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Según un científico reconocido de la Universidad de Harvard: la felicidad no es una meta, sino una dirección…


El Cronista — Arthur Brooks, un científico social y profesor en la Universidad de Harvard, ha dedicado gran parte de su estudio a comprender lo que todos alguna vez nos hemos preguntado.

¿La felicidad es un sentimiento?

La felicidad es un estado producido por la combinación de diversos factores, es más allá de un sentimiento, sino que se manifiesta y reconoce a través de la aparición de ciertas emociones, como la satisfacción, el bienestar o el placer.

¿Cómo se consigue la felicidad según la ciencia?

Sobre todo, la felicidad no es algo que se obtiene sin que tengan lugar ciertos procesos a nivel interno y externo. Nuestro cerebro recibe a diario una gran cantidad de estímulos que provocan reacciones químicas, segregando ciertas hormonas que contribuyen a un buen estado de ánimo: la serotonina, la dopamina, la oxitocina y las endorfinas.

Este es el peor error que cometemos al buscar la felicidad

Entre esta nueva fuente de conocimiento sobre nuestras necesidades para alcanzar la felicidad cabe destacar que la obsesión con no obtener aquello que creemos merecer, a pesar de perseguirlo incansablemente, puede causar una enorme frustración que produciría en nuestro cerebro justo el efecto contrario al que deseamos. 

Por tanto, y tal y como nos indica el propio Arthur Brooks en su trabajo, el peor error que podemos cometer en nuestro continuo camino hacia la felicidad es crearnos una obsesión con alcanzar la meta. Ya que, como consecuencia, se podrá producir ansiedad, miedo o tristeza.

Practicas naturales para aumentar la felicidad

No obstante, existen algunos hábitos saludables que pueden beneficiarnos, consiguiendo aumentar nuestro nivel de felicidad independientemente de las circunstancias externas.

Alguno de estos hábitos es hacer ejercicio físico, que está demostrado por múltiples estudios que mejoran la calidad de vida. 

Al mismo tiempo, una reciente investigación publicada por Harvard analizó al detalle la vida de más de 700 jóvenes con distintos contextos socio afectivos y concluyó que el denominador común entre aquellos individuos que se clasificaron como felices era la calidad de sus relaciones. 

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Orwelliano o kafkiano: qué significan realmente y cómo eran los escritores detrás de esos populares adjetivos…


Fotos de Orwell y Kafka
«Orwelliano» se relaciona con el poder, el control y la vigilancia opresivos; «kafkiano», con situaciones desconcertantes y absurdas en un sistema complejo e irracional.

BBC News Mundo — Hay grandes autores que, además de contarnos inolvidables historias, logran encapsular filosofías, visiones o situaciones de una forma tan significativa que sus nombres se convierten en adjetivos.

Si algo es espantoso, infernal, pavoroso, es dantesco, por la «Divina Comedia» del poeta italiano Dante Alighieri.

Si alguien actúa con astucia y perfidia para conseguir sus propósitos, es maquiavélico, por los consejos del filósofo político Nicolás Maquiavelo en «El príncipe».

Y si un idealista obra desinteresadamente en las causas que cree justas, puede ser quijotesco, como ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha’, de Miguel de Cervantes.

Entre estos grandes, y unos otros más, hay dos influyentes autores del siglo XX cuyas ideas resuenan tanto en el mundo actual que los adjetivos derivados de sus apellidos se usan con frecuencia, a veces erróneamente.

Tanto el escritor bohemio Franz Kafka como el británico George Orwell proporcionaron un mapa, un compendio y una advertencia para este siglo.

Predijeron desde Twitter, Zoom y los reality shows hasta los teléfonos inteligentes y la vigilancia permanente, así como la ansiedad inducida por el Estado y una creciente sensación de impotencia frente a fuerzas difíciles de identificar.

Es por eso que un siglo después de la muerte de Kafka y a más de 75 años de la publicación de «1984» de Orwell, los epónimos que emergieron de sus obras son tan apropiados para describir algunos de los peores aspectos de la actualidad.

Sin embargo, tanto los autores como sus distopias son dispares.

Así que, para no confundir lo kafkiano con lo orwelliano, mejor consultar a expertos: Carolin Duttlinger, codirectora del Centro de Investigación Kafka de Oxford, y David J Taylor, autor y biógrafo de Orwell.

– Los epónimos

Dibujo de un hombre sentado y acongojado, hecho en tinta
Uno de los dibujos hechos por Kafka, autor de «La metamorfosis», «El castillo» y «El proceso».

Cuando decimos ‘kafkiano’, estamos hablando de una profunda sensación de que algo no está bien, de culpas y acusaciones incomprensibles que no van a ninguna parte.

«Yo diría que sí. En el extremo más siniestro del espectro, se trata de instituciones invisibles que te rastrean y te persiguen», señala Duttlinger.

«Pero también creo que kafkiano tiene componentes más surrealistas y ligeramente satíricos, de humor negro: el sentido de lo absurdo de la vida cotidiana«.

El humor, negro o no, no es tan obvio para quienes no lo leemos en el original alemán.

«Para mí, es una lástima que se piense que Kafka sólo tiene que ver con pesadillas e historias realmente oscuras, porque te pierdes las partes buenas.

«Aunque su humor sea tal vez un gusto adquirido, definitivamente está presente en lo absurdo de un hombre tratando de encontrarle sentido a una situación completamente incomprensible… eso es muy divertido».

En cuanto a Orwell, para Taylor, el problema es que ‘orwelliano’ «puede significar cualquier cosa que quieras que signifique».

«Orwell es tan omnipresente en nuestro mundo en estos días que la palabra ‘orweliano’ la puede reclamar prácticamente cualquier persona que tenga algún tipo de queja contra la autoridad.

«El significado preciso que yo le daría es que es un mundo o paisaje en el que cualquier tipo de espíritu individual es rutinariamente suprimido por una autoridad vigilante, que todo lo ve y que está habilitada tecnológicamente».

Eso implica que cuando calificamos algo como orwelliano, no estamos conjurando toda la obra sino dos libros en particular: la sátira antiutópica «Rebelión en la granja», publicada en 1945, y la escalofriante distopía «1984», de 1949.

"1984 es ahora", dice un grafiti en Alemania.
«1984 es ahora», dice un grafiti en Alemania.

Miremos «1984»,esa advertencia contra el totalitarismo que impresionó tan profundamente a los lectores que entró en el imaginario cultural como muy pocos libros logran hacerlo.

«Orwelliano, aplicado al mundo de 1984, se trata de la negación de la verdad objetiva, de la supresión de la libertad individual por medio de la manipulación del lenguaje y el ojo tecnológico, esa especie de idea miltoniana de abrir una ventana a las mentes de los hombres, quieran o no», puntualiza Taylor.

En el caso de Kafka, tomémos su novela «El proceso», publicada póstumamente en 1925, contiene la esencia de lo kafkiano.

Se convirtió en sinónimo de las ansiedades, de la sensación de alienación de la era moderna y de la lucha de una persona común contra una autoridad irracional e irrazonable.

Antes de seguir, un resumen rápido de la trama de cada novela, en caso de que la hayas olvidado o aún no las hayas leído.

«El proceso» sigue la historia de un hombre llamado Joseph K, que vive en Praga, y es arrestado y juzgado por un crimen desconocido en un sistema legal absurdo y pesadillesco.

«1984» está ambientada en el futuro en Oceanía, un estado totalitario que le ha lavado el cerebro de la población para que obedezca irreflexivamente al Gran Hermano de su líder.

La novela sigue al protagonista Winston Smith mientras intenta rebelarse en secreto contra el régimen opresivo que todo lo ve.

– El fracaso

Claramente, no debemos asumir que el personaje principal de «1984», Winston Smith, es de alguna manera similar a su creador George Orwell.

Pero, ¿hay algo de Orwell mismo que pueda ayudarnos a entender su visión orwelliana?

«Orwell creía profundamente en el concepto de fracaso, en su propio fracaso personal y en el fracaso de quienes se atrevían a cuestionar al Estado y a las reverencias del Estado, y por eso todas sus novelas, incluso las realistas de la década de 1930, tratan sobre personas que fracasan.

«Tienen al héroe rebelándose contra el sistema y, por un rato, y el sistema absorbe un poco de esas rebeliones, pero luego lo aplasta», responde Taylor.

«En ‘1984’, Winston Smith es simplemente sometido por el sistema«.

"Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado", en este grafiti en Londres, con Orwell y su micrófono de la BBC.
«Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado», en este grafiti en Londres, con Orwell y su micrófono de la BBC.

«Lo que Orwell quiere mostrar es la absoluta inutilidad de pensar que se puede lograr algo. Y creo que desde el principio el lector sabe que es una rebelión condenada al fracaso».

El final es particularmente deprimente pues no hay un gran drama: Smith sencillamente termina en la cafetería donde empezó.

«Como siempre sucede en la ficción de Orwell, ha habido un pequeño reajuste. Han pasado cosas, pero esencialmente llegas más o menos de vuelta a donde estabas», explica el experto.

«Y, para darle ese toque biográfico, concuerda con la visión que Orwell tenía de sí mismo.

«Una vez produjo un epigrama inmensamente deprimente, diciendo que la vida humana, en general, es una sucesión de fracasos, y que solo los muy jóvenes o los muy tontos creen lo contrario.

«Así que la psicología de los estados totalitarios de Orwell está, creo, íntimamente relacionada con su propia psicología personal».

Eso a pesar de haber sido muy exitoso, no sólo con la literatura.

Cuando trabajó en la BBC, fue aclamado como un programador innovador y muy querido.

Renunció para volver a escribir.

En el documento oficial de su partida, su jefe escribió:

«Es imposible exagerar la calidad de su carácter o de sus logros. La suya es una dignidad moral única. Su gusto literario y artístico es infalible.

«Se va a petición propia, para el pesar de todo el departamento».

Tres meses despues ya había terminado el primer borrador de «Rebelión en la granja».

– El éxito

Si hablamos de Kafka, ¿habrá algo de él en Joseph K, el desconcertado protagonista de «El proceso»?

A juzgar por algunas de las cartas que le escribió a su prometida Felice Bauer, la visión que tenía de sí mismo no era muy halagadora.

Se describió a sí mismo como «irritable, triste, taciturno, insatisfecho, enfermizo«.

«Un hombre que -y esto te parecerá similar a la locura- está encadenado por cadenas invisibles a una invisible literatura y grita cuando alguien se le acerca porque piensa que está tocando esas cadenas«.

¿Estaba siendo demasiado duro consigo mismo?

«Esas cartas son muy interesantes, pero no son evidencia fiable», afirma Duttlinger.

«Si las lees todas verás que él pasa de venderse a sí mismo -siendo de verdad un hombre muy atractivo, en el sentido de que la escucha, se preocupa por ella, la alienta en sus diversas actividades- a decidir que ella no es la persona indicada para él.

«Pero en lugar de romper el compromiso, comienza a pintarse a sí mismo de esa forma increíblemente desfavorable«.

Estampilla con dibujo de Franz Kafka y Praga

Kafka escribió sus obras durante los últimos días del imperio de los Habsburgo, siendo un agente de seguros enredado en una gran burocracia y parte de una familia relativamente próspera, con un padre autoritario.

«Sus progenitores eran increíblemente trabajadores.

«Su padre había crecido en la pobreza extrema en un pueblo bohemio, y con su madre se abrieron camino.

«Se mudaron unas cinco o seis veces en los primeros años de la vida de Kafka, hasta que, en Praga, tuvieron su propia tienda, en la que ambos trabajaban seis días a la semana.

«Casi nunca estaban en casa, pero es ese tipo de espíritu de esfuerzo el que Kafka encarna en gran medida y que también se ve en su personaje, Joseph K», señala la experta.

Para ella, «es interesante que hayamos hablado del fracaso en relación con Orwell, pues creo que Kafka, en cierto sentido, está obsesionado con esta noción de éxito».

¿Y cómo es ese éxito?

«Joseph K es un joven en ascenso. No está en la cima, pero está cómodamente por encima del medio y le gusta usar su poder: hace esperar a los clientes en el pasillo, hay juegos de poder con su jefe inmediato y así.

«En gran medida, ‘El proceso’ es también una novela sobre esa psicología moderna, tal vez masculina, de rivalidad y de ocupar tu lugar, etc.».

– La verdad

Ha llegado el momento de la verdad para los expertos: ¿qué opinan de los adjetivos ‘kafkiano’ y ‘orwelliano’?

«No suelo usar ninguno de los dos», admite Duttlinger.

Sin embargo, le parece interesante que la gente lo haga: «claramente son una buena forma para comunicar un estado de ánimo o una experiencia particular sucintamente, y en ese sentido son muy útiles».

En el caso de Orwell, apunta Taylor, el adjetivo se usa tanto porque «como las frases tienen una difusión tan amplia -tenemos programas de televisión sobre la habitación 101 y Gran Hermano-, hay una conciencia colectiva sobre él que trasciende cualquier obra que haya escrito.

«Sociedades enteras conocen a Orwell de segunda mano, y si lo nombras alguien medianamente educado sabe de quién hablas, incluso sin haber leído el libro».

Para Duttlinger, «otra cosa que ha hecho que Kafka tenga tanto éxito es la increíble simplicidad de su estilo, la gran claridad con la que escribe».

Ese tipo de prosa directa, que transmite el mensaje de la manera más transparente, también se asocia con Orwell.

Además, las visiones de los dos autores pueden considerarse complementarias.

Pero no debemos olvidar que…

En un sistema kafkiano, la verdad, celosamente guardada, no puede alcanzarse, y se establecen múltiples obstáculos para impedir el acceso a los hechos.

Un personaje kafkiano puede pasar toda su vida envuelto en tareas inútiles que debe completar hacia un objetivo indefinido.

Los gobiernos u organizaciones kafkianos son tan cómicamente ineptos que parecen casi fantásticos.

En una sociedad orwelliana, la verdad es manipulada en pos de poder.

Un personaje orwelliano es constantemente vigilado, tanto física y socialmente, como emocional e intelectualmente.

Los regímenes orwellianos son entes poderosos e invisibles que imponen un control riguroso y falsifican la realidad convirtiendo el libre albedrío en una ilusión.

Así el líder, aunque nefasto, es amado.

Lo kafkiano es absurdo; lo orwelliano, falaz.

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Apofis: un evento espacial único se acerca a la Tierra…


El Observatorio Espacial Herschel de la ESA capturó al asteroide Apophis durante su acercamiento a la Tierra el 5-6 de enero de 2013. La imagen muestra a Apophis en tres longitudes de onda PACS: 70, 100 y 160 micrones.

DW(F.E.Wang con información de NASA, Forbes y Space.com) — El viernes 13 de abril de 2029, un día que desafiará la superstición de ser de mala suerte, la humanidad será testigo de un evento astronómico sin precedentes. A las 5:45 EDT (11:45 CEST), el asteroide 99942 Apophis (Apofis), llamado así en honor al dios egipcio del caos y la destrucción, hará su acercamiento más cercano a la Tierra, pasando a solo 31.600 kilómetros de distancia.

Con 375 metros de diámetro, Apofis es un coloso entre los asteroides, siendo mayor que el 90 % de estas rocas espaciales. Descubierto hace exactamente 20 años, el asteroide destaca no solo por su tamaño, sino también por su trayectoria, que le llevará a pasar entre la Tierra y la órbita de nuestros satélites geoestacionarios, atravesando el cielo nocturno durante unas horas, donde será visible a simple vista para miles de millones de personas en Europa, África y Asia si las condiciones meteorológicas lo permiten.

Impacto con la Tierra: Apofis causa la alarma inicial

Inicialmente, el asteroide Apofis causó alarma en la comunidad científica, pues los cálculos preliminares sugerían un posible impacto con la Tierra en los años 2029, 2036 o 2068, colocándolo rápidamente en la lista de asteroides potencialmente peligrosos. Este fue clasificado inicialmente en el nivel 2 de la escala de riesgo de impacto de Torino, donde un puntaje de 0 indica una probabilidad casi nula de colisión y un 10 representa una colisión segura con consecuencias catastróficas a nivel global, tanto en tierra como en el océano.

El nivel 2, aunque considerado bajo, se asigna a objetos que pasan cerca de la Tierra y requieren una vigilancia más intensa. Sin embargo, revisiones adicionales en diciembre de 2004 elevaron su nivel a 4, reflejando un riesgo del 1.6 % de impacto en 2029.

Para tranquilidad de todos, estudios más recientes, incluyendo análisis de radar realizados en 2021 por la NASA, han eliminado la posibilidad de una colisión en el próximo siglo. No obstante, la posibilidad de futuros acercamientos y la influencia de la gravedad terrestre sobre su trayectoria continúan manteniendo a Apofis en el foco de atención científica.

Según la Agencia Espacial Europea (ESA), un asteroide de este tamaño solo se acerca tanto a la Tierra una vez cada 5.000 o 10.000 años, lo que convierte este evento en «uno de los acontecimientos espaciales más raros de nuestras vidas».

Misión OSIRIS-APEX de la NASA 

En vista de la cercanía y las características únicas de Apofis, tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea han puesto en marcha misiones para estudiar más de cerca al asteroide. La misión OSIRIS-APEX de la NASA, que previamente visitó el asteroide Bennu, ha sido reconfigurada para pasar 18 meses orbitando alrededor de Apofis. 

Por su parte, la ESA está considerando la misión RAMSES (Rapid Apophis Mission for SEcurity and Safety), que se lanzaría en 2027 para encontrarse con el asteroide. Además, un equipo de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg está desarrollando el proyecto «NEAlight», que propone tres conceptos de pequeños satélites para estudiar Apofis durante su paso cercano. 

Durante el tiempo de estudio se espera que la atracción gravitatoria de la Tierra no solo altere la órbita del asteroide, sino también que provoque cambios significativos en su estructura, como terremotos y deslizamientos de tierra, lo cual podría ofrecer datos valiosos sobre su composición y dinámica. Del mismo modo, estudiar estos efectos podría proporcionar información valiosa para futuras estrategias de defensa planetaria contra asteroides potencialmente peligrosos. 

El sobrevuelo de Apophis en 2029 es más que un evento espectacular; es una clase magistral sobre la historia y la mecánica de nuestro sistema solar, ofreciendo una rara oportunidad para estudiar una reliquia de los tiempos cuando el sistema solar estaba formándose. Con la participación global y el interés científico que este evento ha despertado, el 13 de abril de 2029 promete ser un día de aprendizaje y descubrimiento, en vez de supersticiones y mala suerte. 

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¿Por qué se ve afectado nuestro sentido de identidad cuando no nos eligen en pareja?…


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Psicologia y Mente(C.R. de Haro) — Un porcentaje alto de las personas que acuden a terapia por primera vez, lo hacen por un problema relacionado con el amor: divorcios, rupturas, problemas de pareja, mal afrontamiento de una ruptura…

Hoy en día el amor es considerado un problema real de salud pública.

En el siglo XXI, hay cuatro grandes problemas: la ansiedad, la depresión, los problemas de pareja y los trastornos de la personalidad.

Vivimos en una sociedad acelerada, adicta a la gratificación inmediata, con poca tolerancia a la frustración, no favorecedora de una satisfacción genuina, auténtica. Esto también se puede trasladar al ámbito del amor y las relaciones de pareja.

– La distorsión cognitiva en el amor

La cultura de un país influye mucho en las creencias que las personas tienen sobre las áreas maestras de la vida: la salud, el dinero, el trabajo y el amor. En el siglo XX las relaciones de pareja eran una forma de sobrevivir, donde prácticamente era impensable no casarse “para toda la vida”.

En el año 1981 se aprobó el divorcio en España. Somos hijos de los padres del siglo XX, pero vivimos con las creencias en el amor de este siglo. Así necesitamos pensar, que es para siempre, pero nos debatimos que no hay que soportarlo todo, y que las relaciones de pareja tienen que durar, hasta que sean “sanas”.

El bienestar psicológico es fundamental, al igual que la validación de nuestras emociones, y ya no nos basta con la parte práctica de la vida: tener trabajo, estabilidad, familia y amigos. Necesitamos sentirnos bien con lo que tenemos. La autorrealización personal, y sentirnos bien con nosotros mismos. Todo esto es difícil de manejar. Las creencias están cambiando, y no sabemos bien cómo realizar todo este proceso de cambio.

Si antes apenas se le exigía nada a la pareja, ahora sí. En el siglo XXI priman las relaciones horizontales, donde ya no podemos privar al otro de su autonomía, ni podemos establecer relaciones de poder o desigualitarias. En los estudios de sexología, se estima que las mujeres pierden más la lívido sexual cuando no sienten que su relación es igualitaria con su pareja.

Cuando cuestionamos nuestra identidad cuando no nos eligen, se produce la distorsión cognitiva del razonamiento emocional: “si me siento poco querida, es que soy poco querible”. “Si no me ha elegido, es que no soy suficiente” … “Si me siento… es que soy…” Una distorsión cognitiva es un patrón de pensamiento que puede llevar a interpretaciones inexactas de la realidad.

Al estar abrumados por la emoción (desamor), el pensamiento, al igual que la emoción, está desregulado, y se produce esta distorsión cognitiva, que inconscientemente está relacionada con las heridas de la infancia. Si en mi infancia no me sentía querido, inconscientemente vuelvo a reproducirlo cuando vivo una situación parecida.

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– El daño de la desigualdad

Se le da demasiada importancia a la autoestima en todos los problemas de la vida, y por supuesto que es importante, pero no siempre está ahí la base de que algo no funcione. Si estamos en relaciones de maltrato, la persona que maltrata te hace cuestionarte tu identidad y tu valía como persona.

La autoestima no es un constructo fijo, sino cambiante, que se puede ver afectada por diversos sucesos en la vida. Es mejor cuestionarse la autorrealización personal y el bienestar psicológico en una relación. ¿Me siento bien cuando estoy con mi pareja, o me siento peor que no teniendo una relación?

  • No funciona no hablar de los problemas, y no establecer acuerdos o soluciones.
  • No funciona no gestionar el enfado y volcar la ira sobre la otra persona, o usar el chantaje, la culpabilidad, la intimidación, la agresión, la ironía en la otra persona.
  • No funciona criticar o no respetar los gustos u opiniones del otro, creyendo que uno tiene superioridad moral sobre el otro y que siempre está en lo cierto.
  • No funciona acomodarse y creer que ya la relación va sola y que no hay que hacer nada para mantenerla.
  • No funciona pensar que la otra persona no tiene pensamiento propio, vida propia, entorno propio, y que una vez que se tiene pareja, ya todo se tiene que hacer juntos y renunciar a la vida anterior. Miremos cómo nos sentimos en las relaciones de pareja. ¿Cuál es nuestro nivel de bienestar? Si vemos que afectan a nuestra salud mental, pidamos ayuda psicológica.

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No quieres tener un millón de amigos…


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JotDown(A.García) — Hace cientos de miles de años que los humanos sabemos perfectamente que necesitamos del grupo para nuestra supervivencia. El contacto frecuente con otros semejantes presenta múltiples beneficios materiales y psicológicos, principalmente protección, ayuda mutua o afecto.

Es por esto que la soledad, el vernos rechazados o marginados del grupo más cercano a nosotros, sea uno de los miedos principales y más aterradores de las personas. Por lo que, en correspondencia, un problema recurrente en psicoterapia es la necesidad de tener amigos.

Cada vez más personas pasan por la consulta del psicólogo preocupadas por una sensación mayor de desarraigo y aislamiento en su día a día, que suele dedicarse a largas jornadas laborales, a mantenimiento y logística de la vida cotidiana; hay quien además está estudiando, cuida de algún familiar y si queda un resquicio en la agenda, aprovecharlo para tomar un indispensable descanso.

El invento de las redes sociales, llamado a facilitar la construcción de redes de amistades entre los usuarios, parece haberse convertido más en un sustituto que en un potenciador. Paradójicamente estamos más conectados que nunca y sin embargo nos sentimos más solos en medio del triunfo de las sociedades individualistas.

La amistad es esencial para nuestra calidad de vida y uno de los factores principales que contribuyen al bienestar y la felicidad de los seres humanos (Demir, 2015); un aliado importante cuando nos enfrentamos a malos tiempos o problemas psicológicos de toda clase. Si hay tantas ventajas, ¿cómo puede ser que tantas personas sufran un bloqueo a la hora de conocer a alguien? La respuesta es compleja y requiere primero hacerse una idea de qué se entiende por amistad.

Podríamos definir la amistad como una relación interpersonal —es decir, que implica una reciprocidad— construida entre dos personas y que incluye además un componente importante de cercanía e intimidad (Amichai-Hamburger, 2012). Se ha de entender como una interdependencia donde dos personas adquieren un compromiso implícito de asistencia mutua en el que también se ha de destacar la dimensión del compañerismo entendido como el tiempo y las actividades desarrolladas en común.

Por último, no hay que olvidar que, como en cualquier otro tipo de vínculo estrecho, existe un factor de conflicto potencial y de control psicológico: el establecimiento de una amistad implica cierto grado de exposición a la retirada de afecto o desaprobación en función de aquello que se juzgue inadecuado, y por tanto modula el comportamiento prosocial (Padilla-Walker, 2014).

En estos términos, construirse una red de amistades, especialmente de carácter íntimo, puede parecer una tarea descomunal, puesto que necesita movilizar multitud de recursos personales, psicológicos —además de, por descontado, dedicar tiempo— y nos va a exigir enfrentarnos a situaciones sociales, campo abonado para la aparición de nuestros miedos y distorsiones favoritas.

Encontrarse en un momento vital donde la sensación de soledad sea muy notoria, como por ejemplo al terminar los estudios, cambiar de trabajo, divorciarse, mudarse a un país o ciudad nueva, etcétera, puede aportar un sesgo negativo de entrada. Ante todas estas dificultades es habitual que los beneficios a medio plazo de la inversión a realizar se vean borrosos.

Sabiendo que no hay nada que nos garantice que toda esta inversión en sociabilidad dará los resultados que deseamos; la metáfora podría ser la del buscador de oro en los ríos del Yukón, que no sabe cuándo ni dónde encontrará la tan deseada pepita de oro.

🌈Yo Solo Quiero (Un Millón de Amigos) - Cancioncitas

Pero antes de hacernos una bola en el sofá y decidir aislarnos del mundo ante semejante esfuerzo, quizá sería interesante plantearse cómo es una red de amistades.

En general, se acude a dos parámetros principales para medirla; la cantidad de contactos y la calidad del vínculo (Demir, 2015).

Así que una de las primeras preguntas que uno puede hacerse es de cuántas amistades estamos hablando. La mayoría ansía un vínculo de intimidad, disponer de lo que llamamos «mejores amigos», y los suele cifrar en no más de cuatro o cinco.

Un número asombrosamente constante que coincide con las conclusiones de Robin I. M. Dunbar al respecto. Este psicólogo y biólogo evolucionista británico lleva investigando desde 1975 el comportamiento prosocial de primates y humanos, y sostiene que tanto el tamaño como la calidad de las relaciones de amistad de los homínidos están restringidos por factores diversos como la capacidad cognitiva y el tiempo y capital emocional invertido.

En última instancia, las dimensiones de la red de relaciones de un individuo estarían correlacionadas con el tamaño de su neocórtex: la Teoría del cerebro social implica que el enorme cerebro de los primates habría evolucionado para manejar la inusual complejidad de su mundo social (Dunbar, 2018).

En el caso de los humanos, parece existir un límite consistente de unos ciento cincuenta contactos de promedio, una cifra común detectada en organizaciones tan dispares como sociedades de cazadores-recolectores, ejércitos modernos, comunidades rurales o incluso en mamíferos altamente sociales.

Nuestras redes sociales se organizan además en una especie de «círculos de amistad» (Dunbar, Roberts 2010), en los que estructuramos la jerarquía de proximidad en capas concéntricas: la más íntima corresponde a la cifra de hasta cinco amistades —incluida nuestra pareja si la tenemos—, el círculo de «simpatía» a unos doce o quince individuos con los que tenemos una buena conexión y decreciendo progresivamente en cercanía emocional, los de conocidos hasta cincuenta y finalmente el tope de ciento cincuenta, que forma el nivel más exterior.

Pues bien, parece ser que dedicamos el 40% de nuestro tiempo social al círculo más estrecho y un 20% al inmediatamente posterior; son aquellos a quienes contactamos con más frecuencia. Para forjar unas conexiones más íntimas es necesaria una mayor inversión de tiempo, estar presente con mayor periodicidad y dedicar más habilidades cognitivas y emocionales, de tal manera que, si dejamos de sostener la frecuencia de contacto con alguien, caerá a alguno de los círculos exteriores.

De hecho, parece ser que iniciar una relación sentimental provoca que desviemos recursos sociales de tal manera que alguna de nuestras amistades íntimas se desplaza a la zona de simpatía, que correspondería al famoso «efecto de desaparición» de algunas personas cuando se emparejan.

Hay cierta variabilidad en este número de Dunbar en función de varios parámetros, además del tamaño de nuestro cerebro; por ejemplo, los extrovertidos tienen redes más amplias, pero de conexiones más débiles (Pollet, 2011). Normalmente las redes de amistades de los jóvenes son más ricas y densas, ya que su promiscuidad social es mayor, para decaer con la edad cuando aparece el fenómeno de la soledad en edades avanzadas.

Las mujeres tienden a formar círculos íntimos más grandes, incluida la figura de la «mejor amiga para siempre» (best friend forever), generalmente una mujer (Dunbar, 2018). Hay incluso estudios sobre cómo gestionan sus amistades los individuos de la llamada «tríada oscura»: los psicópatas buscan amistades volátiles; los maquiavélicos, que puedan ser fácilmente explotadas; y los narcisistas son los más variados, oportunistas y por tanto menos restrictivos (Jonason, 2012).

Ahora que sabemos que no hacen falta tantos amigos, ¿qué tengo que hacer para crear esta red? Para que una amistad empiece a rodar se necesita proximidad: cercanía en el espacio y en el tiempo, más disponibilidad para aquellos que me interesan (Amichai-Hamburguer, 2012).

Un segundo aspecto importante es la similaridad, pues es más probable que nos hagamos amigos de quienes se parecen a nosotros, en términos de apariencia física, intereses y rasgos psicológicos comunes, origen étnico o trasfondo cultural (KupersmidtDeRosier y Patterson, 1995; Schneider, 2000; TessierTremblay y Bukowski, 1994).

Por qué nos cuesta hacer nuevos amigos cuando somos adultos? - La Tercera

Dunbar propone una serie limitada de siete dimensiones que predicen nuestras elecciones de amistades: el género, la lengua (o mejor aún, la variante dialectal, ya que nos une más estrechamente a una comunidad), el lugar de origen —dónde creciste—, la historia educativa, los intereses y aficiones —incluidos gustos musicales—, el sentido del humor y la visión del mundo en el plano moral, religioso y político. Así que no, los extremos no se atraen: solemos juntarnos por afinidad.

Internet es una aliada en este proceso de selección; ofrece acceso inmediato a personas con opiniones, creencias, rasgos e intereses parecidos a los nuestros, puesto que las redes sociales tienden a segmentar por afinidad de opiniones, y nos resulta más fácil detectar afinidades (Ben-Ze’ev, 2005; Schneider y Amichai-Hamburger, 2010).

Los expertos no terminan de ponerse de acuerdo sobre si la irrupción de las redes sociales provoca un desplazamiento de las físicas o bien resultan en una estimulación que enriquece las redes de amistades reales (Valkenburg y Peter 2011), aunque parecen apuntarse algunas evidencias de lo segundo.

Sin embargo, con matices: si hablamos de internet, el tiempo social invertido es más efectivo normalmente entre gente que vive en la misma zona (Mazur y Richards, 2011) o para incrementar el contacto entre parientes y amigos que están fuera de alcance (HamptonWellman 2001).

Si no tenemos tiempo para relaciones reales, es muy probable que lo usemos como sustituto dada su comodidad e inmediatez, pero no resolverá por sí sola la sensación de soledad. Para la intimidad, internet puede ser un entorno menos amenazador en personas con inhibiciones sociales, debido a la protección que el anonimato y la ausencia de presencia física ofrecen.

El principal hándicap de las amistades cibernéticas es la ausencia del tercer factor a tener en cuenta; el compañerismo, ya que la posibilidad de realizar actividades de manera conjunta es limitada y de alguna manera nos empuja a buscar el contacto en el mundo real.

Ahora bien, las amistades son demandantes cognitivamente, puesto que suponen establecer «contratos sociales» basados en la confianza mutua, y por tanto hay un componente importante de promesa de apoyo futuro y de comportamiento prosocial: en otras palabras, tener amigos lleva aparejado saber inhibir algunos de nuestros deseos en aras de que los demás puedan satisfacer los suyos —mantener un balance—.

Las consecuencias de nuestra conducta a medida que la red de relaciones crece se complica; indisponerse con un amigo puede hacer peligrar la relación con otros amigos comunes. También nos exigen una buena capacidad de mentalización, entendida como la capacidad de leer o entender estados mentales e intenciones de otros.

Hacer amigos requiere un esfuerzo cognitivo y emocional importante cuya recompensa no está ni mucho menos asegurada, y es por esto que la respuesta a la perspectiva de tejer redes de contactos sea habitualmente un «me da pereza», por mucho que lo deseemos.

Por último, no hay que descartar la presencia de problemas con las habilidades sociales necesarias o percibidas. Puede que nos falte repertorio —verbal y no verbal— para dominar el arte de la comunicación, o bien sufrir la famosa inhibición por ansiedad social, sobre todo cuando nos vemos en la tesitura de iniciar un contacto con completos desconocidos sin alguien conocido en quien refugiarnos.

Hacer Amigos en la Universidad: Estrategias Efectivas y Consejos Útiles

En todos los casos de miedo al contacto aparecen creencias distorsionadas que se centran en una imaginaria inferioridad propia —«no voy a saber de qué hablar», «no soy interesante»— y una adivinación del juicio ajeno, que además es invariablemente negativo y sobrevalorado —«les caeré mal», «a saber qué piensan de mí»—, entre otros esquemas mentales fantasiosos.

Muchos estudios apuntan a que una mayor habilidad social es un factor implicado clave en el bienestar psicológico, un hallazgo consistente entre culturas. Demir (2012) comparó culturas individualistas (Estados Unidos) con colectivistas (Malaysia) y comprobó este efecto en ambos modelos, aunque esta relación está fuertemente mediatizada por la calidad de las amistades; tener una gran habilidad social no predice bienestar por sí misma si no está sirviendo para tener buenos amigos.

No solo las habilidades sociales se pueden entrenar, sino que existe una tendencia a infravalorarlas, quizá debido al culto contemporáneo a la extroversión y el protagonismo. De hecho, cuando la exposición a otras personas tiene lugar en un ambiente en el que aceptamos la obligatoriedad de acudir regularmente, como es el trabajo o la escuela, resulta que somos capaces de lidiar con nuestras limitaciones sociales e incluso de hacer amistades significativas.

Es decir, con mayor o menor competencia social, todos tenemos la capacidad de hacer amigos. Si optamos por salir ahí fuera y probar voluntariamente alguna actividad grupal, tampoco hay que desanimarse si acudimos a algún evento multitudinario: según Dunbar, es imposible sostener una misma conversación por parte de más de cuatro personas concurrentes.

En cuanto una quinta se incorpora, la tendencia es a derivar en más de una temática, así que es poco probable que estemos manejando más de cuatro relaciones simultáneas. Por mucha gente que se haya presentado a la cena, no estaremos interactuando nunca con demasiada a la vez.

Así que si estamos planeando conocer nuevas personas es esencial no perder de vista que la red de amistades que necesitamos no es tan grande como podría pensarse, lo que nos libera en alguna medida de la presión imaginaria de tener que caerle bien a todo el mundo.

Con unos cuantos contactos podemos ir construyendo la base para futuras ampliaciones, e ir aprovechando las conexiones de nuestros nuevos amigos. También es una buena oportunidad para valorar nuestras creencias limitadoras y analizar críticamente cuál es el estado real de nuestras habilidades sociales.

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Cómo poner impuestos a los multimillonarios (y cómo no hacerlo)…


Infobae(The Economist) — Los ricos son diferentes del resto de la gente. Tienen más dinero y, en la mayoría de los lugares, pagan muchos menos impuestos. Según una amplia definición de la renta que combina el consumo y la variación del patrimonio neto, los más acaudalados de Estados Unidos sólo pagan unos céntimos por cada dólar de su fortuna. Últimamente, esas fortunas se han disparado gracias a la subida de la bolsa.

Según un estudio, las plusvalías latentes representan 6 billones de dólares de los 11 billones que poseen los estadounidenses más ricos. Desde 2023, cuando el frenesí de la inteligencia artificial ha alimentado la demanda tanto de las GPU de Nvidia como de sus acciones, el fundador del fabricante de chips, Jensen Huang, ha ganado más de 100.000 millones de dólares. Pero hasta que no venda algunas de sus acciones, todo ese dinero está fuera del alcance del fisco.

Los gobiernos con problemas de liquidez quieren hacerse con una tajada de estas riquezas. El año que viene, Australia empezará a gravar las ganancias no realizadas en las cuentas de los fondos de pensiones de los empleados con saldos superiores a 3 millones de dólares australianos (2 millones de dólares estadounidenses).

Como parte de su campaña de reelección, el Presidente Joe Biden promete recaudar 500.000 millones de dólares en diez años para programas sociales mediante un impuesto del 25% sobre las plusvalías latentes de las personas que, como Huang y otros 10.000 estadounidenses, tengan un patrimonio igual o superior a 100 millones de dólares.

Es fácil entender por qué los no multimillonarios del mundo quieren empapar a los muy ricos. Es igualmente fácil comprender el atractivo para los gobiernos, a los que los ricos toman por tontos ideando formas ingeniosas de vivir en el regazo del lujo sin realizar nunca ninguna plusvalía.

En Estados Unidos, una de estas maniobras consiste en comprar activos, ofrecerlos como garantía de préstamos y prorrogarlos hasta la muerte. En ese momento, las plusvalías acumuladas durante la vida del propietario se reducen a cero y el reloj vuelve a empezar para sus herederos, que a su vez “compran, piden prestado y mueren”, como se conoce a este recurso (perfectamente legal).

Sin embargo, gravar las plusvalías latentes es complejo y erróneo. También es innecesario. Un fin similar podría alcanzarse con medios mucho menos controvertidos.

Los impuestos deben ser fáciles de administrar y recaudar. Idealmente, también deberían recaudar ingresos distorsionando el comportamiento lo menos posible. Gravar las plusvalías latentes no cumple ninguno de estos requisitos. Calcular el patrimonio neto de una persona es una pesadilla incluso una sola vez, a su muerte, por no hablar de cada año.

La Agencia Tributaria estadounidense tardó 12 años en valorar el patrimonio de Michael Jackson. Francia, Suecia y algunos otros países europeos que han intentado imponer impuestos sobre el patrimonio han abandonado sus esfuerzos después de generar muchos quebraderos de cabeza administrativos pero pocos ingresos reales.

Gravar las plusvalías latentes también provocaría fuertes oscilaciones en los pasivos de las personas que poseen activos volátiles, como Huang y sus acciones de Nvidia. La propuesta de Biden, que grava el impuesto a lo largo de cinco años, suaviza parte de esta volatilidad. Pero algunos contribuyentes seguirían sin obtener un reembolso por sus pérdidas no realizadas.

Cómo puede el "impuesto multimillonario" ayudar a frenar el cambio  climático? | Euronews

Ello podría disuadir a los inversores providenciales y a otras personas que asumen riesgos de respaldar empresas prometedoras cuyas valoraciones estratosféricas podrían desplomarse de repente, y que pueden ser difíciles de valorar. En Estados Unidos, gravar las plusvalías latentes también puede ser inconstitucional.

El Tribunal Supremo está a punto de pronunciarse sobre un caso en el que los demandantes alegan que un gravamen único sobre las inversiones extranjeras en 2017 era ilegal porque gravaba sus plusvalías latentes. Incluso si los jueces emiten un fallo limitado que deja intacto el principio, la idea de Biden será cuestionada.

¿Qué deben hacer entonces las autoridades fiscales? En Estados Unidos podrían empezar por poner fin a la norma que permite a los herederos poner a cero el reloj de las plusvalías cada vez que alguien fallece.

Esta disposición del código tributario, denominada “step-up in basis”, se introdujo en 1921, cinco años después de los impuestos de sucesiones, que se calculan sobre el valor de mercado de los activos a la muerte del propietario. El objetivo era evitar la doble imposición. Si los herederos pagaban el impuesto de sucesiones sobre este valor justo, no debían pagar también el impuesto sobre cualquier otra plusvalía.

Este razonamiento parece endeble ahora que los patrimonios más grandes no se construyen sobre la base de los rendimientos del trabajo, que habrían tributado durante toda la vida del constructor del patrimonio, sino sobre la revalorización de los activos, que no tributó. Los herederos que se enriquecen gracias a que sus benefactores compran, piden prestado y mueren reciben, por tanto, un trato muy diferente al de quienes heredan una fortuna amasada con ingresos gravados.

La supresión del incremento de la base imponible podría generar quizá una cuarta parte de los 500.000 millones de dólares que Biden espera obtener de su impuesto sobre el patrimonio, con un coste administrativo mucho menor. Gravar las plusvalías en el momento del fallecimiento volvería a recaudar lo mismo.

Podría conseguir gran parte del resto cerrando otras lagunas, en particular la disposición sobre “intereses transferidos” que permite a los magnates de la compra de empresas pagar el impuesto sobre plusvalías en lugar del impuesto sobre la renta (normalmente más elevado) sobre los beneficios de las inversiones de sus empresas de capital riesgo.

Perseguir las plusvalías latentes es fácil de entender y, por tanto, una buena política. Pero es una mala política económica.

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Ninguna guerrera ganó luchando todas las batallas…


La mente maravillosa(A.Pérez) — En el día a día, estamos sometidas a muchas presiones, tanto de nuestra vida personal como de nuestro entorno.

Sentimos sobre nuestros hombros la carga de tener que rendir en el trabajo, estar disponibles para nuestras amistades, cumplir con el rol de madre, seguir siendo una buena amante y pareja, hacer las labores del día a día, cuidarnos a nosotras mismas, cuidar nuestra alimentación y, además, llegar a todo con una sonrisa en la boca.

Esto puede conllevar la sensación de ser una guerrera que nunca abandona el frente de batalla.

No solamente hacemos nuestras todas las exigencias y “debos” de nuestra vida personal, sino que también les sumamos las exigencias sociales.

Queremos cumplir con nuestros valores sociales y eso puede implicar que hacemos esfuerzos por tener conciencia de clase, usar lenguaje inclusivo, comprar productos de proximidad, usar el transporte público, reutilizar los envases, comprar ropa de fabricación nacional, evitar los plásticos, bajar la calefacción, reducir el consumo de carne y, tras esto, añade un largo etcétera a la lista.

Intentar llegar a todas estas exigencias personales y sociales puede implicar el desgaste físico y emocional de la persona. Está bien luchar, de hecho, es necesario para nosotras mismas, para el resto de la sociedad y para el planeta, pero también está bien no perder la cabeza en el intento. Es posible que la heroína sea capaz de luchar ella sola contra todos los malos y salir ilesa de las luchas. Pero la guerrera, al menos la sabia y eficiente, elegirá bien qué batallas vale la pena luchar y en cuáles es mejor retirarse.

– Guerrera caída por sobreexigencia

Todas queremos y, necesitamos, sentirnos valiosas en nuestro día a día. Poder sentir satisfacción cuando hacemos un buen trabajo. No sentirnos malas madres cuando ponemos un límite a nuestros hijos.

Intentamos crear un mundo más limpio y relaciones más empáticas, tolerantes y equitativas. Queremos aportar nuestro granito de arena para construir ese camino. Pero, a veces, al abarcar tantas batallas, nuestra salud mental se ve afectada por el sobreesfuerzo, la sobreimplicación y la sobreexigencia. Esto suele conllevar a un sentimiento personal de frustración, rabia, fracaso e impotencia.

Estas emociones son algunas de las que podemos llegar a sentir cuando nos autoimponemos más responsabilidades de las que podemos, física y mentalmente, asumir.

La necesidad de validarnos en todas las luchas también está determinada por la presión social de nuestro entorno. Ya sea directa o indirectamente, a través de nuestro entorno cercano o a través de las redes sociales, parece que la sociedad nos gritara que debemos luchar con todas nuestras fuerzas, todo el tiempo, ante cualquier enemigo, sacar nuestra mejor versión o la heroína que llevamos dentro.

Aunque esas batallas no nos interesen, aunque ni siquiera hayamos entrenado para ellas. Si no luchas constantemente en todas y con todas tus fuerzas, es que eres de los malos. Y nadie quiere ser de los malos, ¿verdad?

Si estás luchando tantas batallas a la vez que ya no tienes energía para nada más, enfunda la espada y plantéate: ¿solo de ti depende cambiar el mundo? ¿Solo tú podrás salvar a todos los animales del planeta? ¿Solo con tus reivindicaciones podrás cambiar la empresa en la que trabajas?, ¿Hasta qué punto te compensa luchar con tanto ahínco si eso te dejará sin fuerzas a mitad de la pelea?

Quizá es momento de rebajar un poco el nivel de autoexigencia y entender que todas las personas necesitamos nuestro tiempo de descanso.

– Conviviendo con la emoción de no llegar a todo

En carreras de fondo, como son nuestros proyectos personales, la frustración es un sentimiento recurrente que nos puede hundir o nos puede acompañar. Cuando la tolerancia hacia ella es baja, esta nos paraliza, nos hace abandonar nuestro propósito y hace que, ese valor que nos guía y por el que queríamos luchar, acabe desdibujado y abandonado en el fondo de un cajón. Sin acciones que acompañen cualquier valor se quedará vacío y tendremos la sensación de no avanzar en nuestras metas.

Cuando nos sentimos atascados en nuestra vida y la frustración aparece, tendemos a querer quitárnosla de encima a cualquier precio. Incluso si el precio es nuestro propio bienestar. Quizás por ello preferimos desgastarnos a convivir con la frustración de parar y descansar. Sin embargo, la frustración no tiene por qué ser negativa, podemos usarla como una herramienta a nuestro favor. Aceptarla y convertirla en un guerrero más de nuestro ejército.

Para poder sacarle partido, debemos entender que no todos nuestros actos van a tener resultados inmediatos ni todo el mundo va a priorizar nuestro mundo interno. Tampoco todas las personas estarán contentas cuando empecemos a priorizar nuestro bienestar poniendo límites sanos a las relaciones y proyectos.

Es posible que intentemos explicárselo y haya quien no lo entienda. No pasa nada por ello. Ser capaces de convivir con el malestar que nos puede generar tratarnos a nosotros mismos como trataríamos a los demás es parte del proceso de autocuidado.

Selecciona tu batalla, céntrate en ella y descansa

Al igual que sobre gustos no hay nada escrito, tampoco lo hay sobre las prioridades que tenemos que establecer en cada momento de nuestra vida. A veces tendremos que centrarnos más en nuestra carrera, otras en la familia, otras en los amigos y otras simplemente podremos estar para nosotras mismas. Quizás también cambie la aportación que tengas que hacer en cada batalla, mentiras entre las que unas solo te requerirán un pequeño grano de arena, otras quizá te supongan montañas.

Si has seleccionado una batalla que merece la pena, céntrate en ella. Piensa estratégicamente como poder lucharla sin desgastarte más de lo necesario. Intenta buscar aliados y trazar planes comunes. Adopta un discurso crítico, no solo contra el enemigo, sino a veces también contra ti misma. Adecua tus acciones a tus valores.

No te aseguro que ganes la guerra, de hecho, seguirás teniendo momentos en los que quieras tirar la toalla, en los que sentirás que tu lucha no está valiendo para nada, y a veces te seguirá invadiendo el pensamiento de… ¿Para qué me esfuerzo? Pero luchar desde una atalaya sólida y fuerte te permitirá defender tu bandera desde un posicionamiento más firme, seguro y balanceado.

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El revolucionario invento que ganó el Premio Longitude, que tiene una dotación económica casi 10 veces mayor que la del Nobel…


El analizador PA-100, que ganó el Premio Longitude, puede indicar a los médicos si una infección urinaria es causada por bacterias y cuál es el antibiótico adecuado a utilizar.

BBC News Mundo — El Premio Longitude, que otorga 8 millones de libras (más de US$10 millones) -unas 10 veces lo que da el premio Nobel-, le fue adjudicado a un invento creado en Suecia.

La distinción fue creada hace una década en Reino Unido con la idea de premiar a quienes desarrollen nuevas herramientas en la lucha contra las bacterias resistentes a antibióticos.

El aparato galardonado es el analizador de orina PA-100, desarrollado por investigadores de la Universidad de Uppsala y comercializado por la empresa Sysmex Astrego.

Puede detectar rápidamente si una infección urinaria es causada por bacterias e identificar los antibióticos adecuados para tratarla.

Las infecciones del tracto urinario son una de las más comúnes, ya que afectan a la mayoría de las mujeres en algún momento de sus vidas.

En Inglaterra representan una quinta parte de los antibióticos recetados.

En la actualidad, detectar si una infección urinaria es causada por una bacteria, y determinar cuál, puede tardar hasta tres días.

Mientras se realiza el análisis de laboratorio se suele administrar antibióticos debido al riesgo de que los síntomas empeoren mucho o incluso provoquen sepsis.

La prueba de orina premiada revela en 15 minutos si la infección es bacteriana y en 45 minutos qué antibióticos funcionan.

Cómo funciona

La apertura del Premio Longitude sobre Resistencia a los Antimicrobianos fue anunciado en 2013 por el entonces primer ministro británico, David Cameron, y las solicitudes se recibieron a partir de mayo de 2014.

El concurso, inspirado en uno similar que se realizó en el siglo XVIII, fue organizado por Challenge Works, una empresa social que históricamente formó parte de una organización benéfica británica financiada por la lotería.

El premio, que cerró el ingreso de solicitudes en septiembre de 2022, ofreció 8 millones de libras al «equipo que desarrolle pruebas de diagnóstico novedosas, asequibles, precisas y rápidas para frenar el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos».

– Pandemia silenciosa

Según el corresponsal de Salud y Ciencia de la BBC James Gallagher, la resistencia a los antibióticos ha creado una «plaga moderna»: las superbacterias.

«Se estima que las infecciones que resisten los medicamentos utilizados para tratarlas matan a más de un millón de personas cada año», afirma Gallagher.

«Se conoce como la pandemia silenciosa».

 Bacterias
La resistencia de algunas bacterias a los antibióticos es uno de los problemas más grandes de la salud global.

El experto explica que cada vez que se usa un antibiótico se crea una oportunidad para que las bacterias del cuerpo desarrollen resistencia a él.

Esto les da a esas bacterias una ventaja de supervivencia y se propagan, razón por la cual estos medicamentos deben usarse sólo cuando se está seguro de que funcionarán.

La enviada especial de Reino Unido para la resistencia a los antimicrobianos, Sally Davies, advierte que «sin antibióticos, la medicina moderna tal como la conocemos corre un verdadero peligro de colapso«.

– Los inventores

El profesor Johan Elf, de la Universidad de Uppsala, en Suecia, señaló que estaban trabajando en tecnología de medición cuando se lanzó el premio, hace una década, pero luego se dieron cuenta de que su trabajo «podría ser realmente útil en la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos» y comenzaron a desarrollar la prueba.

Sysmex Astrego afirmó que está implementando la prueba en Europa y realizando estudios en Reino Unido.

«El premio de 8 millones de libras nos ayudará a adaptar la prueba para su uso con diferentes tipos de infecciones urinarias y antibióticos, acelerando el acceso para más pacientes», dijo uno de los fundadores de la compañía, Mikael Olsson.

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En la música se puede encontrar fuerza…


Manifestantes con las manos pintadas en una marcha celebrada en Monterrey, México, en 2022. Se reunieron para exigirle justicia al gobierno mexicano por las mujeres desaparecidas.

The New York Times(S.Estrada) — No odio el miedo; es parte de la vida. Crecí en el campo mexicano y rápido entendí que el miedo me cuidaba. Me advertía de no subir a los árboles podridos e inestables. Me advertía de no entrar al río cuando veía nubes en lo alto de la montaña porque una tormenta lejana podía hacer que la corriente creciera y arrastrarme junto con ella.

Pienso que hay un miedo primigenio que nos permite entender nuestro lugar en la naturaleza y en el mundo. Le pone bordes a nuestros cuerpos y nos regala desde la entraña una sabiduría muy antigua que nos fue heredada. Estoy hondamente agradecida con mis antepasados por este regalo, pero la sabiduría en sí no es infalible.

Ese miedo sabio del campo no me salvó cuando, aún siendo niña, caminaba por una cascada cercana, y un grupo de hombres me tiraron al piso, me patearon y me robaron. Se fueron nomás con una botella de agua y un celular viejo.

Desde aquel día, no he vuelto a la cascada. Mis paseos por el campo ahora vienen con una suerte de angustia liminal que no me abandona hasta que no estoy de nuevo en casa. Las historias de violencia en aquellas áreas públicas que por mucho tiempo habían significado espacios de ocio y contemplación para mí, para mi familia y para la comunidad se hicieron cada vez más frecuentes y más cruentas.

No desprecio el miedo. Desprecio el sometimiento y la violencia que nos quitan la libertad, la autodeterminación y la inocencia.

Multitudes protestando en Ciudad de México por la violencia contra las mujeres el 8 de marzo de 2020. La manifestación se celebró el Día Internacional de la Mujer y congregó a decenas de miles de personas.

Recuerdo haber sido muy miedosa de niña. Me aterraba la noche, el silencio, la soledad, las tormentas, los monstruos y las desgracias. Sufría del insomnio infantil y la ansiedad crónica, y tenía que trabajar de una manera extrema, casi física, para controlar mis crisis.

Así que por la noche, aprendí a leer, porque mientras leía alumbrada por una lamparita, el miedo se echaba al lado mío como un perro cansado. Para el silencio, aprendí a cantar y hacer sonidos con mi boca, cubriendo los espacios vacíos con canciones. Para la soledad, aprendí a imaginar, a llenarme de historias y de palabras. Para las tormentas, aprendí a sentarme junto a mi mamá y esperar a que pasaran. Para los monstruos (un miedo que eventualmente se fue con el tiempo), tuve que pedir ayuda a mi familia y a mis amigos. Para las desgracias, aprendí, y sigo aprendiendo, a luchar, a no perder la esperanza y a refugiarme en la ternura.

Pero el miedo que nos oprime es distinto. Enfrentarnos a ese miedo es una tarea dolorosa y complicada, y extremadamente importante.

Como mujer, la relación que tengo con el miedo es estrecha y asfixiante. Vivo y me crié en un país donde más de 10 mujeres, en promedio, son asesinadas al día. La valentía que tuve que construir para vivir una infancia relativamente normal no me ha salvado de la violencia de género, ni de la misoginia, ni del desamparo. Tampoco me ha protegido del abuso sexual, ni del duelo.

Para mí, cantar es la manera de salvarme del miedo. Escribir canciones es mi puerta a la libertad, a vivir la vida que quiero. Tocar música me permite la alegría de crear un espacio donde la violencia queda afuera, lejos.

Silvana Estrada con su cuatro venezolano. Estrada dice que cantar la salva del miedo.

Durante un concierto, los músicos y el público somos libres de ser quienes realmente somos. Imagino siempre que la crueldad sale corriendo nomás oírnos cantar. Nuestras voces al juntarse crean un coro de una fuerza inmensa e incalculable. Me recuerda a cuando las orugas se amontonan las unas sobre las otras para parecer una serpiente enorme, y así no hay depredador que se les acerque. Al estar unidas, podemos mantener la violencia a raya. Que supieran todas las mujeres del mundo que así es cómo merecemos vivir: completas y libres mientras cantamos nuestras historias.

Tratar de vivir sin miedo no nos salva realmente de tenerlo, pero con suerte, sí nos aleja de ese temor inhabilitante que nos enseñan a interiorizar como parte de nuestra narrativa. Tratar de vivir sin miedo nos muestra un camino diferente, nos hace más empáticas, nos recuerda nuestro valor, el valor de la comunidad. Nos devuelve la capacidad de movimiento, nuestra fuerza para vivir la vida cómo queremos y no cómo nos la imponen. Nos permite cuestionarnos, cambiar, mejorar, equivocarnos, volver a empezar.

Lo que verdaderamente me da miedo no es la muerte: es la vida que no se vive por tanto terror que hay, por tanta violencia, por tanto odio.

No me da miedo el silencio, me da miedo ser silenciada, no poder cantar y decir lo que pienso, que las palabras no me salven de estar sola. No me da miedo el dolor, me da miedo vivir en un mundo que no se compadece ante él. No me da miedo el miedo, me da miedo vivir en una sociedad que lo usa para someternos.

Separo el miedo sabio –la sabiduría heredada que nos advierte de no seguir aquellos impulsos descaminados– de tanta tragedia y tanta sangre.

Pese a todo, planeo volver a la cascada. Seguiré viviendo libremente, y cantando libremente. Y esa será mi pequeña revolución. Mi miedo no será de aquellos que quieren vernos subyugadas y acalladas. Mi miedo es mío, al igual que mi amor, mi esperanza y mi libertad.

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España es un país pobre solo según el color del indicador con el que se mire…


España es un país pobre solo según el color del indicador con el que se mire

The conversation(C.Ballesteros) — ¿Es España un país de pobres? Algunos titulares de prensa y algunos datos, como los que recientemente ha publicado la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español en su informe que todos los años analiza el estado de la pobreza, parecen llevar a esa conclusión.

Los resultados del informe son, como poco, desconcertantes y desalentadores, pues según el indicador europeo AROPE, en España hay alrededor de un 26 % de personas en situación de privación material severa. Más abajo haré referencia a cómo se construye este indicador y qué mide o cómo afecta de manera muy diversas a los diferentes tramos de edad y sexos.

Sin embargo me gustaría empezar estas reflexiones analizando estos datos con cierta perspectiva y cuidado, pues todo depende de cómo definamos pobreza.

Efectivamente, según el índice más sencillo y global, el del Banco Mundial, sería pobre aquella persona que vive con menos de 2,15 dólares al día. En España, de acuerdo con los datos del propio Banco Mundial, apenas un 0,6 % de la población (el dato mas reciente es de 2021) estaría en esta situación y ocuparía un destacado decimoquinto puesto en el ranking de los países mas ricos del mundo según su PIB.

El PIB per cápita, que es otro buen índicador del nivel de vida, fue en 2023 de 30 320 euros, lo que supone ser el país número 37 sobre los 196 países estudiados. El ranking Doing Business, que clasifica los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios, sitúa a España en un honroso puesto 31 sobre los 190 que lo conforman.

Aumenta la desigualdad en España por la dispar evolución de los salarios y  los beneficios — Noticias Obreras

– España es una de las principales potencias económicas

Es cierto que hay otros indicadores, como un desempleo alrededor de un 12 % de la población laboral, una alta deuda (107,7 % del PIB) o un IPC todavía algo descontrolado, que matizarían estas cifras, pero España no deja de ser una de las primeras potencias económicas del planeta, al menos en cifras macroeconómicas.

Si se tiene en cuenta el IDH (Índice de Desarrollo Humano) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, España es el país número 27 del mundo en esta clasificación, con un valor de 0,911. El IDH, creado en 1990 por el premio Nobel de Economía en 1998 Amartya Sen y el también economista Mahbub ul Haq, mide no solo la riqueza en términos económicos sino, además, el acceso igualitario a la educación y la esperanza de vida como indicadores de riqueza.

Así las cosas, parece que la respuesta a la pregunta con la que iniciábamos este artículo sería negativa. No, España no es un país pobre.

Cambiemos, pues, el sentido de la misma: ¿es España un país de pobres? Aquí la respuesta es, sin duda, matizable también, pero algo menos contundente.

Efectivamente, el informe de EAPN arriba reseñado indica que algo más del 20 % de la población española sufre algún tipo de carencia o está en riesgo de pobreza y exclusión.

El propio Banco Mundial, que coloca a España en una posición privilegiada en cuanto a riqueza nacional, también calcula que es un país con cierta desigualdad: un 33 % en el índice GINI, que es un índice que cuanto más se acerca a 0 más cerca se está de la igualdad (todas las personas que habitan un país tienen los mismos ingresos) y cuanto más cerca del 1 más perfecta es la desigualdad. Un 0,33, sin ser malo, indica que estamos desviados en un 33 % de la línea de igualdad perfecta en la que un determinado porcentaje de la población (pongamos un 20) se lleva el 20 % de la riqueza, un 40 el 40 %, etc.

Así que quizás la respuesta a nuestra pregunta sea mas bien que España es un país relativamente desigual. Los ricos son pocos, los pobres son muchos. Pero veamos si esto se sostiene con las cifras AROPE.

Para empezar, hay que decir que AROPE es un indicador europeo que marca lo cerca o lejos que se está de un cierto nivel de vida calificado como ideal para las y los ciudadanos europeos. Una persona está en situación AROPE (de At risk of Poverty And Exclusion) si cumple al menos uno de los tres criterios siguientes: está en riesgo de pobreza, está en privación material y social severa o vive en un hogar con baja intensidad de empleo.

Centrándonos en la privación material severa, esta mide si una persona que vive en este continente puede mantener un nivel de vida similar al de sus conciudadanos. No hay espacio aquí para explicarlo en profundidad, pero resumidamente se puede decir que si una persona “puntúa” positivamente en alguno de los 13 indicadores, menos posibilidades tiene de vivir bajo estos estándares.

– Pobreza y consumo de proteínas

Alguno de esos indicadores son no poder comer proteínas tres veces a la semana, no permitirse vacaciones una semana al año, no poder mantener el hogar a una temperatura confortable, no disponer de coche o no poder reunirse con familiares y amigos una vez al mes.

Como se puede observar, son indicadores de vida que podrían equipararse a “de clase media”.

Pues bien, aquí sí: en España, algo más de una cuarta parte de la población no puede vivir la vida media de un europeo. Esto se agudiza si se es mujer (27,5 %) o menor de 16 años (34,5 %), aunque sorprendentemente no tanto en personas mayores de 65 (20,9 %), que son las que salen mejor paradas en este análisis.

Quizás esto se deba a que el modelo de Estado del Bienestar español hoy por hoy todavía es capaz de garantizar pensiones más o menos dignas a los jubilados.

El informe concluye que “las tasas de pobreza y exclusión se mantienen altas y constantes desde hace décadas, lo que evidencia un problema de carácter estructural resultado del sistema de organización de la sociedad”, lo cual no hace sino corroborar la hipótesis central de este artículo. España no es un país pobre, pero sí hay muchos pobres en su territorio.

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¿Qué pasa en el cerebro cuando estamos muriendo?: lo que descubrió la neurocientífica Jimo Borjigin sobre esos últimos momentos…


BBC News Mundo(M.Rodríguez) — Para la neurocientífica Jimo Borjigin fue una sorpresa: no podía creer que, aunque “morir es una parte esencial de la vida”, no sabíamos “casi nada” del cerebro moribundo.

Lo evidenció hace poco más de 10 años por puro “accidente”.

“Estábamos haciendo experimentos con ratas en el laboratorio. Examinábamos sus secreciones neuroquímicas después de una cirugía”, le cuenta a BBC Mundo.

De repente, dos de ellas murieron. Eso les permitió observar el proceso de muerte de sus cerebros.

«Una de las ratas mostró una masiva secreción de serotonina”.

¿Esa rata habría tenido alucinaciones?, se preguntó. “La serotonina está vinculada con ellas”, explica.

Ver esa explosión del neurotransmisor despertó su interés.

“Ese fin de semana, me puse a investigar literatura especializada porque creía que habría una explicación. Busqué una y otra vez y terminé dándome cuenta de que sabemos muy poco sobre el proceso de morir”.

Desde entonces, la profesora asociada de neurología y fisiología molecular e integrativa de la Universidad de Michigan se ha dedicado a estudiar qué pasa en el cerebro cuando estamos muriendo.

Y lo que descubrió -asegura- va en contra de lo que se ha asumido.

– La definición de muerte

“No sé si has visto a una persona sufriendo un paro cardíaco”, me dice.

“El comportamiento más obvio es que colapsa, se cae, se desmaya”.

“La llamas por su nombre y no contesta, la tocas y no responde, no se mueve, es como si estuviera muerta”.

Necesitamos profesionales que nos digan si el paciente está vivo. Muchas veces usan las máquinas de electrocardiogramas para determinarlo.

“Pero desde hace tiempo, si alguien sufre un paro cardíaco, el médico le revisa los brazos o el cuello y si no encuentra pulso, significa que el corazón no está bombeando sangre. Eso se define como muerte clínica”.

Dcotora Jimo Borjigin
La doctora Jimo Borjigin enseña en la Universidad de Michigan, donde dirige el laboratorio que lleva su nombre.

En ese proceso, la mayor atención se ha puesto en el corazón, “se le dice paro cardíaco, no paro cerebral”.

“Para toda la medicina, incluso para la comprensión científica, pareciera que el cerebro no está funcionando porque no hay respuesta: la persona no puede hablar o sentarse”.

Y es que el cerebro necesita mucho oxígeno para funcionar. Si el corazón no bombea sangre, el oxígeno no le llega.

“Todas las señales superficiales apuntan a que el cerebro se vuelve hipoactivo”, explica Borjigin.

Sin embargo, las investigaciones de ella y su equipo muestran algo diferente.

– Neurotransmisores

En un estudio de 2013 con ratas, observaron una intensa actividad de varios neurotransmisores después de que los corazones de los animales se detuvieran y sus cerebros dejaran de recibir oxígeno.

“La serotonina aumentó 60 veces; la dopamina, que es una sustancia química que te hace sentir bien, se incrementó de 40 a 60 veces; la noradrenalina, que te pone muy alerta, también ascendió” y lo hizo notablemente.

Esos niveles tan altos -asegura- “nunca los ves” cuando el animal está vivo.

Conexiones neuronales

En 2015, publicaron otro estudio sobre el cerebro agonizante en ratas.

“En ambos, el 100% de los animales mostraron una intensa activación de la función cerebral”, señala la experta.

“El cerebro estaba en un estado hiperactivo”.

– Ondas gamma

En 2023, publicaron una investigación en la que se concentraron en cuatro pacientes que estaban en coma y con soporte vital, y que tenían electrodos de electroencefalografía.

“Estaban muriendo por diferentes enfermedades”, señala la científica.

Cuando los doctores y las familias concluyeron que “estaban más allá de cualquier procedimiento médico que pudiese ayudarlos, decidieron dejarlos ir”.

Con permiso de los parientes, se les retiraron los ventiladores mecánicos o respiradores.

Al hacerlo, los investigadores encontraron que en dos de los pacientes se registró una alta actividad cerebral vinculada con funciones cognitivas.

Se detectaron ondas gamma -las ondas cerebrales más rápidas- que están involucradas en procesamientos complejos de información y en la memoria.

Cerebro y corazón conectados

Cuando se desconecta el ventilador de un paciente -precisa la especialista en neurología- se produce una hipoxia generalizada. Así es como se denomina la falta de oxígeno en la sangre.

La hipoxia generalizada siempre se asocia con un paro cardíaco, cuando el corazón no bombea sangre.

“La hipoxia parece ser el tema unificador para activar el cerebro. Y es que tan pronto como se retiraron los ventiladores, los cerebros de dos de los cuatro pacientes se activaron en segundos”.

– Partes específicas

Mientras que en las ratas los científicos habían observado una activación global y todo el cerebro estaba encendido, “en los humanos, solo unas partes se activaron”.

Se trató de áreas asociadas con funciones conscientes del cerebro.

Una de ellas es conocida como la “posterior cortical hot zone” (zona caliente cortical posterior), que es la unión temporoparietal occipital (TPO, por sus siglas en inglés), es decir, donde se interconectan los lóbulos temporal, parietal y occipital.

“Es la parte de atrás de tu cerebro responsable de la percepción sensorial”, explica.

Se ha asociado con la consciencia y también con los sueños y las alucinaciones visuales.

Una zona que vieron activarse es la llamada área de Wernicke, vinculada con el lenguaje, el habla y el escucha.

“Demostramos que el lóbulo temporal en ambos lados es la parte que más se activa”.

Partes del cerebro en diferentes colores
El lóbulo frontal del cerebro se puede ver en rosado, el lóbulo parietal en azul, el lóbulo occipital en naranja y el lóbulo temporal en amarillo.

Ubicada cerca de nuestros oídos, esa sección es muy importante no solo para el almacenamiento de la memoria, sino para otras funciones cognitivas.

La profesora resalta que la unión temporoparietal (TPJ, por sus siglas en inglés) del lado derecho del cerebro se ha relacionado con el desarrollo de la empatía.

“De hecho, muchos pacientes que han sobrevivido paros cardíacos y que tuvieron experiencias cercanas a la muerte (ECM) dicen que esas experiencias los cambiaron para mejor, que sienten más empatía”.

Al hablar de uno de los pacientes del estudio, Borjigin cree que de haber sobrevivido, seguramente “hubiese reportado lo mismo, pero, por supuesto, nunca lo sabremos”.

– Las experiencias cercanas a la muerte

A lo largo de la historia, muchas personas que han estado a punto de morir o, incluso, que registraron una muerte clínica y sobrevivieron gracias a las técnicas de reanimación, dijeron haber tenido ECM.

Algunas hablaron de haber recorrido sus vidas en un flash o de recordar momentos clave; muchas de haber visto una luz intensa; otras de haber salido de sus cuerpos, elevarse y ver lo que sucedía a su alrededor.

Ilustración de un cuerpo saliendo de otro

¿Ese cerebro hiperactivo que Borjigin ha observado en sus estudios puede explicar por qué algunas personas han tenido esas experiencias tan intensas en el umbral de la muerte?

“Creo que sí”, responde.

Su estudio de 2023 señala que en un grupo de personas que sobrevivieron en un paro cardíaco, al menos 20% o 25% reportó haber visto una luz, lo que significa que tenían activada la corteza visual.

Al referirse a los dos pacientes en los que se observó una alta actividad cerebral tras ser desconectados de los respiradores, la investigadora explica que sus cortezas visuales mostraron una intensa activación, “lo cual posiblemente se correlaciona con esa experiencia visual”.

“Algunos pacientes que sobrevivieron incluso han reportado haber escuchado lo que pasaba durante su cirugía o lo que dijeron los paramédicos que los socorrieron después de sufrir un accidente automovilístico”.

En referencia a los dos pacientes que murieron, la profesora indica que “la parte del cerebro encargada de la percepción del habla, del lenguaje, la posterior hot zone, estuvo muy activa en ambos”.

– “Paradójico”

Que la muerte se haya enfocado por tanto tiempo en el corazón ha hecho que se piense que el cerebro deja de funcionar cuando una persona sufre un paro cardíaco, dice Borjigin.

“Pero ese fenómeno no es consistente con las observaciones de las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte”.

Si bien no hay un comportamiento que indique que el cerebro esté funcionando durante un paro cardíaco, no se puede asumir que no lo esté, indica.

Luces de un quirófano

“¿Cómo es posible que una persona pueda tener experiencias mentales extremadamente emocionales, impresionantes, de ver una luz, oír voces, sentirse fuera del cuerpo, flotando en el aire? Todo eso es parte de la función cerebral”.

“Dado que los profesionales médicos piensan que el cerebro es hipoactivo, hay quienes creen que toda esa actividad debe venir de afuera del cuerpo, que se trata de algo extracorpóreo”.

“Pero nosotros no creíamos en eso y en 2013, cuando publicamos la primera investigación con animales, escribimos que la idea de que esas experiencias subjetivas provienen del exterior del cuerpo no se puede comprobar, es imposible”.

“Por eso, desde el principio, he creído firmemente que provienen del cerebro, incluso aunque sea paradójico porque se piensa que el cerebro no funciona cuando se sufre un paro cardíaco”.

“Estoy convencida de que las experiencias cercanas a la muerte provienen de la actividad cerebral que se produce antes de que cesen los signos vitales del corazón y del cerebro, no de una actividad posterior”.

– Una nueva comprensión

Borjigin reconoce que su estudio en humanos es muy pequeño y que hacen falta muchas más investigaciones sobre lo que ocurre en el cerebro cuando estamos muriendo.

Sin embargo, tras más de diez años enfocada en esta área, hay algo que tiene claro:

“El cerebro, en lugar de estar hipoactivo, se vuelve hiperactivo durante un paro cardíaco”.

“Necesitamos mejorar nuestra comprensión de la función cerebral durante una crisis como esa”.

De hecho, piensa que ese incremento de actividad cerebral que ha visto en sus estudios es parte de un modo de supervivencia del cerebro cuando se le priva de oxígeno.

Doctores en un quirófano usando un desfibrilador
El desarrollo tecnológico de nuevos aparatos médicos ha ayudado a salvar a muchos pacientes. El desfibrilador, por ejemplo, restablece el ritmo cardíaco a través de descargas eléctricas.

Pero ¿qué le pasa al cerebro cuando se da cuenta de que no le está llegando oxígeno?

“Estamos tratando de entender eso, hay poca literatura, no se sabe con seguridad”, responde.

Me habla de la hibernación y me dice que tiene una hipótesis: “Que los animales, incluyendo al menos a ratas y humanos, tenemos un mecanismo endógeno para lidiar con la falta de oxígeno”.

“Hasta ahora se cree que el cerebro es un inocente espectador de un paro cardiaco: cuando el corazón se para, el cerebro simplemente se muere, la idea actual es que el cerebro no puede lidiar con eso y muere”.

Pero -insiste- no lo sabemos.

– Supervivencia

Borjigin cree que el cerebro no se quita los guantes fácilmente. Y es que en otras crisis, lucha.

“La hibernación es, de hecho, uno de los mejores ejemplos por los que creo que el cerebro está equipado con el mecanismo para sobrevivir esta terrible experiencia, la carencia de oxígeno, pero eso debe investigarse”.

Me pide imaginar una familia a la que, de repente, los golpea una crisis económica: los padres pierden sus empleos y no hay ningún tipo de ingreso.

“¿Qué hacen? Reducen sus gastos, sacan de la lista lo no esencial”.

“Usan el dinero que les queda solo para lo que les permita sobrevivir”.

Ahora piensa que el dinero es el oxígeno para el cerebro.

“Yo creo que el cerebro hace lo mismo. ¿Cuál es su función más esencial? No es la que te permite bailar, hablar, moverte. Esas funciones no son esenciales. Lo esencial es respirar, que el corazón lata”.

“Por eso es que creo que el cerebro dice: ‘Mejor hago algo ante esta crisis que se está viniendo’. Y es que tiene que conservar esa cantidad decreciente de oxígeno que ingresa a tu sistema”.

– Debajo de un iceberg

Borjigin considera que lo hallado en sus estudios es solo la punta de un iceberg gigante, debajo del cual hay muchísimo por descubrir.

“Cuando te explicaba mi teoría con el ejemplo de una familia que tiene que redefinir sus prioridades financieras, es porque creo que el cerebro hace lo mismo, creo que tiene mecanismos endógenos para lidiar con la hipoxia que no estamos entendiendo”.

Doctores en un quirófano y un monitor que no muestra frecuencia cardíaca
Una línea plana se registra en un monitor como este cuando no se capta la frecuencia cardíaca del paciente.

“A eso me refiero con algo debajo de un iceberg inmenso que vemos en la superficie”.

“Superficialmente, sabemos que hay personas que sufren un paro cardíaco que tienen esta increíble experiencia subjetiva y nuestros datos muestran que esa experiencia se debe al aumento de la actividad cerebral.

«Pero, la pregunta es: ¿por qué el cerebro moribundo tiene una actividad tan intensa?

«Necesitamos investigar, descubrir, entender eso porque podríamos estar haciendo diagnósticos prematuros de muerte de millones de personas, dado que no entendemos el mecanismo de la muerte”.

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Cómo superar una Amistad Rota…


Psicología y Mente(L.Gómez) — Tengamos más años o menos, más habilidades sociales o menos, todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida una relación de amistad. Puede que buscáramos en esa relación compartir gustos comunes, pasarlo bien, tener un hombro sobre el que llorar, o puede que todo ello combinado.

Sin embargo, a veces es inevitable la ruptura de la relación, ya sea por una discusión fuerte, una traición, distanciamiento físico o emocional, rencores acumulados, necesidad de acabar con una dinámica tóxica, o dejar de tener afinidades.

En estos casos, puede que nos resulte complicado poder superar la ruptura. Es por ello que te traigo este artículo, en el que te describo por qué son importantes las amistades y cómo superar una amistad rota.

– ¿Por qué nos importa tanto que se haya roto la amistad?

Desde que nacemos, las personas somos seres sociales. Necesitamos por naturaleza sentirnos apoyados, queridos y formar parte de un grupo. Generalmente, cuando estamos con otras personas con las que tenemos relaciones sanas, nos aportan paz, risas y alegría.

Cuando somos pequeños, nuestra red de apoyo es nuestra familia. Son nuestros ídolos, nuestros modelos a seguir y acudimos a ellos cuando necesitamos apoyo y cariño. En cambio, cuando llegamos a la adolescencia, la cosa cambia: nos individualizamos, buscamos independencia de nuestra familia y empieza a ganar importancia las amistades.

Ya somos “mayores” y queremos no depender de nuestra familia, pero seguimos necesitando compañía. De esta manera, las amistades pasan a ser nuestra principal red de apoyo y se vuelven el centro de nuestra vida. Es por eso que muchos adolescentes empiezan a probar ciertas actividades o estilos, que en un principio no encajaba con su forma de ser, pero buscan agradar a su entorno.

Cuando finalmente somos adultos, la importancia de las relaciones sociales depende de nuestra propia experiencia y decisión. Hay quienes prefieren volver cerca de la familia y mantener el vínculo fuerte, pero también quienes deciden cuidar a su segunda familia, a la que eligen: los amigos. Es por eso que nos duele tanto una amistad rota, y surge un proceso de duelo.

. El duelo

El duelo es el proceso natural psicológico que sufrimos tras una pérdida. Este proceso psicológico se caracteriza por emociones como tristeza y lástima, pero también pueden ser confusión, culpa y resentimiento. El duelo cuenta con una serie de fases (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) que cada persona vive de manera distinta, no pasando por todas las fases ni en el mismo orden necesariamente.

Habitualmente, pensamos que el duelo está asociado a una muerte, o puede que vayamos un paso más y recordemos que una ruptura de pareja también supone un duelo. Sin embargo, no siempre caemos en la cuenta de que el duelo puede surgir cuando rompemos una relación de amistad, en cierta manera infravalorándola con este despiste.

La mayoría de las veces tenemos la concepción compartida socialmente de que una amistad no supone un vínculo tan fuerte como una pareja o un familiar, y sin embargo, para muchísimas personas sí que lo es.

Para que haya una amistad, en un principio se tenían que dar una serie de condiciones ideales para que decidiéramos estar con esa persona: afinidad, diversión, cariño, empatía… Con la ruptura de amistad, tenemos que decir adiós a una persona de la que disfrutábamos su compañía y teníamos un vínculo especial.

Es más, un duelo por una amistad puede ser más complicado que el surgido por una muerte de un ser querido. En una amistad rota, al igual que una ruptura de pareja, la otra persona sigue viviendo y nos toca aceptar que ha tomado la decisión consciente de que no quiere seguir teniéndonos en su vida. Y es que una amistad rota implica darle mucha importancia a una fase del duelo: la aceptación.

Cómo superar una amistad rota - 10 pasos

– ¿Qué hago para superar una amistad rota?

Una vez que comprendes por qué te importa tanto que se haya roto la amistad, es posible que consigas sentirte algo mejor. Sin embargo, no es suficiente para superar una amistad rota. A continuación, te dejo una serie de recomendaciones que puedes seguir para superar una ruptura de amistad.

1. Asegúrate de que no haya posibilidad de recuperar la relación

Este paso te lo incluyo por si acaso, ten en cuenta que no conozco tu caso y no sé qué has intentado y qué no. Antes de dar por perdida la relación con tu amigo/a, analiza la situación. ¿Por qué consideras que se ha roto la amistad? ¿Es algo irrecuperable?

Si la posible ruptura es una discusión del momento o una traición, daros tiempo. Puede que todavía sea reciente y no haya posibilidad de hablar las cosas asertiva y calmadamente, pero que en un futuro sí sea posible y podáis perdonaros.

Por otro lado, si la causa ha sido un distanciamiento, prueba a decírselo directamente. Puede que estéis sufriendo los/las dos y ninguno/a queráis que se pierda la relación, pero no os habéis atrevido a frenarlo hasta ahora.

Si no es ninguno de estos casos y consideras que la relación es insalvable, lo siento mucho. Sé lo que es perder una relación de amistad y puede ser muy doloroso. En ese caso, te recomiendo que vayas directamente al siguiente paso.

2. Dale espacio y tiempo a tu duelo

En el caso de que la amistad no se pueda recuperar, te toca aceptar la dura realidad. Cuando hablo de aceptar, me refiero a:

  • Que dejes de luchar contra la realidad.
  • Que, a pesar de que todo tiene una causa, muchas veces no sabrás cuál es y te tendrás que quedar con la duda. Como mucho, puedes aceptar una hipótesis.
  • Que aunque lo estés pasando mal ahora, podrás seguir adelante y la vida sigue mereciendo la pena.
  • Todo esto requiere aceptar tus pensamientos y emociones, y el pasado, presente y futuro.

Lograr esta aceptación es algo difícil, y requiere su tiempo, así que respeta tu propio ritmo y atiende a tus necesidades. Dale espacio a tus emociones y pensamientos, todas tienen algo que decirte.

Las emociones que surgen con el duelo nos ayudan a reflexionar sobre lo que ha pasado, por qué ha ocurrido y cómo podríamos haberlo hecho mejor o evitarlo. Concédete esta pausa que te piden tus emociones y saca tus propias conclusiones. Puede que incluso aprendas de la situación y puedas crecer aún más como persona.

¿Y por qué es tan importante que aceptemos que la amistad está rota? Porque resistirnos al dolor solo duplica el sufrimiento y nos mantiene en él. Por eso, para que haya un cambio en nuestro bienestar, es necesario que haya aceptación.

3. No dejes de cuidarte a ti mismo/a

Las emociones y pensamientos tienen algo que decirte, sí, pero no hace falta que las atiendas las 24 horas del día. Centrarte solo en los recuerdos, pensamientos negativos y las emociones desagradables pueden agotarte mucho física y mentalmente.

La idea es que saques tus propias conclusiones a raíz de las emociones y pensamientos que te surgen. Si ya lo has hecho, y notas que solo le estás dando vueltas a lo mismo, no te está aportando nada más que sufrimiento innecesario.

Para no estar centrado/a todo el día en ellos, te aconsejo que te cuides a ti mismo/a haciendo actividades agradables. Practica tus aficiones favoritas, prepárate una buena comida que te encante, date un paseo al atardecer… Esto ya depende de tu gusto, pero básicamente haz lo que más disfrutes.

4. Apóyate en tus seres queridos

La mejor manera de llevar un duelo es hacerlo acompañado/a, hablar sobre ello y expresar nuestras ideas y emociones en voz alta. El duelo es un sentimiento común entre las personas, y es fácil que nos comprendamos los unos a los otros.

Puede que tú no hayas sido la única persona que ha perdido esa amistad, así que puedes hablarlo con aquellos que comparten tu dolor. Incluso puedes hablarlo con otras personas, es muy probable que también hayan vivido una ruptura de amistad y sepan apoyarte. Déjate querer por estas personas y céntrate en lo valiosas que siguen siendo esas amistades.

nuestras charlas nocturnas.


Los nietos de los Beatles (veinte canciones de psicodelia pop para el siglo XXI)…


Tame Impala. Foto: Gianluca Ramalho (CC)
Tame Impala.

JotDown(J.R.Veloso) — El 5 de agosto de 1966 llegó Revolver, menos de tres meses después del Pet Sounds. Dos álbumes en los que Beatles Beach Boys se vistieron con nuevos ropajes para ampliar sus horizontes, y con los que acabaron liderando a un importante grupo de bandas en la sorprendente aventura de emparentar al pop occidental con la psicodelia oriental, el surrealismo o el misticismo. Una alucinante —y alucinada— etapa de tres años en las que estos grupos, mientras ofrecían nuevas sensaciones a una juventud sedienta de experiencias, coleccionaron números uno y LP claves para la historia de la música popular.

Ahora, cuarenta y siete años después, podemos abrazarnos y brindar con cava, porque los Beatles, los Beach Boys, los Zombies, los Small Faces o Curt Boettcher ya tienen nietos. La psicodelia pop ha vuelto. Por supuesto estos descendientes de segunda generación no nos llegan bajo la misma forma —todo es permeable al paso del tiempo—, ni tampoco con la misma genialidad o intensidad mediática, pero sí que han conseguido llegar a un importante número de oyentes acumulando presencias en revistas de música o en festivales multitudinarios.

Por situar un eje temporal, podríamos colocar el 2010 como el año en el que explotó esta nueva camada de proyectos que acogieron en clave pop las referencias lisérgicas y las han llevado a un nuevo público. Este es el año en el que Tame Impala publicaron su primer disco, Innerspeaker. A partir de ahí, poco a poco pero con un constante goteo fuimos conociendo a multitud de bandas marcadas por un imaginario musical común.

Hubo quien se apresuró a hablar de neopsicodelia, aunque por cuestiones pragmáticas semeja preferible, antes que concebir una escena homogénea, entenderlos simplemente como descendientes de una misma época y advertir sus diferencias formales.

Y es que al igual que en cualquier familia, la mayoría de los grupos que saldrán a colación dentro de unos párrafos tienen diferentes pareceres a los de sus abuelos. Sí, alguno ha salido modélico respetando la tradición musical del clan. Pero lo habitual es que como hijos de su tiempo, estos jóvenes recojan las influencias procedentes de los vinilos que escuchaban en casa y las deformen a su antojo para terminar trazando una trayectoria notablemente diferente entre sí.

Así, tenemos descendientes de John Lennon a los que les gusta la discoteca, otros que prefieren salir al campo a saltar entre las flores y también contamos con los que se decantan por quedarse tumbados en el catre pensando en el vacío.

Eso sí, que estos proyectos presenten diferencias no impide un mismo esquema mental/musical que sirve de unión, perspectiva que apuntala Craig Pennington, organizadores del influyente Liverpool International Festival of Psychedelia, cuando afirmó en un reciente reportaje que «la psicodelia es una manera de pensar, un punto de vista más que un sonido».

Así, no parece complicado fantasear con una cena de esta familia musical en la que, tras la primera ronda de chupitos, la confraternización fuese plena y los patriarcas acaben narrando a sus herederos historias sobre viajes a la India y experiencias con el LSD, el sitar o los gurús.

En fin, que como decíamos al inicio los Beatles ya tienen nietos. Ahora toca presentar a algunos de los más representativos a través de una lista de veinte canciones. Veinte canciones de veinte grupos que hacen psicodelia pop para la audiencia del siglo XXI.

  • 1. «Summertime Clothes»(Animal Collective, 2009)

Son los nietos mayores, generacionalmente anteriores a la mayoría de grupos presentes en el artículo. Pero la inclusión del grupo de Baltimore me pareció obligada porque obviando a Animal Collective esta recopilación estaría incompleta.

Sin su idiosincrática habilidad para digerir influencias clásicas el pop, la electrónica o la psicodelia contemporánea presentarían ahora mismo una perspectiva sonora diferente.

Para muestra el «Summertime Clothes», con ese arranque industrial desembocado en una maravilla de teclados enmarañados y voces en armonía edificada a mayor gloria de Brian Wilson.

  • 2. «Ready Able»(Grizzly Bear, 2009)

Los otros miembros de esta relación de bandas que se me escapan cronológicamente. Pero es que estos músicos aman tanto a los omnipresentes Beach Boys que sería casi una tropelía que no estuviesen.

Vean en «Ready Able» cómo rememoran la perfección sonora de los californianos, con una melodía que no deja de girar en torno a sí misma mientras percibimos ese folk que solo puede facturar Grizzly Bear, a caballo entre lo puramente orgánico y lo espacial. Majestuoso.

  • 3. «When the time should come» (The Smile and Frowns, 2009)

El único LP de este dúo de Arizona pasó casi desapercibido en su momento; tan solo alguna reseña en medios especializados que dio paso a un injusto silencio. Porque aquí hay magia.

Detrás de este anonimato se esconden canciones que suenan a secreto encerrado en una habitación polvorienta, a fragilidad envuelta en folk pop entremezclado con ligerísima psicodelia.

Escuchen sino este «When the time should come», con melodía digna de los mejores The Zombies y con el que parece imposible que las lágrimas no se amontonen en las mejillas.

  • 4. «It Is Not Meant To Be» (Tame Impala, 2010)

Aquí están los miembros aventajados de esta nueva hornada, omnipresentes y referencia indiscutible para bandas, prensa y público en los últimos tres años. Y es que mientras en el actual rock psicodélico abundan nombres esenciales como Wooden ShjipsDungenThe Black Angels o Psychic Ills, nadie como Tame Impala ha sabido mezclar tan sabiamente este subgénero con el pop, el space rock o el indie rock y conformar un cóctel que consiga alcanzar con tanto éxito a audiencias en principio alejadas de sus coordenadas. Algo lógico con canciones como «It Is Not Meant To Be», una verdadera descarga de emociones.

  • 5. «Megumi the Milkyway Above» (Connan Mockasin, 2010)

En cualquier lista de la psicodelia pop contemporánea Connan Mockasin merece tener un lugar destacado, siendo como es una de sus voces de referencia. Muchos lo conocimos con «Megumi the Milkyway Above», en la que percusiones minimalistas, voces infantiles y un viaje onírico te compran el billete de entrada al universo de este neozelandés, un tipo extraño con una estética tan personal que es casi imposible descifrar realmente un sonido que es atractivo por sí mismo.

  • 6. «Congratulations» (MGMT, 2010)

Allá por el 2007, Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser estaban en la cresta de la ola con «Time to Pretend» y «Kids»dos rompepistas que los pusieron en el escaparate y en el ipod de toda la chavalada. Pero pronto descubrieron que para esa audiencia global su grupo se había reducido a hedonismo y sudor y, escarmentados, llevan desde entonces buscando su camino. Trayecto que se está convirtiendo en un interesante viaje hacia la credibilidad artística que los ha ido emparentando con Of MontrealFlaming Lips o el primer Brian Eno a través de canciones como «Congratulations» en la que hablan, precisamente, de una fama alcanzada con demasiada celeridad.

  • 7. «Do You Ever Think of Me?» (The Paperhead, 2011)

The Paperhead | The Paperhead

Además de a Miley Cyrus o los Kings of Leon, en Nashville nos podemos encontrar a The Paperhead, un melancólico grupo formado por chicos de poco más de veinte años que en su único disco —presentado con Do You Ever Think of Me? enseñan su preferencia por los Beatles más armónicos para acabar reformulando con muchísimo gusto las reposadas atmósferas del S.F. Sorrow de los Pretty Things.

  • 8. «A Pearl Is Not a Diamond» (White Fence, 2011)

Las claves para comprender algunas de las cosas más interesantes que están pasando ahora mismo en el garage rock se encuentran en el tridente de colegas Ty SegallMikal Cronin-White Fence.

Este último lleva en solitario una interesante colección de canciones que bordean lo urgente con el folk y la psicodelia como en este tema —entre el pop quejumbroso y el delirio de Syd Barret—, en el que alcanza una rara belleza a través de su voz amortiguada por la alucinación: «I can’t help myself in trouble/ speaking when I rather vomit/I want the shape like all the others/ the perfect pearl/ is not a diamond/ is comes from harm/».

  • 9. «Lightworks» (Atlas Sound, 2011)

Dudo que Bradford Cox, el genio que lidera Deerhunter, haya decepcionado musicalmente alguna vez. Pero de lo que estoy seguro es que nunca sonó tan cercano y personal como en el último álbum de Atlas Sound —su proyecto en solitario—. Basta escuchar «Lightworks» para apreciar toda esa belleza atrapada en su voz y en la sencillez de unos arreglos que, lejos de empobrecer la composición, nos permite apreciar de forma más cruda como Cox se viste de crooner psicodélico para cantar sobre la vida y la muerte.

  • 10. «Kinski Assassin» (Ariel Pink’s Haunted Graffiti, 2012)

Ariel Pink sería —junto al anteriormente mencionado Bradford Cox y alguno más— ese típico nietoun poco rarito que se sienta a la mesa y no abre la boca en la comida de los domingos. Pero ojo, porque detrás de esa estética freak se esconde lo que siempre se adivinó y tardó en mostrarse: un alma de puro pop.

Y es que después de años haciendo discos reconozcámoslo, un tanto indigestos, este músico de Los Ángeles ha dado un paso al frente, como se puede apreciar en «Kinski Assassins».

Esta canción emerge como un estrafalario single radiofónico de mediados de los sesenta para pegarse a nuestro cerebro a través de una inspirada línea de teclado y una voz narrativa de serie-B. Larga vida a Ariel Pink en su nueva vida.

  • 11. «I Follow You» (Melody’s Echo Chamber, 2012)

La ensoñación dream pop de la francesa Melody Prochet y la sombra lisérgica de su pareja, el talentoso Kevin Parker —productor del disco y líder de, sorpresa, Tame Impala—, protagonizaron el pasado año uno de los debuts musicales más interesantes. A través de una coherente colección de canciones podemos escuchar el afortunado encuentro de Broadcast y Cocteau Twins con la psicodelia de baja intensidad.

Como primer single escogieron «I Follow You», una preciosa declaración de amor arrastrada por un reverb erigido como seña de identidad de un grupo que se llega a hacer irresistible.

  • 12. «Size Meets the Sound» (Woods, 2012)

Llega con escuchar la apertura de «Size Meets the Sound» para percibir que Woods es un grupo especial. Nos llegan esos primeros acordes de guitarra, y una batería flotante, cuando sin previo aviso escuchamos atónitos la entrada del delicioso falsete de Jeremy Earl deseando, o anunciando, que después del silencio vendrá la primavera.

Precisamente el paso del tiempo ha sentado bien a la banda de Brooklyn, que tras siete discos en siete años ha perfeccionado su propuesta de folk lisérgico y pop heredado de los Byrds para alcanzar en su último trabajo algo que recuerda mucho a la perfección.

  • 13. «Chameleon» (Jacco Gardner, 2013)

En nuestro relato, Jacco Gardner sería el nieto adorable, el preferido de los abuelos más clásicos. Y es que cuesta ser neutral con este holandés tan elegante y creador de un pop barroco ma-ra-vi-llo-so.

Tras descubrirlo en formato dúo con The Skywalkers, este año sacó su primera referencia en solitario en la que ahonda en una propuesta extremadamente sensible, manejando con una holgura pasmosa influencias de la talla de Left Banke o la sensibilidad pop de Curt Boettcher.

 Para que vean que no exagero, saboreen con atención «Chameleon». Qué canción. Noten cómo encaja cada pieza de la canción de forma exacta mientras dota al conjunto de un toque personal que aleja la nube acusatoria del mero revival. Y pensar que grabó el disco entero en su estudio de un pequeño pueblo neerlandés —también es productor—, tocando él solo todos los instrumentos menos la batería. Con veinticuatro años.

  • 14. «Shelter Song» (Temples, 2012)

Temples - Shelter Song

El pasado mayo Noel Gallagher bromeó asegurando que el futuro de la galaxia quedaba en la mano de Temples y Jagwar Ma, una presentación que nos puede servir para observar la expectación con la que en Inglaterra se han acogido los tres singles presentados hasta el momento por Temples —de Jagwar Ma hablaremos después—.

Y es que cuidado, desgranando «Shelter Song» entendemos lo que quería decir el exlíder de Oasis: aquí hay ambientes psicodélicos, cuidadas melodías pop, una voz que recuerda a John Lennon, y una estética poderosa. Todas ellas valerosas armas para auxiliar a la humanidad o, al menos, salir en la sección cultural de los periódicos generalistas.

  • 15. «Let Her Go» (Jagwar Ma, 2013)

Este trío australiano, los otros protegidos del mayor de los Gallagher, ha formado un primer disco a través de una verdadera anarquía sonora en la que las influencias se superponen. Esa continua metamorfosis, que llega a recordar en los mejores momentos a Screamadelica, se traduce en una guerra interna entre las modélicas armonías vocales de la Invasión Británica y los ritmos eufóricos de la escena Madchester —Happy MondaysStone Roses—.

Escuchando«Let Her Go», parece claro que esta batalla la han vencido los de The Haçienda, algo que seguramente haya hecho que sus abuelos musicales vean en Jagwar Ma a unos cierrabares. Aunque seguro que a ellos no les importa en absoluto.

  • 16. «Young Hearts» (Maston, 2013)

Con la precisión de un historiador, el californiano Frank Maston revisitó en su primer disco las sonoridades de sus antepasados, ciñéndose a la rama del sunshine pop para entregar un perfecto e intimista trabajo con denominación de origen. Pero esto no es un simple ejercicio de estilo, aquí hay vida.

Como se puede percibir en el single «Young Hearts», el corazón de Maston, inflamado por el sol y Love, acoge pasajes cinematográficos para enriquecer la instrumentación barroca y terminar conformando un viaje que aterriza en nuestros días.

  • 17. «Pelican man» (Youth Lagoon, 2013)

De todas las canciones expuestas en esta compilación, «Pelican man» es, seguro, la que más cuesta entrar en las primeras escuchas. Y es que Trevor Powers —otro nieto arisco—, tras entregar hace dos años con The Year of Hibernation un asombroso ejercicio de intimidad poética, coge el camino opuesto para asomarse ahora al universo y elaborar un segundo trabajo expansivo y sobreproducido.

Así que parece razonable que cueste hincarle el diente. Pero si consigues entrar en ese caos irreal te puedes llegar a encontrar con algo atemporal, con unos Beatles con fiebre, con Syd Barret respirándote en el cogote. Creo que vale la pena el esfuerzo.

  • 18. «Shuggie» (Foxygen, 2013)

Pocos grupos como estos californianos han conseguido desmenuzar todas sus referencias juveniles para crear algo tan nuevo. Fíjense en «Shuggie», una auténtica maravilla encarnada en canción atravesada por piezas en las que asoman desde Phil Spector hasta el funk, todo ello engarzado por una bruma sesentera que te acaba envolviendo.

Leí en algún lado que Foxygen era como escuchar a los Kinks empapados en ácido. Sumando a los Rolling Stones de finales de los sesenta y al glam rock, por ahí van los tiros.

19. «Honey Tiger Eyes» (Ducktails, 2013)

Matt Mondaline, guitarrista de Real Estate, formó Ducktails para expresar todo aquello que no cabía en el ortodoxo indie rock de la banda con la que paga las facturas.

Y solo con una escucha a este tema de cadencia lenta, casi hipnótica, nos sirve para comprender sus motivaciones, que parecen pasar por buscar atmósferas lánguidas a través de un dream pop delicado arremolinado en torno a la psicodelia. El conjunto resultante es ideal para echarse en el sofá y lanzar sonrisas al infinito.

20. «Swim and Sleep (Like a Shark)» (Unknown Mortal Orchestra, 2013)

Residiendo en ese contexto de amabilidad pop tan propio de la dinastía musical en la que los encuadramos, con una melodía que se estira y encoge, esta canción —con un estupendo videoclip, por cierto— se desliza por terrenos añejos mientras mantiene una sonoridad netamente contemporánea.

Una característica clave en la banda neozelandesa, que en su breve recorrido ya tiene un interesante bagaje que le liga a las peripecias de coetáneos como los mencionados Foxygen o Ariel Pink, dentro de esta generación de descendientes de la psicodelia que hemos intentado retratar en este catálogo.

Catálogo que, sobra decir, no tenía en modo alguno una voluntad holística. El único objetivo que habitaba detrás de la redacción de este artículo era recopilar grupos que han salido en los últimos tiempos y que, compartiendo una querencia por un sonido determinado —y quizás buscando huir de estos tiempos oscuros mirando hacia atrás para luego lanzarse hacia el futuro—, han conseguido atraer la atención de la audiencia de forma más o menos mayoritaria.

Porque tal y como sucedió en la década de los noventa, cuando coincidieron en el tiempo el imprescindible colectivo Elephant 6 —Olivia Tremor Control, Elf PowerThe Apples in StereoOf Montreal…—, la rama más lisérgica del britpop y grupos como Super Furry Animals,volvemos a vivir un momento en el que los lazos entre el pop y la psicodelia han recobrado vigor.

Los Tame Impala, Foxygen, Temples o Melody’s Echo Chamber, grupos que hace seis o siete años estarían quizás relegados a circuitos especializados, ven ahora sus canciones sonando en pubs, sumando centenares de miles de vistas en Youtube o siendo usadas en publicidad.

Los Beatles han tenido nietos, y parece que estos descendientes están logrando su propio espacio.

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De Lilith a Afrodita: la cosificación femenina en la publicidad de perfumes…


De Lilith a Afrodita: la cosificación femenina en la publicidad de perfumes

The Conversation(M.M.M.Oña) — La sociedad del siglo XXI es visual. A diario se crean y transmiten multitud de imágenes. Muchas de esas imágenes no son en absoluto inocentes: transmiten un mensaje muy concreto que la sociedad entiende, interpreta y acepta normalizándolas y difundiéndolas masivamente. Sin apenas reflexionar sobre sus implicaciones y sin un destacable cuestionamiento crítico.

Es lo que sucede con las imágenes usadas en la publicidad de perfumes femeninos. El reclamo suele ser el uso de imágenes de mujeres idealizadas (mujeres jóvenes de raza caucásica, que responden a un canon de belleza normativa e idealizada, mujeres bellas donde predominan las rubias de ojos claros, nariz pequeña, labios gruesos, con proporciones equilibradas en el rostro, a lo que hay que añadir un cuerpo alto y delgado).

La intención es convertir al sujeto femenino en un objeto de deseo, al igual que el propio frasco. La mujer y el contenedor del perfume se mimetizan, a veces incluso guardando enorme parecido físico en sus formas y contornos. Al normalizar este recurso publicitario se produce una aceptación social de la cosificación femenina. La mujer convertida en frasco es, a la vez, objeto y sujeto de deseo.

Esa imagen de las mujeres presente en la publicidad de perfumes guarda relación directa con antiguos arquetipos femeninos. Principalmente Lilith y Afrodita, diosa mitológica del Olimpo.

– La diosa dorada y seductora

Afrodita (Venus) la diosa del amor y la belleza, es el mito pagano más representado, y ejemplifica el ideal de amor y belleza.

Se recurre a ella, por ejemplo, en las campañas publicitarias del perfume J’adore, de Dior, protagonizadas por la actriz y modelo Charlize Theron, quien aparece convertida en una diosa inalcanzable y seductora con características asociadas a una belleza normativa e idealizada a través de una estética identificada con la raza caucásica.

Se proyecta y difunde entonces una imagen irreal de cómo deben ser las mujeres, excluyendo a otras etnias.

Además de las características iconográficas que se pueden observar, como cabellos dorados o ropajes semejantes a los que se usaban en el mundo clásico, resulta también interesante la referencia al episodio mitológico de El nacimiento de Venus, en el cual Afrodita (Venus) nace de las aguas, concretamente del mar.

– La mujer rebelde

Frente a la imagen idealizada de Afrodita, en la que predominan los colores blanco y dorado, encontramos la personificación de otro arquetipo, con colores negro y morado, el de Lilith. Es la representación de la primera mujer de Adán, la rebelde, aquella que abandona el paraíso para convertirse en la madre de todos los demonios.

Anuncio del perfume Hypnotic Poison de Dior con Monica Bellucy como protagonista. Dior.

A Lilith la pecadora, la que se asocia a la lujuria, en la mayoría de ocasiones la encontramos representada en los anuncios de perfumes como una femme fatale.

Las principales características de Lilith –y, por extensión, de la femme fatale– son su mirada perversa y su belleza combinada con maldad.

Como elementos iconográficos puede aparecer acompañada de una serpiente o de un felino.

Un claro ejemplo de este arquetipo lo vemos en el anuncio protagonizado por la actriz Mónica Bellucci para promocionar el perfume Hypnotic Poison de Dior.

– Consumir publicidad sin cuestionarla

En el estudio “Representación iconográfica de las mujeres en la publicidad de perfumes” insistimos en que el ser humano vive inmerso en una sociedad visual en la que la mayoría de las mujeres no se cuestionan la imagen que se ofrece de ellas. Por el contrario, tienden a intentar reproducir estas imágenes estereotipadas.

Si las propias mujeres aceptan esa imagen e intentan reproducirla estaríamos ante una manipulación visual que las somete mediante imágenes irreales e inalcanzables.

Por ello, es necesario una decodificación de las imágenes femeninas que permita su lectura desde una perspectiva crítica que cuestione ciertos arquetipos y estereotipos femeninos para contribuir a la igualdad de género, desterrando la cosificación de las mujeres.

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Copa América 2024: el entrenador que arbitró en el mismo torneo y otras 5 divertidas historias del máximo campeonato continental…


Lionel Messi celebra la victoria de Argentina en la Copa América 2021

BBC News Mundo — El 20 de junio, se inauguró la 48ª edición de la Copa América, el torneo continental de fútbol más antiguo del mundo.

Estados Unidos es la sede del campeonato, al que llegaron Argentina y Uruguay empatados con el mayor número de títulos logrados, 15 cada uno, conseguidos a lo largo de sus participaciones.

En sus más de 100 años de existencia, la Copa América da para mucho que contar.

Por un lado están los goles, las victorias y los campeones que ha habido desde 1916, pero por el otro se encuentran aquellas anécdotas y hechos curiosos que muestran lo peculiar de uno de los torneos de selecciones más antiguo del mundo.

En BBC News Mundo recopilamos 6 de estas historias que quizás no conocías.

1. Del banquillo al campo

El chileno Carlos Fanta fue una de las figuras más importantes en el fútbol de su país como jugador, entrenador, directivo y árbitro.

Pero fue en la primera Copa América de la historia, celebrada en Argentina en 1916, que por aquel entonces se conocía como el Campeonato Sudamericano de Fútbol, donde quedó más en evidencia su carácter multifacético.

Los integrantes del equipo uruguayo campeón en 1916
Uruguay fue el primer campeón de la Copa América al empatar frente a Argentina en el partido decisivo.

Fanta llegó a Argentina como el entrenador de Chile, pero también fue asignado como uno de los cuatro árbitros que participaron en el torneo.

De hecho fue quien más trabajó al dirigir en tres de los seis partidos que hubo, incluido el último entre Argentina y Uruguay que tuvo que suspender a los cinco minutos por los problemas que hubo en las gradas entre los aficionados.

El público invadió el campo del estadio G.E.B.A.
El público invadió el campo luego de que se suspendiera el partido decisivo e incendió algunos sectores del estadio G.E.B.A.

El encuentro se reanudó al día siguiente y al terminar sin goles supuso el primer título de Uruguay.

Fanta no fue la única persona con una doble función en aquel torneo, ya que el jugador brasilero Sídney Pullen también tuvo que actuar como árbitro, encargándose del partido entre Argentina y Chile.

2. Ronaldo, goles con pañales

En 1999 Ronaldo empezó a sufrir problemas de sobrepeso.

Ronaldo celebra un gol
Ronaldo fue uno de los goleadores del torneo jugado en Paraguay.

Así lo reveló el seleccionador brasileño de entonces, Vanderlei Luxemburgo, años después.

«Ronaldo tenía sobrepeso y tratamos de hacerle perder unos kilos. No había mucho tiempo para lograrlo. Él se preguntaba cómo podía disminuir los kilos de más», contó Luxemburgo.

«El médico le dio un medicamento llamado Xenical, efectivo, pero que aceleraba las evacuaciones. Así que, para evitar incidentes se vio obligado a utilizar pañales».

Ronaldo junto a Luxemburgo
Luxemburgo contó los problemas que sufrió Ronaldo durante la Copa América de 1999.

El técnico aseguró que el «Fenómeno» se quejó por tener que jugar en esas condiciones. «Pero continuó marcando goles, como siempre ha hecho».

Ronaldo fue el máximo goleador de ese torneo, disputado en Paraguay, junto a su compañero Rivaldo con cinco tantos. Brasil fue campeón.

3. D10S fue DIE60: Maradona con el 6 en 1979

Maradona, que nunca pudo ganar el trofeo, debutó en la Copa América en la edición de 1979.

Fue ante Brasil, en el estadio Maracaná, y lo peculiar fue que en lugar de vestir con el 10 con el que se transformó en una leyenda, lo hizo con el 6.

Diego Maradona
Maradona nunca pudo ganar la Copa América.

Ese mismo año, el seleccionador César Luis Menotti estaba también preparando al plantel juvenil para afrontar el Mundial Sub 20 en Japón, en el que jugó Maradona.

El formato de aquella Copa América fue clave: no tenía una sede fija y en la primera fase se dividió en tres grupos a los países, con partidos de ida y vuelta para dirimir su clasificación a semifinales.

Menotti optó por resguardar de inicio al joven zurdo y no ponerlo en todos los partidos de la Copa para no desgastarlo.

Pero tras una derrota con Bolivia, Menotti recurrió a Maradona de cara al siguiente compromiso ante Brasil.

Le entregaron la camiseta número 6 porque no había sido utilizada en el primer encuentro con los bolivianos.

Diego Armando Maradona celebra la victoria con su equipo
Ese mismo año Maradona guió a Argentina al título mundial juvenil, torneo en el que se le vio con su habitual número 10.

El 6 no impidió que Maradona fuera una de las grandes figuras de un partido que, sin embargo, ganó Brasil.

En el siguiente compromiso, de nuevo ante Bolivia, Maradona tuvo utilizar el mismo dorsal.

Después de aquel 8 de agosto de 1979, Maradona ya nunca más se separó del 10.

4. Albicelestes de blanco, celestes de rojo y Brasil, con la camiseta de Boca

La rivalidad en el campo entre argentinos y uruguayos a menudo se ha trasladado fuera de la cancha.

Entre 1916 y 1929, el viejo torneo sudamericano se había disputado todos los años, menos en 1918 y 1928.

El equipo uruguayo campeón de la Copa América de 1935
Uruguay quedó campeón en la Copa América de 1935, pero lo hizo vistiendo de rojo y no de celeste.

Sin embargo, por el cruce de acusaciones por la final del Mundial de 1930 entre albicelestes y charrúas, el certamen no se disputó hasta 1935, cuando Perú organizó una edición extraordinaria en conmemoración de los 400 años de la fundación de Lima.

No todo fue tan sencillo. Debido a las diferencias entre argentinos y uruguayos, ninguna de las dos selecciones vistió sus colores tradicionales: mientras los albicelestes jugaron de blanco ese torneo, los celestes se vistieron de rojo para la ocasión.

Dos años después, en 1937, en la vieja cancha de Boca Juniors, fue Brasil el que jugó con una inusual casaca azul y amarilla.

En épocas en las que todavía la Canarinha jugaba de blanco, color que abandonó tras el Maracanazo en 1950, Brasil se presentó con su habitual uniforme, pero se confundía con el que había salido al campo su rival, Chile.

Formación de Brasil en el Mundial de 1950
Antes de inmortalizar el amarillo de su uniforme, Brasil jugaba vestido de blanco.

5. El país anfitrión que casi queda eliminado por falta de jugadores

También ocurrió en la primera edición del torneo, en 1916.

Resulta que en ese entonces el fútbol era un deporte amateur y si bien el país había elegido a sus 11 representantes, uno debió ausentarse a último momento por un viaje laboral impostergable y no pudo jugar el segundo partido del campeonato.

Estadio Racing Club
El estadio Racing Club fue donde se terminó de jugar el partido decisivo entre Argentina y Uruguay.

En esa época no existían los cambios: todos los jugadores debían disputar el partido entero, y no había tarjetas amarillas o rojas. Por eso, no se convocaba a suplentes.

Con solo 10 jugadores, y faltando poco para que comenzara el encuentro contra Brasil -el primero, contra Chile, lo había ganado 6 a 1-, Argentina estuvo al borde de declararse afuera.

Zafó del papelón por una casualidad.

Lance del partido entre Brasil y Argentina en 1916
El argentino José Laguna marcó el gol del empate ante Brasil, que jugó con uniforme de rayas amarillas y verdes.

Uno de los jugadores argentinos reconoció entre el público que colmaba las gradas del estadio de G.E.B.A. a José Laguna, futbolista del club Huracán.

Convocado de urgencia, Laguna aceptó ser parte del encuentro y de hecho resultó providencial para el país anfitrión ya que marcó el único gol argentino.

El juego terminó 1 a 1.

6. El partido más largo en la historia

Para definir el campeón del torneo en 1919, Brasil y Uruguay tuvieron que jugar un partido final luego de haber quedado empatados a puntos en la fase de grupos.

Fue la primera final jugada en la historia de la Copa América y no cabe dudas que quedará para siempre como el partido más largo del torneo.

Los integrantes del Brasil campeón en 1919
Los integrantes del Brasil campeón en 1919 posando junto a Friedenreich (abajo en el centro). autor del único gol del partido más largo de la historia de la Copa América.

Con el marcador sin goles al final de los 90 minutos reglamentarios, el árbitro argentino Juan Pedro Barbera dio paso a un tiempo suplementario de 30 minutos para dirimir el encuentro.

No hubo movimiento en ninguno de los dos arcos, por lo que fue necesario jugar otra prórroga de media hora.

Para alivio de los aficionados y de los jugadores, que deambulaban agotados sobre la cancha, el brasileño Arthur Friedenreich anotó un gol a los dos minutos de reanudarse la acción.

La victoria, conseguida tras 150 minutos de juego, supuso el primer título de Brasil.

¿Habrá nuevas sorpresas en la Copa América 2024 que se inicia este jueves en Estados Unidos?

Esperemos que sí.

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Por qué mi madre me hace sentir mal y qué hacer…


La mente es maravillosa(J.Padilla) — Si tu madre te hace sentir mal todo el tiempo, es muy posible que estés ante un ser que te maltrata a nivel psicológico. Identificar este tipo de actos perjudiciales es clave para poner límites y actuar a favor de tu salud mental.

Las consecuencias de ser víctima de la ausencia de un trato amable y amoroso tiende a afectar de manera negativa tu forma de relacionarte y funcionar en la vida cotidiana. Por ello, en este artículo te daremos varias pautas para que sepas qué hacer y algunas explicaciones, de manera que entiendas mejor a tu mamá.

– Qué es el maltrato psicológico

Esta forma de daño se centra en un conjunto de acciones repetitivas y sistemáticas que deterioran el bienestar emocional de una persona, su amor propio y su confianza. El maltrato psicológico hace que la víctima se sienta indeseada, indigna de ser amada, inútil e imperfecta.

A diferencia del abuso físico, en el psicológico se usan, entre otro tipo de tácticas, el castigo, los insultos, las amenazas, la coacción, la humillación, la manipulación. Sus efectos son igual de nocivos que en cualquier otra forma de maltrato.

– Señales para reconocer si mi madre me maltrata psicológicamente

Las pautas de interacción dentro de una familia son complejas, lo que hace que, a su vez, sea difícil identificar el maltrato psicológico. Algunas personas se habitúan tanto a esas dinámicas relacionales que no son capaces de ver la disfuncionalidad familiar. Enseguida te planteamos señales generales de esta forma de maltratar por parte de una mamá:

  • Intimidación: emplea palabras o gestos amenazantes para causarte miedo y lograr mayor dominación sobre ti.
  • Manipulación emocional: apela a tus emociones para controlarte y conseguir que hagas algo que desea.
  • Culpabilización: una mamá que se victimiza te hace sentir culpable todo el tiempo y te responsabiliza de las cosas malas que le suceden.
  • Humillación: te menosprecia de forma constante y te trata de manera despectiva en público y en privado. Dice cosas que te humillan.
  • Críticas destructivas: usa tus errores y fracasos con el fin de hacer comentarios mordaces que aminoran tu autoestima y esperanza.
  • Te avergüenza o ridiculiza: se burla de ti en público y usa el sarcasmo para herirte. Aprovecha cualquier momento que tenga para ridiculizarte ante tus amigos o familiares.
  • Negligencia parental: no le interesa tu vida ni tus necesidades. Cuando eras niño/a, no atendía tus demandas emocionales y tampoco te brindaba apoyo afectivo si lo requerías.
  • Insultos: se dirige hacia ti de modo ofensivo y grita. Su estilo de comunicación es agresivo y no deja pasar ninguna oportunidad para hacerte sentir mal con sus palabras.
  • Invalidación emocional: niega y le resta relevancia a lo que sientes. Tus emociones no tienen importancia para ella y no les da la validez que merecen. En lugar de acoger tu mundo afectivo, lo que hace es burlarse de él.

– Razones por las que tu madre te hace sentir mal

Los motivos detrás de esta conducta son múltiples y difíciles de rastrear. Cada persona tiene una historia de vida que le da sentido a su forma de tratar a los demás.

A pesar de eso, a continuación, mencionaremos algunas posibles explicaciones generales sobre por qué tu madre es una figura emocionalmente abusiva. Vale la pena aclarar que ninguna de estas razones justifica los malos tratos, por lo tanto, no debes permitirlos cualquiera que sea la circunstancia.

1. Dificultades para lidiar con el estrés

El estrés puede hacer que tu mamá descargue sus frustraciones sobre ti. Inconvenientes económicos, de pareja, laborales, legales, etc., la estarían estresando mucho.

2. Problemas psicológicos

Otra posible razón por la que tu madre te hace sentir mal es que padece un trastorno mental: depresión, ansiedad, trastornos de personalidad (narcisista, antisocial, TLP…), problemas con el consumo de sustancias, etc. Estas enfermedades pueden perturbar la capacidad de ella para regular las emociones y relacionarse de un modo más amoroso contigo.

3. Falta de habilidades de crianza

No sabe cómo educar a una persona ni como mostrarle afecto. Aunque esta falta de habilidades no explica de manera total las conductas disfuncionales, es posible que contribuyan a agravar el problema del maltrato.

4. Patrones de crianza inadaptativa aprendidos en la infancia

Si tu progenitora fue víctima de una crianza violenta, es probable que su forma de tratarte esté relacionada con sus experiencias pasadas. El maltrato es el único marco de referencia que tiene para relacionarse contigo, porque con aquel congeniaron con ella. Así lo menciona una revisión publicada en Journal for the Study of Education and Development .

5. Traumas sin superar

La conducta de tu mamá puede deberse a un trauma sin superar. Cabe la posibilidad de que los acontecimientos traumáticos, agresiones físicas o sexuales, por ejemplo, le complican relacionarse de manera saludable contigo.

6. Imposibilidad para gestionar las emociones

Tal vez el maltrato psicológico materno está asociado a su falta de habilidad para regular sus emociones. Entonces, cada vez que se siente desbordada por la ira, tu madre te habla mal o actúa sin amabilidad, debido a que no sabe qué hacer con la rabia ni como procesarla de manera adecuada.

Mi madre me hace sentir culpable: ¿qué hago?

– ¿Cómo reaccionar si mi mamá me hace cosas hirientes?

Es importante que asumas un rol activo si tu madre te hace sentir mal con actos hirientes y agresiones verbales. El cambio empezará al asumir una posición ante el problema y al comprometerte con una actitud diferente. A continuación, presta atención a las siguientes sugerencias.

. Acepta tus emociones

Reconoce que eres víctima de malos tratos y acepta lo que sientes al respecto. No luches contra tus emociones ni te resistas a ellas. Acoge tus sentimientos, sin juzgarte ni criticarte por experimentarlos. En paralelo, trabaja por cambiar la situación que vives.

. Define límites

Establecer tus límites y hacerlos respetar es una de las mejores formas para contrarrestar los malos tratos. Tienes que ser firme al defender tus derechos, integridad y salud mental. A pesar del temor que pueda transmitirte tu madre con sus intimidaciones y amenazas, es imprescindible que mantengas tu postura. Es importante que, ante las transgresiones, suministres consecuencias lógicas.

. Toma distancia

Cuando ya no soportas a tu mamá, porque se resiste a cambiar y a tratarte como mereces (con respeto y amor) lo mejor que puedes hacer para tu bienestar mental y emocional es restringir el contacto. Dale prioridad a tu paz y no permitas que la cercanía a ella continúe causándote más heridas.

. Deja de culparte

La forma en la que te trata tu mamá no es tu culpa. Evita aceptar la idea de que el maltrato es responsabilidad tuya, porque te comportas de una manera que ella no aprueba. Tú eres la víctima aquí. Reconstruye tu autoestima y haz un ritual para despedirte de las recriminaciones: escribe una carta donde le digas «adiós» a ese sentimiento.

. Ten una red de apoyo

Busca la compañía y el respaldo de personas que te amen y que deseen lo mejor para ti. Desahógate con ellas y pídeles orientación para hacerle frente a los maltratos. Estas redes de apoyo, además, te ayudarán a desestresarte y a no sentirte tan solo/a en medio de tus aflicciones y problemas.

. Pide ayuda profesional

Uno de los pasos más importantes que debes dar es solicitar atención psicológica. En psicoterapia aprenderás a regular tus emociones y a encontrar formas eficaces de lidiar con el maltrato y sus secuelas.

– Tu vida es primero

El maltrato psicológico materno es una realidad muy dura de vivir para cualquier hijo. Por eso, en este artículo, nos hemos concentrado en conocer las posibles razones por las que tu madre te hace sentir mal y en las estrategias para librarte de ese problema.

Por un lado, ahora sabes que las causas son multifacéticas y que van, desde el estrés, hasta traumas infantiles no superados. Por otra parte, también debes entender que la mejor ruta para afrontar el maltrato psicológico es poner límites, tomar distancia y solicitar ayuda profesional. Recuerda que, aunque sea tu mamá, no tienes la obligación de soportar las heridas que te genera su conducta.

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La ciudad incomprensible: Nueva York según Paul Auster…


La ciudad incomprensible: Nueva York según Paul Auster

The Conversation(R-E.Romero) — Nueva York es la ciudad más icónica del siglo XX y Paul Auster uno de sus grandes rapsodas.

También lo fue Walt Whitman en el siglo XIX con poemas en los que abrazaba la ciudad en todos sus aspectos: desde los ritmos del progreso y la fealdad que conlleva hasta el empuje y la vitalidad de sus gentes.

Edith Wharton entendió y explicó con ironía y profundidad los mecanismos que protegían y aislaban de contaminación externa una sociedad profundamente clasista. En los años 20, John Dos Passos presentó en ese caleidoscopio denominado Manhattan Transfer el caos de una ciudad tan vasta como compleja.

Pero a medio camino entre el siglo XX y el XXI, Paul Auster tomó el relevo de estos y otros ilustres predecesores. Es posible que el atractivo de Nueva York resida justamente en sus contradicciones y por eso cualquier autor que escriba sobre la ciudad debe hacer un esfuerzo por, si no explicarlas, sí dar testimonio de su existencia.

– La trilogía de Nueva York

Si hablamos de Nueva York y de Paul Auster, es inevitable hacerlo de su gran novela sobre la ciudad, o, mejor, las tres novelas que componen La trilogía de Nueva YorkCiudad de cristalFantasmas y La habitación cerrada.

Portada de la edición de Anagrama de _La trilogía de Nueva York_.
Portada de la edición de Anagrama de La trilogía de Nueva York. 

Aunque en los tres casos se presenta una trama detectivesca, solo en uno (Fantasmas) el protagonista es un detective.

En los otros dos los escritores “juegan” a serlo por razones fortuitas: en Ciudad de cristal una llamada de teléfono despierta la intriga de Daniel Quinn y en La habitación cerrada el protagonista se lanza a esclarecer la desaparición de un amigo de la infancia.

Nueva York es el lugar en el que los tres residen, una ciudad que ha albergado un sinfín de tramas policíacas en el cine, la televisión y la literatura.

Es esa metrópolis violenta y misteriosa en la que todo puede suceder, más mítica y literaria que real.

Los tres protagonistas comparten una angustia vital que los sitúa en un momento de crisis en sus vidas. Son personajes que han sufrido la pérdida, la desolación, la parálisis creativa y existencial.

Nueva York deja entonces de ser la de las “películas” y se convierte en una ciudad más real, de vidas que transcurren sin rumbo ni grandes expectativas; la urbe más desolada del mundo, en la que la soledad no es un accidente sino una constante definitoria.

Ninguna de las tres tramas llega a ningún sitio o, dicho de otro modo, en ninguna de ellas se resuelve el caso planteado al inicio.

¿Resulta esto decepcionante? ¿Adictivo? Para mí es más lo segundo que lo primero. No es sólo que los casos no se resuelvan, sino que terminan derivando hacia lugares insospechados que no terminamos de entender.

Es más, el autor parece burlarse de nosotros por haber intentado leer las novelas a la manera tradicional (a pesar de que él mismo nos había invitado a hacerlo). Cuando descubrimos que no entendemos bien lo que estamos leyendo ya es tarde; como los personajes, hemos sido abandonados en medio de una Nueva York incomprensible, amenazante, ominosa, sin ninguna clave.

Y volvemos a las novelas en busca de ellas, una y otra vez, ansiando el chute de adrenalina que proporcionan esos misterios insondables y alimentando la decepción de habernos vuelto a quedar en la superficie.

– Más allá del posmodernismo

Podríamos pensar que el Nueva York de Auster es una Gran Manzana posmoderna, y en gran medida lo es.

Que Auster aparezca como personaje en Ciudad de cristal, que existan conexiones intertextuales con otro gran explorador que no halla lo que busca (Don Quijote de la Mancha), que se propongan relecturas de obras del siglo XIX (WaldenLa letra escarlata), o que se introduzcan disquisiciones filosóficas sobre el propio lenguaje… todas estas características apuntan al postmodernismo.

Edwidge Danticat y Paul Auster en un acto del Festival del Libro de Brooklyn.
Edwidge Danticat y Paul Auster en un acto del Festival del Libro de Brooklyn.

Pero, pese a presentarnos una suerte de carnaval o parque de atracciones metafísico, hay en la trilogía algo más existencial. Auster quiere reflexionar sobre la ciudad como lugar incomprensible y sobre las explicaciones fáciles a cuestiones complejas. El hecho de que no entendamos nada es parte integral de su proyecto literario.

Es más, quizás no es que no entendamos nada. Es que no lo entendemos todo y eso nos frustra e indigna, como le ocurría a otro personaje decimonónico de motivaciones inciertas: el capitán Acab en Moby-Dick.

Para leer las novelas de Auster, como para leer la gran epopeya de Herman Melville, debemos entender que lo importante no es comprender lo que tenemos delante sino vivir cada momento de la narración como si fuera el único. Si hay una metanarrativa detrás o no es irrelevante. Cada personaje cuenta. Cada acción y cada frase nos remiten a algo. Tenemos que aprender a habitar ese momento y olvidarnos de dónde vamos y para qué.

Es importante también no olvidar que jamás podremos comprender enteramente al otro. Para eso, dijo Walt Whitman, deberíamos habitar su cuerpo y eso, obviamente, no es posible.

Así es como Auster parece sugerir que leamos Nueva York, olvidándonos de los grandes relatos y centrándonos en el momento, en el individuo.

En Ciudad de cristal, el protagonista, Daniel Quinn, intenta reconstruir el itinerario de Peter Stillman, el misterioso hombre al que sigue y que parece, con sus pasos, deletrear algún tipo de mensaje. Es fácil dejarnos seducir por ese desafío intelectual y sumergirnos con Quinn en un universo de señales y palimpsestos.

Pero hagamos un pequeño esfuerzo por situarnos en aquello que Quinn presencia a través de ese deambular por la ciudad: desolación, pobreza, gentes que sufren, una ciudad abandonada a su suerte, en la que conviven la afluencia más obscena con la degradación más absoluta. ¿Por qué no detenernos ahí? ¿Por qué no observar justo eso? ¿Por qué es más importante ese estúpido mensaje encriptado (que al final se vuelve irrelevante)?

Quizás porque la fuerza icónica de la ciudad nos lo impide. Vivimos en un mundo de historias que no nos dejan ver la realidad. El atractivo de Times Square, con sus luces y neones, es demasiado grande. Pero la ciudad no es eso. La ciudad es un misterio, por supuesto, pero uno que se esconde justo delante de nuestros ojos. Y el mayor enigma de todos es por qué nos empeñamos en no ver lo que tenemos delante.

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¿El calor ayuda a curar tus músculos?…


The New York Times(E.XYasinski) — Después de un duro entrenamiento, sumergirse en un jacuzzi o sentarse en un baño turco puede ser trascendental. Una almohadilla térmica presionada sobre un punto especialmente tenso de la zona lumbar puede ayudar a aflojarla después de un largo día levantando cajas o encorvado frente al ordenador.

“Yo misma voy al sauna”, afirmó Wen Chen, directora de programas del Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral. Después de una larga jornada de esquí durante las vacaciones, suele dolerle la espalda, “pero tras sentarme en el sauna, me curo durante un par de días”, dijo.

Pero, además de sentirse bien, ¿acelera realmente la recuperación?

La respuesta es sí. El modo en que el calor interactúa con los músculos doloridos sigue siendo un misterio, pero los científicos pueden afirmar algunas cosas. En primer lugar, alivia el dolor. Según el Colegio Americano de Médicos, el uso de una envoltura térmica reduce el dolor más que un placebo y, potencialmente, incluso más que medicamentos como Advil o Tylenol.

Pero ¿cuáles son los mejores tipos de calor? ¿Es mejor un baño caliente que una almohadilla térmica? ¿Cuánto tiempo después del ejercicio es más eficaz? Esto es lo que saben los investigadores sobre lo que ocurre cuando el calor penetra en la piel.

El mejor momento para usar un sauna o una tina de hidromasaje probablemente es justo después de hacer ejercicio. Pero es importante estar al pendiente de una deshidratación o un golpe de calor

Cuando se calienta una parte del cuerpo, por ejemplo con una almohadilla térmica, los vasos sanguíneos se relajan y aumenta el flujo de sangre a la zona. Con ese aumento del flujo sanguíneo llegan más oxígeno y nutrientes que pueden ayudar a cicatrizar los tejidos, explicó Amy West, especialista en rehabilitación de NorthWell Health, una red sanitaria de la zona de Nueva York.

El calor también provoca cambios químicos, como la reducción de los niveles de cortisol en sangre.

Setor Kunotsor, epidemiólogo de la Universidad de Leicester que ha estudiado los efectos de los saunas finlandesas, afirmó que para las personas con trastornos musculoesqueléticos como la artritis y la fibromialgia, los saunas pueden disminuir el dolor al liberar endorfinas, regular el sistema nervioso y reducir la inflamación sistémica.

Hay muchas formas diferentes de calentar los músculos: saunas, jacuzzis, almohadillas eléctricas o químicas, toallas húmedas, un gato que se niega a bajarse de tu pecho. ¿Cuáles debes utilizar y cuándo?

Varios estudios de poca envergadura han sugerido que el calor procedente de una fuente húmeda, como una bolsa de agua caliente o una toalla húmeda, puede ser más eficaz que el calor seco para prevenir el dolor y reducir el daño muscular provocado por el ejercicio. Un estudio, realizado con participantes que hacían una serie de sentadillas diseñadas para que les dolieran los cuádriceps, sugirió que el calor húmedo penetra más profundamente en el tejido y actúa con mayor rapidez que el calor seco.

Sin embargo, la mayoría de los estudios en este campo se han centrado en pequeñas fuentes de calor, como almohadillas o vendas térmicas. No está claro si la inmersión en calor de todo el cuerpo, como el uso de un jacuzzi o una sauna, tiene el mismo efecto en los músculos que el calor localizado aplicado directamente en una zona.

En teoría, la inmersión debería tener un efecto similar, según Chen, a mayor escala. En lugar de limitarse a aumentar el flujo sanguíneo en una pequeña zona, un jacuzzi o una sauna acelera la circulación en todo el cuerpo y dirige el flujo sanguíneo desde los músculos hacia la piel.

Pero la mayor parte de las investigaciones se han centrado en cómo el calor inmersivo regular, como una sauna varias veces a la semana, puede mejorar la salud con el tiempo, en lugar de cómo una sola sesión puede hacer que te sientas después de un duro partido de tenis.

Según los científicos, una de las formas en que el sauna puede ayudar a aliviar los músculos doloridos es que aumenta la circulación y acerca la sangre a la piel. Pero los mecanismos específicos de cómo esto ayuda al organismo siguen siendo un misterioCredit…

Para desencadenar muchos de los beneficios de la terapia de calor, dijo West, “tiene que estar bastante caliente para ver algunas de estas respuestas”.

Los estudios en animales han sugerido que el calor puede tener efectos completamente distintos dependiendo de la temperatura exacta. Las temperaturas entre 39 y 40 grados Celsius pueden aumentar las respuestas inflamatorias asociadas al dolor. Las temperaturas por encima de 41 pueden tener el efecto contrario, reduciendo la inflamación y el dolor, explicó Chen.

La mayoría de los jacuzzis se construyen para que su temperatura máxima sea de 40 grados para evitar los golpes de calor. El calor local es menos probable que provoque un golpe de calor que una terapia de inmersión, pero hay que tener cuidado de que la botella de agua o la almohadilla térmica no estén tan calientes como para quemarnos (lo que puede ocurrir si la piel alcanza unos 43 grados Celsius o 110 Fahrenheit).

“Es algo que ocurre más de lo que se cree”, aseguró West.

El mejor momento para aplicar calor a los músculos doloridos parece ser inmediatamente después del ejercicio, e idealmente durante varias horas. En un estudio en el que los participantes desgastaron los músculos de las piernas con sentadillas, los investigadores compararon los efectos del uso de envolturas térmicas justo después del ejercicio o 24 horas después. Los músculos que se calentaron inmediatamente —durante dos horas con calor húmedo u ocho horas con calor seco— sufrieron menos daños y conservaron más fuerza que los que se calentaron más tarde.

Al fin y al cabo, hay buenas razones para aplicar calor a los músculos después de entrenar. “Los fisioterapeutas utilizan mucho calor”, dijo West. “Los entrenadores de atletismo utilizan mucho calor”.

Para probarlo por tu cuenta, dijo, sigue unas sencillas reglas. En primer lugar, presta atención a las señales de mareo que indican que es hora de salir del sauna o el jacuzzi. En segundo lugar, no dejes que la almohadilla caliente tanto que sientas dolor. Por último, intenta utilizarla durante varias horas, pero evita dormirte con ella, porque cuanto más tiempo la tengas puesta, más probabilidades tendrás de que tu piel alcance los 43 grados y se queme.

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Ensayo: ¿Hacia el Homo Evolutis?…


Hacia el homo evolutis
Reconstrucción de Lucy, Australopithecus afarensis que podría ser uno de los ancestros del género Homo.
  • Mirar hacia el pasado: Lo que susurran los huesos

JotDown(M.Mendez) — Dudo que en alguno de sus viajes mentales propulsados por LSD o alguna otra droga alucinógena, algún miembro de los Beatles haya imaginado la escena de un campamento lleno de antropólogos, riendo y bebiendo cerveza bajo la luz cansina de cientos de estrellas, mientras algunos cantan la canción «Lucy in the Sky with Diamonds» que truena en las bocinas.

Y a unos metros de allí, los restos de un homínido de cerca de un metro de estatura descubiertos apenas esa mañana en una barranca de Hadar, Etiopía1. Tan solo la excelente preservación de los huesos es motivo suficiente para festejar. 

Don Johanson, paleoantropólogo del Museo de Historia Natural de Cleveland, y el estudiante Tom Gary, ambos miembros de la expedición organizada por el geólogo Maurice Taleb, se disponían a finalizar el día de trabajo decepcionados de no haber hallado nada cuando, a poco de llegar al jeep para regresar al campamento, sus ojos entrenados notaron algo que parecía ser el hueso de un brazo.

Al acercarse y estudiar con más detalle la zona, el brazo dio paso a una quijada, algunas costillas, la pelvis, y las piernas… En total, los restos descubiertos constituían el 40 % de un homínido de no más de un metro de estatura y que debió haber pesado 30 kg, aproximadamente.

Los miembros de la expedición no lo saben en ese momento, pero la datación de los huesos moverá tres millones hacia el pasado el reloj de la evolución humana, un tiempo en el cual algunos genetistas proponen como el punto en el que el ancestro de los Homo Sapiens se separó de los chimpancés. 

Aquel domingo 24 de noviembre de 1974, exactamente a 115 años de la publicación en Londres de El origen de las especies —curiosa coincidencia—, Lucy, como han comenzado a llamarla en el campamento, bautizo cortesía de los Beatles, está próxima a convertirse en el ancestro más antiguo conocido de nuestro género, Homo.

Cuatro años después, tras analizar las características taxonómicas de Lucy, sus descubridores le asignaron una clasificación a su especie: Australopithecus afarensis.

Desde entonces, han surgido otros fósiles que contienden por ser los ancestros más antiguos de la humanidad: Orrorin tugenensis, llamado Homo Millenium por la fecha de su descubrimiento (2001), cuyo fémur hallado en Kenia data de 6 millones de años; Sahelanthropus tchadensis, que caminó en lo que hoy es la República del Chad hace 6 o 7 millones de años, de acuerdo con la datación de nueve cráneos, únicos restos conocidos hasta el momento. 

Sin embargo, la evidencia fósil no tiene del todo convencidos a los antropólogos de que estos contendientes homínidos pertenezcan a una especie de Australopithecus o al género Homo. Y tienen razón en albergar dudas. Realizar inferencias sobre el vínculo evolutivo entre distintas especies de (potencialmente) homínidos a partir de pequeños fragmentos de huesos (un pedazo de mandíbula, un fémur, una falange, etc.) es un esfuerzo intelectual que requiere la paciencia del cazador y frialdad científica para no distorsionar con especulaciones innecesarias lo que susurran desde el pasado los restos fósiles.

Tomemos el caso del que se considera, en medio del debate, el fósil más antiguo del género Homo: un pedazo de mandíbula inferior datado entre 2.8 y 2.75 millones de años, desenterrado en la región de Ledi-Geraru, a 30 kilómetros de donde fue hallada Lucy. Con estos números, es tentador imaginar que ambas especies de homínidos pudieran haber convivido: el homínido del pasado mirando al del futuro.

Pero, ¿ qué evidencia soporta esta suposición? Puede que esto no resulte tan descabellado. Gracias a los hallazgos de Richard Leakey sabemos que el Homo habilis, el Homo erectus, y el Australopithecus robustus vivieron más o menos en la misma época (hace 1.5 millones de años, aproximadamente). 

Por otro lado, también es posible imaginar escenarios que involucren el mestizaje entre la especie de Lucy y otros homínidos de los cuales aún no tenemos noticia. Por ejemplo, los recientes análisis genéticos de los fósiles del hombre de Neandertal Denisovanos, señalan que el mestizaje entre ellos y el Homo sapiens tuvo lugar.

Al respecto, J. R. R. Tolkien sonreiría a través del humo de su pipa con la acertada expresión de un genetista evolutivo: «Estamos ante un mundo tipo El Señor de los Anillos, en el que había muchas poblaciones de homínidos». Así pues, ¿qué nos impide frenar la imaginación y concebir que una región de África no fue una especie de Tierra Media? 

Bajo esa óptica, pareciera que en el pasado evolutivo del ser humano lo que abunda es espacio para la imaginación, para las suposiciones aventuradas… hasta que la aparición de un fósil, por minúsculo que este sea, le ponga freno a las especulaciones y nos obligue a mirar desde otro ángulo nuestro árbol evolutivo… Esto si es que aparece dicho fósil. 

Considerando lo anterior, quizás sea ingenuo por nuestra parte empecinarse en resolver el problema inverso que supone la aparición del Homo sapiens, y su exitosa supervivencia por encima de las otras especies de homínidos. ¿Cuántas Lucys se requieren para explicar este tamizado? ¿Hay suficientes allí fuera? No lo sabemos.

Cabe la posibilidad de que esta especie de Santo Grial de la antropología sea un callejón sin salida. Sin lugar a dudas, todos los fósiles de homínidos hallados hasta el momento han vuelto un poco más claro nuestro reflejo en un espejo empañado por millones de años.

Pero también es válido preguntarse: ¿seguiremos mirando en el espejo buscando resquicios lo suficientemente claros para mirarnos a detalle, a profundidad, o sabremos cuándo dejar de hacerlo para dirigir nuestra mirada hacia otro tipo de evolución? 

Homo Evolutis: ¿Hacia qué estamos evolucionando? – NeoTeo
  • Mirar hacia el futuro… Génesis 2.0 

Estamos aquí hoy para anunciar la primera célula sintética, una célula creada comenzando con el código digital en la computadora, construyendo el cromosoma a partir de cuatro botellas de químicos [Adenina, citosina, timina y guanina] ensamblando ese cromosoma en levadura, trasplantándolo a una célula bacteriana receptora y transformando esa célula en una nueva especie bacteriana.

Estas palabras las pronuncia J. Craig Venter, el científico que lideró el equipo del sector privado que secuenció por vez primera el genoma humano en el 2000. Una década después, él y su equipo anuncian el primer organismo sintético. La primera pregunta que recibe por parte de una periodista es: «¿Podría explicar en términos simples cómo de significativo es este avance, por favor?».

Venter parece un poco tomado por sorpresa por la pregunta, y responde ecuánime, calibrando sus palabras: «¿Podemos explicar cuán significativo es esto? No estoy seguro de que seamos los que deben explicar cuán significativo es. Es significativo para nosotros. Quizás es un cambio filosófico gigantesco en nuestra forma de ver la vida.» Y en nuestra forma de ver la evolución, me atrevería a añadir. 

Tan solo dos años después, en 2012, las científicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna desarrollan un método que permite editar el genoma de cualquier organismo con una precisión de cirujano —las llamadas «tijeras» de edición genética, CRISPR/Cas9—. En menos de una década se les otorga el premio Nobel de Química 2020.

De pronto, como especie, tenemos en nuestras manos la posibilidad de ser los sastres del próximo paso evolutivo: catalizar una nueva explosión cámbrica de organismos parece una posibilidad tangible. 

¿Qué nos impide usar esta tecnología para editar un homo sapiens u otro homínido y añadir nuevas ramas al árbol de la evolución (dirigida, en este caso)? ¿Dejaremos de buscar fósiles cuando sea más fácil, rápido y rentable a largo plazo crear nuevos homínidos que descubrir algún trozo de hueso preservado en África?

Jugar al Génesis puede ser un salto muy grande, pero se pueden dar pasos pequeños. En este sentido, ¿Qué tal si los científicos comenzaran a modificar algunos monos con genes humanos? 

Si las palabras ética y moral han flotado en su mente al leer lo anterior, solo quiero dejar sobre la mesa de discusión que «estamos en una era de tecnologías que cambian exponencialmente. Ergo, estamos en una era de cambios éticos exponenciales»6. Un ejemplo que hace eco de lo anterior y que coquetea con la imagen del Dr. Moreau es el siguiente:

En 2015, un grupo de investigación del Instituto Max Planck de Biología Celular Molecular, liderado por Wieland Huttner, identificaron un gen específico del ser humano —el gen ARHGAP11B, el cual activa la regulación del desarrollo de la corteza cerebral7. Así, a mayor desarrollo de la corteza cerebral, mayor inteligencia… Al menos, esa es la idea subyacente.

Con esto en mente, el grupo de Huttner dio un paso decisivo: probar el efecto del gen ARHGAP11B en un mono, un tití cabeza blanca. 

El mono transgénico se creó en colaboración con científicos del Instituto Central de Animales Experimentales (CIEA, por sus siglas en inglés) de Kawasaki (Japón), y la Universidad de Keio de Tokio. Esto obedeció a que allí contaban con mayor experiencia en la creación de primates transgénicos y no porque la regulación ética de experimentos con animales fuera menos laxa que en Alemania.

Para tal efecto, no se permitió que los fetos de los titíes superaran los 101 días de «gestación» (50 días antes de lo que típicamente tardan en nacer), y los cerebros fueron transportados a Dresde, Alemania, para su análisis detallado. 

De acuerdo con Huttner, «limitamos nuestros análisis a fetos de tití porque anticipamos que la expresión de este gen específico de humanos afectaría el desarrollo de la neocorteza en el tití. A la luz de posibles consecuencias imprevisibles con respecto a la función cerebral posnatal, consideramos un requisito previo (y obligatorio desde un punto de vista ético) determinar primero los efectos del ARHGAP11B en el desarrollo de la neocorteza del feto en tití».

Es decir, los científicos del estudio no están por la labor de crear un potencial futuro de El planeta de los simios… De momento. 

El resultado del experimento: la corteza del cerebro del tití se agrandó y su superficie experimentó plegamientos; la placa de la corteza cerebral se engrosó más allá de lo normal, así como un incremento en el número de neuronas de la capa superior. Esto por sí solo no implica que los titíes transgénicos, en caso de tuvieran un desarrollo sin problemas y lograran pasar el gen ARHGAP11B a su descendencia, sean más inteligentes que sus contrapartes «naturales».

Evolución humana - Wikipedia, la enciclopedia libre

Entonces, ¿Qué sigue? ¿Crear chimpancés con copias del gen FOXP2 (involucrado en las habilidades verbales) para averiguar si pueden llegar a hablar o ya tenemos suficientes políticos? 

Bromas aparte, si emigrar del planeta Tierra para colonizar otros es parte de nuestro camino evolutivo, no lo vamos a lograr con las características fisiológicas que poseemos actualmente: alcanzar otros planetas requerirá un rediseño integral y no solo algunos toques o florituras al código genético para tener ojos de tal o cual color.

Esta clase de retos nos obligarán a tomar prestadas secciones de código genético de otros organismos mejor adaptados a la radiación del espacio exterior (por mencionar solo uno de tantos retos a enfrentar) e incluirlas en nuestro repertorio genético de alguna forma. 

Una posibilidad en ciernes para afrontar este tipo de problema es la introducción en células humanas de proteínas que poseen los tardígrados, capaces de soportar altos niveles de radiación. Recientemente se ha confirmado que contar con estas proteínas en células humanas aumenta su capacidad para resistir condiciones de estrés. En los años por venir, el viaje a las estrellas comenzará en un laboratorio con herramientas de edición genética. 

Si bien a África se la ha llamado la cuna de la humanidad, el lugar donde la geografía, el medio ambiente y algo de azar genético propiciaron el surgimiento de un homínido que superó en adaptabilidad a muchos otros de su especie, las actuales fuerzas tecnológicas y aspiraciones por ir más allá de la Luna son las que moldean una (o más, ¿por qué no?) especie de homínidos impulsados por el capital privado.

Con el incremento en la precisión de la edición genética y el descenso del costo en la secuenciación, y habiendo acumulado un conocimiento suficiente del funcionamiento de los sistemas naturales, algunos cuantos estarán llamados a hacer frente a la prueba definitiva como especie: controlar nuestra evolución. 

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Desvelan que la Gran Mancha Roja de Júpiter tiene el tamaño de la Tierra y se formó hace 190 años…


Desvelan que la Gran Mancha Roja de Júpiter tiene el tamaño de la Tierra y se  formó hace 190 años | RPP Noticias

The conversation(A.S.Lavega) — Ha sido necesaria una supermáquina, el MareNostrum del Barcelona Supercomputing Center, capaz de manejar datos de observaciones realizadas desde el siglo XVII, junto con el apoyo de los ordenadores del Grupo de Ciencias Planetarias en Bilbao, para desentrañar la mancha más exótica del cosmos, un gigantesco anticiclón rojizo que convierte Júpiter en un planeta inconfundible. Ahora hemos desvelado su edad y su origen.

La Mancha Roja tiene al menos, y por ahora, una longevidad de más de 190 años. En 1879 tenía un tamaño de 39 000 km en su eje más largo y ha ido contrayéndose a la vez que se ha redondeado, hasta alcanzar actualmente unos 14 000 km.

La mancha ha menguado. A la izda la fotografía obtenida en Ealing (Londres) el 3 de septiembre de 1879. A la derecha, imagen de Júpiter tomada por el Hubble. 

– La herramienta imprescindible: un supercomputador

El estudio ha sido un trabajo conjunto con investigadores de la Universidad del País Vasco, de la Universitat Politècnica de Catalunya –BarcelonaTech (UPC) y del Barcelona Supercomputing Center–Centro Nacional de Supercomputación (CNS-BSC). Hemos analizado las observaciones históricas desde el siglo XVII y desarrollado modelos numéricos para explicar la longevidad y naturaleza de este impresionante fenómeno meteorológico en la atmósfera del planeta gigante gaseoso. Un trabajo que ha sido publicado por la revista Geophysical Research Letters, de la American Geophysical Union.

– Un enorme remolino

La Gran Mancha Roja de Júpiter (conocida como GRS por sus siglas en inglés, Great Red Spot) es probablemente la estructura atmosférica más conocida, un icono popular entre los objetos del sistema solar.

Su gran tamaño (actualmente tiene el diámetro de la Tierra) y el contraste de su color rojizo frente a las nubes pálidas del planeta hacen que sea un objeto fácilmente visible incluso con pequeños telescopios. Es un enorme remolino anticiclónico por cuya periferia los vientos circulan a 450 km/h. Es el vórtice más grande y longevo de todos los existentes en las atmósferas de los planetas del sistema solar, pero su edad es objeto de debate y el mecanismo que dio origen a su formación permanece oculto.

– Desapareció durante 118 años

Las elucubraciones sobre el origen de la Gran Mancha Roja se remontan a las primeras observaciones telescópicas del astrónomo Giovanni Domenico Cassini, quien en 1665 descubrió un óvalo oscuro en la misma latitud que la Gran Mancha Roja y le puso el nombre de “Mancha Permanente”. Tanto Giovanni Domenico como otros astrónomos la observaron hasta 1713. Posteriormente se perdió su rastro durante 118 años.

En 1831 y en años posteriores Samuel Heinrich Schwabe observó de nuevo una estructura clara, de forma aproximadamente ovalada y en la misma latitud, que puede considerarse como la primera observación de la Gran Mancha Roja actual, quizás del momento en que comenzó a formarse.

– Observaciones desde que se inventó el telescopio

Determinada la edad y el origen de la Gran Mancha Roja de Júpiter

La Gran Mancha Roja se ha observado regularmente con telescopios y por las diferentes misiones espaciales que han visitado el planeta hasta nuestros días.

En el estudio hemos analizado la evolución del tamaño a lo largo del tiempo, su estructura y los movimientos de ambas formaciones meteorológicas, la antigua Mancha Permanente y la Gran Mancha Roja.

Hemos contado con fuentes históricas que se remontan a mediados del siglo XVII, poco después de la invención del telescopio.

De las medidas de tamaños y movimientos deducimos que es altamente improbable que la actual Mancha Roja sea la misma que observó G. D. Cassini. Probablemente la Mancha Permanente no lo fue del todo, y desapareció en algún momento entre mediados de los siglos XVIII y XIX.

Así, la Mancha Roja que hoy observamos en Júpiter tiene al menos 190 años y se ha reducido. En 1879 tenía un tamaño de 39 000 km en su eje más largo y ha ido contrayéndose a la vez que se ha redondeado hasta alcanzar los 14 000 km actuales.

– 500 kilómetros en vertical

Desde la década de los 70 diferentes misiones espaciales han estudiado de cerca este fenómeno meteorológico. Diferentes instrumentos a bordo de la misión Juno de la NASA, en órbita alrededor de Júpiter, han mostrado que la Gran Mancha Roja es poco profunda y delgada cuando se compara con su tamaño horizontal, pues verticalmente se extiende unos 500 km.

Con el fin de averiguar cómo pudo formarse este inmenso torbellino, hemos realizado simulaciones numéricas en superordenadores españoles como el MareNostrum IV del BSC, integrado en la Red Española de Supercomputación (RES), y los del Grupo de Ciencias Planetarias en Bilbao, mediante dos tipos de modelos complementarios del comportamiento de vórtices delgados en la atmósfera de Júpiter.

– En el centro de la Gran Mancha Roja

Esta imagen de Júpiter ha sido compuesta con fotografías tomadas por la sonda Voyager 1

En el planeta gigante dominan intensas corrientes de vientos que fluyen a lo largo de los paralelos alternando en su dirección con la latitud. Al norte de la Gran Mancha Roja los vientos soplan hacia el oeste con velocidades de 180 km/h mientras que por el sur lo hacen en sentido contrario, hacia el este, con velocidades de 150 km/h.

Esto genera una enorme cizalla de norte a sur en la velocidad del viento, que es un ingrediente básico para que crezca el vórtice en su seno.

Hemos explorado distintos mecanismos para explicar la génesis de la Gran Mancha Roja, entre ellos la erupción de una gigantesca supertormenta, semejante a las que muy rara vez se observan en el planeta gemelo Saturno, o bien la fusión de múltiples vórtices más pequeños engendrados por la cizalla del viento.

En Saturno, los estallidos de tormentas convectivas en flujos cortantes de anticiclón generan vórtices ovalados. Un caso significativo fue la reciente gran tormenta (la Gran Mancha Blanca GWS 2010) que generó un anticiclón que aún perdura en la actualidad.

Estudiamos si la Gran Mancha Roja de Júpiter podría haber sido generada de manera similar por una “supertormenta” convectiva húmeda y energética en Júpiter. Nuestras simulaciones generan un único anticiclón ovalado, pero su longitud es siempre menor al que pudo dar lugar a la formación de la Gran Mancha Roja.

El aumento de la intensidad, el tamaño y la duración de las inyecciones de energía y masa produce formas ovaladas redondas poco realistas y velocidades de rotación mucho más altas que las observadas en la Gran Mancha Roja actual. También se ha propuesto que los anticiclones podrían generarse por convección profunda impulsada por la energía interna de Júpiter, pero las simulaciones publicadas no se parecen a lo que buscamos.

Los resultados indican que, si bien en ambos casos se forma un anticiclón, este difiere en su forma y propiedades dinámicas de los de la actual Gran Mancha Roja. Pensamos que de haberse producido uno de tales inusuales fenómenos, seguramente sus consecuencias en la atmósfera hubieran sido observadas y reportadas por los astrónomos anteriormente.

– La inestabilidad de los vientos

En un tercer grupo de experimentos numéricos hemos explorado la generación de la Gran Mancha Roja a partir de una conocida inestabilidad en los vientos. Esta inestabilidad es capaz de engendrar una célula alargada que los encierra y atrapa. Esta célula sería una proto-Gran Mancha Roja, el embrión del anticiclón. Su posterior encogimiento daría lugar a la Gran Mancha Roja compacta y rápidamente rotante que se observa desde finales del siglo XIX.

El movimiento de las nubes en la Gran Mancha Roja. 

La formación de grandes células alargadas ya se ha observado en la génesis de otros vórtices importantes en Júpiter. En nuestras simulaciones h

emos encontrado que las células alargadas son estables cuando rotan por su periferia con la velocidad de los vientos de Júpiter. Hemos encontrado que si la velocidad de rotación de la proto-GRS es menor que la de los vientos circundantes, esta se fragmenta, haciendo imposible la formación de un vórtice estable. Y, si es muy alta, sus propiedades difieren de las de la actual GRS.

Las futuras investigaciones estarán encaminadas a intentar reproducir por qué se ha encogido en el tiempo. También trataremos de averiguar si terminará algún día, si se desintegrará y desaparecerá al alcanzar un tamaño límite, como pudo pasarle a la Mancha Permanente que observó Cassini, o bien si se estabilizará y perdurará durante muchos más años.

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El Día del Hombre existe: ¿cuándo se celebra y por qué nadie lo sabe?…


El Confidencial/sobrehistoria.com — Puesto que el 8 de marzo se celebrara el Día Internacional de la Mujer, fueron muchos los que se animaron a reivindicar una jornada similar que hiciera referencia a los varones. En Twitter se han podido leer mensajes reivindicativos a favor de un Día Internacional del Hombre, aunque muchos no son conscientes de que esa fiesta ya existe y se celebra cada 19 de noviembre.

El Día del Hombre existe, aunque no tiene reconocimiento internacional ni respaldo financiero. Thomas Oaster fue el ideólogo de esta jornada de apoyo al sector masculino que, en 1992, quiso compartir con el mundo 24 horas de homenaje a los varones. Oaster, profesor en la Universidad de Missouri-Kansas, se fijó como objetivo “abordar temas de salud masculina, resaltar el rol positivo y las contribuciones que los hombres hacen a diario a su comunidad y a la sociedad”.

Así, desde hace 24 años, cada 19 de noviembre se celebra –sin tanta repercusión como en el caso femenino– el Día del Hombre. Países como Argentina, Australia, Alemania, China, Estados Unidos, Inglaterra, Portugal, México y España, entre otros, destacan el papel masculino en la sociedad y luchan por erradicar la discriminación positiva hacia las mujeres.

Sin embargo, aunque la directora del Programa Mujeres y Cultura de Paz de la Unesco Ingebor Breines y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) apoyaron la idea, no se acordó ningún proyecto en concreto.

En 2009, 17 años más tarde de la propuesta de Oaster, el Comité de Coordinación del Derecho Internacional Humanitario validó los objetivos establecidos para el Día del Hombre, bautizándolos con el nombre de los ‘seis pilares‘:

– Festejar las contribuciones positivas de los hombres a la sociedad, a la comunidad, a la familia, al matrimonio, al cuidado de los niños y al medio ambiente.

– Promover e impulsar modelos masculinos positivos

– Favorecer las relaciones entre géneros y luchar por la igualdad de género.

– Centrarse en la salud y el bienestar de los varones, tanto a nivel físico como espiritual, emocional y social.

– Resaltar la discriminación contra los hombres, tanto en las expectativas sociales como en la normativa vigente.

– Fomentar un mundo mejor que impulse la seguridad ciudadana y el máximo desarrollo personal.

Precisamente, el propósito de esta festividad, al igual que el 8 de marzo, es promover la igualdad de género y la igualdad de derechos. No solo eso, el Día Mundial del Hombre también tiene como objetivo destacar los modelos masculinos positivos y promover la salud masculina .

Este último, según investigaciones recientes, tiene un riesgo mucho mayor que la de las mujeres. De hecho, las estadísticas internacionales muestran cómo la esperanza de vida de los hombres es mucho más baja que la de las mujeres. Los primeros viven en promedio hasta 69 años, mientras que la media de vida para las mujeres es de 74.

La jornada dedicada a los hombres quiere mostrar un nuevo aspecto del sexo masculino , indicando los ejemplos a seguir, quienes aportan al sustento de la familia, ayudan en la casa, son buenos padres y también maridos o compañeros cariñosos.

Nada que ver con el rol masculino que se imponía en el pasado y que todavía se conoce (y se sufre en algunos aspecto) como «patriarcado» contra el que de hecho, se lucha en la celebración del Día de la Mujer.

Por ello, es importante que se celebre un día de la Mujer que denuncie por todo lo que todavía pasan las mujeres, pero también un día del hombre para constatar como el sexo masculino puede realizar también una lucha por la igualdad.

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¿Cuál es el patrón psicológico de un ludópata?…


Psicologia y Mente(L.M.Real) — La ludopatía se define como un patrón de conducta compulsiva relacionado con el juego. Lo que la distingue de un pasatiempo inofensivo es la pérdida de control sobre la actividad de apostar, aun cuando esta comienza a tener consecuencias negativas evidentes en la vida del individuo.

Es una adicción sin sustancia, pero no por ello menos real o menos dañina que aquellas que implican el consumo de drogas como el alcohol.

– Cómo piensa un ludópata

Los ludópatas ven el juego no solo como una actividad, sino como el eje central de sus vidas. Es una obsesión que consume pensamientos, tiempo, y recursos, dejando poco espacio para cualquier otra cosa. Esta obsesión suele estar acompañada de una negación rotunda del problema.

El ludópata a menudo oculta su comportamiento, mintiendo sobre dónde ha estado o cuánto dinero ha gastado, y puede llegar a grandes extremos para seguir jugando, aun cuando las consecuencias sean desastrosas.

Los ludópatas a menudo se ven a sí mismos como maestros estrategas, creyendo que pueden descifrar el código de las apuestas para finalmente alcanzar esa gran victoria que resolverá todos sus problemas.

Sin embargo, este pensamiento está basado en una falacia; la creencia errónea de que pueden controlar el azar. Cada apuesta que hace es un paso más hacia la perdición.

En mis años de experiencia como psicólogo de adicciones, he observado que la mente de un ludópata está constantemente negociando con la realidad. Se convencen a sí mismos de que su siguiente acción les devolverá todo el dinero perdido y más. Es como intentar llenar un cubo agujereado; no importa cuánta agua pongas, nunca se llenará.

Esta negociación constante con la realidad distorsiona su percepción, llevándolos a subestimar las pérdidas y sobrevalorar las ganancias, un fenómeno conocido en la psicología como «sesgo de confirmación».

. ¿Qué sucede en el cerebro de un ludópata durante todo este proceso?

5 síntomas que caracterizan a un ludópata - Instituto NOA

Investigaciones en el campo de la neurociencia han mostrado que las apuestas activan las mismas zonas cerebrales que se estimulan con el consumo de drogas.

La dopamina, ese neurotransmisor relacionado con el placer y la recompensa, fluye generosamente, creando un ciclo de dependencia difícil de romper.

La realidad es que, detrás de cada decisión de seguir apostando, hay una compleja red de justificaciones, miedos, esperanzas y, a veces, desesperación.

No es solo la búsqueda de dinero lo que impulsa a un ludópata; es la necesidad de escapar de una realidad que a menudo se siente insoportable, es la seducción del riesgo, el anhelo de una victoria que justifique todos los sacrificios.

Entender cómo piensa un ludópata es el primer paso para ayudarlos a encontrar el camino de salida de esa selva enredada. No se trata de condenar sus decisiones, sino de comprender la lógica distorsionada que las motiva y, a partir de ahí, trabajar juntos para desentrañar ese laberinto y desmontar las creencias irracionales que le han acercado a la adicción.

Los ludópatas, al igual que otros individuos que sufren de drogadicciones, pueden exhibir una variedad de sesgos cognitivos que distorsionan su percepción de la realidad, especialmente en lo que respecta al juego y sus posibilidades de ganar. Estos sesgos cognitivos alimentan y perpetúan la adicción al juego. Aquí te presento algunos de los más comunes entre los ludópatas:

  • Ilusión de Control: Creencia de que pueden influir en los resultados de un juego de azar a través de sus habilidades, estrategias o rituales. * Sesgo de Optimismo: Tendencia a creer que son más propensos a ganar que otros jugadores o que tienen mayores posibilidades de éxito.

  • Falacia del Jugador: Creencia errónea de que un evento es más probable que ocurra si no ha ocurrido recientemente, o viceversa. Por ejemplo, pensar que después de una racha de pérdidas, es más probable ganar.

  • Superstición y Pensamiento Mágico: Confianza en rituales, objetos de suerte o prácticas supersticiosas que creen que pueden influir en el resultado de los juegos.

  • Sesgo de Confirmación: Tendencia a recordar y dar más importancia a las experiencias de juego en las que han ganado, mientras ignoran o minimizan las pérdidas.

  • Error de Atribución: Tendencia a atribuir las ganancias a sus habilidades y estrategias, mientras que las pérdidas son atribuidas a la mala suerte o factores externos.

  • Autoengaño: Negar o racionalizar el comportamiento de juego problemático, incluso frente a evidencia clara de las consecuencias negativas.

  • Disonancia Cognitiva: Experimentar conflicto interno cuando sus creencias o comportamientos relacionados con el juego chocan con la realidad de sus consecuencias negativas, lo que a menudo lleva a justificaciones irracionales para continuar jugando.

  • Efecto del Coste Hundido: Continuar apostando para «recuperar» el dinero ya perdido, bajo la falsa premisa de que las inversiones previas (pérdidas) pueden justificar riesgos adicionales.

Estos sesgos cognitivos pueden mantener a los ludópatas atrapados en un ciclo de juego, a pesar de las consecuencias negativas evidentes. Trabajar para reconocer y desafiar estos sesgos es un componente crítico del proceso de recuperación.

Soy ludópata: consejos y pasos para la recuperación

– Mentiras de un ludópata

Como en todo problema de adicción, es común que las personas con problemas de ludopatía mientan a la gente a su alrededor (y a sí mismas, repitiendo tanto ciertas mentiras que se las terminan creyendo ellos mismos).

Las mentiras más comunes de los ludópatas se pueden agrupar en varias categorías:

  • Mentiras sobre las pérdidas: Es habitual que el ludópata minimice o directamente oculte el dinero perdido en juegos de azar. «Solo perdí unos pocos euros hoy», podrían decir, cuando la cifra real es exponencialmente mayor. Aquí, la mentira se convierte en un escudo contra el juicio y la decepción ajena.

  • Mentiras sobre el tiempo invertido: «Solo estuve un rato en el casino», afirmará alguien cuya tarde entera se evaporó entre apuestas y máquinas tragaperras. El tiempo, al igual que el dinero, se distorsiona en la mente del jugador compulsivo.

  • Mentiras sobre la capacidad de control: Quizás una de las más peligrosas, la afirmación «Puedo dejarlo cuando quiera» es un clásico autoengaño. Subestima el problema y pospone la búsqueda de ayuda (años años).

  • Mentiras para financiar el juego: Historias inventadas para justificar la necesidad de dinero «prestado» que, en el fondo, se sabe no será devuelto. Se trata de un terreno especialmente espinoso, pues estas mentiras suelen afectar profundamente las relaciones personales, y generar deudas de varios miles de euros (he trabajado con pacientes que ya tenían deudas de varios miles de euros).

– ¿Por qué se miente?

Es importante entender que, en el fondo, el ludópata se encuentra atrapado en una tormenta emocional, donde la culpa, la vergüenza y el miedo se mezclan. Mentir se convierte en una forma de evitar el doloroso enfrentamiento con estas emociones y con las consecuencias de sus acciones.

La salida del laberinto implica reconocer que se está perdido. En mi experiencia, la recuperación comienza con la aceptación de la verdad, por cruda sea. Desmontar las mentiras, tanto las que nos contamos a nosotros mismos como las que le contamos al mundo, es el primer paso hacia la libertad.

– Qué siente un ludópata

Los ludópatas suelen jugar buscando la emoción, la euforia, la adrenalina. No es solo el juego en sí; es toda una gama de emociones que se entrelazan y se intensifican hasta dominar por completo la racionalidad y el sentido común.

El inicio puede ser sutil. Hay curiosidad, quizás incluso un poco de diversión inocente. Pero a medida que el juego se convierte en una constante, la diversión da paso a un deseo obsesivo por seguir apostando.

Es aquí donde el ludópata comienza a sentir una ansiedad profunda, un deseo abrumador de jugar que eclipsa cualquier otra necesidad o deseo. No se trata de querer jugar por el placer que esto pueda generar; es una necesidad que debe ser satisfecha, cueste lo que cueste.

Cuando se está en medio de la adicción, las pérdidas no solo se sienten como un golpe al bolsillo; son como golpes al ego, a la autoestima. Cada derrota es un recordatorio de los errores cometidos, pero en lugar de servir como una lección, actúa como un aguijón que incita a seguir jugando, a intentarlo una vez más, con la esperanza de que esta vez sea diferente.

Es decir, los ludópatas suelen seguir apostando a pesar de las pérdidas porque intentan compensarlas con sus “futuras” ganancias. Esta esperanza se convierte en una compañera constante, a pesar de que la experiencia demuestre una y otra vez que es una esperanza infundada.

Sin embargo, en los raros momentos en que se gana, el alivio y la euforia inundan al ludópata. Es un pico de euforia intensa, pero fugaz, que rápidamente da paso a la creencia ilusoria de que se está en racha, que se ha descifrado el código de las casas de apuestas, que se puede ganar aún más. Este es el espejismo que mantiene al ludópata atrapado en el ciclo de juego: la búsqueda constante de esa sensación efímera de victoria, combinada con la creencia de que las ganancias están a la vuelta de la esquina.

Detrás de todo esto, hay un profundo sentimiento de soledad y aislamiento. El juego se convierte en un mundo aparte, donde las relaciones personales, los intereses y hasta la propia salud pasan a un segundo plano. El ludópata a menudo se siente incomprendido por aquellos que no comparten su compulsión, lo que aumenta su sensación de aislamiento.

Como especialista en ludopatía, he visto el dolor, la desesperación y también la esperanza en los ojos de mis pacientes. Comprender lo que sienten es crucial para poder ayudarles. No se trata solo de cesar el comportamiento de juego, sino de abordar ese torbellino emocional que lo acompaña, de encontrar nuevas formas de afrontar la vida que no impliquen escapar a través del juego.

– Comportamiento de un ludópata con su pareja

5 síntomas que caracterizan a un ludópata - Instituto NOA

El ludópata, inmerso en su mundo de apuestas y juegos, puede empezar a mostrar un comportamiento evasivo, donde las mentiras se convierten en el pan de cada día.

Estas no son siempre mentiras flagrantes; a menudo comienzan como omisiones, medias verdades sobre cómo se gasta el tiempo o el dinero.

La pareja puede percibir que algo no está bien, que hay secretos en el aire, pero enfrentar esta deshonestidad es como tratar de atrapar el humo con las manos.

La comunicación, piedra angular de cualquier relación, se erosiona. Las conversaciones ya no giran en torno a proyectos compartidos o sueños a futuro, sino que se ven monopolizadas por discusiones sobre dinero, deudas, y promesas de cambio que se evaporan tan rápido como se pronuncian.

El ludópata puede volverse irritable o distante, especialmente si se le confronta con sus comportamientos. Esta irritabilidad no es un reflejo del amor hacia su pareja, sino una manifestación de la frustración y el conflicto interno que vive por su adicción.

Por otro lado, el afecto y la intimidad pueden disminuir. No porque el amor haya desaparecido, sino porque la mente del ludópata está consumida por el próximo juego, la próxima apuesta. La pareja puede sentirse desplazada, como si compitiera con el juego por la atención de su ser querido, lo que genera sentimientos de soledad y abandono en una relación que se supone debe ser una fuente de apoyo y compañerismo.

En algunos casos, el comportamiento del ludópata hacia su pareja puede volverse manipulador. Esto suele suceder cuando el juego ha consumido los recursos financieros y emocionales de la relación.

Pueden surgir promesas de cambio como estrategias para obtener más dinero o tiempo para seguir apostando, sin un compromiso real de buscar ayuda o mejorar. Es un ciclo doloroso, donde el ludópata, en el fondo, se siente atrapado y desesperado, y su pareja, confundida y herida.

Sin embargo, es crucial entender que detrás de este comportamiento hay una persona luchando contra una adicción muy compleja. La ludopatía es una adicción, no un reflejo del carácter o amor hacia la pareja. El camino hacia la recuperación es difícil y requiere el apoyo, la paciencia, y a menudo la intervención profesional.

Como especialista en adicciones, mi papel ha sido guiar a las personas con ludopatía a través de este laberinto. La recuperación es posible, pero hay que dar el primer paso, que es reservar cita con un profesional para evaluar el caso y empezar a aplicar estrategias.

nuestras charlas nocturnas.


Pies, ¿para qué os quiero?…


Fotograma de Les Amants de Louis Malle

«Pies, para qué os quiero si tengo alas para volar». Frida Kahlo

JotDown(J.Lapidario) — Paseando en verano es habitual ver un buen montón de pies…

Delicados piececillos subrayados por elegantes sandalias de Gaultier, o infames peanas sudorosas cuyos pulgares asoman aprisionados por la tira de unas chanclas de playa.

Incluso se puede uno topar con una de esas desconcertantes tiendas de ictioterapia donde una fila de pies en remojo es asaltada por peces devoradores de pieles muertas.

El verano es el momento ideal para ir descalzo.

Me encantan los placeres sensoriales como pasear mis peludos pies de hobbit por las playas pedregosas de la Costa Brava, o remojarlos en la orilla del mar.

Casi todo el mundo disfruta de la sensación placentera de un suave masaje en la planta de los pies… Y a veces la cosa va un poco más lejos: un fetichista de los pies sentirá excitación sexual al acariciar, lamer, chupar, cosquillear o besar los pies ajenos. No cualquier pie, por supuesto: no faltan los fans de los pies sucios, pero los más apreciados suelen tener curvatura elegante y buena pedicura.

El pie no es una extremidad maloliente: ese es un prejuicio igual de estúpido que el que considera la vulva como órgano inmundo per sé. Un pie limpio no huele mal, unos genitales limpios tampoco.

El fetichismo por los pies (odio el cacofónico término podofilia) es particularmente frecuente en varones: circulan por Internet listas más o menos fiables de famosos con afición por los pies, desde Elvis Presley a Enrique IglesiasDostoyevsky o Andy Warhol, que conservaba un pie humano momificado entre sus trastos.

Por supuesto, también hay mujeres que encuentran sexualmente estimulantes los pies y los zapatos, aunque el fetichismo podal femenino es un fenómeno aún poco estudiado, quién sabe si por influencia freudiana.

Para Sigmund Freud el pie es un símbolo del pene.

Quién lo hubiera imaginado, ¿eh?

En una nota escrita en 1910 Freud explica la podofilia sosteniendo que el pie representa “el pene de la mujer, cuya ausencia impresiona fuertemente”.

En Fetichismo pone el ejemplo de un niño que ve por primera vez los genitales de su madre e interpreta la desconcertante ausencia de pene como una amenaza de castración.

Para contrarrestar ese peligro, el crío se negará inconscientemente a aceptar ese vacío, adoptando como sustituto del pene materno lo último que hubiera visto antes de posar su mirada en ese traumático coño. Zapatos, pies, lencería: “la elección tan frecuente de piezas de lencería como fetiche se debe a lo que se retiene en ese último momento del desvestirse en el que todavía se ha podido pensar que la mujer es fálica”.

Lo lamento por los psicoanalistas clásicos que me estén leyendo, pero como explicación siempre me ha parecido poco convincente. Nunca he comulgado con la descripción freudiana de los genitales femeninos como un vacío, una ausencia, un tubo, un pene castrado; una visión que desprecia e ignora la vulva o el clítoris… Pero ese es tema para otro artículo.

Probemos con otro acercamiento: si el pie no simboliza un pene… ¿Qué simboliza?

  • El pie es el reflejo del alma

Muchas confesiones religiosas han exigido tradicionalmente descalzarse y realizar los ritos sagrados con los pies en contacto con el suelo. Pitágoras aconsejaba a sus discípulos que se quitaran las sandalias para ofrecer sacrificios a los dioses, y Moisés se acercó descalzo a la zarza ardiendo.

El razonamiento parece ser no ensuciar con el polvo del camino los lugares sagrados, aunque me queda la duda razonable de si no será peor el remedio que la enfermedad en caso de llevar los pies muy sucios (y aquí me vienen a la memoria los tomates calcetineros de Paul Wolfowitz en una mezquita turca).

Pies

Para los pies sucios hay un rápido remedio… lavarlos.

En Oriente Medio el pediluvio se consideraba un deber de cortesía: tradicionalmente, el anfitrión recibía a sus huéspedes ofreciéndoles agua para que se lavaran los pies.

En Lucas 7, 37-38 se cuenta cómo una pecadora (léase «prostituta») se arroja a los pies de Jesucristo para limpiarlos con sus lágrimas y secarlos con su propio cabello.

La mujer «besaba sus pies y los ungía con ungüento», en una escena algo turbadora que oscila entre la humilde adoración y la podofilia sagrada.

Como nota lateral: a raíz de una confusión del papa Gregorio en el siglo VI, se identificó a esta «pecadora» con María Magdalena, que de prostituta no tenía nada.

Hay quien ve en esta maniobra un intento de desacreditar a Magdalena como predicadora para limitar el papel de la mujer en la Iglesia primigenia…

El propio Jesucristo dio muestras de humildad lavando los pies a sus discípulos tras la Última Cena.

De esa escena siempre me ha hecho gracia la reacción de Simón Pedro, que aprovechó para pedir sin éxito que de paso le lavaran manos y cabeza. Tras los doce pediluvios, Jesús sentenció: «si yo, el Señor y Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros«; una hermosa comunión de pies limpios conocida como mandatum. Otras tradiciones como la hindú no llegan a tanto: para mostrar respeto les basta con inclinarse y tocar el pie en un gesto llamado pranāma.

Sucios o limpios, para muchas religiones los pies son un símbolo del alma, la base que mantiene erguido el cuerpo físico del mismo modo que el alma soporta el cuerpo astral.

Esta asociación explica que existan tantos seres demoníacos representados en el folklore con pies deformes (¡las tradicionales pezuñas diabólicas!) o incluso invertidos: tanto el dios azteca del inframundo Xolotl como el vampiro femenino indio Pichal Peri o el duendecillo brasileño Curupira son representados habitualmente con los pies apuntando hacia atrás, lo que ponía comprensiblemente de los nervios a cazadores y rastreadores.

Las huellas tienen su propio poder: la madre del fundador de la dinastía Chou se quedó embarazada al pisar una huella dejada en la roca por un dios.

Resumiendo: descalzarse es señal de respeto, lavar o tocar los pies es muestra de humilde adoración y el pie en sí mismo simboliza la base del alma. Necesitaremos más datos para entender la sexualización de los pies: tras la religión, acudamos a la ciencia.

  • El pie como insospechada fuente de placer

 «El pie humano es una obra maestra de ingeniería y una obra de arte». Leonardo Da Vinci

En 1950 un neurocirujano llamado Wilder Penfield empezó a practicar cirugías cerebrales a pacientes epilépticos.

En este tipo de operaciones indoloras el paciente permanece consciente: debe ser una sensación extraña tener levantada la tapa de los sesos mientras un cirujano trastea con tus pensamientos.

Penfield tomó nota de qué reacciones producía la estimulación eléctrica de diversas áreas del cerebro, y con esa información trazó un mapa del córtex somatosensorial, una franja de la corteza cerebral que procesa los estímulos procedentes de cada parte del cuerpo.

La representación gráfica de este mapa es el homúnculo de Penfield: un gracioso monigote gracias al que se puede comprobar que las manos y la boca acaparan la mayor parte del córtex. Hablar y tocar parecen ser las especialidades humanas.

Todos los pacientes analizados por Penfield fueron hombres, una lamentable omisión corregida por Barry Komisaruk en un memorable experimento reciente: analizando las respuestas cerebrales de once mujeres mientras se masturbaban, pudo mapear en el córtex las zonas correspondientes al clítoris, la vagina y el cuello uterino.

Analizando el mapa se observa algo significativo: las áreas cerebrales dedicadas a los pies y a los genitales están una al lado de la otra. Y aquí entra en escena el neurólogo Vilayanur Ramachandran, que con su estudio sobre el dolor de los miembros fantasma llegaría a conclusiones sorprendentes.

Tras la amputación de una parte del cuerpo, la zona correspondiente del córtex cerebral deja de recibir información de esa extremidad, pero muchas veces sigue activa, haciendo creer al cerebro que el miembro amputado («fantasma») sigue ahí. Además, esa área del córtex suele acabar siendo reutilizada por las zonas adyacentes.

Por ejemplo, al amputar una mano, la zona del córtex correspondiente se ve invadida por la más cercana, la de la cara. Así, estimular la cara del paciente hace que se alivie el dolor de la mano fantasma.

¿Qué consecuencias tiene que la zona adyacente a los pies en el córtex sea la de los genitales? Para empezar, que las reconexiones cerebrales tras una amputación son desconcertantes. Ramachandran narra cómo varios pacientes con un pie amputado refieren no solo haber aumentado la intensidad de sus orgasmos, sino también sentir placer sexual procedente del pie fantasma.

En otro caso, un paciente al que se le tuvo que amputar el pene refiere cómo al cabo de un tiempo empezó a experimentar fuertes orgasmos cuando su esposa le masajeaba y lamía los dedos de los pies.

Para Ramachandran, esta plasticidad cerebral ayuda a explicar el fetichismo por los pies también en casos sin amputación alguna. Con un entusiasmo contagioso, sostiene que «tal vez todos tengamos un cierto cortocircuito entre estas zonas cerebrales, lo que explicaría por qué nos gusta tanto que nos chupen los dedos de los pies». 

A un amigo mío fetichista de los pies le fastidia una interpretación tan poco mística, pero a mí me hace gracia tanto que cada cual tenga su propio cableado cerebral de zonas erógenas como que los pies sean tan propensos a dejarse estimular.

Pero es inevitable preguntarse: ¿no será todo más sencillo? ¿No será que visualmente los pies pueden ser muy bonitos a pesar de su injusta mala fama? Tras el psicoanálisis, la religión y la ciencia, le toca el turno al arte.

  • El pie considerado como una de las bellas artes

“Imagino que la diosa del Amor ha descendido del Olimpo para visitar a un mortal. Para no morir de frío en nuestro mundo moderno, envuelve en pieles su cuerpo sublime y se calienta los pies en el cuerpo prosternado de su amante”. Leopold Von Sacher-Masoch

En mis primeros años universitarios, un amigo me pidió que escribiera un guión para su primer cortometraje. Como siempre me ha fascinado el bondage, escribí una historia que empezaba con la protagonista medio desnuda y atada a la cama… Y como nadie del equipo de rodaje sabía manejar cuerdas, me ofrecí voluntario para atarla y desatarla en cada escena.

El corto fue un fracaso, pero yo me lo pasé muy bien.

La moraleja es que para un cineasta es fácil disfrutar de sus fantasmas eróticos a la que sea un poco espabilado…

Quentin Tarantino, entre otras muchas cosas, es un tipo listo.

Reconocido fetichista de pies, el director se las ha arreglado para incluir planos de delicados piececitos femeninos en todas sus películas.

Los momentos más recordados son el diálogo sobre masajes en los pies de Pulp Fiction, los obsesivos primeros planos del pulgar de Uma Thurman en Kill Bill y, sobre todo, la hipersexual escena de Abierto hasta el amanecer que Tarantino escribió para darse un homenaje: una bellísima Salma Hayek bailando con una pitón albina (¡mujeres y serpientes!) y embutiéndole el pie en la boca al propio Quentin en una peculiar forma de servir alcohol.

No es la única vez que el director ha sido visto bebiendo de pies o zapatos ajenos: aquí podéis verle tomando champán a sorbitos de unos Louboutin.

Aunque ya décadas antes de Tarantino los amantes de los pies bonitos habían podido disfrutar de escenas tan inolvidables como el arranque de Lolita de Stanley Kubrick, con esa delicadísima y amorosa pedicura…

En la versión de los noventa también vemos en varias ocasiones a la Lolita interpretada por Dominique Swain vacilarle a Jeremy Irons utilizando como arma sus sensuales piececillos. Otras veces, el fetichismo se ha usado como alivio cómico: me vienen a la memoria esta hilarante escena con las botas de Jamie Lee Curtis en Un pez llamado Wanda, el baboso papel de Chris Elliott en Algo pasa con Mary o toda la subtrama del “pisoteador de Baltimore” en Polyester, de John Waters.

En España tenemos a Luis Buñuel salpicando sus películas con referencias podófilas y fetichistas: los botines de piel que despiertan la pasión de un anciano en Diario de una camarera, la pierna amputada de Catherine Deneuve en Tristana (una presencia espectral que obsesionó a Hitchcock), y por supuesto las escenas de dominación y sumisión de la hermosísima Belle de jour.

Aunque el cineasta español fetichista por excelencia fue sin duda Luis García Berlanga, cercano al mundillo del sadomasoquismo y reconocido fetichista del zapato de tacón: los botines, en particular, le sugerían agradables fantasías de dominación femenina.

En sus películas los fetichismos aparecen como guiños más o menos explícitos (la Bárbara Rey masoquista de La escopeta nacional, la colección de zapatos de Gurruchaga en París-Tombuctú), o como parte central del guión en Tamaño natural, un estudio de los mecanismos del fetichismo y sus peligros en caso de obsesión.

En 1999, Berlanga instituyó el Premio a la Mujer Mejor Calzada de España, entregado desde entonces en el Museo del Calzado de Elda.

El trofeo es un zapato de tacón de aguja con alas (lo que vestiría el dios Mercurio si quisiera travestirse), y ha caído en manos, o más bien en pies, de mujeres tan dispares como Ana Rosa QuintanaAnne IgartiburuPaz VegaMarta SánchezTerelu Campos o Esperanza Aguirre (!).

En fotografía el primer nombre que viene a la cabeza es el de Elmer Batters, un genio especialmente activo durante los cincuenta y sesenta con muchísimo ojo para retratar piernas, pies y zapatos.

Desgraciadamente en esa época pacata su fetichismo no fue comprendido, y como muchos otros fotógrafos de la época, sufrió el acoso de la justicia bajo acusaciones de perversión y obscenidad.

Batters nunca entendió el porqué de tanta persecución: para él su atracción por los pies era limpia, lírica y sencilla. En sus propias palabras: “las piernas están para andar, bailar y amar.

Pero también se dirigen a quienes se sienten fascinados por ellas, en un lenguaje tan elocuente como la poesía”.

La mayor parte de su vida Batters pasó relativamente desapercibido en círculos artísticos, poco dados aún a bucear en la iconografía fetichista, hasta que en los noventa el avispado Benedikt Taschen publicó los recopilatorios From the Tip of the Toes to the Top of the Hose y Legs That Dance to Elmer’s Tune, que descubrieron al público la enorme calidad de sus fotografías.

Más vale tarde que nunca: desde entonces su trabajo se ha expuesto en galerías respetables de Nueva York, Rotterdam, París o en el IVAM valenciano.

Otros fotógrafos han retratado pies, piernas y zapatos con maestría, aunque no de forma tan dedicada y meticulosa como Batters.

A mí me gusta especialmente Nina Leen, una de las primeras fotógrafas de Life, que en sus retratos de mujeres americanas siempre prestó especial atención al calzado… O la fotografía erótico-podofílica de Lucien Clergue, o el talento avasallador de Helmut Newton y sus supermujeres vestidas solo con tacones.

En España tenemos a Alberto García-Alix, un grandísimo retratista que siempre se ha sentido cómodo con las sexualidades alternativas. O, en estilos más abiertamente fetichistas, fotógrafos como Antonio Graell y popes del porno sadomasoquista muy aficionados a los pies, como el mítico José María Ponce.

El sadomasoquismo erótico y el fetichismo por los pies se han entendido siempre muy bien.

Y es que ante unos pies bonitos el fetichista no tiene por qué sentir solo el impulso de acariciarlos y lamerlos, sino también atarlos (como muestra Ipe Ray), azotarlos con una técnica llamada bastinado, hacerles cosquillas…

Los fans del cosquilleo se hacen preguntas intrigantes cómo qué pasaría si se le hacen cosquillas a una bibliotecaria descalza, un escenario tierno y cruel (¡debería reírse pero no puede!) emparentado con el #readingissexy.

Casi todos los dibujantes de cómic erótico han representado pies apetecibles, especialmente los habituales de la temática sadomasoquista.

Así a vuelapluma me vienen a la cabeza los taconazos de Guido Crepax en Histoire d’O o las preciosas botas altas habituales en Gwendoline de John Willie.

Sin embargo, si hay que destacar un dibujante podófilo en particular, la elección está clara: Franco Saudelli. Este ilustrador italiano, habitual en magazines eróticos de los noventa, se especializó en dibujar damas en apuros bien atadas, casi siempre con sus delicados piececillos flexionados y a la vista.

Traigamos referencias literarias: evidentemente, uno de los principales fetichistas del pie es Leopold von Sacher-Masoch, que elevó a categoría de arte el acto de postrarse rendido y humillado a los pies de una mujer triunfante. También hay que mencionar al novelista francés Nicolas Edme-Retif, cuya pasión pionera por el calzado femenino hizo bautizar como retifismo a la adoración por los zapatos.

Pero de quien querría hablar aquí con más detalle es del escritor, pintor y grabador polaco Bruno Schulz, cuyos textos delicados y pesimistas he admirado siempre muchísimo. Su recopilatorio de grabados El libro idólatra, publicado aquí por Maldoror Ediciones, es una intrigante maravilla.

Sus imágenes expresionistas convierten el fetichismo en un ritual religioso en que la mujer-diosa es adorada por una multitud de hombres deformados y goyescos, alguno con los rasgos del propio Schulz. Estas femme fatales inalcanzables dejan sin embargo accesible una parte de su cuerpo: los pies que atraen al idólatra con un magnetismo erótico irresistible. 

Una estúpida disputa entre dos oficiales nazis le costó la vida a Schulz en 1942: espero que la diosa le haya acogido en su seno. O a sus pies.

  • El pie es un caramelo cuyo envoltorio es el zapato

“Envíame tus zapatos, ya desgastados de tanto bailar, para que tenga algo tuyo que estrechar contra mi corazón”. Johann Wolfgang von Goethe

Que el Príncipe no fuera capaz de reconocer a Cenicienta por la cara sino por la forma en que encajaba su pie en un zapatito de cristal siempre me ha resultado sospechoso de podofilia… Y tampoco acabo de entender por qué esos zapatitos no volvían a ser costrosas sandalias campesinas al llegar la medianoche.

Sea como sea, hay muchas más versiones del cuento de Cenicienta que la insulsa de Perrault adaptada por Walt Disney: la historia es un antiquísimo arquetipo materializado en narraciones chinas, hindúes o egipcias con pocas cosas en común más allá de la intervención salvadora de un simbólico zapato como forma de identificar a la protagonista.

En la versión de los hermanos Grimm las hermanastras de Cenicienta llegan a mutilarse un par de dedos y cortarse el tendón de Aquiles para encajar el pie en el zapato de marras, adelantándose un par de siglos a las operaciones de cirugía estética e inyecciones de bótox en los talones que se hacen hoy en día las fans de los Jimmy Choo con pies poco aptos para los tacones kilométricos.

Pies 2

Y es que los zapatos de tacón tienen una innegable belleza que los convierte en fetiches eróticos por derecho propio, pero también resultan peligrosos para la salud si se llevan en exceso.

Llevar taconazos constantemente puede provocar deformidades (juanetes, dedos en martillo), dolores crónicos o problemas en los tendones.

De todas formas, basta con alternar los tacones con calzado plano durante al menos un tercio del tiempo que se permanece de pie para que el riesgo disminuya enormemente.

Muchas mujeres que conozco hacen algo parecido: empiezan la noche llevando zapatos de tacón de aguja, pero traen bailarinas en el bolso para cambiarse a partir del momento en que los taconazos duelen demasiado o se vuelven incómodos.

La dificultad para caminar y el hecho de que los tacones resulten dolorosos los convirtió en enemigos naturales de la segunda ola del feminismo, allá por los setenta.

Su tesis era que más que objetos embellecedores eran instrumentos de tortura creados para subordinar a las mujeres y objetificarlas ahogándolas en un canon de belleza opresor.

Abundaron las comparaciones con la costumbre tradicional china de vendar y deformar los pies femeninos, un procedimiento horrendo y literalmente nauseabundo sobre el que prefiero no hablar. La feminista Germaine Greer llamaba a este tipo de zapatos “fuck-me shoes” o zapatos-fóllame, un semichiste que hizo bastante fortuna (una canción de Amy Winehouse se llama Fuck-me pumps, donde pumps es otra forma de llamar a los zapatos de tacón).

Más recientemente surgió con fuerza un feminismo sex-positive menos tremendista, en que los taconazos se usan en su justa medida como herramienta femenina de autoafirmación… Y la justa medida aplica aquí no solo a la necesidad de alternar tacones con zapatos planos, sino a casos como el de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York, que sin ser millonaria acumula centenares de Manolo Blahniks y Jimmy Choos a unos 400-500 dólares de media por par.

Esta tendencia a coleccionar zapatos como quien acumula conservas antes del apocalipsis no es exclusiva de personajes de ficción: es conocido el caso de la ex Primera Dama filipina Imelda Marcos, alias “Mariposa de Acero”, que al huir del país rumbo a Hawai en 1986 dejó tras de sí 1060 pares de zapatos de lujo.

O, en una nota menos criminal, es bonito comprobar el orgullo con que la bailarina de neo-burlesque Dita von Teese muestra su colección de zapatos, muchos regalo de Christian Louboutin en persona.

Modelo Luca Gadjus

El fetichismo del pie puede resultar difícil de comprender al primer vistazo, pero el gusto por los zapatos de tacón es bastante autoexplicativo sin que Freud identifique el tacón con un sustituto del pene.

Una mujer con tacones parece más alta y de piernas más largas, y adopta una postura erguida que subraya las curvas del cuerpo y hace destacar pantorrillas, nalgas y pechos.

La forma de caminar se vuelve más sinuosa y, según los cánones occidentales, elegante y seductora.

El tamaño del tacón influye en el resultado: los taconcitos de 4 cm apenas alteran el paso, mientras que caminar con tacones de aguja de 13 cm sin plataforma es un reto complicado.

Los tacones de más altura son ya puramente decorativos o se emplean en el mundillo BDSM.

Por ejemplo, las ballet boots están diseñadas específicamente para fantasías fetichistas: taconazos de 18 cm o más, junto a un empeine curvado que fuerza la postura en punta de las bailarinas.

Se usan por placer estético o como restrictores de movimiento (una forma de bondage, atentos al candado), no tanto para caminar…

Aunque hay modelos fetichistas, como Maisumi Max, capaces hasta de bailar con estas botas puestas. En uno de esos curiosos cortocircuitos entre el mundo del sadomasoquismo y el de la música pop, varias cantantes han llevado estas botas de ballet en sus vídeoclips: Beyoncé en Green LightPink en U and Ur Hand o Christina Aguilera en Hurt.

Y es que los zapatos de tacón son un icono sadomasoquista natural. Una de las imágenes tradicionales de la dominación femenina muestra a la Dómina pisando el cuerpo rendido del sumiso con sus afilados tacones, sea amorosamente o con mala idea en un enérgico trampling.

El equivalente más cercano intercambiando los géneros sería el del fetichismo por las botas militares o de montar, también extendido aunque no tan frecuente. Y la fantasía desbordante propia del BDSM permite diseñar zapatos surrealistas, como esta maravilla que convierte a quien lo lleve en un dócil pequeño pony.

Sea como herramienta del agradablemente perverso mundo del sadomasoquismo, sea como accesorio de moda transformador del cuerpo y los andares, el zapato de tacón es un punto focal de atracción del deseo y una encarnación del eterno femenino. Y despediré este podófilo artículo con una muestra reciente de su poder icónico: para promocionar el blu-ray de Cenicienta, en Disney le encargaron a Christian Louboutin que creara un par de zapatitos de cristal. 

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¿Serán los Juegos Olímpicos de París un objetivo terrorista? Estos tres factores podrían ser clave…


Serán los Juegos Olímpicos de París un objetivo terrorista? Estos tres  factores podrían ser clave | RPP Noticias

The Conversation(A.Zammit/R.Spaaij) — En los últimos meses, el Estado Islámico ha intensificado sus llamamientos a atacar acontecimientos deportivos en Europa. Los gobiernos están cada vez más preocupados por la amenaza concreta que el grupo terrorista supone para los próximos Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París.

Pero ¿hasta qué punto debemos estar preocupados? Aunque las respuestas definitivas sobre los peligros que se plantean son difíciles de obtener, hay tres factores importantes a tener en cuenta: la intención, la capacidad y la oportunidad.

– Intención

Un atentado contra los Juegos Olímpicos ofrecería sin duda el tipo de impacto global que muy pocos objetivos podrían proporcionar. Pero queda la cuestión de si el Estado Islámico querría dedicar los recursos necesarios para llevarlo a cabo.

En la actualidad, la filial del Estado Islámico con mayor propensión a cometer atentados transnacionales es Estado Islámico-Provincia de Jorasán (IS-KP), con sede en Afganistán, que estuvo detrás de la reciente masacre en la sala de conciertos de Moscú en la que murieron más de 140 personas.

También se ha producido un aumento de complots terroristas islamistas extremistas en Europa desde el estallido de la guerra de Gaza en octubre de 2023, varios de ellos con aparentes conexiones con IS-KP. Uno de estos atentados iba dirigido contra aficionados suecos en un estadio de fútbol de Bruselas.

Algunas declaraciones recientes del Estado Islámico han recordado la masacre de París de 2015, en la que murieron 130 personas. El grupo ha llamado a sus seguidores a “recrear la gloria del asalto de París 2015 y someter a los cruzados en masa”.

Pero aunque el IS-KP es la filial del Estado Islámico más centrada en Occidente, da prioridad a atentar contra regímenes locales en Afganistán, Pakistán, países de Asia central como Tayikistán, Uzbekistán y Kirguistán, y potencias regionales como Irán, Rusia y China.

Además, el Estado Islámico no se encuentra en la misma posición que en 2014 y 2015. Entonces, la expansión territorial del grupo en Siria e Irak se vio obstaculizada por una coalición militar liderada por Occidente, lo que le llevó a tratar los atentados en Europa como una de sus máximas prioridades.

Esto plantea la cuestión de si el Estado Islámico podría tratar de generar pánico en torno a los Juegos Olímpicos como parte de una estrategia más amplia para agotar a sus oponentes.

Existe un largo historial de movimientos extremistas islamistas que articulan abiertamente una estrategia para agotar los recursos de los gobiernos occidentales induciendo medidas de seguridad exorbitantes para evitar posibles atentados.

En 2010, por ejemplo, Al Qaeda colocó dos impresoras bomba en un avión de carga en un complot denominado “Operación Hemorragia”. Aunque fracasó, el grupo afirmó que sólo costó unos 4 200 dólares llevarla a cabo, pero obligó a Estados Unidos a gastar miles de millones en mejoras de la seguridad de las aerolíneas.

El Estado Islámico podría decidirse por una estrategia similar en torno a los Juegos Olímpicos de París, dado que tanto la provocación como el desgaste de recursos son estrategias terroristas habituales.

– Capacidad

También existen dudas sobre si el Estado Islámico tiene capacidad para organizar directamente un atentado contra los Juegos Olímpicos.

El IS-KP ha demostrado su capacidad para llevar a cabo complejos atentados terroristas transnacionales, como el atentado suicida contra un mitin político en Pakistán en julio de 2023, un doble atentado suicida en Irán en enero de 2024 y el tiroteo masivo en la sala de conciertos de Rusia en marzo.

Dos socorristas observan los restos del atentado terrorista en Moscú.
Secuelas del atentado en la sala de conciertos Crocus City Hall de Moscú en marzo. Ministerio de Emergencias de Rusia

Sin embargo, tampoco hay que exagerar las capacidades del IS-KP. En Afganistán, el movimiento puede haberse debilitado desde la retirada militar estadounidense en 2021 y la vuelta de los talibanes al poder. Los atentados reivindicados por el grupo en Afganistán disminuyeron más de un 90 % en dos años: de 293 atentados en 2021 a 145 en 2022 y sólo 20 en 2023.

Esto ayuda a explicar por qué el IS-KP ha desplazado su centro de atención al extranjero en los últimos años. Esto también concuerda con investigaciones que muestran que las organizaciones insurgentes más débiles son más propensas a participar en actos terroristas transnacionales. Su objetivo suele ser compensar las pérdidas locales ampliando su lucha y demostrando determinación.

Así pues, las capacidades actuales del IS-KP siguen sin estar claras. A pesar de los atentados en Rusia e Irán, sigue siendo incierto si podría lanzar un ataque a gran escala en Europa cuando las autoridades están en alerta máxima.

– Oportunidad

Por último, cabe preguntarse si los Juegos Olímpicos se percibirían como una oportunidad prometedora para un atentado.

La propaganda extremista islamista lleva mucho tiempo haciendo hincapié en el potencial de los eventos deportivos como objetivos. En 2012, la revista Inspire de Al Qaeda describió “estadios deportivos abarrotados” como objetivos “muy fáciles”. Un número de Inspire de 2014 recomendaba igualmente atacar acontecimientos deportivos con “multitudes densas”, “visitados por […] personas de alto perfil”, lo que garantiza una cobertura mediática mundial.

Así pues, los partidarios del Estado Islámico en Europa –actuando solos o en pequeños grupos– podrían ver en los Juegos Olímpicos una buena oportunidad, con o sin apoyo directo de afiliados como el IS-KP. Las autoridades francesas detuvieron recientemente a un adolescente que planeaba un atentado de este tipo “inspirado por el Estado Islámico”.

Aun así, las oportunidades de atentar en megaeventos deportivos han disminuido enormemente en los últimos años debido a los procedimientos de seguridad cada vez más amplios que han establecido los organizadores.

Según un informe de investigación de 2014, los Juegos Olímpicos, en particular, “ofrecen una visión de la planificación de seguridad más meticulosa fuera de la guerra”. En la actualidad, los anfitriones olímpicos adoptan habitualmente medidas excepcionales para mantener la seguridad de sus juegos, incluida la vigilancia de alta tecnología, la recopilación de información de inteligencia, la asignación extraordinaria de personal y el uso de fuerzas militares para proteger las sedes.

Francia, por ejemplo, al parecer tiene previsto desplegar unos 45 000 policías y fuerzas de seguridad, 20 000 miembros de seguridad privada y unos 15 000 militares cada día para proteger el evento.

Estos dispositivos excepcionales de seguridad y vigilancia suelen permanecer mucho tiempo después del acontecimiento y se normalizan. Esto plantea cuestiones críticas sobre el coste económico y para las libertades civiles de mantener la seguridad de los Juegos Olímpicos, y sobre si este “impuesto al terrorismo” podría entrar en la estrategia de los grupos para sembrar el miedo y obligar a los gobiernos a gastar exorbitantemente en medidas de seguridad.

Serán los Juegos Olímpicos de París un objetivo terrorista? Estos tres  factores podrían ser clave - Espectacular 2000

Sin embargo, es intrínsecamente difícil saber qué puede percibir un grupo terrorista como una oportunidad.

Por ejemplo, el Estado Islámico podría decidir atentar contra un objetivo más blando en Francia o en cualquier otro lugar de Europa durante los Juegos Olímpicos, viendo más oportunidad de generar publicidad por el momento que por el lugar. Australia experimentó un complot de este tipo durante los Juegos Olímpicos de Sydney de 2000.

Esto también plantea la cuestión de quién más podría ver en las Olimpiadas una oportunidad para el terror. Como muestra la investigación histórica, las amenazas a los Juegos Olímpicos no se limitan a grupos importantes como el Estado Islámico. El atentado contra los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996 perpetrado por el terrorista nacional estadounidense Eric Rudolph es un buen ejemplo.

Individuos o grupos similares con motivaciones diversas también podrían tener intenciones dañinas en Francia el próximo mes, aunque con una capacidad de violencia quizá limitada.

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