actualidad, opinion, variedades.

Eroticosas

Ciencia y curiosidades sobre el sexo (IX)


https://estaticos.muyinteresante.es/media/cache/1140x_thumb/uploads/images/article/5ef069cf5cafe8721758a9f4/sexo-anal_3.jpg

Muy Interesante(Joy Club/V.Tasso)  —  Aunque se asocia con frecuencia a las parejas de hombres homosexuales, cualquier persona puede realizar sexo anal, una práctica sexual que puede ser muy satisfactoria para hombres y mujeres. Con o sin juguetes sexuales, solos o acompañados, la estimulación anal abre un mundo de posibilidades muy placenteras; eso sí, si se realiza correctamente y con seguridad.

¿Quieres aprender a introducir el sexo anal en tu rutina sexual, y no sabes por dónde empezar? ¿Tienes dudas sobre esta práctica, que todavía viene acompañada de cierto estigma?

Te ofrecemos algunos consejos para disfrutar del sexo anal orientados por un experto, y de la mano de JOY Club, una comunidad con más de 3 millones de miembros dirigida a todos aquellos que quieren disfrutar de una sexualidad abierta.

1. Infórmate

Es importante obtener información rigurosa para dejar atrás los tabúes y poder disfrutar de esta práctica sexual. Según el sexólogo y terapeuta Carlos Horrillo, una de las preocupaciones más frecuentes sobre esta práctica proviene de los hombres heterosexuales quienes, a pesar de tener mucho interés en querer explorar esta zona en sus compañeras sexuales, suelen negarse a autoexplorarse a sí mismos debido a miedos, frutos del desconocimiento. “La razón es cultural, dado que hay un componente psicológico en ‘ser penetrado’”, señala el sexólogo.

Pero cualquier hombre puede disfrutar mucho de la estimulación anal y de la próstata, y eso no tienen nada que ver con la orientación sexual.

Disfrutar del sexo anal no te convierte en homosexual, ni pone en juego tu virilidad.

Por el contrario, sí abre un camino inexplorado de placenteras posibilidades, especialmente para ellos: la estimulación de la próstata, situada a pocos centímetros de la entrada del recto, tiene el potencial de ser muy placentera para un hombre.

Además de ser muy saludable, no solo por los beneficios de practicar sexo en sí mismos, la exploración rectal en los varones puede ser clave para prevenir enfermedades prostáticas.

Por otro lado, el ano es una zona erógena en ambos sexos, por lo que las mujeres también pueden disfrutar de un sexo anal muy placentero.

Horrillo señala que, con frecuencia, las mujeres ven esta práctica como “algo sucio y poco erótico para ellas”. Sin embargo, esta concepción está cambiando.

El sexólogo apunta a que alrededor de un 30 % de mujeres heterosexuales ya practican sexo anal con regularidad. Eso sí, mejor hacerlo con una serie de pautas.

2. Dedica tiempo a los preliminares

El primer dato a tener en cuenta, especialmente en parejas heterosexuales, es que la práctica del sexo anal no puede llevarse a cabo igual que si fuera un coito.

El ano es un esfínter distinto a la vagina; cada uno se dilata de formas distintas, y requieren estimulaciones diferentes. Una estimulación insuficiente antes de la penetración suele provocar dolor, y el rechazo a esta práctica, entendida como algo doloroso.

Pero el sexo anal no tiene por qué doler si ponemos en práctica algunos trucos. Las caricias, besos, y toda práctica dirigida a estimular a la persona que va a recibir la penetración (lo que conocemos como preliminares) son esenciales para aumentar su excitación, permitiendo así la correcta relajación de los músculos. En definitiva, y como señala Carlos Horrillo: “Es una práctica que requiere de paciencia y cariño”.

3. Hazte con un buen lubricante

El siguiente consejo, esencial para que el sexo anal no sea doloroso, es hacerse con un buen lubricante. La vagina posee lubricación natural, pero no así el ano, por lo que la lubricación se convierte en un requisito imprescindible para evitar daños innecesarios.

Al iniciar la penetración, conviene hacerlo de manera paulatina, para ir dilatando poco a poco el esfínter.

Para ello, es fundamental la comunicación: expresar lo que vamos sintiendo a la otra persona en cada momento nos asegurará que podamos alcanzar una estimulación placentera. El sexo anal no tiene por qué doler, si se hace bien.

https://estaticos.muyinteresante.es/media/cache/1140x_thumb/uploads/images/article/5ef069cf5cafe8721758a9f4/pareja-sexo-anal.jpg

4. Mantén una buena higiene

Resulta comprensible que muchas personas presenten dudas, o incluso rechazo, ante la idea de practicar sexo anal, dado que este es un orificio de desecho.

Para garantizar una experiencia satisfactoria, es imprescindible la higiene: se recomienda lavar correctamente la zona antes de mantener relaciones sexuales con agua y jabón. Otras prácticas, como las famosas ‘lavativas’, que vacían parte del intestino grueso, no se consideran necesarias.

El recto, la zona que se va a penetrar, no debería albergar material fecal por sí mismo; esto solo ocurre en el momento de la evacuación”.

5. Toma precauciones

Como cualquier práctica sexual, el sexo anal no está exento de riesgos para la salud: entran en juego las infecciones de transmisión sexual o ITS (anteriormente conocidas como ETS). Por ello, el uso del preservativo es imprescindible.

Pero hay más. El consejo definitivo para disfrutar de un buen sexo anal, principalmente en parejas heterosexuales o mujeres homosexuales que lo practiquen, es que el preservativo debe cambiarse después de la penetración si se va a penetrar otro orificio, como la vagina.

El motivo, además de la higiene, es que las bacterias que habitan de manera natural en el recto, principalmente las de tipo E. coli, pueden provocar una seria infección en el tracto urinario.

Es frecuente que, desoyendo estos consejos, un preservativo se reutilice para usar ambos orificios, o bien el pene o el juguete sexual que estamos usando para la estimulación anal se lleve directamente a la boca o vagina de la compañera sexual.

Para evitar esto, hay que lavar siempre el pene o el juguete sexual antes, o cambiar el preservativo. 

¿Más sexo natural?

https://estaticos.muyinteresante.es/uploads/images/report/5eb3e4685bafe8fb219dcf25/adan-eva_1.jpg

Nuestra supervivencia se ha basado siempre en la manipulación de la naturaleza y en guarecernos de lo que nos depara. Esta necesidad –no es, de partida, un capricho o una frivolidad– tecnológica constituye un elemento tan determinante en nosotros como lo es el hecho de ser animales emanados de la naturaleza, y nos confiere una particularísima visión del mundo: entenderlo como una herramienta puesta a nuestro uso.

Vemos la naturaleza como un simple recurso que hay que manipular, transformar, parasitar y, en el caso de que nos convenga, destruir. Todo ello se debe a que somos animales, sí, pero animales desterrados, animales expulsados de ella.

Hay un pasaje en el Génesis que lo simboliza bien. Adán y Eva acaban de comer del árbol del conocimiento y Dios reclama la presencia de Adán para que comparezca frente a Él. Su voz truena en el firmamento repitiendo su nombre: “¡Adán…, Adán…!”. Pero este no acaba de aparecer.

Cuando finalmente lo hace, intimidado, con la cabeza gacha y sus manos tapando torpemente sus genitales, Dios le pregunta por el motivo de su tardanza. A lo que Adán responde que no acudía porque se encontraba desnudo. Es entonces cuando Dios demuestra que es Dios preguntándole: “¿Y quién te ha dicho a ti que estabas desnudo?”.

Hasta entonces, Adán y Eva triscaban desnudos por el paraíso como cabras por el monte, sin vergüenza alguna ni temor ni pudor. La conciencia súbita de la propia desnudez es la prueba irrefutable de que han mordido la manzana.

La consecuencia de ello es la expulsión del paraíso, el destierro de la naturaleza, un castigo insoportable –lo de “parirás con dolor” y “ganarás el pan con el sudor de tu frente”–, una condena inaudita que no es dictada por Dios, sino por la propia condición humana.

Así retrata Masaccio a Adán y Eva en la capilla Brancacci tras recibir la condena. Él, tapándose la cara con las dos manos y dejando su pene a la vista, es la culpa; ella, con el rostro visible y desencajado y cubriéndose con su brazo derecho los senos y con la mano izquierda el pubis, es la vergüenza. Encima de ellos, el ángel custodio, espada en mano, impedirá cualquier intento de regresar: no hay marcha atrás.

https://pictolic.com/img/2021/sexo-en-la-era-victoriana/sexo-en-la-era-victoriana-4.jpg

Animales desterrados

Desde la primera vez que existió algo parecido a un animal humano, dejamos de habitar en la inmediatez de la naturaleza como el resto de animales. Somos unos animales desterrados. O como lo expresara el filósofo Peter Sloterdijk: “Si somos humanos, es porque hemos fracasado como animales”.

Y es ahí, en nuestro fracaso, donde reside la necesidad de conformar toda nuestra existencia como especie en una lucha contra la naturaleza, en una resistencia a la ley de vida, a lo que Dios manda, a lo dado.

Plantar trigo, construir una choza, elaborar un antibiótico, instaurar la democracia o componer las seis suites para violonchelo de Bach son una resistencia contra los designios de la naturaleza, contra sus imposiciones aleatorias y desiguales.

Y es que lo natural, pese a lo que la cultura de lo bío quiere hacernos creer, no siempre es lo mejor. Victor Hugo resume bien ese orden natural contra el que nos resistimos: “Il faut que l’herbe pousse et les enfant meurent” (‘La hierba tiene que crecer y los niños, morir’).

Ante eso estamos indefensos, sin posibilidad de supervivencia alguna, pero la cultura es en gran medida un peculiar mecanismo de defensa que nos permite impedir que la hierba crezca –exterminando los pastos que nos alimentan– y también, en gran medida, que nuestros niños mueran nada más nacer…

Y la emoción estética que nos produce el verso de Hugo es otra forma de resistirse a lo inexorable e inmanejable de los designios de la naturaleza.

La debilidad emanada de nuestro destierro hizo de nosotros criaturas tecnológicas que siempre ansían volver a La naturaleza.

Ambas cuestiones, ser naturaleza y entenderla como algo colocada para su manipulación, son requerimientos que casan muy mal entre sí y que, si no tenemos la suficiente habilidad para equilibrarlos y hacerlos mínimamente compatibles, nos abocarán a dos posiciones tan radicales como estúpidas de las que hoy en día vemos sus manifestaciones: o acabar pulverizando y agostando todo –hasta a nosotros mismos– en nombre de eso que llaman el crecimiento y el desarrollo, o adoptar actitudes regresivas hacia lo natural sin sentido alguno y basadas en planteamientos más ideológicos, religiosos o mágicos que racionales.

https://estaticos.muyinteresante.es/media/cache/1140x_thumb/uploads/images/report/5eb3e4685bafe8fb219dcf25/incendio.jpg

No existe la menor duda de que el ensimismamiento y el narcisismo –no solo individual, sino colectivo–, acompañados de una ideología puramente mercantil que nos hace ver el mundo como un simple supermercado en el que abastecernos a discreción, nos señalan a nosotros mismos como la mayor amenaza: catástrofes ecológicas, cambio climático, cosificación de los animales –la vaca no da leche, se la ordeña tras preñarla y retirarle el ternero; no da piel, se la despelleja; y no da carne, se la descuartiza–…

Nuestra condición sexuada, extraña síntesis de esos dos flujos informativos que son la naturaleza y la cultura, no queda al margen de esta polaridad: seguir avanzando hacia el desfiladero de la hipertecnificación del mundo o regresar sin mucho criterio y, en ocasiones, con mucho riesgo –baste ver la campaña de los antivacunas– hacia un supuesto paraíso natural que, en realidad, nunca nos acogió.

A continuación, analizaremos brevemente algunas posturas, en general más pintorescas que inquietantes, sobre algunas opciones concernientes al hecho sexual humano y que apuestan por un regreso a lo natural como garantía de legitimidad.

No por casualidad estas alternativas afectan mucho más al cuerpo femenino que al masculino y, curiosamente, no dudan en considerarse a sí mismas como progresistas y asociadas a movimientos de liberación de la mujer, cuando no a un ecologismo radical.

El sangrado libre

Empecemos, por ejemplo, por el llamado free bleeding. La traducción literal de esta propuesta sería ‘sangrado libre’ y, como podrá deducirse, hace referencia a dejar de utilizar productos para contener la emisión de sangre menstrual durante la regla.

El propósito fundamental de esta iniciativa sería normalizar y desestigmatizar el sangrado menstrual, defendiendo, ya de paso, los llamados intereses del planeta.

Es sabido que, desde antiguo, el hecho de que las mujeres sangremos una vez al mes por los genitales –durante el menstruum, que decían los latinos; lo que se produce en el mensis, es decir en el mes lunar, de ahí lo de menstruación– se ha prestado a las más variadas y estúpidamente simbólicas interpretaciones que se han relacionado torticeramente con la manera en que a las mujeres se las quería categorizar.

https://copadas.cl/wp-content/uploads/2021/04/sangrado-libre1-e1618869545785.jpg

La impureza, la suciedad o la contaminación de la menstruación –a la que se achacan efectos tan absurdos como cortar la mayonesa– caracterizan al agente patógeno, es decir, a la mujer; si esta no cumple los requisitos morales de inmaculada, limpia y pura es porque el mal ya está dentro de ella, porque tiene esa mancha, ese estigma.

La solución para acabar con esa obligación de ‘ocultar el secreto’ de tener la regla pasa, según el naturalista propósito, por mostrarlo abiertamente y dejar que la sangre fluya sin temor a ser vista o a dejar un inconveniente rastro por algún butacón.

Con ese gesto, continúa la proclama, se evitaría además el ingente consumo de elementos externos de contención del sangrado – tampones y compresas– que acaban, como todo lo que se tira, contaminando nuestros mares, además de evitar –siempre detrás de una propuesta naturalista de este tipo, se introduce una explicación científico/ racional– el temido TSS, el síndrome del choque tóxico, una infección bacteriana muy grave provocada usualmente por el Staphylococcus aureus y que, aunque puede afectar a cualquier persona, se ha asociado también al uso de algunos tampones –con una incidencia aproximada de 1 por cada 100.000 mujeres–.

La propuesta del free bleeding no es nueva: ya fue una propuesta de carácter feminista allá por los años 70 del siglo pasado y también fue, en la insalubre Europa del XVII y el XVIII, bajo las desmesuradamente anchas faldas de las mujeres de buena posición, la manera más frecuente de abordar el sangrante asunto.

El sangrado libre se enmarcaría en esa actitud reivindicativa general de mostrar a la mujer en cuanto a lo que naturalmente es, despojada de los condicionantes culturales y morales de lo que debe ser –según los prototipos elaborados por los hombres–, y se podría aplicar también a otros gestos como dejar de depilarse axilas y piernas o abandonar el perfume y el maquillaje y su contaminante industria.

Hoy, principalmente en Francia y de la mano de reputadas estudiosas feministas de la sexualidad como Élisabeth Badinter, ha surgido una corriente muy crítica en relación a toda una nueva serie de reivindicaciones naturales que afectan directamente a la mujer y a la función de su sexualidad –y, ¿cómo no?, a su capacidad de gestación y su maternidad–.

La lactancia materna sostenida, los pañales lavables y reciclables, el parto natural y con dolor –evitando la programación de este e incluso la anestesia epidural–, dar a luz en el hogar familiar y no en un frío y deshumanizado hospital o la renuncia a la actividad profesional por volcarse en una sostenida y prolongada atención al recién nacido, son medidas que pretenden recuperar una supuesta humanidad perdida en la relación materno/filial mediante el retorno a lo natural de la maternidad y a vivir la experiencia con la intensidad con la que lo hacían nuestras abuelas.

No hay que ser especialmente astuto para detectar que todas esas medidas regresivas de carácter ecológico radical desprenden un cierto tufo a restablecer los valores contra los que tanto se ha luchado desde el feminismo y que, básicamente, se sintetizan en tres: la mujer como elemento dedicado fundamentalmente a la atención de los demás, la maternidad como sinónimo de feminidad y la reintroducción de que el lugar de una mujer es estar en casa cuidando de la prole.

El paradigma de la madre perfecta se muestra, según algunas autoras, como un cortocircuito ideológico en el amplio y diverso espectro de los deseos de una mujer. Lo curioso es que se presente como un progreso.

Quizá comprendamos algún día que las medidas reaccionarias, sean de carácter político, ideológico o incluso ético, son como un escudo de mimbre frente a un avión de caza F-35 y que nuestra resistencia a la deshumanización de la actual ideología hegemónica no pasa por volver atrás, sino por descubrir nuevas herramientas y útiles, también en nuestro ser sexuado, para contrarrestarla.

Por lo demás, estas opciones naturalistas son tan respetables dentro de la libertad individual de una mujer como muchas otras.

https://www.psico.mx/site/article/58043/48829/saludables_ai1.jpg

Pareja: ¿el origen de todos los males?

Podríamos mencionar también, dentro de la voluntad de regresar a lo natural, las distintas fórmulas que se proponen para establecer vínculos sentimentales fuera de los asumidos culturalmente como legítimos o, en cualquier caso, funcionales.

Casi todas esas fórmulas, en su diversidad de planteamientos, no son tan novedosas como se pretende y tienen algo en común: asumen que la asociación en pareja es el origen de todos los males que en la erótica nos acechan, pues establece dentro de ella perniciosas relaciones de privatización y exclusividad que en absoluto son naturales.

En estos planteamientos, la alternativa a emparejarse –algo que es visto como un modelo patrilineal que solo busca garantizar el origen masculino de la descendencia y que establece una marcada diferencia de distribución de trabajo y roles– pasaría por volver a la manada grupal, donde, presuntamente, los amores no establecen jerarquías –ni compromisos–, son simétricos –como si el amor se sometiera a los dictados de la igualdad– y no conforman categorías de propiedad –en una manada de babuinos o de leones, el macho dominante no se compromete con una sola hembra… porque todas le pertenecen–.

Todos esos planteamientos tienen un impecable ideario teórico, lleno de bondades y justicia, pero que, a poco que se pretenda materializar, tropieza con duros adversarios, como son la condición humana y la testarudez de la realidad… No habrá ninguna revolución en materia erótica que, en lugar de entender y darles la vuelta a dichos adversarios, pretenda simplemente negarlos.

https://image.europafm.com/clipping/cmsimages01/2020/10/24/3A9C38B5-0E23-4CA1-9BF3-31F26A7F4DF3/58.jpg

La ecosexualidad

Por último, me gustaría mencionar un movimiento reciente que tiene un punto cachondo y otro artístico, y que propone directamente interactuar sexualmente con la naturaleza –no echar un polvo con la parienta en un prado, sino hacerlo con el propio prado, sin parienta–.

La iniciativa proviene de los Estados Unidos, se llama ecosexualidad y tiene a dos promotoras muy respetables: Elisabeth Stephens y Annie Sprinkle. A la señora Stephens no he tenido el placer de conocerla, pero con Annie Sprinkle sí he tenido el gusto de tratar –y hasta el honor de ser condecorada por ella– y debo decir que es una mujer que ha llevado la subversión de las convenciones en materia sexual hasta extremos inauditos.

Sexóloga, ex trabajadora sexual, artista, estríper, actriz porno y otras mil facetas más, cualquier cosa que proceda de Sprinkle va contra las ortodoxias –del campo que sean, incluido el feminismo–, por lo que su propuesta de abrazar una chumbera, masturbarse frotándose contra un tocón o dejarse acariciar por las hierbecillas del monte no puede más que despertarme una sonrisa.

nuestras charlas nocturnas.


Método Karezza: qué es y cómo se aplica a las relaciones sexuales…


Psicología y mente(M.Arrimada)  —  En los últimos años se ha hablado mucho acerca de un método que ha sido recomendado para aquellas parejas que quieran experimentar y enriquecer su vida sexual, aumentando el placer y, por lo tanto, avivando así la llama de su relación, y este no es otro que el que ha sido denominado como método Karezza.

El método Karezza podría definirse como una técnica sexual cuyo objetivo principal es la estimulación mutua entre dos personas de forma relajada con el fin de prolongar el placer sin tratar de llegar al orgasmo, siendo de esta forma un tipo de encuentro erótico que podría ayudar a reforzar los vínculos emocionales y también afectivos de una pareja.

En este artículo veremos qúe es el método Karezza, qué beneficios que podría aportar este método, y algunos consejos para ponerlo en práctica.

¿En qué consiste el método Karezza?

El método Karezza, cuyos orígenes se remontan al siglo XIX, es una práctica que ha cobrado mucha popularidad en los últimos años gracias a la divulgación de varios autores. La palabra Karezza que pone nombre a este método proviene de la palabra carezza, que en italiano significa caricia, siendo uno de los fundamentos de este método enfocar la atención en la estimulación de manera recíproca por parte de ambos miembros de forma relajada y sin tratar de llegar al orgasmo.

Aunque con ello no queremos decir que no se debe llegar al orgasmo, ya que lo normal es que tarde o temprano se acabe alcanzando. Sin embargo, lo que en este método se trata de promover es la idea de no tener que centrarse en llegar al orgasmo como si fuera el único fin, siendo el foco principal otros aspectos como los que veremos a continuación.

La puesta en práctica del método Karezza sirve para alargar el placer experimentado durante las relaciones íntimas a través de los besos y las caricias o el reconocimiento por medio del tacto, siendo también importantes las miradas y las manifestaciones verbales de los deseos de cada uno hacia su pareja, así como también por medio del sexo oral sin que el coito sea el principal objetivo.

Además, en estos casos parte del objetivo es que ambos dediquen el tiempo suficiente, siendo este de calidad, a estar cuerpo a cuerpo llevando a cabo lo anteriormente mencionado.

Por lo tanto, este método cuestiona el orgasmo o clímax sexual como el objetivo final o el más satisfactorio en el sexo, priorizando de ese modo otro tipo de muestras de atracción como las que acabamos de ver (p. ej., besos, caricias, etc.) con el fin de trabajar la comunicación, la confianza, la intimidad y también para prolongar el placer en una pareja a la hora de mantener relaciones íntimas.

Cabe destacar que el método Karezza podría ayudar a quitar la presión a ambos miembros de una pareja debido a que no tienen que enfocarse en llegar al orgasmo y, por ello, esta no sería una preocupación que tuvieran en mente.

En este caso el fin último sería el disfrute mutuo, por medio de la comunicación, la intimidad y la puesta en común de deseos y fantasías, sin generarse unas altas expectativas que pudieran estropear el encuentro.

¿Qué beneficios podría tener la práctica de este método?

En lo que respecta a la vida sexual de una pareja, normalmente el objetivo de ambos suele estar bastante claro: que ambos alcances en orgasmo. No obstante, la tendencia del método Karezza rechaza esa visión, ya que, como hemos visto, se centra en otras cosas y es gracias a ello por lo que se ha hecho tan popular, ya que ha reanimado la vida sexual de muchas parejas.

Podemos encontrar algunos beneficios de la práctica del método Karezza que podrían servir para explicar el por qué de su éxit.

1. Podría ayudar frente a algunas disfunciones sexuales

Uno de los problemas más comunes dentro de las relaciones de pareja son las disfunciones sexuales (p. ej., eyaculación precoz, disfunción eréctil o vaginismo, entre otras), estando desencadenadas en muchos casos por las expectativas generadas por parte de algunas personas con respecto al sexo, así como también por las elevadas exigencias.

Por ello, al poner en práctica el método Karezza podrían prevenirse algunas disfunciones debido a que en este caso las altas expectativas y exigencias por diversos factores como la duración o alcanzar el orgasmo como sea, quedarían relegadas a un segundo plano, siendo lo principal el disfrute mutuo durante el proceso sin tratar de llegar a un fin.

2. Aumenta la calidad de las relaciones sexuales

Entre los beneficios del método Karezza también podemos encontrar un aumento en la calidad de los encuentros íntimos al poder disfrutar más su pareja, lograr un mayor control de la excitación y también el momento de llegar al orgasmo.

Quitarse de la cabeza preocupaciones como el hecho de tener que aguantar más tiempo en la cama o, por otro lado, de tener que alcanzar el orgasmo puede favorecer que haya una mayor excitación y así el acto sexual sea más placentero.

Este método podría ser muy útil para aquellas parejas que se han estancado en la rutina en lo que respecta a su vida sexual. Además, aporta beneficios para la salud mental, ya que mientras se pone en práctica se libera oxitocina en el cerebro, un hormona se encuentra estrechamente cancelada con el amor y que favorece los estados de relajación y de calma.

3. Reforzar la confianza y la intimidad entre ambos miembros de la pareja

Como hemos visto anteriormente, uno de los objetivos del método Karezza consiste en priorizar la comunicación entre los miembros de la pareja y también la conexión íntima, siendo necesario para reforzar la confianza y la intimidad entre ambos.

Un aspecto a tener en cuenta en este caso sería el reaprendizaje de todo lo sabido hasta la fecha con respecto al sexo, ya que este método tiene unos objetivos bastante diferentes a lo que se suele practicar normalmente, dejando así de lado todo aquello que se supone que se debería hacer para centrarse en qué es lo que se quiere hacer y sentir como individuos con nuestra pareja y para ella. También es importante ir evolucionando mutuamente en el ámbito de las relaciones sexuales con el fin de mantener viva la llama y así no caer en la rutina.

Una de las claves está en mantenerse en la “fase de meseta”

De acuerdo con el modelo de terapia sexual de Masters y Johnson las fases de la respuesta sexual por las que suelen pasar ambos miembros de la pareja durante el sexo son fundamentalmente cuatro:

  • Excitación: cambios fisiológicos que indican su respuesta ante la estimulación sexual.
  • Meseta: aumento de la tensión sexual y del placer mientras se lleva a cabo una estimulación sexual.
  • Orgásmica: momento del orgasmo.
  • Resolución: tras el orgasmo, siendo el momento de la vuelta a la calma tras el sexo.

Durante la práctica del método Karezza la clave está en que ambos miembros se mantengan en esa segunda fase, que es la que se conoce como la “fase de meseta o de mantenimiento”, en la que el placer se prolonga.

¿Cómo ponerlo en práctica?

Como cualquier método, este también requiere tiempo, paciencia y la práctica suficiente para ponerlo en práctica de manera eficaz con el fin de que proporcione algún beneficio a ambos miembros de la pareja, por lo que a la hora probarlo es importante tener en cuenta algunos consejos como los que vamos a exponer a continuación.

1. Con dedicación y tomándose el tiempo necesario

El método Karezza, como dijimos, es una técnica que necesita dedicación y tiempo suficiente y, para ello, ambos miembros de la pareja deben tratar de ponerse lo más cómodos posible y tratar de mantenerse relajados. Puede ser útil que realicen unas respiraciones profundas antes de comenzar con el fin de quitar o disminuir en la medida de lo posible los nervios previos al encuentro con su pareja.

Por otro lado, algunos expertos recomiendan que se practique al menos durante 3 semanas antes de descartar la práctica de este método antes de descartarlo en el caso de que las primeras prácticas no hubieran resultado tan satisfactorias como se esperaba.

2. Las prisas no son buenas

Es muy importante tomarse la práctica de este método con calma y para ello las caricias, los besos y, por supuesto, el coito deben llevarse a cabo lentamente, sin prisas, con el fin de tener un mayor control de la excitación y, por ende, del orgasmo. Para ello, los movimientos llevados a cabo deberán ser relajados, ondulantes, amplios y llevados a cabo despacio.

3. No es necesaria la comunicación verbal; importa más la “no verbal”

No es necesario hablar mientras se pone en práctica, aunque tampoco está prohibido. Sin embargo, hablar más de lo necesario podría estropear el placer, por lo que quizás sea más importante enfocarse en la comunicación no verbal expresada por la pareja a través de gestos, miradas, caricias, movimientos, demostrar la satisfacción con el propio cuerpo, etc.

4. Hay que echarle imaginación

En el método Karezza la imaginación es muy importante, ya que la experimentación a la hora de probar cosas nuevas en lo que respecta al sexo puede enriquecer las relaciones íntimas y aumentar el placer, evitando así las prácticas rutinarias que podría perjudicar la vida sexual de una pareja; sobre todo cuando tienen una relación de larga duración.

En este sentido, también es fundamental la exploración de las zonas erógenas de la pareja para aumentar el placer.

5. Es recomendable mantener el contacto físico en todo momento

A la hora de poner en práctica este método es imprescindible tratar de mantener en todo momento el contacto físico, siendo muy útil para aumentar la comunicación y para que la pareja se sienta aún más unida.

Para llevar a cabo este consejo puede servir de ayuda que ambos miembros de la pareja permanezcan abrazados mientras se acarician en la parte preliminar, así como también durante el coito.

nuestras charlas nocturnas.


Cómo hacer que una mujer tenga un orgasmo rápido e intenso…


Men’s Health  —  Ganarse una reputación sexual para las no tiene por qué implicar seis horas de juegos preliminares tántricos en busca de las zonas erógenas, probar todas las posturas del kamasutra o invertir en juegos y juguetes sexuales.

Con nuestra ayuda (y la de ella, por supuesto) puedes conseguir que tu chica llegue al orgasmo en apenas 15 minutos. En serio, puede que incluso menos, y sin que aceche la sombra de la eyaculación precoz. Y aquí te contamos cómo.

Claro, dominar el arte del orgasmo en 15 minutos no es fácil, pero convertirá el tanteo previo al trabajo o el polvo rapidito de medio tiempo en una explosión que ella seguirá sintiendo dos horas después. ¿No cree que se pueda hacer?

Bueno, una investigación publicada en el Journal of Sexual Medicine descubrió que el tiempo medio que tardan las mujeres en llegar al orgasmo es de 13,41 minutos, así que si tardas más, no lo estás haciendo bien.

Pero, ¿por qué las prisas? El hecho de que puedas hacer que tu chica llegue al orgasmo en menos tiempo que una película de Netflix, no significa necesariamente que debas hacerlo, ¿verdad? No es así.

Otro estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine, en el que se preguntaba a los terapeutas sexuales cuánto debía durar el sexo, concluyó que, si bien las relaciones sexuales que duraban entre 10 y 30 minutos eran «demasiado largas»la duración ideal del sexo era de entre 7 y 13 minutos, por lo que, según nuestros cálculos, aún te quedan 2 minutos para correrte una vez que tu chica haya recibido el placer.

La guía del orgasmo para la mujer: 15 minutos

Los tres primeros minutos de los 15 deben dedicarse a besar a tu pareja. Estudios realizados por el Lafayette College de EE.UU. han descubierto que los besos reducen los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que acelera el tiempo de excitación de ambos.

Mientras le das un beso, inclina la cabeza hacia la derecha: unos científicos alemanes han descubierto que esto te hace parecer más cariñoso, lo que inunda su sistema con la sustancia química de la «conexión», la oxitocina, que genera confianza y la anima a correrse rápidamente.

Eso sí, asegúrate de que no te limitas a besar su boca. William Cane, autor de El arte de besar, encuestó a 50.000 mujeres y el 96% eligió un beso en el cuello como el calentamiento perfecto. Pero no te pases, dice Cane. «Desliza los labios hacia su cuello de vez en cuando para que éste no se insensibilice».

Ahora tienes que coordinarte. Cada vez que le beses el cuello, quítale una prenda de ropa. Quitarle la ropa es importante por razones obvias, pero también te permitirá resolver pronto cualquier problema de confianza en el cuerpo.

Un estudio de la Universidad de Cincinnati reveló que si tu chica se siente bien cuando está desnuda, se correrá antes. «Elogia a tu pareja por cada parte de su cuerpo mientras la desnudas», dice la psicoterapeuta Christine Webber. «Tu aprobación reducirá drásticamente su autoestima». Y en sólo 180 segundos, tendrás un animal en tus manos.

La guía del orgasmo para la mujer: 12 minutos

Ahora está casi desnuda, pero mantén su ropa interior durante un minuto más. «Acaríciala a través de la tela en lugar de ir a por el oro», dice la terapeuta sexual Paula Hall. «Céntrate en crear expectación en lugar de ir directamente a la estimulación directa».

Sentir que el tiempo es escaso impide a la mujer llegar al orgasmo, añade Webber. Actúa como si tuvieras una eternidad, pero luego quítale la ropa interior y utiliza el lubricante con aroma a fresa. Esto la excitará y la hará más sensible.

Una investigación de la Asociación de Ciencias de la Recepción Química de EE.UU. descubrió que el aroma de las fresas alerta los sentidos. Mueve tus dedos con movimientos lentos y circulares justo dentro de su vagina.

«Muchas mujeres necesitan que la atención se centre en el tercio exterior del canal vaginal, donde se puede alcanzar el punto G, el clítoris y el punto PS (opuesto al punto G)», dice Emma Taylor, del blog de sexo emandlo.com.

La guía del orgasmo para la mujer: 10 minutos

Según los sexólogos del Instituto Masters & Johnson, el cunnilingus es la vía más fiable para llegar al orgasmo para el 80% de las mujeres.

Lou Paget, autor de The Big O (Piatkus), recomienda el método Kivin como la forma más rápida de conseguirlo. «Con una mano, levanta el capuchón del clítoris», dice. «A continuación, lame de lado a lado su base, justo por encima del clítoris». Coloca un dedo de la otra mano en el perineo (la zona situada justo debajo de la abertura de la vagina).

Cuando sientas sus contracciones pre orgásmicas, sabrás que estás en el lugar adecuado.

La guía del orgasmo para la mujer: 7 minutos

Los orgasmos no dependen sólo de los preliminares. Un estudio reciente publicado en la revista Journal of Sexual Medicine ha revelado que la constancia de los orgasmos depende más de la duración del coito que de la duración de los preliminares.

Y otro estudio publicado en la misma revista determinó que el clímax medio se produce siete minutos después de la penetración. Eso hace que ahora sea el momento ideal para iniciar el tramo final de su temblor de piernas.

¿Pero en qué posición? «Evita los empujones profundos y, en su lugar, prueba la Técnica de Alineación Coital», dice Taylor. Para ello, empieza en el clásico misionero y luego retírate para que la base de tu pene descanse sobre su clítoris.

Apoya tus pies en los pies de la cama y balancéate hacia delante y hacia atrás en lugar de empujar. Tu pene masajeará suavemente su clítoris, lo que es estupendo para ella pero también te proporcionará sensaciones lentas y pulsantes que tú controlarás.

Una técnica alternativa es la sobrecarga sensorial. «La estimulación simultánea del punto G y del clítoris es, de lejos, el camino más rápido hacia el orgasmo», dice Hall. La mejor posición para ello es tenerla por detrás, ya que mientras trabajas el punto G, puedes pedir refuerzos de juguetes sexuales para que se encarguen del punto G.

Para orgasmos intensos y profundos, también podéis probar con posturas que permitan esas penetraciones como el perrito o aquellas en la que el hombre esté detrás de la mujer.

La guía del orgasmo para la mujer: 1 minuto

A estas alturas, tu chica debería estar arañando las sábanas, pero no te equivoques pensando que necesitas un último truco para asegurar el resultado.

«Las mujeres odian el exceso de cambios de técnicas», dice la doctora Joni Frater, coautora de Love Her Right (Booksurge). «Nos distrae y hace que nuestra excitación vuelva a ser la de antes». No querrás volver a empezar justo antes de llegar a la meta, ¿verdad?

«Cuando empieces a hacer algo que provoque una respuesta positiva, sigue haciéndolo, exactamente a la misma velocidad y presión». Guarda tu nueva técnica para la próxima vez. Como acabas de orquestar un orgasmo de 15 minutos con precisión de lanzadera, eso es algo que ella te pedirá muy pronto.

Así que tómate un respiro y prepárate para despegar… de nuevo.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y Curiosidades sobre el sexo (VIII)…


Algunas curiosidades sobre el semen

Muy Interesante(L.Marcos)  —  Existen muchos mitos en torno al semen, un fluido humano que causa mucha fascinación. Entre las creencias más populares están la de que el semen tiene propiedades nutricionales, que es bueno para la piel, que rejuvenece… Pero lo cierto es que no hay evidencia científica de la verdad de tales afirmaciones, más allá del morbo que producen.

Antes de enumerar algunos de los datos más curiosos sobre el esperma, parémonos en la anatomía reproductiva del hombre.

Entre los órganos sexuales masculinos encontramos los testículos, el conducto deferente, la próstata, la vesícula seminal y el pene.

Los espermatozoides, gametos masculinos que portan información genética, se forman en el interior de los testículos, en unos tubos llamados seminíferos. De ahí pasan al epidídimo, donde maduran hasta que pasan al conducto deferente, un tubo muscular capaz de transportar a los espermatozoides.

Durante la excitación sexual, el pene se llena de sangre y se pone erecto. Y, si se produce suficiente estimulación, los espermatozoides se liberan a una velocidad que ronda los 50 kilómetros por hora, durante un proceso conocido como eyaculación.

Antes de ser expulsado, el esperma pasa primero por la ampolla, de donde recoge líquido de la vesícula seminal. Después, al pasar por la próstata, se le añade el fluido que le su característico aspecto lechoso. A continuación, el semen pasa a los conductos eyaculatorios del pene para ser liberado.

Cada vez sabemos más cosas acerca de la reproducción humana. Cuando el espermatozoide alcanza al óvulo, hace una especie de match entre las proteínas propias y las de la superficie del gameto femenino; una asociación que actúa a modo de llave, que le permite acceder a su interior.

A lo largo de la historia, el desconocimiento de cómo funciona la  reproducción humana le ha otorgado al semen muchos tabúes y le ha asignado conceptos erróneos. En la actualidad, muchos de esos mitos continúan, como también la fascinación que gira en torno al semen. El desconocimiento hace que muchos le concedan propiedades de las que, en realidad, está desprovisto.

Por otro lado, a muchos les preocupa la calidad del semen, y la cantidad, relacionándolo erróneamente con la masculinidad. Los factores que determinan la fertilidad masculina son variables, y están relacionados con gozar de buena salud y forma física. Por lo general, fumar, el sobrepeso y el estrés, entre otros factores, no son amigos de una buena salud reproductiva.

En esta galería repasamos algunos datos curiosos sobre el semen y desmitificaremos algunas creencias habituales.

¿De dónde viene la palabra ‘semen’?

Procede del latín semen, seminis, que significa semilla. Su origen reside en la concepción de origen de la vida, concebida antiguamente como una semilla que prolifera en el interior del vientre materno. Hoy sabemos que un embrión humano se forma gracias al material genético de los gametos femeninos y masculinos.

¿Cuánta cantidad de esperma hay en una eyaculación?

De media, una eyaculación produce entre 1 y 5 mililitros de semen; aunque la cantidad depende de varios factores, como la excitación sexual, o la frecuencia de la última eyaculación. En una eyaculación puede haber 250 millones de espermatozoides, que constituyen entre el 5% y el 10% del material expulsado.

Factores que empeoran la calidad del semen

Otro estudio de 2017 mostró cómo el esfuerzo físico (que no el ejercicio físico saludable), la presión arterial alta, el exceso de colesterol o la diabetes eran factores de riesgo que determinan la calidad del semen y, por tanto, la fertilidad.

Además, el estrés, la contaminación, el tabaco e incluso la ropa interior ajustada también son factores de riesgo.

Nueva pareja, más semen

Un estudio publicado por la Universidad de Florida en 2015 determinó que los hombres que tienen una pareja nueva eyaculan más cantidad de semen y, además, de mayor calidad en términos de movilidad y velocidad. Esto puede ser el resultado de un recurso biológico para asegurar la subsistencia de la especie.

Factores que mejoran la calidad del semen

Sin embargo, otros estudios (como este, publicado en 2016) determinan que el ejercicio físico frecuente favorece la calidad del semen; en concreto, actividad física intensa o elevada al menos tres días por semana.

Por otro lado, otro estudio presentado en la conferencia de la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología Humana de 2009 reveló que el sexo diario mejora la calidad del esperma.

¿El semen combate la depresión?

Un estudio (observacional) publicado en 2008 mostró cómo una muestra de  mujeres que recibían a menudo semen por vía vaginal mostraban más satisfacción vital y menos tendencia a la depresión que el resto de las encuestadas que no lo recibían.

¿Alimenta el semen?

Por lo que sabemos, parece que el semen no tiene ningún componente nutricional extra, dado que se trata de un mero fluído que sirve para transportar al esperma. A nivel médico, parece tener propiedades muy distintas a la saliva, excepto por el poder antiséptico, del que carece.

En cuanto a su valor nutricional, aunque se compone de proteínas, enzimas, algo de fructosa y vitamina C, éstos se encuentran en cantidades muy pequeñas, tanto que ingerirlas no supone ningún beneficio nutricional.

Por la misma razón, tampoco hay evidencia de que el semen sea bueno para la piel, o de que tenga alguna clase de propiedad rejuvenecedora.

Las hembras de calamar sureño lo incorporan en su dieta

Sin embargo, en otras especies, el semen sí puede ser una fuente suficiente de enregía. Por ejemplo, en el caso de la hembra del calamar sureño cola de botella (Sepiadarium austrinum) que suele ingerir parte del semen que eyacula su pareja, y lo usa como fuente de alimento.

Lo que el semen y el alzhéimer tienen en común

Tal como se presentó en un estudio de 2017, tanto el semen como el cerebro de las personas con alzhéimer contienen haces de filamentos de unas proteínas llamadas fibras amiloides. La función de estas fibras en el esperma es inmovilizar a los espermatozoides menos aptos, para que solo los mejores puedan alcanzar el óvulo.

Por tanto, las mismas proteínas que causan el tipo de demencia más grave pueden ser fundamentales en la reproducción humana.

Alergia al semen

Si alguien te dice que tiene alergia al semen, no tiene por qué ser una excusa. Existe un porcentaje, aunque pequeño, de personas con alergia al semen.

El motivo es que, en estos raros casos, algunas proteínas presentes en el semen son percibidas por el organismo receptor como una amenaza, causando picores, escozor vaginal, hinchazón vaginal y, a veces, anafilaxia.

El semen como ingrediente para cocinar

Ya en nuestros días, el auge de la cocina de autor, de las recetas ‘naturales’ y de los productos orgánicos, ha provocado que proliferen recetarios de cocina con semen. Desde postres a platos salados, algunos cocineros proponer utilizar el fluido masculino como salsa.

No te dejes engañar pensado que añadiendo semen a tus recetas vas a aumentar significativamente su valor nutricional. Si te apetece probarlo, que sea por el morbo, porque, como hemos visto, el semen no tiene ninguna clase de propiedad alimenticia fuera de lo normal. Así que tú mismo. Bon apetit!

El semen como pigmento para obras de arte

Desde 1988, Martin von Ostrowski ha estado pintando con su propio esperma como material, primero como pintura en aerosol, y luego para retratos.

El artista ha creado más de treinta pinturas con esta técnica hasta el momento, que se exhibieron en el Museo Gay entre los años 2008 y 2009. Lo más interesante es el tratamiento de la luz, mediante la textura del propio semen.

El semen se usó como tinta invisible

A lo largo de la historia, muchas personas se han puesto creativas con el semen, y han encontrado a sus propiedades una serie de curiosos usos. Por ejemplo, el semen se utilizó como tinta invisible durante la Primera Guerra Mundial por el servicio de inteligencia secreto del Reino Unido (MI6).

Sin embargo, parece que el olor característico que desprendían los mensajes ocultos hizo que este sistema de mensajería dejara de ser del todo discreto.

¿Cómo ser donante de semen?

No todas las personas, aunque puedan tener hijos perfectamente, son candidatas para donar semen. De hecho, solo el 10 % de quienes acuden a donar son candidatos para ello. A través de un seminograma, se analiza la cantidad, la morfología, y la movilidad de los espermatozoides.

No obstante, no ser un candidato viable no implica ser infértil, ni tampoco es un ataque a la masculinidad. Simplemente, la calidad del semen debe ser óptima para asegurar el éxito del tratamiento de fecundación.

nuestras charlas nocturnas.


Día Mundial de la Masturbación: mitos y verdades del autoerotismo, según los expertos…


Infobae  —  La masturbación “es algo que forma parte de la sexualidad humana y es parte de algo que quizás debería enseñarse. Pero ni siquiera les hemos enseñado a nuestros hijos los conceptos básicos. Y siento que hemos intentado la ignorancia durante mucho tiempo y es hora de que intentemos la educación”. Su afirmación generó un gran revuelo y, sumado a otras posiciones progresistas de la médica, que defendía la legalización del aborto y de las drogas, llevó a que Clinton le pidiera la renuncia unos meses más tarde.

Por entonces, la prestigiosa revista científica The Lancet tomó una postura pública a favor de Elders y su posición a favor de la masturbación con un artículo donde exaltó a la médica que “entrará en la historia como una pediatra reconocida y una ministra con coraje que ha sido rechazada por haber dicho la verdad”. “Hace tiempo que la masturbación, que constituye la práctica sexual más segura, es evocada de manera abierta como una parte importante del comportamiento sexual humano”, destacó la publicación.

“La inclusión de la masturbación en las parejas heterosexuales aporta muchos beneficios, sobre todo incorporar una variante que es muy placentera, pero sobre todo para bajar la presión que resulta del ‘debo tener’ orgasmos por penetración, cuando es posible que no ocurran por esa vía», dijo Ghedin

Los dichos de Elders aquel 7 de mayo de 1994 fueron recogidos rápidamente por la empresa fabricante de juguetes sexuales Good Vibrations que impulsó la institución del Día Mundial para homenajear a Elders por haberse atrevido a plantear abiertamente un tema tabú.

Los especialistas coinciden en destacar los beneficios del autoplacer. Existen estudios científicos que han demostrado que es saludable tanto para hombres como para mujeres. Se han hallado aspectos positivos como la mejora del sistema inmunológico y de la calidad del sueño. Incluso, en el caso de los hombres, se le atribuye una incidencia en la disminución del riesgo de contraer cáncer de próstata. Puede ser una práctica solitaria o puede hacerse en pareja. El erotismo homosexual, tanto femenino como masculino, la incluye como una variante más del encuentro íntimo.

La masturbación, que generalmente conduce al orgasmo, ayuda a la relajación, mejora el estado de ánimo, la circulación y el sueño. Lleva el flujo sanguíneo a los genitales, manteniendo sanos los órganos sexuales de hombres y mujeres. Las mujeres disfrutarán de menos atrofia vaginal y una mejor lubricación, especialmente durante la perimenopausia y la menopausia y los hombres de erecciones frecuentes que ayudan a mantener erecciones fuertes.

La masturbación aún no se ha liberado de su carácter de tabú en numerosas culturas y se la ha rodeado de mitos populares. Estas son algunas de las historias imaginarias que la rodean.

La Universidad de Harvard mostró en un estudio que masturbarse al menos 21 días al mes tiene varios beneficios para los hombres, entre los que se destaca la reducción de un 33% del riesgo de padecer cáncer de próstata, entre otras respuestas positivas 

-Que genera infertilidad

-Que causa impotencia

-Que crecen pelos en la palma de la mano

-Que genera disfunción eréctil

-Que causa ceguera

-Que provoca enfermedades mentales

-Que causa debilidad física

Pero los prejuicios y mitos en torno del acto erótico individual han comenzado a caer en los últimos años. Aunque se trata de espacios, por el momento, exclusivamente masculinos, así lo demuestra, por ejemplo, el surgimiento de los llamados Jack off club, que en español se traduce como “clubes de la masturbación”.

Se trata de espacios donde hombres acuden para masturbarse, ya sea como auto satisfacción, o bien, como un acto compartido. Sin importar la orientación sexual de los asistentes o las historias que se acumulan en estos ámbitos, lo cierto es que comenzaron a ganar terreno en todo el mundo.

Hasta momento hay 18 establecimientos de este estilo en Estados Unidos, 2 en Australia, 2 en Canadá, 1 en Reino Unido y el último, recientemente inaugurado, en Madrid, según enumera la web The Bator Blog, un sitio especializado en esta práctica.

Pese a que la mayoría de los miembros de estos clubes se autodefinen como homosexuales, quienes son parte de estos grupos afirman que existe un número importante de heterosexuales.

Aunque todos aclaran, sea en el idioma que sea, que no existen esas clases de preguntas ante quien busque sumarse a estos comportamientos.

A los mitos en torno de la masturbación se le contrapone la visión de los expertos que han estudiado el tema y desmienten cualquier efecto adverso.

La masturbación femenina es una práctica habitual pero pocas veces reconocida

-Baja el estrés porque ayuda a la relajación

-Beneficia el sistema inmunológico

-Permite dormir mejor

-Aumenta la autoestima

-Mejora la autonomía y la confianza

-Puede mejorar el desempeño sexual en las relaciones

-Es un acto seguro ante enfermedades de transmisión sexual

-Activa las fantasías sexuales al descubrir el cuerpo erógeno

-Favorece la respuesta orgásmica

-En las mujeres puede ayudar a mejorar la atrofia vaginal y una mejor lubricación durante la menopausia.

La psicóloga y sexóloga Cecilia Ce hace su lista de los servicios al bienestar que genera: “El beneficio de la masturbación no es sólo el orgasmo: baja el estrés, favorece el sistema inmunológico, ayuda a dormir, mejora la autoestima, brinda autonomía y confianza y favorece la actividad sexual con un otro. Además es seguro, íntimo, cómodo y una herramienta que al ser sólo tuya nadie te la puede quitar”.

Pero los prejuicios y mitos en torno del acto erótico individual han comenzado a caer en los últimos años. Aunque se trata de espacios, por el momento, exclusivamente masculinos, así lo demuestra, por ejemplo, el surgimiento de los llamados Jack off club, que en español se traduce como “clubes de la masturbación”

En ese sentido, Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, explicó que la masturbación (sin importar si es por autosatisfacción o compartida), tiene como objetivo, además, “el descubrimiento del cuerpo erógeno, la activación de fantasías sexuales y favorece la aparición de la respuesta orgásmica. La conexión con las fantasías en este escenario crea un mundo imaginario que se puede modificar a ‘gusto y piacere’”.

Según explicó el sexólogo, “la inclusión de la masturbación en las parejas heterosexuales aporta muchos beneficios, sobre todo incorporar una variante que es muy placentera, pero sobre todo para bajar la presión que resulta del ‘debo tener’ orgasmos por penetración, cuando es posible que no ocurran por esa vía. También para los hombres masturbar a sus parejas y masturbarse ellos los ayuda a bajar la presión sobre el rendimiento y la potencia sexual (sostener el pene erecto para penetrar)”.

Mientras que la sexóloga destacó que “el orgasmo es una liberación de tensión sexual sobre la que se dicen muchas cosas. Son muchas las expectativas que se juegan alrededor de alcanzarlo, los rumores, los mitos y las presiones que giran en torno al suceso. Aunque no existen fórmulas infalibles, y mucho menos en lo que a respuesta sexual humana refiere, podemos afirmar que cuando se persigue el orgasmo hay tres pilares fundamentales: estímulo adecuado, tiempo suficiente y mínimos distractores”.

“El beneficio de la masturbación no es sólo el orgasmo: baja el estrés, favorece el sistema inmunológico, ayuda a dormir, mejora la autoestima, brinda autonomía y confianza y favorece la actividad sexual con un otro», dijo la sexóloga

“Siempre digo que, en el caso de las mujeres, es importante recorrer el cuerpo con las manos hasta llegar a los labios menores y el clítoris que son las zonas que más sensaciones aportan”, concluyó Ghedin.

Según un estudio publicado en 2016 por la European Urology, realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, la masturbación le entrega buenas noticias al público masculino. El informe aseguró que masturbarse al menos 21 días al mes tiene varios beneficios, entre los que se destaca la reducción de un 33% del riesgo de padecer cáncer de próstata, entre otras respuestas positivas.

La universidad estadounidense detalló las 12 razones por las que un hombre debería masturbarse, al menos, 21 días al mes. Por si queda la duda, “el mismo beneficio se obtiene teniendo relaciones sexuales 21 días al mes”, aclararon en el estudio.

Los 12 beneficios, según Harvard

-Reduce el riesgo de contraer cáncer de próstata

– Libera hormonas de la felicidad.

– Fortalece el sistema inmunológico.

– Es un buen analgésico.

– Los pulmones se expanden y la capacidad pulmonar aumenta.

– La circulación se mantiene activa, por lo que el riego llega a todos nuestros órganos de manera perfecta.

– Reduce el riesgo de contraer infecciones urinarias.

«Cuando se persigue el orgasmo hay tres pilares fundamentales: estímulo adecuado, tiempo suficiente y mínimos distractores», dijo la sexóloga

– Evita adquirir problemas en las piernas, ya sean de circulación, calambres, hormigueos.

– El orgasmo relaja los nervios y evita las respuestas negativas del organismo.

– Es beneficioso para los insomnes, ya que una vez alcanzado el orgasmo, el cuerpo se relaja.

– Libera tensión, en momentos de estrés o carga psicológica. Tener un orgasmo libera la mente y permite no centrarse en grandes problemas (al menos por un rato).

– Se adquiere un conocimiento mejor del cuerpo y se puede disfrutar más al estar en pareja.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y curiosidades sobre el sexo (VII)…


La sexualidad humana es compleja y, desde luego, muy variada. La atracción sexual depende de una multitud de factores bioquímicos y psicológicos, que distan mucho de unas personas a otras.

En concreto, la sexualidad humana depende diversos factores, como la biología, la personalidad individual, la identidad sexual, o las interacciones en la infancia, los afectos y circunstancias vitales.

Trata de limitar la sexualidad humana a la mera biología no es suficiente para comprenderla y explicarla, y se necesita un marco más amplio.

Según la R4 de Psicología en el Hospital Infanta Sofía de Badajoz, Cristina Sánchez, “en los seres humanos no está tan clara la influencia biológica”. De hecho, la comunicación y el aprendizaje social temprano tienen una importancia dominante en la determinación de la conducta sexual.

Además, la regulación inadecuada de hormonas sexuales reduce o aumenta la intensidad del deseo sexual; pero si los niveles son adecuados, las fluctuaciones del deseo sexual dependen mucho más de estímulos psicosociales.

«La sexualidad va más allá del sexo físico (placer + reproducción). Incluiría la capacidad de experimentar amor hacia determinados objetos, el establecimiento de intimidad, empatía, confidencia con el objeto, refuerzo de la propia identidad personal, refuerzo positivo y catalizador-afectivo», detalla la psicóloga.

Dada su variabilidad, lo que define una sexualidad sana, en ocasiones, resulta complicado de establecer. No obstante, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) nos da algunas pistas para determinar qué es un comportamiento sexual considerado saludable y, por el contrario, qué se considera patológico.

De hecho, el término ‘parafilia’ se define por la Real Academia de la Lengua como un ‘desvío’ de índole sexual. Pero, ¿cómo saber qué conductas son parafilias y cuáles no?

Según el DSM-5, un comportamiento sexual ‘anormal’ o ‘desviado’ sería aquel que:

–           Es perjudicial para el sujeto o para quienes se ven involucrados.

–           Excluye estimulación de órganos genitales propios y de la pareja.

–           Se asocia de manera inapropiada a sentimientos de culpa o ansiedad.

–           Tiene una naturaleza repetitiva o compulsiva.

En cualquier caso, los comportamientos sexuales, siempre que no causen un daño al propio interesado o a terceros, y mientras no supongan un impedimento para el desarrollo saludable del resto de áreas de la vida, no deberían suponer un problema, ni generar miedo o incomodidad.

De hecho, es sano y estimulante experimentarlos con salud y libertad.

Diccionario de parafilias sexuales

Agalmatofilia

Es la preferencia por los muñecos hinchables sexuales.

Autonepiofilia

Las personas con este tipo de parafilia sexual disfrutan ‘transformándose’ en bebés adultos. Se visten y actúan como ellos, y requieren los mismos cuidados.

Las parejas de estas personas suelen realizarse masajes y masturbaciones, además de otros cuidados, como aplicarles polvos de talco o incluso cambiarles los pañales.

Altocalcifilia

En este tipo de parafilia sexual, el objeto de deseo son los zapatos de tacón alto.

Aerofilia

Excitación sexual que se produce al encontrarse en lugares elevados, o volando, como en un avión.

Antolagnia

Excitación sexual provocada por las flores. Tiene mucha relación con la dendrofilia, que veremos después.

Besofilia

Curiosamente, la excitación se produce por la intervención de jeringuillas médicas, que suelen provocar, precisamente, terror y rechazo.

Coprolalia

Es la preferencia por las palabas y la conversación sexual y excitante. Esta, como la mayoría, puede combinarse con una sexualidad sana, siempre y cuando no limite otros actos.

Amomaxia

La excitación sexual se produce al estar en el interior de un vehículo, y al realizar actos sexuales en su interior.

Eufilia

Esta, una de las más curiosas, se refiere a la excitación producida por la comunicación de buenas noticias.

Dendrofilia

Es la excitación sexual que producen las plantas o vegetales, o al estar en un entorno vegetativo.

Hierofilia

Los objetos vinculados a determinada religión o ritos religosos son los objetos de deseo de las personas con hierofilia.

Ipsofilia

La excitación sexual se produce ante la visión de la propia imagen en un espejo o fotografía.

Hipnofilia

Es la preferencia sexual por las personas dormidas o inconscientes. Este tipo de parafilia es especialmente peligroso, por el hecho evidente de que puede llevar a cometer actos ilegales.

Latronudia

Las personas con este tipo de parafilia se excitan al desnudarse frente al personal médico.

Mecanofilia

Cualquier objeto técnico es susceptible de ser el objeto de deseo de una persona con mecanofilia. Es más frecuente que ocurra hacia los vehículos, hacia los cuales algunos individuos desarrollan incluso un vínculo emocional.

Misofilia

La misofilia es la excitación producida por la ropa usada o los tejidos sucios, especialmente la ropa interior.

Microfilia

La microfilia es la preferencia por los micrófonos como objeto de deseo sexual.

Normofilia

Las personas con normofilia solo pueden disfrutar del sexo a través de determinadas prácticas normativas, que se consideran aceptadas por su comunidad, y son incapaces de explorar otras. Esta exploración genera miedo o ansiedad, y de ahí la consideración de parafilia.

Octofilia

Excitación sexual producida por la presencia o visión del número ocho.

Odaxelgania

La utilización de los dientes para morder partes del cuerpo de la pareja sexual es lo que produce una fuerte excitación sexual en las personas con este tipo de parafilia.

Salirofilia

Es la excitación sexual producida por la visión de la pareja sexual siendo salpicada, embadurnada o mojada por determinados líquidos. Ésta engloba otras prácticas como el bukkake.

Ursusagalamatofilia

Aquí, la excitación sexual se produce ante la visión o el tacto de muñecos de peluche. El sentido del tacto es especialmente importante en este tipo de parafilia sexual.

Tricofilia

Los cabellos largos y las cabelleras bien cuidadas son el objeto de deseo de las personas con este tipo de parafilia.

Lactafilia

Atracción y excitación sexual por las mujeres que dan el pecho, o los pechos lactantes.

Xenoglosifilia

Es la excitación sexual que ocurre cuando una persona nos habla en un idioma distinto al nuestro.

Digisexualidad

Se le aplica a aquellas personas cuyo apetito sexual se ve satisfecho únicamente mediante la tecnología.

De hecho, ya existen robots sexuales capaces de realizar hasta 50 posiciones automáticas; otros cuentan incluso con habilidades conversacionales.

Según el profesor Neil Mccarthur, director del Centro de Ética Profesional y Aplicada de la Universidad de Manitoba en Canadá: «Mucha gente se encontrará con que sus experiencias con esta tecnología se integran perfectamente con su identidad sexual y algunos preferirán que dirijan sus interacciones sexuales”.

Bondage

Se llama así el arte de las ataduras eróticas hechas por todo el cuerpo o sólo en algunas partes, con cuerdas, esposas, pañuelos, cadenas, etc. Lo que se busca con el bondage es liberarse de inhibiciones, al delegar la responsabilidad en otro, y experimentar sensaciones diferentes.

nuestras charlas nocturnas.


Opinión: Tenemos que hablar del sexo…


The New York Times(C.Emba)  —  Tal vez percibas un malestar incómodo si hablas sobre sexo con personas jóvenes.

Casi la mitad de los adultos estadounidenses —y una mayoría de mujeres— dice que salir con alguien en una cita se ha vuelto mucho más difícil en los últimos diez años.

Según el Centro de Investigaciones Pew, la mitad de los adultos solteros decidió dejar de buscar una relación o dejar de salir con otras personas. Los índices de actividad sexual, relaciones y matrimonio alcanzaron un nivel históricamente bajo, que no se había visto en 30 años, encabezado por los adultos jóvenes.

“No creo que las generaciones mayores se den cuenta de lo ATERRADOR que es para la generación actual ir a citas”, escribió una joven en Twitter, un tuit que recibió alrededor de 18.000 me gusta. “Es un absoluto caos allá afuera”.

Cuando entrevisté a decenas de personas para mi libro sobre sexo y relaciones, descubrí que las mujeres, en especial, hablaron de sus experiencias sexuales en términos viscerales: encuentros que terminaron en actos inesperados y alarmantes —como un estrangulamiento u otro tipo de violencia sexual inspirada en la pornografía— a los que no se resistieron ya fuera porque las tomó por sorpresa o por resignación.

Después de todo, si el consentimiento está dado (y con frecuencia, lo está), no hay espacio para la protesta.

La vida amorosa siempre ha sido difícil. Pero ahora, entre las personas solteras heterosexuales en busca de pareja, el panorama general se ha vuelto menos juguetón y más depresivo, y se convierte, como lo denomina la escritora Asa Seresin, en un “heteropesimismo”, un sentimiento que “suele manifestarse como arrepentimiento, vergüenza y desesperanza sobre la experiencia heterosexual” (las relaciones queer, que están menos atadas a las dinámicas de los géneros masculino y femenino, pueden presentar menos problemas, pero tampoco son perfectas).

Es una postura paliativa que los jóvenes utilizan para evitar el sentimiento de tristeza por su falta de control y decepción reiterada o reconocimiento pleno del horror omnipresente de una cultura sexual que no es compatible con su felicidad.

Este pesimismo llega en un momento en el que se podría esperar lo opuesto. Después de todo, se podría decir que estamos viviendo la era de oro de la libertad sexual. La edad promedio del primer matrimonio está aumentando; es más aceptable que nunca permanecer soltero o buscar una variedad de estilos de relaciones.

La mayoría de las personas consideran que el sexo premarital es aceptable; las mujeres tienen varias opciones de métodos anticonceptivos a su disposición y, si tienen seguro médico, a veces incluso son gratis. La positividad sexual se incentiva en los círculos progresistas, en los que se celebra explorar la sexualidad y la inhibición se ve mal.

Hemos traspasado las murallas de la represión y el muro de silencio que nos impedía expresar nuestra sexualidad se ha derrumbado casi por completo.

Se suponía que olvidarnos de las viejas reglas y sustituirlas por la norma del consentimiento nos daría la felicidad. En cambio, muchas personas se sienten algo… perdidas.

Cuando le pregunté por qué sucedía esto, la eticista y catedrática de la Universidad de Washington Fannie Bialek me explicó que “uno de los placeres más importantes de la intimidad sexual” es “sentir que tienes la posibilidad de lo inesperado. Pero no en exceso”.

Cualquier terapeuta diría que los límites son necesarios e importantes. Al definir lo que no se quiere ni se acepta, se deja espacio para todo lo demás. Y en nuestra prisa por liberarnos, quizá nos olvidamos de algo importante.

Bialek recurrió a la analogía de una cena para explicar algunas de las desventajas de nuestro panorama romántico actual. “En términos generales, sé lo que va a pasar cuando voy a una cena. Y cuando, en el transcurso de la conversación, sucede algo inesperado, resulta placentero, porque lo inesperado puede ser placentero. Pero lo inesperado está delimitado por una línea muy delgada”.

Y continuó: “Puedo interesarme en lo que alguien dice en lugar de preocuparme de que me vaya a apuñalar con el cuchillo de la mesa. No tener que preocuparme por todas esas situaciones radicales e inesperadas libera mi atención y la posibilidad de disfrutar”.

Sin embargo, en la actualidad, me dijo Bialek, muchos “experimentan interacciones mucho más inesperadas en un contexto sexual que en una cena”. Debido a nuestra falta de disposición a establecer un conjunto compartido de normas en el sexo más allá del consentimiento (y ni qué decir del hecho de que no hemos acabado de entender del todo ese requisito mínimo), nuestra cultura sexual actual puede sentirse dolorosamente descolocada.

Es fácil ver cómo una regulación social demasiado estricta causó daños en el pasado; por algo se dio la revolución sexual.

Sin embargo, podemos reconocer los beneficios que hemos alcanzado (menos vergüenza, una mayor aceptación de las minorías sexuales, un reconocimiento del valor de la agencia sexual de las mujeres) y al mismo tiempo reconocer los problemas que persisten o que han empeorado.

¿Existen normas que podamos crear o reivindicar hoy que, de manera paradójica, hagan que nuestro panorama romántico sea más libre para todos?

Disfrutar de las cenas con amigos se basa en un conjunto claro de normas sociales: un entendimiento compartido y regulado por la comunidad de cómo esperamos que sea una reunión y cómo deben comportarse los asistentes.

En el caso de los encuentros sexuales, establecer estas normas requerirá un debate acalorado y nuestra visión de lo que significa el sexo en nuestra sociedad debe corregirse entre todos.

Tendremos que elaborar argumentos sólidos sobre qué consideramos como una buena cultura sexual, pero también estar dispuestos a reconocer las formas en que ciertas definiciones pueden ser excluyentes y el modo en el que algunas normas han afectado para mal a las mujeres y a otras personas.

Tendremos que estar abiertos a la negociación y a escuchar las voces que han sido excluidas de estas conversaciones. Y tendremos que sostener estos debates en público.

Aun así, es posible que haya que llegar a nuevos entendimientos. Tal vez el sexo casual sí es significativo, un acto distinto a todos los demás. Tal vez algunas prácticas inspiradas en la pornografía (como las que erotizan la degradación, la cosificación y el daño) no deban generalizarse.

Tal vez tengamos una responsabilidad con los demás, no solo con nuestro propio deseo. Necesitamos normas más sustanciales que el simple: “cuando hay consentimiento entre dos adultos, todo lo que suceda es válido”.

Es hora de subir los estándares de lo que son los buenos encuentros sexuales y de responsabilizarnos y responsabilizar al otro de ello. El buen sexo (es decir, el ético) no consiste solo en tener consentimiento para poder hacer lo que queremos.

El ideal al que podríamos aspirar es el de querer también el bien de nuestras parejas y abstenernos de mantener relaciones sexuales si no podemos o no estamos seguros de que sea bueno para la otra persona.

Esto podría conducir a menos sexo casual, al menos en el corto plazo. Pero, teniendo en cuenta que la situación actual es claramente insatisfactoria, tal vez no sea tan malo.

Una mañana helada de enero me reuní con unos estudiantes universitarios en un restaurante bullicioso en el Upper West Side de Manhattan. Una mujer de 21 años describió un encuentro en el que su cita le dijo que no quería tener sexo, para asombro de los amigos a los que les contó después.

“Nos sorprendió que alguien con la posibilidad de tener sexo se abstuviera de hacerlo para dar prioridad a conocer a alguien…”, dijo, aún sorprendida. “Fue muy lindo, pero eso no debería ser así…”. Su amiga la interrumpió: “No deberíamos tratarlo como si fuera un unicornio”.

“Cuando imagines algún placer”, escribió el filósofo estoico Epicteto a sus alumnos, “espera un poco y haz una pausa”. Tenemos que reivindicar esta pausa. Para quienes hemos crecido en la estela de la revolución sexual, esto puede sonar como un llamado a la represión.

Pero no tiene por qué ser un rechazo a nuestra sexualidad o a nuestro deseo. Por el contrario, puede ser más liberador (y dar libertad) poder decir no o “ahora no”, sobre todo en una cultura que nos empuja a decir que sí, queramos o no. Aceptar la pausa puede darnos el espacio para detenernos y pensar, para decidir lo que no queremos y para dejar espacio a lo que sí queremos.

En cualquier otra situación común a la experiencia humana (comer, beber, hacer ejercicio, incluso revisar o escribir nuestros correos electrónicos) nos hemos dado cuenta de que los límites producen resultados más saludables. Es poco probable que el sexo y las relaciones sean excepciones a la regla.

Una cultura sexual desenfrenada no ha conducido necesariamente a un mejor sexo para todos o a mejores relaciones. En muchos casos, ha suscitado ser insensibles, desinteresados, lastimar a los demás y salir lastimados. Y en lugar de ser excitante, la sobrecarga sexual se ha vuelto aburrida.

Las reglas pueden hacer que las cosas sean más emocionantes, más bellas, más abiertas a la posibilidad de algo mejor, aunque todavía no estemos allí.

nuestras charlas nocturnas.


¿Qué sabemos de la pastilla anticonceptiva para hombres?…


Muy Interesante(S.Romero)  —  Actualmente, las mujeres poseen muchas opciones para el control de la natalidad, desde pastillas anticonceptivas hasta parches y dispositivos intrauterinos y, a causa de esto, soportan la mayor parte de la carga de prevenir el embarazo.

¿Cuáles son las opciones de control de la natalidad de los hombres? Únicamente el preservativo y la vasectomía -el procedimiento quirúrgico que considera un método permanente de esterilización masculina”, pero eso estaría “a punto” de cambiar.

Los investigadores han informado sobre una nueva píldora anticonceptiva masculina no hormonal que interrumpe una proteína particular involucrada en la formación de espermatozoides. Las pruebas en ratones son realmente prometedoras y muestran prevenir el embarazo, ser reversible en semanas y sin efectos secundarios observables.

Un equipo de investigadores con sede en la Universidad de Minnesota Twin Cities hizo un anuncio sorprendente durante la reunión de primavera de la American Chemical Society. El químico médico y líder del estudio, Gunda I. Georg, afirmó que «la eficacia [del fármaco] fue de alrededor del 99%» en pruebas con ratones.

Este porcentaje lo pone al mismo nivel que medicamentos similares para mujeres, que fueron aprobados por primera vez por la FDA en 1960.

La clave, el compuesto YCT539

Bajo el nombre de YCT539, los investigadores apuntaron a una forma de vitamina A, no a la testosterona para crear un medicamento anticonceptivo para hombres. El nuevo estudio, dirigido por investigadores de la Universidad de Minnesota, se dirige a una proteína llamada RAR-α (RAR-alfa).

Esta proteína desempeña funciones, entre otras cosas, en la diferenciación celular, que incluye la producción de espermatozoides.

“Se sabe desde hace mucho tiempo que privar a los ratones macho de vitamina A [hace que] se vuelvan infértiles”, dicen los expertos.

El equipo examinó alrededor de 100 compuestos para determinar qué tan bien pueden inhibir RAR-α en las células y, finalmente, se decidió por uno llamado YCT529 que probaron en roedores. El equipo no observó ningún efecto secundario, el conteo de espermatozoides se redujo significativamente y el fármaco fue efectivo en un 99% de los casos.

Además, el tratamiento fue reversible, y los ratones engendraron con éxito crías entre cuatro y seis semanas después de suspender el tratamiento.

No hay garantía de que los resultados sirvan igual para los humanos, pero los investigadores dicen que los ensayos clínicos en humanos comenzarán a fines de 2022, así que pronto sabremos si será factible hablar de una pastilla anticonceptiva masculina.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y curiosidades sobre el sexo (VI)…


Muy Interesante(L.Marcos)(S.Romero)  —  La sexualidad es una de las dimensiones más importantes, y significativas del ser humano. La manera que tenemos de vivir nuestra sexualidad está influenciada por lo que nos gusta o creemos que nos gusta, por las experiencias que vivimos con los demás… pero también por muchos mitos, falsas creencias que todavía hoy circulan entorno al sexo.

Todos sabemos que la masturbación es buena para la salud y que no produce ceguera. Por el contrario, vamos a desmentir algunas creencias falsas que hasta la persona más informada puede haber asumido como ciertas. ¿Tú también?

Las propiedades nutritivas del semen

Las célebres afirmaciones existentes acerca del valor nutritivo del semen no tienen ninguna base científica. Eso no quite que a algunas personas les resulte excitante realizar estas prácticas, y eso puede ser totalmente saludable.

El mágico y esquivo punto G

Para los sexólogos, hablar de punto G, tanto masculino como femenino, es un tanto incorrecto. En los hombres, la próstata es una zona erógena que, si recibe la estimulación adecuada, puede provocar mucho placer y, por supuesto, provocar un orgasmo.

En el caso de las mujeres, no existe un denominado punto G. El clítoris es el centro del placer femenino, y este órgano se extiende varios centímetros en el interior del cuerpo. Lo que algunas mujeres llaman punto G no es más que otra forma de acceder el clítoris, esta vez, desde el interior de la vagina.

El sexo anal transmite más infecciones

No tiene por qué. En cualquier práctica sexual que no se realice con la seguridad necesaria se corre el riesgo de adquirir alguna infección de transmisión sexual (ITS), como gonorrea, sífilis, o algún tipo de papilomavirus.

¿Y qué pasa con el sida? El VIH se asocia frecuentemente a la práctica del sexo anal, pero hay que tener cuidado de no estigmatizar esta práctica ni a las personas seropositivas.

El VIH se transmite normalmente a través de la sangre, o la sangre con otros fluidos. Durante el sexo anal puede darse la situación de que se produzca un leve desgarro o microfisuras.

Si esto se produce, puede haber un contacto del pene con la sangre de la pareja. Esta es la única razón por la que ambas prácticas se asocian con frecuencia.

La eyaculación femenina

Es otra figura legendaria del sexo; muchos y muchas acostumbran a ver esta práctica en películas pornográficas, pero no saben si existe verdad; o incluso sufren frustración cuando no lograr hacerlo con sus parejas o por sí mismas.

En este caso, la eyaculación femenina sí existe. Es un fenómeno que la comunidad científica comenzó a estudiar hace muy poquito tiempo.

Los científicos distinguen el ‘squirting’ de la eyaculación femenina. Aunque parecen sinónimos, tienen algunas diferencias. Y en cuanto al papel fisiológico de este líquido en las mujeres, es decir, su función adaptativa, por el momento, se desconoce.

Curiosidades científicas sobre la masturbación

Si tienes curiosidad por los motivos que la ciencia puede brindarte para disfrutar un poco más de tu tiempo a solas estás en el lugar adecuado.

Lo primero de todo es que nos hacemos un flaco favor a nosotros mismos si no practicamos la masturbación. A pesar de los vetustos rumores de que la masturbación podía conducir a la infertilidad e incluso a la ceguera (todo falso), la investigación ha demostrado que en realidad tiene muchas cosas buenas que ofrecer.

A un nivel muy básico, la masturbación libera dopamina, un neurotransmisor que activa el «centro de placer» en el cerebro y endorfinas que disminuyen activamente la percepción del dolor.

Para las mujeres, significa que masturbarse realmente puede reducir el dolor de los ciclos menstruales. Además obtendremos un aumento de la hormona prolactina, que nos ayudará a conciliar el sueño por la noche.

Los hombres en particular parecen ser los más beneficiados, con una alta frecuencia de eyaculación asociada a una disminución del riesgo de cáncer de próstata. Los científicos todavía no están seguros de por qué, pero tal vez la eyaculación esté eliminando carcinógenos de la próstata.

Y esta no es la única razón por la que los humanos y otros animales evolucionaron para masturbarse. Puede parecer un desperdicio de esperma y energía, pero los estudios científicos han demostrado que podría ser una estrategia para mejorar la condición física de los espermatozoides al expulsar los más antiguos de forma más regular.

La masturbación es una actividad sexual normal y sana, común entre hombres y mujeres de todas las edades y juega un papel clave en el desarrollo sexual saludable de los individuos. Nos masturbamos por muchas razones, que incluyen placer, disfrute, diversión y liberación de tensión. Algunas personas se masturban solas y otras lo hacen con su pareja u otra persona.

Hoy conocemos curiosidades, beneficios y también desterramos mitos sobre la práctica de la masturbación.

Mitos sobre la masturbación

Hay muchos mitos sobre la masturbación. La mayoría han sido desacreditados varias veces, pero parecen resurgir una y otra vez. La mayoría de las afirmaciones sobre la masturbación no están respaldadas por la ciencia.

No podemos ser más claros: no existe evidencia científica que demuestre que la masturbación causa cualquiera de los efectos adversos sugeridos.

La masturbación nunca causará ceguera

La masturbación nunca provocará: ceguera, pelo en las palmas de las manos, impotencia, disfuncion erectil, contracción del pene, curvatura del pene, bajo recuento de espermatozoides, esterilidad, enfermedad mental o debilidad física.

Todos estos conforman los mitos más conocidos asociados falsamente a la masturbación.

Efectos secundarios de la masturbación

La masturbación es inofensiva. Algunas personas pueden experimentar irritación o sensibilidad en la piel, pero esto generalmente se pasará en unos pocos días.

Como mucho, si los hombres se masturban con frecuencia en un corto espacio de tiempo, pueden experimentar una ligera hinchazón del pene llamada edema.

Esta hinchazón generalmente desaparece en un par de días.

La masturbación es buena para la pareja

Masturbarse aporta felicidad. Ya sea haciéndolo en soledad o con la persona con la que mantengamos una relación, muchos lo encuentran como una parte agradable de la propia pareja.

De hecho, un estudio publicado en la revista Journal of Sex Education and Therapy encontró que las mujeres que se masturbaban tenían matrimonios más felices en comparación con las que no lo hacían.

Otros posibles efectos secundarios

Algunas personas que temen que la masturbación entre en conflicto con sus creencias religiosas, espirituales o culturales pueden experimentar sentimientos de culpa.

Sin embargo, la masturbación no es inmoral ni incorrecta, y el placer propio no es vergonzoso.

Hablar sobre estos sentimientos con un profesional de la salud o terapeuta especializado en salud sexual podría ayudar a superar los sentimientos de culpa o vergüenza conectados con la masturbación.

Disminución de la sensibilidad sexual

¿Qué ocurre si nos masturbamos ‘sin control’? Las técnicas de masturbación agresivas o excesivas pueden conducir a una reducción de la sensibilidad sexual.

Si los hombres suelen practicar un método de masturbación agresivo que implica un agarre demasiado fuerte del pene, pueden experimentar una disminución de la sensación.

Para resolver este problema simplemente hay que cambiar la técnica. El tiempo hará lo demás.

Los beneficios de los juguetes en la autoestimulación

La estimulación mejorada, como el uso de un vibrador, puede aumentar la excitación y la función sexual general tanto en hombres como en mujeres.

Diversos estudios han expuesto que las mujeres que usan un vibrador informaron de una mejor función sexual y lubricación, mientras que los hombres experimentaron una mejora en la función eréctil.

Interrupción del ritmo de vida cotidiano

En casos raros, algunas personas pueden masturbarse más de lo que desean hacerlo, lo que puede:
hacer que pierdan el trabajo, la escuela o eventos sociales importantes, interrumpir sus tareas diarias, afectar a sus responsabilidades y relaciones o servir como un escape de los problemas personales o como sustituto de las experiencias de la vida real.

Alguien que piense que podría verse afectado negativamente por su práctica de la masturbación debe hablar con un profesional de la salud. Un médico o consejero puede sugerir terapia de conversación para determinar formas para controlar su comportamiento sexual.

Consultar a un terapeuta sexual también puede ayudar con estrategias de afrontamiento para la masturbación excesiva.

Estadísticas

Según las estadísticas, un 95 por ciento de los hombres sucumben a la autoestimulación frente a un 89 por ciento de mujeres, y de entre ellos, prácticamente la mitad lo hace con periodicidad diaria.

El 53 por ciento de las mujeres usa vibrador a la hora de masturbarse, y el 17 por ciento de los hombres, también.

Testosterona

Contra todo pronóstico, se masturban con más frecuencia aquellos que mantienen relaciones sexuales con asiduidad que los que llevan un tiempo sin hacerlo.

En los hombres, ello es debido al aumento de la testosterona durante el periodo de actividad sexual, que conduce a una mayor apetencia en general, creando un círculo vicioso (nunca mejor dicho).

Orgasmo

Al contrario de lo que solemos pensar, el orgasmo obtenido en solitario es, salvo en contadas excepciones, más intenso que el procurado en una relación sexual en pareja.

En el caso de las mujeres, además, este se alcanza en una media 4 minutos, frente a los 15 y 20 minutos que demora en compañía.

Origen del término

El término «masturbarse» proviene del latín manus turbare, cuyo significado se aproximaría a turbarse o violentarse con la mano, lo que pone en evidencia que el onanismo femenino ha sido siempre subsidiario del masculino, y que carece de un término específico que lo designe, siendo más apropiado el verbo «digiturbarse».

Enfermedades

La liberación hormonal que sucede a la  eyaculación, unida a la liberación de tensión, mejora el estado de ánimo y favorece la relajación, además de prevenir distintas patologías como la diabetes tipo 2.

En concreto, la liberación de cortisol refuerza el sistema inmunológico y la de endorfinas en el torrente sanguíneo reduce la depresión.

Disfunciones sexuales

El autoerotismo ayuda a superar barreras psicológicas que conducen a disfunciones sexuales como la anorgasmia y la pérdida de deseo sexual, al proporcionar un mejor conocimiento de la propia anatomía y contribuir a la inhibición de la ansiedad.

Infecciones

Reduce las infecciones o enfermedades del tracto urinario. En el caso de las mujeres, ayuda a que se abra el cuello uterino y libere mucosidad y fluidos cervicales, que suelen albergar bacterias.

En el caso de los hombres, ayuda a fortalecer la musculatura, previniendo así la incontinencia y la disfunción eréctil, lo cual se obtiene también a través de las erecciones matutinas.

Dolor menstrual

Ayuda a mitigar el dolor menstrual: las molestias suelen verse reducidas cuando la mujer se masturba antes y después del periodo de sangrado.

El onanismo también presenta ventajas de cara al primer parto, ya que al fortalecer la pelvis, procura contracciones más eficaces.

Cáncer

Disminuye el riesgo de padecer tumores prostáticos. Los hombres que practican la masturbación más de cinco veces a la semana entre los 20 y los 50 años tienen menos posibilidades de desarrollar un cáncer, afirmaba un trabajo del Cancer Epidemiology Centre de Melbourne (Australia).

Estudios posteriores, sin embargo, señalan que la masturbación frecuente a edades tempranas es precisamente la causa de la aparición de dicha enfermedad, con lo que existe cierta controversia al respecto.

Animales que no sabías que se masturbaban

Los animales también se masturban. Como ejemplo, los ejemplares macho de las ardillas terrestres de El Cabo se masturban poco después de copular con las hembras para reducir el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, según un estudio publicado en la revista PLoS ONE.

Los delfines también se masturban desde la infancia.

Tanto los machos como las hembras

Avispas, grillos… la lista es interesante y con datos curiosos, como el caso de ciertas especies de ardillas africanas, como la Xerus inauris, que se masturban tras haber copulado, con objeto de limpiar la uretra, según expuso un artículo publicado en la revista PLOS One.

Los murciélagos, por ejemplo, se masturban para que la relación sexual tenga mayor duración.

Otros animales que se masturban son las orcas -en cautiverio o en libertad-, elefantes, morsas, pingüinos, lagartos, tortugas e incluso puercoespines, quienes frotan -tanto hembras como machos- sus órganos genitales contra ramas o piedras.

Los españoles son los que más se masturban

Un estudio elaborado por TENGA, la compañía japonesa de bienestar sexual, con un total de 10.000 hombres y mujeres de nueve países -incluyendo por primera vez a España-, ha revelado que el 93% de los españoles afirma haberse masturbado, colocando a España como país que más se masturba, por encima de los ingleses (91%); alemanes (89%); estadounidenses (84%); franceses (82%); taiwaneses (80%); coreanos y japoneses (76%) y chinos (73%).

Según el estudio, los españoles comienzan a masturbarse a los 14,8 años y dedican una media de entre 6 y 10 minutos a esta labor placentera cuya hora más frecuente para masturbarse es entre las 7:30 y las 11:30 PM.

nuestras charlas nocturnas.


Descubre qué es el beso blanco y sus riesgos…


GQ(J.Pérez)  —  ¿Has escuchado hablar del beso blanco? Una táctica sexual que promete darle un giro totalmente atrevido y peculiar a tu vida sexual.

Esta práctica no es para cualquiera, incluso, implica algunos riesgos, sin embargo, debes de tenerla en mente y conocer de qué va para que no te sorprenda y sepas cómo reaccionar cuando alguien te lo pida.

¿Qué es el beso blanco?

El beso blanco consiste en que ella te practique sexo oral hasta lograr la eyaculación, de manera que logres venirte en su boca (aquí viene la parte interesante); una vez que hayas terminado en su boca, ella tiene que guardar el semen para que después procedas a besarla, por lo que la idea es besarse mientras tu semen invade la boca de ambos y disfrutan el momento.

Cabe destacar que existe una opción B, esto es para quienes gusten de hacer tríos, cuartetos y/u orgías. Aquí es cuando llega el tercer, cuarto o quinto personaje en acción.

El procedimiento es el mismo, pero en lugar de que ella bese al hombre que le eyaculó en la boca, se dirigirá a un tercero con quien compartirá el momento para sellar el acto que compartieron los tres o más integrantes, es así como todos son partícipes del suceso que se llevó acabo concluyen su encuentro.

Antes de comenzar a fantasear y querer practicar el beso blanco debes de tener en cuenta que en el tema de sexo todo debe de ser consensuado, por lo que es importante la comunicación, saber si ambas partes (o más) están de acuerdo en llevar algún tipo de práctica sexual, donde se sientan a gusto, disfruten el momento y no se vean forzados a realizar una situación incómoda solo por complacer al otro, de lo contrario nadie disfrutará el momento.

Probablemente, te consideres un experto sexual, pero existen técnicas milenarias que quizás no has experimentado como el beso de Singapur o ahora el beso blanco, cualquiera de los dos podrá salvarte de una vida sexual monótona y aburrida, así podrás darle un twist a tu vida en pareja.

Cabe mencionar que si no te gustan este tipo de prácticas, lo mejor es evitarlas y experimentar lo que sí disfrutarías a la hora del sexo.

El beso blanco es un acto que solo de pensarlo provoca ejecutarlo, ya que hace que cualquiera fantasee con ser parte del cine porno, donde con frecuencia aparece esta imagen.

Cabe mencionar que esta práctica sexual es apta para parejas heterosexuales, homosexuales y tríos, no hay limitantes, la idea es experimentar y ver cómo se puede llevar a cabo, siempre con sus precauciones adecuadas.

¿Cuáles son los riesgos de practicar el beso blanco?

Pese a que el beso blanco se trata de un momento muy excitante.

El cual se desee practicar una y otra vez, este implica muchos riesgos, los cuales debes de ser tomados en cuenta, ya que al ser el semen uno de los protagonistas, los riesgos son demasiados, pues hay contacto con fluidos de otras personas, por lo que los participantes podrían estar expuestos a enfermedades de transmisión sexual, bacterias infecciosas, herpes, gonorrea, sífilis, clamidia, hepatitis VIH y más, especialmente si existe alguna herida en la boca y el semen interfiere en ello.

Además, involucra otro tipo de infecciones si es que alguno de las partes cuenta con alguna enfermedad en las partes íntimas como verrugas y más.

Así que es muy importante tomar las medidas adecuadas y prevenir; en caso de dudar, no hay nada mejor que la abstención. Seguramente podrás experimentar otras cosas que no pongan en riesgo tu salud y te hagan disfrutar una sesión de sexo placentero.

nuestras charlas nocturnas.


Ya existen vibradores NFT: ¿cómo sería exactamente el sexo en el metaverso?…


Smoda(A.Bulnes)/BBC News(A.Crawford/T.Smith)  —  En una escena de la primera temporada de Upload (Prime Video), la multimillonaria Ingrid le anuncia a su novio, Nathan, que su relación podrá ir un paso más allá porque se ha comprado un “traje sexual”.

Contexto: Nathan está muerto y vive (sí) en una especie de más allá digital al que uno puede “subir” su conciencia previo pago.

Allí, en un resort virtual de lujo, convive con otros difuntos, con avatares creados por inteligencia artificial, y las personas vivas que a través de unas gafas de realidad virtual pueden visitarlos: los asistentes de servicio al cliente y sus seres queridos aún vivos.

La serie nos muestra cómo son las relaciones sexuales en esta especie de metaverso ficticio: en el resort digital, vemos a Ingrid y a Nathan en la cama; en el mundo físico, nos encontramos a Ingrid metida en una bañera y enfundada en una especie de traje de neopreno grande —intuimos que lleno de sensores y tecnología háptica—, el famoso traje sexual, y con unas gafas de realidad virtual.

Todo es bastante ridículo.

La primera temporada de la serie se emitió en 2020, más de un año antes de que Mark Zuckerberg cambiase el nombre de su compañía de Facebook a Meta y anunciase a bombo y platillo el gran proyecto en el que están trabajando: su propio metaverso.

En el anuncio protagonizado por el propio Zuckerberg se ve a los distintos avatares de su universo virtual hacer cosas como ir a conciertos o charlar en una habitación. Cada uno de esos avatares son personas que en realidad están en su casa con unas gafas Oculus (las gafas de realidad virtual de Meta). Con esa inmersión, las personas podrán interactuar entre ellas sintiendo que están en el mismo lugar.

Una de las preguntas posibles es si estas interacciones podrán dar lugar a relaciones sexuales y, de hacerlo, qué forma tomarán. ¿Serán como en la escena de Upload o algo que resulte más atractivo?

Lo cierto es que ahora mismo en los metaversos no es posible mantener relaciones sexuales tal como las entendemos en el mundo físico.

Sin embargo, el sexo sí está presente en ellos. Antes del anuncio de Meta, el universo virtual que más había llegado al mundo mainstream era Second Life, fundada en 2003 y que durante un tiempo llenó titulares con las posibilidades que ofrecía una segunda vida en ese mundo paralelo.

En 2022, aunque está lejos de su época dorada, sigue existiendo y cuenta con más de 60 millones de usuarios activos. Y, según recogen varias crónicas, incluye numerosos espacios en los que los usuarios expresan y experimentan con su sexualidad y fantasías a través de sus avatares.

Second Life, sin embargo, no es un universo de realidad virtual (y no parece que lo vaya a ser próximamente), sino un mundo pensado para ver en una pantalla de ordenador.

En Second Life los usuarios que buscan sexo virtual encuentran esa satisfacción a través de la vista, viendo a su avatar o a otros, o a través del chat con el que esos avatares se comunican, tanto de texto como de audio.

No existe la inmersión que se logra a través de unas gafas y no contempla entre sus planes que sus usuarios se pongan en algún momento un traje que imite el tacto humano.

El sentido del tacto

Hace unas semanas, la empresa alicantina de juguetes sexuales Diversual anunció la primera colección de vibradores NFT, algo que dejó a muchas personas algo descolocadas.

“De momento, la experimentación de placer sexual, tal y como lo conocemos, en el metaverso no es posible y no sabemos si lo será algún día”, explica Ana Escudero, directora de comunicación y marketing de Diversual.

Sus vibradores NFT, por lo tanto, son ahora mismo tan solo objetos decorativos para metaversos como Decentraland o The Sandbox, ya que no existe un metaverso en el que “el avatar pueda masturbarse con un juguete erótico virtual ni tener un orgasmo”.

Aun así, Escudero cree que la evolución es imparable. “Hay investigaciones en marcha para desarrollar piel artificial que, colocada sobre nuestra piel, nos permite sentir lo que está sucediendo en realidad virtual.

También ya varios sitios de citas conocidos están trabajando en el desarrollo de la interactividad social, algo que podría cambiar la forma en que nos relacionamos en el futuro. En este contexto, podemos esperar que el placer sexual pueda experimentarse en el mundo virtual, pero aún estamos muy lejos de ello”, señala.

En todo caso, es necesario distinguir entre realidad virtual y metaverso, como apunta Laura Raya. La primera es “una tecnología capaz de crear entornos virtuales inmersivos y que ofrece la característica de presencia al usuario, lo que hace que psicológica y físicamente un usuario responda de manera similar en el mundo virtual que en el real”.

Un metaverso es un universo virtual paralelo al que no necesariamente se accede mediante realidad virtual, aunque sin ella tenga “una interfaz de usuario mucho más limitada”.

Mientras que la realidad virtual tiene aplicaciones en “en múltiples sectores, como el sanitario, educativo, el turismo, el marketing, el arquitectónico, el psicológico, el industrial o el entretenimiento”, el metaverso “es un entorno virtual que permite replicar las dinámicas sociales, industriales, profesionales… del ser humano, ampliando el concepto de internet”.

Teniendo esto en cuenta, se puede entender mejor que sí exista, por ejemplo, la pornografía en realidad virtual, pero que el sexo esté aún lejos de aparecer en los metaversos.

“En la pornografía en realidad virtual, la interacción con los avatares puede no limitarse al canal visual, sino incluir otros canales sensoriales como el tacto virtual, la kinestesia o el olor virtual… lo que puede ofrecer una experiencia virtual más interactiva y realista, teniendo el usuario una sensación de presencia mayor”, explica Raya.

Pero esto es distinto a la interacción entre avatares que tienen a usuarios al otro lado que simplemente están replicando interacciones en el mundo real: sexo en el metaverso sería conocer a alguien a través de un avatar, decidir mantener relaciones sexuales y sentirlas a través distintas tecnologías. No estamos todavía ahí.

Sexo vs. Seducción

Otro tema es el de si, aun siendo posible tecnológicamente, el metaverso peritiría el sexo.

La aversión de Facebook e Instagram a cualquier tipo de contenido que pueda ser considerado mínimamente sexual es muy conocida: además de no permitir pezones femeninos, ambas plataformas han llegado a impedir la publicación de obras de arte en las que aparece algún desnudo.

Con estos antecedentes y teniendo en cuenta que los avatares son personalizables quizá haya que preguntarse más por la seducción que por el sexo.

“Poder personalizar tu avatar al aspecto que a ti te gusta o elegir las características del avatar con el que relacionarte (bien sea con una persona al otro lado o un avatar creado con inteligencia artificial) puede potenciar la sexualidad”, explica Laura Raya, directora de los posgrados de Realidad Virtual de U-Tad.

“Programar conductas o activar dispositivos de tacto virtual de forma personalizada abre un mundo aún por desarrollar”, añade.

Por su parte, la sexóloga Ángela Aznárez señala que hay muchas formas distintas de experimentar placer y que encuentro virtual y real no tienen por qué ser lo mismo (y que ahí está la gracia). “Creo que son entornos que pueden fomentar tener experiencias nuevas y distintas a lo habitual y que sobre todo pueden ser interesantes para recrear algunas fantasías que en la vida real no se quieren llevar a cabo”, explica.

Acoso en Meta

Sin embargo, que el creador de Facebook quiera mantener su espacio las formas no significa que sus usuarios lo vayan a hacer.

Como mostró el relato de una periodista que contó que a los sesenta segundos en el metaverso de Meta otros avatares ya la estaban acosando verbal y sexualmente, ese universo no tendrá sexo, pero ya tiene un problema de acoso.

Laura Raya explica que la regulación en este sentido será necesaria. “El uso de la realidad virtual en el metaverso llega a hacer que el usuario se sienta como en la vida real, y responda física y psíquicamente como lo haría fuera del metaverso.

Es más, la sensación de que es un mundo virtual puede agravar conductas violentas. Permitir diferentes tipos de acciones sexuales sin control puede llevar a abusos sexuales en el metaverso con un alto impacto psicológico en el usuario real”, señala.

Sin embargo, que esto ya haya ocurrido en los primeros meses del metaverso significa que esa normativa, si existe, no está siendo muy efectiva.

En una entrevista en la newsletter Galaxy Brain de The Atlantic con el periodista Charlie WarzelWagner James Au, que lleva desde 2003 cubriendo Second Life (es básicamente un corresponsal) decía que, aunque en el equipo que desarrolla el metaverso de Meta hay exempleados de Second Life, había dos lecciones principales que parecían no haber aprendido de esos casi veinte años de experiencia en un mundo virtual: una, que si no fomentas la creación de una comunidad y no das herramientas y libertad a los usuarios para construir su mundo, se irán; otra, que es necesaria una normativa clara para evitar —o manejar— situaciones de acoso.

Meta no parece haberse tomado el tema todavía muy en serio, pero tendrá que hacerlo si quiere que su metaverso sea un lugar atractivo para los usuarios.

En cuanto a la presencia de sexo consentido en estos universos, Ana Escudero, de Diversual, opina que que los metaversos terminarán siendo «un reflejo de la realidad donde poco a poco tendremos la posibilidad de experimentar y realizar prácticas similares a las que podemos tener en el mundo físico y, por qué no, disfrutar de nuestra sexualidad».  

Laura Raya, por su parte, cree que sí habrá metaversos «orientados a ese contenido con sus propias normas y donde se permita». El metaverso de Meta no será uno de ellos.

Investigación de la BBC: la «peligrosa» app del metaverso que permite a menores acceder a contenido sexual

Algunas aplicaciones del llamado metaverso son de «diseño inherentemente peligroso» advirtió la Asociación Británica para la Prevención de la Crueldad contra la Niñez (NSPCC, por sus siglas en inglés), en respuesta a una investigación de la BBC.

Una reportera de la BBC que se hizo pasar por una niña de 13 años fue testigo de acoso sexual, exposición a material sexual y amenaza de violación en un mundo de realidad virtual.

La asociación defensora de la niñez manifestó estar «conmocionada e indignada» ante los hallazgos de la investigación.

El director de políticas de protección infantil online de la NSPCC, Angy Burrows, añadió que la investigación había descubierto «una combinación tóxica de riesgos».

La investigadora de BBC News -utilizando una app clasificada para uso de mayores de 13 años- visitó espacios de realidad virtual donde encontró avatares simulando tener sexo. Le mostraron juguetes sexuales, condones y se le acercaron varios hombres adultos.

El metaverso es el nombre con el que se denominan los juegos y las experiencias a las que tienen acceso las personas que se ponen cascos audiovisuales de realidad virtual. La tecnología, anteriormente limitada a juegos, podría ser adaptada para usos en varias otras áreas -desde el trabajo hasta la diversión, o conciertos y viajes cinematográficos.

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, cree que podría representar el futuro de internet -hasta tal punto que recientemente rebautizó su red social Meta y la compañía ha invertido miles de millones en el desarrollo de su casco de realidad virtual Oculus Quest.

Se estima que ese casco -llamado ahora Meta Quest- posee más del 75% del mercado. Fue con uno de estos cascos que la investigadora de BBC news entró a explorar la app y parte del metaverso. La app, llamada VRChat, es una plataforma virtual online que los usuarios pueden explorar con avatares en 3D.

Aunque no está creada por Facebook, se puede descargar de una tienda de apps en el casco Meta Quest de Facebook sin verificación de la edad del usuario. El único requisito es tener una cuenta de Facebook.

Espacios sexualizados

La investigadora de la BBC creó un perfil falso para crear su cuenta y su identidad verdadera no fue verificada.

Una vez adentro de VRChat, hay cuartos en los que los usuarios se pueden reunir: algunos son inocentes y comunes y corrientes -como un restaurante de McDonald´s, por ejemplo- pero también hay bailes eróticos y striptease.

Los menores se mezclan libremente con los adultos.

Un hombre le comentó a nuestra investigadora que los avatares se pueden «desnudar y hacer cosas innombrables». Otros hablaban sobre «jugar roles eróticos».

Como resultado de la investigación de BBC News, la NSPCC afirmó que las mejoras a la seguridad online son un tema urgente.

Andy Burrows de la NSPCC nos dijo que lo que habíamos encontrado era «extraordinario».

«Son niños siendo expuestos a experiencias realmente dañinas y completamente inapropiadas», expresó.

Sostiene que es poco lo que las compañías de tecnología han aprendido de los errores cometidos con la primera generación de redes sociales.

«Este es un producto cuyo diseño es inherentemente peligroso, debido al descuido y negligencia. Estamos viendo productos que se lanzan sin ninguna señal de que la seguridad ha sido tenida en cuenta», reclamó.

Meta responde que tiene herramientas que le permiten a los jugadores bloquear a otros usuarios, y está examinando cómo hacer mejoras «a medida que aprende cómo las personas interactúan en estos espacios».

(En el espacio virtual se encuentran clubes de bailes eróticos y calabozos.)

BBC News también conversó con un activista de seguridad online que ha pasado varios meses investigando a VRChat y que ahora publica sus videos en YouTube.

Habló de menores que fueron acosados en la plataforma y forzados a participar en sexo virtual. Quiere mantener el anonimato por temor a represalias contra su familia.

Debido a que la realidad virtual implica tanta sumersión, explicó el activista, los niños en esas situaciones realmente tienen que replicar los movimientos sexuales.

Mi experiencia dentro de VRChat (Jess Sherwood, investigadora de la BBC)

(La investigadora de la BBC fue testigo del material sexual, insultos racistas y amenazas de violación en el metaverso.)

Me sorprendió la casi total sumersión en la que puedes esta en estos espacios. Empecé a sentirme como una niña otra vez. Así que cuando los hombres adultos empezaron a preguntarme por qué no estaba en la escuela y exhortándome a que participara en actos sexuales virtuales, me sentí mucho más perturbada.

VRChat definitivamente se sentía más como un parque para adultos que para niños. Muchos de los cuartos estaban abiertamente sexualizados con luces de neón rosadas, parecidas a las que encontrarías en el distrito de luz roja de Ámsterdam o en los lugares más sórdidos de Soho en Londres (zona de vida nocturna). Adentro se exhibían juguetes sexuales.

La música que amenizaba los cuartos y que puede ser controlada por los usuarios, añade a la impresión que ese no es un espacio apropiado para niños.

Todo en los cuartos produce una sensación inquietante. Hay personajes simulando actos sexuales en grupo en el piso, hablando entre ellos como niños que juegan a ser parejas adultas.

Es muy incómodo, y tus opciones son quedarte y mirar, pasar a otro cuarto donde podrías ver algo similar, o participar, lo que en muchas ocasiones me ordenaron hacer.

«Muy poca moderación»

Las personas cuya labor es observar los desarrollos de la realidad virtual también están preocupadas.

Catherine Allen dirige la empresa de consultoría Limina Immersive y actualmente está escribiendo un informe sobre la realidad virtual para el Instituto de Ingeniería y Tecnología en Reino Unido.

Señala que su equipo investigativo ha encontrado que muchas de las experiencia que han tenido en la realidad virtual son «divertidas y surrealistas», pero que otras han sido «bastante traumatizantes e inquietantes».

Describió un incidente en una app de Meta en la que se topó con una niña de 7 años.

Un grupo de hombres las rodearon a las dos y bromearon que las iban a violar. Catherine Allen dijo que tuvo que interponerse entre los hombres y la niña para protegerla.

«Es algo que no tenía por qué hacer, pero lo hice porque no hay moderación alguna, o aparentemente muy poca moderación».

Por su parte, VRChat dijo a la BBC que estaban «trabajando arduamente para convertirse en un lugar seguro y ameno para todos». Añadió que «el comportamiento depredador y tóxico no tiene cabida en la plataforma».

Organizaciones de protección aconsejan a los padres verificar las apps que sus hijos están usando en los cascos de realidad virtual y, en lo posible, utilizarlos ellos mismos para evaluar si son apropiadas.

Muchas apps permiten a los usuarios a «lanzar» simultáneamente sus experiencias a un teléfono o laptop, para que los padres puedan observar lo que está sucediendo al mismo tiempo en que el menor juega.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y curiosidades sobre el sexo IV…


Datos sobre el clítoris que deberías conocer

Posiblemente el órgano peor tratado de la historia de la Medicina, desplazado en los tratados médicos y en la cultura popular durante siglos, y relegado injustamente a un mero ‘botón’ preliminar de las relaciones sexuales, el clítoris trata ahora de recuperar su estatus como órgano central del placer sexual de la mujer.

Darle al clítoris el lugar que merece, y divulgar acerca de este órgano tan maltratado históricamente es el objetivo de Entre mis labios, mi clítoris: confidencias de un órgano misterioso, de Alexandra Hubin y Caroline Michel. Este libro hace un repaso de los primeros avances en anatomía del clítoris, y cómo este experimentó avances y retrocesos hasta situarse donde debe estar, en el centro del placer femenino.

No obstante, han tenido que pasar siglos para ello. Aunque es mucho lo que hemos avanzado desde su primera disección en 1559, todavía existen falsas creencias sobre el clítoris que han hecho mucho daño a la mujer como propietaria de su propio placer independiente de su función reproductiva, centrada en el coito.

Historia de un órgano maltratado

El hecho de que el clítoris sea un órgano que sirve exclusivamente al placer sexual ha frustrado durante siglos a los científicos, que trataban de buscar una función reproductiva, relacionada con el coito; para estos, tenía mucho más sentido que el placer se obtuviera de la estimulación vaginal.

Siglos de historia de discriminación de la principal fuente de placer femenino ha dado como resultado una colección de mitos, falacias, frustraciones y conceptos erróneos. Uno de ellos es el punto G, que tanta frustración ha provocado a millones de mujeres tratando de encontrarlo.

Hoy sabemos que el clítoris no es solo un pequeño área visible, como decíamos, sino que es un órgano mucho más grande y complejo, que se extiende varios centímetros bajo la piel, y que puede estimularse desde diferentes ángulos. Por supuesto, aunque de manera indirecta, también desde el interior de la vagina.

Sin embargo, la manera más efectiva de obtener un orgasmo es la estimulación directa de la parte externa del clítoris, el glande, vía manual o mediante la práctica del cunnilingus. Esta zona visible es solo la punta del iceberg. Es en realidad el glande de un aparato mucho más complejo, que se extiende interiormente en ramificaciones a ambos lados de la entrada de la vagina.

Por ello, es fácil que desde el interior de esta se pueda estimular algunas zonas de este complejo órgano, pero todo dependerá del tamaño y forma del clítoris, que varía en cada mujer, y de su cercanía a las paredes vaginales.

El mecanismo del placer femenino depende de muchos factores: existen muchas zonas erógenas y el placer sexual (culmine el orgasmo o no) puede obtenerse por muchas vías. Lo que los científicos ya no pueden negar es que el órgano clitoriano es la fuente de este placer.

Pero, para llegar a esta conclusión, el clítoris ha tenido que sufrir maltrado y discriminación. A continuación, algunos datos que toda persona debería conocer sobre el clítoris, curiosidades, y algo de historia.

Historia del clítoris

El clítoris solo sirve para el placer

Durante décadas se ha especulado sobre la función reproductiva del clítoris en general y el orgasmo femenino en particular, sin llegar a una conclusión. No la hay. Este órgano no tiene ninguna otra función más que proporcionar placer; y, desde luego, no posee una función reproductiva.

No obstante, algunos biólogos han especulado en ocasiones que el orgasmo femenino tendría una utilidad: las contracciones de la vagina en este momento ayudarían al esperma a alcanzar las trompas de Falopio para fecundar a un óvulo.

El tamaño sí importa

Si bien se ha escrito mucho sobre el tamaño del pene y su relación con el orgasmo masculino, ¿qué hay del clítoris? La obra de Hubin y Michel revela que las mujeres que tienen un glande de mayor tamaño y situado más cerca de la entrada de la vagina disfrutan de orgasmos con más facilidad.

Es posible que la razón de esto sea que la fricción entre las zonas es más asequible.

El orgasmo vaginal es un mito

Hoy podemos afirmar que no existen dos tipos de orgasmos, sino uno solo. Eso sí, existen diferentes formas de obtenerlo.

El cuerpo de la mujer tiene muchas zonas erógenas, y caricias de diferente naturaleza pueden abrir un mundo de posibilidades a la hora de alcanzar un orgasmo.

No hace muchos años era común y aceptada la pregunta: ‘¿eres clitoridiana o vaginal?’ La mayoría de las mujeres no se sentirían identificadas con la última acepción. Eso es debido a que lo que comúnmente se conoce como orgasmo vaginal, técnicamente, no existe, sino que es producto de la estimulación del clítoris desde el interior de la vagina.

El clítoris también tiene erecciones

Al igual que le ocurre al pene, la excitación sexual provoca que todo el órgano se llene de sangre y se hinche. En este momento, el glande ‘sale de su capuchón’ y aumenta de tamaño.

Durante la fase REM, como también ocurre en los hombres, es posible que el clítoris se hinche y esta reacción se acompañe de lubricación vaginal, un hecho que no tiene por qué ir relacionado con un sueño de carácter erótico.

El clítoris también tiene glande

Efectivamente, el glande del clítoris es esa parte visible, situada por encima de la abertura de la vagina y de la uretra, y cubierto de una especie de capuchón de piel, llamado prepucio.

Este mal llamado ‘botoncito’ es solo la parte visible de un órgano mucho más sofisticado que se extiende varios centímetros en el interior del cuerpo de la mujer.

Mide de media 1 centímetro y posee miles de terminaciones nerviosas.

Cada clítoris es diferente

El órgano entero mide una media de 9 a 11 centímetros, y el glande, como mucho, 1 centímetro. Cada mujer tiene su propio glande, y es tan diferente como cualquier otra parte del cuerpo, como la nariz: única e indistinguible.

La penetración no es la mejor forma de obtener el orgasmo

Las mujeres alcanzan más fácilmente el orgasmo cuando reciben múltiples estimulaciones, según un estudio publicado por The Journal of Sex Research en 2006, solo el 49,9% de las mujeres llegan al orgasmo únicamente mediante la penetración vaginal.

En cambio, cuando la penetración se acompaña de estimulación manual, la cifra era del 70,9% y alcanzaba el 72,8% cuando se acompañaba de estímulos orales.

El órgano menos divulgado

Si bien el órgano reproductivo femenino se ha representado con frecuencia, y de hecho es materia importante en los libros de texto escolares, no ocurre lo mismo con el órgano del placer.

Según la publicación de Hubin y Michel, el 84% de las niñas de 13 años no sabe representar su sexo (aunque EL 54% sí sabe representar el masculino). Por otro lado, una de cada cuatro chicas de 15 años desconoce la existencia de su clítoris.

Estuvo a punto de denominarse ‘órgano de Falopio’

La primera vez que se diseccionó el clítoris fue en 1559 a cago del investigador italiano Mateo Realdo Colombo, como plasmó en su obra De Re Anatómica.

No obstante, de no ser por esta publicación, tal vez hubiéramos llamado a este órgano de otra forma que, además, nos resulta familiar. Su colega, el también anatomista italiano Gabriel Falopio (quien dio nombre a otra parte de la anatomía femenina, las trompas) trató de robarle el mérito a Colombo.

Freud, enemigo número 1 del clítoris

En 1850, el descubrimiento de la ovulación y de los detalles sobre la reproducción sexual humana (óvulo y espermatozoide, quedó demostrado que el clítoris no tenía utilidad reproductiva: solo servía para el placer.

A comienzos del siglo XX, Sigmund Freud sostuvo que las mujeres que disfrutaban con el clítoris eran inmaduras, incluso, neuróticas.

La primera recreación en 3D del clítoris

Gracias a la investigadora Odile Fillod, obtuvimos la primera reconstrucción del clítoris en 3D en el año 2015.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y curiosidades sobre el sexo III…


Mitos y verdades sobre el sexo anal

Nuy Interesante  —  El sexo es una de las dimensiones humanas más importantes e interesantes y también una a las que más rodean mitos, estigmas y tabúes. El sexo anal es una práctica sexual como otra cualquiera, perfectamente saludable, y cuyo rechazo en ocasiones proviene del desconocimiento.

Desde que empezó a ser socialmente aceptado que la sexualidad humana no tiene por qué centrarse en la reproducción (la caída de locus genitalis, como señalan los antropólogos), comenzaron a normalizarse otras prácticas diferentes del coito. De hecho, para muchos amantes, las prácticas que no implican la penetración, como el sexo oral, resultan incluso más satisfactorias.

Por ejemplo, para las mujeres, es fundamental la estimulación del clítoris para la consecución del orgasmo (que, por otro lado, no tiene por qué ser el objetivo de toda relación sexual; también se puede practicar sexo por el mero placer de practicarlo); por otro lado, los hombres suelen centrar el placer sexual en el pene, lo cual es normal, dado que es la zona erógena principal de cuerpo masculino.

Pero otra zona de la anatomía muy estigmatizada, e intencionadamente olvidada por muchos hombres heterosexuales es la denominada ‘punto G masculino’ (mal llamada así, por otra parte, como veremos a lo largo de la galería). Esta zona erógena es un punto cuya estimulación proporciona mucho placer, debido a la localización de la próstata. Es por eso que es una zona exclusiva de la anatomía masculina, si bien el ano como tal es una zona erógena en ambos sexos. Todas las personas pueden disfrutar de la estimulación anal, también las mujeres.

Eso sí; hay que tener en cuenta que el ano no se dilata igual que una vagina. Son dos orificios completamente distintos, con unas funciones vitales concretas, y la estimulación difiere en ambos casos. Por lo general, la estimulación anal suele requerir de más tiempo y suavidad, además de necesitar casi siempre algún tipo de lubricación extra. Como toda práctica sexual, el sexo anal conlleva sus riesgos; pero éstos deberían ser salvables siguiendo algunas recomendaciones básicas.

Es importante eliminar el estigma de las prácticas sexuales, en especial del sexo anal, siempre que se realicen de manera sana (respetando la integridad física y psicológica). Sea cual sea tu identidad u orientación sexual, tienes derecho a disfrutar del sexo con libertad. Pero todo derecho conlleva una responsabilidad, así que a continuación vamos a informarte de las falsas creencias más extendidas sobre el sexo anal, y las claves para disfrutarlo con salud. Contaremos con la ayuda del sexólogo Carlos Horrillo.

Los mitos más extendidos sobre el sexo anal

Es una práctica exclusiva de parejas homosexuales

Un error muy común es asociar esta práctica exclusivamente a las parejas de hombres.

No tiene por qué. El sexo anal es una práctica sexual que puede ser muy satisfactoria para ambos sexos.

“Si lo pruebo y me gusta, ¿soy homosexual?”

En absoluto. El disfrute sexual de las prácticas relacionadas con el sexo anal no tiene por qué ir relacionado con la orientación sexual.

Si bien es cierto que los hombres heterosexuales suelen mostrar mucho interés por realizar esta práctica con sus parejas femeninas, esta intención suele manifestarse únicamente cuando el varón es quien penetra a la mujer.

Tal como detalla Horrillo, «existe una creencia o miedo generalizado en muchos hombres heterosexuales, que consiste en: «si lo pruebo y me gusta, significa que soy homosexual». Nada más lejos de la realidad.

Esta creencia, según el experto, responde a un estereotipo cultural.

La estimulación anal debería considerarse una práctica normal para todos los hombres, sea cual sea su orientación sexual.

Es más placentero para ellos que el sexo vaginal

No necesariamente.

Según el sexólogo y antropólogo Carlos Horrillo, el interés masculino por esta práctica puede provenir de un impulso ancestral de «conquistar nuevos territorios» y considera de poca importancia el argumento extendido de que el conducto anal es más estrecho, con lo que proporcionaría una sensación más intensa del placer al varón.

No obstante, la percepción del placer es muy subjetiva.

El punto G masculino

Para Carlos Horrillo, esta zona de la anatomía masculina está «mal llamada» punto G, dado que el placer sexual que se produce durante esta práctica viene dado por la estimulación de la próstata.

Aunque sí que es cierto que este tipo de estimulación es muy placentera para un hombre.

No se puede tener un orgasmo solo con la estimulación de la próstata

No es cierto. Aunque el porcentaje es muy pequeño, sí existe un número considerable de hombres que es capaz de tener un orgasmo, la culminación del placer sexual, solo mediante la estimulación de esta zona.

Sería comparable al porcentaje de mujeres capaces de tener un orgasmo mediante la única estimulación de una zona erógena como los pezones.

No obstante, el orgasmo y la manera de obtenerlo, recuerda Horrillo, son muy subjetivos.

Las mujeres no lo disfrutan

Otro falso mito del sexo anal es considerar que no es una práctica que pueda resultar placentera para la mujer.

Si bien es cierto que la mujer no comparte la anatomía masculina, y no posee una próstata que estimular, no olvidemos que el ano es una zona erógena muy importante en el cuerpo de la mujer, y puede proporcionar sensaciones muy placenteras.

Eso sí, el experto apunta que, en muchas ocasiones, el hombre «olvida» estimular otras zonas erógenas de su compañera, algo que resulta imprescindible para aumentar su excitación y relajación.

Es una práctica ‘sucia’

Evidentemente, se trata de otro mito ligado al estigma cultural del sexo anal. Curiosamente, son las mujeres heterosexuales las que, en muchos casos, se aplican este argumento, evitando así realizar una práctica que puede ser muy satisfactoria para ellas. La clave es, como apunta el experto, «disponer de información suficiente».

En cualquier caso, cada vez son más las mujeres que lo practican sin complejos. Horrillo calcula que la cifra se sitúa en torno al 30% de las mujeres heterosexuales.

Si un hombre heterosexual lo practica ‘pierde su virilidad’

De nuevo, este es un concepto cultural arcaico que nada tiene que ver con la realidad del sexo anal.

Está ligada a la falsa creencia de que es una práctica exclusiva de hombres homosexuales. Por ello, muchos hombres se niegan a atreverse a que sus parejas femeninas les penetren, utilizando el propio dedo o bien juguetes sexuales, evitando explotar así una parte importante de su sexualidad.

Para el sexólogo Carlos Horrillo, «ser penetrado tiene un componente psicológico, emocional y cultural».

Los hombres no pueden estimularse solos

Falso. De hecho, la autoexploración anal puede ser una práctica muy saludable en una rutina de masturbación masculina. Ya sea manualmente o a través de aparatos preparados para este tipo de estimulación, es beneficiosa por dos razones:

La primera y más obvia, porque es una fuente de placer. Y, la segunda, porque puede incluso proteger la salud.

El sexo anal puede prevenir enfermedades

La práctica de cualquier tipo de acto sexual es, de por sí, beneficiosa para la salud. Muchos estudios científicos han demostrado que eyacular a menudo puede proteger frente al cáncer de próstata.

Por otro lado, la autoexploración frecuente permite que los hombres sean conscientes de su anatomía, y ayuda a percibir anomalías y lograr prevenirlas; por ejemplo, una prostatitis.

El experto Carlos Horrillo lamenta que no se difunda la autoexploración masculina para prevenir enfermedades prostáticas igual que se hace con el sexo femenino, por ejemplo, con la autoexploración de los senos.

La primera vez siempre duele

Efectivamente, suele ser así. El ano es un esfínter que, a priori, no está habituado a ser penetrado, por lo que es normal que la primera vez que se realiza sexo anal resulte dolorosa, y es así para la mayoría de las personas, según el sexólogo Carlos Horrillo.

Para disfrutar del sexo anal, la relajación y la excitación sexual son imprescindibles.

«El dolor disminuye y el placer aumenta con la práctica, especialmente si existe un componente emocional en la relación sexual«, apunta.

Requiere mucha higiene

Cierto. El recto es un canal de desecho del cuerpo humano, por lo que, lógicamente, es recomendable procurar una correcta higiene del mismo antes del sexo para garantizar una experiencia satisfactoria.

Es imprescindible lubricar la zona

Así es. Tal como recuerda Carlos Horrillo, el ano es un esfínter que «no se dilata igual que una vagina», una creencia errónea muy común a la hora de mantener este tipo de relación sexual.

Para disfrutar de una relación sexual anal satisfactoria, y evitar provocar dolor y daños innecesarios, es importante disponer de un buen lubricante, y, como describe Carlos Horrillo, «paciencia y cariño».

El sexo anal transmite más infecciones

No necesariamente. En cualquier tipo de práctica sexual es vital una protección adecuada frente a Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). El preservativo es imprescindible.

Cuando se practica sexo anal sin preservativo, se corre el riesgo de contraer infecciones del tracto urinario; en los hombres, porque el conducto rectal está plagado de bacterias de tipo E. coli, que son las que provocan esta infección.

Las mujeres también corren riesgo de contraer una infección de orina cuando se da un tipo de situación muy frecuente: penetrar la vagina después de haber realizado sexo anal.

Como describe Horrillo, de manera muy coloquial, «cuando se utiliza la puerta de atrás no se vuelva a la puerta principal»; al menos, no sin antes haber lavado correctamente el pene, o bien haber colocado un nuevo preservativo.

Por su parte, el Virus del Papiloma Humano y otras enfermedades como la sífilis o la gonorrea presentan el mismo riesgo de contario en el sexo anal que en cualquier otra práctica sexual, siempre que se realice correctamente.

El SIDA se contagia más a través del sexo anal

No es bueno señalar esta práctica como única vía de contagio, dado que esto contribuye a estigmatizarla y, aún más importante, a las personas que la practican.

Lo que sí es cierto es que el VIH se transmite normalmente a través de la sangre, o la sangre con otros fluidos (aunque también puede contraerse mediante mucosas).

Durante el sexo anal puede darse la situación de que se produzca un desgarro o leves microfisuras, debido a que el ano debe hacer un «esfuerzo». Si esto se produce, puede haber un contacto del pene con la sangre de la pareja y, de existir la infección, transmitirse más fácilmente.

Es importante recordar aquí que poseer en el organismo el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) no significa necesariamente desarrollar la enfermedad del SIDA.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y curiosidades sobre el sexo II…


Los problemas sexuales más comunes (y cómo solucionarlos)

En términos de sexualidad, no hay una manera correcta de hacer las cosas. Cada persona vive su sexualidad de maneras distintas, y todas ellas son válidas, siempre y cuando no impliquen un daño propio o ajeno, o sean un impedimento para el desarrollo satisfactorio de otras áreas de la existencia.

Pero, en ocasiones, la sexualidad se vuelve un terreno complejo, que puede ser fruto de problemas derivados de complejos, inseguridades, malentendidos… También puede ocurrir que algunos factores biológicos sean el origen de algunos problemas sexuales.

Los problemas sexuales pueden clasificarse por su origen, según sea fisiológico, psicológico y social. Pero cualquier problema dado también suele implicar al resto de áreas: un problema fisiológico, por ejemplo, producirá efectos psicológicos, y estos pueden dar lugar a algunos desajustes sociales.

Los problemas fisiológicos de una naturaleza específicamente sexual son bastante escasos. Solo una pequeña minoría de personas padece enfermedades o desarrollo deficiente de los genitales o esa parte de la neurofisiología que rige la respuesta sexual.

Sin embargo, otras enfermedades como el cáncer, la diabetes, la obesidad… pueden provocar puntualmente alteraciones en la sexualidad, provocando, por ejemplo, una disminución del deseo sexual, o incluso influir en la calidad de las erecciones.

Muchas personas experimentan en algún momento de su vida problemas sexuales que son subproductos de otras patologías o lesiones.

Pero los problemas de origen emocional o psicológico son la causa más frecuente de los problemas sexuales, desde una mala educación sexual, hasta creencias equivocadas sobre la sexualidad, expectativas que no se corresponden con la realidad, complejos e inseguridades.

Afortunadamente, la gran mayoría de los problemas sexuales fisiológicos se resuelven mediante medicamentos o cirugía. Generalmente, solo aquellos problemas que involucran daños al sistema nervioso desafían la terapia.

El sexólogo y terapeuta Carlos Horrillo cuenta a Muy Interesante cuáles son los problemas sexuales más frecuentes en hombres y mujeres. Para el experto, muchos de estas complicaciones proceden de que “no sabemos practicar sexo, ‘genitalizamos’ las relaciones sexuales y las centramos en el coito”.

Relacionado con esto, una mala educación sexual provoca que las personas, desde muy jóvenes, asuman cierta idea de lo que es el sexo que no se corresponde con la realidad. Para evitar esto, el autoconocimiento y la confianza con el compañero sexual suelen ser recetas exitosas para disfrutar de una sexualidad sana y satisfactoria.

Trastorno del deseo sexual

Algunas causas biológicas pueden afectar al deseo sexual, provocando una disminución de la libido, como el tratamiento de algunas enfermedades; o bien puede producirse un desarreglo hormonal como consecuencia de la edad.

Pero también puede haber otras causas no biológicas que pueden alterar el deseo sexual. Aunque la sexualidad es una de las dimensiones más importantes del ser humano, también es una de las primeras áreas que el organismo ‘olvida’ cuando tiene otras cosas importantes de las que ocuparse.

Según el sexólogo Carlos Horrillo, con el sexo se produce un fenómeno llamado indefensión aprendida: “Cuando el ser humano experimenta momentos de estrés o ansiedad, como puede ser la pandemia de COVID-19, esto influye en su sistema cognitivo y hace que tu sexualidad se vea afectada; y el deseo sexual es lo primero que se pierde”. Por eso un trastorno en la disminución del deseo sexual suele estar producirse en épocas de mayor ansiedad o sufrimiento emocional.

Solución: mucha comunicación

A determinada edad, las variaciones hormonales pueden ser la causa de una caída en el deseo sexual. Para ello, un especialista puede ayudarnos a solucionar el problema, y valorará incluso la introducción de alguna terapia de sustitución hormonal.

Pero lo más común es que no existan causas biológicas involucradas, y se trate de una bajada de la libido meramente estacional.

En este caso, se recomienda identificar la situación que está provocando el sufrimiento emocional (la muerte de un ser querido, un problema laboral…). La comunicación con la pareja, dedicarse tiempo y no presionarse a uno mismo (ni a la pareja) son claves para que el deseo vuelva a fluir.

Solución: identifica lo que te excita

La comunicación con el amante, la relajación y el autoconocimiento son claves para solucionar este problema. Aprender a identificar lo que nos gusta es clave para comunicárselo después a la pareja.

Para ello, la autoexploración mediante la masturbación es algo más que recomendable.

Por otro lado, la importancia que las parejas heterosexuales suelen darle al coito suele dejar en un segundo plano las necesidades sexuales y preferencias de las mujeres.

Alargar el tiempo de los preliminares y entablar juegos eróticos y variedad puede ayudar a mejorar la lubricación y aumentar la excitación.

Falta de lubricación

En primer lugar, debemos identificar si realmente esto se trata de un problema. Los mitos y las falsas expectativas pueden provocar mucha confusión y sufrimiento, o incluso pensar que tenemos un problema, cuando no es así.

Según Horrillo, cada persona lubrica de distintas maneras, y no debemos generalizar: “Hay mujeres que lubrican muchísimo, y otras que menos; no debemos ponernos autoexigencias”.

La lubricación está relacionada con la excitación sexual de la mujer. En el caso de notar una disminución en la lubricación vaginal, de no haber causas biológicas, la causa puede ser “un mal sexo por parte de la pareja, o incluso de la propia persona hacia sí misma”. 

Disfunción eréctil

La disfunción eréctil, o dificultad para producir y mantener una erección, se puede clasificar en dos tipos, según el sexólogo Carlos Horrillo: la disfunción eréctil primaria tiene un carácter genético o biológico. Algunas enfermedades, como la diabetes, pueden provocar puntualmente episodios de disfunción eréctil.

Por su parte, la disfunción eréctil secundaria tiene causas psicológicas: ansiedad, problemas de confianza con la pareja, inseguridades, miedos…

Solución: identifica la causa

Si se sospecha que la causa de la disfunción eréctil es primaria –es decir, que tiene causas biológicas–, será necesario acudir a un profesional médico para atajar el origen fisiológico del problema.

Por otro lado, determinados estresores emocionales pueden provocar disfunción eréctil puntual, que puede solucionarse mejorando la relación de confianza con el compañero/a sexual, mejorando la relajación, superando miedos y expectativas, y aumentando la calidad de la estimulación sexual: para esto último, los juegos eróticos pueden ser de mucha utilidad.

Eyaculación precoz

Horrillo señala que las causas pueden tener que ver con la educación sexual del hombre en concreto: “Es cultural. Procede del ‘me masturbo muy rápido a escondidas porque me van a pillar’. Al fin y al cabo, el ciclo sexual completo del hombre se cumple rápidamente en pocos minutos. Después de los bonobos, somos los primates que más pronto terminamos”, explica el sexólogo.

Solución: las recomendaciones de los expertos varían, desde cuidar la alimentación, no fumar ni beber, hasta lo más esencial: la comunicación con la pareja, la relajación, y tratar de ir escalando suavemente los estímulos que acrecientan la excitación sexual. Si nada funciona, podemos recurrir a la ayuda de un profesional.

Eyaculación retrógrada

Cuando en los hombres se produce un retardo considerable de la eyaculación, o el hombre no es capaz de eyacular aunque lo desee, suele haber un problema biológico asociado: “Es muy extraño que con una sexualidad normalizada se produzca este problema; suele haber factores físicos asociados”, cuenta Horrillo.

Pero, además, como ocurre con otros componentes de la sexualidad, el tiempo que tarda cada hombre en eyacular es variable, no hay un estándar. No debemos ponernos metas ni ser esclavos de expectativas mal fundadas. Lo importante del sexo es el disfrute, no es una carrera para alcanzar el orgasmo.

SOLUCIÓN: Una vez hemos descartado el problema biológico, suele ayudar procurar mejorar la confianza con la pareja y dedicar más tiempo a los estímulos sexuales para aumentar la excitación.

Anorgasmia

La anorgasmia (o falta de orgasmo) se da con mayor frecuencia entre las mujeres, que creen que son incapaces de alcanzar el orgasmo.

Pero la anorgasmia con frecuencia tiene un origen en “una nula educación sexual, o en la inexperiencia propia o la del compañero/a para estimular el cuerpo femenino”, cuenta Horrillo.

Solución: recuerda que el clítoris es el centro del placer

Hay que recordar que el clítoris es el centro del placer sexual, y su estimulación directa, acompañada de otras estimulaciones sensoriales y zonas erógenas, suele ser la receta más segura para alcanzar el orgasmo.

Dolor o dispareunia

Carlos Horrillo se muestra claro ante esta cuestión: “El problema más común que tenemos es que no sabemos tener sexo; se genitaliza todo al máximo, y se le da mucha prioridad a los genitales. De esta forma, a las mujeres les cuesta tener orgasmos, y los hombres creen que cuanta más penetración, y más tiempo practicando el coito, mejor.

Al final, si hay un coito de veinte minutos o media hora, sin usar el resto de los sentidos y sin estimular adecuadamente a la mujer, el resultado es una fricción no placentera, incluso dolorosa. Esta fricción también está relacionada con otros problemas, como la cistitis”, explica el sexólogo a Muy Interesante.

Solución: no le des tanta importancia al coito

La solución proviene de mejorar varias variables, desde la excitación sexual, pasando por la lubricación. Para ello, es importante priorizar la estimulación de otras áreas, antes que la sexual, aplicando caricias en el resto del cuerpo, mediante juegos eróticos y aumentando la relajación y la confianza. 

Vaginismo

En ocasiones, las personas con vagina experimentan una serie de espasmos en los músculos que la rodean, que la contraen e impiden la penetración, y que denominamos como síndrome de vaginismo; pero lo más importante es que estos espasmos se producen en contra de la voluntad de la persona.

Los espasmos cierran la vagina y pueden impedir algunas actividades sexuales, además de exámenes médicos. En ocasiones, la causa es desconocida, pero suelen intervenir factores psicológicos, debido a una experiencia traumática. También puede ser una respuesta al dolor producido por el coito, al miedo a la penetración, y otras causas de origen psicosocial (miedos, inseguridades…)

Según Carlos Horrillo: “Siempre suele haber un shock traumático; normalmente las mujeres lo olvidan o no lo asocian. No tiene por qué ser brutal, como una agresión, sino simplemente una mala experiencia en la primera vez, por ejemplo”. El problema es que se hace extensible en el resto de las prácticas sexuales, y no solo al coito. Es un problema muy difícil de eliminar y bastante persistente.

Solución: fomenta la confianza y la educación sexual

Lo más recomendable ante este tipo de problemas siempre es acudir a un profesional, pero podemos intentar aplicar la relajación, la excitación mediante caricias, y el fomento de la confianza y la intimidad con la pareja (en el caso de practicar relaciones en compañía), y a la educación sexual para desterrar miedos y creencias infundadas.

Con frecuencia, trabajar las inseguridades o resolver traumas ocultos suele resolver el problema. 

Complejos

En el sexo, hay muchos mitos, expectativas e inseguridades que impiden disfrutar de las relaciones sexuales con plenitud. Según la sexóloga y youtuber Raquel Graña, este es uno de los problemas sexuales más frecuentes entre los adolescentes: “Se derivan de compararse de los demás y de los estereotipos de belleza, desde cómo tienen el pelo hasta el volumen de su pecho; además, los complejos suelen afectar más a las chicas que a los chicos”, cuenta Graña, que además imparte charlas en centros educativos.

Algunas personas pueden sentirse amenazadas ante quedarse desnudas frente a la pareja o practicar sexo con la luz encendida, lo que limita el disfrute y genera más miedos. Raquel Graña recomienda el trabajo personal para aceptarnos a nosotros mismos y la variedad de nuestros cuerpos.

Además, podemos enfocarnos en que la otra persona desea mantener relaciones sexuales con nosotros ayuda a convencernos de que nuestro cuerpo es sexual y deseable.

nuestras charlas nocturnas.


Ciencia y curiosidades sobre el sexo…


Muy Interesante(S.Romero)  —  La sexualidad es una de las dimensiones humanas más importantes, pero todavía continúa causando multitud de problemas, complejos, tabúes… que impiden el disfrute del propio cuerpo o que, incluso, ponen en peligro la salud. Muchas de estas problemáticas proceden, con frecuencia, del desconocimiento. Por ello, una buena educación sexual es imprescindible desde edades tempranas.

Durante la adolescencia, mitos como la virginidad, tabués como la masturbación, y los complejos relacionados con el propio cuerpo son algunas de las preocupaciones más frecuentes. Con el tiempo, la educación en la pornografía (cuyo uso puede ser completamente saludable) encapsula a las personas en referentes poco realistas sobre cómo deberían ser las relaciones sexuales. 

Una de estas expectativas es el coito, indicado para la concepción, pero que no es la única vía para practicar un sexo satisfactorio y saludable. En opinión del sexólogo y terapeuta Carlos Horrillo: «El problema es que no sabemos mantener relaciones sexuales. Tendemos a genitalizarlo todo en exceso».

Esto suele ser un problema, especialmente para las mujeres heterosexuales, cuyo centro del placer sexual es el clítoris, pero que su compañero sexual (y a veces también ellas mismas) muchas veces, ignora.

El desconocimiento del clítoris como órgano complejo, más allá del carácter de un mero botón preliminar que se le otorgaba hasta los años 90, provoca mucha insatisfacción.

Según un estudio elaborado por por científicos de la Universidad de Indiana (EE UU), y publicado en la revista The Journal Sexual of Medicine, las mujeres homosexuales tienen más orgasmos que las heterosexuales, y además éstos son más duraderos y placenteros.

Por tanto, el camino para el disfrute de las relaciones sexuales pasa, no solo por el autoconocimiento mediante la masturbación, sino también por la comunicación con el compañero o compañera sexual.

Una concepción del sexo basada únicamente en los roles percibidos de la pornografía también tiene consecuencias para los varones.

Algunos de los problemas sexuales más frecuentes en los hombres son la eyaculación precoz, que se origina por una rutina de masturbación mecánica, según indica Horrillo; y otros problemas de disfunción eréctil, que pueden ser consecuencia de expectativas y presiones originadas en la cultura, pero que nada tienen que ver con la sexualidad real.

A lo largo de este especial, te proponemos una serie de contenidos dirigidos a conocer y disfrutar de la sexualidad, con consejos de expertos basados en la ciencia.

Exploramos prácticas saludables que provocan aún controversia, como el sexo anal; daremos solución a los problemas sexuales más comunes; aprenderemos a diferenciar entre parafilias y prácticas sanas; desterraremos creencias equivocadas sobre sexualidad; y despertaremos tu curiosidad por el sexo. 

Es más que probable que todos hayamos escuchado una gran cantidad de mitos sexuales, especialmente durante nuestra etapa de adolescencia. Sin embargo (desafortunadamente), algunos de estos mitos pueden persistir hasta la edad adulta y afectar a la forma en que nos relacionamos con los demás en la vida sexual.

Los mitos sobre sexo más antiguos y más extendidos se resumen en frases como «¡Te quedarás ciego si te masturbas!» «Si vas a enfrentarte a un evento deportivo, mejor no practiques sexo». ¿Te suenan familiares estas frases?

Pues hoy estamos aquí para ver los hechos sobre estos y otros mitos sobre el tiempo de calidad en el dormitorio, y no nos referimos a dormir, huelga decir.

Así que siéntate, relájate y aprende por qué deberías dejar de preocuparte tanto por los «hechos» apócrifos sobre el sexo.

Y es que hay muchos mitos sobre el sexo y nuestra actitud hacia el placer. En la cultura popular, a menudo se construye como algo ilusorio o centrado en los hombres, por lo que no es sorprendente que muchas personas todavía estén mal informadas en el siglo XXI. Con eso en mente, hemos seleccionado algunos de los mitos que circulan con mayor frecuencia en el mundo online y offline con el objetivo de dejar las cosas claras.

Porque las fantasías pueden ayudar a mejorar la vida sexual pero, los mitos, pueden frenar el deseo en seco. Tales mitos no son las leyendas de la historia clásica. Son las historias que nos contamos a nosotros mismos y a los demás para apoyar la idea de que las personas mayores no deberían, no pueden y no querrían tener relaciones sexuales, por ejemplo. Sin embargo, este tipo de mito tiene tan poca relación con la realidad como las fantasiosas sagas de dioses y diosas antiguos.

¿Te preguntas qué pasa con tu vida amorosa a medida que envejeces? A medida que llegas a los 50, 60, 70 años y más, el mito es que debemos empezar a tener en mente que la vida sexual se ralentiza o incluso desaparece. Nada más lejos de la realidad. Este es solo uno de tantos mitos sobre sexo que intentaremos aclarar hoy.

Hacer estallar la cereza

Este concepto es muy arcaico. Se trata de la antigua creencia de que el himen de una mujer es un buen lugar para mirar si se desea saber si todavía es virgen o, al menos, si ha tenido relaciones sexuales vaginales.

Pero aunque se le da mucha importancia al himen como un supuesto marcador de virginidad en muchas culturas, la verdad es que la mayoría de las veces, no puede decirnos mucho sobre la historia sexual de una mujer.

El himen es una membrana que recubre la abertura de la vagina, y su forma y tamaño reales varían de mujer a mujer. Normalmente, no cubre la abertura vaginal por completo, lo que tiene mucho sentido, ya que de lo contrario la descarga menstrual no podría salir de la vagina.

De hecho, algunos de nosotros incluso nacemos sin himen.

Si bien las relaciones sexuales vaginales o algunas actividades físicas más extenuantes pueden causar un goteo leve del himen, muchas mujeres no experimentan ningún desgarro o sangrado durante las relaciones sexuales, ya que el himen puede estirarse para acomodar el pene. Esta membrana es como una goma, elástica y flexible.

Menstruación: barrera definitiva anti-embarazos

Otro mito favorito de la tradición sexual es que las mujeres no se pueden quedar embarazadas si tienen relaciones sexuales durante la menstruación. Es cierto que este escenario es altamente improbable, pero aun así, la posibilidad de embarazo no se elimina por completo. 

La probabilidad de quedar embarazada después del período sexual depende en gran medida de la duración del ciclo menstrual. En la mayoría de las mujeres, el ciclo menstrual dura aproximadamente 28 días. Por lo general, de 3 a 5 de esos días aparece el periodo, durante el que se eliminan los óvulos no fertilizados y el revestimiento uterino. 

Las mujeres son más fértiles durante la etapa de ovulación de sus ciclos menstruales, cuando se producen óvulos frescos. 

La ovulación generalmente tiene lugar entre 12 y 16 días antes del inicio del próximo período. Sin embargo, algunas mujeres tienen ciclos más cortos, lo que significa que su etapa de ovulación también ocurre antes.

Eso, junto con el hecho de que los espermatozoides pueden vivir dentro del cuerpo humano hasta cinco días, significa que si el momento es correcto, los espermatozoides podrían permanecer en el cuerpo femenino durante el tiempo suficiente para sobrevivir al período y penetrar un óvulo fresco. Por tanto, si planeas aliviar el dolor menstrual con sexo, mejor con preservativo.

La masturbación es mala

¿La masturbación es negativa?

Hay muchos mitos relacionados con la masturbación: que puede hacer que un hombre se quede ciego; que puede conducir a la disfunción eréctil, que puede causar disfunción sexual en las mujeres… Paparruchas. 

La masturbación no nos hará ningún daño, más bien todo lo contrario. En caso de que aún haya dudas, no hay absolutamente ningún vínculo entre los genitales y los ojos, así que, por más que lo intentes, jamás perderás el don de la visión simplemente explorando tu parte íntima.

De hecho, los especialistas argumentan que no existe ningún problema con la masturbación frecuente, y en realidad, viene con una gran cantidad de beneficios para la salud, incluida la liberación de la tensión y una hoja de ruta para nuestro propio cuerpo.

Y es que una mujer que se masturba, es capaz de alcanzar el orgasmo más fácilmente; y cuenta con más recursos para solicitar el tipo de atención que mejor funciona para ella.

No es un orgasmo si no es vaginal

Quizás gracias al ideal de excitación difundido por el porno comercial, muchas personas han creído o creen que el orgasmo de una mujer es puramente una experiencia vaginal, que se logra a través de la penetración repetida.

Un vistazo rápido en Internet nos revela que algunas búsquedas populares incluyen, «¿Por qué no puedo llegar al orgasmo?» y «¿Por qué no puedo hacer que mi novia llegue al clímax?». 

Está claro que no existe una receta única para alcanzar el orgasmo, y muy a menudo, las mujeres requerirán estimulación del clítoris, en lugar de solo penetración vaginal, para alcanzar ese momento álgido. 

Para algunas mujeres, la penetración no es suficiente, y la estimulación del clítoris por sí sola es su “escalera al cielo del placer”. De hecho, según Essentials of Obstetrics and Gynecology, de las mujeres que alcanzan el clímax sexual, «el 25% logra el orgasmo con penetración y el 75% restante necesita estimulación adicional del clítoris».

La masturbación causa disfunción eréctil

La terapeuta sexual Teesha Morgan explicó en una charla TED que este extremo representa también una preocupación falsa. 

Sin embargo, agregó que lo que podría suceder en algunos casos es que un hombre pueda acostumbrarse a ciertas prácticas, por ejemplo, orgasmos extra rápidos, que luego podrían convertirse en un problema en el sexo en pareja, con resultados no deseados.

«Digamos que, como hombre, cada vez que te masturbas solo te das unos minutos desde el primer contacto hasta la eyaculación. Eso puede condicionarte a esos pocos minutos, así que cuando estás con una pareja y quieres durar más, puede generar un gran problema para el hombre», aclara Teesha Morgan.

Una buena manera de evitar que esto suceda, según la experta, es «hacer que la práctica individual y con pareja sean lo más parecidas posible«, lo que puede implicar pasar un poco más de tiempo de calidad con uno mismo, en lugar de tener prisa por llegar a la cima.

Tener sexo afecta al rendimiento deportivo

Parece intuitivo, ¿no? Hacer ejercicio exigente, como el sexo, puede disminuir nuestra resistencia, por lo que probablemente no deberíamos tener relaciones sexuales justo antes de correr un maratón importante.

¿Verdad o mito?

Durante años, los gerentes y entrenadores de los mejores deportistas han prohibido a sus atletas tener sexo antes de eventos importantes, por temor a que su rendimiento se debilitase.

Te sentirás aliviado al descubrir que esto no es así en absoluto. Estudios recientes (como uno publicado en Frontiers in Physiology en 2016) muestran que tener relaciones sexuales el día antes de participar en un campeonato deportivo no afecta al rendimiento.

¿Entonces no hay problema?

Sí que es cierto que los investigadores señalan que aún se deben realizar más investigaciones, con respecto a los posibles efectos psicológicos del sexo cuando se trata del rendimiento deportivo, por ejemplo, pero no a nivel físico.

Un editorial (Does Sex the Night Before Competition Decrease Performance?) publicado en la revista Clinical Journal of Sport Medicine en 2006 que aborda la cuestión del rendimiento deportivo después del coito sugiere que, dependiendo de la capacidad de recuperación psicológica individual, el sexo podría alterar el estado mental de un atleta antes de un campeonato. 

«Si los atletas están demasiado ansiosos e inquietos la noche anterior a un evento», escriben los autores, «el sexo puede ser una distracción relajante. Si ya están relajados o, como algunos atletas, tienen poco interés en el sexo la noche anterior a una gran competición» , entonces una buena noche de sueño es todo lo que necesitan «.

Las ostras aumentan la libido

¿Verdad o mito? Las ostras son solo uno de los alimentos que se han expuesto a lo largo de los años como impulsores del deseo sexual. 

Cuenta la leyenda que el libertino Giacomo Casanova se comía 50 ostras cada mañana para alimentar sus locas aventuras sexuales, por ejemplo. Pero, ¿es este efecto real, o simplemente el resultado de una ilusión masiva perpetuada? Los expertos se inclinan a esta última. 

«Ningún estudio ha mostrado ningún efecto de mejora sexual de las ostras», escriben los autores del libro “Don’t Put That in There”Aaron E. Carroll y Rachel C. Vreeman. 

“Los científicos tampoco pueden encontrar ningún ingrediente especial en la ostra que sugiera la capacidad de convertir a hombres o mujeres en bestias furiosas del sexo. Las ostras son principalmente agua, algunos carbohidratos y algunos minerales «.

Algunos han especulado que la reputación de la ostra se debe a su textura salada y líquida que, cuando se combina con su caparazón curvado, podría recordar la anatomía femenina, pero todo lo demás, es pura fantasía.

No puedes quedarte embarazada la primera vez

¿Puede una mujer quedarse embarazada la primera vez que tiene relaciones sexuales?

Por supuesto que sí. Quedarse embarazada no tiene nada que ver con cuántas veces haya tenido relaciones sexuales.

Si la mujer está cerca del momento de la ovulación en el momento de practicar sexo, se puede quedar embarazada, así de simple. La primera vez no te hace inmune a nada. De hecho, quedarse embarazada la primera vez ocurre con bastante frecuencia.

Y es probable que por los nervios de la primera vez, se adelante la ovulación, facilitando así la concepción.

El sexo en la vejez es “feo”

La sociedad se inclina por desexualizar a los adultos mayores. 

Cuando estos expresan su sexualidad, a menudo suele verse con burla, por ejemplo, el estereotipo del «viejo verde». La realidad es que es muy saludable para los adultos mayores expresar su sexualidad.

No podemos negar que el ser humano vive cada vez más y nos mantenemos saludables por más tiempo.

Como ejemplo, el astronauta John Glenn regresó al espacio a los 77 años. Con esta tendencia hacia la vitalidad de la edad adulta, ¿por qué no se debería permitir a las personas mayores desechar los vetustos estereotipos para expresar sus apetitos sexuales normales y saludables?

Las duchas vaginales previenen el embarazo

Otro mito totalmente falso. Según el C.S. Mott Children’s Hospital, las duchas vaginales no funcionan. 

Si tenemos relaciones sexuales no planificadas o se rompe el condón, las duchas vaginales no frenarán el posible embarazo.

Ante la duda, recomienda usar anticonceptivos de emergencia como la píldora del día después. Hay que tomarla en un plazo de 120 horas (5 días) después de tener sexo sin protección.

Si el hombre no eyacula dentro, no te puedes quedar embarazada

Hay muchas leyendas urbanas sobre cómo exactamente puede y no puede una mujer quedar embarazada cuando se trata de sexo masculino-femenino, pero aclaremos esto.

«Uno de los mitos más ampliamente creídos es que no quedarás embarazada si el hombre sale a tiempo, pero ese no es el caso», aclaró Mache Seibel, un experto en educación para la salud. 

La marcha atrás no funciona. ¿Por qué? Porque muchas veces, el precum o pre- eyaculación brota por delante del mayor volumen de semen, pero aún contiene algo de esperma, es por esto por lo que el método de la “marcha atrás” a veces falla.

A mayor tamaño de pie, mayor tamaño de pene

Este mito, al igual que los otros que hemos estado analizando, está ampliamente extendido en la sociedad.

Un estudio llevado a cabo por Julian Shah del Departamento de Urología del Hospital St. Mary de Londres (Reinod Unido) concluyó, tras examinar a 104 hombres, que no había ninguna correlación entre tamaño de pene y tamaño de pie, por lo que es una afirmación sin base científica. 

Y no, las manos tampoco determinan el tamaño del miembro. Es curioso, porque no se ha encontrado asociación ninguna entre el tamaño del pene y una mejor fertilidad o un mayor placer, pero, algunos hombres viven obsesionados con esta zona particular de su cuerpo.

No te puedes quedar embarazada en una jacuzzi

¿Es cierto que no puedes quedarte embarazada si tienes relaciones sexuales en una bañera de hidromasaje o jacuzzi? Es totalmente falso. 

Y es que la verdad es que puedes quedarte embarazada si tienes relaciones sexuales sin protección, independientemente de dónde estés o si es un medio acuático o no. Lo importante es si estás usando métodos anticonceptivos o no.

Todas las mujeres tienen orgasmos

Esto, por desgracia, no es cierto. Algunas mujeres experimentan anorgasmia por lo que no pueden alcanzar el clímax sexual.

Esto no significa que no puedan disfrutar del placer sexual, pero no pueden llegar al orgasmo. Hablamos del orgasmo como el final del viaje, pero transitar hasta ese punto puede ser tan divertido como alcanzarlo.

El sexo es aburrido cuando envejeces

¿Verdad o mito? La caída de la libido, las tasas de excitación más lentas y la previsibilidad de tener la misma pareja durante 20 años o más merma la vida sexual. ¿Cierto? Pues no. La realidad es que el sexo es tan bueno como tú haces o quieras que sea. 

Si bien es cierto que un joven de 19 años tendrá una erección más rápida y más dura y una eyaculación más fuerte que su contraparte de 55 años, no significa que la calidad de la experiencia sea necesariamente mejor. Por el contrario, el hombre mayor tiene un mejor control de sus eyaculaciones. 

Menos sensibilidad del pene significa que puede disfrutar de una gama más amplia de sensaciones eróticas y mantener su erección por más tiempo. Y su experiencia puede dar sus frutos en una mejor técnica sexual y una mejor comprensión de lo que complacerá a su pareja.

Muchas mujeres comienzan a encontrar la confianza sexual en sus 30 años, y esto florece con la madurez. A medida que una mujer se mueve a través de los 40 años, sus orgasmos suelen volverse más intensos, y aún es capaz de tener múltiples orgasmos.

Después de la menopausia, cuando no tiene que preocuparse por el embarazo, puede entregarse al puro disfrute del sexo. Debido a que las inhibiciones disminuyen con la edad, el sexo a los 50 o 60 años puede incluir un nivel de experimentación y diversión que nunca hubiera soñado en sus años más jóvenes.

Los preservativos arruinan el sexo

Falso. Nada más lejos de la realidad. Usar condones significa que ambos pueden disfrutar y relajarse (sobre todo la mujer) sin temor a un embarazo no deseado.

Puede disfrutar de lo que está sucediendo y no preocuparse por quedar embarazada o por contraer una enfermedad de transmisión sexual.

A menudo, la sensación de «no sentir nada» al tener puesto el preservativo, se debe a la falta de lubricación, por lo que añadir un poco de lubricante puede hacer que todo sea mucho más placentero.

Además, es importante el tamaño del preservativo, ya que los hombres que encuentran incómodos los condones es probable que estén usando el tamaño incorrecto.

Los hombres quieren más sexo que las mujeres

Este estereotipo ha dañado la vida sexual de muchas personas en todo el mundo. 

Sin embargo, según una serie de estudios publicados en la revista Journal of Personality and Social Psychology en 2016, los hombres generalmente subestiman la frecuencia con la que sus parejas o mujeres desean tener relaciones sexuales.

Una encuesta realizada ese mismo año también reveló que el 71% de las mujeres encuestadas dijeron que les gustaría tener más relaciones sexuales de las que tenían habitualmente. El deseo sexual es dominio de todos los sexos.

nuestras charlas nocturnas.

 

 

 

 


«Mindful sex»: la técnica que permite disfrutar del sexo plenamente…


https://www.objetivobienestar.com/uploads/s1/16/81/62/0/mindful-sex-la-tecnica-que-permite-disfrutar-del-sexo-plenamente_101_940x557.jpeg

OB(S.Roqueta)  —  Vivir rodeados de estímulos, pantallas y otras obligaciones puede llevarnos a desconectar de nuestra propia esencia. El ritmo frenético de las semanas tampoco facilita esa conexión entre cuerpo y mente. De hecho, hay quienes son incapaces de pararse y sentir por un momento el placer de un orgasmo o las caricias de su pareja durante el encuentro sexual.

Todo parece ir demasiado rápido, incluso en la cama, donde, o no se encuentra el momento para hacerlo o no se consigue disfrutar plenamente de las sensaciones. Muchas personas aluden a que tienen la mente en “otra cosa”, y es que el excesivo ruido mental, junto con la falta de conexión con el “aquí y el ahora”, puede ser la causa de numerosos bloqueos sexuales.

Sin embargo, existe una técnica que puede ayudarnos a conectar con el presente de una manera fácil y, sobre todo, muy tranquila. Se trata de poner todo de nuestra parte a través de la meditación activa aplicada al sexo, la cual ya tiene su propio nombre: mindful sex, que significa sentirse plenamente consciente de una misma durante la práctica sexual.

Hace tiempo que escuchamos hablar del mindfulness en numerosos círculos. Ahora, las relaciones de pareja también pueden repensarse bajo esta fórmula que permite centrar la atención en el presente y desconectar de todo lo demás durante el acto sexual. ¿El objetivo? Bien claro: tener un orgasmo más intenso y prolongado, ya sea sola o en compañía.

Beneficios del mindful sex

Estamos continuamente pendientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y, a veces, nos olvidamos del carpe diem, y no disfrutamos del “aquí y ahora”. Aunque no lo creamos, esto afecta indirectamente a nuestras relaciones sexuales, momentos que deberían ser únicos, donde disfrutemos y conectemos con nosotros mismos, sintiendo nuestro cuerpo y evadiéndonos de lo demás.

Según los expertos de LELO, el estrés del día a día provoca que muchas personas no tengan la capacidad de focalizar su atención durante las relaciones sexuales y, por ende, esto hace que el sexo no sea tan placentero.

En este sentido, el mindful sex nos enseña a concentrarnos y centrar nuestra atención en un pensamiento concreto durante la interacción sexual. Algo similar ocurre con el slow sex, una técnica en la que todo se realiza muy poco a poco, sin ninguna prisa por llegar al orgasmo. Junto al mindful sex, nos permite disfrutar de los ritmos sosegados, las caricias y un sinfín de sensaciones.

https://media.glamour.mx/photos/619052cc2d97bd4c522a28d3/master/w_1600%2Cc_limit/258233.jpg

Muchas mujeres tienen una gran presión encima: no tienen tiempo para ellas mismas ni para poder conectar con su cuerpo y su esencia. Pero, como explica, Drolma Lizcano, CEO de Alqvimia: “si no nos damos ese permiso, ese momento, y guardamos ese espacio sagrado, es imposible llegar a algo tan bello como el orgasmo, que te hace irradiar belleza de dentro hacia fuera”.

La felicidad también llega a través de ese espacio que nos damos con nosotras mismas o nuestra pareja”, comenta Valérie Tasso, sexóloga, escritora y embajadora de LELO España durante una charla con Lizcano. Estos son algunos de los beneficios del mindful sex:

  • Sentirás los orgasmos con mayor intensidad
  • Toda la atención estará centrada en lo que le sucede a nuestro cuerpo provocando que el orgasmo sea más prolongado e intenso
  • Disfrutarás más del sexo y de tu cuerpo, así como el de tu pareja, en una exploración nunca antes experimentada
  • Aumenta la capacidad de concentración y reduce el estrés, la ansiedad o el insomnio

Como todo, la teoría está muy bien, pero es momento de ponerla en práctica. Quizá te preguntas: ¿por dónde empezar? Pues bien, apunta estos consejos que vienen a continuación porque, igual que aprendiste a hacer yoga y meditación, el mindful sex también puede entrenarse.

Lo primero y más importante es que seas consciente de todo cuanto pasa a tu alrededor durante el encuentro sexual. Escucha tu cuerpo y deja de lado los pensamientos y rumiaciones internas. El placer ocurre “aquí y ahora”, muy slow: muy consciente.

https://www.objetivobienestar.com/uploads/s1/16/81/68/0/presta-atencion-a-todas-las-sensaciones.jpeg


Los atroces secretos de la Mansión Playboy: orgías interminables, zoofilia, perversión, drogas y abusos…


Las conejitas de Playboy fueron la imagen de la revista. Las chicas debían pasearse así vestidas entre los poderosos invitados a las fiestas que organizaba Hugh Hefner en su mansión 

Infobae(M.Bauso)  —  La Mansión Playboy fue pintada muchas veces como el paraíso. El lugar en el que todos querían estar. Alguien dijo que era como el Disney para adultos. Le faltó aclarar que era el Disney para hombres adultos. La revista Time en los ochenta afirmaba: “Al final y al cabo tanto Disney como Playboy venden fantasías.

Playboy hace que las mujeres parezcan irreales. Disney hace que las aventuras irreales parezcan reales”. Ambas fueron los dos grandes triunfos de la industria del entretenimiento americano de posguerra, de la segunda mitad del siglo XX. Y ambas tienen algo más en común, que tal vez haya sido el secreto del éxito y nadie se ha dado debida cuenta: el rasgo que comparten Mickey Mouse y las conejitas de Playboy son las orejas grandes.

Secrets of Playboy, el documental de 10 episodios que A&E está emitiendo en Estados Unidos narra a través del testimonio de antiguas novias de Hugh Hefner y de playmates cómo era la vida en la Mansión Playboy y los abusos que ellas (y muchas otras mujeres) padecieron. Con sorpresa, los medios levantaron esas revelaciones que dejan mal parado a Hefner.

Sin embargo lo que sucedía en la Mansión Playboy, de alguna manera, se supo siempre. No hace falta indagar demasiado ni llenarse de polvo en una hemeroteca para encontrar referencias, denuncias o confesiones.

En Death of a Centerfold (La muerte de la chica del poster central), el artículo periodístico de Teresa Carpenter que ganó el Premio Pulitzer, ya se habla de esas fiestas con prostitutas y del ambiente ominoso de la mansión.

La pieza de Carpenter es de principios de los ochenta. Allí cuenta el asesinato de Dorothy Stratten, la Playmate del año en 1980. Peter Bogdanovich le había iniciado juicio a Hefner por utilizar fotogramas de sus películas sin autorización. Tras llegar a un acuerdo el director fue invitado a la Mansión Playboy.

Allí conoció a Dorothy Stratten. La contrató para su próxima película y se enamoraron. Al poco tiempo ella fue asesinada por su ex marido y proxeneta de un tiro en la cara (la historia se narra en Star 80, la última película de Bob Fosse). Carpenter muestra en su artículo lo que pasaba en la mansión y cómo la joven era tironeada por esos tres hombres: su exmarido, Bogdanovich y Hefner.

En los medios gráficos más importantes de los años setenta y ochenta podemos encontrar referencias a abusos en las fiestas organizadas por el magante periodístico.

La primera Mansión Playboy era un gran palacio en Chicago. Tenía más de 70 habitaciones. Era una construcción señorial de 1899 diseñada por el mismo arquitecto que tuvo a cargo las universidades de Columbia y Yale. Hugh Hefner la compró en 1959. Hacía seis años que había aparecido la revista. Ya estaba consolidada y vendía más de un millón de ejemplares por mes.

Hugh Hefner fue considerado el epítome de lo cool. Su revista y las actividades en su mansión y en sus clubes nocturnos marcaron los gustos masculinos durante décadas. Su vestimenta típica: bata roja y pijama

Allí comenzaron las fiestas, los encuentros sexuales masivos, las reuniones swingers. Era el lugar al que todo hombre quería ingresar. Esto fue aprovechado por Hefner que fue anfitrión de su propio programa de TV en el que el set remedaba el salón principal de la mansión.

El programa no tuvo demasiado éxito porque Hefner no tenía la fluidez necesaria ante cámaras, porque la televisión todavía era un programa familiar y la figura del creador de Playboy era peligrosa para el gran público y los anunciantes, y, también, porque participaban numerosos músicos negros de jazz, R&B y soul. Demasiados para la televisión de Chicago de la época.

Años después tuvo una segunda oportunidad en televisión que fue mucho más exitosa. Allí el estudio remedaba un lujoso penthouse, en el que hipotéticamente vivía Hefner.

Hugh Hefner, en esos años, era el epítome de lo cool. Había que vestirse como él, fumar como él, salir con las mujeres con las que salía él. Era el ideal del hombre soltero (o divorciado). Su revista llegó en el momento exacto. Y él entendió como pocos el espíritu de época, el cambio, las revoluciones que se producían en la vida cotidiana y en el sistema de creencias.

El hombre de los pijamas. La imagen del creador de Playboy quedará perpetuada un su pijama, la bata de seda roja, las pantuflas, la gorra de capitán de barco y la pipa delgada apenas apretada con la comisura de los labios, haciendo equilibrio cada vez que hablaba.

Hugh Hefner creó la revista en 1953. Lo hizo con el poco capital que contaba. Era una aventura que emprendió junto a su esposa de ese entonces (tenían dos hijos pequeños).

Ese joven de 27 años –que se había casado hacía cinco con la primera mujer con la que tuvo relaciones sexuales- metió dentro de ese primer número un cuento de Sherlock Holmes, un extracto del Decamerón, una nota sobre la carga financiera que implicaba el divorcio para un hombre, un artículo sobre jazz, ilustraciones sobre un músico drogándose.

Material que oscilaba entre lo tradicional y lo audaz para su tiempo. Pero lo importante, lo que provocó que la revista agotara los 51.000 ejemplares fueron las fotos en colores de Marilyn Monroe desnuda. Las imágenes eran anteriores al ascenso a la fama de la actriz; Hefner las adquirió por 500 dólares.

En ese primer número además de “la” chica desnuda hubo otra innovación, otra marca de la publicación: el centerfold, el poster central desplegable. Gay Talese recordó que antes de Playboy muy pocos hombres habían visto una foto en color de una mujer desnuda. La revista se convirtió rápidamente en un boom.

Y eso que los hombres no la podían leer en bares ni en transportes públicos, todavía era un consumo vergonzante, que en el kisoco camuflaban debajo de otras publicaciones o que apenas comprada la enrollaban para que no se viera su tapa.

La otra gran habilidad del editor fue eludir las restricciones de la censura de la época y que la revista no fuera considerada pornográfica por las autoridades.

El primer número de la revista apareció en noviembre de 1953. Agotó la tirada gracias a las fotos de Marilyn Monroe desnuda

En la mansión de Chicago las dos primeras plantas estaban dedicadas a los lujos. Playroom, salones de baile, livings fastuosos, biblioteca victoriana. El subsuelo era el lugar de la pileta, construida especialmente por él, separada por una pared vidriada de un gran bar desde el que los hombres veían nadar desnudas a las mujeres más bellas del planeta.

En el tercero y en el cuarto no había lugar para grandes arañas, alfombras caras, ni elementos suntuarios. Los habían convertido en unas especies de barracas, superpobladas, en la que vivían las conejitas.

Una paradoja: la gente suponía que en esa casa reinaba la libertad, pero las chicas, las conejitas debían cumplir reglas rígidas. La primera era la de confidencialidad: tenían prohibido contar algo de lo que sucedía en la casa.

No había posibilidad de salir con otros hombres que los aquellos que visitaban la casa, a las 9 de la noche debían estar en la mansión (si alguna llegaba después de esa hora, no le abrían la puerta: debía dormir en el jardín), y el aspecto físico de ellas era el que determinaba Hugh Hefner; ellas no podían elegir el color ni el largo de su cabello ni siquiera podían rehusarse a maquillarse.

Tampoco podían engordar algunos kilos. Y debían someterse a las intervenciones estéticas que él ordenara: implantes de siliconas o rinoplastias.

En 1971, Hefner compró en Los Ángeles, cerca de Beverly Hills, la segunda Mansión Playboy, la más famosa de ellas. La anterior, la de Chicago con el tiempo se convirtió en sede de una universidad. Y hacia allí se mudaron las actividades.

La Mansión Playboy original quedaba en Chicago. Fue adquirida por Hugh Hefner en 1959 y gastó más de tres millones de dólares en las refacciones

Quien encontró la nueva propiedad e insistió a Hefner para que la adquiriera fue Barbi Benton, una playmate y novia del magnate. El costo fue de 1.100.000 dólares. “Fue la mejor inversión en la historia de la empresa”, dijo Hefner varias décadas después.

En 2016 la vendieron por más de 100 millones con usufructo vitalicio en favor de Hefner: allí viviría hasta su muerte que se produjo un año después.

Hefner no hablaba del negocio inmobiliario. La mansión, los clubs Playboy alrededor del país, la televisión, los festivales de jazz, todas esas actividades completaban el imaginario de la revista. Pero la Mansión era la principal, era la comprobación fáctica de que el mundo que ellos pregonaban y vendían desde sus páginas podía existir en realidad.

Una especie de meca pagana a la que los hombres querían arribar. Este proyecto arquitectónico-mediático está descripto y pensaba con extraordinaria lucidez en Pornotopía, el ensayo de Paul Preciado.

Esta nueva mansión tenía más de 2000 metros cuadrados cubiertos. En ella existían todas las comodidades que se podían imaginar.

Grandes salones, un cine privado, saunas, tres jacuzzis exteriores, piletas, canchas de tenis y de básquet, un zoológico privado, un lugar para aves exóticas, un órgano tubular como los que había en las grandes iglesias, una enorme bodega subterránea y el corazón de la propiedad: la gruta con cascada, pileta, un pequeño bosque, el lugar en el que se desarrollaban las grandes fiestas a las que nadie quería faltar.

Todas las celebridades de Estados Unidos, en especial de Hollywood, de los últimos sesenta años pasaron por la mansión. Aunque la mayoría no pueda contar públicamente lo que hizo allí.

Durante años una leyenda recorrió Hollywood. La vivienda tenía un complejo sistema de túneles subterráneos que comunicaba con las mansiones de celebridades como Jack Nicholson, Warren Beatty o James Caan que accedían a las orgías de Playboy a través de esa vía sin ser vistos por los demás. También se dijo que estaba habitada por fantasmas.

Hugh y Crystal, la última esposa del magnate

En la casa vivían las novias oficiales de Hefner. Siempre tenía al menos tres simultáneamente. Una especie de harén que completaba con las playmates de cada mes y otras chicas que eran invitadas a quedarse. El tiempo pasaba pero las chicas siempre parecían ser las mismas.

Jóvenes que no superaran los 25 años, con grandes pechos, llamativas, delgadas. Así la diferencia de edad con Hefner se iba agrandando. Las últimas parejas tenían casi cincuenta años menos que el magnate.

El staff principal de mujeres jóvenes vivían en la Bunny House, la Casa de las Conejitas, que quedaba a pocos metros de allí. Las reglas como, en la mansión de Chicago, eran muy rígidas. Y estaban al cuidado de una Mamá Conejita, una ex playmate que ya no cumplía los parámetros físicos impuestos por Hefner pero que conocía las reglas del juego y se las hacía cumplir a las más jóvenes.

Las chicas debían cumplir con parámetros estéticos estrictos y no todas lo hacían. Estas aspirantes rechazadas alimentaban otras casas que administraban allegados y amigos de Hefner, una especie de circuito Playboy clase B en que las chicas con promesas de futuros contratos, contactos y de castings eran comerciados entre hombres poderosos e influyentes.

El funcionamiento de la Mansión Playboy es impensado en esta época. Una especie de enorme y sofisticado burdel con el anfitrión sirviéndose de las jóvenes dispersas por la casa, ofreciéndolas a sus amistades y socios comerciales, utilizándolas como moneda de cambio mientras él se paseaba en bata y tomaba a la gente que deseaba sin importar el consentimiento ajeno.

“La gente se imagina que las fiestas eran salvajes. Pero se equivocan. Eran mucho más salvajes de lo que se imaginan”, dijo una de las ex playmates.

Dorothy Stratten fue elegida la Playmate del año en 1980. A los pocos días fue asesinado por su ex marido y proxeneta. En ese momento mantenía una relación con el director de cine Peter Bogdanovich

Las chicas paseaban entre los hombres poderosos en sus sensuales vestidos o ataviadas con los trajes de conejitas con orejitas, pompón en la cola, con los pechos escapando por el body apretado. Ellas eran atraídas por las posibilidades que se les abrían si eran elegidas las playmates del mes o por la chance de conocer algún productor que las contratara para una serie o una película.

A veces ni siquiera acudían tentadas por una oferta laboral, sino por la posibilidad de disfrutar de un gran banquete y de saciar el hambre. Muchas eran aspirantes a actrices, muy jóvenes, que malvivían en Hollywood a la espera de una gran oportunidad.

Y que cortas de recursos aceptaban una invitación a comer bien. Eso es lo que contó Sarah Magnuson, que participó de alguna de esas veladas siendo muy joven a principios de los setenta y ahora es ejecutiva de un estudio: “Era glamoroso y divertido. La mansión era impactante.

Y los banquetes abundantes y tentadores. Y de pronto bajaba Hugh por las escaleras y era gracioso y encantador. Pero en algún momento todo se volvía oscuro y te querías ir. Después de la comida, estaba caminando por un pasillo y un ejecutivo importante, me agarró de atrás y me quiso forzar a tener sexo.

Yo me resistí. Lo empujé contra una pared pero él era más fuerte. Le pegué una patada y salí corriendo. Bajé hacia una de las piletas. Pero cuando estaba sentada en el borde vino uno de los hombres de seguridad y me dijo que me retirara, que el señor Hefner no quería que estuviera más en la propiedad. Se ve que no había entendido las reglas de juego”.

Era una ley no escrita que en estos eventos: los avances de los hombres importantes debían ser correspondidos. Las que no lo hacían eran violadas o expulsadas.

En el documental se cuenta el caso de Don Cornelius, presentador del programa de música negra Soul Train, que era asiduo visitante. Una vez se llevó dos chicas de allí. Ellas al regresar denunciaron que las secuestró y que abusó de ellas durante varios días.

Pero nada pasó. Don Cornellius estuvo presente en la siguiente fiesta organizada en la mansión. Alguno de los muchos abusos perpetrados por Bill Cosby sucedió en la Mansión Playboy. Peter Nyjard, magnate de la moda, también juzgado por delitos sexuales, era otro de los invitados frecuentes.

Varias conejitas en la presentación de un número especial a principios de los ochenta 

La casa tenía otro equipamiento que era vital para su funcionamiento. Estaba equipada en cada habitación con infinidad de cámaras y micrófonos. Cuando alguien los descubría, Hefner se escudaba en sus inclinaciones vouyerísticas. Pero ese material era utilizado para extorsionar a hombres y mujeres que participaban de las bacanales.

En el documental se habló de lo que Hugh Hefner llamaba La Noche de Cerdos. Era una noche fija por semana en la que algunos de sus allegados reclutaban prostitutas por todo Los Ángeles. Había también transexuales y actrices porno en el elenco.

En la mansión las esperaban decenas de hombres poderosos, influyentes y/o famosos. Políticos, actores, directores, productores, empresarios, deportistas. Eran orgías sin límite de tiempo y en las que todas las combinaciones eran posibles.

Las jornadas de cada miércoles fueron bautizadas de esa manera porque Hefner llamaba cerdos a las prostitutas.

Sondra Theodore, una de las mujeres que ofrece su testimonio en la serie documental y una de sus novias, cuenta que un día entró de improviso a la habitación de Hefner y lo encontró masturbando a su perro: “Ellos también tienen sus necesidades” dijo el fundador de Playboy.

Ya existían, también, testimonios que hablaban de zoofilia en la mansión. Apenas instalados en Los Ángeles y mientras se desataba el boom de Garganta Profunda, la película que abrió una nueva era en el cine porno, una noche Linda Lovelace, su protagonista, arribó en una limusina.

Estaba pasada de alcohol y de drogas. Hefner y otros de los hombres aprovecharon su estado y la obligaron a practicarle sexo oral a un ovejero alemán que estaba en la propiedad mientras era alentada por los demás.

Hugh Hefner y la foto promocional de su primer club nocturno en Chicago. la máquina de escribir, decenas de conejitas y un mayordomo afroamericano 

En las fiestas había grandes cantidades de drogas. Había recipientes con cocaína en cada mesa con bebidas. Una especie de canilla libre de alcohol y drogas. A fines de los sesenta y los setenta a las chicas les daban Qualude, un potente sedante, que las dejaba indefensas y les permitía no oponerse a ser usadas en las orgías. En la Mansión a esas pastillas las llamaban, socarronamente, las “abre piernas”.

Uno de los perros de la mansión tomó cocaína sin darse cuenta de uno de esos recipientes y se convirtió en adicto. Andaba todo el día en busca de droga. Dicen que saltaba y lamía las narices de los invitados. Que se abalanzó sobre una actriz muy famosa que acababa de ganar un Oscar apenas esta salió del baño y que al agarrarla por sorpresa la derribó, al tiempo que le lamía con desesperación la nariz. Su olfato no fallaba.

Tras la emisión de los primeros capítulos de la serie documental uno de los hijos de Hefner utilizó twitter para defender al padre. Aunque la defensa fue colegial. Destacó la sinceridad de su padre y su capacidad de disfrutar. Mountain Crest, la actual empresa propietaria de la marca Playboy, emitió un comunicado tratando de controlar los daños.

Explicó que nadie de la familia Hefner tiene relación con ellos, que la revista no sale más y que un gran porcentaje de los ejecutivos de la compañía son mujeres: “Seguimos redefiniendo los cánones obsoletos de belleza y abogamos por la inclusión en materia de género, sexualidad, raza, edad, habilitad y localización”.

Nuestras charlas nocturnas.


En qué piensan las mujeres cuando tienen sexo…


Ilustración de Bárbara Malagoli.

okdiario.es(A.R.Aguilar)   —  En el libro ‘Mujeres en la cima del mundo’ 51 mujeres de todas las edades y procedencias hablan de su vida sexual con honestidad y en contra de los tabúes y prejuicios que aún nos señalan.

«No sé cómo explicar mi orgasmo. Es como si se fuera acumulando agua dentro de mí y estuviera a punto de reventar, pero un reventón bueno». Priscila intenta describir cómo es su clímax cuando tiene sexo con su pareja, que no es muy a menudo porque tienen niños y los dos llevan vidas ajetreadas. Tiene 40 años y vive en Tanzania.

«Cuando me besa los pechos y me toca el clítoris al mismo tiempo… me mata, me encanta, pero no me gusta llegar al orgasmo antes del coito». Su testimonio es uno de los 51 que recoge ‘Mujeres en la cima del mundo. Lo que piensan las mujeres mientras practican sexo’ (Roca), un libro que llega ahora a España y que, increíblemente, sorprende.

¿Por qué? Porque leer cómo 51 mujeres de todas las edades y procedencias hablan de sexo con total honestidad no es, todavía, lo habitual.

Lucy-Anne Holmes fue la escritora encargada de compilar y editar las historias. No hay introducción, prólogo o epílogo. No hay otras palabras que no sean las que pertenecen a las 51 mujeres de entre 19 y 74 años que forman, juntas, una historia coral sobre sexo en la que ellas son los sujetos.

Sus relatos no están hechos para complacer, para excitar a otros, y eso se nota. Son, simplemente, las reflexiones en primera persona de un grupo de mujeres de Austria a Nueva Zelanda, la India, Brasil, Canadá, España, Suecia, Palestina, Polonia, Malasia, China, Rusia o Zimbabue.

Ilustración de Destiny Darcel para ‘Mujeres en la cima del mundo’

«Me encanta cuando hacemos la cucharita, los dos de lado y él detrás de mí. También me gusta cuando él se estira y yo me siento encima mirando hacia sus piernas», Salma, 24 años, Líbano.

«El contenido del porno lésbico es tan malo que cuando me masturbo veo porno heterosexual», Alessandra, 28 años, Italia.

«El año pasado di a luz. Desde entonces, no hemos probado mucho lo de practicar sexo. Ni que decir tiene que estoy agotada, pero ha llegado un punto en que es casi una fobia», Mari, 36 años, Gales.

«Siempre he tenido dificultades para utilizar el pene. A muchos chicos les encanta hacer mamadas a las mujeres trans, pero yo no quería eso», Jennifer, 39 años, EE.UU. «A veces me paso semanas sin masturbarme y otras lo hago cinco veces al día. Lo uso para dejar de pensar, como cuando practico mindfulness», Lily, 50 años, Suecia. «Pienso en el sexo, veo porno y tengo un vibrador maravilloso», Coral, 64 años, Canadá.

Los factores en contra

Dice Lucy-Anne Holmes que quería que las mujeres hablaran por ellas mismas y que sus voces eran lo suficientemente claras como para evitar comentarios añadidos. «Me quedé con la profunda impresión de que las mujeres y la sexualidad femenina son poderosas y resilientes.

Hay mucho en contra de que las mujeres disfruten de su sexualidad: la falta de educación sexual decente, las ideas culturales que dicen que el sexo es para los hombres, el trauma sexual, el trauma de dar a luz, las ideas religiosas sobre el sexo como pecado…

Y, sin embargo, de alguna manera, en medio de todo esto, estamos encontrando una forma de sanar, de seguir adelante y deleitarnos con nuestras sexualidad y nuestro placer», explica.

Todos esos factores en contra están presentes en muchas de la 51 historias. Aparecen en forma de estereotipos, de dolor físico y emocional, de agresiones, de incomprensión, de desconexión con los deseos personales, de rechazo por el propio cuerpo.

«Has de ser capaz de hablar de sexo libremente, pero es un tema muy delicado. Con los chicos pueden pasar dos cosas: que les parezca sexy que te sientas segura en ese tema, o que te llamen puta, o zorra, o ramera», dice por ejemplo Emily, australiana de 27 años. Noemí, de 33 años y francesa, hace una reflexión parecida: «Tengo mucho apetito sexual, cosa que se ha confundido con ‘ser fácil’. A veces soy más discreta con los hombres porque creo que cuando ven lo mucho que me gusta el sexo me pierden el respeto».

La psicóloga y sexóloga Arola Poch confirma que los prejuicios contra las mujeres que se muestran sexuales continúan. «Se sigue teniendo la idea de que se las va a criticar o malinterpretar. Cuando una mujer se muestra muy sexual parece que ya vale todo o que hay que cuidarla menos. Es triste que haya que ocultar o disminuir esa parte de una por no tener consecuencias negativas, es un auto sabotaje», explica.

El relato coral de este libro es un antídoto contra esos miedos. «El empoderamiento sexual del que tanto hablamos pasa por ahí, por saber qué es lo que quiero y hacerlo, ser coherente. No es hacer mucho, sino explorar tu propio recorrido y creernos de verdad que la sexualidad es importante». Poch subraya la importancia de una conversación honesta y sin tapujos ni prejuicios sobre la sexualidad.

Deseo diverso

«Tengo una relación muy profunda y segura con mi pareja. Tras dos años y medio juntos, sentí el impulso de tener una relación abierta. Tengo un nuevo amante y estoy en el proceso lentísimo de permitir que vaya surgiendo algo con él. Hace unas semanas, me quitó la ropa y me hizo sexo oral, me dio espacio para dedicarme a mi placer. Después se fue y tuve la mañana para mí. Entonces llegó mi pareja y saltamos el uno sobre el otro y echamos un polvete maravilloso. Que dos parejas me hicieran gozar en cuestión de 24 horas fue genial; me gusta rememorarlo cuando me masturbo», cuenta en el libro Jaya, de 25 años, que nació en Ecuador pero migró a Austria. Ni todo el deseo es hetero, ni todo el sexo es el coito, ni todas las relaciones siguen los estándares habituales.

Cal tiene 23 años, es inglesa y cuenta que antes de tener sexo tiene una conversación con sus amantes en la que les cuenta que es no binarie y que no quiere que utilicen con ella palabras como ‘bonita’ o ‘preciosa’. Anja tiene 58 años y es de Alemania. Recuerda la vez que cocinó una ensalada de huevo cocido para un amante: peló los huevos y los introdujo en su vagina antes de servirlos.

Ilustración de Bárbara Malagoli.

Arola Poch alerta de que existe un sexo que se entiende como normal y que eso hace que los gustos y prácticas que se salen de ahí sean percibidos como algo raro.

«Mucha gente me cuenta sus gustos eróticos pensando que son una cosa superpeculiar y muy pocas veces me dicen algo que no me hayan dicho antes. Si lo habláramos más le quitaríamos ese halo de peculiaridad y lo iríamos normalizando», dice la sexóloga.

Es la pescadilla que se muerde la cola, no hablamos de ello porque es raro y es raro porque no lo hablamos.

«Estoy casada pero en este momento estamos atravesando una crisis. Hace unos meses, un viejo amigo contactó conmigo por internet y me dijo que llevaba 30 años enamorado de mí. También está casado y no nos hemos visto, pero sí nos hemos enviado fotos. Jamás en mi vida me había hecho fotos sensuales, pero he descubierto que me hace sentir muy sexy. Me he comprado lencería nueva y a veces le enseño el canalillo, o me hago fotos en la bañera. Han pasado 30 años y solo he estado con una persona. Tengo la sensación de que vuelvo a ser virgen», cuenta Tereza, de 50 años, desde Brasil.

El sexo oral, dado y recibido, aparece como una práctica placentera pero también rodeada aún de prejuicios. «En una relación hetero parece que el sexo oral a ellos se da por hecho, nosotras parece que lo hemos tenido que reivindicar. Hay muchas mujeres que se sienten incómodas al recibir sexo oral porque siguen pensando que a ellos nos les gusta, o que él lleva mucho rato haciendo cosas…», confirma Poch.

Los tabúes que se nos han impuesto a nosotras mismas sobre nuestros genitales, su olor, su sabor, hacen que muchas mujeres no se sientan a gusto con ellas mismas y que disfrutar de un cunnilingus sea mucho más difícil.

No para muchas otras, que se dejan llevar por el placer del sexo oral. Como dice Rehana, de 48 años: «Me encanta el cunnilingus. Me parece una de las cosas más sensacionales del mundo. Me gusta que me lo hagan despacio, con pausas y con dulzura. Me gusta que me toquen y que me agarren, que me abran un poco y que me acaricien. Que me besen las rodillas un poco, que me besen los muslos. Un cunnilingus divagador, por favor».

nuestras charlas nocturnas.


La selección sexual, a revisión: “Para entender los deseos hay que ver cine de Almodóvar además de leer a Darwin”…


https://d7lju56vlbdri.cloudfront.net/var/ezwebin_site/storage/images/_aliases/img_1col/noticias/la-seleccion-sexual-a-revision-para-entender-los-deseos-hay-que-ver-cine-de-almodovar-ademas-de-leer-a-darwin/9352241-9-esl-MX/La-seleccion-sexual-a-revision-Para-entender-los-deseos-hay-que-ver-cine-de-Almodovar-ademas-de-leer-a-Darwin.jpg

Magnet(S.Ferrer)  —  El origen del hombre y la selección en relación al sexo es uno de los libros más importantes de la historia de la ciencia. Publicado en 1871, el texto bajó al ser humano de su pedestal casi divino para ponerlo al nivel del resto de seres vivos del planeta.

El único problema: como todos los libros, fue escrito por una persona con sesgos, ideas, opiniones y prejuicios. El autor: Charles Robert Darwin.

Un artículo de revisión publicado en la revista Science analiza cómo la sociedad victoriana en la que vivió el naturalista británico, así como sus prejuicios contra las mujeres, afectaron a su visión sobre la selección sexual.

Sus autores repasan lo aprendido desde Darwin sobre cómo se produce la elección de pareja y cómo esta modula la evolución de las especies.

“Los errores más grandes de Darwin nacen del hecho que menospreciaba a las mujeres”, explica a SINC el investigador de la Universidad de Padua (Italia) y coautor del artículo, Gil Rosenthal. “Se dio cuenta de que la elección de pareja era el mecanismo por el que evolucionaban los ornamentos que tanto le llamaban la atención, pero no veía a las mujeres ni a las hembras de los animales como seres capaces de ejercer estrategias sofisticadas de comparación, elección y manipulación”.

El contexto en el que vivió Darwin también afectó a su forma de ver y describir la selección sexual. Por eso recurrió a eufemismos como “el gusto por lo hermoso” y “la ceremonia final del matrimonio”. La evolución va mucho más allá del plumaje de los pavos reales, pero su fascinación por los pájaros le hizo ignorar otros aspectos del mundo animal como el sexo oral en los murciélagos y el comportamiento homosexual en bonobos.

“Su pudor victoriano no le permitía contemplar el deseo femenino y mucho menos el clítoris”, asegura Rosenthal. Aun así, los autores matizan que el científico tampoco tenía alternativa en la Inglaterra del siglo XIX y recuerdan que El origen del hombre fue “lo mejor que se podría haber hecho” para defender la abolición de la esclavitud, que Darwin aborrecía.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/49/Lions_mating_Denver_Zoo.jpg/1024px-Lions_mating_Denver_Zoo.jpg

El investigador de la Universidad de Princeton (EE UU) Agustín Fuentes, que no ha participado en el artículo de Science, aclara que “Darwin no podía ver más allá de sus propios prejuicios cuando examinaba a los seres humanos”. Defiende que fue “un científico brillante”, pero que “la misoginia y el racismo son procesos sistémicos, no solo ideologías individuales”, por lo que “estaba enredado en sistemas de sesgo” que afectaron a su visión de la evolución humana.

“Cuando no se trataba de sexo Darwin tenía una visión clara”, dice Rosenthal. “El croquis de la teoría evolutiva que sustentó sobre muchísimas observaciones empíricas y con una lógica elegante se mantiene hasta hoy. Incluso la selección sexual”.

Errores que persisten hasta hoy

Algunos de los errores de Darwin han sobrevivido durante décadas hasta quedar impregnados en la visión que tiene el público de cómo la evolución afecta al sexo y a la elección de pareja.

“El equívoco más persistente es que la elección de pareja es un proceso eugenésico en el que la hembra elige al macho más vistoso o que canta o huele mejor porque esos ornamentos predicen que vaya a tener descendencia sana y fuerte”, explica Rosenthal. “Esos rasgos llamativos pueden evolucionar porque llaman la atención y por ninguna otra razón, o porque aportan beneficios al macho a expensas de la hembra”.

Para Fuentes, uno de los mayores errores que persisten hoy en día sobre la selección sexual en los seres humanos es que “los machos luchan por las hembras y las hembras eligen a los mejores, más fuertes o con mejores genes”.

Por eso critica el pensamiento “basado en suposiciones de costes y beneficios” que surge de una unidad reproductiva central compuesta por una familia nuclear con dos adultos y su descendencia. Esta, añade, “no es la forma basal de residencia, organización social o cuidado de niños en humanos, ni evolutivamente ni ahora”. La psicóloga Cordelia Fine también desmonta esta visión simplista de lo que llama las “cuentas imaginarias del macho alfa” en su libro Testosterona Rex.

https://cdn.businessinsider.es/sites/navi.axelspringer.es/public/styles/bi_876/public/media/image/2021/06/tortugas-sexo-hembra-macho-seleccion-sexual-2376185.jpg?itok=GZ2i4OPJ

Lecciones aprendidas: las hembras tienen cerebro

La revisión no se olvida de resumir lo aprendido desde Darwin. Fuentes considera que la selección sexual “es complicada y compleja” para la mayoría de los animales y “doblemente complicada” para los seres humanos. Cómo y por qué los individuos toman decisiones sexuales va más allá de plumas y danzas e incluso alcanza comportamientos sin fines reproductivos que encajan poco con los roles victorianos tradicionales en los que Darwin centró su atención.

“Hemos aprendido que las hembras tienen cerebro, y que los cortejos, las plumas y los desplantes llamativos son solo el principio de una larga serie de decisiones interactivas que se llevan a cabo antes, durante y después de esa ceremonia final del matrimonio que decía Darwin”, dice Rosenthal.

“También que el más atractivo no es necesariamente el más bueno y que el más bueno para ti no es el más bueno para mí”, continúa. Además, destaca que tanto en los animales como en los seres humanos “la elección no se hace en el vacío, sino en un contexto sociocultural que moldea las preferencias y determina cómo se expresan”.

El artículo de Science destaca la importancia de campos como la neurociencia, la genómica y la fisiología a la hora de estudiar la elección de parejas sexuales. Fuentes, sin embargo, cree que olvida otras áreas de conocimiento.

“Los autores hacen un buen trabajo al demostrar [que la selección sexual es complicada] en otros animales, pero no muestran por qué las suposiciones simplistas son tan incorrectas para los humanos”, dice. Considera importante señalar que la antropología y las ciencias sociales han permitido dar “grandes pasos” en la comprensión de la sexualidad y el comportamiento humanos.

Lo que el texto sí destaca es que el campo de la biología evolutiva centrado en estudiar la selección sexual ya no es un “club de patriarcas victorianos”, en referencia al aumento en la presencia de mujeres y miembros del colectivo LGTBI desde la década 1970 y a las nuevas perspectivas que ofrecieron.

“El feminismo y la evolución de las costumbres sexuales han aliviado la misoginia y la mojigatería que enturbiaban el pensamiento de Darwin sobre el gusto por lo bello”, escriben los autores. “Sin embargo”, advierten, “somos seducidos por los machos hermosos, más que por los mecanismos biológicos que los hicieron hermosos”.

https://img2.rtve.es/imagenes/todo-cine-almodovar/1603457946796.jpg

Rosenthal cree que es importante entender que “la elección de pareja es sumamente importante como agente de selección sexual, pero la selección sexual no es tan importante para la elección de pareja”. En otras palabras, que “los deseos sexuales y las estrategias reproductivas se expresan con una variedad prolífica tanto en las moscas como en los humanos”. Y concluye: “Para entenderlos hay que ver las películas de Almodóvar, además de leer a Darwin”.

nuestras charlas nocturnas.


Los 4 malestares físicos y emocionales que afectan el placer sexual…


https://www.infobae.com/new-resizer/NTnAGYvMLfhgMqVxLGRMoGCtXzE=/768x432/filters:format(webp):quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/F3QLJMUCANCCDO3WNEBD6TVAJM.jpg

Infobae(W.Ghedin)  —  Si bien la experiencia erótica busca sentir placer sexual durante todo el encuentro (incluido lo que sucede después del orgasmo), en algunas situaciones es reemplazado por molestias, tanto durante como en el el postcoito.

En la consulta sexológica aparecen distintos síntomas que afectan a mujeres y hombres después de hacer el amor. Y no es un malestar pasajero, se suele repetir en casi todas las relaciones llevando a la persona a anticiparse a lo que va a suceder con la consiguiente merma del placer.

Aunque no existe una clasificación de los diferentes tipos de síntomas, podemos diferenciarlos en somático (o físicos) y de orden emocional (o psicológico).

Se descartan antecedentes de abuso y otros traumas sexuales recientes (por lo menos la persona no tiene conciencia de los mismos) y enfermedades médicas o consumo de fármacos o sustancias.

En algunos casos la experiencia displacentera aparece desde el inicio de la vida sexual y en otros se en algún momento de la vida adulta.

Síntomas físicos post coito

1-Cefalea: Uno de los síntomas es el dolor de cabeza de tipo explosivo, se da durante el orgasmo y persiste por unas horas (puede durar 72 horas). No se sabe a ciencia cierta las causas de la cefalea asociada a la actividad sexual.

Se cree que el aumento de la presión intratoracica durante el esfuerzo físico impide el buen retorno venoso del encéfalo, situación que produce a la vez un incremento de la presión dentro del cráneo. Afecta sobre todo a hombres a los 20 a 24 y entre 40 a 50 años.

Es frecuente encontrar antecedentes de migraña. El dolor puede durar entre 1 minuto a 3 horas, luego puede quedar una molestia residual por 12 horas o más.

https://www.infobae.com/new-resizer/1KJEGU54a3QQGPSSpwRioc0kDYE=/768x432/filters:format(webp):quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/5XE5UFAMBZBNRDCCRRLMWQCP2E.jpg

Aunque no existe una clasificación de los diferentes tipos de síntomas, podemos diferenciarlos en somático (o físicos) y de orden emocional (o psicológico)

Es importante descartar que el dolor de cabeza no sea provocado por causas orgánicas ni por el uso de Sildenafil (Viagra) o derivados que pueden tener este efecto colateral. Afecta al 1% de la población aunque se estima que más gente lo sufre y no consulta por el tema.

2-Dolor genital: el término dispareunia define el dolor durante la penetración (tanto en mujeres como en hombres) aunque tiende a durar hasta 24 horas más luego del orgasmo.

Los estudios revelan que entre un 5 hasta un 10% de mujeres padecen este síntoma aunque no todas siente que su vida sexual está afectada.

Descartando el sexo fuerte o la baja de lubricación (además de enfermedades u otras patologías genitales) se cree que el dolor deriva de la vasocongestión pelviana, la tensión de los músculos pélvicos y abdominales y no vaciar la vejiga antes de tener sexo.

En el hombre el dolor y la sensibilidad se debe a la “inflamación” (por el movimiento) de la capa albugínea que recubre el pene y los testículos.

3-Ardor, picazón, ganas de orinar: la fricción del pene durante la penetración(o por el uso de juguetes sexuales) puede provocar pequeñas irritaciones en la mucosa vaginal o el glande (cabeza del pene).

En algunas poses el pene ejerce más presión sobre la pared superior de la vagina lo cual se extiende a la uretra estimulando su mucosa con el consiguiente ardor o ganas de orinar. También se describen alergias al látex, lubricantes, espermicidas como causas de picazón y ardor.

4-Síntomas emocionales

Más allá de las expectativas que cada uno tenga luego de tener sexo, existen factores biológicos que marcan diferencias entre los hombres y las mujeres.

En los varones, el orgasmo y la eyaculación llevan a la caída brusca de la dopamina y la serotonina lo cual provoca relax y sueño; en cambio, en las mujeres, estos neurotransmisores se mantienen altos (preparados para una nueva estimulación o para tener más de un orgasmo) y el nivel de atención se mantiene alto.

Si bien estas diferencias biológicas están presentes no justifican que muchos hombres se duerman después de tener relaciones o no deseen hablar o estar abrazados.

https://www.infobae.com/new-resizer/CU6mnVDy3y4_HxlgI_lYdD2Ywas=/768x432/filters:format(webp):quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/JLXAAT2RFBCRDMQ4H4SIESKJHE.jpg

En algunos casos existe una serie de conductas que impiden continuar juntos, abrazados, hablando, haciéndose mimos, etc. Tanto el quedarse dormidos, fijarse inmediatamente en el celular si hay mensajes, entre otras actitudes

El malestar emocional se funda en la creencia de que el contacto fue satisfactorio pero no suficiente como para colmar las expectativas. Se tiene la vara muy alta de cómo debe ser el encuentro sexual y, a pesar de que se disfruta, le evaluación posterior no llega a conformar.

En otros casos no es la creencia lo que provoca la insatisfacción, sino una serie de conductas que impiden continuar juntos, abrazados, hablando, haciéndose mimos, etc.

Tanto el quedarse dormidos, fijarse inmediatamente en el celular si hay mensajes, hablar de otros temas como si nada hubiese pasado, levantarse e ir corriendo al baño, hablar de preocupaciones o de conflictos no resueltos, preguntar siempre “¿estuve bien?” como una búsqueda de reafirmación narcisista, son algunos ejemplos del malestar.

También se describen síntomas de angustia, tristeza, que no tienen una causa inmediata consciente. Es posible que el alto nivel emocional (ejemplo: llanto durante el orgasmo) ocasione luego una sensación de vacío que no se ´puede llenar con las acciones posteriores a la relación sexual.

nuestras charlas nocturnas.


Diseño y lujo o por qué Soraya Wave de LELO terminará por conquistarte…


https://media.revistavanityfair.es/photos/61dc2da41c28350fd409d558/16:9/w_1280,c_limit/SorayaWave_11_1000x1000.jpg

Vanity Fair  —  LELO, la marca sueca de bienestar sexual y juguetería erótica de lujo lleva más de 15 años revolucionando el sector de este tipo de productos. La última prueba ha sido el lanzamiento de su nuevo producto: el Soraya Wave.

Se trata de la nueva versión de su producto más icónico, de uno de sus productos más icónicos, el conejito vibrador Soraya. Muchas mujeres han caído ya rendidas a sus encantos, incluida la directora y guionista Leticia Dolera fan declarada de la marca que asegura que este tipo de productos ayudan a las mujeres a empoderarse y “han tenido un papel fundamental durante los últimos meses a la hora visibilizar la sexualidad de las mujeres, así como a darnos la posibilidad de explorar y conocer mejor nuestro propio cuerpo”.

https://media.revistavanityfair.es/photos/61dc2da81c28350fd409d55b/master/w_1600,c_limit/SorayaWave_1_1000x1000.jpg

El secreto del éxito de Soraya Wave radica en que proporciona una doble estimulación en la parte exterior del clítoris y en su raíz, (lo que conocemos como punto G) de manera que consigue hacerte experimentar sensaciones más intensas y, además, cuenta con la tecnología patentada y exclusiva de LELO WaveMotion™, que viene a ser el conocido movimiento «ven aquí» con su punta oscilatoria y generando vibraciones ultra potentes.

Soraya Wave está diseñado para adaptarse a todo tipo de cuerpos y hacer más sencillo su uso así que es la opción perfecta para las que se inician en el terreno de los juguetes eróticos. Su mango incorpora un asa que hace que sea fácil de sostener en el ángulo que mejor se adapte a tu cuerpo y cuenta con una sencilla interfaz para controlar la intensidad de las vibraciones o establecer el modo WAVE y sus diferentes patrones.

Tiene hasta ocho diferentes que se adaptan a todos los gustos y momentos. Otro factor definitivo es su silicona ultra suave, mucho mas higiénica y respetuosa con el cuerpo que otros materiales. Está disponible en tres elegantes colores: azul intenso, morado y negro y es totalmente sumergible por si quieres explorar en la ducha o el baño. Se recarga mediante USB y cuenta con un brazo externo totalmente flexible.

https://media.revistavanityfair.es/photos/61dc2da41c28350fd409d555/master/w_1600,c_limit/SorayaWave_8_1000x1000.jpg

La experta en el tema, la sexóloga Valérie Tasso también recomienda el nuevo producto de LELO: “Este juguete es perfecto para que las mujeres tengan el placer en sus manos y tomen el control de su propio cuerpo, con estimulaciones efectivas para alcanzar el clímax. Como experta, lo recomiendo especialmente a mujeres curiosas que quieran explorar sus orgasmos o que prefieren probar cosas nuevas, ya sea a solas o en pareja”.

https://media.revistavanityfair.es/photos/61dc2da11c28350fd409d552/master/w_1600,c_limit/10.jpg

El nuevo Soraya Wave de LELO es un juguete erótico que aúna diseño y lujo y que promete convertirse en el nuevo objeto de deseo que terminará por conquistarte. Democratizar el placer es uno de los objetivos de LELO e invertir en un buen juguete es el mejor comienzo.

Los de la marca sueca reúnen todos los requisitos para convertirse en tu favorito: es funcional, un equipo de expertos ha pensado en todos los detalles para que su uso sea fácil y efectivo; es seguro y es bonito porque ¡el placer no debería esconderse en un cajón!

nuestras charlas nocturnas.


Todo sobre la masturbación femenina…


https://media.vogue.es/photos/5cf14133ce2008f6ab7174fa/1:1/w_2048,h_2048,c_limit/Ilustracioi%CC%80n_sin_tii%CC%80tulo%2049.jpg

El Mundo(E.Romo)  —  El sexo no tiene por qué limitarse a los momentos de intimidad con tu pareja. Tú también puedes conocer el placer en soledad. Explorar tu cuerpo te ayudará a conocerlo mejor y te permitirá disfrutar más aún del sexo en pareja. Si sufres anorgasmia, la masturbación te puede ayudar a superarla porque te ayudará a conocerte mejor, conocerás sola el orgasmo y acabarás sabiendo lo que de verdad te provoca placer.

Por ello, en este artículo, te explicamos todo lo que debes sobre la masturbación femenina: cuándo suelen empezar las mujeres a masturbarse, con qué frecuencia lo hacen, cuáles son las mejores técnicas de masturbación femenina, y todo sobre el sexo tántrico y la masturbación.

Cuándo empieza una mujer a masturbarse

Generalmente, es la época de la pubertad en la que la mayoría de mujeres empieza a masturbarse. Sin embargo, esto no significa que sea igual de normal hacerlo antes o bien después.

Por ejemplo, algunos niños empiezan a masturbarse en la infancia. Según los resultados de las investigaciones realizadas por el neuropsiquiatra infantil Julián de Ajuriaguerra, entre los tres y los cinco años, el 75% de los niños se toca los genitales.

De hecho, la exploración del propio cuerpo es una etapa específica del desarrollo infantil. Los niños juegan con su pene y lo comparan espontáneamente con el de sus compañeros en el colegio o en la playa. Las niñas pueden frotar sus genitales contra un objeto y se exploran la vulva con las manos Prueba de ella es la frecuente aparición de inflamaciones de los genitales externos en niñas entre los 3-5 años.

El mayor interés de los niños, y menor de las niñas, en explorar su cuerpo se debe, en realidad, a la diferencia anatómica. En el caso de los niños, los genitales externos son más evidentes. Se trata de una fase muy específica del desarrollo infantil, llamada fálico-exhibicionista. El término “fálico” viene de la palabra griega “fal”, germinar, y “falo”, que es la parte del cuerpo masculino que hace brotar la vida.

Más adelante, a pesar de que hay mujeres que se masturban más que los hombres, en general, son éstos últimos los que lo hacen con mayor frecuencia. Por supuesto, también hay mujeres que deciden no hacerlo y otras que empiezan a masturbarse cuando ya son adultas.

https://statics-cuidateplus.marca.com/cms/styles/ratio_43/azblob/masturbacion_femenina_0.jpg?itok=22dm-Y1g

Según los estudios realizados, en torno al 70% de las mujeres de entre 25 y 29 años reconoce haberse masturbado durante el último año. Esta cifra se reduce en un 46,5% en el caso de mujeres de entre 60 y 69 años, y en un 33% si la mujer ya tiene más de 70 años.

Y es que es un mito que, con la llegada de la menopausia, la mujer deje de masturbarse o que el interés por el sexo desaparece con la tercera edad.

Estudios científicos sobre la masturbación femenina

Un estudio realizado en Estados Unidos, por la psicóloga Debby Herbanick, especializada en conducta sexual, ha puesto de manifiesto que la masturbación puede estar relacionada con la inteligencia. Es decir, que las personas con mayor índice intelectual se masturban de forma más habitual.

Este mismo estudio también ha llegado a la conclusión de que existe una relación entre el nivel académico de las personas y la frecuencia de masturbación. Es decir, a mayor nivel de estudios, más habitual es la práctica de masturbarse.

Otra investigación realizada en Australia por el Centro Epidemiológico de Cáncer de Melbourne concluyó que los hombres entre los 20 y 50 años, que se masturban más de cinco veces a la semana, corren menos riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Asimismo, según otro estudio, la masturbación, en los hombres, mejora su sistema inmunitario y reduce el riesgo de sufrir infecciones. Y es que los orgasmos presentan mayores niveles de un anticuerpo: la inmunoglobina A (IgA).

https://media.vogue.es/photos/5ceff3b6ce2008fe6771719b/4:3/w_2048,h_1536,c_limit/Ilustracioi%CC%80n_sin_tii%CC%80tulo%2050.jpg

Por su parte, en el caso de la mujeres, la ginecóloga inglesa Laura Streicher afirma que la masturbación ayuda a lubricar y a reducir la sequedad de la zona genital femenina. Por tanto, masturbarse es especialmente útil en la menopausia.

Técnicas de masturbación femenina

La masturbación es un tema muy personal y cada cual elige la manera para él más satisfactoria, que no siempre es la misma para todos. Sin embargo, existen algunas técnicas de masturbación femenina, unas más sencillas que otras, que te presentamos a continuación.

Acariciar el clítoris con los dedos

Esta consiste en acariciar el clítoris con uno o varios dedos. El movimiento puede ser de arriba hacia abajo, o bien de lado a lado. También se puede estimular solo el clítoris o bien ampliar la zona y que la caricia sea más larga. Los movimientos pueden ser rápidos o bien más lentos, más directos e intensos o bien más suaves.

El clítoris puede estimularse directamente, tirando ligeramente hacia atrás la piel que lo recubre, o bien indirectamente, no retirando la piel. Cada una debe escuchar su propio cuerpo.

Movimiento circular y en forma de U con los dedos

Otro tipo de movimiento consiste en frotar toda la zona con cuatro dedos, no solo el clítoris, haciendo un círculo. O bien hacer un movimiento en forma de U, siguiendo el área de la piel que está por encima de la uretra. Se trata de una técnica muy eficaz, con la que se consiguen orgasmos muy placenteros.

El mango de la ducha

Una técnica de masturbación sin dedos es utilizar el chorro de la ducha para hacerlo. Tan solo debes dirigir el chorro del mango de la ducha hacia el clítoris para estimularlo.

https://s3.us-east-1.amazonaws.com/espmag-s3-production/art%C3%ADculo/conoce-la-manera-de-masturbarse-con-la-almohada/masturbacion-placentera-6.jpg

Sobre una almohada o una toalla enrollada

Una de las técnicas más sencillas para masturbarse consiste en utilizar un objeto, como una almohada o una toalla enrollada, para simular que tenemos relaciones sexuales.

Apretando el clítoris

En lugar de acariciarlo, esta técnica consiste en presionarlo con los dedos índice y pulgar, o bien con dedo medio y el índice. La velocidad y la presión pueden variar en función de lo que más nos guste.

Vibrador

Son muchas las mujeres que utilizan un vibrador, o incluso dos, para masturbarse. Hoy en día, los podemos encontrar de múltiples formas y tamaños. Incluso, con un poco de imaginación, podemos hacer uno casero, aunque siempre es menos higiénico. Por ejemplo, utilizando un cepillo de dientes eléctrico, cubriendo con algún material delicado el cepillo.

Sexo tántrico y masturbación: ¿en qué consiste?

El sexo tántrico se basa en el Tantra, una disciplina oriental practicada en Oriente hace miles de años. Esta práctica rinde culto a los placeres mundanos para alcanzar la plenitud espiritual.

El sexo tántrico no solo se centra en los órganos genitales para conseguir el placer o el orgasmo, sino en todas las partes del cuerpo, es decir, en la energía sexual. Ningún sexo es superior a otro y no hace distinción entre lo bonito y lo feo, entre lo que está bien y lo que está mal. El Tantra defiende la aceptación de uno mismo tal y como es, y es precisamente esto lo que hace a uno sentirse libre y sin complejos, y obtener un mayor placer.

https://hips.hearstapps.com/hmg-prod.s3.amazonaws.com/images/gettyimages-532097445-1516802141.jpg?crop=1.00xw:0.754xh;0,0.0415xh&resize=480:*

Otro de los puntos que caracteriza el sexo tántrico es que su meta no es la eyaculación o el orgasmo, sino utilizar los besos, las caricias y las miradas para obtener el máximo placer, dejando de lado las prisas.

Por ello, el ambiente debe ser relajado, con una música y temperatura adecuadas.

Después, hay que empezar mirándose, acariciándose para que surja el deseo y la pasión, tomándose su tiempo para excitarse y para llegar a los genitales, aunque el orgasmo se puede conseguir también sin llegar al coito.

Por ello, cuando se habla de sexo tántrico, muchos mencionan la “eyaculación interior”. Es decir, retener la eyaculación, pero consiguiendo un placer máximo.

Asimismo, el sexo tántrico pone mucho énfasis en la masturbación, que debe pararse antes de llegar a la eyaculación. De este modo, se reduce la excitación y no se llega a producir la eyaculación, y esto se puede hacer varias veces.

nuestras charlas nocturnas.


Así responde el cerebro femenino a la estimulación genital…


https://www.quo.es/wp-content/uploads/2021/12/orgasmo-950x629.jpg

Hasta ahora, el conocimiento sobre la representación neural de los genitales en la mujer y su papel en la función sexual ha sido bastante escaso. Si bien el córtex somatosensorial dedica un espacio a la detección del tacto de cada parte del cuerpo, la ubicación exacta del campo genital femenino en este mapa había sido controvertida.

Esta falta de datos ha dificultado el desarrollo de estudios clínicos que evaluaran el papel de los cambios producidos en dicha región bajo ciertas condiciones clínicas, como la disfunción sexual, o en mujeres que sufrieron abusos.

Ahora, una investigación realizada por expertos de varias instituciones alemanas y publicada esta semana en The Journal of Neuroscience sostiene que la representación de los genitales en el mapa cerebral está cerca de la representación de la cadera si bien hay que localizarlo individualmente ya que la ubicación precisa varía “probablemente” entre ellas.

“Nuestro enfoque de mapeo produjo activaciones corticales en la pared lateral de la corteza somatosensorial para todas las mujeres, aunque la localización precisa cambió de mujer a mujer”, explica a SINC Christine Heim, profesora de la Universidad Charité de Berlín (Alemania) y autora principal.

El trabajo también descubrió que la región era más gruesa cuanto más frecuentemente mantenían relaciones sexuales las participantes. “Nunca se había demostrado en humanos que este campo de representación genital tuviera la capacidad de variar estructuralmente en relación con su uso”, añade.

https://www.quo.es/wp-content/uploads/2021/12/Cerebroclitoris.png

Ubicación de la región del cerebro activada por estimulación del clítoris en un grupo de mujeres. 

Los estudios anteriores arrojaron resultados contradictorios debido a los métodos de mapeo menos precisos. En esta ocasión, el equipo utilizó la imagen por resonancia magnética funcional para cartografiar la representación exacta de los genitales femeninos midiendo la respuesta del cerebro a una membrana que vibraba sobre la región del clítoris.

“Nuestro enfoque de mapeo individual proporcionó una mayor precisión que en investigaciones anteriores y localizó inequívocamente el campo genital”, continúa Heim, que recogió una muestra de 20 mujeres.

Mejorar el conocimiento de la función sexual

Según los autores, estos resultados ayudarán a desarrollar estrategias para promover la salud sexual en las mujeres. “Nuestro estudio proporciona tanto la base teórica como un nuevo enfoque metodológico para evaluar el papel del campo genital en la función sexual sana y en los trastornos sexuales, ya que podemos identificar una base neural para ellos”, afirma la investigadora principal.

“Podemos probar si los cambios en el campo genital modifican la percepción del tacto de los genitales. Y si las intervenciones, como la terapia sexual, modifican el campo genital, o cómo esta región se conecta con los circuitos cerebrales emocionales”, subraya.

nuestras charlas nocturnas.


Las 6 señales que demuestran atracción física hacia otra persona…


https://pymstatic.com/1657/conversions/atraccion-fisica-senales-wide.jpg

Psicología y Mente(J.A.Corbin)  —  En muchas ocasiones, y posiblemente la mayoría de las veces, descifrar lo que le pasa por la cabeza a la otra persona es prácticamente imposible. Ahora bien, cuando una persona muestra atracción hacia otra persona, suele expresarlo de manera inconsciente. Si quieres saber si esa persona que te gusta y que te roba los pensamientos desde hace unas semanas, está deseando pasar tiempo contigo, sigue leyendo este artículo porque te interesará.

La persona a la que le atraes raramente te lo dirá, pero es posible detectar las señales que emite. Un estudio llevado a cabo por Albert Mehrabian concluyó que cuando hablamos cara a cara con una persona, la comunicación verbal es solamente un 35 por ciento, mientras que el lenguaje no verbal ocupa un 65% de nuestra conversación. Tal y como afirma Mari Smith, una coach especializada en comunicación interpersonal, con un poquito de observación puedes determinar si alguien siente atracción por ti o no.

La química del amor: un potente cóctel hormonal

Lo cierto es que cuando sentimos atracción por alguien, es sumamente complicado disimularlo. Ya hemos hablado de la cascada neuroquímica que ocurre en el cerebro cuando nos enamoramos. De hecho, solamente hay que observar cómo las personas cambian su propio comportamiento cuando están “pillados” por ese ser especial que se convierte en su gran motivación.

El desamor, además, puede llevarnos a una depresión si no sabemos canalizar correctamente las emociones que se generan cuando queremos estar con alguien. Y como la misma droga, cuando nos enamoramos o sentimos atracción física por una persona ocurren una serie de reacciones fisiológicas y psicológicas que no podemos evitar.

Las señales que delatan que sientes atracción por alguien

Si te gusta alguien o le gustamos a alguien, es complicado no sonreír ni mostrar un contacto visual característico, puesto que queremos fundirnos en el cuerpo de la otra persona, y pase lo que pase, ese es nuestro objetivo.

David Givens, un antropólogo especializado en comunicación no verbal, afirma en su libro Love Signals: A Practical Field Guide to the Body Language of Courtship: “A pesar de los avances tecnológicos y el desarrollo que hemos sufrido los seres humanos en el último siglo, cuando hablamos de las señales silenciosas de la atracción física no somos diferentes a las demás especies del reino animal. Desde los orígenes de los seres vivos, los animales siempre han utilizado ciertas señales que pretenden comunicar el interés en el sexo opuesto”.

¿Pero cuáles son estas señales que nos delatan cuando nos gusta alguien? ¿Cómo podemos saber si la persona que nos gusta quiere algo más que una simple amistad? Para saberlo sólo tienes que seguir leyendo.

Señales de la atracción física

Según Givens, hay cuatro señales inequívocas que muestran que alguien siente atracción por ti. Si ves alguna de ellas, es una buena señal, pero si ves las cuatro, entonces estás frente a la evidencia de que le gustas a la otra persona y que está deseando estar contigo a solas.

https://pymstatic.com/1659/conversions/pareja-atraccion-default.jpg

1. Hombros levantados

Los biólogos llaman a la postura de los hombros levantado, la “respuesta dulce”, pues revela una parte tierna, es decir, muestra señales de que estás abierto hacia la otra persona.

2. Dedos de paloma

Mover los pies hacia adentro es una señal de atracción física, pero, además, muestra que la otra persona se siente intimidada, Así que es una manera de encoger el cuerpo para aparentar una postura menos amenazante.

3. Palmas hacia arriba

Una persona que está interesada en ti generalmente tiene las palmas de las manos hacia arriba cuando está relajada. Este gesto genera una actitud de apertura y vulnerabilidad hacia la otra persona, lo que se traduce en una actitud amigable y accesible.

4. Frente arqueada

Si una persona agacha ligeramente la cabeza y te mira hacia arriba desde debajo de la frente, te invita a que te acerques. Es otra de las señales que nos puede advertir de que alguien siente un especial interés en ti.

Otras señales que muestran atracción física

Además de las señales expuestas arriba, también existen otras señales que pueden denotar atracción física. Vamos a ver cuáles son a continuación.

5. Pupilas dilatadas

Si alguien te mira y siente atracción hacia ti, sus pupilas se dilatan (se hacen más grandes), según las conclusiones de un estudio realizado por la Universidad de Chicago. Es una respuesta completamente involuntaria, y según Dr. Eckhard Hess, uno de los investigadores que llevó a cabo el estudio, esta reacción no tiene nada que ver con la cantidad de luz que haya en el lugar en que las dos personas estén.

6. Cuerpos alineados

Según Lisa Daily, autora de Stop Getting Dumped! All You Need to Know to Make Men Fall Madly in Love With You and Marry ‘The One’ in 3 Years or Less, las personas que se atraen de manera inconsciente intentan alinearse con la otra persona. Donde los pies apuntan, el corazón le sigue.

Los hombres las mujeres dan distintas señales cuando sienten atracción física

Aunque suelen coincidir en algunas señales, los hombres y las mujeres pueden comportarse de distinta manera en algunos aspectos. Los hombres también suelen hacer la postura de la frente arqueada igual que las mujeres y ambos sonríen más cuando les atrae una persona.

Cuando un hombre está interesado en una mujer, suele:

  • Sonreír más.
  • Hacer más contacto visual de lo habitual
  • Realizar más conductas de autocuidado, como por ejemplo colocarse la corbata.
  • Estar de pie o sentarse erguido.
  • Empujar hombros hacia atrás y el pecho hacia afuera.
  • Realizar comentarios sobre su trabajo, su dinero, su coche, etc.

Por otro lado, las mujeres pueden mostrar las siguientes señales:

  • Sonreír más (como los hombres).
  • Realizar más contacto visual (como los hombres).
  • Inclinarse hacia la otra persona del sexo opuesto.
  • Exponer su cuello, manos o palmas.
  • Cuidar su piel más que de costumbre.
  • Mover y tocarse el pelo.
  • Cruzar y descruzar sus piernas.

Ahora ya sabes lo que tienes que observar la próxima vez que conozcas a una chica que te interesa. Antes de acabar, debes saber que el alcohol te hace sentirte más atraído por otra persona.

nuestras charlas nocturnas.