2024 año bisiesto …

BBC News Mundo(L.Wallis) — Este año va a durar 366 días en lugar de los tradicionales 365.
Un día adicional, el 29 de febrero, que hace fácil identificar a estos años como bisiestos.
Esta anomalía la vemos cada cuatro años en nuestros calendarios (hay excepciones como te contamos más abajo), pero ¿por qué existen los años bisiestos y desde cuándo?
Para responder estas incógnitas debemos trasladarnos a la Antigua Roma, hace más de dos milenios, cuando se descubrió que el calendario no estaba del todo alineado con el año solar.
Se trata inicialmente de una idea de Julio César, quien le pidió al astrónomo alejandrino Sosígenes que le ayudara a crear una alternativa al calendario romano más apegada a la realidad y a la rotación de la Tierra.
Nuestro planeta no solamente tarda 365 días en dar una vuelta al Sol sobre su órbita como algunos piensan, sino 5 horas, 48 minutos y 56 segundos más.
Por eso Sosígenes propuso un calendario, extremadamente similar al de los egipcios, que tenía 365 días con un día adicional cada cuatro años para así alinearse con el año solar.
Así nació el calendario juliano, bautizado en honor a su propulsor.
– ¿Un día adicional el 24 de febrero?
Sin embargo, este sistema también tenía algunos problemas por lo que fue reemplazado progresivamente por el calendario gregoriano desde 1582, y es el que nos rige en la actualidad.

Como el calendario juliano exigía un día adicional cada cuatro años, los romanos decidieron este sería en febrero, que en ese entonces era el último mes del año.
El nombre bisiesto proviene del latín «ante diem bis sextum Kalendas Martias», (sexto día antes de las calendas de marzo en español), es decir el 24 de febrero.
Como la frase era un poco larga se terminó resumiendo en «bis sextus»: bisiesto en nuestra lengua.
Años más tarde, el papa Gregorio XIII decidió, a través de una bula papal, «perfeccionar» el calendario.
Una de las modificaciones fue que el día adicional de los años bisiestos sería el 29 de febrero y no el 24 fijado por el calendario juliano.
– Una solución matemática

Asesorado por el astrónomo jesuita Christopher Clavius, el pontífice también estableció que después del jueves 4 de octubre de 1582 sería 15 de octubre, una supresión de 10 días que ayudaba a desaparecer el desfase con el año solar.
Y para que este desajuste no volviera a producirse, se creó un sistema de excepciones a los años bisiestos.
No serán años bisiestos los que sean múltiplos de 100, excepto si también lo son de 400.
Por esta razón no fueron bisiestos el año 1800 ni 1900, pero sí que lo fue el año 2000.
Y por este mismo motivo ni el año 2100 ni el 2200 serán bisiestos, pero sí el 2400.
– ¿Un calendario sin referencias religiosas?
Este conjunto de reformas dio paso al calendario moderno, que actualmente conocemos como el calendario gregoriano.
Desde esta última reforma no ha habido nuevos cambios en el sistema.
Sin embargo, en algunos países como Francia han existido movimientos para modificarlo. En 1792, en plena Revolución Francesa, ese país adoptó un calendario «republicano», diseñado por el matemático Gilbert Romme.

Este calendario pretendía eliminar las referencias religiosas y darles nuevos nombres a los meses -referentes a fenómenos naturales y a la agricultura- y modificando la duración de estos.
Pero esta versión tuvo una vida muy corta: tras el derrocamiento de Napoleón en 1814 Francia no tardó en volver a utilizar la versión creada por Gregorio XIII e ideada por Julio César.
– Las alegrías (y dificultades) de haber nacido un 29 de febrero
¿Qué se siente cuando uno sólo puede celebrar su cumpleaños una vez cada cuatro años? La respuesta es que al principio suele ser algo extraño, pero no por eso deja de ser algo positivo según cuentan las pocas personas nacidas el 29 de febrero.
Una de ellas es Julia Alsop, quien este 29 de febrero soplará sólo siete velas en su torta de cumpleaños pese a haber nacido hace 28 años.
Cuando cuenta a la gente que celebrará su séptimo cumpleaños en 2024, dice que la miran como diciendo: «¿De qué estás hablando?».
Julia, una estudiante de medicina de Warwickshire, en el centro-oeste de Inglaterra, nació en ese día escurridizo que solo aparece cada cuatro años en los llamados años bisiestos, por lo que sólo ha celebrado su cumpleaños siete veces en la fecha en la que nació.
Los bisiestos son poco comunes. Hay una probabilidad de uno entre 1.461 de nacer un 29 de febrero.
Y eso hace sentir a Julia especial y que su cumpleaños sea diferente. En los años no bisiesto, cuando no tiene un día oficial para celebrarlo, suele organizar una semana de festejos.
Pero ser bisiesto puede entrañar algunas dificultades técnicas, según reconoce.

Cuando intentó de conseguir un nuevo contrato telefónico, no superó la prueba de solvencia porque el 29 de febrero no aparecía como fecha en el sistema.
Contó que fue «realmente frustrante» y que las personas que la atendieron «hicieron como si mi cumpleaños no existiera«.
Algo parecido a lo que le ocurrió a Jane Atkin, profesora de un colegio en Londres, quien cumple 15 (o 60) este año.

Ella cuenta que las opciones en los formularios en internet sólo ofrecen hasta el 28 febrero y eso hace que tenga que colocar ese día como su fecha de nacimiento.
Sin embargo, admite que el hecho de ser algo poco habitual hace que haber nacido en en un año bisiesto sea especial.
Hace unos años, cuando cumplió en sus años bisiesto número ocho y nueve, a los niño de su clase que tenían 10 y 11 años les hizo mucha gracia ser mayores que su profesora.
Esa característica de ser especial tomó una nueva dimensión gracias a la escritora Patience Agbabi, quien ha escrito una serie de libros infantiles de ficción sobre un joven nacido en año bisiesto que posee el don especial de poder viajar a través del tiempo.
En una de sus sesiones de firma de libros, Patience conoció a Jane, quien se había puesto en contacto con ella a través de las redes sociales.
«Me contestó y me dijo: ‘Me hace mucha ilusión que vengas. Normalmente, cuando doy una charla sobre mis libros, pregunto si hay alguien de años bisiesto, y nunca los hay'», contó Jane.
Cuando era más joven, la madre de Jane decidió celebrar los cumpleaños no bisiestos de su hija el 28 de febrero. Pero a medida que crecía, Jane empezó a celebrarlo también el 1 de marzo, «¿por qué no?», dijo.

Ese es el día que también celebra Abi, quien en 2024 cumple 8 años, o simplemente dos.
Ella tomó la decisión el año pasado ya que piensa que el 28 de febrero no tenía sentido, un día en el que ella todavía no había nacido.
Jo, la madre de Abi, recuerda una conversación que tuvo con una comadrona del hospital cuando nació su hija.
«Le dije: ‘Esto está muy tranquilo’, y una de las comadronas me contestó: ‘Es que nadie quiere un bebé bisiesto’«.
Abi no siempre ha podido celebrar el día de su nacimiento, dice Jo, pero sin duda ahora no cambiaría la fecha de nacimiento de su hija.
«Es muy especial y creo que le sienta muy bien. Siempre le digo: ‘Tú cambiarás el mundo, Ab. Eres una niña única’», contó Jo.

Joe Middleton, de 8 años o en realidad de 32, está seguro que los años bisiesto le da suerte después de haber ganado algunas competiciones en el pasado.
Él suele celebrar su cumpleaños el 28 de febrero, aunque dice que normalmente se extiende también al 1 de marzo.
Algo que también ocurre en su cuenta en Facebook.
«Se confunde y le dice a la gente que mi cumpleaños es en los dos días«, dice Joe. «No sabe dónde situarme. Así que recibo mensajes de amigos y familiares los dos días porque la gente no sabe realmente qué día celebro».
En lugar de perderse los cumpleaños, Joe quiere que más gente sepa que los personas como él que nacieron en un año bisiesto tienen el doble de oportunidades de celebrarlo, y que pertenecer a este club especial es «un bendición».

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