Khajuraho, donde el sexo se convierte en arte…

viajandoconmicamara.com/extremundo.com// India — Allá por el siglo X de nuestra era y hasta el XII, la dinastía Chandela gobernó esta parte del Subcontinente Indio. Su hegemonía perduró hasta el siglo XIII, cuando fueron invadidos por las tropas del Sultán de Delhi. En este periodo fueron construidos aproximadamente ochenta templos de los cuales, veintidós, se conservan en buen estado.
El sitio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1986. Sus armoniosos templos están profusamente decorados con esculturas. Esta profusión llega hasta tal punto, que la podríamos comparar con el «horror vacui» que sentían en occidente en época barroca. En cada palmo de sus templos hay un motivo decorativo, haciendo de esta manera frente al «miedo al vacío».



EL ARTE DE LO ERÓTICO
Las esculturas que los adornan son toda una virguería. Para su realización utilizaron básicamente granito, pero también arenisca. La delicadeza y calidad de su manufactura es indiscutible. Son varios los motivos y temas desarrollados tanto en el exterior como en el interior de los templos, pero sus motivos eróticos en mi humilde -que no pacata- opinión, son pornográficos. Es por el carácter explícito de estas esculturas, el motivo por el que los templos son mundialmente conocidos.

En sus techos, molduras y columnas, abundan los motivos florales y geométricos. Hay representaciones de escenas de guerra, de actividades cotidianas y también de manifestaciones artísticas como la música y el baile. Especial mención a las delicadas representaciones femeninas. De armoniosas formas y poderoso busto, se les representa tanto maquillándose como lavándose el pelo, o pintándose los ojos. También enfrascadas en juegos, abrochándose la faja, y una muy recurrente y de poderoso atractivo estético que es sacándose una espina clavada en el pie.
Todos ellos son templos religiosos, así pues, hay evidentemente representaciones de divinidades y de escenas de oración. Solo entre un cinco y diez por ciento de las esculturas son de temática erótica.

Es habitual ver a parejas realizando el coito, solas o en compañía. Hay representaciones de masturbaciones hetero y homosexuales, de sexo oral, de tríos, zoofílicas… todo un amplio catálogo. A pesar de que su más fácil explicación es que son escenas del Kama Sutra, esto último no está tan claro. Hay versiones que abogan ser un homenaje a Shiva y Parvati; la pareja de dioses hindú más popular. Otras que son un canto en piedra a los placeres terrenales. Existe incluso la versión de que estas imágenes, servían como protección a la población contra malos espíritus y rayos.

Templo Dulha Dev, Grupo Sur
Los templos fueron consagrados a dos religiones originarias del Subcontinente Indio: hinduismo y jainismo, lo que demuestra la convivencia y mutua tolerancia entre las dos religiones. Se distribuyen en tres grupos: oeste, este y sur. Es en el primero donde se encuentran los templos y esculturas más interesantes, siendo el único que se requiere pagar para ingresar.




“Extremadamente indecentes y ofensivas” fueron las palabras de T.S. Burth, ingeniero del ejército británico, cuando se adentró a una zona abrupta del centro de India y descubrió tras una frondosa vegetación una veintena de templos con una explícita decoración escultórica donde el sexo y la sensualidad son arte en piedra.
Kharujaho, conocida como la ciudad del Kamasutra, se encuentra ubicada en el estado de Madhya Pradesh; es un gran reclamo turístico desde que en 1986 la UNESCO reconociera sus templos como Patrimonio de la Humanidad por conformar un prodigioso conjunto arquitectónico y escultórico.
La villa de Khajuraho fue la capital de la dinastía Chandela, la cual, alcanzó su apogeo con el rey Dhanga entre los años 950 y 1008 y prosiguió hasta el año 1202, momento en el cual los musulmanes iniciaron sus incursiones en territorio indio.
Aunque los templos son conocidos por ser de forma explícita una antología de sexo , sensualidad y lujuria, con esas figuras de apsaras (ninfas acuáticas de la mitología hindú que se representan como bailarinas) suransundaris (jóvenes con grandes pechos desnudos y ropas ligeras pero muy adornadas) y alasakanya (muchachas yacentes que son la viva imagen de la voluptuosidad) también encontramos en ellos esculturas de desfiles militares, seres mitológicos, grandes batallas, encarnaciones de las divinidades hindúes, escenas del día a día, etc.

La abundancia de escenas eróticas y con frecuencia obscenas, ha intrigado durante mucho tiempo a los expertos, que ni siquiera a día de hoy logran ponerse de acuerdo a la hora de dar una explicación satisfactoria sobre su existencia y sobre qué querían los artistas de la época mostrar con ellas. Se habla de diferentes teorías, desde que se quería plasmar en piedra el famoso Libro del Kamasutra, hasta que querían que sirvieran para la educación sexual de los más jóvenes, pasando por querer probar la idoneidad de los sarcedotes, ser un canto a la fertilidad, que sirvieran de protección frente a adversarios, etc.

Las dos teorías más aceptadas son la de la representación del Libro Kamasutra (Tratado del Arte del amor), considerado el primer libro sobre el amor carnal, escrito en sánscrito (lengua indoeuropea que se conserva en los textos sagrados y cultos del brahmanismo escritos entre los siglos XV y X a. C. en India). Por supuesto esta visión tiene sus detractores ya que en los templos hay escenas y actividades orgiásticas en grupo y escenas zoofílicas. Y la otra explicación con mayor aceptación es la que ofrece D. Desai que ve el erotismo y la obscenidad de los templos como una herencia de la antigua cultura mágico-chamánica según la cual, los ritos sexuales propician la fertilidad a la vez que protegen contra las fuerzas del mal.

Lo que sí es cierto es que no sería extraño que cualquiera de las dos teorías fueran validas, ya que no es aquí la primera vez que en el arte hindú se dan muestras de erotismo y sensualidad. En la India antigua, se crearon pinturas y esculturas en cuevas y templos con gran carácter erótico, aunque nunca con la grandiosidad de una auténtica ciudad erótico-espiritual.
En el pensamiento hinduista el sexo no se reduce al mero placer sino que está relacionado con una cosmovisión religiosa de unión física y espiritual, un tributo a la vida misma, libre y espontáneo, natural y sagrado, el camino a la fusión de cuerpo y alma y la búsqueda del equilibrio entre energías que lleva a la perfección y al encuentro con la divinidad.
Los templos también llamados Templos de la montaña cósmica, por tener una torre que simboliza el Monte Kailasha, descansan sobre grandes plataformas y son una espléndida síntesis de arquitectura y escultura realizados generalmente en arenisca.

«La piedra arenisca y sus tonalidades rojizas se convierten en belleza, exuberancia y sensualidad»
Todos ellos tienen muchas cosas en común, desde su verticalidad, proporcionada por situarse sobre plintos con elaboradas molduras, hasta el lugar donde se sitúan las representaciones eróticas, ya que de conformidad con los tratados antiguos, éstas tienen un lugar específico en los templos.

Casi todos los templos están alineados de este a oeste con la entrada hacia oriente y la mejor hora para su visita es a primera hora de la mañana o al atardecer, ya que a esa hora la luz del sol resalta sobre los colores rojizos, naranjas y rosados de la piedra y además ayuda a acentuar la tridimensionalidad de las figuras que hace que parezcan que están vivas.
Si se tiene suerte y llueve un poquito los templos adquieren un color marrón oscuro realmente hermosos, ya que les da un toque de elegancia difícil de igualar, aunque también es cierto, que en India cuando llueve no llueve poquito.

Los templos están divididos en tres sectores, siendo el occidental el más visitado por ser los templos mejor conservados.
Los Templos del Oeste construidos entre los años 950 y el 1.050 se encuentran en un recinto cercado, son una auténtica maravilla, un verdadero parque arbolado único para pasear. Están dedicados, en su mayoría, a Shiva, el dios destructor y a Vishnu, el protector.

El Templo de Kandariyamahadev es la gran obra maestra de los artistas Chandela. Con forma de cruz, consta de un pórtico, un deambulatorio, una sala central y un santuario. El templo está adornado con más de novecientas estatuas alojadas en hornacinas tanto aisladas como agrupadas enmarcadas por elementos arquitectónicos y separadas entre sí por motivos ornamentales. La abundancia de elementos convierte este templo en una enorme escultura, donde encontramos todo tipo de decoración tanto de la vida cotidiana de la época como de la actividades populares de la corte real, aunque su fachada más conocida es la sur, por ser la que muestra el carácter sexual debido no sólo a sus acciones y actividades sino a la voluptuosidad de pechos, labios y expresiones faciales de las figuras femeninas. Su interior es oscuro y mal oliente gracias a los murciélagos que se encuentran en él, pero sin duda hasta con eso es un lugar fascinante, único y desde luego sin comparación alguna.

El templo de Vishvanatha comparte con el anterior la planta de doble crucero. Tres figuras femeninas decoran el edificio. En el pabellón Nandi, en el lado opuesto a la entrada principal, se encuentra una de las más grandes y bellas representaciones de la esposa de Shiva. El templo de Lakshamana descansa sobre una plataforma con cuatro santuarios en las esquinas y está decorados con grandes frisos que muestran un desfile de guerreros y escenas eróticas. Aquí se encuentra una de las figuras más bonitas de Shiva, al que siempre le acompaña la serpiente, símbolo del renacer y del tiempo.


Las ruinas de los templos de Mahadeva y Devi Jagadamba descansan sobre la misma plataforma de los dos grandes templos del recinto. Cerca de este último encontramos el templo de Chtragupta, dedicado a Surya, dios del sol, cuya figura ha permanecido en el tabernáculo desde su construcción.
En este conjunto de templos encontramos uno un poquito diferente tanto por su estructura como por su material ya que fue realizado en granito hacia finales del siglo XI. El templo está dedicado a los «64 yoguis» los divinos ascetas dotados de poderes esotéricos asistentes a Devi, una de las formas de la esposa de Shiva.
Al anochecer el espectáculo de luces de colores sobre los templos refleja a la perfección:
«El erotismo, la cúspide entre lo sagrado y lo profano«
Los templos orientales y los que están más al sur, son templos menos visitados pese a que su entrada es gratuita, pero claro, la ornamentación no llama tanto la atención ya que estos no cuentan con esculturas que contengan motivos eróticos, pese a que este tipo de decoración es sólo un diez por ciento de lo que se puede ver en cualquiera de los templos.
La zona oriental aloja media docena de templos, unos jainistas (grupo de ascetas fundado por Mahariva) , otros hinduistas, además de las residencias de los sacerdotes que los cuidan y otras dependencias que sirven de servicio y albergue a los fieles que acuden aquí periódicamente.

El templo más importante es el de Parshvanatha, dedicado a Tirthankara el último de los iluminados que predicaron la doctrina jainista. Está decorado con estatuas de los principales personajes y animales de la mitología. El interés principal quizá resida en que pertenece a la rama jaina de los llamados “sacerdotes desnudos”. Se puede ver su historia reproducida en las paredes interiores donde se encuentra textos, libros, fotos y cuadros, así como el pequeño tesoro de sus oratorios, altares, esculturas y material ritual para sus prácticas religiosas.

En el grupo Sur, podemos ver el Templo de Duladeo, y el Templo de Chaturbhuja, con una impresionante estatua de Vishnú de tres metros de altura.
Pese a que Khajuraho es un museo arqueológico al aire libre, tiene un Museo arqueológico donde profundizar sobre el arte de estos templos. Sin duda esta ciudad es una: «Combinación de arquitectura, arte y erotismo«
El Khajuraho Actual

Hoy en día Khajuraho es una tranquila población de la provincia de Madhua Pradesh de aproximadamente cuarenta mil habitantes. Su economía se enfoca principalmente en el turismo. Sus habitantes son muy amables, a veces excesivamente. En la mayoría de los casos, hay un interés económico en esta amabilidad. En ningún lugar he repetido tantas veces y en tan poco tiempo: «no, thank you». Es bárbara la cantidad de gente que quiere ser tu guía, venderte recuerdos, libros con imágenes de los templos, pócimas curalotodo o levántalotodo o marihuana de pésima calidad. Por otra parte, me sorprendió gratamente que no pocos guías y también personajes que husmean en los olores y hedores turísticos, hablasen castellano.

Herrero trabajando
La localidad tiene dos partes diferenciadas: viejo y nuevo Khajuraho. El nuevo es el más cercano a los templos más atractivos, los del oeste. Es aquí donde se encuentran la mayoría de alojamientos, así como museos, tiendas y restaurantes. La parte vieja, por otro lado, tiene un carácter eminentemente local. Allí se encuentra el grupo de templos del este y está de camino hacia los del sur. A mi parecer, la parte vieja es de visita obligada, se respira pura India rural. No serán pocos los que paseando por sus calles te abran las puertas de sus casas, incluso insistirán y al final del recorrido te pedirán una recompensa por ello.

Los alrededores de Khajuraho son también dignos de explorar. Perderse en bici o motocicleta por las aldeas que lo rodean, es adentrarse en la «India profunda». La gente que te encontrarás por sus calles y caminos hablan exclusivamente hindi, aunque muchos tienen someras nociones de inglés. Eso sí, en casi todos los pueblos hay alguien que lo chapurrea con cierta soltura.




A menos de veinte kilómetros se encuentra una cascada que solamente trae agua en época de lluvias, y a aproximadamente treinta y cinco kilómetros se encuentra Panna Tiger Reserve. Aquí podrás observar el tigre de bengala, chacal, leopardo, gacela india, nilgó, sambar, oso perezoso, pavo real, mono y muchos más. El parque bien merece una visita.
nuestras charlas nocturnas.
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