Opinión: Seamos sinceros: las encuestas de satisfacción son una pesadilla para todo el mundo…

Business Insider(A.Roger/trad.C.Gálvez) — Cuando llevé a mi hijo a su cita con el alergólogo, me pidieron mi opinión al respecto, aunque siento que no puedo aportar demasiado.
Esperamos unas semanas, le hicieron algunas pruebas, recibimos un diagnóstico y un plan de tratamiento y tuvimos un problema con el seguro que nos hizo perder el tiempo. Vamos, lo que viene siendo lo típico en la sanidad estadounidense.
Pero entonces, recibí la encuesta.
El correo electrónico contenía las preguntas habituales. ¿Cómo calificaría el servicio recibido? ¿Qué probabilidades hay de que se lo recomiende a un amigo? Pero sí tengo que decir que me sorprendió mucho que me preguntasen si estaba satisfecho con la atención prestada por el alergólogo pediátrico.
Mi hijo recibió el tratamiento médico necesario a una velocidad acorde con su urgencia. Estaba bien. ¿Qué podía yo aportar en ese aspecto?
El asunto me molestó tanto que empecé a fijarme en las encuestas de satisfacción del cliente y, como seguramente habrás visto, todo el mundo las hace. Parece que cada servicio que pago viene acompañado de una cortés petición de mi opinión. Un restaurante. Un hotel. Una tienda. La compañía de seguros que me hizo perder el tiempo.
Cada vez que compro algo o interactúo con alguien: otra encuesta. Mientras le contaba esta historia a mi editor, le llegó un mail. ¡Una encuesta! ¿Cómo había ido todo? ¿Cuánto duró la espera? ¿Cuál es su grado de satisfacción con los conocimientos y la profesionalidad del vendedor que le atendió?
La mayoría de las veces no me piden que evalúe la calidad de un producto o servicio. Me piden que evalúe la experiencia, lo que impulsa nuestra hiperactiva economía de servicios. El actual tsunami de encuestas nos ha convertido a todos en analistas de optimización para empresas multimillonarias.
Ya es bastante molesto que yo proporcione mano de obra gratuita para ayudar a una empresa a mejorar la cotización de sus acciones o a «evaluar» a un empleado mal pagado, con exceso de trabajo y no sindicado. Pero empiezo a sospechar que tampoco es ético.
No son imaginaciones mías. Todos recibimos cada vez más encuestas. El gasto mundial en investigación de mercado se ha duplicado desde 2016, hasta superar los 80.000 millones de dólares anuales. Más de la mitad de ese dinero se reparte en Estados Unidos, y una quinta parte (¡16.000 millones!) se dedica a encuestas a clientes.

Consideremos la experiencia de Qualtrics, una de las mayores empresas de datos de encuestas. El año pasado, analizaron 1.600 millones de respuestas a encuestas. Esto supone un aumento del 4% respecto al año anterior, y las respuestas del primer trimestre de 2024 superaron en un 10% las previsiones de Qualtrics.
Su análisis de «datos no estructurados», es decir, llamadas telefónicas de atención al cliente y conversaciones online, alcanzó los 2.000 millones de conversaciones el año pasado. Este año, la empresa prevé un aumento del 62%.
¿Por qué de repente hay tantas encuestas? Porque hoy en día la gente tiene tantas opciones que no se molesta en quejarse cuando algo no le gusta. Simplemente buscan otra web igual de accesible. Si una empresa les cabrea o decepciona, sencillamente buscan otra.
«Las quejas por una mala experiencia han descendido un 10% desde 2021», afirma Brad Anderson, presidente de producto e ingeniería de Qualtrics. «Lo que pasa es que ahora se limitan a cambiar de sitio».
Por ello, las empresas están utilizando encuestas en un intento de aferrar a esos clientes poco leales. Al fin y al cabo, es mucho más caro captar un nuevo cliente que conservar uno antiguo.
Lo difícil es que los estudios de marketing han demostrado que la calidad objetiva de un producto importa menos que si satisface las expectativas del cliente. «La calidad», como dice un trabajo de investigación, «es lo que el cliente dice que es». La satisfacción del cliente está correlacionada con la rentabilidad, con el precio de las acciones, con el éxito.
Y para terminar de ponernos filosóficos, ¿qué es la satisfacción? Durante décadas se ha intentado averiguarlo. En 2004, un consultor de Bain llamado Fred Reichheld dio con la respuesta. La llamó Net Promoter Score (Puntuación del promotor neto).
Antes de que te cuente de qué se trata, permíteme hacerte una pregunta: en una escala del 1 al 10, ¿con qué probabilidad recomendarías este artículo a otra persona?
Eso es. Eso es lo que hace el Net Promoter Score (NPS). Si afirmas que recomendarías algo a otra persona, por definición significa que te ha satisfecho. Misterio resuelto.
El NPS apareció al mismo tiempo que el uso cada vez más extendido de internet y las redes sociales, lo que facilitó mucho las preguntas. Las llamadas telefónicas, el correo postal… todo eso lleva mucho tiempo y es caro. Pero las encuestas enviadas por correo electrónico y SMS son rápidas y baratas.

En el marketing estadounidense, el NPS se convirtió en una moda imparable, a la que siguieron otras métricas: la puntuación de satisfacción del cliente, la puntuación del esfuerzo del cliente y demás mediciones de toda la experiencia del cliente.
Una encuesta, o el seguimiento de las llamadas al servicio de atención al cliente, podían revelar la fidelidad, la intención de volver a comprar, las partes específicas del «viaje del cliente» que resultaban más agradables. «La gente ya no elige en función de la calidad objetiva.
El valor se mide por mucho más que las características objetivas del producto», afirma Nick Lee, profesor de marketing de la Warwick Business School.
En el apogeo de la llamada economía colaborativa, las encuestas a los clientes tenían la capacidad de solventar la falta de información del mercado, actuando en dos direcciones. De repente, tanto los conductores como los usuarios de Uber tenían que preocuparse por sus puntuaciones.
No obstante, a finales de la década de 2010 se hizo evidente que todas esas reseñas y valoraciones estaban perdiendo utilidad con el tiempo. Estaban sujetas, resultó, a la «inflación de la reputación». Al final, todo recibe cuatro estrellas sobre cinco.
El exceso de encuestas a clientes ha creado un problema para los profesionales del marketing. Las encuestas por correo electrónico son como las antiguas llamadas automáticas: se eliminan sin ni siquiera mirarlas.
«La gente recibe tantas solicitudes de encuestas que es más probable que se niegue a participar en ellas», afirma James Wagner, investigador del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan. Es lo que se llama sobreencuestar, y hace que sea menos probable que la gente responda.
Esto implica que, para tener validez estadística, las empresas tienen que enviar más encuestas, lo que reduce aún más la tasa de respuesta, y fuerza a las empresas a enviar aún más encuestas en un bucle sin fin. En una escala de 1 a 5, la satisfacción del cliente con las encuestas de satisfacción del cliente se dirige a cero.
En realidad, nadie está seguro de que estas encuestas midan lo correcto. «Las empresas recopilan regularmente medidas de satisfacción del cliente, Net Promoter Scores, cosas así. Pero la cuestión es qué hacen con ellos y con qué fines estratégicos.
La mayoría lo hacen por costumbre, no porque estén pensando en mejorar sus estrategias», afirma Christine Moorman, profesora de administración de empresas de la Universidad de Duke que dirige una encuesta semestral a cientos de directores de marketing.

Las grandes empresas de encuestas no se limitan a entregar a sus clientes una hoja de cálculo Excel gigante y enviarles una factura. Ofrecen análisis sofisticados de los datos que recogen. Pero, a menos que esas cifras estén vinculadas a posibles cambios, «¿qué sentido tienen?», se pregunta Lee, profesor de marketing de Warwick.
«Este modelo de negocio, basado en el valor de esos datos, es cuestionable, ya que la gente no sabe qué hacer con ellos y deja que sea la agencia la que haga las valoraciones», añade Lee. Que una empresa obtenga un montón de resultados de encuestas no significa que sepa qué hacer con ellos.
Las encuestas a los clientes no solo son malas para las empresas. Después de leer la abundante investigación sobre cómo se utilizan realmente, he llegado a la conclusión de que son incluso peores para nosotros, los clientes sobreencuestados.
Cada vez que un científico quiere hacer una investigación con seres humanos, es todo un reto. Siempre conlleva riesgos, desde exponer a las personas a un medicamento no probado hasta simplemente hacerles perder el tiempo.
Para obtener la aprobación de una Junta de Revisión Institucional, la relación riesgo-beneficio debe ser alta, proporcionar algún beneficio a la humanidad. Eso se llama «equilibrio». Y si un experimento propuesto en seres vivos no lo tiene, no se debe hacer el experimento.
Quizá habría que evaluar las encuestas para saber si existe ese equilibrio. Si las empresas utilizan realmente los datos para mejorar un producto o una experiencia, hay beneficio para el cliente. Pero, ¿y si solo se utilizan para mejorar el valor de las acciones o la rentabilidad de la empresa? ¿O para disciplinar o despedir a los empleados? Ahí no hay equilibrio.
Y eso sin tener en cuenta si yo, el encuestado, di mi consentimiento para que los datos que proporcioné se utilizaran de esa manera, una clave de la investigación ética.
«Quizá deberíamos tener que informar previamente a la gente de lo que vamos a hacer con los datos antes de obtenerlos. Sería una forma de impedir que las empresas lo hagan indiscriminadamente», sugiere Lee. Pero sabe que eso es imposible. «Estaríamos añadiendo burocracia al sistema, algo muy impopular entre las empresas», añade.
Y lo que es peor, para una gran cantidad de servicios, tú y yo somos las últimas personas a las que se debería pedir opinión. Cosas como las visitas al médico, los servicios jurídicos o las clases en el colegio son «bastante difíciles de evaluar para el usuario.
Pedimos opiniones a los clientes sobre estas cuestiones, pero es difícil que un cliente te dé una opinión inmediata, porque aún no sabe lo que es la calidad», afirma Lee. La clase de la universidad que odiabas porque era dura, y a las 8 de la mañana, puede resultar ser tu recuerdo académico favorito y la base de tus habilidades profesionales 15 años después.

Que tu mecánico haya sido simpático no implica que te haya arreglado bien el coche.
Tendrás que conducir durante un tiempo para descubrirlo.
Lee tiene datos inéditos que comparan el rendimiento de los hospitales del Servicio Nacional de Salud británico con encuestas realizadas tanto a pacientes como a empleados.
«No es sorprendente que los mejores hospitales tengan la mejor opinión de los pacientes y de los trabajadores», afirma.
Pero lo sorprendente es que la opinión de los trabajadores, y no las respuestas de los clientes, es lo que más se correlaciona con la calidad.
Resulta que los usuarios no saben muy bien qué es qué.
¿Sabes lo que sí es bueno para clasificar toneladas de datos? La inteligencia artificial.
A medida que las encuestas por correo electrónico obtienen índices de respuesta cada vez más bajos, las empresas de marketing de consumo han empezado a pregonar su perspicacia a la hora de aplicar la IA a los comentarios online, las publicaciones en redes sociales y las transcripciones de los centros de atención telefónica.
Puede que estas nuevas herramientas, basadas en grandes modelos lingüísticos, consigan obtener mejores respuestas de los consumidores encuestados en exceso. «Es la capacidad de detectar una respuesta de baja calidad y volver a pedir más datos al cliente.
Cuando hacemos la segunda pregunta, el 40% de las veces el cliente se compromete y proporciona más datos. El número de sílabas de la segunda respuesta se multiplica por 9″, afirma Anderson.
Ahora bien, ¿cómo valoraré mi experiencia al ser entrevistado por una IA? Puede que obtenga más datos procesables de mí que el correo electrónico del alergólogo de mi hijo. Pero estoy seguro de que no se lo recomendaré a un amigo.
nuestras charlas nocturnas.
¿Sabes cómo actúa la hormona de los abrazos?…

La mente es maravillosa(E.Sánchez) — Seguramente has oído hablar de la oxitocina, una hormona asociada a muchos de nuestros gestos de cariño, como los abrazos.
Su fama es bien merecida.
Se trata de un hallazgo científico muy valioso, que corrobora algo que todos hemos sabido desde siempre: los abrazos confortan, sanan y hacen la vida más feliz.
Hace unas décadas se descubrió que cuando las mujeres dan a luz segregan fuertes cantidades de oxitocina.
Esta hormona atenúa el dolor del parto y, en cambio, facilita que aparezca un sentimiento intenso de afecto por el recién nacido.
Se traduce en deseos de abrazar, de dar besos, de acariciar.
Lo mejor vino después. Con diferentes experimentos que se realizaron en todo el mundo, pudo comprobarse que eran muchas más las situaciones que activaban la producción de esta hormona. Se descubrió, por ejemplo, que un abrazo de 5 segundos la estimula; pero uno de 20 segundos la activa y equivale a un mes de terapia.
Maravilloso, ¿cierto? Pero la cosa no para ahí. Los besos que son percibidos como una manifestación de amor son también liberan oxitocina.
El bienestar emocional no es la única consecuencia positiva de la segregación de esta hormona. También incide decisivamente en el bienestar físico. Ayuda a que te enfermes menos y a que sanes más rápido, en caso de que algo te afecte. Fortalece el sistema inmunológico y mejora el funcionamiento de tu corazón. Es un pequeño prodigio químico que enriquece tu vida.
– ¿Cómo activar la hormona de los abrazos?
La oxitocina es una hormona que se activa fundamentalmente a través del contacto físico. Se libera fácilmente a través de los abrazos y los besos, pero también responde a otros estímulos como una palabra afectuosa o incluso una simple palmadita en el hombro.

Todos tenemos en la piel unos receptores que se llaman corpúsculos de Meissner.
Esos componentes nos permiten percibir la temperatura, la textura de las cosas, las caricias, los pellizcos, etc.
Tan pronto como reciben el estímulo, envían una señal a tu corteza cerebral que interpreta de qué clase de estímulo se trata.
Pues bien, tenemos más de estos corpúsculos en las manos y en los labios.
En un experimento llevado a cabo en la Universidad de California se monitoreó el funcionamiento del cerebro de un grupo de voluntarios a través de resonancias magnéticas funcionales.
Así se pudo comprobar que un abrazo estimulaba notablemente la producción de oxitocina. En el grupo estudiado, dicho abrazo debía provenir de una persona por la que no se sintiera atracción sexual, ni enamoramiento. Este estudio también probó que a más oxitocina, menos cortisol, que es la hormona del estrés.
– Datos que quizás no conoces sobre la hormona de los abrazos
Para que comprendas mejor el funcionamiento de la hormona de los abrazos, a continuación compartimos algunos datos que quizás no conocías y que te permitirán entender por qué la oxitocina se ha convertido en el centro de interés de muchos estudios.
- La hormona de los abrazos se produce en la glándula pituitaria. Está regulada por las células del hipotálamo, que a su vez incide en todas las glándulas del organismo. Como quien dice: tiene que ver con todo el cuerpo.
- Cuando la oxitocina se produce, aparece en la sangre. Si eso ocurre, la amígdala desencadena una serie de reacciones que se traducen en un comportamiento más generoso y tranquilo.
- En 1998 se descubrió que los niños autistas tienen niveles menores de oxitocina. En 2003 se hizo un experimento en el que se les administraba esta hormona por vía intravenosa y se observó un descenso en las conductas automatizadas de estos niños.
- La oxitocina es un excelente antídoto contra los miedos y fobias sociales. En otras palabras: si estás en una situación social que te provoca temor, probablemente un abrazo de alguien que en ese momento tengas cerca te reconfortará.
- Los abrazos contribuyen a disminuir la tristeza y a mejorar el funcionamiento de la presión arterial. Por otro lado, los besos tienen un efecto similar al de un analgésico, pero además contribuyen a quemar calorías y a disminuir las arrugas.
- La hormona de los abrazos también contribuye a que se produzca más serotonina y dopamina. En palabras más comunes, reduce el estrés y ayuda a que tengas una actitud más positiva frente a la vida.

La industria famaceutica permite que podamos aumentar nuestros niveles de oxitocina mediante fármacos. Pero, ¿por qué privarte de los abrazos y los besos?
No tienes que buscarlos en ninguna farmacia, son gratuitos y además te ayudan a romper esas barreras de soledad. Barreras que muchas veces son las potenciadoras de tus angustias.
nuestras charlas nocturnas.
Tupperware se declara en bancarrota: cómo se derrumbó la histórica marca de recipientes de comida…

BBC News Mundo — La empresa estadounidense Tupperware, fabricante de los icónicos recipientes de plástico para conservar frescos los alimentos, se declaró en quiebra mientras la marca lucha por sobrevivir.
La empresa dijo que solicitará permiso judicial para iniciar la venta del negocio sin dejar de operar.
La compañía de 78 años se convirtió en sinónimo de almacenamiento de alimentos hasta el punto de que mucha gente utiliza su nombre para referirse a cualquier recipiente de plástico.
La compañía intentó sin éxito reposicionarse en el mercado y renovar sus productos para un público más joven.
Tras un breve aumento en las ventas durante la pandemia, cuando más personas cocinaban en casa, la demanda continuó cayendo.
El creciente costo de las materias primas, los mayores salarios y los costos de transporte también afectaron sus márgenes de ganancias, señala Peter Hoskins, reportero de negocios de la BBC.
Las acciones de Tupperware cayeron más de un 50% esta semana tras conocerse que la compañía planeaba declararse en quiebra.
La declaración de bancarrota sigue a prolongadas negociaciones entre Tupperware y sus acreedores sobre cómo gestionar más de US$700 millones en deuda, según informes.

El año pasado la empresa advirtió que podría quebrar a menos que recaudara rápidamente nuevos fondos.
«Durante los últimos años la posición financiera de la compañía se ha visto gravemente afectada por el desafiante entorno macroeconómico«, dijo la directora ejecutiva de Tupperware, Laurie Ann Goldman, en una declaración a inversores.
Los productos de Tupperware se venden al menos en 70 países, según la empresa.
– Los inicios
Tupperware fue fundada en 1946 por Earl Tupper, un químico estadounidense que patentó el sello hermético de los contenedores.
Sus productos de polietileno -a prueba de aire y agua gracias a su tapa de doble sellado- empezaron a venderse en grandes almacenes, pero no lograron el éxito que se esperaba porque los clientes tenían problemas a la hora de usarlos, relata Derbail Jordan, reportera de negocios de la BBC.
La gente estaba acostumbrada a los productos de vidrio y de cerámica, y a este nuevo contenedor de Tupperware había que extraerle el aire para poder sellarlo.

Fue la vendedora pionera Brownie Wise quien ayudó a convertir la marca en un nombre familiar.
Wise desarrolló un enfoque en el que los vendedores, en su mayoría mujeres, ofrecían Tupperware a otras mujeres en sus hogares, en eventos conocidos como «fiestas Tupperware«.
Earl Tupper terminó contratando a Wise, y esto ayudó a impulsar el crecimiento del negocio a través de fiestas caseras, algo que a su vez les permitió a muchas mujeres generar ingresos.
Pero se cree que el fundador y su vicepresidenta chocaron por la estrategia de la compañía y en 1958, Tupper despidió a Wise. Ella demandó a la empresa y recibió un año de salarios en compensación, afirma Jordan.
Tupper terminaría vendiendo el negocio después.

La empresa aún usa un modelo de comercio directo -donde las personas ganan un porcentaje de todos los recipientes que venden-, además de vender productos en su página web.
En años recientes la compañía había comenzado además a vender sus productos en la cadena de tiendas minoristas estadounidense Target, buscando atraer compradores más jóvenes y a otros minoristas similares en todo el mundo.
También expandió su gama de productos hacia los utensilios de cocina, diseñando artículos como una parrilla que funciona en el microondas.
– “La fiesta ya terminó”
Las estrategias para salvar la empresa no tuvieron el resultado esperado.
«La fiesta ya terminó hace tiempo para Tupperware», afirmó a la BBC Susannah Streeter, directora de dinero y mercados de la consultora Hargreaves Lansdown.
«Los cambios en el comportamiento de los compradores hicieron que sus envases pasaran de moda. Los consumidores han comenzado a dejar de ser adictos a los plásticos y a encontrar formas más respetuosas con el medio ambiente de almacenar alimentos«.

Neil Saunders, director general de ventas minoristas de la consultora GlobalData, dijo que Tupperware «fracasó a la hora de evolucionar con los tiempos en cuanto a sus productos y distribución«.
Saunders apuntó que el método de ventas directas a través de las fiestas Tupperware «no conecta» con los clientes más jóvenes y que hasta los clientes mayores que «recuerdan a Tupperware en su apogeo» han evolucionado.
Tupperware dijo en un comunicado en marzo que en 2022 que su fuerza laboral de vendedores directos se había reducido en un 18% en comparación con 2021.
La empresa también se vio afectada por los cierres en China por la pandemia de covid-19, los cuales interrumpieron gravemente el acceso a todo tipo de productos.
Streeter señaló además que «graves contratiempos» en los informes financieros de Tupperware también tuvieron un impacto negativo en la empresa, incluida la presentación errónea de resultados de 2021 y 2022.
nuestras charlas nocturnas.
La dificultad de ser un adulto emocionalmente estable

Meer(N.Webster) — La más grande estupidez que hemos deseado es crecer. Salvo algunas excepciones, la infancia es el tiempo que más hemos mal invertido en nuestras vidas, tardamos muchos años deseando ser grandes, independientes y autónomos.
¿Y qué pasa cuando lo conseguimos? Permíteme decirte, en el primer instante, nos sentimos con superpoderes; estamos tan crecidos que, si nos dan la dirección de la Liga de la Justicia, nos inscribimos de inmediato.
Al mes se comienza a desvanecer ese sueño perfecto. Las facturas, las responsabilidades y todo lo que nuestros padres solían cubrir por nosotros, nos golpean en la cara con tanta fuerza que nos hace creer que la vida pega duro.
Pero ¿será así? La verdad, no, solo que nos falta adaptarnos a ese nuevo entorno. Y aunque no las sigo al pie de la letra, creo que soy capaz de aportar un poco para evitar el caos de la vida adulta, con algunas normas o lineamientos que si solo seguimos algunas o las vamos internalizando de a poco lo estaremos haciendo bien.
– Nunca insultes a las personas
Si sientes que te hará mejor desahogarte, hazlo, pero con el respeto de no hacerlo directamente ante esa persona. Y no me mal entiendas, no es ser doble cara, es que como bien dice el refrán: “Caras vemos, corazones no sabemos”. Y cabezas tampoco. Si esa persona tiene alguna mala reacción en su química cerebral puede que nos responda con un golpe o peor, de alguna forma en la que nunca podamos volver con nuestros seres queridos.
Por ende, siempre considera que tu respuesta debe tener en cuenta que todos somos nuestras vivencias y que, si algo para ti no es muy grave, para la otra persona puede ser hiriente o hasta ofensivo.
– Renuncia cuando te sientas estresado
Pero no hablo de tu trabajo, eso es irresponsable, recuerda que las facturas no se pagan solas. Hablo de que el exceso puede matarte, si tienes un horario laboral, cíñete a él, y si no tienes, imponte uno, darle espacio a tu mente y a tu cuerpo de hacer otra cosa, en especial si te gusta, es la mayor alegría en la vida.
No me voy a poner con toda esa historia del cortisol, porque si no la conoces a estas alturas, es que acabas de llegar de otra galaxia, porque en esta hasta los Anillos de Saturno viven en un estrés constante. Pero si quiero hablarte de una actividad paralela. Algo que te apasione tanto y que, si es posible sea completamente un entorno extraño. Que nada te recuerde lo que haces en tu día a día.

– Evacua diariamente
Y sí, hablo de ir al baño.
Cuando somos adultos nos cohibimos de hablar sobre este tema, incluso nos da asco que se diga la palabra en una conversación habitual, pero, si dejamos de ir por una semana, se siente el letargo, el mal humor y hasta los dolores, por retener toda esta materia dentro.
Muchas veces se nos dificulta esta respuesta corporal porque no seguimos el paso anterior, y estamos llenos de estrés.
Beber mucha agua, consumir una alimentación sana y rica en fibras y muchas cosas más que nos puede decir un nutricionista, pueden ser de mucha ayuda para este tema.
Pero en mi concepto tener esta reacción fisiológica presente, es una buena forma de estar saludables.
Solo recuerda mirar hacia atrás antes de darle a la palanca, porque nuestras deposiciones pueden decirnos mucho de cómo estamos en el área de la salud y por lo menos en mi país, es más económico que ir al doctor.
– Elimina las comparaciones, son insuficiencia garantizada
Con la proliferación de las redes sociales, se ha vuelto común escuchar la frase “Nada es como parece ser”, al igual que en el día a día si nos comparamos con otros, nunca estaremos conformes con lo que somos, y si nos prestamos atención lo más seguro es que seamos mejores que nuestro punto de comparación.
No está mal ver los logros de los demás, pero no es bueno proponerlos para buscar alcanzarlo, porque nuestras vivencias no son iguales, aunque sean gemelos idénticos, las perspectivas mutan las vivencias, así la experiencia sea igual. Siempre es bueno buscar nuestras propias metas.
– Adáptate a la moda
Se que no será grato para todos, pero siempre es bueno sentirnos aceptados. Si tienes un estilo personal muy definido, busca formas de adaptarlo al código de vestimenta del lugar al que te diriges.
De esta forma no te sentirás como extraterrestre en tu propio cuerpo, y a su vez, evitaras las criticas silenciosas que siempre se hacen de las personas que no se adaptan.
Por ejemplo, si tienes que ir a una oficina donde se acepta un atuendo informal, no llegues en chanclas o con el abdomen expuesto, recuerda que siempre será una oficina, y parte del respeto es darlo, además como te hable al principio, las vivencias de los demás pueden afectar su mente. Como dicen en Colombia: “No hay que dar papaya”.
– Haz el ridículo una vez a la semana
No te cohíbas así sea en tu habitación, haz cosas que te den mucha risa, que te hagan sentirte ridículo y ríete mucho de ti, te servirá plenamente para darte cuenta siempre: “La vida es una”. Y hacer cosas que te parezcan vergonzosas, siempre que no dañes a nadie, está muy bien.

– Come lo que te dé la gana
Pero si no es muy sano, que solo sea una vez al mes o a la semana, no le des razones a tu salud de quitarte el dinero.
Además, te puede servir para premiarte por hacer otras cosas que sean de beneficio para ti.
– Llora por amor al arte
Llorar es una herramienta de sanación; permítete llorar tanto por placer como por tristeza y déjate llevar por las lágrimas, sé que para muchas personas es complejo de hacer, pero también sé que al hacerlo algo sana en el alma y la mente se relaja casi instantáneamente.
– Analízate o ve a que te analicen
Conocer tu propia mente, te ayudara a comprender el porqué de las cosas que te rodean, a sanar heridas que nunca han cerrado, a perdonar a los que sientes que te dañan, hasta entenderte de forma más profunda.
Y aunque podría escribir miles de artículos con la importancia de esto, solo te diré que el antes y el después de un autodescubrimiento es lo más importante que puedes llegar a vivir.
– No te expongas a lo tonto
Aléjate de las zonas en las que sientes inseguridad, tu intuición es el mejor GPS que puedes seguir, escúchalo.
– Divide tus días
Lo más fastidioso de crecer, o por lo menos para mí, es la pesada responsabilidad de mantener la casa limpia, porque debo tomar todo un día para lograr el 80% de esta misión. Pero si dedicas de 20 a 40 minutos al día para hacer algunas cosas, será muy difícil que los quehaceres del hogar absorban todo tu día libre.
– Planifica tus gastos
Organiza las cosas que necesitas antes que te llegue el dinero, así en lugar de preguntar a donde se fue le dirás a donde debe ir.
– No escuches a las masas
Alguien dijo alguna vez: “No aceptes una crítica constructiva de alguien que nunca ha construido nada”. Y esta se convierte en una regla de vida, escuchar a las masas te hará quedarte entre ellas, busca siempre escuchar al que pudo construir algo positivo.
– No te creas diferente
Siempre buscamos remarcar nuestra individualidad, pero la realidad es que somos seres sociales, solo no busques ajustarte, en el grupo al que perteneces te será fácil encajar, busca eso. (Un consejo, ese grupo se encuentra dentro de la actividad que te apasiona y sentirás que encajas solo y sin realizar algún tipo de esfuerzo).

– Se egoísta y perdona
Muchas veces he escuchado la historia de la copa de veneno, y es muy cierta.
El guardar rencor solo daña al que lo siente. Por ende, que tu ego se apodere de ti y perdona lo más rápido que puedas.
– Aléjate del mundo
Seas extrovertido o no, te será vital alejarte de vez en cuanto y si logras analizarte o estas en proceso de hacerlo, veras que es un comportamiento que poco a poco te resultara más natural y necesario, no podemos conocernos en el océano de personas que nos rodea.
Al darnos ese espacio, nos regalamos una ventana a nuestra propia alma.
– Muévete, siempre que puedas
Todos sabemos lo importante que es hacer ejercicios regularmente, pero igual nos da flojera a muchos, encuentra una actividad física que te apasioné y utilízala como motor para mantenerte activo, y cuando la disciplina flaqueé, recuerda tu pasión por esa actividad.
Muchas personas dirán que debes enfocarte en la disciplina, pero si no te gusta hacer nada o desconoces lo que te gusta, eso no va a funcionar, porque no encontraras fácilmente algo que nunca has buscado, pero si encuentras esa actividad que te guste, el día que no encuentres la disciplina, podrás recordar lo mucho que te gusta realizar dicha actividad.
A mí me funcionó comprar un trampolín. Aunque no lo uso a diario, he logrado encontrar la disciplina para ejercitarme de otras formas en los días que no salto en él. ¿Cuál sería tu actividad?
– Ámate
Como si el mundo entero dependiera de ello, cuando lo haces te das cuenta de que todo a tu alrededor es bueno.
Y aunque sé que existen muchas directrices más, en mi día a día estas me han ayudado mucho a mejorar, o como un Pokémon, a evolucionar. Se convierten en parte de nuestro día a día, lo que facilita como nos vemos y sentimos en nuestro entorno. Y de paso ayuda que las percepciones de las demás personas no desestabilicen demasiado nuestro equilibrio interior.
Estas no son normas establecidas en un manual y no se tienen que seguir, pero si se hace, estoy segura de que la vida como adultos será más divertida, llevadera y a veces, sentiremos que cumplimos el sueño de ser grandes, independientes y autónomos sin sentir que fue el más absurdo deseo de nuestra mente cuando éramos pequeños.
nuestras charlas nocturnas.
El Tabú del Incesto: Una Mirada a la Oscuridad del Amor Materno…

Historias de la vida real — El amor de madre es uno de los sentimientos más poderosos e instintivos que existen. Es un lazo irrompible que nace desde el momento de la concepción y se fortalece con cada día que pasa. Sin embargo, en las sombras de este amor incondicional, se esconde un secreto oscuro y tabú: el incesto. Este artículo explora la compleja realidad del incesto, un delito que afecta a millones de personas en todo el entorno, y que desafía nuestra comprensión del amor, la familia y la moralidad.
Es fundamental entender que el incesto es un delito grave que no tiene cabida en una sociedad civilizada. Este artículo no pretende justificar o minimizar la gravedad del incesto, sino que busca arrojar luz sobre sus causas, consecuencias y la lucha de las víctimas para superar el trauma. Abordaremos este tema con sensibilidad y respeto, evitando cualquier tipo de glorificación o romantización del incesto.
El incesto es un acto sexual entre parientes cercanos, como padres e hijos, hermanos o tíos y sobrinos. Es un delito que se encuentra prohibido en la mayoría de las culturas y sociedades debido a sus graves consecuencias físicas, psicológicas y sociales. El incesto puede manifestarse de diferentes formas, desde relaciones sexuales hasta abusos sexuales, y puede tener un impacto devastador en la vida de las víctimas.
Las causas del incesto son complejas y multifacéticas. No existe una única explicación, pero se pueden identificar algunos factores que contribuyen a su aparición:
- Aislamiento social: Familias aisladas de la sociedad, con poca interacción con otros individuos, pueden desarrollar dinámicas disfuncionales que facilitan el incesto.
- Abuso de poder: El incesto a menudo se basa en un desequilibrio de poder, donde un individuo más fuerte o dominante explota a otro más vulnerable.
- Disfunciones familiares: Problemas como la violencia doméstica, la adicción o la negligencia pueden crear un ambiente propicio para el incesto.
- Traumas previos: Las víctimas de abuso sexual en la infancia tienen un mayor riesgo de sufrir incesto en el futuro.
- Desconocimiento de la ley: En algunas culturas, el incesto puede ser considerado un tabú social, pero no un delito penal.
Es importante destacar que la culpa del incesto siempre recae en el agresor, nunca en la víctima. Las víctimas de incesto no son responsables de las acciones del agresor. El incesto es un acto de violencia y abuso, y es fundamental que las víctimas reciban apoyo y protección.
El incesto tiene consecuencias devastadoras para las víctimas, tanto a nivel físico como psicológico. Las víctimas pueden sufrir:
- Trastornos de salud mental: Depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastornos de la alimentación, abuso de sustancias, etc.
- Problemas de autoestima: Dificultad para confiar en los demás, sentimientos de culpa y vergüenza, baja autoestima, etc.
- Problemas de relación: Dificultad para establecer relaciones sanas, miedo al compromiso, etc.
- Problemas físicos: Embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, etc.
Las consecuencias del incesto pueden persistir durante toda la vida de la víctima. Es fundamental que las víctimas reciban ayuda profesional para superar el trauma y reconstruir sus vidas.
El incesto es un delito que se esconde en la oscuridad, rodeado de silencio y vergüenza. Las víctimas a menudo se sienten avergonzadas y culpables, lo que dificulta que busquen ayuda. Es fundamental romper el silencio y hablar sobre el incesto para que las víctimas puedan encontrar apoyo y justicia.
Existen organizaciones y recursos disponibles para ayudar a las víctimas de incesto. Es importante recordar que no están solas y que hay personas que pueden ayudarlas a superar el trauma. Las víctimas tienen derecho a la justicia y a la protección.
nuestras charlas nocturnas.
¿Han sido un buen invento las redes sociales? Más de la mitad de la generación z preferiría que no se hubieran inventado nunca…

Business Insider(A.Pinilla) — Un estudio liderado por el reputado psicólogo social Jonathan Haidt, junto con la encuestadora Harris Poll, ha analizado a más de 1.000 jóvenes de la generación Z (entre 18 y 27 años) en Estados Unidos, arrojando algo de luz sobre la compleja relación de esta generación con las redes sociales y los trastornos que podrían derivar de su uso.
La pregunta clave sigue en el aire: ¿Las redes sociales han sido, a pesar de todo, un buen invento?
Haidt, que también ha escrito el bestseller ‘The anxious generation’ (la generación ansiosa) y defiende cuatro principios básicos en lo referente a redes sociales y smartphones: nada de móviles antes de haber llegado al instituto, nada de redes sociales antes de los 16 años, nada de móviles en los colegios y más juegos sin supervisión, ha discuto los resultados de su investigación en un ensayo de opinión publicado en el New York Times.
Haidt, conocido por su bestseller The Anxious Generation (La generación ansiosa), defiende cuatro principios básicos sobre el uso de tecnología: nada de móviles antes de haber llegado al instituto, nada de redes sociales antes de los 16 años, y más tiempo para el juego sin supervisión.
Haidt ha compartido recientemente los hallazgos de su investigación en un artículo de opinión en The New York Times, aunque algunos expertos critican que sus propuestas podrían promover una «agenda política peligrosa», sugiriendo que la regulación que defiende podría, en realidad, dañar a los niños.
En su libro, Haidt sostiene que los smartphones y las redes sociales han «reconfigurado» los cerebros de los niños, haciéndolos más vulnerables a la ansiedad y la depresión. No obstante, otros investigadores señalan que Haidt selecciona cuidadosamente los datos que respaldan sus argumentos, dejando de lado aquellos que los contradicen.
La principal preocupación de sus colegas es que, al elegir estos datos, Haidt esté alimentando temores preexistentes en lugar de ofrecer un análisis objetivo.
En un artículo de The Atlantic, la psicóloga Candice L. Odgers responde a las afirmaciones de Haidt. Con más de 20 años de experiencia, Odgers ha estudiado el impacto de los smartphones en la salud mental de niños y adolescentes, y sus investigaciones han encontrado poco o ningún vínculo directo entre el uso de redes sociales y la aparición de trastornos como la depresión o la ansiedad.
Además, en una entrevista en la PBS (la red de televisión pública de Estados Unidos), Haidt incluso llegó a sugerir que el aumento de la población trans entre los jóvenes está vinculado a un «contagio social», una afirmación que ha generado aún más polémica.
Haidt ya había planteado posturas similares en su libro de 2018, The Coddling of the American Mind (traducido en España como La transformación de la mente moderna), donde argumenta que los padres deben dejar de sobreproteger a sus hijos para que puedan desarrollar resiliencia.

En su perfil de Substack, After Babel, Haidt ha seguido defendiendo su postura, afirmando que «las redes sociales son una causa significativa, no solo un factor menor, de la depresión y la ansiedad».
De hecho, planea lanzar un nuevo libro este año, titulado provisionalmente Kids In Space: Why Teen Mental Health is Collapsing (Niños en el espacio: por qué está colapsando la salud mental de los adolescentes).
A pesar de las contundentes declaraciones de Haidt, sus investigaciones se basan en encuestas correlacionales, lo que implica que no se puede establecer una causalidad clara.
En este sentido, algunos críticos señalan que los jóvenes que ya padecen ansiedad o depresión podrían ser precisamente más propensos a pasar tiempo en redes sociales, en lugar de que estas plataformas sean las causantes de sus problemas de salud mental.
Es innegable que las redes sociales pueden tener efectos negativos, pero eliminarlas o restringir su uso no resolverá de forma automática los problemas de ansiedad o depresión en los jóvenes.
En cuanto al último estudio de Haidt, en el que señala el arrepentimiento de la generación Z por el uso de redes sociales, pero no por plataformas como Netflix o YouTube, el psicólogo sugiere que si los smartphones solo sirvieran para enviar mensajes, ver películas o buscar información —sin los algoritmos que buscan enganchar a los usuarios— habría mucho menos arrepentimiento y resentimiento respecto a las redes sociales.
Por ahora, el Congreso de Estados Unidos está debatiendo la ley de seguridad infantil en Internet, y Haidt insta a los legisladores a tomar medidas más estrictas para proteger a los jóvenes del impacto de las redes sociales.
En su última tribuna en el New York Times el investigador social anima a reflexionar sobre qué pasaría si los walkie-talkies estuvieran haciendo daño a millones de jóvenes y una tercera parte de ellos afirmaran que no desearían que existieran y, aun así, se sintieran obligados a usarlos durante cinco horas al día.
No obstante, estudios recientes contradicen parte de las afirmaciones de Haidt. Una investigación global realizada en más de 200 países no encontró correlaciones claras entre el uso de redes sociales y los trastornos mentales, e incluso sugirió que las tasas de suicidio han disminuido entre adolescentes, a pesar del auge de la tecnología digital.
Además, según reflejan los datos, tampoco parece haber habido un descenso en el nivel de satisfacción vital entre los adolescentes desde 2012.
Aunque las preocupaciones de Haidt sobre los peligros de las redes sociales son válidas en cierto sentido, su enfoque puede ser demasiado limitado. Quizá, en lugar de demonizar la tecnología, sea hora de explorar cómo aprovecharla de manera más positiva y saludable para las generaciones más jóvenes.
nuestras charlas nocturnas.
Grafitis urbanos: cuando no son expresiones artísticas…

Meer(L.La Rosa) — Hoy en día (culminando el último trimestre del año 2024) prácticamente un buen porcentaje de las cortinas metálicas de los comercios de Montevideo (ciudad capital de la República Oriental del Uruguay) están cubiertos de grafitis de aerosol.
Mas no precisamente de imágenes de arte figurativo o abstracto (conocido como arte urbano) sino más bien de firmas, símbolos o garabatos de iniciales o de mensajes subliminales, entendibles sólo para el autor o el colectivo de grafiteros que los realizan.
De facto, un youtuber que narra en su canal las experiencias que registra en su bitácora de viajes por el mundo, cuando vino a Montevideo una de las cosas que más llamó su atención fueron estos grafitis que como una invasión sigilosa y sin ton ni son pululan por las cortinas metálicas de los comercios citadinos, y así lo expresó en el episodio correspondiente a la crónica de la capital uruguaya.
El hecho es que estas imágenes se acercan más al vandalismo en sí, por el hecho de que se percibe que es como una marca en un espacio a invadir, que puede asociarse como un ocupa de fachada, diríamos, dado que los realizan sin el permiso de sus respectivos dueños.
En efecto, para que puedan ser catalogadas como arte urbano, estas imágenes tendrían que tener o acercarse a las siguientes características:
- Demostrar dominio de la escala y de las proporciones para la construcción de una imagen;
- Portar un mensaje iconográfico con énfasis en el elemento del dibujo o en el color.

En algunos casos, estas creaciones, construidas y pensadas, son encargos específicos de los comerciantes para llamar a sus clientes.
Para ello, emplean imágenes de percepción tridimensional sobre la superficie de las cortinas que invita a perder la vista y descifrar significados en estos avisos de publicidad creativa, inédita y exclusiva, aunque siempre manteniendo su carácter urbano.
De hecho, han sido muchos los artistas consagrados a quienes se les ha encargado realizar un mural en paredes u otros soportes en avenidas principales, o de autopistas o autovías.
Eso se acerca más, digamos que, a las influencias o derivaciones del muralismo mejicano que en los años veinte del siglo pasado emergió como una respuesta social a nuevas realidades sociopolíticas y que, teniendo como marco muros en el espacio público, permitió la generación de una identidad nacional de las artes visuales mexicanas.
Todo esto le otorgó un carácter nacionalista y de pertinencia cotidiana de la vida de los ciudadanos mexicanos.
Por otra parte, para ser considerados obras de arte efímeras urbanas o arte de la calle, sería necesario que estas imágenes puedan cumplir con las siguientes características:
- Ser obras originales;
- Contar con un mensaje de inquietudes sociales ante un hecho particular;
- Demostrar manejo de la técnica en cuanto a dibujo, color, composición y perspectiva;
- Permitir dar una idea clara del mensaje a través de la creación;
- Despertar sensibilidad estética en los receptores que la contemplan.
Para el caso mencionado de los grafitis montevideanos, sin querer generalizar del todo, se podría decir que, aunque algunas imágenes tienen sentido y cumplen con estas características de creación artística, muchas otras no responden a los patrones de creatividad y técnica, además de que no despiertan ese goce estético al transeúnte; sino, por el contrario, producen una expresión de desagrado de que símbolos sin forma y sin alguna coherencia o manejo de la técnica invadan la visual de las zonas comerciales de la ciudad. En consecuencia, parecen más una moda de momento sin sentido lógico de letras en una casi perspectiva que no se completa y que no logra la difusión de algún mensaje en sí.
Por lo que correspondería a los responsables pertinentes de la ordenanza citadina, canalizar esa voluntad mediática de algunos de hacer garabatos en propiedades privadas, convocarles a una iniciativa formativa para que, al manejar debidamente la técnica, puedan por qué no, dedicarse al arte urbano bien pensado y exclusivo y sobre todo no invasivo ni masivo, en ciertos espacios propicios idóneamente pensados para enmarcar sus expresiones artísticas para el disfrute visual de sus ciudadanos.
nuestras charlas nocturnas.
La inflamación podría ser el origen de las enfermedades…

The New York Times(D.J.Lamas) — En el futuro cercano, es posible que la historia de medicamentos como el Ozempic ya no gire en torno a la pérdida de peso y la diabetes. Ahora sabemos que estos pueden reducir las enfermedades cardíacas y renales. También podrían desacelerar el avance de la demencia. Podrían ayudar a que las mujeres con problemas de infertilidad queden embarazadas. Incluso se han relacionado con una menor mortalidad por covid.
Es fácil atribuir todo esto a la drástica pérdida de peso que causan el Ozempic y otros fármacos de su clase, conocidos como agonistas de los receptores GLP-1. Pero hay más. De hecho, los numerosos beneficios de estos fármacos están poniendo el reflector sobre una causa reciente de muchas enfermedades humanas: la inflamación.
Como médica de cuidados intensivos, durante mucho tiempo he visto a la inflamación como un mal necesario: el mecanismo a través del cual nuestro cuerpo da la alarma y nos protege de las amenazas. Sin embargo, cada vez hay más estudios que problematizan esta idea. La inflamación no es solo un indicador de una enfermedad subyacente; también es un factor que la impulsa.
Cuanto más aprende la medicina sobre la inflamación, más aprendemos sobre las enfermedades cardíacas y la pérdida de memoria. Esto debería servirnos de recordatorio del delicado equilibrio que existe en nuestro cuerpo, del hecho de que el mismo sistema que nos protege también puede causarnos daño.
La inflamación es la respuesta del organismo a una infección o lesión. Nuestro sistema inmunitario innato —la primera línea de defensa del organismo frente a intrusos bacterianos o virales— nos protege desencadenando una respuesta inflamatoria, una oleada de proteínas y hormonas que combaten la infección y fomentan la curación. Sin esa respuesta, moriríamos de enfermedades infecciosas en la infancia.
Sin embargo, a partir de los 50 años nuestro sistema inmunitario innato puede volverse un obstáculo conforme la inflamación comienza a pasarle factura al organismo. La inflamación aguda, que se produce en respuesta a una enfermedad, por ejemplo, suele ser visible: una articulación infectada se ve hinchada y enrojecida. Pero la inflamación crónica suele ser silenciosa. Como la hipertensión, es un enemigo invisible.
Para entender lo que la inflamación revela sobre la salud de una persona, es importante saber qué la causa. A veces la inflamación es la reacción del organismo a otra cosa: el tabaquismo, por ejemplo, o la obesidad. Los trastornos inflamatorios crónicos, como la artritis reumatoide, dan lugar a niveles elevados de marcadores inflamatorios en la sangre.
Las infecciones virales, como la covid, también causan inflamación, sobre todo en los casos de covid persistente. Pero también existe lo que Paul Ridker, cardiólogo del Brigham and Women’s Hospital de Boston, denomina “inflamación silenciosa de bajo grado”: inflamación que no es claramente secundaria a ninguna enfermedad subyacente, sino que es consecuencia de los sistemas inmunitarios que nos mantienen vivos.

“Nadie siente esta inflamación, del mismo modo que nadie siente su colesterol o su presión arterial”, dijo. Pero es importante.
Ridker es uno de los científicos a los que se atribuye el surgimiento de un nuevo conocimiento de la inflamación, y específicamente de cómo puede causar enfermedades cardíacas. A mediados de la década de 1990, él observó que muchos de sus pacientes habían sufrido accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos a pesar de tener niveles normales de colesterol, que se creía la causa principal de las cardiopatías.
Él y sus colegas también observaron que estos pacientes tenían marcadores de inflamación en la sangre elevados, y empezó a preguntarse si más que ser un efecto secundario, la inflamación en realidad no se presentaría primero.
Para dilucidar la causa y el efecto, el huevo y la gallina, Ridker y su equipo analizaron muestras de sangre de hombres sanos que habían aceptado ser monitoreados durante un largo periodo de tiempo. Sus hallazgos “cambiaron todo el juego”, dijo Ridker. Las personas aparentemente sanas con niveles elevados de inflamación sufrieron infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares en mucha mayor proporción que aquellos que estaban menos inflamados.
En efecto, la inflamación era lo primero; es decir, no solo era una consecuencia de la cardiopatía, sino también un factor de riesgo para padecerla, como la hipertensión o el colesterol.
Los fármacos GLP-1 como el Ozempic podrían contar una historia similar. También parecen reducir las muertes por cardiopatía entre quienes los toman y pierden un porcentaje enorme de peso así como aquellos que pierden bastante menos.
Daniel Drucker, un investigador de la obesidad del Hospital Mount Sinai de Toronto que estuvo involucrado en el descubrimiento de los nuevos fármacos, ha recibido cartas de personas que tomaban medicamentos para la obesidad y que de pronto descubrieron que su dolorosa artritis reumatoide estaba en remisión; la inflamación y el dolor se habían ido tras años de un sufrimiento que persistía a pesar de haber estado tomando la medicación adecuada.
Estos ejemplos no prueban que la causa sea la disminución de la inflamación, pero Drucker me dijo que es una de las principales teorías.
También hay cada vez más pruebas de que la inflamación afecta a la demencia y, de manera más general, al propio envejecimiento. Nuestras células utilizan vías para regenerarse y repararse, y la inflamación activa programas en las células y los tejidos que les quitan esa capacidad.
Tal vez, se preguntan algunos científicos, si la inflamación acelera el envejecimiento, los fármacos que pueden frenar la inflamación, incluidos los GLP-1, puedan desacelerar el deterioro cognitivo y cambiar el curso del envejecimiento.
Sin embargo, actualmente no existe en Estados Unidos ninguna recomendación de salud pública para que los médicos de atención primaria midan los marcadores de inflamación en todos los adultos.
Esto podría cambiar.
Una nueva investigación de Ridker y su equipo muestra que una única medición de un marcador concreto de inflamación podría ayudar a predecir la tasa de ictus, infarto de miocardio y muerte por cardiopatía en mujeres durante las próximas décadas.
Con todo esto, resulta tentador querer erradicar por completo la inflamación. Sin embargo, eso no estaría exento de consecuencias negativas. Las vías que intervienen en la inflamación siguen siendo necesarias para evitar las infecciones. Por eso, los pacientes con enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide y el lupus que toman fármacos inmunosupresores están predispuestos a las infecciones. Se trata de un complicado equilibrio.
La inflamación empeora los resultados, independientemente de la enfermedad subyacente que la cause. Y, sin embargo, si se aniquilara el sistema inmunitario, no estaríamos inflamados pero moriríamos de sepsis.
Vimos esto al atender a los pacientes de COVID-19. Al principio del tratamiento quedó claro que el daño que causaba el virus se debía tanto al propio virus como a la potente respuesta inflamatoria del organismo. Como resultado, en aquellos desesperados primeros meses de la pandemia, sin un sólido corpus de evidencia que nos sirviera de guía, tratamos a los pacientes con altas dosis de esteroides y potentes medicamentos cuya función era suprimir el sistema inmunitario.
Esto funcionó según algunas métricas (y en algunos casos aún usamos esteroides). Los marcadores de inflamación descendieron. La fiebre disminuyó y la presión arterial se estabilizó. Pero, anecdóticamente, también vimos a las infecciones bacterianas crecer. Recuerdo a un paciente que fue tratado con inmunosupresión y altas dosis de esteroides durante semanas y semanas, que finalmente sobrevivió a la covid pero murió de una rara infección fúngica, consecuencia de la inmunosupresión.
Como ocurre con muchas cosas en medicina, el mecanismo que el cuerpo necesita para mantenerse sano es el mismo que puede perjudicarnos. Con el aumento de nuestros conocimientos sobre la inflamación llegarán nuevos tratamientos, nuevos métodos de control y un nuevo entendimiento, pero no nos libraremos por completo de la inflamación. No querríamos eso. Siempre hay un costo.
nuestras charlas nocturnas.
Qué es el Mossad, la agencia de inteligencia de Israel a la que responsabilizan de las explosiones de beepers y walkie-talkies en Líbano…

BBC News Mundo — En menos de dos días Líbano fue escenario de un suceso sin precedentes: miles de beepers y walkie-talkies explotaron simultáneamente por todo el país dejando una treintena de fallecidos y alrededor de 3.000 heridos, según las autoridades locales.
Los dispositivos móviles eran usados por miembros del grupo armado Hezbolá para comunicarse entre ellos.
Pese a que nadie se ha responsabilizado de lo ocurrido, desde el gobierno de Beirut y desde la organización islamista apuntaron inmediatamente a Israel y en particular a su agencia de inteligencia: el Mossad.
Una tesis de la que funcionarios de gobiernos occidentales se han hecho eco también. El diario estadounidense The New York Times asegura que la operación se habría orquestado desde el gobierno israelí, cuyos espías habrían intervenido los aparatos encargados por Hezbolá y logrado introducirles explosivos antes de su llegada al país.
Desde Israel, entre tanto, guardan silencio. Pero ¿por qué todas las miradas se han puesto sobre el Mossad? ¿Por qué se le teme tanto a esta agencia? BBC Mundo responde estas y otras preguntas a continuación.
– Nacido con el Estado
«El Mossad es la agencia de inteligencia exterior de Israel, en líneas generales es el equivalente a la CIA de Estados Unidos o el MI6 de Reino Unido, pero con un mandato mucho más amplio», explicó Frank Gardner, corresponsal de Seguridad de la BBC.
El Mossad, cuyo nombre oficial es Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales, fue constituido en 1949, apenas meses después de la creación del propio Estado de Israel por David Ben-Gurión, el primer gobernante del país.

La misión del organismo es «reunir inteligencia, frustrar amenazas y garantizar la seguridad del Estado de Israel y el pueblo judío«, se lee en su sitio web. Y se estableció que, para conseguir ese objetivo, «contará con los mejores de todos los niveles de la sociedad, quienes deberán conducir con coraje, sabiduría y astucia la actividad secreta en el extranjero».
El secretismo alrededor del organismo era tal que hasta la década de 1990 los nombres de sus máximas autoridades no se hacían públicos hasta que concluyeran sus mandatos, recordó Danny Yatom, quien fue el primer director del organismo cuya identidad se reveló mientras estaba en el cargo.
Pese a que el Mossad es hoy el organismo de inteligencia de Israel más conocido internacionalmente, no es el único. El país también cuenta con el Shin Bet, servicio de seguridad interna; y con el Directorio de Inteligencia Militar (AMAN, por sus siglas en hebreo).
A diferencia de la CIA y el MI6, la agencia juega un papel fundamental en la diplomacia israelí y en particular en la normalización de las relaciones con los países de mayoría musulmana. «La mejora de las relaciones con Marruecos y los demás países del norte de África (…) estaba encabezada por el Mossad», confirmó Yatom en una entrevista a la publicación Le Grand Continent.
– Garibaldi y otros golpes

Con un presupuesto anual de unos US$3.000 millones y una plantilla de unos 7.000 empleados, especialistas en asuntos de seguridad e inteligencia consideran al Mossad como la segunda agencia de espionaje más grande de Occidente después de la CIA.
Sin embargo, en la década de 1960 el organismo apenas tenía unos 80 funcionarios en su nómina, según se lee en su sitio web. Esto no le impidió realizar una arriesgada misión que dio a conocer al Mossad internacionalmente y que ha sido llevada al cine y la televisión: el secuestro del exlíder nazi Adolf Eichmann en Argentina.
Eichmann, uno de los arquitectos de la llamada «solución final», logró escapar de Alemania al terminar la Segunda Guerra Mundial y se instaló en la década de 1950 en Argentina, bajo la falsa identidad de Ricardo Klement.
Sin embargo, en1957 un sobreviviente de un campo de concentración que también emigró al país sudamericano lo reconoció y lo denunció a las autoridades israelíes, las cuales comenzaron a seguirlo y pusieron en marcha la Operación Garibaldi, en honor a la calle donde vivía el exlíder nazi en un suburbio de Buenos Aires, se lee en la web del museo Yad Vashem.
El objetivo de la misión era capturarlo con vida y llevarlo a Israel para enjuiciarlo. Todo ello sin advertir a las autoridades del país austral para evitar la huida de Eichmann, se agrega en el portal del museo constituido para recordar a las víctimas del Holocausto.
El 23 de mayo de 1960, Ben-Gurión anunció que agentes israelíes habían aprehendido a Eichmann y que éste sería procesado por crímenes contra el pueblo judío y la humanidad. En 1961 el exoficial alemán fue declarado culpable y sentenciado a muerte.

La fama del Mossad se reforzó años después con la cacería que lanzó en contra de los líderes de la organización palestina Septiembre Negro, autores del secuestro de la delegación israelí que participó en los Juegos Olímpicos de Múnich (Alemania) de 1972.
Luego de que fallara el intento de rescatar a los atletas y sus entrenadores y 11 de ellos fueran asesinados, la entonces primera ministra israelí, Golda Meir, ordenó al Instituto -como se le conoce en el país- que identificara a los responsables del ataque, los buscara y los liquidara, narró el periodista de la BBC Fergal Keane en un podcast sobre la agencia israelí publicado en 2014.
Entre 1972 y 1973 al menos siete miembros de la organización palestina fueron asesinados en distintos países de Europa. Sin embargo, algunos autores creen que la operación continuó durante décadas.
Años después el Mossad realizó una operación para rescatar a judíos que sufrían persecución en África. Entre 1984 y 1985 uno de sus equipos sacó a cientos de refugiados judío-etíopes de Sudán, a través de un falso centro de submarinismo.
«Los que se unen al Mossad es porque son muy patriotas», le contó a la BBC un exagente que aceptó ser entrevistado para un documental difundido en 2010.
– Apuntando a los vecinos

El caso de Eichmann colocó al Mossad entre las principales agencias de espionaje, pero la cacería de criminales nazi nunca fue la prioridad del organismo, sino neutralizar las amenazas que representaban los vecinos árabes de Israel. Así, a lo largo de las últimas décadas la agencia ha realizado distintas acciones contra países colindantes que son considerados «enemigos».
El asesinato de líderes de organizaciones que Israel tacha de «terroristas», actos de sabotaje a instalaciones científicas y militares e incluso el establecimiento de relaciones con grupos étnicos o políticos contrarios a las autoridades en el poder son algunas de las medidas adoptadas por el Mossad en la región.
«Teníamos que buscar amigos donde fuera», comentó en 2010 a la BBC Eliah Safriya, quien fue agente del Mossad y en la década de 1970 fue enviado encubiertamente a apoyar a los kurdos en su lucha por la independencia del Irak gobernado por Saddam Hussein.
Respecto a los asesinatos y sabotajes, en 2021 el exdirector del Mossad Yossi Cohen admitió que la agencia estuvo detrás del robo de miles de documentos sobre el programa nuclear iraní en 2018.
Además, insinuó que sus agentes participaron en el ataque cibernético contra la planta nuclear de Natanz, en el centro de Irán, y en el asesinato de Mohsen Fakhrizadeh, el científico más importante del programa nuclear del país persa, ocurrido en noviembre de 2020.
Más recientemente el gobierno iraní ha acusado a la agencia de estar detrás de la muerte del líder de Hamás Ismail Haniya, ocurrida el pasado 31 de julio al norte de la capital iraní, Teherán. Y aunque Israel no ha asumido la autoría de este hecho, sí reconoció que estaba detrás del atentado que acabó con la vida de Fouad Shukur, un alto comandante de Hezbolá, en Beirut (Líbano).
Estos sucesos explican por qué todas las miradas se han dirigido hacia el Mossad como presunto autor de las explosiones de los miles de beepers y walkie-talkie que han sacudido al Líbano.

– Sin límites
La actuación del Mossad es controvertida y en más de una ocasión le ha provocado problemas a Israel. Por ejemplo, la captura de Eichmann en Argentina derivó en un serio conflicto diplomático con el país sudamericano.
También la operación Cólera de Dios, en la cual un mesonero fue asesinado en Noruega tras haber sido confundido erróneamente con un miembro de Septiembre Negro, tensó las relaciones con aliados occidentales. Sin embargo, las acciones del Mossad revelan que su mantra parece ser «el fin justifica los medios».
«El cielo es el límite» para el Mossad, aseguró a la BBC el periodista israelí Yossi Melman. «Aunque provocáramos a naciones amigas, cometiéramos crímenes en su territorio o violáramos la ley internacional o nacional, sentíamos que teníamos que hacerlo para garantizar nuestra seguridad«, agregó el autor del libro «Los espías del Holocausto».
«Y sabíamos que nos saldríamos con la nuestra por las simpatías que todavía generaba el Holocausto y ser un país pequeño», zanjó.
nuestras charlas nocturnas.
Cómo actuar después de una discusión de pareja…

La mente es maravillosa(P.A.R.Ramirez) — Tener una discusión de pareja puede dejarnos heridos, frustrados, confundidos y sin saber cómo actuar después. Sin embargo, en lugar de dejar que el conflicto se prolongue y cree más distancia entre ustedes, es importante tomar medidas para resolver la situación de forma constructiva.
Un estudio publicado en Current Opinion in Psychology revela que los conflictos en las relaciones románticas suelen ser muy estresantes y afectan la satisfacción y la duración del vínculo. Por lo tanto, la manera en que cada persona maneja las discusiones tiene un impacto en la calidad y fortaleza del nexo a lo largo del tiempo.
La clave reside en aprender a manejar las cosas de manera efectiva y fomentar una comunicación saludable. Actuar con empatía, atención y respeto no solo ayuda a superar el malestar, sino que también fortalece el lazo. A continuación, exploraremos algunas acciones que puedes tomar tras una pelea.
1. Haz una pausa para reconocer tus emociones
Aceptar las emociones que tanto tú como tu pareja pueden experimentar es el primer paso para manejarlas de manera saludable. Las discusiones suelen desencadenar una variedad de sentimientos intensos, como tristeza, enojo, frustración o confusión. Reconocerlos sin juzgarlos hace una gran diferencia.
2. Tómate un tiempo para cuidar de ti
Date un tiempo prudente para calmarte antes de intentar resolver el conflicto. Esto te ofrece la oportunidad de reflexionar sobre lo que pasa sin dejarte llevar por emociones intensas. Después de discutir con tu pareja, es crucial cuidar de tu bienestar emocional. Las peleas pueden dejarte exhausto/a y estresado/a, por lo que es importante recuperarte y reconectar contigo.
Las técnicas de relajación como la respiración profunda, la meditación o incluso una caminata ayudan a reducir la tensión y a aclarar tu mente.
Priorizar el autocuidado no solo beneficia el mejor manejo de tus emociones, esto te permite estar en una mejor disposición para enfrentar y resolver los conflictos de manera constructiva.

3. Reflexiona sobre lo que provocó el problema
¿Qué desencadenó la discusión? ¿Hubo algún malentendido o suposiciones incorrectas? Este paso te ayudará a comprender mejor la raíz del conflicto y a evitar situaciones similares en el futuro. Además, contribuirá a que identifiques áreas de mejora en la relación y a gestionar mejor el problema.
Por otro lado, podrías pensar en posibles soluciones o compromisos que resuelvan la disputa. Esto te ayudará a sentirte más en control y también le demuestra a la otra persona que te comprometes a encontrar una solución juntos.
4. Identifica patrones de comportamiento negativos
Antes de animarte a hablar con tu pareja sobre lo sucedido, es importante identificar y cambiar los patrones negativos de comportamiento que se repiten en sus peleas. Estos pueden incluir hábitos como interrumpir, gritar, evadir el tema, o recurrir a insultos y culpas.
Analiza cómo te sueles comportar durante los enfrentamientos y detecta cuáles son esos patrones destructivos. Una vez que los precises, trabaja para modificarlos. Por ejemplo, si sueles interrumpir, enfócate en escuchar y que tu pareja exprese sus pensamientos antes de responder. Si tiendes a elevar la voz, haz un esfuerzo por mantener un tono calmado y respetuoso.

5. Expresa tus sentimientos en primera persona
A pesar de todas las emociones negativas que pudieron provocar la discusión, al actuar después, procura no culpar o criticar a tu pareja. Y ten presente que siempre es mejor expresar tus sentimientos y necesidades en primera persona para evitar que él o ella sienta le atacas. Por ejemplo, podrías decir:
- «Necesito que podamos discutir esto para sentirme escuchado», en lugar de «tú siempre me ignoras».
- «Me gustaría que tratáramos de hablar sobre esto así nos incomode», en lugar de «tú siempre evitas las conversaciones difíciles».
- «Yo me siento frustrado cuando no podemos hablar sobre lo que ocurrió», en lugar de «tú nunca tienes en cuenta mis sentimientos».
- «Yo siento que no estamos en la misma página cuando evitamos hablar sobre estos temas. ¿Podemos intentar abordarlo?», en lugar de «tú nunca quieres hablar de lo que nos preocupa».
De igual manera, intenta ponerte en el lugar de la otra persona y considera sus sentimientos. Comprender su perspectiva puede ayudarte a abordar el conflicto de una manera más empática y a evitar malentendidos.
6. No apresures la resolución
Recuerda que no es necesario resolver todo de inmediato. Permitir un espacio para que ambos se calmen y procesen sus emociones facilitaría una conversación más constructiva. Este tiempo también favorece evitar reacciones impulsivas que tienden a empeorar la situación. Así que procura calmarte, reflexionar sobre el conflicto y buscar posibles soluciones.
7. Considera acudir a terapia de pareja
Si las discusiones recurrentes afectan la salud de tu relación y no logras resolver los conflictos de manera efectiva, considera buscar ayuda profesional. Un terapeuta especializado en parejas ofrece una perspectiva objetiva y proporciona herramientas útiles para mejorar la comunicación y manejar los conflictos.
La terapia de pareja ayuda a identificar patrones destructivos en la dinámica de la relación y enseña técnicas para abordarlos de manera constructiva. Además, brinda un espacio seguro para explorar emociones y preocupaciones difíciles de discutir por tu cuenta.

– ¿Cuál es el mejor momento para intentar resolver el conflicto?
Cada persona procesa sus emociones de diferente manera y puede tardarse más o menos tiempo en querer hablar con su pareja sobre una disc
usión. Por ende, el mejor momento para intentar resolver lo sucedido es cuando ambos estén calmados y dispuestos a escuchar.
Es fundamental no abordar el problema si uno o los dos todavía están muy alterados, ya que esto puede llevar a más confrontación. Al tratarse del mejor modo posible, las desavenencias pueden construir relaciones más sanas.
Si están listos para hablar, elige un momento tranquilo, sin distracciones, y asegúrate de que ambos se encuentren en un estado emocional estable. Esto permite una conversación más constructiva y facilita la búsqueda de soluciones efectivas.
En cuanto a los tipos de comunicación más beneficiosas durante los conflictos de pareja, se ha sugerido que las formas directa y opositiva (decir las cosas de manera clara y firme) pueden ser útiles para solucionar problemas graves que necesitan un cambio.
Por otro lado, emplear una comunicación indirecta y cooperativa en donde se digan las cosas de forma más sutil y considerada, es ideal para problemas menores o cuando alguno de los miembros se siente inseguro. Así que, acorde a lo que haya sucedido, ten presentes estas recomendaciones y procura expresarte siempre desde el respeto y la empatía.
– ¿Qué acciones debo evitar después de una discusión de pareja?
Después de una gran discusión con nuestra pareja es fácil dejarnos llevar por las emociones intensas del momento y actuar o decir cosas de las que podemos arrepentirnos. Y ya que la forma en que nos comunicamos afecta la resolución de los conflictos y la calidad de la relación, es necesario saber qué sentimos y qué queremos decir. Para no empeorar la situación, es importante evitar las siguientes acciones:
- Nunca respondas con ira o agresividad: las reacciones impulsivas intensifican el problema, dificultan la resolución y afectan la calidad de tu vínculo.
- Evita hacer acusaciones o culpar: no acuses a tu pareja o la hagas sentir culpable. En lugar de centrarse en los errores del otro, enfócate en cómo te sientes y en buscar soluciones juntos.
- No reabras viejas heridas: evita sacar a relucir conflictos pasados que no están relacionados con la discusión actual. Esto puede desviar la conversación y hacer que el panorama se complique.
- No uses el silencio como castigo: ignorar o ser distante tras una pelea puede aumentar la tensión y hacer que la situación se agrave. Es mejor mantener la comunicación abierta, incluso si es difícil.
- No involucres a terceros: no hables de lo que pasa con personas ajenas. Esto puede llevar a malentendidos y empeorar el contexto. Si quieres hablar con alguien, mejor busca un terapeuta o amigo de confianza.

– ¿Qué hacer si tu pareja no está dispuesta a hablar sobre el problema?
Si luego de un par de días tu pareja aún no quiere hablar, lo primero es darle su espacio. Forzar una conversación puede agravar la situación, así que expresa tu deseo de resolver de manera calmada y sugiere un momento futuro para conversarlo.
Cuando suceda, intenta siempre mantener la calma y controla tu tono de voz y lenguaje corporal, de forma que la conversación no se vuelva una confrontación. Escucha con atención sin interrumpir, enfócate en el problema específico en lugar de atacar su carácter y, en vez de imponer una solución, trabajen juntos para encontrar un compromiso que funcione para ambos.
Si la resolución se torna tensa, trata de entender las razones y considera acudir a terapia. En estos casos, un profesional calificado puede ser una gran ayuda para tu relación.
– Gestiona de mejor manera las discusiones de pareja y construye una relación más sana
Discutir con tu pareja es una parte normal de cualquier relación. Así que ten presente que lo importante no es evitar los conflictos a toda costa, sino saber gestionarlos de manera constructiva. Al comprender las emociones involucradas, comunicarte de forma asertiva y buscar soluciones juntos, es posible convertir los desacuerdos en oportunidades para fortalecer su vínculo.
Recuerda que el perdón y la reconciliación son esenciales para sanar las heridas emocionales y construir una relación más sólida y armoniosa. Con el enfoque adecuado, cada problema puede ser una oportunidad para crecer y profundizar la conexión.
nuestras charlas nocturnas.
¿Cómo construimos los saberes?…

Meer(M.Zeida) — Se construyen los textos como un tejido. Es poco probable comenzar a hilar, unir las piezas y crear algo enteramente nuevo en nuestra época sin tener deudas con el pasado de las disciplinas, con sus antecesores.
Es una herencia que depende del sitio donde esté el autor, de su localización, ahora un poco desafiada por internet, y constituye una suma de saberes, como la que propone el nuevo libro de Mario Raso —Sobre el concepto del nacimiento del mundo: de Pitágoras al Big Bang, editado por Edizione We, en Italia—, el cual nos coloca en el lugar de los filósofos de distintas épocas para tejer nuestro discurso: mi discurso.
En una pregunta, quizá ontológica, que le debo aquí a uno de mis profesores actuales en Universidad de Buenos Aires, el Dr. Andrés Laguens, podríamos decir: ¿hasta qué punto es mi visión del mundo mi realidad?
Para iniciar nuestras propias reflexiones sobre la realidad, uno de los primeros pasos es leer. Leer es entonces una forma de aprender al mundo a través de las preguntas que otros han realizado y de aquellas que seleccionamos porque comparten también nuestras inquietudes.
Leer es así un viaje y un asidero que puede llevarnos, como en los capítulos del libro de Mario Raso, a pensar lo humano y las luchas por el conocimiento de hombres y mujeres que fueron parte de su tiempo y más allá de él, como Campanella o Telesio, para reflexionar sobre el devenir de las ciencias.
También leer implica seleccionar y descubrir, a veces con fuentes secundarias, para llevarnos hacia las fuentes primarias. Es un descubrimiento del descubrimiento.
No solo se lee para descubrir lo que otros han pensado, sino que, como en los métodos de enseñanza de la escritura, para ir poblando de temas y debates nuestras búsquedas personales. Para escribir y pensar (Domecq, 2014), ya sea la historia de la filosofía desde la Antigüedad, con Pitágoras, Demócrito, Arquímedes o Hipatia de Alejandría, o el médico mago que conmovió al Renacimiento con su creencia en que determinados rituales podían sanar las pasiones y la enfermedad, Giordano Bruno, o Darwin y su fe en la evolución de las especies.
Hay detrás una forma de vivir la realidad que puede ser aprendida, una filosofía latente o una filosofía profesional que la lectura nos descubre, una preocupación por la ética y la responsabilidad de conocer y compartir el conocimiento como una herencia indeleble y material al mismo tiempo.

Bien sea dentro de la razón o de las emociones que cimentan, en muchos casos condicionadas por las incomprensiones de la épocas en que vivieron, por ejemplo, Hipatia de Alejandría o los filósofos renacentistas.
¿Qué es el conocimiento? es una de las preguntas que llamaron mi atención mientras leía —me apropiaba del libro que incitó este viaje—.
Para Raso, Campanella expresa muy bien la búsqueda del conocimiento.
Por él tuvo que guardar prisión por causa del Santo Oficio.
Su hallazgo fue comprender que el conocimiento no es una forma estática de encontrar la explicación, no es pasividad, sino fuerza: es acción.
Atravesar la consciencia de uno mismo y de las limitaciones que ese estar dentro de sí tiene para superar los límites individuales y hacer posible el acto de conocer.
La vida de los filósofos es un acto de humildad. Interrogar constantemente es una razón de vida y una cualidad adquirida trabajosamente. Solo con laboriosidad de orfebre se logra iluminar y perfilar a la cerámica; solo con confianza en que se logrará hacer avanzar el conocimiento para que otros hagan la tarea dejada a medias, siempre continua y exigente.
Hoy, cuando la filosofía recibe menos atención y el impulso de las ciencias parece guiar nuestras vidas, es más necesario recuperar los clásicos antiguos, renacentistas y modernos, para pensar con ellos los grandes dilemas de nuestro tiempo.
Leerlos es participar, escribir es pensar y aprender. Realizar el viaje acompañado por lecturas directas o indirectas es la forma de apropiarse de una tradición de pensamiento y los saberes de las ciencias, incluida la escritura.
Citar a nuestros profesores, como los filósofos que he leído, el Dr. Mario Raso o mis profesores el Dr. Andrés Laguens y la Dra. Lorena Barbuto, debe ser el corolario de toda escritura cuando se ha fraguado en la tradición.
nuestras charlas nocturnas.
Descubriendo el ejército invisible: el papel del sistema inmunitario en la lucha contra el cáncer…

The Conversation(C.A.García) — Con el propósito de entender cómo se las arregla el cáncer para burlar al sistema inmunológico, podríamos imaginar la situación como una persecución policía-ladrón.
En 2004, Robert Schreiber, inmunólogo y profesor de Patología e Inmunología en la Universidad de Washington, propuso una teoría de cómo sucede. Schreiber denominó a este proceso “inmuno-edición del cáncer” y lo dividió en tres etapas: Eliminación, Equilibrio y Escape.
– Las tres “es” de las células cancerosas
El sistema inmunológico, como ejército invisible que patrulla continuamente por nuestro cuerpo buscando intrusos, tiene la capacidad de reconocer un alto porcentaje de células cancerosas como algo extraño y eliminarlas. Es el proceso que se conoce como fase de Eliminación inmunitaria. Parece que nuestro sistema inmunitario es muy bueno en esta etapa, o al menos al principio.
Sin embargo, algunas células cancerosas logran sobrevivir esquivando a la policía interna. No crecen descontroladamente, pero tampoco son eliminadas. Están en un estado de espera, acumulando pequeños cambios que les ayudarán más adelante.
Es la fase de Equilibrio. De esta forma, parece que existe un periodo de latencia entre el final de la fase de Eliminación hasta el principio de la fase de Escape.
Por último, en la fase de Escape las células tumorales han modificado su capacidad de ser reconocidas por el sistema inmunológico aprendiendo a disfrazarse y camuflarse. Desarrollan trucos para evadir la detección, y eso les permite crecer y multiplicarse sin ser molestadas.
De forma astuta, aprenden a emitir las mismas “señales de paz” que las células sanas generan para que el sistema inmunitario no las ataque por error. Estas señales de paz se conocen como puntos de control inmunitarios, y su función es dormir a ese ejército que nos defiende cuando nos encontramos en una situación segura.
Así, finalmente, las células tumorales pasan inadvertidas al sistema inmunológico y el tumor logra crecer y aumentar su agresividad. Entonces, lo que parecía un sistema inmunológico eficaz contra el cáncer, resulta ser engañado por el propio tumor, que lo manipula en su beneficio para expandirse rápidamente por nuestro cuerpo.
En resumen, el cáncer no solo es una enfermedad de células descontroladas, sino también una batalla constante entre esas células y nuestro sistema inmunológico donde, en ocasiones, el cáncer logra tomar ventaja.
Pero la historia no termina ahí. Mientras el tumor se pavonea con su disfraz y celebra su supuesta victoria, aparece un nuevo jugador en escena: la inmunoterapia.

– Una nueva arma del ejército invisible
La inmunoterapia es una técnica terapéutica que aprovecha las poderosas armas del sistema inmunológico para identificar y destruir células cancerosas, incluso aquellas que se esconden tras esos disfraces ingeniosos. Ayuda al sistema inmunitario a reconocer que el disfraz que llevan puesto no es más que una artimaña, y que su verdadera naturaleza supone una amenaza que debe ser eliminada.
Antes del siglo XXI, los principales tratamientos para el cáncer eran la cirugía, radioterapia y quimioterapia. Pero hubo un momento revelador hace más de un siglo en el que los científicos notaron algo peculiar.
Descubrieron que algunos cánceres avanzados desaparecían completamente después de que las personas afectadas sufrieran infecciones bacterianas graves y, en consecuencia, una gran activación del sistema inmunológico. Esto hizo que se plantearan una pregunta: ¿puede el sistema inmunitario combatir el cáncer?
La inmunoterapia nació como respuesta a esta pregunta y revolucionó por completo la forma en que tratamos el cáncer. En lugar de apuntar solo a las células cancerosas, los científicos se dieron cuenta que tenían que considerar todo el entorno en el que crecen los tumores, lo que llamamos el “microambiente tumoral”. En ese microambiente no solo conviven las células cancerosas, sino un grandísimo repertorio de diferentes células entre las cuales se encuentran las del sistema inmunológico.
Al contrario que la quimioterapia tradicional, que tiene como principal objetivo eliminar las células que se dividen rápidamente, la inmunoterapia se centra en ayudar al sistema inmunológico a reconocer al cáncer como algo extraño y eliminarlo de manera que evite el crecimiento tumoral y su diseminación.

– “Está aquí para quedarse”
“Se cometieron muchos errores en la investigación sobre cáncer, no sabíamos lo suficiente sobre el sistema inmunológico. (…) La inmunoterapia está aquí para quedarse y podrá combatir muchos tipos de cáncer”. Así expresaba el inmunólogo James Allison su certeza tras recibir el Nobel de Medicina en 2018 junto al inmunólogo Tasuku Honjo.
Los tratamientos de inmunoterapia son mucho más específicos que otras alternativas terapéuticas como la ya citada quimioterapia, lo que conlleva efectos secundarios menos severos. Además, al impulsar la memoria del sistema inmunológico permite seguir reconociendo al tumor como “extraño”, prologando así su acción y ofreciendo potenciales beneficios a largo plazo.
Y a diferencia de los métodos tradicionales, como la radioterapia o la quimioterapia, que a menudo no son curativos, la inmunoterapia ofrece una perspectiva diferente. Una vez que el sistema inmunológico genera los soldados que salen y matan a las células cancerosas, los tenemos para el resto de nuestra vida. Esto hace alcanzar supervivencias prolongadas para algunos pacientes que reciben este tipo de tratamiento.
Sin embargo, cabe preguntarse por qué la inmunoterapia no es un tratamiento para todos los pacientes con cáncer.

– Tumores fríos y calientes
El cáncer es un conjunto de enfermedades diversas y, como tal, cada tumor tiene su propio comportamiento. Nuestras células inmunitarias son las principales aliadas en el tratamiento de la inmunoterapia contra el cáncer. En algunos casos, más del 40 % del tumor puede estar compuesto por estas células defensivas. Es lo que se conoce como “tumor caliente” y parece responder mejor a este tipo de tratamiento.
Por otro lado, hay tumores con pocas células inmunitarias infiltradas, como el glioblastoma. Conocidos como “tumores fríos”, en ellos la inmunoterapia no resulta tan eficiente. No obstante, se están estudiando estrategias para incrementar la cantidad de células de defensa infiltrantes en estos tumores y así mejorar la eficacia del tratamiento.
Además, se están investigando características concretas de los pacientes con cáncer que puedan ser predictivas para identificar cuáles son los que se beneficiarán más de la inmunoterapia.
“Por supuesto, si bien es posible que no haya tratamientos verdaderamente curativos, existen muchas terapias que pueden prolongar la vida, con calidad de vida, hasta que aparezcan esas nuevas curas. Hay mucha ciencia en desarrollo y se está avanzando rápido. Yo diría que es momento para el optimismo. Pero tenemos un largo camino por recorrer, que también requiere trabajar duro y necesita el apoyo del público para lograrlo”, confió en otra entrevista James Allison.
nuestras charlas nocturnas.
Cómo ofrecer una experiencia memorable a tus clientes…

Meer(R.L.Linares) — En el mundo de la gestión de negocios gastronómicos, el reto no se limita solo a atraer clientes, sino a lograr que regresen. Aunque un buen menú es esencial, lo que realmente asegura la fidelidad de los comensales es la experiencia integral que se les ofrece.
No es exagerado decir que, en la actualidad, el producto por sí solo ya no es suficiente. Lo que diferencia a un negocio exitoso es la capacidad de generar una conexión emocional con el cliente, haciendo que su visita sea memorable.
Sin embargo, hablar de experiencia no puede ser únicamente un concepto abstracto o decorativo. Requiere análisis, estrategia y, sobre todo, constancia.
A continuación, se exponen algunas estrategias clave, pero también algunas limitaciones y retos, que cualquier gestor de un negocio gastronómico debe considerar para garantizar una experiencia que motive a los clientes a regresar.
– La primera impresión: ¿subestimada o sobrevalorada?
Se dice que la primera impresión es crucial, y en muchos aspectos lo es. El estado físico del lugar, la limpieza, el diseño, e incluso el olor al entrar, son detalles que influyen en la percepción inicial del cliente. Pero, ¿qué tan lejos debemos llevar este concepto?
La realidad es que muchas veces se pone un énfasis desmedido en la apariencia exterior, mientras que otros aspectos, como la calidad constante del servicio, quedan rezagados. No se trata solo de causar una buena impresión la primera vez; la primera impresión debe ser reafirmada en cada visita. De nada sirve un ambiente bien decorado si, en el fondo, los detalles operativos fallan o si el equipo no mantiene una actitud coherente con esa imagen inicial.

– El personal: ¿héroes o villanos?
El equipo de trabajo es, sin duda, uno de los principales activos de cualquier negocio gastronómico.
Un servicio excepcional depende de la formación y motivación del personal, y en esto no hay discusión.
Pero, ¿Cuánto se invierte realmente en mantener esa motivación?
Un equipo capacitado puede ser la diferencia entre una experiencia memorable o una completamente olvidable.
Sin embargo, en muchos negocios se prioriza más la resolución de problemas puntuales que el desarrollo continuo de habilidades blandas y de servicio.
Capacitar una vez no es suficiente; el servicio debe ser un proyecto de mejora continua, algo que muchas veces se pasa por alto en la presión del día a día.
– Personalización del servicio: ¿estamos haciendo demasiado?
Hoy en día, la personalización parece haberse convertido en una palabra de moda. Si bien los clientes valoran una atención que se adapte a sus necesidades, ¿Cuánto es demasiado?
Existen tecnologías que permiten conocer al detalle los gustos y preferencias de los comensales, pero también es cierto que no todo cliente desea una atención extremadamente personalizada.
Algunos prefieren una experiencia más sencilla y directa. El reto aquí es encontrar el equilibrio: ofrecer una atención personalizada sin que esto resulte invasivo o artificial. ¿Dónde está el límite? Es una pregunta que cada negocio debe plantearse.
– Gestión del tiempo: un problema de expectativas
El tiempo es, sin duda, uno de los recursos más valiosos para los clientes, pero a menudo el problema no es el tiempo en sí, sino la gestión de las expectativas. Los retrasos o tiempos de espera prolongados suelen ser motivo de frustración, pero lo cierto es que un cliente puede tolerar una espera si se le ha informado adecuadamente.
El verdadero reto no es solo controlar los tiempos de espera, sino también manejar la percepción que el cliente tiene del mismo. ¿Cómo? A través de una comunicación clara y un servicio proactivo que anticipe los tiempos y ofrezca soluciones o alternativas si es necesario. Muchos negocios fallan en este aspecto por no ser lo suficientemente transparentes con sus clientes.
– Innovación y consistencia: ¿compatibles u opuestos?
Es un hecho: la innovación es importante para mantener el interés de los clientes habituales, pero la consistencia en la calidad es igualmente crucial. Aquí surge un dilema: ¿Cómo equilibrar la necesidad de innovar sin perder la esencia que atrajo a los clientes en primer lugar?
La innovación debe ser estratégica, no solo un impulso creativo. Introducir cambios en el menú o la experiencia del cliente debe ser coherente con la propuesta del negocio.
Muchas veces, los negocios cometen el error de sacrificar la consistencia en un afán por mantenerse “frescos”, lo que puede generar una desconexión con los clientes fieles. Innovar no debe ser sinónimo de cambiar lo que ya funciona.

– Escuchar a los clientes: entre la retroalimentación y la acción
Es común que los negocios gastronómicos implementen mecanismos para recibir feedback de los clientes, pero no basta con escuchar: es necesario actuar.
Recoger comentarios es una cosa, convertirlos en mejoras reales es otra.
Aquí es donde muchos negocios fracasan: escuchan, pero no responden de forma adecuada.
Además, es importante filtrar el feedback para identificar qué comentarios aportan valor real.
No todas las opiniones deben traducirse en cambios; el reto está en discernir entre lo que realmente puede mejorar la experiencia y lo que son simples preferencias individuales que no representan al público general.
– Crear una comunidad: ¿el camino hacia la fidelización?
Hablar de “crear comunidad” es algo cada vez más frecuente, y es cierto que lograr que los clientes se sientan parte de algo más grande que solo un lugar para comer puede generar lealtad. Pero, ¿cuántos negocios realmente entienden lo que esto significa?
La comunidad no se construye solo con promociones o con publicar fotos atractivas en redes sociales. Requiere coherencia en la propuesta y en el trato hacia los clientes. Si la comunidad que se intenta construir no refleja los valores del negocio o si las interacciones son puramente transaccionales, la fidelización será difícil de lograr.
– Conclusión: más que un servicio, una relación
Gestionar un negocio gastronómico exitoso va mucho más allá de ofrecer comida de calidad; se trata de cultivar relaciones. Cada detalle cuenta, desde la primera impresión hasta la manera en que se resuelven las quejas o se gestionan los tiempos de espera.
Superar las expectativas de los clientes debe ser el objetivo constante, pero esto solo es posible si el negocio está dispuesto a reflexionar críticamente sobre sus prácticas y a mejorar de manera continua.
Un negocio gastronómico no se mide solo por la calidad de sus platillos, sino por cómo hace sentir a sus clientes. La clave para lograr que vuelvan una y otra vez radica en la capacidad de establecer una conexión auténtica, basada en la confianza y la coherencia.
Al final, se trata de mucho más que de ofrecer una experiencia inolvidable; se trata de crear un vínculo que los haga sentir parte del lugar.
nuestras charlas nocturnas.
El drama de ser la hermana mayor: los estudios confirman que las primogénitas sufren más…

Business Insider(K.M.Korducki/Trad.C.Gálvez) — Lisa Doucet-Albert no tuvo la típica experiencia adolescente de los 80. Mientras sus compañeros pasaban el rato por los centros comerciales y los recreativos de su barrio de Rhode Island, ella se encargaba de cocinar, hacer la compra y todo lo que hiciera falta mientras su madre trabajaba.
Como hermana mayor, también era la encargada de cuidar a su hermano pequeño. Sentía que era su responsabilidad preocuparse por todos.
Doucet-Albert, que ahora es directora de una empresa de relaciones públicas de Providence, cree que la cantidad de responsabilidades que asumió de niña ha marcado mucho su personalidad actual.
«Nunca pido ayuda, pero siempre la ofrezco. Me gusta complacer a la gente y me desvío de mi camino para ayudar a los demás, casi como si fuera mi obligación. También me cuesta poner límites y decir que no. Es algo en lo que trabajo constantemente», explica.
Doucet-Albert es solo una de las decenas de mujeres que se han reconocido en una aflicción de la que se habla mucho últimamente: el «síndrome de la hija mayor». El término describe una personalidad marcada por una mezcla de perfeccionismo, autosacrificio, culpa y resentimiento entre hermanos gracias al doble golpe de ser a la vez primogénita y mujer.
En un post que ha conseguido 4,5 millones de visitas en TikTok, un poema titulado Oldest Daughter Guilt («La culpa de la hija mayor») resume la lucha: «¿Por qué no puedo ser feliz? / Necesito ponerme en primer lugar. / ¿Pero quién soy yo cuando / no estoy arreglando el daño de otro?».
La premisa del síndrome de la hija mayor se basa en dos supuestos fundamentales: que se espera que las primogénitas o hijas únicas sean modelos de superación y buen comportamiento para sus hermanos pequeños y que se les pide que asuman más tareas domésticas que sus hermanos.
Las investigaciones no son concluyentes sobre si el orden de nacimiento predice significativamente la personalidad. Pero las hijas mayores pueden tener más ciencia de la que parece.
Aunque la conversación cultural se ha centrado en las desventajas de ser la mayor, estudios de distintas disciplinas apuntan a beneficios muy reales para los padres y hermanos de las primogénitas, sobre todo en tiempos difíciles.
Por otra parte, que esas ventajas se trasladen a los hermanos pequeños y padres depende del sacrificio que las hermanas mayores estén dispuestas a hacer.
En otras palabras, todo el mundo debería tener una hermana mayor. Pero no todo el mundo quiere serlo.

Aunque a los sociólogos no les gusta la tendencia de asignar rasgos de carácter según agrupaciones demográficas arbitrarias, como las etiquetas generacionales y el orden de los hermanos, hay bastantes estudios que apoyan el síndrome de la hija mayor.
Se ha comprobado que las niñas dedican más tiempo a las tareas domésticas que los niños; a los hijos mayores, en general, se les suele pedir que den ejemplo a sus hermanos pequeños.
Los primogénitos también desempeñan un papel importante como canguros, especialmente cuando los padres y tutores tienen un acceso limitado a otros cuidadores.
En una encuesta realizada a cerca de 2.000 padres estadounidenses, aproximadamente la mitad de ellos declararon que habían recurrido a sus hijos mayores para cuidar de los pequeños parcial o totalmente, entre febrero y diciembre de 2020, durante el momento álgido del confinamiento por la pandemia.
Aunque la encuesta no especificaba el sexo de los cuidadores, los estudios existentes permiten suponer que las niñas se encargaban más de la tarea.
Según Molly Fox, profesora asociada de Antropología en la Universidad de California en Los Ángeles, «es un patrón bien establecido en la literatura antropológica de diversas sociedades humanas que las hermanas mayores participan más en el cuidado directo de los niños que los hermanos mayores«.
Fox ha dirigido un equipo de investigadores que ha descubierto una sorprendente pista evolutiva sobre por qué es tan común que las mujeres asuman funciones de cuidadoras.
El estudio, que ha durado 15 años y se ha publicado a principios de este año, halló una relación entre las madres que declararon sufrir trastornos psicológicos durante el embarazo y la aceleración de la pubertad suprarrenal en las hijas primogénitas.
La pubertad suprarrenal es el momento en que el cuerpo empieza a producir más cantidad de una hormona que se convierte en otras sustancias químicas potentes, como las hormonas sexuales estrógeno y testosterona. La pubertad suprarrenal también inicia una fase de desarrollo cognitivo asociada a la madurez emocional y conductual, que suele producirse unos dos años antes de la pubertad normal.
Un niño que ha pasado por la pubertad suprarrenal está mejor preparado para asumir responsabilidades más propias de los adultos, como cuidar a los niños, cocinar y hacer recados en casa. Lo más sorprendente de todo es que la angustia materna no acelera la pubertad suprarrenal ni en los hijos ni en las hijas más jóvenes.
Así pues, cuando una madre necesitaba ayuda, la biología hacía que su hija mayor diera un paso adelante y madurara más rápido para prestarla, pero no ocurría lo mismo con los demás hijos.
¿Significa esto que el síndrome de la hija mayor no solo es real, sino que además comienza en el útero? En opinión de Fox, la respuesta parece afirmativa, al menos en algunos casos. Para las madres en circunstancias difíciles, tener una primogénita precoz que pueda ayudar con el cuidado de los hermanos es una adaptación útil.
«Esta idea parece coherente con el fenómeno de la ‘hija mayor'», afirma la experta.

En los países de ingresos bajos y medios, tener una hermana mayor puede incluso dar a los hermanos pequeños una ventaja en su futuro éxito y bienestar.
Un estudio de 2020 que examinaba los patrones de desarrollo de la primera infancia en la Kenia rural descubrió que los niños pequeños con una hermana mayor, a diferencia de los que tenían un hermano mayor, obtenían puntuaciones significativamente más altas en vocabulario y desarrollo de la motricidad fina, diferencias que se atribuyeron a la atención e interacción adicionales.
A modo de comparación, este «efecto» de tener una hermana mayor «impacta lo mismo que la diferencia en el desarrollo infantil con una madre que ha completado estudios superiores y una madre que solo ha finalizado la educación primaria», según escribieron los investigadores en un post del blog para el Centro para el Desarrollo Global.
Pamela Jakiela, profesora asociada de Economía en el Williams College y coautora del estudio, afirma que es difícil saber si las hermanas mayores de países desarrollados como Estados Unidos tienen un impacto tan significativo en el desarrollo temprano de sus hermanos pequeños.
Las madres de las zonas rurales de Kenia suelen tener más hijos, lo que significa que hay más niños pequeños de los que ocuparse a la vez. El menor acceso a centros de atención infantil (como preescolar y guarderías) implica que el cuidado de los bebés y niños pequeños recae en los miembros del hogar.
Además, los roles de género son más marcados que en zonas más desarrolladas, por lo que las tareas domésticas y el cuidado de los niños recaen más explícitamente en las niñas y las mujeres.
No obstante, las conclusiones siguen siendo válidas para los hogares de países como Estados Unidos, donde los padres dependen enormemente de sus hijos mayores para que les ayuden en casa. Y aunque las funciones y responsabilidades familiares no están tan predeterminadas por el género como antes, incluso en estos contextos las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de las tareas domésticas.
El escrutinio sobre la «difícil situación de la hija mayor» se inscribe en un debate más amplio sobre qué tipo de expectativas es apropiado imponer a los hijos, sobre todo a la luz de la creciente preocupación por los posibles perjuicios de la «inversión de roles» o «parentificación».
Muchos tiktokers y terapeutas afirman que pedir a los niños que asuman demasiadas cosas demasiado pronto puede acarrear problemas para sus relaciones y su salud mental.
A pesar de los posibles sacrificios, ser la hija mayor tiene sus ventajas. Según un estudio de 2014 realizado por investigadores de la Universidad de Essex, las primogénitas suelen ser las más ambiciosas y exitosas de sus familias.

Un estudio de 2018 publicado en Child Development descubrió que, independientemente del sexo, un hermano mayor que cuida de un hermano pequeño ayudaba a ambos a desarrollar más la empatía.
Las relaciones entre hermanos también se benefician de esta dinámica. Jonathan Westover, que creció como el sexto de ocho hermanos en Utah en los años 80, me contó que su hermana mayor actuó como un tercer padre durante gran parte de su infancia.
En aquella época, era muy especial poder pasar tanto tiempo con ella, sobre todo teniendo en cuenta la diferencia de edad de más de una década. «A día de hoy, tengo una relación más estrecha con ella que con muchos de mis otros hermanos mayores», afirma.
La historia de Westover coincide con mi propia experiencia como primogénita y única hija de una familia de tres hermanos. No estoy segura de que hubiera pasado mucho tiempo con mis hermanos pequeños, dada la diferencia de edad de cuatro y seis años, si no me hubieran encargado cuidarlos después del colegio y cuando mis padres no estaban.
Aunque no era exactamente Mary Poppins (como mis hermanos estarían encantados de atestiguar), mi condición de madre soltera me ayudó a sentar las bases del cálido y afectuoso vínculo que comparto con ellos de adulta.
No desarrollé la misma visión negativa de mi papel que muchos otros, y la diferencia fundamental vino del hecho de que mis padres nunca esperaron que antepusiera sus necesidades de cuidado de los niños a mis propias experiencias infantiles.
Si tenía que quedarme después del colegio para ensayar una obra o jugar al tenis, buscaban a otra persona que cuidara de mis hermanos hasta que uno de nosotros volviera a casa. (Vale la pena señalar que, con dos parejas de abuelos viviendo cerca, era bastante fácil).
Por el contrario, Westover cuenta que sus padres confiaban en su hermana mayor como cuidadora, a costa de su vida social y sus actividades extraescolares. «Se puso a la defensiva con mis padres y empezó a portarse mal porque se apoyaban mucho en ella, probablemente más de lo que debían y, desde luego, más de lo que ella consideraba justo», explica Westover.
«Incluso de vida adulta, se lo ha seguido reprochando a mis padres», añade. Su mujer creció en una familia igualmente numerosa, y su hermana mayor vivió una experiencia similar. En ambas familias, a las hermanas mayores se les pedía que asumieran una parte comparativamente minúscula de la carga.
Westover, que ahora es profesor asociado de liderazgo organizativo en la Universidad de Utah Valley y tiene seis hijos, me dijo que él y su mujer habían tenido cuidado de no repetir los errores de sus padres. «Intentamos que nuestros hijos no tengan que ocuparse de cosas que son responsabilidad nuestra. Si los niños nos ayudan, nos aseguramos de que lo hagan por igual.

No obligamos a las niñas a hacer una cosa y a los niños otra», explica.
Su primogénita, una chica, tiene ahora 20 años.
Siempre que estén preparados para hacer frente a las tareas, no hay nada malo de por sí en pedir a los niños que asuman responsabilidades.
Según Lenette Azzi-Lessing, profesora asociada de trabajo social en la Universidad de Boston y miembro de la Child Welfare League of America, sentirse competente realizando tareas de adulto puede ser incluso una valiosa fuente de autoconfianza para los niños mayores.
Pero cuando esas tareas merman la capacidad de un hermano mayor de vivir sus propias experiencias para un buen desarrollo (las tareas escolares, el ocio, las actividades extraescolares o las actividades sociales) es cuando los inconvenientes pueden superar rápidamente a los beneficios.
«Si a las chicas se les impide alcanzar su potencial académico porque se les exige un apoyo para el cuidado de los hijos que a los chicos no se les exige, tenemos un gran problema», afirma Jakiela, profesor de economía.
Esos perjuicios pueden ser especialmente pronunciados en el actual entorno escolar ultracompetitivo. «Aunque ahora los niños tienden a hacer menos tareas que cuando yo era niña, también han cambiado las expectativas en cuanto a logros académicos, deportivos y extraescolares.
No estoy segura de que los niños de hoy tengan el margen necesario para asumir las tareas de cuidado de sus padres», señala Jakiela.
Como en la mayoría de las cosas, la clave está en el equilibrio. Las hijas mayores tienen un valioso papel que desempeñar en la vida de sus padres y hermanos pequeños, pero evitar los inconvenientes de esa responsabilidad requiere un apoyo adicional por parte de unos padres que suelen sentirse abrumados.
En otras palabras, la cura para el síndrome de la hija mayor está en manos de los progenitores.
nuestras charlas nocturnas.
¿Puedes prevenir una intoxicación alimentaria bebiendo alcohol?…

The New York Times(A.Callahan) — “Salud”, dice una mujer en un video en TikTok mientras levanta un vaso lleno de licor hacia la cámara. Lo inclina hacia atrás, hace una mueca y luego saca la lengua con asco.
“Es medicinal, es medicinal”, se recuerda a sí misma.
El motivo del trago fue una comida reciente, que le preocupaba que pudiera haberle provocado una intoxicación alimentaria, dijo. Y había leído en un estudio que, como “el alcohol es un esterilizador”, puede proteger contra las enfermedades transmitidas por los alimentos.
Pero, ¿realmente es así?
Los expertos dijeron que puede haber algo de cierto en la idea de que beber alcohol cuando se ingieren alimentos contaminados puede reducir las probabilidades de intoxicación alimentaria. Pero las evidencias que apoyan esta afirmación son limitadas. Y dependiendo de la cantidad que se beba, el alcohol podría perjudicar al sistema inmunitario más que ayudarle. Esto es lo que sabemos.
– Lo que sugiere la investigación
Varios pequeños estudios sobre brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos han revelado que el consumo de alcohol está asociado a la protección frente a la intoxicación alimentaria, pero todos ellos tienen limitaciones.
En el estudio citado en el video de TikTok, que se publicó en 2002, los investigadores describieron un brote de salmonela que comenzó en un banquete para 120 personas en España. Al menos 47 personas enfermaron con vómitos o diarrea, además de calambres estomacales, fiebre o dolor de cabeza, tras consumir sándwiches de atún y ensalada de papa contaminados.
Los investigadores descubrieron que quienes declararon haber tomado tres o más copas en la celebración tuvieron un 46 por ciento menos de probabilidades de enfermar que quienes no habían bebido; y quienes habían tomado hasta tres copas tuvieron un 27 por ciento menos de probabilidades de desarrollar síntomas.
Asimismo, en un estudio realizado en 1992 sobre un brote de hepatitis A de 61 personas causado por ostras crudas en Florida, los investigadores descubrieron que quienes declararon haber bebido vino, whisky o cócteles con las ostras tuvieron un 90 por ciento menos de probabilidades de enfermar que quienes no habían bebido.

Sin embargo, quienes consumieron cerveza no parecían estar protegidos, según la hipótesis de los investigadores, quizá porque la cerveza tiene una concentración de alcohol inferior a la de las otras bebidas.
Estos estudios apoyan la teoría de que el alcohol podría interrumpir la actividad de los agentes patógenos en los intestinos de las personas antes de que estos puedan causar enfermedades, dijo Donald Schaffner, profesor de ciencias de la alimentación de la Universidad de Rutgers.
Esto es plausible, dijo, ya que el alcohol puede matar bacterias e inactivar algunos virus; por eso se utiliza en desinfectantes de manos y superficies.
Pero estos pequeños estudios, que datan de hace décadas, solo pueden mostrar correlaciones entre el consumo de alcohol y un menor número de enfermedades; no pueden demostrar que el alcohol prevenga la intoxicación alimentaria, dijo Matthew Moore, profesor titular de ciencias de la alimentación en la Universidad de Massachusetts Amherst.
Recomendó tomar esos hallazgos “con pinzas”.
Es posible, por ejemplo, que algunas de las personas que no bebieron en esos estudios se abstuvieran por motivos de salud, lo que podría haber explicado por qué eran más susceptibles a la intoxicación alimentaria.
Los investigadores no han puesto a prueba directamente cómo podría influir el consumo de alcohol en el riesgo de intoxicación alimentaria en un ensayo clínico, que podría controlar las diferencias entre las personas que beben y las que no, dijo Moore.
Y en al menos un brote de 33 personas enfermas de hepatitis E por mariscos en un crucero, los investigadores llegaron a una conclusión diferente: solo se infectaron quienes bebieron alcohol, mientras que los abstemios permanecieron sanos.
– El alcohol podría debilitar tu sistema inmunitario
Según Craig Hedberg, epidemiólogo y experto en seguridad alimentaria de la Universidad de Minnesota, la probabilidad de enfermar a causa de alimentos contaminados depende de varios factores, como el estado de salud, la cantidad de patógenos presentes, el tipo de alimento y la cantidad ingerida.
:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/WS32ZHP34RAHZIW4PS6TDVCFKI.jpeg)
Añadió que aún no se ha estudiado a fondo la influencia del alcohol en ese aspecto en los seres humanos. Pero en un estudio de 2001, los científicos descubrieron que, aunque el vino tinto y blanco mataba la salmonela en placas de Petri, alimentar con él a ratones no les protegía en absoluto cuando consumían la bacteria.
Si se bebe demasiado, también es posible que el alcohol haga que el intestino sea más susceptible a las infecciones, dijo Gyongyi Szabo, gastroenteróloga y profesora de Medicina de la Escuela de Medicina de Harvard.
Las investigaciones de Szabo y sus colegas dan a entender que el consumo excesivo de alcohol (definido como cuatro o cinco copas o más en unas dos horas para la mayoría de los adultos) puede causar inflamación y signos de “filtración” en el revestimiento intestinal, lo que puede facilitar la entrada de bacterias y toxinas en la sangre.
También está claro que el consumo excesivo y crónico de alcohol puede reducir la capacidad del sistema inmunitario para combatir las infecciones, dijo. Las investigaciones han mostrado, por ejemplo, que las personas con trastorno por consumo de alcohol son más propensas a enfermar o incluso a morir a causa de ciertas infecciones transmitidas por los alimentos, como la listeria y el vibrio.
Y el alcohol puede causar deshidratación, lo que puede empeorar los síntomas de intoxicación alimentaria y prolongar el tiempo de recuperación, dijeron los expertos.
– Cómo protegerse de una intoxicación alimentaria
Beber alcohol es un método no probado y potencialmente arriesgado para prevenir la intoxicación alimentaria, dijeron los expertos.
“Para empezar, sería mejor no ingerir alimentos sospechosos”, dijo Schaffner, aunque reconoció que a menudo no es posible saber si un alimento en concreto está contaminado.
Una buena forma de mantenerse a salvo es prestar atención a las retiradas de alimentos, dijo Schaffner.
Y en la cocina, usar técnicas adecuadas de seguridad alimentaria. Por ejemplo, lavarse las manos con frecuencia; evitar la contaminación cruzada con carne, aves y pescado crudos, separándolos de otros alimentos; cocinar todos los alimentos a la temperatura adecuada, y evitar dejar los alimentos perecederos a temperatura ambiente durante más de dos horas.

Estas estrategias son especialmente importantes para quienes son más susceptibles de contraer enfermedades graves por patógenos transmitidos por los alimentos, incluidas las personas con sistemas inmunitarios debilitados, o quienes están embarazadas, son menores de 5 años o mayores de 65.
Moore reconoció que las formas probadas de prevenir las intoxicaciones alimentarias son “un poco aburridas”.
Pero son eficaces, dijo, y eso es lo que importa.
nuestras charlas nocturnas.
El poder de unos pechos más pequeños…

The New York Times(L.Miller) — Las mujeres entran en las consultas de los cirujanos con fotos preparadas en sus teléfonos. Miley Cyrus. Keira Knightley. Bella Hadid.
Quiero que mis pechos sean así, dicen. Ya han pasado horas en YouTube viendo infomerciales de cirujanos plásticos, en Instagram viendo fotos de antes y después y en TikTok, donde un ejército de mujeres comunes y corrientes publican sus reducciones de pechos. “Pregúntame”, dicen. Si ha cambiado la sensibilidad de sus pezones. Qué dijeron sus novios. Si les importó.
A veces una mujer acude a su consulta inicial con el sujetador que espera llevar puesto. O dice: “Estoy deseando que llegue el verano sin sostén”. O que está deseando comprar un top de bikini de 15 dólares en Target, algo bonito y brillante o floral, que indique una vida tan despreocupada que su portadora no vuelva a necesitar tirantes gordos ni broches.
Las pacientes de reducción mamaria usan palabras como “en forma” y “fuerte”. Hablan de “pechos de yoga”. Las amigas cuentan a sus amigas sus reducciones de pechos.
Un cirujano llamado Donald Mowlds, de Newport Beach, California, ve una foto en la línea de tiempo de sus redes sociales de un grupo de mujeres almorzando y se da cuenta de que las ha operado a todas. Kelly Killeen, cirujana en Beverly Hills, dice que una de sus pacientes enseñó sus pechos a una amiga en el mostrador de maquillaje de Neiman Marcus y la amiga cruzó la calle para pedir cita. Jamie Hanzo, que tiene 26 años y vive en Nueva Orleans, recurre al mismo cirujano plástico que su madre.
Tiffany Dena Loftin, de 35 años y organizadora sindical en Atlanta, se animó a someterse a una reducción de pechos tras escudriñar por FaceTime los pechos desnudos de su amiga Jamira Burley, de 36 años: sus vendajes, sus incisiones, sus pezones amoratados.
A Loftin no le gustan los hospitales. Las agujas la aterrorizan. Pero, dijo Burley, “Tiffany, el alivio y la alegría que yo siento también están disponibles para ti al otro lado de tu miedo”.
Después de la liposucción, el aumento de pechos es la intervención de cirugía estética más popular del país, con unas 300.000 mujeres que eligen implantes cada año. Pero el área de crecimiento de la cirugía estética mamaria está en hacer los pechos más pequeños.
En 2023, más de 76.000 mujeres estadounidenses se sometieron a cirugía electiva de reducción de senos, un aumento del 64 por ciento desde 2019, según la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos.
(Ese número no incluye las cirugías superiores de afirmación de género o las reconstrucciones mamarias después de una enfermedad).
El aumento se refleja en todos los grupos de edad, pero especialmente entre las mujeres menores de 30 años, que son consumidoras entusiastas de la cirugía plástica en general, incluidos los estiramientos faciales y de frente, procedimientos preferidos principalmente por mujeres de la edad de sus madres.
Las menores de 19 años representan una parte pequeña del mercado, pero en rápido.

Las cirugías de reducción consideradas “médicamente necesarias” y cubiertas por el seguro representan un grupo mucho más reducido que las operaciones estéticas, pero las líneas generales de la tendencia —un aumento reciente y repentino, sobre todo entre las mujeres más jóvenes— son las mismas, según un análisis del Health Care Cost Institute.
No solo hay más mujeres que quieren ser pequeñas; también quieren serlo mucho más. Jerry Chidester, cirujano plástico de Salt Lake City, dijo que sus pacientes solían pedir copas C. Ahora quieren talla B. A menudo hace cinco reducciones de pechos a la semana, sobre todo a madres jóvenes que acaban de dar a luz.
Las mujeres estadounidenses están en conflicto perpetuo con sus cuerpos, que no alcanzan la perfección encarnada por modelos e influentes. Al 70 por ciento de las mujeres de todo el mundo no les gusta el tamaño de sus pechos. Esto puede deberse a que los pechos de una mujer son objeto de evaluación y crítica constantes.
Siempre a la vista, los pechos aluden al cuerpo desnudo de una mujer. Evocan en los demás pensamientos y sentimientos sobre su feminidad, su disponibilidad sexual, su edad, su peso, su atractivo, su papel maternal. Los pechos pueden ser objeto de fascinación, deseo y fetichización. También repulsión y escarnio.
Los pechos grandes llaman más la atención —positiva y negativa— que los pequeños. Un estudio de mercado realizado en 2013 por un fabricante de lencería situaba la talla promedio de copa de las estadounidenses en DD, un dato que circula ampliamente por internet.
La mayoría de las pacientes de reducción mamaria tienen los pechos más grandes que quienes usan esa talla. El peso de los pechos grandes puede causar dolor de espalda, cuello y hombros. Pueden impedir la movilidad y la hacer ejercicio.
Así que decidir reducirlos, hacerlos más ligeros, más pequeños, más fáciles de llevar y cubrir —más discretos— puede verse como un acto de amor propio y empoderamiento, la priorización por parte de una mujer, por fin, de su propia comodidad e independencia por encima de lo que otros han considerado tradicionalmente sexy.
O puede interpretarse como autodesprecio, un acuerdo con una cultura sexista que también puede considerar repulsivos los pechos más grandes que no son juvenilmente redondos y erguidos: caídos, flácidos, movedizos, difíciles de contener.
O la elección de someterse a una reducción mamaria puede ser, de algún modo paradójico, pragmática. Percibiendo, con razón, que no puede cambiar la cultura en la que vive, una mujer puede considerar que el camino más fácil para amar su cuerpo es alterarse a sí misma.

Los médicos dicen que sus pacientes parecen dispuestas a vivir con las cicatrices, que rodean el pezón, se extienden por la parte inferior del pecho como una línea de longitud y, a veces, delinean las costillas bajo el pecho, donde podría ir el aro de un brasier.
Durante sus sesiones FaceTime, Loftin habló con Burley, que vive en Oakland, sobre lo que estaba sacrificando —ser convencionalmente agradable para los hombres— y sobre si su novio mostraría rechazo por las cicatrices o se resentiría en privado por el drástico cambio en su figura.
Pero Burley solo parecía mucho más brillante, dijo Loftin, así que se inspiró para también llamar a un cirujano. Loftin está agradecida con su pareja, que pagó la consulta y la acompañó a todas las citas y durante la recuperación. Si tenía sentimientos contradictorios, se los guardó para sí.
Y muchas mujeres no se dejan disuadir por la posibilidad de que la cirugía pueda impedir la lactancia. Según una investigación, las mujeres que se han sometido a una reducción tienen tres veces más probabilidades de no poder dar de lactar.
Cheyenne Lin, de 26 años y profesora sustituta en Fresno, California, está casada y dijo que probablemente quiera tener hijos algún día, pero la mayoría de las mujeres de su familia han tenido dificultades para dar el pecho.
“Así que cuando me dijeron: ‘Es posible que no pueda dar de lactar’, pensé que ni siquiera estaba en mi lista de preocupaciones”, dijo Lin. Se sometió a la operación de reducción en julio.
– El pecho “ideal”
En 2012, un cirujano plástico inglés llamado Patrick Mallucci publicó en una revista médica su artículo “Conceptos de dimensiones estéticas mamarias: análisis del pecho ideal”, un intento de definir la perfección mamaria.
Comparó este esfuerzo con las delineaciones de Leonardo da Vinci del rostro humano en tercios y quintos. ¿Cómo podían los cirujanos esperar remodelar y mejorar los senos de las mujeres, argumentaba Mallucci, sin saber cuál era su objetivo?
Era la época de la voluptuosidad aspiracional: las Kardashian llegaban a lo más alto y el sitio de cotilleos de famosos TMZ informaba de que “¡Los pechos de Kate Upton desafían la gravedad!”.
En 2007, los cirujanos plásticos realizaron casi 350.000 aumentos de pechos, un récord, y el procedimiento siguió siendo el más popular del país hasta 2021.

Mallucci basó su análisis en un examen de 100 fotos de mujeres en topless que aparecían en la página web del tabloide The Sun, infiriendo que sus pechos reflejaban un consenso sobre el atractivo. Muchos lectores de The Sun consideraron que las fotos eran porno ligero (y The Sun dejó de publicarlas más tarde), pero Mallucci se opuso cuando lo llamé y se lo señalé.
“Esas chicas fueron seleccionadas por un consejo editorial”, dijo. “Se puede criticar, pero lo único que representan son pechos naturalmente atractivos”.
En su artículo, Mallucci describía, en el lenguaje de los polos, las curvas y los ángulos, lo que estos pechos tenían en común. Eran redondeados por debajo del pezón, no demasiado redondeados por encima y el pezón se asentaba alto en el pecho. En los pechos “poco atractivos”, escribía, los pezones apuntaban hacia abajo.
Killeen recuerda que se enteró del estándar de Mallucci cuando era médica residente y que echó humo. Los pechos de la mayoría de las mujeres simplemente no se ven así. “Odio la palabra ‘ideal’”, dijo en una entrevista. Si un pecho ideal solo se consigue mediante cirugía, añadió, “¿debería ser ideal?”.
“Escuchar a los hombres decirnos cómo deben ser las partes de nuestro cuerpo era repugnante”, afirmó. “¿Qué está pasando aquí? ¿Hay alguna situación en la que haya un grupo de mujeres discutiendo —sin ninguna participación de los hombres— cómo deberían ser las partes personales, sexuales, de su cuerpo?”.
Solo alrededor del 20 por ciento de los cirujanos plásticos son mujeres, y las pacientes que se plantean una reducción mamaria describen que a menudo se encuentran con una cultura profesional sexista. En el tablón de Reddit r/Reduction, las mujeres hablan de cirujanos que hacen comentarios sobre su peso, expresan sus preferencias por pechos “bonitos y redondos” y se remiten a sus esposos o parejas en la sala de exploración.
Suma Kashi, que tiene 41 años y vive en Los Ángeles, recuerda haber hablado con un posible cirujano que le dijo: “No creo que a tu marido le vaya a gustar esto”.

“¿Qué tiene que ver mi marido con esto?”, dijo Kashi en una entrevista. “Vamos, hombre. Por favor”.
Estas ideas sobre la perfección de los pechos impregnan el mundo de las chicas jóvenes. Las adolescentes con pechos grandes a menudo tienen dificultades por baja autoestima y trastornos alimentarios.
Cuando Cheyenne Lin estaba en sexto curso, dijo, estaba haciendo fila en el recreo cuando un profesor le tiró del cuello de la camisa, que se le había descolgado por el hombro, hasta el cuello. Rae Wolk, una estudiante universitaria de Bedford, Massachusetts, bromeaba con sus amigas de la secundaria diciendo que estaba “mal dibujada”.
Las jóvenes aprenden a taparse bajo sudaderas y camisetas extragrandes. Se comprimen con sujetadores dobles y dejan de patinar, bailar y correr en pistas.
Oyen las palabras negativas que se dirigen a sus cuerpos —caídos, desinflados, “estirados como el demonio”, en palabras de un cirujano plástico con el que hablé— y vuelven estas descripciones contra sí mismas.
Antes de su reducción, Lin tenía los pechos “como panqueques, planos y caídos”, dijo. Empezó a odiarlos tanto que apartaba la mirada cuando se secaba con la toalla después de la ducha.
Desde la pubertad, dijo Loftin, ha tenido “esta noción, esta especie de estigma, de que el crecimiento de los pechos era algo malo”. Cuando su cuerpo empezó a desarrollarse, su madre la acusó de tener relaciones sexuales —no las tenía— y “sentí que me castigaban”, dijo Loftin.
Incluso cuando sus amigas admiraban su cuerpo, Loftin se encogía de hombros. “Cualquier atención era mala”, dijo.
Lo que la decidió a someterse a una reducción de mamas fue el día en que se vio a sí misma como imaginaba que la veían los demás. La mañana siguiente a su cumpleaños 35, una amiga le envió un breve video de su fiesta de la noche anterior. En él, Loftin cantaba y perreaba en un karaoke de Los Ángeles. Llevaba un top sin mangas. En el video, Loftin solo podía ver sus propios pechos.
“Estaba mirando cuánto movimiento tenían mis pechos, cuando mi intención era mover el trasero”, dijo, empezando a reírse. “El objetivo del baile no es mover las tetas. Pero hacia allí se dirigía mi mirada por lo grandes que eran. Y no resultaba incómodo, pero me hacía sentir” —aquí hizo una pausa— “harta”.

Según ella, el video fue el empujón que necesitaba, un recordatorio de que “en realidad soy grande y pesada. Me siento incómoda con ello. Y no me gusta. Y me estorba”.
– ¿Quién paga?
Si un único procedimiento puede aliviar el dolor de espalda y los dolores de cabeza, favorecer la movilidad y la forma física y, además, permitir a una mujer lucir sin complejos un top sin tirantes, ¿se trata de un procedimiento médico o estético? Para la paciente, por supuesto, puede ser ambas cosas. Pero desde el punto de vista de una compañía de seguros, es una u otra, reembolsable o no.
La mayoría de las aseguradoras quieren pruebas de la necesidad médica: dolor de espalda, hombros o cuello; surcos en los hombros por los tirantes del sujetador; erupciones cutáneas. Exigen pruebas de que la paciente ha probado remedios no quirúrgicos, como analgésicos, fisioterapia y sujetadores a medida.
Y la mayoría de los planes incluyen mínimos para el número de gramos de tejido mamario que deben extraerse en función del tamaño, la estatura y el peso de la mujer.
Suma Kashi mide 1,58 metros y antes de la reducción llevaba un sostén de copa H. Cuando se planteó la operación, pesaba 80 kilos y su compañía de seguros le dijo que tendría que extirpar 755 gramos por pecho para que se lo reembolsaran. Pero su cirujano calculó que para llegar a la copa C deseada tendría que extirpar mucho menos: 415 gramos por pecho.
Kashi intentó reducir lo que la compañía de seguros denominó su “superficie corporal” perdiendo unos 11 kilos. Aun así, le denegaron la solicitud.
“Solo fijaron unas pautas imposibles”, dijo. Acabó pagando de su bolsillo unos 23.000 dólares. Jamira Burley, por su parte, medía 1,67 metros y pesaba 84 kilos antes de la reducción. Llevaba un sujetador 34DDD y su seguro cubrió la operación. Ahora lleva una copa B y, tras adelgazar un poco más, pesa 70 kilos.
Cheyenne Lin no habría podido pagarse ella sola la reducción de pechos. Odiaba cómo le colgaban los pechos hasta la barriga, cómo uno era una talla de copa más grande que el otro y las limitaciones que le imponían a la hora de vestir.
“Cuando vas a comprar un sujetador para pechos más grandes, te dicen: ‘Aquí tienes las opciones. Negro y tostado’”, dijo. “Imagino que no quieren que nos sintamos lindas”.

Pero sobre todo le dolía. Desde su segundo año en la universidad, sufría un dolor agudo y constante entre los omóplatos. La diferencia entre el tamaño de sus pechos había afectado a su postura, cargando un peso desigual sobre su espalda. No podía ir de excursión con sus amigas ni hacer snowboard con Jaylen Lin, el estudiante de intercambio que se convirtió en su esposo.
Lin empezó a sentir que no podía participar en su propia vida; Jaylen incluso tenía que ayudarla a sacar la ropa de la secadora. A los 21 años, dijo, “me sentía como atrapada en el cuerpo de alguien de 70”. Le diagnosticaron depresión.
Lin no procede de una familia acomodada. Estaba cubierta por Medi-Cal, el programa de Medicaid de California, y su médico de cabecera no estaba interesado en ayudarla a recorrer el camino hacia la cirugía de reducción, dijo. Cuando buscó en Google al cirujano que aceptaba su seguro en Fresno, sus calificaciones eran tan malas que no hizo la llamada.
Los padres de Jaylen en Taiwán intervinieron después de que él hablara con ellos por teléfono. Ayudaron a la pareja a encontrar un plan de seguro con una opción fuera de la red y dieron a los Lins una tarjeta de crédito para pagar los 15.600 dólares a Killeen.
Antes de la operación, el padre de Jaylen envió un mensaje a la pareja. “Decía: ‘No se preocupen por nada. Papá se encargará’”. Lin espera que su seguro le reembolse entre 2000 y 4000 dólares y considera que el regalo de sus suegros le ha cambiado la vida. Su dolor de espalda ha desaparecido. No toma antidepresivos desde la operación.
– ‘No lo hago por los hombres’
¿Qué significa querer tenerlos pequeños? ¿Unos pechos más pequeños reflejan un rechazo a seguir habitando las fantasías de los hombres? Tiffany Loftin cree que su reducción de pechos es una señal de su confianza y autonomía. Gastar su propio dinero para vivir en un cuerpo que le va mejor es poder, no importa lo que le digan las mujeres mayores de su vida sobre lo guapa y perfecta que era antes.
Las mujeres de su grupo de amigas “no necesitan las expectativas de la belleza occidental o masculina para vivir. Este es mi cuerpo. No lo hago por los hombres”, afirmó. Una generación anterior podría haber necesitado la aprobación masculina para su físico.
Pero para ella, “eso no es cierto. Y no quiero tener ese aspecto”. Un mes después de la operación, Loftin tuvo que ir a urgencias por una infección mamaria, lo que le obligó a someterse a más operaciones. Aun así, no se arrepiente de nada.

Cheyenne Lin considera su reducción un acto explícitamente político, una salva en las guerras culturales en torno a la reproducción y la maternidad. Al sacrificar potencialmente su capacidad de amamantar, está dando prioridad a su propia salud y felicidad sobre el papel evolutivo que se espera que desempeñe.
Más de la mitad de las mujeres de 18 a 34 años dicen que no quieren tener hijos o no están seguras. Con la Corte Suprema y las legislaturas estatales recortando los derechos reproductivos, “ya tenemos a mucha gente intentando quitarnos nuestra autonomía corporal”, dijo Lin.
Sarah Thornton, socióloga de 59 años residente en San Francisco, tenía una talla B antes de su doble mastectomía. Después de la reconstrucción mamaria tenía una D, que le parecía enorme: “voluminosa y caricaturesca”, escribió en Tits Up, su reciente historia social sobre los pechos. Finalmente, se sometió a otra operación para reducir el tamaño de los implantes. Pero ella no calificaría la decisión necesariamente de liberación.
“Pasé de un implante incómodo que realmente odiaba a uno más pequeño que está colocado de forma ligeramente diferente”, dijo.
Tras sumergirse en las ideas y sentimientos de las mujeres sobre sus pechos durante los cuatro años que dedicó a la investigación de su libro, Thornton apoya cualquier decisión que una mujer quiera tomar sobre su mitad superior. Pero le preocupa que la reducción mamaria se considere únicamente una emancipación feminista.
Por un lado, dijo, “la cirugía plástica es una opción de consumo. Suele haber mucho dinero de por medio”. Por otro, la insatisfacción corporal de las mujeres, que circula viralmente por internet, es “perniciosa” y “contagiosa”, dijo Thornton, lo que contribuye a la idea de que siempre hay algo en el cuerpo de la mujer que hay que arreglar.
“Nada de lo que hagas será nunca suficientemente bueno, y si haces algo por razones puramente estéticas, nunca estarás completamente contenta con tu aspecto”, dijo Rae Wolk, la estudiante universitaria.

Puede que los pechos pequeños no llamen tanto la atención en el metro o en la calle como los grandes, pero también son una moda.
Mientras que los pechos grandes indican maternidad y disponibilidad sexual, los pechos pequeños pueden transmitir juventud, ingenuidad, pubertad, delgadez, androginia. Sin sostén, un pezón descubierto puede excitar tanto como un escote. Wolk cree que sus pechos pequeños la hacen más femenina, más “coqueta”, dijo.
También pueden indicar clase. En marzo, un meme circuló por X y ha sido visto 32 millones de veces. “HOMBRES”, decía. “¿Qué prefieres? ¿La elegancia aristocrática de la mujer de pechos pequeños O la nietzscheana pro-sexo y pro-belleza mujer de pechos grandes?”.
Thornton está de acuerdo en que los pechos pequeños indican la seguridad en sí misma de la riqueza, mientras que el aumento de pechos puede significar ambición social: el deseo de alcanzar riqueza y estatus a través de la atención de los hombres.
“Las mujeres de clase media alta tienen distintos tipos de valores que pueden aprovechar”, añadió. “Pueden tener un título universitario. Pueden tener un poco de dinero o apoyo. Pueden llamar a mamá o a papá. Tienen ‘gusto’”.
Para una mujer, alejarse de la mirada masculina, reafirmarse en su negativa a ser observada, aliviar su propio dolor, poder entrenarse cómodamente para una maratón o bailar en su propia fiesta de cumpleaños, eso es liberación. Pero es una liberación personal e individual, dijo Thornton.
“Si las mujeres van a tener un pecho emancipado”, dijo, “entonces los hombres tienen que cambiar”.
nuestras charlas nocturnas.
Es posible mejorar la calidad del aire en los lugares más contaminados del mundo…

The New York Times(C.Hasenkopf) — El 7 de junio del año pasado, los cielos de Nueva York y de áreas grandes del estado se volvieron brumosos por el humo de los incendios forestales procedentes de Canadá. La gobernadora Kathy Hochul advirtió de una “situación de emergencia” y recomendó a los residentes que permanecieran en sus casas.
En la ciudad, las escuelas cancelaron sus actividades, las bibliotecas cerraron temprano y se aplazó un partido de los Yankees.
Fue el día más contaminado en la ciudad desde que se empezaron a llevar registros en 1999. El índice de calidad del aire, compuesto por cinco contaminantes, se disparó a más de 400; por encima de 300 se considera peligroso.
Lo más alarmante es que el nivel de partículas finas, que es un componente especialmente peligroso del índice porque las diminutas partículas de humo, hollín y otros contaminantes penetran profundamente en los pulmones, fue el más alto registrado en cualquier ciudad del mundo ese día y tres veces superior a la norma sanitaria federal.
Para la ciudad de Nueva York, esto fue una anomalía. En general, la calidad del aire de la ciudad es bastante buena. Pero no es el caso de cientos de ciudades de todo el mundo. Para ellas, muchos días son como los que vivieron los neoyorquinos el pasado mes de junio. O a menudo peores.
El índice de calidad de vida y del aire de la Universidad de Chicago, que mide el impacto de la contaminación atmosférica en la esperanza de vida, muestra que las personas que viven en los lugares más contaminados de la Tierra respiran un aire seis veces más contaminado que el que respiran los habitantes de los lugares menos contaminados, y quienes viven en los lugares más contaminados tienen una vida más corta en más de dos años por esta causa.
Se calcula que 8,1 millones de personas murieron en todo el mundo en 2021 por las consecuencias para la salud de respirar aire sucio, según un informe de 2024 del Instituto de Problemas de Salud y el Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud.
La filantropía privada podría hacer mucho para atajar este problema en algunas de las zonas más contaminadas del planeta. Sin embargo, según un informe reciente del Fondo de Aire Limpio, un grupo filantrópico con sede en Londres, cada año se dedica un promedio de 41,3 millones de dólares de fondos filantrópicos conocidos a la contaminación atmosférica.
Esto supone menos del 1 por ciento de los más de 5000 millones de dólares que gasta anualmente uno de los principales financiadores, el Fondo Mundial, para combatir la malaria, el VIH/sida y la tuberculosis.

Esto es especialmente desconcertante porque las partículas de la contaminación atmosférica se han convertido en el mayor contribuyente a la carga mundial de morbilidad —una métrica que cuantifica la muerte prematura y la enfermedad— y en una de las mayores amenazas para la esperanza de vida, lo que supera los impactos de la malaria, el VIH/sida y las lesiones causadas por el transporte combinados. E
l aire contaminado no solo recorta unos pocos años al final de una larga vida. Es el segundo mayor riesgo de muerte para los niños de 5 años o menos.
En comparación con el resto del mundo, Europa, Estados Unidos y Canadá apenas se ven afectados por los efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud. Sin embargo, reciben aproximadamente el 60 por ciento de los fondos filantrópicos destinados a combatirla.
África alberga cinco de los 10 países más contaminados. Entre 2015 y 2022, todo el continente recibió un promedio de 238.000 dólares anuales en subvenciones filantrópicas destinadas a reducir la contaminación atmosférica.
Los datos —o, mejor dicho, la falta de datos— son el problema más inmediato. La escasez de datos dificulta la movilización de la opinión pública, el desarrollo de políticas o la medición de los avances. También dificulta atraer financiación. Pero cuando se dispone de datos sobre la calidad del aire, la contaminación disminuye.
Y cuando la calidad del aire mejora, décadas de investigación dejan claro que las personas viven más tiempo y con mejor salud. Sin embargo, el 39 por ciento de los países del mundo no dispone de datos sobre la calidad del aire para sus ciudadanos. Esos países son también algunos de los más contaminados.
Un estudio reciente demostró que cuando las embajadas estadounidenses instalaron monitores de contaminación atmosférica en algunas de sus sedes y empezaron a compartir públicamente los datos sobre la calidad del aire en tiempo real, la contaminación disminuyó y se produjo un descenso de la mortalidad prematura, lo que sugiere que los gobiernos locales y tal vez los residentes tomaron medidas para reducir la contaminación una vez que tuvieron conocimiento de ella.
Desde mi punto de vista como directora del programa de aire limpio del Instituto de Política Energética de la Universidad de Chicago, quizá el cambio más impresionante se produjo en Pekín, donde la embajada de Estados Unidos empezó a tuitear en 2008 los niveles en cada hora de partículas finas procedentes de un monitor situado en el tejado de la embajada.
Creemos que la presión pública resultante para reducir la contaminación atmosférica ayudó a que el gobierno trazara un plan para hacerlo en 2013. Se gastaron miles de millones de dólares para reducir la contaminación en todo el país y, en 2022, la contaminación por partículas en la región de Pekín-Tianjin-Hebei había disminuido un 45 por ciento.

La falta de un control básico de la calidad del aire en algunos de los lugares más contaminados del mundo representa una enorme oportunidad filantrópica. A partir de entrevistas con expertos locales en calidad del aire y defensores del aire limpio, calculamos que una inversión anual de entre 50.000 y 100.000 dólares por país podría respaldar los esfuerzos de control de la calidad del aire a largo plazo.
En total, se necesitaría una inversión global de apenas 4 a 8 millones de dólares al año para apoyar a las organizaciones locales que ya están preparadas para abordar las lagunas de datos sobre la calidad del aire a nivel nacional. Juntas, podrían proporcionar acceso a esos datos a mil millones de personas.
Estamos trabajando para poner en contacto a esos grupos con entidades filantrópicas a través de un nuevo fondo que hemos creado para recaudar fondos de donantes privados y luego distribuirlos.
Si incluso un país relativamente pequeño como Guatemala, con 18 millones de habitantes, se beneficiara de este apoyo a la infraestructura de datos y lograra una modesta reducción de los niveles de contaminación, los costos evitados de atender a las personas enfermas por respirar aire sucio compensarían con creces la inversión mundial en datos sobre la calidad del aire.
Se puede avanzar, y se ha avanzado, en Pekín, Tokio, Berlín, Los Ángeles y otras ciudades. El establecimiento de normas nacionales de calidad del aire, su cumplimiento y el seguimiento de los avances a nivel local fueron cruciales para reducir los contaminantes atmosféricos en su origen en esas ciudades. Sin embargo, para lograr ese éxito es necesario disponer de datos sobre la calidad del aire durante largos periodos.
Pocos problemas sanitarios mundiales pueden paliarse con una inversión de unos pocos millones de dólares al año. Pero recopilar datos sobre la calidad del aire en algunos de los países más contaminados del mundo es uno de ellos.
nuestras charlas nocturnas.
5 estrategias para dejar de mentir…

La mente es maravillosa(P.A.R.Ramírez) — Para muchas personas, dejar de mentir es un desafío frustrante, pero posible de superar. Y es que engañar puede convertirse en un hábito difícil de romper, en especial, cuando se hace para evitar problemas o impresionar a otros.
Sucede que, a veces, parece una solución fácil, pero la mentira tiene el potencial de deteriorar relaciones y afectar nuestra salud emocional.
A pesar de que es un comportamiento humano común y en apariencia inofensivo, en ocasiones, ser mentiroso tiene consecuencias significativas. Te explicamos algunas de las razones detrás de este comportamiento y cinco estrategias prácticas para cultivar la honestidad.
– ¿Por qué mentimos?
Es probable que en algún momento de tu vida mintieras para evitar un problema o no herir los sentimientos de alguien cercano. Incluso cuando se hace con buenas intenciones, la mentira es capaz de minar la confianza que otros tienen en nosotros y distorsionar la percepción propia.
Acorde con un estudio publicado en Psychological Bulleti, el comportamiento deshonesto está influenciado por varios factores. Entre ellos resaltan las circunstancias en las que se encuentra la persona, como la magnitud de la recompensa y las consecuencias externas que pueda enfrentar. También, las características personales, como el género y la edad.
Además, los que tienden a decir mentiras lo hacen por baja autoestima o inseguridad, temor al rechazo o al castigo, esperar ciertos beneficios como un empleo, por ejemplo. Asimismo, debido a la presión por las expectativas de la sociedad, evadir conflictos y deseos de impresionar o ser aprobados por los demás.
– 5 consejos para dejar de mentir
El primer paso para dejar de decir mentiras es aceptar que tenemos un problema y necesitamos ayuda para cambiar. Realizar un proceso de autoevaluación nos permite identificar las razones subyacentes detrás de la deshonestidad propia, ya sea por miedo, deseo de agradar o evitar conflictos. Luego de esto, puedes emplear las siguientes estrategias.
1. Practica la honestidad
Ser honesto implica comprometerse a decir la verdad en todas las situaciones, hasta aquellas que pueden ser un poco incómodas.
Según una investigación de Journal of Experimental Social Psychology, en el día a día, las personas nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a decir mentiras prosociales.
Se trata de aquellas que se dicen con la intención de beneficiar o proteger a otros, aunque puedan implicar una distorsión de la verdad.
Por ejemplo, decirle a tu abuela que te fascina el suéter que te tejió o expresarle a un niño que te encanta su dibujo.
No obstante, por más que queramos proteger los sentimientos de los demás, practicar la honestidad requiere encontrar maneras de ser sinceros sin comprometer la integridad personal. Es importante buscar la verdad y expresar las opiniones de manera auténtica y respetuosa, en lugar de decir mentiras benévolas para quedar bien.
2. Desarrolla la autoestima
Con frecuencia, el principal motivo por el que las personas mienten es la baja autoestima. Quieren impresionar a otros, evadir problemas o decir lo que creen que otros quieren escuchar.
Al cultivar una imagen positiva y realista de nosotros mismos, aumentamos la autoconfianza en nuestras capacidades y valores personales. Esto nos motiva a actuar de manera más auténtica y honesta, ya que valoramos integridad y respetamos las opiniones propias.
De igual modo, al establecer metas alcanzables y cuidar el bienestar emocional, estamos menos inclinados a recurrir a la mentira como una forma de evitar conflictos o impresionar a otros.
3. Reemplaza la mentira con habilidades de comunicación efectiva
Aprender a expresar las opiniones y sentimientos de manera clara y respetuosa es crucial para no recurrir a la falsedad. No se trata de ser cruel por ser honesto, sino de ser conscientes de las consecuencias de cada palabra que emitimos y acciones en todas las situaciones.
Al desarrollar habilidades de comunicación efectiva, como la escucha activa y la empatía, podemos entender mejor las necesidades y preocupaciones de los demás. En lugar de mentir, comunicarnos con honestidad y claridad, fortalece nuestra autoestima y nos ayuda a construir relaciones sólidas y duraderas.

4. Afronta el miedo a la verdad para dejar de mentir
Enfrentar de manera sincera las realidades difíciles o incómodas que nos hacen mentir, nos ayuda a reconocer y aceptar la verdad; inclusive cuando es dolorosa.
Esto significa reflexionar con honestidad, asumir los errores y las consecuencias, y buscar apoyo emocional y perspectivas externas para manejar situaciones difíciles.
Al aceptar la responsabilidad de lo que hacemos y en lo que erramos, desarrollamos un sentido de integridad y responsabilidad, lo cual reduce la necesidad de mentir para evitar consecuencias negativas.
5. Busca ayuda profesional
Si notas que sueles mentir en exceso, sin importar la situación, considera recurrir a la ayuda profesional. Las personas que enfrentan problemas con la mentira patológica (también llamadas mitómanas), pueden recibir guía de un terapeuta o psicólogo especializado, para identificar las causas detrás de este comportamiento y encontrar un tratamiento adecuado.
Este tipo de ayuda puede incluir terapia cognitivo-conductual, con el fin de identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento. Asimismo, terapia de apoyo con el fin de desarrollar habilidades de comunicación honesta y manejar situaciones emocionales difíciles de manera más efectiva.
– Dejar de mentir es posible, pero requiere dedicación diaria
Cuando las mentiras se adueñan de la cotidianidad, no solo la vida se ve afectada, sino también nuestras relaciones. La frecuencia con la que mentimos puede erosionar la confianza que otros tienen en nosotros y minar la propia autoestima.
Afrontar este patrón de comportamiento requiere valentía y compromiso, pero con determinación y el apoyo adecuado, podemos cultivar una vida más íntegra y satisfactoria, donde la honestidad sea un pilar en las interacciones y desarrollo personal.
nuestras charlas nocturnas.
6 incógnitas que dejan los mortales ataques con beepers y walkie-talkies en Líbano…

BBC News Mundo(T.Bennett) — Después de que miles de beepers y walkie-talkies explotaran esta semana en Líbano, hiriendo a miles de personas y matando al menos a 39, todavía se están reconstruyendo los detalles de cómo se llevó a cabo tal operación.
La milicia Hezbolá, cuyos miembros y sistemas de comunicación fueron atacados, culpó a Israel, aunque este último país no ha realizado ningún comentario al respecto.
La BBC siguió la pista de los sucedido desde Taiwán, pasando por Japón, Hungría, Israel y de vuelta a Líbano.
Estas son las preguntas sin respuesta que dejan los ataques sin precedentes que han sacudido a la sociedad libanesa.
1. ¿Cómo se infiltraron en los beepers?
Algunas especulaciones iniciales sugirieron que los beepers podrían haber sido el objetivo de un ataque informático complejo que los hizo explotar, pero expertos descartaron rápidamente esa teoría.
Para causar daños a la escala que lo hicieron, es probable que estuvieran equipados con explosivos antes de que llegaran a manos de los miembros de Hezbolá, afirman expertos.
Las imágenes de los restos rotos de los buscapersonas muestran el logotipo de un pequeño fabricante de productos electrónicos taiwanés: Gold Apollo.
La BBC visitó las oficinas de la empresa, situadas en un gran parque empresarial en un suburbio de Taipéi. El fundador de la empresa, Hsu Ching-Kuang, parecía sorprendido. Negó que la compañía tuviera algo que ver con la operación.
«Miren las fotos de Líbano», le dijo a periodistas fuera de las oficinas de su firma. «No tienen ninguna marca que diga ‘Hecho en Taiwán’. ¡No fabricamos esos buscapersonas!», insistió. En cambio, señaló a una empresa húngara: BAC Consulting.
Hsu sostuvo que hace tres años había cedido la licencia de la marca Gold Apollo a BAC, lo que les permitía utilizar el nombre en sus propios buscapersonas. Agregó que las transferencias de dinero de BAC habían sido «muy extrañas» y que había habido problemas con los pagos, que habían llegado desde Medio Oriente.

2. ¿Qué tuvo que ver una empresa húngara?
La BBC fue a la oficina registrada de BAC Consulting, situada en una zona residencial de la capital húngara, Budapest. La dirección parecía ser compartida por otras 12 empresas, y nadie en el edificio pudo decirnos nada sobre BAC Consulting.
Funcionarios en Hungría señalan que la empresa, que se constituyó por primera vez en 2022, era simplemente un «intermediario comercial sin sitio de fabricación u operación» en el país.
Un folleto de BAC, publicado en LinkedIn, enumera ocho organizaciones con las que afirma haber trabajado, incluido el extinto Departamento de Desarrollo Internacional de Reino Unido (DfID).
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido, que asumió las responsabilidades del DfID, le dijo a la BBC que estaba en proceso de investigación. Pero, basándose en las conversaciones iniciales, sostuvo que no tenía ninguna relación con BAC.

El sitio web de BAC nombraba a una persona como su directora ejecutiva y fundadora: Cristiana Bársony-Arcidiacono.
La BBC hizo varios intentos de comunicarse con ella, sin éxito. Sin embargo, NBC News publicó que habló con la empresaria y que les dijo: «Yo no fabrico los buscapersonas. Solo soy la intermediaria». Entonces, ¿quién está realmente detrás de BAC Consulting?
The New York Times reportó que la empresa era, de hecho, una fachada de la inteligencia israelí. El medio, citando a tres funcionarios israelíes, indicó que se crearon otras dos empresas fantasma para ayudar a ocultar las identidades de las personas que realmente estaban produciendo los buscapersonas: agentes de inteligencia israelíes.
La BBC no pudo verificar de forma independiente esta información, pero sí sabemos que las autoridades búlgaras comenzaron a investigar a otra firma vinculada a BAC.
La emisora búlgara bTV informó el jueves que 1,6 millones de euros (US$1,8 millones) relacionados con los ataques con dispositivos en Líbano pasaron por Bulgaria y luego fueron enviados a Hungría.
3. ¿Cómo fueron interceptados los walkie-talkies?
Los orígenes de los aparatos de radio que explotaron en la segunda ola de ataques no están tan claros.
Sabemos que al menos algunos de los que explotaron eran del modelo IC-V82 producido por la compañía japonesa ICOM.
Esos dispositivos fueron adquiridos por Hezbolá hace cinco meses, según una fuente de seguridad que habló con la agencia de noticias Reuters.

Anteriormente, un ejecutivo de ventas de la filial estadounidense de ICOM le dijo a la agencia de noticias AP que los aparatos de radio que explotaron en Líbano parecían ser productos de imitación que no habían sido fabricados por la compañía, y añadió que era fácil encontrar versiones falsificadas en internet.
La BBC tardó unos segundos en encontrar los IC-V82 de ICOM a la venta en mercados virtuales. ICOM dijo en un comunicado que había dejado de fabricar y vender ese modelo hace casi una década, en octubre de 2014, y señaló que también había interrumpido la producción de las baterías necesarias para su funcionamiento.
La compañía informó que no subcontrata la fabricación en el extranjero y que todas sus radios se producen en una fábrica en el oeste de Japón. Según la agencia de noticias Kyodo, el director de ICOM Yoshiki Enomoyo sugirió que las fotos del daño alrededor del compartimiento de la batería de los walkie-talkies explotados sugieren que podrían haber sido equipados con explosivos.
4. ¿Cómo fueron detonados los dispositivos?

Videos muestran a las víctimas metiendo la mano en sus bolsillos segundos antes de que los dispositivos detonaran y provocaran el caos en calles, comercios y hogares de todo el país.
Las autoridades libanesas concluyeron que los dispositivos fueron detonados por «mensajes electrónicos» que se les enviaron, según una carta de la misión libanesa ante la ONU, a la que Reuters tuvo acceso.
Citando a funcionarios estadounidenses, The New York Times dijo que los buscapersonas recibieron mensajes que parecían provenir de los líderes de Hezbolá antes de detonar. Los mensajes, en cambio, parece que activaron los dispositivos, informó el medio. Todavía no sabemos qué tipo de mensaje se envió a los walkie-talkies.
5. ¿Se han saboteado otros dispositivos?
Esta es la pregunta que se hacen ahora muchos en Líbano, paranoicos ante la posibilidad de que otros dispositivos, como cámaras, teléfonos o laptops, también pudieran haber sido equipados con explosivos.
El ejército libanés ha estado en las calles de Beirut utilizando un robot de desactivación de bombas por control remoto para llevar a cabo explosiones controladas. A empleados de la BBC en Líbano les han dicho que no utilicen sus teléfonos o cámaras.
«Todo el mundo está entrando en pánico (…) No sabemos si podemos permanecer junto a nuestras laptops, nuestros teléfonos. Todo parece un peligro en este momento, y nadie sabe qué hacer«, dijo una mujer, Ghida, a un corresponsal de la BBC.

6. ¿Por qué ocurrió el ataque ahora?
Existen varias teorías sobre por qué se activaron los dispositivos para que explotaran esta semana.
Una es que Israel eligió este momento para enviar un mensaje devastador a Hezbolá, después de casi un año de crecientes hostilidades transfronterizas durante las que Hezbolá ha disparado cohetes contra el norte de Israel o sus alrededores.
La otra es que Israel no tenía la intención de poner en marcha su plan en este momento, sino que se vio obligado a hacerlo después de temer que el complot estuviera a punto de ser descubierto.
Según el medio estadounidense Axios, el plan original era que el ataque con buscapersonas fuera la andanada inicial de una guerra total como una forma de tratar de paralizar a los combatientes de Hezbolá.
Pero asegura que cuando Israel supo que Hezbolá había comenzado a sospechar, decidió iniciar el ataque..
nuestras charlas nocturnas.
1 de cada 10 envejece con gracia: ¿cuál es el secreto?

DW(efe,Sociedad americana de nutrición) — Un estudio basado en datos recogidos durante más de treinta años ha demostrado que mantener una dieta saludable a partir de los 40 ayuda a envejecer con salud y a mantener un buen estado físico, cognitivo y mental hasta los 70 años o más.
El estudio, que revela la estrecha relación entre la dieta en la mediana edad y el envejecimiento saludable, ha sido dirigido por investigadores de la Universidad de Harvard y se ha presentado en ‘Nutrition 2024’, el congreso anual de la Sociedad Americana de Nutrición que se celebra en Chicago.
La investigación, basada en datos de más de 100.000 personas a lo largo de 30 años, demostró que los que seguían una dieta sana a partir de los 40 tenían entre un 43 % y un 84 % más de probabilidades de funcionar bien física y mentalmente a los 70 años, en comparación con las que no lo hacían.
– Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables
«Las personas que seguían pautas dietéticas saludables en la mediana edad, especialmente las ricas en frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables, tenían muchas más probabilidades de envejecer de forma sana, lo que sugiere que lo que se come en la mediana edad puede desempeñar un papel importante en cómo se envejece», dice Anne-Julie Tessier, investigadora de la Escuela de Salud Pública de Harvard.
En cuanto a los alimentos, los investigadores descubrieron que un mayor consumo de fruta, verdura, cereales integrales, grasas insaturadas, frutos secos, legumbres y lácteos desnatados se asociaba a una mayor probabilidad de envejecer de forma saludable, mientras que un mayor consumo de grasas trans, sodio, carnes rojas y procesadas se asociaba a una menor probabilidad de envejecer de forma saludable.
Aunque muchos estudios anteriores han demostrado que una dieta sana puede ayudar a prevenir las enfermedades crónicas, la nueva investigación es única en su enfoque del envejecimiento saludable, definido no solo como la ausencia de enfermedad, sino como la capacidad de vivir de forma independiente y disfrutar de una buena calidad de vida a medida que envejecemos.

– Tasas de envejecimiento saludable
Los investigadores analizaron los datos de más de 106.000 personas desde 1986. Los participantes tenían al menos 39 años y no padecían enfermedades crónicas al inicio del estudio y proporcionaron información sobre su dieta a través de cuestionarios cada cuatro años.
En 2016, casi la mitad de los participantes en el estudio habían fallecido y solo el 9,2 % sobrevivió hasta los 70 años o más, manteniendo la ausencia de enfermedades crónicas y una buena salud física, cognitiva y mental.
El equipo comparó las tasas de envejecimiento saludable entre las personas de los quintiles (índices) más altos frente a las de los más bajos en cuanto a adherencia a cada uno de los ocho patrones dietéticos saludables definidos por estudios científicos anteriores.
La correlación más fuerte se observó con el índice de alimentación saludable alternativa, un patrón que refleja una estrecha adhesión a las Guías Alimentarias para los Estadounidenses.
Los participantes en el quintil superior de este patrón dietético tenían un 84 % más de probabilidades de lograr un envejecimiento saludable que los del inferior.

También se hallaron fuertes correlaciones con los que seguían la dieta para la hiperinsulinemia (asociado a un 78 % más de probabilidades de envejecimiento saludable), la dieta de salud planetaria (68 %), la dieta mediterránea alternativa (67 %), la dieta para detener la hipertensión (DASH) (66%), la dieta de intervención mediterránea-DASH para el retraso neurodegenerativo (MIND) (59%) y el patrón dietético inflamatorio empírico (58%). La dieta vegetal saludable mostró una asociación algo más modesta (43 %).
«Una de las conclusiones más destacadas fue la asociación entre la dieta de salud planetaria y el envejecimiento saludable», afirmó Tessier.
– Adoptar una dieta saludable y sostenible
«Esta dieta hace hincapié en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas vegetales y grasas saludables de fuentes sostenibles. El hecho de que haya surgido como uno de los principales patrones dietéticos asociados al envejecimiento saludable es especialmente interesante porque respalda que podemos seguir una dieta que puede beneficiar tanto a nuestra salud como al planeta», subraya la investigadora.
Los vínculos entre la dieta y el envejecimiento saludable siguieron siendo fuertes incluso cuando los investigadores tuvieron en cuenta la actividad física y otros factores que se sabe que influyen en la salud.
nuestras charlas nocturnas.
Pies, ¿para qué os quiero?…

«Pies, para qué os quiero si tengo alas para volar». Frida Kahlo
JotDown(J.Lapidario) — Paseando en verano es habitual ver un buen montón de pies…
Delicados piececillos subrayados por elegantes sandalias de Gaultier, o infames peanas sudorosas cuyos pulgares asoman aprisionados por la tira de unas chanclas de playa.
Incluso se puede uno topar con una de esas desconcertantes tiendas de ictioterapia donde una fila de pies en remojo es asaltada por peces devoradores de pieles muertas.
El verano es el momento ideal para ir descalzo. Me encantan los placeres sensoriales como pasear mis peludos pies de hobbit por las playas pedregosas de la Costa Brava, o remojarlos en la orilla del mar.
Casi todo el mundo disfruta de la sensación placentera de un suave masaje en la planta de los pies…
Y a veces la cosa va un poco más lejos: un fetichista de los pies sentirá excitación sexual al acariciar, lamer, chupar, cosquillear o besar los pies ajenos. No cualquier pie, por supuesto: no faltan los fans de los pies sucios, pero los más apreciados suelen tener curvatura elegante y buena pedicura.
El pie no es una extremidad maloliente: ese es un prejuicio igual de estúpido que el que considera la vulva como órgano inmundo per sé. Un pie limpio no huele mal, unos genitales limpios tampoco.
El fetichismo por los pies (odio el cacofónico término podofilia) es particularmente frecuente en varones: circulan por Internet listas más o menos fiables de famosos con afición por los pies, desde Elvis Presley a Enrique Iglesias, Dostoyevsky o Andy Warhol, que conservaba un pie humano momificado entre sus trastos.
Por supuesto, también hay mujeres que encuentran sexualmente estimulantes los pies y los zapatos, aunque el fetichismo podal femenino es un fenómeno aún poco estudiado, quién sabe si por influencia freudiana.

Para Sigmund Freud el pie es un símbolo del pene.
Quién lo hubiera imaginado, ¿eh?
En una nota escrita en 1910 Freud explica la podofilia sosteniendo que el pie representa “el pene de la mujer, cuya ausencia impresiona fuertemente”.
En Fetichismo pone el ejemplo de un niño que ve por primera vez los genitales de su madre e interpreta la desconcertante ausencia de pene como una amenaza de castración.
Para contrarrestar ese peligro, el crío se negará inconscientemente a aceptar ese vacío, adoptando como sustituto del pene materno lo último que hubiera visto antes de posar su mirada en ese traumático coño.
Zapatos, pies, lencería: “la elección tan frecuente de piezas de lencería como fetiche se debe a lo que se retiene en ese último momento del desvestirse en el que todavía se ha podido pensar que la mujer es fálica”.
Lo lamento por los psicoanalistas clásicos que me estén leyendo, pero como explicación siempre me ha parecido poco convincente. Nunca he comulgado con la descripción freudiana de los genitales femeninos como un vacío, una ausencia, un tubo, un pene castrado; una visión que desprecia e ignora la vulva o el clítoris… Pero ese es tema para otro artículo.
Probemos con otro acercamiento: si el pie no simboliza un pene… ¿Qué simboliza?
– El pie es el reflejo del alma
«Soy ciertamente tu Señor, así que quítate los zapatos». Corán, Ta Ha 20:12
Muchas confesiones religiosas han exigido tradicionalmente descalzarse y realizar los ritos sagrados con los pies en contacto con el suelo.
Pitágoras aconsejaba a sus discípulos que se quitaran las sandalias para ofrecer sacrificios a los dioses, y Moisés se acercó descalzo a la zarza ardiendo.
El razonamiento parece ser no ensuciar con el polvo del camino los lugares sagrados, aunque me queda la duda razonable de si no será peor el remedio que la enfermedad en caso de llevar los pies muy sucios (y aquí me vienen a la memoria los tomates calcetineros de Paul Wolfowitz en una mezquita turca).

Para los pies sucios hay un rápido remedio… lavarlos.
En Oriente Medio el pediluvio se consideraba un deber de cortesía: tradicionalmente, el anfitrión recibía a sus huéspedes ofreciéndoles agua para que se lavaran los pies.
En Lucas 7, 37-38 se cuenta cómo una pecadora (léase «prostituta») se arroja a los pies de Jesucristo para limpiarlos con sus lágrimas y secarlos con su propio cabello.
La mujer «besaba sus pies y los ungía con ungüento», en una escena algo turbadora que oscila entre la humilde adoración y la podofilia sagrada.
Como nota lateral: a raíz de una confusión del papa Gregorio en el siglo VI, se identificó a esta «pecadora» con María Magdalena, que de prostituta no tenía nada.
Hay quien ve en esta maniobra un intento de desacreditar a Magdalena como predicadora para limitar el papel de la mujer en la Iglesia primigenia…
El propio Jesucristo dio muestras de humildad lavando los pies a sus discípulos tras la Última Cena. De esa escena siempre me ha hecho gracia la reacción de Simón Pedro, que aprovechó para pedir sin éxito que de paso le lavaran manos y cabeza.
Tras los doce pediluvios, Jesús sentenció: «si yo, el Señor y Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros«; una hermosa comunión de pies limpios conocida como mandatum.
Otras tradiciones como la hindú no llegan a tanto: para mostrar respeto les basta con inclinarse y tocar el pie en un gesto llamado pranāma.
Sucios o limpios, para muchas religiones los pies son un símbolo del alma, la base que mantiene erguido el cuerpo físico del mismo modo que el alma soporta el cuerpo astral.
Esta asociación explica que existan tantos seres demoníacos representados en el folklore con pies deformes (¡las tradicionales pezuñas diabólicas!) o incluso invertidos: tanto el dios azteca del inframundo Xolotl como el vampiro femenino indio Pichal Peri o el duendecillo brasileño Curupira son representados habitualmente con los pies apuntando hacia atrás, lo que ponía comprensiblemente de los nervios a cazadores y rastreadores.
Las huellas tienen su propio poder: la madre del fundador de la dinastía Chou se quedó embarazada al pisar una huella dejada en la roca por un dios.
Resumiendo: descalzarse es señal de respeto, lavar o tocar los pies es muestra de humilde adoración y el pie en sí mismo simboliza la base del alma. Necesitaremos más datos para entender la sexualización de los pies: tras la religión, acudamos a la ciencia.

– El pie como insospechada fuente de placer
«El pie humano es una obra maestra de ingeniería y una obra de arte». Leonardo Da Vinci
En 1950 un neurocirujano llamado Wilder Penfield empezó a practicar cirugías cerebrales a pacientes epilépticos.
En este tipo de operaciones indoloras el paciente permanece consciente: debe ser una sensación extraña tener levantada la tapa de los sesos mientras un cirujano trastea con tus pensamientos.
Penfield tomó nota de qué reacciones producía la estimulación eléctrica de diversas áreas del cerebro, y con esa información trazó un mapa del córtex somatosensorial, una franja de la corteza cerebral que procesa los estímulos procedentes de cada parte del cuerpo.
La representación gráfica de este mapa es el homúnculo de Penfield: un gracioso monigote gracias al que se puede comprobar que las manos y la boca acaparan la mayor parte del córtex. Hablar y tocar parecen ser las especialidades humanas.
Todos los pacientes analizados por Penfield fueron hombres, una lamentable omisión corregida por Barry Komisaruk en un memorable experimento reciente: analizando las respuestas cerebrales de once mujeres mientras se masturbaban, pudo mapear en el córtex las zonas correspondientes al clítoris, la vagina y el cuello uterino.
Analizando el mapa se observa algo significativo: las áreas cerebrales dedicadas a los pies y a los genitales están una al lado de la otra. Y aquí entra en escena el neurólogo Vilayanur Ramachandran, que con su estudio sobre el dolor de los miembros fantasma llegaría a conclusiones sorprendentes.

Tras la amputación de una parte del cuerpo, la zona correspondiente del córtex cerebral deja de recibir información de esa extremidad, pero muchas veces sigue activa, haciendo creer al cerebro que el miembro amputado («fantasma») sigue ahí. Además, esa área del córtex suele acabar siendo reutilizada por las zonas adyacentes.
Por ejemplo, al amputar una mano, la zona del córtex correspondiente se ve invadida por la más cercana, la de la cara. Así, estimular la cara del paciente hace que se alivie el dolor de la mano fantasma.
¿Qué consecuencias tiene que la zona adyacente a los pies en el córtex sea la de los genitales? Para empezar, que las reconexiones cerebrales tras una amputación son desconcertantes.
Ramachandran narra cómo varios pacientes con un pie amputado refieren no solo haber aumentado la intensidad de sus orgasmos, sino también sentir placer sexual procedente del pie fantasma. En otro caso, un paciente al que se le tuvo que amputar el pene refiere cómo al cabo de un tiempo empezó a experimentar fuertes orgasmos cuando su esposa le masajeaba y lamía los dedos de los pies.
Para Ramachandran, esta plasticidad cerebral ayuda a explicar el fetichismo por los pies también en casos sin amputación alguna. Con un entusiasmo contagioso, sostiene que «tal vez todos tengamos un cierto cortocircuito entre estas zonas cerebrales, lo que explicaría por qué nos gusta tanto que nos chupen los dedos de los pies».
A un amigo mío fetichista de los pies le fastidia una interpretación tan poco mística, pero a mí me hace gracia tanto que cada cual tenga su propio cableado cerebral de zonas erógenas como que los pies sean tan propensos a dejarse estimular.
Pero es inevitable preguntarse: ¿no será todo más sencillo? ¿No será que visualmente los pies pueden ser muy bonitos a pesar de su injusta mala fama? Tras el psicoanálisis, la religión y la ciencia, le toca el turno al arte.
– El pie considerado como una de las bellas artes
“Imagino que la diosa del Amor ha descendido del Olimpo para visitar a un mortal. Para no morir de frío en nuestro mundo moderno, envuelve en pieles su cuerpo sublime y se calienta los pies en el cuerpo prosternado de su amante”. Leopold Von Sacher-Masoch
En mis primeros años universitarios, un amigo me pidió que escribiera un guión para su primer cortometraje. Como siempre me ha fascinado el bondage, escribí una historia que empezaba con la protagonista medio desnuda y atada a la cama… Y como nadie del equipo de rodaje sabía manejar cuerdas, me ofrecí voluntario para atarla y desatarla en cada escena.
El corto fue un fracaso, pero yo me lo pasé muy bien.

La moraleja es que para un cineasta es fácil disfrutar de sus fantasmas eróticos a la que sea un poco espabilado…
Y Quentin Tarantino, entre otras muchas cosas, es un tipo listo.
Reconocido fetichista de pies, el director se las ha arreglado para incluir planos de delicados piececitos femeninos en todas sus películas.
Los momentos más recordados son el diálogo sobre masajes en los pies de Pulp Fiction, los obsesivos primeros planos del pulgar de Uma Thurman en Kill Bill y, sobre todo, la hipersexual escena de Abierto hasta el amanecer que Tarantino escribió para darse un homenaje: una bellísima Salma Hayek bailando con una pitón albina (¡mujeres y serpientes!) y embutiéndole el pie en la boca al propio Quentin en una peculiar forma de servir alcohol.
No es la única vez que el director ha sido visto bebiendo de pies o zapatos ajenos: aquí podéis verle tomando champán a sorbitos de unos Louboutin.
Aunque ya décadas antes de Tarantino los amantes de los pies bonitos habían podido disfrutar de escenas tan inolvidables como el arranque de Lolita de Stanley Kubrick, con esa delicadísima y amorosa pedicura…
En la versión de los noventa también vemos en varias ocasiones a la Lolita interpretada por Dominique Swain vacilarle a Jeremy Irons utilizando como arma sus sensuales piececillos.
Otras veces, el fetichismo se ha usado como alivio cómico: me vienen a la memoria esta hilarante escena con las botas de Jamie Lee Curtis en Un pez llamado Wanda, el baboso papel de Chris Elliott en Algo pasa con Mary o toda la subtrama del “pisoteador de Baltimore” en Polyester, de John Waters.
En España tenemos a Luis Buñuel salpicando sus películas con referencias podófilas y fetichistas: los botines de piel que despiertan la pasión de un anciano en Diario de una camarera, la pierna amputada de Catherine Deneuve en Tristana (una presencia espectral que obsesionó a Hitchcock), y por supuesto las escenas de dominación y sumisión de la hermosísima Belle de jour. Aunque el cineasta español fetichista por excelencia fue sin duda Luis García Berlanga, cercano al mundillo del sadomasoquismo y reconocido fetichista del zapato de tacón: los botines, en particular, le sugerían agradables fantasías de dominación femenina.
En sus películas los fetichismos aparecen como guiños más o menos explícitos (la Bárbara Rey masoquista de La escopeta nacional, la colección de zapatos de Gurruchaga en París-Tombuctú), o como parte central del guión en Tamaño natural, un estudio de los mecanismos del fetichismo y sus peligros en caso de obsesión.

En 1999, Berlanga instituyó el Premio a la Mujer Mejor Calzada de España, entregado desde entonces en el Museo del Calzado de Elda.
El trofeo es un zapato de tacón de aguja con alas (lo que vestiría el dios Mercurio si quisiera travestirse), y ha caído en manos, o más bien en pies, de mujeres tan dispares como Ana Rosa Quintana, Anne Igartiburu, Paz Vega, Marta Sánchez, Terelu Campos o Esperanza Aguirre (!).
En fotografía el primer nombre que viene a la cabeza es el de Elmer Batters, un genio especialmente activo durante los cincuenta y sesenta con muchísimo ojo para retratar piernas, pies y zapatos.
Desgraciadamente en esa época pacata su fetichismo no fue comprendido, y como muchos otros fotógrafos de la época, sufrió el acoso de la justicia bajo acusaciones de perversión y obscenidad.
Batters nunca entendió el porqué de tanta persecución: para él su atracción por los pies era limpia, lírica y sencilla.
En sus propias palabras: “las piernas están para andar, bailar y amar.
Pero también se dirigen a quienes se sienten fascinados por ellas, en un lenguaje tan elocuente como la poesía”.
La mayor parte de su vida Batters pasó relativamente desapercibido en círculos artísticos, poco dados aún a bucear en la iconografía fetichista, hasta que en los noventa el avispado Benedikt Taschen publicó los recopilatorios From the Tip of the Toes to the Top of the Hose y Legs That Dance to Elmer’s Tune, que descubrieron al público la enorme calidad de sus fotografías.
Más vale tarde que nunca: desde entonces su trabajo se ha expuesto en galerías respetables de Nueva York, Rotterdam, París o en el IVAM valenciano.
Otros fotógrafos han retratado pies, piernas y zapatos con maestría, aunque no de forma tan dedicada y meticulosa como Batters. A mí me gusta especialmente Nina Leen, una de las primeras fotógrafas de Life, que en sus retratos de mujeres americanas siempre prestó especial atención al calzado…
O la fotografía erótico-podofílica de Lucien Clergue, o el talento avasallador de Helmut Newton y sus supermujeres vestidas solo con tacones.
En España tenemos a Alberto García-Alix, un grandísimo retratista que siempre se ha sentido cómodo con las sexualidades alternativas. O, en estilos más abiertamente fetichistas, fotógrafos como Antonio Graell y popes del porno sadomasoquista muy aficionados a los pies, como el mítico José María Ponce.

El sadomasoquismo erótico y el fetichismo por los pies se han entendido siempre muy bien.
Y es que ante unos pies bonitos el fetichista no tiene por qué sentir solo el impulso de acariciarlos y lamerlos, sino también atarlos (como muestra Ipe Ray), azotarlos con una técnica llamada bastinado, hacerles cosquillas…
Los fans del cosquilleo se hacen preguntas intrigantes cómo qué pasaría si se le hacen cosquillas a una bibliotecaria descalza, un escenario tierno y cruel (¡debería reírse pero no puede!) emparentado con el #readingissexy.
Casi todos los dibujantes de cómic erótico han representado pies apetecibles, especialmente los habituales de la temática sadomasoquista.
Así a vuelapluma me vienen a la cabeza los taconazos de Guido Crepax en Histoire d’O o las preciosas botas altas habituales en Gwendoline de John Willie.
Sin embargo, si hay que destacar un dibujante podófilo en particular, la elección está clara: Franco Saudelli.
Este ilustrador italiano, habitual en magazines eróticos de los noventa, se especializó en dibujar damas en apuros bien atadas, casi siempre con sus delicados piececillos flexionados y a la vista.
Traigamos referencias literarias: evidentemente, uno de los principales fetichistas del pie es Leopold von Sacher-Masoch, que elevó a categoría de arte el acto de postrarse rendido y humillado a los pies de una mujer triunfante.
También hay que mencionar al novelista francés Nicolas Edme-Retif, cuya pasión pionera por el calzado femenino hizo bautizar como retifismo a la adoración por los zapatos. Pero de quien querría hablar aquí con más detalle es del escritor, pintor y grabador polaco Bruno Schulz, cuyos textos delicados y pesimistas he admirado siempre muchísimo.
Su recopilatorio de grabados El libro idólatra, publicado aquí por Maldoror Ediciones, es una intrigante maravilla. Sus imágenes expresionistas convierten el fetichismo en un ritual religioso en que la mujer-diosa es adorada por una multitud de hombres deformados y goyescos, alguno con los rasgos del propio Schulz.
Estas femme fatales inalcanzables dejan sin embargo accesible una parte de su cuerpo: los pies que atraen al idólatra con un magnetismo erótico irresistible. Una estúpida disputa entre dos oficiales nazis le costó la vida a Schulz en 1942: espero que la diosa le haya acogido en su seno. O a sus pies.

– El pie es u n caramelo cuyo envoltorio es el zapato
“Envíame tus zapatos, ya desgastados de tanto bailar, para que tenga algo tuyo que estrechar contra mi corazón”. Johann Wolfgang von Goethe
Que el Príncipe no fuera capaz de reconocer a Cenicienta por la cara sino por la forma en que encajaba su pie en un zapatito de cristal siempre me ha resultado sospechoso de podofilia… Y tampoco acabo de entender por qué esos zapatitos no volvían a ser costrosas sandalias campesinas al llegar la medianoche.
Sea como sea, hay muchas más versiones del cuento de Cenicienta que la insulsa de Perrault adaptada por Walt Disney: la historia es un antiquísimo arquetipo materializado en narraciones chinas, hindúes o egipcias con pocas cosas en común más allá de la intervención salvadora de un simbólico zapato como forma de identificar a la protagonista.
En la versión de los hermanos Grimm las hermanastras de Cenicienta llegan a mutilarse un par de dedos y cortarse el tendón de Aquiles para encajar el pie en el zapato de marras, adelantándose un par de siglos a las operaciones de cirugía estética e inyecciones de bótox en los talones que se hacen hoy en día las fans de los Jimmy Choo con pies poco aptos para los tacones kilométricos.

Y es que los zapatos de tacón tienen una innegable belleza que los convierte en fetiches eróticos por derecho propio, pero también resultan peligrosos para la salud si se llevan en exceso.
Llevar taconazos constantemente puede provocar deformidades (juanetes, dedos en martillo), dolores crónicos o problemas en los tendones.
De todas formas, basta con alternar los tacones con calzado plano durante al menos un tercio del tiempo que se permanece de pie para que el riesgo disminuya enormemente.
Muchas mujeres que conozco hacen algo parecido: empiezan la noche llevando zapatos de tacón de aguja, pero traen bailarinas en el bolso para cambiarse a partir del momento en que los taconazos duelen demasiado o se vuelven incómodos.
La dificultad para caminar y el hecho de que los tacones resulten dolorosos los convirtió en enemigos naturales de la segunda ola del feminismo, allá por los setenta.
Su tesis era que más que objetos embellecedores eran instrumentos de tortura creados para subordinar a las mujeres y objetificarlas ahogándolas en un canon de belleza opresor.
Abundaron las comparaciones con la costumbre tradicional china de vendar y deformar los pies femeninos, un procedimiento horrendo y literalmente nauseabundo sobre el que prefiero no hablar.
La feminista Germaine Greer llamaba a este tipo de zapatos “fuck-me shoes” o zapatos-fóllame, un semichiste que hizo bastante fortuna (una canción de Amy Winehouse se llama Fuck-me pumps, donde pumps es otra forma de llamar a los zapatos de tacón).
Más recientemente surgió con fuerza un feminismo sex-positive menos tremendista, en que los taconazos se usan en su justa medida como herramienta femenina de autoafirmación…
Y la justa medida aplica aquí no solo a la necesidad de alternar tacones con zapatos planos, sino a casos como el de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York, que sin ser millonaria acumula centenares de Manolo Blahniks y Jimmy Choos a unos 400-500 dólares de media por par.
Esta tendencia a coleccionar zapatos como quien acumula conservas antes del apocalipsis no es exclusiva de personajes de ficción: es conocido el caso de la ex Primera Dama filipina Imelda Marcos, alias “Mariposa de Acero”, que al huir del país rumbo a Hawai en 1986 dejó tras de sí 1060 pares de zapatos de lujo.
O, en una nota menos criminal, es bonito comprobar el orgullo con que la bailarina de neo-burlesque Dita von Teese muestra su colección de zapatos, muchos regalo de Christian Louboutin en persona.

El fetichismo del pie puede resultar difícil de comprender al primer vistazo, pero el gusto por los zapatos de tacón es bastante autoexplicativo sin que Freud identifique el tacón con un sustituto del pene.
Una mujer con tacones parece más alta y de piernas más largas, y adopta una postura erguida que subraya las curvas del cuerpo y hace destacar pantorrillas, nalgas y pechos.
La forma de caminar se vuelve más sinuosa y, según los cánones occidentales, elegante y seductora.
El tamaño del tacón influye en el resultado: los taconcitos de 4 cm apenas alteran el paso, mientras que caminar con tacones de aguja de 13 cm sin plataforma es un reto complicado.
Los tacones de más altura son ya puramente decorativos o se emplean en el mundillo BDSM.
Por ejemplo, las ballet boots están diseñadas específicamente para fantasías fetichistas: taconazos de 18 cm o más, junto a un empeine curvado que fuerza la postura en punta de las bailarinas.
Se usan por placer estético o como restrictores de movimiento (una forma de bondage, atentos al candado), no tanto para caminar… Aunque hay modelos fetichistas, como Maisumi Max, capaces hasta de bailar con estas botas puestas.
En uno de esos curiosos cortocircuitos entre el mundo del sadomasoquismo y el de la música pop, varias cantantes han llevado estas botas de ballet en sus vídeoclips: Beyoncé en Green Light, Pink en U and Ur Hand o Christina Aguilera en Hurt.
Y es que los zapatos de tacón son un icono sadomasoquista natural. Una de las imágenes tradicionales de la dominación femenina muestra a la Dómina pisando el cuerpo rendido del sumiso con sus afilados tacones, sea amorosamente o con mala idea en un enérgico trampling.
El equivalente más cercano intercambiando los géneros sería el del fetichismo por las botas militares o de montar, también extendido aunque no tan frecuente. Y la fantasía desbordante propia del BDSM permite diseñar zapatos surrealistas, como esta maravilla que convierte a quien lo lleve en un dócil pequeño pony.
Sea como herramienta del agradablemente perverso mundo del sadomasoquismo, sea como accesorio de moda transformador del cuerpo y los andares, el zapato de tacón es un punto focal de atracción del deseo y una encarnación del eterno femenino.
Y despediré este podófilo artículo con una muestra reciente de su poder icónico: para promocionar el blu-ray de Cenicienta, en Disney le encargaron a Christian Louboutin que creara un par de zapatitos de cristal. Unos zapatos pensados para que cualquiera que se los ponga se convierta automáticamente en princesa…
Y si luego esa princesa clava el tacón de cristal de Swarovski en la espalda de su príncipe azul ya no lo sabremos, aunque podemos imaginarlo.

nuestras charlas nocturnas.
¿Es posible eliminar la ansiedad para siempre?…

La mente es maravillosa(S.L.Capeluto) — La ansiedad no se puede eliminar por completo porque es una respuesta natural del cuerpo ante el peligro real o percibido. Algunos de los síntomas de este estado son la preocupación, la inquietud y el nerviosismo. Y es verdad que estar ansiosos nos mantiene alerta para enfrentar desafíos y tomar decisiones rápidas. Hasta aquí, aunque incómoda, es funcional.
Pero si se vuelve persistente y/o desproporcionada a nivel de amenaza, podría traernos más problemas que beneficios. En estos casos, es posible aprender a gestionarla y suavizar su potencia mediante el uso de técnicas efectivas, respaldadas por la ciencia y que presentamos en esta lectura.
– La ansiedad, un malestar que se puede aminorar
Estamos ante una reacción emocional y física normal o de un cuadro clínico que requiere tratamiento profesional, como el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), el trastorno de pánico o las fobias.
Aunque la ansiedad clínica no siempre se puede curar por completo, muchas personas logran una reducción duradera y significativa de los síntomas y una mejora en la calidad de vida. Aun así, experimentarán algo de este estado en ciertas ocasiones, como cualquier otra persona.
Como parte normal y útil de la experiencia humana, lo ansioso no se puede borrar para siempre debido a su función adaptativa. Por ejemplo, sentirla antes de una entrevista de trabajo quizás motive a preparar tu discurso y a practicar respuestas para causar una buena impresión.
Lo que sí se puede es reducir su intensidad e impacto en el día a día. Incluso es factible trabajar para que no surja en situaciones que no lo justifican, lo que implica aprender a distinguir entre peligros reales y preocupaciones infundadas.
– Cómo reducir la ansiedad

Es un hecho que la ansiedad aumentó de forma considerable en el último tiempo.
El ritmo de vida acelerado, el brutal avance de la tecnología, la sobrecarga de información y las crisis socioeconómicas en muchos rincones del mundo, son factores que hacen que la calma sea un estado difícil de alcanzar.
No obstante, hay una buena noticia.
Y es que la comunidad científica se puso en marcha para descubrir qué ayuda a aliviar la sintomatología ansiógena.
Gracias a estas investigaciones, hoy entendemos mejor qué minimiza y qué alimenta este sentimiento de miedo.
Toma nota de las siguientes estrategias.
1. Asistir a psicoterapia
El abordaje con mayor soporte empírico para tratar este problema es la terapia cognitivo conductual (TCC). Una de sus técnicas principales, la reestructuración cognitiva, ayuda a reemplazar pensamientos distorsionados que refuerzan las crisis ansiosas por otros más realistas y saludables. La terapia de aceptación y compromiso (ACT) es otro de los enfoques recomendados.
Así, si sientes que los episodios ansiosos te afectan más de la cuenta o tienes dudas sobre si podrías estar lidiando con un problema clínico relacionado, es importante que busques atención profesional.
2. Desarrollar rutinas y hábitos saludables
Preservar un sueño de calidad, hacer actividad física y llevar una buena alimentación son hábitos esenciales para tu salud física y mental. El descuido de estos aspectos se relaciona de forma directa con la aparición de sintomatología ansiosa.
Con respecto al sueño, es importante mantener un horario regular, asegurarse de que el dormitorio sea oscuro, fresco y tranquilo, y evitar la exposición a pantallas al menos una hora antes de dormir.
Sobre la alimentación, la clave está en la variedad y el equilibrio. Esto asegura la obtención de nutrientes necesarios para el bienestar general. Es crucial incluir frutas y verduras, proteínas magras y alimentos ricos en omega-3. Además, se aconseja limitar el consumo de cafeína y azúcar.
En cuanto al ejercicio físico para aliviar la ansiedad, elige la actividad que más te guste. No te obligues a ir al gimnasio si no es lo tuyo; puedes caminar, nadar, jugar básquet, bailar o cualquier otra opción que te aleje del sedentarismo. La OMS sugiere realizar, como mínimo, entre 2.5 y 5 horas de actividad a la semana.
3. Practicar la gratitud y la aceptación radical
Una investigación de la Universidad de Roma encontró que practicar la gratitud puede proteger contra la ansiedad y la depresión. Esto significa cultivar una actitud de reconocimiento y valoración hacia los aspectos positivos de tu vida. Aquí tienes algunas formas de hacerlo:
- Ser consciente de todo lo que tienes.
- Agradecer a las personas por su apoyo y amabilidad.
- Llevar un diario de gratitud en el que escribas una o dos cosas por las que te sientes agradecido cada día.
A su vez, la aceptación radical es otro de los métodos más poderosos para disminuir el estrés. Consiste en aprender a aceptar la realidad tal y como es, sin luchar contra ella. En lugar de resistirte a lo que no puedes cambiar o aferrarte a cómo «deberían» ser las cosas, asume la realidad presente.
4. Cultivar la tolerancia al malestar y a la incertidumbre
Lidiar con la frustración y la incertidumbre puede ser difícil, pero aprender a aceptarlas como parte de la vida resulta muy liberador. En vez de intentar controlar lo que no puedes (las acciones de los demás, el clima, las decisiones de los líderes políticos), enfócate en lo que sí está en tus manos, dentro de tu control (tu actitud, tus hábitos, tus decisiones).
5. Aprender mindfulness y otras técnicas de manejo del estrés

La reducción de estrés basada en la atención plena (MBSR) es una de las prácticas con mayor respaldo científico para problemáticas como esta.
Un estudio publicado en JAMA Psychiatry concluyó que el MBSR es tan efectivo como el escitalopram, un antidepresivo que, a menudo, usan los profesionales para tratar los síntomas de la ansiedad.
Ten presente que no necesitas convertirte en un maestro zen para beneficiarte de la atención plena.
De hecho, puedes aplicar este método de manera simple y cotidiana, por ejemplo, a partir de lo siguiente:
- Escaneo corporal o scan body.
- Ejercicios de respiración consciente.
- Estiramientos y posturas de hatha yoga.
- Meditaciones guiadas basadas en el mindfulness.
6. Limitar el tiempo frente a pantallas y hacer un uso consciente de las redes sociales
No es noticia que el uso excesivo de tecnología se traduce en un menor bienestar psicológico. Las redes sociales, si se usan mal, se convierten en una fuente de estrés y ansiedad por varias razones; la sobrecarga de información, la comparación, la presión por la apariencia, el FOMO, entre otros.
Una manera efectiva de contrarrestar estos efectos es el mindful screen time . La propuesta consiste en definir límites de tiempo para estar en línea (y respetarlos) y elegir a conciencia el tipo de contenido que se consume. Aunque no sea fácil de lograr, con práctica y autocontrol puedes mejorar tu experiencia.
7. Consumir menos alimentos y bebidas que pueden estar contribuyendo al problema
Como se mencionó, la dieta también juega un papel importante en el estado anímico. Algunos alimentos y bebidas pueden aumentar los episodios ansiosos o empeorar sus síntomas. La evidencia científica indica que limitar ciertos productos puede generar un cambio positivo. Considera reducir el consumo de esto:
- Alcohol.
- Azúcar y carbohidratos refinados.
- Cafeína en café, té negro, té verde, bebidas energéticas y gaseosas.
- Comidas ultraprocesadas y altas en sodio, como snacks y embutidos.
- Comidas altas en grasas refinadas, como comida rápida y alimentos fritos.
Un informe de la Universidad de Harvard sobre estrategias nutricionales para combatir la ansiedad recomienda, además de las frutas, verduras y cereales integrales, incluir a la dieta lo siguiente:
- Ácidos grasos omega-3 (como el salmón).
- Probióticos (como el kéfir y el yogur griego).
- Alimentos ricos en magnesio (como espinacas y nueces).
- Alimentos ricos en vitamina B (como el aguacate y las almendras).
- Alimentos ricos en zinc (como mariscos, frutos secos, semillas y legumbres).

– Medicamentos y remedios naturales para calmar el nerviosismo
Para quienes enfrentan niveles altos de nerviosismo, los medicamentos recetados representan una parte importante del tratamiento, junto con la psicoterapia. Eso sí, es esencial que cualquier uso de fármacos sea siempre bajo la indicación y el seguimiento de un profesional.
En general, se utilizan los ansiolíticos, como las benzodiacepinas, o los antidepresivos, en especial los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Si lo que buscas son opciones complementarias o naturales para reducir la inquietud, existen varias opciones. La valeriana, la camomila, el aceite esencial de lavanda y la pasiflora son las más utilizadas.
– Erradicar no, atenuar sí
Si bien es una parte inevitable de nuestra existencia, no tenemos que dejar que esta emoción domine nuestra vida. Ya está claro que no se trata de deshacernos de ella para siempre, sino de aprender a manejarla de manera que nos permita vivir de forma más libre y satisfactoria. Recuerda; la clave está en las pequeñas acciones diarias que, acumuladas, marcan una gran diferencia.
nuestras charlas nocturnas.
Una nueva era del sabotaje: convertir dispositivos cotidianos en explosivos…

The New York Times(D.E.Sangere) — Cuando Israel y Estados Unidos unieron sus fuerzas hace 15 años para llevar a cabo el ciberataque que definió una nueva era de conflictos —un ingenioso intento de inyectar código maligno en las plantas de enriquecimiento nuclear de Irán, dejándolas fuera de control—, la operación fue revisada por abogados y legisladores a fin de minimizar el riesgo para los civiles de a pie.
Decidieron llevarla a cabo porque los equipos atacados se encontraban bajo tierra. Se aseguró al presidente Barack Obama que los efectos podrían contenerse de manera estricta. Aun así, hubo sorpresas: el código informático secreto se difundió, y otros actores modificaron el programa maligno y lo usaron contra diversos objetivos.
Ahora, el presunto sabotaje israelí de cientos o miles de buscapersonas, radios de dos vías o walkie talkies y otros dispositivos inalámbricos utilizados por Hizbulá ha llevado el turbio arte del sabotaje electrónico a nuevas y aterradoras alturas. Esta vez, los dispositivos en cuestión estaban en los bolsillos de los pantalones, en el cinturón o en la cocina. Aparatos de comunicación normales se convirtieron en granadas en miniatura.
Y aunque el objetivo eran los combatientes de Hizbulá, las víctimas fueron cualquiera que estuviera cerca, incluidos niños. Según las autoridades libanesas, 11 personas murieron y más de 2700 resultaron heridas en el atentado del martes. El miércoles, al menos 20 personas más murieron y 450 resultaron heridas en una segunda ronda de ataques con radios de dos vías que estallaron.
Hay motivos para temer el siguiente paso de este ataque contra los combatientes de Hizbulá. La historia de este tipo de sabotajes es que una vez que se cruza un nuevo umbral, pasa a estar al alcance de todos.
Por supuesto, sabotear teléfonos o colocar bombas no es nada nuevo: los terroristas y las agencias de espionaje llevan décadas haciéndolo. Lo que lo hizo diferente fue la escala masiva, la implantación de explosivos en tantos dispositivos a la vez. Un subterfugio así es difícil de llevar a cabo, porque requiere infiltrar profundamente en la cadena de suministro. Y esa es, en cierto modo, la mejor razón para que la gente no tenga miedo de sus refrigeradoras y computadoras conectadas a internet.
Pero nuestra sensación de vulnerabilidad ante la posibilidad de que los utensilios cotidianos conectados a internet se conviertan en armas mortales puede estar solo empezando.

“Esto bien podría ser el primer y aterrador atisbo de un mundo en el que, en última instancia, ningún dispositivo electrónico, desde nuestros teléfonos móviles a los termostatos, puede ser jamás de plena confianza”, dijo el miércoles Glenn Gerstell, el consejero general de la Agencia de Seguridad Nacional durante cinco años críticos en que las guerras cibernéticas se atizaban.
“Ya hemos visto a Rusia y Corea del Norte desatar armas cibernéticas sobre las que no tenían control, que dañaron indiscriminadamente computadoras al azar en todo el mundo”, dijo. “¿Podrían ser otros dispositivos personales y domésticos los siguientes?”.
Si Gerstell tiene razón, se plantea la cuestión de si estos ataques, ampliamente atribuidos a los servicios de inteligencia de Israel, valieron el precio en nuestro sentido compartido de vulnerabilidad. Las explosiones tenían escasa finalidad estratégica. Como dijo un diplomático occidental con larga experiencia en Medio Oriente, difícilmente iban a obligar a los dirigentes de Hizbulá a renunciar a una causa por la que han luchado durante cuatro décadas.
El principal efecto es psicológico. Al igual que la vigilancia generalizada hace que la gente se pregunte quién puede tener acceso a los teléfonos que ahora contienen detalles, cosas valiosas y secretos de la vida de cada uno —fotos, mensajes de texto, números de tarjetas de crédito—, el sabotaje hace que todo el mundo tema que los dispositivos ordinarios puedan convertirse en una fuente instantánea de lesiones o muerte. Esto corroe la psique.
También interrumpe las comunicaciones, lo que ha llevado a especular sobre la posibilidad de que los ataques sean el primer acto de una ofensiva israelí más amplia. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, dijo justo antes de que las explosiones empezaran a resonar en todo Líbano que se había iniciado una “nueva fase” de acción militar, alejándose de Gaza y en dirección hacia el norte.
Lograr que los combatientes y dirigentes de Hizbulá tuvieran miedo de coger sus dispositivos inalámbricos supondría una ventaja tremenda, aunque temporal. Sin embargo, hasta ahora, ese ataque más amplio no se ha materializado.
Pero no está claro cuánto ingenio cibernético, si es que hubo alguno, estuvo implicado en las explosiones mortales. Los buscapersonas, a los que Hizbulá recurrió por temor a que Israel hubiera descifrado sus teléfonos móviles, parecían atractivos para el grupo terrorista precisamente porque eran de baja tecnología y no funcionaban a través de las vulnerables redes de telefonía móvil e internet.
Abundan las teorías sobre cómo se colocaron los explosivos en los dispositivos. Según la hipótesis más probable, agentes israelíes habrían colocado explosivos en las baterías cuando los dispositivos fueron fabricados por una empresa fachada en Budapest que obtuvo la licencia de una empresa taiwanesa para fabricar la tecnología de buscapersonas. Otros creen que los dispositivos pueden haber sido modificados en algún momento entre su fabricación y su distribución a dirigentes y combatientes de Hizbulá.

Cualquiera que haya sido el medio utilizado para el sabotaje, el resultado fue el mismo: solo unos pocos gramos de explosivos, ocultos en los localizadores y las radios de dos vías, fueron capaces de causar lesiones graves, más allá del tipo de daño que podría producirse en caso de que las baterías de los dispositivos se sobrecalentaran e incendiaran
Es posible que esas explosiones hayan sido provocadas simplemente por un mensaje enviado, simultáneamente, a los buscapersonas. O que, aprovechando una vulnerabilidad en el código básico que hace funcionar los localizadores, los atacantes fueran capaces de sobrecalentar las baterías y detonar las cargas explosivas.
Pero los israelíes también podrían haber utilizado ciberoperaciones o interceptaciones de señales simplemente para averiguar cómo acceder a los buscapersonas, dicen algunos expertos.
“Las principales ciberoperaciones probablemente solo proporcionaron la información de que Hizbulá hizo un gran pedido de bípers y dónde estarían en la cadena de suministro en momentos específicos”, dijo Jason Healey, experto en cibernética de la Universidad de Columbia. “Como mucho, se envió alguna señal que detonó el explosivo. Tal vez eso realmente utilizó alguna vulnerabilidad de seguridad para sobrecalentar la batería causando la detonación”.
Infiltrar en las cadenas de suministro para sabotear operaciones no es nada nuevo. Hace más de una década, las autoridades estadounidenses interceptaron las fuentes de energía que se dirigían a Irán para hacer girar las centrifugadoras nucleares del país y, por tanto, su capacidad de producir combustible susceptible de ser desviado a proyectos armamentísticos.
Durante el gobierno de Donald Trump, funcionarios estadounidenses interceptaron gigantescos generadores de energía fabricados en China que, según creían, habían sido alterados para insertar un “interruptor de apagado” capaz de activarse desde el extranjero. Y desde hace más de un año, los funcionarios estadounidenses han estado advirtiendo sobre “Volt Typhoon”, una operación de inteligencia china para agregar a las redes eléctricas de EE. UU. código maligno que podría apagar las luces y el suministro de agua, especialmente durante un conflicto en torno a Taiwán.
Antes de que los servicios de inteligencia chinos avanzaran hacia la red eléctrica estadounidense, Rusia hizo lo mismo y, para disuadir a Moscú, Estados Unidos introdujo código en la red rusa.
Sin embargo, las primeras pruebas sugieren que estas técnicas pueden aportar una ventaja táctica, pero pocos efectos estratégicos. Incluso los ciberataques norteamericano-israelíes contra las centrifugadoras de Irán —una operación costosa y altamente clasificada cuyo nombre en clave era “Juegos Olímpicos”— hicieron retroceder el programa iraní solo un año o 18 meses. Con el tiempo, el programa pasó a la clandestinidad.
Pero ataques como el de las centrifugadoras o el de las redes eléctricas están dirigidos contra grandes infraestructuras, no contra dispositivos portátiles. Así que los ataques en el Líbano pueden anunciar una nueva faceta de este tipo de sabotaje, diseñado para infectar dispositivos portátiles.
“Ciertamente, si la inteligencia china o rusa fuera capaz de sobrecalentar los dispositivos electrónicos para provocar incendios, podría ayudar a mantener a los defensores tambaleándose en las primeras fases de una crisis”, dijo Healey. “Pero eso parece un poco descabellado, ya que ha habido ejemplos más que suficientes de ir por la destrucción física de redes eléctricas, por ejemplo”.
nuestras charlas nocturnas.
Interocepción: el papel de nuestro ‘sexto sentido’ en la salud mental…

The Conversation(P.S.Piquero/A.S.Elliott/B.R.Virghos) — Contaba el neurólogo Oliver Sacks (1933-2015) en su libro El hombre que confundió a su mujer con un sombrero que una paciente llamada Christina le refirió que su cuerpo era “ciego y sordo a sí mismo”.
Imagínese vivir sin ser consciente de las sensaciones de malestar físico, dejar de notar cuando pasa del enfado a la alegría o no ser capaz de percibir cambios en su respiración o su corazón. Justamente, estas habilidades constituyen lo que conocemos como interocepción, y se ha relacionado recientemente con diferentes problemas de salud mental.
– Señales de nuestro mundo interno
La interocepción es la capacidad para percibir e interpretar correctamente señales del organismo como la temperatura, el dolor, el ritmo cardíaco, la actividad visceral o las sensaciones musculares.
Está compuesta por tres dimensiones: la precisión interoceptiva (proceso de detectar objetivamente las sensaciones corporales), la sensibilidad interoceptiva (percepción subjetiva de esas señales internas) y la conciencia interoceptiva o congruencia entre las dos anteriores.
Mientras que los sentidos primarios como la visión o la audición están centrados en los estímulos externos, gracias a ese “sexto sentido” percibimos nuestro ámbito interno.
Pero ambos mundos no son independientes, sino que se reconocen e integran. Esto nos permite, entre otras cosas, reconocer nuestras emociones –a través de los cambios en las sensaciones del cuerpo– y llevar a cabo conductas adecuadas de acuerdo con nuestro entorno.
Además, la interocepción desempeña un papel clave en otras funciones mentales como la memoria o la toma de decisiones. Parece influir, por ejemplo, en nuestra capacidad para tomar o no decisiones más o menos arriesgadas sin pensar en sus posibles consecuencias.
Recientemente, debido al vínculo que parece existir entre la interocepción y las dimensiones emocional y cognitiva, han surgido varios estudios que la relacionan con ciertos problemas de salud mental como los desórdenes de la conducta alimentaria, la depresión y los trastornos de ansiedad o por uso de sustancias, entre otros.

– Fallos por exceso o por defecto
Nuestro sexto sentido puede fallar por defecto o por exceso. Así, hay personas que no son capaces de identificar y describir sus cambios corporales, mientras que otras presentan una excesiva atención hacia sus señales internas.
Dentro del primer caso nos encontramos con estudios que describen poca interocepción gástrica y una mayor tolerancia al dolor en personas con anorexia.
Síntomas de depresión como la incapacidad para experimentar placer o anhedonia, así como la reducción de las relaciones sociales parecen ser también consecuencia de una disfunción interoceptiva que impide integrar correctamente los mundos interno y externo.
En el segundo caso, las personas con un trastorno de ansiedad o de consumo de sustancias parecen experimentar una mayor percepción de señales como la frecuencia cardiaca, el patrón respiratorio o el malestar corporal.
Así, esa percepción excesiva en trastornos como las fobias o los ataques de pánico se ha asociado a una anticipación a consecuencias o situaciones adversas que puedan ocurrir, mientras que el consumo de drogas como el alcohol parece emplearse como una vía para acallar las sensaciones corporales negativas.
Sin embargo, beber alcohol con esta finalidad no conduce al organismo a un estado de bienestar. De hecho, lo que hace es alejarlo aún más del equilibrio, con consecuencias negativas importantes en la salud física y psicológica.
Parece que tanto la falta como el exceso de atención sobre las señales que nos envía nuestro cuerpo pueden conducir una interpretación incorrecta de las mismas.
Por tanto, resulta necesario identificar “biomarcadores interoceptivos” –o “marcadores somáticos”, como los llamó el neurocientífico portugués Antonio Damasio– que ayuden a mejorar el diagnóstico, así como desarrollar estrategias de intervención que ayuden a mejorar esas funciones.

– ¿Cómo podemos mejorar nuestra interocepción?
La mejor forma de afinar nuestro sistema interoceptivo es la actividad física. Algunos estudios han mostrado que incluso 15 minutos de ejercicio a cierta intensidad son capaces de mejorar estas habilidades, junto con ciertos aspectos emocionales y cognitivos.
Otros expertos optan por el yoga, una práctica más centrada en la atención a las sensaciones corporales y control de la respiración.
En cualquier caso, no debemos olvidar que el esfuerzo físico está bajo el control constante del sistema nervioso central, donde la interocepción supervisa el estado corporal y regula, basándose en ello, nuestro comportamiento. Según cómo me encuentro, voy regulando el esfuerzo físico que soy capaz de hacer.
Así, aprender a reconocer e interpretar las sensaciones corporales activadas por el ejercicio, que a veces causan malestar, podría ayudar a controlar las sensaciones negativas ligadas, por ejemplo, a la abstinencia.
Parece, por lo tanto, que nos encontramos ante un campo de investigación emergente que se encuentra en la base de varias psicopatologías y que requiere de especial atención.