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Historias de Mujeres…


Henrietta Lacks, una cultivadora de tabaco, fue enterrada en una tumba sin nombre en Virginia en 1951

– Henrietta Lacks, la mujer de origen humilde cuyas células inmortales salvaron millones de vidas

BBC News Mundo/Sapos y Princesas — Su nombre es reconocido en el campo de las ciencias biológicas, pero ella no era una investigadora o académica, sino una mujer común de pocos recursos, cuyas células aún viven y ayudan a salvar a millones de personas alrededor del mundo.

Se trata de Henrietta Lacks, la humilde tabacalera afroestadounidense cuyo material genético fue extraído sin su consentimiento en 1951 y sirvió como base para miles de estudios que generan millones a la industria de la biotecnología.

A Lacks le aquejaba un tumor tan extraño que los médicos del hospital John Hopkins de Maryland decidieron enviar una muestra a un laboratorio, y descubrieron que sus células podían ser cultivadas indefinidamente.

Ese avance histórico abrió el camino a incontables tratamientos médicos, así como al desarrollo de productos que desde entonces pueden ser probados en células humanas.

Su familia nunca fue indemnizada, y la contribución de Lacks a la ciencia fue muy poco conocida hasta hace unos años.

Luego de una batalla legal en las cortes de EE.UU. que comenzó en 2021, los descendientes de la mujer lograron un acuerdo con la empresa Thermo Fisher Scientific.

Acusaban a la firma con base en Massachusetts de haberse beneficiado de sus células durante décadas. Los términos del acuerdo, según los abogados de ambas partes, son privados.

Pero el nombre de Lacks está nuevamente en los titulares de diversos medios del mundo, por lo trascendental que es para la ciencia, y por el dilema ético que representa la extracción de su material genético.

Por eso en esta nota te contamos su historia.

El retrato de Henrietta Lacks en la casa de uno de sus nietos en Baltimore, Maryland.

El cáncer

Muy cerca de donde vivía Lacks en Baltimore junto a su esposo e hijos, a unos 10 kilómetros, se encontraba el laboratorio del doctor George Grey.

Allí el científico, obsesionado con curar el cáncer, trató durante 30 años de cultivar células. Mezclaba tejidos cancerosos con sangre de corazones de gallinas vivas, con la esperanza de que esas células enfermas vivieran y se reprodujeran para poder estudiarlas fuera del cuerpo.

Pero siempre morían.

El 1 de febrero de 1951, Lacks fue llevada al hospital con dolor abdominal y sangrado. En un principio los médicos pensaban que era un problema menstrual, pero cuando la examinaron se llevaron una sorpresa.

«Nunca había visto algo similar, ni lo he vuelto a ver jamás», le dijo en 1997 Howard Jones, el ginecólogo que la examinó, a Adam Curtis de la BBC.

«Era un tipo muy especial de lo que resultó ser un tumor», agregó.

El cáncer que tenía en la cérvix, de acuerdo con el médico, era “púrpura y sangraba con facilidad al tocarlo”.

El tumor no respondió bien al tratamiento y la mujer murió en octubre de 1951.

Su cuerpo fue enterrado cerca de las ruinas de la casa en donde nació. Mientras que parte de su cáncer fue destinado a los estudios que realizaba Grey.

La familia nunca se enteró.

– Las células inmortales

Veronica Spencer, bisnieta de Henrietta Lacks, posa en su casa con un retrato de su bisabuela el 28 de marzo de 2017.

Grey descubrió que, a diferencia de las células cancerosas que había estudiado durante décadas, las extraídas de Lacks no morían.

Era lo que había buscado por tantos años y hasta les dio un nombre: la línea celular HeLa, por las dos iniciales y el nombre de la fallecida.

Las HeLa se reproducían una generación entera en 24 horas, y nunca dejaban de hacerlo.

Fueron las primeras células humanas inmortales que crecieron en un laboratorio. Por primera vez cualquier cosa podía probarse en células humanas vivas.

«El ejemplo más clásico es la vacuna de polio. Para desarrollarla era necesario que el virus creciera en el laboratorio y para eso se requerían células humanas», explicó en 2017 a la BBC John Burn, profesor de Genética de la Universidad de Newcastle, Reino Unido.

Las células HeLa resultaron ser perfectas para ese experimento y la vacuna salvó a millones de personas.

También permitieron el desarrollo de otros tratamientos médicos. E incluso viajaron al espacio y se usaron para probar qué pasaría en el cuerpo humano en la gravedad 0 y se utilizaron en experimentos atómicos.

Además, fueron las primeras células en ser compradas, vendidas, empacadas y enviadas a millones de laboratorios de todo el mundo, algunos de ellos dedicados a experimentar con cosméticos, para asegurarse de que sus productos no causaban efectos secundarios indeseados.

«En los años 40 y 50 se consideraba a los tumores o tejidos que se retiraban en una operación como ‘abandonados’, así que no estaba claro que era necesario pedir permiso para usarlos en investigación que fuera más allá del cuidado de su dueño», sostuvo Burn.

– La familia

No fue sino hasta 1973 que la familia Lacks se enteró por primera vez de que las células todavía estaban vivas.

Un equipo de genetistas los buscó para examinar su ADN, pues habían surgido la teoría de que la cura del cáncer podía estar en la manipulación de los genes.

«Tomaron muestras de sangre de todos los hijos de mi madre y nos dijeron que querían ver si lo que mi mamá tenía era hereditario», le dijo David Lacks a la BBC en 1997.

Cuando la familia se dio cuenta de lo que estaban haciendo con las células de su madre, decidió consultar abogados para averiguar si tenían derecho a recibir dinero de la industria de biotecnología.

Y desde entonces, comenzaron una batalla legal en la que han tenido victorias y derrotas.

Las células de Lacks se utilizaron para desarrollar la avacuna contra la polio.

– “El racismo médico”

El abogado de derechos civiles Ben Crump, quien representó a la familia en las negociaciones con Thermo Fisher, dijo que el procedimiento realizado por los médicos la dejó con dolor al final de su vida.

Argumentó también que el maltrato que recibió es similar a las experiencias sufridas por otros estadounidenses negros en manos de médicos.

“La explotación de Henrietta Lacks representa la batalla desafortunadamente común de los negros a lo largo de la historia”, según la demanda que condujo al acuerdo anunciado este lunes.

«Con demasiada frecuencia, la historia de la experimentación médica en Estados Unidos ha sido la historia del racismo médico», continuó.

En una conferencia de prensa el martes, en lo que habría sido el cumpleaños número 103 de Lacks, Crump agregó que ambas partes estaban «satisfechas» con el acuerdo.

«No puedo pensar en un mejor regalo… que darle a su familia algo de respeto para Henrietta Lacks, algo de dignidad para Henrietta Lacks y, sobre todo, algo de justicia para Henrietta Lacks», dijo el abogado.

Thermo Fisher intentó varias veces que se desestimara el caso argumentando que los reclamos habían prescrito.

Pero, para los abogados de la familia el plazo no estaba vencido, porque las células aún se siguen replicando.

«Las células HeLa no solo se derivaron de Henrietta Lacks, las células HeLa son Henrietta Lacks», dijo el abogado.

la familia de Lacks alcanzo un acuerdo con la empresa Thermo Fisher que no fue revelado.

Los reconocimientos póstumos

En 2021, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró una ceremonia para conmemorar los numerosos avances científicos que las células de Lack hicieron posible.

«Lo que le pasó a Henrietta estuvo mal», dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una ceremonia especial en Ginebra, Suiza.

«Henrietta Lacks fue explotada. Es una de las muchas mujeres de color cuyos cuerpos han sido mal utilizados por la ciencia», añadió.

Y la semana pasada, la delegación de Maryland ante el Senado de EE.UU. presentó un proyecto de ley para otorgarle póstumamente la Medalla de Oro del Congreso.

«Henrietta Lacks cambió el curso de la medicina moderna», dijo el senador Chris Van Hollen en un comunicado.

«Ya es hora de que reconozcamos sus contribuciones para salvar vidas en el mundo».

– 20 Mujeres que han cambiado la historia 

Escritoras, científicas, actrices, políticas o aviadoras, entre otras profesiones. Son muchas las mujeres que han cambiado la historia en el tiempo que les tocó vivir y que han desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos. Grandes revolucionarias que, día a día, rompieron con lo establecido en cada uno de sus campos y, también, en la sociedad. Mujeres valientes que abrieron el camino a tantas otras que, en su lucha por la igualdad, han hecho del mundo un lugar más justo.

Hoy, rendimos un humilde homenaje a 20 mujeres que marcaron un antes y un después en la historia y que guiaron (y guían) nuestros pasos en la batalla por una sociedad en la que ser mujer no cierre puertas y el machismo no exista. Aunque, no cabe duda, aún nos queda mucho trabajo por hacer.

1. Marie Curie (1867 – 1934)

Maria Salomea Skłodowska-Curie, más conocida como Marie Curie, fue una científica de origen polaco (nacionalizada francesa) que revolucionó por completo el mundo de la ciencia con sus trabajos y descubrimientos. Pionera en el campo de la radiactividad —realizó el hallazgo de dos nuevos elementos: el Polonio y el Radio—, fue la primera persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades (física y química). Y la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Universidad de París.

Marie Curie tuvo que luchar para poder convertirse en científica, ya que en Polonia las mujeres no podían acceder a estudios universitarios. Tuvo que compaginar los cuidados de sus dos hijas con su carrera científica.

Marie Curie en su laboratorio 

2. Virginia Woolf (1882 – 1941)

Virginia Woolf fue una novelista, ensayista, editora y feminista británica, considerada una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX. La gran calidad de sus obras y el reconocimiento y la fama alcanzados en vida le valieron un puesto de gran relevancia en ese movimiento. Esto hizo que se consolidara como una de las figuras más significativas de la sociedad londinense durante el período de entreguerras. 

Todos sus ensayos y en especial uno de ellos, que lleva por nombre Una habitación propia, le sirvieron para convertirse en una de las principales promotoras y un gran símbolo del movimiento feminista del siglo XX. Virginia Woolf marcó un antes y un después en el pensamiento de sus contemporáneos y posteriores escritores.

Virginia Wolf 

3. Coco Chanel (1883 – 1971)

Esta gran diseñadora revolucionó por completo el mundo de la moda y de la alta costura en una época especialmente complicada: el período de entreguerras. Consiguió romper con las encorsetadas ropas de la Belle Époque. Dio un nuevo giro a las prendas de las mujeres, que, a partir de su irrupción en la moda, comenzaron a ser más cómodas e informales. Así pues, liberó a las mujeres de corsés (literal y metafóricamente) y adornos aparatosos que limitaban sus movimientos.

Coco Chanel mirando a la distancia

4. Amelia Earhart (1897 – 1937)

Esta aviadora estadounidense se hizo célebre por intentar el primer viaje aéreo alrededor del mundo sobre la línea ecuatorial. Amelia se convirtió en toda una heroína mundial idolatrada por las masas. Promovió un profundo debate sobre los derechos de la mujer y la igualdad de género en las primeras décadas del siglo pasado. Earhart fundó en 1929 una organización de mujeres aviadoras, The Ninety-Nines. Era profesora de Aviación en la Universidad de Purdue, fue columnista de la revista Cosmopolitan y promotora de campañas en favor de los derechos femeninos.

A pesar de no haber podido cumplir su sueño de dar la vuelta al mundo en avión (aunque se quedó muy cerca de conseguirlo), Amelia Earhart pasó a la historia por su coraje y valentía y por ser una pionera en la lucha por la igualdad de derechos.

Amelia Earhart, frente al Lockheed Electra en el que desapareció el 29 de julio de 1937

5. Frida Kahlo (1907 – 1954)

Pintora mexicana que se ha convertido en uno de los grandes referentes del feminismo actual. Frida Kahlo no solo revolucionó el mundo del arte, sino también el de la política. Amiga de destacados artistas nacionales e internacionales, Frida es tan importante que fue la primera artista de este país en presentar una de sus obras en el Museo del Louvre. Sus ideas políticas fueron revolucionarias en una época en la que las mujeres eran consideradas el sexo débil.

Frida defendió la causa de las personas indígenas en México y, como parte de su sentimiento nacional, recuperó en su obra sus símbolos y tradiciones.

Grafiti creativo de Frida Kahlo

6. Rosa Parks (1913 – 2005)

Rosa Parks fue una fiel defensora de los derechos civiles en Estados Unidos en una época en que la separación de las personas por motivos raciales o religiosos predominaba todavía en la mayor parte de los estados sureños. Con tan solo un gesto, Rosa Parks logró causar la primera chispa del movimiento por los Derechos Civiles, negándose a ceder el asiento a un blanco el 1 de diciembre de 1955. Es obligado recordar que, por increíble que sea, las leyes de segregación racial de la época podían obligar a un afroamericano a ceder su asiento a cualquier hombre blanco. Por tal acción, ella acabó en la cárcel.

Tal y como se relata en National Geographic, con este acto, Rosa Parks, ayudante en la Asociación Nacional para el Avance del Pueblo de Color llamó la atención de Martin Luther King y, juntos, emprendieron las protestas que llevarían a la Corte Suprema de Estados Unidos a declarar que la segregación racial en el transporte iba en contra de la constitución del país.

Rosa Parks, en la Marca de los Pobres 

7. Rosalind Franklin (1920 – 1958)

Fue una química y cristalógrafa inglesa, responsable de importantes contribuciones a la estructura del ADN, del ARN, de los virus, del carbón y del grafito. Una científica injustamente olvidada por el mundo de la ciencia, fuertemente masculinizado en aquella época.

Tanto es así que en 1962 tres científicos obtuvieron el premio Nobel de Fisiología y Medicina por su descubrimiento de la estructura del ADN, cuando, diez años antes, Rosalind Franklin había conseguido fotografiar la cara B del ADN hidratado, la famosa foto 51, pieza clave para llegar a encontrarlo. Gracias a ella, Crick y Watson pudieron observar que la forma del ADN no era como ellos pensaban y establecer las conexiones necesarias para determinar su estructura.

Rosalind Franklin en 1955 

8. Ana Frank (1929 – 1945)

Mundialmente conocida gracias a su Diario, Ana Frank fue una niña judía alemana que vivió casi dos años y medio ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial. Ana fue enviada al campo de concentración nazi de Auschwitz el 2 de septiembre de 1944 y, más tarde, al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus en marzo de 1945. En su Diario dejó constancia de todo su sufrimiento y del que padeció el pueblo judío

Tratando de cumplir póstumamente el deseo de Ana expresado en el Diario de convertirse en escritora, Otto Frank, su padre y el único superviviente de la familia, decidió publicarlo. Con los años, se convirtió en todo un símbolo mundial de la lucha contra el nazismo.

Ana Frank en 1941

9. Carrie Fisher (1956 – 2016)

Fue una actriz, escritora y guionista de cine y televisión conocida principalmente por interpretar a la Princesa Leia Organa en la popular saga Star Wars. Leia fue una princesa guerrera y luchadora, protagonista de esta popularísima historia de aventuras galácticas. En un mundo en el que las princesas eran rescatadas por caballeros andantes, Carrie dio vida a una de las primeras feministas de la historia del cine y a uno de los personajes femeninos más famosos de la gran pantalla.

Fuera de Star Wars, Carrie tuvo que luchar por hacerse un hueco en un mundo dominado por hombres y por ser tratada con el mismo respeto con el que lo eran sus propios compañeros. Más allá de La Guerra de las Galaxias, Carrie siguió trabajando en el mundo del cine y la literatura hasta el final de sus días.

Carrie Fisher en 2012

10. Malala Yousafzai (1997)

Malala es una estudiante, activista y bloguera pakistaní. Entre los grandes logros que ha conseguido a su corta edad se cuenta el de ser la ganadora más joven del Premio Nobel de la Paz. Su desgarradora historia es ya conocida mundialmente y ha hecho abrir los ojos a la sociedad. 

Su activismo a favor de los derechos civiles es su empresa más destacada, especialmente de los de las mujeres en el valle del río Swat, Pakistán, donde el régimen talibán prohibió la asistencia a la escuela de las niñas. Debido a su lucha, el 9 de octubre de 2012, en Mingora, fue víctima de un atentado perpetrado por un grupo terrorista vinculado a los talibanes. Pero lejos de acobardarla, consiguieron que Malala siguiera luchando hoy en día por los derechos de las mujeres pakistaníes.

Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz 

11. Sally Ride (1951-2012)

Era una joven de poco más de 25 años con un currículum académico brillante a sus espaldas cuando se topó con la oportunidad de su vida. En 1978, ingresaba en la NASA e iniciaba una exitosa carrera en el mundo de la aviación espacial.

Después de trabajar como comunicadora de cabina en distintos vuelos, Sally consiguió por fin salir fuera de la atmósfera terrestre. Era el 18 de junio de 1983, momento en el que se convertía en la primera mujer norteamericana en conseguirlo. Formó parte de la misión STS-7 del transbordador Challenger como una de sus tripulantes. Un año más tarde, realizaba su segundo vuelo. Conseguiría así llegar a estar más de 343 horas en el espacio. Se preparaba para su tercer viaje cuando sucedió el trágico accidente del Challenger el 28 de enero de 1986. Desde entonces, se volcó de lleno en la investigación del mismo.

Sally Ride, primera mujer norteamericana en viajar al espacio

12. Elizabeth Blackwell (1821-1910)

Año 1849. Elizabeth Blackwell era la primera mujer matriculada en la escuela de medicina de Geneva. También, la primera ciudadana de todo Estados Unidos en lograr un diploma oficial que la habilitaba como doctora. No solo destacó por ser pionera en la medicina estadounidense. También, por su defensa de la educación de las mujeres y el abolicionismo.

Desde 1949, la Asociación de Mujeres Médicas Estadounidenses otorga todos los años la medalla Elizabeth Blackwell. El objetivo: reconocer a aquellas que han contribuido de forma sobresaliente a la labor de las doctoras.

Elizabeth Blackwell, una de las pioneras en el campo de la medicina 

13. Donna Strickland (1959)

Es muy probable que el término ‘láser con deslizamiento de frecuencia’ te suene a chino. Sin embargo, se trata de una revolucionaria técnica que está mucho más cerca de nuestras vidas de lo que pensamos. Si te has operado de la vista, o conoces a alguien que lo haya hecho, lo conocerás bien, aunque no lo sepas. Es la base de los láseres de alta intensidad que se emplean hoy en día en todo el mundo para las operaciones de cirugía ocular. La responsable es Donna Strickland. Cuando era una joven estudiante de doctorado en la Universidad de Rochester, en 1985, publicó un artículo que describía una técnica denominada Chirped Pulse Amplification.

Por ella recibiría, más de 30 años después, el prestigioso premio Nobel de Física. Así, se convirtió en la primera mujer del siglo XXI en recibir el galardón en esta categoría y en la tercera en toda la historia de los premios Nobel, por detrás de Marie Curie y Maria Goeppert-Mayer.

Donna Strickland, primera mujer Premio Nobel del siglo XXI

14. Emmy Noether (1882-1935)

Emmy Noether Amalie fue una de las grandes mentes matemáticas del siglo XX. Considerada la madre del álgebra abstracta, sus trabajos abrieron caminos nuevos que marcaron de manera fundamental la trayectoria seguida por las matemáticas contemporáneas. Su análisis de los grupos de simetrías que aparecen en las teorías especial y general de la relatividad permitió entender y resolver el problema de la conservación de la energía en la teoría general de la relatividad de Einstein.

Sin embargo, a Emmy Noether se le negó durante toda su vida un puesto de trabajo digno en la universidad por la única razón, abiertamente reconocida, de ser mujer.

Emmy Noether es considerada como la matemática más importante de la historia 

15. Margaret Hamilton (1936)

En el alunizaje del Apolo 11, los astronautas, el centro de control, el software y el hardware trabajaron juntos como un sistema integrado continuo. Pero nada de eso hubiera sido posible sin los aportes de una ingeniera: Margaret Hamilton. Una visionaria de la programación informática. La primera ingeniera de software. Fue la encargada, junto con su equipo, de diseñar parte del software que hacía funcionar el Módulo de Mando y el Módulo Lunar. Probablemente, fue la persona que evitó el fracaso en la misión.

Margaret fue una auténtica pionera en una época en la cual la programación no se consideraba ni ciencia. Ayudó a crear lo que serían las bases de la ingeniería de software. Otro de sus importantes legados es su entusiasmo para animar a las niñas y jóvenes a estudiar carreras científico-técnicas.

Margaret Hamilton

16. Ada Lovelace (1815-1852)

Augusta Ada Byron, más conocida como Ada Lovelace por su título de condesa, fue una matemática y escritora británica. Fue célebre, sobre todo, por su trabajo sobre la calculadora de uso general de Charles Babbage, denominada máquina analítica. Sus notas acerca de ella contienen lo que hoy se reconoce como el primer algoritmo codificado para que una máquina lo procese. Es considerada la primera programadora informática.

El segundo martes del mes de octubre se celebra el día que lleva su nombre, con el objetivo de elevar el perfil de las mujeres en las áreas STEM.

Ada Lovelace, pionera en programación

17. Maria Mitchell (1818-1889)

A Maria Mitchell le gustaba pasar las noches sobre el tejado de la casa de su familia escrutando el cielo y las estrellas con su telescopio. El 1 de octubre de 1847 estaba estudiando un segmento del cielo que ya conocía cuando se encontró en él una mancha blanca que no estaba allí antes. Su padre la animó a hacer público su descubrimiento. La revelación de este hallazgo la hizo famosa y propició que se convirtiese en la primera mujer en formar parte de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Mucha gente iba a visitarla y quería conocerla, por ser la primera estadounidense que había descubierto un cometa.

Decepcionada por el hecho de que en su país el número de chicas con conocimientos científicos fuese muy limitado, participó en la fundación de la Asociación Americana para el Avance de las Mujeres. En su rol de profesora, las alentaba a no dejar que el hecho de pertenecer al sexo femenino las desanimase en sus empeños.

Maria Mitchell, primera mujer en descubrir un cometa 

18. Sheila Minor (1946)

Los ecos de la historia de la bióloga Sheila Minor comienzan en Twitter. La ilustradora Candace Jean Andersen encontró una fotografía tomada en una conferencia científica internacional sobre la biología de las ballenas celebrada en 1971. En ella aparecían varios hombres y una mujer. En el pie de foto, todos los hombres nombrados. Sin embargo, Minor era la única sin identificar. La artista pidió ayuda y Twitter hizo su magia. Detrás del hashtag #SheilaMinorHuff, un relato. Una vida dedicada a la ciencia, la de una técnica de investigación biológica con una carrera profesional de 35 años a sus espaldas.

Minor tuvo que lidiar con el acoso sexual y racial en su carrera profesional. De hecho, fue la razón por la que dejó el trabajo que tenía para entrar en el Centro de Investigación Ambiental del Instituto Smithsonian. Según ella, un ambiente más propicio y ‘tolerable’.

Sheila Minor

19. Hedy Lamarr (1914-2000)

Hedy Lamarr, además de ser una conocida actriz austriaca, desarrolló la teoría del espectro ensanchado, el precursor del WiFi, durante la Segunda Guerra Mundial. El invento de un sistema de comunicaciones secretas para los torpedos controlados por radio sentó las bases tecnológicas para inventos que consideramos ‘modernos’, como el WiFi o el GPS. 

Sin embargo, la invención no sería aprovechada hasta los años 60, cuando la patente se utilizó para desarrollar comunicaciones militares inalámbricas para misiles guiados.

Hedy Lamarr, precursora del WiFi y del GPS

20. Margarita Salas (1938-2019)

La bioquímica Margarita Salas fue pionera en la historia de la ciencia y la investigación en España. Fue una de las mejores científicas españolas del siglo XX y entre los múltiples logros de su carrera destaca el descubrimiento del ADN polimerasa del virus bacteriófago phi29, crucial en biotecnología. Permite amplificar el ADN de manera más rápida, sencilla y fiable. Se aplica en medicina forense, oncología y arqueología. Actualmente, esta patente sigue siendo la más rentable del CSIC y gracias a ella se han podido invertir millones de euros para investigación.

A lo largo de su carrera fue galardonada en varias ocasiones y recibió premios tanto nacionales como internacionales. Entre ellos se encuentran la Medalla Mendel, el Premio Nacional Ramón y Cajal, el premio L’Oreal Unesco y la Medalla Echegaray. Además, fue la primera mujer española elegida como miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU. en el año 2007.

Margarita Salas

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