El Tríangulo de las Bermudas …

National Geographic/Wikipedia/Perfil/as.comEl Triángulo de las Bermudas es uno de los lugares más misteriosos del planeta. Decenas de historias sobre desapariciones de barcos y aviones han llegado hasta nuestros oídos de diversas maneras, siempre rodeadas de misterios y desapariciones.
¿sabemos realmente qué es el Triángulo de las Bermudas? ¿Qué hay de leyenda y qué hay de realidad? ¿Es cierto que en esa zona geográfica del planeta desaparecen barcos, aviones y personas sin dejar rastro? Hacemos un recorrido a lo largo de los grandes sucesos de su historia para averigüar qué hay de cierto alrededor de su misteriosa fama.
Qué es el Triángulo de las Bermudas
El Triángulo de las Bermudas está formado por 1,1 millón y medio de kilómetros cuadrados en alta mar dentro de un triángulo equilátero (de ahí su nombre) que forman las puntas de las islas Bermudas, Puerto Rico y Miami en Florida, Estados Unidos.
Es un área geográfica con forma de triángulo equilátero situada en el océano Atlántico, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y la ciudad estadounidense de Miami (en el estado de Florida). Al unir estos tres puntos con una línea imaginaria se forma un triángulo de unos 1600 a 1800 km de lado, y una superficie de 1,1 millones de km², aproximadamente la superficie de Colombia.
El término fue creado en 1953 por varios escritores que publicaron artículos en revistas acerca de la presunta peligrosidad de la zona. Sin embargo, el área circundante, en especial la costa de las Carolinas, ya era conocida por sus numerosos naufragios hasta el punto de ser llamada «El cementerio del Atlántico». Además, se han registrado grandes olas en esa zona, lo que explica el temor generado por la misma

Antiguo mapa que marcaba los límites del Triángulo de las Bermudas
Este triángulo imaginario encierra un secreto dentro de ella: cientos de barcos han desaparecido desde que se tiene noticia de este lugar, casi cien aviones –que se sepa– y miles de personas. ¿Están todos ellos en el fondo del mar? ¿Han ido a otra dimensión? ¿Están hundidos con la ciudad perdida de la Atlántida? Probablemente no, pero al ser humano siempre le ha gustado añadir un poco de leyenda a fenómenos que no ha podido demostrar.
Las embarcaciones que viajaban a Europa pasaban continuamente por esta zona para aprovechar los vientos dominantes y la corriente del Golfo. Luego, con el desarrollo de las máquinas de vapor y los barcos con motores de combustión interna, gran parte del tráfico del Atlántico Norte siguió cruzando a través del área del llamado «Triángulo de las Bermudas».
La corriente del Golfo, un movimiento superficial de las aguas del océano que trae aparejado un tiempo muy inestable (con sus característicos huracanes), también pasa por el triángulo al abandonar el mar Caribe. La combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso pueden explicar la mayor parte de las desapariciones alegadas. Otras áreas que a menudo se insinúa que poseen características inusuales son:
- El Triángulo del Dragón o Triángulo de la muerte, conocido por esos dos nombres ubicado en el mar del Diablo, cerca de Japón. Solo es conocido en la literatura acerca del Triángulo de las Bermudas. En Japón no es conocido debido a que la mayoría de los botes perdidos son pequeñas embarcaciones pesqueras sin radio.
- El Vórtice de Marysburgh ubicado al este del lago Ontario (entre Estados Unidos y Canadá).
Contexto y primeras menciones del «Triángulo del Diablo»
Una fecha que marca el inicio de este misterio: el año 1945. Una cuadrilla de 5 aviones de la marina de Estados Unidos que sobrevolaban la zona desaparecieron. Incluso desapareció un sexto aparato, un avión de emergencia Martin Mariner que acudió al rescate de los cinco primeros. En total, dsaparecieron 27 personas sin dejar rastro. En la última comunicación que se tuvo con ellos, uno de sus miembros aseguró que estaban completamente perdidos y no sabían qué rumbo tomar. Después, nada.
La primera noticia escrita sobre este misterio data del año 1950, escrita de la pluma del periodista sensacionalista Edward Van Winkle Jones, que escribió en el diario Miami Herald acerca de la extraña desaparición de un gran número de barcos en las costas de las Bahamas. Dos años después se sumó a este misterio el escritor George X. Sand, que aseguró que en la zona había unas misteriosas desapariciones marinas y más adelante, en el año 1964, la revista de artículos de ficción Argosy Magazine publicó un completo artículo titulado «El mortal Triángulo de las Bermudas» en el que hablaba de extrañas desapariciones, fenómenos paranormales y misterios que hacían que quien navegaba esas aguas automáticamente desapareciera.

Buceador en las aguas claras del Triángulo de las Bermudas
Pero ¿por qué ese lugar? Porque era –y es– un lugar de paso muy frecuentado por barcos y aviones que viajan desde el continente americano a Europa. Sus fuertes vientos y las corrientes del Golfo hacen que tanto la navegación como los vuelos que cruzan la zona sean más rápidos. Es una especie de «atajo» o «ruta rápida» para viajar hacia Europa. Y como ya sabemos, cuanto mayor es el número de embarcaciones o aviones que pasan por allí, mayores son las probabilidades de suceda algo fuera de lo corriente.
Popularización
En 1974 —11 años después de la creación del Triángulo de las Bermudas—, el pretendido misterio se convirtió en un verdadero mito gracias a Charles Berlitz (1914-2003), escritor neoyorquino de ciencia ficción, que publicó el superventas El Triángulo de las Bermudas, donde copió bastante texto de Gaddis y recopiló casos de desapariciones (muy manipulados y mal presentados), mezclados con falsedades y flagrantes invenciones exageradas.
El Triángulo de las Bermudas ha recibido el crédito de muchas desapariciones que ocurrieron muy lejos de sus límites «oficiales». A la fecha, unas 50 naves y 20 aviones se han perdido en esa área particular del océano Atlántico. Aunque la mayoría de estas desapariciones pueden explicarse, otras no pueden serlo, y el tema continúa siendo un debate entre creyentes y escépticos.
- 1909, noviembre: The Spray, un pequeño yate del aventurero canadiense Joshua Slocum (20 de febrero de 1844-14 de noviembre de 1909, o días después).
- 1917: se hunde el SS Timandra, que se dirigía a Buenos Aires desde Norfolk (Virginia) con una carga de carbón y una tripulación de 21 personas. No emitió ninguna señal de radio, a pesar de que tenía la capacidad para ello.
- 1919: se hunde la nave carguera USS Cyclops (AC-4) con 308 hombres a bordo, debido a un huracán.
- 1921: se hunde la nave carguera Carroll A. Deering en el cabo Hatteras (a 1050 km al oeste de las islas Bermudas y unos 800 km al noroeste del triángulo).
Lista cronológica de incidentes informados por Charles Berlitz

El Mary Celeste
Los incidentes mencionados en su libro, se listan a continuación:
- 1846: el HMS Rosalie, barco que se dirigía a La Habana (Cuba), fue hallado sin tripulación.
- 1872: el Mary Celeste fue hallado a la deriva entre las islas Azores y la península ibérica, a unos 5000 km de distancia de las islas Bermudas.
- 1880: el Atalanta, buque de guerra británico, se hunde en ruta hacia Inglaterra desde las Bermudas.
- 1902 (4 o 21 de octubre): el Freya, buque alemán encontrado a la deriva «poco después» de zarpar de Manzanillo (Cuba), hacia Chile. En realidad había dado la vuelta a Sudamérica por Punta Arenas (sur de Chile) y fue encontrado frente a la costa occidental de México (varios meses después de zarpar de Cuba), arrastrado por las corrientes del océano Pacífico.
- 1925 (21 de abril): el Raifuku Maru se hunde con testigos en medio de una tormenta a 1063 km al norte de las islas Bermudas totalmente fuera del Triángulo.
- 1925, octubre: se pierde el carguero estadounidense SS Cotopaxi, «que desde la costa de Florida transmitió que el tiempo se encontraba en calma, y no envió ninguna señal de auxilio». En realidad, Meyers (capitán del barco) informó por radio que el barco estaba escorando y que tenían la bodega llena de agua.
- 1926: se hunde el SS Suduffco, debido a un huracán (un capitán que salió en su búsqueda lo llamó «el peor tiempo que he visto en mi vida»).
- 1938: se hunde el HMS Angloaustralian en las islas Azores (a más de 4000 km al este del Triángulo), después de emitir «en la tarde hemos pasado Faial. Todo bien».
- 1942: el submarino francés Surcouf es embestido por el carguero estadounidense Thompson Lykes cerca del canal de Panamá (a unos 1800 km al sur de Miami; muy lejos del Triángulo).
- 1945: desaparecen cinco aviones TBM Avenger (el famoso Vuelo 19) de la Marina estadounidense desde Fort Lauderdale.

En 1945 un escuadrón desapareció frente a las costas de Florida, cimentando la leyenda del lugar donde desaparecen barcos y aviones.
- 1947: se hunde el Army C-45 Superfort a 160 km de las Bermudas (fuera del Triángulo).
- 1948: se hunde el SS Samkey (Berlitz dice que se hundió en 1943, pero ese fue el año de inauguración). Dio su posición: 41° 48’ N 24° O (200 km al noreste de Azores, y a 4200 km fuera del Triángulo). Solo transmite: «Todo va bien».
- 1948: desaparece la aeronave Tudor IV Star Tiger, con 31 pasajeros.
- 1948: desaparece un avión DC-3 NC16002, con 28 pasajeros y la tripulación.
- 1949: desaparece el segundo Tudor IV, Star Ariel.
- 1950: desaparece un avión Globemaster, de la Fuerza Aérea estadounidense.
- 1950: se hunde el carguero estadounidense SS Sandra (de 350 pies), después de pasar por San Agustín (Florida) en su ruta hacia Puerto Cabello (Venezuela).
- 1952: desaparece un avión de transporte British York con 33 personas a bordo.
- 1954: desaparece un avión Lockheed Constellation, de la armada estadounidense, con 42 pasajeros a bordo.
- 1956: desaparece una avioneta de la marina estadounidense, el Martin P5M, con 10 tripulantes.
- 1962: desaparece un avión KB-50 Tanker, de la fuerza aérea estadounidense.
- 1963: se hunde el Marine Sulphur Queen, probablemente al desembarcar de Dry Tortugas; cargaba azufre fundido (posiblemente sin medidas de seguridad).
- 1967: desaparece un avión militar YC-122 convertido en avión de carga.
- 1967: se hunde el crucero Witchcraft a una milla de Miami; realizó una llamada a la guarda costera, pero a los 19 minutos ya se había hundido completamente.
- 1970: se hunde el carguero francés Milton Latrides cuando navegaba desde Nueva Orleans hacia Ciudad del Cabo; llevaba una carga de aceite vegetal y sosa cáustica.
- 1972 (aunque Berlitz dice 1973): se hunden en una tormenta dos cargueros alemanes: el Anita (de 20 000 toneladas, con una tripulación de 32) y su barco gemelo, el Norse Variant (ambos con carga de carbón). Un superviviente de este último fue encontrado flotando en una balsa; describió la pérdida del barco en medio de un huracán. Las olas rompieron la tapa de la compuerta y hundieron rápidamente la nave.
Además, sin dar más precisiones, Berlitz, menciona los siguientes barcos desaparecidos en el Triángulo:
- Atalanta.
- Gloria Colite.
- John and Mary.
- Rubicón (desaparecido en medio de una tormenta tropical; aunque Berlitz afirma que desapareció en tiempo normal).
- Stavenger (aparentemente es barco inexistente inventado por Berlitz).

Barco naufragado en el Triángulo de las Bermudas.
Otras desapariciones
Posteriormente a la publicación del libro de Berlitz, se reportaron otras desapariciones supuestamente acontecidas en el Triángulo, aunque debe notarse que algunos no estuvieron en el área del Triángulo en el momento de su desaparición.
- 1976: se hunde el SS Sylvia L. Ossa en un huracán al oeste de las Bermudas (fuera del triángulo).
- 1978: se encuentra abandonado al SS Hawarden Bridge en las Indias Occidentales. Se presume que se debió a un crimen cometido. Meses antes, en febrero, la Guarda Costera de los Estados Unidos lo había detenido en Cape Knox y había encontrado marihuana.
- 1980: se hunde el SS Poet en un huracán, cuando transportaba granos hacia Egipto.
- 1995: se hunde el carguero Jamanic K (construido en 1943), tras zarpar de Cabo Haitiano.
- 1997: se hunde un yate alemán.
- 1999: se hunde el carguero Génesis después de zarpar del puerto de San Vicente; su carga incluía 465 toneladas de tanques de agua, tablas, hormigón y ladrillos; informó de problemas con una bomba de achique un poco antes de perder el contacto. Se realizó una infructuosa búsqueda en una área de 85 000 km² (33 000 millas cuadradas).
- 2017: desaparece la aeronave bimotor MU-2B, que transportaba a cuatro personas, había partido el lunes desde Puerto Rico con destino a Florida, pero se perdió el contacto poco después del despegue.
Leyendas del Triángulo de las Bermudas
Existen diversas teorías, todas sin demostrar, que pretenden explicar el fenómeno que ocurre en esta zona. Estas son algunas de las más sorprendentes:
Un agujero negro

Este agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia se esconde tras densas nubes de polvo y gas. Con la potencia combinada de una red mundial de radiotelescopios, los astrónomos esperan poder echar un vistazo al corazón de nuestra galaxia y capturar -por primera vez- los límites de un agujero negro. Cuando esta red observa las ondas de radio con una longitud de onda de 1 milímetro, su poder de aumento es lo suficientemente alto para observar detalles en las fronteras del agujero negro.
Si bien es cierto que los agujeros negros existen y hay toda una teoría desarrollada por numerosos científicos, entre ellos el famoso Stephen Hawking, es improbable que en esa zona haya uno. ¿Por qué? Por un agujero negro es una región finita del espacio en el que la masa concentrada es tan potente que nada se escapa a su control. Es decir, si existiera un agujero negro en las aguas –o en el cielo–, todo lo que pasara por allí desaparecería sin excepción.
La superficie del continente perdido, la Atlántida

Solo hay una fuente original que hable de la ciudad de la Atlántida. En el 400 a.C, Platón describe a esta poderosa civilización. Los atlánticos eran militarmente muy poderosos, poseían sistemas tecnológicos muy sofisticados y económicamente muy ricos.
Sabemos de esta ciudad-continente mítica gracias a los diálogos de Platón Timeo y Critias, donde los atlantes perdían la soberanía de la Tierra de la mano de los atenienses, sin duda superiores a ellos.
Esta teoría la siguió el psíquico Edgar Cayce (1877-1945) asegurando que los atlantes tenían una tecnología muy desarrollada consistente en «cristales de fuego» que, literalmente, lanzaban rayos y obtenían energía. El experimento salió tan mal que su maravillosa isla terminó hundida y el poder de estos cristales, que seguiría activo hoy en día, interfiere con los aparatos tecnológicos de barcos y aviones.
Monstruos marinos
El Kraken es un monstruo marino de proporciones gigantescas que devora todo lo que se pone frente a él. Este y otros como él habitarían las aguas del Triángulo de las Bermudas comiéndose, literalmente, todo lo que se pone ante sus fauces. Este mito pudo venir del avistamiento por parte de marineros y piratas de calamares gigantes de 14 y 15 metros de longitud que habitan las aguas profundas de alta mar. El resto, leyenda.

Antiguo cartel que anunciaba la desaparición de un barco en las aguas del Triángulo de las Bermudas
OVNIS
Otra teoría improbable, la zona es una estación extraterrestre en la que los OVNIS se apropian de personas para llevárselas a sus planetas para estudiarlos. Las teorías más alarmistas aseguran que los extraterrestres nos estudian con el fin de saber cuál es nuestra tecnología y nuestras habilidades para después usarlas en nuestra contra e invadirnos. Las más amables dicen que los extraterrestres se apropian de personas en esta zona estacional con el fin de salvar a la humanidad del gran Holocausto final. Para gustos, colores.
¿Y cuál es la realidad del Triángulo de las Bermudas? La ciencia habla
Al igual que las leyendas, las posibles teorías científicas también son muchas. Normalmente tendemos a dotar de un significado sobrenatural aquello que no podemos explicar, pero la realidad también puede acabar con una buena historia de ficción. Estas son algunas de las teorías más probables.
Errores humanos
Por desgracia los errores humanos ocurren. Muchos de los accidentes que han tenido lugar en estas zonas tienen que ver con errores de cálculo, con fallos tecnológicos propios de grandes aparatos o con malas decisiones. Es algo que nunca se podrá demostrar, simplemente, porque ocurren en zonas que al ser tan extensas y alejadas de las costas, recuperar restos se hace prácticamente imposible.
Meteorología

l 4 de septiembre, a las 17:24 UTC, el satélite Suomi NPP de la NASA y la NOAA capturó esta instantánea del huracán Irma cuando tenía categoría 4 mientras se aproximaba a las islas Leeward.
Otra de las posibles teorías pasa por la climatología. Tifones, huracanes y grandes tormentas que provocan olas de cientos de metros pueden ser, fácilmente, las causantes de los accidentes de grandes embarcaciones en el mar y aeronaves en el cielo.
Variaciones magnéticas y niebla electrónica
Hay una teoría –quizá mitad ciencia mitad ficción– que habla de una niebla electrónica. Este concepto lo acuñaron Rob MacGregor y Bruce Gernon en su libro The Fog. Ambos, supervivientes de un accidentado viaje por la zona, aseguraron que un vórtice electrónico en medio de una niebla espesa chocó contra las alas de su avión. Debido a esta niebla electrónica todos los aparatos tecnológicos del aparato –de los setenta– se estropearon dejando a la pareja sin rumbo y sin visión. Según su propio relato, 75 minutos después aparecieron en una zona de Miami en la que era imposible estar en tan poco tiempo. ¿Realidad, ficción? Puede que ambas, ya que el Triángulo de las Bermudas es uno de los dos lugares de la Tierra en los que las brújulas señalan el norte verdadero y no el norte magnético, de ahí que se diga que en el Triángulo de las Bermudas las brújulas se estropean.
Se tienen datos de que al propio Cristóbal Colón le sucedió esto en su viaje hacia el nuevo continente. A su paso por la zona, el 8 de octubre de 1492, las brújulas «se estropearon» y dejaron de marcar el rumbo. Colón no dijo nada a su tripulación y probablemente eso evitó que le tiraran por la borda en un punto en el que ya estaban desesperados por alcanzar tierra firme.

Agujeros azules
El subsuelo marítimo de Las Bahamas tiene agujeros azules. ¿Y qué son los agujeros azules? Pues grutas de miles de años que existen en la zona y que crean corrientes muy fuertes que son capaces de lanzar a la deriva barcos de gran tonelaje. Son cuevas verticales profundísimas. Se tiene constancia de que la más profunda del mundo, situada en esta zona, se llama agujero azul de Sansha Yongle y tiene 300 metros de profundidad. Pero estos agujeros no sólo existen aquí. También los hay en la península de Yucatán y en el arrecife Lighthouse de Belice, en Centroamérica.
Explosiones de metano
Un reciente descubrimiento, de este mismo año, en las aguas de Noruega, puede aportar una nueva teoría respecto al Triángulo de las Bermudas. En esta zona, en unos cráteres muy profundos –similares a los agujeros azules– habría grandes concentraciones de gas metano. En la zona de las Bahamas, el calor de las aguas tropicales y el de los propios barcos haría que este metano explotase formando no sólo virulentas corrientes marinas sino destrozando buques y barcos como si fueran de papel.
Las teorías son muchas, desde las más extravagantes a las más científicas pero ninguna la que soluciona este enigma, o quizá un cúmulo de todas. Aún así, finalmente, la realidad se impone: no hay nada en esta zona de nuestro planeta que sea de especial relevancia comparándola con otras zonas. Pero está claro que para el ser humano siempre ha sido más romántica la idea de algo sobrenatural porque… ¿Qué sería de la historia sin misterios?
Para la NASA hay dos Triángulos de las Bermudas y cree saber por qué allí desaparece todo

Un investigador becado por la NASA logró al fin dar una explicación científica al más de medio centenar de embarcaciones y a las dos decenas de aeronaves que desparecieron en el Triángulo de las Bermudas, desde el siglo XIX.
Denominación marketinera e impropia para John Tarduno, de él se trata, el experto en física prefiere la expresión “Anomalía del Atlántico Sur” (SAA, por sus siglas en inglés) para referirse a la zona del Atlántico Norte delimitada entre las Islas Bermudas, la isla de Puerto Rico y la ciudad estadounidense de Miami, extremos de un triángulo equilátero imaginario que abarca una superficie de 1,1 millón de kilómetros cuadrados. Sin embargo, hablar del Triángulo de las Bermudas como un fenómeno acuático del hemisferio norte, es inapropiado. Vayamos por partes.
En esta área, «el campo magnético de la Tierra tiene un punto débil que se cierne sobre Sudamérica y el sur del océano Atlántico”, según explicó Tarduno.
Esta irregularidad hace que la radiación de los rayos solares se aproxime hasta 200 kilómetros a la superficie de nuestro planeta. Y este fenómeno provocaría los accidentes y desapariciones, incluso humanas, que se registraron en esa zona.
Lo que durante décadas se atribuyó sin demasiado fundamento a la acción de los extraterrestres, a una fuerza desconocida que traccionaba hacia el interior de la corteza terrestre, a un desorden meteorológico o incluso al exceso de tráfico en la zona, hoy parece ser, según este experto que investiga el tema con financiación de la NASA, una consecuencia de la combinación radiación solar – magnetismo terrestre.

Sobrevolando el área del tríangulo.
En el agua y «sobre» ella
«No me gusta el apodo del Triángulo de las Bermudas, pero en esa región, la menor intensidad del campo geomagnético acaba provocando una mayor vulnerabilidad de los satélites a las partículas energéticas. Hasta el punto de que podrían dañar las naves espaciales que atraviesen la zona», explicó John Tarduno, profesor de geofísica del Departamento de Ciencias de la Tierra y el Medioambiente del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Rochester, como portavoz de la NASA.
«Así, los satélites que pasen por el Triángulo de las Bermudas experimentarán mayores cantidades de radiación hasta el punto de que podrían producirse serios daños», adelantó Tarduno. “Porque aquí hay una radiación más intensa que en cualquier otro lugar en órbita», dijo.
Triángulo de las Bermudas del Espacio
Si miramos hacia el cielo, podemos explorar otro fenómeno similar denominado el «Triángulo de las Bermudas del espacio». Es una vasta región sobre la Tierra que “sobrevuela” el Atlántico Sur, entre Chile y Zimbabwe y “se sienta” en el punto en donde el cinturón de radiación Van Allen se acerca a la superficie terrestre.
“La Tierra tiene dos cinturones Van Allen, que son dos anillos con partículas cargadas que rodean nuestro planeta, mantenidos en su lugar por el campo magnético de la Tierra. La parte interior se compone principalmente de protones de alta energía y la parte exterior son principalmente electrones. Debido a que los cinturones atrapan las partículas que salen disparadas desde la superficie del sol, terminan protegiendo la superficie del planeta de la radiación dañina”, amplía John Tarduno.
Ese «Triángulo de las Bermudas del espacio» causa estragos en las naves espaciales que ingresan al área. La nave no se está desvaneciendo repentinamente en el aire, pero la interrupción causada es, sin embargo, grave y plantea problemas tanto para el equipo como para los astronautas.
El campo magnético de la Tierra nos protege a una altura de entre 1000 y 60.000 kilómetros sobre la superficie del planeta. Sin embargo, cuando algunos puntos de radiación tienen menor altitud, interfieren con la órbita de los satélites que comienzan a ser bombardeados por protones que superan energías de 10 millones de electrovoltios (eV) a una velocidad de 3.000 «hits» por centímetro cuadrado por segundo.
Esto afecta los sistemas electrónicos a bordo de cualquier nave espacial, lo que dificulta el funcionamiento de estos instrumentos y obliga a las agencias espaciales y otros operadores de satélites a apagarlos.

Triangulo de las Bermudas a vista de pájaro
Eso pasó exactamente en la Estación Espacial Internacional que, desde que orbita a 400 kilómetros de la Tierra a partir del 2000, ha tenido que apagar varias veces su red abordo. La Anomalía del Atlántico Sur bloqueaba todas sus computadoras.
Algunos astronautas relataron incluso que habían visto extrañas luces blancas parpadeantes, cuando los sistemas electrónicos desfallecían. Por eso, los ingenieros toman todas las precauciones para protegerlos cuando atraviesan esta extraña zona del planeta.
Lo mismo ocurre aún con el telescopio Hubble, que pasa por el Triángulo de las Bermudas del Espacio (o la Anomalía del Atlántico Sur) 10 veces al día. Y, además, permanece allí un 15% de su tiempo. Cuando anda por ahí, el Hubble no puede recopilar datos astronómicos y se toma un recreo.
Por otra parte, Weijia Kuang y Andrew Tangborn, miembros de NASA Goddard Center trabajan en el Proyecto Aguas Azules, como parte del equipo que predice los cambios en el campo geomagnético, particularmente en la Anomalía del Atlántico Sur, para ayudar a mantener en correcto funcionamiento los satélites.
Ambos indicaron que la Anomalía del Atlántico Sur (alias Triángulo de las Bermudas) se está desplazando hacia el este y que, además, aumenta su tamaño.
Según sus cálculos y pronósticos, en cinco años su volumen y área de influencia se incrementaría alrededor de 10% en comparación con sus últimas mediciones del año 2019.
Mientras tanto un barco con 20 personas desaparece en el Triángulo de las Bermudas
Una embarcación con unas 20 personas a bordo desapareció hace ya seis días en el conocido Triángulo de las Bermudas. El navío salió el pasado 28 de diciembre de Bímini, en Bahamas, y debería haber llegado al día siguiente a Lake Worth, en Florida.
La Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) explicaba en un comunicado: “Los vigilantes del Distrito Siete de la Guardia Costera recibieron un informe el martes de que una embarcación azul y blanca Mako Cuddy Cabin de 29 pies, que se sabía que partía de Bimini, Bahamas, el lunes, no llegó como se esperaba. Se informó que la embarcación y las personas se dirigían a Lake Worth, Florida”.
Una búsqueda sin resultados
La USCG ha estado buscando la nave y no ha obtenido ningún rastro de ella. Este viernes suspendieron la búsqueda tras 84 horas de intensa investigación. Las autoridades no han facilitado datos sobre los individuos que viajaban a bordo del barco.
“La Guardia Costera ha suspendido el viernes, aproximadamente al mediodía, la búsqueda de una embarcación atrasada entre las Bahamas y el sur de Florida. La Guardia Costera y las agencias asociadas registraron aproximadamente 17,000 millas cuadradas, aproximadamente el doble del tamaño de Massachusetts, durante aproximadamente 84 horas”, decía el comunicado.
“Nuestros pensamientos y oraciones van para las familias de las personas desaparecidas. Insto a cualquiera con información acerca de las personas a bordo a contactar con nosotros lo antes posible”, declaró el capitán Stephen V. Burdian, jefe de respuesta del Séptimo Distrito.
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