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Alimentos que nos ponen contentos…


Varios estudios realizados en los últimos 20 años confirman que existe un vínculo entre comer ciertos alimentos y el hecho de sentirnos más despiertos, relajados e incluso contentos.

Se ha descubierto que algunos alimentos afectan en forma positiva la producción de sustancias cerebrales que determinan nuestro estado de ánimo, energía mental, desempeño y comportamiento.

Es posible que usted tenga ya en la alacena muchos alimentos que le levantan el ánimo. Los siguientes son algunos de los más importantes:

  • Pan integral

La mayoría de los alimentos contienen uno o varios de los 20 aminoácidos – los principales constituyentes de las proteínas animales y vegetales- necesarios para mantenernos sanos. Estas sustancias compiten por llevar mensajes al cerebro.

Comer unas cuentas rebanadas de pan integral, por ejemplo, contribuye a que «escuchemos» el mensaje del aminoácido triptófano, a saber: «Descansa y alégrate». Una vez que llega al cerebro, el triptófano aumenta la concentración de serotonina, sustancia cerebral que tranquiliza y levanta el ánimo. El secreto es comer el pan antes que la carne o el queso, que son ricos en proteínas para que el triptófano llegue al cerebro antes que otros aminoácidos.

  • Pavo

Esta fuente de proteínas con bajo contenido de grasa es rica en tirosina, aminoácido que eleva la concentración de dopamina y noradrenalina en el cerebro, lo que a su vez aumenta la motivación y aviva los reflejos. Ciertas investigaciones llevadas a cabo por las fuerzas armadas de Estados Unidos indican que la tirosina es vigorizante e incrementa la resistencia del organismo al estrés.
Otros estudios revelan que los alimentos ricos en proteínas contrarrestan la sensación de cansancio que se experimenta a veces por comer carbohidratos en abundancia.

Un sándwich de pavo o una sopa de fideos con pavo ayuda a reponer las energías. El atún y el pollo son también buenas opciones.
Carne de res. Abstenerse de comer carne roja puede causar mas daño que beneficio. Las personas que llevan este tipo de dieta para reducir su concentración de colesterol en la sangre están expuestas a sufrir deficiencia de hierro (mineral que ayuda a llevar oxigeno a los tejidos y a darles energía) y, por consiguiente, cansancio y decaimiento. Bastan unos 85 gramos al día para aumentar considerablemente la absorción de hierro».

  • Agua

La deshidratación leve es una causa común, y a menudo inadvertida, de cansancio. Cuando al cuerpo le faltan líquidos, disminuye la afluencia de sangre a los órganos y la función de estos se vuelve lenta. Beber suficiente agua todos los días ayuda a prevenir esa sensación de languidez. No beba solo cuando tenga sed.

La mayoría de los adultos requieren de ocho a diez vasos de agua al día. Los refrescos con cafeína y el café no sustituyen al agua, pues pueden tener efectos diuréticos y aumentar la deshidratación.

  • Plátanos

La falta de magnesio y el estrés guardan una relación tan estrecha, que algunos médicos y dietistas aconsejan a quienes llevan una vida muy ajetreada añadir a su dieta alimentos ricos en magnesio, como el plátano. Si a deficiencia de este mineral se agrega una actividad muy intensa, el problema se complica: el organismo segrega ciertas hormonas que sustraen magnesio de las células, lo cual menoscaba las defensas del organismo contra los virus, además de causar cansancio.

Los investigadores han descubierto también que aumentar la ingestión de magnesio reduce la ansiedad y mejora el sueño. Otras fuentes de este mineral son las nueces, las leguminosas, las verduras y el germen de trigo.

  • Naranjas y toronjas

Se ha descubierto que hasta una carencia leve de vitamina C – sustancia que favorece la secreción de la vigorizante noradrenalina- puede provocar irritabilidad y abatimiento. Además, no comer alimentos ricos en dicha vitamina impide al organismo absorber el hierro que necesita para combatir la fatiga.

Ingerir dosis mayores de vitamina C puede aumentar el efecto re animante. Unos investigadores de la Universidad de Alabama observaron una incidencia de cansancio 50 por ciento menor en quienes consumían regularmente más de 400 miligramos de vitamina C al día (seis naranjas o dos vasos de 350 mililitros de jugo de naranja fresco, aproximadamente) que en aquellos cuya dosis era de menos de 100 miligramos diarios. Los complementos de vitamina C también son eficaces.

  • Nueces del Brasil

Gracias al tipo de suelo en que crecen, las nueces del Brasil son ricas en selenio, mineral secundario que, según ciertas investigaciones tiene relación con el buen humor.

Un estudio realizado en 1991 con un grupo de 17 varones y 33 mujeres en la Universidad de Gales, los participantes que ingirieron 100 microgramos de selenio al día (el aporte de una o dos nueces) durante cinco semanas dijeron sentirse más contentos, llenos de vigor y menos ansiosos que quienes recibieron un placebo.

Los efectos fueron particularmente notorios en aquellos cuya alimentación era escasa en selenio, lo cual muestra la importancia de incluir este mineral en la dieta en cantidad suficiente.

Otras fuentes de selenio son el pescado y los mariscos, la carne de res y el pan integral.

  • Chocolate

A muchas mujeres se les antoja comer chocolate con frecuencia, sobre todo cuando padecen el síndrome premenstrual o cuando están aburridas o muy tensas.

Algunos expertos creen que, al igual que muchos otros alimentos dulces y ricos en carbohidratos, el chocolate puede tener un efecto calmante; otros, en cambio, consideran que la cafeína y otras sustancias que contiene el chocolate pueden actuar como estimulantes.

Sea como sea, el mero placer de paladear esta golosina suele bastar para sentirse contento.

  • Café

Beber una taza de café por la mañana puede ser una buena manera de comenzar el día. Un estudio reciente revela que la cafeína de una o dos tazas de café puede ayudar a despejar la mente y sentirse con más vigor por un periodo de hasta tres horas. En otro estudio, realizado con 50 personas que no habían dormido bien, se observo que la cafeína de una taza y media de café bastaba para elevar su grado de concentración, energía y confianza.

Algunos investigadores consideran que la cafeína produce un aumento leve y pasajero de la presión arterial, y que inhibe la actividad de las hormonas que nos hacen sentir sueño. Sin embargo, tampoco hay que excederse: más de dos o tres tazas al día pueden producir irritabilidad y nerviosismo.

  • Chili

El gusto por las salsas picantes, al parecer, no solo se debe a su sabor. La capsicina (sustancia que da al chile su poder irritante) estimula las terminaciones nerviosas de la boca y hace experimentar una sensación de ardor. Como reacción, el cerebro segrega endorfinas, analgésicos naturales que pueden producir una euforia temporal. Así que, cuantos más chiles coma usted, tanto mayor será su bienestar. Incluso es posible que algunos amantes de la salsa picante experimenten una especie de adicción.

nuestras charlas nocturnas.

Una respuesta

  1. Avatar de Turquessa
    Turquessa

    Sí que me has dado una gran alegría. Ahora cada vez que coma chocolate (lo mío es casi adicción), no sentiré culpa, sino que por el contrario me sentiré en total armonía con el triptófano, lo escucharé atentamente cuando me susurre: «Descansa y alégrate», mientras sigo devorando la tableta entera, yo solita.

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    febrero 3, 2010 en 6:56

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