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Personajes de la 2da. Guerra Mundial …


Hellmut Von Leipzig, conductor de Rommel -

historiasegundaguerramundial.com — Hellmut Von Leipzig se convirtió a los 20 años de edad en el chófer personal del Mariscal Erwin Rommel durante su estancia en el AfrikaKorps.

Una gran responsabilidad para alguien tan joven, aunque como él ha dicho “se estableció una gran relación de confianza entre Rommel y yo”.

No en vano, la vida del mariscal estaba en manos de la pericia de Hellmut.

Hellmut Von Leipzig nació el 18 de Julio de 1921 en la localidad de Keetmanshoop, Namibia.

En 1904 su padre había sido destinado como oficial de marina en la colonia alemana, en donde conoció a su madre y se estableció como granjero. Hellmut pasó su infancia allí hasta 1937 cuando hizo su primer viaje a Alemania, ya que su familia lo envió a Nuremberg para cursar estudios de ingeniería.

En esa época, el país vive momentos muy convulsos: Alemania vive inmersa en una gran crisis como consecuencia del Pacto de Versalles y finalmente, cuando en 1939 estalla el conflicto, se presenta como voluntario para ir al AfrikaKorps porque “quería volver a África”.

En octubre de 1940 llega como sargento a su querido continente. Poco después, a principios de 1941, Erwin Rommel es nombrado comandante supremo de las fuerzas alemanas en el norte de África. El chófer que tenía por aquel entonces resultó herido y fue sustituido por otro que solamente estuvo al servicio de Rommel 24 horas (No pudo aguantar la presión a la cual se veía sometido).

Hellmut Von leipzig en el Norte de Africa
Hellmut en el Afrikakorps

Un oficial recordó que entre las tropas había un tal Hellmut que era nativo de Namibia y lo convocaron al día siguiente a las 6 de la mañana para realizar una prueba.

Aquel día quedó marcado para siempre en su memoria: Se encontraban cerca de Tobruk, un enclave que en aquel momento se encontraba tomado por las fuerzas británicas.

Como era su costumbre, Rommel quería inspeccionar el frente, por lo que le pidió que lo llevara en su coche hasta esas posiciones.

El mariscal tenía ganas de llegar cerca para poder observar a las tropas enemigas y no paraba de decirle “Siga, siga”.

Hellmut iba conduciendo cuando de repente se fijó en un extraño montón de tierra y frenó el coche.

Habían entrado en un campo de minas antitanque!!.

Rommel le preguntó si se veía capaz de atravesarlo y se bajó del vehículo, caminando por delante e indicándole los sitios en donde se encontraban los explosivos.

Una vez superado este obstáculo, se encontraron bajo fuego de artillería inglesa.

Sólo cuando dos neumáticos del coche reventaron por culpa de la metralla, Rommel dio orden de dar media vuelta y Hellmut volvió sobre sus pasos, recorriendo de nuevo el campo de minas por el mismo camino que había empleado: Había superado con buena nota la prueba y ya era el nuevo chófer del mariscal.

Hellmut al volante del coche junto a Rommel y Bayerleinl
Hellmut junto a Rommel y Bayerlein

Allí siguió prestándole sus servicios hasta marzo de 1943 cuando tras la derrota del Afrikakorps le acompañó hasta un campo de aviación cercano a Túnez. Rommel se despidió de él y le dijo “Te vas a una academia militar en Alemania, lo he dispuesto todo”.

En Plattenburg se gradua como teniente y prosigue su servicio en la División Brandenburg. Grecia, Yugoslavia y el Frente del Este son los destinos por los que va pasando, hasta que finalmente es apresado por el Ejército Rojo en mayo de 1945.

El temperamento de Hellmut le hace intentar fugarse primero desde el tren que lo conduce hasta Rusia y posteriormente en el campo de concentración en donde se encuentra recluido, aunque no consigue su objetivo.

No es hasta el mes de octubre de 1955, diez años después de concluir la Segunda Guerra Mundial, que es liberado tras el viaje del canciller Adenauer a Moscú (es de los últimos en volver).

Tras regresar a Alemania, conoce a la que es su mujer Sigrid Bender en Stuttgard y al año siguiente, en 1956, viaja hasta Argentina para ver a su hermano Gernot, y desde allí, se desplaza hasta Namibia, en donde trabaja como capataz en diversas explotaciones hasta que finalmente adquiere una finca y construye su propia granja en el año 1962.

Hellmut von Leipzig al volante del coche del Mariscal Rommel
Hellmut estacionado junto a Rommel

Tras su llegada, Hellmut se implica de lleno en su comunidad y participa en diversos proyectos de ayuda y cooperación. En 1986 funda la Asociación Cultural Alemana de Namibia (Deutschen Kulturrat) que preside hasta 1997.

Tampoco se ha olvidado del problema del acceso a la educación en su país, siendo miembro de la AGDS (Arbeits- und Fördergesellschaft der Schulvereine in Namibia) y participando también como Caballero de la Orden de San Juan en la construcción de una escuela en la población de Otavi que alberga a 100 estudiantes.

Como él mismo ha reconocido en una entrevista, no tiene pensado volver a Alemania «por nada del mundo» ya que se considera Namibio. Leipzig murió en Namibia en octubre de 2016 en la edad de 95 años.

– Thomas Alexander Baker

Thomas Alexander Baker
Thomas Alexander Baker

El soldado Thomas Alexander Baker nació el 25 de junio de 1916 en la localidad de Troy, Nueva York.

Como muchos jóvenes de su época, una vez que finaliza sus estudios y obtiene el graduado, toma la decisión de alistarse en el Ejército.

Así pues, en el mes de octubre de 1940 se dirige a la oficina de reclutamiento que hay en la ciudad y firma los papeles.

Thomas es adscrito a la Compañía A, perteneciente al 105 Regimiento de la 27 División de Infantería.

Tras un periodo de entrenamiento básico, es enviado a luchar a Saipán, en las Islas Marianas.

La situación que se encuentran cuando desembarcan el 17 de junio de 1944 no tiene nada que ver con lo que han experimentado hasta aquel momento.

A la dureza del terreno por el que se mueven y del clima que los acoge, se suma la feroz resistencia que los soldados japoneses realizan. Su Compañía está intentando a avanzar, pero se encuentran con una posición defendida por varios nidos de ametralladoras hacen que sus intentos no progresen.

Baker no se lo piensa dos veces y tras conseguir un bazooka empieza a avanzar solo para enfrentarse al enemigo. Aunque los nidos de ametralladoras centran todo el  fuego en él, van cayendo uno detrás de otro y los Marines pueden seguir adelante. El día 2 de julio destruyó otros 3 nidos de ametralladoras y mató a 2 oficiales y 10 soldados japoneses.

Tras lograr esto, sigue adelante y a unos 500m. se encuentra con un grupo de 6 soldados camuflados a los que también neutraliza.

Marines asaltando Saipán
Marines asaltando Saipán

Pero la acción por la que se le recuerda se origina el día 6 de julio, cuando el Teniente General Yoshitsugu Saito, que estaba al cargo de la defensa de Saipán, organiza una última carga Banzai a la desesperada.

Las tropas americanas son sorprendidas por el ataque de los kamikazes japoneses.

A las 3 de la madrugada del 7 de julio, Thomas se encuentra junto a sus compañeros cuando una granada estalla en la trinchera donde se resguardan.

A pesar de las heridas causadas en una pierna, continua disparando contra la gran masa de japoneses que se avalanzan sobre sus posiciones.

Es tal la cantidad de soldados atacantes, que Thomas se queda sin municiones y salta fuera de la trinchera utilizando el fusil como si fuera una maza para poder seguir defendiéndose. Un compañero suyo lo encontró arrastrándose por el suelo debido a sus heridas y cargó con él para llevarlo a posiciones seguras.

Cuando llevaban recorridos unos 120 m., un oficial japonés atravesó con su katana al portador y a él le produjo una herida en el pecho, dándolo por muerto. Poco después, un Capitán del Batallón 249th llamado Bernie Toft intentó ayudarle, aunque recibió un disparo en el estómago.

Las últimas personas con las que Thomas habló fueron el Sargento C.V. Patricelli y el Sargento John McLoughlin.

Ambos se ofrecieron para llevárselo, aunque él rehusó diciendo que era demasiado tarde. Thomas les pidió tabaco y un arma cargada para poder disparar. Patricelli le ofreció un cigarrillo  y McLoughlin le entregó una Colt 45.

Tumba de Thomas Baker
Tumba de Thomas Alexander Baker

Mientras se iban alejando se quedaron con una imagen: Thomas estaba recostado en un poste telefónico donde lo habían acomodado, con el cigarrillo en una mano y la pistola en la otra.

Al cabo de dos días, Patricelli y otro Sargento llamado Mario Occhienero estaban identificando los cuerpos de los soldados americanos fallecidos.

Cuando llegaron al lugar donde Patricelli y McLoughlin habían dejado a Thomas vieron que éste estaba muerto: Aún sostenía el cigarrillo parcialmente consumido y la Colt sin municiones.

Ante él yacían los cuerpos de 8 soldados japoneses.

En cuanto al Capitán Bernie Toft tampoco había tenido mucha suerte y yacía herido de muerte cerca del lugar donde fue alcanzado por el disparo que recibió mientras transportaba a Thomas.

Un Sargento llamado Robert W. Smith lo encontró consciente y puedo hablar con él. Toft le pidió que se quedara a su lado para evitar que los japoneses pudieran encontrarlo con vida y Smith le acompañó en sus últimos instantes cumpliendo así con su promesa.

Como reconocimiento a estos hechos, Thomas Baker fue ascendido a Sargento a título póstumo. Asimismo, el día 9 de mayo de 1945 le fue concedida la Medalla de Honor. Sus restos descansan en el Cementerio Nacional Saratoga, en Schuylerville, Nueva York.

– Karl-Heinz Rosch

El soldado Karl Heinz Rosch
Karl-Heinz Rosch

El 6 de octubre de 1944, un grupo de soldados alemanes se encuentra en una granja de Goirle, una localidad Holandesa.

Entre ellos se encuentra un joven Kanonier llamado Karl-Heinz Rosch, quien justo tres días antes había cumplido los 18 años.

Rosch había nacido el 3 de octubre de 1926 en la localidad de Meissen, en el Estado de  Sajonia (Alemania).

Justo al salir de la escuela con la edad de 17 años había solicitado entrar en el Ejército, y tras un breve entrenamiento de 6 semanas fue destinado al frente.

Aquel día, los Británicos empiezan a someter a un duro fuego de artillería la granja en la que se encuentran Rosch y sus compañeros, por lo que toman la decisión de refugiarse en el sótano de la misma.

Cuando ya se encuentra a cubierto, Karl se da cuenta que los dos hijos del granjero (Jan y Toos Kilsdonk) están en el jardín. Sin pensarlo dos veces, abandona el refugio y corre a rescatarlos, llevándolos a cada uno bajo el brazo hasta la seguridad del sótano.

Una vez hecho esto, sale de nuevo para recoger el arma que había tenido que abandonar y para cambiar de posición, cuando una bomba lo mata al instante en el lugar donde poco antes estaban los niños.

 Ya en el año 2004 se empieza a conocer la historia puesto que esos niños, que ya se han hecho adultos, la hacen pública tras tenerla guardada 60 años como un secreto familiar por temor a que sus conciudadanos tomasen represalias contra la familia.

Estatua de Karl Heinz Rosch
Estatua erigida en honor a Karl Heinz Rosch

El hecho va teniendo impacto mediático y un artista local llamado Riet van der Louw realiza una estatua de arcilla que reproduce el momento en el que Rosch lleva a los niños al sótano y un antiguo concejal llamado Herman van Rouwendaal pide al ayuntamiento de la ciudad 9500 Euros para financiar una estatua de bronce.

El consistorio se niega a aportar el dinero y se inicia un proceso de colecta popular que finaliza con la colocación de la estatua en el jardín privado de una persona que había sido una de las últimas en verlo con vida.

Se da la circunstancia de que esta estatua es la única que hay erigida en honor a un soldado alemán de la Segunda Guerra Mundial en territorio europeo. 

Los padres y los abuelos de Karl recibieron la noticia de su muerte aunque nunca pudieron visitar la granja, puesto que estaban viviendo en Alemania del Este.

Años más tarde, el padre pudo visitar el lugar, pero no fue informado de la heroicidad de su hijo y murió sin saberlo.

Actualmente, los restos de Karl se encuentran en el Cementerio Militar Alemán de Ysselsteyn tras ser trasladados desde su primera sepultura situada en la Granja donde él perdió la vida, pero salvó la de los dos hermanos Kilsdonk.

– Nick Alkemade

Nicholas Alkemade
Nicholas Alkemade

¿Cómo se puede sobrevivir a una caída desde 6000 m. de altitud y salir tan sólo con una luxación en la rodilla y algunas quemaduras?.

Según las palabras del incrédulo Comandante del campo de prisioneros alemán a donde fue llevado como prisionero el sargento Nick Alkemade fue un milagro.

Y la verdad es que lo fue, sin lugar a dudas.

Nick Alkemade nace en 1923, en la localidad inglesa de North Walsham, en el condado de Norfolk.

Cuando tiene la edad de 18 años se alista en el ejército siendo destinado a la Unidad de Salvamento Marítimo.

Pasado un tiempo solicita el traslado y es asignado al 115 Escuadrón de Bombarderos de la RAF. En el mes de marzo de 1944 los aliados están incrementando los bombardeos sobre territorio alemán para hostigar la maquinaria de guerra nazi y minar la moral de sus ciudadanos.

Aunque los dirigentes nazis intentaban dar sensación de superioridad y de tener la guerra bajo control, el pueblo veía como Göring incumplía la promesa que efectuó en su día al afirmar que ningún bombardero aliado pasaría la frontera del Ruhr.

Han pasado tres años y Nick ya es un joven sargento de 21 años integrado en la tripulación de un bombardero británico Avro Lancaster IIS (matrícula DS664 – código identificador A4-K) con el que participa en incursiones nocturnas. En la noche del día 23 al 24 de marzo su avión forma parte de un grupo de 300 aparatos cuya misión es bombardear Berlín.

Sus compañeros son el piloto James Arthur Newman, el ingeniero de vuelo Edgar John Warren, el navegante John P Cleary, el operador de radio Geof Burwell, el artillero Joseph McDonough, el auxiliar Charles Alfred Hilder y él mismo en el puesto de artillero de cola.

Parten a las 18:48h desde Witchford y la misión se desarrolla con una relativa normalidad: Cuando alcanzan la capital alemana lanzan bombas incendiarias y una convencional de 1800kg, emprendiendo acto seguido la vuelta hacia su base. Al sobrevolar la localidad de Oberkirchen, a 5 km de Schmallenberg, son interceptados por un grupo de aparatos de la Luftwaffe.

Se inicia el combate en el que a Nick le espera un papel bastante importante: como artillero de cola ha de hacer frente a los Junkers que les están disparando.

Torreta artillero de cola en Lancaster
Torreta de artillero de cola en un Avro Lancaster

El diminuto cubículo en donde se encuentra alojado su puesto está hecho de un material plástico que salta en pedazos al ser alcanzado por las ráfagas de un Junkers Ju-88 que los tiene en su punto de mira, lo que le provoca heridas en la pierna.

Nick le apunta con sus 4 ametralladoras y logra tocarlo, provocando que el aparato alemán se aleje con el motor izquierdo en llamas.

El Lancaster está seriamente tocado y se declara un gran incendio a bordo, por lo que el piloto da la orden de saltar al ver que no puede hacerse con el control del aparato.

Nick sale del compartimento donde se encuentra para coger su paracaídas (siempre lo dejaba fuera del mismo para poder tener un poco más de espacio) y al abrir la puerta ve horrorizado como las llamas están quemándolo.

Sus compañeros ya están empezando a saltar y él ha de tomar una decisión: O se queda dentro del Lancaster y muere carbonizado o salta sin paracaídas hacia una muerte segura. Nick gira la cabina de artillero hasta una posición desde la que puede abrir la puerta y salta con la esperanza de tener una muerte rápida.

Según decía salté boca arriba, mirando las estrellas y tenía la sensación de estar recostado en un colchón. Mientras va cayendo, su pensamiento va hacia su novia Pearl a la que tenía que ver en breve durante un permiso. Lo siguiente que recuerda es tener mucho frío y dolores fuertes en cabeza y espalda, aunque comprueba que puede mover las piernas.

Son las 3:20h de la madrugada y el salto sucedió a medianoche, por lo que deduce que ha estado todo ese tiempo inconsciente. A medida que va saliendo de su estado de shock se va dando cuenta de lo que ha pasado: El cambio de presión le hizo perder el conocimiento y ha tenido la inmensa suerte de caer sobre unos árboles para finalmente aterrizar sobre una gruesa capa de nieve.

Salto de Nicholas Alkemade
Recreación del salto de Nicholas Alkemade

Enciende un cigarrillo y decide utilizar el silbato que lleva en el cuello para llamar la atención y ser rescatado antes de quedarse congelado: No puede moverse y parte de su ropa está quemada.

Al cabo de un rato aparece un grupo de civiles que ha escuchado los pitidos, lo cargan en una lona ya que no puede caminar y lo llevan hasta un poblado cercano, en donde le hacen un ponche caliente mientras esperan que lleguen los soldados alemanes a los que ya han avisado.

Llegan dos hombres vestidos de civil (Gestapo) que lo entran en un coche y lo llevan hasta el hospital donde es tratado de sus lesiones (luxación en rodilla derecha, quemaduras, varias contusiones..).

Los médicos que lo atienden no dan crédito a sus explicaciones y cuando se restablece es llevado al campo de prisioneros Dulag Luft en donde prosiguen los interrogatorios.

Creen que Nick es un espía porque no han encontrado su paracaídas aunque él sigue insistiendo en su historia : “Salté sin paracaídas” y la historia llega finalmente hasta el Comandante del campo, quien le interroga personalmente y tras oír su versión de los hechos le ordena al Teniente Hans Feidal que salga a buscar los restos del aparato para comprobar la veracidad del relato.

Los restos del Lancaster son encontrados: Junto a los cuerpos de Edgar John Warren, Joseph McDonough y Charles Alfred Hilder se encuentran los restos calcinados del paracaídas de Nick en la posición que él había indicado. Rendidos a la evidencia, el Comandante del campo avaló la historia de Nick y tanto los alemanes como sus compañeros de cautiverio pasaron a considerarlo como un héroe. Los alemanes entregaron una Biblia en la que había una nota certificando su historia:

“Dalag Luft. Las autoridades alemanas han investigado y comprobado que las declaraciones del sargento Alkemade, 1.431.537 de la RAF, son ciertas en todos sus aspectos, o sea, que realizó un descenso de 6 000 metros sin paracaídas y aterrizó sin sufrir heridas; su paracaídas había ardido dentro del avión. Aterrizó en la nieve, entre unos abetos. Corroboración atestiguada por: teniente de Aviación H.J. Moore, oficial superior británico; sargento de Aviación R.R. Lamb, 1.339.582; sargento de Aviación T.A. Jones, 411 suboficial superior británico. Fecha: 25 de abril de 1944″.

Campo de prisioneros Dulag Luft I
Campo de prisioneros Dulag Luft I

Al finalizar la guerra Nick regresó a casa, y la buena suerte que le hizo sobrevivir seguía a su lado.

Tuvo varios accidentes de los que salió ileso: Le cayó encima una viga de acero que le provocó un pequeño golpe en la cabeza (fueron necesarios 8 hombres para sacársela de encima), una descarga eléctrica lo lanzó dentro de una piscina de cloro de donde fue rescatado una hora más tarde, y en otra ocasión le cayó ácido sulfúrico encima provocándole tan solo leves quemaduras.

Su buena estrella se apagó el día 22 de junio de 1987 cuando falleció debido a causas naturales.

– Bill Millin, el gaitero de Sword

Bill Millin tocando para sus compañeros
Bill Millin tocando para sus compañeros

Bill “Piper” Millin nació en Regina, Canadá, el día 14 de julio de 1922.

Su padre, de origen Escocés, regresa a Glasgow para ejercer de policía cuando Bill cumple 3 años.

Crece en el distrito de Shettleston y se alista en el Ejército Territorial en Fort William, Escocia, en donde su familia se había desplazado.

Empieza a tocar en las bandas de gaiteros de Highland Light Infantry y Queen’s Own Cameron Highlanders.

Pero no es hasta el mes de mayo de 1944 que se empieza a formar el mito del Gaitero de Sword, cuando Lord Lovat le propuso incorporarse a una Brigada de Comandos que estaba formando en el Castillo Escocés de Achnacarry.

Aunque las ordenanzas del British War Office prohibían que los gaiteros condujeran tropas al combate, Lord Lovat estaba empeñado en llevarse consigo a Bill. El motivo era que durante la Primera Guerra Mundial esta práctica había conducido a muchos de ellos a una muerte segura ya que los alemanes los veían como unos iconos que subían la moral de las tropas en combate.

El British War Office determina que han de quedarse en posiciones de retaguardia, algo que Lord Lovat no está dispuesto a consentir en su caso: “Tu y yo no somos Ingleses, somos Escoceses, por lo que esta ordenanza no nos aplica”.

Así pues, el 6 de junio de 1944, sube a su lancha de desembarco vestido con un kilt y armado tan solo con su gaita y con el típico puñal Sgian Dubh. Las tropas Británicas llegan a la orilla de Sword y nada más bajarse el portón, Lord Lovat le pide que toque «Highland Laddie».

Bill Millin desembarca en Normandía
Bill Millin desembarca en Normandía

Bill empieza a caminar por el agua hacia la playa bajo fuego enemigo y las únicas preocupaciones que tiene en ese momento son evitar que se moje la bolsa de su gaita y tocar bien fuerte por encima del ruido de la batalla.

En una entrevista posterior decía «No pensaba en que me iban a disparar, ya que cuando eres joven, haces cosas que no te atreverías a hacer cuando eres mas viejo «.

Las escenas que tiene que contemplar son durísimas.

El soldado que desembarca junto a él recibe un disparo en la cara y muere en el acto, barrándole con su cuerpo el paso.

Cuando llega a la playa, se dirige hacia un muro bajo desde donde contempla horrorizado como un tanque alemán pasa por encima de un grupo de soldados heridos.

En ese instante, se dirige a Lord Lovat y éste le pide que se mueva arriba y abajo de la playa tocando «Road to the Isles». Y así lo hace. Años después Bill tiene ocasión de encontrarse con varios soldados alemanes que estaban defendiendo posiciones en Sword y le comentan que no dispararon porque pensaban que estaba loco.

Uno de los comandos que desembarcó junto a él dijo posteriormente: “Nunca olvidaré la visión de Bill tocando la gaita”.“Nos hizo sentir orgullosos y nos trajo recuerdos de nuestro hogar y del porqué estábamos allí luchando por nuestras vidas y las de nuestros seres queridos».

Una vez tomada Sword, Lord Lovat se subió a un tanque y prosiguió camino hacia Caen en donde había acordado encontrarse con el Comandante de la 6ª División Aerotransportada a las 12:00h. Bill le siguió en otro mientras tocaba Blue Bonnets Over The Border.

El camino hacia el interior estaba lleno de francotiradores y cuando se dirigían desde Ouistreham hacia Bénouville, Lord Lovat abatió a uno que les hostigaba y que estuvo a punto de matar a Bill.

Precisamente en esa población se encuentra el Puente Pegasus, objetivo aliado de la llamada Operación Tonga, y en el que también se escuchó a Bill anunciando con su gaita la llegada de refuerzos a los hombres que defendían sus posiciones desde hacía varias horas de varios ataques alemanes.

Monumento dedicado a Bill Millin
Monumento dedicado a Bill Millin

Este hecho fue inmortalizado en la película El día más largo del año 1962 y su personaje fue interpretado por el gaitero oficial de la Reina de Inglaterra, Leslie Laspee.

El motivo por el que no pudo interpretarse a si mismo es porque Lord Lovat, que ejercía de asesor de la película, consideró que Bill había aumentado bastante de peso debido a su trabajo en un pub como camarero.

Siguió asistiendo a los homenajes anuales que se hacían en Normandía y tocó la gaita en el funeral de Lord Lovat, en el año 1995.

Bill murió en un hospital de Torbay del día 17 de agosto de 2010 y tres años más tarde, El 8 de junio de 2013 se inaugura una estatua en su honor en la playa de Sword.

– El soldado Wojtek

Wojtek con su nueva familia
Wojtek con su nueva familia

El día 1 de septiembre de 1939 Alemania invade Polonia y 16 días más tarde, el 17 de septiembre, los ejércitos rusos hacen lo mismo por la parte este del país.

El pacto firmado entre los ministros alemán Von Ribbentrop y ruso Molotov había producido una tenaza que posibilitó que en poco espacio de tiempo Polonia quedara fuera de juego.

Una de las consecuencias es la captura de miles de soldados polacos por parte del ejército rojo y su traslado a campos de prisioneros situados en Rusia. Posteriormente, en 1941, la Alemania nazi pone en marcha la llamada “Operación Barbarroja”, lo que posibilita un acuerdo entre el gobierno polaco en el exilio y Stalin que se traduce en la liberación de los prisioneros que habían sobrevivido a las duras condiciones en las que habían sido recluidos.

La mayor parte de este contingente es trasladado hacia Oriente Medio en donde es acogido por los británicos.

Uno de estos convoyes se encuentra camino del Líbano en la frontera que divide Irán e Irak. Los vehículos van avanzando por una zona montañosa situada entre Hamadan y Kangavar cuando de repente se encuentran con un niño hambriento que les pide comida.

El pequeño se encuentra cansado y desnutrido y los soldados que le atienden se fijan en que lleva un saco en la espalda del que asoma un cachorro de oso. El chico les explica que lo había encontrado en una cueva y que unos cazadores habían matado a la madre del osezno y él se lo había llevado consigo.

Los soldados se quieren hacer cargo del animal y ofrecen al chico comida y chocolate a cambio del cachorro, aunque no consiguen convencerle. Finalmente, un bolígrafo que se  convierte en navaja obra el milagro y el niño accede al cambio. El osezno es adoptado y le ponen el nombre de Wojtek.

A partir de ese momento, Wojtek es recibido dentro del grupo con un cariño especial y todos procuran darle las máximas comodidades posibles, aunque se plantean varios problemas resueltos con mucha astucia por parte de los soldados.

Por ejemplo en la alimentación: Los soldados renuncian a una parte de su ración de leche condensada que mezclada con agua se convierte en la primera dieta que recibe. Una botella vacía de vodka hará las veces de biberón y un pañuelo al que se le practica un pequeño agujero se convierte en una improvisada tetina.

Wojtek en un camión con el emblema de su compañia
Wojtek en un camión con el emblema de su compañia

Wojtek va creciendo y empieza a participar más activamente en la vida diaria de la compañía.

Cuando hay que hacer un desfile camina erguido sobre sus dos patas traseras y cuando hay que desplazarse en un vehículo, lo hace sentado como cualquier otro soldado.

Va dejando atrás la dieta a base de leche condensada y se le procura una ración que es el doble de la suministrada a cualquier soldado debido a su tamaño y en la que se integran verduras, frutas, miel e incluso se incluye alguna que otra cerveza. Wojciech Narebski, un joven soldado de 17 años que fue destinado en la unidad donde servía Wojtek, recuerda este hecho y lo justificaba diciendo que “Para él, una botella no era nada. Pesaba 200 kilos, no se emborrachaba”.

Incluso llega a decir que pedía cigarrillos que luego se comía.

Para sus compañeros, según Narebski, Wojtek supuso una distracción y una gran ayuda psicológica, puesto que “Para las personas que estaban lejos de sus familias y de su patria, era un apoyo”.

Pero llega el momento de partir de este entorno idílico hacia la guerra y su unidad es destinada a Italia.

Cuando llegan al puerto de Alejandría para embarcarse, las autoridades británicas no permiten que Wojtek suba con sus compañeros, porque sus ordenanzas prohíben el transporte de animales junto a las tropas.

Y una vez más, sus compañeros hacen gala de su ingenio para salvar la situación, inscribiéndolo como soldado en el Ejército Polaco y proporcionándole documentación en regla, tras lo cual, la persona encargada de dejarlo subir a bordo no tiene más remedio que admitirlo.

Una vez llegan a Italia, la Compañía llega hasta Monte Cassino, lugar en donde se libra una de las batallas más conocidas de la contienda. Los alemanes se han atrincherado en la Abadía y los aliados luchan por tomar la posición. Las posiciones desde las que se lucha están situadas en lugares de difícil acceso y el abastecimiento se ha de realizar utilizando mulas de transporte.

Wojtek embarcando
Wojtek embarcando

Nada más llegar, y mientras se están descargando cajas de material para cargar sobre los lomos de los animales, Wojtek se pone a dos patas e intenta tocar las cajas que están aún cargadas en el camión.

Este gesto es interpretado por los soldados como que Wojtek les está diciendo que él también puede ayudar a transportar los pertrechos.

Y dicho y hecho, prueban de ponerle una caja encima y para sorpresa de todos, la lleva perfectamente.

A partir de ese momento, Wojtek es designado con rango de Ayudante de Artillería y es el encargado de llevar las cajas más pesadas a las líneas del frente, tarea que realiza con gran desempeño incluso bajo intenso fuego.

La imagen de Wojtek acarreando el peso sirve de inspiración para un soldado que dibuja la imagen y se convierte en la insignia oficial de la Compañía: Su silueta cargando un proyectil de artillería sobre fondo verde.

Una vez finalizada la guerra, la Compañía va a Gran Bretaña, después a Glasgow y finaliza su periplo en la localidad Escocesa de Berwickshire, en donde es desmovilizada.

El día 17 de noviembre de 1947 es licenciado del ejército y llega al que sería su destino final: El parque zoológico de Winfield Park, en donde es visitado regularmente por sus ex-compañeros de fatigas. Algunos de ellos saltaban las vallas que lo separaban del público y jugaban con él haciendo combates de lucha libre, tal y como a él le gustaba jugar cuando estaba en Palestina.

Según comentó Narebski en una entrevista, las autoridades comunistas de Polonia intentaron llevar a Wojtek a un zoológico polaco debido a su enorme popularidad, aunque sus antiguos compañeros hicieron todas las gestiones necesarias para impedirlo.

El estado anímico de Wojtek iba cada vez peor: Las visitas de sus ex-compañeros eran menos frecuentes y el hecho de estar recluido hacían merma en su carácter y a medida que pasaba el tiempo estaba más apático.

Finalmente, el día 15 de noviembre de 1963, Wojtek falleció a la edad de 22 años. Diversas estatuas erigidas en su memoria en el Instituto Sikorski (Londres), en el Canadian War Museum, o una placa que se descubrió en el Zoológico de Edimburgo, en una ceremonia a la que asistieron varios de sus ex-compañeros, guardan la memoria del que fue uno de los mejores soldados del Ejército Polaco.

Soldados de la 22 Compañía jugando con Wojtek
Soldados de la 22 Compañía jugando con Wojtek

– Yang Kyoungjong

El día 6 de junio de 1944, el teniente del 506º Regimiento de Paracaidistas de Infantería, perteneciente a la famosa 101 División Aerotransportada llamado Robert Brewer se tiene que enfrentar a un misterio: Sus hombres han capturado a 4 soldados con rasgos asiáticos que llevaban uniforme alemán y con los que no había forma de entablar conversación puesto que desconocían el inglés y casi no hablaban alemán ni ninguna otra lengua que sus captores conocieran.

En ese momento, Yang Kyoungjong había dado sus últimos pasos como soldado en la Segunda Guerra Mundial, una aventura que finalizó en la playa de Utah tras haber pasado por tres ejércitos diferentes: El Ejército Japonés, el Ejército Ruso y la Wehrmacht .

Yang Kyoungjong
Yang Kyoungjong

Yang nació el día 3 de marzo de 1920 en Shin EuijooCorea y cuando tenía 18 años de edad fue obligado por los japoneses a luchar en su bando en el ejército de Kwantung contra el ejército soviético.

El 11 de mayo de 1939 un grupo de jinetes Mongoles entran en territorio de Manchuria en busca de forraje para sus caballos y se encuentran con fuerzas de caballería de Manchukuo que los hacen volver a territorio Mongol.

Al cabo de pocos días, se intensifican las acciones y combates y finalmente, después de diferentes episodios, a finales de agosto, los soviéticos controlan la situación y derrotan a los japoneses.

Durante este tiempo, Yang es hecho prisionero y enviado a un campo de trabajos forzados, en donde debido a la falta de hombres que padece el ejército rojo en 1942, es reclutado de nuevo para luchar contra los alemanes, participando en la Batalla de Járkov en donde es capturado por la  Wehrmacht en 1943.

Prisionero de los alemanes, entra a formar parte de una unidad en la que los soldados que la forman son en su mayor parte desertores del ejército ruso (Ostbatalion), a los que les espera un futuro incierto, puesto que Stalin da la directiva de ejecutar en el acto a todo soldado que deserte o sea capturado por los alemanes y regrese a sus líneas, por lo que muchos de los que se encuentran en esta situación ven al Ejército Alemán como una buena opción.

Miembros del Ostbatalion 43
Miembros del Ostbatalion 43

Así pues, Yang forma parte del que sería su último ejército y es enviado a la zona norte de Francia, a reforzar las defensas atlánticas que se encuentran estacionadas en la península de Cotentin, en Normandía.

El resto es historia, el día 6 de junio de 1944 se encontraba en posiciones cercanas a la playa de Utah y fue capturado tras el desembarco. Posteriormente fue evacuado a uno de los campos de prisioneros que los aliados establecieron en Gran Bretaña en donde estuvo internado hasta 1945, momento en el que fue liberado.

En 1947 se traslada a vivir a Estados Unidos y se establece en Illinois, en donde fallece el día 7 de abril de 1992.

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