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Derinkuyu, la ciudad subterránea más grande del mundo escondida en Capadocia …


Infobae(C.Tomaella)/National Geographic(A.Fischer)La región de Capadocia (Turquía) es un lugar único en el mundo donde la naturaleza ha moldeado el terreno a su antojo. Este se caracteriza por laderas de tonos rosados y amarillos que se quiebran en impresionantes cañones, creando unas características formaciones rocosas en forma de chimenea.

Una de las actividades más singulares de este paraje es sobrevolarlo en globo aerostático, pero hasta hace relativamente poco no se conocía el increíble tesoro que guardaba bajo tierra. Estamos hablando de la antigua ciudad de Derinkuyu, un asentamiento subterráneo que podía ocultar el paradero de hasta 20.000 habitantes durante meses seguidos.

Como si se tratara de un misterio digno de Narnia, corría 1963 cuando un hombre en su casa, con el afán de ampliar el espacio de su sótano, decidió tumbar una pared. Allí, de modo inimaginable, apareció una ciudad de más de 3000 años de antigüedad que había permanecido oculta hasta entonces.

La antigua ciudad de Elengubu, conocida hoy como Derinkuyu, de 18 pisos de profundidad, se encuentra debajo de la superficie desmoronada de Capadocia. Se trata de una de las ciudades subterráneas más grandes del mundo, entre las más de dos centenas que se encuentran esculpidas en la piedra volcánica en el país.

Hace más de 1,500 años, el historiador y militar Jenofonte —afamando en la Antigua Grecia por sus expediciones más allá del mundo conocido— describió una extensa red de ciudades subterráneas. Escondidas por debajo de los riscos de Anatolia central, escribió el autor, el entorno volcánico de la región esculpió la geología local con espacios idóneos para asentamientos humanos. Estaba hablando de Derinkuyu.

Al centro de la actual Turquía, Derinkuyu es la más grande de las 37 ciudades subterráneas de la región de Capadocia. Aunque sus sitios hermanos fueron abandonados hace miles de años, ésta sigue siendo una urbe nutrida de habitantes, turismo y comercio.

Durante el Imperio Bizantino, entre el año 780 y el 1180, la localidad fue usada como refugio por los árabes musulmanes

– A 85 metros bajo tierra

Derinkuyu se desarrolló 85 por debajo de la tierra. Con 18 niveles de túneles, fue construida originalmente por los hititas, uno de los imperios más poderosos de Anatolia. Eventualmente, fue tomada por los persas y después por los cristianos, explica la periodista Geena Truman para la BBC, después del cisma del Imperio Romano.

Fue un lugar de refugio ante los constantes ataques a esta región y se abandonó finalmente en la década de 1920. Tras esto, no se dio a conocer al mundo hasta que, en 1963, un lugareño anónimo la descubrió. Según indica el medio británico BBC, mientras renovaba su casa, sus gallinas desaparecían en una pequeña grieta creada durante la remodelación y nunca más se los volvía a ver.

Tras una investigación más detallada y algunas excavaciones, el turco descubrió un pasadizo oscuro. Esta fue la primera de las más de 600 entradas encontradas dentro de casas particulares que conducen a esta ciudad subterránea.

Algunos pozos fueron mucho más profundos duplicaron el tamaño promedio

Una de las aristas más sorprendentes de Derinkuyu es que cuenta con una red de conexión bajo tierra que la vincula con algunos de los otros poblados subterráneos. Una serie túneles con varios kilómetros de largo y 75 metros de profundidad se tejieron en esta locación surgida gracias a sucesivas erupciones volcánicas antiguas.

Se calcula que hace millones de años numerosas capas superpuestas de ceniza se apelmazaron hasta dar forma a una roca sólida, aunque capaz de ser esculpida. Un largo tiempo después de producidas las erupciones volcánicas, los habitantes de la zona se dieron cuenta de que era posible construir sus hogares cavando en la piedra, para guarecerse bajo tierra.

Se sabe que la ciudad, antes llamada Elengubu fue un centro portuario del mercado de la sal, hasta que quedó inundada y escondida por años. Aparentemente la construcción de la ciudad fue obra de los frigios, un pueblo indoeuropeo que habitó la región entre el siglo VIII y el VII a.C.

Los frigios fueron convertidos al cristianismo en épocas del Imperio Romano. Fue en ese momento cuando los pobladores iniciaron la construcción de capillas bajo tierra. Por la época se supone que los habitantes utilizaban la ciudad subterránea como refugio, para escapar de la persecución romana.

Pero a la tradicional Elengubu le llegó su época de esplendor. Durante el Imperio Bizantino, entre el año 780 y el 1180, la localidad fue usada como refugio por los árabes musulmanes. En esta época fue cuando se construyeron los túneles.

Más allá de estos relatos, una historia previa indica que la ciudad fue construida por los hititas de Anatolia mucho tiempo antes, alrededor del siglo XV a.C, y que la utilizaron para escapar de los pueblos invasores. Las piedras rodantes que se usaron para cerrar la ciudad desde adentro son prueba de ello.

Los atractivos Ocho niveles de esta sorprendente ciudad subterránea de Derinkuyu están abiertos a los visitantes, habiéndose convertido en uno de los puntos turísticos de mayor afluencia de la región de la Capadocia

– Arquitectura antigua

En el momento en que los pobladores decidían refugiarse en su ciudad subterránea, se aislaban del mundo de arriba. La ciudad permanecía ventilada por un total de más de 15.000 pozos, la mayoría de unos 10 cm de ancho y que llegaban hasta el primer y segundo nivel de la ciudad.

Esto aseguró suficiente ventilación hasta el octavo nivel. Los superiores, en tanto, se usaron como alojamiento y dormitorio, ya que eran los mejor ventilados. Los niveles inferiores se utilizaron principalmente para almacenamiento, pero también contenían una mazmorra.

En el momento en que los pobladores decidían refugiarse en su ciudad subterránea, se aislaban del mundo de arriba

En niveles medios había espacios destinados a todo tipo de usos: un lagar para pisar uva, prensar aceitunas o machacar las manzanas para obtener el mosto, el aceite o la sidra, espacio para animales domésticos, un convento y pequeñas iglesias. La más famosa es el templo cruciforme del séptimo nivel.

Algunos pozos fueron mucho más profundos duplicaron el tamaño promedio. Incluso cuando la ciudad subterránea yacía sin descubrir, la población turca local de Derinkuyu los usó para obtener agua, sin conocer el mundo oculto por el que pasaban sus cubos. De hecho, la etimología del nombre dado a la ciudad, “derin kuyu”, significa en turco “pozo profundo”.

Una teoría afirma que la ciudad subterránea sirvió como un refugio de temperaturas constante para las estaciones extremas de la región. Los inviernos de Capadocia pueden ser muy fríos y los veranos extremadamente calurosos. Bajo tierra, el clima del ambiente es constante y moderado.

Como beneficio adicional, es más fácil almacenar y mantener los rendimientos de la cosecha lejos de la humedad y los ladrones.

Cualquiera que sea la relevancia de sus otras funciones, la ciudad subterránea fue muy utilizada como refugio para la población local durante las guerras entre bizantinos y árabes, que duraron desde finales del siglo VIII hasta finales del siglo XII; durante las incursiones de los mongoles en el siglo XIV; y después de que la región fuera conquistada por los turcos otomanos.

Resulta curioso observar que este pueblo, contando con los elementos más rudimentarios para construir ese lugar, no se olvidase de los espacios dedicados al ocio, como bares; o salas de culto en las que podían encomendarse a sus divinidades. La hitita era conocida como “la religión de los mil dioses”.

Los atractivos Ocho niveles de esta sorprendente ciudad subterránea de Derinkuyu están abiertos a los visitantes, habiéndose convertido en uno de los puntos turísticos de mayor afluencia de la región de la Capadocia. Pero, además, una serie de atractivos se suman para completar el recorrido.

El castillo de Uçhisar es una gran formación rocosa que se eleva por encima del terreno como un hormiguero gigante lleno de pequeños agujeros oscuros. Atrae a los visitantes con su intrigante historia y su impresionante panorama que incluye el paisaje circundante y el Monte Erciyes en la distancia.

Se recomienda buscar agujeros negros que indiquen las entradas a moradas, túneles y palomares excavados en la roca hace muchos siglos.

Alrededor de 1 millón de visitantes por año llegan a conocer el tributo de la naturaleza a la fertilidad masculina en Love Valley. Sus chimeneas de hadas se diferencian de otros ejemplos de la región porque tienen una base ancha, un pilar estrecho y un pico en forma de cono.

Millones de años de erosión por el viento y la lluvia junto con erupciones volcánicas dieron vida a las formaciones rocosas, que se consideran cómicas y hermosas. Un vuelo en globo aerostático sobre el extraordinario paisaje es una experiencia inolvidable.

En la actualidad, Derinkuyu y su vecina Kaymaklı se cosnerban como estandartes del Parque Nacional de Göreme: uno de los sitios rupestres que la Unesco considera Patrimonio de la Humanidad desde 1985. Así lo describe la institución:

«[…] En medio de un espectacular paisaje modelado por la erosión, hay toda una serie de santuarios rupestres que son testigos de excepción del arte bizantino del período posticonoclástico, así como viviendas y aldeas trogloditas y subterráneas que son vestigios de un habitat humano tradicional cuyos orígenes se remontan al siglo IV»

Según Truman, el ecosistema natural de Capadocia favorece que estas construcciones se hayan conservado hasta nuestros días. Principalmente, explica la autora, «debido a la falta de agua en el suelo y su roca maleable«. Esto favoreció que los pobladores originarios de la región pudieran construir casas, habitaciones y túneles con facilidad. Todo al interior de la tierra.

– Ciudades interconectadas por debajo de la superficie

Pensadas originalmente como almacenes para bienes —comida y mercancía, principalmente—, Derinkuyu y las ciudades subterráneas aledañas sirvieron como refugio en tiempos de guerra. Al estar interconectadas por debajo de la superficie, poco a poco gestaron una actividad económica, mercantil y cultural única en la región.

Al respecto, un guía de turistas local asegura que la vida no fue tan sencilla al interior de la tierra:

«La vida bajo tierra probablemente fue muy difícil», explica a la BBC. «Los residentes hacían sus necesidades en vasijas de barro selladas, vivían a la luz de las antorchas y se deshacían de los cadáveres en áreas asignadas «

Por su peso ingenieril, arquitectónico e histórico, durante décadas, el sitio de Derinkuyu ha sido un espacio de investigación arqueológica. Aún así, en la actualidad contiene alrededor de 200 ciudades pequeñas. Todas bajo tierra, están conectadas por una complicada red de túneles que funciona todavía.

El último censo de la ciudad estima que, aproximadamente, 24 mil personas habitan hoy por debajo de la tierra en Capadocia. Derinkuyu es sólo una de las ciudades perfectamente funcionales que existen actualmente en la zona que, a diferencia de lo que sucedió en la antigüedad, se nutre del turismo internacional.

Derinkuyu no es la única ciudad subterránea en Capadocia. Con 445 kilómetros cuadrados, es la más grande de las al menos 200 ciudades subterráneas ubicadas en las llanuras de Anatolia.

Muchas de ellas se encuentran conectadas con Derinkuyu a través de túneles excavados, algunos de hasta 9 kilómetros de longitud.

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