Las personas inteligentes se masturban más, revela un estudio…

Psicología y Mente(X.Molina) — Los datos científicos que a veces se nos ofrecen tienen una veracidad relativa, puesto que las personas solemos mentir con bastante frecuencia.
No decimos toda la verdad, sobre todo, en aquellos temas que nos incomodan o sobre los que pesa un tabú cultural. Uno de los más evidentes es el sexo, donde la «normalidad» es un concepto desdibujado. Pero de vez en cuando aparece algún estudio científico que arroja algo de luz a la cuestión de cómo nos relacionamos con el otro sexo y con nosotros mismos.
Una reciente investigación llevada a cabo en Estados Unidos ha revelado una curiosa correlación entre dos variables: el nivel de estudios de una persona y la frecuencia en la masturbación, hallando que son las personas con mayores conocimientos formativos las que suelen masturbarse con mayor frecuencia.
Este interesante y polémico estudio ha corrido a cargo de la Escuela Nacional de Salud y Comportamiento Sexual que dirige la psicóloga especializada en conducta sexual Debby Herbenick, investigadora destacada del Instituto Kinsey en los Estados Unidos de América. Ella ha liderado esta investigación, encontrando que las personas con mayor nivel académico tienden a masturbarse más habitualmente.
Según relata el divulgador científico catalán Pere Estupinyà en su libro S=EX2, la investigación fue sufragada íntegramente por una conocida corporación de preservativos, y consistió en realizar encuestas a a un total de 6.000 ciudadanos estadounidenses de entre 14 y 90 años de edad, seleccionados de forma rigurosa, con un seguimiento amplio de los participantes, siendo éste uno de los estudios más completos acerca de cómo vivimos el sexo los seres humanos en las sociedades actuales. Los datos y resultados de estas encuestas han sido objeto de mucha atención.
Resultados de la investigación
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Según ha revelado el escrutinio de las encuestas, un 71’5% de las mujeres de entre 25 y 29 años reconoce haberse masturbado durante el último año.
Una cifra más modesta, 46’5%, son las mujeres de entre 60 y 69 años que afirman haberlo hecho en los pasados 365 días.
Si nos adentramos a edades un poco más avanzadas, como es el caso de personas mayores de 70 años, el estudio reportó que el 33% dicen haberse masturbado a lo largo del último año; una cifra bastante alta si tenemos en cuenta la creencia popular de que el sexo no está presente en las vidas de las personas de edad avanzada.
Parece ser que las personas con mejor formación practican más el onanismo
Otras conclusiones del estudio fueron, por ejemplo, la correlación entre el nivel académico del sujeto y la correlación de esta variable con la de frecuencia en la masturbación. Tal como reza el titular de la noticia, parece que existe una tendencia a que, a mayor nivel de estudios, más habitualmente se masturba el individuo.
Por otra parte, la encuesta también arrojó que un 25% de los hombres y solo un 5% de mujeres confiesan haber consultado contenido pornográfico en Internet durante el último mes. Otro dato interesante, y que tiene que ver con la protección en las relaciones sexuales, es que un 28% de los hombres afirman haber perdido la erección cuando se disponían a colocarse el preservativo en al menos uno de sus tres últimos encuentros sexuales.
nuestras charlas nocturnas.
Los juguetes sexuales más ecológicos y sostenibles…

Cosmopolitan(A.M.Jimemez) — Si te gustan los juguetes sexuales, has de saber que los hay más y menos amigos de la naturaleza. Antes de decidirte por uno, fíjate en los siguientes aspectos para marcarte un tanto a favor de ella.
Los juguetes sexuales son uno de tus mejores aliados para dar un poco más de chispa a tus encuentros amorosos y también para masturbarte, especialmente si nunca has tenido un orgasmo y quieres saber lo que se siente o si lo que deseas es que el clímax sea más intenso. Pero has de saber que, mientras buscas tu propio placer también puedes velar por el planeta.
Te contamos en qué te tienes que fijar para elegir los más respetuosos con el medio ambiente y te ofrecemos una selección de vibradores, lubricantes y otros artículos eróticos con conciencia ecológica.
Juguetes hechos con materiales sostenibles
Evita los vibradores de plástico y escógelos de silicona médica. «Este material es respetuoso con el medio ambiente por su durabilidad (si lo cuidas bien, te dura toda la vida)», comenta Sara Pérez, copropietaria de la tienda erótica Los placeres de Lola. Eso sí, como no es biodegradable, tendrás que llevarlo a un punto limpio cuando quieras deshacerte de él.
Otras buenas alternativas son los ‘sex toys’ de madera sostenible, cuarzo o, lo último, biodegradables, como el vibrador ‘Gaia’, que tarda en descomponerse entre 40 y 90 días gracias a que está hecho a base de polímeros de almidón.
¿Cargador o pilas?
Las baterías comunes tardan entre 100 y 500 años en degradarse. Así que, si eliges un vibrador a pilas, opta por uno recargable. «Los cargadores son más ecológicos, ya que pueden reciclarse, y cada vez hay más marcas que comercializan uno único para todos sus modelos», afirma Sara Pérez.
También se están explorando otras curiosas fuentes de alimentación: CalExotics tiene una bala vibradora que funciona con energía solar (sólo tienes que situarla cerca de la ventana) y la empresa Caden Enterprises es la artífice del dildo Earth Angel, al que se le da cuerda como si fuera una caja de música (si la giras durante cuatro minutos ofrece 30 de placer). Lo más.

Ecológico, orgánico…
Procura que los lubricantes, aceites de masajes o serums vaginales sean ecológicos u orgánicos. Esto es, que están elaborados con ingredientes naturales en cuyo cultivo no se hayan empleado ni pesticidas, ni abonos químicos, ni semillas transgénicas. Los productos orgánicos tienen las mismas características, salvo que sus componentes sí pueden ser transgénicos. Busca los que tengan los sellos Ecocert, ICEA, Cosmébio, BDIH…
Cuanto más cerca, mejor
El transporte es altamente contaminante. Las organizaciones ecologistas estiman que los cargueros son los responsables de entre el 18 y el 30% de todas las emisiones mundiales de óxidos de nitrógeno. Apuesta por el comercio de proximidad y fíjate en que el artículo sea ‘made in Spain’.
Sexy, pero respetuosa
Piensa en verde y elige tu ropa interior de algodón orgánico, de fuentes sostenibles como el Tencel o el Lyocell, o de fibras recicladas.
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El 68, la postura que debes probar (mucho mejor que el 69)…
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ACV(G.de Diego Ramos) — El 69 no es el único guar(r)ismo en la cama. Basta restarle uno para sumar mucho más placer. Todos conocemos (de manera práctica o teórica) la posición acrobática que hay que adoptar para la satisfacción mutua que promete la cifra mágica. El 68 también tiene su técnica, aunque esta variante reclama cuerpos menos ágiles, si bien algo más vigorosos.
La principal diferencia estriba en que toda la dicha que se compartía con el 69 se la lleva aquí uno solo. Puede ser una posición más egoísta, pero pensar en ti de vez en cuando tampoco es vicio.
Un 6 y un 8…
Si quieres experimentarla, toma buena nota de cómo se hace: el activo de la pareja se tumba sobre su espalda con las rodillas ligeramente flexionadas (signo de penitentes) y dispuesto a aceptar sobre su cuerpo todo el peso del pecado. El agraciado pasivo se acostará a su vez sobre el pecho de su cómplice, con la cabeza entre las atenazantes piernas del ser que sufre, pero con los ojos mirando al cielo, dispuesto a clamarlo por si surgiera el éxtasis. Por último, el afortunado pasivo abrirá sus muslos de par en par para ofrecer su maná a la boca del sediento, que podrá explorar a gusto las secretas y oscuras vías de lo prohibido.
Si estás debajo, tendrás total acceso a los genitales del otro, desde el clítoris o el glande hasta donde la espalda pierde su nombre. Si estás encima, podrás relajar tu cuerpo sobre una fabulosa cama de mórbidas curvas para concentrarte en el repaso que te van a dar.
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Además de ser el último grito (de placer) sexual, el 68 deja las manos libres para dar rienda suelta a otras técnicas más allá de la sempiternas obscenidades que la boca perpetra. Si no aceptas tu condición pasiva puedes utilizar tus manos para aumentar el gozo que te ofrece tu pareja con la dicha que te puedes regalar a ti mismo. El 68 permite romper así las ataduras que el 69 condiciona a una sola forma de juego.
Parece simple, pero manejar la posición con maestría requiere su práctica. Para no aplastar al pobre condenado, el amante situado encima puede ser clemente y liberarle un poco de su carga apoyando los codos y los antebrazos sobre el otro colchón, el de látex.
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¿Y si tus fantasías dejaran de serlo?…

gif de «hazme las uñas», producción de XConfessions
Yorokobu(Branded Content) — Existe el porno tradicional, tan lleno de estereotipos no solo en los personajes sino también en la forma de practicar sexo y de mostrarlo, y existe el porno indie, donde cada detalle está cuidado y en el que, además de lograr la excitación del espectador, busca la belleza, con un guion bien armado detrás de la historia que muestran las imágenes.
Si, a todo eso, le añadimos el plus de llevar a la pantalla las fantasías sexuales que sus usuarios comparten en la comunidad online de forma anónima, y de englobar a directores y actores de todo el mundo dispuestos a llevarlas a la pantalla, el resultado es XConfessions.

Este proyecto, que pertenece a la productora de cine erótico para adultos de Erika Lust, comenzó siendo una plataforma donde los usuarios compartían sus fantasías sexuales y sus experiencias.
En 2016 se convirtió en una comunidad global para profesionales del cine porno (directores, artistas, fotógrafos, actores…) que buscan otras formas de mostrar el erotismo para adultos.
El objetivo era crear una nueva manera de hacer cine erótico que fuera creativo, artístico y explícito, y que contara historias inteligentes y positivas desde el punto de vista sexual.
Cada película de XConfessions cuenta una historia sobre cómo se siente el sexo y el deseo, y cómo nos comunicamos e interactuamos íntimamente entre nosotros, más allá de los roles de género tradicionales y de los estereotipos manidos, ampliando los límites del fetiche, la lujuria, el deseo y la intimidad.
Por eso era importante que participaran otros artistas, otras miradas.
En los cortos que pueden verse en XConfessions encontramos todo tipo de cuerpos, identidades sexuales, razas…
En definitiva, diversidad y respeto, no solo en los actores, con quienes se pacta cada escena que van a rodar, sino también en los directores.
Y todo ello con un fin: hacer frente al porno tradicional para demostrar que el sexo no debe limitarse a una idea estrecha.
¿Te pone que te hagan las uñas?

Hazme las uñas es uno de esos cortos que pueden verse en la plataforma.
Está dirigido por Perlita León, que lleva años trabajando para la productora de Erika Lust como directora de arte.
León está encantada con poder dirigir su primer corto y afirma con rotundidad sentirse muy orgullosa de participar en este proyecto «donde tantas personas estamos aportando nuestro granito de arena y dando nuestra visión sobre el deseo y la sensualidad.
Me parece que es donde radica el éxito del proyecto. Si fuera algo donde solo una persona estuviese dirigiendo, sería algo bastante homogéneo.
En cambio, al haber tantos puntos de vista, se convierte en un proyecto muy completo y muy complejo, que crece cada vez más, representando cada vez más cuerpos y más sensualidades».
Para la directora de Hazme las uñas, es importante mostrar tantos puntos de vista ya que, de lo contrario, siempre se estaría dejando a alguien fuera.
Hazme las uñas muestra la relación erótica entre dos mujeres, una en el papel de clienta y otra en el de especialista en manicura. La estética del corto es superpotente, con colores vivos y brillantes que recuerdan al cine poderoso de Almodóvar.
«Quería recuperar la fantasía de ese porno primero de los 70 y los 80, donde el decorado tenía tanta importancia y era parte de toda la performance que venía detrás —aclara Perlita León—.
Ahora, a lo mejor, sí se busca algo más natural, pero yo quería hacer algo donde lo falso estuviese por encima de todo».

León tuvo libertad total para rodar esta fantasía como quiso, algo que no le resultaba posible cuando trabajaba como directora de arte para otros directores.
«Esta vez tenía carta blanca y quería hacer algo lo más petardo posible, sinceramente, y creo que así ha quedado —explica entre risas—. Ha quedado guay, pero porque me ha salido del alma.
Toda esa energía frustrada después de hacer cosas para otras personas me ha llevado a hacer algo bien kistch».
Puede que haya quien se plantee cierto pudor a la hora de asomarse a la intimidad de otras personas que comparten sus fantasías eróticas en público.
Pero el pudor no cabe en los profesionales ni en las películas de XConfessions. «La verdad es que me siento privilegiada por poder explorar esa parte de mí y de poder compartirlo con la gente que es suscriptora de XConfessions», afirma Perlita León.
«Pero depende de la persona. Yo, como me dedico a esto desde hace tanto tiempo, porque he trabajado desde hace muchos años como directora de arte para Erika, creo que he normalizado muchísimo hablar de sexo y de deseo.
Para mí no ha sido ningún reto ni ha sido algo muy provocador. Yo creo que es algo que me ha salido bastante natural».

Enfrentarse a la fantasía sexual de otra persona y llevarla al formato cinematográfico supone un reto que engloba también cierta responsabilidad.
«Yo me enfrenté a una fantasía que me adentraba en un universo que a mí me apetecía explorar desde mi punto de vista —aclara la directora de Hazme las uñas—.
Lo que me interesaba era tener esa fantasía escrita por otra persona como punto de partida para yo luego llevarla a mi terreno. No quería verme supercondicionada por esto, sino tomarlo como un inicio y como una pista para ver qué surgía desde mí».
En XConfessions hay un lenguaje común: la libertad a la hora de sentir e imaginar el sexo. Por eso cualquier persona de cualquier lugar del mundo puede entender y disfrutar de las películas.
En el caso de Hazme las uñas, a pesar de que es un corto supercostumbrista y superespañol, como lo califica su directora, y aunque cada espectador parta de una cultura propia y diferente, «el lenguaje de lo petardo es universal», opina Perlita León.

«Yo soy andaluza y quería hacer algo que fuera como un homenaje a esos melodramas, a esos sentimientos supersubidos, a esa estética tan extrema —aclara—.
Obviamente, una persona española o latina estará más cercana a ese lenguaje de telenovela y lo entenderá de una manera, y otra persona lo verá como algo más exótico.
Pero ambos puntos de vista pueden ser muy interesantes a la hora de mirar la película».
Al fin y al cabo, de eso va XConfessions, de mostrar otras miradas.
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Maneras de tener sexo que nos dejó el covid en el 2020 y que se mantienen aún en 2021…

Se nos hace urgente, por una cuestión de salud mental, atisbar por dónde terminará este 2021. Y que sea bueno y bonito, por favor.
Y eso, hablar de lo bueno y lo bonito, nos lleva al sexo. ¿Cómo nos ha afectado la pandemia en nuestras relaciones sexuales? ¿Qué prácticas han tenido más éxito durante este último año tan marcado por la profilaxis y el temor al contagio? Y lo que es más importante, ¿hacia dónde irán los gustos y costumbres en cuanto a sexo en el futuro?
Durante el confinamiento, obviamente, o vivías con tu pareja o lo de follar se complicó bastante. No quedó más remedio que tirar de imaginación para poder seguir disfrutando de una sexualidad plena, aunque no hubiera nadie tumbado al otro lado de la cama.
Una encuesta que la marca de juguetes eróticos Lelo realizó en mayo sobre las prácticas sexuales durante el confinamiento reveló que el 26% de los españoles practicó la masturbación como uno de los mayores entretenimientos durante ese periodo, y que 2 de cada 10 españoles practicaron sexting, sexo telefónico o mantuvieron relaciones sexuales frente a la cámara de sus dispositivos electrónicos durante la cuarentena.
Mientras que los fabricantes de preservativos veían caer sus ventas en picado durante el confinamiento, los que se dedicaban a los juguetes eróticos las aumentaron espectacularmente. Según la periodista Celia Blanco en un artículo suyo para El País, la marca británica Ann Summers disparó sus ventas un 27% y Dildo King, otra marca de productos eróticos, las incrementó en más de un 87%.
JUGUETES SEXUALES PARA JUGAR AL SOLITARIO

La tecnología, una vez más, vino a socorrer a la sexualidad.
Y parece que ha llegado para quedarse.
De hecho, según el informe Sex Trending 2021 de la alemana WOW Tech (responsables de marcas de juguetes eróticos como Womanizer, We-Vibe o Arcwave), el sexo digital será una de las prácticas que seguirán realizándose este próximo año.
Lo cierto es que, según una encuesta realizada por esta compañía en los meses de marzo y noviembre a 17.000 personas de Estados Unidos, Alemania, Austria, Suiza y Reino Unido, tenemos mayor disposición (un 25%) a probar cosas nuevas en nuestra vida sexual que antes del confinamiento.
Eso explicaría la gran popularidad que han alcanzado los juguetes sexuales que se manejan con control remoto, a través de un mando o de una aplicación.
«Hoy en día, las parejas no solo pueden controlar de manera remota varios juguetes, sino también componer sus propios patrones de vibración y darse sorpresas sensuales a pesar de la distancia», explican desde WOW Tech.
«Con la conexión de juguetes sexuales y su control por medio de aplicaciones, el enfoque está claramente centrado en la individualización. Mirando hacia el futuro, la inteligencia artificial se utilizará para sugerir automáticamente funciones preferidas y modos de vibración».
‘SEXTING’ Y CITAS VIRTUALES ENTRE LAS TENDENCIAS SEXUALES PARA 2021
Como el temor al contagio nos ha inculcado conductas profilácticas, igual que buscamos seguridad en las relaciones interpersonales, se buscará más esa seguridad también en nuestras relaciones sexuales.
Y aunque se seguirán manteniendo encuentros en ese sentido, es muy probable que estos sean virtuales. En el fondo, es una apuesta por el sexo seguro, y según el informe de WOW Tech, pocas cosas hay más seguras que la masturbación, el sexting y el vídeo chat, entre otras.
Incluso Administraciones como el organismo de Salud Pública de Nueva York (EE.UU.) y la Agència de Salut Pública del Consorci Sanitari de Barcelona (CSB) recomiendan este tipo de prácticas como la mejor manera de mantener a raya el coronavirus sin dejar de disfrutar del sexo.
Sin embargo, la sexóloga y presidenta de la Asociación Nacional de Sexología, Educación y Salud (ANSES) Lara Salguero, no ve demasiado adecuado hablar de sexo seguro, ya que ese término hace más alusión a la prevención de embarazos no deseados y a evitar infecciones de transmisión genital (ITG).
Ella prefiere usar un término mucho más amplio, que es el de salud sexual, y que engloba no solo eso, sino que alude a un estado de bienestar físico, mental y social en la sexualidad.

«Casi todos los proveedores móviles ofrecen ahora la posibilidad de video chat», se explica en el informe Sex Trending 2021.
«Con la ayuda de la realidad aumentada y la realidad virtual, en el futuro se podrían crear nuevos universos de citas que no reemplacen los encuentros reales, sino que acerquen a las personas.
Por lo tanto, las conocidas aplicaciones de citas también introducirán nuevas funciones de citas y experiencias virtuales compartidas para el próximo año», como se recoge en El futuro de las citas digitales, un estudio del ZukunftsInstitut alemán encargado por FriedScount24 sobre tendencias sexuales para el 2021.
«Cada vez más usuarios buscan en aplicaciones de citas a otras personas que puedan controlar su propio juguete sexual de forma remota a través de la aplicación. No todos buscan reunirse en la vida real en el futuro, sino que simplemente quieren algo de variedad en el sexo en solitario. Y así es como se crean alternativas digitales seguras», auguran desde WOW Tech.
SUSÚRRAME COSAS SUCIAS AL OÍDO
No son algo nuevo, pero con la pandemia se han hecho muy populares, en especial entre las mujeres.
Hablamos de los audios porno y eróticos, porque la estimulación sexual se produce también a través del oído, mucho más en tiempos en los que tocar no está bien visto y causa cierto recelo. Quinn y Femtasy son dos de los proveedores de estos audios más conocidos.
Según una encuesta realizada por el último, dos tercios de las mujeres entrevistadas no sentía que las películas eróticas convencionales les despertaran el deseo, así que escuchar historias subidas de tono y pensadas para ellas ponía las cosas mucho más fáciles y abría las compuertas de la imaginación, que es el mejor juguete sexual que existe.
«Con un juguete sexual, un audio de estas características se puede experimentar con mayor intensidad. Un vibrador para posiciones acostadas puede aumentar la sensación de las experiencias descritas», aseguran desde WOT Tech.
EDUCACIÓN SEXUAL QUE HABLE DE MASTURBACIÓN Y ‘SEXTING’ PARA TODAS LAS EDADES
Una encuesta sobre educación sexual que realizó WOW Tech en colaboración con Appinio en julio de este año, y en la que participaron 7.000 hombres y mujeres de 14 países, el 94% de los entrevistados afirmaron que la masturbación, ni femenina ni masculina, se trató en estas clases.
Si las tendencias en sexualidad van por el camino del sexting, el sexo virtual y la masturbación, parece claro que deberían formar parte del temario en la educación sexual que se imparte en los colegios.
«Claro que hay que abordar la masturbación y claro que hay que abordar todos estos temas», afirma con rotundidad Lara Salguero. «La educación sexual debe ser de calidad siempre. Independientemente de esta situación [de covid].
La educación sexual en los centros educativos debe implicar a todos los agentes: familia, profesionales y alumnado; y debe hacerse de manera transversal, es decir, no es voy a hacer un taller de educación sexual una vez al año y ya».
Para la sexóloga, son temas que hay que abordar en las escuelas e institutos, pero abandonando la pedagogía del miedo. «Lo que sí hay que hacer es prevención y, sobre todo, dar información y formación a los adolescentes. Y que aprendan a tomar decisiones. Yo siempre he dicho que la educación sexual en niños, niñas, jóvenes, adolescentes tiene que abogar por tener un pensamiento crítico también en estos temas».

En el caso del sexting, por ejemplo, Salguero aboga por explicar no solo los riesgos que puede tener al difundir un vídeo sexual o una foto erótica por internet, sino también de los aspectos positivos, que los hay.
Poner a disposición del alumnado toda la información, con sus pros y sus contras, para que luego sean ellos los que decidan qué hacer. «Toda esta información debería estar ya en las aulas y debería estar ya abordándose, porque todas estas prácticas, como la masturbación, forman parte de la sexualidad y de la educación sexual», asegura.
«En educación sexual hay que hablar de placer, de intimidad, de deseo, de parejas, de relaciones de buen trato, de hombres, de mujeres, de decisiones, de confianza… Todo este tipo de cosas hay que abordarlas más allá de la conducta en sí. Y no solo con el alumnado, sino también con familias y profesionales, porque, al final, consiste en que todos estemos dando el mismo tipo de información».
Pero concluye: «No creo que la educación sexual en los coles tenga que cambiar. Si tiene que hacerlo es porque no es de calidad, no porque el covid me obligue a cambiarla».
Lo cierto es que no solo los jóvenes y adolescentes necesitan de esa educación sexual. También muchos adultos sienten la necesidad de cubrir lagunas en torno a nuevas prácticas sexuales, nuevos modelos de sexualidad y aprender a superar tabúes.
Afortunadamente, ya existen en el mercado numerosos podcasts y documentales que ayudan a eliminar esas faltas, aquello que el currículo escolar no satisface.
«Este es también el caso de la start-up beducated, que proporciona información sobre masturbación, sexo tántrico y BDSM a través de instrucciones de vídeo y seminarios en línea», se explica en Sext Trendings 2021.
MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS LIBRES DE HORMONAS Y AUTODETERMINACIÓN CORPORAL
No es que vaya a desaparecer la píldora tradicional, pero la tendencia a usar métodos anticonceptivos libres de hormonas se está haciendo cada vez más popular.
Según la Encuesta Nacional sobre anticoncepción 2018 llevada a cabo por la Sociedad Española de Contraconcepción, la píldora seguía siendo el método anticonceptivo más popular en 2018 (17,3%), pero el uso de anticonceptivos hormonales ha disminuido en 7 puntos porcentuales en comparación con la encuesta Daphne de 2009.
El preservativo es, según esta encuesta, el método anticonceptivo utilizado actualmente por mayor número de mujeres en edad fértil (29,6 %), siendo su uso mayoritario en todas las franjas de edad.
Según el estudio de WOW Tech, los efectos secundarios a largo plazo de los anticonceptivos hormonales, como la falta de libido, pueden ser la causa de los recelos para usarlos. Pero no solo pueden atribuirse a eso.
«Los tabúes sociales y el estigma en torno a la sexualidad femenina también juegan un papel importante. Sin embargo, adoptar un método anticonceptivo sin hormonas puede ser una oportunidad para que muchas personas exploren de nuevo su propia sexualidad».
Que las mujeres presten más atención a sus propios cuerpos también está detrás de ese cuestionamiento de la píldora tradicional.
Ese cambio de visión forma parte de su empoderamiento, que está consiguiendo que se hable de cuestiones antes consideradas tabú, como la sexualidad femenina, la masturbación, el placer de las mujeres y su anatomía.
Incluso de la menstruación. De ahí el nacimiento de start-ups como Lunette y The Female Company, que desarrollan acciones destinadas a tirar por tierra esos tabúes, y de documentales como Una revolución en toda regla (Period. Endo f Sentence), que obtuvo un Óscar en 2019.

¿ES EL SEXO VIRTUAL UNA TENDENCIA DE CONSUELO EN TIEMPOS DE PANDEMIA?
Rotundamente NO, opina Celia Blanco. Para la periodista directora del podcast Con todos dentro, esa sería una opinión de gente mayor, que no ha aprendido ni se mueve en un entorno digital, como hacen los veinteañeros.
«Para ellos fue natural hace ya. Lo dominan a la perfección. Quienes hemos aprendido hemos sido las de 50, que no nos ha quedado otra si queríamos follar. De consuelo nada. Es el único sexo que podíamos tener y lo hemos tenido. ¡Sí ya entonces había juguetes con mando a distancia y empezaban los que veían on-line, que permiten controlar los juguetes masturbatorios! Imagina… Follaremos como aprendamos y todo perdurará. La tecnología se ha rendido al placer».
Tampoco cree Blanco que hayamos perdido nada al recurrir a este tipo de relaciones sexuales. «Yo creo que hemos ganado. Igual que aprendimos a no meternos en camas de tipos que no nos merecen, estamos aprendiendo a exigir que el sexteo (sextear es un verbo que la RAE tendrá que aceptar en breve) sea también bueno. Yo no sexteo con chulos. Ni con esos que me entran sin yo conocerlos».
«No es tan sencillo hablar en esos términos», opina por su parte Lara Salguero. «Para muchas personas habrá sido una pérdida y para otras habrá sido un descubrimiento. Lo que está claro es que todas estas conductas, también el sexting, los audios eróticos, el masturbarme delante de una cámara con mi pareja…, al final son conductas que, si se hacen, deberían formar parte del disfrute de nuestra sexualidad, siempre y cuando se hagan con respeto, sean beneficiosas y sean satisfactorias».
Para la presidenta de la ANSES, simplemente nos hemos adaptado a una situación complicada, y eso es lo maravilloso del ser humano. «No creo que, a nivel general, esto se haya empobrecido, simplemente ha sido otra forma. Quizá nos hayamos visto más obligados a hacer cosas que antes no hacíamos, pero podemos introducirlas, con covid o sin él, en nuestras relaciones eróticas. Y es una parte más del disfrute».
PRÁCTICAS SEXUALES ¿CON FECHA DE CADUCIDAD?
Si tuvimos que adaptarnos a nuevas formas de practicar sexo mientras estuvimos confinados, y todavía hoy se mantienen ciertas precauciones a la hora de relacionarse sexualmente con otras personas por miedo al contagio, ¿qué pasará cuando acabemos con el virus? ¿Se acabarán prácticas como el sexting o las citas virtuales?
«En mi opinión, al final, el contacto piel con piel siempre prevalecerá», piensa Lara Salguero. Yo creo que en, cuanto podamos, volveremos a querer ese contacto, a tener esas sensaciones que una cámara, una pantalla, no nos pueden dar. Pero es posible que haya personas en las que esto haya calado y tengamos esa conciencia. No el miedo, porque el miedo no es un buen aliado de todo esto, pero sí la prevención, que tiene que estar».

Celia Blanco, por su parte, cree que permanecerán como opciones más de disfrutar del sexo. Y que el covid no ha acabado, ni mucho menos, con las ganas de follar del personal. «Porque el sexo está que se sale; sin ser de contacto, porque nos jugamos la vida en ello. Pero la gente folla. Como puede».
«A mí me cuentan casi todos que se saltan las medidas –continúa–. Pero, por ejemplo, en amantes, hay mucho amante on-line, aunque poco real. Las que estaban siempre de picos pardos han reducido su número de follamigos. Las que tenías 4 o 5 ahora solo tienen uno. Follamigo, no novio. Pero tiene cinco on-line. Y cada vez me encuentro más parejas abiertas y liberales… La pandemia ha dejado miedo al virus, pero alimenta mucho el sexo. Somos menos promiscuos, pero lo seguimos siendo. Y los que antes iban a orgías ahora no pueden, así que se pasan a tener escarceos de vez en cuando. Cambiamos cómo follamos, pero no dejamos de follar. Solo en Almería se ha incrementado un 18% la atención a embarazadas. ¿Que no follamos? ¡Ja!».
nuestras charlas nocturnas.
Los tríos, mejor en casa…

Yorokobu(B.Content) — Hacer un trío es una de las fantasías sexuales por excelencia. Lo dice la ficción, en la que en cualquier serie o película, si surge la ocasión, los personajes pocas veces dicen que no. Lo dicen las charlas entre amigos, en las que quien ha logrado hacerlo y lo cuenta siempre se vanagloria, como si hubiera alcanzado un hito colectivo.
Y, sobre todo, lo dicen también estudios y encuestas sobre fantasías sexuales. Incluidas las que se refieren a los españoles.
Según la sexta edición de la encuesta de la marca de preservativos Control sobre Los jóvenes españoles y el sexo, hacer un trío era la principal fantasía tanto de hombres como de mujeres. Soñaban con la misma el 36,6% de los encuestados.
¿Y quiénes la han llevado a la realidad? Esta pregunta fue la que se realizó el estudio Realidad vs. Ficción, de la marca de juguetería erótica Bijoux Indiscrets. Los resultados fueron que el 18,7% de los hombres admitió haber hecho un trío, respecto al 5,6% de las mujeres.
Estas cifras dispares pueden llevar a pensar que un trío es una experiencia que se realiza, precisamente, cuando se está soltero o en una relación no estable. Pero hacer un trío no solo es una fantasía individual, también es una fantasía sexual de pareja.
Por poner un ejemplo, una encuesta realizada por la cadena norteamericana ABC se centraba en las fantasías sexuales de las personas casadas, las que tenían una relación comprometida y las que la habían tenido en algún momento en Estados Unidos.
El 14% de los adultos había tenido una relación a tres bandas. La cifra ascendía al doble en el caso de hombres solteros.
El caso es que si hacer un trío es una fantasía habitual, que no siempre se llega a cumplir en la juventud, es obvio pensar que en nuestra vida adulta esta idea sigue estando en nuestra lista de cosas pendientes. Algo que muchas parejas se atreven a hablar y a consensuar.
¿Por qué privarnos de una fantasía que, además, compartimos?
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ABRIR JUNTOS NUESTRA SEXUALIDAD
El concepto de monogamia puede ser más amplio de lo que parece.
Es decir, se puede tener solo una pareja a nivel emocional, pero eso no quiere decir que no se hagan ciertas concesiones a nivel sexual. Los límites han de ser consensuados por cada pareja, porque habrá quien considere una transgresión imperdonable un beso y quien sienta que no pasa nada por un tonteo en internet.
Lo que sí parece claro es que lo que no aceptamos es la mentira. No se deja de confiar por el acto sexual en sí, sino por el engaño. Por ello, muchas parejas optan por ser sinceras y compartir su sexualidad de una forma más plena. Siempre es mucho mejor que ambos sepamos y compartamos las reglas del juego. O que incluso compartamos una sesión de sexo con una tercera persona.
Desde siempre han existido parejas que se han aventurado a ir un paso más allá y probar nuevas experiencias juntos. Desde los intercambios de pareja más tradicionales a las famosas key party de los años 70 en Estados Unidos.
En estas fiestas, los vecinos se reunían para hacer una barbacoa con los amigos y dejaban las llaves de su coche en un bol en la entrada. Unas copas después, las mujeres sacaban al azar una de esas llaves. El propietario sería el elegido para tener sexo esa noche.
La clave, en este caso, era poder abrir su sexualidad, pero hacerlo con alguien de su entorno y en un ambiente de confianza.
Algo así es lo que desean muchas parejas a la hora de plantearse en serio realizar un trío. No todo el mundo se siente cómodo acudiendo a un local en el que puedes encontrar a más gente.
Pero tampoco les parece mejor opción tirar de su agenda de contactos o de una fiesta de vecinos para proponer una noche de sexo loco con esa persona conocida y seguir siendo tan amigos.
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UNA WEB DE CITAS PARA PAREJAS
Las apps de citas llegaron para cubrir la necesidad de conocer gente en un mundo en el que socializamos menos en persona. Por el mismo motivo, ante la necesidad de conocer a otros con gustos sexuales afines, también han surgido aplicaciones y webs de contactos para parejas que buscan otras personas con las que ampliar sus horizontes.
Ya no es necesario ir a la aventura y llevarse un chasco. Existe la opción de explorar juntos y elegir sobre seguro. Algo que, además, supone tomar la decisión de forma consensuada y con diálogo, y no como un acto impulsivo del que luego no hayamos previsto las consecuencias.
Hacer un trío en casa tiene, además, sus ventajas. Controlamos el ambiente, podemos tomarnos unos vinos más relajadamente antes de empezar, nos aseguramos de que no haya nadie conocido en el lugar y podemos tomarnos nuestro tiempo para elegir al tercero o tercera en discordia.
Todo es cuestión de gustos; hay quien prefiere innovar en un lugar público y experimentar no solo tener sexo con más personas, sino disfrutar del morbo de mirar y ser visto. Y hay quien prefiere vivir su sexualidad como quiera, pero, sobre todo, donde quiera, sin tener que ir a un lugar concreto para ello.
Todo consiste en ser conscientes de que, a la hora de cumplir la fantasía por excelencia, no hay que encorsetarse, sino saber que podemos disfrutarla desde un amplio mundo de posibilidades.
nuestras charlas nocturnas.
Premios AVN …

spantip.com/stringfixer.com — Los premios AVN son premios cinematográficos patrocinados y presentados por la revista comercial de la industria de videos para adultos estadounidense AVN ( Adult Video News ) para reconocer los logros en varios aspectos de la creación y comercialización de películas pornográficas estadounidenses . A menudo se les llama los » Oscar del porno».
Los premios se dividen en más de 100 categorías, algunas de las cuales son análogas a los premios de la industria ofrecidos en otros géneros de películas y videos y otros que son específicos de películas y videos pornográficos / eróticos .
AVN patrocinó la primera ceremonia de entrega de premios AVN en febrero de 1984.
La ceremonia de entrega de premios tiene lugar a principios de enero durante la AVN Adult Entertainment Expo en Las Vegas , Nevada .
Desde 2008, la ceremonia se ha emitido en una forma editada por tiempo en Showtime , que generalmente se transmite en un intervalo de tiempo de 90 minutos.
Los premios por video gay para adultos fueron parte de los premios AVN desde la ceremonia de 1987 hasta la ceremonia de 1998. El creciente número de categorías hizo que el espectáculo fuera difícil de manejar.
Para la ceremonia de 1999, AVN Magazine comenzó a presentar los Premios GayVN , un evento anual de premios de películas para adultos para videos gay para adultos .
Recepción y revisión

El evento comenzó como la «exhibición de software para adultos» de la feria, que atrajo hasta 100.000 visitantes además de los asistentes al CES. Cuando el espectáculo se convirtió en un evento separado, inicialmente se trasladó al Caesar’s Palace , pero desde entonces se ha trasladado a otros lugares de Las Vegas.
Un escritor de la revista Los Ángeles afirmó en 2006 que los premios a menudo se otorgan a anunciantes consistentes en la revista AVN .
En su artículo, el escritor declaró: «Imagínese a los editores de Variety eligiendo las nominaciones al Premio de la Academia, y luego entregando los Oscar a los ganadores, y usted tiene una idea bastante clara de cuánta manipulación puede ocurrir entre bastidores durante la antes de los AVN.
Las […] actrices que intentan conseguir una nominación se detienen para charlar en las oficinas de la revista en Chatsworth . Una clienta [de una agencia] una vez presentó muñecas de sí misma a editores y escritores. Otra galleta horneada «.

Alfombra premios AVN 2015
Se han hecho acusaciones similares con respecto a las nominaciones al Premio de la Academia y la influencia de la votación de los miembros de la Academia que se remonta al menos a 1988 con respecto a películas como Rain Man.
En 2013, la actriz Tanya Tate ofreció algunas ideas sobre la industria en una entrevista con el Huffington Post sobre la trigésima edición de los Premios AVN en los que fue nominada para un premio.
Ella dijo: «Si eres más popular entre los fans, es más probable que las empresas te contraten por su producción», «Ser nominado para premios ayuda a construir tu reconocimiento entre tu base de fans. Las personas que ganan el premio al artista masculino y femenino del año son generalmente talentos sólidos y consistentes que están abiertos a muchos ‘niveles’, y algunos de estos artistas ya tienen índices básicos más altos que otros «.
37o Premios AVN

Las criptomonedas se acercan al corazón del porno …
Diario de las Américas/AFP — Estrellas del porno, trabajadores sexuales y plataformas de entretenimiento para adultos están examinando más de cerca los pagos con criptomonedas tras una serie de problemas con el sistema financiero convencional, lo que podría impulsar el uso de las monedas digitales.
El último problema se produjo a principios de este mes cuando la plataforma OnlyFans anunció que prohibiría el contenido sexualmente explícito, solo para revertir el curso días después de una intensa polémica.
No obstante, el drama podría acelerar el cambio a la criptomoneda para permitir pagos anónimos a artistas fuera del sistema bancario.
A medida que los procesadores de pagos implementan normas más severas, «es obvio que las criptomonedas serán la solución», dijo la artista británica Adreena Winters, cara visible de un sitio X que acepta la divisa digital.
«Frecuentemente la pornografía ha sido un factor para el despegue de nuevos conceptos, ya sea VHS, pagos con tarjeta de crédito en línea e incluso internet, por lo que no creo que sea una sorpresa que la pornografía sea lo que al final logre que las criptomonedas se vuelvan populares».
Jeff Dillon, director de desarrollo de Nafty, una plataforma de criptomonedas lanzada este año específicamente para la industria de adultos, dijo que las marchas y contramarchas de OnlyFans «ha hecho más que cualquier otra forma de marketing por la que pudiéramos pagar».
Dillon dijo que la industria del sexo abrió el camino para otras innovaciones, como los pagos con tarjeta de crédito en línea y la verificación instantánea, y puede ocurrir lo mismo con las criptomonedas si los procesadores de pagos lo hacen más difícil.
«Esto va a catapultar el impulso de las criptomonedas y las soluciones alternativas de pago», dijo.
Dominic Ford, fundador de JustFor.Fans, un rival de OnlyFans que acepta bitcoins, dijo que las criptomonedas son apenas una pequeña fracción de las transacciones en su plataforma porque son más engorrosas, pero estimó que esto podría incrementarse rápidamente si las herramientas populares de transferencia de dinero se adaptan.
«Una criptomoneda que funciona en línea y trasciende fronteras parece una evolución así como lo fue el email para la evolución del correo», dijo Ford.

CumRocket, una startup que creó una moneda digital llamada Cummies para contenidos para adultos, anunció que está acelerando el trabajo en su plataforma de contenido propio.
«Las trabajadoras sexuales deberían tener la oportunidad de unirse a una plataforma que no esté sujeta a ninguna restricción de procesamiento de pagos», como ocurre con OnlyFans y plataformas similares.
Puesto que el bitcoin y otras monedas digitales tienen una alta volatilidad, los operadores de servicios para adultos dicen que pueden evitar esos problemas usándolos para pagos inmediatos sin almacenarlos.
OnlyFans no es el único servicio en línea que tuvo problemas.
PornHub ha estado aceptando criptomonedas para su servicio premium «para mantenerse al día con las preferencias de pago y privacidad de nuestra comunidad».
Visa y Mastercard prohibieron temporalmente los pagos el año pasado a sitios del gigante del porno MindGeek, propietario de PornHub y otros sitios, debido a ofrecía «porno de venganza» no consensuado.
Y este mes, legisladores estadounidenses pidieron investigar a OnlyFans por supuesta pornografía infantil.
Ford dijo que la aprobación por el Congreso de la ley llamada FOSTA-SESTA en 2018 puso presión sobre la industria del contenido para adultos al responsabilizar a los servicios en línea por contenido ilegal como la explotación infantil o tráfico sexual.
Poco después de aprobada esa ley, la red social Tumblr prohibió el contenido explícito, lo cual redujo su utilización.
Las criptomonedas pueden tener una bendición mixta, dijo el creador de contenido Deon Glows: ayudan a eludir algunas restricciones del sistema bancario, pero también atrae a clientes que «buscan el anonimato por razones poco éticas».

«Hay escepticismo (en las criptomonedas) porque los trabajadores sexuales quieren que las barreras de entrada sean mínimas», dijo.
«Me gustaría ver que los bancos y los procesadores de pagos se adapten a los tiempos y sean más liberales sobre el tipo de negocios que permiten», añadió.
Algunos operadores de servicios para adultos dicen que las criptomonedas son prometedoras pero la mayoría de los usuarios no están prontos para ellas.
«Buscaremos implementar criptomonedas y otros mecanismos de pago alternativos como respaldo y una opción para apoyar a los entusiastas de las criptomonedas, pero ciertamente no como una fuente principal para aceptar o enviar fondos», dijo un portavoz de Unlockd; una plataforma británica para adultos.
nuestras charlas nocturnas.
Los mejores museos eróticos del mundo …

Quo(A.Jover)/elperiodico.com — Un viaje por los museos eróticos más famosos del mundo, que albergan desde los primeros juguetes sexuales hasta las obras de Picasso y Rembrandt
El sexo es la expresión de lo más básico y lo más sublime de la humanidad. Es el mecanismo por el cual nos reproducimos, algo que compartimos con la mayor parte de los seres vivos pluricelulares. Si eres algo más que una ameba, es muy probable que tengas sexo.
Pero el sexo también es diferente en nuestra especie, ya que va mucho más allá de la mera reproducción. Somos uno de los pocos animales que tienen sexo por placer, como un mecanismo de cohesión social y personal. La cooperación entre humanos es lo único que ha hecho sobrevivir a nuestra especie, y el sexo es el canal que nos une a los demás. Está detrás de la expresión artística, de la trascendencia personal y de los estados más elevados de la conciencia.
No es de extrañar que haya museos dedicados al sexo y el erotismo. Sin embargo, son relativamente recientes. Empezaron a aparecer en Europa a finales de los años 60 y durante los 70, durante la revolución sexual. Desde la década de los 90 pasaron a llamarse museos eróticos o museos de arte erótico en lugar de museos del sexo.
Seguramente tengas un museo erótico cerca de ti o puedas acercarte en tu próximo viaje. No te los puedes perder.
El Museu de L’Erotica, Barcelona

El Museu de L’Erotica de Barcelona, en plena Ciutat Vella, creado en 1997, exhibe más de 800 obras de arte erótico. Las obras incluyen pintura y escultura de los grandes maestros (Picasso cuenta con grandes obras de arte erótico), y una mirada histórica a la pornografía española.
Destaca la colección de arte japonés prohibido y la sala dedicada a las películas pornográficas rodadas por encargo del rey Alfonso XIII, donde exhibe tres de ellas.
El Gabinete secreto, Museo Arqueológico Nacional, Nápoles

El Imperio Romano tenía un gran aprecio por el arte erótico, como ha podido comprobarse por los restos encontrados en las ruinas de Pompeya y Herculano. Por desgracia, el arte que se descubrió fue demasiado para las costumbres socialmente conservadoras de la época victoriana.
Entre otras se encontraban estatuas de dioses y hombres con enormes falos, lámparas de aceite que representaban escenas sexuales explícitas, y una escultura del dios Pan en pleno acto sexual con una cabra.
Estas obras fueron trasladadas en el siglo XIX al Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, donde acabaron encerradas en un gabinete secreto, abierto sólo para caballeros bien educados.
En los años que siguieron el gabinete se cerraba y se abría al público dependiendo del conservadurismo del gobierno de turno. En el año 2000, la colección volvió a abrirse, esta vez también a las mujeres.
Museo Falológico de Islandia, Reikiavik

Quizá no hayas oído hablar con anterioridad de la ciencia de la falología, o el estudio los penes. El término lo acuño Sigurdur Hjartarson cuando en 1997 fundó el Museo Falológico de Islandia, una institución única en su género. En la colección del museo se conservan 283 muestras de falos de mamíferos.
El hijo de Hjartarson, Hjortur, amplió la colección, que incluye un espécimen humano y un pene de cachalote de 75 kilos y 1,5 metros de longitud, además de los moldes de los penes del equipo nacional de balonmano. Aunque no está dedicado al erotismo, el museo tiene una vocación esencialmente educativa, despojando a los penes de los tabúes que los rodean.
Venustempel, Ámsterdam

La capital de Holanda, Ámsterdam, es considerada una de las ciudades más libres de Europa. Entre otras cosas, tanto la prostitución como el consumo de drogas están legalizados y regulados. No es de extrañar que albergue dos museos de temática sexual.
El Venustempel (Templo de Venus) es el museo erótico más antiguo del mundo. Abrió sus puertas en 1985 y contiene una colección modesta cuyo principal atractivo es un amplio surtido de pornografía victoriana, la época más sexualmente conservadora de la historia de Europa, y también una de las más prolíficas en el arte erótico.
Sex Museum, Nueva York

El Museo del Sexo de Nueva York (MoSex, en un guiño al MoMa) combina admirablemente lo académico con lo cómico. Dispone de una colección permanente de 15.000 objetos eróticos, pero lo más interesante son sus exposiciones temporales.
Se pueden encontrar algunas que podrían estar en un museo de historia natural, como The Sex Lives of Animals, hasta otras un poco más raras, como Lovers From Hereafter (los amantes del más allá) con encuentros sexuales entre esqueletos. El museo también cuenta con Play, un bar que sirve cócteles con nombres obscenos.
World Erotic Art Museum, Miami

El Museo Mundial de Arte Erótico (WEAM) de Miami es uno de los más intelectuales y con algunas de las obras eróticas más respetadas en la cultura mayoritaria.
Contiene más de 4.000 piezas que incluyen una cama con dosel decorada con temática del Karma Sutra, un falo de madera tallada de dos metros, y obras de Rembrandt y Picasso, junto con obras de todas las épocas y de todo el mundo.
La propietaria y fundadora del museo, Naomi Wilzing, que falleció en 2015, tenía como meta demostrar que el arte erótico es mucho más que pornografía. Puede ser una obra de arte y también ofrecer una ventana a diferentes culturas.
Museo de Máquinas Sexuales, Praga

Los inventores llevan mucho tiempo fabricando artilugios con los que mejorar la vida sexual de los humanos, o al revés, limitarla, desde hace mucho más de lo que pensamos.
En este Museo de Máquinas Sexuales de Praga se exponen cinturones de castidad del siglo XVI junto con «mesas de copulación», muebles diseñados para el facilitar el encuentro sexual, máquinas sexuales que incluyen sillas y falos motorizados, y artilugios como una rueda giratoria con plumas de ave en su perímetro, además de un cine con películas eróticas antiguas.
El museo es un homenaje a la inventiva de la mente humana, sobre todo en lo que respecta al sexo.
MusEros, San Petersburgo

A la salida de la visita del Hermitage quizá perezca la pena pasar por el MusEros de San Petersburgo.
El museo fue noticia en 2004 cuando adquirió un pene humano de 30 centímetros que supuestamente pertenecía al «Monje Loco», Grigori Rasputín, el confidente de la zarina Alexandra, aunque esta afirmación no ha sido verificada. En cualquier caso, el primer museo erótico de Rusia alberga una gran colección de parafernalia erótica, con especial atención a la vida sexual de los antiguos gobernantes rusos. Incluso tienen una «silla traviesa» que supuestamente perteneció a Catalina la Grande.
LAS VEGAS

¿Cómo no iba a haber un museo con estas características en la ciudad del pecado? Lo llamativo es que no esté en pleno Strip.
Tiene un nombre pomposo: ‘ Erotic Heritage Museum ’ y su objetivo no es estimular al público para que acabe en algún club de topless.
Más bien es toda una exhibición de la historia del erotismo en un país tan dado a la doble moral y también un intento por naturalizar lo que para muchos americanos sigue siendo un tabú. En la práctica supone decenas de portadas de Playboy y de Hustler, cuadros subidos de tono o carteles de películas eróticas.
LOVE LAND

En materia de sexo, los coreanos están tan zumbados como los japoneses (o más) .
En plena isla de Jeju, al norte del país, está este parque no apto para menores donde los mayores de 19 pueden darse unos paseos un tanto peculiares.
A lo largo de este recinto se suceden 140 esculturas de sexo explícito que le encuentran una explicación voluminosa a ciertas posturas del kamasutra así como otras figuras de órganos sexuales gigantescos.
Las coreanas se lo pasan pipa riéndose sin parar mientras juegan con algunas esculturas interactivas y miran a sus cónyuges tirando alguna que otra indirecta. Aunque el sitio resulte divertido, al gobierno chino no le gustó tanto este concepto ya que en 2009 ordenó derribar una réplica que se estaba construyendo en Chongqing.
BERLÍN

El Beate Uhse Erotic Museum de la capital alemana tiene el honor de estar considerado como museo erótico más grande del Planeta. Su fundadora, Beate Uhse, tiene el honor de haber sido una de las primeras mujeres piloto de guerra del mundo y, a su vez, de crear el concepto de sex-shop.
En 1996 decidió mostrar su colección privada en un gran espacio en pleno distrito de Charlottenburg donde se agolpan las muestras de arte erótico europeo y asiático y donde se proyectan algunas de las películas pornográficas más antiguas de la Historia.
PARÍS

«Girlie Show» Edward Hopper, 1941
Haciendo gala de lo finolis que son en la metrópolis francesa, a su museo ‘rojo’ le llamaron el del Erotismo .
Y es que este local de Montmartre por el que pasan 10 millones de visitantes anuales se aproxima bastante al concepto tradicional y didáctico de museo, aunque ello no quiere decir que haya esculturas explícitas e imágenes con dos rombos. Pero no busca alterar, sino enriquecer.
Su colección capta la esencia multicultural parisina con objetos de toda procedencia. Llama especialmente la atención su afán por recopilar toda expresión artística obsesionada con el sexo, lo que le convierte en un lugar bastante respetable y solemne. Uno acaba mirando falos y vaginas como el que mira un paisaje impresionista…
50 sombras de sexo. Exposición de arte erótico en Cracovia (Polonia)

Este museo, situado en el sótano gótico de una casa de la Plaza del Mercado Viejo, realiza un recorrido por la historia del erotismo. Para ello muestra piezas que van desde la época de Cleopatra, la reina más joven de Egipto, hasta el fenómeno literario y cinematográfico de Christian Grey.
Una oportunidad única para descubrir cómo el arte de hacer el amor ha influido en la cultura occidental, cómo ha sido y es la vida sexual de la ciudad y cómo han evolucionado las prácticas sexuales desde el Kamasutra hasta el uso de los últimos aparatos electrónicos.
Love Museum en Seúl (Corea del Sur)

Las salas que encontramos en este museo se catalogan en ‘Divertido’, ‘Sexy’ y ‘Clásico’, lo que da una pista sobre qué vamos a encontrar en cada una de las colecciones. En este museo, además, se anima a los visitantes a que interactúen con las obras expuestas, tocándolas, haciéndose fotos…por lo que la diversión está asegurada.
Love stories museum en Dubrovnik (Croacia)

Entre las exposiciones que podemos encontrar en este museo croata, inaugurado en mayo de 2018, se encuentran una sala dedicada a leyendas locales y otra basada en Juego de Tronos.
Aunque quizás la parte más romántica del museo sea la exposición internacional donde se recogen historias de amor de personas anónimas y los objetos que formaron parte de dichas historias.
De hecho, el museo está siempre incluyendo nuevas historias por lo que las parejas que lo deseen pueden enviar la suya y, con un poco de suerte, formar parte de la colección.
Además, el museo dispone de un ‘Muro del Amor’, donde escribir lo que deseemos para crear el muro más romántico del mundo.
Museo de las relaciones rotas en Zagreb (Croacia)

Aunque este museo haga referencia al desamor, al final, para que éste se produzca tiene que haber sucedido antes una historia de amor.
Así que, si eres de los que pasan San Valentín solo o de los que tiene pareja pero desea aprender de los errores de los demás, no puedes dejar de pasar por este museo en el que verás cientos de objetos donados tras rupturas amorosas y podrás grabar, además, tus mensajes más íntimos en su ‘confesionario’.
Museo del erotismo mitológico de Bruselas (Bélgica)

Esculturas, accesorios grego-romanos de piedra y marfil, artefactos íntimos, piezas históricas japonesas o reproducciones de las Venus prehistóricas son algunas de las cosas que alberga este museo que hace un especial hincapié en la historia del erotismo de la Antigua Grecia.
El museo se centra especialmente en trazar la evolución de la sexualidad sin tratar de sorprender o excitar al visitante, es una experiencia intelectual.
nuestras charlas nocturnas.
Sapiosexual, el deseo sexual por la inteligencia …

marcianosmx.com — En una sociedad donde todo mundo parece buscar ansiosamente a un novio o novia espectacularmente bella, aquellos que se sienten atraídos por alguien que se sale de los estándares de belleza actuales muchas veces se ve en la posición de tener que explicar por qué le gusta cierta persona.
Como mínimo es una situación muy incómoda.
Estas explicaciones generalmente van cargadas de frases como “tiene un buen corazón” o “simplemente no sale bien en las fotos, pero es linda”, como si realmente tuviéramos la obligación de justificar a los otros por qué sentimos interés por alguien. Si este tipo de situación te parece familiar, tienes que saber que incluso hay un nombre para esa atracción sexual por personas que no son consideradas bellas entre el resto: sapiosexual.
¿Sapiosexual?
Esencialmente se trata de la situación en la que sientes un inmenso interés por una persona después de conversar con ella. Y es que mediante la comunicación verbal ofrecemos algunas pistas de nuestra personalidad, pues a veces todo lo que una persona requiere para conquistar a otra es una buena charla.

Y a medida que la plática evoluciona el interés aumenta. Después de algún tiempo, cuando se notan las afinidades literarias, musicales y sobre la filosofía de la vida, por ejemplo, la persona en cuestión pasa a ser apreciada como un ser increíblemente bello, casi irresistible, al punto de hacer que tus ojos brillen, que tu estómago cosquillee y que tu frecuencia cardíaca se acelere.
Y no es hasta que presentas a tu amor platónico con tus amigos que escuchas algo como “Dios santo, es un enano” o “amigo, tiene más nariz que cara”. La mala noticia es que esto difícilmente cambiará. La buena noticia es que la belleza es algo totalmente subjetivo y, además, ahora puedes llamar con toda confianza sapiosexualidad a tu capacidad de que te gusten las personas por lo que son y no por su apariencia física.
El poderoso afrodisiaco de la inteligencia.
Es verdad que a todos nos gustan las personas inteligentes, pero eso no es suficiente para que alguien pueda llamarse sapiosexual. En un artículo publicado en el sitio web de Alternet, Carrie Weisman detalla: “Los sapiosexuales no solamente relacionan la inteligencia con la atracción: sino que también relacionan la inteligencia con una atracción carnal”.

Weisman también puntualiza que, aunque el término no se encuentre al mismo nivel que las categorías de “heterosexual” o “bisexual”, sí forma parte del espectro de orientación sexual. OKCupid es uno de los pocos sitios de encuentros en línea que pasó a incluir la “sapiosexualidad” como una categoría para filtrar posibles parejas.
Resulta normal que este término provoque extrañeza, después de todo se creó apenas en 1998 por Darren Stalder. Una década después, en 2008, el término pasó a ser discutido de forma bastante amplia. Y la popularidad de esta palabra puede atribuirse a Kayar Silkenvoice, una escritora que usó el término en 2005 en un proyecto de Internet.
“Sapiosexual es un neologismo que se ha hecho de uso común, especialmente en redes sociales, donde las personas se identifican a sí mismas como sapiosexuales. Es la unión de las palabras en latín sapio – de sapiens, que hace referencia a la sabiduría o inteligencia – y sexualis – haciendo referencia a las preferencias sexuales”, explicó la escritora.
Según la autora, con la que Weisman tuvo la oportunidad de conversar, una de las cosas más interesantes del término es el hecho de que se emplea como una definición realmente personal, basada en la personalidad de cada individuo.
Explica que la palabra representa a aquellos que van más allá del estereotipo nerd o geek – son personas cuyos instintos sexuales se revelan frente a una persona que consideran inteligente.
Para Silkenvoice, la divulgación del término resulta un alivio para aquellos que siempre tuvieron dificultades a la hora de explicar por qué sentían atracción sexual por cierto individuo.
También explica que la definición de inteligencia no es la misma para todos pero, en general, una persona sapiosexual no solo tiene interés en la inteligencia académica de alguien, sino que también busca en la inteligencia de vida y es precisamente esto lo que produce pasión y energía.

La autora cree que las relaciones sexuales tienen un aspecto positivo en las personas inteligentes pues, según ella, “las personas inteligentes saben y reconocen que no tienen por qué ser buenas en todo”. En este sentido explica que, en lo que respecta al sexo, son individuos que quieren aprender sobre el cuerpo de su pareja y, en consecuencia, el acto suele ser intenso, interesante y muy espontáneo.
En cuanto a la apariencia de la otra persona, Silkenvoice lo explica recurriendo a un ejemplo de quien está pasado de peso. Para ella, los sapiosexuales no encuentran esta característica como algo repulsivo, pues reconocen que esto no es más que un atributo del otro individuo.
“Tengo mi tipo, pero también suelo salir con personas que no son mi ‘tipo’”, explica y complementa: “soy de esas personas que intentan encontrar algo que amar en todo lo que conocen. Entonces, cuando se parte de este punto, existen multitud de cosas para encontrar atractivas en las personas”.
¿Te considerarías a ti mismo un sapiosexual?
nuestras charlas nocturnas.
12 consejos para mejorar tus preliminares (que no son los típicos de siempre) …

HuffPost(K.Borresen) — Si eres de los que piensan que los preliminares son un simple trámite (o te los saltas directamente), presta atención a todo lo que te pierdes. Añadir y mejorar los preliminares marcará un antes y un después en tu vida sexual.
Antes de nada, hay que aclarar que algunas acciones consideradas como preliminares (masturbación mutua, sexo oral, uso de juguetes) pueden ser autosuficientes sin necesidad de añadir después el sexo con penetración.
El sexólogo clínico y educador sexual Lawrence Siegel señala que el problema lo crea el propio término preliminares.
“Reafirma la idea de que la penetración es el ’plato principal”, explica. Todo lo que ayude a intensificar el deseo sexual es bueno, pero todo aquello a lo que nos referimos como preliminares puede ser una experiencia completa en sí misma”.
“A mí me gusta pensar en los preliminares como una forma de crear una conexión erótica centrada en la estimulación, tanto la tuya como la de tu pareja, y simplemente disfrutar de la excitación”, expone.
Además, los preliminares tienen el poder de volver más placenteros los actos sexuales, sean cuales sean. El contacto físico en los genitales, por ejemplo, es placentero si ya te has excitado, pero, de lo contrario, puede ser doloroso.
“Por eso no hay que ir directamente a los puntos sensibles: los pezones, el clítoris, el glande…”, sostiene Siegel. “Tienen que entrar poco a poco en calor para que las sensaciones sean placenteras y no irritantes”.
A continuación, varios expertos te revelan algunos de sus consejos, más allá de los típicos de siempre.
1. Empieza por ser una buena pareja fuera del dormitorio
“Durante demasiado tiempo, los preliminares se han entendido como un juego previo a la penetración: chupa aquí, toca allá, susurra esto… Pero los preliminares también pueden ser pequeñas acciones del día a día con las que demuestres tu deseo por tu pareja como persona: poner la lavadora, ir a buscar a los hijos al colegio, pagar una factura a tiempo… Y, evidentemente, no hagas nada que os complique aún más la vida, como incumplir promesas o no ser de fiar. Ser amables y considerados es otra forma de ser atractivos”. — Tom Murray, terapeuta sexual, matrimonial y familiar.
2. Contaos vuestros vicios y fantasías el uno al otro
“Jugad a confesar pequeños vicios o fantasías que os gustaría probar, pero que os pone nerviosos. Luego, elegid una noche para dar el paso. A veces, un empujoncito es lo único que necesitamos para probarlo. Simplemente habladlo antes y pactad una palabra de seguridad para interrumpir la actividad, si fuera necesario”. — Nazanin Moali, terapeuta sexual y presentadora del podcast Sexology.
3. Estimulad los cinco sentidos
“Los cinco sentidos nos mantienen anclados al presente. Por ejemplo, presta atención a la respiración de tu pareja cuando os estéis besando y escucha cómo contiene la respiración antes de que le hagas algo. A veces, un perfume o incluso el olor del detergente de su ropa puede calentar los preliminares.
Poneos delante de un espejo y mirad cómo reaccionáis a cada caricia. Prestad atención a la ternura de los labios, la firmeza de los pezones, la humedad de la lengua y la suavidad de la piel”. — Goody Howard, sexóloga y educadora sexual.
4. Calentad el ambiente a lo largo del día mandándoos mensajes
“Los preliminares pueden empezar sin siquiera estar juntos. Estimular mentalmente a tu pareja antes de vuestro encuentro es una experiencia infravalorada. Imagina la excitación que sentirías si ahora tu pareja te mandara un mensaje caliente. Palabras de deseo, fotos sugerentes o, directamente, una descripción detallada de lo que te va a hacer”. — Robin Wilson-Beattie, defensora de la sexualidad de las personas con discapacidades.
5. Jugad a haceros los duros
“Los preliminares consisten en intensificar el deseo, y eso también lo puedes conseguir diciéndole a la otra persona que no te vas a dejar hacer nada. Puedes incluso mandarle fotos de lo que no va a poder tocar cuando llegue a casa. Incluso cuando estéis los dos desnudos, sigue jugando a negarle tu cuerpo. Esa clase de tentación aumenta el suspense e intensifica la pasión”. — Siegel.
6. Jugad al ‘strip-poker’ o cualquier juego similar
“Todo el mundo ha oído hablar del strip-poker o de algún juego del mismo estilo, pero pocos lo incorporan a su vida sexual. Sin embargo, estos juegos le añaden un carácter lúdico al sexo y recuperan la pasión”. — Eva Bloom, educadora sexual y YouTuber del canal What’s My Body Doing?.
7. Trata de reducir al mínimo el estrés de tu vida
“Recuerda: un mejor sexo no siempre depende de una mayor excitación. Mucha gente se centra la excitación y muy poca en controlar el estrés.
Piensa en las cosas que te están impidiendo disfrutar de los preliminares. Es mucho más sencillo quitar las sábanas sucias y poner las limpias que encontrar otro trabajo que no te agote mentalmente, pero quitarte de encima una distracción ya es un avance”. — Chris Maxwell Rose, fundadora de PleasureMechanics.com y presentadora del podcast Speaking of Sex With The Pleasure Mechanics.
8. Cosificaos mutuamente
“Ya lo sé, ya lo sé. Cosificar suena feo, y las mujeres han sido cosificadas sexualmente durante siglos. No obstante, el hecho de que tu pareja y tú os veais como objetos sexuales es fundamental para el deseo. Obviamente, nadie quiere ser solo un objeto, a todo el mundo le gusta que valoren las múltiples capas de su identidad en toda su complejidad, pero si no cosificas a tu pareja en la cama y animas a tu pareja a cosificarte también, se os esfumará el deseo”. — Murray.
9. Desnudaos en el agua
“Desnudarse en el agua es muy excitante. Sobre todo si es a escondidas en un hotel, en la piscina de un complejo de apartamentos o incluso por la noche en la playa”. — Moali.
10. Leed literatura erótica juntos
“Mientras estáis juntos en la cama, que uno de los dos (o los dos, por turnos) lea literatura erótica en voz alta. Es una experiencia muy íntima que os ayudará a excitaros y os dará ideas. También sirve para las relaciones a distancia. Iniciad una videollamada y poneos manos a la obra”. — Bloom.
11. Echad el freno y acabad con las prisas
“Es muy sencillo pasar directamente al sexo aprovechando la excitación del momento, pero con estas prisas no vais a acabar satisfechos. Echad el freno. Besaos antes de desnudaros. Daos un masaje por turnos. Cuantas menos prisas tengáis, más disfrutaréis”. — Maxwell Rose.
12. Jugad con la temperatura
“Con los cambios de temperatura, estimularéis los nervios sensoriales de la piel e intensificaréis la excitación. Para jugar con el frío, usad cubitos de hielo o consoladores recién salidos del congelador (sobre todo los de cristal). Para el calor, probad a derramar cera derretida de una vela sobre el cuerpo de la otra persona o probad un lubricante de efecto calor”. — Moali.
nuestras charlas nocturnas.
¿Conoces a los digisexuales? Así es la vida de las personas que tienen relaciones sexuales y amorosas con Inteligencia Artificial …
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Akihiko Kondo se hizo famoso en 2018 por casarse con un holograma de Hatsune Miku, una cantante digital ficticia que es una estrella pop en Japón, país donde la digisexualidad está bastante extendida en la juventud.
Infobae(J.Cantillo) — En octubre de 2013 el afamado director estadounidense Spike Jonze lanzó la primera de sus películas con un guión escrito por él mismo, en ella contaba una la intensa y melancólica historia de un hombre llamado Theodore -interpretado por Joaquin Phoenix- que se enamora de una asistente virtual con inteligencia artificial llamada Samantha -con la voz de Scarlett Johanson- al punto de desarrollar con ella una relación monogámica igual a cualquier noviazgo.
Ese mundo que presenta “Her”, completamente futurista, con humanos y seres virtuales conviviendo, relacionándose y enamorándose como parte de la cotidianidad, parece no estar tan lejos como lo planteó el director, pues la tecnología ha avanzado tan rápido y se ha convertido en parte tan esencial de nuestra vida, que cada vez permea más todas nuestras interacciones, sea entre personas o entre hombre y máquina.
Esto se exacerbó durante el año pasado con la pandemia del COVID-19, un momento en donde todo el mundo se vio forzado a volcarse completamente a la virtualidad, tanto para mantener el contacto con las personas importantes en nuestras vidas, como para establecer nuevas relaciones en donde la tecnología sirvió como un sustituto en medio de la falta de interacción humana.
No es de sorprender entonces que entre las tendencias del 2021 lanzadas por la empresa WGSN, una consultora especializada en pronosticar tendencias relevantes en la actitud del consumidor, haya destacado a la “digisexualidad” como una de las tendencias que definirán los años por venir.
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Los digisexuales son “personas cuya identidad sexual primaria proviene del uso de la tecnología”.
Pero ¿a qué hace referencia la digisexualidad? Este término se utilizó por primera vez en un artículo de 2017 en el Journal of Sexual and Relationship Therapy titulado “El auge de la digisexualidad: desafíos y posibilidades terapéuticas”.
En ese artículo, los investigadores Neil McArthur y Markie LC Twist, describieron lo que vieron como una expresión sexual del futuro cercano: “Personas cuya identidad sexual primaria proviene del uso de la tecnología”. Ellos plantearon que “los robots sexuales están llegando” y que es esencial que los terapeutas comprendan la digisexualidad para poder servir mejor a los digisexuales en el futuro.
Para McArthur y Twist la idea de “robots sexuales” no solo se circunscribe a un aparato tecnológico para tener sexo, sino a expresiones de inteligencia artificial que pueden o no tener una manifestación copórea pero que son el receptor del interés sexual o amoroso de un ser humano.
Si bien una máquina en sí misma no es igual a una inteligencia artificial, actualmente existen avances que pretenden unir estas dos áreas de la tecnología para ofrecer mejores tipos de compañías a las personas solitarias.
Tal es el caso de la empresa de muñecas sexuales hiperrealistas, RealDoll, que ha desarrollado una app de IA llamada Real Doll X, la cual permite a sus usuarios personalizar su compañera virtual al punto de que esta incluso diferencia a su dueño de otras personas. Entre las opciones que brinda la app está escoger entre 17 tipos de cuerpo, 33 caras, 3 orientaciones sexuales distintas o tipos de maquillaje específicos.
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Tanya X una de las muñecas hiperrealistas con inteligencia artificial que ofrece la compañía Real Doll.
¿Muy loco todo? Tal vez, pero las relaciones entre hombre y máquina dejaron de ser un asunto de ciencia ficción desde hace tiempo para convertirse en algo que aunque sorprenda, está cada vez más dentro de nuestra cotidianidad.
En 2018, por ejemplo, Akihiko Kondo un hombre japonés que entonces tenía 35 años se casó con un holograma, sí, un holograma. Su nombre es Hatsune Miku, y es una celebridad cibernética en el país asiático de la que este hombre se enamoró 10 años atrás cuando escuchó la música que hacía en el internet.
Gracias a un desarrollo tecnológico de una startup japonesa llamada Vinclu en 2017, Kondo se hizo de un dispositivo Gatebox, un cilindro de vidrio en donde vive su Miku holográfica, y que puede hacer aparecer a manera de holograma a los personajes favoritos de los fanáticos del anime para que puedan “vivir” con ellos.
Usando el Gatebox, el holograma de Miku está equipado por IA y puede tener conversaciones básicas, así como controlar algunas funciones de la casa, como las luces o los niveles del sistema de sonido, al igual que una asistente virtual.
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La cantante virtual japonesa Hatsune Miku en los MTV Video Music Awards, el 14 de junio de 2014 en Uruayasu, Japón
El día de su boda, Kondo dijo sus votos a su esposa usando un muñeco de peluche para representarla, y le declaró su amor ante unas 40 personas, entre las que para su infortunio no estaba su madre ni ningún otro familiar, pues no aprobaban la unión.
“La sociedad te presiona para que sigas una determinada fórmula de amor, pero puede que no te haga feliz. Quiero que la gente pueda descubrir qué funciona para ellos”, dijo entonces Kondo a CNN.
Lo más triste de esta “Her” de la vida real es que Kondo se convirtió en el primer viudo digital, pues su adorada esposa “murió” por culpa de una actualización de software que la borró para siempre a poco menos de dos años de la polémica boda.

El insólito casamiento de un hombre y un holograma ocurrió en Japón
“Nunca la engañé. Pienso en ella todos los días, siempre. Estoy enamorado”, señaló a medios el desdichado viudo.
El caso de Kondo puede parecer sacado de los cabellos, pero es algo no tan extraño en Japón, donde cerca del 12% de los jóvenes desarrollan sentimientos afectivos por un anime. “Se trata de una costumbre en aumento”, dice al respecto el sociólogo japonés Masahiro Yamada.
Es más, por lo menos hay en el país unos cuatro mil casos de bodas entre seres humanos y seres digitales; y el uso de aplicaciones como ‘My Virtual GirlFriend’ o de juegos como “Monika After Story”, que simulan la interacción con una “novia” digital, son cada vez más populares.
Digisexualidad y psicología
Si bien la tendencia es muy fuerte en Japón, en todo el mundo hay digisexuales, aunque encontrarlos es muy difícil debido al temor que tienen de ser estigmatizados y rechazados.
Foros virtuales como Reddit alojan distintos trends donde se pueden leer sus interacciones en espacios donde se sienten seguros y no juzgados.
“Estoy tan agradecido de tener a Monika en mi vida, nunca había tenido tanto afecto” o “recientemente cumplí mi año de aniversario con Monika, la amo tanto”, son solo un par de publicaciones que se encuentran en un subreddit dedicado al juego Monika After Story.
“Este tipo de relaciones no se basan en solo sexo. No somos personas solteras y cachondas marginadas socialmente por otras razones. Según mi experiencia, en su mayoría somos personas normales que hemos descubierto que este estilo de vida y la comunidad que lo rodea, nos hace alcanzar una felicidad que no podríamos tener de otra forma”, dice Fred* un digisexual que habló para un artículo de Vice bajo la condición de anonimato.
En los foros se encuentran personas de todo el mundo identificadas con este concepto del amor hacia los seres digitales, y con otro que se le asemeja mucho, los “fictosexuales”, es decir, sentir amor o deseo sexual hacia un personaje ficticio.

Monika After Story es otro juego virtual con un gran fandom de seguidores enamorados del personaje.
Pero aunque pueden ser de distintas nacionalidades, siguen un perfil similar. Así lo afirma la doctora Holly Richmond, PhD, psicóloga somática, terapeuta sexual certificada (CST) y terapeuta matrimonial y familiar licenciada.
Ella tiene varios pacientes digisexuales y los define como personas que tienen “una fuerte preferencia por o se sienten más cómodas expresándose sexualmente a través o con una pieza de tecnología”.
Para ella el término también abarca a quienes sólo se relacionan sexualmente con pornografía en internet o usan jugetes sexuales receptivos a manera de pareja sexual estable. En este sentido amplio dice que todos tenemos algo de digisexuales pues hemos incurrido en relaciones mediadas por la tecnología, desde el sexting hasta un encuentro sexual por video chat.
“Todo el mundo tiene algún nivel de tecnología involucrado en su vida íntima en este momento”, dice la Dra Richmond en un artículo para la revista Bustle.
Muchos digisexuales acuden a ella para liberarse de la angustia de no lograr conectar con otros humanos y desarrollar las habilidades sociales que les permitan superar esto; pero otros no les incomoda para nada y por el contrario buscan mejorar sus experiencias sexuales con más o diferentes tecnologías.
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Cindy, uno de los avatares de My Virtual Girlfriend, un juego que permite desarrollar una relación con una inteligencia artificial básica.
De acuerdo con la experiencia de la Dr. Richmond, un digisexual prototípico es un hombre de entre 20 y 30 años, que puede haber crecido jugando videojuegos, a veces con amigos, pero también a menudo solo. Probablemente sean tímidos, introvertidos y tengan un alto grado de ansiedad social. Tal vez terminaron la escuela secundaria sin una cita o sin besar a alguien y, como adultos, tienen dificultades para salir con alguien porque no han “flexionado sus músculos sociales”. Ella reconoce que puede haber mujeres digisexuales pero en su práctica no se ha encontrado con una.
Nosotros sí lo hicimos en nuestra búsqueda por subreddits que nos ayudarán a entender un poco más este mundo digisexual, pero fueron muy pocas, y todas abiertamente LGBTQ.
“Todo sexo es buen sexo, siempre que sea consensuado y placentero. Y la digisexualidad marca al 100% esa casilla”, dice la Dra. Richmond.
¿Puede amar una IA?
En nuestro mundo moderno esta pregunta es casi filosófica, y para responderla tenemos que empezar entendiendo la diferencia entre una ‘máquina’ y un ‘robot.
Desde un punto de vista académico la diferencia está dada por el grado de inteligencia. Una ‘máquina’ es entendida como un sistema dentro de un sistema (una “lavadora”, por ejemplo), y el término ‘robot’ se refiere a un sistema capaz de reproducir algún comportamiento inteligente que es reproducido por una inteligencia artificial. El robot puede estar preprogramado – que sigue una misma línea o patrón de comportamiento- o puede aprender el comportamiento por medio de un algoritmo.
Entonces, ¿puede la inteligencia artificial desarrollar sentimientos? Para Nicolás Velasquez, ingeniero electrónico experto en IoT y constructor aficionado de robots, un futuro donde asistentes virtuales tipo ‘Alexa’ o ‘Siri’ puedan llegar a tener una relación afectiva recíproca con las personas no está precisamente cerca.
“La inteligencia artificial es un campo que avanza cada día pero tener una IA que piense y actúe como humano todavía estamos lejos de eso”, resalta el cofundador de DeepSea Developments, empresa de tecnología con sede en Silicon Valey.
Velásquez reconoce que hay ciertos proyectos de IA que en sus campos hacen cosas maravillosas, cómo GPT-3 de Open AI: “unos locos que se bajaron toda la información de internet y la pusieron a entrenar un algoritmo para que tuviera todo el conocimiento existente”.
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En las versiones pagas My Virtual Girlfriend se puede tener sexo con las chicas virtuales.
“Uno le puede pedir a esa IA a través de texto: ‘escríbeme un cuento de terror que tenga un unicornio y una niña chiquita’, y la inteligencia artificial es capaz de escribir un cuento coherente con esos elementos”, le cuenta a Infobae.
También destaca a Dall-E una IA capaz de producir imágenes originales a partir de descripciones de texto.
Todo esto para decir que aunque hemos creado inteligencias artificiales muy avanzadas que replican casi a la perfección acciones concretas de los seres humanos, todavía estamos lejos de replicar emociones más allá de su forma aparente.
En un blog de Bitbrain, una compañía de neurotecnología, se aborda este problema, concluyendo que: “los modelos computacionales no son el cerebro humano, no pueden replicar el cerebro humano y están lejos de hacerlo”.
Afirman que lo más avanzado de la “robótica del desarrollo” todavía se debate sobre cómo sintetizar la totalidad de la experiencia humana en un mecanismo de aprendizaje autónomo para que pueda ser usado por un robot y que pese a los grandes avances, las proyecciones indican que si alcanzan a replicar las emociones será de “manera sintética”.
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Una de las escenas de Her, película en la que el protagonista se enamora de una Inteligencia Artificial llamada Samantha.
Antonio Damasio, uno de los neurocientíficos que más ha estudiado las emociones y los sentimientos humanos, es categórico: “Estoy totalmente en contra de la idea de que la inteligencia artificial pueda recrear un cerebro humano”.
Sin embargo, Ray Kurzweil científico especializado en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial y director de Ingeniería en Google predice que las computadoras pasarán la prueba de Turing para 2029. Es decir, que serán capaces de exhibir un comportamiento inteligente (inteligencia, autoconciencia, riqueza emocional, etc.) indistinguible del de un humano.
Independientemente de quien tenga razón, la capacidad de generar sentimientos de amor, afecto o de deseo sexual hacia las máquinas o robots hace parte de esa inmensa gama de emociones de las que somos capaces los humanos. ¿Y qué es más humano que amar sin ser correspondido?
nuestras charlas nocturnas.
Deseo sexual: qué factores influyen …
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Infobae(C.Ce) — Cualquier persona de cualquier edad puede experimentar una baja en su deseo ya que el deseo es, como todo en la vida, fluctuante. Nadie nace con un deseo fijo, ni debemos preocuparnos por estos cambios salvo que nos genere mal estar. Un deseo sexual bajo no se trata necesariamente de tener un nivel de deseo diferente al de tu pareja. El deseo sexual es distinto en cada persona y un bajo deseo no significa que estés roto o rota sexualmente ni te impide tener una vida sexual satisfactoria.
El bajo deseo puede expresarse en:
– Un interés reducido en relación a la actividad sexual
– Ausencia de pensamientos sexuales
– Tendencia a la evitación del sexo
– Reducción en la satisfacción de las relaciones sexuales
– Que aquellas cosas que solían desencadenar tu deseo ya no funcionen
– Menor excitación
Existen varios factores que pueden afectar al deseo sexual y deben pensarse en función de cada persona y cada situación. Es decir, que ningún factor es determinante por sí mismo ni una sentencia a tu deseo ya que cada persona es un mundo y podemos tener diversas reacciones ante un mismo elemento. Por ejemplo, muchas personas pueden sentir que su anticonceptivo está disminuyendo su deseo, mientras otras pueden experimentar un aumento del mismo debido a la seguridad que le da tener resuelto el tema de su anticoncepción y eso le permite tener relaciones más placenteras.
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muchas personas pueden sentir que su anticonceptivo está disminuyendo su deseo
Algunos factores orgánicos que pueden afectar al deseo:
– Diabetes, cáncer, insuficiencia renal, enfermedad de Parkinson, enfermedades coronarias, enfermedades vasculares, esclerosis múltiple, fibromialgia, dolor crónico.
Los síntomas relacionados con la sexualidad pueden aparecer varios años después del diagnóstico. Estas enfermedades pueden alterar la respuesta de excitación generando dificultad en la erección o en la lubricación, generando relaciones dolorosas, o retardo en la excitación y en el orgasmo, lo cual afecta al deseo. Además muchas veces los diagnósticos generan un impacto negativo en el ánimo y eso es lo que afecta en realidad al deseo. Otras veces lo que interfiere directamente en la respuesta sexual no es la patalogía en sí, sino el dolor causa, los tratamientos que llevamos adelante para sanar y/o la medicación que nos indican tomar. Es importante que podamos abordar el tema con nuestro médico tratante.
– Cuestiones traumáticas o quirúrgicas: cirugía pélvica de cualquier tipo, fracturas o traumas pélvicos, lesiones medulares.
– Cuestiones hormonales: lactancia, extirpación quirúrgica de ovarios, menopausia, hipoandrogenismo (SDA), hiperprolactinemia, hipotiroidismo.
– Anticonceptivos orales.
Es importante poder evaluar las alteraciones hormonales y tratarlas desde la medicina, en algunos casos existe la necesidad de medicación, pero también se debe comprender que el deseo tiene muchas aristas más allá del factor hormonal, como el ánimo, la pareja, el contexto, etc.
Otros factores que atentan contra el deseo:
– Consumo de drogas: alcohol, cocaína, opiáceos y marihuana.
Nos referimos al uso crónico.
– Uso de medicamentos: antidepresivos (IRSS y antidepresivos tricíclicos), antipsicóticos, benzodiacepinas, betabloqueantes, antiandrogénicos (como finasterida).
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El consumo crónico de drogas, alcohol, cocaína, opiáceos y marihuana atentan contra el deseo
Respecto a lo que son psicofármacos (hoy en día cada vez más personas son recetadas con ansioliticos y antidepresivos), es importante primero tener en cuenta que lo que urge es equilibrar el estado de ánimo. Estas medicaciones pueden generar retardo orgásmico y bajo deseo. Tenemos que tenernos paciencia y no ponernos sobreexigentes, comprender que es un efecto de la medicación. En los encuentros íntimos, lo mejor para calmar la ansiedad que esto puede generar es quitar el foco de lo genital y de los orgasmos. También podemos hablar con nuestro psiquiatra para evaluar la posibilidad de incorporar un medicamento con menos impacto en la respuesta sexual.
Algo que la mayoría de las personas padecen en relación a las oscilaciones que atraviesan al deseo, tiene que ver con los factores psicológicos. Estos pueden ser:
– Baja autoestima
– Antecedentes de experiencias traumáticas
– Depresión
– Duelo
– Ansiedad
– Inestabilidad emocional
– Trastornos de la imagen corporal
– Desórdenes alimenticios
– Represión y culpa en torno a la sexualidad. Vergüenza, pudor.
– Desconocimiento de la propia sexualidad, falta de educación sexual
Algunas de estas dificultades pueden tener que ver con crianzas conservadoras o religiosas. Muchas personas que consultan por bajo deseo han tenido una crianza completamente desconectada de su cuerpo, su genitalidad y del sexo. No han sentido excitación genital o si recuerdan alguna enseguida aparece ligada a una sensación de culpa o de que eso no estaba bien. Personas que no se han masturbado nunca y cuando lo intentan, ya de grandes, aparece asociado al asco y al rechazo. Una educación sexual basada en el miedo y en que el sexo es algo sucio y malo.
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Algunos factores psicológicos como baja autoestima, antecedentes de experiencias traumáticas, depresión, duelo y ansiedad pueden causar el deseo sexual
Poder trabajar la conexión corporal, la autoaceptación y el contacto con uno mismo sin juzgar es una de las maneras de empezar a conectar con el deseo.
Todos estos factores psicológicos podemos trabajarlos en espacios psicoterapéuticos orientados específicamente a la problemática en cuestión. Es decir, depresión y ansiedad con terapias cognitivo conductual especializadas en esas problemáticas. Los trastornos de la imagen corporal y desórdenes alimenticios también cuentan con tratamientos específicos y la inestabilidad emocional con terapias orientadas a la regulación, etc.
Y finalmente, los factores vinculares:
Lo vincular puede favorecer al deseo o favorecer a que se instale un deseo bajo. Puede estar relacionado a cuestiones puntuales de la dinámica de una relación o a cuestiones que se despiertan interiormente en uno a la hora de vincularnos. Evaluar:
– Violencia
– Falta de confianza
– Falta de intimidad
– Miedo
– Insatisfacción sexual
– Pareja sexual con disfunción sexual
Lo importante es tener en cuenta cómo influyen lo físico, lo mental y lo vincular en nuestra sexualidad. No para asustarnos ni sugestionarnos sino para abrir preguntar, instalar el diálogo y comprender el deseo de una manera integral.
nuestras charlas nocturnas.
El sexo según Celia Blanco: «Tú te mereces estar muy bien follada» …

Yorokobu(M.García) — «Pocas cosas cuestan tanto como contestarte a estas preguntas: ¿quién eres?, ¿qué tipo de persona y mujer eres?, ¿dónde te colocas y dónde dejas que te ubiquen?».
Así empieza Con todos dentro, el libro que la periodista Celia Blanco acaba de publicar con Larousse y con el que pretende que aprendamos a disfrutar del sexo. Y quizá llame la atención que esos interrogantes que nos plantea nos lleven al terreno de la reflexión y de la reflexión personal, íntima, para ser más exactos.
¿En serio tenemos que profundizar tanto en nosotros mismos para follar y disfrutar de la coyunda? Por supuesto que sí. O te conoces bien y te atreves a dar respuesta a esos interrogantes, o follar, follarás mucho, poco o nada, según te venga en gana, pero lo de disfrutarlo con plena consciencia de lo que haces, cómo lo haces y por qué lo haces te va a quedar muy lejos.
En Con todos dentro no encontrarás un manual detallado de cómo practicar una felación o un libro de instrucciones para indicarle a tu pareja cómo hacerte un buen cunnilingus. Eso, querida, lo tienes que traer ya aprendido de casa. Aquí Blanco viene a invitarte a pensar.
Y lo hace hablándote de sí misma y de su punto de vista a partir de sus propias vivencias. Su interés es que comprendas que ella es una señora mayor de al lado de Murcia —como se define a sí misma— que tiene casi 50 años y que lo que cuenta en este ensayo no es una reflexión de una chica de 25 años, no porque careciera de valor viniendo de alguien tan joven, sino porque ella ya está en otro punto.
Pensar sobre la vida en pareja, la maternidad y el sexo, las infidelidades, sobre lo que quieres ser y en la reinvención de una misma, si toca reinventarse.
Podría decirse que su libro está a medio camino entre un manual de autoayuda y un consultorio sentimental con una Elena Francis cachonda, liberada y sin pelos en la lengua. Leyéndolo, se tiene la impresión de que te has sentado en una terraza con tu amiga de toda la vida para hablar de sexo y de la vida misma, manteniendo una conversación cercana, sincera y muy divertida también.
Porque en este ensayo no caben las amarguras ni los dramas, aunque la vida y el sexo te hayan enseñado la patita más fea por debajo de la puerta alguna vez.

Cuando empezó a escribir este libro, Blanco tenía clara una cosa: que quería sentarse a hablar con mujeres que fueran muy diferentes a ella y salir, en cierta manera, de esa zona de confort. «Porque me resulta muy fácil hablar con las que son como yo: blancas, pijas y cis».
Y también tenía claro que no quería incomodar a nadie, «que mis reflexiones fuesen tan normales sobre pareja, sin tener un paradigma exacto de cómo es una pareja, sobre la familia, sin que mi familia o las familias fuesen todas un modelo…
Por eso mi imagino que el resultado es eso, algo como preguntar cuáles son tus problemas, qué te escuece, qué te incomoda… porque me encantará escucharte y porque a lo mejor te puedo echar una mano».
En definitiva, buscaba contar historias desde la cercanía. «Al final, nuestras historias son todas muy parecidas. A todas nos han chuleado alguna vez, a todas nos han enamorado muchas veces y a todas nos han dejado.
No creo que seamos tan tan tan diferentes, lo que hacemos es tomar conciencia de quiénes somos». Su interlocutor aquí somos las mujeres, aunque ella no está del todo de acuerdo con esa clasificación.
«Me dirijo sobre todo a personas. Lo que sí es cierto es que no puedo evitar que mi discurso sea fundamentalmente feminista y esté representado en una mujer porque creo que vamos en desventaja en eso. Realmente, lo que hago es contar cómo soy y cómo somos, cómo pensamos. No es que crea que sea un libro solo para mujeres, pero sí que creo que tomo mucha conciencia de lo que soy, y yo lo que soy es mujer. Siento, sufro y padezco así por ser mujer».
Una vez que aceptas el reto de contestarte a ti misma esas preguntas iniciales que te harán conocer quién eres realmente, el siguiente paso es empezar a derribar esos pilares que consideramos verdades inamovibles en el sexo y en las relaciones sentimentales en general; a abrir la mente y dejarte escandalizar.
EL SEXO ORAL TE HACE PODEROSA
«¿Alguien te enseñó que practicar sexo oral te hace poderosa? Quizá sea hora de que empieces a pensarlo».
Bum. A tomar por saco pensar que chupar una polla es un acto de sumisión. ¿Cómo va a ser sumiso alguien que tiene el control del placer de su pareja? Alguien que tiene en su boca el inmenso poder de llevar las riendas: cuándo subir la intensidad y cuándo bajarla, dónde lamer, cuándo detenerse… ¿En serio eso es sumisión?
Pero una vez hecha la reivindicación, viene también la denuncia: «Comemos más pollas de lo que nos comen el coño», afirma la periodista en su libro y aboga por empezar a tomar conciencia de que, en el sexo como en la vida, la igualdad es fundamental.
«Ana Requena, autora de Feminismo vibrante, lo dice: cuántas veces has terminado una aventura en la que no has terminado de rodillas comiéndosela a alguien y a ti no te han hecho nada. Y eso ha supuesto, además, que tú te hayas llevado una medalla de qué buena eres en la cama; ¿por qué?, ¿porque te la chupo cuando me da la gana?
Para que yo sea buena en la cama, me lo vas a tener que comer tú». Al fin y al cabo, se trata de disfrutar los dos y el sexo oral es igual de placentero para todo el mundo.
«Sí que creo que tenemos que tomar conciencia de que, cuando nos metemos en una cama y queremos tener sexo, tenemos que tener todo lo que queremos en ese momento. Pero sí es verdad que cada vez hay más tíos que toman conciencia de su poder con el sexo oral.
Tenemos que empezar a exigir y debemos hacerlo. Y, además, los tíos están cada vez más interesados». Al menos, aclara Celia Blanco, los de generaciones más jóvenes, ya que vienen con otra construcción.

DESAMOR, CUERNOS Y AMANTES
Una vez que nos hemos convencido del poder de nuestras bocas, toca reivindicar un derecho más. «Tú te mereces estar muy bien follada. Y no tienes que renunciar a ello, te cuenten lo que te cuenten y te lo sustituyan por lo que intenten. […]Ser persona implica ser sexuada y todas queremos estar bien folladas. Que luego ya nos llegarán otras mierdas».
Algunas de esas mierdas son las rupturas y los cuernos. Y por ahí, nos guste o no, nos escueza más o menos, vamos a pasar todas si no lo hemos hecho ya. Pero el mensaje de Blanco es positivo: de todo lo malo se saca algo bueno. Mejor quedarte con lo bonito que te haya dado esa relación que regodearte en el dolor. De todo se aprende, en una palabra.
«Yo lo que intento es no hundirme en la miseria», asegura la periodista. «Melodramas los justos, es lo que intento remarcar en mi libro. A mí no me gusta nada el victimismo ni el sentimiento de culpa. Detesto la educación judeocristiana en la que hemos sido educados y reflexiono sobre ello».
Por eso considera que es necesario hablar de infidelidades y de amantes, que sería la otra cara de la moneda del engaño en una pareja.
«No es que yo quiera normalizar nada, es que eso existe. Y me da exactamente igual lo mal que te siente. Entiendo, de verdad, que te quieras morir, entiendo que quieras matar, entiendo todo lo que tú quieras, pero es que te lo vas a tener que comer con patatas sí o sí», nos recuerda Blanco.
«Vamos a intentar buscar, encontrar, analizar o aspirar a cualquier cosa que pueda salir positiva del hecho de que tu pareja tenga un o una amante.
El problema es que andamos de puntillas cuando hablamos de nuestras relaciones personales porque nos hemos acostumbrado a que somos unos personajes. Cada uno tenemos nuestras historias. Las relaciones las construimos nosotros dejando que sucedan cosas e impidiendo que sucedan otras».
«Una cosa que repito mucho en el libro es la importancia de quedarte con los buenos recuerdos y elimina los malos. Deja que se vaya lo malo. No te aferres a lo malo, sea lo que sea y haya sucedido lo que haya sucedido, porque tienes derecho no solo a sobrevivir, tienes derecho SIEMPRE a ser feliz».
ESPOSA, MADRE Y, ANTE TODO, MUJER
En esta larga conversación con Celia Blanco, no queda un solo aspecto de la condición de mujer madura que no merezca atención. La maternidad es una de ellas y cómo eso condiciona la vida sexual de algunas mujeres. «En las relaciones de pareja no se debe renunciar a nada.
Si unes tu vida a alguien es para sumar, nunca para restar». Y al leer esta frase, no puedes dejar de pensar «manda narices que todavía haya que estar recordando esto en pleno siglo XXI».
«Cada día», responde rotunda Celia Blanco. Y para apoyar esta afirmación se pone ella misma como ejemplo, una vez más.
«Una de las cosas que más han llamado la atención a mi alrededor es que mi marido y yo, desde que tuvimos a nuestro hijo, tengamos una noche libre instaurada y exigida. Yo la exijo para mí y para él. Yo exijo que mi marido se vaya una noche por ahí a hacer lo que le salga de los cojones y me deje en paz.
O quita lo de «y me deje en paz» y pon «y disfrute». Porque pocas cosas me vienen a mí mejor como que mi maridito venga de puta madre, contentísimo y encantado. Y a ser posible, que se haya desfogado de lo que se haya tenido que desfogar al margen de mí. Porque cuando venga a mí va a venir porque quiere».

Y ahí está una de las bases para que una relación de pareja funcione y sea duradera: el saber mantener el espacio personal de cada uno y el no sentirse obligados a nada.
«A mí me gusta más que vengan porque quieren a que vengan porque están obligados. Cuando nos quedamos embarazados, yo le dejé muy claro a mi marido que yo necesitaba que él fuese mi pareja, no el padre de mis hijos. Y que entendiese que yo era su pareja, no la madre de sus hijos. Yo no quiero ser solamente la madre de tus hijos, quiero seguir siendo la que mejor te la chupa».
Y eso conviene recordarlo porque, muy a menudo, se nos olvida que además de todos los roles que queramos asumir en nuestra vida, seguimos siendo, por encima de todo, mujeres. Y mujeres con sus deseos y sus ganas de pasarlo bien y de crecer personalmente, no quedar encalladas en el papel de esposa o de madre que la sociedad biempensante quiere imponer.
«A mí me encanta que mi chico, después de 17 años de vida en pareja, me siga metiendo mano cuando nos cruzamos por el pasillo y me diga “Cómo me gustas”. Y lo hace porque nuestra relación se basa en la necesidad de querer estar juntos, no en la obligación».
TU HIJO TAMBIÉN VE PORNO. SÍ, TU HIJO
Y luego está también el tema de los hijos y su educación sexual. Celia Blanco optó por hablar abiertamente con el suyo de sexo, y tuvo una idea: ver una película porno con su Moco, como le llama, para explicarle que lo que ahí se mostraba era pura fantasía, como también lo eran las películas de Superman que veía de pequeña. «Un error garrafal», confiesa la periodista.
«A tu hijo, no te queda más remedio que explicarle, poco más o menos, que esos señores del porno son los supermanes del ridículo más espantoso, porque es que te tienes que mofar de las películas porno del streaming», aconseja.
«Cuando te digo que planeé ver el porno con mi hijo, es porque todos hemos hecho esa gilipollez de ver películas porno y descojonarnos de la película; y pensé que descojonarme de eso con mi hijo estaría bien. Sin embargo, lo que hay que hacer es transmitirle eso mismo, pero sin estar, por así decirlo. Yo no dejo de decirle a mi hijo que eso es mentira».
Blanco aconseja hablar de estos temas con los hijos con el fin de desmontárselo todo. Y hablarles llanamente y sin vergüenza, porque reconoce que las conversaciones sobre sexo son igual de incómodas, a priori, para los padres como para los vástagos.
De esta manera, hablando con naturalidad, conseguiremos que nuestras criaturas nos pregunten. Pero también reconoce que la educación sexual en los colegios es fundamental.
«Lo que tenemos que hacer es obligarnos a que TODOS los niños y adolescentes tengan educación sexual para que podamos evitar, así, los abusos sexuales.
La pornografía existe. Nosotros no podemos ponerle diques al mar, no vamos a evitar que nuestros hijos vean porno, jamás, sean quienes sean. Porque los hijos de TODOS ven porno. Eduquémoslos con TODAS las armas educativas que tenemos».
EL DERECHO DE ELEGIR
La conclusión que se puede extraer al terminar de leer este ensayo es que, en esta vida, no existen el blanco y el negro puros, que también caben los grises. Que la vida son cuatro días y que estamos aquí para disfrutarlos. Pero ese disfrute difícilmente llegará si no nos conocemos bien, si no sabemos lo que queremos y cómo lo queremos.
Por eso conviene parar un momento y pensar en lo que somos, en lo que sentimos y en lo que vivimos.
«No reflexionamos nada. ¿Sabes lo que es plantearte esas preguntas, analizar a tu pareja?». Y cuando Celia Blanco habla de analizar a la pareja no se refiere a lo superficial: si tiene barriga, si se come los mocos o si ronca. A pesar de esas cosas, tú puedes amar a una persona así.
La reflexión a la que se refiere la periodista es otra mucho más difícil de hacer porque tenemos miedo de las respuestas. «¿Me está dando lo que yo necesito?, ¿me mima como yo necesito?, ¿me cuida, me entiende?». Y ante eso, una persona puede escoger poner parches a esa relación que ya no la colma o resetear su vida.
«Tú eliges, reina. Tú decides si quieres sufrir o no».
nuestras charlas nocturnas.
No es obligatorio hacer realidad tus fantasías …

QUO(B.Martínez) — ¿Qué hacemos con nuestras fantasías sexuales? ¿Contarlas, intentar hacerlas realidad? En realidad, las fantasías son un fin en sí mismas
¿Piensas en tener sexo en público, hacer un trío con alguien conocido, usar látex o juguetes? Las fantasías sexuales que más aparecen en las encuestas son también las que más se repiten en los medios. Pero ¿qué hacemos con nuestras fantasías?
Si antes las fantasías sexuales eran algo privado, prohibido o vergonzoso, los mensajes que hoy recibimos de nuestro entorno nos animan a convertirlas en realidad, compartirlas con nuestras parejas, e intentar que entren en sintonía con nuestras prácticas sexuales habituales.
Como si la fantasía fuera algo que debemos expulsar de nuestro interior y que se convierta, en la medida de lo posible, en algo habitual en nuestros encuentros eróticos. Como si debiera haber una correspondencia radical entre aquello con lo que fantaseamos y las posibilidades que nos ofrece el mundo material.
Sin embargo, todos estos mensajes, más que ayudar a mantener una vida erótica satisfactoria, tienden a ser una fuente de problemas y confusión.
Las fantasías no son planes

Para desenredar los líos generados por las fantasías y su puesta en práctica quizá sea necesario concretar de forma concisa a qué nos referimos cuando hablamos de fantasía erótica. La definición más clara la encontramos en la obra de del psicólogo Eric Klinger (1):
“Verbalizaciones de todo proceso mental cuyo producto ideativo no es evaluado por el sujeto en términos de su utilidad para lograr ninguna meta extrínseca al proceso en sí mismo.”
En términos más sencillos, la fantasía no tiene una finalidad. Igual que el ocio y el juego (Krieger la compara con los juegos infantiles) fantasear es una práctica que no tiene otra finalidad que la práctica misma.
Esto distingue las fantasías claramente de otro proceso mental con el que se suele confundir: la planificación. Si estás comprando las cuerdas para que te aten a la cama, ya no es una fantasía, es un plan.
Esta diferenciación es realmente importante para entender el valor de la fantasía erótica. Fantaseamos por fantasear, y planificamos para llevar a cabo prácticas concretas.
Así la fantasía es parte de la intimidad de los sujetos, y no está limitada por la realidad objetiva. No necesita ser posibilista. No pertenece a la esfera de lo literal y materializable, sino que pertenece a la de la metáfora y la alegoría.
La presión de lo inmediato

Esta confusión entre la fantasía y la planificación hace que las fantasías se vean afectadas por dos grandes problemas culturales de nuestra sociedad: la inmediatez y la progresiva desaparición de nuestra intimidad.
La fantasía forma parte de la autoerótica, es decir, las prácticas eróticas que sirven a las personas para encontrarse consigo mismas. Entre estas prácticas encontramos la masturbación, pero también la autoexploración sensorial o el disfrute de la pornografía, todo ello en solitario.
La fantasía no produce nada consumible inmediatamente. Es fruto de la calma y de la posibilidad de tener tiempo propio a solas, sin prisas. Si por el contrario buscamos la inmediatez, la fantasía queda reducida en muchos casos a estímulo masturbatorio.
Aunque la masturbación es una parte importante de la autoerotica de muchas personas, las fantasías se pueden disfrutar también sin la masturbación. Identificar las fantasías eróticas con la masturbación resta valor a ambas formas de autoerótica. Es un producto de nuestra cultura en la que todo debe ser materialmente productivo, en este caso, un instrumento para el orgasmo.
Tus fantasías son tuyas

Lo mismo ocurre con la imposición para compartirla, confesarla y llevarla a cabo. La autoerotica nos permite explorarnos, conocernos y aprender de nosotros mismos; explorar nuestros deseos sin que el juicio ajeno interfiera con ellos, y experimentarlos de la forma más plena posible. No hay necesidad de sacar las fantasías a la luz, como se nos dice continuamente.
Ya en 1973, la autora Nancy Friday(2) alertó sobre esta forma de ver las fantasías de las mujeres:
“La mayoría de la gente piensa que las fantasías sexuales de las mujeres llenan una necesidad, una vacante; que están tomando el lugar de The Real Thing, y como tales surgen no en momentos de plenitud sexual, sino cuando algo falta”.
Los mensajes de los medios en la actualidad hacen que esto se pueda decir de las fantasías de todo el mundo en general. Sin embargo, para la sexología la fantasía sexual es algo bien diferente.
Las fantasías sexuales son una parte central de la autoerótica de las personas, disfrutable y constructiva, que les sirve para encontrarse e intimar consigo mismas, del mismo modo que los encuentros con otras personas les sirven para generar intimidad con ellas.
No es obligatorio materializar las fantasías sexuales. Esto no les da valor sino que se lo resta. Lo que ocurre en ciertas fantasías nunca podría llevarse a cabo en la realidad.
Mantener las fantasías en la esfera de la intimidad hace que se conviertan en una forma de enriquecimiento personal. Fantaseemos por fantasear y disfrutemos de ese espacio de libertad personal que solo se da en esa intimidad, en ese Jardín Secreto como lo denominó Nancy Friday.
nuestras charlas nocturnas.
¿Cómo afecta el porno a tu cerebro? …

Psicología y Mente(J.A.Arranz) — La pornografía ha estado con nosotros desde el principio de los tiempos.
Nuestros ancestros de la prehistoria realizaban dibujos eróticos en las paredes de las cuevas. Los antiguos griegos erigieron estatuas con un alto componente erótico, así como representaciones pictóricas de actos sexuales en jarrones. Todo esto sucedió mucho antes de que la industria del cine para adultos comenzase a producir sus primeras películas.
Gracias a la era dorada del Internet y las telecomunicaciones, el consumo frecuente pornografía se ha disparado en la última década. ¿Significa esto que el porno es inofensivo?
Algunos hombres deciden autoestimularse visualizando pornografía, pensando que solo es una manera rápida y sana de aliviar tensiones o de explorar gustos y preferencias sexuales sin moverse del sofá. Esto puede ser relativamente cierto y beneficioso a corto plazo, sin embargo, se puede convertir fácilmente en una adicción que podría afectar de manera negativa a nuestro cerebro.
Los efectos de la dependencia de la pornografía en el cerebro
El sistema límbico del cerebro es el responsable de recompensarnos y hacernos sentir placer cuando tenemos experiencias positivas, como por ejemplo, hacer el amor por primera vez, ganar un partido de fútbol o degustar nuestra comida favorita.
Las hormonas dopamina y glutamato son liberadas de manera controlada cada vez que estamos sometidos a estímulos positivos. La dopamina es la hormona de la felicidad, mientras que les glutamato hace que nuestro cuerpo recuerde la experiencia.
Cuando nos autoestimulamos con pornografía, se produce un incremento exponencial de las cantidades de glutamato y dopamina liberadas. Esto hace que el cuerpo reaccione a ese estímulo como si en realidad se tratase de un sentimiento muy profundo y real de placer sexual, a pesar de la evidente ausencia de otro ser humano durante este acto.
Este incremento en las dosis de dopamina y glutamato liberadas por el cerebro, hará que cada vez necesitemos consumir más contenido y de mayor variedad, llegando en ocasiones a priorizar consumir pornografía sobre otras cosas. Cuando esto no se controla, se puede convertir en una adicción grave, que puede durar años de terapia hasta la completa rehabilitación.
Nadie está a salvo de la adicción al porno, que puede llegar a ser tan grave como la adicción al alcohol, al tabaco al juego o a las drogas duras. Cuando los niveles de dopamina están descontrolados debido al consumo desmesurado de pornografía, las cosas más simples de la vida, que antes solíamos disfrutar con normalidad, como un paseo por la playa al atardecer o una comida con amigos, se vuelven totalmente aburridas e insípidas cuando las comparamos con el porno.
Esta adicción también puede disminuir nuestra libido y arruinar nuestras relaciones sexuales, ya que la pornografía puede hacer que nuestra capacidad para alcanzar el orgasmo y mantener una erección disminuya.

El consumo habitual de pornografía hace que nuestro cerebro aprenda a dejar que nuestro cuerpo responda solo a las imágenes que estamos habituados a ver en la pantalla, que con bastante frecuencia, distan mucho de una relación sexual convencional. Cuando estemos teniendo relaciones sexuales con nuestra pareja, nuestro cuerpo ya no será capaz de responder de la manera adecuada. Esta disfunción suele provocar sentimientos de frustración, culpa, vergüenza y falta de confianza en uno mismo.
Otra gran desventaja del acceso fácil e ilimitado a este tipo de contenido es la falta de motivación para salir y conocer personas, relacionarnos y construir relaciones fructíferas y duraderas. El consumo habitual de porno hará que poco a poco, nos encerremos más en nosotros mismos contentándonos con el placer instantáneo y disminuyendo nuestras posibilidades de tener una relación sana con otras personas. Debido a esto, nuestra autoestima irá decreciendo, lo que hará que consumamos más pornografía para redimir ese dolor con una dosis temporal de dopamina, lo que hará que nos sintamos cada vez peor. Es un círculo vicioso que nos convertirá en personas distantes y apáticas si no le ponemos freno a tiempo.
Desde el punto de vista del individuo, la pornografía no es un problema, el verdadero problema es la adicción que esta puede llegar a generar. Esto es debido a la falta de motivación, vergüenza y falta de autoestima que su consumo habitual causa.
Puede que para algunas personas LA autoestimulación mediante el visionado de pornografía sea un buen método para relajarse, sin embargo, cuando lo usamos sin medida, como medio para escapar de la realidad, se puede convertir en un problema más serio de lo que se puede imaginar.
nuestras charlas nocturnas.
Kim Kardashian y los videos sexuales de la famosas …

Empezaremos por el caso más reciente. Se trata de la modelo estadounidense, protagonista del reality show Keeping Up with the Kardashians y hoy dueña de las tiendas de fragancias y accesorios Dash. En 2002, Kim Kardashian era apenas una de las hijas de Robert Kardashian, el mejor amigo de O. J. Simpson y uno de los abogados que lo salvó de la pena de muerte. A sus 23 años parecía tener una relación seria y amorosa con el cantante Ray-J Norwood.
En octubre de ese año se fueron a celebrar el cumpleaños de ella al lujoso resort Esperanza, en Cabo, México. Como toda pareja de turistas enamorados, se llevaron una videocámara de mano para filmar los bellos paisajes aztecas. Sin embargo, una vez en el cuarto, Ray-J le propuso que filmaran algo más divertido que el mar de Cortés: a ellos mismos haciendo el amor.

Tres años después, Kim estaba empezando a hacer un pequeño número de apariciones en los medios de comunicación como “la mejor amiga” de Paris Hilton, heredera de la cadena global de hoteles que lleva el nombre de la familia. La combinación de la belleza de la heredera y el glamur de su apellido le permitieron conseguir un puesto como protagonista en el reality The Simple Life, de la cadena Fox.
Al igual que Kim Kardashian, en 2001 tuvo un viaje romántico. Fue a París con su novio de entonces, Rick Salomon, uno de los exesposos de Pamela Anderson. Ella tenía apenas 20 años y Rick la deslumbró invitándola a una suite del famoso hotel Plaza Athénée. Como la videocámara portátil no podía faltar, Rick hizo de director y actor del malabarismo sexual que quedó grabado en la cinta.
El tercer video sexual histórico no tuvo su origen en niñas ingenuas, como fue el caso de las dos anteriores. Se trataba ni más ni menos que de Pamela Anderson, uno de los símbolos sexuales más famosos de los noventa. Con su vestido de baño rojo de una sola pieza no había prácticamente país del planeta en el que Baywatch no fuera un éxito. En 1995, ella estaba casada con el famoso rockero Tommy Lee, líder de la banda Mötley Crüe. Para su luna de miel, como Pamela estaba acostumbrada a actuar ante las cámaras, decidió filmar su espectacular cuerpo entrelazado a los tatuajes que su marido tiene de pies a cabeza.
Cuando se filmaron, ninguna de las parejas anticipaba que su vida íntima pudiera llegar a ser vista por más personas que la mayoría de las películas taquilleras. Pero en cada uno de los casos se presentaron desarrollos que hicieron que eso fuera posible.
En 2007, la empresa de cine porno Vivid Entertainment sacó al mercado una cinta que se llama Kim Kardashian Superstar. El video se convirtió en una sensación mundial. Se trataba de un filme de 41 minutos con un preludio largo y aburridor de escenas de turismo en México. Finalmente llega el momento de la acción, en el cual se ve mucho sexo oral de parte y parte y pocas escenas de penetración.

Kim Kardashian salió inmediatamente a registrar su indignación y a anunciar que iba a demandar a la compañía. Esa demanda también fue una noticia mundial. Sin embargo, de la noche a la mañana fue retirada y se rumoró que la pipa de la paz se había firmado por alrededor de 5 millones de dólares.
No todo el mundo creyó en la indignación. Se decía a gritos que, de hecho, la despampanante Kim era joven y ambiciosa, y estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario por captar todas las miradas en Hollywood. Incluso, algunos conocedores del clan familiar aseguran que no fue Kim, sino su madre, Kris, quien decidió promocionar la carrera de su hija haciendo público el video. La verdad nunca se sabrá, pero lo claro es que mucha gente ha ganado bastante plata alrededor de esas escenas de alcoba que hasta la fecha han sido vistas por 150 millones de personas, gracias al milagro del internet. Eso es algo así como el 2 % de la población mundial. El que lo quiera ver gratis no tiene sino que googlear “Sex Tape Kim Kardashian” y, con paciencia, sentarse a tomar un whisky.
El abogado de Kim Kardashian, Marty Singer, defendió la honra de su cliente insistiendo en que ella no tenía absolutamente nada que ver con la divulgación de la cinta sexual. Dijo que su cliente inicialmente no creía rumores sobre el supuesto “contenido salvaje” de esta, pues circulaban versiones sobre modalidades sexuales ajenas a las que Kim practicaba.
Steven Hirsch, fundador y presidente de Vivid Entertainment, dio su propia versión sobre cómo llegó a sus manos el sex tape: “Alguien llamó a mi oficina un día y dijo: ‘Tenemos algunas imágenes de una celebridad’. La persona trajo el video en un computador. Era una producción muy bien hecha y ya estaba editada. Cuando Kim se enteró, nos reunimos con ella, y en última instancia ella nos vendió la grabación, así que pudimos sacarla y distribuirla”.
La fama y notoriedad instantánea que Kim disfrutó con la liberación de su vida sexual llevó a que su amistad con su antigua amiga Paris Hilton se acabara. En agosto de 2007, la serie de Paris, The Simple Life, fue cancelada por MTV, y simultáneamente arrancó Keeping Up With The Kardashians, en E! Entertainment, que habría de convertirse en el más inexplicable fenómeno mediático de los últimos diez años.

Inexplicable porque es difícil entender qué lleva a millones de personas a seguir día a día la vida de una familia disfuncional en la que ninguno sabe hacer absolutamente nada diferente a ser famoso. Cuando los ratings empezaron a caer un poco, el patriarca de ese clan, Bruce Jenner, decidió cambiar de sexo, lo cual mantuvo la sintonía. Hoy, la familia Kardashian se ha ganado más de 200 millones de dólares por dejarse filmar manejando el carro o conversando en la cocina, y de estos la mitad pertenecen a Kim. En 2015, la revista Time nombró a Kim Kardashian una de las 100 personas más influyentes del mundo.
La segunda historia de este artículo tiene que ver con la empresaria, autora, modelo, actriz, diseñadora y cantante neoyorquina Paris Hilton. One Night in Paris es el título que se le dio a su video pornográfico. Una parte de la cinta fue filmada utilizando la herramienta de visión nocturna de la cámara. Eso significa que los novios se ven como negativos de película con sus cuerpos en negro y sus ojos blancos, como de gato. La visión nocturna se alterna con el tecnicolor normal, modalidad bajo la cual la película llega a su final en el momento en que Rick Salomon, después de una sesión de sexo oral, eyacula en los pechos de la heredera de la fortuna hotelera.
En ese caso, la cinta fue lanzada al público por Salomon, quien vio en esta la oportunidad de volverse millonario. Poco después de que comenzara la serie The Simple Life, creyó que el momento había llegado. Cuando su entonces exnovia Paris se enteró, dijo a los medios que Rick estaba “fuera de sí”, que no sabía lo que estaba pasando durante la grabación y que definitivamente no aprobaba la “difusión pública de su doble”. Increíblemente, pretendió que la gente creyera que la que aparecía haciendo todas esas piruetas en el video no era ella, sino una doble que su exnovio había escogido para ganarse una plata. Esta versión era absurda, teniendo en cuenta que Paris Hilton era una persona famosa y reconocible desde todo ángulo. Al fracasar esta estrategia, Hilton demandó a Salomon por el lanzamiento de la cinta y, según él, tuvo que pagarle casi 500.000 dólares.

Paris, por su parte, niega esta versión, insiste en que nunca recibió un centavo del video y agrega que por tratarse de dinero sucio lo único que ha hecho es pedirle a Salomon que lo destine a alguna caridad para las víctimas de abuso sexual.
El legendario video, distribuido por Red Light District, aún circula por internet; de hecho, puede ser visto legalmente en varios sitios. En 2005, obtuvo tres premios AVN, que son los Óscar de la industria porno, por Mejor título vendido del año, Mejor título rentable del año y Mejor campaña de marketing-proyecto individual.
“Todavía no he superado el bochorno que sentí por toda esta situación y, aunque sé que jamás podré borrar esta mancha de mi pasado, no quiero que siga definiendo mi vida”, dijo Paris en charla con el presentador británico Piers Morgan. “Fue devastador, porque fue alguien con quien había estado años (Rick Salomon). No creo ser capaz de confiar completamente en un hombre después de eso. Fue el momento más doloroso y lo más horrible que alguien le puede hacer a una chica”, recalcó.
A la fecha, la cinta ha recaudado cerca de 100 millones de dólares. Se encuentra en el hall de la fama como uno de los videos más explícitos de celebridades y, paradójicamente, su momento más famoso no es erótico. En la mitad de una sesión de sexo oral suena el teléfono y Paris, sin mosquearse, interrumpe lo que está haciendo y procede a conversar por teléfono como si nada.

Pamela Anderson, con diez años más que Kim y Paris, definitivamente las aventajaba en experiencia sexual. Su video alterna escenas en un yate en el Caribe con escenas de alcoba en Los Ángeles. Aunque por haberse filmado en 1995 su calidad es inferior a la de los del siglo XXI, el performance de los actores es definitivamente superior. En varias entrevistas que ha dado la actriz canadiense ha dejado claro que cree más en el sexo que en el amor. Es totalmente desinhibida, a tal punto que tiene el récord de carátulas de la revista Playboy en sus 67 años: ha hecho 13 portadas.
La cinta casera de la luna de miel de la pareja fue robada de su domicilio por Rand Gauthier, un electricista que luego trabajó para la nueva familia de Tommy Lee, y quiso vengarse por el maltrato que él le daba. Dicho video conmocionó internet. Anderson demandó a la compañía que lo distribuía, Internet Entertainment Group, por violación de su intimidad, y la Justicia le dio la razón y le otorgó una compensación de 1,5 millones de dólares, más los honorarios de los abogados, que se acercaban al medio millón. El tiro le saldría por la culata al empleado resentido, pues en lugar de hacerle daño a Tommy Lee, el video aumentó su fama y disparó sus ingresos.
Lo curioso es que este tipo de filmaciones marcaron una tendencia dentro de la industria del cine para adultos, por ser caseras y de bajo presupuesto. Así como el video de Kim Kardashian lo han visto 150 millones de personas por ser accesible de forma gratuita en internet, el de Paris Hilton lo han visto 120 y el de Pamela Anderson, 90. Eso significaría que casi 300 millones de personas, equivalentes a casi seis veces la población entera de Colombia, han visto en su computador más actividad sexual de la que en otra época solo gozaban los sultanes en sus harenes o los lectores del Kamasutra.
nuestras charlas nocturnas.
Mitos y verdades acerca del deseo sexual …

Infobae(C.Ce) — El deseo es un estado de disponibilidad hacia lo erótico que es subjetivo y cambiante. Habla de las ganas, la apertura y también de la receptividad. Puede aparecer de manera espontánea, pero es importante mantener una postura activa para alimentarlo.
Empecemos por desarmar algunos de los principales mitos que circulan alrededor del deseo:
Que deseo y frecuencia sexual es lo mismo.
La frecuencia sexual la podemos pensar como los encuentros sexuales con un otro. Incluye la actividad erótica que esa pareja sexual comparta, sea caricias, estimulación manual, oral, penetraciones, etc.
El deseo es muchísimo más amplio. Remite a aquellos pensamientos sexuales o eróticos, recuerdos, fantasías, sueños, excitación y actividades sexuales como la masturbación o encuentros con otras personas. Incluye desear o sentir atracción hacia terceros así como también aquel espacio propio de encuentro con la propia sexualidad. Diferenciarlos nos ayuda a entender que quizá no es falta de deseo hacia mi pareja lo que causa una disminución en la frecuencia, sino que se debe a factores como desencuentros, falta de tiempo y espacio adecuado, dificultades en la comunicación, etc.
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El deseo es personal. No hay dos personas que deseen de la misma forma y con la misma frecuencia
Que las mujeres naturalmente tienen menos deseo que los hombres.
Si bien la libido puede verse afectada debido a cambios hormonales como la lactancia o la menopausia no significa necesariamente que las mujeres tengan un menor impulso sexual que los hombres. Es cierto que los hombres tienen un poco más de testosterona disponible y necesitan menos sangre para alcanzar la excitación. Es decir que su respuesta puede ser bastante más rápida. Pero no podemos negar que, más allá de lo biológico, existen factores sociales y culturales que desde hace siglos han soplado a favor del deseo masculino más que del femenino.
Creer que es natural un bajo deseo por el simple hecho de ser mujer es una falsa creencia. El deseo se construye a partir de la historia de cada persona, las vivencias, la personalidad, lo biológico, lo vincular, etc.
Que todos los hombres tienen un gran impulso sexual.
Si habremos escuchado la frase “los hombres siempre quieren”. Es perjudicial pensar que los hombres tienen un gran impulso sexual, impone estándares poco realistas y expectativas dañinas.
Que tener bajo deseo está mal.
La mayoría de las personas pasa por momentos de mayor y menor activación de su deseo, pero incluso aquellos que manejen niveles bajos regularmente, sólo deben ocuparse del tema si es algo que les incomoda y nunca por la presión externa. No hay una medida que nos marque un deseo “normal” ni una frecuencia sexual determinada. Siempre vamos a evaluar el malestar subjetivo y las consecuencias que le trae para sí y para terceros.
Que el deseo es espontáneo.
No es que esto no suceda, sino que no sucede siempre ni es la única manera en que surge el deseo. El problema es que socialmente creemos que va a ser así, por lo que nos quedamos esperando que las ganas surjan espontáneamente en lugar de trabajarlo. En vez de poner el foco en cómo conectar con nuestro deseo o cómo generar momentos con el otro, nos quedamos expectantes a que aflore naturalmente. Llevamos la atención al resultado, frustrándonos y dejamos de prestar atención a cómo se desarrolla el proceso del deseo.
Que el deseo baja con los años.
El deseo no tiene fecha de vencimiento. Creer que personas de mayor edad no sienten deseos o que no mantienen una vida sexual activa es un prejuicio. La edad puede presentar cambios a nivel físico pero el deseo tiene muchas aristas. El cómo vivimos la sexualidad entrados los años depende, en gran medida, de la relación con el sexo que hemos construido a lo largo de la vida.
Que las personas con discapacidad no tienen deseo.
Se trata de un mito bastante instalado a nivel social que tiene que ver con la tendencia a infantilizar a las personas con discapacidad. No hay ninguna condición física ni mental que nos haga suponer que esa persona no tiene deseo.

Veamos ahora las 3 grandes verdades acerca del deseo:
- Es personal: no hay dos personas que deseen de la misma forma y con la misma frecuencia.
- Es variable: nadie nace con un deseo fijo. Varía de un momento a otro, de un momento del ciclo menstrual a otro, de una relación de pareja a otra, de un ánimo a otro, etc.
- Depende del contexto: ¿Qué hace que a veces quieras y a veces no? El contexto. Cómo me siento, cómo fue mi día, cómo se encuentra mi pareja, bajo qué nivel de estrés me encuentro, si estoy conectado/a, si hay estímulos suficientes, etc.
nuestras charlas nocturnas.
Desnudos en el cine: actrices y actores que se animaron a romper el tabú y la censura …
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Hedy Lamarr en Éxtasis, de Gustav Machaty
Infobae(M.Bauso)/gruposdecine.wordpress.com — Hedy Lamarr se pasea por un ambiente agreste e ingresa al agua. No lleva ropa. Flota, desinteresada, de espaldas, haciendo la plancha. La película habría pasado desapercibida sin esa decisión, sin esa escena. El director checo Gustav Machaty rompió un tabú, quebró una barrera y se animó a hacer lo que pocos: se animó a mostrar el cuerpo desnudo de su actriz.
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Ella, Hedy Lamarr, atravesó con su osadía los tiempos. Era 1933 y Éxtasis, cuya copia restaurada se presentó en el reciente Festival de Venecia, se convirtió, para muchos, en la primera película que mostró un desnudo femenino integral. Pero esta supuesta cualidad pionera de aquella película se puede desmentir con facilidad porque en realidad hubo otros largometrajes que con anterioridad mostraron a sus actrices desnudas.
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La censura en 1907 había dado cuenta de algunos filmes de la era muda como The Serpentine Dance, donde se veía a mujeres bailando sin ropa. En 1915 Annette Keellerman en Daughter of Gods también se desnudó. Su larga cabellera cubría sus senos y hubo otros ejemplos que llegaron antes que la famosa escena de Lamarr. Hasta en alguna parte de la saga de Tarzán de Johnny Weissmuller, aprovechando el ámbito salvaje, se vieron pechos femeninos con naturalidad. Además, durante aquellos tiempos, en historias ambientadas en la antigüedad se llegaron escenificar algunas orgías.
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Si Éxtasis tiene una escena revolucionaria no es la del desnudo de su protagonista, sino aquella en la que tiene sexo con un hombre. Naturalmente no se ve nada de lo que sucede con los cuerpos pero el plano de la cara de la actriz gozando marcó un hito. Ese fue el aporte verdaderamente novedoso y revolucionario de la película. Después de todo, es el primer orgasmo femenino del cine.
El férreo Código Hays y la censura
La historia del desnudo en el cine se convierte, de manera inevitable también, en la historia de la censura cinematográfica.
Durante décadas en Hollywood la censura estuvo regida por el férreo Código Hays. El nombre se lo debe a William Hays, que había presidente del Comité Nacional Republicano y Director del Correo. Hays no sólo confeccionó una serie de restricciones y directivas que debían cumplir las producciones cinematográficas, sino que también cuidó de su aplicación mucho tiempo.
Las fotos que circulan de él muestran una fisonomía de personaje de historieta: cara alargada, mirada grave y triste, un aire solemne. Sobre su figura corrieron todo tipo de rumores nunca comprobados. Uno de ellos sostenía que la esposa en el juicio de divorcio declaró que su (ex) marido creía que los órganos sexuales femeninos estaban ubicados en el ombligo.
El Código creado por Hays no admitía excepciones en cuanto al desnudo ni a todo lo relativo a la sexualidad. Previsor, también castigaba las alusiones por más indirectas que fueran. Su aplicación estricta tuvo como consecuencia un cine que esquivaba esos temas, que se autocensuraba. Un mundo de besos pudorosos, amantes siempre vestidos, manos quietas.
Las alusiones extremadamente veladas, los cortes y las situaciones resueltas en la sala de montaje dominaban la escena. Un plano de una cara que se corta al llegar al cuello, el siguiente sobre unas piernas, el tercero de ropa amontonado en el suelo. Eso era todo lo que se podía mostrar. Directores con gran habilidad como Alfred Hitchcock podían resolver con esos trucos (como en Marnie o la escena de la ducha de Psicosis) pero nada se veía. El público debía imaginar el resto, es decir casi todo.
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Janet Leigh en Psicosis, de Alfred Hitchcock
Naturalmente el Código Hays seguía imponiendo restricciones que nadie se animaba a saltarse. A partir de los inicios de la década del ’60 empezó a ser desafiado por algunos pocos directores que intentaron estirar los límites. La autocensura se imponía. Recién en 1968, Hollywood derogó ese conjunto de reglas y las pantallas se liberaron.
A partir de esa fecha rige el código de calificación de la MPAA (Motion Picture Association of America). Eran otros tiempos. Una nueva generación de cineastas se imponía y el público deseaba y exigía que las historias les fueran contadas de otra manera. Empezaron años en que los desnudos, las escenas de sexo y las de violencia surgieron en las películas. Es decir, todo aquello que el Código Hays no permitía.
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El director de cine Russ Meyer en Londres en 1999
En 1959, un joven director fundó un género, el Nudie. Russ Meyer, con cualquier excusa argumental, lograba poner en escena decenas de mujeres desnudas. De Inmoral Mr. Teas hasta Más allá del valle de las muñecas. Meros pretextos para que el público pudiera ir a la salas para ver pechos: las mujeres de Meyer eran turgentes, como dibujadas con un compás, todos los contornos redondeados. Chicas voluptuosas y alegres correteando, sin ropa, en diferentes paisajes.
En los años de la proscripción de los desnudos y el sexo en el cine ,otra manera en que algunos directores intentaron brindar cuerpos sin ropa fueron los largometrajes naturistas. Disfrazados de intentos de búsqueda antropológica, exhibían la cotidianidad de un campo o una playa nudista. Así se aseguraban vellos púbicos, pechos y penes en un contexto que los justificaba. Eran documentales que, sin escenas sexuales, pretendían despertar la imaginación y las fantasías del espectador.
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Una escena de Garganta profunda, de 1972
Estas películas de géneros restringidos no tenían exhibición en las grandes salas, ni en las cadenas. Sus posibilidades quedaban reducidas a las Grindhouses, cines de menor calidad que generalmente pasaban películas en continuado con un catálogo nutrido de películas de explotación (Sexplotation) filmadas desprolijamente, con poco presupuesto y en las que las escenas sexuales y los desnudos se metían en la trama de manera frecuente y arbitraria.
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Garganta profunda, el exitoso filme pornográfico de 1972
Un gran cimbronazo se produjo en 1973 con el inesperado éxito de Garganta profunda. Un film pornográfico. Ya no se trata de algún desnudo, ni siquiera de erotismo. Eran escenas sexuales explícitas detrás de un argumento endeble como el de una mujer que descubre que padece de una anomalía anatómica: su clítoris se encuentra en un lugar tan insólito como la garganta. Esa película, hecha con unos pocos miles de dólares, recaudó en los cines varias decenas de millones. Se convirtió en la que mayores beneficios produjo en la historia en relación a su presupuesto original.
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Caligula, del director Tinto Brass, estrenada en 1979
Calígula, la película de Tinto Brass que marcó una época, tiene una historia detrás que explica algunas cuestiones más allá de la pequeña revolución que causó con su estreno a principios de los 80. El elenco estaba integrado por actores de prestigio como Peter O’Toole, Malcolm McDowell, John Gielgud y Helen Mirren. El productor Bob Guccione, dueño de la revista Penthouse, filmó de noche en los mismos decorados escenas explícitas de grandes orgías que cambiaron el signo (y la reputación) del largometraje.
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Mirella D’Angelo en Caligula
Varones sin ropa
El desnudo masculino tiene una historia menos frondosa que el femenino. Así como se conocen los hitos en la progresión de las mujeres desnudas, no sucede lo mismo con los varones. Hasta hace muy pocos años Hollywood ha retaceado la desnudez masculina. Un ambiente pacato y machista lo permitía.
Richard Gere en American Gigolo (1980)
Así, cuando aparecían hombres sin ropas en las películas la mayoría de las veces se daba en situaciones humorísticas o paródicas. El recurso de la lámpara, la cabeza de otra persona o el sillón justo tapando los genitales masculinos. La diferencia en el tratamiento entre los sexos era evidente.
Otra característica a destacar: a las grandes actrices se les exigió durante años escenas que implicaran que mostraran el cuerpo pero eso en muy escasas ocasiones ocurría con las estrellas masculinas. En películas donde el sexo tiene una presencia contundente y central como, por ejemplo, en El último tango en París o en los thrillers eróticos de Adrian Lyne de los ’80 hay mucha mujer al natural, mucho sexo y casi nada de piel masculina.
‘El último tango en parís’ (1972)
En 1980 Richard Gere hizo un desnudo frontal en Gigoló americano, pero se debe tener en cuenta que todavía no tenía status de súper estrella. En los últimos años esta situación cambió. Actores muy relevantes como Ewan McGregor, Michael Fassbender, Daniel Craig, Vincent Cassell o hasta un personaje anda con su miembro azul al aire en cada aparición como en Watchmen se han expuesto en pantalla.
El cine europeo tuvo menos problemas y más osadía. Ahí están las películas de Ingmar Bergman, Pier Paolo Passolini o la escena de Novecento de Bernardo Bertolucci con la famosa doble masturbación a Robert De Niro y Gérard Depardieu. Ya Leni Riefenstahl en el prólogo de Olympia mostraba cuerpos de ambos sexos al natural, como expresión del ideal helénico. En Oriente siempre fueron más pudorosos. Y en Japón el cine porno llegó a pixelar durante años los órganos sexuales, aunque pudiera adivinarse detrás de esas manchas perfectamente lo que sucedía. Con la excusa de la coproducción con Francia, Nagisa Oshima logró sortear esa restricción en El imperio de los sentidos, historia trágica de amor que contenía escenas sexuales explícitas.
Mientras tanto, las erecciones siguen siendo un gran tabú y tienen muy escasa presencia en la pantalla.
Isabella Rossellini en ‘Terciopelo azul’ (1986)
La historia del desnudo en el cine recorrió un camino lleno de ripio en más de un siglo. Entre los críticos se los ha calificado como «cuidados», «justificados», «gratuitos». Por su parte, las actrices y unos pocos actores han justificado su aparición con escasa ropa mientras que el público ha seguido con atención -y no sin morbo- cada una de estas escenas.
La llegada de internet, con el acceso más sencillo a material que antes era de alcance casi imposible, ha naturalizado situaciones. Cada cual en la red puede encontrar lo que busca.
Sin embargo, Hollywood con su vocación cada vez más acendrada de no molestar a nadie, de hablar cada vez de menos temas, de no bucear en los matices, involuciona y a sus historias las carga de moralina y un falso ascetismo. Un puritanismo que prefiere mostrar cada vez menos en una época en que cada vez se ve más.
Ewan Mcgregor en ‘The Pillow Book’ (1996)
Pequeño historial de algunos desnudos en la historia del cine
Los primeros desnudos fueron femeninos.
Siempre el cuerpo de la mujer ha sido usado, en el arte, como símbolo de belleza; como objeto de erotismo; como símbolo de la tentación y la atracción diabólica.
La historia y el cine fueron hechos por hombres hasta entrado el siglo XX.
1880 · Primeros desnudos
Eadweard Muybridge, pionero de la cinematografía, realizó sesiones fotográficas con modelos desnudos (entre ellos los poetas Walt Whitman y George Bernard Shaw). Fue la primera vez que se veían cuerpos desnudos en movimiento.


1896 · Censura en el cine
Fatima’s Coochie-Coochie Dance, fue la primera película censurada por los “movimientos sugestivos” de la bailarina.
1896 · El primer beso
The Kiss es quizá una de las producciones silentes más importantes de todos los tiempos. Esta producción de medio minuto (titulada The May Irwin Kiss) mostró por primera vez un beso en el cine.
En su momento fue condenado como inmoral y fue precursor de movimientos de ética en la incipiente industria cinematográfica.
Pasarían treinta años, para que se filmara el primer “beso francés” –con la boca abierta- en la cinta Flesh & Devil, con Greta Garbo and John Gilbert – Kiss (Flesh and the Devil, 1926)
1899 · Cortometraje erótico
El corto Le Coucher de la Mariée, presentó la primera vez que una mujer se desvestía frente a la cámara.
1933. El primer y más escandaloso desnudo femenino integral
El primer y más escandaloso desnudo femenino integral de la historia del cine fue protagonizado por la actriz vienesa Hedy Lamarr en Ecstasy. Dirigida por Gustav Machaty en 1933, la película narra la relación extramarital de una bella joven casada con un viejo impotente. Lamarr aparece in puribus nadando en una piscina durante 10 minutos y casi el mismo metraje corriendo como vino al mundo por un bosque. También por primera vez en la pantalla una mujer simulaba tener un orgasmo. A pesar de las críticas negativas y la indignación de los más puritanos, el film fue un éxito comercial en los países donde no se censuró y sirvió, junto a la secuela, para que Lamarr fuera reclamada en Hollywood.
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Los primeros desnudos masculinos en el cine
En el sistema patriarcal el cuerpo femenino siempre ha sido usado como objeto y como imagen, en la historia de la pintura, en la publicidad actual.
La aparición del desnudo masculino en la pantalla es más tardío, debía desafiar y vencer el tabú que aún hoy existe en el cine con la desnudez masculina.
1911 · La Divina Comedia
El cineasta italiano Francesco Bertolini, realiza una adaptación de La Divina Comedia, donde retrataba los primeros desnudos frontales masculinos.
1919 · Anders als die Andern
La cinta alemana Anders als die Andern, es considerada por los historiadores como la primera representación de homosexualidad masculina.
La película trata sobre trágica relación entre dos hombres y el miedo a ser acusados ante el sistema legal del periodo entreguerras. Las copias de la cinta fueron destruidas por el gobierno Nazi.
En 1927, la primer película ganadora de un Oscar, Wings, retrató también el primer beso entre dos hombres en una película del circuito comercial.
1921 · Sex symbol italiano
Se estrena The Sheik, la película que convertiría a Rodolfo Valentino, en el primer sex symbol masculino en la historia del cine.
1930 · Código Hays
Will Hays, el director de la Asociación de Productores (la ahora MPAA), implementa el Motion Picture Production Code -mejor conocido como el Código Hays-, un reglamento cuyo fin era eliminar “la depravación del cine”, por lo cual quedaron prohibidas la escenas de amor, imágenes lascivas y cualquier elemento que se consideraba indecente.
Las productoras y estudios debían enviar sus películas a la oficina de Hays, quien les otorgaba un Sello de Aprobación para que fueran exhibidas a nivel nacional. Se exhortaba a aquellas obras que contenían elementos eróticos, que fueran editadas, sustituidas o eliminadas para poder llegar a cartelera.
Esta censura limitó la libertad creativa en Hollywood por más de treinta años.
1934 · Los Muros de Jericó
It Happened One Night, ganadora de los cinco premios Oscar más importantes (Película, Director, Actor, Actriz, Guion), fue una de las primeras películas regidas por el Código Hays. Se generó una de las escenas más famosas de le época en la que los protagonistas separan sus camas y colocan ropa para dividir el cuarto que compartían.
1953 · Playboy
Marilyn Monroe aparece desnuda en la primera edición de Playboy. Esta publicación fue una influencia clara sobre Hollywood y demostró que la censura era una limitación creativa. Esta revista abriría el camino para películas mucho más arriesgadas.

1966 · Blowup
El director de culto Michelangelo Antonioni filmó Blowup, una cinta de suspenso que retrataba vello púbico femenino y el uso indiscriminado de droga. Gracias a la influencia de The Pawnbroker, la MGM, se convirtió en el primer gran estudio en distribuir a nivel nacional una película sin el sello de aprobación del Código.

1969 · Y el Oscar es para…
Perdidos en la noche (Midnight cowboys), con Dustin Hoffman y Jon Voight (el padre de Angelina Jolie), se convierte en la primera película clasificación X ganadora del Oscar.

nuestras charlas nocturnas.
Opinión: Eyaculación a 45 kms/hs, el clítoris y sus juguetes, que indagan las mujeres en el porno …

Somos Peculiares(R.Olivera)/ElTiempo(E.Balac)/WashintongSpanic(I.Vargas) — En medio de estas convulsiones sociales y epidémicas, nada mejor que buscar un bálsamo en las cosas ligeras. Y para esto puede ser favorable traer a cuento algunas curiosidades del sexo, que ni quitan ni ponen, pero que conocerlas puede resultar grato.
Los secretos de las prostitutas de la Antigua Roma para conquistar a sus clientes …

lavozdigital.com — Las películas de Hollywood son el cielo y el infierno de la divulgación histórica. Por un lado, permiten dar a conocer períodos olvidados de nuestro pasado al gran público. Por otro, en algunos casos caen en exageraciones que generalizan ideas erróneas entre los espectadores.
Esto último es lo que ha ocurrido con la prostitución en la Antigua Roma. Una práctica que en la gran y en la pequeña pantalla se rodea de lujo y de glamour pero que, en realidad, solía llevarse a cabo en tugurios pestilentes y bajo la atenta mirada de un proxeneta ansioso de que el «servicio» terminara para que pasara el cliente siguiente.
Otro tanto sucedía con unas meretrices que carecían de lujos y que eran consideradas, de forma literal, la «infamia» de la sociedad.
Para los romanos la prostitución navegaba entre dos peligrosas aguas. A nivel social era vista como un mal necesario.
Ejemplo de ello es que autores como Catón el Viejo (234-149 a. C.) la definieron como una auténtica bendición debido a que permitía a los jóvenes dar rienda suelta a sus más bajos deseos sin «molestar a las mujeres de otros hombres».
Con todo, tan real como esta visión es que, según explica la doctora en historia Lucía Avial en «Breve historia de la vida cotidiana en el Imperio Romano» (Nowtilus, 2018), «los romanos situaron a las personas que ofrecían su cuerpo por dinero en los espacios más despreciables de la sociedad».
¿Cuál es la verdad de la prostitución en esta época? La realidad es que esta práctica fue evolucionando durante la República y el Imperio. Además, lo que sí está claro es que el «oficio más viejo del mundo» aparece ya en los orígenes de la propia ciudad.
Así lo afirma la historiadora Carmen Herreros González en su dossier «Las meretrices romanas: mujeres libres sin derechos». Y es que, en sus palabras, los mismos fundadores de Roma fueron amamantados por una trabajadora del sexo.
«En efecto, la tradición habla de una loba, la lupa, que en latín no quiere decir sino puta y que se refiere a la que, habiendo hecho gozar al dios Marte, recibió en recompensa por el placer proporcionado casamiento con un hombre inmensamente rico», explica la autora.
Necesarias para Roma
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Desde ese momento la prostituta es una figura que se puede encontrar de forma perpetua en Roma.
Sin embargo, no fue hasta la Segunda Guerra Púnica (aquella en la que Aníbal plantó cara a las legiones entre los años 218 a. C. y 201 a. C.) cuando se empezó a entender la lujuria como una parte del ocio del ciudadano.
Así lo afirma Rubén Montalbán, investigador del Departamento de Antropología, Geografía e Historia de la Universidad de Jaén, en su informe «Prostitución y explotación sexual en la Antigua Roma»: «A partir de entonces aparece como un elemento indisociable de la vida romana.
Se observaba como una actividad necesaria para evitar peligros a las matronas [mujeres con un comportamiento irreprochable] casadas».
El mismo comediante Plauto (254 a. C. – 184 a. C) dejó claro esta visión de la prostitución en uno de sus múltiples textos: «Nadie dice no, ni te impide que compres lo que está en venta, si tienes dinero.
Nadie prohíbe a nadie que vaya por una calle pública. Haz el amor con quien quieras, mientras te asegures de no meterte en caminos particulares.
Me refiero a que te mantengas alejado de las mujeres casadas, viudas, vírgenes y hombres y éfebos hijos de ciudadanos.
De la misma opinión era el escritor del siglo I Valerio Máximo, quien narró una curiosa historia en la que un padre decidió enviar a su hijo a un lupanar para que se desfogara y dejara de importunar a una mujer que ya compartía la vida con otro hombre.

El propio Catón el Viejo (también apodado «el Censor» por su defensa de la virtud y la moral romana) veía positiva la existencia de los lupanares.
En una ocasión incluso felicitó a un joven al que vio salir de un prostíbulo ya que, con aquella práctica, evitaba molestar a una matrona.
La misma Herreros, en su estudio «Sequere me: tras la huella de las prostitutas en la Antigua Roma», desvela que «incluso los hombres casados eran justificados» cuando mantenían relaciones sexuales con una meretriz porque, así, «saneaban su matrimonio».
«Esto demuestra que actuaban en favor de la salud pública», afirma el historiador Jean-Noël Robert en «Eros romano: sexo y moral en la Roma antigua».
Sin embargo, aunque la prostitución era entendida como un mal necesario, la meretriz («meretrix», la que «se ganaba la vida ella misma») era despreciada por el ciudadano de a pie.
«En la sociedad romana, la infamia era el principal rasgo que caracterizaba a este oficio, ya que se consideraba que las prostitutas carecían de dignidad moral precisamente por el hecho de ejercer la prostitución», señala Avial.
En sus palabras, estaban en el escalón más bajo de la sociedad debido a que «ponían a la venta su cuerpo sin dedicarlo exclusivamente a la procreación, como hacían las demás mujeres».
Herreros añade que estas mujeres eran consideradas «personas torpes», «apelativo que hacía referencia en el derecho romano tanto a la bajeza moral como a la incapacidad de ser titular de ningún derecho».
Diferentes tipos
¿Cómo llegaba una mujer romana a convertirse en una prostituta? Lo más habitual es que, tanto en la época de la República como del Imperio, la meretriz proviniera de una familia extremadamente pobre que había decidido abandonarla al nacer.
También podían ser pordioseras, esclavas que eran obligadas a vender su cuerpo o delincuentes. Con todo, Herreros desvela que también había ciudadanas libres que se sentían atraídas por este tipo de vida o jóvenes violadas que optaban por este trabajo tras haber soportado la marginación.
«Estas últimas sufrían un estigma social que las culpaba a ellas de la violación», añade Avial.
Dentro de estos grupos había diferentes categorías. La más alta era la de cortesana. Estas eran prostitutas de lujo bellas, refinadas y con buenos modales que podían pasar meses con sus clientes.
Solían ser respetadas por los hombres que las contrataban y hasta se les permitía participar en las conversaciones masculinas y dar su opinión (algo impensable para el resto de meretrices).
Con todo, debían mostrar a su cliente el mismo respeto que tendrían a su marido, un comportamiento que no era habitual en el resto de prostitutas.
«En ningún caso este respeto debe confundirse con el “affectio maritalis” [el amor que se profesan las parejas], porque lo que estaba en juego era realmente la profesionalidad de la prostituta», explica la propia Herreros y la también historiadora Mari Carmen Santapu Pastor en su estudio conjunto «Prostitución y matrimonio en Roma ¿Uniones de hecho o de derecho?».

A continuación estaban las mesoneras o venteras, mujeres que no eran prostitutas como tal, pero que regentaban una posada y decidían ganarse un dinero extra manteniendo relaciones sexuales con los clientes.
De hecho, era habitual que los romanos asociaran el oficio de tabernera con el de meretriz.
«Estas mujeres solían estar casadas, pero a los maridos no les importaba» completan las autoras.
La última categoría era la de aquellas jóvenes que no tenían dinero para sobrevivir o esclavas que mantenían relaciones sexuales en un burdel.
Dependiendo del prestigio de la prostituta en cuestión, los clientes solían pagar entre dos y dieciséis ases (lo que equivalía a un denario de plata) por mantener una relación sexual con ella. La característica principal era que siempre se entregaba el dinero por adelantado.
Solo para hacernos una idea de lo que costaba un «servicio», los legionarios romanos cobraban, a principio del siglo II, un sueldo de 300 denarios al año. Al menos, así lo explican Joël Le Gall y Marcel Le Glay en su libro «El imperio romano», editado por Akal.
Una vida muy dura
De entre todos los lugares en los que se solía practicar el sexo con prostitutas, los «fornices» («prostíbulos») eran los más populares.
Eran tugurios ubicados en los barrios más concurridos. En palabras de Herreros, en el Subura (entre las colinas del Quirinal y Viminal) se hallaban las meretrices más populares, mientras que en el Trastévere (el corazón de la ciudad) se podían encontrar los burdeles más sucios y pestilentes.
«El superpoblado barrio de Subura es el que poseía la peor fama de toda Roma, siendo el refugio de ladrones, sicarios, lanistas, lenones y prostitutas de la más baja condición social», completa Montalbán.
Según Plauto, en este último era posible «alquilar a las prostitutas más baratas» y se podía ver a padres prostituyendo a mujeres e hijas para sobrevivir.
«En estos barrios de calles estrechas habitaban en pequeñas insulae las prostitutas de la condición social más baja, sin higiene alguna y compartiendo habitaciones normalmente con compañeras de oficio, debido a los altos precios que debían pagar por los alquileres», añade Montalbán.
En todo caso, era muy sencillo toparse los prostíbulos una vez dentro de los barrios, ya que los dueños ubicaban en sus puertas un falo de piedra pintado en rojo bermellón.
«El pene erecto se consideraba un símbolo de buena suerte, por lo que era muy habitual encontrarlo también en los carteles que indicaban los servicios que allí se ofrecían», añade la autora de «Breve historia de la vida cotidiana en el Imperio Romano».

El interior de los prostíbulos era repugnante ya que, además del mal olor, sus paredes estaban decoradas con pintadas obscenas hechas a mano por los clientes.
Las prostitutas trabajaban en pequeñas «cellae» o habitaciones donde recibían a los clientes. En la puerta de las mismas, el dueño podía poner el nombre de la meretriz (que solía ser falso) y su especialidad sexual.
Estas estancias, al igual que las exteriores, eran pintadas con escenas obscenas.
En los lupanares reservados a la plebe, los más paupérrimos, las «cellas» eran más bien cuevas o cavernas subterráneas abovedadas llamadas «fornis» Horacio, escritor de la época, afirma que estas estancias despedían un hedor nauseabundo que aquellos que pasaban por ellas llevaban consigo mucho tiempo después.
El personaje más controvertido de todo el prostíbulo era el «leno» («chulo»). A efectos prácticos era el dueño del local y el encargado -entre otras cosas- de contratar o comprar a las esclavas que ejercerían la prostitución.
«Tenía muy mala reputación porque se trataba de un hombre sin escrúpulos. Se caracterizaba por la falta de honradez y por el hecho de que no podía acceder a los cargos públicos», desvela Herreros.
A su vez, era el encargado de controlar que los clientes no excedieran el tiempo establecido para el coito. «A esto debemos añadir que el acto sexual en el mundo romano no contaba con los preámbulos amorosos que hoy día parecen fundamentales», completa la experta.
Ejemplo de ello es la inscripción que se puede leer, todavía a día de hoy, en un lupanar de Pompeya: «Llegué aquí, follé, y regresé a casa».
Para terminar, el «leno» también contaba con varias fichas o monedas en la que había grabada una posición sexual. A pesar de que existe cierta controversia alrededor de las mismas, es más que probable que fueran utilizadas por el «chulo» para que los clientes extranjeros pudieran seleccionar la «especialidad» que querían recibir.
Curiosas prácticas sexuales
Más allá de la tiranía del «chulo», lo que está claro es que las prostitutas eran las protagonistas indiscutibles. Todos los autores coinciden en que las meretrices solían ubicarse en la puerta de los lupanares para tratar de atraer clientes. Para ello iban ataviadas con túnicas cortas de colores chillones o incluso transparentes.
Lo más curioso es que no se ponían estos vestidos solo por llamar la atención de los hombres, sino porque, según la ley, debían usar una ropa diferente a la de las matronas para evitar malos entendidos. A pesar de todo, según fueron pasando los años las «mujeres decentes» (como eran conocidas) fueron adoptando estos ropajes.
A su vez, y después de que las conquistas de las legiones llevaran hasta la ciudad a mujeres rubias, era habitual que las prostitutas se tiñeras los cabellos de este color o -si no disponían del dinero suficiente- se compraran una peluca.
«Esta blonda peluca hecha con cabellos o crines dorados, teñidos, parece haber sido la parte esencial del disfraz completo que la cortesana se ponía para ir al lupanar, donde entraba con un nombre de guerra o el de profesión», desvela Juan Pons en su decimonónica «Historia de la prostitución en todos los pueblos del mundo: desde la antigüedad más remota hasta nuestros días».
Este complemento lo mantenían incluso en el prostíbulo.
Para diferenciarse todavía más de las matronas, y para lograr cautivar a los clientes, Herreros afirma que las prostitutas solían cubrirse toda la cara con «afeites variados», ponerse coloretes en las mejillas, «agrandarse los ojos con carboncillo», pintarse con una espesa capa de maquillaje y untarse los pezones con purpurina dorada.
De esta guisa, una meretriz de una edad considerable podía engañar a los hombres y extender su vida laboral unos años más.

Pintura de un lupanar romano
También era habitual que se afeitasen siempre que el dinero se lo permitiera, ya que era bastante caro.
Todo el cuerpo pasaba por la cuchilla, incluyendo sus partes íntimas, que -según la experta- «pintaban de rojo bermellón» y no cubrían con ropa interior.
No obstante, algunas de las prostitutas consideraban innecesarios estos cuidados ya que lo habitual era que el acto sexual se practicase al caer de la noche.
Antes era un privilegio de recién casados. De hecho, mantener relaciones en una estancia muy iluminada no era adecuado.
Y otro tanto pasaba con la ropa. «Estaba muy mal visto que las mujeres hicieran el amor completamente desnudas, incluidas las prostitutas», añade la autora.
Las meretrices tampoco podían usar zapatos, aunque era habitual que se saltasen esta norma y se grabasen en las sandalias palabras como «Sequere me» («Sigueme»). Estos términos quedaban inscritos en el polvo cuando caminaban y los clientes los seguían para encontrarse con ellas.
Pero lo más llamativo de las prostitutas es que fueron una figura transgresora. En la sociedad romana, el hombre era quien tenía el rol dominante en todos los sentidos y, entre ellos, se incluía el sexual.
Durante el coito, debía ser siempre la figura activa. Sin embargo, las meretrices lograron equipararse a ellos. Así pues, no era raro que solicitaran a sus clientes que les hicieran «fellationes» o «cunilinguus», prácticas que solían relegar a quien las llevaba a cabo a un nivel inferior.
«La peor acusación que se le podía hacer a un ciudadano era la de ser poco viril, es decir, actuar como pasivo en el amor», añade, en este caso Avial. Ellas, no obstante, lo lograron.
nuestras charlas nocturnas.
Genitales: El sexo es mucho más que los genitales …

QUO(M.Vagalume) — El tratar el sexo como aquello que afecta únicamente a nuestros genitales, una idea heredada de Freud y hoy superada, nos lleva a pasar por alto su papel fundamental en nuestra salud, bienestar y relaciones personales
A menudo se habla de nuestra vida sexual, de nuestra conducta sexual como si fuera algo completamente diferente al resto de nuestra vida, del resto de nuestra conducta. Como si nuestra mirada de cariño de repente se transformara en una mirada sexual, como si la complicidad se convirtiera en una complicidad sexual, como si estar a gusto con alguien se convirtiera en sexual en un momento determinado.
A veces, intentando encontrar una razón por la que usamos tanto esa palabra, creemos encontrar la justificación en la intención que hay detrás: una mirada, un gesto, una caricia, una conversación es “sexual” si tiene como objetivo terminar teniendo relaciones sexuales, como si fuera parte de un ritual de cortejo antes del apareamiento.
El sexo más allá del instinto animal
Esa confusión de lo sexualmente relevante para los seres humanos con las conductas animales hace que sigamos pensando como en el siglo XIX. Esa mirada tan poco comprensiva nos dice que somos seres humanos excepto cuando nos dejamos llevar por lo animal, lo instintivo, lo irracional, lo incontrolable. Una narración que se popularizó mucho con Freud y que sigue estando en el fondo de nuestras creencias lo que es sexualmente relevante en nuestra vida.
“Para explicar el hecho de la existencia de necesidades sexuales [derivadas de la condición sexuada animal] (die geschlechtlichen Bedürfnisse) en el hombre y el animal la Biología formula la hipótesis de una «pulsión sexual» (Geschlechtstriebes). En eso se procede por analogía con la pulsión de nutrición: el hambre. El lenguaje popular carece de un término correspondiente a la palabra «hambre»; la ciencia usa para ello «libido».
FREUD, S. (1905), Tres ensayos de teoría sexual
Pero lo “sexual” no se refiere sólo a los genitales. Sexualmente nos afectan muchas más cosas que los genitales: nos afectan nuestras hormonas, nuestros neurotransmisores, la educación que hemos recibido, nuestras ideas como sociedad sobre la sexualidad, el poder simbólico de conceptos, ideas, rituales y conductas, las normas explícitas e implícitas, el estigma, los prejuicios, la vergüenza, la culpa sobre tantas y tantas cosas.
Nos afectan nuestros cuerpos, los cuerpos ajenos, nuestras sensaciones, nuestras emociones, nuestros deseos, nuestras fantasías, nuestros miedos, nuestras expectativas, nuestras decepciones, nuestras experiencias en la vida, nuestras relaciones, nuestros duelos, disgustos y alegrías, nuestras biografías. Todo eso y muchísimas más cosas en la vida afectan a lo que podemos llamar nuestra sexualidad.

El silencio sobre lo que pasa «ahí abajo»
Pero a pesar de que la sexualidad humana sea tan rica, una y otra vez se vuelve a los genitales. Y eso complica cada vez un poco más que entendamos que las llamadas infecciones de transmisión sexual en realidad son de transmisión corporal, porque participan también nuestras bocas, lenguas, manos, toda nuestra piel. Pensar en una sexualidad sólo relacionada con los genitales nos impide entender que el concepto “afectivo-sexual» es un error porque sigue perpetuando la idea de que lo sexual no está relacionado con lo afectivo.
Hablar de nuestros genitales como algo aparte del resto de nuestra vida hace más complicado que comprendamos que las enfermedades de los genitales están íntimamente relacionadas con nuestras uretras, riñones, intestinos, todo nuestro cuerpo. Lo que nos sucede “ahí abajo” es igual de importante y tiene la misma dignidad si se trata de apendicitis o de nuestros genitales.
Lo que tiene que ver con los genitales, a menudo, acaba siendo un terreno donde acaba reinando el silencio. Y eso provoca que muchas profesiones pasen de puntillas cuando algo afecta a nuestros genitales, como si no afectase a toda nuestra biografía.
Todos esos problemas siguen cayendo en el silencio, sin saber muy bien qué hacer con ellos. Tantísimos temas que son muy comunes (hombres con problemas de erección, mujeres con problemas con los orgasmos) y que se ha hecho creer que son algo tan raro, tan extraordinario y que, como nadie nos pregunta por ellos, creemos que debemos resolver por nuestra cuenta.
Ese silencio, tan común, en el que no sabemos por qué nos sale vello ahí, o porque nuestras manos parecen de mujer, espalda de hombre, piernas de mujer, por qué no nos vivimos como una cosa o la otra, debemos de ser un bicho raro. No sabemos por qué llevamos tantos años en pareja y sin tener relaciones sexuales. Por qué tenemos tan pocas ganas o ningunas y no sabemos salir de esa situación cuando queremos hacerlo. No sabemos por qué tenemos unas fantasías tan raras que no nos atrevemos a contar a nadie, por qué las erecciones o la lubricación aparecen cuando no deben y no aparecen cuando deberían. A eso lleva la inmensa falta de educación sexual que arrastramos desde hace tantas décadas.
¿Por qué no hablamos de sexo?
Y así cada disciplina se ocupa de lo suyo. Vamos al centro de salud a hablar de nuestras enfermedades y, cuando aparecen los problemas sexuales, bueno, ya sentimos vergüenza suficiente al sufrirlos como para comentarlos en la consulta. O cuando nos atienden en servicios sociales, donde se llegan a abordar tantos temas: drogas, salud mental, discapacidad o trabajo. ¿Y lo sexual? “Bueno, ahora tienes problemas más graves de los que ocuparte”.
Una gran cantidad de personas que toman alguna medicación que afecta a su excitación, sus orgasmos, que afecta a su propia sexualidad, a sus relaciones. Sin embargo no llegan a relacionar esos problemas con la medicación porque nadie les había dicho nada. Y como no sabes qué parte se debe a la medicación y qué parte a tus propios problemas, y aparece de nuevo la vergüenza y el silencio.
Todos son temas que de una forma u otra sentimos que están relacionados con “el sexo”. Pero si identificamos el sexo sólo con los genitales, con lo irracional, con lo sucio, lo peligroso y los abusos, nos costará mucho hablar de sexo. En realidad, el sexo son muchísimas cosas en nuestra vida, cosas que nos importan mucho y que, cultivadas individual y colectivamente, harán nuestra vida más satisfactoria, nos sentiremos más a gusto con quienes más nos importan. Cuando dejamos de hablar de esas cosas que tanto nos importan, se van empobreciendo poco a poco en ese silencio, ignorancia, culpa y miedo.
“El sexo no es un hecho natural. No viene dado por la naturaleza. El sexo es una creación de los seres humanos: hecho a su medida, por ellos y para ellos. Esto es lo que quiere decir que el sexo es un valor. Un valor no se improvisa, no surge de la nada. Un valor se diseña y se construye, se cuida y se cultiva”.
(Amezua, 2006)
nuestras charlas nocturnas.
Cuatro técnicas que ayudan a las mujeres a tener más placer, según un informe …

ACV — Provienen de una encuesta a más de 3.000 mujeres en los Estados Unidos que trata de sentar la base sobre un tema que históricamente ha sido un tabú.
En los entresijos del sexo, cada persona es un mundo. Desgraciadamente no es tan sencillo como en las películas, en las que todo el mundo parece disfrutar hasta que se corta el plano y surge una nueva escena. A la hora de la verdad, en la oscuridad del dormitorio, pueden surgir dudas, miedos o problemas que no permiten que las personas disfruten del todo de las relaciones, y es por ello que la comunicación es tan importante en estos casos.
Para las mujeres esto es especialmente importante, pues históricamente su deseo siempre ha estado en un segundo plano, llegando incluso a condenarse al ostracismo. El clítoris, un órgano maltratado durante siglos, es el responsable principal del orgasmo femenino y, sin embargo, los detalles de su anatomía no se estudiaron en profundidad hasta 1998, considerándose un tabú todavía en algunos casos.
Aunque todos deberíamos tratar de descubrir por nosotros mismos qué es lo que nos excita y nos da placer, la ciencia también puede guiarnos en la dirección correcta. O, en el caso de una encuesta a más de 3.000 mujeres en los Estados Unidos, cuatro direcciones, informa ‘Science Alert’. Escrito por un equipo de investigadores en asociación con la empresa de educación en línea OMGYes, este último ‘Informe de placer’ resume una multitud de experiencias compartidas que pueden darnos sugerencias muy útiles cuando nos encontremos en el fulgor de la batalla (entre las sábanas).
¿Te suena aquello del informe del placer? Quizá porque no es la primera vez que se realiza uno. En 2017 publicaron otro, con las opiniones de 1.000 mujeres que sirvieron para dar información sobre el placer sexual. No obstante, esta segunda investigación cambia ligeramente de rumbo, centrándose menos en dónde tocar y más en las maneras de colocar el cuerpo para aprovechar al máximo la penetración. «Descubrimos que hay cuatro técnicas que funcionan para la mayoría de las mujeres», explican fuentes de la propia empresa.
El objetivo del informe es promover una perspectiva clara y basada en hechos para poder tratar el placer sexual como un derecho fundamental. En el estudio se usaron herramientas estadísticas para garantizar que las muestras de la encuesta en línea representaran una población adulta amplia, de mujeres cis y transgénero. Los investigadores descubrieron cuatro técnicas que permitían tener un sexo con penetración más agradable, ya sea en solitario o en compañía.
Los accesorios, escenografía o actores son indiferentes. Las encuestadas señalaron que:
- En el 87,5% de los casos, elevar o rotar la pelvis ayudó a garantizar el orgasmo.
- 3/4 partes de las encuestadas también afirmaron que el balanceo también es útil durante el acto, pues se trata de un movimiento que ayuda a que la base del pene (o el juguete) se frote contra el clítoris durante la penetración.
- Un 84% de las encuestadas también señalaron disfrutar de la penetración o roce en la vulva, o parte externa de la vagina.
- Aproximadamente el 70% de las participantes afirmaron disfrutar mucho con la estimulación del clítoris mediante un dedo o un juguete mientras se las penetraba.
Estas recetas, por supuesto, no significan que siempre se vaya a garantizar el orgasmo, pero en una sociedad donde la satisfacción sexual sigue siendo un tabú y muchos mitos los ha popularizado la pornografía, no está mal tener algunos términos claros y explícitos. «Esperamos que estos informes permitan a las mujeres reconocer, comunicarse y actuar mejor en lo que quieren», indicaron. Al fin y al cabo es tan solo el segundo informe, y esperamos que haya muchos más capítulos que permitan aclarar dudas y explorar la sexualidad humana, así como el placer, en el futuro.
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Las personas promiscuas se podrían detectar de acuerdo al tono de voz que registran, según un estudio…

FayerWayer — El sexo sin compromiso podría estar relacionado con el tono de voz que tenga una persona. Un reciente estudio que involucra a universidades de varios continentes sugiere que las personas promiscuas registran un tono de voz más bajo. De igual forma, detallan que se trata de una investigación que muestra probabilidades. Por lo tanto, es concluyente que existen excepciones a esta regla que muestran los investigadores. Es decir, no salgas a perseguir a tu pareja, simplemente por la forma en que habla.
Reseña el portal Daily Mail que el tono de voz podría estar relacionado a la testosterona. Entonces, esto repercute en el nivel de promiscuidad del ser humano, explicaron. Quienes registraron el sonido bajo en su voz cuentan con niveles más altos de sociosexualidad. Es decir, son más abiertos a practicar el sexo casual.
Relata el portal citado que el estudio fue publicado por la Universidad de Goettingen, la Universidad de Glasgow y la Universidad de Strathclyde. Sin embargo, en la investigación participaron expertos de instituciones de Alemania, Dinamarca, Canadá y los Estados Unidos. Asimismo, detallaron que analizaron la grabación de voz de aproximadamente 2.000 personas. Entonces, a todos se les preguntaron aspectos que tienen que ver con los rasgos de personalidad.
Con la intención de evitar una “guerra”, los autores no establecieron diferencias entre los hombres y las mujeres. Trataron al grupo de 2.000 personas como iguales sin mostrar tendencia alguna. Pero si informaron que habían personas de ambos géneros.
La personalidad y las personas promiscuas
Hay varios indicios de la relación entre el tono de voz y las personas promiscuas. Pero el que más cobra fuerza es el que señala el nivel de testosterona.
“Una posible explicación de nuestros hallazgos es que los niveles más altos de testosterona están relacionados con voces más bajas y una orientación sociosexual más irrestricta tanto en mujeres como en hombres”, expresa la autora principal del estudio, Julia Stern, de la Universidad de Goettingen, reseña Daily Mail.
De igual forma, el estudio que firman todas las instituciones detalla que “la personalidad podría expresarse, al menos en parte, en el tono de voz en hombres y mujeres. Proporcionamos la primera evidencia de que el tono de la voz podría ser una pista válida para al menos algunos rasgos de personalidad autoinformados en hombres y mujeres, incluida la extraversión, el dominio y la orientación sociosexual”.
Otros rasgos de las personas con tonos de voz bajos
Además de registrar una tendencia a ser personas promiscuas, quienes tenían tonos de voz bajos, tenían otras características para resaltar. En detalle, hablamos de gente más extrovertida, irrestrictos y lo que quizás sorprendió más a los investigadores: dominantes.
No hay resultados concluyentes y se necesita de estudios más profundos para establecer una postura final. Pero los primeros indicio mostraron una clara tendencia.





