Quinientos años después sacan a Copérnico de su tumba NN y lo entierran como a un héroe …

Sacerdotes polacos en 2010 volvieron a inhumar al astrónomo del siglo XVI Nicolás Copérnico, ahora como héroe, a casi 500 años de que fuera sepultado en una tumba sin nombre porque la iglesia católica consideraba heréticos sus descubrimientos.
Copérnico fue sepultado ahora en una tumba de granito negro en la catedral en la que fue canónigo y doctor.
Fue una señal del progreso de la iglesia en hacer las paces con un investigador cuya teoría revolucionaria de que la Tierra giraba alrededor del Sol se constituyó en uno de los aportes más importantes para el advenimiento de la era científica moderna.
Copérnico, quien vivió de 1473 a 1543, murió como un astrónomo poco conocido que trabajó en lo que hoy es Polonia, lejos de los principales centros de enseñanza de Europa.
Durante años, dedicó su tiempo libre al desarrollo de su teoría, a la que después la iglesia condenó y declaró una herejía porque eliminaba a la Tierra y a la humanidad como el centro del Universo.
Su modelo revolucionario se basó en complejos cálculos matemáticos y en observaciones a simple vista de los astros, ya que aún no existía el telescopio.
Tras su muerte, los restos de Copérnico fueron colocados en una tumba sin nombre y sin ubicación exacta, debajo del piso de la catedral de Frombork, en el norte de Polonia.
Hasta ahora, y tras su exhumación, la tumba provisional de Copérnico se ubicó en el castillo de Olsztyn, donde el científico vivió parte de su vida, y posteriormente en la catedral de esa misma ciudad.
El periplo del astrónomo comenzó en 2005, cuando arqueólogos polacos hallaron sus restos mortales en una pequeña tumba sin nombre en la catedral de Frombork, en la costa polaca del mar Báltico. Ante las dudas de si esos restos pertenecían verdaderamente a Copérnico, los huesos fueron exhumados para someterlos a un análisis de ADN, que finalmente confirmó que se trataba del célebre polaco.
Posteriormente un equipo de científicos suecos presentó la reconstrucción facial del cráneo encontrado y pusieron cara a Copérnico, un hombre con nariz aguileña y ojos hundidos, tal y como ya se mostraba en los retratos que se conservan de él en Polonia.
El astrónomo marcó un antes y un después en el estudio de la astronomía con su obra ( ). En ese texto, basándose en cálculos matemáticos y astronómicos, Copérnico dota de base científica una antigua teoría heliocéntrica griega, según la cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no al revés, como se creía hasta entonces.
Clérigos del más alto rango de Polonia rociaron agua bendita sobre los restos de Copérnico. Después, una guardia de honor trasladó el féretro del astrónomo hasta la imponente catedral de ladrillos rojos y lo depositó en el mismo lugar donde parte de su cráneo y otros huesos fueron encontrados en el 2005.
Un sepulcro de granito negro identifica desde ahora a Copérnico como el fundador de la teoría heliocéntrica, pero también como un canónigo, es decir, un clérigo con rango menor a sacerdote. La tumba está decorada con un modelo del sistema solar, con un Sol dorado al que rodean seis planetas. (LosAndes)
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