actualidad, opinion, variedades.

Leyendas urbanas y antiguos mitos: espíritus y seres terroríficos que acechan en el lavabo …


Ancient Origins(V.Roric)/Psicología y Mente(S.R.Comas)/El Confidencial(A.Nuño) — Todos los países del mundo tienen sus propias leyendas y supersticiones, basadas a menudo en creencias relacionadas con dioses, demonios y espíritus que habitan en un cierto lugar. Hasta los lavabos tienen asociadas sus propias criaturas del ‘otro mundo’.Ancient-origins.es Newest

Este relato del folclore contemporáneo, que circula de boca en boca (o de cadena en cadena de WhatsApp), fue acuñado por el estadounidense Richard Dorson en 1968, que la definía como ‘una historia moderna que nunca ha sucedido, pero es contada como si fuera cierta’. En general tienen una estructura más compleja que los simples bulos, se inspiran en alguna fuente, pero tienen algún elemento misterioso, y en muchas ocasiones nos alertan sobre posibles peligros. Es imposible encontrar de dónde provienen (generalmente del ‘amigo de un amigo’), sus personajes son arquetipos y cambia sustancialmente de unas zonas a otras.

Las leyendas urbanas son la sal de nuestra vida. A todos nos gusta escuchar teorías absurdas y disparatadas sobre famosos muertos, presencias paranormales, enfermedades químicas o metros alternativos en Moscú, y también nos gusta creer que pueden ser ciertas. Tendemos a pensar que si es el amigo del primo de alguien el que ha vivido la historia de primera mano, es más fácil creerla (aunque no conozcamos a ese amigo en cuestión).

– Toire no Hanako-san: Hanako la del lavabo

En Japón, Toire no Hanako-san (que significa “Hanako la del lavabo”) es el espíritu de una niña con media melena lisa y negra que viste una falda roja y se esconde en el tercer lavabo del tercer piso de los baños de los colegios japoneses. Quien quiera invocar a Hanako debe llamar a la puerta del tercer lavabo tres veces y preguntar si está ahí o no.

Por lo general se considera a Hanako un espíritu inofensivo, pero existen también versiones de esta leyenda urbana más violentas y terroríficas. En una de ellas, tras responder a quien la ha invocado, le arrastra hasta el interior del lavabo si la puerta estaba abierta. Al parecer se la puede detener si el individuo puede demostrar que ha sacado un diez en un examen. Otra terrorífica versión de esta leyenda habla de un gigantesco lagarto con tres cabezas que simula la voz de una niña para atraer a su presa.

Hanako la del lavabo.
Hanako la del lavabo.

– Kawaya no Kami: un dios protector nacido de los excrementos

La mitología japonesa también nos habla de Kawaya no Kami, el dios del lavabo nacido de los excrementos de la diosa Izanami. Al ser los antiguos lavabos más antiguos y peligrosos que los actuales, se creía en el pasado que Kawaya no Kami protegía a sus usuarios.

En señal de respeto por este dios, la gente mantenía limpios sus lavabos, los decoraba como si de un santuario se tratase e incluso cenaban en ellos para simbolizar que comían los alimentos dejados por el dios. Cuando la gente no era lo suficientemente respetuosa con este dios del lavabo, se decía que sus hijos nacían feos e infelices.

Asimismo, al utilizar el lavabo la gente debía advertir de su presencia tosiendo, ya que se decía que Kawaya no Kami tenía la forma de un hombre ciego armado con una lanza y oculto en el fondo del lavabo.

– Aka-Manto

Muy conocido en Japón y Corea, Aka-Manto es un espíritu maligno de los lavabos. Se cuenta que lleva puesta una máscara blanca y viste una capa roja. Supuestamente, las mujeres le encuentran muy atractivo. Este espíritu habita en los compartimentos de los lavabos, y cuando alguien entra en uno de ellos, el espíritu le pregunta si prefiere una capa roja o una capa azul.

Si el usuario del lavabo responde ‘roja’, el espíritu le corta el cuello, para que la sangre derramada recuerde a una capa roja. Si responde azul, el individuo será asfixiado hasta la muerte, para que su rostro adquiera una tonalidad azulada. Si la persona intenta engañar al espíritu diciendo otro color, será arrastrada al Infierno a través del retrete.

La única forma de escapar a la muerte al encontrarse con este espíritu maligno es respondiendo “amarilla”. Al hacerlo así, el espíritu se ‘conformará’ con restregar la cara del individuo en algún lavabo lleno de excrementos.

Representación artística del espíritu de Aka-Manto. (YouTube Screenshot)
Representación artística del espíritu de Aka-Manto.

– El Demonio de la Máscara de la Muerte: Kashima Reiko

Otro espíritu maligno japonés que vive en los servicios es Kashima Reiko. Tras haberse convertido en un espíritu maligno después de haber sufrido una muerte trágica, este espíritu de sexo femenino acecha en los baños de colegios y hogares en busca de sus piernas. Cuando se la oye preguntar dónde están sus piernas, el individuo debe responder “en la autopista de Meishin”.

El espíritu le preguntará entonces al usuario del lavabo dónde consiguió esa información, a lo que se le debe contestar: “Kashima Reiko me lo contó.” Pero el espíritu aún se guarda una pregunta con trampa en la recámara. Cuando pregunta cuál es su nombre, se le debe responder que es “el Demonio de la Máscara de la Muerte.”

Kashima Reiko. (Imagen original)
Kashima Reiko. 

– Akaname: mantengan limpios sus lavabos

El demonio Akaname tiene un aspecto terrorífico y su saliva es venenosa. Sin embargo, al sentirse atraído por la suciedad, su función es lamer la inmundicia hasta dejar los lavabos bien limpios. Es el menos peligroso de todos los dioses y demonios de los lavabos, y se cree que en un principio tuvo su origen como táctica para atemorizar a los niños y convencerles de que tuvieran limpios sus lavabos.

Dibujo de un ‘akaname’. Primer volumen del Gazu Hyakki Yakō de Toriyama Sekien (siglo XVIII). (Public Domain)
Dibujo de un ‘akaname’. Primer volumen del Gazu Hyakki Yakō de Toriyama Sekien (siglo XVIII).

Belfegor el perezoso

En la mitología judeocristiana, se describe a Belfegor como un demonio con barba, uñas afiladas y una boca siempre abierta, sentado en un trono que es también un retrete. Los rabinos creían que este demonio solo podía ser invocado sentándose en el lavabo u ofreciéndole los propios excrementos.

Se cree que esta entidad demoníaca es perezosa: se pasa todo el día sentado en el retrete y comiendo excrementos humanos.

Ilustración de Belfegor, ‘Dictionnaire Infernal’. (Public Domain)
Ilustración de Belfegor, ‘Dictionnaire Infernal’.

– Silencio para Sulak

El demonio babilónico Sulak también acechaba en los lavabos. Al encontrarse el usuario solo y sentado en el retrete, en ese momento era vulnerable y ofrecía al demonio la ocasión perfecta para atacar. En este caso, lo haría provocando alguna enfermedad, considerada de este modo como “la mano de Sulak.”

Si aquellos que utilizaban el lavabo no se comportaban con modestia y permanecían en silencio, el demonio supuestamente se sentiría ofendido y golpearía.

Más demonios de los lavabos

En la mitología china, Zi-Gu es la diosa de los lavabos. Cuando se la venera como es debido, se encarga de mantener el retrete limpio y desinfectado. En la antigua Roma, Cloacina era la diosa de las cloacas, Stercutius el dios de los excrementos y Crepitus era invocado para curar el estreñimiento o la diarrea.

– 10 leyendas urbanas de España famosas

La mayoría de leyendas urbanas no tienen patria; primero, porque pocas veces se conoce dónde se originaron exactamente y, segundo, cuentan con diferentes versiones alrededor del mundo. A pesar de ello, es cierto que algunas tienen su inicio en un lugar más o menos concreto, además de extenderse por una determinada área geográfica. En este artículo daremos un repaso a varias de las leyendas urbanas de España más conocidas.

La rumorología popular española cuenta, como es habitual en este tipo de folklore, con una buena dosis de historias de miedo, pero también se conocen muchas leyendas urbanas más bien cómicas que a buen seguro nos han sacado una sonrisa en algún momento. Vamos a narrar brevemente algunas de las leyendas urbanas españolas más conocidas.

1. La chica de la curva

No podíamos empezar este recopilatorio de leyendas urbanas españolas de otro modo; probablemente, se trate de la historia más popular de las últimas décadas que, además, cuenta con versiones adaptadas a casi todas las partes del globo.

Leyendas urbanas españolas

Los elementos básicos de esta leyenda son tres: un viajero que conduce su vehículo de noche, una carretera peligrosa y una muchacha que aparece de repente. En el caso español, existen varias ubicaciones para esta leyenda: la más conocida son las Costas del Garraf, en Cataluña (probablemente porque se trata de un tramo de carretera muy angosto donde se producen muchos accidentes), pero la historia también ha sido ubicada en Mallorca y en la Carretera de l’Arrabassada, en Barcelona.

La leyenda cuenta que un hombre está conduciendo por una peligrosa carretera una noche de tormenta. De repente, ve parada en el arcén a una chica vestida de blanco, toda empapada por la lluvia. Extrañado por la presencia de la joven, el conductor detiene el auto y la invita a subir.

Ella se sienta en el asiento del copiloto y apenas contesta a las preguntas que el hombre, asombrado, se empeña en hacerle. En un momento del viaje, cuando están a punto de encarar una curva muy cerrada, la chica le dice al hombre que vaya con cuidado, que se trata de un tramo muy peligroso. Él le agradece el interés, a lo que ella responde: “Es mi obligación avisarte, aquí fue donde me maté hace 25 años”. Tras haber pronunciado estas palabras, la joven de blanco desaparece sin dejar rastro.

Desde El Salvador a Chile, pasando por la Sierra de Guadarrama o Venezuela, la niña de la curva parece moverse por multitud de lugares diferentes.

«Cuidado, en esa curva me maté yo». La niña de la curva es el clásico guía espiritual que ayuda al héroe a no perderse durante el camino

Lo cierto es que este tipo de historias son también un poco moralizantes y tan antiguas como el mundo: en la leyenda o cuento clásicos, podríamos decir que se trata de esa figura espiritual que guía al héroe hacia la rectitud y el buen camino para evitar que se pierda en su viaje. Lo que no quita que pueda haber nacido de alguna historia real, por supuesto.

2. Los troncos del Brasil

Esta leyenda se extendió hace algunos años, con tanto “éxito” que muchas de las personas que tenían en su casa la planta “tronco del Brasil” se deshicieron de ellas, presas del miedo.

La leyenda contaba lo siguiente: una chica le regaló un tronco de Brasil a su madre (o a su tía o a su abuela) por su cumpleaños (según otras versiones, por su santo). La mujer se mostró muy complacida con el presente, y exhibía orgullosa la bonita planta a todo quien quisiera contemplarla.

Un día, observó que el tronco se movía, y que del interior de la planta emergían unos extraños ruidos. Alarmada, llamó a la policía, que le conminó a que se deshiciera de ella, puesto que lo que se movía dentro del tronco eran las crías de una araña oriunda del Brasil que solía poner los huevos en este tipo de planta, y cuyas crías, en solo unas horas, crecían hasta alcanzar el tamaño de un puño.

Podemos pensar que los criaderos donde se cultivaban troncos de Brasil no hicieron mucho negocio ese año…

3. La apuesta del cementerio

🌑🥀La apuesta del cementerio🥀🌑 | CREEPYPASTAS AMINO. Amino

En esta ocasión, la protagonista es una joven muy tímida (o un muchacho; de nuevo, todo depende de la versión).

La localidad no se menciona en la leyenda, por lo que puede ubicarse en cualquier cementerio de España.

Una noche de Halloween, sus compañeros retaron a la joven que demostrara su “valentía” entrando en el cementerio de noche.

Para hacer constar que, efectivamente, había estado en el camposanto, debía dejar una nota en la última tumba del recinto, en la que constara la frase “yo estuve aquí”.

A pesar de que le aterraba la idea, la chica accedió, pues no quería quedar mal delante de sus amigos.

Así que, esa noche, la joven saltó el muro y penetró en el cementerio. Caminó con paso rápido, muerta de miedo, por entre las tumbas, hasta que finalmente llegó a la última lápida del recinto. Con mano temblorosa pinchó la hoja con una chincheta para dejar constancia de su proeza. Pero, cuando ya iba a retirarse corriendo, la falda se le enganchó con algo extraño…

Al día siguiente, la muchacha no había regresado todavía a su casa.

Extrañados y un poco asustados, sus compañeros fueron al cementerio a buscarla. Y cuál fue su sorpresa al descubrir el cadáver de la joven sobre la tumba… la falda se le había quedado prendida de la chincheta, y ella, creyendo que era algo sobrenatural lo que la agarraba, había muerto de puro miedo.

4. El terrorista agradecido

Esta leyenda urbana cuenta con muchas ubicaciones, casi tantas como atentados terroristas se han cometido. Sin embargo, la base de la historia es siempre la misma: una mujer da limosna a un hombre que pide en la calle, y este, agradecido por el gesto, le dice que, como ha sido bondadosa, se lo pagará advirtiéndole que no acuda al lugar X el día Y. El lugar y el día varían dependiendo de la versión; unas veces es un centro comercial; otras, el transporte público…

5. La niña y el perro

Esta escalofriante leyenda circuló en España durante varios años a principios de los 2000. Como suele suceder en este tipo de historias, el argumento presenta variables, pero los protagonistas son siempre un perro y su dueño, que podía ser un adulto, un niño o una niña.

Una de las versiones que más se comentaron fue la de una niña que dormía siempre con su perro al lado de la cama. El can se acomodaba en el suelo y, cuando la chiquilla sentía miedo, le lamía cariñosamente el brazo que ella le extendía.

Una noche, la niña escuchó ruidos y arañazos, y supuso que era el perro que estaba haciendo de las suyas. Extendió el brazo y, al notar la lengua del animal, se relajó y se durmió. Al día siguiente, al despertar, se encontró horrorizada el cadáver ensangrentado del perro, y una frase en la pared que decía: “Entonces, ¿quién te lamió anoche?”.

En otras de las versiones, la niña no puede dormir por el repiqueteo de la lluvia. El perro, como siempre, la lame para calmarla. Pero cuando ella se levanta al día siguiente y acude al cuarto de baño, descubre espeluznada que lo que creyó que eran gotas de lluvia era en realidad la sangre del perro que chorreaba, pues alguien lo había matado y lo había colgado de la bañera…

6. Pechos que explotan

Esta leyenda es hija de una época en que los implantes de mamas empezaban a hacer furor. La historia es siempre la misma, aunque la protagonista varía según el país: en España le tocó a la presentadora y actriz Ana Obregón, pero en Italia el rol recayó sobre Brigitte Nielsen y, en Estados Unidos, en Pamela Anderson. La historia es que cualquiera de ellas subió a un avión y, cuando este volaba a considerable altura, uno de sus pechos explotó debido a la presión.

7. El perro, la mermelada y Ricky Martin

Ricky Martin, un perro y mermelada: 25 años de la primera gran 'fake new'  de la historia | Televisión | LOS40

Los perros son unos habituales en las leyendas urbanas, pero no siempre relacionados con temáticas terroríficas. Famosísima es la leyenda urbana que circuló en el año 1999 en España acerca del cantante Ricky Martin y una fan suya; la historia tuvo tanta fuerza que el programa televisivo implicado en el bulo tuvo que desmentirlo públicamente, e incluso la policía y la Fiscalía del menor investigaron el asunto que, en realidad, nunca ocurrió.

Pero ¿qué contaba la leyenda para que levantara tanto revuelo? La trama gira en torno al programa de televisión Sorpresa, ¡sorpresa!, que se emitía en aquellos años en España y que gozaba de enorme éxito de audiencia. Cada día, se preparaban sorpresas en las que personajes famosos visitaban a sus fans.

Pues bien; en esta supuesta emisión del programa, el cantante Ricky Martin habría estado escondido en el armario de la habitación de una chica para saludarla en cuanto llegase. Y sí, la adolescente llegó; pero antes de que el cantante pudiera hacer nada, la joven se tumbó en su cama, se untó mermelada en sus partes íntimas… y llamó a su perro para que lamiera. En algunas versiones, en lugar de mermelada es chocolate o foie gras. Parece ser que esta leyenda llegó de Estados Unidos, pero en España caló tan profundamente que aún hoy en día existen personas que afirman haber visto la escena en televisión…

8. El fantasma del Hospital Materno Infantil de Granada

Quizá es una de las pocas leyendas urbanas con localización exacta: el Hospital Materno Infantil de la ciudad de Granada. Cuentan que, en 1985, una mujer preguntó en recepción por su madre, que había sido operada de un tumor. La recepcionista, solícita, le dio un pase y le indicó en qué habitación se encontraba.

Al cabo de unos minutos, la joven volvió a aparecer, y solicitó hablar con el médico. La recepcionista la mandó con la anestesista, pero al poco rato la joven apareció de nuevo en recepción, insistiendo en que no había sido atendida. Intrigada, la recepcionista llamó a la anestesista, que le confirmó que la chica estaba arriba, con ella.

Muy confusa, la anestesista hizo esperar en la sala de espera a la joven que estaba atendiendo y cerró con llave. Por su parte, la recepcionista volvió a enviar a la joven que estaba con ella al despacho de la anestesista. Nunca llegó. Cuando las dos abrieron la puerta de la sala de espera para desentrañar el misterio, la otra tampoco se encontraba dentro.

Hasta aquí, la historia ya es bastante perturbadora. Pero todavía hay más. Al día siguiente, la anestesista visitó a la señora que había sido operada y, de buen humor, le dijo que su hija les había gastado una buena broma. Y cuál fue su sorpresa cuando se enteró… que la joven había fallecido en un accidente de tráfico dos años antes.

9. Los fantasmas del metro de Madrid

Las leyendas urbanas españolas relacionadas con el metro son bastante usuales en las grandes ciudades. Sucede, por ejemplo, con la estación de metro barcelonesa de Rocafort, donde dicen que, por la noche, cuando ya está cerrada, se mueve gente y se escuchan ruidos. Otro caso conocido es el del metro de Madrid, escenario de esta leyenda urbana no muy conocida.

Una joven subió al último tren del día. En el vagón no había nadie más que ella y, enfrente, una mujer que la miraba fijamente, acompañada de dos hombres. La chica sintió un poco de miedo, pero intentó serenarse. En la siguiente parada subió un hombre que se sentó junto a ella. De repente, le susurró al oído que no mirara a la mujer y que se bajara inmediatamente con él en la parada siguiente. La chica así lo hizo, y al preguntarle por qué le había pedido aquello, el hombre le confesó ser médium, y que las tres personas que se sentaban ante ella estaban todos muertos.

10. La mercería de la calle Pelai (Barcelona)

La pressió immobiliària mata una merceria històrica del Poble-sec

Esta leyenda urbana es bastante antigua; se remonta a la década de 1970 y supuestamente sucedió en Barcelona. Parece ser que, en la calle Pelai (cerca de Plaza Cataluña), había una famosa mercería, en la que se rumoreaba que desaparecían clientas. La leyenda urbana sostenía que en los probadores existía un mecanismo que hacía que, cuando entraban a probarse lencería, el cubículo giraba por entero y la mujer quedaba atrapada. Parece ser que, luego, eran destinadas al harén de un jeque árabe…

El rumor fue tan insistente que hasta la policía tuvo que intervenir. Finalmente, se descubrió que era sólo un bulo, probablemente lanzado por tiendas de la competencia…

– Las leyendas urbanas más famosas de la historia (y de dónde provienen)

Foto: Fuente: iStock.

La huelga japonesa no existe, no se suicidaron niños por Pokémon, la Oreja de Van Gogh no es proetarra y la regla de los cinco segundos no funciona

Y aunque no negamos que muy de vez en cuando alguna leyenda urbana puede ser real, ya puestos a desmentir que no falten: la huelga japonesa no existe, tampoco se suicidaron niños en Japón debido al Pokémon, Nobita no se despertó en el hospital tras haber soñado con Doraemon porque el creador de la serie falleció antes de terminarla, no hay ningún vídeo de la Oreja de Van Gogh asegurando ser pro etarras, los pechos con silicona que estallan en aviones tampoco son tan frecuentes y, desgraciadamente para todos, la regla de los cinco segundos no funciona.

– Los cocodrilos en el alcantarillado de Nueva York

Son ciegos y albinos, porque nunca han visto la luz del sol, y se mueven por el alcantarillado de la ciudad que nunca duerme, alimentándose de ratas y desperdicios y buscando una presa. Según la versión más oficial de la leyenda urbana, alguien que había estado de vacaciones en Luisiana o Florida decidió tirar por el váter una cría de cocodrilo (no es la mejor idea, desde luego), provocando esta plaga muy a lo Antiguo Testamento.

Lo cierto es que ‘The New York Times’ aseguraba hace un tiempo que el ayuntamiento recibe todavía muchas cartas cuestionando la veracidad del asunto.

Los expertos han negado reiteradamente que sea posible no solo que un caimán viva en un ambiente tan frío y hostil como el de un desagüe, sino que encima se pueda reproducir en él

La leyenda urbana de los caimanes de alcantarilla se prolonga desde los años 20 y 30 del siglo pasado hasta nuestros días, y desde Thomas Pynchon a Robert Daley, muchos autores la han alimentado con su pluma e imaginación. Por supuesto, los expertos han negado reiteradamente que sea posible no solo que un caimán viva en un ambiente tan frío y hostil como el de un desagüe, sino que encima se pueda reproducir en él.

– Los caramelos y la droga

Las 5 leyendas urbanas más famosas de los años 70

Las cosas para niños y la droga siempre son una mala combinación. Que levante la mano aquel al que su madre nunca le ha dicho que tenga cuidado si un extraño le da un caramelo, pues lo más seguro es que lleve droga.

Este tipo de leyendas urbanas, frecuentes en nuestro país, surgieron en los años 70 con los estragos de la droga, y continuaron hasta que en los años 90 se ‘sofisticaron’ un poco: por aquel entonces era común asegurar que las calcomanías que venían con las chucherías también tenían droga (en concreto LSD).

Nunca un producto ha sido tan vilipendiado, a excepción de la Coca-Cola, claro, que tiene su arsenal particular de leyendas urbanas.

– Verónica, Verónica, Verónica

Alguna vez te habrán dicho que ni se te ocurra pararte frente al espejo a medianoche repitiendo tres veces ‘Verónica’. En realidad, no sabemos qué puede pasar, pero seguramente nada nuevo. La leyenda dice que Verónica fue una joven que falleció en la adolescencia, probablemente jugando a la ouija (basado probablemente en la historia de la vallecana Estefanía Gutiérrez Lázaro).

Esa es nuestra versión, claro, pero como suele suceder no es la única: los estadounidenses tienen a su Verónica particular en la figura de ‘Bloody Mary’.

– Walt Disney está criogenizado (y Elvis vive, la lucha sigue)

Cuando Walt Disney falleció en 1966 no esperaba que naciese un curioso rumor en torno a su figura, o más bien, su muerte. Probablemente el bulo tuvo mucho que ver con la manera de actuar de su familia, que en todo momento hasta su fallecimiento intentó ocultarlo y después pidió que no se enviaran flores al cementerio.

En aquella época, además, varias clínicas de Estados Unidos se encontraban en esos momentos investigando sobre la técnica de la criogenización, con nitrógeno líquido.

No era descabellado pensar que el genio habría podido usar su fortuna en quedar congelado, a la espera de una cura para el cáncer de pulmón que sufría y así poder sobrevivir. Los empleados de Disney, haciendo gala de un humor bastante negro, junto con varias revistas de la época convirtieron el mito en realidad.

Las cenizas de Disney, sin embargo, descansan en la parcela familiar del Forest Lawn Memorial Park (en Los Ángeles). Probablemente todos queremos creerlo porque todos ansiamos tocar la inmortalidad. Quizá por lo mismo, muchos famosos que han fallecido suelen aparecer en lejanas playas paradisíacas (Elvis, Diana de Gales, Michael Jackson…).

Otros no tienen tanta suerte y corre la leyenda de que murieron, como la cantante Lorna, Noel Gallagher, Avril Lavigne u Orlando Bloom.

nuestras charlas nocturnas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.