Gigantopithecus: así fue como se extinguió el simio más grande que ha existido …

El Tiempo(J.TamisieaCasi tan alto como una canasta de basquetbol y pesado como un oso pardo, Gigantopithecus blacki fue el simio más grande que ha existido.
Durante más de un millón de años en el Pleistoceno, el Gigantopithecus recorrió lo que ahora es el sur de China.
Sin embargo, para cuando los humanos antiguos llegaron a la región, el Gigantopithecus había desaparecido.
Para determinar por qué, científicos analizaron pistas preservadas en los dientes del Gigantopithecus y en sedimentos de cuevas. Sus hallazgos, publicados hace poco en la revista Nature, revelan que los simios de casi 3 metros de estatura probablemente fueron condenados por su dieta especializada e inhabilidad para adaptarse a un entorno cambiante.
Paleontólogos descubrieron al Gigantopithecus en los 30 en una botica en Hong Kong, donde los enormes molares del simio eran vendidos como “dientes de dragón”. Desde entonces, científicos han excavado unos 2 mil dientes de Gigantopithecus y un puñado de mandíbulas fósiles en cuevas en el sur de China.
Paleoartistas lo representan con el aspecto de un orangután (su pariente vivo más cercano) cruzado con un gorila lomo plateado, pero más grande.
Yingqi Zhang, un paleontólogo en el Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados en Beijing y autor del artículo, trabajó con Kira Westaway, una geocronóloga en la Universidad Macquarie en Australia, para determinar qué llevó al simio a la extinción. Compararon sus dientes con dientes fosilizados del Pongo weidenreichi, un orangután extinto que vivió junto con Gigantopithecus.
El Gigantopithecus se extinguió hace 215 mil a 295 mil años, coincidiendo con un periodo de cambio ambiental, concluyeron.

Muestras de polen revelaron que antes de la ventana de extinción, el medio ambiente local era dominado por árboles perennes en bosques de dosel cerrado.
Análisis de los dientes revelaron que los simios consumían plantas fibrosas, frutas y flores.
A partir de hace unos 600 mil años, el clima de la región empezó a cambiar con las temporadas al tiempo que bosques densos cedían el paso a praderas y bosques abiertos.
Eso llevó a “períodos secos cuando era difícil hallar fruta”, indicó Westaway.
Los orangutanes antiguos se adaptaron al comer brotes, frutos secos, semillas e insectos, pero el Gigantopithecus cambió a alternativas menos nutritivas como corteza y ramas. Sus dientes de este periodo muestran señales de estrés crónico.
Sergio Almécija, un paleoantropólogo en el Museo Americano de Historia Natural, dijo que la desaparición del Gigantopithecus blacki muestra que incluso los animales más grandes son vulnerables a volverse demasiado especializados.
“Estos simios se vuelven tan especializados para vivir en un entorno específico que una vez que ese entorno cambia, desaparecen”, señaló.
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