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Anécdotas de la vida cotidiana de la Segunda Guerra Mundial …


Soldados rusos en Viena
Soldados rusos en viena

Historias de la Segunda Guerra Mundial — El 13 de abril de 1945, los soldados rusos entran en Viena.

Cuando empiezan a entrar por las casas, muchos de ellos se quedan perplejos ante un invento doméstico que la mayor parte de ellos no conocían, al provenir de pequeños pueblos.

Al principio creyeron que aquellos cajones que tenían un agujero en la parte superior y que contenían agua, eran frigoríficos para conservar los alimentos, y en más de una ocasión se ocasionaron problemas cuando algún soldado ponía dentro su comida y llevado por la curiosidad tiraba de la cadena.

Se llegó a interrogar a dueños de casas por el paradero de los alimentos y a acusarlos de sabotaje, aunque finalmente llegaron a entender cual era el cometido de esas «neveras».

– La Victory Book Campaign

En noviembre de 1941, la American Library Association, la American Red Cross y la United Service Organizations, unieron sus esfuerzos para crear la Victory Book Campaign, una campaña de recogida de libros para complementar, o más bien aumentar, los fondos disponibles en las bibliotecas del Ejército y la Armada.

La actriz y cantante de Broadway Benay Venuta se dirige a la multitud desde los escalones de la Biblioteca Pública de Nueva York, el 23 de enero de 1942.
La actriz Benay Benuta inaugura la campaña en los escalones de la Biblioteca Pública de NewYork

La idea consistía en pedir la donación de libros para hacerlos llegar, de forma gratuita, a los soldados y marineros que servían en las fuerzas armadas.

Esta iniciativa no era novedosa, puesto que ya había funcionado durante la Primera Guerra Mundial. Por aquel entonces, un ilustrador llamado Charles Buckles Falls, dibujó un cartel para la American Library Association.

En el mismo, podía verse a un soldado sosteniendo una pila de libros.

Este diseño se convirtió en un gran éxito y, años más tarde, esta misma asociación volvió a contactar con CB Falls para realizarle un nuevo encargo.

La sede oficial de la campaña se situó en el Empire State Building, mientras que su lanzamiento se realizó el 12 de enero de 1942 en los escalones de la Biblioteca Pública de New York.

Un esfuerzo en el que participa toda la nación

El llamamiento fue un éxito. La gente empezó a llevar sus libros a las bibliotecas locales. Muchas tiendas ayudaron también  al solicitar donaciones en sus escaparates. Las empresas instalaron cajas para recoger las donaciones de sus empleados. Organizaciones como la Cruz Roja o los Boy Scouts se encargaban de recoger los ejemplares.

Todo el país colaboró con esta iniciativa, dándose alguna tan curiosa como la que protagonizada por el gremio de lecheros. El 18 de enero de 1943, el periódico The New York Times publicó lo siguiente:

«La Campaña por el Libro de la Victoria de 1943 para la recolección y distribución de libros para hombres en las fuerzas armadas recibirá apoyo práctico de lecheros en esta área en los próximos días. Amas de casa que han tenido la costumbre de escribir notas para los lecheros, diciéndole cuánta leche y crema deben dejar, ahora recibirán notas del lechero, instándoles a envolver y dejar algunos libros junto con sus botellas de leche vacías. 

Los lecheros tomarán los libros y los llevarán a la distribución de leche, unos centros desde los cuales serán entregados a la biblioteca más cercana para su distribución definitiva a las fuerzas armadas En este plan, compañías lecheras como la de Borden *, Sheffield’s y Dairymen’s League han recibido apoyo del sindicato de conductores de leche.»

Boy Scouts recogiendo libros en Detroit. 1943
Boy Scouts recogiendo libros en Detroit. 1943

No todos los ejemplares se enviaban al frente.

Entre todos los miles de libros que llegaban, algunos eran muy valiosos, por lo que se decidió venderlos y comprar más libros con el dinero obtenido.

Para ello se formó un Comité de libros raros encargado de realizar su tasación.

También era necesario clasificar los ejemplares para desechar títulos duplicados, rotos o de mala calidad (Se pedía al público que no donara ejemplares pensando en limpiar sus estanterías).

La directora estatal de la campaña en el estado de Oregón, Eleanor Stephens, solicitó a sus vecinos que entregaran al menos un buen libro, pero advirtió al lector que no fueran «al ático a por este tipo de libro.

Nuestros muchachos no quieren ejemplares desechados.

Done los libros que a usted le gustan, que valgan la pena, libros que sean deseables.» Con todo, Ruth Stratton, su sucesora en el cargo, se quejó amargamente de haber recibido títulos como «antiguos catálogos universitarios, libros sobre enfermería obstétrica, o muchos títulos en mala condición física.»

Para conocer los gustos de los soldados, los encargados de la campaña realizaron encuestas que más tarde difundieron entre el público para encaminar sus donaciones.

Clasificación de donaciones para la Victory Book Campaign en Oregon
Clasificación de donaciones para la Victory Book Campaign en Oregon

Libros de aventuras, western, detectives o de misterio destacaban por encima de otros géneros literarios.

Los que recogían historias cómicas, anécdotas o dibujos animados se situaban entre los más preferidos.

También había una gran demanda de libros técnicos entre los hombres que estudiaban una carrera o que esperaban ascender.

En este caso, los libros debían tener una antigüedad menor a 7 años desde la fecha de su publicación.

En esta categoría se podían encontrar libros sobre arquitectura, dibujo mecánico, matemáticas, navegación, química…etc

Las grandes estrellas prestan su imagen

Estrellas de Hollywood, de la radio, cantantes, actores y actrices, también contribuyeron con su imagen para ayudar a la recaudación de fondos bibliográficos. Katharine Hepburn, Chico Marx, Dick Powell, Merle Oberon, Gypsy Rose Lee, Mady Christians o el líder de la Big Band Benny Goodman no tuvieron reparos en aparecer junto a miembros de la organización, presentar actos o fotografiarse junto a montañas de libros.

Biblioteca Móvil de la 31ª División en el área de maniobras en Camp Polk, Louisiana en 1943
Biblioteca Móvil de la 31ª División en el área de maniobras en Camp Polk, Louisiana en 1943

Un balance final más que positivo

El 31 de diciembre de 1943, finalizó la campaña. Fueron dos años durante los que se recogieron entre 17.000.000 y 18.500.000 unidades (según las diferentes fuentes consultadas). Sin lugar a dudas, todo un éxito, tanto de organización como de resultados. La razón esgrimida por el Presidente de la Junta de Directores de la Campaña, William S. Hepner, para abandonarla fue que tanto el Ejército como la Marina se dispusieron a comprar 35.000.000 de títulos para enviar a todos los frentes. En estas circunstancias, el esfuerzo de la Victory Book Campaign no tenía sentido.

De todos los ejemplares donados, cerca de 10.000.000 fueron considerados «adecuados en contexto y condición para la distribución». El ejército fue el mayor receptor con un 60% del total de cesiones, la marina obtuvo cerca de un 20%. De los restantes, un 6% se entregó a la marina mercante, mientras que 45.000 libros se reservaron para prisioneros de guerra. La American Red Cross, la United Service Organizations y algunas bibliotecas, se hicieron cargo de los títulos restantes.

– Los hermanos Windsor

Se podría calificar de gran sorpresa la que se llevó el Británico Bob Windsor cuando tras jubilarse decidió buscar entre las raíces de su árbol genealógico para conocer qué había sido de la extensa familia de su padre, compuesta por 16 hermanos (13 hombres y 3 mujeres).

Sabía que su padre Albert y su tío Wally habían servido en la Segunda Guerra Mudial, pero desconocía cuál era el motivo por el que la familia se había diseminado por todo el mundo tras finalizar el conflicto.

Los 9 hermanos Windsor
Albert, Jim, Harry, Bill, Arthur, Tom, Dick, Sid, Wally – Los 9 hermanos Windsor –

Según sus palabras, se temía lo peor “Yo esperaba encontrar alguna oscura historia de asesinato o escándalo” pero lo que averiguó fue bastante diferente.

Tras localizar a su tío Wally en Edmonton (Canadá), viajó para conocerlo y preguntarle por la familia, pero le recibió un anciano de 90 años al que el Alzeimer le empezaba a borrar sus recuerdos.

Justo cuando se iba a ir del domicilio, se fijó en un Certificado de los premios Guiness World Records que estaba enmarcado en una pared y en el que mencionaba que los Windsor tenían el record mundial de ser la familia con más hermanos participantes en la Segunda Guerra Mundial: Albert – 41 años, Jim, 37 años, Harry, 35 años, Bill, 33 años, Arthur, 31 años, Tom, 30 años, Dick, 27 años, Sid, 23 años y Wally, de 18 años de edad. 4 de ellos sirvieron en el Ejército, 4 en la RAF y uno en la Marina Real.

Todos sobrevivieron al conflicto. Aunque no consiguió saber sus hojas de servicios, sí que comprobó que Sid había estado junto a Wally en la India.

Pero ahí no acabaron sus descubrimientos: Los tres hijos mayores (George, Charles y Albert) participaron en la Primera Guerra Mundial, aunque Charles falleció el día 17 de mayo de 1917 en Arras, lugar donde reposan sus restos. George y otro hermano llamado Alfred no pudieron alistarse cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, aunque contribuyeron con la industria militar fabricando municiones.

El último hermano que falta por mencionar, Edward, murió a la temprana edad de siete años en 1922.

Anteriormente hemos explicado los casos de la Familia Rehaag, de los Hermanos Sullivan en los que varios miembros de una misma familia participaron durante el conflicto o el de los Hermanos Niland que inspiró la película «Salvar al Soldado Ryan».

– La Familia Rehaag

El 18 de septiembre 1944 aparece un artículo en el periódico alemán Volkischer Beobachter que contiene una fotografía de la familia Rehaag, en la que aparece una madre con sus siete hijos.

Todos ellos están sirviendo en el Ejército Alemán (Polizei, Heer, Panzertruppen, SS, y la Luftwaffe) durante la Segunda Guerra Mundial. Hay muy poca información acerca de ellos:  Sólo se sabe que son de Prusia Oriental y que el padre se encuentra trabajando como oficial de aduanas en Koenigsberg.

El motivo de la aparición de la fotografía en este periódico es la concesión de la Mutterkreuz (Cruz de honor de la madre alemana), una condecoración que se otorgaba a las madres alemanas como premio para fomentar la natalidad. Los nombres de los 7 hijos son:  Franz, Ernst, Bruno, Alois, Josef, Johann y Georg.

La familia Rehaag
La familia Rehaag

Hay dudas sobre el destino de los hermanos, puesto que el nombre Georg y Josef aparecen en los registros de caídos de la VDK (Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge), aunque no se puede asegurar que fueran ellos.

No es la única historia conocida en la que varios miembros de la misma familia combaten para alguno de los bandos.

Tenemos el ejemplo de otras familias que participaron en la contienda, como los Hermanos Sullivan o como los ya mencionados Hermanos Windsor, o los Hermanos Niland, que (reiteramos) inspiraron la famosa película «Salvar al Soldado Ryan»

– Las máscaras antigas de Disney

No hace falta comentar que los principales perjudicados en un conflicto son los niños. Hay miles de imágenes en las que se nos muestra la crueldad de la guerra en fotografías de niños entre ruinas, niños huyendo hacia ninguna parte o simplemente siendo víctimas inocentes de un bombardeo.

Durante la Segunda Guerra Mundial, uno de los diseños más macabros que nos podemos encontrar es quizás el de una máscara de gas que representaba al ratón Mickey Mouse.

Máscara antigas Disney
Máscara antigas Disney

La psicósis existente entre los aliados a padecer un ataque con armas químicas llevó a los americanos a encargar miles de máscaras de gas para proteger a la población civil.

El ejército americano pensó que para los niños se pusieran una máscara antigas en el caso de sufrir un ataque químico era una buena idea encargar el diseño de una máscara cuya imagen no les causara pánico.

El día 7 de enero de 1942, el propietario de la Sun Rubber Company,  T.W. Smith, Jr.  y un diseñador de la misma llamado Dietrich Rempel, presentaron al Jefe del Servicio de Guerra Química, General William Porter, la máscara de Mickey Mouse, fabricada bajo licencia de Walt Disney.

Se produjeron cerca de 1000 unidades que nunca fueron distribuidas entre la población civil.

Lejos de haber sido utilizadas, su destino final fue el de ser regaladas a altos funcionarios y militares como recuerdos.

– El Jeu des Alliés

Hoy os traemos las fotografías de una baraja de cartas muy especial.

En 1945, una empresa que se dedica a crear juegos de naipes crea un juego donde los reyes son mandatarios del bando aliado de la Segunda Guerra Mundial y el Joker es Adolf Hitler.

El nombre de la baraja era «Jeu des Alliés» y fue diseñada por Mesmaekers Freres, en la localidad Belga de Turnhout. Aquí os mostramos uno de los juegos de cartas, aunque habían varios diseños.

Los reyes de la baraja eran Churchill, De Gaulle, Roosvelt y Stalin, y los ases eran los cuatro monumentos más representativos de dichos países. En el reverso de las cartas se podía leer la siguiente inscripción:  «La unión hace la fuerza».

Jeu des Alliés mandatarios
Winston Churchill   Charles De Gaulle Franklin D. Roosevelt Joseph Stalin Adolf Hitler

Jeu des Alliés edificios emblemáticos
Torre de Londres      Torre Eiffel     Estatua de la Libertad    Kremlin

– Las international aircraft silhouettes spotter cards

En 1943, el ejército americano empieza una campaña para dar a conocer cuáles son sus aviones y los aviones enemigos entre sus soldados y también entre miembros de defensa civil para que puedan distinguirlos por su silueta y ayudar a su reconocimiento. La idea era que se memorizaran las siluetas representadas mientras se jugaba al póker.

Cada uno de los palos de la baraja representaba a los aparatos de una potencia: Picas representaba aviones americanos, corazones representaba aviones ingleses, diamantes representaba aviones alemanes y finalmente trébol representaba aviones japoneses.

Baraja de Spotter Cards
Baraja de Spotter Cards

Los aviones americanos representados eran: Boeing B-17E Flying Fortress, Consolidated B-24C, Lockheed A-29 and P-38, Martin B-26A, Republic P-43, Douglas C-39 and A-20C and A-24, North American B-25, Curtiss P-40E, Bell P-39 Airacobra, Grumann F4F-3 Wildcat

Spotter Cards Aviones americanos
Aviones americanos

Los aviones ingleses representados eran:  Short Sterling, Armstrong Sunderland and Whitley, Martin Baltimore, Lockheed Hudson, Bristol Beaufort and Blenheim, Vickers-Armstrong Wellington, Supermarine Spitfire, Hawker Hurricane, North American Mustang, Fairey Battle and Swordfish

Spotter Cards Aviones ingleses
Aviones Ingleses

Los aviones alemanes representados eran: Focke-Wulf Curier and 187, Junkers Ju-89 & Ju88A1 & Ju-52 & Ju87B Stuka, Dornier Do-215, Heinkel He-111K(MK3) & He-115, Arado AR-95, Messerschmitt Me-110 &Me-109F, Blohm & Voss Ha-139

Spotter Cards Aviones alemanes
Aviones alemanes

Los aviones japoneses representados eran: Type O Fighter, 97 Mitsubishi H & 96 Mitsubishi H & 98 Mitsubishi Mitsu 104 & Mitsubishi Reconnaissance, Fiat BR-20 H, 97 Kawasaki Flying Boat & 97 Kawasaki L Bomber & 97 Kawasaki Kawa 95, 97 Dive Bomber, Aichi Ai-104, 98 Fighter Pursuit, 97 Nakajima Pursuit

Spotter Cards Aviones japoneses
Aviones japoneses

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