A ver, copartícipes lo somos ya desde el punto de vista económico. Ahora se nos pide desde el punto de vista ideológico y social. Pero la compra de armamento sale de los impuestos de todos los españoles, con lo cual la sociedad ya está participando, ya está pagando la cuota de la de la militarización.
P. ¿Está bien dimensionado el ejército español?
R. Tenemos un ejército profesional en el cual hay que distinguir entre la tropa, que tiene un recorrido profesional limitado con unos años de caducidad. Y por otra parte tenemos a los suboficiales, en muchos casos también producto de campañas de alistamiento.Y, por último la oficialidad. La oficialidad tiene una mayor configuración ideológica basado en lo que es la propia carrera militar y lo que significa en la formación del pensamiento, que suele tener una base en las tradiciones familiares.
Nosotros nos tenemos que replantear como Estado el modelo de ejército que necesitamos, un ejército evidentemente defensivo. ¿Y de qué tiene que estar dotado? De un tipo de armamento que se ha empleado en la defensa del territorio nacional, pero no un tipo de armamento que esté pensado para ser integrado en un modelo OTAN y rápidamente distribuido o desplazado a otros territorios. Tenemos militares en 15 o 16 misiones internacionales bajo mandato en algunos casos de la Unión Europea y en otros de la OTAN.
Veamos qué tipo de ejército necesitamos en cuanto a su estructura, en cuanto a su dimensión y, sobre todo, en cuanto al gasto que necesita. El gasto militar español en el año 2023 estaba pensado para unos 14.500 millones de euros. Al final se dimensionó hasta los 27.600 millones, en números redondos. No estamos hablando de unas inversiones menores si se compara con otras partidas. Esto muestra también un derroche económico que tampoco tiene una rentabilidad puntual.
nuestras charlas nocturnas.
Una nueva técnica de preservación de órganos está redefiniendo la medicina …

The New York Times(T.Alcorn) — En cierto modo, el hígado humano en el quirófano del Northwestern Memorial Hospital de Chicago estaba vivo.
La sangre que circulaba por sus tejidos suministraba oxígeno y eliminaba los productos de desecho y el órgano producía bilis y proteínas esenciales para el organismo.
Pero el donante había muerto un día antes y el hígado yacía dentro de un aparato con la forma de una caja de plástico.
El órgano debía su vitalidad a esta máquina, que lo preservaba para trasplantarlo a un paciente que lo necesitaba.
“Es un poco ciencia ficción”, dijo Daniel Borja-Cacho, cirujano de trasplantes del hospital.
Los cirujanos están experimentando con órganos de animales modificados genéticamente, lo que apunta a un futuro en el que podrían ser fuente de trasplantes. Pero el campo ya está experimentando un cambio de paradigma, impulsado por tecnologías de uso generalizado que permiten a los médicos almacenar temporalmente órganos fuera del cuerpo.
La denominada perfusión está cambiando todos los aspectos del proceso de trasplante de órganos, desde la manera en que operan los cirujanos, los tipos de pacientes que pueden donarlos y los resultados para quienes los reciben.
Lo más significativo es que los programas quirúrgicos que han adoptado la perfusión están trasplantando más órganos.
Desde 2020, Northwestern ha registrado un aumento del 30 por ciento en su volumen de trasplantes de hígado. A nivel nacional, el número de trasplantes de pulmón, hígado y corazón aumentó más de un 10 por ciento cada uno en 2023, uno de los mayores incrementos interanuales en décadas.
Sin la circulación de la sangre, los órganos se deterioran rápidamente. Por eso, los médicos han considerado durante mucho tiempo que el donante de órganos ideal sea una persona fallecida en circunstancias que pusieron fin a la actividad cerebral, pero cuyo corazón sigue latiendo, manteniendo los órganos viables hasta que puedan ser asignados a receptores.
Para minimizar las lesiones de los órganos tras su extracción del suministro de sangre del donante y antes de conectarlos al del receptor, los cirujanos solían enfriarlos hasta justo por encima del punto de congelación, lo que ralentizaba considerablemente sus procesos metabólicos.
De este modo se amplía el periodo en el que los órganos pueden trasplantarse, pero por poco tiempo. Los hígados no son aptos después de 12 horas y los pulmones y corazones, unas seis.
Los científicos llevan tiempo experimentando con técnicas para mantener los órganos en condiciones más dinámicas, a una temperatura más cálida y perfundidos con sangre u otra solución oxigenada. Tras años de desarrollo, el primer dispositivo para preservar pulmones mediante perfusión obtuvo la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos en 2019. Los dispositivos para perfundir corazones e hígados se aprobaron a finales de 2021.
En resumen, los dispositivos bombean sangre o un fluido oxigenado a través de tubos a los vasos sanguíneos del órgano donado. Como las células de un órgano perfundido siguen funcionando, los médicos pueden evaluar mejor si el órgano prosperará en el cuerpo del receptor.

Impulsados por esa información, los cirujanos de trasplantes han empezado a utilizar órganos de donantes mayores o más enfermos que en otras circunstancias habrían rechazado, afirmó Kris Croome, profesor de cirugía de la Clínica Mayo de Florida.
“Estamos recurriendo a órganos que antes no habríamos utilizado y estamos obteniendo buenos resultados”, afirmó.
Tal vez lo más importante es que la perfusión ha facilitado aún más la donación de órganos por parte de pacientes en coma cuyas familias han retirado el soporte vital, de modo que sus corazones acaban por detenerse.
Cada año, decenas de miles de personas mueren de esta manera, tras el cese de la circulación, pero rara vez eran candidatos a donante porque el proceso de la muerte privaba a sus órganos de oxígeno.
Ahora, los cirujanos les administran perfusión, ya sea trasladándolos a una máquina o, con menos tecnología, haciendo recircular la sangre en esa región del cuerpo del donante.
Y eso los ha hecho mucho más propicios para el trasplante.
Desde 2020, el número de hígados trasplantados tras la muerte circulatoria del donante se ha duplicado, según un análisis de datos de la United Network for Organ Sharing, la organización sin fines de lucro que gestiona el sistema de trasplantes de Estados Unidos.
Antes, los cirujanos nunca utilizaban corazones de esos donantes por la sensibilidad de ese órgano a la falta de oxígeno; en 2023, gracias a la perfusión, trasplantaron más de 600.
Al recurrir a este nuevo grupo de donantes, los centros de trasplantes pueden encontrar órganos con más rapidez para el exceso de pacientes que los necesitan con urgencia. Shimul Shah afirmó que el programa de trasplantes de órganos que dirige en la Universidad de Cincinnati había eliminado prácticamente su lista de espera de hígados. “Nunca pensé que en mi carrera llegaría a decir eso”, comentó.
Un obstáculo para la adopción de la tecnología puede ser el costo. Con las tarifas que exigen actualmente los fabricantes de dispositivos, perfundir un órgano fuera del cuerpo puede añadir más de 65.000 dólares al precio de un trasplante; es posible que los hospitales más pequeños no puedan justificar el gasto inicial.
Una de las empresas líderes, TransMedics, subió sustancialmente sus precios después de que los reguladores aprobaron su dispositivo, lo que provocó que Paul Gosar, republicano representante por Arizona, enviara una severa carta en la que escribió: “Lo que empezó como una prometedora innovación en equipos médicos y una oportunidad para aumentar los trasplantes en todo el país es ahora rehén de una empresa pública que ha perdido su norte”.
Pero algunos cirujanos afirmaron que, no obstante, la tecnología podría ahorrar dinero, ya que los pacientes que reciben órganos perfundidos suelen salir del hospital más rápido y con menos complicaciones, y tienen mejores resultados a mediano y largo plazo.

Los cirujanos siguen explorando los límites máximos de supervivencia de los órganos perfundidos fuera del cuerpo y, aunque las tecnologías ya están modificando sustancialmente los trasplantes, algunos afirman que esto es solo el principio.
Shaf Keshavjee, cirujano de la Universidad de Toronto cuyo laboratorio estuvo a la vanguardia del desarrollo de tecnologías para preservar los pulmones fuera del cuerpo, afirmó que estos dispositivos podrían llegar a permitir a los médicos extraer, reparar y devolver los pulmones a los pacientes enfermos en lugar de sustituirlos. “Creo que podemos fabricar órganos que sobrevivan al receptor en el que se colocan”, dijo.
Ashish Shah, jefe de cirugía cardiaca de la Universidad de Vanderbilt, uno de los programas de trasplante de corazón con más actividad del país, se mostró de acuerdo y dijo que era “el santo grial”.
“Tu corazón está fatal”, dijo. “Te lo saco. Lo pongo en mi aparato. Mientras no tienes corazón, puedo mantenerte vivo con un corazón artificial durante un tiempo. Luego, tomo tu corazón y lo arreglo —células, mitocondrias, terapia génica, lo que sea— y lo vuelvo a coser. Tu propio corazón. Para eso trabajamos en realidad”.
nuestras charlas nocturnas.
Cómo se convirtió Madrid en la «Miami de Europa» y cómo afecta a quienes viven allí

BBC News Mundo(G.D.Olmo) — Miami fue mucho tiempo el referente de los latinoamericanos que buscaban una vida mejor, especialmente el de aquellos con más recursos económicos y ávidos de lujo.
Pero a la soleada ciudad de Florida, con sus playas y su agradable temperatura a lo largo del año, le ha salido últimamente un inesperado y pujante competidor al otro lado del Atlántico: Madrid.
La capital de España se ha convertido desde el final de la pandemia en una de las más atractivas del mundo y también en un imán para inmigrantes acomodados que empiezan a preferirla a la estadounidense Miami.
Los madrileños de a pie ya lo notan hace tiempo en aspectos como las dificultades para encontrar mesa en los restaurantes o el alza en los precios del alquiler.
Y los datos lo corroboran. Cuando la inmobiliaria de lujo Barnes Global Property encuestó a personas con más de US$30 millones de patrimonio para elaborar su informe anual, Madrid resultó la cuarta ciudad del mundo más valorada.
Los sudamericanos predominan en el creciente interés de los ricos globales por Madrid. Son ellos quienes compran el 60% de los inmuebles de lujo a la venta en el mercado madrileño, por delante de británicos, franceses y estadounidenses.
Edificios enteros del madrileño barrio de Salamanca, uno de los más caros de España y tradicionalmente copado por las clases pudientes locales, han sido adquiridos por compradores mexicanos y venezolanos.
Ya hay venezolanos que lo han rebautizado como la «Pequeña Caracas».
Y, según los datos oficiales, los mexicanos han invertido más de 700 millones de euros (US$760 millones) en el mercado inmobiliario español desde 2020, la gran mayoría en Madrid.

Cada vez más extranjeros quieren vivir en Madrid y cada vez están dispuestos a pagar más por hacerlo.
«La atracción de talento y capital latinoamericano hacia Madrid es la misma que se produjo décadas atrás hacia Miami, pero eso se ha equilibrado, y llegará el momento en que en Miami se preguntarán por qué Madrid nos mira por el retrovisor», asegura en conversación con BBC Mundo, José Luis Martínez-Almeida, alcalde de la capital española.
Pero el fenómeno plantea también problemas, como el encarecimiento de los alquileres, que está expulsando a muchos madrileños lejos del centro de la ciudad y de sus barrios de toda la vida.
– Qué está pasando en Madrid
La capital de España es desde hace décadas uno de los destinos preferentes de los migrantes latinoamericanos que buscan un trabajo en un país en el que cuentan con la ventaja de que se habla su idioma.
Trabajadores peruanos, ecuatorianos, colombianos y de otras nacionalidades llevan años allí, empleados a menudo en la atención a mayores y enfermos, la construcción y otros sectores que no siempre cubren sus necesidades de mano de obra con la local.
Pero, aunque a Madrid siguen llegando personas en dificultades, como refleja el hecho de que España sea el país de la Unión Europea que más refugiados venezolanos acoge, un nuevo perfil de inmigrante latinoamericano con más recursos ha emergido en los últimos años.

«Casi todos los clientes a los que ayudamos a emigrar a España son gente solvente que no tiene necesidad de generar ingresos allí», le dice a BBC Mundo Alexandre Rangel, director general de Siespaña, una firma especializada en asesorar a extranjeros que buscan instalarse en el país europeo.
En realidad, ya hace algunos años que desembarcaron en España grandes capitales latinoamericanos, como los del magnate mexicano Carlos Slim, que adquirió parte de la compañía FCC, un gigante español de las infraestructuras, o el banquero venezolano Juan Carlos Escotet, que hoy controla Abanca, uno de los principales bancos del país.
Pero, como señala Nuria Vilanova, de Ceapi, una asociación de directivos de empresas iberoamericanas, «ahora se ha descendido a inversiones más familiares, en las que no se requiere tanto capital, y muchos están invirtiendo en cosas como la compra de inmuebles para el alquiler turístico».
¿Qué ha hecho que los bares y plazuelas de una capital vieja y enclavada en la seca meseta castellana se hayan vuelto tan o más atractivos que las playas paradisíacas, las amplias avenidas con palmeras, y los yates y autos de lujo de Miami?

– Estar «como en casa»
«La mayoría de los que llegan por primera vez [a Madrid] valoran la calidad de vida, los servicios públicos, los restaurantes que se abren cada día, la posibilidad de moverse en transporte público y, sobre todo, la tranquilidad de vivir en un país seguro, ya que en el suyo vivían permanentemente amenazados por la delincuencia», explica Rangel.
España y su capital ofrecen además la posibilidad de proteger en una moneda sólida como el euro patrimonios amenazados por decisiones gubernamentales inesperadas o las turbulencias monetarias a las que en América Latina están habituados.
Aunque hay otros factores, quizá más intangibles, como explica Eladio Duque, uno de los muchos a los que Rangel ayudó a emigrar.
«Viví 12 años en Miami y nunca me sentí en casa; cuando llegué a Madrid me sentí en casa desde el primer día«, cuenta este venezolano-estadounidense.
Eladio llegó a Miami en la época en que Hugo Chávez gobernaba en Venezuela.
Montó una compañía dedicada a la reforma de espacios y trabajó duro para alcanzar el éxito y la nacionalidad estadounidense, pero en 2022 se enamoró de Madrid.
Ahora maneja su negocio de Miami desde su apartamento en la zona madrileña de Tribunal.
Madrid es para él «la ciudad más maravillosa de la tierra» y ha decidido quedarse. «Aquí la gente no me busca por lo que tengo, sino por lo que soy», dice.
En unos meses podrá solicitar la ciudadanía, un proceso mucho más rápido y sencillo en España que en Estados Unidos.

La ley española permite a los ciudadanos iberoamericanos optar a la nacionalidad tras solo dos años de residencia legal en el país, que también es más fácil de obtener que en Estados Unidos.
Y a los diferentes tipos de visa que pueden solicitar quienes cuentan con recursos económicos suficientes, se suman facilidades como la rebaja en un 85% de las tasas de matrícula en las universidades públicas madrileñas para los estudiantes iberoamericanos anunciada a finales de año por el gobierno regional madrileño, que busca que Madrid siga «consolidándose como referente de los estudios en español».
Según Vilanova, «España está desplazando a Estados Unidos como el lugar donde se forman los hijos de los dirigentes empresariales latinoamericanos», y las diferencias en la política migratoria de ambos países aparecen como una de las razones.
Unas diferencias que Rangel se encuentra a diario: «La mayoría de mis clientes piensan primero en Miami porque tienen familia allí o la han visitado ya alguna vez, pero luego se dan cuenta de que en realidad Estados Unidos le ha cerrado las puertas a la migración legal y a quienes quieren hacer negocios, porque les obliga a invertir grandes cantidades, contratar empleados, embarcarse en proyectos sobre los que no tienen ningún control y esperar durante años a que el proceso se resuelva».

La mexicana Carla Chanes es otra de las personas latinoamericanas que ha llegado recientemente a Madrid.
Emprendió la aventura harta de vivir con miedo a la delincuencia en Ciudad de México.
Y es que aunque siempre existe la posibilidad de que se produzcan delitos menores, como robos de carteristas que se mueven principalmente en el centro de la ciudad y en atracciones turísticas concurridas, Madrid es generalmente segura y su tasa de criminalidad es baja.
Carla vive ahora con su familia en Alcalá de Henares, la histórica localidad a unos 30 kilómetros de Madrid en la que nació el escritor Miguel de Cervantes.
Su hijo estudia en un colegio privado subvencionado por la Comunidad de Madrid (el gobierno regional) por el que paga unos 40 euros al mes (US$43,4), muy por debajo de lo que suele costar un centro privado en su país.
A la espera de poder obtener la nacionalidad, su familia se sostiene con sus ahorros y lo que recibe del alquiler de su casa en México.
«Aquí nos dimos cuenta de que se podía vivir gastando menos«, afirma.
Cuenta que «los comienzos fueron duros, pero con el tiempo me di cuenta de que ya no caminaba con tanta prisa y ya no tenía que llevar siempre de la mano a mi hijo por temor a que alguien me lo arrebatara. La tranquilidad de vivir en un país seguro no tiene precio y ahora disfruto cada mañana mi tostada con tomate y mi café con leche para desayunar».
Pero si Carla llegó a un Madrid que la recibió «con los brazos abiertos», algunos de los que estaban allí antes empiezan a ver cómo su ciudad se está volviendo demasiado exclusiva para ellos.
– Unos alquileres cada vez más altos

Andrés Pradillo, portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, le dijo a BBC Mundo que «los alquileres en la ciudad han subido un 60% desde 2015 y muchas familias tienen que destinar ya más de la mitad de sus ingresos a la vivienda».
Según Pradillo, «el fenómeno de los extranjeros que compran casas en Madrid está creciendo de manera desproporcionada».
Más de la mitad de las casas vendidas en España el año pasado lo fueron sin que mediara la concesión de una hipoteca; es decir, se pagaron en efectivo.
Esto, según Pradillo, refleja que «son casas que se compraron no para vivir en ellas, sino para especular y obtener grandes rentabilidades en zonas con alquileres muy tensionados».
Como resultado, dice Pradillo, «mucha gente de Madrid ve decepcionada que se les está expulsando de sus barrios de toda la vida», por lo que reclama a las autoridades que regulen los precios de los alquileres, un asunto que ha cobrado creciente peso en la política española en los últimos años.

El alcalde Almeida admite que «como sucede en otras grandes ciudades, el gran problema de Madrid es el de la vivienda«.
Pero tiene claro que «la llegada de gente y capitales con capacidad de invertir es una buena oportunidad para la ciudad, siempre que sepamos afrontar riesgos como posibles aumentos en las brechas de desigualdad».
Cómo hacerlo es la clave.
El alcalde asegura que cederá terrenos públicos para que promotores privados construyan en ellos viviendas de alquiler asequible.
«Solo en los próximos años aumentaremos en 4.000 las casas disponibles para alquilar en Madrid».

Nuevos desarrollos urbanísticos, como Madrid Nuevo Norte y la Operación Campamento, en los que se construirán 10.700 viviendas, el 60% de protección pública, deberían paliar el déficit de oferta que sufre la capital.
¿Serán suficientes para compensar el aumento de la demanda en una ciudad cada vez más de moda?
Solo el tiempo lo dirá.
Como dice su alcalde, «Madrid era el secreto mejor guardado, pero ese secreto ya no existe».
nuestras charlas nocturnas.
¿Cuánto tiempo necesitamos para hacer un amigo? …

Las relaciones sociales y la calidad de las amistades desempeñan un papel crucial en nuestra felicidad y bienestar emocional.
Sin embargo, el filósofo griego Aristóteles afirmaba que «el deseo de tener amigos es rápido, pero la amistad es un fruto que madura lentamente».
Ahora, una investigación de la Universidad de Kansas (EE.UU.) ha esclarecido las horas que se necesitan para hacer un amigo.
Según los resultados, que se han publicado en la revista Journal of Social and Personal Relationships, se necesitan unas 50 horas de tiempo juntos para que alguien pase de ser considerado simple conocido a amigo ocasional; 90 horas para pasar de esta categoría a la de amigo; y más de 200 horas para apreciar a alguien como amigo íntimo.
Pero pasar tiempo juntos significa compartir momentos de diversión, bromear, jugar a videojuegos o tomar unas copas, por ejemplo. Esto quiere decir que las horas que se comparten en un ambiente laboral no cuentan tanto, según este estudio.
“Tenemos que dedicar ese tiempo. No puedes chasquear los dedos y que aparezca un amigo”, señala Jeffrey Hall, investigador responsable de este trabajo. “Mantener relaciones estrechas es una de las cosas más importantes que podemos hacer en la vida”, apunta.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo científico desarrolló una herramienta online en la que concretaba el grado de amistad de los participantes en función de sus respuestas a varias preguntas.
Se tuvo en cuenta el nivel de amistad de las personas analizadas en función de las horas que pasaban juntos, las actividades que compartían y sus conversaciones cotidianas.

Además, se extrapolaron datos de estudios anteriores que indicaban que el cerebro de una persona solo puede “admitir” unas 150 amistades.
Por una parte, se analizaron 355 respuestas a una encuesta online de adultos que se habían mudado en los últimos seis meses y buscaban nuevos amigos en sus nuevos hogares.
Se les pidió que pensaran en alguien que hubieran conocido desde la mudanza y en cómo había evolucionado esa relación.
Así, se establecieron asociaciones entre el grado de amistad, las horas que pasaban juntos y el tipo de actividades que hacían.
Luego los participantes clasificaron esas relaciones en uno de los cuatro niveles de afianzamiento de la amistad: conocido, amigo ocasional, amigo y amigo íntimo. También se calculó el número de horas en las que las personas empezaban a pasar de un nivel de amistad a otro.
Por otro lado, se encuestó a estudiantes que se habían mudado recientemente para su primer año en la Universidad de Kansas. El investigador les preguntó por dos personas que hubiesen conocido desde el comienzo de sus estudios, para luego realizar un seguimiento de ese contacto a las cuatro y siete semanas después y comprobar cómo había evolucionado la relación.
– Invertir tiempo en crear amistades
De este modo, la investigación revela que se necesitan entre 40 y 60 horas para entablar una amistad casual; entre 80 y 100 horas para pasar a ser amigos; y más de 200 horas para convertirse en buenos amigos. “Cuando los jóvenes conectan, lo hacen con fuerza”, sostiene Hall.
“Desde que las personas pasan de un nivel a otro en una amistad, duplican o triplican la cantidad de tiempo que pasan con esa otra persona a las tres semanas”, según el científico. Al mismo tiempo, afirma: “Incluso encontré estudiantes de primer año que pasaban un tercio de todas las horas de un mes con un buen amigo”.

Pero no se trata simplemente de querer ser amigo de alguien.
Según este experto, la otra parte también tiene que estar interesada.
Además, como señala Hall, “los más jóvenes harían bien en invertir ese tiempo”.
Y es que, de acuerdo con estudios anteriores, las amistades consolidadas se asocian con la felicidad en etapas posteriores de la vida.
Por ejemplo, en 2015, una investigación aseguraba que tener amigos es un indicador importante de la felicidad y la satisfacción vital. Sin embargo, a pesar de estos beneficios, las personas no siempre dan prioridad a pasar tiempo con ese entorno. Por lo que, según los expertos, es importante gestionar adecuadamente el tiempo que se dedica a las amistades.
“La cantidad de tiempo y el tipo de actividad compartida con un compañero pueden considerarse inversiones estratégicas para saciar las necesidades de pertenencia a largo plazo”, en palabras de Hall.
“No puedes obligar a la gente a pasar tiempo contigo, pero puedes invitarles”, argumenta el científico. En su opinión, “debemos convertir en una prioridad” el hecho de pasar tiempo con posibles amigos. “Si te interesa una amistad, cambia el contexto; si trabajáis juntos, salid a comer o tomar algo. Estas cosas indican a la gente que te interesa ser su amigo”, concluye.
nuestras charlas nocturnas.
De la arcilla al móvil: antiguos y nuevos diccionarios …

The Conversation(I.R.Sanchez) — Decía Joseph Justus Escalígero, humanista francés del siglo XVII, que si “un juez de los de antaño” condenaba a un individuo, “que se ponga a componer diccionarios. (…) De todas las clases de castigos es este el único verdadero”. No es el único poema que ha tenido como objeto atacar a los diccionarios, ni tampoco el único que ha arremetido contra estos productos de la lengua o contra quienes los hacen.
Un célebre hombre de letras del siglo XVIII, Samuel Johnson, caracterizaba al autor de diccionarios como “ganapán inofensivo”. Johnson también era uno de estos ganapanes inofensivos, por lo que conoció de primera mano el escaso reconocimiento que la historia ha brindado a los autores de diccionarios.
– Los primeros glosarios

Cuando pensamos en la palabra diccionario es posible que nos venga a la mente la imagen de un libro de gruesas tapas, pesado y de muchas páginas que contiene todas y cada una de las palabras de una lengua.
Pero no son exactamente así y, desde luego, no siempre han tenido esta forma.
Para conocer el primer antepasado del diccionario que tenemos en mente debemos remontarnos, como pronto, 4 000 años atrás.
Los primeros protodiccionarios tienen su origen en la antigua Sumeria, al sur de Mesopotamia, en lo que hoy sería la zona entre Irak y Siria.
Los sumerios sabían de la existencia de una civilización anterior, la acadia, que poseía una lengua propia.
Los sumerios dedicaron grandes esfuerzos a traducir términos acadios a su lengua materna.
Nacieron así los primeros glosarios, que no hay que confundir con los diccionarios.
Un glosario también contiene y explica palabras, pero de una forma mucho más limitada y, como en el caso del sumerio-acadio, con equivalencias.
Estas primeras manifestaciones lingüísticas anteriores a los diccionarios se elaboraban con uno de los pocos materiales disponibles y que la historia nos ha demostrado que poseen una extraordinaria durabilidad: la arcilla.
En escritura cuneiforme, algunas de estas tablillas de arcilla han sobrevivido hasta nuestros días. Gracias a la inteligencia artificial, a las técnicas de procesamiento del lenguaje natural y al trabajo de Gutherz, Gordin, Sáenz, Levy y Berant (2023), se han podido traducir automáticamente estos textos al inglés, facilitando el estudio y la comprensión de estas civilizaciones milenarias.
Con el auge y la caída de otros imperios, los glosarios y las glosas fueron repitiéndose como forma sencilla de comenzar a aprender lenguas distintas a la propia, al menos en el plano léxico.
También evolucionaron los materiales, pues de la arcilla pasamos al papiro manuscrito y, en el siglo XV, a la imprenta. Esto implicó un cambio drástico en la producción de diccionarios.
– El desarrollo del diccionario
El avance y progreso del transporte marítimo y la confluencia de distintas sociedades en un mismo puerto propició la evolución del glosario a los breves diccionarios bilingües y multilingües. Los marineros necesitaban tener una lista concisa y manejable de cómo un término se expresaba en otras lenguas, de ahí la enorme y evidente utilidad de tener un diccionario manual con estas equivalencias.
Los diccionarios monolingües no son precisamente modernos. Los encontramos en China hace varios miles de años, en griego y en latín. En español, el primer diccionario con lengua única es obra del canónigo Sebastián de Covarrubias, que en 1611 publicó el Tesoro de la lengua castellana o española.
De mucho antes son el Diccionario latino-español (1492) y el Vocabulario español-latino (1495) de Antonio de Nebrija. Se trata de diccionarios bilingües que, eso sí, sientan las bases para que el español se separe por completo del latín y se establezca como lengua de cultura.

Los diccionarios monolingües en español no se desarrollaron, tras el de Covarrubias, hasta el siglo XVIII, con el nacimiento de la Real Academia Española en 1713. Desde la publicación, entre 1726 y 1739, del Diccionario de autoridades, la Academia ha elaborado, en su versión manual, 23 ediciones del diccionario, la última, en línea.
– Inmediatez versus información lexicográfica
La informática ha supuesto, después de la imprenta, el mayor avance para la elaboración de diccionarios. Gracias a la computación se facilita enormemente el trabajo del lexicógrafo: es posible construir grandes bases de datos, acceder a las obras desde cualquier parte, con y sin conexión a internet, y hasta se pueden convertir en aplicaciones para móvil y tableta.
Aun con estas ventajas, no es sencillo para quienes nos dedicamos a los diccionarios captar la atención del usuario. Los motores de búsqueda como Google, los asistentes de voz, como Siri o Alexa, y la inteligencia artificial, con ChatGPT a la cabeza, son duros adversarios.

Ninguna de las herramientas ahora citadas está específicamente construida para satisfacer las necesidades del usuario con respecto al léxico. Es posible que se nos dé una definición más o menos clara pero con toda seguridad se perderán muchos matices importantes por el camino. ¿Vale la pena perder información relevante por la promesa de la inmediatez?
Por ejemplo, desde diciembre de 2023 el motor de búsqueda Google ha incluido de manera sistemática las definiciones del diccionario de la RAE y la ASALE, el Diccionario de la lengua española. A priori es una buena noticia, pues antes no quedaba claro de dónde salían. Aunque ahora lo sabemos, esto presenta problemas serios.
Pongamos por caso la palabra canica. En lexicografía, la homonimia consiste en recoger una misma palabra en distintos artículos lexicográficos (lema + etimología + acepciones). Esto ocurre porque distintos orígenes etimológicos han dado lugar a la misma voz. Ese origen diferente obliga a separar las palabras en distintos artículos lexicográficos.
Es lo que ocurre con canica, que tiene dos artículos en el Diccionario de la lengua española. El primero la define como “canela silvestre de la isla de Cuba”. El segundo indica que es una “bola pequeña de barro, vidrio u otra materia dura, que usan los niños para jugar”. Este último, más general, no aparece en Google, lo cual es una traba y confusión para el usuario. La ventaja del diccionario, la fuente original, es evidente: el acceso a la información es total.

Durante más de 4 000 años el ser humano ha elaborado instrumentos de definición y consulta de palabras. Al principio en arcilla. Hoy nos caben en el bolsillo. Si Escalígero viviera, quizá se asombraría de lo que es capaz de hacer un compositor de diccionarios con su castigo.
nuestras charlas nocturnas.
Descubre cuántas neuronas tenemos y otros datos interesantes sobre ellas …

La mente es maravillosa(S.L.Capeluto) — Se calcula que el cerebro humano contiene, de forma aproximada, 86 mil millones de neuronas. Sin embargo, pierde alrededor de 10 mil al día. Conoce más sobre estas asombrosas células.
Las neuronas se encuentran distribuidas por todo el sistema nervioso, incluyendo el cerebro. Son las células responsables de facilitar la comunicación entre las distintas partes del cuerpo, posibilitando la coordinación de diversas funciones.
Aunque no es posible establecer con exactitud la cifra total de ellas, está claro que son millones y millones. Explorar más sobre estos elementos cerebrales nos permite profundizar en el trabajo que hacen en nuestro organismo. Vamos a ello.
– ¿Cuántas neuronas tiene el cerebro humano?
Conocer cuántas neuronas hay en el cerebro humano es un desafío para los científicos. ¿Las razones? La complejidad del órgano, las variaciones individuales y las dificultades técnicas hacen que medir con precisión sea imposible.
Si bien durante mucho tiempo se estimó un aproximado de 100 mil millones de estas células nerviosas, la reconocida neurocientífica Suzana Herculano-Houzel participó de un estudio, en el que utilizaron un nuevo método de conteo llamado fraccionador isotrópico. Allí, se sugiere que la cantidad real de estas células es mucho menor de lo que se pensaba.
En sintonía con esta idea, Herculano-Houzel reveló en su libro The human advantage (2016) que el cerebro humano alberga alrededor de 86 mil millones de neuronas y, de manera aproximada, existe una célula glial por cada una. Algo importante a destacar es que existen distintos tipos, con diferencias estructurales y funcionales.
Como dato de color, los elefantes nos superan en cantidad neuronal, triplicándonos con un total estimado de 257 millones. En cambio, una hormiga cuenta con alrededor de 250 mil.
– ¿Cómo varía la cantidad en función de la edad?

Volviendo a la especie humana, se cree que cuando un bebé nace, su cerebro ya cuenta casi con la misma cantidad de neuronas que utilizará en toda su vida. Pero en esta etapa, las conexiones entre ellas (sinapsis) son bastante limitadas.
Los primeros años son como un sorprendente espectáculo en el que el niño explora el mundo a través de un cerebro más plástico que nunca. Aunque la cantidad de estas células no aumenta de forma significativa, la calidad sináptica sí se incrementa. Toda una aventura cerebral.
En la adultez, la neuroplasticidad sigue presente, pero no es tan relevante como en la niñez. En términos generales, un joven adulto puede aprender información compleja y adaptarse a entornos cambiantes, solo que con una velocidad y flexibilidad algo menor en comparación con la infancia.
El cerebro es dinámico. Por lo tanto, la respuesta a la pregunta de cuántas neuronas tenemos, también. Por ejemplo, en áreas como el hipocampo se generan nuevas células nerviosas mediante el proceso de neurogénesis.
Sin embargo, a medida que envejecemos, este proceso disminuye, y las células que no hacen sinapsis mueren en un fenómeno biológico natural conocido como apoptosis.
– Muerte programada de neuronas
Continuando con el argumento anterior, la apoptosis no es un proceso exclusivo de la vejez. Incluso durante la juventud, ocurre la muerte programada de algunos neurocitos como parte del ciclo de vida normal del cerebro. Este fenómeno contribuye a la remodelación y optimización continua de la red neuronal, asegurando un buen funcionamiento del sistema nervioso.
. ¿Cuántas neuronas mueren al día?
Al respecto, se estima que se pierden alrededor de 10.000 de estas células al día; incluso más. Pero, insistimos, la constante pérdida y generación de estas es esencial para mantener la plasticidad cerebral y adaptarse a las demandas cambiantes del entorno.
. Otros factores que conducen a la pérdida neuronal
Además de la apoptosis, hay otras condiciones o situaciones específicas que contribuyen a la disminución neuronal en el cerebro. Listamos las siguientes:
- Infecciones del sistema nervioso: algunas infecciones virales o bacterianas pueden afectar de forma directa al sistema nervioso, contribuyendo a la pérdida neuronal.
- Enfermedades neurodegenerativas: un informe de National Institute of Neurological Disorders and Strokedestaca la muerte neuronal en enfermedades como el párkinson, alzhéimer o enfermedad de Huntington.
- Lesiones traumáticas: los traumatismos craneales graves, como los resultantes de caídas o accidentes automovilísticos, pueden causar un daño neuronal irreversible, resultando en la muerte inmediata de tales células o la privación progresiva del oxígeno esencial para su supervivencia.
Asimismo, muchos de nosotros mantenemos hábitos que matan a las neuronas sin siquiera percatarnos de ello. Por ejemplo, llevar una vida con alto nivel de estrés, la mala calidad de sueño, la falta de estimulación cognitiva y el consumo excesivo de tabaco, alcohol u otras sustancias tendrían un efecto perjudicial en la salud cerebral.
Si bien la pérdida neuronal no es siempre un motivo de alarma, adoptar costumbres más saludables es esencial para mantener el buen funcionamiento del cerebro a lo largo del tiempo.
Más información curiosa

Estas células esenciales del sistema nervioso albergan una significativa variedad de características únicas. A continuación, te exponemos algunas curiosidades:
- Pueden cambiar en su forma y función.
- Son células únicas en su capacidad para comunicarse mediante impulsos eléctricos y químicos.
- A diferencia de muchas otras células del cuerpo, los neurocitos no se dividen en su mayoría.
- Durante el desarrollo del embrión, los neurocitos se forman a partir de células madre y migran a sus posiciones en el cerebro.
- Aunque no todas coinciden en tamaño, son células diminutas, de modo que podrían caber millones o incluso miles de millones de ellas en el espacio de una lenteja.
– La clave para entender nuestro organismo
En simples palabras, estas células actúan como mensajeras del cuerpo. Son las encargadas de transmitir información entre diferentes partes, permitiéndonos pensar, movernos y sentir. Hacen posible todo lo que experimentamos.
Entender más acerca de ellas, como cuántas tenemos o cómo operan, resulta útil para descifrar el funcionamiento del organismo. Las mismas desempeñan un papel central en nuestra vida, así como en la comprensión del sistema nervioso.
nuestras charlas nocturnas.
El periodo menstrual y la energía femenina …

Meer(N.Webster) — Para adentrarnos en las diversas fases del ciclo femenino, es fundamental comprender cómo las fluctuaciones hormonales a lo largo de este proceso pueden ejercer un impacto significativo en nuestras emociones y estado de ánimo.
Pero una vez que las conozcamos o recordemos, podremos sacarle partido a todo lo referente a nuestras variantes hormonales, para vibrar en nuestra propia energía.
Fase menstrual: comienza con el primer día de la menstruación, cuando el revestimiento del útero se desintegra. Durante este tiempo, muchas mujeres experimentamos una notable disminución en los niveles de energía, ya que tanto el estrógeno como la progesterona alcanzan sus niveles más bajos.
Por este periodo, es común experimentar un mayor deseo de descanso debido a la disminución de energía, lo cual puede llevar a sentir cansancio y fatiga, especialmente si se experimentan molestias físicas asociadas con la menstruación. Además, es posible experimentar sensaciones de sensibilidad emocional.
Fase proliferativa: como expresa el término «proliferar», aquí es cuando se arranca a crear todo el mecanismo. En el útero, se vuelve a formar el revestimiento que «ayer» se desintegró y la hormona del estrógeno experimenta un aumento significativo. Esto puede traducirse, para algunas mujeres, en una sensación de mayor energía y motivación.
Fase de ovulación: esta etapa representa el período más fértil del ciclo menstrual, ya que es cuando el óvulo, en su estado de madurez, es liberado. Durante la ovulación, algunas mujeres experimentan un aumento de energía, posiblemente relacionado con un incremento en la libido debido a la elevada concentración de estrógeno.
Fase lútea: después de la ovulación, el cuerpo se prepara para la posibilidad de un embarazo. En la primera parte de esta fase, si el óvulo no es fertilizado, los niveles de progesterona aumentarán para mantener el revestimiento del útero en caso de una posible implantación.
Sin embargo, si no hay embarazo, los niveles de progesterona disminuyen hacia el final de la fase lútea, marcando así el inicio del próximo ciclo menstrual. Algunas mujeres pueden experimentar una disminución de la energía y cambios en el estado de ánimo durante la fase lútea, especialmente en los días previos al inicio de la menstruación.
Pre-menstruación: Aunque no se considera una fase independiente, ya que se asume como parte de la Fase Lútea, es importante destacar que antes del inicio del período, algunas mujeres pueden experimentar síntomas emocionales más intensos.

Esto incluye irritabilidad, cambios repentinos de humor, sensibilidad extrema y sentimientos de tristeza o ansiedad, puesto que, como les mencioné, los niveles de hormonas disminuyen en ausencia de embarazo.
Estos síntomas forman parte del síndrome premenstrual (SPM) y varían en intensidad de una mujer a otra.
Es como una montaña rusa causada por las hormonas, que suben y bajan según su concepto propio.
Puede que mi interpretación racional suene un poco déspota, pero lo puedo asociar a una maquinaria que repite su proceso mes tras mes.
Pero ¿qué pasa a nivel emocional? o ¿cómo podemos usar todo este conocimiento a nuestro favor?
Mi concepto ante todo este proceso es que como estamos adaptadas anatómicamente para «proliferar» la especie, al momento que no se cumple con este propósito, nuestras emociones se confunden, ya que si el embarazo se estuviera gestando nuestros niveles de hormonas estarían más estables.
Sin embargo, no todos los cartuchos han sido quemados, siempre podemos usar estas fases a nuestro favor y aceptar nuestras variantes hormonales para que el día a día, tenga más sentido y sea más productivo.
En la primera fase podemos priorizar el descanso y la atención personal, escuchar a nuestro cuerpo y ajustar las expectativas según sea necesario. Con la fase prolífera se aumenta nuestra creatividad, por esto debemos aprovechar nuestras energías crecientes y la claridad mental porque esta es una excelente fase para tomar decisiones importantes y abordar proyectos creativos o nuevos.
Mientras nos encontramos en la ovulación, muchas mujeres experimentamos un aumento en la sociabilidad y la comunicación efectiva durante esta fase. Por esto estos días son excelentes para reuniones importantes o eventos sociales. Y para el final del ciclo contamos con una mayor concentración y enfoque. Así que es un buen momento para tareas que requieren atención a los detalles.
No obstante, es bastante diferente para los hombres, ya que no experimentan cambios hormonales tan bruscos. Sin embargo, se pueden relacionar con los ciclos lunares o estacionales, sugiriendo que los hombres podrían experimentar cambios en sus propias energías cuando se alinean con estos ciclos.
Considerar nuestros cambios nos permite sobrellevarlos de manera más efectiva y aceptarnos con mayor facilidad. Aunque es verdad que no todas las mujeres tienen un ciclo menstrual regular, los consejos presentados pueden ayudarnos a todas a conectarnos mejor con nuestra energía femenina.
nuestras charlas nocturnas.
El fenómeno que ocurre antes de morir y que las enfermeras de paliativos no saben explicar …

Infobae(C.A.Osuna) — Lo único que podemos afirmar que sabemos sobre la muerte es que no sabemos qué ocurre después. Es más, muy poco sabemos también sobre lo que ocurre justo momentos de morir, aunque todos lo experimentaremos. Quizá aquellas personas que más se acerquen a comprender los misterios de la muerte sean los cuidadores, que en el campo de la medicina son aquellos profesionales que se encargan de los cuidados paliativos.
Los cuidados paliativos pretenden mejorar, dentro de lo posible, la calidad de vida de aquellos enfermos cuya expectativa de vida es muy corta por la falta de respuesta de su cuerpo ante los tratamientos de una enfermedad. Julia McFadden es enfermera de paliativos y su labor es cuidar de los enfermos terminales, por lo que está en constante contacto con la muerte. A pesar de ello, muchas cosas son todavía una incógnita para ella.
“Hay un fenómeno que ocurre durante la muerte y el proceso de morir que los profesionales médicos, como yo, no podemos explicar”, anuncia. “Esto es cuando alguien está realmente enfermo y casi a punto de morir activamente, es decir, morir en unos pocos días, y luego, de repente, parece como si mejoraran”. McFadden se refiere a la mejoría de la muerte o lucidez terminal, un concepto en el que una persona moribunda experimenta una mejora significativa.
“Esto puede manifestarse de diferentes maneras, pero muchas veces de repente comen, de repente hablan,tal vez incluso caminan, se comportan como antes. Tienen un poco más de personalidad, se ríen, hablan en broma, pero luego por lo general, mueren unos días después de esto,a veces incluso esa misma noche, y esto le sucede probablemente a un tercio de nuestros pacientes de cuidados paliativos, por lo que sucede bastante”, explica la enfermera.

– Una posible teoría sobre la lucidez terminal
Sin embargo, aunque se trata de un hecho comprobado y observado en todas las partes del mundo, la comunidad científica no logra ponerse de acuerdo respecto a su explicación. Lo que se barajan son hipótesis, hasta ahora ninguna probada. La que más adeptos cuenta explica que se trata de una reacción química en el cuerpo, una especie de instinto de supervivencia.
El doctor Frederico Fernandes, médico del Hospital das Clínicas de la Universidad de Sao Paulo (USP), plantea la hipótesis de que esta reacción química se trata en realidad de una descarga de hormonas del estrés cuando el cerebro es consciente de que va a morir pronto. La adrenalina provoca un aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que a su vez mejora el funcionamiento de las neuronas y, por tanto, la lucidez del enfermo.
No obstante, una vez que se agotan estas hormonas, el paciente vuelve a empeorar y termina falleciendo. “Tratamos de educar a la familia sobre esto antes de que suceda para que no les afecte cuando mueren de repente después de estar tan bien durante unos días”, explica la enfermera McFadden.
nuestras charlas nocturnas.
Que la IA nos ayude a cumplir las indicaciones médicas salvará muchas vidas …

The Conversation(J.B.Cortéz/B.B.Sánchez/B.M.Barbancho) — Cuando un paciente sigue las instrucciones de tratamiento prescritas por un profesional sanitario, teniendo en cuenta la dosis, frecuencia y duración del tratamiento, decimos que el paciente se adhiere al tratamiento.
Esta capacidad del paciente para cumplir las indicaciones médicas es fundamental para maximizar el beneficio del tratamiento y un factor clave para evitar problemas de salud posteriores. Es más, la falta de adherencia se asocia con una disminución de la calidad de vida del paciente, así como con una mayor carga de enfermedad y de muerte.
– La falta de adherencia al tratamiento sale cara
Numerosos estudios han demostrado que aproximadamente el 50 % de los pacientes con enfermedades crónicas no se adhieren a las actividades de prevención y manejo de su enfermedad. Esto incluye tanto la toma de medicamentos como la programación de citas médicas, las pruebas de detección, el ejercicio y los cambios en la dieta.
Las cifras son apabullantes: más de 200 000 muertes prematuras anuales en la Unión Europea están relacionadas con el incumplimiento del tratamiento, lo que provoca sufrimiento personal y un importante coste para los sistemas sanitarios. En Europa, los costes anuales de las hospitalizaciones evitables, las visitas a urgencias y las consultas ambulatorias se estiman en 125 000 millones de euros, existiendo cifras similares para otras regiones del mundo.
Dado el elevado porcentaje de pacientes que no siguen las recomendaciones de tratamiento, los esfuerzos para mejorar la adherencia representan todo un reto.
– Iniciativas para mejorar la adherencia basadas en inteligencia artificial
La buena noticia es que las nuevas tecnologías pueden ayudar en el control y seguimiento de los comportamientos de los pacientes. Concretamente, la inteligencia artificial (IA) puede optimizar la adherencia y ayudarnos a mejorar la salud y el bienestar de los pacientes por medio de herramientas y soluciones innovadoras.
Entre ellas, destacan las siguientes:
- Sistemas de recordatorio personalizados: La IA permite desarrollar aplicaciones móviles que envían recordatorios a los pacientes para que tomen sus medicamentos en el momento adecuado y adaptados según la dosis, la frecuencia y las preferencias individuales del paciente.
- Análisis de datos de adherencia: La IA puede utilizarse para automatizar el análisis de grandes volúmenes de datos de pacientes, permitiendo identificar patrones de adherencia y los factores que influyen en ella. Con este análisis, los profesionales de la salud pueden comprender mejor por qué algunos pacientes tienen dificultades para seguir sus tratamientos y desarrollar estrategias específicas orientadas a desmontar estas barreras.
- Personalización del tratamiento: Utilizando algoritmos de IA, se pueden crear sistemas que personalicen las pautas de medicación según las necesidades individuales de cada paciente.
- Asistentes virtuales para el seguimiento: Los asistentes virtuales impulsados por IA pueden brindar apoyo continuo a los pacientes. Estas herramientas pueden responder preguntas sobre medicamentos, proporcionar información sobre interacciones o efectos secundarios y recordar la importancia de seguir el tratamiento prescrito.
- Predicción de riesgos de no adherencia: Los modelos de IA pueden predecir el riesgo de no adherencia a la medicación en pacientes específicos. Esta información permite a los profesionales sanitarios intervenir de manera proactiva para mejorar la adherencia, evitando de esta manera complicaciones médicas.

– Algoritmos para el cumplimiento terapéutico
En algún momento seremos pacientes o apoyaremos a un paciente (padres, madres, parejas, hijos e hijas). Para mantener la calidad de vida durante el mayor tiempo posible es necesario personalizar la atención y ofrecer un mejor apoyo, más individualizado y centrado en la persona.
En concreto, el proyecto europeo BEAMER, financiado por Innovative Health Iniatives (IHI), busca mejorar el cumplimiento terapéutico usando algoritmos automatizados. Parte de que conocer las características y comportamientos de los pacientes relacionados con su adherencia permitiría desarrollar intervenciones optimizadas y personalizadas para ellos y para los profesionales sanitarios responsables de su cuidado.
El objetivo es desarrollar un modelo que segmente a la población en función de factores que afectan al comportamiento y predicen la adherencia al tratamiento. Una vez segmentados los pacientes, permitirá crear herramientas digitales de ayuda a la toma de decisiones que identifiquen el comportamiento no adherente en la historia clínica electrónica y en cuestionarios de salud.
Todo ello se empleará para desarrollar estrategias e intervenciones personalizadas dirigidas a mejorar la adherencia y, con ella, la calidad de vida y la eficiencia de la atención médica.
– Una mayor adherencia reducirá los costes sanitarios
Para el buen funcionamiento de nuestra sociedad, necesitamos que la atención sanitaria sea eficiente y eficaz, tanto desde el punto de vista asistencial como financiero. Y resulta que la falta de adherencia al tratamiento tiene un impacto negativo significativo en la administración y en los costes generales de la atención médica. La optimización en la gestión y la reducción de estos costes ocupan un lugar destacado en la agenda de los gobiernos y las organizaciones pagadoras de todo el mundo.
Con herramientas como BEAMER, proporcionamos una base para ayudar a desarrollar decisiones de tratamiento y apoyo al paciente más efectivas. Por otro lado, si se aplicara a los ensayos clínicos, podría reducir las tasas de abandono, los costes y los plazos, y proporcionaría una retroalimentación temprana en el proceso de desarrollo de medicamentos y tratamientos.
Con una implementación amplia, este tipo de desarrollos disminuiría la carga que la falta de adherencia al tratamiento de enfermedades crónicas supone para nuestra sociedad.
nuestras charlas nocturnas.
Señales de arrepentimiento después de una infidelidad …

La mente es maravillosa(S.G.Juarez) — ¿Es posible perdonar a tu pareja tras serte infiel? Para decidirlo, el primer paso es detectar si de verdad está arrepentida. Te ayudarán a precisarlo las claves aquí ofrecidas.
Descubrir que tu pareja es infiel marca un antes y un después en una relación. Es tanto el dolor que produce como confusión a la hora de tomar decisiones: ¿perdonar o no? ¿Se arrepiente de verdad? ¿Es posible continuar con la relación si da signos de arrepentimiento después de la infidelidad?
Lo cierto es que esa resolución te corresponde solo a ti. Sin embargo, será útil recabar información para elegir avanzar o no con el vínculo. Esto comienza por saber si la otra persona en realidad quiere reparar su error. Aquí encontrarás las señales más positivas de esta actitud.
– Signos de arrepentimiento tras una infidelidad
Cada persona expresa el arrepentimiento de una manera diferente. No obstante, detrás de sus acciones, es posible inferir ciertos procesos mentales y actitudes significativas a este respecto. Vamos a ver estos comportamientos uno por uno.
1. Muestra un remordimiento verdadero
La persona evidencia verdadera tristeza y angustia por lo que hizo. Pedirá disculpas, la verás de ánimo decaído, llorando, aislándose… se sentirá mal por sus actos y se le notará, sin lugar a dudas.
2. Es transparente y habla con sinceridad
Es lógico sentirse mal tras engañar a tu pareja, pero de ahí a tomar acciones para reparar el daño hay varios pasos. El primero de ellos es ofrecer información sin tapujos, respondiendo con sinceridad a cada pregunta que le hagas. Aunque sea doloroso oírlo, aprovecha para recabar todos los detalles que necesites y así tomar una decisión.
Te contará con detalle lo que sucedió sin ocultarte nada. Además, esta persona se muestra avergonzada, culpable y afectada por romper el contrato de fidelidad.
3. Manifiesta empatía hacia tu dolor
Otro de los signos de arrepentimiento más claros tras la infidelidad es el sentimiento de empatía hacia tu malestar. Tu compañero/a será sensible a tus emociones y se prestará a aliviar tu dolor, aunque crea que le vas a rechazar.
Cuando se lo permites, está ahí para ti, para escucharte, apoyarte y animarte; no es pasiva ante tu sufrimiento, sino que se esfuerza para hacerte sentir un poco más de ánimo o contentura. Te pregunta acerca de lo que necesitas en esos momentos y satisface tu demanda, si está dentro de su posibilidad.
4. Asume la responsabilidad
Ya esta persona sabe y asume que te causó un gran daño. Si se arrepiente, así debe exponerlo y nunca hacerte responsable de sus acciones. No valen excusas como «es que no me das lo que necesito» o «es que estábamos mal».
5. Se compromete a cambiar
Aparte de todo lo anterior, para ofrecerte seguir con la relación, tu pareja tiene que mostrar compromiso. Es conveniente que hablen sobre qué medidas tomarán, concretando lo máximo posible. Los compromisos en abstracto como «cambiaré» o «no volveré a ser infiel», en ocasiones, se diluyen con el paso del tiempo.

6. Respeta tus tiempos
Es muy posible que necesites tiempo para pensar y tomar la decisión de perdonar la infidelidad o no seguir con la relación.
Una pareja arrepentida respeta que pides espacio para pensar y aguarda tu respuesta sin presionarte.
7. Rompe todo contacto con la otra relación
Dependiendo del tipo de infidelidad, una demostración de remordimiento es cortar la relación con el otro. A veces, es cuestión de una noche, pero si se trata de algo reiterado y sigue el contacto con la tercera persona, no es buena señal.
8. Su comportamiento es consistente con su compromiso
Una vez hechas las promesas y asumida la responsabilidad, hay que ser constante a la hora de cumplir. Así, una de las pruebas de arrepentimiento más sólidas es, precisamente, llevar su compromiso hasta el final para recuperar tu confianza.
9. Tiene disposición de acudir a un profesional
Es posible que necesites consultar tu caso en terapia de pareja. En ese escenario, tu compañero no pondrá ningún problema y mostrará voluntad de acompañarte si tú se lo pides.
10. Te lo contó voluntariamente
El arrepentimiento y la culpa pueden hacer que tu pareja te confiese su infidelidad antes de que tú la descubras. Este acto es muy positivo porque demuestra intención de honestidad y mejorar las cosas.
11. Se interesa en reparar el daño
El arrepentimiento no solo se nota en las disculpas, sino también en las acciones restaurativas. Es una buena señal, si la persona asume un papel activo para mejorar el vínculo. Por ejemplo, si se esfuerza en recuperar tu confianza de nuevo y busca ayuda profesional, seguro está arrepentida.
12. Recibes comentarios positivos de terceros
Amigos y familiares te dicen que notan a tu pareja con aflicción y pesadumbre en sus conversaciones. Te expresan que tampoco la está pasando bien y que les insiste mucho en recuperar la relación contigo.
Esto es uno de los signos de arrepentimiento después de una infidelidad, siempre que no lo haga con la intención de que tus conocidos te lleven adrede ese tipo de comentarios.
13. Cambia su actitud
Demuestra que quiere ser una persona mejor y se replantea los valores que direccionan su vida. Empieza a darte más prioridad y trabaja en sí mismo/a para sacar una versión más noble, bondadosa, fiel y sincera en el vínculo que tiene contigo.
14. Pasa más tiempo a tu lado
Sabrás que existe arrepentimiento verdadero tras la infidelidad, ante signos como la dedicación de tiempo de calidad. Tu pareja planifica más actividades contigo para compartir momentos y crear nuevas experiencias. Piensa en tus intereses y te invita a hacer cosas que saben que te gustarán. Pone mucho empeño en recuperarte.
15. Busca mayor conexión contigo
Después de la infidelidad, su arrepentimiento lleva a buscar mayor intimidad contigo a nivel emocional. Te pregunta por lo que sientes, quiere hacerte sentir mejor y te valida.
16. Evita comportamientos sospechosos
Desde que te declaró su engaño, elude las conductas que puedan alimentar tus dudas o desconfianza. Cuida mucho lo que hace y dice para no lastimarte. Es muy transparente en sus acciones.

¿Las señales de arrepentimiento son una garantía?
Por desgracia, que una persona se muestre arrepentida de una mala acción, como una infidelidad, no es una garantía absoluta de que no lo volverá a hacer. Si bien las señales que has leído aquí son bastante sólidas, depende solo de ti creer o no que se repetirá.
No puedes impedir que alguien te engañe, solo confiar en que no lo haga. Tampoco tiene sentido coartar la libertad ajena (vigilar su móvil, controlar con quién sale y a dónde, etcétera), pues, si quiere serte infiel, encontrará una ocasión. Por tanto, la confianza que depositas en una pareja dependerá de la seguridad que te dé con su comportamiento.
– ¿Perdonar o no? Eres libre de intentarlo
No hay una respuesta absoluta para esta pregunta. Es difícil recuperar la confianza en la otra persona, a veces esto es algo que dura para siempre, y en muchos otros contextos también se ve comprometida la propia atracción por la pareja. No obstante, eres libre de intentarlo, pues existen casos en los que se logra reconstruir la felicidad.
Desde aquí te recomendamos que, si quieres hacerlo, acudan a terapia juntos. En este espacio hallarán una guía para todo el proceso y una ayuda para gestionar mejor las emociones negativas (e intensas) que aparecen. Y, para terminar, recuerda poner la honestidad por delante cuando decidas qué hacer con tu relación.
nuestras charlas nocturnas.
Europa: mucho más que un viejo continente …

Meer(M.A.M.Nieves) — Europa es conocido como el «Viejo Continente», tiene una población de 741 millones de personas distribuidas a lo largo de 50 países, siete dependencias y seis naciones no reconocidas.
Todos estos lugares se encuentran marcados por diferentes historias además de curiosidades relacionadas con sus costumbres, gastronomía, paisajes, entre otros aspectos. Para obtener más información, les recomiendo seguir con la lectura de este artículo.
– No todos los países pertenecen a la Unión Europea
Aunque suene contradictorio, solamente 27 naciones forman parte de esta organización político-económica encargada de conceder a los ciudadanos el derecho de circular libremente, al igual que llevar a cabo negocios en cualquiera de ellos. Así, es posible trasladarse a cualquier nación integrante de la UE para vivir o trabajar.
Los países que forman parte de esta asociación son los siguientes: Alemania, Bélgica, Croacia, Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Países Bajos, Suecia, Bulgaria, Eslovaquia, Estonia, Grecia, Malta, Polonia, República Checa, Austria, Chipre, Eslovenia, Finlandia, Hungría, Italia, Lituania, Portugal y Rumanía. Cabe recordar que el Reino Unido fue parte de la UE hasta el 31 de enero de 2020.
– Grandes productores de vinos y consumidores de chocolate

No solo son amantes del chocolate, también producen y consumen su propio vino.
Entre los países mayormente productores, se encuentran Francia, Italia y España; estos tres suman aproximadamente un 70% de la fabricación a nivel mundial.
Otras naciones que lideran la producción de vinos son Portugal, conocida por su vino Oporto, y Alemania, cuna de los vinos blancos aromáticos.
De igual forma, los europeos venden, pero también consumen más del 50% de la producción mundial de chocolate.
Cabe mencionar que Alemania y Suiza son los dos países con la ingesta más alta (11 y 9,7 kilogramos per cápita respectivamente).
Por si fuera poco, en todos los supermercados europeos venden al menos una marca de este producto.
– Selva de Perucica: un espacio para la naturaleza
La selva de Perucica es una de las últimas selvas vírgenes que existen dentro del continente europeo, esta se encuentra ubicada en el Parque Nacional de Sutjeska en Bosnia y Herzegovina. También conocida como «los pulmones de Europa». Es rica tanto en flora como en fauna, sus especies son propias del lugar, siendo normal encontrar ejemplares poco usuales de hayas, píceas e incluso abetos.
Por su gran belleza, se declaró reserva natural protegida de uso exclusivo para la ciencia y la educación, por lo que se recomienda visitarla con guardabosques profesionales.
– ¿Cuál es el país más poblado?
Rusia es el país con la población más grande al ser dueño de la mayor extensión territorial (ocupa el 40% del continente europeo). Precisamente, este amplio terreno hace que la nación se divida entre Europa y Asia, sin embargo, el 77% de la población (110 millones de personas) residen en la parte europea.
Asimismo, el segundo país más poblado del continente es Alemania, el cual alberga más de 82,8 millones de personas.
– ¿Dónde reside la menor cantidad de habitantes?
La Ciudad del Vaticano es el país más pequeño del mundo con solo 0,44 kilómetros cuadrados y por supuesto, del continente europeo. Su población oscila entre los 400 y 1.000 habitantes. Es preciso mencionar que la seguridad de los cardenales, del Papa, pero también del Estado, se encuentra a cargo de 104 soldados pertenecientes a la Guardia Suiza.

– Islandia, un país libre de mosquitos
Como lo acaban de leer, este país no tiene presencia de mosquitos, ya que su ciclo de vida no es compatible con el clima, que suele ser de 1 o 2 grados bajo cero en invierno y de 12 grados en verano, lo que hace que estos insectos puedan vivir de 30 a 50 días.
Otros de los motivos por los que se encuentra descartada su presencia son el agua y por supuesto, su fase reproductiva.
Esta última siempre se lleva a cabo en lugares húmedos, principalmente aguas estancadas donde exista humedad además de vegetación; en Islandia, debido a las bajas temperaturas del vital líquido, no puede realizarse la reproducción del mencionado insecto.
– ¿Cuál es el origen de los croissants?
Siempre se ha asociado a este plato con la gastronomía francesa, pero, la verdad es que se trata de un manjar originario de Austria, donde es conocido con el nombre de kipfel, creado en el siglo XVII. Fue preparado por primera vez en la panadería austríaca de la familia Kuchlbauer para celebrar la victoria que obtuvieron los cristianos sobre los ciudadanos turcos en la batalla de Viena, disputada en 1683.
Su forma de medialuna hace referencia a la bandera turca (la cual tiene la misma figura) y su sabor dulce simboliza el mencionado triunfo de los cristianos.
En el siglo XVIII, los panes fueron llevados a Francia, allí se les dio el nombre de croissants cuando comenzaron a prepararlos para diferenciarlos de los vieneses. En el siglo XIX, modificaron la receta agregándole cantidades considerables de mantequilla, lo que hizo que fuera más sabroso.
Hoy en día, el croissant es uno de los platos más icónicos de la gastronomía europea y del mundo. Según información de la Oficina de Estadísticas Nacionales de Francia, se venden alrededor de 9.400 croissants por hora dentro de la nación, cifra equivalente a 50 millones de unidades diarias.
– Italia: sin cappuccino después de las 11 de la mañana

Los italianos, creadores de este tipo de café, siguen esta costumbre de forma literal.
La explicación que dan los locales al respecto gira en torno a la leche, uno de sus ingredientes principales.
En este sentido, los expertos afirman que beberla fuera de la mañana puede causar daños a nivel digestivo.
Esta norma aplica para todos los cafés que tengan a la leche entre sus componentes.
Como podrán haberse dado cuenta, Europa es un continente lleno de historia y de hechos curiosos que vale la pena conocer.
Seguramente, esta lectura despertó sus ganas de saber más al respecto o de visitar uno o varios países de este viejo continente para crear sus propias historias a partir de estas curiosidades.
¿Qué países les gustaría conocer si tuvieran la oportunidad? Y si ya los conocen ¿Cuál es la curiosidad que más ha llamado su atención?