actualidad, opinion, variedades.

La verdadera Blancanieves, María Sophia von Erthal (1729-¿?) …


https://static.abc.es/media/historia/2018/01/09/BLANCANIEVES-kYvH--1240x698@abc.jpg
Ilustración de Carl Offterdinger sobre el popular cuento de los hermanos Grimm
 

En 1812 los hermanos Grimm publicaban otro de sus exitosos cuentos, Blancanieves y los siete enanitos. En muchas ocasiones los escritores alemanes habían recogido tradiciones orales o escritas antiguas y habían versionado cuentos ya existentes. Pero en esta ocasión parece ser que se inspiraron en una niña que había vivido en un castillo muy cercano, una niña muy querida por todos y que tuvo una vida de cuento. El historiador Karlheinz Bartels realizó una exhaustiva investigación en la que intentó demostrar que Maria Sophia Margaretha Catharina von Erthal fue la verdadera Blancanieves del cuento.

Los señores de Lohr. María Sophia Margeretha Catharina von Erthal nació en Lohr, Alemania, en 1729. Era hija de Philipp Christoph von Erthal, condestable de Kurmainz, territorio de Lohr y era tratado como un auténtico rey en la región.

María Sophia, ciega parcialmente a causa de una varicela, se quedó huérfana de madre en 1741 y dos años más tarde, el 15 de mayo de 1743, su padre se casó con Claudia Elisabeth Maria von Venningen, condesa imperial de Reichenstein, quien ya tenía hijos de un anterior matrimonio.

La relación entre María Sophia y su madrasta nunca fue fácil debido al carácter de la nueva esposa de su marido, que contrastaba con la fama de bondadosa y generosa que tenía la pequeña entre las gentes de Lohr a los que ayudaba siempre que podía. María Sophía tuvo que convivir sola con su nueva familia debido a que su padre se ausentaba mucho del castillo familiar.

– Una niña de cuento

Poco después de morir María Sophia, su fama de bondad llegó a oídos de Jacob y Wilhelm Grimm quienes imaginaron a Blancanieves.

En el cuento, no sólo María Sophia estaba sacada de la realidad, también el famoso espejo mágico, propiedad de la familia y que, por su forma producía un efecto de reverberación de la voz cuando se hablada delante de él.

Respecto a los enanos, podrían haber sido inspirados por los mineros que trabajaron en las minas de Bieber y que podrían haber sido niños.

Aunque otros historiadores ven a Blancanieves en otros personajes históricos, es probable que María Sophia inspirara a los hermanos Grimm y aunque no fuera así, lo cierto es que la pequeña existió y vivió de verdad en el precioso castillo alemán de Lohr.

Fueron felices, comieron perdices y a la bruja le amputaron sus pies achicharrados… O al menos eso deja intuir el cuento de los hermanos Grimm. La mayoría de sus relatos infantiles fueron suavizados por Disney o por ellos mismos en sucesivas ediciones. En el final del cuento de la «Cenicienta» escrito por estos alemanes, los pájaros que cantan alegremente en la versión de dibujos animados se lanzan a arrancarles los ojos a las malvadas hermanastras.

No es una versión apta para menores de edad, como no lo es que, al final de «Blancanieves», el príncipe ordene que la malvada bruja se calce un par de zapatos de hierro candente y baile hasta que caiga muerta. Se lo tenía merecido, según los Grimm, pues, al fin y al cabo, había creído comerse el corazón de Blancanieves cuando en realidad era el de un jabalí.

https://i.pinimg.com/originals/12/41/cf/1241cf83382e378ed47388d172b36b47.jpg
los hermanos Grimm

La crueldad del cuento de los hermanos Grimm llevó a un grupo de investigadores alemanes a preguntarse cuál pudo ser la inspiración histórica o el relato medieval en el que se basa la historia de «Blancanieves». Entre distintas teorías, la más probable apuntaba que Blancanieves estaba basada directamente en la vida de María Sofía Margarita Catalina Von Erthal, una princesa alemana del siglo XVIII que sufrió los desprecios de su madrastra.

– María Sophia, la princesa ciega querida por todos

El príncipe Philipp Christoph von Erthal, condestable de Kurmainz, tenía así una hija, María Sophia, que se quedó ciega parcialmente a causa de una viruela y que perdió a su madre en 1741. Sus desgracias personales y su carácter bondadoso hacía que la población adorara a la princesa.

Tras dos años viudo, su padre se casó con Claudia Elisabeth Maria von Venningen, condesa imperial de Reichenstein y aspirante a madrastra cruel. La segunda esposa de Philipp Christoph dio preeminencia a los hijos de un anterior matrimonio y, según el mito, María Sophía fue objeto de distintos episodios de maltrato y desprecio.

No parece, sin embargo, que hubiera argumentos para considerarla una mujer perversa en la vida real; siendo el cariño que el pueblo tenía hacía María Sophia el que pudo dervirtuar su papel de madrastra.

https://steemitimages.com/p/7258xSVeJbKnFEnBwjKLhL15SoynbgJKpQxRd1uovsNSYTxDE7uaKUJmMaNdnRChWYhqorAhqibB4Nrcm32fT1n2H885iXjzt1M1QQ7kZ5ZjU5DJyGpg5jFbXAqMGcQthh5xx5RLRiZmg?format=match&mode=fit
Maria Sophia von Erthal

Las similitudes van más allá. La familia de Philipp Christoph von Erthal estaba asentada en un poblado de Lohr, junto al río Meno, cerca de Frankfurt. En el castillo de Rieneck, de su propiedad, se conserva un «espejo parlante», es decir, un juguete acústico idéntico a uno que estuvo de moda en el siglo XVIII y era fabricado en Lohr, ciudad famosa por la manufactura de espejos y cristales. Este ingenio habría inspirado a los Grimm para el cuento de «Blancanieves».

Además, por razones que se desconocen, María Sophia entró en contacto cotidiano con un grupo de mineros de la región. Dado que las minas de Bieber eran muy estrechas y algunos túneles casi inaccesibles, se requería del trabajo de personas pequeñas o incluso de niños. Estos trabajadores llevaban gorras y capuchas de colores chillones para protegerse de los golpes, al igual que en el cuento. Pero no todo era magia en las minas de Bieber, donde el trabajo resultaba brutal y muchos morían siendo niños.

La salud de la princesa tampoco fue buena, lo que pudo dar lugar a alguna enfermedad que la obligara a guardar cama en distintos periodos. Lo que sin embargo no ocurrió es que fuese envenenada por una manzana o quedara en coma a la espera del beso de un príncipe en su ataúd de cristal. En lo referido a este ataúd de cristal, podría tener su raíz en la importante industria del vidrio de la zona. Todavía hoy se pueden encontrar algunos ejemplos, especialmente en iglesias católicas, de urnas y ataúdes hechos de cristal.

– Otra teoría: Felipe II y su amor alemán

Para el historiador alemán Eckhard Sander, por el contrario, Blancanieves habría sido una joven condesa que se llamaba Margarethe Von Waldek. Esta noble vivió en Alemania en la primera mitad del siglo XVI, en la misma época en la que el entonces príncipe Felipe II realizó el «Felicísimo Viaje» por el continente europeo para conocer los límites de su futuro reino. Mujeriego y en ese momento soltero, Felipe de España habría mantenido una aventura con esta condesa alemana que devino en tragedia.

La hermosa Margarethe murió supuestamente envenenada por las intrigas de la corte, que evitaron así que se casara con Felipe II de España. Las semejanzas con el cuento, una vez más, tienen a los enanos como elemento vertebrador. La condesa jugaba desde pequeña con siete niños desnutridos y envejecidos prematuramente que trabajaban en las minas de la familia von Walked. Su pobreza les hacía vestir con harapos coloridos y largos abrigos.

Pero estas dos no son las únicas teorías. En la línea de que los relatos de esta naturaleza están presenten en distintas literaturas y culturas no relacionadas entre sí, hay quien no cree que los hermanos Grimm empleasen una única fuente. Simplente sus cuentos fueron el resultado del folklore alemán y los mitos locales.

– Emerge lápida de «Blancanieves»

https://www.welt.de/img/vermischtes/mobile197898249/9822500917-ci102l-w1024/Der-Grabstein-von-Schneewittchen.jpg

Entonces, la pregunta resulta inevitable: ¿existió realmente una mujer que inspirase el relato de los hermanos Jacob y Wilhem Grimm, publicado en 1812 y convertido en éxito gracias a la película animada de Walt Disney en 1937? Parece que sí: el Museo Diocesano de Bamberg acaba de descubrir la lápida de una aristócrata alemana del siglo XVIII que se ha identificado como el personaje histórico detrás de Blancanieves. Se trata de Maria Sophia von Erthal, hermana del poderoso arzobispo de Mainz, que se crió en el castillo de Lohr am Main.

A la placa funeraria —la baronesa murió en 1796, a los 71 años y tras quedarse ciega— se le había perdido el rastro en el hospital local, a donde había sido enviada tras la demolición de la iglesia en la que había sido enterrada en 1804. Ahora ha salido a la luz tras la donación de una familia de la localidad de Bamberg al Museo Diocesano, que la ha reparado y expuesto en una de sus salas.

Sin embargo en la historia de la baronesa faltan otros elementos de la fábula: sobre todo el ataúd de cristal, la manzana envenenada y el príncipe azul, ya que Sophia quedó ciega de joven y murió soltera, en un convento, a los 71 años.

Su lápida se había mantenido en una iglesia de Bamberg y luego en un hospital financiado por su hermano. Al momento de reestructurar el hospital pasó en los años 70 a una familia que la donó al museo.

nuestras charlas nocturnas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.