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La misteriosa ciudad subterránea del Pueblo Lagarto …


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dimensionalterna.net/benjaminamo.com —  Shufelt se quedó extremadamente perplejo un día, mientras tomaba lecturas cerca del centro de Los Ángeles, sus instrumentos le mostraron lo que parecía ser un patrón de túneles subterráneos.

Así que procedió a dibujar un mapa. Lo que descubrió parecía ser un laberinto subterráneo bien planeado, con grandes habitaciones situadas en varios puntos, depósitos de oro dentro de las cámaras y pasillos.

Algunos de los túneles recorrían 30 kilómetros bajo tierra, que él creía que sólo se usaban para ventilación. Desafortunadamente, Shufelt no tenía ni idea de que estaban conectados a las ruinas más antiguas de una ciudad aún mayor que fue cubierta por el Océano Pacífico hace miles de años durante un gran terremoto y las inundaciones posteriores.

En febrero 1933, George Shufelt, ingeniero de minas. Rex McCreery, abogado y un hombre llamado Ray Martínez comenzaron a cavar encima de Fort Moore Hill, en los terrenos de la antigua Mansión Banning.

Tenían un mapa antiguo, propiedad de Martínez. Shufelt, como ingeniero, aportaba un invento que llamaba “máquina de radio de rayos X”, una herramienta sensible a los depósitos de metales preciosos debajo de la tierra.

Y McCreery, como abogado, consiguió lo más sorprendente, un permiso de la Junta de Supervisores del Condado de Los Angeles para excavar… ¿por qué los más sorprendente?

Porque el permiso se solicito para la “búsqueda de un primitivo tesoro enterrado en el lugar por antiguos colonos españoles”. Las autoridades locales vieron en el posible tesoro una interesante fuente de financiación para los planes de expansión de la ciudad tras la Gran Depresión y el Crack del 29.

El diario Los Ángeles Times publicó así la noticia. “La junta de supervisores del condado ha autorizado a tres hombres para excavar en la Colina de Fort Moore, con la condición de que el condado reciba la mitad de todos los metales preciosos descubiertos.”

Dos semanas después, y tras haber excavado hasta 15 metros de profundidad, The Times comenzaba a bromear con la búsqueda “…al parecer el oro es de carácter esquivo e inquieto y no se contenta con permanecer en un solo lugar…”. La colina fue salpicada de agujeros, pero ningún tesoro salía a relucir.

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El 9 de marzo, a última hora del día, una ráfaga de emoción recorrió la excavación.

Los tres hombres estaban agitados ante los datos que arrojaba el invento de Shufelt en un lugar concreto.

El Times reflejaba así la noticia “Un silencio cayó sobre la excavación, todo el mundo espera ver lo que la máquina de rayos pudo leer. Sin embargo, los cazadores de tesoros taciturnos se negaron a revelar la causa de la emoción contenida y nos han dejado con un aire de intensa esperanza.”

El complejo subterráneo que había descubierto se utilizaba para emergencias y sólo estaba diseñado para albergar aproximadamente unos 5.000 individuos. Los suministros de alimentos de hierbas imperecederas se almacenaban en cantidades suficientes que permitirían a los supervivientes vivir bajo tierra hasta que volvieran a la superficie.

También se introdujeron en el complejo objetos personales y utensilios valiosos, así como documentos históricos y tesoros de oro.

Al día siguiente, el 10 de marzo, un terremoto de 6,3 sacudió la ciudad, matando a 120 personas y causando daños por valor de 45millones de dólares. La búsqueda del tesoro fue olvidada con artículos sobre los muertos, la destrucción y el caos. El 27 de marzo expiró el permiso de excavación, y nada más se supo de Shufelt o sus compañeros a lo largo de ese 1933.

Durante su investigación, conoció a un indio jopi llamado Jefe Pequeña Hoja Verde, quien le contó sobre la leyenda de una antigua raza de “Gente Lagarto”. Las leyendas dicen que hace unos 4.000 a 5.000 años, una enorme lluvia de meteoritos cayó en la costa occidental cubriendo un área de cientos de kilómetros de ancho.

El cráter Winslow en el norte de Arizona es sólo una de las piezas que cayeron del cielo en ese momento.

Miles de habitantes murieron, sus cosechas fueron arrasadas, las viviendas destruidas y los bosques incendiados. Los supervivientes del pabellón médico, que había permanecido en la costa oeste, se reunieron para hacer planes para construir áreas seguras.

Los centinelas del cielo advirtieron que era hora de entrar en los refugios y sellar los accesos detrás de ellos. Fueron forzados a ir bajo tierra para salvarse de otra gigantesca lluvia de meteoritos que devastó la mayor parte de la costa oeste de los Estados Unidos.

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La “Gente Lagarto” de Los Ángeles sobrevivió a la lluvia de meteoritos, pero fueron asesinados por el gas natural que se filtró en sus búnkeres.

Shufelt y su socio, el Jefe Pequeña Hoja Verde, estaban convencidos de que las antiguas leyendas y las lecturas del dispositivo creado por Shufelt eran verdaderas.

1 año después, segunda búsqueda

En enero de 1934, Shufelt vuelve a solicitar un permiso de excavación.

En esta ocasión la historia que le acompaña es otra, era la que le había contado, y cito textualmente: “Pequeño Jefe Hoja Verde”, un jefe de los indios Hopi, cuyas tradiciones hablan de “criaturas que volaban sobre escudos”…

La historia de este Jefe indio decía que “Hace tres mil años, un grupo de nativos americanos conocidos como el “Pueblo del lagarto” comenzó a hacer túneles subterráneos.

Se estaban preparando para el apocalipsis que se acercaba, que se imaginaban que vendría como una gran lengua de fuego que envuelve a la tierra. Enterraron profundamente en un laberinto de túneles subterráneos y antecámaras, los registros de la historia de la humanidad, grabados en tablas de oro gigantes.”

Según afirmaba el propio Shufelt, lo que su “máquina de rayos X” había señalado un día antes del terremoto era la ubicación de esas galerías y tablas de oro.

Esta fue la historia que contó a la Junta de Supervisores del Condado. En su mano había un mapa que había dibujado de los túneles subterráneos, en base a las lecturas que había logrado con su máquina de “radio de rayos X”. Shufelt obtuvo el permiso para tan curiosa propuesta de excavación.

El proyecto es estrella en los periódicos; el 29 de enero, The Times publican en portada el siguiente titular: “Descubierta Ciudad Lagarto bajo Los Ángeles”. Acompañando el artículo una representación artística del Pueblo Lagarto y el mapa dibujado a mano de Shufelt, que según él se parecía el cuerpo de un lagarto.

La cola del túnel en forma de lagarto estaría bajo la actual Biblioteca Central y su cabeza descansaba debajo de lo que hoy es el Dodger Stadium. La historia fue recogida en noticias nacionales, todo el país estaba pendiente de Warren Shufelt, su fascinante historia, y su “máquina de radio rayos X.”

En febrero alcanzan más de 106 metros. Pero… El 5 de marzo los pozos son rellenados apresuradamente y el contrato con la ciudad de Los Angeles se rescinde. No vuelve a emitirse ningún comunicado sobre el proyecto, y varios proyectos federales empiezan a erigirse en la zona de las excavaciones.

Hacia 1947 unas declaraciones de la Cámara de Comercio de Los Ángeles insinúan que “es bastante posible que ese laberinto existiera. Pero dado el actual desarrollo de proyectos -incluyendo edificios federales, estatales y del condado- hay pocas posibilidades de que futuras excavaciones puedan autorizarse“.

George Shufelt desaparece del mapa y nunca más hace vida pública hasta su muerte en noviembre de 1957. No hay información alguna posterior referente a los (supuestos) hallazgos del ingeniero.

Historias posteriores hablan de una red de  túneles bajo L.A. y Santa Mónica, que no son más que la periferia de una extensa metrópoli sumergida bajo la costa del Pacífico…

Las leyendas dicen que la sala principal es el directorio al resto de la ciudad, y a las históricas tablas de oro. Estas tablas eran planchas de oro, de 1 metro de largo y 35 centímetros de ancho.

Se creía que las tablas contenían los registros de los orígenes de la raza humana y la historia del hombre moderno en las Américas, incluyendo detalles sobre la historia del misterioso pueblo maya. El dispositivo de ondas de radio de Shufelt trazó mapas de las habitaciones y túneles como huecos subterráneos, con las planchas de oro como áreas oscuras, mostrando ángulos geométricos perfectos.

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A principios de febrero de 1934, los primeros relatos sobre la leyenda de la “Tierra Perdida de la Gente Lagarto” salieron en los periódicos de Los Ángeles.

Para entonces, uno de los cinco pozos ya tenía más de 100 metros de profundidad y seguía siendo excavado, a pesar de las dificultades causadas por el agua encontrada en su camino.

Varios artículos de prensa aparecieron en el periódico con actualizaciones sobre el proyecto.

Poco después de que toda la atención de los medios de comunicación se centró en esta búsqueda de la ciudad perdida bajo Los Ángeles, el proyecto fue repentinamente detenido y abandonado.

El 5 de marzo de 1934, los pozos habían sido llenados y el contrato con la ciudad fue cancelado. Ni el oro ni ningún otro tesoro fue entregado al condado de Los Ángeles o hecho público.

Han pasado muchos años y muchos han intentado hallar estos túneles y habitaciones debajo de los Ángeles, pero hasta ahora no han podido ser localizados.

En mayo del 2014 tres investigadores de Los Ángeles, intrigados por la intensa actividad OVNI de la zona en los últimos años, rastreaban milímetro a milímetro la zona de costa a través de Google Earth, según ellos mismos “buscando alguna anomalía que justificara los testimonios que afirmaban ver objetos voladores entrando y saliendo del mar”.

De repente encontraron una extraña estructura submarina frente a la costa de Malibu. Una meseta de 9,7 km cuadrados, con lo que sería una entrada entre unos pilares de apoyo de 19metros de ancho y unos 190 de altura.

Las posibles explicaciones, el objeto, o el propio origen de esta presunta “puerta” de acceso submarina al subsuelo de Los Ángeles, es algo que por ahora queda a libre interpretación…

Algunos datos sobre Los Hopis

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Los indios hopi afirman que sus antepasados fueron visitados por seres que se desplazaban en escudos volantes y dominaban el arte de cortar y transportar enormes bloques de piedra, así como de construir túneles e instalaciones subterráneas.

Son una de las más antiguas tribus de nativos americanos en los Estados Unidos, cuyos orígenes datarían del año 1050.

¿Qué significa hopi?

Hopi significa “pacífico” o “gente civilizada” en la lengua hopi. Los hopi hablan una lengua que derivada del náhuatl.

¿De dónde son los hopi?

Los hopi viven en Arizona. Tienen una reserva en la zona suroeste de los Estados Unidos. Se llama Nación Hopi, donde algunos hopis permanecen hasta nuestros días manteniendo vivas sus tradiciones…

Cuando Einstein visitó a los hopi

Entre los meses de diciembre de 1930 y marzo de 1931, Albert Einstein junto a su esposa Elsa emprendieron su segundo viaje por tierras norteamericanas y allí visitó a los indios Hopi, un tiempo antes de quedarse definitivamente en Estados Unidos.

Apuntes:

  • La entrada puede apoyar los submarinos nucleares de tamaño y permitir el acceso a diferentes instalaciones militares que están dentro de los EE.UU. como el Lago Base Naval Edwards que está en el desierto de Mojave (a 400 km de la costa de Malibu). En las fotografías se puede ver su relación con la línea de costa, y el entorno natural que en Los Ángeles no coinciden con la estructura en sí…
  • Según cuenta la tradición hopi, y la propia historia que el “Pequeño Jefe Hoja Verde” cuenta a Shufelt, “el Pueblo Lagarto comenzó a hacer túneles avanzada subterráneo. Se estaban preparando para el apocalipsis que se acerca, que se imaginaban que vendría como una gran lengua de fuego que envuelve a la tierra…” Este “apocalipsis” podría ser el meteorito que impacto al norte de Arizona hace miles de años, y que hoy dia constituye el punto de impacto de un meteorito mejor conservado de la Tierra… (meteorcrater.com)
  • En la actualidad la Autopista 101 pasa justo por encima del punto en el que Shufelt hizo la segunda búsqueda y que fue “bruscamente” cancelada…
  • En las obras de construcción de la autopista, justo en este punto fueron hallados multitud de restos óseos, presuntamente de algún antiguo asentamiento de americanos primitivos…
  • Los hopi hablan en su mitología de los Bakti, los caídos del cielo, los anunnaki de América…es decir aparecen en todas las mitologías de la tierra.   En África los llaman Chitauris y en Asia y china , Jinns , jian –shi, y siempre están asociados con la realeza, demonología y/o los vampiros…

Shufelt, permaneció en Los Ángeles y vivió en el Norte de Hollywood, donde en noviembre de 1957 murió y dejó una historia de la que todavía se habla hoy en día, junto con este memorable mapa de la Tierra Perdida de la Gente Lagarto.

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