Portales al infierno alrededor del mundo …

gizmodo.com(C.Zaumenszky)/marcianosmx.com/SputnikA lo largo de la historia, las diferentes culturas han elaborado sus propias versiones del infierno y, paralelo a esto, también han surgido las leyendas sobre supuestos lugares que funcionan como portales de intercambio entre la Tierra y el mundo de los demonios.
Toda esta riqueza de creencias populares ha contribuido a que algunos de los sitios más insólitos alrededor del mundo sean considerados como “portales al infierno” hasta nuestros días.
Aunque los nombres pueden variar de un culto a otro, casi todas las religiones del planeta cuentan con el concepto de un mundo subterráneo, un lugar al que son expulsadas las almas de los muertos como penitencia.
No hay rincón del planeta que se libre de tener su propia puerta al inframundo. Más allá de religiones y mitologías, supersticiones y leyendas; son lugares que forman parte de las rutas más tétricas y peligrosas del mundo.
La existencia del infierno es algo que la humanidad lleva discutiendo durante siglos. Ya sean creencias religiosas, mitología o simples conversaciones filosóficas, la creencia de que existe un lugar como este siempre nos ha intrigado. Independientemente de que se sea creyente, la idea de que exista una dimensión como esta causa temor a la mayoría.

Puede que sea por la educación recibida o por las muchas películas y libros que hablan de ello. La posible existencia de un infierno está tan arraigada en la humanidad, que incluso existen puertas que nos podrían llevar a esta infernal dimensión.
A veces la superficie de nuestro planeta se hunde formando brechas de diversa profundidad. Frecuentemente la naturaleza es responsable por tales acciones, pero, en muchos casos, el hombre también es partícipe de esto. Mientras los místicos y los científicos discuten sobre el origen de estos lugares, los turistas simplemente los visitan para tomarse una foto.
En el mundo existe solo un puñado de lugares donde hay lagos de lava permanentes. Además, existe otra pequeña lista de lugares donde no hay actividad volcánica pero la tierra arde.
¿Realidad o folclore? Lo cierto es que estos lugares existen, y muchos afirman que podrían ser el portal a otro mundo más oscuro. Hablemos de las puertas que nos pueden llevar al Infierno.
Hierápolis.

Hierápolis es una antigua ciudad helenística, actualmente en ruinas, situada en lo que actualmente se conoce como la ciudad de Pamukkale, en la provincia de Denizli, Turquía. Desde 1998 los remanentes arqueológicos del lugar han sido considerados como un Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el templo de Apolo, en una zona conocida como Plutonium puede encontrarse una antigua grieta sobre la que la tradición dice es una entrada sin retorno al averno.
La descubrieron unos arqueólogos, lo cual fue para ellos un gran descubrimiento. Sin embargo, algunos testigos ya empezaron a notar desde el principio como algunos pájaros que volaban cerca de las excavaciones se desplomaban y morían.

Encontraron muchas inscripciones en las columnas que quedaban, donde una de ellas hablaba de “los dioses del submundo”. Según la mitología, esta columna indicaba una puerta al averno.
Lo más inquietante es que hay escrituras griegas antiguas que hablan de este portal. Hablan de la apertura de un túnel de donde sale oscuros vapores como si de niebla se tratara. Algunos animales que intentaron entrar murieron de inmediato. Incluso un enrome toro cayó muerto cuando se acercó a la entrada. De todos modos, los arqueólogos solo pudieron comprobar la muerte de pájaros cerca de esta supuesta puerta.
Fengdu

La Ciudad Fantasma de Fengdu, situada en los márgenes del río Yangtzé, es un enorme complejo de santuarios, templos y monasterios dedicados al descanso de las almas de los muertos.
La leyenda tuvo sus orígenes cuando un par de servidores públicos que trabajaban para la corte imperial de la dinastía Han, Ying Changsheng y Wang Fangpin, llegaron a las afueras de la ciudad para practicar las enseñanzas taoístas. Más tarde, los pobladores comenzaron a unir sus apellidos, cuya dicción se asemejaba a algo parecido a “Rey del Infierno” en mandarín.

En la orilla norte del río Yangze, a Fengdu se le conoce por ser un lugar de descanso para los espíritus de los difuntos. Llama la atención un complejo de más de 70 templos con representaciones fantasmales y demoníacas.
Volcán Popogatepe

El volcán Masaya, también conocido como Popogatepe – que en chorotega significa “montaña que arde”, se ubica en la ciudad de Masaya en Nicaragua, a unos 20 kilómetros de Managua.
A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, creyeron que se trataba de “la boca del infierno”, pues los nativos consultaban a una bruja al interior de este lugar, un ser sobre el que cronista Gonzalo Fernández de Oviedo lanzó la sospecha de ser el mismísimo diablo.
Su nombre significa ‘montaña que arde’. Cuando los españoles llegaron en el siglo XVI creyeron que era la boca del infierno porque los indígenas consultaban a una bruja dentro del volcán, y pensaron que ella era el diablo.
Lago Curcio

El Lago Curcio (en latín lacus Curtius) es un misterioso agujero en el piso del Foro Romano, actualmente tapado y pavimentado, cuya leyenda dice que se trató de un agujero infinito, un abismo que nada ni nadie podía llenar.
Ante dicho escenario, el pueblo consultó con un oráculo quien indicó que, los ciudadanos debían lanzar a este agujero al hombre más valiente entre ellos, quien se ofreció a tan heroico sacrificio fue un joven llamado M. Curtius, cuya acción terminó por cerrar el abismo.
Cavidad en el centro del Foro Romano repleta de leyendas. La más conocida es la difundida por Tito Livio y Varrón acerca del momento en el que la tierra se abrió en el centro del Foro formando un enorme abismo que nada ni nadie podía cubrir. Un joven se lanzó por el bien de Roma y sólo así el espacio se cerró.
El lago Curcio (Lacus Curtius) una vez considerado la entrada al inframundo. El lugar lleva el nombre de Marcus Curtius, mítico guerrero de los primeros años de la república, quien sacrificó su vida para tapar el agujero al infierno. Hoy día, del lugar solo quedan las ruinas del foro, con un petroglifo mostrando a Curtius sobre su caballo.
Purgatorio de San Patricio

El purgatorio de San Patricio es un antiquísimo lugar de peregrinación.
Según la leyenda que lo rodea, el edificio se construyó en el siglo V, cuando Cristo le reveló a San Patricio una gruta, en ocasiones referida como un pozo, en Station Island donde supuestamente había una entrada al Purgatorio.
Mientras estuvo en este lugar, San Patricio afirmó haber tenido visiones de los tormentos que suceden en el infierno.
Desde el siglo XII, Lough Derg ha sido un importante lugar de peregrinación para los fieles católicos, a pesar de que la gruta fue sellada definitivamente en el año de 1632.
Es un monasterio que está localizado en Irlanda en la isla de Lough Derg. La puerta que se supone que lleva al infierno esta en la mitad de un pequeño lago.
Según cuenta la historia, Jesucristo le mostró a San Patricio una cueva en la isla donde pudo ver como se administraban los castigos en el infierno. De la misma manera dijo que podía mostrar esto a sus seguidores y prometerles un paraíso si le seguían.

Catedral de San Patricio
El monasterio se construyó en el siglo 15 y no hay pruebas de que San Patricio pisó alguna vez la isla. Se piensa que se puso el nombre a la edificación en su honor y el encuentro con la cueva fue mucho antes.
La isla no puede ser visitada por el público en general, ya que muchos satanistas han querido visitar el lugar para sus propios fines. Encontrar esta supuesta puerta ha sido una de sus prioridades y por eso finalmente se decidió restringir las visitas. Una vez al año se hace una procesión cristiana que dura tres días, la cual se hace descalzo. Dicen que es una de las más duras en este tipo de eventos cristianos.

A pesar de su aterradora vista, este pozo se construyó con buenas intenciones: proveer de agua a la ciudad en caso de asedio, y además fue creado bajo el patrocinio de una iglesia. La construcción empezó en 1527, ya que Orvieto recibió la visita del papa Clemente VII después de la captura de Roma. En caso de problemas, el agua era transportada en burro hacia la fortaleza de Albornoz.
Volcán Hekla

El Hekla es un estratovolcán activo situado al suroeste de Islandia.
Durante el siglo XII se hizo de una muy mala fama como una puerta al infierno gracias a que un poema local señalaba que esta había sido la prisión de Judas.
Esta mala reputación lo acompañó incluso después de varias erupciones. Actualmente, la superstición local dice que es un punto donde las brujas hacen reuniones con el diablo.

Volcán Hekla en el mapa de Islandia de Abraham Ortelius, 1585
Hekla es un inquietante estratovolcán en el sur de Islandia que ha producido unas 20 grandes erupciones desde el siglo IX. Un manuscrito islandés del siglo XIV describe enormes pájaros que vuelan alrededor del cráter como almas de condenados.
Aqueronte

El río Aqueronte o Aquerón selocaliza en Epiro, en la región noroccidental de Grecia. Este lugar aparece recurrentemente en la mitología griega ya que se consideraba uno de los cinco ríos que conducían al mundo de los muertos y por donde transitaba en barquero Caronte, encargado de transportar a las personas recién muertas hasta las puertas del Hades.
Dante, en su Divina Comedia, también hace mención de este lugar al que considera una antesala del infierno.
Lago del Averno

El Lago del Averno es un cuerpo de agua dulce localizado al sur de Italia, cerca de la ciudad de Nápoles, precisamente en Campania. Tiene unos tres kilómetros de circunferencia y es el cráter de un volcán extinto.
En griego su nombre es aornos cuyo significado puede traducirse como “sin pájaros”. Según la mitología griega, y después la romana, este lugar era un punto de entrada al inframundo. Virgilio, en la epopeya Eneida, escribió como Eneas descendió al mundo de los muertos por este lugar.
Monte Osore

Se trata de una zona remota ubicada en la región central de la península Shimokita de la prefectura de Aomori, en Japón. La mitología popular de Japón dice que este lugar, también llamado el Monte del Miedo, es una entrada al infierno con un río por el que las almas de los muertos requerían pasar para entrar a la próxima vida.
Castillo Houska

En la región norte de Praga, en la Republica Checa, puede encontrase este antiguo castillo al que rondan numerosas leyendas. Se dice que ahí había una grieta que parecía no tener fin y en donde se reportaban extrañas apariciones. Prontamente los lugareños comenzaron a llamarlo agujero del infierno y evitaban pasar por ahí en la noche.
Rápidamente los locales comenzaron a apodarlo el agujero del infierno y evitaban a toda costa acercarse a este sitio durante la noche. Otra leyenda que ronda al lugar es la aparición de seres mitad hombre y mitad animal, que salían para matar al ganado y aterrorizar a la población.
Alrededor de 1270 y 1280 se construyó un castillo y la grieta fue cubierta con piedras para después levantar una capilla, sellando la entrada al infierno.

Desde el exterior parece que el castillo tiene muchas ventana, pero si nos acercamos se puede comprobar que la mayoría son falsas. Detrás de los cristales solo están las paredes del castillo. Dentro del castillo hay una capilla donde se supone que está la infernal puerta. La capilla la mantiene cerrada.
Cuando se empezó a construir el castillo, prisioneros de la región sentenciados a muerte eran invitados al castillo. Se les ofrecía el perdón a cambio de bajar por el pozo que había en la capilla para contar lo que veían. Según cuenta la leyenda, el primer prisionero que fue bajado empezó a gritar de inmediato. Cuando le subieron su pelo se había vuelto blanco y se había convertido en un anciano.
Durante la segunda guerra mundial los nazis usaron el castillo de Houska como cuartel general. Algunos rumores dicen que querían abrir el portal para usar lo que encontraran a su favor. Parece que no lo consiguieron abrir porque perdieron la guerra.
La Puerta de Pluto (Turquía).

La antigua ciudad de Hierápolis se ubica cerca de la actual Pumukkale y está considerado Patrimonio de la Humanidad. En el área conocida como Plutonium, en el Templo de Apolo, se encuentra una antigua grieta que la tradición consideraba la entrada al infierno.
El cementerio de Stull

Este cementerio está localizado en Kansas y se ha convertido en un conocido lugar de ritos satanistas y actividades paranormales. Hay una leyenda que dice que el propio diablo aparece en este lugar y que el motivo es que existe un portal al infierno.
Los habitantes de la zona han hablado durante generaciones sobre la existencia de esta puerta, y siempre se han considerado una leyenda urbana local. El pueblo de Stull ha pasado por algunos extraños fenómenos a lo largo de los años, como incendios de casas sin causa aparente.
También hay psicofonías grabadas en el cementerio donde parece escucharse voces de ultratumba, sobre todo de ancianas. Todo esto ha aumentado estas leyendas.
Entre los más jóvenes también hay varias historias. Antes de que la iglesia que había en el cementerio se derribara, se dice que los chicos que iban a beber a escondidas tiraban las botellas a las paredes y no se rompían. Esto ya no se puede comprobar al no existir la iglesia.
Finalmente se puso una valla bastante alta para que nadie pudiera entrar en este cementerio sin permiso.
Las siete puertas del infierno

En Pensilvania hay una localidad llamada Hellam donde se encuentran las siete puertas del infierno. Este lugar está en un frondoso bosque y hay varias historias sobre esta supuesta entrada infernal. Una de ellas dice que hace tiempo en este lugar había un manicomio que se incendió, lo cual permitió que los locos residentes escaparan del edificio.
Sin embargo, el manicomio estaba rodeado por siete portones que les impidieron salir, lo que causó su muerte.
Lo cierto es que no hay registros de que hay existido un manicomio en el lugar. Por tanto la historia no parece ser verdad. Otra historia dice que un extraño doctor puso un enorme portalón en la entrada a sus propiedades. Al poco tiempo aparecieron otras puertas similares, y se empezó a rumorear que llevaban al infierno.
Lo cierto es que las puso el doctor para mantener a la gente fuera de sus terrenos. También se cree que el nombre del pueblo Hellam, está vinculado a las tinieblas (‘Hell’ en inglés es ‘infierno’).
Aunque hay muchas historias sobre este lugar, lo cierto es que hay siete portones en el bosque de Hellam. Solo uno de ellos es visible a la luz del día. Se dice que si pasas por los siete portones de forma seguida, irás directamente al infierno.
El agujero de Satán

Esta supuesta puerta también está en Estados Unidos y se encuentra en Ohio. El agujero de Satán está supuestamente en un bosque de la localidad, y es la leyenda urbana local más conocida. Se dice que en este bosque un grupo de adoradores del diablo se reunían para hacer sus rituales satánicos.
En uno de estos rituales consiguieron abrir una puerta al infierno. El mismo Satán dejó al cuidado de la puerta a una entidad llamada “hombre de las sombras”, el cual protege los túneles que llevan a su reino. Según se dice, tiene la forma de un hombre pero de una profunda negrura.
El túnel existe y algunos dicen que algunas veces se pueden oír gritos provenientes del fondo. Los que han entrado hasta cierto punto del túnel, dicen que se puede sentir la maldad.
Algunos investigadores de lo paranormal que han visitado el túnel, han coincidido que no pudieron aguantar mucho tiempo dentro por la mala energía que había. Algunos investigadores con mucha experiencia han llegado a decir que este era el peor que han estudiado.
Las cuevas del Cabo Matapan

Estas cuevas están en Grecia en su parte más al sur. Esta parte del país es mencionada en la mitología griega como una de las puertas al mundo inferior. Se dice que era una alternativa para evitar tener que pagar al barquero del río Acheron.
Hoy en día todo ha quedado como un mito, pero algunos creen que en algún punto de estas cuevas hay una entrada al infierno del que tanto se habla en la mitología griega.
“La puerta del infierno”, Darvaza ,Turkmenistán

Este cráter fue creado por las personas, y es conocido como “la puerta del infierno”.
Al cavar el pozo se formó la falla y se liberó mucho gas. Para que eso no perjudicara a los habitantes, lo quemaron, suponiendo que en un par de días se apagaría. Pero los cálculos no se cumplieron, y la llama sigue encendida desde entonces. A veces el fuego alcanza una altura de hasta 10 metros.
El diámetro de la falla es de 60 metros y tiene una produndidad de 20 metros.
Descubierto en 1971 en el desierto de Karakum, el pozo es en realidad una antigua prospección de gas de 69 metros de diámetro y 30 metros de profundidad. Temiendo que el cráter ocasionara un escape de gases peligrosos, los expertos le habían prendido fuego, estimando que se extinguiría en algunos días. Sin embargo, lleva ya cuatro décadas incendiado.
Cráter del volcán Yasur, isla en Vanuatu

Yasur es un volcán activo en la isla de Vanuatu, y su última erupción ocurrió en 2017. Las tribus que viven en esa zona consideran que el cráter está habitado por una deidad antigua, la cual puede enojarse si la molestan. Por eso, precisamente los ancianos y chamanes tienen derecho a subir al volcán.
¡Y los turistas, por supuesto! Aquí llegan personas valientes que escalan el Yasur, ya que es uno de los pocos volcanes en el mundo a los que se puede acceder. Por cierto, en el 2012, allí se grabó la película “Zodiac: Armour of God 3”.
Gran agujero en Kimberley, Sudáfrica

Este agujero gigante es una enorme mina de diamantes inactiva en la ciudad de Kimberley. Es difícil de imaginar, pero las personas en la búsqueda por algo de riqueza lograron cavar este cráter sin utilizar maquinaria.
Su trabajo duro dio éxito, ya que precisamente aquí consiguieron extraer el diamante conocido como De Beers, cuyo peso fue de 428,5 quilates. Este le dio el nombre a la legendaria marca de joyería.
Torre invertida de Sintra, Portugal

En la ciudad portuguesa de Sintra existe un misterioso pozo que comenzó a ser construido a principios del siglo pasado. La escalera en forma de caracol que rodea al cráter simboliza el paso del mundo al cielo o al infierno, dependiendo de a donde se quiera ir.
En alguna ocasión, precisamente en esta torre, los masones realizaron sus prácticas de iniciación. La profundidad del edificio es tan impresionante que en él podría caber una casa moderna de diez pisos.
Oniyama Jigoku — Beppu, Japón

Esta sureña ciudad japonesa es conocida desde el siglo VIII d. C., cuando fue mencionada en textos budistas. Desde entonces la localidad ha sido un sitio de atracción para los amantes de las aguas termales. La ciudad cuenta con nueve puntos geotérmicos y de aguas termales.
Según la leyenda, a través de los habitualmente llamados «nueve infiernos de Beppu» los demonios acceden a nuestro mundo.
Las puertas de Guinee — Nueva Orleans, Luisiana

Según la creencia vudú, los recién fallecidos parten al purgatorio conocido como Guinee. Mientras que algunos suponen que sus puertas son metafóricas, otros consideran que estas se encuentran concretamente en la ciudad de Nueva Orleans, en la tumba de Marie Laveau, la reina del vudú fallecida en 1881.
Al traspasarlas, las almas corren el riesgo de convertirse en zombis.
Las cuevas del cabo Ténaro — Mani, Grecia

En la península de Mani, en el sur del Peloponeso, debajo de un antiguo templo espartano se halla una cueva. Los antiguos griegos creían que ahí se encontraba unas de las tantas entradas a Hades, el reino de las sombras.
Actun Tunichil Muknal — Belice

Traducida como «La Cueva del Sepulcro Cristalino», la Actun Tunichil Muknal es en realidad una red de cuevas en la cual los mayas radicaban la entrada a su mundo subterráneo: el Xibalbá.
Las leyendas las describen como un vasto laberinto subterráneo, con ríos de sangre llenos de escorpiones y gobernado por los dioses de la muerte mayas, los demoníacos «señores del Xibalbá».
Cueva de Sibilia — Nápoles, Italia

Esta entrada al infierno quizás sea una de las más antiguas en esta lista. Se trata de un portal diabólico bien conocido por los antiguos romanos y descrito por primera vez hace más de 2.000 años.
En la obra de Virgilio ‘La Eneida’, el propio Eneas, guiado por Sibilia, entra en la cueva para acceder a través de las profundidades de la tierra al mismísimo reino subterráneo de Plutón.
«Día y noche están abiertas las puertas del infierno;
Suave es el descenso y fácil el camino…»
Brennender Berg (Alemania)

El nombre de este lugar significa Montaña ardiente en alemán. En 1688, un depósito de carbón subterráneo comenzó a arder. Las causas no están claras. La ciencia dice que muy probablemente el fuego comenzara espontáneamente por compresión del mineral.
La leyenda local dice que un pastor prendió una pequeña hoguera junto al depósito y el fuego se transmitió por las raices del árbol. Sea como sea, lleva ardiendo desde entonces.
Normalmente no hay llamas visibles en Brennender Berg, pero las grietas en el terreno emiten un calor considerable. Se dice que algunos excursionistas lo aprovechan para cocinar huevos.
Monte Quimera (Turquía)

En Turquía hay una pequeña región llamada Yanartas en la que el suelo arde. Se trata de un conjunto de fisuras en la roca por donde se filtra gas metano que alimenta el fuego. Es de los pocos casos en los que el Metano no tiene origen biológico.
Se cree que estas llamas llevan miles de años ardiendo, y que incluso inspiraron al poeta griego Homero para imaginar la quimera mitológica de la que el monte toma su nombre popular.
Baba Gurgur (Irak)

Se cree que las llamas eternas de Baba Gurgur inspiraron el canto de los tres jóvenes en el horno, un relato bíblico sobre tres judíos a los que el rey Nabucodonosor intentó matar arrojando a las llamas por negarse a adorar a falsos ídolos. Leyendas aparte, Baba Gurgur lleva ardiendo desde hace alrededor de 4.000 años.
Geológicamente, se trata de un cráter en el centro de un rico campo petrolífero por el que se filtra gas. Además de producir llamas eternas, Baba Gurgur genera asfalto de manera natural, un material que los habitantes de la zona han utilizado de forma tradicional en sus construcciones. El lugar es visitable, pero peligroso, porque algunas grietas generan sulfuro de hidrógeno, un gas altamente tóxico.
Montaña de fuego de Yanar Dag (Azerbayán)

Azerbayán se conoce popularmente como la tierra del fuego, y no es para menos. Yanar Dag es un pequeño monte donde la ladera arde de forma permanente con llamas de hasta tres metros de altura. La causa original del fuego se desconoce, pero su origen geológico está en un gran depósito subterráneo de gas que se filtra limpiamente a través de la roca porosa.

En la antigüedad hubo otros lugares de Azerbayán donde ardían llamas eternas muy similares. El más popular fue el Templo del Fuego de Baku (sobre estas líneas), un lugar de oración para el sincretismo hasta su abandono en 1883, cuando las primeras explotaciones de gas de la zona robaron el fuego al templo.
Montaña de fuego de Wingen (Australia)

Wingen o Wingham es una pequeña colina situada a unos 225 kilómetros al norte de Sidney, en Australia. Tiene el récord de ser el depósito de carbón ardiente más antiguo del planeta. Lleva en llamas desde hace 6.000 años. Obviamente, no se sabe qué inició el fuego.

Cada año, el incendio eterno de Wingen se desplaza un metro en dirección a Sidney. Afortunadamente, aún le quedan unos años (225.000) para que suponga un peligro para la ciudad, suponiendo que quedara carbón para entonces. Desde la superficie, los indicios de la combustión son el calor, finas columnas de humo y un paisaje cubierto de ceniza que parece lunar.
Cueva de agua y fuego de Guanziling (Taiwán)

En realidad no es una cueva, sino una pared de roca que tiene la rara combinación de albergar en su interior un manantial de aguas termales y otro de gas natural. El resultado es un estanque de aguas cristalinas del que mana fuego. En la actualidad la llama es discreta, pero hace décadas se dice que alcanzaba varios metros.
Según el cómputo local, la llama lleva activa alrededor de 300 años. Puede visitarse y de hecho es uno de los lugares turísticos más frecuentados de la ciudad de Tainan, en Vietnam.
Llama de Chestnut Ridge Park (Estados Unidos)

La llama que surge de la roca tras una cascada en el parque de la localidad de Chesnut Ridge, en el estado de Nueva York, es digna de una novela de fantasía épica. Su origen, desafortunadamente, no está en dragones ni elementales, sino en un depósito de gas a 400 metros de profundidad.
La llama, de unos 20 centímetros de altura, consume un kilogramo de gases diarios. En su mayor parte es metano, pero también exhibe altas concentraciones de etano y propano. A día de hoy es una de las mayores atracciones de esta pequeña localidad al norte de la Ciudad de Nueva York.
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