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Las sagas familiares más influyentes de todos los tiempos: Familia Al Saud (Arabia Saudi) …


eleconomista.es/Euronews/megaricos.com  —  La familia real cuenta con una historia monárquica que se remonta a casi un siglo y que da nombre a Arabia Saudí, puede atribuir su fortuna de 100.000 millones de dólares a las reservas de petróleo de la nación. El príncipe heredero Mohammed bin Salman, hijo del séptimo monarca saudí, el rey Salman, controla personalmente activos por valor de más de 1.000 de dólares.

Los vínculos con Saudi Aramco, la empresa más rentable del mundo y un gigante de la industria petrolera, garantizan que la familia real saudí continúe acumulando riqueza.

Es difícil evaluarla con precisión, en parte porque la familia tiene hasta 15.000 miembros extendidos, muchos de los cuales han fundado negocios, contratos con el gobierno y más, con lo que su riqueza familiar sería mucho mayor.

La Casa de Saud (en árabe: بيت آل سعود ), también conocida como Al Saud, es la dinastía de la familia real de Arabia Saudí. El moderno estado de Arabia Saudí fue establecido en 1932, aunque las raíces e influencia de la Casa de Saud en la Península Arábiga datan de varios siglos atrás.

La Casa de Saud ha tenido tres etapas: el Primer y Segundo Estado Saudita, y el moderno estado de Arabia Saudí. Durante las primeras, la familia gobernó el Nejd y en varias ocasiones se enfrentó al Imperio otomano, al Jerife de La Meca y al clan Al Rashid en Hail.

La historia de la Casa de Saud ha estado marcada por el deseo de unificar la península arábiga y promover una visión estricta del Islam conocida como wahabismo. Esta fe establece la decapitación como castigo por ciertos delitos, y ha recibido fuertes críticas de organizaciones defensoras de los Derechos Humanos.

– Ibn Saud, fundador del Estado actual

En 1744, Muhammad bin Saúd fundó la primera dinastía saudita. En aquel entonces, la mayor parte de la región del Golfo estaba controlada por el Imperio Otomano de Turquía. Muhammad llegó al poder a través de una asociación con un líder religioso popular llamado Muhámmad ibn Abd-al-Wahhab.

Los dos hombres establecieron su base en Riyadh y se expandieron rápidamente para controlar la mayor parte del territorio que es hoy en día Arabia Saudita.

Ese primer estado saudí duró hasta 1818, cuando fue atacado por los otomanos de Egipto, pero durante los siguientes 50 años, la familia Al Saúd luchó por conservar el control de su territorio.

En 1902, el tataranieto Abdulaziz bin Saúd, que más tarde pasaría a ser conocido como Ibn Saúd, dirigió a un grupo de miembros de la familia para recapturar la ciudad de Riyadh. La influencia de Ibn Saúd se propagó rápidamente con la ayuda de líderes tribales que simpatizaban con su objetivo de expulsar a los otomanos.

De hecho, en 1916, los británicos también estaban dispuestos dar su apoyo a Ibn Saúd. En ese momento, los otomanos estaban luchando contra los británicos durante la Primera Guerra Mundial por lo que estos últimos dieron su apoyo Ibn Saúd para unificar el Estado árabe.

Abdelaziz bin Abderramán al Saud

La dinastía saudí actual está formada por los descendientes de Abdelaziz bin Abderramán al Saud, conocido como Ibn Saud (1880-1953), fundador del estado moderno de Arabia Saudí, del que fue rey desde 1932 hasta su muerte, en 1953, y al que puso el nombre de la familia. Años antes, en 1945,consolidó una férrea alianza con Estados Unidos.

Para algunos, Ibn Saud fue el árabe más grande desde el profeta Mahoma. Para otros fue un horrible déspota.

Tuvo 32 esposas, que le dieron 53 hijos y 36 hijas, y alrededor de 500 nietos.

Se desconoce el número exacto total de miembros de la familia real saudí, considerado un secreto de Estado.

– La sucesión de los Saud: poder y sangre

A Ibn Saud le sucedió su hijo mayor con vida, Saud, que tuvo también muchas esposas e hijos.

La ciudad de Riyadh con 100 años de diferencia

Desde entonces, las reglas de sucesión dinástica prevén la transmisión del poder a hermanos, y luego a hermanastros.

El heredero debe ser confirmado por el consejo de familia. Una ley que ha llevado a la actual gerontocracia.

Saud fue derrocado y forzado al exilio por su hermano menor, Faisal, que reinó de 1964 a 1975. Su golpe de estado fue apoyado por gran parte de los príncipes de la familia, enriquecidos por el petróleo, y deseosos de proteger su fortuna de lo que consideraban la completa incompetencia del entonces monarca.

A su vez Faisal fue asesinado por un sobrino, que fue decapitado en la plaza pública de Riad.

Le sucedió otro hijo de Ibn Saud, Jalid. Luego otro más, Fahd.

En 2006, Abdalá fue el quinto de los hijos de Ibn Saud en llegar al trono.

Al sucesor de Abdalá, Salman, en el poder desde este viernes, le sucederá su mediohermano Muqrin, de 69 años. Se prevé que después de este el trono pase por fin a otra generación, la de su sobrino Mohamed bin Nayef que, por cierto, ya tiene 55 años.

– Petróleo y estabilidad

Complejo de Aramco en Arabia Saudita, 1954

En 1937 cerca de Dammam, topógrafos estadounidenses descubrieron inmensas reservas de petróleo.

Antes de este hallazgo, muchos miembros de la familia estaban en la miseria.

Finalmente, el petróleo fue descubierto el 3 de marzo de 1938.

Esta era una buena noticia, pero la realeza todavía no tenía idea de cuánto petróleo podrían encontrar. Hasta donde ellos creían, el crudo en el remoto pueblo de Dammam sería su único descubrimiento.

En 1949, el explorador petrolero estadounidense Jean Paul Getty hizo una inversión que la mayoría de la gente pensaba que era una locura certificada.

Getty destinó $9,5 millones (8 millones de euros) de su propio dinero (aproximadamente $100 millones/84 millones de euros hoy día) para firmar un contrato exclusivo para buscar petróleo en la región oriental de Arabia Saudita durante 60 años.

Getty luego invirtió $30 millones (25,4 millones de euros) adicionales de su propio dinero ($300 millones/254 millones de euros hoy) para continuar su búsqueda de petróleo en el desierto saudita. A partir de 1953, el pequeño tramo de tierra sin valor de Getty comenzaría a producir 16 millones de barriles de petróleo cada año.

El siguiente campo petrolífero saudita explotado fue el de Ghawar, que comenzó a producir a tiempo completo en 1951. Hoy en día, seis de los 30 mayores yacimientos de petróleo del mundo se encuentran en el país.

El petróleo, del que Arabia Saudí es primer productor mundial, convirtió al país en una pieza fundamental del mapa geoestratégico mundial. Actualmente cuenta también con grandes reservas de hidrocarburos.

Dentro de los intereses de la familia siempre estuvo preservar la estabilidad de la región y eliminar los elementos extremistas. Por ello, aceptó el despliegue de tropas estadounidenses en su territorio tras la invasión iraquí de Kuwait en 1990.

Tras los atentados del 11 de septiembre, en 2003, varios terroristas suicidas con supuestos vínculos con Al Qaeda mataron a 35 personas en Riad. Las fuerzas saudíes detuvieron a miles de personas.

– Sin oposición

Así que gracias al “Oro Negro”, Arabia Saudita se convirtió en uno de los países más ricos y poderosos del mundo en tan sólo 50 años. Ibn Saúd gobernó su reino hasta su muerte en 1953. Tuvo 36 hijos y según la ley saudita de sucesión, la corona debe pasar a un descendiente directo.

En la familia real saudí se contabilizan aproximadamente 15.000 príncipes, primos, esposas y hermanos extremadamente ricos.

La familia real saudí controla un estimado de $1,4 BILLONES (1,18 BILLONES de euros) en petróleo, propiedades y dinero en efectivo. Sin embargo, los activos totales del clan son un secreto muy bien guardado. El dinero se divide entre muchos parientes y se extiende a través de varios continentes, haciendo difícil una contabilidad precisa.

La dinastía saudí prohíbe los partidos políticos y la oposición está establecida en el extranjero.

Su rechazo a tolerar cualquier tipo de oposición ha fomentado el crecimiento de grupos disidentes, como el propio Al Qaeda, que se benefició del resentimiento contra el papel de Estados Unidos en Oriente Medio.

Miembros de la minoría chií, que constituyen una mayoría en las provincias del este, ricas en crudo, exigen cada vez más el respeto por los derechos civiles de la población.

– Las mujeres, entre las más oprimidas del mundo

Arabia Saudí ocupa el puesto número 131, entre 135 países, en el último Informe sobre disparidad de género del Foro Económico Mundial, publicado en 2012.

Las súbditas de los Saud, obligadas a ocultar rostro y cuerpo, están sometidas a la custodia de un varón, que puede ser el padre, el marido, el hermano, el hijo o, en su defecto, otro varón de la familia. Sin su autorización no pueden – entre otras muchas cosas – trabajar, viajar al extranjero, conducir o ser intervenidas quirúrgicamente.

A pesar de que son mayoría en las Universidades, solo el 10% trabaja.

Internet y las redes sociales han supuesto para ellas un gran revulsivo. Gran parte de las jóvenes se niegan a continuar cumpliendo con el papel impuesto por tradición y religión, y se preparan para que la situación dé un vuelco en los próximos años. Si el rey Salman y familia lo permiten.

Casi 300 años lleva la familia Al Saud reinando en Arabia Saudí. Al igual que en las monarquías europeas, el trono es hereditario, pero no a favor de los descendientes, sino de los hermanos varones del rey actual.

Una vez agotado ese orden, entonces se desciende hasta la siguiente generación (las mujeres son excluidas de la línea sucesoria).

Aun así, el nombramiento como heredero tiene que ser aprobado por un consejo de príncipes que forman parte de la familia. Actualmente, reina Salman bin Abdulaziz (en la imagen, a la dcha.)

La familia real saudí controla, literalmente, miles de millones de dólares provenientes del petróleo y dinero en efectivo; Desde 1948, la familia real ha transformado el país convirtiéndolo en un territorio moderno y vanguardista.

La Casa de Saúd es tan poderosa que puede convertir la economía mundial en un caos con solo pulsar un botón. Pero… ¿cómo llegaron a tener tanto poder?

Pues bien, la fortuna de la familia real se deriva de las reservas de petróleo descubiertas durante el reinado del padre de Salman, el rey Abdulaziz bin Saúd, hace más de 75 años.

El rey Salman bin Abdulaziz de Arabia Saudita se despide del presidente Barack Obama en el Palacio Erga de Riyadh, Arabia Saudita.

Aun así, lo verdaderamente impresionante, es que la gran fortuna de la familia real está bajo control de sólo 2.000 miembros de la familia, quienes poseen palacios franceses y saudíes, guardan dinero en cuentas bancarias suizas, visten de alta costura bajo sus abayas y se presumen de navegar en los yates más grandes del mundo lejos de la vista de los plebeyos.

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